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Libro N° 13578. China-EEUU: Una Relación Esencial. Guzzetti, Rubén Darío; Iglesias, Ramón, José; Katz, Emilio.

 


© Libro N° 13578. China-EEUU: Una Relación Esencial. Guzzetti, Rubén Darío; Iglesias, Ramón, José; Katz, Emilio. Emancipación. Marzo 8 de 2025

 

Título Original: © China-EEUU: Una Relación Esencial. Rubén Darío Guzzetti; José Ramón Iglesias; Emilio Katz

 

Versión Original: © China-EEUU: Una Relación Esencial. Rubén Darío Guzzetti; José Ramón Iglesias; Emilio Katz

Circulación conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:

https://elcefma.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/China-EEUU-una-relacion-esencial.pdf?

 

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Portada E.O. de Imagen original:

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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

 

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CHINA-EEUU:

UNA RELACIÓN ESENCIAL

Rubén Darío Guzzetti

José Ramón Iglesias

Emilio Katz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

China-EEUU:

Una Relación Esencial

Rubén Darío Guzzetti

José Ramón Iglesias

Emilio Katz

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Guzzetti, Rubén Darío. China-EEUU: Una relación esencial / Rubén Darío Guzzetti; José Ramón Iglesias; Emilio Katz.

 

1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Bitácora Ediciones, 2023.

 

Libro digital, PDF Archivo Digital: descarga y online.

 

ISBN978-987-48107-8-6 1.

 

China. 2. Estados Unidos. 3. Política. I. Iglesias, José Ramón. II. Katz, Emilio. III. Título. CDD 327.109

 

 

 

Área de Estudios sobre China - CEFMA

CHINA-EEUU: una relación esencial

 

Diciembre 2022

 

 

China – EEUU: una relación esencial, es una publicación del Área de Estudios sobre China del Centro de estudios y Formación Marxista Héctor P. Agosti (CEFMA) del Partido Comunista de la Argentina.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2

 

 

 

 

Diagramación: Patricia Chapitel

 

 

 

 

 

 

Área de Estudios sobre China

 

Coordinador: Marcelo Ciafardini

 

Centro de Estudios y Formación Marxista Héctor P. Agosti (CEFMA)

 

Correo: elcefma@gmail.com

 

Facebook: cefmaagosti

 

Twitter: @cefma agosti

 

Instagram: cefmaagosti

 

www.elcefma.blogspot.com.ar

 

www.elcefma.com.ar

 

Av. Callao 274 Ciudad de Buenos Aires

 

República Argentina


 

 

 

CONTENIDO

 

Introducción

 

 

 

Algunas excepcionalidades de la cultura estadounidense

 

-  Una mirada a la identidad nacional

 

-  China en EE.UU.: «El peligro amarillo»

 

-  Institutos Confucio en EE.UU.

 

-  De las 13 colonias a Imperio


 

Peculiaridad del pensamiento chino respecto del occidental

.13

 

 

-El pensamiento occidental se abre paso: Orígenes del marxismo en China

3

 

-Cultura Comunista

 

 

 

 

 

-China: De conglomerado de tribus a estado continental

 

 

 

-Origen y desarrollo de la civilización China

 

 

 

-República Popular China

 

 

 

-Reformas

 

 

 

-Apertura

 

 

 

-Estrategia China

 

 

 

La relación EEUU–China

.23

 

 

-Relaciones Económicas entre los EEUU y la República Popular China

 

 

 

-Relaciones Comerciales China – EEUU

 

 

 

-Relación Integral: China-EEUU

 

 

 

-Vínculos económicos, comerciales y financieros

 

 

 

-Disputa geopolítica

 

 

 

-Poder duro y poder blando, dos espacios claves de confrontación

 

 

 

-El corazón de la disputa

 

 

 

-Una relación necesaria, aunque crecientemente dificultosa

 

 

 

-El efecto de la relación en nuestra región

 

 

 

Algunos aportes finales

.38

 

 

 


Bibliografía                                                                                                                                               .39


 

 

Introducción


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rubén Darío Guzzetti1, José Iglesias2, Emilio Katz3

 

 

 

 

 

En general podemos afirmar que, en el conjunto de personas allegadas al devenir del proceso geopolítico internacional, sean estos, diplomáticos, políticos, académicos, especialistas o periodistas entendi-

 

 

dos, hay coincidencia en que vivimos una etapa de transi-ción civilizatoria, caracterizada por el caos, la incertidum-bre y numerosas amenazas a la continuidad de la vida como la conocimos hasta ahora.

 

El crecimiento de la desigualdad, el agotamiento de la naturaleza y los efectos del Cambio Climático, las guerras híbridas y convencionales, un mundo globalizado sobre la base de la financierización de la economía, la especulación recurrente y un creciente tinte mafioso del capitalismo en su etapa actual, están exigiendo cambios sistémicos.

En ese marco es que la relación entre las principales

 

potencias cobra un interés fundamental para el futuro de la humanidad. En el siglo XX predominó la confrontación ideológica entre dos bloques

 

 

 

 

 

 

1Especialista en Estudios en China Contemporánea (UNLa). Integrante del Área de Estudios sobre China - CEFMA

 

2Abogado. Integrante del Área de Estudios sobre China - CEFMA

 

3Economista. Integrante del Área de Estudios sobre China - CEFMA


opuestos, la guerra fría determinó en gran medida el desarrollo de los fenómenos geopolíticos de la época.

 

A partir del nuevo siglo, con el ascenso pacífico de una nueva potencia, los términos del proceso civilizatorio se han modificado. Ahora existen dos cosmovisiones diferentes y el espacio en los que se desarrolla el dilema entre los nuevos actores es multidimensional. Un conflicto inter-hemisférico dio paso a otro donde se dirimen dos conjuntos de valores fundamentales de acuerdo a como lo interpretan occidente y oriente.

 

Asistimos, en el escenario mundial, al ascenso pronunciado de una po-tencia reemergente, la República Popular China (RPCh), teniendo como hito la política de Reforma y Apertura ini-ciada por Deng Xiaoping en 1978 y, sobre todo a partir del año 2001 cuando ingresa a la Organización Mundial de Comercio (OMC), y simultáneamente se produce un de-clive evidente del país que ejerció el unipolarismo desde 1990 (caída del campo socialista e implosión de la URSS) hasta los primeros años del siglo actual.

Consideramos de fundamental trascendencia analizar y seguir de cerca la evolución de la relación entre la RPCh y EE.UU. ya que en ellos recae, en gran medida, la responsa-bilidad del futuro de la humanidad en la época nuclear. Es

 

de interés del conjunto de la humanidad que las diferencias se diriman en un marco de un sistema internacional de nuevo tipo, basado en puntos de coincidencia para evitar que la disputa escale en el terreno político, diplo-mático y militar, con consecuencias imprevisibles.

 

El enorme desafío de la especie es aprovechar los notables adelantos de la ciencia para superar las amenazas globales en beneficio colectivo evitan-do una destrucción y posible desaparición del género humano. Es en este sentido que la lucha por la paz cobra una nueva y esencial importancia.

 

Nos proponemos en este trabajo, realizado por el Área de Estudios so-bre China del CEFMA, analizar tanto los rasgos principales que caracteri-zan a estas dos naciones como los valores sobre los cuales se construye-ron y su interrelación, principalmente desde el siglo XIX a la actualidad. Además, nos planteamos recorrer los distintos procesos internos hasta llegar a lo que son hoy; China de una civilización a estado continente y EE.UU. de estado nacional a imperio. Asimismo, analizaremos las distintas áreas de competencia-colaboración entre ambas potencias: cultural, cientí-fica, tecnológica, económica, comercial, militar, diplomática y geopolítica. Nos proponemos también avanzar en analizar las distintas visiones en los círculos de poder en ambos países sobre cómo evolucionará la rela-ción, dado que la estabilidad del sistema internacional dependerá en gran medida del tipo de relación que ambos puedan construir y la deriva que adopte el clivaje en cuestión.

 

Más allá de los riesgos que conlleva toda disputa, estas diferentes cosmo-visiones despiertan un apasionante interés en su desarrollo. Son dos con-cepciones de la vida diferentes y disimiles interpretaciones de los datos que ofrece la realidad para resolver las contradicciones. Mientras occidente


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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6

 

 

 

 

 

 

 

 

ÁREADEESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA


 

tiene como premisa, derrotar y eliminar al oponente, expresada en el jue-go ciencia (ajedrez), en la cosmovisión oriental al opositor hay que neutra-lizarlo e integrarlo en una nueva síntesis. El yin-yang son complementarios y necesarios, uno sin el otro no existe. Nada es absolutamente bueno o malo, positivo o negativo, los extremos conviven. Una expresión de esta visión es el popular juego del Wei qitambién conocido como «Go» en occidente.

 

Henry Kissinger expreso una concepción clara de cómo podría derivar la relación, en su libro «CHINA» (Kissinger 2012, Pp. 535):

 

«El futuro del mundo depende en gran medida de cómo lo configuren China y Estados Unidos. Los dos estados se han visto forzados a superar sus desave-nencias internas y a definir la naturaleza de sus relaciones. Sin duda, la vía de la cooperación entre estas dos sociedades es muy compleja, pero sus líderes tienen la obligación de proseguir una tradición de negociaciones y respeto mutuo que se convierta, junto a la construcción de un orden mundial compar-tido, en la expresión de las aspiraciones nacionales comunes».

 

Un aspecto relevante para tener en cuenta es la manera en cómo se condujo el joven estado nacional estadounidense con los pueblos origina-rios y como lo hace el gobierno chino con las 55 etnias minoritarias, que representan el 8 % de los 1450 millones de habitantes. Mientras que el primero marginó, persiguió y exterminó sin contemplaciones a la mayoría de esos pueblos como los Apaches, Cheyenes, Siux, Chiri Caguas, etc., los llevo engañados o por la fuerza a reservaciones y/o prisiones, el gobierno chino hace esfuerzos permanentes por integrar a las etnias incluyéndolas insistentemente en todos los discursos de los funcionarios: «el pueblo chino de todas las etnias», frase que aparece permanentemente en las intervenciones del presidente Xi Jinping, y en actos gubernamentales, por ejemplo, en las regiones del Tíbet y Xinjiang. Asimismo, se destaca los per-manentes esfuerzos, tanto financieros como humanos, que hace el partido y el gobierno chino para integrar la sociedad en esas regiones sintetizado en la frase «que nadie quede atrás». Incluso en el XX Congreso del PCCh realizado entre el 16 y el 22 de octubre de 2022 las etnias minoritarias estaban sobre representadas, contaban con el 10 % de los 2296 delegados. Dos cosmovisiones muy disimiles. Una eliminando lo que supuestamente estorba para su desarrollo y el otro sumando diversidad cultural y huma-nidad para integrarlos, trabajando para que nadie quede atrás.

 

En definitiva, en este trabajo intentaremos reflejar como se fue gestando la conformación de estos dos grandes países, las concepciones sobre las cuales se apoya en cada caso su influencia, la responsabilidad histórica de ambos, la forma en que cada uno se relaciona con la comunidad interna-cional y la obligación de llegar a una base de entendimiento mínima para garantizar la continuidad de la vida.


Algunas excepcionalidades de la cultura estadounidense


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓN

 


Una mirada a la identidad nacional

 

Antonio Sanches Bayón4 caracteriza la identi-dad norteamericana como original. Es decir, no surgida directamente de otra cultura, sea por oposición o derivación cualquiera.

 

Los estadounidenses, en sus orígenes, han sido receptores de diversas influencias cultu-rales –de las más variadas– a las que adapta-ron, asimilaron, y luego exportaron como pro-pias. (Véase la comida estadounidense como claro ejemplo).

 

Destaca cuatro componentes originarios de dicha identidad:Afluente judeocristiano, greco-rromano, «free – mason» y «whig».

 

Los dos primeros recibidos también en toda América. Sin embargo, los dos últimos tamiza-ron y modificaron a aquellos dándole un sesgo típicamente norteamericano.

 

Por «free – mason» debe entenderse como profesiones liberales (por adaptación del vo-cablo europeo que refería a los oficios des-empeñados por fuera de los gremios.) que se agrupaban en torno a Colegios/Consejos Pro-fesionales. La masonería tenía pues, un neto corte operativo, designando su influencia en el desenvolvimiento libre de ciertos oficios. Por «whig» se designaba a los pequeños propietarios de minifundios ingleses que en las guerras civiles inglesas se oponían a la monar-quía absoluta, abogaban por la libertad religiosa, de comercio y de asociación. Dan origen al movimiento puritano y a los «liberals» en EEUU. Es fácil advertir –señala el autor– que la iden-tidad norteamericana descansa más en un de-sarrollo sostenido por la sociedad civil, que por el


 

 

crecimiento y fortalecimiento de un estado- na-ción. El que, por otro lado, se hallaba diseminado y esparcido por diversos estados federados.

 

Por otro lado, y retomando lo expresado en el inicio en lo relativo a la «originalidad» de la identidad estadounidense, resalta en el traba-jo el hecho que ella no surge por oposición a ninguna otra, sino como identidad «pionera», es decir, originaria, surgida «por sí y para sí». (Destino manifiesto, América para los ameri-canos»).

 

China en EEUU: «El peligro amarillo»

 

El sentimiento anti chino data de 150 años. En ese momento se formuló la frase del título, que así estigmatizaba la inmigración de origen chino. Peor aún se cuestionaba su falta de aseo. Tales sentimientos y concepciones dieron lugar en 1882 a la ley que prohibió la inmigra-ción de origen chino (Ley de Exclusión China), con gran soporte popular, especialmente de la clase trabajadora estadounidense, que perci-bía que esa fuente de migración hacía peligrar su estabilidad laboral.

 

Comienza, lo que los migrantes chinos lla-maron -y los historiadores reconocen- «El reino del terror». Persecución y segrega-ción fue lo que ellos debieron padecer por muchos años. (prohibición del mestizaje, de ocupación en determinados empleos, de traslado a ciertas zonas del país, etc.). No obstante, miles de trabajadores en calidad de semi esclavos, denominados «coolies» fueron trasladados desde China a EEUU y otros países (Perú, Ecuador, Brasil) luego de


 

 

ESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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4Una historia filosófica de la identidad estadounidense: Balance de propuestas y su crisis actual Antonio Sánchez-Bayón. Univer-sidad Bernardo O’Higgins (Chile) antonio_sanchez_bayon@hotmail.co


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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ESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA


 

la primera guerra del opio. En el país norte-americano trabajaron en las minas y en el tendido del ferrocarril.

Tal estado de cosas persistió hasta el ingre-so norteamericano a la 2° guerra mundial, en la que EEUU presumió ante el mundo y sus adversarios fascistas de potencia interracial. Varios años después los chinos fueron ma-yormente tolerados y, en algunos casos, valo-rados. Sin embargo, algunos intelectuales chi-nos han sostenido que tal valoración debe apreciarse en simétrica oposición con los sen-timientos discriminatorios contra otra mino-ría: Los negros.

 

En efecto, las crisis sanitarias provocadas por el SARS, en 2003, y la Covid 19, aun en trámi-te, reavivaron el rechazo y la discriminación a los chinos.

 

El registro de agresiones verbales, y hasta físicas, es llamativo en la actualidad.5

 

Institutos Confucio en EEUU

 

Los Institutos Confucio son entidades edu-cativas propaladoras del lenguaje y la cultura china en todo el mundo. Hay 500 en la actua-lidad dispersos en varios países.

 

Dependen de la Oficina de Lengua China del Ministerio de Educación de la República Popular (Hanban),organismo que acuerda con cada institución educativa del respectivo país la instalación del Instituto, y a su pedido, tam-bién los sostiene económicamente, y provee de dirección y maestros de origen chino.

El primero de ellos en EEUU se estableció en el año 2004 en la Universidad de Maryland. Actualmente hay más de cien Institutos en el país. Más que en ningún otro lugar.

Además del idioma, en esas Instituciones se difunde la cultura china en sus más variadas expresiones: cocina, música, danzas, etc.

 

Conjuntamente con esa iniciativa, la Repú-blica Popular promueve las «Clases Confucio»,


 

 

dedicadas a la enseñanza del idioma y difusión cultural en instituciones educativas –en un principio– en el nivel inicial: desde preescolar hasta el 12° grado. Los maestros también son provistos por el Hanban. Actualmente suman el número de 1.000 las «Clases…» en 519 escuelas de todos los niveles en EEUU.

 

Por último, se implementó el programa «Unos mil talentos» destinado a repatriar in-vestigadores científicos de origen chino for-mados o empleados en EEUU.6

 

De las 13 colonias a Imperio

 

Uno de los aspectos que caracteriza a la so-ciedad estadounidense es una visión de su fu-turo desvinculada de lo que pasa en el resto del mundo, como si su condición de vida solo dependiera de su autosuficiencia sin tener en cuenta los procesos globales predominantes, un modo de sentir y ver la vida basado en una singular psicología y un exacerbado individua-lismo. En este sentido es interesante recordar las palabras del profesor universitario de hu-manidades y director del Centro Internacio-nal para Estudios Avanzados de la Universidad de Nueva York, Thomas Bender, cuando se re-fiere a ciertos criterios dominantes en la so-ciedad estadounidense:

 

«Si los estadounidenses tienden a pensar que lo «internacional» es algo que está «fue-ra de aquí», algo de alguna manera no co-nectado con ellos, los historiadores de este país somos en parte responsables de su per-cepción errada. La manera en que enseña-mos historia, manteniendo el compromiso de la disciplina con la nación entendida como portadora auto sustentada de la historia, for-talece ese carácter parroquial. Ese naciona-lismo es algo que damos por sentado y que no argumentamos. Si los historiadores quie-ren educar a sus alumnos y al público en

 


 

ÁREADE


 

5https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-56465403

 

6  Fuente: Informe del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de EE.UU., dependiente del Comité de Seguridad Interior y Asuntos Gubernamentales Microsoft Word - 20190227 Chinas Impact on the US Education System (senate.gov)


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

general como auténticos ciudadanos, tienen que pensar más profundamente en su mane-ra de presentar las historias nacionales, his-torias que debemos conservar pero que a su vez deben poner de relieve los puntos en co-mún y las interconexiones con otros procesos históricos» (Bender, 2015, Pp. 18).

 

Inclusive para entender adecuadamente la guerra civil estadounidense hay que ubicarla en el contexto internacional de la época, las ideas liberales de nacionalismo y libertad, y la lucha que habían desatado. Asimismo, la propia independencia del país está íntimamente liga-da a la disputa imperial entre Francia y Gran Bretaña y las consecuencias de la sobre ex-pansión de esta última a partir del inicio del Siglo XIX.

 

Coincidiendo con Bender pensamos que la formación de la nación norteamericana es, como todas las demás, influenciada por la épo-ca y parte de ella, en este caso especialmente por el inicio del proceso globalizador a nivel mundial a partir de 1492 caracterizada por el control absoluto de todos los mares por la flo-ta de los países más desarrollados, la denomi-nada «revolución oceánica», por supuesto sin dejar de tener en cuenta la gran cantidad de particularidades de esta gran nación. Esa ex-pansión europea del siglo XVI, en adelante, conquistando distintos continentes trajo a América el flagelo de la esclavitud dejando una profunda huella en la sociedad estadounidense cuyas consecuencias llegan a nuestros días. Lo


 

cierto es que esta cosmovisión exclusiva y ex-pansionista generó un crecimiento exponen-cial del país sobre todo a partir de la segunda mitad del Siglo XIX.

 

La herencia recibida de la potencia europea, la idiosincrasia de los primeros colonos britá-nicos, la guerra por la independencia, los pri-meros conflictos por pago de impuestos, los principios del protestantismo fueron generan-do una amalgama de creencias y principios políticos sustentados en la idea de la necesi-dad de la expansión permanente para desa-rrollarse y hacer un gran país. Es así como el gobierno federal avanza hacia el oeste masa-crando las poblaciones originarias hasta con-trolar todo el territorio que llega al océano Pacífico, por medio de maniobras perversas se queda con la mitad del territorio mexicano, compra la Florida a la decadente España, Alas-ka a los despilfarradores zares rusos y Luisia-na a la Francia napoleónica, en retirada de América, conformando una potencia que ex-tendía sus tentáculos a Centro América, el Caribe y América del Sur.

 

Por lo tanto, las palabras del entonces presi-dente James Monroe el 2 de diciembre de 1823 «América para los americanos», léase norte-americanos, interpreta una realidad imperial-expansionista de un país que con tan solo 47

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

años de vida independiente tenía ambiciones imperiales, basadas en una creencia común de pueblo elegido, el conocido «destino ma-nifiesto». Cuando un plan se transforma en un


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

9


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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DEESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA


 

destino, una frase, a veces, logra condensar un pensamiento. Así lo explicaba su creador John L. Ò Sullivan el 27 de diciembre de 1845 en el periódico Morning News:

 

«El destino manifiesto es el dominio de la totalidad del continente que la providencia nos ha otorgado, para que alcancemos la gran ex-periencia de la libertad y el gobierno autóno-mo, federativo, que hemos acordado estable-cer». Un impulso colectivo con ribetes religioso convertido en voluntad consciente, que tenía su origen en el criterio puritano de inspiración teocrática calvinista que habían traído los 102 pasajeros del Myflower en 1620.

 

Es el mismo O’ Sullivan que volviendo so-bre el mismo tema refuerza la idea en las páginas de la revista Democratic Review, en 18457, donde articula el expansionismo de-mocrático jacksoniano con la noción de im-perio y la invasión hacia el oeste legitimando dicha decisión bajo el marco de la civilización cristiana y la búsqueda de la paz.

 

El sociólogo francés, gran admirador del país del norte y destacado defensor del liberalis-mo, Alexis de Tocqueville explica la estrategia estadounidense para apoderarse, en este caso, de la mitad del territorio mexicano:

 

«Siempre empiezan por infiltrarse en el te-rritorio que codician, con el pretexto de esta-blecer puestos comerciales o iniciar cultivos en el país…Luego se desarrollan y multipli-can, hasta adquirir la mayoría dentro de la población…Después organizan, poco a poco, movimientos que complican la situación `po-lítica del país codiciado. Provocan el descon-tento entre sus habitantes, y obstruyen la acción administrativa y el ejercicio de la au-toridad en el territorio. Cuando las cosas lle-gan a este punto, como ocurre ahora en Texas (1845), empiezan las intrigas…». 8


 

Otra necesidad que se desprende de esta concepción es la búsqueda permanente de un enemigo contra quien confrontar, el cual su-puestamente atenta contra los valores esta-blecidos. Luego vinieron la posesión de Puer-to Rico, el control sobre Cuba, Filipinas, Hawái, la isla de Guam, etc. Se fue conformando así la excepcionalidad de un país que, aunque mu-chos de sus ciudadanos crean que ha sido ele-gido por un poder extraterrenal no es nada más ni nada menos que un producto del de-sarrollo de un capitalismo en despliegue glo-balizador-imperial de la época, de la evolu-ción alcanzada por los estados nacionales y el efectivo control absoluto de los mares.

 

En algunas oportunidades ciertos funciona-rios estadounidenses reflejan con total despar-pajo esa excepcionalidad, así lo expresaba Karl Rove, asesor del presidente George W. Bush en la Universidad Central del Ecuador en Qui-to, el 30 de enero del 2002:

 

«La gente cree que las soluciones provienen de su capacidad de estudiar sensatamente la realidad discernible. En realidad, el mundo ya no funciona así. Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos nuestra propia rea-lidad.Y mientras tú estás estudiando esa reali-dad, actuaremos de nuevo, creando otras rea-lidades que también puedes estudiar. Somos los actores de la historia, y a vosotros, todos vosotros, solo os queda estudiar lo que hace-mos» (Beinstein, 2013, Pp. 9).

 

Es difícil pronunciar conceptos más ofen-sivos, pero que sin duda reflejan enorme sin-ceridad. Pero es interesante y necesario pe-netrar, aunque sea en forma somera en la génesis filosófica del pensamiento que llevó a las autoridades y a gran parte del pueblo a jus-tificar esas conductas.

A muchos llama la atención de que la pala-bra democracia no figure en el texto de la cons-titución de EEUU de 1787, ni en ninguna de

 


 

ÁREA


 

7 https://www.revista-critica.es/2019/08/16/this-is-america-mito-y-realidad-del-destino-manifiesto-en-el-siglo-xxi/

 

8Alexis de Tocqueville y el federalismo en América Latina1http://portal.amelica.org › ameli › journal › html


sus veintisiete enmiendas posteriores. A pe-sar de esto, el país, con el reconocimiento de buena parte del mundo occidental, se presenta como el «faro democrático» que lleva ade-lante su «destino manifiesto», de ser líder y modelo mundial.

 

Sucede que entre las principales preocupa-ciones de los padres fundadores de la nación estadounidense no aparecía la disyuntiva so-bre qué tipo de democracia adoptar. El pro-blema principal que enfrentaron, a mediados del siglo XVIII, tampoco fue combatir las ré-moras de un sistema feudal que nunca existió en EEUU, sino como organizar el país tratan-do de evitar caer tanto en la anarquía como en una tiranía.

 

Partían de una mirada pesimista de la na-turaleza humana, se desprendía de allí una concepción del poder, y de la necesidad de que la sociedad fuera dirigida por una elite que se destacara por ciertas características que el común no tenía. Esa supuesta desigualdad na-tural entre los seres humanos había que con-ducirla de manera tal que evitara el exceso de democracia, y esto los pudiera llevar a una si-tuación indeseable.

 

Esta concepción sobre la desigualdad natu-ral fue un sello de origen que justificó muchas acciones posteriores en la nación norteameri-cana. Es así como los Founding Fathers comen-zaron a definir que la libertad estaba más liga-da a la propiedad que a la democracia.

 

El otro fundamento básico que se planteó es la igualdad de oportunidades, pero no de con-diciones. Es decir, que para que esa elite, que iba a dirigir el país, se desarrollara sin trabas había que regular la democracia y evitar que el estado interfiriera en esa «selección natural» y así permitir que los más capaces tuviesen las manos libres para hacer dinero, tener propie-dades y contar con acceso a la mejor educa-ción, y de esta manera llegar y permanecer en la cúspide del poder.

 

Se fue forjando así un bloque de ideas, con-ceptos y creencias: desigualdad natural, indivi-dualismo, ascenso por competencia, propiedad, riqueza, darwinismo social, protestantismo y


 

capitalismo. Es decir que la igualdad a que aspiran se basa en la libertad concebida como el «dejar hacer», el laissez-faire, que nada in-terfiera en el desarrollo de las cualidades de los más aptos.

La igualdad que persiguen no incluye la igualdad de condiciones sino una estructura sobre las oportunidades que son supuesta-mente iguales para todos, pero donde algu-nos acceden con gran ventaja. Inclusive al-gunos sectores llegan a plantear que una interferencia del Estado en favor de los más desprotegidos distorsiona ese escenario de posibilidades y eso va en desmedro de las elites más capacitadas, modificando las con-diciones naturales.

 

De esta manera el derecho a la libertad de consumir está por sobre el derecho a la vida y nada ni nadie se puede oponer a ello, y si al-guien lo intenta se convertirá en enemigo de la

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

democracia y la libertad según la entienden los que defienden esa cosmovisión de la vida. Así se fueron forjando los elementos consti-tutivos de la nación que fue faro para una gran parte del mundo en la primera tres cuartas partes del siglo XX.

 

Después de la guerra de Secesión, EEUU comienza un desarrollo extraordinario.


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

11


Doblegadas las fuerzas que pretendían conser-var un sistema de explotación que frenaba el

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

desarrollo de las fuerzas productivas, el país abraza el modelo capitalista en su totalidad. Co-mienza un periodo de enorme acumulación de riqueza a favor de la expansión-conquista y la producción industrial a gran escala.

 

Los productos, la propaganda y la cultura hollywoodense invaden el mundo y el país se convierte en la meca del mundo occidental. Después del fin de la Primera Guerra Mun-dial comienza a ser desplazada decididamente la influencia del imperio británico en todos los continentes. Luego de los acuerdos de

 

 

 

12

 

 

 

 

 

 

 

 

CHINA-CEFMA

 

ÁREADEESTUDIOSSOBRE

9https://rebelion.org/de-aquellas-trece-colonias-a-hoy/


 

Bretton Wood y la aplicación de un keynesia-nismo militar el mundo estaba en presencia del nuevo imperio terrenal.

 

Desde 1951 los gastos militares represen-tan más de la mitad del presupuesto total, ocupando un lugar central en la economía (Birnbaum,1971). En ese año fue de U$S 140 mil millones.

 

Así pasaron de U$S 2800 en 1940 a 91 mil en 1944 haciendo transformar el PBI de U$S 101 mil millones en 1940 a 214 mil millones en 1944 (Beinstein, 2013, P. 19).

 

En 1945 el PBI de EE.UU. rozaba el 50% del total mundial

 

Más adelante desarrollaremos la evolución del imperio como tal y sus distintas etapas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

hasta llegar a la actual de indiscutible declive. José Martí sabía de que se trataba la deriva de los EEUU cuando un día antes de caer en combate en Tres Ríos le escribía a su amigo mejicano Manuel Mercado que todo lo que había hecho y haría tenía un propósito cardi-nal: contribuir a poner freno a los planes de Estados Unidos contra nuestra América, que buscaban dominar el mundo 9.


Pecuiaridad del pensamiento chino respecto del occidental


 

 

CHINA-EEUU:UNA

 


 

En este tramo del trabajo analizamos la ex-traordinaria «Conferencia sobre eficacia» brindada por el filósofo y sinólogo francés Francois Jullien a principio del siglo XXI ante empresarios, la cual nos refleja sustanciales diferencias. En este caso, y según la visión del autor, nos adentramos en los rasgos profundos de la cultura y, sobre todo, del pensamiento chino.

Señala el curioso dato de la diferencia entre el efecto de la conquista española sobre Amé-rica, y el del arribo a costas chinas de los ex-ploradores de diverso origen. La civilización que allí encontraron no fue doblegada. Por el contrario, los recién llegados debieron adap-tarse al medio que encontraron.

Ya Montaigne indicaba el comparable gra-do de desarrollo de la civilización China res-pecto a la occidental.

 

Sin embargo, lo que el autor acentúa es el extremo grado de divergencia entre el pensa-miento chino y el occidental.

 

Yendo al tema de la conferencia (destinada al Management Empresario) acerca del con-cepto de «eficacia», los occidentales lo condi-cionamos al previo planteo de un «modelo», un «plan de acción», con arreglo al cual, se deberá evaluar si una acción puede o no ser considerada eficaz.

Es decir, para los occidentales, la cuestión de formular esos condicionantes de la acción son un prerrequisito insoslayable de su evaluación. La postulación de «fines» u «objetivos» es in-eludible para examinar los actos tendientes a su consecución.

 

Es decir, se halla siempre presente la idea de teoría y práctica. La de finalidad y objetivos a cumplir. Configurar una realidad imaginada pre-viamente, en función de la cual se enderezará la acción destinada a lograr objetivos y fines determinados en aquella modelización.


 

 

En el pensamiento tradicional chino: no existe planificación, ni formulación de modelos a se-guir. No debe entenderse esto por improvisa-ción o imprevisión o indolencia. Muy por el contrario, en el pensamiento chino tradicio-nal, la realidad no se «modeliza», no se «plani-fica», ni se plantean objetivos.

Sin embargo, en la nueva síntesis lograda en China. entre el pensamiento tradicional y el marxismo-leninismo. existe una cuidadosa pla-nificación no exenta de oportunas y periódi-cas adaptaciones. Se trabaja con «lo dado». Es un análisis de situaciones y circunstancias de modo tal de valerse de aquellas más favora-bles, y evitar las contras.

 

Dicha concepción se asemeja al concepto griego antiguo «metis», que se puede enten-der cómo saber sacar provecho de las circuns-tancias y dejarse llevar por ellas.

 

Explica este modo diverso de encarar y per-cibir la realidad el hecho que, mientras China y Occidente guardan desarrollos científicos comparables hasta el siglo XIV, empero, con el nacimiento de la física moderna, Occiden-te se despega del pensamiento chino. La lectu-ra matemática de la realidad (idealizada, reduci-da a modelo) explica la notable diferencia. La propensión por modelizar se afirma definitiva-mente en el pensamiento occidental.

 

Las ventajas en el campo científico del mode-lo occidental se manifiestan con el arrasador avance, expresado en la revolución industrial. Al pensamiento chino le es ajeno el postula-do de la concepción de un esquema matemá-tico de la realidad. O, más aún, concebirla como la realización de un «plan divino». El concepto de «eficacia» queda, de este modo, subordina-do a la previa modelización, ya que será siem-pre evaluada con arreglo a fines.

 

Trasladado al terreno político y bélico, la planificación o modelización se aplica al


 

 

RELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

13


concepto de «estrategia». Ahora bien, los tex-tos militares occidentales están plagados de ejemplos de la escasa utilidad de la planifica-ción previa a la batalla, más allá de ciertos extremos (Clausewitz, Tolstoi). La aparición de imponderables es típica de la batalla y de la guerra.

El concepto de «potencial de situación» en el pensamiento chino, está lejos de concebir planes previos, la actitud típicamente china es de evaluar las circunstancias favorables para explotarlas al máximo y las desfavorables para evitarlas o sortearlas de mejor modo.

 

En el pensamiento chino, no existe el con-cepto de «finalidad», sino el de «beneficio» o «interés». La relación medio –fin occidental es reemplazada por la de condición– consecuen-cia. La «finalidad» es reemplazada por la más matizada de «propensión».

 

La evaluación de situaciones favorables con-sistiría entonces en descubrir adecuadamente las condiciones.

Sun Zi:

 

«Las tropas victoriosas son las que han ven-cido antes de entablar el combate; las tropas vencidas son las que sólo buscan la victoria en el momento del combate»

 

Lao Tse lo resume magistralmente en pocas palabras:

14

«Ayudar a lo que viene solo».

 

 

 

 

 

 

En el pensamiento occidental, desde el idea-

 

 

 

 

 

 

lismo, la actividad del sujeto es determinante.

 

 

 

Para los chinos la situación (la exterioridad al

 

 

 

sujeto) comparte protagonismo.

 

CHINA-CEFMA

La eficacia, al no existir fines ni objetivos, pier-

 

de hacer lo que debe hacerse.

 

 

 

de sustancia.

 

 

 

El no actuar: lejos de la pasividad es no dejar

 

SOBRE

Integración de contrarios, Yin Yang.

 

Oposición al concepto «acción» por el de

 

ESTUDIOS

«transformación». Ejemplo: Si el enemigo llega

 

fresco, fatigarlo, cansarlo. La acción (iniciada con

 

 

 

 

DE

arreglo a fines) remite al sujeto. La transfor-

 

mación cuenta con el otro o lo otro y opera a

 

ÁREA

 

su respecto.

 

 

 

 


 

 

La historia acontecimental o de suma de transformaciones: Occidente suele ordenar la historia como sucesión de acontecimientos. Por el contrario, el pensamiento chino sumerge el acontecimiento en un contexto de anteceden-tes y consecuencias. Es decir que, para llegar al acontecimiento existen antecedentes en la evo-lución de la situación, y secuelas de aquél.

 

En materia contractual, se aplica un planteo semejante al expuesto respecto del idealismo vs. análisis de situación: los problemas de la rigidez del plan frente a la realidad. Más allá de la letra del contrato, existe la realidad dinámi-ca a la cual éste debe adaptarse. Cfr.: regla de la buena fe. Del contrato escrito resulta el con-gelamiento de una relación de fuerzas, que, con el correr del tiempo van sufriendo las influen-cias de las distintas circunstancias y situacio-nes propias de su ejecución.

 

También diversa es la concepción de «pro-greso», ya que ésta se encuentra estrechamente vinculada a la consecución de una finalidad. Para el pensamiento chino es más adecuada la no-ción de «proceso» en lugar de progreso. Mas vinculada a la interacción con la situación y circunstancias imperantes, que a la consecu-ción de fines.

 

Mejor que eficacia, resulta ser la idea de efi-ciencia: Se revela como adecuación a las cir-cunstancias de modo inmejorable. Inducir más que conducir.

 

El ejemplo de «La gran marcha». Visualizada como una epopeya, heroica (categorías donde prima el sujeto venciendo dificultades). Para el pensamiento chino caracterizado arriba se la piensa como ejemplo de aprovechamiento de determinadas circunstancias, y aguardando la maduración de otras.

 

Cuando ella se inicia, la situación respecto de las fuerzas de Chiang Kai Shek es notoria-mente desfavorable. Los comunistas, en no-toria inferioridad de condiciones, eluden el enfrentamiento directo, aguardando la apari-ción de condiciones más favorables. Ello acon-tece con la invasión japonesa (factor facilita-dor) que fuerza la alianza de los nacionalistas con los comunistas, retomando, desde allí, la


iniciativa. Idéntico ejemplo es el de Deng Xiao-ping. No enfrentó a Mao. Conservó la vida, en gran medida por la intervención de Zhou En-lai, y fue introduciendo transformaciones.

 

El pensamiento occidental se abre paso: Orígenes del marxismo en China

 

Acabamos de exponer algunas de las pecu-liaridades del pensamiento chino. La distancia enorme que existe respecto del occidental. Esas diferencias se trasladan a las traducciones que se han realizado de textos en occidente. Sin ir más lejos, el concepto de «dialéctica» de larga tradición filosófica en occidente, y de impli-cancias relevantes en el pensamiento marxis-ta, no tendría equivalente en el idioma chino. Salvo el término «bianzhengfa» ( ), que es análogo, pero tiene una raíz cultural diferente. Por tanto, en cualquier estudio acerca de las influencias occidentales en el pensamiento y culturas chinas no se debe soslayar el proble-ma de la traducción de sus términos.

Ahora bien, el ingreso del pensamiento mar-xista en China tiene lugar en el contexto del siglo de la humillación. En el cual tras tres du-ras derrotas (dos Guerras del Opio y la sino-japonesa), los chinos debieron padecer un sis-tema de opresión semicolonial.

 

Esto condujo a tentativas de reformas políti-cas, tendientes a formas republicanas que ter-minaron fracasando, pero gatillaron el estudio, por parte de la juventud, de las formas políti-cas occidentales.

 

Es en Japón donde muchos de estos jóvenes:

 

Li Dazhao   y Chen Duxiu   , dos de los fundadores del Partido Comunista Chino (PCCh)), tomaron contacto con el pen-samiento marxista y anarquista.

 

El marxismo se presentaba a los ojos de es-tos noveles pensadores con una doble ventaja: presentaba innovadores conceptos políticos, al tiempo que constituía un fuerte cuestionamien-to al poder opresivo de Occidente.


 

Es a principios del siglo XX que se destaca la figura de Sun Yat Sen, quién abrevó en las ideas del socialista norteamericano de Henry Geor-ge. Este, postulaba un socialismo agrario, lejos del marxismo.

 

Sun va a utilizar a George como inspiración para el tercero de sus famosos Tres

Principios (SânMínZhÔyì, ), Mínshçng-

 

ZhÔyì,  ). Mínshçng se traduce gene-ralmente como bienestar social, pero para Sun era una traducción de la noción de socialis-mo. Este principio era entendido en tres sen-tidos: Reforma agraria, impuesto único y ac-ceso garantizado por el Estado a comida, ropa, casa y transporte.

 

Este programa, sin ser marxista de forma ortodoxa (Lenin en 1912 compararía al pro-grama de Sun con el de los Narodniki rusos), sí utilizaba una terminología marxista.

 

Sin embargo, no es sino a través de Liang Qichao, que el marxismo es definitivamente introducido en China.

 

La crítica al enfoque parcial de Sun, la centra-lidad del capital frente a la cuestión agraria sos-tenida por Sun vienen a convertirlo en antece-dente valioso del marxismo chino. Sin embargo, en el terreno político, Sun seguía aventajando a Liang. Por lo que la corriente marxista se afian-za definitivamente con los aportes de Li Da-zhao y Chen Duxiu, formadores del PCCh.10

 

Cultura Comunista

 

La sociedad China también se ha visto clara-mente influida por valores y temperamentos que han sido cultivados por el Movimiento Comunista Internacional, y que han sido re-ceptados en la República Popular con las ca-racterísticas propias de su devenir histórico. Señalamos algunas muestras en las que esa influencia cultural se ha evidenciado noto-riamente: La reciente victoria sobre la pobre-za ha revelado que ella sólo fue posible gra-cias a un estudio pormenorizado, heterodoxo


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

15

 


 

 

10Los orígenes del marxismo chino (laizquierdadiario.com). 2018. Traducido por: Hilda García ISBN 987-1283-33-4)


 

 

y multidisciplinario tanto estadístico, cuanto

 

morigerando las exigencias a las que se en-

 

 

 

 

 

 

 

presencial (con exhaustivos trabajos de cam-

 

cuentra sometido.

 

 

 

po) desconocidos en occidente.

 

Ello denota una concepción del ser huma-

 

 

 

En efecto, la caracterización del flagelo (po-

 

no donde la distancia con el tratamiento

 

 

 

breza) requiere, primero, un estudio estadís-

 

como «recurso humano», sometido a un ré-

 

 

 

tico y, segundo, de investigación en los di-

 

gimen meritocrático, tan propio del capita-

 

 

 

versos lugares en que ella se manifiesta, que

 

lismo, es notoria.

 

 

 

excede en mucho los intereses de los esta-

 

 

 

 

 

dos capitalistas.

 

China: De conglomerado de tribus a

 

 

 

Pero, más aún, la movilización de cuadros (por

 

estado continental

 

 

 

cientos de miles) que requirieron las tareas

 

 

 

 

 

emprendidas, sólo fue posible por la existen-

 

Origen y desarrollo de la civilización China

 

 

 

cia de una organización estatal y partidaria

 

Nuestra intención en este apartado no es

 

 

 

extrañas a la cultura estadounidense en parti-

 

hacer una descripción exhaustiva del proceso

 

 

 

cular, y occidental en general.

 

recorrido por la conformación del país del

 

 

 

Entendemos que estos enfoques y conduc-

 

centro, sino mostrar algunos hitos en ese de-

 

 

 

tas reconocen su raíz en la cultura comunista

 

rrotero que muestren el camino inverso al

 

 

 

que inspiraron, en su oportunidad, grandes

 

transitado por el imperio del norte. Mientras

 

 

 

movilizaciones populares y de recursos ma-

 

que China pasó de nación-continente multiét-

 

 

 

teriales en las diversas experiencias socialis-

 

nica a estado, las trece colonias fueron de la

 

 

 

tas precedentes.11

 

fundación del estado a la nación imperial.

 

 

 

Una experiencia del mismo tenor se obser-

 

Esta particularidad la consideramos espe-

 

 

 

va en cuanto al tratamiento de la pandemia.

 

cialmente importante ya que nos permite ob-

 

 

 

Las mismas conductas sociales observadas

 

servar ciertas conductas contemporáneas y

 

 

 

en este caso, con las particularidades que el

 

disipar algunas dudas sobre procederes futu-

 

 

 

fenómeno de la pandemia requería, encuen-

 

ros, que muchas veces se pronostican sin de-

 

 

 

tran a nuestro entender, su raíz y razón de ser

 

masiado sustento.

 

 

 

en la decidida influencia cultural comunista que

 

La cultura y la civilización China se comien-

 

 

 

impregna no ya el Estado Chino, sino también

 

zan a conformar a partir del año 2017 antes

 

16

a su sociedad.

 

de nuestra era (ane), con el reinado de la di-

 

Otro tanto puede apuntarse en relación con

 

nastía Xia (Xia Chao), en un pequeño territo-

 

 

 

las recientes regulaciones educativas (Ver Pá-

 

rio, en el centro-norte de lo que hoy es el pe-

 

 

 

 

 

 

gina 12, edición del 21/11/2021, «China: prohí-

 

rímetro que contiene a la RPCh. Aunque hay

 

 

 

ben el lucro en la educación complementaria para

 

una historia previa, este es el origen reconoci-

 

 

 

el ingreso a las universidades»). Tendientes a evi-

 

do por los historiadores en forma unánime.

 

 

 

tar la sobrecarga de tareas y responsabilida-

 

Desde ese pequeño espacio las distintas di-

 

 

 

des sobre niños y jóvenes estudiantes. En tal

 

nastías fueron conquistando e incorporando

 

CHINA-CEFMA

 

sentido, se ha regulado la carga horaria y de

 

diversas tribus a sus dominios bajo un sistema

 

asignaciones que las escuelas y diversas insti-

 

de explotación despótico feudal.

 

tuciones educativas imponen a los educandos.

 

Uno de los períodos más importante de ese

 

SOBRE

Tales regulaciones exceden las económicas

 

proceso se produce durante la dinastía Zhou

 

(destinadas a limitar el lucro de los institutos

 

(1046-221 ane), que se divide a su vez en dos:

 

DEESTUDIOS

de preparación de estudiantes), y apuntan di-

 

Dinastía Zhou del Oeste (1046-771 ane) y

 

rectamente al bienestar del estudiantado,

 

dinastía Zhou del Este (770-221 ane).

 

ÁREA

11Véase la nota: «Modelo contra la pobreza«, en El Cohete a la Luna del 24/10/21, por Miguel Fernández Pastor. https://

 

www.elcohetealaluna.com/modelo-contra-la-pobreza/

 

 

 


En esta última hay dos etapas bien diferen-ciadas: Periodo de Primavera-Otoño (770-476 ane) y el de Los reinos Combatientes (475-221 ane).

Es precisamente en la dinastía Zhou del Este donde surgen las corrientes filosóficas chinas más destacadas que dejan una impronta inde-leble en la historia del país. Son tan profundas las huellas que dejan tanto el confucionismo, como el taoísmo y el budismo, aunque tam-bién otras corrientes hicieron su aporte, que sus enseñanzas y conceptos continúan tenien-do vigencia hoy, después de 2500 años.

 

El pensamiento de notables sabios como Confucio, Lao Tse, Mencio, Xunzi, entre otros, fueron construyendo una poderosa base de valores. Si bien había importantes diferencias entre las corrientes filosóficas, tanto en la in-terpretación de la realidad, como en el vínculo entre los humanos y de estos con la naturale-za, eso no impidió la conformación de un pen-samiento filosófico que identifica a los nacio-nales, influyendo además en todos los pueblos de los países del sudeste asiático.

 

Una pregunta que surge de inmediato es: ¿por qué aparecen todas estas corrientes de pensa-miento en ese período y no en otro?, ¿Cuáles fueron las razones que llevaron a que esos pensadores coincidieran en el tiempo y en la necesidad de hacer un aporte para encontrar un cuerpo de ideas que influyeran en la vida de la sociedad?

 

Para esa época China vivía una profunda anar-quía, caos y desorden producto de la incapaci-dad de la dinastía de mantener las riendas del poder en el territorio sobre el cual ejercía el gobierno. Pequeños reinos surgían y disputa-ban territorios entre ellos y con el poder cen-tral. Era necesario establecer un cuerpo de valores y principios que ordenara la sociedad y devolviera al poder su hegemonía, salvando a la sociedad de una posible disolución y enfren-tamiento de todos contra todos, como de al-guna manera sucedió en la etapa de los siete reinos combatientes.

 

Surgen así, como una necesidad histórica, esos sabios y corrientes de pensamiento que


 

fueron un aporte fundamental al contenido de lo que más tarde se conoció como cultu-ra y civilización China.

 

Se sucedieron las distintas dinastías y ya en-trado el siglo XIII de nuestra era el territorio ocupado por China en ese entonces, mucho más parecido al actual, es invadido por las fuer-zas mongolas, inaugurando la dinastía yuan (1271-1368).

 

Con el interregno de una nueva dinastía «han», que sería la última de la principal etnia china, la Ming (1368-1644), el país vuelve a ser invado, esta vez por los manchúes que fundan la dinastía Qing (1644-1911).

 

Lo interesante es que cuando China fue so-metida por fuerzas extranjeras, tanto mongo-les como manchúes, ninguno de ellos pudo modificar la cultura del pueblo chino ni cam-biar sus valores. Ocurrió un fenómeno único, a la inversa. Es decir que en lugar de que los con-quistadores pudieran imponer su cultura lo que sucedió fue que estos terminaron subsumidos en la del conquistado, como única manera de intentar controlar y someter la posesión adqui-rida. Así lo sintetizaba Henry Kissinger:

 

«La expresión más clara del pragmatismo fundamental chino era su reacción frente a los conquistadores. Cuando vencían en las bata-llas las dinastías de afuera, la élite burocrática china ofrecía sus servicios y se dirigía a sus conquistadores sobre la base de que una tie-rra tan vasta y única como la que acababan de invadir solo podía gobernarse siguiendo los métodos chinos, con la lengua china y la buro-cracia existente en el país. De generación en generación, los conquistadores iban sintién-dose más integrados en el orden que habían pretendido alterar. Con el tiempo, sus propios territorios -los puntos desde donde habían ini-ciado las invasiones- pasaban a formar parte de China. Sin darse cuenta se encontraban luchando por los intereses nacionales chinos de siempre, tras haber abandonado efectivamente los proyectos de conquista.» (Kissinger, 2012, Pág. 42)

 

De todas maneras, si bien la influencia de la filosofía oriental y los enormes aportes


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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ÁREADEESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA


 

culturales y civilizatorios realizados por es-tas corrientes de pensamientos fueron de vi-tal importancia, estaba claro, a inicios del si-glo XX, que eran insuficientes para modificar las enormes injusticias y calamidades que su-fría el pueblo chino.

La cultura milenaria fue clave para consoli-dar la resistencia ante el invasor europeo y americano en las dos guerras del opio, en los levantamientos ocurridos contra el dominio extranjero, sobre todo el de los Taiping y los Boxer y también para repudiar el despotis-mo de la dinastía Qing, en la revolución de octubre de 1911, en la movilización del 4 de mayo de 1919, en la creación del primer Kuo-mintang, y en distintos pasajes de la historia China los cuales fueron dando forma a la que conocemos hoy.

 

Pero toda esa acumulación de experiencias y valores transformados en una cultura pode-rosa, inclusive logrando la fundación de la Re-pública de China en 1912, no podía resolver la anarquía interna ni recuperar la soberanía per-dida. Hizo falta que llegara de occidente una nueva corriente de pensamiento para que ahora sí en la nueva conjunción virtuosa del acervo civilizatorio ancestral con el aporte del marxismo-leninismo se pudiese modificar el escenario chino.

 

A partir del inicio de la segunda década del siglo XX comienzan a llegar al país del centro los primeros ecos del Materialismo Dialéctico y pocos años más tarde las repercusiones de la revolución de octubre en Rusia.

 

Algunos patriotas abrazan esas ideas y fun-dan el PCCh en julio de 1921.

 

A los pocos años comienza una dura etapa de guerra civil e invasión japonesa. Se abriría un largo período de guerra y sacrificios, pero des-pués de 28 años desde la creación del partido de la revolución se alcanza el triunfo en 1949. Con el país destruido después de casi tres décadas de guerra y 110 años de humillación se comienza la reconstrucción por parte de la revolución de obreros y campesinos dirigida por el PCCh con el aporte del Ejército Popu-lar de Liberación.


 

En su deseo por dejar atrás el pasado lo antes posible la dirección del gobierno hace un intento de saltar etapas y genera un gran fracaso y frustración como fue el «Gran Sal-to Adelante». A consecuencia de ese intento fallido y por temor a un retroceso de la re-volución se comete el que quizás sea el ma-yor error de la revolución la llamada «Re-volución Cultural».

 

Para entonces algunos dirigentes comenza-ban a observar que la política económica de la planificación y control estatal absoluto, aplica-da en la URSS, no era el camino apropiado para el desarrollo de las fuerzas productivas en el socialismo, por lo menos para China. Se suceden en el mismo año (1976) la muerte de Mao Zedong y Zhou Enlai. Comienza una fuer-te pugna dentro del PCCh por como conti-nuar la revolución. Por fin en el tercer pleno del XI Comité Central de diciembre de 1978 se resuelve aplicar las políticas de la Reforma y Apertura (gaigekaifangzhengce).

 

No nos detendremos a describir las medi-das y los éxitos de este proceso que llega has-ta la actualidad. Solamente precisaremos algu-nas consecuencias, de ese paso histórico, que fue incorporando a China al grupo de países más importantes primero y luego a disputar el liderazgo económico, cultural y científico tec-nológico a occidente. Había pasado de estar en el lugar 110 en el ranking del desarrollo de las naciones en 1949 a ser la segunda potencia económica mundial en términos de PBI y la pri-mera desde el 2014 si se toma la paridad de po-der de compra en cada país.

 

Los dirigentes de la joven RPCh fueron to-mando conciencia de la necesidad de incor-porar la tecnología de occidente, ese fue el motivo principal del cambio de 1978. Para eso decidieron abrirse al mundo para integrarse, rompiendo el aislamiento, y reformar las rela-ciones económicas para posibilitar el acceso a esos conocimientos y técnicas.

 

Primero copiaron con miles de técnicos y personal especializado, trabajando en empre-sas multinacionales radicadas en su territo-rio, generalmente siendo explotados, y luego


 

desarrollando sus propios emprendimientos con conocimiento genuino, llegando hoy a ser el principal país en inscribir patentes y el que mejores condiciones tiene para aplicar tecno-logías de punta como el 5G y la inteligencia artificial, entre otras.

 

Todo ese vertiginoso proceso en tan solo 40 años lo llevó primero a un acercamiento a los EEUU, en 1971, y más tarde, ya en el siglo XXI a un distanciamiento con la primera po-tencia. Esta situación, de creciente hostilidad, nunca fue buscada por China que ha hecho y sigue haciendo todo lo posible por evitar ris-pideces y confrontaciones, sino por el país americano envuelto en una crisis de hegemo-nía que lo lleva a no ver más que intentar des-truir al «nuevo enemigo».

 

En todos sus documentos y declaraciones públicas los dirigentes chinos expresan su de-cisión de encontrar las formas más amigables para desarrollar iniciativas con los EEUU, in-clusive invitándolo a ser parte de la iniciativa de la BRI (Belt and Road Iniciative).

 

Un dato interesante para no perder de vista es el argumento por el cual China no desea enfrentarse con occidente y preservar la paz. Una primera mirada puede identificar que ese interés se sustenta solamente en la necesidad que tiene China de mantener un statu quo para continuar desarrollándose. Esta razón es válida e indiscutible. Pero además hay factores que están relacionados con la concepción China de la convivencia, con el sentido del yin y el yang, que tiene su raíz en el taoísmo, en el confucionismo y el budismo, y en la concep-ción humanista del marxismo.

 

China no busca la destrucción de EE.UU. sino la integración, el entendimiento para benefi-cio de la humanidad. Esta posición no es opor-tunista, sino que es parte de cómo entiende esta nación las relaciones entre las personas y los estados, y entre los seres humanos y la naturaleza. Es una concepción de la vida muy distinta a la occidental.Y esto se refleja en los hechos. La reacción China ante la pandemia fue opuesta a la que tuvo en general Occi-dente. En los principales países de nuestro


 

hemisferio se prefirió priorizar y salvaguardar la economía permitiendo el contagio comuni-tario para normalizar cuanto antes los circui-tos sociales. En China se adoptó la política de «Cero Covid», es decir no convivir con el vi-rus y tomar medidas drásticas ante cualquier pequeño brote, poniendo por delante la vida como bien superior.

En occidente se pensó en la economía y los intereses sectoriales, en China en salvar vidas. Conclusión al cabo de dos largos años de pandemia, en EEUU más de un millón de muer-tos, en Europa se superaron los dos millones, en China no llegan a seis mil. ¿Quién protege los derechos humanos?

Las autoridades chinas comprenden que es ilusorio un desarrollo nacional autónomo des-vinculado de lo que les ocurra a otras nacio-nes. Entienden que la única manera en que China puede seguir avanzando hacia un futuro venturoso es rodeado de un ambiente armó-nico donde todos los países puedan también hacerlo. Ese es el sentido profundo de la ini-ciativa de la Nueva Ruta de la Seda.

 

Con esta manera de interpretar y valorizar la vida, desde 1979, no participa en ninguna guerra, se ha desarrollado en paz y lo que es hoy solo se debe a su propio esfuerzo, dedica-ción, inteligencia, y no es producto del saqueo de otros pueblos ni rapiñado en guerras.

 

Es decir que el supuesto «milagro chino» de milagro no tiene nada.

 

República Popular China

 

El 1º de octubre de1949, Mao Zedong pro-clamó en Pekín el triunfo del proceso revolu-cionario hegemonizado por el Partido Comu-nista, instaurando, así, el nacimiento de la Re-pública Popular China. Ese acontecimiento fue la coronación de una lucha tenaz que empren-dieron los comunistas, luego de fundar su par-tido el 1 de julio de 1921, en defensa de la soberanía nacional frente a la invasión japo-nesa y posteriormente frente al ejército na-cionalista de Chiang-Kai-shek. «La Larga Mar-cha» tal como se denominó a la travesía que


 

 

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emprendió el ejército rojo recorriendo 12500 km. durante 370 días, evitando batallas fron-tales contra un ejército numéricamente su-perior y adoptando tácticas de guerrillas, constituyó todo un símbolo para la experien-cia revolucionaria.

En su recorrido se vincularon con formas de ejercicio del poder, en zonas donde los comu-nistas habían asumido el gobierno local e in-cluso habían aplicado la consigna de «la tie-rra para los que la trabajan». Eso incidió en la incorporación de masas de jóvenes campesi-nos a las filas del Ejército Rojo. Lo mismo su-cedía con los soldados enemigos que eran to-mados prisioneros y eran convencidos para sumarse a la columna de los comunistas. Si-multáneamente con el triunfo revolucionario del 1º de octubre de 1949, las tropas al man-do de Chiang Kai-shek se refugian en Taiwán donde comenzaron a recibir el apoyo de Esta-dos Unidos.

 

Esa fecha marca el inicio de las relaciones entre la naciente República Popular China, li-derada por el Partido Comunista, y los Esta-dos Unidos de Norte América, potencia hege-mónica del capitalismo mundial.

 

Durante una primera etapa que se extiende hasta1978, el PCCh transitó por diversas y complejas experiencias no siempre exitosas en la búsqueda de un camino que desemboque en el socialismo. La humanidad, hasta enton-ces, solo había sido testigo de la experiencia Soviética en la búsqueda de un camino similar, en una etapa histórica atravesada por las se-cuelas de la primera guerra mundial, las con-secuencias del estallido de la crisis económica de 1929 con epicentro en los centros capita-listas desarrollados, cuyos efectos repercutie-ron en todo el mundo.

 

El encadenamiento de tantos factores ad-versos fue creando las condiciones que des-embocaron en el intento hitleriano de apode-rarse del mundo, centrado especialmente en la destrucción de la primera revolución socia-lista que produjo la humanidad.

 

El año 1978 marcó un hito histórico en la búsqueda de un camino que desemboque en


 

la transición al socialismo. Deng Xiaoping fue el principal impulsor en la aplicación de un plan de «Reforma y Apertura» en un intento por superar la condición de «una economía iguali-taria pero poco desarrollada», con un PBI por habitante de 182 dólares, equivalente al 11% del promedio de América Latina y el Caribe.

 

Reformas

 

La transformación de la economía china, des-de el paso de la planificación centralizada a un modelo donde el mercado tuviese mayor inje-rencia y participación, estuvo orientada a la descentralización política de la gestión.

 

Desde 1978 hasta principios de los 90, la si-tuación de la economía fue cambiando en los aspectos centrales. En los años 70 el sector es-tatal predominó en la gestión y 15 años des-pués había crecido la autonomía de las empre-sas en el marco de la planificación de su pro-ducción, de la inversión, de la compra de tecno-logía, de la comercialización, la fijación de pre-cios y la administración de recursos humanos. También creció la autonomía de los gobier-nos locales en materia financiera, presupuesta-ria y administrativa. De igual modo se deriva-ron esas funciones a las empresas de los muni-cipios, de los pueblos más pequeños y en las décadas de los 80 y 90 se actuó en forma simi-lar con las empresas de propiedad privada.

 

El surgimiento de Empresas de Pueblos y Al-deas (EPA) facilitó el desarrollo de la creativi-dad y responsabilidad en la gestión.

 

Este proceso de gestión más descentraliza-da, a medida que los resultados iban verifican-do en la práctica lo acertado de su implementa-ción, se extendió a los sectores del campo obte-niendo importantes índices de crecimiento.

 

El Sistema Rural de Responsabilidad Fami-liar logró la extensión de los contratos de arrendamientos de 15 a 30 años, la posibilidad de comercializar una parte excedente del cupo a producir, en forma directa al consumidor con precios no administrados. El conjunto de es-tas medidas influyo positivamente en el nivel de empleo, en el monto de sus ingresos, en la


 

elevación de la producción y la productividad. En 1995 se constató que la mayoría de las empresas estatales perdían dinero y el valor patrimonial era nulo o negativo. Entre 1995 y 2005, cien mil empresas fueron privatizadas junto a otros activos estatales.

 

El sector estatal de la economía se fue con-centrando, mayormente, en empresas ascen-dentes o estratégicamente importantes y de tamaño relativamente grande.

 

La mitad de las ventas de bienes de consu-mo eran atendidas por empresas privadas que crecían al ritmo de una demanda ascendente, fruto de un sistemático incremento del poder adquisitivo de la población. Entre 1978 y 1993 el PBI chino creció a una tasa del 9% anual. Las pequeñas empresas cuya producción crecía a un promedio del 20% anual, jugaron un papel importante como generadoras de empleo, en especial en las zonas rurales.

 

Apertura

 

Las medidas de reformas aplicadas en el mar-co de la economía nacional tuvieron su corre-lato en el diseño de las políticas de apertura, orientadas a su vinculación con el mundo.

En los años 80 se crean las Zonas Económi-cas Especiales(ZEE), en la costa este del país. Estos espacios tenían por objeto atraer inver-siones extranjeras con el propósito de expor-tar su producción.

 

Así se generaron puestos de trabajo direc-

 

tos e indirectos, se amplió la capacidad de ges-

 

tión, conocimiento tecnológico e ingreso de di-

 

visas, mejoró la vinculación económica con el

 

mundo. Su ingreso, en el 2001, a la Organización

 

Mundial de Comercio, (OMC), actuó como un

 

disparador de un acelerado proceso de interre-

 

lación comercial con una amplia mayoría de na-

 

ciones del mundo con quienes logró en el pre-

 

sente el rango de principal socio comercial.

 

El proceso de Globalización impulsado por el

 

capitalismo mundial, con el objeto de integrar

 

al proceso productivo las ventajas comparati-

 

vas que cada país podía aportar en función de

 

bajar costos y maximizar ganancias, encontró


 

en la RPCh el país ideal para radicar sus indus-trias por su alto nivel poblacional y un valor paupérrimo de la fuerza de trabajo, devenido de una historia de relaciones de producción feu-dal y luego, de dominación colonial.

El Proceso de apertura que había encarado China incentivando las inversiones extranjeras directas (IED) se engarza con la Globalización sumando, así, elementos importantes para el desarrollo acelerado de sus fuerzas producti-vas que en un tiempo relativamente corto la transforman en la fábrica del mundo.

A partir de los años 90 China decidió fo-mentar la (IED) en la fabricación de productos de alta tecnología y a medida que fue ascen-diendo en el standard de su producción se fue incorporando a grandes Cadenas Globales de Valor (CGV), de productos más sofisticados y con mayor valor agregado.

Los productos finales que circulaban por el mundo eran resultantes del entrelazamiento de componentes de distintas procedencias que generaron, a medida que esos procesos pro-ductivos se multiplicaban, nuevas relaciones económicas de producción interempresaria, que se guiaban por intereses comunes, no siem-pre coincidentes con las políticas de los esta-dos nacionales, en los cuales, solían prevaleces las cuestiones ideológicas.

 

Estrategia China

 

La misma se orientó hacia el objetivo de transformar sus planes económicos para pa-sar de ser un centro de fabricación y ensamble global a una economía impulsada por la inno-vación de alto nivel, capaz de establecer están-dares globales que les permita a esas empre-sas participar como jugadores de peso en el mercado mundial.

 

China ingresa tarde a la disputa por la supre-macía tecnológica. Hasta ese momento y du-rante gran parte de su desarrollo económico, las normas en China fueron un medio para pro-teger a las industrias nacionales y en el caso de su importación, el propósito era reforzar su estándar tecnológico e impulsar el comercio


 

 

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internacional. En el año 2005 China lanza el «Plan de Desarrollo de la Ciencia y la Tecno-logía (2006-2020) donde muestra el diseño de la política nacional y los recursos destinados por el Estado chino para ser más autónomo respecto de las tecnologías externas. Ese im-pulso a la innovación y el desarrollo de la cien-cia y la tecnología, tanto en el aspecto pro-ductivo como en el académico impulsando nuevas invenciones y patrones técnicos pro-pios, le han permitido a China constituirse en el principal registrador de patentes a nivel in-ternacional. Dentro del marco del «Plan de Desarrollo de la Ciencia y la tecnología», que abarcaba un período de 15 años, se fueron in-corporando nuevas estrategias más acotadas en el tiempo que obedecían a la dinámica del desarrollo en áreas más específicas.Así podría-mos citar a: Hecho en China» (2015-2025), «Internet Plus» y los proyectos en marcha que integraban el «Plan de Desarrollo de Inteli-gencia Artificial» del Consejo de Estado (AIDP). El conjunto citado nos permite observar la importancia que le asignan al desarrollo de estándares que va en línea con los elementos centrales de una política que procura alcanzar desarrollos innovadores propios.

 

La «Innovación Indígena», centro neurálgico del «Proyecto Nacional» apunta explícitamen-te promover la autosuficiencia tecnológica.

 

Desde 2013 China fue publicando varios documentos de política nacional que reflejan la intención de desarrollar y desplegar «Inteli-gencia Artificial» (IA) en una amplia variedad de sectores.

 

En 2015 aparecen las pautas de Internet Plus orientadas a integrar Internet en todos los ele-


 

mentos de la economía y la sociedad. El docu-mento establece la importancia de desarrollar todas las industrias emergentes de IA.

En ese año, también se pone en marcha el plan «Hecho en China» 2015-2025 cuyo obje-tivo consiste en colocar a China en la posición dominante en la fabricación global de alta tec-nología donde se incluye la IA.

 

La Inteligencia Artificial se distingue de otras tecnologías por la capacidad de automatizar las operaciones sin intervención humana, ba-sada en el conocimiento y de manera auto corregible, además de ser la base sobre la cual se desarrolla el Internet de las Cosas (I o T), interconexión de los dispositivos.

La toma de decisiones de ese sistema ya no requiere las correcciones adicionales de un controlador. Al cabo de un año de iniciado el plan, China pasó a liderar el tema de los están-dares en IA concitando la atención global, para convertirse en pionera para el diseño de polí-ticas en esa tecnología.

En resumen, a partir de la Reforma y Aper-tura de 1978 y aplicando una metodología de prueba y error en la instrumentación de sus proyectos, con las miras apuntando a la cons-trucción de una sociedad socialista según las peculiaridades chinas, en un país económica-mente desarrollado, utilizando las mejores ex-periencias de la planificación centralizada y sumando los elementos útiles de la economía de mercado, ha logrado un ritmo acelerado de crecimiento de sus fuerzas productivas que le han permitido superar los resabios de su con-dición de subdesarrollo extremo de su mo-mento de inicio y llegar a disputar con los EEUU el liderazgo en la economía mundial.


 

La relación EEUU - China


 

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Relaciones Económicas entre los Estados Unidos y la República Popular China

 

El análisis de las relaciones económicas en-tre los dos países que en la actualidad lide-ran la economía mundial, requiere previa-mente establecer un marco histórico, a par-tir del cual observaremos el camino reco-rrido por cada uno e intentaremos compren-der el complejo estado en que se desarrollan las relaciones actuales.

 

La culminación de la segunda guerra mundial puso fin a las aspiraciones del nazismo de do-minar al mundo y abrió paso a un nuevo orden internacional, signado por un conjunto de inte-rrelaciones y diferencias entre los países vence-dores, expresadas en la diversidad de sus desa-rrollos, sus objetivos, aspiraciones futuras y los modos de producción que cada uno fue adop-tando en aras de alcanzar sus metas.

 

Estados Unidos emerge de la contienda con-solidando su liderazgo dentro del sistema ca-pitalista. Entre los factores que contribuye-ron a ello podríamos considerar que todas


 

 

 

 

 

 

 

 

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las batallas se desarrollaron muy lejos de su territorio sin afectar a la población civil, ni los bienes materiales, ni a su aparato produc-tivo. La nación americana obtiene condicio-nes ventajosas para aprovechar la etapa de reconstrucción y aprovisionamiento entre los países occidentales que permanecieron en la órbita del capitalismo.

 

En julio de 1944, las Naciones Unidas con-vocaron a una conferencia monetaria y finan-ciera a los efectos de establecer normas de política monetaria entre las naciones. Como corolario de dicha reunión se fundan el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Estados Unidos suscribe la mayoría acciona-ria del FMI, logrando, de esa manera, el poder de veto y la facultad de decisión sobre todas sus políticas.

 

Por ese entonces, la potencia americana con-centraba casi el 50% del PBI mundial con solo el 7% de la población. Las vinculaciones entre ambas variables definían un PBI per cápita de primera potencia.

 

Como contrapartida, en el reverso de la moneda dejaron grabado el hecho de ser,


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entre los países beligerantes, el único que incremento su riqueza prestando dinero y vendiendo armas.

Cuando la guerra llegaba a su fin, en un gesto que los desnaturalizó dentro del género hu-mano, arrojan la primera bomba atómica so-bre la ciudad de Hiroshima donde vivían 450 mil habitantes con un trágico saldo de 120 mil muertos y 70 mil heridos.

 

Eso sucedió el 6 de agosto de 1945 y tres días después repiten la acción sobre Nagasaki, ciu-dad donde habitaban 195 mil personas, pro-vocando 50 mil fallecidos y 30 mil heridos. En ambos casos falta sumar las victimas que se fue-ron paulatinamente agregando por la reacción nuclear. Estos dos actos criminales de arrojar bombas atómicas sobre la población civil son los únicos casos en la historia de la humanidad. El silencio que el poder comunicacional del capitalismo ejerció para borrar este lastre de la historia del país más poderoso del mundo que pretende erigirse en el custodio de los derechos humanos, de la libertad y la demo-cracia frente a aquellos países que esos medios estigmatizan como violadores de esos principios, pone en evidencia el grado de hipocresía con que se manejan en la arena internacional.

 

El equipo de investigación del diario Global Times publicó el 19 de abril de 2022 «Siete historias para desenmascarar los desastres que

 

24 Estados Unidos ha ocasionado al mundo»13. La Primera entrega muestra como los nor-teamericanos propiciaron la actual crisis en-tre Rusia y Ucrania y como operan para conti-nuar la guerra.

 

La Segunda, trata de las guerras, interven-ciones, revoluciones de colores y cientos de conflictos desatados en el mundo para ga-nar hegemonía global. Un ejemplo: «Desde 1945 hasta 2001 hubo 249 conflictos en 153 países, de ellos 201, el 81%, fueron iniciados por Washington»

 

La Tercera desmenuza la connivencia de los medios de comunicación con el aparato militar


 

industrial, los círculos académicos y las agencias de inteligencia para generar conflictos.

«Los cinco principales contratistas militares de EEUU ganaron dos billones de dólares, solo en la guerra en Afganistán».

 

La Cuarta presenta la actual agenda de EEUU para desencadenar una nueva Guerra Fría. La Quinta trata sobre los Laboratorios Bio-lógicos y el uso de armas y venenos en distin-tos conflictos.

 

La Sexta entrega es sobre los desastres hu-manitarios, (refugiados, muertes de civiles, etc.) ocasionados por sus intervenciones a lo largo y ancho del mundo.

 

La Séptima y última, investiga el uso de la mani-pulación política, el acoso económico y la juris-dicción de brazo largo para mantener la hege-monía global y destruir el orden internacional. En 1947, la nación del norte encara un plan económico denominado Plan Marshall para la reconstrucción de Europa, invirtiendo en su financiación 14 mil millones de dólares, de en-tonces, a lo largo de cuatro años.

 

Entre sus objetivos económicos caben men-cionar la inversión financiera para: la recons-trucción de esas naciones, modernizar sus apa-ratos productivos, abastecer el consumo in-terno con demandas postergadas a todo lo cual cabe agregar en el plano político el propósito de frenar la propagación del comunismo que había emergido del conflicto bélico con una fuerte influencia entre los trabajadores e inte-lectuales de todo el mundo.

 

Esta suma de circunstancias potenció el desa-rrollo de sus fuerzas productivas. La clase media vivió su época dorada y las empresas concentra-das ascendieron rápidamente por los peldaños de la pirámide económica, fueron los denomina-dos «30 años de oro» del capitalismo.

 

Ese proceso de concentración de la produc-ción y la riqueza que es inherente aese modo de producción se apoya en una inequitativa distribución del ingreso y constituye una de las principales contradicciones del sistema y

 


 

 

13 https://datapoliticayeconomica.com.ar/2022/05/14/china-y-la-nueva-gobernanza-mundial/


causal recurrente de sus crisis cíclicas de so-bre producción.

 

Transitando por esos senderos, el capitalis-mo mundial fue desembocando en un nuevo modo de acumulación en la que el rol predo-minante lo ocupó el capital financiero, espacio en que el capital adquiere su rol parasitario. Fomentaron el crédito a Estados, empresas y consumidores, llevando el endeudamiento a límites impensados.

 

«La Crisis del 2008» marcó el límite de la expansión acelerada de la trama financiera glo-bal. El estallido de la mega burbuja inmobiliaria marcó el punto de inflexión del sistema. Esa masa especulativa dejo de expandirse, se vol-vió inestable y desde 2014 fue disminuyendo velozmente.

Se produjo, finalmente, un círculo vicioso depresivo. Dicho de otra manera, nos encon-tramos ante la declinación turbulenta de un ciclo parasitario, la más grande crisis de toda la historia del capitalismo.

 

Sus consecuencias impactaron fuertemente en las relaciones comerciales internacionales que se retrajeron abruptamente derivando en la caída de los niveles de producción de cada país» 14. Fenómeno donde se engarzan nuevos eslabones de una crisis cada vez más profunda que empalma y entrelaza, en el presente, con la pandemia del coronavirus y desde febrero de este año, con el accionar del imperio junto a los países de la OTAN que se subordinan para generar las condiciones que tornaron inevita-ble el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania.

 

Las medidas económicas, coercitivas e ilega-les, contra Rusia para aislarla y debilitarla van generando en todo el mundo una situación de crisis energética, alimentaria, inflacionaria y fi-nanciera que continúa siendo fogueada por el aparato militar industrial de los Estados Uni-dos junto a los gobiernos más belicistas de la OTAN enviando a Ucrania toneladas de arma-mentos, intentando prolongar un conflicto que se vuelve contra sus propios pueblos que día a


 

día pierden poder adquisitivo por el deterioro de sus monedas y condiciones de vida que se retraen por la escasez de fuentes energéticas que dependían del abastecimiento ruso.

El escalamiento del conflicto alcanza tal mag-nitud que ponen a la humanidad al borde de la tercera guerra mundial.

 

Relaciones Comerciales China – EEUU

 

Comienzan a partir del nacimiento de la República Popular China de manera incipien-te, acorde a la profunda asimetría que existía entre ambas economías y comienza a afianzar-se a partir de la puesta en marcha del proceso de Reforma y Apertura en 1978.

 

La dinámica del intercambio comercial lo podemos apreciar en los datos emitidos por el Ministerio de Comercio Chino que mues-tran un crecimiento de 252 veces desde 1979 al 2018 alcanzando en el año 2020un flujo de 633.000 millones de dólares. La importancia de esa cifra nos muestra la potencialidad de la complementación entre ambas economías y refleja, al mismo tiempo, el desarrollo im-petuoso de las fuerzas productivas logrado por China, sustentado en un modo de pro-ducción que aspira a la construcción de una sociedad socialista, donde cada trabajador produzcasegún su capacidad y sea retribuido según su trabajo.

 

La Guerra Comercial promovida por Donald Trump, a partir de 2018, contra el país asiático, repercute negativamente sobre el conjunto de la economía mundial y refleja, esencialmente, la preocupación de los sectores hegemónicos del capitalismo, no ya por la posibilidad de en-tregar la antorcha olímpica de líder de la eco-nomía global, sino por la significación que ten-dría para la forma de pensar de la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, que vive subsumida en condiciones de subdesarrollo en un sistema que rápidamente va evidenciando rasgos de agotamiento e incapacidad para


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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14Entrevista a Jorge Beinstein, https://kaosenlared.net/entrevista


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resolver los graves problemas con que se enfrenta la humanidad, entre los cuales cabe mencionar: subempleo, indigencia, pobreza, salud, educación, vivienda, narcotráfico, inse-guridad, contaminación ambiental y un pro-longado etc., que surge y se desarrolla en un marco productivo, donde se agudiza la con-tradicción entre una producción cada vez más social y una apropiación cada vez más priva-da que fuga ganancias y las vuelca a la especu-lación financiera, marginando al ser humano de su capacidad para generar riqueza.

Sobre ese escenario la RPCh dibuja en el horizonte la perspectiva del socialismo y el mundo ingresa de lleno en una conflictividad creciente que preanuncia cambios civilizato-rios de una profundidad que se tornan im-predecibles.

 

La guerra de aranceles cedió paso a las san-ciones económicas y derivó en bloqueos que buscan ahogar procesos soberanos de trans-formaciones revolucionarias, frente a los cua-les surgen nuevas realidades que aparecen en la superficie de un mar de contradicciones que internacionalizan la confrontación.

El hecho que las Cadenas Globales de Valor (CGV) se hallan extendido por el mundo, en-trelazando insumos de distintas procedencias, geográficas e ideológicas, conformando las empresas globales, van dando lugar a fenóme-

26 nos novedosos de poder que llegan a un gra-do que sobrepasa al que detentan los estados nacionales e imponen proyectos y políticas al margen de las que fija el poder estatal.

 

Este fenómeno que se visibiliza con mayor nitidez en el seno de los países capitalistas donde crecen fuertes agrupaciones sectoria-les que representan al poder económico con-centrado, hacen más compleja la interpreta-ción del rumbo que tomaran las relaciones interestatales entre EEUU y China.

El único camino razonable es aceptar un fu-turo compartido en un mundo policentrico, que encare decididamente la solución de fon-do de los problemas que aquejan a la humani-

 

 

15Folleto publicado en 2018 con ese título.


 

 

dad en su conjunto y en particular a los países y sectores más postergados.

 

Relación Integral: China-EEUU

 

Asistimos a un cambio civilizatorio nunca antes observado en la historia de la humani-dad, después de seis siglos de dominio plane-tario, occidente ve disputada su hegemonía. Y su respuesta no se ha hecho esperar. Mientras se debate en su propia crisis, y arrastra a toda la humanidad, agravándola intencionalmente a partir de 2020, propone guerras, reducción del nivel de vida de los pueblos, profundización del saqueo a la periferia, destrucción del me-dio ambiente y agotamiento de bienes natura-les, proliferación de nacionalismos, fascismos y neo fascismos, etc., en un intento desesperado de reseteo global para reinventarse y garanti-zar la reproducción y acumulación de capital, ante el evidente derrumbe del sistema finan-ciero internacional. Puesto en palabras del re-cordado Jorge Beinstein:

 

«Los ciclos fascistas y neofascistas apare-cen como etapas de la larga decadencia sis-témica global, intentos brutales de salvación, de recuperación de vitalidad perdida» (Neofascismo y Decadencia, 2018, Pp. 8)15.

 

Más adelante agrega:

 

«Al igual que el fascismo clásico el neofas-cismo significa la radicalización de la explo-tación de recursos humanos y naturales, aun-que el primero no tuvo el nivel de despliegue planetario y la capacidad tecnológica del se-gundo.» (Ibid., Pp. 16).

 

El equilibrio de poder internacional se mo-dificó sustancialmente en los últimos 50 años, más precisamente desde el fin de la converti-bilidad dólar-oro, decretada por el presidente Nixon en agosto de 1971, y la crisis petrolera de 1973.


Un abandono pronunciado de los estados occidentales desarrollados del liderazgo en la producción de bienes materiales producto de la deslocalización de sus empresas en el Extre-mo Oriente, la caída de la tasa de ganancia de las grandes empresas transnacionales, una nue-va y cíclica crisis de sobreproducción del capi-talismo, sumado a la profunda transformación producida en China, explican en gran medida la apasionante y dramática transición que atrave-samos. El país oriental creció más de trinta años ininterrumpidos a una tasa de 9,9 % anual, en ese lapso multiplicó el tamaño de su econo-mía por 50, pasó a ser el principal productor y exportador de manufacturas industriales, la pri-mera economía por paridad de poder de com-pra, a partir de 2014, y la segunda por PBI nomi-nal, el principal socio comercial de 144 países, logrando en cuatro décadas un posicionamien-to internacional que a otros les llevó 200 años. El mundo atraviesa una crisis multidimensio-nal y una transición del unipolarismo insoste-nible, tanto por niveles de injusticia y desigual-dad como por la finitud de recursos, al pluri-centrismo, aún con contornos desconocidos. Esta crisis no surge, como algunos se esfuerzan en justificar, por la Covid 19 ni por la guerra en Ucrania, sino que en todo caso fue acelerada por estos fenómenos estallados en enero del 2020 y febrero de 2022, respectivamente.

 

El contexto internacional ya contaba con las particularidades que evidencia la crisis actual. Como lo señalan Esteban Actis y Nicolás Creus en su interesante ensayo «La disputa por el Poder Global», las mismas son las siguientes:

 

1)  Reducción del crecimiento global y baja de la productividad, sobre todo en los países centrales de Occidente.

 

2)  Los estímulos monetarios y fiscales para activar un mayor crecimiento comenzaron a ser insuficientes.

 

3)  La deuda pública y privada de los países alcanzó niveles récord.


 

 

4) Creciente proteccionismo y ralentización del comercio internacional.

 

5) Reconfiguración de la producción y de las cadenas globales de valor.

 

6)  Cambio tecnológico nunca visto hasta el presente.

 

7)  Crecimiento de la desigualdad y sus con-secuencias.

 

8)   Concentración creciente de la riqueza y empobrecimiento de grandes masas populares.

 

9)  Emergencia de fuerzas ultraconservado-ras y totalitarias.

 

Podríamos sumar un creciente y alarmante riesgo de conflicto nuclear que se fue incre-mentando en el transcurso de 2022.

 

Sin lugar a duda el futuro de la humanidad, en las actuales circunstancias, depende en gran medida de la coevolución, de la relación en-tre las dos superpotencias. Así lo expresa la profesora de la Universidad de Cambridge, YuenYuen Ang, nacida en Singapur, en su libro «Economía Política de China y las implicacio-nes globales de su ascenso»: «No hay rela-ción diplomática bilateral más trascendente que la que existe entre Estados Unidos y China, la cual afecta no solo a los dos países sino a toda la humanidad» (Actis-Creus, 2020, Pp. 201).

 

También es interesante el debate que se ge-neró sobre la esencia de la crisis, la transición y la caracterización del tipo de confrontación entre ambas potencias.

 

Para algunos analistas estamos en presencia de una disputa Inter capitalista. Uno de ellos es Branko Milanovic el cual habla de «choque de capitalismo»: el capitalismo liberal y el ca-pitalismo político dirigido por el Estado16, re-firiéndose obviamente al modelo estadouni-dense y al chino.


 

 

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16Milanovic Branco, «Choque de Capitalismos», ForeingAffairs Latinoamérica, pp.20/23, julio-septiembre de 2020.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Nos proponemos en el recorrido de este trabajo hacer un aporte a la dilucidación de este concepto y a acercar la mirada a algunas características principales de este vínculo.

Comprender esta relación es clave, para cualquier actor estatal o no estatal, para poder ubicarse óptimamente en la transición vigente, sobre todo en un mundo absolutamente interméstico, entendido esto como la imposi-bilidad de separar las políticas domésticas de las internacionales.

También existe una tentación de asimilar la disputa actual con la pasada guerra fría entre EEUU y la ex URSS. Observamos en principio una diferencia sustancial, en esta época lo que predomina es la profunda interrelación exis-tente entre ambos países, tanto financiera, eco-nómica como cultural. Solo como ejemplo; el intercambio comercial entre ambas potencias supera hoy los U$S 750.000 millones. Este fenómeno no existió entre 1945 y 1991, don-de se desarrollaban dos economías y blo-ques sin vasos comunicantes. En ese perio-do prevaleció una «destrucción mutua ase-gurada» basada en el poder nuclear, hoy exis-te esa categoría, pero fundada en el poder económico. La guerra fría se caracterizó por ser una relación rígida con polos estancos, aunque también predecible y estable, donde el enfrentamiento siempre se produjo en la periferia. En cambio, la actual es permeable, volátil y caótica, con la presencia creciente de actores no estatales y la proliferación de guerras híbridas.

 

Un concepto inicial para tener en cuenta es la diferencia de concepciones y estrate-gias entre un país y el otro. Mientras EE.UU. prioriza intereses, y al ser estos cambiantes es imposible que haya sostenido una visión estra-tégica constante y armónica a través del tiem-po. Por el contrario, la misma se fue adaptan-do a las circunstancias geoeconómicas y geopolíticas en cada etapa siendo en varias oportunidades muy disimiles una de otra.


 

En el caso chino como su estrategia res-ponde a principios no a intereses circuns-tanciales su estrategia fue mucho más esta-ble y predecible.

 

Vínculos económicos, comerciales y financieros

 

La relación transitó un camino que fue de cierta cooperación desde 1971 hasta aproxi-madamente fin del siglo pasado a un crecien-te distanciamiento y competencia entre ini-cio de este siglo, cuando la RPCh ingresa en la OMC y la asunción del presidente Xi Jinping en 2013, para pasar luego, de ahí en más, a un periodo de mayor y creciente hostilidad y confrontación.

 

A medida que la presencia e importancia de China crecía, las potencias occidentales se iban poniendo más hostiles con el país oriental. El pasado 29 de noviembre el pri-mer ministro británico declaró: «La era do-rada de las relaciones entre el Reino Unido y China ha terminado» 17.

Con el ingreso de China al FMI, BM, BID, OMC, etc., la RPCh pasó de participar en un 1,17 % del comercio de manufacturas en 1990 al 14% de las mismas en 2018, despla-zando a EE.UU. que quedó con el 8,63 %, perdiendo así la primera posición después de más de 7 décadas. Pero lo mismo ocu-rrió con otros índices como inversión, co-mercio exterior, paridad de poder de com-pra, etc. y últimamente tomando la delantera en innovación, registro de patentes y produc-tividad en varios rubros.

 

La carrera por los niveles más elevados de la productividad es una característica de to-dos los países que luchan por la primacía glo-bal. En este sentido si bien la RPCh ha multi-plicado por 15 la misma entre 1980 y el 2020, sigue representando solo un 20% de la esta-dounidense. Sin embargo, la buena noticia para China es que en 2007 su productividad

 


17https://actualidad.rt.com/actualidad/449908-sunak-era-dorada-relaciones-reino-unido-china-terminar.


 

llegaba al 10% de la de EE.UU. Este ascenso en tan poco lapso de tiempo se debe a las grandes inversiones del país asiático en la edu-cación, la preparación de profesionales, en la innovación, en investigación y desarrollo, y el liderazgo alcanzado en los últimos años en la inscripción de patentes, manifestándose tam-bién en la pugna por fijar nuevos estándares de producción.

 

El estado chino se abrió a las inversiones foráneas y permitió la instalación de empre-sas extranjeras en su territorio. Más tarde entrada la década del 90 comenzó a crear sus propias empresas nacionales, entre ellas sur-gen los gigantes como: Sinopec, China Mobile, China National Petroleun, etc.Aun cuando gran parte de las exportaciones chinas se explican por la existencia de las empresas multinacio-nales, el gobierno siempre preservó al merca-do financiero bajo su control.

 

Después de la crisis de 2007/2008, el co-mercio mundial decrece, China continúa siendo líder en exportaciones, pero en ni-veles más bajos. El buró político entendió que era necesario modificar el eje del creci-miento comenzando a priorizar la expan-sión del mercado interno ante la merma relativa del peso de sus exportaciones en la conformación del PBI. Surge de esta manera el concepto de «circulación dual».

 

China viene creciendo aceleradamente como gran exportador de capitales. Hasta hace pocos años solo recibía Inversión Ex-tranjera Directa(IED), hoy lleva sus inversio-nes a países de varios continentes. La IED que China exportaba en el año 2000 repre-sentaba solo el 0,37% del total, en 2019 al-canzó el 6%. EEUU que viene en retroceso pasó, en ese lapso, del 36% al 22%. Con lo cual queda claro que, a pesar del gran avance chino, en la materia, en 2019 solo llegaba al 28% de la IED del país norteamericano.

 

Este proceso desarrollado en las últimas décadas tuvo varias consecuencias: por un lado, convirtió a China en el gran dominador en las CGV, pero mantuvo a EEUU en el in-discutido decisor, por ahora, del sistema fi-


 

nanciero internacional, lo cual le permite un enorme margen de maniobra para dictar las reglas de juego y tomar medidas coercitivas unilaterales e ilegales, «sanciones», contra los países que no se someten a su voluntad geopolítica, pero por el otro la profundiza-ción del proceso neoliberal redujo drástica-mente los derechos laborales en los propios países centrales de Occidente.

En EEUU, en 2016, el 25,7% de los ocupados estaban con ingresos inferiores a la línea de pobreza. Lo mismo ocurrió con el fin del esta-do de bienestar europeo, lo cual fue aceleran-do la crisis capitalista en los países centrales del sistema e incrementando el antagonismo de clases en los mismos.

En el área de la disputa financiera y moneta-ria una de las herramientas con que cuenta la RPCh son los bonos del tesoro de los EEUU. A pesar de haberse desprendido de aproxi-madamente un 25% de los mismos, desde 2020 a la actualidad, China sigue teniendo el equivalente a casi un billón de dólares en ese concepto. De todas maneras, no está intere-sada en desprenderse drásticamente de los mismos ya que eso provocaría un colapso eco-nómico internacional, lo cual la arrastraría a ella también. Por lo tanto, el espacio moneta-rio y financiero estarían entre las ultimas ba-tallas del contencioso.

 

EEUU, a pesar de las dificultades que afron-ta sigue contando con el privilegio de poder tener la exclusividad de la emisión de la mo-neda de reserva de valor e intercambio in-ternacional, lo cual le permite hacer que el mundo le financie su déficit sin demasiados trastornos, y manipular el tipo de cambio de manera tal que en circunstancias críticas, como la actual, poder operar, subiendo la tasa de interés de la FED, actuando como una as-piradora de dólares del tercer mundo para revaluar su moneda con las consecuencias perjudiciales para la periferia. Además, EEUU controla el sistema SWIFT, el CHIP, el FMI y el BM.

 

Como oportunamente expresara Benjamin Cohen en Concurrency Power. Understanding


 

 

CHINA-EEUU:UNARELACIÓNESENCIAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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ÁREADEESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA

Monetaryrivalry, (Cohen, 2015,Pp.133), cuatro son los factores que determinan la fortaleza e internacionalización de una moneda:

 

1)  El tamaño de la economía.

 

2)  Extendido y poderoso mercado de capitales.

 

3) Alianzas internacionales.

 

4)  Poder militar.

 

El factor en que China está más débil, a pe-sar de la creación de la bolsa de Shanghái y Shenzhen y la vinculación de estas con la de Hong Kong, es en el punto dos, lo que hace que el yuan todavía no ocupe el lugar que otros aspectos del crecimiento chino reclaman.

 

Disputa geopolítica

 

Todo este nuevo escenario, desarrollado en las últimas cuatro décadas, presentó un doble desafío a los poderes dominantes de EEUU a los cuales les provocó una profunda grieta y disputa interna, tanto en su rol de garante y reproductor del capital internacional como custodio del interés particular del capital es-

 

30 tadounidense. Este capital lejos de ser mono-lítico se fue dividiendo entre dos bandos: los ganadores del proceso neoliberal financiero, empresas transnacionalizadas, los fondos de inversión globales, las calificadoras de riesgo y los grandes bancos,por un lado; y los perde-

 

dores vinculados mayoritariamente al merca-do interno y que en gran medida explican el surgimiento de los sectores americanistas, nacionalistas y proteccionistas encarnados por el trumpismo a partir de 2015.

 

A principio de 2012, en el inicio de su se-gundo mandato y ante la parálisis de la OMC, provocada por Washington, y la suspensión de la ronda de Doha en 2006, por carencia de acuerdos, el presidente Obama anuncia al mundo dos poderosos acuerdos; el Tratado


 

de Libre Comercio del Atlántico TTIP (por sus siglas en inglés) y el Tratado libre Comercio del Pacífico TPP (por sus siglas en inglés), sin la presencia de China. Como lo expresó el mismo presidente estadounidense, se trataba retomar la iniciativa geopolítica: «lo que se juega es quien pone las reglas de juego del siglo XXI, y no po-demos permitir que sea China».

 

A partir de 2017 el presidente Trump, que no es de la confianza del sector globalista del capital financiero internacional, liderado polí-ticamente por Obama y los Clinton, toma una decisión que indirectamente beneficia el des-pliegue económico de China, abandona el TPP y el TTIP. De esta manera la RPCh aprovechó el movimiento y junto con otros 14 países in-auguró la Asociación Económica Integral Re-gional (RCEP), el mayor acuerdo global de in-tercambio comercial y de reducción de aran-celes conocido hasta la actualidad. Meses más tarde avanzó en un gran acuerdo económico con la Unión Europea y avanzó decididamente en el fortalecimiento de la ASEAN+3. Esta si-tuación dejó en evidencia la profunda grieta interna que sufre EEUU.

 

Además, Trump desarticuló el Órgano de Apelaciones de la OMC, instancia que resuel-ve las disputas, al negarse a dar apoyo a los jueces que la integran. Emprendió una políti-ca agresiva para repatriar poderosas industrias manufactureras radicadas en China a partir de los años 80. Sin embargo, las pocas que regresa-ron, en contra de los esperado, no generaron nuevos empleos, sino que invirtieron en fondos financieros especulativos y en compra de ac-ciones de otras empresas.

 

Para completar un escenario negativo para Trump, este no consiguió el alineamiento de sus aliados de la Unión Europea, tampoco de Rusia, en consecuencia, el déficit comer-cial de EEUU con China no solo no disminu-yó, sino que se amplió.

 

Pero Trump no deseaba ser más contempla-tivo con China, sino que tenía otra estrategia. Ella se basaba en hacer lo inverso al camino seguido por el tándem Nixon-Kissinger en la década del 70 del siglo XX. Esta vez acercarse


a Rusia para aislar y golpear a China. Este in-tento fue frustrado, en parte, por la denuncia de los demócratas en cuanto a la participación rusa en las elecciones de 2016 para favorecer al candidato republicano.

 

Después de la firma de los decretos del ex-presidente Trump, subiendo los aranceles de los productos chinos en mayo de 2018, la re-lación se hizo más ríspida. La situación conti-nuó tensándose con las diferencias sobre el conflicto en Hong Kong, los límites en el mar del Sur de China, la disputa por la soberanía en islas y peñascos en la zona, el crecimiento y la enorme influencia de la compañía Huawei, las acusaciones de EEUU a China sobre la supues-ta vulneración de los derechos humanos en Xinjiang y el Tíbet, el cierre de consulados en ambos países y las crecientes provocaciones de Washington en el estrecho de Taiwán.

 

Respecto a la empresa Huawei, la misma está en la mira de los EEUU a partir de 2017. Cuando asumió Andrés Manuel López Obra-dor en noviembre de 2018, una de las invita-das fue Meng Wanzhou, directiva de la empre-sa. En su viaje de regreso a China fue detenida en el aeropuerto de Vancouver, Canadá, a pe-dido de la justicia estadounidense argumentan-do que la empresa había violado las sanciones dispuestas a la República Islámica de Irán. Meng que sufrió más de dos años de cárcel fue libe-rada el 24 de septiembre de 2021 generando un recibimiento apoteótico en China.

 

Como para no dejar dudas sobre la esencia de la disputa en febrero de 2019 el entonces secretario de Estado Mike Pompeo viajo a Eu-ropa. Se reunió simultáneamente con las máxi-mas autoridades de Rumania, Reino Unido, Polonia y Alemania. El mensaje fue claro: acep-tar el intento de China de instalar la tecnolo-gía de quinta generación (5G) y perder el apo-yo militar de EEUU, las bases militares y el ac-ceso a la información de inteligencia o recha-zarlo y seguir perteneciendo al bloque militar presidido por EEUU. El viaje de Pompeo ade-más de presionar a los países europeos busca-ba, como lo hace EEUU en ALC y otros conti-nentes, retrasar la instalación del 5G chino


 

hasta que ellos puedan tener una empresa ca-paz de competir con las orientales, más ade-lantadas. En concreto varios países han recha-zado la instalación 5G de China entre ellos: Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Ca-nadá (mayo 2022).

El tema no queda reducido a la carrera tecno-lógica ya que el acceso al desarrollo de esas áreas requiere una fuerte inversión y es en este punto donde interviene el sistema financiero. Es decir, todo país que intente competir en esas tecnolo-gías de punta debe contar con un sistema fi-nanciero poderoso y con alta capacidad de crédito e inversión para la innovación.

 

Cuando después de un enorme trabajo di-plomático se había alcanzado una tregua entre ambas superpotencias, a fines de 2019, en el ámbito económico y comercial, arribando al «Acuerdo de Fase 1», en enero de 2020 se declaró la pandemia de Covid 19 y todo vol-vió a foja cero.

El núcleo de la creciente conflictividad entre EEUU y la RPCh radica en que la potencia del norte ha perdido el monopolio de la produc-ción de bienes materiales, se desentendió de la economía física, y ahora en forma notoria comienza a estar rezagada en el liderazgo tec-nológico, cediendo también el primer lugar en la inscripción de patentes de invención y en la conformación de los nuevos estándares de producción que establecerán las futuras reglas de fabricación.

 

Es decir, no estamos en presencia de una nueva guerra fría al estilo de la pasada sino ante una confrontación bipolar caótica y con numerosos y porosos frentes de conflicto, lo que se conoce como «bipolarismo entrópico». Evidentemente el cálculo que hizo Occiden-te a principio de la década del 70 del siglo XX respecto de China fue equivocado. La joven revolución había entrado en un estancamien-to de su desarrollo producto del agotamiento del proyecto de economía planificada y la ca-rencia de tecnología avanzada. Pero esa primera acumulación primigenia, entre 1949 y 1978, ha-bía dejado como saldo una inmensa fuerza de trabajo con cierta base educativa, relativamente


 

 

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ÁREADEESTUDIOSSOBRECHINA-CEFMA


 

joven y saludable, y ahí fueron las multinaciona-les aprovechando la necesidad de China de ac-ceder a la tecnología occidental.

Con justa razón se suele decir que el fenó-meno chino no comienza en 1978, sino en 1949, ya que fue en la etapa maoísta, bajo la direc-ción del PCCh, cuando se ponen los cimientos a partir de los cuales se pudo desplegar la pos-terior transformación, sobre todo en las áreas de salud, educación y alimentación.

 

En su prospectiva, el imperio anglosajón, pe-netraría China con sus empresas, acumularían ganancias en base a mano de obra muy barata, separarían definitivamente a Beijing de Moscú y debilitarían la revolución hasta hacerla su-cumbir introduciendo el consumismo y otros disvalores neoliberales. Nada de eso ocurrió. Si bien como decía Deng Xiaoping China no tenía otro camino que abrir la ventana, aun-que entraran las moscas. Occidente no conta-ba con lo que otro chino sintetizó: «pero le pusimos mosquitero», es decir el rol de un potente estado regulador.

 

Esta irrupción de la RPCh en el escenario global trajo, entre otras consecuencias, dife-rentes visiones y pujas dentro del contexto político estadounidense. Por un lado, los sec-tores económicos que se siguen beneficiando con la relación no desean que la disputa esca-le, mientras los sectores perdedores en la re-lación y con una visión geopolítica basada en la soberbia y en la supuesta preferencia divina de país elegido, entre ellos los denominados «neo con» (neoconservadores), están dispues-tos a ir mucho más lejos en la agresividad. De todas maneras, para ambos sectores China es el país y el fenómeno al cual nadie puede des-atender. Así lo expresó la ex secretaria de esta-do, ahora fallecida, Madeleine Albright: «Para cualquier administración, China está en su pro-pia categoría, demasiado grande para ignorarla, demasiado represiva para aceptarla, difícil de influenciar y muy muy orgullosa» 18.

 

Uno de los aspectos más interesantes de la relación y el ascenso de China es que lo logró dentro de la regla de juego, sagrada de Occi-dente, como es la libertad de comercio. Liber-tad que ahora el eje anglosajón intenta desco-nocer al impulsar el desacople, derivada de la impotencia que le causa no poder tener el control planetario.

 

China fue esencial en el proceso de interna-lización de la producción y en la formación de las CGV, el problema de las potencias occi-dentales es que a pesar de haberle tirado la escalera para que no ascienda la potencia orien-tal, esta ha llegado a escalar a los lugares de mayor privilegio capturando los dividendos más jugosos en esas CGV, y ahora cuenta con esca-lera propia.

 

A partir de la década del 80 del siglo XX se produce un proceso de relocalización de las empresas multinacionales (EMN) buscando ma-yores beneficios yendo a países con costos labo-rales muy bajos, consiguiendo varias ventajas:

 

1)  recuperar gran parte de la tasa de ganancia perdida en los 70, 2) disciplinar y bajar los costos laborales en los países centrales de Occidente,

 

3)  evitar responsabilidades en el cumplimiento de leyes laborales, las cuales ahora corrían por cuenta de los gobiernos de los países emer-gentes, como por ejemplo los despidos en tiem-pos de crisis, 4) evitar distraer parte de sus ganancias en abrir nuevas sucursales, dinero que quedó disponible para la intermediación financiera y la especulación.

 

Este proceso de relocalización de empresas le permitió al sistema superar la crisis de so-breproducción y caída de tasa de ganancia agra-vada en los años 70. Como las EMN no podían bajar los salarios en los países centrales, por temor a un enfrentamiento con los trabajado-res y protestas incontrolables, lo lograron indi-rectamente con la relocalización en los emer-gentes y sus bajos salarios, los cuales presiona-ron a la baja los salarios de los primeros.

 

Tony Nordfield, citado en el libro de Esteban Mercatante: «El Imperialismo en Tiempos de desorden Mundial» elaboró un índice de po-der de los países en base a: PBI, inversión ex tranjera, el peso de sus bancos y la moneda, y su poder militar. En primer lugar y por bas-tante diferencia sigue estando EE.UU., China recién en 2019 alcanzó el segundo lugar des-plazando a Gran Bretaña (Mercatante, 2021, Pp.198).

 

 


18 Albright Madeliene. Madam Secretary: a memoir. Burbank: Disney Publishing Worldwide. 2003 p.430.


 

Otra área que China aún tiene incompleta es la integridad total de su territorio. El con-flicto por la isla de Taiwán no parece estar pronto a solucionarse para que Beijing logre su plena soberanía e integridad territorial. Este es un tema clave tanto para EE.UU. como para China.

 

Poder duro y poder blando, dos espacios claves de confrontación

 

Hoy los espacios de confrontación son los denominados «poder duro» conformado por los siguientes ámbitos: militar, económico, fi-nanciero, tecnológico, y el llamado poder blan-do, todo lo relacionado con el despliegue pro-pagandístico, mostrar sus valores, conquistas ci-vilizatorias, etc. y sobre todo como se presenta a la comunidad internacional es decir el relato o la narrativa de los hechos según lo inter-preta cada uno. Un ejemplo concreto fue como cada país mostró la manera de enfren-tar la Covid 19. El presidente Trump negando su importancia o recomendando artículos de limpieza domestica para combatirla, total: más de un millón de muertos y noventa y tres mi-llones de contagiados.

 

Por su parte China después de una lenta reacción tomó muy en serio el problema, se apoyó en una población disciplinada y respe-tuosa del gobierno, apeló a las cuarentenas, recurrió a su desarrollada ciencia y a una pre-sencia activa del partido y del estado, y evitó una catástrofe. La cantidad de muertos por Covid 19 en el país más poblado de la tierra fue de alrededor de seis mil.

 

Pero volviendo a la importancia de cómo se relatan los hechos, en ese sentido Occidente le lleva mucha ventaja a China por contar con expertos en la comunicación social, poseer el monopolio de grandes cadenas de manipula-ción informativa y una vasta experiencia en manipular la opinión pública, ejercitar la men-tira sin límites y hoy desarrollando las técni-cas de la «post verdad».

Una de las estrategias más desarrolladas y aplicadas por EEUU y el Reino Unido, en los últimos años, son las denominadas guerras hí-bridas. Son operaciones multidireccionales di-rigidas a desalojar o desestabilizar gobiernos que representan algún obstáculo a las políti-cas de Washington y Londres. Estas son una combinación de métodos aplicados en las re-voluciones de colores, la política del caos de Rumsfeld y Cebrowski, la guerra no conven-cional que concierne a un amplio abanico de fuerzas irregulares no controladas por los es-tados nacionales, y las llamadas guerras de cuarta generación.

 

Es una estrategia que abarca variadas esfe-ras en el ámbito social, comunicacional, eco-nómico, militar, psicológico, etc. Es utilizada tanto en Asia Central como en medio Orien-te, así en Europa del Este como en América Latina. Se combina y complementa con los golpes duros, uno de los últimos fue el perpe-trado en Bolivia en 2019. Los éxitos que ob-tienen son variados: produjo resultados posi-tivos en Libia 2011 y en Ucrania en 2014, pero fracasó en Uzbekistán, Bielorrusia y Kazajis-tán en 2019. Sin embargo, continúan perfec-cionando los métodos.También se intenta apli-car en Rusia y en China.

 

Como los golpes duros directos y abiertos suelen generar mucha resistencia y despresti-gio, para los sectores comprometidos en ellos, se creó la teoría de los golpes blandos. Uno de sus principales exponentes es Gene Sharp quien en su manual «De la dictadura a la democra-cia»19 explica con detalles todos sus pasos.

 

Uno de los objetivos de Nancy Pelosi en su viaje a China en 1999 reuniéndose con


  

19  https://www.sedh.gob.hn/documentos-recientes/59-de-la-dictadura-a-la-democracia-un-sistema-conceptual-para-la-liberaci%C3%B3n/file


 

 

disidentes y ex protagonistas de los hechos

 

 

 

de la Plaza Tiannamen en 1989, iba en esa di-

 

 

 

rección. En 2008 volvió a repetir la provoca-

 

 

 

ción compartiendo unas horas con separatis-

 

 

 

tas tibetanos y en 2019 tuvo un encuentro con

 

 

 

RebiyaKadeer, líder separatista de la provincia

 

 

 

de Xinjiang. De la misma manera ocurrió en

 

 

 

agosto de 2022 con su provocadora visita a

 

 

 

Taiwán por 19 horas, donde además de com-

 

 

 

partir con altas autoridades se reunió con di-

 

 

 

rigentes autonomistas e independentistas de

 

 

 

la isla en plazas de Taipéi.

 

 

 

Las guerras híbridas vienen a cumplimentar

 

 

 

la estrategia de intervención institucionaliza-

 

 

 

da de «intervención humanitaria» conocida

 

 

 

como la «Responsabilidad de proteger», en

 

 

 

todas las cuales abundan los miles de ONGs

 

 

 

financiadas por el Pentágono y los servicios

 

 

 

de inteligencia estadounidenses y británicos.

 

 

 

A principio de agosto de 2022 la CIA reci-

 

 

 

bió una documentación de parte del ejecu-

 

 

 

tivo de EEUU instándola a concentrar to-

 

 

 

dos sus esfuerzos, de forma prioritaria, en

 

 

 

estudiar y actuar para obstaculizar las polí-

 

 

 

ticas chinas. Llegar a comprender la dinámica

 

 

 

de las guerras híbridas es fundamental para

 

 

 

tratar de prevenir y desarticular sus intentos

 

 

 

desestabilizadores. De todas maneras, está cla-

 

 

 

ro que sin poder duro no hay poder blando,

 

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en este último aspecto el bloque anglosajón

 

viene perdiendo credibilidad, sin embargo, este

 

 

 

retroceso todavía no fue aprovechado en su

 

 

 

 

 

 

totalidad por China.

 

 

 

El corazón de la disputa

 

 

 

Esto nos remite a contemplar la disputa en

 

CHINA-CEFMA

 

términos de quien o quienes serán las poten-

 

cias que establezcan los nuevos estándares de

 

fabricación de los elementos que se consumi-

 

SOBRE

rán en el futuro. Ahí radica el verdadero po-

 

der, el control de esos factores determinará

 

ESTUDIOS

quien tendrá el monopolio de las patentes de

 

fabricación y sus dividendos.

 

 

 

 

DE

Por supuesto que alcanzar la cumbre de los

 

estándares requiere previamente fuertes inver-

 

ÁREA

 

siones en educación en investigación y desa-

 

 

 

 


 

rrollo e innovación productiva, todo lo cual depende de un sistema financiero poderoso con suficiente capacidad inversora y crediticia.

 

La actual disputa por el liderazgo tecnológico y comunicacional, las TICs, está representada por dos bloques de empresas, las GAFAM (Google, Amazon, FAcebook, Apple y Microsoft) occidentales y las competencias chinas BAT (Baidu, Alibaba y Tencent), estas últimas tres cotizan en la bolsa de Nueva York.

 

En julio de 2020, TSMC la principal empresa del mundo, taiwanesa, de semiconductores anunció que dejaba de proveer esos elementos imprescindibles a la empresa Huawei. Duro golpe para la empresa China. Ahora en agosto de 2022 voceros del país asiático anunciaron que China está en condiciones de producir semiconductores con una tecnología de avanzada fundada en la elaboración de dichos productos reduciendo las escalas anteriores llevando la misma hasta los 7 nanómetros, cuando lo conocido y usado hasta ahora son de 14, es decir de mayor dimensión y de menor escala prestataria. Esto modificaría el monopolio que tiene la empresa taiwanesa que hasta el momento es la proveedora internacional de aproximadamente el 70% de semiconductores para la producción de chips para los microcircuitos integrados. Y esto ocurre justo cuando se está terminando la megaempresa de TSMC en Florida, EEUU. De todas maneras, a China le llevará todavía algunos años alcan-zar el autoabastecimiento en el rubro.


Uno de los índices más demostrativos de la revolución que ha producido la RPCh es el registro de inscripción de patentes. Mientras que a principio de siglo EEUU producía el 40

 

% anual de las mismas y China no figuraba en el ranking correspondiente, en 2020 ambos países registraron el 25% de las patentes.

 

Las empresas occidentales fueron a China primero seducidas por los bajos salarios, pero a partir del inicio del siglo actual por su pode-roso e irreemplazable mercado consumidor. El surgimiento de poderosas empresas esta-tales que comenzaron a competir con las multinacionales dio lugar a las conocidas Joint ventures o alianzas de empresas.

 

En síntesis, Occidente le dio las herramien-tas necesarias a China, léase acceso a la tec-nología, permitió su incorporación a los orga-nismos internacionales como el FMI, BM y la OMC, y ahora se ve superado por el «apren-diz» en frentes tan importantes como las industrias 4.0. la IA, el internet de las cosas, etc., y apela a la desconexión.

 

China ha dejado atrás el «Made in China», que fue bandera hasta 2015, para pasar a «De-signed and developedby China» (diseñado por China). Esto determina quien pondrá las futu-ras reglas de la producción y el consumo y es el núcleo central de la disputa. La desagrega-ción de este concepto esta explicitado en el plan» Made in China 2025" y en el plan «Chi-na Standards 2035».

 

Una relación necesaria, aunque crecientemente dificultosa

 

Respecto a que la confrontación derive en una guerra nuclear, por ahora no son altas, sin embargo, si se recurre a un estudio hecho por Graham Allison, profesor de la Universidad de Harvard, sobre el riesgo de caer en la «Tram-pa de Tucídides», por la cual un poder ascen-dente por lo general termina confrontando con el establecido dado la intransigencia y el temor de este último, es una alternativa a considerar con realismo. Según Allison sobre 16 situaciones históricas que responden a esta característica 12 terminaron en guerras. Quizás más que la de Tucídides estemos en presencia de la «Trampa de Kindleberger» 20, que se refiere al riesgo que implica el vacío de poder o sea la falta de liderazgo. En este mo-mento donde hay un declive evidente de la potencia estadounidense pero simultáneamen-te China todavía no puede ocupar ese espacio es donde ese vacío nos puede conducir a un caos y enfrentamiento. Por lo tanto, lo más aconsejable sería un entendimiento entre am-bas potencias. Hoy es necesario un liderazgo compartido para reencausar la humanidad. Por lo tanto, es claro que previo a la etapa de la trampa de Tucídides hay que superar la de Kin-dleberger, de lo contrario la continuidad de esta nos llevará irremediablemente a la del historiador griego.

La situación que enfrentamos es de difícil resolución, por un lado, tanto demócratas como republicanos en EEUU, como las fuer-zas conservadoras del Reino Unido y todas las oligarquías locales no están dispuestas a aceptar a un país gobernado por un partido comunista y con una clara estrategia diferen-te y exitosa, y por otro China ya no tolera ser tratada como un país emergente débil al cual se le podía imponer políticas desde el exterior. De la resolución pacífica de este con-tencioso depende en gran medida el futuro de la humanidad.

 

Pensadores como Claudio Katz incorporan otra visión a la transición civilizatoria. En me-dio de la disputa entre EEUU y China, y la salida que aparece como más desarrollada a la crisis sistémica occidental, es decir las propuestas nacionalistas, varias de ellas filo nazis, lo que se iría abriendo paso más que un multipolarismo es un estado de creciente desorden global. Esta apreciación coincide con el estudio que hizo el fallecido Giovanni Arrighi sobre los ciclos de hegemonía a través de los últimos 800 años, los cuales, cada uno de ellos, terminaba con un caos sistémico. Según la opinión de este autor la di-ferencia en esta nueva crisis hegemónica esta-ría dado por la irrupción de China que inaugu-raría una nueva etapa poniendo fin a los ciclos hegemónicos capitalistas.

 

 

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20 Charles Kindleberger, uno de los principales arquitectos del «Plan Marshall» y profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

 

 

 

Además, en la actualidad esta disputa se vio influenciada por dos acontecimientos: la elec-ción de medio término en EEUU, donde el Partido Demócrata perdió el control de la cá-mara de representantes, pero conservó la del senado, y el recientemente finalizado XX Con-greso del PCCh. Consideramos que aún es prematuro evaluar los efectos de estos acon-tecimientos en la relación China-EEUU.

 

En la actualidad asistimos a una aceleración de la confrontación, como es palpable en las fuertes provocaciones en el estrecho de Taiwán, protagonizadas por la fuerza política que go-bierna EEUU en la convicción de que ha llega-do el momento de parar a China ahora, cuan-do todavía tienen alguna posibilidad. Sin em-bargo, en este aspecto la política de Biden y Tsai acaban de recibir un duro golpe, en las elecciones municipales del 27 de noviembre el Kuomintang, más afín a las políticas de Beijing, se quedó con la alcaldía de 4 de las 6 ciudades más importantes de la isla y con 9 de los 15 municipios, lo que provocó la renuncia de Ts-aiIngwen a la presidencia del liberal Partido Progresista Democrático.

 

36 China no busca transformarse en una po-tencia que subvierta el statu quo vigente de for-ma abrupta. Por un lado, porque viene crecien-do aceleradamente en el marco actual, además no está interesada en desplazar a EEUU para convertirse en un nuevo poder hegemónico. Si,

paulatinamente y por propio peso va modifi-cando ese statu quo en un sistema que permita un desarrollo conjunto y armónico de la socie-dad global. Esta situación pone a China en un doble rol con respecto a Occidente, por un lado, participa de las reglas de juego impuestas en Bretton Woods y se beneficia de ellas, pero al mismo tiempo es un desafío «existencial» para las potencias que armaron esa arquitectura para controlar el mundo.


Finalmente queda claro que el único camino posible para avanzar sin llegar a un enfrenta-miento militar es encontrar los puntos a través de los cuales se pueda comenzar un dialogo que permita ir dando pasos hacia una distención. La estrategia y el gran desafío del policentrismo es ir construyendo una nueva arquitectura financiera internacional que susti-tuya a la actual preservando la paz mundial. Alcanzar este objetivo será sumamente difícil mientras al mando de los sectores de poder en EEUU permanezcan los grupos más globa-listas y guerreristas que ven la confrontación y la guerra como el camino priorizado para detener a Rusia y a China.

 

El efecto de la relación en nuestra región

 

La influencia de China en nuestra región fue tolerada por el gobierno de EEUU hasta aproximadamente el 2012 cuando los centros de pensamientos de Washington y Londres llegan a la conclusión de que el país asiático no recorre-ría el camino de incorporación a la globalización financiera prevista por ellos. A partir de esos meses el gobierno de Obama endurece sus posiciones sobre China, recrudecen las protestas y obstáculos a las inversiones del país oriental, y el Departamento de Estado despliega la estrategia del «Pivote Asiático», es decir concentrar el 60% del poderío naval estadounidense en el Mar de China Meridional. Espacio geográfico de suma importancia ya que por el mismo circula alrededor del 70% del comercio internacional de China.

 

China multiplico por 26 su inversión en nuestra región entre el 2000 y el 2020, se convirtió en el primer o segundo socio comercial de la mayoría de los países desplazando a la Unión Europea y a EEUU, desde 2013 a la actualidad 21 de los 33 países de ALC se unieron a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda. En 2021 el intercambio con nuestros países al-canzó los U$S 450.000 millones, desde 2014 funciona el Foro CELAC+China, desde 2005


China destinó U$S 119.000 millones en crédi-tos a países y empresas del continente, y con-cretó Asociaciones Estratégicas con varios es-tados latinoamericanos: Perú, Venezuela, Argentina, Chile, Ecuador, México, Uruguay y Brasil. Ante el nuevo escenario, algunos hechos nos muestran el cambio de actitud de Washington respecto de Beijing en nuestra región. En septiembre de 2020 asume por primera vez, desde 1959, un presidente no latinoamericano del Ban-co Interamericano de Desarrollo, el estadounidense Mauricio Claver Carone, más tarde expulsado sospechado de corrupción. Previamente, en marzo de 2019 se había suspendido la reunión anual del BID que se iba a realizar en Chengdu, China, ya que este país se negó a que participara un representante del presidente inventado por Washington, Juan Guaidos. China había ingresado al organismo en 2009 con un aporte de U$S 350 millones. EEUU tomaba decisiones cada vez más contundentes para obstaculizar el desarrollo e influencia de China. Con respecto a América Latina y el Caribe, la disputa entre las dos superpotencias plantea una combinación de alternativas; por un lado, los efectos negativos de una debilidad y dificultad propia para lograr una integración que nos permitiría tener mayores posibilidades en un diálogo con cada una de ellas y cierta so-bre valoración de ambas potencias respecto de nuestras capacidades, lo cual nos ubica en el centro de sus objetivos, por el otro, nos abre un conjunto de oportunidades, ya que lo más requerido en el mundo es lo que nosotros podemos ofrecer.

 

Asimismo, la principal oportunidad, de la mayoría de nuestros países con la potencia asiática, está dada por la complementariedad de nuestras economías, lo cual nos abre gran-des posibilidades de maniobra.

 

La estrategia más acertada de nuestras naciones pasa por lograr la integración regional manteniendo relaciones de amistad y mutuo respeto con ambas potencias, para defender nuestra soberanía, recursos y mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Algunos aspectos finales


 

 

 

No quedan dudas, al menos por ahora, que la estrategia de EE UU para tratar de contener el avance chino es la confrontación. Hasta dón-de llegará con su permanente agresividad, es un interrogante. Esta respuesta imperial no es nueva, viene desde el gobierno de Bill Clinton, profundizándose y alcanzando nuevos escala-mientos con cada presidente que se sucedía en la Casa Blanca.

 

El pasado 12 de octubre de 2022 la administración Biden presentó el documento sobre «Nueva Estrategia de Seguridad Nacional», en el mismo se manifiesta expresamente que la Federación de Rusia es una gran amenaza para la seguridad de EEUU y la RPCh representa el principal desafío existencial, es decir que plantea «superar a China y restringir a Ru-sia» para «defender los valores democráti-cos que constituyen el núcleo del modo de vida estadounidense».

También, en el balance del XX Congreso, quedó clara la posición inamovible de China: Defender su soberanía, ser prudente en sus declaraciones respecto a Estados Unidos, aun-que en los últimos meses está teniendo afirmaciones mucho más contundentes, mantenerse en una postura constructiva y de cooperación sin dejar de sostener sus principios con firmeza.

 

China no desea alterar el statu quo, pero tampoco puede aparecer muy permisiva con las provocaciones anglosajonas ya que esto

puede alentar su escalamiento. Un fino equilibrio y un desafío a la sabiduría milenaria. El futuro de la humanidad depende en gran medida de cómo evolucionen las relaciones entre estas dos superpotencias. La responsa-bilidad de ambas dirigencias es enorme. Se trata de si las nuevas reglas que rijan el funcionamiento de la sociedad global se dirimirán en una mesa de diálogo o en el campo de batalla, la diferencia es sustancial en la época atómica.

 

Consideramos que, si el bloque de países emergentes con la RPCh a la cabeza y las organizaciones representativas de ese sector se continúan fortaleciendo y logran mantener una paz relativa, condición necesaria para la continuidad del crecimiento y el desarrollo de estas sociedades, muy probablemente se vayan crean-do las condiciones para obligar a sentar en una mesa a los más guerreristas del bloque anglo-sajón y encontrar una salida hacia el nuevo mundo sin destruir la vida en el planeta.

 

Esto es posible y es en definitiva la gran estrategia China, construir el socialismo en su país y lograr un mundo armónico con cooperación, donde se puedan desarrollar al máximo las fuerzas productivas y la creatividad popular para dar un salto cualitativo en la integración, la igualdad y el bienestar general mostrando el enorme beneficio y humanismo de la solidaridad internacional.

 

Diciembre 2022


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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