© Libro N° 8959. El Mito De La Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Corbière, Emilio J.. Emancipación.
Agosto 21 de 2021.
Título
original: © El Mito De La
Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Emilio J. Corbière
Versión Original: © El Mito De La Globalización
Capitalista. Socialismo o Barbarie. Emilio J. Corbière
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EL MITO DE LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA
Socialismo o Barbarie
PRIMERA PARTE 1
Emilio J. Corbière
El Mito De La Globalización Capitalista
Socialismo o Barbarie
PRIMERA PARTE 1
Emilio J. Corbière
EL MITO DE LA GLOBALIZACION CAPITALISTA
Socialismo o Barbarie
Por Emilio J. Corbière (*) (**)
(*) Director
de la Fundación Juan B. Justo. Miembro de la Sociedad Científica Argentina.
Escritor, periodista, abogado, profesor universitario. Tel: (541) 4784.8841.
Celular: 154-424.9116. O¹Higgins 2066, piso 7º, departamento "B",
(1428) Buenos Aires. E-mail: corbiere@sinectis.com.ar y
fundjuanbjusto@geocities.com
(**) Copyright 2001 Fundación Juan B. Justo. El
material sólo puede utilizarse mencionándose la fuente.
Indice
1. Introducción:
La "economía-mundo" capitalista
2. El
fetichismo de la globalización
3. Visión del
Banco Mundial y la UNICEF
4. La pobreza
al comenzar el milenio
5. "Dictadura
de los mercados"
6. El drama de
las guerras neocoloniales
7. Globalización,
cultura y tecnociencia
8. La
Posmodernidad: "esa fachada de vidrio"
9. La apuesta
posmoderna: ideología regresiva y antihumanista
10. La
feudalización del poder
11. El
mundo fragmentado
12. La
teoría de Wallerstein
13. El
pensamiento de Silvio Frondizi y Rómulo Bogliolo
14. Los
trabajos póstumos de Bogliolo
15. Las
corrientes económicas de la globalización
16. Las
nuevas formas de la dependencia
17. El
papel de la empresa trasnacional
18. Los
límites del neoimperialismo
19. Después
de los acuerdos de Bretton Woods
20. Narcocolonialismo,
libre empresa y liberación nacional
21. La
doctrina imperialista
22. "Narcoguerrilla"
y "guerras de baja intensidad"
23. La
"nueva derecha narcotraficante"
24. Los
canales de la droga y el affaire Hasenfus
25. El
documento Santa Fe IV
26. Los
neofascismos de la globalización
27. El
caso norteamericano
28. Nazis
made in USA
29. Europa
y Japón intolerantes
30. Alemania
en la encrucijadaa
31. La
red del odio se extiende
32. Las
tramas mundiales de la ultraderecha
33. Fascismo
del tercer milenio
34. La
conexión argentina
35. Hipocresía
ante el caso austríaco
36. Destrucción
ecológica y autoritarismo
37. ¿Globalización
o segmentación?
38. Echelon:
todos somos vigilados
39. Espionaje
y represión política
40. De
la crisis mundial de las Bolsas a un nuevo orden económico solidario
41. La
caída de las Bolsas del 6 de septiembre de 2001
42. Después
del megaatentado contra Nueva York y Washington
43. La
Guerra de Afganistán
44. ¿Estados
Unidos es una superpotencia?
45. Una
crisis profunda y prolongada
46. La
tendencia inmanente del capital hacia su mundialización
47. Refundar
el socialismo
48. Los
nuevos desafíos de la izquierda
49. La
lucha por el socialismo
Primera Parte
Introducción: La "economía-mundo"
capitalista
En 1974, Immanuel Wallerstein revolucionó la
historiografía y la sociología histórica al dar a conocer su tesis sobre la
formación de la "economía-mundo" capitalista. Enfrentando las ideas
clásicas basadas en el estudio de los fenómenos económico-sociales a partir de
sociedades nacionales o, cuanto más, de áreas continentales o subcontinentales,
el pensador estudió el moderno sistema mundial a partir de la reconstrucción de
la historia de la actual sociedad capitalista, partiendo desde sus mismos
orígenes, desde una perspectiva global.
Siguiendo la huella de Marx, Wallerstein considera
como válido el análisis de los sistemas mundiales, y cree que deben dejarse de
lado las conceptualizaciones a partir de sistemas menores. Además, incorpora la
idea por la que, para que se estudie la cuestión del carácter capitalista o no
de una sociedad, debe hacérselo desde el nivel de un sistema mundial.
Como esta teoría despertó la crítica de las cúpulas
académicas, Wallerstein, en el último cuarto de siglo, ha dedicado varias obras
y estudios a probar su tesis, principalmente con los siguientes libros: El
moderno sistema mundial I. La agricultura capitalista y los orígenes de la
economía-mundo europea en el siglo XVI; El moderno sistema mundial II. El
mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750 y El
moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansión de la economía-mundo
capitalista, 1730-1850.
En el primer volumen, que cubre el período
1450-1640, el autor traza la aparición, en Europa, de lo que denomina una
"economía-mundo" capitalista, basada en una única división
internacional del trabajo; y es esta economía-mundo la que constituiría el
moderno sistema mundial, cuya evolución se desplegaría hasta convertirse en el
único sistema del orden.
En el segundo volumen, sostiene que el moderno
sistema mundial toma la forma de una "economía-mundo" capitalista,
que habría tenido su génesis en Europa en el siglo XVI, implicando la
transformación de un modo de producción tributario o redistributivo específico,
el de la Europa feudal, en un sistema social cualitativamente diferente.
Para Wallerstein y quienes seguimos sus líneas de
trabajo, desde esa época, la "economía-mundo" capitalista se extendió
geográficamente hasta abarcar todo el globo y ha persistido en un modelo
cíclico de expansión y contracción y una localización geográfica variable de
los papeles económicos (el flujo y el reflujo de las hegemonías, los
movimientos ascendentes y descendentes de los distintos centros, periferias y
semiperiferias). El proceso también ha sufrido una transformación secular,
incluyendo el avance tecnológico, la industrialización, la proletarización y el
surgimiento de una resistencia y enfrentamiento político estructurado al propio
sistema que está aún en marcha.
Desde esa perspectiva, el siglo XVII, entendido
como el período que va desde 1600 a 1750, aproximadamente, es ante todo un
ejemplo del modelo cíclico de expansión y contracción. En lo que respecta a la
geografía general del sistema mundial, las fronteras creadas hacia 1500 no
variaron de forma significativa hasta después de 1750. En cuanto a los procesos
seculares de cambio, para Wallerstein, no se observaría ningún salto
cualitativo entre 1600-1750. Habría existido una continuidad esencial entre el
siglo XVI y el XVII, con una única gran diferencia de un desarrollo y un menor
desarrollo o contracción.
De esta manera, el sistema mundial tomó la forma de
una "economía-mundo" capitalista a partir de su génesis en Europa en
el siglo XVI al transformarse el modo de producción tributario o redistributivo
específico, el de la Europa feudal, en un sistema social cualitativamente
diferente.
Desde entonces, la "economía-mundo" se ha
extendido geográficamente hasta abarcar todo el globo. En su obra más reciente,
Wallerstein llama "segunda era de la gran expansión de la economía-mundo
capitalista", de 1730 a 1850. En ésta se estudian la denominada revolución
industrial inglesa, la revolución de la independencia norteamericana, la
Revolución Francesa y la independencia de los países sujetos a la entonces
corona española, en función del desarrollo de la moderna economía burguesa.
Estos acontecimientos representaron un
fortalecimiento y una consolidación del sistema capitalista mundial, en el que
se suprimieron las fuerzas populares y su potencial quedó constreñido a las
futuras transformaciones políticas. Recién en el siglo XIX, esas fuerzas
populares constituyeron una nueva estrategia de lucha, principalmente con las
dos Comunas de París de 1848 y 1871, la aparición de la crítica de Carlos Marx
y Federico Engels y de sus discípulos, y la fundación de las dos
internacionales obreras en 1864 y 1889. El siglo XX alumbró los triunfos de las
revoluciones de Rusia, en 1917 y de China, en 1949.
El capitalismo ha llegado hoy a su apogeo, el de la
integración mundial, al decir de Silvio Frondizi, "última etapa del
imperialismo". La "globalización" actual -que abarca todo el
mundo a través de la completa internacionalización del capital financiero- sin
embargo desarrolla un modelo de economía segmentada, como se verá en las
páginas siguientes, en donde las ondas de expansión y contracción económica
establecidas por Kondratieff, sufren fluctuaciones contradictorias, que plantean
nuevos interrogantes e incitan a establecer renovados caminos de resistencia y
lucha revolucionaria.
Las páginas siguientes constituyen un Documento de
trabajo, abierto a nuevos aportes y actualizaciones. Sirve de base, en la
Fundación Juan B. Justo de Buenos Aires, para el programa de actualización
doctrinaria. Por sobre todo, se desea suministrar material para la construcción
de un nuevo pensamiento socialista, a partir de los hechos mundiales del
presente y sus consecuencias nacionales y regionales. Una base ideológica a fin
de contribuir al estudio actual de la lucha de clases en la Argentina y América
latina, dirigida hoy a la refundación del socialismo.
Emilio J. Corbière
El Mito De La Globalización Capitalista: Socialismo
O Barbarie
"Los últimos cuatro meses han sido desde el
sentí que podría estar realmente equivocado en los argumentos que expuse en
"El Fin de la Historia". La crisis asiática se puede convertir en una
depresión global, en la que todo es posible". Francis Fukuyama (The New
York Times, setiembre de 1998)
La llamada globalización capitalista constituye un
modelo de economía mundial, regional y nacional que divide las sociedades,
concentra las riquezas y el poder político y margina a grandes masas humanas
degradando cada vez más a las personas.
Esta globalización mantiene todos los rasgos del
capitalismo (explotación del trabajo asalariado, extracción de la plusvalía,
concentración de la riqueza y del poder) y agrega otros elementos diferentes a
los del capitalismo industrial, porque principalmente ahonda su carácter
parasitario o rentístico y se despliega como modelo de economía segmentada. Su
desarrollo y sostenimiento es a costa de la sociedad humana en su conjunto,
donde la mayoría se empobrece y se vuelve miserable y un sector cada vez más concentrado
y minoritario disfruta de los bienes que ofrecen la naturaleza y la vida
social.
El fenómeno del flujo de capitales de inversión a
través de las fronteras no es tan diferente de lo que había sido al inicio del
siglo XX, pero hay cambios en el orden social, como el del marginamiento de
grandes masas humanas respecto del trabajo y la producción. En otro orden, las
trasnacionales han constituido una verdadera dictadura mundial, con un mando
centralizado, aunque dependen de sus propios Estados, como es el caso de los
Estados Unidos. Sobre las cien trasnacionales más importantes de la lista de la
revista Fortune, la publicación encontró que todas se habían beneficiado de
intervenciones específicas de los Estados nacionales, donde tienen su base,
mediante subsidios que provienen del contribuyente fiscal y del desguace del
aparato productivo público en beneficio de las corporaciones.
"Hay un mercado -dice Noam Chomsky-, pero es
un mercado guiado por el Estado, y el Estado nodriza es un factor crucial, con
el cual las corporaciones cuentan" y agrega: "También existe una gran
expansión del capital financiero, que es mayor que antes. Ese capital
financiero se ha vuelto dominante frente al capital industrial".
La victoria o triunfo del llamado mercado es en
realidad la victoria del totalitarismo donde las corporaciones constituyen
mandos centralizados, combinando las funciones ejecutivas, legislativas y
judiciales en una unidad de control superior. Su poder alcanza a la propaganda,
el dominio de la información y, según Chomsky, el "control de la
mente".
El pensador Silvio Frondizi definió tempranamente,
en 1946, que la integración mundial capitalista es la última etapa del
imperialismo. Esa globalización es la del capital financiero y rentístico, por
un lado,
en el marco de una universalización de la
revolución científico-tecnológica, por el otro. La primera tiene un destino
incierto; la segunda ha llegado para quedarse por mucho tiempo, hasta que sea
reemplazada por nuevos descubrimientos.
Hay tres nudos económicos que analizar con carácter
previo y que son los siguientes:
1. Si estamos
ante una onda larga o corta del capitalismo, de acuerdo a la teoría de
Kondratieff.
2. Si el
modelo de economía segmentada, nombre más preciso que el de
"globalización", se corresponde a un período signado por la violencia
estructural o barbarización.
3. Si la
transición nos lleva a un nuevo modelo de economía, más humano y libre, más
justo y equitativo, o si el período de inestabilidad y excepción será largo y
muy cruento.
A mi juicio, la respuesta es la siguiente. Nos
encontramos ante una onda larga del capitalismo, depresiva y, por lo tanto, no
expansiva. A diferencia de la expansión más grande del capitalismo entre 1945 y
1973 (crisis del petróleo), la etapa actual es precaria y vulnerable, signada
por una inestabilidad permanente. El capitalismo rentístico privatiza el
dinero, tiende a feudalizar el poder, curiosamente destruye el mercado y
privatiza lo público. Divide antes que une y, al mismo tiempo, concentra el capital
financiero.
Han existido muchas globalizaciones a lo largo de
la historia. Immanuel Wallerstein lo ha explicado en su tesis de la
economía-mundo. El Imperio Romano, la Iglesia Católica medieval, el Imperio
Británico, la revolución protestante, el Imperio Español, entre otros ejemplos.
No estamos ante un fenómeno original, sino frente a una etapa que Cornelius
Castoriadis y Herbert Marcuse, y antes Rosa Luxemburgo, caracterizaron en la
tensión Socialismo o Barbarie.
En esta onda larga del capitalismo hay una caída
significativa del producto y del crecimiento respecto del período anterior. Se
fortalece el desempleo. Decenas de millones de personas sufren el paro en los
países centrales y son cientos de millones en la periferia. Hay una crisis en
el liderazgo imperialista. Atrofia del G7 más Rusia, e intento de extender el
poder de dominación mediante la OTAN.
Se produce la expansión y explosión del crédito.
Hay dinero flotante y una formidable especulación. El dinero toma autonomía
respecto del comercio. Existe un flotante de 200 a 300 billones de dólares en
manos de multinacionales, especuladores y en el lavado de dinero del
narcotráfico (el pensador norteamericano James Petras consigna cifras
superiores).
La invasión electrónica al mercado financiero y
bursátil alienta transferencias enormes de dinero en pocos segundos o minutos,
como ocurrió con un operador que mandó a la bancarrota a la Baring Brother en
cuestión de minutos. La punta de esta crisis cíclica se está produciendo a
partir del estallido de las denominadas burbujas financieras japonesas y de la
crisis de los "tigres asiáticos", que comenzó con la de Tailandia en
el segundo semestre de 1997 y se extiende ahora por diversas regiones.
Anwar Shaikh y Ernest Mandel demostraron que una
tasa promedio declinante de ganancia y una tasa estable de interés obtienen una
tasa de ganancia real negativa. Por ello no es viable invertir mas a largo
plazo. Deja de ser favorable a la expansión, se convierte en freno y entonces
la oleada especulativa es mayor porque es menos favorable invertir.
Surge así el actual período de inestabilidad, de
desempleo, miseria creciente y caos, en el cual existe una autonomía relativa
de la lucha de clases. Las huelgas en Alemania, Francia e Italia, obligaron a
cambiar el mapa neoliberal europeo por otro a manos del reformismo de tipo
socialdemócrata. De todas maneras, la violencia estructural es la que signa la
etapa, con el enfrentamiento entre mafias, locales e internacionales, el lavado
de dinero del narcotráfico y el surgimiento de las contradicciones secundarias,
xenofobia, racismo, fundamentalismos y guerras étnicas.
Es difícil saber el tiempo que durará la etapa de
barbarización en la que recién penetramos. No existen por ahora fuerzas, a
nivel nacional, regional o mundial, que conduzcan mundialmente la reacción,
espontánea, de las masas oprimidas. Para ello es necesario, como decía Lenin en
¿Qué hacer?, unir los sueños con la vida, refundar el socialismo, el socialismo
del siglo XXI, porque las fuerzas remanentes del viejo sindicalismo
contractualista y de una izquierda ya anacrónica, no ofrecen alternativas. Urge,
en ese sentido, la búsqueda de una opción eminentemente política, pero para
ello debe conocerse cuál es la situación en la que estamos viviendo.
El Fetichismo De La Globalización
Retomo el análisis de las dos facetas que presenta
la globalización: la económico-financiera y la científico-tecnológica. La
primera, por su fragilidad -se devora los mercados y las bolsas-, es la de
menor proyección a futuro pero tiene hoy graves consecuencias sociales y otras
de índole cultural. Los cambios científico-tecnológicos son de distinta
naturaleza y magnitud, aunque hay una relación entre los monopolios
trasnacionales y la utilización de los grandes descubrimientos para su
reconversión económica.
Las leyes de Newton tardaron muchos años en
aplicarse. Lo mismo ocurrió con la corriente eléctrica, que tardó cincuenta
años en ser utilizada, o con la radio, cuya difusión se demoró tres décadas y
media. Ahora los tiempos se han acortado vertiginosamente con el avance
científico y el desarrollo industrial. El lapso entre el descubrimiento de la
fisión atómica, a mediados de este siglo, y el primer reactor nuclear fue de
sólo tres años. Los plazos entre invención y aplicación tienden a acortarse
cada vez más, como ocurre hoy con la informática, la bioingeniería o ingeniería
genética, el aprovechamiento del láser, entre otros.
Estos cambios exigen la inversión de enormes
cantidades de capital y esa mayor capacidad de inversión determina una mayor
concentración económica y el consiguiente dominio de los mercados para los
cuales el capital monopolista aplica nuevas formas de explotación y de
aprovechamiento de recursos. Esa explotación utiliza mano de obra barata o
"flexibilizada" y trata, por todos los medios, de extraer
los mayores dividendos de capital financiero a
través de los intereses de la deuda externa de las naciones periféricas y
dependientes.
Las corporaciones multinacionales y los Estados
capitalistas han producido un formidable fenómeno global de transferencia de
riqueza desde el polo dominado al polo dominante. La fórmula es producir más al
más bajo costo. En lo político su base está en extender su influencia
imperialista (las "relaciones carnales" a las que se refirió el ex
canciller Guido Di Tella, referencia similar en su contenido a la que tuvo en
los años treinta el vicepresidente Julio Argentino Roca (hijo) cuando expresó que
la Argentina era parte en lo económico del imperio británico, ratificado por
otro funcionario de la época que señaló que éramos la "piedra más preciosa
de la corona británica").
En el proceso de concentración y globalización la
unificación no es tal. Por el contrario, la tendencia es a generar economías
segmentadas que dividen a las sociedades, y como expresé, desclasan a las
masas, las marginan de la sociedad civil y del Estado, degradan a los hombres y
mujeres, los empobrecen y destruyen la ecología y el medio ambiente.
Esta segmentación o disgregación tiene
consecuencias políticas y socioculturales profundas. Hay disgregación del poder
político, que debilita al Estado nacional, tiende a privatizar el Poder
Judicial y la policía. Feudaliza las relaciones individuales y políticas
destruyendo todas las reglas de solidaridad y fraternidad humana, donde sólo
priva el egoísmo, el consumismo, el individualismo extremo en un marco urbano y
social de violencia y luchas secundarias. A la lucha de clases se la intenta
reemplazar por conflictos secundarios de tipo religiosos, étnicos y de otra
índole. La empresa monopólica internacional aparece como el nuevo príncipe que
protege a sus súbditos en tanto y en cuanto sirvan a sus intereses.
Para consolidar esta segmentación social, a escala
planetaria, y por imposibilidad y desinterés para resolver las necesidades
generales, se generan tensiones en las que prosperan las guerras localizadas,
la violencia sin ideología y los intereses mezquinos y subalternos.
El resultado es que una cuarta parte de los
habitantes del mundo concentra el 90 por ciento de los bienes materiales en
cantidades inmediatas de alimento, vestido, habitación, el cuidado de la salud
y la atención educativa. La globalización imperialista tiende a consolidar este
proyecto de barbarización.
Un informe del Programa de Desarrollo de las
Naciones Unidas (PNUD) ha reseñado con significativas estadísticas cuál es el
modelo económico que se extiende a todo el mundo y se lo trata de consolidar
mediante formas coactivas y autoritarias. El estudio de la ONU sostiene que las
358 personas más ricas del mundo poseen una fortuna equivalente a la del 45 por
ciento de la población mundial, mientras que la brecha entre países
desarrollados y del Tercer Mundo continúa aumentando.
Con una fortuna de 18 mil millones de dólares, Bill
Gates, titular de Microsoft, la empresa líder del mercado informático, tiene
más dinero que la población de Afganistán (18 millones de habitantes),
Chad (6 millones) y Buthan (2 millones). Pedro
Brescia, que reunió en Perú una fortuna de dos mil millones de dólares, podría
comprar Liberia y la llamada "dama de Hong Kong, Nina Wang, haría lo mismo
con Nicaragua".
Otro caso es el de Paul Sacher, dueño de los
laboratorios medicinales Roche, quien con sus 13 mil millones de dólares posee
más dinero que los 19 millones de personas que viven en Uganda. Silvio
Berlusconi, el magnate italiano de los medios de comunicación, tiene 5 mil
millones, más que lo que poseen los 9 millones de hombres y mujeres que viven
en Liberia.
La Visión Del Banco Mundial Y La Unicef
Un informe del Banco Mundial, titulado Voces de la
pobreza, sobre las base de encuestas entre personas que viven por debajo de la
línea de la pobreza, realizadas durante diez años en diversos países del tercer
mundo, produjo a principios del año 2000 un descarnado estudio sobre la miseria
en la periferia. En las principales conclusiones se destacan las siguientes: la
pobreza tiene facetas múltiples, el Estado es ineficaz y está ausente en los
sectores empobrecidos, la corrupción y la desconfianza juegan un papel
predominante en el incremento de la pobreza, el núcleo familiar se disloca bajo
la presión de las tensiones provocadas por las situaciones de penuria; el
tejido social, hasta ahora la única garantía de solidaridad -dice el informe-,
se desintegra. Esta tendencia "desintegradora" es una de las más
recientes consecuencias de la pauperización.
El Banco Mundial constató que esa garantía social
basada en la solidaridad familiar, al desaparecer "acrecienta la
desigualdad, la violencia y la criminalidad a las que están expuestos los
pobres" Los hogares se encuentran así en un contexto completamemnte
dislocado por la precariedad donde "los cambios económicos, políticos y
sociales de gran amplitud han aislado y fragmentado a las comunidades en muchas
partes del mundo".
Ni siquiera la escuela ofrece ya una posibilidad de
ascenso social, aunque sea limitado. Las instituciones educativas inspiran
desconfianza. Empleados públicos corruptos, violencia policial, sistemas
educativos escasos y funcionando con criterios "preferenciales",
estructuras de salud inaccesibles, enormes dificultades para acceder a las
infraestructuras básicas: la lista de impedimentos con que tropiezan los pobres
es inacabable. Los Estados, que deberían facilitar con sus recursos un mínimo de
estabilidad, asumen, por el contrario: son autoritarios, humillantes,
ineficaces y brutales. Otro aspecto de la crisis social es la función limitada
de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Las ONG no llegan a suplir o a
mejorar la ausencia del Estado y, por lo tanto, "no cumplen una función
importante en la vida de las personas".
El informe de la UNICEF sobre el Estado Mundial de
la Infancia 2001 dado a conocer en diciembre de 2000 es desgarrador y causa
indignación. Casi once millones de niños menores de cinco años murieron en 1999
y -afirma el documento- la mayoría de esas muertes podrían haberse evitado.
Las cinco causas principales de mortalidad infantil
son transtornos perinatales (20 por
ciento), infecciones de las vías respiratorias (18
por ciento), enfermedades diarreicas (17 por ciento), paludismo (7 por ciento),
otras causas (23 por ciento) y enfermedades que se pueden prevenir con una
vacuna (15 por ciento).
El informe se centró en las etapas más tempranas de
la vida, desde el nacimiento a los 3 años de edad. Pues ese período resulta
fundamental para determinar el curso de los siguientes años de la primera
infancia. La UNICEF sostiene que si se previniera la mala salud de la madre
durante el embarazo, por desnutrición, se reducirían en casi un tercio los
casos de discapacidad en sus hijos. Alrededor de 177 millones de niños padecen
de crecimiento frenado debido sobre todo a la desnutrición de las mujeres embarazadas.
La educación o mejor dicho, la falta de educación y la violencia doméstica,
conspiran contra la madre y sus hijos.
La UNICEF se pregunta por qué no se adoptan
políticas de inversión en programas de desarrollo del niño en la primera
infancia. La respuesta se encuentra en la compleja trama de las políticas
económicas mundiales. "En los países más pobres el dinero que podría
dedicarse a la educación, a la atención de la salud y a la mejora de la
infraestructura se destina al pago de la deuda externa. Los países en
desarrollo deben más de 2 billones de dólares al Banco Mundial, al Fondo
Monetario Internacional, a los prestamistas y a países industrializados"
(Clarín, 13 de diciembre de 2000, pág. 52).
La Pobreza Al Comenzar El Milenio
Al comenzar el nuevo milenio, el Banco Mundial
ratificó diagnósticos anteriores en su Informe sobre el desarrollo mundial
2000/2001: Lucha contra la pobreza. Fue preparado por los técnicos del
organismo a través de una investigación de dos años de duración y fueron
tomados testimonios de 60 mil personas de 60 países.
Se trata de una descripción del drama de la miseria
a la que el propio Banco Mundial ha contribuido con el apoyo a las políticas de
ajustes y usura internacional. Un total de 2.800 millones de personas -la mitad
de la población mundial- sobrevive con menos de dos dólares diarios. Incluso,
los casos de "extrema marginación" (menos de un dólar por día) llegan
a 1.200 millones de personas. Las regiones en donde la pobreza "se ha
incrementado en forma sostenida" son África del Sur, Asia meridional y
América latina. En paralelo, el ingreso promedio en los 20 países más ricos es
37 veces mayor que el de las 20 naciones más pobres. Esta brecha se duplicó en
los últimos 40 años.
En América latina el índice de pobreza promedio es
del 15,6 por ciento de la población y la cantidad de indigentes aumentó de 63,7
a 78,2 millones de personas en la última década, según las últimas estadísticas
del Indec. En algunas localidades, como Jujuy, Resistencia, Formosa y
Corrientes, la pobreza comprende al 60 por ciento de la población. La tendencia
es preocupante. En el último semestre de 2000, la cantidad de pobres aumentó en
416.000 sólo en Capital y Gran Buenos Aires, alcanzando a 3,7 millones de
personas, casi medio millón más que en 1999.
Pero hay algo fundamental que el propio Banco
Mundial admite. El crecimiento económico no es suficiente para combatir ese
grave problema. Hay una cuestión política de fondo, la del poder, es decir, del
poder político del capitalismo, que impide e impedirá cualquier transformación
social que intente distribuir los ingresos a favor de los pobres. Es por eso
que el planteo de fondo es cambiar el sistema y modelo capitalista por otro
distinto, más justo y democrático. En los próximos 25 años el total de la población
mundial crecerá aproximadamente en 2.000 millones de personas y el 97 por
ciento de ese aumento se concentrará en el mundo denominado "en
desarrollo". Desde luego, el panorama del Banco Mundial produjo el relevo
de varios de los directores de la institución, entre ellos Ravi Kambur y Joseph
Stiglitz, que motorizaron el informe consignado (Página 12, 13 de septiembre de
2000, pág. 15).
"Dictadura De Los Mercados"
La ley de mercado, el juego de la llamada libre
competencia, el cálculo económico y la movilidad de capitales no borran
fatalmente las diferencias, los grados de libertad humana, individual y
colectiva.
Es cierto que en los últimos veinte años los
intercambios corrientes aumentaron diez veces y su proporción en el PBI mundial
casi se duplicó. Pero, como sostiene Henri Guaino, de la Oficina de
Planificación Francesa, en Le Monde, esta mundialización de la economía
mercantil no ha superado el 20 por ciento del total. Para Francia, por ejemplo,
ese porcentaje fue del 25 por ciento, pero tres cuartas partes de los
intercambios siguieron concentrándose en el interior del país. La imposición
política e ideológica de la globalización, termina por perder de vista que el
núcleo de la economía está en el interior mismo del país, en sus habitantes, en
su producción y desarrollo.
Para Henri Guaino, el mito globalizador tiende a
establecer una dictadura de los mercados que relaja el vínculo social. El
intelectual portugués José Saramago habla de "liberalismo
autoritario" y Noam Chomsky de "fascismo de mercado". Guaino le
opone el camino de la solidaridad nacional, que preserve el vínculo social, ya
que considera que un país forma un todo. "Sólo cuenta -sostiene Guaino-,
la competitividad global derivada de la productividad general de los factores
de producción. Y es allí donde se unen la razón económica y el ideal
republicano de una sociedad solidaria".
En consecuencia, los Estados-Nación no pueden
anular los monopolios trasnacionales sin un proceso revolucionario. Pero los
monopolios tampoco pueden actuar como si los Estados-Nación no existiesen. Por
eso intentan vaciarlos, desnacionalizando sus economías y convirtiendo en
marionetas a su clase dirigente. Esos estados sobreviven con gerentes aliados a
los intereses monopólicos que permiten a éstos sustraer las riquezas que
producen los colonizados, mediante el pago de los intereses de la deuda externa,
adquiriendo empresas desnacionalizadas o apoderándose por monedas de grandes
extensiones de tierras.
Este modelo de economía segmentada también adopta
las formas de economía de enclave o de factoría, muy parecido al sistema de la
China de las concesiones de fines del siglo XIX. La periferia
subdesarrollada o dependiente pasa así a
convertirse en una factoría con las consecuencias económicas, políticas,
sociales y culturales que ello implica. Esta situación es muy grave ya que no
existen hasta ahora ejemplos de factorías que no recuperaran su autonomía e
independencia sin procesos revolucionarios de liberación.
Transformar en fetiche la revolución
científico-técnica, es una nueva forma de alienación. Por eso, la lucha
política debe ser, al mismo tiempo, ideológica y social. Es indispensable
generar nuevos valores revolucionarios que robustezcan la voluntad y la
esperanza de los sectores oprimidos.
El Drama De Las Guerras Neocoloniales
La dictadura mundial de la que ha hablado Noam
Chomsky, ha quedado demostrada después de los ataques del 11 de septiembre de
2001 a las Torres Gemelas de Nueva York y el edifico del Pentágono en
Washington. La guerra de Estados Unidos contra Afganistán es una clásica guerra
neocolonial.
El filósofo Rodolfo Mondolfo solía diferenciar en
la historia, la fuerza y la violencia. La primera obliga a los hombres a
cooperar en tanto que la violencia destruye todo lo que tiene adelante. Solo se
justifica esta última causalmente y de manera excepcional.
Es paradójico que Occidente haya sostenido a través
del presidente George W. Bush y el premier italiano Silvio Berlusconi que los
violentos y terroristas son solo los "otros", olvidándose los
crímenes propios, antiguos y actuales.
Emmanuel Wallerstein en su obra Después del
liberalismo, acuñó el término "estados neobismarckianos", para
denominar a Irán, Irak y Libia. Ahora se suman otros de índole teocrática, como
Pakistán -que cuenta con armamento nuclear sofisticado-, su hasta hace pocos
días socio, Afganistán y el Sudán.
Wallerstein sostiene que durante la Guerra Fría,
Estados Unidos y la Unión Soviética se movieron durante el siglo XX dentro de
la lógica cartesiana, es decir, la racionalidad occidental, llegando a un
equilibrio bipolar que impidió una guerra nuclear. Dice Wallerstein que la URSS
no fue, por eso, un enemigo "total" de Occidente.
En cambio, el islamismo religioso, la única
religión en crecimiento en todo el mundo, parte de una irracionalidad típica de
las concepciones dogmáticas, en este caso en correspondencia con la fe
musulmana y la cultura árabe. Por eso, los "estados neobismarckianos"
son irreductibles e impermeables a la propaganda política del imperio
occidental, a su pensamiento único y globalización totalitarias. Volveré sobre
el tema.
Ahora bien. Lo que se trata de desentrañar son las
características de la racionalidad árabe-islámica, distinta a la Occidental.
Estados Unidos se encuentra con un adversario desconocido, que estaba
dormido mientras duró el dominio del
"ateísmo" y "materialismo" soviético, y con el cual los
islámicos tuvieron una relación de amor-odio.
La racionalidad o, mejor dicho, la irracionalidad
religiosa, agrabada por el integrismo extremo y beligerante, se moviliza por
cauces distintos a la lógica formal. Cuando cayó el Muro de Berlín, los
partidos comunistas prosoviéticos se derrumbaron como un castillo de naipes,
pero el anunciado triunfo del capitalismo, no hizo mella en el islamismo y en
otras concepciones religiosas de las naciones o regiones oprimidas y
periféricas. El fundamentalismo protestante norteamericano, el de los ridículos
"teleevangelistas" y las "iglesias electrónicas" tienen
algunas coincidencias con los talibán. Estas "multinacionales de la
fe" asesoran a Bush y los ulemas integristas a los talibán. No se trata de
dos "demonios" sino de dos grupos de peligrosos ignorantes.
Es difícil saber si algunos de los actores, los
políticos norteamericanos y los integristas musulmanes, representan al
"bien" pero de lo que estoy seguro es que que si la satanización del
adversario se impone en los términos de una "cruzada" mediante la
"relación amigo-enemigo", unos y otros van a transformarse en un mal
para la humanidad en su conjunto.
En otro orden ¿es Osaman Bin Laden un nuevo Hitler
como han sostenido los escritores argentinos Marcos Aguinis y Juan José
Sebreli? Aguinis dijo, además, que si había un pasado colonialista en Gran
Bretaña y los Estados Unidos, igualmente el mundo se encolumnó detrás de ellos
durante la gran coalición democrática contra el nazifascismo y que, por ello,
ahora, hay que apoyar la aventura bélica norteamericana en el Medio Oriente.
La interpretación de Aguinis es sumaria y parte de
un esquema erróneo. La Alemania nazi era una potencia capitalista que junto a
Italia y Japón, había llegado tarde al reparto colonial, dominado por Gran
Bretaña y Francia. Tanto la primera como la segunda guerra fueron contiendas
interimperialistas y la segunda cambió de curso cuando Berlín ordenó invadir a
la entonces Unión Soviética, primer estado obrero y a otras naciones europeas.
Más allá del juicio político que merece el dictador Stalin, aquella gran alianza
fue excepcional y no una política seguidista hacia el imperialismo occidental.
La situación de beligerancia mundial por la
cuestión de Medio Oriente, es de naturaleza distinta. Una superpotencia
(Estados Unidos) desató la guerra a la periferia del mundo (Afganistán), con
una población hambrienta y dominada por la tiranía talibán. Aquí se cruzan
diversas cuestiones, ajenas a la Segunda Guerra Mundial. Hay una pugna entre
estados árabes y musulmanes y de Rusia por el dominio del gas natural y el
petroleo y un interés económico-estratégico de grandes consorcios económicos
norteamericanos, especialmente texanos, por ese territorio árido en la
superficie pero rico en su subsuelo.
Por todo esto, la cuestión de Medio Oriente es muy
compleja. Un camino, para su solución, es que se lograra un acuerdo de paz
entre Israel y Palestina. Es cierto que el terrorismo islámico no ayuda pero
tampoco lo hacen genocidas como el premier israelí, Ariel Scharon, masacrador
de tres mil palestinos en Sabra y Chatyla, sobre lo cual Aguinis y Sebreli se
hacen los distraídos. Los árabes utilizan
comandos suicidas terroristas e Israel el
terrorismo de Estado. Solucionado el conflicto árabe-israelí, se desactivaría
en gran parte esta dramática situación.
Por supuesto, Bin Laden no es un "socialista
revolucionario". Pertenece a la alta burguesía árabe con la que coquetean,
en primer término, los intereses financieros norteamericanos. La mayor parte de
ellos fueron preparados por la CIA para el conflicto afgano-soviético. La
familia de Bin Laden tiene intereses con grupos capitalistas, incluso
norteamericanos cercanos a la familia Bush. The Wall Street Journal Americas ha
publicado una nota reveladora de los periodistas Daniel Golden y James Bandler
desde Boston, y Marcus Walker en Hamburgo. Resaltan de manera documentada sobre
"los buenos vínculos de los Bin Laden" con "un banco de
inversión ligado a la familia de Bush padre y la elite de Estados Unidos".
Por eso, la tragedia mundial de nuestro tiempo viene de la farsa.
Globalización, Cultura Y Tecnociencia
Expresé que es necesario diferenciar correctamente
la llamada globalización del capital financiero y rentístico, con sus
consecuencias socioculturales, de los cambios científico-tecnológicos, aunque
hay algunos rasgos comunes.
Los mercados financieros internacionales exhiben
hoy las mismas cuatro cualidades de la tecnología moderna que también son
propias de las realidades virtuales de los multimedios:
"planetaridad", permanencia, inmaterialidad e inmediatez. De esta
manera, los mercados financieros de Hong Kong a Londres, de Nueva York a Tokio,
que operan las 24 horas del día, se parecen al "Information High-way"
con CNN, MTV, Microsoft ABC, Time-Warner y Disney.
El eminente antropólogo Constantin von Barloewen,
en su tesis ¿Hay una aldea global? La globalización es sólo la superficie de la
realidad, ha descorrido el velo que cubría el mito de la globalización. Hay una
fáctica unificación del mundo a través de la imagen, de los satélites, del
Internet en expansión y de las realidades virtuales que penetran en la más
remota aldea del nordeste brasileño o que puede emitirse, como ocurrió hace
algún tiempo, desde el cuartel general del Ejército Zapatista de Liberación, en
la selva chiapaneca, cuando los rebeldes denunciaron al mundo entero una
operación militar gubernamental contra ellos, logrando que se detuviera.
Cuanto más se homogeneiza el mundo técnica e
informáticamente, más se balcaniza étnico-religiosa y políticamente. Sólo con
reservas hay que tener en cuenta a McLuhan con su visión sumaria del mundo como
"aldea global". Hay una circulación unificadora de imágenes y
objetos. Pero esa es una globalización ideológica alentada por el gran poder de
los medios, que no genera un intercambio real y sin una auténtica reciprocidad.
Entonces, los hombres y mujeres se acercan cada vez más pero, al mismo tiempo,
esa globalización los distancia aún más.
Dice Barloewen que "la unificación del mundo
se realiza mediante la creación de una identidad colectiva mundial, que
realmente pudiera obrar intermediando y vinculando entre las diversas culturas.
Esa racionalidad del mercado, que se impone con
vehemencia al mundo con sus imágenes niveladoras de las tradiciones históricas
y religiosas, provoca la resistencia local, que siente sus profundas raíces
arcaicas".
De allí que la llamada globalización imperialista
aliente e incentive las contradicciones secundarias principalmente para tratar
de contener la lucha de clases. Se trata de guerras preestatales entre
estructuras que se encuentran en el umbral del estado nacional generándose una
nueva forma de feudalización. No se trata del feudalismo clásico sino de una
feudalización del poder, con su carga de segmentación, de disgregación y
violencia en las relaciones sociales, especialmente urbanas.
Los planes económico-sociales que tiendan a ignorar
los factores culturales, no sólo son estériles sino que profundizan las
contradicciones principales. Las culturas son siempre costumbres étnicas
heredadas. Clifford Geertz explicó que las culturas son "un modelo,
transmitido históricamente, de significados encarnados en símbolos". Ellas
serían "un sistema de concepciones heredadas, expresadas en el lenguaje
simbólico formal, por medio de las cuales los hombres desarrollan, comunican y
asientan su saber sobre la vida y su actitud ante ella". Según esta
concepción, por cultura debe entenderse la totalidad de las formas de vida
típicas de una población, inclusive de la mentalidad y de la actitud valorativa
en las que se fundan.
En este sentido, la cultura es también un concepto
del ordenamiento político y económico. Los criterios económicos no pueden ser
la medida exclusiva de la dignidad y del bienestar humano. En el primer plano
debe estar la elaboración de un concepto de desarrollo humano sustentable,
justo y transformador. Por tanto, la cultura es parte del desarrollo de las
fuerzas productivas y no está al servicio de los fines de la economía, sino que
comprende los fundamentos de los fines mismos. Los gobiernos no pueden determinar
una cultura. Tampoco lo hace el mercado ni las trasnacionales. Los valores, los
símbolos, las instituciones culturales y la creación humana se interrelacionan
con las fuerzas productivas y también las influyen. Un desarrollo
económico-tecnológico contra esos valores lleva al fracaso. La crisis de la
globalización, cuya primer etapa es la barbarización dentro del marco de la
sociedad tecnificada, puede sumir a la humanidad en nuevos sufrimientos. Por
eso es necesario replantear nuevos caminos liberadores.
La Posmodernidad: "Esa Fachada De Vidrio"
Con la globalización capitalista viene de la mano
la denominada Posmodernidad. El Instituto de Estudios Latinoamericanos de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán ha
producido una investigación que desmitifica la denominada "cultura o
filosofía posmoderna". El director de la tesis es el profesor Alan Rush y
el esfuerzo -contenido en el libro Latinoamérica y el síntoma posmoderno.
Estudios políticos y epistemológicos- trata de penetrar en la trama compleja de
los intelectuales ganados por el llamado posmodernismo, concepción de fuerte
implante irracionalista y nihilista que, de alguna manera, expresa en este
comienzo de milenio lo que el filósofo argentino Alejandro Korn denominó en los
años veinte del siglo anterior, al explicar el padecimiento de una generación
de pensadores, como la "angustia del rumbo".
Es más, quienes ahora parecen novedosos al
proclamar el fin de la historia, de las ideologías, no hacen otra cosa que
renovar las ideas de Osvald Spengler en su Decadencia de Occidente. Toda esa
ideología burguesa decadente, desquiciada, de Spengler a Martín Heidegger,
desembocó en el fascismo y en la reacción cultural.
Estamos ante una moda y lo que la moda trae, la
moda se lo lleva. Mientras tanto es necesario enfrentar este nuevo desafío del
asalto a la razón. Uno de los mentores del posmodernismo es Giles Lipovetsky
(La era del vacío. Ensayo sobre el individualismo contemporáneo 1983; El
imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades modernas 1987 y
El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos
1992); luego trata las concepciones de Jean-François Lyotard, Ilya Prigogine y del
profesor cuyano Roberto A. Follari, incursionando, también, en algunos esquemas
de Juan José Sebreli y del mexicano Jorge Castañeda.
El caso de Lipovetsky es paradigmático. Rush lo
analiza con detenimiento y advierte en el autor aspectos regresivos y
provocadores como endebles. Incluso carece de la profundidad que tuvieron
Heidegger o Giovanni Gentile en la formulación de la ideología reaccionaria de
los años veinte y treinta.
Para Lipovetsky, los nudos esenciales de la
posmodernidad son los siguientes. La política es considerada como espectáculo
hedonista y carece de proyecto de transformación social. Según los
posmodernistas vivimos en una sociedad "posindustrial" basada en los
servicios y no en la producción. El individuo presuntamente se realizaría en el
"mercado" y el ideal sería la "posmodernidad consumista".
Surgiría así una suerte de individualismo narcisista y psicologista donde el
vacío de la vida sería completado a partir de grupos de interés limitados, de
conciencia y práctica social segmentada. No se realiza la vida en los partidos
políticos, los sindicatos, las organizaciones culturales solidarias, sino en
grupos muy limitados.
Este "narcisismo" no es el desgarramiento
personal ni la regresión social de la que habló Freud sino una supuesta
mutación light (suave) donde se impone una moda por lo efímero y en donde
seduce una "diferenciación marginal" en la cual no existen conceptos
de justicia, solidaridad, ni una libertad-participación. La ética es una
"ética indolora" que antepone los derechos a los deberes
(pragmatismo) cuyo máximo de moralidad es la "ética de la empresa
capitalista".
Desde luego no existen para los posmodernos la
lucha de clases ni las ideologías. Lipovetsky sostiene que "el consumo y
el hedonismo habrían permitido resolver la radicalidad de los conflictos de
clases" y el estandarte de ese supuesto hombre nuevo es la tarjeta de
crédito convertida, según el autor posmoderno, en el "símbolo de la nueva
era". Juan Luis Moyano Walker S. J., director del CIAS, recuerda en su
introducción a El Neoliberalismo en América Latina, que otro libro de los posmodernos
se titula, de manera provocativa, El egoísmo como virtud.
La lógica de la seducción, capitalista y
posmoderna, conduce a un sistema económico-social sin contradicciones ni
crisis. De todas maneras, Lipovetsky debe reconocer, a partir de su tercera
obra, las crisis pasadas del capitalismo y la polarización actual en virtud de
la concentración monopólica imperialista: Primer Mundo-Tercer Mundo, desempleo
estructural, miseria, dualización social, soledad, infelicidad y violencia,
individualismo irresponsable.
La Apuesta Posmoderna: Ideología Regresiva Y
Antihumanista
El posmodernismo ha surgido, como ideología
regresiva y antihumanista, sobre la base de los millares de secuestrados y
asesinados por las dictaduras militares en América latina y el Tercer Mundo, la
crisis del estalinismo y del posestalinismo, la imposición de falsas
democracias, democracias vigiladas o condicionadas. "No es necesario tener
conocimientos profundos de economía sostiene el dirigente de la Unión
Internacional de Trabajadores de la Alimentación y de la Agricultura, Dan
Gallin- para comprender por qué el capitalismo, en su forma más voraz y
destructiva, arrasa el planeta sin encontrar ninguna resistencia: estamos
siendo confrontados por el resultado de decenios de represión, de violencia y
de terror".
La obra de Rush desnuda la concepción posmoderna.
Su libro es de fundamental lectura y estudio, especialmente porque deja de lado
muchos sectarismos de la vieja izquierda esclerosada. Anima al debate de la
propia izquierda. "El marxismo -concluía Rosa Luxemburgo en su libro
clásico Reforma o Revolución- no es una capilla donde se expenden certificados
de "competencia" y ante la cual tiene que manifestar su confianza
ciega la masa de creyentes. El marxismo es una concepción revolucionaria del
mundo, una concepción que ha de luchar sin descanso por obtener nuevos
resultados, una concepción que nada aborrece tanto como las fórmulas fijas y
definitivas y que sólo en el chocar de armas de la autocrítica y bajo los
truenos de la Historia prueba su fuerza viva".
La Feudalización Del Poder
Dije que la globalización capitalista ha
feudalizado el poder político y social. Perry Anderson ha comparado la
feudalización medieval con la disgregación de la denominada
"globalización" de fines del siglo XX. Sostiene que los siervos de
los señores feudales ocupaban un lugar en la economía de aquella época. Los
marginados actuales, en cambio, son prescindentes. Otra diferencia radica en
que las clases dirigentes de hoy han perdido su orgullo y unidad, ya no creen a
diferencia de los señores medievales- cumplir un rol social, sino que se
interesan sólo por su propio futuro. Estos dos rasgos, exclusión estructural y
pérdida de liderazgo personal entre los líderes dominantes, parecen ser dos
rasgos distintivos del mundo dominado por el neoliberalismo, un sistema que
habría logrado reducir la inflación considerando "natural" una
elevadísima tasa de desempleo y marginación.
"Las sociedades neoliberales -dice Anderson-
están desintegradas: el ambiente general es de cinismo, indiferencia,
descreimiento; no hay una atmósfera de fe. Esa es la gran diferencia con el
feudalismo (medieval). Por otra parte, el grupo dirigente es distinto y la base
ideológica y social es más débil. Los
nobles feudales estaban orgullosos de su papel.
Esas clases dominantes tradicionales basadas en el nacimiento y en los rangos
poseían un sentido muy profundo de identidad colectiva, de moralidad. Era un
orgullo de clase. De algún modo, la burguesía del comienzo de la era industrial
retomó aquel orgullo de ser productora de un vigoroso sistema de
producción".
Actualmente, sostiene Anderson, la clase dominante
carece de ese sentimiento de identidad colectiva. Y esto sería inevitable en un
momento en que "la especulación, es decir el azar, se convirtió en la base
de la vida económica. Una vez que la especulación pasa a ser la actividad
central de la clase, podemos estar seguros de que no va a haber una gran
estabilidad en su composición. Esto es lo que distingue al mundo actual del
feudalismo".
Resulta de interés consignar aquí algunas
reflexiones de la historiadora argentina Nilda Guglielmi, autora del libro
Aproximación a la vida cotidiana en la Edad Media. Una periodista le pregunta
sobre las diferencias y similitudes de la época actual con ña de la Edad Media
600 o 700 años atrás. Responde Guglielmi: "La higiene y el quirófano e,
intelectualmente, la libertad de cada hombre de sí mismo que ya aparece al
final de la Edad Media. En cuanto a los apetitos de poder, se negocian de otra
manera pero yo me pregunto si las grandes compañías no funcionan como los
grandes señores feudales".
El Mundo Fragmentado
Herbert Marcuse y Cornelius Castoriadis,
especialmente el de los años cincuenta a setenta, describieron lo que el
primero denominó la sociedad carnívora y el segundo el mundo fragmentado. Para
Castoriadis ya no se trataba de la disyuntiva entre capitalismo y socialismo
sino entre socialismo o barbarie.
Imaginó a partir de los datos suministrados por las
ciencias sociales que la integración mundial capitalista nos lleva al caos y
que el mismo debe superarse por el socialismo sin dictadura.
Marcuse advirtió en los años sesenta, y las suyas
fueron consignas del Mayo Francés de 1968, sobre la necesidad de la unión entre
los trabajadores industriales y los estudiantes, científicos y técnicos. Al
calor de los cambios tecnológicos, estos últimos también producen plusvalía y
tiene intereses contrapuestos con los dueños y gerentes de las empresas
trasnacionales.
A fines de los sesenta y cuando muchos lo tomaron
por "anarquista" o "pequeño burgués", predijo la crisis de
la entonces Unión Soviética y del mundo occidental. Quedan sus testimonios
precursores en sus obras El marxismo soviético, El hombre unidimensional, Eros
y civilización, La sociedad carnívora y El final de la utopía.
Los divulgadores de la ideología
"globalista", como Alvin Toffler, presagiaban sobre lo que vendría
"más allá del industrialismo". Dicen que la industria va a
desaparecer y consecuentemente, el obrero industrial. Se trata de otro mito.
¿Dejó acaso la humanidad de utilizar el fuego, el hierro, el bronce cada vez
que diversificó la producción y añadió nuevos recursos, materiales y
conocimientos? No lo hizo, ya que edificó sobre conquistas anteriores. Las
adaptó, las modificó y creó otras aún más importantes.
Construyó siempre sobre lo que recibió como
herencia cultural. Y consecuentemente modificó la organización social y las
formas de producción.
La tendencia estructural alimenta la aparición de
nuevas actividades industriales y de servicios que emplean más mano de obra.
Ese es el obrero "posindustrial" que integra junto a grandes masas
marginadas y los nuevos productores de plusvalía de cuello duro, el nuevo
bloque histórico en la lucha entre opresores y oprimidos.
Las condiciones del enfrentamiento serán, ya lo
son, tan duras como lo fue durante la Primera Revolución Industrial. La
barbarización se asemeja mucho al final de la época clásica. La subcomisión de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas informó en febrero de 1997, que entre
1.500 y 2.000 millones de personas de todo el mundo viven en un estado de
extrema pobreza y muchos de ellos no disponen para alimentarse. Señalaron las
Naciones Unidas que se trata de un tercio de la población mundial, que asciende
a 6.000 millones de personas, los que están afectados por la pobreza y que los
llamados pobres absolutos aumentan a un promedio de 25 millones de personas por
año. Existen 40 millones de chicos de la calle en América latina, 25 millones
en Asia, 10 millones en Africa y el resto del mundo diseminados por otras
partes, incluyendo las naciones ricas.
Según un informe del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD), el consumo mundial en bienes y servicios
llegó en 1998 a la cifra récord de 24.000 millones de dólares pero, a la vez,
se generó una mayor diferencia entre ricos y pobres.
El PNUD aseguró que el nivel de consumo se
multiplicó por seis desde 1975 revelando que sólo el 20 por ciento de la
población mundial realiza el 86 por ciento de los gastos. El organismo explicó
que "las consecuencias humanas de las actuales pautas de consumo son
inaceptables" y que resulta "escandaloso" que "los pobres
no puedan consumir para satisfacer ni siquiera sus necesidades básicas"
(La Nación, 12 de setiembre de 1998, pág. 17).
La reconversión industrial tiende a marginar
definitivamente a las grandes masas humanas, creando un enorme "ejército
de reserva", mientras somete a los trabajadores que están en el mercado
laboral, en general de manera precaria, a la explotación.
Se desprende que las clases burguesas,
especialmente en la periferia, no pueden alimentar a a sus esclavos modernos y
es por eso que se va degradando cada vez más el sistema y que sólo podrá
mantenerse mediante la represión y la dictadura.
La Teoría De Wallerstein
Immanuel Wallerstein ha realizado algunos aportes
interesantes a propósito de qué viene "después del liberalismo".
Wallerstein revolucionó el estudio de la historia con su teoría de los
sistemas-mundo (o "economía-mundo") aplicando esta tesis
anteriormente a la Edad Media y su paso a la modernidad.
Considera que se ha cerrado la etapa del
liberalismo, abierta por la Revolución Francesa de 1789, período que se
extendió hasta 1989 y establece los años 1990-1991 como el comienzo de la
crisis del "sistema mundial", caracterizándolo como "desorden
sistemático", "disgregación" y "caos".
A diferencia de otros autores y pensadores,
considera que los dos puntos de inflexión en el desarrollo mundial fueron la
Revolución de 1848 (la primera Comuna de París) y el Mayo Francés de 1968 y no
la Revolución Comunista de 1917.
La del 48 consolidó al liberalismo como ideología y
la de Mayo de 1968 se anticipó en cuanto a la crisis de los "socialismos
reales" y del capitalismo imperialista occidental, planteando las
novedades: revolución en las costumbres, libertad sexual, propuestas
socialistas transformadoras fuera del Estado, reivindicación de los núcleos
sociales y de los nuevos movimientos, defensa de la ecología y del medio
ambiente, desarrollo de la idea de autogestión, reclamo de democracia real
enfrentada al liberalismo y a todas las variantes del capitalismo, incluso las
reformistas.
Establece Wallerstein en Después del liberalismo
(Siglo XXI, UNAM, México, 1996), que tanto las experiencias socialdemócratas
como el comunismo, especialmente desde Stalin y el desarrollo del
"capitalismo de Estado" soviético, ahondado en el período
kruschevista, actuaron dentro de la lógica del capitalismo aunque proclamaban
su destrucción y por eso fallaron en el cuestionamiento del sistema de
"economía-mundo" imperialista. Lo mismo ocurrió con los movimientos
revolucionarios nacionales de liberación que, una vez triunfantes en la etapa
de descolonización, en nombre del "desarrollo nacional" se amoldaron
al sistema capitalista liberal.
Aplica también la teoría de los ciclos económicos
del ruso Kondratieff, etapas que tienen cincuenta y sesenta años de duración
(los ciclos cortos son de veinte años). Sus fases A reflejan esencialmente la
cantidad de tiempo por lo que es posible proteger monopolios económicos
particulares significativos y las fases B que son los períodos de reubicación
geográfica de la producción cuyos monopolios se han agotado y surge la lucha
por el control de los futuros monopolios.
De esta manera, considera que la actual
globalización capitalista ha entrado en una "onda larga no expansiva"
del capital financiero, rentístico. Según la fase B de Kondratieff, la
globalización capitalista se caracteriza por el retardamiento del crecimiento
de la producción y probablemente la declinación de la producción mundial per
cápita; ascenso de la tasa de desempleo de asalariados activos; desplazamiento
relativo de los puntos de beneficio, de la actividad productiva de las
ganancias privadas derivadas de las manipulaciones financieras; aumento del
endeudamiento del Estado;
reubicación de las "viejas" industrias en
zonas de salarios más bajos; aumento de los gastos militares como demanda
contracíclica; caída del salario real en la economía formal; expansión de la
economía informal; declinación de la producción de alimentos de bajo costo y
creciente ilegalización de la migración interna, talón de Aquiles del sistema.
Sobre los resultados negativos del modelo ya me
referí anteriormente. Los estados o centros hegemónicos sufren por la
inestabilidad de la moneda, la declinación de la autoridad de los mercados
financieros mundiales por el ascenso de nuevas sedes de toma de decisiones;
crisis fiscales del Estado hegemónico (Estados Unidos), tensiones y
confrontaciones mundiales, como comienzo del caos.
En los últimos años se expresan tres formas de
oposición al "modelo global", dos de origen neobismarckiano (la
revolución islámica iraní y el enfrentamiento con Irak) y otra más decisiva:
las pateras, es decir, las migraciones de los "bárbaros" (los pobres
y masas míseras de la periferia hacia las sociedades centrales urbanas y
desarrolladas). La violencia y el genocidio, dice Wallerstein, no podrán
detener este fenómeno, curiosamente el mismo que destruyó al Imperio Romano
poniendo fin a la época clásica.
Para Wallerstein, la transición del sistema
globalizado a nuevas formas de vida más justas y libres, será socialista,
igualitaria y democratizadora o a través de uno o varios sistemas autoritarios.
En esa transición habrá lugar para la intervención humana a fin de una
"reconstrucción racional". Pero lo que es cierto, para Wallerstein,
es que el capitalismo y su ideología, el liberalismo, ya han llegado a su fin.
Segunda Parte
El Pensamiento De Silvio Frondizi Y Rómulo Bogliolo
Antes de analizar las diversas corrientes del
pensamiento económico actual, es importante destacar a dos argentinos que,
tempranamente, previeron el fenómeno de la globalización y la irrupción,
después de la Segunda Guerra Mundial, de las teorías monetaristas y ortodoxas,
base de la denominada Escuela de Chicago encabezada por Milton Friedman.
El pensador marxista Silvio Frondizi caracterizó en
1946 la "onda larga expansiva" del capitalismo norteamericano.
Denominó el fenómeno como "integración mundial capitalista", última
etapa del imperialismo. Desarrolló estas ideas en una conferencia en septiembre
de 1946, en el Colegio Libre de Estudios Superiores auspiciado por la Sociedad
Científica Argentina y que reprodujo en un folleto titulado La evolución
capitalista y el principio de soberanía (Centro de Estudios Políticos, Buenos
Aires, 1946).
El 16 de marzo de 1947 apareció en el diario del
Partido Comunista, el matutino La Hora, una crítica del dirigente comunista
Rodolfo Ghioldi, quien le señaló a Frondizi que estaba equivocado. El
capitalismo no se expandía sino que era el modelo soviético el que tendía a
predominar a partir del
surgimiento de los llamados "socialismos
reales".
Frondizi le respondió con el trabajo La integración
mundial, última etapa del capitalismo (Respuesta a una crítica) (Adi, Buenos
Aires, 1947) y que fue reproducido por la Editorial Praxis, en 1954, en esta
oportunidad con una introducción de Marcos T. Kaplan y Ricardo C. Napurí.
Frondizi volvió sobre la cuestión en su obra de dos tomos La Realidad
Argentina. Ensayo de interpretación sociológica y, especialmente en su informe
al Movimiento de Izquierda Revolucionaria Praxis (Mir-Praxis) titulado: Interpretación
materialista dialéctica de nuestra época.
El economista del Partido Socialista, Rómulo
Bogliolo, también en los años cuarenta, advirtió los problemas del capitalismo
organizado y en un libro titulado Socialismo, Libertad, Dirección (Editorial La
Vanguardia, 1946) se adelantó en las críticas al neoliberalismo refutando la
teoría monetarista y libreempresista del austríaco Friedrich von Hayek, el
teórico que la Bolsa de Comercio de Buenos Aires trajo a la Argentina, ya
anciano, para apoyar al gobierno militar de Jorge Rafael Videla y el plan económico
del ministro de economía, José Alfredo Martínez de Hoz.
Bogliolo fue uno de los pocos ideólogos creadores
del Partido Socialista de la Argentina, organización que estaba entrando en la
crisis que significó para la izquierda el nacimiento y desarrollo del
peronismo. Silvio Frondizi reconoció las concepciones de este político y
economista en su obra La Realidad Argentina (tomo I, pág. 313). En 1945, en el
libro Hacia una economía socialista. La "Coplan" argentina (Editorial
La Vanguardia) Bogliolo propuso una transición socialista para la Argentina, ligada
a los principios de planificación y autogestión social.
Otros de los libros de Bogliolo fueron: La acción
económica libre del pueblo (1928), Elementos de política monetaria (1931), La
economía colectiva (1932), El empréstito patriótico y nuestra economía (1932),
Temas socialistas (1933), Teoría y Acción (1933), Organización de la economía
nacional
(1933), Los problemas del capitalismo organizado
(1935), Salarios y nivel de vida (1946); El Estado y los Socialistas (1947),
Tácticas y Polémicas (1947), El camino del socialismo (1948) Política monetaria
y financiera (1949); La moneda y los problemas económicos (1950) y El problema
de nuestra época (1951).
Los Trabajos Póstumos De Bogliolo
A mitad de los años sesenta, poco tiempo antes de
fallecer, Bogliolo hizo sus últimos aportes sobre lo que consideraba debía ser
la orientación del socialismo que, sin ignorar el Estado, debía socializar o
colectivizar en términos no estatalistas.
Los últimos trabajos de Bogliolo aparecieron en
forma de notas de divulgación en el semanario La Vanguardia, que pueden
consultarse en la Biblioteca Obrera Juan B. Justo, Avenida La Plata 85, Buenos
Aires. Rescato ese material para futuros análisis y paso a consignarlos sin
abrir juicio sobre los mismos.
La idea socialista y el Estado. I.- Toma de
posición (16-6-65); II.- El "Buen Dictador" (16-7-65); III.-
Democracia y lucha de clases (22-9-65); IV.- Razón de ser de nuestras ideas
(30-11-65); V.-Primero, sepamos qué es el Estado (9-2-66); VI.- La teoría del
Estado (30-3-66); VII.- Nuestra interpretación es correcta (4-5-66); VIII.- Las
efímeras políticas mesiánicas (18-5-66) y IX.- Los estados
"socialistas" y sus gestores (13-7-66).
Análisis de las últimas diez devaluaciones (29-3-67
y 12-4-97).
Las etapas del progreso histórico argentino. I.-
II.- III.- y IV.- La dirección política (6-12-67 y 20-12-67); V.-La dirección
económica (7-2-68); VI.- El nivel de vida (21-2-68); Las luchas sociales
(20-3-68) y Una política superior (3-4-68).
El resultado de la dirección exclusivista. I.-
(21-8-68); II.- (30-10-68) y III.- (5-3-69). Planificación de la economía
argentina (18-3-70; 1-4-70, 15-4-70 y 27-5-70).
Hubo otras notas sueltas, también publicadas en La
Vanguardia, que son las siguientes:
Una nueva etapa de la economía mundial (12-4-64).
Cambio de estructuras ¿Qué debe significar?
(22-7-64). La ceguera de los poderosos (17-6-64).
La política socialista y sus contradictores
(10-6-64). Las discusiones de Ginebra (13-5-64).
Veinte mil millones en un año para subsidiar a los
magnates del azúcar (12-5-65). Instrumentos del progreso social (2-6-65).
Las ideas económico-financieras de Juan B. Justo en
el Parlamento (suplemento especial de La Vanguardia 23-6-65).
Inflación y productividad (7-7-65).
Un quinquenio de malas finanzas (4-8-65).
El ABC de la inflación en los hechos (6-10-65)
Desde luego que Silvio Frondizi y Bogliolo no
fueron los únicos economistas y pensadores que trabajaron en esa etapa sobre el
desarrollo del capitalismo argentino, hay que recordar a Adolfo Dorfman,
Alejandro Bunge, Sergio Bagú y Ricardo M. Ortiz, pero los ejemplos de Silvio
Frondizi y
Rómulo Bogliolo fueron paradigmáticos ya que en sus
espacios políticos propusieron respuestas concretas ante los problemas sociales
y económicos de su tiempo y sus ideas adquieren hoy nueva dimensión ante la
denominada "globalización" capitalista.
Las Corrientes Económicas De La Globalización
Los economistas del sistema, incluso los
reformistas, han intentado clasificar las diversas modalidades del capitalismo.
Hablan del "modelo neoamericano" o "americano"; del
"capitalismo renano" (algunos incluyen el "modelo japonés",
aunque el asiático es un modelo en sí mismo, especialmente en cuando a la
organización de la empresa: el toyotismo).
Sin embargo, estas clasificaciones poco ayudan a
comprender las tendencias o corrientes económicas de la globalización, ya que
todas, incluso las reformistas, ceden ante la Teoría de la desregulación,
elaborada por los "Chicago boys" e impuesta por las trasnacionales.
Se pueden clasificar las corrientes económicas en
las siguientes:
Monetarista-desregulación: Milton Friedman,
Friedrich. von Hayek, Ludwig von Mises, George Stigler, Karl Brunner, Ronald
Coase y Gary Becker. Se basan en la estabilidad monetaria como meta y apoyan la
desregulación de los factores productivos.
Síntesis Neoclásica-Neokeynesiana: Paul Samuelson,
Lawrence Klein, Kenneth Arrow, Robert Solow, John R. Stone, John R. Hicks,
James Tobin, R. Dornbusch y Paul Krugman. Impulsan la demanda agregada y la
fuerte aplicación de impuestos.
Keynesiana: J. M. Keynes, Alvin Hansen, Roy Harrod,
S.Harris, G. L. Shackle, H. Minsky, Charles Kindleberger. Intervención del
Estado y demanda agregada.
Poskeynesiana: Lester Thurow, Nicholas Kaldor, S.
Weintraub, Joan Robinson, Thomas Balogh, Eric Roll, Paul y J. R. Hicks.
Distribución de la renta e inversión pública y privada.
Institucionalista: Gunnar Myrdal, Jan Tinbergen,
J.K. Galbraith, Bertil Ohlin, Dag Hammarskjold, Vassily Leontief, Simon
Kuznets, Bárbara Ward, Ravi Batra. Propone la distribución de la riqueza e
impulsa la inversión pública y privada.
El Estado conservador está ligado al monetarismo y
la desregulación. Es la base de la globalización actual (modelo de economía de
"enclave") que describí anteriormente. Aquí es interesante ver la
corriente institucionalista porque, junto con la keynesiana y postkeynesiana,
puede tener vigencia en el futuro inmediato en una Europa conducida por la
socialdemocracia. Los países con gobiernos socialdemócratas se articulan en una
política común -salvo los laboristas británicos- con el Partido Socialdemócrata
de Alemania al frente del gobierno. Con la admiración de los partidos afines y
porque
Alemania dirige la Europa unificada, la
socialdemocracia intenta responder con políticas reformistas al modelo
conservador.
Sin embargo, también es posible que la crisis le
estalle en las manos a la socialdemocracia. El conservadorismo ha tratado de
retirarse y aguarda la crisis cíclica para tratar de mejorar su situación
política electoral. La izquierda y los movimientos extraparlamentarios y
ecologistas no aparecen todavía con un programa de cambio real ni liderazgos a
pesar que la crisis puede desatar movimientos sociales nuevos que pasen de la
resistencia a la oposición al sistema. Es lo que ocurre con ATTAC (Asociación por
una Tasa a las Transacciones financieras especulativas para Ayuda a los
Ciudadanos: www.attac.org) y la AGP (Acción Global de los Pueblos:
www.agp.org).
Recientemente, desde la propia socialdemocracia
germana, se han planteado los límites del reformismo, su impotencia política.
El dirigente Oskar Lafontaine denuncia esta situación en dos libros: El corazón
late a la izquierda (2000) y en No hay que tener miedo a la globalización.
Bienestar y trabajo para todos (1999). Pero en este último libro programático
Lafontaine no hace otras cosa que renovar una suerte de neokeynesianismo de
dudoso resultado dentro del sistema neoliberal actual. No plantea la necesidad
de constituir un poder distinto, el de la sociedad socialista. Licúa sus
propuestas, como diría Rosa Luxemburgo, en cucharadas de limonada reformista.
Las Nuevas Formas De La Dependencia
La teoría de la dependencia de los años sesenta en
sus distintas expresiones -desarrollista, cepalista o de izquierda-, ha perdido
fuerza en su formulación originaria, ya que suponía una suerte de autonomía
política relativa de los Estados periféricos. Lo que se está imponiendo ahora
es el sistema de enclave o de factoría.
El profesor francés Gerard Destanne de Bernis
sostiene que "no hay mercados mundiales" y "sí un mercado
financiero mundial". Esto se debe a que la economía real nunca ha podido
resolver sus problemas y contradicciones corroborando la teoría de las crisis-
y, según el economista, "es indispensable volver a la economía real,
desarrollando una política de inversiones y desinflando la masa monetaria en
circulación para invertirla productivamente".
Como esto último Destanne de Bernis lo ve imposible
de realización, llega a señalar que la salida de la crisis "no es una
necesidad" y que, en consecuencia, "el capitalismo no es una eterna
necesidad". El francés es actualmente profesor de la Universidad de
Ciencias Sociales de Grenoble y director del Instituto de Ciencias Matemáticas
y Economía Aplicada.
La evolución de la economía de la postguerra nos
demostró que los Estados Unidos lograron establecer una amplia hegemonía en el
sistema capitalista internacional, integrándolo bajo su dominación en un solo
sistema. Esto coincidió con una gran expansión del capital norteamericano a
nivel mundial entre 1945 y la crisis del petróleo a principios de los setenta,
y una baja relativa de la exportación de bienes
de los Estados Unidos.
Traducido en términos de sus relaciones con el
sistema internacional que domina, significa que los Estados Unidos disminuyeron
su sector productivo en relación al de servicios. Esto se hizo posible no sólo
en consecuencia del excedente creciente generado por el avance de la
tecnología, sino también debido a las superganancias obtenidas de la
exportación de capital al exterior.
Los Estados Unidos han estado viviendo cada vez más
de las utilidades y de la propiedad del sistema productivo mundial obtenido a
través de la exportación e importación de capitales, lo cual generó un sector
de servicio creciente en su interior. Gran parte del aparato productivo interno
que montó la industria militar- fue para mantener y expandir esa hegemonía. La
Guerra de las Galaxias, durante el reaganismo, fue una gran inversión en aquel
sentido, pero luego del derrumbe de la Unión Soviética, el proceso se detuvo,
salvo en cuanto a la conquista espacial.
Ya no estamos ante el viejo capitalismo de la
Segunda Revolución Industrial, y las formas imperiales han variado en cuanto a
su instrumentación. El capitalismo monopolista norteamericano no sólo mantiene
el control financiero internacional, sino también el control de la tecnología,
de la investigación científica, de la administración general y de la producción
de las manufacturas de mayor contenido técnico y valor estratégico como la
industria química pesada, la electrónica pesada, la industria nuclear, la informática
y la investigación espacial y de las comunicaciones.
El Papel De La Empresa Trasnacional
Esta especialización productiva es una tendencia
observable en la empresa trasnacional que sale al exterior en busca de mano de
obra más barata, nuevos mercados y nuevas fuentes de materia prima. Asimismo,
los enormes beneficios del capital en el exterior compensaron la inactividad y
el parasitismo de vastos sectores internos de la sociedad norteamericana
durante la Guerra Fría.
Como la Europa Occidental, Canadá y Japón, que
fueron los grandes centros de inversión norteamericanos en los años inmediatos
a la postguerra, luego le siguieron los "tigres asiáticos" y ahora,
tras la caída del Muro de Berlín, la Europa del Este. Los países ex comunistas
han seguido el mismo camino del mundo subdesarrollado, el del endeudamiento
crónico.
La nueva División Internacional del Trabajo apunta
a que los países dependientes se especialicen en la producción de bienes
manufacturados de consumo liviano, en los sectores menos complejos de la
industria pesada. Pero fundamentalmente, la empresa trasnacional busca mano de
obra barata como la que ofrecieron durante dos décadas los "tigres
asiáticos". Ahora, la pauperización de las grandes masas, especialmente en
la periferia, ofrece mucho más que salarios baratos.
La ejecución del plan de las trasnacionales
necesitó de la constitución de "nuevas elites" en los países
dependientes, a través de regímenes militares gendarmes, gobiernos autoritarios
o democracias
formales, también denominadas restringidas. Las
bases del modelo de economía segmentada son las siguientes: la racionalización
económica capitalista, la producción concentrada o monopólica, la uniformación
de las decisiones, una cultura cientificista o tecnocrática y el control de la
información. Herbert Marcuse advirtió sobre los límites de tal "razón
científica" que ha devenido en un nuevo irracionalismo de corte
totalitario.
Los Límites Del Neoimperialismo
Sin embargo, esta nueva División Internacional del
Trabajo generó en los países centrales, dificultades para su concreción
histórica y, en consecuencia, repercute en los países dependientes o sometidos.
El desproporcionado crecimiento del sector
terciario, de la industria militar, de la carrera espacial, que provocan en lo
interno la necesidad de altos impuestos para financiar las transformaciones se
suman al alto déficit de la balanza de pagos para financiar los proyectos de
transformación en el exterior; surgen nuevas formas irracionales de
disgregación social (burocratización, despersonalización, masificación
cultural, rígidas estructuras de autoridad) y aumento de la explotación interna
para ampliar el excedente económico.
Chomsky en Política y cultura a finales del siglo
XX, señaló varias características o rasgos básicos de la nueva era imperial, y
lo hizo analizando en concreto los debates y monólogos de los funcionarios en
las negociaciones del GATT.
1º) Cada una de las potencias industriales ricas
abogan, en general, por una mezcla de liberalismo y protección diseñada en
función de los intereses de las fuerzas nacionales dominantes, sobre todo de
las grandes empresas trasnacionales que rigen la economía mundial.
2º) Las consecuencias de lo anterior es la búsqueda
por reducir a los gobiernos del llamado Tercer Mundo a una función social para
controlar a sus clases trabajadoras y a la población desclasada o marginada
(Chomsky la llama "superflua"), mientras las trasnacionales obtienen
libre acceso a sus recursos, monopolizan la nueva tecnología y la inversión y
la producción mundial, y se les otorga las funciones de distribución,
producción, emplazamiento y planificación central que se les niega a los gobiernos.
3º) El resultado se denomina, erróneamente,
"librecomercio" o "democracia", pero en realidad estamos
ante lo que Peter Phillips ha llamado mercantilismo corporativo. Esto se
expresa mediante intercambios controlados dentro de inmensas agrupaciones
empresariales y entre ellas, e intervención estatal regular en los tres
principales bloques del Norte para subvencionar y proteger a las instituciones
financieras y a las grandes empresas internacionales como base en el país.
4º) El gobierno mundial de facto tiene que
consagrarse a garantizar que los recursos humanos y naturales del mundo estén a
la libre disposición de los bancos y de las empresas supranacionales que
controlan la inversión, la producción y el
comercio, con sus operaciones protegidas del conocimiento y de cualquier
intromisión popular.
Después De Los Acuerdos De Bretton Woods
Las tendencias hacia la llamada globalización se
definieron a partir de los cambios en el orden mundial cuando, en 1971, Richard
Nixon desmanteló el sistema económico de postguerra, el sistema de Bretton
Woods, en que los Estados Unidos habían actuado, en realidad, como banquero
internacional además de hacerlo como brazo ejecutor mundial.
Este último papel habría de mantenerse pues Estados
Unidos sigue explotando su superioridad relativa en potencia militar, pero se
reconoció el desplazamiento de la economía mundial hacia una suerte de
"tripolaridad" (Estados Unidos, Alemania, como cabeza de Europa y
Japón). El fin de la prosperidad de la postguerra había concluido y la recesión
y crisis se apoderó del sistema mundial.
Una consecuencia del desmantelamiento del régimen
de Bretton Woods fue el enorme aumento del capital no regulado, fuera del
alcance de los estados nacionales, tendencia acelerada por la revolución de las
telecomunicaciones y el flujo de los petrodólares. Todo obligó a la
"multitud revoltosa" a la sumisión y a terminar con la ayuda social y
con el avance de los derechos civiles, fruto de muchos años de luchas
populares.
En cuanto a la América latina y las pautas de su
nueva dependencia, fueron establecidas en términos ideológico-políticos y
militares, en los Documentos Santa Fe I y II. A principios de los ochenta, los
teóricos del reaganismo establecieron cuatro propuestas básicas para acentuar
la dominación sobre el subcontinente.
1º) Desnacionalización de la economía y desguace
del Estado a favor de los intereses trasnacionales.
2º) Guerras de baja intensidad, para liquidar toda
forma de resistencia, oposición e insurgencia armada.
3º) Narcoterrorismo, el nuevo satán, vinculando a
la izquierda política en todos sus matices, con el narcotráfico.
4º) Reemplazo paulatino de las corrientes de la
Iglesia Católica contestataria (Teología de la Liberación y Doctrina Social de
la Iglesia) por las multinacionales de la fe, iglesias electrónicas,
teleevangelistas, a partir del fenómeno populista conservador del
pentecostalismo norteamericano.
Narcocolonialismo, Libre Empresa Y Liberación
Nacional
Los documentos conocidos como Santa Fe I (Las
relaciones interamericanas: escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de
la proyección del poder global de Estados Unidos) y Santa Fe II (Una estrategia
para América latina en la década de 1990), fue elaborado por un grupo de
ideólogos conservadores, denominado "Comité de Santa Fe", procedentes
de la extrema derecha del Partido Republicano, que sirvió de base a la política
reaganista en los años ochenta.
El primero fue escrito en 1980 y el segundo en
1988. El diplomático, historiador y profesor en Arizona State University, Lewis
Arthur Tambs congregó a su alrededor al grupo. En el Santa Fe I y II
trabajaron, junto al profesor Tambs, Lynn Francis Bouchey, político
conservador, fue titular del Consejo de Seguridad Interamericana y profesor de
Política Latinoamericana en la Universiad Católica e investigador del Instituto
Interamericano de la Universidad de Miami; el doctor Roger W. Fontaine,
periodista del The Washington Times y amigo del régimen de Augusto Pinochet; el
doctor David C. Jordan, profesor de la Universidad de Virginia, diplomático y
consultor de varias empresas privadas; el teniente general Gordon Summer, que
intervino en la guerra de Vietnam y por cuyos servicios le fue conferido el
alto grado militar que actualmente ostenta, y el periodista Ronald F. Docksai.
La política trilateralista (Trilateral Comision)
que propiciaba James Carter, significó una cierta distención con el entonces
bloque soviético, trasladándose la competencia a las áreas de economía y
tecnología. La llegada al gobierno de Ronald Reagan reemplazó la distensión por
una política agresiva, de concepciones militaristas y geopolíticas.
Los autores de los documentos Santa Fe partían de
un supuesto falso: la Tercera Guerra Mundial había comenzado ("la
distensión -sostenían-, es la muerte", y agregaban: "la guerra y no
la paz es la norma que rige los asuntos internacionales").
En ese esquema de guerra, América latina se
convirtió en un escenario decisivo para el predominio de los Estados Unidos,
frente al surgimiento de nuevos bloqueas posteriores a Yalta (Japón, junto a
los tigres asiáticos; la Comunidad Europea liderada por Alemania y China
Comunista). Rusia ha quedado fuera de juego, por ahora, tras el derrumbe
soviético. Los ideólogos reaganistas advirtieron, tempranamente, la futura
agudización de las contradicciones interimperialistas o entre los bloques.
Todavía no se avizoraban, a comienzos de los
ochenta, por lo menos no se los expresaba, el surgimiento de los estados
neobismarckianos, a los que se refiere Wallerstein (Irán, Irak). En esa
agudización de las contradicciones entre los nuevos bloques, la lucha por los
mercados y los nuevos conflictos, las naciones del Tercer Mundo,
particularmente América latina, serían nuevamente víctimas de la economía
trasnacionalizada monopolista.
Los Estados Unidos proponen, desde principio de los
ochenta, una reactualización de la Doctrina
Monroe, donde los países latinoamericanos son
piezas subordinadas de los intereses del país del Norte. El derrocamiento del
gobierno socialista de Salvador Allende en Chile, el sostenimiento de
dictaduras militares o gobiernos títeres en toda la región latinoamericana
durante los años setenta y ochenta, la agresión contra Cuba y Nicaragua, las
invasiones de Granada y Panamá, el Plan Colombia, el permanente sometimiento de
Puerto Rico, testimonian hasta dónde los fines imperiales norteamericanos están
dispuestos para someter la libertad, la democracia y los derechos de
autodeterminación de las naciones del Sur.
Los dirigentes latinoamericanos -políticos,
sindicalistas, dirigentes rurales, religiosos, técnicos, militares, empresarios
ligados al mercado interno, universitarios, científicos, las nuevas
generaciones, los nuevos movimientos sociales emergentes de las luchas
populares- deben sacudir la actitud derrotista y pesimista, informarse sobre
esos planes y políticas que están destruyendo a la región para poder
combatirlos con eficacia, inspirándose en los ideales de libertad,
independencia y unidad que San Martín y Bolivar legaron a las generaciones
posteriores, luego de producir con sacrificio la Primera Independencia.
Pero también deben saber que, en cada una de
nuestra naciones, existe una quinta columna proimperialista, a veces
disfrazados con ropaje popular, empresarios que son en realidad testaferros de
grandes corporaciones o monopolios, clérigos neofalangistas o opusdeístas
antidemocráticos y militares partidarios de la Doctrina de la Seguridad
Nacional -es decir, carceleros de sus propios pueblos-, junto a periodistas
venales o intelectuales colonizados que son enemigos de la libertad e
independencia nacional y regional. Bien expresó el político y escritor
socialista argentino Julio V. González que la "culpa no la tienen los que
nos compran sino los que nos venden".
La Doctrina Imperialista
El Santa Fe I puso énfasis en la intervención
directa de los Estados Unidos en Centroamérica y el Caribe; en la importancia
asignada a las rutas marítimas, especialmente del petróleo y otras materias
primas, particularmente donde el conflicto del Atlántico Sur ha jugado un rol
de primerísima importancia. Asimismo, concretó una estrategia contra los
organismos de defensa de los Derechos Humanos y, particularmente, contra la
iglesia popular latinoamericana, combatiendo y denostando a la Teología de la
Liberación.
La acción permanente contra Cuba, Nicaragua y
Panamá, el apoyo a regímenes derechistas y conservadores en Centroamérica,
particularmente en Guatemala y El Salvador fueron notorios, pero no tanto las
campañas realizadas por los grupos de la inteligencia norteamericana contra las
organizaciones que defienden los Derechos Humanos y la Teología de la
Liberación. Para esto han contado con el apoyo de sectores empresarios,
militares, políticos y clericales conservadores y derechistas, y han alentado,
contra el catolicismo y protestantismo popular, a las Iglesias electrónicas y a
los teleevangelistas que difunden por la radio, la televisión e internet una
ideología integrista y antidemocrática.
El Santa Fe I sostuvo que "la manipulación de
los medios de información a través de grupos vinculados a la iglesia (se
refiere a la católica) y de otras camarillas encargadas de cabildeos en torno a
los llamados derechos humanos, ha jugado un creciente e importante papel en el
derrocamiento de los gobiernos, autoritarios sí, pero pronorteamericanos,
reemplazándolos con dictaduras antinorteamericanas, comunistas y procomunistas
de carácter totalitario" (Proposición 2).
Luego decía que "La política exterior de los
Estados Unidos debe comenzar a enfrentar (y no simplemente a reaccionar con
posterioridad) la Teología de la Liberación tal como es utilizada en América
latina por el clero de la Teología de la Liberación·", y agregaba:
"Lamentablemente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la
iglesia como un arma política contra la propiedad privada y el sistema
capitalista de producción infiltrando la comunidad religiosa con ideas que son
menos cristianas que comunistas" (Proposición 3).
"Los derechos humanos -agregaba el Santa Fe I-
afectan negativamente la paz, la estabilidad y la seguridad de la región, deben
ser abandonados y reemplazados por una política de no intervención y de
realismo político ético" (Proposición 4).
De esta filosofía derechista se nutrieron los
crímenes perpetrados por las dictaduras militares o neofascistas que asuelan o
han asolado nuestro contienente en los últimos cuarenta años. En estas
concepciones se encontraron los justificativos que motorizaron horrendos
crímenes contra millares de civiles indefensos, incluyendo sacerdotes, monjas y
obispos, que cayeron bajo las balas de las bandas criminales locales de
ultraderecha.
El Santa Fe II agregó tres componentes para la
agresión contra las naciones latinoamericanas: la teoría del narcoterrorismo
con la que se trata de vincular el narcotráfico con las izquierdas o los
sectores populares que luchan por la liberación nacional y social; las llamadas
guerras de baja intensidad (miniguerras imperialistas contra los pueblos) y una
estrategia político-económica contra el estatismo, el dirigismo, la
autodeterminación económica, destinada a internacionalizar
("globalizar") las economías latinoamericanas a merced de los
monopolios trasnacionales, los banqueros y el capitalismo financiero.
En la Argentina, el menemismo cumplió esa tarea con
la colaboración de Alvaro Alsogaray, comunicadores como Bernardo Neustadt y
decenas de empresarios y periodistas venales al servicio de los intereses
financieros. En el Santa Fe II se afirmaba hace doce años atrás: "los
sistemas socialistas insisten en el estatismo, los aparatos burocráticos
gigantescos y la nacionalización, al tiempo que se estimulan la formación de
mercados de capitales nacionales, la supresión de regulaciones y la
privatización de compañías paraestatales existentes". Contra esas
concepciones el Santa Fe II llamaba a luchar por todos los medios.
"Narcoguerrilla" Y "Guerras De Baja
Intensidad"
La doctrina económica de los Santa Fe II y III
insistió en el libreempresismo absoluto y la llamada "apertura" con
la que se abultó en los últimos veinte años la deuda externa, una forma brutal
de dominación, consolidada con el apoyo de burguesías locales corruptas y
mafiosas.
Debilitar las economías nacionales y regionales fue
parte de la oleada conservadora en todo el Tercer Mundo, a fin de posibilitar
el control y la dominación política, cultural, social y económica. Los Estados,
como ocurre con el de Argentina, ha pasado de la dependencia a la factoría
"economía de enclave"), un sistema parecido al que sufrió la China de
las concesiones de fines del siglo XIX.
Pero si ésa era la doctrina, la del liberalismo
económico -a la que el filósofo italiano Benedetto Croce denunció como un falso
liberalismo y por eso la bautizó llamándola liberismo, para diferenciarla de
las concepciones humanistas ligadas al concepto de progreso y libertad
individual y social-, las dos palancas de la acción imperialista, a partir de
los ochenta y renovada en los noventa, son las guerras de baja intensidad (las
"guerras sucias" con utilización de paramilitares y parapoliciales) y
el fantasma de la narcoguerrilla o narcoterrorismo.
La doctrina del narcoterrorismo comenzó a ponerse
en práctica en 1985 cuando los departamentos de Estado y de Defensa al
referirse a la presunta influencia soviética en América latina se advertía
"una alianza entre contrabandistas de drogas y traficantes de armas en
apoyo a terroristas y a la guerrilla". Un decreto presidencial de 1986
elevó el contrabando de droga al nivel de amenaza a la seguridad nacional,
razón por la cual el entonces vicepresidente George Bush habló de "un
verdadero vínculo entre droga y terrorismo".
Al año siguiente, los delegados de Estados Unidos
en la Conferencia de Ejércitos Americanos, celebrada en Mar del Plata
(Argentina), urgieron a los generales latinoamericanos a unirse contra el
narcoterrorismo. En mayo de 1989, un informe del Instituto de Estudios
Estratégicos con sede en Londres declaró que "el narcoterrorismo está a la
par del comunismo como amenaza a los intereses occidentales en América
latina".
El escritor Merril Collett ha expresado que este
"lenguaje" es coherente con la imagen que presenta Estados Unidos
acosado por demonios del exterior, pero oscurece la diferencia esencial entre
los traficantes de drogas y la insurgencia. La noción de narcoguerrilla une lo
que no puede estar unido: los grandes traficantes son exitosos capitalistas que
acumulan ganancias y status social. Los rebeldes marxistas quieren eliminar el
capitalismo. Esos objetivos contradictorios explican por qué guerrilleros y
traficantes se matan entre ellos en Perú y Colombia, y por qué el Cartel de
Medellín participó de la guerra sucia colombiana. Hoy persiste esa tendencia ya
que los paramilitares forman parte de los ejércitos privados de
narcotraficantes y de los hacendados y latifundistas.
La noción de narcoguerrilla no sólo ignora estas
realidades, sino también el impacto político de la
industria de la droga, en expansión en América
latina. La voraz demanda de cocaína por parte de Estados Unidos conmovió las
economías regionales empujando al centro de la escena a un nuevo y violento
actor de la política latinoamericana: la nueva derecha narcotraficante.
Esta situación guarda alguna semejanza con el
fenómeno chino a lo largo del siglo XX. El opio fue introducido en la China
imperial, degradando al pueblo chino y conmoviendo la industria y la economía
de esa nación sometida por varios imperialismos contra los cuales se levantó,
primero con la Guerra de los Boxers, luego con el derrocamiento de la dinastía
Manchú y la creación de la República, dirigida por el Dr. Sun Yat-Sen, y
finalmente con el establecimiento de la República Popular China en 1949. La lucha
antiimperialista como contra los traficantes de opio -que habían armado
verdaderos ejércitos privados- estuvo permanentemente ligada durante el proceso
de liberación.
La "Nueva Derecha Narcotraficante"
La cuestión es muy diferente de lo que planteaba el
Santa Fe II y ahora ratifica el Santa Fe IV. Los narcos quieren incorporarse al
establishment, no destruirlo. Para ellos, las matanzas de campesinos, de
indígenas y otros sectores que someten bajo su poder, son parte del precio de
entrada a la clase dominante, clase que se vincula con el poder de los
monopolistas y del imperialismo.
Hay que recordar que la introducción del café en
Colombia a fines del siglo pasado llevó a una guerra civil. El boom del cacao
en el Brasil promovió a los corruptos asesinos que el escritor Jorge Amado
identificó en varias de sus novelas. Los capitanes del café y del cacao
forzaron su camino hacia la oligarquía, y es probable que pase algo semejante
con el nuevo estrato ascendente de los capitalistas de la cocaína.
Los narcos buscan integrarse, como expliqué, al
status de nuevos ricos a través del dominio de los Estados y de los resortes de
su poder. Tradicionalmente las elites latinoamericanas colocan sus dólares en
bancos extranjeros y compran casas de fin de semana al otro lado del océano.
Pero los traficantes invierten los narcodólares en las economías regionales y
en las nacionales.
Los traficantes en Bolivia aliados con los
militares "anticomunistas" que gobernaron la nación del Altiplano
durante una década, a partir de 1971, bajo la dirección del general Hugo
Banzer, actual presidente constitucional, y de Luis García Mesa, promovieron
lazos políticos entre sus intereses corruptos y los políticos de derecha.
El caso del Perú ha sido diferente al de Colombia y
Bolivia. En Perú, donde la droga proporciona la terecera parte de los ingresos
de exportación del país, no posee una burguesía "nacional" ligada al
narcotráfico porque el negocio está casi enteramente controlado desde el
exterior por los carteles colombianos. De todas maneras, durante la década que
gobernaron Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos -su eminencia gris-
permitieron que el ejército entrara a pleno en el negocio de la droga.
En mayo de 1983, en una calle de Miami fue detenido
Ramón Millán Rodríguez, un cubano exiliado dedicado a lavar dinero de los
carteles de la droga en bancos de Miami. En sus confesiones a la policía
involucró a altos funcionarios de la administración Reagan descubriendo la
entonces trama CIA-contra-droga. Por Millán Rodríguez se conoció que se habían
entregado diez millones de dólares a la contra antisandinista. El mediador de
la operación había sido Félix Rodríguez (o Max Gómez), otro cubano anticastrista
que trabajaba para la CIA.
La revista Covernon Action, dirigida en 1978 por el
ex agente de la CIA, Philip Agee, que actualmente reside en La Habana, Cuba, y
otros medios norteamericanos denunciaron la estrecha relación entre la central
de inteligencia norteamericana y el contrabando de drogas, que se reflejaría
abiertamente en el escándalo Irán-contras. Todas las denuncias recogidas
coincidieron en el itinerario de la droga desde Colombia hasta Costa Rica,
donde un oficial operativo de la CIA, John Hull, hacendado con casi veinte años
de residencia en ese país, permitió la utilización de sus pistas de aterrizaje
para el canje de armas por drogas, y también a Honduras y El Salvador.
En 1985, el coronel costarricense Rigoberto Padilla
investigó la conexión y ello permitió la detención de nueve nicaragüenses
ligados a la contra, dos norteamericanos, dos británicos y un francés. A partir
de los detenidos, particularmente del norteamericano Steven Carr y del
británico John Clibery, se detectó la relación con John Hull. Carr fue liberado
a fines de 1986, justamente dos días antes de tener que presentarse a declarar
ante el Senado norteamericano. Murió asesinado en una calle de Los Angeles después
de colgar el teléfono pidiendo ayuda a los senadores.
La historia volvió a resurgir cuando los
periodistas Tony Avirgan y Martha Honey, sobrevivientes del atentado contra
Edén Pastora en La Penca frontera entre Costa Rica y Nicaragua-, en 1984
reconstruyeron los hechos que involucraban a la CIA y a los contras y ganaron
un juicio al gobierno norteamericano.
Los Canales De La Drogas
La trama Irán-contras ayudó a demostrar, en los
años del reaganismo, la ligazón de la extrema derecha norteamericana con el
narcotráfico internacional. El asesor del senador Kerry, John Mattes, sostuvo
que "de los siete canales por los que circulaban la droga y las armas, el
que coordinaba George Morales era el de mayor envergadura".
Morales, de origen colombiano, propietario de una
compañía de aviación en Miami (Aviaton Activities Corporation), fue visitado en
1983 por el agente de la CIA Octaviano César Aguirre, quien le ofreció un trato
ventajoso y protección para sus negocios de contrabando de drogas a cambio de
transportar armas para la contra, según relató a la revista española Interviú
en 1986. Esta declaración ya había sido comunicada al Senado norteamericano.
El trato especificaba que Morales podía llevar
armas a El Salvador (a la base de Ilopango), a Honduras
(Aguacate) y Costa Rica (pistas de Hull) y traer de
regreso drogas "sin ser molestado por la autoridades aduaneras ni por la
DEA". Para este trabajo contrató a los pilotos norteamericanos Michael
Tolliver y Gary Betzner. Todos fueron llevados, descubierto el complot, ante el
fiscal Walsh, encargado de investigar el Irangate-contras.
En el caso de Michael Tollivier, confesó haber
aterrizado en marzo de 1986 con más de doce toneladas de marihuana en la base
norteamericana de Fomestead, al sur de Miami, después de dejar catorce
toneladas de suministros militares para la contra en la base hondureña de
Aguacate. El hombre que le pagó 75 mil dólares era Félix Rodríguez, quien
manifestaba ser amigo del entonces vicepresidente George Bush.
En 1986, un cohetazo lanzado por los sandinistas
derribó un avión de la Southern Aiwarys que volaba ilegalmente sobre territorio
nicaragüense. Eugene Hasenfus, el piloto, único sobreviviemte del C-123, reveló
que Félix Rodríguez y otros supervisaban los suministros de armas para la
contra.
Hasenfus también mencionó a John Hull y trazó un
esquema de cómo actuaba la contra antisandinista. Un año después, al ser
derribada otra avioneta, también en Nicaragua, se pudieron establecer nuevos
agentes de Hull, como el ex oficial estadounidense James Jordan Denvey, a quien
me referí anteriormente.
Pero no sólo en América latina la conexión vinculó
el narcotráfico con sectores de la derecha política y el gobierno
norteamericano. Diarios estadounideneses y varios libros dedicados al tema,
denunciaron que operaciones militares anticomunistas, en Afganistán, fueron
financiadas mediante el comercio de la droga.
La Media Luna de Oro (Pakistán, Irán y Afganistán),
con epicentro en Karachi, es la principal productora y proveedora de drogas
duras para los Estados Unidos y Europa. Según el diario japonés The Mainichi
Daily News del 21 de enero de 1988, alrededor del 80 por ciento de la heroína
consumida en Europa y los Estados Unidos provenía de Pakistán.
El diario New York Times señaló, por aquella fecha,
que durante 1989 los mujaidines anticomunistas habían exportado 7000 toneladas
de opio, con destino a los Estados Unidos. Ya el 1º de mayo de 1987 el
Washington Post dijo que buena parte de las fabulosas ganancias obtenidas con
el negocio de la droga iban a parar a manos de funcionarios de la CIA, ISIS
(Inteligencia Intersectorial) de Pakistán y de la propia embajada
estadounidense en Islamabad.
A pesar de lo relatado, el Santa Fe II pontificaba
acerca del narcoterrorismo lo siguiente: "No podemos permitir que (las
naciones latinoamericanas) sean esclavizadas por narcotraficantes, terroristas,
o un Estado expansivo, de la misma forma que no podemos permitir que se expanda
la tiranía imperial de los soviéticos. No podemos ser espectadores pasivos de
que el esfuerzo por eliminar la pobreza sea socavado por políticas económicas o
contra la deuda de miras estrechas que destruyan nuestra
economía" (se refiere a la economía
norteamericana).
El Santa Fe II sostenía hace poco más de una década
que había que diferenciar entre un gobierno legal y legítimo (el votado por el
pueblo) con lo que denominaba el "gobierno permanente" (los factores
de poder y la tecnoburocracia estatal). La diferencia le permitía a los
teóricos reaganeanos elegir, en el momento oportuno, entre gobiernos satélites
a la política norteamericana o, en su caso, socavar los gobiernos legítimos
independientes, mediante el aliento y apoyo a los grupos oligárquicos locales.
"Nuestro concepto del régimen comprende decía
el Santa Fe II- tanto el gobierno temporal como el permanente (...) El gobierno
permanente lo constituyen las burocracias y estructuras institucionales que no
cambian como resultado de las elecciones, por ejemplo las fuerzas armadas, el
poder judicial y la burocracia civil".
En su campaña a favor de la libre empresa, el Santa
Fe II reiteraba que "el patrón no ha cambiado" en América latina, aun
cuando "se hayan instalado formas democráticas". Por eso abogaba por
la destrucción del Estado de las naciones latinoamericanas, vaciando el capital
social -las empresas públicas- y para ello los mecanismos financieros
internacionales (la banca acreedora, el Fondo Monetario Internacional, el Banco
Mundial) eran los medios de que se valía la política monopolista para derrotar
las instancias de independencia nacional y social de nuestros pueblos. Los diez
años de menemismo en la Argentina y la continuidad de la política económica
neoliberal con Fernando de la Rúa- Domingo Cavallo, confirman que la estrategia
imperialista ha rendido sus frutos: miseria, endeudamiento externo,
desocupación, destrucción y desguace del aparato estatal.
También puede verse que el apoyo del Santa Fe II al
papa Juan Pablo II contra la Teología de la Liberación católica, ratifica la
estrategia imperialista más allá de los discursos más o menos populistas del
papado actual.
El Documento Santa Fe IV
A fines del siglo XX, otros dos documentos, el
Santa Fe III y el Santa Fe IV, han replanteado la estrategia neocolonialista de
la extrema derecha del Partido Republicano. Proceden de la misma usina
ideológica que los anteriores.
Lewis Arthur Tambs y sus colaboradores actuales,
Rachel Ehrenfeld, David Foster, Sol Sanders, Gordon Summer (hijo), presentan
claramente cuál es la estrategia imperialista en los primeros tramos del siglo
XXI. Esta visión es apocalíptica y mentirosa. El discurso técnico está
reemplazado por esquematismos pueriles como que el peligro actual de los
Estados Unidos es China comunista, Fidel Castro y la infiltración cultural
atribuida a las ideas del humanista y revolucionario italiano, fallecido en
1937, Antonio Gramsci. Pero además, atribuye a la administración de Bill
Clinton una actitud complaciente hacia el presunto peligro
"comunista" y rechaza las condenas de las "guerras sucias"
en Chile y Argentina. Ratifica su crítica a la Teología de la Liberación
católica a la que considera
"procomunista".
El Santa Fe IV, filosofía de los intelectuales del
Partido Republicano, reclama del gobierno de George W. Bush: a) intervención
militar inmediata a Colombia; b) recuperación del Canal de Panamá y
demonización de China comunista; c) enfrentamiento a las economías asiáticas,
especialmente la de China y a la de la Comunidad Europea; d) odio y rechazo a
las políticas sobre derechos humanos de los ex presidentes James Carter y Bill
Clinton. Desprecio por la defensa de los derechos humanos.
Desde luego que en las cuestiones de fondo no
existen diferencias entre los partidos Demócrata y Republicano, ya que quienes
ejercen el poder real en los Estados Unidos son los directores del
"complejo militar-industrial", cuya existencia fue denunciada al
concluir su mandato por el presidente Dwight D. Eisenhower, a finales de los
años cincuenta. Sin embargo, en el caso de George W. Bush, que es tan mediocre
como Richard Nixon aunque carece de pericia para el ejercicio del gobierno, se
van a beneficiar los amigos de su padre, el ex presidente George Bush, que ya
se habían enriquecido utilizando el Estado nodriza. Tal es el objetivo del
"escudo galáctico antimisilístico" que desarrolla el actual gobierno
norteamericano, destinado a satisfacer los intereses de la industria
armamentista.
Bush (hijo) impulsa el proteccionismo interno
favorable a las grandes empresas y el librecambio para la periferia. Su futuro
estará signado por la dudosa legitimidad de los comicios en que fue elegido.
Nunca como en las elecciones nacionales de noviembre del 2000 se patentizó
tanto la podredumbre del sistema político norteamericano, basado en el fraude y
en reglas anacrónicas. También desnudaron un Poder Judicial -la Suprema Corte
de Justicia de la Nación- favorable al statu quo conservador.
Noam Chomsky ha sostenido que "no importa el
triunfo de Bush, porque la gente no decidió nada". "Los temas sobre
los cuales el mundo empresarial está de acuerdo -concluye Chomsky- no surgen en
las elecciones, de manera que la gente vota por temas periféricos en los que se
concentran los medios: la personalidad, el estilo, ¿se acordará George Bush
dónde queda Canadá? Esa es la manera de mantener el poder cuando no se puede
controlar a la gente por la fuerza" (entrevista de Maya Jaggi, Página 12,
23-1-2001, página 16, extraída de The Guardian de Gran Bretaña).
Otro hecho significativo es que el Presidente Bush,
en el marco de la guerra con Afganistán, ha empleado a ex funcionarios de
Ronald Reagan, ultraderechistas de dudosa gestión anterior. Se trata de Elliot
Abrams (ex asistente del Departamento de Estado, condenado por mentir ante el
Congreso norteamericano sobre el financiamiento ilegal a la contra
nicaragüense, condenado en 1991 y amnistiado por Bush padre); Roger Noriega
(asesor del senador republicano Jesse Helms y redactor de la ley
"Helms-Burton" anticubana); John Negroponte (amigo de los militares
asesinos hondureños con quien solía confraternizar) y Otto Reich (también
sostenerdor de la "contra" antisandinista).
Los Neofascismos De La Globalización
El mundo asiste con alguna indiferencia al
resurgimiento de la violencia racista. Se preocupa, en cambio, porque le toca
de cerca el aumento de la criminalidad, el "gatillo fácil" policial,
que forman parte de la violencia estructural, especialmente urbana, impuesta
por la globalización imperialista. En tanto, se mira con desinterés el
narcotráfico y el lavado de dólares que corrompe a políticos y gobernantes y
penetra en el poder.
La privatización de la policía y la seguridad abre
camino a legiones de grupos armados, parecidos a los condotieri que defendían a
los príncipes en la Edad Media. Bandas de skinheads y de barras bravas,
siembran el terror entre las poblaciones.
Hay nuevos apóstoles del odio que encarnan
electoralmente esta nueva realidad política en naciones avanzadas y de la
periferia. En Francia, cuna del antisemitismo a fines del siglo pasado, con La
Libre Parole de Eduardo Drumont y la Acción Francesa de Charles Maurras, el
político de extrema derecha Jean Marie Le Pen -que ha logrado votaciones
significativas- exige la expulsión de los extranjeros, niega que haya existido
genocidio contra los judíos y protege políticamente a los matones que atacan a
árabes, turcos y gitanos. En las dos ciudades que gobiernan transformaron las
bibliotecas públicas, excluyendo todos los libros sobre la Revolución Francesa
de 1789, los dedicados al socialismo, anarquismo, marxismo o catolicismo
progresista, reemplazándolos por autores favorables a la monarquía y a la
extrema derecha política.
En Rusia, Vladimir Zhirinovsky defiende idénticas
ideas racistas y acusa a los judíos por todos los problemas que agitan al Este
europero. Propone la instauración de una dictadura, con él a la cabeza. En el
mismo camino está el movimiento antisemita granruso, llamado Pamiat, dirigido
por Dmitri Vasiliev. En Austria el racista Joerg Haider ha avanzado
electoralmente, logrando participar del gobierno de derecha. Reclama la
expulsión de árabes, turcos, judíos y gitanos. En la India, el llamado
"Hitler de Bombay", Balasaheb K. Thackeray, pide, en nombre de 700
millones de hindúes, la exclusión de la minoría musulmana, que reúne a 110
millones de personas.
En Quebec (Canadá), una de las líneas que persigue
la independencia de la región francófona, liderada por Raymond Villeneuve,
propone medidas restrictivas hacia los inmigrantes, preludio de su expulsión.
David Hughes, de la AAFI (Australianos contra más inmigración) antisemita
confeso, realiza sus campañas políticas junto con Ray Platt (editor del
periódico racista Strategy), Eric Butler (jefe de la antisemita Liga
Australiana de Derechos) y el editor de libros John Bennet, que niegan el
holocausto y justifican a Hitler.
El Caso Norteamericano
La superpotencia, los Estados Unidos de
Norteamérica, no es ajena a este proceso de radicalización de derecha. Pat
Buchanan, político procedente del Partido Republicano, sumó a su campaña
política al racista Arthur Jones, presidente del grupo Comité América Primero y
ex vicepresidente del Partido Nazi Americano. Junto a Buchanan se mueve David
Duke, otro derechista republicano, de la Asociación Nacional para el Avance de
la Raza Blanca y ex miembros de la secta racista Ku Klux Klan. En las
controvertidas elecciones de noviembre de 2000, especialmente en el Estado de
La Florida, un capcioso, defectuoso y fraudulento sistema electoral desvió
masivamente sufragios de barrios habitados por judíos que votaban al entonces
candidato Demócrata, Al Gore, al nazi Buchanan. Curioso mecanismo que sirvió
para que el Republicano George W. Bush (hijo) lograra acceder a la presidencia
por el número de electores, ya que en las elecciones generales, Gore le había
sacado una enorme ventaja.
Kenny Knight, ex miembro del Klan y presidente de
la campaña de Duke, se postuló como delegado independiente por Buchanan en
Louisiana. Samuel Francis, consejero informal de Buchanan, renunció al
Washington Times después de afirmar públicamente que "los blancos debemos
reasegurar nuestra identidad y nuestra solidaridad en términos
explícitos".
Larry Pratt, director de la poderosa corporación
Propietarios de Armas de América, posa en fotos y videos junto al líder de la
terrorista Milicia de Michigan, Bo Gritz (quien suele repetir que Washington es
"un gobierno controlado por los judíos") y a Jack MaLamb, autor del
libro antisemita Vampie Killer 2000.
En los Estados Unidos se calcula que los grupos
paramilitares, armados incluso de misiles tierra-tierra, son unos 40.000. Las
Milicias de Michigan que produjeron en abril de 1995 el cruento atentado contra
un edificio federal de Oklahoma, reuniría 12.000 efectivos dirigidos por el
pastor bautista Morman Olson.
Nazis Made In USA
En los Estados Unidos de Norteamérica hay cerca de
cincuenta milicias racistas establecidas en 22 estados. Es un ejército secreto,
ultraderechista, organizado como movimiento patriótico. Estos son los centros
neurálgicos del terror blanco que se extiende por los Estados Unidos:
Michigan Nilitia Corps. Grupo terrorista presidido
por el pastor bautista Norman Olson. Produjo la carnicería de Oklahoma.
Militia of Montana, con sede en Noxon. Organizada
en centenares de grupos armados constituidos en células. Fue fundada por John,
David y Randy Trochman.
Aryan Nations o Naciones Arias. Fundada en 1973, su
cuartel general está en Hayden Lake (Idaho). Racistas que tienen filiales en
Roma, Helsinski y Copenhague. Tras un barniz cristiano mueven mucho
dinero.
National Alliance, en Hillsoboro (Virginia
Occidental), fundada por Wlliam Pierce, autor de la biblia racista Diarios de
Turner. Mantiene un programa radial racista Voces disidentes de América, que se
emite en nueve estados y a través de una emisora de onda corta en Nueva
Orleáns.
Almost Heaven (Casi el Cielo). Comunidad de la
Alianza Cristiana establecida en Kamiah (Idaho) por el ex boina verde de
Vietnam, James Gritz. Sostiene que los blancos "son los amos de la
Tierra" y sus fieles forman parte del ejército que deberá luchar contra el
gobierno norteamericano.
American Justice Federation. Dirigida desde
Indianápolis (Indiana) por la extremista Linda Thompson. Mantiene un programa
de radio racista y coordina propaganda mediante libros, revistas y video.
Ku Klux Klan. Antiguo grupo racista formado en el
siglo XIX después de la Guerra de Secesión. Se hacen llamar Los Caballeros del
Imperio Invisible y se extienden por todos los estados del Sur y el Oeste de
los Estados Unidos. Están divididos en varios grupos o tendencias. Algunas de
ellas mantiene relación con las Milicias de Michigan.
Arizona Patriots. Realizan atentados con explosivos
y su ejército privado se entrena en el desierto de Mohjave, cerca de Las Vegas.
Basándose en este grupo de criminales se filmó una película.
United States Militia Association. Fundada por
Samuel Sherwood en Blackfoot (Idaho). Entrena a ocho milicias distintas en
campus paramilitares sofisticados. Se preparan para una "inminente"
guerra civil en la cual deben ser matados a tiros "los parlamentarios de
Idaho", según una de sus proclamas.
Europa Y Japón Intolerantes
Las masacres y los genocidios que se desplegaron en
los últimos años en los Balcanes y en varias regiones del Africa (hutus versus
tutsis) alentados por naciones europeas y traficantes de armas, alcanza también
al Japón -potencia mundial emergente- donde grupos como el de la Verdad Suprema
colocó bombas de gas venenoso en subterráneos de Tokio, provocando un enorme
número de víctimas.
La quiebra de la cultura moderna alienta el
irracionalismo, los integrismos y el surgimiento de sectas destructivas. La
Verdad Suprema, según sus gurúes, se proclama budista. Otra paradoja, porque el
budismo es una de las creencias más hermosas y libres. Ahora, el integrismo
ocupa todos los espacios espirituales mientras una cultura light es impotente
para resistir el avance pseudoespiritualista.
Alemania En La Encrucijada
En Lubeck (Hamburgo) en enero de 1996, un grupo de
racistas produjo varios incendios simultáneos en un albergue donde se alojaban
numerosos extranjeros de origen africano y del Cercano Oriente, con un balance
aterrador: diez muertos, entre ellos tres niños pequeños y más de cincuenta
heridos graves.
En Alemania hay varios centenares de organizaciones
neonazis o protofascistas. Refugiados muchos de ellos en la democracia
cristiana bávara, han tomado autonomía a partir de 1997 a través del denominado
Partido Republicano del ex SS hitlerista Franz Shoenhuber, autor del libro Yo
Estuve
Presente, donde reivindica el pasado nazi.
Otro grupo, en este caso extraparlamentario, es el
National Sammlung (Encuentro Nacional) encabezado Michael Kuhnen que, además de
publicar propaganda racista, la policía descubrió en su poder varios arsenales
de armamentos livianos. También son activos la Unión Popular Alemana, del
multimillonario editor de Munich, doctor Gerhard Frey y el Partido
Nacional-Demócrata.
La Red Del Odio Se Extiende
Los atentados xenófobos se expanden por la Europa
mediterránea, alcanzan el centro y se extienden hacia el Este. El odio contra
africanos y musulmanes reemplaza el antisemitismo en los países mediterráneos,
pero éste resurge en Polonia y en Rusia.
Desde España hasta Hungría, otra vez los gitanos,
prácticamente exterminados por Hitler, son perseguidos y discriminados. En
Italia, manos anónimas entregaron a niños gitanos juguetes que contenían
explosivos los cuales, al estallar, los despedazaron.
Por su carácter provocador y terrorista debe
mencionarse en Italia a las llamadas Tramas Negras que fueron fundadas en la
Península en 1972 por Giorgio Fredda y Giovanni Ventura. Anteriormente estos
grupos habían estado vinculados a la organización OAS (Ejército Militar
Secreto) francesa, dedicada al terrorismo durante la crisis de Argelia.
La integraba el terrorista Stefano della Chiae, que
huyó de Italia tras descubrirse el complot antidemocrático organizado por la
Logia P Due, La Rosa de los Vientos y el príncipe Junio Valerio Borghesse. Se
refugió en la Argentina donde colaboró con la Triple A. El grupo principal de
choque de las Tramas fue Avanguardia Nazionale. Quisieron reaparecer en España,
vinculándoselas con el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha, pero
la democratización española liquidó las posibilidades del grupo terrorista.
Las Tramas Mundiales De La Ultraderecha
Varios grupos de neofascistas nutrieron el
surgimiento actual del neofascismo de la globalización imperialista. Agrupó a
terroristas de ultraderecha, que han sido usados en muchos de los casos por la
CIA. Entre esos grupos se cuentan:
Movimiento Social Europeo. Es la primera
Internacional Negra. Partió de los ambientes universitarios del Movimiento
Social Italiano (MSI), hoy aparentemente renegados del fascismo. Se denominan
en Italia Derecha Nacional. Están vinculados en alianza con el empresario
italiano Silvio Berlusconi, con quien forman un frente electoral.
Nuevo Orden Europeo. Fundado por el nazi suizo
Gastón Amaudruz. Propone la ideología "social racista". Escribió
Nosotros los racistas, traducido al castellano y editado en Buenos Aires por
Milicia,
de Federico Rivanera Carlés, en los años del
Proceso militar.
Liga Anticomunista Mundial. Grupo fundado en
México, con dinero ilimitado para realizar congresos. Integrado por fascistas
católicos integristas, inspirados en los cristeros, la rebelión clerical
mexicana.
Unión Mundial de Nacionalistas. Fundada por el
Partido Nazi Americano de Georges Lincoln Rockwell e inspirador del Partido
Nacional Socialista del Pueblo Blanco. En la Argentina y Chile han tenido
filiales, apoyadas por elementos nazis como Nicanor Dorrego y Franz Pfeiffer,
respectivamente. Se ha desarrollado en Alemania, Austria, Inglaterra, Bélgica,
Japón y Australia.
Alianza Mundial de Nacional-Revolucionarios.
Fundada en Miami por cubanos procedentes del primer exilio batistiano. El 11 de
agosto de 1975, a bordo del yate Feliciana, en aguas internacionales del
Pacífico, delegados de diversos países suscribieron un acta de unidad y
colaboración con representantes ultraderechistas de Bolivia, España, Italia,
Chile, Alemania, Francia, Portugal y un comandante que se hacía llamar Vyeira,
que presidía la delegación de la Triple A argentina. Entre sus miembros
figuraba el cubano anticastrista Aldo Rosado, a quien se le atribuye haber
trabajado para la CIA.
Tercera Parte
La Conexión Argentina
La Argentina no fue ajena al proceso del
irracionalismo político, con sus consecuencias sociales y culturales negativas.
En 1891, un periodista que firmaba como Julián Martel (su verdadero nombre era
José María Miró) publicó la novela La Bolsa, claramente antisemita. No había
casi judíos en la Argentina porque esa corriente inmigratoria, junto a otras,
comenzaron a arribar masivamente al Río de la Plata algunos años después.
Se explica el hecho de racismo literario por la
influencia en Buenos Aires del antisemitismo francés. En el Centenario y
principalmente durante la Semana Trágica de 1919, arreció el antisemitismo.
Actuaron en aquellos años la Liga Patriótica Argentina de Manuel Carlés y la
Asociación del Trabajo presidida por Joaquín Anchorena. Los socialistas y
anarquistas las llamaban Liga Patriótica Asesina y Asociación del Trabajo
Ajeno.
Después de 1930, el Estado argentino, su clase
dirigente, fue proclive al fascismo y el catolicismo integrista fue la vía más
común. El Partido Nazi de la Argentina fue fundado en 1932, un año antes de que
Adolfo Hitler se hiciera cargo del gobierno en Berlín.
Uno de los capítulos más oscuros de la historia
argentina fue la conexión de argentinos con las empresas, grupos económicos
industriales y bancos hitleristas entre 1933 y 1945. Entre 1940 y 1943,
probablemente hasta 1945, llegaron al país enormes sumas de dinero a través de
bancos germanos o grupos empresarios.
Confirma lo anterior el informe del Deutsche Bank
de 1997 ("Las transacciones en oro durante la Segunda Guerra Mundial. La
revisión estadística", comentada y documentada por la Comisión
Independiente de Expertos, Suiza, Segunda Guerra Mundial para la Conferencia de
Londres sobre el oro nazi, 1997 Gold Transactions in the Second World War:
Statistical Review with Commentary Working paper by the Independent Commission
of Experts: Switzerland-Second World War for the London Conference on Nazi Gold
1997 file://D:\info_ingles.htm).
Entre los argentinos que formaron parte de los
conglomerados hitleristas figuraban Joaquín de Anchorena, Carlos Santamarina,
Ramón Castillo (h), Ernesto Aguirre, ingeniero Carlos Agote, Eduardo S.
Terrero, Vicente C. Gallo, Robustiano Patrón Costas, Carlos Meyer Pellegrini
-sobrino del presidente Carlos Pellegrini- o aparecerán entrelazados con la
trama económico-financiera alemana empresas como Erwin Pallavicini y Cia, Bunge
y Born, E. Tornquist SA, Loma Negra SA de Alfredo Fortabat a través de la subsidiaria
Fortalit, entre muchas otras.
Así era la Argentina de los años treinta. El
patriciado oligárquico, o lo que quedaba de él, viajaba a Roma para
fotografiarse junto al Duce, como los casos de Lucrecia Guerrico de Ramos
Mejía, Carlos Alberto Pueyrredón y Ezequiel Ramos Mejía. Expresaban loas a
Mussolini, Ricardo Peralta Ramos, editor del diario La Razón, y el ministro de
Gobierno Roberto J. Noble, funcionario del profascista y fraudulento gobierno
bonaerense encabezado por Manuel Fresco.
Roberto Noble, luego fundador en 1945, del diario
Clarín, decía en su Oda a Mussolini: "El sueño anheloso de Nietzsche, que
predecía para el futuro la implantación de una estirpe directora de
superhombres, sueño que el Duce también acarició en su juventud tormentosa,
parece concretarse en este espléndido retoño de los grandes de la antigua Roma.
Nosotros, los argentinos, desde nuestra lejanía geográfica, pero colindantes de
Italia por la sangre y espíritu, familiarizados con sus glorias y sus esperanzas
por el relato orgulloso de los hijos innumerables que ella nos ha enviado
generosamente para poblar nuestra tierra hospitalaria y pujante, vemos en el
resurgimiento incontrastable de la madre latina, el documento fiel y preciso de
la influencia ejercida por el genio de Mussolini".
"Una vez más, Roma ha detenido la irrupción
del bárbaro en el umbral de occidente. Los argentinos nos regocijamos con
alegría de hermanos, por la gloria de Italia y de Mussolini", concluía
Roberto J. Noble su arenga fascista.
Pero todo esto quedó en la Argentina bajo un manto
de sombras, custodiado por el emporio periodístico de Clarín, un monopolio que
domina gran parte de los medios de información y que constituye un grupo de
presión sobre los gobiernos.
Para la sociedad tradicional lo más fácil fue
culpar de todo a Perón y su expresión de populismo nacionalista autoritario. La
"otra" historia de los cómplices argentinos con el nazifascismo
quedaría así en la penumbra, oculta detrás de proclamas posteriores,
presuntamente democráticas.
Eran los tiempos de la Legión Cívica, Acción
Nacionalista Argentina, Milicia Cívica Nacionalista, Afirmación de una Nueva
Argentina (ADUNA), Clarinada, Alianza Libertadora Nacionalista, El Pampero, La
Maroma, Sol y Luna, Cabildo y varias decenas más de grupos y publicaciones.
Luego se conocieron desde fines de los cincuenta y
en los años sesenta y setenta Tacuara, Guardia Restauradora Nacionalista,
Concentración Nacional Universitaria (CNU), Cedade, filial Buenos Aires, Triple
A, El Caudillo, Alerta Nacional, entre otros.
En Bariloche, Río Negro, Juan Maler (el verdadero
nombre es Reinhard Kops), animó durante varias décadas un centro de
publicaciones neonazis. Los materiales eran impresos por una editorial que
funcionaba en el barrio de Chacarita y que confeccionaba la papelería a
importantes empresas germanas instaladas en la Argentina. Maler-Kops falleció
en 2001.
Esa literatura panfletaria, bilingüe
(castellano-alemán), se remitía a la República Federal de Alemania. Lo denuncié
en La Opinión del 20 de mayo de 1976. Fue planteado en el Parlamento en 1984-5.
Hace pocos años estalló la cuestión cuando el ex oficial nazi Maler, acusado de
crímenes cometidos en la ex Albania ocupada, para desviar el asedio de
periodistas extranjeros les dijo que el criminal de guerra era su colega Eric
Priebke, uno de los oficiales de la masacre de las Fosas Ardeatinas,
actualmente juzgado en Italia por crímenes de guerra.
Fascismo Del Tercer Milenio
Sin embargo, todos los grupos mencionados podrían
ser controlados por el Estado y dificilmente se podrían instaurar regímenes
similares a los que Hitler y Mussolini impulsaron en la entreguerra mundial.
Las nuevas posibilidades totalitarias provienen del
uso antidemocrático de la informática, de los satélites, para el espionaje no
sólo político o ideológico sino para el control total de las personas, de las
familias, de la economía, de la sociedad y de la cultura.
Esta vez, muchas de esas formas de control,
provienen de corporaciones privadas, económicas y financieras, consultoras y de
servicios de inteligencia informatizados para bancos. El dilema es cómo se
defenderá la sociedad del siglo XXI de esta invasión de la privacidad que
afecta, incluso, los derechos personalísimos. Más si se tiene en cuenta que el
modelo de globalización, como expliqué anteriormente, en realidad segmenta,
disgrega, divide a los núcleos humanos, restándoles capacidad para la
autodefensa.
Hipocresía Ante El Caso Austríaco
El neonazi Partido de la Libertad (FPOE) de Jöerg
Haider entró al gobierno de Austria a comienzos del 2000, de la mano de una
coalición con el partido conservador cristiano OEVP del nuevo canciller
Wolfgang Schessel. La Europa burguesa e hipócrita, clama ante este hecho
político nefasto pero mira hacia otro lado en el mismo momento que los rusos
exterminan a los chechenos.
En América latina conocemos muy bien a los
neofascismos posteriores a 1945. Son millares los asesinados por militares,
paramilitares y bandas privadas u organizadas por la CIA en Guatemala, El
Salvador, Nicaragua, Colombia, Argentina, Chile y otras naciones de la región.
El terrorismo de Estado fue impuesto con brutalidad, en los años setenta y los
Documentos Santa Fe I y II, junto a la Doctrina de la Seguridad Nacional,
establecieron y justificaron el terror, la violencia, la tortura, el asesinato
y las masacres, a fin de imponer la globalización capitalista, desguasar los
estados nacionales, trasnacionalizar las economías y establecer el Pensamiento
único mediante concepciones irracionalistas, como el posmodernismo, el
oscurantismo religioso, la destrucción de las culturas liberadoras nacionales y
el sometimiento de los pueblos.
Resulta paradójico que este capitalismo neoliberal,
que prohijó después de 1945 todas las formas autoritarias y reaccionarias en su
lucha contra la democracia y el socialismo, pretenda constituirse en el adalid
antifascista.
De todas maneras, la llegada al gobierno del
neonazismo en Austria, por primera vez desde finales de la Segunda Guerra
Mundial, exige una análisis que vaya más allá de la superficie y desnude la
realidad de los intereses en juego. Para ello hay que estudiar tres cuestiones.
El modelo de economía segmentada -como ya describí-
desclasa y margina a enormes masas humanas transformadas en el nuevo
"ejército de reserva mundial" de mano de obra barata, casi esclava,
al servicio de los intereses de las trasnacionales.
Los pobres de la periferia emigran a los centros
desarrollados en busca de mejores condiciones de vida y de trabajo. Este
proceso es socialmente inexorable. Son los haitianos o chicanos u otros que
emigran hacia Norteamérica; los peruanos y los bolivianos que buscan en Buenos
Aires, Rosario u otras ciudades mejorar sus condiciones de vida y son los
africanos, turcos, árabes y eslavos que se dirigen hacia la Europa central y
mediterránea. En contra de los pobres, la Europa imperialista ha recreado el
nuevo racismo, la xenofobia y la discriminación, mediante una oleada de
violencia contra gitanos y musulmanes, africanos, judíos y eslavos.
Los sociólogos denominan a este proceso
"pateras". Los extranjeros invaden las naciones desarrolladas.
Es parte del drama de la globalización capitalista,
muy parecido, como decía el comunista italiano
Enrico Berlinguer, al "fin de la época
clásica".
La seudocultura de la posmodernidad ha tratado de
imponerse como pensamiento único. Este totalitarismo ha chocado con las
culturas propias, regionales y continentales humanistas y creadoras e, incluso,
con aquellas de tipo conservador ya anacrónicas. Ese choque ha engendrado
nuevas y sangrientas confrontaciones en donde la contradicción principal, la
lucha de clases, ha cedido formalmente (no en lo substancial) el escenario a
las contradicciones secundarias: limpiezas étnicas, guerras religiosas,
confrontaciones nacionales y violencia estructural. Un ejemplo es el
resurgimiento del neonazismo y del neofascismo que en el último medio siglo se
había ocultado dentro de los partidos conservadores y cristianos europeos.
Haider ha puesto el huevo, pero el huevo se está incubando en Alemania y
también en otras partes, como el medio oeste americano y el este europeo. En
Estados Unidos, como expliqué más arriba, hay un centenar de bandas armadas
privadas y terroristas de extrema derecha, que manejan armas livianas, pesadas
y hasta misiles tierra-tierra. En el Este europeo han surgido grupos de masas
neofascistas, como es el caso rumano y también ocurre en algunas regiones de
Ucrania y de la Federación Rusa.
Los intereses trasnacionales se enfrentan con
violencia en todo el mundo en busca de nuevos mercados: EE. UU. versus Japón;
Estados Unidos versus Alemania y la Comunidad Europea; guerra de aranceles y
tarifas; proteccionismo para las naciones ricas; librecambio absoluto para las
naciones pobres; guerra del petróleo y por otras fuentes de energía no
renovables; destrucción sistemática del medio ambiente y la ecología.
Destrucción Ecológica Y Autoritarismo
Esta destrucción ecológica ya la sufrimos o se
produce ante nuestros ojos, en otras regiones. Hay deforestación,
envenenamiento de los mares y océanos, contaminaciones varias. No es una visión
apocalíptica ni se desea volver a la sociedad preindustrial. A manera de
ejemplo, los científicos han demostrado que el llamado efecto invernadero -por
emisiones de ciertos gases contaminantes- han desatado fenómenos climáticos de
consecuencias trágicas: intensas oleadas de calor y vendavales, innundaciones,
aluviones y tornados. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU
ha informado que, de acuerdo a los estudios técnicos, en los próximos cien años
las temperaturas subirán entre 1,4 y 5,8 grados. El mismo panel había
pronosticado en 1995 que el aumento sería entre 1 y 3,5 grados.
Sus consecuencias no pasarán inadvertidas. Los
océanos ascenderán entre 9 y 88 centímetros para el 2010, lo que provocará el
desplazamiento de decenas de millones de personas que viven en regiones bajas
como la India, China o Bangladesh.
La frecuencia y la intensidad de algunos fenómenos
meteorológicos severos pueden verse modificadas con el cambio climático. Habrá,
entonces, desajustes climáticos; por ejemplo, los que protagonizó El Niño en el
océano Pacífico a finales de los noventa podrían ser más frecuentes y regiones
enteras podrían pasar de la sequía a las inundaciones.
El calentamiento también afectará la salud humana:
aumentarán las muertes debido a olas de calor en el verano y a enfermedades
como el dengue y la malaria. La relación entre aumento de temperatura y aumento
de enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla es parte de la grave
situación ecológica que ya comenzamos a vivir (La Nación, del 23-1-2001).
Vuelvo al tema del carácter del capital rentístico
que impide acompañar los logros formidables de la revolución
científico-tecnológica y ponerlos al servicio de toda la humanidad. Apaciguado
por ahora el enfrentamiento norteamericano-japonés, después de la caída de los
"tigres asiáticos", sometida América latina por la violencia y la
complicidad de las burguesías locales, acosado militarmente el mundo islámico,
el nuevo escenario de confrontación es el Viejo Continente, en donde se está
planteando una crisis de la Unión Europea.
El propio Jacques Delors se ha declarado contrario
a la incorporación a la Comunidad de los países de Europa del Este y Turquía.
En el trasfondo se mueve el proteccionismo a la agricultura. Y el resurgimiento
neonazi mientras el neocapitalismo se comienza a deglutir el "Estado de
bienestar", mediante la flexibilidad laboral, la destrucción del derecho
colectivo de trabajo y el acorralamiento no sólo de obreros y trabajadores
urbanos sino del campesinado y los pequeños y medianos agricultores.
En medio de estas confrontaciones, el resurgimiento
de los nacionalismo xenófobos, es sólo una parte del drama del capitalismo
mundial. No parece casual que el nazi austríaco Jöerg Haider escriba desde
principios de los 90 en la revista Junge Freiheit (Libertad Joven), que
consiguió elevar su tirada a 35 mil ejemplares. Este semanario no es un pasquín
neonazi vulgar sino que agrupa a los prohitleristas de hoy con parlamentarios
demócrata cristianos alemanes de la CDU y CSU, entre ellos Helmut Diwald, Robert
Hepp, Wolfgang Seiffert y Klaus Hartung; neonazis como Günther Deker y Harald
Neubauer, historiadores revisionistas como David Irving, que niega el
Holocausto, y constituye una tribuna neofascista junto a Mut (Valor), Europa
Vorn (Europa Adelante), Zeitwende (El cambio). En todos los casos, rinden
pleitesía al nazismo de ayer y de hoy.
¿Globalización O Segmentación?
El mundo ha avanzado con la revolución científica y
la medicina es un ejemplo de que no toda época anterior fue mejor.
Pero también hay otra realidad. El director gerente
del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdesus, dijo en 1996 que la
globalización económica actual "nos recuerda lo peor del capitalismo del
siglo XIX. Se pisotean los derechos individuales y los derechos de los
trabajadores. Cunde la corrupción y la violencia. Se exportan fábricas
altamente contaminantes sin ningún miramiento con el medio ambiente y la salud
pública. Existe la preocupación de que los ricos se están enriqueciendo y los pobres
empobreciendo".
Paradójicas palabras, casi perversas, de quien
cumple su papel de ajustador de los presupuestos
financieros y arroja con ello a la miseria, a
millones de personas.
En los últimos dos años ha aumentado la temperatura
del planeta y el mayor desgaste de la capa de ozono producidos, principalmente,
por el intenso consumo de combustibles fósiles por empresas contaminantes, que
al quemarse generan gases tóxicos como el dióxido de carbono.
Estas son algunas consecuencias de la denominada
globalización. A ello se suma, de acuerdo a cálculos de las Naciones Unidas,
que para el año 2020, por hambre, epidemias, cólera, Sida y Ébola, habrá muerto
el quince por ciento de los habitantes del África negra, ante la indiferencia
mundial. Ni Hitler hubiera imaginado un genocidio mayor.
La Subcomisión de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas informó en febrero de 1996 que 1500 a 2000 millones de personas de todos
el mundo viven en estado de extrema pobreza y muchos de ellos disponían para
alimentarse de ingresos menores a un dólar diario. A fines del año 2000, las
cifras se han confirmado, con perspectivas de profundizarse.
Las Naciones Unidas explican que se trata de un
tercio de la población mundial que, en la actualidad, asciende a 6.000 millones
de personas. Esos 2000 millones de personas que están afectados por la pobreza
y los pobres absolutos aumentan a un promedio de 25 millones de personas por
año. Las cifras tienden a aumentar y están sujetas a correcciones.
Echelon: Todos Somos Vigilados
Discriminación, violencia estructural, racismo,
marginación social (o, en realidad "ejército de reserva" de mano de
obra esclava), quiebra de los valores culturales, proliferación de sectas
destructivas, daños irreparables al medio ambiente y a la ecología.
Este parece ser el telón de fondo de la crisis de
finales y comienzo de milenio. El mundo ha entrado al siglo XXI con varias
cuentas sin saldar, con muchas heridas a cerrar y cicatrizar. Por eso, el
surgimiento de nuevos totalitarismos no es una utopía. Desde satélites o
mediante el sistema informatizado todos somos vigilados.
La revista Noticias, en un informe publicado el 25
de octubre de 1997, titulado El fin de la privacidad, describió cómo compañías
de seguros, telefónicas, bancos y hasta supermercados se dedican a espiarnos.
Conocen nuestros gustos, compras y movimientos que realiza cada familia. Arman
en secreto listas negras, y pueden hacer fracasar la solicitud de un crédito.
Manipulan, venden y trafican esos datos íntimos sin ningún control.
La aplicación de la fibra óptica ha dejado atrás la
utilización de cables. El sistema satelital se ha impuesto para
interrelacionarnos pero también para que se nos vigile. Teléfonos, celulares,
la internet y hasta el fax, pueden ser captados por los sistemas de espionaje
Echelon, Sorm, Enfopol y otros. El
dinero metálico y los archivos informáticos
constituyen una red de información que sirve de base para vigilar la vida de
las personas, el control político e ideológico, la persecución y el terrorismo
imperialista.
El periodista escocés Duncan Campbell,
especializado en espionaje, puso sobre la mesa del Parlamento Europeo, su
investigación sobre Echelon, hacia la dictadura planetaria. Decía:
"Echelon (escalón en inglés) quiebra
totalmente los principios y las leyes de inviolabilidad de la vida privada y
registra las actividades políticas legales de sus ciudadanos, sin ser
autorizado por ningún juez. Pero no infringe solamente los derechos de las
personas; también controla la actividad de organizaciones como Amnistía
Internacional, Greenpeace, e infinidad de compañías privadas".
No se trata de una visión apocalíptica ni de una
"teoría conspirativa de la historia". Es la realidad que vivimos en
este comienzo del milenio. Echelon fue impulsado por la agencia de inteligencia
norteamericana NSA, en cooperación con los servicios homólogos de Inglaterra,
Canadá, Australia y Nueva Zelanda, estableció un sistema de satélites y
ordenadores, con capacidad para intervenir, como se señala más arriba,
cualquier comunicación electrónica en el mundo: conversaciones telefónicas,
faxes y correos electrónicos. El pretexto para imponer un sistema de espionaje
global fue el clásico: controlar el narcotráfico, el terrorismo y las mafias.
Desde luego que el narcotráfico y las mafias no fueron contenidos. Por el
contrario, han avanzado a escala internacional. Sobre terrorismo, orquestados
por la CIA, el FBI y el Pentágono, mediante las "guerras sucias"
represivas, Echelón sirve de apoyo antes que de disuación.
Los gobiernos europeos no quedaron a la zaga y
crearon el propio sistema de espionaje llamado Enfopol (Enfordement Police). El
7 de mayo de 1999, el Parlamento Europeo aprobó la Resolución del Consejo sobre
interceptación legal de las comunicaciones. Los rusos habían hecho lo suyo a
través del sistema Sorm, colapsado con el derrumbe de la Unión Soviética.
Espionaje Y Represión Política
¿Cómo funciona el sistema de espionaje mencionado
en el punto anterior? Se trata de un sistema que utiliza un complejo de
supercomputadoras, las que integran programas altamente fiables de
reconocimiento de la voz y de todo tipo de señales. Su capacidad le permite
tamizar millones de mensajes cada minuto, identificando frases clave para
someter a análisis más rigurosos y detallados a aquellos que revelen indicios
de contener informaciones de interés para los espías.
El primer componente de la Red son las
instalaciones, que dirigen sus oídos específicamente hacia los satélites
internacionales de telecomunicaciones (Intelsats) de las compañías telefónicas
de la mayoría de los países. Como un anillo inmóvil alrededor del mundo, los
Intelsats cubren unas diez millones de llamadas telefónicas simultáneas,
incluyendo fax y correo electrónico.
Además de los satélites, los sistemas de espionaje
completan las escuchas con la intercepción de las
comunicaciones submarinas internacionales por
cable. Cuando ensamblan con las bases terrestres, las microondas son muy
vulnerables, ya que su propagación se realiza mediante los encadenamientos de
las torres, por lo general situadas en lugares altos. Los potentes ordenadores
de las estaciones están interconectados. Cada día, los analistas cualificados
de las diferentes agencias de espionaje, después de pasar por una serie
compleja de medidas de seguridad, acceden a un directorio que enumera las
diversas categorías de los mensajes disponibles en las bases de datos: cables
diplomáticos, informaciones políticas, asuntos empresariales, correos
personales. Cada una tiene su código específico de cuatro cifras. Una vez
analizada la comunicación, y en caso de tener relevancia, ésta se clasifica y
se elabora un informe o resumen, que será almacenado.
Posteriormente, éstas son "cribadas" a
través de sistemas de inteligencia artificial como Memex, que utiliza programas
capacitados para monitorizar las ondas basándose en determinadas categorías y
palabras clave (hotkeys), con una rutina semejante a las búsquedas que se
realizan en Internet. A su vez, las combinaciones de palabras clave para ayudar
a tamizar los mensajes componen los denominados "Diccionarios",
temáticos y geográficos, formados por nombres de personas, conflictos, organizaciones
y zonas, que constituyen los "blancos" definidos por Echelon, es
decir, por el terrorismo imperialista.
De La Crisis Mundial De Las Bolsas A Un Nuevo Orden
Económico Solidario
Las crisis de las Bolsas mundiales es reiterada y
permanente. Son los síntomas de otra crisis mayor, parecida pero más profunda
que la de 1929. El otrora poderoso Japón está acorralado por esta crisis.
Primero reventaron las "burbujas financieras" y luego, desde el
derrumbe de Tailandia en 1997, la crisis ha afectado a todos los "tigres
asiáticos". La situación consolida las inversiones en los Estados Unidos
pero ¿qué pasaría si Tokio, para salvarse, en el futuro inmediato, tiene que
vender las cédulas de deuda norteamericana, es decir, los bonos del Tesoro que
están en su poder?
Habría una deflación general y bajarían también los
títulos en Wall Street. Los inversionistas se verían afectados y la crisis se
internacionalizaría.
Un panorama de esa crisis se puede advertir en los
siguientes datos y cifras:
Desde 1980 el ritmo anual de crecimiento de las
operaciones cambiarias fue del 30 %, mientras el producto bruto de los países
industrializados crecó sólo a un modesto 2.5 %.
El volumen de las operaciones diarias en divisas se
multiplicó por 80 en las dos últimas décadas.
Según un informe del FMI los movimientos de
capitales de naturaleza especulativa oscilan entre 600 mil millones y un billón
por día, lo que equivale al valor de las exportaciones de los Estados Unidos en
un año.
Antes de la liberalización del mercado de capitales
a principios de los 70, el comercio diario de las
divisas equivalía a 6 veces el valor del comercio
mundial anual. Ahora supera las 50 veces.
Los síntomas de la volatilidad de los mercados
financieros y la inconsistencia de los papeles valores que se consideran más
sólidos pueden seguirse, recurriendo a los datos fragmentarios que los diarios
publican.
"Días de susto en Wall Street. El miedo a la
inflación y una advertencia nada tranquilizadora de Alan Greenspan dejaron a
los mercados en estado de incertidumbre", se lee en Clarín del 17-10-99
reproduciendo materiales del Financial Times.
"En 1997 en el mundo no se pagaba uno de cada
71 bonos emitidos. Ahora no se paga uno de cada 17", Clarín, del 18-10-99.
Dentro del marco del enfrentamiento Estados
Unidos-Unión Europea, un informe sostiene que en la Organización Mundial de
Comercio "...los Estados Unidos no respaldarían este año el lanzamiento de
una amplia ronda de negociaciones para acordar nuevas reglas de juego en el
comercio mundial", 1999.
En 1998, Henry Kissinger advirtió: "Lo que
empezó hace quince meses como una crisis monetaria en Tailandia y después se
extendió al resto de Asia ahora amenaza al mundo industrializado".
"En síntesis, lo que en un momento se
interpretó como un desequilibrio temporario se convirtió en una crisis del
sistema financiero mundial. En los últimos 20 años dos crisis mexicanas en 1982
y 1994 se extendieron a la mayor parte de América latina; la crisis asiática en
1997 ya contagió a Europa del Este, Sudáfrica y América latina. Cada crisis ha
sido más extensa y se ha difundido más ampliamente que la anterior" en
Clarín, del 4-10-98.
"¿Una catástrofe se avecina? El economista
alemán Kurt Richebacher pronostica que el mundo se encamina hacia un gran
colapso deflacionario que destruirá las bolsas del mundo" en La Prensa,
suplemento económico dominical, del 29-8-99.
"Nueva York también lava dinero mafioso.
Después del petróleo y las operaciones con divisas, la actividad más importante
del planeta es el lavado de dinero", por Tom Lowry, desde Nueva York,
exclusivo, La Prensa, suplemento económico dominical, del 5-9-99.
"Uno de estos días, estallará Wall Street,
dice el profesor de Economía Internacional del MIT, Paul Krugman. La
sobrevaluación de las acciones en Estados Unidos es la mayor amenaza que pende
sobre la economía mundial", La Prensa, suplemento económico dominical, del
19-9-99.
"Wall Street, de capa caída. Un nuevo récord
en el rojo comercial de EE. UU. y la caída del dólar frente al yen terminaron
golpeando la Bolsa neoyorquina. El índice Dow Jones perdió 2,1 % y ya cae 6,5 %
en cuatro semanas. Estados Unidos tendrá este año un déficit comercial de U$S
250.000
millones", Clarín, del 22-9-99.
"Paul Samuelson, premio Nobel de Economía,
advierte sobre el mayor riesgo que se corre: una atropellada salida de los
capitales del mercado de Wall Street. Esta disparada y la consiguiente recesión
profunda estadounidense arrastraría a la economía mundial a una situación
similar a la Gran Depresión de los años 30", especial de Los Angeles
Syndicate, en Clarín económico, del 3-10-99.
"Días de susto en Wall Street. El miedo a la
inflación y una advertencia nada tranquilizadora de Alan Greenspan dejaron a
los mercados en estado de incertidumbre", se lee en Clarín del 17-10-99
reproduciendo materiales del Financial Times.
"En 1997 en el mundo no se pagaba de cada 71
bonos emitidos. Ahora no se paga uno de cada 17", Clarín, 18-10-1999.
Dentro del marco del enfrentamiento Estados
Unidos-Unión Europea, un informe sostiene que en la organización Mundial de
Comercio "...los Estados Unidos no respaldarían este año el lanzamiento de
una amplia ronda de negociaciones para acordar nuevas reglas de juego en el
comercio mundial".
"Hay algo que enfermó en el sistema financiero
mundial", por Ross Gittins, desde Nueva York. "Son las economías
emergentes las que más sufren con el sistema actual. Paul Volcker destacó que
las turbulencias recurrentes golpean con una dureza sin proporciones a las
economías emergentes debido a sus sistemas bancarios inevitablemente pequeños.
La dimensión total de los bancos de la Argentina o Indonesia no es mayor que la
de un banco regional en Estados Unidos. En consecuencia, basta una desviación
marginal de fondos en los mercados internacionales para abrumar a los bancos de
un país chico", en La Prensa, 28-8-1999.
En octubre de 1999, Paul Samuelson, analizó los
mecanismos que podrían llevar a la economía mundial a una crisis como la de
1929, en Clarín, 3-10-1999.
"Miedo al crash. La Bolsa de Nueva York cae al
10.000 y arrastra a toda Europa", por Rafael Vidal en El País, Madrid,
17-10-1999.
"Se desploma Wall Street y afecta a la
Argentina. Las empresas industriales que cotizan en Nueva York cayeron al nivel
que tenían hace un año. Esto provocó ventas de acciones en Argentina", en
Clarín, del 8-3-2000.
En la transición de Bob Clinton a George W. Bush ya
se presentía la recesión y la desaceleración de la economía norteamericana.
Clarín, del 30-12-2000.
"Fuerte caída de 7% en las acciones ligadas a
Internet. Otro tropezón del índice Nasdaq en Nueva York", Clarín, del
3-1-2001.
"Los malos resultados anunciados por una
treintena de grandes empresas de Estados Unidos, entre ellas Bank of America y
J. P. Morgan Chase, y el descenso en la creación de empleo en diciembre de 2000
(sólo 49.000 puestos de trabajo, frente a los 111.000 de noviembre) confirmaron
el enfriamiento que sufre la economía de la primera potencia del mundo. El
anuncio de la reducción de los resultados provocó la inmediata caída de la
Bolsa de Nueva York, que perdió parte de lo ganado tras la bajada de tipo de
interés. El índice Nasdaq cayó el 6,20%, y el Dow Jones, el 2,29%. El euro se
benefició de la situación y se acercó a los 0,96 dólares, mientras en Japón
aplaudían la bajada de tipos de interés en Estados Unidos como una ayuda a su
recuperación" en El País, Madrid, 6-1-2001.
"La decisión de rebajar las tasas tomó a todos
por sorpresa, pero augura severas dificultades en el primer mercado mundial. Si
Estados Unidos ya se encuentra en la senda de la recesión, la decisión de la
semana pasada fue escasa y tardía.
Las señales de alarma son las siguientes:
1) El índice
de confianza de los consumidores, que había superado los récords en gran parte
del año pasado, cayó en diciembre de 2000 al punto más bajo en dos años,
golpeado por la suba del gas y el petróleo y el derrumbe de las carteras de
acciones.
2) La
producción industrial descendió en octubre y noviembre de 2000, la primera
declinación en dos meses desde mediados de 1998. Las automotrices advierten de
una retracción de las ganancias y posibles despidos. La semana pasada General
Motors comunicó que las ventas de autos y camionetas nuevas descendieron el 18%
en diciembre. Similarmente, Ford Motor, la segunda automotriz del mundo,
informó que las ventas totales de autos disminuyeron un 14% en diciembre para
ubicarse en 275.756 autos y camionetas.
3) El producto
bruto interno, que en el segundo semestre había crecido a una tasa anual de
5,6%, avanzó 2,2 en el tercer trimestre, el más lento en cuatro años.
4) Las ventas
minoristas cayeron en noviembre de 2000, el primer descenso mensual en siete
meses, y fueron decepcionantes en las fiestas de fin de año. Las ventas de
computadoras personales en el mercado minorista y de envío por correo
descendieron un 24% en diciembre de 2000 en comparación con el año anterior. Es
la reducción más grandes de la historia entre un año y otro, según resultados
preliminares difundidos por la firma PC Data. ...Tras varios años de
crecimiento de entre 30% y 60%, los fabricantes de computadoras,
semiconductores y equipos de red anticipan que en 2001 el crecimiento estará
por debajo del 20%, en La Prensa, suplemento económico dominical, del 7-1-2001,
traducción, exclusivo de Dina Temple-Raston y George Hager del USA Today.”
"En momento en que George W. Bush acaba de
asumir la presidencia de Estados Unidos, éstos son los desafíos económicos que
enfrenta. Las tasas de crecimiento están cayendo en Estados Unidos (de un 5,6
por ciento en el segundo trimestre a un 2,4 por ciento en el tercero), se están
volviendo más lentas en Europa y están estancadas todavía en Japón. En Estados
Unidos, las ventas de Navidad no superaron los niveles que habían tenido un año
antes. Como resultado, los guarismos del cuarto trimestre mostrarán sin duda
una caída más en el porcentaje de crecimiento de Estados Unidos. El
presidente Bush ya está refiriéndose a lo necesario
que es su recorte impositivo para evitar una recesión en el curso de este
año... La "Fed" enfrentaría un gran dilema. Bajar las tasas de
interés para evitar una recesión o aumentarlas para evitar una crisis de
divisas extranjeras... conocemos ya el nombre del asesor económico del
presidente George Bush: Larry Lindsey. Una señal de que se avecinan malos
tiempos", en "Estados Unidos: hay condiciones para una
recesión", por Lester Thurow, economista, Massachusetts Institute of
Technology (MIT), en Clarín, 26-1-2001, pág. 21.
"Las recetas del FMI pueden llevar al
desastre", por Pablo Maas. "Fue el economista jefe del Banco Mundial,
pero hoy, Joseph Stiglitz es un crítico feroz de las políticas del Banco y del
Fondo Monetario". "Lo que ocurrió es que en 1997 -dice Stiglitz- se
produjo una crisis financiera global, justamente después de un período en el
que la Tesorería de EE. UU. anunciaba el triunfo del capitalismo moderno y el
fin del ciclo económico y todo el mundo se beneficiaría del capitalismo occidental
si seguían las recetas de las nuevas doctrinas liberales. De repente en 1997,
aparece la crisis asiática, luego la crisis en Rusia, Brasil, luego la
Argentina, Turquía... las autoridades norteamericanas tuvieron que admitir que
estaban enfrentando una crisis sistémica", en Clarín del 4-2-2001.
"El peligro de la recesión, por Paul
Samuelson. "¿Terminó la Œdorada economía¹ de los años de Bill Clinton?
¿Hay barruntos de recesión en el horizonte económico? Los signos, a poco de
iniciada la era Bush, apuntan en esa dirección. Paul Samuelson, premio Nobel de
Economía, llama la atención sobre el impacto en la economía mundial de una
recesión en los Estados Unidos y cree que el gobierno de Bush debe definir
políticas inteligentes para contrarrestar esa posibilidad", "Los
Ángeles Times Syndicate", en Clarín, en 4-2- 2001.
"Otra crisis en Turquía pone en guardia a los
mercados. La bolsa de Ankara cayó 14% y las tasas saltaron al 31,7%. Eso
complicó a los mercados emergentes. Turquía recibió un blindaje en
diciembre", en Clarín, 20-2-2001.
"El crecimiento, en duda", por Paul
Samuelson. "Samuelson no comparte la idea de que una rebaja masiva de
impuestos en los Estados Unidos cree otra "edad dorada" en la
economía. Piensa, más bien que serán las juiciosas políticas de la Reserva
Federal las que evitarán cualquier amague de recesión en aquel país. Sólo si
ese mecanismo fracasa, agrega, se podrá pasar a la receta impositiva favorita
de los republicanos", "Los Ángeles Times Syndicate", en Clarín
del 25-3-2001.
"El secretario del Tesoro de Estados Unidos,
Paul O¹Neill, afirma que la economía "parpadea en cuanto a la tasa de
crecimiento cero". Fue la declaración más pesimista formulada hasta ahora
por un alto cargo de la Administración de George W. Bush, después de que la
Reserva Federal (banco central de Estados Unidos) indicara hace dos semanas que
el crecimiento tendía a cero y que, si la confianza de los consumidores no se
recuperaba, el país podría caer en una recesión. Este fantasma amenaza también
a Japón, cuyo banco central rebajó el precio del dinero", en El País,
10-3-2001.
"La Bolsa de Nueva York se desploma por la
crisis de los valores tecnológicos. El Nasdaq arrastra a
los mercados europeos". "Las bolsas de
todo el mundo sufrieron ayer severos retrocesos arrastradas por la crisis que
atraviesan los valores tecnológicos, ligados a Internet. El índice Nasdaq de la
Bolsa de Nueva York, que agrupa a estos valores, cedió ayer el 6,30%. Desde que
hace exactamente un año superó los 5.000 puntos y marcó su máximo histórico,
este mercado ha retrocedido el 61,9%. El Dow Jones, por su parte, perdió el
4,10%. En lo que va de ejercicio, las bolsas más importantes del mundo acumulan
pérdidas, salvo Madrid y el Ibex 35.35", El País, 13-3-2001.
"Cayó muy fuerte Wall Stret y arrastró a todas
las Bolsas. Mercados: el peor día de los últimos once meses. En Nueva York las
acciones de Internet se desplomaron 6,3% y las de la "vieja economía"
4,1%. La Bolsa de Buenos Aires sintió el impacto, pero fue menos castigada. El
riesgo país sigue subiendo", en Clarín, 13-3-2001.
"Japón golpeado: cayeron las acciones y el
yen. Incertidumbre económica y política", por David Ibison, del Financial
Times. "La Bolsa de Japón registró ayer su caída más marcada en 16 años y
no respondió a los datos informados sobre crecimiento de la economía, a un
nuevo paquete de apoyo económico y a cierto clima de alivio por la eventual
renuncia del primer ministro", en Clarín, 13-3-2001.
"Cayeron las bolsas del mundo y la Argentina
perdió otro 3,1%. La Bolsa de Nueva York perdió ayer 3,1% y cae 8% en una
semana. Eso arrastró a Buenos Aires, que bajó casi lo mismo. Los bonos cayeron
entre 1 y 2%. El riesgo país sintió el impacto: ayer subió otros 19
puntos", Clarín, 15-3-2001.
"El Dow cae por debajo de los 10.000 puntos,
pero el vértigo no terminó", por E. S. Browing y Ken Brown, del "The
Wall Street Journal Americas". "Una ola de ventas que empezó en Japón
y Europa produjo un efecto arrasador en el mercado de acciones de Estados
Unidos, enviando el Promedio Industrial Dow Jones por debajo de los 10.000
puntos por primera vez desde el 18 de octubre del año pasado", en La
Nación, del 15-3-2001.
"El euro cae por debajo de 0,90 dólares tras
dejar el BCE los tipos en 4,75%", en El País, 16-3-2001.
"El gran traspié del capitalismo popular. La
caída de la Bolsa en Estados Unidos atrapa a miles de pequeños inversores. Unos
700 billones de pesetas se han evaporado de las bolsas estadounidenses desde
marzo de 2000 y gran parte de ese dinero sale del bolsillo de pequeños
inversores. La dificultad de las grandes empresas tecnológicas para cumplir sus
expectativas de ingresoso y consolidar sus negocios y las dudas sobre las
Œtelecos¹ son las raíces empresariales de este crash", en El País, 18-3-2001.
"Las miradas sobre Wall Street", por
Marina Aizen, Nueva York. "A la hora de señalar el comienzo de la caída
generalizada de los mercados, todas las miradas convergen hacia Wall Street.
Ayer, la principal bolsa del mundo perdió 1,03%, aunque en algún momento del
día, rozó casi los tres puntos de pérdida. A los pocos minutos de operaciones,
el Dow Jones pisó la marca de 9.378 puntos, que es
exactamente un 20% menos del pico alcanzado por el
mercado en febrero del 2000. La semana pasada, este índice que a trazos gruesos
representa lo que se llama "la vieja economía"- comenzó a sufrir
mucho los síntomas de la incertidumbre económica de los Estados Unidos. El
martes, cuando la Reserva Federal recortó las tasas de interés sólo medio
punto. Wall Street con pataletas, y el índice Dow Jones volvió a ser víctima
del pesimismo. Hoy, en el mercado la incertidumbre es tanta, que ya nadie se
atreve a decir si se tocó fondo. Y ayer, puntualmente, lo que aceleró la caída
fue el anuncio de la gigantesca compañía Procter & Gamble de que cortaría
más puestos de trabajo, debido a la caída de la actividad económica", en
Clarín del 23-3-2001.
"Cayó el indicador clave de economía de
Estados Unidos". "El Índice de Indicadores Económicos cayó en febrero
0,3%, después de haberlo hecho 0,5% en enero. Es la octava caída de este
indicador clave en los últimos 10 meses", en Ámbito Financiero, del
23-3-2001.
"Malas noticias: la economía de Estados Unidos
podría entrar en un letargo sin salida rápida", según "The Wall
Street Journal Americas", en La Nación, 23-3-2001.
"Un nuevo mal amenaza la salud económica
mundial. Mientras Japón y Estados Unidos tambalean, el mundo teme la
posibilidad de contagio". "Las bolsas tambalean por todas partes. Así
como se esparcieron los beneficios del modelo niorteamericano, también podría
expandirse la recesión. El riesgo de un impacto global", según "The
Economist", en La Nación, 24-3-2001.
"El crecimiento, en duda", por Paul
Samuelson. "Samuelson no comparte la idea de que una rebaja masiva de
impuestos en los Estados Unidos cree otra "edad dorada" en la
economía. Piensa, más bien que serán las juiciosas políticas de la Reserva
Federal las que evitarán cualquier amague de recesión en aquel país. Sólo si
ese mecanismo fracasa, agrega, se podrá pasar a la receta impositiva favorita
de los republicanos", "Los Ángeles Times Syndicate", en Clarín
del 25-3-2001.
"Nueva economía: otro mito que se
derrumba", por Paul Krugman, economista, Universidad de Princeton..
"La realidad muestra cuánto se equivocaron los que creían que procesar
información iba a ser más rentable que la economía tradicional", en
Clarín, 20-4-2001.
"El recorte de impuestos de Bush es un absurdo
total", por Paul Krugman. "El gobierno de Estados Unidos impulsó una
irresponsable reducción impositiva que beneficia a los muy ricos.
Solapadamente, perjudicó a la clase media", en Clarín, 1-6-2001.
"La economía japonesa retrocede un 0,8% en el
primer trimestre y acentúa el temor a la recesión. El PBI avanzó un 0,9% en el
año fiscal comprendido entre abril de 2000 y marzo de 2001", por F.
Gualdoni, Agencias, Madrid/Tokio". "La economía de Japón se deteriora
a un ritmo mayor del previsto por los expertos más pesimistas. El PBI de la
segunda potencia económica mundial se contrajo un 0,2% en el primer trimestre
del año con respecto al trimestre anterior y un 0,8% en términos trimestrales
anualizados. En el último año fiscal, cerrado el 31 de marzo, el PBI creció un
0,9%. Los datos
trimestrales acentúan el temor de Japón vuelva a
entrar en recesión por cuerta vez en la última década. Las exportaciones han
retrocedido por la falta de demanda de EE. UU., el consumo y la inversión están
estancados y el paro sigue a nieveles récords. El actual panorama de la
economía japonesa japonesa es malo y las perspectivas, peores aún...Añadido a
la crisis interna, la desaceleración estadounidense está haciendo estragos en
Japón. Las exportaciones, un pilar de la reactivación, cayeron un 3,6%, el primer
declive en dos años", en El País, 12-7-2001 ("Economía").
"La inflación europea se dispara al 3,4% la
tasa más alta desde 1993. Varios institutos rebajan la previsión de crecimiento
en Alemania", por Walter Oppenheimer, desde Bruselas. "La economía de
la zona euro se encamina al peor de los cuadros posibles: la estanflación,
estancamiento con inflación. Mientras los precios alcanzaron en mayo una tasa
del 3,4%, la más alta desde 1993, las expectativas de crecimiento de la
locomotora alemana siguen deslizándose a la baja", en El País, 19-6-2001.
"La Bolsa de Madrid entra en pérdidas. El
temor a una crisis prolongada frena la entrada de dinero", por Rafael
Vidal. "La caída de Telefónica ha llevado a los índices bursátiles hasta
los números rojos en cómputo anual, mientras que los inversores deshacen
posiciones ante la evidencia de la extensión de la crisis económica más allá de
lo previsto. Estados Unidos crecerá menos y Alemania no descarta la
recesión", en El País, 24-6-2001.
"Declive", por Rafael Vidal. "Las
expectativas sobre crecimiento económico en Alemania, hechos públicas ayer por
el instituto de investigación económica, han confirmado los peores temores de
los inversores al situar el incremento del PBI de la principal economía de la
UE en el 1,2% para este ejercicio", en El País, 27-6-2001.
"Las bolsas mundiales acumulan fuertes
pérdidas anuales tras las caídas sufridas ayer. Las malas noticias se acumulan
para las bolsas mundiales. La revisión a la baja en el crecimiento de las
empresas cotizadas y las dudas sobre la recuperación de la economía de Estados
Unidos que ayer ofrecía un dato de aumento del desempleo fueron el detonante de
las pérdidas. El Dow Jones estadounidense cedió el 2,05%, mientras el Nasdaq
cayó el 3,26%.las pérdidas fueron más abultadas para la bolsa española donde,
además, incide la crisis Argentina y su contagio a Brasil. El Ibex 35 tocó
mínimo anual al perder el 3,25% y el general de la Bolsa de Madrid se dejó el
3,12", en El País, 7-7-2001.
"El mundo se queda sin motor económico. Por
primera vez en 25 años, la actividad en Estados Unidos, Japón y Alemania
retrocede al mismo tiempo", en El País, 8-7-2001.
"La crisis toma impulso. La oleada de ventas
lleva a los índices hasta el mínimo anual", por Rafel Vidal. "La
revisión a la baja de los beneficios empresariales en Estados Unidos y la
negativa del BCE a utilizar la política monetaria para impulsar la recuperación
económica en la zona euro han provocado fuertes caídas en las bolsas", en
El País, 8-7-2001.
"El peligro de una recesión global", por
Carlos Alonso Zaldívar. "La globalización puede dar lugar a
una recesión global. Si el Banco Central Europeo
baja los tipos corre el riesgo de alentar una inflación apreciable, y si los
sabe, puede dar la puntilla a un crecimiento escuálido", en El País,
15-7-2001.
"Los mercados financieros terminaron la última
sesión de la semana con pérdidas en sus principales indicadores. La volatilidad
se impuso en la jornada de ayer debido a las noticias que venían del exterior.
La empresa Microsoft anunció peores resultados de lo esperado para finales de
año, lo que provocó de nuevo una retirada de la renta variable...La crisis en
Argentina también crea incertidumbre en las bolsas y así se traduce en la
trayectoria de las cotizaciones...", "Corrección final" por
Cristina Rodríguez, en El País, 21-7-2001.
"¿Qué está pasando en Estados Unidos?",
por José Luis Feito. "El comportamiento de la economía de Estados Unidos
durante estos últimos meses tiene un elemento en común con el comienzo de la
Gran Depresión en 1930, el inicio de la recesión japonesa en 1992 o la crisis
de algunos países asiáticos a finales de 1997 que suele pasar inadvertido: en
todos estos años se registró un brusco giro cíclico sin que fuera precedido por
un periodo de inflación especialmente elevada o claramente creciente", en
El País (suplemento Negocios), 22-7-2001.
"Argentina agobia a las Œcinco grandes¹. Los
bancos BSCH y BBVA, Telefónica, Endesa y Repsol se enfrentan a la depresión
económica y al riesgo de una devaluación del peso combinada con una suspensión
de la deuda", El País (suplemento Negocios), 22-7-2001.
"Malos datos y resultados en Estados
Unidos". "La semana presenta un saldo negativo en las plazas
estadounidenses, con pérdidas mayores en los sectores tradicionales del Dow
Jones, y una elevada volatilidad en el Nasdaq, que finalmente concluía con un
balance neutral. Los malos datos económicos, y en especial el PBI en el segundo
trimestre, obligan a revisar a la baja el crecimiento previsto para este año.
El deterioro en resultados empresariales y los nuevos despidos que han
anunciado, entre otras compañías, Lucent Technologies, Hewlett-Packard y JDS
Uniphase, dejan al mercado en una situación preocupante. En el resto de
mercados internacionales hay que subrayar el Nikkei, que ha cedido hasta los
mínimos desde 1985. A la espera de las políticas que anuncie el nuevo primer
ministro tras las elecciones, la economía japonesa continúa inmersa en un grave
cuadro deflacionista". A.F.I., en El País, 29-7- 2001 (suplemento
Negocios).
"Japón sufre el mayor desempleo desde la
Segunda Guerra Mundial. Crisis económica en la potencia asiática. En junio
trepó al 4,9%. Hay 3.380.000 desocupados. No ocurría desde 1945. El gobierno
admitió que la situación es "muy difícil" y anunció medidas
urgentes", en Clarín, 1º-8-2001 (sección Internacionales).
"Alemania coquetea peligrosamente con la
recesión", por Christopher Rhoads, The Wall Street Journal. "BERLIN.
Los pedidos a los fabricantes alemanes se redujeron nuevamente en junio,
aumentando las preocupaciones de que la mayor economía de Europa está en camino
a la recesión. Los economistas esperan que el PBI alemán se contraiga un 0,2%
en el segundo trimestre, luego de un
crecimiento de apenas 0,4% en el primer trimestre.
Si los resultados son similares en el tercer trimestre, lo que muchos
economistas predicen, Alemania se está acercando peligrosamente a una recesión
técnica, definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Los
últimos datos muestran pocos indicios de una recuperación. "Estamos
coqueteando con la recesión", dijo Jean-Francois Mercier, economista
europeo de Schroder Salomon Smith Barney en Londres. Mercier anticipa una
contracción", en "The Wall Street Journal Americas" en La
Nación, sección segunda, 7-8-2001 ("Economía & negocios").
"Tono negativo, por Rafael Vidal".
"Las bolsas disfrutaron aayer de diferentes alternativas según los datos
económicos que se daban a conocer, pero no por ello pudieron evitar mantenerse
a la baja durante toda la sesión. El índice de paro de Alemania sirvió para
constatar que la principal economía de la UE no levanta cabeza, lo que venía a
justificar la retirada que protagonizaban los inversores desde el momento de la
apertura. Estados Unidos sorprendió con un fuerte incremento de la productividad
en el segundo trimestre, pero el dato tan sólo indica que las empresas han
ajustado la mano de obra a sus necesidades actuales. No en vano, un informe
publicado el lunes afirmaba que las empresas estadounidenses han despedido casi
un millón de personas en lo que va de año", en El País, del 8-8-2001
("Economía").
"Madrid pierde un 1,25%", por Rafael
Vidal". "Las sociedades de telecomunicaciones protagonizaron ayer una
nueva caída de los mercados de valores. Primero fueron los resultados de Cisco
Systems, conocidos el día anterior y que provocaron algunos problemas en la
Bolsa de Nueva York y el mercado Nasdaq (al cierre perdieron un 1,58% y un
3,03%). Ayer, el informe sobre telefonía
UMTS de una sociedad consultora retrasa la
rentabilidad del sector en 12 años, hasta 2013, lo que trajo consigo una
importante corriente de ventas en toda Europa. La incertidumbre sobre estos
valores no es nueva, pero basta recordarla en un momento tan crítico como el
que viven las bolsas en estos momentos para que su efecto sea inmediato",
en El País, 9-8-2001 ("Economía").
"Alemania admite por primera vez que crecerá
menos de lo previsto, Agencias, Berlín. El motor de la economía europea
empujará con menos fuerza este año", en El País, del 9-8-2001
("Economía").
"Los expertos prevén una fuerte desaceleración
del PBI en Alemania". "El crecimiento alemán fue del 0,7% en el
segundo trimestre de 2001, frente al 1,6% alcanzado en los tres primeros meses
del año, según hizo público ayer el Instituto de Investigación Económica (DIW),
uno de los más prestigiosos del país. Desde enero a abril de 2001, el
crecimiento desestacionalizado del producto interior bruto (PBI) en Alemania
aumentó en un 0,4% en relación al último trimestre del año anterior. En su informe,
el DIW afirma también que ŒAlemania se encuentra actualmente en una fase de
estancamiento económico¹, que, en opinión del Instituto, continuará a lo largo
del tercer trimestre del año", El País, 16-8-2001 ("Economía).
"El desplome del dólar lleva al euro a su
nivel más alto en cinco meses. El FMI afirma que la debilidad de la divisa de
EE. UU. se acentuará, por Enric González, Nueva York. El euro superó ayer
los 0,91 dólares, su máximo valor en cinco meses
frente a la divisa estadounidense, impulsado por la publicación de un informe
del Fondo Monetario Internacional (FMI) que concluye que los años del
"dólar fuerte" han terminado y que debe esperarse una depreciación de
esta divisa forzó al Gobierno estadounidense a lanzar un comunicado en el que
destacaba la necesidad de mantener la fortaleza de la divisa", en El País,
16-8-2001 ("Economía").
"Depresión simultánea para las principales
economías del mundo. No sólo Japón y EE. UU. pisan el freno. Se detienen
Alemania, Italia y los principales motores regionales", por Joseph Kahn y
Edmund Andrews, The New York Times. "La economía mundial, que el año
pasado creció a una velocidad extraordinaria, se detuvo y registra ahora un
ritmo sumamente lento, con Estados Unidos, Europa, Japón y algunos países
desarrollados importantes sumergidos en una rara depresión simultánea. Las
últimas estadísticas muestran que muchas potencias regionales como Italia,
Alemania, Méxica, Brasil, Japón y Singapur, se estancaron. Y eso supone un
desaliento para las expectativas que pensaban que el crecimiento en otros
países iba a ayudar a compensar la desaceleración en Estados Unidos...Es el
peor momento desde la crisis petrolera de 1973, y se cree que la recuperación
tardará en llegar", en Clarín, 21-8-01 ("Economía").
"Aquí, allá y en todas partes". "En
Latinoamérica, el cuadro es el siguiente. México se encuentra en recesión desde
abril pasado. Su economía se está achicando por tercer trimestre consecutivo.
Brasil, por su parte, la economía más grande de la región, viene sufriendo
desde hace un tiempo elevadas tasas de interés y una persistente crisis en su
sector energético. Las cifras oficiales muestran además que Brasil se balancea
ahora al borde de una contracción. Y la Argentina no logra salir de una crisis
recurrente. En Asia, la situación tampoco es muy buena. Singapur...cayó en una
grave recesión... Casi todo el resto de las economías importantes de la región,
salvo China, registraron una caída en su crecimiento", en Clarín, 21-8-01
("Economía").
"Drástica baja del superávit complica el
futuro de Bush. El presidente estadounidense enfrenta su desafío mas serio. Fue
uno de los mayores logros de Clinton. Pero el recorte de impuestos ordenado por
Bush y la recesión derrumbaron las cifras fiscales. Para los demócratas,
peligran los fondos jubilatorios", por Gustavo Sierra, en Clarín, 24-8-01
("Economía").
"USA: Esperando la recesión", por Robert
Brenner, de la UNCLA, Universidad California-Los Ángeles. ""Si el
crecimiento del PBI de los Estados Unidos se frenase y su Bolsa cayera de
verdad, las acciones de las empresas norteamericanas perderían parte de su
atractivo para los inversores extranjeros. La compra especulativa de acciones y
bonos en los Estados Unidos por inversores extranjeros ha crecido de manera
insostenible en el último período. Cualquier intento de reventa haría caer la
cotización del dólar y la Reserva Federal se vería en un callejón sin salida.
Por un lado, necesitaría reducir la tasa de interés para aumentar la liquidez y
sostener el crecimiento y, por otro, necesitaría aún más elevar los intereses
para sostener el dólar, atraer inversiones extranjeras y financiar un déficit
comercial sin precedentes. Pero ¿cuánto tendrían que subir los intereses para
contrapesar las presiones a la baja sobre el dólar si los inversores
extranjeros a deshacerse de sus acciones y bonos?.
Un escenario así implicaría el peligro de una
interacción entre la caída de la Bolsa y del dólar, provocando una retirada
llena de pánico del capital, con consecuencias desastrosas para la economía
real. Como sabemos, eso fue precisamente lo que ocurrió en Asia del este en
1997-1998. Pero, claro, esas cosas no le pueden pasar ni a los Estados Unidos,
ni a Bush", en Herramienta, Invierno de 2001, Nº 16, Buenos Aires".
"Japón, en emergencia laboral por primera vez
en su historia. Implica que debe adoptar medidas urgentes, como la entrega de
subsidios. Hay 3,3 millones de desocupados. Índice de desempleo record en
julio: 5 por ciento". "El horizonte es más sombrío, y anticipa un 6%
para el 2002. Basta con haber trabajado una hora a la semana durante la que se
efectuó el sondeo para no ser considerado como desempleado. Por eso, la
"tasa" real, según muchos economistas sería de alrededor del 10%...La
desocupación es un verdadero fantasma, para un país acostumbrado hasta hace
diez años al empleo vitalicio.", ANSA y AFP, desde Tokio, en Clarín del
29-8-2001 ("Internacionales).
Cuarta Parte
La Caída De Las Bolsas Del 6 De Septiembre De 2001
Resultado de la crisis mundial del capital
financiero, es decir el modelo de economía segmentada, se produjo el 6 de
septiembre de 2001 la caída, primero de la Bolsa de Wall Street y, luego, del
resto de las Bolsas del mundo. Curiosamente, los diarios de Buenos Aires
ignoraron la información el día 7, salvo Ámbito Financiero. A continuación, la
información:
"Mercados: caída mundial arrastró a la
Argentina. Aquí Goldman Sachs colaboró en el retroceso". "El derrumbe
de los mercados empezó en Europa y se trasladó a Wall Street, que abre más
tarde por diferente huso horario. Las empresas telefónicas, que están
exageradamente endeudadas, sufrieron fuertes bajas en los mercados europeos.
Todas las bolsas de la región más de 2% y están 30% por debajo del nivel que
tenían en el mejor momento de 1999. Horas después, cuando abrió Wall Street,
este pesimismo se potenció, y los norteamericanos vieron cómo se derrumbaba
Motorola (-16%) porque va a despedir en total a 32 mil empleados este año. Al
final del día, el Dow Jones quedó 1,92% negativo y 3, 03% abajo el NASDAQ de
las empresas tecnológicas. El dólar cayó frente el euro y perdió 1, 07% de su
valor. Obviamente, los inversores comenzaron a desprenderse de los papeles de
más riesgo, incluyendo los títulos de la deuda externa de los países
emergentes, y se volcaron a los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Fue así
como subió el riesgo-país de Brasil, México y Panamá, entre otros. La Argentina
recibió el mayor impacto dentro de los emergentes porque Golman Sachs, entre
otros, difundió rumores de que el Banco Central iba a revisar hacia abajo la
cifra de crecimiento de los depósitos del 30 y 31 de agosto. Esto sucedió, pero
fue mínimo porque cayeron sólo los depósitos públicos (por el pago de
salarios), pero subieron los privados", en Ámbito Financiero del 7-9-2001,
pág. 1.
"Las bolsas se hunden ante el temor de que se
agudice la crisis. El mercado español cae a niveles de 1998". "Las
bolsas han iniciado el curso en el peor escenario posible. En las cuatro
sesiones celebradas en lo que va de mes, las pérdidas se han adueñado de los
mercados y el temor a una crisis generalizada se extiende entre los inversores.
Ayer las bolsas europeas volvieron a marcar mínimos anuales con los valores de
telecomunicaciones y tecnológicos como principales protagonistas", en El
País, del 7-9-2001, pág. 1.
"Nuevos indicadores de recesión en Estados
Unidos, Alemania y Japón. Aumentó el desempleo estadounidense. Por primera vez
en los últimos años, las tres mayores economías del mundo exhiben cifras
preocupantes simultáneamente. Algunos especialistas sostienen que se debe a un
exceso de la inversión respecto del consumo", por Néstor Restivo.
"Una combinación de malas noticias en la economía mundial cerró ayer la
semana arrojando más indicios de una posible recesión global en
ciernes...Estados Unidos, Japón y Alemania, las tres mayores economías del
mundo, retroceden peligrosamente y en simultáneo lo cual ofrece un rasgo
inédito en el desarrollo mundial reciente: en esta fase de globalización se
podría producir la primera "recesión sincronizada" en los países
centrales, que obviamente influyen en las zonas más débiles del planeta y se
retroalimenta por la integración de los flujos comerciales y financieros",
en Clarín del 8-9-2001, pág. 8, subr. en el original ("Economía").
"El aumento del paro en EE. UU. ahonda la
crisis de las bolsas mundiales. Japón vuelve a situarse al borde la
recesión". "Enfriamiento de la economía. Los malos datos de la
economía estadounidense y el empeoramiento de la crisis en Japón agudizaron
ayer el nerviosismo de los mercados. Las bolsas registraron nuevos mínimos tras
conocerse que el mercado laboral de Estados Unidos sufre de lleno el impacto
del enfriamiento económico con una pérdida de 113.000 empleos en agosto. La
tasa de paro sube del 4,5% al 4,9%. Asimismo el PBI de Japón ha caído un 0,8%
en el segundo trimestre del año y coloca al país al borde de la recesión. El
pesimismo también se extiende a las empresas y el grupo francés Moulinex, se
declaró ayer en susopensión de pagos, con una deuda de 136.000 millones de
pesetas", en El País del 8-9-2001, págs. 1 y 33
("Economía-Trabajo").
"La economía mundial, más cerca de ser víctima
de una recesión sincronizada", por Steve Lessman. "...La última vez
las tres principales economías del mundo -Alemania, Japón y Estados Unidos- se
desplomaron fue en 1973, según el Instituto de Investigación del Ciclo
Económico de Nueva York... En esa oportunidad, la recesión duró 16 meses en EE.
UU. y 23 en Alemania. Y ahora EE. UU., el motor que supuestamente debería sacar
al resto del mundo de la crisis y llevarlo de nuevo por la senda del
crecimiento, está cada vez más cerca de entrar en recesión", en "The
Wall Street Journal Americas", en La Nación del 10-9-2001, pág. 4 (Sección
2º).
Después Del Megaatentado Contra Nueva York Y
Washington
El 11 de septiembre de 2001 se produjeron los
gravísimos atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el edificio del
Pentágono en Washington, símbolos del poderío económico y militar imperialista.
Las crisis del capitalismo se ha agravado pero es importante señalar que esa
crisis venía de lejos y que la actual no es producto solo de los atentados. Es
más, el "aparato militar-industrial", representado por el gobierno de
George W. Bush, podría beneficiarse potencializando la carrera armamentista
(bomba biológica, escudo antimisilístico) y guerra contra los nuevos
"enemigos" que ya Washington venía planteando desde hace varios
meses. A continuación, nuevos datos sobre la crisis:
"Dinero temeroso. Cayeron 6% las bolsas
europeas y retrocedieron casi 12% en tres días. La inminencia de un ataque de
los Estados Unidos tiñó las negociaciones. Los operadores buscaron refugio en
papeles seguros. Volvieron a subir los bonos estadounidenses. Ahora, todos
esperan la apertura de Wall Street", en Clarín del 19-9-2001, pág. 48.
"Nueva trepada del euro, que se sigue
acercando al valor del dólar. La moneda europea venían en alza, pero el martes
aceleró la suba. En Europa piensan que la economía estadounidense no se
recuperará rápidamente y temen por la guerra", en Clarín del 19-9-2001,
pág. 49.
"El petróleo subió 6,3% en Nueva York. Llegó a
29,85 dólares el barril. Las operaciones comenzaron pasado el mediodía y
operaron a través de Internet. Los inversores temen que las represalias de EE.
UU. perturben el aprovisionamiento desde Medio Oriente", en Clarín del
19-9-2001, pág. 50.
"Incertidumbre ante la guerra que viene. Cae
la Bolsa de Nueva York y se Acentúa el descenso de los mercados. Wall Street
perdió 4,4% y se colocó en su peor nivel en 3 años. Eso afecta a todas las
Bolsas: en Europa, las acciones cayeron entre 3 y 5% y en Buenos Aires están en
su precio más bajo desde 1991. El riesgo país subió a 1.620 puntos"
"...Desde los atentados del martes 11, y hasta el cierre de ayer, el Dow
Jones ha perdido el equivalente a un 12,8 por ciento de su valor, y ahora se
encuentra a los niveles con los que cerró en octubre de 1998".
"...Los operadores explicaron que las Bolsas de Wall Street operaronm con
gran ansiedad ante las grandes incertidumbres que existen, tanto en el lado
político -posibles ataques de EE. UU.- como económico, por la oleada de
anuncios de despidos, que ya superan los 100.000". "...De manera que
la onda expansiva de los ataques terroristas sigue haciéndose sentir en los
mercados y nadie se anima a vaticinar cuándo se revretirá la situación: ŒLos
bancos centrales inyectaron US $ 200.000 millones, la Reserva Federal y sus
colegas europeos recortaron además medio punto las tasas de referencia. Así y
todo, los precios no encuentran piso¹ reseñó un operador, para graficar la
profundidad de la crisis, y el poco efecto de las medicinas aplicadas hasta
ahora", en Clarín, 21-9-01, pág. 32 ("Política Internacional").
Greespan anticipó una recesión en EE. UU. que
golpeará en todo el mundo", por Marina Aizen (Nueva York). "El
titular de la Rserva Federal dijo que los ataques afectaron la actividad que ya
estaba en baja. Aclaró que confía en una recuperación. Y alertó al Congreso
para que no apure los paquetes de
ayuda a los sectores más castigados", en
Clarín, 21-9-01, pág. 30 ("Política Internacional").
"Wall Street vive su peor semana en 70
años". "Wall Street cerró ayer su peor semana desde la Gran Depresión
económica de principios de los años treinta tras el crash del 29. En los
primeros cinco días de cotización tras los atentados terroristas del 11 de
septiembre, la Bolsa de Nueva York se ha dejado un 14,26%. No obstante, el
comportamiento más tranquilo de ayer -sólo retrocedió el 1,68%- calmó el pánico
que atenazaba a las bolsas europeas, que a media jornada registraban pérdidas
históricas. Los índices de los mercados europeos llevan camino de cerrar el
peor septiembre de las historia bursátil. El índice general y el Ibex 35 de la
Bolsa española, que en la sesión de ayer se dejaron en torno al 3%, acumulan
una pérdida anual del 27%, algo desconocido en las últimas dos décadas. No
obstante, las bolsas de los países vecinos presentan registros todavía peores
que los españoles: Londres, un 28%; París, un 38%, y Francfort, un 41%",
en El País, 21-9-01, págs. 1, 31 y 32.
"El miedo al crac. Caída generalizada de las
Bolsas mundiales", por Claudio Zlothik. "El consenso de que la
economía mundial ya está en camino a una recesión deprimió a las plazas
bursátiles...". "Para los financistas, Wall Street empezó a arder
cuando ya habían dejado de echar humo las Torres Gemelas. Mientras se juntan
toneladas de escombros del arruinado Distrito Financiero de Nueva York y el
mundo se prepara para una nueva guerra, los operadores especulan sobre el rumbo
de la economía global. La apuesta es que se profundizarán las tendencias que,
aun antes de los atentados, ya asomaban: Estados Unidos no podrá escaparle a la
recesión y los mercados emergentes se convertirán en un desierto
gigantesco...", en Página 12, el 23-9-01 ("Suplemento "Cash").
"Por la incertidumbre, los inversores se
escapan de las bolsas mundiales. Una caída del 15% en Nueva York y otras
capitales provocó la mayor pérdida de riqueza desde la Gran Depresión", en
Clarín, 23-9-01 ("Internacionales").
"El mundo, hacia la recesión. El parón de la
economía en Estados Unidos extiende sus efectos al consumo y las bolsas, que
viven una semana de fuertes pérdidas pese a la bajada de los tipos de
interés". "Los atentados contra Nueva York y Washington han arrojado
a la primera potencia económica a una recesión que está contagiando al resto
del planeta, pero de la que se ignora todo, especialmente su nivel de
profundidad y su extensión en el tiempo. Al parón inmediato provocado
directamente por los ataques sigue ahora la incertidumbre por el alcance de la
respuesta. Los estadounidenses se han metido en casa; no viajan, no invierten y
no consumen, mientras las empresas, especialmente las aeronáuticas, anuncian
miles de despidos. En términos técnicos, la recesión viene definida por dos
trimestres consecutivos de crecimiento negativo. La economía estadounidense
estaba ya prácticamente parada en el segundo trimestre...", en El País,
23-9-01 (suplemento "Negocios").
"Por el temor al ántrax también cayó la Bolsa
de Nueva York". "Las acciones bajaron cuando se conoció un caso en
Nueva York. Las pérdidas se atenuaron hasta el 0,7%. Ganan las acciones
biotecnológicas", en Clarín, 13-10-2001 ("Política
Internacional").
"Se profundiza la caída de la actividad
económica en EE. UU.- El consumo de bienes durables llegó a su nivel más bajo
en cinco años. Los más afectados fueron los pedidos de aviones y automóviles.
Problemas en las empresas". "Las compras de bienes durables en
Estados Unidos -tras los ataques terroristas del 11 de setiembre- disminuyeron
en setiembre al nivel más bajo en cinco años, sobre todo los referidos a
aviones y automóviles. La merma fue de 8,5% y sobrevino tras una reducción de
0,5% que se había dado en agosto, dijo ayer el Departamento de Comercio. Se
trata del nivel más bajo desde agosto de 1996", en Clarín, 26-10-01
("Economía").
La Guerra De Afganistán
Rodolfo Mondolfo solía diferenciar en la historia,
la fuerza y la violencia. La primera obliga a los hombres a cooperar en tanto
que la violencia destruye todo lo que tiene adelante. Solo se justifica esta
última causalmente y de manera excepcional.
A próposito de la Guerra con Afganistán, es
paradójico que Occidente sostenga a través del presidente George W. Bush y el
premier italiano Silvio Berlusconi que los violentos y terroristas son solo los
"otros", olvidándose los crímenes propios.
Por eso es necesario analizar la grave situación
internacional de manera racional y no como producto de la emoción. Emmanuel
Wallerstein en su obra Después del liberalismo, acuñó el término "estados
neobismarckianos", para denominar a Irán, Irak y Libia. Ahora se suman
otros de índole teocrática, como Pakistán -que cuenta con armamento nuclear
sofisticado-, su hasta hace pocos días socio, Afganistán y el Sudán.
Wallerstein sostiene que durante la Guerra Fría,
Estados Unidos y la Unión Soviética se movieron durante el siglo XX dentro de
la lógica cartesiana, es decir, la racionalidad occidental, llegando a un
equilibrio bipolar que impidió una guerra nuclear. Dice Wallerstein que la URSS
no fue, por eso, un enemigo "total" de Occidente.
En cambio, el islamismo religioso, la única
religión en crecimiento en todo el mundo, parte de una irracionalidad típica de
las concepciones dogmáticas, en este caso en correspondencia con la fe
musulmana y la cultura árabe. Por eso, los "estados neobismarckianos"
son irreductibles e impermeables a la propaganda política del imperio
occidental, a su pensamiento único y la globalización totalitarias.
Ahora bien. Lo que se trata de desentrañar son las
características de la racionalidad árabe-islámica, distinta a la Occidental.
Estados Unidos se encuentra con un adversario desconocido, que estaba dormido
mientras duró el dominio del "ateísmo" y "materialismo"
soviético, y con el cual los islámicos tuvieron una relación de amor-odio.
La racionalidad o, mejor dicho, la irracionalidad
religiosa, agrabada por el integrismo extremo y beligerante, se moviliza por
cauces distintos a la lógica común. Cuando cayó el Muro de Berlín, los
partidos comunistas prosoviéticos se derrumbaron
como un castillo de naipes, pero el anunciado triunfo del capitalismo, no hizo
mella en el islamismo y en otras concepciones religiosas de las naciones o
regiones oprimidas y periféricas. El fundamentalismo protestante
norteamericano, el de los teleevangelistas e iglesias electrónicas no es, sin
embargo, muy diferente al de los talibán.
Es difícil saber si algunos de los actores, los
norteamericanos y los integristas musulmanes, representan al "bien"
pero de lo que estoy seguro es que que si la satanización del adversario se
impone en los términos de la "relación amigo-enemigo", todos, los
norteamericanos y los islámicos, van a transformarse en un mal para la
humanidad en su conjunto
En otro orden ¿es Osaman Bin Laden un nuevo Adolfo
Hitler como sostienen los escritores argentinos Marcos Aguinis y Juan José
Sebreli?
Me parece que la interpretación de Aguinis y
Sebreli es sumaria y que parte de un esquema erróneo. La Alemania nazi era una
potencia capitalista que junto a Italia y Japón, habían llegado tarde al
reparto colonial, dominado por Gran Bretaña y Francia. Tanto la primera como la
segunda guerra fueron contiendas interimperialistas y la segunda cambió de
curso cuando Berlín invadió a la entonces Unión Soviética, primer estado obrero
y a otras naciones europeas. Más allá del juicio político que merece el dictador
Stalin, aquella gran alianza fue excepcional y no una política seguidista hacia
el imperialismo occidental.
La situación de beligerancia de estos días es de
naturaleza distinta. Una superpotencia (Estados Unidos) desata la guerra a la
periferia del mundo (Afganistán), con una población hambrienta y dominada por
la tiranía talibán. Aquí se cruzan diversas cuestiones, ajenas a la Segunda
Guerra Mundial. Hay una pugna entre estados árabes y musulmanes por el dominio
del gas natural y el petroleo y un interés económico-estratégico de grandes
consorcios económicos norteamericanos, especialmente texanos, por ese territorio
árido en la superficie pero rico en su subsuelo.
Por todo esto, la cuestión de Medio Oriente es muy
compleja. Un camino, para su solución, es el de que se logre un acuerdo de paz
entre Israel y Palestina. Es cierto que el terrorismo islámico no ayuda pero
tampoco lo hacen genocidas como el premier israelí, Ariel Scharon, masacrador
de tres mil palestinos en Sabra y Chatyla, sobre lo cual Aguinis y Sebreli se
hacen los desentendidos. Solucionado el conflicto árabe-israelí, se
desactivaría en gran parte esta dramática situación.
Por supuesto, Bin Laden no es un "socialista
revolucionario", como cree alguna gente de izquierda. Pertenece a la alta
burguesía árabe con la que coquetean, en primer término, los intereses
financieros norteamericanos. La mayor parte fueron preparados por la CIA para
el conflicto afgano-soviético. La familia de Bin Laden tiene intereses con
grupos capitalistas, incluso norteamericanos cercanos a la familia Bush. The
Wall Street Journal Americas ha publicado una nota reveladora de los periodistas
Daniel Golden y James Bandler desde Boston, y Marcus Walker en Hamburgo.
Resaltan de manera documentada sobre "los buenos vínculos de los Bin
Laden" con "un banco de inversión ligado a la
familia de Bush padre y la elite de Estados
Unidos".
¿Estados Unidos Es Una Superpotencia?
Immanuel Wallerstein ha reflexionado recientemente
sobre el papel de los Estados Unidos, como superpotencia, a propósito de la
Guerra de Afganistán. Justamente, el artículo se titula ¿Superpotencia? y fue
publicado en Resumen Latinoamericano Diario de Urgencia Nº 28, del 8 de
noviembre de 2001 (resumen@nodo50.org) y que, por su interés, se incluye a
continuación.
"Estados Unidos es una potencia hegemónica en
declive. Llevo expresando este punto de vista desde al menos 1980. Creo que la
primera vez que lo dije fue en "Friends as Foes", Foreing Policy, Nº
40, otoño de 1980, 119-131. Aunque esta afirmación pretende ser analítica. No
normativa, he comprobado que despierta no sólo incredulidad sino enojo, y que
esa reacción se produce en todos los registros del espectro político, y en
todos los rincones del planeta. La gente de derechas lo considera falsa, o más
bien la juzga acertada sólo en la medida en que la superpotencia no ha hecho
valer toda su fuerza. Además, parecen suponer que con ese análisis estoy
promoviendo una ctitud derrotista, haciendo una profecía cuyo mero enunciando
favorece su cumplimiento. Esa gente tiene una extraña fe en el poder de la
palabra, o al menos de mis palabras.
"La gente de izquierdas se muestra a menudo
incrédula, diciéndome que es obvio que Estados Unidos domina la escena mundial
y se impone en todo el globo, de la peor forma posible. Así pues, ¿cómo puedo
decir que esté en declive? ¿No estoy con ello desviando a la gente de una
acción eficaz? Por último, las personas de centro parecen ofenderse por la sola
idea de que una actividad inteligente y apropiada por parte de los que ejercen
el poder no pueda remediar cualquier limitación observada en la acción benéfica
de Estados Unidos.
"¿Qué significa ser una potencia hegemónica?
Significa la posibilidad de definir las reglas del juego geopolítico, y de
encontrar una salida para casi todas las instituciones simplemente mediante la
presión política, sin tener que recurrir al empleo real de la fuerza. No me voy
a ocupar aquí de cómo una potencia alcanza la hegomonía y por qué esa hegemonía
acaba siempre perdiéndose. Me ocupé por primera vez de esa cuestión en
"The Three instances of Hegemony in the History of the Capitalist World-Economy",
reimpreso en The Politics of the World-Economy, Cambridge, Cambridge Univ.
Press, 1984, 37-46. La cuestión ahora es de qué pruebas dispongo para afirmar
que la hegemonía estadounidense se está desvaneciendo.
"Evidentemente, no niego que Estados Unidos
siga siendo todavía, y de lejos, la mayor potencia militar del planeta. Y no
sólo es así, sino que probablemente lo seguirá siendo aún durante al menos
otros veinticinco años. Pero ya no es verdad que Estados Unidos pueda definir
unilateralmente las reglas del juego geopolítico, ni tampoco que pueda imponer
su criterio simplemente mediante la presión política, ni siquiera en la mayoría
de las ocasiones. La actual lucha contra bin Laden no es el primero, sino tan sólo
el último ejemplo de esa nueva nueva realidad.
"Y digo nueva realidad, porque hubo un tiempo,
no hace mucho, en que Estados Unidos era verdaderamente hegemónico, en que era
la única superpotencia. Así era poco más o menos entre 1945 y 1970. Pese a la
Guerra Fría y pese a la URSS (o quizá en gran medida debido a ambas), Estados
Unidos podía conseguir cuanto quería, donde quería y cuando quería. Dominaba
las Naciones Unidos. Mantenía a la Unión Soviética confinada en los límitres
que había alcanzado el Ejército Rojo en 1945. Utilizaba a la CIA para derrocar
o remodelar gobiernos que consideraba inamistosos (Irán en 1953, Guatemala en
1954, Líbano en 1956, la República Dominicana en 1965, etc., etc.) imponía su
voluntad a sus aliados con frecuencia renuentes de Europa occidental,
obligándoles a dar marcha atrás en operaciones militares (como la de Suez en
1956) o presionándoles para que aceleran el ritmo de la descolonización porque
Estados Unidos consideraba que esa línea de conducta era más prudente y segura.
"En esa época, los estadounidenses aprendieron
a "asumir sus responsabilidades" mundiales. Tenían a una política
exterior "bifronte". Luego las cosas comenzaron a cambiar.
Desapareció la gran ventaja económica de que gozaba Estados Unidos frente a
Europa occidental y Japón. Esos países se transformaron en rivales económicos,
aunque seguían siendo aliados políticos. Estados Unidos comenzó a perder
guerras. Perdió la guerra de Vietnam en 1973. Fue humillado por Jomeini en Irán
en 1980. El presidente Reagan retiró del Líbano a los marines en 1982, debido a
que 200 de ellos habían resultado muertos en un ataque terrorista (y esto, dos
días después de haber dicho que nunca lo haría). La guerra del Golfo terminó en
un empate, con las tropas retirándose a las líneas de las que habían partido.
Alguna gente sigue diciendo en Estados Unidos que eso fue porque los
estadounidenses no tuvieron cojones para marchar sobre Bagdad (o cometieron el
error de no hacerlo). Pero la decisión del presidente Bush padre reflejaba la apreciación
polñítica-militar de que esa decisión habría llevado con el tiempo a Estados
Unidos a un desastre, juicio que parece bien fundamentado y prudente. Y
mientras que Jimmy Carter pudo imponer a Egipto e Israel en 1978 el Acuerdo de
Camp David, Bill Clinton no pudo hacer lo mismo a Palestina e Israel en 2000,
aunque se esforzó por lograrlo.
"La última vez que Estados Unidos obtuvo
cuanto quería con sólo chasquear los dedos fue el 11 de septiembre de 1973,
cuando organizó un golpe de Estado en Chile que dio el poder a Pinochet. El 11
de septiembre de 2001 fue bin Laden quien chasqueó los dedos, y la población y
el gobierno estadounidenses todavía no se han repuesto del golpe. Sin embargo,
bin Laden no dispone de un gran ejército, armada ni fuerza aérea. Su capacidad
tecnológica es relativamente primitiva. No dispone de fondos con los que hacer frente
a los recursos del gobierno estadounidense. Así pues, incluso si el partido
terminara en empate, habría ganado.
"A Estados Unidos le llevó treinta años
aprender a "asumir sus responsabilidades" como potencia hegemónica.
Desperdició los siguientes treinta años suspirando por las glorias pasadas y
maniobrando para mantener todo el poder que le fuera posible. Quizá tendrá que
emplear los próximos treinta años en aprender a ser un país rico y poderoso en
un mundo desigual, pero en el que ya no controlará unilateralmente la
situación. En ese mundo, tendrá que aprender a llegar a acuerdos con el resto
del
mundo (no sólo Afganistán, ni siquiera solamente
con China y Rusia, sino también con Canadá, Europa occidental y Japón).
"En la anarquía del mundo en colapso que está
marcando la transición de nuestro moderno sistema-mundo a algo distinto, a
todos nos importa, y mucho, cómo desempeñen su papel Estados Unidos, su
gobierno, sus ciudadanos, sus grandes empresas... Todos, y en todas partes,
estamos interesados en obtener una respuesta inteligente, creativa y
esperanzadora por parte de Estados Unidos a la crisis mundial en la que ellos y
todos los demás nos encontramos hoy. Porque Estados Unidos sigue siendo la
mayor y más fuerte potencia mundial, y todavía cuenta con tradiciones y
aspiraciones valiosas y que mucha gente (no sólo los norteamericanos) piensa
que han contribuído positivamente al mundo en que todos vivimos.
"La pelota está en el tejado de Estados
Unidos. Para los norteamericanos sería demasiado fácil enfurecerse por la
terrible destrucción de vidas humanas en las Torres Gemelas y sus
consecuencias. Ya hay demasiado cólera irreflexiva en el mundo (aunque mucha de
esa cólera, de un lado y de otro, esté justificada). No hay ninguna garantía de
que el mundo pueda atravesar los próximos 25-50 años con una violencia mínima.
Pero podemos de tratar de analizar qué es lo que podría sacarnos del profundo
agujero en el que nos encontramos actualmente".
Una Crisis Profunda Y Prolongada
La crisis se profundiza y puede ser prolongada. La
Guerra de Afganistán complica el panorama de la economía pero no ha sido el
detonante, porque esta crisis, como se ha visto, viene de lejos. Nuevos datos
confirman el diagnóstico:
"La crisis financiera de EE. UU será profunda
y prolongada". "La caída de la economía de Estados Unidos,
precipitada por el ataque terrorista del pasado 11 de septiembre, será Œmucho
más profunda y prolongada¹ de lo previsto y afectará a muchas naciones del
mundo, presagió este miércoles en La Paz el Premio Nobel de Economía, Joseph
Stiglitz. La situación quedó agravada por el proceso recesivo que vive la
economía de Japón, aseveró. El deterioro de la economía norteamericana, que se
patentizó entre mayo y agosto de este año, "antes del episodio del 11 de
septiembre", iba a ser atenuado por un paquete de incentivo por el lado de
los impuestos que, sin embargo, no tuvo éxito porque la población destinó el
circulante al ahorro y no al consumo, tal como se preveía, añadió. El Nobel
norteamericano vaticinó dificultades para las naciones como un alto
endeudamiento externo, como la Argentina, que Œestá encarando tasas de interés
muy elevadas que anteponen grandes limitaciones a la economía¹. Stiglitz comentío
que Œtipicamente cuando existe una desaceleración de la economía los precios de
las materias primas bajan y eso tiene un efecto muy adverso para los países
exportadores de estos productos. La preocupación es que estos precios ya eran
bajos antes del 11 de septiembre¹, acotó...", en Diario de la Guerra, del
28-10-2001, Editorial Perfil.
"La economía, otra víctima", por Paul
Samuelson. "Los ataques terroristas contra las Torres Gemelas
y el Pentágono parecen estar llevando a la economía
de los Estados Unidos -y al mercado mundial-
desde una suave depresión hacia una fuerte caída de
la actividad económica. Paul Samuelson, premio
Nobel de Economía, dice que hay que bajar los
impuestos a las clases de menores recursos y alta
propensión al gasto para impulsar la recuperación
de la economía". En la nota Samuelson sostiene:
"...Las guerras tradicionales -como las dos
guerras mundiales y la guerra fría entre la Unión Soviética
y Occidente- fomentaron el gasto y crearon grandes
oportunidades laborales. Esta vez será diferente.
Ahora se necesitarán medidas gubernamentales y
estímulos de los bancos centrales para evitar la
depresión generalizada que un sistema capitalista
puro tendería a padecer, como sucedió en 1929-
1935", en Clarín, 28-10-2001 ("Suplemento
Económico").
"Se acentúa en EE.UU. el temor a una recesión
profunda. Cayó el PBI por primera vez en diez años. También se redujo el nivel
de consumo y la actividad industrial. Complicaciones en la estrategia bélica de
Bush", en Clarín, 2-11-2001 ("Política Internacional").
"Se disparó el desempleo en los EE. UU.: 5,4%
en octubre. Es el mayor en cinco años. En el mismo mes fueron eliminados
415.000 puestos de trabajo, la mayor reducción desde la recesión de 1980.
Preocupación de Bush. La recesión, agravada por los atentados
terroristas", en Clarín, 3-11-01 ("Política Internacional").
"Caen las acciones de aerolíneas y seguros.
Tanto en EE. UU. como en Europa" "Londres (Reuters).-Las acciones de
las principales aerolíneas de los Estados Unidos y Europa bajaban fuertemente
ayer tras la caída del avión de American Airlines. Las acciones de AMR, matriz
de American Airlines, eran las que más caían, al registrar una baja de 11,5%, a
u$s 16,04 a las 20.35 GMT en la Bolsa de Nueva York..." en BAE (Buenos
Aires Económico), 13-11-2001
"La austeridad fiscal ahora es mala receta. Ya
no hay duda de que la economía mundial ha entrado en recesión. Para hacerle
frente, los gobiernos deberán gastar más y gravar menos impuestos", por
Robert Reich (Ex ministro de Trabajo de Estados Unidos). "La Casa Blanca
está trabajando con otras naciones para combatir el terrorismo que está
acosando el mundo. También debería trabajar con ellas para evitar un colapso
económico mundial. Ya no cabe ninguna duda de que estamos en una recesión. El
mes pasado se perdieron (en Estados Unidos) más de 400 mil empleos, la mayor
pérdida en dos décadas. En el ínterin, la producción nacional se está
contrayendo. El gasto de los consumidores está bajando. Y su confianza también.
Esto en Estados Unidos solamente. El resto del mundo se encuentra igual, o
peor. Alemania, la mayor economía de Europa, sufre una depresión y está
arrastrando con ella al resto de Europa. La economía japonesa, por su parte, se
halla cerca del estado de coma. Argentina, hasta hace poco la "central
eléctrica" de Sudamérica, se encuentra sumida en una profunda recesión y a
punto de entrar en cesación de pagos respecto de sus préstamos internacionales.
Y los ex "tigres" del sudeste asiático Malasia, Singapur, Hong Kong y
Taiwán- son casos para estudiar. La economía mundial tambalea. Esto se debe, en
parte, a que los consumidores estadounidenses endeudados, preocupados por
conservar sus empleos y estresados ahora por el tema del terrorismo- estuvieron
comprando menos cosas venidas del extranjero. El desaliento se exporta al resto
del mundo a la velocidad de un impulso eléctrico. Por ello es que los temores
de los estadounidenses respecto del futuro se expandieron a los
consumidores de otros países. Y como las
corporaciones del mundo invirtieron demasiado en fábricas, equipos y tecnología
informática y apretaron después los frenos con suma rapidez, el gasto de las
empresas bajó en todo el mundo...La "Fed" rema contra una poderosa
corriente y no puede volver a poner en marcha la economía global por si
sola...", en Clarín, 16-11-01 ("Opinión") publicado en Los
Ángeles Times.
La Tendencia Inmanente Del Capital A La
Mundialización
Las crisis de las Bolsas no han caído del cielo. Es
cierto que vivimos una onda larga del capitalismo, pero es recesiva y no
expansiva. Hay una caída significativa del producto y del crecimiento respecto
del período mas espectacular del capitalismo norteamericano entre 1945 y 1973
(crisis del petróleo), como expliqué.
No olvidemos que en este marco, se ha fortalecido
el desempleo en todo el mundo. Repito, no se trata sólo de marginamiento social
sino de la formación de un enorme "ejército de reserva" laboral. La
electrónica invadió el mercado financiero y la tasa promedio declinante de
ganancia y una tasa estable de interés obtiene una tasa de ganacia real
negativa. Por ello, no parece viable invertir más a largo plazo, frenándose la
expansión financiera. La especulación es mayor porque es menos favorable invertir.
La teoría de Marx sobre la "tendencia
inmanente del capital a la mundialización" se ha comprobado en este fin y
comienzo de siglo con el proceso de "integración mundial
capitalista". Pero el modelo de economía segmentada no significa que se
haya paralizado todo tipo de crecimiento. Hay un crecimiento aunque segmentado.
El Sur se empobrece pero el Norte ha crecido a costa del sufrimiento de enormes
masas humanas. La economía mundial creció a una tasa promedio de casi el 3 %
anual. Incluso durante 1998 cuando se hicieron sentir los efectos de la crisis
asiática, la tasa promedio fue del 1.9 %. Se trata de un crecimiento relativo y
en medio de la crisis cíclica.
De aquí se desprende que lo que se impone en el
mundo es un nuevo modo de acumulación. Las políticas de Carlos Menem y Fernando
de la Rúa son similares porque responden a ese modo de acumulación sistemático
y asumido como proyecto consciente por el capitalismo financiero. En el caso
argentino la situación se complica porque el modelo de economía segmentada nos
ha transformado en un sistema de enclave, tipo factoría, según expresé
anteriormente.
En el caso argentino, la crisis de julio de 2001,
dejó en claro que el país carece no solo de autonomía económica sino política.
Faltaban dos elementos que aparecieron en las factorías modernas: la presencia
de ejércitos extranjeros en el territorio colonial y la disgregación
territorial. El presidente Fernando de la Rúa decidió, ignorando al Parlamento,
que fuerzas norteamericanas, dos mil efectivos militares enviados por el
Pentágono, realizaran ejercicios en el territorio nacional, especialmente en Salta
y Córdoba. Asimismo, la situación económica crítica, permite a los Estados
Unidos exigir a la Argentina su ruptura con el Mercosur e incorporación al
ALCA, en la estrategia del Norte. Asimismo,
Estados Unidos persigue establecer en territorio
argentino bases para el escudo antimisilístico galáctico y la privatización del
Banco Nación en cuya cartera figura una abultada nómina de deudores,
embargados, hipotecados o sujetos a otras formas cautelares, sobre propietarios
de tierras en la pampa húmeda y otras regiones ricas. De esta manera, lo que
sería dificultoso en términos militares se ve posibilitado si los bancos
norteamericanos adquirieran el activo del Banco Nación argentino. En otro
orden, Gran Bretaña y EE. UU. presionan a la Argentina para que, aduciendo
recortes presupuestarios, cierre las bases en la Antártida que datan de un
siglo atrás.
En cuanto a la economía general, el economista
Rolando Astarita sostiene que "lejos de ser provisorias, estas políticas
de precarización laboral, de bajas del salario -por medios deflacionarios o
devaluaciones competitivas- llegaron para quedarse. Por lo menos en tanto la
lucha de los explotados no cuestione o sacuda sus fundamentos, cada crisis se
tenderá a resolver en una profundización del actual curso".
Pero esa profundización del modelo de economía
segmentada tiene límites, la propia crisis del sistema monetario y económico,
la pugna interimperialista, la generalización de la violencia, las guerras
locales, las interiores en los propios países y el peligro de otra a nivel
mundial. Hoy, los tiempos de las ondas largas de Kondratieff se aceleran porque
los tiempos históricos se han acelerado al compás de la revolución
científico-tecnológica -especialmente comunicacional y cibernética- que influye
en lo social, en lo económico, en lo político y en lo cultural.
Refundar El Socialismo
Se han cumplido más de 100 años de la fundación del
Partido Socialista de la Argentina (28-29 de junio de 1896) y más de 80 de la
creación del Partido Comunista (5 de enero de 1918). Juan B. Justo se dio a la
tarea, desde fines del siglo XIX, a repensar la Argentina alberdiana y los
socialistas internacionales (luego comunistas), a plantearse la cuestión del
poder democrático de los trabajadores y el pueblo. Sus luchas, esperanzas y
anhelos jalonaron una parte fundamental de la historia de los argentinos, que
aportó mucho a la cultura y al mejoramiento social de los obreros y clases
populares.
Existen hoy condiciones y la necesidad de recrear
en la Argentina el espacio del socialismo revolucionario sin dogmatismos y con
imaginación. Los personalismos y los deseos de hegemonismos deben ser superados
haciendo coincidir, la imaginación con la vida, como decía Lenin en Qué hacer.
En el mundo entero están surgiendo renovadas
experiencias de transformación, movimientos antiglobalizadores de masas que
indican que la lucha de clases muestra nuevas como renovadas perspectivas.
Esta actitud de replanteo, renovación y autocrítica
sincera debe dar paso a la creación política. Para ello es necesario una nueva
plataforma programática e ideológica abierta mirando al siglo XXI y no al XIX.
Deben superarse los esquemas abstractos como el del "Programa"
excluyente de cualquiera otra idea o experiencia. O las polémicas sobre
"Programa máximo" y "Programa mínimo". Hay que abrir los
caparazones sectarios de estructuras obsoletas y
contribuir a generar la Refundación Socialista. Una nueva generación lo exige.
Sectores de izquierda independientes de las organizaciones existentes buscan el
nuevo cauce ante los posibilismos oportunistas. Ayudar a construir la nueva
utopía social ante un mundo de injusticia, barbarie y deshumanización es una
hermosa posibilidad ante tanto engaño y decadencia.
La crisis del capitalismo no significa que
automáticamente se implante un socialismo mesiánico. Marx en El Capital,
vaticinó períodos grises en la transición. No hay nada mecánico. Se trata de
construir un socialismo sin dictadura. Los modelos no son Stalin ni Pol Pot y
tampoco la socialdemocracia europea, impotente para efectuar cambios, aun
reformistas. Y mucho menos los calcos socialdemócratas latinoamericanos y la
vieja izquierda que murió y no se ha dado cuenta de ello. A los dirigentes de
partidos microscópicos sólo parece interesarles cultivar su ego. Se desviven
por ello pero se niegan a repensar el socialismo para la Argentina o creen que
son la "vanguardia" de movimientos que no existen en la realidad.
Una nueva generación debe construir el socialismo
que viene, con sus aciertos y sus límites, pero deberá abordar el cambio
necesariamente revolucionario. Centralización y dictadura del proletariado
deben ser reemplazados por nuevas formas organizativas: partido movimientista,
organización interna democrática, programa y propuesta realmente
transformadora, autogestión social frente al capitalismo imperialista.
Reconocimiento de la realidad de América indolatina, como lo señaló el gran
Amauta peruano José Carlos Mariátegui.
Los Nuevos Desafíos De La Izquierda
En tiempos en que se ha proclamado -en los años
noventa- el fin de las ideologías y la bancarrota del socialismo, resulta
importante fijar cuáles son algunas de las definiciones de la izquierda en el
siglo XXI.
Debe partirse del reconocimiento de la crísis del
movimiento revolucionario, del reformismo y de los movimientos populares del
Tercer Mundo. Sin embargo, esta crisis es parte de otra mayor, la del
capitalismo global ya que en su etapa trasnacionalizada e integradora no puede
dar respuesta a las exigencias de un mejoramiento de la vida material, cultural
y espiritual de las grandes masas humanas, tanto en las naciones desarrolladas
como en las periféricas.
La socialdemocracia, es decir el socialismo
occidental nunca pudo resolver el problema del poder político. Planteó reformas
pero no un nuevo modelo de sociedad articulado sobre un poder político de nuevo
tipo.
Por el contrario, el comunismo, que alumbró la
Revolución de Octubre de 1917, resolvió la cuestión del poder político y
estableció un nuevo Estado, basado en formas económicas colectivistas y
solidarias. Pero nunca pudo resolver la cuestión de la democracia socialista.
Resulta ya anecdótico analizar cómo hubiera sido la
revolución comunista en caso de triunfar en Alemania y no en Rusia de los
zares. Ello no ocurrió y punto. Los socialismos reales se dieron como una
astucia de la historia, y las relaciones y condiciones de producción lo
permitieron.
Si el comunismo resolvió la cuestión del poder
-dentro de la clásica concepción leninista descripta en Estado y Revolución- no
pudo generar una alternativa viable de democracia real, como aquella que había
imaginado Marx en sus referencias políticas sobre la Comuna de París de 1871.
Esta ruptura entre socialismo y democracia, produjo
la parálisis del reformismo y, finalmente, la arterioesclerosis del comunismo
en sus diversas expresiones.
Como aquella conciencia desdichada de la que
hablaba Hegel, el comunismo se desgarró a si mismo para prevalecer, hasta que
las contradicciones hicieron eclosión con la crisis del Este. Las sublevaciones
obreras en Alemania a principios de los cincuenta, la Revolución Húngara de
1956, la Primavera de Praga en 1968, fueron el alerta que no se quiso escuchar.
Rossana Rossanda escribió una nota en Il Manifesto
(14 de noviembre de 1976), que tituló con el sugestivo 1956, año de la rebelión
húngara. "La reticencia ha sido totalmente nuestra" -decía la
marxista italiana-, y agregaba: "Freud diría que 1956 es la neurosis del
movimiento obrero europeo". Recordaba como la dirección del Partido
Comunista Italiano no atinaba a comprender la realidad húngara y se mostraba
como aturdida, para concluir preguntándose: "Y si no fuese cierto que en
1917 en la URSS, en 1948 en las democracias populares, y en 1949 en China haya
quedado resuelto en sentido socialista el problema de la base y de la
estructura, sino solamente se ha encarrilado una etapa inicial, que es la
mutación de la propiedad y la abolición del beneficio privado".
Me parece que esta pregunta de Rossana Rossanda es
útil formularla hoy, al comenzar el nuevo milenio, a la luz de la crisis del
Este a principios del noventa, no para dar rienda suelta al oportunismo
reformista, sino para tratar de elaborar cuáles son las nuevas respuestas que
el socialismo tiene que dar tanto a las sociedades ricas como a las pobres.
Aquella utopía solidarista, libertaria, justiciera,
que es eco del grito de rebelión de Espartaco, sigue hoy abrazando nuestras
conciencias, nuestras convicciones. Pero eso no alcanza. A la autocrítica debe
seguir la formulación de nuevas respuestas -porque el marxismo, como dijo
Ernesto Giudici hace un cuarto de siglo-, "no es la estatua de Marx".
Esta tarea de reflexión nos obliga, aún cuando
podamos equivocarnos, a formular respuestas que permitan encontrar nuevos
cauces para la acción.
Me parece que hay varios nudos que desatar para ir
avanzando. En cuanto al poder político y los actores sociales debe reelaborarse
el concepto de la "burguesía" y "proletariado" más allá de
los
patrones ideológicos del siglo XIX y principios del
actual. En otro sentido, deben tenerse en cuenta los parámetros de la
revolución científico-técnica para poder comprender cuáles son hoy los motores
de los cambios revolucionarios.
El concepto clásico de "opresor" ha
cambiado porque este ya no es solo el capitalista individual del siglo XIX. En
esta etapa de la trasnacionalización e integración de la economía el poder se
basa en el dominio financiero, pero también en el control de la información y
de la tecnología, en el manejo autoritario de las comunicaciones a través de
los satélites y otras formas sofisticadas. El poder del siglo XXI tal vez no
sea solo el del dinero o el del dominio financiero, sino que se afiance también
en el control de las comunicaciones.
Pero también ha cambiado el concepto de
"oprimido", que ya no es el "proletario industrial" de la
primera y segunda revolución industrial, del taylorismo, del fordismo y el
toyotismo. Esto se ha ampliado tanto en las naciones periféricas como en las
centrales. Surgen nuevas prácticas populares junto a la de los trabajadores
asalariados, la de los "marginados", "desocupados", que
constituyen el ejército de reserva esclavo.
Bajo esta nueva realidad, han surgido nuevos
movimientos sociales, de características distintas y que no son contenidos en
los partidos (sean socialdemócratas o de matriz leninista), y tampoco en las
organizaciones sindicales tradicionales.
Se trata de movimientos de masas antiglobalización,
o específicos como de liberación de la mujer (y también los feministas), de
defensa de los derechos humanos y de las minorías, de defensa del medio
ambiente y la ecología, movimientos juveniles sobre los cuales poco sabemos,
incluso de religiosidad popular.
En América latina, los movimientos transformadores
no pueden ni deben ignorar la Teología de la Liberación (Gustavo Gutiérrez,
Arturo Paoli, Leonardo Boff, entre otros), como no puede desconocerse en Asia
la potencialidad del movimiento revolucionario musulmán y, en el África, la que
se conoce como "movimiento de la negritud", según lo ha planteado Ki
Zerbo.
Los cambios producidos por la revolución
científico-técnica impulsan nuevas formas de autogestión social y de
articulación del poder político a los cuales la izquierda debe dar respuesta a
partir de las prácticas sociopopulares de cada país o región.
Cuando Antonio Gramsci hablaba de la constitución
de un "bloque nacional-popular", a partir de sus reflexiones sobre
Algunos temas de la cuestión meridional, planteaba que el Partido Comunista
debía dejar de lado los dogmas afines del "bordiguismo" sectario, y
ampliar su base social, su política de alianzas.
Después de la derrota de la revolución italiana y
del Turín rojo de 1919, lo que sobrevino fue el fascismo que no fue solo
"capitalismo más cañones". Se trataba de un fenómeno totalitario
complejo
que se desarrolló a partir de las contradicciones
nacionales y sociales italianas. Por eso, el socialismo revolucionario, debe
tener muy presente las enseñanzas de Gramsci sobre la cultura obrera y popular
para ganar la sociedad, el consenso y la hegemonía.
Entre el Norte industrial y el Sur
agrario-latifundista, Gramsci planteó una nueva alianza obrero-campesina que no
estaba en los libros clásicos del Diamat, pero que ubicaba el centro de la
estrategia italiana para la revolución. No por nada, el fiscal fascista dijo
durante el juicio que condenó al revolucionario italiano a una década de
prisión de la que no salió vivo: "a este cerebro no lo debemos dejar
pensar".
Para afianzarse, crecer y desarrollarse, la
izquierda debe comprender y hacer propias, las experiencias populares de las
clases trabajadoras y oprimidas. Nunca crecerá contra ellas, o impidiendo la
creación propia mediante esquemas dogmáticos que, por ser tales, generalmente
están fuera de la vida.
A la pregunta qué es ser de izquierda hoy,
respondo: creer en la posible transformación de la sociedad actual por otra más
justa y libre. Esa transformación no será espontánea ni fatal. Para construírla
deberán crearse los instrumentos indispensables -partido, movimiento, frente-
pero desde una actitud que supere la soberbia con la cual socialismo,
comunismo, trotskismo y los revolucionarios en general-nos hemos movido hasta
ahora.
El camino abierto es inédito. Hemos perdido algunas
brújulas que con el tiempo habían caído en desuso. Pero como ya no hay modelos
hegemónicos que muchas veces nos paralizaron, es posible la creación. Porque,
en definitiva, izquierda es nada más y nada menos que eso, creación política y
a la vez cultural.
La Lucha Por El Socialismo
Urge establecer un nuevo sistema económico mundial
solidario. Pero para ello será necesaria una revolución tan poderosa como lo
fueron la Francesa de 1789 y la Rusa de 1917. Ese nuevo orden solidario deberá
establecerse sobre las premisas de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Un
socialismo y una revolución humanista, antiautoritaria, autogestionaria, que
replantee una nueva democracia -es decir el poder político- que signifique
realmente el paso del "reino de la necesidad al reino de la libertad"
y afiance el triunfo hegemónico de los trabajadores y el pueblo.
Decía Juan B. Justo, el fundador del Partido
Socialista de la Argentina, que "la política obrera es la coerción para la
libertad. Se vale transitoria y excepcionalmente de la fuerza para abolir las
formas inveteradas de la coerción" (Teoría y Práctica de la Historia,
1909). Para Juan B. Justo "El socialismo conduce al pueblo obrero a la
conquista del poder político, como condición esencial de su emancipación
económica, a apoderarse de la fuerza del Estado para moderar la explotación
capitalista hasta abolirla por completo" y definía el socialismo como
"la lucha en defensa y para la elevación del pueblo trabajador que, guiado
por la ciencia, tiende a realizar una libre e inteligente sociedad humana
basada en la propiedad colectiva de los medios de
producción" (El socialismo, 1902).
Algunas de las bases de la refundación del
socialismo son: a) anticapitalismo (el socialismo es una sociedad distinta a la
del capitalismo); b) rescate del término antiimperialismo (denuncia de la
dominación económica y cultural); c) internacionalismo (solidaridad con todas
las clases y pueblos oprimidos y reivindicación de la identidad
latinoamericana); d) horizontalidad (organización revolucionaria y política
descentralizada y democrática), e) autodeterminación (autoorganización y
autogestión social), f) reconstrucción de la cultura obrera (rescate de la
cultura obrera y nuevas prácticas de las clases oprimidas en el nuevo siglo);
g) búsqueda de las nuevas experiencias o movimientos sociales (zapatismo, Sin
Tierra, Sin Techo y movimientos antiglobalización); h) búsqueda de nuevas
formas de socialismo (socialismo con democracia).
El socialismo es un nuevo humanismo que tiende a
desarrollar una sociedad igualitaria y libre que merezca ser vivida, en donde,
como decía Marx "el libre desarrollo de cada uno sea condición del libre
desarrollo de todos".
Este es el sentido teleológico y ético de la lucha
de nuestro tiempo, la lucha por el socialismo. No se trata de una utopía. Es
una necesidad de la vida frente al caos, la alienación, el totalitarismo, la
destrucción de la persona humana y de su entorno en el sistema capitalista. Por
eso la consigna de lucha y esperanza es la de Rosa Luxemburgo:
"¡Socialismo o Barbarie!". Por ello y para ello "¡Revolución
socialista o Barbarie capitalista!".
Bibliografia
Además de la bibliografía señalada en el texto
puede consultarse:
Después del liberalismo, por Immanuel Wallerstein,
Siglo XXI, México, 1996.
El futuro de la civilización capitalista, por
Immanuel Wallerstein, Icaria-Antrazyt, Barcelona, 1997. Raza, nación y clase,
por Etienne Balibar e Immanuel Wallerstein, Iepala textos, Madrid, 1991.
El moderno sistema mundial I. La agricultura
capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI, por
Immanuel Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1987.
El moderno sistema mundial II. El mercantilismo y
la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750, por Immanuel
Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1984.
El moderno sistema mundial III. La segunda era de
gran expansión de la economía-mundo capitalista, 1730-1850, por Imannuel
Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1998.
Lucha de clases. Conversaciones con David
Barsamian, por Noam Chomsky, Crítica, Grijalbo - Grupo Mondadori, Barcelona,
1997.
Un nuevo programa de cambio social, por Paul
Boccará y Carlos Mendoza, Tesis 11, Buenos Aires, 1998.
Fin del capitalismo global. El nuevo proyecto
histórico, por Heinz Dietrich y otros, Editorial 21, México, 1998.
La sociedad global. Educación, mercado y
democracia, por Noam Chomsky y Heinz Dietrich, Liberarte, Oficina de
Publicaciones, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires,
1997.
Socialismo para una época de escépticos, por Ralph
Miliband, Siglo XXI, México, 1998.
Bases del nuevo socialismo, por Heinz Dieterich,
Editorial 21,Colección 21, Buenos Aires, 2001. Noam Chomsky habla de América
latina, entrevista de Heinz Dietrich, incluye documentos inéditos de los
National Archives, Editorial 21 Política, México, 1998.
El universo neoliberal. Recuento de sus lugares
comunes, por Alfredo Eric Calcagno y Alfredo Fernando Calcagno, Alianza
Editorial, Madrid-Buenos Aires, 1995.
Las trampas de la globalización (Paradigmas
emancipatorios y nuevos escenarios en América Latina), por Gilberto Valdés
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¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre las metamorfosis y
el rol central del mundo del trabajo, por Ricardo Antunes, Colección
Herramienta, Editorial Antídoto,Buenos Aires, 1999.
El nuevo orden mundial y la estrategia sindical,
por Dan Gallin, Ginebra, Suiza, 1995.
El Caos Planetario. Ensayos marxistas sobre la
miseria de la mundialización capitalista, por Renán Vega Cantor, Colección
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Vilas (mimeo), documento presentado en el I Congreso Interocéanico de Estudios
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I. Bujarin, Cuadernos de Pasado y Presente Nº 21, Siglo XXI Editores, México D.
F.
Revistas: Redefiniciones (México), Nueva Sociedad
(Caracas), New left review (Madrid), Sistema (Madrid), Icaria, revista de
crítica y cultura; Dialéktica, Herramienta, revista de debate y crítica
marxista; Razón y Revolución, Periferias, Socialismo o Barbarie, Cuadernos del
Sur, Nuevo Curso, Luxemburg, Reunión, PIMSA (Proyecto de Investigación del
Movimiento de la Sociedad Argentina) y CIAS (Centro de Investigación y Acción
Social) (Argentina).
Emilio J. Corbière
Escritor, periodista, abogado y profesor
universitario. Fue jefe de redacción de la revista Todo es Historia y redactor
de La Vanguardia, La Opinión, La Nación, Tiempo Argentino, Sur, La Razón, El
Cronista y de las Editoriales Buenos Aires Herald y Perfil. Actualmente es
colaborador de Le Monde Diplomatique (en español), columnista de la revista
Noticias y de la agencia de noticias Infosic. También cumplió tareas
periodísticas en la agencia Noticias Argentinas y fue redactor y columnista de
las revistas Primera Plana, Confirmado, Cuestionario, Crisis, El Periodista de
Buenos Aires, El Porteño, Nueva Presencia, Las Palabras y las Cosas, Descubrir,
Reunión y Nueva Sociedad (Caracas). Integra el Consejo de Colaboradores de
Herramienta, revista de debate y crítica marxista.
Entre sus últimos libros figuran: Orígenes del
comunismo argentino (El Partido Socialista Internacional); El mito alfonsinista
(Liberación nacional y lucha de clases en la Argentina); El marxismo de Enrique
del Valle Iberlucea; Estaban entre nosotros (Argentina y el nazismo); La
Masonería I (Política y sociedades secretas); La Masonería II (Tradición y
revolución); Mamá me mima, Evita me ama (La educación argentina en la
encrucijada); Los catecismos que leyeron nuestros padres (Ideología e
imaginario popular en el siglo XX) y Acerca de los Manuscritos
Económico-Filosóficos de 1844 de Carlos Marx.
Algunos de los libros en preparación son: Lutero.
Política y secularización; Opus Dei: el totalitarismo católico (Integrismo y
progresismo cristiano); Los argentinos de Hitler 1930-1945; La Internacional
Comunista en la Argentina (Los Archivos de Moscú) y La larga marcha por el
socialismo (Memorias al promediar el medio siglo).
Ha publicado el ensayo "El nuevo Panóptico y
la revolución comunicacional" que forma parte del libro colectivo Poder
político y libertad de expresión preparado por el Instituto de Ciencia Política
y Constitucional de la Sociedad Científica Argentina y publicado por la
Editorial Abeledo-Perrot.
Es director de la Fundación Juan B. Justo y dirigió
Icaria, revista de crítica y cultura. Dirige actualmente la colección
"Marx XXI"`publicada por la Fundación Juan B. Justo. Actualmente
preside la Asociación Argentina Antonio Gramsci, sección de la International
Gramsci Society (IGS) con sedes en Roma y en Notre Dame, Indiana (Estados
Unidos). Es profesor en la Cátedra Libre Antonio Gramsci en la Facultad de
Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y de la Cátedra Libre José
Carlos Mariátegui en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.
Es vocal de la Sociedad Científica Argentina,
director de la Biblioteca "Domingo Faustino Sarmiento" e
investigador-asociado del Instituto de Ciencia Política y Constitucional de la
entidad mencionada. Integra la Asociación Argentina de Filosofía del Derecho de
La Plata y fue miembro del Instituto de Derecho Constitucional y Ciencia
Política de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Actualmente
dirige el Departamento de Prensa y Difusión en la Subdirección de Prensa y
Actividades Culturales de la Biblioteca del Congreso de la Nación y dicta los
cursos sobre Política y medios de comunicación, Historia de las ideas y de los
partidos políticos y Pensamiento argentino y latinoamericano (esta última
conjuntamente con el profesor Juan Carlos Saccomanno) en la Biblioteca
legislativa mencionada. Asimismo, dicta Historiografía argentina y corrientes
políticas, como parte del plantel de profesores de la Academia del Sur para
alumnos del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN) y del Instituto
Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).
Forma parte de los jurados para proveer profesores
en las carreras de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias
Sociales de Buenos Aires y de la Facultad de Bellas Artes de La Plata.
Centro Editor Socialista
Copyright, 2001. Fundación Juan B. Justo
Queda hecho el depósito de la ley 11.723
Tercera edición actualizada, 2001
Primera edición, 1998
Segunda edición, 1999
famado@millic.com.ar
Edición al cuidado de Oscar R. Amado y Rodolfo O.
Solana
FUNDACIÓN JUAN B. JUSTO
Personería Jurídica Nº 4942

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