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lunes, 1 de diciembre de 2025

Libro N° 8959. El Mito De La Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Corbière, Emilio J.

 


© Libro N° 8959. El Mito De La Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Corbière, Emilio J.. Emancipación. Agosto 21 de 2021.

Título original: ©  El Mito De La Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Emilio J. Corbière

 

Versión Original: © El Mito De La Globalización Capitalista. Socialismo o Barbarie. Emilio J. Corbière

Circulación conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:

http://ieee.unsl.edu.ar/librosgratis/gratis/corbiere.pdf

 

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Portada E.O. de Imagen original:

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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

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EL MITO DE LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA

Socialismo o Barbarie

PRIMERA PARTE 1

Emilio J. Corbière

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Mito De La Globalización Capitalista

Socialismo o Barbarie

PRIMERA PARTE 1

Emilio J. Corbière

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL MITO DE LA GLOBALIZACION CAPITALISTA

 

 

Socialismo o Barbarie

 

Por Emilio J. Corbière (*) (**)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(*)         Director de la Fundación Juan B. Justo. Miembro de la Sociedad Científica Argentina. Escritor, periodista, abogado, profesor universitario. Tel: (541) 4784.8841. Celular: 154-424.9116. O¹Higgins 2066, piso 7º, departamento "B", (1428) Buenos Aires. E-mail: corbiere@sinectis.com.ar y fundjuanbjusto@geocities.com

 

(**) Copyright 2001 Fundación Juan B. Justo. El material sólo puede utilizarse mencionándose la fuente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Indice

 

1. Introducción: La "economía-mundo" capitalista

 

2. El fetichismo de la globalización

 

3. Visión del Banco Mundial y la UNICEF

 

4. La pobreza al comenzar el milenio

 

5. "Dictadura de los mercados"

 

6. El drama de las guerras neocoloniales

 

7. Globalización, cultura y tecnociencia

 

8. La Posmodernidad: "esa fachada de vidrio"

 

9. La apuesta posmoderna: ideología regresiva y antihumanista

 

10.        La feudalización del poder

 

11.        El mundo fragmentado

 

12.        La teoría de Wallerstein

 

13.        El pensamiento de Silvio Frondizi y Rómulo Bogliolo

 

14.        Los trabajos póstumos de Bogliolo

 

15.        Las corrientes económicas de la globalización

 

16.        Las nuevas formas de la dependencia

 

17.        El papel de la empresa trasnacional

 

18.        Los límites del neoimperialismo

 

19.        Después de los acuerdos de Bretton Woods

 

20.        Narcocolonialismo, libre empresa y liberación nacional

 

21.        La doctrina imperialista

 

22.        "Narcoguerrilla" y "guerras de baja intensidad"

 

23.        La "nueva derecha narcotraficante"

 

24.        Los canales de la droga y el affaire Hasenfus

 

25.        El documento Santa Fe IV

 

26.        Los neofascismos de la globalización

 

27.        El caso norteamericano

 

28.        Nazis made in USA

 

29.        Europa y Japón intolerantes

 

30.        Alemania en la encrucijadaa

 

31.        La red del odio se extiende

 

32.        Las tramas mundiales de la ultraderecha

 

33.        Fascismo del tercer milenio

 

34.        La conexión argentina

 

35.        Hipocresía ante el caso austríaco

 

36.        Destrucción ecológica y autoritarismo

 

37.        ¿Globalización o segmentación?

 

38.        Echelon: todos somos vigilados

 

39.        Espionaje y represión política

 

40.        De la crisis mundial de las Bolsas a un nuevo orden económico solidario

 

41.        La caída de las Bolsas del 6 de septiembre de 2001

 

42.        Después del megaatentado contra Nueva York y Washington

 

43.        La Guerra de Afganistán

 

44.        ¿Estados Unidos es una superpotencia?

 

45.        Una crisis profunda y prolongada

 

46.        La tendencia inmanente del capital hacia su mundialización

 

47.        Refundar el socialismo

 

48.        Los nuevos desafíos de la izquierda

 

49.        La lucha por el socialismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primera Parte

 

Introducción: La "economía-mundo" capitalista

 

En 1974, Immanuel Wallerstein revolucionó la historiografía y la sociología histórica al dar a conocer su tesis sobre la formación de la "economía-mundo" capitalista. Enfrentando las ideas clásicas basadas en el estudio de los fenómenos económico-sociales a partir de sociedades nacionales o, cuanto más, de áreas continentales o subcontinentales, el pensador estudió el moderno sistema mundial a partir de la reconstrucción de la historia de la actual sociedad capitalista, partiendo desde sus mismos orígenes, desde una perspectiva global.

 

Siguiendo la huella de Marx, Wallerstein considera como válido el análisis de los sistemas mundiales, y cree que deben dejarse de lado las conceptualizaciones a partir de sistemas menores. Además, incorpora la idea por la que, para que se estudie la cuestión del carácter capitalista o no de una sociedad, debe hacérselo desde el nivel de un sistema mundial.

 

Como esta teoría despertó la crítica de las cúpulas académicas, Wallerstein, en el último cuarto de siglo, ha dedicado varias obras y estudios a probar su tesis, principalmente con los siguientes libros: El moderno sistema mundial I. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI; El moderno sistema mundial II. El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750 y El moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansión de la economía-mundo capitalista, 1730-1850.

 

En el primer volumen, que cubre el período 1450-1640, el autor traza la aparición, en Europa, de lo que denomina una "economía-mundo" capitalista, basada en una única división internacional del trabajo; y es esta economía-mundo la que constituiría el moderno sistema mundial, cuya evolución se desplegaría hasta convertirse en el único sistema del orden.

 

En el segundo volumen, sostiene que el moderno sistema mundial toma la forma de una "economía-mundo" capitalista, que habría tenido su génesis en Europa en el siglo XVI, implicando la transformación de un modo de producción tributario o redistributivo específico, el de la Europa feudal, en un sistema social cualitativamente diferente.

 

Para Wallerstein y quienes seguimos sus líneas de trabajo, desde esa época, la "economía-mundo" capitalista se extendió geográficamente hasta abarcar todo el globo y ha persistido en un modelo cíclico de expansión y contracción y una localización geográfica variable de los papeles económicos (el flujo y el reflujo de las hegemonías, los movimientos ascendentes y descendentes de los distintos centros, periferias y semiperiferias). El proceso también ha sufrido una transformación secular, incluyendo el avance tecnológico, la industrialización, la proletarización y el surgimiento de una resistencia y enfrentamiento político estructurado al propio sistema que está aún en marcha.

 

 

Desde esa perspectiva, el siglo XVII, entendido como el período que va desde 1600 a 1750, aproximadamente, es ante todo un ejemplo del modelo cíclico de expansión y contracción. En lo que respecta a la geografía general del sistema mundial, las fronteras creadas hacia 1500 no variaron de forma significativa hasta después de 1750. En cuanto a los procesos seculares de cambio, para Wallerstein, no se observaría ningún salto cualitativo entre 1600-1750. Habría existido una continuidad esencial entre el siglo XVI y el XVII, con una única gran diferencia de un desarrollo y un menor desarrollo o contracción.

 

De esta manera, el sistema mundial tomó la forma de una "economía-mundo" capitalista a partir de su génesis en Europa en el siglo XVI al transformarse el modo de producción tributario o redistributivo específico, el de la Europa feudal, en un sistema social cualitativamente diferente.

 

Desde entonces, la "economía-mundo" se ha extendido geográficamente hasta abarcar todo el globo. En su obra más reciente, Wallerstein llama "segunda era de la gran expansión de la economía-mundo capitalista", de 1730 a 1850. En ésta se estudian la denominada revolución industrial inglesa, la revolución de la independencia norteamericana, la Revolución Francesa y la independencia de los países sujetos a la entonces corona española, en función del desarrollo de la moderna economía burguesa.

 

Estos acontecimientos representaron un fortalecimiento y una consolidación del sistema capitalista mundial, en el que se suprimieron las fuerzas populares y su potencial quedó constreñido a las futuras transformaciones políticas. Recién en el siglo XIX, esas fuerzas populares constituyeron una nueva estrategia de lucha, principalmente con las dos Comunas de París de 1848 y 1871, la aparición de la crítica de Carlos Marx y Federico Engels y de sus discípulos, y la fundación de las dos internacionales obreras en 1864 y 1889. El siglo XX alumbró los triunfos de las revoluciones de Rusia, en 1917 y de China, en 1949.

 

El capitalismo ha llegado hoy a su apogeo, el de la integración mundial, al decir de Silvio Frondizi, "última etapa del imperialismo". La "globalización" actual -que abarca todo el mundo a través de la completa internacionalización del capital financiero- sin embargo desarrolla un modelo de economía segmentada, como se verá en las páginas siguientes, en donde las ondas de expansión y contracción económica establecidas por Kondratieff, sufren fluctuaciones contradictorias, que plantean nuevos interrogantes e incitan a establecer renovados caminos de resistencia y lucha revolucionaria.

 

 

Las páginas siguientes constituyen un Documento de trabajo, abierto a nuevos aportes y actualizaciones. Sirve de base, en la Fundación Juan B. Justo de Buenos Aires, para el programa de actualización doctrinaria. Por sobre todo, se desea suministrar material para la construcción de un nuevo pensamiento socialista, a partir de los hechos mundiales del presente y sus consecuencias nacionales y regionales. Una base ideológica a fin de contribuir al estudio actual de la lucha de clases en la Argentina y América latina, dirigida hoy a la refundación del socialismo.

 

Emilio J. Corbière

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Mito De La Globalización Capitalista: Socialismo O Barbarie

 

 

 

"Los últimos cuatro meses han sido desde el sentí que podría estar realmente equivocado en los argumentos que expuse en "El Fin de la Historia". La crisis asiática se puede convertir en una depresión global, en la que todo es posible". Francis Fukuyama (The New York Times, setiembre de 1998)

 

 

La llamada globalización capitalista constituye un modelo de economía mundial, regional y nacional que divide las sociedades, concentra las riquezas y el poder político y margina a grandes masas humanas degradando cada vez más a las personas.

 

Esta globalización mantiene todos los rasgos del capitalismo (explotación del trabajo asalariado, extracción de la plusvalía, concentración de la riqueza y del poder) y agrega otros elementos diferentes a los del capitalismo industrial, porque principalmente ahonda su carácter parasitario o rentístico y se despliega como modelo de economía segmentada. Su desarrollo y sostenimiento es a costa de la sociedad humana en su conjunto, donde la mayoría se empobrece y se vuelve miserable y un sector cada vez más concentrado y minoritario disfruta de los bienes que ofrecen la naturaleza y la vida social.

 

El fenómeno del flujo de capitales de inversión a través de las fronteras no es tan diferente de lo que había sido al inicio del siglo XX, pero hay cambios en el orden social, como el del marginamiento de grandes masas humanas respecto del trabajo y la producción. En otro orden, las trasnacionales han constituido una verdadera dictadura mundial, con un mando centralizado, aunque dependen de sus propios Estados, como es el caso de los Estados Unidos. Sobre las cien trasnacionales más importantes de la lista de la revista Fortune, la publicación encontró que todas se habían beneficiado de intervenciones específicas de los Estados nacionales, donde tienen su base, mediante subsidios que provienen del contribuyente fiscal y del desguace del aparato productivo público en beneficio de las corporaciones.

 

"Hay un mercado -dice Noam Chomsky-, pero es un mercado guiado por el Estado, y el Estado nodriza es un factor crucial, con el cual las corporaciones cuentan" y agrega: "También existe una gran expansión del capital financiero, que es mayor que antes. Ese capital financiero se ha vuelto dominante frente al capital industrial".

 

La victoria o triunfo del llamado mercado es en realidad la victoria del totalitarismo donde las corporaciones constituyen mandos centralizados, combinando las funciones ejecutivas, legislativas y judiciales en una unidad de control superior. Su poder alcanza a la propaganda, el dominio de la información y, según Chomsky, el "control de la mente".

 

El pensador Silvio Frondizi definió tempranamente, en 1946, que la integración mundial capitalista es la última etapa del imperialismo. Esa globalización es la del capital financiero y rentístico, por un lado,

 

en el marco de una universalización de la revolución científico-tecnológica, por el otro. La primera tiene un destino incierto; la segunda ha llegado para quedarse por mucho tiempo, hasta que sea reemplazada por nuevos descubrimientos.

 

Hay tres nudos económicos que analizar con carácter previo y que son los siguientes:

 

1. Si estamos ante una onda larga o corta del capitalismo, de acuerdo a la teoría de Kondratieff.

 

2. Si el modelo de economía segmentada, nombre más preciso que el de "globalización", se corresponde a un período signado por la violencia estructural o barbarización.

 

3. Si la transición nos lleva a un nuevo modelo de economía, más humano y libre, más justo y equitativo, o si el período de inestabilidad y excepción será largo y muy cruento.

 

A mi juicio, la respuesta es la siguiente. Nos encontramos ante una onda larga del capitalismo, depresiva y, por lo tanto, no expansiva. A diferencia de la expansión más grande del capitalismo entre 1945 y 1973 (crisis del petróleo), la etapa actual es precaria y vulnerable, signada por una inestabilidad permanente. El capitalismo rentístico privatiza el dinero, tiende a feudalizar el poder, curiosamente destruye el mercado y privatiza lo público. Divide antes que une y, al mismo tiempo, concentra el capital financiero.

 

Han existido muchas globalizaciones a lo largo de la historia. Immanuel Wallerstein lo ha explicado en su tesis de la economía-mundo. El Imperio Romano, la Iglesia Católica medieval, el Imperio Británico, la revolución protestante, el Imperio Español, entre otros ejemplos. No estamos ante un fenómeno original, sino frente a una etapa que Cornelius Castoriadis y Herbert Marcuse, y antes Rosa Luxemburgo, caracterizaron en la tensión Socialismo o Barbarie.

 

En esta onda larga del capitalismo hay una caída significativa del producto y del crecimiento respecto del período anterior. Se fortalece el desempleo. Decenas de millones de personas sufren el paro en los países centrales y son cientos de millones en la periferia. Hay una crisis en el liderazgo imperialista. Atrofia del G7 más Rusia, e intento de extender el poder de dominación mediante la OTAN.

 

Se produce la expansión y explosión del crédito. Hay dinero flotante y una formidable especulación. El dinero toma autonomía respecto del comercio. Existe un flotante de 200 a 300 billones de dólares en manos de multinacionales, especuladores y en el lavado de dinero del narcotráfico (el pensador norteamericano James Petras consigna cifras superiores).

 

La invasión electrónica al mercado financiero y bursátil alienta transferencias enormes de dinero en pocos segundos o minutos, como ocurrió con un operador que mandó a la bancarrota a la Baring Brother en cuestión de minutos. La punta de esta crisis cíclica se está produciendo a partir del estallido de las denominadas burbujas financieras japonesas y de la crisis de los "tigres asiáticos", que comenzó con la de Tailandia en el segundo semestre de 1997 y se extiende ahora por diversas regiones.

 

Anwar Shaikh y Ernest Mandel demostraron que una tasa promedio declinante de ganancia y una tasa estable de interés obtienen una tasa de ganancia real negativa. Por ello no es viable invertir mas a largo plazo. Deja de ser favorable a la expansión, se convierte en freno y entonces la oleada especulativa es mayor porque es menos favorable invertir.

 

Surge así el actual período de inestabilidad, de desempleo, miseria creciente y caos, en el cual existe una autonomía relativa de la lucha de clases. Las huelgas en Alemania, Francia e Italia, obligaron a cambiar el mapa neoliberal europeo por otro a manos del reformismo de tipo socialdemócrata. De todas maneras, la violencia estructural es la que signa la etapa, con el enfrentamiento entre mafias, locales e internacionales, el lavado de dinero del narcotráfico y el surgimiento de las contradicciones secundarias, xenofobia, racismo, fundamentalismos y guerras étnicas.

 

Es difícil saber el tiempo que durará la etapa de barbarización en la que recién penetramos. No existen por ahora fuerzas, a nivel nacional, regional o mundial, que conduzcan mundialmente la reacción, espontánea, de las masas oprimidas. Para ello es necesario, como decía Lenin en ¿Qué hacer?, unir los sueños con la vida, refundar el socialismo, el socialismo del siglo XXI, porque las fuerzas remanentes del viejo sindicalismo contractualista y de una izquierda ya anacrónica, no ofrecen alternativas. Urge, en ese sentido, la búsqueda de una opción eminentemente política, pero para ello debe conocerse cuál es la situación en la que estamos viviendo.

 

El Fetichismo De La Globalización

 

Retomo el análisis de las dos facetas que presenta la globalización: la económico-financiera y la científico-tecnológica. La primera, por su fragilidad -se devora los mercados y las bolsas-, es la de menor proyección a futuro pero tiene hoy graves consecuencias sociales y otras de índole cultural. Los cambios científico-tecnológicos son de distinta naturaleza y magnitud, aunque hay una relación entre los monopolios trasnacionales y la utilización de los grandes descubrimientos para su reconversión económica.

 

Las leyes de Newton tardaron muchos años en aplicarse. Lo mismo ocurrió con la corriente eléctrica, que tardó cincuenta años en ser utilizada, o con la radio, cuya difusión se demoró tres décadas y media. Ahora los tiempos se han acortado vertiginosamente con el avance científico y el desarrollo industrial. El lapso entre el descubrimiento de la fisión atómica, a mediados de este siglo, y el primer reactor nuclear fue de sólo tres años. Los plazos entre invención y aplicación tienden a acortarse cada vez más, como ocurre hoy con la informática, la bioingeniería o ingeniería genética, el aprovechamiento del láser, entre otros.

 

Estos cambios exigen la inversión de enormes cantidades de capital y esa mayor capacidad de inversión determina una mayor concentración económica y el consiguiente dominio de los mercados para los cuales el capital monopolista aplica nuevas formas de explotación y de aprovechamiento de recursos. Esa explotación utiliza mano de obra barata o "flexibilizada" y trata, por todos los medios, de extraer

 

los mayores dividendos de capital financiero a través de los intereses de la deuda externa de las naciones periféricas y dependientes.

 

Las corporaciones multinacionales y los Estados capitalistas han producido un formidable fenómeno global de transferencia de riqueza desde el polo dominado al polo dominante. La fórmula es producir más al más bajo costo. En lo político su base está en extender su influencia imperialista (las "relaciones carnales" a las que se refirió el ex canciller Guido Di Tella, referencia similar en su contenido a la que tuvo en los años treinta el vicepresidente Julio Argentino Roca (hijo) cuando expresó que la Argentina era parte en lo económico del imperio británico, ratificado por otro funcionario de la época que señaló que éramos la "piedra más preciosa de la corona británica").

 

En el proceso de concentración y globalización la unificación no es tal. Por el contrario, la tendencia es a generar economías segmentadas que dividen a las sociedades, y como expresé, desclasan a las masas, las marginan de la sociedad civil y del Estado, degradan a los hombres y mujeres, los empobrecen y destruyen la ecología y el medio ambiente.

 

Esta segmentación o disgregación tiene consecuencias políticas y socioculturales profundas. Hay disgregación del poder político, que debilita al Estado nacional, tiende a privatizar el Poder Judicial y la policía. Feudaliza las relaciones individuales y políticas destruyendo todas las reglas de solidaridad y fraternidad humana, donde sólo priva el egoísmo, el consumismo, el individualismo extremo en un marco urbano y social de violencia y luchas secundarias. A la lucha de clases se la intenta reemplazar por conflictos secundarios de tipo religiosos, étnicos y de otra índole. La empresa monopólica internacional aparece como el nuevo príncipe que protege a sus súbditos en tanto y en cuanto sirvan a sus intereses.

 

Para consolidar esta segmentación social, a escala planetaria, y por imposibilidad y desinterés para resolver las necesidades generales, se generan tensiones en las que prosperan las guerras localizadas, la violencia sin ideología y los intereses mezquinos y subalternos.

 

El resultado es que una cuarta parte de los habitantes del mundo concentra el 90 por ciento de los bienes materiales en cantidades inmediatas de alimento, vestido, habitación, el cuidado de la salud y la atención educativa. La globalización imperialista tiende a consolidar este proyecto de barbarización.

 

Un informe del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) ha reseñado con significativas estadísticas cuál es el modelo económico que se extiende a todo el mundo y se lo trata de consolidar mediante formas coactivas y autoritarias. El estudio de la ONU sostiene que las 358 personas más ricas del mundo poseen una fortuna equivalente a la del 45 por ciento de la población mundial, mientras que la brecha entre países desarrollados y del Tercer Mundo continúa aumentando.

 

Con una fortuna de 18 mil millones de dólares, Bill Gates, titular de Microsoft, la empresa líder del mercado informático, tiene más dinero que la población de Afganistán (18 millones de habitantes),

 

Chad (6 millones) y Buthan (2 millones). Pedro Brescia, que reunió en Perú una fortuna de dos mil millones de dólares, podría comprar Liberia y la llamada "dama de Hong Kong, Nina Wang, haría lo mismo con Nicaragua".

 

Otro caso es el de Paul Sacher, dueño de los laboratorios medicinales Roche, quien con sus 13 mil millones de dólares posee más dinero que los 19 millones de personas que viven en Uganda. Silvio Berlusconi, el magnate italiano de los medios de comunicación, tiene 5 mil millones, más que lo que poseen los 9 millones de hombres y mujeres que viven en Liberia.

 

La Visión Del Banco Mundial Y La Unicef

 

Un informe del Banco Mundial, titulado Voces de la pobreza, sobre las base de encuestas entre personas que viven por debajo de la línea de la pobreza, realizadas durante diez años en diversos países del tercer mundo, produjo a principios del año 2000 un descarnado estudio sobre la miseria en la periferia. En las principales conclusiones se destacan las siguientes: la pobreza tiene facetas múltiples, el Estado es ineficaz y está ausente en los sectores empobrecidos, la corrupción y la desconfianza juegan un papel predominante en el incremento de la pobreza, el núcleo familiar se disloca bajo la presión de las tensiones provocadas por las situaciones de penuria; el tejido social, hasta ahora la única garantía de solidaridad -dice el informe-, se desintegra. Esta tendencia "desintegradora" es una de las más recientes consecuencias de la pauperización.

 

El Banco Mundial constató que esa garantía social basada en la solidaridad familiar, al desaparecer "acrecienta la desigualdad, la violencia y la criminalidad a las que están expuestos los pobres" Los hogares se encuentran así en un contexto completamemnte dislocado por la precariedad donde "los cambios económicos, políticos y sociales de gran amplitud han aislado y fragmentado a las comunidades en muchas partes del mundo".

 

Ni siquiera la escuela ofrece ya una posibilidad de ascenso social, aunque sea limitado. Las instituciones educativas inspiran desconfianza. Empleados públicos corruptos, violencia policial, sistemas educativos escasos y funcionando con criterios "preferenciales", estructuras de salud inaccesibles, enormes dificultades para acceder a las infraestructuras básicas: la lista de impedimentos con que tropiezan los pobres es inacabable. Los Estados, que deberían facilitar con sus recursos un mínimo de estabilidad, asumen, por el contrario: son autoritarios, humillantes, ineficaces y brutales. Otro aspecto de la crisis social es la función limitada de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Las ONG no llegan a suplir o a mejorar la ausencia del Estado y, por lo tanto, "no cumplen una función importante en la vida de las personas".

 

El informe de la UNICEF sobre el Estado Mundial de la Infancia 2001 dado a conocer en diciembre de 2000 es desgarrador y causa indignación. Casi once millones de niños menores de cinco años murieron en 1999 y -afirma el documento- la mayoría de esas muertes podrían haberse evitado.

 

Las cinco causas principales de mortalidad infantil son transtornos perinatales (20 por

 

ciento), infecciones de las vías respiratorias (18 por ciento), enfermedades diarreicas (17 por ciento), paludismo (7 por ciento), otras causas (23 por ciento) y enfermedades que se pueden prevenir con una vacuna (15 por ciento).

 

El informe se centró en las etapas más tempranas de la vida, desde el nacimiento a los 3 años de edad. Pues ese período resulta fundamental para determinar el curso de los siguientes años de la primera infancia. La UNICEF sostiene que si se previniera la mala salud de la madre durante el embarazo, por desnutrición, se reducirían en casi un tercio los casos de discapacidad en sus hijos. Alrededor de 177 millones de niños padecen de crecimiento frenado debido sobre todo a la desnutrición de las mujeres embarazadas. La educación o mejor dicho, la falta de educación y la violencia doméstica, conspiran contra la madre y sus hijos.

 

La UNICEF se pregunta por qué no se adoptan políticas de inversión en programas de desarrollo del niño en la primera infancia. La respuesta se encuentra en la compleja trama de las políticas económicas mundiales. "En los países más pobres el dinero que podría dedicarse a la educación, a la atención de la salud y a la mejora de la infraestructura se destina al pago de la deuda externa. Los países en desarrollo deben más de 2 billones de dólares al Banco Mundial, al Fondo Monetario Internacional, a los prestamistas y a países industrializados" (Clarín, 13 de diciembre de 2000, pág. 52).

 

La Pobreza Al Comenzar El Milenio

 

Al comenzar el nuevo milenio, el Banco Mundial ratificó diagnósticos anteriores en su Informe sobre el desarrollo mundial 2000/2001: Lucha contra la pobreza. Fue preparado por los técnicos del organismo a través de una investigación de dos años de duración y fueron tomados testimonios de 60 mil personas de 60 países.

 

Se trata de una descripción del drama de la miseria a la que el propio Banco Mundial ha contribuido con el apoyo a las políticas de ajustes y usura internacional. Un total de 2.800 millones de personas -la mitad de la población mundial- sobrevive con menos de dos dólares diarios. Incluso, los casos de "extrema marginación" (menos de un dólar por día) llegan a 1.200 millones de personas. Las regiones en donde la pobreza "se ha incrementado en forma sostenida" son África del Sur, Asia meridional y América latina. En paralelo, el ingreso promedio en los 20 países más ricos es 37 veces mayor que el de las 20 naciones más pobres. Esta brecha se duplicó en los últimos 40 años.

 

En América latina el índice de pobreza promedio es del 15,6 por ciento de la población y la cantidad de indigentes aumentó de 63,7 a 78,2 millones de personas en la última década, según las últimas estadísticas del Indec. En algunas localidades, como Jujuy, Resistencia, Formosa y Corrientes, la pobreza comprende al 60 por ciento de la población. La tendencia es preocupante. En el último semestre de 2000, la cantidad de pobres aumentó en 416.000 sólo en Capital y Gran Buenos Aires, alcanzando a 3,7 millones de personas, casi medio millón más que en 1999.

 

 

Pero hay algo fundamental que el propio Banco Mundial admite. El crecimiento económico no es suficiente para combatir ese grave problema. Hay una cuestión política de fondo, la del poder, es decir, del poder político del capitalismo, que impide e impedirá cualquier transformación social que intente distribuir los ingresos a favor de los pobres. Es por eso que el planteo de fondo es cambiar el sistema y modelo capitalista por otro distinto, más justo y democrático. En los próximos 25 años el total de la población mundial crecerá aproximadamente en 2.000 millones de personas y el 97 por ciento de ese aumento se concentrará en el mundo denominado "en desarrollo". Desde luego, el panorama del Banco Mundial produjo el relevo de varios de los directores de la institución, entre ellos Ravi Kambur y Joseph Stiglitz, que motorizaron el informe consignado (Página 12, 13 de septiembre de 2000, pág. 15).

 

"Dictadura De Los Mercados"

 

La ley de mercado, el juego de la llamada libre competencia, el cálculo económico y la movilidad de capitales no borran fatalmente las diferencias, los grados de libertad humana, individual y colectiva.

 

Es cierto que en los últimos veinte años los intercambios corrientes aumentaron diez veces y su proporción en el PBI mundial casi se duplicó. Pero, como sostiene Henri Guaino, de la Oficina de Planificación Francesa, en Le Monde, esta mundialización de la economía mercantil no ha superado el 20 por ciento del total. Para Francia, por ejemplo, ese porcentaje fue del 25 por ciento, pero tres cuartas partes de los intercambios siguieron concentrándose en el interior del país. La imposición política e ideológica de la globalización, termina por perder de vista que el núcleo de la economía está en el interior mismo del país, en sus habitantes, en su producción y desarrollo.

 

Para Henri Guaino, el mito globalizador tiende a establecer una dictadura de los mercados que relaja el vínculo social. El intelectual portugués José Saramago habla de "liberalismo autoritario" y Noam Chomsky de "fascismo de mercado". Guaino le opone el camino de la solidaridad nacional, que preserve el vínculo social, ya que considera que un país forma un todo. "Sólo cuenta -sostiene Guaino-, la competitividad global derivada de la productividad general de los factores de producción. Y es allí donde se unen la razón económica y el ideal republicano de una sociedad solidaria".

 

En consecuencia, los Estados-Nación no pueden anular los monopolios trasnacionales sin un proceso revolucionario. Pero los monopolios tampoco pueden actuar como si los Estados-Nación no existiesen. Por eso intentan vaciarlos, desnacionalizando sus economías y convirtiendo en marionetas a su clase dirigente. Esos estados sobreviven con gerentes aliados a los intereses monopólicos que permiten a éstos sustraer las riquezas que producen los colonizados, mediante el pago de los intereses de la deuda externa, adquiriendo empresas desnacionalizadas o apoderándose por monedas de grandes extensiones de tierras.

 

Este modelo de economía segmentada también adopta las formas de economía de enclave o de factoría, muy parecido al sistema de la China de las concesiones de fines del siglo XIX. La periferia

 

subdesarrollada o dependiente pasa así a convertirse en una factoría con las consecuencias económicas, políticas, sociales y culturales que ello implica. Esta situación es muy grave ya que no existen hasta ahora ejemplos de factorías que no recuperaran su autonomía e independencia sin procesos revolucionarios de liberación.

 

Transformar en fetiche la revolución científico-técnica, es una nueva forma de alienación. Por eso, la lucha política debe ser, al mismo tiempo, ideológica y social. Es indispensable generar nuevos valores revolucionarios que robustezcan la voluntad y la esperanza de los sectores oprimidos.

 

El Drama De Las Guerras Neocoloniales

 

La dictadura mundial de la que ha hablado Noam Chomsky, ha quedado demostrada después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York y el edifico del Pentágono en Washington. La guerra de Estados Unidos contra Afganistán es una clásica guerra neocolonial.

 

El filósofo Rodolfo Mondolfo solía diferenciar en la historia, la fuerza y la violencia. La primera obliga a los hombres a cooperar en tanto que la violencia destruye todo lo que tiene adelante. Solo se justifica esta última causalmente y de manera excepcional.

 

Es paradójico que Occidente haya sostenido a través del presidente George W. Bush y el premier italiano Silvio Berlusconi que los violentos y terroristas son solo los "otros", olvidándose los crímenes propios, antiguos y actuales.

 

Emmanuel Wallerstein en su obra Después del liberalismo, acuñó el término "estados neobismarckianos", para denominar a Irán, Irak y Libia. Ahora se suman otros de índole teocrática, como Pakistán -que cuenta con armamento nuclear sofisticado-, su hasta hace pocos días socio, Afganistán y el Sudán.

 

Wallerstein sostiene que durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética se movieron durante el siglo XX dentro de la lógica cartesiana, es decir, la racionalidad occidental, llegando a un equilibrio bipolar que impidió una guerra nuclear. Dice Wallerstein que la URSS no fue, por eso, un enemigo "total" de Occidente.

 

En cambio, el islamismo religioso, la única religión en crecimiento en todo el mundo, parte de una irracionalidad típica de las concepciones dogmáticas, en este caso en correspondencia con la fe musulmana y la cultura árabe. Por eso, los "estados neobismarckianos" son irreductibles e impermeables a la propaganda política del imperio occidental, a su pensamiento único y globalización totalitarias. Volveré sobre el tema.

 

Ahora bien. Lo que se trata de desentrañar son las características de la racionalidad árabe-islámica, distinta a la Occidental. Estados Unidos se encuentra con un adversario desconocido, que estaba

 

dormido mientras duró el dominio del "ateísmo" y "materialismo" soviético, y con el cual los islámicos tuvieron una relación de amor-odio.

 

La racionalidad o, mejor dicho, la irracionalidad religiosa, agrabada por el integrismo extremo y beligerante, se moviliza por cauces distintos a la lógica formal. Cuando cayó el Muro de Berlín, los partidos comunistas prosoviéticos se derrumbaron como un castillo de naipes, pero el anunciado triunfo del capitalismo, no hizo mella en el islamismo y en otras concepciones religiosas de las naciones o regiones oprimidas y periféricas. El fundamentalismo protestante norteamericano, el de los ridículos "teleevangelistas" y las "iglesias electrónicas" tienen algunas coincidencias con los talibán. Estas "multinacionales de la fe" asesoran a Bush y los ulemas integristas a los talibán. No se trata de dos "demonios" sino de dos grupos de peligrosos ignorantes.

 

Es difícil saber si algunos de los actores, los políticos norteamericanos y los integristas musulmanes, representan al "bien" pero de lo que estoy seguro es que que si la satanización del adversario se impone en los términos de una "cruzada" mediante la "relación amigo-enemigo", unos y otros van a transformarse en un mal para la humanidad en su conjunto.

 

En otro orden ¿es Osaman Bin Laden un nuevo Hitler como han sostenido los escritores argentinos Marcos Aguinis y Juan José Sebreli? Aguinis dijo, además, que si había un pasado colonialista en Gran Bretaña y los Estados Unidos, igualmente el mundo se encolumnó detrás de ellos durante la gran coalición democrática contra el nazifascismo y que, por ello, ahora, hay que apoyar la aventura bélica norteamericana en el Medio Oriente.

 

La interpretación de Aguinis es sumaria y parte de un esquema erróneo. La Alemania nazi era una potencia capitalista que junto a Italia y Japón, había llegado tarde al reparto colonial, dominado por Gran Bretaña y Francia. Tanto la primera como la segunda guerra fueron contiendas interimperialistas y la segunda cambió de curso cuando Berlín ordenó invadir a la entonces Unión Soviética, primer estado obrero y a otras naciones europeas. Más allá del juicio político que merece el dictador Stalin, aquella gran alianza fue excepcional y no una política seguidista hacia el imperialismo occidental.

 

La situación de beligerancia mundial por la cuestión de Medio Oriente, es de naturaleza distinta. Una superpotencia (Estados Unidos) desató la guerra a la periferia del mundo (Afganistán), con una población hambrienta y dominada por la tiranía talibán. Aquí se cruzan diversas cuestiones, ajenas a la Segunda Guerra Mundial. Hay una pugna entre estados árabes y musulmanes y de Rusia por el dominio del gas natural y el petroleo y un interés económico-estratégico de grandes consorcios económicos norteamericanos, especialmente texanos, por ese territorio árido en la superficie pero rico en su subsuelo.

 

Por todo esto, la cuestión de Medio Oriente es muy compleja. Un camino, para su solución, es que se lograra un acuerdo de paz entre Israel y Palestina. Es cierto que el terrorismo islámico no ayuda pero tampoco lo hacen genocidas como el premier israelí, Ariel Scharon, masacrador de tres mil palestinos en Sabra y Chatyla, sobre lo cual Aguinis y Sebreli se hacen los distraídos. Los árabes utilizan

 

comandos suicidas terroristas e Israel el terrorismo de Estado. Solucionado el conflicto árabe-israelí, se desactivaría en gran parte esta dramática situación.

 

Por supuesto, Bin Laden no es un "socialista revolucionario". Pertenece a la alta burguesía árabe con la que coquetean, en primer término, los intereses financieros norteamericanos. La mayor parte de ellos fueron preparados por la CIA para el conflicto afgano-soviético. La familia de Bin Laden tiene intereses con grupos capitalistas, incluso norteamericanos cercanos a la familia Bush. The Wall Street Journal Americas ha publicado una nota reveladora de los periodistas Daniel Golden y James Bandler desde Boston, y Marcus Walker en Hamburgo. Resaltan de manera documentada sobre "los buenos vínculos de los Bin Laden" con "un banco de inversión ligado a la familia de Bush padre y la elite de Estados Unidos". Por eso, la tragedia mundial de nuestro tiempo viene de la farsa.

 

Globalización, Cultura Y Tecnociencia

 

Expresé que es necesario diferenciar correctamente la llamada globalización del capital financiero y rentístico, con sus consecuencias socioculturales, de los cambios científico-tecnológicos, aunque hay algunos rasgos comunes.

 

Los mercados financieros internacionales exhiben hoy las mismas cuatro cualidades de la tecnología moderna que también son propias de las realidades virtuales de los multimedios: "planetaridad", permanencia, inmaterialidad e inmediatez. De esta manera, los mercados financieros de Hong Kong a Londres, de Nueva York a Tokio, que operan las 24 horas del día, se parecen al "Information High-way" con CNN, MTV, Microsoft ABC, Time-Warner y Disney.

 

El eminente antropólogo Constantin von Barloewen, en su tesis ¿Hay una aldea global? La globalización es sólo la superficie de la realidad, ha descorrido el velo que cubría el mito de la globalización. Hay una fáctica unificación del mundo a través de la imagen, de los satélites, del Internet en expansión y de las realidades virtuales que penetran en la más remota aldea del nordeste brasileño o que puede emitirse, como ocurrió hace algún tiempo, desde el cuartel general del Ejército Zapatista de Liberación, en la selva chiapaneca, cuando los rebeldes denunciaron al mundo entero una operación militar gubernamental contra ellos, logrando que se detuviera.

 

Cuanto más se homogeneiza el mundo técnica e informáticamente, más se balcaniza étnico-religiosa y políticamente. Sólo con reservas hay que tener en cuenta a McLuhan con su visión sumaria del mundo como "aldea global". Hay una circulación unificadora de imágenes y objetos. Pero esa es una globalización ideológica alentada por el gran poder de los medios, que no genera un intercambio real y sin una auténtica reciprocidad. Entonces, los hombres y mujeres se acercan cada vez más pero, al mismo tiempo, esa globalización los distancia aún más.

 

Dice Barloewen que "la unificación del mundo se realiza mediante la creación de una identidad colectiva mundial, que realmente pudiera obrar intermediando y vinculando entre las diversas culturas.

 

Esa racionalidad del mercado, que se impone con vehemencia al mundo con sus imágenes niveladoras de las tradiciones históricas y religiosas, provoca la resistencia local, que siente sus profundas raíces arcaicas".

De allí que la llamada globalización imperialista aliente e incentive las contradicciones secundarias principalmente para tratar de contener la lucha de clases. Se trata de guerras preestatales entre estructuras que se encuentran en el umbral del estado nacional generándose una nueva forma de feudalización. No se trata del feudalismo clásico sino de una feudalización del poder, con su carga de segmentación, de disgregación y violencia en las relaciones sociales, especialmente urbanas.

 

Los planes económico-sociales que tiendan a ignorar los factores culturales, no sólo son estériles sino que profundizan las contradicciones principales. Las culturas son siempre costumbres étnicas heredadas. Clifford Geertz explicó que las culturas son "un modelo, transmitido históricamente, de significados encarnados en símbolos". Ellas serían "un sistema de concepciones heredadas, expresadas en el lenguaje simbólico formal, por medio de las cuales los hombres desarrollan, comunican y asientan su saber sobre la vida y su actitud ante ella". Según esta concepción, por cultura debe entenderse la totalidad de las formas de vida típicas de una población, inclusive de la mentalidad y de la actitud valorativa en las que se fundan.

 

En este sentido, la cultura es también un concepto del ordenamiento político y económico. Los criterios económicos no pueden ser la medida exclusiva de la dignidad y del bienestar humano. En el primer plano debe estar la elaboración de un concepto de desarrollo humano sustentable, justo y transformador. Por tanto, la cultura es parte del desarrollo de las fuerzas productivas y no está al servicio de los fines de la economía, sino que comprende los fundamentos de los fines mismos. Los gobiernos no pueden determinar una cultura. Tampoco lo hace el mercado ni las trasnacionales. Los valores, los símbolos, las instituciones culturales y la creación humana se interrelacionan con las fuerzas productivas y también las influyen. Un desarrollo económico-tecnológico contra esos valores lleva al fracaso. La crisis de la globalización, cuya primer etapa es la barbarización dentro del marco de la sociedad tecnificada, puede sumir a la humanidad en nuevos sufrimientos. Por eso es necesario replantear nuevos caminos liberadores.

 

La Posmodernidad: "Esa Fachada De Vidrio"

 

Con la globalización capitalista viene de la mano la denominada Posmodernidad. El Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán ha producido una investigación que desmitifica la denominada "cultura o filosofía posmoderna". El director de la tesis es el profesor Alan Rush y el esfuerzo -contenido en el libro Latinoamérica y el síntoma posmoderno. Estudios políticos y epistemológicos- trata de penetrar en la trama compleja de los intelectuales ganados por el llamado posmodernismo, concepción de fuerte implante irracionalista y nihilista que, de alguna manera, expresa en este comienzo de milenio lo que el filósofo argentino Alejandro Korn denominó en los años veinte del siglo anterior, al explicar el padecimiento de una generación de pensadores, como la "angustia del rumbo".

 

 

Es más, quienes ahora parecen novedosos al proclamar el fin de la historia, de las ideologías, no hacen otra cosa que renovar las ideas de Osvald Spengler en su Decadencia de Occidente. Toda esa ideología burguesa decadente, desquiciada, de Spengler a Martín Heidegger, desembocó en el fascismo y en la reacción cultural.

 

Estamos ante una moda y lo que la moda trae, la moda se lo lleva. Mientras tanto es necesario enfrentar este nuevo desafío del asalto a la razón. Uno de los mentores del posmodernismo es Giles Lipovetsky (La era del vacío. Ensayo sobre el individualismo contemporáneo 1983; El imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades modernas 1987 y El crepúsculo del deber. La ética indolora de los nuevos tiempos democráticos 1992); luego trata las concepciones de Jean-François Lyotard, Ilya Prigogine y del profesor cuyano Roberto A. Follari, incursionando, también, en algunos esquemas de Juan José Sebreli y del mexicano Jorge Castañeda.

 

El caso de Lipovetsky es paradigmático. Rush lo analiza con detenimiento y advierte en el autor aspectos regresivos y provocadores como endebles. Incluso carece de la profundidad que tuvieron Heidegger o Giovanni Gentile en la formulación de la ideología reaccionaria de los años veinte y treinta.

 

Para Lipovetsky, los nudos esenciales de la posmodernidad son los siguientes. La política es considerada como espectáculo hedonista y carece de proyecto de transformación social. Según los posmodernistas vivimos en una sociedad "posindustrial" basada en los servicios y no en la producción. El individuo presuntamente se realizaría en el "mercado" y el ideal sería la "posmodernidad consumista". Surgiría así una suerte de individualismo narcisista y psicologista donde el vacío de la vida sería completado a partir de grupos de interés limitados, de conciencia y práctica social segmentada. No se realiza la vida en los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones culturales solidarias, sino en grupos muy limitados.

 

Este "narcisismo" no es el desgarramiento personal ni la regresión social de la que habló Freud sino una supuesta mutación light (suave) donde se impone una moda por lo efímero y en donde seduce una "diferenciación marginal" en la cual no existen conceptos de justicia, solidaridad, ni una libertad-participación. La ética es una "ética indolora" que antepone los derechos a los deberes (pragmatismo) cuyo máximo de moralidad es la "ética de la empresa capitalista".

 

Desde luego no existen para los posmodernos la lucha de clases ni las ideologías. Lipovetsky sostiene que "el consumo y el hedonismo habrían permitido resolver la radicalidad de los conflictos de clases" y el estandarte de ese supuesto hombre nuevo es la tarjeta de crédito convertida, según el autor posmoderno, en el "símbolo de la nueva era". Juan Luis Moyano Walker S. J., director del CIAS, recuerda en su introducción a El Neoliberalismo en América Latina, que otro libro de los posmodernos se titula, de manera provocativa, El egoísmo como virtud.

 

La lógica de la seducción, capitalista y posmoderna, conduce a un sistema económico-social sin contradicciones ni crisis. De todas maneras, Lipovetsky debe reconocer, a partir de su tercera obra, las crisis pasadas del capitalismo y la polarización actual en virtud de la concentración monopólica imperialista: Primer Mundo-Tercer Mundo, desempleo estructural, miseria, dualización social, soledad, infelicidad y violencia, individualismo irresponsable.

 

La Apuesta Posmoderna: Ideología Regresiva Y Antihumanista

 

El posmodernismo ha surgido, como ideología regresiva y antihumanista, sobre la base de los millares de secuestrados y asesinados por las dictaduras militares en América latina y el Tercer Mundo, la crisis del estalinismo y del posestalinismo, la imposición de falsas democracias, democracias vigiladas o condicionadas. "No es necesario tener conocimientos profundos de economía sostiene el dirigente de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación y de la Agricultura, Dan Gallin- para comprender por qué el capitalismo, en su forma más voraz y destructiva, arrasa el planeta sin encontrar ninguna resistencia: estamos siendo confrontados por el resultado de decenios de represión, de violencia y de terror".

 

La obra de Rush desnuda la concepción posmoderna. Su libro es de fundamental lectura y estudio, especialmente porque deja de lado muchos sectarismos de la vieja izquierda esclerosada. Anima al debate de la propia izquierda. "El marxismo -concluía Rosa Luxemburgo en su libro clásico Reforma o Revolución- no es una capilla donde se expenden certificados de "competencia" y ante la cual tiene que manifestar su confianza ciega la masa de creyentes. El marxismo es una concepción revolucionaria del mundo, una concepción que ha de luchar sin descanso por obtener nuevos resultados, una concepción que nada aborrece tanto como las fórmulas fijas y definitivas y que sólo en el chocar de armas de la autocrítica y bajo los truenos de la Historia prueba su fuerza viva".

 

La Feudalización Del Poder

 

Dije que la globalización capitalista ha feudalizado el poder político y social. Perry Anderson ha comparado la feudalización medieval con la disgregación de la denominada "globalización" de fines del siglo XX. Sostiene que los siervos de los señores feudales ocupaban un lugar en la economía de aquella época. Los marginados actuales, en cambio, son prescindentes. Otra diferencia radica en que las clases dirigentes de hoy han perdido su orgullo y unidad, ya no creen a diferencia de los señores medievales- cumplir un rol social, sino que se interesan sólo por su propio futuro. Estos dos rasgos, exclusión estructural y pérdida de liderazgo personal entre los líderes dominantes, parecen ser dos rasgos distintivos del mundo dominado por el neoliberalismo, un sistema que habría logrado reducir la inflación considerando "natural" una elevadísima tasa de desempleo y marginación.

 

"Las sociedades neoliberales -dice Anderson- están desintegradas: el ambiente general es de cinismo, indiferencia, descreimiento; no hay una atmósfera de fe. Esa es la gran diferencia con el feudalismo (medieval). Por otra parte, el grupo dirigente es distinto y la base ideológica y social es más débil. Los

 

nobles feudales estaban orgullosos de su papel. Esas clases dominantes tradicionales basadas en el nacimiento y en los rangos poseían un sentido muy profundo de identidad colectiva, de moralidad. Era un orgullo de clase. De algún modo, la burguesía del comienzo de la era industrial retomó aquel orgullo de ser productora de un vigoroso sistema de producción".

 

Actualmente, sostiene Anderson, la clase dominante carece de ese sentimiento de identidad colectiva. Y esto sería inevitable en un momento en que "la especulación, es decir el azar, se convirtió en la base de la vida económica. Una vez que la especulación pasa a ser la actividad central de la clase, podemos estar seguros de que no va a haber una gran estabilidad en su composición. Esto es lo que distingue al mundo actual del feudalismo".

 

Resulta de interés consignar aquí algunas reflexiones de la historiadora argentina Nilda Guglielmi, autora del libro Aproximación a la vida cotidiana en la Edad Media. Una periodista le pregunta sobre las diferencias y similitudes de la época actual con ña de la Edad Media 600 o 700 años atrás. Responde Guglielmi: "La higiene y el quirófano e, intelectualmente, la libertad de cada hombre de sí mismo que ya aparece al final de la Edad Media. En cuanto a los apetitos de poder, se negocian de otra manera pero yo me pregunto si las grandes compañías no funcionan como los grandes señores feudales".

 

El Mundo Fragmentado

 

Herbert Marcuse y Cornelius Castoriadis, especialmente el de los años cincuenta a setenta, describieron lo que el primero denominó la sociedad carnívora y el segundo el mundo fragmentado. Para Castoriadis ya no se trataba de la disyuntiva entre capitalismo y socialismo sino entre socialismo o barbarie.

 

Imaginó a partir de los datos suministrados por las ciencias sociales que la integración mundial capitalista nos lleva al caos y que el mismo debe superarse por el socialismo sin dictadura.

 

Marcuse advirtió en los años sesenta, y las suyas fueron consignas del Mayo Francés de 1968, sobre la necesidad de la unión entre los trabajadores industriales y los estudiantes, científicos y técnicos. Al calor de los cambios tecnológicos, estos últimos también producen plusvalía y tiene intereses contrapuestos con los dueños y gerentes de las empresas trasnacionales.

 

A fines de los sesenta y cuando muchos lo tomaron por "anarquista" o "pequeño burgués", predijo la crisis de la entonces Unión Soviética y del mundo occidental. Quedan sus testimonios precursores en sus obras El marxismo soviético, El hombre unidimensional, Eros y civilización, La sociedad carnívora y El final de la utopía.

 

Los divulgadores de la ideología "globalista", como Alvin Toffler, presagiaban sobre lo que vendría "más allá del industrialismo". Dicen que la industria va a desaparecer y consecuentemente, el obrero industrial. Se trata de otro mito. ¿Dejó acaso la humanidad de utilizar el fuego, el hierro, el bronce cada vez que diversificó la producción y añadió nuevos recursos, materiales y conocimientos? No lo hizo, ya que edificó sobre conquistas anteriores. Las adaptó, las modificó y creó otras aún más importantes.

 

Construyó siempre sobre lo que recibió como herencia cultural. Y consecuentemente modificó la organización social y las formas de producción.

 

La tendencia estructural alimenta la aparición de nuevas actividades industriales y de servicios que emplean más mano de obra. Ese es el obrero "posindustrial" que integra junto a grandes masas marginadas y los nuevos productores de plusvalía de cuello duro, el nuevo bloque histórico en la lucha entre opresores y oprimidos.

 

Las condiciones del enfrentamiento serán, ya lo son, tan duras como lo fue durante la Primera Revolución Industrial. La barbarización se asemeja mucho al final de la época clásica. La subcomisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas informó en febrero de 1997, que entre 1.500 y 2.000 millones de personas de todo el mundo viven en un estado de extrema pobreza y muchos de ellos no disponen para alimentarse. Señalaron las Naciones Unidas que se trata de un tercio de la población mundial, que asciende a 6.000 millones de personas, los que están afectados por la pobreza y que los llamados pobres absolutos aumentan a un promedio de 25 millones de personas por año. Existen 40 millones de chicos de la calle en América latina, 25 millones en Asia, 10 millones en Africa y el resto del mundo diseminados por otras partes, incluyendo las naciones ricas.

 

Según un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el consumo mundial en bienes y servicios llegó en 1998 a la cifra récord de 24.000 millones de dólares pero, a la vez, se generó una mayor diferencia entre ricos y pobres.

 

El PNUD aseguró que el nivel de consumo se multiplicó por seis desde 1975 revelando que sólo el 20 por ciento de la población mundial realiza el 86 por ciento de los gastos. El organismo explicó que "las consecuencias humanas de las actuales pautas de consumo son inaceptables" y que resulta "escandaloso" que "los pobres no puedan consumir para satisfacer ni siquiera sus necesidades básicas" (La Nación, 12 de setiembre de 1998, pág. 17).

 

La reconversión industrial tiende a marginar definitivamente a las grandes masas humanas, creando un enorme "ejército de reserva", mientras somete a los trabajadores que están en el mercado laboral, en general de manera precaria, a la explotación.

 

Se desprende que las clases burguesas, especialmente en la periferia, no pueden alimentar a a sus esclavos modernos y es por eso que se va degradando cada vez más el sistema y que sólo podrá mantenerse mediante la represión y la dictadura.

 

La Teoría De Wallerstein

 

Immanuel Wallerstein ha realizado algunos aportes interesantes a propósito de qué viene "después del liberalismo". Wallerstein revolucionó el estudio de la historia con su teoría de los sistemas-mundo (o "economía-mundo") aplicando esta tesis anteriormente a la Edad Media y su paso a la modernidad.

 

Considera que se ha cerrado la etapa del liberalismo, abierta por la Revolución Francesa de 1789, período que se extendió hasta 1989 y establece los años 1990-1991 como el comienzo de la crisis del "sistema mundial", caracterizándolo como "desorden sistemático", "disgregación" y "caos".

 

A diferencia de otros autores y pensadores, considera que los dos puntos de inflexión en el desarrollo mundial fueron la Revolución de 1848 (la primera Comuna de París) y el Mayo Francés de 1968 y no la Revolución Comunista de 1917.

 

La del 48 consolidó al liberalismo como ideología y la de Mayo de 1968 se anticipó en cuanto a la crisis de los "socialismos reales" y del capitalismo imperialista occidental, planteando las novedades: revolución en las costumbres, libertad sexual, propuestas socialistas transformadoras fuera del Estado, reivindicación de los núcleos sociales y de los nuevos movimientos, defensa de la ecología y del medio ambiente, desarrollo de la idea de autogestión, reclamo de democracia real enfrentada al liberalismo y a todas las variantes del capitalismo, incluso las reformistas.

 

Establece Wallerstein en Después del liberalismo (Siglo XXI, UNAM, México, 1996), que tanto las experiencias socialdemócratas como el comunismo, especialmente desde Stalin y el desarrollo del "capitalismo de Estado" soviético, ahondado en el período kruschevista, actuaron dentro de la lógica del capitalismo aunque proclamaban su destrucción y por eso fallaron en el cuestionamiento del sistema de "economía-mundo" imperialista. Lo mismo ocurrió con los movimientos revolucionarios nacionales de liberación que, una vez triunfantes en la etapa de descolonización, en nombre del "desarrollo nacional" se amoldaron al sistema capitalista liberal.

 

Aplica también la teoría de los ciclos económicos del ruso Kondratieff, etapas que tienen cincuenta y sesenta años de duración (los ciclos cortos son de veinte años). Sus fases A reflejan esencialmente la cantidad de tiempo por lo que es posible proteger monopolios económicos particulares significativos y las fases B que son los períodos de reubicación geográfica de la producción cuyos monopolios se han agotado y surge la lucha por el control de los futuros monopolios.

 

De esta manera, considera que la actual globalización capitalista ha entrado en una "onda larga no expansiva" del capital financiero, rentístico. Según la fase B de Kondratieff, la globalización capitalista se caracteriza por el retardamiento del crecimiento de la producción y probablemente la declinación de la producción mundial per cápita; ascenso de la tasa de desempleo de asalariados activos; desplazamiento relativo de los puntos de beneficio, de la actividad productiva de las ganancias privadas derivadas de las manipulaciones financieras; aumento del endeudamiento del Estado;

 

reubicación de las "viejas" industrias en zonas de salarios más bajos; aumento de los gastos militares como demanda contracíclica; caída del salario real en la economía formal; expansión de la economía informal; declinación de la producción de alimentos de bajo costo y creciente ilegalización de la migración interna, talón de Aquiles del sistema.

 

Sobre los resultados negativos del modelo ya me referí anteriormente. Los estados o centros hegemónicos sufren por la inestabilidad de la moneda, la declinación de la autoridad de los mercados financieros mundiales por el ascenso de nuevas sedes de toma de decisiones; crisis fiscales del Estado hegemónico (Estados Unidos), tensiones y confrontaciones mundiales, como comienzo del caos.

 

En los últimos años se expresan tres formas de oposición al "modelo global", dos de origen neobismarckiano (la revolución islámica iraní y el enfrentamiento con Irak) y otra más decisiva: las pateras, es decir, las migraciones de los "bárbaros" (los pobres y masas míseras de la periferia hacia las sociedades centrales urbanas y desarrolladas). La violencia y el genocidio, dice Wallerstein, no podrán detener este fenómeno, curiosamente el mismo que destruyó al Imperio Romano poniendo fin a la época clásica.

 

Para Wallerstein, la transición del sistema globalizado a nuevas formas de vida más justas y libres, será socialista, igualitaria y democratizadora o a través de uno o varios sistemas autoritarios. En esa transición habrá lugar para la intervención humana a fin de una "reconstrucción racional". Pero lo que es cierto, para Wallerstein, es que el capitalismo y su ideología, el liberalismo, ya han llegado a su fin.

 

Segunda Parte

 

El Pensamiento De Silvio Frondizi Y Rómulo Bogliolo

 

Antes de analizar las diversas corrientes del pensamiento económico actual, es importante destacar a dos argentinos que, tempranamente, previeron el fenómeno de la globalización y la irrupción, después de la Segunda Guerra Mundial, de las teorías monetaristas y ortodoxas, base de la denominada Escuela de Chicago encabezada por Milton Friedman.

 

El pensador marxista Silvio Frondizi caracterizó en 1946 la "onda larga expansiva" del capitalismo norteamericano. Denominó el fenómeno como "integración mundial capitalista", última etapa del imperialismo. Desarrolló estas ideas en una conferencia en septiembre de 1946, en el Colegio Libre de Estudios Superiores auspiciado por la Sociedad Científica Argentina y que reprodujo en un folleto titulado La evolución capitalista y el principio de soberanía (Centro de Estudios Políticos, Buenos Aires, 1946).

 

El 16 de marzo de 1947 apareció en el diario del Partido Comunista, el matutino La Hora, una crítica del dirigente comunista Rodolfo Ghioldi, quien le señaló a Frondizi que estaba equivocado. El capitalismo no se expandía sino que era el modelo soviético el que tendía a predominar a partir del

 

surgimiento de los llamados "socialismos reales".

 

Frondizi le respondió con el trabajo La integración mundial, última etapa del capitalismo (Respuesta a una crítica) (Adi, Buenos Aires, 1947) y que fue reproducido por la Editorial Praxis, en 1954, en esta oportunidad con una introducción de Marcos T. Kaplan y Ricardo C. Napurí. Frondizi volvió sobre la cuestión en su obra de dos tomos La Realidad Argentina. Ensayo de interpretación sociológica y, especialmente en su informe al Movimiento de Izquierda Revolucionaria Praxis (Mir-Praxis) titulado: Interpretación materialista dialéctica de nuestra época.

 

El economista del Partido Socialista, Rómulo Bogliolo, también en los años cuarenta, advirtió los problemas del capitalismo organizado y en un libro titulado Socialismo, Libertad, Dirección (Editorial La Vanguardia, 1946) se adelantó en las críticas al neoliberalismo refutando la teoría monetarista y libreempresista del austríaco Friedrich von Hayek, el teórico que la Bolsa de Comercio de Buenos Aires trajo a la Argentina, ya anciano, para apoyar al gobierno militar de Jorge Rafael Videla y el plan económico del ministro de economía, José Alfredo Martínez de Hoz.

 

Bogliolo fue uno de los pocos ideólogos creadores del Partido Socialista de la Argentina, organización que estaba entrando en la crisis que significó para la izquierda el nacimiento y desarrollo del peronismo. Silvio Frondizi reconoció las concepciones de este político y economista en su obra La Realidad Argentina (tomo I, pág. 313). En 1945, en el libro Hacia una economía socialista. La "Coplan" argentina (Editorial La Vanguardia) Bogliolo propuso una transición socialista para la Argentina, ligada a los principios de planificación y autogestión social.

 

Otros de los libros de Bogliolo fueron: La acción económica libre del pueblo (1928), Elementos de política monetaria (1931), La economía colectiva (1932), El empréstito patriótico y nuestra economía (1932), Temas socialistas (1933), Teoría y Acción (1933), Organización de la economía nacional

 

(1933), Los problemas del capitalismo organizado (1935), Salarios y nivel de vida (1946); El Estado y los Socialistas (1947), Tácticas y Polémicas (1947), El camino del socialismo (1948) Política monetaria y financiera (1949); La moneda y los problemas económicos (1950) y El problema de nuestra época (1951).

 

Los Trabajos Póstumos De Bogliolo

 

A mitad de los años sesenta, poco tiempo antes de fallecer, Bogliolo hizo sus últimos aportes sobre lo que consideraba debía ser la orientación del socialismo que, sin ignorar el Estado, debía socializar o colectivizar en términos no estatalistas.

 

Los últimos trabajos de Bogliolo aparecieron en forma de notas de divulgación en el semanario La Vanguardia, que pueden consultarse en la Biblioteca Obrera Juan B. Justo, Avenida La Plata 85, Buenos Aires. Rescato ese material para futuros análisis y paso a consignarlos sin abrir juicio sobre los mismos.

 

La idea socialista y el Estado. I.- Toma de posición (16-6-65); II.- El "Buen Dictador" (16-7-65); III.- Democracia y lucha de clases (22-9-65); IV.- Razón de ser de nuestras ideas (30-11-65); V.-Primero, sepamos qué es el Estado (9-2-66); VI.- La teoría del Estado (30-3-66); VII.- Nuestra interpretación es correcta (4-5-66); VIII.- Las efímeras políticas mesiánicas (18-5-66) y IX.- Los estados "socialistas" y sus gestores (13-7-66).

 

Análisis de las últimas diez devaluaciones (29-3-67 y 12-4-97).

 

Las etapas del progreso histórico argentino. I.- II.- III.- y IV.- La dirección política (6-12-67 y 20-12-67); V.-La dirección económica (7-2-68); VI.- El nivel de vida (21-2-68); Las luchas sociales (20-3-68) y Una política superior (3-4-68).

El resultado de la dirección exclusivista. I.- (21-8-68); II.- (30-10-68) y III.- (5-3-69). Planificación de la economía argentina (18-3-70; 1-4-70, 15-4-70 y 27-5-70).

 

Hubo otras notas sueltas, también publicadas en La Vanguardia, que son las siguientes:

 

Una nueva etapa de la economía mundial (12-4-64).

 

Cambio de estructuras ¿Qué debe significar? (22-7-64). La ceguera de los poderosos (17-6-64).

 

La política socialista y sus contradictores (10-6-64). Las discusiones de Ginebra (13-5-64).

 

Veinte mil millones en un año para subsidiar a los magnates del azúcar (12-5-65). Instrumentos del progreso social (2-6-65).

 

Las ideas económico-financieras de Juan B. Justo en el Parlamento (suplemento especial de La Vanguardia 23-6-65).

Inflación y productividad (7-7-65).

 

Un quinquenio de malas finanzas (4-8-65).

 

El ABC de la inflación en los hechos (6-10-65)

 

Desde luego que Silvio Frondizi y Bogliolo no fueron los únicos economistas y pensadores que trabajaron en esa etapa sobre el desarrollo del capitalismo argentino, hay que recordar a Adolfo Dorfman, Alejandro Bunge, Sergio Bagú y Ricardo M. Ortiz, pero los ejemplos de Silvio Frondizi y

 

Rómulo Bogliolo fueron paradigmáticos ya que en sus espacios políticos propusieron respuestas concretas ante los problemas sociales y económicos de su tiempo y sus ideas adquieren hoy nueva dimensión ante la denominada "globalización" capitalista.

 

Las Corrientes Económicas De La Globalización

 

Los economistas del sistema, incluso los reformistas, han intentado clasificar las diversas modalidades del capitalismo. Hablan del "modelo neoamericano" o "americano"; del "capitalismo renano" (algunos incluyen el "modelo japonés", aunque el asiático es un modelo en sí mismo, especialmente en cuando a la organización de la empresa: el toyotismo).

 

Sin embargo, estas clasificaciones poco ayudan a comprender las tendencias o corrientes económicas de la globalización, ya que todas, incluso las reformistas, ceden ante la Teoría de la desregulación, elaborada por los "Chicago boys" e impuesta por las trasnacionales.

 

Se pueden clasificar las corrientes económicas en las siguientes:

 

Monetarista-desregulación: Milton Friedman, Friedrich. von Hayek, Ludwig von Mises, George Stigler, Karl Brunner, Ronald Coase y Gary Becker. Se basan en la estabilidad monetaria como meta y apoyan la desregulación de los factores productivos.

 

Síntesis Neoclásica-Neokeynesiana: Paul Samuelson, Lawrence Klein, Kenneth Arrow, Robert Solow, John R. Stone, John R. Hicks, James Tobin, R. Dornbusch y Paul Krugman. Impulsan la demanda agregada y la fuerte aplicación de impuestos.

 

Keynesiana: J. M. Keynes, Alvin Hansen, Roy Harrod, S.Harris, G. L. Shackle, H. Minsky, Charles Kindleberger. Intervención del Estado y demanda agregada.

 

Poskeynesiana: Lester Thurow, Nicholas Kaldor, S. Weintraub, Joan Robinson, Thomas Balogh, Eric Roll, Paul y J. R. Hicks. Distribución de la renta e inversión pública y privada.

 

Institucionalista: Gunnar Myrdal, Jan Tinbergen, J.K. Galbraith, Bertil Ohlin, Dag Hammarskjold, Vassily Leontief, Simon Kuznets, Bárbara Ward, Ravi Batra. Propone la distribución de la riqueza e impulsa la inversión pública y privada.

 

El Estado conservador está ligado al monetarismo y la desregulación. Es la base de la globalización actual (modelo de economía de "enclave") que describí anteriormente. Aquí es interesante ver la corriente institucionalista porque, junto con la keynesiana y postkeynesiana, puede tener vigencia en el futuro inmediato en una Europa conducida por la socialdemocracia. Los países con gobiernos socialdemócratas se articulan en una política común -salvo los laboristas británicos- con el Partido Socialdemócrata de Alemania al frente del gobierno. Con la admiración de los partidos afines y porque

 

Alemania dirige la Europa unificada, la socialdemocracia intenta responder con políticas reformistas al modelo conservador.

 

Sin embargo, también es posible que la crisis le estalle en las manos a la socialdemocracia. El conservadorismo ha tratado de retirarse y aguarda la crisis cíclica para tratar de mejorar su situación política electoral. La izquierda y los movimientos extraparlamentarios y ecologistas no aparecen todavía con un programa de cambio real ni liderazgos a pesar que la crisis puede desatar movimientos sociales nuevos que pasen de la resistencia a la oposición al sistema. Es lo que ocurre con ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras especulativas para Ayuda a los Ciudadanos: www.attac.org) y la AGP (Acción Global de los Pueblos: www.agp.org).

 

Recientemente, desde la propia socialdemocracia germana, se han planteado los límites del reformismo, su impotencia política. El dirigente Oskar Lafontaine denuncia esta situación en dos libros: El corazón late a la izquierda (2000) y en No hay que tener miedo a la globalización. Bienestar y trabajo para todos (1999). Pero en este último libro programático Lafontaine no hace otras cosa que renovar una suerte de neokeynesianismo de dudoso resultado dentro del sistema neoliberal actual. No plantea la necesidad de constituir un poder distinto, el de la sociedad socialista. Licúa sus propuestas, como diría Rosa Luxemburgo, en cucharadas de limonada reformista.

 

Las Nuevas Formas De La Dependencia

 

La teoría de la dependencia de los años sesenta en sus distintas expresiones -desarrollista, cepalista o de izquierda-, ha perdido fuerza en su formulación originaria, ya que suponía una suerte de autonomía política relativa de los Estados periféricos. Lo que se está imponiendo ahora es el sistema de enclave o de factoría.

 

El profesor francés Gerard Destanne de Bernis sostiene que "no hay mercados mundiales" y "sí un mercado financiero mundial". Esto se debe a que la economía real nunca ha podido resolver sus problemas y contradicciones corroborando la teoría de las crisis- y, según el economista, "es indispensable volver a la economía real, desarrollando una política de inversiones y desinflando la masa monetaria en circulación para invertirla productivamente".

 

Como esto último Destanne de Bernis lo ve imposible de realización, llega a señalar que la salida de la crisis "no es una necesidad" y que, en consecuencia, "el capitalismo no es una eterna necesidad". El francés es actualmente profesor de la Universidad de Ciencias Sociales de Grenoble y director del Instituto de Ciencias Matemáticas y Economía Aplicada.

 

La evolución de la economía de la postguerra nos demostró que los Estados Unidos lograron establecer una amplia hegemonía en el sistema capitalista internacional, integrándolo bajo su dominación en un solo sistema. Esto coincidió con una gran expansión del capital norteamericano a nivel mundial entre 1945 y la crisis del petróleo a principios de los setenta, y una baja relativa de la exportación de bienes

 

de los Estados Unidos.

 

Traducido en términos de sus relaciones con el sistema internacional que domina, significa que los Estados Unidos disminuyeron su sector productivo en relación al de servicios. Esto se hizo posible no sólo en consecuencia del excedente creciente generado por el avance de la tecnología, sino también debido a las superganancias obtenidas de la exportación de capital al exterior.

 

Los Estados Unidos han estado viviendo cada vez más de las utilidades y de la propiedad del sistema productivo mundial obtenido a través de la exportación e importación de capitales, lo cual generó un sector de servicio creciente en su interior. Gran parte del aparato productivo interno que montó la industria militar- fue para mantener y expandir esa hegemonía. La Guerra de las Galaxias, durante el reaganismo, fue una gran inversión en aquel sentido, pero luego del derrumbe de la Unión Soviética, el proceso se detuvo, salvo en cuanto a la conquista espacial.

 

Ya no estamos ante el viejo capitalismo de la Segunda Revolución Industrial, y las formas imperiales han variado en cuanto a su instrumentación. El capitalismo monopolista norteamericano no sólo mantiene el control financiero internacional, sino también el control de la tecnología, de la investigación científica, de la administración general y de la producción de las manufacturas de mayor contenido técnico y valor estratégico como la industria química pesada, la electrónica pesada, la industria nuclear, la informática y la investigación espacial y de las comunicaciones.

 

El Papel De La Empresa Trasnacional

 

Esta especialización productiva es una tendencia observable en la empresa trasnacional que sale al exterior en busca de mano de obra más barata, nuevos mercados y nuevas fuentes de materia prima. Asimismo, los enormes beneficios del capital en el exterior compensaron la inactividad y el parasitismo de vastos sectores internos de la sociedad norteamericana durante la Guerra Fría.

 

Como la Europa Occidental, Canadá y Japón, que fueron los grandes centros de inversión norteamericanos en los años inmediatos a la postguerra, luego le siguieron los "tigres asiáticos" y ahora, tras la caída del Muro de Berlín, la Europa del Este. Los países ex comunistas han seguido el mismo camino del mundo subdesarrollado, el del endeudamiento crónico.

 

La nueva División Internacional del Trabajo apunta a que los países dependientes se especialicen en la producción de bienes manufacturados de consumo liviano, en los sectores menos complejos de la industria pesada. Pero fundamentalmente, la empresa trasnacional busca mano de obra barata como la que ofrecieron durante dos décadas los "tigres asiáticos". Ahora, la pauperización de las grandes masas, especialmente en la periferia, ofrece mucho más que salarios baratos.

 

La ejecución del plan de las trasnacionales necesitó de la constitución de "nuevas elites" en los países dependientes, a través de regímenes militares gendarmes, gobiernos autoritarios o democracias

 

formales, también denominadas restringidas. Las bases del modelo de economía segmentada son las siguientes: la racionalización económica capitalista, la producción concentrada o monopólica, la uniformación de las decisiones, una cultura cientificista o tecnocrática y el control de la información. Herbert Marcuse advirtió sobre los límites de tal "razón científica" que ha devenido en un nuevo irracionalismo de corte totalitario.

 

Los Límites Del Neoimperialismo

 

Sin embargo, esta nueva División Internacional del Trabajo generó en los países centrales, dificultades para su concreción histórica y, en consecuencia, repercute en los países dependientes o sometidos.

 

El desproporcionado crecimiento del sector terciario, de la industria militar, de la carrera espacial, que provocan en lo interno la necesidad de altos impuestos para financiar las transformaciones se suman al alto déficit de la balanza de pagos para financiar los proyectos de transformación en el exterior; surgen nuevas formas irracionales de disgregación social (burocratización, despersonalización, masificación cultural, rígidas estructuras de autoridad) y aumento de la explotación interna para ampliar el excedente económico.

 

Chomsky en Política y cultura a finales del siglo XX, señaló varias características o rasgos básicos de la nueva era imperial, y lo hizo analizando en concreto los debates y monólogos de los funcionarios en las negociaciones del GATT.

 

1º) Cada una de las potencias industriales ricas abogan, en general, por una mezcla de liberalismo y protección diseñada en función de los intereses de las fuerzas nacionales dominantes, sobre todo de las grandes empresas trasnacionales que rigen la economía mundial.

 

2º) Las consecuencias de lo anterior es la búsqueda por reducir a los gobiernos del llamado Tercer Mundo a una función social para controlar a sus clases trabajadoras y a la población desclasada o marginada (Chomsky la llama "superflua"), mientras las trasnacionales obtienen libre acceso a sus recursos, monopolizan la nueva tecnología y la inversión y la producción mundial, y se les otorga las funciones de distribución, producción, emplazamiento y planificación central que se les niega a los gobiernos.

 

3º) El resultado se denomina, erróneamente, "librecomercio" o "democracia", pero en realidad estamos ante lo que Peter Phillips ha llamado mercantilismo corporativo. Esto se expresa mediante intercambios controlados dentro de inmensas agrupaciones empresariales y entre ellas, e intervención estatal regular en los tres principales bloques del Norte para subvencionar y proteger a las instituciones financieras y a las grandes empresas internacionales como base en el país.

 

4º) El gobierno mundial de facto tiene que consagrarse a garantizar que los recursos humanos y naturales del mundo estén a la libre disposición de los bancos y de las empresas supranacionales que

 

controlan la inversión, la producción y el comercio, con sus operaciones protegidas del conocimiento y de cualquier intromisión popular.

 

Después De Los Acuerdos De Bretton Woods

 

Las tendencias hacia la llamada globalización se definieron a partir de los cambios en el orden mundial cuando, en 1971, Richard Nixon desmanteló el sistema económico de postguerra, el sistema de Bretton Woods, en que los Estados Unidos habían actuado, en realidad, como banquero internacional además de hacerlo como brazo ejecutor mundial.

 

Este último papel habría de mantenerse pues Estados Unidos sigue explotando su superioridad relativa en potencia militar, pero se reconoció el desplazamiento de la economía mundial hacia una suerte de "tripolaridad" (Estados Unidos, Alemania, como cabeza de Europa y Japón). El fin de la prosperidad de la postguerra había concluido y la recesión y crisis se apoderó del sistema mundial.

 

Una consecuencia del desmantelamiento del régimen de Bretton Woods fue el enorme aumento del capital no regulado, fuera del alcance de los estados nacionales, tendencia acelerada por la revolución de las telecomunicaciones y el flujo de los petrodólares. Todo obligó a la "multitud revoltosa" a la sumisión y a terminar con la ayuda social y con el avance de los derechos civiles, fruto de muchos años de luchas populares.

 

En cuanto a la América latina y las pautas de su nueva dependencia, fueron establecidas en términos ideológico-políticos y militares, en los Documentos Santa Fe I y II. A principios de los ochenta, los teóricos del reaganismo establecieron cuatro propuestas básicas para acentuar la dominación sobre el subcontinente.

 

1º) Desnacionalización de la economía y desguace del Estado a favor de los intereses trasnacionales.

 

 

2º) Guerras de baja intensidad, para liquidar toda forma de resistencia, oposición e insurgencia armada.

 

 

3º) Narcoterrorismo, el nuevo satán, vinculando a la izquierda política en todos sus matices, con el narcotráfico.

 

4º) Reemplazo paulatino de las corrientes de la Iglesia Católica contestataria (Teología de la Liberación y Doctrina Social de la Iglesia) por las multinacionales de la fe, iglesias electrónicas, teleevangelistas, a partir del fenómeno populista conservador del pentecostalismo norteamericano.

 

 

Narcocolonialismo, Libre Empresa Y Liberación Nacional

 

Los documentos conocidos como Santa Fe I (Las relaciones interamericanas: escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de la proyección del poder global de Estados Unidos) y Santa Fe II (Una estrategia para América latina en la década de 1990), fue elaborado por un grupo de ideólogos conservadores, denominado "Comité de Santa Fe", procedentes de la extrema derecha del Partido Republicano, que sirvió de base a la política reaganista en los años ochenta.

 

El primero fue escrito en 1980 y el segundo en 1988. El diplomático, historiador y profesor en Arizona State University, Lewis Arthur Tambs congregó a su alrededor al grupo. En el Santa Fe I y II trabajaron, junto al profesor Tambs, Lynn Francis Bouchey, político conservador, fue titular del Consejo de Seguridad Interamericana y profesor de Política Latinoamericana en la Universiad Católica e investigador del Instituto Interamericano de la Universidad de Miami; el doctor Roger W. Fontaine, periodista del The Washington Times y amigo del régimen de Augusto Pinochet; el doctor David C. Jordan, profesor de la Universidad de Virginia, diplomático y consultor de varias empresas privadas; el teniente general Gordon Summer, que intervino en la guerra de Vietnam y por cuyos servicios le fue conferido el alto grado militar que actualmente ostenta, y el periodista Ronald F. Docksai.

 

La política trilateralista (Trilateral Comision) que propiciaba James Carter, significó una cierta distención con el entonces bloque soviético, trasladándose la competencia a las áreas de economía y tecnología. La llegada al gobierno de Ronald Reagan reemplazó la distensión por una política agresiva, de concepciones militaristas y geopolíticas.

 

Los autores de los documentos Santa Fe partían de un supuesto falso: la Tercera Guerra Mundial había comenzado ("la distensión -sostenían-, es la muerte", y agregaban: "la guerra y no la paz es la norma que rige los asuntos internacionales").

 

En ese esquema de guerra, América latina se convirtió en un escenario decisivo para el predominio de los Estados Unidos, frente al surgimiento de nuevos bloqueas posteriores a Yalta (Japón, junto a los tigres asiáticos; la Comunidad Europea liderada por Alemania y China Comunista). Rusia ha quedado fuera de juego, por ahora, tras el derrumbe soviético. Los ideólogos reaganistas advirtieron, tempranamente, la futura agudización de las contradicciones interimperialistas o entre los bloques.

 

Todavía no se avizoraban, a comienzos de los ochenta, por lo menos no se los expresaba, el surgimiento de los estados neobismarckianos, a los que se refiere Wallerstein (Irán, Irak). En esa agudización de las contradicciones entre los nuevos bloques, la lucha por los mercados y los nuevos conflictos, las naciones del Tercer Mundo, particularmente América latina, serían nuevamente víctimas de la economía trasnacionalizada monopolista.

 

Los Estados Unidos proponen, desde principio de los ochenta, una reactualización de la Doctrina

 

Monroe, donde los países latinoamericanos son piezas subordinadas de los intereses del país del Norte. El derrocamiento del gobierno socialista de Salvador Allende en Chile, el sostenimiento de dictaduras militares o gobiernos títeres en toda la región latinoamericana durante los años setenta y ochenta, la agresión contra Cuba y Nicaragua, las invasiones de Granada y Panamá, el Plan Colombia, el permanente sometimiento de Puerto Rico, testimonian hasta dónde los fines imperiales norteamericanos están dispuestos para someter la libertad, la democracia y los derechos de autodeterminación de las naciones del Sur.

 

Los dirigentes latinoamericanos -políticos, sindicalistas, dirigentes rurales, religiosos, técnicos, militares, empresarios ligados al mercado interno, universitarios, científicos, las nuevas generaciones, los nuevos movimientos sociales emergentes de las luchas populares- deben sacudir la actitud derrotista y pesimista, informarse sobre esos planes y políticas que están destruyendo a la región para poder combatirlos con eficacia, inspirándose en los ideales de libertad, independencia y unidad que San Martín y Bolivar legaron a las generaciones posteriores, luego de producir con sacrificio la Primera Independencia.

 

Pero también deben saber que, en cada una de nuestra naciones, existe una quinta columna proimperialista, a veces disfrazados con ropaje popular, empresarios que son en realidad testaferros de grandes corporaciones o monopolios, clérigos neofalangistas o opusdeístas antidemocráticos y militares partidarios de la Doctrina de la Seguridad Nacional -es decir, carceleros de sus propios pueblos-, junto a periodistas venales o intelectuales colonizados que son enemigos de la libertad e independencia nacional y regional. Bien expresó el político y escritor socialista argentino Julio V. González que la "culpa no la tienen los que nos compran sino los que nos venden".

 

La Doctrina Imperialista

 

El Santa Fe I puso énfasis en la intervención directa de los Estados Unidos en Centroamérica y el Caribe; en la importancia asignada a las rutas marítimas, especialmente del petróleo y otras materias primas, particularmente donde el conflicto del Atlántico Sur ha jugado un rol de primerísima importancia. Asimismo, concretó una estrategia contra los organismos de defensa de los Derechos Humanos y, particularmente, contra la iglesia popular latinoamericana, combatiendo y denostando a la Teología de la Liberación.

 

La acción permanente contra Cuba, Nicaragua y Panamá, el apoyo a regímenes derechistas y conservadores en Centroamérica, particularmente en Guatemala y El Salvador fueron notorios, pero no tanto las campañas realizadas por los grupos de la inteligencia norteamericana contra las organizaciones que defienden los Derechos Humanos y la Teología de la Liberación. Para esto han contado con el apoyo de sectores empresarios, militares, políticos y clericales conservadores y derechistas, y han alentado, contra el catolicismo y protestantismo popular, a las Iglesias electrónicas y a los teleevangelistas que difunden por la radio, la televisión e internet una ideología integrista y antidemocrática.

 

 

El Santa Fe I sostuvo que "la manipulación de los medios de información a través de grupos vinculados a la iglesia (se refiere a la católica) y de otras camarillas encargadas de cabildeos en torno a los llamados derechos humanos, ha jugado un creciente e importante papel en el derrocamiento de los gobiernos, autoritarios sí, pero pronorteamericanos, reemplazándolos con dictaduras antinorteamericanas, comunistas y procomunistas de carácter totalitario" (Proposición 2).

 

Luego decía que "La política exterior de los Estados Unidos debe comenzar a enfrentar (y no simplemente a reaccionar con posterioridad) la Teología de la Liberación tal como es utilizada en América latina por el clero de la Teología de la Liberación·", y agregaba: "Lamentablemente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la iglesia como un arma política contra la propiedad privada y el sistema capitalista de producción infiltrando la comunidad religiosa con ideas que son menos cristianas que comunistas" (Proposición 3).

 

"Los derechos humanos -agregaba el Santa Fe I- afectan negativamente la paz, la estabilidad y la seguridad de la región, deben ser abandonados y reemplazados por una política de no intervención y de realismo político ético" (Proposición 4).

 

De esta filosofía derechista se nutrieron los crímenes perpetrados por las dictaduras militares o neofascistas que asuelan o han asolado nuestro contienente en los últimos cuarenta años. En estas concepciones se encontraron los justificativos que motorizaron horrendos crímenes contra millares de civiles indefensos, incluyendo sacerdotes, monjas y obispos, que cayeron bajo las balas de las bandas criminales locales de ultraderecha.

 

El Santa Fe II agregó tres componentes para la agresión contra las naciones latinoamericanas: la teoría del narcoterrorismo con la que se trata de vincular el narcotráfico con las izquierdas o los sectores populares que luchan por la liberación nacional y social; las llamadas guerras de baja intensidad (miniguerras imperialistas contra los pueblos) y una estrategia político-económica contra el estatismo, el dirigismo, la autodeterminación económica, destinada a internacionalizar ("globalizar") las economías latinoamericanas a merced de los monopolios trasnacionales, los banqueros y el capitalismo financiero.

 

En la Argentina, el menemismo cumplió esa tarea con la colaboración de Alvaro Alsogaray, comunicadores como Bernardo Neustadt y decenas de empresarios y periodistas venales al servicio de los intereses financieros. En el Santa Fe II se afirmaba hace doce años atrás: "los sistemas socialistas insisten en el estatismo, los aparatos burocráticos gigantescos y la nacionalización, al tiempo que se estimulan la formación de mercados de capitales nacionales, la supresión de regulaciones y la privatización de compañías paraestatales existentes". Contra esas concepciones el Santa Fe II llamaba a luchar por todos los medios.

 

"Narcoguerrilla" Y "Guerras De Baja Intensidad"

 

La doctrina económica de los Santa Fe II y III insistió en el libreempresismo absoluto y la llamada "apertura" con la que se abultó en los últimos veinte años la deuda externa, una forma brutal de dominación, consolidada con el apoyo de burguesías locales corruptas y mafiosas.

 

Debilitar las economías nacionales y regionales fue parte de la oleada conservadora en todo el Tercer Mundo, a fin de posibilitar el control y la dominación política, cultural, social y económica. Los Estados, como ocurre con el de Argentina, ha pasado de la dependencia a la factoría "economía de enclave"), un sistema parecido al que sufrió la China de las concesiones de fines del siglo XIX.

 

Pero si ésa era la doctrina, la del liberalismo económico -a la que el filósofo italiano Benedetto Croce denunció como un falso liberalismo y por eso la bautizó llamándola liberismo, para diferenciarla de las concepciones humanistas ligadas al concepto de progreso y libertad individual y social-, las dos palancas de la acción imperialista, a partir de los ochenta y renovada en los noventa, son las guerras de baja intensidad (las "guerras sucias" con utilización de paramilitares y parapoliciales) y el fantasma de la narcoguerrilla o narcoterrorismo.

 

La doctrina del narcoterrorismo comenzó a ponerse en práctica en 1985 cuando los departamentos de Estado y de Defensa al referirse a la presunta influencia soviética en América latina se advertía "una alianza entre contrabandistas de drogas y traficantes de armas en apoyo a terroristas y a la guerrilla". Un decreto presidencial de 1986 elevó el contrabando de droga al nivel de amenaza a la seguridad nacional, razón por la cual el entonces vicepresidente George Bush habló de "un verdadero vínculo entre droga y terrorismo".

 

Al año siguiente, los delegados de Estados Unidos en la Conferencia de Ejércitos Americanos, celebrada en Mar del Plata (Argentina), urgieron a los generales latinoamericanos a unirse contra el narcoterrorismo. En mayo de 1989, un informe del Instituto de Estudios Estratégicos con sede en Londres declaró que "el narcoterrorismo está a la par del comunismo como amenaza a los intereses occidentales en América latina".

 

El escritor Merril Collett ha expresado que este "lenguaje" es coherente con la imagen que presenta Estados Unidos acosado por demonios del exterior, pero oscurece la diferencia esencial entre los traficantes de drogas y la insurgencia. La noción de narcoguerrilla une lo que no puede estar unido: los grandes traficantes son exitosos capitalistas que acumulan ganancias y status social. Los rebeldes marxistas quieren eliminar el capitalismo. Esos objetivos contradictorios explican por qué guerrilleros y traficantes se matan entre ellos en Perú y Colombia, y por qué el Cartel de Medellín participó de la guerra sucia colombiana. Hoy persiste esa tendencia ya que los paramilitares forman parte de los ejércitos privados de narcotraficantes y de los hacendados y latifundistas.

 

La noción de narcoguerrilla no sólo ignora estas realidades, sino también el impacto político de la

 

industria de la droga, en expansión en América latina. La voraz demanda de cocaína por parte de Estados Unidos conmovió las economías regionales empujando al centro de la escena a un nuevo y violento actor de la política latinoamericana: la nueva derecha narcotraficante.

 

Esta situación guarda alguna semejanza con el fenómeno chino a lo largo del siglo XX. El opio fue introducido en la China imperial, degradando al pueblo chino y conmoviendo la industria y la economía de esa nación sometida por varios imperialismos contra los cuales se levantó, primero con la Guerra de los Boxers, luego con el derrocamiento de la dinastía Manchú y la creación de la República, dirigida por el Dr. Sun Yat-Sen, y finalmente con el establecimiento de la República Popular China en 1949. La lucha antiimperialista como contra los traficantes de opio -que habían armado verdaderos ejércitos privados- estuvo permanentemente ligada durante el proceso de liberación.

 

La "Nueva Derecha Narcotraficante"

 

La cuestión es muy diferente de lo que planteaba el Santa Fe II y ahora ratifica el Santa Fe IV. Los narcos quieren incorporarse al establishment, no destruirlo. Para ellos, las matanzas de campesinos, de indígenas y otros sectores que someten bajo su poder, son parte del precio de entrada a la clase dominante, clase que se vincula con el poder de los monopolistas y del imperialismo.

 

Hay que recordar que la introducción del café en Colombia a fines del siglo pasado llevó a una guerra civil. El boom del cacao en el Brasil promovió a los corruptos asesinos que el escritor Jorge Amado identificó en varias de sus novelas. Los capitanes del café y del cacao forzaron su camino hacia la oligarquía, y es probable que pase algo semejante con el nuevo estrato ascendente de los capitalistas de la cocaína.

 

Los narcos buscan integrarse, como expliqué, al status de nuevos ricos a través del dominio de los Estados y de los resortes de su poder. Tradicionalmente las elites latinoamericanas colocan sus dólares en bancos extranjeros y compran casas de fin de semana al otro lado del océano. Pero los traficantes invierten los narcodólares en las economías regionales y en las nacionales.

 

Los traficantes en Bolivia aliados con los militares "anticomunistas" que gobernaron la nación del Altiplano durante una década, a partir de 1971, bajo la dirección del general Hugo Banzer, actual presidente constitucional, y de Luis García Mesa, promovieron lazos políticos entre sus intereses corruptos y los políticos de derecha.

 

El caso del Perú ha sido diferente al de Colombia y Bolivia. En Perú, donde la droga proporciona la terecera parte de los ingresos de exportación del país, no posee una burguesía "nacional" ligada al narcotráfico porque el negocio está casi enteramente controlado desde el exterior por los carteles colombianos. De todas maneras, durante la década que gobernaron Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos -su eminencia gris- permitieron que el ejército entrara a pleno en el negocio de la droga.

 

En mayo de 1983, en una calle de Miami fue detenido Ramón Millán Rodríguez, un cubano exiliado dedicado a lavar dinero de los carteles de la droga en bancos de Miami. En sus confesiones a la policía involucró a altos funcionarios de la administración Reagan descubriendo la entonces trama CIA-contra-droga. Por Millán Rodríguez se conoció que se habían entregado diez millones de dólares a la contra antisandinista. El mediador de la operación había sido Félix Rodríguez (o Max Gómez), otro cubano anticastrista que trabajaba para la CIA.

 

La revista Covernon Action, dirigida en 1978 por el ex agente de la CIA, Philip Agee, que actualmente reside en La Habana, Cuba, y otros medios norteamericanos denunciaron la estrecha relación entre la central de inteligencia norteamericana y el contrabando de drogas, que se reflejaría abiertamente en el escándalo Irán-contras. Todas las denuncias recogidas coincidieron en el itinerario de la droga desde Colombia hasta Costa Rica, donde un oficial operativo de la CIA, John Hull, hacendado con casi veinte años de residencia en ese país, permitió la utilización de sus pistas de aterrizaje para el canje de armas por drogas, y también a Honduras y El Salvador.

 

En 1985, el coronel costarricense Rigoberto Padilla investigó la conexión y ello permitió la detención de nueve nicaragüenses ligados a la contra, dos norteamericanos, dos británicos y un francés. A partir de los detenidos, particularmente del norteamericano Steven Carr y del británico John Clibery, se detectó la relación con John Hull. Carr fue liberado a fines de 1986, justamente dos días antes de tener que presentarse a declarar ante el Senado norteamericano. Murió asesinado en una calle de Los Angeles después de colgar el teléfono pidiendo ayuda a los senadores.

 

La historia volvió a resurgir cuando los periodistas Tony Avirgan y Martha Honey, sobrevivientes del atentado contra Edén Pastora en La Penca frontera entre Costa Rica y Nicaragua-, en 1984 reconstruyeron los hechos que involucraban a la CIA y a los contras y ganaron un juicio al gobierno norteamericano.

 

Los Canales De La Drogas

 

La trama Irán-contras ayudó a demostrar, en los años del reaganismo, la ligazón de la extrema derecha norteamericana con el narcotráfico internacional. El asesor del senador Kerry, John Mattes, sostuvo que "de los siete canales por los que circulaban la droga y las armas, el que coordinaba George Morales era el de mayor envergadura".

 

Morales, de origen colombiano, propietario de una compañía de aviación en Miami (Aviaton Activities Corporation), fue visitado en 1983 por el agente de la CIA Octaviano César Aguirre, quien le ofreció un trato ventajoso y protección para sus negocios de contrabando de drogas a cambio de transportar armas para la contra, según relató a la revista española Interviú en 1986. Esta declaración ya había sido comunicada al Senado norteamericano.

 

El trato especificaba que Morales podía llevar armas a El Salvador (a la base de Ilopango), a Honduras

 

(Aguacate) y Costa Rica (pistas de Hull) y traer de regreso drogas "sin ser molestado por la autoridades aduaneras ni por la DEA". Para este trabajo contrató a los pilotos norteamericanos Michael Tolliver y Gary Betzner. Todos fueron llevados, descubierto el complot, ante el fiscal Walsh, encargado de investigar el Irangate-contras.

 

En el caso de Michael Tollivier, confesó haber aterrizado en marzo de 1986 con más de doce toneladas de marihuana en la base norteamericana de Fomestead, al sur de Miami, después de dejar catorce toneladas de suministros militares para la contra en la base hondureña de Aguacate. El hombre que le pagó 75 mil dólares era Félix Rodríguez, quien manifestaba ser amigo del entonces vicepresidente George Bush.

 

En 1986, un cohetazo lanzado por los sandinistas derribó un avión de la Southern Aiwarys que volaba ilegalmente sobre territorio nicaragüense. Eugene Hasenfus, el piloto, único sobreviviemte del C-123, reveló que Félix Rodríguez y otros supervisaban los suministros de armas para la contra.

 

Hasenfus también mencionó a John Hull y trazó un esquema de cómo actuaba la contra antisandinista. Un año después, al ser derribada otra avioneta, también en Nicaragua, se pudieron establecer nuevos agentes de Hull, como el ex oficial estadounidense James Jordan Denvey, a quien me referí anteriormente.

 

Pero no sólo en América latina la conexión vinculó el narcotráfico con sectores de la derecha política y el gobierno norteamericano. Diarios estadounideneses y varios libros dedicados al tema, denunciaron que operaciones militares anticomunistas, en Afganistán, fueron financiadas mediante el comercio de la droga.

 

La Media Luna de Oro (Pakistán, Irán y Afganistán), con epicentro en Karachi, es la principal productora y proveedora de drogas duras para los Estados Unidos y Europa. Según el diario japonés The Mainichi Daily News del 21 de enero de 1988, alrededor del 80 por ciento de la heroína consumida en Europa y los Estados Unidos provenía de Pakistán.

 

El diario New York Times señaló, por aquella fecha, que durante 1989 los mujaidines anticomunistas habían exportado 7000 toneladas de opio, con destino a los Estados Unidos. Ya el 1º de mayo de 1987 el Washington Post dijo que buena parte de las fabulosas ganancias obtenidas con el negocio de la droga iban a parar a manos de funcionarios de la CIA, ISIS (Inteligencia Intersectorial) de Pakistán y de la propia embajada estadounidense en Islamabad.

 

A pesar de lo relatado, el Santa Fe II pontificaba acerca del narcoterrorismo lo siguiente: "No podemos permitir que (las naciones latinoamericanas) sean esclavizadas por narcotraficantes, terroristas, o un Estado expansivo, de la misma forma que no podemos permitir que se expanda la tiranía imperial de los soviéticos. No podemos ser espectadores pasivos de que el esfuerzo por eliminar la pobreza sea socavado por políticas económicas o contra la deuda de miras estrechas que destruyan nuestra

 

economía" (se refiere a la economía norteamericana).

 

El Santa Fe II sostenía hace poco más de una década que había que diferenciar entre un gobierno legal y legítimo (el votado por el pueblo) con lo que denominaba el "gobierno permanente" (los factores de poder y la tecnoburocracia estatal). La diferencia le permitía a los teóricos reaganeanos elegir, en el momento oportuno, entre gobiernos satélites a la política norteamericana o, en su caso, socavar los gobiernos legítimos independientes, mediante el aliento y apoyo a los grupos oligárquicos locales.

 

"Nuestro concepto del régimen comprende decía el Santa Fe II- tanto el gobierno temporal como el permanente (...) El gobierno permanente lo constituyen las burocracias y estructuras institucionales que no cambian como resultado de las elecciones, por ejemplo las fuerzas armadas, el poder judicial y la burocracia civil".

 

En su campaña a favor de la libre empresa, el Santa Fe II reiteraba que "el patrón no ha cambiado" en América latina, aun cuando "se hayan instalado formas democráticas". Por eso abogaba por la destrucción del Estado de las naciones latinoamericanas, vaciando el capital social -las empresas públicas- y para ello los mecanismos financieros internacionales (la banca acreedora, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial) eran los medios de que se valía la política monopolista para derrotar las instancias de independencia nacional y social de nuestros pueblos. Los diez años de menemismo en la Argentina y la continuidad de la política económica neoliberal con Fernando de la Rúa- Domingo Cavallo, confirman que la estrategia imperialista ha rendido sus frutos: miseria, endeudamiento externo, desocupación, destrucción y desguace del aparato estatal.

 

También puede verse que el apoyo del Santa Fe II al papa Juan Pablo II contra la Teología de la Liberación católica, ratifica la estrategia imperialista más allá de los discursos más o menos populistas del papado actual.

 

El Documento Santa Fe IV

 

A fines del siglo XX, otros dos documentos, el Santa Fe III y el Santa Fe IV, han replanteado la estrategia neocolonialista de la extrema derecha del Partido Republicano. Proceden de la misma usina ideológica que los anteriores.

 

Lewis Arthur Tambs y sus colaboradores actuales, Rachel Ehrenfeld, David Foster, Sol Sanders, Gordon Summer (hijo), presentan claramente cuál es la estrategia imperialista en los primeros tramos del siglo XXI. Esta visión es apocalíptica y mentirosa. El discurso técnico está reemplazado por esquematismos pueriles como que el peligro actual de los Estados Unidos es China comunista, Fidel Castro y la infiltración cultural atribuida a las ideas del humanista y revolucionario italiano, fallecido en 1937, Antonio Gramsci. Pero además, atribuye a la administración de Bill Clinton una actitud complaciente hacia el presunto peligro "comunista" y rechaza las condenas de las "guerras sucias" en Chile y Argentina. Ratifica su crítica a la Teología de la Liberación católica a la que considera

 

"procomunista".

 

El Santa Fe IV, filosofía de los intelectuales del Partido Republicano, reclama del gobierno de George W. Bush: a) intervención militar inmediata a Colombia; b) recuperación del Canal de Panamá y demonización de China comunista; c) enfrentamiento a las economías asiáticas, especialmente la de China y a la de la Comunidad Europea; d) odio y rechazo a las políticas sobre derechos humanos de los ex presidentes James Carter y Bill Clinton. Desprecio por la defensa de los derechos humanos.

 

Desde luego que en las cuestiones de fondo no existen diferencias entre los partidos Demócrata y Republicano, ya que quienes ejercen el poder real en los Estados Unidos son los directores del "complejo militar-industrial", cuya existencia fue denunciada al concluir su mandato por el presidente Dwight D. Eisenhower, a finales de los años cincuenta. Sin embargo, en el caso de George W. Bush, que es tan mediocre como Richard Nixon aunque carece de pericia para el ejercicio del gobierno, se van a beneficiar los amigos de su padre, el ex presidente George Bush, que ya se habían enriquecido utilizando el Estado nodriza. Tal es el objetivo del "escudo galáctico antimisilístico" que desarrolla el actual gobierno norteamericano, destinado a satisfacer los intereses de la industria armamentista.

 

Bush (hijo) impulsa el proteccionismo interno favorable a las grandes empresas y el librecambio para la periferia. Su futuro estará signado por la dudosa legitimidad de los comicios en que fue elegido. Nunca como en las elecciones nacionales de noviembre del 2000 se patentizó tanto la podredumbre del sistema político norteamericano, basado en el fraude y en reglas anacrónicas. También desnudaron un Poder Judicial -la Suprema Corte de Justicia de la Nación- favorable al statu quo conservador.

 

Noam Chomsky ha sostenido que "no importa el triunfo de Bush, porque la gente no decidió nada". "Los temas sobre los cuales el mundo empresarial está de acuerdo -concluye Chomsky- no surgen en las elecciones, de manera que la gente vota por temas periféricos en los que se concentran los medios: la personalidad, el estilo, ¿se acordará George Bush dónde queda Canadá? Esa es la manera de mantener el poder cuando no se puede controlar a la gente por la fuerza" (entrevista de Maya Jaggi, Página 12, 23-1-2001, página 16, extraída de The Guardian de Gran Bretaña).

 

Otro hecho significativo es que el Presidente Bush, en el marco de la guerra con Afganistán, ha empleado a ex funcionarios de Ronald Reagan, ultraderechistas de dudosa gestión anterior. Se trata de Elliot Abrams (ex asistente del Departamento de Estado, condenado por mentir ante el Congreso norteamericano sobre el financiamiento ilegal a la contra nicaragüense, condenado en 1991 y amnistiado por Bush padre); Roger Noriega (asesor del senador republicano Jesse Helms y redactor de la ley "Helms-Burton" anticubana); John Negroponte (amigo de los militares asesinos hondureños con quien solía confraternizar) y Otto Reich (también sostenerdor de la "contra" antisandinista).

 

Los Neofascismos De La Globalización

 

El mundo asiste con alguna indiferencia al resurgimiento de la violencia racista. Se preocupa, en cambio, porque le toca de cerca el aumento de la criminalidad, el "gatillo fácil" policial, que forman parte de la violencia estructural, especialmente urbana, impuesta por la globalización imperialista. En tanto, se mira con desinterés el narcotráfico y el lavado de dólares que corrompe a políticos y gobernantes y penetra en el poder.

 

La privatización de la policía y la seguridad abre camino a legiones de grupos armados, parecidos a los condotieri que defendían a los príncipes en la Edad Media. Bandas de skinheads y de barras bravas, siembran el terror entre las poblaciones.

 

Hay nuevos apóstoles del odio que encarnan electoralmente esta nueva realidad política en naciones avanzadas y de la periferia. En Francia, cuna del antisemitismo a fines del siglo pasado, con La Libre Parole de Eduardo Drumont y la Acción Francesa de Charles Maurras, el político de extrema derecha Jean Marie Le Pen -que ha logrado votaciones significativas- exige la expulsión de los extranjeros, niega que haya existido genocidio contra los judíos y protege políticamente a los matones que atacan a árabes, turcos y gitanos. En las dos ciudades que gobiernan transformaron las bibliotecas públicas, excluyendo todos los libros sobre la Revolución Francesa de 1789, los dedicados al socialismo, anarquismo, marxismo o catolicismo progresista, reemplazándolos por autores favorables a la monarquía y a la extrema derecha política.

 

En Rusia, Vladimir Zhirinovsky defiende idénticas ideas racistas y acusa a los judíos por todos los problemas que agitan al Este europero. Propone la instauración de una dictadura, con él a la cabeza. En el mismo camino está el movimiento antisemita granruso, llamado Pamiat, dirigido por Dmitri Vasiliev. En Austria el racista Joerg Haider ha avanzado electoralmente, logrando participar del gobierno de derecha. Reclama la expulsión de árabes, turcos, judíos y gitanos. En la India, el llamado "Hitler de Bombay", Balasaheb K. Thackeray, pide, en nombre de 700 millones de hindúes, la exclusión de la minoría musulmana, que reúne a 110 millones de personas.

 

En Quebec (Canadá), una de las líneas que persigue la independencia de la región francófona, liderada por Raymond Villeneuve, propone medidas restrictivas hacia los inmigrantes, preludio de su expulsión. David Hughes, de la AAFI (Australianos contra más inmigración) antisemita confeso, realiza sus campañas políticas junto con Ray Platt (editor del periódico racista Strategy), Eric Butler (jefe de la antisemita Liga Australiana de Derechos) y el editor de libros John Bennet, que niegan el holocausto y justifican a Hitler.

 

El Caso Norteamericano

 

La superpotencia, los Estados Unidos de Norteamérica, no es ajena a este proceso de radicalización de derecha. Pat Buchanan, político procedente del Partido Republicano, sumó a su campaña política al racista Arthur Jones, presidente del grupo Comité América Primero y ex vicepresidente del Partido Nazi Americano. Junto a Buchanan se mueve David Duke, otro derechista republicano, de la Asociación Nacional para el Avance de la Raza Blanca y ex miembros de la secta racista Ku Klux Klan. En las controvertidas elecciones de noviembre de 2000, especialmente en el Estado de La Florida, un capcioso, defectuoso y fraudulento sistema electoral desvió masivamente sufragios de barrios habitados por judíos que votaban al entonces candidato Demócrata, Al Gore, al nazi Buchanan. Curioso mecanismo que sirvió para que el Republicano George W. Bush (hijo) lograra acceder a la presidencia por el número de electores, ya que en las elecciones generales, Gore le había sacado una enorme ventaja.

 

Kenny Knight, ex miembro del Klan y presidente de la campaña de Duke, se postuló como delegado independiente por Buchanan en Louisiana. Samuel Francis, consejero informal de Buchanan, renunció al Washington Times después de afirmar públicamente que "los blancos debemos reasegurar nuestra identidad y nuestra solidaridad en términos explícitos".

 

Larry Pratt, director de la poderosa corporación Propietarios de Armas de América, posa en fotos y videos junto al líder de la terrorista Milicia de Michigan, Bo Gritz (quien suele repetir que Washington es "un gobierno controlado por los judíos") y a Jack MaLamb, autor del libro antisemita Vampie Killer 2000.

 

En los Estados Unidos se calcula que los grupos paramilitares, armados incluso de misiles tierra-tierra, son unos 40.000. Las Milicias de Michigan que produjeron en abril de 1995 el cruento atentado contra un edificio federal de Oklahoma, reuniría 12.000 efectivos dirigidos por el pastor bautista Morman Olson.

 

Nazis Made In USA

 

En los Estados Unidos de Norteamérica hay cerca de cincuenta milicias racistas establecidas en 22 estados. Es un ejército secreto, ultraderechista, organizado como movimiento patriótico. Estos son los centros neurálgicos del terror blanco que se extiende por los Estados Unidos:

 

Michigan Nilitia Corps. Grupo terrorista presidido por el pastor bautista Norman Olson. Produjo la carnicería de Oklahoma.

 

Militia of Montana, con sede en Noxon. Organizada en centenares de grupos armados constituidos en células. Fue fundada por John, David y Randy Trochman.

 

Aryan Nations o Naciones Arias. Fundada en 1973, su cuartel general está en Hayden Lake (Idaho). Racistas que tienen filiales en Roma, Helsinski y Copenhague. Tras un barniz cristiano mueven mucho

 

dinero.

 

National Alliance, en Hillsoboro (Virginia Occidental), fundada por Wlliam Pierce, autor de la biblia racista Diarios de Turner. Mantiene un programa radial racista Voces disidentes de América, que se emite en nueve estados y a través de una emisora de onda corta en Nueva Orleáns.

 

Almost Heaven (Casi el Cielo). Comunidad de la Alianza Cristiana establecida en Kamiah (Idaho) por el ex boina verde de Vietnam, James Gritz. Sostiene que los blancos "son los amos de la Tierra" y sus fieles forman parte del ejército que deberá luchar contra el gobierno norteamericano.

 

American Justice Federation. Dirigida desde Indianápolis (Indiana) por la extremista Linda Thompson. Mantiene un programa de radio racista y coordina propaganda mediante libros, revistas y video.

Ku Klux Klan. Antiguo grupo racista formado en el siglo XIX después de la Guerra de Secesión. Se hacen llamar Los Caballeros del Imperio Invisible y se extienden por todos los estados del Sur y el Oeste de los Estados Unidos. Están divididos en varios grupos o tendencias. Algunas de ellas mantiene relación con las Milicias de Michigan.

 

Arizona Patriots. Realizan atentados con explosivos y su ejército privado se entrena en el desierto de Mohjave, cerca de Las Vegas. Basándose en este grupo de criminales se filmó una película.

United States Militia Association. Fundada por Samuel Sherwood en Blackfoot (Idaho). Entrena a ocho milicias distintas en campus paramilitares sofisticados. Se preparan para una "inminente" guerra civil en la cual deben ser matados a tiros "los parlamentarios de Idaho", según una de sus proclamas.

 

Europa Y Japón Intolerantes

 

Las masacres y los genocidios que se desplegaron en los últimos años en los Balcanes y en varias regiones del Africa (hutus versus tutsis) alentados por naciones europeas y traficantes de armas, alcanza también al Japón -potencia mundial emergente- donde grupos como el de la Verdad Suprema colocó bombas de gas venenoso en subterráneos de Tokio, provocando un enorme número de víctimas.

 

La quiebra de la cultura moderna alienta el irracionalismo, los integrismos y el surgimiento de sectas destructivas. La Verdad Suprema, según sus gurúes, se proclama budista. Otra paradoja, porque el budismo es una de las creencias más hermosas y libres. Ahora, el integrismo ocupa todos los espacios espirituales mientras una cultura light es impotente para resistir el avance pseudoespiritualista.

 

Alemania En La Encrucijada

 

En Lubeck (Hamburgo) en enero de 1996, un grupo de racistas produjo varios incendios simultáneos en un albergue donde se alojaban numerosos extranjeros de origen africano y del Cercano Oriente, con un balance aterrador: diez muertos, entre ellos tres niños pequeños y más de cincuenta heridos graves.

 

En Alemania hay varios centenares de organizaciones neonazis o protofascistas. Refugiados muchos de ellos en la democracia cristiana bávara, han tomado autonomía a partir de 1997 a través del denominado Partido Republicano del ex SS hitlerista Franz Shoenhuber, autor del libro Yo Estuve

 

Presente, donde reivindica el pasado nazi.

 

Otro grupo, en este caso extraparlamentario, es el National Sammlung (Encuentro Nacional) encabezado Michael Kuhnen que, además de publicar propaganda racista, la policía descubrió en su poder varios arsenales de armamentos livianos. También son activos la Unión Popular Alemana, del multimillonario editor de Munich, doctor Gerhard Frey y el Partido Nacional-Demócrata.

 

La Red Del Odio Se Extiende

 

Los atentados xenófobos se expanden por la Europa mediterránea, alcanzan el centro y se extienden hacia el Este. El odio contra africanos y musulmanes reemplaza el antisemitismo en los países mediterráneos, pero éste resurge en Polonia y en Rusia.

 

Desde España hasta Hungría, otra vez los gitanos, prácticamente exterminados por Hitler, son perseguidos y discriminados. En Italia, manos anónimas entregaron a niños gitanos juguetes que contenían explosivos los cuales, al estallar, los despedazaron.

 

Por su carácter provocador y terrorista debe mencionarse en Italia a las llamadas Tramas Negras que fueron fundadas en la Península en 1972 por Giorgio Fredda y Giovanni Ventura. Anteriormente estos grupos habían estado vinculados a la organización OAS (Ejército Militar Secreto) francesa, dedicada al terrorismo durante la crisis de Argelia.

 

La integraba el terrorista Stefano della Chiae, que huyó de Italia tras descubrirse el complot antidemocrático organizado por la Logia P Due, La Rosa de los Vientos y el príncipe Junio Valerio Borghesse. Se refugió en la Argentina donde colaboró con la Triple A. El grupo principal de choque de las Tramas fue Avanguardia Nazionale. Quisieron reaparecer en España, vinculándoselas con el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha, pero la democratización española liquidó las posibilidades del grupo terrorista.

 

Las Tramas Mundiales De La Ultraderecha

 

Varios grupos de neofascistas nutrieron el surgimiento actual del neofascismo de la globalización imperialista. Agrupó a terroristas de ultraderecha, que han sido usados en muchos de los casos por la CIA. Entre esos grupos se cuentan:

 

Movimiento Social Europeo. Es la primera Internacional Negra. Partió de los ambientes universitarios del Movimiento Social Italiano (MSI), hoy aparentemente renegados del fascismo. Se denominan en Italia Derecha Nacional. Están vinculados en alianza con el empresario italiano Silvio Berlusconi, con quien forman un frente electoral.

 

Nuevo Orden Europeo. Fundado por el nazi suizo Gastón Amaudruz. Propone la ideología "social racista". Escribió Nosotros los racistas, traducido al castellano y editado en Buenos Aires por Milicia,

 

de Federico Rivanera Carlés, en los años del Proceso militar.

 

Liga Anticomunista Mundial. Grupo fundado en México, con dinero ilimitado para realizar congresos. Integrado por fascistas católicos integristas, inspirados en los cristeros, la rebelión clerical mexicana.

 

Unión Mundial de Nacionalistas. Fundada por el Partido Nazi Americano de Georges Lincoln Rockwell e inspirador del Partido Nacional Socialista del Pueblo Blanco. En la Argentina y Chile han tenido filiales, apoyadas por elementos nazis como Nicanor Dorrego y Franz Pfeiffer, respectivamente. Se ha desarrollado en Alemania, Austria, Inglaterra, Bélgica, Japón y Australia.

 

Alianza Mundial de Nacional-Revolucionarios. Fundada en Miami por cubanos procedentes del primer exilio batistiano. El 11 de agosto de 1975, a bordo del yate Feliciana, en aguas internacionales del Pacífico, delegados de diversos países suscribieron un acta de unidad y colaboración con representantes ultraderechistas de Bolivia, España, Italia, Chile, Alemania, Francia, Portugal y un comandante que se hacía llamar Vyeira, que presidía la delegación de la Triple A argentina. Entre sus miembros figuraba el cubano anticastrista Aldo Rosado, a quien se le atribuye haber trabajado para la CIA.

 

 

Tercera Parte

 

La Conexión Argentina

 

La Argentina no fue ajena al proceso del irracionalismo político, con sus consecuencias sociales y culturales negativas. En 1891, un periodista que firmaba como Julián Martel (su verdadero nombre era José María Miró) publicó la novela La Bolsa, claramente antisemita. No había casi judíos en la Argentina porque esa corriente inmigratoria, junto a otras, comenzaron a arribar masivamente al Río de la Plata algunos años después.

 

Se explica el hecho de racismo literario por la influencia en Buenos Aires del antisemitismo francés. En el Centenario y principalmente durante la Semana Trágica de 1919, arreció el antisemitismo. Actuaron en aquellos años la Liga Patriótica Argentina de Manuel Carlés y la Asociación del Trabajo presidida por Joaquín Anchorena. Los socialistas y anarquistas las llamaban Liga Patriótica Asesina y Asociación del Trabajo Ajeno.

 

Después de 1930, el Estado argentino, su clase dirigente, fue proclive al fascismo y el catolicismo integrista fue la vía más común. El Partido Nazi de la Argentina fue fundado en 1932, un año antes de que Adolfo Hitler se hiciera cargo del gobierno en Berlín.

 

Uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina fue la conexión de argentinos con las empresas, grupos económicos industriales y bancos hitleristas entre 1933 y 1945. Entre 1940 y 1943, probablemente hasta 1945, llegaron al país enormes sumas de dinero a través de bancos germanos o grupos empresarios.

 

 

Confirma lo anterior el informe del Deutsche Bank de 1997 ("Las transacciones en oro durante la Segunda Guerra Mundial. La revisión estadística", comentada y documentada por la Comisión Independiente de Expertos, Suiza, Segunda Guerra Mundial para la Conferencia de Londres sobre el oro nazi, 1997 Gold Transactions in the Second World War: Statistical Review with Commentary Working paper by the Independent Commission of Experts: Switzerland-Second World War for the London Conference on Nazi Gold 1997 file://D:\info_ingles.htm).

 

Entre los argentinos que formaron parte de los conglomerados hitleristas figuraban Joaquín de Anchorena, Carlos Santamarina, Ramón Castillo (h), Ernesto Aguirre, ingeniero Carlos Agote, Eduardo S. Terrero, Vicente C. Gallo, Robustiano Patrón Costas, Carlos Meyer Pellegrini -sobrino del presidente Carlos Pellegrini- o aparecerán entrelazados con la trama económico-financiera alemana empresas como Erwin Pallavicini y Cia, Bunge y Born, E. Tornquist SA, Loma Negra SA de Alfredo Fortabat a través de la subsidiaria Fortalit, entre muchas otras.

 

Así era la Argentina de los años treinta. El patriciado oligárquico, o lo que quedaba de él, viajaba a Roma para fotografiarse junto al Duce, como los casos de Lucrecia Guerrico de Ramos Mejía, Carlos Alberto Pueyrredón y Ezequiel Ramos Mejía. Expresaban loas a Mussolini, Ricardo Peralta Ramos, editor del diario La Razón, y el ministro de Gobierno Roberto J. Noble, funcionario del profascista y fraudulento gobierno bonaerense encabezado por Manuel Fresco.

 

Roberto Noble, luego fundador en 1945, del diario Clarín, decía en su Oda a Mussolini: "El sueño anheloso de Nietzsche, que predecía para el futuro la implantación de una estirpe directora de superhombres, sueño que el Duce también acarició en su juventud tormentosa, parece concretarse en este espléndido retoño de los grandes de la antigua Roma. Nosotros, los argentinos, desde nuestra lejanía geográfica, pero colindantes de Italia por la sangre y espíritu, familiarizados con sus glorias y sus esperanzas por el relato orgulloso de los hijos innumerables que ella nos ha enviado generosamente para poblar nuestra tierra hospitalaria y pujante, vemos en el resurgimiento incontrastable de la madre latina, el documento fiel y preciso de la influencia ejercida por el genio de Mussolini".

 

"Una vez más, Roma ha detenido la irrupción del bárbaro en el umbral de occidente. Los argentinos nos regocijamos con alegría de hermanos, por la gloria de Italia y de Mussolini", concluía Roberto J. Noble su arenga fascista.

 

Pero todo esto quedó en la Argentina bajo un manto de sombras, custodiado por el emporio periodístico de Clarín, un monopolio que domina gran parte de los medios de información y que constituye un grupo de presión sobre los gobiernos.

 

Para la sociedad tradicional lo más fácil fue culpar de todo a Perón y su expresión de populismo nacionalista autoritario. La "otra" historia de los cómplices argentinos con el nazifascismo quedaría así en la penumbra, oculta detrás de proclamas posteriores, presuntamente democráticas.

 

 

Eran los tiempos de la Legión Cívica, Acción Nacionalista Argentina, Milicia Cívica Nacionalista, Afirmación de una Nueva Argentina (ADUNA), Clarinada, Alianza Libertadora Nacionalista, El Pampero, La Maroma, Sol y Luna, Cabildo y varias decenas más de grupos y publicaciones.

 

Luego se conocieron desde fines de los cincuenta y en los años sesenta y setenta Tacuara, Guardia Restauradora Nacionalista, Concentración Nacional Universitaria (CNU), Cedade, filial Buenos Aires, Triple A, El Caudillo, Alerta Nacional, entre otros.

 

En Bariloche, Río Negro, Juan Maler (el verdadero nombre es Reinhard Kops), animó durante varias décadas un centro de publicaciones neonazis. Los materiales eran impresos por una editorial que funcionaba en el barrio de Chacarita y que confeccionaba la papelería a importantes empresas germanas instaladas en la Argentina. Maler-Kops falleció en 2001.

 

Esa literatura panfletaria, bilingüe (castellano-alemán), se remitía a la República Federal de Alemania. Lo denuncié en La Opinión del 20 de mayo de 1976. Fue planteado en el Parlamento en 1984-5. Hace pocos años estalló la cuestión cuando el ex oficial nazi Maler, acusado de crímenes cometidos en la ex Albania ocupada, para desviar el asedio de periodistas extranjeros les dijo que el criminal de guerra era su colega Eric Priebke, uno de los oficiales de la masacre de las Fosas Ardeatinas, actualmente juzgado en Italia por crímenes de guerra.

 

Fascismo Del Tercer Milenio

 

Sin embargo, todos los grupos mencionados podrían ser controlados por el Estado y dificilmente se podrían instaurar regímenes similares a los que Hitler y Mussolini impulsaron en la entreguerra mundial.

 

Las nuevas posibilidades totalitarias provienen del uso antidemocrático de la informática, de los satélites, para el espionaje no sólo político o ideológico sino para el control total de las personas, de las familias, de la economía, de la sociedad y de la cultura.

 

Esta vez, muchas de esas formas de control, provienen de corporaciones privadas, económicas y financieras, consultoras y de servicios de inteligencia informatizados para bancos. El dilema es cómo se defenderá la sociedad del siglo XXI de esta invasión de la privacidad que afecta, incluso, los derechos personalísimos. Más si se tiene en cuenta que el modelo de globalización, como expliqué anteriormente, en realidad segmenta, disgrega, divide a los núcleos humanos, restándoles capacidad para la autodefensa.

 

Hipocresía Ante El Caso Austríaco

 

El neonazi Partido de la Libertad (FPOE) de Jöerg Haider entró al gobierno de Austria a comienzos del 2000, de la mano de una coalición con el partido conservador cristiano OEVP del nuevo canciller Wolfgang Schessel. La Europa burguesa e hipócrita, clama ante este hecho político nefasto pero mira hacia otro lado en el mismo momento que los rusos exterminan a los chechenos.

 

En América latina conocemos muy bien a los neofascismos posteriores a 1945. Son millares los asesinados por militares, paramilitares y bandas privadas u organizadas por la CIA en Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Colombia, Argentina, Chile y otras naciones de la región. El terrorismo de Estado fue impuesto con brutalidad, en los años setenta y los Documentos Santa Fe I y II, junto a la Doctrina de la Seguridad Nacional, establecieron y justificaron el terror, la violencia, la tortura, el asesinato y las masacres, a fin de imponer la globalización capitalista, desguasar los estados nacionales, trasnacionalizar las economías y establecer el Pensamiento único mediante concepciones irracionalistas, como el posmodernismo, el oscurantismo religioso, la destrucción de las culturas liberadoras nacionales y el sometimiento de los pueblos.

 

Resulta paradójico que este capitalismo neoliberal, que prohijó después de 1945 todas las formas autoritarias y reaccionarias en su lucha contra la democracia y el socialismo, pretenda constituirse en el adalid antifascista.

 

De todas maneras, la llegada al gobierno del neonazismo en Austria, por primera vez desde finales de la Segunda Guerra Mundial, exige una análisis que vaya más allá de la superficie y desnude la realidad de los intereses en juego. Para ello hay que estudiar tres cuestiones.

 

El modelo de economía segmentada -como ya describí- desclasa y margina a enormes masas humanas transformadas en el nuevo "ejército de reserva mundial" de mano de obra barata, casi esclava, al servicio de los intereses de las trasnacionales.

 

Los pobres de la periferia emigran a los centros desarrollados en busca de mejores condiciones de vida y de trabajo. Este proceso es socialmente inexorable. Son los haitianos o chicanos u otros que emigran hacia Norteamérica; los peruanos y los bolivianos que buscan en Buenos Aires, Rosario u otras ciudades mejorar sus condiciones de vida y son los africanos, turcos, árabes y eslavos que se dirigen hacia la Europa central y mediterránea. En contra de los pobres, la Europa imperialista ha recreado el nuevo racismo, la xenofobia y la discriminación, mediante una oleada de violencia contra gitanos y musulmanes, africanos, judíos y eslavos.

 

Los sociólogos denominan a este proceso "pateras". Los extranjeros invaden las naciones desarrolladas.

 

Es parte del drama de la globalización capitalista, muy parecido, como decía el comunista italiano

 

Enrico Berlinguer, al "fin de la época clásica".

 

La seudocultura de la posmodernidad ha tratado de imponerse como pensamiento único. Este totalitarismo ha chocado con las culturas propias, regionales y continentales humanistas y creadoras e, incluso, con aquellas de tipo conservador ya anacrónicas. Ese choque ha engendrado nuevas y sangrientas confrontaciones en donde la contradicción principal, la lucha de clases, ha cedido formalmente (no en lo substancial) el escenario a las contradicciones secundarias: limpiezas étnicas, guerras religiosas, confrontaciones nacionales y violencia estructural. Un ejemplo es el resurgimiento del neonazismo y del neofascismo que en el último medio siglo se había ocultado dentro de los partidos conservadores y cristianos europeos. Haider ha puesto el huevo, pero el huevo se está incubando en Alemania y también en otras partes, como el medio oeste americano y el este europeo. En Estados Unidos, como expliqué más arriba, hay un centenar de bandas armadas privadas y terroristas de extrema derecha, que manejan armas livianas, pesadas y hasta misiles tierra-tierra. En el Este europeo han surgido grupos de masas neofascistas, como es el caso rumano y también ocurre en algunas regiones de Ucrania y de la Federación Rusa.

 

Los intereses trasnacionales se enfrentan con violencia en todo el mundo en busca de nuevos mercados: EE. UU. versus Japón; Estados Unidos versus Alemania y la Comunidad Europea; guerra de aranceles y tarifas; proteccionismo para las naciones ricas; librecambio absoluto para las naciones pobres; guerra del petróleo y por otras fuentes de energía no renovables; destrucción sistemática del medio ambiente y la ecología.

 

Destrucción Ecológica Y Autoritarismo

 

Esta destrucción ecológica ya la sufrimos o se produce ante nuestros ojos, en otras regiones. Hay deforestación, envenenamiento de los mares y océanos, contaminaciones varias. No es una visión apocalíptica ni se desea volver a la sociedad preindustrial. A manera de ejemplo, los científicos han demostrado que el llamado efecto invernadero -por emisiones de ciertos gases contaminantes- han desatado fenómenos climáticos de consecuencias trágicas: intensas oleadas de calor y vendavales, innundaciones, aluviones y tornados. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU ha informado que, de acuerdo a los estudios técnicos, en los próximos cien años las temperaturas subirán entre 1,4 y 5,8 grados. El mismo panel había pronosticado en 1995 que el aumento sería entre 1 y 3,5 grados.

 

Sus consecuencias no pasarán inadvertidas. Los océanos ascenderán entre 9 y 88 centímetros para el 2010, lo que provocará el desplazamiento de decenas de millones de personas que viven en regiones bajas como la India, China o Bangladesh.

 

La frecuencia y la intensidad de algunos fenómenos meteorológicos severos pueden verse modificadas con el cambio climático. Habrá, entonces, desajustes climáticos; por ejemplo, los que protagonizó El Niño en el océano Pacífico a finales de los noventa podrían ser más frecuentes y regiones enteras podrían pasar de la sequía a las inundaciones.

 

El calentamiento también afectará la salud humana: aumentarán las muertes debido a olas de calor en el verano y a enfermedades como el dengue y la malaria. La relación entre aumento de temperatura y aumento de enfermedades como el dengue y la fiebre amarilla es parte de la grave situación ecológica que ya comenzamos a vivir (La Nación, del 23-1-2001).

 

Vuelvo al tema del carácter del capital rentístico que impide acompañar los logros formidables de la revolución científico-tecnológica y ponerlos al servicio de toda la humanidad. Apaciguado por ahora el enfrentamiento norteamericano-japonés, después de la caída de los "tigres asiáticos", sometida América latina por la violencia y la complicidad de las burguesías locales, acosado militarmente el mundo islámico, el nuevo escenario de confrontación es el Viejo Continente, en donde se está planteando una crisis de la Unión Europea.

 

El propio Jacques Delors se ha declarado contrario a la incorporación a la Comunidad de los países de Europa del Este y Turquía. En el trasfondo se mueve el proteccionismo a la agricultura. Y el resurgimiento neonazi mientras el neocapitalismo se comienza a deglutir el "Estado de bienestar", mediante la flexibilidad laboral, la destrucción del derecho colectivo de trabajo y el acorralamiento no sólo de obreros y trabajadores urbanos sino del campesinado y los pequeños y medianos agricultores.

 

En medio de estas confrontaciones, el resurgimiento de los nacionalismo xenófobos, es sólo una parte del drama del capitalismo mundial. No parece casual que el nazi austríaco Jöerg Haider escriba desde principios de los 90 en la revista Junge Freiheit (Libertad Joven), que consiguió elevar su tirada a 35 mil ejemplares. Este semanario no es un pasquín neonazi vulgar sino que agrupa a los prohitleristas de hoy con parlamentarios demócrata cristianos alemanes de la CDU y CSU, entre ellos Helmut Diwald, Robert Hepp, Wolfgang Seiffert y Klaus Hartung; neonazis como Günther Deker y Harald Neubauer, historiadores revisionistas como David Irving, que niega el Holocausto, y constituye una tribuna neofascista junto a Mut (Valor), Europa Vorn (Europa Adelante), Zeitwende (El cambio). En todos los casos, rinden pleitesía al nazismo de ayer y de hoy.

 

¿Globalización O Segmentación?

 

El mundo ha avanzado con la revolución científica y la medicina es un ejemplo de que no toda época anterior fue mejor.

 

Pero también hay otra realidad. El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdesus, dijo en 1996 que la globalización económica actual "nos recuerda lo peor del capitalismo del siglo XIX. Se pisotean los derechos individuales y los derechos de los trabajadores. Cunde la corrupción y la violencia. Se exportan fábricas altamente contaminantes sin ningún miramiento con el medio ambiente y la salud pública. Existe la preocupación de que los ricos se están enriqueciendo y los pobres empobreciendo".

 

Paradójicas palabras, casi perversas, de quien cumple su papel de ajustador de los presupuestos

 

financieros y arroja con ello a la miseria, a millones de personas.

 

En los últimos dos años ha aumentado la temperatura del planeta y el mayor desgaste de la capa de ozono producidos, principalmente, por el intenso consumo de combustibles fósiles por empresas contaminantes, que al quemarse generan gases tóxicos como el dióxido de carbono.

 

Estas son algunas consecuencias de la denominada globalización. A ello se suma, de acuerdo a cálculos de las Naciones Unidas, que para el año 2020, por hambre, epidemias, cólera, Sida y Ébola, habrá muerto el quince por ciento de los habitantes del África negra, ante la indiferencia mundial. Ni Hitler hubiera imaginado un genocidio mayor.

 

La Subcomisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas informó en febrero de 1996 que 1500 a 2000 millones de personas de todos el mundo viven en estado de extrema pobreza y muchos de ellos disponían para alimentarse de ingresos menores a un dólar diario. A fines del año 2000, las cifras se han confirmado, con perspectivas de profundizarse.

 

Las Naciones Unidas explican que se trata de un tercio de la población mundial que, en la actualidad, asciende a 6.000 millones de personas. Esos 2000 millones de personas que están afectados por la pobreza y los pobres absolutos aumentan a un promedio de 25 millones de personas por año. Las cifras tienden a aumentar y están sujetas a correcciones.

 

Echelon: Todos Somos Vigilados

 

Discriminación, violencia estructural, racismo, marginación social (o, en realidad "ejército de reserva" de mano de obra esclava), quiebra de los valores culturales, proliferación de sectas destructivas, daños irreparables al medio ambiente y a la ecología.

 

Este parece ser el telón de fondo de la crisis de finales y comienzo de milenio. El mundo ha entrado al siglo XXI con varias cuentas sin saldar, con muchas heridas a cerrar y cicatrizar. Por eso, el surgimiento de nuevos totalitarismos no es una utopía. Desde satélites o mediante el sistema informatizado todos somos vigilados.

 

La revista Noticias, en un informe publicado el 25 de octubre de 1997, titulado El fin de la privacidad, describió cómo compañías de seguros, telefónicas, bancos y hasta supermercados se dedican a espiarnos. Conocen nuestros gustos, compras y movimientos que realiza cada familia. Arman en secreto listas negras, y pueden hacer fracasar la solicitud de un crédito. Manipulan, venden y trafican esos datos íntimos sin ningún control.

 

La aplicación de la fibra óptica ha dejado atrás la utilización de cables. El sistema satelital se ha impuesto para interrelacionarnos pero también para que se nos vigile. Teléfonos, celulares, la internet y hasta el fax, pueden ser captados por los sistemas de espionaje Echelon, Sorm, Enfopol y otros. El

 

dinero metálico y los archivos informáticos constituyen una red de información que sirve de base para vigilar la vida de las personas, el control político e ideológico, la persecución y el terrorismo imperialista.

 

El periodista escocés Duncan Campbell, especializado en espionaje, puso sobre la mesa del Parlamento Europeo, su investigación sobre Echelon, hacia la dictadura planetaria. Decía:

 

"Echelon (escalón en inglés) quiebra totalmente los principios y las leyes de inviolabilidad de la vida privada y registra las actividades políticas legales de sus ciudadanos, sin ser autorizado por ningún juez. Pero no infringe solamente los derechos de las personas; también controla la actividad de organizaciones como Amnistía Internacional, Greenpeace, e infinidad de compañías privadas".

 

No se trata de una visión apocalíptica ni de una "teoría conspirativa de la historia". Es la realidad que vivimos en este comienzo del milenio. Echelon fue impulsado por la agencia de inteligencia norteamericana NSA, en cooperación con los servicios homólogos de Inglaterra, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, estableció un sistema de satélites y ordenadores, con capacidad para intervenir, como se señala más arriba, cualquier comunicación electrónica en el mundo: conversaciones telefónicas, faxes y correos electrónicos. El pretexto para imponer un sistema de espionaje global fue el clásico: controlar el narcotráfico, el terrorismo y las mafias. Desde luego que el narcotráfico y las mafias no fueron contenidos. Por el contrario, han avanzado a escala internacional. Sobre terrorismo, orquestados por la CIA, el FBI y el Pentágono, mediante las "guerras sucias" represivas, Echelón sirve de apoyo antes que de disuación.

 

Los gobiernos europeos no quedaron a la zaga y crearon el propio sistema de espionaje llamado Enfopol (Enfordement Police). El 7 de mayo de 1999, el Parlamento Europeo aprobó la Resolución del Consejo sobre interceptación legal de las comunicaciones. Los rusos habían hecho lo suyo a través del sistema Sorm, colapsado con el derrumbe de la Unión Soviética.

 

Espionaje Y Represión Política

 

¿Cómo funciona el sistema de espionaje mencionado en el punto anterior? Se trata de un sistema que utiliza un complejo de supercomputadoras, las que integran programas altamente fiables de reconocimiento de la voz y de todo tipo de señales. Su capacidad le permite tamizar millones de mensajes cada minuto, identificando frases clave para someter a análisis más rigurosos y detallados a aquellos que revelen indicios de contener informaciones de interés para los espías.

 

El primer componente de la Red son las instalaciones, que dirigen sus oídos específicamente hacia los satélites internacionales de telecomunicaciones (Intelsats) de las compañías telefónicas de la mayoría de los países. Como un anillo inmóvil alrededor del mundo, los Intelsats cubren unas diez millones de llamadas telefónicas simultáneas, incluyendo fax y correo electrónico.

 

Además de los satélites, los sistemas de espionaje completan las escuchas con la intercepción de las

 

comunicaciones submarinas internacionales por cable. Cuando ensamblan con las bases terrestres, las microondas son muy vulnerables, ya que su propagación se realiza mediante los encadenamientos de las torres, por lo general situadas en lugares altos. Los potentes ordenadores de las estaciones están interconectados. Cada día, los analistas cualificados de las diferentes agencias de espionaje, después de pasar por una serie compleja de medidas de seguridad, acceden a un directorio que enumera las diversas categorías de los mensajes disponibles en las bases de datos: cables diplomáticos, informaciones políticas, asuntos empresariales, correos personales. Cada una tiene su código específico de cuatro cifras. Una vez analizada la comunicación, y en caso de tener relevancia, ésta se clasifica y se elabora un informe o resumen, que será almacenado.

 

Posteriormente, éstas son "cribadas" a través de sistemas de inteligencia artificial como Memex, que utiliza programas capacitados para monitorizar las ondas basándose en determinadas categorías y palabras clave (hotkeys), con una rutina semejante a las búsquedas que se realizan en Internet. A su vez, las combinaciones de palabras clave para ayudar a tamizar los mensajes componen los denominados "Diccionarios", temáticos y geográficos, formados por nombres de personas, conflictos, organizaciones y zonas, que constituyen los "blancos" definidos por Echelon, es decir, por el terrorismo imperialista.

 

De La Crisis Mundial De Las Bolsas A Un Nuevo Orden Económico Solidario

 

Las crisis de las Bolsas mundiales es reiterada y permanente. Son los síntomas de otra crisis mayor, parecida pero más profunda que la de 1929. El otrora poderoso Japón está acorralado por esta crisis. Primero reventaron las "burbujas financieras" y luego, desde el derrumbe de Tailandia en 1997, la crisis ha afectado a todos los "tigres asiáticos". La situación consolida las inversiones en los Estados Unidos pero ¿qué pasaría si Tokio, para salvarse, en el futuro inmediato, tiene que vender las cédulas de deuda norteamericana, es decir, los bonos del Tesoro que están en su poder?

 

Habría una deflación general y bajarían también los títulos en Wall Street. Los inversionistas se verían afectados y la crisis se internacionalizaría.

 

Un panorama de esa crisis se puede advertir en los siguientes datos y cifras:

 

Desde 1980 el ritmo anual de crecimiento de las operaciones cambiarias fue del 30 %, mientras el producto bruto de los países industrializados crecó sólo a un modesto 2.5 %.

 

El volumen de las operaciones diarias en divisas se multiplicó por 80 en las dos últimas décadas.

 

Según un informe del FMI los movimientos de capitales de naturaleza especulativa oscilan entre 600 mil millones y un billón por día, lo que equivale al valor de las exportaciones de los Estados Unidos en un año.

 

Antes de la liberalización del mercado de capitales a principios de los 70, el comercio diario de las

 

divisas equivalía a 6 veces el valor del comercio mundial anual. Ahora supera las 50 veces.

 

Los síntomas de la volatilidad de los mercados financieros y la inconsistencia de los papeles valores que se consideran más sólidos pueden seguirse, recurriendo a los datos fragmentarios que los diarios publican.

 

"Días de susto en Wall Street. El miedo a la inflación y una advertencia nada tranquilizadora de Alan Greenspan dejaron a los mercados en estado de incertidumbre", se lee en Clarín del 17-10-99 reproduciendo materiales del Financial Times.

 

"En 1997 en el mundo no se pagaba uno de cada 71 bonos emitidos. Ahora no se paga uno de cada 17", Clarín, del 18-10-99.

 

Dentro del marco del enfrentamiento Estados Unidos-Unión Europea, un informe sostiene que en la Organización Mundial de Comercio "...los Estados Unidos no respaldarían este año el lanzamiento de una amplia ronda de negociaciones para acordar nuevas reglas de juego en el comercio mundial", 1999.

 

En 1998, Henry Kissinger advirtió: "Lo que empezó hace quince meses como una crisis monetaria en Tailandia y después se extendió al resto de Asia ahora amenaza al mundo industrializado".

 

"En síntesis, lo que en un momento se interpretó como un desequilibrio temporario se convirtió en una crisis del sistema financiero mundial. En los últimos 20 años dos crisis mexicanas en 1982 y 1994 se extendieron a la mayor parte de América latina; la crisis asiática en 1997 ya contagió a Europa del Este, Sudáfrica y América latina. Cada crisis ha sido más extensa y se ha difundido más ampliamente que la anterior" en Clarín, del 4-10-98.

 

"¿Una catástrofe se avecina? El economista alemán Kurt Richebacher pronostica que el mundo se encamina hacia un gran colapso deflacionario que destruirá las bolsas del mundo" en La Prensa, suplemento económico dominical, del 29-8-99.

 

"Nueva York también lava dinero mafioso. Después del petróleo y las operaciones con divisas, la actividad más importante del planeta es el lavado de dinero", por Tom Lowry, desde Nueva York, exclusivo, La Prensa, suplemento económico dominical, del 5-9-99.

 

"Uno de estos días, estallará Wall Street, dice el profesor de Economía Internacional del MIT, Paul Krugman. La sobrevaluación de las acciones en Estados Unidos es la mayor amenaza que pende sobre la economía mundial", La Prensa, suplemento económico dominical, del 19-9-99.

 

"Wall Street, de capa caída. Un nuevo récord en el rojo comercial de EE. UU. y la caída del dólar frente al yen terminaron golpeando la Bolsa neoyorquina. El índice Dow Jones perdió 2,1 % y ya cae 6,5 % en cuatro semanas. Estados Unidos tendrá este año un déficit comercial de U$S 250.000

 

millones", Clarín, del 22-9-99.

 

"Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, advierte sobre el mayor riesgo que se corre: una atropellada salida de los capitales del mercado de Wall Street. Esta disparada y la consiguiente recesión profunda estadounidense arrastraría a la economía mundial a una situación similar a la Gran Depresión de los años 30", especial de Los Angeles Syndicate, en Clarín económico, del 3-10-99.

 

"Días de susto en Wall Street. El miedo a la inflación y una advertencia nada tranquilizadora de Alan Greenspan dejaron a los mercados en estado de incertidumbre", se lee en Clarín del 17-10-99 reproduciendo materiales del Financial Times.

 

"En 1997 en el mundo no se pagaba de cada 71 bonos emitidos. Ahora no se paga uno de cada 17", Clarín, 18-10-1999.

 

Dentro del marco del enfrentamiento Estados Unidos-Unión Europea, un informe sostiene que en la organización Mundial de Comercio "...los Estados Unidos no respaldarían este año el lanzamiento de una amplia ronda de negociaciones para acordar nuevas reglas de juego en el comercio mundial".

 

"Hay algo que enfermó en el sistema financiero mundial", por Ross Gittins, desde Nueva York. "Son las economías emergentes las que más sufren con el sistema actual. Paul Volcker destacó que las turbulencias recurrentes golpean con una dureza sin proporciones a las economías emergentes debido a sus sistemas bancarios inevitablemente pequeños. La dimensión total de los bancos de la Argentina o Indonesia no es mayor que la de un banco regional en Estados Unidos. En consecuencia, basta una desviación marginal de fondos en los mercados internacionales para abrumar a los bancos de un país chico", en La Prensa, 28-8-1999.

 

En octubre de 1999, Paul Samuelson, analizó los mecanismos que podrían llevar a la economía mundial a una crisis como la de 1929, en Clarín, 3-10-1999.

 

"Miedo al crash. La Bolsa de Nueva York cae al 10.000 y arrastra a toda Europa", por Rafael Vidal en El País, Madrid, 17-10-1999.

 

"Se desploma Wall Street y afecta a la Argentina. Las empresas industriales que cotizan en Nueva York cayeron al nivel que tenían hace un año. Esto provocó ventas de acciones en Argentina", en Clarín, del 8-3-2000.

 

En la transición de Bob Clinton a George W. Bush ya se presentía la recesión y la desaceleración de la economía norteamericana. Clarín, del 30-12-2000.

 

"Fuerte caída de 7% en las acciones ligadas a Internet. Otro tropezón del índice Nasdaq en Nueva York", Clarín, del 3-1-2001.

 

"Los malos resultados anunciados por una treintena de grandes empresas de Estados Unidos, entre ellas Bank of America y J. P. Morgan Chase, y el descenso en la creación de empleo en diciembre de 2000 (sólo 49.000 puestos de trabajo, frente a los 111.000 de noviembre) confirmaron el enfriamiento que sufre la economía de la primera potencia del mundo. El anuncio de la reducción de los resultados provocó la inmediata caída de la Bolsa de Nueva York, que perdió parte de lo ganado tras la bajada de tipo de interés. El índice Nasdaq cayó el 6,20%, y el Dow Jones, el 2,29%. El euro se benefició de la situación y se acercó a los 0,96 dólares, mientras en Japón aplaudían la bajada de tipos de interés en Estados Unidos como una ayuda a su recuperación" en El País, Madrid, 6-1-2001.

 

"La decisión de rebajar las tasas tomó a todos por sorpresa, pero augura severas dificultades en el primer mercado mundial. Si Estados Unidos ya se encuentra en la senda de la recesión, la decisión de la semana pasada fue escasa y tardía.

 

Las señales de alarma son las siguientes:

 

1) El índice de confianza de los consumidores, que había superado los récords en gran parte del año pasado, cayó en diciembre de 2000 al punto más bajo en dos años, golpeado por la suba del gas y el petróleo y el derrumbe de las carteras de acciones.

 

2) La producción industrial descendió en octubre y noviembre de 2000, la primera declinación en dos meses desde mediados de 1998. Las automotrices advierten de una retracción de las ganancias y posibles despidos. La semana pasada General Motors comunicó que las ventas de autos y camionetas nuevas descendieron el 18% en diciembre. Similarmente, Ford Motor, la segunda automotriz del mundo, informó que las ventas totales de autos disminuyeron un 14% en diciembre para ubicarse en 275.756 autos y camionetas.

 

3) El producto bruto interno, que en el segundo semestre había crecido a una tasa anual de 5,6%, avanzó 2,2 en el tercer trimestre, el más lento en cuatro años.

 

4) Las ventas minoristas cayeron en noviembre de 2000, el primer descenso mensual en siete meses, y fueron decepcionantes en las fiestas de fin de año. Las ventas de computadoras personales en el mercado minorista y de envío por correo descendieron un 24% en diciembre de 2000 en comparación con el año anterior. Es la reducción más grandes de la historia entre un año y otro, según resultados preliminares difundidos por la firma PC Data. ...Tras varios años de crecimiento de entre 30% y 60%, los fabricantes de computadoras, semiconductores y equipos de red anticipan que en 2001 el crecimiento estará por debajo del 20%, en La Prensa, suplemento económico dominical, del 7-1-2001, traducción, exclusivo de Dina Temple-Raston y George Hager del USA Today.”

 

"En momento en que George W. Bush acaba de asumir la presidencia de Estados Unidos, éstos son los desafíos económicos que enfrenta. Las tasas de crecimiento están cayendo en Estados Unidos (de un 5,6 por ciento en el segundo trimestre a un 2,4 por ciento en el tercero), se están volviendo más lentas en Europa y están estancadas todavía en Japón. En Estados Unidos, las ventas de Navidad no superaron los niveles que habían tenido un año antes. Como resultado, los guarismos del cuarto trimestre mostrarán sin duda una caída más en el porcentaje de crecimiento de Estados Unidos. El

 

presidente Bush ya está refiriéndose a lo necesario que es su recorte impositivo para evitar una recesión en el curso de este año... La "Fed" enfrentaría un gran dilema. Bajar las tasas de interés para evitar una recesión o aumentarlas para evitar una crisis de divisas extranjeras... conocemos ya el nombre del asesor económico del presidente George Bush: Larry Lindsey. Una señal de que se avecinan malos tiempos", en "Estados Unidos: hay condiciones para una recesión", por Lester Thurow, economista, Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Clarín, 26-1-2001, pág. 21.

 

"Las recetas del FMI pueden llevar al desastre", por Pablo Maas. "Fue el economista jefe del Banco Mundial, pero hoy, Joseph Stiglitz es un crítico feroz de las políticas del Banco y del Fondo Monetario". "Lo que ocurrió es que en 1997 -dice Stiglitz- se produjo una crisis financiera global, justamente después de un período en el que la Tesorería de EE. UU. anunciaba el triunfo del capitalismo moderno y el fin del ciclo económico y todo el mundo se beneficiaría del capitalismo occidental si seguían las recetas de las nuevas doctrinas liberales. De repente en 1997, aparece la crisis asiática, luego la crisis en Rusia, Brasil, luego la Argentina, Turquía... las autoridades norteamericanas tuvieron que admitir que estaban enfrentando una crisis sistémica", en Clarín del 4-2-2001.

 

"El peligro de la recesión, por Paul Samuelson. "¿Terminó la Œdorada economía¹ de los años de Bill Clinton? ¿Hay barruntos de recesión en el horizonte económico? Los signos, a poco de iniciada la era Bush, apuntan en esa dirección. Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, llama la atención sobre el impacto en la economía mundial de una recesión en los Estados Unidos y cree que el gobierno de Bush debe definir políticas inteligentes para contrarrestar esa posibilidad", "Los Ángeles Times Syndicate", en Clarín, en 4-2- 2001.

 

"Otra crisis en Turquía pone en guardia a los mercados. La bolsa de Ankara cayó 14% y las tasas saltaron al 31,7%. Eso complicó a los mercados emergentes. Turquía recibió un blindaje en diciembre", en Clarín, 20-2-2001.

 

"El crecimiento, en duda", por Paul Samuelson. "Samuelson no comparte la idea de que una rebaja masiva de impuestos en los Estados Unidos cree otra "edad dorada" en la economía. Piensa, más bien que serán las juiciosas políticas de la Reserva Federal las que evitarán cualquier amague de recesión en aquel país. Sólo si ese mecanismo fracasa, agrega, se podrá pasar a la receta impositiva favorita de los republicanos", "Los Ángeles Times Syndicate", en Clarín del 25-3-2001.

 

"El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O¹Neill, afirma que la economía "parpadea en cuanto a la tasa de crecimiento cero". Fue la declaración más pesimista formulada hasta ahora por un alto cargo de la Administración de George W. Bush, después de que la Reserva Federal (banco central de Estados Unidos) indicara hace dos semanas que el crecimiento tendía a cero y que, si la confianza de los consumidores no se recuperaba, el país podría caer en una recesión. Este fantasma amenaza también a Japón, cuyo banco central rebajó el precio del dinero", en El País, 10-3-2001.

 

"La Bolsa de Nueva York se desploma por la crisis de los valores tecnológicos. El Nasdaq arrastra a

 

los mercados europeos". "Las bolsas de todo el mundo sufrieron ayer severos retrocesos arrastradas por la crisis que atraviesan los valores tecnológicos, ligados a Internet. El índice Nasdaq de la Bolsa de Nueva York, que agrupa a estos valores, cedió ayer el 6,30%. Desde que hace exactamente un año superó los 5.000 puntos y marcó su máximo histórico, este mercado ha retrocedido el 61,9%. El Dow Jones, por su parte, perdió el 4,10%. En lo que va de ejercicio, las bolsas más importantes del mundo acumulan pérdidas, salvo Madrid y el Ibex 35.35", El País, 13-3-2001.

 

"Cayó muy fuerte Wall Stret y arrastró a todas las Bolsas. Mercados: el peor día de los últimos once meses. En Nueva York las acciones de Internet se desplomaron 6,3% y las de la "vieja economía" 4,1%. La Bolsa de Buenos Aires sintió el impacto, pero fue menos castigada. El riesgo país sigue subiendo", en Clarín, 13-3-2001.

 

"Japón golpeado: cayeron las acciones y el yen. Incertidumbre económica y política", por David Ibison, del Financial Times. "La Bolsa de Japón registró ayer su caída más marcada en 16 años y no respondió a los datos informados sobre crecimiento de la economía, a un nuevo paquete de apoyo económico y a cierto clima de alivio por la eventual renuncia del primer ministro", en Clarín, 13-3-2001.

 

"Cayeron las bolsas del mundo y la Argentina perdió otro 3,1%. La Bolsa de Nueva York perdió ayer 3,1% y cae 8% en una semana. Eso arrastró a Buenos Aires, que bajó casi lo mismo. Los bonos cayeron entre 1 y 2%. El riesgo país sintió el impacto: ayer subió otros 19 puntos", Clarín, 15-3-2001.

 

"El Dow cae por debajo de los 10.000 puntos, pero el vértigo no terminó", por E. S. Browing y Ken Brown, del "The Wall Street Journal Americas". "Una ola de ventas que empezó en Japón y Europa produjo un efecto arrasador en el mercado de acciones de Estados Unidos, enviando el Promedio Industrial Dow Jones por debajo de los 10.000 puntos por primera vez desde el 18 de octubre del año pasado", en La Nación, del 15-3-2001.

 

"El euro cae por debajo de 0,90 dólares tras dejar el BCE los tipos en 4,75%", en El País, 16-3-2001.

 

 

"El gran traspié del capitalismo popular. La caída de la Bolsa en Estados Unidos atrapa a miles de pequeños inversores. Unos 700 billones de pesetas se han evaporado de las bolsas estadounidenses desde marzo de 2000 y gran parte de ese dinero sale del bolsillo de pequeños inversores. La dificultad de las grandes empresas tecnológicas para cumplir sus expectativas de ingresoso y consolidar sus negocios y las dudas sobre las Œtelecos¹ son las raíces empresariales de este crash", en El País, 18-3-2001.

 

"Las miradas sobre Wall Street", por Marina Aizen, Nueva York. "A la hora de señalar el comienzo de la caída generalizada de los mercados, todas las miradas convergen hacia Wall Street. Ayer, la principal bolsa del mundo perdió 1,03%, aunque en algún momento del día, rozó casi los tres puntos de pérdida. A los pocos minutos de operaciones, el Dow Jones pisó la marca de 9.378 puntos, que es

 

exactamente un 20% menos del pico alcanzado por el mercado en febrero del 2000. La semana pasada, este índice que a trazos gruesos representa lo que se llama "la vieja economía"- comenzó a sufrir mucho los síntomas de la incertidumbre económica de los Estados Unidos. El martes, cuando la Reserva Federal recortó las tasas de interés sólo medio punto. Wall Street con pataletas, y el índice Dow Jones volvió a ser víctima del pesimismo. Hoy, en el mercado la incertidumbre es tanta, que ya nadie se atreve a decir si se tocó fondo. Y ayer, puntualmente, lo que aceleró la caída fue el anuncio de la gigantesca compañía Procter & Gamble de que cortaría más puestos de trabajo, debido a la caída de la actividad económica", en Clarín del 23-3-2001.

 

"Cayó el indicador clave de economía de Estados Unidos". "El Índice de Indicadores Económicos cayó en febrero 0,3%, después de haberlo hecho 0,5% en enero. Es la octava caída de este indicador clave en los últimos 10 meses", en Ámbito Financiero, del 23-3-2001.

 

"Malas noticias: la economía de Estados Unidos podría entrar en un letargo sin salida rápida", según "The Wall Street Journal Americas", en La Nación, 23-3-2001.

 

"Un nuevo mal amenaza la salud económica mundial. Mientras Japón y Estados Unidos tambalean, el mundo teme la posibilidad de contagio". "Las bolsas tambalean por todas partes. Así como se esparcieron los beneficios del modelo niorteamericano, también podría expandirse la recesión. El riesgo de un impacto global", según "The Economist", en La Nación, 24-3-2001.

 

"El crecimiento, en duda", por Paul Samuelson. "Samuelson no comparte la idea de que una rebaja masiva de impuestos en los Estados Unidos cree otra "edad dorada" en la economía. Piensa, más bien que serán las juiciosas políticas de la Reserva Federal las que evitarán cualquier amague de recesión en aquel país. Sólo si ese mecanismo fracasa, agrega, se podrá pasar a la receta impositiva favorita de los republicanos", "Los Ángeles Times Syndicate", en Clarín del 25-3-2001.

 

"Nueva economía: otro mito que se derrumba", por Paul Krugman, economista, Universidad de Princeton.. "La realidad muestra cuánto se equivocaron los que creían que procesar información iba a ser más rentable que la economía tradicional", en Clarín, 20-4-2001.

 

"El recorte de impuestos de Bush es un absurdo total", por Paul Krugman. "El gobierno de Estados Unidos impulsó una irresponsable reducción impositiva que beneficia a los muy ricos. Solapadamente, perjudicó a la clase media", en Clarín, 1-6-2001.

 

"La economía japonesa retrocede un 0,8% en el primer trimestre y acentúa el temor a la recesión. El PBI avanzó un 0,9% en el año fiscal comprendido entre abril de 2000 y marzo de 2001", por F. Gualdoni, Agencias, Madrid/Tokio". "La economía de Japón se deteriora a un ritmo mayor del previsto por los expertos más pesimistas. El PBI de la segunda potencia económica mundial se contrajo un 0,2% en el primer trimestre del año con respecto al trimestre anterior y un 0,8% en términos trimestrales anualizados. En el último año fiscal, cerrado el 31 de marzo, el PBI creció un 0,9%. Los datos

 

trimestrales acentúan el temor de Japón vuelva a entrar en recesión por cuerta vez en la última década. Las exportaciones han retrocedido por la falta de demanda de EE. UU., el consumo y la inversión están estancados y el paro sigue a nieveles récords. El actual panorama de la economía japonesa japonesa es malo y las perspectivas, peores aún...Añadido a la crisis interna, la desaceleración estadounidense está haciendo estragos en Japón. Las exportaciones, un pilar de la reactivación, cayeron un 3,6%, el primer declive en dos años", en El País, 12-7-2001 ("Economía").

 

"La inflación europea se dispara al 3,4% la tasa más alta desde 1993. Varios institutos rebajan la previsión de crecimiento en Alemania", por Walter Oppenheimer, desde Bruselas. "La economía de la zona euro se encamina al peor de los cuadros posibles: la estanflación, estancamiento con inflación. Mientras los precios alcanzaron en mayo una tasa del 3,4%, la más alta desde 1993, las expectativas de crecimiento de la locomotora alemana siguen deslizándose a la baja", en El País, 19-6-2001.

 

"La Bolsa de Madrid entra en pérdidas. El temor a una crisis prolongada frena la entrada de dinero", por Rafael Vidal. "La caída de Telefónica ha llevado a los índices bursátiles hasta los números rojos en cómputo anual, mientras que los inversores deshacen posiciones ante la evidencia de la extensión de la crisis económica más allá de lo previsto. Estados Unidos crecerá menos y Alemania no descarta la recesión", en El País, 24-6-2001.

 

"Declive", por Rafael Vidal. "Las expectativas sobre crecimiento económico en Alemania, hechos públicas ayer por el instituto de investigación económica, han confirmado los peores temores de los inversores al situar el incremento del PBI de la principal economía de la UE en el 1,2% para este ejercicio", en El País, 27-6-2001.

 

"Las bolsas mundiales acumulan fuertes pérdidas anuales tras las caídas sufridas ayer. Las malas noticias se acumulan para las bolsas mundiales. La revisión a la baja en el crecimiento de las empresas cotizadas y las dudas sobre la recuperación de la economía de Estados Unidos que ayer ofrecía un dato de aumento del desempleo fueron el detonante de las pérdidas. El Dow Jones estadounidense cedió el 2,05%, mientras el Nasdaq cayó el 3,26%.las pérdidas fueron más abultadas para la bolsa española donde, además, incide la crisis Argentina y su contagio a Brasil. El Ibex 35 tocó mínimo anual al perder el 3,25% y el general de la Bolsa de Madrid se dejó el 3,12", en El País, 7-7-2001.

 

"El mundo se queda sin motor económico. Por primera vez en 25 años, la actividad en Estados Unidos, Japón y Alemania retrocede al mismo tiempo", en El País, 8-7-2001.

 

"La crisis toma impulso. La oleada de ventas lleva a los índices hasta el mínimo anual", por Rafel Vidal. "La revisión a la baja de los beneficios empresariales en Estados Unidos y la negativa del BCE a utilizar la política monetaria para impulsar la recuperación económica en la zona euro han provocado fuertes caídas en las bolsas", en El País, 8-7-2001.

 

"El peligro de una recesión global", por Carlos Alonso Zaldívar. "La globalización puede dar lugar a

 

una recesión global. Si el Banco Central Europeo baja los tipos corre el riesgo de alentar una inflación apreciable, y si los sabe, puede dar la puntilla a un crecimiento escuálido", en El País, 15-7-2001.

 

"Los mercados financieros terminaron la última sesión de la semana con pérdidas en sus principales indicadores. La volatilidad se impuso en la jornada de ayer debido a las noticias que venían del exterior. La empresa Microsoft anunció peores resultados de lo esperado para finales de año, lo que provocó de nuevo una retirada de la renta variable...La crisis en Argentina también crea incertidumbre en las bolsas y así se traduce en la trayectoria de las cotizaciones...", "Corrección final" por Cristina Rodríguez, en El País, 21-7-2001.

 

"¿Qué está pasando en Estados Unidos?", por José Luis Feito. "El comportamiento de la economía de Estados Unidos durante estos últimos meses tiene un elemento en común con el comienzo de la Gran Depresión en 1930, el inicio de la recesión japonesa en 1992 o la crisis de algunos países asiáticos a finales de 1997 que suele pasar inadvertido: en todos estos años se registró un brusco giro cíclico sin que fuera precedido por un periodo de inflación especialmente elevada o claramente creciente", en El País (suplemento Negocios), 22-7-2001.

 

"Argentina agobia a las Œcinco grandes¹. Los bancos BSCH y BBVA, Telefónica, Endesa y Repsol se enfrentan a la depresión económica y al riesgo de una devaluación del peso combinada con una suspensión de la deuda", El País (suplemento Negocios), 22-7-2001.

 

"Malos datos y resultados en Estados Unidos". "La semana presenta un saldo negativo en las plazas estadounidenses, con pérdidas mayores en los sectores tradicionales del Dow Jones, y una elevada volatilidad en el Nasdaq, que finalmente concluía con un balance neutral. Los malos datos económicos, y en especial el PBI en el segundo trimestre, obligan a revisar a la baja el crecimiento previsto para este año. El deterioro en resultados empresariales y los nuevos despidos que han anunciado, entre otras compañías, Lucent Technologies, Hewlett-Packard y JDS Uniphase, dejan al mercado en una situación preocupante. En el resto de mercados internacionales hay que subrayar el Nikkei, que ha cedido hasta los mínimos desde 1985. A la espera de las políticas que anuncie el nuevo primer ministro tras las elecciones, la economía japonesa continúa inmersa en un grave cuadro deflacionista". A.F.I., en El País, 29-7- 2001 (suplemento Negocios).

 

"Japón sufre el mayor desempleo desde la Segunda Guerra Mundial. Crisis económica en la potencia asiática. En junio trepó al 4,9%. Hay 3.380.000 desocupados. No ocurría desde 1945. El gobierno admitió que la situación es "muy difícil" y anunció medidas urgentes", en Clarín, 1º-8-2001 (sección Internacionales).

 

"Alemania coquetea peligrosamente con la recesión", por Christopher Rhoads, The Wall Street Journal. "BERLIN. Los pedidos a los fabricantes alemanes se redujeron nuevamente en junio, aumentando las preocupaciones de que la mayor economía de Europa está en camino a la recesión. Los economistas esperan que el PBI alemán se contraiga un 0,2% en el segundo trimestre, luego de un

 

crecimiento de apenas 0,4% en el primer trimestre. Si los resultados son similares en el tercer trimestre, lo que muchos economistas predicen, Alemania se está acercando peligrosamente a una recesión técnica, definida como dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Los últimos datos muestran pocos indicios de una recuperación. "Estamos coqueteando con la recesión", dijo Jean-Francois Mercier, economista europeo de Schroder Salomon Smith Barney en Londres. Mercier anticipa una contracción", en "The Wall Street Journal Americas" en La Nación, sección segunda, 7-8-2001 ("Economía & negocios").

 

"Tono negativo, por Rafael Vidal". "Las bolsas disfrutaron aayer de diferentes alternativas según los datos económicos que se daban a conocer, pero no por ello pudieron evitar mantenerse a la baja durante toda la sesión. El índice de paro de Alemania sirvió para constatar que la principal economía de la UE no levanta cabeza, lo que venía a justificar la retirada que protagonizaban los inversores desde el momento de la apertura. Estados Unidos sorprendió con un fuerte incremento de la productividad en el segundo trimestre, pero el dato tan sólo indica que las empresas han ajustado la mano de obra a sus necesidades actuales. No en vano, un informe publicado el lunes afirmaba que las empresas estadounidenses han despedido casi un millón de personas en lo que va de año", en El País, del 8-8-2001 ("Economía").

 

"Madrid pierde un 1,25%", por Rafael Vidal". "Las sociedades de telecomunicaciones protagonizaron ayer una nueva caída de los mercados de valores. Primero fueron los resultados de Cisco Systems, conocidos el día anterior y que provocaron algunos problemas en la Bolsa de Nueva York y el mercado Nasdaq (al cierre perdieron un 1,58% y un 3,03%). Ayer, el informe sobre telefonía

UMTS de una sociedad consultora retrasa la rentabilidad del sector en 12 años, hasta 2013, lo que trajo consigo una importante corriente de ventas en toda Europa. La incertidumbre sobre estos valores no es nueva, pero basta recordarla en un momento tan crítico como el que viven las bolsas en estos momentos para que su efecto sea inmediato", en El País, 9-8-2001 ("Economía").

 

"Alemania admite por primera vez que crecerá menos de lo previsto, Agencias, Berlín. El motor de la economía europea empujará con menos fuerza este año", en El País, del 9-8-2001 ("Economía").

 

"Los expertos prevén una fuerte desaceleración del PBI en Alemania". "El crecimiento alemán fue del 0,7% en el segundo trimestre de 2001, frente al 1,6% alcanzado en los tres primeros meses del año, según hizo público ayer el Instituto de Investigación Económica (DIW), uno de los más prestigiosos del país. Desde enero a abril de 2001, el crecimiento desestacionalizado del producto interior bruto (PBI) en Alemania aumentó en un 0,4% en relación al último trimestre del año anterior. En su informe, el DIW afirma también que ŒAlemania se encuentra actualmente en una fase de estancamiento económico¹, que, en opinión del Instituto, continuará a lo largo del tercer trimestre del año", El País, 16-8-2001 ("Economía).

 

"El desplome del dólar lleva al euro a su nivel más alto en cinco meses. El FMI afirma que la debilidad de la divisa de EE. UU. se acentuará, por Enric González, Nueva York. El euro superó ayer

 

los 0,91 dólares, su máximo valor en cinco meses frente a la divisa estadounidense, impulsado por la publicación de un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) que concluye que los años del "dólar fuerte" han terminado y que debe esperarse una depreciación de esta divisa forzó al Gobierno estadounidense a lanzar un comunicado en el que destacaba la necesidad de mantener la fortaleza de la divisa", en El País, 16-8-2001 ("Economía").

 

"Depresión simultánea para las principales economías del mundo. No sólo Japón y EE. UU. pisan el freno. Se detienen Alemania, Italia y los principales motores regionales", por Joseph Kahn y Edmund Andrews, The New York Times. "La economía mundial, que el año pasado creció a una velocidad extraordinaria, se detuvo y registra ahora un ritmo sumamente lento, con Estados Unidos, Europa, Japón y algunos países desarrollados importantes sumergidos en una rara depresión simultánea. Las últimas estadísticas muestran que muchas potencias regionales como Italia, Alemania, Méxica, Brasil, Japón y Singapur, se estancaron. Y eso supone un desaliento para las expectativas que pensaban que el crecimiento en otros países iba a ayudar a compensar la desaceleración en Estados Unidos...Es el peor momento desde la crisis petrolera de 1973, y se cree que la recuperación tardará en llegar", en Clarín, 21-8-01 ("Economía").

 

"Aquí, allá y en todas partes". "En Latinoamérica, el cuadro es el siguiente. México se encuentra en recesión desde abril pasado. Su economía se está achicando por tercer trimestre consecutivo. Brasil, por su parte, la economía más grande de la región, viene sufriendo desde hace un tiempo elevadas tasas de interés y una persistente crisis en su sector energético. Las cifras oficiales muestran además que Brasil se balancea ahora al borde de una contracción. Y la Argentina no logra salir de una crisis recurrente. En Asia, la situación tampoco es muy buena. Singapur...cayó en una grave recesión... Casi todo el resto de las economías importantes de la región, salvo China, registraron una caída en su crecimiento", en Clarín, 21-8-01 ("Economía").

 

"Drástica baja del superávit complica el futuro de Bush. El presidente estadounidense enfrenta su desafío mas serio. Fue uno de los mayores logros de Clinton. Pero el recorte de impuestos ordenado por Bush y la recesión derrumbaron las cifras fiscales. Para los demócratas, peligran los fondos jubilatorios", por Gustavo Sierra, en Clarín, 24-8-01 ("Economía").

 

"USA: Esperando la recesión", por Robert Brenner, de la UNCLA, Universidad California-Los Ángeles. ""Si el crecimiento del PBI de los Estados Unidos se frenase y su Bolsa cayera de verdad, las acciones de las empresas norteamericanas perderían parte de su atractivo para los inversores extranjeros. La compra especulativa de acciones y bonos en los Estados Unidos por inversores extranjeros ha crecido de manera insostenible en el último período. Cualquier intento de reventa haría caer la cotización del dólar y la Reserva Federal se vería en un callejón sin salida. Por un lado, necesitaría reducir la tasa de interés para aumentar la liquidez y sostener el crecimiento y, por otro, necesitaría aún más elevar los intereses para sostener el dólar, atraer inversiones extranjeras y financiar un déficit comercial sin precedentes. Pero ¿cuánto tendrían que subir los intereses para contrapesar las presiones a la baja sobre el dólar si los inversores extranjeros a deshacerse de sus acciones y bonos?.

 

Un escenario así implicaría el peligro de una interacción entre la caída de la Bolsa y del dólar, provocando una retirada llena de pánico del capital, con consecuencias desastrosas para la economía real. Como sabemos, eso fue precisamente lo que ocurrió en Asia del este en 1997-1998. Pero, claro, esas cosas no le pueden pasar ni a los Estados Unidos, ni a Bush", en Herramienta, Invierno de 2001, Nº 16, Buenos Aires".

 

"Japón, en emergencia laboral por primera vez en su historia. Implica que debe adoptar medidas urgentes, como la entrega de subsidios. Hay 3,3 millones de desocupados. Índice de desempleo record en julio: 5 por ciento". "El horizonte es más sombrío, y anticipa un 6% para el 2002. Basta con haber trabajado una hora a la semana durante la que se efectuó el sondeo para no ser considerado como desempleado. Por eso, la "tasa" real, según muchos economistas sería de alrededor del 10%...La desocupación es un verdadero fantasma, para un país acostumbrado hasta hace diez años al empleo vitalicio.", ANSA y AFP, desde Tokio, en Clarín del 29-8-2001 ("Internacionales).

 

 

 

Cuarta Parte

 

 

La Caída De Las Bolsas Del 6 De Septiembre De 2001

 

 

Resultado de la crisis mundial del capital financiero, es decir el modelo de economía segmentada, se produjo el 6 de septiembre de 2001 la caída, primero de la Bolsa de Wall Street y, luego, del resto de las Bolsas del mundo. Curiosamente, los diarios de Buenos Aires ignoraron la información el día 7, salvo Ámbito Financiero. A continuación, la información:

 

"Mercados: caída mundial arrastró a la Argentina. Aquí Goldman Sachs colaboró en el retroceso". "El derrumbe de los mercados empezó en Europa y se trasladó a Wall Street, que abre más tarde por diferente huso horario. Las empresas telefónicas, que están exageradamente endeudadas, sufrieron fuertes bajas en los mercados europeos. Todas las bolsas de la región más de 2% y están 30% por debajo del nivel que tenían en el mejor momento de 1999. Horas después, cuando abrió Wall Street, este pesimismo se potenció, y los norteamericanos vieron cómo se derrumbaba Motorola (-16%) porque va a despedir en total a 32 mil empleados este año. Al final del día, el Dow Jones quedó 1,92% negativo y 3, 03% abajo el NASDAQ de las empresas tecnológicas. El dólar cayó frente el euro y perdió 1, 07% de su valor. Obviamente, los inversores comenzaron a desprenderse de los papeles de más riesgo, incluyendo los títulos de la deuda externa de los países emergentes, y se volcaron a los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Fue así como subió el riesgo-país de Brasil, México y Panamá, entre otros. La Argentina recibió el mayor impacto dentro de los emergentes porque Golman Sachs, entre otros, difundió rumores de que el Banco Central iba a revisar hacia abajo la cifra de crecimiento de los depósitos del 30 y 31 de agosto. Esto sucedió, pero fue mínimo porque cayeron sólo los depósitos públicos (por el pago de salarios), pero subieron los privados", en Ámbito Financiero del 7-9-2001, pág. 1.

 

"Las bolsas se hunden ante el temor de que se agudice la crisis. El mercado español cae a niveles de 1998". "Las bolsas han iniciado el curso en el peor escenario posible. En las cuatro sesiones celebradas en lo que va de mes, las pérdidas se han adueñado de los mercados y el temor a una crisis generalizada se extiende entre los inversores. Ayer las bolsas europeas volvieron a marcar mínimos anuales con los valores de telecomunicaciones y tecnológicos como principales protagonistas", en El País, del 7-9-2001, pág. 1.

 

"Nuevos indicadores de recesión en Estados Unidos, Alemania y Japón. Aumentó el desempleo estadounidense. Por primera vez en los últimos años, las tres mayores economías del mundo exhiben cifras preocupantes simultáneamente. Algunos especialistas sostienen que se debe a un exceso de la inversión respecto del consumo", por Néstor Restivo. "Una combinación de malas noticias en la economía mundial cerró ayer la semana arrojando más indicios de una posible recesión global en ciernes...Estados Unidos, Japón y Alemania, las tres mayores economías del mundo, retroceden peligrosamente y en simultáneo lo cual ofrece un rasgo inédito en el desarrollo mundial reciente: en esta fase de globalización se podría producir la primera "recesión sincronizada" en los países centrales, que obviamente influyen en las zonas más débiles del planeta y se retroalimenta por la integración de los flujos comerciales y financieros", en Clarín del 8-9-2001, pág. 8, subr. en el original ("Economía").

 

"El aumento del paro en EE. UU. ahonda la crisis de las bolsas mundiales. Japón vuelve a situarse al borde la recesión". "Enfriamiento de la economía. Los malos datos de la economía estadounidense y el empeoramiento de la crisis en Japón agudizaron ayer el nerviosismo de los mercados. Las bolsas registraron nuevos mínimos tras conocerse que el mercado laboral de Estados Unidos sufre de lleno el impacto del enfriamiento económico con una pérdida de 113.000 empleos en agosto. La tasa de paro sube del 4,5% al 4,9%. Asimismo el PBI de Japón ha caído un 0,8% en el segundo trimestre del año y coloca al país al borde de la recesión. El pesimismo también se extiende a las empresas y el grupo francés Moulinex, se declaró ayer en susopensión de pagos, con una deuda de 136.000 millones de pesetas", en El País del 8-9-2001, págs. 1 y 33 ("Economía-Trabajo").

 

"La economía mundial, más cerca de ser víctima de una recesión sincronizada", por Steve Lessman. "...La última vez las tres principales economías del mundo -Alemania, Japón y Estados Unidos- se desplomaron fue en 1973, según el Instituto de Investigación del Ciclo Económico de Nueva York... En esa oportunidad, la recesión duró 16 meses en EE. UU. y 23 en Alemania. Y ahora EE. UU., el motor que supuestamente debería sacar al resto del mundo de la crisis y llevarlo de nuevo por la senda del crecimiento, está cada vez más cerca de entrar en recesión", en "The Wall Street Journal Americas", en La Nación del 10-9-2001, pág. 4 (Sección 2º).

 

Después Del Megaatentado Contra Nueva York Y Washington

 

El 11 de septiembre de 2001 se produjeron los gravísimos atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el edificio del Pentágono en Washington, símbolos del poderío económico y militar imperialista. Las crisis del capitalismo se ha agravado pero es importante señalar que esa crisis venía de lejos y que la actual no es producto solo de los atentados. Es más, el "aparato militar-industrial", representado por el gobierno de George W. Bush, podría beneficiarse potencializando la carrera armamentista (bomba biológica, escudo antimisilístico) y guerra contra los nuevos "enemigos" que ya Washington venía planteando desde hace varios meses. A continuación, nuevos datos sobre la crisis:

 

"Dinero temeroso. Cayeron 6% las bolsas europeas y retrocedieron casi 12% en tres días. La inminencia de un ataque de los Estados Unidos tiñó las negociaciones. Los operadores buscaron refugio en papeles seguros. Volvieron a subir los bonos estadounidenses. Ahora, todos esperan la apertura de Wall Street", en Clarín del 19-9-2001, pág. 48.

 

"Nueva trepada del euro, que se sigue acercando al valor del dólar. La moneda europea venían en alza, pero el martes aceleró la suba. En Europa piensan que la economía estadounidense no se recuperará rápidamente y temen por la guerra", en Clarín del 19-9-2001, pág. 49.

 

"El petróleo subió 6,3% en Nueva York. Llegó a 29,85 dólares el barril. Las operaciones comenzaron pasado el mediodía y operaron a través de Internet. Los inversores temen que las represalias de EE. UU. perturben el aprovisionamiento desde Medio Oriente", en Clarín del 19-9-2001, pág. 50.

 

"Incertidumbre ante la guerra que viene. Cae la Bolsa de Nueva York y se Acentúa el descenso de los mercados. Wall Street perdió 4,4% y se colocó en su peor nivel en 3 años. Eso afecta a todas las Bolsas: en Europa, las acciones cayeron entre 3 y 5% y en Buenos Aires están en su precio más bajo desde 1991. El riesgo país subió a 1.620 puntos" "...Desde los atentados del martes 11, y hasta el cierre de ayer, el Dow Jones ha perdido el equivalente a un 12,8 por ciento de su valor, y ahora se encuentra a los niveles con los que cerró en octubre de 1998". "...Los operadores explicaron que las Bolsas de Wall Street operaronm con gran ansiedad ante las grandes incertidumbres que existen, tanto en el lado político -posibles ataques de EE. UU.- como económico, por la oleada de anuncios de despidos, que ya superan los 100.000". "...De manera que la onda expansiva de los ataques terroristas sigue haciéndose sentir en los mercados y nadie se anima a vaticinar cuándo se revretirá la situación: ŒLos bancos centrales inyectaron US $ 200.000 millones, la Reserva Federal y sus colegas europeos recortaron además medio punto las tasas de referencia. Así y todo, los precios no encuentran piso¹ reseñó un operador, para graficar la profundidad de la crisis, y el poco efecto de las medicinas aplicadas hasta ahora", en Clarín, 21-9-01, pág. 32 ("Política Internacional").

 

Greespan anticipó una recesión en EE. UU. que golpeará en todo el mundo", por Marina Aizen (Nueva York). "El titular de la Rserva Federal dijo que los ataques afectaron la actividad que ya estaba en baja. Aclaró que confía en una recuperación. Y alertó al Congreso para que no apure los paquetes de

 

ayuda a los sectores más castigados", en Clarín, 21-9-01, pág. 30 ("Política Internacional").

 

"Wall Street vive su peor semana en 70 años". "Wall Street cerró ayer su peor semana desde la Gran Depresión económica de principios de los años treinta tras el crash del 29. En los primeros cinco días de cotización tras los atentados terroristas del 11 de septiembre, la Bolsa de Nueva York se ha dejado un 14,26%. No obstante, el comportamiento más tranquilo de ayer -sólo retrocedió el 1,68%- calmó el pánico que atenazaba a las bolsas europeas, que a media jornada registraban pérdidas históricas. Los índices de los mercados europeos llevan camino de cerrar el peor septiembre de las historia bursátil. El índice general y el Ibex 35 de la Bolsa española, que en la sesión de ayer se dejaron en torno al 3%, acumulan una pérdida anual del 27%, algo desconocido en las últimas dos décadas. No obstante, las bolsas de los países vecinos presentan registros todavía peores que los españoles: Londres, un 28%; París, un 38%, y Francfort, un 41%", en El País, 21-9-01, págs. 1, 31 y 32.

 

"El miedo al crac. Caída generalizada de las Bolsas mundiales", por Claudio Zlothik. "El consenso de que la economía mundial ya está en camino a una recesión deprimió a las plazas bursátiles...". "Para los financistas, Wall Street empezó a arder cuando ya habían dejado de echar humo las Torres Gemelas. Mientras se juntan toneladas de escombros del arruinado Distrito Financiero de Nueva York y el mundo se prepara para una nueva guerra, los operadores especulan sobre el rumbo de la economía global. La apuesta es que se profundizarán las tendencias que, aun antes de los atentados, ya asomaban: Estados Unidos no podrá escaparle a la recesión y los mercados emergentes se convertirán en un desierto gigantesco...", en Página 12, el 23-9-01 ("Suplemento "Cash").

 

"Por la incertidumbre, los inversores se escapan de las bolsas mundiales. Una caída del 15% en Nueva York y otras capitales provocó la mayor pérdida de riqueza desde la Gran Depresión", en Clarín, 23-9-01 ("Internacionales").

 

"El mundo, hacia la recesión. El parón de la economía en Estados Unidos extiende sus efectos al consumo y las bolsas, que viven una semana de fuertes pérdidas pese a la bajada de los tipos de interés". "Los atentados contra Nueva York y Washington han arrojado a la primera potencia económica a una recesión que está contagiando al resto del planeta, pero de la que se ignora todo, especialmente su nivel de profundidad y su extensión en el tiempo. Al parón inmediato provocado directamente por los ataques sigue ahora la incertidumbre por el alcance de la respuesta. Los estadounidenses se han metido en casa; no viajan, no invierten y no consumen, mientras las empresas, especialmente las aeronáuticas, anuncian miles de despidos. En términos técnicos, la recesión viene definida por dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. La economía estadounidense estaba ya prácticamente parada en el segundo trimestre...", en El País, 23-9-01 (suplemento "Negocios").

 

"Por el temor al ántrax también cayó la Bolsa de Nueva York". "Las acciones bajaron cuando se conoció un caso en Nueva York. Las pérdidas se atenuaron hasta el 0,7%. Ganan las acciones biotecnológicas", en Clarín, 13-10-2001 ("Política Internacional").

 

"Se profundiza la caída de la actividad económica en EE. UU.- El consumo de bienes durables llegó a su nivel más bajo en cinco años. Los más afectados fueron los pedidos de aviones y automóviles. Problemas en las empresas". "Las compras de bienes durables en Estados Unidos -tras los ataques terroristas del 11 de setiembre- disminuyeron en setiembre al nivel más bajo en cinco años, sobre todo los referidos a aviones y automóviles. La merma fue de 8,5% y sobrevino tras una reducción de 0,5% que se había dado en agosto, dijo ayer el Departamento de Comercio. Se trata del nivel más bajo desde agosto de 1996", en Clarín, 26-10-01 ("Economía").

 

La Guerra De Afganistán

 

Rodolfo Mondolfo solía diferenciar en la historia, la fuerza y la violencia. La primera obliga a los hombres a cooperar en tanto que la violencia destruye todo lo que tiene adelante. Solo se justifica esta última causalmente y de manera excepcional.

 

A próposito de la Guerra con Afganistán, es paradójico que Occidente sostenga a través del presidente George W. Bush y el premier italiano Silvio Berlusconi que los violentos y terroristas son solo los "otros", olvidándose los crímenes propios.

 

Por eso es necesario analizar la grave situación internacional de manera racional y no como producto de la emoción. Emmanuel Wallerstein en su obra Después del liberalismo, acuñó el término "estados neobismarckianos", para denominar a Irán, Irak y Libia. Ahora se suman otros de índole teocrática, como Pakistán -que cuenta con armamento nuclear sofisticado-, su hasta hace pocos días socio, Afganistán y el Sudán.

 

Wallerstein sostiene que durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética se movieron durante el siglo XX dentro de la lógica cartesiana, es decir, la racionalidad occidental, llegando a un equilibrio bipolar que impidió una guerra nuclear. Dice Wallerstein que la URSS no fue, por eso, un enemigo "total" de Occidente.

 

En cambio, el islamismo religioso, la única religión en crecimiento en todo el mundo, parte de una irracionalidad típica de las concepciones dogmáticas, en este caso en correspondencia con la fe musulmana y la cultura árabe. Por eso, los "estados neobismarckianos" son irreductibles e impermeables a la propaganda política del imperio occidental, a su pensamiento único y la globalización totalitarias.

 

Ahora bien. Lo que se trata de desentrañar son las características de la racionalidad árabe-islámica, distinta a la Occidental. Estados Unidos se encuentra con un adversario desconocido, que estaba dormido mientras duró el dominio del "ateísmo" y "materialismo" soviético, y con el cual los islámicos tuvieron una relación de amor-odio.

 

La racionalidad o, mejor dicho, la irracionalidad religiosa, agrabada por el integrismo extremo y beligerante, se moviliza por cauces distintos a la lógica común. Cuando cayó el Muro de Berlín, los

 

partidos comunistas prosoviéticos se derrumbaron como un castillo de naipes, pero el anunciado triunfo del capitalismo, no hizo mella en el islamismo y en otras concepciones religiosas de las naciones o regiones oprimidas y periféricas. El fundamentalismo protestante norteamericano, el de los teleevangelistas e iglesias electrónicas no es, sin embargo, muy diferente al de los talibán.

 

Es difícil saber si algunos de los actores, los norteamericanos y los integristas musulmanes, representan al "bien" pero de lo que estoy seguro es que que si la satanización del adversario se impone en los términos de la "relación amigo-enemigo", todos, los norteamericanos y los islámicos, van a transformarse en un mal para la humanidad en su conjunto

 

En otro orden ¿es Osaman Bin Laden un nuevo Adolfo Hitler como sostienen los escritores argentinos Marcos Aguinis y Juan José Sebreli?

 

Me parece que la interpretación de Aguinis y Sebreli es sumaria y que parte de un esquema erróneo. La Alemania nazi era una potencia capitalista que junto a Italia y Japón, habían llegado tarde al reparto colonial, dominado por Gran Bretaña y Francia. Tanto la primera como la segunda guerra fueron contiendas interimperialistas y la segunda cambió de curso cuando Berlín invadió a la entonces Unión Soviética, primer estado obrero y a otras naciones europeas. Más allá del juicio político que merece el dictador Stalin, aquella gran alianza fue excepcional y no una política seguidista hacia el imperialismo occidental.

 

La situación de beligerancia de estos días es de naturaleza distinta. Una superpotencia (Estados Unidos) desata la guerra a la periferia del mundo (Afganistán), con una población hambrienta y dominada por la tiranía talibán. Aquí se cruzan diversas cuestiones, ajenas a la Segunda Guerra Mundial. Hay una pugna entre estados árabes y musulmanes por el dominio del gas natural y el petroleo y un interés económico-estratégico de grandes consorcios económicos norteamericanos, especialmente texanos, por ese territorio árido en la superficie pero rico en su subsuelo.

 

Por todo esto, la cuestión de Medio Oriente es muy compleja. Un camino, para su solución, es el de que se logre un acuerdo de paz entre Israel y Palestina. Es cierto que el terrorismo islámico no ayuda pero tampoco lo hacen genocidas como el premier israelí, Ariel Scharon, masacrador de tres mil palestinos en Sabra y Chatyla, sobre lo cual Aguinis y Sebreli se hacen los desentendidos. Solucionado el conflicto árabe-israelí, se desactivaría en gran parte esta dramática situación.

 

Por supuesto, Bin Laden no es un "socialista revolucionario", como cree alguna gente de izquierda. Pertenece a la alta burguesía árabe con la que coquetean, en primer término, los intereses financieros norteamericanos. La mayor parte fueron preparados por la CIA para el conflicto afgano-soviético. La familia de Bin Laden tiene intereses con grupos capitalistas, incluso norteamericanos cercanos a la familia Bush. The Wall Street Journal Americas ha publicado una nota reveladora de los periodistas Daniel Golden y James Bandler desde Boston, y Marcus Walker en Hamburgo. Resaltan de manera documentada sobre "los buenos vínculos de los Bin Laden" con "un banco de inversión ligado a la

 

familia de Bush padre y la elite de Estados Unidos".

 

¿Estados Unidos Es Una Superpotencia?

 

Immanuel Wallerstein ha reflexionado recientemente sobre el papel de los Estados Unidos, como superpotencia, a propósito de la Guerra de Afganistán. Justamente, el artículo se titula ¿Superpotencia? y fue publicado en Resumen Latinoamericano Diario de Urgencia Nº 28, del 8 de noviembre de 2001 (resumen@nodo50.org) y que, por su interés, se incluye a continuación.

 

"Estados Unidos es una potencia hegemónica en declive. Llevo expresando este punto de vista desde al menos 1980. Creo que la primera vez que lo dije fue en "Friends as Foes", Foreing Policy, Nº 40, otoño de 1980, 119-131. Aunque esta afirmación pretende ser analítica. No normativa, he comprobado que despierta no sólo incredulidad sino enojo, y que esa reacción se produce en todos los registros del espectro político, y en todos los rincones del planeta. La gente de derechas lo considera falsa, o más bien la juzga acertada sólo en la medida en que la superpotencia no ha hecho valer toda su fuerza. Además, parecen suponer que con ese análisis estoy promoviendo una ctitud derrotista, haciendo una profecía cuyo mero enunciando favorece su cumplimiento. Esa gente tiene una extraña fe en el poder de la palabra, o al menos de mis palabras.

 

"La gente de izquierdas se muestra a menudo incrédula, diciéndome que es obvio que Estados Unidos domina la escena mundial y se impone en todo el globo, de la peor forma posible. Así pues, ¿cómo puedo decir que esté en declive? ¿No estoy con ello desviando a la gente de una acción eficaz? Por último, las personas de centro parecen ofenderse por la sola idea de que una actividad inteligente y apropiada por parte de los que ejercen el poder no pueda remediar cualquier limitación observada en la acción benéfica de Estados Unidos.

 

"¿Qué significa ser una potencia hegemónica? Significa la posibilidad de definir las reglas del juego geopolítico, y de encontrar una salida para casi todas las instituciones simplemente mediante la presión política, sin tener que recurrir al empleo real de la fuerza. No me voy a ocupar aquí de cómo una potencia alcanza la hegomonía y por qué esa hegemonía acaba siempre perdiéndose. Me ocupé por primera vez de esa cuestión en "The Three instances of Hegemony in the History of the Capitalist World-Economy", reimpreso en The Politics of the World-Economy, Cambridge, Cambridge Univ. Press, 1984, 37-46. La cuestión ahora es de qué pruebas dispongo para afirmar que la hegemonía estadounidense se está desvaneciendo.

 

"Evidentemente, no niego que Estados Unidos siga siendo todavía, y de lejos, la mayor potencia militar del planeta. Y no sólo es así, sino que probablemente lo seguirá siendo aún durante al menos otros veinticinco años. Pero ya no es verdad que Estados Unidos pueda definir unilateralmente las reglas del juego geopolítico, ni tampoco que pueda imponer su criterio simplemente mediante la presión política, ni siquiera en la mayoría de las ocasiones. La actual lucha contra bin Laden no es el primero, sino tan sólo el último ejemplo de esa nueva nueva realidad.

 

 

"Y digo nueva realidad, porque hubo un tiempo, no hace mucho, en que Estados Unidos era verdaderamente hegemónico, en que era la única superpotencia. Así era poco más o menos entre 1945 y 1970. Pese a la Guerra Fría y pese a la URSS (o quizá en gran medida debido a ambas), Estados Unidos podía conseguir cuanto quería, donde quería y cuando quería. Dominaba las Naciones Unidos. Mantenía a la Unión Soviética confinada en los límitres que había alcanzado el Ejército Rojo en 1945. Utilizaba a la CIA para derrocar o remodelar gobiernos que consideraba inamistosos (Irán en 1953, Guatemala en 1954, Líbano en 1956, la República Dominicana en 1965, etc., etc.) imponía su voluntad a sus aliados con frecuencia renuentes de Europa occidental, obligándoles a dar marcha atrás en operaciones militares (como la de Suez en 1956) o presionándoles para que aceleran el ritmo de la descolonización porque Estados Unidos consideraba que esa línea de conducta era más prudente y segura.

 

"En esa época, los estadounidenses aprendieron a "asumir sus responsabilidades" mundiales. Tenían a una política exterior "bifronte". Luego las cosas comenzaron a cambiar. Desapareció la gran ventaja económica de que gozaba Estados Unidos frente a Europa occidental y Japón. Esos países se transformaron en rivales económicos, aunque seguían siendo aliados políticos. Estados Unidos comenzó a perder guerras. Perdió la guerra de Vietnam en 1973. Fue humillado por Jomeini en Irán en 1980. El presidente Reagan retiró del Líbano a los marines en 1982, debido a que 200 de ellos habían resultado muertos en un ataque terrorista (y esto, dos días después de haber dicho que nunca lo haría). La guerra del Golfo terminó en un empate, con las tropas retirándose a las líneas de las que habían partido. Alguna gente sigue diciendo en Estados Unidos que eso fue porque los estadounidenses no tuvieron cojones para marchar sobre Bagdad (o cometieron el error de no hacerlo). Pero la decisión del presidente Bush padre reflejaba la apreciación polñítica-militar de que esa decisión habría llevado con el tiempo a Estados Unidos a un desastre, juicio que parece bien fundamentado y prudente. Y mientras que Jimmy Carter pudo imponer a Egipto e Israel en 1978 el Acuerdo de Camp David, Bill Clinton no pudo hacer lo mismo a Palestina e Israel en 2000, aunque se esforzó por lograrlo.

 

"La última vez que Estados Unidos obtuvo cuanto quería con sólo chasquear los dedos fue el 11 de septiembre de 1973, cuando organizó un golpe de Estado en Chile que dio el poder a Pinochet. El 11 de septiembre de 2001 fue bin Laden quien chasqueó los dedos, y la población y el gobierno estadounidenses todavía no se han repuesto del golpe. Sin embargo, bin Laden no dispone de un gran ejército, armada ni fuerza aérea. Su capacidad tecnológica es relativamente primitiva. No dispone de fondos con los que hacer frente a los recursos del gobierno estadounidense. Así pues, incluso si el partido terminara en empate, habría ganado.

 

"A Estados Unidos le llevó treinta años aprender a "asumir sus responsabilidades" como potencia hegemónica. Desperdició los siguientes treinta años suspirando por las glorias pasadas y maniobrando para mantener todo el poder que le fuera posible. Quizá tendrá que emplear los próximos treinta años en aprender a ser un país rico y poderoso en un mundo desigual, pero en el que ya no controlará unilateralmente la situación. En ese mundo, tendrá que aprender a llegar a acuerdos con el resto del

 

mundo (no sólo Afganistán, ni siquiera solamente con China y Rusia, sino también con Canadá, Europa occidental y Japón).

 

"En la anarquía del mundo en colapso que está marcando la transición de nuestro moderno sistema-mundo a algo distinto, a todos nos importa, y mucho, cómo desempeñen su papel Estados Unidos, su gobierno, sus ciudadanos, sus grandes empresas... Todos, y en todas partes, estamos interesados en obtener una respuesta inteligente, creativa y esperanzadora por parte de Estados Unidos a la crisis mundial en la que ellos y todos los demás nos encontramos hoy. Porque Estados Unidos sigue siendo la mayor y más fuerte potencia mundial, y todavía cuenta con tradiciones y aspiraciones valiosas y que mucha gente (no sólo los norteamericanos) piensa que han contribuído positivamente al mundo en que todos vivimos.

 

"La pelota está en el tejado de Estados Unidos. Para los norteamericanos sería demasiado fácil enfurecerse por la terrible destrucción de vidas humanas en las Torres Gemelas y sus consecuencias. Ya hay demasiado cólera irreflexiva en el mundo (aunque mucha de esa cólera, de un lado y de otro, esté justificada). No hay ninguna garantía de que el mundo pueda atravesar los próximos 25-50 años con una violencia mínima. Pero podemos de tratar de analizar qué es lo que podría sacarnos del profundo agujero en el que nos encontramos actualmente".

 

Una Crisis Profunda Y Prolongada

 

La crisis se profundiza y puede ser prolongada. La Guerra de Afganistán complica el panorama de la economía pero no ha sido el detonante, porque esta crisis, como se ha visto, viene de lejos. Nuevos datos confirman el diagnóstico:

 

"La crisis financiera de EE. UU será profunda y prolongada". "La caída de la economía de Estados Unidos, precipitada por el ataque terrorista del pasado 11 de septiembre, será Œmucho más profunda y prolongada¹ de lo previsto y afectará a muchas naciones del mundo, presagió este miércoles en La Paz el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz. La situación quedó agravada por el proceso recesivo que vive la economía de Japón, aseveró. El deterioro de la economía norteamericana, que se patentizó entre mayo y agosto de este año, "antes del episodio del 11 de septiembre", iba a ser atenuado por un paquete de incentivo por el lado de los impuestos que, sin embargo, no tuvo éxito porque la población destinó el circulante al ahorro y no al consumo, tal como se preveía, añadió. El Nobel norteamericano vaticinó dificultades para las naciones como un alto endeudamiento externo, como la Argentina, que Œestá encarando tasas de interés muy elevadas que anteponen grandes limitaciones a la economía¹. Stiglitz comentío que Œtipicamente cuando existe una desaceleración de la economía los precios de las materias primas bajan y eso tiene un efecto muy adverso para los países exportadores de estos productos. La preocupación es que estos precios ya eran bajos antes del 11 de septiembre¹, acotó...", en Diario de la Guerra, del 28-10-2001, Editorial Perfil.

 

"La economía, otra víctima", por Paul Samuelson. "Los ataques terroristas contra las Torres Gemelas

 

y el Pentágono parecen estar llevando a la economía de los Estados Unidos -y al mercado mundial-

 

desde una suave depresión hacia una fuerte caída de la actividad económica. Paul Samuelson, premio

 

Nobel de Economía, dice que hay que bajar los impuestos a las clases de menores recursos y alta

 

propensión al gasto para impulsar la recuperación de la economía". En la nota Samuelson sostiene:

 

"...Las guerras tradicionales -como las dos guerras mundiales y la guerra fría entre la Unión Soviética

 

y Occidente- fomentaron el gasto y crearon grandes oportunidades laborales. Esta vez será diferente.

 

Ahora se necesitarán medidas gubernamentales y estímulos de los bancos centrales para evitar la

 

depresión generalizada que un sistema capitalista puro tendería a padecer, como sucedió en 1929-

 

1935", en Clarín, 28-10-2001 ("Suplemento Económico").

 

"Se acentúa en EE.UU. el temor a una recesión profunda. Cayó el PBI por primera vez en diez años. También se redujo el nivel de consumo y la actividad industrial. Complicaciones en la estrategia bélica de Bush", en Clarín, 2-11-2001 ("Política Internacional").

 

"Se disparó el desempleo en los EE. UU.: 5,4% en octubre. Es el mayor en cinco años. En el mismo mes fueron eliminados 415.000 puestos de trabajo, la mayor reducción desde la recesión de 1980. Preocupación de Bush. La recesión, agravada por los atentados terroristas", en Clarín, 3-11-01 ("Política Internacional").

 

"Caen las acciones de aerolíneas y seguros. Tanto en EE. UU. como en Europa" "Londres (Reuters).-Las acciones de las principales aerolíneas de los Estados Unidos y Europa bajaban fuertemente ayer tras la caída del avión de American Airlines. Las acciones de AMR, matriz de American Airlines, eran las que más caían, al registrar una baja de 11,5%, a u$s 16,04 a las 20.35 GMT en la Bolsa de Nueva York..." en BAE (Buenos Aires Económico), 13-11-2001

 

"La austeridad fiscal ahora es mala receta. Ya no hay duda de que la economía mundial ha entrado en recesión. Para hacerle frente, los gobiernos deberán gastar más y gravar menos impuestos", por Robert Reich (Ex ministro de Trabajo de Estados Unidos). "La Casa Blanca está trabajando con otras naciones para combatir el terrorismo que está acosando el mundo. También debería trabajar con ellas para evitar un colapso económico mundial. Ya no cabe ninguna duda de que estamos en una recesión. El mes pasado se perdieron (en Estados Unidos) más de 400 mil empleos, la mayor pérdida en dos décadas. En el ínterin, la producción nacional se está contrayendo. El gasto de los consumidores está bajando. Y su confianza también. Esto en Estados Unidos solamente. El resto del mundo se encuentra igual, o peor. Alemania, la mayor economía de Europa, sufre una depresión y está arrastrando con ella al resto de Europa. La economía japonesa, por su parte, se halla cerca del estado de coma. Argentina, hasta hace poco la "central eléctrica" de Sudamérica, se encuentra sumida en una profunda recesión y a punto de entrar en cesación de pagos respecto de sus préstamos internacionales. Y los ex "tigres" del sudeste asiático Malasia, Singapur, Hong Kong y Taiwán- son casos para estudiar. La economía mundial tambalea. Esto se debe, en parte, a que los consumidores estadounidenses endeudados, preocupados por conservar sus empleos y estresados ahora por el tema del terrorismo- estuvieron comprando menos cosas venidas del extranjero. El desaliento se exporta al resto del mundo a la velocidad de un impulso eléctrico. Por ello es que los temores de los estadounidenses respecto del futuro se expandieron a los

 

consumidores de otros países. Y como las corporaciones del mundo invirtieron demasiado en fábricas, equipos y tecnología informática y apretaron después los frenos con suma rapidez, el gasto de las empresas bajó en todo el mundo...La "Fed" rema contra una poderosa corriente y no puede volver a poner en marcha la economía global por si sola...", en Clarín, 16-11-01 ("Opinión") publicado en Los Ángeles Times.

 

La Tendencia Inmanente Del Capital A La Mundialización

 

Las crisis de las Bolsas no han caído del cielo. Es cierto que vivimos una onda larga del capitalismo, pero es recesiva y no expansiva. Hay una caída significativa del producto y del crecimiento respecto del período mas espectacular del capitalismo norteamericano entre 1945 y 1973 (crisis del petróleo), como expliqué.

 

No olvidemos que en este marco, se ha fortalecido el desempleo en todo el mundo. Repito, no se trata sólo de marginamiento social sino de la formación de un enorme "ejército de reserva" laboral. La electrónica invadió el mercado financiero y la tasa promedio declinante de ganancia y una tasa estable de interés obtiene una tasa de ganacia real negativa. Por ello, no parece viable invertir más a largo plazo, frenándose la expansión financiera. La especulación es mayor porque es menos favorable invertir.

 

La teoría de Marx sobre la "tendencia inmanente del capital a la mundialización" se ha comprobado en este fin y comienzo de siglo con el proceso de "integración mundial capitalista". Pero el modelo de economía segmentada no significa que se haya paralizado todo tipo de crecimiento. Hay un crecimiento aunque segmentado. El Sur se empobrece pero el Norte ha crecido a costa del sufrimiento de enormes masas humanas. La economía mundial creció a una tasa promedio de casi el 3 % anual. Incluso durante 1998 cuando se hicieron sentir los efectos de la crisis asiática, la tasa promedio fue del 1.9 %. Se trata de un crecimiento relativo y en medio de la crisis cíclica.

 

De aquí se desprende que lo que se impone en el mundo es un nuevo modo de acumulación. Las políticas de Carlos Menem y Fernando de la Rúa son similares porque responden a ese modo de acumulación sistemático y asumido como proyecto consciente por el capitalismo financiero. En el caso argentino la situación se complica porque el modelo de economía segmentada nos ha transformado en un sistema de enclave, tipo factoría, según expresé anteriormente.

 

En el caso argentino, la crisis de julio de 2001, dejó en claro que el país carece no solo de autonomía económica sino política. Faltaban dos elementos que aparecieron en las factorías modernas: la presencia de ejércitos extranjeros en el territorio colonial y la disgregación territorial. El presidente Fernando de la Rúa decidió, ignorando al Parlamento, que fuerzas norteamericanas, dos mil efectivos militares enviados por el Pentágono, realizaran ejercicios en el territorio nacional, especialmente en Salta y Córdoba. Asimismo, la situación económica crítica, permite a los Estados Unidos exigir a la Argentina su ruptura con el Mercosur e incorporación al ALCA, en la estrategia del Norte. Asimismo,

 

Estados Unidos persigue establecer en territorio argentino bases para el escudo antimisilístico galáctico y la privatización del Banco Nación en cuya cartera figura una abultada nómina de deudores, embargados, hipotecados o sujetos a otras formas cautelares, sobre propietarios de tierras en la pampa húmeda y otras regiones ricas. De esta manera, lo que sería dificultoso en términos militares se ve posibilitado si los bancos norteamericanos adquirieran el activo del Banco Nación argentino. En otro orden, Gran Bretaña y EE. UU. presionan a la Argentina para que, aduciendo recortes presupuestarios, cierre las bases en la Antártida que datan de un siglo atrás.

 

En cuanto a la economía general, el economista Rolando Astarita sostiene que "lejos de ser provisorias, estas políticas de precarización laboral, de bajas del salario -por medios deflacionarios o devaluaciones competitivas- llegaron para quedarse. Por lo menos en tanto la lucha de los explotados no cuestione o sacuda sus fundamentos, cada crisis se tenderá a resolver en una profundización del actual curso".

 

Pero esa profundización del modelo de economía segmentada tiene límites, la propia crisis del sistema monetario y económico, la pugna interimperialista, la generalización de la violencia, las guerras locales, las interiores en los propios países y el peligro de otra a nivel mundial. Hoy, los tiempos de las ondas largas de Kondratieff se aceleran porque los tiempos históricos se han acelerado al compás de la revolución científico-tecnológica -especialmente comunicacional y cibernética- que influye en lo social, en lo económico, en lo político y en lo cultural.

 

Refundar El Socialismo

 

Se han cumplido más de 100 años de la fundación del Partido Socialista de la Argentina (28-29 de junio de 1896) y más de 80 de la creación del Partido Comunista (5 de enero de 1918). Juan B. Justo se dio a la tarea, desde fines del siglo XIX, a repensar la Argentina alberdiana y los socialistas internacionales (luego comunistas), a plantearse la cuestión del poder democrático de los trabajadores y el pueblo. Sus luchas, esperanzas y anhelos jalonaron una parte fundamental de la historia de los argentinos, que aportó mucho a la cultura y al mejoramiento social de los obreros y clases populares.

 

Existen hoy condiciones y la necesidad de recrear en la Argentina el espacio del socialismo revolucionario sin dogmatismos y con imaginación. Los personalismos y los deseos de hegemonismos deben ser superados haciendo coincidir, la imaginación con la vida, como decía Lenin en Qué hacer.

 

En el mundo entero están surgiendo renovadas experiencias de transformación, movimientos antiglobalizadores de masas que indican que la lucha de clases muestra nuevas como renovadas perspectivas.

 

Esta actitud de replanteo, renovación y autocrítica sincera debe dar paso a la creación política. Para ello es necesario una nueva plataforma programática e ideológica abierta mirando al siglo XXI y no al XIX. Deben superarse los esquemas abstractos como el del "Programa" excluyente de cualquiera otra idea o experiencia. O las polémicas sobre "Programa máximo" y "Programa mínimo". Hay que abrir los

 

caparazones sectarios de estructuras obsoletas y contribuir a generar la Refundación Socialista. Una nueva generación lo exige. Sectores de izquierda independientes de las organizaciones existentes buscan el nuevo cauce ante los posibilismos oportunistas. Ayudar a construir la nueva utopía social ante un mundo de injusticia, barbarie y deshumanización es una hermosa posibilidad ante tanto engaño y decadencia.

 

La crisis del capitalismo no significa que automáticamente se implante un socialismo mesiánico. Marx en El Capital, vaticinó períodos grises en la transición. No hay nada mecánico. Se trata de construir un socialismo sin dictadura. Los modelos no son Stalin ni Pol Pot y tampoco la socialdemocracia europea, impotente para efectuar cambios, aun reformistas. Y mucho menos los calcos socialdemócratas latinoamericanos y la vieja izquierda que murió y no se ha dado cuenta de ello. A los dirigentes de partidos microscópicos sólo parece interesarles cultivar su ego. Se desviven por ello pero se niegan a repensar el socialismo para la Argentina o creen que son la "vanguardia" de movimientos que no existen en la realidad.

 

Una nueva generación debe construir el socialismo que viene, con sus aciertos y sus límites, pero deberá abordar el cambio necesariamente revolucionario. Centralización y dictadura del proletariado deben ser reemplazados por nuevas formas organizativas: partido movimientista, organización interna democrática, programa y propuesta realmente transformadora, autogestión social frente al capitalismo imperialista. Reconocimiento de la realidad de América indolatina, como lo señaló el gran Amauta peruano José Carlos Mariátegui.

 

Los Nuevos Desafíos De La Izquierda

 

En tiempos en que se ha proclamado -en los años noventa- el fin de las ideologías y la bancarrota del socialismo, resulta importante fijar cuáles son algunas de las definiciones de la izquierda en el siglo XXI.

 

Debe partirse del reconocimiento de la crísis del movimiento revolucionario, del reformismo y de los movimientos populares del Tercer Mundo. Sin embargo, esta crisis es parte de otra mayor, la del capitalismo global ya que en su etapa trasnacionalizada e integradora no puede dar respuesta a las exigencias de un mejoramiento de la vida material, cultural y espiritual de las grandes masas humanas, tanto en las naciones desarrolladas como en las periféricas.

 

La socialdemocracia, es decir el socialismo occidental nunca pudo resolver el problema del poder político. Planteó reformas pero no un nuevo modelo de sociedad articulado sobre un poder político de nuevo tipo.

 

Por el contrario, el comunismo, que alumbró la Revolución de Octubre de 1917, resolvió la cuestión del poder político y estableció un nuevo Estado, basado en formas económicas colectivistas y solidarias. Pero nunca pudo resolver la cuestión de la democracia socialista.

 

 

Resulta ya anecdótico analizar cómo hubiera sido la revolución comunista en caso de triunfar en Alemania y no en Rusia de los zares. Ello no ocurrió y punto. Los socialismos reales se dieron como una astucia de la historia, y las relaciones y condiciones de producción lo permitieron.

 

Si el comunismo resolvió la cuestión del poder -dentro de la clásica concepción leninista descripta en Estado y Revolución- no pudo generar una alternativa viable de democracia real, como aquella que había imaginado Marx en sus referencias políticas sobre la Comuna de París de 1871.

 

Esta ruptura entre socialismo y democracia, produjo la parálisis del reformismo y, finalmente, la arterioesclerosis del comunismo en sus diversas expresiones.

 

Como aquella conciencia desdichada de la que hablaba Hegel, el comunismo se desgarró a si mismo para prevalecer, hasta que las contradicciones hicieron eclosión con la crisis del Este. Las sublevaciones obreras en Alemania a principios de los cincuenta, la Revolución Húngara de 1956, la Primavera de Praga en 1968, fueron el alerta que no se quiso escuchar.

 

Rossana Rossanda escribió una nota en Il Manifesto (14 de noviembre de 1976), que tituló con el sugestivo 1956, año de la rebelión húngara. "La reticencia ha sido totalmente nuestra" -decía la marxista italiana-, y agregaba: "Freud diría que 1956 es la neurosis del movimiento obrero europeo". Recordaba como la dirección del Partido Comunista Italiano no atinaba a comprender la realidad húngara y se mostraba como aturdida, para concluir preguntándose: "Y si no fuese cierto que en 1917 en la URSS, en 1948 en las democracias populares, y en 1949 en China haya quedado resuelto en sentido socialista el problema de la base y de la estructura, sino solamente se ha encarrilado una etapa inicial, que es la mutación de la propiedad y la abolición del beneficio privado".

 

Me parece que esta pregunta de Rossana Rossanda es útil formularla hoy, al comenzar el nuevo milenio, a la luz de la crisis del Este a principios del noventa, no para dar rienda suelta al oportunismo reformista, sino para tratar de elaborar cuáles son las nuevas respuestas que el socialismo tiene que dar tanto a las sociedades ricas como a las pobres.

 

Aquella utopía solidarista, libertaria, justiciera, que es eco del grito de rebelión de Espartaco, sigue hoy abrazando nuestras conciencias, nuestras convicciones. Pero eso no alcanza. A la autocrítica debe seguir la formulación de nuevas respuestas -porque el marxismo, como dijo Ernesto Giudici hace un cuarto de siglo-, "no es la estatua de Marx".

 

Esta tarea de reflexión nos obliga, aún cuando podamos equivocarnos, a formular respuestas que permitan encontrar nuevos cauces para la acción.

 

Me parece que hay varios nudos que desatar para ir avanzando. En cuanto al poder político y los actores sociales debe reelaborarse el concepto de la "burguesía" y "proletariado" más allá de los

 

patrones ideológicos del siglo XIX y principios del actual. En otro sentido, deben tenerse en cuenta los parámetros de la revolución científico-técnica para poder comprender cuáles son hoy los motores de los cambios revolucionarios.

 

El concepto clásico de "opresor" ha cambiado porque este ya no es solo el capitalista individual del siglo XIX. En esta etapa de la trasnacionalización e integración de la economía el poder se basa en el dominio financiero, pero también en el control de la información y de la tecnología, en el manejo autoritario de las comunicaciones a través de los satélites y otras formas sofisticadas. El poder del siglo XXI tal vez no sea solo el del dinero o el del dominio financiero, sino que se afiance también en el control de las comunicaciones.

 

Pero también ha cambiado el concepto de "oprimido", que ya no es el "proletario industrial" de la primera y segunda revolución industrial, del taylorismo, del fordismo y el toyotismo. Esto se ha ampliado tanto en las naciones periféricas como en las centrales. Surgen nuevas prácticas populares junto a la de los trabajadores asalariados, la de los "marginados", "desocupados", que constituyen el ejército de reserva esclavo.

 

Bajo esta nueva realidad, han surgido nuevos movimientos sociales, de características distintas y que no son contenidos en los partidos (sean socialdemócratas o de matriz leninista), y tampoco en las organizaciones sindicales tradicionales.

 

Se trata de movimientos de masas antiglobalización, o específicos como de liberación de la mujer (y también los feministas), de defensa de los derechos humanos y de las minorías, de defensa del medio ambiente y la ecología, movimientos juveniles sobre los cuales poco sabemos, incluso de religiosidad popular.

 

En América latina, los movimientos transformadores no pueden ni deben ignorar la Teología de la Liberación (Gustavo Gutiérrez, Arturo Paoli, Leonardo Boff, entre otros), como no puede desconocerse en Asia la potencialidad del movimiento revolucionario musulmán y, en el África, la que se conoce como "movimiento de la negritud", según lo ha planteado Ki Zerbo.

 

Los cambios producidos por la revolución científico-técnica impulsan nuevas formas de autogestión social y de articulación del poder político a los cuales la izquierda debe dar respuesta a partir de las prácticas sociopopulares de cada país o región.

 

Cuando Antonio Gramsci hablaba de la constitución de un "bloque nacional-popular", a partir de sus reflexiones sobre Algunos temas de la cuestión meridional, planteaba que el Partido Comunista debía dejar de lado los dogmas afines del "bordiguismo" sectario, y ampliar su base social, su política de alianzas.

 

Después de la derrota de la revolución italiana y del Turín rojo de 1919, lo que sobrevino fue el fascismo que no fue solo "capitalismo más cañones". Se trataba de un fenómeno totalitario complejo

 

que se desarrolló a partir de las contradicciones nacionales y sociales italianas. Por eso, el socialismo revolucionario, debe tener muy presente las enseñanzas de Gramsci sobre la cultura obrera y popular para ganar la sociedad, el consenso y la hegemonía.

 

Entre el Norte industrial y el Sur agrario-latifundista, Gramsci planteó una nueva alianza obrero-campesina que no estaba en los libros clásicos del Diamat, pero que ubicaba el centro de la estrategia italiana para la revolución. No por nada, el fiscal fascista dijo durante el juicio que condenó al revolucionario italiano a una década de prisión de la que no salió vivo: "a este cerebro no lo debemos dejar pensar".

 

Para afianzarse, crecer y desarrollarse, la izquierda debe comprender y hacer propias, las experiencias populares de las clases trabajadoras y oprimidas. Nunca crecerá contra ellas, o impidiendo la creación propia mediante esquemas dogmáticos que, por ser tales, generalmente están fuera de la vida.

 

A la pregunta qué es ser de izquierda hoy, respondo: creer en la posible transformación de la sociedad actual por otra más justa y libre. Esa transformación no será espontánea ni fatal. Para construírla deberán crearse los instrumentos indispensables -partido, movimiento, frente- pero desde una actitud que supere la soberbia con la cual socialismo, comunismo, trotskismo y los revolucionarios en general-nos hemos movido hasta ahora.

 

El camino abierto es inédito. Hemos perdido algunas brújulas que con el tiempo habían caído en desuso. Pero como ya no hay modelos hegemónicos que muchas veces nos paralizaron, es posible la creación. Porque, en definitiva, izquierda es nada más y nada menos que eso, creación política y a la vez cultural.

 

La Lucha Por El Socialismo

 

Urge establecer un nuevo sistema económico mundial solidario. Pero para ello será necesaria una revolución tan poderosa como lo fueron la Francesa de 1789 y la Rusa de 1917. Ese nuevo orden solidario deberá establecerse sobre las premisas de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Un socialismo y una revolución humanista, antiautoritaria, autogestionaria, que replantee una nueva democracia -es decir el poder político- que signifique realmente el paso del "reino de la necesidad al reino de la libertad" y afiance el triunfo hegemónico de los trabajadores y el pueblo.

 

Decía Juan B. Justo, el fundador del Partido Socialista de la Argentina, que "la política obrera es la coerción para la libertad. Se vale transitoria y excepcionalmente de la fuerza para abolir las formas inveteradas de la coerción" (Teoría y Práctica de la Historia, 1909). Para Juan B. Justo "El socialismo conduce al pueblo obrero a la conquista del poder político, como condición esencial de su emancipación económica, a apoderarse de la fuerza del Estado para moderar la explotación capitalista hasta abolirla por completo" y definía el socialismo como "la lucha en defensa y para la elevación del pueblo trabajador que, guiado por la ciencia, tiende a realizar una libre e inteligente sociedad humana

 

basada en la propiedad colectiva de los medios de producción" (El socialismo, 1902).

 

Algunas de las bases de la refundación del socialismo son: a) anticapitalismo (el socialismo es una sociedad distinta a la del capitalismo); b) rescate del término antiimperialismo (denuncia de la dominación económica y cultural); c) internacionalismo (solidaridad con todas las clases y pueblos oprimidos y reivindicación de la identidad latinoamericana); d) horizontalidad (organización revolucionaria y política descentralizada y democrática), e) autodeterminación (autoorganización y autogestión social), f) reconstrucción de la cultura obrera (rescate de la cultura obrera y nuevas prácticas de las clases oprimidas en el nuevo siglo); g) búsqueda de las nuevas experiencias o movimientos sociales (zapatismo, Sin Tierra, Sin Techo y movimientos antiglobalización); h) búsqueda de nuevas formas de socialismo (socialismo con democracia).

 

El socialismo es un nuevo humanismo que tiende a desarrollar una sociedad igualitaria y libre que merezca ser vivida, en donde, como decía Marx "el libre desarrollo de cada uno sea condición del libre desarrollo de todos".

 

Este es el sentido teleológico y ético de la lucha de nuestro tiempo, la lucha por el socialismo. No se trata de una utopía. Es una necesidad de la vida frente al caos, la alienación, el totalitarismo, la destrucción de la persona humana y de su entorno en el sistema capitalista. Por eso la consigna de lucha y esperanza es la de Rosa Luxemburgo: "¡Socialismo o Barbarie!". Por ello y para ello "¡Revolución socialista o Barbarie capitalista!".

 

Bibliografia

 

Además de la bibliografía señalada en el texto puede consultarse:

 

Después del liberalismo, por Immanuel Wallerstein, Siglo XXI, México, 1996.

 

El futuro de la civilización capitalista, por Immanuel Wallerstein, Icaria-Antrazyt, Barcelona, 1997. Raza, nación y clase, por Etienne Balibar e Immanuel Wallerstein, Iepala textos, Madrid, 1991.

El moderno sistema mundial I. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI, por Immanuel Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1987.

 

El moderno sistema mundial II. El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750, por Immanuel Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1984.

 

El moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansión de la economía-mundo capitalista, 1730-1850, por Imannuel Wallerstein, Siglo XXI Editores, México-Madrid, 1998.

 

Lucha de clases. Conversaciones con David Barsamian, por Noam Chomsky, Crítica, Grijalbo - Grupo Mondadori, Barcelona, 1997.

 

Un nuevo programa de cambio social, por Paul Boccará y Carlos Mendoza, Tesis 11, Buenos Aires, 1998.

 

Fin del capitalismo global. El nuevo proyecto histórico, por Heinz Dietrich y otros, Editorial 21, México, 1998.

 

La sociedad global. Educación, mercado y democracia, por Noam Chomsky y Heinz Dietrich, Liberarte, Oficina de Publicaciones, Ciclo Básico Común, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 1997.

Socialismo para una época de escépticos, por Ralph Miliband, Siglo XXI, México, 1998.

 

Bases del nuevo socialismo, por Heinz Dieterich, Editorial 21,Colección 21, Buenos Aires, 2001. Noam Chomsky habla de América latina, entrevista de Heinz Dietrich, incluye documentos inéditos de los National Archives, Editorial 21 Política, México, 1998.

El universo neoliberal. Recuento de sus lugares comunes, por Alfredo Eric Calcagno y Alfredo Fernando Calcagno, Alianza Editorial, Madrid-Buenos Aires, 1995.

 

Las trampas de la globalización (Paradigmas emancipatorios y nuevos escenarios en América Latina), por Gilberto Valdés Gutiérrez y otros, Galfisa, Editorial José Martí, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1999.

 

¿Adiós al trabajo? Ensayo sobre las metamorfosis y el rol central del mundo del trabajo, por Ricardo Antunes, Colección Herramienta, Editorial Antídoto,Buenos Aires, 1999.

 

El nuevo orden mundial y la estrategia sindical, por Dan Gallin, Ginebra, Suiza, 1995.

 

El Caos Planetario. Ensayos marxistas sobre la miseria de la mundialización capitalista, por Renán Vega Cantor, Colección Herramienta, Editorial Antídoto, Buenos Aires, 1999.

Estado y mercado en la globalización, por Carlos M. Vilas (mimeo), documento presentado en el I Congreso Interocéanico de Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, 10-12 de marzo de 1999.

 

The Myth of the Global Corporation, por Paul N. Doremus, William W. Keller, Louis W. Pauly & Simon Reich, Princenton University Press, Princeton, 1998.

 

Obras Completas, por Ernesto Che Guevara, Buenos Aires, 1973.

 

Discurso de Fidel Castro ante la Conferencia sobre la Deuda Externa de 1985, en actas de la Conferencia, dos tomos, La Habana, Cuba.

Hechos y ficciones de la globalización, por Aldo Ferrer, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 1997.

 

El corazón late a la izquierda, por Oskar Lafontaine, Paidós Estado y Sociedad, Barcelona, 2000. No hay que tener miedo a la globalización, por Oskar Lafontaine y Christa Müller, Biblioteca Nueva, Madrid, 1998.

Shaping Globalisation, varios autores, Global progress, Friedrich Ebert Stiftung, "International Conference, 17 y 18 de junio de 1998, Willy-Brandt-Haus, Berlin", Bonn, 1998.

La estrategia neocolonial del imperio para los años ¹90, por Carlos O. Suárez, Julio Laborde, Emilio J. Corbière y Luis P. Brunati, prólogo de Guillermo Toriello Garrido, con anexos Documento I y II del Comité de Santa Fe (California, EE. UU.), Los Libros de Gente Sur, ensayos, Buenos Aires, 1990.

 

"El nuevo Panóptico y la revolución comunicacional", por Emilio J. Corbière, en Poder político y libertad de expresión, varios autores, Sociedad Científica Argentina-Editorial Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 2001.

Echelon y Enfopol, los nombres del espionaje electrónico, por Emilio J. Corbière y Oscar Amado, ponencia, Segundo Seminario "Miguel Enriquez", Santiago, Chile, 13 al 15 de octubre de 2000, Ediciones Cuadernos de la Fundación Juan B. Justo, Buenos Aires, 2000.

Las nuevas formas de resistencia social. El poder y la revolución (Revuelta, motín, huelga, sabotaje y corte de ruta. La refundación del socialismo), por Emilio J. Corbière y Oscar Amado, ponencia, Segundo Seminario "Miguel Henriquez", Santiago, Chile, 13 a 15 de octubre de 2000, Ediciones Cuadernos de la Fundación Juan B. Justo, Buenos Aires, 2000.

 

Estaban entre nosotros (Argentina y el nazismo), por Emilio J. Corbière, Colección Actualidad/Política, Ediciones Letra Buena, Buenos Aires, 1992.

 

"¿Pogrom en Buenos Aires? A 80 años de la Semana Trágica", por Emilio J. Corbière, comentario al informe de Pablo Fihman sobre el asesinato de 179 judíos a manos de grupos políticos oficialistas durante la Semana de Enero de 1919, en Todo es Historia, Buenos Aires, enero de 1999, Nº 378.

 

"El neofascismo de la globalización", por Emilio J. Corbière, en revista Descubrir, nº 77, diciembre de 1997.

 

Refundar el socialismo (Puntos de vista), por Emilio J. Corbière en La Razón del 8 de enero de 1998.

 

El socialismo que viene (Puntos de vista), por Emilio J. Corbière en La Razón del 4 de setiembre de 1998.

 

Los nuevos desafíos de la izquierda (La izquierda en los Œ90), por Emilio J. Corbière en El Decamerón Debates sobre economía-política-sociedad, Paraná, Entre Ríos, Nº 1, Año I, mayo-junio de 1990.

 

La Alemania neonazi y sus ramificaciones en España y Europa, por Michael Schmidt y César Vidal, Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1995.

 

La centuria negra. Los orígenes y el retorno de la extrema derecha rusa, por Walter Laqueur, Anaya & Mario Muchnik, Madrid, 1995.

 

La ofensiva neo-fascista, por Ernesto Cadena, Ediciones Acervo, Barcelona, 1978.

 

"Globalización y pérdida de autonomía de las autoridades fiscales, bancarias y monetarias", por Juan Carlos Lerda, en Revista de la CEPAL, 58 (abril) 63-77.

"La globalización cuestionada (como lugar común y como equilibrio actual del capitalismo)", por José María Cardo y José Gabriel Vazeilles, en Reunión, nº 4, año II, marzo 2000, pág. 16.

"La globalización. Los debates...y sus consecuencias políticas", por Rolando Astarita, en Reunión, nº 4, año II, marzo 2000, pág. 17.

 

¿Qué crisis?. Retos y transformaciones de la sociedad del trabajo, por Claus Offe y otros, Gakoa Liburuak, Tercera Prensa-Hirugarren Prents S.L., Donostia, 1997.

 

El Neoliberalismo en América Latina (Carta de los Provinciales Latinoamericanos de la Compañía de Jesús), CIAS (Centro de Investigación y Acción Social) PIM (Programa Iglesia y Mundo), Buenos Aires, 1997.

Imperialismo y empresas multinacionales, por Theotonio dos Santos, Editorial Galerna, Buenos Aires, 1973.

 

Imperialismo y comercio internacional, por Samir Amin, Ch. Palloix, A. Emmanuel y Charles Bettelheim, Cuadernos de Pasado y Presente Nº 24, Siglo XXI Editores, México D.F.

El Mundo no es una mercancía. Otro Mundo es Posible (Documentos del Fórum Social Mundial, enero del 2001) www.forumsocialmundial.org.br/fsm2001inter@uol.com.br

 

¿En qué nos parecemos a la sociedad feudal?, entrevista a Perry Anderson, por Jorge Halperín y Daniel Ulanovsky Sack, Clarín, 2 de octubre de 1994, págs. 20 y 21.

 

La vida cotidiana en la Edad Media, entrevista a la profesora Nilda Guglielmi, "Instantáneas" de María Esther Vázquez, en La Nación, Suplemento Literario del 15 de julio de 2001, pág. 3, Sección 6ª. El pensador (entrevista a Perry Anderson por Atilio Borón), Página 12, 2 de octubre de 1994, págs. 29/31.

 

"Papel de EE. UU. y poder militar. Crisis del sistema de decisiones" (Entrevista al estratega norteamericano y asesor del Pentágono, Edward Luttwak), por Emilio J. Corbière, en El Cronista, 31 de octubre de 1994, pág. 19.

 

"El sistema de Œescucha¹ por satélites. Francia investigará la red de espionaje Echelon", en Clarín, 6 de julio de 2000, pág. 28.

 

"El fantasma de la narcoguerrilla", por Merrill Collet, en El Nuevo Periodista, Nº 210. Buenos Aires, 8 de octubre de 1988.

 

"La alquimia política de las drogas", en Nueva Sociedad, Nº 102, Caracas, julio-agosto de 1989. Por un socialismo argentino y latinoamericano en el camino de José Carlos Mariátegui, Partido Socialista Auténtico, Congreso Nacional, 20 de junio de 1992, e-mail: fundjuanbjusto@geocities.com Autodeterminación y Libertad, Buenos Aires, 2001; el documento de trabajo Estamos ante desafíos apasionantes, Buenos Aires, 2001 y "Es hora de rebeldías", por Luis Zamora en Página 12, del 9 de septiembre de 2001, pág. 12.

 

Economía de la sociedad colonial. Ensayo de historia comparada de América latina, por Sergio Bagú, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y Editorial Grijalbo, 1992, México D.F. (se trata de la nueva edición corregida y aumentada del libro clásico de la historiografía económica y social latinoamericana escrito por el autor en 1949).

 

El capital financiero, por Rudolf Hilferding, Editorial Tecnos, Madrid. La acumulación del capital, por Rosa Luxemburgo, Grijalbo, México.

El imperialismo y la acumulación del capital, por Rosa Luxemburgo y Nicolás I. Bujarin, Cuadernos de Pasado y Presente Nº 51, Siglo XXI Editores, México D.F.

El imperialismo, última etapa del capitalismo, por V. I. Lenin, Obras Completas, Buenos Aires.

 

La economía mundial y el imperialismo, por Nicolás I. Bujarin, Cuadernos de Pasado y Presente Nº 21, Siglo XXI Editores, México D. F.

Revistas: Redefiniciones (México), Nueva Sociedad (Caracas), New left review (Madrid), Sistema (Madrid), Icaria, revista de crítica y cultura; Dialéktica, Herramienta, revista de debate y crítica marxista; Razón y Revolución, Periferias, Socialismo o Barbarie, Cuadernos del Sur, Nuevo Curso, Luxemburg, Reunión, PIMSA (Proyecto de Investigación del Movimiento de la Sociedad Argentina) y CIAS (Centro de Investigación y Acción Social) (Argentina).

 

Emilio J. Corbière

 

Escritor, periodista, abogado y profesor universitario. Fue jefe de redacción de la revista Todo es Historia y redactor de La Vanguardia, La Opinión, La Nación, Tiempo Argentino, Sur, La Razón, El Cronista y de las Editoriales Buenos Aires Herald y Perfil. Actualmente es colaborador de Le Monde Diplomatique (en español), columnista de la revista Noticias y de la agencia de noticias Infosic. También cumplió tareas periodísticas en la agencia Noticias Argentinas y fue redactor y columnista de las revistas Primera Plana, Confirmado, Cuestionario, Crisis, El Periodista de Buenos Aires, El Porteño, Nueva Presencia, Las Palabras y las Cosas, Descubrir, Reunión y Nueva Sociedad (Caracas). Integra el Consejo de Colaboradores de Herramienta, revista de debate y crítica marxista.

Entre sus últimos libros figuran: Orígenes del comunismo argentino (El Partido Socialista Internacional); El mito alfonsinista (Liberación nacional y lucha de clases en la Argentina); El marxismo de Enrique del Valle Iberlucea; Estaban entre nosotros (Argentina y el nazismo); La Masonería I (Política y sociedades secretas); La Masonería II (Tradición y revolución); Mamá me mima, Evita me ama (La educación argentina en la encrucijada); Los catecismos que leyeron nuestros padres (Ideología e imaginario popular en el siglo XX) y Acerca de los Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844 de Carlos Marx.

 

Algunos de los libros en preparación son: Lutero. Política y secularización; Opus Dei: el totalitarismo católico (Integrismo y progresismo cristiano); Los argentinos de Hitler 1930-1945; La Internacional Comunista en la Argentina (Los Archivos de Moscú) y La larga marcha por el socialismo (Memorias al promediar el medio siglo).

 

Ha publicado el ensayo "El nuevo Panóptico y la revolución comunicacional" que forma parte del libro colectivo Poder político y libertad de expresión preparado por el Instituto de Ciencia Política y Constitucional de la Sociedad Científica Argentina y publicado por la Editorial Abeledo-Perrot.

 

Es director de la Fundación Juan B. Justo y dirigió Icaria, revista de crítica y cultura. Dirige actualmente la colección "Marx XXI"`publicada por la Fundación Juan B. Justo. Actualmente preside la Asociación Argentina Antonio Gramsci, sección de la International Gramsci Society (IGS) con sedes en Roma y en Notre Dame, Indiana (Estados Unidos). Es profesor en la Cátedra Libre Antonio Gramsci en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y de la Cátedra Libre José Carlos Mariátegui en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

 

Es vocal de la Sociedad Científica Argentina, director de la Biblioteca "Domingo Faustino Sarmiento" e investigador-asociado del Instituto de Ciencia Política y Constitucional de la entidad mencionada. Integra la Asociación Argentina de Filosofía del Derecho de La Plata y fue miembro del Instituto de Derecho Constitucional y Ciencia Política de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires. Actualmente dirige el Departamento de Prensa y Difusión en la Subdirección de Prensa y Actividades Culturales de la Biblioteca del Congreso de la Nación y dicta los cursos sobre Política y medios de comunicación, Historia de las ideas y de los partidos políticos y Pensamiento argentino y latinoamericano (esta última conjuntamente con el profesor Juan Carlos Saccomanno) en la Biblioteca legislativa mencionada. Asimismo, dicta Historiografía argentina y corrientes políticas, como parte del plantel de profesores de la Academia del Sur para alumnos del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN) y del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA).

 

Forma parte de los jurados para proveer profesores en las carreras de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de Buenos Aires y de la Facultad de Bellas Artes de La Plata.

 

Centro Editor Socialista

Copyright, 2001. Fundación Juan B. Justo

Queda hecho el depósito de la ley 11.723

Tercera edición actualizada, 2001

Primera edición, 1998

Segunda edición, 1999

famado@millic.com.ar

Edición al cuidado de Oscar R. Amado y Rodolfo O. Solana

FUNDACIÓN JUAN B. JUSTO

Personería Jurídica Nº 4942

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