© Libro N° 14098. Animación A
La Lectura Y Tic: Creando Situaciones Y Espacios. Paredes
Labra, Joaquín. Emancipación. Julio 26 de
2025
Título Original: © Animación A La Lectura Y Tic: Creando
Situaciones Y Espacios. Joaquín Paredes Labra
Versión Original: © Animación A La Lectura Y Tic: Creando Situaciones Y Espacios.
Joaquín Paredes Labra
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Creando Situaciones Y Espacios
Joaquín Paredes Labra
Animación A
La Lectura Y Tic:
Creando
Situaciones Y Espacios
Joaquín Paredes Labra
ANIMACIÓN A LA
LECTURA Y TIC:
CREANDO SITUACIONES
Y ESPACIOS
JOAQUÍN PAREDES
LABRA*
Autonomous
University of Madrid
RESUMEN. Este artículo
aborda un análisis crítico de los principales procesos metodológicos
que apoyan la animación a la lectura mediante tecnologías de la información y
la comunicación (TIC). A partir de un proceso de integración de
las TIC en la escuela y su vinculación con otros espacios como las
bibliotecas y el ciber-espacio, se abren posibilidades para reorientar las
actividades de animación a la lectura mediante procesadores de texto,
multimedia, programas de lengua, cuentos electrónicos y desarrollo de proyectos
telemáticos.
ABSTRACT. This article deals
with a critical analysis of the main methodological processes
underpinning creative writing and storytelling through the use of infor-mation
and communication technologies (ICT). The process of
integrating ICT in schools and its links to other spaces like
libraries and cyberspace open up the pos-sibility of reorienting reading and
writing activities using word processors, multi-media, electronic language
programs, interactive storybooks and the development of web projects.
Ahora que los
ordenadores e Internet han entrado en tantas escuelas, quienes reali-zan
animación a la lectura se preguntan por una participación meditada de las
tecnolo-gías de la información y la comunicación (TIC) en los proyectos
que emprenden.
Las TIC parecen ser
un nuevo enemi-go de la lectura, que conviene sumar a los medios de
comunicación
(principalmente la
televisión y el vídeo), y los videojuegos. Por ello, plantear usos de las TIC en la
ani-mación a la lectura no deja de ser proble mático, y aún más pensando en
aquellos que aprenden y afianzan sus habilidades lectoras, al final de la
Educación Infantil o en la Primaria; o quienes ocupan tanto tiempo con estos
dispositivos, escolariza-dos en Secundaria.-
(*) Universidad Autónoma de Madrid.
Por otra parte,
Internet (como ocurrió con los medios audiovisuales y luego con los
ordenadores) es una nueva frontera de alfabetización (Leu, 2001), donde la
lectura crítica y su carácter progresivo es tan importante.
|
Revista de Educación, núm.
extraordinario 2005, pp. 255-279 |
|
|
Fecha de entrada: 07-07-2005 |
255 |
Así, las TIC son «nueva
frontera para la literatura» o «enemigo de la lectura», un panorama de
tecnofilia y tecnofobia. Sin embargo, hay muchos signos de supera-ción de la
paradoja, por ejemplo entre quienes hacen animación a la lectura desde las
bibliotecas (Gómez Hernández, 2002) y los estudiosos en general, como el
grupo Hermenia de la Universitat Oberta de
Catalunya (http://www.uoc.
manejar una enorme
biblioteca, a veces en otros idiomas, y ser capaz de producir para otros y
trabajar en equipo, en lo que se ha llamado dos universos que
interac-túan.
LA LECTURA EN EL AULA. UNAS NOTAS PARA EMPEZAR
|
edu/in3/hermeneia/cat/publicacons/publi- |
Leer y escribir
son procesos dinámicos |
|
cacions.html). Esta paradoja la
resuelven |
complejos que no
son reversibles el uno |
|
parcialmente del siguiente modo: si
acep- |
hacia el otro,
aunque sí son actividades |
|
tamos que los soportes digitales
pueden |
solidarias. El
alumno que escribe tiene |
|
ser tan dignos como otros vehículos
cul- |
que implicarse constantemente en
activi- |
|
turales, las TIC separan
culturalmente a |
dades de lectura. |
|
quienes las tienen de quienes no,
son un |
Las actividades de animación a la
lec- |
|
nuevo foso. Las escuelas y
bibliotecas |
tura empiezan desde el aprendizaje
de los |
|
públicas tienen los recursos al
menos |
primeros rudimentos
lectoescritores. Los |
|
para que quienes no tienen TIC en sus |
cuentos contribuyen a la
metodología |
|
hogares las disfruten en espacios
comu- |
practicada en las aulas de
infantil. Los |
|
nes. Pueden ser integradas con
naturali- |
niños de 4 años de un estudio de
casos de |
|
dad en la vida de los estudiantes,
utiliza- |
Barrio y Domínguez (1996) trabajan
con |
|
das de forma activa y sus usos
traspasar el |
el código alfabético mediante un
método |
|
mero artefacto, como pasa con los
libros. |
que asocia el fonema al grafema
mediante |
|
La participación de padres y
profesores |
un gesto. Las actividades se ponen
en |
|
será fundamental, aunque la forma
de |
relación con la narración de un
cuento |
|
encarar los usos de las TIC en los
centros |
donde se van presentando las
letras. |
|
tendrá que cambiar. |
Cuento, gesto y nombre de la letra
son los |
|
En este artículo se pretende
valorar |
elementos que sirven para que el
niño |
|
cómo aprovechar las TIC para
fomentar la |
asocie la grafía de la letra con su
sonido. |
|
lectura, una suma de capacidades
que |
Con los niños de 5 años de ese
estu- |
|
también está en la base de nuevas
alfabeti- |
dio de casos se recuerdan y
refuerzan los |
|
zaciones visuales, informáticas y
para las |
aprendizajes. Las actividades se
centran |
|
redes. |
en la escritura de nombres que
aparecen |
|
La tarea aquí es entusiasmar sin
caer |
en fichas de trabajo de lo que
entende- |
|
en un catálogo de posibilidades casi |
mos como libro del alumno, si bien
hay |
|
inacabable para quienes no
manejaron |
abundante material manipulativo y
en |
|
nunca ordenadores, que canse a los
que |
exposición junto al recurso del
rincón de |
|
saben manejarlos, tan parco que sea
críp- |
los cuentos. |
|
tico para quienes no los utilizaron
nunca |
Los cuentos permiten introducir el |
|
en contextos de
enseñanza-aprendizaje y |
centro de interés quincenal. La
maestra se |
|
tan extenso que no añada nada nuevo
a |
apoya en sus ilustraciones y elige
en la |
|
quienes lo practican. |
asamblea de clase una frase mágica
sobre |
|
Porque estar alfabetizado es
necesario |
la que luego trabajan los niños
copiando, |
|
para estarlo digitalmente, lo que
supone, |
dibujando o realizando otras
actividades. |
|
entre otras cuestiones, estar
abierto a |
El cuento también forma parte de
las |
256
actividades
realizadas en casa. Los niños de estas edades realizan muchos dibujos que
acompañan con escritura y que llevan al aula. La maestra anima a los niños a
hacer cuentos, que hacen en casa, leen a sus compañeros en clase y
dejan en el rin-cón de la lectura. Este tipo de actividades convierten las
asambleas en un espacio donde los niños cobran, si cabe, mayor protagonismo de
la actividad en el aula. Hay manipulación, construcción, comuni-cación y juego.
En la Educación
Primaria, los niveles de los lectoescritores son ciertamente variados. En el
Primer Ciclo aprenden a leer y escribir, y el tercero y último comple-tan un
proceso por el que pueden escu-char, hablar, leer y escribir con soltura.
Uno de los primeros
peldaños para el fomento de la lectura se encuentra en las bibliotecas de aula,
donde la explotación semanal–quincenal de la lectura es una baza principal para
la lectura comprensi-va, con actividades analíticas y sintéticas, resúmenes de
argumento, definición de personajes y situaciones principales e ilustraciones
evocadas o generadas. Leer y escribir son aquí procesos solidarios. Ade-más,
ocurren procesos de presentación (dimensión social del texto) y colabora-ción
con otros compañeros (un acopio de textos infantiles que son leídos
sucesiva-mente por distinto niño, con nuevos resú-menes y dibujos).
Un ejemplo es el
caso de Flora (Pare-des, 1998), donde la maestra, de primero de Primaria,
pretende impulsar la lectura mediante un uso regular y planificado de la
biblioteca de aula. El funcionamiento de la biblioteca es un préstamo
individual al que sigue una devolución del libro y un dibujo sobre la lectura.
Larrañaga y Yubero
(2003), por su parte, relatan algunas experiencias con niños más mayores (de 9
y 10 años). Así, indican cómo los niños, a partir de la lec-tura de un libro:
continúan la historia a
partir de un
fragmento; construyen diálo-gos en los que participan personajes del libro;
entrevistan a un personaje relevan-te de la historia; a partir de un principio,
un nudo y un desenlace se les pide que inventen una historia; describen un
per-sonaje principal del libro; crean nuevos personajes; hacen historias nuevas
a par-tir de unos indicios o con unas palabras clave; o recrean la historia a
partir de las ilustraciones del libro. Estas propuestas pretenden activar al
lector, su interés por la lectura que realizan, su comprensión así como el
espíritu crítico.
Toledano (2002)
propone entonces una lista de consideraciones individuales, sociales y
escolares que se deben tener en cuenta al desarrollar proyectos de anima-ción a
la lectura con TIC:
• La relación con la
lectura es un largo proceso que cada alumno sigue de forma individual. No
pue-den esperarse éxitos espectaculares a corto plazo.
• La influencia de
los primeros maes-tros y de la propia familia suelen ser dos factores
determinantes en la actitud hacia la lectura.
• La tarea de
animación a la lectura exige una minuciosa planificación: selección adecuada de
textos y acti-vidades antes, durante y después de la lectura.
• Conviene conocer la
experiencia lectora de nuestros alumnos. Los modos de trabajar de nuestros
compañeros son un buen punto de arranque.
• La lectura no es
sólo el acercamien-to al canon literario. Literatura es lectura.
• La tarea de leer no
se puede aislar de la actividad de escribir: animar a leer es, también, animar
a escribir. Se puede leer y escribir en los dos soportes.
257
|
258 |
|
|
|
Aunque se repite
con cierta insistencia, la incorporación de ordenadores a las aulas no
conlleva necesariamente la mejora inmediata en la consecución de los
objeti-vos propuestos por los profesores. Des-graciadamente, tampoco hay
muchas evi-dencias en el progreso de los estudiantes con peores resultados en
destrezas lecto-escritoras cuando utilizan ordenadores o TIC, posiblemente
porque en los estudios realizados las realidades escolares son aje-nas a algunas
consideraciones que ahora se harán. |
|
En muchas
ocasiones, los ordenado-res (como pasa con materias con anterio-ridad ajenas
a la tradición escolar) ya han sido «escolarizados», y casi nada ha
cam-biado. Esto es así porque en la vida |
|
|
|
EN OTRA ESCUELA. PREGUNTAS INICIALES PARA |
|
IR MÁS ALLÁ EN LA ANIMACIÓN A LA
LECTURA CON LAS TIC |
|
|
|
Conviene tener
presente estas estruc- cotidiana de las aulas hay complejidad, turas de
trabajo para entender un poco fragilidad, discontinuidad, conservación y
mejor qué actividades puede incentivar autenticidad limitada (Nixon, 2003),
usos de las TIC en proyectos de animación donde no siempre es fácil promover la
a la lectura, pues, como recuerda el Mani- participación de los estudiantes
en proce-fiesto de la UNESCO sobre la biblioteca sos
amplios que les permitan poder ser pública (Gómez Hernández, 2002), la ani-
ciudadanos más plenos, ir más allá del mación a la lectura debería brindar
posi- aprendizaje de la lectoescritura y el cálcu-bilidades para el
desarrollo personal lo en Primaria o la preparación general de creativo,
estimular la imaginación y creati- la Secundaria. |
|
vidad de los
niños y jóvenes, fomentar el Son pertinentes entonces cinco prin-conocimiento
del patrimonio, la valora- cipios para hacer efectiva la alfabetización ción
de las artes y de los logros e innova- con y para las TIC: antes que las
posibili-ciones científicas, facilitar el acceso a dades de las TIC está
primero la actuación todas las expresiones culturales, fomentar posible del
profesor; las prácticas de los el diálogo intercultural y prestar apoyo a
profesores y los usos de las TIC deben ser la tradición oral.
Estos propósitos pueden complementarios; los usos de las TIC ser
atendidos por las TIC, cuando se crea y deben ser practicables; se debe atender recrea
mediante técnicas de escritura cre- siempre la equidad de las prácticas
educa-ativa, o cuando se utilizan sus posibilida- tivas y la integración de
las TIC debe reco-des comunicativas, como se verá más ade- nocer y
ajustarse a la trayectoria de los |
|
lante. |
|
procesos emprendidos en las aulas. |
|
Es decir, al
integrar las TIC se deben estar respondiendo preguntas del si-guiente tenor:
¿cómo pueden aprender los docentes a utilizar las TIC para su
tra-bajo cotidiano –y no de manera genérica? ¿Qué modelos pedagógicos tienen
en cuenta la alfabetización y los usos de las TIC realizados en
contextos reales –y no genéricos? ¿Qué nuevas posibilidades de alfabetización aportan
las TIC? ¿Cómo cambian esas posibilidades en función de los contextos de
aplicación? ¿En cuáles el profesor puede organizar sus clases con apoyo de
las TIC y no forzado por ellas? ¿Cómo están relacionadas la
alfabetiza-ción y la tecnología y cómo los profesores pueden dar sentido a
esa relación? ¿Qué principios y métodos guían la integración de las TIC para el
aprendizaje en el aula? ¿Qué posibles usos darle entonces a las TIC en la
alfabetización en el aula? De esta forma, las TIC adquieren
las dimensiones cultural y crítica que tienen las prácticas escolares (algo
que ya se viene haciendo sin ellas y que adquiere nuevas dimensiones |
al aplicarse «sobre
el terreno» las TIC), y requieren a estudiantes y profesores nue-vas habilidades
«operativas» –básicamente se trata de destrezas en el manejo de dis-positivos–,
que se deben asumir en las prácticas escolares. Muchos currículos, como el
norteamericano o el español, proponen que la utilización de las TIC por los
alumnos debe facilitar la búsqueda, interpretación y afianzamiento de la
lectu-ra y la escritura. Sólo los profesores que ya están utilizando las TIC buscando y
uti-lizando información para sí van a tener posibilidades de descubrir su
aplicación con los estudiantes. También se requiere superar modos tradicionales
y usos trans-misivos con profesores que aprovechen la ocasión que brinda un
tema, una activi-dad o un evento desarrollando experien-cias; y, más allá,
profesores investigadores y usos en proyectos o profesores críticos y
materiales como centro del trabajo.
Veamos, entonces y
con este método, la forma en que las TIC contribuyen a prácticas reales
de animación a la lectura, volviendo a los casos antes presentados.
Cuando una maestra
de Educación Infantil que trabaja de esta forma introdu-ce el ordenador en el
aula (Barrio y Domínguez, 1996), lo suele hacer como un rincón más que es
presentado al grupo dentro de una actividad que hace atractivo y significativo
su contenido. El ordenador convierte en público el proce-so de escritura
también para niños tan pequeños, forma parte de una escritura colectiva que
abundó en procesos de colaboración entre niños, y los programas de ordenador y
la metodología práctica dieron un carácter de juego al trabajo rea-lizado. La
identificación de fonemas, la corrección y el control estuvieron presen-tes.
Los dispositivos utilizados, aun en este nivel educativo inicial, dieron muchas
oportunidades.
En Primaria,
Sundblad y otros (1999) describen el proyecto ESE (Experimental
School
Environments), que incluye la par-ticipación de niños ingleses y suecos de 5 a 7 años
que escuchan y cuentan cuentos. Los niños son «inventores» que realizan una
inmersión tecnológica con sus maes-tros, con libertad absoluta para explorar un
entorno tecnológicamente rico, con pocas limitaciones de tiempo, apoyo de los
adultos y asambleas diarias. En una parte muy importante se trata de escuchar y
contar cuentos. En otra de compartir una tarea motivante común, en la que se
utilizan los ordenadores. También se generaron situaciones que requirieron del diálogo,
la creatividad y el juego. Por ejemplo, una de las series de sesiones tuvo como
tema «El espejo mágico»: se contó un cuento sobre un espejo mágico en un aula
ricamente decorada al efecto; los niños hicieron dibujos, charlaron sobre la
historia, alguno la volvió a contar al grupo, vieron fotografías, construyeron
un espejo y otros objetos con ayuda de adultos, jugaron, trabajaron sobre una
his-toria con lápiz y papel y también con un programa de dibujo (primero
libremente, luego sobre propuestas de «inventos», al final para completar una
historia, con ayuda de un adulto o por parejas), escane-aron sus propios
dibujos y los modifica-ron en el programa de dibujo.
Los principales
problemas para el de-sarrollo del proyecto vinieron del tiempo que exigía y de
la dificultad de los niños para dar respuestas «que no esperaba el adulto».
En estos dos
ejemplos se observa lo que Barberá (2004) indica como necesida-des para la
integración de las TIC en el aula: en cuanto al grupo clase, atender la metodología
practicada (con mención al tipo de interacción dentro del grupo), la
secuenciación realizada (con atención a las actividades seleccionadas y su
interacción) y los horarios previstos; y en cuanto a las actividades de
enseñanza-aprendizaje, interacción, evaluación y representación
259
de la actividad. Es
decir, para que
los aquellos
que conciben la enseñanza como
niños lleguen a producir materiales
pasan un
espacio para trabajar o como un pro-
por un proceso de inmersión
tecnológica yecto
que desarrollar con sus estudiantes.
que empieza con bajos requisitos o
de Utilizar
tecnologías en el aula es reforzar
fácil manejo, se crea un ambiente y
luego estos
entornos, por principio cambiantes
utilizan el
ordenador. y
polimorfos.
Diversos autores (Leu y Kinzer,
1999; Todo
no queda circunscrito a la vida
Valmont, 2003; Schmidt y otros,
2004) en
las aulas, y convendrá recordar que el
defienden que la enseñanza de la
lectura papel
determinante de las posibilidades
y la escritura, que en sus niveles
básicos organizativas
de los centros, tan impor-
se desarrolla durante la Educación
Prima- tantes
para integrar los ordenadores y
ria y que consiste no sólo en
trabajar
con para
desarrollar proyectos de animación a
literatura infantil de calidad,
mejorar
los la lectura por separado, cuanto más
talleres de lectoescritura y apoyar
la
lectu- importantes
cuando van de la mano. Bar-
ra guiada, complementados por
las TIC; berà
(2004) señala algunos factores clave
va más allá, incorporando nuevos
códi- para
incluir el trabajo con ordenadores
gos, buscando en las TIC nuevas
posibili- en
la vida de los centros: la disponibilidad
dades dentro de sus
potencialidades, de
recursos materiales, cierta planifica-
desde materiales servidos por
dispositivos ción
de su uso (que tiene que ver con los
electrónicos o albergados en sitios
web
a espacios
y los horarios del centro) y la
gráficos, animaciones y otras
posibilida- existencia
de relación del profesorado y
des generadas por unos programas
muy docencia
colaborativa.
variados. Es
necesario, entonces, la mejora de
Los profesores que realizan
anima- las
dotaciones de equipos informáticos, la
ción a la lectura y que se deciden a
utilizar formación
de los profesores como equipo
TIC saben que las
actividades que
incluyan y
la integración efectiva de las TIC en la
no son unas más, sino parte de un
pro- planificación
del centro como un todo.
yecto más
amplio. Se
ha establecido que los usos de las
tecnologías de la información y la
comu-
nicación (TIC) están íntimamente
relacio-
UNA CUESTIÓN DE
ESPACIOS nados
con la forma de concebir la ense-
ñanza y los tiempos escolares
(Paredes,
Tomando como base de trabajo la
activi- 1998)
por parte de los profesores.
dad escolar y la escuela aparecen
nuevos También
se está verificando en la for-
espacios para la animación lectora
con mación
inicial y permanente de profeso-
TIC, tales como las bibliotecas y los
pro- res
(Schmidt y otros, 2004) que cuando
yectos en webs, en entornos
colaborati- los
profesores tienen confianza en los
vos y en blogs. Se trata
de hacer
efectivo usos
que pueden hacer de las TIC (hay
que el alumno lector es polivalente
por- cierta
saturación en el uso personal de las
que, entre otras cuestiones, es capaz
de TIC por su parte) es
más probable su utili-
leer en distintos soportes (en los
que
se zación
en situaciones educativas. Es cono-
incluyen los electrónicos) y domina
diver- cida
la resistencia al uso de las TIC, re-
sos espacios como la Red (Gómez
Her- sistencia fundamentada en su bajo
nández,
2002). conocimiento.
Los profesores convierten sus
clases Por
ello, se debe plantear que proce-
en entornos de aprendizaje,
particular- sos
de innovación como son la introduc-
mente los de Primer Ciclo de
Primaria,
y ción
de TIC en la enseñanza son más
260
sólidos cuando, no
ya los profesores como individuos sino en el centro como equipo, define cómo va
a hacer uso de las TIC en las aulas y la vida cotidiana del cen-tro, al menos en lo que los
recursos de sus centros permite.
De forma paralela,
convendrá dar la vuelta a que el uso de las tecnologías en los hogares es pocas
veces un acicate, más bien se trata de una barrera y un desafío
completar este
cuadro, la continuidad entre comunicación verbal y no verbal, especialmente con
los códigos audiovi-suales, es posible con herramientas infor-máticas de fácil
manejo.
LA UTILIZACIÓN DE PROCESADORES DE TEXTO
|
para hacer participar las TIC en las
aulas. |
Los usos en la
escuela de procesadores de |
|
Al tiempo, se deberán haber
produci- |
texto en creación
literaria son casi tan |
|
do cambios, posiblemente menos
tangi- |
antiguos como su
primera aparición en el |
|
bles pero en la base de los
progresos |
mercado, a
principios de los ochenta. |
|
materiales y organizativos antes
citados, |
Ocurre que son el
principal programa en |
|
auténticas innovaciones, en las
actitudes |
la enseñanza de
la lengua y la literatura |
|
de los profesores y generadores de
visio- |
en Primaria,
aunque desgraciadamente |
|
nes amplias sobre el impacto de
las TIC en |
vienen teniendo
usos restringidos a la |
|
la vida de los centros. |
mera ejercitación
(Mumtaz y Hammond, |
|
Cada profesor puede hacer una apro- |
2002). Así, en
muchas escuelas inglesas |
|
ximación tecnológica muy variada al
de- |
–donde las TIC tomaron nuevamente |
|
sarrollo de un proyecto de
animación a la |
importancia en el
currículo de principios |
|
lectura. No hay una solución, ni
más tec- |
de este siglo–
los estudiantes aún ahora |
|
nologías o mayor sofisticación
garantizan |
hacen sus
borradores a mano, son corre- |
|
mejores resultados. La única
condición es |
gidos por sus
profesores y pasan indivi- |
|
la nada fácil de la integración de
las TIC en |
dualmente el
trabajo a ordenador. Otras |
|
el aula. |
estrategias, como
realizar un trabajo de |
|
|
discusión en
grupo previo al trabajo indi- |
|
|
vidual, son menos
frecuentes. El ordena- |
|
LA ESCRITURA CON ORDENADORES |
dor se convierte
de esta forma en una |
|
|
herramienta que
se integra en la enseñan- |
|
El hecho de utilizar el ordenador
puede |
za para
reproducir esquemas ya habituales. |
|
ayudar a sensibilizar al alumno
hacia el |
Para Martí
(1992), un procesador de |
|
mundo escrito. Con todo, en el uso
de |
texto es una
herramienta informática de |
|
ordenadores se implican
determinadas |
propósito
general, por ello muy extendi- |
|
habilidades básicas de lectura y
escritura, |
da, que permite
acciones básicas de la |
|
y el teclado y el ratón se
convierten al |
escritura
(planificación del texto, organi- |
|
principio en valladares. |
zación del texto
en el papel, presentación |
|
Además, las propuestas de soporte |
clara,
correcciones), el texto producido es |
|
informático deben hacer compatibles
la |
«público» (está
en la pantalla, se puede |
|
lectura permanente con la
conciencia de |
revisar y
corregir, lo pueden hacer otros), |
|
la comunicación con una tradición y
una |
la escritura es
una situación de resolución |
|
cultura, la imaginación de mundos,
la |
de problemas (el
texto se articula en un |
|
exploración, la construcción y la
expre- |
discurso ordenado sobre el que es- |
|
sión de sentimientos y de búsqueda
de |
critor/lector
piensa, al que se pueden aña- |
|
sentido de la vida humana, la
crítica, el |
dir, cortar y
pegar ideas y párrafos) y la |
|
goce y disfrute e incluso el juego.
Para |
escritura se
presta a tareas de creación y |
261
colaboración (un
texto colectivo, un periódico escolar, otros materiales con sentido holístico).
Antes de empezar a
trabajar con pro-cesadores de texto conviene haber reali-zado actividades
«analógicas», tales como composiciones escritas, haber transforma-do historias
en cómics o dramatizaciones, tener experiencia en el trabajo en grupo, y
ciertas nociones de la planificación de una historia.
Las actividades
pasan por un proceso de generación de ideas, organización de las mismas,
composición de los textos e intercambio.
Sin embargo,
herramientas de propó-sito general como éstas no tutelan la escritura, incluso
cuando se utilizan correctores gramaticales avanzados, por su carácter estándar
y su falta de adapta-ción al escritor. Los neófitos requieren el apoyo y la
organización de actividades por parte del profesor.
Algunas
investigaciones aplicadas han propuesto ciertos programas donde se intentan
superar estas dificultades (Macarthur, 1999; Wiemer-Hastings y Graesser, 2000).
Se trata de procesadores de texto específicos para trabajar estas habilidades
metacognitivas, al tiempo que atienden las necesidades de los alumnos con
dificultades de aprendizaje. También pueden incorporar agentes, un
desarrollo de los laboratorios de inteligencia artifi-cial para personificar
puntos de vista. Con un fuerte componente motivacional, el personaje que
encarna cada agente inte-rroga al alumno sobre la estructura, senti-do y
coherencia de sus producciones. Con estas mejoras técnicas (revisión
orto-gráfica y gramatical mejorada, síntesis de voz, predicción de escritura,
reconoci-miento de voz, agentes) se contribuye a una escritura donde:
• Se superan algunas
dificultades mecánicas y errores (la fiabilidad
de estas mejoras
sigue requiriendo altas habilidades lectoescritoras), que distraen el sentido
global de las producciones escritas de los alumnos.
• La mejora de la
cantidad y calidad de estos escritos contribuye a mejo-rar los aspectos
motivacionales también presentes en la produc-ción escrita.
• Se mejora la
coherencia de los tex-tos.
Sin embargo, tienen
enorme impor-tancia secuencias de actividades más ricas pues involucran a los
estudiantes en la creación de un marco de actividades, el desarrollo de un
bucle de actividades alumno-profesor (actividades individua-les o por parejas
de los alumnos, relectu-ra con el profesor de la estructura, la línea
argumental y las frases clave).
Ejemplos del
trabajo del profesor al respecto los encontramos cuando se pro-ponen ejercicios
de este tenor (Martí, 1992; Serra, 2002):
• Trabajar con
sinónimos. Se ofrece al alumno (9-10 años) una relación de frases cortas y una
lista de pala-bras. Debe sustituir una palabra de cada frase con otra de la
lista sin que cambie el significado de las fra-ses (mediante el uso del cursor
y las teclas de borrar o insertar). De forma complementaria, puede utili-zar la
función «Sinónimos».
• Continuar una
historia a partir de un texto escrito (desde los 10 años), para trabajar la
función de relación entre lectura y escritura.
• A partir de un
texto escrito se le pide a los alumnos (10 a 12 años) que introduzcan algún
cambio (mediante la función «Buscar y Reemplazar»).
262
• Creación de
materiales impresos que responden a una motivación o necesidad de los alumnos o
el grupo (boletines de noticias, car-tas, historias, entre otros).
• Centones (nuevos
versos a partir de otros) donde destrezas de uso del procesador de textos como
«Copiar» y «Pegar», tan elementa-les, son básicas.
• Actividades «5+7»,
en las que jugar a sustituir sustantivos, vocales o determinantes con cierta
secuen-cia, para luego reír o asombrarse de los resultados, mediante «Buscar y
Reemplazar» en el procesador de textos.
Fruto de las
aportaciones constructi-vistas a la educación, y con un enfoque orientado a
actividades lectoescritoras más interactivas (Rossito, 2004), es muy habitual
en nuestras escuelas la utiliza-ción de organizadores gráficos (mapas visuales,
mapas mentales, organizadores visuales), desde un torbellino de ideas, a la
presentación de los resultados de una pequeña investigación pasando por la
definición de un proyecto o más bien para promover una enseñanza centrada en el
estudiante. Numerosos ejemplos y posibilidades de este recurso se en-cuentran
en la web de eduScapes (http://www.eduscapes.com/tap/topic73.h
tm), de los que destacamos Inspiration.
En general, los
organizadores gráficos permiten a los escolares que analicen los procesos de
escritura (Yancey, 2004), los planifiquen, expandan o reduzcan. Schmidt y otros
(2004) relatan una expe-riencia al respecto con estudiantes de sexto de
Primaria que realizaron con dis-positivos inalámbricos denominados handhelds.
Primero familiarizaron a los estudiantes con el dispositivo, luego
los estudiantes realizaron mapas vi-suales sobre sí mismos para terminar
compartiéndolos con
sus compañeros. En la evaluación de la actividad se valoró positivamente cómo
las relaciones entre mapas visuales, textos y su producción para audiencias
reales promovió la lectu-ra y la comprensión lectora. Por su parte, una
investigación de Riley y Ahlberg (2004), con un grupo de la misma edad, sugiere
que los mapas conceptuales pro-veen de marcos para dar estructura a la
escritura, así como que las TIC mejoran el aprendizaje y uso de
esta técnica.
Para terminar este
apartado de los procesadores de texto, se deben mencio-nar los editores de
letra redonda, ya clási-cos, si bien la investigación obtiene resul-tados
contradictorios sobre el papel del tipo de letra en los procesos de
aprendi-zaje lectoescritores; y los nuevos usos de los procesadores cuando se
utilizan en entornos colaborativos (Yancey, 2004), a los que se dedica un
apartado.
La disponibilidad
de entornos multi-tarea hace que el límite de la edición de documentos de los
procesadores se haya extendido, de tal manera que participan elementos
multimediales; herramientas de hipertexto, para navegabilidad de documentos
y fabuladores automáticos, de los que se hablará a continuación.
LA UTILIZACIÓN DE
MULTIMEDIA
Hacer un libro de
literatura infantil y juve-nil es un complejo proceso tecnológico en el que
confluyen autores, ilustradores, grafistas, maquetistas y publicistas.
Enca-jadas en proyectos desarrollados por los alumnos y profesores, las
herramientas multimedia permiten emular procesos similares.
La integración de
recursos multime-dia en documentos cuenta con un amplio rango de herramientas,
para empezar los propios procesadores de texto. Estos intentos se vienen
produciendo de forma
263
paralela a la
mejora de los procesadores (desde mediados de los años ochenta), con la
incorporación entonces de imágenes prediseñadas (o clip art) en los
documen-tos y ahora con formatos ligeros de imáge-nes como
el jpg, y actividades asociadas a su utilización. La mayoría de las
herramien-tas necesarias son comunes, como ocurrió con los procesadores en el
inicio de los ordenadores personales; están en muchos equipos informáticos, se
utilizan en casa y se pueden utilizar en clase.
La investigación al
respecto, muy pegada a secuencias de actividades con un núcleo central de
producción escrita al que acompaña material en otros códi-gos, indica que la
introducción de imáge-nes en los textos ayuda a que los alumnos organicen sus
ideas, estén más motivados y se apresten a compartir con otros sus producciones
(Bailey y otros, 1995); e introduce mejoras en la creatividad, origi-nalidad y
flexibilidad verbales. Los niños muestran mayor predisposición a utilizar
herramientas tan sofisticadas en los nive-les superiores de la Primaria (Mott y
Klo-mes, 2001) porque en los iniciales tienen dificultades para el manejo de
programas de dibujo (Sundbald y otros, 1999) debi-do a que las opciones del
interfaz del pro-grama son muy complejas, la ventana de dibujo es pequeña y
hacer cualquier cosa requiere muchos clics de ratón.
En este tipo de
actividades se pone de manifiesto el problema de los derechos de autor, si bien
existen bancos de ima-gen y sonido libres de derechos, así como la posibilidad
de digitalizar documentos de autoría propia.
Extrapolando
resultados de las inves-tigaciones sobre procesadores de texto y los
organizadores gráficos, se puede aña-dir que la introducción de elementos
multimediales se comporta como los agentes o voces, que permiten un diálogo
entre alumnos autores y textos; y a orga-nizar el sentido de las producciones.
Entre las
actividades sugeridas encon-tramos las siguientes, a menudo procesos de
desarrollo de materiales integrados metodológicamente en proyectos dirigi-dos
por los propios docentes y sus alum-nos:
• Libros de imágenes,
para prelecto-res, que se enriquecen con textos a lo largo del Primer Ciclo.
• Aprovechamiento de
la digitaliza-ción de ilustraciones clásicas de cuentos, con experiencias muy
ricas en el ámbito del vídeo.
• Integración de
multimedia en tex-tos de procesadores, por ejemplo para producir un periódico.
Al tiempo, la integración del multime-dia requiere disponer de bancos de imagen
y archivos de sonido, apro-vechando los producidos por herramientas de
propósito general en los ordenadores, de soportes off-line y
los de Internet.
• Audiovisuales
interactivos median-te herramientas de presentación de información, como PowerPoint;
estos programas permiten organi-zar secuencias con cierto grado de animación.
Se pueden realizar cuentos animados para los más pequeños o storyboards para
los mayores, incluso juegos realizados con programas tipo Macromedia Flash.
En Primaria pequeñas pre-sentaciones de siete a diez minutos a los compañeros
son oportunida-des que mejoran el aprendizaje (Yancey, 2004). Tras completar
una lectura, los estudiantes trabajan en pequeño grupo en la creación de
un scrip y un storyboard sobre el mismo. Ese
proyecto puede ser desarrollado con una cámara de vídeo. Cuando se realiza en
vídeo digital o se transforma de otro
264
analógico puede ser
compartido con otros en una web de centro, en un entorno colaborativo
específico o dentro de una plataforma de tele-formación que lo albergue.
• Producción de
animaciones (gifts animados), cómics y dibujos ani-mados, con un
programa de orde-nador específico para producirlos, más cerca del audiovisual
que del texto concebido en un sentido clásico.
Alàs y Esteve
(2002) reseñan al res-pecto una experiencia para tercero y cuar-to de Primaria
con pocos recursos infor-máticos, dentro de un proyecto de centro que integra
de forma natural y gradual las TIC sin perder de vista
un enfoque más comunicativo y humano de la enseñanza en el que el alumno es el centro.
Es un taller que se realiza con grupos reduci-dos, durante una hora a la semana
en un trimestre, con la finalidad de confeccio-nar un cuento audiovisual.
En la experiencia
hay un trabajo pre-vio en el aula que es «analógico», con lec-tura, debate,
decisiones y planificación que incluye lápiz y papel. El ordenador permite
poner en limpio todo este trabajo con programas de dibujo y de creación de
dibujos animados. En el taller hay un enorme interés por conseguir materiales
con audio, por lo que el proceso termina con un volcado a vídeo de los
resultados, gracias a que disponían de una mesa de mezclas y suficientes
conocimientos para ello. Esta solución, en la mejor tradición de la escuela,
reutiliza lo que tiene a mano. La disponibilidad de recursos intuitivos de
audio y vídeo digital permiti-rían hacerlo un poco más sencillo, pero lo que
importa es el visionado final del material, la escucha de la lectura mientras
se produce un barrido luminoso del texto y rememorar el proceso.
PROGRAMAS DE ORDENADOR DE LENGUA ESPAÑOLA
Habida cuenta las
limitaciones de los pro-cesadores de texto, y la laboriosidad de los trabajos
con multimedia producido por alumnos y profesores, diversos pro-gramas permiten
una utilización variada del lenguaje y el tratamiento de funciones metalingüísticas
(como jugar con textos y manipularlos), funciones de guía del lec-tor,
trabajando en el alumno la compren-sión lectora y la autorregulación; y
pro-gramas que abordan la composición escrita desde un tratamiento
interdiscipli-nar mediante proyectos. La investigación al respecto indica que
facilitan mejoras en la composición sobre aquellos que no uti-lizaron
ordenador.
Se pueden incluir
un amplio conjunto de programas para la comprensión lecto-ra que, a buen
seguro, pueden ser explo-tados en actividades de animación a la lec-tura. Una
revisión de una veintena de estos programas se encuentra en la biblio-teca
virtual del CNICE, en relación con su congreso sobre Internet y educación de
2001.
Cada programa
ofrece, generalmente, contextos sugerentes (una granja, una ciudad, un
ecosistema, viajes a través del mundo) orientados al juego, metodología propia
de la Primaria, y a la investigación de los alumnos en niveles superiores.
Entre las actividades para Primer Ciclo están puzzles, asociaciones de imágenes
y sonidos e identificación de siluetas; para Segundo y Tercer Ciclo aparecen
edición de diferentes imprimibles (tarjetas, pós-ters) y tipos de
letra especiales, construc-ción de frases largas con una serie de elementos,
introducir puntuación y conectores, completar frases (editor de textos
mutilados), componer historias a partir de un vocabulario o utilizar
deter-minado orden en el uso de palabras al construir una historia; bancos de
ideas
265
para escribir
historias, bancos de imáge-nes para incluir y propuestas de proyec-tos
literarios, como el del periódico tantas veces citado. La desaparición de las
limita-ciones para los equipos informáticos permite que los programas funcionen
plenamente como multimedia, con herra-mientas de dibujo, bancos de fondos de
pantalla, imágenes, sonidos y vídeo, y el alumno tiene que introducir
información en cuadros de texto que luego aparecerán publicados (impresos o
enviados a un ser-vidor para su presentación a otros), selec-cionar material
audiovisual y retocarlo, todo ello en el mismo programa multime-dia (libros de
imágenes, diaporamas, cómics, dibujos animados). Dentro de estos programas para
la composición multimedia algunos trabajan también géneros literarios.
En este apartado se
pueden incluir los programas para el diseño de dibujos ani-mados, alguno
clásico como Cartooners, donde se cumplen buena parte de estos
criterios de actividad para herramientas multimedia.
Una novedad son los
programas que permiten la conexión a Internet para la publicación del trabajo
donde, con todo, se da importancia al trabajo con pares en otra localidad y sus
comentarios a la com-posición (Kennedy, 2002), la participa-ción de tutoriales,
la revisión automática del material (próxima a los fabuladores automáticos
de los que se hablará al final del apartado) y la síntesis de voz,
reivindi-caciones ya apuntadas para procesadores adaptados.
CUENTOS ELECTRÓNICOS
Mención aparte
merecen los cuentos y libros electrónicos. Para algunos, se trata de un cuento
ilustrado convencional en el que el niño puede navegar por sus apartados y dar
respuestas en el espacio
definido por el
autor. Durante los noven-ta tuvieron mucha aceptación cuentos como Kiyeko,
una experiencia cada vez más frecuente en cualquier película en soporte digital
destinada al público infan-til. Se trata de historias autoejecutadas con
opciones de lectura lineal y navega-ción libre. En el último caso, el lector
puede explorar animaciones y textos diversos; en algunos casos puede colo-rear,
dibujar y formar sus propios relatos. La investigación (Trushell, Burrell y
Mai-tland, 2001) avala su función facilitadora en la lectura en pequeño grupo,
posible-mente por la comunicación que se esta-blece en su seno. Se hace sin
intervención del profesor aprovechando la potenciali-dad de la navegación por
el texto y la indagación en las pantallas; en tanto que la lectura individual
de estos materiales sin intervención de adultos, como cabría suponer, es un
mero pasatiempo, particu-larmente para los prelectores.
Más allá de la mera
diversión, las nue-vas tendencias en los cuentos interactivos exploran la
posibilidad de saltar la estruc-tura de navegación definida por los auto-res, a
veces un tanto rígida, para ofrecer una «relajación parcial del control
narrati-vo» (Sundblad y otros, 1999, p. 12), de tal forma que algunos
personajes puedan improvisar y actuar dentro de la historia a partir de las
instrucciones de su usuario, vale decir, aproximarlos a un juego elec-trónico
en sus posibilidades técnicas y a una recreación de lo leído –materializar en
algún modo el «dejar correr la imagi-nación»– en su función como instrumen-to
cultural.
Estos materiales
han sido producidos generalmente con una herramienta de autor,
con posibilidades hipertextuales, donde la complejidad técnica
requie-re destrezas especiales de profesores y alumnos.
Si bien buena parte
de estos progra-mas permiten a los profesores adaptar
266
algunas
preferencias de uso, son las herramientas de autor las que dejarán en manos del
profesor el diseño de los entornos de aprendizaje para sus alum-nos. Una
herramienta clásica es Clic.
FABULADORES
ELECTRÓNICOS
El uso de
ordenadores para la escritura automática es uno de los desarrollos de la
inteligencia artificial. Se trata de generar (o evaluar) texto automáticamente
a par-tir de información proporcionada por el autor sobre elementos de su
narración y sus relaciones.
El programa
utilizado pertenece a intentos de los investigadores de com-prender los
procesos psicológicos impli-cados en la producción de historias; la
participación de la creatividad en la escri-tura, en particular el componente
de resolución de problemas que la creativi-dad tiene; y la importancia del
ciclo refle-xión-compromiso del autor. Existen inte-resantes revisiones sobre
la historia de los programas desarrollados (Pérez Pérez y Sharples, 2004), en
su inicio a principios de los noventa con historias muy cortas, sin interés y
basadas en estructuras prede-finidas; hasta algún programa reciente que se
aproxima a criterios tales como coherencia, interés, novedad, estructura y
significado.
También se denomina
«escritura auto-mática» a un tipo de laboratorio de escri-tura on line que,
a partir de una tarea definida por el profesor, evalúa la temáti-ca y
significación, contenido y desarrollo, organización, uso del lenguaje y
gramáti-ca de una producción del estudiante, mucho más allá de los correctores
orto-gráficos y gramaticales al uso (por ejem-plo, MY Access,
http://www.vantagelear-ning.com, con una interesante demo de uso por el
profesor y del estudiante). Aunque lejana a una idea de taller de
escritura creativa,
se asegura que es posi-ble encontrar entre su centenar de tareas muchas con
dimensión creativa y lúdica.
Las nuevas líneas
de desarrollo de programas se dirigen a la posibilidad de evaluar materiales
abiertos producidos por los estudiantes de cualquier nivel educativo, dentro de
la educación a distancia.
Creemos que sólo
cabe pensar en la escritura automática como estrategia de animación a la
lectura en tanto que una forma de motivación y diversión de los estudiantes,
siempre que los centros pue-dan acceder a los servidores que albergan este
programa.
LAS BIBLIOTECAS ESCOLARES
Las bibliotecas
escolares son espacios para la dinamización de la lectura donde también tienen
cabida las TIC (AA. VV., 2000; AA. VV., 2001b), con: conexión a Internet, lectores de CD/DVD, vídeos, y
posibilidad de trabajar con ordenadores. La finalidad es que los centros
puedan editar materiales propios.
Un ejemplo
ilustrativo es la biblioteca del CEIP Miguel Servet de
Villanueva de Sijena (Huesca), donde en el proyecto de biblioteca se plantea
que el programa de animación a la lectura de la biblioteca incluya: programas
con tratamiento de textos (procesadores y otras herramientas para confección de
periódicos, revistas, boletines y libros, cartas), programas informáticos para
el tratamiento indivi-dualizado, gestión de la biblioteca (y cen-tro de
recursos para los profesores), y comunicaciones a través de la red con otros
centros. Las bibliotecas pueden tra-bajar con estos recursos sobre tópicos de
enorme interés, tales como: días interna-cionales, aniversarios de autores,
otros motivos electrónicos para animar a la lectura.
267
Son cada vez más
las voces que, tal y como se plantea en el anteproyecto de Ley Orgánica de
Educación (2005), defienden la necesaria colaboración entre bibliotecas
públicas y bibliotecas escola-res (León y Martín Bris, 1998; Gómez Hernández,
2002), y con las bibliotecas virtuales (Llorens, 2002) en la medida en que los
centros públicos son centros loca-les de información (Díaz Grau y García Gómez,
2004).
Las bibliotecas
públicas pueden orga-nizarse en tópicos de interés local, tales como la
selección de recursos web sobre información turística, eventos y
manifes-taciones culturales, geográfica, del patri-monio e historia local (que
a su vez pue-den ser comparados con los de otras localidades y países), y otra
selección diri-gida a colectivos, como discapacitados, tercera edad e
inmigrantes (que se podrí-an combinar con el trabajo sobre respeto a la
diferencia o la integración de los colectivos en las prácticas escolares
coti-dianas). Todos estos tópicos tienen enor-me interés para proyectos de la
escuela. La colaboración puede consistir en activi-dades de dinamización que
tienen lugar en la pública y que recomienda la escolar, manteniendo informados
a los niños de los nuevos fondos en la pública y realizan-do préstamos
temporales de fondos a la escolar. Otra posibilidad poco explorada es la
colaboración con las bibliotecas municipales mediante proyectos telemáti-cos
conjuntos (foros/correo electrónico) que trabajen lecturas específicas. También
es importante la asistencia y asesoramien-to. Esta forma de proceder puede
animar a los docentes a reproducir dinamizacio-nes de las bibliotecas
escolares, con el principio de evitar que la animación se limite a actividades
para los pequeños, ocasionales y poco programadas, hechas sólo para entretener.
Son posibles
también algunas activi-dades propuestas con auxilio de material
de las bibliotecas
virtuales. Dividida en dos partes (el aula regular y el de informá-tica) la
actividad aborda las diferencias entre lenguaje formal y literario. Se traba-ja
con alumnos de últimos cursos de Pri-maria. Se hace con diversos materiales (fotocopias,
vídeos) antes y durante la conexión con la biblioteca virtual, que se utiliza
como banco de información. Estos servicios pueden funcionar a través de
talleres dinamizados por los maestros encargados y equipos específicos que
incluyan al responsable de informática del centro.
Como continuación
de la colabora-ción entre bibliotecas y escuelas, Internet ofrece además
páginas web y portales muy interesantes para trabajar la anima-ción a la
lectura desde la perspectiva de profesores y bibliotecarios. Se pueden
encontrar pistas para orientar lecturas, repertorios de técnicas que tienen
fácil transposición al uso de TIC, propuestas de planificación y guías
didácticas para explotar las lecturas cerca del currículo, revistas
electrónicas sobre animación a la lectura y herramientas para llevarlas a cabo.
Conviene al
respecto destacar SOL (http://www.sol-e.com),
el Servicio de Orientación de Lectura, iniciativa
de la Federación de Gremios de Editores de España, desarrollada con
la Fundación Germán Sánchez Ruipérez con la colabo-ración de la Dirección
General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura.
Su finalidad,
ciertamente, va más allá de ayudar a encontrar libros adecuados; pretende
fomentar la lectura en todas las edades y dar un servicio, y quiere reunir a
lectores, padres, profesores, biblioteca-rios y libreros.
Pensado para que su
usuario llegue a los libros según diferentes estrategias de búsqueda de
información, su novedad es que acompaña y guía al visitante (niño o
268
adulto) según sus
preguntas e intereses. Para niños y jóvenes dispone de itinera-rios, con un
escaparate; en cada libro hay un resumen motivador, un fragmento, alguna
ilustración. Las otras formas de lle-gar al libro en este sitio web son un
inge-nioso Juego de la ruleta de libros y la posi-bilidad de
escuchar a un cuentacuentos.
No olvida que los
lectores pueden recomendar a otros el libro que les gustó, crear su biblioteca
y anotar sus observa-ciones. Los mayores, a partir de 12 años, pueden a su vez
reunirse en Clubes del humor, de la ciencia ficción, del amor,
de misterio y terror o del cómic, recuperan-do en lo virtual espacios tan
provechosos en la vida cotidiana.
El usuario adulto
dispone de la Agen-da de la lectura, tan útil para organizar centros
de interés y proyectos en torno a conmemoraciones, por ejemplo; un Directorio que
localiza, entre otros, edito-riales, bibliotecas y librerías; un catálogo de
actividades de fomento de lectura nada despreciable para bibliotecarios y
docentes; y abundantes referencias a texto completo para ampliar conocimien-tos
sobre el mundo de la animación a la lectura. Se trata, en definitiva, de
tecnolo-gía pensada para ayudar a recuperar esce-narios que no queremos perder.
LA WEB PARA ANIMAR A
LA
LECTURA: LOS PROYECTOS
TELEMÁTICOS
Como es sabido, la
Red dispone de multi-tud de documentos; cierta interacción (mediante la
disponibilidad de programas específicos en los ordenadores) en el dis-frute de
materiales y la realización de acti-vidades; y conectar personas separadas
geográfica o temporalmente, profesores y estudiantes, estudiantes entre sí o
centros y padres.
La web se convierte
en una oferta cul-tural donde utilizar actividades selectas.
Animan a la lectura
con sus recursos mul-timediales e hipertextuales, si bien cabe reconocer que
las posibilidades de acceso colocan estos proyectos más en el ámbito
telemático, que se aborda más adelante, y en otros casos son auténticos
programas de composición, ciertamente on line. Estas páginas
incluyen cuentos, música, actividades y juegos (algunos para impri-mir y
trabajar con lápices y colores).
Las actividades que
proponen se sue-len desarrollar en pequeño grupo, de forma colaborativa, con la
idea de ilustrar y elegir la maqueta de sus propios traba-jos. Por
ejemplo, Pequenet contiene poe-mas y cuentos con actividades,
y periódi-cos como The Guardian animan el trabajo con noticias
de actualidad con estructuras y léxico adaptados al nivel de Primaria.
Este tipo de usos
es limitado, cierta-mente, a la disponibilidad de repertorios seleccionados por
los profesores y des-graciadamente no siempre son suficientes ni de calidad.
Para
contrarrestarlo, una actividad relativamente sencilla es la elaboración de
cazas del tesoro o webquest (Adell, 2003). Por lo que hace a
la animación a la lectu-ra, mejoran las destrezas de lectura y comprensión de
textos con las actividades que se proponen en ellas: generalmente son un número
corto de preguntas sobre información que puede ser encontrada en una o varias
páginas web y la necesidad de dar respuesta a la denominada «gran pregunta»,
una respuesta que supone transferencia y síntesis de conocimientos. Comparten
el sentido de colaboración, creación y puesta en común de las activi-dades
integradas en la clase y dentro de una metodología de proyectos. Están
rea-lizadas en pequeños grupos, planteadas como un proyecto y adaptadas a la
edad de los estudiantes y a los tópicos que se trabajan en el momento en la
clase. Cuan-do la conexión de la escuela a la Red es
269
dificultosa pueden
ser volcadas en dispo-sitivos de almacenamiento como CD, con lo que su
versatilidad como actividad escolar es enorme.
Una experiencia de
interés ha sido el concurso Argos 2004 (http://www.
argos2004.org), promovido por el Minis-terio de Educación y Ciencia en los
cen-tros de Secundaria. A semejanza de una caza del tesoro, los estudiantes, en
equi-pos, salvaron diferentes obstáculos res-pondiendo a preguntas muy
concretas, que estaban basadas en ocho libros esco-gidos de una oferta de 24.
HACER WEBS
Ahora bien, la Red
también es un espacio de encuentro y para desarrollar proyec-tos. Muchas de las
webs que existen en la red asociadas a la creación literaria son escuelas y
centros de Primaria y Secunda-ria en medio mundo que publican sus periódicos y otras
producciones escritas derivadas de actividades de escritura. Estos proyectos
comparten el que dan importancia a la creación literaria como experiencias
auténticas de lectoescritura (y la web es un medio gratuito para la
publicación), el papel de la comunicación con otros, que tienen la misma edad y
posiblemente parecidas preocupaciones, ambos aspectos tan motivantes para los
alumnos que quieren escribir por el cita-do sentido de audiencia; la resolución
de problemas, con planteamientos colabora-tivos, y una visión crítica del
proceso lec-toescritor. La página web del centro se convierte en un espacio
donde volcar toda la información de proyectos de aula, actividades del centro o
proyectos de ani-mación a la lectura de la biblioteca.
El hipertexto ha
sido el código imprescindible. En la actualidad es posi-ble volcar cualquier
producción de un procesador de texto al código html que
entiende un
navegador. Así, se están pro-poniendo nuevos tipos de comunicación narrativa y
multimodal en la base de la comunicación posible en las aulas. Se puede
utilizar sin mantener una conexión permanente con la Red: hipertexto para hacer
historias; hipertexto para activida-des más dinámicas, con estructuras
abier-tas; hipertexto para crear nuevos espacios de encuentro; hipertexto no
sólo para lo cierto sino para lo paradójico (no la ver-dad, sino la pluralidad)
donde tienen cabida documentos y significados de tal tenor; el ciberespacio es
un nuevo espa-cio de socialización, donde cobra interés el portal educativo y
su sección de activi-dades infantiles; y la web de literatura infantil. Incluso
es posible hacerlo, aun-que on line, sin saber html, mediante
los sitios web que facilitan plantillas en las que pegar textos y que aparecen
en la web en el formato preseleccionado (una solución parecida a lo referido al
presen-tar los programas multimedia). En la misma dirección, pero con diferente
filo-sofía, están los weblogs o blogs. Terranova
(2003) ha defendido que son versiones modernas de literatura oral. Crean una
nueva textualidad y desafían la autoridad de los textos y los medios
tradicionales. Los canales de información se multiplican y no están en manos de
los que detentan el poder. Existen numerosos sitios en los que es posible abrir
una cuenta para publicar un blog, y pueden tener enorme interés los
producidos por estudiantes.
DESARROLLAR
PROYECTOS
Proyectos basados
en el currículo pro-mueven oportunidades on line de
colabo-ración, comunicación y experiencias com-partidas de aprendizaje entre
dos o más clases.
Schmidt y otros
(2004) sitúan los pro-yectos bajo el paraguas de una denominada
270
«teoría del
compromiso (de los estudian-tes)» que supone relacionarse con otros, crear y
ofrecer o presentar a los demás los resultados. Si se dan las condiciones,
las TIC ayudan, pero las TIC no crean por sí solas las condiciones. Más bien obligan a reflexionar también sobre
ellas, particu-larmente con estudiantes mayores y adul-tos que participan (la
equidad de su uso, la disponibilidad y facilidad para utilizar-las y la
valoración de sus usos).
Los proyectos
pueden referirse a aspectos tales como una temática específi-ca, un tratamiento
interdisciplinar de la misma, competiciones escolares (tipo «olimpiadas») o
intercambio y análisis de datos científicos. Son planificados por los
profesores responsables de los grupos. No es necesario distribuir todo on
line. Es habitual que el material se almacene en un CD que se
entrega a los estudiantes.
Un proyecto pone
lectura y escritura del alumno en un contexto real en el que lee, escribe y
comunica a otros sus pro-ducciones y hallazgos, en lo que Daiute (2003) ha
denominado «capacidad de lec-tura crítica»: investigar las fuentes, reco-nocer
los propósitos del autor, diferen-ciar entre hecho y opinión, realizar
inferencias, formar juicios y detectar ele-mentos de propaganda.
Así, Barberà (2004,
pp. 48-51) indica que en Primaria permiten:
• «Adquirir la
habilidad lectora y, a partir de diversas fuentes impresas, avanzar
progresivamente en la flui-dez y la buena comprensión del texto escrito como
fuente de placer y de conocimientos y como amplia-ción del repertorio
lingüístico» se puede conseguir también mediante «textos electrónicos enlazados
y bien estructurados que potencien la motivación para la lectura y
ofrezcan buenos modelos lingüísti-cos
para los alumnos».
• «Organizar el
funcionamiento de la lengua tanto para organizar su expresión, según la
secuencia lógi-ca de las ideas, como para adueñar-se de todas las posibilidades
expre-sivas y lúdicas del lenguaje», se puede conseguir mediante TIC que «facilita
la construcción de secuen-cias de textos y gráficos lógicos que combinan las
relaciones entre la representación simbólica, sonora, la sintaxis y la
semántica, en forma de presentaciones multimedia».
• «Expresarse por
escrito utilizando técnicas diversas con finalidades diversas» se puede
trabajar median-te la redacción de correos electró-nicos pues «se organiza una
red comunicativa real con potencial de comunicación inmediata (sic) que
estimula a los alumnos a la escri-tura significativa de pequeños textos».
Por su parte,
Toledano (2002) da las siguientes pautas metodológicas para la Secundaria:
• Partir de lo que
los alumnos han leído y de su valoración de obras y autores, para elaborar la
selección de lecturas.
• Permitir al
alumnado la elección de obras y autores, de entre una amplia lista cerrada,
para hacer de la lectura un acto más placentero que impuesto.
• Poner en común con
los colegas del centro éxitos y fracasos de nuestra propia experiencia.
• Utilizar el correo
electrónico como medio de comunicación con los alumnos y como instrumento
bási-co de control y evaluación de las actividades de lectura.
271
• Explicar la
finalidad, la utilidad y el método de trabajo siempre que se proponga una tarea
de lectura.
• Incorporar siempre
actividades de escritura o debate en las tareas lec-toras que se programen.
• Recurrir con
frecuencia a las audi-ciones de los propios autores y de los profesionales de
la recitación, mientras se sigue el texto en el monitor.
• Leer en voz alta en
clase suele ser un excelente recurso motivador para el alumno, siempre y cuando
se haya seleccionado bien el texto y se haya conseguido crear la adecua-da
situación comunicativa en el aula.
• Establecer unos
mínimos de lectu-ra personal y primar la superación de los mínimos
establecidos.
• Controlar el
cumplimiento de las tareas de lectura a través del correo electrónico, de la
entrevista perso-nal y de la exposición oral.
Los formatos
tecnológicos de los pro-yectos son muy variados. Barberà (2004) los define
como e-actividades, o activida-des educativas en soporte
electrónico que vertebran un conjunto de tareas secuen-ciadas entre sí para
conseguir unos objeti-vos. Distingue dos categorías de activida-des, una
orientada al estudiante singular (mediante actividades de autoaprendizaje
electrónico, cubículos virtuales, aprendi-zaje práctico, tutorización
inteligente y laboratorio virtual) y otra al grupo de aprendizaje (mediante
proyecto telemáti-co, grupo cooperativo, círculo de apren-dizaje, debate
virtual y comunidad vir-tual). Por ejemplo, los cubículos virtuales son
actividades secuenciadas en tareas diferentes donde para cada una funciona un
asistente que indica al estudiante el tipo de interacción que se espera que
haga con el
material incluido en el cubí-culo (por ejemplo
http://www.encuen-tro.org.mx/sintesis/10.html#7); en tanto que la comunidad
virtual es un grupo vir-tual en el ciberespacio reunido en torno a un objetivo
general de aprendizaje (por ejemplo http://www.virtualeduca.org/vir-tual/actas2002/actas02/914.pdf).
Cuanto más complejo
el proceso, más importancia cobran las herramientas de comunicación y
colaboración. Utilizar herramientas de comunicación pone a los estudiantes en
una situación bien distinta a la de comunicarse con sus docentes o escribir sin
un propósito determinado (Daiute, 2003). Se trata entonces de una escritura
consciente y con propósito.
Se puede consultar
una buena y rápi-da descripción de proyectos basados en la web de una autoridad
educativa local del estado de Nueva York (http://www.
wayne.k12.ny.us/staffdevelopment/Pro-ject%20descriptions.html), donde se
recomienda:
• Comparte tu
entusiasmo por el proyecto con tus estudiantes. Déja-les ejercer su curiosidad
y deseo de aprender.
• Asegúrate de
tenerlo todo listo.
• Asegúrate de hacer
un seguimiento del tiempo de trabajo con ordena-dores de tus estudiantes.
Necesitan estar metidos en las actividades para maximizar su aprendizaje.
• Incorpora sólo las
partes del pro-yecto que respondan a lo que estás trabajando con ellos.
• Aprovecha la parte
divertida que cada proyecto ofrece. Úsalo como recompensa para motivar a tus
estudiantes.
• Utiliza el proyecto
para involucrar a tus estudiantes en conversaciones, escritura, lectura y
comunicación. Hazlo poco a poco.
272
• Aprovecha el apoyo
disponible (asesores de tecnología del centro de apoyo al profesorado de zona).
Todos los proyectos
telemáticos tie-nen dificultades, de ahí que se reivindi-que una dirección
fuerte por parte de los docentes que los conducen. Entre los problemas que se
detectan están los nive-les lectoescritores previos de los partici-pantes, la
escasa participación cuando los alumnos (sobre todo los más mayores) tienen que
trabajar por su cuenta (Kehus, 2000), la utilización crítica de la informa-ción
y los problemas de compartir con otros experiencias propias, que se po-drían
resolver con cierta pericia alcanzada en participaciones previas en proyectos
temporales.
Veamos algunos
detalles de estos proyectos.
PROYECTOS BASADOS EN HERRAMIENTAS DE COMUNICACIÓN
El correo
electrónico se convierte en un medio barato para dar continuidad a la tradición
de la correspondencia escolar. Si a ello se le añade algún tipo de herra-mienta
basada en la web para dejar imá-genes, textos y direcciones con
confiden-cialidad, encontramos un soporte excepcional para nuestros trabajos
con un grupo de estudiantes.
El correo
electrónico, junto a otras herramientas de comunicación (mensajes
instantáneos, chats, foros), ofrece la posi-bilidad de disponer de
una audiencia, devolver la escritura a la práctica social que es. Permiten
compartir información y opiniones sobre una lectura, un libro o diversas
experiencias.
CORRESPONDENCIA ESCOLAR ELECTRÓNICA (ELECTRONIC PEN PALS)
A través de
los electronic pen pals, Inter-net proporciona la oportunidad de
mejo-
rar la comunicación
con otros estudiantes en el mundo a través del e-mail, en una forma
similar a los proyectos de corres-pondencia escolar tradicionales, pero en
soporte electrónico. Ejemplos son ePals (http://www.epals.com), KeyPals (http://
www.keypals.com) y Education World ePals (http://www.educationworld.com/ a_sites/sites008.shtml).
En estos proyectos
se puede discutir sobre libros y con otros propósitos litera-rios. En alguno se
prepararon cuentos en audio para niños hospitalizados y otros colectivos. Se
recibía un libro, que se tra-bajaba en clase y se grababa en audio, preparando
otros materiales gráficos. Todo ello se envió al lugar propuesto.
Un poco más allá,
la iniciativa eTwin-ning (http://www.etwinning.net/ww/ es/pub/etwinning/good_practice/exam-ples.cfm),
que forma parte del programa eLearning de la Comisión Europea, fomenta
el hermanamiento de al menos dos centros de dos países europeos dife-rentes a
través de las TIC. Esta colabora-ción pone en contacto realidades cultura-les y
lingüísticas diversas, tal y como las vivencian los estudiantes de cada país y
dentro de actividades con unos objetivos educativos claros. Los proyectos son
muy variados, tanto en los temas que abordan como los participantes del centro
escolar implicado (profesores con su clase, equi-pos de profesores, materias,
temas curri-culares). Los hermanamientos cuentan con el apoyo técnico de los
gobiernos nacionales (en España en http://etwin-ning.cnice.mec.es/pmf.htm),
apoyo fun-damental para las dificultades técnicas que puedan surgir y así
concentrarse en el desarrollo de las actividades en sí.
Lógicamente, un
marco tan general que incluye procesos de producción y comunicación tiene que
dar cabida a pro-yectos de animación a la lectura. Entre los más recientes
proyectos iniciados encon-tramos Let your Peace Kite Fly! (Deja
273
|
DRAMATIZACIÓN
SITUADA |
|
||||
|
página en castellano se
denomina Ve con |
Comienzan a ser frecuentes
los chats |
||||
|
el viento)
(http://65.42.153.210/kidspa- |
|||||
|
ce/start.cfm?HoldNode=16869&Hold- |
combinados con simulaciones de
habita- |
||||
|
Nav=16870), promovido por una
escuela |
ciones que los usuarios decoran y
perso- |
||||
|
nalidades que «visten» como si de
un |
|||||
|
italiana. En su presentación dice:
«Las |
|||||
|
juego se tratase, que añaden a
los chats |
|||||
|
cometas son una expresión de
libertad. |
|||||
|
convencionales una |
«situación», con |
||||
|
Con ellas puedes acercarte al
cielo. Cuan- |
|||||
|
medidas de protección a infancia
reforza- |
|||||
|
do vuelas por el cielo tus sueños
vuelan |
|||||
|
das (por |
ejemplo |
Habbo |
Hotel, |
||
|
libres contigo». Se autodefine como
un |
|||||
|
http://www.habbohotel.com).
Un chat de |
|||||
|
proyecto colaborativo
multicultural, que |
|||||
|
estas características añade a una
herra- |
|||||
|
promueve la responsabilidad entre
los |
|||||
|
mienta accesible (funciona en
cualquier |
|||||
|
estudiantes, mejora sus habilidades
técni- |
equipo conectado a Internet),
popular y |
||||
|
cas y de escritura, el uso de
Internet y las |
que permite la comunicación
síncrona, la |
||||
|
herramientas de comunicación; todo
ello |
posibilidad de improvisar diálogos
meti- |
||||
|
para crear una comunidad global e
incre- |
dos en una situación definida, a un
paso |
||||
|
mentar la comprensión entre
diferentes |
del teatro. La desinhibición está
asegura- |
||||
|
culturas. Incluye unos hermosos
dibujos |
da; pero lo importante es la
posibilidad |
||||
|
de cometas realizados por niños de
10 |
de dialogar, de escribir esos
diálogos, de |
||||
|
grabarlos |
opcionalmente y de |
«hacer |
|||
|
años. Se utilizan procesadores de
texto, |
|||||
|
como». |
|
|
|
||
|
herramientas de producción de
materia- |
|
|
|
||
|
|
|
|
|
||
|
les multimedia (fotos, dibujos y
presenta- |
|
|
|
|
|
|
ciones electrónicas), el correo
electróni- |
COLEGAS VIAJEROS (TRAVEL BUDDIES) |
||||
|
co, un foro, un entorno
colaborativo y la |
|||||
|
|
|
|
|
||
|
posibilidad de publicar en la web
algunos |
Un proyecto muy indicado para
Primaria |
||||
|
de los resultados. |
|||||
|
es el del «colega viajero».
Postulan un |
|||||
|
La actividad supone traducir ideas |
héroe local, generalmente animales
en |
||||
|
sobre la libertad y la paz en
imágenes y |
extinción en un territorio
concreto, y |
||||
|
poemas cortos. Tiene una parte de |
pueden leer sobre otros que relatan
a su |
||||
|
manualidad (buscar información,
planifi- |
vez niños de esas regiones o
países. Otros |
||||
|
car, construir y pintar cometas), que |
reciben mascotas que cuidan
virtualmen- |
||||
|
incluye probar la cometa al aire
libre; otra |
te. Una variante literaria ocurre
cuando se |
||||
|
de producción literaria, donde los
niños |
parte de algunos bestsellers y
personajes |
||||
|
en la literatura infantil,
como Stanley el |
|||||
|
escriben un poema, en forma
de haiku, |
|||||
|
plano (http://flatstanley.enoreo.on.ca),
y |
|||||
|
relacionado con la paz o la
solidaridad; y |
|||||
|
se involucra a escuelas en la trama
de esta |
|||||
|
una tercera parte tecnológica, pues
publi- |
|||||
|
obra, qué le ocurre al
protagonista, envia- |
|||||
|
can sus dibujos y haikus en
una página |
|||||
|
do por correo a pasar unas
vacaciones al |
|||||
|
web (los más pequeños cuentan con
la |
|||||
|
centro que lo quiere acoger, sus
viajes por |
|||||
|
ayuda de los profesores). Todos los
estu- |
|||||
|
la zona y cosas que le suceden;
tras una |
|||||
|
diantes de los centros
participantes en el |
|||||
|
quincena de aventuras, que los
demás |
|||||
|
proyecto pueden ver y comentar los
mate- |
centros adscritos han leído en la
página |
||||
|
riales, incluidas las fotos de la
actividad |
web o a través de alguna
herramienta de |
||||
|
en que vuelan las cometas. |
comunicación asíncrona (como un
foro o |
||||
274
un bulletin
board) va a otro centro y terri-torio, donde otros niños prepararán aven-turas
para él. En general, los estudiantes pueden inventar aventuras, hacer fotos y
dibujos o escribir sobre ello. Estos mate-riales pueden ser enviados por e-mail o
puestos en una web. El colega viajero es enviado a otras escuelas con todas sus
aventuras.
EXPEDICIONES (QUEST/EXPEDITIONS)
Indicado para niños
de Educación Infantil y Primaria, y guiados por «expertos», durante un mes o
dos se explora una geo-grafía o un hecho histórico que no po-drían haber
encontrado de otra forma, preparando visitas para otros y relatando aquello que
van encontrando. Los equi-pos de expertos trabajan recogiendo información, que
remiten a los partici-pantes, con quienes mantienen corres-pondencia y chats.
Existen entidades con proyectos ya clásicos, como la NASA (http://quest.nasa.gov/index.html)
y el de National Geographic (http://www.natio
nalgeographic.com/education/online_adv entures/index.html), si bien se han
reali-zado algunas experiencias al respecto con motivo del IV Centenario
del Quijote con centros educativos manchegos.
ACTIVIDADES BASADAS EN PLATAFORMAS DE TELEFORMACIÓN
Las plataformas de
teleformación ofrecen sistemas completos para el desarrollo a través de
Internet de cursos de toda índo-le. Presentados de forma muy simple se puede
decir que integran un funciona-miento en la web, con la disponibilidad de
materiales colgados por docentes; herramientas de comunicación, de las que se
han relatado ya algunos usos
(foros, listas de
distribución, chat) y la posibilidad de seguir y evaluar la
activi-dad de un número elevado de estudiantes que interactúan con los entornos
procu-rados (número, tiempo y calidad de acce-sos, grado de participación y
colabora-ción, realización de evaluación formativa y tareas en general, por
citar algunos for-matos). Muchas plataformas facilitan lo que se denomina
trabajo colaborativo, con el principio de que cualquier partici-pante puede
añadir, modificar o suprimir documentos sobre los que trabaja un grupo. El
procesador de texto es una herramienta necesaria para construir las
aportaciones a estos espacios virtuales.
Aunque tienen su
origen en la organi-zación de cursos de educación a distancia y para el mundo
empresarial, su utiliza-ción como complemento de la docencia presencial en
todos los niveles educativos es una realidad cada vez más frecuente, aunque aún
experimental en los centros educativos públicos. La carga de trabajo con
herramientas convencionales es muy grande. Las plataformas las integran al
tiempo que simplifican la gestión de las intervenciones.
En el ámbito de la
animación a la lec-tura no contamos, desgraciadamente, con muchos relatos
completos de lo que acontece al respecto. El IEARN (http://
www.iearn.org/circles) sigue siendo una referencia, tras más de 15 años de
trabajo, en la promoción de actividades educati-vas en la red. Los Círculos
de Aprendizaje son una metodología donde grupos de seis a nueve
escuelas trabajan proyectos sobre una temática pero abordados desde el
currículo vigente para cada escuela, y se hace en una red local, nacional o
inter-nacional. MindWorks (http:// www.iearn.
org/circles/lcguide/mw/mw.html#mwlc) es un tipo de proyectos que aborda la
mejora en la producción escrita mediante la metodología de los Círculos.
Publica
275
los resultados de
la colaboración en una revista en Internet denominada Creative Minds, Mind
Works o un nombre selec-cionado por el grupo, en la que se publi-can
narraciones generadas por los estu-diantes, poesía, fábulas, mitos locales y
personificaciones de productos locales. También pueden trabajar temas como la
familia, los oficios, la vida en las escuelas o en las ciudades.
ejemplificado. Los
proyectos responden a las necesidades de los centros, pues están centrados en
el currículo escolar y los objetivos que quiere alcanzar la escuela, donde los
procesos de alfabetización y animación a la lectura son más amplios. Por todo ello,
los profesores innovadores necesitan de forma apremiante ocuparse no sólo del
proyecto que emprenden sino de la disposición del conjunto de su cen-tro hacia
la innovación que repercuta en el aula.
|
PROPUESTAS DE FUTURO |
Ojalá sea posible
recuperar entonces |
|
La Red ha ido adquiriendo un peso
cada |
la tradición
oral, algo olvidada, en los |
|
contextos en que
se produce, ahora que |
|
|
vez mayor en las TIC que
participan de la |
las escuelas son
multiculturales por nece- |
|
vida de las escuelas. Ciertamente
queda |
sidad; que los
alumnos, como antropólo- |
|
mucho camino por recorrer, pero
cabe |
gos o
investigadores, puedan llevar la |
|
augurar un prometedor futuro a lo
cola- |
coplilla, la nana
o la leyenda al aula desde |
|
borativo dentro de clase y lo
colaborativo |
el lugar en que
se encuentren. Los docu- |
|
entre escuelas, habida cuenta de
las expe- |
mentos generados
serán nuevos elemen- |
|
riencias que se vienen
desarrollando. En |
tos textuales
para que emocionen y sean |
|
auxilio de tal propósito acuden los
dispo- |
disfrutados por
otros estudiantes. |
|
sitivos electrónicos inalámbricos
como |
Sin embargo, se
observa que las TIC |
|
tabletPCs, PDAs o handhelds que
flexibili- |
en la animación a
la lectura requieren |
|
zan el uso de los espacios (no es
necesa- |
más tiempo
durante la clase y más tiempo |
|
rio acudir a las aulas de
informática clási- |
de preparación
para el profesor, lo que |
|
cas), permiten agrupamientos
flexibles de |
no deja de ser
una escuela renovada en su |
|
alumnos y prolongan la actividad
fuera de |
agente más
fundamental, el profesor, para |
|
las aulas, mayor comunicación y más |
quien la
tecnología no es un añadido sino |
|
tiempo para leer lo que otros
cuentan. |
que debe ser
vivida como una herramien- |
|
Las fronteras entre dispositivos y
pro- |
ta más. La
formación inicial y permanente |
|
gramas de creación literaria van
desapare- |
deberá cambiar.
Resulta ilustradora la |
|
ciendo. Tecnológicamente hablando,
exis- |
experiencia
relatada por Schmidt y otros |
|
ten herramientas para atender todas
los |
(2004) en la
Universidad Estatal de Iowa |
|
principios de la animación a la
lectura. |
(EE.UU.). Los docentes
en ejercicio («los |
|
Sin embargo, creemos que el mayor
sos- |
de las
trincheras») intercambian opinio- |
|
tén de los proyectos de animación a
la lec- |
nes vía correo
electrónico con estudiantes |
|
tura que integran TIC es que el
docente |
de maestro en
formación sobre el de- |
|
propicie unas condiciones de
trabajo en |
sarrollo de un
programa real de anima- |
|
el aula donde los alumnos
manifiesten su |
ción a la lectura
para un grupo de niños |
|
compromiso en la creación, la
colabora- |
(comentarios y desafíos del profesor, |
|
ción y la presentación pública de
lo refle- |
valoraciones de
los futuros docentes). |
|
xionado o producido a una audiencia |
Esta interacción
no excluye intercam- |
|
real. El vehículo metodológico de
los pro- |
bios
presenciales, como visitas del maes- |
|
yectos de animación a la lectura
necesita |
tro a la facultad
o de los futuros profeso- |
|
ser contextual y muy variado, como
se ha |
res a la clase
para compartir materiales |
276
confeccionados por
ellos, como videoli-bros digitales. Maestros en formación y en ejercicio
descubren, de paso, que la tec-nología permite romper la tradicional frontera
de las escuelas y las universida-des y el aislamiento de la vida en el aula.
Ahora se puede
volver a comparar la escuela infantil o el caso de Flora, al prin-cipio de este
recorrido, con las posibilida-des que abren los usos de las TIC en la
ani-mación a la lectura. El trabajo de estos maestros, que es valioso, seguro
que no va a despreciar alguna idea, por alejada que pueda parecer en un
principio, para facilitar el descubrimiento del tesoro de la lectura.
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