© Libro N° 13896. La
Globalización Capitalista Busca Otra Universidad. Conferencia. Mejía, Marco
Raúl. Proyecto CID - Colciencias. Emancipación. Mayo 31 de 2025
Título Original: © La Globalización Capitalista
Busca Otra Universidad. Conferencia. Marco Raúl Mejía. Proyecto CID -
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Capitalista Busca Otra Universidad. Conferencia. Marco Raúl Mejía. Proyecto CID
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LA GLOBALIZACIÓN
CAPITALISTA BUSCA OTRA UNIVERSIDAD
Conferencia
Marco Raúl Mejía
Proyecto CID - Colciencias
La
Globalización Capitalista Busca Otra Universidad
Conferencia
Marco Raúl Mejía
Proyecto CID - Colciencias
La Globalización Capitalista Busca Otra Universidad
(1)
Conferencia
Marco Raúl Mejía
Proyecto CID - Colciencias
Se han elaborado, en la década de los 90,
documentos muy bellos sobre cómo la universidad debería incorporar una
plataforma para construir una nueva estructura
y definir un nuevo
horizonte que signifique la posibilidad de
una universidad pública
para estos tiempos
de globalización (La Habana, 1998), en el sentido que es un bien
público. Sin embargo, en estos
últimos años de
comienzos del nuevo
milenio, el tono y las conclusiones
de las reuniones
mundiales de Universidades (París y Bolonia) ha hecho un
viraje completamente radical, que permite sacar de sus últimas reuniones una
redefinición de la universidad visible en los nuevos nombres que le colocan:
"la universidad pragmática", "la universidad útil" y
"la universidad flexible".
Es muy curioso que adjetiven a la universidad con
nombres que pertenecen al mundo y al
modelo de globalización capitalista en marcha. En este sentido, de la discusión
mundial se puede extraer un decálogo de esta redefinición de las políticas, que desde finales de los
años noventa han tratado de formar esta nueva línea para la universidad. A su
vez, se pueden identificar tres cambios básicos referidos a una nueva organización de la ciencia, a la
función de los intelectuales y académicos para
el nuevo proyecto
y a la
creación de conocimiento
como bien público.
Por ello, podemos hablar de que asistimos a una
redefinición de la universidad en la globalización, asistiendo al cuarto gran
giro sobre su función y lugar
desde su creación
en Occidente. Los
anteriores giros serían: la
universidad confesional, la napoleónica, la americana. Estas últimas dan forma
a la liberal, que se caracterizaría por (2):
La excelencia académica
Su autonomía y libertad de cátedra con docentes de dedicación exclusiva
Con énfasis en la investigación básica
Intereses de un ejercicio intelectual que controla
lo público Que participa en su dirección a través de formas de
cogobierno y con
unos estudiantes de
tiempo completo dedicados a sus
tareas.
El decálogo de la universidad de la globalización
Este proceso de redefinición del lugar y de la
forma de la universidad en la
sociedad actual comienza
a llenarse de contenido,
haciendo visibles
manifestaciones de ese cambio, que muestran el
nuevo rumbo. Las principales serían:
1. La universidad debe estar al servicio de la
globalización, entendiéndose ello como un cambio en la economía del conocimiento que debe ser su nuevo horizonte. En este
sentido, a la universidad se le abre como perspectiva la capacidad de dar
respuesta a la globalización. Este cambio produce una tensión muy fuerte en lo
que serán los elementos regionales y
locales del proyecto,
la demanda de
lo regional y
lo local queda subsumida en los procesos y la
capacidad de insertarse en los cambios mundiales en marcha, así como en los
elementos nacionales articulados en los internacionales.(3)
2. La universidad
debe hacer visible en sus profesiones el cambio en la forma de producir y utilizar el
conocimiento. Se dice que hay un cambio
paradigmático en la forma en que se produce el conocimiento, que no se está
frente al paradigma del conocimiento que se fundó en la ilustración o que se
gestó hace 800 años en la fundación de la universidad, sino que hoy se está
ante un nuevo fenómeno, el del conocimiento realmente universal y de punta
que significa otras formas de uso. La tensión que genera este cambio es la del problema
entre transferencia y organización, en
el sentido no
sólo del conocimiento
sino de los
procesos tecnológicos.(4)
3. Se debe
aceptar que estamos frente
a la conformación de un nuevo tipo
de estudiantes, de base técnica. Este giro hace pensar que hacia el año
2025 cerca del 30% de las profesiones que actualmente existen van a desaparecer
para dar paso a las nuevas profesiones de base técnica, llevando a
una gran crisis
de las profesiones
liberales, obligadas a encontrar un replanteamiento para
refuncionalizar el conjunto de las profesiones
en la sociedad. Por eso la base
técnica va a construir una nueva forma de organización de estos
procesos.(5)
4. Hay una fuerte diversificación de la demanda
educativa, que se da por el nuevo lugar
de la tecnología. Desde esta
perspectiva, se dice que el nuevo
conocimiento es de base tecnológica porque se está en el fin del conocimiento
fundado sobre un tipo de racionalización y discusión especulativa. Es lo que
llaman el conocimiento multipragmático, que da forma al trabajador flexible del
capitalismo globalizado. Este cambio se expresa
en el descenso
del salario en
las profesiones liberales
en el mundo y en la constitución de las nuevas clases medias, que se funda
desde las profesiones técnicas y tecnológicas.(6)
5. se ha
llegado al fin
de la estabilidad
del financiamiento de la
universidad por los
gobiernos. Se argumenta
que la crisis
fiscal es mundial, por
lo que es necesario replantear
el tipo de financiamiento que se
ha dado a la universidad por los gobiernos. Aparece entonces la invitación a la
política de cofinanciación, de venta de servicios, a la constitución de
una universidad pública
que vende servicios
si quiere ampliar su
presupuesto so pena
de ver sus recursos disminuidos
o
congelados, produciendo modificaciones en el
sentido del derecho a la educación.
6. Están
surgiendo los nuevos
trabajadores del conocimiento,
el trabajador flexible, sobre el cual no hay vuelta atrás. El trabajador
flexible implica no sólo una capacidad de manejo tecnológico sino también una
capacidad de actualización
de acuerdo a
las necesidades del conocimiento mismo. Ello lleva a
reconocer, en esta perspectiva, que el sistema de conocimientos anterior, del
trabajador de puesto fijo, ya no es valido, en cuanto que su velocidad de
actualización del conocimiento se enfrenta
al conocimiento inmediato en el cual es necesario pensar hoy, que se actualiza en el desarrollo
del conocimiento del proceso en el cual está involucrado.(7)
7. Las universidades deben generar niveles de
competitividad en sus resultados académicos de acuerdo a estándares
internacionales. Es decir, deben
existir criterios internacionales para
la acreditación y la
configuración de la
idea de calidad
en las universidades. Para ello
se plantea el perfeccionamiento del modelo de evaluación internacional
para los sistemas educativos, construyendo una estandarización visible en la
exigencia mundial de pruebas para cada una de las carreras que acreditan
profesiones.
8. El crecimiento de la oferta no se hace desde la
universidad pública; ella debe ser cubierta por procesos de educación superior
que involucren los agentes del mercado, quienes deben entrar directamente en la
formación de universidades y
procesos universitarios al
servicio de nichos específicos del mercado. Es así como
en el último período de tiempo del
auge neoliberal, el
gran crecimiento en
nuestro medio fue
de la universidad privada. En
Colombia, en 1960 la privada tenía el
38% de la matrícula y en 1999, había llegado al 69% del total de ella.
9. Critica a los fundamentos en los que ha estado
basada la accesibilidad a la universidad,
en el sentido
de que se
desvirtúa el acceso
como derecho - el derecho a la
educación - - y se reemplaza por el criterio
de meritocracia. Se estima que el ingreso a la educación se da a partir
de las competencias individuales, caso en el cual es mérito
del individuo que riñe con el hecho que la sociedad
promulgue un derecho que, lo único que
hace, es hacer ineficiente y costoso el sistema. Por ello estiman necesario
generar una regulación desde otro lugar que no sea el derecho, y se plantea
que, específicamente, para los últimos años de secundaria e ingreso a la
universidad, todos los criterios deben ser tenidos en cuenta
meritocráticamente, lugar en donde
culturalmente se vuelve a
producir una desigualdad con rostro educativo.
10. El último
elemento de este decálogo refiere a la internacionalización del
problema. Hay una propuesta que plantea que el currículo debe ser
internacionalizado. Algunas comisiones de la Reunión Mundial de Universidades
piden la constitución internacional de estándares y competencias para
las distintas disciplinas
del saber. Para
ello se ha
creado
un organismo internacional
de estándares en
la UNESCO que promueve seminarios
para definirlos y
crear el currículo
internacional. Esta propuesta es afín con los planteamientos de la
Organización Mundial del Comercio, que convierten a la educación en un servicio
a partir de su internacionalización.(8)
Tres cambios básicos
Este es el decálogo
de la universidad de la
globalización que podemos inferir de las
últimas discusiones sobre su lugar. Se está frente a la emergencia del problema
de la nueva organización de la ciencia que tiene como base la modificación de
lo que fue el conocimiento en los
últimos
800 años, es decir, desde el surgimiento de la
universidad. Para la nueva propuesta, se está saliendo de una educación que
tenía como fundamento la verdad y diversos canales del conocimiento, para entrar a una ciencia que tiene
como nuevo paradigma
regulador del conocimiento
la resolución de problemas prácticos, la ciencia capaz de conducir por
vía de la experimentación a
objetivos parciales; se
está en el
proceso de abandono del trabajo
de síntesis teórica global para entrar en los nichos específicos de la técnica
y la tecnología que bajo la experimentación conducirán a nuevos lugares de
profundización, conduciéndonos a un "conocimiento útil"
operacionalizable y con resultados concretos.
Para
esta nueva visión,
es el fin
del conocimiento objetivo
con base racional. Se entra ahora
a un conocimiento predictivo que se mueve con la posibilidad de la
experimentación y de llegar a otros lugares. Por eso, el sentido y objetivo del
conocimiento es llevar a la solución técnica de problemas prácticos. Este nuevo
fin produce una profunda crisis en la universidad porque modifica la manera como se juzgaban los
productos de la academia.
El conocimiento que se produzca se debe desarrollar
a través de la venta de servicios; el proyecto investigativo mismo de la
universidad se debe reorganizar a partir de la venta de servicios, señalándose
cómo el Estado no debe dedicar recursos que necesita para otros aspectos más
fundamentales. La universidad
se ve compelida
a salir a
buscar la demanda social del conocimiento,
aquella que generará el tipo de conocimiento social pertinente. La
investigación que la universidad puede hacer comienza a depender entonces de
clientes que le permiten las condiciones para producir el tipo de conocimiento
que requieren externamente, no el
que la organización
del saber de
la universidad permite y necesita
gestándose un desarrollo de la educación desde la demanda.
Dice Foray que emergen dos conceptos
que a la vez que se reconocen deben mantenerse separados: "La
economía del conocimiento" vista como la disciplina y "la economía
basada en el conocimiento", ésta derivada del aumento de recursos
destinados a la producción y al desarrollo de las tecnologías de la información
y del conocimiento.(10)
Una consecuencia evidente de esta nueva forma de
concebir el rol de la universidad es la pérdida de su autonomía en torno al
conocimiento. Hay una nueva regulación producida en la globalización que
fractura la autonomía de la universidad, la libertad de conocimiento y la
libertad de cátedra para someterla a través de los intereses de los más
poderosos, quienes resuelven hacia
dónde está dirigida
la investigación y
hacia dónde van los recursos. Igualmente, una división de ella, ya que
en aras de su democratización surgen las universidades de la masificación, que
tienen como característica un nivel académico bajo, poca investigación y un
acceso limitado a las producciones de punta en el conocimiento, y precariedad
en la producción intelectual.
Un segundo cambio básico el es de la emergencia de
un nuevo tipo de intelectual. Este tipo
de conocimiento del
que hemos hablado
en los párrafos anteriores,
replantea la forma de existencia del intelectual y le coloca una
primera característica: hay
que abandonar el
intelectual como crítico de las relaciones sociales y lo centra en ser
el "constructor del mercado del
conocimiento que busca
el mejor de
los mercados". Aparece un
intelectual que va a donde los recursos lo solicitan. Este intelectual pierde
la autonomía del
tipo de investigación y
de las temáticas investigativas,
y su producción está orientada no por los fines de la investigación o del
sujeto mismo, autónomo, intelectual, sino por la regulación y la demanda que se
hace por parte de quienes pueden pagar, construyendo esa regulación en el
mercado.
Aparece entonces claramente el replanteamiento de
la forma como se relaciona el
intelectual con la ciencia. Aparece el intelectual corporativizado, el
intelectual que produce según le pagan y que, a partir de ello, construye un
discurso "científico" al servicio de las organizaciones corporativas
que tienen capacidad de pago para agenciar
sus intereses. En educación en
América Latina es visible cómo muchos de
los autores críticos del 70 se han desplazado en estos tiempos a realizar la
tarea de la banca multilateral.
Este tipo de intelectual produce una fractura entre
economía, política y universidad. Se gestan tres tipos de intelectuales nuevos
en las universidades: los académicos
empresarios, los académicos políticos y los académicos
de investigación de
base. Este último pierde
el lugar central que
tenía en la
investigación dado que
en la universidad
se termina haciendo la investigación y posicionando el oficio del
intelectual no desde adentro sino desde afuera, porque al engendrar la dinámica
de servicios, la preeminencia no la
tiene el académico que hace la
investigación básica, que produce la
fundamentación, sino el intelectual que
puede realizar contratos con la empresa o con la política.
Muchos de los centros universitarios están creando
intelectuales empresarios o políticos a partir del tipo de servicios que
venden, proceso al que los nuevos críticos llaman "la nueva servidumbre
voluntaria de los intelectuales
universitarios", puesto que
quedan sometidos no
a los procesos que
puedan generarse en
una investigación básica
sino a
aquello
que realmente puede
financiarse desde afuera
(11), generando una dinámica de
asesorías que desplaza el tipo de
conocimiento propio de la investigación
académica tradicional.
El
tercer problema planteado
en la perspectiva
de este giro
de la universidad, es el del
conocimiento como bien
público. Es bien importante
reconocer cómo la universidad siempre
estuvo fundada en lo público sobre tres preceptos: el acceso universal, el uso
universal de sus productos y la no
privatización de sus productos en mercados privados. Había un principio en el
cual el bien público planteaba una universidad abierta, una universidad en la
cual el acceso a los conocimientos aparecía en un horizonte de bien público.
Sin embargo,
surgen tres elementos que van en contravía de esta idea de bien público.
Primero, los derechos intelectuales como forma de estandarización y
organización del conocimiento. Segundo, la prestación de servicios
sólo a la gente
que lo requiere
y puede pagar
por ellos. Tercero, la producción
para quien paga. Por ejemplo, según la revista de ciencia médica de los Estados
Unidos, el 95% de los artículos de terapia publicados en los últimos diez años
han sido pagados por laboratorios privados, siendo que ellos se resaltan las
bondades de los productos del laboratorio privado. Es decir, hay un tipo de uso
público de los productos del conocimiento, en los cuales la búsqueda "de
la verdad" queda como rezago del pasado.
Este
conjunto de elementos
señalados implica replanteamientos serios para la universidad. Se pueden señalar
algunas de esas características que muestran cómo el problema no es entre la
vieja universidad y la nueva universidad, sino que es necesario considerar unos
elementos como horizontes de cambio que permitan construir otra globalización
de la universidad centrada en la crítica y que no tengan como única referencia
los valores del mercado.
El
primer horizonte apunta
a que la
universidad debe abandonar
la rigidez institucional. La universidad está construida sobre modelos
institucionales que, en
alguna medida, requieren
una reformulación puesto que
inciden en la
situación actual. En
ese sentido, todos
los procesos tecnológicos producen una flexibilización de las
modalidades educativas.
El segundo horizonte refiere a que la universidad
no puede estar aislada, siendo no sólo
un problema de
construir un sistema
nacional universitario. En
los nuevos procesos
del conocimiento, hoy
en día se hace necesario construir sinergias en las
cuales las redes muestren la posibilidad
de acceder a
múltiples lugares. Es
decir, es necesario encontrar un sistema de
conocimiento enredado, en la construcción de comunidad científica y en la
capacidad de pulir investigadores de muy diverso tipo, haciendo complementaria
la investigación para hacer posible ese otro
tipo de conocimiento. Es necesario
construir un conocimiento vinculado a la
agenda de los
problemas, y diferencio un
conocimiento
práctico más cerca de las consultorías, de un
conocimiento ligado a la agenda de los problemas y de la investigación básica o
de punta, lo que significa la capacidad
de hacer la
lectura de lo
local pero también inscribirse en los procesos más
globales.
Es necesario
también que la universidad esté en capacidad de mostrar diferentes interpretaciones del
saber y del conocimiento.
Es decir, si algo aparece claro
en este entrecruce con la
crisis epistemológica del tipo de conocimiento anterior,
es la necesidad de construir el
saber y el conocimiento de otra
manera. Ello significa,
en alguna medida,
la capacidad comunicativa interna de distintas miradas paradigmáticas
promoviendo el debate y las búsquedas conjuntas.
Uno de los
grandes problemas de la universidad es no
sólo aceptar la capacidad de disentir hacia adentro, sino el encerramiento en
su federalización interna de tipo disciplinario y de línea de trabajo, en el
cual los proyectos son
aislados, no intercomunicados en
la vida de la
universidad. En alguna medida, la
emergencia cada vez
mayor del conocimiento desde diferentes concepciones y paradigmas urge colocar en conexión
esos paradigmas y poderlos
ubicar de otra
manera en el mundo de la universidad. Un cambio
necesario es el de las relaciones con los
académicos y los
formuladores de política,
es decir, es
necesario también aprovechar el
replanteamiento para salir del tipo
de autonomía cerrada, donde a veces se intenta encubrir el discurso de la universidad, sin nexos con la realidad
social y política del país.
Quiero terminar con una cita de un autor de los que
viene planteando el problema de la universidad en estos recambios
paradigmáticos del conocimiento en la
globalización. El gran peligro
es quedarnos en el
sueño de la universidad que existió antes o construir la futura universidad
para la
globalización sin plantear
un camino alternativo
y crítico. Dice que: "los
caminos en otro tiempo seguros se han borrado, la autoridad de los maestros ha
sido socavada, el sentido de la realidad
se ha diluido y los mismos conceptos de
ciencia y de verdad son cuestionado. La duda, la perplejidad, la
inseguridad y una
incertidumbre en general,
se han clavado en las mentes más
profundamente reflexivas. Las mentes más profundamente críticas tienen la
obligación de no dejarse arrastrar por
las solas fuerzas
de la globalización
y el mercado,
y mostrar que no
estamos en un pasado y que otra universidad nueva está naciendo".
(1) Esta conferencia debe
leerse como continuidad de mi
texto: "No hay universidad
para el desarrollo humano integral - Saliendo del pensamiento único",
publicado en Universidad y Verdad. Anthropos, Barcelona. 2002. Páginas 110 -
149.
(2) Polster, C. "The future of the Liberal
University". Higher Education. The International
Journal of Higher Education and Educational
Planning. 39 pp. 19 - 41
(3) Lessard, C. Globalization et Education .
Facultée des Sciences de l'education. U. de
Montreal. Housine Dridi et Calende. 2001. Montreal.
Canadá.
(4) Martínez, M. El paradigma emergente. Hacia una
nueva teoría de la racionalidad científica . México. Trillas. 1997.
(5) Brunner, J. J. Tecnología y educación 2000 .
UNESCO. París. 2000.
(6) Sennet, Richard, en su texto La corrosión del
carácter, las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo.
Barcelona. Anagrama. 2000, va a mostrar cómo el control neoliberal
de esa organización
se da desde
la flexibilidad misma,
que va a quedar controlada por la lógica de la
rentabilidad bajo formas de eficacia y eficiencia, supeditada a la evaluación
de resultados y mediante una precarización del empleo. Ésta se da en cuanto a
su duración, la seguridad y el descanso, generando una reconversión y
descentración del yo tradicional de la modernidad, que había sido constituido
en la producción manufacturera y que estaba centrada en un largo plazo
del contrato y un vínculo social
permanente que le permitía construir un
proyecto de vida. Ahora esto se ha derrumbado: al sujeto de la globalización
neoliberal le toca pasar a un día a día lleno de incertidumbres, viviendo en un
permanente sistema de vulnerabilidad, traicionando y acabando el deseo personal
de libertad por otro centrado en la empleabilidad, a la que entrega todos sus
valores de autonomía, proyecto propio y sentido de la vida.
(7) Crespo, M. "Tendances actuelles des
politiques publiques à legard de l'enseignement superieur". Fotocopia.
Canadá. 2001.
(8) Kenem, Larry. "La globalización de la
educación en las Américas". Conferencia IDEA. Quito. Octubre 1999.
(9) Foray, D. L'economie de la connaissance .
Paris. La decouverte & Syros. 2000.
(10) Washburn,
J. "The Kept University". En: The Atlantic Monthly . Boston. Marzo de
2000.
(11) Es famoso el caso investigado en Estados
Unidos por Los Angeles Times, en donde
19 artículos sobre 40, publicados por una revista
de renombre científico en ese país en los últimos tres años, fueron escritos
por médicos a los cuales les pagaba en laboratorio productor de la droga
evaluada.
_________________
Número Ocho -
Agosto de 2004

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