© Libro N° 9486. Obras Escogidas De Mao Tsetung. Tomo I. Emancipación. Enero 15 de 2022.
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OBRAS ESCOGIDAS
DE
MAO TSETUNG
Tomo I
Obras Escogidas
De
Mao Tsetung
Tomo I
OBRAS
ESCOGIDAS
DE
MAO TSETUNG
Tomo I
EDICIONES EN
LENGUAS EXTRANJERAS
PEKÍN 1972
NOTA A LA PRIMERA EDICIÓN CHINA
La presente edición de las Obras Escogidas de Mao
Tse-tung contiene importantes artículos escritos en los diferentes períodos de
la revolución china. Varias ediciones de obras compiladas de Mao Tse-tung
vieron la luz en el pasado en diversos lugares, sin que ninguna de ellas
hubiera sido revisada por el autor; en esas ediciones, los escritos estaban
ordenados en forma inadecuada, había errores de transcripción y no se incluían
algunas obras de importancia. En la presente edición, los trabajos están dispuestos
en orden cronológico y agrupados según los diversos períodos de la historia del
Partido Comunista de China desde su fundación en 1921; además, se incluyen
algunos importantes escritos no publicados en las ediciones anteriores. El
autor ha revisado todos los artículos, ha hecho algunos cambios de lenguaje y,
en casos aislados, adiciones y modificaciones al texto.
Con respecto a esta edición, es necesario dejar en
claro lo siguiente :
1. La
presente edición es todavía incompleta. Como gran parte de los documentos
revolucionarios fueron destruidos por los reaccionarios kuomintanistas o se
perdieron en el curso de los largos años de guerra, no ha sido posible reunir
todos los escritos del camarada Mao Tse-tung, en especial sus numerosas cartas
y telegramas, que forman parte considerable de ellos.
2. Algunos
escritos antes difundidos (Investigaciones rurales, por ejemplo) han sido
omitidos atendiendo a los deseos del autor, y, por la misma razón, del informe
Problemas económicos y financieros solamente se incluye el capítulo I, titulado
"Balance general de nuestro trabajo".
3. Los
escritos reunidos en esta edición van acompañados de notas; las notas
preliminares están dispuestas al pie
de la primera página de cada artículo,
mientras las demás, de carácter
político o informativo, se
encuentran al final
del trabajo correspondiente.
4. La
presente edición se publica a la vez en un solo volumen y en una serie de
cuatro tomos. E1 primer tomo de la serie cubre los períodos de la Primera
Guerra Civil Revolucionaria (1924-1927) y de la Segunda Guerra Civil
Revolucionaria (1927-1937) ; el segundo y tercer tomos, el período de la Guerra
de Resistencia contra el Japón (1937-1945), y el cuarto tomo, el de la Tercera
Guerra Civil Revolucionaria (1945-1949).
Comisión del Comité Central del
Partido Comunista de China para la
Publicación de las Obras Escogidas de
Mao Tse-tung
25 de agosto de 1951
PERIODO DE LA PRIMERA
GUERRA CIVIL REVOLUCIONARIA
7
8
ANÁLISIS DE LAS CLASES DE LA
SOCIEDAD CHlNA *
Marzo de 1920
¿Quiénes son nuestros enemigos y quiénes nuestros
amigos? Esta es una cuestión de importancia primordial para la revolución. Si
todas las anteriores luchas revolucionarias de China sólo obtuvieron exiguos
resultados, fue esencialmente porque los revolucionarios no supieron unirse con
los auténticos amigos para atacar a los verdaderos enemigos. Un partido
revolucionario es el guía de las masas, y no hay revolución que no fracase
cuando ese partido las conduce por un camino erróneo. A fin de conquistar con
seguridad la victoria en la revolución y no conducir a las masas por un camino
erróneo, tenemos que cuidar por unirnos con nuestros auténticos amigos para.
atacar a nuestros verdaderos enemigos. Y para distinguir a los auténticos
amigos de los verdaderos enemigos, tenemos que hacer un análisis general de la
condición económica de las diversas clases de la sociedad china y de sus
respectivas actitudes hacia la revolución.
¿Cuál es la situación de cada una de las clases de
la sociedad china? La clase terrateniente y la burguesía compradora1. En China,
país semicolonial y económicamente atrasado, la clase terrateniente y la
burguesía compradora son
verdaderos apéndices de la burguesía internacional, y su existencia y
desarrollo dependen del imperialismo. Estas clases representan las relaciones
de producción más atrasadas y reaccionarias
de China e
impiden el desarrollo
de las fuerzas
productivas del país. Su existencia es
absolutamente incompatible con
_______________
* Artículo escrito por el camarada Mao
Tse-tung para combatir dos
tendencias existentes entonces en el Partido. La
primera, representada
por Chen Tu-siu,
sólo se interesaba en la cooperación con el Kuomintang y
olvidaba al campesinado; era oportunismo de derecha. La segunda, representada
por Chang Kuo-tao, sólo prestaba atención al movimiento obrero e igualmente
olvidaba al campesinado; era oportunismo de "izquierda”. Ambas corrientes
oportunistas sentían que las fuerzas de la revolución
9
10
los objetivos de la revolución china. En
particular, la clase de los grandes terratenientes y la gran burguesía
compradora se coloca siempre del lado del imperialismo y constituyen un grupo
extremadamente contrarrevolucionario. Sus representantes políticos son los
estatistas2 y el ala derecha del Kuomintang.
La burguesía media. Esta clase representa las
relaciones de producción capitalistas en la ciudad y el campo de China. La
burguesía media, por la que entendemos principalmente a la burguesía nacional3
tiene una actitud contradictoria hacia la revolución china : siente 1a
necesidad de la revolución y favorece el movimiento revolucionario contra el
imperialismo y los caudillos militares cuando padece los golpes del capital
extranjero y la opresión de los caudillos militares pero desconfía de la
revolución cuando siente que, con la valiente impetuosa participación del
proletariado del país y el activo apoyo del proletariado internacional, la
revolución amenaza su esperanza de alcanzar la condición de gran burguesía. En
lo político aspira establecer un Estado dominado por una sola clase: la
burguesía nacional. Uno que dice ser "verdadero discípulo" de Tai
Chi-tao4 declaró en el Chen Pao5 de Pekín: "Levantad el brazo izquierdo
para aplastar a los imperialistas y el derecho para aplastar a los comunistas.”
Estas palabras expresan el dilema y el temor de la burguesía nacional. Esta
clase se opone a que el Principio de la Vida del Pueblo del Kuomintang sea
interpretado según la teoría de la lucha de clases, a que el Kuomintang se alíe
con Rusia y admita en su seno comunistas6 y elementos de izquierda. Pero su
intento de establecer un Estado dominado por la burguesía nacional es
absolutamente irrealizable, debido a que la actual situación mundial se
caracteriza por el hecho de que las dos grandes fuerzas, la revolución y 1a
contrarrevolución, se enfrentan en la lucha final. Cada una de ellas ha
levantado una gran bandera: una es la bandera roja de 1a revolución,
que enarbola la III Internacional, llamando a
unirse en torno suyo a todas las clases oprimidas del mundo; la otra es 1a
bandera blanca de la contrarrevolución, que enarbola la Sociedad de
_______________
eran insuficientes, pero ninguna sabía dónde buscar
refuerzos, dónde ganar aliados en gran número. E1 camarada Mao Tse-tung señaló
que el campesinado era el aliado más leal y numeroso del proletariado chino, y
resolvió así el problema de quién en el principal aliado en la revolución
china. Además, señaló que la burguesía nacional era una clase vacilante y
previó que, con el ascenso de la revolución, se produciría un división en ella
y que su ala derecha se pasaría al lado del imperialismo. Esto fue confirmado
por los acontecimientos de 1927.
11
las Naciones, llamando a unirse en torno suyo a
todos los contrarrevolucionarios de la tierra. Inevitablemente, se producirá
pronto una división dentro de las clases intermedias: algunos sectores se
inclinarán hacia la izquierda para unirse a la revolución, y otros, hacia la
derecha para sumarse a la contrarrevolución. Para estas clases no hay
posibilidad alguna de permanecer "independientes". Por eso, la idea
concebida por la burguesía media china de una revolución
"independiente" en la que esta clase desempeñaría el papel principal,
no es más que una ilusión.
La pequeña burguesía. A ella pertenecen los
campesinos propietarios7, los artesanos propietarios de talleres, las capas
inferiores de la intelectualidad - estudiantes, maestros de enseñanza primaria
y secundaria, funcionarios subalternos, oficinistas, tinterillos - y los
pequeños comerciantes. Tanto por su número como por su naturaleza de clase, la
pequeña burguesía merece seria atención. Los campesinos propietarios y los
artesanos propietarios de talleres se dedican a la producción en pequeña
escala. Aunque las diferentes capas de la pequeña burguesía tienen todas la
condición económica propia de esta clase, se dividen en tres sectores. El
primero comprende a los que disponen de algún excedente en dinero o en grano,
es decir, aquellos que por su trabajo manual o intelectual reciben cada año
ingresos superiores a sus gastos de manutención. Movidas por el vehemente deseo
de enriquecerse, esas personas rinden devoto culto al Mariscal Chao8; si bien
no se hacen ilusiones de amasar grandes fortunas, anhelan invariablemente
trepar a la posición de la burguesía media. Cuando ven el respetuoso trato que
reciben los pequeños ricachos, la boca se les hace agua. Son gente de poco
carácter, temen a las autoridades y sienten también cierto temor a la
revolución. Por su condición económica tan cercana a la de la burguesía media,
dan mucho crédito a la propaganda de ésta y desconfían de la revolución. Este
sector es una minoría dentro de la pequeña burguesía y constituye su ala
derecha. E1 segundo sector está compuesto de los que en lo fundamental se
mantienen con sus propios medios económicos. Son muy diferentes de los
integrantes del primer sector. También desean enriquecerse, pero el Mariscal
Chao no se lo permite jamás. Además, en los últimos años, víctimas de la opresión
y explotación del imperialismo, de los caudillos militares, de los
terratenientes feudales y de la gran burguesía compradora, han llegado a sentir
que el mundo ya no es lo que era. Se dan cuenta de que, trabajando como antes,
no pueden asegurar su subsistencia. Para ganarse la vida, tienen que
12
prolongar su jornada de trabajo, levantándose más
temprano y acostándose más tarde, y redoblar su cuidado en el trabajo. Se
vuelven entonces un tanto insultantes y califican a los extranjeros de
"demonios extranjeros", a los caudillos militares de "generales
bandidos", y a los déspotas locales y shenshi malvados9 de "ricos
desalmados". En cuanto al movimiento contra los imperialistas y los
caudillos militares, sólo dudan de su éxito (porque los extranjeros y los
caudillos militares les parecen muy poderosos), e indecisos de participar en
él, prefieren mantenerse neutrales, pero de ninguna manera se oponen a la
revolución. Este sector es muy numeroso y representa aproximadamente la mitad
de la pequeña burguesía. E1 tercer sector comprende a aquellos cuyo nivel de
vida va en descenso. Muchos de ellos, pertenecientes a familias que fueron
acomodadas, están pasando gradualmente de una situación en que a duras penas
logran mantenerse a una vida más y más precaria. Al hacer el balance de fin de
año, exclaman aterrados: "¡Cómo! ¡Un nuevo déficit!" Ya que han
vivido días mejores y que su situación se agrava de año en año, sus deudas
crecen y su existencia se hace cada vez más miserable, "el solo pensar en
su porvenir les da escalofríos". Esas gentes sufren intensa pena a causa
del fuerte contraste que existe entre su vida pasada y la presente. Ocupan un
lugar bastante importante en el movimiento revolucionario, pues constituyen una
masa numerosa y representan el ala izquierda de la pequeña burguesía. En
tiempos normales, estos tres sectores de la pequeña burguesía difieren en su
actitud hacia la revolución. Pero en tiempos de guerra, es decir, cuando la
revolución está en ascenso y se ve la aurora de la victoria, se unen a la
revolución no sólo el ala izquierda sino también el sector intermedio de la
pequeña burguesía, y hasta elementos de su ala derecha se ven obligados a
seguir la corriente de la revolución, arrastrados por la gran marea
revolucionaria del proletariado y del ala izquierda de la pequeña burguesía. Por
la experiencia del Movimiento del 30 de Mayo de 192510 y del movimiento
campesino en diversos lugares, podemos ver que esta afirmación es correcta.
E1 semiproletariado. Lo que llamamos
semiproletariado comprende cinco categorías: 1) la aplastante mayoría de los
campesinos semipropietarios11 , 2) los campesinos pobres, 3) los pequeños
artesanos, 4) los dependientes de comercio12 y 5) los vendedores ambulantes. La
aplastante mayoría de los campesinos semipropietarios y los campesinos pobres
constituyen una inmensa parte de las masas
rurales. El problema campesino es esencialmente su
problema. Los campesinos
13
semipropietarios, campesinos pobres y pequeños
artesanos se dedican a la producción en una escala aún más pequeña que los
campesinos propietarios y artesanos propietarios de talleres. Aunque tanto la
aplastante mayoría de los campesinos semipropietarios como los campesinos
pobres pertenecen al semiproletariado, todavía se les puede clasificar, según
su condición económica, en tres capas: superior, media e inferior. Los
campesinos semipropietarios viven peor que los campesinos propietarios, porque
cada año les falta aproximadamente la mitad del sustento necesario, y tienen
que compensar este déficit tomando en arriendo tierras ajenas, vendiendo parte
de su fuerza de trabajo o haciendo pequeños negocios. Entre la primavera y el
verano, cuando la cosecha pasada se ha agotado y los cultivos están aún en
cierne, piden dinero prestado a intereses usurarios y compran grano a altos
precios. Naturalmente, llevan una existencia más difícil que los campesinos
propietarios, quienes no necesitan recurrir a la ayuda de nadie. Pero viven
mejor que los campesinos pobres, porque éstos no poseen tierra y sólo obtienen
por su trabajo del año la mitad de la cosecha, o aún menos; en cambio, los
campesinos semipropietarios pueden quedarse con toda la cosecha de su propia
tierra, aunque también obtienen sólo la mitad, o aún menos, del producto de la
tierra que toman en arriendo. Los campesinos semipropietarios son, por lo
tanto, más revolucionarios que los campesinos propietarios, pero menos que los
campesinos pobres. Estos últimos son arrendatarios explotados por los
terratenientes. Pueden dividirse, a su vez, en dos capas según su condición
económica. Una comprende a los que disponen de herramientas de labranza
relativamente suficientes y de ciertos fondos. Estos campesinos pueden retener
la mitad del producto de su trabajo del año. Para cubrir su déficit, hacen
cultivos marginales, cogen peces y camarones, crían aves y cerdos o venden
parte de su fuerza de trabajo, y logran así a duras penas ganarse la vida. En
medio de dificultades y penurias, se consuelan con la esperanza de mantenerse
mal que bien hasta el nuevo año. Viven más penosamente que los campesinos
semipropietarios, pero mejor que la otra capa de campesinos pobres. Son más
revolucionarios que los campesinos semipropietarios, pero menos que la otra
capa de campesinos pobres. Estos últimos no tienen herramientas de labranza
suficientes, ni fondos; disponen de escasa cantidad de abono y sólo obtienen
pobres cosechas, y, por ser muy poco lo que: les queda después de pagar el arriendo,
tienen aún mayor necesidad de vender parte de su fuerza de trabajo. En los
tiempos de hambre y calamidades, mendigan en préstamo a
14
sus parientes y amigos unos cuantos dou o sheng13
de grano para mantenerse siquiera por cuatro o cinco días; sus deudas se
amontonan como cargas sobre el lomo del buey. Constituyen un sector campesino
que vive en extrema miseria y son muy sensibles a la propaganda revolucionaria.
Los pequeños artesanos son llamados semiproletarios, pues, aunque poseen
algunos medios de producción elementales y ejercen oficios "libres",
también se ven a menudo obligados a vender parte de su fuerza de trabajo, y su
condición económica se asemeja más o menos a la de los campesinos pobres. A
causa del pesado fardo de sus obligaciones familiares y la disparidad entre sus
ingresos y el costo de la vida, sienten constantemente el tormento de la
pobreza y el miedo a la falta de trabajo; en este aspecto también se parecen a
los campesinos pobres. Los dependientes son empleados de establecimientos
comerciales ; sustentan a sus familias con un modesto sueldo que por lo común
sólo es aumentado una vez en varios años, mientras los precios suben cada año.
Si por casualidad uno entra en íntima conversación con ellos, se desatan en
interminables quejas. Con una situación a grandes rasgos similar a la de los
campesinos pobres y pequeños artesanos, son muy sensibles a la propaganda
revolucionaria. Los vendedores ambulantes, ya sean los que llevan su mercancía
en balancín, o los que instalan sus puestos en las calles, tienen un capital
insignificante, y sus exiguas ganancias no les alcanzan para el sustento ni el
vestido. Se encuentran casi en la misma situación que los campesinos pobres y,
al igual que éstos, necesitan una revolución que cambie el actual estado de
cosas.
E1 proletariado. El proletariado industrial moderno
asciende aproximadamente a dos millones. Tan reducida cifra se explica por el
atraso económico de China. Estos dos millones de obreros industriales están
empleados principalmente en cinco sectores : ferrocarriles, minas, transporte
marítimo, industria textil y astilleros; y un gran número de ellos se hallan
bajo el yugo del capital extranjero. Aunque débil numéricamente, el
proletariado industrial representa las nuevas fuerzas productivas de China, es la
clase más progresista de la China moderna y se ha convertido en la fuerza
dirigente del movimiento revolucionario. Para apreciar la importante posición
del proletariado industrial en la revolución china, basta con ver la fuerza que
ha
desplegado en las huelgas de los últimos cuatro años, tales como
las de los marineros14, de los ferroviarios15, de
las minas de
carbón de
Kailuan y Chiaotsuo16, la huelga de Shamien17 y las
huelgas generales de Shanghai y Hongkong18 a raíz
del Incidente
del 30 de
15
Mayo. La primera razón por la cual los obreros
industriales ocupan esta posición es su concentración. Ningún otro sector de la
población está tan concentrado como ellos. La segunda razón es su baja
condición económica. Privados de medios de producción, no poseen más que sus
manos, ni tienen esperanza alguna de enriquecerse; además, son víctimas del más
despiadado trato por parte de los imperialistas, los caudillos militares y la
burguesía. A todo esto se debe su gran capacidad de lucha. Los culíes de las ciudades
constituyen también una fuerza que merece seria atención. Son, en su mayoría,
trabajadores portuarios y conductores de ricksha; entre ellos se cuentan
también los pocerosl9 y los barrenderos. Nada tienen, salvo sus manos, y su
condición económica es similar a la del proletariado industrial, sólo que se
hallan menos concentrados y desempeñan un papel menos importante en la
producción. La agricultura capitalista moderna está aún poco desarrollada en
China. Con el término proletariado rural designamos a los asalariados agrícolas
contratados por año, por mes o por día. Desprovistos de tierra, de herramientas
de labranza y de fondos, sólo pueden subsistir vendiendo su fuerza de trabajo.
De todos los trabajadores, ellos tienen la más larga jornada de trabajo,
reciben los más bajos salarios y el peor trato, y están sujetos a la mayor
inseguridad de empleo. Por ser los que sufren mayores privaciones en el campo,
ocupan en el movimiento campesino una posición tan importante como los
campesinos pobres.
Existe además un numeroso lumpemproletariado,
compuesto de campesinos que han perdido su tierra y de obreros artesanos sin
trabajo. Llevan una vida más precaria que ningún otro sector de la sociedad.
Tienen en todo el país sus organizaciones secretas, que fueron en un principio
organizaciones de ayuda mutua para la lucha económica y política, entre ellas,
la Sociedad Tríade en las provincias de Fuchién y Kuangtung, la Sociedad de los
Hermanos en las provincias de Junán, Jupei, Kuichou y Sechuán, la Sociedad de
la Gran Cimitarra en las provincias de Anjui, Jonán y Shantung, la Sociedad por
una Vida Racional en la provincia de Chili20 y las tres provincias del
Nordeste, y la Banda Verde en Shanghai y otros lugares2l. Uno de los problemas
difíciles de China es cómo tratar a esta gente. Capaz de luchar con gran
coraje, pero inclinada a las acciones destructoras, puede transformarse en una
fuerza revolucionaria si se la conduce de manera apropiada.
De todo lo anterior se desprende que son nuestros
enemigos todos aquellos que están confabulados con el imperialismo: los
caudillos
16
militares, los burócratas, la burguesía compradora,
la clase de los grandes terratenientes y el sector reaccionario de la
intelectualidad subordinado a todos ellos. El proletariado industrial es la
fuerza dirigente de nuestra revolución. Nuestros amigos más cercanos son todo
el semiproletariado y toda la pequeña burguesía. En cuanto a la vacilante
burguesía media, su ala derecha puede ser nuestro enemigo, y su ala izquierda,
nuestro amigo; pero debemos mantenernos constantemente en guardia y no permitirle
que cree confusión en nuestro Frente.
NOTAS
1 Después
de la invasión del imperialismo a China, los capitalistas extranjeros empleaban
agentes chinos para llevar a cabo su agresión económica. A estos agentes se les
llamaba "compradores”. La burguesía compradora, integrada por estos
elementos, era mantenida por los capitalistas de los países imperialistas,
servía directamente a sus intereses y estaba unida por mil vínculos a las
fuerzas feudales del país.
2 Se
refiere a un puñado de desvergonzados politicastros fascistas que en esa época
organizaron la Liga de la Juventud Estatista de China, que luego cambió su
nombre por el de Partido de la Juventud de China. Profesionales de la
contrarrevolución, se dedicaban a combatir al Partido Comunista y a la Unión
Soviética y estaban subvencionados por los diversos grupos reaccionarios en el
Poder y por los imperialistas.
3 Para una
comprensión más amplia del papel desempeñado por la burguesía nacional, véase
"La revolución china y el Partido Comunista de China", cap. II, 4,
Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II.
4 Tai
Chi-tao ingresó al Kuomintang en su juventud y durante algún tiempo fue socio
de Chiang Kai-shek en especulaciones bursátiles. Después del fallecimiento de
Sun Yat-sen en 1925, se dedicó a la agitación anticomunista, preparando el
terreno ideológico para el golpe de Estado contrarrevolucionario de Chiang
Kai-shek en 1927 Durante muchos años fue fiel lacayo de éste en la
contrarrevolución. Desesperado ante el inminente derrumbamiento del régimen de
Chiang Kai-shek, se suicidó en febrero de 1949.
5 Era el
periódico de la Asociación para el Estudio del Gobierno Constitucional uno de
los grupos políticos que apoyaban la dominación de los caudillos militares del
Norte.
6 En 1923,
con la ayuda del Partido Comunista de China, Sun Yat-sen decidió reorganizar el
Kuomintang, establecer la cooperación entre el Kuomintang y el Partido
Comunista y admitir a comunistas en el Kuomintang. En enero de 1924 convocó en
Cantón el I Congreso Nacional del Kuomintang, en el que formuló las Tres
Grandes Políticas: alianza con Rusia, alianza con el Partido Comunista y ayuda
a los campesinos y obreros. Participaron en este Congreso los camaradas Mao
Tse-tung, Li
Ta-chao, Lin Po-chü, Chü Chiu-pai y otros, quienes desempeñaron
un papel importante ayudando al Kuomintang a tomar
el camino de la revolución. Algunos de estos camaradas fueron
17
elegidos miembros del Comité Ejecutivo Central del
Kuomintang, y otros, miembros suplentes.
7 Con el
término "campesinos propietarios" el camarada Mao Tse-tung designa a
los campesinos medios.
8 E1
Mariscal Chao (Chao Kung-ming) es el dios de la riqueza según la leyenda
popular china.
9 Los
déspotas locales y shenshi malvados eran los terratenientes campesinos ricos,
funcionarios retirados o gente acaudalada de la vieja sociedad china que,
valiéndose de su influencia y poder, hacían y deshacían en el campo o en la
ciudad. Como representantes políticos de la clase terrateniente en las
localidades, controlaban el Poder local y manejaban los pleitos judiciales, se
entregaban a la corrupción y a la vida disoluta, cometían toda clase de
fechorías y oprimían cruelmente al pueblo.
10 Se trata de un movimiento antiimperialista a
escala nacional en protesta contra la matanza de ciudadanos chinos perpetrada
en Shanghai por la policía inglesa el 30 de mayo de 1925. En el curso de ese
mes se habían producido importantes huelgas en fábricas textiles japonesas
establecidas en Chingtao y Shanghai las que fueron reprimidas por los
imperialistas japoneses y sus lacayos, los caudillos militares del Norte. E1 15
de mayo, los patrones de una fábrica textil japonesa en Shanghai asesinaron a
tiros al obrero Ku Cheng-jung e hirieron a más de diez trabajadores. E1 28 del
mismo mes, ocho obreros fueron asesinados por el gobierno reaccionario en
Chingtao. El 30 de mayo, más de dos mil estudiantes de Shanghai hicieron
agitación en las concesiones extranjeras en solidaridad con los obreros en
huelga y por la recuperación de las concesiones extranjeras. Frente al cuartel
general de la policía de la concesión inglesa, se reunieron más de diez mil
personas que gritaban: "¡Abajo el imperialismo!", "¡Que se una
todo el pueblo chino!" y otras consignas. La policía imperialista inglesa
abrió fuego, dando muerte o hiriendo a muchos estudiantes. Este acontecimiento,
conocido como la Masacre del 30 de Mayo, no tardó en despertar la indignación
general del pueblo chino, y se produjo en todo el país una ola de
manifestaciones y huelgas de obreros, estudiantes y comerciantes, dando origen
a un inmenso movimiento antiimperialista.
11 E1
camarada Mao Tse-tung se refiere aquí a los campesinos empobrecidos que
trabajan en parte su propia tierra y en parte tierra tomada en arriendo.
12 E1
camarada Mao Tse-tung se refiere aquí a la mayor parte de los dependientes de
comercio, que en la vieja China se dividían en diferentes capas. La capa
inferior llevaba una vida de proletarios.
13 Medidas
chinas de capacidad; 1 dou = l0 sheng = l0 litros.
14 Se
refiere a las huelgas declaradas a comienzos de 1922 por los marineros de
Hongkong y los tripulantes de los buques del Yangtsé. La huelga de los
marineros de Hongkong duró ocho semanas. Como resultado de una lucha cruenta y
tenaz, las autoridades imperialistas inglesas de Hongkong se vieron obligadas a
conceder aumento de salarios, a levantar la interdicción de los sindicatos de
marineros, a poner en libertad a los obreros detenidos y a indemnizar a las
familias de los mártires. Poco después, los tripulantes de los buques del
Yangtsé declararon una huelga que duró dos semanas, y también la ganaron.
15 Inmediatamente
después de su fundación en 1921, el Partido Comunista de China se dedicó al
trabajo de organización de los ferroviarios. En l922 y 1923, se realizaron bajo
su dirección huelgas en todas las líneas principales. La más conocida es la
huelga general que los ferroviarios de la línea Pekín-Jankou declararon el 4 de
febrero de 1923; en su lucha por el derecho a organizar una Federación de
sindicatos.
18
E1 7 de febrero, los caudillos militares del Norte,
Wu Pei-fu y Siao Yao-nan, respaldados por el imperialismo inglés, masacraron a
los huelguistas. Este hecho se conoce en la historia de China como la Masacre
del 7 de Febrero.
16 Minas de Carbón de Kailuan era la denominación
general dada a los dos grandes y contiguos yacimientos carboníferos de Kaiping
y Luanchou en la provincia de Jopei, donde trabajaban más de cincuenta mil
mineros. En l900, durante el Movimiento Yijetuan, los imperialistas ingleses se
apoderaron de las minas de Kaiping. Inversionistas chinos fundaron entonces la
Compañía Carbonífera de Luanchou, que fue incorporada más tarde a la
Administración Minera de Kailuan. Ambas empresas cayeron así bajo el control
exclusivo del imperialismo inglés. La huelga de los mineros de Kailuan se
realizó de octubre a noviembre de l922. Las Minas de Carbón de Chiaotsuo,
situadas en la parte norte de la provincia de Jonán, también estaban
controladas por el imperialismo inglés. La huelga de Chiaotsuo en solidaridad
con el Movimiento del 30 de Mayo, se inició en julio de 1925 y duró más de
siete meses.
17 Shamien
era la concesión de los imperialistas ingleses en Cantón. En julio de 1924, los
imperialistas ingleses que la controlaban expidieron una nueva ordenanza
policial disponiendo que los chinos residentes en Shamien tenían que presentar,
al entrar o salir de allí, un pase con su fotografía, mientras que los
extranjeros podían transitar libremente. El 15 de julio, los obreros de Shamien
declararon una huelga de protesta contra esta medida discriminatoria, y los
imperialistas ingleses se vieron obligados a anularla.
18 Tras el
Incidente del 30 de Mayo de 1925 en Shanghai, estalló una huelga general en esa
ciudad el 1.° de junio y otra en Hongkong el 19 del mismo mes. Más de 200.000
obreros participaron en la de Shanghai y 250.000 en la de Hongkong. Esta
última, que contó con el apoyo del pueblo de todo el país, duró dieciséis
meses, siendo la más larga en la historia del movimiento obrero mundial.
l9 Recolectores de excrementos.
20 Antiguo
nombre de la actual provincia de Jopei.
21 La
Sociedad Tríade, la Sociedad de los Hermanos, la Sociedad de la Gran Cimitarra,
la Sociedad por una Vida Racional y la Banda Verde, eran organizaciones
secretas de tipo primitivo que existían entre el pueblo. Sus integrantes eran
principalmente campesinos arruinados, artesanos sin trabajo y otros
lumpemproletarios. En la China feudal, generalmente vinculados por alguna
creencia religiosa o superstición, estos elementos organizaron numerosas
sociedades de tipo patriarcal con diversos nombres, algunas de las cuales hasta
poseían armas. Utilizaban esas organizaciones para ayudarse mutuamente en las
diferentes circunstancias de su vida y, en ciertos momentos, para luchar contra
los burócratas y terratenientes que los oprimían. Pera es evidente que sociedades
tan atrasadas como ésas no podían dar a los campesinos y artesanos ninguna
salida a su situación. En muchas ocasiones, fueron fácilmente controladas y
utilizadas por los terratenientes y los déspotas locales; a causa de ella y por
su inclinación a la destrucción ciega, algunas se transformaron en fuerzas
reaccionarias. En su golpe de Estado contrarrevolucionario de 1927, Chiang
Kai-shek utilizó tales sociedades para quebrantar la unidad del pueblo
trabajador y destruir la revolución. Con el nacimiento y el impetuoso
desarrollo del proletariado industrial moderno, el campesinado fue creando,
bajo la dirección de la clase obrera, organizaciones de tipo enteramente nuevo,
y desde entonces, semejantes sociedades atrasadas de carácter primitivo
perdieron su razón de ser.
INFORME SOBRE UNA INVESTIGACIÓN DEL
MOVIMIENTO CAMPESINO EN JUNÁN *
Marzo de 1927
LA IMPORTANCIA DEL PROBLEMA CAMPESINO
En mi reciente viaje a Junán1, he investigado sobre
el terreno la situación de cinco distritos2 : Siangtan, Siangsiang, Jengshan,
Liling y Changshá. Durante treinta y dos días, del 4 de enero al 5 de febrero,
en las aldeas y capitales de distrito, reuní en conferencias de investigación a
campesinos con experiencia y camaradas dedicados al movimiento campesino y
escuché atentamente sus informaciones, lo que me permitió recoger abundante
material. Muchos de los cómos y porqués del movimiento campesino resultaron ser
exactamente lo contrario de lo que yo había oído decir a los shenshi en Jankou
y Changshá. Vi y oí muchas cosas sorprendentes, de las que hasta ese momento no
estaba enterado. Creo que cosas semejantes ocurren también en muchos otros
lugares. Hay que poner término inmediatamente a todo comentario contra el
movimiento campesino y corregir cuanto antes todas las medidas erróneas que
respecto a él han tomado las autoridades revolucionarias. Sólo así se puede
contribuir al desarrollo futuro de la revolución. Pues el actual ascenso del
movimiento campesino es un acontecimiento grandioso. Dentro de poco, centenares
de millones de campesinos en las provincias del centro, el Sur y el Norte de
China se levantarán como una tempestad, un huracán, con
_______________
* Informe
escrito por el camarada Mao Tse-tung en réplica a las acusaciones lanzadas en
aquella época, tanto dentro como fuera del Partido, contra la lucha
revolucionaria de los campesinos. Con el propósito de responder a esas
acusaciones, el camarada Mao Tse-tung fue a Junán, investigó la situación
durante treinta y dos días y escribió el presente informe. Los oportunistas de
derecha de entonces dentro del Partido, acaudillados por Chen Tu-siu, se
negaban a aceptar las opiniones del
camarada Mao Tse-tung y se obstinaban en sus ideas
incorrectas. Su error consistía principalmente en que, atemorizados por la
corriente reaccionaria en el
19
20
una fuerza tan impetuosa y violenta que nada, por
poderoso que sea, los podrá contener. Romperán todas las trabas y se lanzarán
por el camino de la liberación. Sepultarán a todos los imperialistas, caudillos
militares, funcionarios corruptos, déspotas locales y shenshi malvados. Todos
los partidos y camaradas revolucionarios serán sometidos a prueba ante los
campesinos y tendrán que decidir a qué lado colocarse. ¿Ponerse al frente de
ellos y dirigirlos? ¿Quedarse a su zaga gesticulando y criticándolos? ¿Salirles
al paso y combatirlos? Cada chino es libre de optar entre estas tres
alternativas, sólo que los acontecimientos le obligarán a elegir rápidamente.
¡ORGANIZARSE !
Por lo que respecta a los distritos del centro y
del Sur de Junán, donde el movimiento campesino ha tomado fuerza, el desarrollo
de éste se puede dividir, a grandes rasgos, en dos períodos. E1 primero,
comprendido entre enero y septiembre del año pasado, fue un período de
organización. Dentro de ese período, los meses de enero a junio constituyeron
una fase de actividad clandestina y los de julio a septiembre, cuando el
ejército revolucionario expulsó a Chao Jeng-ti3, una fase de actividad abierta.
En ese período, las asociaciones campesinas no contaban con más de trescientos
o cuatrocientos mil miembros, las masas bajo su dirección inmediata sumaban
poco más de un millón de personas, apenas si había lucha en el campo, y, por
consiguiente, en los demás sectores de la población casi no se criticaba a las
asociaciones campesinas. Debido a que sus miembros servían como guías,
exploradores o cargadores para el ejército de la Expedición al Norte, ocurría
incluso que oficiales de este ejército hablaban en términos favorables de esas
asociaciones. E1 segundo período, comprendido entre octubre del año pasado y
enero de este año, fue un período de acción revolucionaria. El número de
miembros de las asociaciones campesinas aumentó vertiginosamente a los dos
millones,
_______________
Kuomintang, no se atrevían a apoyar las grandes
luchas revolucionarias de los campesinos, que habían comenzado o estaban
iniciándose. Por contemporizar con el Kuomintang, prefirieron abandonar al
campesinado, el principal aliado en la revolución, y así dejaron aislados y sin
apoyo a la clase obrera y al Partido Comunista. Si, en el verano de 1927, el
Kuomintang se atrevió a cometer su traición y a desatar la campaña de
"depuración del partido" y la guerra contra el pueblo, Fue
fundamentalmente porque pudo explotar ese punto débil del Partido Comunista.
21
y las masas bajo su dirección inmediata ascendieron
a diez millones. Ya que los campesinos, al ingresar en las asociaciones,
generalmente inscriben sólo un nombre por familia, a los dos millones de
miembros corresponde una masa de unos diez millones. Casi la mitad de los
campesinos de Junán ya están organizados. Y en distritos como Siangtan,
Siangsiang, Liuyang, Changshá, Liling, Ningsiang, Pingchiang, Siangyin,
Jengshan, Jengyang, Leiyang, Chensien y Anjua, casi todos los campesinos han
ingresado en asociaciones campesinas o se encuentran bajo su dirección.
Contando con organizaciones tan amplias, los campesinos entraron inmediatamente
en acción y, en el término de cuatro meses, realizaron en el campo una gran
revolución nunca vista en la historia.
¡ABAJO LOS DÉSPOTAS LOCALES Y SHENSHI MALVADOS!
¡TODO EL PODER A LAS ASOCIACIONES CAMPESINAS!
Los campesinos dirigen su ataque principal contra
los déspotas locales, shenshi malvados y terratenientes sin ley, y de paso
atacan las ideas e instituciones patriarcales, a los funcionarios corruptos de
la ciudad y las malas costumbres en el campo. Por su potencia y su ímpetu, este
ataque es como una tempestad; quienes se inclinan ante él sobreviven, y quienes
le oponen resistencia sucumben. Como resultado, los privilegios milenarios de
los terratenientes feudales caen hechos añicos, y toda su dignidad y arrogancia
son arrastradas por el suelo. Derrocado el poder de los terratenientes, las
asociaciones campesinas han pasado a ser los únicos órganos de Poder, y se ha
hecho realidad la consigna de "¡Todo el Poder a las asociaciones
campesinas!" Las asociaciones son consultadas hasta por pequeñeces tales
como una disputa entre marido y mujer. Ningún asunto se arregla sin la
presencia de la gente de la asociación. Todo en el campo está prácticamente
bajo el dictado de las asociaciones campesinas, que efectivamente "cumplen
lo que dicen”. A los que están fuera, sólo se les permite hablar bien de las
asociaciones, y no se les deja decir nada malo de ellas. Los déspotas locales,
shenshi malvados y terratenientes sin ley están privados de todo derecho a
hablar, y ninguno se atreve siquiera a murmurar media palabra en contra. Ante
el poderío de las asociaciones campesinas, los déspotas locales y shenshi
malvados más importantes han huido a Shanghai; los de segunda
22
categoría, a Jankou; los de tercera, a Changshá;
los de cuarta, a la capitales de distrito, y los de quinta categoría para abajo
han tenido que rendirse en las aldeas a las asociaciones campesinas.
- Aquí
tienen diez yuanes; por favor, déjenme entrar en la asociación
- implora
el shenshi malvado de poca monta.
- ¡Maldita
la falta que nos hace tu cochino dinero! - le replican los campesinos
Muchos terratenientes medios y pequeños, campesinos
ricos y hasta campesinos medios que antes se oponían a las asociaciones
campesinas, ahora tratan en vano de ingresar en ellas. En los diverso lugares
que visité, encontré a menudo gente así, que me suplicaba "Por favor,
señor miembro de comité, usted que viene de la capital provincial, ¡responda
por mí!"
En tiempos de la dinastía Ching, las autoridades
locales tenían para el censo dos registros: el regular y "el otro";
el primero para 1a gente de bien y el segundo para los bandidos, ladrones y
demás; elementos nocivos. Y ahora, en algunos lugares, los campesinos se valen
de esto para intimidar a los que en un comienzo estaban en contra de las
asociaciones campesinas, diciendo: “¡A inscribirlos en el otro registro!”
Temerosas de verse inscritas en el "otro
registro", esas personas hacen todos los esfuerzos imaginables por
ingresar en las asociaciones campesinas, y no se tranquilizan hasta que ven sus
nombres anotados en el registro de los miembros. Pero, como a menudo reciben el
rechazo categórico de las asociaciones, viven constantemente con el alma en un
hilo. Viendo cerradas las puertas de las asociaciones campesinas, se sienten
como parias, o, según se dice en el campo, "meros trastos”. En una palabra,
las llamadas "pandillas de campesinos", que hace cuatro meses eran
despreciadas, se han convertida ahora en instituciones sumamente honorables.
Todos los que en el pasado se postraban ante el poder de los shenshi lo hacen
ahora ante el poder de los campesinos. No hay quien no reconozca que el mes de
octubre del año pasado marca la frontera entre dos mundos.
"¡MUY MAL!" Y "¡MUY BIEN!"
La rebelión de los campesinos ha turbado el dulce
sueño de los shenshi. En cuanto las noticias del campo alcanzaron a las
ciudades,
23
levantaron un tremendo alboroto entre los shenshi
de allí. Llegado a Changshá, me encontré con toda clase de gente y oí muchos
comentarios callejeros. Desde las capas sociales medias para arriba hasta el
ala derecha del Kuomintang, no hay nadie que no resuma todo lo sucedido en una
sola expresión: "¡Muy mal!" Bajo el impacto de la atmósfera creada en
toda la ciudad por los rumores de los que gritan "¡Muy mal!", incluso
personas bastante revolucionarias, cerrando los ojos e imaginándose lo que pasa
en el campo, se sienten desmoralizadas e incapaces de negar que aquello va
“mal”. Incluso gente muy progresista se limita a decir: "Aunque va mal,
resulta inevitable en el curso de la revolución." En resumen, a nadie le
parece posible negar rotundamente la palabra “mal”. Pero, como queda dicho más
arriba, la realidad es que las grandes masas campesinas se han alzado para
cumplir su misión histórica, que las fuerzas democráticas del campo se han
levantado para derribar a las fuerzas feudales rurales. La clase patriarco-feudal
de los déspotas locales, shenshi malvados y terratenientes sin ley, constituye
la base de la autocracia milenaria y es la piedra angular de los imperialistas,
caudillos militares y funcionarios corruptos. Derribar a estas fuerzas feudales
es el verdadero objetivo de la revolución nacional. En unos pocos meses, los
campesinos han realizado lo que el Dr. Sun Yat- sen quiso pero no logró cumplir
en los cuarenta años que consagró a la revolución nacional. Esta es una proeza
extraordinaria nunca realizada, ni en cuarenta años ni en milenios. Está muy
bien. No está "mal" en absoluto, ni mucho menos "muy mal”. A
todas luces, "muy mal" es la teoría que, en defensa de los intereses
de los terratenientes, combate el levantamiento de los campesinos; es
evidentemente la teoría de la clase terrateniente que procura mantener el viejo
orden feudal e impedir el establecimiento de un nuevo orden democrático; es
manifiestamente una teoría contrarrevolucionaria. Ningún camarada revolucionario
debe hacerse eco de tal disparate. Quien tenga arraigadas concepciones
revolucionarias y vaya alguna vez al campo y vea lo que allí sucede, de seguro
se sentirá más alegre de lo que nunca ha estado. Millones de esclavos, los
campesinos, están derribando a sus enemigos, los devoradores de hombres. Lo que
hacen los campesinos es perfectamente justo, y ¡lo hacen muy bien! "Muy
bien" es la teoría de los campesinos y de los demás revolucionarios. Todos
los camaradas revolucionarios deben comprender que la revolución
nacional exige una gran transformación en el campo.
La Revolución de 19114 no llevó a cabo esta transformación, y por eso fracasó.
Ahora sí que se está produciendo esta
24
transformación, la cual constituye un importante
factor para dar cima a la revolución. Todos los camaradas revolucionarios deben
apoyar esta transformación ; de lo contrario, estarán adoptando la posición de
la contrarrevolución.
LOS LLAMADOS "EXCESOS"
Hay otros que opinan: "Cierto que las
asociaciones campesina son necesarias, pero están cometiendo demasiados
excesos." As razonan los que mantienen una posición intermedia. Pero, ¿qué
ocurre en realidad? Es verdad que en las aldeas los campesinos "se han
desmandado" hasta cierto punto. Las asociaciones campesinas, que gozan de
autoridad suprema, no dejan ni abrir la boca a los terratenientes y reducen a
polvo su prestigio. Todo esto viene a ser como si después de derribarlos por
tierra les pusieran el pie encima. Lo campesinos amenazan a los déspotas
locales y shenshi malvado diciendo : "¡Te vamos a anotar en el otro
registro!" Les impone multas, los cargan de contribuciones y destruyen sus
palanqueen; Irrumpen en masa en las casas de los déspotas locales y shenshi mal
vados que se oponen a las asociaciones campesinas, degüellan su cerdos y
consumen sus cereales. Se permiten incluso arrellanarse u momento en los
lujosos lechos de sus hijas y nueras. A la menor provocación, efectúan
arrestos, colocan cucuruchos de papel a la arrestados y los hacen desfilar por
las aldeas, diciéndoles: "¡Ahora sí que nos vas a conocer bien, shenshi
malvado!" Haciendo cuanto les viene en gana y volviendo todo patas arriba,
han creado un especie de terror en el campo Eso es lo que algunos llaman comete
"excesos", "sobrepasar los límites justos al corregir un
error" "cometer actos abusivos". Tales opiniones parecen
razonables, per en realidad son también erróneas. En primer lugar, son los
propios déspotas locales, shenshi malvados y terratenientes sin ley quienes han
forzado a los campesinos a actuar así. Por siglos, se han aprovechado de su
poder para tiranizar y pisotear a los campesinos ; d ahí que éstos hayan
reaccionado tan enérgicamente. Las rebeliones más violentas y los desórdenes
más graves han tenido lugar invariablemente allí donde los déspotas locales,
shenshi malvados y terratenientes sin ley habían perpetrado los peores
ultrajes. La mirada de los campesinos es penetrante. Se dan perfecta cuenta de
quién e malo y quién no lo es, quién es el peor y quién no es tan perverso
25
quién merece severo castigo y quién trato clemente,
y muy rara vez el castigo no corresponde al crimen. En segundo lugar, hacer la
revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir una obra, ni pintar un cuadro
o hacer un bordado; no puede ser tan elegante, tan tranquila y delicada, tan
apacible, amable, cortés, moderada y magnánima. Una revolución es una
insurrección, es un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a
otra. La revolución en el campo es una revolución mediante la cual el campesinado
derroca el poder de la clase terrateniente feudal. Sin recurrir a la máxima
fuerza, el campesinado jamas lograría derrocar el poder de los terratenientes,
profundamente arraigado a través de los milenios. El campo necesita de un
poderoso auge revolucionario, pues sólo éste puede agitar a los millones y
millones de campesinos y convertirlos en una gran fuerza. Los
"excesos" arriba mencionados son precisamente producto de la fuerza
de los campesinos despertada por el poderoso auge revolucionario en las zonas
rurales. Estos "excesos" son sumamente necesarios en el segundo
período del movimiento campesino, el de acción revolucionaria. En este período,
es imprescindible imponer la autoridad absoluta de los campesinos, prohibir
toda crítica malévola a las asociaciones campesinas, derrocar todo el poder de
los shenshi, derribarlos por tierra e, incluso, ponerles el pie encima. Los
llamados "excesos" en este segundo período tienen todos un
significado revolucionario. Para decirlo con toda franqueza, en todas las aldeas
se necesita un breve período de terror. De lo contrario, resulta absolutamente
imposible aplastar las actividades de los contrarrevolucionarios en el campo y
derrocar el poder de los shenshi. Para corregir un error, hay que sobrepasar
los límites justos; de otra manera, el error no será corregido5. Los que
critican los "excesos" aparentemente se diferencian de los que gritan
"¡Muy mal!", pero en el fondo unos y otros comparten el mismo punto
de vista y sostienen la misma teoría de los terratenientes, que defiende los
intereses de las clases privilegiadas. No podemos dejar de combatir
resueltamente esta teoría, que obstaculiza el ascenso del movimiento campesino
y, por consiguiente, socava la revolución.
EL LLAMADO "MOVIMIENTO DE LA CHUSMA"
E1 ala derecha del Kuomintang afirma: "E1
movimiento campesino
es un movimiento de la chusma, de campesinos
holgazanes."
26
Comentarios como éste se oyen con frecuencia en
Changshá. Fui a campo y oí decir a los shenshi: "Está bien crear
asociaciones campesinas, pero los que ahora trabajan en ellas no sirven, ¡hay
que reemplazarlos!" En nada difiere esta opinión de lo que dice el ala
derecha del Kuomintang. Tanto los shenshi como el ala derecha de Kuomintang
dicen que está bien organizar el movimiento campesino (como éste ha surgido ya,
nadie se atreve a decir lo contrario), pero que la gente que lo dirige es
incapaz. Sienten particular odio hacia los encargados de las asociaciones
campesinas de base, y los tildar de "chusma". En suma, todos los que
en otros tiempos eran despreciados y arrojados al barro y pisoteados por los
shenshi y que no tenían un lugar en la sociedad ni derecho a opinar, ahora han
levantado la cabeza. No sólo han levantado la cabeza, sino que se han tomado el
Poder. Ellos son ahora los dueños de las asociaciones campesinas de los
cantones (el nivel más bajo), a las que han transformado en una fuerza
terrible. Levantan sus ásperas y ennegrecidas manos y las ponen sobre la cabeza
de los shenshi. Atan a los shenshi malvados les colocan cucuruchos de papel y
los hacen desfilar por las aldeas tirándolos de una soga (a esto se llama en
Siangtan y Siangsiang "hacen desfilar por los poblados", y en Liling,
"hacer desfilar por los campos"). A diario machacan los oídos de los
shenshi con sus agrias e implacables acusaciones. Los campesinos dictan órdenes
y lo dirigen todo. Aquellos que eran inferiores a todos, están ahora por encima
de todos, y por eso se afirma que "el mundo se ha vuelto patas
arriba"
LA VANGUARDIA DE LA REVOLUCIÓN
De dos enfoques opuestos sobre una cosa o una
persona se derivan dos apreciaciones opuestas. Buenos ejemplos son
apreciaciones coma "¡muy mal!" y "¡muy bien!",
"chusma" y "vanguardia de la revolución".
Se ha señalado más arriba que los campesinos han
llevado a cabo una obra revolucionaria nunca antes realizada y que han cumplida
una importante labor para la revolución nacional. Pero ¿es que en esta gran
obra revolucionaria, en esta importante labor revolucionaria, han tomado parte
todos los campesinos? No. Hay tres categorías de campesinos: ricos, medios y
pobres. Como viven en diferentes condiciones, tienen diferentes opiniones
acerca de la revolución.
27
Durante el primer período, lo que los campesinos
ricos habían oído decir era que el ejército de la Expedición al Norte había
sufrido una aplastante derrota en Chiangsí, y Chiang Kai-shek había sido herido
en una pierna6 y había regresado en avión a Kuangtung7, que Wu Pei-fu8 había
recuperado la ciudad de Yuechou, y que las asociaciones campesinas de ningún
modo podrían mantenerse por mucho tiempo y los Tres Principios del Pueblo9
jamás prosperarían, pues nunca se había visto nada parecido. Y cuando un encargado
(generalmente uno de la "chusma") de la asociación campesina cantonal
se presentaba, registro en mano, en casa de un campesino rico y le decía:
"Lo invitamos a afiliarse a la asociación campesina", ¿qué le
respondía éste? Si se trataba de un campesino rico que tenía una actitud
relativamente buena, respondía: "¿Asociación campesina? He vivido aquí
decenas de años trabajando mi tierra, y nunca he visto nada como eso, sin
embargo no me ha faltado qué echar a la olla. Mi consejo es que no sigan en
esto." Si se trataba de un campesino rico que adoptaba una actitud
francamente hostil, respondía : "¡Asociación campesina! ¡La asociación de
los futuros decapitados! ¡No metan a la gente en líos!" Pero, cosa
asombrosa, las asociaciones campesinas llevan ya varios meses de existencia y
hasta han osado enfrentar a los shenshi. Han detenido a los shenshi de las
vecindades que se negaban a entregar sus pipas de opio y los han hecho desfilar
por las aldeas. En las capitales de algunos distritos, incluso se ha ajusticiado
a shenshi importantes, entre ellos Yen Yung-chiu, de Siangtan, y Yang Chi-tse,
de Ningsiang. Para el aniversario de la Revolución de Octubre, el mitin
antibritánico y las grandes celebraciones de la victoria de la Expedición al
Norte, unos diez mil campesinos por cantón realizaron manifestaciones de masas
en imponentes columnas, llevando banderas de todos tamaños y sus pértigas y
azadones. Fue entonces cuando los campesinos ricos empezaron a sentirse
perplejos y alarmados. En las grandes celebraciones de la victoria de la
Expedición al Norte, se enteraron de que Chiuchiang había sido tomada, que
Chiang Kai-shek no había sido herido en la pierna y que en realidad Wu Pei-fu
había sido derrotado. Lo que es más, vieron claramente escritas en los
"anuncios rojos y verdes" (carteles) consignas como "¡Wansui10
los Tres Principios del Pueblo!" "¡Wansui las asociaciones
campesinas!", "¡Wansui los campesinos!' "¿Cómo?", se
preguntaron los campesinos ricos, muy perplejos y alarmados, "¿Los
campesinos, wansui?, ¿Es posible que a esta gente se le diga wansui?” Fue así
como las asociaciones campesinas se
28
sintieron dueñas de la situación. La gente de las
asociaciones se puso a decir a los campesinos ricos: "¡Les apuntaremos en
el otro registro!" o "¡Dentro de un mes, la cuota de ingreso será de
diez yuanes por persona!" Sólo ante esta situación, comenzaron los
campesinos ricos a ingresar, poco a poco, en las asociaciones campesinas11;
algunos pagaron por su ingreso medio yuan o un yuan (en tanto que la cuota
regular no pasaba de cien wen12) y otros consiguieron ser admitidos sólo después
de haber logrado que alguien intercediera en su favor. Pero aún queda un buen
número de recalcitrantes que hasta ahora no han ingresado en las asociaciones.
Al ingresar, los campesinos ricos inscriben generalmente el nombre de un
anciano de sesenta o setenta años de su familia, porque viven en constante
temor al "reclutamiento". Después de su ingreso tampoco muestran
interés por realizar ningún trabajo para las asociaciones campesinas.
Permanecen siempre inactivos.
¿Y los campesinos medios? Su actitud es vacilante.
Piensan que la revolución no les traerá mayores ventajas. Tienen arroz en sus
ollas y nadie va a llamar a sus puertas en plena noche para reclamarles el pago
de tal o cual deuda. Juzgando también las cosas según hayan existido o no, se
preguntan con el ceño fruncido: "¿Podrá sostenerse la asociación
campesina?" "¿Prosperarán los Tres Principios del Pueblo?" Su
conclusión es: "¡Poco probable!" Se figuran que todo depende de la
voluntad celestial y piensan: "¿Una asociación campesina? Pero ¿quién sabe
si esto agradará al Cielo?" En el primer período, cuando la gente de las
asociaciones campesinas se presentaba con el registro en casa de los campesinos
medios y les decía: "Los invitamos a ingresar en la asociación
campesina", ellos le contestaban: "¡No corre prisa!" Y no
comenzaron a ingresar hasta el segundo período, cuando las asociaciones
campesinas ya habían adquirido gran fuerza. Dentro de ellas se comportan mejor
que los campesinos ricos, pero por el momento no se muestran muy entusiastas y
prefieren continuar a la expectativa. Es absolutamente necesario que las
asociaciones procuren el ingreso de los campesinos medios y hagan más trabajo
de esclarecimiento entre ellos.
Los campesinos pobres siempre han sido la fuerza
principal en la ardua lucha en el campo. Tanto en la fase de actividad
clandestina como en la de actividad abierta, siempre han luchado con energía.
Son ellos los más dispuestos a aceptar la dirección del Partido Comunista. Son
enemigos jurados de los déspotas locales y shenshi malvados y, sin la menor
vacilación, asaltan sus fortalezas. Dicen a los
29
campesinos ricos: "Ya hace mucho que
ingresamos en la asociación campesina. ¿Por qué ustedes siguen vacilando?"
Y los campesinos ricos les responden en tono burlón: "No tienen ustedes ni
una teja encima de la cabeza, ni una pulgada de tierra bajo los pies. ¡no van a
ingresar en la asociación campesina!" En efecto, los campesinos pobres
nada temen perder. Muchos de ellos literalmente "no tienen ni una teja
encima de la cabeza, ni una pulgada de tierra bajo los pies". ¿Qué les
puede impedir afiliarse a las asociaciones campesinas? De acuerdo con la
investigación realizada en el distrito de Changshá, los campesinos pobres
constituyen el 70 por ciento de la población rural; los campesinos medios, el
20 por ciento; los terratenientes y los campesinos ricos, el l0 por ciento.
Este 70 por ciento de la población rural, los campesinos pobres, se divide, a
su vez, en dos grupos: los indigentesl3 y los relativamente indigentes14. Los
primeros constituyen el 20 por ciento de la población rural ; son los que no
poseen nada en absoluto, es decir, los que no tienen ni tierra, ni fondos, ni
medio alguno de subsistencia, y se ven obligados a abandonar sus hogares para
enrolarse en el ejército, trabajar de peones contratados o mendigar por los
caminos. Los del segundo grupo constituyen el 50 por ciento de la población
rural; son los parcialmente desposeídos, los que tienen un poco de tierra y
algunos fondos, pero no alcanzan a comer con lo que ganan y para quienes el año
entero transcurre en medio de la angustia y el trabajo agobiador; entre ellos
figuran los obreros artesanos, los arrendatarios (excepto los arrendatarios
ricos) y los campesinos semipropietarios La inmensa masa de los campesinos
pobres, que representa el 70 por ciento de la población rural, es la columna
vertebral de las asociaciones campesinas, la vanguardia en la lucha por el
derrocamiento de las fuerzas feudales y los gloriosos pioneros en el
cumplimiento de la grandiosa tarea revolucionaria, que durante tantos años ha
estado sin realizar. De no ser por la clase de los campesinos pobres (la
"chusma", como les llaman los shenshi), habría sido imposible crear
la actual situación revolucionaria en el campo, y no se podría derrocar a los
déspotas locales y shenshi malvados y dar cima a la revolución democrática. Por
ser los más revolucionarios, los campesinos pobres han conquistado la dirección
de las asociaciones
campesinas Durante el primero y el segundo períodos, casi todos los
presidentes y
miembros de los comités de las asociaciones
campesinas al nivel más bajo han sido campesinos pobres (de
los encargados de
las asociaciones campesinas cantonales en el
distrito de Jengshan, un 50 por ciento son campesinos
indigentes;
30
un 40 por ciento, campesinos relativamente
indigentes, y un 10 por ciento, intelectuales pobres). Esta dirección de los
campesinos pobres es absolutamente necesaria. Sin los campesinos pobres, no hay
revolución. Negar su papel es negar la revolución. Atacarlos es atacar a la
revolución. Ellos nunca se han equivocado en su orientación revolucionaria
fundamental Han desprestigiado a los déspotas locales y shenshi malvados. Los
han derribado a todos, grandes y pequeños, y les han puesto el pie encima. Sus numerosos
actos en el período de acción revolucionaria, calificados de
"excesos", han sido justamente lo que la revolución necesitaba.
Algunas autoridades, direcciones del Kuomintang y asociaciones campesinas a
nivel distrital en Junán han cometido una serie de errores. A petición de los
terratenientes, incluso han enviado soldados a detener a encargados de las
asociaciones campesinas de niveles inferiores. Un considerable número de
presidentes y miembros de los comités de las asociaciones campesinas cantonales
han sido metidos en la cárcel en Jengshan y Siangsiang. Este es un error
sumamente grave, que estimula la arrogancia de los reaccionarios. Para juzgar
si es o no un error basta con ver cuán jubilosos se ponen los terratenientes
sin ley y cómo se espesa la atmósfera reaccionaria allí donde se detiene al
presidente o a miembros del comité de la asociación campesina. Debemos combatir
todas las calumnias contrarrevolucionarias tales como "movimiento de la
chusma" y "movimiento de campesinos holgazanes", y, en particular,
cuidar de no realizar acciones erróneas que ayuden a los déspotas locales y
shenshi malvados en sus ataques a la clase de los campesinos pobres. Aunque
entre los campesinos pobres que ocupan puestos dirigentes en las asociaciones
campesinas, algunos tenían efectivamente defectos, la mayoría de ellos ya se
han corregido. Ellos mismos están prohibiendo enérgicamente los juegos de azar
y liquidando el bandolerismo. Allí donde la asociación campesina es poderosa,
los juegos de azar han sido prohibidos y han desaparecido totalmente, y el
bandolerismo se ha eliminado. En algunos lugares, es realmente cierto que nadie
se guarda lo que encuentra en el camino y que no se trancan las puertas por la
noche. De acuerdo con la investigación efectuada en Jengshan, el 85 por ciento
de los
campesinos pobres que ocupan puestos dirigentes han
hecho grandes
progresos, han probado ser capaces y enérgicos en su
trabajo; sólo
el 15 por ciento restante tienen
todavía uno que otro mal hábito.
A estos últimos se les puede llamar, a lo sumo, "una minoría de
elementos poco sanos", pero es absolutamente
inadmisible tildarlos
de "chusma" a todos en bloque,
31
haciendo coro a los déspotas locales y shenshi
malvados. El problema de la "minoría de elementos poco sanos" sólo
puede resolverse, bajo la consigna de las asociaciones campesinas de fortalecer
la disciplina, por medio de la propaganda entre las masas, la educación de
dicha minoría y el reforzamiento de la disciplina en las asociaciones
campesinas; en ningún caso se puede enviar arbitrariamente soldados a arrestar
gente, pues así se menoscaba el prestigio de la clase de los campesinos pobres
y se da alas a la arrogancia de los déspotas locales y shenshi malvados. Este
punto requiere particular atención.
CATORCE GRANDES CONQUISTAS
En general, los que censuran a las asociaciones
campesinas dicen que éstas han hecho muchas cosas malas. Ya he señalado más
arriba que los golpes asestados por los campesinos a los déspotas locales y
shenshi malvados son acciones completamente revolucionarias y nada hay en ellas
de censurable. Son muchas las cosas que han hecho los campesinos, y a fin de
responder a los ataques, debemos examinar detalladamente todas sus acciones,
una a una, y ver qué han hecho en realidad. He resumido y clasificado sus actividades
de los últimos meses; bajo la dirección de sus asociaciones, los campesinos han
logrado, en total, las siguientes catorce grandes conquistas:
1. ORGANIZACIÓN
DE LOS CAMPESINOS EN ASOCIACIONES CAMPESINAS
Esta es la primera gran conquista de los
campesinos. A este respecto, ocupan el primer lugar distritos como Siangtan,
Siangsiang y Jengshan, donde casi todos los campesinos están organizados y
apenas existe algún "rincón perdido" en el que no se hayan puesto en
movimiento. E1 segundo lugar lo ocupan distritos como Yiyang y Juayung, donde
la mayoría de los campesinos están organizados, pero un número reducido aún no
lo están. Vienen en tercer lugar distritos como Chengpu y Lingling, donde sólo una
minoría de los campesinos están organizados mientras que la mayoría todavía no
lo están. La parte occidental de Junán ocupa el cuarto lugar; a esta región,
que se encuentra bajo el control de Yuan Tsu-ming15, no ha llegado aún la
32
propaganda sobre la asociación campesina y, en
muchos de sus distritos, los campesinos no están en absoluto organizados. En
general, los distritos de la parte central de Junán, con Changshá como centro,
son los más avanzados ; los de la parte meridional vienen en segundo lugar, y
en la parte occidental apenas empiezan a organizarse. Según los datos
recopilados en noviembre del año pasado por la Asociación Campesina Provincial
de Junán, en 37 de los 75 distritos de la provincia se habían creado organizaciones
con un total de 1.367.727 afiliados. De ellos, alrededor de un millón se
organizaron en octubre y noviembre del año pasado, cuando estaba en pleno
ascenso el poderío de las asociaciones campesinas, en tanto que hasta
septiembre el número de miembros no pasaba de trescientos o cuatrocientos mil.
En diciembre y enero, el movimiento campesino continuó su vigoroso crecimiento.
Hasta finales de enero, el número total de afiliados de las asociaciones
campesinas había alcanzado por lo menos a los dos millones. Como una familia
hace inscribir en general un solo nombre al ingresar en la asociación campesina
y cada familia consta en promedio de cinco individuos, las masas bajo la
influencia de las asociaciones deben haber llegado a unos diez millones de
personas. Este acelerado y sorprendente crecimiento explica por qué los
déspotas locales, shenshi malvados y funcionarios corruptos han sido aislados,
por qué la sociedad contempla con estupor que el mundo actual es completamente
diferente al del pasado y por qué se ha realizado una gran revolución en el
campo. Esta es la primera de las grandes conquistas alcanzadas por los
campesinos bajo la dirección de sus asociaciones.
2. GOLPES POLÍTICOS A LOS TERRATENIENTES
La primera acción de los campesinos después de
establecer su organización, consiste en reducir a polvo el prestigio y
autoridad políticos de la clase terrateniente, sobre todo de los déspotas
locales y shenshi malvados, es decir, en derrocar el poder de los
terratenientes y establecer el poder de los campesinos en la sociedad rural.
Esta lucha es sumamente seria y vital. Es la lucha central en el segundo
período, el de acción revolucionaria. Sin la victoria en esta lucha, es
absolutamente imposible la victoria en la lucha económica por la reducción de
los arriendos y los intereses, por la obtención de tierras y otros medios de
producción, etc. En muchos lugares de Junán, como en los distritos de
Siangsiang, Jengshan y Siangtan, el poder de los
33
terratenientes ha sido completamente derrocado y se
ha implantado un único poder: el de los campesinos; naturalmente, allí se ha
resuelto el problema del Poder. Sin embargo, en Liling y algunos otros
distritos, hay todavía lugares (por ejemplo los sectores oeste y sur de Liling)
donde el poder de los terratenientes, aunque aparentemente inferior al de los
campesinos, en realidad se le está oponiendo subrepticiamente, debido a que
allí la lucha política no ha sido suficientemente aguda. No se puede afirmar todavía
que en esos lugares los campesinos hayan alcanzado la victoria política ;
tienen que llevar adelante la lucha política con redoblada energía hasta
aplastar por completo el poder de los terratenientes. Los métodos empleados por
los campesinos para asestar golpes políticos a los terratenientes son, en
resumen, los siguientes:
Revisión de las cuentas. En la administración de
los fondos públicos locales, los déspotas locales y shenshi malvados, en la
mayoría de los casos, han cometido desfalcos y adulterado las cuentas. Ahora
los campesinos, sirviéndose de la revisión de las cuentas, han derribado a
muchos déspotas locales y shenshi malvados. En numerosos lugares se han creado
comisiones revisoras con el exclusivo objeto de ajustar cuentas con los
déspotas locales y shenshi malvados, quienes tiemblan ante su sola presencia.
La campaña por la revisión de las cuentas ha tomado gran amplitud en todos los
distritos donde el movimiento campesino se ha desarrollado ; su importancia
estriba, más que en recuperar el dinero malversado, en poner al descubierto los
crímenes de los déspotas locales y shenshi malvados y derribarlos de su
posición política y social.
Multas. Por delitos tales como los abusos e
irregularidades descubiertos durante la revisión de las cuentas, los actos de
crueldad contra los campesinos en el pasado, las actividades de zapa contra las
asociaciones campesinas en el presente, las infracciones a la prohibición de
los juegos de azar y la negativa a entregar las pipas de opio, los campesinos
imponen multas: ese déspota local debe pagar esta suma, aquel shenshi malvado,
tal otra. Las multas van desde algunas decenas hasta varios miles de yuanes.
Desde luego, los que han sido multados por los campesinos quedan completamente
desacreditados.
Imposición de contribuciones. A los terratenientes
codiciosos y desalmados, se les exigen contribuciones en dinero, que se
destinan a socorrer a los necesitados, a organizar cooperativas y cajas de
crédito campesino o a cubrir otras necesidades. La contribución en dinero es
34
igualmente una forma de castigo, sólo que más suave
que la multa. Para evitarse problemas, no son pocos los terratenientes que por
su propia iniciativa dan contribuciones a las asociaciones campesinas.
Protestas. Cuando alguien perjudica, de palabra o
en los hechos, a la asociación campesina y el delito no es muy grave, se reúne
un grupo de campesinos e irrumpe en casa del ofensor para protestar ante él,
aunque no con mucho rigor. La persona generalmente se libra firmando un
compromiso de "cesar y desistir", en el cual promete explícitamente
que no volverá a perjudicar ni de palabra ni en los hechos el prestigio de la
asociación campesina.
Manifestaciones masivas. Ocurre a menudo que los
campesinos organizan manifestaciones de masas contra un déspota local o shenshi
malvado, abiertamente enemigo de las asociaciones campesinas. Los manifestantes
comen en su casa y, como es natural, sacrifican cerdos y consumen cereales.
Hace poco, en Machiaje, distrito de Siangtan, una multitud de quince mil
personas realizaron una visita punitiva de este tipo a seis familias de shenshi
malvados; se quedaron allí por cuatro días y degollaron más de 130 cerdos.
Estas manifestaciones terminan, por lo general, con la imposición de una multa.
Desfiles con cucuruchos de papel por las aldeas.
Esta práctica es muy frecuente en todas partes. A los déspotas locales y
shenshi malvados les ponen cucuruchos de papel con inscripciones como:
"déspota local fulano de tal" o "shenshi malvado mengano de
cual". Amarrados con una cuerda, se les hace desfilar en medio de grandes
multitudes. A veces, se baten gongs y se agitan banderas para llamar la
atención de la gente. Esta forma de castigo, más que ninguna otra, hace temblar
a los déspotas locales y shenshi malvados. El que ha sido castigado así, aunque
sea una sola vez, queda completamente desacreditado y ya no puede volver a
levantar la cabeza. Por eso, los ricos generalmente prefieren pagar una multa a
que les pongan cucuruchos de papel. Pero si los campesinos insisten, han de
llevarlos, quiéranlo o no. Cierta asociación campesina cantonal, muy ingeniosa,
arrestó a un shenshi malvado y declaró que ese mismo día le pondría el
cucurucho de papel. El shenshi malvado palideció de espanto. Pero luego la asociación
campesina decidió no ponérselo ese día, considerando que si así lo hacía, el
shenshi malvado podía, aceptando su suerte, perder el miedo al castigo, y que
era mejor dejarlo irse a casa y ponérselo cualquier otro día. Sin saber cuándo
le colocarían el cucurucho de papel, el shenshi malvado vivía día tras día en
constante suspenso sin poder permanecer sentado ni dormir tranquilo.
35
Reclusión en la cárcel distrital. Es un castigo más
severo que poner cucuruchos de papel. Arrestado un déspota local o shenshi
malvado, se le envía a la cárcel distrital y se encarga al jefe de distrito que
lo sentencie. Hoy los que ocupan las cárceles ya no son los mismos que antes.
En el pasado eran los shenshi quienes enviaban a los campesinos a la cárcel;
ahora ocurre a la inversa.
"Destierros". La intención de los
campesinos no es desterrar a los déspotas locales y shenshi malvados notorios
por sus crímenes, pero sí arrestarlos o ejecutarlos. Estos huyen por temor a
ser detenidos o ejecutados. En los distritos donde el movimiento campesino se
ha desarrollado con fuerza, casi todos los principales déspotas locales y
shenshi malvados han huido, lo cual equivale al destierro. De ellos, los de
primera categoría han huido a Shanghai; los de segunda, a Jankou; los de
tercera, a Changshá, y los de cuarta, a las capitales de distrito. De todos
estos fugitivos, los que se encuentran más seguros son los refugiados en
Shanghai. Algunos de los que huyeron a Jankou, por ejemplo, tres shenshi
malvados del distrito de Juayung, han terminado siendo detenidos y llevados de
vuelta. Aquellos que se han refugiado en Changshá corren aún mayor peligro de
ser aprehendidos en cualquier momento por conterráneos suyos que estudian en
esa capital provincial. En esta ciudad vi con mis propios ojos cómo los estudiantes
detenían a dos de ellos. Aquellos que han huido a las capitales de distrito ya
son de cuarta categoría, y es fácil que los descubran los campesinos, cuyos
ojos y oídos son innumerables. Las dificultades financieras del gobierno
provincial de Junán fueron atribuidas por las autoridades correspondientes al
hecho de que los campesinos habían "desterrado" a los ricos, lo que
hacía difícil la recaudación de dinero. Esto da una idea de hasta qué punto no
se tolera en sus propias aldeas a los déspotas locales y shenshi malvados.
Fusilamientos. Este castigo se reserva a los peores
déspotas locales y shenshi malvados y lo imponen los campesinos junto con otros
sectores de la población. Por ejemplo, a instancias de los campesinos y otros
sectores de la población, las autoridades fusilaron a Yang Chi -tse, de
Ningsiang, a Chou Chia-kan, de Yueyang, a Fu Tao-nan y Sun Po-chu, de Juayung.
En el caso de Yen Yung chiu, de Siangtan, fueron los campesinos y otros
sectores de la población los que obligaron al jefe del distrito a que aceptara sacarlo
de la cárcel, y los mismos campesinos lo fusilaron. Liu Chao, de Ningsiang, fue
muerto a golpes por los propios campesinos. Actualmente, Peng Chi-fan, de
Liling, y
36
Chou Tien-chüe y Tsao Yun, de Yiyang, esperan la
sentencia a muerte del "tribunal especial para juzgar a los déspotas
locales y shenshi malvados". La ejecución de un déspota local o un shenshi
malvado de tanta importancia repercute en todo el distrito y contribuye muy
eficazmente a la extirpación de los males remanentes del feudalismo. En cada
distrito hay por lo menos varios déspotas locales y shenshi malvados de esa
importancia y en algunos distritos se cuentan hasta por decenas. El único medio
eficaz para aplastar a la reacción es ajusticiar en cada distrito por lo menos
a unos cuantos déspotas locales y shenshi malvados culpables de los más odiosos
crímenes. Cuando los déspotas locales y shenshi malvados tenían todo su poder,
asesinaban a los campesinos sin pestañear. En el poblado de Sinkang, distrito
de Changshá, Je Mai-chüan, jefe de los cuerpos de defensa, durante los diez
años que ejerció sus funciones, fue personalmente responsable del asesinato de
cerca de mil campesinos menesterosos, lo que describía eufemísticamente como
"ajusticiamiento de bandidos". En Siangtan, mi distrito natal, los
jefes de los cuerpos de defensa del poblado de Yintien, Tang Chün-yen y Luo
Shu-lin, en los catorce años transcurridos desde 1913, asesinaron a más de cincuenta
personas y enterraron vivas a cuatro. Las primeras víctimas fueron dos mendigos
absolutamente inocentes. Tang Chün-yen dijo: "¡Empecemos por matar a un
par de mendigos!", y así perdieron la vida dos personas. Tal era la
crueldad de los déspotas locales y shenshi malvados en otros tiempos, tal era
el terror blanco que implantaron en el campo, y ahora que los campesinos se han
levantado y han fusilado a unos cuantos y han creado un poco de terror para
aplastar a los contrarrevolucionarios, ¿qué razón hay para decir que no
deberían actuar así?
3. GOLPES ECONÓMICOS A LOS TERRATENIENTES
Prohibición de la salida de los cereales, del alza
de su precio y de su acaparamiento para la especulación. Este es uno de los
grandes acontecimientos de los últimos meses en la lucha económica de los
campesinos de Junán. Desde octubre del año pasado, los campesinos pobres han
impedido la salida de los cereales de los terratenientes y campesinos ricos y
han prohibido el alza de su precio y su acaparamiento con fines especulativos.
Con ello han alcanzado plenamente sus objetivos: está totalmente controlada la
fuga de los cereales, su
37
precio ha bajado considerablemente y ha
desaparecido su acaparamiento especulativo.
Prohibición del alza de los arriendos y los
depósitos de garantía; propaganda en favor de su rebaja. En julio y agosto del
año pasado, cuando las asociaciones campesinas eran aún débiles, los
terratenientes, siguiendo su vieja práctica de máxima explotación, notificaron
uno tras otro a los arrendatarios que aumentarían sin falta los arriendos y los
depósitos de garantía. Pero hacia octubre, cuando la fuerza de las asociaciones
campesinas había crecido considerablemente y los campesinos se pronunciaban unánimemente
en contra del alza de los arriendos y los depósitos de garantía, los
terratenientes no se atrevieron a musitar palabra sobre el alza. A partir de
noviembre, ganada ya la supremacía sobre los terratenientes, los campesinos, en
un nuevo paso adelante, realizan propaganda por la rebaja de los arriendos y
los depósitos de garantía. Dicen: Lástima que nuestra asociación no hubiera
sido lo bastante fuerte cuando pagamos los arriendos el otoño pasado, si no,
los habríamos rebajado entonces. Ahora, los campesinos están realizando una
amplia campaña de propaganda por la reducción de los arriendos que deben pagar
el otoño próximo; por su parte, los terratenientes andan preguntando sobre cómo
ha de efectuarse la reducción. En cuanto a la reducción de los depósitos de
garantía, ya está en marcha en Jengshan y otros distritos.
Prohibición de la cancelación de los
arrendamientos. Todavía en julio y agosto del año pasado hubo muchos casos en
que los terratenientes quitaban la tierra a algunos arrendatarios para dársela
a otros. Pero a partir de octubre, nadie se ha atrevido a hacerlo. Ahora ya no
hay ni que hablar de esta práctica. El único problema que existe en cierta
medida es si un terrateniente puede o no cancelar un arrendamiento para
cultivar la tierra por sí mismo. En algunos lugares, los campesinos no permiten
esto tampoco. En otros, lo permiten, pero surge entonces la cuestión de la
desocupación de los arrendatarios. A este problema no se le ha encontrado
todavía una solución uniforme.
Reducción de los intereses. Se han reducido los
intereses sobre los préstamos en todo el distrito de Anjua ; también ha habido
reducciones en otros distritos. Sin embargo, allí donde las asociaciones
campesinas son poderosas, los terratenientes suspenden completamente los
préstamos, temerosos de que "los bienes sean comunizados"; en las
aldeas ya casi no se conceden préstamos. Actualmente, la reducción
38
de los intereses sobre los préstamos se limita a
las antiguas deudas No sólo se han reducido los intereses sino que incluso se
ha prohibido a los acreedores urgir la devolución de las sumas prestadas. El
campesino pobre dice: "No me reproche. La cosecha es mala. ¡Le pagaré el
año que viene!"
4. DERROCAMIENTO
DEL PODER FEUDAL DE LOS DÉSPOTAS LOCALES Y SHENSHI MALVADOS -
DESTRUCCIÓN DE LOS ÓRGANOS DE PODER
EN LOS TU Y LOS TUAN16
Los antiguos órganos de Poder en los tu
(territorios) y los tuan (cantones), sobre todo a nivel del tu, que es
inmediatamente inferior al distrito, se hallaban casi exclusivamente en manos
de los déspotas locales y shenshi malvados. En el tu, tenían bajo su
jurisdicción entre diez mil y cincuenta o sesenta mil habitantes. Tenían
fuerzas armadas propias, como los cuerpos de defensa; facultad para establecer
impuestos por su propia cuenta, como por ejemplo, el impuesto por mu de
tierral7, y facultades judiciales propias, como la de detener, encarcelar,
interrogar y castigar a su antojo a los campesinos. Los shenshi malvados que
manejaban esos organismos eran prácticamente monarcas del campo. Para los
campesinos contaban menos el presidente de la República, los tuchün18 o los
jefes de distrito que estos monarcas del campo; eran éstos sus verdaderos
"amos"; bastaba un leve carraspeo de uno de tales "amos"
para que el campesino comprendiese que debía ponerse en guardia. Pero como
resultado de la actual rebelión en el campo, ha sido derribada en todas partes
la autoridad de los terratenientes, y con ello, lógicamente se han desmoronado
los órganos administrativos rurales en manos de los déspotas locales y shenshi
malvados. Los jefes de tu y de tuan se han escondido y no se atreven ni a
asomar la punta de la nariz ; descargan todos los asuntos locales sobre la
asociación campesina. Despachan a la gente diciendo:
- ¡Yo no me meto en camisa de once varas!
Cuando en una conversación se refieren a esos
jefes, los campesinos comentan con ira:
- ¿Esos tipos? ¡Están terminados!
Y esa expresión "están terminados"
describe fielmente la situación de los antiguos órganos administrativos rurales
en los lugares por donde ha pasado la tormenta de la revolución.
39
5. DERROCAMIENTO
DE LAS FUERZAS ARMADAS DE LOS TERRATENIENTES Y CREACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS
DE LOS CAMPESINOS
En Junán, las fuerzas armadas de la clase
terrateniente son relativamente reducidas en la parte centro, pero más
numerosas en el Oeste y en el Sur. Un promedio de unos 600 fusiles por
distrito, hace un total de 45.000 para los 75 distritos; en realidad, puede
haber más. En el centro y en el Sur de Junán, donde el movimiento campesino se
ha desarrollado bien y los campesinos se han levantado con tal ímpetu que la
clase terrateniente no ha podido oponerles resistencia, la mayor parte de sus
fuerzas armadas se han rendido a las asociaciones campesinas y se han puesto de
parte del campesinado, como por ejemplo, en los distritos de Ningsiang,
Pingchiang, Liuyang, Changshá, Liling, Siangtan, Siangsiang, Anjua, Jengshan y
Jengyang. Una pequeña parte de esas fuerzas, en algunos distritos como
Paoching, toma una posición neutral, pero tiende a capitular. Otra pequeña
parte, en distritos como Yichang, Linwu y Chiaje, se mantiene hostil hacia las
asociaciones campesinas, pero los campesinos la están atacando y probablemente
la liquidarán dentro de poco. Las fuerzas armadas arrebatadas a los
terratenientes reaccionarios son todas reorganizadas como "unidades
permanentes de las milicias de casa por casa"19, bajo la autoridad de los
nuevos organismos rurales de administración autónoma, que son órganos de Poder
del campesinado. La asimilación de estas antiguas fuerzas armadas es una de las
formas en que los campesinos crean las suyas propias. Otra forma, nueva, es la
organización de destacamentos armados de picas, bajo la dirección de las
asociaciones campesinas. La pica es una vara larga con una punta de hierro de
dos filos; solamente en el distrito de Siangsiang, se cuenta con 100.000 de
estas armas. En otros distritos, como por ejemplo, Siangtan, Jengshan, Liling y
Changshá, su número oscila entre 70.000 y 80.000, 50.000 y 60.000 ó 30.000 y
40.000, respectivamente. En todos los distritos donde existe el movimiento
campesino, estos destacamentos crecen rápidamente. Los campesinos armados de
picas forman "unidades irregulares de las milicias de casa por casa".
Estos enormes destacamentos armados de picas son más poderosos que las viejas
fuerzas antes mencionadas y constituyen una fuerza armada recién nacida, ante
cuya sola vista tiemblan los déspotas locales y shenshi malvados. Las
autoridades revolucionarias de Junán deben procurar que la organización de
estas fuerzas armadas
40
se haga efectivamente extensiva a los más de 20
millones de campesinos de los 75 distritos de la provincia, que cada campesino,
joven o de mediana edad, tenga una pica, y no deben imponer ninguna restricción
a estos destacamentos como si fueran algo temible. ¡Quien se asuste de estos
destacamentos es un verdadero cobarde! Sólo se asustan los déspotas locales y
shenshi malvados, pero ningún revolucionario debe tenerles miedo.
6. DERROCAMIENTO
DEL PODER DEL SEÑOR JEFE DE DISTRITO Y DE SUS ALGUACILES
No se puede depurar la administración distrital a
menos que los campesinos se alcen. Así lo ha demostrado ya el caso del distrito
de Jaifeng, provincia de Kuangtung, y así lo demuestra ahora, en forma aún más
evidente, el ejemplo de Junán. En un distrito donde los déspotas locales y
shenshi malvados detentan el Poder, quienquiera que llegue a ocupar el cargo de
jefe de distrito es casi invariablemente un funcionario corrupto. En los
distritos donde ya se han alzado los campesinos, la administración es íntegra,
sean quienes fueren los jefes de distrito. En los que yo he recorrido, éstos
tienen que consultarlo todo de antemano con las asociaciones campesinas. En
aquellos donde el poder de los campesinos es particularmente fuerte, la palabra
de la asociación campesina está dotada de fuerza mágica. Si la asociación exige
el arresto de un déspota local o un shenshi malvado por la mañana, el jefe de
distrito no se atreve a postergarlo hasta el mediodía; si exige que lo haga al
mediodía, no se atreve a dejarlo para la tarde. Cuando el poder campesino
apenas comenzaba a hacerse sentir en el campo, los jefes de distrito actuaban
en contubernio con los déspotas locales y shenshi malvados en contra de los
campesinos. Cuando el poder de los campesinos creció hasta igualar al de los
terratenientes, los jefes de distrito trataron de complacer tanto a éstos como
a aquéllos, aceptando algunas proposiciones de las asociaciones campesinas y
rechazando otras. Al afirmar más arriba que la palabra de la asociación
campesina está dotada de fuerza mágica, me refiero a la época en que el poder
de los terratenientes ya ha sido totalmente derrocado por el de los campesinos.
Actualmente, la situación política en distritos corno Siangsiang, Siangtan,
Liling y Jengshan es la siguiente:
1) Todas
las decisiones se toman en un consejo conjunto del jefe de distrito y los
representantes de las organizaciones revolucionarias
41
de masas. El consejo es convocado por el jefe de
distrito y se reúne en las oficinas de la administración distrital. En algunos
distritos se denomina "consejo conjunto de la administración local y las
organizaciones de masas", y en otros, "consejo de asuntos
distritales". En estos consejos participan, además del jefe de distrito,
los representantes de las siguientes organizaciones a nivel distrital: la
asociación campesina, la federación sindical, la asociación de comerciantes, la
unión de mujeres, la unión de maestros y empleados de los centros de enseñanza,
la unión estudiantil y la dirección del Kuomintang20. En estas reuniones, el
jefe de distrito es influido por las opiniones de los representantes de las
organizaciones de masas y siempre se somete a su voluntad. Por tanto, la
adopción de un sistema democrático de comités en la administración distrital no
habrá de presentar problema en Junán. Los actuales órganos de Poder a nivel de
distrito ya son bastante democráticos en su forma y en su esencia. Y esta
situación ha surgido en el curso de los últimos dos o tres meses, es decir,
después de que los campesinos se sublevaron en todo el campo y derribaron el
poder de los déspotas locales y shenshi malvados. Los jefes de distrito no
comenzaron a halagar a las organizaciones de masas sino cuando vieron que sus
antiguos soportes se habían desplomado y que si no hallaban otros nuevos no
podrían mantenerse en sus puestos ; esto ha conducido a la situación arriba
expuesta.
2) El
asistente judicial no tiene casos que atender. El sistema judicial de Junán
está todavía organizado de tal manera que el jefe de distrito se ocupa también
de administrar la justicia y el asistente judicial le ayuda a instruir los
procesos. Para enriquecerse, los jefes de distrito y sus subalternos recurrían
a toda clase de arbitrariedades en la recaudación de impuestos y
contribuciones, en el enganche de reclutas y en la consecución de provisiones
para las fuerzas armadas, así como a la extorsión y a la prevaricación en los
juicios civiles o criminales. Esto último constituía la más regular y segura
fuente de sus ingresos. En los últimos meses, con la caída de los déspotas
locales y shenshi malvados, han desaparecido los picapleitos. Lo que es más, todos
los problemas grandes y pequeños de los campesinos se solucionan ahora en las
asociaciones campesinas de los diferentes niveles. Así, el asistente judicial
de la administración distrital se ha quedado prácticamente sin nada que hacer.
El de Siangsiang me dijo: "Cuando no
había asociaciones campesinas, llegaban diariamente
a las oficinas
de la administración distrital un promedio de
sesenta pleitos civiles o criminales; ahora se reciben solamente cuatro o cinco
42
por día." De tal manera, los jefes de distrito
y sus subalternos no tienen más remedio que quedarse con los bolsillos vacíos.
3) Los
guardias armados, policías y alguaciles andan escondidos y no se atreven a ir a
las aldeas a extorsionar. En otro tiempo, los aldeanos temían a la gente de la
ciudad; ahora sucede lo contrario. En particular, esa infame jauría de
policías, guardias armados y alguaciles, mantenidos por las autoridades
distritales, tienen miedo de ir a las aldeas, y si lo hacen, ya no se atreven a
extorsionar a nadie. Tiemblan de espanto apenas ven las picas de los
campesinos.
7. DERROCAMIENTO
DE LA AUTORIDAD DE CLAN (AUTORIDAD DE LOS TEMPLOS ANCESTRALES Y DE LOS
JEFE DE CLAN), LA AUTORIDAD RELIGIOSA (AUTORIDAD
DEL DIOS PROTECTOR DE LA CIUDAD Y DE LAS DIVINIDADES LOCALES) Y LA AUTORIDAD
MARITAL
En China, los hombres viven dominados generalmente
por tres sistemas de autoridad: 1) el sistema estatal (la autoridad política),
estructurado en órganos de Poder a nivel nacional, provincial, distrital y
cantonal; 2) el sistema de clan (la autoridad de clan), que comprende desde los
templos ancestrales del clan y del linaje hasta los jefes de familia, y 3) el
sistema sobrenatural (la autoridad religiosa) constituido en su conjunto por
las fuerzas subterráneas: el rey de los infiernos, el dios protector de la
ciudad y las divinidades locales, y por las fuerzas celestiales: dioses y
divinidades, desde el Emperador de los Cielos hasta los más diversos espíritus.
En cuanto a las mujeres, además de estar sometidas a estos tres sistemas de
autoridad, se encuentran dominadas por los hombres (la autoridad marital).
Estas cuatro formas de autoridad - política, de clan, religiosa y marital -
encarnan la ideología y el sistema feudo -patriarcales en su conjunto y son
cuatro gruesas sogas que mantienen amarrado al pueblo chino, y en particular al
campesinado. Se ha descrito más arriba cómo los campesinos derrocan la
autoridad política de los terratenientes en el campo, que constituye el pilar
de los demás sistemas de autoridad. Con el derrocamiento de la autoridad política
de los terratenientes, comienzan a tambalear la autoridad de clan, la religiosa
y la marital. Allí donde la asociación campesina es poderosa, los jefes del
clan y los que administran los dineros del templo ancestral ya no se atreven a
oprimir a los miembros de menor jerarquía del clan ni a desfalcar los dineros
del templo. Los peores de ellos han sido derrocados como
43
déspotas locales y shenshi malvados. Ya no se
atreven a infligir los crueles castigos corporales o penas capitales que antes
aplicaban en los templos ancestrales, tales como apalear a la gente, ahogarla o
enterrarla viva. Se ha roto la vieja costumbre que prohibía a las mujeres y a
los pobres participar en los banquetes del templo ancestral. En Paikuo,
distrito de Jengshan, las mujeres irrumpieron en el templo, acomodaron sus
posaderas en los asientos y se pusieron a comer y a beber, mientras los
"venerables" patriarcas del clan no tuvieron más remedio que dejarles
hacer a su antojo. En otro lugar, donde los campesinos pobres estaban excluidos
de tales banquetes, un grupo de ellos irrumpieron en el templo y bebieron y
comieron hasta hartarse, en tanto que los déspotas locales, shenshi malvados y
otros señores de largas vestiduras, aterrados, pusieron pies en polvorosa. A la
par del desarrollo del movimiento campesino, tambalea en todas partes la
autoridad religiosa. En muchos lugares, las asociaciones campesinas han ocupado
y utilizan como sede los templos de los dioses. En todas partes propugnan la
incautación de los bienes de los templos a fin de crear escuelas para los
campesinos y cubrir los gastos de las asociaciones campesinas, y llaman a esos
ingresos "rentas públicas procedentes de la superstición". En Liling,
está de moda la prohibición de las prácticas supersticiosas y la destrucción de
ídolos. En los territorios del Norte de dicho distrito, los campesinos prohiben
las procesiones religiosas de casa en casa con el dios del clan. En el templo
de Fupoling, en Lukou, había muchos ídolos, pero como la dirección territorial
del Kuomintang no tenía suficiente espacio para instalarse, todos esos ídolos,
grandes y pequeños, fueron amontonados en un rincón, sin que los campesinos
objetaran nada. Desde entonces, rara vez se practican sacrificios a los dioses,
ritos religiosos y ofrenda de lámparas, cuando muere alguien en una familia. El
iniciador de esto, Sun Siao-shan, presidente de la asociación campesina, se ha
granjeado el profundo odio de los sacerdotes taoístas de la localidad. En el
convento de monjas de Lungfeng, del III Territorio del Norte, los campesinos y
los maestros primarios convirtieron los ídolos en leña que usaron para cocinar
carne. En el monasterio de Tungfu, en el sector sur, más de treinta ídolos
fueron quemados por estudiantes y campesinos y sólo se salvaron dos pequeñas
imágenes del "Señor Pao" que les arrebató un viejo campesino
diciendo: "¡No cometan un pecado!" En los lugares donde predomina el
poder de los campesinos, sólo los campesinos viejos
44
siguen creyendo en los dioses; los jóvenes y los de
mediana edad han perdido la fe. Y como las asociaciones campesinas se
encuentran en manos de estos últimos, en todos esos lugares se lleva a cabo el
derrocamiento de la autoridad religiosa y la erradicación de las
supersticiones. En lo que concierne a la autoridad marital, siempre ha sido
relativamente débil en las familias de los campesinos pobres porque las mujeres
de estas familias, por necesidad económica, tienen que participar en el trabajo
físico en mayor medida que las mujeres de las clases acomodadas y, por
consiguiente, tienen mayor derecho a hablar y a decidir en los asuntos
familiares. Durante los últimos años, con la creciente ruina de la economía
rural, se ha minado la base de la dominación del hombre sobre la mujer. Y
recientemente, con el surtimiento del movimiento campesino, las mujeres han
comenzado en muchos lugares a organizar uniones de mujeres campesinas; ha
llegado para ellas la hora de levantar la cabeza, y la autoridad marital es sacudida
día a día. En una palabra, con el crecimiento del poder de los campesinos,
están tambaleando la ideología y el sistema feudo-patriarcales en su conjunto.
Pero en el período actual, los esfuerzos de los campesinos se concentran en la
destrucción de la autoridad política de los terratenientes. Allí donde ésta ya
se ha destruido completamente, los campesinos empiezan su ataque contra la
autoridad de clan, la autoridad religiosa y la dominación del hombre sobre la
mujer. Sin embargo, este ataque está aún en sus comienzos, pues no se podrá
acabar por completo con estos tres males hasta que los campesinos hayan
alcanzado la victoria completa en la lucha económica. Por lo tanto, en la
actualidad, debernos orientar a los campesinos a dedicar sus máximos esfuerzos
a la lucha política por el derrocamiento definitivo del poder de los
terratenientes. Y luego, hay que iniciar sin demora la lucha económica para
resolver en forma radical el problema de la tierra y otros problemas económicos
de los campesinos pobres. En cuanto al sistema de clan, las supersticiones y la
desigualdad entre el hombre y la mujer, su eliminación será consecuencia
natural de la victoria en las luchas política y económica. Si se hacen
demasiados esfuerzos para abolir forzada y prematuramente estas cosas, los
déspotas locales y shenshi malvados se valdrán de ello como pretexto para
difundir, con el propósito de socavar el movimiento campesino,
consignas contrarrevolucionarias tales como "las asociaciones
campesinas no respetan a
los antepasados", "blasfeman
contra los
dioses y destruyen la religión" y "abogan por comunicar a las
mujeres". Ejemplos son los recientes casos de
Siangsiang, pro-
45
vincia de Junán, y de Yangsin, provincia de Jupei,
donde los terratenientes explotaron la oposición de algunos campesinos a la
destrucción de los ídolos. Son los propios campesinos quienes instalaron los
ídolos y ellos, cuando llegue el momento, los tirarán con sus propias manos; no
es necesario que otros lo hagan en su nombre antes de tiempo. La política de la
propaganda del Partido Comunista a este respecto debe ser "tensar el arco
pero no disparar la flecha, indicando solamente la postura"21. A los
propios campesinos les corresponde tirar los ídolos y derribar los templos de
las vírgenes mártires y los pórticos conmemorativos en honor de las viudas
castas y fieles; es erróneo que otros lo hagan por ellos.
En el campo, también tuve ocasión de hacer
propaganda entre los campesinos contra las supersticiones. Dije entonces:
"Si usted cree en los Ocho Caracteres22, es
que espera buena suerte. Si cree en la geomancia23, es porque espera
beneficiarse con la ubicación de las tumbas de sus antepasados. Este año, en
unos pocos meses, los déspotas locales, shenshi malvados y funcionarios
corruptos han sido todos derrocados. ¿Es posible que hasta hace unos pocos
meses a todos ellos la suerte les sonriera aún y la buena ubicación de las
tumbas de sus antepasados les fuera todavía propicia, pero que de repente, en
los últimos meses, la suerte les haya vuelto la espalda y las tumbas de sus
antepasados hayan dejado de favorecerlos? Los déspotas locales y shenshi
malvados se burlan de las asociaciones campesinas de ustedes en estos términos:
¡Qué curioso! Hoy el mundo es un mundo de miembros de comités. ¡Fíjate, no
puedes ir ni a la letrina sin que te tropieces con alguno de ellos! Y
efectivamente, en la ciudad y el campo, en los sindicatos y las asociaciones
campesinas, en el Kuomintang y el Partido Comunista, en todos ellos, sin excepción,
hay miembros de comités ejecutivos. El mundo es de verdad un mundo de miembros
de comités. Pero ¿se debe esto a los Ocho Caracteres y a la ubicación de las
tumbas de los antepasados? ¡Qué extraño! ¡De súbito se han vuelto propicios los
Ocho Caracteres de todos los miserables del campo! ¡Y las tumbas de sus
antepasados han comenzado de repente a favorecerlos! ¿Y los dioses? Venérenlos
tanto como quieran. Pero si sólo tuvieran al Señor Kuan24 y a la Diosa de la
Misericordia, y no a las asociaciones campesinas, ¿habrían podido derrocar a
los
déspotas locales y
shenshi malvados? Esos
dioses y diosas
dan lástima. Ustedes los han venido
venerando desde hace siglos,
¡pero ninguno de ellos ha
derrocado, en bien de ustedes, ni a un solo
déspota local, ni a
un solo shenshi malvado! Ahora ustedes
quieren
46
que se les rebajen los arriendos. Permítanme
hacerles una pregunta: ¿Cómo piensan conseguirlo? ¿Creyendo en los dioses o
creyendo en las asociaciones campesinas?"
Mis palabras hicieron estallar en carcajadas a los
campesinos.
8. DIFUSIÓN DE LA PROPAGANDA POLÍTICA
Aun si se hubieran creado diez mil escuelas de
ciencias jurídicas y políticas, ¿habría sido posible dar en tan poco tiempo una
educación política a todo el mundo, hombres y mujeres, niños y viejos, hasta en
las aldeas más remotas y los rincones más olvidados del campo, como lo han
hecho ahora las asociaciones campesinas? Creo que no. "¡Abajo el
imperialismo!", "¡Abajo los caudillos militares!", "¡Abajo
los funcionarios corruptos!" y "¡Abajo los déspotas locales y shenshi
malvados¡": estas consignas políticas vuelan sin alas hacia jóvenes,
adultos, viejos, mujeres y niños de las innumerables aldeas, penetran en sus
mentes y desde dentro afloran a sus labios. Si usted se detiene a mirar un
grupo de niños jugando, y ve que uno de ellos se enfada con otro, se enciende
su mirada, patea y agita el puño, entonces podrá oír en seguida este grito
penetrante: "¡Abajo el imperialismo!"
En la zona de Siangtan, cuando los niños que
pastorean los bueyes se ponen a jugar a la guerra, uno de ellos hace de Tang
Sheng-chi, y el otro, de Ye Kai-sin25. Poco después, uno resulta derrotado y el
otro lo persigue. El perseguidor es Tang Sheng-chi, y el perseguido, Ye
Kai-sin. Casi todos los niños poblanos saben, por supuesto, cantar la canción
"¡Abajo las potencias imperialistas!", y ahora la cantan incluso
muchos niños del campo.
Hay también campesinos que saben recitar de memoria
el testamento del Dr. Sun Yat-sen. De él extraen términos tales como
"libertad", "igualdad", "Tres Principios del
Pueblo" y "tratados desiguales", y los aplican, aunque de manera
bastante tosca, en su vida cotidiana. Cierta vez un individuo con aspecto de
shenshi y un campesino se encontraron en un sendero. Dándose aires de
importancia, el primero negó el paso al segundo. Enojado, el campesino le
gritó: "¡Déspota local! ¡Shenshi malvado! ¿No conoces los Tres Principios
del Pueblo?" Los hortelanos de los suburbios de Changshá sufrían
constantemente los vejámenes de la policía cuando llevaban sus legumbres a la
ciudad. Pero ahora han encontrado un arma: los Tres Principios del Pueblo.
Cuando un policía injuria o golpea a un
47
campesino que vende legumbres, éste se defiende
invocando inmediatamente los Tres Principios del Pueblo y deja al policía sin
saber qué contestar. Cierta vez que en Siangtan se produjo una discordia entre
una asociación campesina de territorio y otra de cantón, el presidente de esta
última declaró: "¡Nos oponemos a los tratados desiguales que nos quiere
imponer la asociación campesina de territorio !"
La difusión de la propaganda política en todo el
campo hay que acreditarla enteramente al Partido Comunista y a las asociaciones
campesinas. Carteles, dibujos y discursos de fácil comprensión han producido
entre los campesinos un efecto tan amplio y rápido, que es como si cada uno
hubiera pasado por una escuela política. Según las informaciones de los
camaradas dedicados al trabajo rural, se hizo una propaganda política muy
amplia con ocasión de tres campañas de masas: las manifestaciones
antibritánicas; la conmemoración de la Revolución de Octubre y las grandes
celebraciones de la victoria de la Expedición al Norte. En esas oportunidades,
allí donde existían asociaciones campesinas se hizo una amplia propaganda
política, que puso en movimiento a todo el campo y dio enormes resultados. De
ahora en adelante, ha de prestarse atención a aprovechar todas las
oportunidades para dar a las consignas sencillas arriba mencionadas un
contenido cada vez más rico y un sentido cada vez más claro.
9. PROHIBICIONES CAMPESINAS
Desde el momento en que las asociaciones
campesinas, bajo la dirección del Partido Comunista, implantaron su autoridad
en el campo, los campesinos comenzaron a prohibir o restringir todo lo que les
disgustaba. Las tres cosas más estrictamente prohibidas son: los juegos de
fichas y naipes, los otros juegos de azar y el opio.
Los juegos de fichas y naipes. Donde las
asociaciones campesinas son poderosas, el mah-jong, el dominó y los juegos de
naipes están totalmente prohibidos.
La asociación campesina del XIV Territorio de
Siangsiang hizo quemar dos canastas llenas de fichas de mah-jong.
Quien vaya al campo, comprobará que ya no se
practica ningún juego de fichas y naipes; al que infringe esta prohibición se
le castiga inmediatamente sin el menor miramiento.
Los otros juegos de azar. Ahora, los mismos
antiguos "jugadores empedernidos” están prohibiendo los juegos de azar; en
los lugares
48
donde las asociaciones campesinas son poderosas,
estos vicios, al igual que los juegos de fichas y naipes, han desaparecido por
completo.
E1 opio. Su prohibición es extremadamente rigurosa.
Cuando las asociaciones campesinas ordenan la entrega de las pipas de opio,
nadie se atreve a desobedecer. En Liling, a un shenshi malvado que no había
entregado su pipa se le hizo desfilar por la aldea.
La campaña de los campesinos por "desarmar a
los fumadores de opio", en nada cede, por su impetuosidad, al desarme de
las tropas de Wu Pei-fu y de Sun Chuan-fang26 por el ejército de la Expedición
al Norte. Los "wansui" (así es corno los shenshi malvados llaman en
mofa a los campesinos) han desarmado a los venerables padres de un buen número
de oficiales del ejército revolucionario, ancianos ya enviciados y que no
pueden vivir sin su pipa. Los "wansui” han prohibido no sólo sembrar la
adormidera y fumar el opio, sino también su tráfico. Grandes partidas del opio
enviado de Kuichou a Chiangsí, a través de los distritos de Paoching,
Siangsiang, Yousien y Liling, han sido interceptadas y quemadas. Esto ha
afectado los ingresos del gobierno. Finalmente, tomando en consideración la
necesidad del ejército de obtener fondos para la Expedición al Norte, la
Asociación Campesina Provincial ha dado orden a las asociaciones campesinas de
base de "postergar temporalmente la prohibición del tráfico del
opio". Pero esto ha provocado gran descontento entre los campesinos.
Aparte de estas tres cosas, hay muchas más que han
sido prohibidas o restringidas por los campesinos; citaremos algunos ejemplos:
E1 tambor de flores. Son representaciones teatrales
indecentes; están prohibidas en muchos lugares.
Los palanquines. En muchos distritos,
particularmente en Siangsiang, ha habido casos de destrucción de palanquines.
Los campesinos, que odian profundamente a los que viajan en palanquines, están
siempre dispuestos a destruirlos, pero las asociaciones campesinas se lo
impiden. La gente que trabaja en las asociaciones explica a los campesinos :
"Destruyendo los palanquines no hacen ustedes más que ahorrarles dinero a
los ricos y condenar a la desocupación a los porteadores. ¿No creen que esto
perjudica a los nuestros?" Comprendido el asunto, los campesinos han
ideado otro medio para castigar a los ricos: han elevado considerablemente la
tarifa de los porteadores.
Elaboración de alcoholes y de azúcar. En todas
partes se ha prohibido el uso de cereales para fabricar alcoholes y azúcar, lo
que ha provocado incesantes quejas entre los dueños de destilerías y refine-
49
rías. En Futienpu, distrito de Jengshan, no se
prohibe la elaboración de alcohol, pero se ha fijado un precio de venta tan
bajo que los fabricantes de bebidas alcohólicas, no teniendo perspectivas de
ganancias, se han visto obligados a interrumpir su negocio.
Cría de cerdos. Se ha limitado el número de cerdos
que puede criar cada familia, ya que los cerdos consumen grano.
Cría de gallinas y patos. En Siangsiang se ha
prohibido la cría de gallinas y patos, pero las mujeres se oponen a ello. En
Yangtang, distrito de Jengshan, no se permite tener más de tres gallinas o
patos por familia, y en Futienpu, no más de cinco. En muchos lugares, la cría
de patos está absolutamente prohibida, pues los patos no sólo se comen el
grano, sino que además destruyen los brotes de arroz, haciendo así más daño que
las gallinas.
Festines. En todas partes están prohibidos los
festines suntuosos. En Shaoshan, distrito de Siangtan, se ha determinado que no
se puede servir a los invitados más que tres clases de carnes: de pollo, de
pescado y de cerdo. Está prohibido servir platos preparados con brotes de
bambú, algas o tallarines de lentejas. En Jengshan, se ha resuelto que el
número de platos servidos en un banquete no puede pasar de ocho. En el III
Territorio del Este del distrito de Liling, se permite servir solamente cinco
platos ; en el II Territorio del Norte, tres platos de carne y tres de
legumbres; en el III Territorio del Oeste, están prohibidos los banquetes de
Año Nuevo Lunar. En Siangsiang, están prohibidos los "banquetes con rollos
de huevo y carne", que en modo alguno son suntuosos. Cierta vez que una
familia del II Territorio de Siangsiang ofreció un "banquete con rollos de
huevo y carne" con motivo de la boda de un hijo, un grupo de campesinos,
al ver violada la prohibición, irrumpió en la casa y desbarató la fiesta. En el
poblado de Chiamo, distrito de Siangsiang, se abstienen de todo plato refinado
y en los sacrificios a los antepasados no se ofrecen más que frutas.
Los bueyes. Son considerados un tesoro por los
campesinos. El dicho "quien mata un buey en esta vida será buey en la
otra" equivale prácticamente a un dogma religioso; por lo tanto, no se
puede matar bueyes. Antes de que existiera el poder de los campesinos, éstos
sólo podían recurrir al tabú religioso para oponerse a la matanza del ganado
bovino y no tenían fuerza real para prohibirla. Desde que surgieron, las
asociaciones campesinas han hecho extensiva su jurisdicción al
ganado bovino y han prohibido su matanza en la ciudad.
De las
seis carnicerías
de la capital de Siangtan, cinco están ahora cerradas
y la restante
no sacrifica más
que bueyes enfermos o inútiles.
En
50
todo el distrito de Jengshan está terminantemente
prohibida la matanza del ganado bovino. Un campesino cuyo buey se quebró una
pata, no se atrevió a matarlo sin antes consultar a la asociación campesina.
Cuando la Cámara de Comercio de Chuchou cometió la imprudencia de hacer degollar
un buey, los campesinos fueron a la ciudad y exigieron responsabilidades a esa
entidad, la cual, además de pagar una multa, tuvo que quemar triquitraques a
modo de desagravio.
El vagabundeo. Una resolución aprobada en Liling
prohibe pedir limosna tocando el tambor en celebración de la llegada de la
primavera, o bendiciendo a los dueños de casa, o bien cantando al son del
Lienjua. En otros distritos, ya nadie practica este tipo de mendicidad, sea
porque ha sido prohibida o porque ha desaparecido por sí sola. Los
"mendigos chantajistas" o "vagabundos", que solían
conducirse en forma muy agresiva, ahora han tenido que someterse a las
asociaciones campesinas. En Shaoshan, distrito de Siangtan, los vagabundos, que
utilizaban el templo del dios de la lluvia como refugio habitual, no temían a
nadie, pero se marcharon furtivamente después de que surgieron las asociaciones
campesinas. En el mismo distrito, la asociación campesina cantonal de Juti
detuvo a tres vagabundos y los obligó a acarrear arcilla para cocer ladrillos.
También se han adoptado resoluciones prohibiendo la onerosa costumbre de hacer
visitas y regalos para el Año Nuevo Lunar.
Además, en diferentes lugares se han dictado muchas
otras prohibiciones de menor importancia: en Liling, por ejemplo, se ha
prohibido efectuar procesiones de casa en casa con el dios del clan, ofrendar
comestibles refinados, quemar vestidos y moneda de papel el Día de los Difuntos
y pegar carteles de la suerte para el Año Nuevo Lunar. En Kushui, distrito de
Siangsiang, se ha prohibido hasta fumar las pipas de agua. En el II Territorio,
se ha prohibido quemar triquitraques y petardos de triple carga; en el primer
caso, la multa es de 1,20 yuan y, en el segundo, de 2,40 yuanes. En los VII y
XX Territorios han sido prohibidos los ritos religiosos para los difuntos, y en
el XVIII Territorio, los presentes funerarios en dinero. Las cosas como éstas
son tantas que resulta imposible enumerarlas todas, y se las puede llamar en
general prohibiciones campesinas.
Estas prohibiciones revisten gran importancia en
dos aspectos. Primero, representan una rebelión contra las malas costumbres
sociales, como los juegos de fichas y naipes, los otros juegos de azar y el
opio,
51
costumbres nacidas del corrupto medio político de
la clase terrateniente y que son barridas a la caída del poder de esta clase.
Segundo, constituyen una forma de autodefensa contra la explotación por los
negociantes de las ciudades, como ocurre con la prohibición de festines, de
ofrendas de comestibles refinados, etc. Como los precios de los artículos
industriales son sumamente altos y los de los productos agrícolas sumamente
bajos, y corno los campesinos sufren enormes privaciones y son explotados sin piedad
por los comerciantes, para defenderse tienen que estimular la austeridad. En
cuanto a la prohibición de la salida de los cereales antes mencionada, se la
impone para evitar toda alza de su precio, pues a los campesinos pobres no les
alcanzan sus propios cereales para alimentarse y se ven obligados a comprarlos
en el mercado. Todo esto se debe a la miseria de los campesinos y a la
contradicción entre la ciudad y el campo, y en modo alguno significa que los
campesinos rechacen los artículos industriales y el comercio con la ciudad
practicando la así llamada doctrina de la civilización oriental27. En defensa
de sus intereses económicos, los campesinos tienen que organizar cooperativas
de consumo para la compra en común de las mercancías. También es necesario que
el gobierno ayude a las asociaciones campesinas a crear cooperativas de crédito
(de préstamo) . Entonces, naturalmente, los campesinos no tendrán que recurrir
a la prohibición de la salida de los cereales para impedir el alza de su precio
; tampoco tendrán que rechazar, como medio de autodefensa económica, la entrada
en el campo de algunos artículos industriales.
10. ELIMINACIÓN DEL BANDOLERISMO
En mi opinión, ningún gobernante de ninguna
dinastía, desde Yu, Tang, Wen y Wu hasta los emperadores de la dinastía Ching y
los presidentes de la República, ha tenido tanto poderío para eliminar el
bandolerismo como el que tienen hoy las asociaciones campesinas. Donde éstas
son fuertes, no queda ni rastro de bandidos. Es sorprendente que en muchos
sitios hayan desaparecido hasta los ladrones de legumbres. En algunos lugares
aislados todavía quedan algunos rateros, pero el bandolerismo ha desaparecido
por completo en todos los distritos que recorrí, incluso en aquéllos antes
infestados de bandidos. Esto se explica por las siguientes razones: 1) Los
bandidos no
52
tienen dónde esconderse, pues por todas partes, en
montañas y valles, se encuentran los miembros de las asociaciones campesinas
que, a la primera llamada, acuden por centenares armados de picas y palos. 2)
Con el desarrollo del movimiento campesino, el precio del arroz ha bajado - en
la primavera pasada, un dan28 de arroz (sin descascarillar) valía seis yuanes,
pero ya para el invierno, costaba sólo dos yuanes - y así el problema de la
alimentación de la población se ha hecho menos grave que antes. 3) Los miembros
de las sociedades secretas29 han ingresado en las asociaciones campesinas y a
través de ellas pueden demostrar abierta y legalmente su valentía y descargar
su rencor, de manera que las organizaciones secretas "montaña",
"templo", "altar" y "agua" 30 ya no tienen razón
de ser. Matando cerdos y ovejas de la clase de los déspotas locales y shenshi
malvados e imponiéndoles fuertes contribuciones y multas, tienen suficientes
oportunidades para dar salida a su cólera contra sus opresores. 4) Los
ejércitos han reclutado gran número de soldados, y muchos
"malhechores" se han alistado. Así pues, la plaga del bandolerismo se
ha extinguido con el ascenso del movimiento campesino. En este sentido, incluso
los shenshi y los ricos aprueban las asociaciones campesinas. Dicen: "¿Las
asociaciones campesinas? Para ser justos, también tienen algo de bueno."
Con la prohibición de los juegos de fichas y
naipes, los otros juegos de azar y el opio, y con la eliminación del
bandolerismo, las asociaciones campesinas se han ganado la simpatía de la gente
en general.
11. ABOLICIÓN DE LOS IMPUESTOS EXORBITANTES
Mientras el país no sea unificado y no sean
derrocadas las fuerzas del imperialismo y de los caudillos militares, no habrá
manera de liberar a los campesinos de la pesada carga de los impuestos y las
contribuciones del gobierno o, en términos más explícitos, de la carga de los
gastos de guerra del ejército revolucionario. Sin embargo, con el surgimiento y
desarrollo del movimiento campesino y la caída de los déspotas locales y
shenshi malvados, se han abolido o, al menos, reducido, los impuestos exorbitantes
(como el impuesto por mu de tierra) que cargaron a los campesinos los déspotas
locales y shenshi malvados cuando la administración rural estaba en sus manos.
Esto también debe contarse entre los méritos de las asociaciones campesinas.
53
12. EL MOVIMIENTO POR LA EDUCACIÓN
En China han tenido acceso a la educación sólo los
terratenientes, y no los campesinos. Pero la cultura de los terratenientes ha
sido creada por los campesinos, pues todo lo que la constituye no es sino
sangre y sudor de campesino. E1 90 por ciento de la población de China no ha
recibido ninguna educación, y de ese sector la abrumadora mayoría son
campesinos. Con la caída del poder de los terratenientes en el campo, comenzó
el movimiento de los campesinos por la educación. Veamos con qué entusiasmo los
campesinos, que siempre detestaron las escuelas, abren ahora escuelas
nocturnas. Ellos nunca miraron con buenos ojos las "escuelas al estilo
extranjero ".En mis años de estudiante, cuando volvía a mi aldea y era
testigo de la oposición a esas escuelas, compartía la opinión de los
"estudiantes y maestros al estilo extranjero" y me ponía de parte de
esas escuelas, pensando que los campesinos, en todo caso, estaban más o menos
equivocados. En 1925, cuando era ya comunista y tenía una concepción marxista,
pasé seis meses en el campo y llegué a comprender que yo había sido el
equivocado y que la razón la tenían los campesinos. Los textos que se usaban en
las escuelas primarias rurales hablaban únicamente de las cosas de la ciudad y
no respondían a las necesidades del campo. Además, los maestros de escuela
primaria tenían una actitud muy mala hacia los campesinos y, en lugar de
ayudarlos, se ganaban su antipatía. Por eso los campesinos preferían la
enseñanza al estilo antiguo (que ellos llamaban "clases chinas") a
las escuelas modernas (que calificaban de "clases extranjeras"), y
les gustaban los maestros al estilo antiguo y no los de las escuelas primarias.
Ahora establecen por todas partes escuelas nocturnas, a las que denominan
escuelas campesinas. Algunas ya han abierto, otras se están preparando; hay un
promedio de una escuela por cantón. Los campesinos ponen gran entusiasmo en la
creación de estas escuelas, y a ellas son las únicas a las que consideran como
propias. Los recursos para las escuelas nocturnas vienen de "las rentas
públicas procedentes de la superstición", de los dineros de los templos
ancestrales y de otros fondos y propiedades públicos ociosos. Las oficinas
distritales de educación se proponían usar ese dinero para establecer escuelas
públicas, es decir, "escuelas al estilo extranjero" no adecuadas a
las necesidades de los campesinos, mientras éstos querían destinarlo a crear
sus propias escuelas. El resultado de la disputa fue que el dinero se
distribuyó entre ambas partes, y en algunos lugares se ha entregado todo a los
54
campesinos. El desarrollo del movimiento campesino
ha dado por resultado una rápida elevación del nivel cultural del campesinado.
No está lejano el día en que se verán surgir decenas de miles de escuelas en
las aldeas de toda la provincia; eso será muy diferente de la vana
charlatanería de los intelectuales y de los llamados "pedagogos" en
torno a la "educación universal", que, a pesar de toda su alharaca,
jamás ha pasado de ser una frase hueca.
13. EL MOVIMIENTO COOPERATIVO
Los campesinos tienen real necesidad de
cooperativas, sobre todo de cooperativas de consumo, de compra y de crédito.
Cuando compran artículos, los explotan los comerciantes; cuando venden sus
productos agrícolas, los estafan los comerciantes ; cuando piden dinero o arroz
prestado, los explotan los usureros. Y están ansiosos de encontrar una solución
a estos tres problemas. Durante las operaciones militares en el valle del río
Yangtsé, el invierno pasado, cuando las rutas comerciales quedaron cortadas y el
precio de la sal subió mucho en Junán, numerosos campesinos organizaron
cooperativas para la compra de sal. Cuando los terratenientes suspendieron los
préstamos, en muchos lugares los campesinos, necesitados de dinero, intentaron
organizar cajas de crédito. El gran problema es la falta de estatutos de
organización modelo y detallados. Organizadas espontáneamente por los propios
campesinos, estas cooperativas con frecuencia no se ajustan a los principios
que las rigen, por lo cual los camaradas que trabajan entre los campesinos
reclaman con insistencia esos estatutos. Si el movimiento cooperativo cuenta
con una orientación adecuada, podrá desarrollarse por todas partes
paralelamente a las asociaciones campesinas.
14. REPARACIÓN DE CAMINOS Y DIQUES
Este es otro logro de las asociaciones campesinas.
Antes del surgimiento de éstas, los caminos rurales se encontraban en pésimo
estado. Sin dinero era imposible repararlos y, como los ricos se negaban a dar,
no había más remedio que dejarlos en mal estado. Si se hacían algunas
reparaciones, era a título de obra de caridad; se recolectaban unas monedas
entre las familias que "deseaban ganar méritos para el otro mundo" y
se construían algunos caminos estrechos y malos. En cuanto aparecieron las asociaciones
campesinas, emitieron
55
disposiciones especificando las anchuras: tres,
cinco, siete o diez chi31, según las necesidades de las diferentes vías y
dieron a los terratenientes que vivían a lado y lado de los caminos la orden de
encargarse cada uno de determinado tramo. Una vez dictada la orden, ¿quién
podría atreverse a desobedecer? Pronto aparecieron numerosos caminos buenos. Y
esto no es obra de la caridad, sino de la coacción, mas un poco de coacción de
este tipo no es en absoluto algo malo. Lo mismo sucedía con los diques. Los implacables
terratenientes no pensaban sino en expoliar al máximo a los arrendatarios y no
querían gastar ni un céntimo en la reparación de diques; dejaban que se secaran
los estanques y que los arrendatarios se murieran de hambre, sin importarles
nada fuera del cobro de la renta. Ahora que hay asociaciones campesinas, se
puede ordenar sin contemplaciones a los terratenientes que reparen los diques.
Cuando un terrateniente se niega a hacerlo, la asociación campesina le dice
afablemente: "Muy bien, ya que no quieres hacer la reparación, contribuye
en grano: un dou por jornada." Como eso sería un mal negocio, los
terratenientes se apresuran a repararlos por su cuenta. Es así como han sido
reparados muchos de los diques que se encontraban en mal estado.
Las catorce conquistas arriba mencionadas han sido
logradas por los campesinos bajo la dirección de las asociaciones campesinas.
Quisiera que el lector reflexionara y dijera si alguna de ellas es mala en su
espíritu fundamental y en su significación revolucionaria. Los únicos que las
consideran malas, creo yo, son los déspotas locales y shenshi malvados. Resulta
harto curioso que desde Nanchang32 haya salido la noticia de que Chiang
Kai-shek, Chang Ching -chiang33 y otros caballeros desaprueban sobremanera las
actividades de los campesinos de Junán. Comparten su opinión los dirigentes de
derecha de Junán, Liu Yue- chi34 y compañía. Todos ellos han dicho: "¡Pero
si se ha vuelto todo rojo!" Y yo pienso: ¡ Qué quedaría de la revolución
nacional sin este poquito de rojo! Hablan a diario de "despertar a las
masas populares", pero se mueren de miedo apenas éstas se levantan. ¿En
qué se diferencia esto del amor del Señor Ye por los dragones35?
NOTAS
1 La
provincia de Junán era en esa época el centro del movimiento campesino en
China.
56
2 La
división administrativa de China era: provincia, distrito, territorio y cantón
(poblado). E1 cantón era la menor de las divisiones administrativas y abarcaba
varias aldeas.
3 Gobernador
de Junán en aquel tiempo y agente de los caudillos militares del Norte. En 1926
fue derrocado por el ejército de la Expedición al Norte.
4 La
Revolución de 1911 derrocó el régimen autocrático de la dinastía Ching El 10 de
octubre de ese año, incitada por las organizaciones revolucionarias de la
burguesía y de la pequeña burguesía, una parte del Nuevo Ejército de la
dinastía Ching emprendió un levantamiento en Wuchang, provincia de Jupei, al
que siguieron sucesivos levantamientos en otras provincias, y muy pronto la
dominación de La dinastía Ching se vino abajo. El 1º de enero de 1912 se fundó
en Nankín el Gobierno Provisional de la República de China y Sun Yat-sen fue
elegido Presidente Provisional La Revolución triunfó gracias a la alianza de la
burguesía con los campesinos, la obreros y la pequeña burguesía urbana. Sin
embargo, debido a que el grupo dirigente de la Revolución tenía un carácter
conciliador y, en lugar de dar beneficios reales a los campesinos, cedió ante
la presión del imperialismo y de las fuerzas feudales el Poder cayó finalmente
en manos de Yuan Shi-kai, caudillo militar del Norte y así fracasó la
Revolución.
5 La
antigua expresión china "sobrepasar los límites justos al corregir un
error" antes era citada con frecuencia para poner trabas a las actividades
de la gente únicamente se permitían reformas dentro de los límites del orden
establecido en tanto que se prohibía todo acto dirigido a destruir por completo
el viejo orden Se consideraban "justas" las acciones dentro de dichos
límites, en tanto que aquélla orientadas a la completa destrucción del viejo
orden eran descritas como "sobrepasa los límites justos". Esta es
también una teoría propia de los reformistas y de lo oportunistas dentro de las
filas revolucionarias. E1 camarada Mao Tse-tung refuta aquí esta teoría
reformista. Su frase "Para corregir un error, hay que sobrepasa los
límites justos; de otra manera, el error no será corregido" significa que
para terminar con el viejo orden feudal hay que emplear métodos revolucionarios
de masas y no métodos revisionistas, métodos reformistas.
6 Durante
el invierno de 1926 y la primavera de 1917, cuando el ejército de la Expedición
al Norte alcanzó la cuenca del río Yangtsé, Chiang Kai-shek aún no se había
revelado completamente como contrarrevolucionario y las masas campesinas
todavía lo consideraban revolucionario. Los terratenientes y los campesinos
ricos, por su parte, estaban descontentos con él y hacían correr el rumor de
que el ejército de 1a Expedición al Norte había sufrido derrotas y que Chiang
Kai-shek había sido herido en una pierna. Chiang Kai-shek se desenmascaró
completamente como contrarrevolucionario cuando efectuó el 11 de abril de 1927
el golpe de Estado contrarrevolucionario en Shanghai y otros lugares,
masacrando a los obreros, reprimiendo a los campesinos y atacando al Partido
Comunista. A partir de ese momento, los terratenientes y los campesinos ricos
cambiaron de actitud y comenzaron a apoyarlo.
7 La
provincia de Kuangtung fue la primera base de la revolución durante el período
de la Primera Guerra Civil Revolucionaria (1924-1927).
8 Uno de
los exponentes más notorios de los caudillos militares del Norte. Junto con
Tsao Kun, quien se hizo famoso por su fraudulenta elección a la presidencia en
1923, pertenecía a la camarilla de Chili de los caudillos militares de Norte.
Apoyó a Tsao Kun para jefe de esta camarilla. Se los conocía como "Tsao
Wu". Después de haber derrotado en 1920 a Tuan Chi-yui, caudillo militar
de la camarilla de Anjui, Wu Pei-fu se aseguró el control del gobierno de los
caudillos militares del Norte en Pekín, como agente del imperialismo
anglo-norteamericano.
57
Fue él quien hizo masacrar el 7 de febrero de l923
a los ferroviarios de la línea Pekín-Jankou, que se habían declarado en huelga.
En 1924, fue derrotado en su guerra con Chang Tsuo- lin (conocida comúnmente
como la "guerra entre las camarillas de Chili y Fengtien") y, en
consecuencia, fue despojado del Poder en Pekín. Pero, en 1926, instigado por
los imperialistas japoneses e ingleses, se alió con Chang Tsuo-lin, y así
retornó al Poder. Wu Pei-fu fue el primer enemigo derrotado por el ejército de
la Expedición al Norte, cuando éste inició su marcha desde Kuangtung en 1926.
9 Los Tres
Principios del Pueblo son los principios y el programa enunciados por Sun
Yat-sen para la revolución democrático-burguesa en China sobre las cuestiones
del nacionalismo, la democracia y la vida del pueblo. En 1924, en el
"Manifiesto del I Congreso Nacional del Kuomintang", Sun Yat-sen
reinterpretó los Tres Principios del Pueblo, entendiendo el nacionalismo como
oposición al imperialismo y expresando activo apoyo al movimiento obrero y
campesino. Así, los viejos Tres Principios del Pueblo se convirtieron en los
nuevos, que entrañan las Tres Grandes Políticas: alianza con Rusia, alianza con
el Partido Comunista y ayuda a los campesinos y obreros. Los nuevos Tres
Principios del Pueblo proporcionaron la base política para la cooperación entre
el Partido Comunista y el Kuomintang durante el período de la Primera Guerra
Civil Revolucionaria. Véase "Sobre la nueva democracia", X, Obras
Escogidas de Mao Tse-tung, t. II.
10 Wansui
significa literalmente "diez mil años". En la época feudal, esta
expresión era utilizada como forma de trato para dirigirse a los emperadores.
Ahora sólo se emplea como exclamación en el sentido de "¡Viva!".
11 No se
debía haber permitido que los campesinos ricos ingresaran en las asociaciones
campesinas; esto no lo sabían aún las masas campesinas en 1927.
12 Un yuan,
la unidad monetaria, equivalía a l00 fenes. Las dos eran monedas de plata. El
wen era una moneda fraccionaria de cobre. Debido a sus diferentes cotizaciones
en distintos lugares y períodos, resulta imposible determinar una tasa de
cambio única entre el wen y el fen. En aquella época, en Junán, un fen
equivalía a 60 wen.
13 Aquí el
camarada Mao Tse-tung se refiere a los asalariados agrícolas (proletarios del
campo) y a los lumpemproletarios del campo.
14 Aquí el
camarada Mao Tse-tung se refiere a los semiproletarios del campo.
15 Caudillo
militar de la provincia de Kuichou, que en ese entonces ocupaba la parte
occidental de Junán.
16 En Junán,
tu correspondía a territorio y tuan a cantón. Los viejos órganos
administrativos de los tu y de los tuan eran instrumentos de los terratenientes
para dominar a los campesinos.
17 E1
régimen de los déspotas locales y shenshi malvados explotaba cruelmente a los
campesinos cargándoles un impuesto por mu de tierra, además de los impuestos
territoriales corrientes.
18 El tuchün
era el gobernador militar de una provincia designado por el régimen de los
caudillos militares del Norte. Reunía en sus manos el poder político y militar
de la provincia, y era un virtual dictador. En confabulación con los
imperialistas, mantenía un régimen feudo-militar en su territorio.
19 Tipo de
organización armada en el campo. La calificación de "casa por casa"
significa que cada familia campesina, casi sin excepción, había de participar
en estas milicias. Después de la derrota de la revolución en 1927, en muchos
lugares estas milicias cayeron en manos de los terratenientes y se
transformaron en organizaciones armadas contrarrevolucionarias.
58
20 En esa época, muchas de las direcciones
distritales del Kuomintang, bajo liderazgo del Comité Ejecutivo Central del
Kuomintang, establecido en Wuján aplicaban las Tres Grandes Políticas de Sun
Yat-sen: alianza con Rusia, alianza con el Partido Comunista y ayuda a los
campesinos y obreros, y constituían órganos de la alianza revolucionaria de los
comunistas, el ala izquierda del Kuomintang otros revolucionarios.
21 Frase
sacada del Mencio. Su significación es la siguiente: Al enseñar su arte un gran
maestro de tiro al arco sólo tensa el arco, pero no suelta la flecha, aunque da
la impresión de que está a punto de dispararla. Aquí el autor emplea esta frase
para indicar que los comunistas deben primero guiar a los campesinos en la
obtención de plena conciencia política y después dejar que éstos, por propia
iniciativa voluntariamente, desechen las creencias supersticiosas y otras malas
costumbres hábitos, y no deben dictarles órdenes ni hacer las cosas en vez de
ellos.
22 práctica
supersticiosa china para pronosticar la suerte según la hora, el día, el mes y
el año del nacimiento de las personas.
23 Creencia
supersticiosa según la cual la ubicación de las tumbas de los antepasados
influye en la fortuna de los descendientes. El geomántico pretende ser capa de
decir si un lugar determinado y sus alrededores son propicios.
24 El Señor
Kuan (Kuan Yu, 160-219), guerrero de la época de los Tres Reinos, era venerado
tradicionalmente como un dios.
25 Tang
Sheng-chi fue un general que combatió al lado de la revolución durante la
Expedición al Norte, y Ye Kai-sin, un general secuaz de los caudillos militar
del Norte, que luchó contra la revolución.
26 Caudillo
militar que en esa época gobernaba las provincias de Chiangsú, Chechiang,
Fuchién, Chiangsí y Anjui. Fue el verdugo que reprimió las insurrecciones de
los obreros de Shanghai. En el invierno de 1926, sus fuerzas principales fueron
aplastadas por el ejército de la Expedición al Norte en Nanchang y Chiuchian
provincia de Chiangsí.
27 Doctrina
reaccionaria partidaria de conservar el atrasado modo de producción agrícola y
la cultura feudal del Oriente, y opuesta a la civilización científica moderna.
28 Medida de
peso china que en esa época equivalía a unos 60 kilos.
29 Con
relación a las sociedades secretas, véase "Análisis de las clases de
sociedad china", nota 21, en el presente tomo.
30 "
Montaña", "templo", "altar", "agua", eran
palabras usadas para denomina a algunas de las sectas de las sociedades
secretas primitivas.
31 Medida de
longitud china que equivale a un tercio de metro.
32 Cuando
Nanchang fue tomada por el ejército de la Expedición al Norte en noviembre de
1926, Chiang Kai-shek aprovechó la ocasión para establecer al su cuartel
general. Agrupó en torno suyo a los elementos del ala derecha del Kuomintang y
a algunos politicastros de los caudillos militares del Norte, se confabuló con
los imperialistas y fraguó su complot contrarrevolucionario para enfrentarse
Wuján, en ese entonces, centro de la revolución. Finalmente, el 12 de abril de
1927 traicionando a la revolución, Chiang Kai-shek dio un golpe de Estado en
Shanghai y perpetró una espantosa masacre.
33 Uno de
los jefes del ala derecha del Kuomintang y miembro del "trust o
cerebros" de Chiang Kai-shek.
34 Cabecilla
de la "Sociedad de Izquierda", importante organización anticomunista
de entonces en Junán.
59
35 En el
libro de Liu Siang (77-6 a.n.e.) Sin Sü, escrito en tiempos de la dinastía Jan,
se narra la siguiente historia: "Al Señor Ye le gustaban mucho los
dragones; sus armas, sus instrumentos y las esculturas que ornaban su palacio,
tenían todos forma de dragón. Enterado de ello, un dragón de verdad descendió
del cielo y fue a echar un vistazo por la ventana del Señor Ye, pero su cola se
deslizó por la puerta. Al ver al dragón, el Señor Ye echó a correr
abandonándolo todo, blanco de terror y como alucinado. Era que al Señor Ye no
le gustaban los dragones, sino solamente lo que tuviera forma de dragón."
El camarada Mao Tse-tung utiliza aquí este símil para mostrar que Chiang
Kai-shek y sus congéneres tenían siempre a flor de labios la palabra
revolución, pero, en realidad, temían y combatían la revolución.
60
61
PERIODO DE LA SEGUNDA
GUERRA CIVIL REVOLUCIONARIA
62
¿POR QUE PUEDE EXISTIR EL PODER
ROJO EN CHINA ? *
5 de octubre de 1928
I. SITUACIÓN POLÍTICA NACIONAL
E1 actual régimen de los nuevos caudillos militares
del Kuomintang sigue siendo el de la burguesía compradora en la ciudad y de la
clase de los déspotas locales y shenshi malvados en el campo; es un régimen
que, en lo externo, capitula ante el imperialismo y, en lo interno, habiendo
sustituido a los antiguos caudillos militares por otros nuevos, somete a la
clase obrera y al campesinado a una explotación económica y a una opresión
política aún más despiadadas que antes. La revolución democrático-burguesa, que
comenzó en la provincia de Kuangtung, se encontraba sólo a medio camino cuando
la burguesía compradora y la clase de los déspotas locales y shenshi malvados
usurparon su dirección y la desviaron de inmediato por el camino de la
contrarrevolución. Los obreros, campesinos y demás gente sencilla de todo el
país, e incluso la burguesía1, siguen bajo la dominación contrarrevolucionaria
sin haber obtenido ni la más mínima emancipación política ni económica.
Antes de tomar Pekín y Tientsín, las cuatro
camarillas de nuevos caudillos militares del Kuomintang - la de Chiang
Kai-shek, la de Kuangsí, la de Feng Yu-siang y la de Yen Si-shan2 - formaban
una alianza temporal contra Chang Tsuo-lin3. Apenas se apoderaron de ambas
ciudades, la alianza se rompió dando paso a una enconada
______________
* Parte
de la resolución redactada por el camarada Mao Tse-tung para el II Congreso de
la Organización del Partido en la Región Fronteriza de Junán-Chiangsí. E1
título original de esta parte era: "Los problemas políticos y las tareas
de la organización del Partido en la Región Fronteriza".
63
64
lucha entre las cuatro camarillas, y ahora se está
incubando una guerra entre la camarilla de Chiang Kai-shek y la de Kuangsí. Las
contradicciones y luchas entre las diversas camarillas de caudillos militares
de China reflejan las contradicciones y luchas entre las potencias
imperialistas. Por lo tanto, mientras China se halle dividida por las potencias
imperialistas, las diversas camarillas de caudillos militares no podrán
conciliarse en ninguna circunstancia y todo compromiso a que puedan llegar sólo
será temporal. Un compromiso temporal de hoy entraña una guerra más extensa
para mañana.
China necesita con urgencia una revolución
democrático-burguesa y esta revolución sólo puede ser llevada a cabo bajo la
dirección del proletariado. Debido a que el proletariado no ejerció firmemente
su hegemonía en la revolución de 1926-1927, que desde Kuangtung se extendió
hacia el río Yangtsé, la burguesía compradora y la clase de los déspotas
locales y shenshi malvados se apoderaron de la dirección, y la revolución fue
sustituida por la contrarrevolución. Así, la revolución democrático-burguesa
sufrió una derrota transitoria. Esta derrota constituyó un serio golpe para el
proletariado y el campesinado chinos, y también un golpe para la burguesía
china (pero no para la burguesía compradora ni para la clase de los déspotas
locales y shenshi malvados) . Sin embargo, en los últimos meses, tanto en el
Norte como en el Sur, se han desarrollado, bajo la dirección del Partido
Comunista y de manera organizada, huelgas obreras en las ciudades e
insurrecciones campesinas en las zonas rurales. E1 hambre y el frío hacen
fermentar gran inquietud entre los soldados de los ejércitos de los caudillos
militares. Entretanto, incitada por el grupo de Wang Ching-wei y Chen Kung-po,
la burguesía despliega un movimiento reformista4 de considerables proporciones
en las zonas litorales y a lo largo del río Yangtsé. E1 desarrollo de este
movimiento constituye un hecho nuevo.
El contenido de la revolución democrática china,
según las directivas de la Internacional Comunista y del Comité Central de
nuestro Partido, consiste en derrocar la dominación en China del imperialismo y
de sus instrumentos, los caudillos militares, para dar cima a la revolución
nacional, y en realizar la revolución agraria para eliminar la explotación
feudal de los campesinos por la clase terrateniente. En la práctica, este
movimiento revolucionario viene creciendo día a día desde la Matanza de Chinán5
en mayo de 1928.
65
II. CAUSAS
DEL SURGIMIENTO Y LA SUBSISTENCIA DEL PODER ROJO EN CHINA6
E1 que en un país existan por largo tiempo una o
varias pequeñas zonas bajo el Poder rojo, completamente cercadas por el régimen
blanco, es un fenómeno nunca antes conocido en ningún otro país del mundo.
Semejante fenómeno insólito no surge sin causas peculiares ; para que pueda
existir y desarrollarse hacen falta condiciones apropiadas.
1. No puede
darse en ningún país imperialista ni en ninguna colonia directamente dominada
por el imperialismo7, sino forzosamente en China, país semicolonial,
económicamente atrasado y sometido a la dominación indirecta del imperialismo.
Esto se debe a que este fenómeno insólito tiene que ir acompañado de otro
fenómeno insólito : guerras intestinas en el régimen blanco. Uno de los rasgos
peculiares de la China semicolonial es que, desde el primer año de la República
de China [1912], las distintas camarillas de caudillos militares, antiguos y
nuevos, sostenidas por el imperialismo y, en el país, por la burguesía
compradora y la clase de los déspotas locales y shenshi malvados, han venido
librando incesantes guerras entre sí. Un fenómeno como éste no se registra en
ningún país imperialista, ni tampoco en ninguna colonia bajo la dominación
directa del imperialismo; sólo se observa en un país como China, que se halla
bajo la dominación indirecta del imperialismo. El surgimiento de este fenómeno
lo explican dos causas: la existencia de una economía agrícola local (no una
economía capitalista unificada) y la política imperialista de dividir y
explotar a China estableciendo esferas de influencia. Las prolongadas
escisiones y guerras dentro del régimen blanco han creado condiciones que
permiten el surgimiento y la subsistencia, en medio del cerco del régimen
blanco, de una o varias pequeñas zonas rojas, dirigidas por el Partido
Comunista. El territorio bajo el régimen independiente en los límites entre
Junán y Chiangsí es una de esas numerosas pequeñas zonas. En los momentos
difíciles y críticos, algunos camaradas suelen dudar de si puede mantenerse el
Poder rojo, y caen en el pesimismo.
Esto se debe a que no han encontrado la correcta
explicación de por qué ha
66
surgido y subsiste este Poder rojo. Basta
comprender que en China nunca cesarán las escisiones y guerras dentro del
régimen blanco, para que no quede ninguna duda sobre la posibilidad del
surgimiento, subsistencia y continuo desarrollo del Poder rojo.
2. Las
zonas de China donde el Poder rojo ha surgido primero y ha podido subsistir por
largo tiempo, no son aquellas que quedaron al margen de la revolución
democrática, como las provincias de Sechuán, Kuichou, Yunnán y las del Norte,
sino aquéllas, como las provincias de Junán, Kuangtung, Jupei y Chiangsí, donde
las masas de obreros, campesinos y soldados se levantaron con gran ímpetu en el
curso de la revolución democrático-burguesa de 1926 y 1927. En muchas partes de
estas provincias se organizaron ampliamente sindicatos y asociaciones
campesinas, y la clase obrera y el campesinado libraron numerosas luchas
económicas y políticas contra la clase terrateniente y la burguesía. Gracias a
esto, hubo en la ciudad de Cantón un Poder popular, que se mantuvo durante tres
días, y surgieron regímenes independientes de campesinos en Jaifeng y Lufeng,
provincia de Kuangtung, en el Este y en el Sur de la provincia de Junán, en los
límites entre Junán y Chiangsí y en Juangan, provincia de Jupei8. En cuanto al
actual Ejército Rojo, se desprendió del Ejercito Revolucionario Nacional, que
había recibido una preparación política democrática y la influencia de las
masas de obreros y campesinos. De tropa; que no han tenido ninguna preparación
política democrática ni han recibido jamás la influencia de los obreros y
campesinos, tales como las de Yen Si-shan y las de Chang Tsuo-lin, sería
imposible que se desprendieran ahora contingentes para crear un Ejército Rojo.
3. Que el
Poder popular en pequeñas zonas pueda o no mantenerse por largo tiempo depende
de si continúa desarrollándose la situación revolucionaria en todo el país. Si
así ocurre, no cabe duda de que las pequeñas zonas rojas se mantendrán por
largo tiempo y, más aún, llegarán indefectiblemente a ser una de las numerosas
fuerzas para la conquista del Poder en todo el país. Si la situación
revolucionaria en todo el país, en lugar de seguir desarrollándose, permanece
estacionaria por un período más o menos dilatado, será imposible la existencia
prolongada de las pequeñas zonas
rojas.
Actualmente, la situación
revolucionaria en China
continúa desarrollándose a medida que prosiguen las
escisiones y guerras en el seno de la burguesía compradora y la clase
67
de los déspotas locales y shenshi malvados, así
como dentro de la burguesía internacional. Por tanto, está fuera de duda que
las pequeñas zonas rojas no sólo se mantendrán por largo tiempo, sino que
continuarán extendiéndose, y así se acercará cada día más la conquista del
Poder en todo el país.
4. La
existencia de un Ejército Rojo regular bastante fuerte es una condición
indispensable para la existencia del Poder rojo. Si contamos únicamente con
destacamentos locales de guardias rojos9 y carecemos de un Ejército Rojo
regular, sólo podremos hacer frente a las "milicias de casa por
casa", pero no a las tropas blancas regulares. Así pues, aun cuando
contemos con una buena base de masas obreras y campesinas, si no poseemos
fuerzas regulares bastante poderosas, será absolutamente imposible crear un régimen
independiente, y menos todavía uno que perdure y se desarrolle sin cesar. Por
eso, la idea de que "los obreros y campesinos establezcan regímenes
independientes mediante la fuerza armada" es un concepto muy importante,
que deben asimilar a fondo tanto el Partido Comunista como las masas obreras y
campesinas de las zonas bajo el régimen independiente.
5. Para que
el Poder rojo pueda existir por largo tiempo y desarrollarse, se requiere,
además de las condiciones arriba mencionadas, otra condición importante: la
organización del Partido Comunista debe ser fuerte, y su política, correcta.
III. EL
ESTABLECIMIENTO DEL RÉGIMEN INDEPENDIENTE EN LOS LÍMITES ENTRE
JUNÁN Y CHIANGSÍ Y LA DERROTA DE AGOSTO
Las escisiones y guerras entre los caudillos
militares debilitan al régimen blanco. De tal manera, el Poder rojo ha podido
surgir en pequeñas zonas aprovechando los momentos propicios. Pero en las
guerras entre los caudillos militares también hay treguas. Cada vez que el
régimen blanco se estabiliza temporalmente en una o varias provincias, las
clases dominantes de allí inevitablemente se alían y hacen lo imposible por
destruir el Poder rojo. Y en aquellos lugares donde no se ha cumplido con todas
las condiciones necesarias para establecer y mantener el Poder rojo, éste corre
el peligro de ser derrocado por el enemigo. Es por esta razón que muchos
regímenes
68
rojos surgidos en esos momentos propicios, antes de
abril de este año, en lugares como Cantón, Jaifeng y Lufeng, los límites entre
Junán y Chiangsí, el Sur de Junán, Liling y Juangan, fueron destruidos uno tras
otro por el régimen blanco. A partir de abril, el régimen independiente en los
límites entre Junán y Chiangsí venía creándose justamente en un período de
estabilidad temporal de las fuerzas dominantes en el Sur; las tropas enviadas
por las provincias de Junán y Chiangsí para las operaciones de "aniquilamiento"
contra nosotros llegaban generalmente a ocho, nueve o más regimientos, e
incluso a dieciocho. Sin embargo, con una fuerza inferior a cuatro regimientos,
luchamos contra el enemigo durante cuatro largos meses, ampliando diariamente
el territorio bajo nuestro régimen independiente, profundizando la revolución
agraria, extendiendo los organismos del Poder popular y engrosando las filas
del Ejército Rojo y de la Guardia Roja. Todo esto fue posible gracias a que era
correcta la política de las organizaciones del Partido Comunista (local y en el
Ejército) en la Región Fronteriza de Junán- Chiangsí. La política del Comité
Especial de la Región Fronteriza y del Comité del Cuerpo de Ejército era
entonces la siguiente:
Luchar resueltamente contra el enemigo, establecer
el Poder en el sector central de la cordillera Luosiao10 y combatir la
tendencia a la huida;
Profundizar la revolución agraria en las zonas bajo
el régimen independiente ;
Desarrollar las organizaciones locales del Partido
con la ayuda de la organización del Partido en el Ejército y desarrollar las
fuerzas armadas locales con la ayuda del ejército regular;
Concentrar las unidades del Ejército Rojo para
golpear, en el momento oportuno, al enemigo que las enfrentara, y oponerse a la
división de las fuerzas a fin de evitar que fuesen derrotadas por partes; y
Seguir la política de avanzar en oleadas para
extender el territorio bajo el régimen independiente, y oponerse a la política
de avance temerario.
Gracias a estas tácticas apropiadas, a un terreno
favorable para nuestra lucha y a la falta de plena coordinación entre las
tropas atacantes que venían de Junán y Chiangsí, logramos una serie de
victorias en los cuatro meses transcurridos de abril a julio. Aunque varias
veces superior a nosotros en número, el enemigo no consiguió destruir
69
nuestro régimen independiente, ni tampoco pudo
impedir su incesante expansión, mientras que la influencia de nuestro régimen
independiente sobre las provincias de Junán y Chiangsí tendía a crecer día a
día. La derrota de agosto se debió enteramente a que algunos camaradas, sin
comprender que en ese momento las clases dominantes atravesaban un período de
estabilidad temporal, adoptaron una estrategia apropiada para un período de
ruptura política dentro de dichas clases y dividieron nuestras fuerzas para un
avance temerario, lo cual las condujo a la derrota tanto en la Región
Fronteriza como en el Sur de Junán. Sin tener en cuenta la situación del
momento ni hacer caso de la resolución de la reunión conjunta del Comité
Especial, el Comité del Cuerpo de Ejército y el Comité Distrital de Yungsin, el
camarada Tu Siu-ching, representante del Comité Provincial de Junán, puso
mecánicamente en ejecución la orden de este Comité y se hizo eco de las
opiniones de los hombres del 29.º Regimiento del Ejército Rojo, que querían
eludir la lucha y volver a su lugar natal. Cometió así un error muy grave. La
situación creada por esta derrota ha podido ser remediada gracias a las medidas
de rectificación adoptadas a partir de septiembre por el Comité Especial y el
Comité del Cuerpo de Ejército.
IV. SIGNIFICACIÓN DEL RÉGIMEN INDEPENDIENTE
DE LA REGIÓN FRONTERIZA DE JUNÁN-CHlANGSÍ
PARA LAS PROVINCIAS DE JUNÁN, JUPEI Y CHIANGSÍ
La significación del régimen independiente
establecido por los obreros y campesinos mediante la fuerza armada en los
límites entre Junán y Chiangsí, con Ningkang como centro, no está en modo
alguno confinada a los pocos distritos de la Región Fronteriza; este régimen
desempeñará un inmenso papel en el curso de la insurrección de los obreros y
campesinos de Junán, Jupei y Chiangsí para tomar el Poder en estas tres
provincias. Tareas de extrema importancia para la organización del Partido en
la Región Fronteriza, relacionadas con el desarrollo de la insurrección en las
provincias de Junán, Jupei y Chiangsí, son las siguientes: extender la
influencia de la revolución agraria y del Poder popular de la Región Fronteriza
a las partes centro y norte de las provincias de Junán y Chiangsí, e incluso a
la provincia de Jupei; aumentar constantemente los efectivos del Ejército Rojo
y
70
elevar su calidad en el curso de la lucha, a fin de
capacitarlo para cumplir la misión que le corresponde en la futura insurrección
genera de las tres provincias; aumentar la cantidad y elevar la calidad de la
fuerzas armadas locales de los diversos distritos - la Guardia Roja: y los
destacamentos insurreccionales de obreros y campesinos -, que son capaces ahora
de combatir a las "milicias de casa por casa" y a pequeñas unidades
del ejército enemigo, de modo que en el futuro puedan defender el Poder en la Región
Fronteriza ; reducir paso : paso el grado en que el trabajo local depende de la
ayuda del persona del Ejército Rojo, de manera que la Región Fronteriza
disponga de personal propio para todo su trabajo e incluso pueda proporciona
cuadros al Ejército Rojo y a nuevos territorios bajo el régimen independiente.
V. PROBLEMAS ECONÓMICOS
En medio del cerco de las fuerzas blancas, la
escasez de artículo; de primera necesidad y de dinero en efectivo dentro del
ejército y entre la población civil ha llegado a ser un problema sumamente
serio Durante el año transcurrido, a causa del hermético bloqueo enemigo
artículos de primera necesidad corno sal, telas y medicamento; han sido siempre
muy escasos y caros en el territorio bajo el régimen independiente de la Región
Fronteriza, situación que ha traído inseguridad, en ocasiones muy grave, a la
vida de las masas obreras, campesinas y de la pequeña burguesía11, así como de
los soldados del Ejército Rojo. El Ejército Rojo tiene que combatir y, al mismo
tiempo, procurarse provisiones. Le faltan incluso fondos para cubrir la ración
alimenticia diaria de cinco fenes por persona, asignada aparte de los cereales;
la alimentación es insuficiente, muchos caen enfermos, y para los heridos
hospitalizados la situación es aún peor. Naturalmente, dificultades como éstas
son inevitables antes de la toma del Poder en todo el país ; sin embargo, es de
apremiante necesidad superarlas en cierta medida, para mejorar aunque sea un
poco las condiciones de vida y, sobre todo, asegurar abastecimientos
relativamente suficientes al Ejército Rojo. A menos que la organización del
Partido en la Región Fronteriza encuentre una solución adecuada a los problemas
económicos, el régimen independiente tropezará con grandes dificultades en caso
de que se prolongue por algún tiempo la estabilidad de las
71
fuerzas enemigas. La búsqueda de una solución
adecuada a estos problemas económicos merece de verdad la atención de todos los
miembros del Partido.
VI. EL PROBLEMA DE LAS BASES DE APOYO MILITARES
La organización del Partido en la Región Fronteriza
tiene además otra tarea: la consolidación de las dos bases de apoyo militares
en las zonas de Wuching12 y Chiulung. La zona montañosa de Wuching, en los
límites entre los distritos de Yungsin, Lingsien, Ningkang y Suichuan, y la
zona montañosa de Chiulung, en los límites entre los distritos de Yungsin,
Ningkang, Chaling y Lienjua, ofrecen ventajas topográficas. Estas dos zonas,
particularmente Wuching, donde contamos con el respaldo del pueblo y con un terreno
de muy difícil acceso, son importantes bases de apoyo militares no sólo para la
Región Fronteriza en el momento actual, sino también para la futura
insurrección en las provincias de Junán, Jupei y Chiangsí. Los medios para
consolidar estas bases de apoyo son: primero, construir defensas sólidas ;
segundo, acumular una reserva suficiente de provisiones y, tercero, establecer
hospitales del Ejército Rojo relativamente buenos. La organización del Partido
en la Región Fronteriza debe esforzarse por cumplir eficazmente estas tres
tareas.
NOTAS
1 E1
camarada Mao Tse-tung se refiere aquí a la burguesía nacional. Para una
explicación detallada de la diferencia entre la burguesía nacional y la gran
burguesía compradora, véanse sus obras "Sobre la táctica de la lucha
contra el imperialismo japonés" (diciembre de l935), en el presente tomo,
y "La revolución china y cl Partido Comunista de China" (diciembre de
l939), Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II.
2 La
camarilla de Chiang Kai-shek, la de Kuangsí (encabezada por los caudillos
militares Li Tsung-yen y Pai Chung-si), la de Feng Yu-siang y la de Yen Si-shan
(caudillo militar de Shansí) lucharon aliadas contra Chang Tsuo-lin, y se
apoderaron de Pekín y Tientsín en junio de l928.
3 Jefe de
la camarilla de caudillos militares de Fengtien (hoy provincia de
Liaoning). Llegó a ser el más poderoso caudillo
militar del Norte de China después
de derrotar en l924 a Wu Pei-fu en la segunda
guerra entre las camarillas de Chili y Fengtien. En 1926, en alianza con Wu
Pei-fu, se apoderó de Pekín. En
72
junio de l928, cuando se retiraba de Pekín hacia el
Nordeste, los imperialistas japoneses, a quienes había servido de instrumento,
lo liquidaron haciendo explotar una bomba en su camino.
4 Este movimiento reformista surgió después de que
los invasores japoneses ocuparon Chinán el 3 de mayo de l928 y de que Chiang
Kai-shek entró abierta y descaradamente en componendas con el Japón. Dentro de
la burguesía nacional, que apoyó el golpe de Estado contrarrevolucionario de
1927, había un sector que, movido por sus propios intereses, fue formando una
oposición al régimen de Chiang Kai-shek. E1 grupo contrarrevolucionario de
arribistas integrado por Wang Ching- wei, Chen Kung- po y otros actuó entonces
en este movimiento y formó dentro del Kuomintang la facción de los
"reorganizadores".
5 En l928,
con el apoyo del imperialismo inglés y norteamericano, Chiang Kai-shek avanzó
hacia el Norte para atacar a Chang Tsuo-lin. A fin de impedir que Inglaterra y
los EE.UU. extendiesen su influencia hacia el Norte, el imperialismo japonés
envió tropas a tomar Chinán, capital de la provincia de Shantung, y cortar la
línea ferroviaria Tientsín-Pukou. E1 3 de mayo, las tropas invasoras japonesas
masacraron allí a gran número de chinos. Este suceso se conoce como la Matanza
de Chinán.
6 La forma
de organización del Poder rojo en China se asemejaba a la del Poder soviético.
E1 Soviet, consejo de representantes, es una institución política creada por la
clase obrera de Rusia durante la Revolución de 1905. Basándose en la teoría
marxista, Lenin y Stalin llegaron a la conclusión de que la república soviética
era la forma más apropiada de organización político-social para el período de
transición del capitalismo al socialismo. En 1917, la Revolución Socialista de
Octubre en Rusia, bajo la dirección del Partido bolchevique de Lenin y Stalin,
estableció por vez primera en el mundo una República Socialista Soviética, una
dictadura del proletariado. En China, después de la derrota de la revolución en
1927, el consejo de representantes Fue adoptado como forma del Poder popular en
los levantamientos revolucionarios de masas que se realizaron en diversos
lugares bajo la dirección de las organizaciones del Partido encabezadas por el
camarada Mao Tse-tung. Sin embargo, en esa etapa de la revolución china, el
Poder era, por su carácter, una dictadura democrática popular dirigida por el
proletariado y establecida en el curso de la revolución de nueva democracia,
antiimperialista y antifeudal, y era diferente del Poder en la Unión Soviética:
la dictadura del proletariado.
7 Durante
la Segunda Guerra Mundial, muchas colonias de Oriente, que estaban dominadas
por los imperialistas ingleses, norteamericanos, franceses y holandeses, Fueron
ocupadas por los imperialistas japoneses. Bajo la dirección de sus respectivos
Partidos Comunistas, las masas de obreros, campesinos y pequeñoburgueses
urbanos y elementos de la burguesía nacional de dichas colonias, aprovechando
las contradicciones entre los imperialistas ingleses, norteamericanos,
franceses y holandeses, por una parte, y los imperialistas japoneses, por la
otra, organizaron un amplio frente único contra la agresión fascista,
establecieron bases de apoyo antijaponesas y sostuvieron una dura guerra de
guerrillas contra el Japón. De este modo, empezó a cambiar la situación política
existente antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando el imperialismo japonés
fue expulsado al término de la Segunda Guerra Mundial, los imperialistas
norteamericanos, ingleses, franceses y holandeses intentaron restaurar su
dominación colonial, pero los pueblos de esas colonias, que habían creado
fuerzas armadas bastante poderosas durante la guerra antijaponesa, se negaron a
volver a la vieja forma de vida. Además, gracias al fortalecimiento del poderío
de la Unión Soviética, a la derrota o debilitamiento en la guerra de todas las
potencias imperialistas, con excepción de los EE.UU., y particularmente, a la
victoria de la
73
revolución china, que rompió el frente imperialista
en China, todo el sistema imperialista mundial fue seriamente sacudido. Así se
ha hecho posible que, más o menos como n China, los pueblos de las colonias de
Asia, África y América Latina, o al menos algunos de ellos, mantengan durante
largo tiempo bases de apoyo revolucionarias de diversa magnitud y regímenes
revolucionarios, perseveren en una prolongada guerra revolucionaria utilizando
el campo para rodear las ciudades, y avancen gradualmente hacia la toma de las
ciudades y la conquista de la victoria a escala nacional. A la luz de estas
nuevas circunstancias, se ha modificado la apreciación que hizo el camarada Mao
Tse- tung en 1928 sobre el problema del establecimiento de regímenes
independientes en las colonias bajo la dominación directa del imperialismo.
8 Se
refiere a los primeros contraataques que el pueblo, bajo la dirección del
Partido Comunista, lanzó en diversos lugares contra las fuerzas de la
contrarrevolución luego de que Chiang Kai-shek y Wang Ching-wei traicionaron
uno después del otro a la revolución en 1927. E1 11 de diciembre de 1927, en
Cantón, los obreros y los soldados revolucionarios realizaron unidos un
levantamiento y establecieron el Poder popular. Libraron encarnizados combates
con las tropas contrarrevolucionarias directamente respaldadas por el
imperialismo, pero el levantamiento popular fracasó porque la disparidad de
fuerzas era demasiado grande. De l923 a 1925, los campesinos de la región de
Jaifeng y Lufeng, en la costa oriental de la provincia de Kuangtung,
desarrollaron bajo la dirección del camarada Peng Pai, miembro del Partido
Comunista, un poderoso movimiento, que contribuyó grandemente a la victoria del
Ejército Revolucionario Nacional de Cantón en sus dos expediciones al Este
contra la camarilla contrarrevolucionaria de Chen Chiung-ming. Después que
Chiang Kai-shek traicionó a la revolución el 12 de abril de 1927, los
campesinos de la región de Jaifeng y Lufeng se sublevaron tres veces, en abril,
septiembre y octubre, y establecieron allí un régimen revolucionario, que se sostuvo
hasta abril de 1928. En el Este de la provincia de Junán, los campesinos
insurrectos ocuparon en septiembre de 1927 una zona que abarcaba Liuyang,
Pingchiang, Liling y Chuchou. Entretanto, en el Nordeste de la provincia de
Jupei, decenas de miles de campesinos realizaron un levantamiento armado en
Siaokan, Macheng y Juangan, y ocuparon la capital del distrito de Juangan
durante más de treinta días. En el Sur de Junán, los campesinos insurrectos de
Yichang, Chenchou, Leiyang, Yungsing y Tsising establecieron en enero de 1928
un régimen revolucionario, que duró tres meses.
9 Fuerzas
armadas de las masas en las bases de apoyo revolucionarias; sus inte-grantes no
se apartaban de la producción.
10 Gran
cordillera que corre a lo largo de los límites entre las provincias de Chiangsí
y Junán. Las montañas Chingkang se encuentran en su sector central.
11 Con el
término pequeña burguesía, el camarada Mao Tse-tung designa aquí a los
artesanos, pequeños comerciantes, profesionales diversos e intelectuales de
origen pequeñoburgués, sin incluir a los campesinos. En China, ellos vivían
principalmente en las ciudades, pero en el campo había también un número
considerable. Véase "Análisis de las clases de la sociedad china", en
el presente tomo.
12 Se
refiere a la región de las montañas Chingkang, que comprende Taching,
Siaoching, Shangching, Chungching y Siaching, y se encuentra entre cuatro
distritos: Yungsin, Ningkang y Suichuan, en el Oeste de Chiangsí, y Lingsien,
en el Este de Junán.
74
LA LUCHA EN LAS MONTAÑAS CHINGKANG *
25 de noviembre de 1928
EL ESTABLECIMIENTO DEL RÉGIMEN INDEPENDIENTE EN LOS
LIMITES ENTRE JUNÁN Y CHIANGSÍ Y LA DERROTA DE AGOSTO
En el mundo actual, China es el único país donde
han surgido, en medio del cerco del régimen blanco, una o varias pequeñas zonas
bajo el Poder rojo. A1 analizar este fenómeno, encontramos que se debe, entre
otras cosas, a las incesantes escisiones y guerras dentro de la burguesía
compradora y la clase de los déspotas locales y shenshi malvados de China.
Mientras continúen estas escisiones y guerras, podrá subsistir y desarrollarse
el régimen independiente creado por los obreros y campesinos mediante la fuerza
armada. Su subsistencia y desarrollo requieren, además, las siguientes
condiciones: 1) una buena base de masas, 2) una sólida organización del
Partido, 3) un Ejército Rojo bastante fuerte, 4) un terreno favorable para las
operaciones militares, y 5) recursos económicos suficientes para el
abastecimiento.
Frente a las clases dominantes de las regiones que
lo rodean, un régimen independiente debe adoptar distintas estrategias según se
halle el Poder de esas clases en un período de estabilidad temporal o en uno de
ruptura. Cuando se produce una ruptura en el seno de las clases dominantes,
como ocurrió con la guerra entre Li Tsung-yen y Tang Sheng-chi en las
provincias de Jupei y Junán1, y con la guerra entre Chang Fa-kui y Li Chi-shen
en la provincia de Kuangtung2, podernos adoptar una estrategia de avance más o
menos audaz, y el territorio bajo el régimen independiente puede extenderse,
mediante operaciones militares, en proporciones relativamente grandes.
_______________
* Informe
presentado por el camarada Mao Tse-tung al Comité Central del Partido Comunista
de China.
75
76
Sin embargo, aun entonces debemos preocuparnos de
asentar cimientos sólidos en los sectores principales de nuestro territorio a
fin de tener algo seguro en que apoyarnos al sobrevenir el terror blanco.
Cuando el régimen de las clases dominantes es relativamente estable, como ha
ocurrido en las provincias del Sur desde abril de este año, debemos adoptar una
estrategia de avance gradual. En tal caso, lo que hay que evitar ante todo es,
en el terreno militar, dividir nuestras fuerzas para un avance temerario y, en
el trabajo local (distribución de la tierra, creación de los órganos de Poder,
ampliación de las filas del Partido y organización de fuerzas armadas locales),
dispersar el personal y desatender la tarea de echar cimientos sólidos en los
sectores principales. Muchas pequeñas zonas rojas han sufrido derrotas bien por
falta de condiciones objetivas, o bien, en el plano subjetivo, a causa de una
táctica errónea. Esta se debe exclusivamente a que no se ha sabido distinguir
entre los períodos de estabilidad temporal y los de ruptura dentro del régimen
de las clases dominantes. En un período de estabilidad temporal del régimen de
las clases dominantes, algunos camaradas abogaron por dividir las fuerzas para
un avance temerario, e incluso por dejar sólo a la Guardia Roja la defensa de
extensas zonas, como si desconocieran por completo que el enemigo, además de
emplear las "milicias de casa por casa", podía concentrar tropas
regulares para atacarnos. En lo referente al trabajo local, descuidaron totalmente
la tarea de asentar cimientos sólidos en los sectores principales, y procuraron
una expansión desmesurada, sin considerar si esto estaba dentro de nuestra
capacidad. Motejaban de "conservador" a todo aquel que se
pronunciase, en el terreno militar, por la política de avance gradual y, en el
trabajo local, por concentrar los esfuerzos en echar cimientos sólidos en los
sectores principales a fin de asegurar una posición invencible. Sus ideas
erróneas fueron la causa fundamental de la derrota sufrida en agosto de este
año en la Región Fronteriza de Junán- Chiangsí, así como de la derrota que
sufrió ese mismo mes en el Sur de Junán el 4: Cuerpo de Ejército del Ejército
Rojo.
Nuestro trabajo en los límites entre Junán y
Chiangsí comenzó en octubre del año pasado. En esa época, no quedaba ninguna de
las organizaciones del Partido en los diversos distritos. En cuanto a las
fuerzas armadas locales, sólo subsistían, en las cercanías de las montañas
Chingkang, el destacamento de Yuan Wen-tsai y el de Wang Tsuo, cada uno con
sesenta fusiles en mal estado; los destacamentos campesinos de autodefensa de
los distritos de Yungsin, Lienjua,
77
Chaling y Lingsien habían sido totalmente
desarmados por la clase de los déspotas locales y shenshi malvados, y el fervor
revolucionario de las masas había sido ahogado. Hasta febrero de este año, se
habían establecido comités distritales del Partido en Ningkang, Yung-sin,
Chaling y Suichuan, y un comité de territorio especial en Lingsien; en Lienjua
comenzó a funcionar una organización del Partido, la que logró entrar en
contacto con el Comité Distrital de Wanan. En todos los distritos, salvo en
Lingsien, habían surgido algunas fuerzas armadas locales. En los distritos de
Ningkang, Chaling, Suichuan y Yungsin, especialmente en los dos últimos, se
habían realizado, con resultados bastante buenos, numerosos levantamientos
guerrilleros orientados a derrocar a los déspotas locales y shenshi malvados y
movilizar a las masas. Por entonces, la revolución agraria aún no se había
realizado en profundidad. Los órganos de Poder se llamaban gobiernos de
obreros, campesinos y soldados. En el Ejército, se habían organizado comités de
soldados3. Cuando las unidades militares salían en misión por separado, se
establecían comités de acción para dirigirlas. E1 organismo dirigente superior
del Partido allí era, en esa época, el Comité del Frente (con Mao Tse-tung como
secretario), designado por el Comité Provincial de Junán durante el
Levantamiento de la Cosecha de Otoño. A principios de marzo, a exigencia del
Comité Especial del Sur de Junán, el Comité del Frente fue reorganizado como
Comité de División (con Je Ting-ying como secretario), convirtiéndose en un
organismo encargado de dirigir exclusivamente las organizaciones del Partido en
el Ejército y sin ninguna autoridad sobre las organizaciones locales del
Partido. Simultáneamente, a exigencia del Comité Especial del Sur de Junán, las
tropas al mando de Mao Tse-tung fueron trasladadas a esa zona, como resultado
de lo cual, la Región Fronteriza fue ocupada por el enemigo durante más de un
mes. A fines de marzo, nuestras tropas fueron derrotadas en el Sur de Junán; en
abril, las unidades de Chu Te y las de Mao Tse -tung, así como los
destacamentos campesinos del Sur de Junán, se retiraron a Ningkang y comenzaron
a establecer de nuevo el régimen independiente en la región fronteriza.
A partir
de abril, el régimen independiente en los límites entre Junán y Chiangsí venía
creándose justamente en un período de estabilidad temporal del poder de las
clases dominantes en el Sur; las tropas reaccionarias que las provincias de
Junán y Chiangsí enviaban a realizar operaciones de "aniquilamiento"
contra nosotros llegaban por lo menos a ocho o nueve regimientos, e incluso a
dieciocho.
78
Sin embargo, con una fuerza inferior a cuatro
regimientos, luchamos contra el enemigo durante cuatro largos meses, ampliando
diariamente el territorio bajo nuestro régimen independiente, profundizando la
revolución agraria, extendiendo el Poder popular y engrosando las filas del
Ejército Rojo y de la Guardia Roja. Todo esto fue posible gracias a que era
correcta la política de las organizaciones del Partido (local y en el Ejército)
en la Región Fronteriza. La política del Comité Especial de la Región Fronteriza
(cuyo secretario era Mao Tse-tung) y del Comité del Cuerpo de Ejército (con
Chen Yi como secretario) era entonces la siguiente:
Luchar resueltamente contra el enemigo, establecer
el Poder en el sector central de la cordillera Luosiao y combatir la tendencia
a la huida;
Profundizar la revolución agraria en las zonas bajo
el régimen independiente;
Desarrollar las organizaciones locales del Partido
con la ayuda de la organización del Partido en el Ejército y desarrollar las
fuerzas armadas locales con la ayuda del Ejército;
Adoptar una táctica defensiva con respecto a Junán,
donde el poderío de las clases dominantes era relativamente grande, y una
táctica ofensiva frente a Chiangsí, donde su poderío era relativamente débil ;
Dedicar grandes esfuerzos al desarrollo de nuestro
trabajo en Yungsin, crear allí un régimen independiente popular y preparar las
condiciones para una lucha prolongada ;
Concentrar las unidades del Ejército Rojo para
golpear, en el momento oportuno, al enemigo que las enfrentara, y oponerse a la
división de las fuerzas a fin de evitar que fuesen derrotadas por partes ; y
Seguir la política de avanzar en oleadas para
extender el territorio bajo el régimen independiente, y oponerse a la política
de avance temerario.
Gracias a estas tácticas apropiadas, al terreno de
la Región Fronteriza favorable para nuestra lucha y a la falta de plena
coordinación entre las tropas atacantes que venían de Junán y Chiangsí,
logramos, en los cuatro meses transcurridos de abril a julio, una serie de
victorias militares y ampliamos el territorio bajo el régimen independiente
popular. Aunque varias veces superior a nosotros en número, el enemigo no
consiguió destruir nuestro régimen independiente, ni
79
tampoco pudo impedir su desarrollo, mientras que la
influencia de nuestro régimen independiente sobre las provincias de Junán y
Chiangsí tendía a crecer día a día. La derrota de agosto se debió
exclusivamente a que algunos camaradas, sin comprender que en ese momento las
clases dominantes atravesaban por un período de estabilidad temporal, adoptaron
una política apropiada para un período de ruptura dentro de dichas clases y
dividieron nuestras fuerzas para un avance temerario sobre el Sur de Junán, lo
cual las condujo a la derrota tanto en la Región Fronteriza como en el Sur de
Junán. Aprovechándose de que en ese momento los camaradas Mao Tse-tung, Wan
Si-sien y otros, quienes sostenían enérgicamente una opinión diferente, se
encontraban lejos, en Yungsin, el representante del Comité Provincial de Junán,
Tu Siu-ching, y el secretario del Comité Especial de la Región Fronteriza, Yang
Kai-ming, designado por el Comité Provincial de Junán, sin tener en cuenta la
situación del momento ni hacer caso de la resolución de la reunión conjunta del
Comité del Cuerpo de Ejército, el Comité Especial y el Comité Distrital de
Yungsin, que no estaba de acuerdo con las opiniones del Comité Provincial de
Junán, pusieron mecánicamente en ejecución la orden de este último de dirigirse
hacia el Sur de Junán, con lo que respondieron a los sentimientos de los
hombres del 29: Regimiento del Ejército Rojo (compuesto por campesinos del
distrito de Yichang), quienes querían eludir la lucha y volver a su lugar
natal. Esto condujo a la derrota tanto en la Región Fronteriza como en el Sur
de Junán.
Los hechos son los siguientes: A mediados de julio,
el 8.ª Cuerpo de Ejército enemigo de Junán, bajo las órdenes de Wu Shang,
invadió Ningkang y penetró luego en Yungsin; no consiguiendo entablar combate
con nosotros (nuestras tropas trataron de atacarlo por un atajo, pero no dieron
con él) y temiendo a las masas, que nos apoyaban, se retiró precipitadamente a
Chaling a través de Lienjua. En esos momentos, las unidades principales del
Ejército Rojo, que avanzaban desde Ningkang sobre Lingsien y Chaling, cambiaron
de plan en Lingsien y viraron hacia el Sur de Junán, mientras las fuerzas
enemigas de Chiangsí, cinco regimientos del 3.er Cuerpo de Ejército bajo las
órdenes de Wang Chün y Chin Jan-ting y seis regimientos del 6.ª Cuerpo de
Ejército bajo las órdenes de Ju Wen-tou, lanzaron conjuntamente un ataque
contra Yungsin. En ese entonces, teníamos en Yungsin sólo un regimiento, el
que, protegido por las amplias masas populares y mediante ataques guerrilleros
desde todas direcciones, logró inmovilizar durante veinticinco días a estos
80
once regimientos en un radio de treinta li4 con
centro en la capital del distrito de Yungsin. Finalmente, Yungsin cayó bajo el
furioso ataque del enemigo, y luego cayeron Lienjua y Ningkang. En ese momento,
súbitas disensiones internas estallaron entre las tropas enemigas de Chiangsí,
el 6.º Cuerpo de Ejército al mando de Ju Wen-tou se retiró apresuradamente y,
poco después, entabló combate en Changshu con el 3.er Cuerpo de Ejército de
Wang Chün. Los otros cinco regimientos de Chiangsí se retiraron a toda prisa a
la capital del distrito de Yungsin. Si nuestras unidades principales no
hubieran marchado al Sur de Junán, habría sido perfectamente posible desbaratar
esas fuerzas enemigas y extender el territorio bajo el régimen independiente
hasta incluir Chían, Anfu y Pingsiang, uniéndolo con Pingchiang y Liuyang.
Pero, como nuestras unidades principales se hallaban ausentes y el único
regimiento de que disponíamos estaba demasiado fatigado, se decidió que una
parte del regimiento se quedara para defender las montañas Chingkang junto con
los destacamentos de Yuan Wen-tsai y de Wang Tsuo, y que el resto se dirigiera
bajo mi mando a Kuitung para encontrarse con nuestras unidades principales y
hacerlas regresar. Por entonces, las unidades principales se retiraban del Sur
de Junán, camino de Kuitung, y allí nos reunimos el 23 de agosto.
A mediados de julio, cuando las unidades
principales del Ejército Rojo acababan de llegar a Lingsien, los oficiales y
soldados del 29.º Regimiento, políticamente vacilantes, quisieron regresar a su
lugar natal en el Sur de Junán y se negaron a obedecer órdenes; por su parte,
el 28.º Regimiento, contrario a marchar al Sur de Junán pero deseoso de ir al
Sur de Chiangsí, tampoco quiso volver a Yungsin. Como Tu Siu-ching estimuló las
ideas erróneas de los hombres del 29.º Regimiento y como el Comité del Cuerpo de
Ejército no consiguió disuadirlos, dichas unidades partieron el 17 de julio
desde Lingsien, rumbo a Chenchou. Allí trabaron combate el 24 de julio con las
fuerzas enemigas bajo el mando de Fan Shi-sheng; lograron éxito al comienzo,
pero fueron derrotadas más tarde y se retiraron del combate. A continuación,
los hombres del 29.º Regimiento se dirigieron por decisión propia a Yichang, su
tierra de origen. Resultó que una parte de ellos fueron aniquilados en Lechang
por los bandidos de Ju Feng-chang y el resto se dispersó por la zuna de
Chenchou-Yichang sin que hasta el momento se sepa nada de ellos. Ese día no se
logró reunir ni a un centenar de hombres. Por fortuna, el 28.º Regimiento, que
era una de nuestras fuerzas principales, no había sufrido grandes pérdidas,
81
y el 18 de agosto ocupó Kuitung. El 23 de agosto,
se le reunieron allí las unidades venidas de las montañas Chingkang ; se
decidió volver a las montañas Chingkang pasando por Chungyi y Shangyou. A su
llegada a Chungyi, el jefe de batallón Yuan Chung-chüan traicionó llevándose a
una compañía de infantería y otra de artillería. Aunque logramos alcanzar y
hacer regresar a estas dos compañías, fue muerto Wang Er-chuo, jefe del
Regimiento. Cuando nuestras tropas iban en camino sin haber llegado aún a su
destino, fuerzas enemigas de Junán y Chiangsí aprovecharon la oportunidad y
atacaron las montañas Chingkang el 30 de agosto. Sirviéndose de las ventajas
del terreno difícilmente accesible, nuestra guarnición, apenas un batallón,
opuso resistencia, desbarató al enemigo y salvó la base de apoyo.
Las causas de la derrota de agosto fueron : 1) Los
oficiales y soldados de una de nuestras unidades, nostálgicos y políticamente
vacilantes, habían perdido su capacidad de combate, en tanto que los oficiales
y soldados de otra unidad no querían marchar al Sur de Junán ni tenían
entusiasmo. 2) Las largas marchas en pleno verano fatigaron a nuestros hombres.
3) Alejadas varios cientos de li de Lingsien en un avance temerario, nuestras
tropas perdieron contacto con la Región Fronteriza y quedaron aisladas. 4) Como
las masas del Sur de Junán aún no se habían puesto en pie, nuestra acción
resultó una simple aventura militar. 5) Estábamos poco informados de la
situación del enemigo. 6) No se habían hecho bien los preparativos y los
oficiales y soldados no comprendían el sentido de la operación.
LA SITUACIÓN ACTUAL EN LA REGIÓN
BAJO EL RÉGIMEN INDEPENDIENTE
Desde abril de este año, la región roja fue
ampliándose en forma gradual. Después de la batalla de Lungyuankou (en los
límites entre Yungsin y Ningkang) librada el 23 de junio, en la que derrotamos
por cuarta vez a las fuerzas enemigas de Chiangsí, la Región Fronteriza llegó a
abarcar los tres distritos enteros de Ningkang, Yungsin y Lienjua, pequeños
sectores de Chían y Anfu, el sector norte de Suichuan y el sector sudeste de
Lingsien, y entró en un período de pleno florecimiento. En la región roja, la
mayor parte de la tierra había sido distribuida y el resto estaba
distribuyéndose. En todos
82
los territorios y cantones se establecieron órganos
de Poder. En Ningkang, Yungsin, Lienjua y Suichuan, se instalaron gobiernos
distritales, y se formó el Gobierno de la Región Fronteriza. En todo el campo,
se organizaron destacamentos insurreccionales de obreros y campesinos, y en los
niveles de territorio y distrito, destacamentos de guardias rojos. En julio,
las fuerzas enemigas de Chiangsí lanzaron ataques, y en agosto, las de Junán y
Chiangsí atacaron conjuntamente las montañas Chingkang. Todas las capitales de
distrito y los valles de todos los distritos de la Región Fronteriza fueron
ocupados por el enemigo. Las fuerzas de preservación del orden y las
"milicias de casa por casa", cómplices del enemigo, hacían estragos,
y el terror blanco reinaba en las ciudades y el campo. Se derrumbaron la
mayoría de las organizaciones del Partido y órganos de Poder. Los campesinos
ricos y los arribistas dentro del Partido se pasaron en masa al enemigo. Sólo
después del combate del 30 de agosto en las montañas Chingkang, las fuerzas
enemigas de Junán empezaron a retroceder hacia Lingsien, pero las de Chiangsí
siguieron reteniendo todas las capitales de distrito y la mayoría de las
aldeas. Con todo, el enemigo jamás logró apoderarse de las zonas montañosas,
que incluyen: los sectores oeste y norte de Ningkang; los sectores de Tienlung,
Siaosichiang y Wannienshan, ubicados en el Norte, Oeste y Sur de Yungsin,
respectivamente; el sector de Shangsi, en Lienjua; el sector de Chingkangshan,
en Suichuan, y los sectores de Chingshikang y Tayuan, en Lingsien. En julio y
agosto, un regimiento del Ejército Rojo, en coordinación con los destacamentos
de guardias rojos de los diversos distritos, libró decenas de combates, grandes
y pequeños, perdiendo sólo treinta fusiles, y finalmente se replegó a las
montañas.
Cuando nuestras unidades volvían a las montañas
Chingkang atravesando los distritos de Chungyi y Shangyou, la 7.a División
Independiente enemiga del Sur de Chiangsí, bajo las órdenes de Liu Shi-yi, nos
persiguió hasta Suichuan. El 13 de septiembre, derrotamos a Liu Shi-yi,
capturamos varios centenares de fusiles y tornamos Suichuan. E1 26 de
septiembre, llegamos a las montañas Chingkang. E1 1 ¨ de octubre, en Ningkang,
libramos un combate con una de las brigadas de Siung Shi-jui, comandada por
Chou Jun-yuan, la vencimos y recuperamos todo el distrito de Ningkang.
Entretanto, 126 hombres pertenecientes a las fuerzas enemigas de Junán
comandadas por Yen Chung-yu y estacionadas en el distrito de Kuitung, se
pasaron a nuestro lado y fueron organizados en un batallón de misión especial,
con Pi
83
Chan-yun corno jefe. E1 9 de noviembre, en
Lungyuankou y la capital del distrito de Ningkang, derrotamos a un regimiento
de la brigada de Chou Jun-yuan. A1 día siguiente tornamos Yungsin, pero poco
después nos retiramos a Ningkang. Actualmente, nuestra región forma una
estrecha franja que se extiende, de Sur a Norte, desde la vertiente sur de las
montañas Chingkang en Suichuan hasta el límite de Lienjua, abarcando todo el
distrito de Ningkang y sectores de los distritos de Suichuan, Lingsien y
Yungsin. Pero el sector de Shangsi, en Lienjua, y los sectores de Tienlung y
Wannienshan, en Yungsin, no están muy ligados a esta franja. E1 enemigo trata
de destruir nuestra base de apoyo mediante ataques militares y bloqueo
económico; nos preparamos ahora para desbaratar sus ataques.
EL PROBLEMA MILITAR
Dado que la lucha en la Región Fronteriza es
exclusivamente militar, tanto el Partido como las masas tienen que ponerse en
pie de guerra. Cómo hacer frente al enemigo y cómo combatir, ha llegado a ser
el problema central de nuestra vida cotidiana. Un régimen independiente puede
ser creado y mantenido sólo mediante la fuerza armada. EL enemigo se apoderará
inmediatamente de cualquier territorio nuestro donde no tengamos fuerzas
armadas o las tengamos en número insuficiente, o bien donde adoptemos tácticas
erróneas frente a él. Como la lucha se intensifica con cada día que pasa, se
plantean ante nosotros problemas sumamente complejos y agudos.
E1 Ejército Rojo de la Región Fronteriza está
integrado por: 1) las antiguas unidades de Ye Ting y Je Lung, que vinieron de
Chaochou y Shantou5 ; 2) el antiguo Regimiento de Guardias del Gobierno
Nacional de Wuchang6 ; 3) campesinos de Pingchiang y Liuyang7 ; 4) campesinos
del Sur de Junán8 y obreros de Shuikoushan9; 5) soldados capturados a las
tropas de Sü Ke-siang, Tang Sheng-chi, Pai Chung-si, Chu Pei-te, Wu Shang y
Siung Shi-jui, y 6) campesinos de los diversos distritos de la Región
Fronteriza. Pero, de las antiguas unidades de Ye Ting y Je Lung, del Regimiento
de Guardias y de los destacamentos campesinos de Pingchiang y Liuyang, sólo
queda un tercio después de más de un año de combate. Los campesinos procedentes
del Sur de Junán también han sufrido fuertes bajas. Por lo tanto, aunque las
primeras cuatro categorías siguen siendo hasta hoy la columna vertebral del 4.º
Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo, las
84
dos últimas son muy superiores a ellas en número. Y
de las dos últimas categorías, los soldados capturados al enemigo constituyen
la mayoría. Sin esta fuente de reemplazos, enfrentaríamos un serio problema de
recursos humanos. Aun así, los efectivos no aumentan en la misma proporción que
los fusiles. Los fusiles no se pierden fácilmente, pero los hombres sí, pues
caen heridos, mueren, se enferman o desertan. E1 Comité Provincial de Junán ha
prometido enviar aquí obreros de Anyuan10; esperamos ansiosamente que lo haga.
E1 Ejército Rojo está compuesto en parte de obreros
y campesinos, y en parte de lumpemproletarios. Por supuesto, no es bueno que
haya un número demasiado grande de lumpemproletarios en sus filas. Pero son
combativos, y como la lucha prosigue día tras día y sufrimos grandes bajas, ya
no es fácil llenar los claros ni siquiera con ellos. En estas circunstancias,
la única solución es intensificar la educación política.
La mayoría de los soldados del Ejército Rojo
provienen de las tropas mercenarias, pero una vez en el Ejército Rojo, se
transforman. En primer término, no se practica en el Ejército Rojo el sistema
mercenario, y por eso los soldados sienten que no luchan para otros, sino para
sí mismos y para el pueblo. Hasta ahora no se ha establecido en el Ejército
Rojo un sistema de paga regular; sólo se da una ración de arroz, una asignación
para aceite, sal, leña y hortalizas, y una pequeña suma para gastos menores. Se
ha entregado tierra a todos los oficiales y soldados del Ejército Rojo nativos
de la Región Fronteriza, pero resulta bastante difícil dársela a los que
proceden de otras partes.
Gracias a la educación política, los soldados del
Ejército Rojo han adquirido conciencia de clase y un conocimiento básico en lo
que atañe a la necesidad de distribuir la tierra, establecer los órganos de
Poder, armar a los obreros y campesinos, etc. Saben que están luchando para sí
mismos, para la clase obrera y el campesinado. Por lo tanto, soportan sin
quejarse las penalidades de la lucha. Cada compañía, batallón o regimiento ya
tiene su comité de soldados, que representa los intereses de éstos y realiza el
trabajo político y el de masas.
La experiencia ha demostrado que el sistema de
representantes del Partido11 no debe ser abolido. El representante del Partido
desempeña un papel de singular importancia a nivel de compañía, porque a ese
nivel se organiza la célula del Partido. Le corresponde impulsar el trabajo de
educación política del comité de soldados, orientar el trabajo relativo al
movimiento de masas y servir al mismo tiempo de secretario de la célula. Los
hechos han comprobado que cuanto mejor
85
es el representante del Partido en la compañía, más
sana es ésta, y que el jefe de la compañía difícilmente puede desempeñar un
papel político tan importante. Puesto que las bajas entre los cuadros
inferiores son serias, a menudo soldados hace poco capturados al enemigo son
nombrados jefes de pelotón o de compañía; hay algunos que, capturados en
febrero o marzo, ahora ya son Jefes de batallón. Caerá en grave error quien,
mirando las cosas superficialmente, piense que nuestro ejército, por llamarse
Ejército Rojo, puede prescindir de los representantes del Partido. Cuando el 28
¨ Regimiento estaba en el Sur de Junán, suprimió ese sistema pero volvió a
implantarlo más tarde. Cambiar el nombre de "representantes del
Partido" por el de "instructores" sería confundirlos con los
instructores del Kuomintang, a quienes odian los soldados capturados. Además,
el cambio de nombre no afecta la esencia del sistema. Por lo tanto, hemos
decidido no hacer este cambio. Las bajas entre los representantes del Partido
son muy serias y hemos iniciado cursos de preparación para compensarlas;
además, esperamos que el Comité Central y los Comités Provinciales de Junán y
Chiangsí nos envíen por lo menos treinta camaradas aptos para desempeñar tal
cargo.
Un soldado necesita, por regla general, seis meses
o un año de adiestramiento para poder combatir, pero nuestros soldados,
reclutados sólo ayer, tienen que entrar en combate hoy, virtualmente sin ningún
adiestramiento. Muy pobres en técnica militar, en la lucha no cuentan más que
con su valentía. Como es imposible tener largos períodos de descanso y
adiestramiento, la única salida es tratar de eludir, si tal cosa es posible,
ciertos combates y así ganar tiempo para el adiestramiento. Con el objeto de preparar
oficiales de rangos inferiores, tenemos actualmente un cuerpo de instrucción de
150 hombres, y pensamos hacerlo permanente. Esperamos que el Comité Central y
los dos Comités Provinciales nos envíen el mayor número posible de oficiales,
desde jefes de pelotón y de compañía para arriba.
El Comité Provincial de Junán nos ha indicado que
nos preocupemos por las condiciones de vida de los soldados y las hagamos por
lo menos un poco mejores que las de los obreros y campesinos en general. En
realidad son peores. Aparte de la ración de arroz, se asignan apenas cinco
fenes diarios por persona para aceite, sal, leña y hortalizas, y aun esto
resulta difícil de mantener. Solamente el abastecimiento de estos artículos nos
cuesta más de diez mil yuanes al mes, y esta suma la obtenemos exclusivamente por
medio de las expropiaciones a los déspotas locales12. Ahora tenemos algodón
para
86
acolchar ropa de invierno para los cinco mil
hombres de nuestro ejército, pero nos falta tela. A pesar del frío, todavía
muchos de nuestros hombres no llevan más que dos trajes livianos. Menos mal que
estamos hechos a las penurias. Además, soportamos todos las mismas privaciones.
Desde el jefe del cuerpo de ejército hasta el cocinero, vivimos todos con una
asignación diaria de cinco fenes para la alimentación, aparte de la ración de
arroz. En cuanto al dinero para gastos menores, si se asignan veinte fenes,
todos reciben veinte; si se asignan cuarenta, todos reciben cuarenta . Por
tanto, los soldados no tienen quejas contra nadie.
Cada combate nos deja un saldo de heridos. Y la
desnutrición, el frío y otras causas han hecho caer enfermos a muchos oficiales
y soldados. Nuestros hospitales, situados en las montañas, aplican la medicina
china y la occidental, pero hay escasez de médicos y medicamentos. Actualmente
hay más de ochocientos hospitalizados. El Comité Provincial de Junán prometió
enviarnos medicamentos, pero hasta ahora no los hemos recibido. Todavía
esperamos que el Comité Central y los dos Comités Provinciales nos envíen algunos
médicos que practiquen la medicina occidental, así como yodo en tabletas.
Pese a las duras condiciones de vida y a los
frecuentes combates, el Ejército Rojo se mantiene tan firme como antes; esto lo
explica, además del papel del Partido, la práctica de la democracia en el
Ejército. Los oficiales no golpean a los soldados; oficiales y soldados reciben
trato igual ; los soldados gozan de libertad de reunión y de palabra; se ha
terminado con las formalidades inútiles, y las finanzas se manejan a la vista
de todos. Los propios soldados administran los asuntos relativos al rancho; de los
cinco fenes diarios para aceite, sal, leña y hortalizas, logran con todo
economizar un poco para gastos menores ; este ahorro, al que llaman
"ahorros de la comida", es de aproximadamente sesenta o setenta wen
diarios por cabeza. Todo esto complace mucho a los soldados, sobre todo a los
recién capturados al enemigo, que comparando nuestro ejército con el del
Kuomintang, ven dos mundos distintos. Aunque perciben que las condiciones
materiales de vida en el Ejército Rojo son inferiores a las del ejército blanco,
se sienten moralmente liberados. El mismo soldado que ayer no tenía valentía en
el ejército enemigo, hoy se comporta con valor en el Ejército Rojo; esto se
debe a !a influencia de la democracia. El Ejército Rojo es como un horno en el
que se transmutan todos los soldados capturados en cuanto llegan. En China, la
democracia la necesita no sólo el pueblo, sino también el ejército. El sistema
demo-
87
crático en nuestro ejército es un arma importante
para destruir aquellos rasgos propios de los ejércitos mercenarios feudales14.
E1 Partido en el Ejército está ahora organizado a
cuatro niveles: la célula de compañía, el comité de batallón, el comité de
regimiento y el comité de cuerpo de ejército. En cada compañía existe una
célula, y en cada escuadra, un grupo. "La célula del Partido se organiza a
nivel de compañía" ; ésta es una razón importante por la cual el Ejército
Rojo se mantiene indestructible en medio de una lucha tan ardua. Hace dos años,
las organizaciones de nuestro Partido en el ejército del Kuomintang no supieron
ganarse a los soldados ; incluso en las unidades de Ye Ting15 sólo había una
célula del Partido por regimiento, y a causa de ello no pudieron resistir
pruebas serias. En el Ejército Rojo, entre los militantes del Partido y los que
no lo son, existe hoy una proporción aproximada de uno a tres, o sea, un
promedio de un miembro del Partido por cada cuatro hombres. Recientemente hemos
decidido reclutar más militantes del Partido en las unidades de combate, para
llegar a una proporción de uno a uno16. En la actualidad, nos hacen falta
buenos secretarios en las células de compañía; pedimos al Comité Central que
nos envíe para este cargo a un cierto número de camaradas de entre los
activistas que ya no pueden permanecer donde se encuentran. Casi todos los
cuadros venidos del Sur de Junán estaban dedicados al trabajo del Partido en el
Ejército. Pero como algunos de ellos se dispersaron en agosto en el Sur de
Junán, ya no tenemos gente disponible.
Nuestras fuerzas armadas locales están compuestas
por los destacamentos de guardias rojos y los destacamentos insurreccionales de
obreros y campesinos. Armados de picas y escopetas, estos últimos están
organizados a nivel de cantón; cada cantón tiene un destacamento cuya fuerza
numérica varía según la población. Su tarea es reprimir a la contrarrevolución,
defender los órganos cantonales de Poder y, cuando viene el enemigo, ayudar al
Ejército Rojo y a la Guardia Roja en el combate. Los destacamentos insurreccionales
fueron creados primero en Yungsin como fuerza secreta, y han salido a la luz
después de que ocupamos todo el distrito. Esta organización se ha extendido
ahora a los demás distritos de la Región Fronteriza sin cambiar de nombre. Los
destacamentos de guardias rojos están armados principalmente con fusiles de
cinco tiros, pero los tienen también de nueve tiros y de uno. Disponen de 140
fusiles en Ningkang, 220 en Yungsin, 43 en Lienjua, 50 en Chaling, 90 en
Lingsien, 130 en Suichuan y l0 en Wanan, lo que hace un total de 683.
88
La mayor parte de estos fusiles fueron
proporcionados por el Ejército Rojo, y el resto, capturados al enemigo por los
mismos guardias rojos. La mayoría de los destacamentos de guardias rojos de los
distritos están aumentando día a día su capacidad de combate en su constante
lucha contra las fuerzas de preservación del orden y las "milicias de casa
por casa" de los déspotas locales y shenshi malvados. Antes del Incidente
del 21 de Mayo17, había destacamentos campesinos de autodefensa en cada distrito.
Tenían 300 fusiles en Yousien, 300 en Chaling, 60 en Lingsien, 50 en Suichuan,
80 en Yungsin, 60 en Lienjua, 60 en Ningxang (los hombres de Yuan Wentsai) y 60
en las montañas Chingkang (los hombres de Wang Tsuo), o sea, un total de 970.
Después del Incidente, aparte de las armas de los hombres de Yuan y Wang, que
se conservaron intactas, sólo quedaron G fusiles en Suichuan y 1 en Lienjua:
los déspotas locales y shenshi malvados se apoderaron de todos los demás. EL
que los destacamentos campesinos de autodefensa hayan sido tan incapaces de
conservar sus fusiles es resultado de la línea oportunista. Actualmente, los
destacamentos de guardias rojos de los diversos distritos tienen muy pocos
fusiles todavía, menos que los déspotas locales y shenshi malvados. E1 Ejército
Rojo debe continuar ayudando con armas a la Guardia Roja. Debe hacer todo lo
posible para ayudar a las masas populares a armarse, siempre que esto no
disminuya su propia capacidad de combate. Hemos establecido que cada batallón
del Ejército Rojo estará compuesto de cuatro compañías, con 75 fusiles cada
una; sumando los fusiles de la compañía de misión especial, la compañía de
ametralladoras, la compañía de morteros, el estado mayor de regimiento y los
tres estados mayores de batallón, cada regimiento tendrá 1.075 fusiles. Los
fusiles capturados en combate deben ser destinados, en la medida de lo posible,
a armar a las fuerzas locales. Los mandos de la Guardia Roja deben ser personas
que hayan sido enviadas por los distritos al cuerpo de instrucción del Ejército
Rojo y hayan terminado el curso. E1 Ejército Rojo debe enviar cada vez menos
nativos de zonas alejadas a ocupar los puestos de jefes de las fuerzas locales.
Por su parte, Chu Pei-te está armando sus fuerzas de preservación del orden y
sus "milicias de casa por casa", y las fuerzas armadas de los
déspotas locales y shenshi malvados en los distritos de la Región Fronteriza
constituyen una fuerza bastante considerable tanto por su número como por su
capacidad de combate. Esto hace tanto más apremiante la expansión de nuestras
fuerzas rojas locales.
89
EL principio del Ejército Rojo es la concentración
de las fuerzas, y el de la Guardia Roja, la dispersión de las fuerzas.
Actualmente, como el régimen reaccionario atraviesa por un período de
estabilidad temporal, el enemigo está en condiciones de reunir grandes
contingentes para atacar al Ejército Rojo, y para éste es desventajoso
dispersar sus fuerzas. Nuestra experiencia nos enseña que la dispersión de las
fuerzas ha conducido casi siempre a la derrota, en tanto que su concentración
frente a una fuerza enemiga numéricamente inferior, igual o ligeramente
superior, ha conducido con frecuencia a la victoria. E1 Comité Central nos ha
encargado desarrollar una zona guerrillera demasiado extensa, que tiene varios
miles de li; esto se debe probablemente a una sobreestimación de nuestras
fuerzas. Para los destacamentos de guardias rojos, la dispersión es ventajosa;
en todos los distritos están aplicando este método en sus operaciones.
EL método de propaganda más eficaz con relación a
las fuerzas enemigas es poner en libertad a los soldados capturados y dar
tratamiento médico a los prisioneros heridos. Cuando capturamos soldados o
jefes de batallón, compañía o pelotón de las fuerzas enemigas, no nos demoramos
en hacer propaganda entre ellos; los dividimos en dos grupos: los que quieren
quedarse y los que desean marcharse, y a estos últimos les damos una suma para
el viaje y los ponemos en libertad. Esto desmiente de inmediato la propaganda
engañosa del enemigo en el sentido de que "los bandidos comunistas matan
al primero que ven". Refiriéndose a esta medida nuestra el Boletín
Trimensual de la 9.a División de Yang Chi-sheng exclamó con alarma: "¡Qué
perfidia!" Los soldados del Ejército Rojo tratan con esmerada solicitud a
los soldados capturados y les dan afectuosas despedidas, y en todos los
"actos de despedida a los nuevos hermanos", ellos nos responden con
cordial gratitud en sus discursos. Proporcionar tratamiento médico a los
prisioneros heridos es también un medio muy eficaz. Desde hace poco, algunos
enemigos astutos, como Li Wen-pin, se han puesto a imitarnos : no matan a los
prisioneros y proporcionan atención médica a los heridos. Sin embargo, no
faltan soldados nuestros que, al combate siguiente, vuelven a nuestro lado
trayendo consigo sus armas. Esto ha ocurrido ya dos veces. Además, realizamos
la mayor cantidad posible de propaganda escrita, como por ejemplo consignas
murales. Dondequiera que llegamos, cubrimos los muros con ellas. Pero nos
faltan personas que sepan dibujar; esperarnos que el Comité Central y los dos
Comités Provinciales nos envíen algunas.
90
En cuanto a las bases de apoyo militares, la
primera, las montañas Chingkang, está situada en la conjunción de cuatro
distritos: Ningkang, Lingsien, Suichuan y Yungsin. La distancia entre Maoping,
distrito de Ningkang, en la vertiente norte, y Juangao, distrito de Suichuan,
en la vertiente sur, es de 90 li. La distancia entre Nashan, distrito de
Yungsin, en la vertiente este, y Shuikou, distrito de Lingsien, en la vertiente
oeste, es de 80 li. Mide 550 li la circunferencia que, partiendo de Nashan,
pasa por Lungyuankou (ambos en Yungsin), Sincheng, Maoping, Talung (todos en
Ningkang), Shitu, Shuikou, Siatsun (todos en Lingsien), Yingpansü, Taichiapu,
Tafen, Tuitsichien, Juangao, Wutouchiang y Cheao (todos en Suichuan) para
volver nuevamente a Nashan. En las montañas hay arrozales y aldeas en Taching,
Siaoching, Shangching, Chungching; Siaching, Tsiping, Siachuang, Singchou,
Tsaoping, Painiju y Luofu; todos estos lugares eran antes nidos de bandidos y
de soldados desbandados, pero ahora han pasado a ser una base de apoyo nuestra.
Su población no llega a dos mil habitantes, y su producción de arroz sin
descascarillar es inferior a diez mil dan, por lo cual el abastecimiento de
cereales del Ejército depende en su totalidad de Ningkang, Yungsin y Suichuan.
Todos los pasos estratégicos en las montañas han sido fortificados. Allí están
nuestros hospitales, talleres de confección, la sección de pertrechos y los
servicios de retaguardia de los regimientos. En estos momentos, se están
transportando cereales desde Ningkang a las montañas. Mientras tengamos
provisiones suficientes, el enemigo jamás podrá penetrar. La segunda base de
apoyo, las montañas Chiulung, está situada en la conjunción de los cuatro
distritos de Ningkang, Yungsin, Lienjua y Chaling. Aunque menos importante que
las montañas Chingkang, es la retaguardia más profunda de las fuerzas armadas
locales de los cuatro distritos y también ha sido fortificada. Para un régimen
independiente rojo cercado completamente por el régimen blanco, es
indispensable aprovechar las ventajas del terreno montañoso de difícil acceso.
EL PROBLEMA DE LA TIERRA
La tenencia de la tierra en la Región Fronteriza.
Hablando en términos generales, más del 60 por ciento de la tierra pertenecía a
los terratenientes, y menos del 40, a los campesinos. En el sector que se halla
en Chiangsí, la mayor concentración de la propiedad de la tierra
91
se registraba en Suichuan, donde aproximadamente el
80 por ciento pertenecía a los terratenientes. E1 segundo lugar correspondía
Yungsin, donde los terratenientes poseían aproximadamente el 70 por ciento. En
Wanan, Ningkang y Lienjua, los campesinos propietarios eran más numerosos ; no
obstante, los terratenientes aún poseían una mayor proporción de la tierra:
aproximadamente el 60 por ciento del total, en tanto que los campesinos sólo
tenían el 40 por ciento. En los distritos de Chaling y Lingsien, provincia de
Junán, alrededor del 70 por ciento de la tierra se encontraba en manos de los
terratenientes.
El problema de las capas intermedias. Dada esta
situación, la confiscación y redistribución de toda la tierra18 podía
granjearse el apoyo de la mayoría de la población. La población rural se divide
a grandes rasgos en tres categorías : los terratenientes grandes y medios ; las
capas intermedias, compuestas de los pequeños terratenientes y los campesinos
ricos, y los campesinos medios y pobres. Los intereses de los campesinos ricos
están a menudo entrelazados con los de los pequeños terratenientes. La tierra
de los campesinos ricos constituye una reducida porción del total, pero si se
la suma a la tierra de los pequeños terratenientes, resulta una cantidad
considerable. Probablemente sucede más o menos igual en todo el país. La
política agraria adoptada en la Región Fronteriza es la de confiscación total y
distribución completa; por consiguiente, en la región roja, tanto la clase de
los déspotas locales y shenshi malvados como las capas intermedias sufren
nuestros golpes. Esa es nuestra política, mas en su ejecución práctica hemos
tropezado con serios obstáculos levantados por las capas intermedias. En los
primeros momentos de la revolución, las capas intermedias capitularon
aparentemente ante el campesinado pobre, pero en realidad se aprovecharon de su
antigua posición social y de la autoridad de clan para intimidar a los
campesinos pobres y demorar la distribución de la tierra. Cuando ya no fue
posible postergarla más, ocultaron las dimensiones reales de sus propiedades, o
retuvieron para sí las tierras fértiles y entregaron las malas. En ese período,
los campesinos pobres, que habían sido pisoteados durante siglos y sentían
incierta la victoria de la revolución, a menudo cedieron ante las capas
intermedias y no se atrevieron a actuar con energía. Se emprenden acciones
enérgicas frente a las capas intermedias en el campo sólo cuando la revolución
está en ascenso, digamos, cuando hemos tomado el Poder en uno o incluso varios
distritos, las tropas reaccionarias han sufrido varias derrotas y el Ejército
Rojo ha demostrado repetidas veces su poderío. Por ejemplo, en el sector sur
del
92
distrito de Yungsin, donde las capas intermedias
eran más numerosas, se produjeron los casos más graves de demora en la
distribución de la tierra y de ocultación de las dimensiones de las
propiedades. La distribución efectiva de la tierra se realizó allí sólo después
de que el Ejército Rojo obtuvo el 23 de junio su gran victoria en Lungyuankou y
de que el gobierno territorial castigó a varias personas por haber demorado la
distribución. Sin embargo, como el sistema feudal de clan predomina en todos
los distritos, y como todas las familias en una o incluso varias aldeas llevan
por lo común un mismo apellido, ha de pasar un tiempo bastante largo antes de
que las masas adquieran conciencia de clase y el espíritu de clan sea superado
en las aldeas.
La defección de las capas intermedias bajo el
terror blanco. Las capas intermedias, que sufrieron golpes durante el ascenso
de la revolución, se pasaron al enemigo tan pronto como se desató el terror
blanco. En Yungsin y Ningkang, fueron precisamente los pequeños terratenientes
y campesinos ricos los que condujeron a las tropas reaccionarias a incendiar
las casas de los campesinos revolucionarios. Bajo las instrucciones de los
reaccionarios, perpetraron incendios e hicieron arrestos, mostrando extremada
audacia. Cuando el Ejército Rojo regresó a la zona de Ningkang, Sincheng,
Kucheng y Lungshi, millares de campesinos, engañados por la propaganda
reaccionaria en el sentido de que los comunistas los matarían, huyeron con los
reaccionarios a Yungsin. Parte de ellos fueron volviendo poco a poco sólo
después de que hicimos propaganda declarando que "no se matará a los
campesinos que se han pasado al enemigo" y que "los campesinos que se
han pasado al enemigo serán bien recibidos si regresan a recoger sus cosechas”.
En un período de reflujo de la revolución en todo
el país, el problema más difícil en nuestra región es controlar a las capas
intermedias. Estas se pasan al enemigo, principalmente porque han recibido de
la revolución golpes demasiado fuertes. En cambio, cuando se produce un ascenso
revolucionario en todo el país, el campesinado pobre se siente bien respaldado
y actúa con mayor valor, mientras que las capas intermedias sienten tanto miedo
que no se atreven a desmandarse. En los momentos, los pequeños terratenientes
de Chaling pidieron la paz a los campesinos, y algunos hasta les ofrecieron
carne de cerdo para el Año Nuevo (aunque en ese entonces el Ejército Rojo ya se
había retirado de Chaling a Suichuan). Pero una vez terminada esa guerra, no se
han vuelto a ver cosas
93
semejantes. Ahora que la contrarrevolución está en
ascenso en todo el país, las capas intermedias, en las zonas blancas, que han
sufrido los golpes de la revolución, se han subordinado casi por completo a la
clase de los déspotas locales y shenshi malvados, y el campesinado pobre ha
quedado aislado. Este es en verdad un problema muy grave19.
Las privaciones materiales como causa de la
defección de las capas intermedias. La región roja y la región blanca se
enfrentan como dos países adversarios. A causa del hermético bloqueo enemigo y
de nuestro inadecuado trato a la pequeña burguesía, ha cesado casi por entero
el comercio entre las dos regiones. Artículos de primera necesidad como sal,
telas y medicinas son escasos y caros; productos agrícolas como madera, té y
aceite no pueden sacarse fuera para su venta, y, en consecuencia, está cegada
la fuente de ingresos en efectivo de los campesinos, lo que afecta a la
población en general. E1 campesinado pobre es más o menos capaz de soportar
estas privaciones
; en
cambio, las capas medias, cuando ya no pueden más, se entregan a la clase de
los déspotas locales y shenshi malvados. Si no continuaran en China las
escisiones y guerras dentro de dicha clase y entre los caudillos militares, y
si no se desarrollara una situación revolucionaria a escala nacional, la
presión económica sobre el régimen independiente rojo en las pequeñas zonas se
haría muy grave, y sería dudoso que éste pudiera subsistir por mucho tiempo.
Esto se explica porque dicha presión económica no sólo resultará insoportable
para las capas medias, sino que podría llegar a serlo un día también para los
obreros, campesinos pobres y soldados del Ejército Rojo. Durante un tiempo, en
los distritos de Yungsin y Ningkang no hubo sal, y quedó totalmente interrumpido
el abastecimiento de telas y medicinas, para no mencionar otras cosas. Ahora
hay sal en venta, pero carísima. Todavía no hay telas ni medicinas. La madera,
el té y el aceite, que se producen abundantemente en Ningkang, el Oeste de
Yungsin y el Norte de Suichuan (actualmente todos dentro de nuestra región),
aún no pueden ser sacados fuera20.
Criterio para la distribución de la tierra. Para la
distribución de la tierra, se toma el cantón como unidad. En los lugares donde
hay más montañas que tierra cultivable, por ejemplo, en la zona de Siaochiang,
distrito de Yungsin, se toman a veces tres o cuatro cantones como unidad, pero
tales casos son sumamente raros. La distribución se ha hecho entregando partes
iguales a todos los habitantes de un lugar, hombres y mujeres, viejos y niños.
Sin embargo, ahora, de acuerdo con las instrucciones del Comité Central, se
toma como
94
criterio la capacidad de trabajo: una persona con
capacidad de trabajo recibe el doble que una que no la tiene21.
El problema de las concesiones a los campesinos
propietarios. Este problema aún no se ha discutido en detalle. Entre los
campesinos propietarios, los campesinos ricos piden que se tome como criterio
la fuerza productiva, o sea, que se dé más tierra a los que disponen de más
mano de obra y mayor capital (herramientas de labranza, por ejemplo). No les
parece ventajosa ni la distribución por igual, ni la distribución de acuerdo
con la capacidad de trabajo. Piensan que podrían obtener mayores cosechas, ya que
están dispuestos a dedicar mayores esfuerzos al trabajo y a hacer uso de su
capital. No les gusta que se les entregue la misma cantidad de tierra que a los
demás y que no se tengan en cuenta (no se aprovechen) sus particulares
esfuerzos y su excedente de capital. Aquí la distribución sigue realizándose de
acuerdo con las instrucciones del Comité Central. Pero este problema necesita
ser discutido nuevamente, y se presentará otro informe cuando se llegue a una
conclusión al respecto.
El impuesto territorial. En Ningkang, se cobra el
20 por ciento de la cosecha, esto es, un 5 por ciento más que lo estipulado por
el Comité Central. Como el cobro ya se ha iniciado, no conviene alterar la tasa
ahora, pero se reducirá el año que viene. Por otra parte, los sectores de
Suichuan, Lingsien y Yungsin que se encuentran bajo nuestro régimen
independiente, son zonas montañosas, donde los campesinos viven en una miseria
tal que no es aconsejable cobrarles impuestos. Los gastos del gobierno y de la
Guardia Roja tenemos que cubrirlos con expropiaciones a los déspotas locales de
las zonas blancas. En cuanto al abastecimiento del Ejército Rojo, el arroz
proviene por el momento del impuesto territorial en Ningkang, y el dinero,
únicamente de las expropiaciones a los déspotas locales. En octubre, durante
nuestras operaciones guerrilleras en el distrito de Suichuan, recaudamos más de
diez mil yuanes, que nos bastarán por algún tiempo, y después, ya veremos.
EL PROBLEMA DE LOS ÓRGANOS DEL PODER
Los órganos del Poder popular a niveles de
distrito, territorio y cantón se han establecido en todas partes, pero su
nombre no corresponde a la realidad. En muchos lugares no existe el consejo de
representantes de obreros, campesinos y soldados. Los comités ejecu-
95
tivos de cantón, de territorio y hasta de distrito
han sido elegidos en algún tipo de reuniones de masas. Tales reuniones,
convocadas improvisadamente, no pueden ni discutir los problemas ni contribuir
a la preparación política de las masas. Más aún, son muy susceptibles de ser
manipuladas por intelectuales y arribistas. En algunos lugares, existe un
consejo de representantes, pero se le considera meramente como un órgano
provisional para la elección del comité ejecutivo. Una vez hecha la elección,
todo el poder queda monopolizado por el comité y no se vuelve a oír hablar del
consejo. No es que no existan consejos de representantes de obreros, campesinos
y soldados dignos de su nombre: los hay, pero muy pocos. Ello se debe a que es
insuficiente la propaganda y educación en torno a este nuevo sistema político.
La viciada práctica feudal de dictar órdenes arbitrariamente está tan
profundamente arraigada en la mente de las masas e incluso de los militantes de
base del Partido que no puede ser barrida de un solo golpe. Cuando la gente
tiene algún problema que resolver, prefiere el camino fácil al
"tedioso" sistema democrático. E1 centralismo democrático puede ser
puesto en práctica de un modo amplio y efectivo en las organizaciones de masas
sólo cuando su eficacia queda demostrada en la lucha revolucionaria y cuando
las masas comprenden que es el sistema que mejor moviliza a sus fuerzas y el
que más contribuye a su lucha. Estamos elaborando (en base a las estipulaciones
generales del Comité Central) una detallada ley orgánica para los consejos de
representantes a todos los niveles, a fin de corregir en forma gradual los
errores anteriores. En el Ejército Rojo, están instituyéndose las asambleas de
representantes de soldados a todos los niveles, que tendrán carácter regular,
con el propósito de corregir el error anterior de tener únicamente comités de
soldados y no asambleas de representantes de soldados.
En este momento, lo que las masas populares
entienden en general por "gobierno de obreros, campesinos y soldados"
es el comité ejecutivo, porque todavía no están conscientes del poder que
corresponde al consejo de representantes y creen que el único poder auténtico
es el del comité ejecutivo. Los comités ejecutivos que no tienen consejos en
los cuales apoyarse, actúan a menudo sin tomar en cuenta las opiniones de las
masas, y se observan, en todas partes, casos de vacilación y conciliación en cuanto
a la confiscación y distribución de la tierra, casos de derroche o desfalco de
fondos, de falta de coraje para enfrentar a las fuerzas blancas, o de
indecisión en la lucha. Además, los comités ejecutivos rara vez se reúnen en
sesiones plena-
96
rias, y todos los asuntos los resuelven sus comités
permanentes. En los gobiernos territoriales y cantonales, incluso los comités
permanentes se reúnen muy pocas veces, y los problemas los deciden en forma
separada las cuatro personas que trabajan en la sede, el presidente, el
secretario, el tesorero y el jefe del destacamento de guardias rojos (o del
destacamento insurreccional). De tal modo, el centralismo democrático no es
práctica habitual ni siquiera en el funcionamiento del gobierno.
A1 principio, los pequeños terratenientes y
campesinos ricos bregaron por introducirse en los comités ejecutivos, sobre
todo a nivel de cantón. Poniéndose brazaletes rojos y simulando entusiasmo, se
infiltraban arteramente en los comités ejecutivos, lo acaparaban todo en sus
manos y relegaban a segundo plano a los miembros provenientes del campesinado
pobre. Esos elementos sólo pueden ser expulsados cuando, en el transcurso de la
lucha, son desenmascarados y los campesinos pobres se ponen en pie. Este fenómeno,
si bien no es general, se observa en numerosos lugares.
E1 Partido goza de inmenso prestigio y autoridad
entre las masas, pero el gobierno tiene mucho menos. Esto se debe a que las
organizaciones del Partido, eligiendo el camino fácil, arreglan directamente
muchos asuntos y pasan por encima de los órganos del Poder. Esto sucede con
frecuencia. En algunos lugares n¨ existen grupos de miembros del Partido
dirigentes de los órganos del Poder, y en los lugares donde existen, no se los
utiliza suficientemente. En adelante, el Partido debe cumplir con su tarea de dirigir
el gobierno; las orientaciones y medidas del Partido, con excepción de la
propaganda, deben ponerse en ejecución a través de los organismos del gobierno.
Es preciso evitar la errónea práctica del Kuomintang de dictar órdenes
directamente al gobierno.
EL PROBLEMA DE LA ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO
La lucha contra el oportunismo. Se puede afirmar
que, por la época del Incidente del 21 de Mayo, las organizaciones del Partido
en los distritos de la región fronteriza estaban dominadas por los
oportunistas. A1 desencadenarse la contrarrevolución, apenas si hubo lucha
decidida contra ella. En octubre del año pasado, cuando el Ejército Rojo (el
1.er Regimiento de la 1.a División del 1.er Cuerpo de Ejército del Ejército
Revolucionario de Obreros y Campesinos)
97
llegó a los distritos de la región fronteriza, sólo
quedaban allí algunos miembros del Partido que se habían escondido para escapar
a la persecución, y las organizaciones del Partido habían sido totalmente
destruidas por el enemigo. Entre noviembre y abril, se realizó la
reconstrucción de las organizaciones del Partido, y a partir de mayo comenzó un
período de pleno desarrollo. Pero en estos últimos doce meses, se han seguido
observando por todas partes expresiones de oportunismo dentro del Partido. A1 aproximarse
el enemigo, hay miembros del Partido que, carentes de voluntad de lucha, se
esconden en lo profundo de las montañas, cosa a la que llaman "ponerse al
acecho". Otros son muy activos, pero emprenden acciones descabelladas.
Ambas son manifestaciones de la ideología pequeñoburguesa. Estos fenómenos han
disminuido poco a poco en el largo proceso de temple en la lucha y de educación
dentro del Partido. Manifestaciones semejantes de la ideología pequeñoburguesa
también se han presentado en el Ejército Rojo. Cuando el enemigo atacaba, se
proponía o bien un combate a todo riesgo o bien la huida. Y a menudo ambas
ideas eran expuestas por una misma persona en el curso de las discusiones sobre
las operaciones militares a realizar. Esto se ha corregido gradualmente gracias
a una prolongada lucha en el seno del Partido y a las lecciones sacadas de los
hechos objetivos: los combates a todo riesgo ocasionaban pérdidas y las huidas
conducían a la derrota.
Localismo. La economía de la Región Fronteriza es
agrícola, y en algunos lugares todavía se vive en la época del pilón y la maza
(en las zonas montañosas se usan, por lo general, pilones de mano hechos de
madera para descascarillar el arroz; en los valles se usan morteros a pedal
labrados en piedra). La unidad básica de la organización social es, en todas
partes, el clan, compuesto de las personas que Llevan un mismo apellido. En las
organizaciones del Partido en el campo, sucede a menudo que, por razones de
residencia, una célula es integrada por militantes de un mismo apellido, y así
la reunión de célula se convierte prácticamente en reunión de clan. En estas
circunstancias, resulta realmente muy difícil construir un "partido
bolchevique combativo”. Tales militantes no comprenden bien que para los
comunistas no existen fronteras entre países o provincias, ni comprenden bien
que para ellos tampoco hay límites distritales, territoriales ni cantonales. El
localismo afecta seriamente las relaciones entre los distritos, entre los
territorios e incluso entre los cantones de un mismo distrito. Para eliminar el
localismo, los
98
argumentos sólo pueden dar resultados limitados en
el mejor de los casos ; opera mucho más en este sentido la opresión, exenta de
localismo, que ejercen las fuerzas blancas. Por ejemplo, las "campañas
conjuntas de aniquilamiento" d¨ las fuerzas contrarrevolucionarias de las
dos provincias hacen a las masas compartir intereses en la lucha ; es sólo
entonces cuando se destruye en forma gradual su localismo. E1 localismo va
declinando como resultado de múltiples lecciones semejantes.
El problema de los "nativos" y los
"forasteros". En los distritos de la Región Fronteriza, existe otro
problema peculiar: la brecha entre los "nativos" y los
"forasteros”. Existe una brecha muy grande que separa a los "nativos"
de los "forasteros", cuyos antepasados, procedentes del Norte, se
establecieron aquí hace varios siglos. Su tradicional hostilidad mutua está tan
profundamente arraigada que a veces conduce a choques violentos. Los "forasteros",
que suman varios millones, viven en la zona que se extiende desde los límites
entre Fuchién y Kuangtung, hasta el Sur de Jupei, pasando a lo largo de los
límites entre Junán y Chiangsí. Estos "forasteros", avecindados en
las zonas montañosas, han vivido oprimidos por los "nativos", residentes
en los valles, y jamás han gozado de derechos políticos. Acogieron con alegría
la revolución nacional de 1926-1927, pensando que llegaba el día en que podrían
levantar la cabeza. Pero, desgraciadamente, la revolución fracasó y siguieron
oprimidos por los "nativos”. En nuestra propia región, el problema de las
relaciones entre los "nativos" y los "forasteros" existe en
los distritos de Ningkang, Suichuan, Lingsien y Chaling, y es particularmente
agudo en Ningkang. Bajo la dirección del Partido Comunista, los
"nativos" revolucionarios de Ningkang, unidos con los
"forasteros", derribaron en 1926 -1927 el Poder de los déspotas
locales y shenshi malvados "nativos" y tomaron el control de todo el
distrito. En junio del año pasado, el gobierno de Chiangsí encabezado por Chu
Pei-te se volvió contra la revolución. En septiembre, los déspotas locales y
shenshi malvados sirvieron de guías a las tropas de Chu Pei-te en las
operaciones de "aniquilamiento" contra Ningkang
y encendieron
de nuevo el conflicto entre "nativos" y "forasteros”. En teoría,
semejante brecha entre "nativos" y "forasteros" no debería
extenderse al seno de las clases explotadas, los obreros y campesinos, y menos
aún a las filas del Partido Comunista. Pero, en realidad, debido a la fuerza de
una tradición secular, tal cosa ocurre y la brecha subsiste. He aquí un
ejemplo: en los días de nuestra derrota de
99
agosto en la Región Fronteriza, cuando los déspotas
locales y shenshi malvados "nativos" volvieron a Ningkang junto con
las tropas reaccionarias y difundieron el rumor de que los
"forasteros" iban a matar a los "nativos", la mayoría de
los campesinos "nativos" se pasaron al enemigo, se pusieron
brazaletes blancos y sirvieron de guías a las tropas blancas en el incendio de
casas y las batidas en las montañas. Y cuando el Ejército Rojo derrotó a las
tropas blancas en octubre y noviembre, los campesinos "nativos"
huyeron con los reaccionarios, y, a su vez, los "forasteros" se apoderaron
de sus pertenencias. Esta situación, al reflejarse en el Partido, conduce a
menudo a conflictos absurdos. Hemos adoptado las siguientes medidas: por una
parte, anunciamos que "no se matará a los campesinos que se han pasado al
enemigo" y que "a los campesinos que se han pasado al enemigo también
se les entregará tierras cuando regresen", para así ayudarlos a liberarse
de la influencia de los déspotas locales y shenshi malvados y a volver sin
recelo a sus hogares; por otra parte, nuestros gobiernos distritales han
ordenado que los campesinos "forasteros" restituyan a sus dueños
todos los bienes que hayan tomado y colocan anuncios declarando que los
campesinos "nativos" serán protegidos. Es preciso intensificar la
labor educativa en el Partido para asegurar la unidad entre estos dos sectores
de su militarice.
La defección de los arribistas. Durante el ascenso
de la revolución (en junio), muchos arribistas, aprovechando que el Partido
reclutaba militantes en forma abierta, se infiltraron en sus filas, con lo cual
el número de militantes en la Región Fronteriza ascendió rápidamente a más de
diez mil. Como los dirigentes de las células y de los comités de territorio
eran en su mayoría personas recién afiliadas, resultaba imposible realizar una
buena labor de educación en el Partido. Apenas se desencadenó el terror blanco,
los arribistas se pasaron al enemigo y condujeron a los reaccionarios a
arrestar a nuestros camaradas, y la mayoría de las organizaciones del Partido
en las zonas blancas se derrumbaron. A partir de septiembre, se llevó a cabo
una enérgica depuración en el Partido, y la condición de militante fue sometida
a rigurosas exigencias en cuanto al origen de clase. Fueron disueltas todas las
organizaciones del Partido en Yungsin y Ningkang, y se procedió a una nueva
inscripción. Aunque el número de miembros del Partido quedó notablemente
reducido, la capacidad combativa de sus organizaciones ha aumentado. En el
pasado, las organizaciones del Partido funcionaban en forma totalmente abierta,
100
pero a partir de septiembre, se han establecido
organizaciones clandestinas para que el Partido pueda proseguir sus actividades
en caso de que vengan los reaccionarios. A1 mismo tiempo, nos hemos esforzado
al máximo por penetrar en las zonas blancas y operar dentro del mismo campo
enemigo. Pero aún no se han echado los cimientos para las organizaciones del
Partido en las ciudades cercanas. Esto se debe, primero, a que el enemigo es
más fuerte en las ciudades y, segundo, a que nuestro ejército lesionó demasiado
los intereses de la burguesía durante la ocupación de las ciudades, de modo que
a los miembros del Partido les resulta difícil permanecer allí. Estamos
corrigiendo estos errores y haciendo todo lo posible para crear organizaciones
en las ciudades, aunque en esto no hemos tenido mucho éxito por ahora.
Los organismos dirigentes del Partido. Se ha
cambiado el nombre de consejo de célula por el de comité de célula. Por encima
de la célula está el comité de territorio y, sobre éste, el comité de distrito.
En circunstancias particulares, se forman comités de territorio especial entre
los niveles de territorio y distrito, por ejemplo, el Comité de Territorio
Especial del Norte y el del Sudeste, ambos en Yungsin. En la Región Fronteriza,
hay en total cinco comités distritales : en Ningkang, Yungsin, Lienjua, Suichuan
y Lingsien. En Chaling había un comité distrital, pero como su trabajo no logró
abrirse paso allí, la mayoría de las numerosas organizaciones creadas en el
invierno y la primavera pasados fueron destruidas por las fuerzas blancas y
nuestro trabajo se ha limitado, durante los últimos seis meses, a las zonas
montañosas cercanas a Ningkang y Yungsin ; por eso, el comité distrital ha sido
convertido en comité de territorio especial. A los distritos de Yousien y Anyen
sólo se puede llegar pasando por Chaling; enviamos algunos camaradas allí, pero
volvieron sin haber logrado nada. E1 Comité Distrital de Wanan, con el cual
tuvimos en enero una reunión conjunta en Suichuan, quedó separado de nosotros
por las fuerzas blancas durante más de medio año, y no restablecimos contacto
con él hasta septiembre, cuando el Ejército Rojo llegó allí en una operación
guerrillera. Ochenta campesinos revolucionarios vinieron con nuestras tropas a
las montañas Chingkang y formaron el Destacamento de Guardias Rojos de Wanan.
En el distrito de Anfu no hay organización del Partido. Chían limita con
Yungsin, pero el Comité Distrital de Chían se ha puesto sólo dos veces en
contacto con nosotros y no nos ha prestado ninguna ayuda, lo que resulta harto
extraño. En la zona de Shatien, distrito
101
de Kuitung, la distribución de la tierra se realizó
dos veces, en marzo y agosto, y se han establecido organizaciones del Partido,
subordinadas al Comité Especial del Sur de Junán cuyo centro es
Lungsishiertung. Por sobre los comités distritales está el Comité Especial de
la Región Fronteriza de Junán-Chiangsí. E1 20 de mayo se celebró en Maoping,
distrito de Ningkang, el I Congreso de la Organización del Partido en la Región
Fronteriza, y en él se eligió el primer Comité Especial integrado por veintitrés
personas, con Mao Tse-tung como secretario. En julio, el Comité Provincial de
Junán envió aquí a Yang Kai- ming, quien sirvió interinamente de secretario. En
septiembre, Yang cayó enfermo y lo sustituyó Tan Chen-lin. En agosto, cuando
las unidades principales del Ejército Rojo se habían marchado hacia el Sur de
Junán y las fuerzas blancas presionaban fuertemente sobre la Región Fronteriza,
celebramos una reunión de emergencia en Yungsin. En octubre, después del
regreso del Ejército Rojo a Ningkang, convocamos en Maoping el II Congreso de
la Organización del Partido en la Región Fronteriza. En este Congreso, que duró
tres días a partir del 14 de octubre, se adoptó una resolución que incluye
entre otros capítulos "Los problemas políticos y las tareas de la
organización del Partido en la Región Fronteriza", y se eligió el segundo
Comité Especial, compuesto de diecinueve miembros : Tan Chen-lin, Chu Te, Chen
Yi, Lung Chao-ching, Chu Chang-chie, Liu Tien-chien, Yuan Pan-chu, Tan
Si-tsung, Tan Ping, Li Chüe-fei, Sung Yi-yue, Yuan Wen -tsai, Wang Tsuo-nung,
Chen Cheng-yen, Mao Tse-tung, Wan Si-sien, Wang Tsuo, Yang Kai-ming y Je
Ting-ying. Cinco de ellos formaron el comité permanente, con Tan Chen-lin
(obrero) como secretario y Chen Cheng-yen (intelectual) corno subsecretario. E1
VI Congreso de la Organización del Partido en el 4.¨ Cuerpo de Ejército del
Ejército Rojo, celebrado el 14 de noviembre, eligió el Comité del Cuerpo de
Ejército, compuesto de veintitrés miembros, constituyendo cinco d¨ ellos un
comité permanente con Chu Te como secretario. Tanto el Comité Especial como el
Comité del Cuerpo de Ejército están subordinados al Comité del Frente. Este
último, establecido de nuevo el 6 de noviembre, está compuesto de cinco
miembros designados por el Comité Central: Mao Tse-tung, Chu Te, el secretario
de la organización local del Partido (Tan Chen-lin), un camarada obrero (Sung
Chiao-sheng) y un camarada campesino (Mao Ke-wen), con Mao Tse-tung como
secretario. El Comité del Frente ha establecido por el momento un secretariado,
una sección de propaganda, una sección
102
de organización, una comisión para el movimiento
obrero y una comisión militar. El Comité del Frente dirige a las organizaciones
locales del Partido. Es necesario mantener el Comité Especial porque a veces el
Comité del Frente tiene que trasladarse junto con las tropas. Consideramos que
el problema de la dirección ideológica proletaria es de capital importancia.
Las organizaciones del Partido en los distritos de la Región Fronteriza, que
están compuestas casi exclusivamente de campesinos, se desorientarán si les
falta la dirección ideológica proletaria. Además de prestar gran atención al
movimiento obrero en las capitales de distrito y los principales poblados,
debemos aumentar la proporción de representantes obreros en los órganos del
Poder. También hay que elevar la proporción de obreros y campesinos pobres en
los organismos dirigentes del Partido a todos los niveles.
EL PROBLEMA DEL CARÁCTER DE LA REVOLUCIÓN
Estamos plenamente de acuerdo con la resolución de
la Internacional Comunista sobre el problema de China. No cabe duda de que
actualmente China se encuentra todavía en la etapa de la revolución
democrático-burguesa. El programa para una revolución democrática cabal en
China implica, en lo externo, el derrocamiento del imperialismo para alcanzar
la completa liberación nacional y, en lo interno, la eliminación de la
burguesía compradora en las ciudades, la consumación de la revolución agraria
para eliminar las relaciones feudales en el campo y el derrocamiento del
gobierno de los caudillos militares. Sólo por medio de semejante revolución
democrática, se podrá asentar una verdadera base para la transición al
socialismo. Habiendo combatido en diversos lugares durante el año transcurrido,
tenemos la profunda impresión de que la revolución está en reflujo en todo el
país. Por una parte, el Poder rojo ha sido establecido en unas pocas pequeñas
zonas, y por la otra, el pueblo en su conjunto está privado de los derechos
democráticos elementales: los obreros y campesinos, y hasta los demócratas
burgueses, no tienen libertad de palabra ni de reunión, y afiliarse al Partido
Comunista es considerado como el peor de los crímenes. Dondequiera que llega el
Ejército Rojo, las masas se muestran poco entusiastas, y van tornándose activas
sólo después de una labor de propaganda. Sea cual fuere la unidad enemiga que
enfrentamos, tenemos que
combatir duro, y apenas hay casos de deserción
hacia nuestro lado o de motín en las
103
tropas enemigas. Lo mismo pasa con el 6.º Cuerpo de
Ejército enemigo, a pesar de ser éste el que a mayor número de
"revoltosos" reclutó después del Incidente del 2l de Mayo. Tenemos
viva sensación de nuestro aislamiento y constantemente esperamos salir de él.
Sólo librando una lucha política y económica por la democracia, lucha en la que
también participe la pequeña burguesía urbana, podremos llevar la revolución a
un ascenso impetuoso que sacuda a todo el país.
Hasta febrero de este año, aplicamos bastante bien
nuestra política con relación a la pequeña burguesía. En marzo, el
representante del Comité Especial del Sur de Junán llegó a Ningkang y nos
criticó porque, según él, nos habíamos desviado hacia la derecha, habíamos
incendiado y matado demasiado poco y no habíamos puesto en práctica la llamada
política de "convertir a los pequeñoburgueses en proletarios para luego
obligarlos a incorporarse a la revolución". De este modo, fue reorganizada
la dirección del Comité del Frente y cambiada nuestra política. En abril,
después de que todo nuestro ejército hubo llegado a la región fronteriza, si
bien tampoco se quemaba ni mataba mucho, se efectuó con extremado rigor la
confiscación de los bienes de los comerciantes medios en la ciudad y la
imposición de contribuciones a los pequeños terratenientes y campesinos ricos
en el campo. La consigna de "Todas las fábricas a los obreros",
lanzada por el Comité Especial del Sur de Junán, fue también ampliamente difundida.
Esta política ultraizquierdista de atacar a los pequeñoburgueses empujó a la
mayoría de ellos hacia el lado de los déspotas locales y shenshi malvados, con
el resultado de que se pusieron brazaletes blancos y lucharon contra nosotros.
Últimamente, con la modificación gradual de esta política, la situación ha
venido mejorando poco a poco. Se han conseguido buenos resultados especialmente
en Suichuan, donde los comerciantes de la capital del distrito y de los
poblados ya no nos temen ni huyen de nosotros, y no pocos de ellos hablan bien
del Ejército Rojo. A la feria de Tsaolin (que tiene lugar cada tres días al
mediodía) concurren unas veinte mil personas, cosa sin precedentes. Esto
corrobora que nuestra política es ahora correcta. Los déspotas locales y
shenshi malvados exaccionaban al pueblo exhorbitantes impuestos y
contribuciones ; la guardia de pacificación22 de Suichuan cobraba cinco veces
peaje a lo largo del camino de setenta li que va de Juangao a Tsaolin, sin
exceptuar producto agrícola alguno. Al aplastar a la guardia de pacificación y
suprimir estos cobros de peaje, nos
104
hemos ganado el apoyo de todos los campesinos y de
todos los comerciantes pequeños y medios.
El Comité Central nos ha pedido que hagamos público
un programa político que tenga en cuenta también los intereses de la pequeña
burguesía; por nuestra parte, proponemos al Comité Central que elabore, como
guía general, un programa político para la revolución democrática en su
conjunto, que tenga en cuenta los intereses de los obreros, la revolución
agraria y la liberación nacional.
Desarrollar la insurrección mediante la fuerza
armada es un rasgo característico de la revolución de China, país donde
predomina la economía agrícola. Sugerimos al Comité Central que dedique grandes
esfuerzos al trabajo militar.
EL PROBLEMA DE LA UBICACIÓN DE NUESTRO
RÉGIMEN INDEPENDIENTE
La zona de la cordillera Luosiao se extiende desde
el Norte de Kuangtung, a lo largo de los límites entre Junán y Chiangsí, hasta
el Sur de Jupei. Hemos recorrido toda la cordillera, y una comparación entre
sus distintos sectores demuestra que el sector central, con Ningkang como
centro, es el más favorable para nuestro régimen independiente creado mediante
la fuerza armada. En el sector norte, el terreno es menos ventajoso que en el
sector central tanto para la ofensiva como para la defensiva; además, el sector
norte se encuentra demasiado cerca de los grandes centros políticos. A menos
que nos propongamos una rápida conquista de Changshá o Wuján, será muy
peligroso apostar la mayor parte de nuestras fuerzas en la zona de los
distritos de Liuyang, Liling, Pingsiang y Tungku. En el sector sur, el terreno
es más favorable que en el sector norte, pero allí nuestra base de masas no es
tan buena como en el sector central, ni podemos ejercer desde allí tanta
influencia política sobre Junán y Chiangsí como desde el sector central, donde
toda acción nuestra puede influir sobre el centro y el Norte de las dos
provincias. E1 sector central ofrece las siguientes ventajas: 1) una base de
masas que venimos creando desde hace poco más de un año; 2) una organización
del Partido bastante fuerte; 3) fuerzas armadas locales que han sido creadas en
el curso de poco más de un año y que tienen ya una rica experiencia de lucha -
realización poco común -, las cuales, unidas al 4.º Cuerpo de Ejército del
Ejército Rojo, constituyen una fuerza
105
que ningún enemigo puede destruir; 4) una excelente
base de apoyo militar, las montañas Chingkang, y bases de apoyo para nuestras
fuerzas armadas locales en todos los distritos, y 5) posibilidad de ejercer
influencia sobre las dos provincias y en particular sobre sus partes centro y
norte, cosa que le confiere una importancia política mucho mayor de la que
tiene el Sur de Junán o el Sur de Chiangsí, zonas desde las cuales se puede
ejercer influencia únicamente sobre una u otra de esas provincias o, menos aún,
sólo sobre su parte sur y sus zonas apartadas. La desventaja del sector central
consiste en que este sector, que lleva largo tiempo bajo el régimen
independiente y enfrenta a importantes fuerzas de "cerco y
aniquilamiento", tropieza con serias dificultades económicas,
especialmente en lo que se refiere a dinero en efectivo.
En el curso de unas cuantas semanas, en junio y
julio, el Comité Provincial de Junán cambió tres veces de opinión respecto al
plan de acción para nuestra región. Primero llegó Yuan Te-sheng y aprobó
nuestro plan para establecer el Poder en el sector central de la cordillera
Luosiao. Luego vinieron Tu Siu-ching y Yang Kai-ming y sostuvieron que el
Ejército Rojo debía avanzar sin la menor vacilación hacia el Sur de Junán,
dejando sólo una fuerza con doscientos fusiles para defender la Región
Fronteriza junto con los destacamentos de guardias rojos; ésta era, según
ellos, la política "absolutamente correcta”. Y no habían pasado diez días
cuando volvió a aparecer Yuan Te-sheng con una carta que contenía, aparte de
muchos reproches, la demanda de que el Ejército Rojo se dirigiese al Este de
Junán; ésta fue descrita igualmente como la política "absolutamente
correcta", que debíamos llevar a cabo "sin la menor vacilación".
Estas rígidas directivas nos colocaron ante un verdadero dilema, porque no
cumplirlas habría significado desobediencia, cumplirlas habría conducido a una
derrota segura. Cuando llegó la segunda carta, el Comité del Cuerpo de
Ejército, el Comité Especial y el Comité Distrital de Yungsin celebraron una
reunión conjunta, que consideró peligroso dirigirse hacia el Sur de Junán y
decidió no poner en práctica las instrucciones del Comité Provincial. Pero unos
días después, Tu Siu-ching y Yang Kai-ming, insistiendo en el plan del Comité
Provincial y aprovechando la nostalgia de los hombres del 29.º Regimiento por
su tierra natal, arrastraron al Ejército Rojo a atacar Chenchou, lo que condujo
a una derrota tanto para la Región Fronteriza como para el Ejército Rojo. Este
último perdió aproximadamente la mitad de sus efectivos, y en la Región
Fronteriza
106
fueron incontables las casas incendiadas y las
personas asesinadas. Cayó un distrito tras otro, y hasta la fecha aún no hemos
logrado recuperarlos todos. En cuanto a un avance hacia el Este de Junán, en
ningún caso era aconsejable que lo emprendieran las fuerzas principales del
Ejército Rojo, a menos que se produjera una escisión en el seno del régimen de
los déspotas locales y shenshi malvados de las provincias de Junán, Jupei y
Chiangsí. Si en julio no hubiéramos avanzado hacia el Sur de Junán, habríamos podido
no sólo evitar la derrota de agosto en la Región Fronteriza, sino también
aprovechar el combate en Changshu, provincia de Chiangsí, entre el 6.º Cuerpo
de Ejército del Kuomintang y las fuerzas de Wang Chün, para aplastar a las
fuerzas enemigas de Yungsin y conquistar Chían y Anfu, lo que habría permitido
a nuestra vanguardia llegar hasta Pingsiang y establecer contacto con el 5.º
Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo, que operaba en el sector norte de la
cordillera Luosiao. Incluso en tal caso, habríamos tenido que mantener a
Ningkang como base fundamental y despachar solamente fuerzas guerrilleras al
Este de Junán. Como no había estallado una conflagración entre los déspotas
locales y shenshi malvados, y como aún había formidables fuerzas enemigas en
Pingsiang, Chaling y Yousien, en la frontera de Junán, el traslado de nuestras
fuerzas principales hacia el Norte sin duda habría sido aprovechado por el
enemigo. E1 Comité Central nos ha pedido que consideremos un avance hacia el
Este o el Sur de Junán, pero ambas perspectivas son muy peligrosas. La idea de
avanzar hacia el Este de Junán no se ha llevado a efecto, pero la expedición al
Sur de Junán ha demostrado ser un fracaso. Esta amarga experiencia merece ser
recordada siempre.
En el presente, cuando aún no hay rupturas en el
seno del régimen de la clase de los déspotas locales y shenshi malvados, las
fuerzas enemigas desplegadas en torno a la Región Fronteriza para operaciones
de "aniquilamiento", suman más de diez regimientos. Sin embargo, si
continuamos consiguiendo dinero en efectivo (los alimentos y la ropa ya han
dejado de ser un problema serio), estaremos en condiciones de hacer frente a
estas fuerzas enemigas, e incluso a fuerzas mayores, apoyándonos en los cimientos
ya echados en la Región Fronteriza. En cuanto a ésta, volvería a sufrir de
inmediato una devastación como la de agosto si el Ejército Rojo se alejara. Aun
cuando los destacamentos de guardias rojos no fueran aniquilados por completo,
las organizaciones del Partido y nuestra base de masas sufrirían golpes
demoledores y, excepto en ciertos sectores montañosos donde
107
podría mantenerse el régimen independiente, en los
valles tendríamos que pasar a la clandestinidad, como lo hicimos en agosto y
septiembre. Si el Ejército Rojo no se aleja, podremos, apoyándonos en los
cimientos que hemos echado, extender nuestro territorio en forma gradual a las
zonas circundantes, y nuestras perspectivas serán muy promisorias. En cuanto al
Ejército Rojo, si queremos engrosar sus filas, el único camino es sostener una
lucha prolongada contra el enemigo en las vecindades de las montañas Chingkang,
donde tenemos una buena base de masas, o sea, en los distritos de Ningkang,
Yung-sin, Lingsien y Suichuan, aprovechando el choque de intereses entre las
fuerzas de Junán y Chiangsí, su necesidad de defenderse por todos lados y su
consiguiente incapacidad para concentrar sus fuerzas. Podemos engrosar
gradualmente las filas del Ejército Rojo adoptando una táctica correcta, o sea,
entablando batallas sólo cuando tengamos absoluta seguridad de ganarlas y de
capturar armas y hombres. Con el trabajo preparatorio hecho entre las masas de
la Región Fronteriza en el período de abril a julio, el Ejército Rojo habría
podido, sin la menor duda, engrosar sus filas en agosto, si sus unidades
principales no hubiesen emprendido la expedición al Sur de Junán: A pesar de
ese error, el Ejército Rojo ha logrado regresar a la Región Fronteriza, donde
contamos con un terreno favorable y la simpatía del pueblo. Las perspectivas no
son malas. E1 Ejército Rojo debe estar decidido a luchar y dispuesto a
persistir con valentía en la lucha en un lugar como la Región Fronteriza, y
sólo así podrá aumentar su armamento y formar buenos combatientes. Durante todo
un año, la bandera roja ha flameado sobre la Región Fronteriza, lo que ha
provocado el acerbo odio de la clase de los déspotas locales y shenshi malvados
de Junán, Jupei, Chiangsí, e incluso el resto del país, pero, al mismo tiempo,
ha venido despertando las esperanzas de las masas de obreros, campesinos y
soldados de las provincias vecinas. Tomemos por ejemplo a los soldados. Al
atribuir gran importancia a la campaña de "exterminio de los bandidos”
contra la Región Fronteriza y afirmar, entre otras cosas, que "hemos
gastado un millón en un año de campañas para exterminar a los bandidos"
(Lu Ti- ping) y que el Ejército Rojo "tiene veinte mil hombres con cinco
mil fusiles" (Wang Chün), los caudillos militares hacen que se vuelva poco
a poco hacia nosotros la atención de sus soldados y de sus desilusionados
oficiales subalternos; un número creciente de éstos romperá con el enemigo para
pasarse a nuestro lado, lo que constituirá otra fuente para engrosar las filas
del Ejército Rojo. Además, el hecho de que la
108
bandera roja se haya mantenido siempre en alto en
la Región Fronteriza, testimonia no sólo la fuerza del Partido Comunista, sino
también la bancarrota de las clases dominantes. Esto tiene gran significación
política para todo el país. Por ello, hemos sostenido siempre que es
absolutamente necesario y correcto crear y extender el Poder rojo en el sector
central de la cordillera Luosiao.
NOTAS
1 Esta
guerra tuvo lugar en octubre de 1927.
2 Esta
guerra tuvo lugar en noviembre y diciembre de 1927.
3 E1
sistema de asambleas de representantes de soldados y de comités de soldados en
el Ejército Rojo fue abolido más tarde. En 1947, el Ejército Popular de
Liberación estableció el sistema de asambleas de militares y de comités de
soldados, dirigidos unas y otros por cuadros.
4 Medida
china que equivale a medio kilómetro.
5 Se
refiere a las tropas, originalmente bajo el mando de los camaradas Ye Ting
(véase nota 15) y Je Lung, las que se sublevaron en Nanchang el 1: de agosto de
1927. Estas tropas fueron derrotadas en su avance sobre Chaochou y Shantou
provincia de Kuangtung. Una parte de ellas, dirigida por los camaradas Chu Te,
Lin Piao y Chen Yi, se retiró al Sur de Junán a través de Chiangsí, y realizó
allí operaciones guerrilleras. En abril de 1928, se unió en las montañas
Chingkang a las fuerzas del camarada Mao Tse-tung.
6 Los
cuadros del Regimiento de Guardias del Gobierno Nacional de Wuchang de 1927
eran en su mayoría miembros del Partido Comunista. Después de que Wang
Ching-wei y sus socios traicionaron a la revolución el Regimiento salió de
Wuchang a fines de julio de 1927 para unirse a las tropas que hablan de
sublevarse en Nanchang. Al enterarse en el camino de que las fuerzas
insurrectas de Nanchang ya habían parado para el Sur, se dirigió hacia Siushui,
provincia de Chiangsí donde se unió a los destacamentos campesinos de
Pingchiang y Liuyang, provincia de Junán.
7 En la
primavera de 1927, se formaron fuerzas armadas campesinas bastante poderosas en
la zona de Pingchiang y Liuyang. E1 21 de mayo, Sü Ke-siang provocó un
incidente contrarrevolucionario en Changshá (Incidente del 2l de Mayo) y
perpetró una represión sangrienta contra las masas revolucionarias. Para
devolver los golpes a los contrarrevolucionarios, los destacamentos campesinos
de esa zona avanzaron sobre Changshá el 3s de mayo, pero como el oportunista
Chen Tu-siu se lo impidió, tuvieron que retirarse. Entonces, una parte de ellos
se reorganizó como regimiento independiente para emprender la guerra de
guerrillas. Después del Levantamiento de Nanchang del 1.º de Agosto, los
destacamentos campesinos se unieron con el antiguo Regimiento de Guardias del
Gobierno Nacional de Wuchang en la zona de Siushui, Tungku, Pingchiang y
Liuyang, y, en coordinación con las fuerzas armadas de los mineros del carbón
de Pingsiang, iniciaron el Levantamiento de la Cosecha de Otoño. En octubre, el
camarada Mao Tse-tung condujo a estas fuerzas insurrectas a las montañas
Chingkang.
109
8 A
principios de l928, cuando el camarada Chu Te dirigía la guerra de guerrillas
revolucionaria en el Sur de Junán, se organizaron destacamentos campesinos en
Yichang, Chenchou, Leiyang, Yungsing y Tsising, distritos donde se había
desarrollado el movimiento campesino. Posteriormente, estos destacamentos
campesinos, al mando del camarada Chu Te, se dirigieron a las montañas
Chingkang y se unieron a las fuerzas del camarada Mao Tse-tung.
9 Shuikoushan,
en el distrito de Changning, provincia de Junán, es bien conocido por sus minas
de plomo. Los mineros del lugar, dirigidos por el Partido Comunista,
organizaron un sindicato ya en 1922, y combatieron durante años a la
contrarrevolución. Muchos de ellos se incorporaron al Ejército Rojo después del
Levantamiento de la Cosecha de Otoño en 1927.
10 Las Minas
de Carbón de Anyuan, distrito de Pingsiang, provincia de Chiangsí, pertenecían
a la Compañía Siderúrgica Janyeping. En esa época, trabajaban en ellas unos
doce mil mineros. Cuadros del Partido Comunista de China enviados a partir de
1921 por el Comité Provincial de Junán crearon en Anyuan organizaciones del
Partido y un sindicato.
11 En l929,
los representantes del Partido en el Ejército Rojo comenzaron a llamarse
comisarios políticos. En 1931, los comisarios políticos de compañía comenzaron
a llamarse instructores políticos.
12 Las
"expropiaciones a los déspotas locales" sólo podían dar una solución
temporal y parcial al problema. Con el crecimiento del ejército y la expansión
de nuestro territorio, se hizo necesario y posible cobrar impuestos para cubrir
los gastos del ejército.
13 Esta
práctica, necesaria en esa época, permaneció vigente durante largo tiempo en el
Ejército Rojo. Más tarde se introdujeron algunas ligeras diferencias según la
graduación.
14 Aquí el
camarada Mao Tse-tung acentúa especialmente la necesidad de practicar en cierto
grado la democracia en el ejército revolucionario, porque en la época en que el
Ejército Rojo acababa de crearse, sin hacer hincapié en este punto, no habría
sido posible despertar el entusiasmo revolucionario de los campesinos recién
reclutados y de los soldados capturados al ejército blanco que se habían pasado
a nuestro lado, ni tampoco librar a nuestros cuadros de los hábitos de
caudillismo militar procedentes de las tropas reaccionarias. Por supuesto, la
democracia en el ejército debe mantenerse dentro de los marcos de la disciplina
militar; debe servir para fortalecer la disciplina, y no para debilitarla. Por
lo tanto, a la par de fomentar en la medida necesaria la democracia en el
ejército, hay que luchar contra las manifestaciones de indisciplina,
engendradas por el ultrademocratismo. Estas constituyeron un serio problema en
los primeros tiempos del Ejército Rojo. Respecto a la lucha del camarada Mao
Tse-tung contra el ultrademocratismo en el ejército, véase "Sobre la
rectificación de las ideas erróneas en el Partido", en el presente tomo.
15 En 1926,
en la época de la Expedición al Norte, las unidades al mando del camarada Ye
Ting constituían un regimiento independiente, que, con los comunistas como
núcleo, se hizo famoso en los combates durante la Expedición. Después de que el
ejército revolucionario tomó Wuchang, el regimiento se amplió y pasó a ser la
24.a División y, después del Levantamiento de Nanchang, el IIº Cuerpo de
Ejército.
16 La
experiencia posterior demostró que, en el Ejército Rojo, la proporción adecuada
era de aproximadamente un miembro del Partido por cada tres hombres. Esta
proporción se ha mantenido más o menos igual en el Ejército Rojo y en el
Ejército Popular de Liberación.
110
17 Instigados
por Chiang Kai-shek y Wang Ching-wei, los oficiales contrarrevolucionarios de
las tropas del Kuomintang en Junán, entre ellos Sü Ke-siang y Je Chien,
asaltaron el 21 de mayo de 1927 en Changshá la Unión Sindical Provincial de
Junán, la Asociación Campesina Provincial de Junán y las demás organizaciones
revolucionarias, y arrestaron y asesinaron en masa a comunistas y a obreros y
campesinos revolucionarios. Esto fue una señal de la colusión abierta de los
contrarrevolucionarios kuomintanistas de Wuján, encabezados por Wang Ching-wei,
con los de Nankín, encabezados por Chiang Kai-shek.
18 Se trata
de una de las disposiciones de la Ley Agraria promulgada en 1928 en la Región
Fronteriza de Junán-Chiangsí. Posteriormente, el camarada Mao Tse-tung señaló
que confiscar todas las tierras, en lugar de confiscar sólo las de los
terratenientes, fue un error debido a la falta de experiencia en la lucha
agraria. En abril de l929, en la Ley Agraria del distrito de Singkuo, la
fórmula de "confiscar todas las tierras" fue sustituida por la de
"confiscar las tierras públicas y las de la clase terrateniente".
19 En vista
de la importancia de ganarnos a las capas intermedias del campo, el camarada
Mao Tse-tung rectificó muy pronto la errónea política de asestar golpes
demasiado duros a dichas capas. Además de lo que se plantea en el presente
artículo, sus opiniones sobre la política a seguir frente a las capas
intermedias se exponen también en sus proposiciones al VI Congreso de la
Organización del Partido en el 4.o Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo
celebrado en noviembre de 1928 (que incluyen, entre otros puntos, la
"Prohibición de quemar y matar arbitrariamente" y la "Protección
de los intereses de los comerciantes medios y pequeños"), en la proclama
del 4.¨ Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo de enero de l929 (en que se
declara que "no se molestará a los comerciantes de las ciudades que han
acumulado gradualmente alguna fortuna, siempre que obedezcan a las
autoridades"), en la Ley Agraria del distrito de Singkuo promulgada en
abril de l929 (véase la nota anterior), etc.
20 Era
posible cambiar esta situación con el desarrollo de la guerra revolucionaria,
la expansión de las bases de apoyo y la adopción de la política de protección
de la industria y el comercio por el gobierno revolucionario, y, en efecto, Fue
cambiada más tarde. Lo esencial en esta cuestión es proteger con decisión la
industria y el comercio de la burguesía nacional y combatir la política
ultraizquierdista.
21 Es
inadecuado distribuir la tierra según la capacidad de trabajo. En los hechos,
el principio que durante largo tiempo se aplicó en la distribución de la tierra
en las zonas rojas fue el de entregar partes iguales a cada habitante.
22 Un tipo
de fuerzas armadas contrarrevolucionarias locales.
SOBRE LA RECTIFICACIÓN DE LAS IDEAS ERRÓNEAS EN
EL PARTIDO *
Diciembre de 1929
En la organización del Partido Comunista en el 4.°
Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo, existen diversas ideas no proletarias;
que obstaculizan en gran medida la aplicación de la línea correcta del Partido.
Si estas ideas no se corrigen definitivamente, será imposible que el 4.° Cuerpo
de Ejército se haga cargo de las tareas que le ha encomendado la gran lucha
revolucionaria de China. Las distintas ideas incorrectas que existen en esta
organización del Partido tienen su origen, como es lógico, en el hecho de que
la base de dicha organización está compuesta, en su gran mayoría, de campesinos
y otros elementos procedentes de la pequeña burguesía; pero el hecho de que los
organismos dirigentes del Partido no hayan combatido de manera coordinada y
resuelta esas ideas incorrectas, ni hayan educado suficientemente a sus
militantes en la línea justa, es también causa importante de su existencia y
desarrollo. Este Congreso, de conformidad con el espíritu de la carta de
septiembre del Comité Central, señala aquí las manifestaciones de las ideas no
proletarias en la organización del Partido en el 4.° Cuerpo de Ejército, así
como su origen y los métodos para rectificarlas, y llama a todos los camaradas
a luchar por eliminarlas completamente.
_______________
* Resolución
redactada por el camarada Mao Tse-tung para el IX Congreso de la Organización
del Partido en el 4.° Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo. La formación de las
fuerzas armadas populares de China ha sido un proceso difícil. E1
Ejército Rojo de China (llamado VIII Ejército y
Nuevo 4.° Cuerpo de Ejército
durante la Guerra de Resistencia contra el Japón y, hoy, Ejército Popular de
Liberación) nació
el 1.° de agosto de 1927, con
el Levantamiento de Nanchang.
En diciembre de 1929, tenía ya más de dos años de
existencia. Durante este período,
la
organización del Partido
Comunista en el Ejército Rojo aprendió
mucho y
acumuló
una experiencia bastante
rica en el curso de la lucha contra diversas
ideas erróneas.
En la presente resolución, el camarada Mao Tse-tung hizo
un
resumen de
esta experiencia. Esta resolución permitió al Ejército Rojo
construirse
enteramente sobre una
base marxista-
111
112
SOBRE EL PUNTO DE VISTA PURAMENTE MILITAR
El punto de vista puramente militar está muy
desarrollado entre una parte de los camaradas del Ejército Rojo. Se manifiesta
en lo siguiente :
1. Estos
camaradas consideran los asuntos militares y la política como opuestos entre sí
y se niegan a reconocer que lo militar constituye tan sólo uno de los medios
para cumplir las tareas políticas. Algunos van aún más lejos al afirmar que “si
lo militar marcha bien, lo político naturalmente marchará bien; si lo militar
no marcha bien, tampoco marchará bien lo político”, concediendo así a los
asuntos militares una posición rectora sobre la política.
2. Piensan
que el Ejército Rojo, a semejanza del ejército blanca, tiene una sola tarea:
combatir. No comprenden que el Ejército Rojo de China es una organización
armada que ejecuta las tareas políticas de la revolución. Especialmente en el
momento actual, el Ejército Rojo de ningún modo debe limitarse a combatir;
además de combatir para destruir las fuerzas militares del enemigo, debe tomar
sobre sí otras importantes tareas, tales como hacer propaganda entre las masas,
organizarlas, armarlas y ayudarlas a establecer el Poder revolucionario e
incluso organizaciones del Partido Comunista. El Ejército Rojo no combate
simplemente por combatir, sino para hacer propaganda entre las masas,
organizarlas, armarlas y ayudarlas a establecer el Poder revolucionario. Sin
estos objetivos, combatir carecerá de sentido, y el Ejército Rojo perderá su
razón de ser.
3. Por
consiguiente, en lo organizativo, subordinan los organismos del Ejército Rojo
encargados del trabajo político a aquellos encargados del trabajo militar y
plantean la consigna de “Extender la autoridad del Estado Mayor a las
actividades exteriores del Ejército”. Si se permite que esta idea siga
desarrollándose, surgirá el peligro de separarse de las masas, de que se
establezca el control del ejército sobre el gobierno y de apartarse de la
dirección del prole-
_______________
leninista y eliminar todas las influencias de los
ejércitos de viejo tipo. Fue aplicada no sólo en el 4.° Cuerpo de Ejército,
sino también, más tarde, en todas las demás unidades del Ejército Rojo, y así
éste se transformó completamente en un verdadero ejército popular. Durante los
últimos veinte y tantos años, se ha registrado un notable desarrollo y se han
realizado múltiples innovaciones tanto en las actividades del Partido como en
el trabajo político dentro de las fuerzas armadas populares de China. Actualmente
se presenta en este terreno un cuadro muy diferente, pero la línea fundamental
sigue siendo la determinada por esta resolución.
113
tariado, es decir, de resbalar hacia el mismo
camino de caudillismo militar que sigue el ejército del Kuomintang.
4. A1 mismo
tiempo, en el trabajo de propaganda, subestiman la importancia de los equipos
de propaganda. En cuanto a la organización de las masas, no se preocupan de
crear comités de soldados en el Ejército ni de organizar a las masas obreras y
campesinas locales. Como resultado de ello, se encuentran abandonados el
trabajo de propaganda y el de organización.
5. Se
envanecen al ganar una batalla y se desalientan al sufrir una derrota.
6. Seccionalismo.
Se preocupan únicamente por el 4 ° Cuerpo de Ejército y no comprenden que armar
a las masas locales constituye una tarea importante del Ejército Rojo. Esta es
una forma ampliada del grupismo.
7. Sin ver
más allá del limitado medio del 4 ° Cuerpo de Ejército, unos cuantos camaradas
creen que fuera de él no existe otra fuerza revolucionaria. De ahí su extremado
apego a la idea de conservar su fuerza y evitar toda acción militar. Esta es
una supervivencia del oportunismo.
8. Algunos
camaradas hacen caso omiso de las condiciones subjetivas y objetivas, padecen
del mal de la precipitación revolucionaria, no quieren entregarse al trabajo
duro, cuidadoso y minucioso entre las masas y, llenos de ilusiones, sólo
aspiran a realizar grandes cosas. Esta es una supervivencia del putchismo1.
E1 punto de vista puramente militar se origina en:
1. Un bajo
nivel político. De ahí la falta de conciencia sobre el papel de la dirección
política en el Ejército y sobre la diferencia radical que existe entre el
Ejército Rojo y el ejército blanco.
2. La
mentalidad de tropas mercenarias. En diferentes batallas hemos hecho gran
número de prisioneros, y estos elementos, al incorporarse al Ejército Rojo,
traen consigo una marcada mentalidad mercenaria, creando así en los niveles
inferiores un terreno favorable al punto de vista puramente militar.
3. De las
dos causas anteriores surge una tercera: exceso de confianza en la fuerza
militar y desconfianza en la fuerza de las masas populares.
4. E1 hecho
de que el Partido no haya prestado una eficaz atención al trabajo militar ni lo
haya discutido en forma activa, es también causa de la aparición del punto de
vista puramente militar entre cierto número de camaradas.
114
Métodos de rectificación:
1. Elevar
el nivel político de los miembros del Partido por medio del trabajo de
educación, extirpar las raíces teóricas del punto de vista puramente militar y
hacer claridad sobre la diferencia radical que existe entre el Ejército Rojo y
el ejército blanco. A1 mismo tiempo, eliminar las supervivencias del
oportunismo y del putchismo y acabar con el seccionalismo en el 4.° Cuerpo de
Ejército.
2 Intensificar
la preparación política de los oficiales y soldados y, en especial, la
educación de los ex prisioneros. Paralelamente, hacer que los organismos
locales del Poder seleccionen, en la medida de lo posible, a obreros y
campesinos experimentados en la lucha para incorporarlos al Ejército Rojo, con
el objeto de debilitar e incluso erradicar, en el plano organizativo, el punto
de vista puramente militar.
3. Llamar a
las organizaciones locales del Partido a criticar a
las organizaciones del Partido en el Ejército Rojo,
y llamar a los organismos del Poder popular a criticar al Ejército Rojo, a fin
de influir sobre las organizaciones del Partido en el Ejército Rojo, así como
sobre sus oficiales y soldados.
4. El
Partido debe prestar una eficaz atención al trabajo militar y discutirlo
activamente. Todo trabajo debe ser discutido y decidido por el Partido antes de
ser puesto en práctica por las masas.
5. Elaborar
los reglamentos del Ejército Rojo, en los que se definirán con claridad sus
tareas, las relaciones entre su aparato militar y su aparato político, las
relaciones entre el Ejército Rojo y las masas populares, y los poderes y
funciones de los comités de soldados y sus relaciones con los organismos
militares y políticos.
SOBRE EL ULTRADEMOCRATISMO
Desde que el 4.° Cuerpo de Ejército del Ejército
Rojo aceptó las directivas del Comité Central del Partido, las manifestaciones
de ultrademocratismo han disminuido notablemente. Por ejemplo, las decisiones
del Partido se ejecutan ahora relativamente bien; ya nadie presenta demandas
erróneas tales como la de aplicar en el Ejército Rojo el “centralismo
democrático de abajo arriba” o la de “someter todo asunto primero a la
discusión de los niveles inferiores y luego a la decisión de los niveles
superiores”. Pero, en realidad, esta disminución es sólo temporal y aparente, y
no significa aún la
115
eliminación de las ideas ultrademocráticas. En
otras palabras, el ultrademocratismo sigue profundamente arraigado en la
conciencia de muchos camaradas. Prueba de ello es el desgano que se manifiesta
en diversas formas al cumplir las decisiones del Partido.
Métodos de rectificación:
1. Extirpar
en el plano teórico las raíces del ultrademocratismo. Es preciso señalar, en
primer lugar, que el peligro del ultrademocratismo consiste en que perjudica e
incluso desintegra por completo la organización del Partido, y debilita e
incluso destruye totalmente la capacidad combativa del mismo, imposibilitándolo
para cumplir sus tareas en la lucha y causando, por consiguiente, la derrota de
la revolución. En segundo lugar, hay que señalar que el origen del
ultrademocratismo es la aversión individualista de la pequeña burguesía a la
disciplina. Una vez introducida en él Partido, esta aversión se traduce en
ideas ultrademocráticas en lo político y lo organizativo, ideas absolutamente
incompatibles con las tareas de lucha del proletariado.
2. Aplicar
rigurosamente en el plano organizativo la democracia bajo una dirección
centralizada. Esto se realizará conforme a las siguientes normas :
1) Los organismos dirigentes del Partido deben
tener una línea correcta de orientación y encontrar soluciones cuando surgen
problemas, a fin de erigirse en auténticos centros de dirección.
2) Los organismos superiores deben conocer bien la
situación de los organismos inferiores y la vida de las masas, a fin de tener
una base objetiva para dirigir con acierto.
3) Ningún organismo del Partido, cualquiera que sea
su nivel, debe resolver los problemas a la ligera. Toda decisión, una vez
adoptada, debe ponerse en práctica con firmeza.
4) Cualquier decisión de alguna importancia de los
organismos superiores del Partido debe ser transmitida cuanto antes a los
organismos inferiores y a los militantes de base del Partido. E1 método para
hacerlo es celebrar reuniones de activistas, o asambleas de célula, o incluso
reuniones generales de los miembros del Partido en una columna (cuando las
circunstancias lo permitan), v designar camaradas para que presenten informes
en dichas reuniones.
5) Los organismos inferiores y los militantes de
base del Partido deben discutir en detalle las directivas de los organismos
116
superiores, con el objeto de comprender a fondo su
significado y determinar los métodos para llevarlas a efecto.
SOBRE CONCEPTOS AJENOS A
LOS PRINCIPIOS DE ORGANIZACIÓN
Los conceptos ajenos a los principios de
organización, existentes en la organización del Partido en el 4 ° Cuerpo de
Ejército, se manifiestan en
A. La no subordinación de la minoría a la mayoría.
Por ejemplo, cuando la minoría ve rechazada una proposición suya, no pone en
práctica con sinceridad la decisión del Partido
Métodos de rectificación
1. En las
reuniones, estimular a los participantes a expresar plenamente sus opiniones.
Aclarar lo justo y lo erróneo en toda cuestión en controversia y no tolerar ni
la conciliación ni la negligencia. Si la cuestión no logra resolverse en una
reunión, puede ser discutida en otra (siempre que ello no afecte al trabajo), a
fin de llegar a una conclusión clara.
2 La
disciplina del Partido exige, entre otras cosas, que la minoría se someta a la
mayoría. Si la opinión de la minoría ha sido rechazada, ésta debe apoyar la
decisión aprobada por la mayoría. Si lo estima necesario, puede volver a
presentar el asunto en la reunión siguiente para su consideración, pero de
ningún modo debe actuar en contra de la decisión ya adoptada.
B. Críticas que no observan los principios de
organización:
1. La
crítica dentro del Partido es un arma para fortalecer sus organizaciones y
aumentar su capacidad de combate. Pero en la organización del Partido en el
Ejército Rojo, la crítica a veces adquiere otro carácter: se convierte en
ataque personal. A consecuencia de ello, son perjudicados tanto los individuos
como la organización del Partido. Esta es una manifestación de individualismo
pequeñoburgués. El método de rectificación es ayudar a los miembros del Partido
a comprender que la crítica tiene por objeto aumentar la capacidad de combate
del Partido a fin de lograr la victoria en la lucha de clases, y que no debe
ser utilizada como instrumento para ataques personales.
2. Muchos
miembros del Partido no hacen sus críticas dentro del Partido, sino fuera de
él. Esto se explica porque los militantes en
117
general aún no entienden la importancia de la
organización del Partido (sus reuniones, etc.) y creen que la crítica hecha
fuera de la organización no difiere en nada de la realizada dentro de ella. E1
método de rectificación es educar a los militantes para que se den cuenta de la
importancia de la organización del Partido y comprendan que toda crítica a sus
comités o a los camaradas debe hacerse en las reuniones del Partido.
SOBRE EL IGUALITARISMO ABSOLUTO
En ciertos momentos el igualitarismo absoluto ha
tomado proporciones muy serias en el Ejército Rojo. He aquí algunos ejemplos.
En lo que atañe a las asignaciones para soldados heridos, hay quienes objetan
la diferenciación entre casos graves y leves y reclaman la misma suma para
todos. Si un oficial va a caballo, no lo consideran como algo necesario para el
cumplimiento de sus deberes, sino como signo de desigualdad. Exigen una
distribución absolutamente igual de las provisiones y se oponen a que ciertas
secciones, en circunstancias especiales, reciban un poco más que las otras. En
el acarreo de arroz, exigen que todo el mundo lleve la misma carga, sean niños
o adultos, sean débiles o fuertes. Reclaman igualdad en la asignación de
alojamientos y llegan hasta renegar porque el Estado Mayor ocupa una habitación
algo más amplia. Pretenden una distribución igual de tareas y se muestran
renuentes a hacer un poco más que los demás. Sucede incluso que, cuando hay dos
heridos y una sola camilla, prefieren no llevar a ninguno antes que llevar a
uno solo. E1 igualitarismo absoluto, como lo demuestran estos ejemplos, es
todavía muy serio entre oficiales y soldados del Ejército Rojo.
Al igual que el ultrademocratismo en el plano
político, el igualitarismo absoluto es producto de la economía artesana y de la
pequeña economía campesina. La única diferencia consiste en que el uno se
manifiesta en la vida política y el otro en la vida material.
Métodos de rectificación: Es preciso señalar no
sólo que antes de la abolición del capitalismo, el igualitarismo absoluto es
una simple ilusión de campesinos y pequeños propietarios, sino que además, la
igualdad absoluta no podrá existir incluso bajo el socialismo, ya que los
bienes materiales serán distribuidos entonces conforme al principio: “De cada
uno, según su capacidad; a cada uno, según su
118
trabajo”, y de acuerdo con las exigencias del
trabajo. La distribución de los bienes materiales entre el personal del
Ejército Rojo debe ser más o menos nivelada, como en el caso de igual paga para
oficiales y soldados, porque así lo requieren las circunstancias actuales de
nuestra lucha. Pero el irrazonable igualitarismo absoluto debe ser combatido
porque no responde a las necesidades de la lucha, y por el contrario, la
entorpece.
SOBRE EL SUBJETIVISMO
Existe un alto grado de subjetivismo entre cierto
número de miembros del Partido, lo cual perjudica gravemente el análisis de la
situación política y la orientación del trabajo. Pues el análisis subjetivista
de la situación política y la orientación subjetivista del trabajo conducen
inevitablemente o al oportunismo, o al putchismo. Y la crítica subjetivista,
las habladurías infundadas y la sospecha mutua dentro del Partido engendran a
menudo disputas sin principios y minan su organización
Con relación a la crítica en el seno del Partido,
es preciso mencionar otro punto: al hacer críticas, algunos camaradas pasan por
alto las cuestiones importantes y limitan su atención a las mezquinas. No
comprenden que la tarea principal de la crítica es indicar los errores
políticos y de organización. Por lo que respecta a los defectos personales, a
menos que estén vinculados a errores políticos o de organización, no hay que
censurarlos demasiado para no sumir a los camaradas en el desconcierto. Además,
si este tipo de crítica se desarrolla, la atención de los miembros del Partido
se concentrará exclusivamente en los defectos de poca importancia, y todos se
volverán tímidos y cautelosos y olvidarán las tareas políticas del Partido, lo
que implica un grave peligro.
Métodos de rectificación: Principalmente, educar a
los miembros del Partido de modo que un espíritu político y científico impregne
su pensamiento y la vida interna del Partido. A fin de alcanzar este objetivo,
es preciso: 1) enseñar a los militantes a aplicar el método marxista-leninista
en el análisis de la situación política y en la apreciación de las fuerzas de
clase, en vez de analizar y apreciar en forma subjetivista; 2) orientar la
atención de los miembros del Partido hacia las investigaciones y estudios
socio-económicos, para que sobre
119
esa base determinen las tácticas de lucha y los
métodos de trabajo; hacer comprender a los camaradas que sin investigar las
condiciones reales, caerán en el pozo de la ilusión y el putchismo, y 3) evitar
el subjetivismo, los juicios arbitrarios y la trivialidad en la crítica dentro
del Partido; toda afirmación debe fundarse en hechos y toda crítica debe tener
sentido político.
SOBRE EL INDIVIDUALISMO
Las tendencias individualistas en la organización
del Partido en el
Ejército Rojo se manifiestan como sigue:
1. Espíritu
vengativo. Algunos camaradas, al ser criticados dentro del Partido por
camaradas soldados, buscan oportunidades de vengarse fuera de él. Golpear e
insultar es uno de los medios de venganza a que recurren. También buscan el
desquite dentro del Partido: “Tú me has criticado en esta reunión, en la
próxima hallaré la manera de que me las pagues.” Semejante espíritu vengativo,
nacido exclusivamente de consideraciones personales, pasa por encima de los
intereses de la clase y del Partido en su conjunto. No está dirigido contra las
clases enemigas, sino contra personas de nuestras propias filas. Es una especie
de corrosivo que debilita la organización y su capacidad de combate.
2. Grupismo.
Algunos camaradas sólo se preocupan por los intereses de su pequeño grupo y
hacen caso omiso de los intereses generales. Aunque en apariencia esta actitud
no está movida por intereses personales, implica en realidad el más estrecho
individualismo y tiene un fuerte efecto corrosivo y centrífugo. E1 grupismo ha
estado siempre muy difundido en el Ejército Rojo; esta situación ha mejorado
ahora gracias a las críticas, pero aún quedan remanentes, y se requieren nuevos
esfuerzos para superarlos.
3. Mentalidad
mercenaria. Algunos camaradas no comprenden que el Partido y el Ejército Rojo,
a los que pertenecen, son instrumentos para realizar las tareas de la
revolución. No comprenden que ellos mismos son protagonistas de la revolución,
y se sienten responsables sólo ante sus superiores y no ante la causa
revolucionaria. Esta mentalidad mercenaria y pasiva hacia la revolución es
también una manifestación de individualismo. La existencia de tal mentalidad
explica por qué no tenemos muchos activistas que dediquen incondi-
120
cionalmente todas sus fuerzas a la revolución. Si
no se elimina esta mentalidad, no podrá aumentar el número de activistas y la
pesada carga de la revolución seguirá sobre los hombros de unos pocos, con gran
perjuicio para nuestra lucha.
4. Búsqueda
de una vida cómoda. En el Ejército Rojo existen no pocas personas cuyo
individualismo se manifiesta en su anhelo de comodidades. Siempre esperan que
su unidad marche a las grandes ciudades. Quieren ir allí no a trabajar sino a
pasarlo bien. Lo que más les desagrada es trabajar en las zonas rojas, donde la
vida es dura.
5. Pasividad
en el trabajo. Algunos camaradas adoptan una actitud pasiva y dejan de trabajar
apenas algo va en contra de sus deseos. Esto se debe principalmente a que
nuestra labor de educación es insuficiente, pero a veces se debe también a la
forma inadecuada en que algunos dirigentes resuelven los problemas, asignan las
tareas o aplican las medidas disciplinarias.
6. E1 deseo
de abandonar el ejército. Va en aumento el número de personas que solicitan
retirarse del Ejército Rojo para pasar al trabajo local. Esto no se debe
exclusivamente a razones de carácter personal, sino también a lo siguiente: 1)
condiciones materiales de vida demasiado penosas en el Ejército Rojo; 2)
cansancio, producido por la larga lucha, y 3) forma inadecuada en que algunos
dirigentes resuelven los problemas, asignan las tareas o aplican las medidas
disciplinarias.
Métodos de rectificación: En primer lugar,
intensificar el trabajo de educación a fin de superar ideológicamente el
individualismo. Luego, resolver los problemas, asignar las tareas y aplicar las
medidas disciplinarias en forma adecuada. Además, esforzarse por mejorar las
condiciones materiales de vida en el Ejército Rojo y aprovechar todas las
oportunidades posibles para el descanso y la reorganización: En nuestro trabajo
de educación debemos explicar que, por su origen social, el individualismo es
un reflejo dentro del Partido de las ideas pequeñoburguesas y burguesas.
SOBRE LA MENTALIDAD DE “INSURRECTOS
ERRANTES”
La mentalidad de “insurrectos errantes” en el plano
político ha surgido en el Ejército Rojo, debido a la existencia en el país de
una
121
enorme masa de vagabundos, especialmente en las
provincias del Sur, y a la incorporación de un gran número de estos elementos
al Ejército. Esta mentalidad se manifiesta como sigue: 1) Algunas personas no
están dispuestas a emprender la ardua tarea de crear bases de apoyo y
establecer el Poder popular para ampliar nuestra influencia política, sino que
pretenden ampliarla sólo mediante acciones guerrilleras errantes. 2) Para
engrosar las filas del Ejército Rojo, no siguen la línea de incrementar los
destacamentos locales de guardias rojos y las unidades locales del Ejército
Rojo hasta transformarlos en fuerzas regulares de éste, sino la línea de
“reclutar soldados y comprar caballos” y “alistar desertores y admitir
amotinados”. 3) No tienen paciencia para luchar arduamente junto a las masas, y
sólo desean ir a las grandes ciudades para comer y beber a sus anchas. Todas
estas manifestaciones de la mentalidad de “insurrectos errantes” estorban
enormemente el cumplimiento de las justas tareas del Ejército Rojo; por eso la
eliminación de esta mentalidad es un importante objetivo de la lucha ideológica
dentro de la organización del Partido en el Ejército Rojo. Hay que comprender
que, en las condiciones actuales, ya es inadmisible actuar al estilo de los
“insurrectos errantes” tipo Juang Chao2 y Li Chuang3.
Métodos de rectificación:
1. Intensificar
el trabajo de educación y criticar las ideas incorrectas para eliminar la
mentalidad de “insurrectos errantes”.
2. Intensificar,
entre las unidades básicas del Ejército Rojo y entre los prisioneros recién
incorporados, la labor educativa para combatir el espíritu de vagabundo.
3. Conseguir
que activistas obreros y campesinos experimentados en la lucha se alisten en el
Ejército Rojo, a fin de cambiar su composición.
4. Crear
nuevas unidades del Ejército Rojo entre las masas de obreros y campesinos
empeñadas en la lucha.
SOBRE LAS SUPERVIVENCIAS DEL PUTCHISMO
En la organización del Partido en el Ejército Rojo
ya se ha combatido el putchismo, pero insuficientemente. Por consiguiente,
existen todavía vestigios de putchismo en el Ejército Rojo. Sus manifestaciones
son: 1) la actuación a ciegas, sin tener en cuenta las condiciones
122
subjetivas y objetivas; 2) la aplicación incompleta
e irresoluta de nuestra política para las ciudades; 3) el relajamiento de la
disciplina militar, especialmente en momentos de derrota; 4) el incendio de
casas, que algunas unidades todavía cometen, y 5) el fusilamiento de desertores
y la aplicación de castigos corporales, prácticas de carácter putchista. E1
putchismo es, por su origen social, una combinación de la ideología
lumpemproletaria y la pequeñoburguesa.
Métodos de rectificación:
1. Eliminar
ideológicamente el putchismo.
2. Corregir
el comportamiento putchista mediante la adopción de reglamentos y medidas
políticas apropiados.
NOTAS
1 Durante
un breve período después de la derrota de la revolución en 1927 surgió en el
Partido Comunista una tendencia putchista de “izquierda”. Considerando que la
revolución china era, por su carácter, una “revolución permanente” y que se
encontraba en una situación de “ascenso ininterrumpido”, los putchistas se
negaron a organizar una retirada ordenada y, adoptando métodos autoritarios y
confiando sólo en un pequeño número de miembros del Partido y un pequeño sector
de las masas, trataron erróneamente de realizar en todo el país una serie de
levantamientos locales que no tenían perspectiva alguna de éxito. Tales
acciones putchistas se extendieron a fines de 1927, pero fueron cesando hacia
comienzos de 1928, aunque entre algunos militantes subsistieron sentimientos en
favor del putchismo.
2 Líder de
una sublevación campesina ocurrida a fines de la dinastía Tang. En el año 875,
partiendo de su tierra natal Tsaochou (hoy distrito de Jetse, provincia de
Shantung), dirigió a los campesinos armados en victoriosos combates contra las
fuerzas imperiales y se hizo llamar “Gran General que Asalta el Cielo “. En el
curso de una década, barrió la mayoría de las provincias en las cuencas del río
Amarillo, el río Yangtsé, el río Juai y el río de la Perla, llegando hasta
Kuangsí. Finalmente irrumpió por el paso de Tungkuan, tomó la capital imperial,
Changan (hoy Sían, provincia de Shensí), y se hizo coronar como Emperador de
Chi. Las disensiones internas y los ataques de las tropas de la tribu Shatuo,
aliada de los Tang, obligaron a Juang Chao a abandonar Changan y retirarse a su
tierra natal, donde se suicidó. La guerra que sostuvo durante diez años, es una
de las guerras campesinas más célebres en la historia de China. Los
historiadores dinámicos escriben que en aquella época “todos los que sufrían la
pesada carga de los impuestos se sumaban a él”. Pero como Juang Chao se limitó
a llevar a cabo operaciones móviles sin crear bases de apoyo relativamente
sólidas, sus hombres fueron calificados de “insurrectos errantes”.
3 Li
Chuang, o Li Tsi-cheng, nativo del distrito de Michi, provincia de Shensí, fue
dirigente de una sublevación campesina que condujo al derrocamiento de la
dinastía Ming. La sublevación empezó en el Norte de Shensí en 1628. Li
Tsi-cheng se unió a las fuerzas insurrectas dirigidas por Kao Ying-siang,
avanzó sobre Jonán
123
y Anjui y volvió luego a Shensí. Después de la
muerte de Kao Ying-siang en 1636, Li lo sucedió bajo el nombre de Rey Chuang.
Avanzó sobre las provincias de Shensí, Sechuán, Jonán y Jupei y finalmente, en
1644, tomó Pekín, la capital del imperio, hecho que llevó al suicidio al último
emperador Ming. La principal consigna que Li Tsi-cheng dirigía a las masas
populares era: “Apoyad al Rey Chuang y no pagaréis impuestos en grano. ” Otra
consigna que formuló a fin de establecer una rigurosa disciplina entre sus hombres
fue: ”Todo asesinato será considerado como asesinar a mi padre, y toda
violación, como violar a mi madre.” Así conquistó el apoyo de las masas, y su
movimiento se convirtió en la corriente principal dentro de las sublevaciones
campesinas que en aquel entonces se producían en todo el país. Sin embargo,
como tampoco estableció bases de apoyo más o menos sólidas y vagó continuamente
de un lugar a otro, terminó siendo derrotado por Wu San-kui, general de los
Ming, quien se coludió con las tropas Ching en un ataque conjunto contra Li.
UNA SOLA CHISPA PUEDE INCENDIAR LA PRADERA *
5 de enero de 1930
Parte de los camaradas de nuestro Partido aún no
saben cómo apreciar correctamente la situación actual, ni cuáles son las
acciones que esta situación exige de nosotros. Aunque están convencidos de que
es inevitable un auge revolucionario, no creen que pueda surgir pronto. Por
consiguiente, no aprueban el plan para conquistar Chiangsí y sólo están de
acuerdo con las acciones guerrilleras errantes en las tres zonas en los límites
entre Fuchién, Kuangtung y Chiangsí. Además, no están profundamente convencidos
de la necesidad de establecer el Poder rojo en las zonas guerrilleras, ni, en
consecuencia, de la necesidad de consolidar y extender este Poder rojo a fin de
promover el auge de la revolución en todo el país. A1 parecer, consideran
inútil dedicarse al duro trabajo de establecer el Poder en momentos en que el
auge revolucionario está lejano todavía; pretenden ampliar nuestra influencia
política recurriendo a un método más fácil: las acciones guerrilleras errantes
y, una vez cumplida enteramente o hasta cierto punto la labor de ganarse a las
masas en todo el país, iniciar un levantamiento armado en toda China,
levantamiento que, con la participación del Ejército Rojo, desembocaría en una
gran revolución de amplitud nacional. Esta teoría sobre la necesidad de ganarse
primero a las masas a escala nacional y en todas partes, y establecer después
el Poder, no corresponde a las condiciones reales de la revolución china. Su
origen es principalmente la falta de una comprensión clara del hecho de que
China es una semicolonia que se disputan muchos países imperialistas. Si se
llega a entender esto con claridad, se comprenderá, en primer lugar, por qué es
China el único país en el mundo que experimenta un fenómeno tan insólito como
es
_______________
* Carta
escrita por el camarada Mao Tse-tung para criticar ciertas ideas pesimistas que
existían en aquel tiempo dentro del Partido.
125
126
el de las prolongadas e intrincadas guerras en el
seno de las clases dominantes, por qué estas guerras se agudizan y se extienden
día a día, y por qué no ha habido jamás un régimen unificado en el país. En
segundo lugar, se comprenderá lo grave que es el problema campesino y, en
consecuencia, por qué las insurrecciones en el campo se han desarrollado con
tal amplitud que abarcan hoy todo el país. En tercer lugar, se comprenderá la
justeza de la consigna: Por un Poder democrático obrero-campesino. En cuarto lugar,
se comprenderá otro fenómeno insólito - igualmente desconocido fuera de China y
surgido en relación con el fenómeno inusitado de las prolongadas e intrincadas
guerras en el seno de las clases dominantes de China -, el de la existencia y
desarrollo del Ejército Rojo y los destacamentos guerrilleros y, junto con
ellos, la existencia y desarrollo de pequeñas zonas rojas rodeadas por el
régimen blanco. En quinto lugar, se comprenderá también que en la China
semicolonial, la creación y desarrollo del Ejército Rojo, los destacamentos
guerrilleros y las zonas rojas, es la forma más alta de la lucha campesina
dirigida por el proletariado, el resultado inevitable del desarrollo de la
lucha campesina en una semicolonia y, sin duda alguna, el factor más importante
para promover el auge revolucionario en todo el país. Y en sexto lugar, se
comprenderá asimismo que con la política de simples acciones guerrilleras
errantes no se puede cumplir la tarea de promover el auge revolucionario a
escala nacional, en tanto que es indudablemente correcta la política adoptada
por Chu Te y Mao Tse-tung, y también por Fang Chi-min1, que consiste en crear
bases de apoyo, establecer el Poder de manera sistemática, realizar en
profundidad la revolución agraria, engrosar las fuerzas armadas populares
siguiendo el proceso de formar primero destacamentos cantonales de guardias
rojos, luego territoriales, después distritales, posteriormente fuerzas locales
del Ejército Rojo y, por último, un Ejército Rojo regular, y extender el Poder
a modo de oleadas, etc. Sólo así se puede infundir fe a las masas
revolucionarias de todo el país, tal como lo hace la Unión Soviética respecto
al mundo entero. Sólo así se puede ocasionar inmensas dificultades a las clases
dominantes reaccionarias, sacudir sus cimientos y precipitar su desintegración
interna. Y sólo así se puede crear efectivamente un Ejército Rojo, que servirá
de instrumento principal para la gran revolución venidera. En una palabra, sólo
así se puede promover el auge de la revolución.
Los camaradas que padecen del mal de la
precipitación revolucionaria sobrestiman las fuerzas subjetivas de la
revolución2 y
127
subestiman las fuerzas de la contrarrevolución.
Semejante apreciación nace principalmente del subjetivismo, e indudablemente
terminará conduciendo al camino del putchismo. Por otra parte, la subestimación
de las fuerzas subjetivas de la revolución y la sobreestimación de las fuerzas
de la contrarrevolución constituyen también una apreciación inadecuada, que
producirá inevitablemente resultados negativos, aunque de otro orden. Por
consiguiente, al juzgar la situación política de China, es necesario comprender
los siguientes puntos esenciales :
1. A pesar
de que las fuerzas subjetivas de la revolución china san débiles en la
actualidad, lo es también toda la organización (el Poder, las fuerzas armadas,
los partidos, etc.) de las clases dominantes reaccionarias, organización que se
basa en la atrasada y frágil estructura social y económica de China. Así se
explica por qué la revolución no puede estallar inmediatamente en los países de
Europa occidental, donde, aunque actualmente las fuerzas subjetivas de la
revolución son quizá algo más poderosas que en China, las clases dominantes
reaccionarias tienen un poderío muchas veces superior al que poseen las clases
dominantes reaccionarias de nuestro país. Y aunque en China las fuerzas
subjetivas de la revolución son ahora débiles, sin duda la revolución avanza
hacia su auge más rápidamente que en Europa occidental, porque aquí las fuerzas
de la contrarrevolución son relativamente débiles también.
2. Después
de la derrota de la revolución en 1927, las fuerzas subjetivas de la revolución
han quedado, en efecto, considerablemente debilitadas. Es muy poco lo que resta
de ellas, y resulta natural que aquellos camaradas que juzgan las cosas sólo
por las apariencias tengan ideas pesimistas. Pero si se examina la esencia de
las cosas, se ve un cuadro completamente distinto. Aquí viene al caso un
antiguo proverbio chino: "Una sola chispa puede incendiar la
pradera." En otras palabras, nuestras fuerzas, aunque muy pequeñas ahora,
se desarrollarán con gran rapidez. En las condiciones de China, su desarrollo
no sólo es posible, sino prácticamente inevitable. Esto lo demostraron
completamente el Movimiento del 30 de Mayo y la Gran Revolución que le siguió.
Al tratar un asunto, debemos examinar su esencia y considerar su apariencia
sólo como guía que nos conduce a la entrada, y, una vez que cruzamos el umbral,
debemos captar la esencia. Este es el único método de análisis seguro y
científico.
3. En forma
similar, al evaluar a las fuerzas de la contrarrevolución, de ninguna manera
debemos ver sólo su apariencia, sino examinar su esencia. En el período inicial
del establecimiento de nuestro
128
régimen independiente en los límites entre Junán y
Chiangsí, algunos camaradas creyeron de buena fe en la incorrecta apreciación
que hizo entonces el Comité Provincial del Partido en Junán, y consideraron que
nuestro enemigo de clase no valía un centavo. "Sumamente tambaleante"
y "totalmente presa de pánico", dos expresiones que todavía nos
causan risa, fueron las que utilizó en aquel tiempo (de mayo a junio de l928)
el Comité Provincial de Junán para valorar a Lu Ti-ping3, gobernante de dicha
provincia. Tales apreciaciones condujeron inevitablemente al putchismo en el
terreno político. Pero durante los cuatro meses que van de noviembre de 1928 a
febrero de 1929 (antes del estallido de la guerra entre Chiang Kai-shek y los
caudillos militares de Kuangsí4), cuando enfrentábamos a la tercera
"campaña conjunta de aniquilamiento"5 del enemigo contra las montañas
Chingkang, algunos camaradas plantearon la siguiente cuestión: "¿cuánto
tiempo podremos mantener flameando la bandera roja?" En realidad, la lucha
entre Inglaterra, los Estados Unidos y el Japón en China se había vuelto
entonces muy desembozada y habían madurado las condiciones para una guerra
intrincada entre Chiang Kai-shek, los caudillos militares de Kuangsí y Feng
Yu-siang. Este era, en esencia, el momento en que la marea
contrarrevolucionaria comenzaba a bajar y la marea revolucionaria, a crecer de
nuevo. Sin embargo, durante ese período existían ideas pesimistas no sólo en el
Ejército Rojo y en las organizaciones locales del Partido, sino que incluso el
Comité Central se dejó engañar por las apariencias y adoptó un tono pesimista.
La carta de febrero del Comité Central6 es una prueba del análisis pesimista
que se hacía entonces en el Partido.
4. La
actual situación objetiva todavía puede desorientar fácilmente a los camaradas
que sólo ven las apariencias y no penetran en la esencia. Especialmente los que
trabajan en el Ejército Rojo, cuando sufren una derrota, cuando están rodeados
o acosados por poderosas fuerzas enemigas, a menudo, sin quererlo, generalizan
y exageran su situación momentánea, particular y local, como si globalmente
fuera poco brillante la situación de todo el país y del mundo entero, y vagas y
remotas las perspectivas de victoria de la revolución. En su observación de las
cosas, estos camaradas se aferran a las apariencias y pasan por alto la
esencia, porque no han efectuado un análisis científico de la esencia de la
situación general. A la pregunta de si surgirá pronto en China un auge
revolucionario, se puede dar una respuesta precisa sólo después de haber
examinado en detalle si realmente están en desarrollo las diversas
contradicciones que con-
129
ducen a este auge. Dado que, en el plano
internacional, se desarrollan las contradicciones entre los países
imperialistas, entre estos países y sus colonias y entre los imperialistas y el
proletariado de sus propios países, los imperialistas sienten con mayor apremio
la necesidad de disputarse a China. A medida que se intensifica la disputa
entre los imperialistas por adueñarse de China, se desarrollan simultáneamente
en el territorio chino tanto la contradicción entre el imperialismo y toda la
nación china como las contradicciones de los imperialistas entre sí, por lo
cual se producen guerras intrincadas cada vez más extensas y violentas entre
las distintas camarillas de gobernantes reaccionarios de China, y se
desarrollan diariamente las contradicciones entre éstas. Las contradicciones
entre las distintas camarillas de gobernantes reaccionarios - las guerras
intrincadas entre los caudillos militares - van acompañadas del aumento de los
impuestos, lo que conduce a la agudización diaria de la contradicción entre las
grandes masas de contribuyentes y los gobernantes reaccionarios. La
contradicción entre el imperialismo y la industria nacional china va acompañada
del hecho de que esta última no puede obtener concesiones del primero, lo cual
agudiza la contradicción entre la burguesía y la clase obrera de China: los
capitalistas chinos tratan de encontrar una salida a través de la desenfrenada
explotación de los obreros, y éstos les oponen resistencia. La agresión
comercial de los países imperialistas, la explotación por parte del capital
mercantil chino, el aumento de los impuestos por el gobierno, etc., traen
consigo una profundización aún mayor de la contradicción entre la clase
terrateniente y el campesinado, es decir, se agrava la explotación por medio
del arriendo de la tierra y la usura, y crece el odio de los campesinos hacia
los terratenientes. A causa de la presión de las mercancías extranjeras, del
agotamiento de la capacidad adquisitiva de las grandes masas de obreros y
campesinos y del aumento de los impuestos por el gobierno, los comerciantes en
productos nacionales y los productores independientes se ven empujados cada vez
más a la quiebra. Como el gobierno reaccionario incrementa ilimitadamente sus
tropas, pese a la escasez de provisiones y fondos para mantenerlas y como, a
consecuencia de ello, las guerras se hacen cada día más frecuentes, las masas
de soldados sufren constantes privaciones. Debido al aumento de los impuestos
estatales, a la creciente carga de los arriendos e intereses exigidos por los
terratenientes y a la diaria ampliación de los desastres de la guerra, el
hambre y el bandolerismo se han extendido por todo el país y las grandes masas
campesinas y los pobres de la
130
ciudad se encuentran en una situación en la que
apenas pueden subsistir. A causa de la carencia de fondos para el sostenimiento
de escuelas, muchos alumnos temen no poder continuar sus estudios ; debido al
carácter atrasado de la producción, muchos estudiantes graduados no tienen
esperanzas de encontrar empleo. Comprendiendo todas estas contradicciones,
sabremos en qué desesperada situación y en qué caótico estado se encuentra
China, y veremos que inevitablemente y muy pronto surgirá el auge de la revolución
dirigida contra los imperialistas, los caudillos militares y los
terratenientes. Toda China está llena de leña seca, que arderá pronto en una
gran llamarada. E1 proverbio, "Una sola chispa puede incendiar la
pradera", es una descripción apropiada de cómo se desarrollará la
situación actual. Basta echar una mirada a las huelgas obreras, las
insurrecciones campesinas, los motines de soldados y las huelgas estudiantiles,
que están desarrollándose en muchos lugares, para darse cuenta de que esa "sola
chispa", sin duda alguna, no tardará en "incendiar la pradera".
La idea general de lo expuesto anteriormente estaba
contenida ya en la carta del Comité del Frente al Comité Central, fechada el 5
de abril de 1929, en la que se decía:
"En su carta [del 9 de febrero de 1929] el
Comité Central ha hecho una apreciación demasiado pesimista de la situación
objetiva y de nuestras fuerzas subjetivas. La tercera campaña de
`aniquilamiento' lanzada por el Kuomintang contra las montañas Chingkang marcó
el punto culminante de la marea contrarrevolucionaria. Pero allí se detuvo y
desde entonces se han iniciado el gradual descenso de esta marea y el
progresivo ascenso de la marea revolucionaria. La capacidad combativa y
organizativa del Partido, a pesar de haberse debilitado tanto como lo señala el
Comité Central, se recobrará con gran rapidez y pronto desaparecerá la
pasividad entre sus cuadros, con el descenso gradual de la marea
contrarrevolucionaria. Las masas nos seguirán sin duda alguna. La política de
matanza7 sólo sirve para `empujar los peces hacia las aguas profundas8, y el
reformismo, a su vez, ha dejado de atraer a las masas. Sin duda, las ilusiones
de las masas con respecto al Kuomintang se desvanecerán muy pronto. En la
situación que va a surgir, ningún otro partido podrá competir con el Partido
Comunista en la conquista de las masas. La línea política y la línea de
organización trazadas por el VI Congreso
131
Nacional del Partido9 son correctas : la revolución
en la etapa actual es democrática, y no socialista; la tarea actual del Partido
[aquí debería haberse agregado: `en las grandes ciudades'] consiste en ganarse
a las masas y no en organizar insurrecciones inmediatas. Pero, la revolución se
desarrollará con gran rapidez, y debemos adoptar una actitud positiva en la
propaganda y la preparación para las insurrecciones armadas. En la caótica
situación actual, podremos dirigir a las masas sólo a base de consignas y
actitud positivas. Igualmente, sólo adoptando tal actitud, el Partido podrá
recuperar su capacidad de combate. [. . .] La dirección del proletariado
constituye la única clave para la victoria de la revolución. Asentar al Partido
sobre una base proletaria y establecer células en las empresas industriales de
los centros urbanos, son en este momento importantes tareas en el terreno
organizativo ; pero al mismo tiempo, el desarrollo de la lucha en el campo, el
establecimiento del Poder rojo en pequeñas zonas, la creación y engrosamiento
del Ejército Rojo son, antes que nada, los principales requisitos para ayudar a
la lucha en las ciudades y promover el auge revolucionario. Por consiguiente,
es erróneo renunciar a la lucha en las ciudades ; pero, en nuestra opinión,
también se equivocará todo miembro del Partido que tema el desarrollo de la
fuerza campesina, creyendo que la revolución será perjudicada si esa fuerza
supera a la obrera. Pues en la China semicolonial, la revolución fracasa
inevitablemente cuando la lucha campesina no cuenta con la dirección de los
obreros, pero jamás se perjudica porque la fuerza de los campesinos se torne,
en el curso de la lucha, mayor que la de los obreros."
En cuanto al problema de la táctica de acción del
Ejército Rojo, la carta dio la siguiente respuesta:
"A fin de preservar el Ejército Rojo y
movilizar a las masas, el Comité Central nos propone dividir las fuerzas en
unidades muy pequeñas, dispersarlas por el campo y alejar de las filas a Chu Te
y Mao Tse-tung, ocultando así los grandes blancos al enemigo. Esta es una idea
apartada de la realidad. Ya en el invierno de 1927, planeamos dividir nuestras
fuerzas en compañías o batallones para que actuaran independientemente,
dispersarlas por el campo, movilizar a las masas por medio de las tácticas guerrilleras
y evitar convertirnos en blanco del enemigo; esto lo pusimos en práctica en
numerosas ocasiones, pero siempre fraca-
132
samos. Las causas son: 1) A diferencia de los
destacamentos locales de guardias rojos, la mayoría de los soldados de las
fuerzas regulares del Ejército Rojo no son nativos de la localidad. 2) La
división de las fuerzas en pequeñas unidades da como resultado una dirección
débil e incapacidad para enfrentar circunstancias adversas, lo cual conduce
fácilmente a la derrota. 3) Es fácil que las pequeñas unidades dispersas sean
derrotadas por separado. 4) Cuanto más adversas son las circunstancias, tanto
mayor es la necesidad de que las fuerzas se concentren y que los dirigentes
luchen con firmeza, porque sólo así se puede conseguir la unidad interna y
hacer frente al enemigo. Sólo en circunstancias favorables es aconsejable
dividir las fuerzas para operaciones guerrilleras, y sólo entonces los
dirigentes no tienen tanta necesidad, como en circunstancias adversas, de
permanecer con sus tropas todo el tiempo."
Las consideraciones arriba expuestas tienen un
defecto: los argumentos que se invocan contra la división de las fuerzas son
todos de carácter negativo, y esto está muy lejos de ser suficiente. He aquí la
razón positiva en favor de la concentración de las fuerzas : sólo la
concentración nos permitirá aniquilar unidades enemigas relativamente grandes y
ocupar poblados. Sólo después de haber aniquilado unidades enemigas
relativamente grandes y ocupado poblados, podremos movilizar a las masas en
gran escala y establecer el Poder en zonas que abarquen varios distritos
colindantes. Sólo así podremos llamar la atención de las poblaciones próximas y
lejanas (esto es lo que se llama extender la influencia política) y contribuir
efectivamente a la promoción del auge revolucionario. Por ejemplo, tanto el
Poder que creamos el año antepasado en los límites entre Junán y Chiangsí, como
el Poder creado en el Oeste de Fuchién el año pasado10, fueron el resultado de
nuestra política de concentración de las fuerzas. Este es un principio general.
Pero, ése dan o no casos en que es necesario dividir las fuerzas? Sí, se dan.
En la carta del Comité del Frente al Comité Central se habla de las tácticas
guerrilleras del Ejército Rojo, incluida la división de las fuerzas dentro de un
radio reducido:
"Las tácticas que hemos extraído de la lucha
durante los últimos tres años son realmente distintas de todas las otras
tácticas, antiguas o modernas, chinas o extranjeras. Gracias a
nuestras tácticas, la movilización de las masas
para la lucha se realiza en una escala siempre creciente, y ningún enemigo, por
133
poderoso que sea, podrá habérselas con nosotros.
Las nuestras son tácticas guerrilleras, que consisten principalmente en los
siguientes puntos :
`Dividir las fuerzas para movilizar a las masas y
concentrarlas para hacer frente al enemigo.'
`Cuando el enemigo avanza, retrocedemos; cuando
acampa, lo hostigamos; cuando se fatiga, lo atacamos; cuando se retira, lo
perseguimos.'
`Para ampliar las bases de apoyo estables11 ,
adoptamos la táctica de avanzar en oleadas. Cuando nos persigue un enemigo
poderoso, adoptamos la táctica de dar rodeos.'
`Movilizar a la mayor cantidad de masas en el menor
tiempo posible y con los mejores métodos a nuestro alcance.'
Estas tácticas son como manejar una red; debemos
ser capaces de tenderla o recogerla en cualquier momento. La tendemos para
ganarnos a las masas, y la recogemos para hacer frente al enemigo. Tales son
las tácticas de que nos hemos servido durante los últimos tres años."
Aquí "tender la red" significa dividir
nuestras fuerzas dentro de un radio reducido. Así, por ejemplo, cuando tomamos
por primera vez la capital del distrito de Yungsin, en los límites entre Junán
y Chiangsí, dividimos los 29.° y 31.° Regimientos dentro de los límites de
dicho distrito. Otro ejemplo, cuando tomamos por tercera vez Yungsin, dividimos
nuestras fuerzas despachando el 28 ° Regimiento a la frontera de Anfu, el 29.°
a Lienjua y el 31.° a la frontera de Chían. Un ejemplo más, en abril y mayo del
año pasado, nuestras fuerzas se dividieron en los distritos del Sur de Chiangsí
y, en julio, en los distritos del Oeste de Fuchién. En cuanto a la división de
las fuerzas en un amplio radio, sólo es posible bajo dos condiciones : que las
circunstancias sean más o menos favorables y que el organismo dirigente sea
relativamente fuerte. Pues la división de nuestras fuerzas tiene por objetivo
asegurarnos mayores posibilidades para ganarnos a
las masas, realizar en
profundidad la revolución agraria, establecer
el Poder y
ampliar las filas del Ejército Rojo y las fuerzas
armadas
locales. Es preferible no dividir las fuerzas si resulta
imposible alcanzar tales objetivos, o si, lo que es peor, existe la
posibilidad de que
la división conduzca a la derrota y al
debilitamiento del Ejército Rojo, como sucedió en
agosto del año antepasado, cuando dividimos nuestras fuerzas en la Región
Fronteriza de Junán-Chiangsí para
134
atacar Chenchou. Pero, si existen las dos
condiciones arriba mencionadas, es indudable que debemos dividir las fuerzas,
porque en este caso la división es más ventajosa que la concentración.
La carta de febrero del Comité Central no fue
correcta en su espíritu, y ha ejercido una mala influencia sobre una parte de
los camaradas del Partido en el 4.° Cuerpo de Ejército. En esa época, el Comité
Central emitió, además, una circular en la que afirmaba que no estallaría
necesariamente la guerra entre Chiang Kai- shek y los caudillos militares de
Kuangsí. Pero desde entonces, las apreciaciones y directivas del Comité Central
han sido correctas en lo fundamental. Ya ha emitido otra circular para corregir
la que contenía aquella evaluación inadecuada. Aunque no ha rectificado dicha
carta dirigida al Ejército Rojo, en sus directivas ulteriores ya no se observa
el mismo tono pesimista y su punto de vista sobre las acciones del Ejército
Rojo coincide ahora con el nuestro. Todavía subsiste, sin embargo, la mala
influencia que ha ejercido la carta del Comité Central sobre una parte de los
camaradas. Por lo tanto estimo que aún sigue siendo necesario aclarar esta
cuestión.
El plan para conquistar la provincia de Chiangsí en
el término de un año fue propuesto también en abril del año pasado por el
Comité del Frente al Comité Central, y luego se adoptó en Yutu una decisión a
este respecto. Las razones aducidas entonces y que se exponían en la carta al
Comité Central eran las siguientes:
"Las tropas de Chiang Kai-shek y las de los
caudillos militares de Kuangsí se están aproximando unas a otras en la zona de
Chiuchiang, y una gran batalla está a punto de estallar. A consecuencia de la
reanudación de la lucha de las masas, unida al crecimiento de las
contradicciones entre los gobernantes reaccionarios, probablemente surgirá
pronto un auge revolucionario. A1 planear nuestro trabajo en estas
circunstancias, consideramos que, en las provincias del Sur, las fuerzas
armadas de la burguesía compradora y de los terratenientes de Kuangtung y Junán
son demasiado grandes, y además, en Junán, debido a los errores putchistas
cometidos por la organización del Partido, hemos perdido casi por completo
nuestra base de masas, tanto dentro como fuera del Partido. Pero la situación
es diferente en las provincias de Fuchién, Chiangsí y Chechiang. En primer
lugar, las fuerzas armadas del enemigo en estas tres provincias son las más
débiles. En Chechiang sólo hay una reducida guarnición
135
provincial a las órdenes de Chiang Po-cheng12. En
Fuchién, aunque hay catorce regimientos bajo cinco comandos, la brigada de Kuo
Feng-ming ya ha sido puesta fuera de combate; las tropas de Chen Kuo-jui y Lu
Sing-pang13 están integradas por bandidos y tienen poca capacidad de combate, y
las dos brigadas de infantería de marina acampadas a lo largo de la costa no
han entrado nunca en acción e indudablemente tampoco tienen gran capacidad de
combate. Sólo las tropas de Chang Chen14 son, en cierta medida, capaces de
combatir, pero, según el análisis hecho por el Comité Provincial del Partido en
Fuchién, únicamente dos regimientos de esas tropas tienen una capacidad de
combate relativamente elevada. Además, en Fuchién reina ahora un estado de
completo caos y desunión. En Chiangsí hay dos agrupaciones, la de Chu Pei-te15
y la de Siung Shi-jui16, que constan en total de dieciséis regimientos; allí
las fuerzas armadas son superiores a las de Fuchién o Chechiang, pero muy
inferiores a las de Junán. En segundo lugar, se han cometido menos errores
putchistas en esas tres provincias. No conocemos muy bien el caso de Chechiang,
pero sí sabemos que las organizaciones del Partido y su base de masas en
Chiangsí y Fuchién son más fuertes que en Junán. Por lo que atañe a Chiangsí,
en su parte norte, todavía tenemos cierta base en Tean, Siushui y Tungku ; en
su parte oeste, el Partido y los destacamentos de guardias rojos aún conservan
su fuerza en Ningkang, Yungsin, Lienjua y Suichuan; en el Sur, nuestras
perspectivas son aún más brillantes, ya que la fuerza de los 2° y 4.°
Regimientos del Ejército Rojo está creciendo día a día en los distritos de
Chían, Yungfeng y Singkuo; las tropas del Ejército Rojo al mando de Fang
Chi-rnin no han sido liquidadas en modo alguno. De esta manera se ha creado una
situación de cerco a Nanchang. Por la presente proponemos al Comité Central :
durante el largo período de guerras entre los caudillos militares del
Kuomintang, disputar a Chiang Kai-shek y a los caudillos militares de Kuangsí
la provincia de Chiangsí, así como el Oeste de Fuchién y el Oeste de Chechiang
; aumentar los efectivos del Ejército Rojo en estas tres provincias y crear
allí un régimen independiente popular, dándonos corno plazo un año para el
cumplimiento de este plan."
Lo que hubo de erróneo en la proposición para la
conquista de Chiangsí fue que se fijó como límite el plazo de un año. En cuanto
a
136
la posibilidad de la conquista de Chiangsí, la
proposición se basaba no sólo en las condiciones de la provincia misma, sino
también en las perspectivas de la pronta aparición de un auge revolucionario en
todo el país. Porque si no hubiéramos estado convencidos de que surgiría pronto
un auge revolucionario, no habríamos podido, de ningún modo, llegar a la
conclusión de que se podría conquistar Chiangsí en el término de un año. E1
defecto de esa proposición fue que fijó indebidamente el plazo de un año, e imprimió
así cierto matiz de impaciencia a la palabra "pronto" en la
afirmación de que "surgirá pronto un auge revolucionario". Por lo
demás, merecen particular atención las condiciones subjetivas y objetivas
existentes en Chiangsí. Aparte de las condiciones subjetivas, ya expuestas en
la carta al Comité Central, se pueden señalar ahora con claridad tres
condiciones objetivas. En primer lugar, la economía de Chiangsí es
principalmente feudal, la fuerza de la burguesía comercial es relativamente
débil, y las fuerzas armadas de los terratenientes son más débiles que en
ninguna otra provincia del Sur. En segundo lugar, Chiangsí no tiene sus propias
tropas provinciales y siempre ha estado guarnecida por tropas de otras
provincias. Traídas para el "exterminio de los comunistas" o
"exterminio de los bandidos", estas tropas no están familiarizadas
con las condiciones existentes en la localidad; y además, como su interés en
estas operaciones es mucho menor que el que podrían tener tropas de la propia
provincia, suelen mostrar poco entusiasmo. Y en tercer lugar, a diferencia de
Kuangtung, que está cerca de Hongkong y se halla bajo el control de Inglaterra
en casi todos los aspectos, Chiangsí se encuentra relativamente lejos de la
influencia del imperialismo. Una vez comprendidos estos tres puntos, podremos
explicarnos por qué en Chiangsí las insurrecciones en el campo están más
extendidas y las unidades del Ejército Rojo y las guerrillas son más numerosas
que en ninguna otra provincia.
¿Cómo interpretar la palabra "pronto" en
la afirmación de que "surgirá pronto un auge revolucionario"? Muchos
camaradas se hacen la misma pregunta. Los marxistas no son adivinos. Deben y
pueden señalar sólo el rumbo general del desarrollo futuro y los cambios
venideros; no deben ni pueden fijar en forma mecánica el día y la hora. Sin
embargo, cuando digo que surgirá pronto un auge revolucionario en China, de
ningún modo me refiero a algo que, según dicen algunos, "tiene la posibilidad
de surgir", algo ilusorio, inalcanzable y absolutamente desprovisto de
significado práctico. El auge revolucionario es como un barco en el mar, del
cual se divisa ya desde la
137
costa la punta del mástil; es como el sol naciente,
cuyos rayos luminosos se ven a lo lejos en el Oriente desde la cumbre de una
alta montaña; es como una criatura que va a nacer y se agita impaciente en el
vientre de la madre.
NOTAS
1 E1 camarada Fang Chi-min, natural del distrito de
Yiyang, provincia de Chiangsí, miembro del Comité Central elegido en el VI
Congreso Nacional del Partido Comunista de China, fue fundador de la zona roja
en el Noreste de Chiangsí y creador del 10.° Cuerpo de Ejército del Ejército
Rojo. En 1934, partió hacia el Norte de China al mando de los destacamentos de
vanguardia del Ejército Rojo para la resistencia contra los invasores
japoneses. En enero de 1935 fue hecho prisionero en un combate con las tropas
contrarrevolucionarias del Kuomintang. En julio del mismo año murió
heroicamente en Nanchang.
2 Con la
expresión "fuerzas subjetivas de la revolución", el camarada Mao
Tse-tung se refiere aquí a las fuerzas organizadas de la revolución.
3 Caudillo
militar del Kuomintang, fue en l928 gobernador de la provincia de Junán.
4 Se trata
de la guerra librada en marzo y abril de 1929 entre los caudillos militares
kuomintanistas: la camarilla de Chiang Kai-shek en Nankín y la camarilla de Li
Tsung-yen y Pai Chung-si en Kuangsí.
5 Se
refiere a la tercera ofensiva de los caudillos militares kuomintanistas de
Junán y Chiangsí contra la base de apoyo del Ejército Rojo en las montañas
Chingkang, desde fines de 1928 hasta comienzos de 1929.
6 Se
refiere a la carta del Comité Central del Partido Comunista de China dirigida
al Comité del Frente, fechada el 9 de febrero de 1929. Su contenido se expone
en líneas generales en la carta del Comité del Frente al Comité Central, con
fecha del 5 de abril de 1929, citada en el presente artículo. Trataba
principalmente sobre la apreciación de la situación de entonces y la táctica de
acción del Ejército Rojo. Ante los inadecuados puntos de vista presentados en
la carta del Comité Central, el Comité del Frente manifestó en su respuesta
opiniones distintas.
7 Se
refiere a los medios sangrientos a los que recurría la contrarrevolución frente
alas fuerzas revolucionarias del pueblo.
8 Cita del
Mencio. Mencio compara al tirano que con sus brutalidades empuja al pueblo a
buscar un soberano benévolo, con la nutria que "empuja los peces hacia las
aguas profundas".
9 Se
refiere al VI Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado en
julio de l928. E1 Congreso indicó que, después de la derrota de 1927, la
revolución china continuaba siendo, por su carácter, una revolución
democrático-burguesa antiimperialista y antifeudal, y que era inevitable un
nuevo auge revolucionario; pero, como este nuevo auge revolucionario no había
surgido todavía, la línea general para la revolución en aquel tiempo consistía
en ganarse a las masas. E1 VI Congreso barrió con el capitulacionismo de
derecha de Chen Tu-siu, aparecido en 1927, y también sometió a crítica el
putchismo "izquierdista" que se manifestó en el Partido a fines de
1927 y comienzos de 1928.
138
10 En 1929,
el Ejército Rojo emprendió una expedición hacia el Este, desde las montañas
Chingkang hasta la provincia de Fuchién, donde creó una nueva base de apoyo
revolucionaria, y estableció el Poder revolucionario popular en los distritos
de Lungyen, Yungting y Shangjang, en el Oeste de dicha provincia.
11 Se
refiere a las bases de apoyo revolucionarias relativamente sólidas,
establecidas por el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos.
12 Entonces
comandante de las Fuerzas de Preservación del Orden del Kuomintang en la
provincia de Chechiang.
13 Conocidos
bandidos de la provincia de Fuchién, cuyas Fuerzas fueron incorporadas al
ejército del Kuomintang.
14 Jefe de
una división de las tropas del Kuomintang.
15 Caudillo
militar del Kuomintang, entonces gobernador de la provincia de Chiangsí.
16 Entonces
jefe de una división de las tropas del Kuomintang acantonadas en la provincia
de Chiangsí.
PRESTAR ATENCIÓN AL TRABAJO ECONÓMICO *
20 de agosto de 1933
El impetuoso desarrollo de la guerra revolucionaria
nos exige movilizar a las masas para desplegar de inmediato una campaña en el
frente económico y emprender todas las tareas necesarias y posibles en el
terreno de la construcción económica. ¿Por qué? Porque en la actualidad todos
nuestros esfuerzos deben estar destinados a conquistar la victoria en la guerra
revolucionaria y, en primer lugar, a conquistar la victoria completa en la
lucha por aplastar la quinta campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento"1;
deben estar dirigidos a crear las condiciones materiales que garanticen el
abastecimiento de víveres y otros suministros al Ejército Rojo; a mejorar las
condiciones de vida del pueblo y estimularlo así a participar aún más
activamente en la guerra revolucionaria ; a organizar a las grandes masas
populares en el frente económico y educarlas para que aporten nuevas fuerzas a
la guerra; y a consolidar la alianza obrero- campesina y la dictadura
democrática de los obreros y campesinos y fortalecer la dirección del
proletariado por medio de la construcción económica. Para alcanzar todos estos
objetivos, es necesario emprender la construcción económica. Esto deben
entenderlo claramente todos los que están dedicados al trabajo revolucionario.
Algunos camaradas han estimado imposible destinar tiempo a la construcción
económica, alegando que la guerra revolucionaria ya mantiene a la gente
bastante ocupada, y han acusado de "desviacionista de derecha" a todo
el que habla de la construcción económica. En su opinión, la construcción
económica es imposible en las condiciones de una guerra revolucionaria y sólo
será posible después de la victoria final, cuando haya paz y tranquilidad.
Camaradas, estos puntos de vista son erróneos. Los que sostienen esas opiniones
no se dan cuenta de que sin la construcción económica no
_______________
* Discurso
pronunciado por el camarada Mao Tse-tung en agosto de 1933 en la conferencia de
diecisiete distritos del Sur de Chiangsí sobre la construcción económica.
139
140
se podrán asegurar las condiciones materiales para
la guerra revolucionaria y el pueblo se sentirá exhausto en el curso de una
guerra prolongada. ¡Reflexionen! E1 enemigo nos impone un bloqueo económico,
los especuladores y los reaccionarios minan nuestras finanzas y nuestro
comercio, y el intercambio comercial de nuestras zonas rojas con otras regiones
tropieza con serios obstáculos. ¿No se verá gravemente afectada la guerra
revolucionaria si no superamos estas dificultades? La sal es muy cara y a veces
ni siquiera se consigue. El arroz es barato en otoño e invierno, pero
terriblemente caro en primavera y verano. Todo esto afecta en forma directa a
las condiciones de vida de los obreros y campesinos y hace imposible su
mejoramiento. ¿No afectará esto a la alianza obrero-campesina, que es nuestra
línea fundamental? Si las masas obreras y campesinas se sienten descontentas
con sus condiciones de vida, ¿no afectará esto al aumento de efectivos de
nuestro Ejército Rojo y a la movilización de las masas para la guerra
revolucionaria? Por eso, es extremadamente errónea la idea de que no se debe
emprender la construcción económica durante la guerra revolucionaria. Los que
así piensan dicen también con frecuencia que todo debe estar subordinado a la
guerra, pero no comprenden que renunciar a la construcción económica no
significa subordinarlo todo a la guerra, sino debilitar el esfuerzo bélico.
Sólo desplegando nuestro trabajo en el frente económico y desarrollando la
economía de las zonas rojas, podremos crear una base material adecuada para la
guerra revolucionaria, desenvolver con éxito nuestras ofensivas militares y
asestar enérgicos golpes a las campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento"; sólo así podremos contar con los recursos necesarios para
engrosar las filas del Ejército Rojo y extender nuestro frente de combate a
regiones situadas a miles de li de distancia, de modo que nuestro Ejército Rojo
pueda, cuando las circunstancias sean
favorables, atacar Nanchang
y Chiuchiang sin preocupación alguna
y que, aliviada la tarea de aprovisionarse por
sí mismo, pueda
concentrar
toda su atención en la
lucha contra el enemigo; y
sólo así
podremos satisfacer en cierta medida las necesidades
materiales de las grandes
masas, de modo que éstas se incorporen
al Ejército
Rojo o realicen otras tareas revolucionarias con mayor
entusiasmo. Esto es
justamente lo que significa subordinarlo todo a la
guerra. Entre los que están dedicados al trabajo
revolucionario en diferentes lugares, hay muchos que todavía no entienden la
importancia de la construcción económica para la guerra revolucionaria, y
muchos órganos locales de Poder no han examinado seriamente los
141
problemas de esta construcción. Los departamentos
económicos de los gobiernos locales no están aún bien organizados; algunos de
ellos ni siquiera tienen directores, en tanto que en otros se ha nombrado a
gente incompetente con el solo objeto de llenar vacantes. La formación de las
cooperativas se encuentra todavía en su etapa inicial, y el trabajo de
regulación del abastecimiento de víveres ha comenzado sólo en algunos lugares.
No se ha realizado entre las grandes masas ninguna propaganda acerca de la tarea
de la construcción económica (aunque esta propaganda es muy urgente), ni se ha
creado entre ellas un ambiente de entusiasmo por esta tarea. Todo esto se debe
a que no se aprecia la importancia de la construcción económica. A través de
las discusiones que ustedes sostengan en esta conferencia y de los informes que
presenten al regresar a sus puestos, tenemos que crear un ambiente de
entusiasmo por la construcción económica entre todo el personal del gobierno y
entre las grandes masas de obreros y campesinos. Es preciso hacer comprender a
todo el mundo la importancia que tiene la construcción económica para la guerra
revolucionaria, a fin de que todos se esfuercen por promover la suscripción de
bonos del Empréstito Público para la Construcción Económica, desarrollen el
movimiento cooperativo y establezcan en todas partes graneros públicos y
depósitos de víveres en prevención del hambre. Cada distrito debe instalar un
subdepartamento de regulación del abastecimiento de víveres, con sucursales en
territorios y mercados de importancia. Por una parte, dentro de las zonas rojas
debemos trasladar el grano de los lugares que tengan excedentes a aquellos
donde haya escasez, para evitar que se acumule en algunos sitios mientras no se
pueda adquirir en otros y que su precio sea demasiado bajo en unos lugares y
demasiado alto en otros. Por otra parte, debemos exportar de manera planificada
(y no en cantidades ilimitadas) excedentes de grano, evitando así la
explotación por parte de intermediarios inescrupulosos, y comprar artículos de
primera necesidad en las zonas blancas. Todos debemos esforzarnos por
desarrollar la agricultura y la industria artesana, fabricar más aperos
agrícolas y producir mayor cantidad de cal, a fin de asegurar una mejor cosecha
para el próximo año ; y debemos restablecer el antiguo nivel de la producción
de tungsteno, madera, alcanfor, papel, tabaco, telas de lino, hongos secos,
esencia de menta y otros productos locales, y venderlos en grandes cantidades
en las zonas blancas.
A juzgar
por su volumen, los cereales ocupan el primer lugar entre nuestros principales
artículos de exportación. Todos los años se
142
exportan unos tres millones de dan de arroz sin
descascarillar - un promedio de un dan por persona en una población de tres
millones de habitantes - a cambio de artículos de primera necesidad. Con
seguridad, la cifra real no puede ser inferior a la señalada. Pero, ¿quién se
ocupa de este negocio? Únicamente los comerciantes, que explotan cruelmente al
pueblo en estas transacciones. El año pasado los campesinos de los distritos de
Wanan y Taije vendieron a los comerciantes arroz sin descascarillar a cincuenta
fenes el dan, y éstos lo enviaron a Kanchou donde lo revendieron a cuatro
yuanes el dan, ganando siete veces más de lo que les había costado. Tomemos
otro ejemplo. Cada año nuestros tres millones de habitantes consumen sal por
valor de unos nueve millones de yuanes y necesitan telas por un valor
aproximado de seis millones. Sobra decir que este negocio de la sal y las
telas, cuyo monto total asciende a quince millones de yuanes, ha estado
enteramente en manos de los comerciantes y que nosotros nunca nos hemos ocupado
de ello. La explotación por parte de estos intermediarios ha sido realmente
enorme. Por ejemplo, compran sal en Meisien a razón de siete jin por un yuan y
la venden en nuestras zonas a doce liang2 por un yuan. ¿No es ésta una terrible
explotación? No podemos seguir desatendiendo este estado de cosas y en adelante
debemos ocuparnos nosotros mismos de este comercio. Nuestro Departamento de
Comercio Exterior tiene que hacer grandes esfuerzos en ese sentido.
¿Cómo utilizar los tres millones de yuanes
provenientes del Empréstito Público para la Construcción Económica? Pensamos
emplearlos así: un millón será destinado a los gastos militares del Ejército
Rojo, y dos millones serán prestados como capital a las cooperativas, al
Departamento de Regulación del Abastecimiento de Víveres y al Departamento de
Comercio Exterior. De esta última cantidad, una gran parte se utilizará para
desarrollar nuestro comercio con las regiones exteriores, y el resto, para
fomentar la producción. Nuestro objetivo consiste no sólo en desarrollar la
producción, sino también en vender nuestros productos a precios justos en las
zonas blancas y comprar allí sal y telas a precios bajos para su distribución
entre las masas populares, rompiendo de esta manera el bloqueo del enemigo y
contrarrestando la explotación de los comerciantes. Debemos desarrollar cada
día más la economía del pueblo, mejorar en gran medida las condiciones de vida
de las masas e incrementar en forma sustancial la renta pública, echando así
una sólida base material para la guerra revolucionaria y la construcción
económica.
143
Esta es una gran tarea, una gran lucha de clases.
Pero debemos preguntarnos: ¿Puede cumplirse esta tarea en medio de una enconada
guerra? Creo que sí. No hablamos de tender una línea ferroviaria a Lungyen ni,
por el momento, de construir una carretera a Kanchou. No decimos que se deba
hacer de la venta del grano un monopolio absoluto, ni que el comercio de la sal
y las telas, evaluado en quince millones de yuanes, deba ser manejado
enteramente por el gobierno, con exclusión de los comerciantes. No es eso lo
que decimos ni lo que tratamos de hacer. Lo que decimos y tratamos de hacer es
desarrollar la agricultura y la industria artesana, exportar grano y tungsteno
e importar sal y telas, comenzando por el momento con un fondo de dos millones
de yuanes más el dinero invertido por las masas. ¿Es ésta una obra que no
debamos emprender, que no podamos emprender ni realizar? Ya hemos comenzado ese
trabajo y logrado algunos éxitos. La cosecha de otoño de este año ha sido de un
20 a un 25 por ciento mayor que la del año pasado, superando el aumento
previsto de un 20 por ciento. En el terreno de la industria artesana, la
producción de aperos agrícolas y de cal está en proceso de recuperación, y la
de tungsteno ha comenzado a rehacerse. La producción de tabaco, papel y madera
también empieza a reanimarse ligeramente. En la regulación del abastecimiento
de víveres se han logrado muchos éxitos este año. Se ha iniciado cierto trabajo
en la importación de sal. En estos logros basamos nuestra firme convicción de
que podemos hacer mayores progresos en el futuro. ¿No es evidentemente erróneo
decir que la construcción económica es imposible ahora y que sólo será posible
después del término de la guerra?
Por tanto resulta claro que; en la etapa actual, la
construcción económica debe girar en torno a nuestra tarea central: la guerra
revolucionaria. Actualmente, la guerra revolucionaria es nuestra tarea central,
y la construcción económica sirve a esta tarea, gira en torno suyo y está
subordinada a ella. Es igualmente erróneo considerar la construcción económica
como el centro de todas nuestras tareas actuales y descuidar por ello la guerra
revolucionaria, o realizar la construcción económica desvinculándola de la
guerra revolucionaria. Sólo cuando la guerra civil haya terminado, se podrá y
deberá considerar la construcción económica como el centro de todas nuestras
tareas. Es pura ilusión intentar realizar, en el curso de la guerra civil, una
construcción económica propia de tiempos de paz, necesaria y posible sólo en el
futuro y no en el presente. Las tareas actuales son
144
las que la guerra exige con urgencia. Cada una de
ellas debe servir a la guerra y ninguna es empresa de tiempos de paz separada
de la guerra. Si algún camarada abriga la idea de realizar la construcción
económica desvinculándola de la guerra, debe corregir en seguida este punto de
vista erróneo.
Sin un estilo de dirección correcto y métodos de
trabajo correctos será imposible desarrollar con rapidez la campaña en el
frente económico. Este es también un problema importante que hay que resolver
en esta conferencia. Porque los camaradas aquí presentes no sólo tendrán mucho
trabajo que realizar tan pronto como regresen, sino que además deberán dirigir
a un gran número de personas con quienes trabajarán. Esto concierne en
particular a los camaradas que trabajan a niveles de cantón y municipio, así como
a los que trabajan en cooperativas, en departamentos de víveres y de comercio y
en oficinas de compras ; tanto unos como otros se dedican personalmente al
trabajo práctico de movilizar a las masas para que organicen cooperativas, de
regular el abastecimiento de víveres y transportarlos y de administrar nuestro
comercio con las regiones exteriores. Si su estilo de dirección es erróneo y si
no adoptan métodos de trabajo correctos y eficaces, su trabajo se verá
inmediatamente afectado, y no podremos obtener el apoyo de las grandes masas
para nuestras distintas tareas, ni cumplir por completo, en el otoño e invierno
de este año y en la primavera y verano del que viene, el plan del Gobierno
Central para la construcción económica. Por lo tanto, quisiera llamar la
atención de nuestros camaradas sobre los siguientes puntos :
Primero. Movilizar a las masas a través de los
distintos medios organizativos. En primer lugar, los camaradas de las
presidencias y de los departamentos económicos y financieros de los gobiernos a
todos los niveles deben poner sistemáticamente en su orden del día y examinar,
supervisar y verificar el trabajo relativo a la colocación de bonos del
empréstito público, a la formación de cooperativas, a la regulación del
abastecimiento de víveres y al fomento de la producción y del comercio. En
segundo lugar, es preciso poner en movimiento a las organizaciones de masas,
principalmente a los sindicatos y a las ligas de campesinos pobres. Los
sindicatos deben movilizar a todos sus afiliados para que se incorporen a la
lucha en el
frente económico. Las
ligas de campesinos pobres constituyen una
poderosa base para movilizar a las masas
en la creación de
cooperativas y en la suscripción de bonos del empréstito público; los
gobiernos territoriales y cantonales deben dirigir vigorosamente
a las ligas.
Además,
145
tenemos que hacer propaganda en favor de la
construcción económica por medio de reuniones que se celebren en aldeas o en
casas, exponiendo con claridad la relación que existe entre la guerra
revolucionaria y la construcción económica y explicando en términos muy
concretos cómo mejorar las condiciones de vida de las masas y aumentar nuestra
capacidad de combate. Es preciso llamar a las masas a suscribir bonos del
empréstito público, desarrollar las cooperativas, regular el abastecimiento de
víveres, consolidar las finanzas y fomentar el comercio ; es preciso llamarlas
a luchar por estas consignas y elevar su entusiasmo. No podremos alcanzar
nuestros objetivos si no movilizamos a las masas ni hacemos propaganda entre
ellas por los medios organizativos arriba mencionados, es decir, si las
presidencias y los departamentos económicos y financieros de los gobiernos a
todos los niveles no se preocupan seriamente de examinar y verificar el trabajo
de construcción económica, si no ponen en movimiento a las organizaciones de
masas ni celebran mítines de masas para hacer propaganda.
Segundo. Los métodos de movilización de las masas
no deben ser burocráticos. La dirección burocrática es inadmisible en la
construcción económica, lo mismo que en cualquier otra labor revolucionaria. Es
preciso arrojar al basurero el burocratismo, ese gran mal que todo camarada
detesta. Los métodos que todos los camaradas deben preferir son los que
interesan a las masas, es decir, aquellos que son aceptados gustosamente por
los obreros y campesinos. Una de las manifestaciones del burocratismo es el
relajamiento en el trabajo debido a la indiferencia o a la negligencia. Debemos
sostener una severa lucha contra este fenómeno. Otra manifestación es el
autoritarismo. Aparentemente, los que practican el autoritarismo no muestran
ningún relajamiento en su trabajo, y dan la impresión de que trabajan con
entusiasmo. Pero, en realidad, es imposible desarrollar con éxito las
cooperativas mediante métodos autoritarios, y aunque éstas parezcan haberse
desarrollado momentáneamente, no podrán consolidarse. En consecuencia, quedarán
desacreditadas y su desarrollo se verá
obstaculizado. Promover la suscripción de bonos del empréstito
público en forma autoritaria e imponer las cuotas de manera arbitraria
sin preocuparse
de si las masas comprenden para qué es
el
empréstito, ni de cuántos bonos pueden suscribir, traerá como
resultado su descontento y hará imposible una buena suscripción
de bonos.
Debemos rechazar el autoritarismo; lo que necesitamos
es hacer una vigorosa
propaganda para convencer a las masas
y, teniendo
146
en cuenta las circunstancias concretas y los reales
y manifiestos deseos de las masas, desarrollar las cooperativas, promover la
suscripción de bonos del empréstito público y realizar todo el trabajo de
movilización en el terreno económico.
Tercero. Se requiere un gran número de cuadros para
desplegar la campaña de construcción económica. No se trata de algunas decenas
o centenares, sino de miles y decenas de miles de personas a quienes hay que
organizar, adiestrar y destinar al frente de la construcción económica. Ellos
serán los mandos en el frente económico y las grandes masas populares, los
combatientes. La gente se queja a menudo de la escasez de cuadros. Pero,
¿existe realmente escasez de cuadros, camaradas? De las masas que se han templado
en las luchas agrarias y económicas y en la guerra revolucionaria, han surgido
innumerables cuadros. ¿Cómo podemos decir que existe escasez de cuadros?
Abandonen ese punto de vista erróneo y encontrarán cuadros a su alrededor.
Cuarto. En la actualidad, la construcción económica
es inseparable no sólo de la tarea general, la guerra, sino también de las
demás tareas. Sólo desarrollando en profundidad la campaña de verificación de
la distribución de la tierra3, será posible eliminar por completo la propiedad
feudal y semifeudal de la misma, elevar el entusiasmo de los campesinos por la
producción e incorporar rápidamente a las grandes masas campesinas al frente de
la construcción económica. Sólo aplicando resueltamente la Ley del Trabajo,
será posible mejorar las condiciones de vida de los obreros y hacerlos
participar en forma activa y rápida en la construcción económica, reforzando
así su dirección sobre los campesinos. Sólo dirigiendo en forma correcta las
elecciones y la campaña de denuncia4, la que se desarrolla simultáneamente con
la campaña de verificación de la distribución de la tierra, será posible
fortalecer nuestros organismos gubernamentales, de modo que nuestro Gobierno
pueda dirigir con mayor vigor la guerra revolucionaria y todo nuestro trabajo,
incluido el trabajo económico. La elevación del nivel político y cultural de
las masas por medio del trabajo cultural y educacional es asimismo de suma
importancia para el desarrollo de la economía. Sobra decir que el engrosamiento
de las filas del Ejército Rojo no debe ser descuidado ni un solo día. Está
claro para todos que sin las victorias del Ejército Rojo sería aún más estrecho
el bloqueo económico del enemigo. Por otra parte, el desarrollo de la economía
y el mejoramiento de las condiciones de vida de las masas constituirán, sin
duda alguna, una gran ayuda para
147
el crecimiento del Ejército Rojo y animarán a las
grandes masas populares a marchar con entusiasmo al frente. En una palabra, si
cumplimos todas las tareas arriba mencionadas, incluyendo la nueva e
importantísima tarea de la construcción económica, y si las ponemos todas al
servicio de la guerra revolucionaria, ésta se verá coronada indudablemente con
nuestra victoria.
NOTAS
1 De 1930
a 1934, las tropas de Chiang Kai-shek lanzaron cinco ofensivas de grandes
proporciones, llamadas campañas de "cerco y aniquilamiento", contra
las zonas rojas cuyo centro era la ciudad de Yuichín, provincia de Chiangsí. La
quinta de esas campañas se inició en octubre de 1933, pero Chiang Kai-shek la
había venido preparando activamente desde el verano de ese mismo año.
2 16 liang
= 1 jin = 1/2 kilo.
3 Esta
campaña se llevó a cabo en las zonas rojas después de la reforma agraria para
comprobar si la tierra había sido distribuida en forma justa.
4 Fue una
campaña democrática en la que se estimuló a las grandes masas populares a
denunciar las acciones reprobables de funcionarios del gobierno democrático.
5
COMO DETERMINAR LAS CLASES EN LAS ZONAS
RURALES *
Octubre de 1933
I. LOS TERRATENIENTES
Son terratenientes quienes poseen tierras, no
trabajan ellos mismos ose dedican sólo al trabajo secundario1, y viven de la
explotación de los campesinos. Los terratenientes practican la explotación
principalmente por medio del arriendo de la tierra y, además, mediante la
usura, la contratación de asalariados agrícolas o la industria y el comercio.
Pero es el arriendo de la tierra la forma principal en que los terratenientes
explotan a los campesinos. La administración de las tierras públicas y el cobro
del arriendo de las tierras de las escuelas2 constituyen igualmente formas de
la explotación mediante el arriendo de la tierra.
Los terratenientes que se han arruinado pero que
siguen sin trabajar y viven de la estafa, el pillaje o la ayuda de sus
parientes y amigos, y cuyas condiciones de vida son superiores a las de los
campesinos medios en general, deben seguir siendo considerados como
terratenientes.
Los caudillos militares, burócratas, déspotas
locales y shenshi malvados son los representantes políticos de la clase
terrateniente y sus elementos más feroces. También entre los campesinos ricos
se encuentran a menudo déspotas locales y shenshi malvados, pero de menor
importancia.
Deben ser colocados en la misma categoría que los
terratenientes aquellos individuos que ayudan a éstos en el cobro de los
arriendos
_______________
* Documento
redactado en octubre de 1933 por el camarada Mao Tse-tung para rectificar las
desviaciones surgidas en el trabajo de la reforma agraria y dar una solución
correcta al problema de la tierra. Fue adoptado por el Gobierno Democrático
Central de Obreros y Campesinos de aquella época como criterio para determinar
la pertenencia de clase en las zonas rurales.
149
150
y en la administración de sus propiedades, y cuya
principal fuente de ingresos depende de la explotación de los campesinos por
los terratenientes y cuyas condiciones de vida son superiores a las de los
campesinos medios en general.
Se llaman usureros y deben ser colocados en la
misma categoría que los terratenientes aquellos individuos que tienen como
fuente principal de sus ingresos la explotación mediante la usura y cuyas
condiciones de vida son superiores a las de los campesinos medios en general.
II. LOS CAMPESINOS RICOS
Por lo común, los campesinos ricos poseen tierras.
Sin embargo, algunos sólo poseen una parte de la tierra que cultivan, y toman
en arriendo el resto; otros no poseen tierra alguna y toman en arriendo toda la
que cultivan. Los campesinos ricos generalmente disponen de instrumentos de
producción relativamente buenos y abundantes y bastante capital líquido, y
participan ellos mismos en el trabajo, mas una parte o la mayor parte de sus
ingresos proviene siempre de la explotación. Su principal forma de explotación
es la explotación del trabajo asalariado (contratación de asalariados agrícolas
al año). Además, pueden ejercer la explotación dando en arriendo parte de sus
tierras, prestando con usura o dedicándose a la industria y el comercio. La
mayoría de los campesinos ricos también administran tierras públicas. Deben ser
considerados asimismo como campesinos ricos aquellos que poseen una superficie
relativamente grande de buenas tierras y trabajan parte de ellas por sí mismos
sin contratar asalariados agrícolas, pero explotan a otros campesinos por medio
del arriendo de la tierra o de la usura, o en otras formas. Los campesinos
ricos practican constantemente la explotación, y, para muchos de ellos, ésta
constituye la fuente principal de sus ingresos.
III. LOS CAMPESINOS MEDIOS
De los campesinos medios, muchos poseen tierras;
algunos poseen sólo una parte de la tierra que trabajan y toman en arriendo el
resto; otros no tienen tierra alguna y toman en arriendo toda la que trabajan.
151
Todos ellos disponen de suficientes aperos
agrícolas. Los campesinos medios viven total o principalmente de su propio
trabajo. Por regla general, no explotan a nadie, sino que muchos de ellos
sufren la explotación en pequeña medida pagando el arriendo de tierras o el
interés de préstamos. Pero, por lo común, los campesinos medios no venden su
fuerza de trabajo. Un sector de ellos (los campesinos medios acomodados)
explotan a otros en pequeña medida, pero esta explotación no es constante ni
constituye la fuente principal de sus ingresos.
IV. LOS CAMPESINOS POBRES
De los campesinos pobres, algunos poseen una parte
de la tierra que trabajan e insuficientes aperos agrícolas ; otros no poseen
tierra alguna y sólo tienen insuficientes aperos agrícolas. Por regla general,
los campesinos pobres tienen que tomar en arriendo la tierra que trabajan, y
sufren la explotación pagando el arriendo de tierras o el interés de préstamos
y vendiendo una pequeña parte de su fuerza de trabajo.
Si de ordinario los campesinos medios no tienen
necesidad de vender su fuerza de trabajo, los campesinos pobres, en cambio, se
ven obligados a vender una pequeña parte de la suya: éste es el criterio
principal para distinguir entre éstos y aquéllos.
V. LOS OBREROS
Por regla general, los obreros (incluyendo los
asalariados agrícolas) no poseen tierras ni aperos agrícolas ; algunos de ellos
poseen un insignificante pedazo de tierra y muy pocos aperos agrícolas. Los
obreros viven total o principalmente de la venta de su fuerza de trabajo.
NOTAS
1 En
general, se clasifica a una persona como dedicada al trabajo secundario cuando
participa sólo menos de un tercio del año en labores esenciales (esto es, las
152
más importantes faenas de la producción agrícola
fundamental, como arada siembra, cosecha, etc.), o bien, aunque trabaje durante
un tercio del año, cuando lo haga sólo en labores no esenciales (esto es,
aquellas faenas de importancia secundaria para la producción, como ayudar en el
desmalezamiento y en el cultivo de verduras o cuidar animales de tiro).
2 En el
campo chino había muchos tipos de tierras públicas: tierras pertenecientes a
los gobiernos territoriales o cantonales, a los templos ancestrales de los
clanes, a los templos budistas o taoístas, a las iglesias católicas o a las
mezquitas, y tierras cuyo arriendo debía destinarse a obras de interés público
como el socorro a las víctimas del hambre y la construcción y mantenimiento de
puentes y caminos, o a cubrir gastos de instrucción pública. Estas tierras se
hallaban controladas, en su gran mayoría, por los terratenientes y los
campesinos ricos, y los campesinos de otras capas sociales sólo tenían derecho
a intervenir en la administración de una pequeña parte de ellas.
NUESTRA POLÍTICA ECONÓMICA *
23 de enero de 1934
Sólo los desvergonzados caudillos militares del
Kuomintang, que en las regiones bajo su dominio han llevado al pueblo a la
miseria y la economía a la ruina, pueden todavía difundir diariamente rumores
en el sentido de que las zonas rojas experimentan un colapso total. El
imperialismo y el Kuomintang se proponen arruinar las zonas rojas, minar su
trabajo de construcción económica que hoy está en progreso y destruir el
bienestar de millones de obreros y campesinos que han conquistado su
liberación. Con este propósito, además de organizar fuerzas armadas para
emprender campañas militares de "cerco y aniquilamiento", han
aplicado una cruel política de bloqueo económico. Pero, dirigiendo a las
grandes masas y al Ejército Rojo, no sólo hemos aplastado, una tras otra, las
campañas enemigas de "cerco y aniquilamiento", sino que también hemos
acometido todo trabajo de construcción económica necesario y posible de
realizar, a fin de romper el perverso bloqueo económico del enemigo. En este
aspecto, igualmente estamos logrando un éxito tras otro.
Los principios de nuestra política económica son:
emprender todo trabajo de construcción económica que sea necesario y posible,
con-centrar nuestros recursos económicos en el esfuerzo bélico, y, al mismo
tiempo, mejorar en todo lo que podamos las condiciones de vida del pueblo,
consolidar la alianza de los obreros y los campesinos en el terreno económico,
asegurar la dirección del proletariado sobre el campesinado y luchar por la
dirección de la economía estatal sobre la privada, creando así las premisas de
nuestro futuro avance hacia el socialismo.
_______________
* Informe
presentado por el camarada Mao Tse-tung ante el II Congreso Nacional de
Representantes Obreros y Campesinos, celebrado en enero de 1934 en Yuichin,
provincia de Chiangsí.
153
154
La tarea central de nuestra construcción económica
es desarrollar la producción agrícola e industrial, el comercio con las
regiones exteriores y las cooperativas.
La agricultura en las zonas rojas evidentemente
está progresando. En la región comprendida entre el Sur de Chiangsí y el Oeste
de Fuchién, la producción agrícola de 1933 aumentó en un 15 por ciento con
respecto a la de 1932, y en la Región Fronteriza de Fuchién-Chechiang-Chiangsí,
en un 20 por ciento. La Región Fronteriza de Sechuán-Shensí ha recogido una
buena cosecha. Es corriente que la producción agrícola decline durante el
primero o los dos primeros años después de establecida una zona roja1. Pero luego
se recupera, pues, gracias a la distribución de la tierra y a la determinación
de la propiedad sobre la misma, así como al estímulo que damos a la producción,
las masas campesinas trabajan con mayor entusiasmo. En la actualidad, en
algunos lugares la producción agrícola ha alcanzado, e incluso superado, el
nivel de antes de la revolución. En otros, no sólo han vuelto a cultivarse las
tierras que permanecieron abandonadas durante los levantamientos
revolucionarios, sino que se han roturado nuevas. En muchos lugares se han
organizado grupos de ayuda mutua y equipos de labranza2 para reajustar el
empleo de la fuerza de trabajo, y también cooperativas para superar la escasez
de bestias de tiro. Al mismo tiempo, las mujeres se han incorporado en masa a
la producción. Nada de eso habría sido posible en tiempos del Kuomintang. En
aquella época, como la tierra pertenecía a los terratenientes, los campesinos
no querían mejorarla ni disponían de medios para hacerlo. Sólo después que la
distribuimos entre los campesinos y que promovimos y estimulamos su actividad
productora, ha estallado su entusiasmo por el trabajo y se han podido obtener
grandes éxitos en la producción. Aquí es preciso señalar que, en las
condiciones actuales, la agricultura ocupa el primer lugar en nuestra
construcción económica y que ella ha de resolver no sólo el problema de los
víveres, el más importante de todos, sino también los del algodón, el lino, la
caña de azúcar, el bambú y otras materias primas necesarias para la fabricación
de artículos de primera necesidad, tales como ropa, azúcar y papel. La
conservación de los bosques y el incremento del ganado también constituyen
parte importante de la agricultura. Sobre la base de la pequeña economía
campesina, es tan permisible como necesario trazar adecuados planes de
producción para ciertos artículos agrícolas importantes y movilizar a los
campesinos para que luchen por su cumplimiento. A esto debemos prestarle más
atención y dedicarle aún mayores esfuerzos.
155
Debemos dirigir vigorosamente a los campesinos en
la solución de los problemas difíciles y fundamentales de la producción, como
la fuerza de trabajo, las bestias de tiro, los fertilizantes, las semillas y el
riego. Nuestra tarea esencial a este respecto es reajustar en forma organizada
el empleo de la fuerza de trabajo y alentar a las mujeres a participar en la
producción. Para resolver el problema de la fuerza de trabajo, es necesario
organizar grupos de ayuda mutua y equipos de labranza, movilizar y estimular a
toda la población rural durante las temporadas de mayor actividad en la
primavera y el verano. Otro problema serio es que una parte considerable del
campesinado (un 25 por ciento aproximadamente) carece de bueyes de labranza.
Debemos ocuparnos de organizar cooperativas de bestias de tiro, estimulando a
los campesinos sin bueyes a adquirirlos para el uso en común mediante
suscripción voluntaria. Debemos también prestar gran atención al riego, que es
vital para la agricultura. Por supuesto, todavía no podemos plantear el
problema de una agricultura estatal o colectiva; sin embargo, a fin de promover
el desarrollo de la agricultura, es de urgente necesidad establecer en diversos
lugares pequeñas granjas experimentales, escuelas de investigación agrícola y
exposiciones de productos agrícolas.
E1 bloqueo impuesto por el enemigo ha creado
dificultades para la exportación de nuestras mercancías. La producción de
muchas ramas artesanas ha declinado en las zonas rojas, en particular la del
tabaco y la del papel. Pero tales dificultades no son totalmente insuperables,
pues la demanda de las grandes masas en nuestras zonas crea un amplio mercado
interno. Debemos restablecer y desarrollar de manera planificada la artesanía y
ciertas ramas industriales, primero para el autoabastecimiento y luego para la exportación.
Durante los últimos dos años, especialmente a partir de la primera mitad de
1933, muchas ramas artesanas y ciertas industrias han venido recuperándose
debido a la atención que hemos empezado a prestarles y al desarrollo gradual de
las cooperativas de producción creadas por las masas. Los renglones más
importantes de esta recuperación son el tabaco, el papel, el tungsteno, el
alcanfor, los aperos agrícolas y los fertilizantes (la cal entre otros).
Además, en las actuales circunstancias, no debemos descuidar nuestra propia
producción de telas, medicamentos y azúcar. En la Región Fronteriza de
Fuchién-Chechiang -Chiangsí se han establecido incluso algunas ramas
industriales que antes no existían, como la fabricación de papel y de telas y
la refinación de azúcar, y se han logrado éxitos en su desarrollo. Para superar
la escasez de sal, allí se ha comenzado a extraerla de la tierra salina. La
producción
156
industrial requiere una planificación adecuada.
Desde luego, con base a una industria artesana dispersa es imposible hacer una
detallada planificación de conjunto. Pero para ciertas empresas principales, en
primer lugar para las empresas del Estado y de las cooperativas, es
absolutamente necesario que se hagan planes de producción bastante detallados.
Desde su mismo comienzo, todas las empresas industriales del Estado y de las
cooperativas deben prestar atención a calcular con precisión las posibilidades
de la producción de materias primas y las perspectivas de venta tanto en las
zonas enemigas como en las nuestras.
En la actualidad, es especialmente necesario que
organicemos en forma planificada el comercio de nuestra población con las
regiones exteriores y que el Estado tome directamente en sus manos el comercio
de ciertos productos esenciales, como la importación de sal y telas y la
exportación de cereales y tungsteno, así como la regulación del abastecimiento
de víveres en nuestras propias zonas. Este trabajo fue emprendido primero en la
Región Fronteriza de Fuchién-Chechiang-Chiangsí, y en la Región Central se inició
en la primavera de 1933. Gracias al establecimiento de organismos como el
Departamento de Comercio Exterior, hemos logrado éxitos iniciales en este
aspecto.
Nuestra economía se compone actualmente de tres
sectores: estatal, cooperativo y privado.
El sector estatal se limita, en los momentos
presentes, a lo que es posible e indispensable. La industria y el comercio del
Estado han comenzado a desarrollarse y sus perspectivas son ilimitadas
En lo que respecta al sector privado, en lugar de
ponerle obstáculos, lo promoveremos y estimularemos a menos que viole los
límites legales fijados por nuestro gobierno, pues actualmente su desarrollo es
necesario para los intereses del Estado y del pueblo. Huelga decir que este
sector tiene ahora una absoluta preponderancia y continuará ocupando
indudablemente una posición predominante durante un tiempo bastante largo.
Actualmente la economía privada en las zonas rojas asume la forma de pequeñas
empresas:
El sector cooperativo se desarrolla con gran
rapidez. De acuerdo con las estadísticas de septiembre de 1933 referentes a 17
distritos de las provincias de Chiangsí y Fuchién, existen en total 1.423
cooperativas de diversos tipos, con un capital global de más de 300.000 yuanes.
Son las cooperativas de consumo y de víveres las que experimentan el mayor
desarrollo, y les siguen las cooperativas de producción. Las cooperativas de
crédito apenas han comenzado a funcionar. Coordinán-
157
dose entre sí, el sector cooperativo y el estatal
se convertirán, al cabo de un largo período de desarrollo, en una enorme fuerza
económica e irán ocupando una posición preponderante y dirigente sobre el
sector privado. Por lo tanto, es preciso desarrollar en todo lo posible la
economía estatal y extender ampliamente la economía cooperativa a la par que
estimular el desarrollo de la privada.
A fin de desarrollar la economía estatal y prestar
ayuda a la economía cooperativa, hemos emitido, contando con el apoyo de las
masas, bonos del Empréstito Público para la Construcción Económica por valor de
tres millones de yuanes. Basarnos de esta manera en la fuerza de las masas es,
en la actualidad, el único medio posible para resolver el problema de fondos
para la construcción económica.
Aumentar nuestra renta pública por medio del
desarrollo de la economía es el principio fundamental de nuestra política
financiera ; esto ha dado resultados evidentes en la Región Fronteriza de
Fuchién-Chechiang-Chiangsí y también comienza a darlos en la Región Central. Es
deber de nuestros organismos financieros y económicos aplicar rigurosamente
este principio. A este respecto, debemos velar atentamente porque, al emitir
papel moneda, el Banco del Estado se base primordialmente en las necesidades
del desarrollo de la economía y relegue a segundo plano las de orden puramente
fiscal.
En lo que concierne a los gastos presupuestarios,
nuestro principio debe ser la economía. Es necesario hacer comprender a todo el
personal del gobierno que la corrupción y el despilfarro son crímenes
gravísimos. La lucha contra la corrupción y el despilfarro ha dado ya algunos
resultados, pero todavía se requieren nuevos esfuerzos. Economizar cada moneda
en interés de la guerra, de la causa revolucionaria y de nuestra construcción
económica: tal es el principio que ha de orientar nuestro sistema financiero.
Nuestros métodos de utilización de los ingresos estatales deben ser
rigurosamente distintos de los del Kuomintang.
En momentos en que China se halla hundida en el
desastre económico, en que cientos de millones de sus habitantes se ven
atenazados por el hambre y el frío, nuestro gobierno popular, desafiando todas
las dificultades, se empeña resueltamente en la construcción económica en
interés de la guerra revolucionaria y de la nación. Está bien claro que sólo
derrotando al imperialismo y al Kuomintang y efectuando una construcción
económica planificada y organizada, podremos librar al pueblo de todo el país
de un desastre sin precedentes.
158
NOTAS
1 Esto se debía principalmente a que durante la
distribución de la tierra, la propiedad sobre la misma no estaba todavía
determinada, ni completamente establecido el nuevo orden económico, lo que
causaba cierto malestar entre los campesinos, impidiéndoles consagrarse
enteramente a su actividad productora.
2 Los
grupos de ayuda mutua y los equipos de labranza, basados en la explotación
individual, fueron creados por los campesinos en las zonas rojas con miras a un
mejor empleo de la Fuerza de trabajo en la producción. Sobre el principio de
participación voluntaria y de beneficio mutuo, los miembros de esas
organizaciones de ayuda mutua realizaban unos para otros una labor igual
calculada en jornadas, y si un miembro daba menos ayuda de la que recibía,
compensaba en dinero la diferencia. Además de ayudarse entre sí, los miembros
de los grupos de ayuda mutua se preocupaban preferentemente por las familias de
los combatientes del Ejército Rojo y ayudaban a los ancianos desvalidos (cuando
trabajaban para estos últimos, no recibían de ellos paga alguna, excepto la
comida durante el trabajo). Como esas organizaciones de ayuda mutua
desempeñaban un gran papel en la producción y sus medidas eran razonables,
obtuvieron el caluroso apoyo de las masas. E1 camarada Mao Tse-tung ha hecho
referencia a esto en sus informes: "Investigación en el cantón de
Changkang" e "Investigación en el cantón de Tsaisi".
PREOCUPÉMONOS POR LAS CONDICIONES DE VIDA DE LAS
MASAS, PRESTEMOS ATENCIÓN A LOS MÉTODOS DE TRABAJO *
27 de enero de 1934
Hay dos cuestiones a las que los camaradas no han
prestado seria atención en el curso de las discusiones y que, a mi juicio,
merecen un examen especial.
La primera cuestión se refiere a las condiciones de
vida de las masas.
Nuestra tarea central en estos momentos es
movilizar a las grandes masas a participar en la guerra revolucionaria,
derribar al imperialismo y al Kuomintang mediante esta guerra, extender la
revolución a todo el país y expulsar de China al imperialismo. No es buen
cuadro revolucionario el que no dé la debida importancia a esta tarea central.
Si nuestros camaradas comprenden realmente esta tarea, si comprenden la
necesidad de extender, cueste lo que cueste, la revolución a todo el país, de
ninguna manera deberán descuidar ni menospreciar el problema de los intereses
vitales de las grandes masas y de sus condiciones de vida. Pues la guerra
revolucionaria es la guerra de las masas, y sólo puede realizarse
movilizándolas y apoyándose en ellas.
¿Podremos vencer al enemigo si nos limitamos a
movilizar al pueblo para la guerra y no hacemos ningún otro trabajo? Claro que
no. Si queremos triunfar, debemos hacer mucho más. Debemos dirigir a los
campesinos en su lucha por la tierra y distribuirla entre ellos, elevar su
entusiasmo por el trabajo e incrementar la producción agrícola, defender los
intereses de los obreros, establecer cooperativas, desarrollar el comercio con
las regiones exteriores y resolver los problemas que
_______________
* Parte
de las conclusiones presentadas por el camarada Mao Tse-tung ante el II
Congreso Nacional de Representantes Obreros y Campesinos, celebrado en enero de
1934 en Yuichín, provincia de Chiangsí.
159
160
enfrentan las masas : alimentación, vestido y
vivienda, combustible, arroz, aceite y sal, así como los problemas relativos a
la salud, la higiene y el matrimonio. En una palabra, todos los problemas
concretos de la vida cotidiana de las masas requieren nuestra atención. Si nos
preocupamos por estos problemas, si los resolvemos y satisfacemos las
necesidades de las masas, nos convertiremos verdaderamente en organizadores de
la vida de las masas, y éstas se agruparán realmente en torno nuestro y nos
darán su cálido apoyo. Camaradas, ¿seremos entonces capaces de movilizar a las
masas para que participen en la guerra revolucionaria? Sí, definitivamente sí.
Entre nuestros cuadros nos hemos encontrado con que
algunos sólo hablan de engrosar el Ejército Rojo y las brigadas de transporte,
de cobrar el impuesto territorial y de promover la suscripción de bonos del
empréstito público, pero en cuanto a los demás asuntos, no los discuten ni
atienden, e incluso no se ocupan para nada de ellos. Por ejemplo, hubo un
tiempo en que el gobierno municipal de Tingchou se preocupaba únicamente de
engrosar las filas del Ejército Rojo y de movilizar a la gente para las brigadas
de transporte, sin interesarse en lo más mínimo por la vida de las masas.
Mientras tanto, la población de Tingchou no tenía leña, no había sal en el
mercado porque los capitalistas la tenían escondida, algunas gentes carecían de
vivienda, y el arroz era escaso y se vendía caro. Estos eran los problemas
concretos que se presentaban ante las masas populares de Tingchou, las que
esperaban con ansiedad que las ayudáramos a resolverlos. Pero el gobierno
municipal de Tingchou no examinó ninguna de estas cuestiones. Por eso, después
de la elección del nuevo Consejo de Representantes Obreros y Campesinos de
Tingchou, debido a que en sus sesiones sólo se examinaba el problema del
engrosamiento del Ejército Rojo y de la movilización para las brigadas de
transporte, sin prestar la menor atención a las condiciones de vida de las
masas, más de cien representantes perdieron todo interés por las sesiones y el
Consejo no pudo reunirse más. Por consiguiente, se lograron muy pocos
resultados en el trabajo de ampliación de las filas del Ejército Rojo y en la
movilización para las brigadas de transporte. Esta es la situación que se
observa en algunos lugares.
Camaradas, ustedes probablemente han leído los
folletos que se les han entregado y que conciernen a dos cantones modelo. Allí
la situación es totalmente diferente. ¡Cuánta gente no se ha incorporado
al Ejército Rojo en el cantón de Changkang1,
provincia de Chiangsí, y en el de Tsaisi2, provincia de Fuchién! En el primero,
un 80 por
161
ciento de los jóvenes y de los hombres y mujeres de
mediana edad se han incorporado al Ejército Rojo, y en el segundo, un 88 por
ciento. Las suscripciones de bonos del empréstito público también son
numerosas; en Changkang, con una población de sólo 1.500 habitantes, se han
suscrito bonos por un valor de 4.500 yuanes. Grandes éxitos se han logrado
asimismo en otros tipos de trabajo. ¿Cuál es la razón de todo ello? Unos pocos
ejemplos lo aclararán. En Changkang, después que un incendio destruyó una habitación
y la mitad de otra en la casa de un campesino pobre, el gobierno cantonal
movilizó a las masas para que lo ayudasen económicamente. Cuando, en otra
ocasión, tres campesinos se quedaron sin grano, el gobierno cantonal y la
asociación de ayuda mutua se apresuraron a darles arroz. E1 verano pasado hubo
escasez de grano, y para socorrer a las masas, el gobierno cantonal hizo traer
arroz del distrito de Kunglüe3, situado a más de 200 li de Changkang. En el
cantón de Tsaisi también se ha realizado una excelente labor en estos terrenos.
Estos son realmente gobiernos cantonales modelo. Sus métodos de dirección son
totalmente diferentes de los métodos burocráticos del gobierno municipal de
Tingchou. Debemos aprender de Changkang y Tsaisi, y oponernos a dirigentes
burócratas como los de Tingchou.
Propongo seriamente a este Congreso que prestemos
gran atención a los problemas relativos a la vida de las masas, desde los de la
tierra y el trabajo basta los del combustible, el arroz, el aceite y la sal.
Las mujeres quieren aprender a arar y a gradar la tierra. ¿A quiénes enviar
para que les enseñen? Los niños quieren ir a la escuela. ¿Hemos abierto
escuelas primarias? E1 puente de madera que tenemos enfrente es demasiado
estrecho y la gente corre el riesgo de caer. ¿No debemos repararlo? Muchas personas
padecen de furúnculos u otras dolencias. ¿Qué vamos a hacer para curarlas?
Todos estos problemas relativos a la vida de las masas deben figurar en nuestro
orden del día. Debemos discutirlos, adoptar decisiones y ponerlas en práctica,
y verificar los resultados. Debemos ayudar a las masas a comprender que
nosotros representamos sus intereses y que nuestro aliento se funde con el
suyo. Debemos ayudarlas a que, partiendo de estas cosas, lleguen a comprender
las tareas aún más elevadas que hemos planteado, las de la guerra
revolucionaria, de manera que apoyen la revolución, la extiendan a todo el
país, respondan a nuestros llamamientos políticos y luchen hasta el fin por la
victoria de la revolución. Las masas del cantón de Changkang dicen: "¡El
Partido Comunista es bueno de veras! Ha pensado en todo para nosotros."
Los cuadros de Changkang son un
162
ejemplo para todos. ¡Son cuadros dignos de respeto!
Se han ganado el auténtico afecto de las grandes masas, que apoyan su
llamamiento a la movilización para la guerra. ¿Se quiere obtener el apoyo de
las masas? ¿Se quiere que éstas dediquen toda su energía a la guerra? Entonces,
hay que vivir con ellas, despertar su entusiasmo, preocuparse por sus
necesidades, trabajar con toda sinceridad por sus intereses y resolver sus
problemas de producción y de la vida diaria: los problemas de la sal, el arroz,
la vivienda, el vestido, el parto, en una palabra, todos sus problemas. Si
procedemos así, las grandes masas nos apoyarán sin duda alguna y considerarán
la revolución como su propia vida, como su más gloriosa bandera. Y combatirán
hasta la muerte si el Kuomintang ataca las zonas rojas. Esto no admite la menor
duda. ¿No es un hecho evidente que hemos aplastado la primera, segunda, tercera
y cuarta campañas de "cerco y aniquilamiento" del enemigo?
Actualmente el Kuomintang recurre a la táctica de
blocaos4; construye gran cantidad de "caparazones de tortuga",
considerándolos como murallas de hierro. Camaradas, ¿son realmente murallas de
hierro? ¡De ninguna manera! Fíjense: ¿no eran muy sólidos con sus murallas y
fosos los palacios de los emperadores feudales erigidos en el curso de
milenios? Sin embargo, se derrumbaron uno tras otro en cuanto se levantaron las
masas. El zar de Rusia fue uno de los gobernantes más feroces del mundo, pero,
¿qué quedó de él cuando el proletariado y los campesinos se alzaron en
revolución? Nada. ¿Y qué pasó con sus murallas de hierro? Todas fueron
derribadas. ¿Cuál es la verdadera muralla de hierro, camaradas? Son las masas,
los millones y millones de hombres que apoyan con toda sinceridad a la
revolución. Esta es la verdadera muralla de hierro, que ninguna fuerza podrá
romper, que en absoluto podrá romper. La contrarrevolución no logrará
destruirnos ; por el contrario, nosotros la destruiremos a ella. Uniendo a los
millones y millones de hombres del pueblo en torno al gobierno revolucionario y
desarrollando nuestra guerra revolucionaria, podremos aniquilar a toda la
contrarrevolución y tomar a toda China.
La segunda cuestión se refiere a los métodos de
trabajo.
Somos los dirigentes y organizadores de la guerra
revolucionaria y también los dirigentes y organizadores de la vida de las
masas. Organizar la guerra revolucionaria y mejorar las condiciones de vida de
las masas son nuestras dos grandes tareas. A este respecto, ante nosotros se
presenta, con toda su gravedad, el problema de los métodos de trabajo. No basta
con plantear tareas; hay que resolver, además,
163
el problema de los métodos para cumplirlas. Si
nuestra tarea es cruzar un río, no podremos hacerlo sin un puente o una
embarcación. Mientras no se resuelva el problema del puente o la embarcación,
será ocioso hablar de atravesar el río. Mientras la cuestión de los métodos no
esté resuelta, será inútil hablar de las tareas. Si no cuidamos de dirigir el
trabajo de engrosamiento del Ejército Rojo, si no dedicamos particular atención
a los métodos para ese trabajo, jamás lograremos éxito aunque repitamos mil y una
veces que es preciso engrosar el Ejército Rojo. No podremos cumplir ninguna de
nuestras tareas en ningún otro trabajo, corno por ejemplo, en la verificación
de la distribución de la tierra, en la construcción económica, en la cultura y
la educación, y en el trabajo en las nuevas zonas rojas y en las zonas
periféricas, si sólo planteamos las tareas sin prestar atención a los métodos
para realizarlas, si no combatimos los métodos burocráticos de trabajo para
adoptar los prácticos y concretos, y si no desechamos los métodos autoritarios
para adoptar el de la persuasión paciente.
Los camaradas del distrito de Singkuo han realizado
una labor de primera y merecen nuestro elogio como trabajadores modelo.
Igualmente, los camaradas del Nordeste de Chiangsí han hecho un excelente
trabajo creador y son también trabajadores modelo. Los camaradas de ambos
lugares han ligado el problema de la vida de las masas al de la guerra
revolucionaria y han resuelto simultáneamente la cuestión de los métodos
revolucionarios de trabajo y la del cumplimiento de las tareas revolucionarias.
Trabajan a conciencia, resuelven en forma cuidadosa los problemas y asumen
verdaderamente sus responsabilidades ante la revolución ; son buenos
organizadores y dirigentes tanto de la guerra revolucionaria como de la vida de
las masas. En otras zonas, nuestros camaradas también han hecho progresos en su
trabajo e igualmente merecen nuestro elogio, como en algunos lugares de los
distritos de Shangjang, Changting y Yungting, provincia de Fuchién; en Sichiang
y otros puntos del Sur de la provincia de Chiangsí; en algunos sitios de los
distritos de Chaling, Yungsin y Chían de la Región Fronteriza de Junán-Chiangsí
; en algunas partes del distrito de Yangsin de la Región Fronteriza de
Junán-Jupei -Chiangsí; en territorios y cantones de muchos otros distritos de
Chiangsí ; así como en Yuichín, distrito directamente subordinado al Gobierno
Central.
No cabe duda de que en todos los lugares que se
encuentran bajo nuestra dirección hay un gran número de cuadros activos,
excelentes camaradas que han surgido de las masas. Estos camaradas tienen el
164
deber de prestar ayuda allí donde nuestro trabajo
es débil y de ayudar a los camaradas que todavía no saben trabajar. Nos
hallamos en medio de una gran guerra revolucionaria; debemos aplastar las
grandes campañas de "cerco y aniquilamiento" del enemigo y extender
la revolución a todo el país. A todos los cuadros revolucionarios les incumbe
una enorme responsabilidad. Después de clausurado este Congreso, debemos tomar
medidas efectivas para mejorar nuestro trabajo ; las zonas avanzadas deben avanzar
aún más, y las atrasadas, alcanzar a las avanzadas. Debemos crear miles de
cantones como el de Changkang y decenas de distritos como el de Singkuo. Esas
serán nuestras sólidas posiciones. Teniendo estas posiciones, de allí saldremos
para hacer pedazos las campañas enemigas de "cerco y aniquilamiento"
y derribar la dominación del imperialismo y del Kuomintang en toda China.
NOTAS
1 Cantón
del distrito de Singkuo, provincia de Chiangsí.
2 Cantón
del distrito de Shangjang, provincia de Fuchién.
3 Uno de
los distritos de las zonas rojas de Chiangsí, que tenía por centro el poblado
de Tungku, al Sudeste del distrito de Chían. A ese distrito se le dio el nombre
de Kung-lüe para honrar la memoria del camarada Juang Kung-lüe, comandante del
3.er Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo, caído allí en octubre de 1931.
4 En julio
de 1933, en la conferencia militar realizada en Lushan, provincia de Chiangsí,
Chiang Kai-shek decidió construir blocaos en torno de las zonas rojas como una
nueva táctica militar para su quinta campaña de "cerco y aniquilamiento
". Se estima que hasta fines de enero de 1934, se habían levantado en
total 2.900 blocaos en Chiangsí. Esta táctica de Chiang Kai-shek fue empleada
también por los invasores japoneses en sus combates contra el VIII Ejército y
el Nuevo 4 ° Cuerpo de Ejército. Los hechos históricos han confirmado a
plenitud que, siguiendo la estrategia de guerra popular del camarada Mao
Tse-tung, es completamente posible frustrar y vencer la táctica
contrarrevolucionaria de blocaos.
SOBRE LA TÁCTICA DE LA LUCHA CONTRA
EL IMPERIALISMO JAPONÉS *
27 de diciembre de 1935
CARACTERÍSTICAS DE LA ACTUAL
SITUACIÓN POLÍTICA
¡Camaradas! Se han producido enormes cambios en la
situación política. Nuestro Partido ha fijado sus tareas tomando en
consideración estos cambios.
¿Cuál es la situación actual?
Su característica fundamental consiste en que el
imperialismo japonés intenta convertir a China en una colonia suya.
Como todos sabemos, China es, desde hace casi cien
años, un país semicolonial, dominado conjuntamente por varias potencias
imperialistas. Ha podido mantenerse semiindependiente gracias a la lucha de su
pueblo contra el imperialismo y a los conflictos entre las potencias
imperialistas. Durante algún tiempo, la Primera Guerra Mundial deparó al
imperialismo japonés la oportunidad de implantar su dominación exclusiva en
China. No obstante, a causa de la lucha del pueblo chino contra el imperialismo
japonés y de la intervención de otras potencias imperialistas, fue declarado
nulo y sin valor el tratado entreguista de las Veintiuna Demandas1, firmado con
_______________
* Informe
del camarada Mao Tse-tung ante una conferencia de activistas del Partido
celebrada en Wayaopao, Norte de Shensí. Fue hecho a raíz de la reunión del Buró
Político del Comité Central del Partido Comunista de China realizada en la
misma localidad en diciembre de 1935. Esta reunión, una de las más importantes
que haya realizado la dirección central del Partido, criticó la opinión errónea
existente en éste según la cual era imposible que
la burguesía nacional china se aliara con los obreros y campesinos para luchar
contra el Japón, y adoptó la táctica de frente único nacional. En consonancia
con la resolución del Buró Político,
el camarada Mao Tse-tung explicó exhaustivamente la
posibilidad y la importancia de restablecer, en las condiciones de la
resistencia al Japón, el frente único con la burguesía nacional,
165
166
el Japón por Yuan Shi-kai2 , el mayor vendepatria
de su época. En 1922, en la conferencia de nueve potencias convocada en
Washington por los Estados Unidos, se firmó un tratado que colocó de nuevo a
China bajo la dominación conjunta de varias potencias imperialistas3. Pero,
poco tiempo después, la situación cambió una vez más. Con el Incidente del 18
de Septiembre de 19314 se inició la etapa de la colonización de China por el
Japón. Sólo que la agresión japonesa se limitaba temporalmente a las cuatro
provincias del Nordeste5 y, por eso, se creó la impresión de que los
imperialistas japoneses probablemente no avanzarían más. Hoy, la situación es
distinta: los imperialistas japoneses ya han revelado su intención de avanzar
hacia el Sur de la Gran Muralla y ocupar todo el país. Ahora tratan de
convertir a toda China, de una semicolonia compartida por varias potencias
imperialistas, en una colonia exclusiva del Japón. E1 reciente Incidente del
Este de Jopei6 y las negociaciones diplomáticas7 son evidentes indicios de esta
tendencia de los acontecimientos, que amenaza la existencia misma de todo el
pueblo chino. Esta situación plantea ante cada clase y cada grupo político de
China la cuestión de qué hacer. ¿Resistir? ¿Capitular? ¿0 vacilar entre lo uno
y lo otro?
Veamos ahora cómo responden a esta cuestión las
diferentes clases de China.
Los obreros y campesinos exigen todos la
resistencia. La revolución de 1924-1927, la revolución agraria desde 1927 hasta
la fecha y la marea antijaponesa surgida a partir del Incidente del 18 de
Septiembre de 1931, han demostrado que la clase obrera y el campesinado son las
fuerzas más firmes de la revolución china.
La pequeña burguesía también exige la resistencia.
¿No han iniciado ya la juventud estudiantil y la pequeña burguesía urbana un
amplio movimiento antijaponés8? Estos sectores de la pequeña bur-
_______________
y destacó la significación decisiva del papel
dirigente que en dicho frente correspondía al Partido Comunista y al Ejército
Rojo. Señaló que la revolución china sería prolongada, y criticó la estrecha
actitud de "puertas cerradas" y la precipitación revolucionaria, que
desde hacía mucho existían en el seno del Partido y que fueron las causas
fundamentales de los serios reveses sufridos por éste y el Ejército Rojo
durante la Segunda Guerra Civil Revolucionaria. A1 mismo tiempo, el camarada
Mao Tse-tung llamó la atención del Partido hacia la lección histórica del
fracaso de la revolución en 1927, al que condujo el oportunismo de derecha de
Chen Tu-siu, y señaló que, con seguridad, Chiang Kai-shek trataría de socavar
las fuerzas de la revolución. De esta manera, capacitó al Partido para
permanecer con la mente lúcida en la nueva situación y para proteger a las
fuerzas revolucionarias de las innumerables intrigas y repetidos ataques
armados de Chiang Kai-shek. En la
167
guesía china participaron en la revolución de
1924-1927. Por su condición económica de pequeños productores, tienen, al igual
que los campesinos, intereses irreconciliables con el imperialismo. Este y las
fuerzas contrarrevolucionarias chinas les han causado graves daños, llevando a
mucha gente de estos sectores al desempleo o a la ruina total o parcial. Y
ahora, ante la inminente amenaza de ser convertidos en esclavos de una nación
extranjera, estos sectores no tienen otra salida que la resistencia.
Pero ¿cómo reaccionan ante esta cuestión la
burguesía nacional, la burguesía compradora, la clase terrateniente y el
Kuomintang?
Los grandes déspotas locales y shenshi malvados,
los grandes caudillos militares, los grandes burócratas y los magnates de la
burguesía compradora ya han tomado hace mucho su decisión. Han sostenido y
sostienen que toda revolución (sea cual fuere) es peor que el imperialismo.
Constituyen el campo de los vendepatrias ; para ellos no se plantea el problema
de ser o no esclavos de una nación extranjera, porque han perdido todo sentido
de la nacionalidad y sus intereses están indisolublemente ligados a los del imperialismo.
Su cabecilla supremo es Chiang Kai-shek9. Este campo de vendepatrias es enemigo
jurado del pueblo chino. Si no hubiera existido esta jauría de traidores, el
imperialismo japonés no habría podido proceder con tanto desenfreno. Son perros
de presa del imperialismo.
La burguesía nacional presenta un problema
complejo. Esta clase participó en la revolución de 1924- 1927, pero luego,
aterrorizada por las llamas de la revolución, se pasó a la pandilla de Chiang
Kai-shek, enemigo del pueblo. La cuestión reside en si hay posibilidad de que,
en las
circunstancias actuales, esta clase
sufra un cambio. Creemos
que sí, pues la burguesía nacional no es igual a la clase terrateniente
o la burguesía
compradora; entre ella y estas
últimas existen
diferen-
_______________
reunión ampliada del Buró Político del Comité
Central del Partido realizada en enero de 1935 en Tsunyi, provincia de Kuichou,
se había establecido una nueva dirección del Comité Central, encabezada por el
camarada Mao Tse-tung, en reemplazo de la antigua dirección oportunista de
"izquierda”. Sin embargo, como esa reunión se efectuó durante la Gran
Marcha del Ejército Rojo, tuvo que limitarse a adoptar decisiones sobre los más
urgentes problemas militares y sobre cuestiones de organización relativas al
Secretariado y a la Comisión Militar Revolucionaria del Comité Central. Sólo
cuando el Ejército Rojo hubo llegado al Norte de Shensí después de la Gran
Marcha, tuvo el Comité Central del Partido la posibilidad de abordar
sistemáticamente los diversos problemas de la táctica en el terreno político.
En el presente informe, el camarada Mao Tse-tung hizo un análisis completo de
estos problemas.
168
cias. La burguesía nacional no es tan feudal como
la clase terrateniente, ni tan compradora como la burguesía compradora. Un
sector de la burguesía nacional mantiene vínculos más o menos numerosos con el
capital extranjero y con la propiedad de la tierra en el país; constituye su
ala derecha. Por el momento no especularemos sobre la posibilidad de que este
sector sufra un cambio. El problema está en aquellos sectores de la burguesía
nacional que no tienen tales vínculos o los tienen escasamente. Estimamos que
en la nueva situación, en que sobre China se cierne el peligro de la
colonización, es posible que estos sectores cambien de actitud. La
característica de este cambio será su vacilación. Por una parte, no les gusta
el imperialismo y, por la otra, tienen miedo a la realización cabal de la
revolución, y oscilan entre lo uno y lo otro. Esto explica por qué participaron
en la revolución en el período 1924-1927 y por qué, al final de ese período, se
pasaron al lado de Chiang Kai-shek. ¿Qué diferencia existe entre la época
actual y el año 1927, cuando Chiang Kai-shek traicionó a la revolución? En ese
entonces, China era una semicolonia, y hoy está en vías de ser convertida en
una colonia. ¿Han ganado estos sectores de la burguesía nacional alguna ventaja
en los últimos nueve años, desde que abandonaron a su aliado, la clase obrera,
y trabaron amistad con la clase terrateniente y la burguesía compradora?
Ninguna. Lo único que han logrado es la ruina total o parcial de sus empresas
industriales y comerciales. Por estas razones, consideramos que, en la
situación actual, es posible que la burguesía nacional cambie de actitud.
¿Hasta qué punto puede cambiar? Su característica general es la vacilación. Sin
embargo, en ciertas etapas de la lucha, un sector de la burguesía nacional (el
ala izquierda) puede tornar parte en ella, mientras otro sector puede pasar de
la actitud vacilante a una neutral.
¿Los intereses de qué clases representa el XIX
Ejército al mando de Tsai Ting-kai10 y otros? Los de la burguesía nacional, la
capa superior de la pequeña burguesía, los campesinos ricos y los pequeños
terratenientes. ¿No libraron Tsai Ting-kai y sus hombres en o tiempo
desesperados combates contra el Ejército Rojo? Sí, pero tarde concluyeron con
éste una alianza contra el Japón y contra Chiang Kai-shek. En Chiangsí,
atacaron al Ejército Rojo, pero después en Shanghai, combatieron al
imperialismo japonés, y más tarde Fuchién, llegaron a un acuerdo con el
Ejército Rojo y volvieron armas contra Chiang Kai-shek. Sea cual fuere el
derrotero futuro de
169
Tsai Ting-kai y sus socios, y aunque el Gobierno
Popular de Fuchién, ciñéndose a las viejas prácticas, no movilizó al pueblo
para la lucha, sólo se puede calificar de beneficioso para la revolución el
hecho de que hayan vuelto contra el imperialismo japonés y Chiang Kai-shek sus
armas, antes apuntadas hacia el Ejército Rojo. Esto marcó una ruptura en el
campo del Kuomintang. Si la situación creada a raíz del Incidente del 18 de
Septiembre hizo posible que este grupo se desprendiera de dicho campo, ¿por qué
la situación actual no puede ocasionar nuevas divisiones en el Kuomintang? Se
equivocan los que en nuestro Partido sostienen que el campo de la clase
terrateniente y de la burguesía es unido y permanente, y que en ninguna
circunstancia se pueden producir cambios en él. No sólo desconocen la grave
situación actual, sino que incluso han olvidado la historia.
Permítanme hablar un poco más sobre el pasado. En
1926 y 1927, cuando el ejército revolucionario avanzó sobre Wuján, se apoderó
de esta ciudad y entró en Jonán, sucedió que Tang Sheng-chi y Feng Yu-siang11
se unieron a la revolución. E1 año 1933, en Chajar12, Feng Yu-siang cooperó
durante algún tiempo con el Partido Comunista en la formación del Ejército
Aliado Antijaponés.
Tenemos otro ejemplo notable. EL XXVI Ejército, que
junto con el XIX Ejército había atacado al Ejército Rojo en Chiangsí, ¿acaso no
llevó a cabo el Levantamiento de Ningtu13 en diciembre de 1931 y pasó a formar
parte del Ejército Rojo? Chao Po-sheng, Tung Chen-tang y otros dirigentes del
Levantamiento de Ningtu se han convertido en firmes camaradas revolucionarios.
Las acciones de Ma Chan-shan14 contra el invasor
japonés en las tres provincias del Nordeste representan otra división en el
campo de las clases dominantes.
Todos estos ejemplos indican que es probable que se
produzcan divisiones en el campo enemigo en circunstancias en que toda China se
encuentra bajo la amenaza de las bombas japonesas y la lucha abandona su ritmo
habitual y avanza repentinamente a paso de carga.
Pasemos ahora, camaradas, a otro aspecto de la
cuestión.
Es correcto objetar nuestra tesis aduciendo la
debilidad de la burguesía nacional china en los terrenos político y económico,
y sostener que ella no puede cambiar de actitud a pesar de la nueva situación?
Creo que no es correcto. Si la debilidad de la burguesía nacional es la razón
de que no pueda cambiar de actitud, ¿por qué lo hizo en el período 1924-1927,
cuando no solamente vaciló, sino que
170
incluso se incorporó a la revolución? ¿Puede
decirse que la debilidad de la burguesía nacional constituye un mal nuevo,
adquirido, y no un mal viejo, congénito? ¿Acaso es débil hoy, pero no lo era en
esa época? Una de las principales características políticas y económicas de un
país semicolonial es la debilidad de su burguesía nacional. Precisamente por
esa causa, el imperialismo se atreve a abusar de ella, y esto determina uno de
los rasgos de la burguesía nacional: no le gusta el imperialismo. Desde luego,
lejos de negarlo, reconocemos plenamente que esa misma característica hace más
fácil a los imperialistas, la clase terrateniente y la burguesía compradora
atraerse a esa clase ofreciéndole como cebo algunas ventajas temporales, y
determina su inconsecuencia en la revolución. Pero, de todos modos, no se puede
decir que, en las actuales circunstancias, la burguesía nacional en nada
difiera de la clase terrateniente y de la burguesía compradora.
Por lo tanto, subrayamos que forzosamente se
producen divisiones en el campo del Kuomintang cuando la crisis nacional
atraviesa momentos cruciales. Esas divisiones encuentran su expresión en la
vacilación de la burguesía nacional y en la aparición de figuras antijaponesas
como Feng Yu-siang, Tsai Ting-kai o Ma Chan-shan, tan célebres durante algún
tiempo. Estas divisiones son, en lo fundamental, desfavorables para la
contrarrevolución y favorables para la revolución. EL desarrollo desigual de
China en los terrenos político y económico y el consiguiente desarrollo
desigual de la revolución, acrecientan la posibilidad de que tales divisiones
se produzcan.
Camaradas, hasta aquí lo que respecta al lado
positivo del problema. Ahora permítanme hablar de su lado negativo: el hecho de
que algunos elementos de la burguesía nacional sean consumados maestros en el
arte de engañar al pueblo. ¿Por qué? Porque en esa clase, aparte de los que
apoyan sinceramente la causa revolucionaria del pueblo, hay muchos que por
algún tiempo se las arreglan para hacerse pasar por revolucionarios o
semirrevolucionarios. Esto los coloca en condiciones de engañar a las masas
populares, a las cuales les resulta difícil discernir su inconsecuencia y calar
la demagogia de sus gestos. Todo
esto aumenta la responsabilidad del Partido Comunista de
criticar
a sus aliados, desenmascarar a los seudorrevolucionarios y
conquistar la hegemonía. Negar la posibilidad de que la burguesía
nacional vacile e incluso se una a la revolución en
tiempos de grandes conmociones, significaría suprimir o, por lo menos, reducir
la tarea de nuestro Partido de luchar por la hegemonía. Pues, si la
171
burguesía nacional fuera exactamente igual a la
clase terrateniente y la burguesía compradora y mostrara la misma repugnante
cara de vendepatria, entonces se podría simplemente suprimir o, por lo menos,
reducir nuestra tarea de luchar por la hegemonía.
Al hacer un análisis general de la actitud de la
clase terrateniente y de la burguesía en tiempos de grandes conmociones,
conviene indicar otro aspecto, esto es, la ausencia de completa unidad incluso
en el campo de la clase terrateniente y la burguesía compradora. La causa de
esto reside en que China es una semicolonia que se disputan numerosas potencias
imperialistas. Cuando la lucha se dirige contra el imperialismo japonés, los
perros de presa de los Estados Unidos y aun de Inglaterra, obedeciendo a los cambiantes
tonos de las órdenes de sus amos, pueden lanzarse a una pelea sorda o incluso
abierta contra los imperialistas japoneses y sus perros de presa. En el pasado,
se han dado muchos casos de semejantes peleas de perros, y aquí no vamos a
hablar de ellos. Ahora sólo mencionaremos el hecho de que, recientemente, el
politicastro kuomintanista Ju Jan -min15, encarcelado en cierta ocasión por
Chiang Kai- shek, también ha puesto su firma al pie del "Programa de seis
puntos para la resistencia al Japón y por la salvación nacional"16 ,
formulado por nosotros. Los caudillos militares de Kuangtung y Kuangsí17, en
quienes se apoya Ju Jan-min, también se oponen a Chiang Kai-shek bajo las
engañosas consignas de "Recobrar el territorio perdido" y "Dar
igual importancia a la resistencia al Japón
y al
exterminio de los bandidos"18 (la consigna de Chiang Kai-shek es
"Exterminar primero a los bandidos y después resistir al Japón"). ¿No
parece esto algo extraño? Sin embargo, no hay en ello nada de extraño. No se
trata más que de una pelea particularmente divertida entre perros grandes y
chicos, entre perros hartos y perros hambrientos ; es una brecha ni grande ni
pequeña, una contradicción que les escuece y duele. Pero tales peleas, brechas
y contradicciones son útiles para el pueblo revolucionario. Debemos aprovechar
cada una de las peleas, brechas y contradicciones en el campo enemigo y
utilizarlas contra nuestro enemigo principal del momento.
Para resumir el problema de las relaciones de
clase, podemos decir que el cambio básico en la situación, esto es, la invasión
por el imperialismo japonés de la parte de China situada al Sur de la Gran
Muralla, ha modificado las relaciones entre las diversas clases del país,
ampliando el campo de la revolución nacional y debilitando e1 de la
contrarrevolución.
172
Hablemos ahora de la situación dentro del campo de
la revolución nacional de China.
En primer lugar, el Ejército Rojo. Como ustedes
saben, camaradas, desde hace casi un año y medio, los tres contingentes de
fuerzas regulares del Ejército Rojo de China han venido efectuando grandes
desplazamientos de posiciones. En agosto del año pasado, el VI Grupo de
Ejércitos, al mando de Yen Pi-shi19 y otros camaradas, comenzó a desplazarse
hacia la zona del camarada Je Lung20, y, en octubre, nosotros mismos iniciamos
nuestro desplazamiento21. En marzo, el Ejército Rojo de la Región Fronteriza de
Sechuán-Shensí22 también inició el suyo. Estos tres contingentes del Ejército
Rojo han abandonado sus antiguas posiciones para desplazarse a nuevas regiones.
A causa de estos grandes desplazamientos, las zonas que antes ocupábamos se han
convertido en zonas guerrilleras. E1 Ejército Rojo se ha debilitado
considerablemente en el curso de los desplazamientos. A juzgar por este aspecto
de la situación global, se puede decir que el enemigo ha conquistado una
victoria temporal y parcial, mientras que nosotros hemos sufrido una derrota
temporal y parcial. ¿Es correcta esta afirmación? Así lo creo, porque tales son
los hechos. Pero alguna gente (Chang Kuo-tao23 , por ejemplo) afirma que el
Ejército Rojo Central24 ha fracasado. ¿Es correcta esta afirmación? No, porque
no son así los hechos. A1 examinar cualquier cuestión, los marxistas deben ver
no sólo las partes sino también el todo. Una rana en el fondo de un pozo dice:
"El cielo no es mayor que la boca del pozo." No está en lo cierto,
porque el cielo no es del tamaño de la boca de un pozo. Estaría en lo cierto si
afirmase que "una parte del cielo es del tamaño de la boca del pozo",
porque ello corresponde a la realidad. Nosotros decimos que el Ejército Rojo ha
fracasado en un sentido (no ha logrado mantener sus antiguas posiciones), pero
ha triunfado en otro (ha cumplido el plan de la Gran Marcha). E1 enemigo, por
su parte, ha obtenido la victoria en un sentido (ha ocupado nuestras antiguas
posiciones), pero ha fracasado en otro (no ha cumplido sus planes de
"cerco y aniquilamiento" y de "persecución y
aniquilamiento"). Esta es la única afirmación acertada, pues hemos
realizado la Gran Marcha.
A propósito de la Gran Marcha, se puede preguntar:
¿Cuál es su significación? Contestamos que la Gran Marcha es la primera de su
género en los anales de la historia, y es a la vez un manifiesto, un
destacamento de propaganda y una máquina sembradora. Desde que Pan Ku separó el
cielo de la tierra, y desde la época de los Tres Soberanos y los Cinco
Emperadores25, ¿ha conocido la historia una
173
gran marcha como la nuestra? Día tras día durante
doce meses seguían nuestros pasos y nos bombardeaban decenas de aviones desde
el aire, mientras por tierra, una inmensa fuerza de centenares de miles de
hombres nos cercaban, nos perseguían, nos cerraban el paso y nos interceptaban
; innumerables fueron las dificultades y peligros que encontramos en el camino.
Sin embargo, haciendo funcionar nuestras dos piernas, recorrimos más de veinte
mil li, a través de once provincias. Cabe preguntar: ¿Ha habido en la historia
una gran marcha como la nuestra? No, nunca. La Gran Marcha es un manifiesto. Ha
proclamado ante el mundo entero que el Ejército Rojo es un ejército de héroes,
mientras que los imperialistas y sus lacayos, Chiang Kai-shek y compañía, son
totalmente impotentes. Ha proclamado el fracaso del imperialismo y de Chiang
Kai-shek en sus operaciones para cercarnos, perseguirnos, cerrarnos el paso e
interceptarnos. La Gran Marcha es también un destacamento de propaganda. Ha
dado a conocer a unos doscientos millones de habitantes de las once provincias
recorridas que el camino del Ejército Rojo es el único que los conduce a la
liberación. De no ser por esta hazaña, ¿cómo habrían podido las grandes masas
populares enterarse con tanta rapidez de que existía en el mundo la gran verdad
encarnada por el Ejército Rojo? La Gran Marcha es también una máquina
sembradora. Ha esparcido por las once provincias gran cantidad de semillas, que
germinarán, echarán hojas, florecerán y darán frutos : rendirán cosecha en el
futuro. En una palabra, la Gran Marcha ha terminado con la victoria nuestra y
la derrota del enemigo. ¿Quién la ha conducido a la victoria? E1 Partido
Comunista. Sin él, esta Gran Marcha habría sido inconcebible. El Partido
Comunista de China, su organismo dirigente, sus cuadros y sus miembros no temen
ninguna dificultad ni sufrimiento. Todo el que ponga en tela de juicio nuestra
capacidad para dirigir la guerra revolucionaria se hundirá en el pantano del
oportunismo. Con el término de la Gran Marcha, ha surgido una situación nueva.
En la batalla de Chiluochen, el Ejército Rojo Central y el Ejército Rojo del
Noroeste, unidos fraternalmente, desbarataron la campaña de "cerco y
aniquilamiento" lanzada por el vendepatria Chiang Kai -shek contra la
Región Fronteriza de Shensí-Kansú26, y asentaron así la piedra angular para la
tarea emprendida por el Comité Central del Partido: establecer en el Noroeste
el cuartel general nacional de la revolución.
Tal es la situación de las fuerzas regulares del
Ejército Rojo. ¿Y la guerra de guerrillas en las provincias del Sur? Allí,
nuestras
174
fuerzas guerrilleras han sufrido algunos reveses,
pero no han sido aniquiladas. Y en muchos lugares están rehaciéndose, creciendo
y desarrollándose27.
En las zonas dominadas por el Kuomintang, la lucha
de los obreros sale del interior de las fábricas y pasa de económica a
política. La valiente lucha de la clase obrera contra el Japón y los
vendepatrias está en intensa fermentación y, a juzgar por la situación, no está
lejano el día de su estallido.
La lucha de los campesinos nunca ha cesado.
Agobiados por la agresión extranjera, el caos interior y las calamidades
naturales, los campesinos han desarrollado ampliamente su lucha en forma de
guerra de guerrillas, rebeliones populares, tumultos contra el hambre, etc. La
guerra de guerrillas antijaponesa en el Nordeste del país y en el Este de
Jopei28 es una respuesta a los ataques del imperialismo japonés.
E1 movimiento estudiantil ha crecido
considerablemente y sin duda alguna crecerá aún más. Pero sólo en la medida en
que se coordine con la lucha de los obreros, campesinos y soldados, podrá este
movimiento persistir y abrirse paso quebrantando la ley marcial impuesta por
los vendepatrias y frustrando la política de sabotaje y masacre practicada por
la policía, los agentes secretos, los capitostes de los círculos pedagógicos y
los fascistas.
Ya nos hemos referido a la vacilación de la
burguesía nacional, los campesinos ricos y los pequeños terratenientes y a la
posibilidad de su participación en la lucha antijaponesa.
Las minorías nacionales, en particular el pueblo de
Mongolia Interior, directamente amenazado por el imperialismo japonés, se alzan
ahora a la lucha. En el futuro, su lucha se fundirá con la de todo el pueblo
del Norte de China y con las operaciones del Ejército Rojo en el Noroeste.
Todo esto indica que los diversos frentes de la
revolución están convergiendo en un solo frente de amplitud nacional, y que la
situación revolucionaria está pasando gradualmente de un estado de desarrollo
desigual a uno de cierta uniformidad de desarrollo. Nos encontramos en vísperas
de grandes cambios. La tarea del Partido consiste en formar un frente único
nacional revolucionario, haciendo que confluyan las actividades del Ejército
Rojo y todas las actividades de los obreros, los campesinos, los estudiantes,
la pequeña burguesía y la burguesía nacional del país.
175
EL FRENTE ÚNICO NACIONAL
Después de haber examinado la situación, tanto de
la contrarrevolución como de la revolución, nos resulta fácil definir las
tareas tácticas del Partido.
¿Cuál es la tarea táctica fundamental del Partido?
No es otra sino la de formar un amplio frente único nacional revolucionario.
Cuando la situación de la revolución cambia, hay
que modificar de acuerdo con ello la táctica y los métodos de dirección de la
revolución. La tarea que se plantean el imperialismo japonés y los
colaboracionistas y vendepatrias es transformar a China en una colonia; la
nuestra, en cambio, es hacer de China un país que goce de independencia,
libertad e integridad territorial.
Conquistar la independencia y la libertad de China
es una tarea grandiosa. Para ello es preciso hacer la guerra al imperialismo
extranjero y a las fuerzas contrarrevolucionarias del país. E1 imperialismo
japonés está resuelto a avanzar derecho y a golpes. En el interior, las fuerzas
contrarrevolucionarias de la clase de los déspotas locales y shenshi malvados y
de la burguesía compradora todavía son superiores a las fuerzas revolucionarias
populares. La tarea de derrocar al imperialismo japonés y a las fuerzas
contrarrevolucionarias chinas no puede cumplirse en uno o dos días; debemos
estar preparados para empeñarnos en ella por largo tiempo. Tampoco puede
cumplirse con fuerzas insignificantes ; debemos acumular fuerzas poderosas. En
China, así como en el resto del mundo, las fuerzas contrarrevolucionarias son
más débiles que antes, en tanto que las fuerzas revolucionarias han crecido.
Esta es una apreciación correcta, que muestra un lado de la cuestión. Pero, al
mismo tiempo, debemos señalar que las fuerzas contrarrevolucionarias en China y
en el resto del mundo son, por el momento, más potentes que las fuerzas
revolucionarias. Esta es también una apreciación correcta, que presenta el otro
lado de la cuestión. La desigualdad del desarrollo político y económico de
China da origen a la desigualdad del desarrollo de su
revolución. Por regla general, la revolución
comienza, se desarrolla y triunfa primero donde las fuerzas
contrarrevolucionarias son relativamente débiles, mientras que allí donde éstas
son poderosas, la
revolución tarda en surgir o se desarrolla con suma
lentitud. Tal ha sido, durante largo tiempo, el caso de la revolución china. Se
puede prever que, en el futuro, la
176
situación revolucionaria en su conjunto cobrará un
mayor desarrollo en ciertas etapas, pero que seguirá existiendo la desigualdad.
La transformación de esta desigualdad en uniformidad general aún requiere largo
tiempo, ingentes esfuerzos y una correcta línea táctica del Partido. La guerra
revolucionaria dirigida por el Partido Comunista de la Unión Soviética29
terminó en tres años ; en cuanto a la guerra revolucionaria dirigida por el
Partido Comunista de China, que ha durado ya mucho, debemos estar preparados
para consagrarle el tiempo necesario, a fin de acabar definitiva y
completamente con las fuerzas contrarrevolucionarias interiores y exteriores.
Una impaciencia excesiva, como la que se manifestó en el pasado, no llevaría a
ninguna parte. Además, es preciso elaborar una buena táctica revolucionaria;
jamás podremos realizar nada importante si seguimos dando vueltas dentro de un
estrecho círculo. Esto no significa que en China las cosas sólo puedan hacerse
con lentitud; hay que actuar con audacia e ímpetu, porque el peligro de
subyugación nacional no permite que relajemos nuestros esfuerzos ni un solo
minuto. Es indudable que, de ahora en adelante, la revolución se desarrollará
mucho más rápido que antes, porque tanto China como el mundo se aproximan a un
nuevo período de guerras y revoluciones. Con todo, la guerra revolucionaria de
China seguirá siendo prolongada; esto lo determinan el poderío del imperialismo
y el desarrollo desigual de la revolución. Hemos dicho que la situación actual
se caracteriza por la inminencia de un nuevo auge de la revolución nacional y
por que China se encuentra en vísperas de una nueva y gran revolución a escala
nacional; ésta es una de las características de la actual situación
revolucionaria. Este es un hecho, y muestra un lado de la cuestión. Ahora
agregamos que el imperialismo tiene aún considerable fuerza, que la desigualdad
del desarrollo de las fuerzas revolucionarias constituye un serio punto
débil y que,
a fin de derrotar a nuestros enemigos,
debemos estar
preparados para una guerra
prolongada; ésta es otra característica
de
la
actual situación revolucionaria. Este
es también un hecho, y
muestra el otro lado de la cuestión. Ambas
características, ambos hechos vienen a enseñarnos y nos urgen a modificar, en
conformidad
con la situación, nuestra táctica y nuestras
maneras de disponer las fuerzas para el combate. La situación actual exige que
renunciemos con audacia a la actitud de
"puertas cerradas", formemos un amplio frente único y nos prevengamos
contra el aventurerismo. No debemos precipitarnos a una batalla decisiva antes
de que haya llegado la hora y contemos con fuerzas suficientes.
177
No hablaré aquí de la relación entre la actitud de
"puertas cerradas" y el aventurerismo, ni de los peligros que pueda
acarrear este último en el futuro, cuando los acontecimientos se desarrollen
con gran amplitud; de eso podemos tratar más tarde. Por el momento, me limitaré
a señalar que la táctica de frente único y la de "puertas cerradas"
son diametralmente opuestas.
La primera implica reclutar grandes fuerzas a fin
de cercar y aniquilar al enemigo.
La segunda, en cambio, implica abalanzarse solos a
un combate desesperado contra un enemigo formidable.
Los partidarios de la primera sostienen que sin
apreciar como es debido la posibilidad de que la tentativa del imperialismo
japonés de convertir a China en una colonia altere la alineación de las fuerzas
revolucionarias y contrarrevolucionarias en China, no podremos hacer una justa
apreciación de la posibilidad de formar un amplio frente único nacional
revolucionario. Sin apreciar corno es debido los puntos fuertes y los débiles
de las fuerzas contrarrevolucionarias japonesas y chinas y de las fuerzas revolucionarias
chinas, no seremos capaces de comprender bien la necesidad de organizar un
amplio frente único nacional revolucionario, ni de tomar medidas enérgicas para
poner fin a la actitud de "puertas cerradas", ni de utilizar el
frente único como instrumento para organizar y agrupar a los millones y
millones de hombres del pueblo así como a todas las fuerzas que puedan ser
amigas de la revolución, a fin de lanzarnos al ataque contra nuestro blanco
central: el imperialismo japonés y sus lacayos, los vendepatrias chinos;
tampoco seremos capaces de usar tal táctica como arma para disparar contra el
blanco central que tenemos delante, sino que, por el contrario, dispersaremos
el fuego de tal manera que nuestras balas, en lugar de alcanzar al enemigo
principal, darán en los enemigos secundarios o incluso en aliados nuestros.
Esto se llama incapacidad para determinar al enemigo principal y malgasto de
municiones. Procediendo así, nos será imposible acorralar y aislar al enemigo.
Procediendo así, nos será imposible atraer a nuestro lado a aquellos que bajo
coacción se hallan en el campo o el frente enemigos, a aquellos que ayer eran
enemigos nuestros, pero que hoy pueden ser amigos nuestros. Proceder así sería
ayudar de hecho al enemigo y frenar, aislar y menoscabar a la revolución y
hacerla declinar, e incluso conducirla a la derrota.
Los partidarios de la segunda, en cambio, dicen que
todos estos argumentos son incorrectos. Las fuerzas de la revolución deben ser
178
puras, absolutamente puras, y el camino de la
revolución debe ser recto, absolutamente recto. Lo único correcto es lo
registrado en los Cánones. La burguesía nacional en su totalidad es y será
eternamente contrarrevolucionaria. No cabe ceder ni un solo paso ante los
campesinos ricos. A los sindicatos amarillos hay que combatirlos a muerte. Si
estrechamos la mano a Tsai Ting-kai, al hacerlo, debemos tratarle de
contrarrevolucionario. ¿Hay gato que no guste del pescado o caudillo militar
que no sea contrarrevolucionario? Los intelectuales son revolucionarios de tres
días, y es peligroso reclutarlos. De ahí la conclusión: la actitud de
"puertas cerradas" es la panacea, y el frente único, una táctica
oportunista.
Camaradas, ¿qué es lo correcto : el frente único o
la actitud de "puertas cerradas”? ¿Qué es lo aprobado por el
marxismo-leninismo? Yo contesto tajantemente: el frente único, y no la actitud
de "puertas cerradas". Un niño de tres años tiene muchas ideas
correctas, pero no se le pueden confiar los serios asuntos del Estado o del
mundo, porque no los entiende todavía. E1 marxismo-leninismo se opone a la
"enfermedad infantil" en las filas revolucionarias, y es justamente
esa "enfermedad infantil" lo que pregonan los testarudos partidarios
de la táctica de "puertas cerradas". Igual que cualquier otra
actividad en el mundo, la revolución sigue siempre un camino tortuoso, y nunca
uno recto. Tal como todas las cosas del mundo, la alineación de las fuerzas
revolucionarias y contrarrevolucionarias puede experimentar cambios. La nueva
táctica del Partido, la de formar un amplio frente único, tiene como punto de
partida dos hechos fundamentales: por una parte, el imperialismo japonés está
resuelto a convertir a toda China en una colonia suya, y, por la otra, existen
aún graves debilidades en las fuerzas revolucionarias de China. Para atacar a
las fuerzas contrarrevolucionarias, lo que hoy necesitan las fuerzas
revolucionarias es organizar a los millones y millones de hombres de las masas
populares y poner en acción un gigantesco ejército revolucionario. Es una
verdad evidente para todos que sólo una fuerza de tal magnitud estará en
condiciones de aplastar al imperialismo japonés y a los colaboracionistas y
vendepatrias. Por consiguiente, sólo la táctica de frente único es
marxista-leninista. En cambio, la táctica de "puertas cerradas" es la
del "aislamiento imperial”. La actitud de "puertas cerradas"
"empuja los peces hacia las aguas profundas y los pájaros hacia el
bosque"; ella empujará a los "millones y millones de hombres de las
masas populares", a ese "gigantesco ejército", hacia el bando
del enemigo, ganándose así el aplauso de éste. En la práctica, la actitud
179
de "puertas cerradas" sirve lealmente al
imperialismo japonés y a los colaboracionistas y vendepatrias. Lo que sus
partidarios llaman "puro" y "recto" es lo que el
marxismo-leninismo condena a bofetadas y lo que el imperialismo japonés elogia.
Rechazamos categóricamente la actitud de "puertas cerradas"; lo que
queremos es un frente único nacional revolucionario, que ha de asestar un golpe
mortal al imperialismo japonés y a los colaboracionistas y vendepatrias.
LA REPÚBLICA POPULAR30
Si hasta aquí nuestro Gobierno se ha basado en la
alianza de los obreros, los campesinos y la pequeña burguesía urbana, desde
ahora debe transformarse de modo que en él estén representados también tos
miembros de todas las demás clases dispuestos a participar en la revolución
nacional.
En el presente, la tarea fundamental que
corresponde a tal gobierno es luchar contra la anexión de China por el
imperialismo japonés. La composición de este gobierno será tan amplia que en él
podrán participar no sólo los interesados en la revolución nacional pero no en
la revolución agraria, sino también, siempre que quieran, los que se opongan al
imperialismo japonés y a sus lacayos pero no a los imperialistas europeos y
norteamericanos, en razón de sus vinculaciones con ellos. Por consiguiente, el
programa de este gobierno debe por principio ajustarse a la tarea fundamental
de combatir al imperialismo japonés y a sus lacayos ; conforme a ello, debemos
modificar de manera adecuada la política que hemos seguido hasta ahora.
La existencia de un Partido Comunista y un Ejército
Rojo bien templados constituye en la actualidad el rasgo característico del
campo de la revolución. Esto es de importancia primordial. Enormes serían las
dificultades si no existieran ese Partido Comunista y ese Ejército Rojo bien
templados. ¿Por qué? Porque en China, los colaboracionistas y las vendepatrias
son numerosos y tienen fuerza, e idearán todo tipo de tretas para socavar este
frente único : recurrirán a las amenazas, al soborno y a las maniobras entre
los diversos sectores para sembrar discordias; se valdrán de sus fuerzas
armadas para presionar y aplastar una por una a aquellas fuerzas menos
poderosas que ellos y que quieran separárseles y unirse a nosotros para
combatir al Japón. Todo ello sería difícilmente evitable si el gobierno
antijaponés y las fuerzas
180
armadas antijaponesas no contaran con factores tan
vitales como el Partido Comunista y el Ejército Rojo. La revolución fracasó en
1927 principalmente porque el Partido Comunista, dada su línea oportunista de
entonces, no se esforzó por ampliar nuestras filas (el movimiento obrero y
campesino y las fuerzas armadas dirigidas por el Partido Comunista), sino que
se apoyó exclusivamente en un aliado temporal, el Kuomintang. En consecuencia,
cuando la clase de los déspotas locales y shenshi malvados y la burguesía
compradora, lacayos del imperialismo, extendieron por orden de éste sus mil y
un tentáculos y se atrajeron primero a Chiang Kai-shek y luego a Wang
Ching-wei, la revolución fracasó. En esa época, el frente único revolucionario
no tenía un pilar central, no tenía fuerzas armadas revolucionarias firmes, y
por eso, cuando se sucedieron aquí y allá las defecciones, el Partido Comunista
tuvo que luchar solo y se vio impotente ante la táctica del imperialismo y la
contrarrevolución china de aplastar uno por uno a sus adversarios. Es cierto
que disponíamos entonces de las tropas de Je Lung y Ye Ting, pero éstas aún no
eran políticamente firmes, y además, el Partido no supo dirigirlas, de manera
que fueron finalmente derrotadas. Esta lección, pagada con nuestra sangre, nos
enseñó que la ausencia de un firme núcleo dentro de las fuerzas revolucionarias
lleva la revolución al fracaso. Pero hoy las cosas son bien diferentes:
contamos con un firme Partido Comunista y con un firme Ejército Rojo, y también
con bases de apoyo de este último. E1 Partido Comunista y el Ejército Rojo no
sólo son los iniciadores del frente único nacional antijaponés, sino que
llegarán indefectiblemente a constituir el firme pilar del gobierno y el
ejército antijaponeses, de modo que los imperialistas japoneses y Chiang
Kai-shek no lograrán éxito en su política de torpedear el frente único
nacional. No cabe duda de que los imperialistas japoneses y Chiang Kai -shek
recurrirán a todo tipo de amenazas, soborno y maniobras entre los diversos sectores;
frente a esto debemos mantenernos muy alerta.
Desde luego, no podemos esperar que los numerosos
sectores que integren el frente único nacional antijaponés tengan todos la
misma firmeza que el Partido Comunista y el Ejército Rojo. En el curso de sus
actividades, puede ocurrir que, bajo la influencia del enemigo, algunos malos
elementos se retiren del frente único. Pero nosotros no tememos que se retiren.
A1 paso que ellos se vayan bajo la influencia del enemigo, bajo la nuestra,
vendrá gente buena a sumarse a nosotros. Siempre que subsistan y crezcan el
Partido Comunista y el Ejército Rojo, subsistirá y crecerá el frente único
nacional antijaponés. Tal
181
es el papel dirigente del Partido Comunista y del
Ejército Rojo en el frente único nacional. Los comunistas, que ya no son unos
niños, saben lo que deben hacer y cómo tratar a sus aliados. Si los
imperialistas japoneses y Chiang Kai-shek pueden maniobrar con relación a las
fuerzas revolucionarias, el Partido Comunista también puede hacerlo con
relación a las fuerzas contrarrevolucionarias. Si ellos pueden atraerse a los
malos elementos de nuestras filas, nosotros, por supuesto, también podemos
atraernos a los "malos elementos" de sus filas (buenos para
nosotros). Si logramos atraernos a gran número de personas, entonces mermarán
las filas enemigas y crecerán las nuestras. En resumen, dos fuerzas
fundamentales están luchando entre sí; todas las fuerzas intermedias, por la
lógica de las cosas, tendrán que ponerse de un lado o del otro. La política de
los imperialistas japoneses de subyugar a China y la política entreguista de
Chiang Kai-shek, no pueden sino empujar a numerosas fuerzas hacia nuestro lado,
ya sea para incorporarse directamente a las filas del Partido Comunista y del
Ejército Rojo, o bien para formar con nosotros un frente unido. Todo esto se
logrará siempre que nuestra táctica no sea la de "puertas cerradas".
¿Por qué convertir la república de obreros y
campesinos en una república popular?
Nuestro gobierno no sólo representa a los obreros y
campesinos, sino a toda la nación. Esto se encontraba implícito en nuestra
consigna de "República democrática de obreros y campesinos" pues los
obreros y campesinos constituyen del 80 al 90 por ciento de toda la nación. El
Programa de Diez Puntos31, adoptado por el VI Congreso Nacional de nuestro
Partido, interpreta no sólo los intereses de los obreros y campesinos, sino
también los de toda la nación. Pero la situación actual exige que reemplacemos
esta consigna por la de "República popular". Ello se debe a que la
invasión japonesa ha alterado las relaciones de clase en China y ha creado la
posibilidad de que participe en la lucha antijaponesa no sólo la pequeña
burguesía, sino también la burguesía nacional.
Por supuesto que la república popular no representa
los intereses de las clases enemigas. A1 contrario, es diametralmente opuesta a
la clase de los déspotas locales y shenshi malvados y a la burguesía
compradora, lacayos del imperialismo, y no los incluye dentro del pueblo, tal
como el "Gobierno Nacional de la República de China" de Chiang
Kai-shek representa sólo a los plutócratas, y no a la gente sencilla, a la que
no considera parte de la "nación". Dado que los obreros y campe-
182
sinos constituyen del 80 al 90 por ciento de la
población china, la república popular debe representar en primer lugar sus
intereses. Sin embargo, al acabar con la opresión del imperialismo para hacer a
China libre e independiente y al terminar con la opresión de los terratenientes
para liberar a China del semifeudalismo, la república popular no sólo
beneficiará a los obreros y campesinos, sino también a los demás sectores del
pueblo. Los intereses de los obreros, los campesinos y el resto del pueblo constituyen,
en su conjunto, los intereses de toda la nación china. Aunque la burguesía
compradora y la clase terrateniente viven también en el suelo chino, les tienen
sin cuidado los intereses de la nación; sus intereses chocan con los de la
mayoría de la población. Ya que nosotros no dejamos fuera más que a esta
reducida minoría y chocamos sólo con ella, tenemos derecho a llamarnos
representantes de toda la nación.
Hay también choque de intereses entre la clase
obrera y la burguesía nacional. Es imposible desplegar con éxito la revolución
nacional a menos que su vanguardia, la clase obrera, obtenga sus derechos
políticos y económicos y pueda así dedicar su fuerza a la lucha contra el
imperialismo y sus lacayos, los vendepatrias. No obstante, si la burguesía
nacional se incorpora al frente único antiimperialista, entre la clase obrera y
ella habrá intereses comunes. En el período de la revolución democrático-burguesa,
la república popular no abolirá la propiedad privada que no sea imperialista o
feudal, y, en lugar de confiscar las empresas industriales y comerciales de la
burguesía nacional, estimulará su desarrollo. Protegeremos a todo capitalista
nacional que no respalde a los imperialistas ni a los vendepatrias chinos. En
la etapa de la revolución democrática, la lucha entre trabajadores y
capitalistas debe tener sus límites. La legislación del trabajo de la república
popular protegerá los intereses de los obreros, pero no se opondrá a que los
capitalistas nacionales obtengan beneficios ni a que desarrollen sus empresas
industriales y comerciales, porque ese desarrollo será desfavorable al
imperialismo y provechoso para el pueblo chino. Queda así claro que la república
popular representará los intereses de todas las capas del pueblo, que se oponen
al imperialismo y a las fuerzas feudales. E1 gobierno de la república popular
estará integrado principalmente por la clase obrera y el campesinado y también
incluirá a las demás clases que se opongan al imperialismo y a las fuerzas
feudales.
Pero, ¿no será peligroso admitir a esta gente en el
gobierno de la república popular? No. Los obreros y campesinos constituyen las
183
masas básicas de ésta. Al conceder a la pequeña
burguesía urbana, a los intelectuales y a los demás elementos que respaldan el
programa antiimperialista y antifeudal los derechos a expresarse, a trabajar en
el gobierno de la república popular y a elegir y ser elegidos, no debemos
comprometer los intereses de las masas básicas, los obreros y campesinos. La
parte esencial de nuestro programa debe ser la protección de sus intereses. E1
hecho de que los representantes de los obreros y campesinos, las masas básicas,
constituyan la mayoría en el gobierno de la república popular y de que el
Partido Comunista desempeñe el papel dirigente y actúe en ese gobierno,
garantizará que la participación de los representantes de otras clases no sea
peligrosa. Resulta perfectamente evidente que, en la etapa actual, la
revolución china sigue siendo, por su naturaleza, una revolución
democrático-burguesa, y no es una revolución proletaria socialista. Sólo los
contrarrevolucionarios trotskistas32 cometen el disparate de afirmar que ya se
ha consumado la revolución democrático-burguesa en China y que cualquier
revolución posterior no puede ser sino socialista. La revolución de 1924- 1922
fue una revolución democrático-burguesa, pero no se consumó sino que fracasó.
La revolución agraria que se desarrolla bajo nuestra dirección desde 1927 hasta
hoy es también una revolución democrático-burguesa, porque está dirigida contra
el imperialismo y el feudalismo, y no contra el capitalismo. Nuestra revolución
mantendrá este carácter por un tiempo bastante largo.
Las fuerzas propulsoras de la revolución siguen
siendo, en lo fundamental, los obreros, los campesinos y la pequeña burguesía
urbana, y ahora podría agregárseles la burguesía nacional.
La transformación de la revolución se efectuará en
el futuro. La revolución democrática se transformará indefectiblemente en una
revolución socialista. ¿Cuándo se producirá esta transformación? Eso depende de
la presencia de las condiciones necesarias y puede requerir un tiempo bastante
largo. No debemos plantear a la ligera esta transformación antes de que estén
dadas todas las condiciones políticas y económicas necesarias y de que tal
transformación sea beneficiosa y no perjudicial para la aplastante mayoría del
pueblo. Es erróneo dudar de este punto y querer que la transformación se
efectúe dentro de poco, como lo hicieron en el pasado algunos camaradas que
sostenían que esta transformación comenzaría el mismo día en que la revolución
democrática empezase a triunfar en las provincias importantes. Creían tal cosa
porque no lograban ver qué tipo de país es China política y económicamente,
porque no comprendían que, en
184
comparación con Rusia, China encontrará más
dificultades y necesitará más tiempo y esfuerzos para dar cima a su revolución
democrática en los terrenos político y económico.
AYUDA INTERNACIONAL
Para terminar, conviene decir algunas palabras
sobre las relaciones entre la revolución china y la revolución mundial.
Desde la aparición de este monstruo, el
imperialismo, los asuntos del mundo han quedado tan estrechamente entrelazados
que es im-posible separarlos. Nuestra nación, la nación china, tiene coraje
para combatir al enemigo hasta la última gota de sangre, determinación para
recobrar con sus propias fuerzas todo cuanto ha perdido, y capacidad para
levantarse sobre sus propios pies entre las demás naciones. Pero esto no
significa que podamos prescindir de la ayuda internacional. No. En nuestros
días, la ayuda internacional es necesaria para la lucha revolucionaria de
cualquier país o nación. Los antiguos decían: "No hubo guerras justas en
la Era de Primavera y Otoño."33 Hoy, aún con mayor motivo puede decirse lo
mismo respecto del imperialismo; sólo las naciones y clases oprimidas pueden
sostener guerras justas. Todas las guerras sostenidas en cualquier parte del
mundo por el pueblo contra sus opresores, son guerras justas. La Revolución de
Febrero y la Revolución de Octubre en Rusia fueron guerras justas. También lo
fueron las revoluciones realizadas por los pueblos de diversos países europeos
a raíz de la Primera Guerra Mundial. En China, la Guerra Anti-Opio34, la Guerra
del Reino Celestial Taiping35, la Guerra del Yijetuan36, la Guerra
Revolucionaria de 191137, la Expedición al Norte de 1926-1927, la Guerra
Revolucionaria Agraria desde 1927 hasta la fecha y, en el presente, la
resistencia armada contra el Japón y las acciones punitivas contra los
vendepatrias, son todas guerras justas. Con el actual ascenso de la lucha
contra el Japón en todo el país y de la lucha antifascista en el mundo entero,
las guerras justas se extenderán por toda China y por la Tierra entera. Todas
las guerras justas se apoyan entre sí, y todas las guerras injustas deben ser
convertidas en guerras justas : ésta es la línea leninista38. En nuestra
resistencia armada contra el Japón, necesitamos la ayuda de los pueblos del
mundo y, sobre todo, la del pueblo soviético. Y de seguro nos ayudarán, porque
ellos y nosotros estamos
185
unidos por una causa común. Las fuerzas
revolucionarias chinas fueron temporalmente separadas por Chiang Kai-shek de
las fuerzas revolucionarias del resto del mundo, y en ese sentido estuvimos
aislados. Ahora la situación ha cambiado a nuestro favor y, en adelante,
continuará cambiando en tal dirección. Ya no volveremos a estar aislados. Esta
es una condición indispensable para la victoria de nuestra resistencia armada
contra el Japón y para la victoria de la revolución china.
NOTAS
1 El 18 de
enero de 1915, el imperialismo japonés presentó al gobierno chino de Yuan
Shi-kai sus Veintiuna Demandas; el 7 de mayo, le envió un ultimátum exigiendo
una respuesta en el término de 48 horas. Esas demandas se dividían en cinco
secciones. Las cuatro primeras incluían los siguientes puntos: transferencia al
Japón de los derechos que Alemania se había arrogado en Shantung y concesión de
derechos adicionales en esa provincia; concesión en el Sur de Manchuria y el
Este de Mongolia de los derechos a arrendar y poseer tierras del derecho a
residir y a dedicarse a la industria y al comercio, así como del derecho
exclusivo a construir vías férreas y explotar los recursos minerales;
reorganización de la Compañía Siderúrgica Janyeping como empresa mixta chino-japonesa;
compromiso de China a no dar en arriendo ni ceder a una tercera potencia
puertos o islas de su litoral. La quinta sección contenía las demandas de que
se dejara al Japón controlar los asuntos políticos, financieros, policiales y
militares de China, y construir importantes vías férreas que vincularan las
provincias de Jupei, Chiangsí y Kuangtung. Yuan Shi-kai accedió a todas esas
demandas, salvo a las comprendidas en la quinta sección, respecto a las cuales
solicitó "negociaciones ulteriores. Pero frente a la unánime oposición del
pueblo chino, el Japón no consiguió hacer realidad sus demandas.
2 Cabecilla
de los caudillos militares del Norte en los últimos años de la dinastía Ching.
Derrocada ésta por la Revolución de 1911, Yuan Shi-kai, apoyándose en las
fuerzas armadas contrarrevolucionarias y en los imperialistas y aprovechando la
naturaleza conciliadora de la burguesía que dirigía entonces la revolución,
usurpó la presidencia de la República y formó el primer gobierno de los
caudillos militares del Norte, que representaba a la clase de los grandes
terratenientes y la gran burguesía compradora. En 1915, quiso hacerse proclamar
emperador y, para asegurarse el apoyo del imperialismo japonés accedió a las
Veintiuna Demandas que, a fin de conseguir el control exclusivo de toda China,
le presentó el Japón. En diciembre del mismo año, estalló en la provincia de
Yunnán un levantamiento contra la ascensión de Yuan Shi-kai al trono,
levantamiento que no tardó en encontrar eco y apoyo en todo el país. Yuan
Shi-kai murió en Pekín en junio de 1916.
3 En esta
conferencia, convocada en Washington por el Gobierno de los EE.UU. en noviembre
de 1921, participaron, además de los EE.UU., ocho países: China, Inglaterra,
Francia, Italia, Bélgica Holanda, Portugal y el Japón. En ella los EE.UU. y el
Japón se disputaron la hegemonía en el Extremo Oriente. El 6 de febrero de
l922, se concluyó un tratado entre las nueve potencias, basado en el postulado
de "puertas abiertas" o "iguales oportunidades en China para
todas las naciones",
186
que preconizaban los EE.UU. Ese tratado estaba
llamado a crear una situación que garantizara el control conjunto de China por
diversas potencias imperialistas y, en el fondo, a preparar el terreno para la
implantación en China de la dominación exclusiva del imperialismo yanqui, en
contra del plan del Japón de implantar la suya.
4 E1
"Ejército de Kuantung" de las fuerzas japonesas, acantonado en el
Nordeste de China, atacó Shenyang el 18 de septiembre de l931 y se apoderó de
la ciudad. Cumpliendo la orden de Chiang Kai-shek de "no resistir en
absoluto", las tropas chinas acantonadas en Shenyang y en otros puntos del
Nordeste (el Ejército del Nordeste) se retiraron al Sur de Shanjaikuan, de
manera que las fuerzas japonesas ocuparon rápidamente las provincias de
Liaoning, Chilin y Jeilungchiang. E1 pueblo chino llama Incidente del 18 de
Septiembre a este acto de agresión de los invasores japoneses.
5 Las
cuatro provincias del Nordeste eran entonces Liaoning, Chilin, Jeilungchiang y
Yejé (corresponden a las actuales provincias de Liaoning, Chilin y
Jeilungchiang más la parte nordeste de Jopei situada al Norte de la Gran
Muralla y la parte este de la región autónoma de Mongolia Interior). Después
del Incidente del 18 de Septiembre, los invasores japoneses se apoderaron
primero de Liaoning, Chilin y Jeilungchiang y más tarde, en 1933, ocuparon
Yejé.
6 A
instigación de los japoneses, el colaboracionista Yin Yu-keng, miembro del
Kuomintang, formó el z5 de noviembre de 1935 un régimen títere bajo el nombre
de "Gobierno Autónomo Anticomunista del Este de Jopei", que abarcaba
veintidós distritos de esa parte de la provincia. Este acontecimiento es
conocido como Incidente del Este de Jopei.
7 Se trata
de las negociaciones diplomáticas entre el régimen de Chiang Kai-shek y el
Gobierno japonés en torno a los llamados "tres principios de Hirota",
es decir, los "tres principios con relación a China" formulados por
Hirota, entonces ministro de Relaciones Exteriores del Japón, a saber: 1)
prohibición, por parte de China, de todo movimiento antijaponés; 2) cooperación
económica entre China, el Japón y el “Manchukuo”, y 3) defensa conjunta de
China y el Japón contra el comunismo. El 21 de enero de 1936, Hirota declaró
ante la Dieta: "El Gobierno chino ha aceptado los tres principios
propuestos por el Imperio."
8 En 1935,
se registró un nuevo ascenso del movimiento patriótico del pueblo chino. Bajo
la dirección del Partido Comunista de China, los estudiantes de Pekín fueron
los primeros en realizar, el 9 de diciembre, una manifestación patriótica, en
la que gritaron consignas tales como "¡Poner fin a la guerra civil y
unirse para resistir a la agresión extranjera!" y "¡Abajo el
imperialismo japonés!” Este movimiento rompió el reinado de terror sostenido
durante largo tiempo por el gobierno del Kuomintang en alianza con los
invasores japoneses, y pronto se ganó el apoyo de todo el pueblo. Se lo conoce
con el nombre de Movimiento del 9 de Diciembre. A partir de entonces, se
manifestaron claramente nuevos cambios en las relaciones entre las diferentes
clases del país. La formación de un frente único nacional antijaponés,
propuesta por el Partido Comunista de China, llegó a ser la política propugnada
abiertamente por todos los patriotas; con su política entreguista, el gobierno
de Chiang Kai-shek quedó sumamente aislado.
9 Por la
época en que el camarada Mao Tse-tung hizo este informe, Chiang Kai-shek
negociaba la venta del Norte de China al Japón, después de haberle vendido el
Nordeste, y proseguía intensamente sus operaciones militares contra el Ejército
Rojo. Por consiguiente, el Partido Comunista de China tenía que hacer todo
cuanto estaba a su alcance por desenmascarar a Chiang Kai-shek como vendepatria
y, por la misma razón, no lo incluía todavía en el frente único nacional
antijaponés que
187
proponía. Pero ya en este informe, el camarada Mao
Tse-tung previó que las contradicciones entre las diferentes potencias
imperialistas podían conducir a una división en el campo de la clase
terrateniente y la burguesía compradora de China. Más tarde, como la ofensiva
del imperialismo japonés en el Norte de China chocaba gravemente con los
intereses del imperialismo anglo-norteamericano, el Partido Comunista de China
consideró que la pandilla de Chiang Kai-shek, estrechamente ligada a estos
intereses, podría, por orden de sus amos, cambiar de actitud respecto al Japón,
y, en vista de ello, adoptó la política de forzar a Chiang Kai-shek a oponer
resistencia al Japón. En mayo de 1936, a su regreso al Norte de la provincia de
Shensí desde la provincia de Shansí, el Ejército Rojo demandó directamente al
gobierno kuomintanista de Nankín el cese de la guerra civil y la unidad contra
el Japón. En agosto, el Comité Central del Partido Comunista de China envió una
carta al Comité Ejecutivo Central del Kuomintang proponiendo que ambos partidos
formaran un frente único antijaponés y designaran delegados para celebrar
negociaciones con este objetivo. Pero Chiang Kai-shek rechazó estas
proposiciones. Sólo en diciembre, cuando fue detenido en Sían por oficiales del
ejército kuomintanista partidarios de una alianza con los comunistas para
resistir al Japón, Chiang Kai-shek se vio obligado a acceder a la demanda del
Partido Comunista de poner fin a la guerra civil y preparar la resistencia al
Japón.
10 Entonces
subcomandante del XIX Ejército del Kuomintang y jefe de uno de sus cuerpos de
ejército. Compartía el mando del XIX Ejército con Chen Ming-shu y Chiang
Kuang-nai. Este ejército operó primero contra el Ejército Rojo en Chiangsí y
fue trasladado a Shanghai después del Incidente del 18 de Septiembre. Sobre él
tuvo enorme influencia el creciente movimiento antijaponés en Shanghai y todo
el país. Cuando la infantería de marina japonesa atacó Shanghai en la noche del
28 de enero de 1932, el XIX Ejército, junto con el pueblo de Shanghai, le opuso
resistencia. Sin embargo, perdió la batalla a causa de la traición de Chiang
Kai-shek y Wang Ching-wei. Más tarde, por orden de Chiang Kai-shek, fue
trasladado a Fuchién para atacar de nuevo al Ejército Rojo. Pero, habiendo
llegado a comprender que la lucha contra el Ejército Rojo no tenía ninguna
perspectiva, los jefes del XIX Ejército rompieron abiertamente con Chiang
Kai-shek en noviembre de 1933, en unión con el sector del Kuomintang encabezado
por Li Chi-shen y otros. Formaron en Fuchién el Gobierno Revolucionario Popular
de la República China y concluyeron con el Ejército Rojo un acuerdo para
resistir al Japón y luchar contra Chiang Kai-shek. E1 XIX Ejército y el
Gobierno Popular de Fuchién sucumbieron bajo los golpes de las fuerzas armadas
de Chiang Kai-shek. Desde entonces, Tsai Ting-kai y otros fueron evolucionando
hacia la cooperación con el Partido Comunista.
11 En
septiembre de 1936, cuando el ejército revolucionario de la Expedición al Norte
llegó a Wuján, Feng Yu-siang y las tropas a su mando proclamaron en la
provincia de Suiyuán (corresponde actualmente a la parte oeste de la región
autónoma de Mongolia Interior) su ruptura con la camarilla de los caudillos
militares del Norte y su adhesión a la revolución. A comienzos de 1927, sus
tropas partieron de Shensí para atacar Jonán en coordinación con el ejército de
la Expedición al Norte. Luego que Chiang Kai-shek y Wang Ching-wei traicionaron
a la revolución en 1927, Feng Yu-siang también participó en actividades anticomunistas,
pero constantemente había choque de intereses entre él y la camarilla de Chiang
Kai-shek. Después del Incidente del 18 de Septiembre, se pronunció en favor de
la resistencia al Japón y, en mayo de 1933 cooperó con el Partido Comunista en
la organización del Ejército Aliado Popular Antijaponés en Changchiakou. Esta
rebelión antijaponesa fracasó en agosto bajo la doble presión de las fuerzas de
Chiang Kai-shek y de los invasores japoneses.
188
En los últimos años de su vida, Feng Yu-siang
continuó su cooperación con el Partido Comunista.
12 Corresponde
actualmente a la parte noroeste de la provincia de Jopei y a la parte central
de Mongolia Interior.
13 En
diciembre de 1931, respondiendo al llamamiento del Partido Comunista de China a
resistir al Japón, los más de diez mil hombres del XXVI Ejército del
Kuomintang, enviados por Chiang Kai-shek a la provincia de Chiangsí para
combatir al Ejército Rojo, se sublevaron en Ningtu bajo la dirección de los
camaradas Chao Po-sheng, Tung Chen-tang y otros, y se incorporaron al Ejército
Rojo.
14 Oficial
del Ejército del Nordeste del Kuomintang. Sus tropas, acantonadas en la
provincia de Jeilungchiang, opusieron resistencia a los invasores japoneses
cuando éstos avanzaban desde Liaoning hacia esa provincia después del Incidente
del 18 de Septiembre.
15 Conocido
politicastro del Kuomintang. Se opuso en otro tiempo a la política de Sun
Yat-sen de cooperación con el Partido Comunista de China, y fue cómplice de
Chiang Kai-shek en el golpe de Estado contrarrevolucionario del 12 de abril de
1927. Más tarde, a causa de su rivalidad con Chiang Kai-shek, fue encarcelado
por éste. Puesto en libertad después del Incidente del 18 de Septiembre, se
trasladó de Nankín a Cantón. Bajo su instigación, los caudillos militares de
Kuangtung y Kuangsí se opusieron durante largo tiempo al gobierno de Chiang
Kai-shek en Nankín.
16 El
"Programa de seis puntos para la resistencia al Japón y por la salvación
nacional", o sea, el "Programa fundamental del pueblo chino para la
guerra contra el Japón", formulado en 1934 por el Partido Comunista de
China, se publicó bajo las firmas de Soong Ching Ling y otros. E1 Programa
contenía los siguientes puntos: 1) movilización general de las fuerzas navales,
terrestres y aéreas para la guerra contra el Japón ; 2) movilización general de
todo el pueblo ; 3) armar a todo el pueblo; 4) confiscación de los bienes del
imperialismo japonés en China y de los vendepatrias para cubrir los gastos de
la guerra contra el Japón; 5) establecimiento de un comité de autodefensa
armada de toda la nación china, elegido por los representantes de los obreros,
campesinos, soldados, intelectuales y hombres de negocios, y 6) alianza con
todas las fuerzas enemigas del imperialismo japonés y establecimiento de
relaciones amistosas con todos los países que observen una neutralidad
benévola.
17 Se
refiere a Chen Chi-tang, de Kuangtung, y a Li Tsung-yen y Pai Chung-si, de
Kuangsí.
18 La
pandilla de Chiang Kai-shek calificaba de "bandidos" al pueblo
revolucionario y llamaba "exterminio de bandidos" a los ataques
militares y las masacres que perpetraba contra el pueblo revolucionario.
19 Uno de
los primeros militantes y organizadores del Partido Comunista de China. Fue
elegido miembro del Comité Central en el V Congreso Nacional del Partido
Comunista de China, celebrado en 1927, y reelegido en todos los congresos
posteriores. En 1931, la IV Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VI
Congreso del Partido lo eligió miembro del Buró Político. En 1933, fue nombrado
secretario del Comité Provincial del Partido en la Región Fronteriza de Junán
Chiangsí y comisario político del VI Grupo de Ejércitos del Ejército Rojo.
Luego, cuando los VI y II Grupos de Ejércitos unieron sus fuerzas y formaron el
Ejército del II Frente del Ejército Rojo, fue nombrado comisario político de
éste. A comienzos de la Guerra de Resistencia contra el Japón, fue director del
Departamento Político General del VIII Ejército. A partir de 1940, trabajó en
el Secretariado del Comité
189
Central del Partido Comunista de China. En 1945,
fue elegido otra vez miembro del Buró Político y también miembro del
Secretariado del Comité Central en la I Sesión Plenaria del Comité Central
elegido en el VII Congreso del Partido. Falleció en Pekín el 27 de octubre de
1950.
20 En agosto
de 1934, por orden del Comité Central del Partido Comunista de China, el VI
Grupo de Ejércitos del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China, que
actuaba en la base de apoyo de la Región Fronteriza de Junán-Chiangsí rompió el
cerco enemigo e inició su desplazamiento. En octubre, se reunió en el Este de
Kuichou con el II Grupo de Ejércitos, al mando del camarada Je Lung, formándose
así el Ejército del II Frente del Ejército Rojo, que creó la base de apoyo
revolucionaria de Junán-Jupei-Sechuán-Kuichou.
21 En
octubre de 1934, los I, III y V Grupos de Ejércitos del Ejército Rojo de
Obreros y Campesinos de China (que constituían el Ejército del I Frente del
Ejército Rojo, conocido también como Ejército Rojo Central) iniciaron un gran
desplazamiento estratégico partiendo de Changting y Ningjua, en el Oeste de
Fuchién, y de Yuichín, Yutu y otros lugares, en el Sur de Chiangsí. Pasaron por
once provincias: Fuchién, Chiangsí, Kuangtung, Junán, Kuangsí, Kuichou,
Sechuán, Yunnán Sikang (corresponde actualmente a la parte oeste de la
provincia de Sechuán y la parte este de la región autónoma del Tíbet), Kansú y
Shensí, y atravesaron altas montañas cubiertas de nieves eternas y vastas
estepas pantanosas rara vez holladas por el hombre, experimentando incontables
penalidades. Desbarataron las repetidas operaciones del enemigo para cercarlos,
perseguirlos, cerrarles el paso e interceptarlos y, en octubre de 1935, después
de una marcha ininterrumpida de 25.000 li (12.500 kilómetros), llegaron
victoriosamente a la base de apoyo revolucionaria del Norte de Shensí.
22 En marzo
de 1935, el Ejército Rojo de la Región Fronteriza de Sechuán-Shensí, o Ejército
del IV Frente del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China, dejó su base
de apoyo y comenzó su desplazamiento hacia los límites entre Sechuán y Sikang.
En el mes de junio, se reunió en Maokung, Oeste de Sechuán, con el Ejército del
I Frente del Ejército Rojo, y ambos se dirigieron hacia el Norte en dos
columnas paralelas. En septiembre, llegaron a la zona de Maoerkai, cerca de
Sungpan, y entonces Chang Kuo-tao, que trabajaba en el Ejército del IV Frente
del Ejército Rojo, violó las órdenes del Comité Central del Partido y, por su
propia cuenta, condujo hacia el Sur a la columna de la izquierda, dividiendo
así a las fuerzas del Ejército Rojo. En junio de 1936, el Ejército del II
Frente del Ejército Rojo, después de abandonar la Región Fronteriza de
Junán-Jupei-Sechuán-Kuichou rompiendo el cerco enemigo y de pasar por Junán,
Kuichou y Yunnán, llegó a Kantse, provincia de Sikang, y se reunió con el
Ejército del IV Frente. Entonces, los camaradas de este último, en contra de la
voluntad de Chang Kuo-tao, reanudaron el desplazamiento hacia el Norte junto
con el Ejército del II Frente. En octubre, el Ejército del II Frente y una
parte del Ejército del IV Frente llegaron al Norte de Shensí y se reunieron
victoriosamente con el Ejército del I Frente del Ejército Rojo.
23 Renegado
de la revolución china. Especulando con la revolución, se afilió en su juventud
al Partido Comunista de China, dentro del cual cometió multitud de errores y
gravísimos crímenes. Su crimen más notorio lo cometió en 1935, cuando se opuso
a la marcha del Ejército Rojo hacia el Norte, preconizó, en una actitud
derrotista y liquidacionista, la retirada del Ejército Rojo hacia zonas de
minorías nacionales situadas en los límites entre Sechuán y Siksang, y se
entregó a abiertas actividades traidoras contra el Partido y su Comité Central,
formando un espurio comité central y socavando la unidad del Partido y del
Ejército Rojo. De tal manera, causó graves pérdidas al Ejército del IV Frente
del Ejército Rojo. Sin embargo,
190
gracias a la paciente labor de educación realizada
por el camarada Mao Tse-tung y el Comité Central del Partido, el Ejército del
IV Frente y sus numerosos cuadros pronto se colocaron nuevamente bajo la justa
dirección del Comité Central y desempeñaron un papel glorioso en las luchas
posteriores. Pero el propio Chang Kuo -tao resultó incorregible: en la
primavera de 1938, huyó completamente solo de la Región Fronteriza de
Shensí-Kansú-Ningsia y se incorporó a los servicios secretos del Kuomintang.
24 E1
Ejército Rojo Central, o Ejército del I Frente del Ejército Rojo, fue creado en
la región de Chiangsí-Fuchién y se encontraba bajo la dirección inmediata del
Comité Central del Partido Comunista de China.
25 Según la
mitología china, Pan Ku creó el mundo y fue el primer soberano de la humanidad,
y los Tres Soberanos y los Cinco Emperadores fueron gobernantes de la China
antigua.
26 En julio
de 1935, las tropas del Kuomintang lanzaron su tercera campaña de "cerco y
aniquilamiento" contra la base de apoyo revolucionaria de Shensí-Kansú. En
un comienzo, el 26 " Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo del Norte de
Shensí desbarató a dos brigadas enemigas en el frente oriental y empujó a las
tropas enemigas de este sector a zonas situadas al Este del río Amarillo. En
septiembre, el 25.° Cuerpo de Ejército del Ejército Rojo, que había venido
operando en la base de apoyo de Jupei-Jonán-Anjui, llegó al Norte de Shensí
después de atravesar el Sur de Shensí y el Este de Kansú, y se reunió con las
fuerzas del Ejército Rojo del Norte de Shensí, formando el XV Grupo de
Ejércitos del Ejército Rojo. En la batalla de Laoshan, distrito de Kanchüan, este
Grupo de Ejércitos aniquiló a la mayor parte de la 110.a División enemiga y dio
muerte a su jefe; poco después, destruyó en Yulinchiao, distrito de Kanchüan, a
cuatro batallones de la 107.a División enemiga. E1 enemigo organizó entonces
nuevos ataques. Bajo las órdenes de Tung Ying-pin (jefe de un cuerpo de
ejército del Ejército del Nordeste), cinco divisiones enemigas se lanzaron al
ataque en dos columnas: por el Este, una de ellas avanzaba rumbo al Norte por
la carretera Luochuan-Fusien ; por el Oeste, las otras cuatro divisiones,
pasando por Chingyang y Jeshui, provincia de Kansú, y siguiendo el río Julu,
avanzaban en dirección a Fusien, Norte de Shensí. En octubre, el Ejército Rojo
Central llegó al Norte de Shensí. En noviembre, éste y el XV Grupo de Ejércitos
aniquilaron en Chiluochen, al Suroeste de Fusien, a la 109.a División enemiga
y, mientras perseguían al enemigo, destruyeron en Jeishuisi a un regimiento de
la 106.a División. Así fue desbaratada completamente la tercera campaña enemiga
de "cerco y aniquilamiento " contra la base de apoyo de Shensí-Kansú.
27 En 1934 y
l935, al desplazar del Sur a sus fuerzas regulares, el Ejército Rojo dejó allí
destacamentos guerrilleros, que sostuvieron una tenaz guerra de guerrillas en
catorce zonas de ocho provincias: en el Sur de Chechiang, las partes norte,
este, sur y oeste de Fuchién, el Nordeste de Chiangsí, los límites entre
Fuchién y Chiangsí, los límites entre Kuangtung y Chiangsí, el Sur de Junán,
los límites entre Junán y Chiangsí, los límites entre Junán, Jupei y Chiangsí,
los límites entre Jupei, Jonán y Anjui, las montañas Tungpai, Sur de Jonán, y
la isla de Jainán, provincia de Kuangtung.
28 Luego de
que los imperialistas japoneses se apoderaron en 1931 del Nordeste del país, el
Partido Comunista de China llamó al pueblo a la resistencia armada, organizó
guerrillas antijaponesas y el Ejército Revolucionario Popular del Nordeste, y
prestó ayuda a los diferentes tipos de destacamentos de voluntarios
antijaponeses. Después de 1934, bajo la dirección del Partido Comunista, todas
las fuerzas antijaponesas del
191
Nordeste se reorganizaron para formar el Ejército
Unido Antijaponés del Nordeste, con el destacado comunista Yang Ching-yu como
comandante en jefe. Este Ejército sostuvo durante mucho tiempo una guerra de
guerrillas antijaponesa en el Nordeste. En cuanto a la guerra de guerrillas
antijaponesa en el Este de Jopei, se trata de un levantamiento campesino
antijaponés que estalló allí en mayo de 1935.
29 Se trata
de la guerra sostenida por el pueblo soviético entre 1918 y l920 contra la
intervención armada de Inglaterra, Estados Unidos, Francia Japón, Polonia y
otros países imperialistas, y para aplastar la rebelión de los guardias
blancos.
30 E1 tipo
de Poder y las medidas políticas, propios de una república popular, que aquí
describe el camarada Mao Tse-tung, se hicieron completa realidad durante la
Guerra de Resistencia contra el Japón en las regiones liberadas populares,
dirigidas por el Partido Comunista. Esto permitió al Partido dirigir al pueblo,
detrás de las líneas enemigas, en una guerra victoriosa contra los invasores
japoneses. Durante la Tercera Guerra Civil Revolucionaria, que estalló después
de la capitulación del Japón, las regiones liberadas populares fueron
extendiéndose a todo el país a la par del desarrollo de la guerra; así se formó
un Estado unificado: la República Popular China. De este modo, el ideal del
camarada Mao Tse-tung sobre una república popular se cristalizó a escala
nacional.
31 En el VI
Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado en julio de 1928,
se adoptó el siguiente Programa de Diez Puntos: 1) derrocamiento de la
dominación del imperialismo; 2) confiscación de las empresas y bancos del
capital extranjero; 3) unificación de China y reconocimiento del derecho a la
autodeterminación de las nacionalidades ; 4) derrocamiento del gobierno de los
caudillos militares del Kuomintang; 5) establecimiento de un gobierno de
consejos de representantes de obreros, campesinos y soldados; 6) implantación
de la jornada de ocho horas, aumento de los salarios, ayuda a los desocupados y
establecimiento de seguros sociales, etc.; 7) confiscación de todas las tierras
de la clase terrateniente y su distribución entre los campesinos; 8) mejores
condiciones de vida y tierra y trabajo para los soldados; 9) abolición de todos
los impuestos y contribuciones exorbitantes e implantación de un impuesto
progresivo único, y lo) unión con el proletariado mundial y con la URSS.
32 Los
trotskistas fueron en su origen una fracción antileninista en el movimiento
obrero ruso, y degeneraron más tarde en una pandilla completamente
contrarrevolu-cionaria. En su informe ante una sesión plenaria del Comité
Central del Partido Comunista (b) de la URSS realizada en 1937, el camarada
Stalin caracterizó en los siguientes términos la evolución de ese grupo de
renegados:
"En el pasado, hace ya siete u ocho años, el
trotskismo era una de tales corrientes políticas en el seno de la clase obrera,
una corriente antileninista, es verdad, y por lo tanto, profundamente
equivocada, pero, a pesar de todo, una corriente política. (. . . ) El
trotskismo actual ya no es una corriente política en el seno de la clase
obrera, sino una pandilla, sin principios y sin ideas, de saboteadores,
diversionistas, agentes, espías y asesinos, una pandilla de enemigos jurados de
la clase obrera, que actúa a sueldo de los organismos de inteligencia de
Estados extranjeros."
Después de la derrota de la revolución china en
1927, apareció también en China un reducido número de trotskistas, que, en
unión con Chen Tu-siu y otros renegados, formaron en l929 un pequeño grupo
contrarrevolucionario. Hicieron propaganda contrarrevolucionaria afirmando,
entre otras cosas, que el Kuomintang había llevado a cabo la revolución
democrático-burguesa, y fueron un sucio instrumento del imperialismo y del
Kuomintang en su lucha contra el pueblo. Los trotskistas chinos
192
se incorporaron sin ningún embozo a los servicios
secretos del Kuomintang. Después del Incidente del 18 de Septiembre, siguiendo
las indicaciones del bandido Trotski en el sentido de "no impedir la
ocupación de China por el Imperio japonés", comenzaron a colaborar con los
servicios secretos del Japón, recibieron subsidios de los invasores japoneses y
se entregaron a toda clase de actividades en su beneficio.
33 Frase del
Mencio. Mencio hizo esta observación a propósito de que, en la Era de Primavera
y Otoño (722-481 a.n.e.), los señores feudales chinos guerreaban continuamente
entre sí disputándose el poder.
34 Ante la
oposición del pueblo chino a su tráfico de opio y con el pretexto de defender
su comercio, Inglaterra envió, de 1840 a 1842, tropas a invadir China. Las
tropas chinas al mando de Lin Tse-sü sostuvieron una guerra de resistencia. A1
mismo tiempo, la población de Cantón organizó espontáneamente los "Cuerpos
Antibritánicos", que también asestaron duros golpes a los invasores
ingleses.
35 Guerra
revolucionaria campesina, que tuvo lugar a mediados del siglo XIX, en contra de
la dominación feudal y la opresión nacional de la dinastía Ching. En enero de
1851, Jung Siu-chüan, Yang Siu-ching y otros dirigentes de esta revolución
organizaron un levantamiento en la aldea de Chintien, distrito de Kuiping,
provincia de Kuangsí, y proclamaron el Reino Celestial Taiping. En 1852, el
ejército campesino partió de Kuangsí y, en 1853, luego de atravesar Junán,
Jupei, Chiangsí y Anjui, tomó Nankín. Una parte de sus fuerzas continuó hacia
el Norte y llegó hasta las inmediaciones de Tientsín. Sin embargo, el Ejército
Taiping no estableció sólidas bases de apoyo en los territorios que ocupaba, y
su grupo dirigente, después de haber hecho de Nankín su capital, cometió muchos
errores políticos y militares. Por ese motivo, el Ejército Taiping no pudo
resistir los ataques conjuntos de las tropas contrarrevolucionarias de la
dinastía Ching y los agresores ingleses, norteamericanos y franceses, y fue
derrotado en 1864.
36 Fue un
amplio movimiento espontáneo de los campesinos y artesanos del Norte de China
en 1900, quienes, organizados en sociedades secretas, sostuvieron una lucha
armada contra el imperialismo. Ocho potencias imperialistas organizaron un
ejército aliado, que se apoderó de Pekín y Tientsín y reprimió de la manera más
salvaje este movimiento.
37 Véase
"Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán",
nota 4, en el presente tomo.
38 Véanse V.
I. Lenin, "El programa militar de la revolución proletaria", y
también Compendio de Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS,
cap. VI, 3
PROBLEMAS ESTRATÉGICOS DE LA
GUERRA REVOLUCIONARIA DE CHINA *
Diciembre de 1936
CAPITULO I
COMO ESTUDIAR LA GUERRA
I. LAS LEYES DE LA GUERRA SE DESARROLLAN
Las leyes de la guerra constituyen un problema que
debe estudiar y resolver quienquiera que dirija una guerra.
Las leyes de la guerra revolucionaria constituyen
un problema que debe estudiar y resolver quienquiera que dirija una guerra
revolucionaria.
Las leyes de la guerra revolucionaria de China
constituyen un problema que debe estudiar y resolver quienquiera que dirija la
guerra revolucionaria de China.
Estamos haciendo una guerra. Nuestra guerra es una
guerra revolucionaria, y ésta se desarrolla en China, país semicolonial y
semifeudal. Por lo tanto, debemos estudiar no sólo las leyes generales de la
guerra, sino también las leyes específicas de la guerra revolucionaria y las
leyes aún más específicas de la guerra revolucionaria de China. Es bien sabido
que, al hacer una cosa, cualquiera que sea, a menos que se comprendan sus
circunstancias reales, su naturaleza y sus rela-
_______________
* Obra
escrita por el camarada Mao Tse-tung para sintetizar las experiencias de la
Segunda Guerra Civil Revolucionaria y dada a conocer en una serie de
conferencias en la Academia del Ejército Rojo, en el Norte de Shensí. E1 autor
ha expresado que sólo pudo terminar cinco capítulos de la obra y no tuvo tiempo
para escribir los referentes a la ofensiva estratégica, al trabajo político y a
otros problemas porque estuvo muy ocupado a consecuencia del Incidente de Sían.
La obra, resultado de una importante controversia entre dos líneas opuestas
sobre los problemas militares, que se desarrolló en el Partido durante la
Segunda Guerra Civil Revolucionaria,
193
194
ciones con otras cosas, no se conocerán las leyes
que la rigen, ni se sabrá cómo hacerla, ni se podrá llevarla a feliz término.
La guerra, que ha existido desde la aparición de la
propiedad privada y las clases, es la forma más alta de lucha para resolver las
contradicciones entre clases, naciones, Estados o grupos políticos, cuando
estas contradicciones han llegado a una determinada etapa de su desarrollo. Si
no se comprenden las circunstancias reales de la guerra, su naturaleza y sus
relaciones con otros fenómenos, no se conocerán sus leyes, ni se sabrá cómo
dirigirla, ni se podrá triunfar.
La guerra revolucionaria, ya sea una guerra
revolucionaria de clases o una guerra nacional revolucionaria, además de las
circunstancias y naturaleza inherentes a la guerra en general, tiene sus
circunstancias y naturaleza específicas. Por lo tanto, aparte de las leyes
generales de la guerra, tiene sus leyes específicas. Si no se comprenden estas
circunstancias y naturaleza específicas, si no se comprenden estas leyes
específicas, es imposible dirigir una guerra revolucionaria y lograr la
victoria en ella.
La guerra revolucionaria de China, ya sea una
guerra civil o una guerra nacional, se desarrolla en las circunstancias propias
de China, y tiene sus circunstancias y naturaleza específicas, que la
distinguen tanto de la guerra en general como de la guerra revolucionaria en
general. Por lo tanto, además de las leyes de la guerra en general y de las
leyes de la guerra revolucionaria en general, tiene sus leyes específicas. Si
no se comprende todo esto, es imposible conquistar la victoria en la guerra
revolucionaria de China.
Por consiguiente, debemos estudiar las leyes de la
guerra en general, estudiar también las de la guerra revolucionaria y estudiar,
finalmente, las de la guerra revolucionaria de China.
Ciertas personas sostienen un punto de vista
erróneo, que ya refutamos hace tiempo. Afirman que sólo es necesario estudiar
las leyes de la guerra en general, o dicho más concretamente, que basta
_______________
expone la posición de una línea en lucha con la
otra. La reunión ampliada del Buró Político del Comité Central del Partido
celebrada en Tsunyi en enero de 1935, hizo el balance de esta controversia,
ratificó los puntos de vista del camarada Mao Tse-tung y rechazó la línea
errónea. En octubre de 1935, el Comité Central se trasladó al Norte de Shensí y
luego, en diciembre, el camarada Mao Tse-tung presentó su informe "Sobre
la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés", en el que resolvió
en forma sistemática el problema de la línea política del Partido en la Segunda
Guerra Civil Revolucionaria. Un año más tarde, en l936, escribió la presente
obra, en la que explica sistemáticamente los problemas estratégicos de la
guerra revolucionaria de China.
195
sólo con seguir los manuales militares publicados
por el gobierno reaccionario chino o por las escuelas militares reaccionarias
de China. No ven que esos manuales exponen únicamente las leyes de la guerra en
general y, además, son copiados enteramente del extranjero. Si los copiamos y
aplicamos al pie de la letra, sin el menor cambio de forma ni de contenido,
seremos como quien "se recorta los pies para que le quepan en los
zapatos" y sufriremos derrotas. Argumentan: ¿Por qué no han de servirnos
los conocimientos adquiridos en el pasado a costa de sangre? No comprenden que,
si bien debemos apreciar la experiencia adquirida en el pasado a costa de
sangre, debemos también apreciar la experiencia que hemos pagado con nuestra
propia sangre.
Otras personas sostienen un punto de vista
igualmente erróneo, que también refutamos hace tiempo. Dicen que sólo es
necesario estudiar la experiencia de la guerra revolucionaria de Rusia, o dicho
más concretamente, que basta sólo con seguir las leyes que rigieron la
dirección de la guerra civil de la Unión Soviética y los manuales militares
publicados por las instituciones militares soviéticas. No se dan cuenta de que
esas leyes y manuales reflejan las características particulares de la guerra
civil y del Ejército Rojo de la Unión Soviética. Si los copiamos y aplicamos al
pie de la letra, sin hacer ningún cambio, también seremos como quien "se
recorta los pies para que le quepan en los zapatos" y sufriremos derrotas.
Estas personas razonan así: Si nuestra guerra es una guerra revolucionaria,
como la de la Unión Soviética, y si ésta ha triunfado, ¿qué alternativa cabe
sino seguir en todo su ejemplo? No saben que, si bien debemos tener en especial
estima la experiencia de la guerra de la Unión Soviética, porque es una
experiencia de la guerra revolucionaria de la época contemporánea, experiencia
adquirida bajo la dirección de Lenin y Stalin, igualmente debemos apreciar la
experiencia de la guerra revolucionaria de China, pues la revolución china y el
Ejército Rojo de China tienen muchas condiciones particulares.
Hay también personas que sostienen otro punto de
vista no menos erróneo, que hace tiempo igualmente refutamos. Dicen que la
experiencia de la Expedición al Norte de 1926-1927 es la más valiosa y que
debemos aprender de ella, o dicho más concretamente, debemos imitar a la
Expedición al Norte en su avance impetuoso y en la conquista de las grandes
ciudades. No comprenden que, si bien debemos estudiar la experiencia de la
Expedición al Norte, no debemos copiarla ni aplicarla en forma mecánica, dado
que nuestra guerra actual se lleva
196
acabo en condiciones diferentes. Debemos tomar de
la experiencia de la Expedición al Norte sólo lo que aún es aplicable hoy y, a
la luz de las condiciones actuales, elaborar algo que sea nuestro.
Así, las leyes de la dirección de la guerra cambian
en función de las condiciones de la guerra, o sea, tiempo, lugar y carácter de
la misma. En cuanto al factor tiempo, tanto la guerra como las leyes de su
dirección se desarrollan. Cada etapa histórica tiene sus características, y,
por lo tanto, las leyes de la guerra en cada etapa histórica tienen las suyas y
no pueden ser trasladadas mecánicamente de una etapa a otra. Desde el punto de
vista del carácter de la guerra, ya que la guerra revolucionaria y la contrarrevolucionaria
tienen sus respectivas características, también las tienen sus leyes, las que
no pueden trasladarse mecánicamente de una guerra a la otra. Desde el punto de
vista del lugar, como cada país o nación, y en especial un país o nación grande,
tiene sus propias características, las leyes de la guerra en cada país o nación
también tienen sus particularidades y tampoco pueden trasladarse mecánicamente
de uno a otro. A1 estudiar las leyes de la dirección de las guerras que se
producen en diferentes etapas históricas, que son de diferente carácter y que
se sostienen en diferentes lugares y por diferentes naciones, debemos
concentrar nuestra atención en sus características y en su desarrollo y
oponernos a todo enfoque mecánico del problema de la guerra.
Y esto no es todo. Para un comandante, es signo de
progreso y desarrollo el pasar de ser capaz de dirigir inicialmente sólo una
pequeña agrupación a ser capaz de dirigir una grande. Es también diferente
operar en una sola localidad que hacerlo en muchas localidades. Para un
comandante, es igualmente signo de progreso y desarrollo el pasar de ser capaz
de operar inicialmente en una sola localidad que conoce bien, a ser capaz de
operar en muchas localidades. En virtud del desarrollo técnico, táctico y estratégico
tanto del enemigo como nuestro, las condiciones en distintas etapas de una
misma guerra también son diferentes. Significará un progreso y desarrollo aún
mayores el que un comandante capaz de ejercer el mando en la etapa inferior de
una guerra, muestre capacidad para ejercerlo también en su etapa superior. Si
un jefe no pasa de ser capaz de dirigir sólo una determinada agrupación, en una
determinada localidad y en una determinada etapa de desarrollo de una guerra,
eso muestra que no ha hecho ningún progreso ni alcanzado ningún desarrollo. Hay
personas que, satisfechas con una sola habilidad y una visión estrecha, jamás
hacen progreso alguno. Tales
197
personas, aunque pueden desempeñar algún papel en
la revolución en un lugar y momento dados, no pueden desempeñar un gran papel.
Necesitamos jefes militares que puedan desempeñar un papel importante. Todas
las leyes de la dirección de la guerra se desarrollan a medida que se
desarrollan la historia y la guerra misma. Nada es inmutable.
2. EL OBJETIVO DE LA GUERRA ES ELIMINAR LA GUERRA
La guerra, ese monstruo de matanza entre los
hombres, será finalmente eliminada por el progreso de la sociedad humana, y lo
será en un futuro no lejano. Pero sólo hay un medio para eliminarla: oponer la
guerra a la guerra, oponer la guerra revolucionaria a la guerra
contrarrevolucionaria, oponer la guerra revolucionaria nacional a la guerra
contrarrevolucionaria nacional y oponer la guerra revolucionaria de clase a la
guerra contrarrevolucionaria de clase. La historia conoce sólo dos tipos de
guerras : las justas y las injustas. apoyamos las guerras justas y nos oponemos
a las injustas. Todas las guerras contrarrevolucionarias son injustas ; todas
las guerras revolucionarias son justas. Con nuestras propias manos pondremos
fin a la época de las guerras en la historia de la humanidad, y la guerra que
ahora hacemos es indudablemente parte de la guerra final. Pero la guerra que
enfrentamos es al mismo tiempo, sin duda alguna, parte de la más grande y más
cruel de todas las guerras. Se cierne sobre nosotros la más grande y más cruel
de todas las guerras injustas contrarrevolucionarias. Si no levantamos la
bandera de la guerra justa, la gran mayoría de la humanidad será devastada. La
bandera de la guerra justa de la humanidad es la bandera de la salvación de la
humanidad. La bandera de la guerra justa de China es la bandera de la salvación
de China. Una guerra sostenida por la gran mayoría de la humanidad y del pueblo
chino es indiscutiblemente una guerra justa, es la empresa más sublime y
gloriosa para salvar a la humanidad y a China, y un puente que conduce a una
nueva era en la historia mundial. Cuando la sociedad humana progrese hasta
llegar a la extinción de las clases y del Estado, ya no habrá guerras, ni
contrarrevolucionarias ni revolucionarias, ni injustas ni justas. Esa será la
era de la paz perpetua para la humanidad. A1 estudiar las leyes de la guerra
revolucionaria, partimos de la aspiración de eliminar todas las guerras. Esta
es la línea divisoria entre nosotros, los comunistas, y todas las clases explotadoras.
198
3. LA
ESTRATEGIA ESTUDIA LAS LEYES QUE RIGEN LA SITUACIÓN DE GUERRA EN SU CONJUNTO
Dondequiera que haya guerra, existe una situación
de guerra en su conjunto. Una situación de guerra en su conjunto puede abarcar
el mundo entero, un país, una zona guerrillera independiente o un importante
frente de operaciones independiente. Toda situación de guerra de carácter tal
que requiera una consideración global de sus aspectos y etapas, es una
situación de guerra en su conjunto.
Estudiar las leyes de la dirección de la guerra que
rigen una situación de guerra en su conjunto, es tarea de la estrategia.
Estudiar las leyes de la dirección de la guerra que rigen una situación parcial
de guerra, es tarea de la ciencia de las campañas y de la táctica1.
¿Por qué es necesario que el comandante de una
campaña militar o de una operación táctica comprenda en cierto grado las leyes
de la estrategia? Porque la comprensión del conjunto le facilita el manejo de
la parte, y porque la parte está subordinada al conjunto. La idea de que la
victoria estratégica está determinada por los éxitos tácticos es errónea,
porque pasa por alto el hecho de que la victoria o la derrota de una guerra
depende, principalmente y antes que nada, de si se toman adecuadamente en cuenta
la situación en su conjunto y cada una de las etapas de la guerra. Si se
cometen faltas o errores graves a este respecto, la guerra se perderá
inevitablemente. En ajedrez, "un movimiento imprudente hace perder la
partida": esto se refiere a un movimiento que afecta al todo, es decir, a
un movimiento que tiene importancia decisiva para el todo, y no a un movimiento
de carácter parcial, no decisivo para el todo. Así es en ajedrez, así es
también en la guerra.
Pero el todo no puede existir aislada e
independientemente de sus partes, ya que está compuesto de todas ellas. A veces
la destrucción o derrota de ciertas partes no acarrea serias consecuencias al
todo, porque esas partes no tienen importancia decisiva para él. Algunas
derrotas o fracasos en las operaciones tácticas o en las campañas a menudo no
conducen al deterioro de la situación de guerra en su conjunto, porque estas
derrotas no son de importancia decisiva. Pero la pérdida de la mayoría de las
campañas que constituyen la situación de guerra en su conjunto, o de una o dos
campañas decisivas, cambia inmediatamente toda la situación. Aquí "la
mayoría de las campañas" o "una o dos campañas" son decisivas.
En la historia de las guerras, ha habido casos en que después de una serie de
victorias,
199
una sola derrota redujo a la nada todos los éxitos
logrados; ha habido también casos en que después de numerosas derrotas, una
sola victoria produjo una nueva situación. Aquí la "serie de
victorias" y las "numerosas derrotas" eran de carácter parcial y
no decisivas para la situación en su conjunto, en tanto que la "sola
derrota" y la "sola victoria" fueron factores decisivos. Todo
esto explica la importancia que tiene el tomar en cuenta la situación en su
conjunto. Para quien tiene el mando general, lo más importante es concentrar su
atención en la situación de guerra en su conjunto. Lo principal es considerar,
a la luz de las circunstancias, los problemas de la formación de unidades y de
agrupaciones de tropas, así como de las relaciones entre dos campañas, entre
las distintas etapas de operaciones y entre el conjunto de nuestras actividades
y el de las actividades enemigas. Todos estos problemas requieren sus mayores
esfuerzos; si los abandona y se pierde en problemas secundarios, difícilmente
podrá evitar reveses.
La relación entre el todo y la parte se refiere no
sólo a la relación entre la estrategia y la campaña militar, sino también a la
relación que hay entre la campaña militar y la táctica. La relación entre las
operaciones de una división y las de sus regimientos y batallones, y la
relación entre las operaciones de una compañía y las de sus pelotones y
escuadras son ejemplos concretos. E1 jefe militar, a cualquier nivel, debe
concentrar su atención en los problemas o acciones más importantes y decisivos
para toda la situación que está bajo su dirección, y no en otros problemas o
acciones.
Para determinar qué es importante y decisivo, no
hay que partir de condiciones generales o abstractas, sino de condiciones
concretas. En una operación militar, la dirección y el punto de asalto deben
elegirse con arreglo a la situación real del enemigo, al terreno y a la fuerza
de nuestras tropas en el momento dado. Donde el avituallamiento es abundante,
hay que cuidar de que los soldados no coman demasiado ; pero donde es
insuficiente, hay que cuidar de que no pasen hambre. En las zonas blancas, la
filtración de una sola información puede ocasionar la derrota en un combate
posterior, mientras que en las zonas rojas, tal filtración de ordinario no es
lo más grave. Es necesario que los mandos superiores participen personalmente
en ciertas campañas, pero en otras no. Para una academia militar, lo más
importante es elegir el director y los instructores y establecer la orientación
de la enseñanza. Para un mitin de masas, lo principal es movilizar a éstas para
que asistan, y plantear consignas apropiadas. Aún se podrían citar más
ejemplos. En una palabra, el principio consiste en
200
concentrar nuestra atención en los factores
importantes de los que depende la situación en su conjunto.
E1 estudio de las leyes de la dirección de una
guerra en su conjunto, sólo es posible mediante una profunda reflexión. Porque
lo que corresponde a una situación en su conjunto no es visible, y sólo se
puede comprender mediante una reflexión profunda; no hay otro medio. Pero como
el todo está compuesto por sus partes, quien tenga experiencia en las partes,
experiencia en las campañas y la táctica, podrá comprender cosas de un orden
superior, siempre que esté dispuesto a pensar seriamente. Entre los problemas
estratégicos figuran los siguientes:
Tomar en consideración la relación entre el enemigo
y nosotros. Tomar en consideración la relación entre las diversas campañas y
entre las diversas etapas de operaciones.
Tomar en consideración ciertas partes que son
importantes (decisivas) para la situación en su conjunto.
Tomar en consideración las características
específicas de la situación general.
Tomar en consideración la relación entre el frente
y la retaguardia. Tomar en consideración la distinción así como la conexión
entre las
pérdidas y su reposición, entre el combate y el
descanso, entre la concentración y la dispersión de las fuerzas, entre el
ataque y la defensa, entre el avance y la retirada, entre cubrirse y exponerse,
entre el ataque principal y los ataques secundarios, entre el asalto y la
contención, entre la centralización y la descentralización del mando, entre la
guerra prolongada y la guerra de decisión rápida, entre la guerra de posiciones
y la guerra de movimientos, entre las fuerzas propias y las vecinas, entre una
y otra arma del ejército, entre los mandos superiores y los inferiores, entre
los cuadros y los soldados rasos, entre los veteranos y los bisoños, entre los
cuadros superiores y los inferiores, entre los cuadros veteranos y los nuevos,
entre las zonas rojas y las blancas, entre las zonas rojas antiguas y las
nuevas, entre la región central y las periféricas de una base de apoyo dada,
entre el tiempo frío y el caluroso, entre la victoria y la derrota, entre las
agrupaciones grandes y las pequeñas, entre el ejército regular y las fuerzas
guerrilleras, entre el aniquilamiento del enemigo y el ganarse a las masas,
entre el engrosamiento de las filas del
201
Ejército Rojo y su consolidación, entre el trabajo
militar y el político, entre las tareas del pasado y las presentes, entre las
tareas actuales y las futuras, entre una y otra tarea en diferentes
condiciones, entre frentes estables y frentes fluidos, entre la guerra civil y
la guerra nacional, entre una etapa histórica y otra, etc., etc.
Todos éstos son problemas que no podemos ver con
los ojos, pero si reflexionamos cuidadosamente, podemos comprenderlos,
captarlos y dominarlos todos, es decir, resolver todos los problemas
importantes de la guerra o de las operaciones militares elevándolos a un nivel
superior de principio. Nuestra tarea en el estudio de los problemas
estratégicos es conseguir este objetivo.
4. LO IMPORTANTE ES SABER APRENDER
¿Con qué fin hemos organizado el Ejército Rojo? Con
el fin de utilizarlo para derrotar al enemigo. ¿Para qué estudiamos las leyes
de la guerra? Para aplicarlas en la guerra.
Aprender no es fácil, y aplicar lo que se ha
aprendido es aún más difícil. A1 tratar de la ciencia militar en las aulas o en
los libros, muchas personas parecen ser igualmente competentes, pero, en la
guerra real, algunas ganan batallas y otras las pierden. Esto lo demuestran
tanto la historia de las guerras como nuestra propia experiencia de la guerra.
¿Dónde reside, entonces, el quid de la cuestión?
En la vida real, no podemos exigir generales
invictos. La historia conoce muy pocos generales así. Necesitamos generales
valerosos y sagaces que por lo común ganen sus batallas en el curso de una
guerra, generales dotados de sagacidad y coraje. Para llegar a ser así, es
necesario asimilar un método, método que es indispensable tanto en el estudio
como en la aplicación de lo aprendido.
¿Cuál es ese método? Consiste en conocer a fondo
todos los aspectos de la situación del enemigo y de la nuestra, descubrir las
leyes que rigen las acciones de ambos lados y aplicarlas en nuestras propias
acciones.
Los manuales militares publicados en numerosos
países contienen indicaciones sobre la necesidad de "aplicar con
flexibilidad los principios de acuerdo con las circunstancias", y otras
sobre las medidas a tomar en caso de derrota. Las primeras previenen al mando
contra
202
errores de carácter subjetivo que puedan nacer de
una aplicación demasiado rígida de los principios. Las segundas señalan al
mando cómo hacer frente a la situación después de haber cometido errores
subjetivos o cuando se hayan producido cambios inesperados e ineluctables en
las condiciones objetivas.
¿Por qué se cometen errores subjetivos? Porque la
manera de disponer y dirigir las fuerzas en una guerra o en un combate no
corresponde a las condiciones de un momento y de un lugar dados, porque la
dirección subjetiva no corresponde a las condiciones reales objetivas, no
concuerda con ellas, o dicho en otros términos, porque no se ha resuelto la
contradicción entre lo subjetivo y lo objetivo. Es difícil evitar semejante
situación en toda tarea que se realice; sin embargo, algunos demuestran ser más
competentes que otros para realizarla. En todo trabajo exigimos un grado
relativamente alto de competencia; en el dominio militar, exigimos
relativamente más victorias o, en otras palabras, menos derrotas. Aquí la clave
es conseguir que lo subjetivo concuerde con lo objetivo.
Tomemos un ejemplo en el terreno de la táctica.
Supongamos que el punto elegido para el ataque se encuentre en uno de los
flancos de la posición enemiga, que ese flanco resulte ser precisamente su
punto débil y que, por consiguiente, el asalto termine con una victoria. Esto
es lo que se llama correspondencia de lo subjetivo con lo objetivo, o sea,
correspondencia del reconocimiento, el juicio y la decisión del comandante con
la situación real del enemigo y la disposición de sus fuerzas para el combate. Si
el punto elegido para el ataque se encuentra en el otro flanco o en el centro
y, por consiguiente, las fuerzas atacantes se dan contra el muro y no pueden
avanzar, esto quiere decir que falta esa correspondencia. Si el momento del
ataque es elegido acertadamente, si las reservas son utilizadas a tiempo, si
todas las medidas tomadas en el curso del combate y todas las operaciones
resultan favorables para nosotros y desfavorables para el enemigo, entonces la
dirección subjetiva a lo largo de todo el combate corresponde por completo a la
situación objetiva. Esta completa correspondencia es extremadamente rara en una
guerra o en un combate, porque las dos partes beligerantes son grupos de seres
vivos armados, y cada una se guarda para sí sus secretos. Es muy distinto a
manejar objetos inanimados o asuntos de la vida cotidiana. Pero si la dirección
ejercida por el comandante corresponde en líneas generales a la situación real,
es decir, si los elementos decisivos de dicha dirección corresponden a la
situación real, se tendrá la base para la victoria.
203
Toda disposición correcta de un mando proviene de
su decisión justa; la decisión justa proviene de su juicio correcto sobre la
situación, y el juicio correcto proviene de un reconocimiento minucioso e
indispensable y de un examen sistemático de todas las informaciones recogidas a
través del reconocimiento. El mando emplea todos los medios de reconocimiento
posibles y necesarios, y examina las informaciones recogidas acerca de la
situación del enemigo, desechando la cáscara para quedarse con el grano, descartando
lo falso para conservar lo verdadero, pasando de un aspecto a otro y de lo
externo a lo interno ; luego, considerando las condiciones de su propio campo,
hace un estudio comparativo de la situación de ambas partes y de sus mutuas
relaciones ; de este modo, forma su juicio, toma su decisión y elabora su plan.
Este es el proceso completo del conocimiento de una situación, proceso que debe
recorrer un jefe militar antes de formular su plan estratégico, de campaña o de
combate. Pero, en lugar de proceder así; un jefe militar negligente basa sus
planes militares en sus propios deseos y, por lo tanto, semejantes planes
resultan ilusorios y no corresponden a la realidad. Un jefe militar impulsivo
que confíe sólo en su entusiasmo caerá inevitablemente en las trampas tendidas
por el enemigo, se dejará tentar por los datos superficiales o parciales acerca
de la situación de éste, o bien se dejará influir por sugerencias
irresponsables de sus subordinados que no están basadas en un conocimiento real
ni en una visión profunda, y, por consiguiente, se estrellará inevitablemente
contra el muro, porque no sabe o no quiere saber que todo plan militar debe
basarse en un indispensable reconocimiento y en un esmerado estudio de la
situación del enemigo, la situación propia y las interrelaciones de ambas.
El proceso del conocimiento de una situación no
sólo tiene lugar antes, sino también después de la formulación del plan
militar. Entre el momento en que el plan comienza a aplicarse y el fin del
combate, media otro proceso de conocimiento de la situación, el de la
aplicación del plan. En este lapso es necesario comprobar de nuevo si el plan
trazado en el proceso anterior corresponde a la situación real. Si el plan no
corresponde a la realidad o no corresponde plenamente, es necesario, a la luz
del nuevo conocimiento, establecer un nuevo juicio, tomar una nueva decisión y
modificar el plan inicial de modo que corresponda a la nueva situación. Ocurre
que en casi todas las operaciones el plan es rectificado parcialmente, y a
veces, incluso por completo. Una persona impulsiva que no comprenda la
necesidad de
204
rectificar su plan o no quiera hacerlo, sino que
actúe a ciegas, se romperá inevitablemente la cabeza contra el muro.
Lo dicho anteriormente se aplica a una operación
estratégica, a una campaña o a un combate. Un jefe militar experimentado, si
estudia con modestia, llegará a conocer perfectamente las características de
sus propias fuerzas (los mandos, los combatientes, las armas, el
avituallamiento, etc., y la suma de todos estos factores), las de las fuerzas
enemigas (también los mandos, los combatientes, las armas, el avituallamiento,
etc., y la suma de todos estos factores) y todas las demás condiciones
relativas a la guerra, tales como las condiciones políticas, económicas,
geográficas y climáticas ; un jefe militar como éste tendrá más seguridad al
dirigir una guerra o un combate y mayores posibilidades de conquistar
victorias. Todo esto lo logrará porque, en el transcurso de un largo período,
habrá llegado a conocer la situación del enemigo y la propia, habrá descubierto
las leyes de la acción y resuelto la contradicción entre lo subjetivo y lo
objetivo. Este proceso del conocimiento es de suma importancia; sin una experiencia
así, acumulada durante largo tiempo, es difícil comprender y dominar las leyes
que rigen una guerra en su conjunto. Ni un principiante en el arte de la
guerra, ni una persona que sólo conoce este arte en el papel, pueden ser
comandantes de alto rango realmente competentes ; para llegar a serlo es
necesario aprender este arte en el curso mismo de la guerra.
Todas las leyes o teorías militares que tienen
carácter de principio, son la síntesis de la experiencia de las guerras
pasadas, realizada por nuestros antecesores o nuestros contemporáneos. Debemos
estudiar con seriedad estas lecciones que nos han legado las guerras pasadas y
que han sido pagadas con sangre. Esta es una tarea. Pero hay otra: comprobar
con nuestra propia experiencia las conclusiones extraídas, asimilar lo útil,
rechazar lo inútil y agregar lo que es específicamente nuestro. Esta última tarea
es muy importante, pues de no cumplirla, no podremos dirigir la guerra.
Leer es aprender; practicar también es aprender, y
es una forma más importante de aprender. Nuestro método principal es aprender a
combatir en el curso mismo de la guerra. Una persona que no ha tenido
oportunidad de ir a la escuela también puede aprender a combatir, aprender en
el curso mismo de la guerra. La guerra revolucionaria es una empresa del
pueblo; en ella, ocurre con frecuencia que la gente, en vez de actuar después
de haber aprendido, comienza por actuar y después aprende. Actuar es aprender.
Entre un civil corriente
205
y un militar hay cierta distancia, pero no una Gran
Muralla, y esta distancia puede ser superada con rapidez. Participar en la
revolución y en la guerra es el medio de superarla: A1 decir que aprender y
practicar no es fácil, nos referimos a que aprender a fondo y practicar con
habilidad no es fácil. Al decir que los civiles pueden convertirse con rapidez
en militares, nos referimos a que no es difícil cruzar el umbral. Para resumir
estas dos afirmaciones, conviene recordar la vieja sentencia china: "Nada
en el mundo es difícil para el que se propone hacerlo." Cruzar el umbral
no es difícil, y perfeccionarse también es posible con tal que uno se proponga
hacerlo y sepa aprender.
Las leyes de la guerra, como las de todos los demás
fenómenos, son el reflejo en nuestra mente de la realidad objetiva. Todo lo que
existe fuera de nuestra mente es realidad objetiva. Por consiguiente, lo que
debemos estudiar y conocer comprende tanto la situación del campo enemigo como
la del nuestro, y los dos campos deben ser considerados como el objeto de
nuestro estudio ; sólo nuestro cerebro (nuestra facultad de pensar) es el
sujeto que realiza el estudio. Hay gentes que son capaces de conocerse bien a
sí mismas, pero no a su adversario ; hay otras con las que sucede lo contrario.
Ni aquéllas ni éstas pueden resolver el problema de aprender y aplicar las
leyes de la guerra. Sun Tsi2, gran teórico militar de la antigua China,
escribió en su libro: "Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo y
podrás librar cien batallas sin correr ningún riesgo de derrota." Esta
sentencia se refiere a dos etapas: la etapa de aprendizaje y la etapa de
aplicación; se refiere tanto al conocimiento de las leyes del desarrollo de la
realidad objetiva como a la determinación, con arreglo a estas leyes, de
nuestra acción para vencer al enemigo que enfrentamos. No debemos menospreciar
esta sentencia.
La guerra es la forma más alta de lucha entre
naciones, Estados, clases o grupos políticos, y todas sus leyes son utilizadas
por las naciones, Estados, clases o grupos políticos en guerra con el propósito
de conquistar la victoria. No cabe duda que el desenlace de una guerra está
determinado principalmente por las condiciones militares, políticas, económicas
y naturales en que se encuentra cada una de las dos partes beligerantes. Pero
no sólo por ellas; está determinado también por la capacidad subjetiva de las
partes beligerantes para dirigir la guerra. Un jefe militar no puede pretender
ganar la guerra traspasando los límites impuestos por las condiciones
materiales, pero sí puede y debe esforzarse por vencer dentro de tales límites.
E1 escenario de la acción de un jefe militar está construido sobre las
condiciones
206
materiales objetivas, pero en este escenario puede
dirigir la representación de muchos dramas vivos, marciales, grandiosos y
llenos de sonido y color. Por lo tanto, sobre la base material objetiva dada,
es decir, en las condiciones militares, políticas, económicas y naturales
dadas, los mandos de nuestro Ejército Rojo deben desplegar nuestro poderío y
conducir a todo el Ejército para aplastar a los enemigos de la nación y de
clase, y para transformar este mundo envilecido. Es en este sentido que se puede
y se debe ejercer nuestra capacidad subjetiva para dirigir la guerra. No
permitiremos a ninguno de los mandos del Ejército Rojo convertirse en un hombre
impulsivo que actúe de manera arrebatada; debemos alentar a cada uno de ellos
para que se convierta en un héroe valeroso y sagaz, que posea no sólo el valor
para superar todos los obstáculos, sino también la capacidad para dominar el
curso completo de la guerra en todas sus vicisitudes y en todo su desarrollo.
Nadando en el océano de la guerra, un comandante no sólo debe evitar hundirse,
sino que debe asegurarse la llegada a la orilla opuesta con brazadas medidas.
Las leyes de la dirección de la guerra constituyen el arte de nadar en el
océano de la guerra.
Este es nuestro método.
CAPITULO II
EL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA Y
LA GUERRA REVOLUCIONARIA DE CHINA
La guerra revolucionarla de China, que comenzó en
1924, ha pasado ya por dos etapas: la etapa de 1924-1927 y la de 1927 -1936; la
siguiente etapa será la de la guerra revolucionaria nacional contra el Japón.
En las dos primeras, la guerra revolucionaria ha sido realizada bajo la
dirección del proletariado chino y su partido, el Partido Comunista de China, y
en la siguiente etapa también será así. Los enemigos principales de la guerra
revolucionaria de China son el imperialismo y las fuerzas feudales. Aunque en
ciertos momentos históricos la burguesía china puede participar en la guerra
revolucionaria, no quiere ni puede, debido a su egoísmo y a su falta de
independencia política y económica, conducir la guerra revolucionaria de China
por el camino de la victoria total. Las masas de campesinos y de la pequeña
burguesía urbana de China desean participar activamente en la guerra
revolucionaria y
207
llevarla a la victoria total. Ellas constituyen las
fuerzas principales de la guerra revolucionaria; pero, siendo pequeños
productores, su visión política es limitada (y una parte de las masas de
desempleados posee ideas anarquistas), por eso no pueden dirigir correctamente
la guerra. Por consiguiente, en la época en que el proletariado ha aparecido en
el escenario político, la responsabilidad de dirigir la guerra revolucionaria
en el país le incumbe necesariamente al Partido Comunista de China. En esta época,
cualquier guerra revolucionaria que no sea dirigida por el proletariado y el
Partido Comunista o se aparte de su dirección, terminará inevitablemente en la
derrota. Esto se debe a que de todas las capas sociales y grupos políticos de
la China semicolonial, el proletariado y el Partido Comunista son los más
libres de estrechez mental y egoísmo, son los que poseen la más amplia visión
política y el más alto espíritu de organización, y los más capaces de asimilar
con modestia la experiencia de la clase de vanguardia del mundo entero, el
proletariado, y su partido político y aplicar esa experiencia en su propia
causa. De ahí que sólo el proletariado y el Partido Comunista sean capaces de
dirigir a los campesinos, a la pequeña burguesía urbana y a la burguesía,
superar la estrechez mental del campesinado y la pequeña burguesía, la
inclinación a la destrucción propia de los desocupados y también la vacilación
e inconsecuencia de la burguesía (siempre que la política del Partido Comunista
no sea errónea), y conducir la revolución y la guerra por el camino de la
victoria.
La guerra revolucionaria de 1924-1927 se
desarrolló, fundamentalmente, en condiciones en que el proletariado
internacional y el proletariado chino y sus partidos ejercían influencia
política sobre la burguesía nacional china y sus partidos y mantenían una
cooperación política con ellos. Sin embargo, en el momento crítico de la
revolución y de la guerra, debido en primer lugar a la traición de la gran
burguesía y también a que los oportunistas dentro de las filas revolucionarias
renunciaron voluntariamente a la dirección de la revolución, esta guerra
revolucionaria fracasó.
La Guerra Revolucionaria Agraria, que se prolonga
desde 1927 hasta ahora, se desarrolla bajo nuevas condiciones. En esta Guerra,
el enemigo no es sólo el imperialismo, sino también la alianza de la gran
burguesía y los grandes terratenientes. La burguesía nacional se ha convertido
en un apéndice de la gran burguesía. Esta Guerra Revolucionaria la dirige sólo
el Partido Comunista, que ya tiene establecida su hegemonía absoluta en ella.
Esta hegemonía absoluta
208
del Partido Comunista es la condición más
importante para conducir firmemente y hasta el fin la guerra revolucionaria.
Sin esta hegemonía absoluta del Partido Comunista, sería inconcebible que la
guerra revolucionaria pudiera hacerse con tal perseverancia.
E1 Partido Comunista de China ha dirigido valiente
y resueltamente la guerra revolucionaria de China. Durante quince largos años3
ha demostrado a todo el pueblo chino que es su amigo y que lucha siempre en la
primera línea de la guerra revolucionaria, en defensa de los intereses del
pueblo y por su libertad y su emancipación.
Con sus arduas luchas y la sangre y el sacrificio
de cientos de miles de sus heroicos militantes y decenas de miles de sus
heroicos cuadros, el Partido Comunista de China ha desempeñado un gran papel
educativo entre los cientos de millones de habitantes de toda la nación. Los
grandes éxitos históricos conseguidos por el Partido en la lucha revolucionaria
han creado la condición indispensable para la salvación y la supervivencia de
China en este momento crítico en que nuestro país es invadido por un enemigo de
la nación. Esta condición es la existencia de una dirección política que goza
de la confianza de la inmensa mayoría del pueblo y que éste ha elegido en el
curso de largos años de prueba. Ahora el pueblo da crédito al Partido Comunista
más que a ningún otro partido político. Sin las arduas luchas sostenidas por el
Partido Comunista de China en los últimos quince años, sería imposible salvar a
la nación de la nueva amenaza de subyugación.
Además de los errores de oportunismo de derecha de
Chen Tu-siu4 y de oportunismo de "izquierda" de Li Li-san5 , el
Partido Comunista de China ha cometido otros dos errores en el curso de la
guerra revolucionaria. El primero fue el oportunismo de "izquierda"
de 1931 a 19346, que ocasionó pérdidas extremadamente serias a la Guerra
Revolucionaria Agraria, y cuyo resultado fue que no logramos derrotar al
enemigo en nuestra lucha contra su quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento", y, por el contrario, perdimos nuestras bases de apoyo y
el Ejército Rojo se debilitó. Este error fue corregido en la reunión ampliada
del Buró Político del Comité Central celebrada en Tsunyi en enero de 1935. E1
segundo error fue el oportunismo de derecha de Chang Kuo-tao7 de 1935 a 1936,
que se desarrolló hasta socavar la disciplina del Partido y del Ejército Rojo y
causó graves pérdidas a una parte de las fuerzas principales del Ejército Rojo.
Sin embargo, gracias a la correcta dirección del Comité Central, a la
conciencia política de los miembros del Partido en el Ejército Rojo y de sus
mandos y combatientes, este error también fue finalmente rectificado. Por
209
supuesto, todos estos errores han sido
perjudiciales para nuestro Partido, nuestra revolución y la guerra, pero al fin
los hemos superado. Y, superándolos, nuestro Partido y nuestro Ejército Rojo se
han templado y fortalecido aún más.
E1 Partido Comunista de China ha dirigido y
continúa dirigiendo la impetuosa, gloriosa y triunfante guerra revolucionaria.
Esta guerra no sólo es la bandera de la liberación de China, sino que también
tiene significación revolucionaria internacional. Los pueblos revolucionarios
del mundo entero dirigen su mirada hacia nosotros. En la nueva etapa, etapa de
la guerra revolucionaria nacional contra el Japón, conduciremos la revolución
china a su culminación y ejerceremos una profunda influencia sobre la revolución
en Oriente y en el mundo entero. Nuestra guerra revolucionaria ha demostrado
que no sólo necesitamos una justa línea política marxista, sino también una
correcta línea militar marxista. Quince años de revolución y de guerra han
forjado ya esta línea política y esta línea militar. Estamos convencidos de que
de ahora en adelante, en la nueva etapa de la guerra, estas líneas se
desarrollarán, completarán y enriquecerán aún más bajo las nuevas
circunstancias, y nos conducirán a nuestro objetivo : la victoria sobre el
enemigo de nuestra nación. La historia nos enseña que una línea política y una
línea militar justas no surgen ni se desarrollan espontánea y apaciblemente,
sino en la lucha. Estas líneas tienen que luchar contra el oportunismo de
"izquierda" por una parte, y contra el oportunismo de derecha por la
otra. Sin combatir estas nocivas desviaciones que minan la revolución y la
guerra revolucionaria, y sin superarlas completamente, es imposible establecer
una línea correcta y lograr la victoria en la guerra revolucionaria. Es por
esta razón que en este folleto me refiero con frecuencia a los puntos de vista
erróneos.
CAPITULO III
CARACTERÍSTICAS DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA
DE CHINA
1. IMPORTANCIA DEL PROBLEMA
Los que no admiten, no saben o no quieren saber que
la guerra revolucionaria de China tiene sus propias características, equiparan
210
la guerra del Ejército Rojo contra las fuerzas del
Kuomintang a la guerra en general o a la guerra civil de la Unión Soviética. La
experiencia de esta guerra civil dirigida por Lenin y Stalin tiene
significación mundial. Esta experiencia y su síntesis teórica, hecha por Lenin
y Stalin, son tomadas como guía por todos los Partidos Comunistas, incluido el
Partido Comunista de China. Pero esto no quiere decir que debamos aplicar
mecánicamente esta experiencia a nuestras propias condiciones. En muchos aspectos,
la guerra revolucionaria de China posee características propias que la
distinguen de la guerra civil de la Unión Soviética. Naturalmente, es erróneo
no tener en cuenta estas características o negar su existencia. Esto ha sido
plenamente confirmado en los diez años de nuestra guerra.
Nuestro enemigo también ha incurrido en errores
similares. No reconoció que en su guerra contra el Ejército Rojo tenía que
aplicar una estrategia y una táctica distintas a las empleadas en la lucha
contra otras fuerzas. Confiado en su superioridad en diversos aspectos, nos
subestimó y persistió en sus antiguos métodos de guerra. Esto sucedió tanto
antes como durante su cuarta campaña de "cerco y aniquilamiento" en
1933. A consecuencia de ello, el enemigo sufrió una serie de derrotas. Luego,
el general reaccionario Liu Wei-yuan y posteriormente Tai Yue formularon, en el
ejército del Kuomintang, un nuevo criterio sobre este problema, que fue
finalmente aprobado por Chiang Kai- shek. Así fue como nacieron el Cuerpo de
Instrucción de Oficiales de Lushan8, a las órdenes de Chiang Kai-shek, y los
nuevos principios militares reaccionarios9 aplicados en la quinta campaña de
"cerco y aniquilamiento".
Pero cuando el enemigo modificaba sus principios
militares para adaptarlos a las condiciones de las operaciones contra el
Ejército Rojo, aparecieron en nuestras filas quienes querían retornar al
"sistema antiguo". Insistían en la vuelta a métodos adecuados a
condiciones generales, se negaban a conocer las condiciones particulares,
fuesen las que fuesen, rechazaban la experiencia adquirida en el curso de los
cruentos combates del Ejército Rojo, subestimaban la fuerza del imperialismo y
del Kuomintang, así como la del ejército kuomintanista, y hacían caso omiso de
los nuevos principios reaccionarios adoptados por el enemigo. Como resultado de
esto, se perdieron todas las bases de apoyo revolucionarias, salvo la Región
Fronteriza de Shensí-Kansú, los efectivos del Ejército Rojo se redujeron de
trescientos mil a unas pocas decenas de miles, los afiliados al Partido
Comunista de China también disminuyeron de trescientos mil a unas pocas decenas
de miles
211
y casi todas las organizaciones del Partido en las
regiones del Kuomintang fueron destruidas. En suma, sufrimos un severo
escarmiento de significación histórica. Esas personas se consideraban
marxista-leninistas, pero, en realidad, no habían aprendido nada de marxismo-
leninismo. Lenin dice que la esencia misma, el alma viva del marxismo, es el
análisis concreto de la situación concreta10 Esto es precisamente lo que habían
olvidado estos camaradas nuestros.
De lo anterior se deduce que si no se comprenden
las características de la guerra revolucionaria de China, es imposible dirigir
esta guerra y conducirla a la victoria.
2. ¿CUALES
SON LAS CARACTERÍSTICAS DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA DE CHINA?
¿Cuáles son, pues, las características de la guerra
revolucionaria de China?
Creo que hay cuatro principales.
La primera es que China es un vasto país
semicolonial con un des-arrollo político y económico desigual y que ha pasado
por la revolución de 1924-1927.
Esta característica indica que la guerra
revolucionaria de China puede desarrollarse y obtener la victoria. Esto ya lo
señalamos (en el I Congreso de la Organización del Partido en la Región
Fronteriza de Junán -Chiangsí11) cuando en el invierno de 1927 y la primavera
de 1928, poco tiempo después de iniciada la guerra de guerrillas en China,
ciertos camaradas de las montañas Chingkang, en los límites entre Junán y
Chiangsí, se preguntaban : "¿Cuánto tiempo podremos mantener flameando la
bandera roja?" Como ésta era una cuestión fundamental, no habríamos podido
avanzar ni un solo paso si no hubiéramos respondido a la pregunta de si las
bases de apoyo revolucionarias y el Ejército Rojo de China podían o no existir
y desarrollarse. E1 VI Congreso Nacional del Partido Comunista de China,
celebrado en 1928, volvió a responder a esta cuestión. Desde entonces el
movimiento revolucionario chino ha contado con una justa base teórica.
Analicemos ahora esta cuestión en detalle.
El desarrollo político y económico de China es
desigual. Una débil economía capitalista coexiste con una economía semifeudal
preponderante; un pequeño número de ciudades industriales y comerciales
modernas coexisten con extensas zonas rurales estancadas;
212
varios millones de obreros industriales coexisten
con varios cientos de millones de campesinos y artesanos que viven bajo el yugo
del viejo sistema; los grandes caudillos militares que controlan el gobierno
central coexisten con los pequeños caudillos militares que dominan las
provincias; existen simultáneamente dos tipos de tropas reaccionarias, el
llamado Ejército Central bajo el mando de Chiang Kai-shek y las tropas
"heterogéneas" al mando de los caudillos militares de las provincias
; junto a unas pocas vías férreas, líneas de navegación y carreteras, existen
un gran número de caminos para carretillas y de senderos, muchos de los cuales
son difícilmente transitables incluso a pie.
China es un país semicolonial. La desunión entre
las potencias imperialistas provoca la desunión entre los grupos gobernantes de
China. Un país semicolonial controlado por varios Estados es diferente de una
colonia controlada por uno solo.
China es un vasto país . "Cuando la noche cae
en el Este, es aún de día en el Oeste; cuando las sombras cubren el Sur, el
Norte sigue iluminado." Por lo tanto, no hay que preocuparse por la falta
de espacio para maniobrar.
China ha pasado por una gran revolución. Esto ha
preparado la semilla del Ejército Rojo, ha preparado al dirigente del Ejército
Rojo: el Partido Comunista, y ha preparado a las masas populares con la
experiencia de la participación en una revolución.
Por esto decimos que China es un vasto país
semicolonial con un desarrollo político y económico desigual y que ha pasado
por una revolución: es ésta la primera característica de la guerra
revolucionaria de China. Esta característica determina, en lo fundamental, no
sólo nuestra estrategia y táctica políticas, sino también nuestra estrategia y
táctica militares.
La segunda característica es que nuestro enemigo es
grande y poderoso.
¿Cuál es la situación del Kuomintang, enemigo del
Ejército Rojo? Es un partido que ha tomado el Poder y lo ha estabilizado
relativamente. Cuenta con la ayuda de los principales países imperialistas del
mundo. Ha reformado su ejército de tal modo que éste se diferencia de cualquier
otro ejército de la historia de China y se parece, en líneas generales, a los
ejércitos de los Estados modernos. Este ejército está mucho mejor provisto de
armas y de otros materiales bélicos que el Ejército Rojo, y es numéricamente
superior a cualquier ejército de la historia de China y al ejército permanente
de cualquier otro país. Entre
213
este ejército y el Ejército Rojo hay una diferencia
corno del cielo a la tierra. E1 Kuomintang domina las posiciones clave y las
palancas de control de la política, la economía, las vías de comunicación y la
cultura en toda China. Su Poder es a escala nacional.
E1 Ejército Rojo de China tiene ante sí a este
enemigo grande y poderoso. Esta es la segunda característica de la guerra
revolucionaria de China. Ella hace que la guerra que sostiene el Ejército Rojo
sea forzosamente distinta, en muchos aspectos, a la guerra en general, a la
guerra civil de la Unión Soviética y a la Expedición al Norte.
La tercera característica es que el Ejército Rojo
es pequeño y débil. EL Ejército Rojo de China nació después de la derrota de la
Primera
Gran Revolución, siendo al comienzo unidades
guerrilleras. Esto sucedió en un período de predominio de la reacción en China
y de relativa estabilidad política y económica en los países capitalistas
reaccionarios del mundo.
Nuestro Poder existe en regiones montañosas o
remotas, dispersas y aisladas, y no recibe ninguna ayuda exterior. Las
condiciones económicas y culturales en las bases de apoyo revolucionarias son
atrasadas en comparación con las de las regiones del Kuomintang. Las bases de
apoyo revolucionarias sólo abarcan zonas rurales y pequeñas ciudades. A1
comienzo fueron muy pequeñas y no han crecido mucho desde entonces. Además, no
son estables; el Ejército Rojo no posee bases de apoyo realmente consolidadas.
EL Ejército Rojo es pequeño en efectivos, está mal
armado y tiene grandes dificultades para abastecerse de víveres, mantas,
vestuario, etc. Esta característica presenta un agudo contraste con la
precedente. Sobre la base de este contraste se han establecido la estrategia y
la táctica del Ejército Rojo.
La cuarta característica la constituyen la
dirección del Partido Comunista y la revolución agraria.
Esta característica es consecuencia inevitable de
la primera. Ha dado origen a una situación que presenta dos aspectos. Por una
parte, la guerra revolucionaria de China puede triunfar a pesar de que se
desarrolla en un período de predominio de la reacción tanto en China como en el
mundo capitalista, porque cuenta con la dirección del Partido Comunista y con
la ayuda de los campesinos. Gracias a esta ayuda, nuestras bases de apoyo,
aunque pequeñas, son políticamente muy poderosas, se yerguen con firmeza frente
al enorme Poder del Kuomintang y, en lo militar, ocasionan grandes dificultades
a sus ataques. Aunque pequeño, el Ejército Rojo tiene una gran capacidad
214
combativa, porque sus hombres, dirigidos por el
Partido Comunista, han salido de la revolución agraria y luchan por sus propios
intereses, y porque sus mandos y combatientes están políticamente unidos.
Por otra parte, el Kuomintang se encuentra en una
situación que contrasta agudamente con la nuestra. Se opone a la revolución
agraria y, por lo tanto, no cuenta con el apoyo del campesinado. Aunque tiene
un ejército numeroso, no puede conseguir que las masas de soldados y muchos
oficiales de rango inferior procedentes de la capa de los pequeños productores
arriesguen conscientemente su vida por él. Oficiales y soldados están
políticamente divididos, lo cual disminuye la capacidad combativa del ejército del
Kuomintang.
3. NUESTRA
ESTRATEGIA Y NUESTRA TÁCTICA SE DERIVAN DE ESTAS CARACTERÍSTICAS
Las cuatro características principales de la guerra
revolucionaria de China son : un vasto país semicolonial con un desarrollo
político y económico desigual y que ha pasado por una gran revolución, un
enemigo grande y poderoso, un Ejército Rojo pequeño y débil, y una revolución
agraria. Estas características determinan la línea de orientación de la guerra
revolucionaria de China así como sus numerosos principios estratégicos y
tácticos. La primera y cuarta características dan al Ejército Rojo de China la
posibilidad de crecer y derrotar a su enemigo. La segunda y tercera
características determinan la imposibilidad de que el Ejército Rojo de China
crezca muy rápidamente y derrote pronto a su enemigo, es decir, la guerra será
prolongada, e incluso podrá fracasar si no es dirigida con acierto.
Estos son los dos aspectos de la guerra
revolucionaria de China, aspectos que existen simultáneamente, es decir, junto
a las condiciones favorables existen las dificultades. Esta es la ley
fundamental de la guerra revolucionaria de China, de la cual se derivan muchas
otras leyes. La historia de nuestros diez años de guerra ha demostrado la
validez de esta ley. Quien tenga ojos pero no logre ver esta ley fundamental,
no podrá dirigir la guerra revolucionaria de China ni conducir al Ejército Rojo
a la victoria.
Es evidente que debemos resolver correctamente los
siguientes problemas de principio: Determinar con acierto nuestra orientación
estratégica; oponernos al aventurerismo durante la ofensiva, al conservatismo
215
durante la defensiva y a la tendencia a la huida
durante los desplazamientos.
Oponernos al guerrillerismo en el Ejército Rojo,
pero reconocer su carácter guerrillero.
Oponernos a las campañas prolongadas y a la
estrategia de decisión rápida, y pronunciarnos por la estrategia de guerra
prolongada y las campañas de decisión rápida.
Oponernos a los frentes estables de operaciones y a
la guerra de posiciones, y pronunciarnos por los frentes fluidos de operaciones
y la guerra de movimientos.
Oponernos a las operaciones militares encaminadas
sólo a desbaratar al enemigo, y pronunciarnos por las operaciones de
aniquilamiento.
Oponernos a la estrategia de golpear con dos puños
en dos direcciones a la vez, y pronunciarnos por la estrategia de golpear con
un puño en una dirección cada vez.
Oponernos al mantenimiento de un servicio de
retaguardia grande, y pronunciarnos por la creación de un servicio de
retaguardia reducido12.
Oponernos a la centralización absoluta del mando, y
pronunciarnos por la centralización relativa del mando.
Oponernos al punto de vista puramente militar y a
la mentalidad de "insurrectos errantes"13, y reconocer que el
Ejército Rojo es propagandista y organizador de la revolución china.
Oponernos al bandolerismo14, y sostener una
estricta disciplina política.
Oponernos al caudillismo militar, y pronunciarnos
por la democracia dentro de ciertos límites y por la disciplina militar fundada
en la autoridad.
Oponernos a la incorrecta política sectaria en
materia de cuadros, y pronunciarnos por una política correcta al respecto.
Oponernos a la política de aislamiento, y
pronunciarnos por la política de ganarnos a todos los aliados posibles.
Y finalmente, oponernos a mantener al Ejército Rojo
en su antigua etapa y esforzarnos por llevarlo a una nueva etapa de desarrollo.
A1 examinar los problemas estratégicos, nos
proponemos dilucidar cuidadosamente estas cuestiones, a la luz de la
experiencia acumulada en el curso de los diez años de sangrienta guerra
revolucionaria de China.
216
CAPITULO IV
CAMPAÑAS DE "CERCO Y ANIQUILAMIENTO" Y
CONTRACAMPAÑAS, FORMA PRINCIPAL DE LA GUERRA CIVIL DE CHINA
En los diez años transcurridos desde que se inició
la guerra de guerrillas, cada destacamento guerrillero rojo independiente, cada
unidad del Ejército Rojo y cada base de apoyo revolucionaria se han visto
constantemente enfrentados a las campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento". E1 enemigo considera al Ejército Rojo como un monstruo y
ha tratado de atraparlo desde que apareció. Lo persigue constantemente, y
siempre intenta cercarlo. Esta forma de operaciones no ha cambiado durante los
últimos diez años. A menos que una guerra nacional venga a reemplazar a la
guerra civil, esta forma permanecerá invariable hasta el día en que el enemigo
se convierta en la parte débil y el Ejército Rojo, en la parte fuerte.
Las operaciones del Ejército Rojo toman la forma de
contracampañas. Para nosotros, victoria significa principalmente la victoria en
cada contracampaña, o sea, la victoria en el plano de la estrategia y de las
campañas. La lucha contra cada campaña de "cerco y aniquilamiento"
constituye una campaña militar, que por lo común está compuesta de varios e
incluso decenas de combates, grandes y pequeños. Mientras una campaña de
"cerco y aniquilamiento" no haya sido aplastada en lo fundamental,
por muchas que sean nuestras victorias en los combates, no se puede hablar de
victoria estratégica o de victoria de la campaña en su conjunto. La historia de
los diez años de guerra del Ejército Rojo es una historia de lucha contra las
campañas de "cerco y aniquilamiento".
Tanto en las campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento" como en las contracampañas del Ejército Rojo, se emplean
las dos formas de combate, la ofensiva y la defensiva, y en esto no hay
diferencia con ninguna otra guerra, antigua o moderna, de China o del
extranjero. Pero el rasgo peculiar de la guerra civil de China es la
alternación repetida de estas dos formas durante un largo período. En cada
campaña de "cerco y aniquilamiento", el enemigo opone su ofensiva a
la defensiva del Ejército Rojo, y éste, su defensiva a la ofensiva del enemigo.
Esta es la primera etapa de una contracampaña. Después, el enemigo opone su
defensiva a la ofensiva del Ejército Rojo, y éste,
217
su ofensiva a la defensiva del enemigo. Esta es la
segunda etapa de la contracampaña. Toda campaña de "cerco y
aniquilamiento" comprende estas dos etapas, que se alternan por un largo
período.
Por alternación repetida durante un largo período
entendemos la repetición de este tipo de guerra y de estas formas de combate.
Este es un hecho evidente a primera vista para todos. Una campaña de
"cerco y aniquilamiento" a la cual se opone una contracampaña: tal es
el tipo de guerra que se repite. En la primera etapa de cada campaña, el
enemigo opone su ofensiva a nuestra defensiva y nosotros, nuestra defensiva a
su ofensiva, y en la segunda etapa, el enemigo opone su defensiva a nuestra
ofensiva y nosotros, nuestra ofensiva a su defensiva: tales son las formas de
combate que se alternan en cada campaña.
Pero el contenido de la guerra y de los combates no
se repite simplemente, sino que cada vez es diferente. También éste es un hecho
evidente a primera vista para todos. A este respecto se observa la siguiente
ley: en cada nueva campaña de "cerco y aniquilamiento" y en cada
nueva contracampaña, las operaciones alcanzan mayor escala, la situación se
hace más compleja y la lucha, más encarnizada. Esto, sin embargo, no quiere
decir que no haya altibajos. Después de la quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento", debido a que el Ejército Rojo quedó enormemente
debilitado y se perdieron todas las bases de apoyo en el Sur, y también a que,
habiéndose desplazado al Noroeste, el Ejército Rojo no ocupa ya una posición
tan importante, como en el Sur, que amenace gravemente al enemigo interno, las
campañas de "cerco y aniquilamiento " son de menores proporciones, la
situación es menos compleja y la lucha, menos encarnizada.
¿Qué constituye una derrota para el Ejército Rojo?
Desde el punto de vista estratégico, sólo el fracaso completo de una
contracampaña puede calificarse de derrota, y aun en ese caso la derrota no es
más que parcial y temporal, porque sólo la destrucción total del Ejército Rojo
puede ser considerada corno una derrota completa en la guerra civil, pero esto
jamás ha ocurrido. La pérdida de extensas bases de apoyo y el desplazamiento
del Ejército Rojo representaron una derrota temporal y parcial, y no una derrota
definitiva y total, aunque esta derrota parcial implicó la pérdida del 90 por
ciento de los militantes del Partido, de las fuerzas armadas y de las bases de
apoyo. A este desplazamiento lo llamamos continuación de nuestra defensiva, y a
la persecución por parte del enemigo, continuación de
218
su ofensiva. Es decir, en el curso de la lucha
entre la campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento " y nuestra
contracampaña, no logramos pasar de la defensiva a la ofensiva, sino por el
contrario, nuestra defensiva fue quebrada por la ofensiva del enemigo y se
convirtió en retirada, en tanto que la ofensiva del enemigo se convirtió en
persecución. Pero cuando el Ejército Rojo llegó a una nueva región, cuando, por
ejemplo, nos desplazamos de Chiangsí y otros lugares a Shensí, volvieron a
repetirse las campañas de "cerco y aniquilamiento". Por eso decimos
que la retirada estratégica (la Gran Marcha15 ) del Ejército Rojo fue la
continuación de su defensiva estratégica, y la persecución estratégica del
enemigo fue la continuación de su ofensiva estratégica.
En la guerra civil de China, como en cualquier otra
guerra, antigua o moderna, de China o del extranjero, sólo existen dos formas
básicas de combate: ofensiva y defensiva. La característica de la guerra civil
de China reside en la repetición prolongada de las campañas de "cerco y
aniquilamiento" y las contracampañas, y en la alternación prolongada de
las dos formas de combate, ofensiva y defensiva, incluido un gran
desplazamiento estratégico de más de diez mil kilómetros (la Gran Marcha).
Lo mismo ocurre con la derrota del enemigo. E1
enemigo sufre una derrota estratégica cuando desbaratamos su campaña de
"cerco y aniquilamiento", nuestra defensiva se convierte en ofensiva
y él, a su vez, pasa a la defensiva y tiene que reorganizar sus fuerzas antes
de lanzar otra campaña. E1 enemigo no ha tenido que hacer, como lo hicimos
nosotros, un desplazamiento estratégico de más de diez mil kilómetros, porque
domina todo el país y es mucho más fuerte que nosotros. Pero ha habido desplazamientos
parciales de sus fuerzas. Se han dado casos en que las fuerzas enemigas, en
puntos fortificados blancos cercados por el Ejército Rojo dentro de algunas
bases de apoyo revolucionarias, han logrado romper nuestro cerco y retirarse a
las zonas blancas para organizar nuevas ofensivas. Semejantes casos ocurrirán
con más frecuencia si la guerra civil se prolonga y las victorias del Ejército
Rojo se hacen más amplias. Pero el enemigo no puede lograr los mismos
resultados que el Ejército Rojo, porque no cuenta con el apoyo del pueblo y,
además, no hay unidad entre sus oficiales y soldados. Si efectuara un
desplazamiento de largo recorrido semejante al del Ejército Rojo, sería sin
duda aniquilado.
En el período de la línea de Li Li-san en 1930,
este camarada no comprendió el carácter prolongado de la guerra civil de China
y, por
219
consiguiente, no logró ver la ley que rige el
desarrollo de esta guerra, ley de la repetición prolongada de las campañas de
"cerco y aniquilamiento" y de sus fracasos (en esa época ya habían
tenido lugar tres campañas de "cerco y aniquilamiento" en la Región
Fronteriza de Junán-Chiangsí y dos en Fuchién) ; por lo tanto, en el intento de
lograr una rápida victoria de la revolución en todo el país, ordenó al Ejército
Rojo, que aún se encontraba en su infancia, avanzar sobre Wuján, y también
ordenó un levantamiento armado a escala nacional. A1 actuar de esta manera,
cometió un error de oportunismo de "izquierda".
Los oportunistas de "izquierda" de los
años 1931-1934 tampoco creyeron en la ley de la repetición de las campañas de
"cerco y aniquilamiento". En la base de apoyo de la Región Fronteriza
de Jupei-Jonán-Anjui apareció la llamada teoría de la "fuerza
auxiliar" ; allí, algunos camaradas dirigentes estimaban que el ejército
del Kuomintang, después de su derrota en la tercera campaña de "cerco y
aniquilamiento", ya no era más que una fuerza auxiliar, y que para un nuevo
ataque al Ejército Rojo, los propios imperialistas tendrían que intervenir como
fuerza principal. La línea estratégica basada en esta estimación consistía en
lanzar al Ejército Rojo sobre Wuján. Esto concordaba en principio con las
opiniones de aquellos camaradas de Chiangsí que instaban a que el Ejército Rojo
atacara Nanchang, que se manifestaban contra los esfuerzos encaminados a unir
las bases de apoyo y contra la táctica de atraer al enemigo para que penetre
profundamente en e1 interior de nuestras zonas, que consideraban la toma de la
capital y otras ciudades principales de una provincia como garantía de la
victoria en toda la provincia, y que sostenían que "la lucha contra la
quinta campaña de `cerco y aniquilamiento' constituye la batalla decisiva entre
el camino revolucionario y el camino colonial", etc. Fue este oportunismo
de "izquierda" el origen de la línea errónea adoptada en la lucha
contra la cuarta campaña de "cerco y aniquilamiento" en la Región
Fronteriza de Jupei -Jonán-Anjui, así como en la lucha contra la quinta campaña
de "cerco y aniquilamiento" en la Región Central de Chiangsí. Fue
también el que redujo al Ejército Rojo a la impotencia frente a las feroces
campañas enemigas de "cerco y aniquilamiento" y causó enormes
pérdidas a la revolución china.
Vinculado directamente al oportunismo de
"izquierda" que negaba la repetición de las campañas de "cerco y
aniquilamiento", había otro
220
punto de vista, también totalmente erróneo, según
el cual el Ejército Rojo no debía en modo alguno recurrir a la defensiva.
La revolución y la guerra revolucionaria son
ofensivas. Esta afirmación es, desde luego, correcta en un sentido. Cuando la
revolución y la guerra revolucionaria surgen y se desarrollan de lo pequeño a
lo grande, de carecer del Poder a la toma del mismo, de no contar con un
Ejército Rojo a su creación y de la falta de bases de apoyo revolucionarias a
su establecimiento, tienen que estar necesariamente a la ofensiva y no pueden
ser conservadoras, y es preciso luchar contra la tendencia al conservatismo.
La revolución y la guerra revolucionaria son una
ofensiva, pero también implican defensiva y retirada. Esta es la única
afirmación enteramente justa. Defenderse a fin de atacar, retirarse a fin de
avanzar, atacar el flanco con miras a atacar por el frente y dar un rodeo a fin
de tomar el camino directo: todo esto es inevitable en el proceso de desarrollo
de muchos fenómenos y con mayor razón en las operaciones militares.
De las dos afirmaciones anteriores, la primera
puede ser correcta en lo político, pero es incorrecta cuando se aplica a la
esfera militar. Además, es correcta en lo político sólo en una circunstancia
(cuando la revolución avanza), pero incorrecta en otra (cuando la revolución
está en retirada: en una retirada total, como en Rusia en 190616 y en China en
1927, o en una retirada parcial, como en Rusia en la época de la conclusión del
Tratado de Brest-Litovsk17 en 1918). Sólo la segunda afirmación es enteramente
correcta, es una verdad. E1 punto de vista de los oportunistas de
"izquierda" de los años 1931-1934, que se oponían en forma mecánica a
la aplicación de medidas defensivas en la guerra, no era más que una idea
pueril.
¿Cuándo terminará esta forma de repetición de las
campañas de "cerco y aniquilamiento"? En mi opinión, si la guerra
civil se prolonga, la repetición terminará cuando se produzca un cambio radical
en la correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros. Terminará en cuanto
el Ejército Rojo se haga más fuerte que su enemigo. Entonces, seremos nosotros
quienes organizaremos campañas para cercar y aniquilar al enemigo, y éste
recurrirá a las contracampañas. Pero las condiciones políticas y militares no
le permitirán alcanzar una posición semejante a la que el Ejército Rojo ha
alcanzado en sus contracampañas. Podemos afirmar con certeza que para entonces
esta forma, la repetición de las campañas de "cerco y
aniquilamiento", habrá terminado, si no totalmente, en lo fundamental.
CAPITULO V
DEFENSIVA ESTRATÉGICA
Bajo este título quisiera tratar los siguientes
problemas: 1) defensa activa y defensa pasiva; 2) preparación de una
contracampaña; ) retirada estratégica; 4) contraofensiva estratégica; 5)
iniciación de la contraofensiva; 6) concentración de las fuerzas; 7) guerra de
movimientos; 8) guerra de decisión rápida, y 9) guerra de aniquilamiento.
1. DEFENSA ACTIVA Y DEFENSA PASIVA
¿Por qué comenzamos tratando de la defensa? Después
del fracaso del primer frente único nacional de 1924-1927, la revolución china
tomó la forma de una guerra de clases sumamente intensa y encarnizada. E1
enemigo dominaba todo el país, en tanto que nosotros sólo contábamos con
pequeñas fuerzas armadas; por consiguiente, desde el comienzo mismo, hemos
tenido que luchar contra las campañas de "cerco y aniquilamiento" del
enemigo. Nuestras ofensivas han estado estrechamente vinculadas con nuestros
esfuerzos por desbaratar esas campañas, y nuestro posterior desarrollo depende
enteramente de si podemos o no conseguirlo. La marcha de las operaciones para
desbaratar una campaña de "cerco y aniquilamiento " sigue, por lo
general, un camino sinuoso y no un camino recto como uno quisiera. E1 problema
serio y primordial es cómo conservar nuestras fuerzas y esperar el momento
propicio para derrotar al enemigo. Por tanto, la defensiva estratégica es el
problema más complejo y más importante que el Ejército Rojo enfrenta en sus
operaciones.
Durante nuestros diez años de guerra, se han
producido con frecuencia dos desviaciones en el problema de la defensiva
estratégica. La una consistía en subestimar al enemigo y la otra, en dejarse
amedrentar por él.
Por haber subestimado al enemigo, muchas unidades
guerrilleras sufrieron derrotas, y el Ejército Rojo no pudo desbaratar algunas
campañas enemigas de "cerco y aniquilamiento".
Cuando las unidades guerrilleras revolucionarias
estaban en sus comienzos, a menudo sus jefes no lograban hacer una apreciación
justa de la situación del enemigo ni de la nuestra. Bien porque sólo veían
222
las circunstancias momentáneamente favorables - los
éxitos logrados en la organización de un repentino levantamiento armado en un
lugar dado o de un motín en el seno de las tropas blancas -, o bien porque no
tenían en cuenta las graves circunstancias existentes, subestimaban con
frecuencia al enemigo. Además, no tenían conciencia de sus propias debilidades
(falta de experiencia y reducido número de fuerzas). Constituía un hecho
objetivo el que el enemigo era fuerte y nosotros débiles, pero algunos no querían
meditar en ello, hablaban sólo de ofensiva y jamás de defensiva o retirada, con
lo que quedaban moralmente desarmados en materia de defensiva, y por lo tanto,
orientaban en dirección errónea sus acciones. A esto se debió la derrota de
muchas unidades guerrilleras.
Ejemplos de cómo el Ejército Rojo no logró, por la
misma causa, desbaratar algunas campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento" son la derrota que sufrió en 1928 en la región de Jaifeng
y Lufeng18, provincia de Kuangtung, y el hecho de que el Ejército Rojo de la
Región Fronteriza de Jupei-Jonán-Anjui perdiera su libertad de acción en 1932
en la lucha contra la cuarta campaña de "cerco y aniquilamiento",
cuando actuó siguiendo la teoría de que el ejército del Kuomintang no era más
que una fuerza auxiliar.
Hay igualmente muchos ejemplos de reveses sufridos
como consecuencia del terror ante el enemigo.
Contrariamente a los que subestimaban al enemigo,
algunos lo sobreestimaban, y subestimaban nuestras propias fuerzas. Por
consiguiente, aplicaban una política de retirada injustificada, desarmándose
también así moralmente en materia de defensiva. Esto ha conducido al fracaso de
algunas unidades guerrilleras, o a la derrota del Ejército Rojo en algunas
campañas militares, o a la pérdida de bases de apoyo.
E1 ejemplo más notable de la pérdida de una base de
apoyo fue la de nuestra Base Central de Chiangsí en la lucha contra la quinta
campaña de "cerco y aniquilamiento". Aquí el error fue producto de
puntos de vista derechistas. Los dirigentes, que temían al enemigo como a un
tigre, erigieron defensas por todas partes, ofrecieron resistencia paso por
paso y no se atrevieron a lanzar un ataque sobre la retaguardia enemiga, ataque
que nos habría beneficiado, ni se atrevieron a atraer con audacia al enemigo
para que penetrara profundamente en el interior de nuestras zonas, con el fin
de cercarlo y aniquilarlo. Como resultado de ello, se perdió toda la base de
apoyo y el Ejército Rojo tuvo que emprender la Gran Marcha de más de doce mil
kilómetros. No obstante, tal error muy a menudo iba pre-
223
cedido de la desviación "izquierdista" de
subestimar al enemigo. E1 aventurerismo militar, que se manifestó en nuestra
ofensiva sobre las ciudades principales en 1932, fue el origen de la línea de
defensa pasiva que se adoptó más tarde, en el curso de la lucha contra la
quinta campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento”.
Un ejemplo extremo de terror ante el enemigo fue la
tendencia a la retirada representada por la "línea de Chang Kuo-tao".
La derrota de la Columna Occidental del Ejército del IV Frente del Ejército
Rojo, ocurrida al Oeste del río Amarillo19, señaló el fracaso final de dicha
línea.
La defensa activa se denomina también defensa
ofensiva o defensa por medio de combates decisivos. La defensa pasiva es
conocida también como defensa puramente defensiva o defensa pura. La defensa
pasiva es en realidad una falsa defensa. Sólo la defensa activa es una defensa
verdadera que tiene por objetivo pasar a la contraofensiva y a la ofensiva. Por
lo que yo sé, no hay obra militar de valor, ni jefe militar con alguna
inteligencia, antiguos o contemporáneos, de China o del extranjero, que no se
opongan a la defensa pasiva, en lo estratégico y en lo táctico. Sólo un
completo imbécil o un loco podría considerar la defensa pasiva como un
talismán. Sin embargo, en el mundo hay gentes que recurren a ella. Este es un
error en la guerra, una manifestación de conservatismo en lo militar, que
debemos combatir resueltamente.
Los especialistas militares de aquellos países
imperialistas más nuevos y que se desarrollan con gran rapidez, es decir,
Alemania y el Japón, pregonan activamente las ventajas de la ofensiva
estratégica y se oponen a la defensiva estratégica. Tal concepción es
absolutamente inadecuada para la guerra revolucionaria de China. Estos
especialistas militares señalan que una seria debilidad de la defensiva es que
desmoraliza a la gente en vez de alentarla. Esto se refiere a países en que las
contradicciones de clase son agudas y en que la guerra beneficia únicamente a
las capas gobernantes reaccionarias o incluso sólo a los grupos políticos
reaccionarios que están en el Poder. Nuestro caso es distinto. Somos víctimas
de la opresión y la agresión, y por eso, bajo las consignas de defensa de las
bases de apoyo revolucionarias y defensa de China, podemos unir a la abrumadora
mayoría del pueblo para marchar como un solo hombre al combate. E1 Ejército
Rojo de la Unión Soviética derrotó a sus enemigos durante la guerra civil
recurriendo también a la defensiva. Cuando los países imperialistas organizaron
la ofensiva de los guardias blancos, el Ejército Rojo
224
combatió bajo la consigna de defender los Soviets.
Incluso en el período de preparación de la Insurrección de Octubre, la
movilización militar fue llevada a cabo bajo la consigna de defender la
capital. En toda guerra justa, la defensiva no sólo tiene un efecto paralizador
sobre los elementos políticamente ajenos a nosotros, sino que también puede
movilizar a sectores atrasados de las masas populares a incorporarse a la
guerra.
Cuando Marx decía que una vez iniciada una
insurrección armada, no se debe interrumpir ni un minuto la ofensiva20, quería
decir que las masas, habiendo sorprendido al enemigo con una insurrección
repentina, deben privar a los gobernantes reaccionarios de toda posibilidad de
retener o recuperar su Poder, y aprovechar ese momento para aplastar a las
fuerzas gobernantes reaccionarias del país sin darles tiempo para que se
recobren, y que no deben contentarse con las victorias ya logradas, ni
subestimar al enemigo, ni debilitar la ofensiva o vacilar en el avance, ni
dejar escapar la oportunidad de aniquilar al enemigo, a fin de no conducir la
revolución a la derrota. Todo esto es correcto. Pero no significa que cuando
estamos trabados en combate con un enemigo que goza de superioridad, los
revolucionarios no debamos adoptar ninguna medida defensiva ni siquiera en el
momento en que éste ejerce fuerte presión sobre nosotros. Sólo un completo
imbécil pensaría así.
Hasta ahora, nuestra guerra ha sido, en su
conjunto, una ofensiva contra el Kuomintang, pero militarmente ha asumido la
forma de aplastamiento de las campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento".
Hablando en términos militares, nuestra guerra es
la aplicación alternada de la defensiva y la ofensiva. A nosotros nos da igual
decir que la ofensiva sigue a la defensiva o que la precede, porque el quid de
la cuestión está en aplastar las campañas de "cerco y
aniquilamiento". La defensiva se mantiene hasta que es aplastada una
campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento", realizado lo cual,
comienza la ofensiva. Estas no son sino dos fases de una misma cosa ; y una
campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento" es seguida de otra. De
estas dos fases, la defensiva es la más compleja e importante. Esta fase
entraña numerosos problemas relativos a cómo aplastar las campañas de
"cerco y aniquilamiento". E1 principio básico es pronunciarnos por la
defensa activa y oponernos a la defensa pasiva.
En nuestra guerra civil, cuando el poderío del
Ejército Rojo sobrepase al del enemigo, ya no hará falta, en general, la
defensiva estratégica. Nuestra política será entonces sólo de ofensiva
estratégica.
225
Este cambio dependerá de una modificación general
en la correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros. En ese momento, las
medidas defensivas que subsistan, sólo serán de carácter parcial.
2. PREPARACIÓN DE UNA CONTRACAMPAÑA
Si no hacemos los necesarios y suficientes
preparativos para rechazar una planificada campaña de "cerco y
aniquilamiento" del enemigo, caeremos inevitablemente en una situación
pasiva. Cuando se acepta una batalla apresuradamente, la victoria no es segura.
Por lo tanto, cuando el enemigo prepara una campaña de "cerco y
aniquilamiento", es absolutamente necesario que preparemos nuestra
contracampaña. Las opiniones contrarias a tales preparativos, que en el pasado
surgieron en nuestras filas, son infantiles y ridículas.
Se presenta aquí un problema difícil, sobre el cual
surgen fácilmente controversias. ¿Cuándo debemos terminar nuestra ofensiva y
pasar a la fase de preparación de la contracampaña? En los momentos en que
realizamos victoriosamente nuestra ofensiva y el enemigo se encuentra a la
defensiva, éste realiza secretamente sus preparativos para la próxima campaña
de "cerco y aniquilamiento" y, por lo tanto, nos es difícil saber
cuándo iniciará su ofensiva. Si comenzamos prematuramente la preparación de la
contracampaña, esto reducirá inevitablemente las ventajas de nuestra ofensiva,
e incluso puede tener a veces ciertos efectos negativos sobre el Ejército Rojo
y el pueblo. Porque las principales medidas que se deben tomar en la fase
preparatoria son los preparativos militares para la retirada y la movilización
política para los mismos. A veces, comenzar prematuramente los preparativos
puede convertirse en una espera del enemigo; y si lo esperamos mucho tiempo y
no aparece, nos veremos obligados a lanzar una nueva ofensiva. Puede ocurrir
que, justamente en el momento en que empieza nuestra nueva ofensiva, el enemigo
inicie la suya, colocándonos así en una situación difícil. Por eso la elección
del momento oportuno para comenzar nuestros preparativos constituye un problema
importante. Para determinar con acierto este momento, debemos tener en cuenta
nuestra situación y la del enemigo, así como la relación entre ambas. A fin de
conocer la situación del enemigo, debemos reunir informaciones sobre su estado
político, militar y financiero y sobre la opinión pública en las zonas que
controla. A1 analizar estas informaciones, debemos tomar plenamente en cuenta
las fuerzas enemigas en su
226
totalidad, no debemos exagerar la importancia de
sus derrotas anteriores, ni dejar de tener en cuenta sus contradicciones
internas, sus dificultades financieras, el efecto de sus derrotas pasadas, etc.
En lo que respecta a nuestro lado, no debemos exagerar la importancia de
nuestras victorias anteriores, pero tampoco debemos subestimar los efectos que
han tenido.
Sin embargo, en cuanto al momento de iniciar los
preparativos, en general es preferible comenzar temprano que tarde. Pues lo
primero implica menos pérdidas que lo segundo y tiene la ventaja de precavernos
contra todo peligro y colocarnos en una posición básicamente invencible.
Los problemas principales en la fase preparatoria
son los preparativos para la retirada del Ejército Rojo, la movilización
política, el reclutamiento, los preparativos financieros y de avituallamiento,
las medidas a adoptar con respecto a los elementos políticamente ajenos a
nosotros, etc.
Al hablar de preparativos para la retirada del
Ejército Rojo, queremos decir que éste no debe avanzar en una dirección que sea
desfavorable para su ulterior retirada, ni ir demasiado lejos en la ofensiva,
ni fatigarse en exceso. Estas son las disposiciones que deben tomar las fuerzas
regulares del Ejército Rojo en vísperas de una amplia ofensiva del enemigo. En
tales ocasiones, el Ejército Rojo debe preocuparse principalmente de los planes
para la creación de las zonas de operaciones, acumulación del material e
incremento y adiestramiento de sus efectivos.
La movilización política es un problema de primera
importancia en la lucha contra una campaña de "cerco y aniquilamiento”.
Esto quiere decir que al Ejército Rojo y a la población de la base de apoyo les
debemos explicar clara, decidida y detalladamente que la ofensiva del enemigo
es inevitable e inminente y que causará graves daños al pueblo. A1 mismo
tiempo, hay que hacerles ver las debilidades del enemigo, los factores
favorables para el Ejército Rojo, nuestra inconmovible voluntad de vencer, la orientación
de nuestro trabajo, etc. Es preciso llamar al Ejército Rojo y a toda la
población a luchar contra la campaña de "cerco y aniquilamiento" y en
defensa de la base de apoyo. La movilización política debe realizarse
abiertamente, a excepción de lo que concierne a los secretos militares, y, más
aún, hay que hacer los máximos esfuerzos por extenderla a todos los que puedan
apoyar los intereses de la revolución. A este respecto, el eslabón clave es
convencer a los cuadros.
227
EL reclutamiento debe basarse en dos
consideraciones: primera, el nivel de conciencia política del pueblo y el
número de habitantes de la zona y sus condiciones; segunda, la situación del
Ejército Rojo en ese momento y las pérdidas que pueda sufrir en el transcurso
de la contracampaña.
No hace falta decir que el problema de las finanzas
y del avituallamiento es de gran importancia para la contracampaña. Debemos
tener en cuenta la posibilidad de que la campaña enemiga sea larga. Es preciso
hacer un cálculo de las necesidades materiales mínimas principalmente del
Ejército Rojo, pero también de la población de la base de apoyo revolucionaria
- para toda la lucha contra la campaña de "cerco y aniquilamiento".
Con respecto a los elementos políticamente ajenos a
nosotros, no debemos relajar nuestra vigilancia, pero tampoco adoptar medidas
de precaución exageradas por exceso de temor a que nos traicionen. Hay que
tratar de maneras diferentes a terratenientes, comerciantes y campesinos ricos.
Lo principal es explicarles nuestra política y neutralizarlos, y al mismo
tiempo organizar a las masas populares para que los vigilen. Sólo contra un
ínfimo número de elementos sumamente peligrosos, es preciso recurrir a medidas
severas tales corno el arresto.
La importancia de la victoria de una contracampaña
está estrechamente ligada al grado en que se hayan cumplido las tareas en la
fase preparatoria. Tanto el descuido en nuestros preparativos motivado por la
subestimación del enemigo, como el desconcierto nacido del pánico a su
ofensiva, son tendencias perniciosas que hay que combatir resueltamente.
Necesitamos un estado de ánimo entusiasta pero sereno, un trabajo intenso pero
ordenado.
3. RETIRADA ESTRATÉGICA
La retirada estratégica es un pasó estratégico
planificado que da un ejército inferior en poderío, con el propósito de
conservar sus fuerzas y esperar el momento oportuno para derrotar al enemigo,
cuando se halla ante la ofensiva de un ejército superior y no puede aplastarla
rápidamente. Pero los partidarios del aventurerismo militar se oponen
porfiadamente a semejante paso y propugnan "detener al enemigo al otro
lado de la puerta del Estado".
Nadie ignora que en un pugilato, generalmente, el
boxeador inteligente comienza dando un paso atrás, mientras el estúpido acomete
228
furioso, emplea toda su fuerza desde el comienzo y
con frecuencia termina siendo derribado.
En la novela A la orilla del agua21, el maestro de
armas Jung desafía, en casa de Chai Chin, a Lin Chung a pelear, gritándole:
"¡Ven! ¡Ven!! ¡Ven!" Lin Chung, que comienza por retroceder,
encuentra al final el punto débil de Jung y lo derriba de una patada.
Durante la Era de Primavera y Otoño, encontrándose
en guerra los Estados de Lu y Chi22, el príncipe de Lu, Chuangkung, quería
atacar antes de que las tropas de Chi se fatigaran, pero Tsao Kui se lo
impidió. Entonces el príncipe adoptó la táctica de "cuando el enemigo se
fatiga, lo atacamos", y derrotó al ejército de Chi. En la historia de las
guerras de China, éste es un ejemplo clásico de victoria lograda por un
ejército débil sobre uno poderoso. He aquí el relato que hace el historiador
Tsuochiu Ming23 :
"En la primavera nos invadieron las tropas de
Chi. EL príncipe iba a lanzarse a la batalla. Tsao Kui le pidió audiencia. Sus
vecinos le dijeron: `La guerra es asunto de los dignatarios, ¿por qué te
entrometes?' Tsao replicó : `Los dignatarios son gente mediocre; no ven más
allá de sus narices.' Luego se presentó ante el príncipe y le preguntó: `¿En
qué te apoyas para combatir?' Este respondió: `Nunca he disfrutado yo solo de
los vestidos y manjares; siempre los he compartido con otros.' Tsao comentó:
`Tan mezquina caridad no alcanza a todos ; el pueblo no te seguirá.' Y dijo el
príncipe: `Jamás he ofrecido a los dioses menos sacrificios en animales, jades
o sedas de los que se les debe; siempre he procedido de buena fe.' Y Tsao
replicó: `Esa fe mezquina no inspira confianza; los dioses no te bendecirán.'
E1 príncipe añadió: `Aunque no puedo ocuparme personalmente de los detalles de
todos los procesos, grandes y pequeños, siempre me atengo a la justicia.' Y
Tsao concluyó: `Eso demuestra tu devoción al pueblo. Puedes ir al combate.
Cuando partas, permíteme que te acompañe.' E1 príncipe lo llevó en su carro y
dio la batalla en Changshao. Cuando el príncipe estaba a punto de hacer
redoblar el tambor para el ataque, Tsao le dijo: `No todavía.' Sólo después de
que el tambor de las tropas de Chi hubo sonado por tercera vez, Tsao indicó:
`Ahora sí.' El ejército de Chi fue derrotado, y el príncipe se aprestó a
perseguirlo. Tsao le dijo: `Todavía no.' Descendió del carro para examinar las
huellas de los vehículos del enemigo, subió luego a las varas de su carro para
mirar a lo lejos, y dijo: `Ha llegado el
229
momento.' Entonces comenzó la persecución a las
tropas de Chi. Después de la victoria, el príncipe preguntó a Tsao por qué le
había dado esos consejos. Tsao respondió: `La batalla depende del coraje. Con
el primer redoble del tambor el coraje se eleva, con el segundo se debilita y
con el tercero se agota. Cuando el coraje del enemigo se había agotado, el
nuestro permanecía alto, y por eso triunfamos. Es difícil conocer las
intenciones de un gran Estado. Yo temía una emboscada. Pero cuando examiné las
huellas de los carros del enemigo y advertí que se entrecruzaban confusamente,
y cuando miré a lo lejos y vi sus banderas cayendo en desorden, aconsejé
perseguirlo.' "
Este fue un caso en que un Estado débil resistió a
uno fuerte. En este relato se habla de la preparación política para la guerra -
conquistar la confianza del pueblo -, del terreno favorable para pasar a la
contraofensiva - Changshao -, del momento favorable para iniciar la
contraofensiva - cuando el coraje del enemigo se había agotado y el nuestro
permanecía alto - y del momento para comenzar la persecución
- cuando
las huellas de los carros del enemigo se entrecruzaban confusamente y sus
banderas caían en desorden. Aunque no trata de una gran batalla, este relato
expone los principios de la defensiva estratégica. La historia de las guerras
de China registra numerosos ejemplos de victorias logradas de acuerdo con estos
principios : la batalla de Chengkao entre Chu y Jan24, la de Kunyang entre Sin
y Jan25, la de Kuantu entre Yuan Shao y Tsao Tsao26, la de Chipi entre Wu y
Wei27, la de Yiling entre Wu y Shu28 y la de Feishui entre Chin y Tsin29, etc.
En todas estas batallas famosas, los dos bandos contendientes eran desiguales ;
el débil comenzó por retroceder un paso y ganó la iniciativa atacando después
de que el enemigo hubo atacado, y así logró vencerlo.
Nuestra guerra comenzó en el otoño de 1927.
Entonces no teníamos ninguna experiencia. E1 Levantamiento de Nanchang30 y el
Levantamiento de Cantón31 fracasaron. Durante el Levantamiento de la Cosecha de
Otoño32, las tropas del Ejército Rojo en los límites entre Junán, Jupei y
Chiangsí también sufrieron varias derrotas y se desplazaron a las montañas
Chingkang, en los límites entre Junán y Chiangsí. En abril del año siguiente,
las unidades que sobrevivieron al fracaso del Levantamiento de Nanchang también
llegaron a las montañas Chingkang a través del Sur de Junán. En mayo de l928,
sin embargo, ya se habían elaborado los principios básicos de la guerra de
guerrillas,
230
principios rudimentarios pero adecuados a las
condiciones de aquel tiempo. Se expresaban en esta fórmula de dieciséis
caracteres : "Cuando el enemigo avanza, retrocedemos ; cuando acampa, lo
hostigamos ; cuando se fatiga, lo atacamos ; cuando se retira, lo
perseguimos." Estos principios militares fueron aprobados por el Comité
Central antes de la línea de Li Li-san. Más tarde, nuestros principios sobre
operaciones tuvieron un nuevo desarrollo. Durante nuestra lucha contra la
primera campaña de "cerco y aniquilamiento" en la base de apoyo de
Chiangsí, se planteó el principio de "atraer al enemigo para que penetre
profundamente", y se puso en práctica con éxito. Cuando derrotamos la
tercera campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento", ya se había
formulado una serie completa de principios para las operaciones del Ejército
Rojo. Esto marcó una nueva etapa en el desarrollo de nuestros principios
militares, que se enriquecieron considerablemente en su contenido y
experimentaron muchas modificaciones en su forma, principalmente en el sentido
de que superaron su antiguo carácter rudimentario ; sin embargo, los principios
fundamentales continuaron siendo los mismos expresados en la fórmula de
dieciséis caracteres. Esta fórmula incluía los principios fundamentales para la
lucha contra las campañas de "cerco y aniquilamiento". Comprendía las
dos etapas: la defensiva estratégica y la ofensiva estratégica, y, en la
defensiva, comprendía las dos fases : la retirada estratégica y la
contraofensiva estratégica. Lo que vino después no fue más que un desarrollo de
esa fórmula.
Pero a partir de enero de 1932, después de que el
Partido publicó la resolución sobre la "lucha por la victoria primero en
una o varias provincias después de aplastar la tercera campaña de `cerco y
aniquilamiento' ", resolución que contenía serios errores de principio,
los oportunistas de "izquierda" emprendieron la lucha contra los
principios correctos, finalmente los echaron por la borda y los reemplazaron
por una serie completa de principios que eran lo contrario de los anteriores y
que llamaban "nuevos principios" o "principios regulares".
De ahí en adelante, los antiguos principios ya no podían ser considerados como
regulares, sino que debían ser rechazados corno "guerrillerismo”. Reinó
durante tres años enteros un ambiente de lucha contra el "guerrillerismo”.
En la primera etapa de esta lucha predominó el aventurerismo militar, que en la
segunda se convirtió en conservatismo militar y finalmente, en la tercera, vino
a parar en tendencia a la huida. Sólo en la reunión ampliada del Buró Político
del Comité Central del Partido celebrada en enero de l935 en Tsunyi,
231
provincia de Kuichou, fue cuando se declaró en
bancarrota esta línea errónea y se reafirmó la justeza de la antigua línea.
¡Pero, a qué precio!
Los camaradas que se oponían enérgicamente al
"guerrillerismo" argumentaban : Es erróneo atraer al enemigo para que
penetre profundamente, pues así tenemos que abandonar mucho territorio. Aunque
en el pasado hemos logrado victorias de esa manera, ¿no es distinta ahora la
situación? Más aún, ¿no es mejor vencer al enemigo sin abandonar ningún
territorio?, ¿y no es aún mejor derrotar al enemigo en sus propias regiones o
en los límites de sus regiones con las nuestras? Los antiguos principios no tienen
nada de "regulares", sólo son métodos usados por las guerrillas.
Ahora hemos establecido nuestro propio Estado, y nuestro Ejército Rojo se ha
convertido en un ejército regular. Nuestra guerra contra Chiang Kai-shek ya es
una guerra entre dos Estados, entre dos grandes ejércitos. La historia no debe
repetirse; hay que abandonar por completo el "guerrillerismo". Los
nuevos principios son "totalmente marxistas", en tanto que los
antiguos fueron creados por las guerrillas en las montañas, y en las montañas
no hay marxismo. Los nuevos principios, antítesis de los antiguos, son:
"Enfrentar uno a diez, diez a cien, luchar valiente y decididamente, y
explotar la victoria persiguiendo al enemigo sin detenerse" ; "Atacar
en todo el frente"; "Tomar las ciudades principales" y
"Golpear con dos puños en dos direcciones a la vez". Los métodos para
hacer frente al ataque del enemigo son : "Detener al enemigo al otro lado
de la puerta del Estado", "Ganar la iniciativa golpeando
primero", "No permitir que rompan nuestras ollas y cacharros",
"No ceder ni una pulgada de terreno", "Dividir las fuerzas en
seis direcciones". La lucha contra la quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento " es "la batalla decisiva entre el camino
revolucionario y el camino colonial" una guerra de embestidas breves y
repentinas, una guerra de blocaos, una guerra de desgaste, una "guerra
prolongada". Y a eso se añadía la concepción de un servicio de retaguardia
grande y una centralización absoluta del mando. Finalmente, todo esto terminó
en un "cambio de casa" en gran escala. Y quien no aceptase tales
cosas había de ser castigado, tachado de oportunista, etc., etc.
Es indudable que todas estas teorías y prácticas
eran erróneas. Eran subjetivismo. Eran manifestación, en circunstancias
favorables, del fanatismo y precipitación revolucionarios pequeñoburgueses,
que, en tiempos de adversidad, a medida que la situación empeoraba, se
transformaban sucesivamente en temeridad desesperada, conservatismo y tendencia
a la huida. Todo esto era la teoría y la práctica de gentes
232
impulsivas e ignorantes. No tenía el menor asomo de
marxismo; era antimarxista.
Ahora trataremos sólo de la retirada estratégica,
que en Chiangsí se llamaba "atraer al enemigo para que penetre
profundamente" y en Sechuán, "contraer el frente". Ningún
teórico o práctico militar del pasado ha negado jamás que es éste el principio
que en la etapa inicial de la guerra debe adoptar un ejército débil en sus
operaciones contra un ejército fuerte. Un experto militar extranjero ha dicho
que en las operaciones estratégicamente defensivas, por regla general, se evita
al comienzo la batalla decisiva en condiciones desfavorables y se la busca sólo
cuando las condiciones se han vuelto favorables. Esto es totalmente correcto, y
nada tenemos que agregar.
E1 objetivo de la retirada estratégica es conservar
el potencial bélico y preparar la contraofensiva. La retirada es necesaria,
porque no ceder ni un paso ante el ataque de un enemigo fuerte, significa
inevitablemente poner en peligro la conservación de las fuerzas propias. Pero,
en el pasado muchas personas se oponían con obstinación a la retirada,
considerándola como una "línea oportunista, puramente defensiva".
Nuestra historia ha demostrado que su oposición era completamente errónea.
Al preparar una contraofensiva, debemos elegir y
crear ciertas condiciones favorables para nosotros y desfavorables para el
enemigo, a fin de lograr un cambio en la correlación de fuerzas, antes de
entrar en la fase de la contraofensiva.
Según nuestra pasada experiencia, antes de poder
considerar que la situación es favorable para nosotros y desfavorable para el
enemigo y pasar a la contraofensiva, en general debemos lograr, durante la fase
de la retirada, por lo menos dos de las condiciones siguientes:
1) apoyo
activo de la población al Ejército Rojo;
2) terreno
favorable para nuestras operaciones ;
3) concentración
de todas las fuerzas principales del Ejército Rojo;
4) conocimiento
de los puntos débiles del enemigo;
5) cansancio
y desmoralización a que hemos reducido al enemigo, y
6) errores
del enemigo inducidos por nosotros.
La primera condición, el apoyo activo de la
población, es la más importante para el Ejército Rojo. Esta condición implica
la existencia de bases de apoyo. Más aún, dada esta condición, se pueden crear
233
o descubrir con facilidad las condiciones cuarta,
quinta y sexta. Por eso cuando el enemigo lanza una amplia ofensiva contra el
Ejército Rojo, éste se retira generalmente de las zonas blancas a las bases de
apoyo, donde la población lo apoya más activamente en su lucha contra el
ejército blanco. Dentro de una misma base de apoyo también hay diferencia entre
las regiones periféricas y la central. La población de la región central es más
digna de confianza que la de las periféricas en lo que se refiere a evitar la
filtración de informaciones, al reconocimiento, al transporte, a la
participación en la guerra, etc. Por eso, en la lucha contra la primera,
segunda y tercera campañas de "cerco y aniquilamiento ' en Chiangsí,
fueron escogidos como "punto final de la retirada" aquellos lugares
donde la primera condición, el apoyo popular, se cumplía muy bien o bastante
bien. En virtud de esta característica, o sea, la existencia de las bases de
apoyo, las operaciones del Ejército Rojo difieren grandemente de las operaciones
en general. Esta característica fue también la razón principal por la cual el
enemigo tuvo que recurrir más tarde a la guerra de blocaos.
Una de las ventajas de operar en líneas interiores
reside en que un ejército que se retira puede elegir libremente el terreno
favorable y forzar al ejército atacante a actuar según su voluntad. Un ejército
débil, para derrotar a otro fuerte, tiene que elegir con cuidado un terreno
favorable como campo de batalla. Pero esta condición no es suficiente por sí
sola; deben presentarse otras, en primer lugar, el apoyo de la población, y
luego, una unidad enemiga vulnerable, por ejemplo, una unidad que está cansada
o ha cometido errores, o una unidad que está avanzando en una dirección dada y
que tiene una capacidad combativa relativamente baja. En ausencia de estas
condiciones, aun cuando hayamos encontrado un terreno favorable, tendremos que
abandonarlo y continuar retrocediendo a fin de crear las condiciones deseadas.
En las zonas blancas, también se pueden encontrar terrenos ventajosos, pero
allí no se presenta la condición favorable del activo apoyo popular. Y si las
demás condiciones aún no se han creado o descubierto, el Ejército Rojo tendrá
que retirarse a sus bases de apoyo. Lo mismo puede decirse, en términos
generales, de la diferencia entre las regiones periféricas y la central de una
base de apoyo.
En principio, todas nuestras tropas de choque deben
ser concentradas, a excepción de las tropas locales y las fuerzas de
contención. Sin embargo, cuando ataca a un adversario que ha pasado a la
defensiva estratégica, el Ejército Rojo divide a menudo sus fuerzas. Una
234
vez que el enemigo ha lanzado una gran ofensiva, el
Ejército Rojo efectúa una "retirada convergente". El punto final de
la retirada se fija por lo común en la parte central de la base de apoyo, pero
a veces también se puede fijar en la parte delantera o en la posterior, según
lo exijan las circunstancias. Semejante retirada convergente permite concentrar
todas las fuerzas principales del Ejército Rojo.
Otra condición indispensable para un ejército débil
que lucha contra uno poderoso es escoger como blanco de su ataque las unidades
débiles de éste. Pero al comienzo de la ofensiva del enemigo, sucede
frecuentemente que entre sus unidades que avanzan en diferentes direcciones,
ignoramos cuál es la más poderosa y cuál la sigue en poderío, cuál la más débil
y cuál no lo es tanto. Para saberlo, hay que efectuar reconocimientos, que a
menudo requieren mucho tiempo. Esta constituye otra razón por la cual es necesaria
la retirada estratégica.
Si el enemigo que ataca es muy superior a nosotros
tanto en efectivos como en poderío, no podemos alcanzar el objetivo de producir
un cambio en la correlación de fuerzas hasta que aquél haya penetrado
profundamente en nuestras bases de apoyo y haya probado todas las amarguras que
le esperan allí, tal como lo anotó el jefe del estado mayor de una de las
brigadas de Chiang Kai-shek, durante la tercera campaña de "cerco y
aniquilamiento”: “Nuestros soldados gordos se han consumido hasta quedar en los
huesos, y los flacos, hasta morir" o como lo comentó Chen Ming-shu,
comandante de la columna occidental del ejército del Kuomintang para la campaña
de "cerco y aniquilamiento" : "Por todas partes el Ejército
Nacional anda a oscuras mientras el Ejército Rojo marcha a plena luz." En
tales condiciones el ejército enemigo, aunque todavía fuerte, se ve muy
debilitado; sus soldados están cansados y desmoralizados y muchos de sus puntos
vulnerables quedan al descubierto. Y el Ejército Rojo, aunque débil, conserva
su fuerza, acumula energías y espera descansado al enemigo fatigado. En este
momento, generalmente es posible que entre las dos fuerzas se logre cierto
equilibrio, o que se convierta en relativa la superioridad absoluta del enemigo
y que también se haga relativa nuestra inferioridad absoluta; incluso puede
ocurrir que el enemigo se torne inferior y nosotros superiores. En la lucha
contra la tercera campaña de "cerco y aniquilamiento" en Chiangsí, el
Ejército Rojo efectuó una retirada extrema (se concentró en la parte posterior
de la base de apoyo). Pero, de no proceder así, no habría podido derrotar al
enemigo, porque éste era más de diez veces superior en número al Ejército Rojo.
A1 decir Sun Tsi: "Evitad el combate cuando el
235
enemigo está lleno de vigor, golpeadlo cuando se
encuentra fatigado y debilitado", aludía a la necesidad de fatigar y
desmoralizar al enemigo a fin de reducir su superioridad.
E1 último objetivo de la retirada es descubrir los
errores del enemigo o inducirlo a cometer errores. Hay que comprender que a
ningún comandante enemigo, por hábil que sea, le es posible no cometer errores
durante un período relativamente largo. Por consiguiente, siempre tenemos la
posibilidad de aprovechar los errores del enemigo. Este puede cometer errores,
igual que nosotros a veces nos equivocamos y le damos la posibilidad de
aprovecharse de ello. Además, con nuestras acciones podemos inducir al enemigo
a cometer errores, por ejemplo, mediante lo que Sun Tsi llamaba "crear
apariencias" (simular un ataque en el Este pero golpear por el Oeste o, en
otras palabras, amagar en el Este pero atacar por el Oeste). Si queremos lograr
esto, el punto final de nuestra retirada no debe limitarse a una zona
determinada. En ocasiones, cuando hemos llegado a esa zona y aún no hemos
encontrado ninguna oportunidad de aprovechar los errores del enemigo, tenemos
que retirarnos más y esperar a que se nos presente tal oportunidad.
Tales son, hablando en términos generales, las
condiciones favorables que buscamos en el curso de nuestra retirada. Pero esto
no significa que no podamos pasar a la contraofensiva antes de que se hayan
presentado todas estas condiciones. No es posible ni necesaria que concurran
todas estas condiciones al mismo tiempo. Pero un ejército débil que opera en
líneas interiores contra un enemigo fuerte, debe esforzarse por lograr ciertas
condiciones indispensables según la situación del enemigo en el momento dado.
Toda opinión contraria a este respecto es incorrecta.
Al fijar el punto final de la retirada, debemos
partir de la situación en su conjunto. Es erróneo fijarlo en un lugar que nos
parece favorable para pasar a la contraofensiva desde el punto de vista de una
situación parcial, pero que no lo es desde el punto de vista de la situación en
su conjunto. Pues, como nuestra contraofensiva siempre se inicia en una escala
parcial, debemos tener en cuenta, al comienzo de ella, los cambios que puedan
producirse más tarde. Unas veces, el punto final de la retirada debe fijarse en
la parte delantera de nuestra base de apoyo, como ocurrió en nuestras segunda y
cuarta contracampañas en Chiangsí y en nuestra tercera contracampaña en la
Región Fronteriza de Shensí-Kansú ; otras veces, en la parte central de la base
de apoyo, como ocurrió en nuestra primera contracampaña en Chiangsí, y otras,
en la parte
236
posterior, como en nuestra tercera contracampaña en
la misma provincia. En todos estos casos la decisión fue tomada teniendo en
cuenta la relación entre la situación parcial y la situación en su conjunto. En
el curso de nuestra quinta contracampaña en Chiangsí, nuestro ejército no
consideró en absoluto la retirada, porque no tomó en cuenta ni la situación
parcial ni la general; esto fue pura temeridad. Una situación está compuesta de
una serie de factores. Cuando examinamos la relación entre la situación parcial
y la general, nuestro juicio debe basarse en si los factores del lado enemigo y
del nuestro, que se manifiestan en la situación parcial y en la general,
favorecen en cierta medida nuestro paso a la contraofensiva.
E1 punto final de la retirada puede fijarse, por lo
general, en la parte delantera, central o posterior de nuestra base de apoyo.
Sin embargo, ¿significa eso que nos negamos rotundamente a combatir en las
zonas blancas? No. Nos negamos a hacerlo sólo al enfrentar grandes campañas
enemigas de "cerco y aniquilamiento". Únicamente cuando existe una
enorme disparidad de fuerzas entre el enemigo y nosotros, nos pronunciamos por
retirarnos a nuestra base de apoyo y atraer al enemigo para que penetre
profundamente, de acuerdo con el principio de conservar las fuerzas y esperar
el momento oportuno para aplastar al adversario, porque sólo de este modo
podemos crear o descubrir condiciones favorables para nuestra contraofensiva.
Si la situación no es tan grave, o si su gravedad es tal que el Ejército Rojo
no puede pasar a la contraofensiva ni siquiera en su base de apoyo, o si la
contraofensiva sufre un revés y es necesario continuar retirándonos para
producir un cambio en la situación, entonces debemos admitir, al menos en
teoría, que se puede fijar el punto final de la retirada en una zona blanca,
aunque hemos tenido muy poca experiencia al respecto.
En cuanto al punto final de nuestra retirada en una
zona blanca, también pueden darse, en términos generales, tres casos: 1)
delante de nuestra base de apoyo, 2) en los flancos de ésta, y 3) detrás de
ella. He aquí un ejemplo del primer caso:
Durante nuestra primera contracampaña en Chiangsí,
si no hubieran existido desunión dentro del Ejército Rojo ni división en las
organizaciones locales del Partido, dos difíciles problemas creados por la
línea de Li Li-san y el Grupo A-B33, habría sido concebible que concentrásemos
nuestras fuerzas en el triángulo Chían-Nanfeng-Changshu y lanzásemos desde allí
la contraofensiva. Por-
237
que entonces las fuerzas enemigas que avanzaban
entre los ríos Kanchiang y Fushui no eran muy superiores al Ejército Rojo (cien
mil hombres contra cuarenta mil) . Aunque desde el punto de vista del apoyo
popular, las condiciones allí no eran tan buenas como en nuestra base de apoyo,
el terreno era favorable; más aún, habría sido posible aprovechar el avance del
enemigo en columnas aisladas para aplastarlas una por una.
Veamos ahora un ejemplo del segundo caso:
Durante nuestra tercera contracampaña en Chiangsí,
si la ofensiva del enemigo no hubiese sido tan amplia, si una de las columnas
enemigas hubiera avanzado desde la zona de Chienning-Lichuan-Taining en los
límites entre Fuchién y Chiangsí, y si el poderío de esa columna nos hubiera
permitido atacarla, habría sido concebible que el Ejército Rojo pudiera
concentrar sus fuerzas en la zona blanca, en el Oeste de Fuchién, y aplastar
primero a esa columna, sin haber tenido que dar un gran rodeo de mil li para llegar
a Singkuo a través de Yuichín.
Finalmente, un ejemplo del tercer caso:
Durante la misma tercera contracampaña en Chiangsí,
si las fuerzas principales del enemigo no se hubieran dirigido hacia el Oeste,
sino hacia el Sur, probablemente nos habríamos visto obligados a retirarnos a
la zona de Juichang Sünwu-Anyuan (una zona blanca) para atraer al enemigo más
hacia el Sur, y luego el Ejército Rojo habría podido avanzar, de Sur a Norte,
sobre el interior de la base de apoyo, donde las fuerzas enemigas no habrían
sido en ese momento muy numerosas.
Sin embargo, estos ejemplos no son sino hipótesis,
que no se basan en la experiencia; pueden ser considerados como casos
excepcionales, y no como principios generales. Para nosotros, cuando el enemigo
lanza una amplia campaña de "cerco y aniquilamiento", el principio
general es atraerlo para que penetre profundamente, retirarnos a la base de
apoyo para combatir allí, porque éste es nuestro más seguro método para
aplastar su ofensiva.
Los que abogan por "detener al enemigo al otro
lado de la puerta del Estado" se oponen a la retirada estratégica,
arguyendo que retirarnos significa perder territorio, causar perjuicios a la
población ("permitir que rompan nuestras ollas y cacharros", como
dicen ellos)
238
y provocar una repercusión desfavorable fuera de
nuestras zonas. Durante nuestra quinta contracampaña afirmaron que, cada vez
que retrocediéramos un paso, el enemigo empujaría sus blocaos un paso adelante,
con lo cual la base de apoyo se empequeñecería continuamente y nos sería
imposible recuperar el territorio perdido. Según ellos, si bien la táctica de
atraer al enemigo para que penetre profundamente había sido útil en otros
tiempos, resultaba inútil contra la quinta campaña de "cerco y aniquilamiento",
en que el enemigo recurría a la guerra de blocaos. Sólo podíamos luchar contra
esta campaña mediante el método de dividir nuestras fuerzas para la defensa y
lanzar embestidas breves y repentinas.
Es fácil responder a estas afirmaciones, y nuestra
historia ya lo ha hecho. En cuanto a la pérdida de territorio, a menudo sucede
que éste sólo se puede conservar perdiéndolo. Este es el principio de "dar
a fin de tomar". Si lo que perdemos es territorio, y lo que ganarnos es la
victoria Sobre el enemigo más la recuperación y hasta la ampliación de nuestro
territorio, entonces se trata de un buen negocio. En las transacciones
comerciales, si el comprador no "pierde" algún dinero, no puede
obtener mercancías ; si el vendedor no "pierde" algunas mercancías,
no puede conseguir dinero. Las pérdidas en un movimiento revolucionario
significan destrucción, pero lo que se gana es construcción de carácter
progresista. Durante el sueño y el descanso se pierde tiempo, pero se gana
energía para el trabajo del día siguiente. Si algún imbécil no entiende esto y
se niega a dormir, no tendrá energías al otro día. Ese es un negocio a pérdida.
Precisamente por esta causa perdimos en la quinta campaña enemiga de "cerco
y aniquilamiento". Por no querer perder una parte del territorio, lo
perdimos en su totalidad. Abisinia también perdió todo su territorio, porque
luchó sin flexibilidad, aunque ésa no fue la única causa de su derrota.
Lo mismo rige en relación con el problema de causar
perjuicios a la población. El no tolerar que las ollas y los cacharros de
algunas familias sean rotos por cierto tiempo, será permitir que las ollas y
los cacharros de toda la población sean destrozados durante largo tiempo. E1
temer a una repercusión política temporalmente desfavorable, lo pagaremos con
una repercusión desfavorable durante largo tiempo. Después de la Revolución de
Octubre, si los bolcheviques rusos hubieran seguido los puntos de vista de los
"comunistas de izquierda" y se hubieran negado a firmar el tratado de
paz con Alemania, los Soviets recién nacidos habrían corrido el peligro de
perecer34.
239
Estas opiniones "izquierdistas",
aparentemente revolucionarias, provienen de la precipitación revolucionaria
propia de los intelectuales pequeñoburgueses y del estrecho conservatismo de
los pequeños productores campesinos. Los que sostienen tales opiniones miran
los problemas sólo de modo unilateral y son incapaces de examinar la situación
en su conjunto; no quieren vincular los intereses de hoy con los de mañana, o
los intereses parciales con los del conjunto, sino que se aferran con uñas y dientes
a lo parcial y a lo temporal. Es cierto que debemos aferrarnos con tenacidad a
aquello de lo parcial y lo temporal que, en las circunstancias concretas del
momento, es ventajoso, y especialmente decisivo, para la situación en su
conjunto y para todo el período dado, pues de otro modo nos convertiríamos en
partidarios de dejar que las cosas sigan su propio curso o de no intervenir en
su marcha. Precisamente por eso, es necesario que la retirada tenga un punto
final. Pero no debemos, en modo alguno, dejarnos llevar por la miopía de los
pequeños productores. Tenemos que aprender de los bolcheviques su sagacidad. La
vista sola no es suficiente, debemos contar con la ayuda del telescopio y del
microscopio. E1 método marxista sirve de telescopio y microscopio en los asuntos
políticos y militares.
Por supuesto, la retirada estratégica presenta
dificultades. Elegir el momento para iniciar la retirada y el punto final de la
misma, y convencer políticamente a los cuadros y a la población de la necesidad
de la retirada, son todos problemas difíciles, que debemos resolver.
El problema de determinar el momento para comenzar
la retirada es de mucha importancia. Si en nuestra primera contracampaña en
Chiangsí, el comienzo de la retirada no hubiese sido tan oportuno como lo fue,
es decir, si se hubiese demorado, habría sido afectada por lo menos la amplitud
de nuestra victoria. Por supuesto, es perjudicial comenzar la retirada
demasiado temprano o demasiado tarde. Pero, hablando en términos generales, una
retirada tardía causa más daños que una prematura. Una retirada a tiempo nos
permite mantener plenamente la iniciativa, lo cual ayuda en gran medida a que
pasemos a la contraofensiva cuando, después de llegar al punto final de la
retirada, hayamos reagrupado nuestras fuerzas y esperado descansadamente al
enemigo fatigado. En la lucha para aplastar la primera, segunda y cuarta
campañas enemigas de "cerco y aniquilamiento" en Chiangsí, pudimos
hacer frente al enemigo con aplomo y sin prisa. Sólo en la tercera campaña, el
Ejército Rojo tuvo que dar apresuradamente un gran rodeo para concentrarse, y
sus combatientes
240
se fatigaron mucho, porque no esperábamos que el
enemigo pudiese organizar una nueva ofensiva con tanta prontitud después de
haber sufrido una derrota aplastante en la segunda campaña (nuestra segunda
contracampaña terminó el 29 de mayo de 1931 y el 1.° de julio Chiang Kai -shek
comenzó su tercera campaña de "cerco y aniquilamiento"). EL momento
para iniciar la retirada se determina del mismo modo que el comienzo de la fase
preparatoria de una contracampaña, como hemos dicho más arriba, es decir,
enteramente sobre la base de las informaciones necesarias recogidas y de la
apreciación de nuestra situación general y de la del enemigo.
Convencer a los cuadros y a la población civil de
la necesidad de la retirada estratégica es una tarea sumamente difícil cuando
ellos aún no tienen experiencia en este aspecto, y cuando la dirección militar
no ha alcanzado todavía un prestigio tal que le permita concentrar en unas
pocas personas, o incluso en una sola, la autoridad para decidir la retirada
estratégica, y contar al mismo tiempo con la confianza de los cuadros. Debido a
que éstos carecían de experiencia y de fe en la retirada estratégica, tropezamos
con grandes dificultades en este problema, al comienzo de la primera y cuarta
contracampañas y durante toda la quinta. En la primera contracampaña, los
cuadros bajo la influencia de la línea de Li Li-san no estuvieron en favor de
la retirada sino del ataque, hasta que se les convenció de lo contrario. En la
cuarta contracampaña, los cuadros bajo la influencia del aventurerismo militar
se opusieron a los preparativos para la retirada estratégica. En la quinta
contracampaña, al comienzo persistieron en los puntos de vista del
aventurerismo militar, que se oponían a la táctica de atraer al enemigo para
que penetre profundamente, pero luego cayeron en el conservatismo militar. Los
partidarios de la línea de Chang Kuo-tao no reconocieron la imposibilidad de
establecer nuestras bases de apoyo en las regiones pobladas por las
nacionalidades tibetana y jui35 hasta que se estrellaron contra el muro. Este
es otro ejemplo concreto. La experiencia es indispensable para los cuadros; el
fracaso es, en verdad, madre del éxito. Pero también es necesario aprender con
modestia de la experiencia ajena. Es puro "empirismo estrecho"
insistir en la experiencia personal en todos los casos y, a falta de ella,
apegarse obstinadamente a las propias opiniones rechazando la experiencia de
los demás. Esto nos ha hecho sufrir muchas pérdidas en la guerra.
La desconfianza del pueblo en la necesidad de una
retirada estratégica, desconfianza determinada por su inexperiencia, nunca fue
mayor
241
que durante la primera contracampaña en Chiangsí.
En esa época, todas las organizaciones locales del Partido y las masas
populares de los distritos de Chían, Singkuo y Yungfeng se oponían a la
retirada del Ejército Rojo. Pero después que adquirieron experiencia en la
primera contracampaña, este problema no volvió a presentarse en las
contracampañas siguientes. Todo el mundo comprendió que la pérdida de parte del
territorio de la base de apoyo y los sufrimientos del pueblo eran temporales, y
tuvo la convicción de que el Ejército Rojo podía desbaratar las campañas de
"cerco y aniquilamiento". Sin embargo, la fe del pueblo está
íntimamente ligada a la de los cuadros, y por eso la primera y principal tarea
consiste en convencer a los cuadros.
La retirada estratégica está enteramente orientada
a pasar a la contraofensiva, y no es sino la primera fase de la defensiva
estratégica. E1 problema decisivo de toda la estrategia es si la victoria puede
ser lograda en la fase siguiente, la fase de la contraofensiva.
4. CONTRAOFENSIVA ESTRATÉGICA
Para derrotar la ofensiva de un enemigo que tiene
una superioridad absoluta, nos apoyamos en la situación creada en la fase de
nuestra retirada estratégica, situación favorable para nosotros y desfavorable
para el enemigo y diferente de la que existía al comienzo de la ofensiva
enemiga. Esta situación es el resultado de diversos factores. De todo esto
hemos hablado más arriba.
Sin embargo, la existencia de condiciones y de una
situación favorables para nosotros y desfavorables para el enemigo no significa
aún la derrota de éste. Esas condiciones y esa situación convierten en
posibilidad, pero no en realidad, nuestra victoria y la derrota del enemigo: ni
ésta ni aquélla se han hecho realidad para ninguno de los dos ejércitos
contendientes. A fin de que se produzca la victoria o la derrota, es necesaria
una batalla decisiva entre los dos ejércitos. Sólo esta batalla puede resolver el
problema de quién es el vencedor y quién el vencido. He aquí la única tarea
durante la fase de la contraofensiva estratégica. La contraofensiva representa
un largo proceso, constituye la fase más fascinante y más dinámica de la
defensiva y es también su fase final. Lo que se llama defensa activa se refiere
principalmente a esta contraofensiva estratégica de carácter decisivo.
Las condiciones y la situación no sólo se crean en
la fase de la retirada estratégica, sino que continúan creándose en la fase de
la
242
contraofensiva. En esta última no son, ni por su
forma ni por su carácter, exactamente iguales a lo que eran en la primera fase.
Lo que puede permanecer igual por su forma y
carácter es, por ejemplo, la fatiga y bajas del enemigo ahora acrecentadas, que
no son sino la continuación de la fatiga y bajas de la fase anterior.
Pero es inevitable que surjan condiciones y una
situación enteramente nuevas. Por ejemplo, cuando el enemigo haya sufrido una o
varias derrotas, las condiciones favorables para nosotros y desfavorables para
él ya no se limitarán a su fatiga, etc., sino que se agregará un nuevo factor:
que ha sufrido derrotas. La situación también experimentará nuevos cambios. Las
fuerzas enemigas comenzarán a desplazarse en desorden y actuarán
equivocadamente, y, por consiguiente, la correlación de fuerzas entre los dos
ejércitos resultará distinta a la de antes.
Pero en el caso de que no sea el enemigo sino
nuestro ejército el que ha sufrido una o varias derrotas, las condiciones y la
situación cambiarán en sentido contrario, es decir, se reducirán las
condiciones desfavorables para el enemigo, mientras que las desfavorables para
nosotros comenzarán a aparecer y aun a agravarse. Y éste será otro fenómeno
totalmente nuevo y diferente.
La derrota de cualquiera de los dos bandos conduce
directa y rápidamente a que el vencido realice nuevos esfuerzos por salvarse de
una situación peligrosa, por librarse de las nuevas condiciones y de la nueva
situación que le son desfavorables pero favorables para su adversario, y por
volver a crear unas condiciones y una situación favorables para él y
desfavorables para el enemigo, a fin de poder ejercer presión sobre éste.
E1 lado triunfante, por el contrario, se esforzará
al máximo por explotar su victoria e infligir un daño aún mayor al enemigo, por
aumentar o desarrollar las condiciones y la situación que le son favorables, y
por frustrar el intento de su adversario de librarse de sus condiciones
desfavorables y salvarse de la situación peligrosa.
Así, para cualquiera de los dos lados, la lucha en
la etapa de la batalla decisiva es la más intensa, la más compleja, la más
variable, y también la más difícil y ardua de toda la guerra o campaña; desde
el punto de vista del comando, es el momento más delicado de todos.
Muchos problemas se plantean en la fase de la
contraofensiva. Los principales son: la iniciación de la contraofensiva, la
concentración de las fuerzas, la guerra de movimientos, la guerra de decisión
rápida y la guerra de aniquilamiento.
243
Trátese de una contraofensiva o de una ofensiva,
los principios para resolver estos problemas son en esencia los mismos. En este
sentido podemos decir que una contraofensiva es una ofensiva.
No obstante, una contraofensiva no es exactamente
una ofensiva. Los principios de la contraofensiva se aplican cuando el enemigo
está a la ofensiva, y los principios de la ofensiva, cuando el enemigo está a
la defensiva. En este sentido, existen ciertas diferencias entre la
contraofensiva y la ofensiva.
Por esta razón, aunque en el presente capítulo
sobre la defensiva estratégica, en el análisis de la contraofensiva se incluyen
diversos problemas relativos a la conducción de las operaciones y aunque en el
capítulo sobre la ofensiva estratégica sólo se tratarán otros problemas para
evitar la repetición, no debemos perder de vista, en la aplicación práctica, ni
las similitudes ni las diferencias entre la contraofensiva y la ofensiva.
5. INICIACIÓN DE LA CONTRAOFENSIVA
E1 problema de la iniciación de la contraofensiva
es el de la llamada `"batalla inicial" o "batalla
preliminar".
Muchos expertos militares burgueses recomiendan
prudencia en
la batalla inicial, tanto en la defensiva
estratégica como en la ofensiva estratégica, pero especialmente en la primera.
En el pasado, nosotros también planteamos seriamente este problema. Las
operaciones contra las cinco campañas enemigas de "cerco y
aniquilamiento" en Chiangsí nos han dado una rica experiencia, y no es
inútil examinarla.
En la primera campaña de "cerco y
aniquilamiento", las fuerzas enemigas, alrededor de cien mil hombres,
avanzaron en ocho columnas, desde la línea Chían-Chienning hacia el Sur, sobre
la base de apoyo del Ejército Rojo. Este contaba entonces con unos cuarenta mil
hombres, concentrados en la zona de Juangpi-Siaopu del distrito de Ningtu,
provincia de Chiangsí.
La situación era la siguiente:
1) Las
fuerzas enemigas para operaciones de "aniquilamiento" no pasaban de
cien mil hombres, y ninguna de las unidades pertenecía a las propias tropas de
Chiang Kai-shek; por lo tanto, la situación general no era muy grave.
2) La
división enemiga al mando de Luo Lin, que defendía Chían, se encontraba al otro
lado del río Kanchiang, en su ribera occidental.
244
3) Tres
divisiones enemigas, al mando de Kung Ping-fan, Chang Jui-tsan y Tan Tao-yuan
respectivamente, habían ocupado la zona de Futien-Tungku-Lungkang-Yuantou, al
Sureste de Chían y al Noroeste de Ningtu. Las fuerzas principales de la
división de Chang Jui-tsan se encontraban en Lungkang, y las de la división de
Tan Tao-yuan, en Yuantou. No convenía elegir Futien y Tungku como campos de
batalla, porque los habitantes de esos lugares, engañados por el Grupo A-B,
momentáneamente desconfiaban del Ejército Rojo e incluso se mostraban hostiles
a él.
4) La
división enemiga bajo el mando de Liu Je-ting estaba muy lejos, en Chienning,
en la zona blanca de la provincia de Fuchién, y era poco probable que entrara
en Chiangsí.
5) Las
otras dos divisiones enemigas, bajo el mando de Mao Ping-wen y Sü Ke-siang,
habían llegado a la zona de Toupi-Luokou-Tungshao, entre Kuangchang y Ningtu.
Toupi estaba en la zona blanca, Luokou en una zona guerrillera, y Tungshao era
un lugar donde difícilmente se podían mantener en secreto nuestras acciones,
porque había allí elementos del Grupo A-B. Además, si atacábamos a las
divisiones de Mao Ping-wen y Sü Ke-siang y avanzábamos luego hacia el Oeste,
habría peligro de que las tres divisiones enemigas acantonadas en el Oeste (las
de Chang Jui-tsan, Tan Tao-yuan y Kung Ping-fan) se concentraran, lo que nos
haría difícil vencer e imposible dar una solución final al problema.
6) La
división enemiga de Chang Jui-tsan y la de Tan Tao-yuan, que constituían las
fuerzas principales del enemigo, pertenecían a las propias tropas de Lu
Ti-ping, comandante en jefe de la campaña de "cerco y aniquilamiento"
y gobernador de la provincia de Chiangsí; además, Chang Jui-tsan era el
comandante del frente. Si esas dos divisiones eran aniquiladas, quedaría
fundamentalmente aplastada la campaña de "cerco y aniquilamiento".
Cada una de esas dos divisiones tenía más o menos catorce mil hombres y además,
la división de Chang Jui-tsan se hallaba acantonada en dos lugares distintos,
de modo que si atacábamos cada vez a una división, tendríamos una superioridad
absoluta.
7) La zona
de Lungkang-Yuantou, donde estaban acantonadas las fuerzas principales de las
divisiones de Chang Jui-tsan y Tan Tao-yuan, se encontraba cerca del lugar
donde estaban concentradas nuestras tropas. Más aún, contando allí con un
activo apoyo popular, nuestras fuerzas podían acercarse al enemigo sin que éste
lo advirtiera.
245
8) E1
terreno en Lungkang nos era ventajoso. Yuantou no era fácil de atacar. Si el
enemigo nos atacaba en Siaopu, teníamos allí también un terreno favorable.
9) En el
sector de Lungkang podíamos concentrar la mayor cantidad posible de tropas.
Además, en Singkuo, a unas decenas de li al Suroeste de Lungkang, contábamos
con una división independiente de más de mil hombres, que podía, mediante un
movimiento envolvente, maniobrar en la retaguardia del enemigo.
l0) Si nuestras tropas efectuaban una ruptura en el
centro y abrían una brecha en el frente del enemigo, sus columnas al Este y al
Oeste quedarían cortadas en dos grupos separados por una gran distancia.
Por los motivos anteriores, decidimos dar nuestra
primera batalla contra dos brigadas de Chang Jui-tsan, que constituían sus
fuerzas principales, y contra el cuartel general de su división; logramos
aplastarlos, aniquilando totalmente una fuerza de nueve mil hombres y
capturando al propio comandante de la división, sin dejar escapar ni un solo
hombre ni un solo caballo. Después de esta victoria, la división de Tan
Tao-yuan huyó presa de pánico hacia Tungshao, y la de Sü Ke-siang, hacia Toupi.
Nuestro ejército persiguió entonces a la división de Tan Tao-yuan y aniquiló la
mitad de ella. Dimos dos batallas en cinco días (del 27 de diciembre de 1930 al
1.° de enero de 1931), y las fuerzas enemigas en Futien, Tungku y Toupi,
temerosas de ser derrotadas, se retiraron en desorden. Así terminó la primera
campaña de "cerco y aniquilamiento".
La situación en la segunda campaña de "cerco y
aniquilamiento" era la siguiente :
1) Las
fuerzas enemigas para operaciones de "aniquilamiento" ascendían a
doscientos mil hombres; el comandante en jefe era Je Ying-chin, con su cuartel
general en Nanchang.
2) En esta
campaña, como en la primera, ninguna de las unidades enemigas pertenecía a las
propias tropas de Chiang Kai-shek. Entre esas unidades, el XIX Ejército de Tsai
Ting-kai, el XXVI Ejército de Sun Lien-chung y el VIII Ejército de Chu
Shao-liang eran fuertes o relativamente fuertes ; el resto era relativamente
débil.
3) E1 Grupo
A-B había sido eliminado y toda la población de la base de apoyo respaldaba al
Ejército Rojo.
4) E1 V
Ejército de Wang Chin-yu, recién llegado del Norte, nos temía, y más o menos lo
mismo podía decirse de las dos divi-
246
siones de Kuo Jua-tsung y de Jao Meng-ling, que
constituían su flanco izquierdo.
5) Si
nuestras tropas atacaban primero Futien y luego avanzaban arrolladoramente
hacia el Este, podíamos extender la base de apoyo a la zona de
Chienning-Lichuan-Taining, en los límites entre Fuchién y Chiangsí, y acumular
recursos materiales con miras a aplastar la siguiente campaña de "cerco y
aniquilamiento". Si avanzábamos hacia el Oeste, el río Kanchiang limitaría
nuestra posibilidad de expansión después de la batalla. Volvernos hacia el Este
después de terminada la batalla fatigaría a nuestro ejército y significaría
pérdida de tiempo.
6) En
relación con la primera campaña, nuestros efectivos habían disminuido algo, a
poco más de treinta mil hombres, pero, por otro lado, nuestras tropas habían
tenido cuatro meses para recuperarse y acumular energías.
Por estas razones, decidimos dar nuestra primera
batalla contra las fuerzas de Wang Chin-yu y de Kung Ping fan (once regimientos
en total), acantonadas en la zona de Futien. Después de haber ganado esta
batalla, atacamos sucesivamente a las unidades de Kuo Jua-tsung, Sun
Lien-chung, Chu Shao-liang y Liu Je -ting. En quince días (del 16 al 30 de mayo
de 1931) cubrimos a pie una distancia de setecientos li, realizamos cinco
batallas, capturamos más de veinte mil fusiles y aplastamos completamente la
campaña de "cerco y aniquilamiento ". Cuando atacábamos a Wang
Chin-yu, nos encontrábamos entre las unidades de Tsai Ting-kai y las de Kuo
Jua-tsung, a unos diez li de éstas y a unos cuarenta li de aquéllas. Algunos
dijeron que nos estábamos "metiendo en un callejón sin salida", pero
logramos pasar. Esto se debió principalmente a que operábamos en nuestra base
de apoyo y, además, a que no hubo coordinación entre las unidades enemigas.
Después de derrotada la división de Kuo Jua-tsung, la de Jao Meng-ling huyó
durante la noche hacia Yungfeng, salvándose así del desastre.
La situación en la tercera campaña de "cerco y
aniquilamiento " era la siguiente :
1) Chiang
Kai-shek dirigía personalmente la campaña como comandante en jefe. Tenía bajo
su mando tres comandantes de columna. Je Ying-chin, comandante de la columna
central, tenía su cuartel general junto con el de Chiang Kai-shek en Nanchang;
Chen Ming-shu, comandante de la columna derecha, lo tenía en
247
Chían, y Chu Shao-liang, comandante de la columna
izquierda, en Nanfeng.
2) Las
fuerzas enemigas para operaciones de "aniquilamiento" ascendían a
trescientos mil hombres. Las principales, con unos cien mil hombres, eran de
las propias tropas de Chiang Kai-shek y constaban de cinco divisiones (con
nueve regimientos cada una) al mando de Chen Cheng, Luo Chuo-ying, Chao
Kuan-tao, Wei Li-juang y Chiang Ting-wen, respectivamente. Además de ellas,
había otras tres divisiones, con cuarenta mil hombres, al mando de Chiang
Kuang-nai, Tsai Ting-kai y Jan Te-chin, y luego las tropas de Sun Lien-chung,
con veinte mil soldados. Las fuerzas restantes, que tampoco pertenecían a las
propias tropas de Chiang Kai-shek, eran relativamente débiles.
3) La
estrategia del enemigo en sus operaciones de "aniquilamiento", que
consistía en "penetrar impetuosamente", era muy diferente de la de
"consolidar cada paso a medida que se avanza" empleada en su segunda
campaña. E1 objetivo era empujar al Ejército Rojo hacia el río Kanchiang y
aniquilarlo allí.
4) Sólo
hubo un intervalo de un mes entre el final de la segunda campaña de "cerco
y aniquilamiento" y el comienzo de la tercera. El Ejército Rojo (con unos
treinta mil hombres) no había tenido tiempo para descansar ni para reponer sus
bajas después de duros combates y, además, acababa de dar un rodeo de mil li
para concentrarse en Singkuo, en la parte occidental de su base de apoyo del
Sur de Chiangsí, cuando el enemigo lo presionó de cerca desde varias
direcciones.
En tal situación, el primer plan que adoptamos
consistía en salir de Singkuo y abrir una brecha en Futien pasando por Wanan,
avanzar luego arrolladoramente de Oeste a Este a través de las líneas de
comunicación de la retaguardia enemiga, dejando así que las fuerzas principales
del enemigo penetraran profunda pero inútilmente en nuestra base de apoyo del
Sur de Chiangsí. Esa debía ser la primera fase de nuestra operación. Cuando el
enemigo volviese hacia el Norte, sus tropas estarían muy fatigadas, y podríamos
aprovechar la oportunidad para golpear sus unidades vulnerables. Esa debía ser
la segunda fase. La idea central de este plan era evitar encuentros con las
fuerzas principales del enemigo y golpearlo en sus puntos débiles. Pero cuando
nuestras fuerzas avanzaban hacia Futien, fueron descubiertas por el enemigo,
que trasladó allí rápidamente las dos divisiones de Chen
248
Cheng y de Luo Chuo-ying. Tuvimos que cambiar el
plan y volver a Kaosingsü (en la parte occidental de Singkuo). En ese momento
nos quedaban sólo este punto y sus alrededores, algunas decenas de li
cuadrados, para poder concentrarnos. Un día después de nuestra concentración,
decidimos avanzar impetuosamente hacia el Este, en dirección de Lientang (en el
Este del distrito de Singkuo), Liangtsun (en el Sur del distrito de Yungfeng) y
Juangpi (en el Norte del distrito de Ningtu). Esa misma noche, protegidos por
la oscuridad, pasamos por un corredor de cuarenta li de ancho entre la división
de Chiang Ting-wen y las fuerzas de Chiang Kuang-nai, Tsai Ting-kai y Jan
Te-chin, y llegarnos a Lientang. A1 día siguiente, tuvimos una escaramuza con
las avanzadas de las tropas de Shangkuan Yun-siang (quien comandaba su propia
división y la de Jao Meng-ling). A1 tercer día atacamos a la división de
Shangkuan Yun-siang: fue nuestra primera batalla ; la segunda fue al cuarto día
contra la división de Jao Meng-ling ; después de una marcha de tres días,
llegamos a Juangpi y sostuvimos nuestra tercera batalla contra la división de
Mao Ping-wen. Ganamos las tres batallas y capturamos más de diez mil fusiles.
En ese momento, las fuerzas principales del enemigo, que avanzaban hacia el
Oeste y el Sur, viraron hacia el Este. Enfocando su atención en Juangpi,
convergieron sobre ese punto a marchas forzadas con el propósito de trabar
combate con nosotros. Se nos aproximaron recurriendo a una maniobra de cerco
enorme y compacto. Mientras tanto, nos escurrimos a través de una región de
altas montañas, por un corredor de veinte li de ancho entre las tropas de
Chiang Kuang-nai, Tsai Ting-kai y Jan Te-chin, por un lado, y las de Chen Cheng
y Luo Chuo-ying, por el otro, y así, volviendo de Este a Oeste, nos
concentramos en el distrito de Singkuo. Cuando el enemigo nos descubrió y
comenzó a avanzar de nuevo hacia el Oeste, nuestras fuerzas ya habían tenido
medio mes de descanso. En cambio, las tropas enemigas, hambrientas, fatigadas y
desmoralizadas, ya no podían más y decidieron retirarse. Aprovechando su
retirada, atacamos a las fuerzas de Chiang Kuang-nai, Tsai Ting-kai, Chiang
Ting -wen y Jan Te -chin, y aniquilarnos una brigada de Chiang Ting-wen y la
división de Jan Te-chin. No habiendo podido decidir el desenlace del combate
con las divisiones de Chiang Kuang-nai y Tsai Ting-kai, las dejarnos escapar.
La situación en la cuarta campaña de "cerco y
aniquilamiento" era la siguiente : Las tropas enemigas avanzaban en tres
columnas sobre Kuangchang. La columna oriental constituía sus fuerzas
principales. Las dos divisiones que formaban la columna occidental apare-
249
cieron ante nosotros y se fueron aproximando al
lugar donde nuestras tropas estaban concentradas. Por lo tanto, tuvimos la
oportunidad de atacar primero la columna occidental, en la parte sur del
distrito de Yijuang, y de un golpe aniquilamos las dos divisiones de Li Ming y
de Chen Shi-chi. E1 enemigo envió entonces dos divisiones de su columna
oriental para apoyar a la columna central, y siguió avanzando. Logramos
aniquilar otra división, en la parte sur del distrito de Yijuang. En estas dos
batallas capturamos más de diez mil fusiles, y la campaña de "cerco y
aniquilamiento" quedó aplastada en lo fundamental.
En la quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento", el enemigo adoptó, en su avance, una nueva estrategia
basada en la guerra de blocaos, y tomó primero Lichuan. Pero nosotros, con la
intención de recuperar Lichuan y detener al enemigo más allá del límite de la
base de apoyo, atacamos Siaoshi, una sólida posición enemiga que se encontraba
en la zona blanca al Norte de Lichuan. Fracasado este ataque, pasamos a atacar
Tsisichiao, otra sólida posición enemiga que se encontraba también en la zona
blanca, al Sureste de Siaoshi, y otra vez fracasamos. Luego, anduvimos buscando
combates entre las fuerzas principales del enemigo y sus blocaos, y fuimos
reducidos a una situación de completa pasividad. A todo lo largo de nuestra
quinta contracampaña, que duró un año entero, no tuvimos ninguna iniciativa ni
dinamismo. A1 final, nos vimos obligados a abandonar nuestra base de apoyo de
Chiangsí.
La experiencia militar adquirida durante estas
cinco contracampañas demuestra que la primera batalla de la contraofensiva es
de extrema importancia si el Ejército Rojo, hallándose a la defensiva, quiere
aplastar a las poderosas fuerzas enemigas para operaciones de
"aniquilamiento". E1 desenlace de la primera batalla ejerce una
tremenda influencia sobre la situación en su conjunto, influencia que se hace
sentir inclusive en la última batalla. De esto se derivan las siguientes
conclusiones :
En primer lugar, hay que ganar la primera batalla.
Sólo podemos entablar el combate cuando la situación del enemigo, el terreno y
el apoyo popular nos son favorables y desfavorables para el enemigo y cuando
estamos perfectamente seguros de vencer. De lo contrario, es preferible
retroceder, actuar ron cautela y esperar la ocasión. Semejante ocasión se
presentará tarde o temprano; no debemos aceptar precipitadamente el combate. En
la primera contracampaña, pensarnos en un principio atacar a las fuerzas de Tan
Tao -yuan y avanzamos dos veces, pero cada vez tuvimos que contenernos y
regresar, porque el
250
enemigo no se apartó de sus posiciones dominantes
establecidas en las alturas de Yuantou. Unos días más tarde encontramos a la
división de Chang Jui-tsan, que era fácil de atacar. En la segunda
contracampaña, nuestras fuerzas avanzaron hasta Tungku, donde, con el solo fin
de esperar que las tropas de Wang Chin -yu abandonaran su fuerte posición de
Futien, nos apostamos cerca del enemigo durante veinticinco días, incluso a
riesgo de revelar nuestra presencia; rechazamos todas las proposiciones
impacientes de realizar un ataque inmediato, y al cabo logramos nuestro
objetivo. En la tercera contracampaña, aunque nos hallábamos en medio de una
situación tempestuosa y habíamos dado un rodeo de mil li, y a pesar de que el
enemigo había descubierto nuestro plan de flanquearlo, actuamos con paciencia,
nos replegamos, cambiamos nuestro plan inicial por el de efectuar una ruptura
en el centro y finalmente dimos con éxito la primera batalla en Lientang. En la
cuarta contracampaña, después de nuestro fracaso en la ofensiva sobre Nanfeng,
nos replegamos sin vacilar y finalmente viramos hacia el flanco derecho del
enemigo, concentramos nuestras fuerzas en la zona de Tungshao y dimos en la
parte sur del distrito de Yijuang una batalla que terminó con un gran triunfo
nuestro. Sólo en la quinta contracampaña no se tuvo en cuenta para nada la
importancia de la primera batalla. Alarmadas con la sola pérdida de la ciudad
de Lichuan y en el intento de recuperarla, nuestras fuerzas avanzaron hacia el
Norte al encuentro del enemigo. Luego, en vez de considerar como la primera
batalla el inesperado encuentro con el enemigo en Sünkou, que terminó con
nuestra victoria (una división enemiga fue aniquilada), y tomar en cuenta los
cambios que esa batalla necesariamente provocaría, se lanzó temerariamente un
ataque contra Siaoshi, sin asegurarse del éxito. Así, desde el primer paso se
perdió la iniciativa. Esta es la peor, la más estúpida manera de combatir.
En segundo lugar, el plan para la primera batalla
tiene que ser el prólogo y parte orgánica del plan para toda la campaña. Sin un
buen plan para toda la campaña es absolutamente imposible sostener con
verdadero éxito la primera batalla. Es decir, aunque se logre la victoria en la
primera batalla, si ésta perjudica a la campaña en su conjunto en lugar de
beneficiarla, sólo puede ser considerada como una derrota (por ejemplo la
batalla de Sünkou en nuestra quinta contracampaña). Por lo tanto, antes de dar
la primera batalla, debemos tener una idea general de cómo se sostendrán la
segunda, la tercera, la cuarta y hasta la última batalla, y qué cambios se
producirán en la situación general del enemigo después de cada una de nuestras
victorias o de cada una
251
de nuestras derrotas. Aunque el resultado no deba
necesariamente, y de hecho no pueda en absoluto, coincidir en todos los
detalles con lo que esperamos, debemos pensarlo todo con cuidado y en forma
realista, a la luz de nuestra situación general y la del enemigo. Sin un plan
para toda la partida de ajedrez, es imposible hacer un movimiento realmente
eficaz.
En tercer lugar, también es preciso considerar cómo
operar en la siguiente fase estratégica. Todo el que tenga a su cargo la
dirección estratégica, no habrá cumplido con su deber si se ocupa sólo de la
contraofensiva y no considera las medidas a tomar después del triunfo o en caso
de derrota. En una fase estratégica determinada, el estratega debe tener en
cuenta las fases subsiguientes o, por lo menos, la que sigue inmediatamente.
Aunque es difícil prever los cambios futuros, y cuanto más lejos se mira más borrosas
parecen las cosas, es posible hacer un cálculo general, y es necesario tener
una apreciación de las perspectivas lejanas. Limitar la mirada al paso que se
está dando es un método de dirección nocivo, no sólo en política sino también
en la guerra. Cada vez que se da un paso, hay que ver los cambios concretos que
surgen de él y, con arreglo a esos cambios, modificar o desarrollar los planes
estratégicos y de operaciones; de otro modo se cometerá el error de lanzarse de
cabeza sin pensar en los peligros. Por otra parte, es absolutamente
indispensable tener un plan a largo plazo, concebido en términos generales y
que abarque toda una fase estratégica y hasta varias fases. La falta de un plan
de este tipo conducirá a la incertidumbre y nos atará de pies y manos, lo cual
servirá de hecho a los fines estratégicos del enemigo, condenándonos a la
pasividad. Es preciso tener en cuenta que el alto mando del enemigo tiene
cierta perspicacia estratégica. Sólo podemos conseguir victorias estratégicas
cuando, adiestrándonos, hayamos alcanzado un nivel superior al del enemigo. La
dirección estratégica tanto de la línea oportunista de "izquierda" en
la quinta campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento" como de la
línea de Chang Kuo-tao fue errónea principalmente porque no se observó esta
condición. En una palabra, en la fase de la retirada tenemos que prever la de
la contraofensiva; en la fase de la contraofensiva, la de la ofensiva, y en la
fase de la ofensiva, de nuevo la de la retirada. No hacer caso de todo esto y limitar
la visión a las ventajas y desventajas del momento, equivale a seguir el camino
de la derrota.
Ganar la primera batalla, tener en cuenta el plan
de toda la campaña y considerar la fase estratégica que sigue inmediatamente,
son los
252
tres principios que no hay que olvidar jamás cuando
se comienza la contraofensiva, es decir, cuando se da la primera batalla.
6. CONCENTRACIÓN DE LAS FUERZAS
La concentración de las fuerzas parece fácil, pero
en la práctica resulta bastante difícil. Todo el mundo sabe que lo mejor es
utilizar a muchos para derrotar a pocos. Sin embargo, mucha gente no procede
así; por el contrario, divide a menudo sus fuerzas. Esto se debe a que tales
jefes militares no tienen una mentalidad estratégica y se desorientan en
circunstancias complejas ; en consecuencia, se dejan llevar por ellas, pierden
la iniciativa y recurren al método de tapar los agujeros.
Por compleja, grave y dura que sea la situación, lo
que debe hacer un jefe militar, antes que nada, es organizar y emplear sus
fuerzas de manera independiente y con iniciativa. Con frecuencia puede verse
forzado por el enemigo a la pasividad, pero lo importante es recuperar la
iniciativa con rapidez. Si no lo logra, el resultado será una derrota. La
iniciativa nao es algo imaginario, sino algo concreto y material. A este
respecto lo más importante es conservar y concentrar una fuerza lo más grande
posible y con espíritu combativo.
A decir verdad, en la defensiva es fácil perder la
iniciativa. La defensiva ofrece muchas menos posibilidades para el pleno
desarrollo de la iniciativa que la ofensiva. Sin embargo, es posible dar a la
defensiva, que es pasiva en la forma, un contenido activo y pasar de la fase
pasiva en la forma a la fase activa tanto en la forma como en el contenido. En
apariencia, una retirada estratégica completamente planificada se realiza bajo
presión, pero en realidad tiene por objeto conservar las fuerzas y esperar el
momento oportuno para aplastar al enemigo, atraerlo para que penetre
profundamente y prepararse para la contraofensiva. Sólo el rehusar retroceder y
aceptar precipitadamente el combate (como en la batalla de Siaoshi), es en
realidad perder la iniciativa, aunque en apariencia da la impresión de que se
lucha por asegurarla. La contraofensiva estratégica no solamente es activa en
el contenido, sino que también en la forma abandona la pasividad del período de
la retirada. Para el enemigo, nuestra contraofensiva significa un esfuerzo por
privarlo de su iniciativa y reducirlo a la pasividad.
Las condiciones indispensables para alcanzar
plenamente este objetivo son la concentración de las fuerzas, la guerra de
movimientos,
253
la guerra de decisión rápida y la guerra de
aniquilamiento, de las cuales la concentración de las fuerzas es la primera y
la más importante.
La concentración de las fuerzas es necesaria para
cambiar la situación entre el enemigo y nosotros. En primer lugar, es necesaria
para invertir los papeles entre los dos bandos con relación al avance y la
retirada. Antes el enemigo avanzaba y nosotros retrocedíamos; ahora procuramos
conseguir que seamos nosotros quienes avancemos y el enemigo quien retroceda.
Cuando concentramos nuestras tropas y ganamos un combate, logramos este
objetivo en ese combate y eso ejerce influencia sobre toda la campaña.
En segundo lugar, la concentración de las fuerzas
es necesaria para invertir los papeles entre los dos bandos con relación a la
ofensiva y la defensiva. En la defensiva, la retirada pertenece
fundamentalmente, hasta su punto final, a la fase pasiva, es decir, a la fase
de la "defensa". La contraofensiva pertenece a la fase activa, o sea,
a la fase del "ataque". Aunque durante toda la etapa de la defensiva
estratégica, la contraofensiva no pierde su carácter defensivo, ésta, comparada
con la retirada, representa un cambio no sólo de forma, sino también de
contenido. La contraofensiva es el paso de la defensiva estratégica a la
ofensiva estratégica; reviste el carácter de preludio de la ofensiva
estratégica. La concentración de las fuerzas persigue precisamente ese fin.
En tercer lugar, la concentración de las fuerzas es
necesaria para invertir los papeles entre los dos bandos con relación a las
operaciones en líneas interiores y exteriores. Un ejército que opera en líneas
estratégicamente interiores tiene muchas desventajas, y esto es así
especialmente en el caso del Ejército Rojo, que se halla enfrentado a las
campañas de "cerco y aniquilamiento”. Pero en las campañas o combates
podemos cambiar esta situación y debemos hacerlo incuestionablemente. Convertir
una gran campaña enemiga de "cerco y aniquilamiento" en multitud de
pequeñas y separadas camparlas de cerco y aniquilamiento de nuestras tropas
contra el enemigo; transformar el ataque convergente que el adversario lanza
contra nosotros en escala estratégica, en una serie de ataques convergentes que
lanzaremos contra el adversario en el plano de las campañas o combates;
convertir la superioridad estratégica del enemigo en superioridad nuestra sobre
él en las campañas o combates ; colocar al enemigo que está en una posición
estratégicamente fuerte en una posición débil en el plano de las campañas o
combates, y pasar, al mismo tiempo, de nuestro estado de debilidad estratégica
a un estado de fortaleza en
254
las campañas o combates. Es a todo esto a lo que
llamamos operaciones en líneas exteriores dentro de las operaciones en líneas
interiores, campañas de cerco y aniquilamiento dentro de la campaña de
"cerco y aniquilamiento", bloqueo dentro del bloqueo, ofensiva dentro
de la defensiva, superioridad dentro de la inferioridad, fortaleza dentro de la
debilidad, ventajas dentro de las desventajas, e iniciativa dentro de la
pasividad. La victoria en la defensiva estratégica depende, en lo fundamental,
de la concentración de las fuerzas.
En la historia militar del Ejército Rojo de China,
este problema ha sido con frecuencia tema de importantes controversias. En la
batalla de Chían del 4 de octubre de 1930, avanzamos y atacamos antes de que
nuestras fuerzas estuviesen concentradas por completo. Por fortuna las fuerzas
enemigas (la división de Teng Ying) huyeron por iniciativa propia; nuestro
ataque, en sí mismo, resultó infructuoso. A partir de 1932, se planteó la
consigna de "Atacar en todo el frente", que exigía que se lanzaran
ataques desde la base de apoyo en todas las direcciones: hacia el Norte, el
Sur, el Este y el Oeste. Esto es erróneo no sólo en la defensiva estratégica,
sino también en la ofensiva estratégica. Mientras no se produzca un cambio
radical en toda la correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros, tanto la
estrategia como la táctica comprenden la defensiva y la ofensiva, la contención
y el asalto, y "atacar en todo el frente" es algo rarísimo en la
práctica. Semejante consigna es una expresión del igualitarismo militar que
acompaña al aventurerismo militar.
En 1933, los partidarios del igualitarismo militar
formularon la
teoría
de "golpear con
dos puños en
dos direcciones a
la vez"
dividieron en dos a las fuerzas principales del
Ejército Rojo, intentando
conquistar victorias simultáneas en dos direcciones
estratégicas. Como
resultado de esto, uno de los puños permaneció
inactivo, mientras que
el otro se fatigó en los combates y, lo que es
peor, se perdió la ocasión
de lograr la más grande victoria posible de ese
momento. En mi
opinión, cuando nos vemos frente a un enemigo
poderoso, debemos
emplear nuestro ejército, sea cual fuere su fuerza
numérica, en una sola
dirección
principal en un
momento determinado, y
no en dos
direcciones a la vez. No me opongo a operaciones en
dos o más
direcciones, pero en cada momento dado debe haber
sólo una dirección
principal. Si el Ejército Rojo de China, que
apareció en el escenario de
la guerra civil como una fuerza pequeña y débil, ha
podido derrotar
repetidas veces a su poderoso enemigo y asombrar al
mundo con sus
victorias, se debe en gran medida a que ha aplicado
el principio de
concentración
Y
255
de las fuerzas. Esto se puede demostrar examinando
cualquiera de nuestras grandes victorias. La fórmula de "enfrentar uno a
diez y diez a cien" se refiere a la estrategia, a la guerra en su conjunto
y a la correlación general de fuerzas entre el enemigo y nosotros. En este
sentido, eso es, efectivamente, lo que hemos hecho. Pero esta fórmula no se
refiere a las campañas ni a la táctica, en las que jamás debemos proceder así.
Tanto en la contraofensiva como en la ofensiva, siempre debemos concentrar una
gran fuerza para golpear a una parte del enemigo. Cada vez que no concentramos
nuestras fuerzas lo pagamos caro, como en la batalla contra Tan Tao-yuan en la
zona de Tungshao, distrito de Ningtu, provincia de Chiangsí, en enero de 1931;
en la que se dio contra el XIX Ejército en la zona de Kaosingsü, distrito de
Singkuo, Chiangsí, en agosto de 1931 ; en la batalla contra Chen Chi-tang en la
zona de Shuikousü, distrito de Nansiung, provincia de Kuangtung, en julio de
1932, y en la batalla contra Chen Cheng en la zona de Tuantsun, distrito de
Lichuan, Chiangsí, en marzo de 1934. Batallas como la de Shuikousü y la de
Tuantsun fueron generalmente consideradas como victorias o incluso como grandes
victorias (en la primera fueron desbaratados veinte regimientos de Chen
Chi-tang y en la segunda doce regimientos de Chen Cheng), pero nosotros jamás
aplaudimos tales victorias y, en cierto sentido, incluso podemos calificarlas
de derrotas. En nuestra opinión, una victoria tiene poca importancia cuando no
nos trae ningún botín o cuando el botín no es mayor que nuestras pérdidas.
Nuestra estrategia es "enfrentar uno a diez", y nuestra táctica es
"enfrentar diez a uno" : éste es uno de los principios fundamentales
en que nos basamos para derrotar al enemigo.
EL igualitarismo militar llegó a su punto
culminante durante nuestra quinta contracampaña en 1934. Se consideraba que
"dividiendo las fuerzas en seis direcciones" y "resistiendo en
todo el frente", podíamos vencer al enemigo, pero finalmente fue el
enemigo el que nos derrotó, y todo esto se explica por el miedo a perder
territorio. Naturalmente, es difícil evitar la pérdida de territorio cuando se
concentran las fuerzas principales para operar en una dirección determinada y
se dejan sólo fuerzas de contención en otras. Pero semejante pérdida es
temporal y parcial, y se compensará con la victoria en la dirección en que
efectuemos nuestro asalto. Una vez lograda esta victoria, se puede recuperar lo
perdido en las direcciones en que hemos realizado nuestras operaciones de
contención. Durante la primera, segunda, tercera y cuarta campañas de
"cerco y aniquilamiento " del enemigo, sufrimos pérdidas
256
de territorio, y particularmente en la tercera
campaña, en que se perdió casi por completo la base de apoyo del Ejército Rojo
en Chiangsí. Pero al final nuestro territorio no sólo fue recuperado, sino
incluso ampliado.
La subestimación de la fuerza del pueblo en
nuestras bases de apoyo conduce con frecuencia a temer injustificadamente que
el Ejército Rojo se aleje demasiado de esas bases. Esto sucedió en 1932, cuando
el Ejército Rojo de Chiangsí inició una larga marcha para atacar la ciudad de
Changchou, provincia de Fuchién, y también en 1933, cuando viró para atacar
Fuchién después de la victoria en nuestra cuarta contracampaña. En el primer
caso, había temor de que el enemigo se apoderara de toda la base de apoyo, y en
el segundo, de que se apoderara de parte de ella. En consecuencia, había
oposición a concentrar las fuerzas e insistencia en dividirlas para defender la
base de apoyo. Pero en ambos casos el resultado demostró que ése era un temor
infundado. Pues de una parte, el enemigo teme penetrar en nuestra base de
apoyo, y además, el peligro principal a sus ojos es el Ejército Rojo que
penetra en la zona blanca para trabar combate allí. Su atención se concentra
siempre en donde se hallan las fuerzas regulares del Ejército Rojo. Es muy raro
que el enemigo aparte su atención de estas fuerzas para dirigirla sólo a
nuestra base de apoyo. Incluso cuando el Ejército Rojo se halla a la defensiva,
sigue siendo el centro de la atención del enemigo. Reducir nuestra base de apoyo
forma parte del plan general del enemigo, pero si el Ejército Rojo concentra
las fuerzas principales y aniquila a una de sus columnas, el alto mando enemigo
se verá obligado a dedicar aún mayor atención al Ejército Rojo y a concentrar
fuerzas aún mayores contra él. De ahí que sea posible frustrar el plan enemigo
de reducir el territorio de nuestra base de apoyo.
También es erróneo afirmar que "durante la
quinta campaña de `cerco y aniquilamiento', en la cual el enemigo recurrió a la
guerra de blocaos, nos era imposible operar con fuerzas concentradas, y todo lo
que podíamos hacer era dividirlas para la defensa y lanzar embestidas breves y
repentinas". La táctica enemiga de construir blocaos después de un avance
de tres o cinco, ocho o diez li, se debió exclusivamente a que el Ejército Rojo
ofrecía resistencia paso por paso. La situación habría sido sin duda distinta
si nuestro ejército hubiera abandonado la táctica de la defensa paso por paso
en sus líneas interiores, y hubiera dado un rodeo y penetrado en las líneas
interiores del enemigo para atacarlo cuando fuera necesario y posible. E1
principio de concentración
257
de las fuerzas constituye precisamente el medio
para derrotar la guerra de blocaos del enemigo.
La concentración de las fuerzas que propugnamos no
implica el abandono de la guerra popular de guerrillas. Como se ha demostrado
ya hace tiempo, la línea de Li Li- san, que rechazaba la "pequeña"
guerra de guerrillas y exigía que "se concentrara hasta el último fusil en
el Ejército Rojo", era errónea. Desde el punto de vista de la guerra
revolucionaria en su conjunto, la guerra popular de guerrillas y las
operaciones de las fuerzas regulares del Ejército Rojo se complementan como las
dos manos del hombre. Si contáramos sólo con las fuerzas regulares del Ejército
Rojo, sin la guerra popular de guerrillas, seríamos como un guerrero manco. En
términos concretos, y especialmente desde el punto de vista de las operaciones
militares, cuando hablamos de la población de la base de apoyo como una
condición, queremos decir que contamos con un pueblo armado. Esta es la razón
fundamental por la cual el enemigo teme aproximarse a nuestra base de apoyo.
También es necesario emplear destacamentos del
Ejército Rojo para operaciones en direcciones secundarias ; no todas las
fuerzas de éste deben ser concentradas. La concentración de las fuerzas que
propugnamos se basa en el principio de garantizarnos la superioridad absoluta o
relativa en el campo de batalla. Para hacer frente a un enemigo fuerte o
combatir en un campo de batalla de importancia vital, debemos contar con una
superioridad absoluta de fuerzas. Por ejemplo, en la batalla inicial de la
primera contracampaña, el 30 de diciembre de 1930, concentramos una fuerza de
cuarenta mil hombres contra los nueve mil de Chang Jui- tsan. A1 hacer frente a
un enemigo débil o al operar en un campo de batalla sin gran importancia, basta
con una fuerza relativamente superior. Por ejemplo, el 29 de mayo de 1931, en
la última batalla de la segunda contracampaña, el Ejército Rojo, en su ataque a
la ciudad de Chienning, empleó sólo algo más de diez mil hombres contra los
siete mil de la división de Liu Je-ting.
Eso no quiere decir que sea necesario contar con
una fuerza superior en todas las ocasiones. En ciertas circunstancias podemos
salir al combate con fuerzas relativa o absolutamente inferiores. Veamos un
ejemplo del empleo de una fuerza relativamente inferior. Supongamos que, en un
sector determinado, el Ejército Rojo sólo dispone de una fuerza relativamente
pequeña (no se trata del caso en que, contando con más tropas, no las ha
concentrado). Entonces, para aplastar el ataque de un enemigo superior en una situación
en que el apoyo popular,
258
el terreno y el tiempo nos son muy favorables, es
evidentemente necesario contener, con unidades guerrilleras o pequeños
destacamentos, el centro y uno de los flancos del enemigo, y concentrar todas
las demás fuerzas del Ejército Rojo para un ataque por sorpresa contra un
sector del otro flanco; de esta manera es posible lograr la victoria. En
nuestro ataque por sorpresa a dicho sector del flanco enemigo, se aplica
también el principio de emplear una fuerza superior contra otra inferior, de
utilizar a muchos para derrotar a pocos. E1 mismo principio se aplica
igualmente cuando entramos en batalla contando con una fuerza absolutamente
inferior, por ejemplo, cuando una unidad guerrillera realiza una operación por
sorpresa contra una gran agrupación del ejército blanco y ataca sólo a una
pequeña parte de ella.
La afirmación de que la concentración de una gran
fuerza para operaciones en un solo campo de batalla está sujeta a las
limitaciones de terreno, caminos, avituallamiento, alojamiento, etc., también
tiene que ser considerada a la luz de circunstancias distintas. Estas
limitaciones afectan en diferente grado al Ejército Rojo y al ejército blanco,
porque el primero es capaz de soportar mayores dificultades que el segundo.
Derrotamos a muchos con pocos: así se lo declaramos
a las fuerzas gobernantes de China en su conjunto. Pero también derrotamos a
pocos con muchos : así se lo declaramos a cada parte de las fuerzas enemigas
contra las cuales luchamos en el campo de batalla. Esto ya no es un secreto; el
enemigo, en general, conoce bien nuestro modo de actuar. Pero no puede impedir
nuestras victorias ni evitar sus pérdidas, porque no sabe cuándo ni dónde
actuaremos de esta manera. Esto lo mantenemos en secreto. Por lo común, el
Ejército Rojo opera por sorpresa.
7. GUERRA DE MOVIMIENTOS
¿Guerra de movimientos o guerra de posiciones?
Respondemos: guerra de movimientos. Cuando no tenemos grandes fuerzas ni
reservas de municiones y cuando en cada base de apoyo sólo disponemos de una
unidad del Ejército Rojo para enviarla adonde haya que combatir, la guerra de
posiciones, en lo fundamental, nos resulta inútil. Para nosotros, la guerra de
posiciones es, en general, inaplicable tanto en la defensa como en el ataque.
Una de las características destacadas de las
operaciones del Ejército Rojo, que emana del hecho de que el enemigo es fuerte
y el Ejército
259
Rojo débil en equipo técnico, es la ausencia de un
frente de operaciones estable.
Los frentes de operaciones del Ejército Rojo son
determinados por la dirección en que opera. La inestabilidad de esta dirección
implica la de los frentes de operaciones del Ejército Rojo. Aunque la dirección
general no cambia en un período determinado, las direcciones particulares
dentro de ésta pueden cambiar en cualquier momento. Cuando somos contenidos en
una dirección, tenemos que pasar a otra. Si después de un tiempo también nos
vemos contenidos en la dirección general, tenemos que cambiar incluso ésta.
En una guerra civil revolucionaria, los frentes de
operaciones no pueden ser estables ; tal fue también el caso de la Unión
Soviética. La situación del ejército soviético se diferenciaba de la del
nuestro sólo en que sus frentes no eran tan inestables como los nuestros. En
ninguna guerra puede haber un frente de operaciones absolutamente estable,
porque los cambios - victorias o derrotas, avances o retiradas - lo impiden.
Sin embargo, se dan con frecuencia frentes de operaciones relativamente
estables en las guerras en general. Sólo hay excepciones cuando se trata de un
ejército que lucha con un enemigo mucho más fuerte, como es el caso del
Ejército Rojo de China en la etapa actual.
La inestabilidad de los frentes de operaciones
conduce a la inestabilidad del territorio de nuestras bases de apoyo, que se
dilatan y se contraen constantemente. Sucede a menudo que mientras aparece una
base de apoyo, otra desaparece. Esta variabilidad de nuestro territorio está
condicionada enteramente por la movilidad de las operaciones militares.
La movilidad de las operaciones militares y la
variabilidad de nuestro territorio dan a todo el trabajo de construcción en
nuestras bases de apoyo un carácter variable. Todo plan en este sentido que
abarque varios años está fuera de consideración. Los frecuentes cambios en los
planes son para nosotros un fenómeno corriente.
Es útil que reconozcamos esta característica.
Debemos elaborar nuestros planes sobre esta base, y no forjarnos ilusiones
acerca de una guerra puramente ofensiva, una guerra sin retirada, ni alarmarnos
por la variación temporal de nuestro territorio y de la retaguardia de nuestro
ejército, ni tratar de trazar planes concretos a largo plazo. Debemos adaptar
nuestro pensamiento y nuestro trabajo a las circunstancias, estar dispuestos a
establecernos y también a marchar, y tener siempre a mano nuestra mochila de
raciones. Sólo a costa de los esfuer-
260
zos que hacemos en nuestra vida errante de hoy,
podremos conseguir una relativa estabilidad para mañana y, al final, la plena
estabilidad.
Los partidarios de la línea estratégica de la
llamada "guerra regular", que dominaba durante la quinta
contracampaña, negaron esta movilidad y se opusieron a lo que ellos llamaban
"guerrillerismo". Estos camaradas, que se oponían a la movilidad,
actuaban como si fueran gobernantes de un gran Estado, y el resultado fue una
extraordinaria y colosal movilidad: la Gran Marcha de veinticinco mil li.
Nuestra república democrática de obreros y
campesinos es un Estado, pero actualmente todavía no lo es en el pleno sentido
de la palabra. Hoy nos encontramos aún en el período de defensiva estratégica
de la guerra civil; nuestro Poder está todavía muy lejos de tener la forma
completa de un Estado. Nuestro ejército es todavía muy inferior al ejército
enemigo, tanto en efectivos como en equipo técnico; nuestro territorio es aún
muy pequeño, y el enemigo sueña constantemente con aniquilarnos y no se dará por
satisfecho mientras no lo consiga. En estas condiciones, al definir nuestra
política, debemos admitir con franqueza el carácter guerrillero del Ejército
Rojo, en lugar de repudiar el guerrillerismo en términos generales. Es inútil
sentirnos avergonzados de ello. Por el contrario, ese carácter guerrillero es
precisamente nuestra particularidad, nuestro punto fuerte, nuestro medio para
derrotar al enemigo. Debemos prepararnos a desechar ese carácter, pero hoy no
podemos hacerlo todavía. En el futuro, llegaremos a avergonzarnos de ese
carácter y lo desecharemos; pero hoy es algo valioso en que debemos persistir.
"Combatir cuando podamos vencer y cuando no,
marcharnos": tal es la interpretación popular de nuestra actual guerra de
movimientos. No hay ningún experto militar en el mundo que estime necesario
sólo combatir y niegue la necesidad de marcharse, sólo que nadie marcha tanto
como nosotros. En nuestro caso, por lo común dedicamos más tiempo a las marchas
que a los combates; ya estaría bien si sostuviéramos en promedio un combate
importante por mes. Cuando nos marchamos, lo hacemos siempre con miras a
combatir. Toda nuestra orientación estratégica y de operaciones se basa en
combatir. No obstante, hay varias circunstancias en las cuales es inconveniente
combatir. En primer lugar, no conviene combatir cuando el enemigo que tenemos
enfrente es numéricamente superior. En segundo lugar, a veces tampoco conviene
combatir cuando las fuerzas del enemigo, aunque no son tan grandes, se hallan
muy cerca de otras unidades enemigas. En tercer lugar, hablando en términos
generales, no
261
conviene combatir a una fuerza enemiga que no está
aislada y que se encuentra fuertemente atrincherada. En cuarto lugar, es
inconveniente continuar un combate cuando no hay perspectiva de victoria. En
todos estos casos, debemos estar dispuestos a marcharnos. Esto es admisible y
necesario, porque nuestro reconocimiento de la necesidad de marcharnos está
basado, ante todo, en nuestro reconocimiento de la necesidad de combatir. He
aquí la característica fundamental de la guerra de movimientos del Ejército Rojo.
Nuestra guerra es en lo fundamental una guerra de
movimientos, pero no rechazamos la guerra de posiciones allí donde es necesaria
y posible. Tenemos que reconocer la necesidad de recurrir a la guerra de
posiciones cuando, en la defensiva estratégica, defendemos tenazmente algunos
puntos clave con miras a contener al enemigo, o cuando, durante nuestra
ofensiva estratégica, nos encontramos frente a una fuerza enemiga aislada y
privada de toda ayuda. Tenernos ya considerable experiencia en el empleo de los
métodos de la guerra de posiciones para vencer al enemigo: hemos tomado muchas
ciudades, blocaos y aldeas fortificadas, y hemos abierto brechas en sus
posiciones de campaña bastante bien fortificadas. En el futuro tendremos que
intensificar nuestros esfuerzos y remediar nuestras insuficiencias en este
sentido. Es completamente necesario que aboguemos por el ataque o la defensa de
posiciones fortificadas cuando las circunstancias lo exijan y permitan. A lo
que nos oponemos hoy es al empleo general de la guerra de posiciones, o a darle
la misma importancia que a la guerra de movimientos ; esto es lo inadmisible.
¿Acaso no se ha producido ningún cambio, durante
los diez años de guerra, en el carácter guerrillero del Ejército Rojo, en la
ausencia de frentes de operaciones estables, en la variabilidad del territorio
de nuestras bases de apoyo o en la inestabilidad del trabajo de cons-trucción
en estas bases? Sí, ha habido cambios. En la primera etapa, que va desde la
época de las montañas Chingkang hasta el comienzo de la primera contracampaña
en Chiangsí, ese carácter guerrillero y esa variabilidad o inestabilidad eran
muy pronunciados. E1 Ejército Rojo estaba aún en su infancia y las bases de
apoyo todavía eran zonas guerrilleras. En la segunda etapa, que se extiende de
la primera contracampaña a la tercera, los rasgos señalados antes disminuyeron
considerablemente. Se había formado el Ejército del I Frente y nuestras bases
de apoyo ya contaban con una población de varios millones de habitantes. En la
tercera etapa, comprendida entre el final de la tercera contracampaña y la
quinta, ese carácter guerrillero y esa
262
variabilidad o inestabilidad disminuyeron aún más.
Ya se habían establecido el Gobierno Central y la Comisión Militar
Revolucionaria. La Gran Marcha constituyó la cuarta etapa. Por haber rechazado
erróneamente la guerra de guerrillas y la movilidad en pequeña escala, nos
embarcamos en una guerra de guerrillas y una movilidad de enorme escala. Ahora
nos encontramos en la quinta etapa. Como no conseguimos aplastar la quinta
campaña de "cerco y aniquilamiento" y como se produjo esta gran
movilidad, el Ejército Rojo y las bases de apoyo se han visto considerablemente
reducidos. Sin embargo, nos hemos instalado firmemente en el Noroeste; hemos
consolidado y desarrollado nuestra base de apoyo de la Región Fronteriza de
Shensí-Kansú-Ningsia. Los ejércitos de tres frentes que constituyen las fuerzas
principales del Ejército Rojo se hallan ya bajo un mando único, cosa que no
ocurría antes.
Desde el punto de vista del carácter de nuestra
estrategia, también se puede decir que el período transcurrido desde los días
en las montañas Chingkang hasta la cuarta contracampaña fue una etapa ; la
quinta contracampaña, otra, y el período que va desde la Gran Marcha hasta
ahora, la tercera. Durante nuestra quinta contracampaña, fue rechazada
erróneamente la antigua línea correcta ; ahora, hemos rechazado con toda razón
la errónea línea que se adoptó durante la quinta contracampaña y revivido la
justa línea anterior. Pero no descartamos todo lo de la quinta contracampaña ni
revivirnos todo lo anterior a ella. Sólo revivimos lo bueno del pasado y
rechazamos lo erróneo del período de la quinta contracampaña.
E1 guerrillerismo tiene dos aspectos. El uno es el
carácter irregular, es decir, la descentralización, la falta de unificación, la
ausencia de una disciplina estricta, los métodos simplistas de trabajo, etc.
Todos estos rasgos los trae el Ejército Rojo del período de su infancia y
algunos de ellos eran justamente lo que se necesitaba entonces. Pero a medida
que el Ejército Rojo alcanza su etapa superior, debe desembarazarse de todo
ello gradual y conscientemente, para hacerse más centralizado, más unificado,
más disciplinado y más cuidadoso en su trabajo, en una palabra, para adquirir
un carácter más regular. En lo que respecta a la dirección de las operaciones
militares, es también necesario reducir en forma gradual y consciente aquellas
características guerrilleras que dejan de ser necesarias en la etapa superior.
Negarse a progresar en este aspecto y aferrarse obstinadamente a la antigua
etapa es inadmisible y perjudicial; es desventajoso para las operaciones en
gran escala.
263
E1 otro aspecto del guerrillerismo lo constituyen
el principio de la guerra de movimientos, el carácter guerrillero de nuestras
operaciones estratégicas y de campañas, que todavía nos es necesario, la
variabilidad, todavía inevitable, del territorio de nuestras bases de apoyo, la
flexibilidad en nuestros planes de construcción de estas bases y el rechazo a
dar prematuramente un carácter regular al Ejército Rojo en el curso de su
formación. A este respecto, es igualmente inadmisible y dañino, igualmente desventajoso
para nuestras operaciones actuales, negar los hechos históricos, oponerse a la
conservación de lo que es útil, dejar irreflexivamente la actual etapa para
correr a ciegas hacia una "nueva etapa" inaccesible y desprovista de
toda significación real en la actualidad.
Nos encontramos ahora en vísperas de una nueva
etapa en cuanto a equipo técnico y organización del Ejército Rojo. Debemos
prepararnos para pasar a ella. No hacerlo sería erróneo y desventajoso para
nuestras futuras operaciones militares. En el futuro, cuando las condiciones
técnicas y organizativas del Ejército Rojo hayan cambiado y éste haya entrado
en una nueva etapa de su formación, las direcciones de sus operaciones y los
frentes de combate se harán relativamente estables, se recurrirá más a la guerra
de posiciones, y el carácter móvil de la guerra, la variabilidad de nuestro
territorio y la inestabilidad de nuestro trabajo de construcción disminuirán en
gran medida para desaparecer finalmente. Entonces, ya no será un obstáculo para
nosotros todo lo que nos limita ahora, como por ejemplo, las fuerzas superiores
del enemigo y sus posiciones sólidamente fortificadas.
En la actualidad nos oponemos, por una parte, a las
erróneas medidas adoptadas en el período en que dominaba el oportunismo de
"izquierda" y, por la otra, al renacimiento de muchos de los rasgos
de irregularidad propios de la infancia del Ejército Rojo y que ya han dejado
de ser necesarios. Pero debemos restablecer resueltamente los numerosos y
valiosos principios relativos a la formación del Ejército, a la estrategia y a
la táctica, con arreglo a los cuales el Ejército Rojo ha logrado victorias
constantemente. Debemos resumir todo lo valioso del pasado y transformarlo en
una línea militar sistemática, aún más desarrollada y más rica, a fin de ganar
hoy victorias sobre nuestro enemigo y prepararnos para pasar a una nueva etapa
en el futuro.
Hacer la guerra de movimientos abarca numerosos
problemas, tales como el reconocimiento, el juicio sobre la situación, la
adopción de decisiones, la disposición de las fuerzas para el combate, la
dirección del combate, el camuflaje, la concentración de las fuerzas, las
marchas,
264
el despliegue, el ataque, la persecución, el ataque
por sorpresa, el ataque a posiciones, la defensa de posiciones, los encuentros
inesperados, la retirada, el combate nocturno, las operaciones especiales, las
maniobras para evitar las fuerzas enemigas poderosas y atacar a las débiles, el
asedio a las ciudades para aniquilar los refuerzos enemigos, el ataque
simulado, la defensa antiaérea, las maniobras entre varias unidades enemigas,
las maniobras para atacar una unidad enemiga eludiendo otra mediante un rodeo,
los combates sucesivos, las operaciones sin retaguardia, la necesidad de
descansar y acumular energías, etc. En la historia del Ejército Rojo, todas
estas formas de acción han presentado muchas particularidades que deben ser
tratadas en forma metódica y resumidas en la ciencia de las campañas. Sobre
ellas no me extenderé aquí.
8. GUERRA DE DECISIÓN RÁPIDA
La guerra prolongada en el plano estratégico y las
campañas o combates de decisión rápida son dos aspectos de una misma cosa, dos
principios a los que se debe dar simultáneamente igual importancia en la guerra
civil y que también son aplicables en la guerra antiimperialista.
E1 carácter prolongado de nuestra guerra está
determinado por el hecho de que las fuerzas reaccionarias son poderosas
mientras que las fuerzas revolucionarias sólo crecen en forma gradual. Aquí, la
impaciencia es perjudicial, y preconizar la "decisión rápida" es
erróneo. Sostener una guerra revolucionaria durante diez años, como lo hemos
hecho nosotros, podría ser sorprendente en otros países, pero para nosotros no
representa más que los párrafos iniciales de un "ensayo en ocho partes"
- la "introducción", la "exposición preliminar del tema" y
las "tesis generales de la disertación"36 -, y nos esperan todavía
apasionantes capítulos. No cabe duda que, bajo la influencia de las condiciones
internas y externas, las cosas pueden desarrollarse en el futuro mucho más
rápido que en el pasado. Como ya se han producido cambios en la situación
internacional e interna y sobrevendrán cambios aún mayores en el futuro, puede
decirse que hemos dejado atrás la situación anterior en que el desarrollo era
lento y luchábamos en el aislamiento. Pero no debemos esperar que los éxitos
nos lleguen de la noche a la mañana. La aspiración de "aniquilar al
enemigo antes del desayuno" es laudable, pero sería malo elaborar
265
los planes concretos de acción sobre la base de
esta aspiración. Como las fuerzas reaccionarias de China están respaldadas por
muchas potencias imperialistas, nuestra guerra revolucionaria continuará siendo
una guerra prolongada hasta que las fuerzas revolucionarias del país hayan
acumulado suficiente poderío para quebrar las principales posiciones de los
enemigos internos y externos, y hasta que las fuerzas revolucionarias
internacionales hayan aplastado o contenido a la mayor parte de las fuerzas de
la reacción internacional. Formular nuestra línea estratégica de guerra
prolongada partiendo de este punto, es uno de los principios importantes de
nuestra dirección estratégica.
EL principio que se aplica a las campañas y
combates es inverso : no la larga duración, sino la decisión rápida. Buscar la
decisión rápida en las campañas y combates es algo propio de todas las épocas y
de todos los países. En una guerra tomada en su conjunto, también se busca, en
todo tiempo y lugar, la decisión rápida, y siempre se considera desventajosa
una guerra de larga duración. Sólo en el caso de China, la guerra debe ser
manejada con la máxima paciencia y tratada como una guerra prolongada. Durante
el período de la línea de Li Li-san, cierta gente ridiculizaba nuestra manera
de proceder, llamándola "táctica de boxeo" (o sea, la táctica de
conquistar una gran ciudad sólo después de numerosos cambios de golpes), y se
burlaba de nosotros diciendo que no veríamos la victoria de la revolución hasta
que tuviésemos blancos los cabellos. Se ha demostrado ya hace tiempo que
semejante impaciencia es errónea. Pero estas observaciones críticas habrían
sido perfectamente justas si se hubiesen referido a los problemas de las
campañas y combates, y no a la estrategia. Esto se explica porque, en primer
lugar, el Ejército Rojo no tiene una fuente de abastecimiento de armas y, en
especial, de municiones ; en segundo lugar, hay numerosos ejércitos blancos
contra un solo Ejército Rojo, que debe prepararse para llevar a cabo un combate
tras otro en rápida sucesión, a fin de aplastar cada campaña de "cerco y
aniquilamiento", y, en tercer lugar, aunque los ejércitos blancos avanzan
por separado, en la mayoría de los casos se mantienen bastante cerca unos de
otros y si, al atacar a uno de ellos, no logramos decidir rápidamente la
batalla, todos los demás convergerán sobre nosotros. Por estas razones tenemos
que recurrir a operaciones de decisión rápida. Es habitual que terminemos una
batalla en unas cuantas horas, o en uno o dos días. Sólo cuando nuestro plan es
"el asedio a las ciudades para aniquilar los refuerzos enemigos", es
decir, cuando nuestro propósito no es aniquilar al enemigo sitiado, sino a las
tropas que se envíen en su socorro, estamos
266
dispuestos a realizar operaciones relativamente
prolongadas contra el enemigo sitiado, pero buscamos siempre una decisión
rápida en nuestro ataque a sus refuerzos. Frecuentemente nos orientamos también
hacia las campañas o combates prolongados cuando, durante la defensiva
estratégica, defendemos tenazmente nuestros puntos de apoyo en los sectores
donde efectuamos operaciones de contención, o cuando, durante la ofensiva
estratégica, atacamos a fuerzas enemigas aisladas y privadas de toda ayuda o
eliminamos los puntos fortificados blancos dentro de nuestras bases de apoyo.
Pero semejantes operaciones prolongadas no obstaculizan sino que ayudan a las
operaciones de decisión rápida de las fuerzas regulares del Ejército Rojo.
La decisión rápida no se puede obtener sólo con
desearla; requiere muchas condiciones concretas. Las principales son :
prepararse bien, no dejar escapar el momento oportuno, concentrar una fuerza
superior, emplear la táctica de cerco y de movimientos envolventes, elegir un
terreno favorable y atacar a las fuerzas enemigas cuando están en marcha o
cuando se han detenido pero no han consolidado todavía sus posiciones. Sin
estas condiciones es imposible conseguir la decisión rápida en una campaña o
combate.
E1 aplastamiento de una campaña de "cerco y
aniquilamiento" es una operación en gran escala, en la que conviene
aplicar también el principio de decisión rápida y no el de larga duración,
porque las condiciones de una base de apoyo, tales como reservas humanas,
recursos financieros y poderío militar, no permiten operaciones prolongadas.
Pero, al observar en general el principio de
decisión rápida, debemos oponernos a la precipitación indebida. Es
absolutamente necesario que el organismo superior que dirige militar y
políticamente una base de apoyo revolucionaria, teniendo en cuenta las condiciones
de esa base antes mencionadas y la situación del enemigo, no se deje intimidar
por la furiosa presión de éste, ni pierda el ánimo ante dificultades que pueden
soportarse, ni se descorazone por ciertos reveses, sino que pruebe tener la
paciencia y perseverancia necesarias. La primera campaña de "cerco y
aniquilamiento" en Chiangsí fue aplastada, de la primera a la última
batalla, sólo en una semana; la segunda, sólo en medio mes; la tercera, al cabo
de tres meses; la cuarta, en tres semanas, y la lucha contra la quinta se
prolongó durante todo un año. Pero cuando nos vimos obligados a romper el cerco
después de no lograr aplastar la quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento", mostramos una precipitación injustificable. En aquellas
circunstancias habríamos podido resistir dos o tres meses más, de modo que
nuestras tropas
267
hubieran tenido tiempo para descansar y
reorganizarse. Si se hubiera procedido así y si, después de romper el cerco, la
dirección hubiera actuado con un poco de inteligencia, la situación habría sido
muy distinta.
Sin embargo, el principio de reducir por todos los
medios la duración de una campaña, principio de que hemos hablado, sigue siendo
válido. En nuestros planes para las campañas y combates, debemos esforzarnos al
máximo por concentrar nuestras fuerzas, recurrir a la guerra de movimientos,
etc., a fin de asegurar el aniquilamiento de las fuerzas vivas del enemigo en
las líneas interiores (esto es, en la base de apoyo) y el rápido aplastamiento
de la campaña de "cerco y aniquilamiento". Pero cuando es a todas luces
imposible desbaratar la campaña en nuestras líneas interiores, debemos emplear
las fuerzas principales del Ejército Rojo para romper el cerco enemigo y
desplazarnos a nuestras líneas exteriores, o sea, a las interiores del enemigo,
a fin de lograr el mismo objetivo. Ahora que el enemigo ha desarrollado
ampliamente su guerra de blocaos, ése será nuestro método habitual de
operaciones. Dos meses después del comienzo de nuestra quinta contracampaña,
cuando se produjo el Incidente de Fuchién37, las fuerzas principales del
Ejército Rojo debieron, sin duda alguna, haber irrumpido en la zona de
Chiangsú-Chechiang-Anjui-Chiangsí, con la provincia de Chechiang como centro, y
barrido a lo ancho y a lo largo la zona entre Jangchou, Suchou, Nankín, Wuju,
Nanchang y Fuchou, pasando de la defensiva estratégica a la ofensiva
estratégica, amenazando los centros vitales del enemigo y buscando combates en
las vastas zonas donde no había blocaos. De ese modo habríamos podido obligar a
las fuerzas enemigas que atacaban el Sur de Chiangsí y el Oeste de Fuchién a
volver para defender sus centros vitales, y habríamos podido aplastar su
ofensiva contra la base de apoyo de Chiangsí y aliviar la situación del
Gobierno Popular de Fuchién, al que ciertamente habríamos ayudado actuando así.
Rechazado este plan, no fue posible desbaratar la quinta campaña de "cerco
y aniquilamiento" y el Gobierno Popular de Fuchién se derrumbó
inevitablemente. Después de un año entero de lucha, aunque se había tornado
desventajoso avanzar sobre Chechiang, todavía nos era posible pasar a la
ofensiva estratégica en otra dirección, llevando nuestras fuerzas principales
hacia la provincia de Junán, no para pasar a la provincia de Kuichou, sino para
avanzar hasta el centro mismo de Junán; de esta manera habríamos podido inducir
al enemigo a desplazarse de Chiangsí a Junán y aniquilarlo allí. Como este plan
también fue rechazado,
268
se disipó finalmente toda esperanza de aplastar la
quinta campaña de "cerco y aniquilamiento" y no quedó más salida que
la Gran Marcha.
9. GUERRA DE ANIQUILAMIENTO
Para el Ejército Rojo de China es inconveniente
preconizar la "guerra de desgaste". Que compitieran en riquezas no
dos Reyes Dragones38, sino un Rey Dragón y un mendigo, sería una cosa muy
cómica. Para el Ejército Rojo, que obtiene del enemigo casi todos sus
abastecimientos, la orientación básica es la guerra de aniquilamiento. Sólo
aniquilando las fuerzas vivas del enemigo, podemos aplastar sus campañas de
"cerco y aniquilamiento" y ampliar las bases de apoyo
revolucionarias. Causar bajas al enemigo es un medio para aniquilarlo; de otro
modo, no tendría ningún sentido. Nosotros mismos sufrimos pérdidas cuando
infligimos bajas al enemigo, pero, aniquilándolo; completamos nuestras filas, y
de este modo no sólo compensamos nuestras pérdidas, sino que aumentamos el
poderío de nuestras tropas. En una guerra contra un enemigo poderoso, las
operaciones encaminadas sólo a derrotarlo no pueden decidir radicalmente el
desenlace de la guerra. En cambio, una batalla de aniquilamiento produce
inmediatamente un gran impacto sobre el enemigo, sea éste quien fuere. En una
riña es mejor cortarle un dedo al adversario que herirle en los diez ; en una
guerra, es preferible aniquilar una división enemiga que derrotar a diez.
Nuestra política para hacer frente a la primera, segunda, tercera y cuarta
campañas de "cerco y aniquilamiento" fue la guerra de aniquilamiento.
Aunque las fuerzas aniquiladas en cada campaña no constituían más que una parte
de las tropas enemigas, todas estas campañas fueron aplastadas. Pero durante la
quinta contracampaña se adoptó una política contraria, que en realidad ayudó al
enemigo a alcanzar su objetivo.
La guerra de aniquilamiento implica la
concentración de una fuerza superior y la adopción de la táctica de cerco y de
movimientos envolventes. Sin las últimas, la primera es imposible. Condiciones
tales como el apoyo del pueblo, un terreno favorable, una fuerza enemiga fácil
de atacar y el ataque por sorpresa, son indispensables para aniquilar al
enemigo.
Desbaratar a una fuerza enemiga o permitirle
escapar sólo tiene sentido cuando, en el combate o campaña en su conjunto,
nuestras fuerzas principales realizan operaciones de aniquilamiento contra otra
269
fuerza enemiga ya determinada; de otro modo es una
cosa sin sentido.
Aquí las pérdidas se justifican por las ganancias.
Cuando establecemos nuestra propia industria de
guerra, debernos guardarnos de depender de ella. Nuestra política básica
consiste en apoyarnos en las industrias de guerra de los países imperialistas y
de nuestro enemigo interno. Tenemos derecho a la producción de las fábricas de
armamentos de Londres y de Janyang, y las unidades enemigas nos sirven de
brigadas de transporte. Esta es la pura verdad y no una broma.
NOTAS
1 La
ciencia militar china está constituida por la estrategia, la ciencia de las
campañas y la táctica. La primera trata de las leyes de la dirección de la
guerra en su conjunto; la segunda, de las leyes que rigen las campañas y que se
aplican en la dirección de las mismas; y la tercera, de las leyes que rigen los
combates y que se aplican en la dirección de éstos.
2 Conocido
también como Sun Wu, es un famoso teórico militar chino del siglo Va. n. e. y
autor de la obra Sun Tsi, que consta de trece capítulos. La frase citada en
este trabajo aparece en el tercer capítulo, titulado "Plan de
ataque".
3 Habían
transcurrido justamente quince años desde la fundación del Partido Comunista de
China, en julio de 1921, hasta el momento en que el camarada Mao Tse-tung
escribió la presente obra en 1936.
4 Por
algún tiempo profesor de la Universidad de Pekín, se hizo famoso como redactor
en jefe de la revista Nueva juventud. Fue uno de los fundadores del Partido
Comunista de China y, debido a su renombre en la época del Movimiento del 4 de
Mayo y a la inmadurez del Partido en sus primeros años, llegó a ser su
Secretario General. En el último período de la revolución de 1924-1927, las
ideas de derecha dentro del Partido, representadas por Chen Tu-siu, se
convirtieron en línea capitulacionista. Los capitulacionistas de ese tiempo
"renunciaron voluntariamente a la dirección de las masas campesinas, de la
pequeña burguesía urbana y la burguesía media y, en particular, de las fuerzas
armadas, causando así la derrota de la revolución" ("La situación
actual y nuestras tareas", Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. IV).
Después de la derrota de la revolución en 1927, Chen Tu-siu y un puñado de
otros capitulacionistas se volvieron pesimistas, perdieron la fe en el futuro
de la revolución y cayeron en el liquidacionismo. Adoptaron la posición
reaccionaria de los trotskistas y, junto con ellos, formaron un pequeño grupo
antipartido. En consecuencia, Chen Tu-siu fue expulsado del Partido en
noviembre de l929. Murió en 1942. Con referencia al oportunismo de derecha de
Chen Tu-siu, véanse las notas preliminares a "Análisis de las clases de la
sociedad china" e "Informe sobre una investigación del movimiento
campesino en Junán", en el presente tomo, y el artículo "Con motivo
de la aparición de EL Comunista", Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t.
II.
5 Comúnmente
llamado "línea de Li Li-san", se refiere a la línea oportunista de
"izquierda” que imperó en el Partido aproximadamente durante cuatro meses,
270
a partir de junio de 1930, y que era representada
por el camarada Li Li-san el principal dirigente en ese entonces del Comité
Central del Partido Comunista de China. Esta línea tuvo las siguientes
características : violaba la política establecida por el VI Congreso Nacional
del Partido; rechazaba la necesidad de preparar a las masas para la revolución
y negaba el desarrollo desigual de ésta; consideraba como "localismo y
conservatismo sumamente erróneos, característicos de la mentalidad campesina"
las ideas del camarada Mao Tse-tung que consistían en prestar la principal
atención, durante un largo período, a la creación de bases de apoyo en las
zonas rurales, utilizar el campo para rodear las ciudades y servirse de esas
bases para acelerar el auge de la revolución en todo el país; y sostenía que
debían hacerse preparativos para levantamientos inmediatos en todo el país.
Sobre la base de esta línea errónea, el camarada Li Li-san trazó un plan
aventurero para organizar inmediatamente levantamientos armados en las ciudades
principales de China. Al mismo tiempo, esta línea no reconocía el desarrollo
desigual de la revolución mundial, sosteniendo que el estallido general de la
revolución china conduciría inevitablemente al de la revolución mundial, y que
sólo con el estallido general de la revolución mundial podría triunfar la
revolución china; tampoco reconocía el carácter prolongado de la revolución
democrático-burguesa en China, sosteniendo que las primeras victorias de la
revolución en una o varias provincias señalarían el comienzo de la transición
al socialismo. Por lo tanto, formuló una serie de medidas políticas
extemporáneas, aventureras e "izquierdistas”. El camarada Mao Tse -tung se
opuso a esta línea errónea, y las grandes masas de cuadros y militantes del
Partido también exigieron su rectificación. En septiembre de 1930, en la III
Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VI Congreso Nacional del
Partido, el camarada Li Li-san reconoció los errores que se le señalaron y
abandonó su posición dirigente en el Comité Central. Habiendo corregido en el
curso de un largo período sus puntos de vista erróneos, fue reelegido miembro
del Comité Central en el VII Congreso Nacional del Partido.
6 La III
Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VI Congreso Nacional del
Partido, celebrada en septiembre de 1930, y el Comité Central, después de la
Sesión, adoptaron muchas medidas positivas para poner fin a la línea de Li
Li-san. Pero luego de dicha Sesión Plenaria, un grupo de camaradas que carecían
de experiencia práctica en la lucha revolucionaria, encabezados por Chen
Shao-yu (Wang Ming) y Chin Pang-sien (Po Ku), se manifestaron en contra de las
medidas del Comité Central. En un folleto publicado entonces y titulado Dos
líneas o Lucha por la ulterior bolchevización del Partido Comunista de China,
declararon en la forma más enfática que el principal peligro existente entonces
en el Partido no era el oportunismo de "izquierda", sino el
"oportunismo de derecha" y, para justificar sus propias actividades,
"criticaron" la línea de Li Li-san calificándola de
"derechista". Presentaron un nuevo programa político que continuaba,
restablecía o desarrollaba, bajo nuevas formas, la línea de Li Li-san y otros
puntos de vista y medidas políticas "izquierdistas”, contraponiéndolo a la
correcta línea del camarada Mao Tse-tung. La presente obra fue escrita
principalmente para criticar los errores cometidos en el terreno militar por
los partidarios de esta nueva línea oportunista de "izquierda". Esta
línea errónea dominó en el Partido desde la IV Sesión Plenaria del Comité
Central elegido en el VI Congreso, celebrada en enero de 1931, hasta la reunión
del Buró Político del Comité Central efectuada en Tsunyi, provincia de Kuichou,
en enero de 1935, reunión que puso término al dominio de esta línea errónea y
estableció una nueva dirección del Comité Central, con el camarada Mao Tse-tung
a la cabeza. Esta línea errónea de "izquierda" dominó en el Partido
durante un período particularmente largo (cuatro años), ocasionando daños
extremadamente graves al Partido y a la revolución. Sus desastrosas
consecuencias fueron: se perdió aproximadamente
271
un 90 por ciento de los militantes del Partido
Comunista de China de los efectivos del Ejército Rojo de China y del territorio
de las bases de apoyo del Ejército Rojo; decenas de millones de personas de las
bases de apoyo revolucionarias fueron sometidas a la cruel represión del
Kuomintang, y el progreso de la revolución china se retardó. La gran mayoría de
los camaradas que se habían desviado hacia esa errónea línea de
"izquierda", a través de una larga experiencia personal,
comprendieron y corrigieron sus errores, y trabajaron mucho en beneficio del
Partido y del pueblo. Sobre la base de una comprensión política común, estos
camaradas se unieron con todos los demás militantes del Partido bajo la
dirección del camarada Mao Tse-tung.
7 Véase
"Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés”, notas 22 y
23, en el presente tomo.
8 Organización
que Chiang Kai-shek estableció en julio de 1933 en la montaña Lushan, distrito
de Chiuchiang, provincia de Chiangsí, para formar cuadros militares
anticomunistas. Los oficiales del ejército de Chiang Kai-shek eran enviados
allí por turno para recibir preparación política y militar fascista de
instructores alemanes, italianos y norteamericanos.
9 Se
refiere principalmente a los principios de la "guerra de blocaos"
aplicados por la pandilla de Chiang Kai-shek, de acuerdo con los cuales el
enemigo empujaba sus blocaos y consolidaba cada paso a medida que avanzaba.
10 Véase V.
I. Lenin, "Comunismo" (Obras Completas, t. XXXI), en el que, al
criticar al comunista húngaro Bela Kun, Lenin dice que éste "olvida lo que
es la esencia misma, el alma viva del marxismo: el análisis concreto de la
situación concreta".
11 E1 I
Congreso de la Organización del Partido en la Región Fronteriza de
Junán-Chiangsí fue celebrado el 2o de mayo de l928 en Maoping, distrito de
Ningkang.
12 Servicio
de retaguardia grande se refiere a organismos hipertrofiados que no se
ajustaban a las circunstancias de la guerra en aquel tiempo, por los cuales se
pronunciaba la dirección de la línea de "izquierda" durante el
período de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria. Servicio de retaguardia
reducido se refiere a pequeños organismos simplificados, eficaces y combativos.
13 Véase
"Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido", notas 2
y 3, en el presente tomo.
14 Actos de
rapiña, cometidos por falta de disciplina, de organización y de un objetivo
político claro.
15 Se
refiere a la Gran Marcha de veinticinco mil li, efectuada por el Ejército Rojo
desde la provincia de Chiangsí hasta el Norte de la provincia de Shensí. Véase
"Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés", nota
2l, en el presente tomo.
16 Se
refiere al período que sigue a la derrota de la insurrección de diciembre de
1905, en el que la revolución rusa iba en descenso gradual. Véase Compendio de
Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, cap. III, 5 y 6.
17 Tratado
de paz firmado entre Rusia soviética y Alemania en marzo de 1918. Fue un
retroceso temporal de las fuerzas revolucionarias, enfrentadas a fuerzas
enemigas evidentemente superiores, con el fin de impedir que los imperialistas
alemanes atacasen a la recién nacida República Soviética, que aún no tenía un
ejército propio. Gracias a la conclusión de este Tratado, la República
Soviética ganó tiempo para consolidar el Poder del proletariado, reorganizar su
economía y crear el Ejército Rojo; el proletariado pudo así mantener su
dirección sobre los campesinos
272
y acumular fuerzas suficientes para derrotar, en
1918-1920, a los guardias blancos y la intervención armada de Inglaterra, los
Estados Unidos, Francia, el Japón, Polonia y otros países.
18 E1 ;o de
octubre de 1927, los campesinos de la región de Jaifeng y Lufeng, provincia de
Kuangtung, realizaron su tercera insurrección bajo la dirección del Partido
Comunista de China, ocuparon Jaifeng y Lufeng, así como sus alrededores,
organizaron unidades del Ejército Rojo y establecieron el Poder democrático
obrero-campesino. Fueron derrotados más tarde porque cometieron el error de
subestimar al enemigo.
19 En el
otoño de 1936, después de unir sus fuerzas, los Ejércitos de los IV y II
Frentes del Ejército Rojo se desplazaron hacia el Norte desde el Nordeste de
Sikang. En ese tiempo, Chang Kuo-tao seguía persistiendo en su posición
antipartido y se obstinaba en su política de retirada y liquidacionismo. En
octubre del mismo año, cuando los Ejércitos de los II y IV Frentes llegaron a
la provincia de Kansú; Chang Kuo-tao ordenó á las unidades de avanzada del
Ejército del IV Frente, con más de veinte mil hombres, que organizaran la
Columna Occidental para cruzar el río Amarillo y avanzar hacia el Oeste, en
dirección a la provincia de Chingjai. Esta Columna fue virtualmente derrotada
después de sufrir golpes en las batallas de diciembre de 1936, y definitivamente
aplastada en marzo de 1937.
20 Véase la
carta del 12 de abril de 1871 de C. Marx a L. Kugelmann sobre la Comuna de
París.
21 Famosa
novela china que describe una guerra campesina, es atribuida a Shi Nai-an,
quien vivió en el siglo XIV, a fines de la dinastía Yuan y comienzos de la
dinastía Ming. Lin Chung y Chai Chin son héroes de la novela. Jung es maestro
de armas de la casa de Chai Chin.
22 Lu y Chi
fueron dos Estados feudales de la Era de Primavera y Otoñó (722-481 a. n. e.),
situados en la parte sur y central, respectivamente, de la actual provincia de
Shantung. Chi era un Estado grande y Lu, uno pequeño. El príncipe Chuangkung
reinó en el Estado de Lu del 693 al 662 a. n. e.
23 Autor de
Tsuo Chuan, famosa crónica de la dinastía Chou. E1 pasaje citado corresponde a
"El décimo año del reinado del príncipe Chuangkung".
24 La
antigua ciudad de Chengkao, situada en la parte noroeste del actual distrito de
Chengkao, provincia de Jonán, era en tiempos antiguos un punto estratégico de
gran importancia. En e1 año 203 a. n. e., fue escenario de varias batallas
entre Liu Pang, rey de Jan, y Siang Yu, rey de Chu. En un principio, Siang Yu
tomó sucesivamente Singyang y Chengkao, y las tropas de Liu Pang fueron casi
derrotadas. Pero más tarde, éste, aprovechando el momento en que las tropas de
Siang Yu llegaban al centro del río Sishui, les asestó un golpe demoledor y
reconquistó Chengkao.
25 La
antigua ciudad de Kunyang, situada en el actual distrito de Yesien, provincia
de Jonán, fue el lugar en que, en el año 23, Liu Siu (emperador Kuangwu,
fundador de la dinastía Jan del Este) derrotó a las tropas de Wang Mang,
emperador de la dinastía Sin. En esa batalla, la disparidad numérica entre los
dos ejércitos era extraordinaria: el ejército de Liu Siu tenía de ocho a nueve
mil hombres, y el de Wang Mang, más de cuatrocientos mil. Aprovechando la
negligencia de Wang Sün y Wang Yi, generales de Wang Mang, quienes subestimaban
al enemigo, Liu Siu derrotó con sólo tres mil hombres escogidos a las fuerzas
principales de Wang Mang. Explotando la victoria, Liu Siu atacó al resto de las
tropas de Wang Mang y las aplastó por completo.
26 Kuantu se
encontraba en el Nordeste del actual distrito de Chungmou, provincia de Jonán.
Allí tuvo lugar la batalla entre las tropas de Tsao Tsao y las de
273
Yuan Shao en el año 200. E1 ejército de Yuan Shao
contaba con cien mil hombres, en tanto que Tsao Tsao tenía pocas tropas y
escasos víveres. Sin embargo, Tsao Tsao, aprovechando la negligencia de Yuan
Shao, que subestimaba a las fuerzas enemigas lanzó a sus tropas de infantería
ligera en un ataque por sorpresa y prendió fuego al bagaje del ejército de Yuan
Shao. En éste cundió el pánico y las tropas de Tsao Tsao lanzaron un ataque
general, aniquilando las fuerzas principales de Yuan Shao
27 E1 Estado
de Wu era regido por Sun Chüan, y el de Wei, por Tsao Tsao. Chipi, en el
Nordeste del distrito de Chiayu, provincia de Jupei, se encuentra en la ribera
meridional del río Yangtsé. En el año 208, Tsao Tsao dirigió un ejército de más
de quinientos mil hombres - él afirmaba que era de ochocientos mil - para
atacar a Sun Chüan. Este, en alianza con Liu Pei, otro enemigo de Tsao Tsao,
reunió una fuerza de treinta mil hombres y, aprovechando que el ejército de
Tsao Tsao se hallaba infestado por una epidemia y no estaba acostumbrado a los
combates navales, prendió fuego a la flota de Tsao Tsao y destrozó su ejército.
28 Yiling se
encontraba en el Este del actual distrito de Yichang, provincia de Jupei. En el
año 222, Lu Sün, general del Estado de Wu, infligió allí una severa derrota a
las tropas del Estado de Shu, al mando de Liu Pei, que al comienzo habían
logrado sucesivas victorias y penetrado quinientos o seiscientos li en el
territorio de Wu, hasta Yiling. Lu Sün eludió el combate durante más de siete
meses, hasta que Liu Pei "se halló sin saber qué hacer, y con sus tropas
agotadas y desmoralizadas". Entonces infligió una derrota aplastante a las
tropas de Liu Pei, aprovechando el viento para prender fuego a sus tiendas.
29 E1 año
383, Sie Süan, general del Estado de Tsin del Este, derrotó a Fu Chien, monarca
del Estado de Chin, a las orillas del río Feishui, provincia de Anjui. Fu Chien
tenía una infantería de más de 600.000 hombres, una caballería de 270.000 y un
cuerpo de guardias de más de 30.000, en tanto que las fuerzas terrestres y
fluviales de Tsin del Este sólo sumaban 80.000 hombres. Los dos ejércitos se
encontraban separados por el río Feishui. Sie Süan, aprovechando el
engreimiento y la presunción de su enemigo, le pidió que dejara un espacio en
la orilla septentrional, donde se encontraban las tropas de Chin, a fin de que
las de Tsin del Este pudiesen cruzar el río y sostener una batalla decisiva. Fu
Chien así lo hizo, pero una vez que sus tropas empezaron la retirada, no
pudieron ser contenidas. Sin dejar escapar esa oportunidad, las tropas de Sie
Süan atravesaron el río, se lanzaron al ataque y derrotaron al ejército de Fu
Chien.
30 EL 1 ° de
agosto de 1927, el Partido Comunista de China dirigió este famoso Levantamiento
en Nanchang, capital de la provincia de Chiangsí, para combatir la
contrarrevolución de Chiang Kai-shek y Wang Ching-wei y para continuar la
revolución de 1924-1927. Participó en el Levantamiento una fuerza armada de más
de treinta mil hombres, dirigida por los camaradas Chou En-lai, Chu Te, Je
Lung, Ye Ting y otros. E1 ejército insurgente se retiró de Nanchang el 5 de
agosto, de acuerdo con un plan previo, pero sufrió una derrota cuando se
acercaba a Chaochou y Shantou, en la provincia de Kuangtung. Una parte del
ejército insurrecto, dirigida por los camaradas Chu Te, Chen Yi, Lin Piao y
otros, se abrió paso combatiendo hasta las montañas Chingkang y unió sus fuerzas
a la 1 a División del 1.er Cuerpo de Ejército del Ejército Revolucionario de
Obreros y Campesinos dirigida por el camarada Mao Tse-tung.
31 Véase
`"¿Por qué puede existir el Poder rojo en China?", nota 8, en el
presente
tomo.
32 En
septiembre de 1927, las fuerzas armadas populares de los distritos de Siushui,
Pingsiang, Pingchiang y Liuyang, en los límites entre Junán y Chiangsí,
274
realizaron este famoso Levantamiento bajo la
dirección del camarada Mao Tse-tung y se organizaron en la 1.a División del
1.er Cuerpo de Ejército del Ejército Revolucionario de Obreros y Campesinos. E1
camarada Mao Tse-tung condujo estas fuerzas hasta las montañas Chingkang, donde
creó la base de apoyo revolucionaria de la Región Fronteriza de Junán-Chiangsí.
33 Organización
contrarrevolucionaria del servicio secreto del Kuomintang, que actuaba
clandestinamente en las zonas rojas. Las letras A-B corresponden a las
iniciales de la palabra inglesa "Anti-Bolshevik".
34 Véanse V.
I. Lenin, "Tesis sobre el problema de la inmediata concertación de una paz
por separado y anexionista", "Peregrino y monstruoso", "Una
seria lección y una seria responsabilidad" e "Informe sobre la guerra
y la paz pronunciado el 7 de marzo", y también Compendio de Historia del
Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, cap. VII, 7.
35 Se
refiere a los tibetanos que viven en la zona oeste de la provincia de Sechuán y
a los juis que habitan en las provincias de Kansú, Chingjai y Sinchiang.
36 Era la
forma prescrita para los exámenes imperiales de competencia en la China feudal,
del siglo XV al XIX. Se componía de: introducción, exposición preliminar del
tema, tesis generales de la disertación, preámbulo, párrafo inicial, párrafo
intermedio, párrafo final y conclusión. De los últimos cuatro párrafos, cada
uno contenía una tesis y una antítesis, lo que daba, en total, ocho partes. Por
eso, este tipo de ensayo se llamaba "ensayo en ocho partes". E1
camarada Mao Tse-tung se refiere aquí a la exposición de un tema en este tipo
de ensayo para mostrar metafóricamente el desarrollo de las diferentes etapas
de la revolución. Sin embargo, el camarada Mao Tse-tung generalmente emplea la
expresión "ensayo en ocho partes" para ridiculizar el dogmatismo.
37 En
noviembre de 1933, bajo la influencia del ascenso del movimiento popular
antijaponés en todo el país, los dirigentes del XIX Ejército del Kuomintang, en
alianza con parte de las fuerzas kuomintanistas de Li Chi-shen, declararon
públicamente su ruptura con Chiang Kai-shek, establecieron en la provincia de
Fuchién el Gobierno Revolucionario Popular de la República China y concluyeron
un acuerdo con el Ejército Rojo para resistir al Japón y atacar a Chiang
Kai-shek. Esto es lo que se llamó Incidente de Fuchién. Más tarde, el XIX
Ejército y el Gobierno Popular de Fuchién se derrumbaron ante los ataques de
las tropas de Chiang Kai-shek.
38 Personaje
de la mitología china, dueño de mares y océanos, poseedor de incontables
tesoros.
A PROPÓSITO DE UNA DECLARACIÓN
DE CHIANG KAI-SHEK
28 de diciembre de 1936
En Sían, Chiang Kai-shek aceptó la demanda de
resistencia al Japón, formulada por los generales Chang Süe-liang y Yang
Ju-cheng y por el pueblo del Noroeste, y, como primera medida, ordenó a sus
tropas empeñadas en la guerra civil que se retirasen de las provincias de
Shensí y Kansú. Esto marca el comienzo de un cambio en su errónea política de
los últimos diez años1. Es un golpe asestado a las intrigas urdidas por los
imperialistas japoneses y el grupo chino de la expedición punitiva"2 para
manipular la guerra civil, provocar escisiones y matar a Chiang en el Incidente
de Sían. Ya es evidente la desilusión de los imperialistas japoneses y del
grupo chino de la "expedición punitiva". Este síntoma de un despertar
en Chiang puede ser considerado como signo de que el Kuomintang está dispuesto
a poner fin a la política errónea que ha venido aplicando durante los últimos
diez años.
El 26 de diciembre, Chiang Kai-shek emitió en
Luoyang, bajo el título de "Amonestación a Chang Süe-liang y Yang
Ju-cheng", una declaración tan ambigua y evasiva que constituye una
interesante pieza entre los documentos políticos de China. Si Chiang deseara
realmente extraer una seria lección de este Incidente y esforzarse por dar
nueva vida al Kuomintang, y si quisiera poner término a su tradicional y
errónea política de compromiso en relaciones exteriores, de guerra civil y de
opresión al pueblo, a fin de conducir al Kuomintang por un camino que no vaya
en contra de las aspiraciones del pueblo, entonces, en señal de su buena fe,
debería haber presentado un documento mejor, en el cual mostrase
arrepentimiento por su pasado político y estableciese un nuevo rumbo para el
futuro. La declaración del 26 de diciembre no puede satisfacer las exigencias
de las clases populares de China.
Sin embargo, contiene un pasaje digno de elogio, en
el cual Chiang afirma ser "fiel a la palabra empeñada y resuelto en la
acción". Ello 275
276
significa que, si bien no ha firmado en Sían las
condiciones presentadas por Chang y Yang, está dispuesto a aceptar las demandas
que benefician al país y a la nación, y no faltará a su palabra con el pretexto
de que no ha puesto su firma. Ya veremos si después de retirar sus tropas,
Chiang mantiene esta palabra y cumple las condiciones que ha aceptado. Estas
condiciones son :
1. Reorganizar
el Kuomintang y el Gobierno Nacional, expulsando al grupo projaponés y
admitiendo a elementos antijaponeses;
2. Poner en
libertad a los dirigentes patriotas de Shanghai3 ya los demás presos políticos,
y garantizar las libertades y derechos del pueblo ;
3. Poner
fin a la política de "exterminio de los comunistas" y entrar en
alianza con el Ejército Rojo para resistir al Japón;
4. Convocar
a una conferencia de salvación nacional con la participación de representantes
de todos los partidos y grupos políticos, de todos los sectores sociales y de
todas las fuerzas armadas, a fin de determinar la política de resistencia al
Japón y de salvación nacional;
5. Entrar
en cooperación con aquellos países que simpatizan con la resistencia de China
al Japón, y
6. Adoptar
otras medidas concretas para la salvación nacional.
Para cumplir estas condiciones, es indispensable,
antes que nada, permanecer fiel a la palabra empeñada y también mostrar cierta
valentía. Ya juzgaremos a Chiang por sus acciones futuras.
Pero la declaración de Chiang contiene también la
afirmación de que el Incidente de Sían se produjo bajo la presión de los
"reaccionarios". Es una lástima que Chiang no haya explicado a
quiénes califica de "reaccionarios", y no sabemos qué sentido tiene
este término en su diccionario. Pero lo cierto es que el Incidente de Sían tuvo
lugar bajo la influencia de las siguientes fuerzas:
1. La
creciente indignación contra el Japón entre las tropas de los generales Chang y
Yang, y entre el pueblo revolucionario del Noroeste
;
2. La
creciente indignación contra el Japón entre el pueblo de todo el país ;
3. El
desarrollo de las fuerzas de izquierda en el seno del Kuomintang ;
277
4. La
demanda de los grupos con poder en diversas provincias de resistir al Japón y
salvar a la nación;
5. La
posición del Partido Comunista por la formación de un frente único nacional
antijaponés, y
6. E1
desarrollo del frente mundial de la paz,
Todos éstos son hechos indiscutibles. Los
"reaccionarios" de que habla Chiang no son sino estas fuerzas; sólo
que, mientras otros las califican de revolucionarias, él las llama
"reaccionarias". Habiendo declarado en Sían que luchará a conciencia
contra el Japón, es de presumir que no va a reanudar sus desenfrenados ataques
contra las fuerzas revolucionarias inmediatamente después de abandonar esa
ciudad, porque no sólo su vida política y la de su grupo dependen de su
fidelidad a la palabra empeñada, sino que, frente a él y a su grupo,
obstaculizando su camino político, se encuentra una fuerza que se ha inflado en
detrimento suyo, el grupo de la "expedición punitiva", que trató de
llevarlo a la muerte durante el Incidente de Sían. Por consiguiente,
aconsejamos a Chiang que revise su diccionario político y cambie la palabra
"reaccionario" por revolucionario, pues es mejor llamar a las cosas
por su nombre.
Chiang debe recordar que si pudo abandonar Sían
sano y salvo, esto se debió, aparte de los esfuerzos de los generales Chang y
Yang, quienes dirigieron el Incidente de Sían, a la mediación del Partido
Comunista. Durante el Incidente, el Partido Comunista se pronunció por un
arreglo pacífico e hizo todos los esfuerzos posibles al efecto, únicamente en
interés de la supervivencia nacional. Si la guerra civil se hubiese ampliado, y
si Chang y Yang hubieran mantenido a Chiang bajo custodia por mucho tiempo, el
Incidente se habría desarrollado sólo en beneficio de los imperialistas
japoneses y del grupo chino de la "expedición punitiva". Teniendo en
cuenta esas circunstancias, el Partido Comunista desenmascaró con decisión las
intrigas de los imperialistas japoneses y de Wang Ching-wei4, Je Ying- chin5 y
otros integrantes del grupo chino de la "expedición punitiva", y se
pronunció resueltamente por un arreglo pacífico del Incidente, cosa que
coincidía con los puntos de vista de los generales Chang Süe -liang y Yang
Ju-cheng y de miembros del Kuomintang como T. V. Soong6. Esto era precisamente
lo que deseaba el pueblo de todo el país, que aborrece profundamente la actual
guerra civil.
Chiang fue puesto en libertad por haber aceptado
las condiciones de Sían. De hoy en adelante, el problema es si cumplirá al pie
de la
278
letra su promesa de permanecer "fiel a la
palabra empeñada y resuelto en la acción", si ejecutará estrictamente
todas las condiciones para la salvación nacional. E1 pueblo de todo el país no
le permitirá a Chiang ninguna otra vacilación ni regateo en la ejecución de
estas condiciones. Si se muestra indeciso en la resistencia al Japón y demora
el cumplimiento de su promesa, será barrido por la marejada revolucionaria de
todo el pueblo. Chiang y su grupo deben tener bien presente el antiguo proverbio:
"¿De qué puede servir un hombre que no cumple su palabra?"
Si Chiang se decide a limpiar la suciedad de la
política reaccionaria del Kuomintang seguida en los últimos diez años, si se
decide a corregir por completo sus errores fundamentales de compromiso en
relaciones exteriores, de guerra civil y de opresión al pueblo, si en seguida
se integra a un frente antijaponés que agrupe a todos los partidos y grupos
políticos, y si realmente toma medidas militares y políticas para la salvación
nacional, por supuesto que el Partido Comunista le prestará apoyo. Ya en su carta
del 25 de agosto al Kuomintang7 , el Partido Comunista prometió este apoyo a
Chiang y al Kuomintang. Durante los últimos quince años, el pueblo de todo el
país ha llegado a la convicción de que el Partido Comunista es "fiel a la
palabra empeñada y resuelto en la acción". No cabe duda de que el pueblo
tiene más confianza en las palabras y acciones del Partido Comunista que en las
de ningún otro partido o grupo político de China.
NOTAS
1 Bajo la influencia del Ejército Rojo de China y
del movimiento popular antijaponés, el Ejército del Nordeste del Kuomintang al
mando de Chang Süe-liang y el XVII Ejército del Kuomintang al mando de Yang Ju
-cheng apoyaron la iniciativa del Partido Comunista de China de establecer un
frente único nacional antijaponés y exigieron a Chiang Kai-shek que se aliara
con el Partido Comunista para resistir al Japón. Chiang Kai- shek no sólo
rechazó esta exigencia, sino que, yendo contra la corriente, se mostró aún más
activo en sus preparativos militares para el "exterminio de los
comunistas" y masacró en Sían a jóvenes antijaponeses. Chang Süe-liang y
Yang Ju-cheng, actuando conjuntamente, arrestaron a Chiang Kai-shek. Este fue
el famoso Incidente de Sían del 12 de diciembre de 1936. Chiang Kai-shek fue
obligado a aceptar la exigencia de aliarse con el Partido Comunista para
resistir al Japón, y entonces fue puesto en libertad y regresó a Nankín.
2 Se
refiere a los elementos projaponeses que disputaban el Poder a Chiang Kai-shek
en el seno del gobierno del Kuomintang en Nankín. Ese grupo, acaudillado
279
por Wang Ching-wei y Je Ying-chin, preconizó una
"expedición punitiva” contra Chang Süe-liang y Yang Ju-cheng durante el
Incidente de Sían. Aprovechándose del Incidente, se preparó para desencadenar
una guerra civil de gran envergadura, con el fin de franquear el camino a los
invasores japoneses y arrebatar el Poder a Chiang Kai-shek.
3 Se
refiere a Shen Chün-yu, Chang Nai-chi, Tsou Tao-fen, Li Kung-pu, Sha Chien-li,
Shi Liang y Wang Tsao-shi, siete dirigentes del movimiento patriótico
antijaponés de Shanghai, quienes fueron arrestados por el gobierno de Chiang
Kai-shek en noviembre de 1936 y estuvieron presos hasta julio de 1937.
4 Jefe del
grupo projaponés en el Kuomintang. Desde 1931, abogó invariablemente por la
transigencia ante la invasión de los imperialistas japoneses. En diciembre de
l938, abandonó Chungching, se pasó abiertamente al lado de los inva-sores
japoneses e instaló un gobierno títere en Nankín.
5 Caudillo
militar del Kuomintang y uno de los dirigentes del grupo projaponés en ese
partido. Durante el Incidente dé Sían, tramó activamente una guerra civil
disponiendo que las tropas del Kuomintang avanzaran a lo largo del ferrocarril
Lungjai para atacar Shensí. Planeó además bombardear Sían, a fin de matar a
Chiang Kai-shek y ocupar su lugar.
6 Miembro
proyanqui del Kuomintang. Debido a que entonces el imperialismo norteamericano
se disputaba con el imperialismo japonés la hegemonía en el Extremo Oriente,
abogó también, en defensa de los intereses norteamericanos, por un arreglo
pacífico del Incidente de Sían.
7 Esta
carta criticó severamente al régimen reaccionario del Kuomintang y a la II
Sesión Plenaria de su Comité Ejecutivo Central; al mismo tiempo, expuso la
política del Partido Comunista de China de formar un frente único nacional
antijaponés y de reanudar la cooperación con el Kuomintang. Reproducimos a
continuación la parte principal de esta carta :
"Al hablar de `centralización y unificación',
la II Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central de su partido confunde
realmente la causa con el efecto. Hay que destacar aquí que la guerra civil y
la ausencia de unificación durante los últimos diez años no tienen otro origen
que la desastrosa política de dependencia del imperialismo seguida por su
partido y su gobierno y en particular, la política de no resistencia al Japón
aplicada invariablemente desde el Incidente del 18 de Septiembre de 1931. Bajo
la consigna de 'Pacificar el país antes de resistir a la agresión extranjera',
su partido y su gobierno han mantenido una incesante guerra civil, han lanzado
numerosas campañas de cerco contra el Ejército Rojo y no han escatimado ningún
esfuerzo para reprimir los movimientos patriótico y democrático del pueblo en
todo el país. Incluso hasta el momento, ustedes siguen indiferentes ante la
suerte del Nordeste y el Norte del país y, olvidando que el imperialismo
japonés es el mayor enemigo de China han dedicado todas sus energías a combatir
al Ejército Rojo y llevar a cabo luchas fracciónales dentro de su propio
partido; se han empeñado obstinadamente en cerrar el paso al Ejército Rojo en
su marcha hacia el frente de la lucha antijaponesa y en hostigar su retaguardia
; han pasado por alto la demanda de toda la nación de resistir al Japón, y han
privado al pueblo de sus libertades y derechos. E1 patriotismo es hoy un
crimen, y en todo el país las prisiones están llenas de inocentes; la traición
a la patria es recompensada, y los traidores se felicitan por los nombramientos
y honores que reciben del gobierno. Buscar la centralización y la unificación
por medio de esa política errónea es como buscar peces en un árbol' y producirá
exactamente los resultados contrarios.
280
Señores, quisiéramos advertirles que si no cambian
radicalmente su política errónea, si no dirigen su odio contra los
imperialistas japoneses y, en cambio, continúan dirigiéndolo contra sus propios
compatriotas, no podrán mantener siquiera sus posiciones actuales y todo lo que
se dice sobre la centralización, la unificación y el pretendido `Estado
moderno' quedará en pura charlatanería. Lo que la nación entera exige es la
centralización y la unificación para resistir al Japón y salvar a la nación, y
no para halagar a los extranjeros y oprimir al pueblo. E1 pueblo reclama con
vigor un gobierno que pueda asegurarle verdaderamente su salvación y la del
país, una república verdaderamente democrática. Reclama un gobierno republicano
y democrático que sirva a sus intereses. Ese gobierno debe tener un programa
que asegure principalmente los siguientes puntos: primero, resistencia a la
agresión extranjera; segundo, derechos democráticos para el pueblo, y tercero,
desarrollo de la economía nacional para atenuar e incluso eliminar los
sufrimientos del pueblo. Si se habla en serio de un Estado moderno', es éste el
único programa que responde realmente a las necesidades de la China colonial y
semicolonial de nuestros días. Con ardiente esperanza y firme determinación, el
pueblo está luchando por la realización de esos objetivos. Pero el partido y cl
gobierno que ustedes representan siguen una política contraria a las
aspiraciones del pueblo, con la cual no ganarán nunca la confianza de éste. Por
la presente, el Partido Comunista de China y el Ejército Rojo de China declaran
solemnemente: Estamos por el establecimiento de una república democrática
unificada que abarque a todo el país y por la institución de un parlamento
elegido mediante sufragio universal; estamos por un congreso de resistencia al
Japón y de salvación nacional con la participación de representantes de todo el
pueblo y de todas las fuerzas armadas antijaponesas del país, así como por un
gobierno unificado de defensa nacional para todo el país. Declaramos: Tan
pronto como sea establecida una república democrática unificada que abarque a
toda China, las zonas rojas pasarán a formar parte integrante de ella, los
representantes del pueblo de estas zonas participarán en ese parlamento
nacional y será instituido en ellas el mismo régimen democrático que en el
resto del país. Consideramos que ni el consejo de defensa nacional que la II
Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central de su partido ha decidido
organizar, ni la asamblea nacional que su partido y su gobierno se preparan a
instaurar, pueden hacer realidad la centralización y la unificación para
resistir al Japón y salvar a la nación. De acuerdo con los reglamentos para el
consejo de defensa nacional adoptados por la II Sesión Plenaria del Comité
Ejecutivo Central de su partido, ese consejo se compondrá exclusivamente de un
pequeño número de funcionarios que manejan a su partido y su gobierno, y su
única tarea será servir de organismo consultivo a ese gobierno. Está bien claro
que ese consejo no podrá lograr éxito alguno ni conquistar en lo más mínimo la
confianza del pueblo. A juzgar por el Proyecto de Constitución de la República
de China y las Leyes Orgánica y Electoral de la Asamblea Nacional aprobados por
su gobierno, esa asamblea, que ustedes se proponen instituir, tampoco podrá
lograr éxito alguno ni merecer la confianza del pueblo, pues no será más que un
órgano manipulado por unos cuantos funcionarios de su partido y su gobierno, y
un apéndice o pieza de adorno de ellos. Tal consejo y tal asamblea no tienen
nada en común ni con el congreso nacional de resistencia al Japón y de
salvación nacional - consejo de defensa nacional -, ni con la república
democrática china y su parlamento, que han sido propuestos por nuestro Partido.
Sostenemos que un consejo de defensa nacional de resistencia al Japón y de
salvación nacional debe incluir a los representantes de todos los
281
partidos y grupos políticos, de todos los sectores
sociales y de todas las fuerzas armadas, a fin de constituir un verdadero
órgano de Poder capaz de determinar la política fundamental de resistencia al
Japón y de salvación nacional, y que ese consejo debe formar un gobierno
unificado de defensa nacional para todo el país. La asamblea nacional debe ser
un parlamento elegido mediante sufragio universal y el órgano supremo del Poder
de la república democrática china. Sólo semejante consejo de defensa nacional y
semejante parlamento de toda China podrán contar con la aprobación, el respaldo
y la participación de todo el pueblo, y colocar la gran causa de la salvación
de la patria y del pueblo sobre una base sólida, inquebrantable. De lo
contrario, las más bellas denominaciones no tendrán ningún valor real ni
obtendrán la aprobación del pueblo. la mejor prueba de ello es el Fracaso de
las diversas conferencias celebradas por su partido y su gobierno. La
declaración de la II Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo central de su partido
dice: 'Son de suponer peligros y obstáculos, pero nunca flaquearemos en el
cumplimiento de nuestro deber por más dificultades y riesgos que atraviese la
nación.' Y agrega: `En cuanto a la salvación de la patria, naturalmente nuestro
partido trabajará por ella con todas sus fuerzas y con perseverancia.'
Ciertamente, siendo el suyo el partido que domina la mayor parte del país, debe
asumir la responsabilidad política por todos los hechos pasados. En vista de
que el gobierno del Kuomintang es la dictadura de un solo partido, éste jamás
podrá escapar a su responsabilidad. En particular, no pueden ustedes echar
sobre otros la culpa por la pérdida de casi la mitad del territorio chino, que
es resultado de la política totalmente errónea que, en contra de la voluntad de
todo el pueblo y de los intereses de toda la nación, ha venido aplicando su
partido desde el Incidente del 18 de Septiembre. En nuestra opinión y en la de
todo el pueblo, ya que la mitad del territorio chino ha sido abandonada por su
partido, de ninguna manera puede éste sustraerse al deber de restablecer la
soberanía de China sobre el territorio perdido. Por otra parte, incluso mucha
gente honesta de su partido que está plenamente consciente de los horrores de
la subyugación nacional y de que la voluntad del pueblo es inviolable, comienza
a tomar un nuevo rumbo y a sentirse indignada y descontenta con aquellos
correligionarios que han traído el desastre tanto a su propio partido como a la
nación. E1 Partido Comunista de China ve con plena simpatía este reciente
cambio y saluda calurosamente el noble espíritu y el despertar de esos miembros
patriotas y honestos del Kuomintang, saluda su disposición a hacer sacrificios
en la lucha y su coraje para introducir reformas en momentos en que la nación
está en peligro. Sabemos que en la dirección entra y las direcciones
provinciales del Kuomintang, en su gobierno a los niveles central y provincial,
en los círculos educacionales, científicos, artísticos, periodísticos e
industriales, entre las mujeres, en los círculos religiosos y médicos, en la
policía, en las diferentes organizaciones populares y, en particular, en las
extensas filas del ejército y entre los antiguos y nuevos miembros del
Kuomintang, así como entre los dirigentes de éste a todos los niveles, hay
realmente muchos hombres conscientes y patriotas, y su número aumenta día a
día. Esto es muy alentador. El Partido Comunista de China está siempre
dispuesto a cooperar con esos miembros del Kuomintang y a formar con ellos un
sólido frente único nacional, a fin de luchar contra el mayor enemigo de
nuestra nación: el imperialismo japonés. Esperamos que lleguen a ser
rápidamente una fuerza dominante en el seno del Kuomintang y se impongan sobre
los más perversos y desvergonzados miembros, que insultando la memoria del Dr.
Sun Yat-sen, han desconocido los intereses de la nación y se han convertido de
hecho en agentes y colabora-
282
cionistas del imperialismo japonés. Esperamos que
harán revivir el espíritu de los Tres Principios del Pueblo revolucionarios del
Dr. Sun Yat-sen y sus Tres Grandes Políticas: alianza con Rusia, alianza con el
Partido Comunista y ayuda a los campesinos y obreros, y que trabajarán `con
todas sus fuerzas y con perseverancia' para hacer realidad los Tres Principios
del Pueblo revolucionarios, las Tres Grandes Políticas y el testamento
revolucionario del Dr. Sun Yat-sen. Esperamos que junto con los dirigentes patriotas
de todos los partidos y grupos políticos y de todos los círculos sociales,
junto con todo el pueblo patriota, asumirán resueltamente la responsabilidad de
continuar la causa revolucionaria del Dr. Sun Yat-sen y lucharán firmemente por
expulsar a los imperialistas japoneses y salvar a China de la subyugación, por
conquistar los derechos democráticos para el pueblo, desarrollar la economía
nacional de China y librar a la inmensa mayoría del pueblo de sus sufrimientos,
así como por establecer una república democrática china con un parlamento y un
gobierno democráticos. EL Partido Comunista de China declara ante todos los
miembros del Kuomintang: Si ustedes actúan realmente de esta manera, los
apoyaremos resueltamente y estaremos dispuestos a formar con ustedes un sólido
frente único revolucionario, tal como el gran frente único formado entre
nuestros dos partidos durante el gran período revolucionario de 1924-1927 para
luchar contra la opresión imperialista y feudal, pues éste es, en la
actualidad, el único camino correcto para salvar a la nación y asegurar su
supervivencia."
LAS TAREAS DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA EN EL
PERIODO DE LA RESISTENCIA AL JAPÓN *
3 de mayo de 1937
LA ACTUAL ETAPA DE DESARROLLO DE LAS
CONTRADICCIONES EXTERNAS E INTERNAS DE CHINA
1. Debido a
que la contradicción entre China y el Japón ha pasado a ser la principal y a
que las contradicciones internas de China han quedado relegadas a un plano
secundario y subordinado, en las relaciones de China con el exterior y en las
relaciones de clase dentro del país se han producido cambios, que inauguran una
nueva etapa de desarrollo de la situación actual.
2. Hace
mucho que China vive dos contradicciones agudas y fundamentales : la
contradicción entre ella y el imperialismo y la contradicción entre el
feudalismo y las grandes masas populares. En 1927, la burguesía, representada
por el Kuomintang, traicionó a la revolución y vendió los intereses nacionales
al imperialismo, creando así una situación caracterizada por un agudo
antagonismo entre el Poder obrero-campesino y el Poder kuomintanista y por el
hecho de que el Partido Comunista de China tuvo que asumir él solo la tarea de
llevar adelante la revolución nacional y democrática.
3. Desde el
Incidente del 18 de Septiembre de 1931, y especialmente a partir de los
acontecimientos del Norte de China en 19351, esas contradicciones han
experimentado los siguientes cambios :
a) De las contradicciones entre China y las
potencias imperialistas en general, la contradicción entre China y el
imperialismo japonés se
_______________
* Informe
del camarada Mao Tse-tung ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de
China celebrada en Yenán en mayo de 1937.
283
284
ha acentuado y agudizado sobremanera. Este
imperialismo sigue una política de conquista total de China. En consecuencia,
las contradicciones entre China y algunas otras potencias imperialistas han
sido relegadas a segundo plano, mientras la grieta entre dichas potencias y el
imperialismo japonés se ha ampliado. Por lo tanto, se plantea ante el Partido
Comunista de China y el pueblo chino la tarea de ligar el frente único nacional
antijaponés con el frente mundial de la paz. En otras palabras, China no sólo debe
unirse con la Unión Soviética, que ha sido siempre amiga fiel del pueblo chino,
sino también, en la medida de lo posible, establecer relaciones de lucha
conjunta contra el imperialismo japonés con aquellos países imperialistas que
en el presente estén dispuestos a mantener la paz y se opongan a nuevas guerras
de agresión. Nuestro frente único debe tener como objetivo resistir al Japón, y
no oponerse a todas las potencias imperialistas a la vez.
b) La
contradicción entre China y el Japón ha conducido a la modificación de las
relaciones de clase en el país y ha planteado ante la burguesía e incluso ante
los caudillos militares la cuestión de su propia supervivencia, de manera que
en su seno y dentro de sus partidos se ha iniciado un proceso de cambio gradual
de actitud política. Esto plantea al Partido Comunista de China y al pueblo
chino la tarea de formar un frente único nacional antijaponés. Nuestro frente
único incluirá a la burguesía y a todos aquellos que estén en favor de la
defensa de la patria, y encarnará la unidad nacional contra el enemigo
extranjero. Esta tarea debe y puede ser cumplida.
c) La
contradicción entre China y el Japón ha hecho cambiar la situación en que se
encontraban las grandes masas populares de todo el país (el proletariado, el
campesinado y la pequeña burguesía urbana) y ha originado modificaciones en la
política del Partido Comunista. La lucha del pueblo por la salvación nacional
ha cobrado mayor amplitud. El Partido Comunista ha desarrollado la política que
adoptó después del Incidente del 18 de Septiembre, consistente en concluir
acuerdos, bajo tres condiciones (cesar los ataques contra las bases de apoyo
revolucionarias, garantizar las libertades y derechos del pueblo y armar al
pueblo), con los sectores del Kuomintang que estuvieran dispuestos a cooperar
con nosotros para resistir al Japón, y la ha transformado en la política de
frente único antijaponés de toda la nación. De esto se han derivado, entre
otras, las siguientes medidas de nuestro Partido: en 1935, la declaración de
agosto2 y la resolución de diciembre3; en mayo de 1936, el abandono de la
consigna de "¡Abajo
285
Chiang Kai -shek!"4; en agosto, la carta
dirigida al Kuomintang5 ; en septiembre, la resolución sobre la república
democrática6; en diciembre, la insistencia en un arreglo pacífico del Incidente
de Sían, y, en febrero de 1937, el telegrama dirigido a la III Sesión Plenaria
del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang7.
d) La
contradicción entre China y el Japón también ha producido cambios en lo que se
refiere a los regímenes instaurados por los caudillos militares chinos y a las
guerras intestinas entre ellos, fenómenos engendrados por la política
imperialista de esferas de influencia y por las condiciones económicas
semicoloniales de China. El imperialismo japonés estimula tales regímenes y
guerras intestinas, con el propósito de facilitar su dominación exclusiva sobre
China. Algunas otras potencias imperialistas, en aras de sus propios intereses,
favorecen temporalmente la unidad y la paz de China. Por su parte, el Partido
Comunista de China y el pueblo chino se esfuerzan al máximo para poner fin a
las guerras civiles y a las divisiones y conseguir la paz y la unidad.
e) Con su
desarrollo, la contradicción nacional entre China y el Japón ha superado en
peso político relativo a las contradicciones entre las clases y entre los
grupos políticos dentro del país, relegándolas a un plano secundario y
subordinado. Pero estas contradicciones continúan existiendo, y en modo alguno
han disminuido o desaparecido; lo mismo ocurre con las contradicciones entre
China y las potencias imperialistas excepto el Japón. En consecuencia, se
plantea al Partido Comunista de China y al pueblo chino la siguiente tarea:
efectuar, de acuerdo con la tarea general de unidad para resistir al Japón, los
ajustes apropiados respecto a las contradicciones internas y externas que hoy
puedan y deban ser ajustadas. De ahí la política del Partido Comunista de
China, que exige paz y unidad internas, democracia, mejores condiciones de vida
para el pueblo y negociaciones con los países que se opongan al Japón.
4. La primera etapa del nuevo período de la
revolución china, iniciada el 9 de diciembre de 1935, terminó en febrero de
1937, cuando el Comité Ejecutivo Central del Kuomintang celebró su III Sesión
Plenaria. Durante esa etapa, los acontecimientos más importantes fueron: el
movimiento por la salvación nacional en los medios estudiantiles, culturales y
periodísticos ; la entrada del Ejército Rojo en el Noroeste; la labor de
propaganda y de organización efectuada por el Partido Comunista en relación a
su política de frente único nacional antijaponés ; las huelgas antijaponesas en
Shanghai y Chingtao8; la tendencia de Inglaterra a seguir una política
relativamente dura con
286
respecto al Japón9; el Incidente de Kuangtung
-Kuangsí10 ; la resistencia de Suiyuán y el movimiento en su apoyo11; la
actitud relativamente firme de Nankín en las negociaciones chino-japonesas12;
el Incidente de Sían y, finalmente, la III Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo
Central del Kuomintang, celebrada en Nankín13. Todos estos acontecimientos
gravitaron alrededor de la contradicción fundamental, el antagonismo entre
China y el Japón, y, directamente, en torno a la necesidad histórica de
establecer un frente único nacional antijaponés. La tarea fundamental de la
revolución en esa etapa consistía en luchar por la paz en el país, poner
término a los conflictos armados internos, con el fin de lograr la unidad para
resistir conjuntamente al Japón. En esa etapa, el Partido Comunista lanzó el
llamamiento : "¡Poner fin a la guerra civil y unirse para resistir al
Japón!", llamamiento que se ha hecho realidad en lo fundamental, creándose
así la primera condición para la efectiva formación de un frente único nacional
antijaponés.
5. Debido a
la presencia del grupo projaponés en sus filas, el Kuomintang no introdujo
ningún cambio nítido y radical en su política ni solucionó concretamente ningún
problema en la III Sesión Plenaria de su Comité Ejecutivo Central. Pero,
gracias a la presión del pueblo y a los cambios ocurridos en su propio
interior, el Kuomintang se vio constreñido a comenzar a modificar su errónea
política de los últimos diez años, es decir, su política de guerra civil, de
dictadura y de no resistencia al Japón, para orientarse hacia la paz, la
democracia y la resistencia al Japón, y a comenzar a aceptar la política de
frente único nacional antijaponés. Este cambio inicial se manifestó en la III
Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang. De ahora en adelante,
debe exigirse al Kuomintang un cambio completo de su política. Para ello,
nosotros y todo el pueblo tenemos que desarrollar aún más ampliamente el
movimiento por la resistencia al Japón y la democracia ; criticar, espolear y
presionar aún más al Kuomintang ; unirnos con sus militantes que se pronuncien
por la paz, la democracia y la resistencia al Japón; hacer avanzar a sus
elementos vacilantes e indecisos y descartar a los elementos projaponeses.
6. Actualmente
vivimos la segunda etapa del nuevo período. Tanto la anterior corno la presente
son etapas de transición hacia la resistencia armada en escala nacional contra
el Japón. Si la tarea de la etapa anterior consistía principalmente en luchar
por la paz, la de la presente es, ante todo, luchar por la democracia. Hay que
comprender que así como sin la paz interna no es posible establecer un
auténtico y sólido frente único nacional antijaponés, tampoco es posible
hacerlo
287
sin la democracia dentro del país. Por eso, en la
actual etapa de desarrollo, la lucha por la democracia constituye el eslabón
central en la cadena de las tareas de la revolución. Si no vemos con claridad
la importancia de la lucha por la democracia y si debilitamos nuestros
esfuerzos en esta lucha, no lograremos establecer un auténtico y sólido frente
único nacional antijaponés.
LA LUCHA POR LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD
7. E1
imperialismo japonés está intensificando sus preparativos para invadir la parte
de China situada al Sur de la Gran Muralla. De concierto con los intensos
preparativos de Hitler y Mussolini para una guerra de rapiña en Occidente, el
Japón, en Oriente, está concentrando todos sus esfuerzos en la preparación,
conforme a un plan bien definido, de condiciones que le permitan acabar con
China de un solo golpe: está creando condiciones militares, políticas,
económicas e ideológicas en su propio país y condiciones diplomáticas en el
plano internacional, y sustentando a las fuerzas projaponesas en China. Su
propaganda acerca de "colaboración chino-japonesa" y la suavización
de ciertas medidas diplomáticas obedecen precisamente a las necesidades tácticas
de su política de agresión en vísperas de la guerra. China se aproxima ahora a
un momento crítico en que ha de decidir su subsistencia o extinción, y debemos
apresurar al máximo los preparativos para resistir al Japón y salvar a la
nación. De ningún modo estamos en contra de los preparativos; a lo que nos
oponemos es a la teoría de la preparación prolongada, así como a la indolencia
y vida frívola de los funcionarios civiles y militares, de funestas
consecuencias para la nación. Todas estas cosas, de hecho, ayudan al enemigo y
hay que terminar con ellas lo antes posible.
8. Los
preparativos para la defensa nacional en los terrenos político, militar,
económico y educacional son condiciones necesarias para resistir al Japón y
salvar a la nación, y ninguno de ellos puede ser postergado ni por un solo
instante. Pero la clave para la victoria de la guerra de resistencia es la
conquista de la democracia y la libertad en el terreno político. La guerra de
resistencia requiere la paz y la unidad en todo el país, pero sin democracia y
libertad, es imposible consolidar la paz ya conquistada ni fortalecer la unidad
interna. La guerra de resistencia requiere la movilización del pueblo, pero sin
288
democracia y libertad no hay manera de movilizarlo.
A menos que se consoliden la paz y la unidad y se movilice al pueblo, nuestra
guerra de resistencia correrá la misma suerte que la de Abisinia. Este país fue
vencido principalmente porque su régimen feudal era incapaz de lograr una
sólida unidad interna y despertar la iniciativa del pueblo. Sin democracia será
imposible forjar en China un auténtico y sólido frente único nacional
antijaponés ni cumplir sus tareas.
9. China
debe iniciar inmediatamente reformas democráticas en dos aspectos. Primero, en
lo referente al sistema político, hay que sustituir la dictadura reaccionaria
kuomintanista de un solo partido y una sola clase por un régimen democrático
basado en la cooperación de diferentes partidos y clases. A este respecto, debe
comenzarse por cambiar los procedimientos antidemocráticos para las elecciones
a la asamblea nacional y su convocatoria, celebrar elecciones democráticas y
asegurar a esta asamblea libertad en sus reuniones; y luego elaborar una
constitución verdaderamente democrática, convocar un parlamento verdaderamente
democrático, elegir un gobierno verdaderamente democrático y aplicar una
política verdaderamente democrática. Sólo así se podrá consolidar efectivamente
la paz interna, poner fin a los conflictos armados en el país y reforzar la
unidad interior, de manera que toda la nación resista unida al enemigo
extranjero. Puede ocurrir que el imperialismo japonés nos ataque antes de que
hayamos dado cima a estas reformas. Por eso, con el fin de estar en condiciones
de resistir en cualquier momento los ataques del Japón y vencerlo
completamente, debemos proceder sin dilación a las reformas y prepararnos para
cumplirlas plenamente en el curso de la guerra de resistencia. Todo el pueblo
chino y los patriotas dentro de los diferentes partidos deben abandonar su
indiferencia respecto a la cuestión de una asamblea nacional y de una
constitución, y concentrar concretamente sus esfuerzos en el movimiento en pro de
una asamblea nacional y una constitución, movimiento que es importante para la
defensa nacional; deben criticar con severidad al Kuomintang, el partido en el
Poder, impulsarla y presionarlo para que renuncie a su dictadura de un solo
partido y una sola clase y actúe de acuerdo con las opiniones del pueblo. En
los meses restantes de este año, es preciso promover en todo el país un vasto
movimiento democrático, cuyo objetivo inmediato debe ser una asamblea nacional
y una constitución completamente democráticas. Segundo: el problema de las
libertades de expresión, de reunión y de asociación para el pueblo. Sin tales
libertades, será imposible poner en práctica las reformas democráticas en el
sistema político, movilizar
289
al pueblo para que participe en la guerra de
resistencia y obtener la victoria en la defensa de la patria y en la
reconquista del territorio perdido. En los próximos meses, el movimiento
democrático de todo el pueblo debe esforzarse por lograr siquiera un mínimo de
las mencionadas libertades, entre otras cosas, la liberación de los presos
políticos y el levantamiento de la prohibición de los partidos políticos. La
reforma democrática del sistema político y las libertades y derechos para el
pueblo constituyen parte importante del programa del frente único nacional
antijaponés; son al mismo tiempo condiciones indispensables para el
establecimiento de un auténtico y sólido frente único nacional antijaponés.
l0. Nuestros enemigos - los imperialistas
japoneses, los colaboracionistas chinos, los elementos projaponeses y los
trotskistas - vienen haciendo todo cuanto pueden para torpedear cada paso que
se da en favor de la paz y la unidad, la democracia y la libertad en China y la
resistencia al Japón. En el pasado, cuando nos esforzábamos por la paz y la
unidad, ellos hacían todo lo posible para fomentar la guerra civil y la
división. En el presente y en el futuro próximo, cuando dedicamos nuestros
esfuerzos a la lucha por la democracia y la libertad, no dejarán de llevar
adelante su labor de zapa. Su objetivo general es impedir que cumplamos con
éxito nuestra tarea de resistencia armada en defensa de la patria, y realizar
su plan agresivo de acabar con China. En lo sucesivo, en nuestra lucha por la
democracia y la libertad debemos no sólo esforzarnos en la labor de propaganda,
agitación y crítica respecto a los elementos recalcitrantes del Kuomintang y a
los elementos atrasados dentro del pueblo, sino también desenmascarar al máximo
y combatir resueltamente las intrigas de los imperialistas japoneses, así como
de los elementos projaponeses y de los trotskistas, que les sirven de lacayos
en su agresión contra China.
11. En
interés de la paz interna, la democracia y la guerra de resistencia, y con
miras a establecer el frente único nacional antijaponés, el Partido Comunista
de China, en su telegrama dirigido a la III Sesión Plenaria del Comité
Ejecutivo Central del Kuomintang, contrajo los siguientes cuatro compromisos :
1) Cambiar
el nombre del Gobierno de la base de apoyo revolucionaria de
Shensí-Kansú-Ningsia, que dirige el Partido Comunista de China, por el de
Gobierno de la Región Especial de la República de China, y cambiar el nombre
del Ejército Rojo haciéndolo formar parte del Ejército Revolucionario Nacional,
de
290
modo que dicho Gobierno y dicho Ejército queden
dentro de la jurisdicción del Gobierno Central de Nankín y de su Consejo
Militar, respectivamente;
2) Aplicar
un cabal sistema democrático en el territorio administrado por el Gobierno de
la Región Especial;
3) Suspender
la política de derribar al Kuomintang por la fuerza de las armas, y
4) Suspender
la confiscación de las tierras de los terratenientes.
Estos compromisos son tan necesarios como
permisibles. Sólo así será posible cambiar la situación caracterizada por el
antagonismo entre los dos Poderes dentro del país y alcanzar la unidad para la
acción común contra el enemigo, en consonancia con los cambios operados en el
peso político relativo de las contradicciones externas e internas del país.
Estas son concesiones permitidas por los principios y sujetas a determinadas
condiciones, concesiones hechas a cambio de lo que necesita toda la nación: la paz
interna, la democracia y la guerra de resistencia. Sin embargo, esas
concesiones tienen límites. Preservar la dirección del Partido Comunista sobre
la Región Especial y sobre el Ejército Rojo y mantener la independencia y la
libertad de crítica del Partido en sus relaciones con el Kuomintang - tales son
los límites, que no se permite traspasar. A ambas partes corresponde hacer
concesiones: el Kuomintang renuncia a su política de guerra civil, dictadura y
no resistencia al enemigo exterior, y el Partido Comunista, a su política
seguida bajo el antagonismo entre los dos Poderes. A1 precio de nuestras
concesiones obtenemos las del Kuomintang, y reanudarnos la cooperación con él
para luchar por la salvación nacional. Calificar esto de capitulación del
Partido Comunista no sería sino "A-Q-ism"14 o una pérfida calumnia.
l2. ¿Está de acuerdo el Partido Comunista con los
Tres Principios del Pueblo? Respondemos que sí15. Estos Principios han sufrido
cambios en el curso de su historia. Los Tres Principios del Pueblo
revolucionarios del Dr. Sun Yat-sen, al ser llevados decididamente a la
práctica por él en cooperación con el Partido Comunista, se granjearon la
confianza del pueblo y llegaron a ser la victoriosa bandera de la revolución de
1924-1927. En 1927, sin embargo, el Kuomintang se volvió contra el Partido
Comunista (la "depuración del partido" 16 y la guerra anticomunista)
y adoptó una política opuesta, llevando así la revolución a la derrota y
poniendo en peligro a la nación; en con-
291
secuencia, el pueblo perdió la confianza en los
Tres Principios del Pueblo. En la actualidad, cuando la nación se debate en una
gravísima crisis y el Kuomintang ya no puede seguir gobernando tal como antes,
todo el pueblo chino y los elementos patriotas dentro del Kuomintang exigen con
urgencia una nueva cooperación entre los dos partidos. Por consiguiente,
corresponde enteramente a las necesidades históricas de la revolución china
hacer revivir el espíritu de los Tres Principios del Pueblo, reanudar entre los
dos partidos la cooperación basada, en lo externo, sobre el Principio del
Nacionalismo o lucha por la independencia y la liberación nacionales y, en lo
interno, sobre el Principio de la Democracia o conquista de la democracia y la
libertad, y el Principio de la Vida del Pueblo o fomento del bienestar del
pueblo, y conducir al pueblo a que lleve resueltamente a la práctica estos
Principios. Es preciso que esto lo comprenda claramente cada uno de los
miembros de nuestro Partido. Los comunistas jamás renunciarán a su ideal de
socialismo y comunismo; pasando por la etapa de la revolución democrático
-burguesa, alcanzarán la etapa del socialismo y la del comunismo. EL Partido
Comunista de China tiene su propio programa político y económico. Su programa
máximo es el socialismo y el comunismo, cosa distinta de los Tres Principios
del Pueblo. Incluso su programa para el período de la revolución democrática es
más radical que el de ningún otro partido de China. Pero el programa del
Partido Comunista para la revolución democrática no está reñido, en lo
fundamental, con el de los Tres Principios del Pueblo, proclamado por el I
Congreso Nacional del Kuomintang. Por lo tanto, lejos de rechazar los Tres
Principios del Pueblo, estamos dispuestos a realizarlos con decisión; más aún,
exigimos al Kuomintang que los ponga en ejecución junto con nosotros y llamamos
a todo el pueblo a llevarlos a la práctica. Sostenemos que el Partido
Comunista, el Kuomintang y el pueblo de todo el país deben unirse en una lucha
común por tres grandes objetivos: la independencia nacional, la democracia y la
libertad, y el bienestar del pueblo.
13. ¿Era
errónea nuestra anterior consigna de república democrática de obreros y
campesinos? No, no lo era. Puesto que la burguesía, y sobre todo la gran
burguesía, se retiró de la revolución, se entregó al imperialismo y a las
fuerzas feudales y se convirtió en enemiga del pueblo, quedaron como fuerza
motriz de la revolución únicamente el proletariado, el campesinado y la pequeña
burguesía urbana, y como partido revolucionario, sólo el Partido Comunista ; la
responsabilidad de organizar la revolución recayó por fuerza sobre los hombros
292
del Partido Comunista, el único partido
revolucionario del país. Solamente el Partido Comunista continuó manteniendo en
alto la bandera de la revolución, conservó las tradiciones revolucionarias,
lanzó la consigna de república democrática de obreros y campesinos y, para
hacerla realidad, sostuvo una lucha ardua durante muchos años. Esta consigna no
iba en contra de la tarea de la revolución democrático-burguesa, sino que, al
contrario, significaba cumplirla resueltamente. En ninguno de sus aspectos, la política
que seguíamos en nuestra lucha práctica discrepaba de esta tarea. Nuestra
política, que preveía, entre otras cosas, la confiscación de las tierras de los
terratenientes y la implantación de la jornada de ocho horas, de ninguna manera
traspasaba los marcos de la propiedad privada capitalista y en modo alguno
significaba llevar a la práctica el socialismo. ¿Cuál será la composición de la
nueva república democrática? La integrarán el proletariado, el campesinado, la
pequeña burguesía urbana, la burguesía y todos los individuos que en el país
estén en favor de la revolución nacional y democrática ; ella será una alianza
de estas clases en la revolución nacional y democrática. E1 rasgo distintivo
aquí es la inclusión de la burguesía ; esto obedece a que, en las
circunstancias actuales, cabe la posibilidad de que la burguesía coopere
nuevamente con nosotros y participe en la resistencia al Japón; por lo tanto,
el partido del proletariado no debe rechazarla, sino acogerla y reanudar la
alianza con ella para la lucha común, a fin de favorecer el avance de la
revolución china. Con miras a poner término a los conflictos armados internos,
el Partido Comunista está dispuesto a suspender su política de confiscación
violenta de las tierras de los terratenientes y a solucionar el problema de la
tierra por la vía legislativa y por otros medios apropiados en el curso de la
construcción de la nueva república democrática. E1 primer problema por resolver
es si la tierra de China será de los japoneses o de los chinos. Puesto que la
solución del problema de la tierra para los campesinos tiene como premisa la
defensa de China, es absolutamente necesario pasar de la confiscación violenta
a métodos nuevos y apropiados.
Así como en el pasado fue correcto lanzar la
consigna de república democrática de obreros y campesinos, también ahora es
correcto renunciar a ella.
14. A fin de
crear un frente único nacional para luchar juntos contra el enemigo, es
menester resolver en forma apropiada ciertas contradicciones internas con
arreglo al principio de que la solución debe contribuir al fortalecimiento y
ampliación del frente único nacional
293
antijaponés y no a debilitarlo ni reducirlo. En la
etapa de la revolución democrática, son inevitables las contradicciones y
luchas entre las clases, los partidos y los grupos políticos del país, pero es
posible y necesario poner término a las luchas desfavorables para la unidad y
la resistencia al Japón (la guerra civil, la hostilidad entre los partidos, el
separatismo provincial, la opresión política y económica feudal, por un lado,
y, por el otro, la política insurreccional y las reivindicaciones económicas
excesivas que perjudiquen la resistencia al Japón, etc.) y continuar las luchas
beneficiosas para la unidad y la resistencia al Japón (por la libertad de
crítica, por la independencia de los partidos y por el mejoramiento de las
condiciones políticas y económicas del pueblo, etc.).
15. De acuerdo con la tarea general de la lucha por
un frente
único nacional antijaponés y por una república
democrática unificada, las tareas del Ejército Rojo y de la base de apoyo
antijaponesa son las siguientes:
1) Para
adaptarse a las circunstancias de la guerra de resistencia contra el Japón, el
Ejército Rojo debe reorganizarse inmediatamente como unidades del Ejército
Revolucionario Nacional, y debe elevar aún más el nivel de su preparación
militar, política y cultural con el objeto de llegar a ser un ejército modelo
en esta guerra.
2) Nuestra
base de apoyo debe convertirse en una parte integrante del Estado en su
conjunto, aplicar un sistema democrático correspondiente a las nuevas
condiciones, reorganizar sus fuerzas de preservación del orden y eliminar a los
colaboracionistas y saboteadores, y así llegar a ser una región modelo en la
resistencia al Japón y en el ejercicio de la democracia.
3) En esta
región, hay que llevar adelante la construcción económica indispensable y
mejorar las condiciones de vida del pueblo.
4) Es
preciso realizar la construcción cultural indispensable.
NUESTRA RESPONSABILIDAD DE DIRIGIR
16. La
burguesía china, que en determinadas circunstancias históricas puede participar
en la lucha contra el imperialismo y el feudalismo, vacila y claudica en otras
debido a su debilidad económica
294
y política. Esta es una ley ya confirmada en la
historia de China. De tal manera, por veredicto de la historia, la tarea de la
revolución democrático-burguesa antiimperialista y antifeudal no puede
cumplirse bajo la dirección de la burguesía sino únicamente bajo la del
proletariado. Además, sólo poniendo en pleno juego dentro de la revolución
democrática la perseverancia y la consecuencia del proletariado, se podrá
superar la vacilación y la inconsecuencia inherentes a la burguesía y prevenir
el aborto de la revolución. ¿Debe el proletariado seguir a la burguesía, o ésta
al proletariado? Este problema, el de a quién atañe la responsabilidad de
dirigir la revolución china, es la clave de la cual depende el triunfo o
fracaso de ésta. La experiencia de los años 1924- 1927 muestra cómo la
revolución avanzaba cuando la burguesía seguía la dirección política del
proletariado, y cómo fracasó cuando, en lo político, el proletariado se
convirtió en cola de la burguesía, de lo cual fue responsable el Partido Comunista17
. No debemos tolerar que se repita este hecho de la historia. En las actuales
circunstancias, sin la dirección política del proletariado y su partido no será
posible establecer el frente único nacional antijaponés, ni alcanzar los
objetivos de paz interna, democracia y resistencia armada, ni defender a la
patria, ni fundar una república democrática unificada. Hoy, la burguesía,
representada por el Kuomintang, aún se muestra muy pasiva y conservadora, y
prueba de ello es su prolongada vacilación en aceptar el frente único nacional
antijaponés, propuesto por el Partido Comunista. Por eso es tanto mayor la
responsabilidad del proletariado y su partido de ejercer la dirección política.
Es un deber inalienable y una responsabilidad ineludible del Partido Comunista
asumir las funciones de estado mayor general en la guerra de resistencia contra
el Japón para salvar a la nación.
17. ¿Cómo
ejerce el proletariado, a través de su partido, la dirección política sobre
todas las demás clases revolucionarias del país? En primer lugar, plantea
consignas políticas fundamentales que correspondan al curso del desarrollo
histórico, y, para convertirlas en realidad, lanza consignas de acción para
cada etapa de desarrollo, así como para cada acontecimiento importante. Hemos
formulado, por ejemplo, consignas fundamentales como la de "Frente único
nacional antijaponés" y la de "República democrática unificada",
y hemos formulando también las consignas de "Poner fin a la guerra
civil", "Luchar por la democracia" y "Resistir al
Japón", como objetivos concretos para la acción común de toda la nación.
Sin objetivos concretos como éstos, no puede haber dirección política. En
segundo lugar, cuando todo el
295
país entra en acción en pos de estos objetivos, el
proletariado y en especial su vanguardia, el Partido Comunista, deben dar el
ejemplo en la realización de dichos objetivos mostrando su ilimitado entusiasmo
y devoción. En la lucha por el cumplimiento de todas las tareas del frente
único nacional antijaponés y de la república democrática, los comunistas deben
ser los más perspicaces, los más dispuestos a sacrificarse, los más firmes y
los más capaces de apreciar las situa-ciones sin ideas preconcebidas ; y deben
apoyarse en la mayoría de las masas y conquistar su apoyo. En tercer lugar,
ciñéndose al principio de no renunciar jamás a los objetivos políticos que se
ha fijado, el Partido Comunista debe establecer relaciones apropiadas con sus
aliados, y desarrollar y consolidar su alianza con ellos. En cuarto lugar, el
Partido Comunista debe engrosar sus filas y mantener su unidad ideológica y su
rigurosa disciplina. E1 Partido Comunista ejerce su dirección política sobre
todo el pueblo precisamente por medio del cumplimiento de todas estas
condiciones. Ellas constituyen la base que garantiza nuestra dirección política
y asegura el triunfo completo de la revolución impidiendo que ésta sea socavada
por el carácter vacilante de nuestros aliados.
18. Una vez
lograda la paz interna y establecida la cooperación entre los dos partidos,
deben introducirse modificaciones en las formas de lucha, de organización y de
trabajo que en el pasado adoptamos guiándonos por la línea seguida bajo el
antagonismo entre los dos Poderes. Esos cambios consisten principalmente en
pasar de las formas militares a las pacíficas, y de las formas ilegales a las
legales. Dichos cambios no serán fáciles de realizar y debemos aprender de
nuevo. Dar a los cuadros una nueva formación constituirá un eslabón clave.
19. Muchos
camaradas han preguntado por la naturaleza de la república democrática y su
porvenir. Nuestra respuesta es la siguiente: en cuanto a su naturaleza de
clase, se trata de una alianza de todas las clases revolucionarias, y respecto
a su porvenir, puede ser que avance hacia el socialismo. Nuestra república
democrática será establecida en el curso del cumplimiento de las tareas de la
resistencia armada nacional, bajo la dirección del proletariado y en la nueva
situación internacional (con el socialismo victorioso en la Unión Soviética y
en vísperas de un nuevo período de la revolución mundial). Por lo tanto, aunque
social y económicamente no pasará de ser un Estado de carácter
democrático-burgués, en términos políticos concretos, tendrá que ser un Estado
basado en la alianza de la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía y
la burguesía, y en esto se distinguirá de las repúblicas burguesas
296
en general. Por eso, en lo que se refiere a su
porvenir, si bien es posible que tome un rumbo capitalista, existe también la
posibilidad de que se dirija hacia el socialismo, y el partido del proletariado
chino debe luchar con energía por esta última perspectiva.
20. Luchar
contra la actitud de "puertas cerradas" y el aventurerismo y, al
mismo tiempo, contra el seguidismo, es un requisito indispensable para llevar a
efecto las tareas del Partido. En el movimiento de masas, nuestro Partido ha
tenido tradicionalmente la tendencia a una grave actitud de "puertas
cerradas", a un sectarismo altivo y al aventurerismo. Esta es una
perniciosa tendencia que dificulta la labor del Partido de forjar el frente
único nacional antijaponés y de ganarse a la mayoría de las masas. Es
absolutamente necesario eliminar esta tendencia en cada uno de los sectores
concretos de nuestro trabajo. Lo que debemos hacer es apoyarnos en la mayoría y
tener en cuenta la situación de conjunto. No toleraremos que renazca el
seguidismo de Chen Tu-siu, reflejo del reformismo burgués en las filas del
proletariado. Rebajar la posición de clase del Partido, desdibujar su fisonomía
y sacrificar los intereses de los obreros y campesinos a las necesidades del
reformismo burgués, conduce indefectiblemente la revolución a la derrota. Lo
que debernos hacer es aplicar una firme política revolucionaria y luchar por la
victoria total de la revolución democrático-burguesa. A fin de superar las
perniciosas tendencias a que nos hemos referido arriba, es absolutamente
imprescindible elevar el nivel teórico marxista-leninista de todo el Partido,
porque el marxismo-leninismo es la única brújula que puede guiar la revolución
china hacia la victoria.
NOTAS
1 Se
refiere a toda una serie de actos de agresión emprendidos en 1935 por los
invasores japoneses en el Norte de China y de actos entreguistas y humillantes
cometidos en esa parte del país por el gobierno del Kuomintang, acaudillado por
Chiang Kai-shek. En mayo de ese año, los invasores japoneses exigieron del
gobierno del Kuomintang la autoridad administrativa sobre el Norte de China. En
junio, Je Ying-chin, representante de ese gobierno en el Norte del país,
accedió a esta exigencia y Firmó con Yoshijiro Umezu, comandante de las fuerzas
invasoras japonesas acantonadas en dicha zona, un acuerdo conocido como
"Acuerdo Je-Umezu", por el cual China se vio despojada de la mayor
parte de sus derechos soberanos sobre las provincias de Jopei y Chajar. En
octubre, a instigación de los invasores japoneses, los colaboracionistas chinos
realizaron una revuelta en Siangje, provincia de Jopei, y ocuparon
297
la capital del distrito. En noviembre, al dictado
de los invasores japoneses, un número de colaboracionistas chinos promovieron
un pretendido "movimiento por la autonomía de las cinco provincias del
Norte de China" y proclamaron un gobierno colaboracionista en el Este de
Jopei, el "Gobierno Autónomo Anticomunista”. Para satisfacer la exigencia
japonesa de una "administración especial para el Norte de China", el
gobierno del Kuomintang designó a Sung Che-yuan y otros para que formaran un
"Consejo Político de Jopei y Chajar".
2 Se
refiere a la declaración emitida por el Partido Comunista de China el 1° de
agosto de 1935. Sus puntos esenciales están contenidos en los siguientes
extractos: "En momentos en que el peligro de una inminente subyugación y
exterminio se cierne sobre nuestro país y nuestro pueblo, el Partido Comunista
exhorta una vez más a todos los compatriotas : sean cuales fueren las pasadas o
presentes discrepancias políticas y diferencias de intereses entre los
distintos partidos, sean cuales fueren las diferencias de puntos de vista y de
intereses entre los distintos sectores de nuestros compatriotas, y sean cuales
fueren las pasadas o presentes hostilidades entre los distintos ejércitos del
país, todos debemos adquirir clara conciencia de que 'hermanos que se disputan
en casa, frente al ataque de fuera se unen', y, antes que nada, debemos poner
término a la guerra civil, a fin de concentrar todos los recursos (humanos,
materiales, financieros y militares) de 18 nación en la sagrada causa de la
resistencia al Japón y de la salvación nacional. Una vez más el Partido
Comunista declara solemnemente: basta con que las tropas del Kuomintang cesen
en sus ataques al Ejército Rojo, con que alguna unidad de estas tropas,
cualquiera que sea, oponga resistencia al Japón, para que el Ejército Rojo no
sólo cese inmediatamente sus hostilidades contra ella, sino que se disponga a
luchar hombro a hombro con ella por la salvación nacional, sean cuales fueren
los pasados odios o las actuales divergencias respecto a los problemas interiores."
"E1 Partido Comunista está dispuesto a tomar
la iniciativa en el establecimiento de tal gobierno de defensa nacional y, con
miras a la formación conjunta de dicho gobierno, está dispuesto a celebrar
inmediatamente negociaciones con todos los que estén prontos a incorporarse a
la causa de la resistencia al Japón y de la salvación nacional - partidos
políticos, organizaciones sociales (sindicatos, asociaciones campesinas,
uniones estudiantiles, cámaras de comercio, asociaciones educacionales, sociedades
de periodistas, asociaciones de profesores y empleados de los centros de
enseñanza, sociedades de conterráneos, el Chikungtang, la Asociación de
Autodefensa Armada Nacional, la Asociación Antijaponesa, la Asociación por la
Salvación Nacional, etc.), eruditos, políticos y otras personalidades públicas,
así como autoridades militares y administrativas locales. E1 gobierno de
defensa nacional que se establezca como resultado de tales negociaciones debe
ser un órgano dirigente provisional para la lucha por salvar a la nación de la
subyugación y asegurar su supervivencia. Este gobierno de defensa nacional debe
esforzarse por organizar un cuerpo verdaderamente representativo de todos
nuestros compatriotas (compuesto de delegados elegidos democráticamente por los
obreros, campesinos, militares, personal de los organismos gubernamentales,
hombres de negocios e intelectuales, por todos los partidos y organizaciones
que estén dispuestos a resistir al Japón y salvar a la nación, así como por
todos los chinos de ultramar y por todas las nacionalidades de China) a fin de
discutir en términos más concretos los problemas relativos a la resistencia al
Japón y a la salvación nacional. EL Partido Comunista hará todo cuanto esté a
su alcance para contribuir a que se organice tal cuerpo representativo de todo
el pueblo, y llevará a efecto rigurosamente sus decisiones."
298
"El ejército unido antijaponés debe estar
integrado por todas las tropas dispuestas a combatir al Japón. Bajo la
dirección del gobierno de defensa nacional se establecerá un cuartel general
único de este ejército. También serán los representantes de los diversos
sectores y la voluntad de todo el pueblo los que decidirán si este cuartel
general deberá componerse de representantes elegidos por los oficiales y
soldados antijaponeses de las diversas unidades militares, o de alguna otra
manera. E1 Ejército Rojo será sin lugar a dudas el primero en formar parte de
este ejército unido para cumplir con su sagrado deber de resistir al Japón y
salvar a la nación. Con el objeto de que el gobierno de defensa nacional pueda
estar efectivamente a la altura de la inmensa responsabilidad que le incumbe en
la defensa del país, y de que el ejército unido antijaponés esté en condiciones
de asumir su inmensa responsabilidad de resistir al Japón, el Partido Comunista
llama a todos los compatriotas a que contribuyan con lo que puedan: los que
tengan dinero, con dinero; los que tengan armas, con armas; los que tengan
cereales, con cereales ; los que tengan energías, con ellas, y los que tengan
alguna habilidad especial, con su habilidad, de modo que todos nuestros
compatriotas se movilicen y que todas las armas de que disponemos, viejas y
modernas, sean usadas para pertrechar a los millones y millones de hombres de
las masas populares."
3 Se
refiere a la "Resolución sobre la presente situación política y las tareas
del Partido", adoptada en la reunión del Buró Político del Comité Central
del Partido Comunista de China, celebrada el 25 de diciembre de 1935 en
Wayaopao, Norte de Shensí. Esta Resolución hizo un análisis completo de la
situación nacional e interna-cional de esa época y de los cambios operados en
las relaciones de clase dentro de China y definió la política del Partido. La
Resolución dice en parte lo siguiente:
"La situación actual nos muestra que las
tentativas del imperialismo japonés de anexarse China han sacudido a todo el
país y al mundo entero. En la vida política de China, se han producido o se
están produciendo nuevos cambios en las relaciones entre las diversas clases,
capas sociales, partidos políticos y fuerzas armadas. Está surgiendo una nueva
alineación de fuerzas tanto en el frente revolucionario nacional como en el
frente contrarrevolucionario nacional. De ahí que la línea táctica del Partido
consista en movilizar, unir y organizar a las fuerzas revolucionarias de todo
el país y de toda la nación para luchar contra el enemigo principal del
momento: el imperialismo japonés y Chiang Kai-shek, cabecilla de los
vendepatrias. Todos los individuos, todos los partidos, todas las unidades
armadas y todas las clases, siempre que se opongan al imperialismo japonés y al
vendepatria Chiang Kai-shek, deben unirse para emprender una sagrada guerra
revolucionaria nacional, expulsar de China al imperialismo japonés, derribar la
dominación de sus lacayos en China, conquistar la liberación completa de la
nación china y salvaguardar la independencia y la integridad territorial del
país. Sólo con el establecimiento del más amplio frente único nacional
antijaponés (que abarque tanto las capas inferiores como las superiores),
podremos derrotar al imperialismo japonés y su lacayo Chiang Kai-shek. Es
cierto que los distintos individuos, organizaciones, clases y capas sociales y
unidades armadas toman parte en la revolución nacional antijaponesa obedeciendo
a diferentes móviles y con diferentes posiciones de clase. Algunos lo hacen
para conservar sus posiciones actuales; otros, para lograr la hegemonía en el
movimiento de modo que éste no exceda los límites hasta donde ellos permiten
llegar, y los terceros, pare trabajar sinceramente por la liberación completa
de la nación china. Precisamente debido a que sus móviles y posiciones de clase
son diferentes, unos vacilarán y traicionarán en el mismo comienzo de la lucha,
otros pueden volverse pasivos
299
o retirarse de la lucha a medio camino, y los
terceros lucharán hasta el fin. Sin embargo, nuestra tarea consiste en unir no
sólo a todas las posibles fuerzas básicas antijaponesas, sino también a todos
los posibles aliados antijaponeses, y conseguir que en el país todos
contribuyan con lo que puedan, sean energías, dinero, armas o conocimientos,
sin que ningún patriota chino permanezca al margen del frente antijaponés. Tal
es la línea general de la táctica del Partido para la formación del más amplio
frente único nacional. Sólo siguiendo esta línea, podremos movilizar las
fuerzas de todo el pueblo para hacer frente al enemigo común: el imperialismo
japonés y el vendepatria Chiang Kai-shek. La clase obrera y el campesinado
siguen siendo la fuerza motriz fundamental de la revolución china. Las amplias
masas de la pequeña burguesía y los intelectuales revolucionarios son sus
aliados más seguros en la revolución nacional. La sólida alianza de los
obreros, los campesinos y la pequeña burguesía constituye la fuerza básica que
permitirá derrotar a los imperialistas japoneses y a los colaboracionistas y
vendepatrias chinos. E1 que un sector de la burguesía nacional y de los
caudillos militares exprese simpatía, mantenga una neutralidad benévola o
participe directamente en la lucha contra el Japón y los colaboracionistas y
vendepatrias, favorecerá la ampliación del frente antijaponés, por mucho que
ese sector desapruebe la revolución agraria y el Poder rojo. Pues tal cosa
significará restarlo a la fuerza total de la contrarrevolución para sumarlo a
la fuerza total de la revolución. Con este propósito, el Partido debe utilizar
todos los medios y formas apropiados para atraer a esas fuerzas al frente
antijaponés. Además, dentro del campo de la clase terrateniente y de la
burguesía compradora tampoco existe completa unidad. Dado que la disputa por
China entre numerosas potencias imperialistas ha hecho surgir diferentes grupos
de vendepatrias a su servicio, con sus contradicciones y conflictos, el Partido
también debe recurrir a diversos medios para que, por el momento, algunas de
las fuerzas contrarrevolucionarias no se opongan activamente al frente
antijaponés. La misma táctica debe aplicarse hacia las potencias imperialistas
a excepción del Japón. Al movilizar, unir y organizar a las fuerzas de todo el
pueblo chino para luchar contra el enemigo común, el Partido debe combatir
resueltamente y sin titubeos toda tendencia a la vacilación, conciliación,
capitulación o traición que se observe en el seno del frente único antijaponés.
Quienquiera que socave el movimiento antijaponés del pueblo chino es un
colaboracionista y vendepatria, y todos debemos combatirlo. E1 Partido
Comunista debe conquistar la hegemonía en el frente antijaponés mediante sus
firmes y acertadas palabras y actos contra el imperialismo japonés y los
colaboracionistas y vendepatrias. Sólo bajo la dirección del Partido Comunista
podrá el movimiento antijaponés verse coronado con la victoria completa. En
cuanto a las grandes masas populares que participan en la guerra antijaponesa,
es necesario satisfacer sus reivindicaciones relacionadas con sus intereses
fundamentales (la reivindicación de los campesinos por la tierra y las
reivindicaciones de los obreros, los soldados, los pobres de la ciudad y los
intelectuales por mejores condiciones de vida). Sólo satisfaciendo estas
reivindicaciones, es posible movilizar e incorporar con aún mayor amplitud a
las masas populares a la lucha contra el Japón, mantener firme el movimiento
antijaponés y conducirlo a la victoria completa. Y sólo así podrá el Partido
conquistar la hegemonía en la guerra antijaponesa."
Véase "Sobre la táctica de la lucha contra el
imperialismo japonés", en el presente tomo.
4 EL 5 de
mayo de 1936, el Ejército Rojo expidió un telegrama abierto al gobierno de
Nankín exigiéndole que pusiese fin a la guerra civil y entablase negociaciones
de
300
paz con el Partido Comunista con miras a lograr la
unidad contra el Japón. E1 texto completo del telegrama es como sigue:
“A1 Consejo Militar del Gobierno Nacional de
Nankín; a todas las fuerzas de tierra, mar y aire; a todos los partidos y
grupos políticos; a todas las organizaciones sociales; a todos los periódicos,
y a todos los compatriotas que no quieren ser esclavos de una nación
extranjera:
Desde que cruzó el río Amarillo en su expedición al
Este, la Vanguardia Antijaponesa del Ejército Rojo del Pueblo Chino, organizada
por la Comisión Militar Revolucionaria del Ejército Rojo de China, ha alcanzado
victorias en todas partes y se ha granjeado la adhesión y el apoyo de todo el
país. Sin embargo, cuando la Vanguardia Antijaponesa acababa de ocupar el
ferrocarril Tatung-Puchou y se preparaba activamente para marchar hacia el
Este, rumbo a Jopei, a fin de entrar en combate directo con los imperialistas
japoneses, Chiang Kai-shek envió a Shansí más de diez divisiones para cerrar,
en cooperación con Yen Si- shan, el paso a dichas fuerzas del Ejército Rojo en
su marcha hacia el frente de la lucha antijaponesa; además, ordenó a las tropas
al mando de Chang Süe-liang y Yang Ju-cheng así como a las tropas del Norte de
Shensí que avanzaran sobre la zona roja de Shensí-Kansú para hostigar la
retaguardia de nuestra lucha antijaponesa. A fin de poder entrar en combate
directo con los invasores japoneses, la Vanguardia Antijaponesa del Ejército
Rojo del Pueblo Chino debería haber concentrado todas sus fuerzas y aniquilado
a las tropas de Chiang que le cerraban el paso en su marcha hacia el frente de
la lucha antijaponesa. Pero luego de detenida deliberación, la Comisión Militar
Revolucionaria del Ejército Rojo llegó a la siguiente conclusión: en la actual
crisis nacional, una batalla decisiva entre ambas partes, gánela quien la gane,
sólo redundará en perjuicios para la capacidad defensiva de China y llenará de
gozo a los imperialistas japoneses. Además, en las tropas de Chiang Kai-shek y
de Yen Si-shan hay no pocos oficiales y soldados patriotas, deseosos de poner
fin a la guerra civil y lograr la unidad contra el Japón, quienes al obedecer
la orden de Chiang y Yen de cerrar el paso al Ejército Rojo en su marcha hacia
el frente de la lucha antijaponesa, están en realidad actuando en contra de su
propia conciencia. Por eso, para preservar la capacidad defensiva de China y
contribuir a la pronta iniciación de la guerra de resistencia contra el Japón,
para poner decididamente en práctica las proposiciones hechas en nuestros
repetidos mensajes a la nación sobre el cese de la guerra civil y la unidad
contra el Japón, así como para acelerar el despertar final de Chiang Kai-shek y
de los militares patriotas de su ejército, la Comisión Militar Revolucionaria
del Ejército Rojo dispuso que la Vanguardia Antijaponesa popular se replegara a
las zonas situadas al Oeste del río Amarillo, a pesar de sus numerosas
victorias en Shansí. Con esta acción, reiteramos ante el gobierno de Nankín,
ante todas las fuerzas de tierra, mar y aire del país y ente todo el pueblo
chino, la sinceridad de nuestras intenciones; con el propósito de poner fin a
la guerra civil y luchar contra el Japón, estamos dispuestos a llegar a un alto
el fuego en el término de un mes con todas las unidades armadas que atacan al
Ejército Rojo antijaponés, y a celebrar negociaciones de paz con ellas. La
Comisión Militar Revolucionaria del Ejército Rojo les advierte solemnemente,
señores del gobierno de Nankín, que, en estos momentos críticos en que el
peligro de una inminente subyugación y exterminio se cierne sobre nuestro país
y nuestro pueblo, ya es hora de que ustedes se arrepientan y cambien de rumbo
y, guiándose por el espíritu del dicho `hermanos que se disputan en casa,
frente al ataque de fuera se unen', pongan fin a la guerra civil en todo el
país, primeramente en Shensí, Kansú y Shansí; hecho esto, las dos partes
301
deberán designar delegados con el objeto de
discutir las medidas concretas a tomar para resistir al Japón y salvar a la
nación. Esto será una dicha tanto para la nación y el país como para ustedes
mismos. Pero si ustedes se niegan obstinadamente a prestar oídos a la razón y
prefieren ser colaboracionistas y vendepatrias, terminarán por ver desmoronarse
su dominación, y serán inevitablemente repudiados y derribados por todo el
pueblo. Un antiguo proverbio dice: `Aquel a quien mil dedos señalan, muere sin
estar enfermo.' Y otro dice: `El carnicero que deja a un lado su cuchilla, se
convierte al instante en Buda.' Les recomendamos, señores, que reflexionen y
mastiquen bien estas palabras. Además, la Comisión Militar Revolucionaria del
Ejército Rojo llama a todas las organizaciones sociales, partidos y
compatriotas que no quieran ser esclavos de una nación extranjera, a apoyar
nuestra proposición de alto el fuego, de negociaciones de paz y de unidad
contra el Japón, a organizar comités de acción pala poner fin a la guerra
civil, a enviar delegados al frente para lograr el alto el fuego de ambas
partes y a urgir y supervisar el cumplimiento cabal de esta proposición."
5 Véase
"A propósito de una declaración de Chiang Kai-shek", nota 7, en el
presente tomo.
6 La
consigna de "República popular" fue formulada en la "Resolución
sobre la presente situación política y las tareas del Partido ", adoptada
en la reunión de diciembre de 1935 del Buró Político del Comité Central del
Partido Comunista de China, y en el informe del camarada Mao Tse-tung
"Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés". Luego,
en vista de las exigencias de la situación, el Partido adoptó la política de
obligar a Chiang Kai-shek a luchar contra el Japón y, calculando que la mencionada
consigna no sería aceptada por la camarilla de Chiang Kai-shek, la sustituyó
por la de "República democrática" en una carta dirigida al Kuomintang
en agosto de 1936. Más tarde, en la "Resolución sobre la nueva situación
en e1 movimiento por la resistencia al Japón y la salvación nacional y sobre la
república democrática", aprobada por el Comité Central del Partido en
septiembre del mismo año, se explicó en términos concretos esta última
consigna. Ambas consignas, aunque distintas en la Forma, significaban en
esencia lo mismo. A continuación se transcriben dos párrafos concernientes al
problema de la república democrática, sacados de esta Resolución.
"El Comité Central del Partido considera que,
en la situación actual, es necesario lanzar la consigna de `Establecer una
república democrática', porque ésta es la mejor manera de unir a todas las
fuerzas antijaponesas para garantizar la integridad territorial de China y
prevenir la catástrofe de la subyugación del país y el exterminio del pueblo
chino, y porque, además, esta consigna, surgida de las reivindicaciones
democráticas de las grandes masas populares, es la más apropiada para la
formación de un frente único. Por república democrática se entiende una
democracia geográficamente más extensa que la dictadura democrática
obrero-campesina existente en una parte del territorio nacional, y un sistema
político mucho más progresista que la dictadura unipartidista instaurada por el
Kuomintang en las zonas principales de China; por eso, ella puede garantizar
mejor un amplio desarrollo de la guerra de resistencia contra el Japón y el
logro de la victoria definitiva. Además, la república democrática no sólo permitirá
a los más vastos sectores del pueblo chino participar en la vida política
nacional, elevar su conciencia política e incrementar su Fuerza organizada,
sino que ofrecerá al proletariado chino y su guía, el Partido Comunista, un
dilatado campo de acción para su lucha por la victoria futura del socialismo.
Por lo tanto, el Partido Comunista de China declara su activo apoyo al
movimiento por una república democrática. Declara asimismo que cuando
302
se establezca la república democrática en toda
China y se convoque un parlamento elegido por sufragio universal, las zonas
rojas entrarán a formar parte de la república, su población elegirá sus
representantes al parlamento, y en ellas se pondrá en práctica el mismo sistema
democrático."
"E1 Comité Central subraya que sólo
desarrollando sin cesar el movimiento de todo el pueblo chino por la
resistencia al Japón y la salvación nacional, ampliando el frente único
nacional antijaponés de todos los partidos, grupos políticos, círculos sociales
y fuerzas armadas, fortaleciendo el papel de dirección política del Partido
Comunista de China en el frente único nacional, reforzando al máximo el Poder
rojo y el Ejército Rojo, y sosteniendo una resuelta lucha contra toda palabra o
acto entreguista y humillante o tendiente a debilitar el frente único nacional,
es como podremos impulsar al gobierno kuomintanista de Nankín a que oponga
resistencia al Japón y sentar los prerrequisitos para el establecimiento de una
república democrática. Sin una lucha dura y persistente, sin la movilización de
todo el pueblo chino y sin un ascenso revolucionario, será imposible crear una
república democrática. En el transcurso de su lucha por la república
democrática, el Partido Comunista de China debe esforzarse para que ésta
comience por poner en práctica el Programa de Diez Puntos para la Resistencia
al Japón y por la Salvación Nacional, formulado por nuestro Partido, y lleve
adelante las tareas básicas de la revolución democrático-burguesa de China
hasta cumplirlas íntegramente."
7 EL texto
de este telegrama, enviado el lo de febrero de 1937, es el siguiente: "A
la III Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang Señores :
Toda la nación celebra con regocijo el arreglo
pacífico del Incidente de Sían. De ahora en adelante, será posible llevar a
cabo la política de paz interna, de unidad y de solidaridad contra la agresión
extranjera; ésta es una dicha para todo el país y toda la nación. En momentos
en que los invasores japoneses actúan con desenfreno y la supervivencia de la
nación china pende de un hilo, nuestro Partido espera vivamente que, en
consonancia con tal política, la III Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central
de su partido adopte los siguientes puntos como política del Estado:
1) Poner fin a todas las guerras civiles y
concentrar toda la fuerza del país en una resistencia conjunta a la agresión
extranjera;
2) Garantizar las libertades de palabra, reunión y
asociación, y poner en libertad a todos los presos políticos;
3) Convocar a una conferencia de representantes de
todos los partidos, grupos políticos, círculos sociales y fuerzas armadas, y
reunir a toda la gente de talento del país en un empeño común por salvar a la
nación;
4) Completar rápidamente todos los preparativos
para una guerra de resistencia contra el Japón, y
5) Mejorar las condiciones de vida del pueblo.
Si la III Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo
Central de su partido puede establecer resuelta y firmemente lo anterior como
política del Estado, nuestro Partido se compromete a lo siguiente como muestra
de la sinceridad de su afán de solidaridad contra la agresión extranjera:
1) Suspender en todo el país la política de
derrocar al Gobierno Nacional mediante la insurrección armada;
2) Cambiar el nombre del Gobierno Democrático de
Obreros y Campesinos por el de Gobierno de la Región Especial de la República
de China, y cambiar el nombre del Ejército Rojo haciéndolo formar parte del
Ejército
303
Revolucionario Nacional, de modo que dicho Gobierno
y dicho Ejército queden directamente dentro de la jurisdicción del Gobierno
Central de Nankín y de su Consejo Militar, respectivamente;
3) Poner en
práctica en el territorio administrado por el Gobierno de la Región Especial un
cabal sistema democrático basado en el sufragio universal y
4) Suspender
la política de confiscación de las tierras de los terratenientes y llevar
resueltamente a la práctica el programa común del frente único nacional
antijaponés."
8 En noviembre y diciembre de 1936, más de 45-000
obreros de 26 fábricas textiles japonesas y chinas de Shanghai realizaron una
gran huelga. En diciembre, los obreros de todas las fábricas textiles japonesas
de Chingtao declararon una huelga de solidaridad. Los obreros de Shanghai
ganaron la huelga: sus salarios fueron aumentados en un g por ciento a partir
de noviembre y los patrones de las Fábricas se comprometieron a no despedir
arbitrariamente a los obreros y a no golpearlos ni insultarlos. La huelga de
Chingtao, sin embargo, fue reprimida por la infantería de marina japonesa.
9 Después de que los invasores japoneses ocuparon
en 1933 Shanjaikuan y penetraron en el Norte de China y, especialmente, después
de la firma del "Acuerdo Je-Umezu" en 1935, los imperialistas
ingleses y norteamericanos, al ver directamente perjudicados sus intereses en
el Norte y el Centro de China, comenzaron a cambiar de actitud frente al Japón
e influyeron en la política del gobierno de Chiang Kai-shek hacia ese país.
Cuando en 1936 se produjo el Incidente de Sían, Inglaterra propuso rechazar las
demandas japonesas perjudiciales para sus intereses en China, e incluso dejó
entrever que el gobierno de Chiang Kai-shek, con tal que mantuviese su
dominación sobre el pueblo chino, bien podría "entrar en alguna suerte de
alianza con el Partido Comunista", con miras a asestar golpes a la
política de agresión del Japón.
10 En junio de 1936, Li Tsung-yen y Pai Chung-si,
caudillos militares de Kuangsí, y chen Chi-tang, caudillo militar de Kuangtung,
declararon su oposición conjunta a Chiang Kai-shek so pretexto de
"resistir al Japón y salvar a la nación”. En agosto, esta oposición fue
deshecha por Chiang Kai-shek recurriendo a la corrupción y la división.
11 Las tropas japonesas y las tropas títeres
emprendieron en agosto de 1g36 la invasión de la provincia de Suiyuán. En
noviembre, las tropas chinas allí acantonadas les opusieron resistencia, y todo
el pueblo inició un movimiento en apoyo de esta resistencia.
12 Después de la conclusión del "Acuerdo
Je-Umezu" en 1935, bajo la presión de la creciente marea antijaponesa del
pueblo chino y bajo la influencia de la política relativamente dura del
imperialismo anglo-norteamericano con respecto a1 Japón, el gobierno
kuomintanista de Nankín tomó frente a éste una actitud algo más firme. En las
negociaciones celebradas con el Japón de septiembre a diciembre de 1936, el
gobierno del Kuomintang recurrió a tácticas dilatorias, de manera que las
negociaciones se suspendieron sin haber llegado a ningún resultado.
13 Se refiere a la reunión del Comité Ejecutivo
Central del Kuomintang celebrada en Nankín el 15 de febrero de 1937, después
del arreglo pacífico del Incidente de Sían.
14 EL gran escritor chino Lu Sin creó en A Q,
protagonista de su famosa novela La verdadera historia de A Q, el tipo de los
que siempre se consuelan de sus desgracias y fracasos en la vida real
considerándolos como "victorias morales".
304
15 Se
refiere a los principios y el programa formulados por Sun Yat-sen respecto de
tres cuestiones : el nacionalismo, la democracia y la vida del pueblo, y no a
su concepción del mundo ni a su ideología. En la etapa de la revolución
democráticoburguesa, los comunistas estaban de acuerdo con los puntos básicos
del programa de Sun Yat-sen y cooperaron con él; pero esto no significa que
estuvieran de acuerdo con la concepción del mundo o la ideología de la
burguesía y la pequeña burguesía, que él representaba. Como vanguardia del
proletariado chino, los comunistas diferían radicalmente de Sun Yat-sen en
cuanto a la concepción del mundo o ideología, así como al enfoque teórico del
problema nacional y de otros problemas. Véase "Sobre la nueva democracia",
Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II.
16 Reorganizado
por Sun Yat-sen en 1924, el Kuomintang se convirtió en una alianza
revolucionaria de varias clases, y en él ingresaron comunistas a título
individual. A1 traicionar a la revolución en 1927, el Kuomintang masacró en
todo el país a los comunistas y a muchos de sus propios miembros de izquierda,
verdaderos partidarios de las Tres Grandes Políticas de Sun Yat-sen, y a esto
lo llamó "depuración del partido". A partir de entonces el Kuomintang
degeneró en un partido contrarrevolucionario de los grandes terratenientes y la
gran burguesía.
17 Se
refiere a la situación creada por la dirección oportunista del Comité Central
del Partido en la primera mitad de 1927.
LUCHEMOS POR INCORPORAR A MILLONES DE INTEGRANTES
DE LAS MASAS AL FRENTE ÚNICO NACIONAL ANTIJAPONES *
7 de mayo de 1937
¡Camaradas! Durante la discusión realizada en estos
últimos días sobre mi informe "Las tareas del Partido Comunista de China
en el período de la resistencia al Japón", todos han manifestado su
acuerdo con él, salvo algunos camaradas que han expresado opiniones diferentes.
Como estas opiniones son bastante importantes, las examinaré primero en estas
conclusiones, antes de pasar a otros problemas.
EL PROBLEMA DE LA PAZ
Por espacio de casi dos años, nuestro Partido ha
luchado por la paz en el país. Después de la III Sesión Plenaria del Comité
Ejecutivo Central del Kuomintang, hemos dicho que la paz ha sido alcanzada, que
ha pasado la etapa de "lucha por la paz', y que nuestra nueva tarea es la
"consolidación de la paz”. Hemos señalado, además, que esta nueva tarea
está ligada con la "lucha por la democracia", es decir debernos
consolidar la paz mediante la lucha por la democracia. Pero, según algunos
camaradas, nuestro punto de vista carece de fundamento. Indudablemente sus
conclusiones son opuestas a las nuestras, u oscilan entre dos posiciones, pues
afirman: "E1 Japón está retrocediendo1, Nankín se muestra más vacilante
que nunca, y las contradicciones entre las dos naciones se atenúan mientras que
las existentes en el interior del país se agravan." Naturalmente, de
acuerdo con esta apreciación,
_______________
* Conclusiones
presentadas por el camarada Mao Tse-tung en la Conferencia Nacional del Partido
Comunista de China celebrada en mayo de 1937.
305
306
la cuestión de una nueva etapa y de una nueva tarea
no existe, y la situación ha vuelto a su etapa anterior o se ha deteriorado aún
más. Considero incorrecta esta apreciación.
Cuando decimos que la paz ha sido alcanzada, no
queremos decir que esté consolidada; por el contrario, decimos que no lo está.
Establecer la paz es una cosa y consolidarla es otra. Es posible que la
historia vuelva atrás temporalmente y que la paz experimente vicisitudes,
debido a la existencia del imperialismo japonés, de los traidores a la patria y
del grupo projaponés. Pero el hecho es que se ha logrado la paz interna después
del Incidente de Sían; esta situación es producto de una serie de factores (política
fundamental japonesa de agresión; actitud de la Unión Soviética y también de
Inglaterra, los Estados Unidos y Francia en favor de la paz interna de China;
presión ejercida por el pueblo chino ; política de paz del Partido Comunista de
China durante el Incidente de Sían y su política de poner fin al enfrentamiento
del Poder rojo con el del Kuomintang; división de la burguesía y del
Kuomintang, etc.), y Chiang Kai-shek es impotente para establecer o romper por
sí solo la paz interna. Para romperla, tendría que luchar contra múltiples
fuerzas y aproximarse a los imperialistas japoneses y al grupo projaponés.
Indudablemente, el imperialismo japonés y el grupo projaponés tratan aún de
hacer que continúe la guerra civil en China. Precisamente por eso la paz no
está consolidada. En estas circunstancias, nuestra conclusión es que no
debernos retroceder a las viejas consignas de "Poner fin a la guerra
civil" y "Luchar por la paz", sino dar un paso adelante lanzando
la nueva consigna de "Luchar por la democracia". Sólo así podremos
consolidar la paz interna y hacer realidad la resistencia armada al Japón. ¿Por
qué lanzamos la triple consigna de "Consolidar la paz", "Luchar
por la democracia" y "Resistir al Japón"? Porque queremos, y la
situación actual nos lo permite, impulsar hacia adelante la rueda de la
revolución. Si se niega la existencia de una nueva etapa y de una nueva tarea,
si se niega el hecho de que el Kuomintang "ha comenzado a cambiar" y,
lógicamente, se niegan también los éxitos obtenidos por las distintas fuerzas
que luchan desde hace año y medio por la paz interna, se permanecerá en el
mismo sitio, sin avanzar un solo paso.
¿Por qué esos camaradas hacen una apreciación tan
inadecuada? Porque, al examinar la actual situación, no parten de lo
fundamental, sino de un cierto número de fenómenos parciales y transitorios (la
diplomacia de Sato, el proceso de Suchou2, la represión de huelgas, el traslado
al Este del Ejército del Nordeste3, la partida del general
307
Yang Ju- cheng al extranjero4, etc.), y de este
modo forman un cuadro sombrío. Decimos que el Kuomintang ha comenzado a
cambiar, pero al mismo tiempo afirmamos que aún no ha efectuado un cambio
completo. Es inconcebible que la política reaccionaria seguida por el
Kuomintang en los últimos diez años pueda cambiar radicalmente sin nuevos
esfuerzos, sin más y mayores esfuerzos de nuestra parte y del pueblo. No pocas
personas, que se proclaman hombres de "izquierda" que solían condenar
violentamente al Kuomintang y en los momentos del Incidente de Sían abogaban
por dar muerte a Chiang Kai -shek y por "forzar el paso de
Tungkuan"5, se asombran de que, apenas establecida la paz, se produzcan
acontecimientos como el proceso de Suchou, y preguntan : "¿Por qué Chiang
Kai-shek aún hace estas cosas?" Esas personas deben comprender que ni los
comunistas, ni Chiang Kai-shek son seres sobrenaturales, ni individuos
aislados, sino miembros de un partido y elementos de una clase. E1 Partido
Comunista es capaz de hacer avanzar la revolución paso a paso, pero es
impotente para barrer, de la noche a la mañana, todos los males que padece el
país. Chiang Kai-shek y el Kuomintang han comenzado a cambiar; pero sin mayores
esfuerzos de parte de todo el pueblo, no podrá limpiarse en un solo día la
suciedad acumulada en los últimos diez años. Decimos que el desarrollo de los
acontecimientos conduce hacia la paz, la democracia y la resistencia armada al
Japón, pero esto no quiere decir que sin esforzarse sea posible suprimir
definitivamente antiguos males como la guerra civil, la dictadura y la no
resistencia. Sólo con lucha y esfuerzos, que han de hacerse durante largo
tiempo, podremos terminar con esos males inveterados, con esa suciedad, superar
las vicisitudes en el curso de la revolución e incluso prevenir el posible
retroceso de la misma.
"Sólo piensan en destruirnos." Es verdad,
ellos siempre buscan nuestra destrucción. Admito plenamente la justeza de esta
apreciación, y no tener eso en cuenta sería como estar dormidos. Pero el
problema consiste en si han cambiado los métodos con que quieren destruirnos.
Pienso que sí. La política de guerra y matanza ha dejado lugar a la de reformas
y engaños, la política dura a la blanda, y la táctica militar a la táctica
política. ¿Por qué tales cambios? Frente al imperialismo japonés, la burguesía
y el Kuomintang están obligados a buscar momentáneamente un aliado en el
proletariado, así como nosotros lo buscamos en la burguesía. A1 examinar el
problema, hay que partir de este punto. Y si, en el plano internacional, el
Gobierno francés ha pasado de la hostilidad hacia la Unión Soviética a la
alianza con ella6
308
lo ha hecho por el mismo motivo. Nuestras tareas
internas han pasado también del terreno militar al político. No necesitamos de
complots ni intrigas; nuestro objetivo es vencer al imperialismo japonés
mediante un esfuerzo común, uniéndonos con todos aquellos elementos de la
burguesía y del Kuomintang que estén en favor de la resistencia al Japón.
EL PROBLEMA DE LA DEMOCRACIA
"Insistir en la democracia es erróneo, hay que
hacer hincapié únicamente en la resistencia al Japón; sin una acción directa
contra el Japón, no puede haber movimiento por la democracia; la mayoría de la
gente sólo exige la resistencia al Japón y no la democracia, y vendría bien
otro Movimiento del g de Diciembre."
Permítanme ante todo hacer algunas preguntas : ¿Se
puede decir que en la anterior etapa (del Movimiento del 9 de Diciembre de 1935
a la
III Sesión
Plenaria del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang realizada en febrero de
1937) la mayoría exigía solamente la resistencia al Japón y no la paz interna?
¿Era erróneo poner el acento sobre esta paz? ¿Era acaso imposible que existiera
un movimiento por la paz interna sin que hubiera acciones directas contra el
Japón? (El Incidente de Sían y la III Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo
Central del Kuomintang tuvieron lugar precisamente después del término de la
resistencia armada en Suiyuán y hoy no hay todavía nada semejante a dicha
resistencia ni al Movimiento del 9 de Diciembre.) Todo el mundo sabe que para
resistir al Japón hace falta la paz interna, que sin ella no puede haber
resistencia al Japón, y que esta paz es una condición para la resistencia. En
la etapa precedente, todas las actividades antijaponesas, directas o indirectas
(del Movimiento del 9 de Diciembre a la III Sesión Plenaria del Comité
Ejecutivo Central del Kuomintang), se realizaron en torno a la lucha por la paz
interna, que en aquel tiempo era el eslabón central, el elemento esencial del
movimiento antijaponés.
De la misma manera, en la nueva etapa, la
democracia es esencial para resistir al Japón, y luchar por la democracia es
luchar por la resistencia. La resistencia y la democracia se condicionan
mutuamente, tal como la resistencia y la paz interna, o la democracia y la paz
interna. La democracia es la garantía de la resistencia, y ésta puede crear
condiciones favorables al desarrollo del movimiento por la democracia.
309
Esperamos tener, e indudablemente tendremos,
numerosas luchas directas e indirectas contra el Japón en esta nueva etapa;
estas luchas impulsarán la resistencia armada al Japón y ayudarán
considerablemente al movimiento por la democracia. Pero, en la tarea que nos
asigna la historia, la lucha por la democracia es lo principal, lo esencial.
¿Es pues erróneo insistir en la democracia? Pienso que no.
"El Japón está retrocediendo, Inglaterra y el
Japón tienden a un compromiso y Nankín se muestra más vacilante que
nunca." Estas son inquietudes infundadas que provienen de la ignorancia de
las leyes del desarrollo histórico. Si, a causa de una revolución en el Japón,
éste se retirara realmente de nuestro país, eso ayudaría a la revolución china,
respondería a lo que esperamos y marcaría el comienzo del derrumbe del frente
mundial de la agresión. ¿Qué razón habría para inquietarse entonces? Pero, la
verdad sea dicha, las cosas todavía no son así. Las gestiones diplomáticas de
Sato son preparativos para una guerra de gran envergadura, y esa guerra está
ahí, delante de nosotros. La vacilante política inglesa no conducirá a nada,
pues el choque de intereses entre Inglaterra y el Japón así lo determina. Si
Nankín continúa con sus vacilaciones durante mucho tiempo, se convertirá en
enemigo de todo el pueblo; además, no se lo permitirán sus propios intereses.
Un retroceso temporal no puede cambiar las leyes generales de la historia. Por
lo tanto, no se puede negar la existencia de una nueva etapa, ni la necesidad
de plantear como tarea la lucha por la democracia. Por otra parte, la consigna
por la democracia es apropiada en todas las circunstancias, pues como todos
saben, no es mucha sino demasiado poca la democracia de que goza el pueblo
chino. Además, los hechos nos han mostrado que al definir la nueva etapa y
formular la tarea de lucha por la democracia, damos un paso hacia la
resistencia armada al Japón. Los acontecimientos están en marcha, ¡no los
hagamos retroceder!
"¿Por qué insistir tanto en una asamblea
nacional?" Porque ésta podrá influir sobre todos los aspectos de la vida
del país, porque será el puente que permita pasar de la dictadura reaccionaria
a la democracia, porque tendrá carácter de defensa nacional, porque será una
institución legal. Nuestros camaradas tienen perfecta razón cuando proponen
recobrar el Este de Jopei y el Norte de Chajar, combatir el contrabando7,
luchar contra la "colaboración económica"8, etc., pero todo esto y la
lucha por la democracia y por una asamblea nacional, lejos de entrar en
contradicción, más bien se complementan. Lo esencial es, sin embargo, la
asamblea nacional y las libertades para el pueblo.
310
La lucha diaria contra el Japón y la lucha por el
mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo deben estar ligadas al
movimiento por la democracia; esto es totalmente justo y nadie lo discute. Sin
embargo, en la etapa actual, la tarea central y esencial es la lucha por la
democracia y la libertad.
EL PROBLEMA DEL PORVENIR DE LA REVOLUCIÓN
Algunos camaradas han planteado este problema. Aquí
sólo puedo responderles brevemente.
Cuando uno escribe un artículo, debe terminar la
primera parte antes de comenzar la segunda. Dirigir resueltamente la revolución
democrática es la condición para la victoria del socialismo. Luchamos por el
socialismo, y esto es lo que nos distingue de los simples partidarios de los
Tres Principios del Pueblo revolucionarios. Nuestros actuales esfuerzos se
orientan hacia ese gran objetivo del porvenir; si lo perdemos de vista,
dejaremos de ser comunistas. Pero también dejaremos de serlo si disminuimos nuestros
esfuerzos de hoy.
Somos partidarios de la teoría de la transformación
de la revolución9, estamos por la transformación de la revolución democrática
en revolución socialista. La revolución democrática pasará por varias etapas de
desarrollo, todas bajo la consigna de una república democrática. El paso de la
preponderancia de la burguesía a la del proletariado es un largo proceso de
lucha, de lucha por la hegemonía, cuyo éxito dependerá de los esfuerzos del
Partido Comunista por elevar el nivel de conciencia política y de organización
tanto del proletariado como de los campesinos y la pequeña burguesía urbana.
EL firme aliado del proletariado es el campesinado,
y en segundo término, la pequeña burguesía urbana. Es la burguesía la que se
enfrenta con nosotros por la hegemonía.
Para superar la vacilación y la inconsecuencia de
la burguesía, debemos apoyarnos en la fuerza de las masas y en una política
correcta; de lo contrario, la burguesía se impondrá al proletariado.
Esperamos que la transformación sea incruenta, y
debemos esforzarnos por lograrlo, pero eso dependerá de la fuerza que posean
las masas.
Somos partidarios de la teoría de la transformación
de la revolución y no de la teoría trotskista de la "revolución
permanente”10. Nos pro-
311
nunciamos por llegar al socialismo pasando por
todas las etapas necesarias del desarrollo de la república democrática. Nos
oponemos al seguidismo, pero también al aventurerismo y a la precipitación.
Rechazar, con el pretexto de que sólo será
temporal, la participación de la burguesía en la revolución, y calificar de
capitulación la alianza con los sectores antijaponeses de la burguesía (en un
país semicolonial) es un punto de vista trotskista, con el que no podemos estar
de acuerdo. Actualmente, esta alianza constituye, en realidad, un puente que
hay que atravesar en nuestra marcha hacia el socialismo.
EL PROBLEMA DE LOS CUADROS
Para dirigir una gran revolución, se requiere un
gran partido y muchos y magníficos cuadros. En China, cuya población asciende a
450 millones, sería imposible llevar a cabo una gran revolución, una revolución
sin precedentes en la historia, si sólo hubiera, para dirigirla, un estrecho y
pequeño grupo de gente, o si en el Partido no hubiese más que dirigentes y
cuadros incompetentes, miopes y con ideas mezquinas. E1 Partido Comunista de
China es desde hace mucho tiempo un partido grande y lo sigue siendo a pesar de
las pérdidas sufridas durante el período de la reacción; cuenta con muchos
buenos dirigentes y cuadros, pero éstos aún no son suficientes. Nuestro Partido
debe extender sus organizaciones a todo el país, formar conscientemente a
decenas de miles de cuadros y disponer de centenares de excelentes dirigentes
de masas. Deben ser cuadros y dirigentes versados en marxismo-leninismo,
perspicaces en lo político, competentes en el trabajo, impregnados de espíritu
de sacrificio, capaces de resolver independientemente los problemas,
indoblegables ante las dificultades y fieles en su servicio a la nación, a la
clase y al Partido. Apoyándose en estos cuadros y dirigentes, el Partido
asegurará su ligazón con la militancia y con las masas, y apoyándose en la firme
dirección de ellos sobre las masas, el Partido logrará vencer al enemigo. Ser
ajenos al egoísmo, al heroísmo individualista y la ostentación, a la indolencia
y la pasividad, al sectarismo altanero, y ser desinteresados héroes de la
nación y de la clase : he aquí las cualidades y el estilo de trabajo que deben
tener los militantes, cuadros y dirigentes de nuestro Partido. Esta es la
herencia espiritual que nos han legado las decenas de miles
312
de miembros del Partido, los millares de cuadros y
las decenas de excelentes dirigentes que han dado su vida por nuestra causa.
Sin lugar a duda; debemos adquirir esas cualidades, para formarnos mejor y
elevarnos a un nivel revolucionario más alto. Pero esto no es suficiente;
tenemos todavía otra tarea: descubrir un gran número de nuevos cuadros y
dirigentes en el Partido y en el país. Nuestra revolución depende de los
cuadros. Como dijo Stalin, "los cuadros lo deciden todo"11.
EL PROBLEMA DE LA DEMOCRACIA DENTRO DEL
PARTIDO
Para alcanzar esos objetivos, es necesaria la
democracia dentro del Partido. Si se desea que el Partido sea fuerte, hay que
aplicar el centralismo democrático para desplegar la iniciativa de todos sus
miembros. En el período de la reacción y de la guerra civil, el centralismo fue
más pronunciado. En el nuevo período, debe estar estrechamente ligado a la
democracia. Mediante la práctica de la democracia, desarrollaremos la
iniciativa de toda la militancia. Mediante el desarrollo de esta iniciativa,
formaremos una gran cantidad de nuevos cuadros, liquidaremos las supervivencias
del sectarismo y daremos al Partido una unidad tan fuerte como el acero.
UNIDAD DE LA CONFERENCIA Y DE TODO EL PARTIDO
Después de dar algunas explicaciones, las
diferencias de opinión que se manifestaron en el curso de la Conferencia sobre
problemas políticos han dejado lugar a un acuerdo, y las divergencias que
existieron entre la línea del Comité Central y la línea de retirada encabezada
por ciertos camaradas, también han sido resueltas 12, lo cual demuestra que
nuestro Partido está sólidamente unido. Esta unidad constituye la base más
importante de la actual revolución nacional y democrática, porque solamente con
la unidad del Partido Comunista se podrá alcanzar la unidad de toda la clase y
de toda la nación; solamente con la unidad de toda la clase y de toda la nación
se podrá vencer al enemigo y dar cima a la revolución nacional y democrática.
313
LUCHEMOS POR INCORPORAR A MILLONES DE INTEGRANTES
DE LAS MASAS AL FRENTE ÚNICO NACIONAL ANTIJAPONES
Nuestra justa orientación política y nuestra sólida
unidad tienen por objetivo incorporar a millones de integrantes de las masas al
frente único nacional antijaponés. Las grandes masas del proletariado, de los
campesinos y de la pequeña burguesía urbana necesitan nuestro trabajo de
propaganda, agitación y organización. Se requieren mayores esfuerzos de nuestra
parte para establecer una alianza con los sectores antijaponeses de la
burguesía. Para que las masas hagan suya la política del Partido, aún debernos
realizar esfuerzos prolongados y continuos, inflexibles y enérgicos, arduos y
tenaces, pacientes y perseverantes. Sin tales esfuerzos, no conseguiremos nada.
La formación y consolidación del frente único nacional antijaponés, el
cumplimiento de las tareas de este frente y el establecimiento de una república
democrática en China son absolutamente inseparables de esos esfuerzos por ganar
a las masas. Si, gracias a esos esfuerzos, logramos reunir bajo nuestra
dirección a millones de integrantes de las masas, podremos cumplir pronto
nuestra tarea revolucionaria. Con nuestros esfuerzos aplastaremos sin duda
alguna al imperialismo japonés y lograremos la completa emancipación nacional y
social.
NOTAS
1 Después
del Incidente de Sían, por un momento los imperialistas japoneses hicieron
gestos conciliatorios para incitar a las autoridades del Kuomintang a que
socavaran la paz interna que comenzaba a instaurarse en China, y a que
rompieran el frente único nacional antijaponés que se estaba constituyendo.
Indujeron al Gobierno Autónomo títere de Mongolia Interior a que enviara al
gobierno del Kuomintang en Nankín dos mensajes manifestándole su lealtad, uno
en diciembre de 1936 y otro en marzo de 1937. E1 propio ministro de Relaciones
Exteriores del Japón, Sato, halagó públicamente a Chiang Kai-shek, declarando
astutamente que el Japón deseaba mejorar sus relaciones con China y ayudarla en
su unificación política y recuperación económica. Por otra parte, el Japón
envió a China un llamado Grupo de Estudios Económicos dirigido por el magnate
de las finanzas Kenji Kodama, para "ayudar" a China a
"organizarse en un Estado moderno ".Estas intrigas agresivas del
Japón eran lo que se conocía como la "diplomacia de Sato" y que
ciertas personas engañadas por las estratagemas de los imperialistas japoneses
llamaban "retroceso del Japón".
314
2 En
noviembre de l936, el gobierno del Kuomintang arrestó en Shanghai a siete
dirigentes del movimiento por la resistencia al Japón y la salvación nacional,
entre los que se encontraba Shen Chün-yu. En abril de 1937, la Alta Corte del
Kuomintang en Suchou los sometió a proceso, inculpándolos de "atentado
contra la República", acusación arbitraria que utilizaban habitualmente
las autoridades reaccionarias del Kuomintang contra todo movimiento patriótico.
3 Antes
del Incidente de Sían, el Ejército del Nordeste estaba acantonado en los
límites entre Shensí y Kansú, en contacto directo con el Ejército Rojo del
Norte de Shensí. Grandemente influenciado por éste, realizó el Incidente de
Sían. En marzo de 1937, los reaccionarios del Kuomintang, con el propósito de
romper los lazos que lo unían con el Ejército Rojo y sembrar discordia en sus
filas, lo obligaron a dirigirse hacia el Este para ir a Jonán y Anjui.
4 E1
general Yang Ju-cheng, uno de los jefes militares del Noroeste, realizó junto
con Chang Süe-liang el Incidente de Sían. Por ese motivo, se hicieron populares
y eran llamados "Chang-Yang". Después que Chiang Kai-shek fue puesto
en libertad, Chang Süe-liang lo acompañó a Nankín, donde fue detenido en
seguida. En abril de 1937, Yang Ju-cheng Fue destituido por la pandilla
reaccionaria del Kuomintang y obligado a expatriarse. Cuando comenzó la Guerra
de Resistencia, Yang volvió a China, dispuesto a tomar parte en la lucha contra
el Japón, pero fue detenido por Chiang Kai-shek y permaneció encarcelado hasta
septiembre de 1949, fecha en que fue asesinado en un campo de concentración
cuando el Ejército Popular de Liberación se aproximaba a Chungching.
5 Importante
paso estratégico en el punto de unión entre Shensí, Jonán y Shansí. Durante el
Incidente de Sían, las tropas del Kuomintang estaban acantonadas principalmente
al Este de dicho paso. Algunas personas que se proclamaban hombres de
"izquierda", entre ellas Chang Kuo-tao, insistían en que el Ejército
Rojo "forzara el paso de Tungkuan", es decir, que pasara a la
ofensiva contra las tropas del Kuomintang. Esta propuesta iba contra la
política del Comité Central del Partido que buscaba un arreglo pacífico del
Incidente de Sían.
6 Después
de la Revolución de Octubre, el imperialismo francés mantuvo durante mucho
tiempo una política hostil hacia la Unión Soviética. Desde 1918 hasta l920, el
Gobierno francés tomó parte activa en la intervención armada de catorce
potencias contra la Unión Soviética y siguió su reaccionaria política de aislar
a este país aun después del fracaso de la intervención. Solamente en mayo de
1935, gracias a la influencia entre el pueblo francés de la política exterior
soviética de paz y debido también a la amenaza de la Alemania fascista, Francia
concluyó con la Unión Soviética un pacto de asistencia recíproca. Pero el
reaccionario Gobierno francés no cumplió fielmente dicho pacto.
7 Se
refiere al contrabando de mercancías japonesas en China.
8 Consigna
del imperialismo japonés tendiente al saqueo y la agresión económica contra
China.
9 Véanse
C. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, IV; V. I. Lenin, Dos
tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática, l2 y 13;
Compendio de Historia del Partido Comunista (bolchevique) de la URSS, cap. III,
;.
10 Véanse J.
V. Stalin, "Los fundamentos del leninismo", III; "La Revolución
de Octubre y la táctica de los comunistas rusos", II; "Cuestiones del
leninismo", III.
11 Véase el
"Discurso pronunciado en el Palacio del Kremlin, ante la promoción de
mandos salidos de las academias del Ejército Rojo" (mayo de 1g35), en el
que
315
Stalin dijo: "[...] de todos los valiosos
capitales que existen en el mundo, el capital más precioso y decisivo lo
constituyen los hombres, los cuadros. Es necesario que se comprenda que, en
nuestras actuales condiciones, `los cuadros lo deciden todo'."
12 Se hace
referencia aquí a las divergencias existentes de 1935 a 1936 entre la línea del
Comité Central del Partido y la línea de retirada de Chang Kuo-tao. Véase
"Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés", nota
23, en el presente tomo. Al decir que "las divergencias [...] han sido
resueltas", el camarada Mao Tse-tung se refería a la reunión de las
fuerzas del Ejército del IV Frente con el Ejército Rojo Central. En cuanto a la
traición abierta de Chang Kuo-tao al Partido y su degeneración en
contrarrevolucionario, hecho que se produjo posteriormente, ya no fue una
cuestión de divergencias sobre la línea del Partido, sino un acto de traición
individual.
13
SOBRE LA PRÁCTlCA *
SOBRE LA RELACIÓN ENTRE EL CONOCIMIENTO Y LA
PRÁCTICA,
ENTRE EL SABER Y EL HACER
Julio de 1937
E1 materialismo premarxista examinaba el problema
del conocimiento al margen de la naturaleza social del hombre y de su
desarrollo histórico, y por eso era incapaz de comprender la dependencia del
conocimiento respecto a la práctica social, es decir, la dependencia del
conocimiento respecto a la producción y a la lucha de clases.
Ante todo, los marxistas consideran que la
actividad del hombre en la producción es su actividad práctica más fundamental,
la que determina todas sus demás actividades. E1 conocimiento del hombre
depende principalmente de su actividad en la producción material; en el curso
de ésta, el hombre va comprendiendo gradualmente los fenómenos, las propiedades
y las leyes de la naturaleza, así como las relaciones entre él mismo y la
naturaleza, y, también a través de su actividad en la producción, va conociendo
paulatinamente y en diverso grado determinadas relaciones existentes entre los
hombres. No es posible adquirir ninguno de estos conocimientos fuera de la
actividad en la producción. En una sociedad sin clases, cada individuo, como
miembro de la sociedad, uniendo sus esfuerzos a los de los demás miembros y
entrando con ellos en determinadas relaciones de produc-
_______________
* En
nuestro Partido había cierto número de camaradas dogmáticos, que, durante largo
tiempo, rechazaron la experiencia de la revolución china, negaron la verdad de
que "el marxismo no es un dogma, sino una guía para la acción", y
trataron de intimidar a la gente con palabras y frases de las obras marxistas,
sacadas mecánica-mente fuera del contexto. Había también cierto número de
camaradas empíricos, que, durante largo tiempo, se limitaron a su Fragmentaria
experiencia personal, ignoraron la importancia de la teoría para la práctica
revolucionaria y no vieron la revolución en su conjunto; aunque trabajaron con
diligencia, lo hicieron a ciegas. Las ideas erróneas de unos y otros, y en
particular las de los dogmáticos, causaron
317
318
ción, se dedica a la producción para satisfacer las
necesidades materiales del hombre. En todas las sociedades de clases, los
miembros de las diferentes clases sociales, entrando también, de una u otra
manera, en determinadas relaciones de producción, se dedican a la producción,
destinada a satisfacer las necesidades materiales del hombre. Esto constituye
la fuente fundamental desde la cual se desarrolla el conocimiento humano.
La práctica social del hombre no se reduce a su
actividad en la producción, sino que tiene muchas otras formas : la lucha de
clases, la vida política, las actividades científicas y artísticas ; en
resumen, el hombre, como ser social, participa en todos los dominios de la vida
práctica de la sociedad. Por lo tanto, va conociendo en diverso grado las
diferentes relaciones entre los hombres no sólo a través de la vida material,
sino también a través de la vida política y la vida cultural (ambas estrechamente
ligadas a la vida material). De estas otras formas de la práctica social, la
lucha de clases en sus diversas manifestaciones ejerce, en particular, una
influencia profunda sobre el desarrollo del conocimiento humano. En la sociedad
de clases, cada persona existe como miembro de una determinada clase, y todas
las ideas, sin excepción, llevan su sello de clase.
Los marxistas sostienen que la producción en la
sociedad humana se desarrolla paso a paso, de lo inferior a lo superior, y que,
en consecuencia, el conocimiento que el hombre tiene tanto de la naturaleza
como de la sociedad se desarrolla también paso a paso, de lo inferior a lo
superior, es decir, de lo superficial a lo profundo, de lo unilateral a lo
multilateral. Durante un período muy largo en la historia, el hombre se vio
circunscrito a una comprensión unilateral de la historia de la sociedad, ya que,
por una parte, las clases explotadoras la deformaban constantemente debido a
sus prejuicios, y, por la otra, la pequeña escala de la producción limitaba la
visión del hombre. Sólo cuando surgió el proletariado moderno junto con
gigantescas fuerzas productivas (la gran industria), pudo el hombre alcanzar
una compren-
_______________
entre 1931 y 1934 enormes daños a la revolución
china; además, los dogmáticos, disfrazados de marxistas, desorientaron a gran
número de camaradas. EL camarada Mao Tse-tung escribió "Sobre la
práctica" con el fin de denunciar, desde el punto de vista de la teoría
marxista del conocimiento, los errores subjetivistas de dogmatismo y de
empirismo en el Partido, especialmente el de dogmatismo. Este trabajo se titula
"Sobre la práctica" porque pone énfasis en la denuncia del
dogmatismo, variedad del subjetivismo que menosprecia la práctica. Las
concepciones contenidas en este trabajo las expuso el camarada Mao Tse-tung en
una serie de conferencias dadas en el Instituto Político y Militar Antijaponés
de Yenán.
319
sión global e histórica del desarrollo de la
sociedad y transformar este conocimiento en una ciencia, la ciencia del
marxismo.
Los marxistas sostienen que la práctica social del
hombre es el único criterio de la verdad de su conocimiento del mundo exterior.
Efectivamente, el conocimiento del hombre queda confirmado sólo cuando éste
logra los resultados esperados en el proceso de la práctica social (producción
material, lucha de clases o experimentación científica) . Si el hombre quiere
obtener éxito en su trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene
que hacer concordar sus ideas con las leyes del mundo exterior objetivo; si no
consigue esto, fracasa en la práctica. Después de sufrir un fracaso, extrae
lecciones de él, modifica sus ideas haciéndolas concordar con las leyes del
mundo exterior y, de esta manera, puede transformar el fracaso en éxito: he
aquí lo que se quiere decir con "el fracaso es madre del éxito" y
"cada fracaso nos hace más listos". La teoría materialista dialéctica
del conocimiento coloca la práctica en primer plano; considera que el
conocimiento del hombre no puede separarse ni en lo más mínimo de la práctica,
y repudia todas las teorías erróneas que niegan su importancia o separan de
ella el conocimiento. Lenin dijo: "La práctica es superior al conocimiento
(teórico), porque posee no sólo la dignidad de la universalidad, sino también
la de la realidad inmediata.”1 La filosofía marxista - el materialismo
dialéctico - tiene dos características sobresalientes. Una es su carácter de
clase: afirma explícitamente que el materialismo dialéctico sirve al
proletariado. La otra es su carácter práctico : subraya la dependencia de la
teoría respecto a la práctica, subraya que la práctica es la base de la teoría
y que ésta, a su vez, sirve a la práctica. E1 que sea verdad o no un
conocimiento o teoría no se determina mediante una apreciación subjetiva, sino
mediante los resultados objetivos de la práctica social. E1 criterio de la
verdad no puede ser otro que la práctica social. E1 punto de vista de la
práctica es el punto de vista primero y fundamental de la teoría materialista
dialéctica del conocimiento2.
Pero, ¿cómo el conocimiento humano surge de la
práctica y sirve a su vez a la práctica? Para comprenderlo basta con mirar el
proceso de desarrollo del conocimiento.
En el proceso de la práctica, el hombre no ve al
comienzo más que las apariencias, los aspectos aislados y las conexiones
externas de las cosas. Por ejemplo, algunas personas de fuera vienen a Yenán en
giras de investigación. En los primeros uno o dos días, ven su topografía,
calles y casas, entran en contacto con muchas personas, asisten
320
a recepciones, veladas y mítines, oyen todo tipo de
conversaciones y leen diferentes documentos: todo esto son las apariencias de
las cosas, sus aspectos aislados y sus conexiones externas. Esta etapa del
conocimiento se denomina etapa sensorial, y es la etapa de las sensaciones y
las impresiones. Esto es, las cosas de Yenán, aisladas, actuando sobre los
órganos de los sentidos de los miembros del grupo de investigación, han
provocado sensaciones en ellos y hecho surgir en su cerebro multitud de impresiones
junto con una noción aproximativa de las conexiones externas entre dichas
impresiones : ésta es la primera etapa del conocimiento. En esta etapa, el
hombre no puede aún formar conceptos, que corresponden a un nivel más profundo,
ni sacar conclusiones lógicas.
A medida que continúa la práctica social, las cosas
que en el curso de la práctica suscitan en el hombre sensaciones e impresiones,
se presentan una y otra vez ; entonces se produce en su cerebro un cambio
repentino (un salto) en el proceso del conocimiento y surgen los conceptos. Los
conceptos ya no constituyen reflejos de las apariencias de las cosas, de sus
aspectos aislados y de sus conexiones externas, sino que captan las cosas en su
esencia, en su conjunto y en sus conexiones internas. Entre el concepto y la
sensación existe una diferencia no sólo cuantitativa sino también cualitativa.
Continuando adelante, mediante el juicio y el razonamiento, se pueden sacar
conclusiones lógicas. La expresión de la Crónica de los tres reinos3:
"Frunció el entrecejo y le vino a la mente una estratagema", o la del
lenguaje corriente: "Déjeme reflexionar", significan que el hombre,
empleando conceptos en el cerebro, procede al juicio y al razonamiento. Esta es
la segunda etapa del conocimiento. Los miembros del grupo de investigación,
después de haber reunido diversos datos y, lo que es más, después de
"haber reflexionado", pueden llegar al juicio de que "la
política de frente único nacional antijaponés, aplicada por el Partido
Comunista, es consecuente, sincera y genuina". Habiendo formulado este
juicio, ellos pueden, si son también genuinos partidarios de la unidad para
salvar a la nación, dar otro paso adelante y sacar la siguiente conclusión:
"El frente único nacional antijaponés puede tener éxito." Esta etapa,
la de los conceptos, los juicios y los razonamientos, es aún más importante en
el proceso completo del conocimiento de una cosa por el hombre; es la etapa del
conocimiento racional. La verdadera tarea del conocimiento consiste en llegar,
pasando por las sensaciones, al pensamiento, en llegar paso a paso a la
comprensión de las contradicciones internas de las cosas objetivas, de sus
leyes y de las
321
conexiones internas entre un proceso y otro, es
decir, en llegar al conocimiento lógico. Repetimos : el conocimiento lógico
difiere del conocimiento sensorial en que éste concierne a los aspectos
aislados, las apariencias y las conexiones externas de las cosas, mientras que
aquél, dando un gran paso adelante, alcanza al conjunto, a la esencia y a las
conexiones internas de las cosas, pone al descubierto las contradicciones
internas del mundo circundante y puede, por consi-guiente, llegar a dominar el
desarrollo del mundo circundante en su conjunto, en las conexiones internas de
todos sus aspectos.
Nadie antes del marxismo elaboró una teoría como
ésta, la materialista dialéctica, sobre el proceso de desarrollo del
conocimiento, el que se basa en la práctica y va de lo superficial a lo
profundo. Es el materialismo marxista el primero en resolver correctamente este
problema, poniendo en evidencia de. manera materialista y dialéctica el
movimiento de profundización del conocimiento, movimiento por el cual el
hombre, como ser social, pasa del conocimiento sensorial al conocimiento lógico
en su compleja y constantemente repetida práctica de la producción y de la
lucha de clases. Lenin dijo: "La abstracción de la materia, de una ley de
la naturaleza, la abstracción del valor, etc., en una palabra, todas las
abstracciones científicas (correctas, serias, no absurdas) reflejan la
naturaleza en forma más profunda, veraz y completa."4 E1
marxismo-leninismo sostiene que cada una de las dos etapas del proceso
cognoscitivo tiene sus propias características : en la etapa inferior, el
conocimiento se manifiesta como conocimiento sensorial y, en la etapa superior,
como conocimiento lógico, pero ambas son etapas de un proceso cognoscitivo
único. Lo sensorial y lo racional son cualitativamente diferentes ; sin
embargo, uno y otro no están desligados, sino unidos sobre la base de la
práctica. Nuestra práctica testimonia que no podemos comprender inmediatamente
lo que percibimos, y que podemos percibir con mayor profundidad sólo aquello
que ya comprendemos. La sensación sólo resuelve el problema de las apariencias
; únicamente la teoría puede resolver el problema de la esencia. La solución de
ninguno de estos problemas puede separarse ni en lo más mínimo de la práctica.
Quien quiera conocer una cosa, no podrá conseguirlo sin entrar en contacto con
ella, es decir, sin vivir (practicar) en el mismo medio de esa cosa. En la
sociedad feudal era imposible conocer de antemano las leyes de la sociedad
capitalista, pues no había aparecido aún el capitalismo y faltaba la práctica
correspondiente. E1 marxismo sólo podía ser producto de la sociedad
capitalista. Marx, en la época del capitalismo liberal, no podía
322
conocer concretamente, de antemano, ciertas leyes
peculiares de la época del imperialismo, ya que no había aparecido aún el
imperialismo, fase final del capitalismo, y faltaba la práctica
correspondiente; sólo Lenin y Stalin pudieron asumir esta tarea. Aparte de su
genio, la razón principal por la cual Marx, Engels, Lenin y Stalin pudieron
crear sus teorías fue su participación personal en la práctica de la lucha de
clases y de la experimentación científica de su tiempo; sin este requisito,
ningún genio podría haber logrado éxito. La expresión: "Sin salir de su
casa, el letrado sabe todo cuanto sucede en el mundo" no era más que una
frase hueca en los tiempos antiguos, cuando la técnica estaba poco
desarrollada; y en nuestra época de técnica desarrollada, aunque tal cosa es
realizable, los únicos que tienen auténticos conocimientos de primera mano son
las personas que en el mundo se dedican a la práctica. Y sólo cuando, gracias a
la escritura y a la técnica, llegan al "letrado" los conocimientos
que estas personas han adquirido en su práctica, puede éste, indirectamente,
"saber todo cuanto sucede en el mundo". Para conocer directamente tal
o cual cosa o cosas, es preciso participar personalmente en la lucha práctica
por transformar la realidad, por transformar dicha cosa o cosas, pues es éste
el único medio de entrar en contacto con sus apariencias ; asimismo, es éste el
único medio de poner al descubierto la esencia de dicha cosa o cosas y
comprenderlas. Tal es el proceso cognoscitivo que en realidad siguen todos los
hombres, si bien alguna gente, deformando deliberadamente los hechos, afirma lo
contrario. La gente más ridícula del mundo son los "sabelotodo" que,
recogiendo de oídas conocimientos fragmentarios y superficiales, se las dan de
"máxima autoridad en el mundo", lo que testimonia simplemente su
fatuidad. EL conocimiento es problema de la ciencia y ésta no admite ni la
menor deshonestidad ni la menor presunción; lo que exige es ciertamente lo
contrario : honestidad y modestia. Si quieres conocer, tienes que participar en
la práctica transformadora de la realidad. Si quieres conocer el sabor de una
pera, tienes tú mismo que transformarla comiéndola. Si quieres conocer la
estructura y las propiedades del átomo, tienes que hacer experimentos físicos y
químicos, cambiar el estado del átomo. Si quieres conocer la teoría y los
métodos de la revolución, tienes que participar en la revolución. Todo
conocimiento auténtico nace de la experiencia directa. Sin embargo, el hombre
no puede tener experiencia directa de todas las cosas y, de hecho, la mayor
parte de nuestros conocimientos proviene de la experiencia indirecta, por
ejemplo, todos los conocimientos de los siglos pasados y de otros
323
países. Estos conocimientos fueron o son, para
nuestros antecesores y los extranjeros, producto de la experiencia directa, y
merecen confianza si en el curso de esa experiencia directa se ha cumplido la
condición de "abstracción científica" de que hablaba Lenin y si
reflejan de un modo científico la realidad objetiva; en caso contrario, no la
merecen. Por eso, los conocimientos de una persona los constituyen sólo dos
sectores: uno proviene de la experiencia directa y el otro, de la experiencia
indirecta. Además, lo que para mí es experiencia indirecta, constituye
experiencia directa para otros. Por lo tanto, considerados en su conjunto, los
conocimientos, sean del tipo que fueren, no pueden separarse de la experiencia
directa. Todo conocimiento se origina en las sensaciones que el hombre obtiene
del mundo exterior objetivo a través de los órganos de los sentidos; no es
materialista quien niegue la sensación, niegue la experiencia directa, o niegue
la participación personal en la práctica transformadora de la realidad. Es por
esto que los "sabelotodo" son ridículos. Un antiguo proverbio chino
dice: "Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de
sus cachorros?" Este proverbio es verdad tanto para la práctica del hombre
como para la teoría del conocimiento. No puede haber conocimiento al margen de
la práctica.
Para poner en claro el movimiento materialista
dialéctico del conocimiento, movimiento de profundización gradual del
conocimiento, surgido sobre la base de la práctica transformadora de la
realidad, daremos a continuación otros ejemplos concretos.
En el período inicial de su práctica, período de
destrucción de las máquinas y de lucha espontánea, el proletariado se
encontraba, en cuanto a su conocimiento de la sociedad capitalista, sólo en la
etapa del conocimiento sensorial; conocía sólo los aspectos aislados y las
conexiones externas de los diversos fenómenos del capitalismo. En esa época, el
proletariado era todavía una "clase en sí". Sin embargo, el
proletariado se convirtió en una "clase para sí" cuando, entrando en
el segundo período de su práctica, período de lucha económica y política
consciente y organizada, llegó a comprender la esencia de la sociedad
capitalista, las relaciones de explotación entre las clases sociales y sus
propias tareas históricas, gracias a su práctica, a su variada experiencia de
largos años de lucha y a su educación en la teoría marxista, resumen científico
hecho por Marx y Engels de dicha experiencia.
Lo mismo pasó con el conocimiento del pueblo chino
respecto al imperialismo. La primera etapa fue la del conocimiento sensorial,
324
superficial, tal como se manifestó en las
indiscriminadas luchas contra los extranjeros, ocurridas durante los
movimientos del Reino Celestial Taiping, del Yijetuan y otros. Sólo en la
segunda etapa, la del conocimiento racional, el pueblo chino discernió las
diferentes contradicciones internas y externas del imperialismo y comprendió la
verdad esencial de que el imperialismo, en alianza con la burguesía compradora
y la clase feudal, oprimía y explotaba a las amplias masas populares de China ;
tal conocimiento no comenzó sino por la época del Movimiento del 4 de Mayo de
1919.
Veamos ahora la guerra. Si los dirigentes militares
carecen de experiencia militar, no podrán comprender en la etapa inicial las
leyes profundas que rigen la dirección de una guerra específica (por ejemplo,
nuestra Guerra Revolucionaria Agraria de los últimos diez años). En la etapa
inicial, sólo vivirán la experiencia de numerosos combates y, lo que es más,
sufrirán muchas derrotas. Sin embargo, esta experiencia (la experiencia de los
combates ganados y, sobre todo, la de los perdidos) les permitirá comprender lo
que por dentro articula toda la guerra, es decir, las leyes de esa guerra
específica, comprender su estrategia y sus tácticas, y de este modo, dirigirla
con seguridad. Si en ese momento se confía el mando de la guerra a una persona
inexperta, ella también tendrá que sufrir una serie de derrotas (es decir,
adquirir experiencia) antes de poder comprender las verdaderas leyes de la
guerra.
Con frecuencia, de algún camarada que no tiene
coraje para aceptar una tarea, oímos decir: "No estoy seguro de poder
cumplirla.” ¿Por qué no está seguro de sí mismo? Porque no comprende el
contenido y las circunstancias de ese trabajo según las leyes que lo rigen,
porque no ha tenido o ha tenido muy poco contacto con semejante trabajo, de
modo que no se puede ni hablar de que conozca tales leyes. Pero, después de un
análisis detallado de la naturaleza y las circunstancias de ese trabajo, se
sentirá relativamente seguro de sí mismo y lo aceptará de buen grado. Si se
dedica a él por algún tiempo y adquiere experiencia, y si está dispuesto a
examinar la situación con prudencia, en vez de abordarla de una manera
subjetiva, unilateral y superficial, será capaz de llegar por sí mismo a
conclusiones sobre cómo debe hacer el trabajo y lo hará con mucho mayor coraje.
Sólo quienes abordan los problemas de manera subjetiva, unilateral y
superficial, dictan órdenes presuntuosamente apenas llegan a un nuevo lugar,
sin considerar las circunstancias, sin examinar las cosas en su totalidad (su
historia y su situación actual en conjunto) ni penetrar en su esencia
325
(su naturaleza y las conexiones internas entre una
cosa y otras).
Semejantes personas tropiezan y caen
inevitablemente.
Así se ve que el primer paso en el proceso del
conocimiento es el contacto con las cosas del mundo exterior; esto corresponde
a la etapa de las sensaciones. E1 segundo es sintetizar los datos
proporcionados por las sensaciones, ordenándolos y elaborándolos ; esto
corresponde a la etapa de los conceptos, los juicios y los razonamientos. Sólo
cuando los datos proporcionados por las sensaciones son muy ricos (no
fragmentarios e incompletos) y acordes con la realidad (no ilusorios), pueden
servir de base para formar conceptos correctos y una lógica correcta.
Aquí hay que subrayar dos puntos importantes. E1
primero, que se ha señalado más arriba pero que conviene reiterar, es la
dependencia del conocimiento racional respecto al conocimiento sensorial. Es
idealista quien considere posible que el conocimiento racional no provenga del
conocimiento sensorial. En la historia de la filosofía existe la escuela
"racionalista", que sólo reconoce la realidad de la razón y niega la
realidad de la experiencia, considerando que sólo es digna de crédito la razón
y no la experiencia sensorial; su error consiste en trastrocar los hechos. Lo
racional merece crédito precisamente porque dimana de lo sensorial; de otro
modo, lo racional sería arroyo sin fuente, árbol sin raíces, algo subjetivo,
autogenerado e indigno de confianza. En el orden que sigue el proceso del
conocimiento, la experiencia sensorial viene primero; si subrayamos la
importancia de la práctica social en el proceso del conocimiento, es porque
sólo ella puede dar origen al conocimiento humano y permitir al hombre comenzar
a adquirir experiencia sensorial del mundo exterior objetivo. Para una persona
que cierra los ojos y se tapa los oídos y se aísla totalmente del mundo
exterior objetivo, no hay conocimiento posible. El conocimiento comienza con la
experiencia: éste es el materialismo de la teoría del conocimiento.
EL segundo punto es que el conocimiento necesita
profundizarse, necesita desarrollarse de la etapa sensorial a la racional: ésta
es la dialéctica de la teoría del conocimiento5. Pensar que el conocimiento
puede quedarse en la etapa inferior, sensorial, y que sólo es digno de crédito
el conocimiento sensorial y no el racional, significa caer en el
"empirismo", error ya conocido en la historia. El error de esta
teoría consiste en ignorar que los datos proporcionados por las sensaciones,
aunque constituyen reflejos de determinadas realidades del mundo exterior
objetivo (aquí no me refiero al empirismo idealista,
326
que reduce la experiencia a la llamada
introspección), no pasan de ser unilaterales y superficiales, reflejos
incompletos de las cosas, que no traducen su esencia. Para reflejar plenamente
una cosa en su totalidad, para reflejar su esencia y sus leyes internas, hay
que proceder a una operación mental, someter los ricos datos suministrados por
las sensaciones a una elaboración que consiste en desechar la cáscara para
quedarse con el grano, descartar lo falso para conservar lo verdadero, pasar de
un aspecto a otro y de lo externo a lo interno, formando así un sistema de
conceptos y teorías; es necesario dar un salto del conocimiento sensorial al
racional. Los conocimientos así elaborados no son menos substanciosos ni menos
dignos de confianza. Por el contrario, todo aquello que en el proceso del
conocimiento ha sido científicamente elaborado sobre la base de la práctica,
refleja la realidad objetiva, como dice Lenin, en forma más profunda, veraz y
completa. Los "prácticos" vulgares no proceden así; respetan la experiencia
pero desprecian la teoría, y en consecuencia no pueden tener una visión que
abarque un proceso objetivo en su totalidad, carecen de una orientación clara y
de una perspectiva de largo alcance, y se contentan con sus éxitos ocasionales
y con fragmentos de la verdad. Si esas personas dirigen una revolución, la
conducirán a un callejón sin salida.
E1 conocimiento racional depende del conocimiento
sensorial, y éste necesita desarrollarse hasta convertirse en conocimiento
racional: tal es la teoría materialista dialéctica del conocimiento. En la
filosofía, ni el "racionalismo" ni el "empirismo" entienden
el carácter histórico o dialéctico, del conocimiento, y aunque cada una de
estas escuelas contiene un aspecto de la verdad (me refiero al racionalismo y
al empirismo materialistas, y no idealistas), ambas son erróneas en cuanto a la
teoría del conocimiento en su conjunto. E1 movimiento materia-lista dialéctico
del conocimiento desde lo sensorial a lo racional ocurre tanto en un pequeño
proceso cognoscitivo (por ejemplo, conocer una sola cosa, un solo trabajo) como
en uno grande (por ejemplo, conocer una sociedad o una revolución).
Sin embargo, el movimiento del conocimiento no
acaba ahí. Detener el movimiento materialista dialéctico del conocimiento en el
conocimiento racional, sería tocar sólo la mitad del problema y, más aún, según
la filosofía marxista, la mitad menos importante. La filosofía marxista
considera que el problema más importante no consiste en comprender las leyes
del mundo objetivo para estar en condiciones de interpretar el mundo, sino en
aplicar el conocimiento de esas leyes para transformarlo activamente. Para el marxismo,
la
327
teoría es importante, y su importancia está
plenamente expresada en la siguiente frase de Lenin: "Sin teoría
revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario."6 Pero
el marxismo subraya la importancia de la teoría precisa y únicamente porque
ella puede servir de guía para la acción. Si tenemos una teoría justa, pero nos
contentamos con hacer de ella un tema de conversación y la dejamos archivada en
lugar de ponerla en práctica, semejante teoría, por buena que sea, carecerá de
significación. EL conocimiento comienza por la práctica, y todo conocimiento
teórico, adquirido a través de la práctica, debe volver a ella. La función
activa del conocimiento no solamente se manifiesta en el salto activo del
conocimiento sensorial al racional, sino que también, lo que es más importante,
debe manifestarse en el salto del conocimiento racional a la práctica
revolucionaria. El conocimiento que alcanza las leyes del mundo hay que
dirigirlo de nuevo a la práctica transformadora del mundo, hay que aplicarlo nuevamente
a la práctica de la producción, a la práctica de la lucha de clases
revolucionaria y de la lucha nacional revolucionaria, así como a la práctica de
la experimentación científica. Este es el proceso de comprobación y desarrollo
de la teoría, la continuación del proceso global del conocimiento. E1 problema
de saber si una teoría corresponde a la verdad objetiva no se resuelve ni puede
resolverse completamente en el arriba descrito movimiento del conocimiento
desde lo sensorial a lo racional. E1 único medio para resolver completamente
este problema es dirigir de nuevo el conocimiento racional a la práctica
social, aplicar la teoría a la práctica y ver si conduce a los objetivos
planteados. Muchas teorías de las ciencias naturales son reconocidas como
verdades no sólo porque fueron creadas por los científicos, sino porque han
sido comprobadas en la práctica científica ulterior. Igualmente, el
marxismo-leninismo es reconocido como verdad no sólo porque esta doctrina fue
elaborada científicamente por Marx, Engels, Lenin y Stalin, sino porque ha sido
comprobada en la ulterior práctica de la lucha de clases revolucionaria y de la
lucha nacional revolucionaria. El materialismo dialéctico es una verdad
universal porque nadie, en su práctica, puede escapar a su dominio. La historia
del conocimiento humano nos enseña que la verdad de muchas teorías era
incompleta y que la comprobación en la práctica ha permitido completarla.
Numerosas teorías eran erróneas, y la comprobación en la práctica ha permitido
corregirlas. Es por esto que la práctica es el criterio de la verdad y que
"el punto de vista de la vida, de la práctica, debe ser el punto de vista
primero y funda-
328
mental de la teoría del conocimiento"7. Stalin
tenía razón al decir: "[. . .) la teoría deja de tener objeto cuando no se
halla vinculada a la práctica revolucionaria, exactamente del mismo modo que la
práctica es ciega si la teoría revolucionaria no alumbra su camino."8
¿Se consuma aquí el movimiento del conocimiento?
Nuestra respuesta es sí y no. Cuando los hombres, como seres sociales, se
dedican a la práctica transformadora de un determinado proceso objetivo (sea
natural o social) en una etapa determinada de su desarrollo, pueden, a
consecuencia del reflejo del proceso objetivo en su cerebro y de su propia
actividad consciente, hacer avanzar su conocimiento desde lo sensorial a lo
racional, y crear ideas, teorías, planes o proyectos que correspondan, en
términos generales, a las leyes que rigen el proceso objetivo en cuestión.
Luego, aplican estas ideas, teorías, planes o proyectos a la práctica del mismo
proceso objetivo. Si alcanzan los objetivos planteados, es decir, si en la
práctica de este mismo proceso logran hacer realidad las ideas, teorías, planes
o proyectos previamente formulados, o hacerlos realidad en líneas generales,
entonces puede considerarse consumado el movimiento del conocimiento de este
proceso específico. Pueden darse por logrados los objetivos previstos cuando,
por ejemplo, en el proceso de transformar la naturaleza, se realiza un proyecto
de ingeniería, se verifica una hipótesis científica, se fabrica un utensilio o
se cosecha un cultivo, o, en el proceso de transformar la sociedad, se gana una
huelga, se vence en una guerra, o se cumple un plan educacional. Sin embargo,
por lo general, tanto en la práctica que transforma la naturaleza como en la
que transforma la sociedad, muy rara vez se realizan sin ninguna alteración las
ideas, teorías, planes o proyectos previamente elaborados por el hombre. Esto
se debe a que la gente que se dedica a la transformación de la realidad está
siempre sujeta a numerosas limitaciones ; no sólo se encuentra limitada por las
condiciones científicas y técnicas existentes, sino también por el desarrollo
del propio proceso objetivo y el grado en que éste se manifiesta (aún no se han
revelado plenamente los diferentes aspectos y la esencia del proceso objetivo).
En esta situación, debido a que en el curso de la práctica se descubren
circunstancias imprevistas, con frecuencia se modifican parcialmente y a veces
incluso completamente las ideas, teorías, planes o proyectos. Dicho de otra
manera, se dan casos en que las ideas, teorías, planes o proyectos originales
no corresponden, en parte o en todo, a la realidad, son parcial o totalmente
erróneos. A menudo, sólo después de repetidos fracasos se logra
329
corregir los errores en el conocimiento y hacer
concordar a éste con las leyes del proceso objetivo y, por consiguiente,
transformar lo subjetivo en objetivo, es decir, obtener en la práctica los
resultados esperados. En todo caso, cuando se llega a este punto, puede
considerarse consumado el movimiento del conocimiento humano respecto a un
proceso objetivo dado en una etapa determinada de su desarrollo.
Sin embargo, considerado el proceso en su avance,
el movimiento del conocimiento humano no está consumado. En virtud de sus
contradicciones y luchas internas, todo proceso, sea natural o social, avanza y
se desarrolla, y, en consonancia con ello, también tiene que avanzar y
desarrollarse el movimiento del conocimiento humano. En cuanto a los
movimientos sociales, los auténticos dirigentes revolucionarios no sólo deben
saber corregir los errores que se descubran en sus ideas, teorías, planes o
proyectos, corno ya se ha dicho anteriormente, sino que, además, cuando un
determinado proceso objetivo avanza y cambia pasando de una etapa de desarrollo
a otra, ellos deben saber avanzar y cambiar, a la par, en su conocimiento
subjetivo, y conseguir que todos los que participan en la revolución hagan lo
mismo, es decir, deben saber plantear, de acuerdo con los nuevos cambios
producidos en la situación, nuevas tareas revolucionarias y nuevos proyectos de
trabajo. En un período revolucionario, la situación cambia con mucha rapidez, y
si el conocimiento de los revolucionarios no cambia también rápidamente en
conformidad con la situación, ellos no serán capaces de conducir la revolución
a la victoria.
No obstante, sucede a menudo que el pensamiento se
rezaga respecto a la realidad; esto se debe a que el conocimiento del hombre
está limitado por numerosas condiciones sociales. Nos oponemos a los testarudos
en las filas revolucionarias, cuyo pensamiento no progresa en concordancia con
las circunstancias objetivas cambiantes y se ha manifestado en la historia como
oportunismo de derecha. Estas personas no ven que la lucha de los contrarios ha
hecho avanzar el proceso objetivo, mientras que su conocimiento se halla
atascado aún en la vieja etapa. Esto es característico del pensamiento de todos
los testarudos. Su pensamiento está apartado de la práctica social, y ellos no
son capaces de ir delante guiando el carro de la sociedad; se limitan a ir a la
rastra, refunfuñando que el carro marcha demasiado rápido y tratando de hacerlo
retroceder o dar media vuelta y regresar.
Nos oponemos también a la huera palabrería
"izquierdista". El pensamiento de los "izquierdistas" pasa
por encima de una determinada etapa de desarrollo del proceso objetivo; algunos
toman sus
330
fantasías por verdades, otros pretenden realizar a
la fuerza en el presente ideales sólo realizables en el futuro. Alejado de la
práctica presente de la mayoría de las personas y de la realidad del momento,
su pensamiento se traduce en la acción como aventurerismo.
E1 idealismo y el materialismo mecanicista, el
oportunismo y el aventurerismo, se caracterizan por la ruptura entre lo
subjetivo y lo objetivo, por la separación entre el conocimiento y la práctica.
La teoría marxista-leninista del conocimiento, caracterizada por la práctica
social científica, no puede dejar de oponerse categóricamente a estas
concepciones erróneas. Los marxistas reconocen que, en el proceso general
absoluto del desarrollo del universo, el desarrollo de cada proceso determinado
es relativo y que, por eso, en el torrente infinito de la verdad absoluta, el
conocimiento humano de cada proceso determinado en una etapa dada de desarrollo
es sólo una verdad relativa. La suma total de las incontables verdades
relativas constituye la verdad absoluta9. E1 desarrollo de todo proceso
objetivo está lleno de contradicciones y luchas, y también lo está el
desarrollo del movimiento del conocimiento humano. Todo movimiento dialéctico
del mundo objetivo se refleja, tarde o temprano, en el conocimiento humano. En
la práctica social, el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción es
infinito. Y así lo es el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción en el
conocimiento humano. A medida que avanza cada vez más lejos la práctica del
hombre que transforma la realidad objetiva de acuerdo con determinadas ideas,
teorías, planes o proyectos, más y más profundo se va haciendo el conocimiento
que de la realidad objetiva tiene el hombre. Nunca terminará el movimiento de
cambio en el mundo de la realidad objetiva, y tampoco tendrá fin la cognición
de la verdad por el hombre a través de la práctica. EL marxismo-leninismo no ha
agotado en modo alguno la verdad, sino que en el curso de la práctica abre sin
cesar el camino hacia su conocimiento. Nuestra conclusión es la unidad concreta
e histórica de lo subjetivo y lo objetivo, de la teoría y la práctica, del
saber y el hacer, y nos oponemos a todas las ideas erróneas, de
"izquierda" o de derecha, ideas que se separan de la historia
concreta.
En la presente época del desarrollo de la sociedad,
la historia ha hecho recaer sobre los hombros del proletariado y su partido la
responsabilidad de conocer correctamente el mundo y transformarlo. Este
proceso, el de la práctica transformadora del mundo, que está determinado con
arreglo al conocimiento científico, ha llegado ya a un
331
momento histórico en China y en toda la Tierra, a
un gran momento sin precedentes en la historia, esto es, el momento de acabar
completamente con las tinieblas en China y en el resto de la Tierra, y
transformar nuestro mundo en un mundo luminoso, nunca visto antes. La lucha del
proletariado y de los pueblos revolucionarios por la transformación del mundo
implica el cumplimiento de las siguientes tareas: transformar el mundo objetivo
y, al mismo tiempo, transformar su propio mundo subjetivo, esto es, su propia
capacidad cognoscitiva y las relaciones entre su mundo subjetivo y el objetivo.
Estas transformaciones ya están en marcha en una parte del globo terrestre, la
Unión Soviética. Allí se sigue promoviendo este proceso de transformaciones.
Los pueblos de China y del resto del orbe también están pasando o pasarán por
semejante proceso. Y el mundo objetivo a transformar incluye también a todas
las personas opuestas a estas transformaciones, personas que tienen que pasar
por una etapa de coacción antes de poder entrar en la etapa de transformación
consciente. La época en que la humanidad entera proceda de manera consciente a
su propia transformación y a la del mundo, será la época del comunismo mundial.
Descubrir la verdad a través de la práctica y,
nuevamente a través de la práctica, comprobarla y desarrollarla. Partir del
conocimiento sensorial y desarrollarlo activamente convirtiéndolo en
conocimiento racional; luego, partir del conocimiento racional y guiar
activamente la práctica revolucionaria para transformar el mundo subjetivo y el
mundo objetivo. Practicar, conocer, practicar otra vez y conocer de nuevo. Esta
forma se repite en infinitos ciclos, y, con cada ciclo, el contenido de la
práctica y del conocimiento se eleva a un nivel más alto. Esta es en su
conjunto la teoría materialista dialéctica del conocimiento, y ésta es la
teoría materialista dialéctica de la unidad entre el saber y el hacer.
NOTAS
1 V. I.
Lenin: Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la lógica".
2 Véanse
C. Marx, Tesis sobre Feuerbach y V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo,
II, 6.
3 Célebre
novela histórica china escrita por Luo Kuan-chung (¿1330-1400?).
332
4 V. I.
Lenin: Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la lógica".
5 V. I.
Lenin dice: "Para comprender, hay que comenzar a comprender y a estudiar
de una manera empírica, y elevares de lo empírico a lo general." Ibíd.
6 V. I.
Lenin: ¿Qué Hacer?, I, d.
7 V. I.
Lenin : Materialismo y empiriocriticismo, II, 6.
8 J. V.
Stalin: "Los fundamentos del leninismo", III.
9 Véase V.
I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, II, 5.
SOBRE LA CONTRADICCIÓN *
Agosto de 1937
La ley de la contradicción en las cosas, es decir,
la ley de la unidad de los contrarios, es la ley más fundamental de la
dialéctica materialista. Lenin dijo: "La dialéctica, en sentido estricto,
es el estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos [ . . .
]" 1 Lenin solía calificar esta ley de esencia de la dialéctica y también
de núcleo de la dialéctica2. Por consiguiente, al estudiar esta ley, no podemos
dejar de abordar una gran variedad de temas, un buen número de problemas
filosóficos. Si obtenemos una clara noción de todos estos problemas,
comprenderemos en su esencia misma la dialéctica materialista. Estos problemas
son: las dos concepciones del mundo, la universalidad de la contradicción, la
particularidad de la contradicción, la contradicción principal y el aspecto
principal de la contradicción, la identidad y la lucha entre los aspectos de la
contradicción, y el papel del antagonismo en la contradicción.
Ha suscitado vivo interés entre nosotros la crítica
a que los círculos filosóficos soviéticos han sometido al idealismo de la
escuela de Deborin durante los últimos años. EL idealismo de Deborin ha
ejercido muy mala influencia en el Partido Comunista de China, y no se puede
decir que el pensamiento dogmático en nuestro Partido nada tenga que ver con
dicha escuela. Por tanto, nuestro estudio de la filosofía, en la hora actual,
debe tener como objetivo principal extirpar el pensamiento dogmático.
_______________
* Trabajo
filosófico escrito por el camarada Mao Tse-tung a continuación de su obra
"Sobre la práctica" y destinado, como ella, a vencer el pensamiento
dogmático, grave error que existía entonces en el Partido. Originalmente dado a
conocer en Forma de conferencias en el Instituto Político y Militar Antijaponés
de Yenán, este escrito fue revisado por el autor para incluirlo en sus Obras
Escogidas.
333
334
I. LAS DOS CONCEPCIONES DEL MUNDO
A lo largo de la historia del conocimiento humano,
siempre han existido dos concepciones acerca de las leyes del desarrollo del
universo : la concepción metafísica y la concepción dialéctica, que constituyen
dos concepciones del mundo opuestas. Lenin dice:
"Las dos concepciones fundamentales (¿o las
dos posibles? ¿o las dos que se observan en la historia?) del desarrollo
(evolución) son: el desarrollo como disminución y aumento, como repetición, y
el desarrollo como unidad de los contrarios (la división del todo único en dos
contrarios mutuamente excluyentes y su relación recíproca)."3
Lenin se refiere aquí precisamente a estas dos
diferentes concepciones del mundo.
Durante largo tiempo en la historia, tanto en China
como en Europa, el modo de pensar metafísico formó parte de la concepción
idealista del mundo y ocupó una posición dominante en el pensamiento humano. En
Europa, el materialismo de la burguesía en sus primeros tiempos fue también
metafísico. Debido a que una serie de países europeos entraron, en el curso de
su desarrollo económico-social, en una etapa de capitalismo altamente
desarrollado, a que las fuerzas productivas, la lucha de clases y las ciencias
alcanzaron en esos países un nivel sin precedentes en la historia y a que allí
el proletariado industrial llegó a ser la más grande fuerza motriz de la
historia, surgió la concepción marxista, dialéctica materialista, del mundo.
Entonces, junto al idealismo reaccionario, abierto y sin disimulo, apareció en
el seno de la burguesía el evolucionismo vulgar para oponerse a la dialéctica
materialista.
La concepción metafísica del mundo, o concepción
del mundo del evolucionismo vulgar, ve las cosas como aisladas, estáticas y
unilaterales. Considera todas las cosas del universo, sus formas y sus
especies, como eternamente aisladas unas de otras y eternamente inmutables. Si
reconoce los cambios, los considera sólo como aumento o disminución
cuantitativos o corno simple desplazamiento. Además, para ella, la causa de tal
aumento, disminución o desplazamiento no está dentro de las cosas mismas, sino
fuera de ellas, es decir, en el impulso de fuerzas externas. Los metafísicos
sostienen que las diversas clases de cosas del mundo y sus características han
permanecido iguales desde
335
que comenzaron a existir, y que cualquier cambio
posterior no ha sido más que un aumento o disminución cuantitativos. Consideran
que las cosas de una determinada especie sólo pueden dar origen a cosas de la
misma especie, y así indefinidamente, y jamás pueden transformarse en cosas de
una especie distinta. Según ellos, la explotación capitalista, la competencia
capitalista, la ideología individualista de la sociedad capitalista, etc.,
pueden ser halladas igualmente en la sociedad esclavista de la antigüedad, y
aun en la sociedad primitiva, y existirán sin cambio para siempre. En cuanto al
desarrollo social, lo atribuyen a factores exteriores a la sociedad, tales como
el medio geográfico y el clima. De manera simplista, tratan de encontrar las
causas del desarrollo de las cosas fuera de ellas mismas, y rechazan la tesis
de la dialéctica materialista según la cual el desarrollo de las cosas se debe
a sus contradicciones internas. En consecuencia, no pueden explicar ni la
diversidad cualitativa de las cosas, ni el fenómeno de la transformación de una
calidad en otra. En Europa, este modo de pensar se manifestó como materialismo
mecanicista en los siglos XVII y XVIII y como evolucionismo vulgar a fines del
siglo XIX y comienzos del XX. En China, el modo metafísico de pensar expresado
en el dicho "E1 cielo no cambia y el Tao tampoco"4, ha sido durante
largo tiempo sostenido por la decadente clase dominante feudal. En cuanto al
materialismo mecanicista y al evolucionismo vulgar, importados de Europa en los
últimos cien años, son sostenidos por la burguesía.
En oposición a la concepción metafísica del mundo,
la concepción dialéctica materialista del mundo sostiene que, a fin de
comprender el desarrollo de una cosa, debemos estudiarla por dentro y en sus
relaciones con otras cosas ; dicho de otro modo, debemos considerar que el
desarrollo de las cosas es un automovimiento, interno y necesario, y que, en su
movimiento, cada cosa se encuentra en interconexión e interacción con las cosas
que la rodean. La causa fundamental del desarrollo de las cosas no es externa sino
interna; reside en su carácter contradictorio interno. Todas las cosas entrañan
este carácter contradictorio; de ahí su movimiento, su desarrollo. E1 carácter
contradictorio interno de una cosa es la causa fundamental de su desarrollo, en
tanto que su interconexión y su interacción con otras cosas son causas
secundarias. Así, pues, la dialéctica materialista refuta categóricamente la
teoría metafísica de la causalidad externa o del impulso externo, teoría
sostenida por el materialismo mecanicista y el evolucionismo vulgar. Es
evidente que las causas puramente externas sólo pueden provocar el movimiento
mecánico de las cosas, esto es, sus
336
cambios de dimensión o cantidad, pero no pueden
explicar la infinita diversidad cualitativa de las cosas ni la transformación
de una cosa en otra. De hecho, hasta el movimiento mecánico, impulsado por una
fuerza externa, tiene lugar también a través del carácter contradictorio
interno de las cosas. EL simple crecimiento de las plantas y los animales, su
desarrollo cuantitativo, también se debe principalmente a sus contradicciones
internas. De la misma manera, el desarrollo de la sociedad no obedece principalmente
a causas externas, sino internas. Países de condiciones geográficas y
climáticas casi idénticas se desarrollan de un modo muy distinto y desigual.
Más aún, en un mismo país se producen enormes cambios sociales sin que haya
cambiado su geografía ni su clima. La Rusia imperialista se transformó en la
Unión Soviética socialista, y el Japón feudal, cerrado al mundo exterior, se
transformó en el Japón imperialista, sin que se hubieran producido cambios en
el medio geográfico ni el clima de ninguno de los dos países. China, dominada
durante largo tiempo por el feudalismo, ha experimentado enormes cambios en los
últimos cien años y ahora está avanzando hacia su transformación en una nueva
China, emancipada y libre; sin embargo, no han ocurrido cambios ni en su
geografía ni en su clima. Por cierto, se operan cambios en la geografía y el
clima de la Tierra en su conjunto y de cada una de sus zonas, pero son
insignificantes en comparación con los cambios en la sociedad ; los primeros se
manifiestan en términos de decenas de miles de años, en tanto que los segundos
lo hacen en términos de miles, cientos o decenas de arios, e incluso en pocos
años o meses (en períodos de revolución). Según la dialéctica materialista, los
cambios en la naturaleza son ocasionados principalmente por el desarrollo de
las contradicciones internas de ésta, y los cambios en la sociedad se deben
principalmente al desarrollo de las contradicciones internas de la sociedad, o
sea, las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de
producción, entre las clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo de
estas contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsa la sustitución
de la vieja sociedad por la nueva. ¿Excluye la dialéctica materialista las
causas externas? No. La dialéctica materialista considera que las causas
externas constituyen la condición del cambio, y las causas internas, su base, y
que aquéllas actúan a través de éstas. A una temperatura adecuada, un huevo se
transforma en pollo, pero ninguna temperatura puede transformar una piedra en
pollo, porque sus bases son diferentes. Existe constante influencia mutua entre
los pueblos de los diferentes países. En la época del capitalismo,
337
especialmente en la época del imperialismo y de la
revolución proletaria, son extremadamente grandes la influencia mutua y la
interacción entre los diversos países en los terrenos político, económico y
cultural. La Revolución Socialista de Octubre inauguró una nueva era no sólo en
la historia de Rusia, sino también en la historia mundial. Ha ejercido
influencia en los cambios internos de los demás países del mundo y también, con
especial profundidad, en los cambios internos de China. Tales cambios, sin embargo,
han tenido lugar a través de las respectivas leyes internas de dichos países,
incluida China. Cuando dos ejércitos traban combate y uno resulta vencedor y el
otro, vencido, tanto la victoria del uno como la derrota del otro son
determinadas por causas internas. Uno es el vencedor gracias a su poderío o a
la corrección de su mando, y el otro sale derrotado sea por su debilidad o por
los errores de su mando ; las causas externas actúan a través de las causas
internas. En China, la derrota que la gran burguesía infligió al proletariado
en 1927 se produjo por obra del oportunismo que existía entonces en el seno del
proletariado chino (dentro del Partido Comunista de China) . Cuando liquidamos
ese oportunismo, la revolución china volvió a desarrollarse. E1 que más tarde
la revolución china haya sufrido de nuevo serios golpes de sus enemigos es
consecuencia del aventurerismo que surgió en nuestro Partido. Cuando liquidamos
el aventurerismo, nuestra causa reanudó su avance. De esto se desprende que si
un partido quiere conducir la revolución a la victoria, ha de basarse en la
justeza de su línea política y en la solidez de su organización.
La concepción dialéctica del mundo surgió ya en la
antigüedad, tanto en China como en Europa. Sin embargo, la antigua dialéctica
tenía un carácter espontáneo e ingenuo ; en razón de las condiciones sociales e
históricas de entonces, no le era posible constituirse en teoría sistemática, y
por eso no podía dar una explicación completa del universo y fue reemplazada
más tarde por la metafísica. Hegel, célebre filósofo alemán de fines del siglo
XVIII y comienzos del XIX, hizo importantísimas contribuciones a la dialéctica,
pero su dialéctica era idealista. Sólo cuando Marx y Engels, los grandes
protagonistas del movimiento proletario, crearon la gran teoría del
materialismo dialéctico y del materialismo histórico sintetizando todo lo
positivo conquistado en la historia del conocimiento humano y, en particular,
asimilando críticamente los elementos racionales de la dialéctica hegeliana, se
produjo en la historia del conocimiento humano una gran revolución sin
precedentes. Esta gran teoría ha sido desarrollada
338
posteriormente por Lenin y Stalin. Al ser
introducida en nuestro país, provocó enormes cambios en el pensamiento chino.
Esta concepción dialéctica del mundo nos enseña
principalmente a observar y analizar el movimiento de los contrarios en las
distintas cosas, y a determinar, sobre la base de tal análisis, los métodos
para resolver las contradicciones. Por consiguiente, es para nosotros de
singular importancia comprender concretamente la ley de la contradicción en las
cosas.
II. LA UNIVERSALIDAD DE LA CONTRADICCIÓN
Para facilitar mi exposición, comenzaré por la
universalidad de la contradicción y luego continuaré con la particularidad de
la contradicción. Lo haré así porque la universalidad de la contradicción puede
ser explicada en pocas palabras, pues ha sido ampliamente reconocida desde que
Marx, Engels, Lenin y Stalin, los grandes creadores y continuadores del
marxismo, descubrieron la concepción dialéctica materialista del mundo y
aplicaron con notables éxitos la dialéctica materialista al análisis de numerosas
cuestiones de la historia humana y de la historia de la naturaleza y a la
transformación, en muchos terrenos, de la sociedad y la naturaleza (en la Unión
Soviética, por ejemplo); en cambio, muchos camaradas, especialmente los
dogmáticos, todavía no comprenden claramente la particularidad de la
contradicción. No entienden que es precisamente en la particularidad de la
contradicción donde reside la universalidad de la contradicción. Tampoco
comprenden cuán importante es, para dirigir el curso de la práctica revolucionaria,
el estudio de la particularidad de la contradicción en las cosas concretas que
tenemos ante nosotros. Es necesario, entonces, estudiar con detenimiento la
particularidad de la contradicción y dedicar suficiente espacio a explicarla.
Por esta razón, en nuestro análisis de la ley de la contradicción en las cosas,
comenzaremos por la universalidad de la contradicción, luego dedicaremos
especial atención al análisis de la particularidad de la contradicción, y
volveremos finalmente a la primera.
La universalidad o carácter absoluto de la
contradicción significa, primero, que la contradicción existe en el proceso de
desarrollo de toda cosa, y, segundo, que el movimiento de los contrarios se
presenta desde el comienzo hasta el fin del proceso de desarrollo de cada cosa.
339
Engels dijo: "E1 movimiento mismo es una
contradicción"5. Lenin definió la ley de la unidad de los contrarios como
"el reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias contradictorias,
mutuamente excluyentes, opuestas, en todos los fenómenos y procesos de la
naturaleza (incluso del espíritu y de la sociedad)"6. ¿Son correctas estas
ideas? Sí lo son. La interdependencia y la lucha entre los contrarios
existentes en cada una de las cosas determinan su vida e impulsan su
desarrollo. No hay cosa que no contenga contradicción ; sin contradicción no
existiría el mundo.
La contradicción es la base de las formas simples
del movimiento (por ejemplo, el movimiento mecánico) y tanto más lo es de las
formas complejas del movimiento.
Engels explicó la universalidad de la contradicción
en los siguientes términos :
"Si ya el simple cambio mecánico de lugar
encierra una contradicción, tanto más la encierran las formas superiores del
movimiento de la materia y muy especialmente la vida orgánica y su desarrollo.
[. . .) la vida consiste precisamente, ante todo, en que un ser es en cada
instante el mismo y a la vez otro. La vida, pues, es también una contradicción
que, presente en las cosas y los procesos mismos, se está planteando y
resolviendo incesantemente; al cesar la contradicción, cesa la vida y
sobreviene la muerte. Vimos igualmente cómo tampoco en el mundo del pensamiento
podemos librarnos de las contradicciones, y cómo, por ejemplo, la contradicción
entre la interiormente ilimitada capacidad cognoscitiva humana y su existencia
real sólo en hombres exteriormente limitados y que conocen limitadamente, se
resuelve en la sucesión, para nosotros al menos prácticamente infinita, de las
generaciones, en un progreso ilimitado."
"[. . .] una de las bases fundamentales de las
matemáticas superiores es precisamente la contradicción [. . .].
"Pero ya en las matemáticas inferiores
hormiguean las contradicciones."7
A su vez, Lenin ilustró la universalidad de la
contradicción como sigue :
"En matemáticas: + y -. Diferencial e
integral.
En mecánica: acción y reacción.
En física: electricidad positiva y negativa.
340
En química: combinación y disociación de los
átomos.
En ciencias sociales: lucha de clases."8
En la guerra, la ofensiva y la defensiva, el avance
y la retirada, la victoria y la derrota, son todas parejas de fenómenos
contradictorios. E1 uno no puede existir sin el otro. La lucha y la
interconexión entre ambos aspectos constituyen el conjunto de la guerra,
impulsan su desarrollo y resuelven sus problemas.
Toda diferencia entre los conceptos de los hombres
debe ser considerada como reflejo de las contradicciones objetivas. E1 reflejo
de las contradicciones objetivas en el pensamiento subjetivo forma el
movimiento contradictorio de los conceptos, impulsa el desarrollo del
pensamiento y va resolviendo sin cesar los problemas planteados al pensamiento
humano.
La oposición y la lucha entre ideas diferentes
tienen lugar constantemente dentro del Partido. Este es el reflejo en su seno
de las contradicciones entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la
sociedad. Si en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas ideológicas
para resolverlas, la vida del Partido tocaría a su fin.
Así, pues, queda claro que la contradicción existe
universalmente, en todos los procesos, tanto en las formas simples del
movimiento como en las complejas, tanto en los fenómenos objetivos como en los
fenómenos del pensamiento. Pero ¿existe la contradicción también en la etapa
inicial de cada proceso? ¿Existe el movimiento de los contrarios desde el
comienzo hasta el fin del proceso de desarrollo de cada cosa?
La escuela de Deborin, a juzgar por los artículos
en que la critican los filósofos soviéticos, sostiene que la contradicción no
aparece en el comienzo de un proceso, sino sólo cuando éste ha alcanzado
determinada etapa. Si así fuera, el desarrollo del proceso hasta ese momento no
obedecería a causas internas sino externas. De esta manera, Deborin retrocede a
la teoría metafísica de la causalidad externa y al mecanismo. Aplicando este
criterio al análisis de problemas concretos, la escuela de Deborin estima que,
en las condiciones de la Unión Soviética, sólo existen diferencias, pero no
contradicción, entre los kulaks y las masas campesinas, y así coincide por
entero con la opinión de Bujarin. A1 analizar la Revolución Francesa, sostiene
que antes dé la Revolución existían asimismo sólo diferencias, pero no
contradicciones, dentro del Tercer Estado, integrado por los obreros, los
campesinos y la burguesía. Tal punto de vista de la escuela de Deborin es
antimarxista. Esta escuela ignora que toda diferencia entraña ya una
341
contradicción, y que la diferencia en sí es
contradicción. Trabajadores y capitalistas han estado en contradicción desde el
nacimiento mismo de estas dos clases, sólo que la contradicción no se agudizó
al comienzo. Aun en las condiciones sociales de la Unión Soviética, existen
diferencias entre los obreros y los campesinos, y estas diferencias en sí
mismas constituyen una contradicción, sólo que ésta no se intensificará hasta
el punto de transformarse en antagónica ni tornará la forma de lucha de clases,
como es el caso de la contradicción entre trabajadores y capitalistas; los
obreros y los campesinos han formando una sólida alianza en el curso de la
construcción socialista y van resolviendo gradualmente esa contradicción en el
proceso de desarrollo del socialismo al comunismo. De lo que aquí se trata es
de contradicciones de distinto carácter, y no de la presencia o ausencia de
contradicciones. La contradicción es universal, absoluta ; existe en los
procesos de desarrollo de todas las cosas y recorre cada proceso desde el
comienzo hasta el fin.
¿Qué es la aparición de un nuevo proceso? La vieja
unidad y los contrarios que la constituyen, dejan lugar a una nueva unidad y
sus correspondientes contrarios; así nace un nuevo proceso en reemplazo del
viejo. Termina el viejo proceso y comienza el nuevo. El nuevo proceso contiene
una nueva contradicción e inicia su propia historia, la historia del desarrollo
de su contradicción.
Como señaló Lenin, Marx dio en El Capital un modelo
de análisis del movimiento de los contrarios, que recorre todo el proceso de
desarrollo de una cosa desde el comienzo hasta el fin. Este es el método que ha
de emplearse al estudiar el proceso de desarrollo de cualquier cosa. E1 propio
Lenin también empleó correctamente este método, que impregna todas sus obras.
"En El Capital, Marx comienza por analizar la
relación más simple, ordinaria y fundamental, más común, más cotidiana de la
sociedad burguesa (mercantil), una relación miles de millones de veces
presente: el intercambio de mercancías. EL análisis revela en este fenómeno
sencillísimo (en esa `célula' de la sociedad burguesa) todas las
contradicciones (o los gérmenes de todas las contradicciones) de la sociedad
contemporánea. La posterior exposición nos muestra el desarrollo (a la vez
crecimiento y movimiento) de dichas contradicciones y de esa sociedad en la õ
[suma] de sus partes individuales, desde su comienzo hasta su fin."
Lenin agregó: "Tal debe ser el método de
exposición (o de estudio) de la dialéctica en general [. . .]"9
342
Los comunistas chinos deben asimilar este método,
pues sólo así podrán analizar correctamente la historia y la situación actual
de la revolución china y deducir sus perspectivas futuras.
III. LA PARTICULARIDAD DE LA CONTRADICCIÓN
La contradicción existe en el proceso de desarrollo
de cada cosa y lo recorre desde el comienzo hasta el fin; tal es la
universalidad o carácter absoluto de la contradicción. A esto ya nos hemos
referido más arriba. Detengámonos ahora en la particularidad o carácter
relativo de la contradicción.
Hay que estudiar este problema en varios planos.
Ante todo, las contradicciones de las diversas
formas del movimiento de la materia poseen, cada una, un carácter particular.
E1 conocimiento que el hombre tiene de la materia es el conocimiento de las
formas de su movimiento, pues en el mundo no hay más que materia en movimiento,
y el movimiento de la materia reviste necesariamente formas determinadas. Al
abordar una forma dada del movimiento de la materia, debemos tomar en
consideración lo que tiene de común con otras formas del movimiento. Pero
aquello que encierra especial importancia, pues sirve de base a nuestro
conocimiento de una cosa, es atender a lo que esa forma del movimiento de la
materia tiene de particular, o sea, a lo que la distingue cualitativamente de
otras formas del movimiento. Sólo así podemos distinguir una cosa de otra. Toda
forma del movimiento contiene su propia contradicción particular. Esta
contradicción particular constituye la esencia particular que diferencia a una
cosa de las demás. He aquí la causa interna o, por decirlo así, la base de la
infinita variedad de las cosas del mundo. Hay muchas formas del movimiento en
la naturaleza: movimiento mecánico, sonido, luz, calor, electricidad,
disociación, combinación, etc. Todas estas formas del movimiento de la materia
son interdependientes, pero, en su esencia, cada una es diferente de las otras.
La esencia particular de cada forma del movimiento de la materia es determinada
por la contradicción particular de dicha forma. Esto ocurre no sólo en la
naturaleza, sino también en los fenómenos de la sociedad y del pensamiento.
Todas las formas sociales y todas las formas del pensamiento tienen, cada una,
su propia contradicción particular y su esencia particular.
343
La delimitación entre las diferentes ciencias se
funda precisamente en las contradicciones particulares inherentes a sus
respectivos objetos de estudio. Así, es la contradicción peculiar de un
determinado sector de fenómenos lo que constituye el objeto de estudio de una
rama dada de la ciencia. Por ejemplo: los números positivos y los negativos en
matemáticas; la acción y la reacción en mecánica; la electricidad positiva y la
negativa en física; la disociación y la combinación en química; las fuerzas productivas
y las relaciones de producción, y la lucha entre una clase y otra en las
ciencias sociales; la ofensiva y la defensiva en la ciencia militar; el
idealismo y el materialismo, la concepción metafísica y la concepción
dialéctica en filosofía, etc., - cada una de estas parejas de fenómenos
constituye una contradicción particular y tiene una esencia particular y,
precisamente por eso, ellas son objetos de estudio de ramas distintas de la
ciencia. Cierto es que si no se comprende la universalidad de la contradicción,
no hay manera de descubrir la causa universal o base universal del movimiento o
desarrollo de las cosas ; pero, si no se estudia la particularidad de la
contradicción, no hay manera de determinar la esencia particular que diferencia
a una cosa de las demás, ni de descubrir la causa particular o base particular
del movimiento o desarrollo de cada cosa, ni de distinguir una cosa de otra, ni
de delimitar los diversos dominios de la ciencia.
En cuanto al orden que sigue el movimiento del
conocimiento humano, el hombre parte siempre del conocimiento de lo individual
y particular para llegar gradualmente a conocer lo general. Únicamente después
de conocer la esencia particular de multitud de cosas distintas, el hombre
puede pasar a la generalización y conocer la esencia común a las diversas
cosas. Luego de haber llegado a conocer dicha esencia común, el hombre se sirve
de este conocimiento como guía para seguir adelante y estudiar distintas cosas
concretas que no han sido estudiadas todavía o que no lo han sido en
profundidad, a fin de descubrir la esencia particular de cada una de ellas ;
sólo así puede acrecentar, enriquecer y desarrollar su conocimiento de dicha
esencia común y evitar que este conocimiento se marchite o fosilice. Estos son
los dos procesos del conocimiento: uno, de lo particular a lo general, y el
otro, de lo general a lo particular. E1 conocimiento humano siempre avanza en
forma cíclica y cada ciclo (si se observa estrictamente el método científico)
puede elevar el conocimiento humano a una etapa más alta y hacerlo más
profundo. E1 error de nuestros dogmáticos a este respecto consiste en que, por
una parte, no comprenden que es imperativo estudiar la particularidad de la
contradicción y conocer la esencia particular de las
344
cosas individuales para poder conocer plenamente la
universalidad de la contradicción y la esencia común a las diversas cosas, y,
por otra parte, no comprenden que aun después de conocer la esencia común a las
cosas hay que seguir adelante y estudiar las cosas concretas todavía no
estudiadas profundamente o aquéllas recién surgidas. Nuestros dogmáticos son
perezosos y rehusan dedicar el menor esfuerzo al estudio de las cosas
concretas; consideran las verdades generales como surgidas de la nada y las convierten
en fórmulas puramente abstractas, ininteligibles, y, de este modo, niegan por
completo e invierten el orden normal que sigue el hombre para llegar a conocer
la verdad. Tampoco comprenden la interconexión entre los dos procesos del
conocimiento humano : de lo particular a lo general y, luego, de lo general a
lo particular. Los dogmáticos no entienden nada de la teoría marxista del
conocimiento.
Es preciso estudiar no sólo la contradicción
particular y la esencia, por ella determinada, de cada gran sistema de formas
del movimiento de la materia, sino también la contradicción particular y la
esencia de cada proceso en el largo curso del desarrollo de cada forma del
movimiento de la materia. En toda forma del movimiento, cada proceso de
desarrollo, real y no imaginario, es cualitativamente diferente. En nuestro
estudio debemos poner énfasis en este punto y comenzar por él.
Contradicciones cualitativamente diferentes sólo
pueden resolverse por métodos cualitativamente diferentes. Por ejemplo: la
contradicción entre el proletariado y la burguesía se resuelve por el método de
la revolución socialista; la contradicción entre las grandes masas populares y
el sistema feudal, por el método de la revolución democrática ; la
contradicción entre las colonias y el imperialismo, por el método de la guerra
revolucionaria nacional; la contradicción entre la clase obrera y el campesinado
en la sociedad socialista, por el método de la colectivización y la
mecanización de la agricultura; las contradicciones en el seno del Partido
Comunista, por el método de la crítica y la autocrítica ; la contradicción
entre la sociedad y la naturaleza, por el método del desarrollo de las fuerzas
productivas. Los procesos cambian, desaparecen viejos procesos y
contradicciones y surgen nuevos procesos y contradicciones, y, en consecuencia,
varían los métodos para resolver las contradicciones. En Rusia fueron radicalmente
diferentes tanto la contradicción resuelta por la Revolución de Febrero y la
resuelta por la Revolución de Octubre, como los métodos empleados para
resolverlas. Resolver contradicciones diferentes por métodos diferentes es un
principio que los marxista-leninistas deben observar
345
rigurosamente. Los dogmáticos no observan este
principio, no comprenden las diferencias entre las condiciones de los distintos
tipos de revolución y, por eso, tampoco comprenden la necesidad de usar métodos
diferentes para resolver contradicciones diferentes; antes al contrario, siguen
invariablemente una fórmula que suponen inalterable y la aplican mecánicamente
y en todas partes, lo cual sólo puede causar reveses a la revolución o llevar a
hacer muy mal lo que podría hacerse bien.
Para descubrir la particularidad de las
contradicciones en el proceso de desarrollo de una cosa, consideradas en su
conjunto, en sus interconexiones, es decir, para descubrir la esencia del
proceso de desarrollo de una cosa, hay que descubrir la particularidad de cada
uno de los aspectos de cada contradicción de ese proceso; de otro modo, será
imposible descubrir la esencia del proceso. En nuestro estudio también debemos
prestar mucha atención a esto.
En el proceso de desarrollo de toda cosa grande
existen numerosas contradicciones. Por ejemplo, en el proceso de la revolución
democrático-burguesa de China, existen la contradicción entre todas las clases
oprimidas de la sociedad china y el imperialismo, la contradicción entre las
amplias masas populares y el feudalismo, la contradicción entre el proletariado
y la burguesía, la contradicción entre el campesinado y la pequeña burguesía
urbana, por un lado, y la burguesía, por el otro, las contradicciones entre los
distintos grupos dominantes reaccionarios, etc.; la situación es sumamente
compleja. Estas contradicciones no pueden ser tratadas de una misma manera, ya
que cada una tiene su propia particularidad ; además, los dos aspectos de cada
contradicción tampoco pueden ser tratados de una misma manera, puesto que cada
uno tiene sus propias características. Los que nos dedicamos a la revolución
china no sólo debemos comprender la particularidad de las contradicciones en su
conjunto, es decir, en sus interconexiones, sino también estudiar los dos
aspectos de cada contradicción, único medio para llegar a comprender el
conjunto. Comprender cada uno de los aspectos de una contradicción significa
comprender qué posición específica ocupa cada uno de ellos, qué formas
concretas asumen sus relaciones de interdependencia y contradicción con su
contrario, y qué medios concretos emplea en la lucha con su contrario tanto
mientras ambos aspectos están en interdependencia y contradicción como después
de la ruptura de la interdependencia. Estudiar estos problemas es de suma
importancia. A esto se refería Lenin al decir que la esencia misma del
marxismo, el alma viva del marxismo, es el análisis concreto de la situación
concreta10. En
346
contra de las enseñanzas de Lenin, nuestros
dogmáticos nunca usan su cerebro para analizar ninguna cosa concretamente, y en
sus escritos y discursos recurren siempre a frases vacías y estereotipadas,
introduciendo de esta manera una pésima práctica en nuestro Partido.
Al estudiar un problema, debemos guardarnos del
subjetivismo, la unilateralidad y la superficialidad. Por subjetivismo se
entiende no saber abordar los problemas objetivamente, es decir, no saber
abordarlos desde el punto de vista materialista. De esto ya he hablado en m
trabajo "Sobre la práctica". Por unilateralidad se entiende no saber
abordar los problemas en todas sus facetas. Por ejemplo, comprender sólo a
China y no al Japón, sólo al Partido Comunista y no al Kuomintang, sólo al
proletariado y no a la burguesía, sólo a los campesinos y no a los
terratenientes, sólo las condiciones favorables y no las difíciles, sólo el
pasado y no el futuro, sólo las partes y no el todo, sólo los defectos y no los
éxitos, sólo al acusador y no al acusado, sólo el trabajo revolucionario
secreto y no el trabajo revolucionario abierto, y así por el estilo. En una
palabra, significa no comprender las características de cada uno de los
aspectos de una contradicción. A esto se llama enfocar un problema
unilateralmente; o puede llamarse ver la parte y no el todo, ver los árboles y
no el bosque. De esta manera no es posible encontrar el método para resolver
las contradicciones, ni cumplir las tareas de la revolución, ni llevar a buen
término el trabajo encomendado, ni desarrollar correctamente la lucha
ideológica en el seno del Partido. Cuando Sun Tsi decía en su exposición del
arte de la guerra: "Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y podrás
librar cien batallas sin correr ningún riesgo de derrota"11, se refería a
las dos partes beligerantes. Wei Cheng, de la dinastía Tang, también comprendía
lo errónea que es la unilateralidad cuando decía: "Si escuchas a ambas
partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en
tinieblas."12 Pero nuestros camaradas a menudo examinan los problemas de
manera unilateral y, por eso, dan con la cabeza en un muro. En la novela A la
orilla del agua, Sung Chiang lanza tres ataques contra la aldea de Chu13. Dos
veces es derrotado porque no conoce las condiciones locales y no emplea métodos
correctos. Más tarde cambia de métodos; comienza por investigar la situación y
llega a conocer el laberinto de senderos, después logra deshacer la alianza
entre las aldeas de Li, Ju y Chu y, empleando una estratagema similar a la del
caballo de Troya de que habla una leyenda extranjera, envía a sus hombres
disfrazados a mantenerse a la espera en el campo enemigo. Y en el tercer ataque
obtiene la victoria. Hay muchos ejemplos de
347
dialéctica materialista en A la orilla del agua, de
los cuales el episodio de los tres ataques a la aldea de Chu es el mejor. Lenin
dijo:
"Para conocer realmente un objeto hay que
abarcar y estudiar todos sus aspectos, todos sus vínculos y `mediaciones'. Esto
jamás lo conseguiremos por completo, pero la exigencia de estudiar las cosas en
todos sus aspectos nos prevendrá contra los errores y la rigidez."14
Debemos tener presentes sus palabras. Por
superficialidad se entiende no considerar ni las características de la
contradicción en su conjunto ni las características de cada uno de sus
aspectos, no reconocer la necesidad de ir al fondo de las cosas para estudiar
minuciosamente las características de la contradicción, sino limitarse a mirar
de lejos y, después de una ojeada a los contornos generales de la
contradicción, tratar inmediatamente de resolverla (responder a una pregunta,
zanjar una disputa, manejar un asunto o dirigir una operación militar). Esta
forma de proceder lleva inevitablemente a consecuencias funestas. La razón por
la cual los camaradas dogmáticos y empíricos chinos han cometido errores reside
precisamente en que su modo de examinar las cosas es subjetivista, unilateral y
superficial. La unilateralidad y la superficialidad son también subjetivismo,
porque todas las cosas objetivas se hallan en realidad ligadas unas con otras y
se rigen por leyes internas; sin embargo, hay personas que, en lugar de
reflejar las cosas tal como son, las consideran de modo unilateral o
superficial ignorando sus relaciones recíprocas y sus leyes internas; por
tanto, el método que siguen es subjetivista.
No sólo el proceso total del movimiento de las
contradicciones en el desarrollo de una cosa, consideradas en sus
interconexiones, y cada uno de los aspectos de cada contradicción tienen rasgos
particulares, a los que debemos prestar atención, sino que cada etapa del
proceso tiene también sus rasgos particulares, que deben ser igualmente
atendidos.
La contradicción fundamental del proceso de
desarrollo de una cosa y la esencia de éste, determinada por dicha
contradicción, no desaparecen mientras el proceso no termina; sin embargo, en
un proceso de desarrollo prolongado, la situación generalmente varía de etapa a
etapa. La razón es que, si bien no cambia ni la naturaleza de la contradicción
fundamental del proceso de desarrollo de la cosa ni la esencia del proceso, la
contradicción fundamental se va agudizando a medida que pasa de una etapa a
otra en este proceso prolongado. Además, de
348
las numerosas contradicciones, grandes y pequeñas,
determinadas por la contradicción fundamental o sujetas a su influencia, unas
se agudizan y otras son temporal o parcialmente resueltas o atenuadas, y surgen
algunas nuevas; es por esto que hay etapas en el proceso. Si no se presta
atención a las etapas del proceso de desarrollo de una cosa, no se puede tratar
apropiadamente sus contradicciones.
Por ejemplo, cuando el capitalismo de la época de
la libre competencia se desarrolló y convirtió en imperialismo, no cambió ni la
naturaleza de las dos clases radicalmente contradictorias, el proletariado y la
burguesía, ni tampoco la esencia capitalista de la sociedad; pero se agudizó la
contradicción entre estas dos clases, surgió la contradicción entre el capital
monopolista y el no monopolista, se agudizó la contradicción entre las
metrópolis y las colonias, y se manifestaron con especial intensidad las
contradicciones entre los distintos países capitalistas, originadas en la
desigualdad de su desarrollo; así surgió una fase especial del capitalismo: el
imperialismo. E1 leninismo es el marxismo de la era del imperialismo y de la
revolución proletaria precisamente porque Lenin y Stalin han explicado
correctamente estas contradicciones y han formulado la teoría y las tácticas
correctas de la revolución proletaria para resolverlas.
Veamos el proceso de la revolución
democrático-burguesa de China, iniciada con la Revolución de 1911. Ha tenido
varias etapas distintas. Constituyen, en particular, dos etapas históricas
sumamente diferentes el período en que la revolución fue dirigida por la
burguesía y el período en que la dirige el proletariado. En otras palabras, la
dirección del proletariado ha provocado un cambio radical en la fisonomía de la
revolución, ha conducido a un nuevo alineamiento de las clases, ha hecho
desencadenarse en gran escala la revolución campesina, ha impreso un carácter
consecuente a la revolución antiimperialista y antifeudal, ha abierto la
posibilidad de la transformación de la revolución democrática en revolución
socialista, etc. Nada de esto era posible en el período en que la revolución se
hallaba bajo la dirección de la burguesía. Aunque no ha cambiado la naturaleza
de la contradicción fundamental del proceso considerado en su conjunto, ni la
naturaleza del proceso en cuanto revolución democrática, antiimperialista y
antifeudal (cuyo contrario es la naturaleza semicolonial y semifeudal del
país), este proceso ha pasado por varias etapas de desarrollo en el curso de
más de veinte años, durante los cuales se produjeron muchos acontecimientos
importantes: la derrota de la Revolución de 1911 y la implantación del régimen
de los caudillos militares del Norte, la
349
formación del primer frente único nacional y la
revolución de 1924-1927, la ruptura del frente único y el paso de la burguesía
al campo de la contrarrevolución, las guerras entre los nuevos caudillos
militares, la Guerra Revolucionaria Agraria, el establecimiento del segundo
frente único nacional y la Guerra de Resistencia contra el Japón. Caracterizan
a las mencionadas etapas la agudización de algunas contradicciones (por
ejemplo, la Guerra Revolucionaria Agraria y la invasión japonesa de las cuatro
provincias del Nordeste), la solución parcial o temporal de otras
contradicciones (por ejemplo, la eliminación de los caudillos militares del
Norte y nuestra confiscación de las tierras de los terratenientes), o la
reaparición de ciertas contradicciones (por ejemplo, la lucha entre los nuevos
caudillos militares y la recuperación de las tierras por los terratenientes
después de que perdimos las bases de apoyo revolucionarias en el Sur).
A1 estudiar la particularidad de las
contradicciones en cada etapa del proceso de desarrollo de una cosa, debemos no
sólo considerar las contradicciones en sus interconexiones, en su conjunto,
sino también examinar cada uno de los aspectos de cada contradicción.
Tomemos por ejemplo al Kuomintang y al Partido
Comunista. Veamos un aspecto, el Kuomintang. En el período del primer frente
único, el Kuomintang aplicaba las Tres Grandes Políticas de Sun Yat-sen:
alianza con Rusia, alianza con el Partido Comunista y ayuda a los obreros y
campesinos ; por eso era revolucionario y vigoroso y constituía una alianza de
diversas clases para la revolución democrática. En 1927, sin embargo, el
Kuomintang se transformó en su reverso, en un bloque reaccionario de los
terratenientes y de la gran burguesía. Después del Incidente de Sían en
diciembre de 1936, comenzó a cambiar, orientándose a cesar la guerra civil y a
cooperar con el Partido Comunista para luchar juntos contra el imperialismo
japonés. Tales son las características del Kuomintang en estas tres etapas.
Dichas características obedecen, por supuesto, a diversas causas. Veamos ahora
el otro aspecto, el Partido Comunista de China. En el período del primer frente
único, estaba en su infancia; dirigió valerosamente la revolución de 1924-1927,
pero se mostró inmaduro en su comprensión del carácter, las tareas y los
métodos de la revolución y, en consecuencia, el chentusiuísmo15, surgido en el
último tiempo de esa revolución, pudo imponerse y conducirla a la derrota. A
partir de 1927, el Partido Comunista dirigió con valentía la Guerra
Revolucionaria Agraria y creó el ejército revolucionario y las bases de apoyo
revolucionarias; sin embargo, cometió errores de aventurerismo, que causaron
serias
350
pérdidas tanto al ejército como a las bases de
apoyo. Desde 1935 el Partido ha corregido estos errores y ha asumido la
dirección de un nuevo frente único, el de resistencia al Japón ; esta gran
lucha está desarrollándose ahora. En la presente etapa, el Partido Comunista es
un partido probado en dos revoluciones y poseedor de una rica experiencia.
Tales son las características del Partido Comunista de China en las tres
etapas. Y también ellas obedecen a diversas causas. Si no estudiamos estas
características de los dos partidos, no podremos comprender sus mutuas
relaciones particulares en las diferentes etapas : formación de un frente
único, ruptura del mismo y creación de otro nuevo. Pero, al estudiar las
distintas características de los dos partidos, es aún más fundamental examinar
la base de clase de uno y otro y las contradicciones, surgidas de ella en los
diferentes períodos, entre cada partido y las demás fuerzas. Por ejemplo, en el
período de su primera alianza con el Partido Comunista, el Kuomintang, por una
parte, se hallaba en contradicción con el imperialismo extranjero y,
consiguientemente, se le oponía; por la otra, estaba en contradicción con las
vastas masas populares en el interior, y, si bien prometió muchos beneficios al
pueblo trabajador, de hecho le dio muy pocos o ninguno. En el período en que
llevó adelante la guerra anticomunista, el Kuomintang, colaborando con el
imperialismo y el feudalismo, se opuso a las grandes masas populares y suprimió
de una plumada todos los beneficios que éstas habían conquistado en la
revolución, de manera que agudizó su contradicción con ellas. Actualmente, en
el período de la resistencia antijaponesa, el Kuomintang se encuentra en
contradicción con el imperialismo japonés ; por una parte, está interesado en cooperar
con el Partido Comunista, en tanto que, por la otra, no atenúa su lucha contra
éste y el pueblo ni la opresión que ejerce sobre ellos. En cuanto al Partido
Comunista, ha estado siempre, en cada período, al lado de las grandes masas
populares contra el imperialismo y el feudalismo; sin embargo, en el presente
período, el de la resistencia antijaponesa, ha adoptado una política de
moderación respecto al Kuomintang y a las fuerzas feudales del país, porque el
Kuomintang se ha manifestado a favor de la resistencia al Japón. Todas estas
condiciones han llevado ya a la alianza, ya a la lucha, entre los dos partidos;
incluso durante los períodos de alianza se presenta un complejo estado de
alianza y lucha simultáneas. Si no estudiamos las características de los
aspectos de las mencionadas contradicciones, no podremos comprender ni las
relaciones de cada uno de los dos partidos con las demás fuerzas, ni sus
propias relaciones mutuas.
351
Así se ve que al estudiar la particularidad de la
contradicción en cualquier plano - trátese de la contradicción en cada forma
del movimiento de la materia, la contradicción en cada uno de los procesos de
desarrollo de cada forma del movimiento de la materia, los dos aspectos de la
contradicción en cada proceso, la contradicción en cada etapa de desarrollo de
un proceso, o los dos aspectos de la contradicción en cada etapa -, al estudiar
la particularidad de la contradicción en cualquiera de estos planos, no debemos
ser subjetivos ni arbitrarios, sino que debemos hacer un análisis concreto. Sin
un análisis concreto no se puede llegar a conocer la particularidad de la
contradicción en ningún plano. Tengamos siempre presentes las palabras de
Lenin: análisis concreto de la situación concreta.
Marx y Engels fueron los primeros en ofrecernos
excelentes modelos de semejante análisis concreto.
A1 aplicar la ley de la contradicción en las cosas
al estudio del proceso socio-histórico, Marx y Engels descubrieron la
contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, la
contradicción entre las clases explotadoras y las explotadas, así como la
contradicción, originada por las anteriores, entre la base económica y su
superestructura (política, ideología, etc.), y descubrieron también cómo estas
contradicciones conducen inevitablemente, en los diferentes tipos de sociedades
de clases, a diferentes tipos de revoluciones sociales.
A1 aplicar esta ley al estudio de la estructura
económica de la sociedad capitalista, Marx descubrió que la contradicción
fundamental de esta sociedad es la contradicción entre el carácter social de la
producción y el carácter privado de la propiedad. Esta contradicción se
manifiesta en la contradicción entre el carácter organizado de la producción en
las empresas individuales y el carácter anárquico de la producción en la
sociedad en su conjunto. En términos de relaciones de clase, se manifiesta en
la contradicción entre la burguesía y el proletariado.
Dado que la variedad de las cosas es
inconmensurable y su desarrollo no tiene límites, lo que es universal en un
contexto determinado se hace particular en otro contexto, y viceversa. La
contradicción, inherente al sistema capitalista, entre el carácter social de la
producción y la propiedad privada de los medios de producción, es común a todos
los países donde existe y se desarrolla el capitalismo, y, por tanto, es
universal con respecto a éste. Sin embargo, la contradicción propia del
capitalismo corresponde sólo a una determinada etapa histórica en
352
el desarrollo de la sociedad de clases en general,
y, por consiguiente, tiene carácter particular respecto a la contradicción
entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción dentro de la
sociedad de clases en general. Ahora bien, al disecar la particularidad de las
contradicciones arriba mencionadas de la sociedad capitalista, Marx elucidó en
forma aún más profunda, exhaustiva y completa el carácter universal de la
contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción dentro
de la sociedad de clases en general.
Lo particular y lo universal están unidos, y no
solamente la particularidad sino también la universalidad de la contradicción
son inherentes a toda cosa : la universalidad reside en la particularidad ; por
eso, al estudiar una cosa determinada, debemos tratar de descubrir estos dos
lados y su interconexión, lo particular y lo universal dentro de la cosa misma
y su interconexión, y de descubrir las interconexiones entre dicha cosa y las
numerosas cosas exteriores a ella. Stalin, al explicar las raíces históricas
del leninismo en su famosa obra "Los fundamentos del leninismo",
analizó la situación internacional en que nació el leninismo, analizó las
distintas contradicciones del capitalismo, llegadas a su grado extremo bajo las
condiciones del imperialismo, y mostró cómo ellas hicieron de la revolución
proletaria una cuestión práctica inmediata y crearon condiciones favorables
para el asalto directo al capitalismo. Además, analizó por qué Rusia fue la
patria del leninismo, por qué la Rusia zarista constituía el punto de
convergencia de todas las contradicciones del imperialismo y por qué el
proletariado ruso se convirtió en la vanguardia del proletariado revolucionario
internacional. De esta manera, Stalin analizó lo universal de las
contradicciones del imperialismo, demostrando que el leninismo es el marxismo
de la época del imperialismo y de la revolución proletaria, y, al mismo tiempo,
analizó lo que de particular tenían estas contradicciones generales en el caso
del imperialismo de la Rusia zarista, explicando por qué Rusia llegó a ser la
cuna de la teoría y las tácticas de la revolución proletaria y cómo dicha
particularidad encerraba la universalidad de la contradicción. Este análisis de
Stalin nos ofrece un modelo para comprender la particularidad y la universalidad
de la contradicción y su interconexión.
A1 referirse a la aplicación de la dialéctica al
estudio de los fenómenos objetivos, Marx y Engels, así como Lenin y Stalin, han
enseñado siempre que es preciso deshacerse de todo subjetivismo y arbitrariedad
y partir de las condiciones concretas del movimiento objetivo real para
descubrir las contradicciones concretas de estos fenómenos, la posición
353
concreta de cada uno de los aspectos de cada
contradicción y las interrelaciones concretas de las contradicciones. A
nuestros dogmáticos les falta esta actitud en el estudio y, por lo tanto,
yerran en todo. Debemos sacar lecciones de sus fracasos y aprender a estudiar
con esta actitud, la única correcta.
La relación entre la universalidad y la
particularidad de la contradicción es la relación entre el carácter general y
el carácter individual de la contradicción. Por carácter general de la
contradicción entendemos que ésta existe en todos los procesos y los recorre
desde el comienzo hasta el fin: movimiento, cosas, procesos y pensamiento, todo
es contradicción. Negar la contradicción es negarlo todo. Esta es una verdad
universal para todos los tiempos y todos los países, sin excepción. Tal es el
carácter general, el carácter absoluto de la contradicción. Sin embargo, lo
general está contenido en todo ser individual; sin carácter individual no puede
haber carácter general. Si todo lo individual fuera excluido, ¿qué sería de lo
general? Cada contradicción es particular y de ahí lo individual. Lo individual
existe condicional y temporalmente y es, por tanto, relativo.
Esta verdad referente a lo general y lo individual,
a lo absoluto y lo relativo, es la quintaesencia del problema de la
contradicción en las cosas ; no comprenderla equivale a abandonar la
dialéctica.
IV. LA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL Y EL ASPECTO
PRINCIPAL DE LA CONTRADICCIÓN
En lo tocante a la particularidad de la
contradicción, quedan dos cuestiones que requieren un análisis especial: la
contradicción principal y el aspecto principal de la contradicción.
En el proceso de desarrollo de una cosa compleja
hay muchas contradicciones y, de ellas, una es necesariamente la principal,
cuya existencia y desarrollo determina o influye en la existencia y desarrollo
de las demás contradicciones.
Por ejemplo : en la sociedad capitalista, las dos
fuerzas contradictorias, el proletariado y la burguesía, constituyen la
contradicción principal. Las otras contradicciones, como las que existen entre
los remanentes de la clase feudal y la burguesía, entre la pequeña burguesía
campesina y la burguesía, entre el proletariado y la pequeña burguesía
campesina, entre la burguesía no monopolista y la monopo-
354
lista, entre la democracia y el fascismo en el seno
de la burguesía, entre los diversos países capitalistas, entre el imperialismo
y las colonias, etc., son todas determinadas por esta contradicción principal o
sujetas a su influencia.
En un país semicolonial como China, la relación
entre la contradicción principal y las contradicciones no principales ofrece un
cuadro complejo.
Cuando el imperialismo desata una guerra de
agresión contra un país así, las diferentes clases de éste, excepto un pequeño
número de traidores, pueden unirse temporalmente en una guerra nacional contra
el imperialismo. Entonces, la contradicción entre el imperialismo y el país en
cuestión pasa a ser la contradicción principal, mientras todas las
contradicciones entre las diferentes clases dentro del país (incluida la
contradicción, que era la principal, entre el sistema feudal y las grandes
masas populares) quedan relegadas temporalmente a una posición secundaria y
subordinada. Tal fue el caso en China durante la Guerra del Opio de 1840, la
Guerra Chino-Japonesa de 1894, la Guerra del Yijetuan de 1900, y tal es también
el caso de la actual guerra chino-japonesa.
En otras circunstancias, sin embargo, las
contradicciones cambian de posición. Cuando el imperialismo no recurre a la
guerra, sino a medios relativamente moderados, medios políticos, económicos y
culturales, para llevar adelante su opresión, la clase dominante del país
semicolonial en cuestión capitula ante el imperialismo y forma con él una
alianza para oprimir conjuntamente a las masas populares. En esas
circunstancias, las masas populares suelen recurrir a la guerra civil contra la
alianza del imperialismo y la clase feudal, en tanto que el imperialismo emplea
a menudo métodos indirectos, y no la acción directa, para ayudar a los
reaccionarios de dicho país a oprimir al pueblo, y así las contradicciones
internas se vuelven particularmente agudas. Esto sucedió en China durante la
Guerra Revolucionaria de 1911, la guerra revolucionaria de 1924 -1927 y los
diez años de la Guerra Revolucionaria Agraria, iniciada en 1927. También entran
en esta categoría las guerras intestinas entre los diversos grupos dominantes
reaccionarios de los países semicoloniales, como por ejemplo las guerras entre
los caudillos militares de China.
Cuando la guerra civil revolucionaria se desarrolla
hasta el punto en que amenaza la existencia misma del imperialismo y de sus
lacayos, los reaccionarios internos, suele aquél adoptar otros métodos para
mantener su dominación: o bien trata de dividir el frente revolucio-
355
nario, o bien envía fuerzas armadas para ayudar
directamente a los reaccionarios internos. En tal caso, el imperialismo
extranjero y la reacción interna se colocan, sin el menor disimulo, en un polo,
y las amplias masas populares se agrupan en el otro, y así se forma la
contradicción principal, que determina o influye en el desarrollo de las demás
contradicciones. La ayuda prestada por diversos países capitalistas a los
reaccionarios rusos luego de la Revolución de Octubre, es un ejemplo de
intervención armada. La traición de Chiang Kai-shek en 1927 es un ejemplo de
división del frente revolucionario.
Pero, ocurra lo que ocurra, no cabe ninguna duda de
que en cada etapa de desarrollo de un proceso hay sólo una contradicción
principal, que desempeña el papel dirigente.
De este modo, si en un proceso hay varias
contradicciones, necesariamente una de ellas es la principal, la que desempeña
el papel dirigente y decisivo, mientras las demás ocupan una posición
secundaria y subordinada. Por lo tanto, al estudiar cualquier proceso complejo
en el que existan dos o más contradicciones, debernos esforzarnos al máximo por
descubrir la contradicción principal. Una vez aprehendida la contradicción
principal, todos los problemas pueden resolverse con facilidad. Tal es el
método que nos enseñó Marx en su estudio de la sociedad capitalista. Lo mismo
nos enseñaron Lenin y Stalin al estudiar el imperialismo y la crisis general
del capitalismo y al estudiar la economía soviética. Miles de estudiosos y
hombres de acción no comprenden este método, y el resultado es que, perdidos en
un mar de humo, no son capaces de llegar a la médula de los problemas y, por
consiguiente, no logran encontrar la manera de resolver las contradicciones.
Como queda dicho, no hay que tratar de un mismo
modo todas las contradicciones de un proceso, sino distinguir entre la
principal y las secundarias y concentrarse en aprehender la principal. Ahora
bien, en cada contradicción, sea principal o secundaria, ¿cabe tratar de un
mismo modo sus dos aspectos contradictorios? Tampoco. En toda contradicción, el
desarrollo de los aspectos contradictorios es desigual. A veces ambos parecen
estar en equilibrio, pero tal situación es sólo temporal y relativa, en tanto que
la desigualdad es el estado fundamental. De los dos aspectos contradictorios,
uno ha de ser el principal, y el otro, el secundario. E1 aspecto principal es
el que desempeña el papel dirigente en la contradicción. La naturaleza de una
cosa es determinada fundamentalmente por el aspecto principal de su
contradicción, aspecto que ocupa la posición predominante .
356
Pero esta situación no es estática ; el aspecto
principal y el no principal de una contradicción se transforman el uno en el
otro y, en consecuencia, cambia la naturaleza de la cosa. En un determinado
proceso de desarrollo de una contradicción o en una etapa dada de éste, el
aspecto principal es A y el aspecto no principal es B, pero en otra etapa o
proceso, los papeles se invierten; este cambio lo determina el grado en que ha
crecido o disminuido la fuerza de cada aspecto en su lucha contra el otro durante
el desarrollo de la cosa.
Hablamos corrientemente del "reemplazo de lo
viejo por lo nuevo". E1 reemplazo de lo viejo por lo nuevo es una ley
universal, eterna e ineludible. Una cosa se transforma en otra mediante un
salto cuya forma varía según la naturaleza de la cosa y las condiciones: éste
es el proceso del reemplazo de lo viejo por lo nuevo. Dentro de toda cosa
existe la contradicción entre lo nuevo y lo viejo, la cual da origen a una
serie de luchas llenas de vicisitudes. Como resultado de estas luchas, lo nuevo
pasa de pequeño a grande y llega a ser predominante; en cambio, lo viejo pasa
de grande a pequeño y se aproxima gradualmente a su desaparición. En el momento
en que lo nuevo logra predominar sobre lo viejo, la cosa vieja se transforma
cualitativamente en una cosa nueva. De esto se desprende que la naturaleza de
una cosa es determinada fundamentalmente por el aspecto principal de su
contradicción, el que ocupa la posición predominante. Al cambiar dicho aspecto,
cambia en consecuencia la naturaleza de la cosa.
E1 capitalismo, que en la vieja época feudal ocupa
una posición subordinada, pasa a ser la fuerza predominante en la sociedad
capitalista y, con ello, la naturaleza de la sociedad se convierte de feudal en
capitalista. Las fuerzas feudales pasan de su antigua posición dominante a una
posición subordinada en la nueva era capitalista, y se acercan paulatinamente a
su desaparición. Así sucedió, por ejemplo, en Inglaterra y Francia. A medida
que se desarrollan las fuerzas productivas, la burguesía se transforma de clase
nueva, que juega un papel progresista, en clase vieja, que juega un papel
reaccionario, y finalmente es derrocada por el proletariado, pasando a ser una
clase despojada de sus medios privados de producción y del Poder; entonces
también se aproxima de manera gradual a su desaparición. E1 proletariado, muy
superior en número a la burguesía y que crece simultáneamente con ésta, pero
bajo su dominación, es una fuerza nueva que, dependiente de la burguesía en un
comienzo, se robustece poco a poco, llega a ser una clase independiente y que
desempeña el papel dirigente en la historia, y finalmente toma el Poder
convirtiéndose en
357
la clase dominante. Entonces la sociedad cambia de
naturaleza: la vieja sociedad capitalista se transforma en la nueva sociedad
socialista. Este es el camino recorrido ya por la Unión Soviética y que
seguirán forzosamente todos los demás países.
Veamos el caso de China. E1 imperialismo ocupa la
posición principal en la contradicción en que China se ve reducida al estado de
semicolonia; oprime al pueblo chino, mientras China ha sido convertida de país
independiente en país semicolonial. Pero este estado de cosas cambiará
inevitablemente ; en la lucha entre las dos partes, la fuerza del pueblo chino,
creciente bajo la dirección del proletariado, transformará inevitablemente a
China de semicolonia en país independiente, al paso que el imperialismo será
derrocado. La vieja China se transformará inevitablemente en una nueva China.
La transformación de la vieja China en una nueva
China entraña además, dentro del país, la transformación de la relación entre
las viejas fuerzas feudales y las nuevas fuerzas populares. La vieja clase
terrateniente feudal será derrocada, de dominante se convertirá en dominada, y
también se aproximará gradualmente a su desaparición. Y el pueblo, bajo la
dirección del proletariado, pasará de dominado a dominante. Entonces cambiará
la naturaleza de la sociedad china: la vieja sociedad, semicolonial y semifeudal,
se transformará en una nueva sociedad democrática.
Transformaciones semejantes se han producido ya en
el pasado. La dinastía Ching, que gobernó a China durante casi trescientos
años, fue derribada en la Revolución de 1911, en tanto que la Keming
Tungrnengjui (Liga Revolucionaria), dirigida por Sun Yat -sen, quedó triunfante
por algún tiempo. En la guerra revolucionaria de 1924- 1927, las fuerzas
revolucionarias de la alianza entre el Kuomintang y el Partido Comunista en el
Sur se transformaron de débiles en fuertes y obtuvieron la victoria en la
Expedición al Norte, mientras que los caudillos militares del Norte, al
comienzo dueños de la situación, fueron derrocados. En 1927, las fuerzas
populares, encabezadas por el Partido Comunista, se vieron seriamente reducidas
bajo los golpes de la reacción kuomintanista; pero, después de eliminar de sus
filas el oportunismo, volvieron a crecer paulatinamente. En las bases de apoyo
revolucionarias, que dirige el Partido Comunista, los campesinos se han
transformando de dominados en dominantes, en tanto que los terratenientes han
sufrido la transformación inversa. Siempre ocurre así en el mundo: lo nuevo
desplaza a lo viejo, lo viejo es
358
reemplazado por lo nuevo, lo viejo es eliminado
para dejar paso a lo nuevo, lo nuevo surge de lo viejo.
En ciertos momentos de la lucha revolucionaria, las
dificultades prevalecen sobre las condiciones favorables y constituyen,
entonces, el aspecto principal de la contradicción, mientras las condiciones
favorables constituyen el aspecto secundario. Sin embargo, los revolucionarios
pueden, mediante sus esfuerzos, superar gradualmente las dificultades y crear
una situación nueva, favorable; así, una situación difícil cede su lugar a una
situación favorable. Tal fue el caso después de la derrota de la revolución
china en 1927 y durante la Gran Marcha del Ejército Rojo de China. En la actual
guerra chino-japonesa, nuestro país se encuentra de nuevo en una posición
difícil; pero podemos cambiar este estado de cosas y transformar radicalmente
la situación de China y la del Japón. A la inversa, las condiciones favorables
pueden transformarse en dificultades si los revolucionarios cometen errores.
Así, la victoria de la revolución de 1924- 1927 se transformó en derrota. Las
bases de apoyo revolucionarias que se desarrollaron a partir de 1927 en las
provincias del Sur, habían sido todas derrotadas hacia 1934.
En el estudio, sucede lo mismo con la contradicción
en el paso del no saber al saber. Cuando comenzamos a estudiar el marxismo,
existe una contradicción entre nuestra ignorancia o escasa noción del marxismo
y el conocimiento del marxismo. Pero, a través de un estudio tenaz, podernos
llegar a transformar esa ignorancia en conocimiento, ese conocimiento escaso,
en conocimiento amplio, y la ceguera en la aplicación del marxismo, en libertad
en su aplicación.
Algunos estiman que no ocurre así con ciertas
contradicciones. Por ejemplo, según ellos, en la contradicción entre las
fuerzas productivas y las relaciones de producción, las fuerzas productivas
constituyen el aspecto principal ; en la contradicción entre la práctica y la
teoría, la práctica constituye el aspecto principal; en la contradicción entre
la base económica y la superestructura, la base económica constituye el aspecto
principal; y los aspectos no cambian de posición entre sí. Esta es una concepción
materialista mecanicista, y no materialista dialéctica. Es verdad que las
fuerzas productivas, la práctica y la base económica desempeñan por regla
general el papel principal y decisivo; quien niegue esto no es materialista.
Pero hay que admitir también que, bajo ciertas condiciones, las relaciones de
producción, la teoría y la superestructura desempeñan, a su vez, el papel
principal y decisivo. Cuando el desarrollo de las fuerzas productivas se hace
imposible sin
359
un cambio de las relaciones de producción, este
cambio desempeña el papel principal y decisivo. La creación y divulgación de
una teoría revolucionaria desempeña el papel principal y decisivo en
determinados momentos, refiriéndose a los cuales dijo Lenin: "Sin teoría
revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario." 16
Cuando hay una tarea por cumplir (sea la que fuere), pero se carece todavía de
orientación; método, plan o política, lo principal y decisivo es determinar una
orientación, método, plan o política. Cuando la superestructura (política,
cultura, etc.) obstaculiza el desarrollo de la base económica, las
transformaciones políticas y culturales pasan a ser lo principal y decisivo.
¿Estamos yendo en contra del materialismo al afirmar esto? No. La razón es que,
junto con reconocer que, en el curso general del desarrollo histórico, lo
material determina lo espiritual y el ser social determina la conciencia
social, también reconocemos y debemos reconocer la reacción que a su vez ejerce
lo espiritual sobre lo material, la conciencia social sobre el ser social, y la
superestructura sobre la base económica. No vamos así en contra del
materialismo, sino que evitamos el materialismo mecanicista y defendemos
firmemente el materialismo dialéctico.
A1 estudiar la particularidad de la contradicción,
a no ser que examinemos estas dos cuestiones - las contradicciones principal y
no principales de un proceso, y los aspectos principal y no principal de la
contradicción - , es decir, a no ser que examinemos lo que distingue a un
término del otro en cada una de estas dos cuestiones, nos veremos empantanados
en un estudio abstracto, seremos incapaces de comprender concretamente las
contradicciones y, por ende, no podremos encontrar el método correcto para resolverlas.
Lo distintivo o lo particular en cada una de estas dos cuestiones representa la
desigualdad de las fuerzas en contradicción. Nada en el mundo se desarrolla en
forma absolutamente uniforme; debemos combatir la teoría del desarrollo
uniforme o teoría del equilibrio. Más aún, es esta característica concreta de
la contradicción y el cambio de los aspectos principal y no principal de una
contradicción en el curso de su desarrollo lo que muestra la fuerza de lo nuevo
que reemplaza a lo viejo. E1 estudio de las distintas modalidades de la
desigualdad en las contradicciones, el estudio de la contradicción principal y
las no principales y de los aspectos principal y no principal de la
contradicción, es uno de los métodos importantes que permiten a un partido
revolucionario determinar correctamente su estrategia y táctica en lo político
y lo militar; todos los comunistas deben prestar atención a este método.
360
V. LA IDENTIDAD Y LA LUCHA ENTRE LOS
ASPECTOS DE LA CONTRADICCIÓN
Después de comprendidas la universalidad y la
particularidad de la contradicción, debemos proceder al estudio de la identidad
y la lucha entre los aspectos de la contradicción.
Identidad, unidad, coincidencia, interpenetración,
impregnación recíproca, interdependencia (o mutua dependencia para existir),
interconexión o cooperación - todos estos variados términos significan lo mismo
y se refieren a los dos puntos siguientes: primero, la existencia de cada uno
de los dos aspectos de una contradicción en el proceso de desarrollo de una
cosa presupone la existencia de su contrario, y ambos aspectos coexisten en un
todo único; segundo, sobre la base de determinadas condiciones, cada uno de los
dos aspectos contradictorios se transforma en su contrario. Esto es lo que se
entiende por identidad.
Lenin dijo :
"La dialéctica es la doctrina de cómo los
contrarios pueden ser y cómo suelen ser (cómo devienen) idénticos, - en qué
condiciones suelen ser idénticos, convirtiéndose el uno en el otro, - por qué
el entendimiento humano no debe considerar estos contrarios como muertos,
petrificados, sino como vivos, condicionales, móviles y que se convierten el
uno en el otro."17
¿Qué significan estas palabras de Lenin?
En todo proceso, los aspectos de una contradicción
se excluyen, luchan y se oponen entre sí. Los procesos de desarrollo de todas
las cosas del mundo y todo pensamiento del hombre, sin excepción, contienen
tales aspectos contradictorios. Un proceso simple contiene solamente una pareja
de contrarios, mientras un proceso complejo contiene más de una. Las diferentes
parejas de contrarios, a su vez, se hallan en contradicción. Es así como están
constituidas todas las cosas del mundo objetivo y todo pensamiento del hombre,
y de ahí su movimiento.
Podría parecer entonces que no hay ninguna
identidad o unidad. En tal caso, ¿cómo se puede hablar de identidad o unidad?
El caso es que ninguno de los dos aspectos
contradictorios puede existir independientemente del otro. Si falta uno de los
dos contrarios, falta la condición para la existencia del otro. Piensen: de una
pareja de cosas contradictorias o de dos conceptos contradictorios en la
conciencia humana, ¿puede uno de los aspectos existir independiente-
361
mente? Sin vida no habría muerte; sin muerte
tampoco habría vida. Sin "arriba" no habría "abajo"; sin
"abajo" tampoco habría "arriba". Sin desgracia no habría
felicidad ; sin felicidad tampoco habría desgracia. Sin facilidad no habría
dificultad ; sin dificultad tampoco habría facilidad. Sin terratenientes no
habría campesinos arrendatarios ; sin campesinos arrendatarios tampoco habría
terratenientes. Sin burguesía no habría proletariado; sin proletariado tampoco habría
burguesía. Sin opresión nacional por parte del imperialismo no habría colonias
ni semicolonias ; sin colonias ni semicolonias tampoco habría opresión nacional
por parte del imperialismo. Así sucede con todos los contrarios: en virtud de
determinadas condiciones, junto con oponerse el uno al otro, están
interconectados, se impregnan recíprocamente, se interpenetran y dependen el
uno del otro; esto es lo que se denomina identidad. Los aspectos de toda
contradicción se llaman contrarios porque, en virtud de determinadas
condiciones, existe entre ellos no-identidad. Pero también existe entre ellos
identidad, y por eso están interconectados. A esto se refería Lenin cuando dijo
que la dialéctica estudia "cómo los contrarios pueden [ . . . ] ser
idénticos". ¿Por qué pueden serlo? Porque cada uno constituye la condición
para la existencia del otro. Este es el primer sentido de la identidad.
Pero ¿basta con afirmar que cada uno de los dos
aspectos contradictorios es la condición para la existencia de su opuesto, que
hay identidad entre uno y otro, y que, por consiguiente, ambos pueden coexistir
en un todo único? No, no basta. La cuestión no se limita a la interdependencia
de los contrarios ; más importante aún es la transformación del uno en el otro.
Esto significa que, en razón de determinadas condiciones, cada uno de los
aspectos contradictorios de una cosa se transforma en su contrario cambiando su
posición por la de éste. Tal es el segundo sentido de la identidad de los
contrarios.
¿Por qué existe identidad aquí también? Obsérvese
cómo, a través de la revolución, el proletariado se transforma de clase
dominada en clase dominante, en tanto que la burguesía, hasta entonces
dominante, se transforma en dominada, cambiando cada cual su posición por la
que originalmente ocupaba su contrario. Esto ha tenido lugar ya en la Unión
Soviética, y ocurrirá en todo el mundo. De no existir, bajo determinadas
condiciones, la interconexión y la identidad entre los contrarios, ¿cómo podría
producirse semejante cambio?
E1 Kuomintang, que desempeñó un papel hasta cierto
punto positivo en una determinada etapa de la historia contemporánea de China,
pasó a ser un partido contrarrevolucionario en 1927 debido a su inhe-
362
rente naturaleza de clase y a la seducción por el
imperialismo (éstas son las condiciones) ; pero, después se ha visto obligado a
aceptar la resistencia al Japón debido a la agudización de la contradicción
entre China y el Japón y a la política de frente único del Partido Comunista
(éstas son las condiciones). Los contrarios se transforman el uno en el otro,
pues entre ellos existe una determinada identidad.
Nuestra revolución agraria ha sido y será un
proceso en que la clase terrateniente, poseedora de tierras, se transforma en
una clase que ha perdido sus tierras, mientras los campesinos, antes despojados
de sus tierras, se transforman en pequeños propietarios que han obtenido
tierras. Debido a determinadas condiciones, poseer y no poseer, obtener y
perder, están interconectados ; hay identidad entre lo uno y lo otro. Bajo el
socialismo, la propiedad privada de los campesinos, a su vez, se transforma en
la propiedad social de la agricultura socialista; esto ya ha ocurrido en la
Unión Soviética, y ocurrirá también en todo el mundo. Hay un puente que conduce
de la propiedad privada a la propiedad social; en filosofía, esto se llama
identidad o transformación recíproca o interpenetración.
Consolidar la dictadura del proletariado, o del
pueblo, significa, justamente, preparar las condiciones para abolir dicha
dictadura y pasar a una etapa más elevada, en la cual no habrá ningún tipo de
sistema estatal. Fundar y desarrollar el Partido Comunista significa,
precisamente, preparar las condiciones para la desaparición del Partido
Comunista y de todos los partidos políticos. Crear un ejército revolucionario
bajo la dirección del Partido Comunista y llevar adelante la guerra
revolucionaria significa, justamente, preparar las condiciones para acabar para
siempre con las guerras. En cada una de estas parejas, los contrarios se
sostienen mutuamente.
Como todos saben, la guerra y la paz se transforman
la una en la otra. La guerra se transforma en paz; por ejemplo, la Primera
Guerra Mundial se transformó en la paz de la postguerra, y la guerra civil en
China ha cesado ahora, cediendo su lugar a la paz interna. La paz se transforma
en guerra; por ejemplo, en 1927, la cooperación entre el Kuomintang y el
Partido Comunista se transformó en guerra, y la actual situación de paz mundial
puede también transformarse en una segunda guerra mundial. ¿Por qué sucede
esto? Porque en la sociedad de clases, bajo determinadas condiciones, existe
identidad entre cosas contrarias como la guerra y la paz.
Todos los contrarios están interconectados ; no
sólo coexisten en un todo único bajo determinadas condiciones, sino que,
también bajo
363
determinadas condiciones, se transforman el uno en
el otro; éste es el significado íntegro de la identidad de los contrarios. A
esto se refería Lenin al hablar de "cómo los contrarios [. . .) suelen ser
(cómo devienen) idénticos, - en qué condiciones suelen ser idénticos,
convirtiéndose el uno en el otro".
¿Por qué "el entendimiento humano no debe
considerar estos contrarios como muertos, petrificados, sino como vivos,
condicionales, móviles y que se convierten el uno en el otro"? Porque
precisamente así son las cosas objetivas. E1 caso es que la unidad o identidad
de los contrarios en las cosas objetivas no es algo muerto o petrificado, sino
algo vivo, condicional, móvil, temporal y relativo; sobre la base de
determinadas condiciones, cada uno de los aspectos de la contradicción se
transforma en su contrario. Y el reflejo de esto en el pensamiento humano
constituye la concepción marxista, dialéctica materialista, del mundo. Sólo las
clases dominantes reaccionarias del pasado y del presente, y la metafísica a su
servicio, no consideran los contrarios como vivos, condicionales, móviles y que
se convierten el uno en el otro, sino como muertos y petrificados, y propagan
esta falacia por todas partes para engañar a las masas populares, en el intento
de perpetuar su dominación. Es tarea de los comunistas denunciar esta falacia
de los reaccionarios y de la metafísica, divulgar la dialéctica inherente a las
cosas y acelerar la transformación de las cosas, a fin de alcanzar los
objetivos de la revolución.
Cuando decimos que, bajo determinadas condiciones,
existe la identidad de los contrarios, nos referimos a contrarios reales y
concretos, y consideramos que la transformación del uno en el otro es
igualmente real y concreta. En la mitología se habla de innumerables
transformaciones, por ejemplo, en los mitos de la carrera de Kua Fu tras el Sol
en el Libro de las montañas y los mares18, del derribo de nueve soles a
flechazos por Yi, en el Juai Nan Tsi19 , de las setenta y dos metamorfosis de
Sun Wu-kung en Peregrinación al Oeste 20, en los numerosos episodios de
fantasmas y zorros metamorfoseados en seres humanos en los Cuentos extraños de
Liaochai21 , etc. Estas transformaciones de los contrarios, de las que habla la
mitología, no son cambios concretos que reflejen contradicciones concretas,
sino transformaciones ingenuas, imaginarias, fantásticas, inspiradas a los
hombres por las innumerables y complejas transformaciones reales de los
contrarios el uno en el otro. Marx decía: "Toda mitología conquista,
domina y da formas a las fuerzas de la naturaleza, en la imaginación y mediante
ella, y desaparece cuando las fuerzas de la naturaleza son
364
dominadas realmente."22 Las innumerables
metamorfosis en la mitología (y también en los cuentos infantiles) deleitan a
la gente porque describen imaginativamente la conquista de las fuerzas de la
naturaleza por el hombre, y los mejores mitos poseen, como señaló Marx,
"un encanto eterno"; pero los mitos no se crean basándose en
situaciones determinadas surgidas de contradicciones concretas y, por lo tanto,
no son un reflejo científico de la realidad. Esto significa que, en los mitos o
en los cuentos infantiles, existe sólo una identidad imaginaria y no concreta
entre los aspectos que constituyen la contradicción. Es la dialéctica marxista
la que refleja científicamente la identidad en las transformaciones reales.
¿Por qué puede un huevo, y no una piedra,
transformarse en un pollo? ¿Por qué existe identidad entre la guerra y la paz
pero no entre la guerra y una piedra? ¿Por qué los seres humanos son capaces de
engendrar sólo seres humanos y no otra cosa? La única razón es que la identidad
de los contrarios exige determinadas condiciones necesarias. En ausencia de
éstas, no puede haber ninguna identidad.
¿Por qué en Rusia la revolución
democrático-burguesa de febrero de 1917 se ligó directamente a la revolución
socialista proletaria de octubre del mismo año, mientras que en Francia la
revolución burguesa no se ligó directamente a una revolución socialista y la
Comuna de París de 1871 terminó en derrota? ¿Por qué, en cambio, el sistema
nómade de Mongolia y Asia Central empalmó directamente con el socialismo? ¿Por
qué puede la revolución china evitar un futuro capitalista y entroncar
directamente con el socialismo, sin seguir el viejo camino histórico recorrido
por los países occidentales, sin pasar por un período de dictadura burguesa?
Todo esto no se debe sino a las condiciones concretas de la época. Cuando se
presentan determinadas condiciones necesarias, en el proceso de desarrollo de
las cosas surgen determinadas parejas de contrarios, y estos contrarios son
interdependientes y se transforman el uno en el otro. De no presentarse tales
condiciones, nada de esto podría suceder.
Hasta aquí el problema de la identidad. Ahora bien,
¿qué es la lucha? ¿Cuál es la relación entre la identidad y la lucha?
Lenin señala :
"La unidad (coincidencia, identidad,
equivalencia) de los contrarios es condicional, temporal, transitoria,
relativa. La lucha de los contrarios, mutuamente excluyentes, es absoluta, como
es absoluto el desarrollo, el movimiento."23
365
¿Qué significan estas palabras de Lenin?
Todo proceso tiene comienzo y fin, todo proceso se
transforma en su contrario. La permanencia de todo proceso es relativa, en
tanto que la mutabilidad, manifestada en la transformación de un proceso en
otro, es absoluta.
En todas las cosas se presentan dos estados de
movimiento: el de reposo relativo y el de cambio manifiesto. Ambos tienen su
origen en la lucha entre los dos elementos contradictorios que contiene cada
cosa. En el primer estado de movimiento, la cosa experimenta sólo cambios
cuantitativos y no cualitativos y, en consecuencia, parece estar en reposo. La
cosa pasa al segundo estado de movimiento cuando los cambios cuantitativos
producidos en el primer estado alcanzan ya su punto culminante, dando origen a la
disolución de la cosa como todo único, esto es, a un cambio cualitativo; de
este modo aparece el estado de cambio manifiesto. La unidad, la cohesión, la
unión, la armonía, el equilibrio, el impasse, el punto muerto, el reposo, la
permanencia, la uniformidad, el aglutinamiento, la atracción, etc., que vemos
en la vida diaria, son todas manifestaciones del estado de cambio cuantitativo
de las cosas. A la inversa, la disolución del todo único, es decir, la
destrucción de esa cohesión, unión, armonía, equilibrio, impasse, punto muerto,
reposo, permanencia, uniformidad, aglutinamiento, atracción, y su
transformación en sus respectivos contrarios, son todas manifestaciones del
estado de cambio cualitativo de las cosas, es decir, de la transformación de un
proceso en otro. Las cosas cambian constantemente, pasando del primero al
segundo estado ; la lucha de los contrarios existe en ambos estados, y la
contradicción se resuelve a través del segundo estado. Es por esto que la
unidad de los contrarios es condicional, temporal y relativa, en tanto que la
lucha de los contrarios, mutuamente excluyentes, es absoluta.
A1 afirmar más arriba que entre los contrarios
existe identidad y que, por esta razón, ambos pueden coexistir en un todo único
y, además, transformarse el uno en el otro, nos hemos referido a la
condicionalidad ; esto es, bajo determinadas condiciones, dos cosas contrarias
pueden unirse y transformarse la una en la otra; en ausencia de tales
condiciones, no pueden formar una contradicción, no pueden coexistir en un todo
único ni transformarse la una en la otra. La identidad de los contrarios se
produce sólo a causa de determinadas condiciones, y por eso decimos que es
condicional y relativa. Ahora, agregamos que la lucha entre los contrarios
recorre los procesos desde el comienzo hasta el fin y origina la transformación
de un proceso en otro; la lucha entre
366
los contrarios es omnipresente, y por lo tanto
decimos que es incondicional y absoluta.
La combinación entre la identidad, condicional y
relativa, y la lucha, incondicional y absoluta, forma el movimiento de los
contrarios en todas las cosas.
Los chinos acostumbramos a decir: "Cosas que
se oponen, se sostienen entre sí." 24 En otras palabras, existe identidad
entre cosas que se oponen una a otra. Este dicho es dialéctico y contrario a la
metafísica. "Se oponen" significa que los dos aspectos
contradictorios se excluyen mutuamente o luchan entre sí. "Se sostienen
entre sí" significa que, bajo determinadas condiciones, los dos aspectos
contradictorios se interconectan y adquieren identidad. Sin embargo, la lucha está
implícita en la identidad; sin lucha no hay identidad.
En la identidad existe la lucha, en lo particular
existe lo universal, en lo individual existe lo general. Para citar a Lenin,
"en lo relativo existe lo absoluto"25.
VI. EL PAPEL DEL ANTAGONISMO
EN LA CONTRADICCIÓN
E1 problema de la lucha de los contrarios incluye
la cuestión de qué es antagonismo. Nuestra respuesta es que el antagonismo
constituye una forma, pero no la única, de la lucha de los contrarios.
En la historia de la humanidad existe el
antagonismo de clase, que es una manifestación particular de la lucha de los
contrarios. Veamos la contradicción entre la clase explotadora y la clase
explotada. En una misma sociedad, sea la esclavista, la feudal o la
capitalista, estas dos clases contradictorias coexisten por largo tiempo y
luchan entre sí; pero sólo al alcanzar cierta etapa en su desarrollo, la
contradicción entre las dos clases adopta la forma de antagonismo abierto y se
convierte en revolución. De igual manera se verifica la transformación de la
paz en guerra dentro de la sociedad de clases.
Antes de estallar, una bomba es un todo único en el
cual los contrarios coexisten debido a determinadas condiciones. La explosión
tiene lugar sólo cuando se hace presente una nueva condición : la ignición.
Análoga situación se presenta en todos aquellos fenómenos de la naturaleza en
los que la solución de la vieja contradicción y el
367
nacimiento de una cosa nueva se producen,
finalmente, bajo la forma de un conflicto abierto.
Es extremadamente importante adquirir conciencia de
este hecho, pues nos permite comprender que en la sociedad de clases, son
inevitables las revoluciones y las guerras revolucionarias y que sin ellas es
imposible realizar saltos en el desarrollo social y derrocar a las clases
dominantes reaccionarias, y, por lo tanto, es imposible que el pueblo conquiste
el Poder. Los comunistas deben denunciar la engañosa propaganda de los
reaccionarios, quienes afirman, entre otras cosas, que la revolución social es innecesaria
e imposible; deben perseverar firmemente en la teoría marxista-leninista de la
revolución social y ayudar al pueblo a comprender que la revolución no sólo es
absolutamente necesaria, sino también enteramente posible, y que esta verdad
científica ha sido confirmada ya por toda la historia de la humanidad y por el
triunfo en la Unión Soviética.
Sin embargo, debemos estudiar concretamente la
situación de cada lucha de contrarios y no aplicar impropiamente y a todas las
cosas la fórmula arriba mencionada. La contradicción y la lucha son universales
y absolutas, pero los métodos para resolver las contradicciones, esto es, las
formas de lucha, varían según el carácter de las contradicciones. Algunas
contradicciones tienen un carácter antagónico abierto, mientras que otras no.
Siguiendo el desarrollo concreto de las cosas, algunas contradicciones, originalmente
no antagónicas, se transforman en antagónicas, en tanto que otras,
originalmente antagónicas, se transforman en no antagónicas.
Como ya lo hemos señalado, mientras existan las
clases, las contradicciones entre las ideas correctas e incorrectas dentro del
Partido Comunista son un reflejo, en su seno, de las contradicciones de clase.
Al comienzo o en algunos problemas, tales contradicciones pueden no
manifestarse inmediatamente como antagónicas. Pero, a medida que se desenvuelve
la lucha de clases, pueden llegar a transformarse en antagónicas. La historia
del Partido Comunista de la Unión Soviética nos enseña que la contradicción entre
las correctas ideas de Lenin y Stalin y las erróneas ideas de Trotski, Bujarin
y otros no se manifestó como antagónica al principio, pero posteriormente se
desarrolló hasta convertirse en antagónica. Casos similares se han dado en la
historia del Partido Comunista de China. La contradicción entre las correctas
ideas de muchos de nuestros camaradas del Partido y las erróneas ideas de Chen
Tu-siu, Chang Kuo-tao y otros, tampoco se manifestó en un
368
comienzo como antagónica, pero posteriormente se
desarrolló y se convirtió en antagónica. Actualmente, la contradicción entre
las ideas correctas y las incorrectas en nuestro Partido no se manifiesta como
antagónica y, si los camaradas que han cometido errores son capaces de
corregirlos, no llegará a convertirse en antagónica. En vista de ello, el
Partido debe Llevar a cabo, por un lado, una seria lucha contra las ideas
erróneas, y, por el otro, dar a los camaradas que han cometido errores plena
oportunidad para que adquieran conciencia. En estas circunstancias, una lucha
excesiva es obviamente inadecuada. Pero si aquellos que han cometido errores
persisten en ellos y los agravan, habrá posibilidad de que esta contradicción
desemboque en antagonismo.
En lo económico, la contradicción entre la ciudad y
el campo es extremadamente antagónica tanto en la sociedad capitalista (donde
la ciudad dominada por la burguesía saquea implacablemente al campo) como en
las zonas controladas por el Kuomintang en China (donde la ciudad dominada por
el imperialismo extranjero y la gran burguesía compradora china saquea al campo
con extremada ferocidad). Pero en un país socialista y en nuestras bases de
apoyo revolucionarias, esta contradicción antagónica se ha transformado en no
antagónica, y desaparecerá con la llegada de la sociedad comunista.
Lenin dijo: "El antagonismo y la contradicción
no son en absoluto una y la misma cosa. Bajo el socialismo, desaparecerá el
primero, subsistirá la segunda."26 Esto significa que el antagonismo es
una forma, pero no la única, de la lucha de los contrarios ; no se puede
aplicar esta fórmula de manera mecánica y en todas partes.
VII. CONCLUSIÓN
Digamos ahora algunas palabras a modo de resumen.
La ley de la contradicción en las cosas, esto es, la ley de la unidad de los
contrarios, es la ley fundamental de la naturaleza y la sociedad y, por
consiguiente, también la ley fundamental del pensamiento. Esta ley se opone a
la concepción metafísica del mundo. Su descubrimiento representó una gran
revolución en la historia del conocimiento humano. Según el materialismo
dialéctico, la contradicción existe en todos los procesos de las cosas
objetivas y del pensamiento subjetivo, y los recorre desde el comienzo hasta el
fin; esto constituye la universalidad
369
o carácter absoluto de la contradicción: Cada
contradicción y cada uno de sus dos aspectos tienen sus respectivas
características; esto constituye la particularidad o relatividad de la
contradicción. Sobre la base de determinadas condiciones, entre cosas
contrarias existe identidad y; por lo tanto, ambas pueden coexistir en un todo
único y transformarse la una en la otra; esto también constituye la
particularidad o relatividad de la contradicción. Pero la lucha de los
contrarios es ininterrumpida, y está presente tanto cuando los contrarios
coexisten como cuando se transforman el uno en el otro; especialmente en el
último casó la lucha se manifiesta de una manera más evidente; esto también
constituye la universalidad o carácter absoluto de la contradicción. Al
estudiar la particularidad o relatividad de la contradicción, debemos prestar
atención a distinguir entre la contradicción principal y las contradicciones no
principales, así como entre el aspecto principal y el aspecto no principal de
la contradicción; al estudiar la universalidad de la contradicción y la lucha
de los contrarios, debemos prestar atención a distinguir entre las diferentes
formas de lucha. De otro modo, cometeremos errores. Si, mediante el estudio,
llegamos a comprender realmente las tesis esenciales expuestas más arriba,
podremos destruir el pensamiento dogmático, opuesto a los principios
fundamentales del marxismo-leninismo y perjudicial para nuestra causa
revolucionaria, y los camaradas que tienen experiencia estarán en condiciones de
sistematizarla y elevarla a la categoría de principios y evitar la repetición
de los errores de empirismo. Tal es, en pocas palabras, la conclusión a que nos
conduce el estudio de la ley de la contradicción.
NOTAS
1 V. I.
Lenin: Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la
filosofía".
2 En su
escrito En torno a la cuestión de la dialéctica, Lenin dice: "El
desdoblamiento de un todo y el conocimiento de sus partes contradictorias [. .
.) es la esencia [. . .) de la dialéctica:" Dice también en su Resumen del
libro de Hegel "Ciencia de la lógica": "En una palabra, la
dialéctica puede ser definida como la doctrina
acerca de la unidad de los contrarios. Esto aprehende el núcleo de la
dialéctica, pero exige explicaciones y desarrollo."
3 V. I.
Lenin: En torno a la cuestión de la dialéctica.
4 Palabras
de Tung Chung-shu (179-104 a.n.e.), célebre exponente del confucianismo durante
la dinastía Jan. Una vez Tung dijo al emperador Wuti: "E1 Tao se origina
en el cielo. E1 cielo no cambia y el Tao tampoco." "Tao",
término comúnmente
370
usado por los filósofos chinos de la antigüedad,
significa "caminó ', "razón" y también "ley".
5 F.
Engels: Anti-Dühring, primera sección, XII, "Dialéctica. Cantidad y
calidad".
6 V. I.
Lenin: En torno a lo cuestión de la dialéctica.
7 F.
Engels: Anti-Dühring, primera sección, XII, "Dialéctica. Cantidad y
calidad".
8 V. I.
Lenin: En torno a la cuestión de la dialéctica.
9 Ibíd.
10 V. I.
Lenin: "Comunismo", Obras Completas, t. XXXI. Véase "Problemas
estratégicos de la guerra revolucionaria de China", nota 1o, en el
presente tomo.
11 Sun Tsi,
cap. III, "Plan de ataque".
12 Wei Cheng
(580-643), estadista e historiador de la dinastía Tang.
13 Famosa
novela china que describe una guerra campesina ocurrida a finales de la
dinastía Sung del Norte. Sung Chiang es uno de los protagonistas de la novela.
La aldea de Chu, bajo la dominación de un terrateniente despótico llamado Chu
Chao-feng, estaba cerca de Liangshanpo, base de apoyo de esa guerra campesina.
14 V. I.
Lenin: "Una vez más sobre los sindicatos, el momento actual y los errores
de Trotski y Bujarin".
15 Acerca de
Chen Tu-siu, véase "Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de
China", nota 4, en el presente tomo.
16 V. I.
Lenin: ¿Qué Hacer?, I, d.
17 V. I.
Lenin: Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la lógica".
18 Libro
escrito durante la Era de los Reinos Combatientes (403-221 a.n.e.). En una de
sus leyendas se relata que Kua Fu, un ser sobrenatural, corrió en persecución
del Sol. Pero murió de sed en el camino. El báculo que llevaba se transformó en
un bosque.
19 Yi es el
héroe de una antigua leyenda china, famoso por su destreza en el manejo del
arco. Según una leyenda contada en el Juai Nan Tsi, obra compilada en el siglo
II a.n.e., había, en tiempos del emperador Yao, diez soles en el cielo. Para
acabar con los daños causados a la vegetación por los abrasadores rayos de los
estros, Yao ordenó a Yi que derribara los soles. Otra leyenda, registrada por
Wang Yi (siglo II), cuenta que el arquero derribó nueve de los diez soles.
20 Novela
mitológica escrita en el siglo XVI. Su héroe, Sun Wu-kung, el Rey Mono, es
valiente e ingenioso y está dotado del poder mágico de adquirir a voluntad
setenta y dos formas diferentes, tales como pájaro, bestia, planta, etc.
21 Famosa
colección de cuentos fantásticos, redactados por Po Sung-ling en el siglo XVII.
Conste en total de 431 cuentos que en su mayoría hablan de hadas, fantasmas y
zorros.
22 C. Marx:
Introducción a la crítica de la economía política.
23 V. I.
Lenin: En torno a la cuestión de la dialéctica.
24 Esta
frase apareció por primera vez en la Historia de la primera dinastía Jan,
escrita por Pan Ku, célebre historiador del siglo I, y be sido siempre un dicho
popular.
25 V. I.
Lenin: En torno a la cuestión de la dialéctica.
26 V. I.
Lenin: "Observaciones críticas sobre el libro de Bujarin Economía del
período de transición".
ÍNDICE
PERIODO DE LA PRIMERA GUERRA CIVIL
REVOLUCIONARIA
ANÁLISIS DE LAS CLASES DE LA SOCIEDAD CHINA (Marzo
de 1926)
9
INFORME SOBRE UNA INVESTIGACIÓN DEL MOVIMIENTO
CAMPESINO EN JUNÁN (Marzo de 1927) 19
La importancia del problema campesino 19
¡Organizarse! 20
¡Abajo los déspotas locales y shenshi malvados!
¡Todo el Poder
a las asociaciones campesinas! 21
"¡Muy mal!" y "¡muy bien!" 22
Los llamados "excesos" 24
E1 llamado "movimiento de la chusma" 25
La vanguardia de la revolución 26
Catorce grandes conquistas 31
PERIODO DE LA SEGUNDA GUERRA CIVIL
REVOLUCIONARIA
¿POR QUE PUEDE EXISTIR EL PODER ROJO EN CHINA?
(5 de octubre de 1928)
I. Situación política nacional 63
II. Causas del surgimiento y la subsistencia del
Poder rojo en
China 63
III. EL establecimiento del régimen independiente
en los límites
entre Junán y Chiangsí y la derrota de agosto 67
IV. Significación del régimen independiente de la
región
fronteriza de Junán-Chiangsí para las provincias de
Junán, Jupei y Chiangsí 69
371
372
V. Problemas económicos 70
VI. EL problema de las bases de apoyo militares 71
LA LUCHA EN LAS MONTAÑAS CHINGKANG (25 de noviembre
de 1928)
75
EL establecimiento del régimen independiente en los
límites entre
Junán y Chiangsí y la derrota de agosto 75
La situación actual en la región bajo el régimen
independiente 81
E1 problema militar 83
EL problema de la tierra 90
EL problema de los órganos del Poder 94
EL problema de la organización del Partido 96
E1 problema del carácter de la revolución 102
E1 problema de la ubicación de nuestro régimen
independiente 104
SOBRE LA RECTIFICACIÓN DE LAS IDEAS ERRÓNEAS EN EL
PARTIDO (Diciembre de 1929) 111
Sobre el punto de vista puramente militar 112
Sobre el ultrademocratismo 114
Sobre conceptos ajenos a los principios de
organización 116
Sobre el igualitarismo absoluto 117
Sobre el subjetivismo 119
Sobre la mentalidad de "insurrectos
errantes" 120
Sobre las supervivencias del putchismo 121
UNA SOLA CHISPA PUEDE INCENDIAR LA PRADERA
(5 de enero de 1930) 125
PRESTAR ATENCIÓN AL TRABAJO ECONÓMICO (20 de agosto
de 1933)
139
COMO DETERMINAR LAS CLASES EN LAS ZONAS RURALES
(Octubre de 1933) 149
NUESTRA POLÍTICA ECONÓMICA (23 de enero de 1934) 153
PREOCUPÉMONOS POR LAS CONDICIONES DE VIDA DE LAS
MASAS, PRESTEMOS ATENCIÓN A LOS MÉTODOS DE TRABAJO
(27 de enero de 1934) 159
SOBRE LA TÁCTICA DE LA LUCHA CONTRA EL IMPERIALISMO
JAPONÉS (27 de diciembre de 1935) 165
Características de la actual situación política 165
E1 frente único nacional 175
La república popular 179
Ayuda internacional 184
373
PROBLEMAS ESTRATÉGICAS DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA
DE CHINA (Diciembre de 1936) 193
CAPITULO I
Cómo estudiar la guerra 193
1. Las
leyes de la guerra se desarrollan 193
2. EL
objetivo de la guerra es eliminar la guerra 197
3. La
estrategia estudia las leyes que rigen la situación dé guerra en
su
conjunto 198
4. Lo
importante es saber aprender 201
CAPITULO II
E1 Partido Comunista de China y la guerra
revolucionaria de China 206
CAPITULO III
Características de la guerra revolucionaria de
China 209
1. Importancia
del problema 209
2 ¿Cuáles
son las características de la guerra revolucionaria de China? 211
3. Nuestra
estrategia y nuestra táctica se derivan de estas características 214
CAPITULO IV
Campañas de "cerco y aniquilamiento" y
contracampañas, forma
principal
de la guerra civil de China 216
CAPITULO V
Defensiva estratégica 221
1. Defensa
activa y defensa pasiva 221
2. Preparación
de una contracampaña 225
3. Retirada
estratégica 227
4. Contraofensiva
estratégica 241
5. Iniciación
de la contraofensiva 243
6. Concentración
de las fuerzas 252
7. Guerra
de movimientos 2f8
8. Guerra
de decisión rápida 264
9. Guerra
de aniquilamiento 268
A PROPÓSITO DE UNA DECLARACIÓN DE CHIANG KAI-SHEK
(28 de diciembre de 1936) 275
LAS TAREAS DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA EN EL
PERIODO DE LA RESISTENCIA AL JAPÓN (3 de mayo de
1937) 283
La actual etapa de desarrollo de las
contradicciones externas e
internas
de China 283
La lucha por la democracia y la libertad 287
Nuestra responsabilidad de dirigir 293
374
LUCHEMOS POR INCORPORAR A MILLONES DE INTEGRANTES
DE LAS
MASAS AL FRENTE ÚNICO NACIONAL ANTIJAPONES
(7 de mayo de 1937) 305
E1 problema de la paz 305
E1 problema de la democracia 308
E1 problema del porvenir de la revolución 310
E1 problema de los cuadros 311
E1 problema de la democracia dentro del Partido 312
Unidad de la conferencia y de todo el Partido 312
Luchemos por incorporar a millones de integrantes
de las masas
al frente único nacional antijaponés 313
SOBRE LA PRACTICA (Julio de 1937) 317
SOBRE LA CONTRADICCIÓN (Agosto de 1937) 333
I. Las dos concepciones del mundo 334
II. La universalidad de la contradicción 338
III. La particularidad de la contradicción 342
IV. La contradicción principal y el aspecto
principal de la
contradicción 353
V. La identidad y la lucha entre los aspectos de la
contradicción 360
VI. E1 papel
del antagonismo en la contradicción 366
VII. Conclusión 368

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