© Libro N° 6089.
¿Qué Estoy Haciendo Con Mi Vida? Antognazza, Jorge E. Emancipación. Junio 8 de 2019.
Título
original: © ¿Qué Estoy Haciendo Con Mi Vida? Jorge E. Antognazza
Versión Original: © ¿Qué Estoy Haciendo Con Mi Vida? Jorge E.
Antognazza
Circulación conocimiento libre, Diseño y edición
digital de Versión original de textos:
https://es.scribd.com/document/253633372/Que-estoy-haciendo-con-mi-vida-de-Lic-Jorge-Antognazza
Licencia Creative Commons:
Emancipación
Obrera utiliza una licencia Creative
Commons, puedes copiar, difundir o remezclar nuestro contenido, con la única
condición de citar la fuente.
La Biblioteca Emancipación Obrera es un medio de difusión
cultural sin fronteras, no obstante los derechos sobre los contenidos
publicados pertenecen a sus respectivos autores y se basa en la circulación del
conocimiento libre. Los Diseños y edición digital en su mayoría corresponden a
Versiones originales de textos. El uso de los mismos son estrictamente
educativos y está prohibida su comercialización.
Autoría-atribución: Respetar la autoría del texto y el nombre de los autores
No comercial: No se puede utilizar este trabajo con fines
comerciales
No derivados: No se puede alterar, modificar o reconstruir este
texto.
Portada E.O. de Imagen original:
https://1.bp.blogspot.com/-MJD8guMLboE/WHAQEvq1IzI/AAAAAAAATn0/AnaYUrSY9f4CAmMyNxmwSx0jPgiOsbn-wCLcB/s1600/Que%2BEstoy%2BHaciendo%2BCon%2BMi%2BVida%2B-%2BJorge%2BE.%2BAntognazza-FREELIBROS.jpg
© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina
Miranda
LEAMOS SIN RESERVAS,
ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA
¿Qué Estoy Haciendo Con Mi Vida?
Jorge E. Antognazza
PRINCIPIO
NOS
ESTAMOS YENDO
Hace
unos años, durante una sesión de psicoterapia, un paciente me comentó que nadie
le había enseñado a mirar las cúpulas. Por esos días, transitando por una de
las avenidas céntricas de la ciudad se dio cuenta de que siempre caminaba
mirando las veredas pero no las alturas.
Esta
experiencia es muy común. Caminamos por la vida evitando pisar excrementos de
perros o buscando alguna moneda perdida y nos olvidamos de las bellezas de las
cúpulas. Estos dos estilos de mirar no tienen por qué ser excluyentes. Existe
un arriba
y un
abajo; una izquierda y una derecha. Sin embargo, a pesar de la movilidad que
tiene la cabeza, nuestras cervicales, con su artrosis, nos demuestran que hemos
optado por la rigidez.
En
el nivel de lo psicológico algo parecido nos ocurre: nos encontramos con otro
tipo de endurecimiento. Se trata de aquel que es provocado por la apasionada
necesidad
de
ignorarnos en nuestros deseos. De la misma manera que la artrosis dificulta los
movimientos y nos causa dolor, la pasión por la ignorancia de nosotros mismos
pone obstáculos a nuestro encuentro con el bienestar.
Es
notable observar la manera en que las personas desean y temen el cambio.
Consultan a psicoterapeutas y psicoanalistas, terapeutas alternativos o
complementarios,
concurren a conferencias y talleres, consumen decenas de libros de autoayuda.
Sin embargo, todo parece quedar en la nada. ¿Qué pasa entre esa información que
les llega y su dificultad para autoaplicarla logrando la tan deseada transformación?
Es
que las personas quieren cambiar pero sin abandonar los viejos esquemas rígidos
con
los que han preformado su vida. Están fuertemente convencidas de que el cambio
debe provenir desde afuera, del profesional, del conferencista, del autor del
libro quienes, se cree, conocen el secreto de la felicidad, del enigma de la
vida, del recóndito sentido profundo de la existencia. Aquellas personas se
caracterizan por la constante demanda del tipo: ¡"Dígame qué tengo que
hacer para ser feliz!"
Cuando
decidí reeditar este libro, me propuse agregarle otros conceptos de acuerdo con
los testimonios de los lectores. Por mi parte, estaba experimentando varios
cambios en mi vida. Uno de ellos, quizá el más trascendente, fue la toma de
conciencia del curso y transcurso de mi existencia.
En
mis 54 años de edad y 26 de profesión no había vivenciado, como ahora, que todo
termina,
que nos estamos yendo. Este "shock de realidad" lo tuve como reacción
a la enfermedad irreversible de una de nuestras amadas gatas: Charlinne. La
habíamos criado con Marta, mi mujer, desde los cinco días de nacida. Quince
años después tuvimos que tomar la decisión de sacrificarla. He visto la
decadencia física de
muchos
seres queridos. Desde mis cinco años de edad en que muere mi abuela
paterna
hasta el día final de Charlinne he pasado por numerosas despedidas. He tomado
conciencia plena del fin de la vida y me he preguntado cuántas personas se dan
cuenta de que esto se termina. Tarde o temprano nos vamos... para siempre, por
lo menos en esta vida de la cual puedo dar testimonio de que existe. Si hay
algo más allá es un asunto de fe. Lo real es que, por ahora, esto es todo lo
que tenemos.
La
muerte por sacrificio de Charlinne sólo avivó lo que ya tenía y no quería
reconocer: hagamos lo que hagamos nos estamos apagando desde el día que
nacemos.
Desde
el 20 de enero del 97 hasta el 15 de mayo la caída de nuestra gata fue
dramáticamente notable. Su belleza fue transformándose en una deformación
facial debido a un sarcoma témporo-mandibular. Ya no podía comer y el cuidado
amoroso de Marta, sus caricias, su incondicionalidad, hicieron que sus últimos
momentos fueran tan felices como cuando la poníamos dentro de un cajoncito de
la mesita de luz, con una bolsa de agua caliente y un reloj para que el tictac
simulara los latidos cardíacos de la madre. Fue criada a puro gotero con leche
y tonadas de vals tarareadas por Marta. Y murió a puro gotero, leche y otras
sustancias sin contar con la mortificación de los pinchazos de Decadrón que le
tuve que dar, con mucho remordimiento, para aliviarle la inflamación. En su día
final, Alejandro Tirone, fiel a
su
profesión y con todo el dolor y el amor que le profesa a sus pacientitos, se
transformó en el ángel protector quién, muy a su pesar, inyectó la sustancia
letal en la venita. Y así se fue, diciéndonos adiós con la mirada en un estado
de plena paz y, quiero creer, agradecimiento.
Mientras
las cosas permanecen, en la medida en que nuestros seres queridos están
con
nosotros, no tenemos plena conciencia de que todos, sin excepción, nos estamos
yendo. Da la impresión de que un día es igual a otro, de que siempre pasa lo
mismo como en la película "Hechizo del tiempo". Se trata de una
ilusión. Muchas personas consideran que nunca van a morir o que las
oportunidades y la felicidad se
encuentran
en el otro mundo.
El
impacto de Charlinne hizo que me retornaran otros impactos: muchas muertes
algunas esperadas otras tan sorpresivas que aún hoy me cuesta creerlo, como la
de Alfonso Milito (Milo), a quién le agradecí en la versión anterior de este
libro la lectura crítica que hizo del prólogo.
Mucho
de lo anterior lo viví a medias. Lo de Charlinne y lo de Milo, no. Hoy, un
poco
por la edad por la que transito, otro poco por la experiencia vivida, otro por
el dolor por las pérdidas reales y las frustraciones acumuladas me dije
"¡Basta de estupideces!". He tomado conciencia plena, profunda,
emocional de que nos estamos yendo y de que no hay salida.
Alguna
vez leí que un pensador (No recuerdo quién) dijo que "el ser humano es
como
un paquete que el obstetra envía al sepulturero." Bastante pesimista, por
cierto. Otro afirma que la única obligación del ser humano es morirse. De todo
puede zafar, menos de la muerte. Jean Paul Sartre nos dice que los seres
humanos somos "muertos sin sepultura". Desde un lugar opuesto, los
"sacerdotes" de la New Age nos bombardean con que la solución a los
problemas humanos es el perdón y el amor. Como si perdonar y amar fuera así de
simple.
Dentro
de esas polaridades es conveniente que tomemos una posición. La mía es la
siguiente: es verdad que vamos a morir algún día. También es cierto que al
comienzo
de
nuestra historia hay un obstetra y al final un funebrero. Pero no creo que
seamos paquetes ni que estemos muertos en vida. Por otra parte, a diferencia de
la new age, no creo en el perdón y en el amor así, sin más. Desde luego, puedo
comprender las motivaciones conscientes o inconscientes del que hizo algo malo
y determinar que es producto de su historia, de padres que lo maltrataron, de
cargas genéticas, etc., pero
de
ahí a perdonar hay mucha distancia. No tengo por qué hacerme creer y hacer
creer que siento lo que no siento. Se dice que el perdón libera. Justamente,
considero todo
lo
contrario: primero debo estar libre para luego perdonar. Tampoco creo en el
amor universal; sí, en cambio, en el respeto a todos, aceptando que el otro es
como es y que no tengo ningún derecho a presionarlo para que sea diferente. Por
más esencia divina que haya dentro de mí tengo que reconocer con dolor que no
soy Cristo. No puedo ejercer el perdón, como El lo hizo. En medio de un
sufrimiento atroz,
bebiendo
vinagre, clavado en la cruz sin apoyo en los pies, muriendo por una
insuficiencia ortostática mientras todos reían y se burlaban, le pide a su
Padre que los
perdone
porque no saben lo que hacen. Soy humano y amo a los que amo, pero no me pidan
más.
Se
han dado miles de azarosas combinaciones para que estemos aquí, ahora y
haciendo
esto. Cada niño que nace, deseado o no, aceptado o rechazado, es un milagro en
sí mismo. A partir de ese instante cientos de vicisitudes lo van modelando de
tal manera que va perdiendo su estado esencial y se va transformando en lo que
los demás desean de él. Ya adulto vive en un estado de permanente conflicto
entre lo que él desea y no sabe que desea y los deseos de los otros. La esencia
divina queda sepultada viva y, a su alrededor, se va configurando el carácter
de la criatura con capas superpuestas de mandatos que van conformando su
argumento de vida. Un argumento escrito por otros que neutraliza los deseos
auténticos de ese "Niño Libre" con el cual nació. Cristo sabía algo
de esto, por eso su llamada de "Dejad que los niños vengan a mí". Esa
mentalidad pura, esencial, sin especulaciones, era la única que podía entender
los misterios del "Reino de Dios dentro vuestro".
Pero
la red social-familiar que rodea al niño tiene sus propias normas, su sistema
de
creencias,
su filosofía de vida transmitida de generación a generación. El niño que acaba
de nacer es uno de ellos y deberá tener las mismas ideas, idéntico sistema de
creencias. Tendrá que mirar las veredas, no las cúpulas, buscando billetes
perdidos, evitando tropezar o pisar excrementos. Se pueden hacer ambas cosas.
Me puedo detener y mirar las cúpulas ignoradas de la gran ciudad. Pero para
desafiar el
mandato
de "¡Camina mirando el piso!" tengo que poseer libertad. Y la
libertad no se adquiere, es un don divino. Nadie me la puede dar, la poseo por
el hecho de ser, de existir. Si vivo mi vida en función de los mandatos de los
otros o de un sistema de creencias que nunca cuestioné por miedo al castigo,
jamás seré libre, estrangularé a mi Niño Libre que vive dentro mío, seré un
muerto sin sepultura, un paquete que el sepulturero estará esperando. Seré
nada... siéndolo todo.
Parados
en este punto se produce el conflicto: ser o no ser, dirá Hamlet. Vivir en
función de mis auténticos deseos o vivir de acuerdo con lo que los otros
esperan de
mí.
Frente a estos dos caminos que se bifurcan llega el angustiante momento de la
toma de decisiones. Pero no es fácil decidirse así como así. Detrás de mí hay
toda una historia. Delante de mí, si decido cambiar, un vacío. Aquello es el
mundo conocido. Sé que tengo recursos porque los uso diariamente; en el nuevo
mundo no sé con qué me voy a encontrar. ¿Por qué no dejar todo así?
Porque
dentro de mí, esa esencia divina puja por salir. Me crea desasosiego. Me
cuestiona si esto es todo. Me dice que no hay demasiado tiempo, que me estoy
yendo y que si no hago algo, ese niño interior se apagará.
Consciente
de esta verdad y aunque nos disguste tenemos sólo dos opciones: o vivimos por
vivir o lo hacemos de acuerdo con la llamada de nuestro Niño Libre, es
decir,
según nuestros auténticos deseos. ¿Será esto ser un egoísta? Ya veremos que no.
En
algún momento tendremos que decidir o, mejor dicho, hacer consciente nuestra
decisión porque decisión siempre hay aunque no nos demos cuenta. O le diremos
adiós para siempre al deseo de los otros o adiós para siempre a nuestro Niño al
cual distraeremos con compulsiones múltiples para hacerle creer que nos estamos
ocupando de él: saldremos con mujeres, jugaremos compulsivamente, fumaremos,
beberemos, nos drogaremos de cien formas diferentes. Pero su respuesta será,
siempre, la tristeza y el reproche metaforizado en algún síntoma. Pues lo
estamos crucificando sin saber que lo estamos haciendo, le daremos de beber
vinagre, nos mofaremos de él, y esperaremos hasta que alguna
"insuficiencia" lo aniquile.
En
este libro, una puesta al día de "¿Qué hacer con la vida?",
reflexionaremos sobre
varias
cuestiones. Todas girarán alrededor del mismo núcleo: el desperdicio del tiempo
de vida satisfaciendo los deseos de los demás. Como ya lo mencionamos
antesTu
podrás protestar haciéndome una pregunta. "¿Pero es que me propone ser
egoísta?". La respuesta es ¡Si! Y te explico por qué: cuando la señora
muerte te toque el hombro y te diga “Llegó el momento”, nadie de aquellos por
los que has perdido
tu
tiempo va a venir a reemplazarte. Tu muerte te pertenece a ti y sólo a ti.
Siendo así... ¿A quién crees que le pertenece tu vida?
Por
supuesto que no debes confundir el ser egoísta con el ser egocéntrico o
ególatra. Te muestro este cuadro para que compares:
|
|
EGOÍSMO |
ALTRUISMO |
|
EGOÍSMO |
Egoísmo – egoísta (Primero yo, luego
yo y siempre
yo) Personalidades para quienes el
otro no existe. Egocentrismo – egolatrismo |
Egoísmo – altruista (Primero resuelvo mis pro- blemas y luego voy a estar disponible para lo que necesiten los
demás, a menos que sea una emergencia) Egoísmo
deseable. |
|
ALTRUISMO |
Altruismo –
egoísta (Primero los demás
y luego, si
me queda tiempo y energía
me dedicaré a mi) Dependientes de la
valoración y
afecto de los
otros, quienes siempre
se sienten en deuda
con él. Egoísmo encubierto |
Altruismo –
altruista (Sólo existen los otros. Yo
no existo) Espera de
la recompensa divina,
de la entrada a un paraíso después
de muerto como
consecuencia de sus buenas obras. Inversión
egoísta |
Inversión
egoísta
Nosotros
apuntamos al egoísmo-altruista. Por ahora quédese con esta única e irrefutable
verdad: nos estamos yendo y nadie nos enseñó a mirar las cúpulas.
CAPITULO
1
EL
DESEO DE CAMBIO...
Y el
miedo a cambiar
Incompletud
del ser humano. Condiciones para lograr un cambio. Obstáculos. Yo no soy mi
imagen. Una invitación para reflexionar.
Tu
lo sabes, yo lo sé: no es fácil vivir en un estado de calma y bienestar. Tanto
circunstancias externas como internas te invitan, permanentemente, a sentir
desazón, desasosiego, inquietud, ansiedad, disgusto, fastidio, malhumor,
intolerancia, frustración, enojo, momentos depresivos. Todo lo cual te lleva,
como a muchos, a que sintetices esas vivencias con el consabido “me siento
mal”.
Días
pasados un amigo, que no es ajeno a esta dificultad de vivir en estado de
bienestar,
me regaló un cuadrito en donde un chimpancé está todo pegoteado con un chicle.
El texto dice: "Lo único que lamento es haber llegado al mundo sin un
manual de instrucciones".
Este
hipotético “manual” es algo buscado incesante y afiebradamente por mucha gente.
Quizás tu mismo has comprado este libro creyendo que se trataba del Gran
Manual. Otras personas buscan gurúes, místicos, profetas o depositan en el
psicoanalista, médico, abogado un saber que, en realidad, no poseen.
La
cuestionable filosofía del llamado Pensamiento Positivo (PP) 1se propone como
un
buen
manual para vivir mejor. Lamentablemente, a pesar de la buena intención de los
autores y de los buenos deseos de quienes la practican, todo sigue igual. La
famosa frase de Emile Coué, uno de los primeros iniciadores de esta filosofía,
"Cada día que pasa y con la ayuda de Dios me siento mejor y mejor" ya
no convence a nadie. Distinta es la persona que tiene una Actitud Mental
Positiva (AMP) frente a las adversidades. Este tipo de gente no niega la
realidad sino que la encara con un
espíritu
de lucha, de resolver problemas. En un capítulo posterior, analizaremos las
diferencias
entre ambas posturas.
Por
ahora, digamos que ese “sentirte mal” es una forma que tiene tu esencia divina
de avisarte que las cosas no están funcionando como tu lo deseas. Si, lo sé: la
experiencia
es dolorosa, sin embargo es el primer gran paso para empezar a cambiar. Desde
la vivencia de malestar podemos interrogarnos y darnos cuenta de lo que nos
está pasando. Pero conocer y admitir nuestras carencias, nuestras faltas, los
huecos de nuestra vida no es para nada agradable. Tomar conciencia de que
enfermamos, envejecemos y morimos, de que nuestra existencia tiene un límite,
de que aquellos a
quienes
amamos nos pueden dejar y, de hecho, nos dejan produce angustia.
1
Ver Texto Complementario III, “Frente a senderos que se bifurcan”, al final del
libro.
Reconocernos como seres humanos con todas
nuestras imposibilidades nos baja a
tierra
de un golpe. Saber que no sabemos y que necesitamos de otros para tantas cosas
es
una ofensa para nuestra ilusión de creernos completos. Percatarnos de nuestro
deslizamiento por el tiempo y compararnos con nuestras fotos de diez años
atrás, observar que muchos de los que aparecen ya no están, comprender que toda
una época terminó, nos invita a hacer un balance en donde hay mucho de pérdida,
de falta, de oportunidades que dejamos y de renuncias a nuestros propios deseos
para
satisfacer
el deseo de algún otro. Muchas de esas carencias se mantienen y, si se toma
conciencia de ellas, podemos preguntarnos... ¿Qué estoy haciendo con mi vida?
Los
partidarios del pensamiento positivo pueden optar por conformarse: “el Señor
así lo quiso, agradezco por estar sano, tener trabajo, a pesar de mis problemas
siempre estoy con una sonrisa, etc..” Por el contrario, los que poseen una
Actitud Mental Positiva no se sienten mal por sentirse mal. Admiten que un
estado temporario de mal estar es sentir de acuerdo con la situación que lo
origina. Y desde ese "sentirse mal",
admiten
tener una dificultad, un problema, un imprevisto y hacen todo lo que tienen a
mano para resolver la cuestión. Es decir, aceptan la situación desagradable y
hacen lo que tienen que hacer para producir un cambio.
Imprescindibles
condiciones
Para
lograr cambios significativos en tu vida y crear las condiciones para vivir en
un estado de satisfacción es necesario que cumplas con estas cuatro
condiciones: 1) autoconciencia: tienes que reconocer tus propias carencias,
dificultades,
circunstancias
desfavorables; 2) autocrítica, debes hacerte responsable de tus propias
conductas
que producen y/o perpetúan el mal estar; 3) deseo de cambio: tienes que sentir,
pensar y hacer lo conveniente para generar transformaciones en la propia vida
evaluando las consecuencias de cada decisión tomada. Todo lo anterior debe
estar amorosamente envuelto por, 4) tu buena fe o sea dejar de engañarte a ti
mismo. Vayamos por partes.
Autoconciencia
Todo
proceso de cambio comienza con un darse cuenta, con un “ver” la situación,
sentirla. Desde los hechos más simples (“Hay una mancha en mi pantalón”), hasta
los más complejos (“Hay veces en que me doy cuenta que mi vida no tiene
sentido”) requieren, para ser cambiados, una toma de conciencia. ¿Qué puede
pasar luego de esta toma de conciencia? Dejamos de ser inocentes. Tenemos que
actuar para resolver el conflicto. Y este actuar puede provocarnos nuevos
problemas.
Para
evitar sentir el dolor que produce ese darse cuenta de los propios problemas y
rehuir
el compromiso y responsabilidad por las acciones para resolverlos algunas
personas instrumentan, sin saberlo, un mecanismo de defensa llamado
descalificación o desestimación. ¿Qué es esto?
Descalificación
Esto
quiere decir: no ver el problema, quitarle importancia, rechazarlo, devaluarlo,
renegar de eso, excluirlo, negarlo. El pensamiento positivo tiende, justamente,
a consolidar ese mecanismo. Frases tales como "No pienses en eso",
"Ya va a pasar",
"Todo
está bien", "Hoy va a ser un buen día", “Tienes que consolarte,
la vida continúa”, “Sonríe, sonríe”, etc., le quitan importancia al conflicto o
situación problemática lo cual obstaculiza su resolución
Dada
una situación... ¿Qué es lo que se descalifica?
Imaginemos
a cuatro amigos quienes, reunidos en un bar, se cuentan sus problemas
sentimentales. Julián ni siquiera percibe las señales que su mujer le envía y
que significan que algo anda mal entre ellos. Pedro, en cambio, sí las percibe
pero les dice
a
sus amigos que es cosa de mujeres y que ya se le va a pasar. Carlos toma
conciencia de la crisis matrimonial pero declara que él se siente incapaz de
hacer algo. Héctor afirma, sin dudar un instante, que cuando se presenta un
problema de esta naturaleza
ya
nada puede hacerse.
Estos
cuatro hombres, cada cual con su estilo, no quieren hacerse cargo de que existe
un problema (Julián), de que el problema tiene una significación (Pedro), de
que es posible resolverlo ya sea con recursos propios (Carlos) o con ayuda
externa (Héctor) En definitiva, cualquiera sea el tipo de descalificación, el
problema se mantiene sin resolver.
En
síntesis:
Se
pueden descalificar varios aspectos de una circunstancia:
1)
La situación en sí misma: "eso no está ocurriendo";
2)
La importancia de lo que ocurre: "no te preocupes, no es nada."
3)
La capacidad propia para resolverla: "no puedo hacer nada"
4)
La resolución de esa situación: "nada se puede hacer; nadie puede
ayudarme".
La
toma de conciencia de un hecho que nos perturba y la aceptación de su
existencia
es
la primera condición para promover un cambio. Esto posibilita que una persona
comience el camino hacia una transformación de sus condiciones de vida.
Recordemos,
entonces: para que puedas empezar a cambiar esas circunstancias que te hacen
sentir infeliz, lo primero que tienes que hacer es ver,sentir, reconocer tanto
tu estado de infelicidad como la o las causas que lo motivan.
Esta
tarea no es para nada fácil porque, una vez reconocida la causa, algo tienes
que hacer con ella. Ese conocimiento que te lleva a una toma de decisión y, al
final, a una acción puede provocarte un estado de angustia ante los cambios que
tus conductas pueden originar en tu medio ambiente y red social-familiar.
Imagina,
por un momento, que la causa de tu malestar es el desorden que reina en tu
oficina. No encuentras nada, el escritorio está lleno de papeles, varias
carpetas sin rótulo, lápices sin punta, libros apilados en el suelo, etc..
Después de tomar conciencia de que gran parte de tu deseo de quedarte en casa
está dado por el desorden de tu trabajo, decides hacer algo al respecto. Eliges
un fín de semana y te vas para la oficina a ordenar todo lo desordenado.
Compras una biblioteca y un fichero, clasific as los papeles, tiras todo lo
desactualizado, rotulas las carpetas, acomodas los libros, afilas los lápices,
etc.. Le has dedicado varias horas. Te sientes cansado pero la oficina quedó
como a ti te gusta. Notas en ti un cambio de humor:
estás
satisfecho. A partir de ahora y recordando tanto tu malestar como el trabajo
que te dio ordenar todo decides otra conducta: organizarte diariamente para
evitar acumulaciones.
Este
cambio decidido por ti a partir de la toma de conciencia de un estado de
insatisfacción que se traducía en malhumor y fastidio no sólo te beneficia a ti
sino a las personas que te tenían que aguantar. Pero muy distinto es el caso
siguiente.
Haz
reconocido con dolor que ya no amas a tu pareja. Los momentos que pasas junto a
ella son un infierno. El diálogo es dificultoso, comparten casi nada, la
sexualidad
casi
no existe. Por otra parte hay alguien, en la oficina, que te ha llamado la
atención. Te trata de una manera tan diferente que es imposible no comparar. Te
vas dando cuenta que tus momentos más felices son los del trabajo y que
regresar a tu hogar es como un suplicio. En varios momentos del día piensas,
con temor, en proponer la separación. Y ahí te enfrentas con varias emociones:
miedo a las consecuencias,
especialmente
a la reacción de tus hijos y de los parientes, problemas económicos,
toda
la operativa de la separación... Lo consideras un verdadero lío. Pero no eres
feliz.
¿Qué
hacer, entonces?
En
este caso, la decisión tomada y la acción a realizar van a provocar,
ciertamente, una conmoción en tu red social-familiar.
Aquí
es donde la persona, inconscientemente, puede preferir “no darse cuenta” de lo
que está sucediendo pues, si toma conciencia, si pone en palabras aunque más no
sea una vez lo que le está pasando, se verá impulsado a una acción. Está acción
puede
ser:
plantear la necesidad de separarse o dejar que todo siga así hasta que “la
muerte los separe” o provocar al otro para que sea el iniciador de la decisión
del divorcio. De cualquier manera, algo tiene que hacer y no todas las personas
están dispuestas a aceptar las consecuencias de sus decisiones. Por eso, en
ocasiones, una parte nuestra “decide” no tomar conciencia de lo que nos pasa,
de esta manera se evita la acción
que
modificaría la situación. Esta es la descalificación.
Si
en la toma de conciencia te permites darte cuenta de que algo no está
funcionando
bien
en tu vida, en la siguiente etapa te tendrás que hacer cargo de tu parte de
responsabilidad en el asunto. Este proceso es la autocrítica.
Autocrítica:
Soy
el princi pal responsable
Frente
a las carencias la gente culpa a otros, a las circunstancias, al mal tiempo, al
gobierno, a la madre, a Dios o a Satanás. Acabas de tener una fuerte discusión
con tu esposa porque no pagó en fecha la escuela de vuestro hijo; a la
madrugada te sientes descompuesto después de una comilona y culpas a tu maldita
vesícula; por la mañana te golpeas con la mesa de la cocina y te sale un
moretón. En todas estas situaciones has depositado la causa de tus desgracias
en el afuera, como si tu no fueras responsable de nada. ¡Así es fácil vivir! Es
posible que tu mujer se haya olvidado de pagar la cuota escolar; que la
vesícula se te haya inflamado y que las patas de la
mesa
estén muy abiertas. Pero, a pesar de que lo exterior tenga que ver con estos
hechos, y por más que te duela, tendrás que reconocer que de alguna manera has
contribuido a que cada acontecimiento ocurra. Pregúntate por qué no le
recordaste a tu mujer que mañana vencía la cuota y que estabas muy ocupado para
ocuparte de eso; ¿por qué comiste más de la cuenta si sabes que tu vesícula
está con cálculos?;
¿no
recuerdas, acaso, que la mesa es demasiado grande para esa cocina y que tienes que
tener cuidado al pasar?. Date cuenta que no ejerciste la autocrítica. Has
estado descalificando tus propias conductas saboteadoras. Así que, aunque te
moleste, es momento de decir: ¡yo soy responsable por no recordarle a mi esposa
lo de la cuota y por haber comido de más y por no fijarme por donde camino!
Está
demostrado por las distintas Ciencias de la Conducta, que una de las
estrategias utilizadas por las personas para no producir cambios y mantenerse
en estado de queja constante es no preguntarse: "¿En qué puedo ser
responsable por esto o lo otro?" Formulada la pregunta se necesita una
respuesta y ésta, generalmente, contradice la imagen idealizada que cada cual
tiene de sí mismo. La imagen es la apariencia que
nos
hemos fabricado más para nosotros mismos que para los demás y la idealización
de esa figura tiene como objetivo engrandecerla, exaltarla. Lamentablemente, se
trata de una mentira que hay que sostener con la consiguiente baja de energía
vital por cuanto usar diariamente esa máscara o máscaras provoca agotamiento.
Analicemos
con mayor precisión este concepto:
Sólo
imágenes
Así
como la toma de conciencia es obstaculizada por la descalificación, la
autocrítica lo es por la adherente afinidad que cada cual tiene con su imagen
idealizada.
Cuando
me miro en un espejo veo mi figura invertida. Por más puro que sea el cristal
me devuelve una realidad distorsionada: en él soy zurdo. En la imagen que me
retorna
desde
el espejo me afeito con la mano izquierda y, si bien me reconozco, yo no soy
ese.
En
la vida, nos miramos en otros espejos no tan puros: son los demás. Aquellos
que, frente a mí, me devuelven, también, una imagen. Si mirándome en el espejo
termino convencido de que soy zurdo, me engaño. De la misma manera lo haría si
creyera en
la
imagen que yo creo que los otros tienen de mí.
Para
precisar el concepto de imagen creo conveniente que la r elaciones con una
ficción,
un mito, una quimera, una invención, una ilusión, una fantasía. En definitiva
algo totalmente irreal. Por eso, el famoso dicho “Conócete a ti mismo”,
significa:
¡quítate
todas las máscaras, eso que queda, eso eres tú!
Nuestro
primer espejo es mamá, y sobre esa imagen vamos construyendo la nuestra.
Podremos ser reyes o gusanos; maravillosos o una porquería. Quizá, con suerte
llegaría a ser un ser humano. Todo depende. Cualquiera sea la imagen que hemos
ido construyendo se la va a defender "a muerte" porque estamos
seguros de que de esa imagen depende nuestra identidad, nuestra existencia como
persona: soy lo que mi imagen representa.Tus pensamientos, emociones, acciones,
se relacionan íntimamente con este concepto que tienes de ti mismo. Pero no es
otra cosa que una ilusión de identidad construida en la infancia y reforzada
constantemente con múltiples mecanismos de autoengaño.
Verdades
¿absolutas?
Ahí
está la mujer de 36 años, Virginia, que nunca tuvo novio y se quedó viviendo al
lado de su madre, porque así fue “decidido” por el resto de la familia. Y
Ernesto, abogado, que siempre quiso tener un negocio de antigüedades y sufre
con su profesión hasta la úlcera sangrante... pero heredó la clientela de
primer nivel del
padre,
que la había heredado de su padre... y el Cacho, un buenazo obeso que siemprele
hacían bromas pesadas sobre su gordura y terminó muriéndose de un infarto a los
33 años, edad en que, también, se murió su obeso padre. Siempre le decían,
riendo:
“Eres
igualito a tu padre... ja... ja”. Aquí está la joven embarazada sin quererlo,
al lado de un hombre que la amenaza con irse. Que casualidad. Lo mismo hizo su
padre al quedar embarazada su mujer. Enfrente, está la cuarentona con hijos
adolescentes que, por primera vez en su vida, sabe lo que es desear ya que el
deseo estaba prohibido en su infancia. ¿Deseo de qué? De todo. Era imposible
desear pues con el deseo se desafiaba a los dioses y el castigo podría ser
terrible. Ahora, desde que desea, le sobrevienen ataques de pánico. No es para
menos. ¿Quiere que sigamos?
¿Para
qué? Mírate a ti mismo y verás cuantas coincidencias hay entre lo que
registraste desde niño y tu vida actual. He ahí la identificación con una
imagen de ti mismo creada con base en la imagen que siempre creíste que los
demás tenían de ti: la solterona, el frustrado exitosos, el gordito, la
abandonada, la transgresora que
merece
castigo... Los personajes son infinitos y, sin embargo, todos coincidimos en lo
mismo: vivimos nuestra vida según los dictados de un Amo. Pareciera ser que
nadie puede escapar de su destino. ¿Será así o será una gran mentira?
El
SICVA
Una
imagen de sí mismo debe ser sostenida a lo largo del tiempo. ¿Qué la hace tan
constante y por qué es tan difícil desarraigarla?
Las
raíces que la ma ntienen fija son las creencias entrelazadas de tal manera que
forman un sistema. Su nombre: Sistema Interno de Creencias. Pero no se trata de
cualquier creencia del tipo “Creo que nos quedamos si leche o creo que el
sábado los Pérez no van a invitar a cenar”. No. Son creencias en Verdades
Absolutas, verdades que no se deben cuestionar porque se corre el peligro de
que se desmorone todo el sistema y, por ende, la imagen de sí mismo, la propia
identidad. Este SICVA (Sistema de Creencias en Verdades Absolutas) se erige
como un poderoso obstáculo para el cambio. Para que éste se produzca es
importante cuestionar esas "verdades absolutas" sabiendo, de
antemano, que la imagen construida puede tambalearse. Esto va a generar
elevados montos de angustia.
La
autocrítica, precisamente, es una forma de cuestionamiento ya que uno tiene que
reconocer que tiene fallas, que se equivoca, que se es un ser humano como todos
y esto atenta contra esa imagen idealizada. Si Juan se ha creído desde los
cinco años que era todopoderoso, que todo lo hacía perfectamente, que era
irresistible con las mujeres, no va a aceptar que se lo critique, que se le
ignore o que se le cuestionen sus ideas y procedimientos.
Dos
ejemplos complementarios: Juan y María
Aquel
Juan fue educado para creerse maravilloso. Sus padres minimizaban los errores
de su hijo. Si los llamaban de la escuela siempre encontraban una razón que
justificara su conducta o falta de aplicación. Cuando se golpeaba con una mesa
la madre, alarmada, la golpeaba a su vez mientras le decía "Mala,
mala." Juan fue construyendo una imagen de perfección. Sus éxitos le
pertenecían mientras que sus fracasos eran atribuidos a la mala suerte, a la
ineficiencia de los otros, a los biorritmos en baja o a la conjunción
planetaria. La esposa de Juan, por sus problemas personales, solicita una
entrevista. Juan no sólo está de acuerdo sino que, además, la "ayuda"
a
que
se cure. En una sesión conjunta él está bien, nada le sucede, tiene respuestas
para todo. Si algún tema lo roza, se escabulle como una anguila. Siempre cae
bien parado. "Lo que pasa es que hay que tener pensamientos
positivos" dice en la sesión. Desestima cualquier crítica de la mujer
mediante argumentaciones falaces y abiertamente manipulativas de las cuales no
se da cuenta. Como es de suponer el vínculo matrimonial se está deteriorando,
sus hijos tienen problemas escolares, en la empresa es cuestionado por su
inflexibilidad. Pero, a todo esto, Juan tiene sus
famosas
explicaciones: "¿Cómo no va a tener problemas mi mujer con la madre que
tiene?; los chicos son así por las malas compañías; mis empleados son unos
vagos que dicen todas esas cosas porque no quieren trabajar". Ya lo ve:
Juan no es
responsable
de nada. Posee la verdad absoluta. Es un hombre completo. Un auténtico dios.
La
imagen que Juan tiene de sí, instalada desde su infancia por padres que lo
consideraban
maravilloso, le impide ejercer su autocrítica (“Soy maravilloso. No tengo
fallas” es una de las tantas creencias que forman su SICVA). Si se llegara a
preguntar: "¿Qué puedo estar haciendo para tener problemas con mi mujer,
para que mis hijos tengan tantas dificultades, para que mis empleados me
critiquen?", correría el riesgo de poner en duda su Sistema Interno de
Creencias en el que se sostiene su
imagen
idealizada con lo que entraría en un derrumbe psicológico. Como se dice
habitualmente: caería a tierra y sufriría bastante. Podría deprimirse,
angustiarse... y cambiar. Pero como Juan teme "sentirse mal",
angustiarse, le resulta más fácil culpar a otros de sus desgracias. De esta
manera encuentra las explicaciones tranquilizantes
para
cada dificultad y su autoimagen idealizada, todopoderosa, queda intacta. Son
los
otros
los que están mal, su mujer necesita un psicólogo.
María,
en cambio, fue "programada" para tener una autoimagen desvalorizada.
Siempre
fue la feúcha, la tímida, la pobrecita. Carente de opinión propia construyó su
mundo alrededor de los demás: vive excentrificada, con su centro puesto sobre
los demás. Ellos son los sabios, los puros, los bell os, los completos, los
siempre gozosos.
En
uno de nuestros cursos, al que vino "traída" por una amiga, comenzó a
darse cuenta de que no era un mísero deshecho humano como siempre creyó, que
tiene ideas propias, que se expresa muy bien, que siente la suficiente
hostilidad como para defender su propio espacio. En los distintos ejercicios
fue tomando conciencia de que hasta puede llegar a tener vida propia, deseos
propios. Todo este descubrimiento la angustia porque la impulsa a tomar
decisiones. Al descubrir que el cambio es posible, se cierra sobre sí y
reaparece la autocrítica demoledora y desvalorizante. Ella misma se define como
"soy una mierda". El cambio la aterra, como a Juan.
Juan
y María poseen dos estilos diferentes: él desestima que pueda tener aspectos
negativos y ella que los pueda tener positivos. Juan se ubica ante el mundo
exclamando: "¡Yo estoy bien; son los demás los que están mal!".
María, en cambio, se presenta diciendo "Yo estoy mal; los demás están
bien". Cada una de estas dos creencias marca la posición existencial de
cada cual y es el mirador desde donde se observa al mundo. Estas creencias
inamovibles son los máximos obstáculos para ejercer una autocrítica liberadora.
¿Se imagina a María diciendo, convencida, “tengo conductas negativas pero
también positivas. Para algunas cosas no sirvo y para otras sí. Como persona
valgo mucho y a partir de hoy defenderé mis derechos”? O a Juan, “reconozco que
no soy el ser maravilloso que me creía. Estoy cometiendo muchos errores,
descalificando a mi mujer, no ocupándome de los chicos, manejando la empresa de
una manera autoritaria...”
Si
lo anterior llegara a suceder (se consideran milagros, pero ocurren con
bastante frecuencia) Juan y María estarían sacándose las máscaras, con dolor,
pues están fuertemente pegadas, y habrían empezado un proceso de transformación
que los llevaría a ser ellos mismos y no la imagen que cada cual tiene de sí..
El
deseo de cambio;
Esta
es la tercera condición para pasar de un estado de insatisfacción permanente a
un estado de satisfacción variable (Observe que no decimos “satisfacción
permanente” puesto que es un estado imposible. De ser así, dejaríamos de ser
humanos). El cambio no es otra cosa que ese pasaje desde una circunstancia que
nos impide el acceso al bienestar a otra en donde ese bienestar es viable.
Puede tratarse de factores externos (un trabajo mal pago, un esposo tiránico,
una carrera profesional mal elegida, etc.) o internas (angustia, indecisiones,
depresión, etc.). Para la psicoterapia integrativa, en realidad, las
circunstancias son predominantemente internas y en esto consiste la
responsabilidad. Tomando los ejemplos anteriores: YO soy responsable de tener
un trabajo mal pago, YO soy la responsable de continuar sosteniendo a un marido
tiránico, YO soy responsable de continuar en una carrera que no me interesa,
como asimismo YO soy responsable de mi angustia, mi depresión y mis
indecisiones.
El
deseo de cambio debe ser automotivado. Toda persona puede cambiar aquello que
no
le gusta de ella y que la ha llevado a ese estado de infelicidad. Nadie puede
obligar a cambiar a nadie. Se puede invitar a un otro a que cambie pero sólo lo
hará si es su deseo y, lógicamente, previa toma de conciencia de que algo no
anda bien y la aceptación de su responsabilidad en el asunto.
Como
vimos hace un rato, el proceso de cambio es una tarea ardua pues se debe
poner
en juego la identidad construida a lo largo de los años y que está sostenida
por ese Sistema Interno de Creencias. La persona que tiene conciencia de que no
es feliz, que reconoce que ella misma es la principal productora de infelicidad
y que desea cambiar, tiene ganado mucho camino. Pero aquellas características
propias con las cuales nos hemos identificado y que nos resistimos a abandonar,
funcionan como obstáculos para el cambio. Se evidencian por el "No
puedo" y, por momentos,
pareciera
que es cierto que no se puede. Cada persona debe darse cuenta que no se es
tal
o cual característica. Mi profesión es psicólogo pero yo no soy mi profesión.
Decir: "Soy psicólogo", es confundir el ser con el tener. Asimismo,
Juan no es su maravillosidad ni María su timidez. Lo que se es no se puede
dejar de ser. Mi esencia me acompaña a donde vaya. Si mi identidad es ser
psicólogo... ¿Qué pasa en vacaciones? ¿Dejo de existir? La depresión del fin de
semana está muy relacionada con esta identidad en función del tener o del
hacer. “Cuando no estoy en la empresa, no existo”, me comentó un paciente en
una sesión.
La
motivación para cambiar se verá notablemente fortalecida en la medida en que
cada
uno pueda entender que no se es ese rasgo, ese gesto, esa conducta, ese hábito,
esa condición, ese equipo de fútbol, ese sistema de creencias, esa profesión,
ese nivel económico, etc.. El budismo denomina, a ese estado, desapego. De lo
contrario, si nos apegamos a esas falsas identidades, el proceso de cambio se
verá obstaculizado
porque
será vivido como pérdida de identidad, como abandono de viejas e inoperantes
estructuras y no como enriquecimiento a través de una nueva, autónoma y
creativa forma de pensar la vida.
La
buena fe: cuarta condición (¿o primera?)
Ausencia
de autoengaño
Tomamos
aquí a la mala fe como una actitud de farsa para con uno mismo. Si lo ponemos
en forma positiva quedaría así: la buena fe es la disposición de autenticidad
para consigo mismo, con los propios valores, palabras que se dicen,
sentimientos congruentes y acciones consecuentes.
Un
individuo que actúa de mala fe rige su vida por la falsedad, la mentira, un
estado de apariencia, se inventa una vida inexistente, se pone trampa tras
trampa, se estafa, se defrauda a sí mismo. Una parte de él conoce lo que está
haciendo consigo mismo pero lo descalifica apelando a miles de argucias y
excusas tan poco convincentes que no soportarían la más mínima confrontación.
De ahí que las personas a las que se les cuestionan esas falsas justificaciones
se enojan o responden de manera brusca, agresiva. Se sienten ofendidos,
atrapados en un decir sin base cierta.
La
mala fe atenta contra la toma de conciencia pero cuando se posee ésta última,
el autoengaño impide que la persona efectúe las acciones correctivas que le
permitirían resolver el conflicto en que se encuentra.
El
caso típico es ese señor con sobrepeso que se propone adelgazar unos kilos.
Tiene autoconciencia y tiene autocrítica por cuanto reconoce que está comiendo
a deshoras y, sobre todo, un exceso de grasa, hidratos de carbono y no hace
ejercicio físico.
Este
hombre se propone una meta: adelgazar diez kilos. Concurre a un médico
dietista,
se hace los análisis que corresponden y comienza la dieta prescrita. A los
tres
días transgrede el plan con la autojustificación del casamiento de un pariente.
Ahí
está
la presencia activa de la mala fe.
Por
más conciencia que se tenga del problema, ejerciendo una sincera autocrítica,
poseyendo un fuerte deseo de cambio si falta la buena fe los buenos propósitos
se
estrellan
contra el piso. Por eso, la buena fe, ese moño que ata todo el paquete, como
todo moño, es lo primero que se ve cuando nos hacen un regalo. Y es lo primero
que tenemos que desatar para observar la riqueza de nuestro interior. Para
lograr esto no deberíamos temer descubrirnos tal como somos, con nuestras
virtudes... y nuestras miserias. Decir, para siempre, adiós a nuestras
máscaras.
EJERCICIO
Nota
Previa
Durante
el desarrollo del libro te sugiero una serie de ejercicios cuyo objetivo es que
incrementes tu nivel de autoconciencia, ejerzas la autocrítica y te motives
para provocar cambios. Estos ejercicios puedes, simplemente, leerlos como
formando parte del texto o realizarlos, con lo que desarrollarás las
capacidades mencionadas. Claro, todo esto supone que te comprometas y quizá,
todavía, no estés del todo
dispuesto.
Si es así te pido que te respetes, que tomes en cuenta lo que sientes. Ocurre
que, ante estas propuestas, puede elevarse tu nivel de angustia y desasosiego
que funcionan como una señal de alarma ante un posible daño a tu imagen
idealizada y al statu-quo de tu vida. Si este es tu caso no hagas los
ejercicios y continúa leyendo. Puede que más adelante regreses y los hagas.
CONSIGNA
1)
Escribe una lista de todo aquello que consideras que anda mal en tu vida.
Piensa en tus vínculos, tu tiempo libre, tu trabajo y/o estudio, tu cuerpo, tus
emociones, tu capacidad para pensar, para tomar decisiones, para defender tus
deseos y tus derechos, etc.
2)
Busca culpables para cada cuestión.
3)
En una segunda lista determina, aunque te cueste, tu responsabilidad en cada
asunto. Pregúntate: ¿Qué hago, no hago, hice, para que tal cosa no ande bien?
4)
En este cuarto tiempo haz todo lo posible para responder las preguntas
anteriores.
5) Y
ahora llega el gran momento de la verdad. Fíjate si, realmente, quieres cambiar
y cómo crees que puedes hacerlo.
6)
Por último, planifica excusas que justifiquen tu no hacer para que todo quede,
en tu vida, expresado a través de inmovilizantes quejas.
Un
ejemplo orientador:
Lista
1: autoconciencia
Problemas:
discusiones con mi mujer; descontento en el trabajo; no me alcanza el dinero;
sobrepeso; fumo mucho.
Lista
2: (Para ejercitarse tomaremos el punto 3: “no me alcanza el dinero”)
La
culpa es de...
El
gobierno, los ministros de economía, mi mujer que gasta mucho, mis hijos que
quieren que les compre todo.
Lista
3: autocrítica
¿Qué
hago para quedarme sin dinero?
¿Qué
hago para que mi mujer gaste tanto?
¿Qué
hago para que mis hijos me demanden constantemente?
Lista
4: respuestas con compromiso
Sigo
comprando muchas revistas que no leo; viajo en taxi ida y vuelta sin necesidad;
me voy a comer con mis amigos varias noches en el mes; me compro cosas
innecesarias que termino no disfrutando.
No
le propongo a mi mujer planificar nuestros gastos.
Le
doy a los chicos la idea de que hay dinero; no les pongo límites en forma
adecuada.
Lista
5: deseo de cambio y propuestas
Sí:
quiero cambiar.
Voy
a comprar solamente la revista que leo; voy a viajar en taxi sólo en caso de
necesidad y el resto en colectivo; voy a salir a cenar con mis amigos una o dos
veces por mes; antes de comprar algo voy a ver si lo necesito o es un capricho
del momento.
Le
voy a proponer a mi pareja hacer una planilla de gastos en todos los rubros.
Les voy a explicar a los chicos nuestro verdadero estado financiero y a
ponerles límites adecuados también en sus gastos.
Lista
6: autoengaño
No
creo que me sea fácil.
Estoy
muy cansado para viajar en colectivo.
En
los viajes me aburro y una revistita no me viene mal.
No
tengo tiempo para sentarme con mi mujer para planificar gastos.
¡Uy!
Me dejé llevar. En realidad no necesitaba ese compact disk.
Por
más que les explique mis chicos no entienden... son chicos... quieren todo. La
culpa la tiene la televisión.
Comentario
final
Si
pudo escribir la lista 1, es porque tiene autoconciencia; si escribió la 2,
tiene claro a quien echarle el fardo; si se interrogó en la lista 3 y respondió
en la 4, es porque tiene autocrítica; si además, desea el cambio y sabe qué
hacer para lograrlo, tiene que
haber
completado la lista 5; y si confeccionó la 6 es porque usted es un especialista
en ponerse trampas. Así que ¡Cuidado! Recuerde: el moño es lo primero que se
ve.
CAPITULO
2
SABER
QUÉ ME PASA.
Nos
faltan palabras. Carencias. De frenadores, permisores y algo más. Hora de
definir mi vida.
Sobre
el ser feliz
A
veces nos faltan palabras para designar, explicar o transmitir lo que nos está
pasando. Sentimos esa sensación de malestar psíquico y algo dentro nuestro nos
obstaculiza el saber sobre lo que nos está sucediendo. Decimos “me siento mal”
pudiendo expresar con esto una gran tristeza o bronca, un dolor de estómago o
de cabeza, una irritación de ojos, cansancio, etc. Esta palabrita “mal” sirve
para todo. En general se trata de una cuestión de vocabulario. Cuantos menos
vocablos tengamos incorporados menor va a ser la posibilidad de expresar con
cierta precisión lo que nos ocurre.
Como
afirmamos en el capítulo anterior, la primera condición para iniciar un cambio
en tu vida es saber qué te está sucediendo. En ocasiones, no se poseen los
parámetros
necesarios para ponerse a pensar. Se sufren las carencias, los problemas, las
dificultades pero cuesta ordenarlas de tal manera que no sólo las conozcamos
mejor sino que nos permita empezar a buscar soluciones.
Tu
mismo habrás observado cuánta gente manifiesta no sentirse feliz. Esta
expresión engloba tantas cosas que es imposible definir qué le está sucediendo.
Quizá
no se sienta feliz porque ese año no sale de vacaciones o porque no puede
comprarse el TV de 33 pulgadas o porque tiene discusiones con su pareja o
porque su hijo se llevó cuatro materias a marzo o porque acaba de cumplir
cuarenta años y se siente viejo o porque los análisis le indican alto
colesterol o porque tiene serias dudas sobre la existencia de Dios o porque se
pregunta para qué nació o qué sentido tiene su vida y... podríamos seguir así
hasta el infinito. Otros consideran que el ser feliz tiene que ver con sentirse
completo, sin necesidades ni deseos. Ser el todo, poseerlo todo. Una especie de
ente abstracto que nada tiene que ver con lo humano. Este es un fenómeno que
está en el principio del desarrollo humano. Podemos rastrear sus orígenes en la
relación madre hijo siendo cada uno una parte del otro y viviendo, hasta cierta
edad, una ilusión de completud que se quiere reeditar a lo largo de la vida.
Este anhelo de
ser
completo, sin fallas, sin carencias, sin “agujeros”, está muy generalizado.
Como si la gente tuviera la intuición profunda de la existencia de un
primigenio paraíso en donde todas las necesidades eran satisfechas en el
momento. 1
¡Ah,
la realidad!
La
existencia diaria nos muestra otra cosa: vivimos en estado de carencia. Somos
humanos y, por lo tanto, vulnerables. Cada vez que percibimos una falta
sentimos disgusto. Estamos viendo televisión y de golpe se corta la
electricidad. Nos sorprende y comenzamos a generar hipótesis. Lo primero que
pensamos es si se tratará de una falla de la casa. Inmediatamente salimos a la
calle para preguntar a
1
Ver el texto complementario II, “Adios al amo”, al final del libro.
los
vecinos si tienen luz. Se trata de hechos simples y cotidianos pero no por ser
así deja de sorprendernos y malhumorarnos. LO REAL nos golpea bruscamente. Y lo
que agrava la situación es que mucha gente quiere vivir en un mundo hecho a
medida, como Adán. Ni que hablar, entonces, de accidentes, muertes, malas
noticias o el teléfono que suena a las tres de la madrugada. Sobreviene un
instante de desorientación hasta que encontramos alguna explicación que nos
tranquiliza o algún recurso para resolver el problema. Hay otros ejemplos de
irrupción de las carencias. Piense en esas personas competitivas que necesitan
poseer algo mejor que lo que un otro compró; o las que recurren periódicamente
a la cirugía plástica porque no aceptan la aparición de las arrugas propias de
la edad; o los que deben
cambiar
de auto porque “no soportan” que el modelo nuevo tenga “chiches” que el suyo no
posee. Los ejemplos son infinitos como infinitas las carencias. No reconocer
los agujeros o querer taparlos a todo costo, insume tiempo, vida, esfuerzo y
dinero. A la corta o a la larga nada de lo que hagamos servirá:
aparecerá
la nueva computadora, el nuevo auto, la nueva arruga, habrá cortes de
luz,
moriremos.
Muchos
razonan diciendo: Si hago un curso de control mental o meditación o leo libros
de autoayuda o hago este o aquel taller vivencial, voy a recibir la
información
que necesito, el gran secreto para alcanzar la completud, el Gran Manual que
mencionamos anteriormente. Luego de todos los intentos sobreviene la
frustración: la completud no existe. Si la gente buscara en esas técnicas lo
que cada una puede dar se sentiría satisfecha. Pero no. Este o aquel curso de
autoconocimiento ¡Son buenísimos! Pero, pasado un tiempo, la completud no
aparece, el entusiasmo decae y se reinicia la búsqueda.
A
diferencia de los que buscan soluciones mágicas hay personas que saben que el
conflicto está en ellas mismas y quieren conocerlo. Lo perciben como un algo
que
no
se sabe bien qué es, pero que se hace sentir por una sensación de vacío, de
futilidad, de angustia indefinida, una vivencia profunda de que la vida, tal
como se está viviendo, no tiene sentido. Un “no sentirse bien” del que no se
puede hablar porque, como dijimos, no se encuentran las palabras apropiadas
para definirlo.
El
deseo de saber
Mediante
las lecturas, los talleres, la psicoterapia, etc., la persona comienza a
nombrar lo que era, hasta ahora, innombrable. Va conociendo, poco a poco,
ciertos conceptos que explican el misterio del ser humano. De esta manera, se
va abriendo camino en su propia historia y lo que se mostraba como ajeno a ella
misma va tomando, cada vez, más sentido. En los comienzos de la gran aventura
del autoconocimiento son más las preguntas que las respuestas. Y cuando éstas
respuestas van apareciendo nos van brindando los recursos para tomar
decisiones. Al ir sabiendo sobre ti mismo, puedes escribir tu propio texto e ir
dejando de vivir en función de un texto primigenio que los otros han escrito
para ti. Con el conocimiento, la percepción de las cosas se amplía. Nos vamos
dando cuenta de que ese hombre o esa mujer que se levanta, se baña, desayuna,
viaja en colectivo, aguanta ocho horas a un jefe, regresa, etc., poco tiene que
ver con lo propios y
auténticos
deseos. Quizá, todavía, no podamos definir qué es lo que nos pasa, pero
vamos
percibiendo que no nos gusta. Algunos se conforman y, al llegar a la casa ponen
un video o se toman una copa y todo ya está bien. Otros exteriorizan una queja
destemplada creando un clima emocional tóxico que involucra a los demás
familiares. Muchas veces el cuerpo, más sabio que la mente, se hace oír.
Aparecen los síntomas físicos como una voz que clama en el desierto. En
ocasiones, este
grito
es tan intenso que no hay más remedio que consultar a un profesional. Si el
susto o la preocupación es lo suficientemente grande la persona puede hacer un
viraje en su vida y decirse: "¡Basta de estupideces! ¡Quiero saber qué me
está pasando! ¡He decido hacer algo por mí!"
Carencias
en las Areas Vitales
Para
facilitar el autoconocimiento e ir sabiendo qué les pasa los participantes de
uno de nuestros talleres llenan un extenso cuestionario cuyas respuestas
denuncian los déficit y logros en cada área vital. Aquí lo transcribo,
textualmente, para que usted lo complete. Esta tarea será el eje motivador para
comprender el gran tema del Argumento de Vida.
DEFINIENDO
MI VIDA
(Cuestionario
expresado en positivo)
A
continuación se describen pautas de conductas y creencias de algunas personas.
Lee cuidadosamente cada una, reflexiona unos instantes y luego escribe al lado
de
cada ítem una F, D o I según manifiestes ese comportamiento con una
tendencia
Fuerte (F), Débil (D) o no la manifiestas, es decir, que es Inexistente
(I).
Notarás que todos los ítems están expresados en positivo. A continuación de
este cuestionario está el mismo pero expresado en negativo debido a que a
algunas personas les resulta más fácil evaluarse por las carencias que por lo
que poseen. Elige cuál de los dos te resulta más fácil completar. Obviamente,
puedes hacer
ambos
para corroborar tus respuestas. Como te habrás dado cuenta, los criterios de
evaluación
se invierten: una tendencia Fuerte en el primero pasará a ser
Inexistente
en el segundo. Adelante, entonces.
MENTE-CUERPO
1. Pienso antes de actuar.
2. Estoy atento/a a lo que leo o escucho.
3. Recuerdo lo que he leído o escuchado con
facilidad.
4. Sé lo que deseo.
5. Suelo tomar decisiones sin problemas.
6. Cuando decido algo, lo pongo en marcha
inmediatamente.
7. Conozco lo que siento.
8. Expreso lo que siento.
9. Defiendo mis derechos.
10. Y si los defiendo luego siento culpa.
11. Puedo confrontar las conductas inadecuadas de
los demás.
12. Cuando alcanzo un logro, lo disfruto.
13. Me gustan las situaciones nuevas.
14. Sé organizar mi tiempo.
15. Hago las tareas según mi propio ritmo.
16. Termino lo que empiezo.
17. Cuando completé una tarea, si puedo, la
mejoro pero no me obsesiono.
18. Puedo colaborar con los demás pero sin
renunciar a mí tiempo y mis deseos.
19. Pido lo que necesito, cuando lo necesito.
20. Sé cuidarme.
21. Me gusta innovar en las tareas habituales.
22. Soy muy preciso/a en definir mis metas.
23. Considero que las personas pueden cambiar...
si lo desean.
24. Agradezco cuando alguien me señala un error.
25. Hago las cosas lo mejor que puedo.
26. Tengo la intuición de que voy a vivir bien
hasta una edad bien avanzada.
27. Reconozco mis errores.
28. Consulto al médico ni bien siento una
molestia.
29. No tomo medicamentos por mi cuenta.
30. Estoy en mi peso según mi edad y mi altura.
31. Estoy conforme con mi peso.
32. Reconozco cuando tengo algún problema.
33. Mi alimentación es equilibrada.
34. Soy regular en los horarios de comida.
35. Me tomo mi tiempo para comer.
36. Como en un ambiente tranquilo, sin
discusiones.
37. Me gusta hacer ejercicio.
38. Como comida saludable.
39. Tengo recursos para resolver imprevistos.
40. Me considero paciente y tolerante.
41. Acepto los puntos de vista de los demás.
42. Admito que pueda equivocarme y agradezco que
me lo hagan notar.
43. No tengo adicciones.
44. Tengo los dolores musculares normales y los
trato con ejercicio, masajes, etc.
45. Tengo una vida muy activa.
46. Me relajo con facilidad, cuando lo necesito.
47. Duermo lo que necesito.
48. Duermo bien y me levanto descansado.
49. Duermo sin necesidad de tomar medicamentos.
50. Dispongo de la energía necesaria para mis
tareas cotidianas.
51. Me siento sano/a.
SI
SE ESTA EN PAREJA
52. Me siento unido/a a el/ella.
53. Confronto algunas conductas que me
desagradan.
54. Acepto que el otro es como es.
55. Tenemos valores en común.
56. Tenemos proyectos compartidos.
57. Confío en mi pareja.
58. Tengo conductas que le demuestran mi amor.
59. Mi vida en pareja se rige por códigos
coincidentes; acepto el punto de vista del
otro
aunque no lo comparta.
60. En nuestros diálogos confrontamos los
posibles malentendidos y sobreentendidos.
61. Compartimos tiempo.
62. Tenemos criterios coincidentes en la crianza
y educación de nuestros hijos.
63. Nuestras relaciones sexuales son creativas.
64. Siento placer en nuestras relaciones.
65. Cuento con mi pareja cuando lo necesito.
66. Soy amable con ella.
67. Demuestro lo que siento y pienso con
espontaneidad.
68. Me agrada cuando mi pareja me expresa lo que
siente por mí.
69. Siento que me valora.
70. Nos tratamos cortésmente, con amabilidad.
71. Nuestra comunicación es efectiva. Llegamos a
conclusiones válidas.
SI
SE TIENEN HIJOS
72. Me resulta fácil tener un buen diálogo con
ellos.
73. Nos resulta natural tener intercambio de
afecto.
74. Nos reconocemos nuestros respectivos logros.
75. Pasamos suficiente tiempo juntos.
76. Tenemos atenciones mutuas.
77. Cuento con ellos cuando lo necesito.
78. Puedo ponerle límites con facilidad.
SI
LOS PADRES VIVEN
79. Tengo mis asuntos resueltos con ellos.
80. Tenemos un vínculo basado en el amor y el
respeto.
81. Me resulta fácil expresarles lo que siento
y/o pienso.
82. Acepto que desaprueben mis acciones si me dan
razones válidas.
83. Les pongo límites adecuados.
SI
YA HAN FALLECIDO
84. Estoy muy conforme con el tipo de relación
que tuvimos.
85. Acepto que estén muertos.
86. Me gratifica haberles dado lo que me pedían
sin renunciar a mis cosas.
87. Me hace sentir bien el haberles dicho lo que
sentía por ellos.
TRABAJO/PROFESION
88. Tengo trabajo.
89. Sé conservar mi trabajo.
90. Me satisface lo que estoy haciendo.
91. Estoy trabajando de acuerdo con mis
posibilidades.
92. Me actualizo constantemente en los
conocimientos que se necesitan para ejercer mi profesión.
93. La distancia del trabajo a casa es
conveniente.
94. Siento que me reconocen en lo que hago.
95. Sé como promocionarme y lo hago. (Adecuado
manejo del auto-marketing)
96. Me asocio con personas confiables.
97. Me asocio con personas ganadoras y que
facilitan mi tarea.
98. Mi remuneración está de acuerdo con lo que
merezco.
99. Mi remuneración está de acuerdo con lo que
necesito para vivir.
SI
ESTA ESTUDIANDO
100. Lo que estoy estudiando tiene que ver con
mis auténticos intereses.
101. Estructuro mi tiempo de estudio,
adecuadamente.
102. Estudio para satisfacer mi vocación y mi
deseo de trascendencia.
103. Me pongo a estudiar cuando tengo que
hacerlo.
104. Organizo el material de estudio sin
dificultad.
105. Entiendo lo que leo.
106. Recibo apoyo familiar.
107. Estoy con la natural ansiedad antes de un
examen y no me produce bloqueo.
108. Expreso verbalmente lo estudiado, sin
dificultad.
109. Ante un examen escrito, leo, pienso y
respondo relajadamente.
110. Me concentro con facilidad.
MISCELANEA
111. Tengo amigos.
112. Me resulta fácil hacerme de amigos.
113. Acepto el estilo de vida de los demás aunque
no los comparta.
114. Acepto las diferencias entre las personas.
115. Considero importante tener un hobby.
116. Me hago tiempo para mí mismo/a.
117. Y si tengo tiempo para mí lo estructuro
según mis deseos.
118. Me agradan los fines de semana.
119. Veo poca TV.
120. Creo que existe un ser superior
121. Vivo en una vivienda adecuada a mis
necesidades.
122. Le efectúo el mantenimiento necesario.
123. Poseo un criterio realista en el manejo del
dinero.
124. Confío en los demás, dentro de la
posibilidades de cada uno.
125. Considero que vine a este mundo a cumplir
una meta.
126. Siento que mi vida está plena de sentido.
127. Creo que no todo termina al morirnos.
128. Salgo con la frecuencia necesaria según mis
deseos.
129. Me siento acompañado/a.
130. Resuelvo mis problemas.
131. Pido la ayuda que necesito.
DEFINIENDO
MI VIDA
(Cuestionario
expresado en negativo)
MENTE-CUERPO
1.
Actúo sin pensar.
2.
Me distraigo con facilidad.
3.
Me cuesta recordar lo que he leído o escuchado.
4.
No sé que es lo que quiero.
5.
Me cuesta tomar decisiones.
6. Y
si logro decidir algo, dilato su ejecución.
7.
No sé qué siento.
8. Y
si sé que siento no lo expreso.
9.
Me resulta difícil defender mis derechos.
10.
Y si los defiendo luego siento culpa.
11.
No puedo confrontar las conductas inadecuadas de los demás.
12.
No disfruto de mis logros.
13.
Temo lo nuevo. Me arraigo en lo que ya conozco.
14.
Soy desordenado en mis tiempos.
15.
No tengo un ritmo de trabajo. O soy lento o rápido.
16.
Tiendo a dejar las cosas a medio hacer.
17.
Si completé una tarea siempre me parece que le falta algo.
18.
Dejo de hacer mis cosas para complacer a otros.
19.
Me las arreglo solo.
20.
Me lastimo con facilidad.
21.
Considero que soy rutinario.
22.
Me cuesta mucho definir mis metas y propósitos.
23.
Considero que las personas son como son y que no pueden cambiar.
24.
Me molesta que me señalen los errores.
25.
No soy demasiado eficiente.
26.
A veces pienso que voy a morir joven.
27.
Me cuesta reconocer y aceptar mis errores.
28.
Si siento alguna molestia física me aguanto hasta que se me pase.
29.
Tiendo a automedicarme.
30.
Estoy fuera de mi peso según la altura y la edad (por exceso o defecto).
31.
Quisiera tener otro peso (por arriba o por debajo del que se tiene)
32.
Me resulta difícil reconocer que tengo problemas.
33.
Me alimento como puedo y con lo que tengo a mano.
34.
Como a cualquier hora.
35.
Como apurado.
36.
El ambiente en que almuerzo y/o ceno es conflictivo.
37.
El ejercicio físico no es para mi.,
38.
Como cualquier cosa.
39.
Ante un imprevisto me paralizo.
40.
Ante alguna demora me pongo impaciente e intolerante
41.
Me cuesta aceptar los puntos de vista de los demás.
42.
Me resulta intolerable equivocarme y que los demás me lo hagan notar.
43.
Fumo (o tomo alcohol, o tomo tranquilizantes, o compro cosas
compulsivamente)
44.
Siento dolores musculares pero no les hago caso.
45.
Hago una vida sedentaria.
46.
Vivo tenso. Me resulta imposible relajarme.
47.
Duermo poco (o mucho).
48.
Duermo intranquilo y me levanto cansado.
49.
Tomo algún remedio para dormir mejor.
50.
?![if !supportLists]>50. Me siento cansado. A la mitad del día me quedo sin
energía.
51.
Creo que tengo alguna dolencia.
SI ESTAS EN PAREJA
52.
Siento que ya nada me une a ella.
53.
Me resulta imposible confrontar sus conductas desagradables.
54.
Me cuesta aceptar que el otro es como es.
55.
No tenemos valores en común.
56.
Ni tenemos proyectos que podamos compartir.
57.
No confío en mi pareja para muchas cosas.
58.
Mis conductas demuestran mi falta de afecto.
59.
Mi vida en pareja no tiene códigos coincidentes. No acepto el punto de vista
del otro.
60.
No tenemos buen diálogo. Abundan los malentendidos y sobrentendidos.
61.
No compartimos nuestro tiempo.
62.
No coincidimos en los criterios para la educación de nuestros hijos.
63.
Nuestra relaciones sexuales son rutinarias y aburridas,
64.
Ya no gozo en nuestras relaciones.
65.
No cuento con mi pareja para muchas de mis cosas.
66.
Ya no somos amables el uno con el otro.
67.
No demuestro lo que siento ni lo que pienso.
68.
Me molesta que mi pareja me exprese lo que siente por mí.
69.
Siento que no me valora.
70.
No nos tratamos con respeto.
71.
Nuestra comunicación es inefectiva. No llegamos a acuerdos.
SI
SE TIENEN HIJOS
72.
No puedo dialogar con ellos.
73.
Nos es difícil mantener un intercambio afectivo.
74.
No nos reconocemos nuestros respectivos logros.
75.
El tiempo que pasamos juntos es insuficiente.
76.
No tenemos atenciones mutuas.
77.
No puedo contar con ellos.
78.
Me cuesta ponerles límites.
SI
TUS PADRES VIVEN
79.
Tengo mis asuntos infantiles aún pendientes con ellos.
80.
Mi relación está basada en el resentimiento y el reproche.
81.
Me es difícil expresarles lo que siento y pienso.
82.
Rechazo que desaprueben lo que hago aunque tengan razón.
83.
Si se meten en mi vida me cuesta ponerles límites adecuados.
SI
YA HAN FALLECIDO
84.
No estoy satisfecho con el tipo de relación que tuvimos.
85.
No acepto que ya hayan muerto.
86.
Han quedado muchas cosas por hacer con ellos y para ellos.
87.
Me siento culpable por no haberles dicho en vida lo que sentía.
TRABAJO/PROFESION
88.
Estoy sin trabajo.
89.
Me cuesta conservar un trabajo.
90.
No me gusta lo que hago. Siento la tarea ajena a mí.
91.
Estoy trabajando muy por debajo de mis posibilidades.
92.
Soy perezoso para actualizarme en mi profesión.
93.
Trabajo bastante lejos de mi casa.
94.
No me reconocen por lo que hago.
95.
Me cuesta destacarme, hacerme notar.
96.
Me relaciono con personas poco confiables.
97.
Me asocio con perdedores y que obstaculizan mi tarea.
98.
Mi remuneración está muy por debajo de lo que merezco.
99.
Y muy por debajo de lo que necesito para vivir.
SI
ESTAS ESTUDIANDO
100.
Lo que estudio no tiene nada que ver con mis auténticos intereses.
101.
No puedo estructurar mi tiempo de estudio.
102.
Estudio porque mi familia me lo pide. Me gustaría hacer otra cosa.
103.
Me cuesta ponerme a estudiar.
104.
Me es dificultoso organizar el material de estudio.
105.
Tengo que leer varias veces lo mismo.
106.
No recibo apoyo familiar suficiente. Más bien exigencias.
107.
Ante una situación de examen tengo mucha ansiedad y me bloqueo.
108.
Soy poco hábil para expresar verbalmente lo que estudié.
109.
Ante un examen escrito me bloqueo.
110.
Me desconcentro con mucha facilidad.
MISCELANEA
111.
No tengo amigos.
112.
Me resulta difícil hacerme de amigos.
113.
No apruebo el estilo de vida de otras personas.
114.
A pesar de entenderlo, me cuesta aceptar que todos somos diferentes.
115.
Creo que tener un hobby es perder el tiempo.
116.
Nunca tengo tiempo para nada.
117.
Y si tengo algo de tiempo para mí, no sé que hacer.
118.
Los fines de semana me deprimen.
119.
Veo mucha TV.
120.
No creo en Dios.
121.
Vivo en una casa que no se adapta a mis necesidades.
122.
No la mantengo como debería hacerlo.
123.
Soy muy desprolijo en el manejo del dinero. Gasto más de lo que gano.
124.
Confío poco y nada en los demás.
125.
Considero que vine a este mundo para nada.
126.
Cada día noto que mi vida carece de un sentido.
127.
Creo que todo termina al morirnos.
128.
Me quedo mucho tiempo en casa sin saber muy bien qué hacer.
129.
A veces me siento solo/a.
130.
Me cuesta resolver mis problemas
131.
Me las arreglo solo/a. No pido la ayuda que necesito.
Estos
131 ítems no agotan, de ninguna manera, la problemática humana. Se ofrecen aquí
con el objetivo de facilitar la toma de conciencia sobre nuestra propia vida.
Cada uno de ellos puede subdividirse en muchos más. Es una generalización, un
estándar. Lo importante viene ahora.
¿Qué
hacer con los resultados?
El
criterio de evaluación variará según hayas contestado el cuestionario en
positivo o en negativo.
Relea
los ítems que marcó con una (I) en el positivo o una (F) en el negativo.
Escriba cada uno de ellos anteponiéndole un "¡No...". Se trata de
conductas sostenidas por creencias con una potente fuerza frenadora o antivida.
Haga
lo propio con las (F) en el positivo o (I) en el negativo. En este caso son
conductas
que se apoyan en creencias permisoras o provida. Escriba cada una de ellas con
un "¡Está bien que...!"
Y
ahora le toca a las (D) o tendencia débil. Reescríbelas con un encabezamiento
que exprese "En esta ocasión puedes..."
Nada
mejor que un ejemplo. Suponte que has elegido el cuestionario en negativo y
respondido
de la siguiente manera con una tendencia F (Sería I en el positivo): (Voy a
transcribir, solamente, los números)
1-4-5-6-9-10-11-12-16-18-19-22-25-29-30-31-33-35-37-38-40-46-50-54-67-72-75-
78-84-86-87-98-111-113-114-115-121-124
y 131.
Si
transformamos esos ítems en oraciones que comiencen con ¡No!, quedarían así,
con
alguna que otra adaptación:
¡No
pienses!
¡No
sepas lo que quieres!
¡No
tomes decisiones!
¡No
hagas lo que decides!
¡No
defiendas tus derechos!
¡No
confrontes las conductas inadecuadas de los demás!
¡No
disfrutes de tus logros!
¡No
termines lo que empiezas!
¡No
te complazcas... complace a los otros!
¡No
pidas ayuda... arréglatelas solo!
¡No
definas tus metas... vive por vivir!
¡No
seas eficiente!
¡No
confíes en los médicos... automedícate!
¡No
peses lo que debes... sé obeso!
¡No
cuides tu alimentación!
¡No
respetes tu ritmo de ingesta!
¡No
hagas ejercicio!
¡No
selecciones tus comidas!
¡No
tengas paciencia... apúrate!
¡No
te relajes... vive tenso!
¡No
descanses!
¡Me
cuesta aceptar que el otro es como es!
¡No
demuestres lo que sientes ni lo que piensas!
¡No
dialogues con tus hijos!
¡No
compartas tu tiempo con ellos!
¡No
les pongas límites!
¡No
estés satisfecho con tus padres... no los perdones!
¡No
des por concluida la relación con ellos!
¡No
te perdones por no haberles mostrado lo que sentías!
¡No
ganes lo que mereces!
¡No
tengas amigos!
¡No
apruebes el estilo de vida de los otros!
¡No
aceptes las diferencias entre la gente!
¡No
tengas hobbies!
¡No
tengas una casa confortable!
¡No
confíes en los demás!
¡No
pidas ayuda... arréglatela solo!
Como
verás, todas son prohibiciones que están dentro de tu cabeza. Tu no las oyes
tal como están escritas. Se sabe de su existencia por las dificultades que
tienes en tu vida. Actúan desde adentro, muy desde lo inconsciente, y te
transforman en un ser pasivo, como si fueras un robot programado para cumplir,
muy a pesar tuyo, con esas sentencias o mandatos a los que llamaremos
frenadores. ¿Quién te programó y cómo? Ya lo veremos. Por ahora continuemos con
la parte de tu programa con la que sí puedes contar: tus recursos internos o
permisores. Son aquellos ítems a los que has respondido con la I de Inexistente
en el cuestionario negativo o con una F en el positivo. Son estos:
2-3-7-8-20-23-26-28-34-36-39-44-47-48-49-51-52-55-56-59-60-61-65-66-67-69-70-
71-4-73-74-76-77-79-80-81-85-88-89-90-91-92-93-94-95-116-117-118-119-120-
125-126-127-128-129-130
Si
los reescribimos pero encabezándolos con un “Esta muy bien que...” te quedará
más claro la función de permisores:
“Está
muy bien que...
te
concentres.”
recuerdes
lo que has leído, visto o escuchado.”
sepas
lo que sientes y lo expreses.”
te
cuides”
creas
que las personas puedan cambiar... Que el cambio es posible.”
creas
que vas a vivir muchos años.”
resuelvas
tus problemas físicos.”
tengas
tu horario para comer.”
que
comas en un ambiente sin tensiones.”
puedas
resolver los imprevistos.”
le
hagas caso a los mensajes de tu cuerpo.”
duermas
las horas que necesitas, tranquilo y que te levantes descansado.”
te
sientas sano.”
te
sientas unido a tu pareja, que tengan valores y proyectos en común.”
confíes
en ella.”
puedas
expresarle lo que sientes y lo que piensas”
tengan
códigos coincidentes”
compartan
tiempo”
cuentes
con ella.”
sean
amables el uno con el otro.”
te
agrade que tu pareja te demuestre lo que siente por ti.”
se
traten con respeto.”
tengan
una comunicación efectiva y lleguen a acuerdos.”
puedan
expresar lo que sienten con tus hijos.”
se
reconozcan sus logros.”
tengan
atenciones mutuas.”
puedas
contar con ellos y ellos contigo.”
hayas
resuelto tus asuntos de la infancia con tus padres.” tu relación esté basada en
el respeto y el perdón.” puedas expresarles lo que sientes.”
aceptes
que tu padre murió y hayas elaborado el duelo.” tengas trabajo, lo sepas
conservar y que te guste.” trabajes de acuerdo con tus posibilidades.”
te
actualices constantemente en tu profesión.”
te
reconozcan por lo que haces.”
te
destaques.”
te
dediques tiempo y sepas qué hacer en él.”
disfrutes
los fines de semana.”
dosifiques
la TV.”
creas
en un ser superior.”
creas
que has venido a este mundo para algo.”
tu
vida tenga sentido.”
consideres
que no todo termina con la muerte.”
que
cuando estés en tu casa sepas estructurar tu tiempo.”
que
no te sientas solo.”
que
sepas resolver tus problemas.”
Las
respuestas D de Débil, te señalan aquellas conductas o creencias que pueden
estar disponibles en un momento y en otro no. Para darnos cuenta de esto,
haremos oraciones encabezadas por un “Por lo menos en esta ocasión puedes...”.
Has respondido estos ítems:
13-14-15-17-21-24-27-32-41-42-43-53-62-63-64-68-82-83-96-97-99-112-122-123
Nos
queda así:
Por
lo menos en esta ocasión puedes:
“No
temer a lo nuevo.” “Ser ordenado.”
“Hacer
las cosas a tu propio ritmo.” “Dar por concluida una tarea.” “Dejar de actuar
rutinariamente.” “Reconocer y aceptar tus errores.”
“Reconocer
que tienes un problema.”
“Aceptar
los puntos de vista de otros.”
“Aceptar
que te has equivocado y permitir que los demás te lo hagan notar.”
“Controlar
tus compulsiones.”
“Confrontar
las conductas de tu pareja que te desagradan.” “Coincidir con tu pareja en este
aspecto.”
“Variar
tus conductas de seducción.” “Permitirte gozar de la relación íntima.” “Aceptar
lo que tu pareja siente por ti.”
“Permitirte
aceptar que tus padres te desaprueben aunque no estés de acuerdo.” “Ponerle a
ellos, respetuosamente, límites adecuados.”
“Elegir
mejor a las personas con quién te relacionas.”
“Evaluar
convenientemente si se trata de un perdedor o un ganador y evitar que
obstaculicen
tus tareas.”
“Hacer
una evaluación realista para determinar cuánto necesitas para vivir bien.”
“Preguntarte por qué te cuesta hacerte de amigos.”
“Empezar
a arreglar tu casa.”
“Ser
ordenado en el manejo del dinero.”
Bien.
Aquí finalizamos la evaluación de este cuestionario tal como fue respondido por
uno de los participantes de nuestros talleres. Si has leído convenientemente,
habrás notado ciertas contradicciones en algunas respuestas. Así debe ser pues
somos, en más o en menos, contradictorios.
Tanto
tus mandatos frenadores, como los permisores o estos últimos a los que
denominaremos
cuasi-permisores (a veces están, a veces no) forman, entrelazados,
una
red tipo telaraña que recibe el nombre de Argumento de Vida. Se trata de
palabras y gestos que nos han influenciado durante los primeros años de vida
creando ese Sistema Interno de Creencias que determina cada pensamiento,
sentimiento y acción de nuestras vidas. Conocerlo y cuestionarlo es la gran
tarea para empezar a ser nosotros mismos. Dedicaremos a esto el resto del
libro. Por ahora digamos que estamos como habitados por discursos ajenos que
enmascaran nuestro auténtico
sentir
y pensar. Un discurso que sale de una gran voz indiferenciada, sumatoria de
muchas
voces que nos habitan, y a la que llamaremos: la voz del Amo. Voz a la que
respondemos sin cuestionar. A esta respuesta automática se le da el nombre
genérico de “neurosis”.
Los
mandatos argumentales
Para
ilustrar el gran tema del discurso ajeno dentro de nuestra cabeza, vamos a
analizar el cuestionario de Aníbal, otro participante del l taller. Se presentó
así: 2
2
Como ya se sabe, se trata de nombres ficticios.
“Mi
nombre es Aníbal. Me inscribí porque me dijo un amigo que hizo el taller que
aprendió a relajarse y que se dio cuenta de muchas cosas. Yo quisiera mejorar
en el trabajo, ascender, ganar más. Me duele la cabeza muy seguido después del
trabajo. Vuelvo a casa muy tenso... mi cabeza sigue trabajando en todo
momento... no sé que más”.
Es
interesante hacer notar que en esta presentación no dijo que su edad, que era
casado y tenía dos hijos, cómo eran sus relaciones familiares, etc.. Su toma de
conciencia se remitió a la imposibilidad de relajarse, diálogo interno
incesante, somatizaciones, deseo de ascenso en el trabajo, ganar más. Destaco
esto debido a que los ítems elegidos en una presentación y los que se obvian ya
señalan, de alguna manera, aspectos de la persona.
Tal
como hiciste tu al finalizar el cuestionario inicial, cada participante
transcribe sus dificultades en términos de mandatos frenadores, permisores y
cuasipermisores. Los
Frenadores
conforman el área débil de la persona, los permisores el área fuerte y los
cuasipermisores el área intermedia . A continuación transcribo algunos de los
de Aníbal para ilustrar el gran tema del Argumento de Vida. Los números indican
los ítems. En éstos puso Aníbal F en el cuestionario en negativo:
1)
No pienses. No evalúes las consecuencias de tus acciones.
2)
No estés atento.
6)
No realices tus decisiones.
7)
No conozcas lo que sientes.
12)
No disfrutes.
17)
No estés satisfecho con tus realizaciones.
22)
No sepas lo que quieres; no precise tus metas.
32)
No reconozcas que tienes problemas.
35)
No te tomes tu tiempo para comer.
42)
No admitas que puedas equivocarte y
moléstate cuando te lo hagan notar.
48)
No duermas bien y levántate cansado.
52)
No te sientas unido a tu pareja.
54)
No la aceptes tal como es.
61)
No compartan tiempo.
66)
No seas amable con tu pareja.
71)
No te comuniques en forma eficaz.
90)
No trabajes en algo que te agrade.
92)
No te actualices.
96)
No te asocies con personas confiables.
98)
No ganes lo que te corresponde.
99)
No ganes lo que necesitas para vivir.
Etc..
Aníbal
tiene muchos mandatos más que fue conociendo al aplicarse el cuestionario y
muchos otros que surgen en el interrogatorio personalizado que se le efectuó
para
aclarar
las respuestas. Aquí figuran unos pocos para introducirte al concepto de
Argumento
de Vida, tema que será analizado detalladamente en el próximo capítulo.
CAPITULO
1 - CAPITULO 3
A
HOME - PAGE
Los
ítems que componen el cuestionario del taller no agotan la problemática humana.
Colocamos cuestiones generales porque ni un libro podría contener todos los
mandatos que conforman el argumento del drama del hombre. Por ejemplo: suponga
que un amigo suyo desea jugar al tenis y no lo hace no teniendo ningún
impedimento para jugarlo. En este caso el mandato frenador sería “No juegues al
tenis” o “No hagas deportes” o “No hagas ejercicio físico que puedes morirte de
un infarto”. Todos estos infinitos mandatos tienen por objetivo que la
criatura, y luego el adulto, se mantenga dentro de las pautas esperadas por la
ideología familiar.
Puede
complementar tu darse cuenta de los mandatos que dirigen tu vida haciendo este:
EJERCICIO
1)
Repasa todas aquellas cosas que querrías hacer y/o tener y que, por alguna
razón, ni haces ni tienes.
2)
Escríbelas en columna.
3)
Transforma cada impedimento en una sentencia que comience con “No...”
4)
Ahora escribe aquellas cosas que te propones hacer y las haces.
5)
Escríbelas en columna y transfórmalas en tus permisores: “Esta bien que...”
6)
Haz otra lista con las cosas que te cuesta hacer pero que las haces, a pesar de
todo.
Transfórmalas
en sus cuasi-permisores: “En esta ocasión puedes...”
Tu
tienes, ahora, un panorama más amplio de tus Mandatos Frenadores, Permisores y
Cuasi-permisores
los que, sumados a tu experiencia vivida, constituyen tu Sistema
Interno
de Creencias (SIC).
LA
LEY DEL AMO
CAPITULO
3
¿Quién
me habla? La voz del Amo. Siglas y ecuaciones. Mi vida es un
argumento.
Hay otra opción. Cuestionamientos liberadores.
Esos
otros dentro de la cabeza
Después
de haber leído el capítulo anterior seguramente te habrás preguntado:
"¿Cómo es que Aníbal tiene tantos noes? ¿Quién le puso tantas
prohibiciones?"
También
te pregunto a ti. "¿Y por casa cómo andamos?"
Quienes
más quienes menos todos tenemos una estructura frenadora, permisora y cuasi
permisora. Hay quienes tienen, además, falsos permisos que refuerzan a los
frenadores. Son ordenes nefastas, fatídicas, catastróficas que impulsan a la
persona a cometer una acto que atenta contra su propio bienestar. Son
expresadas de manera amable y en forma de aprobación muchas veces enmascaradas
en una pregunta: “Dale, ¿qué te va a hacer una copita?”, dicha a un ex
–alcohólico;
“¡Alquila esa moto... no te vas a matar!”; “Está bien que fumes... todo el
mundo
lo hace”; “¿Vas a ir al médico por ese dolorcito?”; “¿Qué te va a hacer apostar
unos pesos?”, “Pero si la marihuana es inofensiva... toma, prueba”, etc..
Esta
estructura formada por esos mandatos frenadores, permisores, cuasi- permisores
y, a veces, falsos permisores constituye una base desde la cual comenzamos a
percibir la vida, sentir, pensar y actuar sobre nosotros mismos, sobre los
demás y sobre el mundo en general. Le
damos el nombre de Matriz Inicial de Mensajes (MIM). Como iremos viendo, la
cosa es bastante más compleja.
Ocurre,
que esta MIM se va formando desde los nueve meses de embarazo hasta,
aproximadamente, los cinco años de edad. Se confirma hasta los ocho pero, a
partir de los cinco años hasta los doce, año más año menos, se le va
configurando un Sistema Interno de Creencias (SIC) el que, asociado a la MIM da lugar al llamado
Argumento de Vida (AV), término acuñado por Eric Berne, psiquiatra canadiense,
creador de una modalidad de psicoanálisis al que bautizó con el nombre de
Análisis Transaccional (AT).
Entonces:
Matriz
Inicial de Mensajes (MIM)
+
Sistema
Interno de Creencias (SIC)
-------------------------------------------------------------
Argumento de Vida (AV)
En
cada persona, observamos el funcionamiento y la influencia del AV en aquellas
conductas repetitivas que hace que el individuo se diga, en tono de queja,
"¡Siempre me pasa lo mismo!". Freud lo llamó compulsión a la
repetición, Adler, neurosis de destino, Berne, argumento de vida. Con
frecuencia se confunde con el destino, con aquello que no podemos cambiar
cuando, en la realidad, sí podemos. Ya veremos cómo.
La
psicoterapia... ¿para qué sirve?
Dado
lo anterior podemos decir, entonces, que el AV es un entramado de la
MIM
con el SIC y que se refuerza y confirma constantemente mediante Experiencias
Confirmatorias
Inconscientemente Autoprovocadas (ECIA) con lo cual se forma un círculo
vicioso.
SIC
AV
MIM ECIA
Refuerzos
mutuos : cuantas mas ECIA, más se confirma la autenticidad de la MIM y del SIC.
El AV se nutre de todo esto
Una
de las funciones de la psicoterapia es ir cuestionando los mensajes frenadores
de la MIM, transformar las verdades absolutas del SIC en un sistema interno de
creencias en verdades relativas y señalar e interpretar las repeticiones (ECIA)
con lo cual se va a ir desarticulando el AV.
Es
importante destacar que tanto los mensajes de la MIM como las creencias
adquiridos en la infancia son tan antiguos y están tan firmemente arraigados
que pareciera ser que la persona ha firmado una especie de pacto de lealtad que
garantiza
su cumplimiento sintiéndose una traidora si comienza a dudar de ellos. En la
realidad, nadie ha nacido dentro un repollo porque la cigüeña lo depositó allí.
En la estructuración de la MIM hay personas involucradas responsables de que la
ideología familiar, el statu quo de generaciones anteriores, se mantenga
intacto, sin variaciones.
Demás
está decir que esas "arraigadas creencias", estas Verdades Absolutas
del SIC producen un efecto de cierre, de obstáculo para el crecimiento. Las
cosas son así y basta. Por el contrario, las Verdades Relativas favorecen la
apertura hacia
nuevas
formas de pensar la realidad de acuerdo con los nuevos datos que se van
incorporando. Estos dos tipos de "verdades" conforman o bien
personalidades cerradas o personalidades abiertas.
Entonces:
Ecuación
A = MIM + SICVA + ECIA = AV > PC (Personalidad Cerrada)
Se
lee así: la Matriz Inicial de Mensajes más el Sistema Interno de Creencias en
Verdades Absolutas más las Experiencias Confirmatorias Inconscientemente
Autoprovocadas conforman el Argumento de Vida de una Personalidad Cerrada.
La
función de la psicoterapia es invitar al consultante a que cuestione tanto su
MIM como su SIC para evitar caer en la ECIA. Si esto se logra, la ecuación
cambia a esta otra.
Ecuación
B = MIMC + SICVR +EDCI = PVA > PA
(Personalidad Abierta)
Que
se lee de esta manera:
La
Matriz Inicial de Mensajes Cuestionada más el nuevo Sistema Interno de
Creencias
en Verdades Relativas más las Experiencias Desconfirmatorias Conscientemente
Impulsadas conforman el Plan de Vida
Adulto de una Personalidad Abierta.
Las
personalidades cerradas de la ecuación A viven su vida sin pena ni gloria y
sólo tienen metas intrascendentes contempladas por su AV.
Las
personalidades abiertas de la ecuación B viven su vida con penas y glorias
y se
manejan en la vida con base en metas trascendentes, que son las que se ubican
más
allá de las limitaciones impuestas por el AV.
En
las primeras, siempre ocurre lo mismo. Un día es igual a otro. En las segundas,
siempre hay novedad, incentivos, deseos de cambio, de avance y progreso.
El
Argumento de Vida (AV)
¿De
qué se trata este AV para que su influencia en nuestras vidas sea tan
importante? Para entenderlo, piensa en una obra de teatro, una novela o una
película. Estas creaciones comienzan con una idea que el autor tiene y que
desarrolla a lo largo de un período de tiempo. Siempre va a haber personajes y
una trama con su comienzo, medio y fin. Luego habrá aplausos a rabiar,
indiferencia, críticas demoledoras o segundas y terceras partes.
Pues
bien: el AV, en su faz inicial, la MIM, es una trama de mensajes verbales y no
verbales referentes a qué se espera que tu hagas en esta vida. A medida que vas aprendiendo las diferentes
escenas tienes que ir ensayando y confirmar o corregir tus acciones según lo
decidan los directores y los argumentistas. En esta etapa, te va a ir
compenetrando de la ideología de los autores y vas creando un sistema de
creencias que será tu soporte en la vida y que pondrás en juego en la actuación
para darle el carácter preciso al personaje. Ya estrenada la obra, día tras día
tendrás que repetir lo mismo y los espectadores reaccionarán de la misma
manera: si es una comedia, reirán; si es un drama, llorarán. De todas formas,
tu ya sabes qué va a ocurrir. Has aprendido muy bien el argumento y, más lo
representas, con mayor efectividad lo actúas.
El
AV que todos tenemos es similar al guión
de una obra de teatro o de una película. En esta ocasión la obra es tu propia
vida. Los guionistas y directores fueron tus padres y contaron con
colaboraciones de co-guionistas: abuelos,
tíos, vecinos, los primeros maestros, etc. También hay directores
titulares y suplentes, productores, escenógrafos, etc.. De toda esa gran cantidad de personas surgió
una gran idea que, ahora, lleva tu nombre.
Finalizada
la temporada, el actor de la obra se queda sin texto. Es el momento
en
que, si no tiene metas propias, puede caer en un vacío existencial, deambulando
por las productoras buscando un texto que le permita vivir.
Así
lo pensó Pirandello en su "Seis personajes en busca de autor". Los
personajes necesitan un autor porque, de lo contrario, al no tener texto, no
saben qué hacer. Todos hemos tenido ocasión de ver a diversos actores que nos
deslumbraban con su arte y que, al observarlos sin texto, nos parecieron
insulsos y aburridos. En esos casos, el sentido de sus vidas estaba dado por el
argumento a representar.
Algo
similar le ocurre a los seres humanos. Teniendo un guión escrito desde los
comienzos, su texto es el que proporciona sentido a la vida. Si Virginia, una
señorita
de
44 años, tiene el "Argumento"
de envejecer junto a su madre, cuidarla en su ancianidad, no abandonarla pase
lo que pase, considerará que esa es su única y auténtica misión. Por lo tanto
pondrá todos sus talentos al servicio de la obra, y la actuará de la manera en
que le fuera pautada. Como todo actor, tendrá sus momentos de descanso, pero a
la larga continuará con su actuación. Hay diferencias, por supuesto. El actor
sabe que está actuando, pero los que no somos actores no.
Virginia
no sabe que toda su vida ha sido escrita quizás, antes de nacer. Puede tener
sospechas o certezas de que existe una vida diferente, lo ve en telenovelas, lo
lee en libros y en otros modelos que la vida le presenta. Pero el riesgo de
cuestionar su propio argumento es muy grande: ¿Quién sería sin su libreto? Si
fue argumentada para quedarse a vivir con la madre ¿Qué sentido tendría su vida
si se la liberara de esa "misión?"
El
Argumento en el que Virginia basa su vida, en síntesis, podría escribirse así:
Se trata de una niña cuya madre le contaba (MIM) que el destino de toda hija es
cuidar
de los padres hasta que mueran tal como lo hizo ella con su propia madre. Que
podría tener sus propias experiencias amorosas pero nunca comprometerse con
ellas (Hombres, muchos; pareja, ninguna) porque podrían apartarla de su
auténtica misión
y
transformarla en una persona mala y rechazada por todos.
En
función de ese argumento, reiterado de mil formas diferentes a lo largo de su
vida, haciendo malas elecciones de pareja,
abandonando cualquier deseo posible, Virginia ve transcurrir sus días
sin pena ni gloria al lado de su anciana madre. Es tanto su desgano vital que
ni ganas tiene de ponerle aceite a la rueda derecha de la silla de ruedas con
la que saca a pasear a la madre. Algunas noches ha soñado con el
chirrido
y se despierta sobresaltada con la idea de que la madre la está llamando. En este escenario, Virginia se provoca,
inconscientemente, una variedad de experiencias confirmatorias de su argumento
con lo que queda anclada a él pero... deseando una vida diferente.
Los
mandatos que usted descubrió en el capítulo anterior y que son sólo algunos de
los que conforman su Argumento de Vida, que fueron dictados por otros y que lo
necesitan a usted para que los lleve a escena, están dentro de su cabeza. Es el
guión mediante el cual usted vive diariamente. Lo dramático de todo esto es
que,
hasta
ahora, usted está representando un papel sin saber que lo está haciendo. Es
casi seguro que recibe "aplausos" por su actuación pero el costo de
ella es muy grande: dejar de vivir su propia vida para vivir la vida que otros
escribieron para usted. Esto representa vivir sin libertad porque, aunque el
argumento sea permisivo, está viviendo de acuerdo con directivas ajenas y no
según su propia plan de vida.
Argumentos
para todos
¿Todos
tenemos un Argumento de Vida? La respuesta es: SI.
¿Y
todo Argumento de Vida es frenador? La respuesta es : NO... pero. Hay
Argumentos tremendamente trágicos. Las personas que los poseen
pueden
terminar presos, o ser suicidas, homicidas, fundirse, morirse joven, etc..
Cuando usted tenga noticias de que alguien murió muy joven o que ha sufrido de
variados accidentes o que siempre tiene problemas legales piense en Argumentos
Trágicos. También están los Argumentos "Sin Pena ni Gloria", como el
de Virginia aquella hija que envejece junto a su madre. Para la Psicoterapia
Integrativa, todo Argumento es Trágico por cuanto aparta a la persona de su
propio y auténtico proyecto de vida. No importa que tengan apariencia
benevolente o provida, como muchos Argumentos que han dado a la humanidad
grandes genios. Para la Psicoterapia Integrativa se trata de un discurso ajeno
que determina la vida de una persona impidiéndole decidir por ella misma qué
quiere hacer con su vida.
Pero...
¿No puede haber Proyectos de Vida, Metas Trascendentes que
coincidan
con mandatos argumentales? Por ejemplo, aquel hijo de abogado, que hereda tanto
el estudio como la clientela, que responde al mandato "Sé abogado como tu
padre" y que, a pesar de todo eso, disfruta de lo que hace y la considera
su meta? Si. Claro que si. Lo que ocurre es que, si ese hijo de abogado toma el
mandato argumental, piensa sobre él, se contacta con su verdadero deseo,
reconoce que quiere ser abogado, ese mandato deja de serlo para transformarse
en
una decisión propia y, por lo tanto, trascendental. Es como si le dijera al
padre: "Papá, a pesar de que tu deseas que yo sea abogado, yo quiero serlo
porque ES MI deseo".
Fantasma
1 vs. Tendencia Actualizante.
Como
vimos, una de las características del Argumento de Vida es la tendencia de la
persona para provocarse Experiencias
Confirmatorias, es decir, situaciones en donde termina corroborando que
lo que dice su Argumento es una Verdad Absoluta. Este Argumento es una historia
que nos hemos estado contando sobre lo
que somos como personas, como es la vida, qué se espera de nosotros y cuáles
son las consecuencias que deberemos soportar si transgredimos esa Ley. Toda
esta historia, que se ubica dentro de un registro imaginario de la vida, es
como un "fantasma" que nos persigue adonde quiera que vayamos.
Por
otro lado la persona tiene una tendencia natural, como todo ser vivo, de
crecer
hasta desarrollar sus potencialidades a pleno. Carl Rogers la llamó Tendencia
Actualizante. Y ya tenemos las dos fuerzas de choque: el "fantasma"
que opera para resituar a la persona dentro del Argumento y la Tendencia
Actualizante que lo impulsa hacia la trascendencia. En el peor de los casos, el
"fantasma", por su antigüedad en nuestras vidas, termina imponiendo
su falsa lógica, sus presiones y amenazas y triunfa. Aquí no pasó nada.
En
el mejor de los casos, la Tendencia Actualizante hacia la vida se impone,
rechaza
el prejuicio de la antigüedad fantasmática, cuestiona la falsa lógica y le
clava una estaca al "fantasma". El resultado es la autonomía respecto
de ese Argumento, sustento natural del "fantasma".
Pero,
durante el camino del crecimiento, el "fantasma" hace
"zancadillas" a la persona. Quiere imponerse a toda costa. Por esta
razón, todo crecimiento tiene la forma de un serrucho ascendente, en donde cada
caída es esperable pues
confirma
la presencia del "fantasma", lo alumbra, lo podemos ver y, por lo
tanto, combatir. Lamentablemente, hay personas que en la primera o segunda
"zancadilla" se desaniman y ceden su deseo a los requerimientos del
fantasma.
No
es este el caso siguiente.
Meta
trascendente
Caídas
argumentales esperables en todo proceso de crecimiento. Momentos de desánimo.
María
Ana tomó una decisión
En
plena tarea de crecimiento esta paciente me anuncia que estaba pensando dejar
terapia. Por esos días se sentía muy angustiada, desorientada. En la sesión me
dice: "¿Total para que. Para qué conocer más sobre uno, para qué ver. Qué
voy a conseguir...?" ¿Qué le estaba pasando? Todo lo que había construido
durante la "época oscura" de su Argumento, mientras caminaba por la
vida del brazo con su "fantasma", las cosas eran de una manera: su
madre la llamaba todo los días para saber qué iba a hacer, qué iba a cocinar,
donde iba a ir;
1
“Fantasma” está tomado aquí como la corporización de una fantasía, producto de
la imaginación. No se trata de un espíritu errante o de un aparecido. Le damos
vida al “fantasma” cuando creemos, sin cuestionar, las supuestas verdades
encapsuladas en
el
Argumento de Vida.
su
marido era, o un padre tiránico o un hijo desvalido; sus amigas, especialmente
una, la visitaba sin previo aviso para contarle sus problemas a los que María
Ana ponía la oreja; sus hijos no la respetaban porque nunca supo ponerles
límites. Su meta, conocida y reconocida en terapia, fue siempre la del dibujo y
pintura. Jamás hizo nada sobre eso.
Ahora
María Ana, tras dos años y medio de terapia, se corrió de esos
"lugares"
y los demás se sienten, también, desorientados. Su madre está deprimida y le
dice a la hija que desde que hace terapia la ve peor; el marido le sabotea, de
muchas maneras, el estudio del dibujo y pintura; la amiga dejó de llamarla. En
definitiva, el mundo de María Ana, estructurado con base en lo que se esperaba
de ella, se está derrumbando. Y aquí le surgen las Dudas Argumentales: ¿Vale la
pena tanto alboroto? ¿No hubiera sido mejor dejar las cosas como están y
continuar con sus descomposturas hepáticas, su anorgasmia y sus cefaleas? "Sin embargo continúa
diciéndome estoy llegando a las
sesiones en punto, cosa que no hacía antes. No quiero venir más y no quiero no
venir más".
¿Es
necesario explicar cual de sus deseos pertenecen al "fantasma" y cual
a su Tendencia Actualizante?
El
Saber que no se sabe
En
el caso anterior podemos darnos cuenta de la amenaza que significa contactarse
con un auténtico saber. Desde hace tiempo, quizás desde siempre, supo, sin
saber que lo sabía, que la madre la fastidiaba, que no quería casarse con el
que ahora es su esposo, que la amiga la molestaba, que quiso ser profesora de
Bellas Artes. Pero lo que sí sabia (y sabía que lo sabía) es que era una madre
excelente, buena hija, que comprendía y ayudaba a todos sin pedir nada a
cambio.
¿Y
las señales que le enviaba su cuerpo? Bueno... eso era cuestión médica. Ahora
María
Ana se encuentra en un atolladero: haga lo que haga deberá sufrir las
consecuencias. Si decide continuar con su crecimiento tendrá que confrontar,
sistemáticamente, su Red Social. Si decide ceder a las presiones, tendrá que
abandonar su proyecto con la carga de frustración y su consiguiente rabia. Esto
es lo que se llama una Decisión Vital. María Ana se dio cuenta de que no se
puede crecer sin correr riesgos. Y en toda Decisión Vital hay valores o
actitudes contrapuestos.
Se
trata de la otra opción.
Eric
Berne define al Argumento como un plan no consciente de vida. Como toda obra de
teatro tiene un comienzo (el nacimiento), un desarrollo (las vicisitudes de
nuestra vida) y un fin (el mal llamado "destino"). Ya vimos que los
principales argumentistas son los padres, y los padres de los padres y así
hasta llegar a Adán y Eva, lo que significa que podemos perder nuestra vida
culpando a los otros de nuestras desgracias sin lograr ningún cambio
significativo. La otra opción consiste en
ir
conociendo esas líneas argumentales y cuestionar su validez en la determinación
de la vida que nosotros queremos vivir.
Cada
línea argumental es un mandato no importando que se trate de frenadores,
permisores o cuasipermisores 2. Todos ellos, aún cuando conforman el
2
Los falsos permisores tienen su contrapartida en los falsos frenadores.
Pensemos en un alcohólico. Un mal amigo, en una reunión, le dice: "Dale,
tomá una copita,
¿qué
te va a hacer?"(Falso permisor). El padre del mismo alcohólico, justo
antes de
que
se vaya a dicha reunión, le espeta: "Espero que no tomes mucho"
(Falso frenador)
CAPITULO
2 - CAPITULO 4
área
fuerte, son directivas parentales. Conociéndolos podemos deducir si son provida
o antivida, si nos han impulsado a vivir bien, de acuerdo con nuestros deseos
o, por el contrario, a vivir en función del deseo de los otros.
Según
acabamos de ver. todas las personas tienen un argumento de vida, lo que las
diferencia es que algunas poseen en su argumento, un mandato para cuestionar
los mandatos. Esto produciría, en algún momento del desarrollo evolutivo, un
efecto de liberación de todo discurso ajeno. Sería algo así como:
"Hijo,
por ahora tienes que cumplir con algunas normas familiares. Pero,
cuando
seas mayor de edad, puedes tomar tus propias decisiones, cuestionar el estilo
de
vida que te impusimos como los valores que te inculcamos, programar tu propio
plan de vida en virtud de tus auténticos deseos, no ceder tu deseo en la medida
en que lo sientas realmente tuyo. Hagas lo que hagas siempre te amaré y mi amor
irá contigo. Este es mi mandato final cuyo objetivo es liberarte de todos los
mandatos restrictivos que pude haberte dado. Cuestiónalos. Te amo.”
La
gran decisión
¿Cómo
saber si vivimos de acuerdo con nuestro propio Plan de Vida o según un
Argumento de Vida? En las palabras de Eladia
Blazquez , ¿Cómo darnos cuenta si
estamos "honrando la vida" (Personalidad Abierta) o, simplemente,
"permanecemos y transcurrimos" (Personalidad Cerrada)?
Si
vivimos de acuerdo con lo que se espera de nosotros, por mejor que nos vaya en
la vida, vamos a tener una sensación de futilidad; en cambio, si vivimos según
nuestra meta, según nuestros puros y auténticos deseos, libres de argumentación
ajena, nuestra vida tiene sentido pleno. En este caso estaremos "honrando
la vida", de la otra manera vivimos por vivir.
El
pasaje de una vida sin sentido a una plena de sentido no es fácil. No es
producto
de la voluntad sino del conocimiento de uno mismo. En posesión de esos mandatos
que impiden vivir plenamente surge una pregunta: ¿Y ahora qué?
¿Por
dónde empezar?
El
conocimiento de uno mismo se puede comenzar desde muchos lugares. Pero, se
empiece por donde se empiece, el ingrediente que NO DEBE faltar es la buena fe,
la honestidad para consigo mismo. Esto quiere decir que nada servirá, ni la
psicoterapia, ni los talleres vivenciales, ni las lecturas, si los conflictos
no los refiere a usted. Si usted insiste en culpar a su esposa, a las
circunstancias, al programa económico vigente o a la conjunción astral por sus
problemas, todo seguirá igual. Entonces... ¿Por dónde empezar? Pues... por
usted.
Influencia
de los frenadores
Cambiar significa pasar de un estado no deseado a un
estado deseado. Como vamos a ir viendo poco a poco, la gente considera como
cambio el obtener algo que no se posee o dejar de tener algo que se tiene. Un
ejemplo del primer tipo es tener un auto y uno del segundo tipo es dejar de
fumar. Pero el cambio es mucho más que eso: es conocer, cuestionar y
desarticular los mandatos de ese argumento de vida para poder vivir en
libertad, fuera de esos textos ajenos que nos habitan. De cualquier forma, en
esta primera etapa, las personas consideran que cambio es tener... o dejar de
tener.
En
el taller al que concurrió Aníbal decidió que el cambio, para él, se
demostraría
si aprendiera a invertir lo que gana y comprarse una casa más grande. La
imposibilidad de saber invertir es una conducta que le impide a Aníbal
satisfacer su
HOME
- PAGE
necesidad.
¿Por qué será que queriendo algo no lo logra? ¿Es tan difícil saber invertir,
saber asesorarse, comprar una casa? Veamos...
El
Argumento de Vida de Aníbal hace, entre otras cosas, que él:
1)
No pueda diferenciar lo que desea de lo que los demás desean.
2)
No cumpla con lo que decide.
3)
No sepa defender sus derechos asertivamente.
4)
No cumpla con sus metas.
5)
No se tome su tiempo para hacer las cosas.
6)
No esté, realmente, en contacto con lo que necesita.
Observe
cómo funciona el Argumento de Aníbal un fin de semana.
Un
día frustrante
Domingo,
13hs. Aníbal se siente aburrido pero no sabe qué quiere hacer. Enciende el
televisor y juega al "zapping". Lo apaga, suspira y busca un libro.
Se pone a leer pero lo deja en la segunda página. Su esposa le pregunta si no
le gustaría ir a San Telmo. Responde con entusiasmo que si. Se preparan y van.
Cuando están en San Telmo, caminando y viendo los distintos puestos se da
cuenta de que no está cómodo pero no dice nada. De repente le viene "las
ganas" de ir al cine, se lo dice a su mujer pero ella no quiere ir. Le
dice que vaya él y que se encuentran luego en la casa. Aníbal toma el colectivo
y va al centro. Recorre librerías, ojea libros, quiere comprarse por lo menos
tres, que no compra, va a comer pizza. No va al cine. Regresa a su casa. La
mujer no llegó, todavía, así que, enciende la TV y juega con el
"zapping".
En
toda esta secuencia Aníbal estuvo bajo el poder del mandato frenador "No
conozcas tus deseos"
Este
es un simple episodio de fin de semana
en donde se pone de manifiesto la influencia de frenadores específicos
en su Tiempo Libre. Veamos qué le sucede en otras áreas:
vivienda/mantenimiento.
No
vive en una casa adecuada a sus necesidades de espacio; está en deficiente
estado de conservación; no sabe invertir sus ganancias con lo que se devalúa
rápidamente.
Cada
día que se levanta Aníbal recorre la casa con la vista y piensa "Qué chica
que
es... no hay lugar para caminar, si por lo menos hubiera ahorrado y hubiera
sabido invertir..." se deprime al pensar esto y luego se malhumora. Como
tiene, además, dificultades para decidir y como no es efectivo para cumplir con
las metas que se propone, aunque desea mudarse, se siente atrapado en un
callejón sin salida.
He
aquí otros mandatos de Aníbal: "No sepas invertir"; "No
ahorres"; "No te asesores financieramente"; "No seas
efectivo"; "No decidas"; "No vivas confortablemente",
etc..
Pero
... ¿Es que alguien pudo decirle esas cosas a Aníbal, así, directamente? Por
supuesto que no. Estas ideas limitadoras o mandatos frenadores están dentro de
Aníbal como consecuencia de ese sistema ideológico familiar: gestos, miradas,
palabras; todo lo oído y visto durante sus primeros ocho años fue quedando
registrado hasta formar esa Matriz Inicial de Mensajes de la cual se nutre el
Argumento de Vida.
Influencias
recíprocas
Para
tomar plena conciencia de este tema del Argumento de Vida es imprescindible
entender que las distintas Areas Vitales (Pareja, Trabajo, Tiempo Libre, etc..)
se influencian recíprocamente. Las carencias en una de ellas pueden
compensarse, neuróticamente, en otras. Por ejemplo: a Aníbal le gusta quedarse
en la oficina después de hora porque tiene un espacio amplio para sus cosas,
buena relación con sus compañeros, sabe qué hacer y lo hace bien. Esta es un
área fuerte y compensa las deficiencias en las otras: dificultades para hacerse
de amigos, vive en
un
espacio reducido, no conoce su deseo, no sabe compartir tiempo con su familia,
no sabe invertir, etc.. Estas compensaciones actúan como obturadores que le
impiden ponerse profundamente en contacto con sus carencias, alcanzar un buen
nivel de autoconciencia, y empezar a resolver sus problemas. Evidentemente
Aníbal tiene
áreas
con carencias. Pero... ¿Por qué tantas imposibilidades? Pareciera ser que, por
lo menos en estos aspectos, Aníbal vive a pura pérdida. ¿Será ese su deseo?
¿Vivir a pérdida? Seguramente no... ¿O si? Para entender el significado de esta
pregunta final tenemos que pensar que en los seres humanos cohabitan dos
deseos, uno, neurótico, que impulsa a vivir en contra de la naturaleza, a pura
pérdida. Y otro que permite trascender el Argumento de Vida, que impulsa a
vivir en plenitud, a pura ganancia. Entendamos esto:
La
tendencia a vivir bien
Toda
persona tiene una tendencia natural al desarrollo de sus potencialidades. Igual
que una planta que, con tierra fértil, luz solar y buen riego, crece hacia la
vida, un ser humano se desarrolla si cuenta con las condiciones familiares
necesarias (tierra fértil), amor (luz solar) y disponibilidad de los padres
(buen riego).
Lamentablemente
las cosas no ocurren siempre así. En un alto porcentaje de
casos
es totalmente diferente: hay tierra árida, oscuridad, sequía. Los padres poseen
una Ley en las que se fundamentan para educar a sus propios hijos. Una ley
heredada y nunca cuestionada producto de sus propios padres más las
experiencias personales dentro de un contexto sociopolítico determinado. Todo
esto conforma su
propio
sistema de creencias el cual es transmitido a sus hijos y estos, a su vez,
a los suyos.
Esa
Ley, nunca cuestionada (la ley del Amo) conforma una normativa (serie de
normas) que se comunican en forma verbal y no verbal: debes, no debes, no, ten
cuidado, así sí, así no, eres un...(tonto, genio), no sirves para nada, qué
sería de mí sin ti, qué sería de ti sin mí, el que no estudia nunca llega a
nada, estudiar no sirve para nada, el sexo lo es todo, el sexo es malo, más
vale pájaro en mano que cien volando, el que no arriesga no gana, y miles de
etc. más lo cual indica lo cortocircuitado que podemos vivir. Ponte a pensar en
ti mismo y te darás cuenta de qué cantidad enorme de mensajes rigen tu vida.
Por razones de supervivencia la criatura no tiene más remedio que aceptar esos
mensajes (MIM). Al haberlos aceptado lo transforma en mandatos y el conjunto de
ellos, con sus interrelaciones y contradicciones funcionan como filtros con los
que observa la vida estructurando su propio sistema interno de creencias (SIC).
Ambos, el MIM y el SIC, como ya vimos, forman el Argumento de Vida. De ahí en
más estamos atrapados en él y su conocimiento y transgresión asusta. La mayor
parte de esos mandatos son inconscientes y, aunque los conozcamos de nombre, no
es suficiente para desactivarlos.
En
el momento en que se van haciendo conscientes queda al descubierto ese discurso
de Amo.
Ya
conocidos algunos mandatos (nunca se termina del todo) viene la parte más
interesante del trabajo de crecimiento: el reconocimiento y desarticulación de
cada uno. A partir de este momento cada persona debe decidir si se
"fertiliza" a si misma con buena tierra, buen sol, y buen riego o va
a continuar demandando un papá y una mamá que lo haga por ella. En otras
palabras: debemos decidir si continuamos nuestro propio camino hacia la
trascendencia creando las condiciones para vivir bien
o
continuamos adheridos a una postura infantil ante las exigencias de la vida.
Cuestionando
al Amo
¿Recuerda
la época en que irritaba a sus padres con tantos por qués? :" Papá,
¿Por
qué llueve"; " ¿Cómo funciona el televisor?; “¿Por qué la abuela está
siempre enojada?"; "¿Por qué anda un auto?" Quizá ahora sea
usted el que se irrita porque su
hijo
pregunta. Lo que fastidia es que no siempre poseemos la respuesta. La pregunta
nos ubica frente a frente con nuestra impotencia: nos cuesta aceptar que no
sabemos; decir "No sé".
Los
mandatos que conforman el Argumento de Vida son "verdades" mantenidas
durante mucho tiempo y nunca tamizadas mediante el "¿Por qué?. Hay
preguntas, como las de su hijo, que no se pueden contestar simplemente porque
se ignora la respuesta. La abuela puede estar enojada por mil razones, y la
respuesta "Porque si" no conforma ni a los conformistas. No responder
a su hijo cómo funciona un televisor no es un delito. Pero usted puede vivirlo
como tal si siente que le está fallando al pequeño inquisidor.
La
respuesta sincera es : "No lo sé, hijo. ¿Lo averiguamos juntos?"
Los
mandatos son, como vimos, verdades
incuestionables, verdades absolutas que tienen la característica de
universalidad: deben ser así para todos. Existen desde antes de nacer nosotros
y todos son sostenidos por ese universo en pequeño que es la familia. Como
normas que son hay que respetarlas, de lo contrario sobrevendrán castigos
siendo el más temido la pérdida del amor. Esto quiere decir que ningún mandato
admite el cuestionamiento porque, si lo admitiera, se correría el peligro de
que todo el edificio se venga abajo. Ningún mandato argumental puede sostenerse al ser cuestionado dado que
llegaría rápidamente al tan temido "No sé". Por lo tanto, el
cuestionamiento, es la mejor arma que poseemos para "impotentizar" el
mandato y dejar sin voz al Amo.
Cuestionemos...
cuestionemos...
El
conocimiento, reconocimiento y cuestionamiento de los mandatos que forman el
Argumento de Vida es un principio viable para comenzar a cambiar.
Lamentablemente, en la práctica terapéutica de algunos profesionales, se ha
confundido el cuestionamiento con la violencia ejercida sobre almohadones que
hacen las veces de padres con la idea errónea de que, al descargar la furia
contra ellos, el mandato desaparece como por arte de magia. Esto ha promovido
que los pacientes
se
pusieran paranoicos respecto a las figuras parentales. Se ha confundido
catarsis con elaboración y, más allá de una sesión en donde todos gritan y
lloran, las cosas siguen igual.
En
cambio, la elaboración consiste en entender el significado de lo que surge en
sesión
y establecer conexiones asociativas con otros elementos del psiquismo, hasta
que los mandatos del argumento de vida vayan perdiendo fuerza y la persona
recupere su autonomía.
Existen,
entonces, dos formas de trabajar esta cuestión:
1)
La desafiante, rebelde, cuya consecuencia es que la persona queda adherida al
lugar del que quiere salir.
2)
El cuestionamiento, hasta lograr que tanto las personas reales como las que
tenemos
"metidas en la cabeza", alcancen el nivel del "No sé", con
lo que el mandato comienza a perder potencia.
En
el proceso que va desde el conocimiento del mandato, con el reconocimiento de
cómo influye en su vida, la toma de conciencia de esas experiencias repetitivas
confirmatorias, las asociaciones que tu puedes ir haciendo con otros aspectos
de tu vida, el mandato se va debilitando, va perdiendo fuerza hasta que deja de
influenciarte, de obstaculizar tu pleno desarrollo como
persona. Esto lleva tiempo y hay pacientes... impacientes.
En
todo este trayecto, el cuestionamiento del mandato cumple una función esencial
por cuanto se pone en tela de juicio la veracidad de la idea errónea que lo
sostiene.
Si
volvemos a los ejemplos de preguntas que el hijo le hacía al padre recordará
que muchas de ellas podían ser contestadas, tenían una respuesta lógica,
verificable. Pero... ¿Qué repuesta lógica se puede encontrar para cada una de
estas preguntas? :
Papá...
¿Por
qué no puedo saber qué es lo que quiero?
¿Por
qué no puedo terminar lo que empiezo?
¿Por
qué no puedo disfrutar de la vida?
¿Por
qué no puedo decirte que te quiero?
¿Por
qué nunca me dices que me quieres?
¿Por
qué no puedo mostrar tristeza?
¿Por
qué no recuerdo lo que estudié al dar un examen?
Me
temo que, en estos casos, el padre se vea en figurillas para responder. Apelará
a los recursos que tiene a mano, quizás al autoritarismo, puesto que él nunca
se ha cuestionado nada de esto.
Como
ejemplo elijamos un posible diálogo entre padre e hijo pre-adolescente:
Papá,
¿por qué cuando estoy triste y lloro te enojas conmigo? Porque los hombres no
lloran.
¿Por
qué los hombres no lloran?
Porque
si lloras eres un marica.
¿Por
qué sería un marica si lloro? Porque las que lloran son las mujeres.
¿Por
qué sólo las mujeres pueden llorar?
Porque son débiles.
¿En
qué es débil una mujer?
Tiene
menos fuerza física que el hombre.
Entonces...
¿las mujeres que hacen fisicoculturismo pueden llorar? (Silencio, estupor,
ausencia de argumento).
No
lo sé. Nunca me había puesto a pensar en todo esto. (Se trata de un padre
honesto)
Entonces,
papá, quiere decir que una persona que
llora no necesariamente es débil. Las
mujeres no son débiles y pueden llorar y yo no sería ni débil ni marica
por llorar cuando estoy triste.
Esta
conclusión a la que arribó este preadolescente es consecuencia del
cuestionamiento de un mandato del Argumento de Vida cuya expresión sería:
"No muestres tristeza; los hombres no lloran".
Los
mandatos se expresan en modo imperativo, sentencioso. Es la voz del AMO dentro
nuestro. Cuando usted descubre a alguien expresándose sentenciosamente es
porque está hablando el AMO que lleva dentro repitiendo mandatos que nunca
cuestionó. Esto mismo vale para usted. Es muy interesante observar la reacción
del otro cuando se cuestiona la sentencia mediante el ¿Por qué?, ¿Qué te hace
pensar eso?
EJERCICIO
Consigna
En
el capítulo anterior escribió una lista con las cosas que no puede hacer aunque
desea hacerlas. Ahora va a transformar esos frenadores en preguntas. Completado
el interrogatorio elija un frenador que en este momento de su vida lo está
haciendo vivir a pura pérdida. Luego imagine que frente a usted está sentado o
sentada aquella persona de la que, principalmente, usted cree que proviene ese
mandato. Pregúntele ¿Por qué no... tal cosa?. Escriba las respuestas que van
apareciendo en su mente. Continúe así hasta que ese " otro
interiorizado", el AMO,
diga
"No sé” o vacile o se enoje, etc.. Ese es el momento en que usted
descubrirá que no hay ninguna razón lógica que sostenga el mandato frenador, lo
que le indicará la invalidez del mismo. Si a pesar de esta evidencia usted
continúa creyendo en la validez del mandato, es porque usted necesita creer,
quizás porque le da temor
pensarse
en un vida diferente, fuera de la voz del AMO y siendo autor de su propio
libreto.
Vayamos
a un ejemplo orientador: nuestro personaje es Alicia, quién hizo este ejercicio
en el curso:
1)
Lista de cosas que no puedo hacer aunque
lo desee:
sentir.
a) Hacer régimen;
b)
Hacer ejercicio físico;
c)
Decirle a mi esposo que lo amo;
d)
Hablar adultamente con mi hija mayor.
e)
Ponerle límites firmes a mi madre a pesar de la culpa que yo pueda
2)
Frenadores.
a)
No hagas régimen; no seas delgada; no seas seductora como mujer. b) No cuides tu cuerpo; idem a).
c)
No demuestres afecto a tu esposo; no le digas que lo amas.
d)
No hables adultamente con tu hija; no te muestres madura con ella. e) No
defiendas tus derechos con tu madre; no le digas "NO".
3)
Persona sentada frente a mí y frenador elegido: mi madre; "No muestres
afecto a tu marido".
4)
Cuestionamiento.
Alicia:
¿Por qué no hay que mostrar afecto al marido"
Madre:
Porque a los hombres les das la mano y te sacan hasta el hombro. Alicia:
¿Cuáles hombres hacen eso?
Madre:
Todos.
Alicia:
¿Todos los hombres del mundo?
Madre:
En general sí. Alicia: ¿Y en particular?
Madre:
Bueno... me haces cada pregunta... (Comienza a tambalear la Idea
Errónea)
Alicia:
Como el abuelo, por ejemplo. Madre: Bueno... papá era una excepción.
Alicia:
¿Y no podría haber otras... como José,
por ejemplo? Madre: Bueno... José también...
María:
Entonces puedo decirle que lo amo. (La Idea Errónea, sostén del dato, fue
derrumbada)
CAPITULO
4
ESTRATEGIA
PARA FRACASAR; ESTRATEGIA PARA TRIUNFAR
El
arte de fracasar. Casos reales. Momento de cambiar la historia. ¿Te animarás?
Gratas consecuencias.
Un
ejemplo... ¿Podrá ser el suyo?
Variemos
un poco la dinámica. Quiero comenzar por un ejercicio casi similar al del
capítulo 3:
1)
Identifica una necesidad propia. P.ej.: adelgazar 5 kilos.
2)
Date cuenta de aquello que te cuesta hacer relacionado con esa necesidad.
P.ej.: régimen para adelgazar.
3)
Transfórmalo en un mandato frenador: "No hagas régimen."
4)
Identifica algunos mandatos asociados con forma de permisores (falsos
permisores): "¡Qué importa unos kilitos de más"; "Come, ¡qué te
va a hacer por una vez!"; "Pruébalo solamente", etc..
5)
Piensa en las posibles Ideas Erróneas asociadas a esos mandatos: "La
gente
flaca es enferma"; "Por más que lo intentes no lo vas a lograr";
"Siempre nos fue muy difícil adelgazar."; "No puedes negar que
eres igual a tu padre", “Ningún régimen funciona.”; “A la larga recuperas
los kilos”; “Lo difícil es mantenerse”,
etc..
6)
Escribe en forma de preguntas los por qué de cada idea errónea: "¿Por
qué
la gente flaca es enferma?; ¿Por qué por más que lo intente no lo voy a
lograr?;
¿Por
qué nos es difícil adelgazar; qué es lo que hacemos mal?, ¿En qué cosas soy
igual
a papá?, ¿Ningún régimen funciona... ninguno?, ¿Por qué tendría que recuperar
los kilos?, ¿Por qué es difícil mantenerse?, etc..
7)
Investiga dentro tuyo de qué persona, principalmente, provienen esos mandatos y
las ideas erróneas que les sirven de soporte.
8)
Sienta a esa persona frente a ti y hazle el interrogatorio.
9)
Continúa cuestionando las respuestas hasta alcanzar el momento de la vacilación
o el "No sé". Recuerda que en este punto la idea errónea y el mandato
se quedaron sin sostén.
No
es el propósito de este libro que la persona del ejemplo adelgace sin
dificultades porque se dio cuenta de toda esa estructura de mandatos e ideas
erróneas que provocan y mantienen su sobrepeso. El objetivo prioritario es que
tomes conciencia de que tu propia vida está fundamentada en un Argumento ajeno
a tus propios deseos como persona. Si llegaras a reconocer esto a través de la
lectura, la meta se cumplió. Si, además, alcanzas tus propios objetivos hay que
reconocerte todo el mérito. Diremos, entonces, que has pasado de una estrategia
de fracaso a una estrategia de éxito. En síntesis: cambiaste.
¿Qué
es una estrategia?
Vamos
a definirla como la habilidad que se posee para dirigirse a una meta y
alcanzarla. Estrategia para el fracaso es la aptitud, la capacidad que tu
tienes para vivir tu vida de manera intrascendente, sin pena ni gloria,
perdidosamente, ajeno a tus deseos, melodramáticamente. La persona obesa del
ejemplo tiene una habilísima estrategia para seguir estando gorda; Aníbal tiene
una habilísima estrategia para seguir perdiendo plata; el padre de Julián es
habilísimo para reprimir la tristeza; tu eres habilísimo para... (complételo
usted).
Eres
igual a tu padre.
¿Cómo
se llega a ser un habilísimo estratega para encaminar la vida... hacia el
desastre? ¿Simplemente obedeciendo mandatos? De hecho no. Los mandatos forman
la matriz de nuestro Argumento, pero para que éste pueda desarrollarse necesita
de otros elementos: pensamientos parásitos que me impiden pensar clara y
reflexivamente, la imaginación, las sensaciones y emociones, la palabra hablada
y la acción física propiamente dicha.
Todo
individuo es un hecho irrepetible. Viene formándose desde el momento de la
fecundación. Piense en esta maravilla: uno de los 500.000.000 de
espermatozoides de su padre, uno solo, pudo llegar tras denodados esfuerzos
hasta el tercio superior de la trompa de Falopio y fecundar a un óvulo, justo a
ese
que
maduró lo suficiente como para abandonar el ovario de mamá. La vida es un
milagro y, en el momento de tu nacimiento, ese milagro llevó tu nombre. Desde
el mismísimo comienzo de tu vida como persona fuiste un ser distinto: no hay
otro como tu. Por ese motivo la vida humana es una obra de arte, de esas por
las cuales se pagan millones de dólares. Por lo irrepetible. Desaparecido el
original adiós obra de arte. Poca gente tiene conciencia de esto.
Lamentablemente,
durante nuestra vida, vamos cediendo gran parte de esa originalidad en aras de
lo que se espera de nosotros. Diluimos nuestro propio ser
en
esa masa amorfa de discursos ajenos que nos habitan. Vamos siendo lo que los
demás desean. En ese enajenamiento dejamos de ser los seres originales que
fuimos para ser copia de aquellos que escribieron nuestro libreto. En el
"Tiene un carácter idéntico al padre" se resume la falta de
originalidad. Seremos únicos en nuestro físico, pero en nuestras conductas
somos repetición, hasta que decidamos ser nosotros mismos.
En
esa alienación, en esa ausencia de originalidad, en ese no saber quiénes somos,
encontramos la base de toda estrategia para fracasar, la base de toda neurosis.
Justamente,
por tener una estrategia para fracasar es que podemos vislumbrar, por simple
oposición, la existencia de una estrategia para triunfar. Si se dice que existe
una Historia Oficial, es porque hay Otra Historia. Lo mismo ocurre con el
Argumento de Vida al que podemos llamar "oficial". Por lo tanto debe
haber
otro
argumento. Este argumento oculto es la base de la estrategia para triunfar y
debemos darlo a conocer. ¿Dónde está? Dentro suyo y lo llamamos Plan de Vida
Adulto. ¿Recuerda?
Uno
de los deseos más fuertes de Aníbal es mudarse a un departamento más
grande
y tiene una estrategia para no lograrlo. Esta estrategia comienza con su
creencia ciega en la idea errónea de su padre.
Lo que éste le vino inculcando es parte de esa Historia Oficial y Aníbal
se quedó con ella como si fuera la única verdad. Durante toda su vida oyó a su
padre este tipo de discurso: “Ten cuidado, la gente es mala, si te pueden
embromar te embroman, desconfía y acertarás, más vale pájaro en mano que cien
volando, la platita en el colchón, los bancos se
quedan
con tu plata, mirá lo que le ocurrió a los inversores de tal banco... La vida
es
dura,
a veces uno piensa para qué vive.” "Así deben ser las cosas", se dijo
Aníbal, y nunca se le ocurrió hacer un "revisionismo" de esa
historia. Recordó episodios en donde prestaba sus útiles a compañeros poco
confiables que terminaban robándole las cosas. "¡Viste... yo te lo dije.
No prestes las cosas!" le decía el padre y se quedaba tan mal que pensaba
que lo mejor era estar muerto. Y así fue confirmando que la historia del padre
era cierta cuando, en realidad, era Aníbal quién, inconscientemente, elegía
compañeros pocos confiables para prestar sus elementos.
La
esposa de Aníbal recibió u$s 30.000.- de la sucesión de su padre. Con esa
dinero, más un crédito podrían cambiar de vivienda. Por su parte, en el trabajo
Aníbal tiene un compañero economista que sabe cómo invertir en la bolsa. Con
parte del dinero de su esposa más el asesoramiento de este compañero podría
haber hecho una buena diferencia. ¿Dónde piensas qué están esos u$s 30.000?
En
una caja de seguridad durmiendo el sueño de los justos.
No
confíes en nadie.
Analicemos
en detalle la estrategia de Aníbal. El no sabe que sigue pasos muy específicos
para no cambiar de casa. Pero, en un interrogatorio, apareció lo siguiente:
1)
Cree que es verdad la idea errónea de su padre. Lo cree como si esta idea
tuviera la fuerza de una Ley Absoluta: "Nadie es confiable, la vida es
dura". No hay persona que se salve.
2)
Durante toda su vida corroboró que esta idea es verdad.
3)
Para ello tuvo que elegir, inconscientemente, personas poco confiables y...
les
confió algo. Obviamente, esas personas le fallaron.
4)
Por extensión, ningún lugar es confiable para invertir: las financieras
quiebran
y se quedan con la plata, los dólares que te venden pueden ser falsos, los
bancos que te ofrecen mucho no tienen garantía del Central, la Bolsa puede ser
un juego mortal, cuidado con los plazos fijos.
Sintéticamente,
hasta ahora, la estrategia es esta:
1) Creencia ciega en un prejuicio paterno.
2) Búsqueda inconsciente de personas que le
fallen.
3) Verificación de la Idea Errónea.
4) Aplicación indiscriminada de esa idea a las
instituciones.
5) Miedo a invertir y que lo estafen.
6) Queja constante: "¡No se puede vivir
así!"
7) Episodios angustia, rabia, desaliento ante
las variaciones de la bolsa y autorreproches: "¡Por qué no habré
comprado!", “¡Qué estúpido que fui!”
8) A pesar de las evidencias y del
autorreproche, todo sigue igual.
9) Inmovilidad creciente con emociones de
angustia, rabia, desasosiego,
intolerancia,
fastidio.
10)
Compra de cosas que no necesita como una forma compulsiva de aliviar tensiones
(comprolismo).
11)
Emociones de culpa y bronca por haber gastado demasiado.
12)
Constatación de que el dinero no alcanza para nada.
13)
Se compara con otros quienes, ganando como él, saben hacer un buen uso del
dinero y acceden a viajes, casa nueva,
auto 0 Km, etc.
14) Envidia y resentimiento.
15)
Autorreproche melodramático: "No sirvo para nada. ¿Por qué los otros
pueden
y yo no?"
16)
Episodios depresivos.
17)
Confirmación de la idea paterna: “La vida es dura”
Toda
esta secuencia que va "In Crescendo" tiene una base: la creencia
ciega en ese código paterno que conribuyó a que Aníbal tuviera ese Sistema de
Creencias.
¿Qué pasaría si se decidiera a cuestionar racionalmente esos prejuicios como lo
hicimos con el padre de Julián y su prohibición para mostrar tristeza?
Papá...
¿Por
qué siempre has dicho que la vida es dura? He sufrido tanto en mi vida, hijo...
Reconozco
que has sufrido pero... ¿Por qué LA vida es dura? Entiendo que
TU
vida ha sido dura... pero yo te pregunto por la vida en sí?
Tu
me haces cada pregunta... (Observe el quiebre. No sabe qué decir)
Yo
conozco otras personas que dicen que la vida es maravillosa y que vale la pena
ser vivida.
Han
tenido suerte...
Si...
pero han sabido colaborar con esa suerte. Papá... ¿qué opinas de que invierta
parte del dinero de Roxana en la bolsa?
¡Ten
cuidado... puedes perderlo todo!
Tengo
un buen asesor, un economista compañero mío.
Cómo
sabes que es buen asesor... nadie es confiable. (Generalización)
¿Por
qué nadie es confiable?
Todos
terminan fallándote. No se puede confiar en los demás. (Generalización)
¿Por
qué no?
A la
larga te embroman. (No da razones válidas)
¿Todos?
Si, todos.
¿Conoces
a todos los asesores?
Bueno...
no... pero para muestra basta un botón. (Al abuelo paterno de Aníbal el socio
lo estafó. El padre de aníbal hace una argumentación falaz por comparación
inadecuada y generalización)
No
es lo mismo un botón, que sí pueden ser iguales, de los asesores que
tienen
personalidades diferentes. ¿Cuántos asesores conoces que te hayan estafado?
Bueno...
no... directamente no...
Quiere
decir que NO tienes experiencia directa. O si alguien te hubiese estafado sería
específicamente ese alguien y que no tiene por que ser el mismo. Así como hay
tránsfugas en otras profesiones también las hay en esta, pero también hay gente
honesta.
Si...
claro... pero hay que tener cuidado.
Eso
me gusta. La cuestión esta en elegir bien.
Si
este diálogo hubiese sido real y si Aníbal estuviera convencido de que las
cosas son así, le posibilitaría cambiar hacia una estrategia de éxito. Estos
serían los pasos:
1) Desafío de la Idea Errónea: : “Evalúa
convenientemente, así como hay gente poco confiable la hay confiable, algunos
querrán embromarte pero muchos no, confía prudentemente, el que no arriesga no
gana, arriesga calculando las consecuencias de los riesgos, estudia las
diferentes opciones antes de invertir, la vida es hermosa, disfrútala”.
2) Búsqueda de un asesor financiero o agente de
bolsa bien recomendado.
3) Confirmación de que la Idea correcta es...
correcta.
4) Aplicación discriminada de la idea correcta a
las instituciones: "Algunas son confiables y otras no".
5) Posibilidades de invertir.
6) Aceptación de las variables económicas en
juego.
7) Rapidez de reflejos ante las variaciones
bursátiles y las sugerencias del
asesor.
8) Aumenta su patrimonio.
9) Verificación, desde esta crítica, de que si
bien algunos funcionarios son ineficientes, se posee la habilidad suficiente
como para capear el temporal.
10)
"Algunos son honestos y otros no".
11)
Cambia el discurso paterno por un discurso propio.
12)
Movilidad creciente.
13)
Racionalización en las compras.
14)
Constatación de que el dinero alcanza. Con el plan de ahorro,la inversión y
el
crédito hipotecario...
15)
Accede a comprar la nueva casa.
16)
Autogratificación: "Sirvo. Yo también puedo. Esas ideas eran válidad para
papá de acuerdo con su propia historia. Yo tengo otra idea de la vida".
Siente
alegría por alcanzar las metas.
17)
Desconfirmación definitiva de la idea paterna.
Las
ideas erróneas que fueran transmitidas por el padre de Aníbal son
condicionantes para vivir mal. Todos los seres humanos vivimos, en mayor o
menor medida, en función de esos obstaculizadores del crecimiento. La
imposibilidad que tiene Aníbal de acceder a una mejor calidad de vida es
consecuencia de un sistema de creencias nunca cuestionado. Pensando sobre
aquellas ideas erróneas entiende que puede ser válida para su padre, quizás
para su abuelo, pero que no tiene que
ser
así para él. Al cuestionar el mandato frenador, favorecedor de una actitud de
pérdida, comienza a asesorarse, a invertir, a no perder y luego a ganar con lo
cual obtiene lo que desea. La estrategia individual de Aníbal no es universal.
Ante el mismo mandato otra persona estructura una estrategia diferente. Pero,
dejando de lado las estrategias, importa reconocer que cada vez que se
cuestiona y desconfirma un mandato se abre la puerta para el cuestionamiento y
descon- firmación de muchos más. La telaraña se empieza a romper.
El
caso de Estela: prohibido gozar
Se
trata de una señora de 34 años que no puede alcanzar el orgasmo. Se excita
hasta un punto y luego... algo sucede dentro de su cabeza. Participante de uno
de nuestros talleres nos cuenta, en su presentación, que su objetivo sería no
sólo alcanzar el orgasmo sino disfrutar de las cosas gratas de la vida. La
pareja se está deteriorando, justamente, porque el esposo no logra entender qué
le pasa a su mujer. Hay diálogo entre ellos, compañerismo, se quieren y se
desean. Pero en el momento de la relación, placentera al principio, se produce
un cambio en Estela que le impide seguir gozando. Ella lo llama el
"click". Ocurre lo mismo en otras situaciones, como ir al cine o
comer afuera. Hay interés y entusiasmo pero, en un momento determinado,
"Click". Aparece el fastidio, el malhumor, el deseo de volverse y, lo
que podría haber sido un buen momento, se transforma en una frustración. Demás
está aclarar que todos los ejemplos de problemáticas humanas que presentamos en
este libro tienen raíces profundas; no se van a resolver en un taller vivencial
o leyendo un libro. Como ya quedó explicitado, el objetivo básico es que cada
cual tome conciencia de que su vida está determinada por ese Argumento de Vida
en función de los mandatos y la estrategia que cada cual pone, inconscientemente,
en funcionamiento para malograr su vida confirmando la validez del mandato.
En
el cuestionario autodiagnóstico y en su posterior trabajo en el Taller,
aparecen
estos mandatos frenadores de Estela:
"No
tengas relaciones sexuales satisfactorias"
"No
hables libremente de temas sexuales" "No tengas fantasías
sexuales"
"No
investigues sobre tu problema" "No explores tu cuerpo"
"La
vida es dura"
"El
que ríe en viernes llora el sábado" "No goces"
Ante
el interrogatorio Estela recuerda un episodio de su infancia.
Cierto
día, al tener siete años, la madre la sorprende jugando con una prima y
explorando
los genitales. "Se armó una gran podrida" dice. "Mamá llamó a su hermana para
decirle lo que estábamos haciendo. Que no quería que Patricia fuera más a
nuestra casa y que yo no iba a ir más a la de ella. Bueno... un desastre total.
Lo recuerdo muy bien..."
Desde
siempre la madre le quitaba la mano de "ahí". Le decía lo
"putas" que son las mujeres. (4) Estela cree que el padre se iba con
otras mujeres pero nunca lo supo realmente. El sexo estaba prohibido. Recuerda
haber sentido vergüenza cuando se indispuso por primera vez y cuando comenzó a
desarrollar el busto.
Estela
vivió en un clima represivo que lo fue generalizando a toda su experiencia
vital. En el Taller le pregunté qué cree ella que tiene lo sexual para ser
reprimido. Desde lo racional responde que nada. A pesar de esta respuesta y de
que está criando a su hija con un modelo diferente, la represión sigue actuando
en ella en todo lo que a disfrute se refiere.
Pareciera
ser como que hay circuitos mentales separados: 1) piensa que está bien
disfrutar de la vida y del sexo; 2) imagina a su madre retándola; 3) Lo que
le
dice a su hija está en función de lo que piensa; 4) Y ella actúa según lo que
siente al imaginar a la madre. Lo imaginario, en Estela, es que va a recibir
nuevas críticas si goza. Eso se le hace intolerable.
Explorando
un poco más aparecen estos otros mandatos:
"No
le des el gusto a tu marido" (recuerde que el padre de Estela se iba con
otras);
"Todos
los hombres son iguales"
"Las
mujeres que disfrutan del sexo son putas"
"Si
me demuestras que sientes placer me voy a sentir muy sola" "Si
disfrutas ya vas a ver lo que te pasa después"
Lo
curioso de estos mandatos es que Estela no puede afirmar que provienen de la
madre; sí el clima represivo, en general, pero no puede asegurar que alguna vez
haya oído a su madre decir cosas así. Reconoce, eso sí, que su propia vida está
determinada por esos mensajes. Pero... si no fueron dichos por alguien,
¿Cómo
están en Es tela? Porque Estela les dio una forma verbal en función de la ideología
familiar que se transmite mediante ciertas conductas, gestos, tonos de voz. Se
escribió para sí misma un "cuentito" que dio origen al
"fantasma" del "No Disfrutes" que la persigue.
Com
o consecuencia de este "fantasma" Estela decidió, a muy temprana
edad,
que
disfrutar estaba prohibido. Que las consecuencias podrían ser catastróficas: el
castigo, el enojo de la madre, la pérdida del amor. Lo dramático de esto es
que, al igual que Aníbal, Estela contamina toda situación de placer. Dice:
"Hay algo dentro de mí que, a pesar de estar pasándola bien, me impide
disfrutar plenamente". La ideología de la madre se introdujo dentro de
ella privándola de su propio deseo. Y esto sigue así porque Estela no cuestionó
esa ideología y sigue viendo y oyendo a su madre desde su imaginario aún cuatro
años después... de que su madre haya muerto.
Hagamos
con Estela lo mismo que con Aníbal: analicemos su estrategia para no disfrutar.
Ante
una situación que la invita al goce, Estela:
1)
Visualiza el rostro de la madre cuando las sorprendió a ella y a la prima.
2)
Oye los gritos de la madre.
3)
Se ve a sí misma y a la prima asustadas.
4)
Oye cuando la madre le habla a su hermana (tía de Estela) para contarle
lo
sucedido.
5)
Recuerda su tristeza cuando dejan de verse con la prima durante bastante
tiempo.
6)
Siente miedo a que algo malo pueda pasar si disfruta.
7)
Piensa, inmediatamente, que ese "algo malo" le va a ocurrir a su
hija.
8)
Genera un intenso diálogo interno sobre las características del
hipotético
accidente. (Al salir con el esposo a cenar se siente inquieta de pronto. Quiere
volver a su casa porque teme que algo esté pasando. Le dice al marido que va al
baño pero lo que hace es hablar por teléfono para corroborar que todo está
bien).
9) A
veces genera un fuerte dolor de cabeza.
10)
Confirma que la vida no tiene sentido. Que al final se sufre. "Mamá tenía
razón".
Por
miedo a un castigo imaginario mantiene, post-mortem, una alianza con la
madre
conservando la creencia errónea de que disfrutar es malo. El castigo por
transgredir la ley puede ser catastrófico. He aquí el condicionamiento y sus
consecuencias: vivir una vida a pura pérdida porque... ¿Para qué quiero tener y
hacer cosas si no las puedo gustar?
¿Qué
pasaría si...?
Si:
¿qué pasaría si Estela decidiera hacer un truco y cambiar la historia de parte
de su vida? Veamos:
Ante
una situación que la invita al placer, Estela:
1.
Visualiza el rostro de su madre que sonríe con picardía cuando las sorprendió a
ella y a la prima.
2.
Oye a la madre quién, cariñosamente, les dice que eso no se hace.
3.
Se ve a sí misma y a la prima riendo nerviosamente.
4.
Oye que la madre le habla a su hermana y que no le cuenta nada de lo
sucedido.
5.
Recuerda, con alegría, los momentos que siguieron juntas con Patricia.
6.
Siente alegría anticipada ante un acontecimiento deseado.
7.
Sabe que nada malo va a pasar porque ella disfrute.
8.
Disfruta plenamente del acontecimiento.
9.
Se siente, físicamente, bien.
10.
Confirma que la vida es hermosa y que vale la pena vivirla.
Claro,
tu me puedes decir... “¡Pero todo eso es una mentira, la verdad es otra!”. Y yo
te daría la razón. Pero este ejercicio de imaginería le demuestra a Estela que
esto podría haber sucedido y que es tan válido como lo otro y que ahora, que
conoce otra versión, está en condiciones de elegir si sigue viviendo según lo
pautado por un Argumento de Vida obsoleto o planifica su vida con una nueva
dinámica.
El
caso Verónica: poseída por las brujas
Según
narra Verónica la madre no la quiso tener pero, por razones religiosas, decidió
no abortarla. Desde su nacimiento mostró un profundo desafecto por su hija que
se tradujo en una envidia destructiva y deseos de que las cosas le fueran
siempre mal. Desde su adolescencia Verónica va descubriendo que su madre
practicaba la brujería del tipo magia negra. Hacía y le hacían
"trabajos" para perjudicar a otros. Ahora, a los 30 años, con tres
hijos y una profesión en la que no le está yendo bien, con dramáticos problemas
de pareja y fobias múltiples, Verónica cree, con una certeza que espanta, que
todas sus desgracias son provocadas por las "malas artes" de su madre
a quien no ve desde hace tiempo.
Ha
consultado a videntes y parapsicólogos los cuales le han confirmado su
sospecha. Pero no hubo antídoto posible: la "magia blanca" no
resultó. La madre es todopoderosa.
Los
mandatos grabados en Verónica desde que estaba en el útero son, entre
otros:
"No
existas"
"No
vivas tu vida"
"No
pienses"
"No
hagas cosas"
"No
triunfes en nada"
"No
goces de la relación de pareja"
"No
goces del sexo"
"No
seas una buena madre"
"Tenme
miedo"
"Tengo
poder sobre ti"
"Me
has arruinado la vida, ahora me toca arruinártela a ti" "Nadie podrá
con mi magia"
"Nunca
serás feliz" “Terminarás loca”
Hay
otros muchos más específicos pero con estos bastan para mostrar la destructividad
de una madre psicótica. Verónica es incapaz de conocer, reconocer
y,
menos aún, de cuestionar estos mandatos. El sólo hecho de pensarlo le aterra
temiendo la venganza de "la bruja".
¿Cómo
se manifiesta este Argumento de Vida en la existencia de Verónica? No tiene
deseos propios. Hace suyos los deseos de los demás. No puede
pensar
con claridad, entra en confusión cuando se le pregunta ¿Qué opina? Juega
al
juego del "Genio y la Estúpida" con su esposo. Sexualmente "es
violada" en cada relación y no recuerda haber sentido un orgasmo en su
vida. Gustándole el arte y teniendo talento para la pintura jamás empezó un
curso. Su misión en la vida es proteger a los hijos de las brujerías de la
madre. Para eso les cuelga cuanto amuleto existe. A pesar de todo esto, se
muestra en la primera sesión como una persona reflexiva, que critica esta
"cosa mágica" que tiene, es observadora, con muy buen nivel de
verbalización, congruente en lo que dice, sentido común, crítica de las
conductas de su esposo en lo que se refiere a trato personal, educación de los
hijos y manejo del dinero. Me dice que la madre la arruinó y que le sigue
haciendo daño. Afirma que una parte de ella no cree en esas cosas pero que otra
sí.
Describamos
la estrategia de Verónica para vivir mal:
1)
Tiene la creencia mágica de que la madre es una bruja.
2)
La responsabiliza de todas sus desgracias.
3)
Por lo tanto ella no se responsabiliza de su propia vida.
4)
No le pone límites al marido a pesar de que ella demuestra tener mayor
sentido
común que él en muchas ocasiones; no le habla sinceramente; nunca le dijo que
no disfrutaba del sexo, entre otros temas.
5)
No se pone en contacto con sus necesidades; desconoce sus deseos.
6)
Como consecuencia de esto tiene un bajo nivel de autovaloración que
refuerza
diariamente jugando al juego de la "Estúpida".
Este
Argumento de Vida podría cambiarlo por un Plan de Vida Adulto si ella quisiera
correr el riesgo de asumir toda la responsabilidad por lo que le sucede.
¿Qué
pasaría si Verónica...?
1)
Toma plena conciencia de su pensamiento mágico.
2)
Deja de responsabilizar a su madre de todas sus desgracias.
3)
Comienza a hacerse cargo de que es ella, Verónica, la responsable de cuanto le
sucede.
4)
Defiende su espacio psíquico poniendo límites a su marido y a los demás.
5)
Empieza a conocer sus necesidades y deseos, planifica acciones para
satisfacerlos y disfruta de sus logros.
Esta
sería, simplificadamente, una de las estrategias posibles para que Verónica
pueda tener acceso a la felicidad. Pero no es fácil hacer ese pasaje de una
estrategia de fracaso a una de triunfo debido a que la primera se ha hecho
hábito, como en todo aprendizaje efectivo. Para desaprender un modelo de vida,
que nos acompaña desde que nacemos e ir formando nuestro propio modelo se
necesita tiempo. Verónica no estaba dispuesta a cambiar. Yo sólo fui una
esperanza más de anular la magia de la madre. Cuando vio que un psicólogo no
hace esas cosas dejó de venir.
EJERCICIO
EL
CASO DE... (Aqui debes poner tu nombre)
Este
ejercicio complementa el del comienzo del capítulo. En aquel reconociste el
mandato frenador y lo cuestionabas sentando frente a ti a la persona de la cual
proviene, principalmente, el mensaje. En esta parte reconocerás la estrategia
que, inconscientemente, planificas para alcanzar el fracaso. Si en el primer
ejercicio reconociste la Matriz Inicial de Mensajes (MIM) que te impulsa al
fracaso, en esta parte conocerás la estrategia que sigues para alcanzarlo. Si
bien ya dimos algunos casos sobre distintas estrategias, completaremos el
ejemplo de la persona obesa que quiere adelgazar y no puede.
Relee,
si gustas, los mandatos frenadores de esta persona. Si bien ella puede conocer y reconocer esos
frenadores y falsos permisores ("Dale, come un poquito. Por una vez...
¿Qué te va a hacer?"), no es suficiente para cambiar. La
persona
está como adherida a esa estrategia inadecuada formada por esas conductas
inconscientes como los hábitos. En este caso, la estrategia para fracasar es:
Ante
un estímulo estresante cualquiera, como tener que pedirle a su jefe que
le
permita salir antes...:
1) Visualmente, lo imagina con cara de mucho
enojo que le dice que no.
2) Piensa que va a ser despedida.
3) Se imagina a sí misma mostrando enojo,
tirándole algo por la cabeza.
4) Siente angustia.
5) Angustiada, oye la voz de su madre que le
dice, "Pobrecita... come algo".
6) Actúa esa orden: come algo.
7) Siente culpa por haber comido y se pone más
ansiosa.
8) Sigue comiendo.
9) Ya satisfecha, siente enojo con ella.
10)
Se toma un tranquilizante.
11)
Se olvida de toda la secuencia, con lo cual la repite hasta el
"hartazgo".
Ahora
bien. ¿Qué pasaría si...?
Ante
ese mismo estímulo...
1) Ve al jefe con su cara seria pero no
necesariamente de disgusto.
2) Piensa que el jefe puede considerar su
petición.
3) Se imagina a sí misma en actitud de
relajación y seguridad.
4) Oye la voz de la madre que le dice: "Me
gusta que pidas lo que necesitas y que puedas aceptar un no como
respuesta."
5) Al sentir hambre, recurriera a su
"Botiquín de Auxilio Dietético".
6) Se felicita por haber comido lo que le
conviene.
7) Habiendo decidido hablar con su jefe da por
terminada la planificación del hecho y continúa con sus tareas en el Aquí y
Ahora.
Tu
puedes pensar "Bueno, pero para esto hace falta mucha fuerza de
voluntad". Pues no. La tan mentada fuerza de voluntad no existe. Lo que
debe existir es la fuerza del deseo. Tampoco estos ejemplos son para hacerte
creer que el cambio es fácil y rápido. La finalidad principal de todo esto es
que tomes conciencia de que si existe una Historia Oficial es porque... hay
otra historia. Si existe un Argumento de Vida... puede haber otro. Y este es el
que tu mismo, si deseas el cambio, deberás empezar a escribir.
Y
ahora te toca a ti
Tu
tarea es investigar qué haces para continuar alcanzando el fracaso, en lugar
del éxito. Para ello escribe la secuencia negativa de tu estrategia personal y
luego la positiva imaginando cómo sería tu vida si cuestionaras los mandatos y cambiaras tu estrategia.
CAPITULO
5
ORDENANDO
TU PERSONA
Somos
un sistema. Y somos mucho más que uno. ¡Peligro!: falso razonamiento en acción.
Un ejemplo
convincente.
El
Pentágono del Ser
En
la primera parte has tomado conocimiento de conceptos tales como:
autoconciencia,
autocrítica, deseo de cambio, buena fe, responsabilidad,
compromiso,
matriz inicial de mensajes (MIN), sistema Interno de Creencias (SIC), Argumento
de Vida (AV), experiencias confirmatorias inconscientemente autoprovocadas
(ECIA), mandatos frenadores, permisores, cuasipermisores, falsos permisores,
meta trascendente, hacer, decir, pensar, imaginar, deseo, deseo del otro, ideas
erróneas, estrategias, etc..
Con
la ayuda de estas nuevas nociones podrás ir pensándote de una manera
distinta
a como lo venías haciendo hasta ahora. Esto, como vimos en el capítulo
anterior, te ofrece una nueva opción de vida lo que te posibilita elegir vivir
de
acuerdo
con lo pautado por tu argumento o estructurar un plan de vida adulto que te
ubique fuera del argumento.
Lo
que te ofrezco en este capítulo es un diagrama didáctico, base de la
Psicoterapia Integrativa, en el que, justamente, integraremos y desarrollaremos
todos los conceptos que hacen al sistema ser-humano. A este diagrama le damos
el nombre de Pentágono del Ser. Y es este:
Meta
Trascendente
Actuar
AREA
PRIVADA AREA PUBLICA
Sentir
AC Comunicación
AC
DC
BF
RED
SOCIAL FAMILIAR
Imagin
Pensar
Base Biológica
SISTEMA
SER-HUMANO
Sistema Ser Humano
Expliquemos,
brevemente, esta figura para ir trabajándola a lo largo de todo el libro. El
Pentágono representa un SISTEMA y, como todo sistema, está formado
por
elementos interactuantes. Como se sabe, un sistema es más que la suma de
sus
partes. Este PLUS del SISTEMA está dado por la interacción de cada parte que lo
compone.
El
sistema SER HUMANO se apoya en un substrato
de características biológicas: el cuerpo , las relaciones entre sus
distintos aparatos, órganos, subsistemas, las células, las moléculas, los
átomos.Todo esto forma EL CUERPO funcionando, en estado de salud, de una
manera equilibrada. La enfermedad sería
una expresión de la ruptura de este equilibrio. Y como el equilibrio le
pertenece a todo el sistema SER HUMANO, hablamos de enfermo o de persona
enferma y no de enfermedad.
Entrando
en el Pentágono tenemos dos Vértices: el del Pensar y el del Imaginar. Hacia
arriba se encuentra el Vértice del Sentir conformando estos tres vértices toda
el Area Privada de la persona. Esto quiere decir que todo aquello que pensamos,
imaginamos y sentimos (sensaciones y emociones) no está disponible para los
demás.
Los
otros dos vértices que restan conforman el Area Pública constituída por el
Vértice
de la Comunicación (verbal y no verbal) y por el Vértice del Actuar.
Todo
el Sistema apunta, mediante el Actuar, hacia una Meta Trascendente
que
es la que proporciona Sentido a la Vida. Pensar, imaginar y sentir la meta,
poder hablar de ella, planificar acciones para alcanzarla, lograrla y disfrutar
de ella, provee al individuo de un estado que podríamos llamar de satisfacción.
Este
sistema ser humano está rodeado por una línea de puntos que
representa
la influencia de lo Social sobre la persona y sus interacciones. Hablamos de lo
Social presente: la realidad cotidiana con sus estímulos socio político,
económicos, familiares, laborales, mundiales, etc..
En
el Centro de Pentágono se encuentran los conceptos claves para que el sistema
se ponga en marcha hacia el cambio y el disfrute: la autoconciencia (AC), la
autocrítica (AC), el deseo de cambio (DC) y la buena fe (BF), como vimos
anteriormente.
¿Por
qué hablamos de un sistema?
Definamos
primero un sistema: es un todo formado por diferentes partes.
Estas
partes se relacionan entre sí de tal manera que no pueden formar otra cosa que
no sea ese sistema. Vayamos a un ejemplo: una bombilla o lámpara eléctrica. Se
compone de una ampolleta al vacío, un filamento, dos terminales o contactos,
todo ensamblado sobre una base con rosca para ubicarla en el portalámpara.
Todos
estos elementos, por separado, no pueden cumplir con el objetivo de dar luz. Se
necesitan unos a otros los cuales, empalmados de tal manera y bajo ciertas
características
(el vacío de la ampolleta) proporcionan luz una vez que circule energía
eléctrica por el filamento. Cada una de las partes tiene identidad propia, pero
su verdadera significación está en función del todo: el sistema bombilla
eléctrica. Observe que cada elemento por separado no
cumpliría la misma función. Todas juntas, una al lado de la otra, tampoco.
Deben estar relacionadas de tal
manera
que posibiliten alcanzar el objetivo: proporcionar luz.
¿Cómo
se aplica todo esto al ser humano?
El
hombre es cuerpomente. No tenemos por un lado lo mental y por otro lo corporal.
El cuerpo es mente y la mente cuerpo. Todos nuestros órganos, nuestra
historia,
nuestras conductas adecuadas e inadecuadas, las percepciones, sensaciones,
memoria, lo que decimos e imaginamos, la meta trascendente, la red social familiar a la que pertenecemos, las
alternativas políticas, etc.., conforman al sistema ser humano. Al igual que la
simple bombilla cuyos elementos por separado no pueden cumplir con la función
para la que fueron inventados, el ser humano no puede funcionar sin la
interrelación de todos sus componentes. La palabra clave es interrelación. Y es
en esta interrelación donde se aplica el Pentágono del Ser.
En
este capítulo y el siguiente vamos a a desarrollar, brevemente, y a modo de
introducción, los componentes del Pentágono para ampliarlos, en el resto de los
capítulos, con ejercicios para ejercitar el autoconocimiento. Vayamos,
entonces, a
los...
Elementos
del Pentágono del Ser
Lo
Biológico
Es
el fundamento orgánico de todo el sistema. Incluye lo genético, factores
introducidos por la herencia; lo congénito, trastornos que le acaecen al feto
durante el período de gestación como, por ejemplo, rubéola de la madre: lo
perinatal, es decir, las vicisitudes de la criatura durante el proceso de
parto. Como resultado de todo esto nace un organismo que es la matriz de todo
el desarrollo posterior. Lo biológico es campo de la medicina.
La
Meta Trascendente
En
el lado opuesto a Lo Biológico encontramos la Meta Trascendente. Meta es un
lugar al que se desea llegar; un fin o un objetivo que se quiere alcanzar. Es
Trascendente porque está ubicada "Más allá del Argumento de Vida".
Está íntimamente ligada al Deseo de la persona (Deseo con mayúscula para
diferenciarlo del deseo con minúscula que es el vivir de acuerdo con los deseos
de los demás). Este Deseo nunca se satisface totalmente. Siempre hay algo que
se "pierde por el camino". Si una de mis Metas Trascendentes fue
recibirme de psicólogo para poder ayudar a otras personas a que se ayuden a sí
mismas...
¿Puedo
decir que he logrado totalmente mi Deseo? Obviamente no. ¿Cuál podría
ser
el límite de ayuda al otro? ¿Cuántos pacientes tendría que atender, o libros
escribir, o conferencias dictar, o talleres dirigir? Nunca se llega a un tope
final; el desarrollo es ilimitado.
Una
característica de la Meta Trascendente es la alegría auténtica que se
siente
cada vez que realizamos alguna actividad relacionada con ella. Es que se
produce una especie de sincronización entre mi ser íntimo, mi yo
temporariamente libre de argumentación y esa meta. Como dos mecanismos que
marchan al unísono. ¿No ha tenido usted la experiencia de gratificación cuando
observa algo bello, o una máquina funciona bien, o una institución cumple
eficientemente con sus objetivos, o desea paladear una comida y va a un restaurant que no sólo la sirve
como a usted le gusta sino que, además, es muy bien atendido? Hay miles de
ejemplos posibles. Con ellos quiero significar lo que sería ese estar en
sintonía. Bien, eso es lo que ocurre cuando una persona conoce su meta, sus
Deseos, los logra y desde ahí continúa el desarrollo que es... infinito.
Porque... ¿En que
momento
de mi profesión yo podría asegurar que Ya lo sé todo? Imposible. El desarrollo
nunca termina aunque yo sea psicólogo una sola vez y para siempre.
En
cambio, con respecto al deseo con minúscula, con ese actuar nuestro en función
del deseo de los otros (Los que los otros quieren de mí o lo que yo imagino que
quieren o mi necesidad de que quieran algo de mí), se produce un alejamiento
de
mi meta trascendente. Si mi padre hubiera querido que yo fuera Contador y yo,
por
satisfacerlo, hubiese hecho la carrera, ahora sería infeliz. Porque siempre mi
tendencia fue hacia los vínculos humanos y sus vicisitudes.
A
veces la palabra trascendente confunde. Muchos preguntan de qué se trata.
¿Quizás
de elevarse por los aires, levitando; de tener un encuentro cara a cara con
Dios;
de que multitudes mundiales me aclamen...? Bueno, si. Esas pueden ser metas
pero más que trascendentes parecen ser imposibles. No es necesario que nuestras
metas tengan esa magnitud. Una Meta Trascendente puede ser escribir este libro
siempre y cuando en mi Argumento de Vida haya frenadores que me impiden
escribir libros :”Para qué te vas a complicar la vida”, “Tu sabes lo difícil
que es conseguir editor”, “¿A quién le va a interesar lo que escribes”, etc. o
viajar solo,
si
tengo un mandato que me dice: "No viajes solo", “Ten cuidado”, “Solo
no vas a disfrutar nada”, o expresarme a través del arte si el frenador es
"Nunca serás un artista", “Los artistas no ganan nada”, “No creo que
tengas talento”, o ganar dinero
si
el mandato es "¿Para que quieres ganar más?", “El dinero no hace a la
felicidad”.
“Trabajas
como un burro y los impuestos te sacan todo”. Innumerables ejemplos. Pero, si
mi Deseo es escribir un libro, viajar solo, pintar un cuadro, ganar dinero,
etc., y planifico las cosas de tal manera que me pongo en movimiento hacia esas
Metas, comienzo a trascender mi Argumento, a ir más allá de lo que él estipula,
hacia lo que yo quiero hacer con mi vida. Estoy escribiendo otra historia: la
historia que yo quiero para mí.
La
Meta Trascendente que en el diagrama está en lo alto, es la
complementación
de lo biológico por cuanto nacemos... para alcanzar esa meta. Si durante el
transcurrir de nuestra vida no conocemos la meta vamos a sentir que nuestra
existencia no tiene sentido: una vida carente de propósito. Las personas, en
ausencia de una Meta Trascendente, viven sus vidas con falsas metas: pegadas a
un televisor, vídeos, videogames, drogas, relaciones sadomosoquistas, búsqueda
de la gloria, de la riqueza, de la espiritualidad, de la recompensa divina, del
saber absoluto, del gran amor. Pero estas metas son totalmente opuestas a la
Meta Trascendente: no proporcionan felicidad sino una ilusión de felicidad y
cada vez nos alejan más de nosotros mismos, nos enajenan, nos impiden pensar
claramente en nosotros mismos, nos quitan de nuestro centro.
Meta
Trascendente y Actitudes personales
Toda
Meta Trascendente se apoya en ciertas actitudes que la persona tiene hacia la
vida. Otro término para actitudes podría ser el de valores pero, para mí, su
uso trae complicaciones debido a que "valor" se identifica más con
conceptos tales como la Justicia, la Etica, la Libertad, la Belleza, etc..
La
actitud es la disposición natural que una persona tiene para con
determinada
tarea. Yo, por ejemplo, no tengo disponibilidad interna para ser vendedor. No
importa que sirva para la tarea: directamente no estoy disponible. Por eso no
hay que confundir la actitud con la aptitud, que es el talento natural que se
posee para tal o cual cosa. Se puede tener una y no otra.
Las
actitudes también pueden estar influenciadas por el Argumento de Vida. La
persona que rige su vida por estas actitudes no puede alcanzar su Meta
Trascendente, sólo logrará metas argumentales y la satisfacción que sienten se
relaciona con el estado de "obediencia debida", de "deber
cumplido", de haber complacido a un otro. En cambio, las personas que
rigen su existencia con base en actitudes o valores propios, alcanzan la Meta
Trascendente y sienten una auténtica satisfacción por el logro y su posterior desarrollo.
Vamos
a describir, someramente, las principales actitudes del ser humano tal como las
menciona E. Spranger en su libro "Formas de Vida", pero con un
vocabulario más actualizado. De todo esto surgirá un ejercicio.
Descripción
de las actitudes
T
eóricas A rtísticas S ociales
T.A.S.P.R.E.F
R
eligiosas
E
conómicas
F
ísicas (agregado mío)
Las
personas que orientan positivamente su vida por una actitud...
Teórica:
se interesan en el estudio y la investigación por el estudio en sí, ya sea de
tipo científico, económico, religioso, etc.. Su principal deseo es conocer,
saber,
descubrir, investigar.
Artística:
son personas volcadas al arte en cualquiera de sus manifestaciones
tanto
siendo protagonistas como espectadores. Aman lo bello por sobre todas las
cosas. Pueden deleitarse contemplando la paloma de Picasso o una paloma en la
calle.
Social:
les interesa todo lo vivo. Ven y consideran al otro en sus propias necesidades.
Comprenden el sufrimiento ajeno y se empatizan con el. El otro existe de la
misma manera que existen ellos. Ese otro puede ser una persona, un animal,
una
planta... o un extraterrestre. Son, además, muy respetuosos de toda producción
humana.
Política:
les atrae el liderazgo, la conducción, el dirigirse a grupos, para facilitar s
u crecimiento.
Religiosa:
viven en función de algo superior no importa que lo llamen Dios o Inteligencia
Cósmica. Se interesan por los fenómenos parapsíquicos, estudios esotéricos,
vida búdica. Gustan de los viajes para contemplar la presencia divina en todo
lo que ven.
Económica:
buscan primordialmente el bien material, la ganancia. Saben invertir no sólo su
capital monetario sino su tiempo y su energía. Tienden a ser eficientes.
Física:
son personas orientadas hacia el cultivo de su cuerpo: regímenes, ejercicio,
maquillaje, chequeos periódicos, vestimenta.
En
personas con fuerte tendencia Argumental, estas actitudes adquieren matices muy
negativos:
Teórica:
es la rata de biblioteca que, por estudiar, se aparta de lo humano. Su
deseo
de saber es una fuga de la realidad.
Artística:
es el torturado pintor, escritor, etc., con una compulsiva producción
artística
en constante introspección de su dramática existencial.
Social:
sus intereses personales pasan a ser irrelevantes ante el sufrimiento
de
la humanidad. En vez de ocuparse de sí mismo se preocupa y ocupa excesivamente
de los otros y con olvido de sí.
Política:
lidera grupos apoyado en ideas totalitarias. Quiere el poder total. Utiliza a
los demás en beneficio propio.
religión
se refieran. Hacen interpretaciones personales de los textos sagrados y
pueden
llegar a formar sectas varias. Son fanáticos. Para los que se interesan en lo
paranormal, cualquier conflicto humano tiene su explicación en los planos
cósmicos, astrales, sutiles, kármicos, astrológicos, etc..
Económica:
es el típico avaro. Retacea no sólo bienes materiales sino
información,
afecto, caricias. Tiene una atadura obsesiva al tiempo. Teme ser robado y cuida
sus bienes más allá de lo razonable. Desconfía de todos.
Física:
esta persona representa a la sociedad del culto al cuerpo. Nada existe más que
el cuerpo. En una de las versiones del mito de Narciso, éste se ahoga en
un
lago deslumbrado por su propia imagen. Si hacen dieta, pueden llegar a la
anorexia. Si tienen un dolorcito es un infarto o el comienzo de un cáncer.
Las
actitudes con orientación positiva impulsan al individuo hacia la vida: son
"biófilicas". En cambio, las que están orientadas negativamente,
impulsan a la persona hacia la muerte, aún cuando se trate de una muerte en
vida: son "necrófilicas".
¿Actitudes
propias o ajenas?
Tanto
las actitudes con orientación positiva como negativa, se van estructurando
entre la edad de 5 a 12 años, aproximadamente, etapa evolutiva que, justamente,
se la conoce como la edad del "establecimiento de valores propios".
Una de las dificultades en esta etapa es que al chico le cuesta decidir sus
valores y sus metas. Las actitudes que se eligen como regidores de la vida...
¿Responden a las necesidades auténticas del niño o a las necesidades de los
otros? Y si se eligen actitudes
diferentes... ¿Es porque el chico está fuera de argumentación o porque
se
está oponiendo, antiargumentalmente, es decir, en forma rebelde, opositora, a
lo que se espera de él? Veamos algunos ejemplos.
Aldo,
de 18 años, tiene un conflicto. Sus actitudes predominantes son Artísticas Sociales y Económicas, en ese orden.
Traducidos a términos prácticos digamos que quiere estudiar Arquitectura. Su
deseo es mejorar la calidad de vida de la gente sin descuidar el hecho
ecológico y ganar dinero con eso. Su padre, dueño de una empresa química,
quiere que su hijo se haga cargo de los aspectos
Administrativos.
En un futuro ganaría muy bien ya que el padre le ofrece asociarlo si
estudia
Administración de Empresas. En este momento Aldo consulta por su insomnio,
caídas depresivas, malhumor. Se peleó con su novia y siente que está perdiendo
el año porque no se dedica al estudio de las materias del Ciclo Básico Común en
la Facultad de... Ciencias Económicas. Observe en este ejemplo la lucha que se
libra en Aldo entre su "fantasma", miedo a ser desaprobado por el
padre si
no
hace lo que desea, y su Tendencia Actualizante. Las actitudes de su padre son,
predominantemente
Económicas seguido de las Políticos y los Físicos. No hay coincidencia de
actitudes entre padre e hijo pues, si bien en Aldo aparecen actitudes
económicas, no están en primer lugar como su padre. Éste tiene la convicción de
que en nuestro país 1 un Arquitecto muere de hambre y le dice,
mordazmente,: "Si quieres hablar
con un Arquitecto toma un taxi."
Este
conflicto de valores hace obstáculo para que Aldo planifique su vida en función
de su meta trascendente. Además, por ahora, tiene una total imposibilidad
interna de confrontar a su padre. Esta lucha externa entre padre e hijo se ha
1
República Argentina
duda
argumental : "¿Y si papá tiene razón? ¿No estaré complicando todo
inútilmente".
En
definitiva, "resuelve" su problema accediendo al deseo de su padre,
renunciando
o postergando su meta y teniendo dificultades con su estudio, deprimiéndose,
peleándose con su novia, etc.. Esta es una consecuencia típica de violentar
nuestra real naturaleza.
El
centro del Pentágono
Está
constituído por las tres condiciones básicas para lograr el cambio y que ya
hemos analizado: la autoconciencia, la autocrítica, el deseo de cambio y la
buena fe son los conectores de todos los vértices del pentágono.
Para
lograr una transformación tengo que
darme cuenta de la forma en que
pienso,
como creo imágenes mentales que refuerzan lo que pienso, tengo que tener
conciencia de lo que siento, nombrarlo y expresarlo, tengo que monitorear
constantemente mi forma de comunicarme y darme cuenta de la manera en que hago
las cosas. En definitiva: tengo que estar en el control de todos los vértices,
cuidando mi cuerpo, proyectándome hacia la meta deseada y evaluando las
respuesta, obstáculos y facilitaciones de familiares, amigos, conocidos
(red-social). De no ser así vivimos a la deriva, según lo que nos ofrece el
día. Vivimos por vivir.
Vértice
del pensar: el audio de un video
“¡Piensa...
piensa! - le exhorta el profesor al alumno.
“Lo
que pasa es que tu piensas demasiado” – le dice el esposo a la mujer.
“Voy
a pensar y luego le contesto” – le responde un posible comprador al vendedor.
“Pienso,
luego existo” – dijo, en esa frase célebre, el filósofo Renée
Descartes.
"Pienso,
luego no existo" – nos asegura el psicoanalista Jacques Lacan.
"Abandonad la mente (el pensar), volved a los sentidos" – nos exhorta
Fritz
Perls,
creador de la terapia Gestalt
El
budismo nos habla de un "Vacío fértil" y de "Dejar la mente en
blanco (No
pienses)".
Krishnamurti
nos estimula a desacondicionarnos, a observar qué hay en
nuestra
mente entre un pensamiento y otro.
¿Todos
hablan de lo mismo?
Nuestra
tarea será empezar a tratar un tema fundamental que se puede resumir en estas
dos preguntas:
1) ¿Cuál es la función de la mente que sostiene
aquellos mandatos que
conforman
el Argumento de Vida? y
2) ¿Cuál es la función de la mente que conoce,
reconoce y cuestiona esos mandatos hasta lograr desarticularlos? Respuesta: la
función de pensar.
Los
autores antes mencionados... ¿Se referirán a la misma función de pensar
o
cada cual habla de una distinta?
Para
mí Descartes nos habla del pensamiento como desarticulador de
mandatos
frenadores; es el pensamiento adulto, racional, evaluativo,
discriminatorio. Lacan y Perls se
refieren al pensamiento contaminado por discursos ajenos, el "ser pensado
por otros". Desde esta perspectiva, aquellas sentencias quedarían así:
Descartes:
"Pienso de acuerdo con mi propio criterio de las cosas, por lo tanto
existo".
Lacan:
"Pienso de acuerdo con códigos ajenos, por lo tanto no existo".
Perls:
"Abandonad los conceptos ajenos y volved a vuestros propios sentidos
para
tener una propia evaluación de la realidad".
Parece
ser que todos los autores mencionados son coincidentes en considerar que
nuestra mente es un conglomerado de ideas ajenas que nos
habitan,
que nos condicionan, que dirigen nuestras vidas y que nos hacen vivir en
función del "Yo debo" en lugar del "Yo quiero". Oculto
dentro de esa maraña de discursos ajenos el individuo se ha perdido a sí mismo.
Para encontrarse tendría que alcanzar ese "Vacío fértil", producto de
un "desacondicionamiento" que se lograría "retornando al
sentir", para conocer por sí mismo la realidad y discriminarla de esa otra
realidad sentida y pensada por los otros. ¿Es esto posible de llevar a la
práctica? Definitivamente sí, pero no se logra sin trabajo. Habíamos visto de
qué manera cada persona se identifica con esos discursos ajenos que la habitan
hasta el punto de que, cuestionarlos, es como perder la propia identidad.
Porque, si
pongo
en tela de juicio todas esas ideas que me acompañan desde que nací tengo
que
cambiar mi sistema de creencias con el cual convivo desde hace tanto años. Se
me da vuelta todo. Si mi historia ha sido escrita sobre una plataforma falsa
pero que me sostiene su cuestionamiento puede causarme una crisis de identidad
porque esta identidad ha sido construida con base en las ideas de esos otros
que construyeron la plataforma: soy y he sido lo que los otros han querido que
sea; soy la imagen que yo creo que los otros tienen de mi.
Si
cuestiono todo eso... ¿Quién soy? Y “todo eso " conforma un lenguaje
interior
que ni siquiera sé que poseo pero que debería empezar a conocer. En la apertura
hacia ese lenguaje que "me posee" comenzaría a objetar la enorme
cantidad de ideas erróneas que dirigen mi vida y tendría que ir
desembarazándome de ellas. ¿Qué quedaría? Nada. Ese "Vacío fértil",
esa hoja en blanco en la que podemos empezar a escribir nuestro propio
discurso.
¿Quién
elige por mi?
Un
ejemplo. Días pasados un amigo me contó una experiencia que tuvo y a la que no
le dio ninguna importancia hasta escucharme en una de mis charlas. Cuando todo
los asistentes se fueron, me comentó:
El
martes pasado fui a una pizzería a eso de las 10 de la noche. ¿Quieres creer
que no tenía ganas de comer pizza? Quería un café con leche con tostadas.
Cuando vino el mozo le pedí... una porción de muzzarella y una Coca. ¿Sabes qué
me pasó? Recién al escucharte lo recordé muy bien. Oí la voz de mi madre que me
decía: "¿Cómo vas a tomar café con leche a las 10 de la noche? Van a
pensar que estás loco".
Justamente
ESE es el discurso del otro. Ese es el prejuicio, la idea errónea de una madre
que mi amigo tiene incorporada; es decir, una idea a la que él le pone el
cuerpo hasta el punto de pedir algo que nada tiene que ver con su real deseo:
tomar
un café con leche.
Este
ejemplo parece tonto por lo simple. Pero no lo es. Ya sea en un tema como qué
comer y a qué hora, o dónde me voy a veranear, o qué carrera sigo y con que
mujer u hombre me caso, o tener o no tener hijos, etc.., estamos influídos por
esos textos ajenos hasta el punto de desaparecer el ¿Y yo qué pienso de todo
esto?
Este
Vértice del Pensar se podría denominar el Vértice de lo Ideatorio, por las
ideas que lo habitan. En el diccionario se define IDEA como
"representación de una cosa en la mente; opinión; designio; manía; idea
fija". La madre de mi amigo le había "designado", según su
propia opinión de la vida, que las 10 de la noche son para cenar. Este concepto
se mantiene como una "idea fija", inmutable en la mente de Alberto y
le impide disfrutar de lo que realmente desea. Por lo tanto Alberto no puede
"representarse a sí mismo" tomando café con leche y tostadas a esa
hora porque se opone a ese "designio" de la madre. Todo esto habita
en el Vértice del pensar. Pero a partir de la charla a la que asistió hay OTRA
IDEA en ese Vértice: la suya propia, que se va estructurando a partir de
algunos conceptos que di y que le permitieron pensarse a sí mismo desde un
lugar diferente. Primero aparece el recuerdo de aquel martes en la pizzería,
algo que había olvidado por completo y que, en su momento, pasó inadvertido.
Pero no pasó: quedó dentro de él formando encadenamiento con otros hechos
similares de renuncia a sí mismo. Se trataba de un saber sobre un aspecto
propio y que no sabía que lo sabía. Este es un ejemplo de lo que es vivir ajeno
a uno mismo, en función del deseo del otro. Mis palabras abrieron un canal
hacia ese saber ignorado, cerrado, y le permitieron a Alberto
entrar
en contacto con algo que permanecía oculto: el olvido de sí mismo por adherir a
ideas ajenas.
Es
posible que, en poco tiempo más, mi amigo tome café con leche y tostadas a las
10 de la noche o coma un churrasco con papas fritas a las 8 de la mañana.
Cuando lo haga diremos que desafió esa absurda idea y produjo un cambio, una
mutación en el Vértice del Pensar. Habrá cambiado una línea de su Argumento de
Vida para escribir su propio texto. Esto le permitiría reconocer sus propios
deseos, planificar acciones para
alcanzarlos, disfrutar cuando los logre y algo mucho más importante: vivir en
libertad para pensarse, pensar al mundo y actuar en consecuencia.
Gente
que nos habita en el Vértice del Pensar.
A
veces nos comportamos como si fuéramos varias personas. Ahora, que estás
leyendo y pensando en lo que lees, das la apariencia de todo un adulto
reflexivo y razonador. Pero unos minutos antes, tuviste que ser muy firme en
ponerle límites a tu hijo. Te fastidiaste notablemente cuando tu madre te llamó
y te reclamó que hacía dos días que no sabía nada de ti y al rato estabas
dándole masajes a tu esposa porque le dolía el cuello. Cuando llamó el teléfono
le dijiste a tu mujer que dijera que te habías ido y al rato jugabas y te
divertías con tu hijo con
los
jueguitos electrónicos. Todo esto sucedió en el transcurso de una hora y media.
¿Cuántos
personajes has actuado en ese tiempo: un adulto reflexivo, un
padre
firme, un niño rebelde, un padre protector, un adulto mentiroso, un niño
juguetón. Pareciera ser que somos un montón de gente, que en momentos distintos
ocupamos lugares diferentes.
Pues
bien, esos "lugares" tienen nombre y para conocerlos vamos a recurrir
a
la
metáfora Padre Adulto Niño que proviene
de una Ciencia de la Conducta llamada Análisis Transaccional (AT) cuyo fundador
ha sido el psiquiatra canadiense Eric Berne.
Lugares
que ocupamos
Pare
esta escuela, la persona está formada por tres Estados a los que denominó
PADRE ADULTO NIÑO (PAN).
Los
tres Estados del Yo o "lugares" que ocupamos diariamente, se dibujan
con
tres círculos superpuestos. En el esquema de la izquierda, más pequeño, están
los
tres Estados del Yo diagramados en la forma simple; a la derecha los mismos Estados
subdivididos de acuerdo con sus distintas funciones y orientaciones según lo
entiende la Psicoterapia Integrativa.
Vayamos
a ellos: ESTADOS DEL YO
Estructura
de la ORIENTACION BASICA
personalidad
Padre
Necrofílica
Biofílica
Inmovilización
PT PF
Protección
Invalidación PSPN
Amor
Adulto
Razonamiento AC AR Razonamiento cómplice
reflexivo
Niño
Obediencia ciega NS NL Libertad
NE Respeto
Desafío
NO NJ Confrontación
Los
Tres Estados del Yo
(
Esquema P A N)
Melodrama
Trascendencia
ESTADOS
DEL YO
(Significado
de las abreviaturas)
Frenadores
Liberadores
PT =
Padre Tiránico PF = Padre
Firme
PS =
Padre Sobreprotector PN = Padre Nutritivo
AC =
Adulto Cómplice AR = Adulto
¿Para
qué nos sirven, prácticamente, estos conceptos?
Para
poder entender esto tienes que comprender, previamente, que cada conducta
nuestra es un estímulo que se lanza hacia el afuera y es recibido por otra u
otras personas produciéndole reacciones que, a su vez, retornan hacia nosotros
provocando otras reacciones y así sigue...
Cada
uno de los Estados del Yo tiene una forma específica de comportarse, que es lo
que vamos a estudiar a continuación. Por ejemplo:
El
Estado del Yo PADRE 2
Está
conformado por un sistema ideológico que proviene de la familia de nuestra
infancia y reforzado por toda persona con autoridad. Aquí reside la tradición ,
el sistema de creencias. Es el custodio de la Ley del Argumento de Vida y
premia o castiga según se la obedezca o desafíe. El Padre se rige según el 2
Escribimos el Estado del yo Padre con mayúscula inicial para diferenciarlo del
padre biológico, real.
Principio
del Deber y está orientado hacia la acción. Esto significa que cualquier idea
de trascendencia o cualquier deseo que quiera realizar nuestro Niño deberá
pasar por la aprobación del Padre. Si se rige por normas desactualizadas pondrá
freno a nuestras acciones, de lo contrario facilitará el crecimiento. Es el
agente activo del Argumento de Vida. Durante el proceso de crecimiento los
datos argumentales que posee van siendo desafiados y cambiados lo que produce
una constante actualización de sus actitudes (aggiornamiento). Si la Ley que lo
sostiene es muy rígida el proceso de cambio se verá obstaculizado. No todo el
saber del Padre es desechable. Aquí residen enseñanzas muy valiosas para el
desarrollo de la persona. Si bien es un saber "de segunda mano", es
muy operativo para la supervivencia. La persona que actúa desde el lugar del
Padre puede estar reproduciendo conductas de sus propios padres ( o cualquier
figura parental: un tío, un abuelo, un maestro, etc..) sin saber que lo está
haciendo. Es dirigido por ese
Otro
incorporado que maneja los hilos cual si fuéramos títeres.
Divisiones del Padre:
a)
Frenadoras del crecimiento:
Aquí
residen las actitudes con orientación negativa.
Padre
Tiránico: es el custodio autoritario del
Argumento de Vida. Se lo conoce como el Perseguidor. Es tanta su
desvalorización interna que la compensa metiendo miedo a los demás
agrediéndolos innecesariamente. Es prejuicioso y desvalorizante. Pone límites
inadecuados. Orientado a la inmovilización del otro.
Padre
Sobreprotector: contrapartida del Tiránico, impide el crecimiento mediante
acciones melosas, sobreprotectoras, invalidantes. Forma hijos dependientes,
inútiles. Es tanta su desvalorización interna que necesita, imperiosamente, ser
necesitado. Quita límites adecuados. Orientado hacia la invalidación del otro.
b)Facilitadoras
del crecimiento:
Y
aquí residen las actitudes con orientación positiva.
Padre
Firme: es, también, el custodio de la
Ley del Argumento, pero está
abierto
y dispuesto a reveer cualquier mandato que impida el desarrollo. Hace cumplir
la Ley en la que cree con firmeza, seriedad, justicia. Es correcto, ordenador y
protector de la integridad de sus hijos. Fundamentalmente confiable, pone
límites adecuados. Orientado hacia la justicia, su deseo es que el otro se
desarrolle en libertad.
Padre
Nutritivo: es el lugar del padre
cariñoso, comprensivo, cálido. Permite disfrutar de la vida en todos sus
aspectos. Quita límites inadecuados. Orientado hacia el amor a todo lo vivo, su
deseo es que el otro crezca en un clima de amor y respeto mutuo.
El
Estado del yo ADULTO
Es
el Estado del Yo o "lugar" que ocupamos cada vez que vivimos de
acuerdo
con el principio de realidad. Si el Padre actúa subjetivamente, el Adulto lo
hace
objetivamente. Toma los datos de la realidad, los procesa y los organiza. Su
función es pensar. Durante un proceso de cambio esta función va a ser conocer,
reconocer, evaluar y cuestionar los mandatos del Argumento de Vida con el fin
de desarticularlo. Cuando este proceso se está desarrollando eficazmente la
zona del Padre frenador (Tiránico y Sobreprotector) se reduce mientras que se
agranda la zona del Padre facilitador (Firme y Nutritivo). También evalúa y
cuestiona lo que siente el Niño y determina si tal o cual emoc ión es
congruente o no con la realidad
del
momento. Ya veremos, luego, que las emociones incongruentes son producto de
mensajes internos que provienen del Padre Tiránico y Sobreprotector, mientras
que las emociones congruentes son producidas por la facilitación del
crecimiento que proviene del Padre Firme y Nutritivo. Uno de los objetivos de
la psicoterapia es, mediante los recursos terapéuticos, ir descontaminando al
Adulto para que pueda pensar por sí mismo libre de influencia parentales. Al
igual que el Padre el Estado del Yo Adulto puede subdividirse.
Divisiones
del Adulto:
a)Frenadora
del crecimiento:
Adulto
cómplice: está mal informado o desinformado. Es cómplice tanto del
Padre
Tiránico y Sobreprotector como del Niño Sumiso y Opositor. Encuentra razones,
aparentemente válidas, para explicar y justificar tanto las ideas erróneas del
Argumento de Vida como las actitudes que de él se desprenden. Es experto en
sofismas.
b)Facilitadora
del crecimiento:
Adulto
reflexivo: piensa en forma autónoma. Es racional y objetivo. Está atento al
Aquí y Ahora recibiendo tanto la información del medio ambiente como la
que
proviene del Padre y del Niño. Analiza los datos y saca conclusiones de acuerdo
con la realidad tal como la evalúa sin dejarse influenciar por los prejuicios
parentales. Su razonamiento tiene características socráticas.
Estado
del yo NIÑO
Es
el "lugar" en donde se almacenan los mandatos del Argumento y la sede
del "fantasma". Pero también...
Es
el Estado del Yo en donde reside nuestra energía pura, creativa, trascen-
dente.
Es la parte nuestra que vio Jesús cuando les dice a los apóstoles "Dejad
que los niños vengan a mí". Es donde está el amor y la tristeza, la rabia
y el miedo, la angustia y la culpa, el hambre y el deseo sexual. Es el
"lugar" que ocupamos cada
vez
que sentimos ya sean sensaciones como emociones. Aqui residen la curiosidad, la
imaginación, la sorpresa, la ingenuidad, el deseo de vivir... y de morir si las
condiciones de vida le son insoportables. A este Estado del Yo se dirigen tanto
los líderes políticos como los publicistas gastando fortunas para seducirlo. Si
no fuera por el ¡NO¡ de un Padre Firme, por la evaluación racional de su Adulto
y por el amor incondicional del Padre Nutritivo, estaría siempre metido en líos
y huyendo de la realidad que le atemoriza. Una de las maneras que tiene de
huir, si
no
contara con esos protectores internos,
es la drogadependencia en cualquiera de
sus
variantes, desde el videojuego hasta el "crack". Es el agente pasivo
del Argumento de Vida, quien lo sufre. Toda acción psicoterapéutica tiene como
objetivo su liberación para que la persona tenga acceso a su Meta Trascendente,
a su Deseo Auténtico. Para ello se debe contar con la colaboración de las
partes facilitadoras del crecimiento de los otros dos Estados del Yo. El Niño
rige su existencia de acuerdo con el Principio de Placer.
Divisiones
del Niño
a)
Impedido en su desarrollo:
Niño
Sumiso: se caracteriza por aceptar límites inadecuados. Responde a
los
mensajes del Padre Frenador. Es retraído, desvalorizado, temeroso, confuso. Su
miedo más intenso es el del abandono y renuncia a su más profundo y auténtico
deseo con tal de no sentir el rechazo de los demás. Al cumplir con las
directivas paternas más que placer auténtico siente "goce argumental"
pues está siendo "un buen niño" y viviendo dentro de su Argumento de
Vida, inmovilizante, pero de
apariencia
protectora. Es muy sensible a la culpa que siente cada vez que considera que
alguien está sufriendo por alguna que otra conducta autónoma que
se
arriesga a tener. Por lo tanto termina renunciando a su autonomía para
continuar viviendo en función de lo que se espera de él. Se orienta en función
de la "obediencia debida".
Niño
Opositor: rechaza hasta los límites adecuados . Es agresivo,
rencoroso,
desafiante, hostil, vengativo, egoísta, cruel, grosero, manipulador, exaltado.
Su forma de diversión incluye actividades tanto autodestructivas como
hetero-des tructivas. Todas estas conductas las instrumenta creyendo que, de
esta manera, se libera del Padre Tiránico y/o Sobreprotector. Sin embargo,
continúa tan atado como el Niño Sumiso por cuanto carece de proyecto de vida
propio. Se orienta en la vida en función del desafío y provocación sistemáticos
al ot ro.
b)
Facilitado en su desarrollo:
Niño
Libre: podríamos llamarlo el Niño propiamente dicho. Es el lugar de la
libertad,
de la energía creativa, del deseo auténtico, de la meta trascendente. Siente
emociones congruentes con la situación que está viviendo en el Aquí y Ahora. Es
cálido, afectuoso, cordial, respetuoso. Responde a las ideas reflexivas del
Adulto y
a
las acciones firmes y nutritivas del Padre Facilitador. Dentro de su libertad
están tanto la obediencia a aquellas normas que considera justas (Niño Educado)
como el rechazo de toda norma que considere inapropiada o injusta (Niño
justiciero) . La apertura y crecimiento del Niño Libre es la meta final de la
Psicoterapia.
Nada
de esto existe
El
subtítulo puede parecer curioso. Sin embargo señala una realidad: esta
partición de una persona en Padre - Adulto - Niño no es otra cosa que una
metáfora didáctica, un recurso que nos permite pensarnos como ocupando, según
las circunstancias, lugares diferentes. La persona es una, aunque el Análisis
Transaccional nos divida. De la misma manera que el catolicismo dice Padre,
Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas y un sólo Dios verdadero. A los
fines del autoconocimiento, este recurso didáctico nos da la posibilidad de
tomar conciencia, si existe el deseo y la buena fe, de conocer como qué o como
quién estamos comportándonos en determinada situación y en función de que
orientación vital estamos dirigiendo nuestra acción en ese momento. Podemos darnos
cuenta si estamos actuando, pensando, sintiendo con una orientación
"necrofílica", antivida o con una orientación "biofílica",
provida. Así, un padre, en el momento en que se
está
dirigiendo a su hijo, puede ir evaluando, durante la interacción, si le está
facilitando
el crecimiento con un Padre Firme que lo protege poniéndole límites adecuados;
que le muestra su amor y comprensión con el Padre Nutritivo; que le enseña a
pensar, con su Adulto Reflexivo, de
acuerdo con el principio de realidad ; compartiendo experiencias con su Niño
Libre; dándole ejemplos de respeto hacia los otros y de cumplimientos de normas
con su Niño Educado y reaccionando, con su Niño Justiciero, ante la injusticia
de ciertas circunstancias. Pero también, si es conciente del daño que puede
estar causando y desea cambiar, puede evaluar si la interacción la establece con un Padre Tiránico
inmovilizando a su hijo o con un Padre Sobreprotector, invalidándolo; o con un
Adulto Cómplice que le da razones, aparentemente, válidas pero que no lo son; o
se muestra con su Niño Sumiso, desvalorizado, no expresando emociones
congruentes o con su Niño Opositor no respetando normas adecuadas para la
convivencia. En otras palabras: aquellas personas que, realmente, desean
cambiar, el pensarse desde el "lugar" que se está ocupando en un
momento determinado permite elegir la mejor opción para facilitar un
crecimiento trascendente en libertad compartida. La palabra destacada es
"elegir".
Esto significa que, desde el momento en que usted conoce todo esto, ya no puede
actuar inocentemente: a partir de ahora tiene suficientes datos para decidir
desde que "lugar" va a interactuar
con un otro.
La
integración de la persona estaría dada por la acción conjunta de todos los
Estados
y sub-estados del yo con orientación biofílica, en pro de la vida. Esto
posibilitaría conocer la meta trascendente del Niño, evaluar la realidad,
planificar acciones efectivas con el Adulto Reflexivo y llevarlas a cabo con el
padre Firme y Nutritivo. Lamentablemente, ocurre todo lo contrario: desconoces
el propósito por el cual vives, te inmovilizas por los mandatos del Padre
Tiránico o te invalidas por exceso de protección del Padre Sobreprotector, con
la complicidad de un Adulto Cómplice que encuentra falsas razones para todo.
¿Deseas
que te lo demuestre? Toma un lápiz y haz una X al lado de los ítems
en
los que te reconoces:
Cuestionario
de ideas claves que rigen tu vida
1)
Me es imposible disfrutar de un logro importante si hubo un detalle que no
salió como esperaba.
2)
Para mí las cosas son o no son. No creo en los términos medios.
3)
Si en alguna ocasión me ocurrió algo desagradable, espero que ocurra siempre.
4)
Yo sé qué piensan, qué sienten y qué necesitan los demás.
5)
Generalmente espero lo peor.
6)
Estoy casi seguro que lo que la gente hace o dice estando yo presente se
relaciona conmigo.
7)
Los demás pueden hacerme sentir tanto mal como bien; de la misma manera yo
puedo hacer que los demás se sientan mal
o bien.
8)
Yo sé perfectamente lo que está mal y lo que está bien en la vida.
9)
Los otros y las circunstancias son los verdaderos responsables de lo que me
pasa.
10)
Es muy importante que los otros me
reconozcan y me valoren.
11)
Sólo soy valioso cuando soy competente y eficaz.
12)
Me es muy molesto que los demás no se comporten como yo lo deseo.
13)
Tengo que hacer las cosas de una manera perfecta o de lo contrario no
valen
nada.
14)
Tengo que tener cuidado de todo.
15)
Es necesario pensar primero por los demás y luego por uno.
16)
No puedo estar cansado ni enfermo.
17)
Tengo que arreglarme por mí mismo; no está bien pedir ayuda.
18)
Si no confío siempre en mí mismo es porque no me valoro.
19)
Las cosas son tal como yo siento y pienso que son.
20)
Si la gente fuese distinta yo sería feliz.
21)
Algo que es verdaderamente bueno no puede tener imperfecciones.
22)
Es imposible que me equivoque en lo que pienso y haré cualquier cosa
para
demostrar que tengo razón.
23)
Algún día los demás sabrán cuanto hice por ellos y, aunque tarde, me lo
reconocerán. Dios también me premiará con el Paraíso.
Contestado
este cuestionario busca todas tus respuestas (X) y verifica qué tipo de Ideas
Erróneas apoyadas por falsos razonamientos del Adulto Cómplice configuran gran
parte de tu sistema de creencias:
Enumer
ación de los Falsos Razonamientos del Adulto Cómplice
1)
FILTRADO: mediante este falso razonamiento la persona desestima (filtra) todo
lo bueno que le ocurre y se centra en lo que no está bien. Va en busca de una
completud imposible de alcanzar.
2)
POLARIZACION: no existen los términos medios, la gama de grises. "Si
no
me saludó es porque no me interesa; si me saludó es porque quiere tener un
romance conmigo"
3)
GENERALIZACION: la persona saca una conclusión que es aplicable a toda la
humanidad simplemente de un simple incidente o de una evidencia parcial. Es la
base de todo racismo.
4)
LECTURA DE PENSAMIENTO: sin mediar la palabra, la persona sabe que
sienten,
piensan y necesitan los otros y por qué se comportan de la manera que lo hacen.
Basan su certeza en la experiencia vivida.
5)
CATASTROFISMO: la persona magnifica un dato de la realidad hasta hacerlo
imposible de manejar.
6)
PERSONALIZACION: cree que todo lo que los demás dicen y hacen se refiere a
ella. No puede dejar de compararse con los otros. En vez de usar su propio
criterio para juzgarse entroniza a los demás en el lugar de los jueces.
7)
FALSO CONTROL: esta persona cree que puede controlar la vida de los
demás
o que los demás pueden controlar su vida.
8)
FALSA JUSTICIA: es la persona que estima, sin lugar a dudas, que sólo ella sabe
lo que está bien y mal en la vida.
9)
CULPABILIDAD: los demás son responsables de sus desgracias y ella de las
desgracias de los demás.
10 a
18) DEBERIA: la persona posee una larga lista de normas desactualizadas que
gobiernan su vida. Se trata de la “tiranía de los yo debería” (K. Horney)
19)
RAZONAMIENTO EMOCIONAL: lo que la persona siente de la vida es lo único válido.
Si siente que una película es "estúpida" entonces debe ser así para
todos. El "no me gustó" se transforma en "no es buena".
20)
FALACIA DEL CAMBIO AJENO: considera que si los demás cambian según sus
expectativas entonces va a ser feliz. Para estas personas no existe el deseo
del otro. No soportan las diferencias.
21)
ETIQUETAS GLOBALES: es una variante de la generalización. Se
generaliza
una o dos cualidades de un juicio. Si una persona se cae en la calle entonces
es un tonto.
22)
FALACIA DE LA RAZON PROPIA: le resulta inadmisible que su reflexión sobre las
cosas pueda estar equivocado.
23)
EXPECTATIVA DE RECOMPENSA: espera que algún día se le
reconozca
todo lo que hizo por los otros. Puede ser una expectativa de recompensa
divina:
"Dios sabe lo que soy".
Todos
estos errores de razonamiento que tienen mucha fuerza y son el sostén de muchas
ideas equivocadas, forman una telaraña en donde queda atrapada la persona
creyendo que está razonando convenientemente. Por eso es muy importante su
cuestionamiento.
Te
invito a realizar estos tres ejercicios:
EJERCICIO
A
1)
Relee la definición de cada valor.
2)
Identifica aquellos tres por los cuales riges tu vida.
3)
Reflexiona y discrimina si son tus actitudes o has adquirido los de algún otro.
Recuerda que pueden coincidir con los de un otro pero tu las hiciste propias
por tu propia decisión.
4)
Date cuenta si tienes una Meta Trascendente.
5)
Relaciona tus valores con tu meta y fíjate si son congruentes.
6)
Si no lo son algo anda mal: o tus actitudes no son tuyas o tu meta no es
trascendente
sino argumental.
EJERCICIO
B
1) Relee la definición de cada Estado del Yo y
determina cuáles son los
"lugares" en los que te ubicas habitualmente.
2) Fíjate si tienes, en tu vida, una
predominancia de conductas con orientación
"necrofílica"
(antivida) o "biofílica" (provida). Si es "antivida"...
3) Evalúa las consecuencias, tanto para ti mismo
como para tu red social, de vivir de acuerdo con esa tendencia.
4) Pregúntate si deseas instrumentar durante
mucho tiempo más esa tendencia
"antivida"
o prefiere ir cambiándola de a poco.
5) Si deseas ir cambiándola evalúa cuáles
Estados del Yo biofílicos tendrías que empezar a activar.
6) Imagina y escribe las consecuencias en todas
las áreas de tu vida de instrumentar esos nuevos Estados del Yo.
EJERCICIO
C
1) Piensa en una meta que quisieras alcanzar.
2) Determina un objetivo inmediato a cumplir
relacionado con esa meta.
3) Evalúa si tanto la meta como el objetivo son
realista (no imposibles).
4) Escribe todos los Mandatos Frenadores que
tienes relacionados tanto con la
meta
como con el objetivo inmediato.
5) Escribe en otra hoja los razonamientos
distorsionados que se le ocurren para
justificar
cada mandato. Clasifícalos según los 15 tipos de razonamientos.
6) Poniendo a funcionar tu Adulto Reflexivo,
cuestiona los mandatos.
7) Desvirtúa, con razonamientos realistas, los
razonamientos erróneos.
Un
ejemplo orientador:
Clara
usa lo que aprendió
Clara,
de 35 años, tiene una entrevista de trabajo en una empresa para conseguir un
puesto de secretaria del gerente de comercialización. Su meta, desde siempre,
es hacer carrera dentro de una empresa importante. Sus valores son Políticos,
Económicos, Físicos. Quiere ocupar un puesto de liderazgo, relacionarse con
personas influyentes, ganar buen dinero, comprarse ropa de marca, estar bien
arreglada, conservar su peso. Por razones nunca exploradas jamás consiguió
entrar
en una empresa como en la que aspira entrar. Ahora, mediante una recomendación
está a punto de lograrlo. La noche previa a la entrevista se siente tensa,
intranquila, insomne. Tanto en su terapia individual como en los cursos y
talleres
aprendió cosas sobre ella misma. Ahora está dando vueltas en la cama, sin poder
relajarse. A las dos de la mañana decide hacer algo al respecto.
Así
que se levantó, buscó un cuaderno y una lapicera y se puso a escribir:
META:
hacer carrera en una empresa importante. Coincide con mis valores. OBJETIVO
INMEDIATO: ingresar a esta empresa.
ESTIMULO
STRESSANTE: la entrevista de hoy a las once. RESPUESTA: intranquilidad, tensión
corporal, insomnio.
MANDATOS
FRENADORES (Provienen del Padre Tiránico y Sobreprotector) "Ten cuidado.
Fíjate bien adonde vas. No te olvides de nada. Pobrecita... todo te cuesta
tanto. Tienes que caer bien de entrada. No nos traigas disgustos... "
RAZONAMIENTOS
DEL ADULTO COMPLICE: "No me van a aceptar por la
edad.
En esas empresas quieren personal más joven. Si no lo consigo... ¿Cómo voy a
seguir viviendo? Van a pedirme requisitos que no cumplo. ¿Por qué no habré
perfeccionado mi inglés, como Carolina? Voy a hacer quedar mal a Julio (Quién
la recomendó)
Ante
un estímulo considerado traumático (la entrevista), a Clara se le disparan,
como una catarata, todos los Mensajes Frenadores que conforman parte de su
"fantasma". Según la historia que se fue construyendo sobre ella
misma, todo le cuesta más. Esta es una creencia ciega con respecto a sí misma
la que es reforzada mediante estos razonamientos del Adulto Cómplice. Entonces,
Clara, apelando a su Adulto Reflexivo...:
1)
Se preguntó si tanto la meta como el objetivo inmediato eran, realmente,
su deseo. Llegó a la conclusión de que
lo eran.
2)
Cuestionó los Frenadores:
y si
"Ten
cuidado" Sé cuidarme y muy bien. cuidarme. "Fíjate bien donde vas" Sé donde voy. Estoy bien
recomendada.
"No
te olvides de nada" No tengo por
que olvidarme
me
olvido bueno... no soy perfecta.
"Pobrecita,
todo te cuesta más” No me gusta que me
compares.
No soy ninguna pobrecita.
"No
me traigas disgustos” Si te disgustas
por
mi
es algo que tú debes resolver.
"Tienes
que caer bien" Soy como soy; no
voy
a fingir lo que no soy.
.
3)
Luego, discriminó los razonamientos erróneos que sostienen los mandatos
frenadores:
a)"No
me van aceptar por la edad" LECTURA
DE PENSAMIENTO
b)"En
estas empresas quieren gente joven " GENERALIZACION c)"¿Cómo voy a seguir
viviendo?" CATASTROFISMO
d)"Van a pedirme requisi tos que no cumplo" LECTURA
DE
PENSAMIENTO
e)"¿Por
qué no perfeccioné mi inglés?" DEBERIA
f)"Como
hizo Carolina..." PERSONALIZACION
COMPARATIVA
g)"Voy
a hacer quedar mal a Julio" CULPABILIDAD
4)
Escribió al lado de cada razonamiento erróneo una versión con su Adulto
Reflexivo:
a)
No tengo datos para pensar eso.
b)
Hay empresas que buscan lo contrario.
c)
Esta empresa no es la única opción que tengo.
d)
No hay ninguna evidencia que justo me pedirán esos requisitos.
e)
Porque nunca me interesó. Además nadie me dijo que se necesita inglés
para
ese
puesto.
f)
Carolina es ella y yo soy yo.
g)
¡Qué pobre concepto debo tener de Julio para creer que mi desempeño
puede
perjudicarlo!
A
medida que se enfrentaba a su "fantasma" se iba relajando. A las tres
y media se fue a dormir. Te cuento que hace un año que es la secretaria de la
gerencia de marketing y la propusieron para jefa de personal.
CAPITULO
6
CON
EL OJO DE LA MENTE
Vislumbrando
un camino. Poder de la imaginación: para bien o para mal. Refuerzos
argumentales. Ejercicios liberadores.
El
video del audio
Como
recordará, en la base del Pentágono del Ser están los vértices del pensar y del
imaginar. Si el pensar es el “audio” de un video, el imaginar es el “video” del
audio. Entre ambos tenemos el audiovisual completo. Un audiovisual
que,
pareciera, entra a funcionar en forma automática cuando menos lo esperamos.
¿Recuerda
a Alberto, ese amigo que pidió pizza cuando quería un café con leche?. En el
momento que cambió de parecer, no sólo “oyó” la voz de su madre sino que,
además, vio el gesto de disgusto de ella. Tanto lo que se oye interiormente
como
lo que se ve se refuerzan mutuamente dando a la idea errónea mayor
consistencia. En su historia, cuando Alberto violaba alguna ley familiar, el
rostro de la madre se transformaba: apretaba los labios, levantaba la ceja
izquierda y fruncía el ceño. Esos gestos indicaban qué algo estaba mal, que
Alberto no se estaba comportando tal como se esperaba y que tenía que pagar una
penitencia por eso. Cuarenta y cinco años después todo aquello que fuera real
está grabado en ese audiovisual que Alberto lleva en su cabeza y que le hizo
pedir una cosa por otra.
Eligiendo
imágenes
¿En
qué Estado del Yo ubicarías la imaginación? Correcto: en el Estado del Yo NIÑO.
De acuerdo con sus subdivisiones el tema de lo imaginario tendrá variaciones.
De esta manera, y haciendo una primera división, diremos que los temas a
imaginar tendrán características pro-vida o anti-vida. Por ejemplo, ante la
perspectiva de un examen un estudiante de la secundaria se imagina, con su Niño
Sumiso, haciendo el ridículo y que todos se burlan de él; otro, con su Niño
Opositor, se imagina desafiando al profesor, respondiendo altivamente y
regresando a su
casa
para jugar con la computadora sin importarle que el haber reprobado; otro, con
su Niño Libre, dando respuestas creativas mientras ve, en su mente, que el
profesor
sonríe
satisfecho; el Niño Educado se imagina respondiendo con precisión a las
preguntas y el Niño Justiciero se ve defendiendo sus derechos ante cualquier
pregunta fuera de programa o comentario injusto del profesor. Todos, a su
manera, pueden sentirse más o menos ansiosos ante la inminente prueba.
Carlos,
que tiene una gran imaginación visual interna, activó su Niño Sumiso para
complicarse la vida ante un examen de manejo para sacar el registro
profesional. El día previo se descompuso hasta el punto de no poder concurrir:
cólicos con diarrea, vómitos y un fuerte dolor de cabeza. No es la primera vez
que le ocurre algo así. Si ente miedo ante la posibilidad de fracasar y su
organismo sabe cómo “ayudarlo” a huir de una situación que considera
amenazante.
Los
mandatos frenadores que caen en cascada ante este estímulo son: "No lo vas
a lograr. No sirves para manejar un taxi. Se van a reír de ti. Sólo sabes hacer
papelones." Todo esto sostenido por errores en su razonamiento:
"Nunca seré como mi primo Ernesto (Personalización por comparación)";
"Me enfurece esto de estacionar por lo tanto lo voy a hacer mal
(Razonamiento emocional)"; "Tendría que haber practicado más
(Debería)". Pero Carlos hace algo más: se fabrica una película mental en
donde se ve a sí mismo dentro del auto, con el examinador al lado mirándolo con
burla, cometiendo errores, tirando los caballetes al estacionar, siendo
reprobado, yéndose del examen con la cabeza caída mientras ve pasar, frente a
él, los taxis que se alejan. Quiero hacer hincapié en lo destacado: “se fabrica
una película mental”
Distinguiremos,
en este Vértice del Imaginar, dos tipos de imaginación. Imaginación
Reproductora: nos permite visualizar, con el ojo de la mente,
personas,
animales, cosas, escenas pasadas.
Imaginación
Creativa: nos posibilita crear personas, animales, cosas, escenas
que
no tienen existencia real por lo menos para el que está imaginando.
Y
para sufrir puedes utilizar cualquiera de las dos. Con la imaginación
reproductora
traerás una y otra vez las escenas de un pasado que te hizo sentir mal como la
cara de enojo de tu jefe cuando le pediste retirarte temprano; pero también
puedes actualizar las que te hicieron sentir bien, como esa puesta de sol en la
playa mientras caminabas por la arena húmeda oliendo el aroma de la sal y el
yodo y oyendo el rumor de las olas. Con la imaginación creativa lograrás
hacerte sentir mal por anticipado, compaginando escenas catastróficas sobre
determinado tema o elegirías crear escenas placenteras que te permitirían
disfrutar de momentos de relajación. Como verás, tienes el poder de elegir qué
audiovisual vas a producir.
Carlos
ha "decidido" activar su Niño Sumiso para producir una película con
orientación "anti-vida" por cuanto le ha impedido el acceso a su Meta
Trascendente. El Niño Opositor podría, eventualmente, imaginar escenas en donde
incendia el
lugar
del examen. Pero también hubiera podido optar utilizando su Niño Libre por una
imaginería "pro-vida". De ser así hubiese creado otra escena. ¿Qué se
lo habrá impedido?
¿Qué
es, en definitiva, la imaginación?
La
imaginación es la capacidad que tiene una persona para representarse un objeto
en ausencia del mismo. Este objeto puede ser de tipo visual, olfativo,
auditivo, cenestésico 1, gustativo. Por ejemplo, si te pido que imagines un
conejito blanco apelo a lo visual; si te solicito que imagines el aroma del
café recién molido, a lo olfativo, si la suavidad del terciopelo, a lo
cenestésico, etc.. En el ejemplo de la
playa
te sugiero que imagines varios estímulos para que te sientas bien. Y en el que
sigue
pretendo demostrarte algo muy interesante.
A la
imaginación se la puede utilizar para crear guiones de cine, pintar
cuadros,
escribir novelas, encontrar soluciones creativas a viejos problemas, diseñar
telas pero... también se la puede utilizar para crearse escenas mentales
catastróficas
que refuerzan los mandatos argumentales. Carlos eligió esto último. Como una
cámara de video filmó con tanta precisión las vicisitudes catastróficas de su
examen que terminó descomponiéndose. Esto significa que vivió esas escenas COMO
SI fueran reales, como si estuviese, en ese momento, dando el examen. En
determinadas condiciones la mente, más precisamente el hemisferio cerebral
derecho en las personas diestras, no puede diferenciar la realidad de lo producido por la imaginación. En
consecuencia todo el organismo responde a las escenas mentales como si fuesen
realidad.
1
Cenestesia: sensación general del cuerpo.
Una
demostración convincente
Para
probar lo que te digo haz el siguiente ejercicio que, de por sí, es muy
conocido. A medida que vayas leyendo construye una imagen, como puedas, de un
limón. Ve con el ojo de tu mente su color, las rugosidades de la cáscara como
si la observaras con una lupa. Imagina que la tocas suavemente recorriendo cada
rugosidad de la superficie. Ahora imagina que abres el cajón de los cubiertos,
tomas un cuchillo y muy lentamente cortas el limón por la mitad. A medida que
haces esto observa el juguito que queda adherido a la hoja del cuchillo. Mira
las dos mitades. Elige una y siente su perfume. Observa el color y compáralo
con el de la cáscara. Ahora... siempre lentamente... imagina que acerca, a su
boca, una mitad... y que la aprieta hasta que algunas gotitas caen sobre la
lengua... ¿Qué estás sintiendo? Deberías sentir un aumento de la salivación
como si se tratara de una experiencia realizada con un limón real.
Muchas
personas se desalientan porque, dicen, no pueden crear escenas visuales. No
importa. No es necesario, como se creía anteriormente, VER las escenas.
Imaginar es aportar imágenes pero estas pueden ser auditivas, sentidas,
intuídas,
pensadas. Si no puedes ver un limón con el "ojo de tu mente" decite,
para tus adentros, las palabras "limón", "juguito",
"boca", "gustillo ácido"; imagina sentir la acidez del
limón recordando alguna sensación pasada; si no tuvviste esa experiencia
adivina qué sería sentir ese gusto en la boca tomando como referencia otras
experiencias con frutas ácidas. Efectuando algunas de estas variantes del
imaginar lograrás los mismos efectos: aumento de la salivación como si se
tratara de un limón verdadero.
La
otra versión
La
experiencia del limón sirve para demostrar la importancia de este Vértice: da
apoyo de imagen a una idea formando una asociación audio-visual interna de
mutuo refuerzo. La creencia "Se van a reír de ti" y la imagen visual
del examinador con gesto burlón le dan a Carlos un cuadro completo cuyo
desenlace es la descompostura y la pérdida del examen. Pero si Carlos...
Hubiera
cuestionado los mandatos frenadores como hizo Clara y además
hubiera
"filmado" un video con su Niño Libre en donde se hubiese visto
conduciendo con seguridad en la pista de pruebas, respetando las indicaciones
viales (Niño Educado) estacionando en dos o tres movimientos sin tocar los
caballetes (Padre Firme), respondiendo a las preguntas sobre normas de tránsito
y calles de la ciudad (Adulto)... ya tendría su registro. En cambio... cedió
ante las presiones de sus mandatos frenadores, le dio soporte de imagen con su
imaginería catastrófica y renunció a su autonomía.
Un
estilo diferente
Los
estudiosos del tema afirman que siempre generamos escenas mentales de los
problemas y preocupaciones que tenemos. En realidad esto no debe importarnos
demasiado debido a que si una persona no es consciente de que se causa
problemas activando el Vértice del Imaginar de nada sirve que digamos que se
construye películas mentales. Quizás Clara también generó escenas mentales de la entrevista en la
empresa. Pero como no era consciente de ello sólo pudo desactivar su argumento
ejercitando aquell o de lo que sí era consciente: su actividad en el Vértice
del Pensar. En Carlos es diferente. A pesar de reconocer la existencia de los
mandatos y falsos razonamientos su descompostura aparece cuando se hace la
"película mental" del examen. Cada persona posee su estilo particular
para reforzar el Argumento de Vida y continuar viviendo una vida sin sentido.
Para
la Psicoterapia Integrativa todos los Vértices están estrechamente
relacionados.
Por eso, al comienzo, hablamos de un Sistema Ser Humano. Esto quiere decir que
empecemos por donde lo hagamos se van a producir los cambios pero, para
facilitar el proceso, conviene intervenir, terapéuticamente, en los vértices de
menor resistencia para ir alcanzando, según el tiempo interno de cada paciente,
a los de mayor resistencia. En Carlos, el Vértice del Pensar es el de mayor
resistencia, no entiende razones, no se lo puede convencer con simples
palabras. Hay que hacerle vivenciar otra escena.
La
escena de Carlos: un guión invalidante
Carlos
aprendió a trabajar con sus escenas mentales. Amante del cine, hizo un pequeño
"script" con lo que le había ocurrido:
Interior
de un auto.
Primer
plano del rostro tenso de Carlos.
Una
voz en off. "Te va a ir mal"
ríe
Plano
a través del parabrisas. "Ya ves
como te mira. Se
Carlos
mira de reojo al de ti”
examinador.
Este tiene una sonrisa burlona.
Plano
general del auto "corcoveando" "No
estás preparado para dar examen"
Tira
los caballetes al estacionar. "Ni
siquiera sabes estacionar"
Sale
corriendo y con la cabeza gacha. "Ernesto
lo hubiera hecho bien"
Ve
pasar un taxi. “Nunca tendré el mío”
Las
consecuencias de este "audiovisual mental" hizo que Carlos no fuera a
rendir a pesar de que en la realidad es un buen conductor con experiencia que
sólo necesita el registro profesional. No teme manejar; le teme al examen y a
la autoridad.
La
otra escena; un guión facilitador.
Enterado
y entrenado en los Recursos para el Cambio podría haber escrito un nuevo guión
fundamentado en su experiencia como conductor:
Plano
de Carlos llegando
al
circuito de pruebas. "Me siento muy bien. Camina erguido y con
paso firme. Voy a dar un buen
examen"
A
través del parabrisas se ve el "Estoy
conduciendo bien. rostro atento de Carlos. En un semáforo Hizo un gesto de aproba- se detiene y observa de reojo ción”
al
examinador. Este hace una
señal
de aprobación con la cabeza.
Plano
del auto estacionando entre "Muy
bien. Lo logré.
los
caballetes: no los toca. Me van a dar el
registro"
Plano
general de Carlos saliendo de la "Dentro de pocos días pista de pruebas
con la cabeza alta. puedo manejar el mío" Ve pasar un taxi. “También tendré el mío”
Esto
fue lo que hicimos y dio bien su examen y ahora maneja su taxi. Pero el cambio
no se ha producido, mágicamente, porque lo invitamos a cambiar la historia
creada en su imaginario sino porque Carlos se dio cuenta de que así como podía
imaginar una catástrofe también podía imaginar lo opuesto. Que sólo tenía que
elegir.
El
Gran Obstáculo
Lamentablemente,
no todo es tan fácil como parece. En los libros sobre visualización creativa,
control mental, alfagenia, psicotrónica, aparecen testimonios de personas en
donde pareciera que, al usar estas técnicas, le suceden milagros. Como que se
logra lo imposible con el poder de la mente, con la visualización y la actitud
positiva. No es tan así... y es así. ¿Cómo es esto?
Ocurre
que las técnicas sí funcionan, pero no siempre. Una persona puede estar muy
entrenada en la tecnología del control mental y, sin embargo, hay algo
que
hace obstáculo para alcanzar los logros. En esta altura del libro usted,
lector, está en condiciones de ponerle un nombre a ese obstáculo: el Argumento
de Vida. Se trata de la presencia de esos mandatos frenadores que tornan
escéptica a la persona ante cualquier recurso que facilita el cambio. Es el
mandato frenador tapón del "NADA SIRVE". Por lo tanto cualquier
recurso se torna increíble y el cambio nunca se producirá.
¿Qué
hacer, entonces?
En
primer lugar toma conciencia de tu escepticismo ante los distintos recursos;
en
segundo lugar, pregúntate de quién crees que pueda provenir ese tipo de
mandato; por último, dese cuenta de que la validez del “Nada sirve. Nada ni
nadie
puede
ayudarme” puede ser cuestionada utilizando las mismas técnicas que usó Clara
para desafiar las ideas erróneas. Ahora sí: si quieres creer que el "Nada
Sirve" es verdad pues, entonces... nada servirá.
Estrategias
en el Vértice del Imaginar
El
objetivo básico de estas estrategias es que puedas "jugar" libremente
con las imágenes visuales internas asociadas a los mandatos con el fin de
desactivarlas para que cesen de reforzar la ideología del Argumento de Vida.
Para ello comenzaremos con lo que entendemos que es "visualizar con el ojo
de la mente".
Ejercicio
1: Visualización Mental Simple
Elige
un objeto simple como un lápiz o un cuchillo. Ubícalo frente a ti a una
distancia de más o menos 40 cm. Haz tres inspiraciones profundas para
relajarte. (En el próximo capítulo aprenderás una variedad de técnicas de
relax). Observa, sin esfuerzo, el objeto. No lo penetres con la mirada sino
permite que el objeto "fluya" libremente hacia ti. Cierra los ojos y
"trata" de ver ese objeto con los "ojos de tu mente". No es
necesario que veas, realmente, el objeto con la misma claridad con que lo
visualizas con los ojos abiertos sino de "imaginar" que lo ves o de
pensar que los estás viendo. Algunas personas, pocas en realidad, pueden ver el
objeto con la misma nitidez con que lo ven con los ojos abiertos pero no es
imprescindible que tú posea esa característica para que estos ejercicios
funcionen. Cuando consideres que lo estás imaginando fija esta experiencia y
tómala como tu registro íntimo de lo que es, para ti, imaginar un objeto. En
otras palabras: ESO que lograste hacer en tu mente con el objeto elegido va a
ser considerado por ti como tu manera particular de imaginar un objeto.
Ejercicio
2: Visualización Mental Compleja
En
este ejercicio la tarea consiste en imaginar visualizando con el ojo de tu
mente el rostro de una persona querida. Primero eliga la persona y luego crea o
recrea el ambiente en donde la puedas situar.
Agrégale detalles a la escena. Ubica
a la
persona elegida en ese espacio y haz "correr la película". No debe
durar mucho. Por ejemplo, véla levantándose de su asiento, llegar a la mesa,
servirse un vaso de agua y volver a su asiento. Fin. Nuevamente te pido que
evalúes si pudiste "ver" la escena con el ojo de su mente. Es
importante que usted tenga una sensación de
que
la imaginaste.
Ejercicio
3: Visualización Mental de un Problema Actual
En
este ejercicio te voy a pedir un mayor compromiso emocional. Vas a seleccionar
un problema o circunstancia presente que te esté afectando. Hecha la elección
cierra los ojos e imagina que eres un camarógrafo de noticiero que está
registrando la escena para ser transmitida por televisión. Busca diferentes
ángulos desde donde pueda registrar la escena. Juega con las lentes de
aproximación (Zoom) para destacar los detalles de aquello que crees ocasiona tu
sentirse mal. Diego, participante de uno de nuestros talleres, registró con su
"cámara mental" la entrada a la escuela secundaria. Veía a sus
compañeros en la calle esperando la hora de entrar. Algunos fumaban. Un
preceptor se acercó y les indicó que ya podían entrar. Primer plano del gesto
de disgusto del preceptor al verlos fumar. En la próxima escena se ve a sí
mismo en la fila. En otra, subiendo la escalera hasta que entran al aula. Ahora
está sentado en su pupitre. Primer plano de la puerta del aula. Aparece el
profesor de Matemáticas. La cámara lo sigue hasta que se sienta en el
escritorio. Primer plano del portafolio y de las manos del profesor que sacan
la
libreta
de calificaciones. Corte a rostro del profesor en actitud de estar leyendo.
Deja de mirar la libreta y mira fijamente a la cámara. Dedo índice que señala
al frente
mientras
dice "Pase usted". FIN
Si
quieres puedes usar esta misma escena para ir "viéndola" mientras la
vas
leyendo
y luego crear la tuya propia.
Variaciones
de las características visuales;
Estos
tres ejercicios que hiciste recién fueron para que tuvieras una idea de lo que
entendemos por visualización interna o imaginación visual. En los siguientes
vas a experimentar con una serie de estrategias que te permitirán desactivar
las escenas visuales internas desagradables que acompañan a los mandatos y
evitar que se refuercen mutuamente.
Para
ello vas a aprender a jugar con esas escenas mentales. Antes te pido que
recuerde tu televisor y tu videocasetera. Ambos tienen una considerable
cantidad de controles:
*
aumento y disminución de contraste,
*
aumento y disminución del brillo,
*
aumento y disminución del color,
*
aumento y disminución del volumen,
*
control de definición,
*
algunos televisores permiten ver dos o más canales por vez en imagen
dividida,
También
existen en el televisor controles "secretos" reservados para el
técnico:
*
aumento de la saturación de algún color,
*
achicar y aumentar la imagen en la horizontal,
*
achicar y aumentar la imagen en la vertical.
En
la Videocasetera tenemos:
*
avance rápido y retroceso,
*
imagen congelada,
*
avance paso a paso.
Vamos
a agregar otros controles:
*
acercamiento y alejamiento del objeto (Zoom),
*
Cámara lenta y rápida,
*
Visión aérea,
*
Visión de gusano (a ras del piso)
Todas
estas características pueden ir combinándose para enriquecer la escena mental
dado que estos controles los tiene, además, en su cabeza.
A
partir de ahora puede ver su escena desagradable con toda la nitidez que guste
pero también la puede distorsionar a voluntad. La Programación
Neurolingüística, una moderna Ciencia de la Conducta, produce cambios notables
mediante las modificaciones de las características de la imagen interna. Por lo
general (nada es absoluto) la persona que ingresa a su patología por el Vértice
del Imaginar lo hace con imágenes mentales muy realistas a las que toma como si
fueran la realidad. Cuanto más realistas son más se refuerzan los mandatos en
que se sostienen (el Guión) y más se afianza el "fantasma". Si estas
características se pudieran variar disminuiría el impacto emocional y se
debilitaría el "fantasma". Créeme: está demostrado. A partir de ahora
puedes "jugar" con tus imágenes mentales preocupantes hasta hacerlas
inofensivas.
Ejercicio
4: variando características;
Vuelve
a pasar la "película mental" que te preocupa. Date cuenta de lo que
vas
sintiendo al ver esa escena. Comienza a variar sus características a medida que
ves la película. Te doy algunas sugerencias:
a) Pásala nuevamente en cámara rápida.
b) Pásala al revés viendo a los protagonistas
caminar hacia atrás.
c) Comienza desde el principio en cámara lenta.
d) Detén la película en una escena, congela la
imagen y saca una fotografía de
ese
momento. Con las modernas cámaras digitales puedes llevar esa imagen a tu
computadora y con tu programa de tratamiento de imágenes puedes lograr varios
efectos:
e) Tiñe la escena de color verde, luego rojo,
luego azul.
f) Disminuye el brillo hasta opacarla. g) Auméntalo.
h) Haz borrosa la imagen.
i) Pasa la película con los protagonistas cabeza
abajo, como si caminaran por
el
techo.
j) Cambia tu ángulo de visión: se el
espectador... ahora ve la escena como si
fueras
el protagonista.
k) Véla desde arriba en un plano aéreo.
l) Ahora, con visión de gusano, arrastrándote por
el piso m) Quítale la iluminación hasta
oscurecerla totalmente.
n) Ahora ilumínala con tanta luz que desaparezcan
los contrastes.
o) Achica la escena como si la vieras con un
largavista invertido y luego, agrándala.
p) Compagínala de una manera diferente: el final
es el medio, el medio es el principio, el principio es el final.
En
fin: juega con todas las posibilidades, combínalas, sé creativo, y obsérvate en
cada momento para ver qué sientes.
Al
ser las escenas visuales internas una apoyatura creíble para el Argumento de
Vida, si cambiamos las características de las escenas, los mandatos se van
haciendo
menos creíbles hasta el punto de colaborar en su desarticulación. Si a esto le
agregamos el cuestionamiento racional de las ideas erróneas contarás con un
arsenal poderoso para ir más allá de lo que estipula tu Argumento de Vida.
Ejercicio
5: construyendo un audiovisual interno;
Instrucciones:
1)
Busca un problema o situación conflictiva en su vida actual.
2)
Reflexiona un momento sobre qué la hace conflictiva.
3)
Identifica el o los mandatos frenadores que pueden estar inhibiendo tu
propia
capacidad de resolución.
4)
Escribe un breve "guión" que contenga los mandatos frenadores.
5)
Construye, según ese guión, una secuencia visual coherente.
6)
Cierra los ojos y pásese la película.
7)
Varía las características tal como vimos en el ejercicio anterior hasta
distorsionarla completamente.
8)
Abre los ojos y regresa a leer el guión original.
9)
Transforma los mandatos frenadores en permisores.
10)
Escribe un segundo guión con base en esos permisores.
11)
Construye otra secuencia visual coherente.
13)
Pasa la película pero (ATENCION) véla como si hubieran fallado de entrada todos
los controles y la estás viendo totalmente distorsionada.
14)
Comienza a mover los controles hasta lograr una película sin distorsiones,
nítida,
con colores naturales.
15)
Inclúyete en la película como protagonista.
Si
deseas practicar antes de "hacerse la película" propia, relea el
ejemplo de Carlos y su examen de manejo e imagina cómo hubieras resuelto esa
situación con los recursos que estás teniendo hasta el momento. Si Carlos
hubiera hecho algo de esto no se habría descompuesto, es decir, no habría
comprometido su Vértice del Sentir y habría dado el examen exitosamente y en el
momento justo.
CAPITULO
7
LA
SAL DE LA VIDA: LAS EMOCIONES
¿Sentir
o no sentir? Incongruencias. Una lista para pensar y expresar. ¡Basta de darse
manija!
Recursos
para lograr su nivel óptimo de estrés. Grabe su propia relajación
¿Qué
estás sintiendo en este momento?
Esta
pregunta no tiene una fácil respuesta. Se la hace con frecuencia a los
pacientes de una escuela de terapia, la Gestalt, creada por Fritz Perls y la
persona no siempre está en condiciones de responderla. Perls, como vimos, dijo
una frase célebre: “Abandonad la mente (el pensar) y volved a los sentidos”
Lamentablemente, ocurre que no todo el mundo tiene las palabras apropiadas para
entender qué está sintiendo. Por eso, en vez de esperar grandes respuestas, la
manera más fácil de empezar a tomar contacto con lo que sientes en este momento
es preguntarte: ¿Es agradable, desagradable o neutro lo que siento? No te
sorprendas ni te inquietes si tu respuesta es “No sé”. ¿Qué es lo que hace
obstáculo para que te resulte difícil responder la pregunta? La dificultad
reside en que no estás acostumbrado a ponerte en contacto con tu cuerpo, no
captas sus señales o, si las captas, no puedes darle el nombre adecuado.
La
respuesta a la pregunta podría haber sido: siento hambre, frío, dolor de
cabeza,
cosquilleo
en el estómago, un nudo en la garganta, opresión en el pecho pero también:
rabia,
tristeza, angustia, ansiedad, culpa, alegría, vergüenza, etc.
Si
observas bien te darás cuenta de que dimos dos categorías de respuesta: las
primeras se refieren a sensaciones y
están relacionadas con el cuerpo; las segundas son las emociones.
Podemos
discriminar, entonces, dos “sentires” que conforman este Vértice del Sentir, de
nuestro Pentágono del Ser:
Se
SIENTEN sensaciones cuyo referente es el cuerpo y Se SIENTEN emociones cuya
esencia es mental. Ambas están interrelacionadas y llevan a acciones
específicas las cuales, no siempre , son adecuadas.
Algunos
ejemplos
Accidentalmente
tocas con tu brazo una plancha y te quemas. El dolor producido por la quemadura es una sensación y
gracias a ellas y con un veloz acto reflejo has apartado el brazo con lo que
evitaste una quemadura mayor. Pero no solamente has sentido dolor sino, además,
rabia por la agresión recibida que puedes descargar contra la plancha
insultándola. Esta rabia es una emoción y tu venganza el insulto (acción
inadecuada pues el responsable eres tu y no la plancha).
Te
comunican que ha fallecido una persona muy querida. En el momento de la noticia
sientes una gran sorpresa. Inmediatamente, una opresión en el pecho y un nudo
en la garganta. La emoción que sientes es tristeza y te pones a llorar (Acción
adecuada por cuanto el llanto y las lágrimas son la consecuencia biológica de
la tristeza) .
Recibes
de la editorial una comunicación escrita de que han aceptado el manuscrito
del
libro y que te lo van a publicar. Percibes un cosquilleo en todo el cuerpo,
aumentan los latidos del corazón. Sientes una profunda alegría y pegas dos o
tres saltos mientras gritas “¡Si... Si...!”. (Acción adecuada)
El
dolor, la opresión en el pecho, el nudo en la garganta, el cosquilleo en todo
el cuerpo son sensaciones, mensajes que el cuerpo te envía; la rabia o ira, la
tristeza, la alegría, son emociones que sientes en tu mente. El insulto, el
llanto, los saltos y tus gritos, son acciones en donde el cuerpo también
participa y que son consecuencia de las sensaciones y emociones sentidas.
Hace
un tiempo, viajando en colectivo, una señora me dio un fuerte pisotón y me
pareció que no se había dado cuenta. Además del dolor sentí acaloramiento y
tensión en la mandíbula. Asociadas a estas sensaciones sentí rabia que decidí
no manifestar. Había sido violentado mi espacio físico y la rabia era la
emoción justa. De pronto, la señora, ya ubicada en el lugar que buscaba, se dio
vuelta y me pidió disculpas. Le sonreí con un gesto de
“¿Qué
le va a hacer?” y le dije “Dolió, pero no es nada”. Inmediatamente se me fue el
acaloramiento, se relajaron mis mandíbulas y no sólo dejé de sentir rabia sino
que hasta sentí una cierta simpatía por el gesto que me había hecho al pedir
disculpas. Todo este episodio se desarrolló en... veinte segundos.
Analicemosló:
1) Alguien violentó mi espacio físico: pisó mi
pie.
2) Me provocó una sensación de dolor.
3) Sentí una emoción llamada rabia.
4) La rabia se acompaño de las sensaciones de
acaloramiento y tensión.
5) Reconocí la rabia y decidí no expresarla
(Podría haber sido adecuado, también, decirle en el momento: “Señora, tenga
cuidado, me dolió el pisotón”).
6) Al pedirme disculpas la rabia se fue disipando
y decidí manifestarle el resto que quedaba a través de un informe: dolió.
7) Por el gesto que me hizo, la rabia se cambió
a simpatía.
8) Cierre de la experiencia.
En
este caso, la presencia de la rabia, es congruente con la situación que la
provoca:
la
violación de un espacio físico, el ocupado por mi cuerpo.
¿Todas
las emociones se relacionan con situaciones específicas? De hecho, si. Y
conociendo la emoción que se siente en cada circunstancia de la vida, podemos
obtener valiosa información sobre nosotros mismos para poder decidir cuál es la
mejor acción a seguir.
Con
el siguiente cuadro puedes tener una somera idea de la relación entre
Emociones
(E) y Situaciones (S)
Para
comprender mejor el tema de las emociones, veamos algunas de ellas y las
situaciones que las originan:
Placer,
alegría, bienestar.
La
situación permite el logro de un objetivo o el objetivo ya se logró.
Afecto,
cariño, amor.
La
situación incluye un objeto (persona, animal, etc.) con el que se mantiene un
vínculo trascendente, más allá del Argumento.
Falso
afecto
La
situación incluye una persona hacia la que se manifiesta una expresión de
afecto que en la realidad no se siente pero que se debe hacer por razones de
convivencia.
Gratitud
Es
una sensación de bienestar producida por la acción de un otro hacia mí y por la
que no espera nada a cambio.
Rabia
o ira
Un
elemento frustra las expectativas que se tenían para alcanzar un logro.
Resentimiento,
rencor
Rabia
que se prolonga en el tiempo producida por lo que se considera una afrenta
contra la imagen idealizada, es decir, cuando la imagen narcisísticamente construida ha sido lastimada. La conducta es
generalmente, vengativa, en la realidad o en lo imaginario.
Tristeza
La
situación incluye una ausencia, temporaria o definitiva, altamente
significativa.
Miedo
Algo
o alguien amenaza mi integridad física, psíquica, mis valores o la de mis seres
queridos. La amenaza está en el aquí y ahora. Por ejemplo: siento miedo ante la
presencia de una rata.
Fobia
Algo
o alguien imaginario es vivido como amenaza. Está fuera el aquí y ahora. Por
ejemplo: no quiero ir al cine porque puede haber ratas.
Angustia
Sensación
de desasosiego, opresión, ante la posibilidad de que se modifique el mundo que
has construido con base en el Argumento de Vida. Miedo al cambio. Sensación de
temor
ante la emergencia de contenidos psíquicos inconscientes considerados
peligrosos para la imagen idealizada.
Culpa
argumental
Combinación
de angustia, remordimiento, tristeza, ante la creencia de que un otro real o
interiorizado va a sufrir profundamente por que estoy cambiando y abandonando
el Argumento de Vida. Siento que con mis cambios alguien significativo para mi
va a afligirse. El daño a ese otro es imaginario.
Remordimiento
o culpa auténtica.
Es
un sentimiento de pena por haber lastimado a otro realmente. Esto lleva a la
necesidad de pedir disculpas.
Cargo
de conciencia
Igual
que el remordimiento pero el otro no sabe que ha sido lastimado. Por ejemplo:
tiene cargo de conciencia el adolescente que le roba plata a los padres o ese
esposo que tuvo relaciones con otra mujer amando a la suya. Para calmar ese
estado es necesaria la confesión.
Vergüenza
Miedo
a que los demás se den cuenta de cómo soy realmente. Miedo a la crítica por lo
que ésta significa en cuanto herida narcisista.
Depresión
o falsa tristeza
También
ha sido lastimada la imagen narcisista pero la conducta es de autocastigo.
"¡Cómo me hace esto a mí!". Puede encubrir una profunda rabia como la
que siente la viuda ante el ataúd del marido.
Confusión
Sensación
de inestabilidad, sorpresa, desorientación, que
aparece cuando la significación de lo que se dice, por ejemplo, en
terapia desafía las verdades absolutas de los mandatos argumentales. Ej.: la
significación del mandato "Nadie puede quererte" es contradicha por
el mensaje "Eres muy querible" expresado por María a Silvia en un
taller. Silvia entró en confusión.
Celos
Angustia
y rabia ante el riesgo de que el ser que amo narcisísticamente me compare con
un otro y en la comparación yo pierda.
Envidia
Es
una comparación que yo mismo establezco con un otro en función de que posee
algo que yo no poseo y que resulta relevante para satisfacer la ilusión de
completud. La envidia es, también,
potencialidad proyectada. Esto significa que la persona que envidia tiene la
posibilidad de hacer o tener lo del otro pero que es frenada por su Argumento
de Vida.
Ansiedad
Estado
de inquietud generalizado acompañado de transpiración, sequedad de boca,
taquicardia, hiperventilación. Aparece durante los momentos de espectación.
Aburrimiento
Es
un estado de fastidio, intranquilidad, desasosiego por carecer de un deseo
viable
en
un momento determinado. Enmascara la angustia por estar frente al vacío
producido por
la
ausencia de un proyecto o meta.
Falsa
alegría, falso placer
Es
lo que siente una persona cuyas acciones responden a lo que se espera de ella
en función de su Argumento de Vida. Una
satisfacción neurótica por el deber cumplido. Este falso placer es para
el Argumento de Vida lo que la alegría es para el Plan de Vida Adulto.
Todas
las emociones son beneficiosas porque todas nos cuentan qué nos está pasando.
Algunas son agradables y las más, desagradables. Muchas personas no reconocen
lo que sienten o no lo expresan porque no han tenido ni modelo ni permiso de
sus padres para expresarlas. Esta es la razón
por la que las personas las bloquean derivando su energía hacia otros
lugares. Por ejemplo, una persona con tristeza (emoción no aceptada en su
familia) puede desviar la energía hacia la rabia ( que estaba admitida) y una
que siente rabia (que no era permitida) hacia la depresión (toda la familia
giraba alrededor de ella). Otra que tiene motivos para estar alegre (emoción no
favorecida “El que ríe en sábado llora el domingo”) se deprime y la que siente
amor (“Amar a la larga produce dolor”) se angustia. Otra que tiene fobia a los
exámenes (“No seas cobarde”) desvía la energía hacia sus intestinos y tiene
diarrea y la que siente envidia (“Eres muy mala”) muestra una falsa alegría al
ver los logros de una amiga (“Que buena que eres”) para luego angustiarse
(“Pobrecita... tomate un Valium) y está quién siente resentimiento hacia su
suegra (“No nos hagas pasar un mal momento”) y le muestra un falso afecto
(“¡Querida suegra, que bien la veo”) para no causar problemas provocándose, al
día siguiente una jaqueca. Estos son
sólo algunos posibles casos.
Por
todo lo anterior te pido que releas atentamente el cuadro de emociones y
situaciones para empezar a ser congruente entre lo que vives y sientes y si
alguien te impide expresarlo dile, con firmeza: “Tengo todo el derecho del
mundo a sentir... (tal o cual emoción)”. Tu mente y tu cuerpo te lo
agradecerán.
¿Quién
siente?
El
sentir es solamente tuyo. La persona siente con todo su ser. Ahora, si queremos
utilizar el diagrama didáctico de los Estados del Yo Padre – Adulto - Niño,
diremos que el sentir es una función del Niño; le corresponde al Adulto conocer
la emoción y entender su mensaje y al Padre otorgar el permiso para que pueda
sentir, reconocer y expresar libremente. Cuando esta expresión no se lleva a
cabo se produce un estado de represión emocional. Como la emoción es energía y
esta no puede ni crearse ni destruirse sino que sólo puede ser transformada
(primer principio de termodinámica) 1, toda emoción que no se expresa por los
canales adecuados se las ingenia, se las rebusca para manifestarse por otros.
Cuanto más grande sea la represión que se ejerce sobre las emociones más tendrá
el cuerpo que “esforzarse” para hacernos entender que algo está pasando dentro
nuestro. Este es el principio de la psicosomática. Cada síntoma nos habla,
metafóricamente, de algún conflicto no resuelto, de emociones no reconocidas o
no expresadas. Y si seguimos ignorándolas sólo queda la enfermedad como recurso
para que redecidamos sobre lo que estamos haciendo con nuestra vida.
1 El
primer principio es una ley de conservación de la energía. Afirma que, como la
energía no puede crearse ni destruirse —dejando a un lado las posteriores
ramificaciones de la equivalencia entre masa y energía - la cantidad de energía
transferida a un sistema en forma de calor más la cantidad de energía
transferida en forma de trabajo sobre el sistema debe ser igual al aumento de
la energía interna del sistema. (Enciclopedia Encarta 98)
Interrelaciones
Es
de suma importancia que tomes conocimiento de las interacciones entre los tres
vértices del Pentágono del Ser que hemos estado analizando: el del pensar, el
del imaginar
y el
del sentir. Por ejemplo, una idea errónea en el vértice del pensar tal como
“Debes hacer las cosas perfectamente y en el menor tiempo posible para que los
demás te quieran”, provoca un estado de estrés por exigencia de tal magnitud
que la persona puede no sentirse nunca conforme con lo que hace. Si tu has
estructurado gran parte de tu vida con base en este mandato habrás creado una imagen de ti mismo de
perfección y rapidez. Te has identificado con esa imagen hasta tal punto que tu
autoexigencia no te permite disfrutar de la vida y oirás voces internas de
reproche y visualizarás con el ojo de tu mente rostros de desaprobación si no
cumples con esa directiva de tu Estado del yo Padre.
Así
que, será tanto el nivel de exigencia a que sometes tu organismo que el cuerpo,
mediante el vértice del sentir, te va a enviar señales de “¡PARA! ¡STOP!”. Se
puede tratar de una simple acidez que anestesiarás con antiácidos pero puede
ser un signo que preanuncia una gastritis y continuar con una úlcera que
termina perforándose. Ahora, esa persona que ha sido recién operada y deberá
estar internada varios días, tendrá que hacer reposo, cuidarse con regímenes
apropiados, descansar, relajarse, implementar técnicas para el manejo del
estrés... en definitiva, ocuparse de sí misma cambiando su estilo de vida o
aparecerá otra úlcera. El cuerpo siempre enseña.
Si
hubiera cuestionado ese mandato desde un principio, del tipo de “Voy a hacer
las cosas lo mejor que pueda y tomándome el tiempo que sea necesario.”, habrá
actuado en consecuencia poniendo límites tanto a las personas reales que le
exigían como también a su Padre Tiránico. Ni siquiera hubiera experimentado
acidez y estaría disfrutando de su existencia.
Y
aquí están los tres vértices interrelacionados:
Del
Pensar: “Sé perfecto y rápido”
Del
Imaginar: ve con el ojo de su mente rostros de desaprobación si no cumple. Del
Sentir: acidez, ansiedad, insomnio, culpa por no cumplir, angustia.
Emociones
congruentes e incongruentes
Habíamos
visto que una emoción tiene que estar relacionada con la situación que la
provoca. Pero no siempre es así. En muchos casos se sienten emociones que nada
tienen que ver con las situaciones. En el primer caso decimos que son
congruentes; en el segundo, incongruentes.
Con
riesgo de ser reiterativo, vayamos a otros ejemplos más:
*
Daniel se pone a llorar cuando un compañero de grupo le dice que lo quiere.
*
Julieta se deprime y se sirve un vaso de whisky después de un intenso orgasmo.
*
Carlos se resiente con su mujer porque está hablando con una amiga justo en el
momento en que él quería demostrarle cuanto la quiere.
* Al
observar a Julián jugar con sus hijos, Favio siente envidia.
*
Mónica muestra un aparente afecto y consideración a su vecina Carolina cada vez
que
ésta la llama para contarle sus dramas en horas inconvenientes,.
Así
hubieran sido emociones congruentes:
*
Daniel demuestra su afecto al compañero de grupo.
*
Julieta se queda con su placer y su relajación post orgasmo.
*
Carlos acepta la espera y, una vez que su mujer terminó de hablar, le
manifiesta su amor.
*
Favio le expresa a su amigo la ternura que siente al verlo jugar con sus hijos
y le dice
que
se siente triste por no tener sus propios hijos.
*
Mónica le dice a Carolina la rabia que le produce cuando la llama en horas
inconvenientes sin tomar en cuenta sus necesidades.
Con
estos ejemplos puede usted darse cuenta de que la toma de conciencia de la
emoción que se siente y la situación que la provoca permite dar una respuesta
congruente
con
esa situación produciéndose un enriquecimiento de la experiencia y una apertura
hacia la vida. Por el contrario, cada vez que se siente una emoción
incongruente se produce un empobrecimiento experiencial y un cerramiento
melodramático. De todo esto podemos deducir que las emociones incongruentes
favorecen la fijación de la persona a su Argumento de Vida mientras que las
congruentes favorecen el camino hacia la Meta Trascendente.
El
lugar del Estrés
Hace
unos instantes mencionábamos la palabra estrés más reconocida en su escritura
inglesa como “stress”. El estado de estrés designa un punto de ruptura en una
persona sometida a mucha presión que, si bien puede ser generada por factores
externos, es la
forma
en que la persona interpreta esos factores lo que provoca el estrés.
Estímulo
estresante Interpretación de acuerdo con
Reacción de
Estrés
Su
sistema de Creencias
Un
mismo estímulo estresante puede generar conductas muy diferentes según sea la
persona. El caso más común es el estímulo de la lluvia: mientras que uno
protesta porque le arruinó el pic-nic, otro se alegra porque le riega el
jardín.
El
tema del estrés es muy importante porque, en más o en menos, intervienen todos
los vértices del Pentágono del Ser siendo las respuestas más dramáticas las
relacionadas con el vértice del sentir y del actuar.
Hans
Selye, definió al estrés como la respuesta no específica que una persona tiene
ante un evento que considera estresante. “No específica” significa que a pesar
de que el estímulo sea una buena noticia (ganar la lotería), como una mala
noticia (la muerte de un amigo), la respuesta del organismo va a ser la misma y
depende de la persona pero siempre va a estar implicado el vértice del sentir.
Por eso incluimos el tema del estrés en este capítulo.
Estrés,
sensaciones y emociones.
Ya
vimos que toda emoción está ligada a una sensación corporal. No se pueden
sentir emociones sin que nuestro cuerpo nos lo haga saber mediante alguna
sensación. Manifestaciones tales como opresión en el pecho, nudo en la
garganta, cosquilleo en la piel, mariposas en el estómago, bostezos,
acaloramiento, rubor, transpiración excesiva, tensión en los omóplatos,
cefaleas, (la lista es larga), nos están indicando que estamos en presencia de
emociones que debemos reconocer y expresar para disminuir el nivel de estrés.
Sin
estrés
no podemos vivir pero ese estrés tiene que tener un nivel óptimo: ni por arriba
ni por debajo.
Una
manera de manejar el estrés es mediante la interrupción de pensamientos
indeseables, trabajos de imaginería, ejercicios de relajación.
La
relajación como interruptor
Una
manera muy común que tiene la gente de evitar ponerse en contacto con las
emociones es tensar, inconscientemente, los músculos. Se van formando, en la
historia de una persona, zonas corporales que hacen las veces de coraza. Otra
forma de no contactarse con lo que sentimos es la acción desmedida, el estar
haciendo algo en todo momento, como mecanismo que permite disipar energía. La
Psicoterapia Integrativa considera que la relajación es un recurso válido para
lograr que el paciente disminuya la tensión corporal, afloje sus corazas,
disminuya su actividad y pueda
contactarse con sus sensaciones, emociones, mandatos argumentales e imágenes
catastróficas: es decir, maneje su nivel de estrés. Por otra parte, sabemos que
todo pensamiento preocupante y sus imágenes asociadas produce tensión corporal.
Hace unos años concurrí a un natatorio
para
aprender a nadar. Siempre pude flotar sin inconvenientes pero necesitaba
aprender los movimientos de la natación. En las primeras clases de flotación,
como no tenía dificultades, la profesora me sugirió practicar ejercicios de
supervivencia en lo más profundo. Uno de ellos, sorprendente, consistía en
quedarse en posición vertical, como si estuviera parado, sólo con la cabeza
fuera del agua, echada hacia atrás y sin ningún movimiento del cuerpo. Mi idea
era que me iba a hundir pero no: flotaba como si fuera una boya.
Me
divirtió mucho esta experiencia y sentía una agradable sensación de relajación.
Un día en que estaba practicando este ejercicio, sintiéndome flotar, se me
"cruzó" una idea preocupante. ¡Sorpresa! Me hundí. Repetí la
experiencia varias veces y cada vez me iba a pique. Si, en cambio, me imaginaba
que estaba en un lugar relajante, caminando por Bariloche, flotaba pero, ni
bien volvía a la preocupación ¡Zas!, me hundía.
Otra
experiencia para confirmar esto es con el Péndulo de Chevreul. Ate en la punta
de
un hilo de coser de unos 40cm un peso, por ejemplo una llave. Apoye firmemente
el codo sobre la mesa. Debajo de la llave coloque algún elemento recto que
pueda utilizar como
guía
visual como una lapicera. Ubíquela en posición horizontal. Ahora IMAGINE el
movimiento del péndulo siguiendo, con sus ojos, la dirección de la lapicera de
izquierda a derecha a izquierda a derecha... El péndulo comienza a moverse
siguiendo la dirección de la lapicera. Si cierra los ojos y se imagina la
oscilación, también habrá movimiento. Ahora cambie la posición de la lapicera y
verá que, tras un lento frenado, el péndulo toma la nueva dirección siempre y
cuando usted, previamente, se la imagine.
En
estas dos experiencias podemos comprobar algo: tanto los pensamientos como las
imágenes provocan pequeñísimos movimientos musculares, imperceptibles al ojo
humano, que se comprueban tanto por mis hundimientos como por el movimiento del
péndulo. La tensión es, justamente esto. Tanto las ideas preocupantes como las
imágenes catastróficas asociadas se van "haciendo cuerpo" y se
transforman en rigideces, dolores, contracturas, etc.. Después vendrán los
calmantes, masajes, rehabilitación... Nosotros no queremos llegar a eso.
En
la escultura de "El Pensador" de Rodin podemos observar a un hombre
en pleno diálogo interno autorturante. Puede apreciarse una réplica en la Plaza
del Congreso. Observe la dificultad que tiene ese hombre para respirar. La
energía no fluye libremente: está estancada. Es un cuerpo tenso. En
contraposición tenemos las imágenes de Buda. Correctamente sentado, respira sin
tensiones. La energía fluye libremente: está relajado en una actitud de paz
consigo mismo y con el universo.
Ya
aclaramos que la tensión no es una respuesta a las demandas del medio ambiente,
a las exigencias cotidianas sino a la forma en que cada persona evalúa cada
problema
desde
su propio Argumento de Vida. Por eso está comprobado que la persona que
trasciende su Argumento en función de sus auténticos deseos vive una vida mucho
más calma, sin tensiones, siendo esta forma de vivir el mejor preventivo contra
las enfermedades.
Pero...
supongamos que ya estamos tensos, dándonos "manija" en el vértice del
Pensar, generando imágenes catastróficas en el vértice del Imaginar,
desconociendo los mensajes de nuestro cuerpo y no reconociendo las emociones
del vértice del Sentir. De esta manera nos oxigenaremos menos, cada vez
tendremos menor posibilidad de conectar nuestro Adulto Reflexivo, aumentará el
diálogo interno y estaremos atrapados en una espiral inflacionaria de incesante
realimentación. Da la impresión de que estamos en un callejón sin salida.
Algunos recurren a los tranquilizantes, alcohol u otras drogas de extrema
peligrosidad.
Otros hacen cosas sin parar para disipar, como dijimos, la energía que
presiona. Nuestra propuesta es implementar la relajación no sólo para
relajarse, como habitualmente se hace, sino para interrumpir la incesante
acción mental y física y lograr, de esta manera, conectar al Adulto Reflexivo
para que la energía comience a fluir libremente por el Sistema Ser Humano.
Prácticamente:
usted comienza a percibir alguna señal de su organismo que le indica que está
ascendiendo por la espiral de la tensión. Descubre, además, que su Adulto
Reflexivo no está, totalmente, en operaciones. Antes que las cosas pasen a
mayores decide
implementar
un recurso siempre a mano: la relajación. Y estos son, además, los beneficios
que obtendrá:
Beneficios
totales de la relajación
1)
Marcada disminución de la ansiedad, día a día.
2)
Aumento de la capacidad de enfrentar situaciones estresantes.
3)
Estabilización de las funciones cardíaca y respiratoria.
4)
Aumento de la velocidad de reflejos.
5)
Aumento de la capacidad de concentración y de la memoria.
6)
Aumento de la eficiencia en la capacidad de aprendizaje.
7)
Incremento de la habilidad para relajarse cada vez que lo necesite esté donde
esté.
8)
Sintonización armónica de la mente y el cuerpo.
9)
Marcado aumento de la capacidad de reflexión.
10)
Aumento de la tendencia natural de conocerse a sí mismo.
11)
Aumento de la disposición del organismo a curarse a sí mismo.
12)
Incremento de la capacidad creativa (Hemisferio cerebral derecho en las
personas diestras).
13)
Mejor disposición para tratar a gente "tóxica" (Personas que nos
invitan a sentirnos
mal)
14)
Aumento considerable de la capacidad de visualización interna dirigida.
15)
Aumento de la facilidad de pensar en positivo.
16)
Tendencia creciente al mejoramiento de la autoimagen positiva.
17)
Aumento de la confianza en sí mismo.
18)
Disminución paulatina del Diálogo Interno Autotorturante.
19)
Idem de la Imaginería catastrófica.
20)
Aumento de la temperatura cutánea.
21)
Disminución de la temperatura rectal.
22)
Disminución de la tensión arterial.
23)
Modificaciones cardíacas y vasculares.
24)
Normalización de la respiración.
25)
Modificaciones electroencefalográficas: de ondas Beta (Vigilia) a ondas Alfa o
más
profundas.
Lo óptimo es alcanzar las ondas alfa.
26)
Sensación de eliminación de tensiones.
27)
Aumento de la recuperación física y mental.
28)
Activación de la circulación.
29)
Aumento de la oxigenación cerebral.
30)
Aumento de la percepción extero y propioceptivas.
31)
Dinamización de las funciones neurovegetativas.
32)
Ensanchamiento del campo de conciencia.
"Bueno"
- se dirá usted - "con esto resuelvo los problemas de mi vida"
De
hecho no es así pero los va a encarar de una manera distinta. La estrategia de
relajación forma parte de los recursos de las personas que viven de acuerdo con
un plan de vida Adulto, esto es, de manera trascendente, más allá del Argumento de Vida. No es cuestión de
practicar algunas veces las distintas técnicas y luego olvidarlas. Por el
contrario, una vez fijada la Respuesta de Relajación en el Vértice del Sentir
se la puede reproducir cuantas veces lo desee. Pero para lograr esta fijación
tiene que practicar.
¿Cómo
empezar?
Antes
de que se fije la Respuesta de Relajación en el Vértice del Sentir sería
necesario que usted hiciera ciertas
cosas:
1)
Darse cuenta de que está fuera del Aquí y Ahora;
2)
tomar conciencia de las sensaciones desagradables que le transmite su cuerpo;
3) y
de las emociones asociadas;
4) y
de las autoverbalizaciones negativas (Diálogo Interno)
5) y
de las imágenes catastróficas que puede ir generando;
6) y
luego preguntarse si DESEA hacer algo con todo eso o prefiere seguir
autotorturándose. Si la respuesta es que DESEA hacer algo entonces puede
implementar la Estrategia de Relajación hasta lograr que la Respuesta de
Relajación se fije. Pero todo depende de que usted lo desee.
Técnicas
de relajación probadas y garantizadas.
Si
tu deseo es aprender la Respuesta de Relajación y fijarla en el Vértice del
Sentir, cuentas con una variedad de técnicas que se enseñan tantos en cursos de
control cental, yoga, variada bibliografía, meditación (esto es mucho más que
la relajación y tiene otros objetivos). En este libro te ofrezco una
combinación de técnicas largas y cortas para que puedas elegir las que más te
gustan. Primero las mencionamos y luego las describimos. A pesar de que la
relajación se incluye en el Vértice del Sentir, las técnicas forman parte de
otros vértices, a saber:
VERTICES
TECNICAS
del
Pensar Detención del Diálogo Interno
Actitud
Mental positiva. del Imaginar Lugar
ideal de placer.
del
Sentir Discriminación de sensaciones
durante la relajación.
Fijación
de la "Señal de Referencia Interna"
de
la Comunicación Establecimiento de un compromiso familiar para
que se respete su momento de relax; invitación a los otros miembros para que
implementen las técnicas.
del
Actuar Grabación y audición de la
relajación larga.
Implementación
de las distintas técnicas. Programación de las horas de relax; cumplimiento del
Programa.
Descripción
de las técnicas
A)
Detención del Diálogo Interno (DI)
El
objetivo es que el Adulto Reflexivo disponible pueda interferir el diálogo
autotorturante Padre -Niño hasta lograr interrumpirlo. Se pueden utilizar
varios recursos:
Recurso
1: ¡BASTA! o ¡STOP!
1) Decirse ¡BASTA! tres veces seguidas, con
énfasis.
2) Golpear las manos como si estuvieras
aplaudiendo mientras se dice BASTA
3) Romper un papel o estrujarlo diciendo,
enérgicamente BASTA.
4) Golpear los pies en el piso mientras exclamas
“¡Basta, basta, basta!”
5) Colocarse una banda elástica alrededor de la
muñeca y darse un gomazo simultáneamente con el “¡Basta!”
6) Imaginarse una gran piedra que cae a tu lado
y el estruendo que hace significa ¡BASTA!
7) Y todas aquellas que tu imaginación te
permita con tal de que el objetivo sea el ¡BASTA!
Recurso
2: escribamos todo.
1) Escribes el tema de tu DI con todas las
preocupaciones que puedas tener.
2) Relees lo escrito varias veces y le vas
agregando otras preocupaciones adicionales.
3) Eliges una hora determinada, todos los días,
y lees durante veinte minutos lo que has escrito. Si durante la lectura se te
ocurren nuevos motivos de preocupación lo agregas a los ya escritos.
4) Otra opción es que en vez de escribirlo lo
grabes y en vez de leerlo lo escuches.
Recurso
3: mirándome desde afuera.
Mientras
estás en DI te imaginas que sales de ti mismo como un fantasmita que se
desprende de tu cuerpo y te observas, siendo ese fantasmita, la posición de tu cuerpo mientras estás
dándote manija.
Recurso
4: representan mi obra.
Te
imaginas en un teatro en donde los actores representan el tema de tu DI como si
fuera parte del argumento de la obra. Visualízalo con todos los detalles
posibles.
Una
variación: siendo tú un acomodador te observas a ti mismo sentado observando,
a su
vez, esa obra de teatro.
5) Con la práctica de estos recursos el DI se
interrumpe por el simple hecho de darte
cuenta de que estás en ese diálogo autotorturante Aprendes
a tomar distancia de él y recuperar tu aquí y ahora, único momento y
lugar en donde puedes vivir.
¿Cómo
te das cuenta de que te estás “dando manija”?
Pues,
precisamente, porque estás fuera de tu
aquí y ahora, estás distraído lo que
significa
que fuiste llevado o “traído” a otro
lugar y tiempo “dis”tinto: no encuentras el destornillador que recién tenías en
la mano, no has escuchado lo que te dijeron, has perdido parte del argumento de
una película, no puedes concentrarte en lo que lees, te pasaste de calle con tu
auto o con el colectivo, no te acuerdas si al bañarte te lavaste los pies,
respondes agresivamente a un estímulo que no lo justifica, te has olvidado que
habías puesto leche en el fuego, no puedes dormir de noche 2,en fin, muchísimas
conductas
tuyas te muestran y demuestran que estás
fuera de tu aquí y ahora: esto está producido porque estás en DI, un
conversación privada que no pasa por tu Estado del Yo Adulto y se establece, preferentemente, entre los Estados del Yo
Padre y Niño. Como si el Padre y el Niño se acercaran para
poder dialogar mejor y eclipsaran al Adulto impidiéndole pensar. Los ojos de la
persona en DI miran sin ver, sus oídos oyen pero no escuchan, sus manos tocan
pero no sienten, su nariz olfatea pero no huele, su boca come pero no degusta.
Con
la parte no eclipsada el Adulto puede usar los recursos .
Padre
Adulto
Niño
Diálogo Interno Padre- Niño. Al no pasar por
el Adulto no nos damos cuenta de que nos estamos “dando manija”. En algún
momento, un elemento de nuestro entorno que nos lo
DIALOGO
INTERNO NO CONSCIENTE (Distracción)
Diferente
es estar abstraído, lo que significa estar en un lugar de reflexión, pensando
racionalmente un problema, resolviendo una ecuación, meditando sobre un mantra,
considerando sobre como rematar una oración que estás escribiendo, planificando
una comida, etc. Esto también se desarrolla en tu mente, pero en el aquí y
ahora; no tienes por qué perder contacto ni con tu entorno ni con tu tiempo.
Tiene una conciencia holística o totalizadora. Es una actividad interna que,
prioritariamente, le pertenece al Adulto aunque puede consultar al Padre,
pidiendo una opinión y al Niño, preguntándole qué siente.
2
Algunas personas se duermen con la radio o el televisor encendidos como una
manera de detener
el
diálogo interno.
Padre
Adult
Niñ
Las
flechas pequeñas dentro del Adulto significan la elaboración de un problema y
las de ida y vuelta al Padre y al Niño eventuales consultas y
sus
respuestas. Todo esto sin
perder
contacto con el Aquí y
DIALOGO
INTERNO CONSCIENTE (abstracción)
B)
Actitud Mental Positiva (AMP) 3
En
el capítulo 5, con Clara y su entrevista, tenemos un ejemplo de AMP. El objetivo de la AMP o reflexiones adultas
es tomar conciencia de que existen otras opciones diferentes a las que ofrece
el Argumento de Vida. Una creencia errónea del tipo "No sirvo para
nada" vibra en un bajo nivel de energía y corporalmente se nota porque
están implicados los músculos flexores: el cuerpo tiende a irse hacia abajo
juntamente con la expresión del rostro. Se sabe que las vibraciones negativas
atraen otras semejantes. La Psicoterapia Integrativa no considera al
pensamiento positivo un recurso válido para la transformación personal; sí, en
cambio, a la Actitud Mental Positiva. Esta actitud no tiene nada que ver con la
autohipnosis sino con el hecho de darse cuenta de que existe otra manera de ver
las cosas e insiste en la propia responsabilidad para cambiarlas.
Ejemplos
comparativos
Idea
Errónea
(No
realista) Pensamiento
Positivo
(No
realista) Actitud Mental
Positiva
(Realista.
Hay compromiso)
No
sirvo para
nada. Sirvo y mucho. Sirvo
para algunas
cosas
y para otras no.
En
el examen me
va a
ir mal. En el examen me va
a ir
estupendamente. Me va a ir bien si
hago
lo que corresponde.
Soy
un perdedor. Soy un ganador. Actúo como perdedor pero puedo ser
ganador
si hago lo que tengo que hacer.
Nunca
lo lograré. ¡Vamos! ¡Yo puedo! Lo lograré si me
dedico
y me comprometo en mi meta.
Continúe
su propia lista
3 Te
remito al Texto Complementario III
C)
Lugar Ideal de Placer
Después
de cerrar los ojos inventa visualmente con el "ojo de tu mente" un
lugar, real o imaginario, que hayas conocido o al que te gustaría conocer. Este
lugar debe tener una característica: proporcionarte un estado de paz, de
tranquilidad, en donde pueda sentirte pleno de dicha, en contacto contigo mismo
y con la naturaleza. Muchos eligen la playa, el campo, un bosque, las montañas,
un paisaje submarino o uno lunar, silencioso. Pero también puede ser tu propio
dormitorio o algún rincón especial de tu casa.
La
cuestión reside en que, por el sólo hecho de imaginarlo, vas a ir sintiendo
cada vez mayor calma, paz, tranquilidad. Actualmente, mi lugar de relajación es
el ascenso al pico Tronador, hasta el refugio Otto Mailing, en Bariloche. Me
detengo en un lugar del recorrido y contemplo, hacia abajo, la inmensidad del
Valle de los Vuriloches. Sólo se oye el viento y, cada tanto, el
desprendimiento del hielo de una de las laderas. Ahí me quedo, en comunicación
conmigo y con la naturaleza que me rodea. Utilizando las variaciones de las
características de la imagen que vimos en el Vértice del Imaginar, jugueteo con
mi videocámara mental compaginando la escena como guste. Es posible que si se
pudiera comparar este "cuadro mental" con la escena real tal como la
viví concluya de que tienen muy poco en común. Es MI escena y la puedo variar a
voluntad cambiando los encuadres. Juguetea con la imagen.; hazlo y toma nota de
lo que sientes. Puedes ayudarte facilitando la emergencia de imágenes mediante
muchos títulos de música New Age y/o cualquiera de las obras de Mozart.
Las
tres técnicas descritas hasta ahora pueden combinarse aumentando la eficacia.
Después del ¡Basta!, respira profundamente tres veces, cierra los ojos y vete a
tu lugar elegido. Una vez instalado comienza a decirte las verbalizaciones
según tu AMP.
D)
Discriminación de sensaciones durante la relajación:
la
Señal de Referencia Interna;
Las
diversas sensaciones y emociones que frecuentemente aparecen durante el proceso
de relajación pueden actuar como facilitadoras o inhibidoras de la respuesta de
relajación. Por tal razón es de suma importancia que discrimines esas
sensaciones y las interpretes como señales positivas que indican que estás
alcanzando o alcanzaste la tan ansiada respuesta de relajación. Llegado este
momento lo vas a considerar como tu Señal de Referencia Interna de que
conseguiste tu Respuesta de Relajación.
La
sensaciones más frecuentes son:
Calor,
frío generalizado o localizado, pesadez, liviandad, picazón, sueño, mareo, leve
desorientación
al salir del estado de relax.
También
pueden aparecer emociones como:
Placer,
alegría, bienestar. Pero, paradójicamente, en personas tensas y que necesitan
controlar el medio ambiente, puede darse ansiedad, angustia, confusión. En
otras personas, que utilizan la tensión muscular como defensa ante la
emergencia de la tristeza por pérdida afectiva o por ira reprimida, puede
aparecer angustia y deseos de llorar. Cualquiera sean las sensaciones o
emociones que surjan durante el proceso deberás ser considerarlas como señales
de que alcanzaste tu Respuesta de Relajación.
E)
Grabación y audición de la relajación larga;
Para
poder fijar la respuesta de relajación es conveniente que te entrenes en una
primera relajación extensa que te permitirá contactarte con las distintas
sensaciones que van apareciendo. Lo ideal sería que la escucharas una vez por
día durante 20 días hasta que fijes la respuesta de relajación. Luego podrás
elegir los métodos cortos que se desglosan del método largo. A continuación te
ofrezco un modelo de relajación para ser grabada con tu propia voz. No es
necesario que seas locutor. Lo que sí es importante es que consideres que sólo
tu conoces tus propios ritmos. Hay personas impacientes que necesitan de una
locución rápida y otras a las que les agrada una verbalización lenta. Tampoco
es necesario que la calidad de la grabación sea como realizada en un estudio.
Si
grabas
en tu casa van a oírse los ruidos de la calle, gritos, sirenas, ladridos,
golpes, cubiertos que se caen: es la vida que se hace oir y está bien que
aparezca en el tape o CD.
El
protagonista es masculino por razones de convención. Si usted es mujer cambie
la terminación genérica.
MODELO
DE RELAJACION PARA SER GRABADO Instrucciones
1) Lee la
relajación una vez para familiarizarte con ella.
2) Las pausas de unos 5 segundos están señaladas
con (.....). Tres de estas pausas equivalen a 15 segundos, aproximadamente.
3) Puedes seleccionar una música de fondo de las
recomendadas anteriormente.
4) Lee la relajación de acuerdo con tu propio
ritmo. Como recién aclaramos, durante la grabación van a aparecer los ruidos
lógicos del diario vivir (autos, gritos, sirenas, etc.). No importa. Al
comienzo de la relajación ya está previsto.
5) Haz una prueba de grabación para ajustar los
volúmenes de tal manera que la música de fondo no enmascare tu propia voz.
6) Terminada la grabación, descansa. No la
oigas, todavía.
7) Determina un hora para relajarte, por ejemplo, veinte minutos
antes de cenar.
Enciérrate
en una habitación y sigue las instrucciones del cassette.
8) Pide a los miembros de tu familia que
respeten este tiempo tuyo.
9) Es muy posible que las primeras veces te
quedes dormido. Está bien. Indica la necesidad que tiene tu organismo de
relajarse. Con el tiempo no te dormirás.
TEXTO
DE LA RELAJACION
Ya
estás en tu posición preferida para comenzar a relajarte. (.....) Es este un
momento muy importate para ti. Vas a tomarte unos segundos para ponerte en
contacto con todos los ruidos tanto del
exterior como los que provienen del grabador. (.....)(.....)(.....) Ahora vas a
conectarte con tu cuerpo y te vas a reacomodar hasta que tu posición se haga
más confortable. (.....) Toma conciencia del ambiente que te rodea, obsérvalo,
y pregúntate si consideras que te encuentras en disposición interna para
empezar a relajarte, si no hay
algún
asunto pendiente que quieras hacer: ir al baño, una llamada telefónica, beber
algo. (.....) Cierra los ojos y toma una inspiración profunda. (.....) Retén el
aire unos cinco segundos dos... tres... cuatro... cinco... Abre los ojos y
suelta el aire lentamente mientras te dices para tus adentros "Estoy con
disposición para relajarme. (.....) Haz otra inspiración profunda. (.....)
retén el aire. (.....) Suéltalo lentamente mientras te dices
"Relajado". (.....)
Haz
una tercera inspiración profunda
(.....), retén el aire (.....) y
suéltalo lentamente mientras vas sintiendo que tu brazo derecho se está
poniendo pesado (.....) pesado (.....) pesado. Ahora vas a respirar
normalmente mientras te concentras en tu brazo derecho que se está poniendo
cada vez más pesado (.....) pesado (.....) pesado. Quizás tengas una sensación
de pesadez o de liviandad, de calor o de frío o de cosquilleo. Cualquier
sensación que tengas es una señal muy tuya que te está indicando que ya estás
entrando en tu nivel
de
relajación. (.....)
Ahora
te vas a ir concentrando en tu brazo izquierdo al que lo vas a ir sintiendo
pesado (.....) pesado (.....)
pesado (.....) cada vez más pesado.
(.....) flojo (.....) pesado (.....). Concéntrate en este único
pensamiento: que tu brazo izquierdo está cada vez más pesado (.....) pesado.
(.....) Ya has comenzado a entrar en un estado de calma. (.....) Te vas a ir
dando cuenta de que ambos brazos están pesados. (.....) pesados.
Ahora
te concentrarás en tu pierna izquierda a la que vas a ir sintiendo cada vez más
pesada (.....) pesada. Toda la pierna, desde la articulación de la cadera hasta
la punta del dedo gordo está cada vez más pesada. (.....) Y a medida que se va
poniendo pesada vas sintiendo una mayor sensación de calma, una creciente
sensación de bienestar. (.....) Ahora te concentrarás en tu pierna derecha a la
que vas a ir sintiendo pesada. (.....) cada vez más
pesada.
(.....) Toda la pierna derecha, desde la articulación de la cadera hasta la
punta del dedo gordo, está cada vez más pesada (.....) pesada. Y a medida que
aumenta la sensación de pesadez de todo tu cuerpo, aumenta la sensación de
calma y bienestar. (.....) Te lo mereces.
A
medida que tus brazos y piernas se hacen más pesados y más flojos se van a ir
liberando todas las tensiones físicas y mentales. (.....) Todas las
preocupaciones están siendo dejadas de lado por lo menos durante este ratito de
paz. (.....) Observa que estas preocupaciones tienden a aparecer y a querer
atraparte ya sea en forma de pensamientos autotorturante o como imágenes
catastróficas. Date cuenta de esto y no hagas nada para eliminarlas, sólo
obsérvalas y déjalas pasar sin hacer ningún esfuerzo mental. (.....) Toma
conciencia de que, cada vez, se te hace más fácil lograr la respuesta de
relajación. (.....)
Ahora
te vas a concentrar en los músculos del abdomen. A medida que los vayas
liberando los irás sintiendo cada vez más flojos, más relajados. (.....)
Repítete mentalmente que tu abdomen está relajado (.....) flojo (.....) sin
tensiones. (.....) Concéntrate en los músculos de tu pecho, liberándolos,
abandonándolos. (.....) Imagínate los músculos que rodean tus pulmones y
aflójalos. (.....) Repite mentalmente "A medida que voy relajando (.....)
los músculos del pecho (.....) y de los pulmones (.....) me voy liberando de
tensiones (.....) y me voy sintiendo en paz (.....) y más integrado conmigo.
Ahora
vas a ir tomando conciencia de los músculos del cuello (.....) y vas a ir
permitiendo que comiencen a relajarse. (.....) Concéntrate en ellos y
permíteles que se liberen de cualquier tensión que tengan. (.....) Todos los
músculos de tu cuello, los que rodean las vértebras cervicales, se están
relajando completamente (.....) Siente cómo s están relajando los músculos de
tu rostro. Quizás sientas una sensación de calor, de cosquilleo o una
vibración. (.....) Permite que tus mandíbulas se aflojen, separa levemente los
dientes y deja que tu lengua flote libremente dentro de tu boca como una ramita
flota en una laguna. (.....) Al sentir todo esto estás penetrando más y más en
niveles (.....) más saludables, (.....) más profundos.
Irás
notando, en este punto, que desde la piel que recubre tu cráneo hasta los dedos
de los pies, te vas sintiendo cada vez más y más relajado. (.....) Todas las
partes de tu cuerpo están relajadas y te estás sintiendo muy a gusto. (.....)
Los sonidos del medio ambiente van perdiendo significado y tu DI e imágenes
catastróficas, si las tenías, han ido perdiendo fuerza. (.....) Lo único que
puede sacarte de este estado de tanta calma es una llamada de emergencia o
alguna manifestación de peligro del medio ambiente. Si esto llegara a ocurrir
te incorporarás de inmediato sintiéndote alerta y eficaz para resolver la
situación. (.....)
Ahora
vas a profundizar este estado de relajación para hacerlo aún más saludable. Vas
a ir contando hacia atrás del 10 al 1. A medida que vayas descendiendo te vas a
ir sintiendo cada vez más y más relajado. (.....) 10 (.....) 9 (.....) 8
(.....) Vas penetrando en un estado de mayor relajación (.....) 7 (.....) 6
(.....) 5 (.....) Más y más relajado (.....) 4 (.....) 3 (.....) 2 (.....) 1
(.....).
En
este punto te pido que trates de abrir muy pero muy lentamente los ojos (.....)
y los vuelvas a cerrar (.....)
Ya
te habrás dado cuenta que el abrir y cerrar los ojos te demanda un esfuerzo que
es el mínimo esfuerzo que puedes imaginar. Sin embargo, en el estado de
relajación en el que te encuentras, este mínimo esfuerzo te deberá parecer
excesivo. (.....) Ahora, ya con los
ojos
cerrados, tomarás conciencia de este fenómeno: tienes los párpados tan pero tan
relajados
que tus músculos no quieren trabajar. Haz la prueba de querer abrir los ojos,
nuevamente, para verificar este hecho. (.....) Si puedes abrir los párpados es
que la relajación no fue completa y que no alcanzaste el punto en donde los
párpados NO QUIEREN TRABAJAR. Es muy importante que pruebes tus músculos para
comprobar que no quieren trabajar. Atención a este punto: no es que no te sea
posible abrir los ojos si decidiste hacerlo, pero NO te será posible abrirlos
SIN ABANDONAR PREVIAMENTE EL ESTADO DE RELAJACION. Esta es una decisión que
deberás tomar en este momento. Puedes abandonar, en este instante, el estado de
relajación en que te encuentras probando
abrir
los ojos. Si decides no abrirlos es porque has decidido, además, permanecer en
estado
de
relajación. Esta decisión con los párpados puedes extenderla a otros grupos
musculares como, por ejemplo, un brazo. Puedes levantarlo, si quieres, pero
para eso tienes que abandonar, voluntariamente, el estado de relajación.
(.....)
Consciente
de este fenómeno y de que la relajación es producto de una decisión, vas
a
profundizar aún más este estado. (.....) Para eso te vas a ir, por espacio de
un minuto, a tu lugar ideal de Placer. Vas a elegir el lugar para hoy sabiendo
que puedes cambiarlo según
tu
disposición de ánimo. (.....) Voy a contar de 5 a 1 y al llegar a 1 te
encontrarás en tu lugar de placer. (.....) 5 (.....) 4 (.....) 3 (.....) 2
(.....) 1 (.....)
Ya
te encuentras en tu Lugar Ideal de Descanso. Voy a hacer una pausa de un
minuto.
Cuando
vuelvas a oir mi voz no te vas a sorprender. Disfrútalo bien.
(PAUSA
DE UN MINUTO. EN ESTE CASO, CONVIENE QUE LA CINTA VIRGEN CORRA SIN SONIDOS PARA
FAVORECER EL EJERCICIO DE IMAGINERIA)
Manteniéndote
en ese Lugar de Descanso, vas a escuchar algunas frases positivas para
alcanzar, en el futuro, la respuesta de relajación más rápidamente y aumentar
tu sensación de bienestar. (.....)
Todas
las verbalizaciones que puedas darte en este estado de relajación (.....)
tendrán un efecto benéfico y liberador (.....) y funcionarán como ayudantes
internos (.....) para que puedas incrementar el nivel de autoconciencia (.....)
autocrítica (.....) y deseo de cambio (.....) para que puedas crecer más allá
(.....) de tu Argumento de Vida. (.....) Cuanto más
practiques
estos ejercicios de relajación (.....) más rápidamente te relajarás en el
futuro (.....) y en cualquier situación en que te encuentres (.....) para
disminuir el nivel de diálogo interno autotorturante, (.....) hacer desaparecer
tus imágenes visuales catastróficas, (.....) reducir el nivel de actividad
compulsiva y (.....) bajar la ansiedad bloqueadora (.....) facilitando el
pensamiento reflexivo, (.....) la creatividad (.....) y la autoprotección.
(.....) La relajación se
está
convirtiendo en un hábito saludable (.....) en todo momento (.....) y estés con
quién estés. Progresivamente (.....) te vas sintiendo más integrado (.....) más
en contacto con tus deseos auténticos (.....) discriminando fácilmente tus
sensaciones y emociones (.....) conectándote con tu Adulto Reflexivo (.....)
diferenciando la realidad de lo imaginario. (.....) (.....) (.....)
Ahora
vas a ir saliendo de este estado de relajación. Lo deberás hacer lentamente
.(.....)
En primer lugar vas a despedirte de tu ligar de descanso sabiendo que puedes
regresar
a él tantas veces como lo necesites. (.....) Voy a comenzar a contar de 1 a 5.
Al llegar a 3 vas a desperezarte como si salieras de un sueño profundo y al
llegar a cinco y sólo entonces, vas a abrir los ojos, te pondrás en contacto
con tu medio ambiente, permanecerás un minuto en esa posición y te levantarás
sin brusquedades (.....)
Comienzo
a contar: 1 (.....) 2 (.....) 3 (.....) empieza a desperezarte, estira bien los
brazos, bosteza con la boca bien abierta y emitiendo un sonido (.....) 4
(.....) 5 (.....) empieza a abrir los ojos lentamente, como si estuvieras
abriendo una pesada cortina de enrollar (.....) Ponte en contacto con tu
entorno y luego de un minuto levántate y vive tu vida.
F)
Implementación de las técnicas de relajación
Y
terminamos con las técnicas de este Vértice del Sentir poniendo en marcha la
relajación propiamente dicha. Para lograr esto deberás contar con apoyo
familiar para que respeten tu horario de relajación el cual, al principio del
aprendizaje, conviene que sea a la misma hora. Después de esos 20 días podrás
optar por las diferentes "técnicas cortas" para utilizarlas en
cualquier momento y escuchar el cassette una vez cada quince días para reforzar
la respuesta.
Discriminación
de las diferentes Técnicas de Relajación
No
siempre se puede estar dispuesto a escuchar una relajación extensa como la que
damos aquí. Por tal motivo, en esa relajación, están incluidos métodos breves
pero que tienen una gran potencia una vez que hayas fijado la Respuesta de
Relajación. Estos son los métodos cortos:
1) Ponerte en contacto con los sonidos del
ambiente y con tu cuerpo.
2) Tres inspiraciones profundas diciéndote CALMA
al ir soltando el aire lentamente.
3) Pesadez de brazos y piernas.
4) Conteo regresivo de 10 a 1 ó de 50 a 1 ó de
100 a 1 según el estado de tensión que tengas en ese momento.
5) Visualización del lugar ideal de placer.
6) Escuchar música inductora de la relajación.
7) Cerrar los ojos y darte cuenta de que no los
puedes abrir sin abandonar previamente el estado de relajación. Lo mismo con un
brazo o todo el cuerpo.
8) Aflojamiento de mandíbulas y libre flotación
de la lengua.
9) Autoverbalizaciones de permisos para alcanzar
la relajación: "Puedo estar relajado... me estoy relajando... ya me
relajé"
10)
Y lo que es más importante: el deseo de relajarse.
Relajación
y autoengaño
Muchas
personas toman la relajación como una forma de tranquilizarse. Ya viste los
múltiples beneficios que se obtienen. Pero, esta calma puede ser un autoengaño
para continuar viviendo de forma enajenada según te ordena el Argumento de
Vida. Es como aquella persona con frecuentes dolores de cabeza que toma algún
analgésico y considera que ya está bien porque se le pasó el dolor. Si no se
investigan las causas de la tensión, la relajación podría llegar a ser un
equivalente, socialmente aceptado, del alcohol, los ansiolíticos o drogas más
peligrosas. Por eso, para la Psicoterapia Integrativa, la relajación es una
forma de que detengas el diálogo interno autotorturante, la imaginería
catastrófica y la acción desmedida "conectando" el Adulto Reflexivo
para incrementar la autoconciencia de
tus problemas, sensaciones y emociones, ejerzas tu autocrítica, favorezcas la
elaboración
de tus conflictos y te facilite el proceso de cambio. De no ser así será un
simple paliativo para que todo siga igual.
¿Y
no es eso lo que deseas? ¿No?
CAPITULO
8
HABLANDO,
¿SE ENTIENDE LA GENTE?
Distorsiones,
interferencias, malentendidos, sobrentendidos... “¿Por
qué
no me entienden?” Lugares y transacciones. Comunicación en la pareja. Algunos
ejercicios.
En
una sesión de terapia de pareja...
...
el marido, mirándome fijamente, dice:
-En
fin... también estuve pensando en que... bueno... hay otras opciones si esto no
se arregla. (Atención a lo destacado)
Como
se estaban tratando tres temas entrelazados yo no sabía a qué se refería; así
que le pregunté:
-¿Si
no se arregla qué cosa?
Vaciló
y se reacomodó en su silla.
-Bueno... de lo que estuvimos hablando (mira de reojo a
su mujer sentada a su izquierda).
-¿Te
refieres a María?
-¡No
no! ¿Qué tiene que ver María?- dijo esto en alta voz, enojado y volviéndose a
acomodar.
Al
decir "de lo que estuvimos hablando" la miraste de reojo. Antes
dijiste que si no se arreglaba había otras opciones. Me da la impresión que
quisiste decir que si María no cambiaba la conducta que te molesta...
propondrías la separación.
Protestó
unos segundos sobre la validez de mis deducciones pero, al final, dijo con
tristeza:
-Si,
me rindo. Es cierto.- (toma de la mano a María y se ponen a llorar. Un momento
de silencio) -Es que... yo también tengo muchas cosas que cambiar.
El
vértice de la comunicación
Este
vértice, junto con el de la Acción conforman el Area Pública del Pentágono del
Ser. Recordarás que los tres anteriores: el del Pensar, Imaginar y Sentir,
constituyen el Área Privada por cuanto todo lo que ocurre en esos
vértices
sólo la persona lo sabe y, ni a veces, ella misma. Si tu hijo te dice que no
puede estudiar porque le duele la cabeza, tú puedes dar testimonio de que dijo
lo que dijo pero no puedes saber si en realidad le duele la cabeza o es sólo
una excusa para no cumplir con sus obligaciones.
Cuando
hablamos de comunicación nos referimos a la que se establece
entre,
por lo menos, dos personas o interpersonal. Te aclaro esto porque el Diálogo
Interno que estuvimos analizando en el capítulo anterior también es una
comunicación pero de uno consigo mismo o intrapersonal.
¿Qué
es “comunicar”?
La
comunicación es un proceso mediante el cual una persona trata de transmitir a
otra una idea con el deseo de que capte el verdadero sentido del mensaje con un
mínimo de distorsión. La comprensión del mensaje con una
mínima
deformación nos mostraría que la comunicación fue exitosa de lo contrario fue
fallida. Esta falla en la comunicación por la cual el sentido de un mensaje no
es comprendido en su totalidad es algo muy frecuente y la explicación reside en
un hecho fundamental: la interferencia producida por el Argumento de Vida con
su sistema de creencias. Y como todos tenemos un Argumento podemos concluir que
toda comunicación, en algún momento, va a ser interferida y nunca será plena.
Esto va a dar lugar a malos entendidos.
Si
bien todos los que compartimos una lengua tenemos un código en común, el
significado que le atribuimos a las palabras depende de nuestra experiencia.
Obviamente, todos sabemos lo que es una "mesa". Pero en el momento de
leer o escuchar este vocablo cada cual tendrá una representación mental distinta: uno se imaginará la mesa de su
cocina, otro la heredada por sus padres muertos, otro la que vio en la vidriera
y que le resulta muy cara.
Distorsiones
Cada
persona, al querer comunicar un mensaje, debe recurrir a su "banco de
datos" del cual va a extraer tanto las palabras como la estructura
gramatical más adecuada a lo que quiere transmitir. Pero ese banco de datos
está pautado por el código del Argumento de Vida y su ideología subyacente.
Este Argumento de Vida es tan diferente de una persona a otra como las huellas
digitales: todas se parecen
y
todas son distintas. Claro, las palabras utilizadas en la construcción del
mensaje y su estructura sintáctica son comunes a todos nosotros pero la
significación que damos a cada mensaje depende de ese banco de datos. En otras
palabras, cada cual entiende lo que un otro dice según su propio Argumento de
Vida, su Sistema Interno de Creencias. Esto es lo que sanciona el mensaje de un
otro.
El
Argumento de Vida de cada cual interfiere tanto la emisión como la
Veamos
este sencillo ejemplo:
En
un grupo de terapia un participante pregunta "¿Qué hora es?" . Cada
miembro del grupo puede interpretar cosas diferentes según su propio banco de
datos:
Quiere
saber la hora.
Está
cansado y quiere irse. Tiene que hacer un llamado. Tiene hambre.
Está
aburrido.
Quiere
hablar y nunca le llega el momento. Quiere verificar si funciona su reloj.
Quiere
llamar la atención.
Quiere
que se calle la compañera que está hablando, etc.
¿Dónde
está la verdad? Si se le pregunta para qué quiere saber la hora
puede
contestar que era por saber. Pero la verdad... ¿cuál es? En definitiva, cada
compañero va a interpretar esa pregunta según su propio sistema de creencias.
De
aquí parten los malentendidos y sobrentendidos.
Esto
se nota con mayor intensidad en el vínculo de pareja debido a que, por
la
convivencia cotidiana, se pone en evidencia las diferencia de códigos. Cada
cual responde según un Argumento de Vida diferente, tuvo experiencias vitales
distintas y, por lo tanto, un Sistema de Creencias particular que, para nada,
puede coincidir con el del otro. En una discusión por la educación de los
hijos... ¿Quién puede decirse autorizado a tener razón? Ambos códigos son
válidos.
Dijimos
anteriormente que, si bien es imposible no comunicar, también es imposible
comunicar totalmente. Sin embargo algo tenemos que hacer. De lo contrario sería
inaguantable toda relación con un otro, dando por hecho que, ya de por sí, la
relación humana es, por naturaleza, dificultosa.
Las
cosas se complican bastante cuando los mensajes son transmitidos eligiendo
palabras de bajo nivel de significación, es decir, que se les puede atribuir
cualquier significado. Por ejemplo, alguien dice "Siempre se sienten esas
emociones cuando suceden esas cosas". Aquí es casi imposible saber de qué
se está hablando, porque... ¿Qué son esas cosas?; ¿Quienes las sienten?; ¿De
qué emociones se habla?; ¿"Siempre" significa que no hay excepciones;
que se trata de una ley universal? Observe usted cuántos interrogantes surgen
en una oración compuesta por palabras de baja significación.
Es
el caso del diálogo con el que iniciamos el capítulo. Luis dijo: “Hay otras
opciones
si esto no se arregla”. Al interrogarlo sobre estas estructuras superficiales
se confunde y se enoja. Al contestar hace un gesto: mira a María de reojo. Esta
modalidad de comunicación no verbal me dio la pauta de que no se estaba
refiriendo
a otra cosa más que a ciertas conductas de su esposa. Si Luis hubiera elegido
ser sincero y honesto en su comunicación habría dicho algo asÍ:
“-Y
me doy cuenta, María, de que hay algunas conductas tuyas que me molestan como,
por ejemplo, que nunca está la comida preparada cuando llego del trabajo sino
que empiezas a hacerla cuando ya estoy en casa, cansado y con deseos de irme a
la cama. A veces tenemos que esperar hasta una hora para cenar. Yo sé que
también tengo conductas para cambiar. SI decidimos colaborar ambos, magnífico,
de lo contrario lo mejor será separarnos”
En
vez de lo anterior dijo. “Hay otras opciones si esto no se arregla”. En este
caso le corresponde al interlocutor entender qué está queriendo decir, darle un
significado a esas palabras.
El
ejemplo anterior es un recorte de toda una sesión de pareja y representa el
núcleo
central en donde giró la misma. Luis no podía expresar lo que realmente sentía
ni pedir lo que necesitaba. Su estilo era la demanda quejosa, los gestos de
disgusto, los suspiros, silencios y malos modos. Su deseo, que su mujer
adivinara lo que le estaba pasando cosa imposible a menos que se posean dotes
telepáticas.
El
que escucha va a ser, decididamente, el que dará significado al mensaje. No va
a tener dudas en cuanto al sentido de las palabras, sin embargo, no va a poder
captar en su totalidad la intención subyacente a las mismas.
Interferencias
¿Existe
la comunicación total?
Por
lo que vimos hasta ahora la respuesta es NO. Es muy difícil, por no decir
imposible, que nuestro interlocutor capte, exactamente, el sentido cabal de lo
que estamos diciendo. Siempre hay algo que se pierde en el texto que emitimos.
Lo mismo ocurre con la escritura. Sin ir muy lejos tomemos el ejemplo de la
Biblia: se
le
hace decir cualquier cosa y sobre sus distintas interpretaciones se fundan
sectas religiosas. Hay muchos ejemplos sobre esto.
Ya
vimos que el sistema de creencias constituido por el Argumento de Vida funciona
como obstáculo para que:
1)
Un mensaje sea transmitido sin ambigüedades;
2)
Un mensaje sea recibido sin cambio de sentido.
Si
el sistema de creencias de Luis incluye sentencias tipo: "Si tu esposa te
quiere debe saber lo que precisas"; "Un hombre de verdad no debe
mostrar debilidades y es una debilidad pedir lo que se necesita",
obviamente, para conseguir lo que desea de un otro, deberá manipularlo.
Veamos
este otro ejemplo. El esposo, en tono amable y afectuoso, le
pregunta
a su mujer:
“Querida...
¿Me planchaste la camisa blanca?”
La
esposa, al recibir este mensaje, "oye", interiormente, la voz de su
madre que le dice: " ¿Viste?; todos los hombres son iguales... te exigen y
te exigen ". Esta sentencia de su Argumento de Vida "filtra" el
mensaje del marido y la respuesta que da corresponde al mandato y no a la
pregunta del esposo:
“¡Ya
me tienes harta con tus exigencias!”-
responde la mujer ante la mirada sorprendida del marido.
La
ideología de su Argumento de Vida hace que la mujer codifique el mensaje del
esposo en función de una creencia materna pero que nada tiene que ver con la
realidad.
Objetivo
de la comunicación
Podemos
decir que ese objetivo es, fundamentalmente, influir sobre el campo de
experiencia del otro. Esto lo saben muy bien los publicistas. Sabemos que la
comunicación es un proceso mediante el cual una persona (emisor) envía un
mensaje para que otro (receptor) haga algo con eso: informarse, actuar,
sorprenderse, comprenderme, cambiar actitudes, protegerme, retarme, recibir una
sugerencia, y que esa respuesta le será devuelta a quién inició el proceso. No
vamos a analizar los distintos elementos que intervienen en el proceso porque
el tema resultaría aburrido. Lo que sí me interesa destacar en este Vértice son
los aspectos prácticos del circuito comunicacional que, para mí, son cinco:
1)
¿Qué objetivo persigo al comunicar esto; al decir lo que digo?
2)
¿Qué espero obtener del otro que me escucha?
3)
¿Desde qué lugar transmito esa información?
4)
¿Desde qué lugar el otro la recibe?
5)
¿Desde qué lugar voy a recibir su respuesta y qué voy a hacer con ella?
El
lugar de la escucha
Este
lugar hace que, si yo me sitúo donde no corresponde, puedo darle al mensaje un
sentido que no tiene. La transmisión y escucha desde un lugar erróneo es
función del Argumento de Vida y de la validez que le otorgo a este Argumento al
no cuestionar sus mandatos. La esposa del ejemplo estuvo ubicada en el
"lugar del Niño Opositor" y no en el lugar del Adulto y Padre
Nutritivo que escucha la necesidad de su
marido y la satisface. Si se hubiera ubicado en estos últimos
lugares
habría respondido algo así como: "Mira... realmente me olvidé. Ya mismo te
la plancho." Luis decidió ocupar el lugar de Niño Opositor y Padre
Tiránico amenazando y sembrando miedo: “Si esto no se arregla hay otras
opciones”
Como
se podrá dar cuenta todo esto que estamos analizando del proceso de
comunicación es de suma importancia en la relaciones humanas, específicamente,
en la producción de sobreentendidos y malos entendidos. Es alarmante la
cantidad de parejas que se separan por transmitir y recibir información desde
lugares determinados por el Argumento de Vida. He aquí otros ejemplos
cotidianos. Sería interesante que usted pensara en los suyos propios:
1)
La esposa transmite desde el lugar de su Padre Tiránico:
"
¿Te das cuenta que eres un perdedor? Eres un tipo lento... te dejas
estar". Esto se lo oía decir, aunque con otro estilo de verbalización, a
su madre
respecto
de su padre.
2)
Este maestro de escuela les habla a sus alumnos desde el lugar de un maestro de
su infancia usando, también, su Padre Tiránico:
"
¡Y si oigo hablar, si oigo respirar, si oigo un imperceptible sonido, se quedan
después
de hora!"
3)
En una reunión de amigos, uno de ellos, terapeuta, habla desde el lugar del
analista mal usando su Adulto Reflexivo que encubre a un Padre Tiránico,
perseguidor :
"
Y tienes que preguntarte por qué te cuesta tanto tener una pareja".
Innumerables
son los ejemplos. En estos tres, ninguno de los protagonistas está ubicado en
su propio lugar: el de esposa, el de docente con estilo propio, el de amigo y
no terapeuta.
El
Análisis Transaccional (AT) estudió minuciosamente estos lugares desde los
cuales se envía y se recibe el mensaje y la respuesta correspondiente. Llamó
TRANSACCIONES a este intercambio, queriendo significar con ello que un objetivo
de esta psicoterapia es alcanzar tal nivel de comunicación que los trastornos
derivados de fallas en la comunicación sean mínimos.
En
definitiva:
Una
Transacción es una acción cuyo objetivo es comunicar un mensaje, ya sea en
forma verbal y/o no verbal, y la respuesta correspondiente. Esta acción
mediante la comunicación se origina en "lugares" de la persona que,
si no son los apropiados para transmitir o recibir ese mensaje, puede provocar
serias distorsiones. Estos lugares ya los conoce: son los Estados del Yo y cada
uno de ellos tiene su propio estilo comunicativo tanto verbal como no verbal:
El
Padre es imperativo, el Adulto es reflexivo e interrogativo y el Niño,
básicamente, emocional.
Trans-acciones
En
el proceso de enviar y recibir información, estos "lugares"
determinan estilos comunicativos. El AT los clasificó en Transacciones
complementarias en donde la respuesta es pertinente al estímulo y Transacciones
cruzadas en donde no la es. Pero las cosas se complican algo más porque, tanto
las transacciones complementarias como las cruzadas pueden promover o frenar el
crecimiento. Las transacciones que frenan responden a una necesidad
inconsciente de ambos interlocutores de estancarse en una inmovilidad patológica
girando sin cesar dentro del Argumento de Vida, las que impulsan el crecimiento
responden a un Plan de Vida Adulto y hacen que la vida sea digna de ser vivida.
Veamos
otros ejemplos:
Transacción
complementaria frenadora MADRE: Hijo, hace frío. Ponte un pullover. HIJO : (de
32 años) "Bueno"
ANALISIS:
aquí la comunicación tuvo lugar pues se cumplió la intención de la madre. Por
lo tanto es una transacción complementaria. Sin embargo se espera que un hombre
de 32 años verifique el estado del tiempo y decida qué hacer al respecto sin
esperar indicaciones maternas. La madre transmitió con su Padre Sobreprotector
y el hijo recibió con su Niño Sumiso. Este tipo de transacción mantiene y
refuerza la creencia compartida de que la madre aún es joven y el hijo es
chiquito.
Madre
Hijo
Sobreprotección
- Sumisión
Transacción
complementaria liberadora
PADRE:
Mary... me parece que es importante que hablemos con Gustavo sobre el estudio.
MADRE:
Si... es verdad. Vamos a llamarlo.
HIJO:
Te quiero mucho, papá.
PADRE:
(Abrazándolo) Yo también te quiero mucho.
ANALISIS:
en el primer ejemplo PADRE y MADRE se ubican en sus respectivos
"lugares" desde los cuales planifican una posible acción correctiva:
están ubicados en el Padre Firme y Nutritivo. En la segunda, el hijo envía el
mensaje desde su Niño Libre y el padre responde desde su Niño Libre y Padre
Nutritivo. En ambos casos la comunicación se estableció porque los
"lugares" desde los que se enviaron y recibieron los mensajes fueron
los adecuados para la situación.
Transacción
cruzada frenadora
HIJO:
Te quiero mucho, papá.
PADRE:
Ahora no tengo tiempo para esas cosas.
EL:
Necesito hablar contigo.
ELLA:
Seguro que es para reprocharme lo del otro día.
ANALISIS:
en estos ejemplos la transacción se "cruzó". El PADRE ocupó un
"lugar" no esperado por el hijo, el de Padre Tiránico cuando el
mensaje fue enviado al Padre Nutritivo. En el segundo caso, ELLA se ubica en el
"lugar" del Niño Sumiso que teme ser reprendida mientras que el
esposo le envió el mensaje a su Adulto.
De
ninguna manera hubo comunicación exitosa; la interacción ha sido frenada. No
hay crecimiento mutuo.
Hijo
Padre El
Ella
Afecto
– Descalificación Solicitud - Temor
Transacción
cruzada liberadora
Se
pueden producir ante la invitación del emisor a que el receptor se
"enganche" en un juego de discusión, altercado, pelea, seducción
indebida o cualquier tipo de manipulación en donde ambos terminan perdiendo. Es
muy frecuente en psicoterapia en donde el paciente quiere "enganchar"
al terapeuta en un juego para inmovilizarlo y así evitar el cambio.
EL:
(Gritando) ¡No sé por qué no le pones límites a esa vieja bruja!
ELLA:
(Decide no aceptar la invitación) Me doy cuenta de que te molesta mucho la
actitud de mamá y la mía pero quiero que comprendas que todavía me es difícil
ponerle los límites que sé que tengo que ponerle.
PACIENTE: (Al finalizar la sesión) ¡Ah, hoy no traje
dinero para pagarle...!
¿Le
puedo pagar la próxima?
TERAPEUTA:
La próxima vamos a analizar qué significado puede tener tanto el que no haya
traído el dinero como el habérmelo anunciado al final de la sesión.
ANALISIS:
Estas transacciones son cruzadas porque, en la primera, EL se ubica en el lugar
de un Padre Tiránico motivado por su Niño Justiciero que clama por justicia,
quizá con razón. ELLA, en cambio, en vez de aceptar la invitación a la
pelea
con su Niño Opositor u obedecer con su Niño Sumiso reconoce con su Adulto que,
todavía, no puede. Es liberadora porque, ante la explicación que le hace a EL,
asume su imposibilidad y no se fuerza a hacer algo que no puede hacer
simplemente por complacerlo. En la segunda,
PACIENTE, con su Niño Opositor, invita a TERAPEUTA a que responda con un
Padre Tiránico o sobreprotector pero TERAPEUTA cruza la transacción
respondiendo con su Adulto. Es una respuesta liberadora porque deja a PACIENTE
con dos interrogantes hasta la próxima sesión promoviendo, de esta manera, el
autoconocimiento y, por ende, la autonomía.
Esposo
Esposa Paciente
Terapeuta
Reproche
– Aclaración Manipulación -
Confrontación
Para
tener en cuenta...
Es
importante considerar que, si bien siempre estamos transmitiendo información,
no siempre se establece comunicación. Con palabras verbales o escritas,
gráficos, gestos, posturas, muecas, ademanes, silencios, siempre estamos
enviando mensajes y tanto la persona que transmite como la que recibe el
mensaje, deben tener presente estos puntos:
1) El objetivo deseado al enviar ese mensaje.
"¿Para qué digo lo que digo?".
2) El "lugar" desde donde se transmite
y/o recibe ese : Los Estados del Yo, es decir, "¿Cómo qué o cómo quién
digo lo que digo?
3) Ese "lugar" va a determinar la
forma que se le va a dar al mensaje
(enojado,
severo,
plañidero, racional, angustiado, alegre, protector, etc..). "¿De qué
manera digo lo que digo?"
4) Una evaluación honesta de si el mensaje que
se envía/recibe está promoviendo crecimiento mutuo o estancamiento
melodramático.
"
¿Es honesto lo que digo y cómo lo digo? "
5) La capacidad que se está teniendo, en ese
momento, de escucharse uno mismo con el fin de detectar todo lo anterior.
"¿Me estoy escuchando al hablar?"
EJERCICIO
PARA PAREJAS
Como
habrás visto, los trastornos en el envío y recepción de los mensajes se dan en
cualquier situación humana pero hemos elegido el vínculo de pareja como el más
demostrativo en la producción de sobreentendidos y malos entendidos. Por esta
razón, el ejercicio que sigue está dedicado a este vínculo aunque puede ser
aplicado a otros (jefe - empleado; maestro y alumno; padre - hijo; etc..).
Consigna
Lee
junto a tu pareja estos cinco puntos y respondan con "buena fe":
1) ¿Con cuánta franqueza y claridad intercambian
información uno con el otro?
2) ¿Pueden expresar abierta y espontáneamente su
afecto, tristeza, bronca, comprensión, preocupaciones, necesidades, etc., o
tienden a manipular al otro para que adivine qué le está sucediendo como hace
Luis con María?
3) ¿Tiene cada cual una franca capacidad de
escucha?
4) ¿Acepta cada cual las sugerencias del otro
para cambiar lo que no está
funcionando
bien o tiende cada uno a sentirse ofendido toda vez que se le señala alguna
conducta inadecuada?
5) ¿Disponen de momentos para el diálogo o
siempre aparece alguna circunstancia o alguna persona que se los impide?
6) ¿Llegan a conclusiones que satisfagan a ambos
o suelen terminar en un punto muerto?
Lo
que sigue a continuación es un ayuda para sugerir algunos temas de la pareja
extraídos de las demandas más frecuentes escuchados en las sesiones de terapia.
En general, hay disconformidad con determinados comportamientos. Cada cual
quiere que el otro sea distinto de lo que es. Esto se conoce como Falta de
Respeto: querer que el otro cambie para satisfacer mis exigencias. Para más
detalles sobre este tema te remito a mi libro “Parejas Tormentosas”, Editorial
Sudamericana, 1996-97. Las quejas más frecuentes se refieren a:
1) Inadecuada administración del dinero.
2) Como desempeña el rol de padre/madre.
3) Su incapacidad para decidir sobre temas de la
casa.
4) El poco tiempo que dedica a la familia de
origen del cónyuge y su forma de comportarse cuando está con ella.
5) Incumplimiento de los compromisos que
establece con la pareja.
6) Irresponsabilidad en su trabajo.
7) Inadecuada puesta de límites.
8) No atenderme o hacerlo con fastidio cuando no
me siento bien.
9) Falta de colaboración en las tareas de la
casa.
10) Falta de proyectos en común.
11) Me excluye de sus proyectos.
12) Ser capaz de organizar y hacer cosas juntos.
13) Asumir con fastidio hacer algunas de mis
tareas cuando la situación lo requiere
(P.
Ej.: quedarse con los chicos cuando tengo que hacer mis cosas)
14) El poco interés que muestra por la escolaridad
de nuestros hijos.
15) Sus decisiones inconsultas.
16) Falta de colaboración en la planificación de
reuniones y fiestas.
17) Poco cuidado de su salud, prevención de
enfermedades, consultas médicas, odontológicas, dieta, cigarrillo, alcohol,
adicción al juego, etc.
18) Dificultades o poco interés para contar lo que
siente, quiere y piensa.
19) Falta de respeto y comprensión de mis
creencias y puntos de vista.
20) No aceptación de que tenga actividades fuera
de casa.
21) No aceptación de que, en ciertas ocasiones,
quiera estar a solas.
22) No encontrarse disponible para oir lo que
siento, pienso y quiero sin prejuicios.
23) No tener actividades compartidas para
divertirnos.
24) Su falta de dedicación y compromiso para con
su profesión, hobbies, deportes.
25) Imposibilidad para disfrutar del tiempo libre
que tenemos.
26) Su incapacidad para dar y recibir afecto.
27) No respeta mi tiempo de crecimiento.
28) No sorprenderme con algún regalo fuera de
fechas claves.
29) No hay una comunicación efectiva ni llegamos a
acuerdos.
30) Jamás me dice algo cariñoso cuando estamos con
otros.
31) Llega a casa amargado/a, siempre con alguna
queja.
32) Protesta cuando me tiene que acompañar a
ciertos lugares (médico, compras,
etc.)
33) No se Interesa por mis cosas y cuando lo hace
es para criticarme.
34) Nunca me llama por teléfono durante el día
para interesarse por mí.
35) No responde a mis invitaciones sexuales.
36) No me hace caricias sexuales excitantes.
37) La frecuencia de las relaciones es muy baja.
38) No podemos hablar libremente de temas
sexuales.
39) No respeta mis necesidades sexuales.
40) No acepta mi ritmo de excitación sin
violentarme.
41) No tiene ni idea de cómo crear una atmósfera
romántica.
42) No compartimos nuestras fantasías sexuales.
43) Nunca leemos juntos libros y artículos
relacionados con el enriquecimiento de nuestra relación sexual.
44) No se interesa sobre mis estados de ánimo
durante la relación sexual.
45) La expresión de ternura y amor después de la
relación es nula; se da vuelta y se pone a dormir.
46) No sabe seducirme.
47) No entiende que pueda tener ciertas
inhibiciones.
48) Somos rutinarios. No experimentamos otras
formas de proporcionarnos placer.
49) Le cuesta entender que hay días en los que
"no tengo ganas".
50) Tengo dudas sobre su fidelidad. Mira mucho a
las mujeres.
Estos
son algunos de los múltiples motivos de protesta en la pareja. Los incluí en
este vértice para darte la posibilidad de que establezcas con ella una nueva
forma de comunicación sin tabúes. Para lograr esto, te sugiero que:
1) Le digas a tu pareja que deseas profundamente
comunicarte con ella libremente y sin segundas intenciones.
2) Decidan, juntos, un horario y una frecuencia
para poder hablar de cada uno y de lo que piensan y sienten, sin
interferencias. A veces conviene realizar esta tarea fuera de casa.
3) Antes de empezar a comunicarse sobre el tema
elegido, “canjeen” los viejos cupones de resentimiento que cada cual ha
coleccionado por asuntos inconclusos de vieja data.
4) Para canjear esos cupones de bronca utilicen,
alternativamente, tres minutos (por reloj) para decir “Te reprocho que...”. El
otro debe escuchar sin responder. Las justificaciones no valen. Al terminar los
tres minutos continúa el otro.
5) Al efectuar los reproches toma conciencia de
cuántos de ellos son determinados por tu Argumento de Vida y su sistema interno
de creencias.
6) Toma este asunto con seriedad. No te imaginas
la cantidad de parejas que, por
dificultades
en la comunicación deciden separarse porque creen que ya no se aman.
7) De ti
depende que la pareja opte por una de estas cuatro opciones:
a) Seguir juntos y mal; b) Seguir juntos y bien: c) Separarse mal y,
d) Separarse bien.
Tu y
tu pareja están en libertad para elegir.
LA
EVIDENCIA FINAL
CAPITULO
9
Crecimiento
y falso crecimiento.
La
acción integrativa. Terapias contractuales. Los cuatro
pentágonos.
El ser trascendente.
El
hacer nuestro de cada día
Hay
un dicho que dice que "en la pista se ven los pingos". Ese caballo
podrá tener un extenso pedigree, ser el más veloz durante las pruebas, poseer
una hermosa figura y contar con el mejor entrenador pero... de las seis
carreras que corrió llegó último. Obviamente algo no funcionó bien.
Durante
el proceso de crecimiento ocurre algo parecido. La persona podrá cuestionar sus
ideas erróneas, modificar sus sistema de creencias, conocer y alterar las
imágenes catastróficas, interceptar su diálogo interno, identificar sus
emociones y expresarlas y, a pesar de toda esa tarea, todo sigue igual. En las
sesiones los pacientes nos dicen: "Si. Ya sé todo eso, pero no puedo... no
puedo...". Inversamente, hay pacientes que cumplen con sus objetivos pero
que no están haciendo cambios profundos, estructurales, y lo logrado se va
diluyendo hasta que todo queda igual que antes.
El
"no puedo" varía según los casos: estudiar, concentrarse, hacer el
amor, tener orgasmos, saber invertir, ganar un 40% más, ordenar el escritorio,
poner límites a los demás, cambiar el auto, mudarse, dejar de fumar, escribir
dos hojas del libro por día, corregir las pruebas escolares el mismo día que
las tomo, adelgazar
10
kilos, hacer gimnasia tres veces por semana, decirle a mi mujer cuanto la amo,
disfrutar del tiempo libre, y así hasta el infinito.
Algunos
pacientes dicen: "Hace años que hago psicoterapia y, a pesar de saber todo
esto, sigo sin poder hacer cambios". Claro, tenemos que preguntarnos a qué
llama "saber". Muchas personas concurren a un psicoterapeuta con el
sólo fin de justificar que están haciendo algo para sí mismos pero no tienen un
auténtico deseo de cambio, que, como recordarás, es la tercera condición para
lograr una transformación. El "saber" a que aluden es un conocimiento
de determinados procesos que van descubriendo en las sesiones pero no lo
transforman en un auténtico saber promotor de cambios sino en conceptos vacíos
que los utilizan para lucirse ante otros. Confunden conocer con saber.
Eventualmente podrán dar
conferencias
sobre estos temas y deslumbrar a otros pero no los aplican sobre ellos mismos;
no los transforman en un saber cuya evidencia final está dada por el
cambio
interno y externo. En otras palabras: son poseedores de un saber vacío.
En
los cursos sobre Análisis Transaccional se evidencia lo que vimos recién.
Son
conceptos fácilmente asimilables. Después de un fin de semana de aprendizaje
intensivo, muchos participantes salen
con conceptos impactantes y confunden este conocer con cambio interno. Luego,
esos conceptos son utilizados para manipular a otros y ubicarse en el lugar del
saber absoluto. Es notable la cantidad de ex- pacientes transaccionales que
dicen cosas tales como:
Tengo
un fuerte Niño Rebelde;
Es
mi Argumento de Vida que no me permite...;
Estamos
en el Triángulo dramático; No tiene Adulto;
Le
pasaron una papa caliente; Le falta Niño Libre;
Dale
una caricia; Caímos en un juego; Está en su Trata Más; Tiene mucho Complace;
Podría
continuar indefinidamente con los ejemplos. Y todo lo que dicen es cierto pero
lo excentrifican, lo ponen fuera de ellos mismos evitando la autocrítica. Gran
parte del desprestigio de una Ciencia de la Conducta como el Análisis
Transaccional, de un enorme valor terapéutico incuestionable, se la debemos a
la mala fe de muchos participantes de esos cursos y a terapeutas
inescrupulosos, carentes de ética, que utilizan el Análisis Transaccional y
otras Ciencias de la Conducta para manipular a sus pacientes en propio
beneficio narcisista.
Cambio
externo y cambio interno
Tarde
o temprano el auténtico cambio se manifiesta en cambios externos. La secuencia
"interno - externa" es, según la Psicoterapia Integrativa, la matriz
del verdadero cambio. Esto significa que si se cambia lo que se piensa, se
imagina y se siente se puede cambiar lo que se comunica y lo que se hace. La
pregunta es: la secuencia inversa, "externo - interna" ¿Es promotora
de cambios? Es decir, cambiando lo que se dice y lo que se hace... ¿Se puede
cambiar lo que se piensa y lo que siente?
La
Psicoterapia Integrativa considera que el cambio sobreviene cuando la persona
conoce, cuestiona y reescribe su Argumento de Vida como consecuencia de un
auténtico deseo de trascenderlo. Para lograr que el paciente alcance ese estado
de reescritura del Argumento, utiliza una variedad de recursos, semejante al
del Lazarus con su Terapia Multimodal y tomando en cuenta el inconsciente
freudiano.
La
variedad de recursos significa que se implementarán aquellos que más se adecuan
a la personalidad del paciente siendo el objetivo subyacente que, en algún
momento del proceso, cada paciente pueda ir alcanzando el nivel de análisis. 1
Está en la estrategia del terapeuta empezar de "afuera hacia adentro"
o de "adentro
hacia
afuera" de acuerdo con los puntos de resistencia de cada consultante.
Vértice
de la Acción
Aquí
confluyen los vectores de los otros cuatro vértices. Tarde o temprano los
cambios que se van produciendo en cada uno de nosotros como consecuencia del
cuestionamiento del Argumento de Vida y de la escritura de un Plan de Vida
propio se van a notar en conductas observables. Aníbal comprará una nueva casa;
Estela disfrutará cada momento; Verónica pensará por sí misma y defenderá su
propio espacio; y tú... (piensa un momento en qué notarías que estás cambiando).
La
acción integrativa
Ahora
estoy escribiendo en mi escritorio. Presiono las teclas de la computadora. Dejo
de escribir para pensar la próxima oración. Miro por la ventana y veo pasar a
una señora caminando. Se toca la cabeza con la mano izquierda. Veo el verde de
los árboles y oigo el piar de los pájaros. Imagino que estoy en una estancia,
en silencio, disfrutando de la naturaleza. Retorno al teclado y escribo toda
esta secuencia.
Escribir,
presionar, dejar de escribir, mirar, describir, imaginar, pensar, son todas
conductas, algunas observables y otras no (imaginar, pensar). En este
Vértice
de la Acción vamos a considerar acciones a las conductas efectivas que nos
permiten avanzar hacia el cumplimiento de nuestra meta y actuaciones a las que
nos
retardan en nuestro camino (conductas inefectivas). En mi propio ejemplo, si mi
meta
es escribir este libro, son acciones pensar y escribir y actuaciones mirar por
la ventana, describir a la mujer que camina, imaginarme en una estancia, etc..
Si,
en cambio, mi meta hubiera sido relajarme, el mirar por la ventana, oir a los
pajaros, imaginarme en una estancia, etc., serían acciones y pensar y escribir
serían actuaciones.
Específicamente,
las acciones a las que se refiere este Vértice son todas conductas observables,
por eso pertenece al Área Pública. Cualquier persona puede dar fe de que estoy
escribiendo, en este momento, el libro. Si el Vértice del Pensar es el lugar en
donde se produce el cambio propiamente dicho con el soporte del Vértice del
Imaginar en el de la Acción es donde se
demuestra que el cambio se está efectuando. El Vértice del Sentir nos informará
si estamos actuando de manera congruente con nuestra meta a través de una
emoción llamada placer o alegría (más adelante veremos que también puede ser
angustia y culpa). Por otra parte, si nuestras actuaciones nos alejan de
nuestra meta deberíamos sentir fastidio, malhumor, rabia y también... angustia
y culpa pero de otras características.
Terapias
contractuales
El
Análisis Transaccional es una psicoterapia contractual. Esto significa que el
paciente debe cumplir, básicamente, con una condición: efectuar con el
terapeuta
un
contrato de cambio. Este contrato es un acuerdo mutuo por el cual cada parte se
compromete a hacer lo suyo: el terapeuta a utilizar su tecnología y el paciente
a cumplir su objetivo. Dicho objetivo debe ser explicitado en algún momento de
la terapia: adelgazar 10 Kg; aprobar matemáticas, etc.. El problema de este
tipo de terapias contractuales es que muchos terapeutas confunden el
cumplimiento del contrato con la "cura". Se ha observado que muchos
pacientes cumplen sus metas por presión del terapeuta o del grupo de terapia.
En otros casos la meta propuesta
es
más el deseo del terapeuta que el deseo del paciente: "Yo sé lo que usted
debe hacer con su vida." El paciente termina cambiando el discurso de su
propio Argumento por el del terapeuta quien se erige en modelo para ser
imitado. Si los psicoterapeutas no están conscientes de estos hechos terminan
confundiendo la cura con el cumplimiento del contrato descalificando el
inconsciente de la persona. En general, se trata de terapeutas que se angustian
tanto ante los contenidos de su propio inconsciente que deciden desestimarlo
como instancia psíquica.
Sin
embargo, considero que es útil el establecimiento de un contrato cuando el
terapeuta está consciente de que, para cumplirlo, el paciente debe movilizar su
inconsciente, sus prohibiciones, emociones reprimidas, mandatos frenadores,
etc.. En estos casos no interesa tanto el cumplimiento del contrato sino todo
lo que pone en marcha su enunciación. El cumplimiento es tomado como algo
extra. En definitiva: la evidencia final se manifiesta por conductas efectivas
(acciones) que acercan a una persona al cumplimiento de un deseo. Para alcanzar
esa meta trascendente, en ocasiones, conviene efectuar un contrato de cambio.
Pero, el contrato puede cumplirse por obligación terapéutica ante las presiones
de un terapeuta que actúa con su Padre Tiránico disfrazado de Adulto Racional.
Para la Psicoterapia Integrativa el cumplimiento de este tipo de contrato no es
válido como evidencia de transformación. Sí lo es, en cambio, cuando el
cumplimiento es consecuencia de cambios estructurales en el Argumento de Vida.
Este es el objetivo de la Psicoterapia Integrativa.
¿Qué
es “acción”?
Para
la Psicoterapia Integrativa la acción se refiere a la secuencia de conductas
efectivas que posibilitan que una persona alcance su meta trascendente. En
cambio, llama actuación a las conductas inefectivas que la apartan o desvían de
esa
meta. Se trata de conductas determinadas por ese Argumento de Vida que hace que
la persona viva representando un papel sin saber que lo está haciendo.
En
las dos columnas que siguen puedes observar la diferencia entre acción y
actuación:
ACTUACION
(Acciones inefectivas) ACCIÓN (Acciones
efectivas)
llegar
Pelear
con la esposa para ganarle Discutir racionalmente para sobre un tema. a un acuerdo.
Gritar
a mi hijo. Explicarle, con firmeza y com- prensión su
conducta equivo- cada.
Perder
tiempo. Planificar racionalmente mi
tiempo.
Comer
en exceso. Hacer una dieta efectiva
hasta adelgazar 7 kilos y
mantenerme.
Hacer
vida sedentaria. Caminar a paso vivo
durante 30
Minutos
tres veces p/semana.
Fumar.
Concurrir a LALCEC para dejar de
fumar.
Estudiar
para dar un examen Estudiar con quince
días de desde dos días antes. anticipación.
Quejarme
de que gano poco. Buscar en los diarios otras opciones de
trabajo.
Llorar
sobre la leche derramada. Evaluar mi conducta inefectiva y no repetirla.
Estar
tenso. Practicar la relajación dos veces por día.
Un
ejercicio interesante es que usted pueda confeccionar su propia lista. Al
pasaje desde la columna de la izquierda a la derecha se denomina CAMBIO. Sobre
esta columna se hacen los contratos terapéuticos.
Pentágonos
del Ser congruentes e incongruentes
A)
Pentágono congruente negativo o argumental
El
verdadero cambio se demuestra en función de la congruencia positiva en cada uno
de los vértices que componen el Pentágono.
Como
vimos, lo más frecuente dentro de las terapias contractuales, es evaluar el
cambio con base en el alcance de logros en el Vértice de la Acción. Para la
Psicoterapia Integrativa, la aparición de acciones efectivas en este vértice,
debe ir acompañada por otras tantas en los demás vértices. Esto sería una
indicación de congruencia interna. Veamos algunos ejemplos:
Silvana,
de 26 años, manifiesta (en síntesis):
V.
del Pensar: soy fea, no tengo piernas lindas, soy tonta, todo me sale mal,
no
creo que el cambio sea posible, no le gusto a nadie, debo complacer a todo el
mundo, todo tiene que hacerse rápido y bien.
V.
del Imaginar: me veo flaca, sin curvas, riendo siempre, siendo torpe, los demás
que se burlan.
V.
del Sentir: depresión, angustia, temor a salir, ansiedad ante el otro, falsa
alegría, dolores de cabeza.
V.
de la Comunicación: vacilante al hablar, pobreza de vocabulario, uso
frecuente
de muletillas, muchos silencios, incongruencia entre lo que dice y lo que hace
cuando dice (sonríe cuando cuenta que está triste).
V.
de la Acción: inadecuados hábitos de estudio, pésima estructuración de su
tiempo, se pelea frecuentemente con su madre, se come las uñas.
Meta
Trascendente: no la tiene consciente. No sabe para qué estudia Diseño
Gráfico.
Red
familiar: padres muy preocupados por el
futuro de la hija pero cuando Silvana manifiesta una conducta efectiva la madre
le pregunta: "¿A ver cuánto te va a durar?"
Base
Biológica: acné, un ansiolítico recetado,
episodios de broncoespasmo
(espasmos
de bronca).
En
este ejemplo Silvana presenta un Pentágono en congruencia negativa por cuanto
todos los vértices coinciden... en el "estar mal".
B)
Pentágono incongruente positivo o del proceso de cambio
Tras
dos años de psicoterapia el Pentágono mostraba estos cambios:
V.
del Pensar: puedo no gustarle a unos pero a otros sí; puedo hacer las cosas a
mi ritmo aunque algunos se impacienten; puedo decir "no" a pesar de
la culpa.
V.
del Imaginar: continúa viéndose demasiado flaca, sin curvas pero más seria y
menos torpe.
V.
del Sentir: se angustia pero no se deprime; continúa la ansiedad ante
situaciones de examen. Comenzó a percibir la rabia ante episodios de
injusticia. Disminuyeron los dolores de cabeza.
V.
de la Comunicación: incrementó su vocabulario mediante lecturas de autoayuda;
corrigió notablemente su verbalización en el grupo terapéutico; piensa más
antes de hablar; disminuyeron las muletillas.
V.
de la Acción: dejó Diseño y se anotó en Arquitectura. Sale con un chico desde
hace dos meses. No se pelea con la madre sino que "intenta" hacerle
entender las cosas; se come las uñas por épocas, no constantemente como antes.
Meta
Trascendente: recibirse de Arquitecta e irse a España.
Red
familiar: depresión de la madre (Observe que Silvana no mostró más depresión).
A la pregunta, reiterada, de "¿A ver cuánto te va a durar?", le
contestó " Lo que sea necesario que dure, mamá". Ese día la madre
hizo una fuerte jaqueca. El hermano dejó de molestarla cuando Silvana le hizo
dos réplicas que lo descolocó delante de su novia.
Base
Biológica: concurre a un centro de nutrición para alcanzar su peso. Desapareció
el acné, sólo le quedan algunas marcas. No tuvo ningún episodio de
broncoespasmo.
Este
nuevo Pentágono de Silvana marca algunas incongruencias por cuanto hay vértices
en los que se notan más avances que en otros. Sin embargo, lo llamamos
Pentágono de la Incongruencia Positiva por cuanto dicha incongruencia nos
señala los cambios positivos hacia su vida más allá del Argumento.
C)
Pentágono incongruente negativo o del falso cambio
También
podemos hablar de un Pentágono Incongruente Negativo o del falso cambio, que es
el que indica los cambios sólo en el Vértice de la Acción manteniéndose lo
Argumental en el resto de los vértices. En este fenómeno se evidencian los
errores de esos terapeutas que hacen un manejo poco ético de los contratos,
como vimos anteriormente.
D)
Pentágono Congruente Positivo o trascendente
Tengamos,
entonces, presente que la Psicoterapia Integrativa no considera como cambios
significativos aquellos que se manifiestan únicamente en el Vértice
de
la Acción. Para que estos cambios sean válidos deben ir sostenidos por cambios
profundos, estructurales, en el resto de los vértices.
Un
perfil aproximado de una persona con un Pentágono Congruente Positivo,
trascendente, es decir, libre de Argumentación sería este:
Ama
la vida por sobre todas las cosas y en cada una de sus manifestaciones: es
biofílico (amor por la vida) por excelencia y profundamente ecologista. En su
persona la biofilia la demuestra por el cuidado de su cuerpo en todas las
fases: concurre al médico preventivamente, hace chequeos odontológicos, cuida
su régimen de comida, efectúa ejercicio regularmente, cuida su higiene, no es
adicto, etc..
Acepta
las reglas de juego de la realidad y discrimina a ésta de lo imaginario. Se
maneja en la vida según el principio de realidad lo que no le impide, en
absoluto, sentir el goce en distintas circunstancias. Reconoce que el dolor, la
angustia, la tristeza, las pérdidas son parte de esta vida y no las rehuye.
Comprende y acepta el cambio en todas las facetas como asimismo sus emociones
placenteras y las displacenteras; sabe qué expresa con cada una y puede
manifestarlo sin inhibiciones. Está en contacto con sus impulsos hostiles y los
encauza hacia su propio crecimiento e individuación y no hacia la destrucción
propia o ajena.
Reconoce
sus necesidades y pide lo que necesita sin manipulaciones. Tiene un total
respeto por el otro en el cual reconoce a un semejante con su propia
historia
diferente a la de él mismo. Por lo tanto entiende que todos somos diferentes y
que las conductas de un otro puede no gustarles pero, así y todo, las respeta
porque son expresiones de una individualidad. No obstante defiende sus
derechos, su espacio físico y psíquico, de intrusiones pero lo hace con firmeza
asertiva, sin violencia ni sumisión.
No
es melodramático ni se queja de las circunstancias desfavorables. En cambio,
evalúa los distintos aspectos del problema para darle una solución efectiva.
Acepta su edad cronológica viviendo plenamente la etapa evolutiva que le está
tocando vivir.
Está
libre de la influencia del Argumento de Vida al cual conoce y reconoce;
discrimina
entre un discurso ajeno y su propio concepto de las cosas. Esto significa,
además, que está en contacto con sus valores y con su Meta Trascendente
conociendo los medios para alcanzarla pero sin descalificar la necesidad de
consultar a eventuales asesores para que lo aconsejen en asuntos que desconoce.
Esto implica que acepta que no sabe gran cantidad de cosas reconociendo, sin
disminución de su autovaloración, que comete errores y que quiere aprender a
corregirlos. No es omnipotente ni poseedor de verdades absolutas. Tiene
autonomía
para decidir por sí mismo y reconocer sus equivocaciones si no evaluó
convenientemente las consecuencias de su decisión.
Sabe,
sin lugar a dudas, que su vida tiene el sentido que él le confiere en virtud de
esa Meta Trascendente. Por lo tanto ha dejado de buscar en vano lo imposible
para encarar una búsqueda de lo posible y disfrutar de sus logros. Tiene
conciencia de que cualquier proceso lleva tiempo y acepta la espera teniendo
capacidad para tolerar la frustración.
Posee
un sentido del humor que tiende a lo filosófico, a lo sutil, más que a lo
chabacano
u hostil (Maslow). Es creativo en el sentido de buscar medios no
convencionales
para resolver los problemas. Posee sensibilidad artística sabiendo apreciar la
excelencia de un producto (comida, obra de arte, vestimenta, etc.).
Para
nada le interesa dominar a su ambiente; lo que desea es trascenderlo
(Maslow).
Es
comprensivo y protector ante la desgracia ajena y también acepta la protección
de un otro cuando está atravesando por una situación difícil.
Es
atento y considerado pero pone límites con firmeza cuando son violentados sus
derechos. Diferencia, sin lugar a dudas, su deseo del deseo de los otros.
Y
acepta las distintas manifestaciones de su inconsciente, sin temerle, sabiendo
que ahí, como las improntas de una roca, se encuentra la verdad de su historia.
La
lista puede ser más extensa pero nos detendremos aquí. De cualquier manera creo
que lo que se desprende de su lectura es que la persona autorrealizada es la
que trasciende su Argumento de Vida y está libre de discursos ajenos: ha pasado
de la actuación a la acción.
CONGRUENTE
+ TRASCENDENTAL PROCESO
DE CAMBIO
- ARGUMENTAL FALSO
POSITIVO O DEL CAMBIO INAUTENTICO
RESUMEN
DEL PENTAGONO DEL SER (La flechas indican la dirección de la cura)
.
CAPITULO
10
PIEDRAS
EN EL SENDERO
¿Quién
soy, en realidad? Los obstaculizadores. Miedo al cambio. De culpas, angustias y
confusiones.
¿Dejar
todo como está? ¡Ni lo sueñes!
Atrapados
en una red
Último
componente del Pentágono del Ser esta red social está compuesta por todas
aquellas personas que, o bien actúan como elementos frenadores para que
se
alcance la Meta Trascendente, o bien como facilitadores del crecimiento.
Desde
el nacimiento, la influencia que los
otros tienen sobre la criatura, es trascendental. Hasta tal punto que va construyendo su identidad en función de las
imágenes que cree que los demás tienen de él. Más tarde deber usar una máscara diferente según sea la
ocasión. Se puede decir que somos lo que el otro determina que seamos y en esto
consiste la alienación o enajenación: estar ajenos a nosotros mismos,
desconocernos o, lo que es lo mismo, conocerme mientras haya un otro que me
reconozca. En ausencia de ese otro... no existo. En este tipo de patología y
para garantizar su propia existencia, la persona debe adecuarse a las demandas
de su Red Social de lo contrario deberá pagar consecuencias. En definitiva:
tanto la Red como el individuo se necesitan mutuamente. Estas necesidades, de características
simbióticas, contribuyen a formar vínculos clausurantes. Esta clausura
significa que, en este tipo de relaciones, no se avanza ni se retrocede. No
existe la movilidad, el desarrollo personal, el crecimiento compartido. Sin
embargo hay movimiento. Ocurre que entre movilidad y movimiento hay
diferencias. Un ventilador tiene movimiento, gira y gira pero no puede
desplazarse, por sí mismo,
de
un lugar a otro. Los vínculos clausurantes tiene una característica parecida.
Si bien no hay crecimiento compartido (movilidad) hay movimientos tormentosos,
melodramáticos, sadomasoquistas, en donde siempre aparece la figura de alguien
que persigue, otro que sufre, otro que rescata. Pasiones encontradas, ofensas y
venganzas, abandonos y reencuentros. Desplazan mucho aire pero... siempre están
en el mismo lugar.
Algunos
ejemplos:
José
es enfermo alcohólico y necesitaba que su esposa Susana, su hijo, sus hermanos
y cuñados, sus padres y sus suegros, los vecinos del barrio y sus amigos
hicieran algo con eso. Y de hecho lo hacen. Algunos eran perseguidores, otros
lo salvaban. En otros momentos el perseguía a su esposa y el hijo la salvaba.
Su suegro lo perseguía y su mujer lo salvaba. Y así se pasaban la vida. Esa Red
Social funcionaba alrededor del alcoholismo de José. Ahora bien: desde que José
es alcohólico (hace tres años, aproximadamente, como consecuencia de un
despido) dos de sus cuñados se arreglaron con sus esposas, su suegro comenzó a
ir al médico para hacerse tratar su artrosis (antes sólo se quejaba), sus
padres, tan apenados por lo del hijo, se fueron de vacaciones cuando nunca lo
habían hecho antes. ¿Qué está pasando en este momento? Pues que José comenzó a
hacer un tratamiento antialcohólico y psicoterapéutico, en donde están
incluidos la mujer, el hijo y, ocasionalmente, algún otro miembro de su Red.
José ha dejado de beber,
está
trabajando responsablemente y es reconocido en su tarea. ¿Que influencia puede
estar teniendo esta mejoría de José sobre su Red Social? Sus dos hermanas
volvieron
a tener dificultades con sus maridos. Una de ellas se fue a vivir sola. La
madre de José se quebró la cadera y el suegro está dejando de hacer los
ejercicios kinésicos porque, dice, "no le sirven para nada". La Red
Social de José necesitaba de su alcoholismo para enmascarar los problemas de
los otros miembros. ¿A quién protegía José con su alcoholismo?
Atendí
a un matrimonio de fumadores que consultaban por otros problemas. Durante el
tratamiento la esposa decide ir dejando de fumar y lo va logrando día
tras
día. El marido, fumador compulsivo, "apoya" totalmente ese deseo de
la mujer. Sin embargo, "casualmente", cada vez que se compra
cigarrillos le compra a su esposa un atado de los que fuma ella quuién, tras
enojarse, los acepta. ¿A quién sostiene esta mujer con su tabaquismo?
Una
madre está muy preocupada porque el hijo no "le" estudia. El muchacho
comienza a hacer terapia conmigo y descubrimos que tiene una actitud rebelde,
opositora a toda iniciativa de la madre por más adecuada que sea. En la
sesiones familiares señalo esto y el padre confirma mi observación diciendo que
siempre fue así. La pareja tiene un vínculo patológico, simbiótico, pero sólo
consultan por el hijo que se saca notas bajas. La madre quiere que el hijo
estudie pero, cuando el chico se dispone a estudiar por propia iniciativa y ya
se encuentra sentado frente al libro, se le acerca y le dice: "Espero que
te pongas a estudiar". Javier activa su Niño Opositor y hace todo lo
contrario. Esta conducta rebelde subleva a la madre pero tiene de qué hablar con
el marido evitando preguntarse ¿ Qué nos está pasando como pareja? En síntesis:
los padres de Javier necesitan, inconscientemente, que su hijo tenga
dificultades para ocultar las propias. ¿A quién favorece este estudiante con
sus dificultades?
Otro
paciente desea irse a vivir solo, dejando a su madre y a sus hermanos. Perdió a
su padre cuando tenía diez años y, desde entonces, se hizo cargo de la familia.
"Ahora eres el hombrecito", le dijeron los miembros de su Red. Y el
cumplió cediendo sus propios deseos. En estos momentos, habiendo dicho
“¡Basta!” y en pleno proyecto de alquilar un departamento, la madre se cae y se
fractura el fémur izquierdo. ¿A quién protegía este joven con el abandono de
sus deseos?
Cuando
Sandra anuncia, por vez primera, que se va de vacaciones con su
novio,
el padre hace una crisis asmática. Decidió no ir de vacaciones. ¿A quién ampara
Sandra con su falta de autonomía?
¿Y
usted, a quién protege con su estancamiento?
Entre
mis colegas y yo podríamos escribir una enciclopedia de "tragedias
familiares" que se desencadenan cuando un miembro de la familia
"desafía" la Ley del Argumento. La familia queda
"desmembrada", la Red sorprendida; el que cuestiona lo incuestionable
se ha transformado en un hereje, un traidor aunque, en apariencia, todos
sonrían y lo feliciten.
Ese
entorno social familiar puede entorpecer
el crecimiento de uno de sus miembros pero, si se planifica en terapia una
estrategia adecuada, terminan siendo unos excelentes aliados, facilitan el
cambio y cambian, también.
Resistencia
al cambio
Como
ya lo hemos estado viendo, llamamos
cambio al pasaje de un estado no deseado a un estado deseado. El
conocimiento del Argumento de Vida, el cuestionamiento de sus mandatos
frenadores y la decisión de vivir una vida trascendente posibilita el acceso a
dicho estado deseado. Lamentablemente, las cosas no son tan fáciles como puedan
parecer. A pesar de ser muy fuerte el deseo de cambio, el individuo se resiste.
Pero la presencia de esa resistencia nos indica que hay dos fuerzas en pugna:
la que tiende a que la persona permanezca dentro de los límites restrictivos
del Argumento de Vida y la fuerza de vida que lo impulsa a trascenderlo.
Debemos tomar en cuenta a ambas para la tarea terapéutica.
Algunas
de las razones por las que el cambio es resistido son:
1)
Identificación argumental: usted habrá oído hablar del "eterno
estudiante", o de aquel hombre quién, a pesar de distintas propuestas, se
mantiene en un mismo trabajo desde décadas, o la que nunca consigue pareja, o
el buenazo del barrio, o el que mete miedo, etc.. Decimos que esas personas han
establecido su identidad según un lugar y una función. Lo mismo ocurre con el
Argumento de Vida. Determina el rol, la función, el lugar que un individuo debe
cumplir: el hijo, el padre, el que
resuelve los problemas, el que no se casará nunca, el "tiro al aire",
el que se las sabe todas, la compañera de mamá, el compañero del viejo, el buen
estudiante, la tía solterona, el que siempre nos ha traído problemas, etc.. La
persona se cree que ES ese rol, ese lugar y que fuera de él no existe. Al
crecer hacia la meta trascendente se deben abandonar esos papeles fijos: “Ya no
necesito un padre”; “Mi hijo no me necesita.”; “No puedo resolver todos los
problemas.”; “Ahora tengo esposa, estoy casado y tengo responsabilidades.”; “He
sentado cabeza y me tomo la realidad en serio.”; etc.. Al principio estos
nuevos lugares son desconocidos. se viven como que no se pertenece a ellos. El
viejo mundo se acabó y al nuevo no me adapto ¿Dónde estoy? En estos momentos de
desconcierto, los viejos lugares nos reclaman. Allí nos sentíamos infelizmente
cómodos. Si nunca defendí mis derechos, cedía mis espacios y no podía decir
"no", ahora, que defiendo lo mío, protejo mi espacio y digo
"no"... ¿Soy yo éste? ¿Y qué fue de
aquel?
Son
estos los momentos en que la persona se siente "ni chicha ni
limonada", como no perteneciendo a ningún mundo. Entonces surge la
pregunta ¿Para qué cambiar? ¿No sería mejor dejar todo como está? Pero ese
impulso a la vida dice "No, vé y crece hacia tu propia trascendencia y si
te desvías te lo haré saber: el castigo es la neurosis."
2)
Adherencia: o adhesividad es la forma en que la persona queda
"pegada" a un estilo de vida que favorece su permanencia en el
Argumento. Si la característica anterior se sintetiza por el "Yo soy
así", la adherencia lo hace por el "Siempre actué así". Muchos
pacientes hacen referencia a que no pueden cambiar porque son muchos los años
que llevan conduciéndose de esa manera. Dicen que se trata de un aprendizaje,
de que a determinados estímulos le suceden ciertas respuestas fijas. Con esta
firme creencia anulan lo que tienen de humanos: la capacidad de decidir. En vez
de declarar: "Yo decido enojarme cuando llego a casa
y no
está la comida hecha· , manifiestan "Me enojo porque siempre actué
así" con lo que cierran toda posibilidad de cambio.
3)
Emociones desagradables: tres emociones básicas que aparecen durante el proceso
de crecimiento y cambio son la angustia,
la culpa y la confusión.
Angustia:
este tipo de emoción tiene aquí características existenciales por cuanto se
refiere a que, durante el proceso de cambio, la persona no sabe qué le espera
por delante. Vivir dentro del Argumento de Vida es algo equivalente a vivir
dentro de una superficie limitada, digamos, de unos 40 cm de lado. Vivir la
vida más allá del Argumento es como lanzarse al gran espacio. Ese salto produce
una sensación de abismamiento. Esta es la angustia existencial. Sentirla es un
signo que indica que se está en proceso de cambio.
Culpa
argumental: esta emoción se vivencia como un estado de remordimiento por creer,
imaginariamente, que nuestro cambio hace sufrir a los otros. Ocurre que todos
tenemos grabado en nuestro Estado del Yo Padre el Niño de papá, de mamá y de
toda persona que ha tenido influencia educativa hasta los cinco años de edad.
En ese subestado del yo reside, entre otras cosas, el "deseo del
otro" aún en ausencia física de ese otro. Por otra parte, el Deseo
auténtico de la persona se encuentra en el Niño Libre. Cuando ambos deseos son
contrapuestos se produce un conflicto de valores: o abandono mi Deseo auténtico
o abandono el deseo de los otros (deseo neurótico o argumental). Por razones de
educación y lealtad mal entendida se tiende a abandonar el propio Deseo para
satisfacer el de
los
demás. Esto produce un estancamiento dentro del Argumento de Vida, pero no se
siente culpa. En cambio, al seguir adelante con nuestro Deseo, abandonamos el
deseo del otro que nos habita, nos imaginamos a ese otro como sufriente, y
sentimos culpa por creernos responsable de su sufrimiento. Por lo tanto, la
culpa argumental es una emoción que, por un lado, nos indica que nos estamos
moviendo
y por otro nos "invita" a regresar al Argumento.
Parafraseando
algunos títulos del Selecciones del Readers, podríamos decir que"¡Siga
adelante... a pesar de la culpa!".
Confusión:
es una emoción que impide que la persona pueda pensar y sacar conclusiones por
sí misma. Es el equivalente al bloqueo mental. Ya dijimos, en el Vértice del
Sentir, que esta emoción aparece cuando el potencial de credibilidad de los
conceptos que sobre el vivir ofrece la psicoterapia es igual al potencial de
credibilidad de los mensajes del
Argumento de Vida. Es la conducta típica de aquellos robots de las películas de
Ciencia Ficción al que le dan una orden que contradice su programa y entran en
cortocircuito. A diferencia de la angustia y la culpa, la confusiones
esporádica y aparece, con frecuencia, durante alguna hora de sesión y ante
alguna intervención terapéutica que contradiga alguna idea errónea
del
Sistema Interno de Creencia.
Frecuentemente, la expresión de la confusión es el silencio, el acaloramiento,
la sorpresa, el disgusto, las justificaciones y racionalizaciones.
4)
Penitencias: en función del Argumento de Vida, si la persona en crecimiento se
siente intensamente responsable por transgredir sus leyes y, como consecuencia
siente culpa, puede llegar a provocarse castigos que son verdaderas penitencias
por ser un "infractor". Estos autocastigos pueden alcanzar ribetes
dramáticos: sufrir accidentes, enfermarse, romper con su pareja, provocarse
trastornos en el trabajo, estudio, producción de pensamientos e imágenes
catastróficas, miedo a que algo terrible suceda, etc..Todo esto funciona como
"evidencias" de que cambiar está mal y que las cosas estaban
"mejor cuando no hacía terapia. En estos casos es muy frecuente que, en
vez de abandonar su Argumento de Vida, abandone a su terapeuta.
5)Juegos
psicológicos: Eric Berne, el creador del Análisis Transaccional, fue conocido
mundialmente por su libro "Juegos
que juega la gente". Si bien no es un concepto fácil de explicar, podemos
empezar por lo que no es. La palabra "juego" no está tomada en su
acepción común de diversión o pasatiempo como el juego de cartas o las damas.
Es una palabra que designa un trastorno en la comunicación provocado por una
demanda o invitación de una persona a otra
para que se constituya en un cómplice melodramático que le permita
arraigarse, aún más, en su Argumento de Vida. El rasgo más diferencial entre
los juegos de diversión y estos "juegos" psicológicos, es que, en los
primeros siempre hay un ganador, mientras que en los psicológicos, ambos
pierden aunque, temporariamente, uno de ellos se viva como ganador. En
apariencia, estos "juegos
"parecen movimientos de vida, pero es pura ilusión. Son movimientos de
360º en donde, después de una revolución, todo queda en el mismo lugar.
Estos
juegos se desarrollan dentro de un melodrama que muchas veces se confunde con
el drama dela vida. Para ilustrar dicho melodrama, Stephen Karman diseñó el
llamado Triángulo del Drama (Melodrama, diríamos nosotros) en el cual, en todo
juego, aparecen tres roles o papeles fundamentales que pueden ser jugados por
dos o más personas. Los tres roles básicos (hay más) son el del
PERSEGUIDOR, SALVADOR, VICTIMA. Estas
son sus características diferenciales:
PERSEGUIDOR:
en eljuego activa su Padre Tiránico. Su objetivo es que los demás le teman.
SALVADOR:
activa su Padre Sobreprotector. Su objetivo es ser necesitado.
Rebelde.
Su objetivo es sentirse mortificada o rescatada de sus constantes apuros.
Los
tres roles pueden variar como veremos en el ejemplo. No obstante, se mantienen
fijos dentro de la estructura de la personalidad.
Un
ejemplo típico:
EL:
(Llega de trabajar. Interrogación imperativa) ¡¿Todavía no preparaste la
comida?!
ELLA:
(Se pone a llorar) Buah... siempre me criticas... EL: (La abraza)Bueno... no es
para tanto... ven aquí...
ELLA:
(Zafando el abrazo) ¡Ah, no! ¿Qué te has creído? ¡Primero me criticas y luego
te haces el amoroso!
EL:
(Se sienta con la cabeza entre las manos) Nadie me entiende, con todo lo que
trabajo...
ELLA:
(Se acerca con un vaso de vino) Bueno... no es para tanto...
Aquí
se van alternando los papeles en una interacción de pareja que nada aporta a la
vida. Es un desgaste de energía sin sentido. Ninguno habla de lo que está
hablando. Se trata de dos soledades en perpetuo lamento. En primer lugar, EL la
persigue y ELLA se pone en víctima; luego EL la salva y ELLA lo persigue;
después EL está en víctima y ELLA lo salva. En ningún momento hubo intercambio
Adulto. Una comunicación totalmente empobrecida o, más bien, nula. Lo Adulto
hubiera sido algo así:
EL:
Hola... (La besa) Tengo mucha hambre... ¿Está la comida? ELLA: No, todavía no.
Ve y toma algo que pronto va a estar.
ó
ELLA:
No, tuve un apurón, va a tardar un rato.
EL:
Espera que me cambie y te ayudo... (ó deja todo y vamos a comer afuera)
En
estos segundos ejemplos hay una auténtica comprensión de las necesidades del
otro y aparece el deseo de colaborar. En el primer ejemplo el otro no existe,
no hay posibilidad de entrar en intimidad y en vez de intimidad hay un juego en
donde cada cual permanece anclado a su Argumento:"¿Para qué me habré
casado? Todos los hombres son iguales, la quieren a una deesclava.”; “Ninguna
mujer es como mamá que me tenía la comida siempre lista...etc.."
La
persona en proceso de crecimiento más allá del Argumento, denuncia los juegos
negándose a entrar en ellos. Lo puede hacer desde cuatro formas básicas:
1) Ignorando la invitación a entrar en el juego,
dejándolo pasar.
2) Confrontar al otro que inicia el juego,
usando la capacidad del Adulto
Reflexivo.
3) Jugarlo conscientemente, hasta cierto punto,
en que se lo pueda confrontar.
4) Dar otras opciones positivas: compartir
emociones congruentes, comprender al otro en lo que hay detrás de su demanda
que, generalmente, es un pedido de amor, reconocimiento, valoración.
Estas
estrategias descolocan al sistema familiar el cual necesita de los juegos para
mantenerse adherido al Argumento de Vida, única opción conocida de existencia.
Desenmascarar los juegos es como dejar desnuda a la persona y a
nadie
le gusta esto. Pero la persona en crecimiento tampoco se siente cómoda
denunciando esos juegos a los que siente, ya, ajenos a sí misma. Por otra parte
ya no puedes eguir jugándolos porque conoce otras opciones sanas que le
facilitan el acceso a su meta trascendente. Está en un conflicto de crecimiento
conocido con el nombre de "atolladero": haga lo que haga la va a
hacer sentir mal.
6)Descalificacionesfamiliares:
complementario del punto anterior, este fenómeno que puede invitar a la persona
en crecimiento que detenga su camino más allá del Argumento, lo manifiestan los
miembros de la Red familiar y social. Es
generando
en la persona que crece. El sistema familiar, tan armadito alrededor del
Argumento,
comienza a ser cuestionado con la consiguiente movilización de angustia.
Recuerde, para cambiar, se necesita autoconciencia, autocrítica y el deseo de
cambio. El resto de la familia no tiene por que manifestar deseo de cambio, ni
siquiera cuestionarse sin las cosas andan bien o mal.
En
familias muy cerradas, todo cambio es vivido como amenaza y se llegan a
instrumentar, inconscientemente, estrategias de sabotaje para que todo quede
como
está. El hijo que decide trabajar y estudiar es avisado con un "Bueno, me
parece
bien. Pero hay que ver si puedes con todo."; a la hija, compañera de
lamadre, que comienza a interesarse por los muchachitos, se le advierte
"Tencuidado. Puedes encontrar cada cosa... No nos traiga cualquier basura
a casa."; a la esposa, que está dejando de tener como principal interés
ser ama de casa, el esposo asegura "Bueno... se empieza por tomar un curso
de pintura y se termina acostándose con el profesor... Ja... Ja..."; a
lamadreesposaamadecasasuegra que reinicia sus estudios universitarios, se
le dice "Bueno... parece que ya no le bastamos."; al esposo,
trabajador y buen padre, que desea tener amigos de su misma edad, la esposa
alerta "A ver que te sacan
esos..."
Pero
aquellos son ejemplos poco peligrosos. Hay padres y madres que realmente se
enferman y se lastiman para retener a sus hijos; maridos y esposas que se
deprimen o retornan a fumar, a la bebida o al juego con tal de mantener todo
igual, el bendito Statu Quo del Argumento.
7)Miedo
a la envidia: este es un miedo de características mágicas. Se deposita en un
otro propiedades destructivas. La persona en crecimiento, quizá proyectando su
propia envidia hacia otros que considera más logrados que ella, teme recibir la
envidia de los demás por estar creciendo. Por lo tanto, para no
despertar
la "ira de los dioses", decide estancarse. Si te mantienes dentro del
Argumento
de Vida, los dioses permanecerán silenciosos, no se fijarán en ti y no te
castigarán.
EJERCICIO;
1) Si estás decidido/a a entrar en un proceso de
crecimiento para promover cambios significativos en tu vida, evalúa cuáles son
tus miedos básicos. Luego determina qué personas consideras que sufrirán por
tus cambios.
2) Escribe una carta a cada una de ellas
explicándoles las razones por las
cuales
deseas cambiar.
3) Lee esa carta en voz alta frente a un espejo
mirándote de tanto en tanto.
4) Determina qué personas pueden envidiarte,
siéntalas en una silla e imagina que les concedes el permiso que necesitan para
que ellos también puedan conocer y alcanzar su meta trascendente.


Publicar un comentario