© Libro N° 6087.
Reificación Y Cosificación: Categorías Básicas De La Teoría De La Reificación
Y La Cosificación De Marx Y Su Construcción Lógica. Tairako, Tomonaga. Emancipación.
Junio 8 de 2019.
Título
original: © Reificación Y Cosificación: Categorías Básicas De La
Teoría De La Reificación Y La Cosificación De Marx Y Su Construcción Lógica. Tomonaga
Tairako
Versión Original: © Reificación Y Cosificación: Categorías Básicas De
La Teoría De La Reificación Y La Cosificación De Marx Y Su Construcción Lógica.
Tomonaga Tairako
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REIFICACIÓN Y COSIFICACIÓN: CATEGORÍAS BÁSICAS DE LA TEORÍA DE LA
REIFICACIÓN Y LA COSIFICACIÓN DE MARX Y SU CONSTRUCCIÓN LÓGICA
Tomonaga Tairako
1.-
Reificación y Cosificación (Versachlichung und Verdinglichung)
En
este artículo, intentaré establecer las categorías básicas que constituyen la
teoría de la reificación (Versachlichung) y la cosificación (Verdinglichung) en
Marx. A su vez, daré cuenta de su construcción lógica con el objetivo de
reconsiderar el real significado de estas teorías.
La
lengua alemana tiene dos palabras para referirse al término “cosa”, a saber,
Sache y Ding. Estas palabras tienen diferentes significados incluso en el
alemán cotidiano de hoy en día: Sache mienta materia, negocio, caso, causa
(política o social), en breve, algo que debe su existencia a un trasfondo de
relaciones sociales complejas, mientras que Ding refiere a la cosa material o
natural. Marx considera la esencia común de la mercancía, dinero y capital en
tanto una inversión fenoménica de las relaciones entre las personas en
relaciones entre cosas (Sachen). En esta etapa, la mistificación de las
relaciones económicas se encuentra en un primer estadio, por cuanto la cosa
(Sache) como tal representa una relación social. Sin embargo, cuando la
conversión da un paso más desde Sache a Ding, la dimensión de las relaciones
entre las cosas (Sachen) es removida, y la cosa (Ding) se muestra sólo en tanto
portadora de diferentes propiedades. Para ilustrar esta segunda fase de
conversión utilizaremos el siguiente ejemplo: la ganancia, el interés y la
renta de la tierra son en esencia nada salvo diferentes formas fenoménicas de
plus-trabajo objetivado que el capital industrial extrae gratuitamente de los
trabajadores asalariados. Sin embargo, en el nivel de la superficie fenoménica,
sus relaciones con el plus-trabajo de los productores directos son
completamente removidas; ahora los medios de producción, el dinero y la tierra
aparecen como si estuvieran por naturaleza dotados con la habilidad de
espontáneamente generar ganancia, interés y renta como si fueran sus propios
frutos. En su última fase, este tipo de mistificación de las relaciones
económicas se denomina cosificación (Verdinglichung), que significa la
conversión de Sache en Ding, y que se diferencia conceptualmente de la
reificación (Versachlichung), que mienta la conversión de la persona en cosa
(Sache).
Ahora,
explicaré el desarrollo conceptual de la reificación y la cosificación en
relación con las mercancías.
Pues
bien, Marx aprehende el sistema económico capitalista como una relación
reificada entre productores, formulando las categorías básicas constitutivas de
la reificación dentro de su teoría de las mercancías. Como es sabido, Marx
comienza El Capital con este célebre pasaje:
Der
Reichtum der Gesellschaften, in welchen kapitalistische Produktionsweise
herrscht, erscheint als “ungeheure Warensammlung,” die einzelne Ware als seine
Elementarform. Unsere Untersuchung beginnt daher mit der Analyse der Ware.
(Karl Marx, Das Kapital, Erster Band, Karl Marx/ Friedrich Engels, Werke, Bd.
23, Dietz Verlag, Berlin 1962, S. 49. De aquí en adelante, las citas extraídas
de la edición de las Marx-Engels Werke serán abreviadas como MEW, 23: 49.)
La
riqueza de las sociedades, en donde predomina el modo de producción
capitalista, aparece como una enorme colección de mercancías, siendo la
mercancía particular su forma elemental. Por lo tanto, nuestra investigación
comienza con el análisis de la mercancía. (MEW 23: 49, traducción CPM).
Como
vemos, la primera oración de El Capital es fundamentalmente significativa si
queremos lograr un claro entendimiento de la teoría de la reificación.
Dentro
de El Capital, Marx cataloga al trabajo que crea mercancías como trabajo
privado, lo que quiere decir que éste debe asumir un carácter social ya que –
si bien es llevado a cabo en estricta desatención al trabajo de otros – debe
depender de éstos, por cuanto son constituyentes de la división social del
trabajo; cada unidad de trabajo debe asumir un carácter social a pesar de estar
privado de éste en primer lugar. Para que cada unidad de trabajo privado pueda
funcionar como miembro de un espontáneo sistema de división del trabajo, éstos
deben asumir un doble carácter: primero, cada trabajo privado – útil y
específico – debe satisfacer una necesidad social; segundo, cada trabajo
privado debe ser validado e intercambiable como igual con otro. Sin embargo, en
su acción productiva, los trabajos privados no se encuentran cualificados para
probar este doble carácter, por cuanto son realizados sin considerar el trabajo
de otros. Por lo tanto, no pueden expresar su carácter social – en tanto parte
constituyente de la división social del trabajo – hasta que los productos de
estas actividades sean intercambiados por otros. Mediante la necesidad de que
las relaciones sociales entre las personas en sus actividades productivas
aparezcan indirectamente como relaciones sociales entre cosas (Sachen), el
carácter social de los trabajos privados constitutivos de la división social
del trabajo debe ser objetivado como propiedades de los productos del trabajo,
como propiedades materiales-cósicas (dinglich) duales que representan
valor-de-uso y valor como los dos elementos de las mercancías.
Lo
que interesa aquí es el carácter de ser específico (Seincharakter) del valor de
una mercancía, por cuanto su valor de uso se encuentra inmediatamente
incorporado en ella en cuanto cosa (Ding). Si puede o no satisfacer alguna
necesidad social específica dentro de la espontanea división del trabajo
depende de la cualidad social que contiene, mientras que, por el contrario, el
valor de una mercancía es una propiedad invisible en cada una de ellas a pesar
de que el valor se forma en cuanto una propiedad material inmanente de la
mercancía. El objetivo de la teoría de la forma-valor consiste en explicar cómo
este valor esencialmente invisible puede ser expresado fenoménicamente.
En
El Capital, Marx comienza su análisis de la aparición de la forma-valor con un
ejemplo bastante conocido, a saber, 20 yardas de lino valen 1 chaqueta. Dentro
de esta simple relación de valor, las 20 yardas de lino representan una
mercancía cuyo valor es expresado, mientras que la chaqueta no hace nada sino
ofrecer a la otra mercancía una base material para su expresión de valor. Marx
denomina a la primera mercancía como la forma relativa de valor, mientras que,
a la segunda, la forma equivalente – o simplemente equivalente (Äquivalent). En
la relación simple de valor, en primer lugar, el lino se iguala con la chaqueta
en cuanto su propio valor-reflejo (Wertspiegel) o cuerpo de valor (Wertkörper).
Marx entiende por valor-reflejo un espejo que refleja un valor que existe en
cuanto una propiedad invisible en una mercancía (el lino en este caso),
mientras que la cosa-valor mienta un valor de uso (en este caso, la chaqueta)
que, inmediatamente en su forma de uso concreta, incorpora el valor. De esta
manera, una mercancía que juega el rol de equivalente (la chaqueta) adquiere la
propiedad consistente en la intercambiabilidad directa. Mediante este rodeo a
través del cual una mercancía que juega el rol de equivalente es reconocida
como un cuerpo de valor válido, el trabajo útil concreto que produce la
chaqueta es, a su vez, reducido de facto a trabajo humano abstracto. Así, en
primer lugar, el lino le otorga la facultad de incorporar directamente – en su
forma concreta de valor-de-uso – el carácter de valor común a las mercancías.
Luego, el lino expresa su propio carácter de valor o intercambiabilidad tan
pronto como pueda ser igualado con la chaqueta, de modo que el tejido que
produce el lino pueda también ser reconocido como trabajo humano abstracto en
la medida que objetiva valor. Este es el segundo rodeo en la expresión de
valor.
El
valor de una mercancía que se encuentra en la forma relativa de valor exhibe el
valor en cuanto una relación social, ya que éste (i.e. el valor) debe ser
expresado en una cierta cantidad de valor-de-uso de otra mercancía (la
chaqueta). Por otro lado, la mercancía que se encuentra en la forma de
equivalente, en su carácter específico concreto, puede ser reconocida como una
forma tangible de valor y aparecer fenoménicamente teniendo una propiedad
natural inherente de intercambiabilidad directa. En la mercancía como
equivalente, la forma-valor es aglutinada con el valor de uso y transformada en
la propiedad de una cosa (Ding). A través de esta transformación, el
equivalente parece tener la propiedad de la intercambiabilidad directa incluso
fuera de la relación de valor mencionada más arriba, aunque esta facultad sólo
pueda ser efectiva en la relación de valor en la cual el lino es relacionado
con la chaqueta en cuanto equivalente. Tal como veremos a continuación, Marx
define la relación social que genera una propiedad natural social
(gesellschaftliche Natureigenschaft) como cosificación (Verdinglichung).
Todo
trabajo como tal tiene un doble carácter en tanto trabajo útil concreto y, al
mismo tiempo, como cierta cantidad de gasto de fuerza humana de trabajo en
general que puede ser aplicada a otros propósitos productivos. En este sentido,
el trabajo humano abstracto es omnipresente a lo largo de la historia humana,
sin embargo, lo que caracteriza a la producción capitalista de mercancías
radica en el hecho de que la objetivación de este trabajo humano abstracto
asume una forma-de-valor específica distinta del valor de uso, y no puede ser
socialmente reconocida como riqueza hasta que el valor del producto sea
realizado, i.e. intercambiado por dinero en cuanto cuerpo de valor. El trabajo
que es gastado en los productos que no pueden ser intercambiados pierden
incluso su propio carácter de utilidad, lo que resulta bastante problemático
para los trabajadores en cuanto poseedores de la fuerza de trabajo como
mercancía. Por lo tanto, el valor – como una cosa que se opone al valor de uso
y que es provisto con un poder social para determinar el destino del valor de
uso – es, como tal, una relación social cosificada (verdinglicht).
En
sus manuscritos preparativos para la segunda edición del primer volumen de El
Capital relativos a la teoría de las formas de valor, Marx claramente entiende
el valor como una relación social única:
[…]
das Verhältniss der Arbeitsproducte zweiander als Ausdrücke dieser selben
Einheit ist ihr Wertsein […] Ein Arbeitsproduct, für sich isolirt betrachtet,
ist also nicht Werth, so wenig wie es Waare ist. Es wird nur Werth, in seiner
Einheit mit andrem Arbeitsproduct, oder in dem Verhältniss, worin die
verschiednen Arbeitsproducte, als Krystalle derselben Einheit, der menschlichen
Arbeit, einander gleichgesetzt sind…Da der Werth der Waaren nichts ist ausser
ihrem Verhältniss zur Arbeit als ihrer gemeinschaftlichen Substanz kann dieser
Werth einer Waare auch nur erscheinen in einem Verhältniss, worin sie sich zu
andrer Waare als Werth verhält, oder nur im Werthverhältniss verschiedner
Waaren. Hence kann Werthausdruck nur gefunden werden, oder die Waare können nur
Werthformen erhalten, im Verhältniss verschiedner Waaren. Diess zeigt uns, wie
die Werthform aus der Natur der Werthes selbst entspringt. (Ergänzungen und
Veränderungen zum ersten Band des Kapital, Marx-Engels Gesamtausgabe, II/6,
Dietz Verlag, Berlín, 1987, p. 31. De aquí en adelante las citas provenientes
de esta edición serán abreviadas como MEGA II/6: 31
[…]
la relación de los productos del trabajo entre sí en cuanto expresiones de esta
unidad es su ser-valor […] Por lo tanto, considerado de un modo aislado, un
producto del trabajo no tiene más valor que una mercancía. Llega a ser valor
sólo en su unidad con otros productos del trabajo, o en la relación bajo la
cual los diferentes productos del trabajo – en cuanto cristales de la misma
unidad, i.e. trabajo humano – son igualados entre sí […] El valor de las
mercancías no es nada fuera de su relación al trabajo en cuanto su sustancia
común o en su relación entre sí en cuanto expresión de ésta [i.e. sustancia
común], de manera que el valor de una mercancía también puede aparecer sólo en
una relación en la cual una mercancía se relaciona con otra como valor, o sólo
en la relación de valor de diferentes mercancías. En consecuencia, la expresión
de valor puede ser encontrada, o las mercancías pueden asumir la forma de
valor, sólo en relación a diferentes mercancías. Esto nos muestra cómo la forma
de valor surge desde la naturaleza del valor en cuanto tal. (MEGA II/6: 31,
traducción CPM).
Lo
que caracteriza a la sociedad capitalista productora de mercancías se deriva
del carácter social único de los trabajos privados que, a pesar de ser
totalmente dependientes entre sí, se encuentran privados de su sociabilidad. En
esta sociedad, las relaciones sociales entre los productores privados no
aparecen como relaciones sociales en la dimensión del trabajo, sino que asumen
una forma invertida (verkehrt) de apariencia en cuanto relaciones sociales de
las cosas (Sachen) entre sí. Así, la inversión (Verkehrung) de las relaciones
sociales entre las personas en relaciones sociales entre cosas puede ser
definida como reificación (Versachlichung); esto significa un proceso que, en
la dimensión de las relaciones sociales, cambia de personas a cosas, de hecho,
mediante este cambio el carácter social del trabajo privado aparece como
propiedad socio-natural inherente a la mercancía en cuanto cosa. La mercancía
aparece fenoménicamente como adquiriendo inherentemente esta propiedad natural
incluso fuera de las relaciones sociales entre las cosas. Esta inversión de las
relaciones sociales de las cosas en propiedades naturales sociales de las
cosas, con la consecuente profundización del ocultamiento y mistificación de
las relaciones sociales, puede ser definida como cosificación (Verdinglichung),
la cual Marx distingue claramente de la Versachlichung en cuanto la primera
etapa del proceso de mistificación.
2.-
El problema sobre la traducción de los términos Reificación y Cosificación
Marx
establece una minuciosa diferencia entre la reificación y la cosificación, sin
embargo, los traductores ingleses y franceses de El Capital han ignorado
completamente tales elaboradas diferencias conceptuales entre Sache y Ding, así
como también, aquellas entre reificación y cosificación. Esta confusión ha
llevado a estos traductores a desarrollar traducciones sumamente deficientes de
los textos económicos de Marx.
Es
por esta razón que, en este capítulo, trataremos de ilustrar el alcance de
estas deficiencias enfocándonos en los manuscritos originales de las diferentes
ediciones de El Capital de Marx.
Las
siguientes traducciones serán críticamente examinadas y comparadas:
Capital,
Volume I, traducido desde la tercera edición alemana por Samuel Moore y Edward
Aveling y editado por Frederick Engels (1887), Marx/Engels Collected Works
(MECW), Volume 35, International Publishers, New York 1996.
Capital,
Volume I, traducido por Ben Fowkes, Penguin Books, London, 1976.
Le
Capital Livre premier, publicado bajo la responsabilidad de Jean-Pierre
Lefebvre, Messidor/Editions Sociales, Paris, 1983.
Le
Capital, traducción de M. J. Roy, enteramente revisado por el autor. Paris
1872-1875, MEGA II/7, Dietz Verlag, Berlin, 1989.
Capital,
Volume III, MECW, Volume 37, International Publishers New York 1998.
Capital,
Volume III, traducido por David Fernbach, Penguin Books, London 1991.
Le
Capital Livre III, traducción de Madame Cohen-Solal y Monsieur Gilbert Badia.
Editions Sociales, Paris 1976.
Le
Capital Livres II et III, Edición establecida y anotada por Maximilian Rubel,
Gallimard, Paris 1963 y 1968.
Tal
como hemos visto en las secciones anteriores, la teoría marxiana de la
reificación y la cosificación consiste en tres etapas lógicas: (1) la inversión
de las relaciones entre personas en relaciones entre cosas (Sachen)
(reificación); (2) la inversión de las relaciones reificadas de las Sachen en
propiedades socio-naturales de las Dinge (cosificación); y finamente (3) la
inversión de las relaciones de producción entre las personas en relaciones
reificadas y cósicas de las cosas que encarnan, a su vez, propiedades
socio-naturales (reificación-cosificación). La siguiente cita del primer
volumen de El Capital corresponde a la transición lógica desde la segunda a la
tercera etapa:
Das
Geheimnisvolle der Warenform besteht also einfach darin, daβ sie den Menschen
die gesellschaftlichen Charaktere ihrer eignen Arbeit als gegenständliche
Charaktere der Arbeitsprodukte selbst, als gesellschaftliche Natureigenschaften
dieser Dinge zurückspiegelt, daher auch das gesellschaftliche Verhältniss der
Produzenten zur Gesamtarbeit als ein auβer ihnen existierendes
gesellschafliches Verhältniss von Gegenständen. Durch dies Quidproquo werden
die Arbeitsprodukte Waren, sinnlich übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge.
Por
tanto, lo misterioso de la forma mercancía consiste simplmente en que les
refleja a los hombres el carácter social de su propio trabajo como caracteres
objetivos de los productos del trabajo, como propiedades sociales naturales de
esas cosas y, por consiguiente, también refleja la relación social entre los
productores al trabajo global como una relación entre los objetos que existe al
margen de los productores. Mediante este
quidproquo los productos del trabajo de transforman en mercancías, cosas sensiblemente
suprasensibles o cosa social. (MEW 23: 86, traducción CPM).
En
esta cita encontramos tres nociones fundamentales acerca de la teoría de la
cosificación: primero, las propiedades sociales naturales (gesellschaftliche
Natureigenschaften) de las cosas (Dinge); segundo, la conversión (Quidproquo);
y tercero, lo sensiblemente suprasensible o cosas sociales (sinnliche
übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge). En este contexto, es evidente que
lo “sensiblemente suprasensible o social” en la tercera noción representa la
tenencia de propiedades socio-naturales. Por lo tanto, “lo sensiblemente
suprasensible o la cosa social” mienta las cosas (Dinge) que encarnan
propiedades sociales naturales.
Ahora,
lo que nos interesa en este capítulo es investigar cuidadosamente cómo estas
tres nociones claves son traducidas en las ediciones mencionadas más arriba,
particularmente en (1), (2), (4) y (6).
(1)
A commodity is therefore a mysterious thing, simply because in it the social
character of men’s labour appears to them as an objective character stamped
upon the product of that labour; because the relation of the producers to the
sum total of their own labour is presented to them as a social relation,
existing not between themselves, but between the products of their labour. This
is the reason why the products of labour become commodities, social things
whose qualities are at the same time perceptible and imperceptible by the
senses. (MECW 35: 82-83).
La
traducción (1) que acabamos de reproducir es, sin duda, la más problemática, ya
que, primero, “gesellschaftliche Natureigenshcaften dieser Dinge” no es
traducido correctamente; segundo, “Quidproquo” no es traducido en ningún
momento; y tercero, “sinnliche übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge” no
es traducido correctamente. Como veremos a continuación, esta última
deficiencia es críticamente tratada en la siguiente traducción (2):
(2)
The mysterious character of the commodity-form consists therefore simply in the
fact tha the commodity reflects the social characteristics of men’s labour as
objective characteristics of the products of labour themselves, as the
socio-natural properties of these things. Hence it also reflects the social
relation of the producers to the sum total of labour as a social relation
between objects, a relation which exists apart from and outside the producers.
Through this substitution, the products of labour become commodities, sensuous
things which are at the same time suprasensible or social. (Fowkes: p.
164-165).
Sin
duda, la traducción de Ben Fowkes es mejor que la realizada por la MECW,
cuestión que podemos corroborar en los esfuerzos de traducción que vemos en
palabras claves tales como “gesellschaftliche Natureigenschaften” o
“Quidproquo”. Sin embargo, subyace un problema que no puede ser resuelto, a
saber, Fowkes parece no entender el significado de “sinnlich übersinnliche oder
gesellschaftliche Dinge” dentro del contexto de análisis de la cosificación que
– como vimos – mienta las cosas que incorporan algo que es propiamente una
relación social entre las personas, y es – en este sentido – suprasensible o
social en tanto su propiedad natural (sensible). En la frase “sinnliche
übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge”, “sinnliche” debe ser tenido como
ejerciendo una función adverbial, no como adjetivo. No obstante, Ben Fowkes lo
traduce deficientemente como “sensuous thing which are at the same time
suprasensible or social” (cosas sensibles que son, al mismo tiempo,
suprasensibles o sociales). Como veremos, el mismo error aparece en las
traducciones francesas, lo que resulta suficiente para atestiguar que ninguno
de estos traductores entiende la diferencia conceptual entre Sache y Ding o
entre reificación y cosificación.
(3)
Ce qu’il y a de mystérieux dans la forme-merchandise consiste donc simplement
en ceci qu’elle renvoie aux hommes l’image des caractères sociaux de leur
propre travail eux-mêmes, comme des qualités sociales que ces choses
possederaient par nature : elle leur renvoie ainsi l’image du rapport social
des producteurs au travail global, comme un rapport social existant en dehors
d’eux, entre des objets. C’est ce quidproquo qui fait que les produits du
travail deviennent des merchandises, des choses sensibles supra-sensibles, des
choses sociales. (Lefebvre : 82-83).
La
traducción francesa presenta los siguientes inconvenientes: en primer lugar,
“gesellschaftliche Natureigenschaften dieser Dinge” debe ser uno de los
términos técnicos más relevantes para aprehender adecuadamente la teoría de la
cosificación. Si es traducido como “des qualites sociales que ces choses
possederaient par nature” (cualidades sociales que las cosas poseen por
naturaleza) somos responsables por perder de vista la tecnicidad del término en
cuestión. Segundo, la interpretación de la traducción francesa de la frase
“sinnliche übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge” por “des choses
sensibles supra-sensible, des choses sociales” (las cosas sensibles
supra-sensibles, a saber, cosas sociales) es completamente incorrecta por
cuanto (a), como se vio más arriba, “sinnliche” debe ser tomado como adverbio,
no como adjetivo, y (b), “sinnliche übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge”
debe ser traducido como “des choses sensuellement supra-sensibles ou
sensuellement sociales”. Sin embargo, el error más grave en esta traducción
radica en oraciones tales como “qu’elle renvoie aux hommes l’image des
caractères sociaux de leur propre travail eux-mêmes, comme des qualités
sociales que ces choses possederaient par nature : elle leur renvoie ainsi
l’image du rapport social des producteurs au travail global, comme un rapport
social existant en dehors d’eux, entre des objets”. Tal como se ve, el
traductor francés introduce una palabra sumamente cuestionable, a saber,
“l’image” (la imagen), la cual ni siquiera se encuentra en el texto original.
De hecho, por medio de esta inserción, el traductor engañosamente nos lleva a
creer que la conversión de Sache en Dinge podría tener lugar sólo en la esfera
de las imágenes, y no en la realidad objetiva propiamente tal.
Una
de las razones que explican por qué los investigadores han puesto poca atención
a la diferencia entre reificación y cosificación a lo largo de la amplia
historia de los estudios sobre Marx, se encuentra relacionada al hecho de que,
en los textos originales de El Capital, el término reificación es usado sólo en
cuatro oportunidades, mientras que cosificación sólo en dos. Pues bien, esto no
quiere decir que tales nociones sean de poca importancia para la crítica de la
economía política de Marx.
Ahora
investigaremos cómo y en qué contexto Marx utiliza estos términos:
Der
der Ware immanente Gegensatz von Gebrauchwert und Wert, von Privatarbeit, die
sich zugleich als unmittelbar gesellschaftliche Arbeit darstellen muβ, von
besondrer konkreter Arbeit, die zugleich nur als abstrakt allgemeine Arbeit
gilt, von Personifizierung der Sache und Versachlichung der Personen – dieser
immanente Widersprucht erhält in den Gegensätzen der Warenmetamorphose seine
entwickelten Bewegungsformen. (MEW 23: 128).
(1)
The antithesis, use value and value; the contradictions that private labour is
bound to manifest itself as direct social labour, that a particularized
concrete kind of labour has to pass for abstract human labour; the
contradiction between the personification of objects and the representation of
persons by things; all these antihesis and contradictions, which are immanent
in commodities, assert themselves, and develop their modes of motion, in the
antithetical phases of the metamorphosis of a commodity. (MECW 35: 123-124).
En
la traducción que acabamos de reproducir, “Versachlichung der Personen” es
incorrectamente traducido por “the representation of persons by things”
(representación de las personas por las cosas). Como resultado,
“Versachlichung” (reificación) pierde su fuerza en cuanto concepto técnico
relevante. A su vez, la correcta traducción de “Personifizierung der Sache”
debería ser “la personificación del objeto (o la cosa) en vez “de los objetos”.
(2)
There is an antithesis, immanent in the commodity, between use value and value,
between private labour which is simultaneously manifest itself as directly
social labour, and a particular concrete kind of labour which simultaneously
counts as merely abstract universal labour, between the conversion of things
into persons and the conversion of persons into things*; the antithetical
phases of the metamorphosis of the commodity are the developed forms of motion
of this immanent contradiction. *Personifizierung der Sache und Versachlichung
der Personen”. Sucintamente, “Personificación de las cosas y reificación de las
personas.” (Fowkes: 209)
De
un modo similar que en la traducción (1), la interpretación de Fowkes no hace
justicia a la relevancia técnica que presenta la personificación de la cosa y
la reificación de las personas, cuando traduce “Personifizierung der Sache und
Versachlichung der Personen” por “conversion of things into persons and the
conversion of persons into things”. Sin embargo, lo que es digno de destacar es
la nota al pie que inserta a continuación del pasaje en cuestión:
“*Personifizierung der Sache und Versachlichung der Personen”. Sucintamente,
“Personificación de las cosas y reificación de las personas”. A partir de esta
nota aclaratoria podemos ver que Fowkes toma en consideración “la
personificación de las cosas y la reificación de las personas” como una posible
traducción. Asimismo, podemos agregar que “Personifizierung der Sache” debe ser
traducido correctamente como “personificación de la cosa” en vez de “las
cosas”.
(3)
L’opposition immanente à la marchandise entre valeur d’usage et la valeur,
entre le travail privé, qui doit en même temps se présenter comme travail
immédiatement social, et le travail concret particulier, qui ne vaut en même
temps que comme travail abstract universel, entre la personnification des
choses et l’objectivation des personnes – cette contradiction immanente
acquiert ses formes de mouvement développes dans les termes contradictoires de
la métamorphose de la marchandise. (Lefebvre : 129).
En
esta traducción francesa, tal como en la anterior, “Versachlichung der
Personen” es traducido como “l’objectivation des personnes”, de manera que la
reificación queda desligada de su importancia en cuanto concepto técnico. Lo
anterior se contradice por el hecho que en la traducción francesa del tercer
libro de El Capital – como veremos luego – “Versachlichung” es vertido como “la
réification”. Además, “Personifizierung der Sache” debe ser traducido como “la
personnification de la chose” en vez de “la personnification des choses”.
Sin
embargo, lo que nos parece digno de subrayar es que Marx – en la edición
francesa revisada por él – borra la correspondiente oración: “la
personnification de la chose et la reification des personnes”:
(4)
Les contradictions que recèle la marchandise, de valeur usuelle et valeur
échangeable, de travail privé qui doit à la fois se representer comme travail
social, de travail concret qui ne vaut comme travail abstract ; ces
contradictions immanentes à la nature de la marchandise acquièrent dans la
circulation leurs formes de mouvement. (MEGA II/7 : 89)
La
reificación significa la conversión fenoménica de las relaciones de producción
entre las personas en relaciones de las cosas (Sachen) entre sí. La reificación
de las personas (o los sujetos) implica la personificación (o subjetivación) de
las cosas (u objetos) y viceversa. Con el objetivo de expresar esta doble
conversión, Marx generalmente menciona la reificación y la personificación en
pares[3], lo que constituye la esencia de la reificación a diferencia de la
cosificación que generalmente se encuentra emparentada con las propiedades
naturales sociales. A su vez, la reificación es conceptualizada también como
“la inversión de los sujetos en objetos” (MEGA II/4.1: 64) o “la inversión
entre las cosas y las personas.”[4]
En
el tercer volumen de El Capital encontramos una sola oración en donde la
reificación y la cosificación son explicadas de modos diferentes:
Im
Kapital-Profit, oder noch besser Kapital-Zins, Boden-Grundrente,
Arbeit-Arbeitslohn, in dieser ökonomischen Trinität als dem Zusammenhang
Bestandteile des Werts und des Reichtums überhaupt mit seinen Quellen ist die
Mystifikation der kapitalistische Produktionsweise, die Verdinglichung der
gesellschaftlichen Verhältnisse, das unmittelbare Zusammenwachsen der
stofflichen Produktionverhältnisse mit ihrer geschichtlich-sozialen Bestimmheit
vollendet: die verzauberte, verkehrte und auf den Kopf gestellte Welt, wo
Monsieur le Capital und Madame la Terre als soziale Charaktere, und zugleich
unmittelbar als bloβe Dinge ihren Spunk treiben. Es ist das groβe Verdienst der
klassischen Ökonomie, diesen falschen Schein und Trug, diese Verselbständigung
und Verknöcherung der verschiednen gesellschaftlichen Elemente des Reichtums
gegeneinander, diese Personifizierung der Sachen und Versachlichung der
Produktionsverhältnisse, diese Religion des Alltagslebens aufgelöst zu haben.
Del
pasaje recién citado podemos ver lo que mienta la reificación a partir de la
siguiente frase: “esta personificación de las cosas y la reificación de las
relaciones de producción.” Por otro lado, lo que distingue a la cosificación de
la reificación consiste en la definición de la primera en cuanto “la inmediata
coalescencia (fusión) de las relaciones materiales de producción con su
determinidad histórico-social.” Tal como se ve en la cita recién reproducida,
Marx trata la así llamada trinidad económica, de acuerdo con la cual el
capital, la tierra y el trabajo automáticamente portan respectivamente interés,
renta de la tierra y salarios. Aquí, “las relaciones materiales de producción”
refieren a las relaciones técnicas funcionales entre los elementos materiales
que constituyen los procesos de producción como la tierra, los medios de
producción y de trabajo, mientras que “su determinidad histórico-social”
refiere a las determinaciones sociales específicas, tales como la renta de la
tierra, la ganancia (interés) y el salario, que crean los elementos de
producción mencionados más arriba dentro de la producción capitalista. Pues
bien, por cosificación, Marx entiende la coalescencia inmediata de las
determinaciones materiales de los elementos que constituyen el proceso de
producción capitalista con sus determinaciones sociales específicas o, de un
modo general, la inseparable coalescencia entre las condiciones socialmente
determinadas y las condiciones naturalmente determinadas de los elementos de la
producción (medios de producción, tierra, trabajo, etc.). Esta fusión provoca
la desaparición de las determinaciones sociales específicas dentro del modo de
producción capitalista, en donde sobre la superficie de la producción
capitalista no aparece nada sino las relaciones materiales y naturales de
producción desprovistas de cualquier limitación sociohistórica. Por tanto, la
cosificación asume su forma más completa en la así llamada trinidad económica,
empero, esto comienza ya en el mundo de las mercancías. En este sentido, la
lógica del capital se posiciona como un proceso de profundización de la
mistificación de la producción capitalista, que parte desde la mercancía y el
dinero, a través del capital industrial, comercial y el capital que deviene
interés, y se extiende hasta la propiedad de la tierra.
A
continuación, pasaremos a examinar críticamente las traducción inglesa y
francesa del pasaje citado más arriba.
(5)
In capital-profit, or still better capital-interest, land-rent, labour-wages,
in this economic trinity represented as the connection between the component
parts of value and wealth in general and its sources, we have the complete
mystification of the capitalist mode of production, the conversion of social
relations into things, the direct coalescence of the material production
relations with their historical and social determination. It is an enchanted,
perverted, topsy-turvy world, in which Monsieur le Capital and Madame la Terre
do their ghost-walking as social characters and at the same time directly as
mere things. It is the great merit of classical economy to have destroyed this
false appearance and illusion, this mutual independence and ossification of the
various social elements of wealth, this personification of things and
conversion of production relations into entities, this religion of everyday
life. (MECW 37: 817).
En
esta versión de la MECW, “die Verdinglichung der gesellschaftlichen
Verhältnisse” es traducido como “the conversion of social relations into
things” (la conversión de las relaciones sociales en cosas), y “Versachlichung
der Produktionsverhältnisse” como “conversion of production relations into
entities” (conversión de las relaciones de producción en entidades). Pues bien,
en esta traducción no encontramos los términos reificación ni cosificación, de
hecho, para estar seguros, encontramos vertidos en (5) “the conversion into
things” (la conversión en cosas) por Versachlichung, y “the conversion into
entities” (la conversión en entidades) por Verdinglichung. Sin embargo, no
estamos en condiciones de confiar en la terminología seleccionada por los
traductores por cuanto tampoco son capaces de usar estos términos de un modo
coherente a lo largo de su edición de El Capital. Sin duda, establecer una
distinción entre Sache y Ding con el objetivo de sentar una diferenciación
entre reificación y cosificación es sumamente significativo, sin embargo, en la
medida en que ambas palabras son traducidas como “cosas”, la confusión
conceptual resulta inevitable.
(6)
Capital-profit (or better still capital-interest), land-ground rent,
labour-wages, this economic trinity as the connection between the components of
value and wealth in general and its sources, completes the mystification of the
capitalist mode of production, the reification of social relations, and the
immediate coalescence of the material relations of production with their
historical and social specificity: the bewitched, distorted and upside-down
world haunted by Monsieur Capital and Madame la Terre, who are at the same time
social characters and mere things. It is the great merit of classical political
economics to have dissolved this false appearance and deception, this
autonomization and ossification of the different social elements of wealth vis-à-vis
one another, this personification of things and reification of the relations of
production. (Fernbach: 968-969).
El
fatal error de esta traducción consiste en la confusión conceptual entre
Versachlichung y Verdinglichung, en el sentido de que vierte ambas palabras por
el mismo concepto, a saber, “reificación”. Esta confusión se deriva de la
inhabilidad del traductor para distinguir entre Sache y Ding.
(7)
Dans la formule capital-profit, ou, mieux, capital-intérêt, terre-rente
foncière, travail-salaire, dans cette trinité économique qui veut établir la
connexion interne entre les éléments de valeur et de richesse et leurs sources,
la mystification du mode capitaliste de production, la réification des rapports
sociaux, l’imbrication immédiate des rapports de production matériels avec leur
détermination historico-sociale se trouvent accomplies ; et c’est le monde
enchanté et inversé, le monde à l’envers ou Monsieur le Capital et Madame la
Terre, à la fois caractères sociaux, mais en même temps simples choses, dansent
leur ronde fantomatique. C’est le grand mérite de l’économie politique
classique d’avoir dissipé ces fausses apparences et ces illusions : l’autonomisation
et la sclérose des divers éléments sociaux de la richesse, la personnification
des choses et la réification des rapports de production, cette religion de la
vie quotidienne. (Cohen-Solal et Badia : 750)
En
la traducción (7) vemos el mismo error que identificamos en (6).
<
Capital-profit >, ou, mieux, < capital-intérêt >, < terre-rente
foncière >, < travail-salaire >, dans cette trinité économique qui
représente la relation des éléments de la valeur et de la richesse avec leurs
sources, la mystification du mode de production capitaliste, la
réification-métamorphose des conditions sociales matérielles en choses – la fusion immédiate des conditions de la
production avec leur détermination historique et sociales se trouve achevées;
c’est un univers ensorcelé, perverti, un monde sens dessus dessous, ou Monsieur
le Capital et Madame la Terre, caractères sociaux en même temps que simples
choses, mènent leur danse macabre. L’économie classique a le grand mérite
d’avoir mis fin à toute cette fantasmagorie, à cette individualisation et à
cette ossification des divers éléments sociaux de la richesse, à cette personnification
des choses et à cette transformation des rapports de production en choses ;
elle a détruit cette religion profane. (Rubel : 2000).
Rubel
traduce “die Verdinglichung der gesellschaftlichen Verhältnisse” como “la
réification-métamorphose des conditions sociales matérielles en choses” (la
reificación-metamorfosis de las condiciones sociales materiales en cosas) y,
por otro lado, “Versachlichung der Produktionsverhältnisse” como “cette
transformation des rapports de production en choses” (esta transformación de
las relaciones de producción en cosas). A pesar de los intentos de Rubel por
distinguir entre Versachlichung y Verdinglichung, su falencia aflora cuando
vierte el término Versachlichung por “la transformación en cosas”, lo que
provoca la pérdida de su estatus conceptual en aras a reservar el término
reificación por el de “Verdinglichung”. Asimismo, la gravedad del problema
consiste en no distinguir apropiadamente entre los términos Sache y Ding.
Como
hemos mencionado más arriba, Marx caracteriza a las determinaciones naturales –
las que resultan de la coalescencia de las determinaciones sociales y naturales
– en tanto ocultan (velan) las determinaciones sociales en sí mismas en
términos de propiedades (Eigenschaften)[5]. Las cosas, en cuanto Sachen,
todavía guardan las determinaciones de las relaciones sociales de éstas entre
sí o de las personas, por el contrario, las cosas en cuanto Dinge son purgadas
de cualquier determinación y relacionadas a nada salvo a sus propias
propiedades naturales que son a menudo caracterizadas como propiedades
inmanentes en las cosas (Dinge).
Das
Dinge nun als Capital und das Capital als blosses Ding erscheint, das gesammte
Resultat des capitalistischen Productions – und Circulationprocesses als eine
dem Ding inhärente Eigenschaft
Ahora,
la cosa aparece en cuanto capital, y el capital aparece como mera cosa, a su
vez, el completo resultado de la producción y circulación capitalista aparece
como una propiedad inherente a la cosa. (MEGA II/3.4: 1455, traducción CPM)
A
pesar de la diferencia conceptual existente entre estas dos nociones, no
deberíamos comprenderlas de un modo fijo e inflexible, por cuanto ambas
representan factores inseparables que constituyen la totalidad del proceso de
inversión del sistema capitalista. En este sentido, la cosificación no existe
sin la reificación, ni ésta última opera sin la asistencia de la primera,
motivo por el cual no se contradicen ni excluyen entre sí. Pues bien, la
diferencia conceptual radica en la diferencia de los aspectos focalizados o
referidos dentro del contexto de diversos pasajes de la obra de Marx. En el
caso de la cosa (Ding), el foco esta puesto sobre una relación específica de
una cosa a ciertas propiedades socio-naturales, mientras que en el caso de la
cosa (Sache), el acento está puesto sobre una específica inversión de las
relaciones entre las personas en relaciones entre cosas (Sachen)[6].
Basado
en las diferencias conceptuales entre ambas nociones, podemos analizar una
serie de pasajes en los textos de Marx, en donde discute exhaustivamente estos
términos sin tener que mencionarlos explícitamente. En función de lo anterior,
considero que deberíamos tomar en consideración todos estos importantes pasajes
si queremos comprender adecuadamente las enteras implicaciones que presentan
estas nociones. A modo de ejemplo, reproduciré un pasaje sumamente
significativo del tercer volumen de El Capital que tiene que ver con la
cosificación.
Wir
haben bereits bei den einfachsten Kategorien der kapitalistischen
Produktionsweise, und selbst der Warenproduktion, bei der Ware und dem Geld den
mystifizierenden Charakter nachgewiesen, der die gesellschaftlichen
Verhältnisse, denen die stofflichen Elemente des Reichtums bei der Produktion
als Träger dienen, in Eigenschaften dieser Dinge selbst verwandelt (Ware) und
noch ausgesprochener das Produktionsverhältnis selbst in ein Ding (Geld). Alle
Gesellschaftsformen, soweit sie es zur Warenproduktion und Geldzirkulation
bringen, nehmen an dieser Verkehrung teil. Aber in der kapitalistischen
Produktionsweise und beim Kapital, welches ihre herrschende Kategorie, ihr
bestimmendes Produktionsverhältnis bildet, entwickelt sich diese verzauberte
und verkehrte Welt noch viel weiter.
Al
considerar las categorías más simples del modo de producción capitalista, y
como tal, de la producción de mercancías, a saber, mercancía y dinero, ya hemos
demostrado el carácter mistificador que transforma las relaciones sociales –
para las cuales los elementos materiales de la riqueza sirven en cuanto
portadores en el curso de la producción – en propiedades de estas cosas (Dinge)
(mercancías), y de un modo más explícito, las relaciones de producción
[transformados] en una cosa (dinero). Todas las formas sociales están sujetas a
esta inversión en la medida que involucran producción de mercancías y
circulación de dinero. Sin embargo, en el modo de producción capitalista, en
donde el capital es la categoría dominante y forma la relación determinada de
producción, este mundo encantado e invertido se desarrolla en mayor medida.
(MEW 25: 835, traducción CPM).
De
la cita recién reproducida, podemos ver que la cosificación involucra tres
fases dentro de su desarrollo lógico: la primera fase en donde ciertas
determinaciones de las relaciones sociales aparecen en cuanto ciertas
propiedades de las cosas (Dinge). Esta fase corresponde a la cosificación en
las mercancías con su valor-de-uso y valor en cuanto sus propiedades
socio-naturales; la segunda fase refiere a la cosificación (mistificación) que
transforma las relaciones de producción como tales en una cosa (Ding). Esta
fase corresponde a la cosificación en la mercancía dinero; y la tercera fase
corresponde a la cosificación en el capital, la cual termina por reforzar este
proceso de inversión y mistificación.
Pues
bien, la cosificación – en cuanto la coalescencia (fusión) de las
determinaciones sociales con las determinaciones naturales materiales –
constituye el basamento del fetichismo de las representaciones cotidianas de la
sociedad burguesa y, por lo tanto, de la economía burguesa[7]. No obstante,
debemos distinguir la cosificación como tal del fetichismo, por cuanto éste
último se encuentra relacionado con la consciencia distorsionada e invertida
provocada por la primera. A su vez, la cosificación se encuentra relacionada
con la realidad invertida del sistema económico, la cual no puede ser reducida
a los aspectos distorsionados e invertidos de la consciencia[8].
La
necesidad de distinguir conceptualmente la cosificación del fetichismo no
resulta urgente hasta que llegamos a comprender a cabalidad la cosificación del
capital en términos de sus fuerzas de producción (Produktivkräfte des
Capitals). El capital – por medio de la subsunción del trabajo bajo su dominio
(reale Subsumtion der Arbeit unter das Capitals) – adquiere las facultades
necesarias para revolucionar continuamente el proceso de producción de acuerdo
con sus necesidades y requerimientos.
3.-
El Fetichismo y la Personificación de las Cosas
En
la producción de mercancías, el valor aparece como una propiedad social natural
de las cosas, y la ley del valor (Wertgesetz) como una ley natural que ejerce
su dominio sobre los productores de mercancías. En este sentido, las mercancías
devienen cosas sensiblemente suprasensibles o cosas sociales (sinnlich
übersinnliche oder gesellschaftliche Dinge). Las fuerzas sociales adquiridas
por los productos del trabajo, en cuanto cosas, se derivan de la necesidad de
que los distintos trabajos de los productores, aunque totalmente dependientes
entre sí, son, no obstante, incapaces de obtener inmediatamente una validez
social dentro de la dimensión del trabajo como acto, de modo que ellos (i.e.
los productores directos) deben transferir totalmente sus propias características
sociales a sus productos. Marx define como fetiche a aquella cosa equipada con
este poder social de dominio sobre las personas o sujetos productivos, por otro
lado, el fetichismo mienta la consciencia de los productores y de otros agentes
económicos que aceptan el fetiche en cuanto hecho social autoevidente. En las
sociedades donde predomina la producción de mercancías, las relaciones sociales
de producción aparecen como relaciones entre las cosas que se encuentran, a su
vez, equipadas con propiedades socio-naturales, lo que resulta en que los
productos deban aparecer como fetiches. A esto tenemos que agregar que estas
relaciones son ellas mismas objetivas, y los productores involucrados en éstas
se encuentran plenamente conscientes de ellas en cuanto relaciones
autoevidentes. El fetichismo es una consciencia invertida en la medida en que
cae preso de la reificación y la cosificación. En este último aspecto, se puede
llevar a cabo una crítica científica tal como la que desarrolló Marx en su crítica
de la economía política. Sin embargo, esta consciencia es inevitablemente
formada en tanto consciencia “natural” dentro de las sociedades que producen e
intercambian mercancías.
Tal
como hemos visto, en el sistema económico capitalista, las relaciones sociales
de los sujetos productivos aparecen como relaciones de las cosas entre sí
(Versachlichung der Person), por lo que éstas adquieren el poder social de
decidir el destino de los sujetos productivos. No obstante, las cosas tales
como mercancías, dinero y capital no pueden moverse por sí solas dentro de la
esfera del mercado, razón por la cual requieren de agentes específicos que las
animen para que ellas logren funcionar socialmente como cosas. De esta manera,
el desarrollo de la reificación permite establecer sujetos cuya subjetividad
represente la función de las cosas y, así, satisfacer sus demandas. Marx llama
a este proceso como la personificación de las cosas (Personifizierung der
Sachen). Pues bien, el capitalismo puede funcionar como un sistema económico
sólo porque los productores aceptan las funciones sociales de las cosas en
virtud de sus respectivas voluntades y, de esta manera, puedan actuar como
agentes fieles a ellas.
Le
capitaliste n’a …aucune raison d’être sociale, qu’autant qu’il fonctionne comme
capital personnifié…Le capitaliste n’est respectable qu’autant qu’il est le
capital fait homme…Sa volonté et sa conscience ne réfléchissant que les besoins
du capital qu’il représente.
Salvo
en la medida que el capitalista opere en cuanto capital personificado, no hay
razón alguna para que él tenga una existencia social […] El capitalista sólo es
respetable en la medida en que es capital hecho humano […] Su voluntad y
consciencia no reflejan nada más que las necesidades del capital que
representa. (Edición francesa de El Capital, MEGA II/7: 514, traducción
CPM)[9].
Pues
bien, lo que se ha dicho sobre el capitalista en la cita recién reproducida es
aplicable a todas las formas de personificación de las cosas, i.e. un productor
de mercancías sólo vale en tanto mercancía personificada; un poseedor de dinero
sólo es respetable en tanto dinero personificado y un trabajador sólo cuenta en
tanto es trabajo personificado. La personificación de las cosas explica que las
acciones realizadas por los individuos, a pesar de que sean productos de su
propia voluntad, no son nada sino las funciones de las cosas provistas con
voluntad y consciencia en las personas en tanto portadoras de cosas. Además,
demuestra que la subjetivación (Subjektivierung) de las cosas está basada sobre
una actividad subjetiva específica por parte de los sujetos, por ejemplo, el
intercambio de mercancías no es posible sin una interacción espontánea de los
poseedores de mercancías que tienen un cierto deseo por ellas, más aún, en esta
relación de intercambio, los poseedores de mercancías se reconocen como agentes
libres e iguales sólo en tanto mercancías personificadas. Lo mismo podemos
decir del proceso capitalista de producción, en el sentido de que el
capitalista y el trabajador sólo se comportan activamente en tanto son capital
y trabajo personificado respectivamente. Si bien los sujetos actúan en función
de su propia voluntad, ellos actúan de tal modo que el capital – en tanto valor
independiente que se valoriza a sí mismo – es transformado en el sujeto
dominante dentro del proceso de producción, de manera que, bajo la influencia
de este sistema reificado, el sistema económico capitalista se mantiene en
virtud de las acciones de los sujetos humanos y la consciencia reificada.
4.-
La Cosa en tanto Comunidad Cosificada (Verdinglichtes Gemeinwesen)
Un
aspecto de suma importancia para la teoría marxiana de la reificación es que
las relaciones sociales o la comunidad resulta alienada de los sujetos humanos
y transferida a las cosas. Funciones que la comunidad cumplimentó en las
sociedades premodernas son, en las sociedades capitalistas, monopolizadas por
cosas que se oponen a los productores y trabajadores como, por ejemplo, el
capital, el valor, el dinero.
In
der bürgerlichen Gesselschaft […] die Sache, die ihm [dem Arbeiter]
gegenübersteht, ist das wahre Gemeinwesen nun geworden, das er zu verspeisen
sucht, und von dem er verspeist wird.
En
la sociedad burguesa, la cosa que se encuentra opuesta al trabajador es, desde
ahora, lo que ha llegado a ser la verdadera comunidad, la cual el trabajador
busca devorar, pero que por medio de la cual resulta devorado. (MEGA II/1.2:
400, traducción CPM).
La
primera forma de esta comunidad reificada y cosificada es la forma dinero, en
tanto valor independiente. El dinero, en tanto comunidad alienada de los
individuos, perpetua el poder social sobre ellos.
Geld
ist „unpersönliches“ Eigenthum. In ihm kann ich die allegemeine
gesellschaftliche Macht and den allegemeinen gesellschaftlichen Zusammenhang,
die gesellschaftlche Substaz in der Tasche mit mir herumtragen. Das Geld gibt
die gesellschaftliche Macht als Ding in die Hand der Privatperson, die als
solche diese Macht übt.
El
dinero es propiedad “impersonal“. En este, puedo llevar el poder social
universal y las conexiones sociales universales – la sustancia social – en mi
bolsillo. El dinero otorga el poder social en tanto cosa en la mano de la
persona privada, la que, como tal, ejerce este poder. (MEGA II/2: 20,
traducción CPM).
Cuando
el capital pasa a través del proceso D-M-D’ y se valoriza, lo que se acumula
bajo el capital es nada menos que la comunidad reificada. El capital, en
términos de poder social universal, puede gobernar sobre los trabajadores
porque precisamente representa la comunidad reificada.
5.-
La Cosificación del Capital en el Proceso de Producción Capitalista
La
Cosificación del Capital en tanto Subsunción del Trabajo bajo el Capital
La
teoría marxiana de la reificación y la cosificación comienza por la reificación
y cosificación de la unidad celular del modo de producción capitalista, a
saber, la mercancía, para luego desarrollarse a través de las formas dinero y
capital. Pues bien, una de las razones por las cuales estas nociones han
recibido poca atención dentro de los campos de estudios marxistas tiene que ver
con que los investigadores a menudo confunden o, más bien, reducen la
cosificación al fetichismo. Lo que sostenemos es que la cosificación es
aplicable a dos campos teoréticos: el primero refiere a la explicación del
fetichismo, mientras que el segundo refiere al desarrollo de la cosificación
del capital propiamente tal. Es tan sólo en la etapa de la cosificación del
capital en donde éste – en tanto relación especial de producción – no sólo se
transforma en propiedades coalescentes con el valor-de-uso – tales como el
valor o el equivalente en la etapa de la cosificación de la mercancía – sino
que también se fusiona (se cosifica) con la maquinaria, las ciencias y la
tecnología, de manera tal que el capital puede crear las fuerzas productivas
únicas a su modo de producción.
Ahora
tomaremos en consideración el desarrollo de la cosificación del capital dentro
del proceso de producción capitalista: tan pronto cuando el capital subsume
formalmente un proceso de producción existente bajo su égida, este proceso
asume un doble carácter, a saber, en tanto proceso de trabajo en general, y
también como proceso de auto-valorización. En términos del primer proceso, el
proceso de trabajo en general representa una actividad conscientemente
controlada por medio de la cual los trabajadores – en cuando sujeto productivo
– procesan los materiales de trabajo juntos con los medios de trabajo, sin
embargo, debido a que este proceso es realizado con el propósito
auto-valorizador del capital, tiene lugar una inversión del sujeto y el objeto
dentro del proceso de producción. Dentro de esta inversión, no es el trabajador
quien aplica los medios de producción, sino que son éstos (i. e. los medios de
producción como trabajo muerto u objetivado) los que emplean al primero. En
este caso, los medios de producción operan como un succionador (Einsauger),
cuyo objetivo es absorber la mayor cantidad posible de trabajo vivo. El trabajo
vivo que ejerce el productor directo es explotado sólo como un medio para
capitalizar el capital avanzado.
Und
[…] erscheinen grade deswegen wieder die Produktionsmittel éminemment der
lebendigen Arbeit gegenüber als Dasein des Capitals, und zwar jetzt als
Herrschaft der vergangnen todten Arbeit über die lebendige.
Y,
por lo tanto, en este momento cuando nuevamente los medios de producción
opuestos al trabajo vivo aparecen eminentamente como existencia del capital.
Ahora, en efecto, como dominio del trabajo muerto, i.e. pasado, sobre el
trabajo vivo. (MEGA II/4.1: 63, traducción CPM).
Marx
define la cosificación en el proceso de producción capitalista como la
coalescencia del capital – en tanto relación de producción determinada – con
los medios de producción de la siguiente manera:
Auf
Grundlage der capitalistischen Produktion erscheint diese Fähigkeit der
vergegenständlichen Arbeit sich in Capital zu verwandeln, […] als ihnen [den
Produktionsmitteln] an und für sich zukommend […] Diese erscheinen daher an und
für sich als Capital und das Capital daher, welches ein bestimmtes
Produktionsverhältniss ausdrückt, […] als ein Ding.
Sobre
la base de la producción capitalista, esta capacidad del trabajo objetivado
para transformarse en capital aparece […] como si correspondiese en y para sí a
los medios de producción […] Por lo tanto, este aparecer en y para sí como
capital y, por tanto, su aparecer como cosa, expresa una relación de producción
determinada. (MEGA II/4.1: 63 y ss., traducción CPM)
De
esta manera, la cosificación dentro del proceso de producción capitalista puede
ser definida como un proceso que hace que el capital – que representa una
relación específica de producción – aparezca como ínsito en los medios de
producción en cuanto cosas. Es el trabajo de los productores directos el que
valoriza el capital, y la razón por la cual este trabajo no se manifiesta en
tanto actividad creativa del mismo trabajador radica en que – en el proceso de
producción capitalista – el trabajo de los productores directos es de antemano
subsumido bajo el capital y se funde con él como un proceso de consumo de las
fuerzas de trabajo compradas por el capital.
La
Subsunción Real del Trabajo bajo el Capital
Marx
define la subsunción formal (die formelle Subsumtion) del trabajo bajo el
capital como un proceso que formalmente transforma un proceso de producción
provisto con instalaciones y técnicas ya existentes en un proceso de producción
eminentemente capitalista simplemente por medio de la introducción de trabajo
asalariado. Por otro lado, la subsunción real del trabajo bajo el capital es
definida como un proceso en cual la relación capitalista de producción está
capacitada para crear un completamente nuevo proceso de producción y nuevas
fuerzas productivas que nunca se habrían podido desarrollar sin la asistencia
de este modo de producción. Estas históricamente nuevas fuerzas productivas que
son únicas al modo de producción capitalista son llamadas fuerzas productivas
del capital. El predominio de la relación económica del capital sobre el
trabajo asalariado no constituye una condición suficiente para definir tal
sistema económico como uno capitalista en sentido estricto, en efecto, para que
esto ocurra dicha relación se debe encontrar equipada con las fuerzas
productivas únicas al modo de producción capitalista.
Asimismo,
Marx define la subsunción real del trabajo bajo el capital como un modo de
producción capitalista que hace posible la producción de plusvalor relativa,
dicha producción, a su vez, depende de las siguientes dos presuposiciones:
Primero,
mediante la concentración de un gran número de trabajadores en una industria a
gran escala y la introducción de planes de organización racionales, el capital
continuamente desarrolla las fuerzas productivas sociales del trabajo
(gesellschaftliche Produktivkraft der Arbeit) transformándolas en las fuerzas
productivas del capital alienadas de los trabajadores individuales.
Unter
allen Umständen ist die spezifische Produktivkraft des kombinierten Arbeitstags
gesellschaftliche Produktivkraft der Arbeit oder Produktivkraft
gesellschaftlicher Arbeit. Sie entspringt aus der Kooperation selbst. Im
planmäβigen Zusammenwirken mit andern streift der Arbeiter seine individuellen
Schranken ab und entwickelt sein Gattungsvermögen.
Bajo
todas las circunstancias, la fuerza productiva específica de las jornadas de
trabajo combinadas es la fuerza productiva social del trabajo o la fuerza
productiva del trabajo social. Esto surge de la cooperación como tal. En la
cooperación sistemática planificada con otros trabajadores, cada uno de ellos
se despojan de sus límites individuales y desarrollan sus facultades
(capacidades) genéricas. (MEW 23: 349, traducción CPM).
Así,
en la cooperación planificada, cada trabajador desarrolla sus propias
habilidades genéricas (Gattungsvermögen), sin embargo, resulta que no es el
trabajador como tal, sino que es el capital quien desarrolla estas capacidades,
por tanto, esta habilidad no parece ser la fuerza productiva del trabajador,
sino del capital.
Segundo,
por medio de la introducción de la maquinaria al proceso de producción, el
capital se libera de las limitaciones físicas y mentales de los seres humanos,
al mismo tiempo que el capital provoca continuas revoluciones de las bases
tecnológicas dentro del proceso de producción por medio de la aplicación de las
ciencias.
Mit
der realen Subsumtion der Arbeit unter das Capital findet eine völlige [und
sich beständig fortsetzende und wirderholende] Revolution in der
Productionsweise selbst statt, in der Productivität der Arbeit und im
Verhältniβ von Capitalist und Arbeiter.
Con
la subsunción real del trabajo bajo el capital, tiene lugar una completamente
(continua y repetitiva) nueva revolución en el modo de producción, en la
productividad del trabajo y en la relación del capitalista con el trabajador.
(MEGA II/4.1: 105, traducción CPM).
El
Modo de Producción Único al Capitalismo
El
modo de producción único al capitalismo es definido por Marx como el modo de
producción que permite el capital – en tanto relación específica de producción
– provocar constantes revoluciones tecnológicas en el proceso de producción.
Gracias a la cosificación, el capital obtiene tal poder para intervenir en el
mundo natural material, de tal modo tal que éste es constantemente transformado
en función de la tecnología. Asimismo, en la cosificación del capital, la
coalescencia de los elementos sociales con los elementos materiales naturales
capacita al capital a transformar fundamentalmente los procesos
material-naturales por medio de la manipulación de los elementos sociales. Así,
el capital ha creado un sistema de producción en el cual subsume a las ciencias
bajo su predominio, acomodándolas según los requerimientos del capital,
aplicando constantemente cualquier tipo de logro científico al proceso de
producción. En este sentido, los aspectos generales de la teoría de la
subsunción real del trabajo bajo el capital debe – en un plano teorético –
cubrir aquellos procesos de subsunción de las ciencias bajo el capital. En
función de lo anterior, la producción capitalista ya no depende de las
habilidades de los trabajadores, sino que principalmente de la aplicación de
las ciencias a la producción. Por lo tanto, la tecnología se posiciona como un
sistema de saberes, información y técnicas que desarrollan las ciencias en
tanto capital cosificado, cuya vinculación con el proceso de producción
capitalista se encuentra motivada por la generación de ganancia hic et nunc.
Die
Produktivkräfte direkt gesellschaftlicher, vergesellschafteter (gemeinsamer)
Arbeit, durch die Cooperation, die Theilung der Arbeit innerhalb des Ateliers,
die Anwendung der Maschinerie, […] die Anwendung der Wissenschaft, dieses
allgemeinen Products der gesellschaftlichen Entwicklung, auf den unmittelbaren
Productionsprocess, diess alles stellt sich dar als Productivkraft des
Capitals, nicht als Productivkraft der Arbeit, oder nur als Productivkraft der
Arbeit […] weder des einzelnen Arbeiters, noch der im Productionsprocess
combinirten Arbeiter. Die Mystification, die im Capitalverhältnis überhaupt
liegt, wird jetzt viel weiter entwickelt, als es bei der nur formellen
Subsumtion der Arbeit unter das Capital der Fall war und sein konnte.
Andrerseits tritt hier auch die historische Bedeutung der capitalistischen
Production, eben durch die Umwandlung des unmittelbaren Productionsprocesses
selbst und die Entwicklung der gesellschaftlichen Productivkräfte der Arbeit
erst hervor.
Las
fuerzas productivas del trabajo directo social – trabajo sociabilizado común –
a través de la cooperación, la división social dentro del taller, la aplicación
de la maquinaria, […] la aplicación de las ciencias – i.e. este producto
general del desarrollo social – al proceso de producción inmediato, todos éstos
aspectos se manifiestan en tanto fuerza productiva del capital, y no como
fuerza productiva del trabajo (ni del trabajador particular, ni de los
trabajadores combinados en el proceso de producción). Esta mistificación, que
descansa en la relación del capital en general, se encuentra ahora mucho más
desarrollada en relación a lo que era – o pudo haber sido – en la mera
subsunción formal del trabajo bajo el capital. Por otro lado, la significancia histórica
de la producción capitalista por vez primera aparece justo aquí, mediante la
transformación del proceso de producción inmediato y el desarrollo de las
fuerzas productivas sociales del trabajo. (MEGA II/4.1: 95 y ss., traducción
CPM).
Las
Ciencias en tanto Fuerza Productiva del Capital
En
la dimensión de las fuerzas productivas del capital, tanto las fuerzas
productivas, i.e. los elementos materiales generalmente aplicables a diferentes
formas históricas, como la relación de producción, i.e. los elementos
histórico-socialmente determinados, se encuentran inseparablemente combinados
entre sí, fusionándose en una entidad. El capital no sólo introduce a la
relación de producción capitalista las ciencias y las tecnologías que
espontáneamente se desarrollan independientemente del capital (i.e. subsunción
formal), sino que también toma la iniciativa en la creación de nuevas ciencias
y tecnologías. En este último sentido, en la era capitalista las ciencias y las
tecnologías se encuentran grabadas por el caracter capitalista de la
producción. Éstas (i.e. las ciencias y las tecnologías) encarnan capital
cosificado, al mismo tiempo que permiten al sistema de producción capitalista
intervenir en la ecología natural, así como también en el cuerpo y alma de los
seres humanos en una escala nunca antes vista en la historia. Esta es la razón
de por qué las tecnologías de producción desarrolladas en el capitalismo
dificilmente pueden ser tansferidas a paises o regiones desprovistas de
relaciones capitalistas de producción, como lo demuestran numerosos ejemplos
relativos al fracaso de la introducción de tecnologías avanzadas en los paises
en vías de desarrollo. De la misma manera, también es el motivo de la trágica
historia de los otrora paises socialistas que, bajo el eslogan de la revolución
tecno-científica, en vano buscaron sentar tecnologías científicas
supra-históricas homologadas en eficacia con las fuerzas productivas
capitalistas, pero engendradas en un espacio carente de relaciones de
producción de dicha naturaleza, lo que termino en la creación de un monstruoso
sistema de producción que resultó ser funcionalmente análogo al sistema
capitalista. En resumen, todas las ciencias y tecnologías – como, por ejemplo,
las armas nucleares, la generación de energía atómica y la recombinación y
modificación genética – las cuales ponen en serio peligro la preservación de la
ecología natural y la sobrevivencia de los seres humanos, han sido descubiertas
e inventadas a través de las fuerzas productivas reificadas del capital.
Las
ciencias son la forma más influyente de fetichismo en el capitalismo moderno,
por cuanto ellas parecen ser logros intelectuales generales de los seres
humanos liberadas de cualquier determinación capitalista. Incluso muchos
académicos marxistas que han criticado seriamente la figura del fetichismo
económico se encuentran sumamente entrampados por la noción de las ciencias en
tanto productos neutrales desprovistos de restricciones capitalistas. Si la
constante revolución inherente a la producción capitalista esencialmente
depende del desarrollo de las fuerzas sociales productivas del capital por
medio de la aplicación de las ciencias a la producción, su desarrollo en cuanto
tal debe estar profundamente determinado por los requerimientos de esta
aplicación a la producción. Esto, a su vez, es persuasivamente ilustrado por
medio de los tremendos progresos en múltiples tipos de tecnologías y en las
ciencias aplicadas desde el siglo XIX. De la misma manera, el así llamado
socialismo científico que a-priori establece una distinción entre las ciencias
como tales y su uso capitalista – considerando a la defensa de la verdad
científica como una de las fuerzas que impulsan la superación del capitalismo –
constituye una forma típica de fetichismo, en la medida que ignora la
cosificación de las ciencias, enfocándose sólo en su forma de verdad y
generalidad dentro de la esfera fenoménica.
Erst
die capitalistische Production verwandelt den materiellen Productionprocess in
Anwendung der Wissenschaft auf die Production – science mise en pratique.
Por
vez primera, la producción capitalista transforma el proceso de producción
material en la aplicación de las ciencias a la producción – ciencia puesta en
práctica. (MEGA II/3.6: 2065, traducción CPM).
Wie
der Productionsproceß zur Anwendung der Wissenschaft, wird umgekehrt die
Wissenschaft zu einem Factor, so zu sagen zu einer Function des
Productionsprocesses. Jede Entdeckung wird Basis neuer Erfindung oder neuer
verbesserter Methoden der Production. Erst die capitalistische Productionsweise
macht die Naturwissenschaften dem unmittelbren Productionsproceß dienstbar…….
Exploitation der Wissenschaft, des theoretischen Fortschritts der Menschheit.
Das Capital schafft die Wissenschaft nicht, aber es exploitirt sie, eignet sie
dem Productionsproceß an. Damit zugleich Trennung der Wissenschaft, als auf die
Production angewandter Wissenschaft von der unmittelbaren Arbeit.
Como
el proceso de producción es transformado por medio de la aplicación de las
ciencias, ésta, por el contrario, es transformada es un factor, en una función
del proceso de producción por así decir. Cada descubrimiento se convierte en la
base de un nuevo invento o de un nuevo método mejorado. Por vez primera, el
modo de producción capitalista hace que las ciencias sirvan al proceso de
producción inmediato […] la explotación de las ciencias, [la explotación] del
progreso teorético de la humanidad. El capital no crea ciencia, sino que la
explota, adaptándola al proceso de producción. Del mismo modo, junto con lo
anterior, ocurre una escisión de la ciencia – en tanto ciencia aplicada a la
producción – desde el trabajo inmediato. (MEGA II/3.6: 2060, traducción CPM).
En
sus variadas versiones de los Manuscritos Económicos, Marx a menudo subraya la
siguiente frase: “la aplicación de la ciencia a la producción”. Lo que muestra
la importancia que le otorgó a este momento esencial del modo de producción
único al capitalismo. Para Marx, la relación de las ciencias con el capitalismo
es claramente expresada en el siguiente pasaje: “el capital no crea ciencia,
sino que la explota, adaptándola al proceso de producción”. Por cuanto el
capital no crea ciencia, ésta debe ser creada en campos relativamente
independientes de la relación capitalista, de hecho, cuando Marx sitúa “la
ciencia natural y su aplicación” en “la esfera de la actividad mental” (MEGA
II/4.2: 159), o caracteriza al “trabajo científico” en tanto “trabajo general”,
o cuando clasifica a los académicos e inventores como “trabajadores
improductivos”, está considerando otro aspecto de las ciencias que trasciende a
aquellos determinados por el capital, sin embargo, siempre que el capital
subordine estos aspectos al proceso de producción capitalista, éstos deben ser
caracterizados como capital cosificado.
Si
bien es conceptualmente posible distinguir la ciencia como tal de su aplicación
capitalista, se requiere un análisis altamente complejo para identificar esta
distinción de un modo concreto. Por otro lado, si osamos reducir todas las
ciencias a ciencias capitalistas, desatenderíamos irreflexivamente las reales
relaciones que existen entre las ciencias y el capitalismo, las cuales se
encuentran llenas de contradicciones y tensiones. Pues bien, no estamos en
condiciones de comprender cabalmente estas relaciones hasta que tomemos en
consideración el rango total de las relaciones entre producción material y
mental a lo largo de los diferentes periodos históricos. En fin, la teoría de
la reificación es esencial para elucidar cuán lejos las ciencias han sido determinadas
por el sistema capitalista, debido a que el dominio del capitalismo sobre las
ciencias no aparece como tal en la dimensión fenoménica.
Fractura
en el Metabolismo entre Naturaleza y Seres Humanos
Dentro
de El Capital – específicamente en la décima sección del decimotercer capítulo
del primer volumen titulado Industria Moderna y Agricultura – Marx da cuenta
detalladamente de los procesos bajo los cuales el metabolismo entre la
naturaleza y los seres humanos es seriamente perturbado a través de las
transformaciones de las fuerzas productivas en fuerzas productivas del capital.
Häuft
die kapitalistische Produktion einerseits die geschichtliche Bewegungskraft der
Gesellschaft [in großen Städten], stört sie andererseits den Stoffwechsel
zwischen Mensch und Erde, d.h. die Rückkehr der vom Menschen in der Form von
Nahrungs-und Kleidungsmitteln vernutzten zum Boden, also die ewige
Naturbedingung dauernder Bodenfruchtbarkeit.
Por
un lado, la producción capitalista concentra las fuerzas históricas motrices de
la sociedad en las grandes cuidades, mientras que, por otro lado, perturba el
metabolismo entre los seres humanos y la tierra, i.e, evita el retorno al suelo
de los elementos consumidos por el hombre en la forma de alimentación y
vestuario, así como también vulnera las condiciones necesarias que permiten una
duradera fertilidad de los suelos. (MEW 23: 528, traducción CPM).
Jeder
Fortschritt der kapitalistischen Agrikultur ist nicht nur ein Fortschritt in
der Kunst, den Arbeiter, sondern zugleich in der Kunst, den Boden zu berauben….
Die kapitalistische Produktion entwickelt daher nur die Technik und Kombination
des gesellschaftlichen Produktionsprozesses, indem sie zugleich den
Springquellen alles Reichtums untergräbt: die Erde und den Arbeiter.
Cualquier
progreso de la agricultura capitalista no es solamente un progreso en el arte,
sino que también del arte del despojo del trabajador y del suelo. La producción
capitalista, por lo tanto, desarrolla la técnica y la combinación del proceso
social de producción sólo a través de la socavación de las fuentes originarias
de la toda la riqueza, a saber, el suelo y el trabajador. (MEW 23: 529-530,
traducción CPM).
Marx
concluye que el desarrollo de la producción capitalista socava las fuentes
originarias de toda la riqueza, a saber, el suelo y el trabajador. En la última
fase de su investigación conducente a la realización de El Capital, Marx
estudió intensivamente a los químicos agrícolas Justus Von Liebig (Die Chemie
in ihrer Anwendung auf Agricultur und Physiologie) y James Finlay Weir Jonhston
(Notes on North America, Agricultural, Economical and Social, Vol. 1). A través
de estas lecturas, que sintetizaban los últimos logros dentro de la química
agrícola, Marx obtuvo nuevas perspectivas que lo llevaron a afirmar que la
agricultura capitalista es esencialmente incompatible con la preservación del
suelo y la ecología natural. En efecto, un gran número de extractos de obras
relativas la historia de la tecnología, fisiología, geología, mineralogía,
química agrícola, química orgánica e inorgánica y otras ciencias naturales
están contenidos en los cuadernos de notas del Marx tardío, los que podemos
encontrar en los volúmenes IV/23, 26 y 31 de la MEGA². Es más, estudios
recientes sobre Marx han dejado en claro que uno de los principales intereses
dentro de la última fase de desarrollo de El Capital descansa en la elucidación
de la relación contradictoria entre capitalismo y naturaleza. En este sentido,
Marx podría ser considerado como uno de los pioneros de lo que hoy llamamos
ecología, cuyo auge, en tanto disciplina científica, comenzó a mediados del
siglo XX.
6.-
Alienación
Tal
como hemos visto, el proceso de trabajo aparece como un proceso de
auto-valorización del capital, ya que los trabajadores deben relacionarse con
su propia actividad y productos como algo “ajeno a ellos”, si bien ellos los
crean. En este caso, los productores directos actúan como personificación de la
fuerza de trabajo en tanto mercancía. Como resultado de la subsunción de la
fuerza de trabajo bajo el capital, el valor – como cosa – se transforma en un
valor que se valoriza a sí mismo mediante ciertas actividades específicas de
los trabajadores quienes se relacionan con las cosas que han creado como si
fueran ajenas a ellos.
Diese
Wertherhaltende und Neuwerth schaffende Kraft ist daher die Kraft des Capitals
und jener Prozess erscheint als der Process seiner Selbstverwerthung, und
vielmehr der Verarmung des Arbeiters, der den von ihm geschaffnen Werth
zugleich als ihm selbst fremden Werth schafft.
Esta
fuerza creadora que mantiene y crea nuevo valor es, por lo tanto, la fuerza del
capital y cada proceso aparece, pues, como proceso de su auto-valorización y,
más bién, como el proceso de empobrecimiento del trabajador quien crea valor
como un valor ajeno a sí mismo. (MEGA II/4.1: 64, traducción CPM).
Así,
el proceso del valor que se auto-valoriza puede ser considerado como un
correlato del proceso de empobrecimiento de los trabajadores. Por esto último,
Marx entiende no sólo la disminución de los estándares de vida de los
trabajadores, sino que también una inversión mucho más fundamental en la
subsunción del trabajo bajo el capital mediante el cual las actividades
auto-creativas tienen lugar en cuanto proceso de auto-privación para los
trabajadores.
Se
sigue de esta noción de empobrecimiento que la reificación y la cosificación –
cuando son aprehendidas desde el punto de estancia del sujeto trabajador –
representan alienación del trabajo. Para Marx, la teoría de la reificación y la
teoría de la alienación están íntimamente conectadas entre sí. En efecto, en
sus manuscritos preparativos para el primer volumen de El Capital titulados
como Resultate des unmittelbaren Produktionsprozesses, Marx explica la
inseparable interrelación entre reificación y alienación de la siguiente
manera:
Die
Herrschaft des Capitalisten über den Arbeiter ist daher die Herrschaft der
Sache über den Menschen, der todten Arbeit über die lebendige, des Products
über den Producenten, […] Es ist diess ganz dasselbe Verhältnis in der
materiellen Production… welches sich auf dem ideologischen Gebiet in der
Religion darstellt, die Verkehrung des Subjekts in das Objekt und umgekehrt.
Historisch betrachtet erscheint diese Verkehrung als der notwendige
Durchgangspunkt, um die Schöpfung des Reichthums als solchen, d.h. rücksichtslosen
Produktivkräfte der gesellschaftlichen Arbeit, welche allein die materielle
Basis einer freien menschlichen Gesellschaft bilden können, auf Kosten der
Mehrzahl zu erzwingen. Es muss durch diese gegensätzliche Form durchgangen
werden, ganz wie der Mensch seine Geisteskräfte zunächst sich als unabhängige
Mächte gegenüber religiös gestalten muss. Es ist der Entfremdungsprocess seiner
eigenen Arbeit. Insofern steht hier der Arbeitervon vorn herein höherals der
Capitalist, als der letztre in jenen Entfremdungsprocess wurzelt und in ihm
seine absolute Befriedigung findet, wähend der Arbeiter als sein Opfer von vorn
herein dagegen in einem rebellischem Verhältniss steht und ihn als
Knechtungsprocess empfindet.
El
dominio del capitalista sobre el trabajador es, por lo tanto, el dominio de la
cosa sobre los seres humanos, del trabajo muerto sobre el trabajo vivo, de los
productos sobre los productores, […] Esta es la misma relación en la producción
material que es exhibida en el campo ideológico de la religión, a saber, la
inversión del sujeto y el objeto y viceversa. Considerado históricamente, esta
inversión aparece como el inevitable punto de tránsito que fuerza la creación
de riqueza como tal, i.e. de estas despiadadas fuerzas productivas del trabajo
social que sólo pueden formar la base material de una sociedad humana libre a
costas de la mayoría de las personas. El ser humano debe ir a través de esta
forma antagonista de la misma manera que él debe construir sus propias fuerzas
espirituales primeramente como fuerzas independientes opuestas a él en la forma
de la religión. Este es el proceso de alienación de su propio trabajo. Aquí,
desde el comienzo, el trabajador se posiciona más arriba que el capitalista en
cuanto éste último se encuentra arraigado a este proceso de alienación y
encuentra su absoluta satisfacción en él, mientras que, por el contrario, el
trabajador – en tanto víctima de este proceso – soporta una relación rebelde
con éste y lo padece como si fuera un proceso de esclavitud.
Ya
que el capitalista es capital personificado, “el dominio del capitalista sobre
el trabajador” es esencialmente el poder de los medios de producción – en tanto
capital cosificado – sobre el ser humano. El dominio de la cosa (reificación o
cosificación) comprende la siguiente doble inversión: primero, la inversión de
objeto y sujeto, de acuerdo la cual los medios de producción se invierten en un
sujeto que gobierna sobre el trabajador, segundo, la inversión de sujeto y
objeto, de acuerdo con la cual el productor directo (sujeto productor) se
convierte en un objeto desde el cual los medios de producción absorben la mayor
cantidad de fuerza de trabajo posible. Esta suerte de gobernanza de la cosa se
encuentra subjetivamente fundada sobre el empobrecimiento o alienación del
trabajador mencionado más arriba. La alienación del trabajo mienta que la
auto-creación del trabajador es realizada como su auto-privación o
auto-esclavitud, en este sentido, la teoría de la reificación y la teoría de la
alienación se encuentran inseparablemente relacionadas entre sí, ya que en la
primera (teoría de la reificación) las mismas relaciones son investigadas en
términos de un sistema social reificado mientras que, en la última (teoría de
alienación), es investigada en términos de un comportamiento específico de los
sujetos productores.
Sin
embargo, como hemos visto en el pasaje recientemente reproducido, Marx pone un
mayor valor epistemológico al concepto de alienación que al de reificación, por
cuanto el primero abre una dimensión de experiencias negativas del trabajador,
en la cual se comporta hacia su propio trabajo como “un valor ajeno a él mismo”
y, como resultado, este concepto lleva a un reconocimiento de los límites
históricos del sistema de producción capitalista. El capitalista se encuentra
arraigado en el proceso de alienación y encuentra su absoluta satisfacción en
él, mientras que, por el contrario, el trabajador, en tanto víctima de este
proceso, se debe rebelar contra este[10]. En consecuencia, el concepto de
alienación juega un rol decisivo en términos de enlazar la teoría de la
reificación con las perspectivas históricas para superar este sistema económico
reificado.
Además,
la cita testifica sobre la continuidad del marco epistémico del joven Marx
expuesto a lo largo de los Manuscritos Económico-Filosóficos de 1844 y que se
extiende hasta el Marx de El Capital. De hecho, la importancia de la analogía
entre la alienación del trabajo y la alienación de la religión ha jugado un rol
sumamente importante tanto para el joven como para el viejo Marx.
Wie
der Mensch in der Religion vom Machwerk seines eignen Kopfes, so wird er in der
kapitalistischen Produktion vom Machwerk seiner eignen Hand beherrscht.
Tal
como en la religión, el ser humano es gobernado por los productos de su propia
cabeza, así también, en la producción capitalista [el ser humano] es gobernado
por los productos de su propia mano. (MEW 23: 649, traducción CPM).
Marx
desarrolla su teoría de la alienación primero en los Manuscritos del ’44 y la
desarrolla en una teoría más comprensiva de las contradicciones dentro del modo
de producción capitalista desde los Grundrisse de 1857/58 en adelante. En
comparación con la teoría de la reificación, la teoría de la alienación
presenta los siguientes aspectos metodológicos especiales: en primer lugar,
abre una dimensión práctica negativa en la cual el trabajador debe referirse
negativamente (rebeldemente) a sus condiciones de producción y a sus propios
productos. Segundo, en esta teoría queda demostrado que el gobierno de las
cosas alienadas de los trabajadores se establece como un sistema económico que
despiadadamente persigue la creación de “las fuerzas de producción del trabajo
social”. Tercero, este segundo aspecto lleva al último y más importante aspecto
de acuerdo con el cual el sistema económico capitalista es aprehendido en tanto
un sistema económico históricamente limitado que juega el rol en cuanto
transición histórica a una sociedad humana verdaderamente libre, una sociedad
basada en la asociación libre de los trabajadores.
El
“significado histórico de la producción capitalista” señalado en el pasaje
refiere a una “inevitable transición” a una “sociedad humana libre” que
presupone la creación de las fuerzas productivas sociales, que la producción
capitalista, por el contrario, fuerza a costas de un gran número de personas.
Pues bien. Hemos mencionado que el valor representa la reificación de las
relaciones sociales del trabajo privado, y que el dinero – en tanto cuerpo de
valor (Wertkörper) – opera como la comunidad (Gemeinwesen) en una sociedad que
produce e intercambia mercancías de un modo general. Ahora, la resultante
consideración nos lleva a la categoría capital (valor que se valoriza a sí
mismo), la cual monopoliza la función de la comunidad dentro del proceso de
producción directo en oposición a los trabajadores por medio de la organización
de la producción cooperativa a gran escala.
Es
ist nachgewiesen worden […] das „Gesellschaftliche“ etc. seiner Arbeit dem
Arbeiter nicht nur fremd, sondern fiendlich und gegensätzlich, und als im
Capital vergegenständlicht und personificirt gegenübertritt.
Ha
sido demostrado […] que lo “social”, etc. del trabajo del trabajador no sólo se
posiciona contra él de un modo ajeno, sino que también de un modo hostil y
antagonista; como objetivado y personificado en la figura del capital. (MEGA
II/4.1: 95 y ss., traducción CPM).
El
dominio de las cosas desarrolla la sociabilización de la entera sociedad
mediante la mercantilización de ésta, dejando su marca al interior de cualquier
lugar de trabajo particular. Empero, al mismo tiempo, el capital devasta la
naturaleza en términos de naturaleza objetiva en su afán de perseguir
ilimitadamente el desarrollo de las fuerzas productivas sociales con el mero
fin de auto-valorizarse. Así, Marx, en última instancia, deriva el poder para
resistir el dominio de las cosas desde la naturaleza material arruinada y
devastada por el capital.
En
la medida que la reificación y la alienación son dos conceptos metodológicos
íntimamente vinculados dentro de lo que concierne a la crítica de la economía
política marxiana, podríamos sintetizarlas de la siguiente manera: la teoría de
la alienación refiere al método por medio del cual el proceso automático del
sistema reificado puede ser reformulado en términos de la actividad viva
(Lebenstätigkeit) de los individuos; en otras palabras, cómo la reificación, en
tanto la teoría del proceso, teniendo al sistema como sujeto, puede ser
convertida en la alienación, en tanto teoría de la acción, que tiene a los
individuos como sujeto. Aquí, los momentos procesuales dentro del sistema
reificado pueden ser reinterpretados en cuanto los momentos activos de los individuos
que actúan de un modo negativo-positivo. La teoría de la alienación refiere,
pues, a los múltiples modos de formación de sujetos dentro del sistema
capitalista reificado y trata con estos temas en tanto ruptura entre la vida,
consciencia y formación de las competencias de los sujetos individuales para
sociabilizar entre sí de múltiples maneras. En conclusión, el método de la
crítica de la economía política de Marx consiste en la reificación y la
alienación en tanto dos elementos metodológicos íntimamente combinados, en
donde el primero aboga por el análisis de los objetos (como sujetos
reificados), mientras que el segundo se posiciona por un análisis de los
sujetos alienados bajo el poder de las cosas.
Abreviaciones
MEW:
Karl Marx-Friedrich Engels Werke, Dietz Verlag, Berlín
MEGA:
Marx-Engels Gesamtausgabe, Dietz Verlag oder Akademie Verlag, Berlín
MECW:
Marx-Engels-Collected Works, International Publishers, New York
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Excerpt Notebooks on Maurer in MEGA IV/18, In: In: Hitotsubashi Journal of
Social Studies, Vol. 47-1, Hitotsubashi University, Tokyo, January, pp.1-10.
[1]
Publicado originalmente en: Hitotsubashi Journal of Social Studies 48 (2017),
pp. 1-26
[2]
Nota del traductor: Como verán, las traducciones de las citas de Marx que
aparecen a lo largo del artículo han sido realizadas por mí, teniendo a la mano
las respectivas referencias que se encuentran dentro de la Marx-Engels Werke
(MEW) y la MEGA² (Marx-Engels Gesamtausgabe). Para evitar confusiones, agrego
las iniciales de mi nombre al final de cada traducción (CPM).
[3]
„In diesen zwei Formen des Mehrwerths ist also die Natur desselben; das Wesen
des Capitals und der Charakter der capitalistischen Production vollständig
nicht nur ausgelöscht, sondern ins Gegenteil verkehrt. Aber insofern auch der
Charakter und die Gestalt des Capitals vollendet, als die Versubjectivirung der
Sachen, die Versachlichung der Subjekte, die Verkehrung von Ursache und
Wirkung, das religiöse quid pro quo, die reine Form des Capitals G-G´, sinnlos,
ohne alle Vermittlung dargestellt und ausgedrückt wird“
“Por
lo tanto, en estas dos formas del plusvalor, la naturaleza del capital, i.e. su
esencia, y el carácter de la producción capitalista no sólo es completamente
borrada, sino que también invertida en su opuesto. Sin embargo, en cuanto la
subjetivación de las cosas, la reificación de los sujetos, la inversión de la
causa y el efecto, la conversión religiosa y la forma pura del capital M-M’ son
descritos y presentados de un modo carente de sentido, i.e. sin ningún tipo de
mediación, el carácter y la figura del capital es también completado.” (MEGA
II/3.4, S. 1494, traducción CPM)
[4]
„Der bestimmte ökonomische Charakter von Lebensmittel, sich Arbeiter zu kaufen,
oder von Productionsmitteln, von Leder und Leisten – Schustergesellen
anzuwenden, diese Verkehrung zwischen Sache und Person, also der
capitalistische Charakter ist mit dem stofflichen Charackter der
Productionselemente so untrennlich verwaschen in der capitalistischen
Production und daher in der Phantasie der politischen Oekonomen.“
“El
carácter económico determinado de los medios de subsistencia para comprar
trabajadores, o de los medios de producción, por ejemplo, los cueros y las
hormas para emplear zapateros, esta inversión entre la cosa y las personas,
así, el carácter capitalista se encuentra íntimamente conglutinado con el
carácter material de los elementos de producción, como también, en las
fantasías de los economistas políticos” (MEGA II/4.1, S. 82, traducción CPM).
En
esta cita, la reificación refiere a “la inversión entre cosa y persona”, que
mienta, a su vez, la inversión de la cosa en persona, mientras que cosificación
refiere a la inseparable conglutinación “con el carácter material de los
elementos de producción”.
[5]
“Das nun, „obgleich Gold und Silver nicht von Natur Geld, Geld von Natur Gold
und Silver is“, zeigt die Kongruenz ihrer Natureigenschaften mit seinen
Funktionen“
El
hecho de que “aunque el oro y la plata no sean por naturaleza dinero, o que el
dinero sea por naturaleza oro y plata”, muestra la congruencia de las
propiedades naturales del oro y de la plata que funcionan como dinero” (MEGA
II/6: 118, traducción CPM).
[6]
„Ihr wecheselzeitiger Zusammenhang erscheint ihnen [den Individuen] selbst
fremd, unabhängig, als eine Sache. Im Tauschwert ist die gesellschaftliche
Beziehung der Personen en ein gesellschaftliche Verhältniss der Sachen
verwandelt; das persönliche Vermögen in ein sachliches.“
“Las
relaciones de los individuos entre sí les aparecen [a éstos] como ajenas,
independientes, a saber, como una cosa (Sache). En el valor-de-cambio, las
relaciones sociales de las personas son transformadas en relaciones sociales de
las cosas (Sachen); las facultades personales son transformadas en facultades
cósicas” (MEGA II/1.1: 90, traducción CPM).
[7]
„Daher auf Grundlage des capitalistischen Productionprocesses dieses
unzertrennliche Zusammenschmelzen der Gebrauchswerthe, worin das Capital in der
Form von Productionsmitteln existirt, und der Bestimmung dieses
Productionsmittel, dieser Dinge als Capital, was sein bestimmtes
gesellschaftliches Produktionsverhältniβ ist, grade, wie innerhalb dieser
Productionsweise, den in ihr Befangnen Product an und für sich als Waare gilt.
Dies bildet eine Basis für den Fetischismus der Politischen Oekonomen.“
“Por
lo tanto, sobre la base del proceso de producción capitalista, esta inseparable
fusión (i.e. coalescencia) de los valores-de-uso – en donde el capital existe
en la forma de los medios de producción – y la determinación de éstos (i.e.
medios de producción), es decir, estas cosas como capital, que en sí mismo es
una determinada relación de producción social. Esta relación de producción es
la misma dentro de este modo de producción, cuyos productos sesgados cuentan en
y para sí como mercancías. Esto constituye la base para el fetichismo de la
economía política. (MEGA II/4.1: 58-59, traducción CPM).
[8]
“[…] ist diese Verdrehung und Verkehrung eine wirkliche, keine blos gemeinte,
blos in der Vorstellung der Arbeiter und Capitalisten existirende.“
“[…]
esta distorsión e inversión es una realidad efectiva, no es ni una mera
opinión, ni una mera representación que existe en el trabajador y en el
capitalista”. (MEGA II/1.2: 698, traducción CPM).
[9]
„Nur soweit der Kapitalist personifiziertes Kapital ist, hat er einen
historischen Wert und jenes historische Existenzrecht […] Nur als
Personifikation des Kapitals ist der Kapitalist respektabel.“
“El
capitalista posee un valor y un derecho de existencia histórico sólo en cuanto
es capital personificado […] El capitalista es respetable sólo en tanto
personificación del capital” (MEW 23: 618, traducción CPM).
[10] “Die verselbständigte und entfremdete
Gestalt, welche die kapitalistische Produktionsweise überhaupt den
Arbeitsbedingungen und dem Arbeitsprodukt gegenüber dem Arbeiter gibt,
entwickelt sich also mit der Maschinerie zum vollständigsten Gegensatz. Daher
mit ihr zum erstenmal die brutale Revolte des Arbeiters gegen das
Arbeitsmittel.“
“Por
lo tanto, la figura autónoma y alienada que el modo de producción capitalista
en general otorga a las condiciones de trabajo y a los productos de éste en
oposición al trabajador, se desarrolla de un modo sumamente antagonista con el
advenimiento de la maquinaria. Por tanto, cuando la maquinaria hace su entrada
en escena es cuando el trabajador, por vez primera, se rebela salvajemente
contra los instrumentos del trabajo” (MEW 23: 455, traducción CPM).
Traducción
de Cristián Peña Madrid para Marxismo y Revolución


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