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© Libro N° 12034. El Año Santo De Roma. Auto Sacramental. Calderón De La Barca, Pedro. Emancipación. Diciembre 30 de 2023

 

Título original: © El Año Santo De Roma. Auto Sacramental. Pedro Calderón De La Barca

 

Versión Original: ©  El Año Santo De Roma. Auto Sacramental. Pedro Calderón De La Barca

 

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© Edición, reedición  y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL AÑO SANCTO DE ROMA

Auto Sacramental

Pedro Calderón De La Barca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Año Sancto De Roma

Auto Sacramental

Pedro Calderón De La Barca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jesús, María, Joseph

PERSONAS
 


 

EL HOMBRE.

EL ALBEDRÍO.

EL AMOR.

EL TEMOR.

EL CULTO DIVINO.

LA OBEDIENCIA.

EL PERDÓN.

LA CASTIDAD.

LA SEGURIDAD.

LA VERDAD.

EL DESPRECIO.

EL HONOR.

EL MUNDO.

EL DEMONIO.

LA LASCIVIA.

LA FEE.





 

 

 

 

 

 

 

 

 

Suena dentro la MÚSICA y mientras se canta se abre en lo alto de un carro una gruta y sale de ella el HOMBRE, vestido de pieles, como escuchando con admiración.

 

MÚSICA

Venid, venid, peregrinos,

venid, venid, que este año

la puerta se abre que estuvo cerrada

por tantas edades, por siglos tan largos;

y pues que la vida es jornada de todos,

5

felices aquellos que peregrinando

merezcan que el año reparta con ellos

la acción de piadoso, el renombre de Santo.

HOMBRE

Rásguese las entrañas

el centro que en sus bóvedas me encierra,

10

primer prisión de la fortuna mía,

y entre las dos campañas

del cielo y de la tierra,

a la voz desta métrica armonía,

salga a gozar la breve edad del día,

15

símbolo de mi edad, pues cuando nace

de ansias el Hombre, y de miserias lleno,

bien como el día, de uno en otro seno,

tránsito es el que hace

con vida tan escasa

20

que de un sepulcro a otro sepulcro pasa.

Dígalo yo, que apenas

miro del sol la lumbre

desde el umbral de mi primer destino,

cuando de horrores llenas,

25

hallo en las quiebras de una y otra cumbre

el precipicio aun antes que el camino.

Sin elección, sin tino

nazco, y sin que comprenda

mi natural deseo,

30

de dos sendas que veo

cuál es la mejor senda,

para que llegue menos fatigado

a ver el fin para que fui criado.

¡Oh, si de aquellas voces

35

los ecos repetidos,

otra vez escuchara los acentos,

y halagando veloces

la paz de mis sentidos,

articularan otra vez los vientos

40

los humanos acentos,

diciéndole a mi engaño

la voz de sus oráculos divinos...

MÚSICA

Venid, venid, peregrinos,

venid, venid, que este año

45

la puerta se abre que estuvo cerrada

por tantas edades, por siglos tan largos.

HOMBRE

¿Qué puerta será aquella

que hasta hoy se vio cerrada

y hoy abierta convida al peregrino?

50

Mas, ¿qué duda mi estrella,

si desta voz guiada

norte es vocal que me dirá el camino?

Pero entre dos, cuál es no determino

el que elijan mis ojos,

55

que no sé cuál me acerca o me desvía

desta dulce armonía;

uno de rosas es, otro de abrojos:

divina voz, si acaso por despojos

del cielo esos avisos me estás dando,

60

¿qué me quieres decir por tales modos?

MÚSICA

Que pues que la vida es jornada de todos,

felices aquellos que peregrinando

ÉL y MÚSICA

merezcan que el año reparta con ellos

la acción de piadoso, el renombre de Santo.

65

HOMBRE

Que es jornada la vida,

y difícil jornada,

en razón natural la voz previene;

que tendrá apercebida

buena o mala posada

70

la sobrenatural previsto tiene:

luego elegir conviene

destas dos sendas bellas

la mejor, que no en vano

el cielo soberano,

75

para adestrar mis güellas,

naturales y sobrenaturales

razones dio a mis bienes y a mis males.

Mas, ¡ay de mí! Mal puedo

aunque me veo ilustrado

80

de alma y cuerpo, potencias y sentidos,

elegir yo sin miedo,

que no nace enseñado

el Hombre, y todos son pasos perdidos

cuantos da inadvertidos

85

nuestro discurso humano

sin impulso divino;

¿no habrá quien a un viador diga el camino,

para bajar desde este monte al llano?

 

(Sale el ALBEDRÍO en lo alto también.)

 

ALBEDRÍO

Sí habrá, conmigo ven.

HOMBRE

De ti me fío;

90

pero dime quién eres.

ALBEDRÍO

Tu Albedrío.

HOMBRE

¿Fue tuya aquella voz que el viento envía

llamándome?

ALBEDRÍO

Llamar no es acción mía;

el mover sí, tu afecto o tu cuidado,

a ir, o no ir adonde te han llamado;

95

y así, al ver cuán triste estás

cuando por dos sendas vas,

vengo a que una elijas.

HOMBRE

Pues

¿cuál la que he de seguir es?

ALBEDRÍO

La que te agradare más,

100

que yo siempre que estuvieres

entre dos dudas perplejo,

convendré en la que eligieres;

y así, toma mi consejo

y echa por la que quisieres,

105

si bien, al ver que caminas

entre halagos y rigores

de zarzas y clavellinas,

diré que pises las flores

primero que las espinas.

110

Ven por aquí, que este ha sido

el camino más trillado.

 

(Va bajando y delante el ALBEDRÍO.)

 

HOMBRE

Sí haré, y haberle elegido

me tiene más bien hallado,

pero no menos perdido,

115

que si aquella voz que oí

ha de llevarme tras sí,

cuando esotra senda dejo,

pienso que de ella me alejo

todo lo que voy tras ti.

120

ALBEDRÍO

Pues ¿qué voz, qué acento extraño

oíste entre estos dos caminos?

HOMBRE

Decía, si no me engaño...

ÉL y MÚSICA

Venid, venid peregrinos,

venid, venid, que este año

125

la puerta se abre que estuvo cerrada

por tantas edades, por siglos tan largos.

ALBEDRÍO

Oye, que el eco llevando

tu voz por más dulces modos,

no sé qué está pronunciando.

130

ÉL y MÚSICA

Que pues que la vida es jornada de todos

dichosos aquellos que peregrinando...

ALBEDRÍO

 (En el tablado.)  

Con admiración y espanto

oigo sus acentos bellos.

HOMBRE

Calla, que prosigue el canto.

135

ÉL y MÚSICA

Merezcan que el año reparta con ellos

la acción de piadoso, el renombre de Santo.

HOMBRE

Ella es, ven tú ahora tras mí.

ALBEDRÍO

Sí haré, que el imperio mío

no es forzar, inclinar sí,

140

y no fuera tu Albedrío

a no sujetarme a ti,

que aunque yo tan libre soy

es para el arbitrio ajeno,

no para el propio, y estoy

145

dispuesto a ser malo o bueno,

según aquel con quien voy.

HOMBRE

¿Descubres en la región

del mundo o poblado o gente?

ALBEDRÍO

Sólo mira mi atención

150

a la orilla de una fuente

un bellísimo garzón

peregrino.

HOMBRE

Escucha.

 

(Dentro el AMOR.)

 

AMOR

Haced

hora en las siestas estivas

los que camináis con sed,

155

que esta es fuente de aguas vivas:

llegad, llegad y bebed.

ALBEDRÍO

Con el agua te han brindado,

ya sus voces, ya sus señas.

HOMBRE

Al primer paso que he dado

160

agua me ofrecen las peñas

con que lave mi pecado.

¡Oh tú, hermoso serafín,

que ilustrando este horizonte

parece que a su confín

165

has trasladado a otro monte

las fuentes de Rafidín,

bellísimo peregrino...

 

(El AMOR de peregrino.)

 

AMOR

¿Qué quieres?

HOMBRE

Lo que pregunto

es dónde va este camino.

170

AMOR

Éste y todos van a un punto.

HOMBRE

¿A un punto?

AMOR

Sí.

HOMBRE

No imagino

cómo siendo varios ir

a un punto puedan.

AMOR

Con ver

que la jornada es vivir,

175

la primer patria nacer

y la posada morir.

HOMBRE

Pues ¿cómo es posible estén

varias las sendas, si infieren

a los ojos que las ven

180

un fin?

AMOR

Como todos mueren

y no todos mueren bien.

HOMBRE

¿Y qué senda es la mejor?

AMOR

La que me siguiere a mí.

HOMBRE

¿Cómo te llamas?

AMOR

Amor.

185

HOMBRE

Parece... perdona...

AMOR

Di.

HOMBRE

Que implica.

AMOR

¿Por qué?

HOMBRE

Es error

pensar que Amor, siendo ciego,

guíe bien.

AMOR

No es, que no soy

Amor de lascivo fuego.

190

HOMBRE

¿Pues qué?

AMOR

Amor que amando voy

a Dios y al prójimo luego.

HOMBRE

Aun por eso, peregrino

eres. ¿Dónde es tu camino?

AMOR

A la ciudad militante

195

que, corte de la triunfante

Jerusalén, imagino

hallar sus puertas abiertas,

ya que cerradas sus puertas

estuvieron hasta aquí.

200

HOMBRE

¿Cerradas sus puertas?

AMOR

Sí.

HOMBRE

Suplícote que me adviertas

de qué puertas esas son.

AMOR

Son las Puertas del perdón.

HOMBRE

¿Y quién sabe donde están?

205

AMOR

La Apocalipsi de Joan

en su celestial Sión.

HOMBRE

¿Pues a qué se abren?

AMOR

A intento...

HOMBRE

¿De qué?

AMOR

De feliz hacerte.

HOMBRE

¿A mí?

AMOR

A ti.

HOMBRE

Saber intento

210

de qué suerte.

AMOR

Desta suerte.

HOMBRE

Prosigue pues.

AMOR

Oye atento.

Que es el hombre peregrino

en su patria, pues el centro

de la tierra, que le engendra

215

en sí le tiene violento

hasta que vuelve a cobrarle,

cuando, en cenizas resuelto,

entrañas que fueron cuna

le sirven de monumento,

220

que es el hombre peregrino

en su patria, a decir vuelvo,

principio tan asentado

es de todos, que no tengo

necesidad de probarle

225

con ociosos argumentos,

supuesto que con mi voz

antes de ahora lo dijeron

Job en sus lamentaciones,

Jeremías en sus Trenos,

230

y con David en sus Salmos

Salomón en sus Proverbios;

y así, pasando a la causa

de ser peregrino, intento

explicarla, y es que como

235

el Hombre vive compuesto

de cuerpo y alma, en quien siempre

batallan los dos extremos

de la materia y la forma,

con lo caduco y lo eterno,

240

siempre en doméstica lid

viven los dos, porque siendo

él un rústico villano,

hijo del polvo y del viento,

y ella un espíritu noble,

245

nacida en mejor imperio,

mal avenidos y mal

hallados y descontentos,

porfían a desatarse

él del yugo que le han puesto

250

y ella de las ataduras

de las cárceles del cuerpo,

de cuya desigualdad

nace el encontrado afecto

que los tray siempre de paso

255

anhelando y pretendiendo

de aquella vital unión

romper los impedimentos,

él por volverse a la tierra,

y ella por volverse al cielo,

260

con lo cual, siendo la vida

peregrinación, pasemos

de una vez a qué camino

es el mejor y más cierto.

Piensa el hombre cuando nace,

265

o cuando empieza, a lo menos,

formando entes de razón

a obrar con entendimiento,

que nace a emplear su curso

solo en el uso de aquellos

270

oficios a que le llama

la vocación de su genio;

pues no, que ni el César mismo

nace solamente a serlo,

el señor a ser señor,

275

a lucir el caballero,

el soldado a dar vitorias,

el ministro a dar consejos,

el estudioso al aplauso,

el político al gobierno,

280

el oficial al sudor,

ni el mendigo al desconsuelo:

todos nacen a otro fin,

que es, si le examinan cuerdos,

servir a Dios y gozarle.

285

Servirle dije primero,

porque, para amar gozando,

se ha de merecer sirviendo;

y siendo así que este solo

es el principal empleo

290

de la vida, y los demás

acesorios a éste, vemos

que es al que menos acuden

los mortales, no advirtiendo

que el que les importa más

295

es al que se aplican menos.

Tú, pues ya que tan desnudo

naces al conocimiento

desta verdad, solicita

abandonar los pretextos

300

de humanas comodidades,

y ya que naces a tiempo

que llueve el cielo el rocío

de sus piedades, cubriendo

no de cándido manná

305

las campañas del desierto,

sino de lo figurado

en él, pues con más misterio,

dando luces a las sombras,

se ve en otro blanco velo,

310

que, lloviéndose a prodigios,

se está agotando a portentos,

procura cogerle antes

que corrompido y deshecho

te le convierta en gusanos

315

la flojedad de tu afecto.

Todas las horas de quien

están los días compuestos,

los días de quien tejidas

están las semanas, siendo

320

eslabones de los meses,

como de los años ellos

y los años de los siglos,

unidas partes del tiempo,

todos los bendijo Dios.

325

Santos son, yo lo confieso;

pero tal vez se le añaden

por celestiales decretos

al siglo, año, mes, semana,

día y hora, privilegios

330

tales, que pueden alzarse

con la antonomasia, y siendo

todos santos, haber uno

con el renombre de serlo.

Éste es el que vives, éste

335

es el que gozas, supuesto

que es el año que la puerta

se abre del perdón, haciendo

franca la entrada, que estuvo

cerrada por tanto tiempo.

340

Preguntásteme cuál era.

Satisfacerte deseo

si alcanzare a mi discurso

la cortedad de tu ingenio.

La primer culpa del hombre,

345

comprometida en su yerro

toda la Naturaleza,

cerró las puertas del cielo

de manera que aunque abrirlas

quiso el llanto, intentó el ruego,

350

no pudo, porque no pudo

incapaz de tanto efeto,

hacer que fuese a la culpa

igual el merecimiento,

porque siendo ella infinita

355

por ser infinito objeto

Dios ofendido, fue fuerza

quedase su esclavo hecho

hasta que él compadecido

del miserable lamento

360

de los padres que clamaban

por el blando rocío tierno

de la aurora, que cuajado

vimos ya en sombras y lejos

en la piel de Gedeón,

365

dispuso, satisfaciendo

lo infinito a lo infinito,

que se hiciese Carne el Verbo.

Encarna en un virgen claustro

de virtud y gracia lleno,

370

y nace de madre virgen,

antes y después de serlo.

A qué encarna y a qué nace

el morir lo diga, puesto

que de la porción de humano

375

quiso sujetarse al feudo.

Muere, pues, por nuestras culpas,

tan fiador de ellas, que siendo

ajenas las hace propias,

y tanto que en el cruento

380

sacrificio pareció

que el que de pecado ajeno

moría al pecador salvando

era el pecador muriendo.

A este pasmo, a este horror, a este

385

asombro hizo sentimiento

toda la varia, la hermosa

fábrica del universo:

tiemblan los montes, los mares

se encrespan, gimen los vientos,

390

caducan los edificios,

ábrense los monumentos,

obscurécense las luces,

chocan las piedras, y el cielo,

viendo sangrienta la faz

395

de la luna, creyó muerto

el sol y que de su sangre

salpicado el azul velo,

eran gotas las estrellas

y lágrimas los luceros.

400

En tanto conflicto, en tanto

temor, pasmo, asombro y miedo,

aun el mayor fue de todos

rasgarse el velo del templo,

porque allí la Sinagoga

405

respiró el último aliento,

siendo último parasismo

de su ley el cumplimiento

de las Escrituras, cuando

el antiguo documento,

410

sus ceremonias y ritos

cedió al Nuevo Testamento,

vacando en aquel instante

la variedad de preceptos

del Levítico, que Dios

415

les impuso, sino aquellos

diez reducidos a dos

del Decálogo, que impresos

más en la fee que en el mármol,

siempre han de vivir eternos.

420

Hasta aquí en lo literal

se explica el Sagrado Texto,

de cuyo sentido paso

al alegórico, haciendo

de místico y literal

425

alegórico concepto,

que a tu peregrinación

ha de dar el argumento.

¡Ea!, curiosos, aquí

os he menester atentos.

430

Aquella gran remisión

de pecados, jubileo

plenísimo, a culpa y pena,

concedido por el mesmo

Summo Pontífice Cristo,

435

con todo el cónclave pleno

de cinco mil cardenales,

dejó en el mundo este ejemplo,

para que de siglo en siglo

haga la Iglesia el acuerdo,

440

y siendo un siglo cien años,

que solía en otro tiempo

ser proporcionada edad

del hombre, su piedad viendo

cuánto extinguido el vigor

445

de la vida, viene a menos,

para que podamos todos

participarle, ha dispuesto,

que el que era de siglo en siglo,

venga a reducirse a medio;

450

y así, el año de cincuenta,

por ser la mitad del ciento,

con el renombre de Santo

goza este merecimiento.

Suspenderse allí los ritos,

455

las ceremonias y fueros

de la Ley Escrita, es

suspenderse, si lo advierto,

aquí las gracias que estaban

concedidas antes desto;

460

y así, jubileo no hay,

que este año no esté suspenso;

ser el ara de la Cruz

el principal instrumento,

es que las indulugencias

465

de la Cruz siempre vivieron,

y así, aunque todas las otras

cesaron, no estas, pues vemos

pasar las de la Cruzada

con todos sus privilegios.

470

Abrirse la Puerta allí,

que tuvo cerrada el Cielo,

Corte y Cátedra de Cristo,

abrirse aquí es la del templo

que en la corte de la Iglesia

475

es la cátedra de Pedro,

y aun ser allí el que la abre

el inocente cordero

de los siete sellos, es

abrirla hoy un Inocencio;

480

ser allí el día de su muerte

y aquí el de su nacimiento

es abrazar muerte y vida,

principio y fin, y a este efeto,

ser cruento sacrificio

485

Cristo allí humanado y muerto,

es aquí en la Hostia y el ara

ser sacrificio incruento.

De manera que a dos luces,

en dos sentidos tenemos

490

lo que fue y es y será,

reducido a un argumento;

y así, si quieres venir

a ganar el jubileo

y indulugencia plenaria

495

de tan alto Sacramento,

mis compañeros y yo,

cuyos fueron los acentos

que te sirvieron de auxilio,

hombre, te acompañaremos:

500

todos somos peregrinos,

todos un camino hacemos

y todos vamos a un fin,

y así a seguirnos dispuesto

consulta con tu albedrío

505

si acetas mi ofrecimiento,

persuadiéndote a que solo

has nacido para esto,

porque majestades, pompas,

cargos, oficios, trofeos,

510

dignidades, señoríos,

honras, estados, aumentos,

no son más que una ilusión,

un engaño, un devaneo,

vanidad de vanidades,

515

que el memento de un memento

nos las convierte en ceniza,

humo, polvo, sombra y viento.

HOMBRE

¿Qué te parece, Albedrío,

de aquesta proposición?

520

ALBEDRÍO

Tuya ha de ser la elección,

y siempre el parecer mío

ha de estar sujeto a ti.

HOMBRE

Sí; pero siempre sujeto

con repugnancia.

AMOR

En efeto

525

¿qué me respondes?

HOMBRE

Que sí,

que supuesto que he nacido

a lo mejor obligado,

y a peregrinar el hado

de mi vida me ha traído,

530

te he de seguir.

AMOR

Pues conmigo

por aquesta senda ven,

que en ella hallarás a quien

te acompañe.

HOMBRE

Ya te sigo,

pero con temor, porque

535

vas entrando a una aspereza

toda horror, toda tristeza.

ALBEDRÍO

Si allí otra senda se ve,

no vamos por esta estancia.

AMOR

Este es el camino mío.

540

HOMBRE

Ven; no tan presto, Albedrío,

empiece tu repugnancia.

 

(Sale el TEMOR vestido de peregrino.)

 

TEMOR

¿A dónde estará segura

mi vida? ¿Por dónde voy,

si cada paso que doy

545

es sobre mi sepultura?

Apenas muevo la planta

cuando pienso que la tierra

en sus abismos me encierra;

cualquier pájaro que canta,

550

bien que con dulce armonía,

presumo que es a mi oído

de aquella trompa el sonido

que Jerónimo temía.

Muerte y juicio hay a un error;

555

pena y gloria a una malicia.

¿A dónde de tu justicia

seguro estaré, Señor?

HOMBRE

¿Quién es aquel peregrino,

que parece que su sombra

560

le atemoriza y le asombra?

AMOR

El Temor de Dios divino,

que siempre vive asustado

de su justicia y rigor;

llega y háblale: Temor.

565

TEMOR

¿Si soy a juicio llamado?

AMOR

No temas; el Amor soy.

TEMOR

Solo Amor hacer pudiera...

AMOR

¿Qué?

TEMOR

Que el Temor no temiera.

¿Quién contigo viene hoy?

570

AMOR

El Hombre en mi compañía

a ser peregrino fiel

viene; no te apartes dél.

TEMOR

¡Oh!, aprovéchele la mía.

HOMBRE

Por vuestro amigo, Temor,

575

ya me tened desde aquí.

TEMOR

Que vos me tengáis a mí

es lo que os está mejor.

 

(Abrázanse.)

 

HOMBRE

Desde el instante, Albedrío,

que su pecho al mío llegó,

580

el corazón se me heló

dentro dél.

ALBEDRÍO

Pues ¿qué hará el mío,

que con menos causa sabe

temblar? Esta compañía

deja; o bástete la mía

585

o busca otra más süave.

HOMBRE

No haré tal, pues antes creo

que con nadie iré mejor

que con Amor y Temor

a ganar el jubileo.

590

 

(Sale el CULTO DIVINO, viejo venerable, de peregrino.)

 

CULTO

Descanse la vejez mía

sin descaecer el fervor,

pues que también el Señor

descansó el séptimo día;

a este báculo arrimado

595

esté un caduco edificio,

que también es sacrificio

el ocio del fatigado.

ALBEDRÍO

Otro venerable anciano

por allí sale al camino.

600

AMOR

Este es el Culto Divino.

HOMBRE

En su aspecto soberano

que lo es no dificulto.

ALBEDRÍO

¿Culto?

HOMBRE

¿Qué te da pesar?

ALBEDRÍO

Solamente imaginar,

605

si el culto es, que hablará en culto.

AMOR

Venerable Padre mío.

CULTO

¡Oh Amor! ¿Quién contigo viene?

AMOR

El Hombre.

CULTO

Saber conviene

si viene con su Albedrío

610

para que le abrace yo.

HOMBRE

Si él conmigo no viniera

yo arrastrando le trujera.

CULTO

Vos podréis, pero yo no,

porque ha de ser voluntario

615

el afecto para mí.

ALBEDRÍO

A Amor y Temor seguí

sin ser a los dos contrario

hasta ahora.

CULTO

No dificulto

ya ofreceros mi favor,

620

que Albedrío con Amor

y Temor bien viene al Culto.

 

(Cantan dentro la OBEDIENCIA y el PERDÓN.)

 

OBEDIENCIA

Llega a la mesa legal

de aquel sazonado Cordero Pascual.

PERDÓN

Que dulce y sabroso espera

625

a que le guste y le coma quien quiera.

HOMBRE

Tras el Culto se han seguido

misterios de un Sacramento.

AMOR

Oye y atiende a su acento.

TEMOR

Solo él regaló mi oído.

630

OBEDIENCIA

 (Cantado.) 

Llega, mas con desengaño,

de que hace provecho y puede hacer daño.

PERDÓN

Porque este manjar que ves

fue antes león y cordero después.

HOMBRE

Misteriosa es la canción.

635

CULTO

Si declarártela espero,

dice...

AMOR

Que yo amo cordero...

TEMOR

A quien yo temo león.

 

(Salen cantando.)

 

OBEDIENCIA

Llega, que en misterio tanto,

tres veces Señor y tres veces Santo,

640

en un himno le declara

el Ángel.

PERDÓN

Y en él, si bien se declara,

castigo y premio se ven,

porque es pan de vida y de muerte también.

HOMBRE

¿Feliz o infeliz mi suerte

645

hará tan nueva comida?

AMOR

Ama, porque es pan de vida.

TEMOR

Teme, porque es pan de muerte.

OBEDIENCIA

En gracia le has de comer

para que llegue a satisfacer.

650

PERDÓN

Creyendo que en él estén

el premio o castigo de obrar mal o bien.

LOS DOS

Llega, pues, llega al altar,

si el bien que has perdido le quieres cobrar.

ALBEDRÍO

Otros dos en vuestro traje

655

son los que escucho cantar.

CULTO

Haránlo por aliviar

las fatigas del viaje.

HOMBRE

¿Y quién aquestos dos son

que llegan a tu presencia?

660

OBEDIENCIA

Yo soy, Hombre, la Obediencia.

HOMBRE

¿Tú quién eres?

PERDÓN

El Perdón.

ALBEDRÍO

Bravas gentes vas topando.

HOMBRE

Todas al viaje convienen.

ALBEDRÍO

¿Cómo?

HOMBRE

Como todas tienen

665

significación.

ALBEDRÍO

¿Y cuándo

la explicación se ha de ver?

HOMBRE

Que nos la dirá, imagino,

el discurso del camino.

ALBEDRÍO

Pues bien será menester

670

tener atención con ellos

porque no por omisión

se pierda la explicación.

CULTO

De vuestros acentos bellos

la voz me elevó.

OBEDIENCIA

Habrá sido

675

por tocarte la canción.

TEMOR

Vuelve, Obediencia; Perdón,

vuelve a suspender mi oído.

OBEDIENCIA

 (Cantado.) 

Llega a la mesa legal

de aquel sazonado Cordero Pascual.

680

 

(Dentro la SEGURIDAD a una parte y la CASTIDAD a otra cantando en ecos.)

 

SEGURIDAD

¿Cuál?

CASTIDAD

¿Cuál?

CULTO

Oíd, que en los cóncavos güecos

responde el aire veloz.

AMOR

Atended, por si en su voz

algo nos dicen los ecos.

TEMOR

Vaya cada uno guardando

685

un sentido para sí,

para juntarlos.

TODOS

Sea así.

AMOR

Pues vuelve a empezar cantando.

OBEDIENCIA

 (Cantado.) 

Llega a la mesa legal

de aquel sazonado Cordero Pascual.

690

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.)  

¿Cuál?

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

¿Cuál?

HOMBRE

¿Cuál?

PERDÓN

 (Cantado.) 

Que dulce y sabroso espera

a que le guste y le coma quien quiera.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Quiera.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Quiera.

ALBEDRÍO

Quiera.

OBEDIENCIA

 (Cantado.) 

Llega, mas con desengaño

695

de que hace provecho y puede hacer daño.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Año.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Año.

AMOR

Año.

PERDÓN

 (Cantado.) 

Porque este manjar que ves

fue antes león y cordero después.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Es.

CASTIDAD

 (Cantado.) 

Es.

TEMOR

Es.

700

OBEDIENCIA

 (Cantado.)  

Llega, que en misterio tanto,

tres veces Señor y tres veces Santo...

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Santo.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Santo.

CULTO

Santo.

PERDÓN

 (Cantado.)  

En un himno le declara

el Ángel.

OBEDIENCIA

Y en él, si bien se repara...

705

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.)  

Para.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Para.

HOMBRE

Para.

PERDÓN

 (Cantado.) 

Castigo y premio se ven,

porque es pan de vida y de muerte también.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Bien.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Bien.

ALBEDRÍO

Bien.

OBEDIENCIA

 (Cantado.) 

En gracia le has de comer,

710

porque te llegue a satisfacer.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Hacer.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Hacer.

AMOR

Hacer.

PERDÓN

 (Cantado.) 

Creyendo que en él estén

el premio o castigo de obrar mal y bien.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Y bien.

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Y bien.

TEMOR

Y bien.

715

LOS DOS

 (Cantado.) 

Llega, pues, llega al altar

si el bien que has perdido le quieres cobrar.

SEGURIDAD

 (Dentro cantado.) 

Obrar

CASTIDAD

 (Dentro cantado.) 

Obrar.

CULTO

Obrar.

AMOR

Volvamos ahora a juntar

el eco, a ver qué declara.

720

HOMBRE

Cuál.

ALBEDRÍO

Quiera.

AMOR

Año.

TEMOR

Es.

CULTO

Santo.

HOMBRE

Para.

ALBEDRÍO

Bien.

AMOR

Hacer.

TEMOR

Y bien.

CULTO

Obrar.

LOS CINCO

Con que viene a declarar

la cifra del aire rara...

TODOS y
MÚSICA

Cualquier año es santo para

725

bien hacer y bien obrar.

 

(Salen SEGURIDAD y CASTIDAD cantando, de peregrinos también.)

 

CULTO

¿Quién sino tú, Castidad,

que hiciera prodigios, digo?

CASTIDAD

Y más viniendo conmigo

mi misma Seguridad.

730

ALBEDRÍO

A ninguno la esclavina

mejor que a ella está, y lo fundo...

HOMBRE

¿En qué?

ALBEDRÍO

En que ella es en el mundo

la cosa más peregrina.

HOMBRE

Y es verdad, que nunca vi

735

más peregrina hermosura.

AMOR

Llegad, que el hombre procura

seguir a las dos.

CASTIDAD

En mí

tendrás quien te dé favor,

si a ser vienes peregrino.

740

SEGURIDAD

Y en mí de todo el camino

la seguridad mayor.

TEMOR

¿Quién compuso, Castidad,

la letra a que respondió

el eco que se oyó?

 

(Sale la VERDAD.)

 

VERDAD

Yo.

745

HOMBRE

¿Quién es ésta?

AMOR

La Verdad.

ALBEDRÍO

¿La Verdad ha dicho?

HOMBRE

Sí.

ALBEDRÍO

¿Y la Castidad la tray?

Cuando en el mundo no hay

se va hallando por aquí.

750

 

(Salen el DESPRECIO y el HONOR de peregrinos.)

 

DESPRECIO

Peregrinos de la tierra,

ya que nuestra compañía

está junta, antes que el día

la cumbre de aquella sierra

nos encubra, a caminar

755

empezad, que porque no

tardéis, el Honor y yo

os venimos a buscar.

ALBEDRÍO

Honor, dijo.

HOMBRE

Calla necio.

ALBEDRÍO

Cuanto allá no hay, aquí ves.

760

HOMBRE

Amor.

AMOR

¿Qué quieres?

HOMBRE

¿Quién es

éste?

AMOR

El humano Desprecio.

ALBEDRÍO

¿El Desprecio y el Honor

amigos y juntos?

AMOR

Sí.

ALBEDRÍO

Por maravillas que vi,

765

no vi ninguna mayor.

HONOR

Pues no la tengas por tal,

que entre nosotros honrado

es más el más despreciado.

CULTO

Ya que de los diez cabal

770

está el número, y desea

el Hombre desengañado,

de los diez acompañado

hacer su viaje, sea

en el traje peregrino

775

como en el nombre.

AMOR

Yo quiero

ser quien le asista el primero;

y para esto determino

desnudarle de la piel

 (Quítale las pieles.) 

de los hábitos villanos,

780

que son afectos humanos.

HOMBRE

Propio oficio es de amor fiel,

desnudar de otros afectos.

TEMOR

Pues yo, que soy el Temor,

la túnica del dolor

785

le visto, cuyos efetos,

 (Pónele la túnica de peregrino.)  

como en la serpiente harán

que otra nueva piel reciba,

para que nuevo hombre viva.

ALBEDRÍO

Poniéndote vas galán.

790

CASTIDAD

Si es ceñirse autoridad

 (Dale el ceñidor.)  

del Apóstol, este ha sido

el cíngulo que tejido

te ofrece la Castidad.

CULTO

Pues yo, a quien al Cielo plugo

795

dar del Culto la divina

autoridad, la esclavina

 (Dale la esclavina.)  

doy que significa el yugo

de la ley.

OBEDIENCIA

Yo darle quiero

por ser don de la obediencia,

800

para que haga reverencia,

al más humilde, el sombrero.

 (Dale el sombrero.)  

PERDÓN

Recibe, pues que la acción

en que debes estribar

es el saber perdonar,

805

el báculo del perdón.

 (Dale el bordón.) 

SEGURIDAD

Y por que vayas seguro,

el báculo que te dio

el Perdón, estoque yo

haré, porque así procuro

810

mostrar que la fortaleza

es don de Seguridad.

 (Desenvaina del bordón una espada.) 

VERDAD

Pues yo, que soy la Verdad,

daré a la Naturaleza

testimonios de que eres

815

peregrino en tierra y mar,

porque te dejen pasar

por dondequiera que fueres;

aquí protestan firmando

Job, David y Salomón,

820

la auténtica información

de que vas peregrinando.

 (Dale una caja con papeles, como traen los peregrinos.)  

DESPRECIO

Yo, Desprecio de lo humano

para sustentarte iré

pidiendo limosna, en fee

825

de que todo honor es vano.

HONOR

Sino el mío, pues le fundo

en ese mismo desprecio.

ALBEDRÍO

Ya eres peregrino.

HOMBRE

Necio,

siempre yo lo fui del mundo.

830

ALBEDRÍO

¿Y es todo este el ministerio

a que los diez han venido?

HOMBRE

Quizá trayn otro escondido.

ALBEDRÍO

Mientras llega ese misterio,

con serlo, aun no te veo traza

835

de ser peregrino honrado,

pues por cosas que te han dado,

te falta la calabaza,

si ya no es que la cabeza

te sirva de todo.

AMOR

Ya

840

que igual en el Hombre está

hábito y naturaleza,

porque se explique mejor

el auto del peregrino,

empecemos el camino.

845

DESPRECIO

Y aliviando su rigor,

sea cantando el misterio

del pan que hemos de pedir

de limosna para ir

desde aquí al romano imperio.

850

TODOS

Empieza, pues.

ALBEDRÍO

Yo imagino,

si ellos cantan responder,

que hoy todos hemos de ser

franchotes a lo divino.

 

(Cantan en tono de peregrinos que piden limosna.)

 

 

(Cantan.)

 

[TODOS]

Al Unigénito,

855

al Padre mágximo

y al Santo Espíritu,

de ambos Paráclito,

pidamos húmiles

que en estos ásperos

860

valles de lágrimas

desiertos y áridos

su Amor ayúdenos, su Gracia sálvenos.

Porque no débiles

en este tránsito

865

tardemos míseros,

pedid su viático.

¡Oh, pan, de quien símbolo

fueron los ácimos,

emblema físico

870

y enigma cándido:

tu Amor ayúdenos, tu Gracia sálvenos!

 

(Habiendo dado vuelta con estos versos, se entran cantando y salen como oyéndolos con admiración, LUZBEL por una parte y por otra la LASCIVIA y ellos cantan a lo lejos.)

 

LUZBEL

¿«¡Oh, pan de quien símbolo»...

LASCIVIA

...«fueron los ácimos»...

LUZBEL

...«emblema físico»...

875

LASCIVIA

...«enigma cándido»?

LOS DOS

¿«Tu Amor ayúdenos, tu Gracia sálvenos!»?

LUZBEL

¡Oh, cegárase mi vista...

LASCIVIA

¡Oh, ensordeciera mi oído...

LUZBEL

...antes que hubiera escuchado...

880

LASCIVIA

...primero que hubiera visto

LUZBEL

...de aquella cristiana tropa...

LASCIVIA

...de aquel escuadrón divino...

LUZBEL

...la congregación de fieles.

LASCIVIA

...la alabanza de sus himnos.

885

LUZBEL

¿De qué me ha servido, oh cielos...

LASCIVIA

¿De qué, oh montes, me ha servido...

LUZBEL

...el ser astuta serpiente...

LASCIVIA

...el ser traidor basilisco...

LUZBEL

...si al acento de su voz...

890

LASCIVIA

...si de su planta al destino...

LUZBEL

...mis orejas no se cierran...

LASCIVIA

...no matan los ojos míos...

LUZBEL

...y a pesar de mi veneno...

LASCIVIA

...y a despecho de mi arbitrio...

895

LUZBEL

...oigo aquellas alabanzas...

LASCIVIA

...aquellas escuadras miro...

LUZBEL

...donde de su voz el eco...

LASCIVIA

...de su viaje el motivo...

LUZBEL

...es de mi garganta lazo...

900

LASCIVIA

...es de mi cuello cuchillo...

LUZBEL

...a cuyo mortal ahogo...

LASCIVIA

...a cuyo embotado filo...

LUZBEL

...tan atormentado muero...

LASCIVIA

...tan desesperada vivo...

905

LUZBEL

...que confuso...

LASCIVIA

...que asustada...

LUZBEL

...mortal...

LASCIVIA

...absorta...

LUZBEL

...ofendido...

LASCIVIA

...triste...

LUZBEL

...infeliz...

LASCIVIA

...muda...

LUZBEL

...ciego...

LOS DOS

...rabio, lloro, peno y gimo.

LUZBEL

Parece que de mis voces...

910

LASCIVIA

Creo que de mis suspiros...

LUZBEL

...articulados los ecos...

LASCIVIA

...los acentos repetidos...

LUZBEL

...me han respondido las peñas...

LASCIVIA

...los montes me han respondido...

915

LUZBEL

...pues si también a las iras...

LASCIVIA

...si también a los gemidos...

LUZBEL

...hay en las grutas halagos...

LASCIVIA

...hay lisonjas en los riscos.

LUZBEL

Dime, ¡oh tú!... ¿Pero qué veo?

920

LASCIVIA

Dime, ¡oh tú!... ¿Pero qué miro?

LUZBEL

¡Lascivia!

LASCIVIA

¡Luzbel!

LUZBEL

¿Qué es esto?

LASCIVIA

Pregúntatelo a ti mismo,

que si con un corazón,

con un aliento vivimos

925

tan uno los dos, que somos

solo en el nombre distintos,

¿quién duda, ¡ay de mí!, quién duda

que habrás en este distrito

lo que yo escuché, escuchado,

930

y lo que yo he visto, visto?

LUZBEL

El hombre...

LASCIVIA

Si asientas, que eres

mitad mía, o todo mío,

llegando yo a padecerlo

¿qué tienes tú que decirlo?

935

Ya sé que el hombre, inspirado

de aquel celestial auxilio

del Amor, con que su Gracia

siempre le sale al camino,

junto a la apacible orilla

940

de la fuente del Baptismo,

su compañía acetó,

y en traje de peregrino,

con las Virtudes, que son

de su bando (en quien admiro

945

las raíces de los diez

preceptos que el dedo mismo

de Dios en el duro mármol

dio a Moisés), ir ha querido

a ganar el jubileo,

950

y como pobres mendigos,

aquel Pan de cada día

van pidiendo al Cielo a gritos.

LUZBEL

Pues si ya sabes que es ese

su paz y nuestro conflito,

955

su favor y nuestra pena,

su dicha y nuestro martirio,

haya, pues cautela somos,

cautela contra el designio

de sus intentos.

LASCIVIA

¿Cuál es?,

960

que ya a seguirla me animo,

pues soy contra esas Virtudes

el capital de los Vicios.

LUZBEL

Ellos de la frase usando

de alegóricos sentidos

965

y metáforas, ¿no son

disfrazados peregrinos?

LASCIVIA

Sí.

LUZBEL

Pues usemos nosotros

de aquese argumento mismo,

y llevemos adelante

970

los riesgos de los caminos.

LASCIVIA

¿De qué suerte?

LUZBEL

Desta suerte:

¡ah del Mundo!

 

 

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