© Libro N° 9489. Obras Escogidas De Mao Tse-Tung. Tomo IV Emancipación. Enero 15 de 2022.
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Escogidas De Mao Tse-Tung. Tomo IV
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OBRAS ESCOGIDAS
De
Mao Tse-Tung
Tomo IV
Obras Escogidas
De
Mao Tse-Tung
Tomo IV
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!
PERIODO DE LA TERCERA
GUERRA CIVIL REVOLUCIONARIA
5
LA SITUACIÓN Y NUESTRA POLÍTICA DESPUÉS DE LA VICTORIA EN LA GUERRA DE
RESISTENCIA CONTRA EL JAPÓN *
13 de agosto de 1945
En estos últimos días se han producido tremendos cambios en la situación
del Extremo Oriente. La rendición del imperialismo japonés ya es cosa hecha. El
factor decisivo para la rendición del Japón lo constituye la entrada de la
Unión Soviética en la guerra. Un millón de soldados del Ejército Rojo entran en
el Nordeste de China; esta fuerza es irresistible. El imperialismo japonés no
puede continuar por más tiempo la lucha1. La dura Guerra de Resistencia del
pueblo chino ha sido coronada coa la victoria. Como etapa histórica, la Guerra
de Resistencia contra el Japón ya pertenece al pasado.
En tales circunstancias, ¿cómo son en la actualidad, y como serán en el
futuro, las relaciones entre las diferentes clases en China y entre el
Kuomintang y el Partido Comunista? ¿Cuál es la política de nuestro Partido?
Estos son problemas que preocupan mucho a todo el pueblo y a todos los miembros
de nuestro Partido.
¿Qué va a hacer el Kuomintang? Por su pasado se puede saber su presente;
por su pasado y su presente se puede saber su futuro. En el pasado, este
partido mantuvo a lo largo de diez años enteros una guerra civil
contrarrevolucionaria. Durante la Guerra de Resistencia, desencadenó en 1940,
1941 y 1943 tres grandes campañas anticomunistas2, intentando ampliar cada una
de ellas hasta convertirla en una guerra civil de amplitud nacional. Si
fallaron sus intentos, fue sólo gracias a la justa política adoptada por
nuestro Partido y a la oposición de todo el pueblo. Bien se sabe que Chiang Kai
-shek, el representante político de los grandes terratenientes y de la gran
burguesía de China, es un sujeto sumamente cruel y traicionero. Su política ha
sido observar con los brazos cruzados, aguardar la victoria, conservar las
fuerzas y preparar la guerra civil. Ha llegado, en efecto, la vic-
7
8
toria que venía aguardando, y ahora este "generalísimo" está a
punto de "descender de la montaña"3 . En los últimos ocho años hemos
cambiado de colocación con Chiang Kai-shek: antes, nosotros estábamos en la
montaña y él, junto al agua4; durante la Guerra de Resistencia, nosotros
estuvimos detrás de las líneas enemigas y él subió a la montaña. Ahora va a
descender de la montaña, va a descender a robar los frutos de la victoria.
Durante los últimos ocho años, el pueblo y el ejército de nuestra
regiones liberadas, sin recibir ninguna ayuda exterior y apoyándose tan sólo en
sus propios esfuerzos, liberaron vastos territorios, resistieron y contuvieron
a la mayor parte de las fuerzas invasoras japonesas y a casi todas las tropas
títere. Sólo gracias a nuestra decidida resistencia y heroica lucha, los
doscientos millones de habitantes de la gran retaguardia5 se salvaron de ser
pisoteados por los agresores japoneses, y las regiones habitadas por estos
doscientos millones se vieron libres de la ocupación japonesa. Chiang Kai-shek
se escondió en el monte Emei, con guardianes delante que lo protegían: esto
guardianes fueron las regiones liberadas, el pueblo y el ejército de la
regiones liberadas. Al defender a los doscientos millones de habitantes de la
gran retaguardia, protegimos también a este "generalísimo" y le dimos
tiempo y espacio para esperar la victoria con los braza cruzados. Tiempo: ocho
años y un mes. Espacio: una región habitada por doscientos millones. Estas
condiciones se las proporcionamos nosotros. A no ser por nosotros, no hubiera
podido permanecer como espectador. ¿Nos lo agradece acaso el
"generalísimo” No, ¡él no! Este sujeto jamás ha conocido el
agradecimiento. ¿Cómo subió Chiang Kai-shek al Poder? Por la Expedición al
Norte6, por
________________
El camarada Mao Tse-tung
pronunció este discurso en una reunión de cuadro en Yenán. Basado en el método
marxista-leninista de análisis de clases, expuso en un penetrante estudio, la
situación política fundamental en China después de la victoria en la Guerra de
Resistencia contra el Japón y planteó la táctica revolucionaria del
proletariado. Como señaló el camarada Mao Tse-tung en su discurso inaugural
ante el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China en abril de 1945,
China, después de derrotar al imperialismo japonés, todavía encararía do
destinos, dos futuros: o convertirse en una nueva China o seguir siendo la
vieja Los grandes terratenientes y la gran burguesía del país, representados
por Chiang Kai-shek, querían arrebatar de las manos del pueblo los frutos de la
victoria en la Guerra de Resistencia y mantener a China como país semicolonial
y semifeudal bajo su dictadura. Por una parte, el Partido Comunista de China,
que representa la intereses del proletariado y de las masas populares, debía descargar
toda su fuerza en la lucha por la paz y contra la guerra civil. Por otra, debía
prepararse plenamente contra la maquinación contrarrevolucionaria
chiangkaishekista encaminada a des
9
la primera cooperación entre el Kuomintang y el Partido Comunista7 por
el apoyo que le dio el pueblo, que aún no lo conocía a fondo. Una vez en el
Poder, Chiang Kai-shek, lejos de mostrarse agradecido al pueblo, lo derribó de
un puñetazo y lo sumergió en el mar de sangre de diez años de guerra civil. A
vosotros, camaradas, os es familiar este trozo de la historia. Esta vez, en la
Guerra de Resistencia, el pueblo chino lo volvió a defender. Esta guerra
culmina ahora con la victoria y el Japón está a punto de rendirse, pero él no
guarda el menor agradecimiento para el pueblo. Por el contrario, hojeando los
anales de 1927, quiere actuar repitiendo las viejos métodos8. Dice que nunca ha
habido ninguna "guerra civil" en China sino un mero "exterminio
de bandidos". Como quiera que lo llame el hecho es que desea iniciar una
guerra civil contra el pueblo, quiere hacer una carnicería con el pueblo.
Hasta que estalle una guerra civil en todo el país, mucha gente y muchos
miembros del Partido no tendrán una comprensión clara de este problema. Como
aún no se ha producido una guerra civil de grandes proporciones, como la que
hay no es aún amplia ni se realiza en forma abierta y como las batallas todavía
no son numerosas, muchos piensan: "¡A lo mejor no la habrá!" Muchos
otros temen la guerra civil. Este no es un temor sin fundamento. Hubo diez años
de lucha y luego otros ocho años de Guerra de Resistencia; si continúa la
lucha, ¿adónde irá a parar todo? Es muy natural que surja ese temor. Con
respecto a la maquinación de Chiang Kai-shek para desencadenar una guerra
civil, la política de nuestro Partido es clara y consecuente: oponerse
resueltamente a la guerra civil, estar en contra de la guerra civil e impedir
la guerra civil. De aquí en adelante con-
________________
encadenar una guerra civil de alcance nacional y debía adoptar una
política correcta, es decir, no abrigar ilusiones respecto del imperialismo y
de la reacción, no temer sus amenazas, defender resueltamente los frutos de la
lucha del pueblo y esforzarse por la creación de una nueva China, una China de
nueva democracia de las amplias masas populares bajo la dirección del
proletariado. La lucha decisiva entre los dos destinos, los dos futuros que
encaraba el país, constituyó el contenido del período histórico desde el fin de
la Guerra de Resistencia contra el Japón hasta la fundación de la República
Popular China, período histórico de la Guerra Popular de Liberación, o la
Tercera Guerra Civil Revolucionaria. Después de la Guerra de Resistencia,
Chiang Kai-shek, apoyado por el imperialismo norteamericano, rompió una y otra
vez los acuerdos de paz y desencadenó una gigantesca guerra civil
contrarrevolucionaria sin paralelo en la historia, con el intento de aniquilar
a las Fuerzas populares. Gracias a la acertada dirección del Partido Comunista,
el pueblo chino, en sólo cuatro años de lucha, obtuvo una gran victoria
nacional: la derrota de Chiang Kai-shek y la creación de una nueva China.
10
tinuaremos, con el esfuerzo máximo y la mayor paciencia, dirigiendo al
pueblo en la lucha por impedir la guerra civil. Sin embargo, hay que tener
conciencia clara de que el peligro de guerra civil es extremadamente grave,
porque la política de Chiang Kai-shek ya está establecida. La política de
Chiang Kai-shek es la de guerra civil. Nuestra política, la política del
pueblo, está en contra de la guerra civil. Los opositores de la guerra civil
son solamente el Partido Comunista de China y el pueblo chino; ¡lástima que no
estén incluidos entre ellos Chiang Kai-shek y el Kuomintang! De este modo, un
lado no quiere combatir y el otro sí. Si ninguno de los dos quisiera no habría
combate. Ahora, como sólo un lado está en contra y este lado no es aún lo
suficientemente fuerte para meter en cintura al otro, el peligro de guerra
civil es sumamente grave.
Nuestro Partido señaló a tiempo que Chiang Kai-shek persistiría en su
política reaccionaria de dictadura y de guerra civil. Antes del VII Congreso
Nacional del Partido9, durante el Congreso y después de él, realizamos un
trabajo considerable para alertar al pueblo contra el peligro de guerra civil,
a fin de que todo el pueblo, los miembros de nuestro Partido y nuestras tropas
se encontraran moralmente preparados con anticipación. Es éste un punto muy
importante; hay un mundo de diferencia si existe o no tal preparación. En 1927,
nuestro Partido estaba todavía en su infancia y no se hallaba moralmente
preparado ni en lo más mínimo para enfrentar el sorpresivo ataque
contrarrevolucionario de Chiang Kai-shek. En consecuencia los frutos de la
victoria conquistados por el pueblo pronto se perdieron, el pueblo padeció
largos sufrimientos y una China esplendorosa fue sumida en las tinieblas. Esta
vez las cosas son diferentes; nuestro Partido ha adquirido la rica experiencia
de tres revoluciones10 y un grado mucho más alto de madurez política. En
repetidas ocasiones, el Comité Central del Partido ha explicado claramente el
peligro de guerra civil de modo que todo el pueblo, todos los miembros del
Partido y las tropas dirigidas por éste se encuentren preparados.
Chiang Kai-shek trata siempre de arrebatar al pueblo cada átomo de poder
y cada átomo de sus conquistas. ¿Y nosotros? Nuestra política es la de
responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno. Actuamos a su
manera. El trata siempre de imponer la guerra al pueblo, con una espada en la
mano izquierda y otra en la derecha. Nosotros también empuñamos las espada
siguiendo su ejemplo. Hemos encontrado este método sólo después
11
de investigar y estudiar. Tal investigación y estudio son muy
importantes. Cuando vemos que otro tiene algo en las manos, debemos hacer una
investigación. ¿Qué es lo que tiene en las manos? Espadas. ¿Para qué sirven las
espadas? Para matar. ¿A quién quiere matar con sus espadas? Al pueblo. Hechas
estas averiguaciones, investiguemos más: el pueblo chino también tiene manos y
también puede empuñar la espada, y si no hay ninguna disponible, puede
forjarla. El pueblo chino ha descubierto esta verdad después de larga
investigación y estudio. Los caudillos militares, los terratenientes, los
déspotas locales y los shenshi malvadosll y los imperialistas tienen todos
espadas en sus manos y están dispuestos a matar. El pueblo ha llegado a
comprender esto y actúa, por lo tanto, de la misma manera. Algunos entre
nosotros desatienden a menudo tal investigación y estudio. Chen Tu-siu12, por
ejemplo, no comprendió que con las espadas se puede matar. Algunos dicen: ésta
es una verdad elemental, ¿cómo es posible que no la comprenda un dirigente del
Partido Comunista? ¡Quién sabe! Chen Tu-siu, como no investigaba ni estudiaba,
no comprendió esto, por lo cual lo llamamos oportunista. Quien no ha
investigado ni estudiado no tiene derecho a hablar; en consecuencia, privamos a
Chen Tu-siu de ese derecho. Hemos adoptado un método diferente del de Chen
Tu-siu, haciendo empuñar la espada al pueblo que sufría la opresión y la
matanza. Si en otra ocasión alguien quiere matarnos, actuaremos a su manera. No
hace mucho, el Kuomintang envió seis divisiones a atacar nuestra subregión de
Kuanchung, y tres de ellas penetraron y ocuparon una superficie de 20 por 100
li. Actuamos a su manera y exterminamos cabal, definitiva y totalmente las
tropas del Kuomintang en esta superficie de 20 por 100 li13. Nuestra política
es la de responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno;
nunca permitiremos que el Kuomintang se apodere cómodamente de nuestro
territorio y mate a nuestra gente. Desde luego, luchar por cada pulgada de
terreno no significa "no abandonar una sola pulgada de terreno de las
bases de apoyo "14, como se hizo según la antigua línea
"izquierdista”. Esta vez abandonamos una superficie de 20 por 100 li.
Abandonada a fines de julio, fue recuperada a comienzos de agosto. Después del
Incidente del Sur de Anjui15, el oficial de enlace del Kuomintang me preguntó
una vez qué intentábamos hacer. Le respondí: "Usted está aquí en Yenán
todo el tiempo ¿y no lo sabe? Si Je nos combate, lo combatiremos también. Si Je
se detiene, nos detendremos también.”16 En ese entonces no se
12
nombraba a Chiang Kai-shek, sino sólo a Je Ying-chin. Hoy decimos
"Si Chiang nos combate, lo combatiremos también. Si Chiang se detiene, nos
detendremos también." Actuaremos a su manera Como Chiang Kai-shek está
ahora afilando sus espadas, debemos afilar también las nuestras.
Los derechos conquistados por el pueblo jamás se deben dejar perder con
ligereza; hay que defenderlos mediante la lucha. No queremos la guerra civil.
Sin embargo, si Chiang Kai-shek insiste en imponerla al pueblo chino, nos
veremos obligados a empuñar las armas y a combatirlo en defensa propia para
proteger la vida y los bienes, los derechos y el bienestar del pueblo de las
regiones liberadas. Esta será la guerra civil que él nos impone. Si no la
ganamos, no culparemos al cielo ni a la tierra, sino sólo a nosotros mismos. No
obstante, que nadie piense que al pueblo se le pueden robar o defraudar
fácilmente los derechos que ha conquistado; eso es imposible. El año pasado un
corresponsal norteamericano me preguntó: "¿Quién les ha dado el poder de
actuar¿” Respondí: “el pueblo.” ¿Quién podría ser sino el pueblo? el Kuomintang
gobernante no nos ha dado ningún poder. No nos reconoce. Nosotros formamos
parte del Consejo Político Nacional en calidad de "organización
cultural"17, como lo estipulan sus estatutos. Pero decimos: no somos una
"organización cultural"; tenemos un ejército, somos una
"organización militar”. el 1º de marzo de este año, Chiang Kai-shek
declaró que el Partido Comunista no podría adquirir una situación legal a menos
que le entregara su ejército. Esta declaración de Chiang Kai-shek sigue en
vigencia. Nosotros no le hemos entregado nuestro ejército y, por tanto, no
gozamos de legalidad y estamos "desafiando las leyes humanas y divinas”.
Nuestro deber es ser responsables ante el pueblo. Cada palabra, cada acto y
cada medida política deben concordar con los intereses del pueblo, y si se
cometen errores, deben corregirse: esto es lo que significa ser responsables
ante el pueblo. Camaradas, el pueblo desea la liberación y, por tanto, confía
el poder a los que pueden representarlo y trabajar fielmente por él, esto es, a
nosotros los comunistas. Como representantes del pueblo, debemos representarlo
bien y no actuar a la manera de Chen Tu-siu. Frente a los ataques
contrarrevolucionarios contra el pueblo, Chen Tu-siu no adoptó la política de
responder medida por medida y luchar por cada pulgada de terreno; a raíz de
eso, en 1927, hizo perder al pueblo en unos pocos meses todos los derechos que
éste había ganado. Esta vez debemos
13
estar alerta. Nuestra política es absolutamente distinta de la de Chen
Tu-siu; ningún ardid puede engañamos. Debemos tener la cabeza clara y una
política correcta; no debemos cometer errores.
¿A quién deben pertenecer los frutos de la victoria en la Guerra de
Resistencia? Es muy evidente. Tomemos un duraznero como ejemplo. Cuando el
árbol produce duraznos, éstos son los frutos de la victoria. ¿Quién tiene
derecho a recoger los duraznos? Hay que preguntar quién plantó el árbol, quién
acarreó el agua y lo regó. Chiang Kai-shek, agazapado en la montaña, no acarreó
ni un solo cubo de agua; sin embargo, ahora estira mucho el brazo para recoger
los duraznos. "Yo, Chiang Kai-shek, soy dueño de estos duraznos - alega -;
yo soy el terrateniente, vosotros sois mis siervos y no os permitiré recoger
ninguno." Lo hemos refutado por la prensa18. Le dijimos: "Tú nunca
acarreaste agua, y no tienes por tanto ningún derecho a recoger los duraznos.
Nosotros, el pueblo de las regiones liberadas, regamos día tras día el árbol y
tenemos más derecho que nadie a recoger los frutos " Camaradas, la
victoria de la Guerra de Resistencia la ha conquistado el pueblo al precio de
sangre y sacrificios; debe ser la victoria del pueblo, y los frutos de la
Guerra de Resistencia deben pertenecer al pueblo. En cuanto a Chiang Kai-shek,
fue pasivo en la Guerra de Resistencia, pero activo en el anticomunismo. Fue
una piedra en el camino para el pueblo en la Guerra de Resistencia. Ahora esta
piedra viene a monopolizar los frutos de la victoria, quiere que después de la
victoria China recaiga en su vieja situación de anteguerra, y no tolera el más
ligero cambio. Esto da origen a la lucha. Camaradas, se trata de una lucha de
suma gravedad.
Que los frutos de la victoria en la Guerra de Resistencia deben
pertenecer al pueblo es una cosa; pero en manos de quién caerán en última
instancia, y si será en las del pueblo, es otra. No se crea que todos los
frutos de la victoria caerán con seguridad en las manos del pueblo. Una partida
de grandes duraznos, tales como Shanghai, Nankín, Jangchou y otras grandes
ciudades, se la robará Chiang Kai-shek. Este se confabula con el imperialismo
norteamericano y en esos lugares ellos tienen la superioridad de fuerza,
mientras que hasta el momento el pueblo revolucionario sólo puede ocupar, en
general, las zonas rurales. Otra partida de duraznos será disputada por ambas
partes. Se trata de las ciudades medianas y pequeñas situadas a lo largo del
tramo, al Norte de Taiyuán, del ferrocarril Tatung-Puchou; del tramo central
del ferrocarril Peiping-Suiyuán; del
14
ferrocarril Peiping-Liaoning; del tramo, al Norte de Chengchou, del
ferrocarril Peiping- Jankou; de los ferrocarriles Chengting-Taiyuán,
Paikui-Chinchengl9, Techou-Shichiachuang, Tientsín-Pukou y Chingtao Chinán, y
del tramo, al Este de Chengchou, del ferrocarril Lungjai. Estas ciudades
medianas y pequeñas deben ser disputadas; son los duraznos medianos y pequeños
regados por el pueblo de las regiones liberadas con sudor y sangre. Es difícil
decir por ahora si estos lugares caerán en las manos del pueblo. Por el momento
sólo pueden decirse dos palabras: luchar firme. ¿Hay lugares que caerán con
seguridad en las manos del pueblo? Sí, los hay. Se trata de extensas zonas
rurales y numerosas ciudades de las provincias de Jopei, Chajar y Yejé20, de la
mayor parte de la provincia de Shansí, de la provincia de Shantung y del Norte
de Chiangsú; allí las aldeas están unidas entre sí y hay unas cien ciudades en
una zona, de setenta a ochenta en otra, de cuarenta a cincuenta en una tercera:
en total son tres, cuatro, cinco o seis zonas como ésas, grandes y pequeñas.
¿Qué clase de ciudades? Ciudades medianas y pequeñas. Estamos seguros de que
serán nuestras, tenemos la fuerza para recoger estos frutos de la victoria. En
la historia de la revolución china, será la primera vez que consigamos
semejante cosecha. Históricamente, sólo después de aplastar la tercera campaña
enemiga de "cerco y aniquilamiento"21 en la segunda mitad de 1931,
tuvimos en total veintiuna capitales de distrito22 en la base revolucionaria central
en la provincia de Chiangsí, pero entre ellas no había ni una sola ciudad
mediana. Con veintiuna ciudades pequeñas unidas entre sí, el máximo que alcanzó
la población total fue de 2.500.000 habitantes. Apoyándose en esto, el pueblo
chino pudo proseguir la lucha por un tiempo tan largo, obtener tan grandes
victorias y derrotar tan grandes campañas de "cerco y
aniquilamiento". Más tarde fuimos derrotados, de lo cual no debemos culpar
a Chiang Kai-shek, sino a nosotros mismos por no haber luchado bien. Esta vez,
si decenas de ciudades grandes y pequeñas están unidas en una sola zona, y si
existen tres, cuatro, cinco o seis zonas semejantes, tendrá el pueblo chino
tres, cuatro, cinco o seis bases revolucionarias, cada una de ellas mayor que
la base revolucionaria central en la provincia de Chiangsí, y la situación de
la revolución china será muy promisoria.
Mirada la situación en su conjunto, la etapa de la Guerra de Resistencia
contra el Japón ha terminado y la lucha dentro del país constituye la nueva
situación y la nueva tarea. Chiang Kai-shek habla de la "construcción del
país". De ahora en adelante, la lucha
15
girará en tomo a qué clase de país se va a construir. ¿Construir un país
de nueva democracia de las amplias masas populares bajo la dirección del
proletariado, o construir un país semicolonial y semifeudal bajo la dictadura
de los grandes terratenientes y de la gran burguesía? Será una lucha complicada
en extremo. En la actualidad asume la forma de una lucha entre Chiang Kai-shek,
quien trata de usurpar los frutos de la victoria en la Guerra de Resistencia, y
nosotros, que nos oponemos a su usurpación. Si hay algún oportunismo durante
este período, consistirá en no luchar firme y en ceder voluntariamente a Chiang
Kai-shek los frutos que deben pertenecer al pueblo.
¿Estallará una guerra civil abierta y general? Eso depende de los
factores interiores e internacionales. Los factores interiores consisten
principalmente en nuestra fuerza y el grado de nuestra conciencia política.
Dadas la tendencia general de la situación internacional e interior y las
aspiraciones del pueblo, ¿es posible, mediante nuestra lucha, localizar la
guerra civil o demorar el estallido de una guerra civil de amplitud nacional?
Existe esta posibilidad.
Chiang Kai-shek tropezará con muchas dificultades si intenta
desencadenar la guerra civil. Primero, en las regiones liberadas hay cien
millones de habitantes, un millón de soldados y más de dos millones de
milicianos populares. Segundo, las masas populares políticamente conscientes en
las regiones dominadas por el Kuomintang son contrarias a la guerra civil, y
esto constituye una especie de freno para Chiang Kai -shek. Tercero, en el seno
del Kuomintang también existe un sector que no está en favor de la guerra
civil. La situación actual difiere mucho de la de 1927. En particular, las
condiciones de nuestro Partido son hoy muy distintas de las de 1927. En aquella
época nuestro Partido estaba aún en su infancia y no tenía una cabeza clara, ni
experiencia en la lucha armada, ni la política de responder medida por medida.
Hoy la conciencia política de nuestro Partido es mucho más alta.
Aparte de nuestra propia conciencia política, conciencia política de la
vanguardia del proletariado, existe la cuestión de la conciencia política de
las masas populares. Cuando el pueblo carece todavía de conciencia política, es
enteramente posible que ceda a otros los frutos de la revolución. Esto ocurrió
en el pasado. Hoy la conciencia política del pueblo chino también es mucho más
alta. El prestigio de nuestro Partido entre el pueblo nunca ha sido tan grande.
No obstante, entre el pueblo, principalmente entre los que viven
16
en las regiones ocupadas por los invasores japoneses y en las dominadas
por el Kuomintang, existe aún un buen número que cree en Chiang Kai-shek y
abriga ilusiones con respecto al Kuomintang y a los EE.UU., ilusiones que
Chiang Kai-shek se afana por difundir. El hecho de que un sector del pueblo
chino carezca todavía de conciencia política, muestra que nuestra labor de
propaganda y organización está aún lejos de ser suficiente. El despertar
político del pueblo no es cosa fácil. Para desarraigar de la mente del pueblo
las ideas erróneas, se requieren muchos esfuerzos serios de nuestra parte.
Debemos barrer lo atrasado de la mente del pueblo chino, así como barremos
nuestras habitaciones. El polvo no desaparece solo, sin que lo barran. Debemos
llevar a cabo una amplia propaganda y educación entre las masas populares, a
fin de que comprendan la situación real y la marcha de los acontecimientos de
China y tengan confianza en su propia fuerza.
A nosotros nos incumbe organizar al pueblo. En cuanto a los
reaccionarios chinos, nos incumbe a nosotros organizar al pueblo para
derribarlos. Lo mismo ocurre con todo lo reaccionario: si tú no lo golpeas, no
se cae. Esto es igual que barrer el suelo; por regla general, donde no llega la
escoba, el polvo no desaparece solo. Hay un río, llamado Chietsi, situado al
Sur de la región fronteriza de Shensí- Kansú-Ningsia. Al Sur del río está el
distrito de Luochuan y al Norte el distrito de Fusien. Al Norte y al Sur del
río hay dos mundos diferentes. El Sur se halla bajo la dominación del
Kuomintang; como no hemos llegado allí, las masas populares no están
organizadas y hay mucha inmundicia y podredumbre. Algunos de nuestros camaradas
sólo se fían de la influencia política, considerando que la mera influencia
basta para resolver los problemas. Es ésa una fe ciega. En 1936 estábamos en
Paoan23. A cuarenta o cincuenta li había una aldea fortificada bajo el dominio
de un déspota terrateniente. El Comité Central del Partido estaba entonces en
Paoan y se podía considerar muy grande nuestra influencia política; pero los
contrarrevolucionarios de la aldea se negaban obstinadamente a rendirse.
Barrimos por el Sur, barrimos por el Norte, pero todo fue en vano. Sólo cuando nuestra
escoba entró
barrer en la propia aldea,
el terrateniente gritó: "¡Ay, no puedo más!”24 Así son las cosas en este
mundo. Las campanas no suenan mientras no las tocas. Las mesas no se mueven
mientras no las trasladas. El Japón no se rendiría si el Ejército Rojo de la
Unión Soviética no hubiera entrado en el Nordeste de China. Las tropas
japonesas y las tropas títere
17
no entregarían nunca sus armas si nuestras tropas no las atacaran. Sólo
donde llega la escoba, puede producir todo su efecto la influencia política.
Nuestra escoba es el Partido Comunista, el VIII Ejército y el Nuevo 4.º Cuerpo
de Ejército. Escoba en mano, tienes que aprender a barrer; no te quedes en la
cama soñando con que se levantará una ráfaga y barrerá todo el polvo. Nosotros
los marxistas somos realistas revolucionarios y nunca nos entregamos a sueños
ociosos. Hay un viejo dicho en China: "Levántate al alba y barre el
patio.” 25 el alba es el nacimiento de un nuevo día. Nuestros antepasados nos
decían que nos levantáramos y barriéramos apenas apuntara el día. Nos señalaron
una tarea. Sólo pensando y actuando de este modo sacaremos provecho y tendremos
en qué ocupamos. China posee un vasto territorio, y es asunto nuestro limpiarlo
con la escoba, pulgada a pulgada.
¿Sobre qué base debe descansar nuestra política? Debe reposar en nuestra
propia fuerza, y eso significa robustecerse mediante los propios esfuerzos. No
estamos solos ; todos los países y pueblos del mundo que se oponen al
imperialismo son nuestros amigos. Sin embargo, hacemos hincapié en apoyamos en
nuestros propios esfuerzos. Apoyándonos en las fuerzas que nosotros mismos
organicemos, podemos derrotar a todos los reaccionarios chinos y extranjeros.
Chiang Kai-shek, por el contrario, se apoya enteramente en la ayuda del
imperialismo norteamericano, al cual considera su principal soporte. La
trinidad de dictadura, guerra civil y entreguismo ha sido siempre la base de su
política. El imperialismo norteamericano quiere ayudar a Chiang Kai-shek a
hacer la guerra civil y convertir a China en una dependencia de los EE.UU., y
esta política también fue establecida hace mucho. Pero el imperialismo
norteamericano, fuerte en apariencia, es débil por dentro. Debemos tener la
mente despejada, es decir, no debemos dar crédito a las "palabras
bonitas" de los imperialistas ni temer sus amenazas. En cierta ocasión, un
norteamericano me dijo: "Ustedes deberían escuchar a Hurley y enviar
algunos hombres a servir como funcionarios en el gobierno del Kuomintang.”26 Le
contesté: "No es cosa fácil ser un funcionario amarrado de pies y manos;
no queremos serlo. Si hemos de ser funcionarios, debemos tener las manos y los
pies libres, ser libres para actuar, es decir, debe establecerse un gobierno de
coalición sobre una base democrática." Replicó: "Está mal que no
quieran serlo.” Le pregunté: "¿Por qué está mal?” Me dijo: "Primero,
los
norteamericanos los censurarán; segundo, los norteamericanos respaldarán
18
a Chiang Kai-shek." Le contesté: "Si ustedes, los
norteamericanos, hartos de comer y dormir, quieren censurar a la gente y
respaldar a Chiang Kai-shek, ése es asunto de ustedes, en el que no me
inmiscuiré. Lo que ahora tenemos nosotros es mijo más fusiles, lo que ustedes
tienen es pan más cañones. Si desean respaldar a Chiang Kai-shek, respáldenlo,
respáldenlo cuanto tiempo quieran. Pero recuerden una cosa. ¿A quién pertenece
China? China no pertenece en absoluto a Chiang Kai-shek, China pertenece al
pueblo chino. Con seguridad llegará el día en que les será imposible
respaldarlo más tiempo." Camaradas, este norteamericano trataba de
intimidar a la gente. Los imperialistas son maestros en estas cosas y muchas
personas de las colonias efectivamente se dejan intimidar. Los imperialistas
creen que en las colonias se puede intimidar a todos, pero no se dan cuenta de
que en China hay gente que no teme esas cosas. En el pasado hemos criticado y
denunciado abiertamente la política norteamericana de ayuda a Chiang Kai-shek y
lucha contra los comunistas; esto fue necesario y lo continuaremos haciendo.
La Unión Soviética ha enviado sus tropas, el Ejército Rojo ha venido en
ayuda del pueblo chino para la expulsión del agresor ; acontecimiento semejante
nunca había ocurrido en la historia de China. Su influencia es inconmensurable.
Los órganos de propaganda de los EE.UU. y de Chiang Kai-shek esperaban barrer,
con dos bombas atómicas, la influencia política del Ejército Rojo27. Pero no la
pueden barrer; no es tan fácil. ¿Puede la bomba atómica decidir las guerras?
No, no puede. Las bombas atómicas no pudieron hacer que el Japón se rindiera.
Sin la lucha del pueblo, la bomba atómica por sí misma resulta vana. Si la
bomba atómica pudiera decidir la guerra, ¿por qué fue necesario pedir a la
Unión Soviética que enviara sus tropas? ¿Por qué el Japón no se rindió cuando
le arrojaron las dos bombas atómicas y por qué sí se rindió apenas la Unión
Soviética hubo enviado sus tropas? Algunos camaradas nuestros también creen
omnipotente a la bomba atómica; esto es un gran error. Estos camaradas incluso
demuestran tener menos juicio que un par inglés. Hay un par inglés llamado
Mountbatten. Dijo que el más grave error posible sería creer que la bomba
atómica puede decidir la guerra28. Estos camaradas andan más atrasados que
Mountbatten. ¿Cuál influencia ha hecho a estos camaradas considerar la bomba
atómica como algo milagroso? La influencia burguesa. ¿De dónde proviene? De su
educación en escuelas burguesas, de la prensa y las agencias noticiosas
burguesas. Hay dos concepciones del mundo
19
y dos metodologías : la concepción del mundo y metodología proletarias y
la concepción del mundo y metodología burguesas. Estos camaradas a menudo se
aferran a la concepción del mundo y metodología burguesas y olvidan la
concepción del mundo y metodología proletarias. La teoría de que "las
armas lo deciden todo", el punto de vista puramente militar, el estilo de
trabajo burocrático y divorciado de las masas, las ideas individualistas y
cosas por el estilo que se encuentran en nuestras filas, todo esto es producto
de la influencia burguesa. Debemos constantemente barrer de nuestras filas
estas cosas burguesas, igual que barremos el polvo.
La entrada de la Unión Soviética en la guerra ha decidido la rendición
del Japón, y la situación en China pasa a un nuevo período. Entre la Guerra de
Resistencia y el nuevo período media una etapa de transición. La lucha durante
esta etapa de transición es oponerse a que Chiang Kai -shek usurpe los frutos
de la victoria en la Guerra de Resistencia. Chiang Kai-shek quiere iniciar una
guerra civil que envuelva a toda la nación y su política está ya establecida;
debemos estar preparados para esto. Sea cual fuere el momento en que estalle
esta guerra civil de amplitud nacional, debemos encontramos bien preparados. Si
se produce pronto, digamos mañana por la mañana, también tenemos que estar
preparados. Ese es el primer punto. En la actual situación internacional e
interior es posible que la guerra civil se vea circunscrita durante un tiempo y
tenga un carácter local. Ese es el segundo punto. Para el primer punto debemos
preparamos, el segundo es lo que existe desde hace tiempo. En resumen, debemos
estar preparados. Si lo estamos, podremos afrontar apropiadamente toda clase de
situaciones complicadas.
NOTAS
El 8 de agosto de 1945, el
Gobierno soviético declaró la guerra al Japón, y el 10 de agosto hizo lo mismo
el Gobierno de Mongolia. El Ejército Rojo soviético entró por tierra y mar en
el Nordeste de China y en Corea y derrotó rápidamente al Ejército de Kuantung
de las fuerzas japonesas. Las fuerzas conjuntas sovieto-mongolas cruzaron el
desierto de la Mongolia Interior y entraron en las provincias de Yejé y Chajar.
El 10 de agosto, el Gobierno japonés se vio obligado a enviar una nota en que
mendigaba la rendición, y el 14 anunció formalmente su rendición incondicional.
El Ejército de Kuantung era lo más selecto de las fuerzas principales del
ejército japonés y constituía la reserva estratégica general del Japón. Los
imperialistas japoneses habían soñado con apoyarse en esta fuerza para sostener
una
20
larga guerra desde su posición estratégica favorable en el Nordeste de
China y en Corea. Este plan fue desbaratado por completo con la entrada de la
Unión Soviética en la guerra, y el Gobierno japonés tuvo que admitir su derrota
y rendirse.
2 Para mayores detalles, véase Obras Escogidas de Mao Tse -tung, t. III,
"Comentario sobre la XI Sesión Plenaria del Comité Ejecutivo Central del
Kuomintang y la II Sesión del III Consejo Político Nacional".
"Montaña" se
refiere aquí al monte Emei en la provincia de Sechuán y, en general, a las
zonas montañosas en el Sudoeste y Noroeste de China. Después de la ocupación de
Wuján por el ejército japonés en I9;8, Chiang Kai-shek se refugió, con las principales
fuerzas bajo su mando, en estas zonas montañosas y se instaló allí para
observar como espectador la dura lucha que el ejército y el pueblo de las
regiones liberadas conducían detrás de las líneas enemigas contra los agresores
japoneses.
Antes de la Guerra de
Resistencia contra el Japón, la mayoría de las bases revolucionarias dirigidas
por el Partido Comunista de China estaban situadas en las zonas montañosas. En
esa época, el dominio de Chiang Kai-shek se hallaba centrado en las grandes
ciudades a lo largo de los grandes ríos y en el litoral. Por eso, el camarada
Mao Tse-tung dijo que "nosotros estábamos en la montaña y él, junto al
agua".
Durante la Guerra de
Resistencia, el frente estaba en el Norte, Este, centro y Sur de China. Se
llamaba, por lo común, gran retaguardia a las regiones en el Sudoeste y
Noroeste de China que se hallaban dominadas por el Kuomintang y que no estaban
ocupadas por los invasores japoneses.
La Expedición al Norte fue
la guerra punitiva que el ejército revolucionario emprendió en mayo-julio de
1926, desde la provincia de Kuangtung, contra los caudillos militares del
Norte. El Ejército de la Expedición al Norte, en cuya dirección participaba el
Partido Comunista y que se hallaba bajo su influencia (el trabajo político en
el Ejército estaba en esa época, en su mayor parte, a cargo de miembros del
Partido), se granjeó el cálido apoyo de las amplias masas de obreros y
campesinos. En la segunda mitad de 1926 y la primera mitad de 1927, ocupó la
mayor parte de las provincias a lo largo de los ríos Yangtsé y Amarillo y
derrotó a los caudillos militares del Norte. En abril de 1927, esta guerra
revolucionaria fracasó como resultado de la traición de la camarilla
reaccionaria acaudillada por Chiang Kai-shek dentro de las filas
revolucionarias.
En 1924, con la ayuda del
Partido Comunista de China, Sun Yat-sen reorganizó el Kuomintang y estableció
la cooperación entre el Kuomintang y el Partido Comunista. La guerra
revolucionaria de 1924-1927 se libró sobre la base de esta cooperación. Esta
primera cooperación entre el Kuomintang y el Partido Comunista se rompió a
consecuencia de la traición de Chiang Kai-shek y de Wang Ching-wei en 1927.
Se refiere a la traición de
Chiang Kai-shek a la revolución en 1927. Después de traicionarla, Chiang
Kai-shek asesinó gran número de comunistas, obreros, campesinos e intelectuales
revolucionarios y desencadenó la guerra contra las masas revolucionarias.
Este Congreso se celebró en
Yenán en abril de 1927. El camarada Mao Tse-tung pronunció allí su informe
político "Sobre el gobierno de coalición" (véase Obras Escogidas de
Mao Tse-tung, t. III).
La primera revolución fue la
lucha revolucionaria antiimperialista y antifeudal mantenida de 1924 a 1927 por
el pueblo chino bajo la dirección del Partido
21
Comunista de China ; el contenido principal de esta revolución lo
constituyo la Expedición al Norte. La segunda revolución fue la lucha
revolucionaria de 1927 a 1937 para crear y desarrollar el Poder rojo. La
tercera revolución fue la Guerra de Resistencia contra el Japón, de 1937 a
1945.
Los déspotas locales y los
shenshi malvados eran los terratenientes, campesinos ricos, funcionarios
retirados u hombres ricos en la vieja sociedad china quienes, aprovechándose de
su influencia y poder, hacían y deshacían a su antojo en el campo o la ciudad.
Como representantes políticos de la clase terrateniente en las localidades,
controlaban el Poder local y manejaban los pleitos judiciales, se entregaban a
la corrupción y llevaban una vida disoluta, cometían toda clase de fechorías y
oprimían cruelmente al pueblo.
Chen Tu-siu, por algún
tiempo profesor de la Universidad de Pekín, se hizo famoso como redactor en
jefe de la revista Nueva Juventud. Fue uno de los fundadores del Partido
Comunista de China y, debido a su renombre en la época del Movimiento del 4 de
Mayo y a la inmadurez del Partido en los albores de su existencia, llegó a ser
su Secretario General. En el último período de la revolución de 1924-1927, las
ideas derechistas dentro del Partido, representadas por Chen Tu-siu, se
convirtieron en una línea capitulacionista. En "La situación actual y
nuestras tareas", el camarada Mao Tse-tung dice que los capitulacionistas
de ese tiempo "renunciaron voluntariamente a la dirección de las masas
campesinas, de la pequeña burguesía urbana y la burguesía media y, en
particular, de las fuerzas armadas, causando así la derrota de la
revolución" (véase el presente tomo, pág. 174). Después de la derrota de
la revolución en 1927, Chen Tu-siu y un puñado de otros capitulacionistas se
volvieron pesimistas, perdieron la fe en el Futuro de la revolución y cayeron
en el liquidacionismo. Adoptaron la posición reaccionaria de los trotskistas y,
junto con éstos, formaron un pequeño grupo antipartido. En consecuencia, Chen
Tu-siu fue expulsado del Partido en noviembre de 1929. Murió en 1942. Con
referencia al oportunismo derechista de Chen Tu-siu, véanse las notas al título
de "Análisis de las clases de la sociedad china" y de "informe
sobre una investigación del movimiento campesino en Junán" (Obras
Escogidas de Mao Tse-tung, t. I) y el artículo "Con motivo de la aparición
de el Comunista" (Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II).
El 21 de julio de 1945, la
59ª división provisional y la 2ª división de caballería al mando de Ju
Tsung-nan, comandante de la I zona de guerra del Kuomintang, atacaron por
sorpresa el monte Yetai, en el distrito de Chunjua subregión de Kuanchung de la
región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia. El 23 de julio, Ju Tsung-nan lanzó
también al ataque su ;a división de reserva. El 27 de julio, nuestras fuerzas
se retiraron por su propia iniciativa del monte Yetai y de 41 aldeas al Oeste
del mismo. Las fuerzas del Kuomintang continuaron su avance y atacaron Sünyi,
Yaosien y otros puntos. El 8 de agosto, nuestras fuerzas las contraatacaron y
recuperaron la zona del monte Yetai.
Los oportunistas de
"izquierda" lanzaron esta consigna durante el período de octubre de
1933 a octubre de 1934, cuando el Ejército Rojo de la base revolucionaria
central luchaba contra la quinta campaña de cerco del Kuomintang. Esta consigna
era diametralmente opuesta a la estrategia formulada por el camarada Mao
Tse-tung, estrategia que consistía en atraer al enemigo a lo profundo de
nuestro territorio, concentrar una fuerza superior y escoger los puntos débiles
del enemigo para aniquilarlo en una guerra de movimientos.
A exigencia de Chiang
Kai-shek, el Cuartel General del Nuevo 4° Cuerpo de Ejército, dirigido por el
Partido Comunista de China, y las unidades al mando
22
directo de este Cuartel General, se trasladaron en enero de 1941, desde
el Sur de la provincia de Anjui hacia el Norte, para cruzar el río Yangtsé.
Durante la marcha se vieron rodeados y atacados sorpresivamente por tropas de
Chiang Kai-shek y perdieron más de nueve mil hombres entre muertos, heridos y
prisioneros. A continuación Chiang Kai-shek declaró cancelada la denominación
del Nuevo 4º Cuerpo de Ejército y ordenó el ataque contra sus otras unidades.
Este suceso fue llamado Incidente del Sur de Anjui.
Durante la Guerra de
Resistencia, el Kuomintang mantuvo en Yenán a un oficial de enlace.
"Je" se refiere a Je Ying-chin, jefe del Estado Mayor Central del
Kuomintang. El 19 de octubre y el 8 de diciembre de 1940, Chiang Kai-shek envió
dos telegramas firmados por Je Ying-chin y Pai Chung-si, subjefe del Estado
Mayor Central del Kuomintang, en los que calumniaba de manera soez al VIII
Ejército y al Nuevo 4º Cuerpo de Ejército, que luchaban tesoneramente detrás de
las líneas japonesas, y ordenaba arbitrariamente a las fuerzas armadas
populares antijaponesas que operaban al Sur del río Amarillo, retirarse al
Norte del río dentro de un plazo determinado. Los reaccionarios del Kuomintang
iniciaron entonces un repentino ataque contra las unidades del Nuevo 4º Cuerpo
de Ejército que se trasladaban hacia el Norte, originando así el Incidente del
Sur de Anjui. En ese momento, el Partido Comunista de China señaló a Je
Ying-chin como el representante de los reaccionarios del Kuomintang que habían
lanzado una amplia campaña anticomunista, pero en realidad se refería a Chiang
Kai-shek.
El "Consejo Político
Nacional" fue un organismo consultivo establecido por el gobierno del
Kuomintang después del comienzo de la Guerra de Resistencia. Sus miembros eran
todos "seleccionados" por este gobierno; la mayoría pertenecía al
Kuomintang y sólo un pequeño número al Partido Comunista de China y a otros
partidos políticos. Además el gobierno del Kuomintang no reconocía la igualdad
ni la legalidad de los partidos que se oponían a la agresión japonesa, ni
permitía a sus miembros tomar parte en el Consejo en calidad de representantes
de sus partidos. Una de las disposiciones del llamado Reglamento Orgánico del
Consejo Político Nacional promulgado por el gobierno del Kuomintang estipulaba
que podrían ser miembros del Consejo "todas las personas que hayan servido
en importantes organizaciones culturales o económicas durante tres años o más y
gocen de prestigio, o las que se dediquen a los asuntos del Estado y gocen de
prestigio desde hace tiempo". De acuerdo con esta estipulación, el
Kuomintang "seleccionó” entonces algunos Consejeros entre las filas del
Partido Comunista de China.
Se refiere a "Chiang
Kai-shek está provocando la guerra civil", comentario escrito por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua. Véase el presente
tomo, págs. 25-26.
Línea ferroviaria sin
terminar en el Sudeste de la provincia de Shansí, entre Paikui, en el distrito
de Chisien, y Chincheng.
La provincia de Chajar fue
suprimida en 1952, y la provincia de Yejé en 1955. Los territorios
originariamente bajo su jurisdicción fueron transferidos a las provincias de
Jopei, Shansí y Liaoning y a la región autónoma de Mongolia Interior.
De julio a septiembre de
1931, Chiang Kai-shek asumió personalmente el mando de esta campaña contra la
base roja de Chiangsí y lanzó a la acción trescientos mil hombres de sus tropas
reaccionarias. El Ejército Rojo de China derrotó esta campaña de cerco y
conquistó una gran victoria. Para mayores detalles, véase Obras Escogidas de
Mao Tse-tung, t. I, "Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de
China", cap. V. sec. S.
23
Las veintiuna capitales de
distrito que se mencionan eran Yuichín, Juichang, Sünwu, Anyuan, Sinfeng, Yutu,
Singkuo, Ningtu, Kuangchang, Shicheng y Lichuan, en la provincia de Chiangsí, y
Chienning, Taining, Ningjua, Chingliu, Kuijua, Lungyen, Changting, Liencheng,
Shangjang y Yungting, en la provincia de Fuchién.
Paoan era un distrito en el
Noroeste de la provincia de Shensí. Ahora se llama distrito de Chitan. El
Comité Central del Partido Comunista de China tuvo allí su sede desde comienzos
de julio de 1936 hasta enero de 1937. Más tarde se trasladó a Yenán.
Se refiere a la aldea
fortificada de Tanpachai, en el Sudoeste del distrito de Paoan. Esta aldea, con
algo más de doscientas familias, ocupaba una posición de muy difícil acceso.
Tsao Chün-chang, déspota terrateniente, con una reaccionaria banda armada local
de más de cien hombres a su mando, estaba atrincherado desde hacía mucho en
esta aldea. tropas del Ejército Rojo de China sitiaron repetidas veces la aldea
sin lograr tomarla. En agosto de 1936, el Ejército Rojo, a la vez que rodeaba
Tanpachai con fuerzas armadas locales, procedió a ganarse a las masas básicas
de la aldea y a desintegrar al enemigo por dentro. El bandido Tsao huyó en
diciembre con un puñado de sus hombres y Tanpachai quedó liberado.
De Máximas para Gobernar
Bien la Familia, escrito por Chu Pai-lu en el siglo
XVII.
Se refiere al coronel David
D. Barrett, jefe del Grupo de Observadores del ejército norteamericano en
Yenán. Con el consentimiento del Partido Comunista de China, este grupo llegó a
Yenán en 1944, enviado por las fuerzas norteamericanas que luchaban contra el
Japón. Patrick J. Hurley, uno de los politicastros reaccionarios del Partido
Republicano, vino a China en septiembre de 1944 como representante personal del
presidente de los E EE.UU. y a fines del año pasó a ser embajador
norteamericano en China. Véase Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. III,
"El Viejo Tonto que removió las montañas", nota Y.
Los EE.UU. arrojaron el 6 de
agosto de 1945 una bomba atómica sobre Hiroshima y el g de agosto otra sobre
Nagasaki. Los órganos de propaganda de los EE.UU. y del Kuomintang hicieron
luego una gran alharaca, alegando que el Gobierno japonés se había rendido
porque temía a las bombas atómicas norteamericanas. Pretendían con esa
propaganda amenguar el papel decisivo que desempeñó en la rendición del Japón
la entrada de la Unión Soviética en la guerra.
Mountbatten, entonces jefe
supremo de las Fuerzas aliadas en el Sudeste de Asia, hizo una declaración el 9
de agosto de 1945 en que saludaba la entrada de la Unión Soviética en la guerra
contra el Japón. Y decía: "El más grave error posible sería creer que la
bomba atómica puede poner fin a la guerra en el Extremo Oriente."
24
CHIANG KAI-SHEK ESTA PROVOCANDO
A GUERRA CIVIL *
13 de agosto de 1945
Un vocero del Departamento de Propaganda del Comité Ejecutivo Central
del Kuomintang ha hecho una declaración en la que califica de "acto
descomedido e ilegal" la orden1 dada el 10 de agosto, desde el Alto Mando
en Yenán, por Chu Te, Comandante en Jefe del XVIII Grupo de Ejércitos, orden
que intima al enemigo y a los títeres2 a rendirse dentro del plazo que se
señale. Esta declaración es absurda en extremo. De ella se deduce lógicamente
que el Comandante en Jefe Chu Te estaba equivocado al dar a sus tropas, de
acuerdo con la Declaración de Potsdam3 y con la expresada intención del enemigo
de rendirse, la orden de intimar al enemigo y a los títeres a rendirse sin
demora y que, por el contrario, habría sido justo y legítimo aconsejarles que
se negaran a rendirse. Pues, no es extraño que, incluso antes de la rendición
efectiva del enemigo, Chiang Kai-shek, cabecilla fascista chino, autócrata y
traidor al pueblo, haya tenido la audacia de "ordenar" a las fuerzas
armadas antijaponesas de las regiones liberadas "permanecer donde están,
hasta nueva orden", es decir, atarse las manos y dejarse atacar por el
enemigo. No es extraño que este mismo cabecilla fascista se haya atrevido a
"ordenar" a las llamadas fuerzas clandestinas (que son, en realidad,
tropas títere que aplican la línea de "salvar a la nación mediante un
rodeo"4 y agentes de servicio secreto de Tai Li 5 que colaboran con el
enemigo y los títeres), así como a las tropas títere, "asumir la
responsabilidad de mantener el orden público local", a la vez que ha
prohibido a las fuerzas armadas antijaponesas de las regiones liberadas
"actuar por su propia cuenta" contra el enemigo y los títeres. Esta
transposición de enemigo por compatriota es una verdadera confesión de Chiang
Kai-shek; ofrece un cuadro vivo de toda la mentalidad de este hombre que
siempre anda en colusión con el enemigo y los
25
26
títeres y trata de liquidar a todos los que no son de su calaña. Sin
embargo, las fuerzas armadas populares antijaponesas de las regiones liberadas
de China de ninguna manera se dejarán engañar por esta pérfida maniobra. Saben
que la orden del Comandante en Jefe Chu Te significa precisamente cumplir con
decisión lo estipulado en el párrafo 2 de la Declaración de Potsdam:
"proseguir la guerra contra el Japón hasta que éste cese de
resistir". En cambio, las llamadas "órdenes" de Chiang Kai-shek
constituyen precisamente una violación de la Declaración de Potsdam que él
mismo firmó. Basta hacer la comparación para ver de inmediato quién es el que
no "observa fielmente las estipulaciones de los acuerdos comunes de los
aliados".
Tanto la declaración del vocero del Departamento de Propaganda del
Comité Ejecutivo Central del Kuomintang como las "órdenes" de Chiang
Kai-shek significan, del principio al fin, provocar la guerra civil; su
objetivo consiste en encontrar, en este momento en que la atención dentro y
fuera del país se concentra en la rendición incondicional del Japón, un
pretexto para pasar a la guerra civil apenas termine la Guerra de Resistencia.
En realidad, los reaccionarios del Kuomintang son lastimosamente estúpidos. Han
elegido como pretexto la orden del Comandante en Jefe Chu Te sobre la rendición
y desarme de las tropas japonesas y tropas títere. ¿Acaso puede considerarse
éste un pretexto hábil? No. El que hayan elegido tal pretexto sólo prueba que
los reaccionarios kuomintanistas sienten más cariño por el enemigo y los
títeres que por sus compatriotas, y que odian más a sus compatriotas que al
enemigo y los títeres. El Incidente de Chunjua6 fue
ojos vistas una invasión de
la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia perpetrada por las tropas de Ju
Tsung-nan con el propósito de provocar la guerra civil; no obstante, los
reaccionarios kuomintanistas dijeron que se trataba de una "ofensiva de
falsos rumores" desplegada por el Partido Comunista de China. Los
reaccionarios kuomintanistas encontraron en este Incidente el pretexto
largamente buscado, pero la opinión pública china y extranjera comprendió de
inmediato el juego. Por eso dicen ahora que el VIII Ejército y el Nuevo 4º
Cuerpo de Ejército no deben intimar a las tropas japonesas y tropas títere a
que rindan las armas. Durante los ocho años de la Guerra de Resistencia, el
VIII Ejército y el Nuevo 4º Cuerpo de Ejército padecieron toda clase de sufrimientos
al verse atacados y cercados por Chiang Kai-shek, de un lado , y por los japo-
________________
Comentario escrito por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua.
27
neses, de otro. Y ahora, cuando la Guerra de Resistencia llega a su fin,
Chiang Kai-shek insinúa a los japoneses (y a sus queridas tropas títere) que no
rindan las armas al VIII Ejército ni al Nuevo 4° Cuerpo de Ejército, sino
"sólo a mí, Chiang Kai-shek". Pero calla el final: "de modo que
yo pueda utilizar estas armas para matar a los comunistas y quebrantar la paz
de China y del mundo". ¿No es ésta la verdad? ¿Qué resultará si se dice a
los japoneses que entreguen sus armas a Chiang Kai-shek y se ordena a las
tropas títere "asumir la responsabilidad de mantener el orden público
local”? Sólo lo siguiente: la fusión de Nankín y Chungching7 y la cooperación
entre Chiang Kai-shek y los títeres substituirán "la colaboración
chino-japonesa" y la cooperación entre los japoneses y los títeres, y
"el anticomunismo y la construcción nacional" de Chiang Kai- shek
reemplazarán "el anticomunismo y la construcción nacional" de los
japoneses y Wang Ching-wei8. ¿No es esto una violación de la Declaración de
Potsdam? ¿Cabe alguna duda del grave peligro de guerra civil que se cernirá
sobre el pueblo entero una vez que termine la Guerra de Resistencia? Llamamos
ahora a todos nuestros compatriotas y a los países aliados a actuar, junto con
el pueblo de las regiones liberadas, para impedir resueltamente una guerra
civil en China que pondría en peligro la paz mundial.
Después de todo, ¿quién tiene derecho a recibir la rendición de los
japoneses y los títeres? Contando sólo con sus propios esfuerzos y el apoyo del
pueblo, las fuerzas armadas antijaponesas de las regiones liberadas de China, a
las que el gobierno del Kuomintang se negó siempre a abastecer y reconocer, han
logrado por sí solas liberar extensos territorios y más de cien millones de
habitantes y han resistido y contenido el 56 por ciento de las tropas invasoras
japonesas en China y el 95 por ciento de las tropas títere. De no ser por estas
fuerzas armadas, ¡la situación de China jamás habría sido lo que es hoy! Para
decir la verdad, sólo las fuerzas armadas antijaponesas de las regiones
liberadas tienen, en China, derecho a recibir la rendición de las tropas
japonesas y tropas títere. En cuanto a Chiang Kai-shek, su política ha sido
observar con los brazos cruzados y aguardar la victoria; él no tiene, en
verdad, el menor derecho a recibir la rendición del enemigo y los títeres.
Declaramos a todos nuestros compatriotas y a los pueblos del mundo
entero: El Alto Mando en Chungching no puede representar al pueblo chino ni a
las fuerzas armadas chinas que han luchado realmente contra el Japón; el pueblo
chino reclama que las fuerzas armadas
28
antijaponesas de las regiones liberadas de China, al mando del
Comandante en Jefe Chu Te, tengan derecho a enviar directamente representantes
a participar en la recepción de la rendición del Japón y en el control militar
de este país por las cuatro potencias aliadas, así como en la futura
conferencia de paz. Si se procede de otro modo, el pueblo chino lo estimará muy
inadecuado.
NOTAS
El 10 de agosto de 1945, el
Comandante en jefe Chu Te dio, desde el Al Mando en Yenán, a todas las fuerzas
armadas de las legiones liberadas una orden relativa a la rendición de los
invasores japoneses. He aquí su texto íntegro:
"El Japón ha anunciado su rendición incondicional, y los aliados se
reunirán a fin de discutir, sobre la base de la Declaración de Potsdam, las
medidas para recibir la rendición. Por tanto, doy la presente orden a todas las
fuerzas armadas de las regiones liberadas :
1) Toda fuerza armada antijaponesa de las regiones liberadas notificará
según las estipulaciones de la Declaración de Potsdam, a las tropas enemigas y
a sus comandancias en las ciudades y poblados o a lo largo de las importantes
vías de comunicación en las inmediaciones, que entreguen todas sus armas
nuestras unidades de combate dentro del plazo que se señale; cuando hay
entregado sus armas, nuestras fuerzas protegerán su vida de acuerdo con
nuestros reglamentos acerca del buen trato a los prisioneros de guerra.
2) Toda fuerza armada antijaponesa de las regiones liberadas notificará
a todas las autoridades títere de la vecindad, militares y civiles, que se
pasen con sus tropas a nuestro lado antes que los invasores japoneses Firmen la
rendición y que esperen la reorganización o el licenciamiento; las que no lo
hagan dentro del plazo fijado, tendrán que entregar todas sus armas.
3) Todas las fuerzas armadas antijaponesas de las regiones liberadas
aniquilarán resueltamente a todas las tropas japonesas y tropas títere que se
negaren a rendirse y entregar sus armas.
4) Nuestras fuerzas armadas tienen plena autoridad para enviar a sus
unidades a recuperar y ocupar cualquier ciudad, poblado o importante vía de
comunicación en poder del enemigo y los títeres, establecer allí el control
militar, mantener el orden y designar comisionados que se hagan cargo de todos
los asuntos administrativos de la localidad; en caso de cualquier acto de
sabotaje o resistencia, los culpables serán castigados como traidores a la
patria."
Luego, el 11 de agosto, el Alto Mando en Yenán expidió seis órdenes
sucesivas en las que mandaba a las fuerzas armadas de la región liberada de
Shansí-Suiyuán (al mando del camarada Je Lung), de la de Shansí-Chajar-Jopei
(al mando del camarada Nie Yung-chen) y de la de Jopei-Yejé-Liaoning que
avanzaran sobre la Mongolia Interior y el Nordeste de China; a las fuerzas
armadas de la región liberada de Shansí que limpiaran de tropas japonesas y
tropas títere la línea férrea Tatung-Puchou y el valle del río Fenje, y a las
fuerzas armadas de todas las regiones liberadas que lanzaran vigorosas
ofensivas sobre todas las importantes vías de comunicación controladas por el
enemigo, a fin de obligar a rendirse a las
29
tropas japonesas y tropas títere. Las unidades del Ejército Popular de
Liberación en todas las regiones liberadas cumplieron resueltamente estas
órdenes y conquistaron importantes victorias.
2 La palabra "enemigo” se refiere aquí a las fuerzas invasoras
japonesas, y “títeres”, a los gobiernos títeres establecidos por los invasores
japoneses y a sus tropas, formados respectivamente, en su mayoría, por
funcionarios y tropas kuomintanistas que se habían pasado a los invasores
japoneses.
Se refiere a la declaración
hecha el 26 de julio de 1945 Por China Inglaterra y EE.UU. en la Conferencia de
Potsdam declaración en la que se intimaba al Japón a rendirse. Los puntos
principales de la declaración eran: el militarismo japonés será eliminado de
una vez para siempre; las tropas japonesas serán completamente desarmadas; las
industrias de guerra del Japón deben ser desmanteladas; los criminales de
guerra japoneses deben ser procesados; debe ponerse en práctica la Declaración
de El Cairo, es decir, el Japón debe renunciar a los territorios que ha
usurpado, tales como Corea y los territorios chinos de Manchuria, Taiwán y las
islas de Pengju; el territorio del Japón se limitará a las islas de Honshu,
Hokkaido, Kyushu, Shikoku y otras islas menores, y las fuerzas armadas de los
aliados ocuparán el Japón hasta el establecimiento de un gobierno japonés
democrático. El 8 de agosto de 1945, la Unión Soviética dio su acuerdo a la
Declaración de Potsdam y declaró la guerra al Japón.
Se refiere a una vil
práctica de capitulación ante el Japón y de lucha anticomunista, seguida por
los reaccionarios del Kuomintang durante la Guerra de Resistencia contra el
Japón. Los reaccionarios kuomintanistas instruyeron a parte de sus tropas y
funcionarios de gobierno que se pasaran a los invasores japoneses y luego
atacaran, ya como tropas y funcionarios títere, las regiones liberadas junto
con las tropas japonesas; esto fue lo que ellos hipócritamente llamaban
"salvar a la nación mediante un rodeo".
Tai Li fue el director del
Buró de Investigación y Estadística del Consejo Militar del Kuomintang, una de
las inmensas organizaciones del servicio secreto del Kuomintang.
Se refiere a la invasión de
Chunjua, Sünyi y Yaosien en la subregión de Kuanchung de la región fronteriza
de Shensí-Kansú-Ningsia, perpetrada por tropas kuomintanistas en julio de I945.
Véase el presente tomo, pág. 21, "La situación y nuestra política después
de la victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón', nota 13.
el régimen títere de Wang
Ching-wei tenía su sede en Nankín y el régimen de Chiang Kai-shek, en
Chungching. La "fusión de Nankín y Chungching" era un complot
político fraguado por el imperialismo japonés y los elementos projaponeses
dentro del Kuomintang.
Wang Ching-wei fue un
notorio cabecilla del Kuomintang y traidor projaponés. En diciembre de 1938,
cuando era Vicepresidente del Kuomintang y Presidente del Consejo Político
Nacional, se pasó abiertamente a los invasores japoneses. En marzo de 1940
llegó a ser presidente del gobierno central títere formado entonces en Nankín.
Murió en el Japón en noviembre de 1944.
30
DOS TELEGRAMAS
DEL COMANDANTE EN JEFE
DEL XVIII GRUPO DE EJÉRCITOS
A CHIANG KAI-SHEK *
Agosto de 1945
I. TELEGRAMA DEL 13 DE AGOSTO
Hemos conocido por Radio Chungching dos despachos de la Agencia Central
de Noticias, uno contiene la orden que usted nos envía y el otro, la orden suya
para los mandos y soldados de las diversas zonas de guerra. La orden para
nosotros dice: "Todas las unidades del XVIII Grupo de Ejércitos deben
permanecer donde están, hasta nueva orden." Además, se habla en ella de
cosas como prohibimos desarmar al enemigo. Su orden a los mandos y soldados de
las diversas zonas de guerra fue transmitida por la Agencia Central de Noticias
desde Chungching, con fecha 11 de agosto, como sigue: "el Mando Supremo ha
enviado hoy por telégrafo a todos los mandos y soldados de las diversas zonas
de guerra la orden de intensificar las operaciones militares y, de acuerdo con
los planes militares y órdenes existentes, avanzar enérgicamente sin el menor
relajamiento." Sostenemos que estas dos órdenes se contradicen. De acuerdo
con la primera, nuestras unidades deben "permanecer donde están, hasta
nueva orden", es decir, no atacar ni combatir. ¿Por qué nos exige que no
luchemos más, cuando los agresores japoneses no se han rendido aún y continúan
cada hora y cada minuto asesinando a los chinos y combatiendo a las tropas
chinas, así como a las tropas soviéticas, norteamericanas y británicas, y, a su
vez, las tropas soviéticas, norteamericanas y británicas combaten cada hora y
cada minuto a los agresores japoneses? En cuanto a la segunda orden, la
consideramos muy buena: "intensificar las operaciones militares y avanzar
enérgi-
31
32
camente sin el menor relajamiento". ¿Esa sí que es una orden! Pero
desgraciadamente usted ha dado esta orden sólo a sus propias tropas, y no a
nosotros; a nosotros nos ha dado otra totalmente diferente. el 10 de agosto,
Chu Te dio a todas las fuerzas armadas antijaponesas en las diversas regiones
liberadas de China la ordenl de actuar precisamente en el espíritu de
"intensificar las operaciones militares" Además, la orden
especificaba que, al "intensificar las operaciones militares", debían
ordenar a los agresores japoneses que se rindieran, y apoderarse de las armas y
demás material de las tropas japonesas y las tropas títere. ¿No está esto muy
bien? Sin duda alguna está muy bien ; sin duda alguna, corresponde al interés
de la nación china. Pero, "permanecer donde están, hasta nueva orden"
no corresponde, en efecto, al interés nacional. Nosotros sostenemos que usted
ha dado una orden errónea, tan errónea que no podemos por menos de declararle
que la rechazamos categóricamente, pues esta orden no sólo es injusta, sino que
va contra el interés nacional de China y beneficia únicamente a los agresores
japoneses y a los traidores a la patria.
II. TELEGRAMA DEL 16 DE AGOSTO
En estos momentos en que nuestro enemigo común, el Gobierno japonés, ha
aceptado los términos de la Declaración de Potsdam y anunciado su rendición,
pero aún no se ha rendido de hecho, por e presente telegrama pongo en su
conocimiento, a nombre de todas la fuerzas armadas antijaponesas y de los 260
millones de habitante de las regiones liberadas y las regiones ocupadas por los
agresores japoneses en China, la declaración y las exigencias siguientes.
Telegramas del Comandante en
Jefe del XVIII Grupo de Ejércitos, redactado por el camarada Mao Tse-tung. En
ese entonces, momento en que los agresores japoneses habían anunciado su
rendición, pero aún no se habían rendido de hecho, e gobierno de Chiang Kai-shek,
con la ayuda armada del imperialismo norteamericano monopolizó el derecho de
recibir la rendición japonesa y preparó activamente una guerra civil
contrarrevolucionaria enviando, so pretexto de recibir la rendición, fuerzas
importantes para que avanzaran sobre las
regiones liberadas. El camarada Mao Tse-tung escribió el primer
telegrama con el objetivo de desenmascarar la faz contrrarevolucionaria de
Chiang Kai-shek y poner alerta a todo el pueblo contra su complot de guerra
civil. En el
segundo telegrama se denunció aún más a fondo el complot armado por la
camarilla de Chiang Kai-shek para desencadenar la guerra civil y se
33
Ahora que la Guerra de Resistencia contra el Japón llega a un victorioso
final, llamo su atención sobre lo que ocurre en el actual teatro de la guerra
en China. En las extensas regiones abandonadas por usted y ocupadas por el
enemigo y los títeres, nosotros, contra la voluntad de usted y como resultado
de ocho años de dura lucha, hemos reconquistado cerca de un millón de
kilómetros cuadrados de territorio
hemos liberado más de
100.000.000 de habitantes ; hemos organizado un ejército regular de más de
1.000.000 de hombres y una milicia popular con más de 2.200.000 hombres ; hemos
creado diecinueve grandes regiones liberadas en el territorio de las diecinueve
provincias de Liaoning, Yejé, Chajar, Suiyuán, Jopei, Shansí, Shensí, Kansú,
Ningsia, Jonán, Shantung, Chiangsú, Anjui, Jupei, Junán, Chiangsí, Chechiang,
Fuchién y Kuangtung2, y hemos cercado, excepto en pocas zonas, la mayoría de
las ciudades y poblados, importantes vías de comunicación y sectores del
litoral ocupados por el enemigo y los títeres desde el Incidente del 7 de Julio
de 19373. Además, en las regiones ocupadas por los agresores japoneses en China
(con una población de 160.000.000), hemos organizado un numeroso ejército
clandestino a fin de asestar golpes al enemigo y los títeres. En lo que atañe a
las operaciones militares, hasta hoy continuamos resistiendo y cercando el 69
por ciento de las tropas invasoras japonesas en China (sin contar las del
Nordeste) y el 95 por ciento de las tropas títere. El gobierno y las fuerzas
armadas de usted, por el contrario, han seguido siempre la política de observar
con los brazos cruzados, aguardar la victoria, conservar las fuerzas y preparar
la guerra civil; no sólo se han negado a reconocer y abastecer nuestras
regiones liberadas y nuestras tropas, sino que nos han cercado y atacado con
una inmensa fuerza de 940.000 hombres. Las tropas y la población de las
regiones liberadas de China han padecido toda clase de sufrimientos a
consecuencia de los ataques de las tropas japonesas y las
formuló la propuesta de seis puntos del Partido Comunista de China para
evitarla. Con el mismo objetivo, el camarada Mao Tse-tung escribió para la
Agencia de Noticias Sinjua dos comentarios: "Chiang Kai-shek está
provocando la guerra civil" y "Sobre la declaración de un vocero de
Chiang Kai-shek", incluidos en este tomo. Gracias a la firme y decidida
posición del Partido Comunista de China de no dejarse intimidar jamás por las
bravatas reaccionarias de Chiang Kai-shek, crecieron
rápidamente el territorio
de las regiones
liberadas y las filas del Ejército
de
Liberación, y Chiang
Kai-shek, bajo la fuerte presión
política ejercida tanto en
el país como en el extranjero
contra la guerra civil en China, tuvo que cambiar
de táctica, fingir un
gesto de paz e invitar al
camarada Mao Tse-tung a
Chungching para realizar negociaciones de paz.
34
tropas títere, por una parte, y de las tropas de usted, por la otra; sin
embargo, jamás han debilitado ni en lo más mínimo su determinación de
perseverar en la Guerra de Resistencia, en la unidad y en la democracia. El
pueblo de las regiones liberadas y el Partido Comunista de China han propuesto
muchas veces a usted y a su gobierno que sea convocada una conferencia de todos
los partidos y que se forme un gobierno de coalición, democrático y nacional,
para poner fin a las contiendas internas, movilizar y unir las fuerzas
populares antijaponesas en toda China, llevar la Guerra de Resistencia a la
victoria y asegurar la paz después de la guerra. Pero nuestras proposiciones
han sido invariablemente rechazadas por usted y su gobierno. Nosotros estamos
en extremo descontentos con todo esto.
El país enemigo firmará pronto su rendición, pero usted y su gobierno
continúan haciendo caso omiso de nuestras opiniones; más aún, me dieron el 11
de agosto una orden muy absurda y, so pretexto de desarmar al enemigo,
ordenaron a sus tropas ejercer una gran presión militar sobre las regiones
liberadas; él peligro de guerra civil es, por tanto, más serio que nunca. Todo
esto nos obliga a presentar a usted y a su gobierno las siguientes exigencias:
Exijo que usted nos consulte a
fin de llegar a un criterio común, antes que usted, su gobierno y su Alto Mando
reciban la rendición del Japón y los títeres y concluyan cualquier acuerdo o
tratado posterior a la rendición, pues usted y su gobierno han provocado el
descontento del pueblo y no pueden representar a las amplias masas populares ni
a ninguna de las fuerzas armadas populares antijaponesas de las regiones
liberadas y de las regiones ocupadas por los agresores japoneses en China. Nos
reservamos el derecho de expresar nuestra opinión en caso de que los acuerdos o
tratados incluyan, sin nuestro previo consentimiento, cualquier punto que
concierna a las fuerzas armadas populares antijaponesas de las regiones
liberadas y de las regiones ocupadas por los agresores japoneses en China.
Todas las fuerzas armadas
populares antijaponesas de las regiones liberadas y de las regiones ocupadas
por los agresores japoneses en China tienen el derecho, de acuerdo con la
Declaración de Potsdam y las medidas formuladas por los aliados para recibir la
rendición enemiga4, de recibir la capitulación de las tropas japonesas y las
tropas títere cercadas por nosotros, tomar posesión de sus armas y materiales y
asumir la responsabilidad de llevar a la práctica todas las estipulaciones que
formulen los aliados después de recibir la ren-
35
dición del Japón. El 10 de agosto ordené a las fuerzas armadas de las
regiones liberadas de China que intensificaran sus ataques contra las tropas
enemigas y que se prepararan para recibir la rendición de éstas. el 15 de
agosto ordené a Yasuji Okamura, comandante en jefe de las fuerzas enemigas, que
se rindiera con sus tropas5; esta orden, sin embargo, se aplica sólo a la
esfera de operaciones de las fuerzas armadas de las regiones liberadas, y no a
otras regiones. Considero que mis órdenes son muy razonables y corresponden
plenamente a los intereses comunes de China y de los aliados.
Las amplias masas populares
y todas las fuerzas armadas antijaponesas de las regiones liberadas y de las
regiones ocupadas por los agresores japoneses en China tienen el derecho de
enviar sus representantes a recibir, junto con los aliados, la rendición del
enemigo y a participar en el arreglo de todos los asuntos que surjan a raíz de
la capitulación del país enemigo.
Las regiones liberadas y
todas las fuerzas armadas antijaponesas de China tienen el derecho de designar
su propia delegación para participar en la futura conferencia de paz que
concierna al Japón, así como en toda conferencia de la Organización de las Naciones
Unidas.
Le pido que evite la guerra
civil. La manera de hacerlo es que las fuerzas armadas de las regiones
liberadas reciban la rendición de las tropas japonesas y las tropas títere por
ellas cercadas, y que las fuerzas armadas de usted, a su vez, reciban la rendición
de las tropas japonesas y las tropas títere por ustedes cercadas. Esto, además
de ser la práctica establecida en todas las guerras, es particularmente
indispensable para evitar la guerra civil. Si usted actúa de otra manera, ello
traerá consecuencias adversas. Le hago ahora una seria advertencia al respecto
y le pido no la trate a la ligera.
Le pido que ponga fin
inmediatamente a la dictadura de un solo partido, convoque una conferencia de
todos los partidos para formar un gobierno democrático de coalición, destituya
de sus puestos a los funcionarios corruptos y a todos los reaccionarios, castigue
a los traidores a la patria, suprima los servicios secretos, reconozca la
legalidad de los diversos partidos (el Partido Comunista de China y todos los
partidos democráticos han sido hasta ahora considerados ilegales por usted y su
gobierno), derogue todas las leyes y decretos reaccionarios que reprimen las
libertades del pueblo, reconozca los gobiernos elegidos por el pueblo y las
fuerzas armadas antijaponesas de las regiones liberadas de China, retire las
tropas que cercan estas
36
regiones, ponga en libertad a los presos políticos y realice reformas
económicas y otras reformas democráticas.
Además, el 13 de agosto envié a usted un telegrama en respuesta a su
orden del 11; es de suponer que ya lo ha recibido. Aquí declaro una vez más que
su orden es completamente errónea. El 11 de agosto usted ordenó a mis tropas
"permanecer donde están, hasta nueva orden", es decir, no atacar más
al enemigo. Sin embargo, no sólo era verdad el u de agosto, sino incluso lo es
hoy (16 de agosto), que el Gobierno japonés se ha rendido solamente de palabra,
y no de hecho; aún no se ha firmado ningún acta de rendición, ni se ha
producido ninguna rendición efectiva. Esta opinión mía coincide por entero con
la de los aliados: Inglaterra, los EE.UU. y la Unión Soviética. El 11 de
agosto, el mismo día en que usted me envió su orden, el mando del ejército
británico del frente de Birmania anunció: "La guerra contra el Japón aún
prosigue." Nimitz6, comandante de las fuerzas norteamericanas, declaró:
"No sólo se mantiene el estado de guerra, sino que la guerra debe ser
proseguida con todas sus devastadoras consecuencias." El mando del Extremo
Oriente del Ejército Rojo soviético manifestó: "El enemigo debe ser
aniquilado sin cuartel." El 15 de agosto, el general de ejército Antonov,
jefe del Estado Mayor Central del Ejército Rojo, hizo la siguiente declaración:
"La comunicación hecha el 14. de agosto por el emperador japonés
referente a la rendición del Japón constituye tan sólo una declaración general
de rendición incondicional. Aún no se ha dado la orden de suspender las
acciones bélicas a las fuerzas armadas, y las tropas japonesas continúan la
resistencia. En consecuencia, no hay aún rendición efectiva de las fuerzas
armadas del Japón. La rendición de las fuerzas armadas del Japón podrá
considerarse como efectiva sólo a partir del momento en que el emperador japonés
ordene a sus fuerzas armadas poner término a las acciones bélicas y deponer las
armas, y cuando esta orden sea cumplida en la práctica. En vista de lo dicho
más arriba, las fuerzas armadas de la Unión Soviética en el Extremo Oriente
continuarán sus operaciones ofensivas contra el Japón."
Por lo expuesto, se ve que, de todos los comandantes en jefe de las
fuerzas aliadas, sólo usted ha dado una orden absolutamente errónea. Considero
que este error se origina en sus propósitos egoístas y que es de una naturaleza
extremadamente grave; esto quiere decir que su orden sirve a los intereses del
enemigo. Por lo tanto, manteniendo
37
la posición de defender los intereses comunes de China y de los aliados,
me opondré categórica y completamente a su orden mientras usted no reconozca su
error y no la revoque públicamente. Ahora sigo ordenando a las unidades armadas
a mi mando que realicen decididos ataques contra el enemigo, en coordinación
con las fuerzas armadas de la Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra, hasta que
el enemigo ponga fin realmente a las hostilidades y entregue las armas y que se
recupere enteramente todo el territorio patrio. Declaro a usted que, como
militar patriota que soy, no puedo obrar de otra manera.
Pido a usted dé pronta respuesta a todo lo dicho.
NOTAS
Véase el presente tomo,
págs. 28-29, "Chiang Kai-shek está provocando la guerra civil", nota
1.
Las diecinueve regiones
liberadas eran: Shensí-Kansú-Ningsia, Shansí-Suiyuán, Shansí-Chajar-Jopei,
Jopei-Yejé-Liaoning, Shansí-Jopei-Jonán, Jopei-Shantung-Jonán, Shantung, Norte
de Chiangsú, centro de Chiangsú, Sur de Chiangsú, Norte del río Juai, Sur del
río Juai, centro de Anjui, Chechiang, Kuangtung, Chiungya (isla de Jainán),
Junán-Jupei-Chiangsí, Jupei-Jonán-Anjui y Jonán.
El 7 de julio de 1937, las
fuerzas invasoras japonesas atacaron la guarnición china de Lukouchiao, a más
de diez kilómetros al Sudoeste de Pekín. Influida por el impetuoso movimiento
antijaponés de todo el pueblo, la guarnición china les opuso resistencia. Este
Incidente marcó el comienzo de la heroica Guerra de Resistencia del pueblo
chino contra el Japón, que duró ocho años.
El 10 de agosto de 1945, el
Gobierno japonés notificó a la Unión Soviética, China, EE.UU. e Inglaterra su
deseo de rendirse. El 11 de agosto, los Gobiernos de las cuatro potencias
respondieron que "todas las autoridades de las fuerzas japonesas de tierra,
mar y aire" y "todas las fuerzas por ellas controladas, dondequiera
que se encuentren", debían "poner fin a las operaciones activas"
y "entregar sus armas".
Yasuji Okamura era entonces
comandante en jefe de las fuerzas invasoras japonesas en China. La orden del
Comandante en Jefe Chu Te a Yasuji Okamura decía:
1) El Gobierno japonés ha aceptado oficialmente los términos de la
Declaración de Potsdam y ha anunciado su rendición.
2) Usted debe ordenar a todas las tropas a su mando poner fin a las
operaciones militares; dichas tropas, excepto las cercadas por las tropas del
gobierno del Kuomintang, deben rendirse a nosotros según las órdenes del VIII
Ejército, el Nuevo 4º Cuerpo de Ejército y la Columna Antijaponesa del Sur de
China, de las regiones liberadas.
3) Con respecto a la rendición de las tropas japonesas en el Norte de
China. Usted debe ordenar al general Sadamu Shimomura designar un repre-
38
sentante que vaya a la zona de Fuping del VIII Ejército a recibir
órdenes d general Nie Yung-chen; con respecto a la rendición de las tropas
japonesas en el Este de China, usted mismo debe designar un representante que
vaya a zona de Tienchang, donde está el Cuartel General del Nuevo 4° Cuerpo de
Ejército, a recibir órdenes del general Chen Yi; con respecto a la rendición de
las tropas japonesas en las provincias de Jupei y Jonán, usted debe orden a su
representante en Wuján que vaya a la zona de las montañas Tapie de la división
del Nuevo 4° Cuerpo de Ejército a recibir órdenes del general Li Sien-nien; con
respecto a la rendición de las tropas japonesas en Kuangtung usted debe ordenar
a su representante en Cantón que vaya a la zona de Tungguan de la Columna
Antijaponesa del Sur de China a recibir órdenes del general Tseng Sheng.
Todas las tropas japonesas
en el Norte, Este centro y Sur de China (excepto las cercadas por las tropas
del Kuomintang) deben conservar intactas las armas y demás materiales, en
espera de que nuestro ejército reciba su rendición, y no deben aceptar órdenes
que no provengan del VIII Ejército d Nuevo 4¨ Cuerpo de Ejército o de la
Columna Antijaponesa del Sur de China
Todos los aviones y buques
en el Norte y Este de China deben permanecer donde están, pero los buques
anclados a lo largo del litoral chino del mar Amarillo y del golfo de Pojai
deben concentrarse en Lienyunkang, Chingtao Weijaiwei y Tientsín.
No deben destruirse los
materiales o instalaciones.
Usted y los mandos del
ejército japonés en el Norte, Este, centro Sur de China serán considerados
enteramente responsables del cumplimiento de la presente orden.
6 Chester W. Nimitz era entonces Comandante en jefe de la Flota del
Pacífico y del Teatro de la Guerra del Pacífico, de los EE.UU.
SOBRE LA DECLARACIÓN
DE UN VOCERO DE CHIANG KAI-SHEK *
16 de agosto de 1945
Al comentar la pretendido violación por el Partido Comunista de la orden
del generalísimo Chiang Kai-shek al Comandante en Jefe Chu Te, un vocero de
Chiang Kai-shek dijo el 15 de agosto por la tarde en una conferencia de prensa
en Chungching: "Deben obedecerse las órdenes del Generalísimo."
"El que las viole es enemigo del pueblo." El corresponsal de la
Agencia de Noticias Sinjua declara que ésta es una señal manifiesta de Chiang
Kai-shek para una guerra civil general. el II de agosto, en los críticos momentos
en que los invasores japoneses estaban siendo finalmente aniquilados, Chiang
Kai -shek dio una orden de traición nacional, que prohibía al VIII Ejército, al
Nuevo 4º Cuerpo de Ejército y a todas las demás fuerzas armadas del pueblo
combatir a los invasores japoneses y a las tropas títere. Por supuesto, esta
orden no puede ni debe ser aceptada en absoluto. Poco más tarde, Chiang
Kai-shek, por medio de su vocero, declaró "enemigo del pueblo" a las
fuerzas armadas del pueblo chino. Esto significa que Chiang Kai-shek ha
declarado la guerra civil al pueblo chino. Su maquinación para desatar una
guerra civil no empezó, desde luego, por la orden del u de agosto; ha sido su
plan consecuente a lo largo de los ocho años de la Guerra de Resistencia.
Durante estos ocho años, Chiang Kai-shek desencadenó tres grandes campañas
anticomunistas, en 1940, 1941 y 19431, intentando cada vez ampliar la campaña
hasta convertirla en una guerra civil en escala nacional, y sólo la oposición
del pueblo chino y de personalidades de los países aliados impidió que así
ocurriera, con mucha pena de Chiang Kai-shek. Por eso se vio obligado a
postergar la guerra civil nacional hasta el término de la Guerra de Resistencia
contra el Japón; de ahí la orden del 11 de agosto y la declaración del día 15.
Con el propósito de desencadenar la guerra civil, Chiang Kai-shek ha inven-
39
40
tado ya muchas expresiones, tales como "partido ajeno",
"partido traidor", "ejército de traición", "ejército
sedicioso", "regiones de traidores", "regiones de
bandidos", "desobediencia de las órdenes militares y
gubernamentales", "separatismo feudal", "socavar la Guerra
de Resistencia" y "poner en peligro al Estado"; ha pretendido
que en el pasado hubo en China sólo "exterminio de los comunistas" y
no "guerra civil" y, por consiguiente, tampoco habría "guerra
civil" en el futuro, etc., etc. Esta vez la pequeña diferencia que hay
consiste en la adición de un nuevo término: "enemigo del pueblo".
Pero la gente percibirá que ésta es una invención estúpida. Pues en China,
cuando se habla de "enemigo del pueblo", todos saben a quién se
refiere. Hay en China una persona que traicionó los Tres Principios del Pueblo2
de Sun Yat-sen y la Gran Revolución de 1927. Sumió al pueblo chino en el mar de
sangre de diez años de guerra civil y provocó con ello la agresión del
imperialismo japonés. Luego, muerto de susto, puso pies en polvorosa,
retirándose a la cabeza de una banda de individuos desde el río Jeilungchiang
hasta la provincia de Kuichou. Esperaba la victoria con los brazos cruzados,
como simple espectador. Ahora que ha llegado la victoria, dice a las tropas
populares que "permanezcan donde están, hasta nueva orden" y a los
enemigos y traidores a la patria que "mantengan el orden público" de
modo que él pueda regresar a Nankín, altanero y triunfante. Basta mencionar
estos hechos para que el pueblo chino sepa que esa persona es Chiang Kai-shek.
Después de todo lo que ha hecho, ¿puede acaso discutirse si Chiang Kai-shek es
enemigo del pueblo? Discusión la hay. El pueblo dice que es. El enemigo del
pueblo dice que no. He aquí la única discusión. Entre el pueblo esto se discute
cada vez menos. El problema ahora es que este enemigo del pueblo quiere iniciar
una guerra civil. ¿Qué debe hacer el pueblo? El corresponsal de la Agencia de
Noticias Sinjua dice que la política del Partido Comunista de China con
respecto al desencadenamiento de una guerra civil por Chiang Kai- shek es clara
y consecuente, y es la de oponerse a la guerra civil. Ya en el momento en que
el imperialismo japonés iniciaba la invasión de China, el Partido Comunista
exigió poner fin a la guerra civil y unirse contra el enemigo exterior. En 1936
y 1937 el Partido Comunista, a costa de tremendos esfuerzos, obligó a Chiang
Kai-shek a aceptar su proposición, y gracias a ello se llevó a
________________
Comentario escrito por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua.
41
cabo la Guerra de Resistencia contra el Japón. Durante los ocho años de
resistencia, el Partido Comunista de China no aflojó jamás sus esfuerzos por
alertar al pueblo a que conjurara el peligro de guerra civil. Desde el año
pasado, el Partido Comunista ha llamado, una y otra vez, la atención del pueblo
sobre la monstruosa maquinación fraguada por Chiang Kai -shek para desatar una
guerra civil de amplitud nacional apenas termine la Guerra de Resistencia. El
Partido Comunista, como el resto del pueblo chino y todas las personas del
mundo preocupadas por la paz en nuestro país, sostiene que una nueva guerra
civil sería una calamidad. No obstante, el Partido Comunista considera que la
guerra civil aún puede ser conjurada y debe ser conjurada. Precisamente con el
fin de conjurarla, el Partido Comunista ha propugnado la formación de un
gobierno de coalición. Ahora Chiang Kai- shek ha rechazado esta proposición, y
la guerra civil está a punto de estallar. Pero hay efectivamente un medio para
impedir que Chiang Kai-shek dé este paso. Se deben hacer esfuerzos por
acrecentar con decisión y rapidez las fuerzas democráticas del pueblo, y éste
debe liberar las grandes ciudades ocupadas por el enemigo y desarmar a las
tropas japonesas y las tropas títere ; si algún autócrata y traidor al pueblo
se atreve a atacarlo, el pueblo debe, en defensa propia, devolver resueltamente
golpe por golpe para frustrar los designios del instigador de la guerra civil.
Ese es el medio, el único medio. el corresponsal de la Agencia de Noticias Sinjua
llama a toda la nación y al mundo entero a repudiar la tan hipócrita y
desvergonzada mentira de que la guerra civil en China puede, por el contrario,
ser conjurada si Chiang Kai-shek prohibe al pueblo chino liberar las grandes
ciudades ocupadas por el enemigo, desarmar a las tropas japonesas y a las
tropas títere y establecer la democracia, y si él mismo va a estas grandes
ciudades a "heredar" (no a destruir) el régimen del enemigo y de los
títeres. Se trata de una mentira, señala el corresponsal de la Agencia de
Noticias Sinjua, y esta mentira está evidentemente en contra de los intereses
nacionales y democráticos del pueblo chino y también en flagrante contradicción
con todos los hechos de la historia moderna china. Hay que tener siempre
presente que Chiang Kai- shek mantuvo la guerra civil diez años, de 1927 a
1937, no porque las grandes ciudades estuvieran en manos del Partido Comunista
en vez de estar en las suyas; por el contrario, desde 1927 hasta la fecha,
ninguna de las grandes ciudades ha estado en manos del Partido Comunista, sino
que todas han estado en manos de Chiang Kai-shek o han sido cedidas por él a
los japo-
42
neses y traidores a la patria, y precisamente por esto duró diez años la
guerra civil en escala nacional y ha continuado con carácter local hasta hoy.
Hay que tener siempre presente que la guerra civil de diez años fue detenida y
las tres grandes campañas anticomunistas y otras incontables provocaciones
durante la Guerra de Resistencia (inclusive la reciente invasión por Chiang
Kai-shek del sector Sur de la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia3)
fueron frenadas no porque Chiang Kai-shek fuera fuerte, sino, al contrario,
porque Chiang Kai-shek, relativamente, no era bastante fuerte, mientras el
Partido Comunista y el pueblo eran relativamente fuertes. La guerra civil de
diez años fue detenida no por los llamamientos de las personalidades de todo el
país que deseaban la paz y temían la guerra (como los de la antigua Liga para
la Proscripción de la Guerra Civil4 y otros grupos similares), sino por la
exigencia, apoyada por las armas, del Partido Comunista de China, así como del
Ejército del Nordeste, al mando de Chang Süe- liang, y del Ejército del
Noroeste, al mando de Yang Ju-cheng5. Las tres grandes campañas anticomunistas
y otras incontables provocaciones fueron rechazadas no porque el Partido
Comunista hubiera hecho concesiones ilimitadas y actuado con sumisión, sino, al
contrario, porque había persistido en una justa y firme actitud en defensa
propia: "No atacaremos a menos que seamos atacados ; si somos atacados,
contraatacaremos.”6 Si el Partido Comunista no hubiera tenido fuerza alguna ni
carácter firme, si no hubiera luchado hasta el fin por los intereses de la
nación y del pueblo, ¿cómo habría podido detenerse la guerra civil de diez
años? ¿Cómo habría podido iniciarse la Guerra de Resistencia contra el Japón? E
iniciada, ¿cómo habría podido ser mantenida resueltamente hasta la victoria de
hoy? Además, ¿cómo podrían estar vivos todavía ahora Chiang Kai-shek y los de
su ralea, dando órdenes y haciendo declaraciones desde su retiro en la montaña
tan alejado de las líneas del frente? el Partido Comunista de China se opone
firmemente a la guerra civil. La Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra
declararon en Crimea: "crear condiciones de paz interior" y
"formar autoridades gubernamentales provisionales, ampliamente
representativas de todos los elementos democráticos de la población y
comprometidas a establecer lo antes posible, por medio de elecciones libres,
gobiernos que respondan a la voluntad del pueblo”7. Eso es exactamente lo que
ha propugnado con persistencia el Partido Comunista de China: constituir un
"gobierno de coalición". La realización de esta propuesta puede
impedir la guerra
43
civil. Pero se requiere una condición previa: la fuerza. Si todo el
pueblo se une y aumenta su fuerza, puede conjurarse la guerra civil.
NOTAS
Véase Obras Escogidas de Mao
Tse-tung, t. III, "Comentario sobre la XI Sesión Plenaria del Comité
Ejecutivo Central del Kuomintang y la II Sesión del III Consejo Político
Nacional".
Los Tres Principios del
Pueblo eran los principios y el programa expuestos por Sun Yat-sen acerca del
nacionalismo, la democracia y la vida del pueblo en la revolución
democrático-burguesa de China. En 1924, en el Manifiesto del I Congreso
Nacional del Kuomintang, congreso caracterizado por la cooperación entre éste y
el Partido Comunista, Sun Yat-sen expuso de nuevo los Tres Principios del
Pueblo, interpretando el nacionalismo como oposición al imperialismo y
expresando su activo apoyo al movimiento obrero y campesino. Los viejos Tres
Principios del Pueblo se desarrollaron y se convirtieron así en los nuevos Tres
Principios del Pueblo que comprendían los Tres Principios Políticos Cardinales:
alianza con Rusia, alianza con el Partido Comunista y ayuda a los campesinos y
obreros. Los nuevos Tres Principios del Pueblo constituyeron la base política
para la cooperación entre el Partido Comunista de China y el Kuomintang durante
el período de la Primera Guerra Civil Revolucionaria.
Se refiere al ataque lanzado
en julio de 1945 por tropas del Kuomintang a Chunjua, Sünyi y Yaosien, en la
subregión de Kuanchung de la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia. Véase
el presente tomo, pág. 21, "La situación y nuestra política después de la
victoria en la Guerra de Resistencia contra el Japón", nota I;.
La Liga para la Proscripción
de la Guerra Civil se fundó en agosto de 1932, en Shanghai; la integraban
principalmente elementos burgueses. Hizo pública una declaración en la que
llamaba a "poner fin a la guerra civil y unirse para resistir a la agresión
extranjera".
En 1936, el Ejército del
Nordeste del Kuomintang, mandado por Chang Süe-liang, y el Ejército del
Noroeste del Kuomintang, mandado por Yang Ju-cheng, estaban estacionados en
Sían y sus alrededores, encargados de atacar al Ejército Rojo de China que
había llegado al Norte de Shensí. Influidos por el Ejército Rojo y por el
movimiento antijaponés del pueblo, aprobaron la creación de un frente único
nacional antijaponés, propuesta por el Partido Comunista de China; y exigieron
que Chiang Kai-shek se aliara con el Partido Comunista para resistir al Japón.
Chiang Kai-shek rechazó la exigencia, activó aún más sus preparativos militares
para el "exterminio de los comunistas" y asesinó en Sían a jóvenes
antijaponeses. Chang Süe-liang y Yang Ju-cheng, en acción conjunta, arrestaron
a Chiang Kai-shek. Este fue el famoso Incidente de Sían del 12 de diciembre de
1936. Chiang Kai-shek se vio obligado a aceptar las condiciones de alianza con
el Partido Comunista y de resistencia contra el Japón, y, puesto en libertad,
volvió a Nankín.
Véase Obras Escogidas de Mao
Tse-tung, t. II, “Entrevista con tres corresponsales de la Agencia Central de
Noticias, el Saotang Pao y el Sinmin Pao”.
Del comunicado de la
conferencia de Crimea (Yalta) de la Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra,
celebrada el 11 de febrero de 1945.
44
CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL
DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LAS NEGOCIACIONES DE PAZ
CON EL KUOMINTANG *
26 de agosto de 1945
La rápida rendición de los invasores japoneses ha cambiado toda la
situación. Chiang Kai-shek ha monopolizado el derecho de recibir la rendición
y, por ahora (durante un período), no estarán en nuestras manos las grandes
ciudades ni las importantes vías de comunicación. Sin embargo, en el Norte de
China aún hemos de luchar firme, luchar con toda nuestra fuerza para tomar todo
lo que podamos. Nuestro ejército ha recuperado, en las últimas dos semanas, 59
ciudades grandes y pequeñas y extensas zonas rurales, e, incluidas las que ya
poseíamos, controlamos ahora 175 ciudades en total, lo cual supone una gran
victoria. En el Norte de China hemos recuperado Weijaiwei, Yentai, Lungkou,
Yitu, Tsichuan, Yangliuching, Pikechi, Poai, Chang-chiakou, Chining y Fengchen.
El poderío de nuestro ejército ha estremecido el Norte de China, lo cual, junto
con el avance arrollador de las fuerzas soviéticas y mongolas sobre la Gran
Muralla, ha colocado a nuestro Partido en una posición favorable. En el próximo
período debemos continuar la ofensiva a fin de apoderamos, en la medida de lo
posible, del ferrocarril Peiping-Suiyuán, del tramo Norte del ferrocarril
Tatung-Puchou y de los ferrocarriles Chengting-Taiyuán, Techou-Shichiachuang,
Paikui-Chincheng y Taokou-Chingjua, y de cortar los ferrocarriles
Peiping-Liaoning, Peiping-Jankou, Tientsín-Pukou, Chingtao-Chinán, Lungjai y
Shanghai-Nankín. Debemos obtener el control de todo lo que podamos, aunque sea
temporalmente. Al mismo tiempo, tenemos que emplear las fuerzas necesarias para
ocupar el mayor número posible de aldeas, así como de capitales de antiguas
prefecturas, capitales de distrito y pequeños poblados. Por ejemplo,
45
46
el Nuevo 4º Cuerpo de Ejército ha ocupado muchas capitales de distrito
situadas entre Nankín, el lago Taiju y las montañas Tienmu y entre los ríos
Yangtsé y Juai; nuestras fuerzas en Shantung se han apoderado de toda la
península de Chiaotung; nuestras fuerzas de la región fronteriza de
Shansí-Suiyuán han tomado muchas ciudades al Norte y al Sur del ferrocarril
Peiping- Suiyuán : todo esto ha creado una situación en extremo favorable.
Después de otro período de ofensivas; nuestro Partido podrá controlar la casi
totalidad de las zonas al Norte del curso inferior del río Yangtsé y al Norte
del río Juai, la casi totalidad del territorio de las provincias de Shantung,
Jopei, Shansí y Suiyuán, las provincias enteras de Yejé y Chajar y parte de la
provincia de Liaoning.
En la actualidad, la Unión Soviética, Estados Unidos e Inglaterra
desaprueban una guerra civil en Chinal ; al mismo tiempo, nuestro Partido ha
lanzado las tres consignas cardinales de paz, democracia y unidad2 y enviará a
Chungching a los camaradas Mao Tse-tung, Chou En-lai y Wang Yuo-fei para
discutir con Chiang Kai-shek los problemas fundamentales de la unidad y de la
construcción nacional; de este modo es posible que queden desbaratadas las
maquinaciones de los reaccionarios chinos para desatar una guerra civil. el
Kuomintang ha fortalecido su posición luego de ocupar Shanghai, Nankín y otros
lugares, de restablecer las comunicaciones marítimas, de tomar posesión de las
armas del enemigo y de incorporar las tropas títere a sus propias fuerzas. Sin
embargo, sigue cubierto de mil heridas y llagas, desgarrado por innumerables
contradicciones internas
________________
Circular interna del Partido
Comunista de China que, en nombre del Comité Central, redactó el camarada Mao
Tse-tung 2 días antes de marchar a Chungching a negociar la paz con Chiang
Kai-shek. Como el Partido Comunista y las amplias masas populares de China se
oponían firmemente a las maquinaciones de Chiang Kai-shek para desatar una
guerra civil, y como el imperialismo norteamericano aún tenía que guardar
cierta consideración por la opinión pública democrática mundial; que condenaba
unánimemente la política de guerra civil y dictadura de Chiang Kai-shek, éste
envió, el 14, 20 y 23 de agosto de 1945, tres telegramas al camarada Mao
Tse-tung, invitándolo a Chungching para negociar la paz. Con el mismo
propósito, vino el 27 de agosto a Yenán Patrick J. Hurley, entonces embajador
norteamericano en la China dominada por el Kuomintang. El Partido Comunista
decidió enviar a los camaradas Mao Tse-tung; Chou En-lai y Wang Yuo-fei a
Chungching a celebrar negociaciones de paz con el Kuomintang, con el fin de
hacer todo lo posible por la paz y también de mostrar, en el curso de la lucha
por ella, al imperialismo norteamericano y a Chiang Kai-shek en sus verdaderos
colores y contribuir así a unir y educar a las amplias masas populares. Esta
circular redactada por el camarada Mao Tse-tung analizaba la marcha de los
acontecimientos en China durante las 2 semanas que siguieron al anuncio de la
reedición del Japón.
47
y acosado por grandes dificultades. Es posible que, bajo la presión
interna y externa, el Kuomintang reconozca condicionalmente el status de
nuestro Partido después de las negociaciones, y que nuestro Partido también
reconozca condicionalmente el status del Kuomintang, lo que abriría una nueva
etapa de cooperación entre ambos (más la Liga Democrática3 y otros partidos) y
de desarrollo pacífico. Si se produce esta situación, nuestro Partido deberá
esforzarse por dominar todos los métodos de la lucha legal e intensificar en
las regiones del Kuomintang su trabajo en los tres sectores principales: las
ciudades, las aldeas y el ejército (los tres son puntos débiles de nuestro
trabajo en esas regiones). Durante las negociaciones, el Kuomintang exigirá sin
duda que reduzcamos considerablemente la extensión de las regiones liberadas y
los efectivos del Ejército de Liberación y que suspendamos la emisión de papel
moneda. Por nuestra parte, estamos dispuestos a hacer las concesiones que sean
necesarias y que no perjudiquen los intereses fundamentales del pueblo. Sin
tales concesiones no podríamos desbaratar las maquinaciones del Kuomintang para
desatar una guerra civil, ni conquistar la iniciativa política, ni granjeamos
la simpatía de la opinión pública mundial y de los elementos intermedios en el
país, ni conseguir la legalidad para nuestro Partido y una situación de paz.
Pero hay un límite para las concesiones; el principio debe ser que no
perjudiquen los intereses fundamentales del pueblo.
Después que nuestro Partido haya dado dichos pasos, si el Kuomintang
desata, a pesar de todo, la guerra civil, aparecerá carente de
________________
Elucidaba la política del Comité Central del Partido Comunista de China
acerca de las negociaciones de paz, las concesiones que el Partido estaba
dispuesto a hacer en ellas y las medidas para afrontar sus dos posibles
resultados. Indicaba los principios de la lucha que debían seguirse
respectivamente en las regiones liberadas del Norte y el Este y en las del
centro y el Sur de China. Y advertía a todo el Partido que de modo alguno debía
relajar la vigilancia ni la lucha contra Chiang Kai-shek por el hecho de que se
realizaran negociaciones. El camarada Mao Tse-tung y sus compañeros llegaron a
Chungching el 28 de agosto y sostuvieron negociaciones con el Kuomintang
durante 43 días. Aunque las negociaciones no dieron más resultado que la
publicación del "Resumen de las negociaciones entre los delegados del
Kuomintang y del Partido Comunista de China" (conocido también con el
nombre de Acuerdo del 10 de Octubre), fueron, sin embargo, un éxito, porque
políticamente permitieron al Partido Comunista de China ganar en gran medida la
iniciativa y colocaron al Kuomintang en una posición pasiva. El camarada Mao
Tse-tung regresó
Yenán el II de octubre. Los
camaradas Chou En-lai y Wang Yuo-fei permanecieron en Chungching a fin de
proseguir las negociaciones. En cuanto a los resultados, véase el presente
tomo, págs. 51-62, "Sobre las negociaciones de Chungching".
48
razón ante los ojos de toda la nación y del mundo entero, y nuestro
Partido quedará justificado para librar una guerra en defensa propia a fin de
aplastar los ataques del Kuomintang. Más aún, nuestro Partido es poderoso, y si
el enemigo nos ataca y las condiciones son favorables para golpear, nuestro
Partido actuará indudablemente en defensa propia para liquidarlo resuelta,
definitiva, cabal y totalmente (no se debe golpear con ligereza, hay que
golpear con la seguridad de vencer) . De ningún modo debemos dejamos intimidar
por el furor de los reaccionarios. Sin embargo, en todo momento es menester
atenemos rigurosamente a los siguientes principios sin olvidarlos jamás: unidad
y lucha, unidad mediante la lucha; luchar con razón, con ventaja y sin
sobrepasarse; utilizar las contradicciones, conquistar a la mayoría, combatir a
la minoría y aplastar a los enemigos uno por uno4.
En las provincias de Kuangtung, Junán, Jupei y Jonán, las fuerzas de
nuestro Partido se encuentran en situación más difícil que en el Norte de China
o en la zona comprendida entre los ríos Yangtsé y Juai. El Comité Central
siente profunda preocupación por los camaradas que trabajan en dichas
provincias. Pero el Kuomintang tiene muchos puntos vulnerables y sus regiones
son extensas; nuestros camaradas serán plenamente capaces de hacer frente a la
situación siempre que no cometan errores graves en la política militar (en sus
actividades y operaciones) y en la política de unirse con el pueblo, y que sean
modestos y prudentes y no engreídos ni precipitados. Además de recibir las
directivas necesarias del Comité Central, ustedes, los camaradas de esas
regiones, deben, por su propia cuenta, analizar la situación, resolver sus
problemas, vencer las dificultades, mantenerse y ampliar sus fuerzas. Cuando el
Kuomintang sea incapaz de hacer nada contra ustedes, podrá ser forzado, en las
negociaciones entre los dos partidos, a reconocer las fuerzas de ustedes y
aceptar arreglos ventajosos para ambas partes. Pero no deben contar de ninguna
manera con las negociaciones, ni esperar ninguna benevolencia del Kuomintang,
porque éste jamás será benévolo. Ustedes tienen que confiar en su propia
fuerza, en la justa conducción de sus actividades, en la unidad fraternal
dentro del Partido y en las buenas relaciones con el pueblo. Apoyarse
firmemente en el pueblo, ésa es la salida.
En resumen, nuestro Partido se encuentra ante muchas dificultades que no
hay que descuidar, y todos los miembros del Partido deben estar bien preparados
moralmente. Pero la tendencia general de la situación internacional e interior
es favorable al Partido y al pueblo.
49
Siempre que todo el Partido permanezca estrechamente unido, venceremos
paso a paso todas las dificultades.
NOTAS
Alrededor de la fecha de
rendición japonesa, la Unión Soviética, Estados Unidos e Inglaterra
manifestaron todos su desaprobación de una guerra civil en China. Sin embargo,
los acontecimientos pronto demostraron que la declaración de los EE.UU. sobre
su pretendida desaprobación no era más que una pantalla para ayudar activamente
al gobierno reaccionario del Kuomintang a preparar la guerra civil
contrarrevolucionaria.
Las tres consignas
cardinales de paz, democracia y unidad fueron lanzadas el 25 de agosto de 1945
por el Comité Central del Partido Comunista de China en su "Declaración
sobre la situación actual”. La Declaración señalaba que, después de la rendición
del imperialismo japonés, "la tarea importante que tiene toda la nación es
consolidar la unidad en el país, asegurar la paz interior, establecer la
democracia y mejorar la vida del pueblo, a fin de realizar la unificación
nacional y construir una nueva China, independiente y libre, próspera y
poderosa, sobre la base de la paz, la democracia y la unidad".
La Liga Democrática se fundó
en 1941 con el nombre de Liga de Grupos Políticos Democráticos de China. En
1944 se reorganizó con el nombre de Liga Democrática de China.
Véase Obras Escogidas de Mao
Tse-tung, t. II, "Problemas tácticos actuales en el frente único
antijaponés" y "A propósito de nuestra política".
50
SOBRE LAS NEGOCIACIONES DE CHUNGCHING *
17 de octubre de 1945
Hablemos de la situación actual, cuestión que preocupa a nuestros
camaradas. Esta vez, las negociaciones en Chungching entre el Kuomintang y el
Partido Comunista han durado 43 días. Sus resultados ya se han publicado en la
prensa1. Continúan negociando los delegados de los dos partidos. Las
negociaciones han dado frutos. El Kuomintang ha aceptado los principios de paz
y de unidad, ha reconocido ciertos derechos democráticos del pueblo y ha
admitido que hay que evitar la guerra civil y que los dos partidos deben
cooperar en paz para construir una nueva China. Sobre estos puntos se ha
llegado a un acuerdo. Hay otros puntos sobre los cuales no se ha logrado
acuerdo. No se ha resuelto la cuestión de las regiones liberadas y, en
realidad, tampoco se ha resuelto la de las fuerzas armadas. Los acuerdos
concluidos están aún sólo en el papel. Lo que está en el papel no equivale a la
realidad. Los hechos demuestran que aún queda por realizar un gran esfuerzo
para que esto se convierta en realidad.
Por un lado, el Kuomintang mantiene negociaciones con nosotros; por el
otro, ataca vigorosamente las regiones liberadas. Sin contar las fuerzas que
rodean la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia, las tropas del Kuomintang
empeñadas directamente en este ataque ascienden a 800.000 hombres. Dondequiera
que haya regiones liberadas, se dan o se preparan combates. El mismo primer
artículo del Acuerdo del 10 de Octubre habla de "paz y construcción
nacional"; ¿estas palabras en el papel no se contradicen con la realidad?
Sí, se contradicen. Por eso decimos que se requieren todavía esfuerzos de
nuestra parte para convertir en realidad lo que está en el papel. ¿Por qué el
Kuomintang moviliza tantas tropas para atacamos? Porque ya hace mucho tiempo
que resolvió liquidar a las fuerzas populares, liquidamos a nosotros. Lo mejor
para él sería liquidamos
51
52
rápidamente; en caso de no lograrlo, tratará, por lo menos, de empeorar
nuestra situación y mejorar la suya. La paz, aunque inscrita en el Acuerdo, no
se ha realizado de hecho. Actualmente, los combates cobran proporciones
considerables en algunos lugares, como en la región de Shangtang, provincia de
Shansí. La región de Shangtang, bordeada por los montes Taijang, Taiyue y
Chungtiao, se asemeja a una cubeta. En esta cubeta hay pescado y Carne, y Yen
Si-shan envió 13 divisiones a arrebatárnosla. Nuestra política también fue
establecida hace tiempo: responder medida por medida, luchar por cada pulgada
de terreno. Esta vez respondimos y luchamos, y lo hicimos muy bien. En otras
palabras, aniquilamos totalmente las 13 divisiones. Las fuerzas atacantes
tenían 38.000 hombres, y nosotros les opusimos 31.000. De sus 38.000 hombres,
35.000 fueron liquidados, 2.000 huyeron y 1.000 se dispersaron2. Semejantes
luchas continuarán. Los kuomintanistas tratan desesperadamente de arrebatamos
las regiones liberadas. Esto parece inexplicable. ¿Por qué se empeñan tanto en
arrebatárnoslas? ¿No es acaso bueno que las regiones liberadas estén en
nuestras manos, en las manos del pueblo? Sí, pero eso es sólo lo que pensamos
nosotros, lo que piensa el pueblo. Si los kuomintanistas también lo pensaran
así, habría unidad y todos seríamos “camaradas”. Pero no piensan de este modo;
se nos oponen empecinadamente. No ven por qué no oponerse a nosotros. Es muy
natural que nos ataquen. Por nuestra parte, tampoco vemos por qué hemos de
permitirles que se apoderen de nuestras regiones liberadas. También es muy
natural que contraataquemos. Cuando ambos no ven el porqué y se enfrentan,
luchan entre sí. Puesto que ambos no ven el porqué, ¿cómo se explica que hayan
mantenido negociaciones y concluido el Acuerdo del 10 de Octubre? En este mundo
las cosas son complicadas y las deciden diversos factores. Debemos examinar los
problemas desde diferentes aspectos y no desde uno solo. En Chungching, algunos
estiman que Chiang Kai-shek es falaz e indigno de confianza, y que las
negociaciones con él no pueden conducir a ningún resultado. Así me lo decía
mucha gente con la que me encontraba, inclusive algunos miembros del
Kuomintang. Yo les decía que su opinión era justificada y bien fundamentada, y
que la experiencia de dieciocho años3 nos había convencido profundamente que
así eran las cosas. El Kuomintang y el Partido Comunista indudablemente no
tendrán éxitos en sus negociaciones,
________________
Informe presentado por el
camarada Mao Tse-tung en una reunión de cuadros en Yenán, después de su regreso
de Chungching.
53
indudablemente se combatirán y romperán uno con otro; pero eso es sólo
un aspecto del asunto. Otro aspecto es que hay muchos otros factores que no
pueden menos de despertar temor en Chiang Kai-shek. Entre estos factores los
tres principales son: el poderío de las regiones liberadas, la oposición del
pueblo de la gran retaguardia a la guerra civil y la situación internacional.
En nuestras regiones liberadas hay 100.000.000 de habitantes, 1.00.000 de
soldados y 2.000.000 de milicianos populares : una fuerza que nadie se atreve a
subestimar. La posición de nuestro Partido en la vida política nacional ya no
es la de 1927, ni la de 1937. El Kuomintang, que se ha negado siempre a
reconocer el status de igualdad del Partido Comunista, ahora está obligado a
hacerlo. Nuestro trabajo en las regiones liberadas ya ha influido sobre toda
China y el mundo entero. el pueblo de la gran retaguardia desea la paz y
necesita la democracia. Durante mi permanencia en Chungching sentí
profundamente el cálido apoyo que nos dan las amplias masas populares, que
están descontentas del gobierno del Kuomintang y cifran sus esperanzas en
nosotros. También me encontré con muchos extranjeros, inclusive
norteamericanos, que simpatizan mucho con nosotros. Las amplias masas populares
de los países extranjeros están descontentas de las fuerzas reaccionarias de
China y simpatizan con las fuerzas del pueblo chino. También desaprueban la
política de Chiang Kai-shek. Tenemos muchos amigos en todas partes del país y
del mundo; no estamos solos. Entre los que se oponen a la guerra civil en China
y están por la paz y la democracia se incluye no sólo al pueblo de nuestras
regiones liberadas, sino también a las amplias masas populares de la gran
retaguardia y de todo el mundo. El deseo subjetivo de Chiang Kai-shek es
mantener su dictadura y destruir al Partido Comunista, pero hay en su camino
muchas dificultades objetivas. Por tanto, tiene que ser un poco realista. Lo
está siendo, y nosotros también lo somos. Fue realista al invitamos y fuimos
realistas al ir a negociar con él. Llegamos a Chungching el 28 de agosto. Dije
en la tarde del 29 a los delegados del Kuomintang que el país necesitaba la paz
y la unidad ya desde el Incidente del 18 de Septiembre4 . Las habíamos exigido,
pero no se habían materializado. La paz y la unidad se consiguieron sólo
después del Incidente de Sían en 19365 y antes de la Guerra de resistencia
iniciada el 7 de julio de 1937. Durante los ocho años de esta guerra combatimos
juntos contra el Japón. Pero la guerra civil nunca cesó; hubo continuos roces,
grandes y pequeños. Decir que no hubo guerra civil es un engaño y no
54
corresponde a la realidad. En los últimos ocho años expresamos
repetidamente nuestro deseo de negociar. En el VII Congreso de nuestro Partido
declaramos que "estamos dispuestos a reanudar las negociaciones con las
autoridades del Kuomintang, tan pronto como hayan manifestado éstas su deseo de
renunciar a su actual política errónea y hayan accedido a realizar las reformas
democráticas"6 . En las negociaciones declaramos que, primero, China
necesitaba paz y que, segundo, necesitaba democracia. Chiang Kai-shek no pudo
encontrar razones que objetar y tuvo que ponerse de acuerdo. Por una parte, la
política de paz y los acuerdos sobre la democracia publicados en el
"Resumen de las negociaciones" son palabras en el papel y aún no
representan la realidad; por otra parte, han sido determinados por diversas
fuerzas. La fuerza del pueblo en las regiones liberadas, la fuerza del pueblo
en la gran retaguardia, la situación internacional: la tendencia general ha
obligado al Kuomintang a aceptar estas cosas.
La manera de "responder medida por medida" depende de la
situación. Algunas veces, no ir a negociar es responder medida por medida, y,
otras veces, ir a negociar también es responder medida por medida. Tuvimos
razón al no ir antes, también la tenemos al ir esta vez; en ambos casos hemos
respondido medida por medida. Esta vez, hicimos bien en ir allá, porque
deshicimos los falsos rumores difundidos por el Kuomintang de que el Partido
Comunista no quería la paz ni la unidad. El Kuomintang envió tres telegramas
sucesivos invitándonos, y fuimos. Pero no estaba preparado en absoluto, y todas
las proposiciones las tuvimos que hacer nosotros. Como resultado de las
negociaciones, el Kuomintang ha aceptado la política de paz y unidad. Eso está
muy bien. Si el Kuomintang persiste en desencadenar la guerra civil, aparecerá
carente de razón a los ojos de toda la nación y de todo el mundo, y tendremos
aún mayor motivo para realizar una guerra en defensa propia a fin de derrotar
sus ataques. Ahora que se ha concertado el Acuerdo del 10 de Octubre, nuestra
tarea es sostener el Acuerdo, exigir que el Kuomintang lo haga efectivo y
continuar la lucha por la paz. Si ellos combaten, los liquidaremos
definitivamente. Así es la cosa: si nos atacan y los destruimos, se sentirán satisfechos;
si los destruimos un poco, un poco satisfechos; si los destruimos más, más
satisfechos; si los destruimos completamente, completamente satisfechos. Los
problemas de China son complejos, y nuestros cerebros deben funcionar también
con cierta complejidad. Si nos atacan, combatiremos en respuesta,
55
combatiremos para conquistar la paz. La paz no llegará si no descargamos
duros golpes sobre los reaccionarios que se atrevan a atacar las regiones
liberadas.
Algunos camaradas han preguntado por qué tenemos que ceder ocho regiones
liberadas7 . Es una gran lástima ceder estas ocho regiones, pero es mejor
hacerlo. ¿Por qué es una lástima? Porque estas regiones liberadas las ha creado
el pueblo con su sudor y sangre, las ha levantado arduamente. Por tanto, en las
regiones que vamos a ceder, debemos explicar el asunto claramente al pueblo y
tomar las disposiciones convenientes. ¿Por qué tenemos que ceder esas regiones?
Porque de otro modo el Kuomintang no se sentirá tranquilo. Va a regresar a
Nankín, pero algunas regiones liberadas en el Sur están justamente al lado de
su cama o en su corredor. Mientras estemos allí, no podrá dormir tranquilo y,
por lo tanto, luchará por esas regiones a toda costa. Nuestra concesión en este
punto nos ayudará a frustrar la maquinación del Kuomintang para desatar la
guerra civil y a ganamos la simpatía de los numerosos elementos intermedios
nacionales y extranjeros. Todos los órganos de propaganda del país, con
excepción de la Agencia de Noticias Sinjua, están ahora controlados por el
Kuomintang. Son todos fábricas de noticias falsas. Respecto a las negociaciones
actuales, han difundido falsos rumores de que el Partido Comunista sólo quiere
territorios y no hará ninguna concesión. Nuestra política consiste en proteger
los intereses fundamentales del pueblo. Con sujeción al principio de no
perjudicar los intereses fundamentales del pueblo, es permisible hacer ciertas
concesiones para lograr la paz y la democracia que necesita todo el pueblo. En
nuestros tratos anteriores con Chiang Kai-shek también le hicimos concesiones,
y aun mayores. En 1937, para realizar la Guerra de Resistencia de amplitud
nacional, renunciamos por nuestra propia iniciativa al nombre de "Gobierno
Revolucionario de Obreros y Campesinos", cambiamos el nombre de nuestro
Ejército Rojo por el de Ejército Revolucionario Nacional, y cambiamos nuestra
política de confiscar la tierra de los terratenientes por la de reducir los
arriendos y los intereses. Esta vez, cediendo ciertas regiones en el Sur, hemos
deshecho totalmente los falsos rumores del Kuomintang ante todo el pueblo chino
y los pueblos del mundo entero. Lo mismo ocurre con el problema de las fuerzas
armadas. El Kuomintang ha dicho en su propaganda que el Partido Comunista
simplemente se empeña en disputar las armas. Hemos dicho que
estamos dispuestos a hacer concesiones. Primero, propusimos reducir
nuestras actuales
56
fuerzas a 48 divisiones. Como el Kuomintang tiene 263 divisiones, esto
significa que nuestras fuerzas serían un sexto más o menos del total del país.
Más tarde, propusimos una reducción a 43 divisiones, es decir, un séptimo del
total. El Kuomintang dijo entonces que reduciría las suyas a Izo divisiones.
Nosotros dijimos que podríamos reducir las nuestras, en la misma proporción, a
24 ó hasta 20 divisiones, lo que aún sería un séptimo del total. En el ejército
del Kuomintang, la proporción de los oficiales, en relación con los soldados,
es indebidamente grande, y cada división cuenta con menos de 6.000 hombres.
Según esa pauta, nosotros, con nuestros 1.200.000 hombres, podríamos formar zoo
divisiones. Pero no vamos a proceder así. De esta manera, el Kuomintang no
puede alegar nada más y todos sus falsos rumores se desmienten. ¿Quiere decir
esto que vamos a entregar nuestras armas al Kuomintang? Eso tampoco. Si le
entregáramos nuestras armas, ¿no tendría demasiadas? Todas las armas del
pueblo, cada fusil y cada bala, deben conservarse, no deben entregarse.
Lo anterior es lo que quería decir a los camaradas acerca de la
situación actual. Su desarrollo presenta muchas contradicciones. En las
negociaciones entre el Kuomintang y nuestro Partido, ¿por qué en algunos
problemas ha sido posible lograr un acuerdo y en otros no? ¿Por qué el
"Resumen de las negociaciones" habla de la paz y la unidad mientras
que en realidad los combates continúan? Algunos camaradas no pueden entender
tales contradicciones. Mi exposición tiene justamente por objetivo contestar
esas preguntas. Algunos camaradas no pueden comprender por qué hemos accedido a
mantener negociaciones con Chiang Kai-shek, que siempre ha luchado contra el
Partido Comunista y el pueblo. ¿Tenía razón o no nuestro Partido al decidir, en
su VII Congreso, que estaríamos dispuestos a entablar negociaciones con el
Kuomintang, a condición de que éste introdujera cambios en su política? Tenía
plena razón. La revolución china es larga y la victoria sólo se puede obtener
paso a paso. el futuro de China depende de nuestros esfuerzos. La situación
permanecerá inestable durante unos seis meses. Debemos redoblar nuestros
esfuerzos para que se desarrolle en una dirección favorable a todo el pueblo.
Ahora, unas pocas palabras sobre nuestro trabajo. Algunos de los
camaradas presentes marcharán al frente. Muchos camaradas, llenos de
entusiasmo, disputan la oportunidad de ir a trabajar allá; este espíritu activo
y ferviente es muy valioso. Pero también hay
57
unos pocos camaradas que tienen ideas erróneas y que, en vez de pensar
que en el frente habrá numerosas dificultades que vencer, creen que allí todo
marchará viento en popa y que allí lo van a pasar mejor que en Yenán. ¿Hay
gentes que piensan de ese modo? Creo que las hay. Aconsejo a esos camaradas que
corrijan tales ideas. El que vaya irá a trabajar. ¿Qué significa trabajar?
Trabajar significa luchar. En esos lugares, hay dificultades y problemas que
debemos vencer y resolver. Vamos allí a trabajar y a luchar para vencer esas
dificultades. Buen camarada es el que está más ansioso de ir allí donde las
dificultades son mayores. En esos lugares el trabajo es muy duro. Un trabajo
duro es como una carga colocada frente a nosotros, que nos desafía a echárnosla
al hombro. Algunas cargas son livianas, otras son pesadas. Los hay que
prefieren las livianas a las pesadas; escogen las livianas y dejan a otros las
pesadas. Esa no es una buena actitud. Otros camaradas se comportan de manera
diferente; dejan las comodidades a los otros y se echan sobre los hombros las
cargas pesadas; son los primeros en soportar las penalidades y los últimos en
disfrutar de las comodidades. Estos son buenos camaradas. Todos debemos
aprender de su espíritu comunista.
Muchos cuadros locales abandonarán sus lugares nativos para ir al
frente. Y muchos otros venidos a Yenán de sus tierras del Sur, van a partir
también para el frente. Todos los camaradas que vayan al frente deben estar
preparados moralmente para, una vez allí, arraigarse, florecer y dar frutos.
Los comunistas somos como las semillas y el pueblo como la tierra. Dondequiera
que vayamos, debemos unimos con el pueblo, echar raíces y florecer en el seno
del pueblo. Dondequiera que vayan, nuestros camaradas deben establecer buenas
relaciones con las masas, preocuparse por ellas y ayudarlas a vencer sus
dificultades. Debemos unimos con las amplías masas populares; cuanto más
numerosas sean las masas con las que nos unamos, tanto mejor. Movilizar sin
reserva a las masas, desarrollar las fuerzas del pueblo y, bajo la dirección de
nuestro Partido, derrotar al agresor y construir una nueva China: tal es la
política establecida por el VII Congreso del Partido8. Debemos luchar por
llevarla a cabo. Al Partido Comunista y al pueblo les incumbe resolver los
asuntos de China. Tenemos la decisión y los medios para hacer realidad la paz y
la democracia. Las cosas en China marcharán bien, a condición de que nos unamos
aún más estrechamente con todo el pueblo.
58
Después de la Segunda Guerra Mundial se abre ante el mundo un futuro
brillante. Esta es la tendencia general. Ha fracasado la Conferencia de los
Ministros de Relaciones Exteriores de las Cinco Potencias en Londres9;
¿significa esto que está a punto de estallar una tercera guerra mundial? No.
Reflexionemos: ¿cómo es posible que estalle una tercera guerra mundial cuando
acaba de terminar la Segunda? Los países capitalistas y los países socialistas
llegarán finalmente a compromisos en muchos asuntos internacionales, porque el
compromiso será ventajoso10. el proletariado y los pueblos de todo el mundo se
oponen firmemente a una guerra antisoviética y anticomunista. En los últimos
treinta años ha habido dos guerras mundiales. Entre la Primera Guerra Mundial y
la Segunda hubo un intervalo de más de veinte años. En el transcurso del medio
millón de años que tiene la historia de la humanidad, sólo en los últimos
treinta años ha habido guerras mundiales. Después de la Primera Guerra Mundial
el mundo realizó grandes progresos. Después de la Segunda realizará sin duda
progresos aún más rápidos. Después de la Primera Guerra Mundial nació la Unión
Soviética y se fundaron decenas de Partidos Comunistas, lo que constituye un
hecho sin precedentes. Tras la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética se ha
hecho aún más poderosa y próspera, la fisonomía de Europa ha cambiado, la
conciencia política del proletariado y de los pueblos del mundo es más elevada
y las fuerzas progresistas del mundo están unidas más estrechamente. Nuestra
China también experimenta rápidos y drásticos cambios. La tendencia general del
desarrollo de China va sin duda hacia lo mejor, no hacia lo peor. El mundo está
progresando y el futuro es brillante; nadie puede cambiar esta tendencia
general de la historia. Debemos realizar entre el pueblo una propaganda
constante sobre los progresos del mundo y su futuro luminoso, para que tenga
confianza en la victoria. Al mismo tiempo, debemos decir al pueblo y a nuestros
camaradas que en nuestro camino habrá vueltas y revueltas. Hay todavía muchos
obstáculos y dificultades a lo largo del camino de la revolución. El VII
Congreso de nuestro Partido supuso que las dificultades serían muchas, porque
preferimos suponer más dificultades que las que podían ser. A algunos camaradas
no les gusta pensar mucho en las dificultades. Pero las dificultades son una
realidad; debemos reconocer cuantas hay, y no adoptar una "política de no
reconocimiento”. Debemos reconocer las dificultades, analizarlas y combatirlas.
No existen caminos rectos en el mundo; debemos estar preparados para seguir
59
un camino de vueltas y revueltas y no tratar de conseguir las cosas a
precio de baratillo. No hay que imaginarse que una buena mañana todos los
reaccionarios se pondrán de rodillas por propia voluntad. En una palabra, las
perspectivas son brillantes, pero el camino tiene vueltas y revueltas. Aún
tenemos ante nosotros muchas dificultades que no debemos pasar por alto.
Uniéndonos con todo el pueblo en un esfuerzo común, podremos sin duda vencer
todas las dificultades y lograr la victoria.
NOTAS
Se refiere al "Resumen
de las negociaciones", conocido también con el nombre de Acuerdo del 10 de
Octubre, firmado el 10 de octubre de 1945 por los delegados del Kuomintang y
del Partido Comunista de China. En el Resumen, Chiang Kai-shek tuvo que fingir
conformidad con la "política fundamental de paz y construcción
nacional" planteada por el Partido Comunista de China, acceder "a
realizar la cooperación a largo plazo. . . sobre la base de la paz, la
democracia, la solidaridad y la unidad, a evitar resueltamente la guerra civil
y a edificar una nueva China independiente, libre, próspera y poderosa" y
reconocer "la democratización política, la nacionalización de las tropas y
la igualdad y legalidad de los partidos políticos como caminos y medios absolutamente
indispensables para lograr la paz y la construcción nacional". También
tuvo que acceder a poner fin con prontitud a la tutela política del Kuomintang,
a convocar una conferencia consultiva política, a "garantizar al pueblo
las libertades personal, de conciencia, de palabra, de prensa, de reunión y
asociación, como las que disfrutan en tiempos de paz los pueblos de todos los
países democráticos, y abrogar o enmendar las leyes y decretos existentes de
acuerdo con este principio", a suprimir los servicios secretos, a
"prohibir estrictamente a todos los organismos, excepto los judiciales y
policiales, hacer detenciones, efectuar interrogatorios e imponer
castigos", a "poner en libertad a los presos políticos", a
"promover enérgicamente la autonomía local", a "convocar a
elecciones generales desde el nivel inferior hasta los superiores", etc.
el gobierno de Chiang Kai-shek, sin embargo, rehusó empecinadamente reconocer
la legalidad del ejército popular y de los gobiernos democráticos de las
regiones liberadas y, so pretexto de "unificar el mando militar" y
"unificar la dirección administrativa", procuró en forma insolente
eliminar totalmente el ejército popular y las regiones liberadas, dirigidos por
el Partido Comunista de China; en consecuencia, no se pudo llegar a un acuerdo
en esta cuestión. Damos a continuación pasajes del "Resumen de las
negociaciones", que se refieren al problema de las fuerzas armadas y del
Poder de las regiones liberadas; en el Resumen, "el Gobierno" indica
al gobierno kuomintanista de Chiang Kai-shek.
"Sobre el problema de la nacionalización de las tropas. El Partido
Comunista de China propuso que, con miras a unificar el mando militar, el
Gobierno debía efectuar una reorganización equitativa y racional de las fuerzas
armadas de todo el país, trazar un programa para llevarla a cabo por etapas, y
además, hacer una nueva delimitación de las zonas militares y establecer un
sistema de reclutamiento
60
y de reforzamiento de las filas. El Partido Comunista de China declaró
que, de existir este programa, estaría dispuesto a reducir las tropas
antijaponesas bajo su mando a veinticuatro divisiones, o a un mínimo de veinte
divisiones, a proceder rápidamente a la desmovilización de sus tropas
antijaponesas distribuidas ahora en las ocho regiones de Kuangtung, Chechiang,
el Sur de Chiangsú, el Sur de Anjui, el centro de Anjui, Junán, Jupei y Jonán
(sin incluir el Norte de Jonán) y a retirar gradualmente de las regiones
mencionadas las tropas que debían reorganizarse para reunirlas en las regiones
liberadas al Norte del ferrocarril Lungjai y en el Norte de Chiangsú y el Norte
de Anjui. El Gobierno declaró que el programa para la reorganización nacional
de las tropas estaba en curso de elaboración y que el Gobierno se encontraba
dispuesto a considerar la reducción de las tropas antijaponesas dirigidas por
el Partido Comunista de China a veinte divisiones si se lograban resolver todos
los problemas planteados en las presentes negociaciones. Añadió que, en cuanto
a los lugares de estacionamiento de estas tropas, el Partido Comunista de China
podía proponer planes para su discusión y resolución. El Partido Comunista de
China planteó que el Partido Comunista y los representantes de sus tropas
locales debían participar en el trabajo del Consejo Militar y de sus diversos
departamentos, que el Gobierno debía garantizar la aplicación del sistema de
personal y nombrar al personal existente como oficiales de diversos grados en las
unidades reorganizadas, que los oficiales que no fueran nombrados después de la
reorganización debían ser destinados a diversas regiones para su instrucción, y
que se debía adoptar un sistema equitativo y racional de abastecimiento, así
como un plan para la educación política. El Gobierno indicó que no tenía
objeción que hacer a estas proposiciones y estaba dispuesto a discutir los
detalles. El Partido Comunista de China propuso que toda la milicia popular en
las regiones liberadas se organizara como cuerpos locales de defensa propia. El
Gobierno indicó que tal organización podía considerarse sólo cuando las
condiciones locales lo requirieran y lo permitieran: A fin de elaborar planes
concretos con respecto a todas las cuestiones arriba mencionadas, ambas partes
acordaron formar un subcomité de tres personas con sendos representantes del
Departamento de Operaciones Militares del Consejo Militar, el Ministerio de
Guerra y el XVIII Grupo de Ejércitos."
"Sobre el problema de los gobiernos locales en las regiones
liberadas. El Partido Comunista de China propuso que el Gobierno reconociera la
legalidad de los gobiernos elegidos por el pueblo en todos los niveles en las
regiones liberadas. El Gobierno indicó que, después de la rendición del Japón,
el término `región liberada' debía ser considerado como anticuado y que debía
unificarse la dirección administrativa en todo el país. La Fórmula inicial
propuesta por el Partido Comunista de China era que se delimitaran de nuevo las
provincias y regiones administrativas, teniendo en cuenta la existencia de
dieciocho regiones liberadas, y que, con miras a unificar la dirección
administrativa, se presentara una lista de todos los componentes de los
gobiernos locales elegidos por el pueblo en los diversos niveles, para que el
Gobierno central confirmara su nombramiento: el Gobierno indicó que, conforme a
lo que había declarado el Presidente Chiang al señor Mao, el Gobierno central
tendría en cuenta, después de la unificación del mando militar y de la
dirección administrativa en todo el país, a las personas propuestas por el
Partido Comunista de China para cargos administrativos. El Gobierno se
propondría conservar, en una proporción debida, al personal administrativo que
trabajaba al servicio de la Guerra de Resistencia en las regiones hoy
recuperadas, teniendo en cuenta su capacidad y servicios prestados,
independientemente de su afiliación partidaria. Por consiguiente, el Partido
Comunista de China propuso una segunda fórmula, en la que pedía al Gobierno
central que nombrara a las personas reco-
61
mendadas por el Partido Comunista de China como presidentes y miembros
de los gobiernos provinciales de la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia y
de las cinco provincias de Yejé, Chajar, Jopei, Shantung y Shansí y nombrara a
los recomendados por el Partido Comunista como vicepresidentes y miembros de
los seis gobiernos provinciales de Suiyuán, Jonán, Chiangsú, Anjui, Jupei y
Kuangtung (ya que en las once provincias mencionadas existían extensas regiones
liberadas u otras de menor extensión). El Partido Comunista de China pidió
también el nombramiento de sus recomendados como tenientes de alcalde de los
cuatro municipios especiales de Peiping, Tientsín, Chingtao y Shanghai, y la
admisión de sus recomendados en la administración de las provincias del Nordeste.
Después de muchas discusiones sobre este asunto, el Partido Comunista de China
introdujo ciertas modificaciones en su segunda fórmula y pidió que sus
recomendados fuesen nombrados presidentes y miembros de los gobiernos
provinciales de la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia y de las cuatro
provincias de Yejé, Chajar, Jopei y Shantung, vicepresidentes y miembros de los
dos gobiernos provinciales de Shansí y Suiyuán y tenientes de alcalde de los
tres municipios especiales de Peiping, Tientsín y Chingtao: En respuesta, el
Gobierno declaró que el Partido Comunista de China podía recomendar como
candidatos a aquellos de sus miembros que habían prestado servicios
distinguidos durante la Guerra de Resistencia y que poseían capacidad
administrativa, para que el Gobierno decidiera su nombramiento; pero que el
Partido Comunista no se mostraría sinceramente deseoso de unificar el mando
militar y la dirección administrativa si insistía en el nombramiento de sus
candidatos como presidente, vicepresidente o miembros de tal o cual gobierno
provincial. El Partido Comunista de China declaró entonces que retiraría su
segunda sugerencia y propuso una tercera fórmula. Sugirió que se celebraran
elecciones generales bajo la responsabilidad de los gobiernos elegidos por el
pueblo en todos los niveles de las regiones liberadas, y declaró que serían
bien acogidos los miembros de todos los otros partidos políticos, así como las
personalidades de los diferentes círculos sociales, que regresaran a sus
lugares de nacimiento para tomar parte en las elecciones, las cuales se
convocarían bajo la supervisión de las personas designadas por la Conferencia
Consultiva Política. Se celebrarían elecciones populares en todo distrito donde
más de la mitad de los territorios y cantones hubieran celebrado ya elecciones
populares. Del mismo modo, se celebrarían elecciones populares en toda
provincia o región administrativa donde más de la mitad de los distritos
hubieran celebrado ya elecciones populares. En interés de la unificación de la
dirección administrativa, todas las listas de los electos para los gobiernos de
provincia, región administrativa y distrito serían sometidas al Gobierno
central para que confirmara su nombramiento. El Gobierno replicó que esta
fórmula, según la cual el Gobierno central confirmaría los nombramientos para
las provincias y regiones, no iba en favor de la unificación de la dirección
administrativa. El Gobierno podría, sin embargo, considerar la celebración de
las elecciones populares en el nivel de distrito; pero las elecciones populares
en el nivel de provincia podrían celebrarse sólo después de la promulgación de
una Constitución; cuando se hubiera definido el status de la provincia. Por el
momento, sólo los funcionarios de los gobiernos provinciales nombrados por el
Gobierno central irían a sus respectivas regiones a asumir la administración
para restablecer allí rápidamente las condiciones normales. A1 llegar a este
punto, el Partido Comunista de China propuso una cuarta fórmula, a saber, que
se mantuviera temporalmente el status quo en todas las regiones liberadas hasta
que se hubieran adoptado y llevado a efecto disposiciones constitucionales para
las elecciones populares de los gobiernos provinciales y que, por el momento,
se formularan disposiciones provisionales a fin de garantizar el
restablecimiento de la paz y del orden. Por otra parte, el Partido
62
Comunista de China declaró que este problema podría ser sometido para su
solución a la Conferencia Consultiva Política. El Gobierno insistió en que
debía realizarse primero la unificación de la dirección administrativa, porque
este problema, si se dejaba sin resolver, podría convertirse en un obstáculo
para la paz y la construcción, y expresó la esperanza de que se pudiera llegar
pronto a un acuerdo sobre una fórmula concreta con respecto a este asunto. El
Partido Comunista de China accedió a continuar las negociaciones."
Shangtang era el antiguo
nombre de la parte Sudeste de la provincia de Shansí, que tenía como centro a
Changchi. Sus partes montañosas eran la base de apoyo de la 129ª división del
VIII Ejército durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, y formaban
parte de la región liberada de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán. En septiembre de
1945, 13 divisiones, reunidas por Yen Si-shan, caudillo militar del Kuomintang,
en coordinación con las tropas japonesas y las tropas títere, partieron
sucesivamente de Linfen, Fushan y Yicheng y de Taiyuán y Yutsi e invadieron
Siangyuan, Tunliu y Lucheng de la región liberada del Sudeste de Shansí. En
octubre, el ejército y el pueblo de esta región liberada lanzaron un
contraataque, causaron 35.000 bajas a las fuerzas invasoras e hicieron
prisioneros a varios oficiales de alta graduación, incluidos jefes de cuerpo de
ejército y de división.
Se refiere a la experiencia
obtenida por el Partido Comunista de China en la lucha contra el Kuomintang
desde 1927, cuando éste traicionó a la revolución; hasta 1945.
El 18 de septiembre de 1931,
el Ejército de Kuantung de las fuerzas japonesas, acuartelado en el Nordeste de
China, tomó por asalto a Shenyang. En cumplimiento de la orden de Chiang
Kai-shek de "no resistir en absoluto", las tropas chinas en Shenyang
y en otras partes del Nordeste (el Ejército del Nordeste) se retiraron al Sur
de la Gran Muralla, y permitieron así a las fuerzas japonesas ocupar
rápidamente las provincias de Liaoning, Chilin y Jeilungchiang. El pueblo chino
llamó Incidente del i8 de Septiembre a este acto de agresión cometido por los
invasores japoneses.
Véase el presente tomo, pág.
43 "Sobre la declaración de un vocero de Chiang Kai-shek", nota ç.
Citado de Obras Escogidas de
Mao Tse-tung, t. III, "Sobre el gobierno de coalición", parte IV,
capítulo "Nuestro programa concreto ", sec. 2.
Se refiere a las bases de
apoyo del ejército popular que se encontraban en Kuangtung, Chechiang, el Sur
de Chiangsú, el Sur de Anjui, el centro de Anjui, Junán, Jupei y Jonán (sin
incluir el Norte de Jonán).
Véase Obras Escogidas de Mao
Tse-tung, t. III, "Los dos destinos de China" y “El Viejo 'Tonto que
removió las montañas".
Del 11 de septiembre al 2 de
octubre de 1945, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética,
China, EE.UU., Inglaterra y Francia se reunieron en Londres para discutir los
tratados de paz con Italia, Rumania, Bulgaria, Hungría y Finlandia, países que
habían participado en la guerra de agresión desencadenada por la Alemania
fascista, y para discutir el destino de las colonias italianas. No se llegó a
ningún acuerdo porque los EE.UU., Inglaterra y Francia, al persistir en su
política imperialista de agresión y pretender vanamente derrocar el Poder
popular instaurado en Rumania, Hungría y Bulgaria después de la victoria en la
guerra antifascista, rechazaron las razonables proposiciones hechas por la
Unión Soviética.
Véase el presente tomo,
págs. 85-86, "Algunas apreciaciones acerca de la actual situación
internacional".
LA VERDAD SOBRE LOS
ATAQUES DEL KUOMINTANG *
5 de noviembre de 1945
En un despacho desde Chungching, fechado el 3 de noviembre; la United
Press informó que Wu Kuo-chen, director del Departamento de Propaganda del
Comité Ejecutivo Central del Kuomintang, había declarado que "el Gobierno
está enteramente a la defensiva en esta guerra" y había propuesto medidas
para "restablecer las comunicaciones"1 . Un corresponsal de la
Agencia de Noticias Sinjua interrogó sobre el particular al vocero del Partido
Comunista de China
El vocero del Partido Comunista de China respondió al corresponsal como
sigue: Lo que Wu Kuo-chen dijo de la "defensiva" es pura mentira.
Aparte de haber ocupado las cinco regiones liberadas que evacuaron nuestras
tropas en el Este de Chechiang, Sur de Chiangsú, centro de Anjui, Sur de Anjui
y Junán, y de pisotear cruelmente a la población, el Kuomintang ha trasladado
más de setenta divisiones de sus tropas regulares a la mayor parte de las demás
regiones liberadas o a sus alrededores - por ejemplo, a las de Kuangtung,
Jupei, Jonán, Norte de Chiangsú, Norte de Anjui, Shantung y Jopei - , oprime
allí al pueblo y ataca o se prepara para atacar a nuestras tropas. Además,
decenas de divisiones kuomintanistas avanzan hacia las regiones liberadas.
¿Puede decirse que esto es estar a la defensiva? De las ocho divisiones
kuomintanistas que llegaron hasta la zona de Jantan en su marcha hacia el Norte
desde Changte, dos se declararon contra la guerra civil y por la paz, en tanto
que las otras seis (incluidas tres equipadas con armamento norteamericano) se
vieron obligadas a deponer las armas luego que las tropas y el pueblo de las
regiones liberadas las contraatacaron en defensa propia. Muchos oficiales de
estas tropas kuomintanistas, incluidos subcomandantes de zona de guerra, jefes
y subjefes de cuerpo de ejército, se encuentran ahora en las regiones
liberadas2 y pueden
63
64
demostrar plenamente de dónde vinieron y cómo se les ordenó atacar.
¿Puede decirse también que esto es estar a la defensiva? Nuestras tropas de las
regiones liberadas en las provincias de Jonán y Jupei están completamente
rodeadas por más de veinte divisiones de las I, V y VI zonas de guerra
kuomintanistas, con Liu Chi como comandante en jefe de las tropas para el
"exterminio de los comunistas" de dichas zonas. Todas nuestras
regiones liberadas del Oeste y centro de Jonán, así como del Sur, Este y centro
de Jupei, han sido invadidas y ocupadas por las tropas kuomintanistas, las
cuales incendiaron y mataron en forma desenfrenada. Nuestras unidades al mando
de Li Sien -nien y Wang Shu-sheng no pudieron encontrar dónde alojarse y, a fin
de conservar sus fuerzas, debieron buscar un sitio para acantonar en la
frontera entre Jonán y Jupei. Pero allí han sido tenazmente acosadas de nuevo
por las tropas kuomintanistas 3. ¿Puede decirse también que esto es estar a la
defensiva? Lo mismo ha ocurrido en las provincias de Shansí, Suiyuán y Chajar.
Los primeros días de octubre, trece divisiones al mando de Yen Si-shan
irrumpieron en el sector de Siangyuan-Tunliu de la región liberada de
Shangtang. Nuestras tropas y la población de la localidad, luchando en defensa
propia, desarmaron a todos estos atacantes; entre los prisioneros había varios
jefes de cuerpo de ejército y de división. Ahora se hallan en la región
liberada de Taijang; todos viven y pueden demostrar plenamente de dónde
vinieron y cómo se les ordenó atacar. Recientemente, Yen Si-shan ha difundido
en Chungching toda clase de mentiras, hablando de cómo había sido atacado y
cómo sólo estaba "a la defensiva”. Probablemente ha olvidado por completo
a sus generales: Shi Tse-po, jefe del 19º cuerpo de ejército; Kuo Yung, jefe de
la 46ª división provisional; Chang Jung, jefe de la 49ª división provisional;
Li Pei-ying, jefe de la 66ª división; Kuo Tien-sing, jefe de la 68ª división, y
Yang Wen-tsai, jefe de la 37ª división provisional4. Todos ellos viven ahora en
nuestras regiones liberadas y pueden refutar cualquier mentira de Wu Kuo-chen,
Yen Si-shan y los demás reaccionarios instigadores de la guerra civil. el
general Fu Tsuo-yi, en cumplimiento de órdenes, lleva ya más de dos meses
atacando nuestras regiones liberadas en Suiyuán, Chajar y Yejé y, en una
ocasión, llegó hasta las puertas de Changchiakou y
________________
Declaración del vocero del
Partido Comunista de China, escrita por el camarada Mao Tse-tung. Por esa
época, Chiang Kai-shek había roto ya el Acuerdo del 10 de Octubre, y la guerra
civil contra las regiones liberadas adquiría cada vez mayo amplitud.
65
ocupó toda nuestra región liberada de Suiyuán y el Oeste de Chajar.
¿Puede decirse también que esto es estar a la defensiva y no haber disparado
"el primer tiro”? Nuestras tropas y la población de Chajar y Suiyuán se
alzaron en defensa propia y, en sus contraataques, también capturaron gran
número de oficiales y soldados, que pueden testimoniar de dónde vinieron, cómo
atacaron, etc.5 En las diversas batallas en defensa propia, hemos capturado
montones de documentos sobre el "exterminio de bandidos" y documentos
anticomunistas, entre los cuales figuran el Manual para el Exterminio de los
Bandidos, la orden para el "exterminio de bandidos"6 y otros
documentos anticomunistas distribuidos por las más altas autoridades del
Kuomintang, pero calificados por Wu Kuo-chen de mera "invención
ridícula". Estos documentos van ahora camino de Yenán. Todos ellos son
pruebas irrefutables de que las tropas kuomintanistas han atacado las regiones
liberadas.
El corresponsal de la Agencia de Noticias Sinjua preguntó luego al
vocero del Partido Comunista de China su opinión acerca de las medidas
propuestas por Wu Kuo -chen para restablecer las comunicaciones. El vocero
respondió: Se trata de una mera táctica dilatoria. Las autoridades
kuomintanistas concentran grandes fuerzas y pretenden anegar, como un torrente,
todas las regiones liberadas. Luego del fracaso de varios ataques en septiembre
y octubre, preparan nuevos aún mayores. Y uno de los medios de obstaculizar
estos ataques, o sea, de impedir con eficacia la guerra civil, es no
permitirles transportar sus tropas por ferrocarril. Al igual que todos, estamos
por el rápido restablecimiento de las líneas de comunicación, pero esto puede
hacerse sólo después de resueltos tres problemas : recibir la rendición
japonesa, adoptar medidas para disponer de las tropas títere y establecer la
autonomía administrativa de las regiones liberadas. ¿Qué debe resolverse en
primer término : el problema de las comunicaciones o estos otros tres? ¿Por qué
las tropas de las regiones liberadas, que lucharon dura y tenazmente durante
ocho años contra el Japón, no están calificadas para recibir la rendición
japonesa? ¿Y por qué dar a otras tropas la molestia de venir de tan lejos a recibirla?
Todo el mundo tiene derecho a castigar a las tropas títere; ¿por qué se las
incorpora al "ejército nacional" y se les ordena atacar las regiones
liberadas? La autonomía local está estipulada explícitamente en el Acuerdo del
10 de Octubre, y el Dr. Sun Yat-sen defendió hace mucho la elección popular de
los gobernadores provinciales; ¿por qué es necesario que el gobierno del
Kuomintang envíe sus funcionarios a
66
las regiones liberadas? El problema de las comunicaciones debe ser
resuelto rápidamente, pero más rápidamente aún deben resolverse los tres
problemas cardinales. Hablar del restablecimiento de las comunicaciones sin
resolver primero los tres problemas cardinales sólo puede servir para extender
y prolongar la guerra civil y ayudar a sus instigadores a conseguir su
propósito de terminar con las regiones liberadas. A fin de detener rápidamente
la guerra civil antipopular y antidemocrática que se ha extendido ahora por
todo el país, proponemos lo siguiente:
"Todas las fuerzas del
gobierno kuomintanista que han entrado en las regiones liberadas del Norte de
China, Norte de Chiangsú, Norte de Anjui, centro de China y en las regiones
adyacentes con el objeto de recibir la rendición japonesa y de atacamos, deben
retirarse de inmediato a sus posiciones de partida; las tropas de las regiones
liberadas recibirán allí la rendición japonesa y guarnecerán las ciudades y
líneas de comunicación; las regiones liberadas invadidas y ocupadas por el
Kuomintang serán restablecidas.
Todas las tropas títere
deben ser desarmadas y licenciadas de inmediato; en el Norte de China, Norte de
Chiangsú y Norte de Anjui, las regiones liberadas se harán cargo de su desarme
y licenciamiento.
La autonomía democrática
popular en todas las regiones liberadas debe ser reconocida; el gobierno
central no debe nombrar ni enviar allí funcionarios locales; deben ponerse en
práctica las estipulaciones del Acuerdo del 10 de Octubre.
Sólo de esta manera, declaró el vocero, puede impedirse la guerra civil;
de otro modo no habrá ninguna garantía. Los documentos capturados en las tres
batallas que libramos en defensa propia en Suiyuán, Shangtang y Jantan y las
acciones concretas como el traslado de grandes fuerzas y los ataques masivos,
desmienten totalmente la afirmación de las autoridades kuomintanistas de que el
llamado restablecimiento de las comunicaciones es en favor del pueblo y no de
la guerra civil. el pueblo chino ha sido engañado durante bastante tiempo y no
se dejará engañar más. En la actualidad, el problema central estriba en que
todo el pueblo se movilice para detener la guerra civil por todos los medios.
67
NOTAS
Hacia el fin de la Guerra de
Resistencia contra el Japón, la mayor parte de los ferrocarriles de China
estaba controlada o cercada por el ejército y el pueblo de las regiones
liberadas. Con el pretexto de "restablecer las comunicaciones", los reaccionarios
kuomintanistas trataron de utilizar estos ferrocarriles para cortar las
regiones liberadas transportar varios millones de sus soldados al Nordeste,
Norte, Este y centro de China, atacar las regiones liberadas y arrebatar las
grandes ciudades:
En septiembre de 1945,
tropas kuomintanistas avanzaron desde la zona de Chengchou-Sinsiang, a lo largo
del ferrocarril Peiping-Jankou, para atacar la región liberada de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán: A fines de octubre, su vanguardia, que constaba de
tres cuerpos de ejército, invadió la zona de Tsisien-Jantan. El ejército y el
pueblo de la región liberada se alzaron valientemente en defensa propia, y
después de una semana de combates encarnizados, el general Kao Shu-sün,
subcomandante de la XI zona de guerra y jefe del nuevo e¨ cuerpo de ejército
del Kuomintang, se sublevó en Jantan contra el Kuomintang y se pasó a nuestro
lado con dicho cuerpo de ejército y una columna, que totalizaban más de diez
mil hombres: Los otros dos cuerpos de ejército se retiraron a la desbandada,
pero fueron cercados y desarmados: Se vieron obligados a rendirse, entre otros
altos oficiales, Ma Fa-wu; subcomandante de la XI zona de guerra y jefe del 40º
cuerpo de ejército del Kuomintang; Liu Shi-yung, subjefe de dicho cuerpo de ejército;
Li Sü-tung, jefe del Estado Mayor del mismo, y Liu Shu-sen, subjefe de
división.
Después de la rendición del
Japón, el Kuomintang reunió más de veinte divisiones de tres zonas de guerra
para atacar en un amplio frente las regiones liberadas en las provincias de
Jonán y Jupei. Parte de las tropas de Ju Tsung-nan, comandante de la I zona de
guerra del Kuomintang, avanzó del Noroeste al Este; por ambos lados del
ferrocarril Lungjai, para invadir la región liberada del Oeste de Jonán; las
tropas de Liu Chi, comandante de la V zona de guerra, avanzaron del Norte al
Sur por ambos lados del ferrocarril Peiping-Jankou; para invadir las regiones
liberadas del centro de Jonán y centro y Este de Jupei; las tropas de la VI
zona de guerra, en coordinación con las tropas mencionadas, avanzaron del Sur
de Jupei al Norte. La mayoría de estas tropas kuomintanistas estaban al mando
de Liu Chi. Las unidades del ejército popular de las regiones liberadas de
Jonán y Jupei mantuvieron una tenaz lucha contra los invasores, conservaron su
fuerza y se desplazaron; a fines de octubre de 1945, a la zona de Tajungshan-Tungpaishan-Tsaoyang
en la frontera Jonán-Jupei. Más tarde se trasladaron a la zona de Süanjuatien,
al Este del ferrocarril Peiping-Jankou, debido a que el Kuomintang continuaba
acosándolas.
Acerca de la batalla de
Shangtang, véase el presente tomo, pág. 62, "Sobre las negociaciones de
Chungching", nota 2: Los generales de Yen Si-shan aquí mencionados fueron
hechos prisioneros por el Ejército Popular de Liberación en la batalla de Shangtang.
La provincia de Suiyuán fue
suprimida el 6 de marzo de 1954 y su territorio pasó a formar parte de la
región autónoma de Mongolia Interior. El general Fu Tsuo-yi fue en 1945,
comandante de la XII zona de guerra del Kuomintang. Durante la Guerra de Resistencia
contra el Japón; sus tropas estaban en Wuyuan, Linje y sus alrededores; en el
Oeste de Suiyuán: Después de la rendición del Japón, Fu Tsuo-yi cumpliendo
órdenes, atacó las regiones liberadas de las provincias de Suiyuán, Yejé y
Chajar. En agosto de 1945 ocupó Kuisui (hoy Jujejot), Chining y
68
Fengchen. Los primeros días de septiembre ocupó Singje, Shangyi,
Wuchuan, Taolin, Sintang y Liangcheng, atacó con gran cantidad de fuerzas la
región liberada de Chajar y llegó a las cercanías de Changchiakou. Nuestro
ejército, en defensa propia, rechazó estos ataques e hizo prisioneros a gran
número de sus oficiales y soldados.
6 Manual para el Exterminio de los Bandidos fue un folleto
contrarrevolucionario, recopilado por Chiang Kai-shek en 19", en el que se
abordaban exclusivamente los métodos para atacar a las fuerzas armadas
populares y las bases revolucionarias de China. En 1945, luego del fin de la
Guerra de Resistencia, Chiang Kai-shek lo hizo reimprimir y distribuir entre
los oficiales del Kuomintang, junto con una orden confidencial que decía:
“De la actual campaña para el exterminio de los bandidos depende la
felicidad del pueblo. Ustedes deben exigir de sus oficiales y soldados que, en
el espíritu de la Guerra de Resistencia y de acuerdo con el Manual para el
Exterminio de los Bandidos que yo he recopilado, hagan todo lo que puedan por
exterminar a los bandidos y den rápido término a esta campaña. Cualquier acción
meritoria al servicio del Estado será generosamente recompensada y los
culpables de dilaciones o errores serán sometidos a consejo de guerra. Esta
orden debe transmitirse a todos los oficiales y soldados de las unidades al
mando de ustedes encargadas del exterminio de los bandidos, para que la
conozcan y la apliquen con todo vigor,"
LA REDUCCIÓN DE LOS ARRIENDOS Y EL DESARROLLO DE LA PRODUCCIÓN SON DOS
ASUNTOS IMPORTANTES PARA LA DEFENSA DE LAS REGIONES LIBERADAS *
7 de noviembre de 1945
El Kuomintang, ayudado por
los EE.UU., moviliza todas sus fuerzas para atacar nuestras regiones liberadas.
Ya es un hecho la guerra civil de amplitud nacional. La tarea actual de nuestro
Partido es movilizar todas las fuerzas y, tomando la posición de defensa
propia, derrotar los ataques del Kuomintang, defender las regiones liberadas y
esforzarse por establecer la paz. Para alcanzar este objetivo, es de toda
urgencia cumplir las siguientes tareas : velar porque en las regiones liberadas
los campesinos se beneficien en todas partes con la reducción de los arriendos
y los obreros y otros trabajadores, con el aumento apropiado de los salarios y
el mejoramiento de las condiciones de vida; al mismo tiempo, atender a que los
terratenientes puedan aún ganarse la vida y los capitalistas industriales y
comerciantes, lograr ganancias. Además, hay que desplegar el año próximo una
extensa campaña por la producción, aumentar la producción de cereales y
artículos de amplio consumo, mejorar la vida del pueblo, socorrer a las
víctimas del hambre y a los refugiados y satisfacer las necesidades del
ejército. Podremos vencer nuestras dificultades; prestar ayuda al frente y
conquistar la victoria sólo cuando sean bien realizados estos dos importantes
asuntos: la reducción de los arriendos y el desarrollo de la producción.
Como la guerra ha adquirido
ahora vastas proporciones; muchos camaradas dirigentes comandan las tropas en
el frente y no pueden prestar al mismo tiempo atención a la reducción de los
arriendos y al desarrollo de la producción. De ahí la necesidad de una división
del trabajo. Los camaradas dirigentes que permanecen en la retaguardia, además
de realizar una gran cantidad de trabajo en
69
70
apoyo directo del frente, no deben perder la oportunidad para organizar
estas dos importantes tareas: la reducción de los arriendos el desarrollo de la
producción. En los próximos meses de invierno y primavera, en todas las
regiones liberadas, particularmente en la extensas regiones recién liberadas,
deben iniciar una amplia campaña; por la reducción de los arriendos y realizar
esta reducción por toda partes a fin de enardecer el fervor revolucionario de
la gran mayoría de las masas campesinas. Entretanto, deben asegurar para 1946
un nuevo desarrollo de la producción agrícola e industrial en todas la regiones
liberadas. No hay que descuidar la reducción de los arriendos ni el desarrollo
de la producción porque haya una nueva y extensa guerra; al contrario,
precisamente con el objeto de derrotar la ofensiva del Kuomintang, hay que
intensificar el trabajo de reducción d¨ los arriendos y el desarrollo de la
producción.
La reducción de los
arriendos debe ser el resultado de la lucha de las masas, y no una merced
otorgada por el gobierno. De esto depende el éxito o el fracaso de la reducción
de los arriendos. En 1a lucha por la reducción de los arriendos, es difícil
evitar excesos; con tal que se trate realmente de una lucha consciente de las
amplia masas, se puede proceder a corregir cualquier exceso después que se haya
producido. Sólo entonces será posible convencer a las masa de que es
beneficioso para los campesinos y para el pueblo entero permitir a los
terratenientes que se ganen la vida, de modo que no apoyen al Kuomintang. La
política actual de nuestro Partido sigue siendo la de reducir los arriendos, y
no la de confiscar la tierra Durante el proceso de reducción de los arriendos y
después de él debemos ayudar a la gran mayoría del campesinado a organizarse en
asociaciones campesinas.
La clave de la victoria en
la campaña por la producción es organizar a la gran mayoría de los productores
en grupos de ayuda mutua. Es una medida indispensable la concesión de créditos
gubernamentales a los campesinos y artesanos. Es también muy importante
efectuar las faenas agrícolas en su temporada y apartar lo menos posible a los
campesinos de su trabajo. En el momento presente por una parte, debemos
movilizar la mano de obra civil en apoyo de la guerra; por otra parte, no
debemos perder, en lo posible, ninguna temporada para las faenas agrícolas; por
tanto, es preciso estudia métodos para acompasar las fuerzas. Las unidades del
ejército, la
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
71
instituciones públicas y las escuelas deben continuar participando en la
producción en medida apropiada, siempre que ello no afecte al esfuerzo de
guerra, al trabajo o al estudio. Sólo así pueden mejorar su propia vida y
aliviar la carga del pueblo.
Ya tenemos en nuestras manos
algunas ciudades grandes y muchas medianas. Es ahora una tarea importante para
nuestro Partido asumir el control de la economía de estas ciudades y
desarrollar la industria, el comercio y las finanzas. Con este propósito, es muy
necesario utilizar a todas las personas calificadas disponibles y persuadir a
los miembros del Partido a cooperar con ellas y a aprender de ellas la técnica
y los métodos de administración.
Hay que decir a todos los
miembros del Partido que permanezcan firmemente junto al pueblo, se preocupen
por las dificultades económicas de éste y consideren la realización de las dos
tareas importantes - la reducción de los arriendos y el desarrollo de la
producción como clave para ayudar al pueblo a superar sus dificultades; si así
lo hacemos, nos ganaremos el apoyo sincero del pueblo y seremos capaces de
derrotar cualquier ataque de los reaccionarios. Hay que considerar toda cosa
desde el ángulo de un esfuerzo a largo término, utilizar con economía los
recursos humanos y materiales y planificar todo asunto a largo plazo ; así
conquistaremos de seguro la victoria.
72
ORIENTACIÓN DE NUESTRO TRABAJO
PARA 1946
EN LAS REGIONES LIBERADAS *
15 de diciembre de 1945
En los últimos meses nuestro Partido ha obtenido grandes triunfos al
dirigir al pueblo en las encarnizadas luchas por acabar con las tropas
japonesas y tropas títere y derrotar los ataques del Kuomintang a las regiones
liberadas. Se han conseguido, gracias a los esfuerzos mancomunados de todo el
Partido, notables éxitos en los diversos terrenos del trabajo. El año 1945 toca
a su fin ; en 1946 debemos prestar atención a los siguientes puntos en el
trabajo de las regiones liberadas:
Derrotar los nuevos ataques.
Después que nuestro ejército derrotó los amplios ataques contra nuestras
regiones liberadas en Suiyuán, Shansí y el Sur de Jopei; el Kuomintang ha
venido trasladando aún mayores fuerzas y haciendo preparativos para otros ataques.
Si no surgen nuevas circunstancias que lo hagan desistir rápidamente de su
guerra civil, en la primavera de 1946 tendrán lugar combates recios. Por lo
tanto, la tarea central de todas las regiones liberadas sigue siendo la de
adoptar una posición de defensa propia y esforzarse al máximo por aplastar los
ataques del Kuomintang.
Desplegar el movimiento Kao
Shu-sünl. A fin de aplastar los ataques del Kuomintang, nuestro Partido tiene
que trabajar por desintegrar a las tropas kuomintanistas que se preparan para
atacar o ya están atacando. Por una parte, nuestro ejército debe realizar una
propaganda y una ofensiva políticas, amplias y abiertas, para quebrantar la
voluntad de lucha de las tropas kuomintanistas empeñadas en la guerra civil.
Por otra, es menester preparar y organizar sublevaciones dentro del ejército
del Kuomintang y extender el movimiento Kao Shu-sün de modo que, en los
momentos cruciales
de los combates, gran cantidad de tropas Kuomintanistas sigan el
73
74
ejemplo de Kao Shu-sün, se pasen al lado del pueblo y se declaren contra
la guerra civil y por la paz. Para que esta labor se realice efectivamente y
produzca rápidos resultados, todas las regiones deben crear, conforme a las
directivas del Comité Central, departamentos especiales y destinar buena
cantidad de cuadros que se consagren exclusivamente a ella. Los organismos
dirigentes de todas las regiones deben orientar esta labor con plena atención.
Adiestrar las tropas. Las
tropas de campaña en todas las regiones liberadas ya están constituidas en lo
fundamental, y también hay tropas locales bastante numerosas. Por ahora,
debemos suspender en general el engrosamiento de los efectivos y prestar la atención
principal al adiestramiento de las tropas en los intervalos entre las batallas.
Esto se aplica tanto a las tropas de campaña como a las tropas locales y
milicias populares. En cuanto al programa de adiestramiento, el objetivo
principal sigue siendo mejorar la técnica de tiro, de carga a la bayoneta, de
lanzamiento de granadas, etc., y el objetivo secundario, elevar la preparación
en lo táctico; hay que prestar particular atención a los ejercicios de combates
nocturnos. En cuanto al método de adiestramiento; es indispensable desplegar el
movimiento de masas en el cual los oficiales enseñan a los soldados; los
soldados enseñan a los oficiales y los soldados se enseñan entre sí. En 1946,
hay que mejorar aún más la labor política en el ejército; terminar con el
estilo de trabajo dogmático y formalista existente, esforzarse por asegurar la
unidad entre los oficiales y los soldados, entre el ejército y el pueblo y
entre las tropas hermanas, por desintegrar las tropas enemigas y por cumplir
con éxito las tareas de adiestramiento, suministro y combate. Las milicias
populares tienen que reorganizarse en concordancia con las actuales
condiciones. Es necesario reajustar los servicios de retaguardia del ejército.
Hay que hacer todo lo posible por constituir y aumentar la artillería y las
unidades de ingenieros en todas las regiones. Las academias militares deben
continuar su trabajo, poniendo énfasis en el adiestramiento del personal
técnico.
Reducir los arriendos. De
acuerdo con la directiva dada por el Comité Central el 7 de noviembre de 19452,
todas las regiones deben iniciar en 1946, en los territorios recién liberados,
un movimiento por la reducción de los arriendos y de los intereses,
movimiento amplio, de masas, pero bien dirigido. En cuanto a los
obreros, deben
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central:
75
aumentar adecuadamente sus salarios. Hay que lograr que, en el curso de
este movimiento, las amplias masas se emancipen; se organicen y lleguen a ser
dueñas conscientes de las regiones liberadas. Sin estas medidas resueltas, las
masas de las regiones liberadas nuevas no podrían distinguir cuál de los dos
partidos, el Partido Comunista o el Kuomintang, es el bueno y cuál el malo,
vacilarían entre el uno y el otro y no apoyarían firmemente a nuestro Partido.
En las regiones liberadas antiguas debe revisarse el trabajo de reducción de
los arriendos y los intereses a fin de consolidar aún más estas regiones.
Producción. Conforme a la
directiva del 7 de noviembre, las diversas regiones deben realizar de inmediato
todos los preparativos para asegurar que, en las regiones liberadas en su
conjunto, la producción de los sectores público y privado, tanto por su amplitud
como por sus logros, sobrepase en 1946 a la de cualquier año anterior. El
sentimiento de cansancio que ha aparecido entre el pueblo no se puede vencer
sino después que las tareas de reducción de los arriendos y de desarrollo de la
producción se hayan realizado a conciencia y con éxitos notables. De que se
cumplan o no estas dos grandes tareas dependerá finalmente la victoria o la
derrota en las luchas políticas y militares de las regiones liberadas. En
ninguna región se deben descuidar estas tareas.
Finanzas. En 1946, las
cargas financieras, que se han hecho más pesadas para cubrir las necesidades
del intenso trabajo del último período, tienen que ser normalizadas de manera
planificada y sistemática. Hay que aliviar adecuadamente a quienes llevan una
carga demasiado pesada. Con el objeto de sostenerse un período prolongado, el
número de personas separadas del trabajo productivo no debe exceder, en ninguna
región, los límites de la capacidad financiera local. Las tropas se valoran por
la calidad antes que por la cantidad; éste sigue siendo uno de nuestros
principios que rigen la formación del ejército. Desarrollar la producción y
asegurar el suministro, centralizar la dirección y descentralizar la
administración, dar la debida consideración tanto al ejército como al pueblo, a
los intereses públicos como a los individuales, y atribuir igual importancia a
la producción y al régimen de economías: todos éstos continúan siendo los
principios rectores adecuados para resolver nuestros problemas financieros y económicos.
Apoyar al gobierno y
preocuparse del pueblo; apoyar al ejército y preocuparse de las familias de los
combatientes de la Guerra de Resistencia3. En 1946 tenemos que cumplir estas
dos tareas aún
76
mejor que en los últimos años. Esto tendrá gran importancia para
aplastar los ataques del Kuomintang y consolidar las regiones liberadas. En el
ejército debe efectuarse un trabajo ideológico entre todos los mandos y
combatientes para que comprendan cabalmente la importancia de apoyar al
gobierno y preocuparse del pueblo. Si el ejército cumple bien este deber, los
gobiernos locales y la población mejorarán, a su vez, sus relaciones con el
ejército.
Socorro. En las regiones
liberadas hay muchas víctimas de las calamidades naturales, refugiados,
desocupados totales o parciales, que necesitan urgente socorro. Tendrá grande y
amplia repercusión el que este problema se resuelva bien o mal. Además de las
medidas gubernamentales, tal socorro debe realizarse principalmente mediante la
ayuda mutua entre las masas. El Partido y el gobierno deben estimular a éstas a
que organicen tal socorro mediante la ayuda mutua.
Cuidar bien de los cuadros
locales. Cada región liberada cuenta hoy, en todos los niveles de la dirección,
con gran número de cuadros provenientes de otras regiones. Esto ocurre
especialmente en las provincias del Nordeste de China. Los organismos dirigentes
de todas las regiones deben aconsejarles con insistencia que cuiden bien de los
cuadros locales y los traten con toda cordialidad y buena voluntad. Los cuadros
venidos de fuera deben considerar la selección, formación y promoción de los
cuadros locales como una de sus tareas importantes. Sólo así nuestro Partido
puede arraigar en las regiones liberadas. Hay que criticar la actitud altanera
que muestra la gente de fuera hacia la de la localidad.
Calcular todo a largo plazo.
Independientemente de cómo se desarrolle la situación, nuestro Partido debe
hacer cálculos a largo plazo; sólo entonces podrá ser invencible. En la
actualidad, por un lado, nuestro Partido persiste en su posición de autonomía
administrativa y de defensa propia de las regiones liberadas, se opone
resueltamente a los ataques del Kuomintang y consolida las conquistas del
pueblo de estas regiones. Por otro lado, apoya el movimiento democrático que se
desarrolla ahora en las regiones del Kuomintang (muestra del cual es la huelga
estudiantil en Kunming4), a fin de aislar a los reaccionarios, ganar a
numerosos aliados y ampliar el frente único democrático nacional que está bajo
la influencia de
nuestro Partido. Además, una delegación del Partido concurrirá pronto a
la Conferencia Consultiva Política de todos los partidos y de personalidades
sin partido, entablará de nuevo negociaciones con el Kuomintang y
77
luchará por la realización de la paz y la democracia en todo el país.
Sin embargo, quizás aún habrá recodos en nuestro camino. Tenemos ante nosotros
muchas dificultades. Por ejemplo, aún no están consolidadas las regiones nuevas
y las tropas nuevas, y tenemos todavía dificultades financieras. Debemos mirar
cara a cara todas estas dificultades y vencerlas, debemos planear a largo plazo
todo nuestro trabajo, poner el máximo cuidado en utilizar con economía los
recursos humanos y materiales y guardamos de toda idea de que se pueden lograr
éxitos fáciles por buena suerte.
A estos diez puntos se debe prestar una atención especial en nuestro
trabajo durante 1946, particularmente en la primera mitad del año. Esperamos
que los camaradas de las diferentes regiones lleven a la práctica con
flexibilidad esta directiva, teniendo en cuenta las condiciones locales. En lo
que concierne a otras tareas en las diversas regiones, tales como la
constitución del Poder local; el trabajo de frente único, la ampliación, dentro
y fuera del Partido, del estudio de la actualidad política y el trabajo en las
ciudades cercanas a las regiones liberadas, son todas importantes, pero no
vamos a detenemos ahora en eso.
NOTAS
El 30 de octubre de 1945,
Kao Shu-sün, subcomandante de la XI zona de guerra del Kuomintang, se sublevó
en el frente Jantan de la guerra civil, en el Sur de la provincia de Jopei, y
se pasó a nuestro lado con un cuerpo de ejército y una columna. Esto tuvo gran
repercusión en todo el país. A fin de intensificar el trabajo de dividir y
desintegrar las tropas kuomintanistas y de incitarlas a la sublevación, el
Comité Central del Partido Comunista de China decidió iniciar una campaña de
propaganda para llamar a los oficiales y soldados del Kuomintang a seguir el
ejemplo de Kao Shu-sün y sus tropas, a rehusar atacar las regiones liberadas, a
realizar sabotaje en el frente de la guerra civil, a Fraternizar con el
Ejército Popular de Liberación, a sublevarse y pasarse al lado del pueblo. A
todo esto se le dio el nombre de "movimiento Kao Shu-sün".
Véase el presente tomo,
págs. 69-71, "La reducción de los arriendos y el desarrollo de la
producción son dos asuntos importantes para la defensa de las regiones
liberadas".
"Apoyar al gobierno y
preocuparse del pueblo" era una consigna del Ejército Popular de
Liberación, mientras que "apoyar al ejército y preocuparse de las familias
de los combatientes de la Guerra de Resistencia" era una consigna de las
organizaciones del Partido, los organismos gubernamentales, las organizaciones
populares y las masas populares en las regiones liberadas. Posteriormente, la
se-
78
gunda consigna se cambió por "apoyar al ejército y preocuparse de
las familias de los combatientes del ejército revolucionario".
4 Al anochecer del 25 de noviembre de 1945, más de Seis mil estudiantes
universitarios y secundarios de Kunming, capital de la provincia de Yunnán, se
reunieron en la Universidad Asociada del Sudoeste para discutir la actualidad
política y protestar contra la guerra civil. Los reaccionarios kuomintanistas
enviaron tropas, que rodearon el sitio de la reunión, hicieron fuego sobre los
estudiantes con piezas de artillería ligera, ametralladoras y fusiles y
vigilaron los accesos a la universidad para impedir que los profesores y
estudiantes se fueran a casa. En respuesta a ello, los estudiantes
universitarios y secundarios de Kunming declararon la huelga general. El 1º de
diciembre, los reaccionarios kuomintanistas despacharon gran número de soldados
y agentes secretos a la Universidad Asociada del Sudoeste y al Instituto
Pedagógico, donde lanzaron granadas de mano, matando a cuatro personas e
hiriendo a más de diez: Este incidente se conoce con el nombre de Matanza del
1º de Diciembre.
CREAR SÓLIDAS BASES DE APOYO
EN EL NORDESTE *
28 de diciembre de 1945
La tarea actual de nuestro
Partido en el Nordeste es crear bases de apoyo, sólidas bases de apoyo
militares y políticas, en la Manchuria oriental, septentrional y occidental1.
No es empresa fácil crear tales bases; requiere una lucha dura y acerba. Se necesitan
tres o cuatro años para hacerlo. Pero los primeros cimientos sólidos deben
asentarse durante el año 1946. De otra manera, puede que no nos mantengamos
firmes.
Es preciso poner en claro
que estas bases de apoyo no deben crearse en las grandes ciudades ni a lo largo
de las principales vías de comunicación que están o serán ocupadas por el
Kuomintang, pues es algo irrealizable en las condiciones actuales. Tampoco
deben crearse en las zonas cercanas a las grandes ciudades o a las principales
vías de comunicación ocupadas por el Kuomintang. La razón reside en que éste,
como se ha apoderado de las grandes ciudades y de las principales vías de
comunicación, no nos dejará crear sólidas bases de apoyo en las zonas muy
cercanas a ellas. Nuestro Partido debe desarrollar con plenitud su actividad y
establecer la primera línea de defensa militar en estas zonas, y jamás debe
abandonarlas con ligereza. Pero éstas serán zonas de guerrillas para los dos
partidos y no sólidas bases de apoyo para nosotros. Por tanto, las zonas para
crear sólidas bases son las ciudades y extensas zonas rurales relativamente
alejadas de los centros de ocupación del Kuomintang. Hay que determinar ahora esas
zonas, de modo que, conforme a ello, podamos disponer las fuerzas y conducir a
todo el Partido hacia esta meta.
Cuando hayamos determinado
las zonas donde establecer sólidas bases de apoyo y dispuesto nuestras fuerzas,
y cuando hayan
aumentado mucho los efectivos de nuestro ejército, el trabajo de
79
80
masas será el centro de gravedad de la labor de nuestro Partido en el
Nordeste. Hay que hacer comprender a todos los cuadros que, durante algún
tiempo, el Kuomintang será más fuerte que nuestro Partido en el Nordeste. Si no
partimos del principio de movilizar a las masas para la lucha, resolver sus
problemas y apoyamos en ellas en todo asunto, si no movilizamos todas las
fuerzas para trabajar con esmero entre las masas y no asentamos los primeros
cimientos sólidos en un año, particularmente en los próximos meses críticos,
quedaremos aislados en el Nordeste, no podremos crear sólidas bases de apoyo ni
derrotar los ataques del Kuomintang, y podremos tropezar con dificultades
inmensas e incluso fracasar. En cambio, si nos apoyamos firmemente en las
masas, venceremos todas las dificultades y alcanzaremos paso a paso nuestro
objetivo. El trabajo de masas consiste en movilizarlas a la lucha para ajustar
las cuentas a los traidores a la patria y en realizar una campaña por la
reducción de los arriendos y por el aumento de los salarios, así como una
campaña por fomentar la producción. En estas luchas debemos formar diversas
clases de organizaciones de masas, establecer núcleos del Partido; crear
unidades armadas de las masas y órganos del Poder popular; elevar rápidamente
la lucha económica de las masas a la altura de la lucha política y conducirlas
a participar en la edificación de las bases de apoyo. La directiva dada
recientemente por el Comité Provincial de Yejé del Partido sobre la
movilización de las masas para la lucha2, puede aplicarse en el Nordeste.
Nuestro Partido debe conseguir para el pueblo de esta región beneficios
materiales palpables; sólo entonces las masas nos apoyarán y se opondrán a los
ataques del Kuomintang. De otra manera, las masas no verán claramente cuál de
los dos partidos, el Kuomintang o el Partido Comunista, es el bueno y cuál el
malo, podrán dejarse engañar durante algún tiempo
Directiva redactada por el
camarada Mao Tse-tung en nombre del Comité Central del Partido Comunista de
China y dirigida al Buró del Nordeste del Comité Central. tan pronto como la
Unión Soviética declaró la guerra al Japón y el Ejército Rojo soviético entró
en el Nordeste de China, el Comité Central del Partido Comunista y el Ejército
Popular de Liberación de China enviaron gran número de cuadros y tropas al
Nordeste para dirigir al pueblo en el aniquilamiento de los remanentes de los
invasores japoneses y del régimen títere “Manchukuo”, en la liquidación de los
traidores a la patria, en el exterminio de los bandidos y en el establecimiento
de gobiernos democráticos locales en los diversos niveles: Pero, al mismo
tiempo, los reaccionarios del Kuomintang, empeñados en el control exclusivo de
todo el Nordeste, transportaron allí por tierra, mar y aire, con la ayuda del
imperialismo norteamericano, gran cantidad de tropas y se apoderaron de lugares
clave, tales como Shanjaikuan y Chinchou, que habían sido liberados por
81
por la falaz propaganda kuomintanista y hasta volverse contra nuestro
Partido, lo cual crearía en el Nordeste una situación extremadamente
desfavorable para nosotros.
Actualmente existe en el
Nordeste una dificultad de orden subjetivo para nuestro Partido. Gran número de
nuestros cuadros y de nuestras tropas se encuentran allí desde hace poco, no
conocen ni el lugar ni a la población. Hay cuadros que están insatisfechos
porque no podemos ocupar grandes ciudades, y se muestran impacientes con el
arduo trabajo de poner en pie a las masas y crear bases de apoyo. Todo esto se
contradice con la situación actual y las tareas del Partido. Hay que enseñar
una y otra vez a todos los cuadros venidos de fuera a prestar seria atención a
la investigación y el estudio, a familiarizarse con el lugar y la población, a
tomar la determinación de fundirse con el pueblo del Nordeste y a formar gran
número de activistas y cuadros entre las masas. Hay que explicar a los cuadros
que, aunque las grandes ciudades y las vías de comunicación están en manos del
Kuomintang, la situación en el Nordeste es favorable para nosotros. Si logramos
impregnar a todos los cuadros y combatientes de la idea de poner en pie a las
masas y de crear bases de apoyo, y si movilizamos todas las fuerzas y
emprendemos rápidamente la gran lucha para crear estas bases, podremos
mantenemos firmes en el Nordeste y en Yejé, y conseguiremos la victoria
definitiva. Hay que hacer saber a los cuadros que por ningún motivo deben
subestimar la fuerza del Kuomintang, ni mostrarse impacientes con el arduo
trabajo, pensando que el Kuomintang va a atacar de todas maneras la Manchuria
oriental y septentrional. Por supuesto, al dar estas explicaciones no debemos
hacer creer a los cuadros que el Kuomintang es increíblemente fuerte y que sus
ataques no pueden ser deshechos. Hay que señalar que el Kuomintang no
________________
el Ejército Popular de Liberación. Ya era inevitable una grave lucha en
el Nordeste lucha que iba a tener a todas luces una importancia especial para
la situación en el país entero. En la presente directiva, el camarada Mao
Tse-tung previó lo ardua que sería la lucha en el Nordeste y señaló
oportunamente que allí el centro de gravedad del trabajo debía estar en las
ciudades y extensas zonas rurales relativamente alejadas de los centros de
ocupación del Kuomintang; es decir, debíamos "dejar abierto el camino real
y ocupar los terrenos de ambos lados", a fin de movilizar a conciencia a
las masas, crear sólidas bases de apoyo, acumular fuerzas gradualmente y
preparamos para pasar en el futuro a la contraofensiva. Esta política acertada
del Comité Central y del camarada Mao Tse-tung fue eficazmente llevada a la
práctica por el Buró del Nordeste, que encabezaba el camarada Lin Piao; de ahí
la gran victoria, la liberación de todo el Nordeste tres años más tarde, en
noviembre de 1948.
82
tiene cimientos profundos y organizados en el Nordeste, que sus ataques
pueden ser aplastados y que, por consiguiente, es posible para nuestro Partido
crear bases de apoyo. Pero las tropas kuomintanistas atacan en este momento la
frontera Yejé-Liaoning; si no sufren golpes, atacarán dentro de poco la
Manchuria oriental y septentrional Todos los miembros del Partido deben, por
tanto, resolverse a emprender las tareas más arduas, a movilizar rápidamente a
las masas, a crear nuestras bases de apoyo y a deshacer, de manera resuelta y
planificada, los ataques del Kuomintang en la Manchuria occidental y en Yejé.
En la Manchuria oriental y septentrional, debemos preparar sin demora las
condiciones para deshacer los ataques del Kuomintang, Hay que barrer por completo
toda idea existente entre nuestros cuadros de lograr fáciles victorias por
buena suerte, sin una lucha dura y acerba, sin sudor
sangre.
Hay que delimitar
rápidamente las zonas y subzonas militares en la Manchuria occidental, oriental
y septentrional y dividir a nuestras fuerzas en tropas de campaña y tropas
locales. Hay que distribuir una parte considerable de las tropas regulares
entre las subzonas militares a fin de movilizar a las masas, exterminar a los
bandidos, crear órganos del Poder, organizar guerrillas, milicias populares y
fuerzas de defensa propia, para asegurar nuestras regiones y, en coordinación
con las tropas de campaña, aplastar los ataques del Kuomintang. Todas las
tropas deben tener asignadas regiones específicas y tareas específicas ; sólo
de esta manera pueden unirse rápidamente con el pueblo y crear sólidas bases de
apoyo.
Actualmente más de cien mil
hombres de nuestro ejército han entrado en el Nordeste y Yejé; además, el
ejército allí ha aumentado recientemente en más de doscientos mil hombres, y el
aumento tiende a continuar. Si a esto agregamos los trabajadores del Partido y
del gobierno, calculamos que dentro de un año el total sobrepasará los
cuatrocientos mil. Una situación en la que tan gran número de personas,
desvinculadas del trabajo productivo, depende exclusivamente del pueblo del
Nordeste para su aprovisionamiento, no puede de modo alguno durar mucho y es
muy peligrosa. Por tanto, todas las unidades del ejército e instituciones
públicas, excepto las tropas de campaña que están concentradas y encargadas de
importantes tareas militares, deben dedicarse a la producción en los intervalos
entre combates y en los momentos libres de su trabajo regular. El año 1946 no
debe pasar sin dar resultados; en todo el Nordeste se deben confeccionar
inmediatamente planes al respecto.
83
En el Nordeste, la posición
que adopten los obreros e intelectuales es extremadamente importante para la
creación de nuestras bases de apoyo y la conquista de futuras victorias. el
Partido debe por tanto prestar plena atención al trabajo en las grandes ciudades
y a lo largo de las principales vías de comunicación, y, en particular, a la
conquista de los obreros e intelectuales. En vista de que, en los primeros años
de la Guerra de Resistencia, nuestro Partido no puso suficiente atención en
atraer a obreros e intelectuales a las bases de apoyo, ahora las organizaciones
del Partido en el Nordeste, además de prestar atención al trabajo clandestino
en las regiones ocupadas por el Kuomintang, deben hacer todo lo posible porque
los obreros e intelectuales se incorporen a nuestro ejército y participen en
las diversas tareas de la edificación de las bases de apoyo.
NOTAS
La base de apoyo de la
Manchuria oriental comprendía Chilin, Hsían, Antu, Yenchi, Tunjua y otros
lugares al Este del tramo Shenyang-Changchun del ferrocarril chino de
Changchun. La base de apoyo de la Manchuria septentrional comprendía Jarbín,
Mutanchiang, Peian, Chiamusi y otros lugares. La base de apoyo de la Manchuria
occidental comprendía Chichijar, Taoan, Kailu, Fusin, Chengchiatun, Fuyu y
otros lugares al Oeste del tramo Shenyang-Changchun del ferrocarril chino de
Changchun. Además, el Partido creó en la Manchuria meridional una base de apoyo
que comprendía Antung, Chuangje, Tungjua, Linchiang, Chingyuan y otros lugares
al Este del tramo Shenyang-Talien del ferrocarril chino de Changchun, así como
la zona de Liaochung y otros puntos, situada al Sudoeste de Shenyang. La
persistente lucha contra el enemigo en la Manchuria meridional desempeñó un
importante papel en 2ª edificación de las bases de apoyo en el Nordeste.
Se refiere a la
"Directiva sobre la movilización de las masas", expedida en diciembre
de 1945 por el Comité Provincial de Yejé del Partido Comunista de China. Esa
Directiva señalaba que, en ese momento, la tarea central en la movilización de
las masas era lanzar una campaña masiva de acusación y represalia para ajustar
las cuentas a los traidores a la patria y a los agentes secretos; que, mediante
esta campaña, había que enardecer el entusiasmo de las masas, elevar su
posición social, política y económica y organizar sindicatos, asociaciones
campesinas y otras organizaciones de masas, y que era necesario prepararse para
pasar, cuando terminara esta campaña, a una campaña de masas por la reducción
de los arriendos y los intereses. Al movilizar a las masas en las ciudades,
había que poner en pie primero a los obreros, a fin de que desempeñaban el
papel de vanguardia y de dirección en la campaña por ajustar las cuentas a los
traidores a la patria y a los agentes secretos. La Directiva llamaba también a
aprender cómo administrar las ciudades, a utilizar con economía los recursos
humanos y a planificar todo asunto a largo plazo.
84
ALGUNAS APRECIACIONES ACERCA DE
LA ACTUAL SITUACIÓN INTERNACIONAL *
Abril de 1946
Las fuerzas de la reacción
mundial están preparando efectivamente una tercera guerra mundial, y el peligro
de guerra existe. Pero las fuerzas democráticas de los pueblos del mundo han
sobrepasado a las fuerzas reaccionarias y continúan avanzando; deben, y sin
duda pueden, superar el peligro de guerra. Por tanto, el problema de las
relaciones entre los EE.UU., Inglaterra y Francia, por un lado, y la Unión
Soviética, por otro, no es un problema de compromiso o ruptura, sino un
problema de contraer un compromiso más tarde o más temprano. "Contraer un
compromiso" quiere decir llegar a un acuerdo por medio de negociaciones
pacíficas. "Más tarde o más temprano" quiere decir dentro de varios
años, más de diez años, o un período aún mayor.
Un compromiso de este género
no quiere decir compromiso en todos los problemas internacionales. Eso es
imposible mientras los EE.UU., Inglaterra y Francia continúen gobernados por
los reaccionarios. Esa clase de compromiso quiere decir compromiso en ciertos
problemas, incluidos algunos importantes. Pero no habrá muchos compromisos de
este género en un futuro cercano; existe, sin embargo, la posibilidad de que se
amplíen las relaciones comerciales de los EE.UU., Inglaterra y Francia con la
Unión Soviética.
Semejante compromiso entre
los EE.UU., Inglaterra y Francia, por una parte, y la Unión Soviética, por la
otra, sólo puede ser el resultado de luchas firmes y eficaces de todas las
fuerzas democráticas del mundo contra las fuerzas reaccionarias de los EE.UU.,
Inglaterra y Francia. Tal compromiso no exige a los pueblos del mundo
capitalista contraer, a su vez, compromisos dentro de sus respectivos países.
Los pueblos de esos países continuarán librando distintas luchas de acuerdo con
sus diferentes condiciones. El principio que
85
86
siguen las fuerzas reaccionarias con las fuerzas democráticas populares
es destruir decididamente todas las que puedan y prepararse para destruir más
tarde cuantas no puedan destruir ahora. Frente a esta situación, las fuerzas
democráticas populares deben también aplicar el mismo principio a las fuerzas
reaccionarias.
Documento escrito para
contrarrestar una apreciación pesimista que en ese tiempo se hacía de la
situación internacional. En la primavera de 1946, el imperialismo, encabezado
por los EE.UU., junto con los reaccionarios de diversos países, intensificaba a
diario sus actividades antisoviéticas, anticomunistas y antipopulares, y
pregonaba que "la guerra entre los EE.UU. y la Unión Soviética es
inevitable" y que "es inevitable el estallido de una tercera guerra
mundial". En tales circunstancias, a causa de sobreestimar la fuerza del
imperialismo, subestimar la fuerza del pueblo y temer el imperialismo
norteamericano y el estallido de una nueva guerra mundial, algunos camaradas
daban muestras de debilidad frente a los ataques armados de la pandilla
reaccionaria norteamericano-chiangkaishekista y no se atrevían a enfrentar
decididamente la guerra contrarrevolucionaria con una guerra revolucionaria. En
este documento, el camarada Mao Tse-tung combatió tal concepto erróneo. Señaló
que si las fuerzas populares del mundo luchaban firme y eficazmente contra las
fuerzas de la reacción mundial, podrían superar el peligro de una nueva guerra
mundial. Al mismo tiempo, indicó que era posible que los países imperialistas y
los países socialistas llegaran a ciertos compromisos, pero que tales
compromisos "no exigen a los pueblos del mundo capitalista contraer, a su
vez, compromisos dentro de sus respectivos países", y que "los
pueblos de esos países continuarán librando distintas luchas de acuerdo con sus
diferentes condiciones". Este documento no se hizo público en aquel
entonces y sólo circuló entre algunos camaradas dirigentes del Comité Central.
Se distribuyó en la reunión del Comité Central del Partido Comunista de China
celebrada en diciembre de 1947. Como los camaradas presentes estuvieron
unánimemente de acuerdo con su contenido, el texto completo fue incluido más
tarde en la "Circular sobre las decisiones tomadas por la reunión del
Comité Central de diciembre de I947", expedida por el Comité Central en
enero de 1948.
DERROTAR LA OFENSIVA DE CHIANG KAI-SHEK MEDIANTE UNA GUERRA EN DEFENSA
PROPIA *
20 de julio de 1946
Después de violar el acuerdo
de tregua1, infringir las resoluciones de la Conferencia Consultiva Política2 y
ocupar Siping, Changchun y otras ciudades nuestras en el Nordeste de China,
Chiang Kai-shek inicia ahora una amplia ofensiva contra nosotros en el Este y
el Norte de China; más tarde, es posible que ataque de nuevo el Nordeste. El
pueblo chino podrá recuperar la paz sólo después de desbaratar completamente la
ofensiva de Chiang Kai-shek en una guerra de defensa propia.
Nuestro Partido y nuestro
ejército realizan toda clase de preparativos para derrotar la ofensiva de
Chiang Kai-shek y ganar así la paz. Chiang Kai-shek cuenta con la ayuda
norteamericana, pero no tiene la simpatía del pueblo, la moral de sus tropas es
baja y su economía se halla en una situación difícil. En cuanto a nosotros, no
tenemos ayuda extranjera, pero la simpatía del pueblo está de nuestro lado, la
moral de nuestras tropas es alta y, en lo económico, somos capaces de manejar
nuestros asuntos. Por lo tanto, podemos derrotar a Chiang Kai-shek. Todo el
Partido debe tener plena confianza en esto.
Para derrotar a Chiang
Kai-shek, el método de combate es, en general, la guerra de movimientos. Por
consiguiente, no sólo es inevitable, sino también necesario abandonar
temporalmente ciertos lugares o ciudades. El abandonar temporalmente ciertos
lugares o ciudades tiene por objeto lograr la victoria final, la cual, de otra
manera, sería imposible. Es indispensable que todo el Partido y todo el pueblo
en las regiones liberadas comprendan esto y se encuentren moralmente
preparados.
A fin de deshacer la
ofensiva de Chiang Kai-shek, tenemos que
cooperar estrechamente con las masas populares y ganamos a
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88
todos los que son susceptibles de serlo. En las zonas rurales, por un
lado, debemos resolver con decisión el problema agrario, apoyamos firmemente en
los asalariados agrícolas y campesinos pobres y unimos con los campesinos
medios; por otro lado, al resolver el problema agrario, debemos distinguir a
los campesinos ricos y terratenientes medios y pequeños en general de los
traidores a la patria, los shenshi malvados y los tiranos locales. Es necesario
tratar con menor rigor a los primeros que a los últimos. En las localidades
donde el problema agrario ha sido resuelto, hay que pasar a adoptar una actitud
moderada hacia la clase terrateniente en su conjunto, exceptuado un pequeño
número de reaccionarios. Con el propósito de reducir el número de elementos hostiles
y de consolidar las regiones liberadas, es necesario ayudar a los
terratenientes que tienen dificultades para
sostenerse, inducir a los terratenientes fugitivos a que regresen y
darles la posibilidad de ganarse la vida. En las ciudades, además de
unimos con la clase obrera, la pequeña burguesía y todos los
progresistas, debemos poner cuidado en unimos con todos los elementos
intermedios y en aislar a los reaccionarios. Entre las tropas del Kuomintang,
es nece-
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central. Chiang Kai-shek rompió en el invierno de 1945 el Acuerdo del 10
de Octubre, pero sus preparativos para una guerra civil general no estaban aún
completos y, en particular, importantes fuerzas del Kuomintang no habían sido
trasladadas todavía a los frentes de la guerra civil. En razón de ello, bajo la
presión de todo el pueblo, que exigía paz y democracia el gobierno del
Kuomintang se vio obligado a convocar, en enero de 1946, la Conferencia
Consultiva Política con participación del Partido Comunista de China y de otros
partidos democráticos. La Conferencia adoptó una serie de resoluciones
favorables a la paz y a la democracia, y el 10 de enero se dio la orden de alto
el fuego. Chiang Kai-shek no tenía la intención de respetar las resoluciones de
la Conferencia Consultiva Política y la orden de alto el fuego. En la primera
mitad de 1946, las tropas del Kuomintang continuaron atacando en muchos puntos
las regiones liberadas, siendo el ataque en el Nordeste de China de particular
amplitud, y se creó así una situación caracterizada por pequeños combates al
Sur de la Gran Muralla y grandes combates al Norte de la misma. Mientras tanto,
los EE.UU. hicieron ingentes esfuerzos por transportar y pertrechar a las
tropas del Kuomintang. Hacia fines de junio de 1946, Chiang Kai-shek y sus amos
norteamericanos se consideraron totalmente preparados y capaces de liquidar a
todo el Ejército Popular de Liberación en un período de tres a seis meses. En
consecuencia, lanzaron una ofensiva general sobre las regiones liberadas,
ofensiva que comenzó el 26 de junio con un masivo ataque envolvente contra la
región liberada de las Planicies Centrales. De julio a septiembre, las tropas
del Kuomintang emprendieron sucesivamente grandes ataques a las regiones
liberadas de Chiangsú-Anjui, Shantung, Shansí-Jopei-Shantung-Jonán,
Shansí-Chajar-Jopei y Shansí-Suiyuán. Lanzaron en octubre otro gran ataque
contra la región liberada del Nordeste de China. Al mismo tiempo, continuaron
cercando con grandes fuerzas la región liberada de Shensí-Kansú-Ningsia. Cuando
estalló la
89
sario ganamos a todos los posibles opositores de la guerra civil y
aislar a los elementos belicosos.
A fin de derrotar la
ofensiva de Chiang Kai-shek, tenemos que hacer los planes a largo plazo. Es
preciso usar con la mayor economía nuestros recursos humanos y materiales y
hacer todo lo posible por evitar el despilfarro. Hay que investigar y eliminar
la corrupción que ha aparecido en algunos lugares. Debemos esforzamos por
desarrollar la producción y alcanzar el autoabastecimiento completo de todos
los
artículos de primera
necesidad, ante todo,
de cereales y
telas.
Debemos generalizar el cultivo del algodón, estimular el hilado en cada
familia y el tejido en cada aldea, y comenzar a promover
estas actividades incluso en el Nordeste de China. En el terreno de las
finanzas y del abastecimiento, hay que satisfacer las necesidades
materiales de la
guerra de defensa
propia y al mismo tiempo
aliviar las cargas
del pueblo, de
modo que mejoren las
condiciones de vida del pueblo
en las regiones liberadas a pesar
de la guerra. En
resumen, nos apoyamos
enteramente en nuestros
propios esfuerzos, y somos invencibles; todo lo contrario de
Chiang Kai-shek,
________________
guerra civil de amplitud nacional, el Kuomintang empleó en sus ataques
contra las regiones liberadas 193 brigadas (divisiones) de sus tropas
regulares, o sea, alrededor de 1.600.000 hombres, que representaban el 80 por
ciento de su poderío total de 248 brigadas (divisiones) regulares, o sea,
2.000.000 de hombres. El ejército y el pueblo de las regiones liberadas, bajo
la dirección del Comité Central del Partido y de sus burós y subburós, lucharon
heroicamente contra la ofensiva de las tropas de Chiang Kai-shek. En esa época
había seis grandes zonas de operaciones en las regiones liberadas. Estas zonas
y las fuerzas del Ejército Popular de Liberación que luchaban allí eran: la
región liberada de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán con las fuerzas del Ejército
Popular de Liberación dirigidas por Liu Po-cheng, Teng Siao-ping y otros
camaradas ; la región liberada del Este de China (compuesta de las regiones
liberadas de Shantung y de Chiangsú-Anjui), con las fuerzas del Ejército
Popular de Liberación dirigidas por Chen Yi, Su Yu, Tan Chen-lin y otros
camaradas; la región liberada del Nordeste de China, con las fuerzas del
Ejército Popular de Liberación dirigidas por Lin Piao, Luo Yung-juan y otros
camaradas; la región liberada de Shansí-Chajar-Jopei, con las fuerzas del
Ejército Popular de Liberación dirigidas por Nie Yung-chen y otros camaradas;
la región liberada de Shansí-Suiyuán, con las fuerzas del Ejército Popular de
Liberación dirigidas por Je Lung y otros camaradas; la región liberada de las
Planicies Centrales, con las fuerzas del Ejército Popular de Liberación
dirigidas por Li Sien-nien, Cheng Wei-san y otros camaradas. El Ejército
Popular de Liberación, que disponía entonces de más o menos 1.200.000 hombres
en total, era numéricamente inferior al enemigo. Aplicó con acierto la línea
estratégica establecida por el camarada Mao Tse-tung y asestó sin cesar
poderosos golpes al enemigo atacante. Después de aniquilar en unos ocho meses
66 brigadas regulares y algunas unidades irregulares, con un total superior a
los 710.000 hombres, el Ejército Popular de Liberación detuvo la ofensiva
general del enemigo. Luego; desplegó paso a paso su contraofensiva estratégica.
90
quien depende enteramente de los países extranjeros. Vivimos con
sencillez y trabajamos duro, damos la debida consideración tanto al ejército
como al pueblo; todo lo contrario de lo que ocurre en las regiones dominadas
por Chiang Kai-shek, en donde reinan, por arriba, la corrupción y la
podredumbre, mientras que, por abajo, el pueblo vegeta en el hambre y la
miseria. En estas circunstancias, de seguro obtendremos la victoria.
Tenemos por delante
dificultades, pero ellas pueden y deben ser vencidas. Todos los camaradas del
Partido, todo el ejército y todo el pueblo de las regiones liberadas deben
unirse como un solo hombre, derrotar completamente la ofensiva de Chiang
Kai-shek y fundar una nueva China independiente, pacífica y democrática.
NOTAS
El "acuerdo de
tregua" fue concluido el 10 de enero de 1946 entre los delegados del
Partido Comunista de China y los del gobierno kuomintanista de Chiang Kai-shek.
Estipulaba Que las tropas de ambas partes debían suspender, a la medianoche del
13 de enero, las operaciones militares en sus respectivas posiciones: Pero, en
realidad, Chiang Kai-shek utilizó este acuerdo como una cortina de humo; tras
la cual efectuaba los preparativos para una guerra en gran escala; en el
momento mismo en que se transmitía la orden de alto el fuego, mandó a las
tropas kuomintanistas que "se apresuraran a tomar los puntos
estratégicos", y luego empezó a trasladar sin interrupción sus tropas y
atacar las regiones liberadas. En julio, rompió abiertamente el acuerdo de
tregua y emprendió una ofensiva general sobre las regiones liberadas.
Se refiere a la Conferencia
Consultiva Política celebrada ea Chungching, del 10 al 31 de enero de 1946, con
participación de los delegados del Kuomintang, del Partido Comunista de China,
de otros partidos políticos y de las personalidades sin partido. La Conferencia
aprobó cinco resoluciones :
1) Acuerdo sobre la organización del Gobierno. Este acuerdo afirmaba que
"la Ley Orgánica del Gobierno Nacional será revisada con vistas a reforzar
el Consejo del Gobierno Nacional". Proveía el aumento de los Consejeros
del Gobierno Nacional. Estipulaba que "el Presidente del Gobierno Nacional
nombrará a los Consejeros del Gobierno Nacional, escogidos tanto dentro como
fuera del
Kuomintang"; que "el nombramiento, por el Presidente del Gobierno Nacional,
de miembros de los diversos
partidos como Consejeros del Gobierno Nacional
se hará a proposición de
los respectivos partidos, los cuales, en caso de
desaprobación del Presidente, harán nuevas proposiciones"; que
"cuando el Presidente del Gobierno Nacional proponga a una personalidad
sin partido para Consejero del Gobierno Nacional y un tercio de los candidatos
ya designados se opongan a dicha proposición, el Presidente deberá reconsiderar
el asunto y hacer una nueva proposición", y que "la mitad de los
Consejeros del Gobierno Nacional serán miembros del Kuomintang y la otra mitad,
miembros de otros
91
partidos políticos y personalidades públicas". Se definía, en
términos generales, el Consejo del Gobierno Nacional como "órgano supremo
gubernamental encargado de los asuntos del Estado", dotado de poderes para
discutir y decidir los principios legislativos, la política administrativa, las
cuestiones militares cardinales, los planes financieros y el presupuesto, así
como los asuntos que a su consideración sometiera el Presidente del Gobierno
Nacional; por otra parte, el Presidente del Gobierno Nacional estaba investido
de grandes poderes, entre ellos el nombramiento de candidatos para el Consejo
del Gobierno Nacional, el veto relativo (que, aunque nominalmente limitado, era
en realidad absoluto, ya que para rechazarlo se requería una mayoría de las
tres quintas partes del Consejo del Gobierno Nacional, y el propio partido del
Presidente, el Kuomintang, contaba con la mitad de los asientos) y la adopción
de medidas de emergencia. el acuerdo establecía también que "siete u ocho
miembros del Yuan Ejecutivo serán personas no pertenecientes al Kuomintang, las
cuales desempeñarán las carteras de ministerios existentes o cargos de
ministros sin cartera que se crearen".
Programa de paz y de
construcción nacional. Este programa se componía de nueve secciones, a saber:
"Principios generales", "Derechos del pueblo",
"Asuntos políticos", "Asuntos militares", "Relaciones
exteriores", "Asuntos económicos y financieros", "Educación
y cultura”, “Socorro y " y "Asuntos de los chinos de ultramar”. La
sección "Principios generales" establecía que todos los partidos
políticos del país "se unirán estrechamente para edificar una nueva China
unificada, libre y democrática"; que se realizarán "la
democratización política, la nacionalización de las tropas, la igualdad y la
legalidad de todos los partidos políticos", y que "toda disputa
política será solucionada por medios políticos a fin de asegurar el desarrollo
pacífico del país". La sección "Derechos del pueblo" establecía
que "se garantizarán al pueblo las libertades personal, de pensamiento, de
conciencia, de palabra, de prensa, de reunión y asociación, de residencia, de
traslado y de correspondencia" y que "quedará estrictamente prohibido
a todo organismo o persona no perteneciente a la justicia ni a la policía hacer
detenciones, efectuar interrogatorios e imponer castigos; el que violare esta
disposición será castigado". La sección "Asuntos políticos”
establecía que "se procederá a una revisión de los organismos
administrativos en todos los niveles, cuyos poderes y responsabilidades serán
unificados y definidos claramente, se suprimirán todas las oficinas duplicadas,
se simplificarán los procedimientos administrativos y se fijarán a cada nivel
administrativo las responsabilidades específicas"; que "se
garantizará el empleo a los funcionarios competentes, los nombramientos para
cargos oficiales no se basarán en la afiliación partidaria, sino en la
competencia y la antigüedad, y quedarán prohibidos el ejercicio simultáneo de
varios cargos y la práctica del favoritismo"; que "se pondrá
estrictamente en vigor el sistema de control, se castigará severamente la
corrupción y se
darán al pueblo
facilidades para denunciar libremente
a los
funcionarios corruptos"; que "se promoverá enérgicamente la
autonomía local y se convocará a elecciones generales desde el nivel inferior
hasta los superiores", y
que "se definirán los poderes respectivos del Gobierno central y de
los gobiernos locales conforme al principio de distribución equitativa de
poderes; los gobiernos locales podrán adoptar medidas apropiadas a las
circunstancias locales, pero los reglamentos dictados por una provincia o un
distrito no podrán contradecir las leyes y decretos dictados por el Gobierno
central". La sección "Asuntos
militares" establecía que
"se adaptará la organización del
ejército a las
necesidades de la
defensa nacional, se reformará
el sistema militar en
consonancia con el régimen democrático y
las condiciones
92
del país, se separará la autoridad militar de los partidos políticos, se
separará la autoridad militar de la civil, se perfeccionará la educación
militar, se reforzarán los pertrechos y se mejorarán los sistemas de personal y
de gestión financiera, a fin de crear un ejército nacional modernizado", y
que "se reducirán y se reorganizarán efectivamente las tropas del país de
acuerdo con el plan de reorganización militar". La sección "Asuntos
económicos y financieros" establecía que "se frenará el desarrollo del
capital burocrático y quedará estrictamente prohibido a los funcionarios abusar
de su poder e influencia para dedicarse a la especulación, a actividades
monopolistas, a la evasión de impuestos, al contrabando, al desfalco de fondos
públicos y al empleo ilícito de los medios de transporte"; que "se
reducirán los arriendos y los intereses, se protegerán los derechos de los
campesinos arrendatarios, se asegurará el pago de los arriendos de la tierra,
aumentarán los créditos agrícolas y se prohibirá estrictamente la usura, a fin
de mejorar la vida de los campesinos; además, se pondrá en práctica una ley
agraria para alcanzar el objetivo de `la tierra para el que la trabaja' ";
que "se pondrá en vigor la legislación obrera con el objeto de mejorar las
condiciones de trabajo"; que "se hará pública la gestión financiera,
se aplicará estrictamente el sistema de presupuesto y de rendición de cuentas,
se reducirán sustancialmente los gastos presupuestarios, se equilibrarán los
ingresos y los gastos, se definirán las finanzas del Gobierno central y de los
gobiernos locales, se reducirá el circulante, se estabilizará el sistema
monetario, se harán públicos y se someterán a la supervisión de organizaciones
representativas de la opinión pública la adquisición y el uso de los
empréstitos tanto interiores como exteriores", y que "se reformará el
sistema tributario y se abolirá toda clase de tributos exorbitantes y
exacciones ilegales". La sección "Educación y cultura"
establecía que "se garantizará la libertad académica, no se permitirá
injerencia alguna en la administración de los centros de enseñanza por razones
de creencias religiosas o ideas políticas"; que "aumentará la
proporción del presupuesto nacional asignada a la instrucción pública y a la
cultura", y que "se abolirá la censura impuesta durante la guerra
sobre la prensa, las publicaciones, el cine, el teatro, el correo y el
telégrafo ".
Acuerdo sobre la Asamblea
Nacional. Este acuerdo establecía que "la Asamblea Nacional aumentará en
setecientos delegados, designados entre los miembros de los diversos partidos y
las personalidades públicas" y que "las funciones y poderes de la I
Asamblea Nacional consistirán en elaborar y aprobar una Constitución".
Acuerdo sobre el proyecto de
Constitución. Este acuerdo estipulaba el establecimiento de una comisión
revisora para enmendar el proyecto de Constitución elaborado por el Kuomintang
y establecía los principios para su revisión. Además de establecer los principios
que debían regir las funciones y poderes de la Asamblea Nacional y de los
organismos gubernamentales, fijaba particularmente cláusulas concernientes al
"gobierno local" y a los "derechos y deberes del pueblo".
En cuanto al "gobierno local", establecía que “la provincia será la
unidad superior de autonomía local”; que "los poderes del gobierno
provincial en relación con los del Gobierno central serán definidos de acuerdo
con el principio de distribución equitativa de poderes"; que "el
gobernador provincial será elegido por el pueblo", y que "la
provincia podrá tener una constitución provincial, la cual, sin embargo, no
deberá estar en contradicción con las disposiciones de la Constitución
nacional": Con respecto a los "derechos y deberes del pueblo", establecía
que "todas las libertades y derechos de que debe
disfrutar el pueblo de un país democrático, serán protegidos por la
Cons-
93
titución contra toda ilegal violación"; que "las disposiciones
legislativas concernientes a las libertades del pueblo deberán todas tener por
objetivo proteger dichas libertades y no restringirlas"; que "se
reglamentará el servicio de trabajo obligatorio en las leyes locales, y no en
la Constitución nacional", y que "se garantizará el derecho de
autonomía a las minorías nacionales que viven compactas en regiones
determinadas".
Acuerdo sobre asuntos
militares. Este acuerdo estipulaba que "se reformará el sistema militar de
acuerdo con el régimen democrático y las condiciones del país"; que
"se perfeccionará el sistema de servicio militar obligatorio"; que "la
educación militar se conducirá según los principios que rigen la formación del
ejército y será separada para siempre de los partidos políticos y de las
relaciones personales"; que "la autoridad militar se separará de los
partidos políticos" y "ningún partido político o persona podrá
utilizar el ejército como instrumento de lucha política", y que "la
autoridad militar se separará de la autoridad civil" y "ningún
militar en servicio activo podrá ser simultáneamente funcionario civil".
Con respecto a la reorganización de las tropas del Kuomintang y de las tropas
de las regiones liberadas, estipulaba que "el subcomité militar de tres
personas actuará según lo planeado, con la mayor rapidez posible, a fin de
llegar a un acuerdo sobre las medidas para reorganizar las tropas del Partido
Comunista de China y de completar esta reorganización"; que las tropas del
Kuomintang "se reorganizarán, de acuerdo con el plan ya fijado por el
Ministerio de Guerra, en noventa divisiones, y dicha reorganización se
consumará con la mayor rapidez posible dentro de seis meses", y que
"cuando estén ejecutadas las dos cláusulas arriba mencionadas sobre la
reorganización, todas las tropas del país deberán reorganizarse de manera
unificada en cincuenta o sesenta divisiones".
Estos acuerdos de la Conferencia Consultiva Política eran, en diferentes
grados, favorables al pueblo y desfavorables a la dominación reaccionaria de
Chiang Kai-shek: Mientras expresaba su aprobación a estos acuerdos con el
intento de aprovecharlos para llevar a efecto su fraude de paz, Chiang Kai-shek
realizaba activamente preparativos militares para desencadenar una guerra civil
en escala nacional. No tardó en romper uno tras otro los acuerdos de la
Conferencia Consultiva Política.
94
CONVERSACIÓN CON LA CORRESPONSAL NORTEAMERICANA ANNA LOUISE STRONG *
Agosto de 1946
Strong: ¿Cree usted que hay esperanzas de un arreglo político, pacífico,
de los problemas de China en un futuro cercano?
Mao: Eso depende de la actitud del Gobierno de los EE.UU. Si el pueblo
norteamericano sujeta el brazo de los reaccionarios norteamericanos que ayudan
a Chiang Kai-shek a hacer la guerra civil, hay esperanzas de paz.
Strong: En caso de que los EE.UU. no presten más ayuda a Chiang
Kai-shek, aparte de la ya prestadal, ¿cuánto tiempo podría Chiang Kai-shek
seguir combatiendo?
Mao: Más de un año.
Strong: ¿Puede Chiang Kai-shek mantenerse económicamente tanto tiempo?
Mao: Puede.
Strong: ¿Y si los EE.UU. manifestaran que no van a dar más ayuda a
Chiang Kai-shek de ahora en adelante?
Mao: No hay aún ninguna señal de que el Gobierno de los EE.UU.
y Chiang Kai-shek tengan el menor deseo de detener pronto la guerra.
Strong: ¿Cuánto tiempo puede mantenerse el Partido Comunista?
Mao: En lo que concierne a nuestro deseo, no quisiéramos combatir ni un
solo día. Pero si las circunstancias nos obligan a luchar, podemos hacerlo
hasta el fin.
Strong: Si el pueblo norteamericano pregunta por qué lucha el Partido
Comunista, ¿qué debo responder?
Mao: Porque Chiang Kai-shek quiere hacer una carnicería con el pueblo
chino, y el pueblo tiene que defenderse si quiere sobrevivir. Esto lo puede
entender el pueblo norteamericano.
95
96
Strong: ¿Qué piensa usted de la posibilidad de que los EE.UU. inicien
una guerra contra la Unión Soviética?
Mao: Hay dos aspectos en la propaganda sobre una guerra antisoviética.
Por un lado, el imperialismo norteamericano está preparando en efecto una
guerra contra la Unión Soviética; la actual propaganda acerca de una guerra
antisoviética, así como el resto de la propaganda antisoviética, constituye una
preparación política para esa guerra. Por otro lado, esta propaganda es una
cortina de humo lanzada por los reaccionarios norteamericanos para encubrir las
numerosas contradicciones reales con las que hoy se enfrenta directamente el
imperialismo de los EE.UU. Son las contradicciones entre los reaccionarios
norteamericanos y el pueblo norteamericano y las contradicciones del
imperialismo norteamericano con otros países capitalistas y con los países
coloniales y semicoloniales. En la actualidad, la significación real de la
consigna norteamericana de una guerra antisoviética es la opresión del pueblo
norteamericano y la expansión de las fuerzas agresivas de los EE.UU. en el
resto del mundo capitalista. Como usted sabe, Hitler y sus socios, los
militaristas
________________
Esta es una exposición muy
importante acerca de la situación internacional y nacional, hecha por el
camarada Mao Tse-tung poco después del término de la Segunda Guerra Mundial. el
camarada Mao Tse-tung formuló en ella su famosa tesis de que "todos los
reaccionarios son tigres de papel". Esta tesis armó ideológicamente a
nuestro pueblo, fortaleció su confianza en la victoria y desempeñó un papel
sumamente grande en la Guerra Popular de Liberación. tal como Lenin consideró
al imperialismo un "coloso con pies de barro", el camarada Mao
Tse-tung considera tigres de papel al imperialismo y a todos los reaccionarios
; en ambos casos se trata de la esencia del asunto. Esta tesis es un concepto
estratégico fundamental del pueblo revolucionario. Desde el período de la
Segunda Guerra Civil Revolucionaria, el camarada Mao Tse-tung ha señalado
repetidas veces: estratégicamente, considerando el conjunto, los
revolucionarios deben despreciar al enemigo, atreverse a luchar contra él y
atreverse a conquistar la victoria; al mismo tiempo, tácticamente, considerando
cada parte en sí y en cada lucha concreta, deben tomar seriamente en cuenta al
enemigo, ser prudentes, estudiar y perfeccionar cuidadosamente el arte de lucha
y adoptar formas de lucha adecuadas al tiempo, al lugar y a las condiciones,
para aislar y aniquilar paso a paso al enemigo. El 1° de diciembre de 1958, en
una reunión del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de
China, celebrada en Wuchang, el camarada Mao Tse-tung manifestó:
"Así como en el mundo no hay cosa alguna sin doble naturaleza (ésta
es la ley de la unidad de los contrarios), así también el imperialismo y todos
los reaccionarios tienen un doble carácter: son tigres auténticos y al mismo
tiempo
tigres de papel. En la historia, antes
de conquistar el Poder
y durante algún
tiempo después de haberlo conquistado, la clase de los
esclavistas, la clase
terrateniente feudal y
la burguesía eran
vigorosas, revolucionarias y
progresistas; eran tigres auténticos. Pero, con el tiempo, como sus
contrarios -la clase de los esclavos, el campesinado y el proletariado -
crecían y se fortalecían
97
japoneses, utilizaron durante largo tiempo consignas antisoviéticas como
pretexto para esclavizar a los pueblos de sus propios países y agredir otros
países. Los reaccionarios norteamericanos actúan ahora exactamente de la misma
manera.
Para iniciar una guerra, los reaccionarios de los EE.UU. tienen que
atacar primero al pueblo norteamericano. Ya lo están haciendo: oprimen política
y económicamente a los obreros y a los elementos democráticos y se preparan
para imponer el fascismo en su país. el pueblo de los EE.UU. debe levantarse y
resistir a los ataques de los reaccionarios norteamericanos. Creo que lo hará.
Los EE.UU. y la Unión Soviética están separados por una extensa zona en
que hay muchos países capitalistas, coloniales y semicoloniales de Europa, Asia
y África. Antes que los reaccionarios norteamericanos hayan subyugado a estos
países, no se puede ni hablar de un ataque a la Unión Soviética. En el
Pacífico, los EE.UU. controlan hoy regiones más extensas que todas las esferas
de influencia que Inglaterra poseía allí en el pasado ; controlan el Japón, la
parte de China bajo el dominio del Kuomintang, la mitad de Corea y el Pacífico
________________
gradualmente, luchaban contra ellas y se volvían más y más formidables,
dichas clases gobernantes se transformaron poco a poco en su reverso, se
transformaron en reaccionarios, en gentes retrógradas, en tigres de papel, y
finalmente fueron derrocadas, o serán derrocadas, por el pueblo. Las clases
reaccionarias, retrógradas y decadentes conservaban este doble carácter aun en
la lucha a muerte que el pueblo libraba contra ellas. Por una parte, eran
tigres auténticos, devoraban a la gente, devoraban a la gente por millones y
decenas de millones. La causa de la lucha popular atravesaba un período de
dificultades y penalidades y un camino lleno de recodos. Para destruir la
dominación del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático en
China, el pueblo chino necesitó más de cien años y perdió decenas de millones
de vidas antes de lograr la victoria en 1949. ¡Miren! ¿No eran tigres vivos,
tigres de hierro, tigres auténticos? Sin embrago, al final se transformaron en
tigres de papel, tigres muertos, tigres de requesón de soya. Estos son hechos
históricos. ¿No ha visto y oído la gente tales hechos? ¡En verdad ha habido
millares y decenas de millares de ellos! ¡Millares y decenas de millares! Por
tanto, el imperialismo y todos los reaccionarios, mirados en su esencia, en
perspectiva, desde el punto de vista estratégico, deben ser considerados como
lo que son: tigres de papel. Sobre esto se basa nuestro concepto estratégico.
Por otra parte, también son tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos,
que devoran a la gente. Sobre esto se basa nuestro concepto táctico."
Con respecto a la necesidad de despreciar al enemigo estratégicamente y
de tomarlo muy en serio tácticamente, véanse Obras Escogidas de Mao Tse -tung,
t. I, "Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China",
cap. V, sec. 6, y el presente tomo, págs. 185-186, "Sobre algunos
problemas importantes de la actual política del Partido", sec. I.
98
Sur. Controlan desde hace tiempo la América central y la del Sur.
También pretenden controlar todo el Imperio Británico y Europa occidental. Bajo
diversos pretextos, los EE.UU. realizan en muchos países amplios preparativos
bélicos y establecen bases militares. Los reaccionarios norteamericanos dicen
que las bases militares que han establecido y las que se disponen a establecer
en el mundo entero, son todas contra la Unión Soviética. Cierto, estas bases
militares apuntan a la Unión Soviética. Sin embargo, en la actualidad, no es la
Unión Soviética sino los países donde se han establecido esas bases militares
los primeros en sufrir la agresión de los EE.UU. Creo que no pasará mucho antes
de que estos países se den cuenta de quién los oprime en realidad, la Unión
Soviética o los EE.UU. Llegará el día en que los reaccionarios norteamericanos
adviertan que contra ellos están todos los pueblos del mundo.
Por supuesto, no quiero decir que los reaccionarios norteamericanos no
tengan la intención de atacar a la Unión Soviética. La Unión Soviética es
defensora de la paz mundial y un poderoso factor que impide la dominación
mundial de los reaccionarios norteamericanos. Gracias a la existencia de la
Unión Soviética, es absolutamente imposible que los reaccionarios de los EE.UU.
y del mundo materialicen sus ambiciones. Por esa razón, los reaccionarios
norteamericanos odian rabiosamente a la Unión Soviética y en efecto sueñan con
destruir este Estado socialista. Pero el hecho de que los reaccionarios
norteamericanos, a poco de terminada la Segunda Guerra Mundial, hagan tanta
alharaca acerca de una guerra norteamericano-soviética y creen un clima tan
mefítico, nos obliga a examinar sus verdaderas intenciones. Resulta que,
valiéndose de las consignas antisoviéticas, atacan frenéticamente a los obreros
y a los elementos democráticos de su propio país y convierten en dependencias
norteamericanas a todos los países que son blanco de la expansión
norteamericana. Creo que el pueblo norteamericano y los pueblos de todos los
países amenazados por la agresión de los EE.UU. deben unirse y luchar contra
los ataques de los reaccionarios norteamericanos y de sus lacayos en estos países.
Sólo la victoria en esta lucha permitirá evitar una tercera guerra mundial; de
otra manera es inevitable.
Strong: Eso está muy claro. Pero, ¿Y si los EE.UU. emplean la bomba
atómica? ¨Y si los EE.UU. bombardean la Unión Soviética desde sus bases en
Islandia, Okinawa y China?
Mao: La bomba atómica es un tigre de papel que los reaccionarios
norteamericanos utilizan para asustar a la gente. Parece
99
terrible, pero de hecho no lo es. Por supuesto, la bomba atómica es un
arma de matanza en vasta escala, pero el resultado de una guerra lo decide el
pueblo y no uno o dos tipos nuevos de armas.
Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen temibles, pero en
realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los reaccionarios
sino el pueblo quien es realmente poderoso. En Rusia, antes de la Revolución de
Febrero de 1917, ¿cuál de las dos partes era efectivamente poderosa? El zar era
fuerte en apariencia, pero fue barrido de un solo soplo por la Revolución de
Febrero. En última instancia, el poderío en Rusia estaba en los Soviets de
obreros, campesinos y soldados. el zar no era más que un tigre de papel. ¿No se
consideró un tiempo muy fuerte a Hitler? Pero la historia probó que era un
tigre de papel. También lo fue Mussolini, también lo fue el imperialismo
japonés. En cambio, la fuerza de la Unión Soviética y de todos los pueblos amantes
de la democracia y de la libertad resultó mucho mayor de lo previsto.
Chiang Kai-shek y sus sostenedores, los reaccionarios de los EE.UU., son
también todos tigres de papel. Al hablarse del imperialismo norteamericano, a
la gente le parece que éste es increíblemente fuerte. Los reaccionarios chinos
utilizan el "poderío " de los EE.UU. para asustar al pueblo chino.
Pero quedará probado que los reaccionarios norteamericanos, como todos los
reaccionarios en la historia, no tienen mucha fuerza. En los EE.UU. hay otra
clase de gente realmente fuerte : el pueblo norteamericano.
Tomemos el caso de China. Contamos sólo con mijo y fusiles, pero la
historia demostrará finalmente que nuestro mijo y fusiles son más poderosos que
los aviones y tanques de Chiang Kai- shek. Aunque el pueblo chino encontrará
todavía muchas dificultades y sufrirá largos padecimientos a consecuencia de
los ataques conjuntos del imperialismo norteamericano y de los reaccionarios
chinos, llegará el día en que estos reaccionarios sean derrotados y nosotros
obtengamos la victoria. La razón no es sino ésta: los reaccionarios representan
la reacción, nosotros representamos el progreso.
100
NOTA
Para ayudar a Chiang
Kai-shek a iniciar una guerra civil contra el pueblo, el imperialismo
norteamericano proporcionó a su gobierno una inmensa ayuda: Hasta fines de
junio de 1946, los EE.UU. habían pertrechado 45 divisiones del Kuomintang.
Habían adiestrado un personal militar de 150.000 hombres del Kuomintang:
fuerzas terrestres, navales y aéreas; agentes secretos; policía de
comunicaciones; oficiales de estado mayor; médicos militares; personal de
intendencia; etc. Buques de guerra y aviones norteamericanos transportaron al
frente, para atacar las regiones liberadas, 14 cuerpos de ejército del
Kuomintang (41 divisiones) y 8 brigadas de la policía de comunicaciones, o sea,
más de 540.000 hombres en total. El Gobierno de los EE.UU. desembarcó en China
80.000 soldados de su infantería de marina, que se estacionaron en ciudades
importantes como Shanghai, Chingtao, Tientsín, Peiping y Chinjuangtao y
custodiaron para el Kuomintang las vías de comunicación en el Norte de China.
Según datos revelados en Relaciones de los Estados Unidos con China, Libro
Blanco publicado por el Departamento de Estado de los EE.UU. el 5 de agosto de
1949, el valor global de las diversas clases de ayuda proporcionada por los
EE.UU. al gobierno de Chiang Kai-shek, desde la época de la Guerra de
Resistencia contra el Japón hasta 1948, sobrepasó los 4.500 millones de dólares
norteamericanos (la abrumadora mayoría de la ayuda de los EE.UU. prestada
durante la Guerra de Resistencia la acumuló y guardó el Kuomintang para hacer
más tarde la guerra civil contra el pueblo). Pero el monto real de la ayuda
norteamericana a Chiang Kai-shek excedió en mucho esa cifra. En el Libro Blanco
de los EE.UU. se admite que la ayuda norteamericana era equivalente a "más
del 50 por ciento de los gastos monetarios" del gobierno de Chiang
Kai-shek y era "proporcionalmente de mayor magnitud, en relación al
presupuesto de ese Gobierno, que la ayuda suministrada por los EE.UU. a
cualquier nación de Europa occidental desde el término de la guerra".
CONCENTRAR UNA FUERZA SUPERIOR
PARA ANIQUILAR
LAS UNIDADES ENEMIGAS UNA POR UNA *
16 de septiembre de 1946
Concentrar una fuerza
superior para aniquilar las unidades enemigas1 una por una: este método de
combate debe emplearse no sólo en la disposición de fuerzas para una campaña,
sino también en la disposición táctica.
Con respecto a la
disposición para una campaña; cuando el enemigo emplea muchas brigadas2 (o
regimientos) y avanza en varias direcciones sobre nuestras tropas, nuestro
ejército debe concentrar una fuerza absolutamente superior - seis, cinco,
cuatro o, por lo menos, tres veces la del enemigo - y elegir el momento
oportuno para empezar por cercar y destruir una brigada (o regimiento) suya.
Esta debe ser una brigada (o regimiento) relativamente débil entre las brigadas
enemigas, o una que cuente con menos apoyo, o una que esté estacionada en un
lugar donde el terreno y la población sean los más favorables para nosotros y
desfavorables para el enemigo. Nuestras tropas deben entretener con pequeñas
fuerzas a las demás brigadas (o regimientos) enemigas, imposibilitándoles
acudir en rápido auxilio de la brigada (o regimiento) cercada y atacada por
nosotros, de modo que podamos empezar por aniquilar la brigada (o regimiento)
en cuestión. Logrado esto, nuestras tropas deben, de acuerdo con las
circunstancias, aniquilar una o varias brigadas enemigas más, o bien retirarse
para descansar, adiestrarse y consolidarse con miras a nuevos combates. (He
aquí dos ejemplos del primer caso. Nuestras tropas al mando de Su Yu y Tan
Chen-lin liquidaron el 22 de agosto, cerca de Yukao, a unidades de la policía
de comunicaciones3 con cinco mil hombres, a una brigada el 26 de agosto y a
otra brigada y media el 27 de agosto4. Nuestras tropas al mando de Liu Po-cheng
y Teng Siao-ping aniquilaron en las inmediaciones de Tingtao a una brigada
101
102
enemiga entre el 3 y el 6 de septiembre, a otra en la tarde del 6 de
septiembre y a dos más el 7 y el 8 del mismo mes5.) En la disposición de
fuerzas para una campaña, debemos rechazar el método erróneo de combate que
consiste en repartir homogéneamente, como consecuencia de una subestimación del
enemigo, a nuestras fuerzas para hacerle frente en todas las direcciones, pues
de esta manera no podremos destruirlo ni en una sola dirección y perderemos la
iniciativa.
En la disposición táctica,
cuando hemos concentrado una fuerza absolutamente superior y cercado tropas
enemigas en una dirección (una brigada o regimiento), nuestras agrupaciones (o
unidades) atacantes no deben intentar aniquilar simultáneamente y de un golpe a
todas las tropas enemigas cercadas y, por tanto, repartir homogéneamente a
nuestras fuerzas y atacar por todas partes sin potencia suficiente en ninguna,
perdiendo tiempo y dificultando el logro del éxito. En vez de ello, deben
concentrar una fuerza absolutamente superior, esto es, una fuerza seis, cinco,
cuatro o, por lo menos, tres veces la del enemigo, concentrar la totalidad o la
mayor parte de nuestra artillería, escoger un punto (y no dos) relativamente
débil en las posiciones del adversario, atacarlo violentamente y conquistarlo
con toda seguridad. Logrado el éxito, explotarlo rápidamente y destruir las
unidades enemigas una por una.
La eficacia de este método
consiste, primero, en el aniquilamiento completo y, segundo, en la decisión
rápida. Sólo el aniquilamiento
completo puede golpear al enemigo con la mayor eficacia, ya que cuando
liquidemos un regimiento, el enemigo tendrá un regimiento menos, y cuando
liquidemos una brigada, tendrá una brigada menos. Este método es el más eficaz
en la lucha contra un enemigo carente de fuerzas de segunda línea. Sólo el
aniquilamiento completo permite engrosar en grado máximo nuestras propias
fuerzas. Esto constituye actualmente no sólo la fuente principal de armas y
municiones, sino también una fuente importante de efectivos para nuestro
ejército. El aniquilamiento completo desmoraliza a las tropas del enemigo y
deprime a su gente; eleva la moral de nuestras tropas e inspira a nuestro
pueblo. La decisión rápida permite a nuestras tropas aniquilar a los refuerzos
enemigos por partes o eludir el encuentro con ellos. La decisión rápida en las
operaciones tácticas
________________
Directiva interna del
Partido redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre de la Comisión Militar
Revolucionaria del Comité Central del Partido Comunista de China.
103
y las campañas constituye una condición indispensable para sostener una
guerra estratégicamente prolongada.
Entre nuestros cuadros
militares aún hay muchos que, cuando no están en campaña, aprueban el principio
de concentrar nuestras fuerzas para aniquilar las unidades enemigas una por
una, pero que a menudo no saben aplicarlo en el combate. Esto se debe a la subestimación
del enemigo y a la falta de una intensa educación y un estudio profundo al
respecto. Es necesario citar detalladamente, como ejemplos, batallas pasadas
para explicar una y otra vez las ventajas de este método, señalando que es el
método principal para derrotar los ataques de Chiang Kai-shek. Venceremos si lo
empleamos. Fracasaremos si actuamos de modo contrario.
el principio de concentrar
nuestras fuerzas para aniquilar las unidades enemigas una por una ha sido una
bella tradición de nuestro ejército desde que se fundó hace más de diez años;
no es ahora la primera vez que se formula. Durante la Guerra de Resistencia
contra el Japón, sin embargo, nuestro ejército recurrió, como método principal,
a la dispersión de las fuerzas para hacer la guerra de guerrillas y, como
método auxiliar, a la concentración de las fuerzas para hacer la guerra de
movimientos. En la actual guerra civil, como ha cambiado la situación, debe
cambiar el método de combate. La concentración de nuestras fuerzas para hacer
la guerra de movimientos debe ser el método principal, y la dispersión de
nuestras fuerzas para hacer la guerra de guerrillas, el método auxiliar. Ahora
que el ejército de Chiang Kai-shek está equipado con armas más poderosas, a
nuestro ejército le es necesario hacer especial hincapié en el método de
concentrar una fuerza superior para aniquilar las unidades enemigas una por una.
Cuando el enemigo está a la
ofensiva y nosotros a la defensiva, es indispensable que empleemos este método.
No obstante,. cuando el enemigo está a la defensiva y nosotros a la ofensiva,
debemos distinguir dos clases de situaciones y adoptar métodos correspondientes.
Si nuestra fuerza es grande y el enemigo en una localidad dada es relativamente
débil, o si lo atacamos por sorpresa, podemos acometerlo simultáneamente en
varios lugares. Por ejemplo, del 5 al 10 de junio, nuestras tropas en la
provincia de Shantung atacaron simultáneamente y ocuparon más de diez ciudades
a lo largo de los ferrocarriles Chingtao-Chinán y Tientsín-Pukou6. Otro
ejemplo, del 10 al 21 de agosto, nuestras tropas al mando de Liu Po-cheng y
Teng Siao-ping atacaron y ocuparon más de diez ciudades a lo largo del
104
tramo Kaifeng-Süchou del ferrocarril Lungjai7. Por otro lado, cuando no
poseemos fuerzas suficientes, debemos tomar una por una las ciudades en poder
del enemigo y no atacar a éste simultáneamente en varias de ellas. Así fue cómo
nuestras tropas en la provincia de Shansí tomaron las ciudades a lo largo del
ferrocarril Tatung-Puchou8.
Nuestras tropas de campaña,
al concentrarse para aniquilar al enemigo, deben coordinar sus acciones con las
intensas actividades de las agrupaciones de tropas locales, de los
destacamentos guerrilleros locales y de la milicia popular. Las agrupaciones (o
unidades) de tropas locales, al atacar a un regimiento, batallón o compañía del
enemigo, deben también adoptar el principio de concentrar sus fuerzas para
aniquilar las unidades enemigas una por una.
El principio de concentrar
nuestras fuerzas para aniquilar las unidades enemigas una por una tiene por
objetivo principal destruir a la fuerza viva del enemigo, en vez de mantener o
tomar territorios. En algunas circunstancias, es permisible abandonar ciertos
territorios con el propósito de concentrar fuerzas para aniquilar al enemigo o
de posibilitar a nuestras fuerzas principales que eludan sus duros golpes y así
descansen, se adiestren y se consoliden con miras a nuevos combates. Siempre
que logremos destruir en gran cantidad a la fuerza viva del enemigo, será
posible recuperar los territorios perdidos y conquistar nuevos. Por eso, hay
que citar en la orden del día a todos los que logren destruir a la fuerza viva
del enemigo. Esto se aplica no sólo a los que destruyan fuerzas regulares del
enemigo, sino también a los que destruyan sus fuerzas de preservación de la
seguridad, sus contingentes de retomo al hogar9 y otras bandas armadas locales
reaccionarias. Sin embargo, debemos mantener o tomar todos los territorios,
siempre que la correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros lo permita, o
dichos territorios tengan importancia para nuestras campañas u operaciones
tácticas; sería un error actuar de otra manera. Por lo tanto, hay que citar en
la orden del día también a los que logren mantener o tomar tales territorios.
NOTAS
Las expresiones
"aniquilar al enemigo", "liquidar al enemigo" y
"destruir al enemigo", que se usan en el presente tomo, significan
causar bajas al adversario entre muertos, heridos y prisioneros.
105
En un principio; un cuerpo
de ejército regular del Kuomintang se componía de tres o, a veces, de dos
divisiones; y cada una de éstas, de tres regimientos: A partir de mayo de 1946,
las tropas regulares del Kuomintang que se encontraban al Sur del río Amarillo
fueron reorganizadas por etapas: Los cuerpos de ejército pasaron a ser
divisiones reorganizadas y las antiguas divisiones brigadas, cada una con tres
o, a veces, con dos regimientos; Parte de las tropas del Kuomintang que se
hallaban al Norte del río Amarillo no fueron reorganizadas y conservaban sus
denominaciones. Más tarde algunas de las divisiones reorganizadas recobraron su
antigua denominación de cuerpo de ejército.
La policía de comunicaciones
del Kuomintang se formó en marzo de 1945. Después de la rendición del Japón,
sus unidades fueron desplegadas a lo largo de las vías de comunicación para
"servicios de guarnición" con el pretexto de custodiar los ferrocarriles,
pero, en realidad, para llevar a cabo actividades de policía secreta. Fue una
de las fuerzas que empleó el Kuomintang en la guerra civil.
En julio de 1946, cuando las
fuerzas del Kuomintang lanzaron una ofensiva de gran envergadura contra la
región liberada de Chiangsú-Anjui, nuestro ejército luchó valientemente en
defensa propia. Las tropas kuomintanistas que atacaron la región liberada del
campo de Chiangsú constaban de 15 brigadas, con cerca de 120.000 hombres, al
mando de Tang En-po. Del 13 de julio al 27 de agosto, 18 regimientos del
Ejército Popular de Liberación del Este de China, dirigidos por Su Yu; Tan
Chen-lin y otros camaradas, concentraron fuerzas superiores y libraron siete
batallas sucesivas en la zona de Taising, Yukao, Jaian y Shaopo, en el centro
de Chiangsú. Nuestras fuerzas liquidaron 6 brigadas enemigas y 5 batallones de
la policía de comunicaciones del enemigo. El texto se refiere a los resultados
de dos de estas batallas.
En agosto de 1946, las
tropas kuomintanistas avanzaron en dos direcciones desde los sectores de Süchou
y Chengchou sobre la región liberada de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán: El
Ejército Popular de Liberación de esa región, al mando de Liu Po-cheng, Teng Siao-ping
y otros camaradas; concentró fuerzas superiores para salir al paso a las tropas
enemigas que avanzaban desde Chengchou: Entre el 3 y el 8 de septiembre,
destruyó sucesivamente cuatro brigadas enemigas en la zona de
Jetse-Tingtao-Tsaosien, provincia de Shantung.
A comienzos de junio de
1946, el Ejército Popular de Liberación de Shantung despachó una expedición
punitiva contra las tropas títere dispuestas a lo largo de los ferrocarriles
Chingtao-Chinán y Tientsín-Pukou y liberó sucesivamente más de diez ciudades y
poblados, incluidos Chiaosien, Changtien, Choutsun, Techou, Taian y Tsaochuang.
Del 10 al 21 de agosto de
1946, el Ejército Popular de Liberación de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, con
miras a coordinar sus operaciones con el Ejército Popular de Liberación de las
Planicies Centrales y el del Este de China, desplegó en varias direcciones una
ofensiva contra las tropas enemigas estacionadas a lo largo del tramo
Kaifeng-Süchou del ferrocarril Lungjai, y se apoderó sucesivamente de más de
diez ciudades y poblados, incluidos Tangshan, Lanfeng, Juangkou, Lichuang y
Yangchi.
En julio de 1946, las
fuerzas kuomintanistas al mando de Ju Tsung-nan y de Yen Si-shan atacaron
conjuntamente la región liberada del Sur de Shansí. Las unidades Taiyue, del
Ejército Popular de Liberación de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, y una parte del
Ejército Popular de Liberación de Shansí-Suiyuán contraatacaron y rechazaron al
enemigo en el Sur de Shansí. En agosto iniciaron una ofensiva contra
106
el enemigo entre Linfen y Lingshi a lo largo del ferrocarril Tatung
-Puchou y liberaron sucesivamente las ciudades de Jungtung, Chaocheng, Juosien,
Lingshi y Fensi.
Durante la Guerra Popular de
Liberación, algunos terratenientes y tiranos locales de las regiones liberadas
huyeron a las regiones del Kuomintang. Este los organizó en "contingentes
de retomo al hogar", "legiones de retomo al hogar" y otras
bandas armadas reaccionarias para que atacaran las regiones liberadas junto con
las tropas del Kuomintang. Por todas partes estas bandas saqueaban, mataban y
cometían toda clase de atrocidades.
LA VERDAD SOBRE LA “MEDIACIÓN” DE LOS EE.UU. Y EL FUTURO DE LA GUERRA
CIVIL EN CHINA
Conversación con el corresponsal norteamericano A. T. Steele
29 de septiembre de 1946
Steele: Señor, ¿considera Ud. que han fracasado los esfuerzos de los
EE.UU. por mediar en la guerra civil de China? ¿A qué conducirá la política de
los EE.UU. si continúa como en la actualidad?
Mao: Dudo mucho que la política del Gobierno norteamericano sea de
"mediación"1. A juzgar por la inmensa ayuda que los EE.UU. prestan a
Chiang Kai-shek para que pueda hacer una guerra civil de amplitud sin
precedentes, la política del Gobierno norteamericano es servirse de la
pretendida mediación como cortina de humo para fortalecer en todos los sentidos
la posición de Chiang Kai- shek y, mediante la política sanguinaria que éste
aplica, reprimir a las fuerzas democráticas de China, a fin de convertir virtualmente
a nuestro país en una colonia de los EE.UU. La continuación de esta política
suscitará inevitablemente la firme resistencia de todos los patriotas chinos.
Steele: ¿Cuánto tiempo proseguirá la guerra civil en China? ¿Cuál será
su resultado?
Mao: Si el Gobierno norteamericano renuncia a su actual política de
ayudar a Chiang Kai-shek, retira sus tropas estacionadas en China y aplica el
acuerdo adoptado en la Conferencia de Moscú de los Ministros de Relaciones
Exteriores de la Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra2, es indudable que la
guerra civil en China cesará pronto. De otro modo puede convertirse en una
guerra larga. Esto, si ocurre, acarreará evidentemente sufrimientos al pueblo
chino; pero, por otra
107
l08
parte, el pueblo chino se unirá sin falta, defenderá su existencia y
decidirá su propio destino. Sean cuales fueren las dificultades y penurias, el
pueblo chino cumplirá, sin duda alguna, su tarea de conquistar la
independencia, la paz y la democracia. Ninguna fuerza opresora, ni nacional ni
extranjera, puede impedir el cumplimiento de esta tarea.
Steele: Señor, ¿considera Ud. a Chiang Kai-shek como "líder
natural" del pueblo chino? ¿Rechazará el Partido Comunista de China en
todas las circunstancias las cinco exigencias3 de Chiang Kai-shek? Si el
Kuomintang trata de convocar una Asamblea Nacional sin la participación del
Partido Comunista4, ¿qué acción adoptará éste?
Mao: No existen en el mundo "líderes naturales". Estaremos
todavía dispuestos a trabajar con Chiang Kai-shek si éste trata los problemas
políticos, militares, económicos y otros de China con arreglo al acuerdo de
tregua5 firmado en enero pasado y a las resoluciones conjuntas aprobadas
entonces por la Conferencia Consultiva Política6, y no con arreglo a las
llamadas "cinco exigencias" o diez exigencias, que son unilaterales y
contrarias al acuerdo y a las resoluciones conjuntas. La Asamblea Nacional sólo
debe ser convocada conjuntamente por los diversos partidos políticos, conforme
a las resoluciones aprobadas por la Conferencia Consultiva Política; en caso
contrario, nos opondremos resueltamente a ella.
NOTAS
En diciembre de 1945, el
Gobierno de los EE.UU. envió a China a George C. Marshall en calidad de enviado
especial del presidente, y se sirvió de la "mediación en las hostilidades
entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China" como cubierta para
fortalecer en todos los sentidos a las fuerzas agresoras norteamericanas y la
dominación de los reaccionarios kuomintanistas. A fin de ganar tiempo para
preparar la guerra civil, Chiang Kai-shek, al dictado del imperialismo
norteamericano, fingió aceptar la demanda del Partido Comunista de China y del
pueblo chino de poner término a la guerra civil. En enero de 1946, los
delegados del gobierno kuomintanista y del Partido Comunista de China firmaron
un acuerdo de tregua, publicaron la orden de alto el fuego y formaron el
"Comité de Tres" y el "Cuartel General Ejecutivo de
Peiping" con la participación de representantes de los EE.UU. Durante la
"mediación", Marshall recurrió a toda clase de artimañas para ayudar
a las fuerzas del Kuomintang a atacar las regiones liberadas, primero en el
Nordeste y más tarde en el Norte, Este y centro de China; se ocupó activamente
en adiestrar y equipar a las tropas kuomintanistas y abasteció
109
a Chiang Kai-shek de gran cantidad de armas y demás materiales de
guerra: En junio de 1946, Chiang Kai-shek ya había concentrado el 80 por ciento
de sus tropas regulares (que constaban de unos 2.000.000 de hombres) en el
frente de ataque contra las regiones liberadas; más de 540.000 de estos hombres
fueron transportados directamente en buques de guerra y aviones de las fuerzas
armadas norteamericanas: Después de completar su preparación, Chiang Kai- shek
desencadenó en julio la guerra contrarrevolucionaria de amplitud nacional. A
continuación, el 10 de agosto, Marshall y Leighton Stuart, embajador
norteamericano en la China dominada por el Kuomintang, hicieron pública una
declaración conjunta en la que anunciaban el fracaso de la
"mediación" a fin de dar a Chiang Kai-shek toda libertad para hacer
la guerra civil.
Se refiere al acuerdo sobre
China tomado en diciembre de 1946 en la Conferencia de Moscú de los Ministros
de Relaciones Exteriores de la Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra. En el
comunicado de la Conferencia, los tres ministros de Relaciones Exteriores
"reafirmaron su adhesión a la política de no ingerencia en los asuntos
internos de China". Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión
Soviética y EE.UU. convinieron en que las fuerzas soviéticas y norteamericanas
se retirarían de China lo antes posible. La Unión Soviética cumplió fielmente
dicho acuerdo. Sólo ante las repetidas peticiones del gobierno kuomintanista,
las fuerzas soviéticas aplazaron la fecha de su evacuación. El 3 de mayo de
1946, completaron su evacuación del Nordeste de China. Pero el Gobierno de los
EE.UU. faltó totalmente a su promesa, se negó a retirar sus tropas e
intensificó su injerencia en los asuntos internos de China.
En dos ocasiones, en junio y
agosto de 1946, Chiang Kai-shek planteó sus "cinco exigencias" al
Partido Comunista de China y declaró que, sólo cuando el Partido Comunista las
aceptase, podría el Kuomintang considerar el cese de la guerra civil: Estas
cinco exigencias pretendían que las tropas del Ejército Popular de Liberación
se retiraran de los siguientes lugares: 1) todas las zonas al Sur del
ferrocarril Lungjai; 2) toda la línea del ferrocarril Chingtao-Chinán; 3)
Chengte y la zona al Sur de dicha ciudad; 4) la mayor parte del Nordeste de
China, y 5) todas las zonas en las provincias de Shantung y Shansí liberadas de
manos de las tropas títere, a partir del 7 de junio de 1946, por las fuerzas
armadas populares de las regiones liberadas. El Partido Comunista de China
rechazó categóricamente estas exigencias contrarrevolucionarias.
De acuerdo con la resolución
de la Conferencia Consultiva Política celebrada en enero de 1946, la Asamblea
Nacional debía ser una asamblea de democracia y de unidad, en la que
participaran los diversos partidos políticos, y su convocatoria sólo se haría bajo
los auspicios de un gobierno reorganizado, después que se hubiesen llevado a la
práctica los acuerdos concluidos en dicha Conferencia. El 11 de octubre de
1946, las tropas del Kuomintang ocuparon Changchiakou, y esta
"victoria" se le subió a la cabeza a la camarilla de Chiang Kai-shek.
El mismo día por la tarde, violó abiertamente la resolución de la Conferencia
Consultiva Política y ordenó convocar la "Asamblea Nacional"
escisionista y dictatorial, controlada exclusivamente por el Kuomintang. Esta
"Asamblea Nacional", inaugurada oficialmente en Nankín el 15 de
noviembre de 1946, encontró la Firme oposición y boicot del Partido Comunista
de China, de los partidos democráticos y de todo el pueblo.
Véase el presente tomo, pág.
90, "Derrotar la ofensiva de Chiang Kai-shek mediante una guerra en
defensa propia", nota y.
Véase el presente tomo,
págs. 90-93 el mismo artículo, nota 2.
110
UN BALANCE DE TRES MESES *
1º de octubre de 1946
La directiva del Comité
Central del 20 de julio acerca de la situación actual1 afirma: ". . .
podemos derrotar a Chiang Kai-shek. Todo el Partido debe tener plena confianza
en esto." Los combates de julio, agosto y septiembre han probado la justeza
de este juicio.
Aparte de las
contradicciones políticas y económicas fundamentales que Chiang Kai-shek no
puede resolver y que son la causa principal de nuestra segura victoria y de su
inevitable derrota, ha surgido en lo militar una aguda contradicción entre el
frente de batalla demasiado extenso de Chiang Kai-shek y su escasez de tropas.
Esta contradicción será inevitablemente la causa directa de nuestra victoria y
de la derrota de Chiang Kai-shek.
Las fuerzas regulares de
Chiang Kai-shek que atacan las regiones liberadas suman más de 190 brigadas,
sin contar las tropas títere, las fuerzas de preservación de la seguridad y las
unidades de la policía de comunicaciones. Además de estas tropas, el enemigo
puede, a lo sumo, trasladar todavía parte de sus tropas del Sur al Norte como
refuerzos; pero después de eso le será difícil enviar más. De las 190 y tantas
brigadas, 25 han sido aniquiladas por nuestro ejército en los últimos tres
meses. En esta cifra no se incluye a las fuerzas que aniquilamos en el Nordeste
de febrero a junio de este año.
De las 190 y tantas brigadas
de Chiang Kai-shek, cerca de la mitad tiene que cumplir servicios de
guarnición; sólo un poco más de la mitad puede ser puesta en campaña. Y cuando
estas tropas de campaña lleguen a ciertas regiones, una parte, e incluso la mayoría,
tendrá que pasar a hacer servicios de guarnición. Las fuerzas enemigas de
campaña irán mermando forzosamente en el curso de los combates, porque, de un
lado, las iremos aniquilando continuamente y, del otro, muchas de ellas tendrán
que cumplir servicios de guarnición.
De las veinticinco brigadas
que destruimos en los últimos tres meses, siete estaban al mando de Tang En-po
(anteriormente de
111
112
Li Mo-an), dos al de Süe Yue, siete al de Ku Chu-tung (anteriormente de
Liu Chi), dos al de Ju Tsung-nan, cuatro al de Yen Si-shan, dos al de Wang
Yao-wu y una al de Tu Yu-ming. Sólo los cuatro grupos al mando de Li
'Tsung-yen, Fu `Tsuo-yi, Ma Jung-kui y Cheng Chien todavía no han recibido
golpes de nuestro ejército; los siete grupos restantes han recibido golpes
severos o bien los primeros golpes. Los grupos que han recibido golpes severos
son los de Tu Yu-ming (tomando en cuenta los combates en el Nordeste, de
febrero a junio de este año), Tang En-po, Ku Chu-tun y Yen Si-shan. Los grupos
que han recibido los primeros golpes son los de Süe Yue, Ju Tsung-nan y Wang
Yao-wu. Todo esto prueba que nuestro ejército puede derrotar a Chiang Kai-shek.
Nuestra tarea en el próximo
período es aniquilar otras veinticinco brigadas enemigas, más o menos. el
cumplimiento de esta tarea hará posible detener la ofensiva de Chiang Kai-shek
y recuperar parte del territorio perdido. Se puede predecir que, después de
aniquilar esta segunda tanda de veinticinco brigadas, nuestro ejército podrá,
con seguridad, conquistar la iniciativa estratégica y pasar de la defensiva a
la ofensiva. Nuestra tarea entonces será destruir una tercera tanda de
veinticinco brigadas enemigas. Si lo logramos, podremos recuperar la mayor
parte e incluso el total del territorio perdido y ampliar las regiones
liberadas. Para entonces, la correlación de las fuerzas militares entre el
Kuomintang y el Partido Comunista habrá experimentado indudablemente un
tremendo cambio. A fin de lograrlo, debemos desarrollar el gran éxito alcanzado
en los últimos tres meses, esto es, la destrucción de veinticinco brigadas
enemigas; y aniquilar, en los próximos tres meses, otras veinticinco más o
menos. Esta es la clave para cambiar la situación del enemigo y la nuestra2.
En los últimos tres meses
hemos perdido algunas decenas de
ciudades medianas y pequeñas, tales como Juaiyin, Jetse, Chengte y
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central, La directiva resumía detalladamente las experiencias adquiridas
en los tres meses de combate a partir del estallido de la guerra civil de
amplitud nacional en julio de 1946, establecía la estrategia y las tareas de
combate del Ejército Popular de Liberación desde allí en adelante y señalaba
que, después de vencer un período de dificultades, obtendríamos de seguro la
victoria en la Guerra Popular de Liberación. La directiva también explicaba, en
principio, los problemas que era necesario resolver en apoyo de la Guerra
Popular de Liberación y en coordinación con ella, tales como la reforma
agraria, el desarrollo de la producción en las regiones liberadas, el
fortalecimiento de la dirección de las luchas de masas en las regiones del
Kuomintang y otros problemas pertinentes.
113
Chining. Era inevitable abandonar la mayoría de ellas, y correcto
hacerlo temporalmente por nuestra propia iniciativa. Nos vimos forzados a
abandonar algunas otras porque no combatimos bien. En todo caso, podremos
recuperar nuestro territorio perdido con tal que luchemos bien de ahora en
adelante. Es posible que en el futuro aún no podamos impedir que algunos
territorios caigan en manos del enemigo, pero podremos recuperarlos todos más
tarde. En cada región hay que examinar las experiencias de la lucha, a fin de
extraer lecciones y evitar la repetición de los errores.
En los últimos tres meses,
nuestro Ejército de Liberación de las Planicies Centrales ha mostrado una
tenacidad sin paralelo al sobreponerse a las dificultades y penalidades. Una
parte de este Ejército se ha trasladado a las regiones liberadas antiguas, y
sus fuerzas principales han establecido dos bases de guerrillas en el Sur de
Shensí y el Oeste de Jupei3. Además, tanto en el Este como en el centro de
Jupei, hay tropas nuestras que mantienen con toda firmeza la guerra de
guerrillas. Todo esto ha ayudado mucho y sigue ayudando a los combates en las
regiones liberadas antiguas, y desempeñará en adelante un papel aún mayor en la
guerra larga.
En los últimos tres meses de
guerra hemos entretenido; al Sur de la Gran Muralla, varias de las mejores
unidades que Chiang Kai-shek proyectaba en un principio enviar al Nordeste,
donde hemos ganado así tiempo para el descanso, adiestramiento y consolidación
de nuestras tropas y para la movilización de las masas. Esto tiene también una
gran significación para nuestras luchas futuras.
El concentrar una fuerza
superior para aniquilar las unidades enemigas una por una es el único método
correcto de combate, método que hemos empleado en los últimos tres meses para
destruir las veinticinco brigadas enemigas. Sólo por medio de la concentración
de una fuerza seis, cinco, cuatro o, por lo menos, tres veces la del enemigo,
podremos aniquilar a éste con eficacia. Esto debe hacerse tanto en las campañas
como en las operaciones tácticas. Este método de combate lo deben dominar no
sólo los mandos superiores; sino también los cuadros de los grados medios e
inferiores.
En los últimos tres meses,
nuestro ejército ha destruido, además de veinticinco brigadas regulares del
enemigo, una cantidad considerable de otras fuerzas reaccionarias, tales como
tropas títere, fuerzas de preservación de la seguridad y unidades de la policía
de comunicaciones; éste es también un gran éxito. Debemos continuar aniquilando
semejantes tropas en gran número.
114
La experiencia de los
últimos tres meses prueba que, para causar diez mil bajas al enemigo, tenemos
que pagar el precio de dos mil a tres mil bajas nuestras. Esto es inevitable.
Para sostener una guerra larga (en todas las regiones, todo asunto debe considerarse
desde el punto de vista de una guerra como ésta), debemos engrosar a nuestro
ejército de modo planificado, asegurar a nuestras tropas de campaña efectivos
completos y preparar gran número de cuadros militares. Debemos fomentar la
producción y regular las finanzas de modo planificado y llevar firmemente a
efecto los siguientes principios: desarrollar la economía y garantizar el
abastecimiento, practicar una dirección unificada y una administración
descentralizada, y dar la debida consideración tanto al ejército como al
pueblo, a los intereses públicos como a los individuales.
La experiencia de estos tres
meses prueba que las tropas que, durante la tregua de enero a junio,
intensificaron su adiestramiento militar de acuerdo con las directivas del
Comité Central (el cual ha indicado repetidamente a las diversas regiones que
deben considerar el adiestramiento de las tropas, el fomento de la producción y
la reforma agraria como tareas centrales), han demostrado una eficacia
combativa muy superior a la de las tropas que no lo hicieron. De ahora en
adelante, todas las regiones deben utilizar los intervalos entre las batallas
para intensificar el adiestramiento. Todas las unidades del ejército deben
reforzar su trabajo político.
La experiencia de estos tres
meses prueba que, en los lugares donde se aplicó firme y rápidamente la
"Directiva del 4 de mayo"4 y se resolvió radical y cabalmente el
problema agrario, los campesinos se han puesto del lado de nuestro Partido y de
nuestro ejército en la lucha contra los ataques de las tropas de Chiang
Kai-shek. Los campesinos se han mantenido a la expectativa en los lugares donde
no se aplicó con firmeza dicha Directiva, o se adoptaron demasiado tarde las
medidas para su realización, o se dividió mecánicamente el trabajo en etapas, o
se desatendió la reforma agraria so pretexto de las preocupaciones militares.
En los próximos meses, todas las regiones, por muy ocupadas que estén con la
guerra, deben conducir resueltamente a las masas campesinas a solucionar el
problema agrario y planear, sobre la base de la reforma agraria, la producción
en gran escala para el año que viene.
La experiencia de estos tres
meses prueba que allí donde están bien organizadas las milicias populares, los
destacamentos guerrilleros, los equipos de trabajo armados5 y otras fuerzas
armada
115
locales, podemos controlar vastas zonas rurales aunque muchos puntos y
líneas de comunicación queden temporalmente ocupados por el enemigo. En cambio,
allí donde las fuerzas armadas locales son débiles y la dirección deficiente,
el enemigo disfruta de mayores facilidades. En adelante, debemos fortalecer la
dirección del Partido y, en las zonas ocupadas temporalmente por el enemigo,
desarrollar las fuerzas armadas locales, proseguir firmemente la guerra de
guerrillas, defender los intereses de las masas y luchar contra las actividades
de los reaccionarios.
Los tres meses de guerra
casi han agotado las reservas del Kuomintang y han debilitado seriamente su
fuerza militar en las regiones bajo su dominación. Al mismo tiempo, el hecho de
que el Kuomintang haya reanudado el reclutamiento forzoso y el cobro de los
tributos en grano6 ha suscitado el descontento del pueblo y ha creado una
situación favorable para el desarrollo de las luchas de masas. todo el Partido
debe fortalecer la dirección de las luchas de masas en las regiones del
Kuomintang e intensificar el trabajo de desintegrar al ejército kuomintanista.
Los reaccionarios del
Kuomintang, al dictado de los EE.UU., han violado el acuerdo de tregua y las
resoluciones de la Conferencia Consultiva Política de enero de este año, y
están decididos a hacer la guerra civil con el intento de destruir las fuerzas
democráticas populares. Todas sus palabras hermosas no son más que engañifas ;
debemos denunciar todas las maquinaciones de los EE.UU. y de Chiang Kai-shek.
En el curso de estos tres
meses, las más amplias capas populares en las regiones del Kuomintang, y entre
ellas la burguesía nacional7, han llegado rápidamente a comprender mejor que el
Kuomintang y el Gobierno de los EE.UU. trabajan coludimos, que han iniciado la
guerra civil y que oprimen al pueblo. Son cada vez más numerosas las personas
que comprenden la verdad de que la mediación de Marshall es un fraude y el
Kuomintang es el archicriminal de la guerra civil. Las amplias masas,
desilusionadas de los EE.UU. y del Kuomintang, depositan ahora sus esperanzas
en la victoria de nuestro Partido. Esta situación política interior es en
extremo favorable. La política reaccionaria del imperialismo norteamericano
provoca un creciente descontento entre las amplias masas populares de todos los
países. Se eleva cada día el nivel de la conciencia política de los pueblos del
mundo. Crece cada vez más la lucha democrática popular en todos los países
capitalistas, se ha incrementado notable-
116
mente la fuerza de los Partidos Comunistas en muchos países, y será
imposible para los reaccionarios someterlos. Se acrecientan diariamente el
poderío de la Unión Soviética y su prestigio entre los pueblos. Los
reaccionarios norteamericanos y los reaccionarios por ellos sostenidos en otros
países van quedando fatalmente más y más aislados. Esta situación política
internacional es en extremo favorable. La situación, tanto interior como
exterior, difiere mucho de la existente después de la Primera Guerra Mundial.
Desde la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas revolucionarias han crecido
enormemente. Podemos vencer a los reaccionarios chinos y extranjeros, por muy
desenfrenados que sean (este desenfreno es históricamente inevitable y no tiene
nada de extraño). Los camaradas dirigentes en todas las regiones deben explicar
esto a fondo a aquellos camaradas del Partido que se muestren pesimistas con
respecto al futuro de la lucha a causa de su deficiente comprensión de la
favorable situación nacional e internacional. Es preciso comprender que el
enemigo aún tiene fuerza, que nosotros mismos aún tenemos ciertas debilidades y
que la lucha todavía será, por su naturaleza, larga y cruel. Pero podemos
conseguir sin falta la victoria. La comprensión y la convicción de ello deben
arraigar sólidamente en todo el Partido.
Los próximos meses
constituirán un período importante y difícil. Debemos movilizar con vigor a
todo el Partido y emprender operaciones militares planeadas con esmero para
cambiar de manera radical la situación militar. Todas las regiones deben poner
resueltamente en ejecución las directivas arriba mencionadas y hacer lo posible
por lograr un cambio radical en la situación militar.
NOTAS
Véase el presente tomo,
págs. 87-93 "Derrotar la ofensiva de Chiang Kai-shek mediante una guerra
en defensa propia".
Acontecimientos posteriores
mostraron que la situación del enemigo y la nuestra comenzaron a cambiar en
julio de 1947, cuando el Ejército Popular de Liberación de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán forzó el cruce del río Amarillo y marchó hacia las
montañas Tapie. Por ese entonces, el Ejército Popular de Liberación había
combatido ya doce meses y aniquilado alrededor de un centenar de brigadas
enemigas, con un promedio de ocho por mes. Esto sobrepasó el cálculo hecho en
este artículo porque, con el apoyo del imperialismo norteamericano, Chiang
Kai-shek había lanzado todas sus fuerzas disponibles a la ofensiva;
117
A fines de junio de 1946,
las tropas del Ejército de Liberación de las Planicies Centrales; dirigidas por
Li Sien-nien, Cheng Wei-san y otros camaradas, realizaron por propia iniciativa
un desplazamiento estratégico y rompieron victoriosamente el cerco de
trescientos mil soldados del Kuomintang: Las unidades trasladadas a las
regiones liberadas antiguas, mencionadas aquí por el camarada Mao Tse-tung,
eran las dirigidas por Wang Chen y otros camaradas ; entraron en la región
fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia después de romper el cerco. La base de
guerrillas en el Sur de Shensí fue creada por una parte de las fuerzas
principales del Ejército de Liberación de las Planicies Centrales; incluía
Lushi y Sichuan, en el Oeste de Jonán; y Luonan y Shanyang, en el Sur de
Shensí. La base de guerrillas en el Oeste de Jupei fue establecida por otra
parte del mismo Ejército en el Noroeste de Jupei, con las montañas Wutang como
centro.
Se refiere a la
"Directiva acerca del problema agrario" dada por el Comité Central
del Partido Comunista de China el 4 de mayo de 1946. Después de la rendición
del Japón, en vista de que los campesinos reclamaban con insistencia la tierra,
el Comité Central decidió cambiar la política agraria del período de la Guerra
de Resistencia, substituyendo la reducción de los arriendos y los intereses por
la confiscación de la tierra de los terratenientes para su distribución entre
los campesinos. La "Directiva del 4 de mayo" marcó este cambio.
Los equipos de trabajo
armados eran pequeños grupos que penetraban en lo profundo de las regiones
ocupadas por el enemigo para organizar a las masas y asestar golpes al enemigo:
Estos equipos se formaban de cuadros provenientes de distintas organizaciones:
el Partido Comunista; los gobiernos de las regiones liberadas, el ejército
popular y las organizaciones de masas, y disponían de cierta cantidad de armas:
Era una Forma de organización conveniente para las actividades en las regiones
ocupadas por el enemigo.
Se refiere a los impuestos
en cereales sobre la tierra.
La burguesía nacional es el
sector de la burguesía que tiene poca o ninguna conexión con el imperialismo, a
diferencia del sector de la burguesía que depende estrechamente de éste y que
es de carácter comprador; o sea; la gran burguesía o la clase capitalista
burocrática.
118
SALUDEMOS EL NUEVO ASCENSO DE
LA REVOLUCIÓN CHINA *
1º de febrero de 1947
Ahora todas las
circunstancias indican que la situación en China va a entrar en una nueva etapa
de desarrollo, etapa de una nueva gran revolución popular, que es el resultado
del desarrollo de la lucha antiimperialista y antifeudal de magnitud nacional. Estamos
en vísperas de esta revolución. La tarea de nuestro Partido es luchar por el
advenimiento de este ascenso y por su triunfo.
La situación militar ha
evolucionado ahora en una dirección
favorable al pueblo. En siete meses de combate, de julio pasado a enero
de este año, aniquilamos 56 brigadas de las tropas regulares de Chiang Kai-shek
que invadían las regiones liberadas, lo que supone un promedio mensual de 8
brigadas, sin contar las numerosas tropas títere y las fuerzas de preservación
de la seguridad aniquiladas ni las tropas regulares deshechas. La ofensiva de
Chiang Kai-shek, aunque continúa en el Sur y Oeste de Shantung, en la región
fronteriza de Shensí -Kansú-Ningsia, a lo largo del tramo Norte del ferrocarril
Peiping-Jankou y en la Manchuria meridional, es ya mucho más débil que en el
otoño pasado. El ejército de Chiang Kai-shek no dispone de suficientes tropas y
el reclutamiento no alcanza a la cuota establecida, lo que está en grave
contradicción con sus extensos frentes de batalla y con la enorme pérdida de
sus efectivos. La moral del ejército de Chiang Kai-shek es cada día más baja.
En los recientes combates ocurridos en el Norte de Chiangsú, en el Sur y Oeste
de Shantung y en el Oeste de Shansí, la moral de muchas unidades del ejército
de Chiang Kai-shek descendió hasta un nivel muy bajo. En varios frentes
nuestras tropas comienzan a tomar la iniciativa, mientras que las de Chiang
Kai-shek empiezan a perderla. Prevemos que en los próximos meses lograremos el
objetivo de aniquilar un total de 100 brigadas chiangkaishekistas, incluidas
las aniquiladas con anterioridad.
119
120
Chiang Kai- shek tiene en total 93 divisiones (cuerpos de ejército)
regulares de infantería y caballería, o sea, 248 brigadas (divisiones), con
1.916.000 hombres, sin contar las tropas títere, la policía, las fuerzas
locales de preservación de la seguridad, las unidades de la policía de
comunicaciones, las unidades de los servicios de retaguardia y las unidades
especiales. Las tropas que atacan las regiones liberadas suman 78 divisiones
(cuerpos de ejército), o sea; 218 brigadas (divisiones), con 1.713.000 hombres,
que constituyen alrededor del 90 por ciento de las tropas regulares de Chiang
Kai-shek. En la retaguardia del Kuomintang quedan sólo 15 divisiones,
compuestas de;o brigadas, con 203.000 hombres, o sea, alrededor del 10 por
ciento del total. Por lo tanto, Chiang Kai- shek ya no puede enviar, desde su
retaguardia, muchos refuerzos con buena capacidad combativa a atacar las
regiones liberadas. Hemos aniquilado más de una cuarta parte de las 218
brigadas que atacan las regiones liberadas. A pesar de que algunas unidades,
después de aniquiladas, han sido completadas y restituidas bajo su denominación
originaria, su capacidad combativa es muy baja. Algunas unidades, después de
completarse, han sido aniquiladas por segunda vez. Otras no han podido ni siquiera
completarse. Si en los próximos meses nuestras tropas logran destruir otras 40
ó 50 brigadas, elevando el total aniquilado hasta unas 100, se producirá un
importante cambio en la situación militar.
Mientras tanto, se despliega
un gran movimiento popular en las regiones dominadas por Chiang Kai-shek. La
agitación popular en Shanghai1, que comenzó el 30 de noviembre del año pasado
como consecuencia de la persecución de los vendedores callejeros por el
Kuomintang, y el movimiento estudiantil de Peiping, que comenzó el ;o de
diciembre pasado como resultado de la violación de una estudiante china por
soldados norteamericanos2, marcan un nuevo auge de la lucha popular en las
regiones dominadas por Chiang Kai-shek. El movimiento estudiantil, que comenzó
en Peiping, se ha extendido a otras grandes ciudades del país, con centenares
de miles de participantes y en una escala mayor que el Movimiento estudiantil
del 9 de Diciembre contra el imperialismo japonés3.
Las victorias del Ejército
Popular de Liberación en las regiones liberadas y el desarrollo del movimiento
popular en las regiones dominadas por el Kuomintang presagian que se avecina
indudable-
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
121
mente una nueva gran revolución popular contra el imperialismo y el
feudalismo y que esta revolución puede resultar victoriosa.
Semejante situación ha
surgido en las siguientes circunstancias: el imperialismo norteamericano y su
lacayo Chiang Kai-shek han reemplazado al imperialismo japonés y a su lacayo
Wang Ching-wei y han adoptado la política de convertir a China en una colonia
norteamericana, de desencadenar una guerra civil y de reforzar la dictadura
fascista. Frente a esta política reaccionaria del imperialismo norteamericano y
de Chiang Kai-shek, el pueblo chino no tiene otra salida que la lucha. La lucha
por la independencia, la paz y la democracia sigue siendo en el actual período
la exigencia fundamental del pueblo chino. Ya en abril de 1945, el VII Congreso
Nacional de nuestro Partido previó la posibilidad de que el imperialismo
norteamericano y Chiang Kai-shek pusieran en práctica esta política
reaccionaria, y formuló una línea política completa y del todo acertada para
derrotarla.
Esta política reaccionaria
del imperialismo norteamericano y de Chiang Kai-shek ha forzado a todas las
capas populares de China a unirse para su propia salvación. Dichas capas
comprenden a los obreros, los campesinos, la pequeña burguesía urbana, la burguesía
nacional, los shenshi sensatos4, los demás patriotas, las minorías nacionales y
los chinos de ultramar. Se trata de un frente único muy amplio de toda la
nación. Este frente único, comparado con el del período de la Guerra de
Resistencia contra el Japón, no sólo es de la misma amplitud, sino que tiene
fundamentos aún más profundos. Todos los miembros del Partido deben luchar por
consolidar y desarrollar este frente único. En las regiones liberadas, se
mantendrá la política del "sistema de los tres tercios"5, a condición
de que apliquemos en forma resuelta y sin vacilaciones el principio de la
tierra para el que la trabaja. Además de los comunistas, debemos continuar
haciendo participar en los organismos del Poder y en las actividades sociales a
las amplias filas de progresistas que no militan en el Partido y a los
elementos intermedios (tales como los shenshi sensatos). En las regiones
liberadas, todos los ciudadanos, sin distinción de clase, sexo o creencia,
tienen el derecho de elegir y ser elegidos, excepto los traidores a la patria y
los reaccionarios que han actuado contra los intereses del pueblo e incurrido
en su odio. Cuando se haya aplicado por completo el sistema de la tierra para
el que la trabaja, se continuará garantizando al pueblo de las regiones
liberadas el derecho de la propiedad privada.
122
Debido a que el gobierno de
Chiang Kai-shek ha seguido durante largo tiempo una política financiera y
económica reaccionaria y debido a que el capital burocrático-comprador de
Chiang Kai-shek6 se ha asociado con el capital imperialista de los EE.UU. por medio
de un escandaloso tratado de traición nacional, el Tratado de Comercio
Chino-Norteamericano7, se desarrolla rápidamente una inflación maligna; se
arruinan de día en día la industria y el comercio de la burguesía nacional
china ; empeora cada vez más la vida de las masas trabajadoras, de los
empleados públicos y de los profesores; ven agotarse sus ahorros hasta perder
todos sus bienes gran número de elementos de la clase media ; por tanto, se
producen constantemente huelgas de obreros y de estudiantes y otras luchas. Una
crisis económica de gravedad sin precedentes en China amenaza a todas las capas
populares. Chiang Kai-shek, con miras a proseguir la guerra civil, ha
restablecido su sistema pernicioso de reclutamiento forzoso y exacciones en
grano, sistema aplicado durante la Guerra de Resistencia, lo cual hace la vida
imposible a la inmensa población rural, especialmente a los campesinos
indigentes; de resultas, ya han comenzado y continuarán extendiéndose las
revueltas populares. De este modo, la reaccionaria camarilla dominante de
Chiang Kai-shek se desacreditará más y más ante los ojos de las amplias masas
populares y se verá enfrentada a graves crisis políticas y militares. Esta
situación, por un lado, impulsa cada día hacia adelante el movimiento popular
antiimperialista y antifeudal en las regiones controladas por Chiang Kai-shek
y, por otro lado, desmoraliza más aún a las tropas de Chiang y aumenta la
posibilidad de la victoria del Ejército Popular de Liberación.
La ilegal "Asamblea
Nacional", factor de división, que Chiang Kai-shek convocó con el objeto
de aislar a nuestro Partido y a las otras fuerzas democráticas, y la
seudoconstitución por ella fabricada no gozan de ningún prestigio entre el
pueblo. En vez de aislar a nuestro Partido y a las otras fuerzas democráticas,
han aislado a la misma reaccionaria camarilla dominante de Chiang Kai-shek.
Nuestro Partido y las demás fuerzas democráticas adoptaron la política de
negarse a participar en la espuria Asamblea Nacional; esto fue enteramente
acertado. La reaccionaria camarilla dominante de Chiang Kai-shek ha atraído a
su lado al Partido de la Juventud8 y al Partido Demócrata-Socialista9, dos
pequeños partidos que jamás tuvieron el menor prestigio en la sociedad china,
así como a ciertas "personalidades públicas"10. Se prevé que algunos
de los elementos
123
intermedios aún pueden pasarse al lado de la reacción. Esto se explica
porque las fuerzas democráticas en China crecen y se robustecen día a día,
mientras que las fuerzas reaccionarias quedan más y más aisladas, y, por tanto,
la línea de demarcación entre el enemigo y nosotros no puede sino trazarse con
tanta nitidez. Todos los elementos que se ocultan en el frente democrático y
engañan al pueblo, se revelarán finalmente en sus verdaderos colores y serán
repudiados por el pueblo, y las filas populares antiimperialistas y
antifeudales crecerán aún más por haber trazado una clara línea de demarcación
entre ellas mismas y estos reaccionarios encubiertos.
el desarrollo de la
situación internacional es sumamente favorable para la lucha del pueblo chino.
La creciente fuerza de la Unión Soviética y los éxitos de su política exterior,
así como la tendencia de los pueblos del mundo a orientarse más y más hacia la
izquierda y el continuo desarrollo de su lucha contra las fuerzas reaccionarias
tanto interiores como exteriores, son dos factores importantes que han empujado
y continuarán empujando al imperialismo norteamericano y sus lacayos de
diversos países a un aislamiento cada vez mayor. Si a esto se agrega el factor
de la inevitable crisis económica en los EE.UU., se deduce que el imperialismo
norteamericano y sus lacayos se verán constreñidos a una situación aún más
difícil. el poderío del imperialismo norteamericano y su lacayo Chiang Kai-shek
no es más que temporal; sus ofensivas pueden ser derrotadas. El mito de que es
imposible derrotar las ofensivas de los reaccionarios no debe encontrar sitio
en nuestras filas. el Comité Central ha señalado esto una y otra vez, y el
desarrollo de la situación internacional y nacional confirma cada vez con mayor
fuerza la certeza de este juicio.
A fin de ganar un respiro
para completar sus tropas y lanzar otra ofensiva; de obtener nuevos préstamos y
municiones de los EE.UU. y de apaciguar la indignación del pueblo, Chiang
Kai-shek acude a una nueva superchería, pidiendo la reanudación de las llamadas
negociaciones de paz con nuestro partido11. La política de nuestro Partido es
no rehusar las negociaciones, sino aprovechar la ocasión para desenmascarar la
impostura.
Para derrotar completamente
la ofensiva del ejército de Chiang Kai-shek, tenemos que aniquilar en los
próximos meses otras cuarenta o cincuenta de sus brigadas; ésta es la clave que
lo decidirá todo. Para lograr tal objetivo, debemos llevar plenamente a la
práctica la directiva del Comité Central del 1º de octubre pasado sobre el
balance de tres meses12 y la directiva de la Comisión Militar del 16
124
de septiembre pasado acerca de la concentración de nuestras fuerzas para
aniquilar las unidades enemigas una por una13 . Aquí vamos a subrayar otra vez
algunos puntos para llamar la atención a los camaradas de todas las regiones :
El problema militar. Nuestro
ejército ha probado, en los últimos siete meses de acerba lucha, que puede
derrotar con toda seguridad la ofensiva de Chiang Kai-shek y conquistar la
victoria final. Ha mejorado tanto en pertrechos como en táctica. De ahora en
adelante, la tarea central en la formación de nuestras fuerzas armadas estriba
en reforzar por todos los medios la formación de nuestras unidades de
artillería y de ingenieros. Todas las zonas militares, grandes y pequeñas, y
todos los grupos de tropas de campaña deben resolver los problemas concretos
Que surjan al reforzar las unidades de artillería y de ingenieros y, antes que
nada, los problemas de la preparación de cuadros y de la fabricación de
municiones.
El problema agrario. En
alrededor de dos tercios del territorio de cada región liberada, se ha puesto
en práctica la directiva del Comité Central del 4 de mayo de 194614, se ha
resuelto el problema agrario y se ha realizado el principio de la tierra para
el que la trabaja; ésta es una gran victoria. Queda, sin embargo, alrededor de
un tercio del territorio donde es necesario hacer ulteriores esfuerzos por
movilizar plenamente a las masas y llevar a efecto el principio de la tierra
para el que la trabaja. En los lugares donde se ha realizado este principio,
hay aún defectos en el sentido de que el problema agrario no fue solucionado de
raíz; esto se explica principalmente porque las masas no fueron plenamente
movilizadas y, en consecuencia, la confiscación y la distribución de la tierra
no se realizaron de manera radical, lo que provocó el descontento de las masas.
En tales lugares, debemos hacer una revisión cuidadosa y una
"nivelación"15 para asegurar que los campesinos sin tierra o con poca
obtengan alguna y que los shenshi malvados y los tiranos locales sean
castigados. Durante todo el proceso de la realización del principio de la
tierra para el que la trabaja, debemos unimos firmemente con los campesinos
medios; es absolutamente inadmisible perjudicar los intereses de los campesinos
medios (incluidos los campesinos medios acomodados); en caso de que sus
intereses hayan sido perjudicados; se debe darles una compensación y
presentarles excusas. Además, durante la reforma agraria y después de ella, es
menester, con el consentimiento de las masas, prestar una
consideración apropiada al común de los campesinos ricos y
terratenientes medios y pequeños, y esto
125
hay que hacerlo de acuerdo con la "Directiva del 4 de mayo".
Para resumir: en el movimiento por la reforma agraria en las zonas rurales,
debemos unimos con las masas, que constituyen más del 90 por ciento de la
población rural y que apoyan la reforma agraria, y aislar al pequeño número de
reaccionarios feudales que la combaten, de modo que podamos realizar
rápidamente el principio de la tierra para el que la trabaja.
El problema de la
producción. Todas las regiones deben planificar a largo plazo; esforzarse por
desarrollar la producción, practicar rigurosas economías y resolver
correctamente el problema financiero sobre la base del desarrollo de la
producción y de la práctica de economías. Aquí el primer principio es fomentar
la producción y garantizar el abastecimiento. Por consiguiente, hay que
combatir el punto de vista equivocado que pone un énfasis unilateral en las
finanzas y el comercio y descuida la producción agrícola e industrial. El
segundo principio es dar la debida consideración tanto al ejército como al
pueblo, a los intereses públicos como a los individuales. Por consiguiente, hay
que combatir el punto de vista erróneo que toma en cuenta sólo un aspecto y
descuida el otro. El tercer principio es practicar una dirección unificada y
una administración descentralizada. Por consiguiente, salvo donde las
condiciones exijan una administración centralizada, es necesario combatir el
punto de vista erróneo de centralizarlo todo sin tomar en cuenta las
circunstancias, sin atreverse a poner plenamente en práctica la administración
descentralizada.
12. Nuestro Partido y el pueblo chino tienen plena seguridad en la
victoria final; de ésta no cabe ni la menor duda. Pero ello no significa que
ante nosotros no haya dificultades. La lucha antiimperialista y antifeudal de
China es larga por naturaleza; los reaccionarios chinos y extranjeros
continuarán combatiendo al pueblo chino con todas sus fuerzas; la dominación
fascista en las regiones
controladas por Chiang Kai-shek se intensificará aún más; ciertas
partes de las regiones liberadas serán ocupadas temporalmente por el
enemigo o se convertirán en zonas de guerrillas; parte de las
fuerzas revolucionarias sufrirá quizás temporalmente pérdidas, y en el
curso de una guerra de larga duración se desgastarán los recursos humanos y
materiales. Todos los miembros del Partido deben tomar plenamente en cuenta
todo esto y estar preparados para vencer sistemáticamente toda dificultad con
una voluntad indomable. Las fuerzas reaccionarias tienen sus dificultades y
nosotros, las nuestras. Pero
126
las dificultades de las fuerzas reaccionarias son insuperables; porque
son fuerzas moribundas, sin porvenir. Nuestras dificultades pueden ser
vencidas, porque somos fuerzas nuevas y nacientes, con un brillante futuro.
NOTAS
1 A partir de agosto de 1946, las autoridades kuomintanistas de Shanghai
prohibieron continuar sus actividades a los vendedores callejeros en los
distritos de Juangpu y Laocha. Hasta finales de noviembre habían sido
arrestados cerca de mil de los que continuaban sus actividades. El 30 del mismo
mes, tres mil vendedores callejeros hicieron una manifestación y rodearon la
comisaría de policía del distrito de Juangpu. Las autoridades del Kuomintang
dieron la orden de hacer fuego; siete manifestantes cayeron muertos y muchos
fueron heridos y arrestados. El 1º de diciembre, los vendedores callejeros
continuaron su lucha. A pesar de que hubo otros diez muertos y más de cien
heridos, el número de participantes en la lucha subió a más de cinco mil. todas
las tiendas de Shanghai cerraron sus puertas en demostración de simpatía. De
ese modo el incidente se convirtió en un movimiento de masas de la ciudad
entera contra Chiang Kai-shek.
Este incidente ocurrió en
Peiping el 24 de diciembre de 1946: Una estudiante de la Universidad de Pekín
fue violada por soldados norteamericanos. A consecuencia de este incidente, a
partir del 30 de diciembre y durante el mes de enero de 1947 los estudiantes de
decenas de ciudades grandes y medianas de las regiones dominadas por el
Kuomintang se declararon en huelga y efectuaron manifestaciones contra los
EE.UU. y Chiang Kai-shek, exigiendo la retirada de las tropas norteamericanas
de China. Más de medio millón de estudiantes participaron en este movimiento.
En 1935 comenzó un nuevo
auge en el movimiento patriótico de todo el pueblo. Los estudiantes pekineses,
bajo la dirección del Partido Comunista, fueron los primeros en celebrar, el 9
de diciembre, una manifestación patriótica, en la cual lanzaron consignas como
"Poner fin a la guerra civil y unirse para resistir a la agresión
extranjera" y "¡Abajo el imperialismo japonés!”. Este movimiento
rompió el largo reinado de terror impuesto por el gobierno del Kuomintang en
colusión con los invasores japoneses y no tardó en obtener el apoyo de todo el
pueblo. Se le conoce con el nombre de Movimiento del 9 de Diciembre. A partir
de entonces se hicieron evidentes los nuevos cambios en las relaciones entre
las diversas clases del país, y la Formación de un frente único nacional
antijaponés propuesta por el Partido Comunista de China, llegó a ser la
política sostenida abiertamente por todos los patriotas. El gobierno del
Kuomintang quedó muy aislado con su política de traición nacional.
Véase el presente tomo,
págs.:213-216, "Sobre el problema de la burguesía nacional y de los
shenshi sensatos'.
El "sistema de los tres
tercios" fue la política de frente único del Partido Comunista de China
respecto a la formación de los órganos del Poder en las regiones liberadas
durante la Guerra de Resistencia contra el Japón. Según esta política, los
órganos del Poder democrático antijaponés se componían de miembros del Partido
127
Comunista, de progresistas de izquierda y de elementos intermedios u
otros; en la proporción de alrededor de un tercio para cada grupo.
Véase el presente tomo,
págs. 170-173" "La situación actual y nuestras tareas", sec. 6.
El "Tratado de Comercio
Chino-Norteamericano", o "Tratado Chino-Norteamericano de Amistad,
Comercio y Navegación", se firmó el 4 de noviembre de 1946, en Nankín,
entre el gobierno de Chiang Kai-shek y el de los EE.UU. Este Tratado, que
vendió gran parte de la soberanía china a los EE.UU., consta de treinta
artículos, cuyo contenido principal es el siguiente:
Los ciudadanos de los EE.UU.
gozarán, "en toda la extensión de. . . los territorios" de China, de
los derechos a residir; a viajar, a realizar actividades en el comercio, la
manufactura, la elaboración, las ciencias, la educación, la religión y las
obras filantrópicas, a explorar y explotar recursos minerales, a arrendar y
poseer tierras y a dedicarse a diversas ocupaciones. Con respecto a los
derechos económicos, los ciudadanos de los EE.UU.: en China recibirán el mismo
trato que los chinos.
Con respecto a la
tributación, venta, distribución y uso, las mercancías norteamericanas
recibirán en China un trato no menos favorable que el concedido a las
mercancías de cualquier tercer país o a las mercancías chinas. "No se
impondrá ninguna prohibición o restricción", por parte de China, a las
importaciones de artículos cultivados, producidos y manufacturados en los
EE.UU. ni a la exportación a los EE.UU. de todo artículo chino.
Los barcos norteamericanos
tendrán libertad de acceso a cualquiera de los puertos, lugares o aguas
territoriales de China que estén abiertos al comercio exterior o a la
navegación extranjera; su tripulación y carga gozarán de la libertad de
tránsito a través del territorio chino "por las rutas más
convenientes". So pretexto de "cualquier
: peligro", los barcos
norteamericanos, incluidos los buques de guerra, podrán entrar en
"cualquiera de los puertos, lugares o aguas territoriales" de China
que no estén "abiertos al comercio exterior o a la navegación extranjera":
Wellington Koo, entonces embajador del gobierno de Chiang Kai-shek en
los EE.UU., declaró abierta y desvergonzadamente que este Tratado significaba
"la apertura de todo el territorio de China a los comerciantes
norteamericanos".
Nombre abreviado del Partido
de la Juventud de China, llamado también Partido Étatiste; su predecesor fue la
Liga de la Juventud Étatiste de China: Este partido estaba compuesto de un
puñado de politicastros fascistas, que hacían carrera contrarrevolucionaria
combatiendo al Partido Comunista y a la Unión Soviética y con ello recibían
subsidios de los diversos grupos de reaccionarios en el Poder y de los
imperialistas.
El Partido
Demócrata-Socialista se formó en agosto de 1946 por la fusión del Partido
Constitucional Democrático y el Partido Nacional-Socialista: Lo componían
principalmente politicastros reaccionarios y la hez de los medios feudales de
la época de los caudillos militares del Norte.
Se refiere a los
inescrupulosos politicastros como Wang Yun-wu, Fu Si-nien y Ju Cheng-chi que
presumían de personas sin partido y servían de adorno a la "Asamblea
Nacional" de Chiang Kai-shek.
El 16 de enero de 1947,
debido a los repetidos fracasos de sus ofensivas militares y al empeoramiento
de su situación militar, el gobierno del Kuomintang; con el intento de ganar un
respiro y preparar otra ofensiva, solicitó al Partido Comunista de China, por
intermedio de Leighton Stuart, embajador norteamericano
128
en China, permiso para enviar delegados a Yenán a celebrar
"negociaciones de paz". Este nuevo fraude de los EE.UU. y Chiang
Kai-shek fue puesto inmediata y completamente al descubierto por el Partido
Comunista de China. Este señaló que las negociaciones podrían reanudarse sólo
si se cumplían dos condiciones mínimas: 1) la derogación de la
seudoconstitución fabricada por el Kuomintang en violación de las resoluciones
de la Conferencia Consultiva Política, y 2) la evacuación de las tropas del Kuomintang
de todo el territorio de las regiones liberadas que habían ocupado desde el 13
de enero de 1946, fecha en que el acuerdo de tregua entró en vigencia; de otro
modo, no habría garantía alguna de que el Kuomintang no rompiera de nuevo
cualquier acuerdo a que se pudiera llegar en las negociaciones ulteriores. Al
darse cuenta de que la artimaña de "paz" no funcionaba, el gobierno
del Kuomintang notificó el 27 y 28 de febrero a todos los delegados del Partido
Comunista de China que se retirasen de Nankín, Shanghai y Chungching, donde
realizaban negociaciones y actividades de enlace, y anunció la ruptura
definitiva de las negociaciones entre el Kuomintang y el Partido Comunista.
Se refiere al artículo
"Un balance de tres meses" (véase el presente tomo, págs. 111-117).
Se refiere al artículo
"Concentrar una fuerza superior para aniquilar las unidades enemigas una
por una" (véase el presente tomo, págs. 101-106).
Se refiere a la
"Directiva acerca del problema agrario" del Comité Central del
Partido Comunista de China, fechada el 4 de mayo de 1946. Véase el presente
tomo, pág. 117, "Un balance de tres meses", nota 4.
Hacer una
"nivelación" era una medida política adoptada en las regiones
liberadas antiguas donde se había realizado una reforma agraria relativamente
cabal. Su propósito era resolver el problema de la insuficiencia de tierra y
demás medios de producción que sufrían algunos campesinos pobres y asalariados
agrícolas, así como otros problemas que quedaban pendientes después de la
reforma. El método era tomar de los que tenían tierra fértil para dar a los que
la tenían pobre, tomar de los que tenían en exceso para dar a los que poco
tenían, de modo que se efectuara, dentro de un marco restringido, un reajuste
racional de la tierra y de otros medios de producción.
DOS DOCUMENTOS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE
EL ABANDONO TEMPORAL DE YENÁN Y LA DEFENSA DE LA REGIÓN FRONTERIZA DE
SHENSÍ-KANSÚ-NINGSIA *
Noviembre de 1946 y abril de 1947
I. DIRECTIVA DEL 18 DE NOVIEMBRE DE 1946
Chiang Kai-shek se encuentra en un callejón sin salida. Trata de asestar
golpes a nuestro Partido y fortalecerse mediante la convocatoria de la
"Asamblea Nacional" y el ataque a Yenán. En realidad obtendrá
exactamente todo lo contrario. El pueblo chino se opone con resolución a la
"Asamblea Nacional" controlada exclusivamente por Chiang Kai-shek y
destinada a dividir la nación; el día inaugural de esa "Asamblea"
marcó el comienzo de la autodestrucción de la camarilla de Chiang Kai-shek.
Ahora que hemos aniquilado 55 brigadas1 de sus tropas y que su poder ofensivo
está a punto de agotarse, aunque sus tropas logren ocupar Yenán por medio de un
asalto repentino, esto no perjudicará la perspectiva general de la victoria en
la Guerra Popular de Liberación, ni salvará a Chiang Kai-shek del hundimiento
que le espera. En una palabra, Chiang Kai-shek ha tomado el camino de la ruina;
todo el engaño quedará al desnudo una vez hechas sus dos jugadas: la
convocatoria de la "Asamblea Nacional" y el ataque a Yenán; esto favorecerá
el progreso de la Guerra Popular de Liberación. En todas las regiones debemos
explicar a fondo a la gente, perteneciente o no al Partido, estas dos acciones
de Chiang Kai-shek: la convocatoria de la "Asamblea Nacional" y el
ataque a Yenán, y unir a todo el Partido, a todo el ejército y a todo el pueblo
en la lucha por desbaratar la ofensiva de Chiang Kai-shek y crear una China
democrática.
129
130
II. CIRCULAR DEL 9 DE ABRIL DE 1947
A fin de salvar su régimen moribundo, el Kuomintang, además de dar pasos
tales como convocar una espuria Asamblea Nacional, elaborar una
seudoconstitución, expulsar de Nankín, Shanghai y Chungching a las misiones de
nuestro Partido y proclamar la ruptura entre el Kuomintang y el Partido
Comunista2, ha atacado Yenán, sede del Comité Central de nuestro Partido y del
Alto Mando del Ejército Popular de Liberación, y la región fronteriza de
Shensí-Kansú-Ningsia.
El hecho de que el Kuomintang haya dado estos pasos no demuestra ni en
lo más mínimo que su régimen sea fuerte, sino que la crisis de éste se ha
profundizado extremadamente. Su ataque a Yenán y a la región fronteriza de
Shensí-Kansú- Ningsia es, además, un vano intento de resolver primero la
cuestión del Noroeste, cortar el brazo derecho a nuestro Partido, expulsar del
Noroeste a nuestro Comité Central y al Alto Mando del Ejército Popular de
Liberación, trasladar luego sus tropas para atacar el Norte de China y lograr
de este modo el objetivo de derrotar a nuestras fuerzas por partes.
En estas circunstancias, el Comité Central ha acordado lo siguiente:
________________
El primero de estos dos
documentos fue redactado por el camarada Mao Tse-tung en Yenán, en el invierno
de 1946, cuando las tropas kuomintanistas se preparaban para atacar dicha
ciudad, y el segundo, en Chingyangcha, distrito de Jengshan, Norte de la provincia
de Shensí, veinte días después que las tropas kuomintanistas se apoderaron de
Yenán el 19 de marzo de 1947. Chiang Kai-shek, luego del fracaso de su plan de
ofensiva general contra las regiones liberadas, adoptó insensatas medidas para
salvar su régimen agonizante, tales como la convocatoria de una espuria
Asamblea Nacional, la expulsión de los delegados del Partido Comunista de China
y el ataque a Yenán, sede del Comité Central del Partido Comunista de China.
Como se señalaba en dichos documentos, estas medidas de Chiang Kai-shek
condujeron en lo político a su completa autodestrucción. En el terreno militar,
Chiang Kai-shek concentró sus fuerzas en los flancos oriental y occidental de
las regiones liberadas, es decir en las regiones liberadas de Shantung y de
Shensí-Kansú-Ningsia, con el intento de efectuar "ataques
concentrados"; el resultado fue también un fracaso rotundo. Las tropas
kuomintanistas que atacaban la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia
contaban con más de 230.000 hombres, en tanto que el Ejército Popular de
Liberación del Noroeste tenía en esa región sólo un poco más de 10.000. Por
tanto las fuerzas enemigas consiguieron ocupar Yenán y todas las capitales de
distrito de la región, que abandonamos por propia iniciativa. Sin embargo, el
enemigo no logró su objetivo de destruir los órganos dirigentes centrales del
Partido Comunista de China y el Ejército Popular de Liberación del Noroeste, o
de empujarlos al Este del río Amarillo. Por el contrario, sufrió numerosos
golpes severos asestados por nuestro ejército, perdió unos 100.000 hombres y
finalmente
131
Debemos defender y extender
la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia y las regiones liberadas en el
Noroeste con un firme espíritu combativo; es enteramente posible lograr este
objetivo.
el Comité Central de nuestro
Partido y el Alto Mando del Ejército Popular de Liberación deben permanecer en
la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia. Se trata de una región de difícil
acceso, donde las masas nos apoyan, el territorio para maniobras es extenso y
nuestra seguridad está plenamente garantizada.
Al mismo tiempo, con el
objeto de facilitar nuestra labor, se organizará una Comisión de Trabajo del
Comité Central, la cual se dirigirá al Noroeste de Shansí, o a algún otro lugar
conveniente, a fin de ejecutar las tareas encomendadas por el Comité Central.
Estas tres decisiones fueron adoptadas el mes pasado y han sido ya
llevadas a efecto. Por la presente circular se les pone en conocimiento de
ello.
________________
tuvo que huir de la región fronteriza a la desbandada, mientras nuestro
ejército pasó triunfalmente a la ofensiva para liberar todo el Noroeste. Al
mismo tiempo, nuestras tropas del frente Noroeste, con una fuerza muy reducida,
atrajeron y destruyeron gran cantidad de las fuerzas principales del enemigo,
dieron así un poderoso apoyo a nuestras tropas de los demás frentes en sus
operaciones, especialmente a las tropas del frente de Shansí-Jopei-
Shantung-Jonán, y las ayudaron a pasar con mayor rapidez a la ofensiva. El
camarada Mao Tse -tung, el Comité Central del Partido Comunista de China y el
Alto Mando del Ejército Popular de Liberación permanecieron en la región
fronteriza de Shensí-Kansú- Ningsia todo el tiempo desde marzo de 1947, cuando
nuestro ejército se retiró de Yenán, hasta un año más tarde, cuando pasamos a
la ofensiva en el frente Noroeste. Este hecho tuvo una gran significación
política. Alentó en gran medida al ejército y al pueblo de la región fronteriza
de Shensí-Kansú-Ningsia y de las demás regiones liberadas de todo el país, y
reforzó su voluntad de lucha y su fe en el triunfo. Durante su permanencia en
la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia, el camarada Mao Tse-tung no sólo
continuó dirigiendo la Guerra Popular de Liberación en todos los frentes del
país, sino que asumió personalmente el mando en el frente Noroeste, gracias a
lo cual se alcanzó con éxito el objetivo planteado en el segundo documento,
esto es, "defender y extender la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia
y las regiones liberadas en el Noroeste con un firme espíritu combativo".
Respecto a las operaciones en cl frente Noroeste, véase el presente tomo, págs.
133-134, "Directivas para las operaciones en el frente Noroeste", y
págs. 217-224, "Sobre la gran victoria en el Noroeste y el movimiento de
educación ideológica de nuevo tipo en el Ejército de Liberación".
132
NOTAS
Según estadísticas para el
período comprendido entre comienzos de julio y el 13 de noviembre de 1946.
Los días 27 y 28 de febrero
de 1947 el gobierno kuomintanista obligó a marcharse en un plazo determinado a
los delegados y al personal del Partido Comunista de China estacionados en
Nankín, Shanghai y Chungching para las negociaciones y La labor de enlace. El
15 de marzo de 1947, el Comité Ejecutivo Central del Kuomintang celebró su III
Sesión Plenaria, en la cual Chiang Kai-shek proclamó la ruptura entre el
Kuomintang y el Partido Comunista y su resolución de llevar la guerra civil
hasta el fin.
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES
EN EL FRENTE NOROESTE *
15 de abril de 1947
el enemigo está ahora
bastante cansado, pero no exhausto aún. Tiene considerables dificultades en su
avituallamiento, pero no dificultades extremas todavía. Aunque nuestro ejército
no ha destruido una gran cantidad de fuerzas del enemigo desde que liquidó su
;la brigadal, ha logrado, en los últimos veinte días, el objetivo de cansarlo
bastante y de hacerle sufrir una escasez considerable de víveres, con lo que se
han creado condiciones favorables para agotarlo, cortarle todo el
avituallamiento y finalmente liquidarlo.
En la actualidad, la
política del enemigo es, a pesar de la fatiga y la escasez de víveres, empujar
a nuestras fuerzas principales hasta el Este del río Amarillo, cerrar luego el
paso por la zona de Suite y Michi y dividir sus tropas en varios destacamentos
para realizar una "limpieza" del territorio. Las tropas enemigas
llegaron a Ching-chien el 31 de marzo, pero no avanzaron de inmediato hacia el
Norte; su propósito era dejamos un paso libre. Al avanzar hacia el Oeste, en
dirección a Wayaopao, el adversario procuró empujamos hacia Suite y Michi. Al
descubrir a nuestras tropas, ha virado ahora hacia la zona al Sur y al Oeste de
Wayaopao para avanzar luego hacia esa ciudad y empujamos al Norte.
Nuestra política es
continuar aplicando nuestro método anterior, es decir, mantener muy atareado al
enemigo en esta región por un tiempo más (alrededor de un mes), a fin de
agotarlo, hacerle sufrir escasez extrema de víveres y buscar luego la
oportunidad de destruirlo. No hay necesidad de que nuestras fuerzas principales
se precipiten hacia el Norte para atacar Yulin, o hacia el Sur para atacar al
enemigo desde su retaguardia. Hay que hacer comprender a los mandos y
combatientes y también a las masas populares que este método de
nuestro ejército es el camino necesario para lograr la victoria de-
133
134
finitiva sobre el enemigo. Si no conseguimos agotar a éste y condenarlo
al hambre total, no podremos obtener la victoria definitiva. Este método puede
llamarse táctica de "moler y moler", es decir, desgastar al enemigo
hasta el agotamiento y entonces aniquilarlo.
Como ahora ustedes se
encuentran al Este y Norte de Wayaopao, lo mejor sería atraer al enemigo hacia
la zona al Norte de esta ciudad; luego podrán atacar la parte débil de las
fuerzas de Liao Ang2 y atraer al adversario hacia el Este; después podrán virar
hacia Ansai y atraer al enemigo hacia el Oeste.
Pero deben ustedes ordenar
inmediatamente a la 359ª brigada (en su totalidad) que termine en pocos días
sus preparativos para un avance sobre el Sur, de modo que, dentro de una
semana, puedan enviarla en esta dirección para atacar por sorpresa la zona situada
al Sur de la línea Yenchang-Yenán y al Norte de la línea Yichuan-Luochuan y
cortar las vías enemigas de transporte de víveres.
Respondan ustedes si
consideran acertadas o no las opiniones arriba expuestas.
NOTAS
1 Después de haberse retirado de Yenán por su propia iniciativa, el
Ejército Popular de Liberación del Noroeste de China destacó una parte limitada
de sus tropas para atraer las fuerzas principales del enemigo hasta Ansai (al
Noroeste de Yenán), mientras que sus propias fuerzas principales se emboscaban
en el sector de Chingjuapien, al Nordeste de Yenán, buscando el momento para
aniquilar al enemigo. El 25 de marzo de 1947, un regimiento kuomintanista al
mando del cuartel general de la 31ª brigada de la 27ª división reorganizada de
Ju Tsung-nan, cayó en la emboscada y fue completamente destruido en un combate
que duró poco más de una hora.
Liao Ang, jefe de la 76a
división reorganizada de las fuerzas del Kuomintang al mando de Ju Tsung-nan,
fue hecho prisionero más tarde, el 11 de octubre de 1947, en un combate en
Chingchien.
________________
Telegrama enviado por el
camarada Mao Tse-tung al Ejército de Campaña del Noroeste de China, que
entonces constaba de las fuerzas del Ejército Popular de Liberación de las
regiones liberadas de Shensí-Kansú-Ningsia y Shansí-Suiyuán, al mando de Peng
Te-juai, Je Lung, Si Chung-sün y otros camaradas.
EL GOBIERNO DE CHIANG KAI-SHEK
ESTA ASEDIADO POR TODO EL PUEBLO *
30 de mayo de 1947
El gobierno de Chiang Kai-shek, hostil a todo el pueblo, ahora se ve
asediado por todo el pueblo. Tanto en el frente militar como en el político, ha
sufrido derrotas, está ya sitiado por las fuerzas a las cuales ha declarado sus
enemigos, y no puede encontrar ningún medio de escapatoria.
La camarilla traidora de Chiang Kai-shek y su amo, el imperialismo
norteamericano, han valorado erróneamente la situación. Sobreestimaban su
propia fuerza y subestimaban la del pueblo. Consideraban que China y el mundo,
después de la Segunda Guerra Mundial, seguían siendo los mismos del pasado; no
permitían que nada cambiara ni que nadie actuara contra su voluntad. Luego de
la rendición del Japón, estaban resueltos a restablecer el viejo orden en
China. Y, habiendo ganado tiempo con engaños tales como la consulta política y
la mediación militar, el gobierno de traición nacional de Chiang Kai-shek
reunió dos millones de soldados y emprendió una ofensiva general.
Hay ahora en China dos frentes de batalla. El primer frente lo
constituye la guerra entre las tropas invasoras de Chiang Kai-shek y el
Ejército Popular de Liberación. Ha surgido hoy un segundo frente: la aguda
lucha entre el grande y justo movimiento estudiantil y el gobierno reaccionario
de Chiang Kai-shek1. El movimiento estudiantil tiene por consigna
"Alimento, paz, libertad", o sea, "Contra el hambre, contra la
guerra civil, contra la persecución". Chiang Kai-shek ha promulgado las
"Medidas provisionales para el mantenimiento del orden público "2.
Sus tropas, policías, gendarmes y agentes secretos chocan en todas partes con
las masas estudiantiles. Chiang Kai-shek recurre a la violencia contra los
estudiantes inermes, sometiéndolos a detenciones y encarcelamientos, apaleos y
matanzas;
135
136
como resultado, el movimiento estudiantil adquiere cada día mayor
amplitud. La simpatía del gran público está del lado de los estudiantes,
mientras que Chiang Kai-shek y sus lacayos se encuentran totalmente aislados y
la feroz fisonomía de Chiang Kai-shek ha quedado desenmascarada por completo.
El movimiento estudiantil forma parte del conjunto del movimiento popular. Su
ascenso impulsará inevitablemente el ascenso de todo el movimiento popular.
Esto lo confirma la experiencia histórica del Movimiento del 4 de Mayo de 19193
y del Movimiento del 9 de Diciembre de 1935.
El imperialismo norteamericano y su lacayo Chiang Kai-shek, al
reemplazar al imperialismo japonés y a su lacayo Wang Ching -wei, han adoptado
la política de convertir a China en una colonia norteamericana, de desencadenar
una guerra civil y de fortalecer la dictadura fascista, y de esta manera se han
declarado a sí mismos enemigos de todo el pueblo chino y han arrastrado a todas
las capas populares del país al hambre y al borde de la muerte. Esto ha
obligado a todas las capas populares a unirse en una lucha a muerte contra el
gobierno reaccionario de Chiang Kai-shek, y ha engendrado el rápido desarrollo
de esta lucha. Para el pueblo no hay otra salida. Las diversas capas populares
de China, oprimidas por la política reaccionaria del gobierno de Chiang Kai-shek
y unidas para su propia salvación, comprenden a los obreros, los campesinos, la
pequeña burguesía urbana, la burguesía nacional, los shenshi sensatos, los
demás elementos patrióticos, las minorías nacionales y los chinos de ultramar.
Se trata de un frente único nacional muy amplio.
El carácter ultrarreaccionario de la política financiera y económica
aplicada durante largo tiempo por el gobierno de Chiang Kai -shek, se ha
agravado por ahora con el Tratado de Comercio Chino-Norteamericano, peor
tratado de traición nacional que jamás se haya suscrito. Sobre la base de este
Tratado, el capital monopolista norteamericano y el capital
burocrático-comprador chiangkaishekista se han entrelazado estrechamente y
controlan la vida económica de todo el país. Los resultados son la inflación desenfrenada,
el alza inusitada de los precios, la quiebra cada día más extendida de la
industria y el comercio
________________
Comentario escrito por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua. Este comentario
señaló que los acontecimientos en China se desarrollaban más rápido de lo que
se había supuesto y llamó al pueblo a preparar con prontitud todas las condiciones
necesarias para la victoria de la revolución china en el país entero. Esta
predicción se vio pronto confirmada. tanto este comentario como las
"Directivas para las operaciones en el frente Noroeste" fueron
escritos en Wang-chiawan, distrito de Chingpien, Norte de Shensí.
137
de la burguesía nacional y el empeoramiento diario de las condiciones de
vida de las masas trabajadoras, empleados públicos y profesores. En estas
circunstancias, todas las capas populares del país no pueden menos de unirse y
luchar por salvarse de la ruina.
La represión militar y el engaño político son los dos instrumentos
principales con que Chiang Kai-shek mantiene su dominación reaccionaria. Ahora
todo el mundo es testigo del rápido fracaso de estos instrumentos.
El ejército de Chiang Kai-shek ha sufrido derrotas en todos los frentes.
Solamente de sus tropas regulares, han sido aniquiladas unas noventa brigadas
en los once meses transcurridos desde julio último. Sus tropas ya no muestran
la arrogancia del año pasado, cuando ocuparon Changchun, Chengte, Changchiakou,
Jetse, Juaiyin y Antung, ni siquiera la de este año, cuando ocuparon Linyi y
Yenán. Chiang Kai-shek y Chen Cheng han hecho una estimación errónea del
poderío del Ejército Popular de Liberación y de sus métodos de combate. Al
tomar por cobardía nuestros repliegues y por derrotas el abandono de cierto
número de ciudades, esperaban presuntuosamente terminar con nosotros, al Sur de
la Gran Muralla, en tres o seis meses a lo más, y proceder entonces a liquidamos
en el Nordeste de China: Pero después de diez meses, todas las tropas invasoras
de Chiang Kai-shek se ven en desesperados aprietos, están completamente
asediadas por el pueblo de las regiones liberadas y el Ejército Popular de
Liberación, y les es ya muy difícil hallar escapatoria.
Conforme llegan a la retaguardia de Chiang Kai-shek más y más noticias
de las derrotas de sus tropas en el frente, las amplias masas populares,
sofocadas bajo la opresión del gobierno reaccionario de Chiang Kai-shek, ven
cada día mayor esperanza de terminar con sus sufrimientos y de obtener su
emancipación. Justo en este momento, han fracasado todos los trucos políticos
de Chiang Kai-shek con la misma rapidez con que los ha puesto en juego. Todo ha
resultado contrario a las expectativas de los reaccionarios. Pasos como la
convocatoria de una "Asamblea Nacional" para adoptar una
"Constitución", la reorganización del gobierno de un solo partido en
un "gobierno de múltiples partidos" y quién sabe qué más, tenían
todos por finalidad aislar al Partido Comunista y a las otras fuerzas
democráticas. Pero han producido el resultado opuesto; los que han sido
aislados no son el Partido Comunista ni las otras fuerzas democráticas, sino
los mismos reaccionarios. Después de esto, el pueblo chino sabe por su propia
experiencia qué son en realidad la "Asam-
138
blea Nacional", la "Constitución" y el "gobierno de
múltiples partidos" de Chiang Kai-shek. Anteriormente, muchos chinos,
principalmente elementos de las capas medias, abrigaban ilusiones en mayor o
menor grado con respecto a estas maniobras de Chiang Kai-shek. E igualmente con
respecto a sus "negociaciones de paz". Como Chiang Kai-shek ha hecho
añicos los solemnes acuerdos de tregua y ha recurrido a las bayonetas contra
las masas estudiantiles que exigen la paz y se oponen a la guerra civil, nadie
creerá más en sus pretendidas negociaciones de paz, excepto los que engañan
intencionadamente a la gente o los que carecen de toda experiencia política.
Todos los acontecimientos han demostrado la justeza de nuestra
apreciación. Hemos señalado constantemente que el gobierno de Chiang Kai-shek
no es sino un gobierno de traición nacional, guerra civil y dictadura. Trata de
liquidar por medio de la guerra civil al Partido Comunista de China y a todas
las otras fuerzas democráticas a fin de convertir a China en una colonia
norteamericana y mantener su propia dominación dictatorial. Este gobierno, por
haber adoptado semejante política reaccionaria, ha perdido políticamente todo
prestigio y toda fuerza. El poderío del gobierno de Chiang Kai-shek es sólo
temporal y superficial; se trata, en realidad, de un gobierno fuerte en
apariencia pero débil por dentro. Sus ofensivas pueden ser derrotadas, en
cualquier lugar o frente que las despliegue. Su fin inevitable será la rebelión
de las masas, la deserción de sus partidarios y la destrucción total de su
ejército. Todos los acontecimientos han confirmado y continuarán confirmando la
justeza de esta apreciación.
La marcha de los acontecimientos en China es más rápida de lo que se
suponía. Tenemos, por un lado, las victorias del Ejército Popular de Liberación
y, por otro, el avance de la lucha popular en las regiones controladas por
Chiang Kai -shek ; tanto aquéllas como éste se realizan a gran velocidad. el
pueblo chino debe preparar con prontitud todas las condiciones necesarias para
el establecimiento de una nueva China pacífica, democrática e independiente.
NOTAS
A partir de diciembre de
1946, con el desarrollo de la Guerra Popular de Liberación, el movimiento
patriótico y democrático de las amplias masas estudiantiles en las regiones del
Kuomintang contra el hambre, la guerra civil y la persecu-
139
ción, obtuvo un nuevo impulso y se convirtió gradualmente en un segundo
frente en la lucha contra la dominación reaccionaria de Chiang Kai-shek. Desde
fines de diciembre de 1946 hasta comienzos de enero de 1947, más de quinientos
mil estudiantes en decenas de ciudades grandes y medianas, incluidos Peiping,
Tientsín, Shanghai y Nankín, realizaron huelgas y manifestaciones para
protestar contra la violación de una estudiante de la Universidad de Pekín por
soldados de los EE.UU., y exigir la retirada de China de las fuerzas armadas
norteamericanas. Esta lucha encontró apoyo inmediato entre los obreros,
profesores y otros sectores del pueblo. Los estudiantes de Shanghai efectuaron
el 4 de mayo de 1947 una manifestación contra la guerra civil. Al mismo tiempo,
ocho mil obreros y estudiantes sitiaron la comisaría de policía del Kuomintang
en esta ciudad. el movimiento patriótico se extendió en seguida a Nankín,
Peiping, Jangchou, Shenyang, Chingtao, Kai-feng y muchas otras ciudades. Los
reaccionarios kuomintanistas recurrieron a medidas sumamente brutales para
reprimir el movimiento patriótico y democrático de los estudiantes. El 20 de
mayo, más de cien estudiantes fueron heridos y detenidos en Nankín y Tientsín;
éste fue el conocido Incidente Sangriento del 20 de Mayo. Sin embargo, el
movimiento patriótico estudiantil, apoyado por las amplias masas populares, no
se dejó aplastar. Las huelgas y manifestaciones estudiantiles bajo la consigna
"Contra el hambre, contra la guerra civil, contra la persecución",
así como las luchas populares contra los EE.UU. y contra Chiang Kai-shek, tales
como las huelgas de obreros y profesores, se extendieron a más de sesenta
ciudades, grandes y medianas. En mayo de 1948, los estudiantes de Shanghai,
junto con los trabajadores culturales, periodistas y gente de otros círculos
iniciaron un movimiento patriótico contra el apoyo de los EE.UU. al
renacimiento de las fuerzas agresivas japonesas, movimiento que también se
extendió rápidamente a muchas otras ciudades. Las luchas patrióticas de los
estudiantes no cesaron nunca hasta la victoria en todo el país y descargaron
fuertes golpes sobre el Kuomintang.
Promulgadas el 18 de mayo de
1947 por el gobierno de Chiang Kai-shek, estas medidas prohibían estrictamente
la presentación de peticiones por más de diez personas, toda huelga de obreros
y estudiantes y toda clase de manifestaciones. También otorgaban a las
autoridades locales del Kuomintang plenos poderes para dar los "pasos
necesarios" y tomar las "medidas de emergencia" para la
represión sangrienta de los movimientos patrióticos y democráticos del pueblo.
El 4 de mayo de 1919, los
estudiantes de Pekín realizaron manifestaciones contra la entrega al Japón de
muchos de los derechos soberanos de China en Shantung acordada en una
conferencia celebrada en París, en que se reunieron entonces Inglaterra,
EE.UU., Francia, Japón, Italia y otros países imperialistas. Este movimiento
estudiantil encontró eco inmediato en todo el país. Después del 3 de junio, se
convirtió en un movimiento revolucionario antiimperialista y antifeudal de
amplitud nacional, que abarcó al proletariado, la pequeña burguesía urbana e
incluso la burguesía nacional.
140
ESTRATEGIA PARA El SEGUNDO AÑO
DE LA GUERRA DE LIBERACIÓN *
1º de septiembre de 1947
En el primer año de guerra
(de julio del año pasado a junio de este año), pusimos fuera de combate a 97
brigadas y media de las tropas regulares del enemigo, o sea, 780.000 hombres, y
a 340.000 hombres de las tropas títere, fuerzas de preservación de la seguridad
y otras fuerzas, lo que da una cifra global de 1.120.000 hombres. Esta es una
gran victoria. Ha descargado un golpe severo sobre el enemigo, ha originado un
profundo sentimiento de derrotismo en todo su campo, ha elevado el entusiasmo
de todo el pueblo y ha asentado las bases para el completo aniquilamiento del
enemigo por nuestro ejército y para la conquista de la victoria final.
Durante el primer año de
guerra, el enemigo lanzó a una gran ofensiva contra las regiones liberadas 218
de sus 248 brigadas regulares, o sea, más de 1.600.000 hombres, y casi
1.000.000 de hombres de sus unidades especiales (marina, fuerza aérea, artillería,
unidades de ingenieros y tropas blindadas), así como de las tropas títere,
unidades de la policía de comunicaciones y fuerzas de preservación de la
seguridad. Nuestro ejército adoptó con acierto la estrategia de combatir en las
líneas interiores y, a fin de mantener la iniciativa en todo momento y lugar,
no se detuvo ante el precio de más de 300.000 bajas entre muertos y heridos y
de vastos territorios abandonados al enemigo. Como resultado, logramos causar
al enemigo 1.120.000 bajas, lo forzamos a dispersar sus tropas, templamos y
fortalecimos nuestras propias fuerzas, realizamos contraofensivas estratégicas
en el Nordeste de China, Yejé, el Este de Jopei, el Sur de Shansí y el Norte de
Jonán, recobramos grandes territorios perdidos y liberamos vastas zonas
nuevas1.
Durante el segundo año de
guerra, la tarea fundamental de nuestro ejército es emprender una
contraofensiva de amplitud nacio-
141
142
nal, es decir, usar las tropas de campaña para abrirse paso hacia las
líneas exteriores, llevar la guerra a las regiones del Kuomintang, liquidar
gran cantidad de efectivos del enemigo en las líneas exteriores y hacer
fracasar por completo la estrategia contrarrevolucionaria del Kuomintang, que
consiste en continuar llevando la guerra a las regiones liberadas, destruir y
agotar más aún nuestros recursos humanos y materiales y hacer imposible que nos
sostengamos mucho tiempo. Durante el segundo año de guerra, es tarea parcial de
nuestro ejército emplear una parte de nuestras tropas de campaña y gran
cantidad de nuestras tropas locales para continuar el combate en las líneas
interiores, aniquilar allí al enemigo y recuperar los territorios perdidos.
Nuestro ejército tropezará,
desde luego, con muchas dificultades al poner en práctica el principio de
efectuar los combates en las líneas exteriores y de llevar la guerra a las
regiones del Kuomintang. Se explica esto porque lleva tiempo la creación de nuevas
bases de apoyo en las regiones del Kuomintang, y sólo podremos crear bases
sólidas cuando hayamos aniquilado gran cantidad de fuerzas enemigas en
numerosas operaciones de maniobras en que alternan avances y repliegues, cuando
hayamos movilizado a las masas, distribuido la tierra, establecido nuestro
Poder y creado las fuerzas armadas populares. Hasta entonces habrá no pocas
dificultades. Pero pueden y deben ser vencidas. En efecto, el enemigo se verá
obligado a dispersarse aún más, y nuestro ejército dispondrá de vastos
territorios como teatro de operaciones de maniobras, lo que nos permitirá hacer
una guerra de movimientos; las amplias masas en dichos territorios odian al
Kuomintang y apoyan a nuestro ejército, y aunque una parte de las fuerzas enemigas
tiene todavía una capacidad combativa relativa-
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada en nombre del Comité Central por el
camarada Mao Tse-tung, cuando él y el Comité Central se encontraban en
Chukuanchai, distrito de Chiasien, Norte de Shensí. La directiva establecía que
la tarea esencial de nuestro ejército para el segundo año de la Guerra de
Liberación era llevar la guerra, con nuestras tropas de campaña, a las regiones
del Kuomintang y pasar de las operaciones en las líneas interiores a las
operaciones en las líneas exteriores, es decir, pasar de la etapa de la defensa
estratégica a la de la ofensiva estratégica. De acuerdo con el plan estratégico
elaborado por el camarada Mao Tse-tung, el Ejército Popular de Liberación pasó,
durante julio-septiembre de 1947, a la ofensiva en escala nacional. El Ejército
de Campaña de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán forzó el ;o de junio el cruce del río
Amarillo en el Sudoeste de Shantung; a comienzos de agosto, cruzó el
ferrocarril Lungjai e irrumpió en las montañas Tapie. A fines del mismo mes, el
Ejército Taiyue del Ejército de Campaña de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán forzó el
cruce del río Amarillo en la parte Sur de Shansí y avanzó sobre el Oeste de
Jonán. Después de derrotar un ataque
143
mente elevada, la moral del enemigo, por lo general, es mucho más baja y
su capacidad combativa, mucho más débil que hace un año.
La clave de nuestra victoria
en los combates en las regiones del Kuomintang es: primero, saber aprovechar
los momentos oportunos para combatir, ser valiente y resuelto y ganar tantas
batallas como sea posible; segundo, aplicar con firmeza la política de ganamos
a las masas y darles la posibilidad de obtener beneficios, para que se coloquen
del lado de nuestro ejército. Si se cumplen estos dos puntos, obtendremos la
victoria.
Hasta fines de agosto
pasado, las fuerzas enemigas, y entre ellas las que han sido aniquiladas o han
sufrido golpes demoledores, estaban distribuidas así: 157 brigadas en los
frentes del Sur, 70 en los
frentes del Norte y 21 en la retaguardia del Kuomintang. El total, en
todo el país, seguía siendo de 248 brigadas y el número efectivo de sus hombres
era alrededor de 1.500.000. Las unidades especiales, las tropas títere, las
unidades de la policía de comunicaciones, las fuerzas de preservación de la
seguridad y otras tropas sumaban aproximadamente 1.200.000 hombres. Los no
combatientes en las instituciones militares de la retaguardia enemiga ascendían
a alrededor de 1.000.000. Las fuerzas enemigas en su
conjunto llegaban a unos 3.700.000
hombres. De las tropas en los
frentes del Sur, 117 brigadas pertenecían al grupo de Ku Chu-tung,
7 al grupo de Cheng Chien y a
otros, y 33 al grupo de Ju Tsung-
nan. De las 117 brigadas del grupo de Ku Chu-tung, 63 han sido
aniquiladas o han recibido golpes demoledores. De éstas, algunas no han sido
completadas ; otras, aunque completadas, tienen pocos efectivos y baja
capacidad combativa, y otras, aunque han sido relativamente bien completadas en
efectivos y armamentos y han restablecido hasta cierto punto su
________________
concentrado del enemigo, el Ejército de Campaña del Este de China
penetró, a comienzos de septiembre, en el Sudoeste de Shantung. Y en el mismo
mes, el Ejército de Shantung del Ejército de Campaña del Este de China inició
una ofensiva contra el enemigo en Chiaotung. A fines de agosto pasó a la
ofensiva el Ejército de Campaña del Noroeste. A comienzos de septiembre, el
Ejército de Campaña de Shansí-Chajar-Jopei inició una ofensiva contra el
enemigo a lo largo del tramo Norte del ferrocarril Peiping-Jankou. El Ejército
de Campaña del Nordeste, luego de su ofensiva de verano a través de todo el
Nordeste, emprendió, a partir de septiembre, una amplia ofensiva de otoño en la
zona de Changchun-Chilin-Siping y en el sector de Chinsi-Yisien a lo largo del
ferrocarril Peiping-Liaoning. Las ofensivas en todos estos frentes constituían
una ofensiva general del Ejército Popular de Liberación. Esta ofensiva de gran
envergadura condujo a un viraje en la Guerra de Liberación, y marcó un cambio
radical en la situación de la guerra. Véase el presente tomo, págs. 159-180,
"La situación actual y nuestras tareas".
144
capacidad combativa, son mucho más débiles que antes. Sólo 54 brigadas
no han sido aniquiladas ni han recibido golpes demoledores. Del total de las
fuerzas de Ku Chu- tung, de 82 a 85 brigadas son empleadas en servicios de
guarnición y no pueden ser utilizadas más que en maniobras locales, y sólo de
32 a 35 brigadas pueden ser utilizadas en maniobras estratégicas. Las 7
brigadas del grupo de Cheng Chien y de otros sólo pueden, en lo fundamental,
ser utilizadas en servicios de guarnición, y una de ellas ya ha sufrido golpes
demoledores. De las 33 brigadas del grupo de Ju Tsung-nan (incluidas las
situadas al Este de Lanchou, al Sur de Ningsia y Yulin y al Oeste de Linfen y
Luoyang), 12 han sido aniquiladas o han sufrido golpes demoledores, sólo 7
pueden ser utilizadas en maniobras estratégicas y las demás están dedicadas a
servicios de guarnición. En los frentes del Norte, el enemigo tiene en total 70
brigadas. De ellas, el grupo del Nordeste de China tiene 26 brigadas, entre las
cuales 16 han sido aniquiladas o han recibido golpes demoledores; el grupo de
Sun Lien-chung tiene 19 brigadas, entre las cuales 8 han sido aniquiladas o han
recibido golpes demoledores ; Fu Tsuo-yi tiene 10 brigadas, entre las cuales 2
han recibido golpes demoledores, y Yen Si-shan tiene 15 brigadas, entre las
cuales 9 han sido aniquiladas o han recibido golpes demoledores. Ahora estas
tropas enemigas están principalmente a la defensiva y sólo una pequeña parte
puede ser empleada para operaciones de maniobras. En la retaguardia del Kuomintang
hay solamente 21 brigadas en servicios de guarnición, de las cuales 8 están en
Sinchiang y el Oeste de Kansú, 7 en Sechuán y Sikang, 2 en Yunnán, 2 en
Kuangtung (se trata de la 69ª división, que ha sido aniquilada) y 2 en Taiwán.
No hay en absoluto tropas regulares en las seis provincias de Junán, Kuangsí,
Kuichou, Fuchién, Chechiang y Chiangsí. El Kuomintang proyecta, con la ayuda de
los EE.UU., reclutar este año 1.000.000 de hombres para rellenar los claros en
el frente y formar cierto número de brigadas nuevas y de regimientos de
recluta. Sin embargo, si nuestro ejército logra aniquilar un promedio de 8
brigadas enemigas por mes, como lo hizo durante el primer año de guerra, esto
es, aniquilar entre 96 y 100 brigadas más durante el segundo año (ya en julio y
agosto aniquiló 16 brigadas y media), el ejército enemigo quedará aún mucho más
debilitado, verá reducida al mínimo su reserva estratégica, quedará obligado a
ponerse a la defensiva en todas partes del país y sufrirá por doquier nuestros
ataques. Aunque el Kuomintang tiene el plan de reclutar 1.000.000 de hombres
para formar brigadas nuevas y regimientos de
145
recluta, esto de nada le servirá. Puesto que sus únicos métodos de
reclutamiento consisten en enrolar por la fuerza y en contratar mercenarios, le
será sin duda difícil llegar al millón y, además, las deserciones serán
numerosas. Por otra parte, al aplicar el principio de combatir en las líneas
exteriores, nuestro ejército estará en condiciones de reducirle al enemigo sus
recursos humanos y materiales.
Los principios militares de
nuestro ejército siguen siendo los mismos establecidos anteriormente:
Asestar golpes primero a las fuerzas enemigas dispersas y aisladas (esto
se aplica también a una gran campaña de aniquilamiento dirigida contra varias
brigadas, tal como la campaña de Laiwu2 en febrero y la campaña del Sudoeste de
Shantung3 en julio de este año), y luego a las fuerzas enemigas concentradas y
poderosas.
Tomar primero las ciudades pequeñas y medianas y las vastas zonas
rurales, y luego las grandes ciudades.
Tener por objetivo principal el aniquilamiento de la fuerza viva del
enemigo y no el mantenimiento o conquista de territorios. El mantenimiento o
conquista de un territorio es el resultado del aniquilamiento de la fuerza viva
del enemigo, y, a menudo, un territorio puede ser mantenido o conquistado en
definitiva sólo después de cambiar de manos repetidas veces.
En cada batalla, concentrar fuerzas absolutamente superiores, cercar
totalmente las fuerzas enemigas, procurar aniquilarlas por completo, sin dejar
que nadie se escape de la red. En circunstancias especiales, usar el método de
asestar golpes demoledores al enemigo, esto es, concentrar todas nuestras
fuerzas para hacer un ataque frontal y un ataque sobre uno o ambos flancos del
enemigo, con el propósito de aniquilar una parte de sus tropas y desbaratar la
otra, de modo que nuestro ejército pueda trasladar rápidamente sus fuerzas para
aplastar otras tropas enemigas.
Por un lado, guardarse de dar una batalla sin preparación, o una batalla
sin tener la seguridad de ganarla; hacer todos los esfuerzos por estar bien
preparados para cada batalla, hacer todo lo posible porque la correlación
existente entre las condiciones del enemigo y las nuestras nos asegure la
victoria. Por otro lado, poner plenamente en juego nuestro buen estilo de
lucha: valentía en el combate, espíritu de sacrificio, desprecio a la fatiga y
tenacidad en los combates continuos (es decir, librar combates sucesivos en un
corto lapso).
146
Esforzarse por arrastrar al enemigo a la guerra de movimientos, pero al
mismo tiempo dar gran importancia a aprender la táctica de ataque a posiciones
y a intensificar la formación de la artillería y de las unidades de ingenieros,
con el propósito de apoderarse en gran número de puntos fortificados y de
ciudades del enemigo.
Atacar y tomar resueltamente todos los puntos fortificados y todas las
ciudades débilmente defendidos. Atacar y tomar, en el momento conveniente y si
las circunstancias lo permiten, todos los puntos fortificados y todas las
ciudades que el enemigo defienda con medianas fuerzas. Dejar de lado, por el
momento, todos los puntos fortificados y todas las ciudades poderosamente
defendidos.
Reforzar a nuestro ejército con todas las armas y la mayor parte de los
efectivos capturados al enemigo (del 80 al 90 por ciento de los soldados y un
pequeño número de oficiales de grados inferiores). Reforzar nuestras tropas
principalmente a costa del ejército enemigo y de las regiones del Kuomintang, y
sólo parcialmente a costa de las regiones liberadas antiguas ; esto se aplica
sobre todo a los ejércitos en los frentes del Sur.
En todas las regiones liberadas, nuevas y antiguas, debemos llevar a
cabo con toda firmeza la reforma agraria (que es el requisito fundamental para
sostener una guerra larga y ganar la victoria en todo el país), desarrollar la
producción, practicar rigurosas economías y fortalecer la construcción de la
industria de guerra: todo por la victoria en el frente. Sólo de esta manera
podemos sustentar una guerra larga y obtener la victoria en todo el país. Si en
efecto lo hacemos así, seremos sin duda capaces de sostener una guerra larga y
de obtener la victoria en todo el país.
Tales son el balance de la
guerra del primer año y los principios para los combates venideros. Se pide a
los camaradas dirigentes de todas las regiones que transmitan el contenido a
todos los cuadros desde el nivel de regimiento para arriba, de comité de
prefectura del Partido4 para arriba y de oficina de comisionado de prefectura
para arriba, de tal modo que todos comprendan su propia tarea y la lleven a
cabo en forma resuelta y sin vacilaciones.
147
NOTAS
La contraofensiva
estratégica en el Nordeste, Yejé y el Este de Jopei se refiere ala ofensiva de
verano efectuada en 1947 por el Ejército Popular de Liberación del Nordeste.
Este inició simultáneamente, el 13 de mayo, su ofensiva en estos frentes, y el
1º de julio ya había aniquilado tropas enemigas con más de 80.000 soldados y
recobrado más de cuarenta capitales de distrito. Fue así completamente
desbaratado el plan enemigo de cortar las regiones liberadas del Nordeste de
China. Las tropas enemigas se vieron obligadas a constreñirse dentro de dos
estrechos corredores, a lo largo del ferrocarril chino de Changchun y del
ferrocarril Peiping-Liaoning, y a pasar a la "defensa de los puntos
clave". Esto cambió toda la situación en el Nordeste de China. La
contraofensiva estratégica en el Sur de Shansí y el Norte de Jonán se refiere a
las ofensivas lanzadas entre marzo y mayo de 1947 por el Ejército Popular de
Liberación de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán en el Norte de Jonán y en los flancos
del ferrocarril Tatung-Puchou en el Sur de Shansí. Nuestro ejército en el Norte
de Jonán inició el ataque el 23 de marzo. Después de tomar sucesivamente a
Yenchin, Yangwu, Puyang y Fengchiu, se dirigió hacia el Norte para explotar
estos éxitos. El 28 de mayo ya había tomado a Chisien, Sünsien, Juasien y
Tangyin y causado al enemigo más de 45.000 bajas. El 4 de abril nuestras tropas
en el Sur de Shansí iniciaron operaciones ofensivas. Hasta el 4 de mayo habían
conquistado veintidós capitales de distrito, incluidos Chüwo, Sinchiang y
Yungchi, y dos importantes embarcaderos sobre el río Amarillo, Yumenkou y
Feng-lingtu, y habían aniquilado tropas enemigas con más de 18.000 hombres.
Se refiere a las operaciones
de maniobras efectuadas por el Ejército Popular de Liberación del Este de China
en la zona de Laiwu, al Sudeste de Chinán, provincia de Shantung. A fines de
enero de 1947, las tropas del Kuomintang desplegaron desde el Norte y el Sur
una ofensiva contra la región liberada de Shantung. Desde el Sur, ocho
divisiones reorganizadas del Kuomintang efectuaron una ofensiva en tres
direcciones hacia el Norte sobre Linyi, a lo largo de los ríos Yije y Shuje;
desde el Norte, en coordinación con estas ocho divisiones, tres cuerpos de
ejército del Kuomintang pertenecientes al grupo de Li Sien-chou avanzaron desde
Mingshui, Tsichuan y Poshan hacia el Sur, en dirección a Laiwu y Sintai,
buscando trabar una batalla decisiva en la región de los montes Yishan y
Mengshan con las fuerzas principales del Ejército Popular de Liberación del
Este de China. Nuestro ejército utilizó parte de sus fuerzas para cerrar el
paso al enemigo que avanzaba desde el Sur, pero dirigió sus fuerzas principales
rumbo al Norte, sobre Laiwu, para destruir al grupo de Li Sien-chou. Las tropas
de este grupo, que constaban de más de sesenta mil hombres, quedaron
aniquiladas en una batalla que comenzó el 20 de febrero y terminó en la tarde
del día 23. Fue capturado Li Sien-chou, subcomandante de la II zona de
pacificación del Cuartel General de Pacificación kuomintanista en Süchou, y
fueron recuperadas trece ciudades.
La campaña del Sudoeste de
Shantung fue emprendida por el Ejército Popular de Liberación de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, en julio de 1947, en la zona de
Jetse-Yuncheng-Chüye-Tingtao-Chinsiang-Tsaosien, en el Sudoeste de la provincia
de Shantung. En esta campaña fueron aniquilados 4 cuarteles generales de
división y 9 brigadas y media del Kuomintang, con un total de más de 56.000
hombres.
El comité de prefectura del
Partido era un organismo dirigente inferior al comité provincial o al comité
regional, pero superior al comité de distrito.
148
MANIFIESTO DEL EJÉRCITO POPULAR
DE LIBERACIÓN DE CHINA *
Octubre de 1947
El Ejército Popular de Liberación de China, después de derrotar la
ofensiva de Chiang Kai-shek; ha emprendido ahora una contraofensiva amplia. En
el frente Sur, nuestras tropas avanzan sobre el valle del río Yangtsé, y en el
frente Norte, sobre el ferrocarril chino de Changchun y el ferrocarril
Peiping-Liaoning. Dondequiera que llegan nuestras tropas, el enemigo huye a la
desbandada y el pueblo prorrumpe en atronadores vítores. Se ha producido un
cambio fundamental en toda la situación del enemigo y de nosotros, en
comparación con la de hace un año.
El propósito de nuestro ejército en esta guerra, como se ha proclamado
una y otra vez ante la nación y el mundo, es la liberación del pueblo chino y
de la nación china. Y hoy, nuestro propósito es hacer realidad la urgente
exigencia de todo el pueblo, esto es, derribar a Chiang Kai-shek, archicriminal
de la guerra civil, y formar un gobierno democrático de coalición, a fin de
alcanzar el objetivo general de liberar al pueblo y a la nación.
Durante ocho largos años, el pueblo chino combatió heroicamente contra
el imperialismo japonés por su propia liberación y la independencia nacional.
Después de la rendición del Japón, el pueblo ansiaba la paz, pero Chiang
Kai-shek hizo naufragar todos los esfuerzos del pueblo por la paz y le impuso
el desastre de una guerra civil inaudita. En consecuencia, a todas las capas
populares no les quedó ninguna otra salida que unirse para derribar a Chiang
Kai-shek.
La actual política de guerra civil de Chiang Kai-shek no es algo casual,
sino el resultado inevitable de la política antipopular que él mismo y su
camarilla reaccionaria han seguido consecuentemente. Ya en 1927, Chiang
Kai-shek, falto de toda gratitud, traicionó a la alianza
149
150
revolucionaria entre el Kuomintang y el Partido Comunistal y a los Tres
Principios revolucionarios del Pueblo y los Tres Principios Políticos
Cardinales de Sun Yat-sen2; desde entonces estableció una dictadura, capituló
frente al imperialismo y mantuvo durante diez años una guerra civil, lo que
acarreó la agresión de los bandidos japoneses. En el Incidente de Sían de 1936,
el Partido Comunista de China devolvió bien por mal y contribuyó a que los
generales Chang Süe-liang y Yang Ju-cheng tomaran la decisión de poner en
libertad a Chiang Kai -shek con la esperanza de que se arrepintiera, se
enmendara y entrara en la lucha común contra los agresores japoneses. Pero éste
volvió a dar pruebas de ingratitud ; permaneció pasivo frente a los invasores
japoneses, activo en la represión del pueblo y hostil en extremo al Partido
Comunista. El año antepasado (1945), cuando se rindió el Japón, el pueblo chino
perdonó una vez más a Chiang Kai-shek, exigiéndole que pusiera fin a la guerra
civil que ya había iniciado, llevara a la práctica la democracia y se uniera
con todos los partidos para realizar la paz y la construcción nacional. Pero
Chiang Kai-shek, pérfido por los cuatro costados, renegó totalmente de su
palabra apenas se firmó el acuerdo de tregua, se adoptaron las resoluciones de
la Conferencia Consultiva Política y se proclamaron las cuatro promesas3. Una y
otra vez el pueblo se mostró paciente y conciliador en pro del mantenimiento de
la unidad, pero Chiang Kai-shek, ayudado por el imperialismo norteamericano, se
decidió, con absoluto desprecio por el destino del país y de la nación, a
lanzar contra el pueblo una inaudita ofensiva general. Desde enero del año
pasado (1946), cuando se anunció el acuerdo de tregua, hasta el presente,
Chiang Kai-shek ha movilizado más de 220 brigadas de sus tropas regulares y
cerca de 1.000.000 de hombres de tropas de diferentes pelajes4 y ha lanzado
ataques en gran escala contra las regiones liberadas que el pueblo chino
arrebató al imperialismo japonés después de sangrientas batallas; se ha
apoderado sucesivamente de Shenyang, Fushun, Pensi, Siping, Changchun, Yongchi,
Chengte, Chining, Chang-chiakou, Juaiyin, Jetse, Linyi, Yenán, Yentai y otras
ciudades, así
________________
Manifiesto político
redactado por el camarada Mao Tse-tung en nombre del Alto Mando del Ejército
Popular de Liberación de China. El camarada Mao Tse-tung analizó en este
Manifiesto la situación política de China del momento, lanzó la consigna de
"Derribar a Chiang Kai-shek y liberar a toda China" y proclamó la
política fundamental de ocho puntos del Ejército Popular de Liberación, que era
asimismo la del Partido Comunista de China. Publicado el 10 de octubre de 1947,
el Manifiesto se conoció con el nombre de "Manifiesto del 10 de octubre”.
Fue redactado en Shenchüanpao, distrito de Chiasien, Norte de la provincia de
Shensí,
151
como de vastas zonas rurales. Dondequiera que llegan, las tropas
chiangkaishekistas asesinan e incendian, violan y saquean, aplican la política
de las tres atrocidades5 y actúan exactamente igual que los bandidos japoneses.
En noviembre del año pasado, Chiang Kai- shek convocó la espuria Asamblea
Nacional y proclamó la seudoconstitución. En marzo del presente año, expulsó de
las regiones del Kuomintang a los delegados del Partido Comunista. En julio
decretó la movilización general contra el pueblo6. Como respuesta al justo
movimiento popular surgido en diversas partes del país contra la guerra civil,
el hambre y la agresión del imperialismo norteamericano y como respuesta a la
lucha por la existencia librada por los obreros, campesinos, estudiantes,
vecinos, empleados públicos y profesores, Chiang Kai-shek aplica la política de
represión, arresto y matanza. Hacia las minorías nacionales del país, adopta la
política del chauvinismo gran- jan, de persecución y represión por todos los
medios posibles. En todas las regiones dominadas por Chiang Kai-shek, reina la
corrupción, hacen estragos los agentes secretos, se cobran impuestos
innumerables y agobiadores, se van a las nubes los precios; se arruina la
economía y languidecen todas sus ramas, se imponen por la fuerza el
reclutamiento y la exacción en grano, y se oyen quejas por todas partes; todo
esto ha hundido a la abrumadora mayoría del pueblo en un abismo de
sufrimientos. Mientras tanto, los oligarcas financieros, los funcionarios
corruptos, los déspotas locales y los shenshi malvados, todos encabezados por
Chiang Kai -shek, han amasado fortunas enormes. Estas fortunas las han hecho
Chiang Kai-shek y sus iguales utilizando sus poderes dictatoriales para
realizar toda clase de exacciones de rapiña y servir sus intereses privados
bajo el disfraz de los intereses públicos. A fin de mantener su dictadura y
llevar adelante la guerra civil, Chiang Kai- shek no ha vacilado en vender los
derechos soberanos del Estado al imperialismo extranjero; se ha coludido con
las fuerzas armadas norteamericanas para que éstas permanezcan en Chingtao y
otros lugares, y ha hecho venir a consejeros desde los EE.UU. para que
participen en la dirección de la guerra civil y en el adiestramiento de las
tropas, con el objeto de asesinar a sus propios compatriotas. Desde los EE.UU.
vienen grandes cantidades de aviones, tanques, cañones, fusiles y municiones
para la guerra civil. Desde los EE.UU. vienen enormes sumas de empréstitos
destinados a la guerra civil. En recompensa por estos favores, Chiang Kai-shek
le ha regalado al imperialismo norteamericano bases militares y los derechos de
navegación aérea y marítima,
152
ha firmado con él un tratado comercial de servidumbre7 y ha cometido
otros actos de traición nacional, todos muchas veces peores que los de Yuan
Shi-kai8. En una palabra, la dominación de Chiang Kai-shek, que ha durado
veinte años, no ha sido más que una dominación traidora, dictatorial y
antipopular. Hoy, la abrumadora mayoría de los chinos, sea en el Norte o en el
Sur, sean jóvenes o viejos, conocen los crímenes monstruosos de Chiang Kai-shek
y esperan que nuestro ejército acelere la contraofensiva, derribe a Chiang
Kai-shek y libere a toda China.
Somos el ejército del pueblo chino y en todo asunto hacemos nuestra la
voluntad del pueblo chino. La política de nuestro ejército representa las
urgentes exigencias del pueblo chino, y sus principales puntos son:
Unir a todas las clases y
capas sociales oprimidas - obreros, campesinos, soldados, intelectuales y
hombres de negocios -, todas las organizaciones populares, partidos
democráticos, minorías nacionales, chinos de ultramar y demás patriotas; formar
un frente único nacional; derrocar al gobierno dictatorial de Chiang Kai-shek,
y establecer un gobierno democrático de coalición.
Arrestar, enjuiciar y
castigar a los criminales de la guerra civil, encabezados por Chiang Kai-shek.
Abolir la dictadura de
Chiang Kai-shek, implantar el sistema de democracia popular y garantizar al
pueblo las libertades de palabra, de prensa, de reunión, de asociación y otras.
Abolir las podridas
instituciones del régimen chiangkaishekista, eliminar a todos los funcionarios
corruptos y establecer un gobierno limpio y honrado.
Confiscar las propiedades de
las cuatro grandes familias9 de Chiang Kai-shek, T. V. Soong, H. H. Kung y los
hermanos Chen Li-fu y Chen Kuo-fu, así como las propiedades de los demás
principales criminales de guerra; confiscar el capital burocrático, desarrollar
la industria y el comercio de la burguesía nacional, mejorar la vida de los
obreros y empleados, y socorrer a las víctimas de las calamidades y a los
indigentes.
Abolir el sistema de
explotación feudal y aplicar el sistema de la tierra para el que la trabaja.
Reconocer los derechos a la
igualdad y a la autonomía de las minorías nacionales en todo el territorio
chino.
Repudiar la política
exterior de traición nacional seguida por el gobierno dictatorial de Chiang
Kai-shek, anular todos los tratados
153
de traición nacional y no reconocer ninguna de las deudas exteriores
contraídas por Chiang Kai -shek durante el período de la guerra civil. Exigir
que el Gobierno de los EE.UU. retire de China sus tropas, que amenazan a la
independencia del país, y oponerse a que cualquier país extranjero ayude a
Chiang Kai-shek a llevar adelante la guerra civil o haga renacer las fuerzas
agresoras del Japón. Concluir tratados de comercio y de amistad con los países
extranjeros sobre la base de la igualdad y el beneficio mutuo. Unimos en una
lucha común con todas las naciones que nos traten en pie de igualdad.
Tales son los puntos fundamentales de la política de nuestro ejército.
Se pondrán en práctica de inmediato dondequiera que llegue nuestro ejército.
Concuerdan con las exigencias de más del 90 por ciento de la población de todo
el país.
Nuestro ejército no rechaza a todo el personal de Chiang Kai-shek, sino
que adopta la política de tratar a cada uno según su conducta. Esto es, los
principales criminales serán infaliblemente castigados, los que son cómplices
bajo coacción no serán perseguidos y los que hayan rendido servicios meritorios
serán recompensados. En cuanto a Chiang Kai-shek, el archicriminal que inició
la guerra civil y que ha cometido los peores crímenes, y a todos sus
empedernidos cómplices que han pisoteado al pueblo y que son conceptuados por
las amplias masas como criminales de guerra, nuestro ejército los perseguirá
hasta los cuatro rincones de la tierra, y sin falta alguna los procesará y
castigará. Nuestro ejército advierte a todos los oficiales y soldados del
ejército de Chiang Kai-shek, a todos los funcionarios de su gobierno y a todos
los miembros de su partido: los que aún no han manchado sus manos con la sangre
de inocentes deben abstenerse estrictamente de unirse a estos criminales en sus
fechorías ; los que han cometido fechorías deben detenerse de inmediato,
arrepentirse, enmendarse y romper con Chiang Kai-shek, y nosotros les
brindaremos la oportunidad de reparar sus crímenes con servicios meritorios.
Nuestro ejército no matará ni injuriará a ninguno de los oficiales y soldados
del ejército de Chiang Kai- shek que depongan las armas, sino que los aceptará
en nuestras filas si quieren permanecer con nosotros, o los enviará a sus
hogares si así lo prefieren. Serán recompensadas las tropas de Chiang Kai-shek
que se subleven y se pasen a nuestro ejército, así como las personas que
trabajen para éste, abiertamente o en secreto.
A fin de derribar a Chiang Kai-shek y formar un gobierno democrático de
coalición en un plazo breve, llamamos a nuestros compa-
154
triotas de todos los sectores sociales a cooperar activamente con
nosotros, dondequiera que llegue nuestro ejército, para eliminar las fuerzas
reaccionarias y establecer el orden democrático. En los lugares a donde todavía
no hayamos llegado, deben tomar las armas por su propia iniciativa, resistir al
reclutamiento forzoso y a la exacción en grano, distribuir la tierra, anular
las deudas y aprovechar las brechas del enemigo para desplegar la guerra de
guerrillas.
A fin de derribar a Chiang Kai-shek y formar un gobierno democrático de
coalición en un plazo breve, llamamos al pueblo de las regiones liberadas a
llevar hasta el fin la reforma agraria, consolidar los fundamentos de la
democracia, desarrollar la producción, practicar rigurosas economías,
fortalecer las fuerzas armadas populares, eliminar los últimos puntos
fortificados del enemigo y apoyar la lucha en el frente.
¡Camaradas mandos y combatientes de nuestro ejército! Sobre nuestros
hombros reposa la tarea más importante, más gloriosa que haya conocido la
historia de la revolución de nuestro país. Debemos redoblar nuestros esfuerzos
por cumplir esta tarea. Nuestros esfuerzos decidirán el día en que nuestra gran
patria emerja de las tinieblas a la luz y nuestros queridos compatriotas tengan
una vida digna del hombre y escojan el gobierno que deseen. Todos los mandos y
soldados de nuestro ejército deben mejorar su arte militar, avanzar
valientemente en esta guerra que se coronará sin falta con nuestra victoria y
liquidar a todos los enemigos en forma resuelta, definitiva, cabal y total.
Deben elevar el nivel de su conciencia política, hacerse hábiles tanto para
destruir las fuerzas enemigas como para despertar a las masas, unirse
íntimamente con ellas y construir las regiones liberadas nuevas para que se
conviertan rápidamente en regiones bien consolidadas. Deben elevar el espíritu
de disciplina y, en forma resuelta, cumplir las órdenes, aplicar nuestra
política, observar las Tres Reglas Cardinales de Disciplina y las Ocho
Advertencias y fortalecer la unidad entre el ejército y el pueblo, entre el
ejército y el gobierno, entre los oficiales y los soldados, y la unidad de todo
el ejército, y no será tolerada ninguna infracción de la disciplina. Todos
nuestros mandos y soldados deben tener siempre en cuenta que somos el gran
Ejército Popular de Liberación, ejército dirigido por el gran Partido Comunista
de China. A condición de que observemos constantemente las directivas del
Partido, alcanzaremos sin duda la victoria.
¡Abajo Chiang Kai-shek!
¡Viva la Nueva China!
155
NOTAS
Véase el presente tomo, pág.
20, "La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra
de Resistencia contra el Japón", nota 7.
Véase el presente tomo, pág.
ç" "Sobre la declaración de un vocero de Chiang Kai-shek", nota
2.
Las "cuatro
promesas" hechas por Chiang Kai-shek en la sesión de apertura de la
Conferencia Consultiva Política en 1946 eran: garantizar las libertades del
pueblo, garantizar la legalidad de los partidos políticos, celebrar elecciones
generales y poner en libertad a los presos políticos.
Por tropas de diferentes
pelajes se entiende a las tropas irregulares del Kuomintang, que incluían las
fuerzas locales de preservación de la seguridad, las unidades de la policía de
comunicaciones, la gendarmería, las tropas títere reorganizadas por el Kuomintang,
etc.
Los invasores japoneses
aplicaron la política de las tres atrocidades - incendiario todo, matar a
todos, saquearlo todo - contra las regiones liberadas en China.
El 4 de julio de 1947, el
gobierno reaccionario del Kuomintang adoptó el Proyecto de Movilización General
presentado por Chiang Kai-shek y, acto seguido, dio la "Orden de
movilización general para sofocar la rebelión de los bandidos comunistas".
En realidad, Chiang Kai-shek había procedido mucho antes a la movilización
general para su guerra civil contrarrevolucionaria. Por ese tiempo el Ejército
Popular de Liberación de China había comenzado a pasar a la ofensiva general de
magnitud nacional. El mismo Chiang Kai-shek admitió que su régimen se debatía
en medio de una "grave crisis”. La "Orden de movilización
general" fue tan sólo su forcejeo agonizante.
Se refiere al "Tratado
Chino-Norteamericano de Amistad, Comercio y Navegación", concluido el 4 de
noviembre de 1946 entre el gobierno de Chiang Kai-shek y el de los EE.UU. el
Tratado vendió los derechos soberanos de China a los EE.UU. Véase el presente
tomo, pág. 127, "Saludemos el nuevo ascenso de la revolución china",
nota ¨.
Yuan Shi-kai fue el
cabecilla de los caudillos militares del Norte en los últimos años de la
dinastía Ching. Derrocada esta dinastía por la Revolución de 1911, usurpó la
presidencia de la República y organizó el primer gobierno de los caudillos
militares del Norte, que representaba a las clases de los grandes
terratenientes y grandes compradores; consiguió hacerlo apoyándose en las
fuerzas armadas contrarrevolucionarias y en los imperialistas y aprovechando la
naturaleza conciliadora de la burguesía que entonces dirigía la revolución. En
1915 quiso hacerse emperador y, para ganarse el apoyo del imperialismo japonés,
aceptó las Veintiuna Demandas del Japón encaminadas a apoderarse del control
exclusivo de toda China. En diciembre del mismo año tuvo lugar en la provincia
de Yunnán un levantamiento contra su ascensión al trono, levantamiento que no
tardó en encontrar eco y apoyo en todo el país. Yuan Shi-kai murió en junio de
1916.
Se refiere a los cuatro
grandes grupos del capital monopolista, los de Chiang Kai-shek, T. V. Soong, H.
H. Kung y Chen Li-fu. Véase el presente tomo, págs. 170-173 "La situación
actual y nuestras tareas", sec. 6,
156
INSTRUCCIONES DEL ALTO MANDO DEL EJERCITO POPULAR DE LIBERACIÓN DE CHINA
SOBRE LA NUEVA PROMULGACIÓN DE LAS TRES REGLAS CARDINALES DE DISCIPLINA Y LAS
OCHO ADVERTENCIAS
10 de octubre de 1947
Las Tres Reglas Cardinales
de Disciplina y las Ocho Advertencias de nuestro ejército1 se practican desde
hace muchos años, pero su contenido varía ligeramente según las tropas de las
diferentes regiones. Ahora se las ha unificado y se las promulga de nuevo. Que
se tome esta versión como norma para efectuar un profundo trabajo educativo y
se las observe estrictamente. En cuanto a otros asuntos que requieren atención,
el mando de las fuerzas armadas de las diferentes regiones puede establecer, de
acuerdo con las condiciones específicas, puntos adicionales y ordenar su
aplicación.
Las Tres Reglas Cardinales
de Disciplina son las siguientes:
Obedecer las órdenes en
todas las acciones.
No tomar de las masas ni una
sola aguja ni un solo trozo de hilo.
Entregar todas las cosas
obtenidas como trofeos.
Las Ocho Advertencias son
las siguientes :
1) Hablar con cortesía.
2) Pagar con honradez lo que se compre.
3) Devolver toda cosa solicitada en préstamo.
4) Indemnizar por todo objeto dañado.
5) No pegar ni injuriar a la gente.
6) No estropear los sembrados.
7) No tomarse libertades con las mujeres.
8) No maltratar a los prisioneros.
157
158
NOTA
Las Tres Reglas Cardinales
de Disciplina y las Ocho Advertencias fueron reglas de disciplina formuladas
por el camarada Mao Tse-tung para el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de
China durante la Segunda Guerra Civil Revolucionaria. Constituyeron parte
importante del trabajo político del Ejército Rojo y desempeñaron un gran papel
en la formación del ejército popular, en la solución correcta del problema de
las relaciones internas del ejército, en la unión de éste con las masas
populares y en el establecimiento de la política acertada del ejército popular
respecto a los prisioneros. Desde los primeros días del Ejército Rojo, el
camarada Mao Tse-tung exigió de los soldados que hablaran cortésmente con las
masas, pagaran con honradez todas sus compras, no hicieran levas para trabajos
forzosos y no pegaran ni injuriaran a la gente. En la primavera de 1928, cuando
el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos se hallaba en las montañas Chingkang,
el camarada Mao Tse-tung estableció las Tres Reglas de Disciplina: 1) Obedecer
las órdenes en las acciones; 2) No tomar nada de los obreros y campesinos, y 3)
Entregar a las autoridades toda cosa confiscada a los déspotas locales. En el
verano de 1928, elaboró las Seis Advertencias: 1) Restituir las puertas
utilizadas como tarimas para dormir; 2) Restituir la paja utilizada como
colchones; 3) Hablar con cortesía; 4) Pagar con honradez lo que se compre; 5)
Devolver toda cosa solicitada en préstamo, y 6) Indemnizar por todo objeto
dañado. Después de 1929, el camarada Mao Tse-tung introdujo las siguientes
modificaciones: la a¨ regla tomó esta forma: "No tomar de las masas ni una
sola aguja ni un solo trozo de hilo"; la 3ª regla fue primero modificada
así: "Entregar todo el dinero colectado", y luego:” Entregar todas
las cosas obtenidas como trofeos". A las Seis Advertencias agregó dos más:
"No bañarse a la vista de mujeres" y "No arrebatar a los
prisioneros sus efectos personales". Tal fue el origen de las Tres Reglas
Cardinales de Disciplina y las Ocho Advertencias.
LA SITUACIÓN ACTUAL Y NUESTRAS TAREAS *
25 de diciembre de 1947
I
La guerra revolucionaria del pueblo chino ha llegado ahora a un punto de
viraje: el Ejército Popular de Liberación de China ha rechazado la ofensiva de
varios millones de hombres de las tropas reaccionarias de Chiang Kai -shek,
lacayo de los EE.UU., y ha pasado a la ofensiva. Ya en el primer año de la
presente guerra, de julio de 1946 a junio de 1947, en varios frentes el
Ejército Popular de Liberación rechazó la ofensiva de Chiang Kai-shek y lo
obligó a pasar a la defensiva. Y en el primer trimestre del segundo año de la
guerra, de julio a septiembre de 1947, el Ejército Popular de Liberación pasó a
la ofensiva de alcance nacional, y desbarató así el plan contrarrevolucionario
de Chiang Kai-shek de continuar llevando la guerra a las regiones liberadas para
destruirlas por completo. Ahora la guerra ya no se desarrolla principalmente en
las regiones liberadas, sino en las regiones dominadas por el Kuomintang; las
fuerzas principales del Ejército Popular de Liberación han llevado el combate a
las regiones del Kuomintang1. En esta tierra de China, el Ejército Popular de
Liberación ha hecho volver atrás la rueda de la contrarrevolución del
imperialismo norteamericano y su lacayo, la pandilla de Chiang Kai-shek -,
colocándola en el camino de la destrucción, y ha hecho avanzar
su propia rueda, la rueda de la revolución, por el camino de la
victoria. Esto señala un viraje en la historia. Viraje
en que la
dominación contrarrevolucionaria
de Chiang Kai-shek, que dura ya
veinte años, pasa de la expansión a la liquidación. Viraje en que
la dominación imperialista en
China, ya más
que centenaria, pasa
de la expansión a la liquidación. Se trata de un acontecimiento
trascendental. Trascendental porque ocurre en un país con 475 millones de
habitantes y, una vez ocurrido, culminará inevitablemente con la
159
160
victoria en todo el país. Trascendental, además, porque ocurre en
Oriente, donde más de 1.000 millones de personas, la mitad de la humanidad,
sufren la opresión imperialista. El hecho de que la Guerra de Liberación del
pueblo chino haya pasado de la defensiva a la ofensiva, no puede menos de
alegrar e inspirar a estas naciones oprimidas. Representa también una ayuda
para los pueblos oprimidos que ahora luchan en diversos países de Europa y de
América.
II
Desde el mismo día en que Chiang Kai-shek inició la guerra
contrarrevolucionaria, hemos dicho que no sólo debemos derrotarlo, sino que
podemos derrotarlo. Debemos derrotarlo porque esta guerra por él iniciada es
una guerra contrarrevolucionaria dirigida por el imperialismo norteamericano
contra la independencia de la nación china y la liberación del pueblo chino. La
tarea del pueblo chino, después de la Segunda Guerra Mundial y de la derrota
del imperialismo japonés, era dar cima a las transformaciones de carácter de
nueva democracia en lo político, económico y cultural, lograr la unificación y
la independencia nacionales y convertir a China de país agrícola en país
industrial. Pero justo en ese momento, después del término
________________
Informe pronunciado por el
camarada Mao Tse-tung ante una reunión del Comité Central del Partido Comunista
de China, celebrada del 25 al 28 de diciembre de 1947 en Yangchiakou, distrito
de Michi, Norte de la provincia de Shensí. Además de los miembros titulares y
suplentes del Comité Central que podían concurrir, estuvieron presentes
camaradas responsables de las regiones fronterizas de Shensí-Kansú-Ningsia y de
Shansí-Suiyuán. En dicha reunión se discutió y se aprobó este informe, así como
otro documento escrito por el camarada Mao Tse-tung, "Algunas
apreciaciones acerca de la actual situación internacional" (véase el
presente tomo, págs. 85-86). A propósito del informe del camarada Mao Tse-tung,
la resolución de la reunión señalaba: "Este informe es un documento
programático en lo político, militar y económico para todo el período de la
lucha por el derrocamiento de la reaccionaria camarilla gobernante
chiangkaishekista y por la fundación de una China de nueva democracia. Debemos
realizar en todo el Partido y todo el ejército una intensa labor educativa en
tomo a este documento, vinculándolo a los documentos publicados el 10 de
octubre de 1947 [a saber, 'Manifiesto del Ejército Popular de Liberación de
China', 'Consignas del Ejército Popular de Liberación de China', `instrucciones
sobre la nueva promulgación de las Tres Reglas Cardinales de Disciplina y las
Ocho Advertencias', Disposiciones Generales de la Ley Agraria de China' y
`Resolución
del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la promulgación de
las Disposiciones Generales
de la Ley Agraria de
China), y llevar
estrictamente a la práctica
lo dispuesto en dichos documentos.
Al aplicar
nuestra política
161
victorioso de la Segunda Guerra Mundial antifascista, el imperialismo
norteamericano y sus lacayos en diversos países substituyeron a los
imperialistas alemanes y japoneses y sus lacayos, y formaron un campo
reaccionario contra la Unión Soviética y las democracias Populares de Europa,
contra el movimiento obrero en los países capitalistas y el movimiento nacional
en las colonias y semicolonias y contra la liberación del pueblo chino. En ese
momento, los reaccionarios chinos; encabezados por Chiang Kai -shek, actuaron,
exactamente como Wang Ching-wei había hecho con el imperialismo japonés, de
lacayos del imperialismo norteamericano, vendieron China a los EE.UU. y
desencadenaron una guerra contra el pueblo chino para detener el avance de su
liberación. En ese momento, si hubiéramos dado muestras de debilidad, si
hubiéramos cedido y no nos hubiéramos atrevido a levantamos resueltamente para
oponer la guerra revolucionaria a la guerra contrarrevolucionaria, China se
habría convertido en un mundo de tinieblas y el futuro de nuestra nación habría
sido sacrificado. El Partido Comunista de China condujo resueltamente al
Ejército Popular de Liberación a una guerra patriótica, justa y revolucionaria
contra la ofensiva de Chiang Kai- shek. El Partido Comunista de China, al hacer
una apreciación serena de la situación internacional y nacional a la luz de la
ciencia del marxismo-leninismo, sabía que todos los ataques de los
reaccionarios interiores y exteriores no sólo debían sino que podían ser
derrotados. Al aparecer en el
________________
en los diversos lugares, debe rectificarse de inmediato cualquier
desviación de los principios establecidos en el informe." Otras
importantes decisiones tomadas en la reunión fueron las siguientes:
Es necesario hacer todos los
esfuerzos por desarrollar sin interrupción la guerra revolucionaria del pueblo
chino hasta la victoria completa, y no debe permitirse al enemigo emplear
tácticas dilatorias (negociaciones de paz) que le den tiempo a descansar y
reorganizar sus fuerzas con miras a un nuevo ataque contra el pueblo.
Aún no ha llegado el momento
de formar un gobierno central revolucionario, cuestión que será considerada
sólo cuando nuestro ejército haya obtenido victorias aún mayores; la
promulgación de una Constitución es, todavía más, un asunto para el futuro.
Además, la reunión discutió en detalle las tendencias que se observaban
entonces en el Partido y ciertos problemas concretos de la política del Partido
sobre la reforma agraria y el movimiento de masas. Los resultados de estas
discusiones fueron expuestos más tarde por el camarada Mao Tse-tung en el
artículo "Sobre algunos problemas importantes de la actual política del
Partido" (véase el presente tomo, págs. 185-193). Los artículos de este
tomo, desde el presente informe hasta "Una circular sobre la situación",
fechada el 20 de marzo de 1948 (págs. 225-233), fueron todos escritos en
Yangchiakou, distrito de Michi, Norte de la provincia de Shensí.
162
cielo nubarrones oscuros, señalamos que esto era un fenómeno temporal,
que la oscuridad pasaría pronto y saldría el sol. Cuando la pandilla de Chiang
Kai- shek desencadenó en julio de 1946 la guerra contrarrevolucionaria de
amplitud nacional, creía que le bastarían de tres a seis meses para derrotar al
Ejército Popular de Liberación. Calculaba que tenía un ejército regular de dos
millones de hombres; más de un millón en las tropas irregulares y más de otro
millón de hombres en las instituciones militares y unidades armadas de la
retaguardia, o sea, una fuerza militar de más de cuatro millones en total; que
había aprovechado el tiempo para terminar los preparativos de la ofensiva; que
había recuperado el control de las grandes ciudades; que tenía bajo su dominación
una población de más de trescientos millones de habitantes; que se había
apoderado de todo el armamento de un millón de hombres de las tropas invasoras
japonesas en China, y que había recibido una inmensa ayuda militar y financiera
del Gobierno de los EE.UU. También calculaba que el Ejército Popular de
Liberación estaba muy cansado después de luchar ocho años en la Guerra de
Resistencia contra el Japón y era muy inferior al ejército del Kuomintang en
número y armamento ; que la población de las regiones liberadas apenas excedía
de cien millones de habitantes, y que, en la mayor parte de estas regiones, las
fuerzas feudales reaccionarias aún no habían sido liquidadas, y la reforma
agraria no había sido todavía realizada en todas partes ni a fondo, es decir,
que la retaguardia del Ejército Popular de Liberación aún no era sólida.
Partiendo de esta apreciación, la pandilla de Chiang Kai-shek hizo caso omiso
del deseo de paz del pueblo chino, rompió finalmente el acuerdo de tregua
firmado en enero de 1946 por el Kuomintang y el Partido Comunista, así como las
resoluciones adoptadas por la Conferencia Consultiva Política de todos los
partidos, y desencadenó una guerra aventurera. En ese entonces dijimos que la
superioridad militar de Chiang Kai -shek era sólo pasajera, un factor que sólo
podía desempeñar un papel temporal, y que la ayuda del imperialismo
norteamericano era también un factor que sólo podía desempeñar un papel
temporal, mientras que el carácter antipopular de la guerra de Chiang Kai-shek
y las simpatías o antipatías del pueblo eran factores que desempeñaban un papel
constante, y que, en este sentido, la superioridad pertenecía al Ejército
Popular de Liberación. Patriótica, justa y revolucionaria por su naturaleza, la
guerra que libraba el Ejército Popular de Liberación se ganaría
indefectiblemente el apoyo de todo el pueblo. He aquí el fundamento político de
la
163
victoria sobre Chiang Kai-shek. La experiencia de los dieciocho meses de
guerra ha confirmado plenamente nuestro juicio.
III
En diecisiete meses de combate (de julio de 1946 a noviembre de 1947; no
hemos agregado aún los datos de diciembre), causamos 1.690.000 bajas a las
fuerzas regulares e irregulares de Chiang Kai-shek: 640.000 muertos y heridos y
1.050.000 prisioneros. Así pudimos rechazar la ofensiva de Chiang Kai-shek,
conservar los principales territorios de las regiones liberadas y pasar a la
ofensiva. Desde el punto de vista militar, pudimos hacer esto porque aplicamos
una línea estratégica correcta. He aquí nuestros principios militares:
Asestar golpes primero a las
fuerzas enemigas dispersas y aisladas, y luego a las fuerzas enemigas
concentradas y poderosas.
Tomar primero las ciudades
pequeñas y medianas y las vastas zonas rurales, y luego las grandes ciudades.
Tener por objetivo principal
el aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo y no el mantenimiento o
conquista de ciudades o territorios. el mantenimiento o conquista de una ciudad
o un territorio es el resultado del aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo,
y, a menudo, una ciudad o territorio puede ser mantenido o conquistado en
definitiva sólo después de cambiar de manos repetidas veces.
En cada batalla, concentrar
fuerzas absolutamente superiores (dos, tres, cuatro y en ocasiones hasta cinco
o seis veces las fuerzas del enemigo), cercar totalmente las fuerzas enemigas,
procurar aniquilarlas por completo, sin dejar que nadie se escape de la red. En
circunstancias especiales, usar el método de asestar golpes demoledores al
enemigo, esto es, concentrar todas nuestras fuerzas para hacer un ataque
frontal y un ataque sobre uno o ambos flancos del enemigo, con el propósito de
aniquilar una parte de sus tropas y desbaratar la otra, de modo que nuestro
ejército pueda trasladar rápidamente sus fuerzas para aplastar otras tropas
enemigas. Hacer lo posible por evitar las batallas de desgaste, en las que lo
ganado no compensa lo perdido o sólo resulta equivalente. De este modo, aunque
somos inferiores en el conjunto (hablando en términos numéricos), somos
absolutamente
164
superiores en cada caso y en cada batalla concreta, y esto nos asegura
la victoria en las batallas. Con el tiempo, llegaremos a ser superiores en el
conjunto y finalmente liquidaremos a todas las fuerzas enemigas.
No dar ninguna batalla sin
preparación, ni dar ninguna batalla sin tener la seguridad de ganarla; hacer
todos los esfuerzos por estar bien preparados para cada batalla, hacer todo lo
posible porque la correlación existente entre las condiciones del enemigo y las
nuestras nos asegure la victoria.
Poner plenamente en juego
nuestro estilo de lucha: valentía en el combate, espíritu de sacrificio,
desprecio a la fatiga y tenacidad en los combates continuos (es decir, librar
combates sucesivos en un corto lapso y sin tomar reposo).
Esforzarse por aniquilar al
enemigo en operaciones de maniobras. Al mismo tiempo, dar gran importancia a la
táctica de ataque a posiciones con el propósito de apoderarse de los puntos
fortificados y de las ciudades del enemigo.
Con respecto a la toma de
las ciudades, apoderarse resueltamente de todos los puntos fortificados y todas
las ciudades débilmente defendidos por el enemigo. Apoderarse, en el momento
conveniente y si las circunstancias lo permiten, de todos los puntos fortificados
y todas las ciudades que el enemigo defienda con medianas fuerzas. Apoderarse
de los puntos fortificados y las ciudades poderosamente defendidos por el
enemigo cuando las condiciones para ello hayan madurado.
Reforzar a nuestro ejército
con todas las armas y la mayor parte de los hombres capturados al enemigo. La
fuente principal de los recursos humanos y materiales de nuestro ejército está
en el frente.
Aprovechar hábilmente el
intervalo entre dos campañas para hacer descansar, adiestrar y consolidar a
nuestras tropas. Los períodos de descanso, adiestramiento y consolidación no
deben ser en general muy prolongados para no dar, hasta donde sea posible, ningún
respiro al enemigo.
Estos son los principales métodos empleados por el Ejército Popular de
Liberación para derrotar a Chiang Kai-shek. Han sido forjados por el Ejército
Popular de Liberación en largos años de lucha contra los enemigos nacionales y
extranjeros, y corresponden completamente a nuestra situación actual. La
pandilla de Chiang Kai-shek y el personal militar del imperialismo
norteamericano en China cono-
165
cen muy bien estos métodos militares nuestros. Con la esperanza de
encontrar medidas para contrarrestarlos, Chiang Kai -shek ha reunido muchas
veces a sus generales y jefes en cursos de instrucción y ha distribuido, para
su estudio, nuestras publicaciones militares y documentos capturados en la
guerra. El personal militar de los EE.UU. ha recomendado a Chiang Kai-shek tal
o cual estrategia y táctica para destruir al Ejército Popular de Liberación; ha
adiestrado a las tropas de Chiang Kai-shek y las ha abastecido de armamentos.
Pero ninguno de esos esfuerzos puede salvar de la derrota a la pandilla de
Chiang Kai-shek. Esto se explica por el hecho de que nuestra estrategia y
táctica se basan en una guerra popular y ningún ejército antipopular puede
utilizarlas. Sobre la base de una guerra popular, sobre la base de los
principios de unidad entre el ejército y el pueblo, de unidad entre los mandos
y los combatientes y de desintegración de las tropas enemigas, el Ejército
Popular de Liberación ha desarrollado su vigorosa labor política
revolucionaria; esto constituye un importante factor para obtener la victoria
sobre el enemigo. Nuestros enemigos sintieron gran júbilo cuando abandonamos
muchas ciudades por iniciativa propia a fin de evadir golpes fatales de fuerzas
enemigas superiores y trasladar las nuestras para destruir al enemigo en
operaciones de maniobras. Estimaron que esto constituía una victoria para ellos
y una derrota para nosotros. Esta "victoria" momentánea se les subió
a la cabeza. En la tarde del mismo día en que tomó Changchiakou, Chiang
Kai-shek ordenó convocar a su reaccionaria Asamblea Nacional, como si su
régimen reaccionario se hubiera vuelto, a partir de ese momento, tan
inconmovible como el monte Taishan. Los imperialistas norteamericanos también
bailaron de alegría, como si ya se pudiera realizar sin obstáculos su insensato
plan de convertir a China en una colonia de los EE.UU. Pero, con el tiempo,
Chiang Kai-shek y sus amos norteamericanos comenzaron a cambiar de tono. Ahora
todos nuestros enemigos, interiores y exteriores, están dominados por el
pesimismo. Exhalan grandes suspiros, hablan a voz en cuello de crisis, y de su
antigua alegría no queda ni rastro. En los últimos dieciocho meses, la mayor
parte de los altos jefes chiangkaishekistas en los frentes han sido
substituidos por haber perdido batallas. Entre ellos figuran Liu Chi (en
Chengchou), Süe Yue (en Süchou), Wu Chi-wei (en el Norte de Chiangsú), Tang
En-po (en el Sur de Shantung), Wang Chung-lien (en el Norte de Jonán), Tu Yu-ming
y Siung Shi-jui (en Shenyang) y Sun Lien-chung (en Peiping). Chen Cheng, que
era jefe del Estado Mayor Central de Chiang Kai-shek y estaba
166
a cargo de la dirección de todos los teatros de operaciones, fue también
destituido de estas funciones y rebajado al puesto de comandante de un solo
frente : el del Nordeste de China2. Sin embargo, fue precisamente en el período
en que Chiang Kai-shek asumió personalmente el mando general en lugar de Chen
Cheng cuando surgió la siguiente situación: el ejército de Chiang Kai-shek pasó
de la ofensiva a la defensiva, mientras que el Ejército Popular de Liberación
pasó de la defensiva a la ofensiva. Ahora, la camarilla reaccionaria de Chiang
Kai-shek y sus amos norteamericanos deben de haberse dado cuenta de su error.
Consideraron como muestras de cobardía y debilidad todos los esfuerzos que por
la paz y contra la guerra civil realizó el Partido Comunista de China durante
un largo período después de la rendición del Japón, interpretando las
aspiraciones del pueblo chino. Sobreestimaron su propia fuerza, subestimaron la
fuerza de la revolución y desencadenaron una guerra aventurera, cayendo así en
su propia trampa. Los cálculos estratégicos de nuestros enemigos sufrieron un
completo fracaso.
IV
La retaguardia del Ejército Popular de Liberación es hoy mucho más
sólida que hace dieciocho meses. Esto se debe a que nuestro Partido,
colocándose resueltamente del lado de los campesinos, ha realizado la reforma
agraria. Durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, a fin de formar con
el Kuomintang un frente único antijaponés y unirse con todos los que entonces
podían aún oponerse al imperialismo japonés, nuestro Partido cambió, a
iniciativa propia, la política de preguerra, que consistía en confiscar la
tierra de los terratenientes y distribuirla entre los campesinos, por la
política de reducción de los arriendos y los intereses. Esto fue absolutamente
necesario. Después de la rendición del Japón, los campesinos reclamaban con
insistencia la tierra, y nosotros decidimos a tiempo cambiar nuestra política
agraria, substituyendo la reducción de los arriendos y los intereses por la
confiscación de la tierra de la clase terrateniente para su distribución entre
los campesinos. Este cambio lo señala la directiva expedida el 4 de mayo de
1946 por el Comité Central de nuestro Partido3. En septiembre de 1947, el
Partido celebró la Conferencia Agraria Nacional y elaboró las Disposiciones
Generales de la Ley Agraria de
167
China4, que se aplicaron con prontitud en todas las regiones. Esta
medida no sólo reafirmó la política formulada en la "Directiva del 4 de
mazo" del año pasado, sino que también rectificó en forma explícita cierta
inconsecuencia contenida en ella. Las Disposiciones Generales de la Ley Agraria
establecen la distribución por igual de la tierra per capita5, distribución
basada en el principio de abolir el sistema agrario de explotación feudal y
semifeudal y de poner en práctica el sistema de la tierra para el que la
trabaja. Este es un método para abolir, en la forma más radical, el sistema
feudal; corresponde plenamente a las exigencias de las amplias masas campesinas
de China. A fin de realizar la reforma agraria de manera resuelta y radical, es
necesario organizar en las aldeas, como organismos legales para la realización
de la reforma agraria, no sólo asociaciones campesinas del más amplio carácter
de masas - que abarquen asalariados agrícolas; campesinos pobres y campesinos
medios- y los comités por ellas elegidos, sino, ante todo, ligas de campesinos
pobres compuestas por campesinos pobres y asalariados agrícolas y los comités
por ellas elegidos, y estas ligas de campesinos pobres deben ser la columna
vertebral de dirección en todas las luchas en el campo. Nuestra política
consiste en apoyamos en los campesinos pobres y unimos sólidamente con los
campesinos medios a fin de abolir el sistema de explotación feudal y semifeudal
practicada por la clase terrateniente y los campesinos ricos de viejo tipo. A
un terrateniente o a un campesino rico no se le adjudicarán más tierra y bienes
que a un campesino. Sin embargo, no hay que repetir la errónea política
ultraizquierdista, aplicada en 1931-1934, de "nada de tierra a los
terratenientes y tierras malas a los campesinos ricos". Aunque la
proporción de los terratenientes y campesinos ricos en la población rural varía
de un lugar a otro, llega generalmente sólo a alrededor del e por ciento
(calculado por familias), mientras que sus tierras, por lo común, abarcan del
70 al 80 por ciento del total. Por tanto, son muy pocos aquellos contra quienes
va dirigida nuestra reforma agraria, mientras que en las aldeas el número de
personas (o de familias) que pueden y deben participar en el frente único por
la reforma agraria alcanza la elevada proporción de más del 90 por ciento. Aquí
deben observarse dos principios fundamentales. Primero,
hay que satisfacer las demandas de los campesinos pobres y de los
asalariados agrícolas: ésta es la tarea fundamental de la reforma
agraria. Segundo, hay que unirse firmemente con los campesinos medios y
guardarse de perjudicar sus intereses. Siempre que nos atengamos a estos dos
principios básicos, podremos sin duda
168
cumplir con éxito nuestras tareas en la reforma agraria. La razón por la
cual, según el principio de la distribución por igual, la tierra excedente y
parte de los bienes de los campesinos ricos de viejo tipo serán entregadas para
su distribución, reside en que los campesinos ricos de China tienen
generalmente, y en un alto grado, el carácter de explotadores feudales y
semifeudales ; en su mayoría dan en arriendo tierras y practican la usura, y
emplean la mano de obra en condiciones semifeudales6. Además, como los
campesinos ricos poseen más y mejores tierras7, las demandas de los campesinos
pobres y asalariados agrícolas no pueden satisfacerse a menos que se
distribuyan estas tierras. Sin embargo, de acuerdo con las Disposiciones
Generales de la Ley Agraria, se tratará generalmente a los campesinos ricos en
forma distinta que a los terratenientes. En la reforma agraria, los campesinos
medios aprueban la distribución por igual porque ésta no perjudica sus
intereses. En la distribución por igual, la tierra de un sector de los
campesinos medios permanece sin cambio y la de otro sector aumenta; sólo el
sector de los campesinos medios acomodados tiene un poco de tierra excedente, y
está dispuesto a entregarla para la distribución porque entonces se le hará más
liviana la carga del impuesto territorial. A pesar de eso, al realizar la
distribución por igual de la tierra en los diferentes lugares, es necesario
prestar atención a las opiniones de los campesinos medios y hacerles
concesiones si no están de acuerdo. Durante la confiscación y distribución de
la tierra y de los bienes de la clase feudal, hay que tomar en consideración
las necesidades de algún sector de los campesinos medios. Al determinar la
pertenencia de clase, es preciso cuidarse de no cometer el error de clasificar
como campesinos ricos a los que son, en realidad, campesinos medios. Hay que
incorporar a los elementos activos del campesinado medio en el trabajo de los
comités de las asociaciones campesinas y de la administración local. Al
repartir las cargas del impuesto territorial y del apoyo al frente, debe
observarse el principio de equidad y justicia. Estas son las medidas políticas
concretas que nuestro Partido debe adoptar al llevar a cabo su tarea
estratégica de unirse sólidamente con los campesinos medios. El Partido en su
conjunto debe comprender que la reforma radical del sistema agrario es una
tarea fundamental de la revolución china en su presente etapa. Si podemos
resolver en todas partes y a fondo el problema agrario, habremos alcanzado la
condición primordial para vencer a todos nuestros enemigos.
169
V
A fin de llevar a cabo resueltamente y a fondo la reforma agraria y
consolidar la retaguardia del Ejército Popular de Liberación, es necesario
educar y reorganizar las filas del Partido. El movimiento de rectificación8
dentro del Partido durante la Guerra de Resistencia contra el Japón dio, en
conjunto, resultados positivos. Estos resultados residen principalmente en el
hecho de que los organismos dirigentes y gran número de cuadros y de miembros
del Partido asimilaron mejor nuestra orientación fundamental, que consiste en
unir la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la
revolución china. A este respecto, nuestro Partido ha dado un gran paso
adelante en comparación con las etapas históricas anteriores a la Guerra de
Resistencia. Sin embargo, en las organizaciones locales del Partido,
especialmente en las organizaciones de base en el campo, aún no se ha resuelto
el problema de eliminar la impureza en la composición de clase de nuestras
filas y en nuestro estilo de trabajo. Durante once años, de 1937 a 1947, el
número de miembros de nuestro Partido ha crecido de varias decenas de millares
a 2.700.000. Esto es un salto adelante muy grande. Ha convertido a nuestro
Partido en el partido más poderoso que se haya conocido en la historia de
China. Nos ha permitido derrotar al imperialismo japonés, rechazar las
ofensivas de Chiang Kai-shek, dirigir las regiones liberadas con una población
de más de cien millones y dirigir al Ejército Popular de Liberación compuesto
de dos millones de hombres. Sin embargo, junto a ello, han surgido también
deficiencias. Un buen número de terratenientes, campesinos ricos y elementos
hampones han aprovechado la ocasión para infiltrarse en nuestro Partido. En las
zonas rurales, tienen en sus manos cierto número de organizaciones del Partido,
de organismos gubernamentales y de organizaciones populares, abusan
tiránicamente de su poder, cometen atropellos contra el pueblo, desfiguran la
política del Partido, y aíslan así estas organizaciones de las masas e impiden la
realización radical de la reforma agraria. Esta grave situación nos coloca
frente a la tarea de educar y reorganizar las filas de nuestro Partido. No
podremos avanzar en el campo a menos que cumplamos esta tarea. La Conferencia
Agraria Nacional del Partido discutió a fondo este problema y estableció las
medidas y métodos apropiados. Dichas medidas y métodos, junto con la decisión
de distribuir por igual la tierra, se aplican ahora con firmeza en todas
partes. Lo primero y más importante es desarrollar la crítica y la autocrítica
en
170
el Partido y poner plenamente al descubierto las ideas erróneas y los
fenómenos graves que existen en las organizaciones locales y que constituyen
una desviación de la línea del Partido. Todos los miembros del Partido deben
comprender que un eslabón decisivo para la resolución del problema agrario y
para el apoyo a una guerra de larga duración es la eliminación de la impureza
en el Partido y la educación y reorganización de sus filas, de manera que el
Partido pueda marchar en una misma dirección con las más amplias masas
trabajadoras y conducirlas adelante.
VI
Confiscar la tierra de la clase feudal y entregarla a los campesinos;
confiscar el capital monopolista, cuyos cabecillas son Chiang Kai -shek, T. V.
Soong, H. H. Kung y Chen Li-fu, y entregarlo al Estado de nueva democracia ;
proteger la industria y el comercio de la burguesía nacional: éstos son los
tres principios cardinales del programa económico de la revolución de nueva
democracia. Durante los veinte años de su dominación, las cuatro grandes
familias - Chiang, Soong, Kung y Chen - han amasado enormes fortunas que
alcanzan de diez a veinte mil millones de dólares norteamericanos, y han
monopolizado las arterias vitales de la economía del país. Este capital
monopolista; combinado con el Poder del Estado, se ha convertido en el
capitalismo monopolista de Estado. Este capitalismo monopolista, estrechamente
vinculado al imperialismo extranjero y a la clase terrateniente y los
campesinos ricos de viejo tipo del país, se ha convertido en el capitalismo
monopolista estatal, comprador y feudal. Tal es la base económica del régimen
reaccionario de Chiang Kai-shek. Dicho capitalismo monopolista de Estado oprime
no sólo a los obreros y campesinos, sino también a la pequeña burguesía urbana,
y perjudica a la burguesía media. Alcanzó la cúspide de su desarrollo durante
la Guerra de Resistencia y después de la rendición del Japón; ha preparado
suficientes condiciones materiales para la revolución de nueva democracia. Este
capital se llama corrientemente en China capital burocrático; y esta clase
capitalista, conocida con el nombre de clase capitalista burocrática, es la
gran burguesía de China. Además de abolir los privilegios del imperialismo en
China, la tarea de la revolución de nueva democracia es eliminar en el país la
explotación y opresión ejercidas por la clase terrateniente y la lase
171
capitalista burocrática (la gran burguesía), liquidar las relaciones de
producción compradoras y feudales y liberar las fuerzas productivas
encadenadas. La capa superior de la pequeña burguesía y la burguesía media,
oprimidas y lesionadas por la clase terrateniente y la gran burguesía, así como
por el Poder estatal de ambas, pueden tomar parte en la revolución de nueva
democracia o permanecer neutrales, aunque ellas mismas sean burguesas. No
tienen lazos, o tienen relativamente pocos, con el imperialismo y constituyen
la genuina burguesía nacional. Dondequiera que se extienda el Poder estatal de
nueva democracia, éste debe protegerlas con firmeza, sin la menor vacilación.
En las regiones dominadas por Chiang Kai-shek, entre la capa superior de la
pequeña burguesía y entre la burguesía media, hay un pequeño número de
personas, elementos del ala derecha de estas clases, que poseen tendencias
políticas reaccionarias; esparcen ilusiones acerca del imperialismo
norteamericano y la camarilla reaccionaria de Chiang Kai-shek y se oponen a la
revolución democrática popular. Mientras las tendencias reaccionarias de estos
elementos puedan afectar a las masas, debemos desenmascararlos ante los que
estén bajo su influencia política, combatir esta influencia y liberar a las
masas de ella. Pero combatir políticamente y aniquilar económicamente son dos
cosas diferentes; si las confundimos, cometeremos errores. La revolución de
nueva democracia tiene por objetivo liquidar solamente el feudalismo y el
capitalismo monopolista, solamente la clase terrateniente y la clase
capitalista burocrática (la gran burguesía), y no el capitalismo en general, ni
la capa superior de la pequeña burguesía ni la burguesía media. En vista del
atraso económico de China, incluso después de la victoria de la revolución en
todo el país, será todavía necesario permitir, durante un largo período, la
existencia del sector capitalista representado por la extensa capa superior de
la pequeña burguesía y por la burguesía media. En correspondencia con la división
del trabajo en la economía nacional, será necesario aún cierto desarrollo de
todos los elementos de este sector capitalista que sean beneficiosos para la
economía nacional. Dicho sector capitalista constituirá todavía una parte
indispensable en el conjunto de la economía nacional. La capa superior de la
pequeña burguesía aquí mencionada está formada de los pequeños industriales y
comerciantes que emplean obreros o dependientes. Además, existe también un gran
número de pequeños artesanos y comerciantes independientes que no emplean
obreros o dependientes; estos pequeños artesanos y comerciantes, no hay ni que
decirlo, deben
172
ser protegidos firmemente. El Estado de nueva democracia poseerá,
después de la victoria de la revolución en todo el país, inmensas empresas
estatales confiscadas a los capitalistas burocráticos, empresas que controlan
las arterias vitales de la economía del país; además de eso, habrá entonces una
economía agrícola liberada del feudalismo, la que, si bien permanecerá en lo
fundamental dispersa e individual durante un tiempo bastante largo, podrá ser
más tarde conducida gradualmente a desarrollarse por el camino de la
cooperación. En tales circunstancias, la existencia y desarrollo de estos
sectores capitalistas pequeños y medios no presentará ningún peligro. Lo mismo
puede decirse de la economía del campesinado rico de nuevo tipo, que
inevitablemente surgirá en las zonas rurales después de la reforma agraria. Con
respecto al sector de la economía representado por la capa superior de la
pequeña burguesía y por la burguesía media, sería totalmente inadmisible
reincidir en la errónea política ultraizquierdista que adoptó nuestro Partido
de 1931 a 1934 (imponer condiciones de trabajo demasiado exigentes, establecer
excesivas tasas de impuestos sobre la renta, perjudicar los intereses de los
industriales y comerciantes durante la reforma agraria, y adoptar como objetivo
el llamado "bienestar de los trabajadores", concepto miope y
unilateral ; en vez de proponerse el objetivo de desarrollar la producción, de
promover la prosperidad económica, de dar la debida consideración a los
intereses públicos y privados a la vez y de beneficiar tanto al trabajo como al
capital). Repetir tales errores lesionaría sin duda a los intereses de las
masas trabajadoras y del Estado de nueva democracia. Una de las cláusulas de
las Disposiciones Generales de la Ley Agraria de China establece: "La
propiedad y las actividades legales de los industriales y comerciantes serán
protegidas contra todo perjuicio." Por "industriales y
comerciantes" se entiende a todos los pequeños artesanos y comerciantes
independientes, así como a todos los elementos capitalistas pequeños y medios.
En resumen, la estructura económica de la Nueva China constará de: 1) la
economía estatal, que es el sector dirigente; 2) la economía agrícola, en
desarrollo gradual de individual a colectiva, y 3) la economía de los pequeños
artesanos y comerciantes independientes y la del capital privado pequeño y
medio. Estas constituyen el conjunto de la economía nacional de nueva
democracia. Los principios que rigen la economía nacional de nueva democracia
deben ajustarse estrechamente al objetivo general de desarrollar la producción,
promover la prosperidad económica, dar la debida consideración a los intereses
públicos y privados a la vez y
173
beneficiar tanto al trabajo como al capital. Todo principio, política o
medida que se aparte de este objetivo general es erróneo.
VII
El Ejército Popular de Liberación lanzó, en octubre de 1947, un
manifiesto que llama a:
"Unir a todas las clases y capas sociales oprimidas - obreros
campesinos, soldados, intelectuales y hombres de negocios - , todas las
organizaciones populares, partidos democráticos, minorías nacionales, chinos de
ultramar y demás patriotas ; formar un frente único nacional ; derrocar al
gobierno dictatorial de Chiang Kai-shek, y establecer un gobierno democrático
de coalición."
Este es el programa político fundamental del Ejército Popular de
Liberación y también del Partido Comunista de China. Mirado superficialmente,
nuestro frente único nacional revolucionario parece haberse reducido en el
período actual, en comparación con el período de la Guerra de Resistencia. De
hecho, nuestro frente único nacional se ha ampliado realmente sólo en el actual
período, después que Chiang Kai-shek vendió los intereses de la nación al
imperialismo norteamericano y desencadenó la guerra civil de amplitud nacional
contra el pueblo, y después que los crímenes del imperialismo norteamericano y
de la camarilla dominante reaccionaria de Chiang Kai-shek quedaron enteramente
al descubierto ante el pueblo chino. Durante la Guerra de Resistencia, Chiang Kai
-shek y el Kuomintang no estaban aún desacreditados del todo ante el pueblo y
todavía podían engañarlo de muchos modos. Ahora es diferente ; con sus propios
actos han dejado ver todos sus engaños, ya no encuentran ningún apoyo en las
masas y están completamente aislados. En contraste con el Kuomintang, el
Partido Comunista de China no sólo goza de la confianza de las más amplias
masas populares en las regiones liberadas, sino que se ha granjeado también el
apoyo de las amplias masas en las regiones y grandes ciudades dominadas por el
Kuomintang. Si, en 1946, entre los intelectuales de la capa superior de la
pequeña burguesía y entre los de la burguesía media que vivían bajo el dominio
de Chiang Kai-shek, aún había un sector que se hacía ilusiones con el llamado
"tercer camino"9, estas ilusiones se han derrumbado ahora. Gracias
174
a la aplicación de una política agraria consecuente, nuestro Partido ha
conquistado hoy el apoyo sincero de masas campesinas mucho más amplias que
durante la Guerra de Resistencia. Como resultado de la agresión del
imperialismo norteamericano y de la opresión de Chiang Kai-shek, y gracias a
nuestra política justa de defender firmemente los intereses de las masas,
nuestro Partido se ha granjeado la simpatía de las amplias masas de la clase
obrera, del campesinado, de la pequeña burguesía urbana y de la burguesía media
en las regiones dominadas por Chiang Kai-shek. Empujadas por el hambre y la
opresión política, privadas de todos los medios de vida por la guerra civil
antipopular de Chiang Kai-shek, las masas han librado incesantes luchas contra
el imperialismo norteamericano y el gobierno reaccionario de Chiang Kai-shek;
sus consignas fundamentales son contra el hambre, contra la persecución, contra
la guerra civil y contra la intervención de los EE.UU. en los asuntos internos
de China. Jamás su despertar ha alcanzado semejante nivel, ni antes de la
Guerra de Resistencia, ni durante ella, ni siquiera en el período
inmediatamente posterior a la rendición del Japón. Por esto decimos que nuestro
frente único revolucionario de nueva democracia es ahora más amplio y más
sólido que nunca. Este desarrollo no sólo está ligado con nuestra política
agraria y nuestra política urbana, sino que también está estrechamente ligado
con toda la situación política: con las victorias del Ejército Popular de
Liberación, con el hecho de que Chiang Kai-shek haya pasado de la ofensiva a la
defensiva y el Ejército Popular de Liberación, de la defensiva a la ofensiva,
con el período de nuevo ascenso de la revolución china. Al ver que ya es
inevitable la ruina de la dominación de Chiang Kai-shek, la gente deposita
ahora sus esperanzas en el Partido Comunista de China y el Ejército Popular de
Liberación, y esto es muy natural. Sin el más amplio frente único formado por
la abrumadora mayoría de la población, sería imposible que triunfara la revolución
de nueva democracia en China. Más aún, este frente único debe estar bajo la
firme dirección del Partido Comunista de China. Sin esta firme dirección,
ningún frente único revolucionario puede alcanzar la victoria. En 1927, cuando
la Expedición al Norte alcanzó su culminación, los capitulacionistas en el
organismo dirigente de nuestro Partido renunciaron voluntariamente a la
dirección de las masas campesinas, de la pequeña burguesía urbana y la
burguesía media y; en particular, de las fuerzas armadas, causando así la
derrota de la revolución. Durante la Guerra de Resistencia, nuestro Partido
combatió ideas análogas a las de los
175
capitulacionistas, es decir, hacer concesiones a la política antipopular
del Kuomintang, tener más confianza en el Kuomintang que en las masas
populares, no atreverse a movilizar sin reserva a las masas para la lucha, no
atreverse a ampliar las regiones liberadas ni a engrosar los ejércitos
populares en las regiones ocupadas por los invasores japoneses, y entregar al
Kuomintang la dirección de la Guerra de Resistencia. Nuestro Partido desarrolló
una lucha resuelta contra estas ideas pusilánimes, decadentes y contrarias a
los principios del marxismo-leninismo, aplicó decididamente su línea política
de "desarrollar las fuerzas progresistas, ganarse las fuerzas intermedias
y aislar las fuerzas recalcitrantes", y amplió en forma resuelta las
regiones liberadas y el Ejército Popular de Liberación. Esto aseguró que
nuestro Partido no sólo venciera al imperialismo japonés en el período de su
agresión, sino que, en el período posterior a la rendición del Japón, durante
la guerra contrarrevolucionaria desencadenada por Chiang Kai-shek, pasara, con
éxito y sin pérdidas, al camino de la guerra revolucionaria popular en
oposición a la guerra contrarrevolucionaria de Chiang Kai-shek, y lograra
grandes victorias en corto tiempo. Todos los miembros del Partido deben grabar
muy bien en su memoria estas lecciones de la historia.
VIII
Cuando la camarilla reaccionaria de Chiang Kai-shek desencadenó en 1946
la guerra civil en escala nacional contra el pueblo, se atrevió a correr este
riesgo porque confiaba no sólo en su propia superioridad militar, sino
principalmente en el imperialismo norteamericano armado de bombas atómicas, al
que consideraba como "excepcionalmente poderoso" y "sin rival en
el mundo”. Por una parte, creía que el imperialismo norteamericano podía
satisfacer sus necesidades militares y financieras con un torrente continuo de
abastecimientos. Por otra, suponía desatinadamente que "la guerra entre
los EE.UU. y la Unión Soviética es inevitable" y que "es inevitable
el estallido de una tercera guerra mundial". Esa dependencia del
imperialismo norteamericano es el rasgo común de las fuerzas reaccionarias en
los distintos países después de la Segunda Guerra Mundial. Ello refleja la
gravedad de los golpes infligidos al capitalismo mundial por la Segunda Guerra
Mundial, la debilidad de las fuerzas reaccionarias en los distintos
176
países, su pánico y su pérdida de confianza, así como el poderío de las
fuerzas revolucionarias mundiales, todo lo cual hace sentir a los reaccionarios
de los diversos países que no tienen más salida que contar con la ayuda del
imperialismo norteamericano. Pero, en realidad, ¿es el imperialismo
norteamericano después de la Segunda Guerra Mundial tan poderoso como Chiang
Kai-shek y los reaccionarios de otros países se imaginan? ¿Puede en realidad
proporcionarles un torrente continuo de abastecimientos? No, de ningún modo. El
poderío económico del imperialismo norteamericano, que creció durante la
Segunda Guerra Mundial, tropieza con mercados interiores y exteriores
inestables y cada vez más reducidos. La ulterior reducción de dichos mercados
provocará crisis económicas. La repentina prosperidad de los EE.UU. originada
por la guerra fue nada más que momentánea. el poderío de los EE.UU. es sólo
superficial y transitorio. Inconciliables contradicciones, internas y externas,
amenazan diariamente, como un volcán, al imperialismo norteamericano. Y sobre
este volcán se halla sentado el imperialismo de los EE.UU. Tal situación ha
empujado a los imperialistas norteamericanos a elaborar un plan para esclavizar
al mundo ; a correr desesperados, como fieras, por Europa, Asia y otras partes
del mundo; a juntar las fuerzas reaccionarias de los distintos países, la hez
repudiada por sus pueblos, para formar un campo imperialista y antidemocrático
contra todas las fuerzas democráticas encabezadas por la Unión Soviética, y a
preparar la guerra, con la esperanza de que en el futuro, en un tiempo
distante, algún día puedan iniciar una tercera guerra mundial y derrotar las
fuerzas democráticas. Este es un plan insensato. Las fuerzas democráticas del
mundo entero deben hacer fracasar este plan y sin ninguna duda pueden hacerlo.
El poderío del campo antiimperialista mundial ha sobrepasado al del campo
imperialista. Somos nosotros, no el enemigo, quienes tenemos la superioridad.
Ya se ha formado el campo antiimperialista con la Unión Soviética a la cabeza.
el poderío de la Unión Soviética socialista, país que no conoce crisis, que
está en ascenso y goza del cariño de las amplias masas populares del mundo, ya
ha sobrepasado al de los EE.UU. imperialistas, país seriamente amenazado por las
crisis, que se encuentra en decadencia y es combatido por las amplias masas
populares del mundo. Las Democracias Populares de Europa se consolidan
internamente y se unen entre sí. En los países capitalistas europeos, se
desarrollan las fuerzas populares antiimperialistas, con las de Francia e
Italia a la cabeza. Dentro de los EE.UU. existen
177
fuerzas democráticas populares que se fortalecen cada día. Los pueblos
de América Latina no son esclavos sumisos del imperialismo norteamericano. En
Asia entera, ha surgido un gran movimiento de liberación nacional. Todas las
fuerzas del campo antiimperialista se unen y marchan hacia adelante. Los
Partidos Comunistas y Obreros de nueve países europeos han establecido un buró
de información y han lanzado un llamamiento a los pueblos del mundo para que se
alcen contra el plan imperialista de esclavización10. Este llamamiento al
combate ha alentado a los pueblos oprimidos del mundo, trazado el rumbo de su
lucha y fortalecido su confianza en la victoria. Ha sumido a la reacción
mundial en el pánico y el desconcierto. todas las fuerzas antiimperialistas en
los países de Oriente deben también unirse, combatir la opresión del
imperialismo y de los reaccionarios interiores y tener por meta de su lucha la
emancipación de más de mil millones de oprimidos de Oriente. Debemos tomar
nuestro destino enteramente en nuestras propias manos. Debemos extirpar de
nuestras filas toda idea que sea expresión de flaqueza e impotencia. Es erróneo
todo punto de vista que sobreestime la fuerza del enemigo y subestime la del
pueblo. Si nosotros, junto con todas las fuerzas democráticas del mundo,
realizamos esfuerzos enérgicos, podremos derrotar con seguridad el plan
imperialista de esclavización, impedir el estallido de una tercera guerra
mundial, derrocar todos los regímenes reaccionarios y conquistar la paz eterna
para la humanidad. Tenemos clara conciencia de que en nuestra marcha hacia
adelante aún encontraremos diversos obstáculos y dificultades y que debemos
estar preparados para hacer frente a la resistencia y lucha más desesperadas de
nuestros enemigos, interiores y exteriores. Pero siempre que dominemos la
ciencia del
marxismo-leninismo, tengamos confianza en las masas, permanezcamos
estrechamente unidos a ellas y las conduzcamos hacia adelante, seremos
plenamente capaces de franquear cualquier obstáculo y vencer cualquier
dificultad. Nuestra fuerza será invencible. Vivimos una época histórica en que
el capitalismo y el imperialismo en el mundo entero se precipitan a la ruina, y
el socialismo y la democracia popular en el mundo entero marchan hacia la
victoria. La aurora está próxima, debemos esforzamos.
178
NOTAS
Acerca de cómo el Ejército
Popular de Liberación pasó sucesivamente a la ofensiva en los diversos Frentes
y llevó la guerra a las regiones dominadas por el Kuomintang, véase el presente
tomo, pág. 222; "Sobre la gran victoria en el Noroeste y el movimiento de
educación ideológica de nuevo tipo en el Ejército de Liberación", nota 4:
Liu Chi, jefe del Cuartel
General de Pacificación del Kuomintang en Cheng-chou, fue destituido en
noviembre de 1946 por la derrota sufrida en septiembre en la batalla de
Tingtao, provincia de Shantung. Süe Yue, jefe del Cuartel General de
Pacificación del Kuomintang en Süchou, fue destituido en marzo de 1947 debido a
una serie de graves derrotas que sufrieron las tropas del Kuomintang a su mando
en la campaña al Norte de Suchien, provincia de Chiangsú, en diciembre de 1946,
en la campaña en el Sur de Shantung, en enero de 1947, y en la campaña de
Laiwu, provincia de Shantung, en febrero de 1947. Wu Chi-wei, subjefe del
Cuartel General de Pacificación del Kuomintang en Süchou, fue destituido en
marzo de 1947 por la derrota sufrida en diciembre de 1946 en la campaña al
Norte de Suchien. Tang En-po, comandante del I Ejército del Kuomintang, fue
destituido en junio de 1947 porque la 74ª división reorganizada del Kuomintang
quedó aniquilada en mayo en la batalla de Mengliangku, provincia de Shantung.
Wang Chung-lien, comandante del IV Ejército del Kuomintang, fue destituido en
agosto de 1947 por la derrota sufrida en julio en la campaña del Sudoeste de
Shantung. Tu Yu-ming, jefe del Cuartel General de las Fuerzas de Preservación
de la Seguridad del Kuomintang en el Nordeste, y Siung Shi-jui, jefe del
Cuartel General del Generalísimo del Kuomintang en el Nordeste, fueron
destituidos por haber sido gravemente derrotados en junio de 1947 en la
ofensiva de verano emprendida por el Ejército Popular de Liberación en el Nordeste
de China. Sun Lien-chung, comandante de la XI zona de guerra del Kuomintang,
fue rebajado al cargo de jefe del Cuartel General de Pacificación en Paoting
por sus derrotas en junio de 1947 en la campaña de Chingsien-Tsangsien y la
campaña en la zona de Süshui, al Norte de Paoting: Chen Cheng, jefe del Estado
Mayor Central de Chiang Kai-shek, fue rebajado al cargo de gobernador general
del Nordeste, en agosto de 1947, a causa de las derrotas sucesivas en las
campañas que dirigiera en la provincia de Shantung.
Se refiere a la
"Directiva acerca del problema agrario"; véase el presente tomo, pág.
117, "Un balance de tres meses", nota 4.
La Conferencia Agraria
Nacional del Partido Comunista de China se celebró en septiembre de 1947 en la
aldea de Sipaipo, distrito de Pingshan, provincia de Jopei. Las Disposiciones
Generales de la Ley Agraria de China, adoptadas por la Conferencia el 13 de
septiembre, fueron publicadas por el Comité Central del Partido Comunista de
China el 10 de octubre del mismo año. Estipulan, entre otras cosas, lo
siguiente:
"Se abolirá el sistema agrario de explotación feudal y semifeudal,
y se pondrá en vigor el sistema agrario de la tierra para el que la
trabaja." "En las aldeas, las asociaciones campesinas se harán cargo
de todas las tierras de los terratenientes y de todas las tierras públicas, las
cuales, junto con las demás tierras del lugar, serán distribuidas por igual
entre toda la población rural, sin distinción de sexo ni edad."
"En las aldeas, las asociaciones campesinas se harán cargo del
ganado de labor, los aperos agrícolas, las viviendas, el grano y otros bienes
de los terratenientes; requisarán el excedente de dichos bienes de los
campesinos ricos;
179
distribuirán todos esos bienes entre los campesinos y demás gentes
pobres que los necesiten, y adjudicarán la misma porción a los
terratenientes."
De este modo las Disposiciones Generales de la Ley Agraria no sólo
confirmaron el principio de "confiscar la tierra de los terratenientes y
distribuirla entre los campesinos"; establecido en la "Directiva del
4 de mayo" de 1946, sino que también enmendaron la inconsecuencia
contenida en esa Directiva, que mostraba demasiada consideración por ciertos
terratenientes.
5 Posteriormente, en el proceso de su ejecución, se introdujeron algunas
modificaciones en el método de la distribución por igual de la tierra
estipulado en las Disposiciones Generales de la Ley Agraria de China. En
febrero de 1948, el Comité Central del Partido Comunista de China especificó,
en su "Directiva sobre el trabajo de la reforma agraria y de la
consolidación del Partido en las regiones liberadas antiguas y semiantiguas”;
que en aquellas partes de las regiones liberadas antiguas y semiantiguas donde
ya había sido derrocado el sistema feudal, no se haría más la distribución por
igual de la tierra, sino que, en caso necesario, se daría a los campesinos
pobres y asalariados agrícolas que aún no se habían liberado completamente de
su antiguo estado, una cierta cantidad de tierra y otros medios de producción
mediante un reajuste, que consista en tomar de los que tenían en exceso para
dar a los que poco tenían, tomar de los que tenían tierra fértil para dar a los
que la tenían pobre, mientras que a los campesinos medios se les permitiría
disponer de más tierras que el promedio de las que recibían los campesinos
pobres. En las regiones donde aún existía el sistema feudal, la distribución
por igual se limitaría principalmente a las tierras y bienes de los terratenientes
y a las tierras y bienes excedentes de los campesinos ricos de viejo tipo. En
ninguna región se permitiría tomar las tierras excedentes de los campesinos
medios y de los campesinos ricos de nuevo tipo para hacer reajustes, a menos
que esto fuera realmente necesario y que los propietarios realmente lo
consintieran. En la reforma agraria de las regiones liberadas nuevas, no se
tocaría la tierra de los campesinos medios.
La cuestión de los
campesinos ricos en la reforma agraria presentaba en China peculiaridades
determinadas por las condiciones históricas y económicas específicas del país.
Los campesinos ricos de China diferían de los de muchos países capitalistas en
dos aspectos: primero, tenían generalmente, y en alto grado, el carácter de
explotadores feudales y semifeudales; segundo, su economía no ocupaba un lugar
importante en la economía agrícola nacional. En China, en la lucha contra la
explotación feudal ejercida por la clase terrateniente, las amplias masas de
campesinos pobres y asalariados agrícolas exigieron también la abolición de la
explotación feudal y semifeudal ejercida por los campesinos ricos. Durante la
Guerra de Liberación; el Partido Comunista de China adoptó la política de
requisar las tierras y bienes excedentes de los campesinos ricos para
distribuirlos entre los campesinos, satisfaciendo así las demandas de las
amplias masas de campesinos pobres y asalariados agrícolas y asegurando la
victoria en la Guerra Popular de Liberación. Como progresaba victoriosamente la
guerra, el Comité Central del Partido Comunista de China estableció, en febrero
de 1948, una nueva política para la reforma agraria en las regiones liberadas
nuevas, dividiendo dicha reforma en dos etapas: en la primera, neutralizar a
los campesinos ricos y concentrar los golpes contra los terratenientes y, ante
todo, contra los glandes terratenientes; en la segunda etapa, al tiempo de
distribuir las tierras de los terratenientes, distribuir también las tierras
dadas en arriendo por los campesinos ricos y sus tierras excedentes, pero
continuar tratando a los campesinos ricos en forma diferente que a los
terratenientes (véase el presente tomo, págs. 205-207, "Puntos esenciales
de la reforma agraria en las regiones liberadas nuevas"). Después de la
fundación de la República Popular China, el Gobierno
180
Popular Central promulgó, en junio de 1950, la Ley de Reforma Agraria,
que establecía que en la reforma agraria sólo se requisarían, parcial o
totalmente, las tierras dadas en arriendo por los campesinos ricos, en tanto
que se respetaría el resto de sus tierras y otros bienes. En la etapa
subsiguiente, etapa de la revolución socialista, la economía de los campesinos
ricos dejó de existir a medida que se profundizaba el movimiento de cooperación
agrícola y se desarrollaba la economía rural.
Esto quiere decir que una
familia de campesino rico poseía, como promedio, más y mejores tierras que una
familia de campesino pobre. Si se considera el país en su conjunto, la cantidad
de medios de producción que poseían los campesinos ricos de China y el volumen
de producción de sus haciendas eran ambos muy pequeños. La economía de los
campesinos ricos no ocupaba un lugar importante en la economía rural del país.
Se refiere al movimiento de
rectificación del estilo de trabajo, realizado en 1942-1943; por el Partido
Comunista de China en el conjunto de sus filas, y cuyo contenido era combatir
el subjetivismo, el sectarismo y el estilo estereotipado. Bajo la dirección del
camarada Mao Tse-tung, este movimiento de rectificación adoptó los principios
de "aprender de los errores pasados para evitar su repetición y curar la
enfermedad para salvar al paciente" y "esclarecer las ideas de los
camaradas que han cometido errores y permanecer unidos con ellos". Por el
método de la crítica y autocrítica, este movimiento corrigió, hasta sus raíces
ideológicas, los errores de "izquierda" y de derecha cometidos en
diversas ocasiones en la historia del Partido, de modo que elevó
considerablemente el nivel ideológico de las amplias filas de sus cuadros,
contribuyó inmensamente a su unidad ideológica sobre la base del
marxismo-leninismo y llevó así a todo el Partido a un alto grado de unidad.
En el período inicial de la
Guerra Popular de Liberación, algunas personalidades democráticas abrigaban
ilusiones de encontrar un pretendido tercer camino, que no fuera ni la
dictadura del Kuomintang de los grandes terratenientes y de la gran burguesía ni
la dictadura democrática popular dirigida por el Partido Comunista de China.
Este camino era, en realidad, el camino de una dictadura de la burguesía al
estilo anglo-norteamericano.
El Buró de Información de
los Partidos Comunistas y Obreros fue fundado en la reunión celebrada en
Varsovia, Polonia, en septiembre de 1947, por representantes de los Partidos
Comunistas y Obreros de Bulgaria, Rumania, Hungría, Polonia, la Unión Soviética,
Francia, Checoslovaquia, Italia y Yugoslavia. Más tarde, en una reunión
celebrada en Rumania en junio de 1948, el Buró de Información anunció la
expulsión del Partido Comunista de Yugoslavia, porque éste persistía en su
posición antimarxista-leninista y adoptaba una actitud contra la Unión
Soviética y el campo socialista. El llamamiento del Buró de Información a los
pueblos del mundo para que se alzaran contra el plan imperialista de
esclavización, mencionado aquí por el camarada Mao Tse-tung, se refiere a la
"Declaración sobre la situación internacional" adoptada por el Buró
de Información en su reunión de septiembre de 1947.
SOBRE LA CREACIÓN DE UN
SISTEMA DE INFORMES *
7 de enero de 1948
Con el objeto de que el Comité Central obtenga informaciones a tiempo y
pueda así ayudar a todas las regiones, antes o después de tal o cual medida por
ellas tomada, a evitar errores o cometer menos, de modo que se logren victorias
aún mayores en la guerra revolucionaria, se establece, a partir de este año, el
siguiente sistema de informes.
Al secretario de cada buró o
subburó del Comité Central le incumbe la responsabilidad de presentar cada dos
meses al Comité Central y a su Presidente un informe general (escrito por él
mismo, no por sus ayudantes). El informe debe abarcar las actividades
militares, políticas, de la reforma agraria, de la consolidación del Partido,
de la economía, de la propaganda y de la cultura, los problemas y tendencias
que hayan surgido en estas actividades y los métodos para su solución. Cada
informe se limitará a unas mil palabras y, excepto en casos especiales, no
excederá de dos mil. Cuando no se puedan abarcar todos los problemas en un solo
informe, se escribirán dos. El primer informe puede detenerse en ciertos
problemas y tratar brevemente los demás, y el siguiente, detenerse en estos
últimos y tratar brevemente los primeros. El informe general debe ser limitado
a lo esencial y escrito en un estilo conciso; señalará los problemas, o bien
los puntos de controversia. Debe ser escrito y telegrafiado a comienzos de cada
mes impar. Este será el informe regular con solicitud de instrucciones que el
secretario de cada buró o subburó somete, bajo su responsabilidad personal, al
Comité Central y a su Presidente. Cuando el secretario
se encuentra en el frente dirigiendo operaciones militares, además de
presentar sus propios informes, debe autorizar al secretario interino o
subsecretario para que redacte informes sobre las actividades en la
retaguardia. En lo
181
182
estipulado aquí, no se incluyen los informes y solicitudes de
instrucciones de carácter ocasional que los burós o subburós deben presentar
como antes al Comité Central.
Establecemos este sistema de informes sobre cuestiones de la política
del Partido, informes regulares y generales con solicitud de instrucciones,
porque, después del VII Congreso Nacional de nuestro Partido, algunos camaradas
(no todos) de los burós o subburós aún no comprenden la necesidad e importancia
de presentar informes al Comité Central y de pedirle instrucciones antes o
después de tomar tal o cual medida, o presentan informes y solicitan
instrucciones sólo sobre asuntos técnicos; como resultado de esto, el Comité
Central no tiene en claro, o no tiene suficientemente en claro, sus actividades
y medidas políticas importantes (no se trata de las que son de importancia
secundaria o de carácter técnico) y, por tanto, han ocurrido situaciones
irremediables o difíciles de remediar, o situaciones que pueden subsanarse pero
que ya han causado pérdidas.
Aquellos burós y subburós que han
pedido instrucciones previas y
presentado informes posteriores han evitado
o reducido tales
pérdidas. A partir de este año, los
organismos dirigentes del Partido
en todos los niveles tienen que corregir el mal hábito de no pedir
instrucciones previas al nivel
superior ni presentarle informes
posteriores. Los burós y subburós, como órganos designados por
el Comité Central para llevar a cabo en su nombre las tareas que
se les confían, deben mantener con éste el contacto más estrecho
posible. De la
misma manera, los comités provinciales o
regionales del Partido deben
mantenerse en
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central. El sistema de informes formulado en esta directiva marca un
desarrollo, en las nuevas condiciones, de la larga lucha del Comité Central por
el firme mantenimiento del centralismo democrático y contra las tendencias de
indisciplina y anarquía. Este problema era de una importancia especial en esa
época por cuanto se había producido un inmenso progreso en la situación
revolucionaria. Muchas regiones liberadas se habían unido entre sí; muchas
ciudades habían sido liberadas o estaban a punto de serlo; el Ejército Popular
de Liberación y la Guerra Popular de Liberación habían adquirido un carácter
mucho más pronunciado de ejército regular y guerra regular, respectivamente, y
la victoria en escala nacional estaba a la vista. Esta situación exigía del
Partido que superara rápidamente toda manifestación de indisciplina y anarquía
existente en sus filas y en el ejército y concentrara en el Comité Central
todos los poderes que debieran y pudieran centralizarse. El establecimiento de
un estricto sistema de informes fue un paso importante dado por el Partido con
este propósito. Sobre esta cuestión, véase el presente tomo, págs. 266-267,
"el trabajo de reforma agraria y de consolidación del Partido para
1948", sec. 6, y pág. 284, "Circular del Comité Central del Partido
Comunista de China sobre la reunión de septiembre", punto 4.
183
estrecho contacto con los burós y subburós del Comité Central. Ahora que
la revolución ha entrado en un período de nuevo ascenso, es imprescindible
fortalecer estos contactos.
Los mandos de los ejércitos
de campaña y de las zonas militares, además de su obligación de presentar
informes y solicitar instrucciones en materia de estrategia cuando sea
necesario y de presentar, como está ya establecido desde antes, informes
mensuales sobre los éxitos en los combates, las pérdidas, las municiones
consumidas y el poderío efectivo de sus fuerzas, deben también hacer cada dos
meses, a partir de este año, informes generales sobre cuestiones de nuestra
política con solicitud de instrucciones: Estos deben abarcar la disciplina de
las tropas, sus condiciones de vida, la moral de los mandos y los combatientes,
las desviaciones que hayan surgido entre ellos y los métodos de superarlas, los
progresos o retrocesos en la técnica y la táctica, los puntos fuertes y débiles
de las tropas enemigas y el estado de su moral, el trabajo político de nuestro
ejército, la aplicación de la política agraria, de la política urbana y de la
política con respecto a los prisioneros, y los métodos de corregir las desviaciones
surgidas en estos terrenos, así como las relaciones entre el ejército y el
pueblo y las tendencias de las diferentes capas populares. La extensión de
estos informes, el método de escribirlos y el momento de despacharlos serán los
mismos que los señalados para los informes de los burós y subburós del Comité
Central. Si tiene lugar un intenso combate en el momento en que se debe
presentar el informe (es decir, a comienzos de cada mes impar), su presentación
puede ser adelantada o postergada por unos cuantos días, pero se indicarán las
razones. La parte que trata del trabajo político debe ser redactada por el
director del departamento político del ejército, examinada y corregida por el
comandante y el comisario político y luego firmada conjuntamente por los tres.
Estos informes serán telegrafiados al Presidente de la Comisión Militar del
Partido. Exigimos estos informes generales sobre cuestiones de la política del
Partido por las mismas razones que requerimos tales informes a los burós y
subburós.
184
SOBRE ALGUNOS PROBLEMAS IMPORTANTES
DE LA ACTUAL POLÍTICA DEL PARTIDO *
18 de enero de 1948
I. LA LUCHA CONTRA LAS TENDENCIAS
ERRÓNEAS DENTRO DEL PARTIDO
Hay que combatir la sobreestimación de la fuerza del enemigo. Por
ejemplo : el miedo al imperialismo norteamericano, el miedo a llevar la batalla
a las regiones del Kuomintang, el miedo a liquidar el sistema comprador-feudal,
a distribuir la tierra de los terratenientes y a confiscar el capital
burocrático, el miedo a una guerra de larga duración, etc.; todo esto es
incorrecto. El imperialismo en el mundo entero y el régimen de la camarilla
reaccionaria de Chiang Kai-shek en China están ya podridos y no tienen futuro.
Tenemos razones para despreciarlos y tenemos seguridad y confianza en que
venceremos a todos los enemigos interiores y exteriores del pueblo chino. Pero,
en cada caso particular, en cada lucha concreta (trátese de una lucha militar,
política, económica o ideológica), no debemos en absoluto despreciar al
enemigo, sino, por el contrario, tenerlo seriamente en cuenta y concentrar toda
nuestra fuerza en la lucha para conquistar la victoria. Si bien señalamos con
razón que, estratégicamente, desde el punto de vista del conjunto, es preciso
despreciar al enemigo, jamás debemos despreciarlo en cada caso particular, en
cada problema concreto. Si, desde el punto de vista del conjunto,
sobreestimamos la fuerza del enemigo y, en consecuencia, no nos atrevemos a
derribarlo ni a conquistar la victoria, cometeremos un error de oportunismo de
derecha. Si, en cada caso particular, en cada problema concreto, no actuamos
con prudencia, no ponemos cuidado en estudiar y perfeccionar nuestro arte de
lucha, no concentramos toda nuestra fuerza en la lucha y no prestamos atención
a ganamos a todos los aliados que deben ser ganados (campesinos me-
185
186
dios, pequeños artesanos y comerciantes independientes, burguesía media,
estudiantes, profesores, catedráticos e intelectuales en general; simples
empleados públicos, profesionales y shenshi sensatos), cometeremos un error de
oportunismo de "izquierda".
Al combatir las desviaciones de "izquierda" y de derecha
dentro del Partido, debemos determinar nuestra política de acuerdo con las
circunstancias concretas. Por ejemplo, cuando el ejército logra ganar batallas,
es preciso guardarse de las desviaciones de "izquierda" cuando sufre
derrotas o no logra ganar muchas batallas, es preciso guardarse de las
desviaciones de derecha. En la reforma agraria, en los lugares donde las masas
aún no hayan sido realmente movilizadas y la lucha aún no se haya desarrollado,
hay que combatir las desviaciones de derecha, y donde las masas hayan sido
realmente movilizadas y la lucha ya se haya desarrollado, hay que guardarse de
las desviaciones de "izquierda".
ALGUNOS PROBLEMAS CONCRETOS
DE NUESTRA POLÍTICA EN LA REFORMA AGRARIA Y EN EL
MOVIMIENTO DE MASAS
Hay que colocar en primer
plano los intereses de los campesinos pobres y los asalariados agrícolas, así
como la función motriz de las ligas de campesinos pobres. Nuestro Partido debe
iniciar la reforma agraria por intermedio de los campesinos pobres y los
asalariados agrícolas y hacerles desempeñar, en las asociaciones campesinas y
en los órganos del Poder de las zonas rurales, la función motriz que consiste
en forjar la unión con los campesinos medios para actuar en común con ellos, y
no en dejarlos a un lado y monopolizar todo el trabajo. Los campesinos medios
tienen una importancia especial en las regiones liberadas antiguas donde son la
mayoría y los campesinos pobres y asalariados agrícolas, una minoría. Es
errónea la consigna: "Que los campesinos pobres y los asalariados
agrícolas conquisten el país y lo gobiernen". En el campo, son los
asalariados agrícolas, los campesinos pobres, los campesinos medios y
otros trabajadores quienes, unidos bajo la dirección del
Partido Comunista,
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central: Véase el presente tomo, págs. 160-161, "La situación
actual y nuestras tareas", nota al título.
187
conquistan el país y lo gobiernan, y no los campesinos pobres y los
asalariados agrícolas solos. En el conjunto del país, son los obreros, los
campesinos (incluidos los campesinos ricos de nuevo tipo), los pequeños
artesanos y comerciantes independientes, los medios y pequeños capitalistas
oprimidos y perjudicados por las fuerzas reaccionarias, los estudiantes, los
profesores, los catedráticos y los intelectuales en general, los profesionales,
los shenshi sensatos, los simples empleados públicos, las minorías nacionales
oprimidas y los chinos de ultramar quienes, unidos bajo la dirección de la
clase obrera (a través del Partido Comunista), conquistan el país y lo
gobiernan, y no una pequeña parte del pueblo.
Hay que evitar toda política
aventurera hacia los campesinos medios. Todo error cometido al determinar la
pertenencia de clase de los campesinos medios y elementos de otras capas debe
corregirse sin excepción, y sus bienes que hayan sido distribuidos se les deben
devolver en la medida de lo posible. Debe corregirse la tendencia a excluir a
los campesinos medios de las filas de los representantes campesinos y de los
comités de las asociaciones campesinas, así como la tendencia a oponer los
campesinos pobres y los asalariados agrícolas a los campesinos medios en la
lucha por la reforma agraria. Los campesinos que tienen un ingreso procedente
de la explotación, serán clasificados como campesinos medios si dicho ingreso
no pasa del 25 por ciento de su ingreso total, y como campesinos ricos si pasa
de dicho porcentaje1. No se distribuirá la tierra de los campesinos medios
acomodados sin el consentimiento del propietario.
Hay que evitar toda política
aventurera hacia los industriales y comerciantes medios y pequeños. La
política, aplicada en las regiones liberadas, de proteger toda industria y
comercio privados beneficiosos para la economía nacional y estimular su desarrollo,
es acertada y debe continuarse en el futuro. Es también acertada la política de
estimular a los terratenientes y campesinos ricos a dirigir sus actividades
hacia la industria o el comercio, política que adoptamos durante el período de
la reducción de los arriendos y los intereses; resulta erróneo considerar este
cambio de actividad como "disfraz" y, por consiguiente, combatirlo,
confiscar y distribuir la parte de propiedad empleada en estas actividades. En
general, se deben proteger las empresas industriales y comerciales de los
terratenientes y de los campesinos ricos ; sólo se pueden confiscar las
empresas industriales y comerciales de los capitalistas burocráticos, de los
verdaderos tiranos locales y de otros contrarrevolucionarios.
188
Entre estas empresas industriales y comerciales que deben ser
confiscadas; las que son beneficiosas para la economía nacional deben continuar
su funcionamiento después que el Estado y el pueblo hayan tomado posesión de
ellas, y hay que prohibir su desmantelamiento o cierre. El impuesto de
transacción aplicado a las empresas industriales y comerciales beneficiosas
para la economía nacional no debe llegar a una tasa que estorbe su desarrollo.
En cada empresa del Estado, la administración y el sindicato establecerán un
comité directivo mixto para fortalecer el trabajo administrativo, con el objeto
de reducir los costos, aumentar la producción y beneficiar tanto los intereses
públicos como los individuales. En las empresas capitalistas privadas también
se debe poner a prueba este método, a fin de reducir los costos, aumentar la
producción y beneficiar tanto al trabajo como al capital. Hay que mejorar en
medida adecuada las condiciones de vida de los obreros, pero debe evitarse que
los salarios y regalías se eleven indebidamente.
Hay que evitar toda política
aventurera hacia los estudiantes, profesores, catedráticos, trabajadores
científicos, artistas e intelectuales en general. La experiencia del movimiento
estudiantil y de la lucha revolucionaria de China ha probado que la abrumadora
mayoría de ellos pueden tomar parte en la revolución o permanecer neutrales;
los contrarrevolucionarios contumaces no son más que una ínfima minoría. Por lo
tanto, es necesario que nuestro Partido adopte una actitud prudente hacia los
estudiantes, profesores, catedráticos, trabajadores científicos, artistas e
intelectuales en general. Debemos, conforme a sus diferentes condiciones,
unimos con ellos, educarlos políticamente y darles puestos. Sólo contra un
número muy reducido de contrarrevolucionarios contumaces que hay entre ellos
debemos tomar medidas adecuadas aplicando la línea de masas.
Sobre el problema de los
shenshi sensatos. La cooperación de nuestro Partido con los shenshi sensatos en
los órganos del Poder (consejos consultivos y organismos gubernamentales) de
las regiones liberadas durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, fue
enteramente necesaria y también fructuosa. A los shenshi sensatos que han
pasado los días difíciles junto a nuestro Partido y que realmente han hecho
alguna contribución, se les guardarán consideraciones según cada caso, siempre
que esto no obstaculice la reforma agraria. Entre ellos, los que políticamente
se comportan bien y que son competentes, deben quedar en los organismos
gubernamentales de altos niveles y recibir allí un trabajo adecuado. A los que
políticamente se com-
189
portan bien pero que no son competentes, se les asegurará la
subsistencia. En cuanto a los que son terratenientes o campesinos ricos de
nacimiento, pero que no han incurrido en el resentimiento profundo del pueblo,
se distribuirán, con arreglo a la Ley Agraria, sus tierras y bienes de
propiedad feudal, pero hay que evitar que se conviertan en blanco de las luchas
de masas. En cuanto a los que se han infiltrado en nuestros órganos del Poder,
que en realidad han sido siempre elementos nocivos y de ninguna utilidad para
el pueblo y que han incurrido en el odio extremo de las amplias masas, serán
entregados a los tribunales populares para que se los juzgue y castigue como
tiranos locales.
Hay que distinguir entre los
campesinos ricos de nuevo tipo y los de viejo tipo2. El estímulo dado a los
campesinos ricos de nuevo tipo y a los campesinos medios acomodados durante el
periodo de la reducción de los arriendos y los intereses, tuvo buenos efectos
para tranquilizar a los campesinos medios y desarrollar la producción agrícola
en las regiones liberadas. Después de la distribución por igual de la tierra,
es necesario llamar a los campesinos a desarrollar la producción para que
tengan suficiente ropa y alimento, y aconsejarles establecer organizaciones
agrícolas de ayuda mutua y de cooperación, tales como equipos de intercambio de
trabajo3 y equipos de ayuda mutua. En la distribución por igual de la tierra,
los campesinos ricos de nuevo tipo en las regiones liberadas antiguas deben ser
tratados de la misma manera que los campesinos medios acomodados : no se
distribuirá su tierra sin el consentimiento del propietario.
En las regiones liberadas
antiguas, con respecto a los terratenientes y campesinos ricos que cambiaron su
modo de vida durante el período de la reducción de los arriendos y de los
intereses, aquellos terratenientes que hayan trabajado por sus manos desde hace
cinco años al menos y aquellos campesinos ricos que se hayan visto reducidos a
la condición de campesinos medios o de campesinos pobres desde hace tres años
al menos, pueden ver modificada ahora su pertenencia de clase de acuerdo con su
condición actual, siempre que su comportamiento sea bueno. Entre ellos, los que
aún posean un considerable excedente de propiedades (no una pequeña cantidad)
lo entregarán con arreglo a las demandas de los campesinos.
La tarea central de la
reforma agraria es la distribución de la tierra de la clase feudal y de sus
haberes en granos, animales, aperos agrícolas, etc. (los campesinos ricos sólo
entregan el excedente de sus propiedades); no hay que subrayar demasiado la lucha
por desen-
190
terrar los bienes ocultos de los terratenientes, y menos gastar mucho
tiempo en este asunto con detrimento del trabajo principal.
Al tratar a los
terratenientes y los campesinos ricos, hay que diferenciar a unos de otros de
acuerdo con las Disposiciones Generales de la Ley Agraria.
Debemos hacer también
distinciones entre los terratenientes grandes, los medios y los pequeños, así
como entre los terratenientes y campesinos ricos que son tiranos locales y los
que no lo son, con sujeción al principio de distribución por igual de la tierra.
Hay que fusilar al puñado de
criminales verdaderamente culpables de los crímenes más odiosos y anunciar
públicamente su ejecución, una vez que los tribunales populares los hayan
juzgado y condenado debidamente y que las autoridades competentes (comités organizados
por los gobiernos locales de distrito o de subregión) hayan confirmado las
sentencias. Así lo exige el interés del orden revolucionario. Este es un
aspecto de la cuestión. El otro es que debemos insistir en que se mate menos y
prohibir estrictamente que se mate sin discriminación. La idea que propugna
matar más e incluso sin discriminación es totalmente errónea; no serviría sino
para que nuestro Partido perdiera las simpatías de las masas, se apartara de
ellas y cayera en el aislamiento. La forma de lucha prevista en las
Disposiciones Generales de la Ley Agraria, o sea, el juicio y la condenación
por los tribunales populares, debe aplicarse rigurosamente, pues constituye
para las masas campesinas un arma poderosa con que asestar golpes a los elementos
más perversos entre los terratenientes y los campesinos ricos; permite, además,
evitar el error de golpear y matar sin discriminación. En el momento oportuno
(cuando la lucha agraria haya alcanzado su culminación), debemos hacer
comprender a las masas sus propios intereses a largo plazo y enseñarles a
considerar a los terratenientes y a los campesinos ricos que no se obstinan en
sabotear el esfuerzo de guerra y la reforma agraria y que suman decenas de
millones en todo el país (aproximadamente 36 millones en una población rural de
unos 360 millones de personas) como una fuerza de trabajo que debe conservarse
y reeducarse. Nuestra tarea consiste en abolir el sistema feudal, en suprimir a
los terratenientes como clase, y no como individuos. Debemos dar a cada uno de
ellos, en conformidad con la Ley Agraria, medios de producción y de
subsistencia, en un monto tal que no supere a los de un campesino.
Debemos criticar y combatir
a los cuadros y a los miembros del Partido que han cometido graves errores, así
como a los elementos
191
nocivos entre las masas obreras y campesinas. En tales críticas y luchas
debemos persuadir a las masas a adoptar métodos y formas correctos y a
abstenerse de recurrir a acciones rudas. Este es un aspecto del asunto. El otro
es lograr que dichos cuadros, miembros del Partido y elementos nocivos se
comprometan a no tomar represalias contra las masas. Debe proclamarse que las
masas no sólo tienen derecho a criticarlos libremente, sino también, cuando sea
necesario, a destituirlos de sus cargos, o proponer su destitución, o proponer
su expulsión del Partido, e incluso entregar a los peores elementos a los
tribunales populares para que sean juzgados y castigados.
SOBRE EL PROBLEMA DEL PODER
ESTATAL
El Poder estatal de nueva
democracia es el Poder estatal antiimperialista y antifeudal de las masas
populares, dirigido por la clase obrera. Aquí, las masas populares comprenden a
la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la burguesía
nacional oprimida y perjudicada por el imperialismo y por el régimen
reaccionario del Kuomintang y las clases que este régimen representa, o sea, la
clase capitalista burocrática (la gran burguesía) y la clase terrateniente. El
cuerpo principal de las masas populares lo forman los obreros, los campesinos
(los soldados son en su mayoría campesinos en uniforme) y los demás
trabajadores. Las masas populares organizan su propio Estado (la República
Popular China) y establecen un gobierno que lo representa (el Gobierno central
de la República Popular China). La clase obrera, a través de su vanguardia, el
Partido Comunista de China, dirige este Estado de las masas populares y su
Gobierno. Los enemigos contra quienes combaten esta República Popular y su
Gobierno, son el imperialismo extranjero, los reaccionarios kuomintanistas del
país y las clases representadas por estos últimos: la clase capitalista
burocrática y la clase terrateniente.
Los órganos del Poder de la
República Popular China son las asambleas populares en los diferentes niveles y
los gobiernos en los diferentes niveles elegidos por las mismas.
En el presente período, en
las zonas rurales, podemos y debemos, de acuerdo con las demandas de los
campesinos, celebrar reuniones campesinas de aldea para elegir los gobiernos de
aldea, y celebrar asambleas campesinas de territorio para elegir los gobiernos
192
de territorio. Dado que los gobiernos de distrito, de municipio o de
niveles superiores representan no sólo a los campesinos de las zonas rurales,
sino también a las masas populares de diversas capas y de distintas profesiones
en los poblados, capitales de distrito, capitales provinciales y grandes
ciudades industriales y comerciales, debemos celebrar asambleas populares en
los niveles de distrito, municipio, provincia o región fronteriza para elegir
los gobiernos en los niveles respectivos. En el futuro, después del triunfo de
la revolución en todo el país, tanto el Gobierno central como los gobiernos
locales en todos los niveles deben ser elegidos por las asambleas populares
respectivas.
IV. EL PROBLEMA DE LAS RELACIONES ENTRE LOS DIRIGENTES Y LOS DIRIGIDOS
EN EL FRENTE ÚNICO REVOLUCIONARIO
La clase y el partido dirigentes, a fin de ejercer la dirección sobre
las clases, capas, partidos políticos y organizaciones populares por ellos
dirigidos, deben llenar las dos condiciones siguientes:
Conducir a los dirigidos
(los aliados) a luchar resueltamente contra el enemigo común y a lograr
victorias;
Dar beneficios materiales a
los dirigidos o, por lo menos, no dañar sus intereses y, al mismo tiempo,
darles una educación política.
Sin estas dos condiciones, o sólo con una, no podrá realizarse la
dirección. Por ejemplo, a fin de dirigir a los campesinos medios, el Partido
Comunista debe conducirlos a luchar junto con él resueltamente contra la clase
feudal y a lograr victorias (la destrucción de las fuerzas armadas de los
terratenientes y la distribución de sus tierras). Si no hay una lucha resuelta,
o si hay lucha pero sin victoria, vacilarán los campesinos medios. Además,
debemos distribuir entre los campesinos medios relativamente pobres parte de la
tierra y de otros bienes de los terratenientes ; en cuanto a los campesinos
medios acomodados, debemos guardamos de dañar sus intereses. Debemos incorporar
a los activistas entre los campesinos medios al trabajo en las asociaciones campesinas
y en los gobiernos de cantón y de territorio, y asegurarles una representación
adecuada (por ejemplo, un tercio de los miembros de los comités). No comete
193
errores al determinar la pertenencia de clase de los campesinos medios,
y ser justo con ellos en cuanto al impuesto territorial y los servicios de
guerra ; al mismo tiempo, darles una educación política. Si no hacemos todo
esto, perderemos el apoyo de los campesinos medios. En las ciudades, la clase
obrera y el Partido Comunista actuarán según estos mismos principios para
ejercer su dirección sobre la burguesía media, los partidos democráticos y las
organizaciones populares oprimidos y perjudicados por las fuerzas
reaccionarias.
NOTAS
Con respecto a los criterios
para determinar la pertenencia de clase en las zonas rurales, véanse Obras
Escogidas de Mao Tse-tung, t. I, "Cómo determinar las clases en las zonas
rurales", y Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II, "La revolución
china y el Partido Comunista de China", cap. II, sec. 4.
Por campesinos ricos de
nuevo tipo se entiende a aquellos campesinos medios o campesinos pobres que se
convirtieron en campesinos ricos en las bases revolucionarias. Por campesinos
ricos de viejo tipo se entiende a aquellos que ya eran campesinos ricos antes
del establecimiento de las bases revolucionarias. Los campesinos ricos de viejo
tipo tenían generalmente, y en un alto grado, el carácter de explotadores
Feudales o semifeudales. Véase el presente tomo, págs. 179-180, "La
situación actual y nuestras tareas", nota 6.
Los equipos de intercambio
de trabajo eran organizaciones agrícolas de ayuda mutua y de cooperación. El
"intercambio de trabajo" era un medio con que los campesinos
reajustaban entre sí la mano de obra, y adoptaba las formas siguientes: el intercambio
de día-hombre por día-hombre, día-animal por día-animal y día-hombre por
día-animal. Los campesinos que formaban parte de los equipos de intercambio de
trabajo contribuían con fuerza de trabajo humana o animal a cultivar por turnos
o colectivamente la tierra de cada familia miembro. Al arreglarse las cuentas,
se tomaba como unidad de intercambio el día de trabajo. Los que contribuían con
más días-hombre o días-animal se hacían pagar la diferencia por quienes habían
contribuido con menos.
194
EL MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO
EN EL EJERCITO *
30 de enero de 1948
La orientación del trabajo político en nuestro ejército consiste en
desplegar sin reserva la actividad de los soldados, los mandos y todo el
personal en servicio, a fin de lograr, mediante un movimiento democrático con
una dirección centralizada, tres objetivos principales, a saber: alto grado de
unidad política, mejoramiento de las condiciones de vida y nivel superior de
habilidad militar y preparación táctica. Las "tres verificaciones" y
las "tres rectificaciones"1 que se llevan a cabo ahora con entusiasmo
en las unidades de nuestro ejército, están destinadas a lograr los dos primeros
de estos objetivos por medio de la democracia en lo político y económico.
La democracia en lo económico requiere que se asegure a los
representantes elegidos por los soldados el derecho de auxiliar al mando de la
compañía (pero sin pasar por encima de su autoridad) en la administración de
los víveres y la comida.
La democracia en lo militar requiere que se realice, en los períodos de
adiestramiento, una enseñanza mutua tanto entre los oficiales y soldados como
entre los soldados mismos y que, en los períodos de combate, las compañías
celebren reuniones grandes y pequeñas en el frente mismo. Bajo la dirección del
mando de la compañía, hay que estimular a las masas de soldados a discutir cómo
atacar y tomar las posiciones enemigas y cómo cumplir otras tareas del combate.
Cuando la lucha dura algunos días, hay que celebrar varias de tales reuniones.
Semejante democracia en lo militar fue practicada con gran éxito en la batalla
de Panlung2, Norte de Shensí, y en la batalla de Shichiachuang3, región de
Shansí-Chajar-Jopei. Se ha probado que esta práctica sólo puede ser beneficiosa
y no causa ningún perjuicio.
Las masas de soldados deben tener derecho a denunciar los errores y
fechorías de los elementos nocivos que haya entre los cuadros. Es
195
196
menester tener confianza en que los soldados estimarán a todos los
cuadros buenos o relativamente buenos. Además, los soldados deben tener derecho
a proponer, cuando sea necesario, a aquellos de sus propias filas que gocen de
su confianza para puestos de mandos inferiores, sujeto el nombramiento a la
decisión del mando superior. Cuando existe una aguda escasez de mandos
inferiores, este procedimiento es muy útil. Sin embargo, no debe ser una regla
general; debe aplicarse sólo en caso de necesidad.
NOTAS
Las "tres
verificaciones" y las "tres rectificaciones" constituyeron un
importante movimiento para la consolidación del Partido y el reforzamiento de
la educación ideológica en el ejército, realizado por nuestro Partido en
conjugación con la reforma agraria durante la Guerra Popular de Liberación. Las
"tres verificaciones" significaban, en las organizaciones locales del
Partido, verificar el origen de clase, la ideología y el estilo de trabajo y,
en el ejército, verificar el origen de clase, el cumplimiento del deber y la
voluntad de lucha. Las "tres rectificaciones" significaban la
consolidación de la organización, el reforzamiento de la educación ideológica y
la rectificación del estilo de trabajo.
Panlung, al Nordeste de
Yenán, era un poblado en donde el Ejército Popular de Liberación del Noroeste
rodeó y puso fuera de combate en mayo de 1947 más de 6.700 soldados de las
tropas kuomintanistas al mando de Ju Tsung-nan.
Shichiachuang fue liberado
el u de noviembre de 1947 por unidades del Ejército Popular de Liberación de la
región fronteriza de Shansí-Chajar-Jopei. La guarnición enemiga, compuesta de
más de veinticuatro mil hombres, quedó totalmente aniquilada. Fue la primera
ciudad importante liberada por el Ejército Popular de Liberación en el Norte de
China
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre de
la Comisión Militar Revolucionaria del Comité Central.
DIFERENTES TÁCTICAS PARA APLICAR
LA LEY AGRARIA
EN LAS DIFERENTES REGIONES
3 de febrero de 1948
En la aplicación de la Ley Agraria, es necesario distinguir tres tipos
de regiones y adoptar tácticas diferentes para cada uno.
Las regiones liberadas
antiguas, establecidas antes de la rendición del Japón. En general, en estas
regiones, la tierra se distribuyó hace mucho, y sólo se necesita hacer algunos
reajustes parciales. Aquí el eslabón central de nuestro trabajo debe ser la
educación y consolidación de las filas del Partido y la solución de las
contradicciones entre el Partido y las masas mediante los esfuerzos combinados
de los miembros del Partido y de los que no pertenecen a él, de acuerdo con la
experiencia obtenida en el distrito de Pingshan1. En estas regiones, no se
trata de distribuir la tierra conforme a la Ley Agraria por segunda vez, ni de
organizar artificial y forzadamente ligas de campesinos pobres para dirigir las
asociaciones campesinas, sino de organizar grupos de campesinos pobres dentro
de las asociaciones campesinas. Los activistas de estos grupos pueden ocupar
puestos dirigentes en dichas asociaciones y en los órganos del Poder de las
zonas rurales, pero no hay que establecer como norma que todos estos puestos
sean ocupados necesariamente por los campesinos pobres con exclusión de los
campesinos medios. En estas regiones, los cargos de dirección en las
asociaciones campesinas y en los órganos del Poder los deben asumir aquellos
activistas de los campesinos pobres y medios que tengan puntos de vista
correctos y sean justos en el manejo de los asuntos. En estas regiones, la
mayoría de los antiguos campesinos pobres han pasado a formar parte del
campesinado medio, que constituye ahora el grueso de la población rural.
Debemos, por tanto, incorporar a los activistas de los campesinos medios al
trabajo de dirección en el campo.
197
198
Las regiones liberadas en el
período comprendido entre la rendición del Japón y la contraofensiva general,
es decir, en el curso de los dos años que van de septiembre de 1945 a agosto de
1947. Forman ahora la mayor parte de las regiones liberadas y pueden ser
llamadas regiones liberadas semiantiguas. En estas regiones, como resultado de
la lucha de los dos últimos años por ajustar las cuentas, y gracias a la
aplicación de la "Directiva del 4 de mayo"2, el nivel de conciencia
política y el grado de organización de las masas han crecido considerablemente,
y se han dado los primeros pasos en la solución del problema agrario. Pero la
conciencia política y la organización de las masas aún no han alcanzado un
nivel muy elevado, y el problema agrario aún no se ha solucionado a fondo. En
estas regiones, la Ley Agraria es enteramente aplicable, la distribución de la
tierra debe efectuarse por todas partes y completamente; si esta tarea no queda
bien cumplida la primera vez, debemos preparamos para una segunda distribución,
con una o dos revisiones posteriores. En estas regiones, los campesinos medios
son una minoría y adoptan una actitud expectante. Los campesinos pobres
constituyen la mayoría y exigen ansiosamente la tierra. Por lo tanto, hay que
organizar ligas de campesinos pobres y dejar asegurada su posición dirigente en
las asociaciones campesinas y en los órganos del Poder de las zonas rurales.
Las regiones nuevas,
liberadas a partir de la contraofensiva general. En estas regiones, las masas
aún no han sido puestas en pie, el Kuomintang, los terratenientes y los
campesinos ricos tienen todavía gran influencia, y aún no hemos echado raíces
en ningún dominio. Por tanto, no debemos tratar de aplicar de una sola vez la
Ley Agraria, sino hacerlo en dos etapas. En la primera etapa, hay que
neutralizar a los campesinos ricos y asestar golpes exclusivamente a los
terratenientes. Esta etapa, a su vez, hay que dividirla en los siguientes
pasos: efectuar propaganda, realizar el trabajo inicial de organización,
distribuir los bienes muebles3 de los grandes terratenientes, distribuir la
tierra de los terratenientes grandes y medios, teniendo algunas consideraciones
con los terratenientes pequeños, y, finalmente, distribuir la tierra de toda la
clase terrateniente. Durante esta etapa, deben organizarse ligas de campesinos
pobres, como núcleo de dirección, y pueden organizarse también asociaciones
campesinas, cuyo cuerpo principal lo constituirán los campesinos pobres. En la
segunda etapa, hay que distribuir la tierra dada en arriendo por los campesinos
199
ricos, sus tierras excedentes4 y parte de sus otros bienes, y distribuir
la porción de tierra de los terratenientes que no haya sido distribuida por
completo en la primera etapa. La primera etapa requiere unos dos años y la
segunda, un año. El apresuramiento no nos conducirá al éxito. La reforma
agraria y la consolidación del Partido en las regiones liberadas antiguas y
semiantiguas requieren también tres años (a contar desde enero próximo pasado);
en esto, el apresuramiento tampoco reportará éxitos.
NOTAS
El distrito de Pingshan,
situado en el Oeste de la provincia de Jopei, formaba entonces parte de la
región liberada de Shansí-Chajar-Jopei. La experiencia de Pingshan aquí
mencionada consistía en invitar a reuniones del Partido, durante la reforma
agraria, a gente que no militaba en él, a fin de ayudar a la consolidación de
las organizaciones de base del Partido en las zonas rurales.
Se refiere a la
"Directiva acerca del problema agrario" expedida por el Comité
Central del Partido Comunista de China el 4 de mayo de 1946. Véase el presente
tomo, pág. 117, "Un balance de tres meses", nota 4.
"Bienes muebles"
se refiere aquí al grano, dinero, ropa, etc.
Véase el presente tomo,
págs. 179-180, "La situación actual y nuestras tareas", nota 6.
200
CORREGIR LOS ERRORES DE “IZQUIERDA”
EN LA PROPAGANDA
DE LA REFORMA AGRARIA *
11 de febrero de 1948
En los últimos meses, las oficinas de nuestra agencia de noticias y los
periódicos de muchas localidades han divulgado, sin discernimiento ni análisis,
numerosos reportajes y artículos malsanos que contienen errores de desviación
de "izquierda". He aquí algunos ejemplos.
En lugar de propagar la
línea de apoyarse en los campesinos pobres y asalariados agrícolas y unirse
firmemente con los campesinos medios para abolir el sistema feudal, han
difundido unilateralmente la
línea de campesinos pobres y
asalariados agrícolas. En
lugar de
propagar el punto de vista de que el proletariado ha de unirse con todo
el pueblo trabajador y los demás oprimidos - la burguesía
nacional, los intelectuales y otros patriotas (incluidos los shenshi
sensatos que no se oponen a la reforma agraria) - a fin de derrocar la
dominación del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático y
establecer una República Popular China y un gobierno democrático popular, han
difundido unilateralmente la idea de que son los campesinos pobres y
asalariados agrícolas los que conquistan el país y lo gobiernan, o de que el
gobierno democrático tiene que ser un gobierno exclusivo de los campesinos, o
de que este gobierno sólo debe escuchar la voz de los obreros, campesinos
pobres y asalariados agrícolas, y no han hecho mención alguna de los campesinos
medios, los artesanos independientes, la burguesía nacional y los
intelectuales. Este es un grave error de principio. Sin embargo, reportajes de
este tipo han sido divulgados por oficinas de nuestra agencia de noticias,
periódicos y emisoras. Los departamentos de propaganda de los comités del
Partido en diversos lugares no han dado ninguna información sobre estos errores
a los organismos superiores. En los últimos meses, se-
201
202
mejante propaganda, aunque no ampliamente difundida, ha sido bastante
frecuente y ha creado una atmósfera en que se cree equivocadamente que se trata
de justas ideas de la dirección. Como Radio Norte de Shensí transmitió algunas
informaciones incorrectas, se ha causado incluso la impresión equivocada de que
semejantes puntos de vista eran los aprobados por el Comité Central.
En lo referente al problema
de la consolidación del Partido, en algunas regiones no se ha hecho propaganda
suficientemente vigorosa tanto contra el no tomar en cuenta el origen de clase
como contra el tomarlo exclusivamente en cuenta; se ha hecho incluso propaganda
errónea en favor de tomar en cuenta exclusivamente el origen de clase.
En lo referente al problema
de la reforma agraria, en algunas regiones ha sido bien hecha la propaganda
tanto contra la actitud de espera como contra la precipitación, pero en muchas
regiones se ha estimulado la precipitación y se han publicado incluso artículos
en que se la elogia. En cuanto al problema de las relaciones entre la dirección
y las masas, en algunas regiones se ha prestado atención a la propaganda tanto
contra el autoritarismo como contra el seguidismo, pero en muchas regiones se
ha acentuado erróneamente el "hacerlo todo como las masas lo quieran"
y se ha adoptado una actitud acomodaticia ante las opiniones equivocadas
existentes entre las masas. Incluso se han aceptado sin espíritu crítico
opiniones erróneas sostenidas no por las masas, sino sólo por unos pocos
individuos. Esto niega el papel dirigente del Partido y estimula el seguidismo.
Con respecto a la política
concerniente a la industria y el comercio y al movimiento obrero, se han
elogiado o se han pasado por alto graves desviaciones de "izquierda"
existentes en ciertas regiones liberadas.
En resumen, en los últimos meses, nuestra labor de propaganda ha
reflejado y guiado correctamente las grandes luchas - la guerra, la reforma
agraria, la consolidación del Partido, la producción y el apoyo al frente - y
ha contribuido a sus grandes éxitos ; éste es el aspecto principal de nuestra
labor de propaganda y hay que reconocerlo así ante todo. Pero también hay que
darse cuenta de la existencia de algunos errores y defectos. Tienen ellos un
carácter ultraizquierdista, y algunos son enteramente contrarios a los
principios y la posición del marxismo-leninismo y se apartan por completo de la
línea del Comité Central. Se espera que los burós y subburós del Comité
Central, sus
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
203
departamentos de propaganda, la Agencia de Noticias Sinjua, sus
sucursales generales en las diversas regiones y los camaradas que trabajan en
los periódicos locales, revisen el trabajo de propaganda de los últimos meses a
la luz de los principios marxista-leninistas y de la línea del Comité Central,
desarrollen sus éxitos, corrijan sus errores y hagan que su trabajo ayude a
asegurar la victoria en estas grandes luchas - la guerra, la reforma agraria,
la consolidación del Partido y el movimiento obrero - así como la victoria de
la revolución antiimperialista y antifeudal en su conjunto. Los departamentos
de propaganda de los comités del Partido en todas las regiones y la oficina
central de la Agencia de Noticias Sinjua asumirán la responsabilidad principal de
esta revisión y comunicarán, en su propio nombre, los resultados al
Departamento de Propaganda del Comité Central en informes relativos a
cuestiones de la política.
204
PUNTOS ESENCIALES DE LA REFORMA AGRARIA
EN LAS REGIONES LIBERADAS NUEVAS *
15 de febrero de 1948
No hay que precipitarse. Se
debe determinar el ritmo de la marcha de la reforma agraria de acuerdo con las
circunstancias, el nivel de conciencia política de las masas y la calidad de
los cuadros dirigentes. No hay que tratar de terminar la reforma agraria en
unos pocos meses, sino prepararse para darle cima en cada región en dos o tres
años. Esto también se aplica a las regiones liberadas antiguas y semiantiguas.
La reforma agraria en las
regiones liberadas nuevas debe efectuarse en dos etapas. En la primera etapa:
descargar golpes sobre los terratenientes y neutralizar a los campesinos ricos.
Esta etapa debe subdividirse en los siguientes pasos: descargar golpes primero
sobre los grandes terratenientes y luego sobre los demás terratenientes. Es
necesario tratar en forma distinta a los que son tiranos locales y a los que no
lo son, y también a los terratenientes grandes, medios y pequeños. La segunda
etapa consiste en la distribución por igual de la tierra, incluidas la tierra
dada en arriendo por los campesinos ricos y sus tierras excedentes. Sin
embargo, los campesinos ricos no serán tratados de la misma manera que los
terratenientes. El radio total de ataque no debe exceder por lo general del 8
por ciento de las familias, o del 10 por ciento de la población. En las
regiones liberadas semiantiguas, también hay que atenerse a semejante
orientación respecto a las diferencias en trato y al radio total de ataque. Estos
problemas no se producen en las regiones liberadas antiguas, donde, en general,
sólo se necesita realizar una nivelación en la distribución de la tierra1.
Es necesario organizar
primero las ligas de campesinos pobres y después, pasados unos meses, las
asociaciones campesinas. Hay que impedir en forma rigurosa a los terratenientes
y campesinos ricos que
205
206
se infiltren en las asociaciones campesinas y en las libas de campesinos
pobres. Las activistas de estas ligas deben constituir el núcleo dirigente en
las asociaciones campesinas, pero también es preciso atraer a una parte de los
activistas de entre los campesinos medios para que se incorporen en los comités
de las asociaciones campesinas. En la lucha por la reforma agraria, hay que
atraer a los campesinos medios para que participen en ella, y tener en cuenta
sus intereses.
No hay que comenzar el
trabajo en todas partes al mismo tiempo, sino seleccionar cuadros capaces para
realizarlo primero en determinados lugares a fin de adquirir experiencia,
difundirla luego paso a paso y hacer avanzar el trabajo a modo de ondas. Esto se
aplica tanto a una zona estratégica entera como a cada distrito. También se
aplica a las regiones liberadas antiguas y semiantiguas.
Se debe distinguir entre las
regiones liberadas consolidadas y las zonas de guerrillas. En las primeras,
debemos efectuar gradualmente la reforma agraria. En las últimas, debemos
limitamos a la propaganda, a la organización clandestina y a la distribución de
cierta cantidad de bienes muebles. Para resguardar a las masas de las
persecuciones del enemigo, no hay que establecer allí abiertamente
organizaciones de masas ni efectuar la reforma agraria.
Las bandas armadas
reaccionarias de los terratenientes y los servicios secretos reaccionarios
deben ser destruidos, y no utilizados.
Se debe reprimir a los
reaccionarios, pero se prohibe rigurosamente matar sin discriminación; mientras
menos muertes, mejor. Las sentencias a muerte serán examinadas y ratificadas
por comisiones constituidas a nivel de distrito. el poder para juzgar y tratar
los casos de los sospechosos políticos pertenece a las comisiones a nivel de
comité regional del Partido. Esto también se aplica a las regiones liberadas
tanto antiguas como semiantiguas.
Es menester utilizar e
incorporar al trabajo de crear las bases de apoyo a los intelectuales y
semiintelectuales revolucionarios locales que provienen de familias de
terratenientes o de campesinos ricos, pero que apoyan la reforma agraria. No
obstante, debemos intensificar entre ellos nuestro trabajo educativo y evitar
que se adueñen del poder y obstaculicen la reforma agraria. En general, no
conviene hacerles trabajar en sus territorios o cantones nativos. Hay que poner
énfasis en el empleo de los intelectuales y semiintelectuales procedentes de
familias campesinas.
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
.
207
Hay que prestar seria
atención a la protección de la industria y el comercio. Tener perspectivas de
largo alcance al planificar los asuntos económicos y financieros. Las fuerzas
armadas y los gobiernos de territorio y cantón deben ponerse en guardia contra
todo derroche.
NOTA
Véase el presente tomo, pág.
128, "Saludemos el nuevo ascenso de la revolución china", nota 15.
208
SOBRE LA POLÍTICA CONCERNIENTE A
LA INDUSTRIA Y EL COMERCIO *
27 de febrero de 1948
En algunos lugares, las
organizaciones del Partido han violado la política del Comité Central del
Partido relativa a la industria y el comercio, perjudicando seriamente a ambos.
Estos errores deben ser rápidamente corregidos. Al corregirlos, los comités del
Partido de estos lugares deben realizar un serio examen desde dos ángulos : los
principios y los métodos de dirección.
Principios de dirección. Hay
que prevenirse contra el error de aplicar en las ciudades las medidas que se
emplean en las zonas rurales para la lucha contra los terratenientes y
campesinos ricos y para la destrucción de las fuerzas feudales. Hay que hacer
una rigurosa distinción entre la liquidación de la explotación feudal ejercida
por los terratenientes y campesinos ricos y la protección de sus empresas
industriales y comerciales. Hay que hacer también una rigurosa distinción entre
la política correcta de desarrollar la producción, promover la prosperidad
económica, dar la debida consideración a los intereses públicos y privados a la
vez y beneficiar
tanto al trabajo como al capital, y
la política unilateral y estrecha
de "socorro", que se
propone defender el
“bienestar” de los
obreros, pero que en
realidad perjudica la industria y el comercio y
daña la causa de la revolución popular. Hay que realizar un trabajo
educativo entre los camaradas de los sindicatos y entre las masas obreras para
hacerles comprender que de ninguna manera deben ver solamente los intereses
inmediatos y parciales, olvidando los intereses generales y de largo alcance de
la clase obrera. Se debe orientar a los obreros y a los capitalistas a que,
bajo la dirección de los gobiernos locales, organicen comités mixtos para la
administración de la producción y hagan todo lo posible por reducir los costos,
aumentar la producción y facilitar la venta de los productos, a fin de alcanzar
los siguientes objetivos:
209
210
dar la debida consideración a los intereses públicos y privados a la
vez, beneficiar tanto al trabajo como al capital y prestar ayuda al frente. Los
errores cometidos en muchos lugares se explican porque dichos principios de
dirección, en su totalidad, en su mayoría o en parte, no han sido comprendidos
a fondo. Los burós y subburós del Comité Central deben plantear este problema
con toda claridad, analizarlo, revisarlo, formular correctos principios de
dirección, expedir directivas internas del Partido y hacer promulgar decretos
gubernamentales.
Métodos de dirección.
Formulados los principios de dirección y expedidas las directivas, cada buró o
subburó del Comité Central debe mantener, por telégrafo o teléfono, por
mensajeros en vehículo o a caballo, o por medio de entrevistas personales, un
estrecho contacto con los comités regionales y de prefectura del Partido1 o con
sus propios equipos de trabajo, y debe aprovechar los periódicos como
importante instrumento de organización y dirección. Debe estar constantemente
al corriente de la marcha del trabajo, intercambiar experiencias y corregir los
errores ; no debe esperar varios meses, medio año o un año antes de celebrar
reuniones de balance para hacer una revisión general y una rectificación
general de los errores. Dilatar conduce a grandes pérdidas, mientras que
corregir los errores apenas surgen, reduce las pérdidas. En circunstancias
normales, cada buró del Comité Central tiene que procurar mantenerse en
estrecho contacto con las organizaciones de niveles inferiores, prestar siempre
atención al establecimiento de una clara línea divisoria entre lo que debe y lo
que no debe hacerse, y recordar esto constantemente a las organizaciones
subordinadas, a fin de que cometan el menor número posible de errores. Todos
éstos son problemas de los métodos de dirección.
Todos los camaradas del
Partido deben comprender que el enemigo está ahora completamente aislado. Pero
su aislamiento no equivale a nuestra victoria. No podremos, con todo, obtener
la victoria si cometemos errores en política. Para expresarlo concretamente,
fracasaremos si cometemos, y no corregimos, errores de principio en cualquiera
de los cinco problemas de nuestra política: la
guerra, la consolidación del Partido, la reforma agraria, la industria
el comercio y la represión
de la contrarrevolución. La política es el punto de partida de toda acción
práctica de un partido revolucionario y se
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
211
manifiesta en el proceso y el resultado final de sus acciones. Toda
acción de un partido revolucionario es la aplicación de su política. Si no
aplica una política correcta, aplica una errónea; si no aplica una política
determinada en forma consciente, la aplica a ciegas. Lo que llamamos
experiencia es el proceso de aplicación de una política y su resultado final.
Sólo mediante la práctica del pueblo, es decir, por la experiencia, se puede
verificar si una política es correcta o errónea y determinar hasta qué punto es
correcta o errónea. Pero la práctica de los hombres, especialmente la práctica
de un partido revolucionario y de las masas revolucionarias, se liga
necesariamente con una u otra política. Por tanto, antes de emprender cualquier
acción, debemos explicar a los miembros del Partido y a las masas la política
que hemos formulado a la luz de las circunstancias dadas. De otro modo, los
miembros del Partido y las masas se apartarán de la dirección de nuestra
política, actuarán a ciegas y aplicarán una política errónea.
NOTA
Véase el presente tomo, pág.
147 "Estrategia para el segundo año de la Guerra de Liberación", nota
4.
212
SOBRE EL PROBLEMA DE LA
BURGUESÍA NACIONAL
Y DE LOS SHENSHI SENSATOS *
1º de marzo de 1948
La revolución china en la etapa actual es, por su carácter, una
revolución de las amplias masas populares, dirigida por el proletariado, contra
el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático. Por amplias masas
populares se entiende a todos los que son oprimidos, perjudicados o sojuzgados
por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, a saber: los
obreros, campesinos, soldados, intelectuales, hombres de negocios y demás
patriotas, como se indica claramente en el "Manifiesto del Ejército
Popular de Liberación de China", publicado en octubre de 19471. En el
Manifiesto, "intelectuales" se refiere a todos los intelectuales
perseguidos y sojuzgados; "hombres de negocios", a toda la burguesía
nacional perseguida y restringida, esto es, la burguesía media y pequeña; y
"demás patriotas", principalmente a los shenshi sensatos. La
revolución china en la etapa actual es una revolución en la cual todos los
arriba mencionados se unen para formar un frente único contra el imperialismo,
el feudalismo y el capitalismo burocrático, y en la cual el pueblo trabajador
constituye el cuerpo principal. Por pueblo trabajador se quiere decir todos los
trabajadores manuales (los obreros, campesinos, artesanos, etc.) y los
trabajadores intelectuales que, por su condición, están próximos a los primeros
y que no son explotadores, sino víctimas de la explotación. El objetivo de la
revolución china en la actual etapa no es abolir el capitalismo en general,
sino derrocar la dominación del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo
burocrático y establecer una república de nueva democracia de las amplias masas
populares, con los trabajadores como fuerza principal.
No debemos abandonar a los shenshi sensatos que han cooperado y
continúan cooperando con nosotros, que aprueban la lucha contra
213
214
los EE.UU. y Chiang Kai-shek y que aprueban la reforma agraria. Tomemos
por ejemplo a Liu Shao-pai de la región fronteriza de Shansí-Suiyuán, Li
Ting-ming de la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia2 y otros, que nos
prestaron bastante ayuda en los tiempos difíciles durante la Guerra de
Resistencia contra el Japón y después de ella, y no obstaculizaron la reforma
agraria ni se opusieron a ella cuando la llevábamos a cabo. Debemos, por tanto,
continuar la política de unimos con ellos. Pero unimos con ellos no significa
considerarlos como una fuerza que determine el carácter de la revolución china.
Las fuerzas que determinan el carácter de una revolución son, por un lado, los
principales enemigos y, por el otro, los principales revolucionarios. En la actualidad,
nuestros principales enemigos son el imperialismo, el feudalismo y el
capitalismo burocrático, mientras que las principales fuerzas en nuestra lucha
contra esos enemigos son todos los trabajadores manuales e intelectuales, que
representan el 9o por ciento de la población del país. Y esto determina que
nuestra revolución en la actual etapa sea, por su carácter, una revolución
democrática popular, de nueva democracia, diferente de una revolución
socialista como la Revolución de Octubre.
Un pequeño número de elementos de derecha de la burguesía nacional, que
se adhieren al imperialismo, al feudalismo y al capitalismo burocrático y que
se oponen a la revolución democrática popular, son también enemigos de la
revolución, mientras que los elementos de izquierda de la burguesía nacional,
adheridos al pueblo trabajador y opuestos a los reaccionarios, y el pequeño
número de shenshi sensatos desprendidos de la clase feudal son también
revolucionarios. Pero ni los primeros forman el cuerpo principal de los
enemigos, ni los últimos el cuerpo principal de los revolucionarios. Ni los
unos ni los otros son fuerzas que puedan determinar el carácter de la
revolución. La burguesía nacional es una clase políticamente muy débil y
vacilante. No obstante, la mayoría de sus componentes, por ser perseguidos y
restringidos por el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático,
pueden, o incorporarse a la revolución democrática popular, o bien adoptar una
posición neutral. Forman parte de las amplias masas populares, pero no
constituyen ni su cuerpo principal, ni una fuerza que determine el carácter de
la revolución. Sin embargo, es posible y necesario que nos unamos con ellos,
porque son económicamente importantes y pueden incorporarse
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Directiva interna del
Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
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a la lucha contra los EE.UU. y Chiang Kai-shek o permanecer neutrales en
esa lucha. Antes del nacimiento del Partido Comunista de China, el Kuomintang,
dirigido por Sun Yat-sen, representaba a la burguesía nacional y desempeñaba el
papel dirigente en la revolución china de esa época (revolución democrática
inconsecuente de viejo tipo). Pero después que nació el Partido Comunista de
China y demostró su capacidad, el Kuomintang ya no pudo asumir la dirección de
la revolución china (revolución de nueva democracia). La burguesía nacional se
incorporó al movimiento revolucionario de 1924-19273, y una buena parte de sus
miembros se pasó, durante los años 1927-1931 (antes del Incidente del 18 de
Septiembre de 1931), a la reacción dirigida por Chiang Kai-shek. Pero de ningún
modo debe considerarse por ello que durante ese período no debíamos tratar de
ganamos a la burguesía nacional en lo político, ni de protegerla en lo
económico, o que nuestra política ultraizquierdista para con ella no fue una
política aventurera. Por el contrario, en ese período, nuestra política debía
seguir siendo la de proteger y ganamos a la burguesía nacional para poder
concentrar nuestras fuerzas en la lucha contra los enemigos principales. En el
período de la Guerra de Resistencia, la burguesía nacional participó en la
guerra, vacilando entre el Kuomintang y el Partido Comunista. En la etapa
actual, la mayoría de la burguesía nacional alimenta un odio creciente hacia
los EE.UU. y Chiang Kai-shek ; su ala izquierda se adhiere al Partido Comunista
y su ala derecha, al Kuomintang, mientras que sus elementos intermedios adoptan
una actitud de expectativa y vacilan entre los dos partidos. En estas
circunstancias, nos es necesario y posible ganar a la mayoría de la burguesía
nacional y aislar a la minoría. Para alcanzar este propósito, debemos ser
prudentes al abordar la posición económica de esta clase y, en principio,
debemos adoptar una política de protegerla sin hacer excepciones. De otro modo
cometeríamos errores políticos.
Los shenshi sensatos son terratenientes y campesinos ricos aislados que
poseen una tendencia democrática. Tienen contradicciones con el capitalismo
burocrático y el imperialismo y, en cierta medida, también con los
terratenientes y campesinos ricos feudales. Nos unimos con ellos no porque sean
una fuerza política de consideración, ni porque tengan importancia económica
alguna (las tierras que poseen en virtud del sistema feudal deben entregarse,
con su consentimiento, a los campesinos para la distribución), sino porque
políticamente nos han prestado bastante ayuda durante la Guerra de Resistencia
y la lucha contra los EE.UU. y Chiang Kai-shek. En el período de la
216
reforma agraria, será provechoso para esta reforma en todo el país que
algunos de los shenshi sensatos se pronuncien en su favor. En particular, esto
nos ayudará a ganamos a los intelectuales (la mayoría de los cuales provienen
de familias de terratenientes o de campesinos ricos), a la burguesía nacional
(la mayoría de cuyos miembros están ligados a la tierra) y a los shenshi
sensatos de todo el país (cuyo número alcanza a varios centenares de miles), y
a aislar a la camarilla reaccionaria de Chiang Kai-shek, enemigo principal de
la revolución china. Los shenshi sensatos, precisamente porque desempeñan este
papel, forman parte también del frente único revolucionario contra el
imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático; por tanto, también
debemos prestar atención al problema de unimos con ellos. Durante el período de
la Guerra de Resistencia, lo que exigimos a los shenshi sensatos era que
favorecieran la resistencia contra el Japón, la democracia (no oponerse al
Partido Comunista) y la reducción de los arriendos y de los intereses; en la
presente etapa, lo que les exigimos es que favorezcan la lucha contra los
EE.UU. y Chiang Kai-shek, la democracia (no oponerse al Partido Comunista) y la
reforma agraria. Si pueden actuar de esta manera, debemos unimos con ellos sin
excepción y, al unimos con ellos, educarlos.
NOTAS
Véase el presente tomo, pág.
152, el primero de los ocho principios políticos expuestos en el
"Manifiesto del Ejército Popular de Liberación de China".
Liu Shao-pai, shenshi
sensato de la región fronteriza de Shansí-Suiyuán, fue elegido vicepresidente
del Consejo Consultivo Provisional de esa región; Li Ting-ming shenshi sensato
del Norte de la provincia de Shensí, fue elegido vicepresidente del gobierno de
la región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia.
Véase el presente tomo,
págs. 20-21, "La situación y nuestra política después de la victoria en la
Guerra de Resistencia contra el Japón", nota 10.
SOBRE LA GRAN VICTORIA EN EL NOROESTE
Y EL MOVIMIENTO DE
EDUCACIÓN IDEOLÓGICA DE NUEVO
TIPO EN EL EJÉRCITO DE LIBERACIÓN *
7 de marzo de 1948
Al comentar la gran victoria recién lograda por el Ejército Popular de
Liberación del Noroeste, el vocero del Alto Mando del Ejército Popular de
Liberación declaró: Esta victoria ha cambiado la situación en el Noroeste y
tendrá repercusiones sobre la situación en las Planicies Centrales. Ha probado
que el Ejército Popular de Liberación se hace invencible al llevar a cabo, por
medio de la "narración de los sufrimientos" y de las "tres
verificaciones", el movimiento de educación ideológica de nuevo tipo.
El vocero dijo: Cuando las tropas del Ejército Popular de Liberación del
Noroeste cercaron por sorpresa una brigada enemiga en Yichuan, Ju Tsung-nan
ordenó a Liu Kan, jefe de su 29º cuerpo de ejército, que acudiera
apresuradamente en auxilio de Yichuan desde la línea Luochuan-Yichün, con
cuatro brigadas pertenecientes a dos divisiones reorganizadas, a saber, las 31a
y 47a brigadas de la 27ª división reorganizada y las 53a y 61ª brigadas de la
90a división reorganizada, que totalizaban más de veinticuatro mil hombres;
estas tropas llegaron el 28 de febrero a la zona al Sudoeste de Yichuan. El
Ejército Popular de Liberación del Noroeste inició una batalla de
aniquilamiento y, en treinta horas de combate, del 29 de febrero al 1º de
marzo, aniquiló totalmente a estos refuerzos, sin que nadie escapase de la red.
Más de dieciocho mil hombres fueron hechos prisioneros y más de cinco mil
quedaron muertos y heridos ; resultaron muertos el mismo Liu Kan y Yen Ming,
jefe de la 90a división. El 3 de marzo, tomamos a Yichuan, aniquilando otra
unidad de más de cinco mil hombres, la 24ª brigada de la 76a división
reorganizada, que defendía la ciudad. En esta campaña, el enemigo perdió un
cuartel
217
218
general de cuerpo de ejército, dos cuarteles generales de división y
cinco brigadas, en total treinta mil hombres. Esta es nuestra primera gran
victoria en el frente Noroeste.
Al analizar la situación en el frente Noroeste, el vocero agregó: De las
28 brigadas del "ejército central" bajo el mando directo de Ju
Tsung-nan, 8 pertenecían a sus ; divisiones selectas: las 1ª, 36ª y 90ª
divisiones reorganizadas. Entre estas tropas, la 1ª brigada de la 1ª división
reorganizada había sido destruida una vez en septiembre de I946, en Fushan, Sur
de Shansí; las fuerzas principales de la 167ª brigada de la misma división
habían sido destruidas una vez, en mayo del año pasado, en el poblado de
Panlung, Norte de Shensí; la 123ª y la 165ª brigadas de la 36ª división
reorganizada habían sido destruidas una vez, en agosto del mismo año, en
Shachiatien, distrito de Michi, Norte de Shensí, y esta vez, fue aniquilada por
completo la goa división reorganizada. De las tropas selectas que le quedan aún
a Ju Tsung-nan, sólo la 78ª brigada de la 1ª división reorganizada y la 28a
brigada de la 36a división reorganizada no han sufrido golpes destructores. Se
puede, por tanto, afirmar que el conjunto de las tropas de Ju Tsung-nan está
prácticamente desprovisto de unidades selectas. Como resultado de la batalla de
aniquilamiento librada en Yichuan, de las 28 brigadas regulares al
________________
Comentario redactado por el
camarada Mao Tse-tung para el vocero del Alto Mando del Ejército Popular de
Liberación de China. En ese momento, la ofensiva enemiga en el frente Noroeste
ya había sido derrotada, y nuestro ejército había pasado a la ofensiva. Este
comentario analizaba la situación en el frente Noroeste y bosquejaba la
situación general en los otros frentes del país. Lo más importante de este
comentario es que subrayaba la gran significación del movimiento de educación
ideológica de nuevo tipo en el ejército, llevado a cabo mediante la
"narración de los sufrimientos" y las "tres verificaciones”.
Este movimiento constituyó un importante desarrollo del trabajo político y del
movimiento democrático en el Ejército Popular de Liberación. Fue el reflejo, en
el ejército, de los movimientos por la reforma agraria y por la consolidación
del Partido, que se efectuaban entonces vigorosamente en todas las regiones
liberadas. Elevó en forma considerable la conciencia política, el espíritu de
disciplina y la capacidad combativa de todos los oficiales y soldados. Al mismo
tiempo, aceleró del modo más eficaz la transformación de gran número de
soldados capturados del Kuomintang en combatientes del Ejército de Liberación,
y desempeñó un papel importante en la consolidación y engrosamiento del
Ejército Popular de Liberación y en la conquista de las victorias en los campos
de batalla. En lo que se refiere a la significación de este movimiento, véase
el presente tomo, págs. 195-196, "el movimiento democrático en el ejército",
págs. 235-248, "Discurso pronunciado en una conferencia de cuadros de la
región liberada de Shansí-Suiyuán", y págs. 279-288, "Circular del
Comité Central del Partido Comunista de China sobre la reunión de
septiembre".
219
mando directo de Ju Tsung-nan, quedan sólo 23, distribuidas en las
siguientes zonas: 1 en Linfen, Sur de Shansí, ya inmovilizada y condenada a la
destrucción; 9 en la frontera Shensí-Jonán y a lo largo de la línea Luoyang-
Tungkuan, que enfrentan a nuestro ejército de campaña al mando de Chen Keng y
Sie Fu-chi, y 1 en el Sur de Shensí, en servicio de guarnición en la zona de
Janchung. Las 12 brigadas restantes están distribuidas a lo largo de las vías
de comunicación en forma de T que unen a Tungkuan con Paochi y a Sienyang con
Yenán. De ellas, 3 son "brigadas trasladadas a la retaguardia"1,
compuestas en su totalidad de reclutas; 2 acaban de ser reconstituidas después
de haber sido completamente liquidadas por nuestro ejército; otras 2 han sufrido
nuestros golpes demoledores, y 5 han recibido relativamente pocos golpes. Se ve
que estas fuerzas no sólo son muy débiles, sino que están dedicadas en su mayor
parte a servicios de guarnición. Aparte de las tropas de Ju Tsung -nan, hay z
brigadas al mando de Teng Pao-shan que defienden Yulin, y otras g al mando de
Ma Jung- kui, de la provincia de Ningsia, y Ma Pu-fang, de la provincia de
Chingjai, que están distribuidas en las zonas de Sanpien y de Lungtung2. Las
susodichas tropas regulares, mandadas respectivamente por Ju Tsung-nan, Teng
Pao-shan, Ma Jung-kui y Ma Pu-fang, totalizan ahora 34 brigadas, incluidas las
unidades reconstituidas después de haber sido liquidadas una o dos veces.
Esta es la situación de las tropas enemigas en el Noroeste. Volvamos a
las brigadas distribuidas a lo largo de las vías de comunicación en forma de T.
De las cinco que han recibido relativamente pocos golpes, dos están
inmovilizadas en Yenán y tres se encuentran en la región del Gran Kuanchung3.
La mayoría de las demás son unidades recién reconstituidas y unas pocas,
unidades que han recibido golpes demoledores. En otras palabras, las fuerzas
enemigas en toda la región del Gran Kuanchung y, particularmente, en la
provincia de Kansú, son muy débiles e incapaces de detener la ofensiva del
Ejército Popular de Liberación. Esta situación no puede dejar de afectar a
parte de la disposición de fuerzas de Chiang Kai-shek en los frentes del Sur y,
sobre todo, a la disposición de sus fuerzas en la frontera Jonán- Shensí, que
enfrentan a nuestro ejército de campaña al mando de Chen Keng y Sie Fu-chi. El
Ejército Popular de Liberación del Noroeste, en su actual avance hacia el Sur,
ha obtenido victorias apenas hubo desplegado sus banderas, ha ganado fama
resonante y ha cambiado la correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros
en el Noroeste. De ahora en adelante combatirá con mayor eficacia aún
220
en coordinación con las tropas del Ejército Popular de Liberación de los
distintos frentes del Sur.
El vocero dijo: Desde el verano y el otoño últimos nuestros 3 ejércitos
de campaña, mandados respectivamente por Liu Po -cheng y Teng Siao-ping, Chen
Yi y Su Yu, Chen Keng y Sie Fu-chi, luego de cruzar el río Amarillo, han
avanzado hacia el Sur y recorrido libre e impetuosamente el territorio
comprendido entre los ríos Yang-tsé, Juai, Amarillo y Janshui, han aniquilado
gran número de tropas enemigas, han hecho trasladarse y atraído hacia sí a unas
90 de las 160 y tantas brigadas del ejército chiangkaishekista en los frentes
del Sur, le han quitado la iniciativa y han desempeñado un papel estratégico
decisivo, con la aclamación de todo el pueblo4. Durante su ofensiva de
invierno, nuestro Ejército de Campaña del Nordeste, desafiando el riguroso frío
de 30 grados bajo cero, aniquiló a gran parte de las tropas enemigas, conquistó
ciudades de renombre una tras otra y ganó una fama resonante en todo el país5.
Después de aniquilar el año pasado en heroicas batallas gran número de tropas
enemigas6, nuestras tropas de campaña en las zonas de Shansí-Chajar-Jopei, de
Shantung, del Norte de Chiangsú y de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán llevaron a
cabo su adiestramiento y consolidación durante el invierno y pronto lanzarán su
ofensiva de primavera7. El examen del conjunto de la situación demuestra una
verdad: si combatimos firmemente el conservatismo y el miedo al enemigo y a las
dificultades, y si seguimos la línea estratégica general establecida por el
Comité Central del Partido y su directiva sobre los diez principios militares
fundamentales8, podremos desenvolver nuestras ofensivas, aniquilar gran
cantidad de tropas enemigas y golpear a la pandilla chiangkaishekista de tal
modo que ésta sólo pueda parar momentáneamente los golpes, sin ser capaz de
devolverlos, o no pueda ni siquiera pararlos y sólo le quede verse totalmente
aniquilada por nosotros, parte por parte.
El vocero subrayó: La capacidad combativa de nuestro Ejército de Campaña
del Noroeste es ahora mucho más elevada que en cualquier momento del año
pasado9. En los combates del año último, el Ejército de Campaña del Noroeste
podía destruir a lo sumo dos brigadas enemigas en una sola acción, en tanto que
ahora, en la campaña de Yichuan, ha podido liquidar Cinco brigadas enemigas de
un solo golpe. Si esta victoria ha sido tan sobresaliente, se debe a muchas
razones; entre otras es preciso señalar el mando firme y flexible de los
camaradas dirigentes del frente, el enérgico apoyo de
221
nuestros camaradas dirigentes y las amplias masas de la retaguardia, el
relativo aislamiento de las tropas enemigas, un terreno favorable para
nosotros, etc. Sin embargo, la razón más digna de atención es el movimiento de
educación ideológica de nuevo tipo en el ejército, realizado en el invierno
último durante más de dos meses mediante la narración de los sufrimientos y las
tres verificaciones. El correcto desarrollo del movimiento por la narración de
los sufrimientos (sufrimientos infligidos al pueblo trabajador por la vieja
sociedad y por los reaccionarios) y por las tres verificaciones (del origen de
clase, del cumplimiento del deber y de la voluntad de lucha) elevó en gran
medida la conciencia política de los mandos y combatientes de todo el ejército en
la lucha por la emancipación de las masas trabajadoras explotadas, por el
cumplimiento de la reforma agraria en todo el país y por la destrucción de la
pandilla de Chiang Kai-shek, enemigo común del pueblo. Al mismo tiempo,
fortaleció considerablemente la firme cohesión de todos los mandos y
combatientes bajo la dirección del Partido Comunista. Sobre esta base, el
ejército adquirió un mayor grado de pureza en sus filas, fortaleció la
disciplina, desenvolvió un movimiento de masas por el adiestramiento de las
tropas y siguió desarrollando, de una manera completamente dirigida y ordenada,
la democracia en lo político, económico y militar. De esta forma el ejército ha
llegado a unirse como un solo hombre, aportando cada uno sus ideas y sus
esfuerzos; no teme ningún sacrificio, sabe vencer las dificultades materiales y
da prueba de intrepidez y heroísmo colectivos al destruir al enemigo. Semejante
ejército será invencible.
El vocero dijo: No sólo en el Noroeste ha sido realizado este movimiento
de educación ideológica de nuevo tipo en el ejército; lo ha sido o lo está
siendo en todo el Ejército Popular de Liberación. Este movimiento, que se lleva
a cabo en los intervalos entre batallas, no estorba las operaciones militares.
Está ligado a los movimientos por la consolidación del Partido y por la reforma
agraria, que ahora lleva adelante con acierto nuestro Partido; está coordinado
con nuestra justa política de estrechar el radio de ataque luchando solamente
contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, prohibiendo
estrictamente golpear y matar sin discriminación (mientras menos muertes,
mejor) y uniéndonos resueltamente con las masas populares, que totalizan más
del 90 por ciento de la población del país; está coordinado con la aplicación
de la acertada política urbana de nuestro Partido y su política de proteger y
desarrollar firmemente la industria y el comercio de la burguesía nacional.
Gracias a todo
222
esto, el Ejército Popular de Liberación se hará sin duda invencible. Por
desesperados que sean los forcejeos de la pandilla de Chiang Kai-shek y su amo,
el imperialismo norteamericano, contra la gran lucha del pueblo chino por la
revolución democrática, la victoria será indudablemente nuestra.
NOTAS
Brigadas del ejército
kuomintanista que, después de aniquiladas en su mayor parte por nuestras
tropas, eran trasladadas a la retaguardia para completarse, sin cambiar de
denominación.
Sanpien es una región
fronteriza en el Noroeste de la provincia de Shensí, y Lungtung, parte oriental
de la provincia de Kansú. Tanto Sanpien como Lungtung eran entonces prefecturas
de la región liberada de Shensí-Kansú-Ningsia.
Se refiere al centro de
Shensí.
A partir del 30 de junio de
1947, siete columnas del Ejército de Campaña de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán,
dirigido por Liu Po-cheng, Teng Siao-ping y otros camaradas, forzaron el cruce
del río Amarillo y avanzaron hacia las montañas Tapie, lo que inauguró la
ofensiva estratégica del Ejército Popular de Liberación. Hasta fines de marzo
de 1948, habían liquidado tropas enemigas compuestas de más de cien mil
hombres, y creado bases de apoyo en la frontera Jupei-Jonán, en el Oeste de
Anjui, en la región de las montañas Tungpai y en las llanuras entre los ríos
Yangtsé y Janshui. Ocho columnas del Ejército de Campaña del Este de China,
dirigido por Chen Yi, Su Yu y otros camaradas, después de derrotar en agosto de
1947 el ataque concentrado del enemigo a la provincia de Shantung, avanzaron
impetuosamente sobre el Sudoeste de Shantung e irrumpieron en la región
fronteriza de Jonán-Anjui-Chiangsú, pusieron fuera de combate más de cien mil
hombres de las tropas enemigas, ampliaron la región liberada de Jonán-Anjui-Chiangsú
y aislaron a Kaifeng y Chengchou, puntos estratégicos enemigos. Dos columnas y
un cuerpo de ejército del Ejército Taiyue de la región de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, dirigido por Chen Keng, Sie Fu-chi y otros
camaradas, forzaron en agosto de 1947 el cruce del río Amarillo en el Sur de
Shansí, irrumpieron en el Oeste de Jonán, causaron al enemigo más de cuarenta
mil bajas y establecieron bases de apoyo en la frontera Jonán-Shensí-Jupei, en
el Sur de Shensí y en otros lugares, aislando completamente a Luoyang, punto
estratégico enemigo en la parte occidental de la provincia de Jonán, y
amenazando a Tungkuan.
Desde el 15 de diciembre de
1947 al 15 de marzo de 1948, durante noventa días de combates ininterrumpidos,
so columnas y 12 divisiones independientes del Ejército de Campaña del
Nordeste, dirigido por Lin Piao, Luo Yung-juan y otros camaradas, desplegaron
una ofensiva de invierno, en una escala sin precedentes, a lo largo del tramo
Siping-Tashichiao del ferrocarril chino de Changchun y del tramo
Shanjaikuan-Shenyang del ferrocarril Peiping-Liaoning, aniquilaron tropas
enemigas con más de 156.000 hombres y tomaron a Siping, punto estratégico
fuertemente fortificado, y otras dieciocho ciudades. Una división enemiga de
guarnición en Yingkou se sublevó y se pasó a nuestro lado. Las fuerzas enemigas
que defendían la ciudad de Chilin la abandonaron para huir hacia Changchun.
Después de esto,
223
el territorio ocupado por el enemigo en el Nordeste se redujo a sólo el
1 por ciento de la superficie total de esta región y quedaron aisladas las
ciudades a lo largo de la línea Changchun-Shenyang-Chinchou, guaridas enemigas
en el Nordeste.
6 Desde principios de septiembre
hasta mediados de noviembre de 1947
columnas del Ejército de
Campaña de Shansí-Chajar-Jopei, dirigido por Nie Yung-chen y otros camaradas,
empeñaron sucesivas batallas en la zona al Norte del río Taching y en la zona
de Chingfengtien y la batalla por la liberación de Shichiachuang, causaron al
enemigo casi 50.000 bajas en total y unieron en un solo territorio las regiones
liberadas de Shansí-Chajar-Jopei y Shansí-Jopei-Shantung-Jonán. De septiembre a
diciembre de 1947, ; columnas del Ejército de Shantung, perteneciente al
Ejército de Campaña del Este de China, junto con fuerzas armadas locales,
hicieron la campaña de Chiaotung, bajo el mando de Sü Shi-you, Tan Chen-lin y
otros camaradas, liquidaron tropas enemigas con más de 63.000 soldados y
recuperaron más de diez capitales de distrito, lo cual cambió toda la situación
en la provincia de Shantung. De agosto a diciembre de 1947, unidades del
Ejército de Campaña del Este de China realizaron sucesivas batallas en el Norte
de Chiangsú - en Yencheng, Lipao y otros puntos -, causaron al adversario más
de 24.000 bajas y recuperaron un vasto territorio en el Norte de Chiangsú. En
diciembre de 1947, unidades del Ejército de Campaña de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, dirigido por Sü Siang-chien y otros camaradas,
combatieron en coordinación con unidades del Ejército de Campaña del Noroeste,
conquistaron a Yüncheng y aniquilaron tropas enemigas con más de 13.000
hombres; así quedó limpio de fuerzas enemigas el Sudoeste de Shansí y se vio
aislado el enemigo en Linfen.
En la primavera de 1948,
después de un período de adiestramiento y consolidación en el invierno
anterior, los ejércitos de campaña del Ejército Popular de Liberación
desencadenaron, uno tras otro, su ofensiva de primavera. Entre marzo y mayo, el
Ejército de Campaña de Shansí-Chajar-Jopei y unidades de los Ejércitos de
Campaña de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán y de Shansí-Suiyuán dieron sucesivas
batallas en el Sur de Chajar, en el Este de Suiyuán y en la zona de Linfen,
aniquilaron tropas enemigas con más de 43.000 hombres en total y recuperaron
vastos territorios. Entre el e de marzo y el 29 de mayo, unidades de los
Ejércitos de Campaña de las Planicies Centrales y del Este de China libraron
batallas sucesivas en Luoyang, Sungje y en las zonas al Oeste y al Este de
Nanyang, causaron al enemigo más de 56.000 bajas en total, destruyeron así su
sistema de defensa en las Planicies Centrales y ampliaron y consolidaron la
región liberada en este territorio. Entre el n de marzo y el e de mayo, el
Ejército de Shantung del Ejército de Campaña del Este de China dio batallas,
primero en el tramo occidental del ferrocarril Chingtao-Chinán y después en el
distrito de Weisien, que costaron al enemigo más de 84.000 bajas. Así, con
excepción de unos pocos puntos fuertes, tales como Chinán, Chingtao, Linyi y
Yenchou, quedó liberada toda la provincia de Shantung. En marzo, el Ejército
del Norte de Chiangsú realizó una batalla victoriosa en Yilin.
En lo que se refiere a los
diez principios militares fundamentales, véase el presente tomo, págs. 163-166,
"La situación actual y nuestras tareas", sec. 3.
Las fuerzas principales
empleadas en el verano de 1947 en las operaciones en el Norte de Shensí por el
Ejército de Campaña del Noroeste, dirigido por Peng Te-juai, Je Lung, Si
Chung-sün y otros camaradas, constaban de z columnas y z brigadas, con un total
superior a los 25.000 hombres. En la primavera de 1948, ya habían aumentado a ç
columnas, con un total superior a los 25.000 hombres. Después de haberse
templado durante un año de combate y gracias al movimiento de educación
ideológica de nuevo tipo en el ejército realizado en el invierno de 1947
224
las amplias masas de oficiales y soldados elevaron a un nivel sin
precedentes su conciencia política y la capacidad combativa de sus unidades.
Así se crearon las condiciones necesarias para que el Ejército de Campaña del
Noroeste pasara, en marzo de 1948, a combatir en las líneas exteriores. El 12
de abril, a continuación de la gran victoria en Yichuan, el Ejército de Campaña
del Noroeste inició una campaña en Sifu (la zona al Oeste de Sían y entre los
ríos Chingshui y Weishui) y en el Este de Kansú, avanzó impetuosamente sobre la
ancha zona comprendida entre los ríos Chingshui y Weishui, cortó la carretera
Sían-Lanchou y recuperó a Yenán el 22 de abril.
UNA CIRCULAR SOBRE LA SITUACIÓN *
20 de marzo de 1948
En los últimos meses, el
Comité Central ha concentrado toda su energía en resolver, en las nuevas
condiciones, los problemas concernientes a la política y la táctica específicas
para la reforma agraria, la industria y el comercio, el frente único, la consolidación
del Partido y el trabajo en las regiones liberadas nuevas, así como en combatir
las desviaciones de derecha y de "izquierda" dentro del Partido,
principalmente las desviaciones de "izquierda”. La historia de nuestro
Partido muestra que las desviaciones de derecha son susceptibles de surgir en
los períodos en que existe un frente único de nuestro Partido con el
Kuomintang, y las de "izquierda", en los períodos en que nuestro
Partido ha roto con el Kuomintang. En la actualidad, las desviaciones de
"izquierda" consisten principalmente en perjudicar los intereses de
los campesinos medios y de la burguesía nacional; en acentuar de modo
unilateral, en el movimiento obrero, los intereses inmediatos de los
trabajadores; en no hacer distinción en la manera de tratar a los
terratenientes y a los campesinos ricos, ni en la de tratar a los
terratenientes grandes, medios y pequeños, ni en la de tratar a los
terratenientes que son tiranos locales y a los que no lo son; en no dejar a los
terratenientes, como lo requiere el principio de
distribución por igual, los medios necesarios para ganarse la vida; en
ir más allá de ciertos límites establecidos por nuestra política en la lucha
por reprimir la contrarrevolución; en prescindir de los partidos políticos que
representan la burguesía nacional; en prescindir de los shenshi sensatos; en
descuidar la importancia táctica de reducir el radio de ataque en las regiones
liberadas nuevas (esto es, descuidar la neutralización de los campesinos ricos
y de los pequeños terratenientes), y en carecer de paciencia para trabajar de
manera metódica. Durante los últimos dos años o algo así, estas desviaciones de
"izquierda" se han producido, en mayor o menor grado, en todas las
regiones liberadas, y
225
226
se han convertido, a veces, en graves tendencias aventureras.
Afortunadamente no son muy difíciles de corregir; han sido corregidas en lo
fundamental en los últimos meses, o lo están siendo ahora. No obstante, los
dirigentes en todos los niveles deben hacer enérgicos esfuerzos para que sean
corregidas del todo estas desviaciones. Las desviaciones de derecha consisten
principalmente en sobreestimar la fuerza del enemigo, en mostrarse temeroso
ante la enorme ayuda que los EE.UU. prestan a Chiang Kai-shek, en sentir cierto
cansancio por la guerra larga, en abrigar algunas dudas acerca del poderío de
las fuerzas democráticas mundiales, en no atreverse a movilizar sin reserva a
las masas para abolir el feudalismo, y en permanecer indiferente ante la
impureza en la composición de clase y en el estilo de trabajo dentro del
Partido. Sin embargo, estas desviaciones no son las principales en la
actualidad, ni tampoco difíciles de corregir. En los últimos meses, nuestro
Partido ha logrado éxitos en la guerra, la reforma agraria, la consolidación
del Partido, la educación ideológica en el ejército, la creación de regiones
liberadas nuevas y la conquista de los partidos democráticos para nuestra
causa, y ha corregido con especial atención, o está corrigiendo, las desviaciones
que surgieron en estos terrenos de nuestra labor, lo que permitirá avanzar a
todo el movimiento revolucionario de China por la senda de un sano desarrollo.
Sólo cuando toda la política y la táctica del Partido sean realizadas con
acierto, será posible que triunfe la revolución china. La política y la táctica
son la propia vida del Partido; los camaradas dirigentes en todos los niveles
deben prestar a ellas plena atención y de ninguna manera deben mostrarse
negligentes a este respecto.
Algunas personalidades
democráticas, por abrigar ciertas ilusiones acerca de los EE.UU. y Chiang
Kai-shek y por ser escépticos con respecto a la fuerza de que disponían nuestro
Partido y el pueblo para derrotar a todos los enemigos interiores y exteriores,
aún creían posible un llamado "tercer camino"1 y se mantenían en una
posición intermedia entre el Kuomintang y el Partido Comunista; por tanto se
encontraron en aprietos frente a la repentina ofensiva del Kuomintang.
Finalmente, en enero de 1948, aceptaron las consignas de nuestro Partido y se
declararon contra Chiang Kai-shek y los EE.UU.
________________
Circular interna del Partido
Comunista de China escrita por el camarada Mao Tse-tung en nombre del Comité
Central. Después de expedir esta circular, el Comité Central se trasladó de la
región fronteriza de Shensí-Kansú-Ningsia a la región liberada de Shansí-Chajar-Jopei,
pasando por la región liberada de Shansí-Suiyuán, y llegó en mayo de 1948 a la
aldea de Sipaipo, distrito de Pingshan, Oeste de la provincia de Jopei.
227
y por la alianza con el Partido Comunista y la Unión Soviética2. Debemos
seguir una política de unión con estas personas y criticar de manera
conveniente sus puntos de vista erróneos. En el futuro, cuando se establezca el
Gobierno Popular Central, será necesario y beneficioso invitar a algunas de
ellas a formar parte del Gobierno. Lo característico de estas personas es que
han estado siempre poco dispuestas a tener contacto con las masas trabajadoras,
están acostumbradas a la vida en las grandes ciudades y vacilan en venir a las
regiones liberadas. No obstante, la base social que representan, o sea, la
burguesía nacional, tiene una importancia que no debe ser pasada por alto. Por
tanto es necesario ganarlas para nuestro lado. Es de prever que, cuando hayamos
logrado victorias aún mayores y conquistado algunas ciudades como Shenyang,
Peiping y Tientsín, cuando haya llegado a ser totalmente evidente que triunfará
el Partido Comunista y perderá el Kuomintang, estas personas estarán quizá en
disposición de venir a las regiones liberadas a trabajar con nosotros si se las
invita a formar parte del Gobierno Popular Central.
No pensamos constituir este
año el Gobierno Popular Central, porque aún no ha llegado el momento para ello.
Será indispensable constituirlo cuando la espuria Asamblea Nacional haya
elegido este año presidente de la República a Chiang Kai-shek3 y éste se haya
desacreditado aún más, cuando hayamos logrado victorias aún mayores y ampliado
nuestros territorios, preferentemente cuando nos hayamos apoderado de una o dos
de las ciudades más grandes del país, y cuando queden unidos entre sí el
Nordeste de China, el Norte de China, Shantung, el Norte de Chiangsú, Jonán,
Jupei y Anjui. Esto ocurrirá probablemente en 1949. Por el momento, estamos
unificando las regiones de Shansí-Chajar-Jopei, de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán
y de Pojai en Shantung para ponerlas bajo la dirección de un solo comité del
Partido (el Buró del Norte de China), de un solo gobierno y de un solo mando
militar4 (puede ser que la inclusión de la región de Pojai se demore un poco).
Estas tres regiones comprenden los amplios territorios al Norte del ferrocarril
Lungjai, al Oeste del ferrocarril Tientsín-Pukou y del golfo de Pojai, al Este
del ferrocarril Tatung-Puchou y al Sur del ferrocarril Peiping-Suiyuán. Ya
están unidas entre sí, con una población total de cincuenta millones de
habitantes, y probablemente su unificación quedará pronto acabada. Esto nos
permitirá prestar un enérgico apoyo a los frentes del Sur y proporcionar gran
número de cuadros a las regiones liberadas nuevas. El centro de dirección de
esta zona unificada
228
estará en Shichiachuang5. El Comité Central asimismo se propone
trasladarse al Norte de China, y con él se fusionará su Comisión de Trabajo.
Nuestras tropas en los
frentes del Sur fueron sometidas, de diciembre a febrero, a descanso,
adiestramiento y consolidación; estas tropas comprenden 9 brigadas de la
agrupación de Shantung, 7 de la agrupación del Norte de Chiangsú, 21 de la
agrupación de la zona entre los ríos Amarillo y Juai, 10 de la agrupación de la
región de Jonán-Jupei-Shensí, 19 de la agrupación de la zona entre los ríos
Yangtsé, Juai y Janshui, 12 de la del Noroeste de China y 12 de la del Sur de
Shansí y del Norte de Jonán. La sola excepción fueron las fuerzas principales
de la agrupación al mando de Liu Po-cheng y Teng Siao-ping en la zona entre los
ríos Yangtsé, Juai y Janshui, que no tuvieron semejante posibilidad porque Pai
Chung-si concentró sus fuerzas y atacó las montañas Tapie6, y sólo a fines de
febrero pudieron enviar parte de sus unidades al Norte del río Juai para el
descanso, adiestramiento y consolidación. Ese fue nuestro primer período de
descanso, adiestramiento y consolidación en gran escala en los últimos veinte
meses de lucha. Durante dicho período, adoptamos los siguientes métodos: hacer
a las masas narrar los sufrimientos pasados (sufrimientos infligidos al pueblo
trabajador por la vieja sociedad y por los reaccionarios), efectuar las tres
verificaciones (del origen de clase, del cumplimiento del deber y de la
voluntad de lucha) y realizar el adiestramiento de masas (los oficiales enseñan
a los soldados, los soldados enseñan a los oficiales y los soldados se enseñan
entre sí). Gracias a estos métodos, desarrollamos un elevado entusiasmo
revolucionario entre los mandos y combatientes de todo el ejército; reeducamos
o eliminamos del ejército a los terratenientes, campesinos ricos y demás
elementos nocivos que se habían deslizado en él; fortalecimos la disciplina; explicamos
con claridad las medidas políticas relativas a la reforma agraria, a la
industria y el comercio y a los intelectuales ; desarrollamos el estilo
democrático de trabajo en el ejército, y elevamos el nivel de la habilidad
militar y la preparación táctica. Como resultado, nuestro ejército ha aumentado
considerablemente su capacidad combativa. Con excepción de una parte de las
tropas de la agrupación mandada por Liu Po-cheng y Teng Siao-ping, que se
encuentra aún en período de descanso, adiestramiento y consolidación, todas
nuestras agrupaciones han iniciado sucesivamente nuevas operaciones militares
desde fines de febrero o comienzos de marzo y, en dos semanas, han liquidado g
brigadas enemigas. Nuestras
229
tropas en los frentes del Norte, que comprenden 46 brigadas de la
agrupación del Nordeste, 18 brigadas de la agrupación de la región de
Shansí-Chajar-Jopei y 2 brigadas de la agrupación de la región de
Shansí-Suiyuán, combatieron en su mayoría durante el invierno, y sólo una parte
de ellas tuvo un período de descanso, adiestramiento y consolidación.
Aprovechando la congelación del río Liaoje, nuestra agrupación del Nordeste
combatió durante tres meses, liquidó 8 brigadas del enemigo y consiguió que 1
brigada se sublevara y se pasara a nuestro lado ; ocupó Changwu, Faku,
Sinlitun, Liaoyang, Anshán, Yingkou y Siping y recuperó Chilin. Esta agrupación
ha iniciado ahora su período de descanso, adiestramiento y consolidación.
Después de esto, atacará, o bien a Changchun, o bien al enemigo a lo largo del
ferrocarril Peiping-Liaoning. La agrupación de la región de Shansí-Chajar-
Jopei, después de más de un mes de descanso, adiestramiento y consolidación,
avanza ya hacia el ferrocarril Peiping-Suiyuán. La agrupación de la región de
Shansí -Suiyuán es relativamente pequeña y su tarea principal es entretener a
las tropas de Yen Si- shan. En total, contamos en este momento, en los frentes
del Norte y del Sur, con 10 agrupaciones numéricamente desiguales. Las tropas
regulares alcanzan ya a 50 columnas (cada una equivale a una división
reorganizada del Kuomintang), ó 156 brigadas (cada una equivale a una brigada
reorganizada del Kuomintang), con un total superior a 1.322.000 hombres,
teniendo cada brigada (3 regimientos) un promedio aproximado de 8.000 hombres.
Además, hay más de 1.168.000 hombres de tropas irregulares (de los cuales
800.000 son de unidades de combate), incluidas las agrupaciones y tropas
locales, los destacamentos guerrilleros, las instituciones y academias
militares situadas en la retaguardia. Nuestro ejército consta en total de más
de 2.491.000 hombres. Pero antes de julio de 1946 sólo teníamos 28 columnas de
tropas regulares, ó 118 brigadas, o sea, más de 612.000 hombres en total,
siendo cada brigada (3 regimientos) de un promedio inferior a 5.000 hombres.
Junto con más de 665.000 hombres de las tropas irregulares, el total alcanzaba
a 1.278.000. Se ve bien que nuestro ejército ha crecido. No ha aumentado mucho
el número de brigadas, pero han aumentado en grado considerable los efectivos
de cada brigada. Después de veinte meses de combate también se ha elevado
considerablemente nuestra capacidad combativa.
En el período comprendido
entre julio de 1946 y el verano de 1946, las tropas regulares del Kuomintang
estaban compuestas de 93 divisiones, ó 248 brigadas; ahora tiene, por
numeración, 104 divisiones,
230
279 brigadas. Su disposición
es como sigue : en los frentes del Norte hay 29 divisiones, ó 93 brigadas (13
divisiones, ó 45 brigadas, al mando de Wei Li-juang en Shenyang; 11 divisiones,
ó 33 brigadas, al mando de Fu Tsuo-yi en Peiping; 5 divisiones, ó 15 brigadas,
al mando de Yen Si-shan en Taiyuán), totalizando unos 550.000 hombres. En los
frentes del Sur hay 66 divisiones, ó 158 brigadas (38 divisiones, u 86
brigadas, al mando de Ku Chu-tung en Chengchou; 14 divisiones, ó 33 brigadas,
al mando de Pai Chung-si en Chiuchiang, y 14 divisiones, ó 39 brigadas, al
mando de Ju Tsung-nan en Sían), totalizando alrededor de 1.060.000 hombres. En
la segunda línea hay 9 divisiones, ó 28 brigadas (4 divisiones, u 8 brigadas,
en la región del Noroeste, es decir, en la zona al Oeste de Lanchou; 4
divisiones, ó 10 brigadas, en la región del Sudoeste, es decir, en las
provincias de Sechuán, Sikang, Yunnán y Kuichou; 8 brigadas en la región del
Sudeste, es decir, en las provincias al Sur del río Yangtsé, y 1 división, ó 2 brigadas,
en Taiwán), totalizando aproximadamente 196.000 hombres. El aumento de la
cantidad de unidades regulares kuomintanistas por numeración se debe a que,
después de ver liquidadas gran cantidad de sus tropas por nuestro ejército y
después de pasar de la ofensiva estratégica a la defensiva estratégica, el
Kuomintang, al sentir aguda escasez de tropas, convirtió o reorganizó muchas
tropas locales y tropas títere en tropas regulares. Así, en los frentes del
Norte, las unidades de Wei Li-juang aumentaron en 3 divisiones, ó 14 brigadas,
y las de Fu Tsuo-yi, en 2 divisiones, ó 6 brigadas; en los frentes del Sur, las
unidades de Ku Chu-tung aumentaron en 6 divisiones, ó 9 brigadas, y las de Ju
Tsung-nan, en 2 brigadas. El aumento total fue de 11 divisiones, ó 31 brigadas.
Como resultado, el ejército del Kuomintang tiene ahora 104
divisiones en vez de 93 o sea, 279 brigadas en vez de 248. Pero, en
primer lugar, las 6 divisiones, ó 29 brigadas, que aniquilamos en los últimos
meses (hasta el 20 de marzo), existen ahora sólo de nombre; no han tenido
tiempo para reconstituirse o completarse, y probablemente parte de ellas no lo
podrán conseguir jamás. Por lo tanto, el ejército del Kuomintang tiene ahora,
de hecho, únicamente 98 divisiones, ó 250 brigadas, lo que supone un aumento de
sólo 5 divisiones por numeración y 2 brigadas reales desde el verano pasado. En
segundo lugar, de las 250 brigadas que existen realmente, sólo 118 no han
recibido golpes demoledores de nuestro ejército. Las 132 brigadas restantes han
sido aniquiladas una, dos e incluso tres veces y luego han sido completadas, o
han recibido de nuestro ejército una, dos y
231
hasta tres veces golpes demoledores (en el caso de una brigada,
aniquilarla significa destruirla completamente o destruir su mayor parte,
mientras que asestarle un golpe demoledor significa destruir uno de sus
regimientos o más, pero no sus fuerzas principales); poseen una moral y una
capacidad combativa muy bajas. De las 118 brigadas que aún no han recibido
golpes demoledores, algunas están compuestas de reclutas instruidos en la
retaguardia, y otras son unidades locales y tropas títere que han sido convertidas
o reorganizadas en tropas regulares; su capacidad combativa es muy baja. En
tercer lugar, las fuerzas armadas del Kuomintang han declinado también en
número. Antes de julio de 1946, tenían 2.000.000 de hombres en las tropas
regulares, 738.000 en las irregulares, 367.000 en las armas especiales, 190.000
en las fuerzas navales y aéreas y 1.010.000 en los servicios de retaguardia y
las escuelas militares: un total de 4.305.000 hombres. En febrero de 1948,
disponían de 1.810.000 hombres en las tropas regulares, 560.000 en las
irregulares, 280.000 en las armas especiales, 190.000 en las fuerzas navales y
aéreas y 810.000 en los servicios de retaguardia y las escuelas militares: un
total de 3.650.000 hombres, lo que supone una disminución de 655.000 hombres.
En los diecinueve meses que van de julio de 1946 a enero de 1948, nuestro
ejército causó en total 1.977.000 bajas a las tropas del Kuomintang (aún no se
han hecho estadísticas de febrero y de la primera mitad de marzo, pero el
número aproximado es de 180.000). En otras palabras, el Kuomintang ha perdido
no sólo el millón y tanto de hombres que reclutó en el curso de la guerra, sino
también gran número de las tropas que poseía antes. En estas circunstancias, el
Kuomintang ha adoptado una política opuesta a la nuestra, o sea, en vez de
completar los efectivos de cada una de sus brigadas, los reduce y aumenta por
numeración la cantidad de brigadas. Si en 1946 el promedio de los efectivos de
una brigada del Kuomintang era de unos 8.000 hombres, en la actualidad es sólo
de unos 6.500. De ahora en adelante, conforme se amplíen cada día las regiones
en poder de nuestro ejército, se reducirá diariamente la fuente de
reclutamiento y avituallamiento del ejército del Kuomintang ; estimamos que en
la próxima primavera, después de otro año de combate, nuestro ejército y el
ejército del Kuomintang serán más o menos iguales en número. Nuestra política
es seguir adelante con pasos firmes y descargar golpes seguros, en vez de
perseguir resultados rápidos; sólo procuramos aniquilar por mes, como promedio,
unas 8 brigadas de tropas regulares del Kuomintang, o sea, unas 100 brigadas
por año. En realidad, desde el otoño pasado se
232
ha sobrepasado este número, y en adelante puede sobrepasarse más
todavía. Es posible acabar con todo el ejército del Kuomintang en unos cinco
años (a contar de julio de 1946)7.
En la actualidad, en dos
sectores de los frentes del Sur y del Norte, el enemigo aún dispone de reservas
relativamente grandes y puede librar campañas ofensivas, lo que coloca allí
temporalmente a nuestras tropas en una posición difícil. El primer sector son
las montañas Tapie, donde el enemigo tiene aproximadamente catorce brigadas de
reserva. El segundo es la zona al Norte del río Juai, donde el enemigo tiene
unas doce brigadas de reserva. En estos dos sectores, las tropas del Kuomintang
mantienen todavía la iniciativa (la mantienen en el sector al Norte del río
Juai porque hemos trasladado de allí nueve brigadas de nuestras tropas de
campaña para enviarlas al Norte del río Amarillo para el descanso,
adiestramiento y consolidación, con miras a utilizarlas en otros sectores). Las
tropas enemigas en todos los demás frentes han perdido la iniciativa y sufren
nuestros golpes. La situación es particularmente favorable para nosotros en los
siguientes frentes: el Nordeste, Shantung, el Noroeste, el Norte de Chiangsú,
la región de Shansí-Chajar-Jopei, la región de Shansí-Jopei-Shantung-Jonán y la
vasta zona al Oeste del ferrocarril Chengchou-Jankou, al Norte del río Yangtsé
y al Sur del río Amarillo.
NOTAS
Véase el presente tomo, pág.
180, "La situación actual y nuestras tareas", nota 9.
En octubre de 1947, el
gobierno reaccionario del Kuomintang decretó la disolución de la Liga
Democrática. Bajo la presión de la camarilla reaccionaria del Kuomintang,
algunos miembros vacilantes de la Liga Democrática proclamaron su disolución y
el cese de sus actividades. En esa época, los otros partidos democráticos,
perseguidos por la camarilla reaccionaria del Kuomintang, tampoco podían actuar
abiertamente en las regiones dominadas por éste. En enero de 1948, Shen Chün-yu
y otros dirigentes de la Liga Democrática acordaron, en una reunión en Hongkong
restablecer el organismo dirigente de la Liga y reanudar sus actividades. En el
mismo mes, Li Chi-shen y otros miembros del ala democrática del Kuomintang
establecieron en Hongkong el Comité Revolucionario del Kuomintang. Estos dos
grupos aceptaron los puntos de vista del Partido Comunista de China en lo
tocante a la situación del momento e hicieron declaraciones en las que se
pronunciaban por la alianza con el Partido Comunista y con los demás partidos democráticos,
por el derrocamiento de la dictadura de Chiang Kai-shek y contra la
intervención armada de los EE.UU. en los asuntos internos de China. Los
miembros vacilantes de la Liga Democrática también aceptaron en ese tiempo
estas consignas
.
233
Los reaccionarios del
Kuomintang celebraron en Nankín, del 29 de marzo al 1º de mayo de 1948, una
espuria Asamblea Nacional, en la cual Chiang Kai-shek y Li Tsung-yen fueron
"elegidos" respectivamente "presidente" y
"vicepresidente" de la República.
En mayo de 1948, se
fusionaron la región liberada de Shansí-Chajar-Jopei y la de
Shansí-Jopei-Shantung-Jonán, y se establecieron el Consejo Administrativo
Unificado del Norte de China y la zona militar del Norte de China. En agosto
del mismo año, el Consejo cambió su nombre por el de Gobierno Popular del Norte
de China.
Shichiachuang, en el Oeste
de la provincia de Jopei, fue la primera ciudad importante liberada por el
Ejército Popular de Liberación en el Norte de China.
En diciembre de 1947, Pai
Chung-si comenzó con 33 brigadas el ataque a la región de las montañas Tapie.
En esa época se calculaba
que se requerirían cinco años para aniquilar todas las fuerzas del Kuomintang.
Más tarde se redujo este plazo a unos tres años y medio. Véase el presente
tomo, págs. 297-299, "trascendental cambio en la situación militar de
China".
234
DISCURSO PRONUNCIADO EN UNA CONFERENCIA DE CUADROS DE LA REGIÓN LIBERADA
DE SHANSÍ-SUIYUAN
1º de abril de 1948
Camaradas: Hoy quisiera hablar principalmente de algunos problemas
relacionados con nuestro trabajo en la región liberada de Shansí- Suiyuán, y
también de algunos problemas relativos a nuestro trabajo en todo el país.
I
En mi opinión, ha sido coronado con éxitos el trabajo de reforma agraria
y de consolidación del Partido, realizado durante el año transcurrido en la
región dirigida por el Subburó de Shansí-Suiyuán del Comité Central del Partido
Comunista de China.
Esto puede considerarse bajo dos aspectos. Por un lado, la organización
del Partido de la región de Shansí-Suiyuán ha combatido las desviaciones de
derecha, ha iniciado luchas de masas y ha terminado, o está terminando, la
reforma agraria y la consolidación del Partido entre dos millones y varios
centenares de miles de habitantes de esta región, cuya población total supera
los tres millones. Por otro lado, ha corregido también las desviaciones de
"izquierda" surgidas en estas campañas, encauzando así todo el
trabajo por el camino de un sano desarrollo. Tomando en cuenta estos dos
aspectos, estimo que ha tenido éxito el trabajo de reforma agraria y de
consolidación del Partido en la región liberada de Shansí-Suiyuán.
"De ahora en adelante - dicen las masas populares de la región
liberada de Shansí-Suiyuán -, nadie se atreverá jamás a ser feudal; nadie se
atreverá jamás a maltratar a la gente ni entregarse a la corrupción." Esa
es su conclusión sobre nuestro trabajo de reforma
235
236
agraria y de consolidación del Partido. Cuando dicen: "nadie se
atreverá jamás a ser feudal", quieren decir que, gracias a la lucha
realizada bajo nuestra dirección, han liquidado, o están liquidando, el sistema
de explotación feudal en las regiones liberadas nuevas y las supervivencias de
este sistema en las regiones liberadas antiguas y semiantiguas. Cuando dicen:
"nadie se atreverá jamás a maltratar a la gente ni entregarse a la
corrupción", aluden al grave fenómeno de cierta impureza en la composición
de clase y en el estilo de trabajo que antes existió dentro de las
organizaciones del Partido y los organismos gubernamentales. Numerosos
elementos nocivos se habían infiltrado en dichas organizaciones; muchos
individuos habían desarrollado un estilo burocrático de trabajo, abusado de su
poder y tratado despóticamente al pueblo, y habían empleado métodos coercitivos
y autoritarios para sacar adelante las tareas, provocando así el descontento
entre las masas, o se habían entregado a la corrupción, o habían atentado
contra los intereses de las masas. Esta situación, sin embargo, ha cambiado de
raíz después de un año de trabajo de reforma agraria y de consolidación del
Partido.
Uno de los camaradas presentes me ha dicho: "Nos hemos librado de
lo que nos era funesto. Ahora hemos adquirido lo que antes nos faltaba."
Al decir "lo que nos era funesto", aludía al grave fenómeno de la
impureza en la composición de clase y en el estilo de trabajo dentro de las
organizaciones del Partido y de los organismos gubernamentales, y el resultante
descontento entre las masas. Este fenómeno ha sido ahora completamente
eliminado. Al decir "lo que antes nos faltaba" y que “ahora hemos
adquirido”, aludía a las ligas de campesinos pobres, a las nuevas asociaciones
campesinas, a las asambleas de representantes populares de territorio y de
aldea y a la nueva atmósfera que prevalece en el campo como resultado del
trabajo de reforma agraria y de consolidación del Partido.
Me parece que estos comentarios corresponden a la realidad.
Tal es el gran éxito del trabajo de reforma agraria y de consolidación
del Partido en la región liberada de Shansí-Suiyuán. Constituye el primer
aspecto de nuestro éxito. Sólo sobre esta base pudo la organización del Partido
de la región de Shansí-Suiyuán realizar, durante el año transcurrido, una gran
labor al servicio del frente, en apoyo de la gran Guerra Popular de Liberación.
Sin el éxito alcanzado en nuestro trabajo de reforma agraria y de consolidación
del Partido, habría sido difícil cumplir tareas tan enormes en el terreno
militar.
237
Por otra parte, la organización del Partido de la región de
Shansí-Suiyuán ha corregido las desviaciones de "izquierda" surgidas
en el curso de su trabajo. Hubo tres principales desviaciones de este tipo.
Primero, en muchos lugares, al determinar la pertenencia de clase, se clasificó
erróneamente como terratenientes o campesinos ricos a numerosos trabajadores
que no ejercían ninguna explotación feudal o que sólo ejercían explotación en
pequeño grado ; de ese modo se amplió equivocadamente el radio de ataque y se
olvidó un principio estratégico de la mayor importancia: en la reforma agraria
podemos y debemos unir, más o menos, al 92 por ciento de las familias
campesinas o alrededor del 90 por ciento de la población rural, o sea, unir a
todos los trabajadores del campo para formar un frente único contra el sistema
feudal. En la actualidad, se ha corregido esta desviación. En consecuencia, la
gente se ha tranquilizado mucho y el frente único revolucionario se ha
consolidado. Segundo, en la reforma agraria, se causaron perjuicios a las
empresas industriales y comerciales de terratenientes y de campesinos ricos; en
la lucha por descubrir las actividades contrarrevolucionarias en el terreno
económico, se rebasaron los límites prescritos, y en la ejecución de la política
de impuestos, se lesionó a la industria y al comercio. Estas eran las
desviaciones de "izquierda" con respecto a la industria y al
comercio. Ellas se han corregido también en la actualidad, lo que permite a la
industria y al comercio rehacerse y desarrollarse. Tercero, durante las
violentas luchas por la reforma agraria del año transcurrido, la organización
del Partido de la región de Shansí-Suiyuán no supo atenerse inequívocamente a
la política del Partido que prohibe estrictamente golpear y matar sin
discriminación, de suerte que en ciertos lugares algunos terratenientes y
campesinos ricos fueron ejecutados innecesariamente, y los elementos nocivos
del campo pudieron sacar partido de la situación para vengarse, matando
criminalmente cierto número de trabajadores. Consideramos absolutamente
necesario y justo que sean condenados a la pena capital, por los tribunales
populares y las autoridades democráticas, los mayores criminales que de manera
activa y grave han combatido la revolución democrática popular y han saboteado
la reforma agraria, es decir, los contrarrevolucionarios y tiranos locales
culpables de los peores crímenes. Si así no se hiciera, no podría establecerse
el orden democrático. Pero debemos prohibir que se dé muerte a los simples
subordinados del Kuomintang que aún lo siguen, al común de los terratenientes y
campesinos ricos y a los individuos cuya culpabilidad sea menos grave. Además,
cuando los
238
tribunales populares y las autoridades democráticas efectúan el
interrogatorio de los criminales, se debe prohibir la violencia física. Se han
corregido también las desviaciones de este tipo surgidas durante el año
transcurrido en la región de Shansí-Suiyuán.
Ahora que se han corregido a conciencia todas las desviaciones arriba
mencionadas, podemos decir con fundamento que todo el trabajo dirigido por el
Subburó de Shansí-Suiyuán del Comité Central marcha ya por el camino de un sano
desarrollo.
El método de trabajo fundamental que todos los comunistas deben tener
muy presente es el de determinar nuestra línea de conducta de acuerdo con las
condiciones reales. Si examinamos la causa de los errores cometidos, vemos que
todos se deben al hecho de que nos apartamos de las condiciones reales
existentes en un momento y lugar dados y determinamos de manera subjetiva
nuestra línea de conducta. Esto debe servir de lección a todos los camaradas.
En cuanto a la consolidación de las organizaciones de base del Partido,
habéis utilizado, en conformidad con la directiva del Comité Central sobre el
trabajo de reforma agraria y de consolidación del Partido en las regiones
liberadas antiguas y semiantiguas1, la experiencia adquirida en el distrito de
Pingshan, en la región liberada de Shansí -Chajar-Jopei; es decir, habéis
invitado a activistas de las masas no pertenecientes al Partido a participar en
las reuniones de célula y habéis desarrollado la crítica y la autocrítica para
eliminar la impureza en la composición de clase y en el estilo de trabajo de
las organizaciones del Partido, permitiendo a éstas estrechar sus vínculos con
las masas populares. Al proceder así, podéis dar cima, de una manera sana, a
todo el trabajo de consolidación de las organizaciones del Partido.
A los miembros del Partido y cuadros que hayan cometido errores, pero
que aún puedan ser educados y se diferencien de los incorregibles, se los debe
educar, cualquiera que sea su origen de clase, en vez de abandonarlos. Es
asimismo correcto que hayáis aplicado este principio o estéis aplicándolo.
En la lucha contra el sistema feudal, es extremadamente valiosa la
experiencia de constituir, sobre la base de las ligas de campesinos pobres y
las asociaciones campesinas, asambleas de representantes populares en los
niveles de territorio y de aldea (o cantón). Una verdadera asamblea de
representantes populares sólo es la que se basa en la voluntad de masas
populares realmente amplias. Ahora ya existe la posibilidad de que se
constituyan asambleas de
239
esta clase en todas las regiones liberadas. Tales asambleas, una vez
establecidas, deben ser los órganos locales del Poder popular y, así como los
consejos gubernamentales que elijan, deben quedar investidas de toda la
autoridad debida. Las ligas de campesinos pobres y las asociaciones campesinas
pasarán a ser entonces sus auxiliares. Habíamos pensado establecer asambleas de
representantes populares en las zonas rurales sólo después de cumplir, en lo
fundamental, la tarea de la reforma agraria. Ahora que vuestra experiencia y la
de otras regiones liberadas han probado que es posible y necesario instaurar,
en plena lucha por la reforma agraria, tales asambleas de territorio y de aldea
y los respectivos consejos gubernamentales elegidos por ellas, debéis continuar
haciéndolo así. Lo mismo debe hacerse en todas las regiones liberadas. Después
que se generalice el establecimiento de asambleas de representantes populares
de territorio y de aldea, podrán establecerse las de distrito. Cuando se
establezcan las del nivel de distrito y las de los niveles inferiores, será
fácil establecer las de los niveles superiores. Las asambleas de representantes
populares en los distintos niveles deben incluir, hasta donde sea posible,
representantes de todas las capas democráticas de la población: obreros,
campesinos, artesanos independientes, profesionales, intelectuales,
industriales y comerciantes de la burguesía nacional y shenshi sensatos. Por
supuesto que no se debe completar la representación de manera mecánica; hay que
distinguir entre las zonas rurales con poblados y las que no los tienen, entre
los poblados grandes y pequeños y entre las ciudades y las zonas rurales, a fin
de cumplir de manera natural, y no mecánica, la tarea de unir a todas las capas
democráticas.
La gran lucha de masas por la reforma agraria y la consolidación del
Partido ha educado y formado decenas de miles de activistas y cuadros. Ellos
están vinculados con las masas y constituirán un tesoro muy precioso para la
República Popular China. En adelante hay que intensificar su educación, de modo
que hagan progresos constantes en su trabajo. Al mismo tiempo, es preciso
prevenirlos contra el engreimiento y la presunción que pueden surgir de los
éxitos y elogios.
En vista de todo esto, en vista de los éxitos obtenidos en los terrenos
arriba mencionados, podemos decir que la región liberada de Shansí-Suiyuán está
ahora mejo consolidada que nunca. También se han consolidado las otras regiones
liberadas donde se ha trabajado de la misma manera.
240
II
Los éxitos conseguidos en la región liberada de Shansí-Suiyuán, en lo
que concierne a la dirección, se deben principalmente a las siguientes causas:
Con la ayuda del camarada
Kang Sheng, que trabajó en la aldea administrativa de Jaochiapo, distrito de
Linsien, durante la primavera y el verano pasados, el Subburó de Shansí-Suiyuán
celebró en junio último una conferencia de los secretarios de comité de
prefectura del Partido. La conferencia criticó las desviaciones de derecha que
existían en el trabajo anterior, puso radicalmente al descubierto los graves
fenómenos de desviación de la línea del Partido y adoptó la política de iniciar
a conciencia la reforma agraria y la consolidación del Partido. En lo
fundamental, la conferencia fue un éxito. Sin ella, la reforma agraria y la
consolidación del Partido, tareas de tan grande envergadura, no habrían podido
tener éxito. Los defectos de la conferencia fueron los siguientes: no determinó
distintas líneas de conducta según las distintas condiciones existentes en las
regiones liberadas antiguas, semiantiguas y nuevas; adoptó una política
ultraizquierdista en la determinación de la pertenencia de clase; dio excesiva
importancia, en la cuestión de cómo destruir el sistema feudal, a la búsqueda
de los bienes enterrados por los terratenientes; en la cuestión de cómo tratar
las demandas de las masas, sin proceder a un análisis sereno, lanzó de manera
demasiado general la consigna de "hacerlo todo como las masas lo
quieran". Este último punto, que es la cuestión referente a las relaciones
del Partido con las masas, hay que entenderlo así: el Partido debe dirigir a
las masas, según las circunstancias, en la realización de todas las ideas
correctas de éstas, y educarlas para que corrijan toda idea errónea que
abriguen. La conferencia sólo subrayó que el Partido debía realizar las ideas
de las masas, pero descuidó que el Partido debía también educar y dirigir a las
masas, lo que ejerció más tarde una influencia negativa en los camaradas de
algunos lugares y agravó sus errores seguidistas.
El Subburó de Shansí-Suiyuán
tomó en enero de este año medidas adecuadas para corregir las desviaciones de
"izquierda".
241
Estas medidas se pusieron en práctica después del regreso de los
camaradas del Subburó que habían participado en la reunión de diciembre del
Comité Central2. Con tal objetivo el Subburó dio una directiva de cinco
puntos3. Estas medidas correctivas correspondían de tal modo a los deseos de
las masas y fueron aplicadas tan rápida y radicalmente, que en un corto lapso
se rectificaron casi todas las desviaciones de "izquierda".
III
Durante la Guerra de Resistencia contra el Japón, la línea rectora de la
organización del Partido de la región de Shansí-Suiyuán era acertada en lo
fundamental. Esto se manifestó en la reducción de los arriendos y de los
intereses; en la restauración y el desarrollo considerable de la producción
agrícola, del hilado y tejido domésticos, de la industria de guerra y de
ciertas ramas de la industria ligera; en la cimentación de las organizaciones
del Partido, y en la formación de un gobierno democrático y de un ejército
popular de casi cien mil hombres. Toda esta labor constituyó la base sobre la
cual pudimos hacer victoriosamente la Guerra de Resistencia y rechazar los
ataques de Yen Si-shan y otros reaccionarios. Naturalmente, durante ese período
el Partido y el gobierno también tuvieron sus deficiencias ; éstas eran, como
ahora vemos con toda claridad, cierto grado de impureza en la composición de
clase y en el estilo de trabajo y los numerosos efectos consiguientes,
indeseables para nuestra labor. Pero, en su conjunto, la labor realizada
durante la Guerra de Resistencia fue fructífera. De ahí que contáramos con
condiciones favorables para derrotar, después de la rendición japonesa, los
ataques contrarrevolucionarios de Chiang Kai-shek. Las deficiencias o errores
en la dirección de la organización del Partido en la región de Shansí-Suiyuán
durante la Guerra de Resistencia consistían principalmente en no saber apoyarse
en las más amplias masas para suprimir la impureza en la composición de clase y
en el estilo de trabajo que existía en cierto grado en las organizaciones del
Partido y los organismos gubernamentales y los efectos consiguientes,
indeseables para el trabajo. Esta tarea la habéis cumplido ahora. Una de las
causas de dicho estado de cosas era que algunos camaradas dirigentes de ese
entonces de Shansí-Suiyuán no comprendieron bien las numerosas
242
condiciones reales en que se encontraban el Partido y las masas. Esto
también debe servir de lección a nuestros camaradas.
IV
En adelante, la tarea de la organización del Partido de la región de
Shansí-Suiyuán es la de hacer los mayores esfuerzos por dar cima a la reforma
agraria y a la consolidación del Partido, por continuar y apoyar la Guerra
Popular de Liberación, por no aumentar, sino aligerar apropiadamente, las
cargas del pueblo y por restaurar y desarrollar la producción. Vosotros
celebráis en estos momentos una conferencia consagrada a la producción. Durante
los próximos años, el objetivo de la restauración y del desarrollo de la
producción será mejorar la vida del pueblo, por un lado, y apoyar la Guerra
Popular de Liberación, por el otro. Tenéis una agricultura y una industria
artesanal muy extendidas, así como algunas empresas de la industria ligera y
pesada equipadas con maquinaria. Espero que hagáis un buen trabajo al dirigir
estas ramas de la producción; de otro modo no podríais llamaros buenos
marxistas. En la agricultura, han fracasado los equipos de intercambio de
trabajo y las cooperativas4 que se hallaban en manos de elementos burocráticos
y que sólo perjudicaban a las masas populares. Esto es enteramente comprensible
y no hay por qué lamentarlo. Vuestra tarea es proteger cuidadosamente y
desarrollar aquellos equipos de intercambio de trabajo, cooperativas y otras
organizaciones económicas necesarias que se hayan ganado el apoyo de las masas,
y establecerlas por todas partes.
V
A nuestros camaradas les preocupa la situación del país. Después que la
Conferencia Agraria Nacional del Partido, reunida el año pasado, adoptó una
política nueva para desarrollar el trabajo de reforma agraria y de
consolidación del Partido, en casi todas las regiones liberadas se celebraron
grandes conferencias de cuadros consagradas a la consolidación del Partido y a
la reforma agraria. En estas conferencias se criticaron las ideas derechistas
existentes en el
243
Partido y se puso al desnudo el grave fenómeno de cierto grado de
impureza en la composición de clase y en el estilo de trabajo del Partido.
Después, en muchos lugares se tomaron medidas adecuadas y se han corregido o
están corrigiendo las desviaciones de "izquierda". De este modo,
frente a la nueva situación política y a las nuevas tareas políticas, nuestro
Partido ha podido encauzar su trabajo en el país entero por el camino de un
sano desarrollo. En los últimos meses, casi todas las unidades del Ejército
Popular de Liberación han utilizado los intervalos entre las batallas para
emprender una vasta labor de adiestramiento y consolidación. Esta labor se ha
llevado a cabo de una manera bien dirigida, ordenada y democrática. Con ello se
ha estimulado el fervor revolucionario de las grandes masas de mandos y
combatientes, se les ha hecho comprender con claridad el objetivo de la guerra,
se han eliminado las tendencias ideológicas incorrectas y fenómenos indeseables
existentes en el ejército, se ha educado a los cuadros y combatientes y ha
crecido enormemente la capacidad combativa del ejército. De ahora en adelante,
debemos continuar realizando este nuevo tipo de movimiento democrático de masas
para la educación ideológica en el ejército. Podéis daros bien cuenta de que
nuestro enemigo, el Kuomintang, no es capaz de emprender ninguna de estas
tareas de gran importancia histórica que realizamos: la consolidación del
Partido, la educación ideológica en el ejército y la reforma agraria. De
nuestro lado, nos hemos dedicado a corregir seriamente las deficiencias; hemos
hecho que todo el Partido y todo el ejército estén unidos, por decirlo así,
como un solo hombre; todo el Partido y todo el ejército han establecido
vínculos estrechos con las masas populares; se han aplicado con eficacia todas
las medidas políticas y todas las tácticas formuladas por el Comité Central de
nuestro Partido, y se lleva victoriosamente la Guerra Popular de Liberación.
Del lado de nuestro enemigo ocurre justamente todo lo contrario. Está tan corrompido,
tan desgarrado por crecientes e irresolubles querellas intestinas, tan
repudiado por el pueblo y relegado a un aislamiento tan completo, y ha sufrido
tantas derrotas en los campos de batalla, que su ruina es inevitable. Este es
el cuadro completo del contraste entre la revolución y la contrarrevolución en
China.
Frente a esta situación, todos los miembros del Partido deben atenerse
firmemente a la línea general del Partido, que es la línea de la revolución de
nueva democracia. La revolución de nueva democracia no es una revolución
cualquiera; sólo puede y debe ser una revolución
244
de las amplias masas populares, dirigida por el proletariado, contra el
imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático. Esto significa que la
dirección de esta revolución no la pueden ni deben asumir ninguna otra clase y
ningún otro partido que el proletariado y el Partido Comunista de China. Esto
significa que es muy amplio el frente único de quienes toman parte en esta
revolución, el cual abarca a los obreros, campesinos, artesanos independientes,
profesionales, intelectuales, la burguesía nacional y el sector de shenshi
sensatos, que se ha desprendido de la clase de los terratenientes. A todos
ellos nos referimos al hablar de las amplias masas populares. El Estado y el
gobierno que han de fundar éstas, serán la República Popular China y el gobierno
democrático de coalición asentado sobre la alianza de todas las clases
democráticas y dirigido por el proletariado. Los enemigos a los que esta
revolución se propone derrocar sólo son y deben ser el imperialismo, el
feudalismo y el capitalismo burocrático. La expresión concentrada de todos
estos enemigos es el reaccionario régimen del Kuomintang chiangkaishekista.
El feudalismo es el aliado del imperialismo y del capitalismo
burocrático y sirve de base a su dominación. Por eso, la reforma del sistema
agrario constituye el contenido principal de la revolución de nueva democracia
en China. La línea general de la reforma agraria consiste en apoyarse en los
campesinos pobres y unirse con los campesinos medios para abolir, de manera
metódica y con diferencias en el trato, el sistema de explotación feudal y
desarrollar la producción agrícola. La fuerza fundamental en que nos apoyamos
durante la reforma agraria sólo pueden y deben ser los campesinos pobres. Esta
capa de campesinos pobres constituye, junto con los asalariados agrícolas,
alrededor del ¨o por ciento de la población rural de China. La tarea principal
e inmediata de la reforma agraria es satisfacer las reivindicaciones de las
masas de campesinos pobres y asalariados agrícolas. En la reforma agraria es
indispensable unirse con los campesinos medios ; los campesinos pobres y los
asalariados agrícolas deben formar un sólido frente único con los campesinos
medios, que representan alrededor del 20 por ciento de la población rural. De
otra manera se encontrarán aislados los campesinos pobres y los asalariados
agrícolas y fracasará la reforma agraria. Una de las tareas de la reforma
agraria es satisfacer las reivindicaciones de una parte de los campesinos
medios. A un sector de los campesinos medios se les debe permitir poseer
individualmente más tierras que las que reciben como promedio los campesinos
pobres. Si apoyamos la reivin-
245
dicación de los campesinos por una distribución por igual de la tierra,
es para facilitar la movilización de las amplias masas campesinas a fin de
abolir rápidamente el sistema de propiedad territorial de la clase
terrateniente feudal, y no para preconizar un igualitarismo absoluto.
Quienquiera que abogue por el igualitarismo absoluto, se equivoca. Hay una
manera de pensar, en la actualidad corriente en el campo, que perjudica la
industria y el comercio y preconiza el igualitarismo absoluto en la distribución
de la tierra. Es de carácter reaccionario, atrasado y retrógrado. Debemos
criticarla. El blanco de la reforma agraria sólo es y debe ser el sistema de
explotación feudal ejercida por la clase terrateniente y por los campesinos
ricos de viejo tipo, y no hay que perjudicar ni los intereses de la burguesía
nacional ni las empresas industriales y comerciales de los terratenientes y
campesinos ricos. Hay que guardarse, en particular, de lesionar a los intereses
de los campesinos medios, artesanos independientes, profesionales y campesinos
ricos de nuevo tipo, que no ejercen explotación o la ejercen en pequeña medida.
el objetivo de la reforma agraria es abolir el sistema de explotación feudal,
es decir, liquidar a los terratenientes feudales como clase y no como
individuos. Por eso, a cada terrateniente hay que darle la misma cantidad de
tierra y de bienes que a un campesino, hacerle aprender el trabajo productivo e
incorporarlo a la vida económica nacional. Con excepción de los
contrarrevolucionarios y tiranos locales culpables de los peores crímenes
confirmados por pruebas concluyentes, quienes se han hecho acreedores del odio
implacable de las amplias masas y a quienes, por lo tanto, se puede y debe
castigar, hay que aplicar una política de clemencia para con todos; se prohibe
en cualquier caso golpear o matar sin discriminación. El sistema de explotación
feudal debe ser abolido de manera metódica, es decir, con arreglo a una
táctica. Al desatar la lucha, debemos determinar nuestra táctica de acuerdo con
las circunstancias y el grado de conciencia política y de organización de las
masas campesinas; no hay que intentar liquidar de la noche a la mañana todo el
sistema de explotación feudal. Dadas las condiciones reales del sistema de
explotación feudal en las zonas rurales de China, el radio total de ataque en
la reforma agraria no debe exceder, por lo general, de un e por ciento, más o
menos, de las
familias rurales, o sea,
alrededor del 10 por ciento de la
población rural. En las
regiones liberadas antiguas y semiantiguas,
el porcentaje debe ser aún menor. Es peligroso apartarse de las
condiciones reales y ampliar
erróneamente el radio de ataque. En
las regiones liberadas
246
nuevas es además necesario realizar la reforma agraria por zonas y por
etapas. "Por zonas" significa que, en los lugares que podemos
mantener sólidamente, debemos concentrar nuestros esfuerzos en realizar un
adecuado trabajo de reforma agraria que responda a los deseos de las masas
locales, mientras que en los lugares difíciles de conservar con solidez por el
momento, no debemos, antes de un cambio en la situación, apresuramos a
emprender la reforma agraria, sino limitamos a los trabajos factibles y beneficiosos
para las masas en las circunstancias actuales. "Por etapas" significa
que, en los lugares recién ocupados por el Ejército Popular de Liberación,
debemos formular y aplicar la táctica de neutralizar a los campesinos ricos y a
los terratenientes medios y pequeños, y disminuir el radio de ataque en tal
medida que sólo destruyamos las fuerzas armadas reaccionarias del Kuomintang y
asestemos golpes a los déspotas y tiranos locales. Debemos concentrar todos
nuestros esfuerzos en cumplir esta tarea como la primera etapa del trabajo en
las regiones liberadas nuevas. Después de lo cual, debemos avanzar
gradualmente; conforme a la elevación del nivel de conciencia política y de
organización de las masas, hacia la etapa de total abolición del sistema
feudal. En las regiones liberadas nuevas debemos distribuir los bienes muebles
y la tierra sólo cuando las condiciones se hayan vuelto relativamente estables
y la abrumadora mayoría de las masas haya sido plenamente movilizada para la
acción; actuar de otra manera sería aventurado e inseguro y sólo causaría
perjuicios. En las regiones liberadas nuevas, hay que utilizar plenamente la
experiencia obtenida durante la Guerra de Resistencia. Por abolición del
feudalismo con diferencias en el trato, entendemos que debemos distinguir entre
los terratenientes y los campesinos ricos, entre los terratenientes grandes,
medios y pequeños, y entre los terratenientes y campesinos ricos que son
tiranos locales y los que no lo son, y que, con sujeción al principio
fundamental de la distribución por igual de la tierra y de la abolición del
sistema feudal, no debemos tomar decisiones uniformes respecto a ellos; sino
diferenciar el trato según las condiciones diferentes de cada cual. Si
procedemos así, la gente verá que nuestro trabajo es enteramente racional. El
desarrollo de la producción agrícola constituye el objetivo inmediato de la
reforma agraria. Sólo la abolición del sistema feudal puede crear las
condiciones para ese desarrollo. En cada región; tan pronto como sea liquidado
el feudalismo y terminada la reforma agraria, el Partido y las autoridades
democráticas deben plantear la tarea de restaurar y desarrollar la producción
agrícola, consagrar a esta tarea
247
todas las fuerzas disponibles del campo, organizar la cooperación y la
ayuda mutua, mejorar la técnica agrícola, fomentar la selección de semillas y
construir obras hidráulicas: todo a fin de asegurar el aumento de la
producción. Las organizaciones del Partido en las zonas rurales deben dedicar
la mayor parte de su energía a restaurar y desarrollar la producción agrícola,
así como la producción industrial en los poblados. Con objeto de acelerar tal
restauración y desarrollo, debemos, en el curso de nuestra lucha por la
abolición del sistema feudal, esforzamos por preservar, hasta donde sea
posible, todos los medios de producción y de subsistencia utilizables, tomar
medidas enérgicas contra cualquiera que los destruya o malgaste, combatir los
excesos en las comidas y observar una estricta economía. Para desarrollar la
producción agrícola, debemos aconsejar a los campesinos que se organicen, sobre
una base voluntaria y en forma gradual, en diversos tipos de cooperativas de
producción y de consumo basadas en la propiedad privada y permisibles en las
actuales condiciones económicas. La abolición del sistema feudal y el
desarrollo de la producción agrícola asentarán las bases para el desarrollo de
la producción industrial y la transformación de nuestro país agrícola en país
industrial. Ese es el objetivo final de la revolución de nueva democracia.
Camaradas, sabéis que nuestro Partido ha formulado la línea general y la
política general de la revolución china, así como diversas líneas de trabajo y
medidas políticas concretas. Sin embargo, muchos camaradas a menudo tienen
presentes sólo las líneas de trabajo y medidas políticas concretas, olvidando
la línea general y la política general del Partido. Si efectivamente olvidamos
la línea general y la política general del Partido, seremos revolucionarios
ciegos, inmaturos y de ideas confusas, y al aplicar una línea concreta de
trabajo y una medida política concreta, nos desorientaremos, oscilaremos de
izquierda a derecha y perjudicaremos nuestro trabajo.
Permitidme repetir:
La revolución de las amplias masas populares, dirigida por el
proletariado, contra el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo
burocrático: ésta es la revolución de nueva democracia en China, y ésta es la
línea general y la política general del Partido Comunista de China en la actual
etapa histórica.
Apoyarse en los campesinos pobres y unirse con los campesinos medios
para abolir, de manera metódica y con diferencias en el trato, el sistema de
explotación feudal y desarrollar la producción agrícola: tal es la línea
general y la política general del Partido Comu-
248
nista de China en el trabajo de reforma agraria durante el período de la
revolución de nueva democracia.
NOTAS
Esta directiva del Comité
Central del Partido Comunista de China, dada el 22 de febrero de 1948, resumió
la experiencia adquirida en el curso del trabajo de reforma agraria y de
consolidación del Partido en las diversas regiones liberadas, formuló una serie
de medidas políticas y de métodos para la reforma agraria y la consolidación
del Partido y, en especial, corrigió las desviaciones de "izquierda"
que habían surgido en algunas regiones durante la realización de estas dos
tareas.
Véase el presente tomo,
págs. 160-161, "La situación actual y nuestras tareas"; nota al
título.
Se refiere a la
"Directiva sobre la corrección de los errores cometidos en la
determinación de la pertenencia de clase y sobre la unión con los campesinos
medios"; dada el 13 de enero de 1948 por el Subburó de Shansí-Suiyuán del
Comité Central del Partido Comunista de China. La Directiva está dividida en
cinco puntos, que en lo esencial dicen:
Como no estaban bien
definidos los criterios para determinar la pertenencia de clase, cierto número
de personas, ante la demanda espontánea de los campesinos, fueron erróneamente
clasificadas como terratenientes arruinados o como campesinos ricos y, en especial,
campesinos medios acomodados fueron equivocadamente clasificados como
campesinos ricos. Esto causó daños a la unión con los campesinos medios y
constituyó un error.
Hay que tomar medidas
apropiadas y convencer con firmeza a los campesinos para que estos errores sean
corregidos. Los bienes incautados deben ser restituidos a sus propietarios en
la medida que convenga.
Hay que explicar a los
campesinos y a los cuadros que el único criterio para determinar la pertenencia
de clase deben ser las relaciones de explotación. Los errores cometidos en la
determinación de la pertenencia de clase deben ser corregidos.
Hay que observar el
principio de apoyarse en los campesinos pobres y asalariados agrícolas y de
unirse con los campesinos medios. Se debe permitir a los campesinos medios
participar, en la proporción de un tercio más o menos, en las asambleas de
representantes campesinos y en los organismos dirigentes de las asociaciones
campesinas. Se deben tomar en cuenta debidamente sus intereses en la
tributación y en la reforma agraria.
Los cuadros responsables
deben estudiar a conciencia la política de clase
del Partido para las zonas rurales. Todos los errores cometidos deben
corregirse conforme a la política del Partido respecto a los campesinos medios
y con la participación de las masas.
Al mismo tiempo que esta Directiva de cinco puntos, el Subburó de
Shansí-Suiyuán dio la "Directiva sobre la protección de la industria y del
comercio", con el propósito de corregir las desviaciones que consistían en
perjudicar la industria y el comercio durante la reforma agraria.
Se refiere a las
cooperativas de suministro y venta.
CHARLA A LOS REDACTORES DEL
DIARIO DE SHANSÍ-SUIYUAN
2 de abril de 1948
Nuestra política debe darse a conocer no sólo a los dirigentes y a los
cuadros, sino también a las amplias masas. Los problemas relacionados con
nuestra política deben ser divulgados, por lo general, en los periódicos o
revistas del Partido. Estamos ahora llevando a cabo la reforma del sistema
agrario. Las medidas políticas concernientes a la reforma agraria deben
publicarse en los periódicos y difundirse por radio, a fin de que las conozcan
las amplias masas. Una vez que las masas conozcan la verdad y tengan un
objetivo común, actuarán como un solo hombre. Esto se asemeja a la guerra; para
ganar una batalla deben actuar como un solo hombre no solamente los mandos,
sino también los combatientes. Después que las tropas en el Norte de Shensí
realizaron su adiestramiento y consolidación y el movimiento por narrar los
sufrimientos en la vieja sociedad, los combatientes elevaron su conciencia
política y comprendieron claramente por qué luchaban y cómo debían luchar ;
llenos de alto espíritu combativo, estuvieron dispuestos a arrojarse a la lucha
y, tan pronto como entraron en acción, obtuvieron una victoria. Cuando las
masas actúan como un solo hombre, todo se hace fácil. Uno de los principios
fundamentales del marxismo-leninismo es lograr que las masas sean conscientes
de sus propios intereses y se unan para luchar por ellos. La función y la
fuerza de los periódicos estriban en su capacidad para exponer ante las masas
con la mayor rapidez y amplitud el programa y la línea del Partido, sus
principios y medidas políticos, sus tareas y métodos de trabajo.
En nuestros órganos dirigentes de algunos lugares; hay quienes creen que
basta que los dirigentes conozcan la política del Partido y que no hay
necesidad de darla a conocer a las masas. Esta es una de las razones
fundamentales por las cuales parte de nuestra labor
249
250
no se ha podido realizar bien. Durante más de veinte años; nuestro
Partido ha venido llevando adelante diariamente el trabajo de masas, y durante
los últimos diez años y tanto, hablando diariamente de la línea de masas.
Siempre hemos sostenido que la revolución debe apoyarse en las masas populares
y contar con la participación de todos; y nos hemos opuesto siempre a que se
confíe sólo en unas pocas personas que den órdenes. Sin embargo, algunos
camaradas aún no aplican a fondo la línea de masas en su trabajo; todavía se
apoyan tan sólo en unas pocas personas y trabajan en un frío y quieto
aislamiento. Una de las razones es que, cualquier cosa que hagan, siempre están
poco dispuestos a explicarla a los que ellos dirigen, y no saben cómo desplegar
la iniciativa y energía creadora de estos últimos. Subjetivamente, quieren que
todos tomen parte en el trabajo, pero no les dan a conocer lo que deben hacer y
cómo hacerlo. De esta manera, ¿cómo puede esperarse que todos se pongan en
movimiento y que las cosas se hagan bien? Para resolver este problema, lo
esencial radica naturalmente en llevar a cabo una educación ideológica en el
espíritu de la línea de masas; al mismo tiempo, es necesario enseñar a esos
camaradas muchos métodos concretos de trabajo. Uno de tales métodos es utilizar
al máximo los periódicos. Dirigir bien un periódico, hacerlo interesante y
atractivo, realizar en sus páginas una propaganda acertada de los principios y
medidas políticos del Partido y fortalecer por su medio los lazos de éste con
las masas: he aquí una importante cuestión de principio en la labor de nuestro
Partido, que no debe ser menospreciada.
Camaradas, ustedes se dedican al periodismo. Su trabajo consiste en
educar a las masas, hacerles conocer sus propios intereses, sus propias tareas
y los principios y medidas políticos del Partido. Dirigir un periódico es como
hacer cualquier otro trabajo; hay que dedicarse
él concienzudamente para que
el periódico sea bien hecho y vivo. Para hacer marchar nuestros periódicos,
también debemos apoyamos en todo el mundo, en las masas populares, en el
conjunto del Partido, y no sólo en unas pocas personas que trabajen encerradas
entre cuatro paredes. Nuestros periódicos hablan todos los días de la línea de
masas, pero ésta con frecuencia no se aplica en el trabajo del propio
periódico. Por ejemplo, en los periódicos menudean las erratas simplemente
porque no se ha abordado su eliminación como una tarea seria. Si ustedes
aplican el método de la línea de masas, entonces; al aparecer erratas, tienen
que reunir a todo el personal del periódico para discutir exclusivamente este
asunto, explicarle claramente cuáles
251
son las faltas, por qué se han producido y cómo pueden suprimirse, y
pedir a cada uno que preste seria atención a esta cuestión. Después de proceder
así tres veces, o cinco veces, de seguro se podrán superar esas faltas. Esto es
verdad tanto para los asuntos pequeños como para los grandes.
Es un arte de dirección marxista-leninista el saber convertir la
política del Partido en acción de las masas, saber conseguir que no sólo los
cuadros dirigentes sino también las amplias masas conozcan y comprendan a fondo
cada movimiento y cada lucha que emprendamos. Es también lo que permite
determinar si cometemos o no errores en nuestra labor. Si tratáramos de pasar a
la ofensiva cuando las masas aún no están despiertas, esto sería aventurerismo.
Si persistiéramos en conducir a las masas a hacer algo contra su voluntad, sin
duda fracasaríamos. Si no avanzáramos cuando las masas exigen avanzar, esto
sería oportunismo de derecha. El error oportunista de Chen Tu-siu consistió
precisamente en quedar atrasado respecto a la conciencia política de las masas,
mostrarse incapaz de dirigirlas hacia adelante y hasta oponerse a que
avanzaran. Muchos camaradas aún no comprenden estas cuestiones. Nuestros
periódicos deben propagar bien estas ideas, de modo que todos puedan
comprenderlas.
Para educar a las masas, los camaradas que trabajan en los periódicos
deben, antes que nada, aprender de las masas. Ustedes, camaradas, son todos
intelectuales. Los intelectuales a menudo son ignorantes, y con frecuencia
tienen poca o ninguna experiencia en los asuntos prácticos. Ustedes no
comprenden bien el folleto "Cómo analizar las clases en las zonas
rurales"1, publicado en 1933; en este punto los campesinos los superan a
ustedes, ya que ellos lo comprenden apenas les es explicado. Más de 180
campesinos de dos territorios del distrito de Kuosien se reunieron durante
cinco días y resolvieron muchos problemas con respecto a la distribución de la
tierra. Si ustedes se pusieran a discutir en la redacción semejantes problemas,
quizás los discutirían dos semanas sin poder resolverlos. La razón es muy
simple : ustedes no comprenden estos problemas. Para pasar de la incomprensión
a la comprensión, hay que actuar y observar; eso es aprender. Los camaradas que
trabajan en los periódicos deben salir por turnos a participar por un tiempo en
el trabajo de masas, en la labor de reforma agraria; eso es muy necesario.
Cuando no participan en el trabajo de masas, deben escuchar mucho y leer mucho
acerca del movimiento de masas y dedicarse seriamente al estudio de los materiales
pertinentes. Nuestra consigna en el
252
adiestramiento de las tropas es: "Los oficiales enseñan a los
soldados, los soldados enseñan a los oficiales y los soldados se enseñan entre
sí". Los soldados tienen mucha experiencia práctica de combate. Los
oficiales deben aprender de ellos, y se harán más capaces cuando hayan hecho
suya la experiencia ajena. Los camaradas que trabajan en los periódicos también
deben estudiar constantemente los materiales que vienen de abajo, enriquecer
gradualmente sus conocimientos prácticos y hacerse experimentados. Sólo así
podrán efectuar bien su trabajo y asumir la tarea de educar a las masas.
El Diario de Shansí-Suiyuán hizo grandes progresos después de la
conferencia de los secretarios de comité de prefectura del Partido celebrada en
junio pasado. Entonces era rico en contenido; agudo; mordaz y vigoroso;
reflejaba las grandes luchas de masas y hablaba por las masas. Me gustaba mucho
leerlo. Pero a partir de enero de este año; cuando comenzamos a corregir las
desviaciones de "izquierda", el periódico parece haber perdido algo
de su espíritu; ya no tiene la misma claridad, la misma mordacidad, se ha
vuelto menos informativo y carece de mucho atractivo para el lector. Ahora
están ustedes examinando su trabajo y resumiendo su experiencia; esto está muy
bien. Mejorará su trabajo cuando hayan resumido la experiencia en la lucha
contra las desviaciones de derecha y de "izquierda" y tengan la mente
despejada.
Fue del todo correcta la lucha efectuada por el Diario de Shansí-Suiyuán
desde junio pasado contra las desviaciones de derecha. En esa lucha hicieron
ustedes un trabajo muy concienzudo y reflejaron fielmente la situación real del
movimiento de masas. Comentaron, en forma de notas de la redacción, los
materiales y puntos de vista que consideraron erróneos. Más tarde hubo también
deficiencias en sus comentarios; sin embargo, era bueno el espíritu
concienzudo. Las deficiencias radicaban principalmente en estirar demasiado la
cuerda del arco. La cuerda se romperá si está demasiado tensa. Los antiguos
decían: "el principio de los reyes Wen y Wu era el de hacer alternar la
tensión con el relajamiento." 2 Ahora "relajen" un poco, y los
camaradas tendrán la mente despejada. Ustedes lograron éxitos en su labor, pero
también hubo deficiencias, principalmente desviaciones de
"izquierda". Ahora están haciendo un balance general y lograrán
mayores éxitos después de corregir las desviaciones de "izquierda".
Cuando corregimos las desviaciones, algunas personas miran el trabajo
realizado en el pasado como algo enteramente infructuoso y
253
totalmente erróneo. Eso no es justo. Estas personas no ven que el
Partido ha dirigido un inmenso número de campesinos en la conquista de la
tierra y el derrocamiento del feudalismo, ha consolidado sus propias
organizaciones y mejorado el estilo de trabajo de los cuadros y, además, ha
rectificado ahora las desviaciones de "izquierda" y educado a los
cuadros y las masas. ¿No son todo esto grandes éxitos? Debemos juzgar con
espíritu analítico nuestro trabajo y las obras de las masas y no negarlo todo
en bloque. En el pasado surgieron desviaciones de "izquierda" porque
faltaba experiencia. Sin experiencia es difícil evitar errores. De la
inexperiencia a la experiencia hay un proceso que atravesar. Por medio de las
luchas contra las desviaciones de derecha e "izquierda", en el corto
período que va desde junio del año pasado hasta ahora, todos han llegado a
comprender qué significan la lucha contra las desviaciones de derecha y la
lucha contra las desviaciones de "izquierda". Sin pasar por este
proceso, no lo habrían comprendido.
Estoy seguro de que su periódico será aún mejor después que hayan
examinado ustedes su trabajo y resumido sus experiencias. Deben conservar los
méritos anteriores de su periódico, hacerlo agudo, mordaz y claro, y dirigirlo
a conciencia. Debemos defender con firmeza la verdad, y la verdad exige una
posición bien definida. Los comunistas siempre consideramos como algo
vergonzoso ocultar nuestros puntos de vista. Los periódicos dirigidos por
nuestro Partido y toda la propaganda de éste deben ser vivos, claros y agudos y
jamás deben hablar entre dientes. Ese es el estilo combativo propio de
nosotros, el proletariado revolucionario. Necesitamos este estilo combativo si
hemos de enseñar al pueblo a conocer la verdad y ponerlo en pie para la lucha
por su propia emancipación. Un cuchillo romo no saca sangre.
NOTAS
Véase Obras Escogidas de Mao
Tse-tung, t. I, "Cómo determinar las clases en las zonas rurales".
Del Libro de los Ritos,
"Anales misceláneos", parte II. "Los reyes Wen y Wu no podrían
mantener un arco en permanente tensión sin relajamiento. Ni lo dejarían en un
estado permanente de relajamiento sin tensión. El principio de los reyes Wen y
Wu era el de hacer alternar la tensión con el relajamiento." Wen y Wu
fueron los dos primeros reyes de la dinastía Chou (siglos XII-III antes de
nuestra era).
254
TELEGRAMA A LA
COMANDANCIA DEL FRENTE DE LUOYANG
DESPUÉS DE LA RECONQUISTA
DE LA CIUDAD *
8 de abril de 1948
Luoyang ha sido ahora reconquistado1 y es posible que sea firmemente
mantenido. En lo que concierne a nuestra política urbana, se debe prestar
atención a los siguientes puntos:
Hay que ser muy prudente en
la liquidación de los órganos de dominación del Kuomintang, arrestar sólo a los
reaccionarios principales y no implicar a demasiadas personas.
Hay que precisar la
definición del capital burocrático; no calificar de capital burocrático y
confiscar, por tanto, todas las empresas industriales y comerciales de los
miembros del Kuomintang. Debe establecerse el principio de que el gobierno
democrático se hará cargo de la propiedad y funcionamiento de todas las
empresas industriales y comerciales que han sido, según se verifique
definitivamente, administradas por el gobierno central o los gobiernos de
provincia, distrito o municipio del Kuomintang, esto es, las empresas manejadas
enteramente por organismos oficiales. Pero si, por el momento, el gobierno
democrático aún no ha tenido tiempo para tomar posesión de ellas, o no está
todavía en condiciones de hacerlo, se debe hacer asumir a los que las tenían a
su cargo la responsabilidad de administrar temporalmente dichas empresas, de
modo que éstas puedan funcionar como de costumbre, hasta que el gobierno
democrático nombre personas que se encarguen de tomar posesión de ellas. Hay
que organizar a los obreros y los técnicos de estas empresas industriales y
comerciales para que participen en la administración, y es preciso confiar en
su competencia. Si el personal del Kuomintang ha huido y la empresa ha
suspendido su funcionamiento, ésta debe ser dirigida por un comité de
administración compuesto de representantes
255
256
elegidos por los obreros y los técnicos, hasta que el gobierno
democrático nombre gerentes y directores para asumir la gestión junto con los
obreros. A las empresas dirigidas por grandes burócratas notorios del
Kuomintang se les aplicarán los principios y medidas establecidos más arriba.
Sin embargo, no serán objeto de confiscación las empresas industriales y
comerciales de los pequeños burócratas o de los terratenientes. Se prohibe
estrictamente perjudicar cualquier empresa de la burguesía nacional.
Se prohibe a las
organizaciones campesinas ir a la ciudad a prender terratenientes y a
ajustarles las cuentas. Los terratenientes que poseen tierras en las aldeas
pero que viven en la ciudad, serán tratados de acuerdo con la ley por el
gobierno democrático municipal. Los que hayan cometido los peores crímenes
podrán ser, a petición de las organizaciones campesinas, enviados a las aldeas
para ser juzgados.
En los primeros momentos
después de entrar en la ciudad, no hay que lanzar a la ligera consignas de
aumento de los salarios y reducción de la jornada de trabajo. En tiempo de
guerra es ya bastante bueno que la producción continúe y que la jornada de trabajo
y el nivel de los salarios se mantengan tales como eran. el que más tarde sea
posible o no reducir la jornada de trabajo y aumentar los salarios en una
medida apropiada, dependerá de las condiciones económicas, es decir, de la
buena marcha de las empresas.
No hay que apresurarse a
organizar a la población urbana para que luche por las reformas democráticas y
por el mejoramiento de las condiciones de vida. Estos problemas sólo pueden
resolverse adecuadamente, de acuerdo con las circunstancias, cuando la administración
municipal funcione como se debe, la población haya recobrado su tranquilidad de
ánimo y, mediante una investigación minuciosa, se haya obtenido una idea clara
de la situación y se hayan elaborado las medidas apropiadas.
En las grandes ciudades, la
alimentación y el combustible constituyen ahora el problema central, al cual es
preciso dar una solución metódica. Una vez que una ciudad quede bajo nuestra
administración, el problema de las condiciones de vida de los pobres debe ser
resuelto gradualmente y de modo planificado. No hay que
________________
Telegrama del Comité Central
del Partido Comunista de China redactado por el camarada Mao Tse-tung. Como su
contenido era aplicable no sólo a Luoyang, sino también, en lo fundamental, a
todas las ciudades recién liberadas, fue enviado al mismo tiempo a los
camaradas dirigentes de otros frentes y otras regiones.
257
lanzar la consigna de "abrir los graneros para socorrer a los
pobres" y fomentar entre éstos la tendencia a contar tan sólo con el
socorro del gobierno.
Hay que dedicarse de manera
adecuada a descubrir a los miembros del Kuomintang y de la Liga Juvenil de los
Tres Principios del Pueblo y hacerlos inscribirse.
Hay que planificar todo
asunto a largo plazo. Queda estrictamente prohibido destruir cualquier medio de
producción, ya sea de propiedad pública o privada, y malgastar medios de
subsistencia. Se prohiben los excesos en las comidas, y se observará un régimen
de economías.
Se nombrará como secretario
del comité municipal del Partido y como alcalde sólo a personas que conozcan
bien la política del Partido y que sean capaces. Ellos deben instruir a todo su
personal y explicarle las medidas políticas y la táctica que hay que aplicar en
las ciudades. Ahora que la ciudad pertenece al pueblo, en todo asunto hay que
partir del principio de que la ciudad la debe administrar el propio pueblo.
Sería enteramente erróneo aplicar a una ciudad administrada por el propio
pueblo nuestra política y táctica para las ciudades bajo la administración del
Kuomintang.
NOTA
Luoyang era un importante
punto fuerte de las tropas del Kuomintang en la parte occidental de la
provincia de Jonán. El Ejército Popular de Liberación conquistó por primera vez
esta ciudad el 14 de marzo de 1948; posteriormente la evacuó por iniciativa propia
para facilitar el aniquilamiento de la fuerza viva del enemigo, y la
reconquistó el f de abril del mismo año.
258
PROBLEMAS TÁCTICOS DEL TRABAJO RURAL
EN LAS REGIONES LIBERADAS NUEVAS
24 de mayo de 1948
Es necesario examinar en su conjunto los problemas tácticos del trabajo
rural en las regiones liberadas nuevas. En estas regiones tenemos que utilizar
plenamente la experiencia obtenida en el período de la Guerra de Resistencia
contra el Japón y aplicar, durante un tiempo considerable después de su
liberación, la política social de reducción de los arriendos y los intereses y
de reajuste adecuado de las provisiones de semillas y víveres, así como la
política financiera de distribución racional de las cargas; tenemos que dirigir
nuestros golpes principales tan sólo contra los contrarrevolucionarios
importantes que están políticamente del lado del Kuomintang y luchan tercamente
contra nuestro Partido y nuestro ejército, exactamente como lo hicimos durante
la Guerra de Resistencia cuando sólo arrestábamos a los traidores a la patria y
confiscábamos sus bienes. No debemos aplicar de inmediato la política de
reforma social que consiste en la distribución de los bienes muebles y la
tierra. Esto se explica porque sólo unos pocos elementos audaces aplaudirían la
distribución prematura de los bienes muebles, mientras que las masas básicas no
conseguirían nada y quedarían descontentas. Además, una dispersión apresurada
de las riquezas sociales sería desventajosa para el ejército. La distribución
prematura de la tierra colocaría demasiado pronto todo el peso de las
necesidades militares sobre los campesinos, en vez de colocarlo sobre los
terratenientes y campesinos ricos. En la esfera de las reformas sociales, es
preferible no distribuir los bienes muebles ni la tierra, sino reducir en todas
partes los arriendos y los intereses, para que los campesinos obtengan
beneficios tangibles; en la política financiera, debemos efectuar una
distribución racional de las cargas, de modo que paguen más los terratenientes
y campesinos ricos. De esta manera, las riquezas sociales no se dis-
259
260
persarán y el orden público se mantendrá relativamente estable, lo que
nos ayudará a concentrar todas nuestras fuerzas en la liquidación de los
reaccionarios kuomintanistas. Al cabo de uno, dos o incluso tres años, cuando
en extensos territorios de las bases de apoyo hayan sido liquidados los
reaccionarios del Kuomintang, cuando las condiciones queden estabilizadas,
cuando las masas hayan despertado y se hayan organizado y cuando la guerra se
desarrolle ya en zonas lejanas, podremos entrar en la etapa de la reforma
agraria - la distribución de los bienes muebles y de la tierra - , como se ha
hecho en el Norte de China. No puede saltarse la etapa de la reducción de los
arriendos y los intereses en ninguna región liberada nueva; de otro modo,
cometeremos errores. La táctica arriba mencionada debe ser aplicada también en
aquellas partes de las grandes regiones liberadas del Norte, Nordeste y
Noroeste de China que limitan con territorios enemigos.
EL TRABAJO DE REFORMA AGRARIA
Y DE CONSOLIDACIÓN DEL PARTIDO PARA 1948 *
25 de mayo de 1948
I
Es necesario tener en cuenta las estaciones. En las regiones señaladas
por los burós o subburós del Comité Central, todo el otoño e invierno próximos,
es decir, los siete meses que van de septiembre a marzo, deben consagrarse al
cumplimiento de las tareas indicadas en el siguiente orden:
Hacer una investigación de
las condiciones rurales.
Realizar, de acuerdo con
nuestra política correcta, la labor inicial para la consolidación del Partido.
El equipo de trabajo o grupo de trabajo enviado por un organismo superior a una
zona rural debe, antes que nada, unirse con todos los elementos activos y otros
miembros buenos de la célula local del Partido para dirigir, junto con ellos,
el trabajo de la reforma agraria.
Organizar, reorganizar o
fortalecer las ligas de campesinos pobres y las asociaciones campesinas, y
emprender la lucha por la reforma agraria.
Determinar la pertenencia de
clase de acuerdo con los criterios correctos.
Distribuir las tierras y
bienes feudales conforme a nuestra política correcta. El resultado final de la
distribución debe ser tal que todas las capas sociales principales la
consideren justa y equitativa y que los terratenientes mismos vean que tienen
la posibilidad de ganarse la vida y que esto les está asegurado.
Instituir las asambleas de
representantes populares de cantón (o aldea), territorio y distrito y elegir
los consejos gubernamentales de esos tres niveles.
261
262
Adjudicar los títulos que
establecen el derecho de propiedad de la tierra.
Reajustar o revisar las
tasas del impuesto agrícola (es decir; el grano público). Estas tasas deben
responder al principio de prestar la debida consideración tanto a los intereses
públicos como a los individuales ; en otras palabras, deben, por un lado, contribuir
a apoyar el frente y, por el otro, despertar en los campesinos el interés por
la restauración y desarrollo de la producción, lo que ayudará a mejorar sus
condiciones de vida.
Cumplir la tarea de
consolidar la organización de las células del Partido de acuerdo con nuestra
política acertada.
Hacer que nuestro trabajo
pase de la reforma agraria a la unión de todo el pueblo trabajador rural, así
como a la organización de los terratenientes y campesinos ricos como fuerza de
trabajo, para la lucha general por restaurar y desarrollar la producción
agrícola. Comenzar a organizar grupos de intercambio de trabajo y otras
entidades cooperativas de pequeñas proporciones, de acuerdo con los principios
de la participación voluntaria y del intercambio de equivalentes; preparar las
semillas, fertilizantes y combustible; elaborar los planes de producción ;
conceder, cuando sea necesario y posible, créditos agrícolas (principalmente
préstamos para la adquisición de medios de producción, que deben ser
reembolsados y que se distinguen estrictamente de los subsidios de socorro);
trazar planes para construir obras hidráulicas donde exista posibilidad para
ello.
He aquí todo el proceso de trabajo, desde la reforma agraria hasta la
producción, proceso que es necesario hacer comprender a todos los camaradas
dedicados directamente a la reforma agraria, para que puedan evitar puntos de
vista unilaterales en su trabajo y llevar a cabo, sin faltar a las temporadas,
todas las tareas arriba mencionadas en el otoño e invierno próximos.
II
Para lograr dichos objetivos, es necesario cumplir en los próximos tres
meses, de junio a agosto, la siguiente labor:
________________
Directiva interna del
Partido Comunista de China Redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del
Comité Central.
263
Determinar las zonas donde
aplicar la reforma agraria. Cada una de esas zonas debe reunir las tres
condiciones siguientes:
Que hayan sido aniquiladas
todas las fuerzas armadas enemigas y se haya estabilizado la situación ; que no
se trate de una zona inestable de guerrillas.
Que la distribución de la
tierra la exija la abrumadora
mayoría de las masas básicas (asalariados agrícolas, campesinos pobres y
campesinos medios), y no una minoría solamente.
c) Que los cuadros del Partido estén, tanto por su número
como por su calidad, realmente en condiciones de tomar en sus manos el
trabajo de reforma agraria en vez de dejarlo entregado a la acción espontánea
de las masas.
No conviene designar para la reforma agraria en 1948 ninguna de las
zonas que carecen de cualquiera de estas tres condiciones. Por ejemplo, en
vista de que no cumplen con la primera condición, no deben ser incluidos en el
plan de reforma agraria de este año los sectores de las regiones liberadas en
el Norte, Este, Nordeste y Noroeste de China que colindan con territorios
enemigos, ni la mayor parte de la región comprendida entre los ríos Yangtsé,
Juai, Amarillo y Janshui, región que se halla bajo la autoridad del Buró de las
Planicies Centrales del Comité Central. La inclusión de estas zonas en el plan
del próximo año dependerá de las circunstancias. Allí debemos hacer pleno uso
de la experiencia adquirida durante el período de la Guerra de Resistencia contra
el Japón, y aplicar la política social de reducir los arriendos y los intereses
y de reajustar en forma adecuada las provisiones de semillas y víveres, así
como la política financiera de distribuir en forma racional las cargas, a fin
de unir en tomo nuestro o neutralizar a todas las fuerzas sociales que puedan
ser unidas o neutralizadas, ayudar al Ejército Popular de Liberación a liquidar
todas las fuerzas armadas del Kuomintang, y asestar golpes contra los tiranos
locales que son políticamente los más reaccionarios. En estas zonas no se
distribuirán ni las tierras ni los bienes muebles, porque se trata de zonas
recién liberadas o colindantes con territorios enemigos, y la distribución allí
no contribuiría a unir en tomo nuestro o neutralizar a todos los que puedan ser
unidos o neutralizados para cumplir la tarea fundamental de liquidar las
fuerzas reaccionarias del Kuomintang.
264
Asegurar el éxito de las
conferencias de cuadros. En estas conferencias consagradas al trabajo de
reforma agraria y al de consolidación del Partido, hay que explicar a fondo
todas las medidas políticas justas relacionadas con estas dos tareas y trazar
una clara línea entre lo que está permitido y lo que no lo está. Todos los
cuadros dedicados al trabajo de reforma agraria y de consolidación del Partido
deben estudiar concienzudamente y comprender a fondo los importantes documentos
expedidos por el Comité Central, atenerse a todo lo dispuesto en ellos y no
introducir ninguna enmienda sin autorización. Si ciertas partes de los
documentos no corresponden a las condiciones locales, se pueden y se deben
proponer enmiendas, pero toda enmienda efectiva se hará sólo con la aprobación
del Comité Central. Los organismos dirigentes superiores de las diversas
regiones deben efectuar los preparativos necesarios y apropiados para las
conferencias de cuadros en los distintos niveles que se celebrarán este año. Es
decir, antes de que se celebre una conferencia, un pequeño número de camaradas
(uno de ellos asumirá la responsabilidad principal) se consultarán, plantearán
y analizarán los problemas, prepararán un guión y examinarán minuciosamente su
contenido y su forma (hay que tener cuidado de hacerlo claro y conciso y evitar
la vacua verbosidad). Luego, se rendirá en la conferencia un informe, que será
objeto de amplias discusiones; a la luz de las opiniones expresadas durante
éstas, se completará y se revisará el guión, y se elaborará la versión
definitiva ; el documento final debe ponerse en circulación en todo el Partido
y, en la medida de lo posible, publicarse en los periódicos. Es necesario
oponerse al método empírico que consiste en lo siguiente: Antes de una
conferencia no se efectúa ningún trabajo preparativo, no se plantean ni se
analizan los problemas, y no se presenta ante ella un informe cuidadosamente
elaborado y bien reflexionado en su contenido y forma, sino que se deja a los
participantes entregarse a digresiones sin orden ni concierto, con lo que la
conferencia se prolonga sin llegar a conclusiones precisas y circunstanciadas.
Hay que prestar atención a la eliminación de este dañino método empírico si
existe en el trabajo de dirección de cualquier buró o subburó del Comité
Central o de cualquier comité regional, provincial o de prefectura del Partido.
Las conferencias consagradas a la discusión de nuestra política no deben ser
demasiado concurridas y, si se preparan bien, pueden ser breves. Generalmente
conviene
265
que se reúnan más de diez personas, de veinte a treinta, o de cuarenta a
cincuenta - número variable de acuerdo con las circunstancias -, durante una
semana más o menos. Las reuniones para transmitir nuestra política pueden tener
una mayor concurrencia, pero tampoco deben durar demasiado. Sólo las
conferencias que se celebran entre los cuadros superiores y medios para la
consolidación del Partido, pueden tener mayor concurrencia y duración.
En la primera quincena de
septiembre, o a más tardar en la segunda, todos los cuadros que han de
participar directamente en la reforma agraria deben llegar a las aldeas e
iniciar el trabajo. De otro modo será imposible utilizar enteramente el otoño e
invierno próximos para consumar la reforma agraria, la consolidación del
Partido y la formación de órganos del Poder y preparar la labranza de
primavera.
III
En las conferencias de cuadros, así como en el curso del trabajo, hay
que enseñar a los cuadros cómo analizar las situaciones concretas, y cómo
determinar las tareas y métodos de trabajo en un lugar y momento dados
partiendo de las situaciones concretas de las distintas regiones y teniendo en
cuenta las condiciones históricas diferentes. Es preciso hacer distinciones
entre las ciudades y las zonas rurales, así como entre las regiones liberadas
antiguas, las semiantiguas, las regiones limítrofes con territorios enemigos y
las regiones liberadas nuevas; en caso contrario, se cometerán errores.
IV
Hay que considerar ya resuelto el problema agrario y no volver a
plantear la cuestión de la reforma agraria en las regiones donde el sistema
feudal ha sido abolido de modo radical, donde los campesinos pobres y los
asalariados agrícolas han recibido aproximadamente la cantidad media de tierras
que corresponde a cada uno y donde la diferencia (permisible) que existe aún
entre sus parcelas de tierra y las
266
de los campesinos medios no es grande. En estas regiones, la tarea
central es restablecer y desarrollar la producción, concluir la consolidación
del Partido y la formación de órganos del Poder y apoyar el frente. Si en
ciertas aldeas de estas regiones la distribución de las tierras aún no ha
terminado o debe ser objeto de un reajuste, si aún es menester revisar la
pertenencia de clase de algunos individuos y si algunos títulos de propiedad de
la tierra aún quedan por adjudicar, estas tareas deben naturalmente cumplirse
de acuerdo con las circunstancias reales.
V
En todas las regiones liberadas, se haya finalizado o no la reforma
agraria, debemos orientar en este otoño a los campesinos a que cultiven los
campos de trigo y aren parte de la tierra. En el invierno, debemos llamar a los
campesinos a acumular fertilizantes. Todo esto es de una importancia capital
para la producción agrícola y las cosechas de 1949 en las regiones liberadas, y
debe ser realizado con la ayuda de medidas administrativas coordinadas con el
trabajo de masas.
VI
Es necesario poner fin, en forma resuelta, a ciertas manifestaciones de
indisciplina o anarquía existentes en muchos lugares. Hay quienes modifican sin
autorización la política y la táctica adoptadas por el Comité Central o por
comités del Partido de niveles superiores y aplican una política y una táctica
extremadamente d añinas, que van en contra de la voluntad y la disciplina
únicas, pero que porfiadamente consideran correctas. También hay quienes, so
pretexto de estar muy atareados, adoptan la actitud errónea de no pedir
instrucciones antes de emprender una acción ni presentar después un informe, y
consideran como un reino independiente la región que les ha sido confiada. Todo
esto es en extremo perjudicial para los intereses de la revolución. Los comités
del Partido en todos los niveles deben discutir esta cuestión una y otra vez y
trabajar seriamente para poner término a tal indisciplina o anarquía, de modo
que todos los poderes
267
que puedan y deban ser centralizados queden en manos del Comité Central
y de los organismos que lo representan1.
VII
el Comité Central, sus burós (o subburós), los comités regionales (o
provinciales) y los comités de prefectura, distrito y territorio, hasta las
células del Partido, deben mantener entre sí estrechos contactos, a fin de
estar al corriente de la marcha de los diversos movimientos, intercambiar
constantemente informaciones y experiencias, corregir a tiempo los errores y
desarrollar los éxitos. Con estos fines, utilizarán ampliamente los medios de
comunicación como la radio, el telégrafo; el teléfono, el correo y los
mensajeros; las formas de intercambiar opiniones como pequeñas reuniones (de
cuatro o cinco personas), conferencias regionales (de unos cuantos distritos) y
conversaciones personales ; las giras de inspección hechas por pequeños grupos
(de tres a cinco personas) o por aislados miembros del comité que gocen de
prestigio, y la agencia de noticias y los periódicos. Una organización inferior
no debe dejar pasar varios meses, medio año o incluso más tiempo antes de
presentar a la superior su informe de balance ; ni la organización superior
hacer lo mismo antes de dar directivas generales a las inferiores. Porque tales
informes y directivas resultarían a menudo anticuados, perdiendo total o
parcialmente su utilidad. Así se cometerían errores sin poder ser corregidos a
tiempo, causando graves daños. Lo que todo el Partido necesita con urgencia son
informes y directivas oportunos, vivos y concretos.
VIII
En su trabajo de dirección, los burós y subburós del Comité Central y
los comités regionales, provinciales, de prefectura y municipales del Partido
deben prestar la debida atención tanto al trabajo urbano como al rural, tanto a
las tareas de la producción industrial como a las de la producción agrícola.
Esto quiere decir que no deben desatender y debilitar la dirección del trabajo
urbano y de la producción industrial porque dirijan la reforma agraria y la
producción agrícola. Ahora
268
que tenemos muchas ciudades grandes, medianas y pequeñas y una vasta red
de industrias, minas y comunicaciones, cometeremos errores si los organismos
dirigentes interesados muestran negligencia o debilitan sus esfuerzos en este
terreno.
NOTA
Se refiere a los burós y
subburós del Comité Central.
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES
EN LA CAMPAÑA DE LIAOSI-SHENYANG1 *
Septiembre y octubre de 1948
I. TELEGRAMA DEL 7 DE SEPTIEMBRE
Nos proponemos derrocar definitivamente al Kuomintang en unos cinco
años, a contar de julio de 19462. Esto es posible. Nuestro objetivo será
alcanzado si destruimos anualmente unas 100 brigadas de tropas regulares del
Kuomintang, o sea, unas 500 brigadas en los cinco años. Durante los últimos dos
años, nuestro ejército ha aniquilado en total 191 brigadas de tropas regulares
enemigas, lo que hace un promedio de 95 brigadas y media por año, o sea, casi e
brigadas por mes. Se exige de nuestro ejército que liquide en los próximos tres
años más de 300 brigadas de tropas regulares enemigas. De julio de este año a
junio del próximo esperamos liquidar unas 115 brigadas de tropas regulares
enemigas. Este total se distribuirá entre todos los ejércitos de campaña y algunos
ejércitos3. Al Ejército de Campaña del Este de China se le exige aniquilar unas
40 brigadas (incluidas las 7 destruidas en julio) y tomar Chinán y cierto
número de ciudades grandes, medianas y pequeñas en el Norte de Chiangsú, el
Este de Jonán y el Norte de Anjui. Al Ejército de Campaña de las Planicies
Centrales se le exige aniquilar unas 14 brigadas (incluidas las z destruidas en
julio) y tomar cierto número de ciudades en las provincias de Jupei, Jonán y
Anjui. Al Ejército de Campaña del Noroeste se le exige aniquilar unas 12
brigadas (incluidas la brigada y media destruidas en agosto). Al ejército de Sü
Siang-chien y Chou Shi-ti, que actúa en el Norte de China, se le exige
aniquilar unas 14 brigadas de Yen Si-shan (incluidas las 8 destruidas en julio)
y tomar Taiyuán. A ustedes se les exige aniquilar, en coordinación con el
ejército de Luo Yui-ching y el de Yang Cheng-wu, unas 35 brigadas de las tropas
de Wei Li-juang y de Fu Tsuo-yi (incluida la brigada
269
270
destruida en julio por el ejército de Yang Cheng-wu) y tomar todas las
ciudades a lo largo de los ferrocarriles Peiping-Liaoning, Peiping-Suiyuán,
Peiping-Chengte y Peiping-Paoting, excepto Peiping, Tientsín y Shenyang. Los
factores decisivos para alcanzar este fin los constituyen una disposición de
Fuerzas y un mando correctos para la campaña y una combinación apropiada de
acciones de combate con descanso. Si en dos meses, septiembre y octubre, o en
un poco tiempo más, ustedes liquidan al enemigo a lo largo de la línea
Chinchou-Tangshán y toman Chinchou, Shanjaikuan y Tangshán, habrán logrado el
objetivo de aniquilar unas 18 brigadas enemigas. Con tal propósito, deben
prepararse desde ahora para emplear las fuerzas principales en esta línea, sin
ocuparse de las tropas enemigas en Changchun y Shenyang. Cuando ataquen
Chinchou, prepárense también a destruir las fuerzas enemigas que puedan acudir
en auxilio de dicha ciudad desde Chang-chun y Shenyang. Como las tropas
enemigas en Chinchou, Shanjaikuan y Tangshán y en las zonas cercanas están
aisladas unas de otras, es casi seguro el éxito en el aniquilamiento de estas
tropas enemigas, y hay también una posibilidad bastante real, al atacar
Chinchou, de aniquilar a los refuerzos enemigos. En cambio, si ustedes dispusieran
las fuerzas principales en la zona de Sinmin y al Norte de ella, con miras a
atacar las fuerzas enemigas que pudieran venir de Changchun y Shenyang,
entonces el enemigo quizá no se atrevería a salir, estimando demasiado grande
esta amenaza. Por una parte, el enemigo en Changchun y Shenyang podría no
salir. Y, por otra, el enemigo acantonado en Chinchou, Shanjaikuan, Tangshán y
________________
Telegramas redactados por el
camarada Mao Tse-tung en nombre de la Comisión Militar Revolucionaria del
Comité Central del Partido Comunista de China y dirigidos a Lin Piao, Luo
Yung-juan y otros camaradas. Las directivas dadas aquí para las operaciones en
la campaña de Liaosi-Shenyang se hicieron todas realidad. Dicha campaña tuvo
los siguientes resultados :
1) Fueron aniquiladas tropas enemigas con un total de 470.000 hombres,
lo cual, junto con las victorias obtenidas durante aquel período en los demás
frentes, permitió que el Ejército Popular de Liberación, superior ya
cualitativamente al ejército del Kuomintang, lo fuera también en número.
2) El territorio del Nordeste de China fue liberado en su totalidad, y
se crearon las condiciones para la liberación de Peiping, Tientsín y todo el
Norte de China.
3) Nuestro ejército adquirió experiencia en la conducción de grandes
batallas de aniquilamiento.
4) La liberación del Nordeste de China aseguró al Ejército Popular de
Liberación una retaguardia estratégica firme y dotada de cierta base
industrial, y colocó al Partido y al pueblo en condiciones Favorables para
pasar gradualmente a la restauración de la economía.
271
los lugares adyacentes (18 brigadas), en vista de que serían demasiado
reducidas las fuerzas que ustedes enviaran; podría reconcentrar sus fuerzas en
dos puntos: Chinchou y Tangshán. En tal caso, encontrarían ustedes bastante
difícil atacarlo, pero tendrían que hacerlo, desperdiciando tiempo y energía;
lo cual colocaría a ustedes en una posición desventajosa. Por estas razones,
sería mejor no ocuparse del enemigo acantonado en Changchun y Shenyang, sino
concentrar toda la atención en Chinchou; Shanjaikuan y Tangshán. Más aún,
ustedes deben prepararse para librar tres grandes batallas en los diez meses
que van de septiembre a junio próximo; dedicando a cada batalla unos dos meses,
lo que hace un total aproximado de seis meses, dejando alrededor de cuatro para
descansar. Si, durante la batalla de Chinchou-Shanjaikuan-Tangshán (la primera
gran batalla), el enemigo en Changchun y Shenyang lanza todas sus fuerzas en
auxilio de Chinchou (como las fuerzas principales de ustedes no se encontrarán
en Sinmin, sino cerca de Chinchou, wei Li-juang se atreverá a acudir en su
auxilio); ustedes pueden, sin abandonar la línea Chinchou-Shanjaikuan-Tangshán,
aniquilar ininterrumpidamente y en gran cantidad a los refuerzos enemigos y
lograr ahí mismo el aniquilamiento de todas las tropas de wei Li-juang. Esta
sería la situación ideal. Por tanto, ustedes deben prestar atención a lo
siguiente:
Tomar la firme decisión de
conquistar Chinchou, Shanjaikuan y Tangshán y establecer el control sobre toda
esta línea.
________________
La campaña de Liaosi-Shenyang fue la primera de las tres mayores
campañas decisivas en la Guerra Popular de Liberación de China. Las otras dos
fueron las campañas de Juai-Jai y de Peiping-Tientsín: En estas tres grandes
campañas, que duraron cuatro meses y diecinueve días, quedaron destruidas 144
divisiones (brigadas) de las tropas regulares del enemigo y 29 divisiones de
sus tropas irregulares, con un total superior a 1.540.000 hombres. En este
mismo período, el Ejército Popular de Liberación lanzó también ofensivas en
otros frentes y aniquiló gran cantidad de tropas del enemigo. Durante los
primeros dos años de la guerra el Ejército Popular de Liberación aniquilaba,
como promedio, alrededor de e brigadas enemigas por mes. Ahora el promedio de
tropas enemigas liquidadas por el Ejército Popular de Liberación ya no era de e
brigadas por mes, sino de 38 brigadas. Como consecuencia de estas tres grandes
campañas, fueron aniquiladas en lo fundamental las tropas selectas con que
contara el Kuomintang para desencadenar la guerra civil contrarrevolucionaria,
y se aceleró considerablemente la llegada de la victoria nacional de la Guerra
de Liberación. En lo que se refiere a las campañas de Juai-Jai y
Peiping-Tientsín, véase el presente tomo, págs. 289-292, "Directivas para
las operaciones en la campaña de Juai-Jai", y págs. 301-306
"Directivas para las operaciones en la campaña de Peiping-Tientsín".
272
Tomar la firme decisión de
emprender batallas de aniquilamiento más grandes que todas las precedentes, es
decir, de luchar contra todas las tropas de Wei Li-juang cuando éstas acudan en
auxilio de Chinchou.
Conforme a estas dos
decisiones, reconsiderar el plan de operaciones, tomar las medidas para
satisfacer las necesidades de todas sus tropas (víveres, municiones, reclutas,
etc.) y para resolver el problema de los prisioneros.
Consideren lo anterior y telegrafíennos la respuesta.
TELEGRAMA DEL 10 DE OCTUBRE
A partir del día en que
comiencen ustedes a atacar Chinchou, habrá un período durante el cual será muy
tensa la situación en el frente de ustedes. Esperamos que nos informen por
telégrafo, cada dos o tres días, sobre la situación del enemigo (la capacidad
de resistencia de sus fuerzas que defienden Chinchou, el progreso de sus
refuerzos enviados desde Julutao y Chinsi y desde Shenyang, y las acciones e
intenciones de sus tropas en Changchun) y sobre nuestra propia situación (el
progreso de nuestro ataque a la ciudad y las bajas entre heridos y muertos que
suframos al atacar la ciudad y al detener los refuerzos enemigos).
Es muy posible que, como
ustedes suponían, la situación en el frente durante este período se desarrolle
de una manera muy favorable; esto quiere decir que no sólo pueden ustedes
aniquilar a las tropas del enemigo que defienden Chinchou, sino también a una
parte de sus refuerzos que acudan desde Julutao y Chinsi y a una parte o a la
mayoría de sus tropas que huyan de Changchun. Los refuerzos enemigos
provenientes de Shenyang pueden asimismo ser aniquilados, si llegan a la zona
al Norte del río Taling en el momento en que ustedes ya hayan tomado Chinchou y
tengan por tanto la posibilidad de trasladar sus fuerzas para cercarlos. La
clave de todo esto es lograr tomar Chinchou en una semana aproximadamente.
Es necesario que, de acuerdo
con la marcha de nuestro ataque contra Chinchou y con el avance de estos
refuerzos enemigos tanto desde el Este como desde el Oeste, decidan ustedes
cómo disponer las fuerzas para detener los refuerzos enemigos. En caso de que
los re-
273
fuerzos de Shenyang avancen relativamente despacio (si, durante el
ataque de ustedes a Chinchou, el enemigo sitiado en Changchun rompe el cerco
pero es atrapado por la 12ª columna y otras fuerzas nuestras y sometido a sus
golpes demoledores, será posible que los refuerzos enemigos provenientes de
Shenyang sean desorientados y avancen con lentitud o interrumpan su avance o
regresen para socorrer a las fuerzas de Changchun) mientras que los refuerzos
enemigos que vengan de Julutao y Chinsi avancen relativamente rápido, deben
ustedes estar listos para lanzar las reservas generales a la zona de
operaciones de las 4ª y 11ª columnas, a fin de liquidar parte de estos últimos
refuerzos y, antes que nada, de detener su avance. Si los refuerzos enemigos
provenientes de Julutao y Chinsi son fijados y detenidos por las unidades de
nuestras 4ª y 11ª columnas y, por consiguiente, avanzan con bastante lentitud o
se detienen, si las fuerzas enemigas en Chang-chun no rompen el cerco, si los
refuerzos enemigos provenientes de Shenyang avanzan relativamente rápido, y si
la mayoría de las fuerzas enemigas en Chinchou quedan aniquiladas y se hace
inminente la toma de la ciudad, entonces deben ustedes atraer a las fuerzas
enemigas provenientes de Shenyang para que se internen profundamente en la zona
al Norte del río Taling, de modo que ustedes puedan trasladar a tiempo sus
fuerzas para cercarlas y luego destruirlas en el momento conveniente.
Ustedes deben concentrar la
atención sobre las operaciones en la zona de Chinchou para tomar la ciudad lo
más pronto posible. Aunque no se logre ninguno de los otros objetivos, con sólo
tomar Chinchou ustedes habrán ganado la iniciativa, lo que de por sí
constituirá una gran victoria. Al señalar los puntos anteriores, únicamente
esperamos que les presten la adecuada atención. Especialmente durante los
primeros días de la batalla por Chinchou, ya que no se esperan movimientos
importantes de los refuerzos enemigos, tanto del Este como del Oeste, ustedes
deben concentrar todas las energías en las operaciones en la zona de Chinchou.
NOTAS
1 La campaña de Liaosi-Shenyang fue una gigantesca campaña desarrollada,
entre el 12 de septiembre y el 2 de noviembre de 1948, por el Ejército Popular
de Liberación del Nordeste en la parte occidental de la provincia de Liaoning y
en la zona de Shenyang-Changchun. En vísperas de esta campaña, las fuerzas del
Kuo-
274
mintang en el Nordeste de China comprendían, en total; 4 ejércitos (14
cuerpos de ejército, ó 44 divisiones). Estas fuerzas habían acortado sus líneas
y se habían atrincherado en tres sectores aislados: Changchun, Shenyang y
Chinchou. Con el propósito de aniquilar totalmente a estas fuerzas enemigas en
el mismo territorio del Nordeste y liberar con rapidez toda esta región, el
Ejército Popular de Liberación del Nordeste concentró, en septiembre de 1948,
13 columnas de tropas de campaña, entre ellas 1 de artillería, las cuales,
junto con tropas locales, ascendían a 53 divisiones, o sea, más de 700.000
hombres. Con el apoyo de las amplias masas populares del Nordeste, nuestro
ejército inició la campaña de Liaosi-Shenyang. Chinchou, situado en la línea
del ferrocarril Peiping-Liaoning, es un importante punto estratégico que une el
Nordeste con el Norte de China. La guarnición enemiga en la zona de Chinchou
constaba de e divisiones, con más de 100.000 hombres, al mando de Fan Jan-chie,
subcomandante en jefe de las tropas para el "exterminio de bandidos"
en el Nordeste. La toma de Chinchou era el punto clave de la campaña de
Liaosi-Shenyang. De acuerdo con las directivas del camarada Mao Tse-tung, el
Ejército Popular de Liberación del Nordeste, mientras empleaba 1 columna y 7
divisiones independientes para proseguir el sitio del enemigo en Changchun,
utilizó 6 columnas, 1 columna de artillería y 1 batallón de tanques para cercar
y atacar Chinchou, y dispuso 2 columnas en el sector de Tashan-Kaochiao, al
Sudoeste de Chinchou, y 3 en el sector de Jeishan-Tajushan- Changwu, para
interceptar las fuerzas adversarias que pudieran venir desde Chinsi y Julutao y
desde Shenyang en auxilio de Chinchou. Los combates en la zona de Chinchou
comenzaron el 12 de septiembre. Justamente cuando nuestro ejército tomó Yisien
y limpió de enemigos los suburbios de Chinchou, Chiang Kai-shek voló
apresuradamente al Nordeste para hacerse cargo personalmente del comando y, en
forma urgente, ordenó venir en socorro de Chinchou a 5 divisiones subordinadas
al Alto Mando para el "Exterminio de Bandidos" del Norte de China,
acantonadas en el sector del ferrocarril Peiping-Liaoning, y a 2 divisiones de
Shantung, todas las cuales, más otras 4 acantonadas en Chinsi, totalizaban 11
divisiones. El 10 de octubre iniciaron dichas tropas un furioso ataque contra
nuestras posiciones en Tashan, pero no lograron romperlas. Las 11 divisiones y
las 3 brigadas de caballería del ejército de Liao Yao-siang (el IX Ejército del
Kuomintang), que acudían apresuradamente de Shenyang en socorro de Chinchou,
fueron interceptadas por nuestras tropas al Nordeste de Jeishan y Tajushan.
Nuestras tropas iniciaron el asalto de Chinchou el 14 de octubre; después de 3l
horas de encarnizada lucha, liquidaron completamente las fuerzas enemigas,
compuestas de más de 100.000 hombres, y tomaron prisioneros a Fan Jan-chie y a
Lu Chün-chüan, comandante del VI Ejército. La liberación de Chinchou incitó a
parte de las fuerzas enemigas en Changchun a sublevarse y pasarse a nuestro
lado y obligó a todo el resto a capitular. En ese momento quedó definitivamente
sellada la suerte de todas las fuerzas kuomintanistas en el Nordeste. Pero
Chiang Kai-shek, soñando aún con recuperar Chinchou y restaurar las
comunicaciones entre el Nordeste y el Norte de China, dio al ejército de Liao
Yao-siang la orden estricta de continuar su avance hacia Chinchou. Las tropas
del Ejército Popular de Liberación del Nordeste,
después de tomar Chinchou, volvieron de
inmediato en dirección Nordeste y
comenzaron a cercar el ejército de Liao por los dos flancos, desde Jeishan en
el Norte y desde Tajushan en el Sur. El 26 de octubre el
ejército de Liao Yao-
siang, que constaba de más de
100.000 hombres, quedó cercado en el sector
de
Jeishan-Tajushan-Sinmin y totalmente aniquilado tras encarnizados combates
que duraron dos días y una noche; fueron hechos prisioneros Liao
Yao-siang, comandante del ejército, y Li Tao, Siang Feng-wu y Cheng Ting-chi,
jefes de
cuerpo de ejército. Nuestro ejército, aprovechando esta victoria, avanzó
275
impetuosamente y liberó Shenyang y Yingkou el 2 de noviembre, liquidando
fuerzas enemigas con más de 149.000 hombres. Así quedó liberado todo el
Nordeste de China. En la campaña fueron liquidadas tropas enemigas con un total
de más de 470.000 soldados.
Véase el presente tomo, pág.
233, “Una circular sobre la situación”, nota 7.
El 1º de noviembre de 1948,
la Comisión Militar Revolucionaria del Comité Central del Partido Comunista de
China, de acuerdo con la decisión tomada en la reunión de septiembre del Buró
Político del Comité Central, clasificó a todas las tropas de las grandes zonas
estratégicas en tropas de campaña, tropas locales y destacamentos guerrilleros.
Las tropas de campaña fueron organizadas como ejércitos de campaña. Un ejército
de campaña se componía de ejércitos; un ejército, de cuerpos de ejército
(llamados anteriormente columnas) ; un cuerpo de ejército, de divisiones, y una
división, de regimientos. De acuerdo con las zonas donde se hallaban, los
ejércitos de campaña del Ejército Popular de Liberación de China fueron
denominados como sigue: Ejército de Campaña del Noroeste, Ejército de Campaña
de las Planicies Centrales, Ejército de Campaña del Este, Ejército de Campaña
del Nordeste y Ejército de Campaña del Norte de China. El número de ejércitos,
cuerpos de ejército y divisiones en cada ejército de campaña variaba conforme a
las condiciones concretas de cada gran zona estratégica. Más tarde, al Ejército
de Campaña del Noroeste se le dio el nombre de I Ejército de Campaña, que
comprendía dos ejércitos; al Ejército de Campaña de las Planicies Centrales, el
de II Ejército de Campaña, que comprendía tres ejércitos; al Ejército de
Campaña del Este de China, el de III Ejército de Campaña, que comprendía cuatro
ejércitos, y al Ejército de Campaña del Nordeste, el de IV Ejército de Campaña,
que comprendía cuatro ejércitos. Los tres ejércitos que integraban el Ejército
de Campaña del Norte de China fueron colocados directamente bajo el Alto Mando
del Ejército Popular de Liberación de China.
276
SOBRE El FORTALECIMIENTO
DEL SISTEMA DE COMITÉ DEL PARTIDO *
20 de septiembre de 1948
El sistema de comité del Partido es una importante institución
partidaria que garantiza la dirección colectiva e impide que una sola persona
acapare la gestión de los asuntos. Recientemente se ha averiguado que en
algunos organismos dirigentes (desde luego, no en todos) es práctica habitual
que una sola persona acapare la gestión de los asuntos y resuelva los problemas
importantes. En lugar de la reunión del comité del Partido, una sola persona
decide la solución de los problemas importantes, y los miembros del comité
existen de hecho únicamente para cubrir las formalidades. Las divergencias
entre los miembros del comité no logran resolverse y se dejan en suspenso por
largo tiempo. Los miembros del comité del Partido mantienen entre sí una unidad
tan sólo formal, y no real. Hay que cambiar esta situación. De ahora en
adelante, es necesario establecer un sano sistema de reuniones del comité del
Partido por todas partes, desde los burós del Comité Central hasta los comités
de prefectura del Partido, desde los comités de frente hasta los comités de
brigada, así como en los órganos del Partido de las zonas militares
(subcomisiones de la Comisión Militar Revolucionaria o grupos dirigentes) y en
los grupos dirigentes del Partido de los organismos gubernamentales, de las
organizaciones populares, de la agencia de noticias y de los periódicos. Todos
los problemas importantes (no, desde luego, los problemas insignificantes ni
aquéllos cuya solución, ya discutida y acordada en las reuniones, sólo necesita
ponerse en práctica) deben someterse al comité para su discusión, de modo que
los miembros del comité presentes expresen sin reservas sus opiniones y lleguen
a claras y precisas decisiones, que luego serán ejecutadas por los miembros
correspondientes. Los comités del Partido inferiores al nivel de prefectura o
de brigada deben seguir el mismo
277
278
procedimiento. En los organismos dirigentes superiores, también deben
efectuarse reuniones de los cuadros dirigentes en los departamentos (por
ejemplo, los departamentos de propaganda y los de organización), comisiones
(por ejemplo, las comisiones del trabajo entre los obreros, entre las mujeres o
entre los jóvenes), escuelas (por ejemplo, las escuelas del Partido) o
servicios (por ejemplo, los servicios de estudios políticos). Por supuesto,
para no entorpecer el trabajo, es necesario procurar que las reuniones no sean
demasiado largas ni demasiado frecuentes y que no se empantanen en la discusión
de minucias. En cuanto a los problemas importantes que sean complejos y en tomo
a los cuales haya discrepancias, es menester; además, que se realicen consultas
particulares previas a la reunión; a fin de dar a los miembros del comité
tiempo para reflexionar y de evitar así que las decisiones de la reunión se
conviertan en simple formalidad o que no se llegue a ninguna decisión. Las
reuniones del comité del Partido deben ser de dos clases que no hay que
confundir: reuniones del comité permanente y sesiones plenarias. Además, es
necesario atender a que entre la dirección colectiva y la responsabilidad
personal no se exagere cualquiera de ellas y se desatienda la otra. En el
ejército, los jefes tienen derecho a tomar decisiones de urgencia durante las
operaciones y cuando las circunstancias lo exijan.
________________
Decisión del Comité Central
del Partido Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung.
CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE LA
REUNIÓN DE SEPTIEMBRE *
10 de octubre de 1948
En septiembre de 1948 se
celebró una reunión del Buró Político del Comité Central, a la que asistieron
siete miembros del Buró Político, catorce miembros titulares y suplentes del
Comité Central y diez importantes funcionarios, entre los cuales figuraban los
principales dirigentes del Partido y del ejército del Norte, del Este, de las
Planicies Centrales y del Noroeste de China. Esta reunión del Buró Político fue
la más concurrida que se hubiera celebrado después de la rendición japonesa.
Examinó la labor del período transcurrido y estableció las tareas para el
período venidero.
Después del VII Congreso
Nacional del Partido, celebrado en abril de 1945, el Comité Central y los
cuadros dirigentes de todo el Partido han mostrado una unidad aún mayor que
durante la Guerra de Resistencia contra el Japón. Gracias a esta unidad, nuestro
Partido ha podido hacer frente a numerosos acontecimientos importantes en el
plano nacional e internacional, ocurridos durante los tres años transcurridos
desde la rendición del Japón ; ha podido, en el curso de estos acontecimientos,
impulsar a la revolución china a dar un gran paso adelante, pulverizar la
influencia política del imperialismo norteamericano entre las amplias masas
populares de China, combatir la nueva traición del Kuomintang1, rechazar sus
ataques militares y lograr que el Ejército Popular de Liberación pasara de la
defensiva a la ofensiva.
En los dos años de combate, de julio de 1946 a junio de 1948, el
Ejército Popular de Liberación causó al enemigo 2.640.000 bajas, entre ellas
1.630.000 prisioneros. Los trofeos principales de estos dos años ascienden a
cerca de 900.000 fusiles, más de 64.000 ametralladoras pesadas y ligeras, más
de 8.000 piezas de artillería de
279
280
pequeño calibre, más de 5.000 cañones de infantería y más de 1.100
piezas de artillería de montaña, de campaña y pesada. En estos dos años, el
Ejército Popular de Liberación creció de 1.200.000 a 2.800.000 hombres.
Nuestras tropas regulares aumentaron de 118 a 176 brigadas, o sea, de 610.000 a
1.490.000 hombres. Las regiones liberadas abarcan ahora 2.350.000 kilómetros
cuadrados, o sea, el 24.5 por ciento de los 9.597.000 kilómetros cuadrados de
la superficie total de China; cuentan con una población de 168 millones, o sea,
el 35,3 por ciento de los 475 millones de la población total de China, y tienen
586 ciudades grandes, medianas y pequeñas, desde capitales de distrito para
arriba, o sea, el 29 por ciento del total de las 2.009 ciudades que hay en el
país.
Gracias a que nuestro Partido ha dirigido firmemente a los campesinos en
la realización de la reforma del sistema agrario, el problema agrario ha sido
resuelto a fondo en regiones con unos cien millones de habitantes, y las
tierras de la clase terrateniente y de los campesinos ricos de viejo tipo han
sido distribuidas más o menos por igual entre la población rural, ante todo,
entre los campesinos pobres y los asalariados agrícolas.
El número de miembros de nuestro Partido ha crecido de 1.210.000 en mayo
de 1945 a 3.000.000 en la actualidad. (En 1927, antes de la traición del
Kuomintang a la revolución, era de 50.000 ; el mismo año, después de la
traición del Kuomintang, bajó a unos 10.000; en 1934, como resultado del feliz
desarrollo de la revolución agraria, se elevó a 300.000; en 1937, debido a la
derrota de la revolución en el Sur2, descendió a unos 40.000; en 1945, como
consecuencia del feliz desarrollo de la Guerra de Resistencia contra el Japón,
se elevó a 1.210.000, y ahora, gracias a que la guerra contra Chiang Kai-shek y
la revolución agraria se desarrollan con éxito, ha llegado a 3.000.000.) Por
una parte, en el año transcurrido, el Partido ha superado en lo fundamental, y continúa
superando, algunos fenómenos indeseables que existían hasta cierto grado en sus
filas, tales como la impureza en la composición de clase (infiltración de
terratenientes
de cam-
________________
Circular interna del Partido
Comunista de China redactada por el camarada Mao Tse-tung en nombre del Comité
Central. La reunión de septiembre de 1948 se celebró en la aldea de Sipaipo,
distrito de Pingshan, provincia de Jopei. Esta reunión del Buró Político del
Comité Central fue la más concurrida después de la rendición del Japón.
Anteriormente no había sido posible celebrar reuniones tan grandes, porque la
gran mayoría de los miembros del Comité Central se encontraban en las diversas
regiones liberadas, donde dirigían la Guerra de Liberación, entonces tan tensa,
y las comunicaciones eran ea extremo difíciles.
281
pesinos ricos), la impureza ideológica (ideas de los terratenientes y
campesinos ricos) y la impureza en el estilo de trabajo (burocratismo y
autoritarismo). Por otra parte, ha corregido y sigue corrigiendo ciertos
errores de "izquierda" que surgieron en la amplia movilización de las
masas campesinas para la lucha por resolver el problema agrario. Estos errores
consistían en causar perjuicios parciales, pero bastante numerosos, a los
intereses de los campesinos medios, en acarrear daños a algunas empresas privadas
industriales y comerciales y en rebasar, en algunos lugares, ciertos límites
establecidos por la política de represión de los contrarrevolucionarios. Las
grandes y recias luchas revolucionarias sostenidas en los tres años
transcurridos, especialmente en el último año, así como la rectificación
concienzuda de nuestros errores, han acrecentado en gran medida la madurez
política del Partido en su conjunto.
En la labor del Partido en las regiones del Kuomintang, se han logrado
éxitos tremendos. Esto lo demuestra el hecho de que en las grandes ciudades
hemos ganado para la causa de nuestro Partido a las amplias masas de obreros,
estudiantes, profesores, catedráticos, trabajadores culturales, vecinos en
general y capitalistas nacionales, así como a todos los partidos democráticos y
organizaciones populares, con lo que hemos podido resistir a la opresión del
Kuomintang y aislarlo por completo. En varias grandes regiones del Sur (las
regiones fronterizas de Fuchién-Kuangtung-Chiangsí, Junán-Kuangtung-Chiangsí,
Kuangtung-Kuangsí y Kuangsí-Yunnán, el Sur de Yunnán, la región fronteriza de
Anjui-Chechiang-Chiangsí y el Este y el Sur de Chechiang) se han establecido bases
de apoyo para la guerra de guerrillas y los efectivos de las fuerzas
guerrilleras han ascendido a más de 30.000 hombres.
En los dos años transcurridos, especialmente en el último, hemos llevado
a cabo en el Ejército Popular de Liberación un movimiento democrático, ordenado
y bien dirigido, en el que tomaron parte todos los combatientes y mandos. En
este movimiento, hemos desplegado la autocrítica, hemos superado y continuamos
superando el burocratismo en el ejército y hemos restablecido el sistema de
comité del Partido en los diversos niveles del ejército y el sistema de comité
de soldados en las compañías, sistemas que produjeron resultados positivos
desde 1927 hasta 1932, pero que fueron abolidos más tarde. Todo esto ha elevado
considerablemente el entusiasmo y la conciencia políticos de los mandos y
combatientes, ha fortalecido mucho su capacidad combativa y su espíritu de
disciplina y nos ha ayudado
282
a absorber unos 800.000 soldados capturados del Kuomintang y a
convertirlos en combatientes liberados3, que han vuelto sus armas contra el
Kuomintang. En las regiones liberadas, durante los últimos dos años, hemos
movilizado para el Ejército Popular de Liberación alrededor de 1.600.000 de los
campesinos que habían obtenido tierras.
Poseemos ya un buen número de ferrocarriles, minas e industrias, y
nuestro Partido está desarrollando una amplia actividad por aprender a dirigir
la industria y a conducir el comercio. En los dos años transcurridos, han
crecido considerablemente nuestras industrias bélicas. Pero aún no alcanzan a
satisfacer las necesidades de la guerra. Carecemos de ciertas importantes
materias primas y máquinas y, hablando en general, aún no podemos producir
acero.
En el Norte de China, en regiones con una población de 44 millones de
habitantes, hemos establecido un gobierno popular unificado en el que nuestro
Partido coopera con personalidades democráticas no pertenecientes a él. En
interés del apoyo al frente, hemos decidido confiar a este gobierno la tarea de
unificar la dirección y la administración de la economía, las finanzas, el
comercio, la banca, las comunicaciones y la industria de guerra en las tres
regiones: Norte, Este (con 43 millones de habitantes) y Noroeste de China (con
7 millones de habitantes), y nos proponemos extender, en un futuro no lejano,
esta unificación a otras dos regiones : el Nordeste y las Planicies Centrales.
A la luz de nuestros éxitos
logrados en los combates de los dos años transcurridos y de la situación
general del enemigo y la nuestra, la reunión del Buró Político consideró
completamente posible formar un Ejército Popular de Liberación con 5.000.000 de
hombres y, en el lapso de unos cinco años (a contar desde julio de 1946),
liquidar en total alrededor de 500 brigadas (divisiones) de las tropas
regulares del enemigo (un promedio de 100 brigadas por año aproximadamente),
causar unas 7.500.000 bajas a sus tropas regulares e irregulares y a sus
unidades especiales (un promedio de cerca de 1.500.000 hombres por año) y
derribar radicalmente la dominación reaccionaria del Kuomintang.
Las fuerzas militares del Kuomintang contaban con 4.300.000 hombres en
julio de 1946. En los últimos dos años, 3.090.000 de sus hombres han sido
puestos fuera de combate o han desertado, mientras que se ha reclutado a
2.440.000 hombres. Sus fuerzas actuales alcanzan a 3.650.000 hombres. Se
calcula que en los próximos tres años el Kuomintang podrá todavía reclutar
3.000.000 de hombres y que
283
probablemente unos 4.500.000 serán puestos fuera de combate o
desertarán. Así, al cabo de cinco años de combate, es probable que le queden al
Kuomintang sólo unos 2.000.000 de hombres. Nuestro ejército tiene ahora
2.800.000 hombres. En los próximos tres años, nos proponemos incorporar a
nuestras fuerzas 1.700.000 prisioneros (calculados en el 60 por ciento del
total de los que capturemos) y movilizar para nuestro ejército unos 2.000.000
de campesinos. Descontadas las bajas, los efectivos de nuestro ejército, como
resultado de cinco años de lucha, se acercarán probablemente a 5.000.000 de
hombres. Si cinco años de lucha producen estos resultados, se puede decir que
habremos derribado radicalmente la dominación reaccionaria del Kuomintang.
Para cumplir esta tarea, debemos aniquilar cada año más o menos 100
brigadas (divisiones) de las tropas regulares del enemigo, o sea, unas 500
brigadas (divisiones) en cinco años. Esta es la clave para la solución de todos
los problemas. En el primer año, aniquilamos tropas regulares del enemigo que
equivalían a 97 brigadas (divisiones) y, en el segundo, a 94 brigadas
(divisiones) ; de esto se ve que podemos alcanzar e incluso sobrepasar nuestros
objetivos. De las fuerzas militares del Kuomintang existentes, que totalizan
aproximadamente 3.650.000 hombres, el 70 por ciento están en el frente (al
Norte de la línea formada por el río Yangtsé y la cordillera Pashan, al Este de
la línea que comienza en Lanchou y va por la cordillera Jelan, y al Sur de la
línea Chengte-Changchun), y sólo alrededor del 30 por ciento se hallan en la
retaguardia (al Sur de la línea formada por el río Yangtsé y la cordillera
Pashan y al Oeste de la línea que comienza en Lanchou y va por la cordillera
Jelan). De todas las tropas regulares del Kuomintang existentes, que constan de
285 brigadas, ó 1.980.000 hombres, se encuentran en el frente 249 brigadas, ó
1.742.000 hombres (99 brigadas, ó 694.000 hombres, en el frente Norte y 150
brigadas, ó 1.048.000 hombres, en el frente Sur), y se hallan en la retaguardia
sólo 36 brigadas, ó 238.000 hombres, en su mayoría unidades recién formadas,
con baja capacidad combativa. Por tanto, el Buró Político del Comité Central ha
decidido que, durante el tercer año, todas las tropas del Ejército Popular de
Liberación continúen combatiendo al Norte del río Yangtsé y en el Norte y
Nordeste de China. Para cumplir la tarea de aniquilar al enemigo, es necesario
utilizar gran cantidad de prisioneros, además de movilizar para el ejército, de
manera planificada y prudente, habitantes de las regiones liberadas.
284
Como nuestro Partido y
nuestro ejército estaban largo tiempo en una situación en que nuestras regiones
se hallaban cortadas por el enemigo, en que hacíamos la guerra de guerrillas y
trabajábamos en condiciones rurales, concedimos una considerable autonomía a
los organismos dirigentes del Partido y del ejército en las diversas regiones.
Esto permitió a las organizaciones locales del Partido y a las fuerzas armadas
poner en juego su iniciativa y entusiasmo y salir de largos períodos de graves
dificultades; pero, al mismo tiempo, dio lugar a algunos fenómenos de
indisciplina y anarquía, localismo y guerrillerismo, que perjudicaron la causa
de la revolución. La situación actual exige que nuestro Partido haga el máximo
para eliminar estos fenómenos y centralice en manos del Comité Central y los
organismos que lo representan todos los poderes que puedan y deban ser
centralizados, a fin de efectuar así la transición de la guerra de guerrillas a
la guerra regular. En los dos años transcurridos, tanto nuestro ejército como
sus operaciones han adquirido un carácter más regular, pero esto no es
suficiente todavía, y es necesario dar otro gran paso adelante en el tercer
año. Con este propósito, debemos hacer todo lo posible por reparar y hacer
funcionar los medios modernos de comunicación, tales como ferrocarriles,
carreteras y barcos a vapor, y fortalecer la administración de las ciudades y
de la industria, de manera que el centro de gravedad del trabajo de nuestro
Partido se desplace, paso a paso, del campo a la ciudad.
La tarea de tomar el Poder
político en todo el país exige que nuestro Partido prepare, con rapidez y de
manera planificada, gran número de cuadros capaces de administrar los asuntos
militares, políticos, económicos, partidarios y de la cultura y educación. En
el tercer año de la guerra, debemos preparar de treinta a cuarenta mil cuadros
de grados inferiores, medios y superiores, para que, en el cuarto año, cuando
avance el ejército, puedan marchar con él y administrar metódicamente las
regiones recién liberadas, cuya población será de unos cincuenta a cien
millones de habitantes. China tiene un vasto territorio y una numerosa
población, y la guerra revolucionaria se desarrolla con gran rapidez; pero
nuestra reserva de cuadros es muy insuficiente; ésta constituye una dificultad
muy grande. En la preparación de cuadros en el tercer año, si bien debemos
contar con las regiones liberadas antiguas para reclutar a la mayoría, debemos
también prestar atención al enrolamiento de cuadros de las grandes ciudades dominadas
por el Kuomintang. En dichas ciudades hay muchos obreros e intelectuales que
pueden tomar
285
parte en nuestro trabajo y que tienen, en general, un nivel cultural más
elevado que los obreros y campesinos de las regiones liberadas antiguas. Con
excepción de los elementos reaccionarios, debemos utilizar en gran número a los
que trabajan en las instituciones económicas, financieras, culturales y
docentes del Kuomintang. Es preciso restablecer y desarrollar la labor de
enseñanza en las regiones liberadas.
La consigna de convocar una
Conferencia Consultiva Política4 ha agrupado en tomo de nuestro Partido a todos
los partidos democráticos, organizaciones populares y personalidades
democráticas sin partido de las regiones dominadas por el Kuomintang. Estamos
tomando las medidas para que vengan a las regiones liberadas los representantes
de dichos partidos y organizaciones, y nos preparamos para convocar en I949 una
conferencia con representación de todos los partidos democráticos,
organizaciones populares y personalidades democráticas sin partido de China, a
fin de establecer el Gobierno central provisional de la República Popular
China.
La restauración y el
desarrollo de la producción industrial y agrícola ea las regiones liberadas
constituyen un importante eslabón en nuestros esfuerzos por prestar apoyo al
frente y derrotar a los reaccionarios kuomintanistas. La reunión del Buró
Político sostuvo que, por una parte, el Ejército Popular de Liberación debe
extender su ofensiva victoriosa a las regiones del Kuomintang y obtener, a
costa del Kuomintang y sus regiones, gran cantidad de recursos humanos y
materiales necesarios para la guerra, y que, por otra parte, en las regiones
liberadas antiguas, hay que hacer todos los esfuerzos por restaurar y
desarrollar la producción industrial y agrícola a fin de lograr cierta
elevación de su nivel. Solamente cuando sean cumplidas estas dos tareas, será
posible asegurar el derrocamiento de la dominación reaccionaria del Kuomintang;
de otro modo será imposible.
Tropezaremos con muchas dificultades en el cumplimiento de estas tareas.
Cuando nuestro ejército entre en las regiones del Kuomintang y combata sin
retaguardia en que apoyarse, o con retaguardia precaria, tendrá que conseguir
por sí mismo el total o la mayoría de sus provisiones en el propio lugar donde
se encuentre. La restauración y el desarrollo de la producción industrial y
agrícola requieren un buen trabajo de organización, una buena dirección del
mercado en las regiones liberadas, el control del comercio con las regiones
dominadas por el Kuomintang, la solución del problema de la escasez de ciertas
máquinas y materias primas y, ante todo,
286
la solución de los problemas de las comunicaciones, del transporte y de
la reparación de los ferrocarriles, carreteras y vías fluviales. En la
actualidad, hay grandes dificultades en la situación económica y financiera de
las regiones liberadas. Aunque nuestras dificultades son mucho menores que las
del Kuomintang, existen en efecto. Se trata principalmente de que nuestros
recursos materiales y los efectivos del ejército son insuficientes para
satisfacer las necesidades de la guerra y que la inflación ha llegado a
proporciones considerables. Una de las causas de estas dificultades es la
insuficiencia de nuestro trabajo de organización, sobre todo, en las esferas
financiera y económica. Creemos que estas dificultades pueden y deben ser
vencidas. Con este propósito, es necesario combatir el despilfarro y practicar
rigurosas economías. En el frente, debemos velar porque se entreguen todas las
cosas obtenidas como trofeos, cuidar a nuestra fuerza viva, utilizar con esmero
las armas, economizar las municiones y proteger a los soldados capturados. En
la retaguardia, debemos reducir los gastos gubernamentales, movilizar lo menos
posible, salvo en los casos de necesidad urgente, la mano de obra y la fuerza
animal, reducir el tiempo dedicado a las reuniones, observar las temporadas
agrícolas para que las faenas se realicen a tiempo, reducir los costos de la
producción industrial, elevar la productividad del trabajo, movilizar a todo el
Partido para que aprenda a administrar la producción industrial y agrícola y a
conducir el comercio, hacer los mayores esfuerzos posibles por organizar en
forma adecuada las actividades económicas de las regiones liberadas, liquidar
la anarquía en el mercado y librar las luchas necesarias contra todos los
especuladores y manipuladores. Si emprendemos con seriedad todas estas tareas,
podremos vencer sin duda las dificultades que enfrentamos.
La elevación del nivel
teórico marxista-leninista de los cuadros y la ampliación de la democracia
interna del Partido constituyen importantes eslabones en el cumplimiento de las
tareas arriba mencionadas. La reunión del Buró Político adoptó una decisión especial
sobre la ampliación de la democracia interna del Partido5. También discutió el
problema de elevar el nivel teórico marxista-leninista de los cuadros, problema
que llamó la atención de todos los camaradas presentes.
Se ha celebrado con éxito el
VI Congreso Nacional del Trabajo y se ha fundado la Federación de Sindicatos de
China6. En la primera mitad del próximo año, se celebrarán un Congreso Nacional
de Mujeres para formar la Federación de Mujeres Democráticas de
287
China7 y un Congreso Nacional de la Juventud para crear la Federación de
la Juventud de China8, y se establecerá la Liga de la Juventud de Nueva
Democracia9.
NOTAS
La primera traición del
Kuomintang ocurrió en 1927. La "nueva traición" aquí mencionada se
refiere a la guerra civil contrarrevolucionaria desencadenada en escala
nacional por el Kuomintang después del término de la Guerra de Resistencia
contra el Japón.
Se refiere a la derrota del
Ejército Rojo de China en su lucha contra la quinta campaña de "cerco y
aniquilamiento" del Kuomintang, derrota que originó la retirada de
nuestras fuerzas principales de las bases revolucionarias del Sur en 1934; ésta
fue la consecuencia de la línea de desviación de "izquierda"
aparecida por tercera vez en el Partido y representada por Wang Ming.
Se refiere a los soldados
del Kuomintang que fueron hechos prisioneros por el Ejército Popular de
Liberación y así liberados del ejército reaccionario, y que, después de ser
reeducados, ingresaron en las filas de nuestro ejército.
La consigna de convocar una
Conferencia Consultiva Política fue lanzada por el camarada Mao Tse-tung. A
sugerencia suya, una de las "Consignas del 1º de Mayo" de 1948
lanzadas por el Comité Central del Partido Comunista de China decía: "Que
todos los partidos democráticos, organizaciones populares y personalidades
públicas convoquen lo más pronto posible una Conferencia Consultiva Política
para discutir y realizar la convocatoria de una asamblea popular y la formación
de un gobierno democrático de coalición.” Esta consigna encontró de inmediato
un cálido eco entre los partidos democráticos, organizaciones populares y
personalidades democráticas sin partido de las regiones dominadas por el
Kuomintang. La Conferencia Consultiva Política fue denominada más tarde Nueva
Conferencia Consultiva Política y, finalmente, Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino. Véase el presente tomo, pág. 423, "Discurso pronunciado
en la Reunión Preparatoria de la Nueva Conferencia Consultiva Política",
nota I.
Se refiere a la
"Resolución del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la
convocatoria de congresos y conferencias del Partido en los distintos niveles”.
Para garantizar y ampliar la vida democrática dentro del Partido, la Resolución
establecía las siguientes disposiciones: Los comités del Partido de los
distintos niveles deben convocar periódicamente congresos y conferencias del
Partido en sus respectivos niveles, como exigen los estatutos del Partido.
Estos congresos y conferencias estarán investidos de todos los poderes
estipulados en dichos estatutos, poderes que no se permite perjudicar. Las
reuniones deben estar bien preparadas de antemano. Las controversias internas
del Partido deben comunicarse oportunamente y con veracidad al nivel superior,
y las importantes, al Comité Central. La Resolución estipulaba también medidas
para el fortalecimiento del sistema de comité del Partido y establecía que los
comités del Partido en todos los niveles aplicaran la norma de que las
cuestiones importantes deben ser discutidas y decididas colectivamente por sus
miembros; que ningún problema importante debe ser decidido por algún camarada
individualmente, y que en cuanto a la dirección colectiva y la responsabilidad
personal, no se debe exagerar cualquiera de ellas y desatender la otra
.
288
el VI Congreso Nacional del
Trabajo se celebró en Jarbín en agosto de 1948. En este Congreso fue
restablecida la Federación de Sindicatos de China, organización nacional
unificada de la clase obrera china. Los cinco Congresos anteriores se
celebraron en 1922, 1925, 1926, 1927 y 1929 respectivamente.
El I Congreso Nacional de
Mujeres se celebró en marzo de 1949 en Peiping. En este Congreso se fundó la
Federación de Mujeres Democráticas de China, organismo dirigente de las
organizaciones de mujeres en todo el país. Más tarde fue denominada Federación de
Mujeres de la República Popular China.
La primera sesión del
Congreso Nacional de la Juventud tuvo lugar en Peiping en mayo de 1949. En esa
sesión se fundó la Federación de la Juventud Democrática de China. Más tarde
fue denominada Federación de la Juventud de China.
La Liga de la Juventud de
Nueva Democracia fue fundada en enero de 1949, de acuerdo con una resolución
del Comité Central del Partido Comunista de China. Su I Congreso Nacional se
celebró en Peiping en abril de 1949. En el III Congreso Nacional, celebrado en
mayo de 1957, fue denominada Liga de la Juventud Comunista.
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES
EN LA CAMPAÑA DE JUAI-JAl *
11 de octubre de 1948
He aquí algunos puntos para la consideración de ustedes con relación a
la disposición de fuerzas para la campaña de Juai-Jai1.
En la primera etapa de esta
campaña, la tarea central es concentrar fuerzas para liquidar al ejército de
Juang Po-tao, efectuar una ruptura en el centro y tomar Sinanchen, la estación
ferroviaria de Yunje, Tsaopachi, Yisien, Tsaochuang, Lincheng, Janchuang,
Shuyang, Peisien, Tancheng, Taierchuang y Linyi. Para lograr estos objetivos,
es preciso, según el principio de que dos columnas liquidan una división
enemiga, emplear Seis o siete columnas para cortar y aniquilar a las 25ª 63ª
64ª divisiones enemigas. Utilizar cinco o seis columnas para detener y
aniquilar a los refuerzos enemigos. Destacar una o dos columnas para aniquilar
una brigada del ejército de Li Mi situada en el sector de Lincheng-Janchuang, y
hacer lo posible por apoderarse de estos dos puntos para amenazar a Süchou
desde el Norte, de modo que el ejército de Chiu Ching chüan y el de Li Mi no se
atrevan a lanzar todas sus fuerzas en auxilio de las tropas que se hallan en el
Este. Disponer en el Sudoeste de Shantung una columna y las agrupaciones de
tropas locales para realizar un ataque de flanco contra el sector de
Süchou-Shangchiu, a fin de fijar una parte del ejército de Chiu Ching-chüan (en
vista de que tres divisiones enemigas al mando de Sun Yuan-liang se preparan
para avanzar hacia el Este, conviene que Liu Po-cheng, Chen Yi y Teng Siao-ping
dispongan de inmediato sus tropas e inicien un ataque contra la línea
Chengchou-Süchou para fijar al ejército de Sun Yuan-liang). Emplear una o dos
columnas para operar en la zona de Suchien-Suining-Lingpi, a fin de entretener
al ejército de Li Mi. Esta disposición de fuerzas significa que sólo será
posible lograr el objetivo de aniquilar a las tres divisiones del ejército de
Juang Po-tao si
289
290
destacamos más de la mitad de las fuerzas para hacer frente al ejército
de Chiu Ching-chüan y al de Li Mi, es decir, para entretener e interceptar a
estos ejércitos y liquidar parte de sus tropas. Esta disposición debe ser; en
lo fundamental, igual a la de septiembre pasado para el ataque a Chinán y el
aniquilamiento de los refuerzos enemigos2; en caso contrario, será imposible
lograr el objetivo de aniquilar a las tres divisiones del ejército de Juang
Po-tao. Hay que tratar por todos los medios de concluir la primera etapa en dos
o tres semanas a contar del comienzo de la campaña.
En la segunda etapa, es
menester emplear unas cinco columnas para atacar y liquidar al enemigo en la
zona de Jaichou-Sinpu-Lienyunkang-Kuanyun y tomar estas ciudades. Suponemos que
para entonces será muy probable que las 54ª y 32ª divisiones enemigas situadas
en Chingtao hayan sido transportadas por mar como refuerzos a la zona de
Jaichou-Sinpu-Lienyunkang3. En total habrá entonces tres divisiones enemigas en
esta zona, incluida la que ya se encuentra allí; por tanto, tenemos que
destacar cinco columnas para atacarlas, y emplear las fuerzas restantes
(nuestras fuerzas principales) para fijar al ejército de Chiu Ching-chüan y al
de Li Mi; siguiendo también el principio que sirvió de base a la disposición de
fuerzas efectuada en septiembre para el ataque a Chinán y el aniquilamiento de
los refuerzos enemigos. Hay que esforzarse por concluir esta etapa también en
dos o tres semanas.
En la tercera etapa, se
puede suponer que la batalla se efectuará en la zona de Juaiyin-Juaian. Para
ese entonces el enemigo habrá aumentado sus efectivos aproximadamente en una
división (la
________________
Telegrama redactado por el
camarada Mao Tse-tung en nombre de la Comisión Militar Revolucionaria del
Comité Central del Partido y dirigido a los Ejércitos de Campaña del Este de
China y de las Planicies Centrales y a los burós del Comité Central del Partido
Comunista de China en estas dos regiones. La campaña de Juai-Jai, una de las
tres mayores campañas decisivas en la Guerra Popular de Liberación de China,
fue llevada a cabo conjuntamente por los Ejércitos de Campaña del Este de China
y de las Planicies Centrales y las tropas locales de esas dos regiones: En esta
campaña fueron aniquiladas tropas kuomintanistas con un total de más de 555.000
hombres. Las directivas formuladas por el camarada Mao Tse-tung en este
telegrama condujeron a un éxito completo; en realidad la campaña se desarrolló
en forma aún más expedita de lo que se suponía y la victoria fue por lo tanto
más rápida y mayor. Después de esta campaña, Nankín; capital del gobierno
reaccionario del Kuomintang, quedó expuesto a la amenaza directa del Ejército
Popular de Liberación. La campaña de Juai-Jai terminó el 10 de enero de 1949,
Chiang Kai-shek anunció su "retiro" el 21 del mismo mes, y se produjo
la ruina completa de la reaccionaria camarilla dominante del Kuomintang en
Nankín.
291
8ª división reorganizada se traslada ahora de Yentai hacia el Sur); por
tanto, también es preciso prepararse para lanzar al ataque unas cinco columnas,
y emplear las demás fuerzas - las principales - para destruir los refuerzos
enemigos y fijar al adversario. Esta etapa también necesitará aproximadamente
de dos a tres semanas.
Estas tres etapas requerirán alrededor de un mes y medio o dos meses.
Deben ustedes concluir la
campaña de Juai-Jai en dos meses; noviembre y diciembre. Enero próximo será
utilizado para el descanso, adiestramiento y consolidación de las tropas. De
marzo a julio deben ustedes, junto con Liu Po-cheng y Teng Siao-ping, luchar y
arrojar a la otra orilla del río Yangtsé al enemigo, dejándole atrincherarse
allí en diversos puntos. Es probable que en otoño las fuerzas principales de
ustedes puedan forzar el cruce del Yangtsé.
NOTAS
1 La campaña de Juai-Jai Fue una campaña decisiva efectuada por las
tropas del Ejército Popular de Liberación en un vasto territorio que tenía su
centro en Süchou y que se extendía desde Jaichou en el Este hasta Shangchiu en
el Oeste, desde Lincheng (ahora Süecheng) en el Norte hasta el río Juai en el
Sur: El Kuomintang concentró en esta zona 4 ejércitos y las tropas de tres
zonas de pacificación, todos al mando de Liu Chi y Tu Yu-ming, comandante y
subcomandante de las tropas para el "exterminio de bandidos" que
tenían su cuartel general en Süchou; más tarde fue enviado allí como refuerzo
el ejército de Juang Wei desde el centro de China. De este modo, se
concentraron en dicha zona; en total, 5 ejércitos y las tropas de tres zonas de
pacificación. El Ejército Popular de Liberación empleó en la campaña una Fuerza
de más de 600.000 hombres, que comprendía I6 columnas del Ejército de Campaña
del Este de China, ¨ columnas del Ejército de Campaña de las Planicies
Centrales y las fuerzas armadas locales de las zonas militares del Este de
China, de las Planicies Centrales y de Jopei-Shantung-Jonán (entonces parte de
la zona militar del Norte de China). La campaña duró 65 días, del 6 de
noviembre de 1948 al 10 de enero de 1949. En el curso de la campaña fueron completamente
liquidados 22 cuerpos de ejército, ó 56 divisiones, de las fuerzas selectas del
Kuomintang; con un total de 555.000 hombres (incluidas 4 divisiones y media que
se sublevaron y se pasaron a nuestro lado); además, fueron rechazados el
ejército de Liu Yu -ming y el de Li Yen-nien, que acudían en auxilio desde
Nankín. Como resultado de la campaña; quedaron casi enteramente liberados los
territorios del Este de China y de las Planicies Centrales situados al Norte
del río Yangtsé. La campaña se desarrolló en tres etapas. En la primera, del 6
al 22 de noviembre, el Ejército de Campaña del Este de China, en coordinación
con el Ejército de Campaña de las Planicies Centrales, rodeó y liquidó al
ejército de Juang Po-tao en el sector de Sinanchen-Nienchuang, al Este de
Süchou; resultó muerto Juang Po-tao y fueron liberados extensos territorios a
292
ambos lados del tramo, al Este de Nienchuang, del ferrocarril Lungjai, y
a ambos lados del tramo Süchou- Pengpu del ferrocarril Tientsín-Pukou, así como
al Oeste y al Norte de Süchou. En el sector de Taierchuang-Tsaochuang, 3
divisiones y media de la III zona de pacificación del Kuomintang, con un total
de más de 23.000 hombres, se sublevaron y se pasaron a nuestro lado. En la
segunda etapa, del 23 de noviembre al 15 de diciembre, el Ejército de Campaña
de las Planicies Centrales, en coordinación con las fuerzas principales del
Ejército de Campaña del Este de China, rodeó y liquidó al ejército de Juang wei
en la zona de Shuangtuichi, al Sudoeste de Susien, e hizo prisioneros a Juang
wei y Wu Shao-chou, comandante y subcomandante del ejército. Una división de
este ejército se sublevó y se pasó a nuestro lado. Al mismo tiempo, fue
aniquilado el ejército de Sun Yuan- liang; que huía desde Süchou hacia el
Oeste; Sun Yuan-liang logró escapar solo. En la tercera etapa, del 6 al 10 de
enero de 1949, el Ejército de Campaña del Este de China, en coordinación con el
Ejército de Campaña de las Planicies Centrales, rodeó y aniquiló, en el sector
de Chinglungchi-Chenkuanchuang, al Nordeste de Yungcheng, 2 ejércitos del
Kuomintang, el de Chiu Ching-chüan y el de Li Mi, que se hallaban bajo el mando
directo de Tu Yu-ming y que huían desde Süchou hacia el Oeste. Tu Yu-ming fue
hecho prisionero, Chiu Ching-chüan fue muerto y sólo Li Mi logró escapar. Así
terminó victoriosamente la gigantesca campaña de Juai-Jai.
Se refiere al método de
combate aplicado por el Ejército Popular de Liberación, a mediados de
septiembre de 1948, en la campaña de Chinán. Chinán era un importante punto
estratégico del Kuomintang en la zona de Shantung, defendido por más de 110.000
hombres de las tropas de la II zona de pacificación. Al mismo tiempo, 23
brigadas de las fuerzas principales del Kuomintang, con unos 170.000 hombres,
dispuestas en la zona de Süchou, estaban listas para trasladarse en cualquier
momento al Norte en auxilio de Chinán. Nuestro Ejército de Campaña del Este de
China Formó una agrupación de 7 columnas para asaltar la ciudad y otra
agrupación de 8 columnas para aniquilar a los refuerzos enemigos que acudieran
en auxilio. El asalto a Chinán comenzó al anochecer del 16 de septiembre de
1948. El 24 de septiembre, después de ocho días y ocho noches de combates
ininterrumpidos, fue completamente aniquilada la guarnición enemiga (l cuerpo
de ejército se sublevó y se pasó a nuestro lado) y fue hecho prisionero Wang
Yao-wu, comandante de la II zona de pacificación del Kuomintang. Como nuestras
fuerzas tomaron rápidamente a Chinán, el enemigo en la zona de Süchou no se
atrevió a acudir en su auxilio.
En realidad, estas tropas
enemigas no se atrevieron a acudir en auxilio,
¡FUERZAS REVOLUCIONARIAS DEL MUNDO, UNÍOS, LUCHAD CONTRA LA AGRESIÓN
IMPERIALISTA! *
Noviembre de 1948
En este momento en que la clase obrera consciente y todos los
revolucionarios sinceros del mundo celebran con júbilo el XXXI aniversario de
la Gran Revolución Socialista de Octubre de la Unión Soviética, recuerdo un
célebre artículo de Stalin escrito en 1918 con motivo del I aniversario de
dicha Revolución. Allí Stalin decía:
"La grandiosa significación mundial de la Revolución de Octubre
consiste principalmente:
en que ha ensanchado el
marco de la cuestión nacional, convirtiéndola, de problema particular de la
lucha contra la opresión nacional en Europa, en el problema general de liberar
del imperialismo a los pueblos oprimidos, a las colonias y semicolonias;
en que ha abierto amplias
posibilidades y caminos efectivos para esta liberación, facilitando así
considerablemente a los pueblos oprimidos del Occidente y del Oriente su
liberación y llevándoles al cauce común de la lucha victoriosa contra el
imperialismo;
en que de este modo ha
tendido un puente entre el Occidente socialista y el Oriente esclavizado,
formando un nuevo frente de revoluciones contra el imperialismo mundial, que va
desde los proletarios del Occidente, pasando por la revolución rusa, hasta los
pueblos oprimidos de Oriente."1
La historia se ha desarrollado en la dirección señalada por Stalin. La
Revolución de Octubre ha abierto amplias posibilidades y caminos efectivos para
la liberación de los pueblos del mundo; ha formado un nuevo frente de
revoluciones contra el imperialismo mundial, que va desde los proletarios del
Occidente, pasando por la revolución
293
294
rusa, hasta los pueblos oprimidos del Oriente. Este frente de
revoluciones se ha formado y desarrollado bajo la clarividente dirección de
Lenin y, a su muerte, bajo la de Stalin.
Para realizar la revolución, hace falta un partido revolucionario. Sin
un partido revolucionario, sin un partido revolucionario creado sobre la teoría
revolucionaria marxista- leninista y en el estilo revolucionario
marxista-leninista, es imposible conducir a la clase obrera y las amplias masas
populares a la victoria en la lucha contra el imperialismo y sus lacayos. En
más de cien años transcurridos desde el nacimiento del marxismo, sólo gracias
al ejemplo que dieron los bolcheviques rusos al dirigir la Revolución de
Octubre y la construcción socialista y al vencer la agresión del fascismo, se
han formado y desarrollado en el mundo partidos revolucionarios de nuevo tipo.
Con el nacimiento de los partidos revolucionarios de este tipo, ha cambiado la
fisonomía de la revolución mundial. el cambio ha sido tan grande que se han
producido, en medio del fuego y el trueno, transformaciones del todo
inconcebibles para la gente de la vieja generación. El Partido Comunista de
China es precisamente un partido creado y desarrollado a ejemplo del Partido
Comunista de la Unión Soviética. Con el nacimiento del Partido Comunista, la
fisonomía de la revolución china tomó un cariz enteramente nuevo. ¿Acaso no es
suficientemente claro este hecho?
El frente único revolucionario mundial, encabezado por la Unión
Soviética, derrotó la Alemania, Italia y Japón fascistas. Este fue un resultado
de la Revolución de Octubre. Sin la Revolución de Octubre, sin el Partido
Comunista de la Unión Soviética, sin la Unión Soviética y sin el frente único
revolucionario antiimperialista en el Occidente y el Oriente dirigido por la
Unión Soviética, ¿podría imaginarse la victoria sobre la Alemania, Italia y
Japón fascistas y sus lacayos? Si la Revolución de Octubre abrió amplias
posibilidades y caminos efectivos para la liberación de la clase obrera y de
los pueblos oprimidos del mundo, la victoria de la Segunda Guerra Mundial
antifascista ha abierto para su liberación posibilidades aún más amplias y
caminos aún más efectivos. Sería un error muy grave subestimar la significación
de la victoria en la Segunda Guerra Mundial.
________________
Artículo escrito por el
camarada Mao Tse-tung, en conmemoración del XXXI aniversario de la Revolución
de Octubre, para ¡Por una paz duradera, por una democracia popular!, órgano del
Buró de Información de los Partidos Comunistas y Obreros de Europa. Apareció en
el número 2l de dicha publicación, en 1948.
295
Desde la victoria en la Segunda Guerra Mundial, el imperialismo
norteamericano, junto con sus lacayos en diversos países, ha ocupado el lugar
de la Alemania, Italia y Japón fascistas, prepara frenéticamente una nueva
guerra mundial y amenaza al mundo entero. Esto refleja la extrema decadencia
del mundo capitalista y su pavor ante la ruina inminente. Este enemigo es aún
fuerte ; por tanto, deben unirse todas las fuerzas revolucionarias dentro de
cada país, y también deben unirse las fuerzas revolucionarias de todos los
países, formar un frente único antiimperialista con la Unión Soviética a la
cabeza y seguir una política justa; de otra manera será imposible la victoria.
Este enemigo tiene una base frágil, se desintegra internamente, está separado
del pueblo y sumergido en inextricables crisis económicas; por tanto, puede ser
derrotado. Sería un error muy grave sobreestimar la fuerza del enemigo y
subestimar la de la revolución.
Bajo la dirección del Partido Comunista de China, se han conquistado
inmensas victorias en la gran revolución democrática popular de nuestro país,
dirigida contra la agresión frenética del imperialismo norteamericano en China
y contra el gobierno reaccionario del Kuomintang, gobierno dictatorial y de
traición nacional, que, mediante la guerra civil, realiza una carnicería con
nuestro pueblo. En los dos años transcurridos entre julio de 1946 y junio de
1948, el Ejército Popular de Liberación, dirigido por el Partido Comunista de
China, rechazó los ataques del ejército de 4.300.000 hombres del reaccionario
gobierno kuomintanista y pasó de la defensiva a la ofensiva. En estos dos años
de guerra, el Ejército Popular de Liberación causó al Kuomintang 2.640.000 bajas
entre prisioneros, muertos y heridos (sin contar los datos posteriores a julio
de 1948). Las regiones liberadas de China cubren ahora 2.350.000 kilómetros
cuadrados, o sea, el 24,5 por ciento de los 9.597.000 kilómetros cuadrados de
todo el país cuentan con una población de 168 millones de habitantes, o sea, el
35,3 por ciento de los 475 millones que constituyen la población total del
país, y tienen 586 ciudades, o sea, el 29 por ciento de las 2.009 que hay en el
país entero. A causa de que nuestro Partido ha conducido resueltamente a los
campesinos a realizar la reforma del sistema agrario; se ha solucionado de
manera radical el problema agrario en regiones pobladas por unos 100 millones
de habitantes, y la tierra de los terratenientes y de los campesinos ricos de
viejo tipo ha sido distribuida más o menos por igual entre los campesinos, en
primer término, entre los campesinos pobres y los asalariados agrícolas. El
número de
296
miembros del Partido Comunista de China ha crecido de 1.210.000 en 1945
a la cifra actual de 3.000.000. La tarea del Partido Comunista de China
consiste en unir a las fuerzas revolucionarias de todo el país, expulsar a las
fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano, derrocar la dominación
reaccionaria del Kuomintang y fundar una república popular democrática y
unificada. Sabemos que aún nos quedan por delante muchas dificultades. Pero no
las tememos. Creemos que las dificultades deben y pueden ser vencidas.
La Revolución de Octubre nos alumbra con su resplandor. el pueblo chino,
que tanto ha sufrido, debe conquistar su liberación, y está firmemente
convencido de que puede hacerlo. La lucha revolucionaria de China, siempre
aislada en el pasado, ya no lo está desde la victoria de la Revolución de
Octubre. Gozamos del apoyo de los Partidos Comunistas y la clase obrera de todo
el mundo. Esto lo entendió el Dr. Sun Yat-sen, precursor de la revolución
china; quien estableció la política de alianza con la Unión Soviética y de
lucha contra el imperialismo. En su lecho de muerte, escribió una carta a la
Unión Soviética como parte de su testamento. Es la pandilla chiangkaishekista
del Kuomintang la que traiciona a la política de Sun Yat-sen, se coloca del
lado del frente contrarrevolucionario imperialista y combate al pueblo de su
propio país. Pero la gente no tardará mucho en presenciar la destrucción
completa de todo el régimen reaccionario del Kuomintang por el pueblo chino. El
pueblo chino es valiente, lo es también el Partido Comunista de China, y ambos
están decididos a liberar a todo el país.
NOTA
De "La Revolución de
Octubre y la cuestión nacional", sec. " "Significación mundial
de la Revolución de Octubre" (véase J. V. Stalin, Obras, t. IV).
TRASCENDENTAL CAMBIO
EN LA SITUACIÓN MILITAR DE CHINA *
14 de noviembre de 1948
La situación militar en China ha llegado a un nuevo punto de viraje, es
decir, se ha producido un cambio fundamental en la correlación de fuerzas entre
ambos bandos en guerra. El Ejército Popular de Liberación, superior en calidad
desde hace tiempo, ha llegado ahora a ser superior también en cantidad. Esto
indica que ya están próximas la victoria de la revolución china y la
realización de la paz en China.
A fines del segundo año de la guerra; es decir, a fines de junio de este
año, el ejército del Kuomintang aún tenía en total unos 3.650.000 hombres, lo
que significaba una disminución de 650.000 hombres en comparación con los
4.300.000 que tenía en julio de 1946, momento en que inició la guerra civil de
amplitud nacional. La disminución fue sólo de 650.000 porque el ejército del
Kuomintang; aunque perdió, durante los dos años de guerra, alrededor de
3.090.000 hombres entre muertos; heridos; prisioneros y desertores (incluidos
2.640.000 muertos; heridos y prisioneros), reclutó durante el mismo período
aproximadamente 2.440.000 hombres. Recientemente se ha producido un cambio
repentino. En los primeros cuatro meses del tercer año de la guerra; o sea; del
1º de julio al 2 de noviembre del año en curso, fecha en que fue liberado
Shenyang, el ejército del Kuomintang perdió 1.000.000 de hombres. Aún no se ha
comprobado en qué medida ha completado sus efectivos durante estos cuatro
meses; suponiendo que haya podido reclutar 300.000 hombres, la disminución neta
sería de 700.000. De este modo; todo el ejército del Kuomintang, incluyendo
tanto las fuerzas terrestres como las navales y aéreas, tanto las tropas
regulares como las irregulares, tanto las unidades de combate como los
servicios de retaguardia, cuenta ahora solamente con unos 2.900.000 hombres. En
Cambio,
297
298
los efectivos del Ejército Popular de Liberación aumentaron de 1.200.000
hombres en junio de 1946 a 2.800.000 en junio de 1948 y sobrepasan ahora los
3.000.000. Así, la superioridad numérica de que gozaba por mucho tiempo el
ejército del Kuomintang se ha convertido rápidamente en inferioridad. Tal es el
resultado de la heroica lucha del Ejército Popular de Liberación durante los
últimos cuatro meses en todos los frentes del país y, en particular, el
resultado de la campaña de Suisien- Chisien1 y la campaña de Chinán2 en los
frentes del Sur y las batallas de Chinchou, Changchun, Liaosi y Shenyang3 en
los frentes del Norte. Hasta fines de junio de este año, el Kuomintang aún
mantenía 285 divisiones por numeración, porque había incorporado
desesperadamente las tropas irregulares a las fuerzas regulares. En estos
últimos cuatro meses, los batallones y unidades mayores liquidados por el
Ejército Popular de Liberación sumaron el divisiones, incluidas 63 divisiones
enteras.
En consecuencia, la guerra será mucho más breve de lo que preveíamos
antes. En un principio, estimábamos que podríamos derrocar definitivamente al
gobierno reaccionario del Kuomintang en unos cinco años a contar de julio de
1946. A juzgar por la situación actual, de aquí a un año, más o menos, podremos
derrocarlo definitivamente. Sin embargo, se requerirá aún un tiempo más
prolongado para liquidar a las fuerzas reaccionarias en todas las partes del
país y consumar la liberación del pueblo.
El enemigo se derrumba con rapidez, pero todavía es preciso que los
comunistas, el Ejército Popular de Liberación y todos los sectores del pueblo
se unan como un solo hombre y redoblen sus esfuerzos ; sólo así podremos
liquidar definitiva y completamente a todas las fuerzas reaccionarias e
instaurar en el país entero una república popular unificada y democrática.
________________
Comentario escrito por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua. el camarada Mao
Tse-tung, basándose en la nueva situación, es decir, el cambio operado en la
correlación de fuerzas entre el enemigo y nosotros a raíz de la campaña de Liaosi-Shenyang,
hizo aquí una nueva estimación del tiempo necesario para obtener la victoria en
la Guerra Popular de Liberación; señaló que se podía derrocar la dominación
reaccionaria del Kuomintang en un año, más o menos, a contar de noviembre de
1948. El ulterior desarrollo de la situación militar en China confirmó
plenamente esta predicción.
299
NOTAS
La campaña de
Suisien-Chisien o sea la campaña del Este de Jonán, fue llevada a cabo por las
tropas del Ejército Popular de Liberación en la zona de Kaifeng, Suisien y
Chisien. La campaña comenzó el I¨ de junio de 1948. El 22 de junio nuestro
ejército tomó Kaifeng. Para remediar su crítica situación militar, Chiang
Kai-shek fue al frente a tomar personalmente el mando, reunió a los tres
ejércitos al mando de Chiu Ching-chüan, Ou Shou-nien y Juang Po-tao
respectivamente, y lanzó un ataque a Kaifeng desde varias direcciones. Seis
columnas de nuestro Ejército de Campaña del Este de China, dos columnas de
nuestro Ejército de Campaña de las Planicies Centrales y la columna de
Kuangtung-Kuangsí rodearon a los ejércitos enemigos al mando de Ou Shou-nien y
Juang Po-tao en el sector de Suisien-Chisien y, tras nueve días y nueve noches
de recia lucha (del 27 de junio al 6 de julio), aniquilaron dos divisiones, o
Seis brigadas, del ejército de Ou Shou-nien y parte del ejército de Juang
Po-tao, con un total de más de noventa mil hombres. Fueron hechos prisioneros
Ou Shou-nien, comandante de ejército, y Shen Cheng-nien, jefe de la 75ª
división reorganizada.
Véase el presente tomo, pág.
292, "Directivas para las operaciones en la campaña de Juai-Jai",
nota 2.
Las batallas de Chinchou,
Changchun Liaosi y Shenyang, en el Nordeste de China, se llaman en su conjunto
campaña de Liaosi-Shenyang. Véase el presente tomo, págs. 273-275, “Directivas
para las operaciones en la campaña de Liaosi-Shenyang”, nota 1
300
DIRECTIVAS PARA LAS
OPERACIONES EN LA CAMPAÑA DE
PEIPING-TIENTSÍN1 *
11 de diciembre de 1948
Las fuerzas enemigas en
Changchiakou, Sinpaoan y Juailai, así como en toda la zona de
Peiping-Tientsín-Tangku-Tangshán - excepto algunas unidades, como ciertas
divisiones de los 35º, 62º y 94º cuerpos de ejército, que aún poseen una
capacidad combativa relativamente alta cuando se defienden en posiciones
fortificadas -, tienen poco espíritu de ofensiva y son todas como pájaros
asustados que se sobrecogen ante la simple vibración de la cuerda de un arco.
Así es, en particular, después que ustedes entraron en las zonas al Sur de la
Gran Muralla. En ningún caso se debe sobreestimar la capacidad combativa del
enemigo. Algunos de nuestros camaradas han pagado caro en el pasado por
sobreestimar la capacidad combativa del enemigo; pero, después de ser
criticados, han arribado a una comprensión correcta. El enemigo, tanto en
Changchiakou como en Sinpaoan, está definitivamente rodeado y, según toda
probabilidad, le será muy difícil romper el cerco. Alrededor de la mitad del
16º cuerpo de ejército ha sido rápidamente liquidada. El 104º cuerpo enemigo en
Juailai ha huido presa de pánico hacia el Sur y probablemente será liquidado
hoy o mañana. Después de aniquilarlo, ustedes se proponen enviar la 4a columna
para cortar, del Sudoeste2 al Nordeste, la vinculación entre las tropas de
Nankou y de Peiping. Creemos que esto no será fácil de lograr, porque, o bien
los restos de los 94º y 16º cuerpos se retirarán rápidamente a Peiping, o bien
los 94º, 16º y 92º cuerpos se concentrarán en la zona de
Nankou-Changping-Shajechen para una defensa conjunta. Pero esta maniobra de
nuestra 4ª columna amenazará directamente los suburbios Noroeste y Norte de
Peiping y fijará esas fuerzas enemigas, que no se atreverán a moverse. Si se
atrevieran a continuar su marcha hacia el Oeste
301
302
en socorro del 35º cuerpo, podrían ustedes cortarles directamente la
retirada o lanzar un ataque directo a Peiping; por eso, es probable que no osen
avanzar más hacia el Oeste. El ejército de Yang Te-chi, Luo Yui-ching y Keng
Piao, que actúa en el Norte de China, ha rodeado con nueve divisiones las tres
divisiones del 35º cuerpo enemigo; es decir, posee superioridad absoluta. Estos
camaradas proponen liquidar a estas divisiones enemigas a la brevedad, pero
pensamos recomendarles que no las ataquen por el momento, a fin de que el
enemigo en Peiping y Tientsín vacile en tomar la decisión de huir por mar. Han
empleado dos columnas para rodear al 35º cuerpo y una para detener al 105º
cuerpo, y han rechazado los ataques de estos dos cuerpos del enemigo.
Estamos ahora de acuerdo en
que envíen ustedes inmediatamente la 5ª columna a las vecindades de Nankou para
amenazar desde el Nordeste al enemigo en Peiping, Nankou y Juaiyou. Esta
columna permanecerá ahí de modo que más tarde (dentro de diez o quince días, es
decir, cuando el ejército de Yang Te-chi, Luo Yui-ching y Keng Piao, que actúa
en el Norte de China, haya aniquilado al 35º cuerpo) la 4ª columna de ustedes
pueda quedar en libertad para actuar en el Este. Por tanto, ordenen a la 5ª
columna que hoy continúe su marcha hacia el Oeste.
La 3ª columna no debe ir a
Nankou por ningún motivo, sino trasladarse, de acuerdo con nuestro telegrama
del 9, a la zona al Este de Peiping y al Sur de Tungsien para amenazar a
Peiping desde el Este y, junto con las 4ª, 11ª y 5ª columnas, formar un cerco
alrededor de esta ciudad.
Sin embargo, nuestro
verdadero propósito no es rodear primero a Peiping, sino más bien a Tientsín,
Tangku, Lutai y Tangshán.
5. Calculamos que, hacia el 15 de diciembre, las 10ª , 9ª , 6ª y 8ª
columnas, la columna de artillería y la 7ª columna de ustedes se habrán
concentrado en la zona que tiene por centro a Yutien.
Proponemos que, durante los
pocos días que
van del 20 al 25
de diciembre,
________________
Telegrama redactado por el
camarada Mao Tse-tung en nombre de la Comisión Militar Revolucionaria del
Comité Central del Partido Comunista de China y dirigido a Lin Piao, Luo
Yung-juan y otros camaradas. La campaña de Peiping-Tientsín fue la última de
las tres mayores campañas decisivas en la Guerra Popular de Liberación de
China. En esta campaña liquidamos o reorganizamos tropas del Kuomintang con más
de 520.000 hombres, liberamos ciudades importantes como Peiping, Tientsín y
Changchiakou, y concluimos, en lo fundamental, los combates por la liberación
del Norte de China. Las directivas formuladas aquí por el camarada Mao Tse-tung
para las operaciones en la campaña fueron hechas todas realidad.
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ustedes se muevan con la rapidez del rayo y empleen las seis columnas
la 3ª (que ha de marchar
hacia el Este desde los suburbios Este de Peiping) y las 6ª , 7ª , 8ª , 9ª y
10ª - para rodear al enemigo en Tientsín, Tangku, Lutai y Tangshán, con tal que
para entonces la situación del enemigo en esos puntos continúe siendo en
general la misma de ahora. Para ello es necesario disponer dos columnas en tomo
a Wuching, es decir, en Langfang, Jesiwu y Yangtsun; introducir cinco columnas
como cuñas en las zonas entre Tientsín, Tangku, Lutai, Tangshán y Kuye, y
cortar así las vinculaciones entre las fuerzas enemigas situadas en estos
puntos. Cada columna debe construir, por ambos lados de la cuña, posiciones
para contener al enemigo, a fin de que éste no pueda escapar. Luego, debe dejar
descansar, adiestrarse y consolidarse a sus tropas y, después de ello, atacar y
liquidar algunos grupos relativamente pequeños del enemigo. Mientras tanto, la
4ª columna debe trasladarse desde la zona situada al Noroeste de Peiping a la
zona situada al Este de la ciudad. Antes que la 4ª columna inicie su traslado,
el ejército de Yang Te-chi, Luo Yui-ching y Keng Piao, que actúa en el Norte de
China, debe liquidar al enemigo que se encuentra en Sinpaoan. En el Este, de
acuerdo con las circunstancias, es indispensable hacer todos los esfuerzos por
liquidar primero al enemigo en Tangku con el fin de tomar el control de la
salida al mar. Basta que tomen ustedes los dos puntos, Tangku (el más
importante) y Sinpaoan, para que dominen todo el tablero de ajedrez. La
disposición de fuerzas arriba señalada constituye, en realidad, un encierro
general de las tropas enemigas situadas en Changchiakou, Sinpaoan, Nankou,
Peiping, Juaiyou, Shunyi, Tungsien, Wanping (Chuosien y Liangsiang se hallan ya
en nuestro poder); Fengtai, Tientsín, Tangku, Lutai, Tangshán y Kaiping.
Este método es, en términos
generales, el mismo que ustedes utilizaron en las operaciones a lo largo de la
línea Yisien, Chinchou; Chinsi, Singcheng, Suichung, Shanjaikuan y Luansien3.
En las dos semanas a partir
de hoy (del 11 al 25 de diciembre), el principio fundamental de operaciones es
cercar sin aniquilar (como en el caso de Changchiakou y Sinpaoan) y, en algunos
casos, desarticular sin cercar (como en el caso de Peiping, Tientsín y
Tungsien, realizar sólo un cerco estratégico y cortar la vinculación entre las
agrupaciones enemigas, pero no realizar un cerco táctico), con el objeto de
liquidar, una por una, a las unidades enemigas después de consumada nuestra
disposición de fuerzas. En particular, no deben ustedes liquidar las fuerzas
enemigas en Changchiakou, Sinpaoan y Nankou, porque eso
304
obligaría al enemigo que se halla al Este de Nankou a tomar la rápida
decisión de huir como rayo. Asegúrense bien de haber comprendido este punto.
A fin de que Chiang Kai-shek
no adopte la decisión urgente de evacuar por mar hacia el Sur sus tropas de
Peiping y Tientsín; nos proponemos ordenar a Liu Po-cheng, Teng Siao-ping, Chen
Yi y Su Yu que, después de liquidar al ejército de Juang Wei, se abstengan de
atacar a los restos de los ejércitos de Chiu Ching-chüan; Li Mi y Sun
Yuan-liang, que se hallan bajo el mando de Tu Yu-ming (más o menos la mitad de
esos ejércitos ya ha sido destruida); y que no tomen, en un plazo de dos
semanas, medidas para su aniquilamiento definitivo.
A fin de impedir que el
enemigo huya hacia Chingtao; nos proponemos ordenar a nuestras tropas en
Shantung que concentren una cantidad determinada de fuerzas para controlar el
sector del río Amarillo cerca de Chinán y hagan preparativos con anticipación a
lo largo del ferrocarril Chingtao-Chinán.
Hay poca o ninguna
posibilidad de que el enemigo huya hacia Süchou, Chengchou, Sían o Suiyuán.
La única o principal
preocupación nuestra es que el enemigo huya por mar. Por tanto, en las próximas
dos semanas es necesario, en general, emplear el método de cercar sin aniquilar
o el de desarticular sin cercar.
Este plan será inesperado
para el enemigo; muy difícilmente se percatará de él antes que ustedes terminen
definitivamente la disposición de fuerzas. En la actualidad, el enemigo supone
probablemente que ustedes atacarán a Peiping.
El enemigo siempre subestima
la energía de nuestro ejército y siempre sobreestima su propia fuerza; a pesar
de ser, al mismo tiempo, un pájaro asustado. El enemigo en Peiping y Tientsín
no espera de ningún modo que ustedes podrán consumar la disposición de fuerzas
arriba mencionada antes del 25 de diciembre.
A fin de dar cima a esta
disposición antes del 25 de diciembre; deben ustedes llamar a sus tropas a que,
en las próximas dos semanas, no hagan caso de la fatiga, no teman la
disminución de los efectivos y no tengan miedo al frío ni al hambre; después de
esto, podrán ellas descansar, adiestrarse y consolidarse para emprender luego
ataques con plena preparación.
El ataque será lanzado
aproximadamente en el siguiente orden: primero, el sector de Tangku-Lutai;
segundo, Sinpaoan;
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tercero, el sector de Tangshán ; cuarto, los sectores de Tientsín y
Changchiakou, y, finalmente, el sector de Peiping.
¿Qué piensan ustedes del
plan expuesto aquí? ¿Qué deficiencias tiene? ¿Qué dificultades pueden
presentarse en su ejecución? Consideren todo y respondan por telégrafo.
NOTAS
La campaña de
Peiping-Tientsín fue realizada, bajo el mando de Lin Piao, Luo Yung-juan, Nie
Yung-chen y otros camaradas, por las fuerzas del Ejército de Campaña del
Nordeste y 2 ejércitos del Norte de China. Comenzó a principios de diciembre de
1948, inmediatamente después del término victorioso de la campaña de
Liaosi-Shenyang en el Nordeste. Según las instrucciones del camarada Mao
Tse-tung, el Ejército de Campaña del Nordeste, luego de cumplir con éxito su
misión de liberar todo el Nordeste, se trasladó rápidamente al Sur de la Gran
Muralla a fin de emprender, junto con los ejércitos del Norte de China, el
encierro y aniquilamiento de las tropas del Kuomintang de esta última zona. En
ese entonces, alarmados por la victoria del Ejército Popular de Liberación en
el Nordeste, más de 600.000 hombres de las tropas del Kuomintang al mando de Fu
Tsuo-yi, comandante en jefe de las tropas para el "exterminio de
bandidos" en el Norte de China, se concentraron apresuradamente y trataron
de huir hacia el Sur por mar, o en dirección al Oeste, hacia Suiyuán. Nuestro
ejército, con la rapidez del rayo, cortó las fuerzas enemigas y las cercó en
cinco puntos fuertes: Peiping, Tientsín, Changchiakou, Sinpaoan y Tangku,
cortando de ese modo sus vías de escape hacia el Sur y el Oeste. El 22 de
diciembre, fueron aniquiladas las tropas selectas del enemigo que estaban
cercadas en Sinpaoan (el cuartel general del 35º cuerpo de ejército y sus z
divisiones). El 24, nuestro ejército tomó Changchiakou y liquidó un cuartel
general de cuerpo de ejército y ¨ divisiones del XI Ejército enemigo, con más
de 54.000 hombres en total, que defendían la ciudad. El 14 de enero de 1949,
nuestras tropas que cercaban Tientsín, lanzaron una ofensiva general contra la
ciudad, después que Chen Chang-chie, comandante de la guarnición enemiga, se
negó a deponer las armas. La ciudad fue liberada tras veintinueve horas de
recio combate. La guarnición enemiga, compuesta de más de 130.000 hombres, fue
liquidada y Chen Chang-chie, hecho prisionero. A consecuencia de esto, la
guarnición enemiga de Peiping, con más de 200.000 hombres, fue aprisionada en
un círculo de hierro por nuestras tropas, y su suerte quedó sellada. Gracias a
los esfuerzos que nosotros hicimos, la guarnición enemiga de Peiping, al mando
del general Fu Tsuo-yi, aceptó su reorganización pacífica. El 3l de enero,
nuestras tropas entraron en Peiping, y la ciudad fue liberada pacíficamente.
Así se puso término victorioso a la campaña de Peiping-Tientsín. Durante esta
campaña, el Ejército Popular de Liberación liquidó o reorganizó tropas del
Kuomintang con más de 520.000 soldados; sólo lograron escapar por mar algo más
de 50.000 hombres del enemigo que defendían Tangku. En septiembre de 1949, las
tropas del Kuomintang en Suiyuán declararon por telégrafo que se habían
sublevado y que aceptaban las condiciones para ser reorganizadas.
Se refiere a la zona al
Sudoeste de Nankou.
306
En septiembre de 1948, con
el fin de impedir que las fuerzas enemigas en Yisien, Chinchou, Chinsi,
Singcheng, Suichung, Shanjaikuan, Luansien v Changli acortaran sus líneas y se
concentraran, el Ejército de Campaña del Nordeste, que operaba entonces a lo
largo del ferrocarril Peiping-Liaoning, adoptó el método que consiste en
emplear primero una parte de sus fuerzas para cercar separadamente y
desarticular a las tropas enemigas en los puntos mencionados, y luego
liquidarlas por partes.
MENSAJE PARA INTIMAR A TU YU-MING Y
OTROS A RENDIRSE *
17 de diciembre de 1948
General Tu Yu-ming, general Chiu Ching-chüan, general Li Mi y todos los
jefes de cuerpo de ejército, de división y de regimiento de los dos ejércitos
al mando de los generales Chiu Ching-chüan y Li Mi:
Se hallan ustedes ahora en un callejón sin salida. El ejército de Juang
Wei fue liquidado por completo en la noche del 15, el de Li Yen-nien ha dado
media vuelta y huido hacia el Sur, y ustedes ya no tienen esperanza alguna de
reunirse con ellos. ¿Esperan romper el cerco? ¿Cómo lograrlo cuando el Ejército
Popular de Liberación los rodea por todos lados? En los últimos días ustedes
han tratado de hacerlo, pero, ¿con qué resultado? Sus aviones y tanques son
también inútiles. Tenemos más aviones y tanques que ustedes, es decir, tenemos
cañones y explosivos que la gente llama aviones y tanques de fabricación
autóctona. ¿No son acaso diez veces más formidables que sus aviones y tanques
de fabricación extranjera? El ejército de Sun Yuan-liang está acabado; quedan
sólo los dos ejércitos de ustedes, más de la mitad de cuyos hombres han sido
heridos o hechos prisioneros. Ustedes han traído de Süchou un numeroso y
variado personal de distintos organismos y gran número de jóvenes estudiantes
para incorporarles por fuerza a su ejército, pero ¿cómo pueden combatir estas
gentes? Durante estos últimos diez días y tanto, rodeadas cerco tras cerco por
nuestras fuerzas y cediendo ante nuestros repetidos golpes, sus posiciones se
han reducido considerablemente. Cuentan ustedes con un espacio tan minúsculo
que apenas pasa de diez li, tanto a lo largo como a lo ancho, y allí se apiña
tanta gente que un solo cañonazo nuestro puede matar a un montón de los suyos.
Sus soldados heridos y las familias que han seguido al ejército elevan sus
quejas al alto cielo. A sus soldados y a muchos de sus oficiales ya les repugna
seguir combatiendo. Ustedes,
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308
como subcomandante en jefe, comandantes de ejército y jefes de cuerpo de
ejército, de división y de regimiento, deben compadecerse de los subordinados y
sus familias, conservar la vida de ellos, encontrarles una salida tan pronto
como sea posible y dejar de arrojarlos a una muerte sin sentido.
Ahora que el ejército de Juang Wei ha sido completamente aniquilado y
que el ejército de Li Yen-nien ha huido hacia Pengpu, nosotros podemos
concentrar, para atacarles a ustedes, una fuerza varias veces superior a la
suya. Esta vez hemos combatido sólo cuarenta días, y ustedes ya han perdido 10
divisiones al mando de Juang Po-tao, 11 de Juang Wei, 4 de Sun Yuan-liang, 4 de
Feng Chi-an, 2 de Sun Liang-cheng, 1 de Liu Yu-ming, 1 en Susien y otra en
Lingpi: en total, han perdido 34 divisiones enteras. De ellas, 3 divisiones y
media mandadas por Je Chi-feng y Chang Ke-sia y 1 por Liao Yun-chou se
sublevaron y se pasaron a nuestro lado; 1 mandada por Sun Liang-cheng y 2
medias divisiones mandadas respectivamente por Chao Pi-kuang y Juang Tsi-jua se
rindieron voluntariamentel, y las demás 27 y media fueron completamente
liquidadas por nuestro ejército. Ustedes han visto con sus propios ojos la
suerte de los 3 ejércitos mandados respectivamente por Juang Po-tao, Juang Wei
y Sun Yuan-liang. Deben seguir el ejemplo del general Cheng Tung- kuo en
Changchun2, así como el ejemplo que han dado ahora el jefe de cuerpo de
ejército Sun Liang-cheng y los jefes de división Chao Pi-kuang y Juang Tsi-jua,
y ordenar inmediatamente a todas sus tropas deponer las armas y cesar en la
resistencia. Nuestro ejército les garantizará la vida y la seguridad a todos
ustedes, generales, oficiales y soldados. Esta es su única salida.
¡Reflexionen! Si esto les parece bien, háganlo. Si aún quieren combatir otra
vuelta, como ustedes gusten ; pero de todas maneras, las cuentas les serán
ajustadas3.
Cuartel General del Ejército Popular de
Liberación de las Planicies Centrales
Cuartel General del Ejército Popular
de Liberación del Este de China
________________
Mensaje radial redactado por
el camarada Mao Tse-tung para los Cuarteles Generales del Ejército Popular de
Liberación de las Planicies Centrales y del Ejército Popular de Liberación del
Este de China.
309
NOTAS
El 8 de noviembre de I948,
durante la primera etapa de la campaña de Juai-Jai; je Chi-feng y Chang Ke-sia,
subcomandantes de la III zona de pacificación del Kuomintang; se sublevaron en
el sector de Chiawang, al Nordeste de Süchou, y se pasaron al Ejército Popular
de Liberación, a la cabeza de I cuartel general de cuerpo de ejército, 3
divisiones y 1 regimiento, con un total de más de 20.000 hombres. El 27 de
noviembre de 1948, durante la segunda etapa de la campaña de Juai-Jai, Liao
Yun-chou, jefe de la 110ª división del 85º cuerpo de ejército del Kuomintang,
se sublevó en Luochi; al Sudoeste de Susien, provincia de Anjui, y se pasó a
nuestro lado, a la cabeza del cuartel general de su división y de 2 regimientos
enteros, con un total de 5.500 hombres. El 13 de noviembre de 1948, durante la
primera etapa de la campaña de Juai-Jai, Sun Liang-cheng, subcomandante de la I
zona de pacificación del Kuomintang y jefe del 107º cuerpo de ejército, se
rindió voluntariamente en la zona al Noroeste de Suining, provincia de
Chiangsú, a la cabeza del cuartel general de su cuerpo de ejército y de I
división, con un total de 5.800 hombres. El 18 de noviembre de 1948, durante la
primera etapa de la campaña de Juai-Jai, Chao Pi-kuang, jefe de la 150ª
división del 44º cuerpo de ejército del Kuomintang se rindió voluntariamente en
el sector de Nienchuang, al Este de Süchou, provincia de Chiang sú, a la cabeza
del resto de esta división, que totalizaba más de 2.000 hombres. En diciembre
de 1948, durante la segunda etapa de la campaña de Juai-Jai, Juang Tsi-jua,
jefe de la 23ª división del 85º cuerpo de ejército del Kuomintang, se rindió
voluntariamente en Shuangtuichi, al Nordeste de Mengcheng, provincia de Anjui;
a la cabeza del cuartel general de su división y de los restos de 2
regimientos.
Changchun se encontraba
sitiado por el Ejército Popular de Liberación del Nordeste a partir del
invierno de 1947. Cuando nuestro ejército había tomado Chinchou y todas las
tropas enemigas en el Nordeste se encontraban en una posición tambaleante,
Cheng Tung-kuo, comandante de las fuerzas kuomintanistas en Changchun y
subcomandante en jefe de las tropas para el "exterminio de bandidos"
en el Nordeste, depuso las armas, el 18 de octubre de 1948, a la cabeza del
personal y los contingentes del cuartel general del I Ejército y de los
oficiales y soldados del nuevo 7º cuerpo de ejército.
Después de recibir este
mensaje, Tu Yu-ming, subcomandante en jefe de las tropas Kuomintanistas para el
"exterminio de bandidos" que tenían su cuartel general en Süchou; y
Chiu Ching-chüan y Li Mi, comandantes de los II y XIII Ejércitos del Kuomintang
respectivamente, continuaron su desesperada resistencia, que terminó en la
liquidación total de sus tropas por la poderosa ofensiva de nuestro ejército.
Tu Yu-ming fue hecho prisionero, y Chiu Ching-chüan, muerto; sólo Li Mi logró
escapar.
310
LLEVAR LA REVOLUCIÓN HASTA EL FIN *
30 de diciembre de 1948
El pueblo chino logrará la victoria final en la gran Guerra de
Liberación. Ni siquiera nuestros enemigos lo ponen ya en duda.
La guerra ha recorrido un camino sinuoso. Cuando el gobierno
reaccionario del Kuomintang inició la guerra contrarrevolucionaria, contaba con
tropas aproximadamente tres veces y media superiores en número a las del
Ejército Popular de Liberación; los armamentos, recursos humanos y materiales
de su ejército sobrepasaban en un grado aún mayor a los del nuestro; disponía
de industrias modernas y medios modernos de comunicación, de los que carecía el
Ejército Popular de Liberación ; había recibido del imperialismo norteamericano
una enorme ayuda militar y económica, y había realizado largos preparativos.
Por estas razones, el primer año de la guerra (julio de 1946 junio de 1947) se
caracterizó porque el Kuomintang estuvo a la ofensiva y el Ejército Popular de
Liberación a la defensiva. En 1946, en el Nordeste de China, el Kuomintang
ocupó Shenyang, Siping, Changchun, Chilin, Antung y otras ciudades, así como la
mayor parte de las provincias de Liaoning, Liaopei y Antung1 ; al Sur del río
Amarillo, ocupó Juaiyin, Jetse y otras ciudades y la mayor parte de las
regiones liberadas de Jupei- Jonán-Anjui, Chiangsú -Anjui, Jonán-Anjui-Chiangsú
y el Sudoeste de Shantung; y al Norte de la Gran Muralla, ocupó Chengte,
Chining, Changchiakou y otras ciudades y la mayor parte de las provincias de
Yejé, Suiyuán y Chajar. El Kuomintang lanzaba bravatas y fanfarroneaba como un
héroe sin rival en el mundo. El Ejército Popular de Liberación adoptó una línea
estratégica correcta, que tenía como objetivo principal liquidar a la fuerza viva
del Kuomintang en vez de mantener territorios, y destruyó cada mes un promedio
de unas ocho brigadas de tropas regulares del Kuomintang (equivalentes a ocho
divisiones actuales); obligándolo finalmente a abandonar su plan de ofensiva
general y a limitar, en la primera mitad de 1947, los objetivos principales de
311
312
su ataque a las dos alas del frente Sur, es decir, Shantung y el Norte
de Shensí. En el segundo año (julio de 1947 - junio de 1948), se produjo un
cambio radical en la guerra. Después de liquidar un gran número de tropas
regulares del Kuomintang, el Ejército Popular de Liberación pasó de la
defensiva a la ofensiva en los frentes Sur y Norte, mientras que el Kuomintang
tuvo que pasar de la ofensiva a la defensiva. el Ejército Popular de Liberación
no sólo recuperó la mayor parte de los territorios perdidos en el Nordeste de
China, en Shantung y en el Norte de Shensí, sino que extendió también el frente
de batalla a las regiones dominadas por el Kuomintang al Norte de los ríos
Yangtsé y Weishui. Además, en el transcurso de los combates por la conquista de
las ciudades de Shichiachuang, Yüncheng, Siping, Luoyang, Yichuan, Paochi,
Weisien, Linfen y Kai-feng, nuestro ejército dominó la táctica de tomar por
asalto puntos poderosamente fortificados2. El Ejército Popular de Liberación
formó sus unidades de artillería y de ingenieros. No hay que olvidar que el
Ejército Popular de Liberación no tenía ni aviones ni tanques, pero una vez que
formó unidades de artillería y de ingenieros superiores a las del ejército
kuomintanista, el sistema defensivo de este último, con todos sus aviones y
tanques, resultó, por contraste, insignificante. El Ejército Popular de
Liberación estaba ya en condiciones de librar no sólo una guerra de
movimientos, sino también una guerra de posiciones. En la primera mitad del
tercer año de la guerra (julio-diciembre de I948) ha ocurrido otro cambio
radical. El Ejército Popular de Liberación, inferior durante largo tiempo en
efectivos, ha alcanzado la superioridad numérica. Se ha hecho capaz no sólo de
tomar ciudades poderosamente fortificadas del Kuomintang, sino también de
cercar y destruir en una sola acción poderosas agrupaciones de tropas selectas
del Kuomintang, de uno o varios cientos de miles de hombres. El ritmo con que
el Ejército Popular de Liberación liquida a las tropas del Kuomintang se ha
vuelto mucho más rápido. Veamos las estadísticas sobre el número de unidades
regulares del Kuomintang, del nivel de batallón para arriba, que hemos
destruido (incluidas las tropas enemigas que se han sublevado y se han pasado a
nuestras filas). En el primer año, 97 brigadas, entre las cuales 46 brigadas
enteras; en el segundo año, 94 brigadas; entre las cuales 50 enteras, y en la
primera mitad del tercer año; según datos incompletos, 147 divisiones, entre
las cuales 111 divisiones
________________
Mensaje de Año Nuevo de 1949
escrito por el camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua.
313
enteras3. El número de divisiones enteras del enemigo liquidadas en
estos seis meses supera en 15 al total de las que liquidamos en los dos años
anteriores. el frente estratégico del enemigo se ha desintegrado totalmente.
Las tropas enemigas en el Nordeste han sido completamente liquidadas, las del
Norte de China lo serán pronto, y en el Este de China y en las Planicies
Centrales sólo queda un número reducido de fuerzas enemigas. El aniquilamiento,
al Norte del río Yangtsé, de las fuerzas principales del Kuomintang facilita
grandemente el próximo cruce de este río por el Ejército Popular de Liberación
y su avance hacia el Sur para liberar a toda China. Paralelamente con la
victoria en el frente militar, el pueblo chino ha logrado grandes victorias en
los frentes político y económico. Por esta razón, la opinión pública mundial,
incluida toda la prensa imperialista, ya no pone más en duda que el pueblo
chino logrará la victoria nacional en su Guerra de Liberación.
El enemigo no desaparecerá por sí mismo. Ni los reaccionarios chinos ni
las fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano en China se retirarán por
su propia voluntad del escenario de la historia. Precisamente porque se dan
cuenta de que ya no pueden impedir mediante la lucha puramente militar la
victoria nacional del pueblo chino en su Guerra de Liberación, conceden cada
día más importancia a la lucha política. Por una parte, los reaccionarios
chinos y los agresores norteamericanos están utilizando al gobierno
kuomintanista existente para su maquinación de "paz"; por otra parte,
proyectan servirse de ciertas personas que mantienen relaciones tanto con ellos
como con el campo revolucionario, incitándolas e instigándolas a que trabajen
arteramente, se deslicen por todos los medios en el campo revolucionario y
formen en su seno una llamada oposición; con el fin de preservar las fuerzas
reaccionarias y socavar las fuerzas revolucionarias. Según informaciones
fidedignas, el Gobierno de los EE.UU. ya ha elaborado este plan tenebroso y ha
comenzado a ejecutarlo en China. Ha cambiado su política de simple apoyo a la
guerra contrarrevolucionaria del Kuomintang por una política que consiste en
utilizar dos formas de lucha:
Organizar los restos de las
fuerzas armadas del Kuomintang y las llamadas fuerzas locales para continuar
resistiendo al Ejército Popular de Liberación al Sur del río Yangtsé y en las
remotas provincias fronterizas.
Organizar una oposición
dentro del campo revolucionario para detener por todos los medios la revolución
en donde está;
314
o, sí ésta ha de avanzar, moderarla e impedirle perjudicar demasiado los
intereses de los imperialistas y sus lacayos.
Los imperialistas ingleses y franceses apoyan esta política
norteamericana. Ahora, mucha gente todavía no ve con claridad esta situación,
pero tal vez no pase largo tiempo antes de que lo haga.
El problema que ahora se plantea al pueblo chino, a todos los partidos
democráticos y a todas las organizaciones populares, es llevar la revolución
hasta el fin o abandonarla a mitad de camino. Llevar la revolución hasta el fin
significa emplear métodos revolucionarios para liquidar resuelta, definitiva,
cabal y totalmente todas las fuerzas de la reacción, persistir sin vacilaciones
en derribar al imperialismo, al feudalismo y al capitalismo burocrático,
derrocar en todo el país la dominación reaccionaria del Kuomintang y establecer
una república que sea una dictadura democrática popular, dirigida por el
proletariado y basada en la alianza de los obreros y los campesinos. De este
modo, la nación china se emancipará totalmente, el país se transformará de semicolonia
en Estado auténticamente independiente; el pueblo chino se liberará por
completo, se sacudirá de una vez por todas el yugo del feudalismo y del capital
burocrático (el capital monopolista chino), y, como resultado de ello, se
realizará la paz basada en la unidad y la democracia, se crearán las
condiciones previas para transformar a China de país agrícola en país
industrial, y se hará posible el paso de una sociedad fundada sobre la
explotación del hombre por el hombre a una sociedad socialista. Abandonar la
revolución a mitad de camino significa ir contra la voluntad del pueblo,
someterse a la voluntad de los agresores extranjeros y de los reaccionarios
chinos y dar tiempo al Kuomintang a curar sus heridas, para que un buen día se
abalance repentinamente sobre la revolución con el fin de estrangularla y sumir
de nuevo a todo el país en las tinieblas. Así precisamente, con toda claridad y
toda agudeza, se plantea ahora el problema. De los dos caminos, ¿cuál elegir?
Cada partido democrático, cada organización popular de China debe reflexionar
sobre este problema, elegir su camino y aclarar su posición. El que los
partidos democráticos y organizaciones populares de China puedan o no cooperar
sinceramente, sin separarse a mitad de camino, depende de que concuerden o no
en este problema y adopten una acción unánime para derrocar al enemigo común
del pueblo chino. Lo que aquí se necesita es la unanimidad y la cooperación, y
no crear una "oposición", ni adoptar un "camino
intermedio"4.
315
En el largo período de más de veinte años desde el golpe de estado
contrarrevolucionario del 12 de abril de 19275 hasta el presente, ¿acaso los
reaccionarios chinos, encabezados por Chiang Kai-shek y los de su calaña, no
han dado pruebas suficientes de que son una pandilla de verdugos cubiertos de
sangre que asesinan a la gente sin parpadear? ¿No han dado acaso pruebas
suficientes de que son una banda de lacayos del imperialismo y vendepatrias
profesionales? Medítenlo todos: Desde el Incidente de Sían de diciembre de
1936, desde las negociaciones en Chungching de octubre de 1945 y desde la
Conferencia Consultiva Política de enero de 1946, ¡qué bondadoso, qué magnánimo
ha sido el pueblo chino con estos bandidos, movido por la esperanza de lograr
con ellos la paz interna! Pero toda esta buena voluntad ¿ha cambiado su
naturaleza de clase siquiera en un ápice? Entre estos bandidos no hay ni uno
solo cuyo pasado no esté indisolublemente ligado al imperialismo
norteamericano. Apoyados en éste, han sumido a nuestros 475 millones de
compatriotas en una inmensa guerra civil de brutalidad sin precedentes y han
asesinado millones y millones de hombres y mujeres, jóvenes y viejos, con
bombarderos, cazas, cañones, tanques, bazookas, fusiles automáticos, bombas
napalm, proyectiles de gases tóxicos y otras armas mortíferas, proporcionadas
todas por el imperialismo norteamericano. Y éste, por su parte, apoyándose en
esos bandidos, ha arrebatado a China los derechos soberanos sobre su
territorio, sus mares y su espacio aéreo, así como el derecho de navegación
fluvial, y se ha arrogado privilegios comerciales, privilegios en los asuntos
interiores y exteriores de China, e incluso el privilegio de matar a la gente,
de lanzar sus coches sobre ella y de violar a las mujeres, todo esto con
absoluta impunidad. ¿Acaso el pueblo chino, obligado a mantener una guerra tan
larga y sangrienta, debe aún mostrarse afectuoso y tierno con estos feroces
enemigos en vez de destruirlos y echarlos de una vez para siempre? Sólo con la
completa destrucción de los reaccionarios chinos y con la expulsión de las
fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano, puede China obtener la
independencia, la democracia y la paz. ¿Acaso no está ya clara esta verdad?
Lo que merece atención es que, de repente, los enemigos del pueblo chino
hacen todo lo posible por adoptar un aire inofensivo y aun lastimero (lectores,
recuerden que en adelante aún tratarán de adoptar este aire lastimero). Sun Fo,
quien acaba de llegar a ser presidente del Yuan Ejecutivo del Kuomintang, ¿no
declaró en junio del año pasado que "se logrará tarde o temprano un
arreglo, a
316
condición de que en el terreno militar combatamos hasta el fin”? Pero
esta vez, tan pronto como asumió su cargo, se puso a perorar sobre una
"paz honorable", diciendo que "el Gobierno se había esforzado
por lograr la paz y sólo recurrió a las armas porque la paz no se podía
obtener, pero el objetivo final de recurrir a las armas seguía siendo el
restablecimiento de la paz". Inmediatamente después, un despacho de la
United Press, transmitido el 21 de diciembre desde Shanghai, vaticinó que la
declaración de Sun Fo "encontraría la más amplia aprobación en los
círculos oficiales de los EE.UU. y entre los liberales kuomintanistas". En
la actualidad, los círculos oficiales norteamericanos no sólo muestran un
interés fervoroso por la "paz" en China, sino que también afirman
reiteradamente que, desde la Conferencia de Moscú de los Ministros de
Relaciones Exteriores de la Unión Soviética, EE.UU. e Inglaterra celebrada en
diciembre de 1945, los EE.UU. se han atenido a una "política de no ingerencia
en los asuntos internos de China". ¿Cómo debemos tratar a estos señores
del "País de los Caballeros”? Aquí viene al caso citar una antigua fábula
griega :
Un día de invierno, un labrador encontró una serpiente congelada por el
frío. Compadecido, la recogió y la abrigó contra el pecho. Con el calor revivió
la serpiente, recuperó sus instintos naturales y dio a su benefactor una
mordedura fatal. el labrador agonizante dijo: "Recibo lo merecido por
haber tenido compasión de una criatura maligna."6
Las serpientes venenosas, extranjeras y chinas, esperan que el pueblo
chino muera como el labrador y que el Partido Comunista de China y todos los
demócratas revolucionarios chinos sean, como él, bondadosos con ellas. Pero el
pueblo chino, el Partido Comunista y los verdaderos demócratas revolucionarios
de China han oído y tienen bien presentes las últimas palabras de este
labrador. Además, las serpientes que infestan la mayor parte de China, grandes
o pequeñas, negras o blancas, con sus colmillos venenosos al aire o
transformadas en mujeres bellas, todavía no están congeladas, aunque ya sienten
la amenaza del invierno.
El pueblo chino jamás tendrá piedad de los malvados semejantes a las
serpientes, y considera de buena fe que de ningún modo son fieles amigos suyos
aquellos que dicen insidiosamente que es preciso tener piedad de estos malvados
y que actuar de otro modo estaría en desacuerdo con las tradiciones chinas o
sería carecer de grandeza,
317
etc. ¿Por qué se debe tener piedad de malvados semejantes a las
serpientes? ¿Qué obrero, qué campesino, qué soldado opina que hay que tenerles
piedad? Es cierto, hay "liberales kuomintanistas" o
"liberales" no kuomintanistas que aconsejan al pueblo chino que
acepte la "paz" ofrecida por los EE.UU. y el Kuomintang, es decir,
que guarde y adore, como cosa sagrada, los vestigios del imperialismo, del
feudalismo y del capitalismo burocrático, para que estos tesoros no desaparezcan
de la tierra. Pero ellos de ningún modo son obreros, ni campesinos, ni
soldados, ni tampoco amigos de los obreros, campesinos y soldados.
Sostenemos que el campo revolucionario del pueblo chino debe ampliarse y
abarcar a todos los que estén dispuestos a incorporarse a la causa
revolucionaria en su etapa actual. La revolución del pueblo chino necesita
fuerzas principales y también fuerzas aliadas, pues un ejército sin aliados no
puede vencer al enemigo. El pueblo chino, ahora en pleno ascenso
revolucionario, necesita amigos, debe acordarse de sus amigos y no olvidarlos.
Sin duda hay en China no pocos amigos que son fieles a la causa revolucionaria
del pueblo y que se esfuerzan por defender los intereses del pueblo y se oponen
a proteger los del enemigo, y no cabe duda de que a ninguno de ellos se debe
olvidar o tratar con indiferencia. También sostenemos que se debe consolidar el
campo revolucionario del pueblo chino y no permitir que en él se infiltren
elementos nocivos ni prevalezcan opiniones equivocadas. Además de acordarse de
sus amigos, el pueblo chino, ahora en pleno ascenso revolucionario, debe
también tener muy presentes a sus enemigos y a los amigos de sus enemigos. Como
hemos dicho más arriba, el enemigo utiliza solapadamente el método de
"paz" y el de infiltración en el campo revolucionario, a fin de
conservar y fortalecer sus posiciones, en tanto que los intereses fundamentales
del pueblo exigen la liquidación completa de todas las fuerzas reaccionarias y
la expulsión de China de las fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano;
por tanto, quienes aconsejan al pueblo tener piedad del enemigo y preservar las
fuerzas de la reacción, no son amigos del pueblo, sino amigos del enemigo.
el impetuoso oleaje de la revolución china obliga a todas las capas
sociales a definir su actitud. Se produce un nuevo cambio en la correlación de
fuerzas de las clases en China. Grandes multitudes se libran de la influencia y
del control del Kuomintang y se pasan al campo revolucionario; los
reaccionarios chinos, aislados y abandonados, han caído en un atolladero sin
esperanza. Mientras más y más
318
se acerca la Guerra Popular de Liberación a la victoria final, más
sólidamente se unen todo el pueblo revolucionario y todos los amigos del
pueblo, que, dirigidos por el Partido Comunista de China, exigen resueltamente
que sean destruidas por completo las fuerzas reaccionarias y se desarrollen
plenamente las fuerzas revolucionarias hasta que se funde una república
democrática popular en escala nacional y se logre una paz basada en la unidad y
la democracia. Los imperialistas norteamericanos, los reaccionarios chinos y
sus amigos, por el contrario, son incapaces de unirse sólidamente y se
enzarzarán en infinitas pendencias, ultrajes, recriminaciones y traiciones.
Cooperarán, sin embargo, en un punto: hacer todo lo posible por socavar las
fuerzas revolucionarias y preservar las fuerzas reaccionarias. Recurrirán a
todos los medios, abiertos y secretos, directos e indirectos. Pero puede
afirmarse en definitiva que sus intrigas políticas sufrirán la misma derrota
que sus ataques militares. El pueblo chino y su Estado Mayor Central, el
Partido Comunista de China, que ya tienen mucha experiencia, destrozarán de
seguro las intrigas políticas del enemigo, de la misma manera que han
desbaratado sus ataques militares, y llevarán hasta el fin la gran Guerra
Popular de Liberación.
En 1949, el Ejército Popular de Liberación de China avanzará sobre las
zonas al Sur del río Yangtsé y obtendrá victorias aún mayores que en 1948.
En 1949, en el frente económico lograremos éxitos aún más grandiosos que
en 1948. Nuestra producción agrícola e industrial alcanzará un nivel más alto,
y se restablecerán completamente las comunicaciones ferroviarias y camineras.
Las tropas de campaña del Ejército Popular de Liberación se desprenderán en sus
operaciones de ciertas supervivencias guerrilleras y su carácter de ejército
regular alcanzará un nivel más elevado.
En 1949, se celebrará la Conferencia Consultiva Política en la cual
ningún reaccionario será admitido y cuyo objetivo será cumplir las tareas de la
revolución popular; se proclamará la República Popular China y se constituirá
el Gobierno central de la República. Este será un gobierno democrático de
coalición dirigido por el Partido Comunista de China, con la participación de
representantes apropiados de los partidos democráticos y de las organizaciones
populares.
Estas son las principales tareas concretas que el pueblo chino, el
Partido Comunista de China y todos los partidos democráticos y organizaciones
populares de China deben esforzarse por cumplir en
319
1949. No retrocederemos ante ninguna dificultad y nos uniremos como un
solo hombre para cumplir estas tareas.
La opresión feudal varias veces milenaria y la centenaria opresión
imperialista serán, en el curso de nuestra lucha, derrocadas de una vez para
siempre. El año 1949 será un año de suma importancia. Debemos redoblar nuestros
esfuerzos.
NOTAS
Después de la rendición
japonesa en 1945 el gobierno del Kuomintang dividió las tres provincias del
Nordeste - Liaoning, Chilin y Jeilungchiang - en nueve provincias: Liaoning,
liaopei, Antung, Chilin, Jechiang, Sungchiang Jeilungchiang Nunchiang y Singan.
En 1949, nuestra Comisión Administrativa del Nordeste dividió de nuevo la
región en cinco provincias: Liaotung, Liaosi, Chilin, Jeilungchiang y
Sungchiang: junto con Yejé, se las llamaba entonces las Seis provincias del
Nordeste. En 1954, el Consejo del Gobierno Popular Central fusionó las dos
provincias de Liaotung y Liaosi en una, la de Liaoning, y las dos provincias de
Sungchiang y Jeilungchiang en otra, la de Jeilungchiang, mientras que Chilin
quedó igual como antes. En 1955. se suprimió la provincia de Yejé y sus
territorios fueron divididos e incorporados a las provincias de Jopei y
Liaoning y a la región autónoma de Mongolia Interior.
Shichiachuang fue
conquistado el 12 de noviembre de 1947; Yüncheng, el 28 de diciembre de 1947;
Siping, el 13 de marzo de 1948; Luoyang, la primera vez el 14 de marzo de 1948
y la segunda vez el 5 de abril de 1948; Yichuan el 3 de marzo de 1948: Paochi, el
26 de abril de 1948; Weisien, el 27 de abril de 1948; Linfen, el 17 de mayo de
1948, y Kaifeng, el 22 de junio de 1948. Todas estas ciudades estaban
fortificadas con numerosos grupos de blocaos, y algunas tenían altas y gruesas
murallas; además; contaban todas con defensas accesorias, incluidos múltiples
fosos exteriores; alambradas y empalizadas. En esa época nuestro ejército no
tenía aviones ni tanques; y poseía escasa o ninguna artillería. Al conquistar
estas ciudades, nuestro ejército aprendió una serie completa de tácticas para
tomar por asalto puntos poderosamente fortificados. Estas tácticas son:
1) Demolición sucesiva: usar explosivos para volar una tras otra las
diferentes instalaciones defensivas del enemigo.
2) Trabajos de minas: excavar en secreto túneles hasta debajo de los
blocaos o las murallas del enemigo, a fin de volarlos con explosivos y lanzar
en seguida violentos ataques.
3) Trabajos de aproches: excavar trincheras hacia las fortificación
enemigas acercarse en forma encubierta y lanzar ataques repentinos.
4) Lanzamiento de paquetes de explosivos: disparar, con tubos metálicos
o morteros, paquetes de explosivos para destruir las obras defensivas enemigas.
5) Táctica del "puñal": concentrar las fuerzas y los fuegos
pasa abrir una brecha y luego cortar y despedazar las fuerzas enemigas.
Las brigadas que aquí se
mencionan eran aquellas designadas como tales después de la reorganización del
ejército del Kuomintang, y las divisiones en cuestión,
320
divisiones de antes de la reorganización (eran en realidad lo mismo que
las brigadas reorganizadas).
El "camino
intermedio" se llamaba también el "tercer camino". Véase el
presente tomo, pág. 180, "La situación actual y nuestras tareas",
nota 9.
Véase el presente tomo, pág.
20, "La situación y nuestra política después de la victoria en la Guerra
de Resistencia contra el Japón", nota 8.
Véase Fábulas de Esopo,
"El labrador y la serpiente".
SOBRE LA PETICIÓN DE PAZ DEL
CRIMINAL DE GUERRA *
5 de enero de 1949
A fin de conservar las fuerzas reaccionarias de China y las fuerzas
agresoras de los EE.UU. en China, Chiang Kai-shek, el criminal de guerra N.º 1
de China y cabecilla de la pandilla del Kuomintang, hizo pública el día de Año
Nuevo una declaración en que pedía la paz. El criminal de guerra Chiang
Kai-shek dice:
"A condición de que las negociaciones de paz no perjudiquen la
independencia e integridad del país sino que ayuden al pueblo a recobrar sus
fuerzas, que la sagrada Constitución no sea violada por nuestra acción y el
régimen constitucional democrático no sea por ello socavado, que sea
garantizada la forma de gobierno de la República de China y no se interrumpa el
orden legal de esta República, que las fuerzas armadas sean conservadas en
forma efectiva y que el pueblo pueda continuar su libre modo de vida y mantener
su mínimo nivel de vida actual, yo, por mi parte, no tengo ninguna otra demanda
que formular.
. . Con tal que pueda lograrse la paz, no me importará en absoluto
permanecer en mi puesto o retirarme, sino que me someteré enteramente a la
voluntad común del pueblo."
No se debe considerar ridículo el que un criminal de guerra pida la paz,
ni considerar realmente repugnante tal declaración. Hay que comprender que el
hecho de que el criminal de guerra N.º 1 y cabecilla de la pandilla del
Kuomintang haya pedido personalmente la paz y haya hecho semejante declaración,
reporta evidentemente algún provecho para el pueblo chino, ya que le permite
conocer las intrigas de la pandilla del Kuomintang y del imperialismo
norteamericano. El pueblo chino puede deducir de esto que la "paz";
sobre la cual se hace tanto alboroto, es exactamente lo que necesitan con
urgencia la pandilla de asesinos de Chiang Kai-shek y sus amos norteamericanos.
321
322
Chiang Kai-shek ha confesado todo el plan de su pandilla. He aquí los
puntos esenciales:
“. . .que las negociaciones de paz no perjudiquen la independencia e
integridad del país". Esto es de primera importancia. La "paz",
sí, pero una "paz" que perjudicaría la "independencia e
integridad" del Estado de las cuatro grandes familias y de las clases
compradora y terrateniente, ¡mil veces no! La "paz" es absolutamente
inadmisible si perjudica tratados como el Tratado Chino-Norteamericano de
Amistad, Comercio y Navegación, el Acuerdo Chino-Norteamericano de Transporte
Aéreol y el Acuerdo Bilateral Chino-Norteamericano2 , o si perjudica los
privilegios de que disfrutan los EE.UU. en China, tales como el estacionamiento
de fuerzas terrestres, navales y aéreas, el establecimiento de bases militares,
la explotación de las minas y el monopolio del comercio, o si estorba la
conversión de China en una colonia de los EE.UU., en una palabra, si perjudica
a cualquiera de dichas medidas que protegen la "independencia e
integridad" del Estado reaccionario de Chiang Kai-shek.
". . .que (ellas) ayuden al pueblo a recobrar sus fuerzas". Es
decir, la "paz" debe ayudar a recobrar sus fuerzas a los
reaccionarios chinos, que han sido derrotados pero aún no liquidados, de modo
que, una vez recobradas sus fuerzas, puedan reaparecer en escena y extinguir la
revolución. Esta es exactamente la finalidad de la "paz". La guerra
lleva ya dos años y medio, "los sirvientes ya no sirven más" y los
norteamericanos están enojados; convendría un reposo para recobrar las fuerzas,
aunque sea breve.
. . .que la sagrada
Constitución no sea violada por nuestra acción y el régimen constitucional
democrático no sea por ello socavado, que sea garantizada la forma de gobierno
de la República de China y no se interrumpa el orden legal de esta República".
Es decir, que sea garantizada la posición dominante de las clases reaccionarias
y del gobierno reaccionario de China y que "no se interrumpa el orden
legal" de estas clases y de este gobierno. De ninguna manera se debe
"interrumpir" este "orden legal", porque sería muy
peligroso
________________
Primero de una serie de
comentarios escritos por el camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias
Sinjua, con el objeto de desenmascarar al Kuomintang, que utilizaba las
negociaciones de paz para conservar sus fuerzas contrarrevolucionarias. Los
demás comentarios de esta serie incluían "¿Por qué los reaccionarios, en
plena división, todavía claman vacuamente por una `paz general'?"
"Los reaccionarios kuomintanistas pasan del `llamamiento por la paz' al
llamamiento por la guerra", "Comentario sobre las diferentes
respuestas del Kuomintang a la cuestión de la responsabilidad de la
guerra" y "¿Adónde va el gobierno de Nankín?".
323
"interrumpirlo", significaría la liquidación total de las
clases compradora y terrateniente, la ruina de la pandilla del Kuomintang y el
arresto y castigo de todos los criminales de guerra, grandes, medios y
pequeños.
" . . .que las fuerzas armadas sean conservadas en forma
efectiva". Las fuerzas armadas son la propia vida de las clases compradora
y terrateniente ; aunque varios millones de sus hombres han sido puestos fuera
de combate por el maldito Ejército Popular de Liberación, quedan todavía un
millón y varios cientos de miles de soldados, que deben ser
"conservados", y "en forma efectiva". Si fueran
"conservados", pero no "en forma efectiva", las clases
compradora y terrateniente perderían su capital y, con todo, "se
interrumpiría" su "orden legal", se arruinaría la pandilla del
Kuomintang y serían arrestados y castigados todos los criminales de guerra,
grandes, medios y pequeños. Así como la vida de Chia Pao -yu, del Jardín del
Gran Panorama, dependía de un trozo de jade que llevaba al cuello3 , la vida
del Kuomintang depende de su ejército; pues bien, ¿cómo osar decir que su
ejército no debe ser "conservado", o que debe ser
"conservado", pero no "en forma efectiva"?
". . .que el pueblo pueda continuar su libre modo de vida y
mantener su mínimo nivel de vida actual". Es decir, las clases compradora
y terrateniente de China deben conservar su libertad de oprimir y explotar a
todo el pueblo y mantener el presente nivel de su vida señorial, lujosa,
disoluta y ociosa, mientras que el pueblo trabajador de China debe conservar su
libertad de ser oprimido y explotado y mantener su actual nivel de vida, vida
de hambre y frío. He aquí el objetivo final que persiguen los criminales de
guerra al pedir la paz. ¿Para qué sirve la paz si los criminales de guerra y
las clases a que pertenecen no pueden mantener su libertad de oprimir y
explotar al pueblo ni el nivel de su vida señorial, lujosa, disoluta y ociosa?
Para mantener todo esto, es necesario, desde luego, que los obreros;
campesinos, intelectuales, empleados públicos y profesores
mantengan su actual "libre modo de vida
y mínimo nivel de
vida", vida de hambre y frío. Una vez planteada
esta condición por
nuestro amable Presidente Chiang, las decenas de millones de obreros,
artesanos y profesionales, los centenares de millones de campesinos y los
millones de intelectuales, empleados públicos y profesores no pueden más que
aplaudir al unísono, postrarse y gritar: "¡Viva el Presidente!" Si el
Partido Comunista persiste en rehusar la paz e
impide que se mantenga tan maravilloso modo de vida y nivel de vida,
merecerá mil
324
veces la muerte, y "el Partido Comunista será responsable de todas
las consecuencias".
Al decir todo esto, aún no hemos enumerado la totalidad de las perlas
contenidas en la declaración del 1º de enero, en la cual el criminal de guerra
hace petición de paz. He aquí otra perla: la "batalla decisiva en el
sector de Nankín-Shanghai" de que habla Chiang Kai-shek en su mensaje de
Año Nuevo. ¿Dónde está la fuerza para tal "batalla decisiva"? Chiang
Kai-shek dice: "Hay que comprender que la fuerza del Gobierno en los
campos militar, político, económico y en cualquier otro es hoy varias veces, o
hasta decenas de veces, mayor que la del Partido Comunista." ¡Ay, ay!
¿Cómo no se va a morir de miedo la gente ante tamaña fuerza? Prescindamos de la
fuerza política y económica para considerar tan sólo la "fuerza
militar": como el Ejército Popular de Liberación tiene ahora más de tres
millones de hombres, una fuerza dos veces "mayor" significa más de
seis millones, y diez veces "mayor", más de treinta millones. ¿Y
cuánto significaría una fuerza "decenas de veces" mayor? Bien;
digamos veinte veces, lo que supone más de sesenta millones de hombres; no es
de extrañar que el Presidente Chiang diga que tiene "seguridad de ganar la
batalla decisiva". ¿Por qué entonces pide la paz? Sin duda no porque ya no
pueda combatir. Abrumado bajo el peso de más de sesenta millones de hombres,
¿qué Partido Comunista o qué otro partido en el mundo podría tener la suerte de
sobrevivir? Desde luego que todos serían reducidos a polvo. Claro está que
cuando el Presidente Chiang pide la paz, sin duda no lo hace sino por "pedir
la salvación de la vida del pueblo".
Pero, ¿marcha todo bien, sin ningún tropiezo? Se dice que lo hay.
¿Cuál es el tropiezo? El Presidente Chiang dice:
"Lo que es lamentable es que haya en nuestro Gobierno gentes que se
han dejado influenciar por la maliciosa propaganda del Partido Comunista y, en
consecuencia, se encuentran en un estado de ánimo vacilante, que las ha hecho
casi perder la confianza en sí mismas. Amenazadas moralmente por los
comunistas, ven sólo la fuerza del enemigo y no se dan cuenta de que nosotros
disponemos de una fuerza enorme, decenas de veces mayor que la del
adversario."
Bien, cada año trae su cosecha de novedades, pero las de este año son
muy singulares. ¿No es acaso una novedad extraordinaria que los kuomintanistas,
que disponen de más de sesenta millones de oficiales
325
y soldados, vean tan sólo al Ejército Popular de Liberación con los tres
millones y tanto de hombres, y no a su propio ejército de más de sesenta
millones?
Cabe preguntar: ¿Hay aún mercado para tales novedades¿ ¿Merecen éstas la
menor atención? De acuerdo con una información recibida de la ciudad de
Peiping, "el día de Año Nuevo los precios bajaron ligeramente en la
mañana, pero fueron restablecidos en la tarde". Y una agencia noticiosa
extranjera informa: "Es fría la reacción de Shanghai al mensaje de Año
Nuevo de Chiang Kai-shek." Esto responde a la pregunta de si hay mercado
para el criminal de guerra Chiang Kai-shek. Como dijimos hace mucho, Chiang
Kai-shek ha perdido su alma, no es más que un cadáver, y ya nadie le cree.
NOTAS
El "Acuerdo
Chino-Norteamericano de Transporte Aéreo" fue firmado el :o de diciembre
de 1946 entre el gobierno de Chiang Kai-shek y el imperialismo norteamericano.
Por este Acuerdo Chiang Kai-shek vendió en bloque la soberanía de China sobre
su espacio aéreo. Con arreglo a las estipulaciones de dicho Acuerdo, los
aviones norteamericanos podían volar sobre todo el territorio chino y cargar,
descargar o transbordar en cualquier parte del mismo, y los EE.UU. obtuvieron
completo control del transporte aéreo de China. La aviación norteamericana
gozaba también en territorio chino del "derecho de aterrizaje no
comercial", esto es, del derecho de aterrizaje militar.
El "Acuerdo Bilateral
Chino-Norteamericano", o sea, el llamado "Acuerdo
Chino-Norteamericano de Ayuda Económica", fue firmado en Nankín el ; de
julio de 1948 por los representantes del gobierno de Chiang Kai-shek y del
imperialismo norteamericano. Estipulaba que este último tendría el derecho
supremo de supervisar y decidir los asuntos financieros y económicos del
gobierno de Chiang Kai-shek, que el personal norteamericano que ejercía control
directo en China gozaría de los "derechos extraterritoriales", y que
el imperialismo norteamericano podría obtener de China todo recurso estratégico
que necesitara y el gobierno de Chiang Kai-shek debía proporcionarle
regularmente informes relativos a tales recursos. En este Acuerdo, el gobierno
de Chiang Kai-shek también garantizaba a los EE.UU. la práctica del dumping en
China.
Chia Pao-yu es un personaje
de El Sueño del Pabellón Rojo, novela china del siglo XVIII, y el Jardín del
Gran Panorama es el jardín de su familia. Se dice que Chia Pao-yu nació con un
pedazo de jade en la boca. Este jade representa su vida, y Chia Pao-yu tiene
que llevarlo constantemente al cuello: No puede separarse de él ni un minuto.
Si lo pierde, "perderá su alma".
326
DECLARACIÓN DE MAO TSE-TUNG,
PRESIDENTE DEL COMITÉ CENTRAL
DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA,
SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
14 de enero de 1949
Han pasado dos años y medio desde julio de 1946, momento en que el
reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín, con la ayuda de los
imperialistas norteamericanos, violó la voluntad del pueblo, rompió el acuerdo
de tregua y las resoluciones de la Conferencia Consultiva Política e inició la
guerra civil contrarrevolucionaria en escala nacional. En estos das años y
medio de guerra, el reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín, en contra de
la voluntad del pueblo; ha convocado una espuria Asamblea Nacional, promulgado
una seudoconstitución, elegido un espurio presidente y dictado un seudodecreto
sobre la llamada "movilización para sofocar la rebelión"; ha vendido
en grande los derechos soberanos al Gobierno de los EE.UU. y recibido de éste
préstamos que ascienden a millares de millones de dólares norteamericanos; ha
invitado a la marina y fuerza aérea norteamericanas a ocupar el territorio de
China, sus aguas jurisdiccionales y su espacio aéreo; ha firmado gran número de
tratados de traición nacional con el Gobierno norteamericano y aceptado la
participación del Grupo de Consejeros Militares de los EE.UU. en la guerra
civil de China; ha obtenido del Gobierno norteamericano; para asesinar al
pueblo chino, inmensas cantidades de aviones, tanques, piezas de artillería
pesada y ligera, ametralladoras, fusiles, proyectiles, balas y otro material de
guerra. A base de los principios de esta política interior y exterior,
reaccionaria y entreguista, el reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín
ordenó a varios millones de soldados lanzar rabiosos ataques contra las
regiones liberadas populares y el Ejército Popular de Liberación de China.
Todas las regiones liberadas populares en el Este, las Planicies Cen-
327
328
trales, el Norte, el Noroeste y el Nordeste de China fueron
atropelladas, sin excepción, por las tropas del Kuomintang. Las principales
ciudades de las regiones liberadas, como Yenán, Changchiakou; Juaiyin, Jetse,
Taming, Linyi, Yentai, Chengte, Siping, Changchun, Chilin y Antung, fueron
todas ocupadas en una u otra ocasión por dichas tropas bandidescas. Dondequiera
que llegaran, asesinaban y violaban, incendiaban y saqueaban, sin detenerse
ante ningún crimen. En las regiones bajo su dominación, el gobierno
reaccionario kuomintanista de Nankín succiona hasta la última gota de sangre a
las amplias masas populares - obreros, campesinos, soldados, intelectuales y
hombres de negocios - abrumándolas con requisiciones de grano, impuestos y
trabajos forzados para "sofocar la rebelión y exterminar a los
bandidos". El reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín priva al
pueblo de todas sus libertades; oprime a todos los partidos democráticos y
organizaciones populares, despojándolos de su legalidad; reprime el justo
movimiento de los estudiantes contra la guerra civil, el hambre y la
persecución, contra la ingerencia norteamericana en los asuntos internos de
China y contra el apoyo de los EE.UU. al renacimiento de las fuerzas agresoras
japonesas; inunda el país con sus emisiones de papel moneda - fapi y
chinyuanchüan -, que arruinan la vida económica del pueblo y reducen a la
quiebra a las amplias masas; por último, mediante toda clase de expoliaciones,
concentra una parte colosal de la riqueza nacional en manos de los capitalistas
burocráticos, encabezados por las cuatro grandes familias: Chiang, Soong, Kung
y Chen. En suma, al hacer una guerra civil basada en los principios de su
política interior y exterior, reaccionaria y entreguista, el reaccionario
gobierno kuomintanista de Nankín ha sumergido a la nación entera en horrendos
sufrimientos; no puede en absoluto eludir la responsabilidad con que debe
cargar por entero. En contraste con el Kuomintang, el Partido Comunista de
China hizo, después de la rendición del Japón, todo lo que pudo por exigir del
gobierno kuomintanista que conjurara y detuviera la guerra civil y realizara la
paz interior. Basándose en esta política, el Partido Comunista de China luchó
perseverantemente y, con el apoyo de todo el pueblo, logró primero, en octubre
de 1945, la firma del "Resumen de las negociaciones entre el Kuomintang y
el Partido Comunista". Más tarde, en enero de 1946, firmó un acuerdo de
tregua con el Kuomintang y, en cooperación con los partidos democráticos, lo obligó
a aceptar las resoluciones comunes de la conferencia Consultiva Política. Desde
ese momento, el Partido Comunista de China,
329
junto con los partidos democráticos y las organizaciones populares,
luchó por defender el acuerdo y las resoluciones. Pero, lamentablemente, el
gobierno reaccionario del Kuomintang no mostró respeto a ninguna de nuestras
acciones en defensa de la paz interior y los derechos democráticos del pueblo.
Por el contrario, las consideró como muestras de debilidad e indignas de
atención. El gobierno reaccionario del Kuomintang creía que el pueblo podía ser
tratado con desprecio, que el acuerdo de tregua y las resoluciones de la
Conferencia Consultiva Política podían ser hechos añicos a voluntad, que el
Ejército Popular de Liberación no resistiría ni un solo golpe, que sus propias
tropas, con varios millones de hombres, podrían hacer y deshacer a su antojo en
todo el país y que la ayuda del Gobierno de los EE.UU. era inagotable. Por eso,
el gobierno reaccionario del Kuomintang tuvo la audacia de violar la voluntad
de todo el pueblo y desencadenar la guerra contrarrevolucionaria. En estas
circunstancias, al Partido Comunista de China no le quedó ninguna otra
alternativa que levantarse resueltamente contra la política reaccionaria del
gobierno del Kuomintang y luchar en defensa de la independencia del país y de
los derechos democráticos del pueblo. Desde julio de 1946, el heroico Ejército
Popular de Liberación, bajo la dirección del Partido Comunista de China, ha
rechazado los ataques de los 4.300.000 soldados del gobierno reaccionario del
Kuomintang, pasado luego a la contraofensiva, recuperado todos los territorios perdidos
de las regiones liberadas y liberado muchas grandes ciudades, como
Shichiachuang, Luoyang, Chinán, Chengchou, Kaifeng, Shenyang, Süchou y
Tangshán. El Ejército Popular de Liberación ha vencido dificultades sin
paralelo, ha engrosado sus filas y se ha pertrechado con inmensas cantidades de
armas dadas al gobierno del Kuomintang por el Gobierno norteamericano. Ha
aniquilado, en dos años y medio, a las principales fuerzas militares y a todas
las divisiones selectas del gobierno reaccionario del Kuomintang. Hoy el
Ejército Popular de Liberación es superior en número, moral y pertrechos a los
remanentes de las fuerzas militares del gobierno reaccionario del Kuomintang.
El pueblo chino comienza, al fin, a respirar libremente. La situación actual es
perfectamente clara: Se derrumbará y se hundirá toda la estructura del régimen
reaccionario del Kuomintang si el Ejército Popular de Liberación lanza algunos
ataques poderosos más contra los restos de sus fuerzas. El gobierno
reaccionario del Kuomintang, que ha seguido una política de guerra civil,
cosecha ahora lo que ha sembrado: abandonado por las masas y renegado por
330
sus partidarios, ya no puede mantenerse más. En estas circunstancias,
con el objeto de preservar las fuerzas que aún le quedan al gobierno del
Kuomintang y ganar un respiro antes de realizar nuevas arremetidas para
destruir las fuerzas revolucionarias, Chiang Kai-shek, el criminal de guerra Nº
1 de China, cabecilla de la pandilla del Kuomintang y espurio presidente del
gobierno de Nankín, presentó el 1º de enero de este año una proposición en que
manifestaba el deseo de celebrar negociaciones de paz con el Partido Comunista
de China. el Partido Comunista de China considera hipócrita esta proposición,
por cuanto Chiang Kai-shek ha propuesto, como base para las negociaciones de
paz, condiciones inaceptables para todo el pueblo, tales como la conservación
de la seudoconstitución, del espurio "orden legal" y de las fuerzas
armadas de la reacción. Estas son condiciones para la continuación de la
guerra, y no para la paz. En los últimos diez días, todo el pueblo ha expresado
claramente su voluntad. Aspira ardientemente a una paz próxima, pero no aprueba
la pretendida paz de los criminales de guerra, ni sus condiciones
reaccionarias. En correspondencia con la voluntad del pueblo, el Partido
Comunista de China declara: El Ejército Popular de Liberación posee suficiente
fuerza y buenas razones para aniquilar completamente, en un período no muy
largo, las restantes fuerzas armadas del gobierno reaccionario del Kuomintang y
tiene plena seguridad de lograrlo ; sin embargo, a fin de acelerar el término
de la guerra, realizar una paz auténtica y aliviar los sufrimientos del pueblo,
el Partido Comunista de China está dispuesto a celebrar negociaciones de paz
con el reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín o con cualquier gobierno
local o grupo militar del Kuomintang sobre la base de las siguientes
condiciones :
Castigar a los criminales de
guerra ;
Abolir la seudoconstitución
;
3 Abolir el espurio "orden legal";
Reorganizar a todas las
tropas reaccionarias conforme a los principios democráticos ;
Confiscar el capital
burocrático;
Realizar la reforma del
sistema agrario ;
Derogar los tratados de
traición nacional;
Convocar una Conferencia
Consultiva Política sin la participación de elementos reaccionarios, y formar
un gobierno democrático de coalición encargado de asumir todos los
poderes detentados por el reaccionario gobierno kuomintanista
331
de Nankín y los gobiernos subordinados a él en todos los niveles1.
El Partido Comunista de China considera que las condiciones precitadas
expresan la voluntad común de todo el pueblo y que sólo una paz fundada sobre
ellas puede llamarse auténtica paz democrática. Si las personas del
reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín desean conseguir una auténtica
paz democrática, y no una falsa paz reaccionaria, deben renunciar a sus
condiciones reaccionarias y aceptar las ocho condiciones propuestas por el
Partido Comunista de China como base para las negociaciones de paz entre ambas
partes. De no ser así, quedará confirmado que su pretendida paz no es más que
un fraude. Esperamos que todo el pueblo y todos los partidos democráticos y
organizaciones populares se levanten a luchar por una auténtica paz democrática
y contra una falsa paz reaccionaria. Los patriotas en el sistema gubernamental
kuomintanista de Nankín también deben prestar su apoyo a esta proposición de
paz. ¡Camaradas mandos y combatientes del Ejército Popular de Liberación de
China, atención! No deben relajar ni en lo más mínimo sus esfuerzos en el
combate hasta que el gobierno reaccionario kuomintanista de Nankín haya
aceptado y realizado una auténtica paz democrática. Todos los reaccionarios que
se atrevan a resistir serán liquidados resuelta, definitiva, cabal y
totalmente.
NOTA
Las ocho condiciones de paz
presentadas por el camarada Mao Tse-tung en esta declaración sirvieron de base
para las negociaciones de paz mantenidas en abril de 1949 entre la delegación
del Partido Comunista de China y la del gobierno del Kuomintang encabezada por
Chang Chi-chung. El Acuerdo sobre la Paz Interior, redactado en el curso de
estas negociaciones, formuló disposiciones concretas para la ejecución de las
ocho condiciones de paz. Para mayores detalles, véase el presente toma, págs.
404-410, "Orden al ejército para avanzar en todo el país", nota 1.
332
COMENTARIO DEL VOCERO
DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LA RESOLUCIÓN
DEL YUAN EJECUTIVO DE NANKÍN
21 de enero de 1949
La Agencia Central de Noticias, agencia noticiosa oficial del
reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín, informó en un despacho del 19 de
enero que el Yuan Ejecutivo, en una reunión efectuada a las nueve de la mañana
de ese mismo día, había discutido ampliamente la situación actual y aprobado la
siguiente resolución:
"Por deferencia a las aspiraciones de todo el pueblo a una paz
próxima, el Gobierno, después de serias consideraciones, expresa por la
presente resolución su deseo de proceder primero, conjuntamente con el Partido
Comunista de China, a un cese inmediato e incondicional de las hostilidades, y
de ver luego que ambas partes designen sus delegados para entablar
negociaciones de paz."
El vocero del Partido Comunista de China declara: Esta resolución del
Yuan Ejecutivo de Nankín no menciona en parte alguna la declaración que propone
negociaciones de paz, hecha el 1º de enero por Chiang Kai-shek, espurio
presidente de la República en Nankín, ni la declaración que propone
negociaciones de paz, hecha el 14 de enero por Mao Tse-tung, Presidente del
Partido Comunista de China; tampoco indica a cuál de las dos declaraciones
apoya y a cuál se opone, sino que presenta una nueva proposición, como si ni el
Kuomintang ni el Partido Comunista hubieran presentado ninguna el 1º y el 14 de
enero respectivamente; todo esto es incomprensible en absoluto. En realidad, el
Yuan Ejecutivo de Nankín no sólo ha pasado completamente por alto la
proposición del Partido Comunista de China del 14 de enero, sino que ha
repudiado de plano la proposi-
333
334
ción hecha el 1º de enero por el espurio presidente Chiang Kai-shek.
Este decía en su proposición del 1º de enero :
"Tan pronto como el Partido Comunista tenga un deseo sincero de paz
y dé pruebas precisas de esto, el Gobierno le responderá con toda sinceridad y
estará dispuesto a discutir medidas concretas para poner término a las
hostilidades y restablecer la paz."
Diecinueve días después, un órgano de este mismo gobierno, el "Yuan
Ejecutivo", repudia la declaración hecha por el "presidente" de
este gobierno y, en vez de decir que dicho gobierno "le responderá"
al Partido Comunista "con toda sinceridad y estará dispuesto a discutir
medidas concretas para poner término a las hostilidades y restablecer la
paz", habla ahora de su deseo "de proceder primero . . . a un cese
inmediato e incondicional de las hostilidades, y de ver luego que ambas partes
designen sus delegados para entablar negociaciones de paz". Quisiéramos
preguntar a los señores del "Yuan Ejecutivo" de Nankín: al fin y al
cabo, ¿cuál de las proposiciones vale, la de ustedes o la de su
"presidente”? Este consideraba como una sola y misma cosa "poner
término a las hostilidades y restablecer la paz" y proclamaba su
sinceridad y su deseo de discutir con el Partido Comunista de China medidas
concretas para realizarla, mientras que ustedes divorcian la guerra de la paz
como dos cosas aisladas, y no están dispuestos a nombrar delegados para
discutir con nosotros medidas concretas para poner término a las hostilidades.
Por el contrario; ustedes se entregan a la fantasía más quimérica, proponiendo
"proceder primero . . . a un cese inmediato e incondicional de las
hostilidades" y designar luego delegados para "entablar negociaciones
de paz". ¿Cuál de las proposiciones es válida, la de ustedes o la de su
"presidente”? Estimamos que el espurio Yuan Ejecutivo de Nankín se ha
extralimitado en su autoridad; no tiene derecho a desechar la proposición de su
espurio presidente y hacer arbitrariamente una nueva proposición. Consideramos
infundada esta nueva proposición. Empeñados en una guerra tan extensa, larga y
cruel, ambos lados deben, desde luego, designar delegados para discutir las
condiciones fundamentales de paz y elaborar un acuerdo de tregua mutuamente
aceptable ; sólo de esta manera puede detenerse la guerra. No sólo lo desea el
pueblo, sino que en el mismo bando del Kuomintang muchas personas han expresado
semejante deseo. Si el Kuomintang sigue la "resolución" absolutamente
sin fundamento del Yuan Ejecutivo de Nankín y no accede a celebrar
negociaciones a menos que haya
335
primero un cese de las hostilidades, ¿dónde está entonces su sincero
deseo de paz? Adoptada la "resolución" del Yuan Ejecutivo de Nankín,
ya no es posible efectuar las negociaciones a menos que haya primero un cese de
las hostilidades, y en adelante la puerta hacia la paz está cerrada a piedra y
lodo; si han de celebrarse negociaciones, no hay otro medio que anular esta
"resolución" absolutamente infundada. Una de dos. Si el Yuan
Ejecutivo de Nankín no accede a anular su "resolución", ello sólo
mostrará que el reaccionario gobierno Kuomintanista de Nankín no tiene sincero
deseo de negociar la paz con el bando opuesto. Cabe preguntar: Si Nankín es
sincero, ¿por qué se niega a discutir las condiciones concretas de paz? ¿No se
ha confirmado acaso la conclusión de que la proposición de paz de Nankín es
hipócrita? El vocero del Partido Comunista declara: Nankín ha caído ahora en un
estado de anarquía, el espurio presidente hace una proposición y el espurio
Yuan Ejecutivo hace otra. ¿Con quién hay que tratar?
336
DECLARACIÓN DEL VOCERO DEL
PARTIDO COMUNISTA DE CHINA:
ORDEN AL GOBIERNO REACCIONARIO
DEL KUOMINTANG DE ARRESTAR DE NUEVO A YASUJI OKAMURA, EX COMANDANTE EN
JEFE DE LAS FUERZAS INVASORAS JAPONESAS EN CHINA, Y DE ARRESTAR
A LOS CRIMINALES KUOMINTANISTAS
DE LA GUERRA CIVIL
28 de enero de 1949
La Agencia Central de Noticias del reaccionario gobierno kuomintanista
de Nankín informa en un despacho fechado el 26 de enero:
"Un vocero del Gobierno hizo la siguiente declaración: El Gobierno
ha adoptado, en el mes transcurrido, diversas medidas y disposiciones para
poner fin cuanto antes a la guerra con el objeto de aliviar los sufrimientos
del pueblo. Además, nombró oficialmente el 22 del mes en curso una delegación1
para las negociaciones de paz. Tan sólo ha venido esperando, durante los
últimos días; que el Partido Comunista de China nombrara la suya y conviniera
en un lugar de reunión a fin de celebrar las negociaciones. Pero en la
declaración transmitida por radio el día 25 desde el Norte de Shensí por la
Agencia de Noticias Sinjua2, el vocero del Partido Comunista de China, si bien
manifestaba el deseo de negociar con el Gobierno para un arreglo pacífico,
recurrió a insultos y difamaciones desenfrenados y empleó un lenguaje absurdo y
ofensivo. Añadió que el lugar para las negociaciones no podía fijarse hasta que
Peiping fuera completamente liberado. Cabe preguntar: Si el Partido Comunista
de China, so pretexto de esperar la llamada liberación completa de Peiping,
337
338
no nombra de inmediato su delegación, ni conviene en el lugar de
reunión, ni tampoco detiene las operaciones militares, ¿no equivaldrá esto a
dilatar las cosas y prolongar el desastre de la guerra? Hay que saber que todo
el pueblo arde en deseos de terminar con el desastre de la guerra. Como
demostración de su profunda sinceridad, el Gobierno expresa una vez más el
deseo de ver que el Partido Comunista de China comprenda claramente la
necesidad de anteponer la salvación del pueblo a toda otra consideración y que,
por tanto, nombre lo más pronto posible una delegación para las negociaciones,
a fin de que pueda realizarse la paz cuanto antes."
En otro despacho fechado el 26 de enero, la Agencia Central de
Noticias de Nankín informa desde Shanghai:
"Tras una revisión de la causa, efectuada el día 26 por el Tribunal
Militar del Ministerio de Defensa Nacional para el Proceso de los Criminales de
Guerra, fue absuelto el general Yasuji Okamura, criminal de guerra japonés y ex
Comandante en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias Japonesas en China, en una
sentencia pronunciada esta tarde a las cuatro por Shi Mei- yu, presidente del
citado Tribunal. Una atmósfera tensa reinaba en la sala. Okamura, que escuchaba
atentamente de pie, sonrió ligeramente al finalizar la lectura del
veredicto."
En vista de lo anterior, el vocero del Partido Comunista de China hace
la siguiente declaración:
El Partido Comunista y el
Alto Mando del Ejército Popular de Liberación de China afirman que es
inadmisible que el Tribunal Militar para el Proceso de los Criminales de
Guerra, establecido por el reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín, haya
absuelto al general Yasuji Okamura, criminal de guerra japonés y ex Comandante
en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias Japonesas en China, el más importante de
los criminales de guerra de las Fuerzas Expedicionarias Japonesas de agresión
contra China3. El pueblo chino, después de soportar incontables sacrificios en
vidas y en bienes durante los ocho años de la Guerra de Resistencia contra el
Japón, ha conquistado finalmente la victoria y capturado a este criminal de
guerra; en ningún caso considerará admisible que el reaccionario gobierno
kuomintanista de Nankín lo haya declarado arbitrariamente
exento de culpa. Todo el pueblo, todos los partidos democráticos y
organizaciones populares, así como los patriotas dentro del reaccionario
sistema gubernamental del Kuomintang, deben pronunciarse de inmediato
339
en contra de este acto criminal de dicho gobierno, acto de traición a
los intereses nacionales y de confabulación con los militaristas fascistas del
Japón. Hacemos ahora a los señores del gobierno reaccionario de Nankín esta
severa advertencia: Ustedes deben volver a arrestar inmediatamente a Yasuji
Okamura y ponerlo sin falta en prisión. Esto está estrechamente relacionado con
la petición para negociar con nosotros. Consideramos que todas las acciones
actuales de ustedes constituyen un intento de fingir negociaciones de paz para
encubrir sus nuevos preparativos bélicos; de los cuales forma parte la
conspiración para inducir a los reaccionarios japoneses a venir a China y a
unirse a ustedes en el asesinato del pueblo chino. Precisamente con este
propósito han puesto en libertad a Yasuji Okamura. Por tanto, no les
permitiremos jamás actuar de esta manera. Tenemos el derecho de ordenarles que
arresten de nuevo a Yasuji Okamura y lo entreguen al Ejército Popular de
Liberación en la fecha y lugar que especifiquemos. Los demás criminales de
guerra japoneses quedarán bajo la custodia temporal de ustedes hasta nuevas
instrucciones, y no deben ustedes poner en libertad arbitrariamente a ninguno
de ellos ni dejar que ninguno se escape; los que infrinjan esta orden serán
severamente castigados.
Por la declaración del z6 de
enero del vocero del reaccionario gobierno kuomintanista de Nankín, hemos
sabido con qué ansiedad, ardor, celo y apresuramiento piden ustedes, señores de
Nankín, las negociaciones de paz, todo con el propósito; según se dice, de
"acortar la duración de la guerra", "aliviar los sufrimientos
del pueblo" y "anteponer la salvación del pueblo a toda otra
consideración"; hemos sabido también que, según les parece, el Partido
Comunista de China carece tanto de ansiedad, ardor, celo y apresuramiento en
respuesta al deseo de ustedes, y que, además, "no detiene las operaciones
militares" y en realidad está "dilatando las cosas y prolongando el
desastre de la guerra". Les decimos francamente, señores de Nankín: Ustedes
son criminales de guerra y serán procesados. No damos crédito a sus
declaraciones sobre la "paz" o la "voluntad del pueblo".
Apoyándose en la fuerza de los EE.UU. y actuando en contra de la voluntad del
pueblo, ustedes rompieron el acuerdo de tregua y las resoluciones de la Conferencia
Consultiva Política y desencadenaron esta guerra civil antipopular,
antidemocrática y contrarrevolucionaria, de una crueldad sin igual. Dieron
pruebas entonces de tanta ansiedad, ardor, celo y apresuramiento, que no
quisieron escuchar los consejos de nadie. Y, al celebrar la espuria
340
Asamblea Nacional, elaborar la seudoconstitución, elegir al espurio
presidente de la República y promulgar el seudodecreto de "movilización
para sofocar la rebelión", ustedes dieron nuevas pruebas de tanta
ansiedad, ardor, celo y apresuramiento que, como siempre, no quisieron escuchar
los consejos de nadie. En esa época, en Shanghai, Nankín y otras grandes
ciudades, los pretendidos consejos consultivos, cámaras de comercio,
sindicatos, uniones de campesinos, asociaciones de mujeres y organizaciones
culturales, fabricados todos por su gobierno o utilizados como instrumento de
su política, armaron tal alboroto acerca del "apoyo a la movilización para
sofocar la rebelión" y del "exterminio de los bandidos
comunistas", y dieron pruebas una vez más de tanta ansiedad, ardor, celo y
apresuramiento, que no quisieron escuchar los consejos de nadie. Ahora han
transcurrido dos años y medio, y, durante este período, asciende a muchos
millones el número de personas asesinadas por ustedes y son innumerables las
aldeas incendiadas, las mujeres violadas y las riquezas saqueadas por ustedes,
así como las vidas y bienes destruidos por su fuerza aérea. Ustedes han
cometido crímenes monstruosos, y hemos de ajustarles las cuentas. Se dice que
mucho se oponen a la lucha por ajustar las cuentas. Pero esta vez hay buenos
motivos para semejante lucha; es absolutamente necesario ajustar las cuentas,
es absolutamente necesario luchar por ajustarlas. Están derrotados. Han
encolerizado al pueblo. Y todo el pueblo se ha levantado contra ustedes en una
lucha a muerte. el pueblo no los quiere, el pueblo los condena, el pueblo se ha
levantado, y ustedes han quedado aislados; por eso están derrotados. Ustedes
propusieron cinco condiciones4 para las negociaciones de paz y nosotros
propusimos ocho5; el pueblo dio de inmediato su apoyo a nuestras ocho
condiciones, y no a las cinco suyas. Ustedes no se atreven a refutar nuestras
ocho condiciones ni a insistir en las cinco suyas. Se declaran dispuestos a
aceptar nuestras ocho condiciones como base de las negociaciones. ¿No es eso
magnífico? Entonces, ¿por qué no darse prisa para entablar negociaciones? Así,
parece que ustedes están muy repletos de ansiedad, ardor, celo y
apresuramiento, que están muy en favor del "cese incondicional de las
hostilidades" y que mucho desean "acortar la duración de la
guerra", "aliviar los sufrimientos del pueblo" y "anteponer
la salvación del pueblo a toda otra consideración”. ¿Y nosotros? Evidentemente,
no mostramos ni ansiedad, ni ardor, ni celo, ni apresuramiento, y tratamos de
"dilatar las cosas y prolongar el desastre de la guerra". Pero
esperen un momento, señores de
341
Nankín. Nosotros sabremos dar pruebas de ansiedad, ardor, celo y
apresuramiento; de seguro, se acortará la duración de la guerra y se aliviarán
los sufrimientos del pueblo. Puesto que ustedes ya han aceptado nuestras ocho
condiciones como base de las negociaciones, tanto ustedes como nosotros vamos a
tener mucho que hacer. Para aplicar estas ocho condiciones, tendremos en qué
ocupamos todos, ustedes, nosotros, los partidos democráticos, las
organizaciones populares y la gente de todos los medios durante varios meses,
medio año, un año entero o varios años, y ¡quizás ni siquiera entonces habremos
terminado la tarea! ¡Escuchen, señores de Nankín! Las ocho condiciones no son
artículos abstractos, sino que deben tener un contenido concreto ; en el breve
período actual es importante que cada uno reflexione ; si esto lleva un poco de
tiempo, el pueblo nos perdonará. Para hablar francamente, el pueblo opina que
debemos estar bien preparados para estas negociaciones. Sin duda habrá
negociaciones, y no se permitirá a nadie interrumpirlas a mitad de camino y
rehusarlas. Por lo tanto, sus delegados deben prepararse para venir. Pero aún
necesitamos algún tiempo para consumar nuestros preparativos y no permitimos
que los criminales de guerra nos impongan la fecha de las negociaciones.
Estamos haciendo ahora con el pueblo de Peiping un trabajo importante: el
arreglo pacífico de la cuestión de Peiping sobre la base de las ocho
condiciones. Sus hombres en Peiping, como el general Fu Tsuo-yi, también
participan en este trabajo, que ustedes aprueban en la proclama difundida por
su agencia de noticias6. Esto no sólo nos proporcionará un lugar para las
negociaciones de paz, sino también un ejemplo de arreglo pacífico para Nankín,
Shanghai, Wuján, Sían, Taiyuán, Kuisui, Lanchou, Tijua, Chengtú, Kunming,
Changshá, Nanchang, Jangchou, Fuchou, Cantón, Taiwán, la isla de Jainán; etc.
Esta labor es, por tanto, digna de elogio, y ustedes, señores de Nankín, no
deben tomarla a la ligera. Estamos ahora discutiendo, con los partidos democráticos,
las
organizaciones populares y las personalidades democráticas sin partido
tanto de nuestras regiones como de las de ustedes, el
problema de redactar una lista de criminales de guerra y preparando los
detalles concretos de la primera de nuestras ocho condiciones. A lo mejor, esta
lista no tardará mucho en publicarse oficialmente. Como
bien saben, señores
de Nankín, aún no
hemos tenido tiempo de
discutirla con los partidos democráticos y organizaciones populares y
de publicarla oficialmente. Por esto les
pedimos perdón. La razón
es que su
petición para negociar la paz llegó
un poco tarde.
De haber llegado
antes, nuestros pre-
342
parativos estarían ya listos. Pero esto no quiere decir que ustedes no
tengan nada que hacer. Además de arrestar al criminal de guerra japonés Yasuji
Okamura, deben proceder de inmediato a arrestar a toda una banda de criminales
de la guerra civil y, ante todo, a los que figuran en la lista de los 43
criminales de guerra señalados en la declaración hecha el 25 de diciembre de
1948 por una persona autorizada del Partido Comunista de China y que se
encuentran en Nankín; Shanghai, Fengjua y Taiwán. De ellos, los más importantes
son: Chiang Kai-shek, T. V. Soong, Chen Cheng, Je Ying-chin, Ku Chu-tung, Chen
Li-fu, Chen Kuo-fu, Chu Chia-jua, Wang Shi-chie, Wu Kuo- chen, Tai Chuan-sien,
Tang En-po, Chou Chi-you, Wang Shu-ming y Kui Yung -ching7. De particular importancia
es Chiang Kai-shek, criminal que ha huido ahora a Fengjua8, y es muy probable
que huya al extranjero para buscar la protección del imperialismo
norteamericano o inglés; por tanto, ustedes deben arrestarlo sin demora y no
dejarlo escapar. Deben asumir plena responsabilidad por este asunto. En caso de
que se produzcan fugas, serán castigados por el crimen de dejar bandidos en
libertad, y de ningún modo se les tratará con clemencia. Que nadie alegue que
no ha sido advertido de antemano. Sostenemos que sólo con el arresto de estos
criminales habrán hecho ustedes un trabajo serio por acortar la duración de la
guerra y aliviar los sufrimientos del pueblo. Mientras anden en libertad los
criminales de guerra, se prolongará la guerra y se agravarán los sufrimientos
del pueblo.
Exigimos del gobierno
reaccionario de Nankín una respuesta a los dos puntos arriba mencionados.
Nankín será notificado en
otra oportunidad con respecto a los preparativos que ambas partes deben
efectuar para las siete condiciones restantes.
NOTAS
La delegación nombrada por
el gobierno reaccionario del Kuomintang para las negociaciones de paz se
componía de Shao Li-tsi, Chang Chi-chung, Juang Shao-jung, Peng Chao-sien y
Chung Tien-sin.
En su declaración del 25 de
enero de 1949 con respecto a las negociaciones de paz, el vocero del Partido
Comunista de China señaló: "Permitimos que el gobierno reaccionario de
Nankín envíe una delegación para negociar la paz con nosotros, no porque le
conozcamos que ese gobierno esté aún calificado para representar al pueblo
chino, sino porque ese gobierno aún dispone de algunos remanentes de
343
las fuerzas armadas reaccionarias. Si, al notar que ya no goza ni de la
menor confianza del pueblo y que los restos de sus fuerzas armadas
reaccionarias no pueden resistir más al poderoso Ejército Popular de
Liberación, ese gobierno está dispuesto a aceptar las ocho condiciones de paz
propuestas por el Partido Comunista de China, entonces, para aliviar los
sufrimientos del pueblo, el arreglo de las cuestiones por medio de
negociaciones es evidentemente preferible y beneficioso para la causa de la
liberación del pueblo." En cuanto al lugar de reunión, la declaración
decía: "Sólo podrá decidirse después de la liberación completa de Peiping
y probablemente será Peiping." En cuanto a los delegados de Nankín,
añadía: "Peng Chao-sien es una de las figuras clave de la facción CC del
Kuomintang, que se ha pronunciado de la manera más vehemente por la guerra, y
es considerado como un criminal de guerra; el Partido Comunista de China no
puede recibir a semejante delegado."
Yasuji Okamura es uno de los
criminales de guerra japoneses con la más larga y más negra historia de
crímenes de agresión contra China. De 1925 a 1927 fue consejero militar de Sun
Chuan-fang, uno de los caudillos militares del Norte. En 1928, como jefe de un
regimiento de infantería del ejército japonés, tomó parte en las acciones de
guerra de las tropas japonesas por la toma de Chinán y fue verdugo en la
Matanza de Chinán. En 1932, como subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Expedicionarias Japonesas en Shanghai, participó en las acciones de guerra por
la toma de esta ciudad. En 1933, como representante del Gobierno japonés, firmó
el Acuerdo de Tangku con el gobierno entreguista del Kuomintang. De 1937 a 1945
fue sucesivamente comandante del XI Ejército, comandante del Ejército del
Frente del Norte de China, comandante del Ejército del VI Frente y Comandante
en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias Japonesas en China. Aplicó en China la
política brutal en extremo de "incendiarlo todo, matar a todos, saquearlo
todo". Figuraba a la cabeza de la lista de criminales de guerra japoneses
publicada en Yenán en agosto de 1945. Durante la Guerra Popular de Liberación,
fue consejero militar secreto de Chiang Kai-shek y trazó para éste planes de
ataque contra las regiones liberadas. En enero de 1949 fue absuelto y puesto en
libertad por el gobierno reaccionario del Kuomintang, y regresó al Japón. En
1950, por oferta de Chiang Kai-shek, aceptó el puesto de oficial instructor de
alta graduación en el llamado Instituto de Investigación de la Práctica
Revolucionaria. Desde 1955, ha organizado a antiguos militares del ejército y
de la marina japoneses en la "Liga de Compañeros de Armas" (llamada
más tarde Liga de Compañeros de Armas en Retiro) y ha desempeñado un vigoroso
papel en las actividades reaccionarias encaminarlas a hacer renacer el
militarismo japonés.
Las "cinco
condiciones" del gobierno reaccionario del Kuomintang relativas alas
negociaciones de paz fueron Formuladas en la declaración hecha por Chiang
Kai-shek el día de Año Nuevo de 1949. Ellas eran: 1. ". . . que [las
negociaciones de paz] no perjudiquen la independencia e integridad del
país"; 2. ". . . que [ellas) ayuden al pueblo a recobrar sus
fuerzas”; 3. “. . . que la sagrada Constitución no sea violada por nuestra
acción y el régimen constitucional democrático no sea por ello socavado, que
sea garantizada la forma de gobierno de la República de China y no se
interrumpa el orden legal de esta República"; 4. ". . . que las
fuerzas armadas sean conservadas en forma efectiva"; 5. ". . . que el
pueblo pueda continuar su libre modo de vida y mantener su mínimo nivel de vida
actual". el camarada Mao Tse-tung refutó al instante en términos enérgicos
estas cinco condiciones. Véase el presente tomo, págs. 321-325, "Sobre la
petición de paz del criminal de guerra"
344
5 Las "ocho condiciones" del Partido Comunista de China
relativas a las negociaciones de paz fueron formuladas por el camarada Mao
Tse-tung en su declaración del 14 de enero de 1949 sobre la situación de aquel
entonces. Véase el presente tomo, págs. 327-331, "Declaración de Mao
Tse-tung, Presidente del Comité Central del Partido Comunista de China, sobre
la situación actual".
En una proclama difundida el
27 de enero de 1949 por la Agencia Central de Noticias del Kuomintang, el
Ministerio de Defensa Nacional del gobierno de Nankín declaró: "Para
acortar la duración de la guerra, lograr la paz en el Norte de China y preservar
de este modo los cimientos de la antigua capital Peiping, así como sus objetos
culturales y monumentos históricos, el Comandante en Jefe Fu Tsuo-yi anunció en
su proclama del 22 de enero el cese de las hostilidades a partir de las diez de
la mañana de ese día. Conforme a la orden recibida del Alto Mando, la mayoría
de nuestras tropas en Peiping se han retirado sucesivamente de los barrios
urbanos para trasladarse a los lugares que se les habían asignado."
Además, manifestó: "El cese de las hostilidades se efectuará también en
Suiyuán y Tatung."
T. V. Soong, plutócrata del
régimen del Kuomintang, había sido ministro de Finanzas, presidente del Yuan
Ejecutivo, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno del Kuomintang y su
enviado especial en los EE.UU. Chen Cheng, anteriormente jefe del Estado Mayor
Central, era entonces gobernador de la provincia de Taiwan bajo el régimen del
Kuomintang. Je Ying-chin había sido jefe del Estado Mayor Central y ministro de
Defensa Nacional del Kuomintang. Ku Chu-tung era entonces jefe del Estado Mayor
Central del ejército del Kuomintang. Chen Li-fu, Chen Kuo-fu y Chu Chia-jua
eran todos cabecillas de la facción CC del Kuomintang. Wang Shi-chie había sido
ministro de Relaciones Exteriores del Kuomintang. Wu Kuo-chen era entonces
alcalde de Shanghai bajo el régimen del Kuomintang. Tai Chuan-sien, también
conocido con el nombre de Tai Chi-tao había sido por largo tiempo miembro del
"trust de cerebros” de Chiang Kai-shek y en esa fecha era miembro del
Comité Permanente del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang. Tang En-po era
comandante en jefe de la guarnición del Kuomintang en la Región de
Nankín-Shanghai-Jangchou; Chou Chi-you, comandante en jefe de la fuerza aérea
del Kuomintang; Wang Shu-ming, subcomandante en jefe y jefe del Estado Mayor de
la fuerza aérea, y Kui Yung-ching, comandante en jefe de la marina de guerra.
Distrito en la provincia de
Chechiang, lugar natal de Chiang Kai-shek.
DECLARACIÓN DEL VOCERO DEL
PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE
LA NECESIDAD DE
INCLUIR EN LAS CONDICIONES DE PAZ
EL CASTIGO DE LOS CRIMINALES
DE GUERRA
JAPONESES Y KUOMINTANISTAS
5 de febrero de 1949
A la declaración sobre la cuestión de las negociaciones de paz, hecha el
28 de enero por el vocero del Partido Comunista de China, respondió el 31 de
enero un vocero del gobierno reaccionario y entreguista del Kuomintang. En su
respuesta, el vocero del gobierno reaccionario y entreguista del Kuomintang
tejió sofismas en tomo de las cuestiones planteadas por el vocero del Partido
Comunista de China. Con respecto a la exigencia del Partido Comunista de China
de que el gobierno reaccionario y entreguista del Kuomintang asumiera la
responsabilidad de arrestar de nuevo a Yasuji Okamura, principal criminal en la
agresión japonesa contra China, para entregarlo al Ejército Popular de
Liberación y de custodiar a los otros criminales de guerra japoneses y evitar
que se escaparan, el vocero del Kuomintang declaró que "se trata de una
cuestión judicial que no tiene nada que ver con las negociaciones de paz, y aún
menos se puede hacer de ella una condición previa para las negociaciones de
paz." Con respecto a la exigencia del Partido Comunista de China de que el
gobierno reaccionario y entreguista del Kuomintang asumiera la responsabilidad
de arrestar a Chiang Kai-shek y a otros criminales de guerra, el vocero del
Kuomintang dijo que "para una paz auténtica no se deben poner condiciones
previas." Agregó que, en su declaración, el vocero del Partido Comunista
de China "no parece ser suficientemente serio en su actitud" y que,
además, "crea complica-
345
346
ciones". A este respecto, el vocero del Partido Comunista de China
declara: el 28 de enero hablábamos todavía del gobierno reaccionario y
entreguista del Kuomintang como de un gobierno; en este sentido, no éramos, en
efecto, suficientemente serios en nuestra actitud. “Existe todavía este llamado
"gobierno”? ¿Existe en Nankín? En Nankín ya no hay ningún órgano del poder
ejecutivo. ¿Existe en Cantón” En Cantón no hay ningún jefe de gobierno. ¿Existe
en Shanghai? En Shanghai no hay ni órgano del poder ejecutivo ni jefe de
gobierno. ¿Existe en Fengjua? En Fengjua sólo hay un espurio presidente que ya
ha anunciado su "retiro" nada más. Por lo tanto, hablando en serio,
no debíamos haberlo considerado como gobierno ; se trata, a lo más, de un
gobierno hipotético o simbólico. No obstante, supongamos que exista tal
"gobierno hipotético o simbólico y que exista un vocero que pueda hablar
en nombre de ese "gobierno”. Entonces este vocero debe comprender que este
hipotético y simbólico gobierno kuomintanista, reaccionario y entreguista, no
sólo no ha contribuido con nada a las negociaciones de paz, sino que en
realidad ha creado infinitas complicaciones. ¿Acaso no crearon ustedes una
complicación, por ejemplo, al absolver repentinamente a Yasuji Okamura, en un
momento en que con tanta ansiedad pedían las negociaciones? ¿Acaso no crearon
ustedes otra complicación al enviarlo al Japón, junto con otros 260 criminales
de guerra japoneses, después que el Partido Comunista de China les había
exigido detenerlo nuevamente? ?Quién gobierna hoy en el Japón? ¿Puede decirse
acaso que gobierna el pueblo japonés, y no los imperialistas? Tanto aman
ustedes al Japón que, según ustedes, allí los criminales de guerra japoneses
gozarán de mayor seguridad y comodidad y recibirán un trato más apropiado que
en las regiones bajo la dominación de ustedes. ¿Es ésa una cuestión judicial?
¿Y por qué ha surgido esta cuestión judicial? ¿Puede ser que ustedes hayan
olvidado que los agresores japoneses combatieron contra nosotros durante ocho
años enteros? ¿No tiene esta cuestión nada que ver con las negociaciones de
paz? El 14 de enero, cuando el Partido Comunista de China planteó las ocho
condiciones para las negociaciones de paz, aún no había sido puesto en libertad
Yasuji Okamura. Eso ocurrió el 26 de enero; por tanto, ésta es una cuestión que
debe ser planteada, y que sí tiene relación con las negociaciones de paz. el 31
de enero, cumpliendo las órdenes de MacArthur, ustedes enviaron al Japón a 260
criminales de guerra japoneses y, junto con ellos, a Yasuji Okamura; así el
problema está aún más estrechamente ligado
347
a las negociaciones de paz. ¿Por qué piden ustedes negociaciones de paz?
Porque han sido derrotados en la guerra. ¿Y por qué han sido derrotados? Porque
desencadenaron una guerra civil contra el pueblo. ¿Y cuándo iniciaron esta
guerra civil? Después de la rendición del Japón. ¿Y contra quién desencadenaron
esta guerra? Contra el Ejército Popular de Liberación y las regiones liberadas
populares, que habían prestado eminentes servicios meritorios en la Guerra de
Resistencia contra el Japón. ¿Y con qué contaron ustedes para hacer la guerra
civil? Además de la ayuda norteamericana, contaron con los hombres que
arrancaron de sus hogares y las riquezas que saquearon al pueblo de las
regiones bajo su dominación. Apenas hubo terminado la gran lucha decisiva del
pueblo chino contra los agresores japoneses, apenas hubo terminado la guerra
exterior, iniciaron ustedes esta guerra civil. Ustedes fueron derrotados y
pidieron negociaciones, pero de súbito absolvieron a Yasuji Okamura, principal
criminal de guerra japonés. Y tan pronto como presentamos una protesta,
exigiendo de ustedes que volvieran a ponerlo en prisión para entregarlo al
Ejército Popular de Liberación, ustedes se apresuraron a enviarlo al Japón
junto con otros 260 criminales de guerra japoneses. Señores del gobierno
reaccionario y entrevista del Kuomintang, esta acción suya es demasiado
injustificable, es una violación demasiado grosera de la voluntad del pueblo.
Hemos agregado ahora deliberadamente la palabra "entreguista" a su
título, y ustedes tienen que aceptarla. Hace mucho que su gobierno es un
gobierno entreguista, y solamente por brevedad omitimos a veces esta palabra;
ahora ya no la podemos omitir. Además de todos los crímenes de traición a la
patria que cometieron en el pasado, ustedes acaban de cometer otro, y muy
grave, que debe ser discutido en la reunión de las negociaciones de paz. Llamen
ustedes a esto crear complicaciones o no, se discutirá sin falta el asunto;
puesto que ocurrió después del 14 de enero y no fue incluido en las ocho condiciones
que habíamos formulado anteriormente, estimamos necesario agregar a la primera
condición una nueva cláusula: castigar a los criminales de guerra japoneses. De
este modo, la primera condición
contiene ahora dos cláusulas: a) castigar
a los criminales de guerra
japoneses y b) castigar a los criminales de la
guerra civil. Tenemos
pleno fundamento para agregar esta nueva cláusula;
ella refleja
la voluntad de todo el pueblo. Todo el pueblo exige que los
criminales de guerra japoneses sean castigados. Dentro del mismo
Kuomintang, muchos consideran que es natural y justo castigar a Yasuji Okamura
348
y a los otros criminales de guerra japoneses igual que a Chiang Kai-shek
y a los otros criminales de la guerra civil. Digan ustedes que nuestra voluntad
de paz es sincera o no, de todos modos se discutirá el problema de estas dos
categorías de criminales de guerra, y serán castigados tanto unos como otros.
En cuanto a nuestra exigencia de que arresten a una banda de criminales de la
guerra civil antes del comienzo de las negociaciones y prevengan su fuga,
ustedes sostienen que "no se deben poner condiciones previas”. Señores del
gobierno reaccionario y entreguista del Kuomintang, no se trata de una
condición previa, sino de una exigencia que se desprende naturalmente de su
aceptación de la condición referente al castigo de los criminales de guerra
como una de las bases para las negociaciones. Les hemos exigido que los
arrestaran por miedo de que se escaparan. En este momento, cuando aún no hemos
terminado los preparativos para las negociaciones, están ustedes patéticamente
impacientes por las negociaciones y están angustiados por no tener nada que
hacer; por consiguiente, les hemos asignado un trabajo razonable. Estos
criminales de guerra serán arrestados; lo serán aunque huyan a los más remotos
rincones del mundo. Ya que ustedes son gentes pletóricas de misericordia y
desean "acortar la duración de la guerra", "aliviar los
sufrimientos del pueblo" y "anteponer la salvación del pueblo a toda
otra consideración", y ya que son hombres de tan gran corazón, no deben
sentir lástima por los responsables de la matanza de millones de nuestros
compatriotas. A juzgar por su disposición a aceptar el castigo de los
criminales de guerra como una de las bases para las negociaciones, parece que
ustedes no sienten mucha lástima por estos tipos. Pero, ya que ustedes afirman
que les parece bastante embarazoso arrestarlos de inmediato, pues bien, eviten
al menos que se escapen; en ninguna circunstancia deben dejar que estos tipos
huyan. Tan sólo imagínense, señores, después de todas las molestias que se han
dado ustedes para enviar una delegación a discutir con nosotros el problema del
castigo de estos criminales de guerra, ¿sobre qué negociaríamos si se hubieran
escapado? ¿No será una vergüenza para los señores de su delegación? ¿Cómo
mostrarán entonces su gran "sinceridad por la paz”? ¿Cómo podrán, señores,
probar entonces que desean realmente "acortar la duración de la
guerra", "aliviar los sufrimientos del pueblo" y "anteponer
la salvación del pueblo a toda otra consideración", y que no son en
absoluto hipócritas? Además, el vocero del Kuomintang dijo también muchos
absurdos; pero tales absurdos no pueden engañar a nadie, y consideramos inne-
349
cesario responderlos. ¡Señores del hipotético y simbólico
"gobierno" reaccionario y entreguista del Kuomintang (nótese bien que
la palabra gobierno va entre comillas) con sede en Nankín, o Cantón, o Fengjua
o Shanghai! Si ustedes estiman que, en esta declaración, nuestra actitud
tampoco es suficientemente seria, discúlpennos, pues es la única actitud que
podemos adoptar hacia ustedes.
350
HACER DEL EJERCITO
UN DESTACAMENTO DE TRABAJO *
8 de febrero de 1949
Hemos recibido su telegrama del día 4. Hacen bien ustedes en
intensificar el adiestramiento y la consolidación de las tropas y prepararse
para entrar en acción un mes antes de lo previsto1. Esperamos que continúen
actuando en este espíritu y que no aflojen. En realidad, aún tendrán ustedes
que continuar el adiestramiento y la consolidación en marzo y, además, poner el
acento en el estudio de nuestra política y prepararse para tomar posesión de
las grandes ciudades y para administrarlas. En lo sucesivo, la fórmula seguida
en los últimos veinte años: "primero las zonas rurales, después las
ciudades", se invertirá para convertirse en la fórmula: "primero las
ciudades, después las zonas rurales". el ejército no es sólo un
destacamento de combate, es principalmente un destacamento de trabajo. Todos
los cuadros del ejército deben aprender cómo tomar posesión de las ciudades y
cómo administrarlas. En las ciudades, deben saber bien hacer frente a los
imperialistas y a los reaccionarios kuomintanistas, tratar con la burguesía,
dirigir a los obreros y organizar sindicatos, movilizar y organizar a la
juventud, unirse con los cuadros de las regiones liberadas nuevas e
instruirlos, administrar la industria y el comercio, dirigir escuelas,
periódicos, agencias de noticias y radiodifusoras, conducir los asuntos
extranjeros, arreglar los problemas relativos a los partidos democráticos y a
las organizaciones populares, coordinar las relaciones entre la ciudad y el
campo, resolver los problemas de víveres, carbón y otros artículos de primera
necesidad y arreglar los problemas bancarios y financieros. En resumen, de
ahora en adelante, los cuadros y combatientes de nuestro ejército tendrán que
tomar sobre sí todos los problemas urbanos, con los que antes no estaban
familiarizados. Al avanzar, ustedes ocuparán cuatro o cinco provincias y
tendrán que atender no sólo a las
351
352
ciudades, sino también a vastas zonas rurales. Como todas las zonas
rurales del Sur serán zonas liberadas nuevas, el trabajo a realizar allí será
radicalmente distinto al de las regiones liberadas antiguas del Norte. Durante
el primer año no se podrá aplicar la política de reducción de los arriendos y
los intereses, los cuales tendrán que pagarse, en general, como antes. Nuestro
trabajo rural deberá realizarse en estas condiciones. Por tanto, es necesario
también aprenderlo de nuevo. Sin embargo, en comparación con el trabajo urbano,
el trabajo rural es fácil de aprender. el trabajo urbano es más difícil y debe
constituir el tema principal de sus estudios actuales. Si nuestros cuadros no
llegan rápidamente a conocer a Fondo la administración de las ciudades,
tropezaremos con extremas dificultades. En consecuencia, tienen ustedes que
arreglar todos los demás problemas en febrero y consagrar el mes de marzo
entero a aprender cómo trabajar en las ciudades y en las regiones liberadas
nuevas. el Kuomintang dispone sólo de un millón y varios centenares de miles de
soldados, dispersos sobre un inmenso territorio. Hay, desde luego, todavía
muchas batallas que dar, pero es poco probable que los combates se libren en
una escala tan vasta como en la campaña de Juai-Jai; incluso puede decirse que
está excluida semejante eventualidad. Ya pertenece al pasado el período de
importantes batallas. Nuestro ejército sigue siendo un destacamento de combate,
y en este sentido no debe haber ningún aflojamiento; aflojar sería cometer un
error. No obstante, desde ahora, la tarea que se nos impone es hacer del
ejército un destacamento de trabajo. Si no nos planteamos ahora esta tarea ni
nos resolvemos a ejecutarla, incurriremos en un error sumamente grande. Nos
preparamos para enviar al Sur, con el ejército, 53.000
________________
Telegrama redactado por el
camarada Mao Tse-tung en nombre de la Comisión Militar Revolucionaria del
Comité Central del Partido Comunista de China, en respuesta a un telegrama de
los II y III Ejércitos de Campaña. Este telegrama Fue enviado también a otros
ejércitos de campaña y a los burós del Comité Central interesados. En vista de
que había concluido el período de importantes batallas después de las tres
grandes campañas de Liaosi-Shenyang, Juai-Jai y Peiping-Tientsín, el camarada
Mao Tse-tung señaló a tiempo, en este telegrama, que el Ejército Popular de
Liberación no sólo es un destacamento de combate, sino que tiene que ser al
mismo tiempo un destacamento de trabajo, y que, en ciertas condiciones, debe
funcionar principalmente como destacamento de trabajo. Esta directiva desempeñó
un papel muy importante en la solución del problema de cuadros de aquel
entonces en las regiones liberadas nuevas y en el feliz desarrollo de la causa
de la revolución popular. Sobre la naturaleza del Ejército Popular de Liberación
como destacamento de combate y destacamento de trabajo a la vez, véase también
el presente tomo, pág. 377, "Informe ante la II Sesión Plenaria del Comité
Central elegido en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de
China", sec. 2.
353
cuadros, pero éste es un número muy reducido. Las ocho o nueve
provincias y decenas de grandes ciudades que hemos de ocupar, requerirán un
inmenso número de cuadros de trabajo, y para resolver este problema, el
ejército debe apoyarse principalmente en sí mismo. El ejército es una escuela.
Nuestros ejércitos de campaña, que constan de 2.100.000 hombres, equivalen a
varios millares de universidades y escuelas secundarias. Debemos contar
principalmente con el ejército para abastecemos de cuadros de trabajo. Este
punto lo deben ustedes comprender claramente. Puesto que los grandes combates
ya han terminado en lo fundamental, es necesario mantener dentro de límites
apropiados el engrosamiento de los efectivos y pertrechos del ejército, y no
mostrarse demasiado exigente en cuanto a la cantidad, la calidad y el grado de
perfección hasta crear una crisis financiera. Este es otro punto que deben
considerar con seriedad. Los principios arriba mencionados son totalmente
válidos para el IV Ejército de Campaña, y pedimos asimismo a los camaradas Lin
Piao y Luo Yung-juan que les presten atención. Hemos hablado extensamente con
el camarada Kang Sheng y le hemos pedido que se apresure a llegar allí el día
12 para discutir con ustedes. Después de la discusión, comuníquennos en
seguida, por telegrama, sus opiniones y lo que se proponen hacer. El Buró del
Este de China y el Cuartel General de la zona militar del Este de China deben
trasladarse de inmediato a Süchou, a fin de trabajar conjuntamente con el
Comité General del Frente2 y el Comité del Frente del III Ejército de Campaña y
concentrar todos los esfuerzos en la preparación de la marcha hacia el Sur.
Dejen a cargo del Subburó de Shantung todo el trabajo de retaguardia.
NOTAS
Los II y III Ejércitos de
Campaña habían proyectado adelantar para el mes de marzo el cruce del río
Yangtsé, previsto para abril de 1949. El cruce fue posteriormente aplazado para
fines de abril debido a las negociaciones de paz con el gobierno reaccionario
del Kuomintang.
A fin de atender a las
necesidades de la campaña de Juai-Jai, la Comisión Militar Revolucionaria del
Comité Central del Partido Comunista de China acordó, el 16 de noviembre de
1948, formar un Comité General del Frente, compuesto de los camaradas Liu Po-cheng,
Chen Yi, Teng Siao-ping, Su Yu y Tan Chen-lin, con el camarada Teng Siao-ping
como secretario, para que asumiera la dirección unificada del Ejército de
Campaña de las Planicies Centrales y del Ejército de Campaña del Este de China
y ejerciera el mando sobre los asuntos militares y las operaciones en el frente
de Juai-Jai.
354
¿POR QUE LOS REACCIONARIOS,
EN PLENA DIVISIÓN,
TODAVÍA CLAMAN VACUAMENTE POR
UNA "PAZ GENERAL"?
15 de febrero de 1949
El régimen reaccionario del Kuomintang se derrumba con mayor rapidez de
lo que se suponía. Sólo han pasado un poco más de cuatro meses desde que el
Ejército Popular de Liberación tomó a Chinán y un poco más de tres meses desde
que conquistó a Shenyang, y todo lo que queda de las fuerzas del Kuomintang en
los terrenos militar, político, económico, cultural y de propaganda se
encuentra ya irremediablemente dividido y desintegrado. El derrumbe general del
régimen del Kuomintang comenzó por las campañas de Liaosi-Shenyang y Peiping-
Tientsín en el frente Norte y la campaña de Juai-Jai en el frente Sur. En menos
de cuatro meses, desde comienzos de octubre del año pasado hasta fines de enero
del presente, estas tres campañas le costaron al Kuomintang más de 1.540.000
bajas, incluidas 144 divisiones enteras de sus tropas regulares. El derrumbe
general del régimen del Kuomintang es el resultado inevitable de las grandes
victorias del pueblo chino en su Guerra de Liberación y en su movimiento
revolucionario, pero los clamores de "paz" del Kuomintang y de sus
amos norteamericanos también han contribuido mucho a acelerar este derrumbe. El
1º de enero del presente año, los reaccionarios del Kuomintang se pusieron a
levantar una roca, llamada "ofensiva de paz", con la intención de
arrojarla sobre el pueblo chino; pero esta roca les ha caído ahora en sus
propios pies, o más exactamente, ha aplastado de arriba abajo al
Kuomintang. Además del
general Fu Tsuo-yi, que ha
ayudado al
Ejército Popular de Liberación a lograr la
solución pacífica
del problema de Peiping, hay por todas partes
mucha gente
que desea una solución pacífica. Los norteamericanos 355
356
siguen la situación con furia impotente, porque sus hijuelos han
defraudado sus esperanzas. En realidad, esta arma mágica, la ofensiva de paz,
salió de fábricas norteamericanas y fue entregada como obsequio al Kuomintang
hace más de medio año. Leighton Stuart mismo dejó escapar el secreto. Luego que
Chiang Kai-shek hizo público su llamado "mensaje de Año Nuevo",
Stuart declaró a un corresponsal de la Agencia Central de Noticias : He aquí
"por lo que yo mismo he venido trabajando consecuentemente". Según
las agencias noticiosas norteamericanas, dicho corresponsal perdió su tazón de
arroz por haber publicado esta observación "no publicable". Durante
largo tiempo, la camarilla de Chiang Kai-shek no se atrevió a obedecer a esta
orden norteamericana por una razón que se explica con toda claridad en una
directiva dada el z¨ de diciembre del año pasado por el Departamento de
Propaganda del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang :
"Si no podemos proseguir la guerra, tampoco podemos hacer la paz.
Si podemos proseguir la guerra, entonces hablar de paz no hace más que
desmoralizar a las tropas y al pueblo. He aquí por qué, podamos o no proseguir
la guerra, tenemos todo que perder y nada que ganar al hablar de paz "
El Kuomintang dio esta directiva en ese momento, porque algunas de sus
fracciones propugnaban ya negociaciones de paz. El 25 de diciembre pasado, Pai
Chung-si y el Consejo Consultivo Provincial de Jupei bajo su dirección,
plantearon el problema de una “solución pacífica”1 ante Chiang Kai-shek, quien
se vio obligado a hacer, el 1º de enero, una declaración en que hablaba de
negociar la paz sobre la base de sus cinco condiciones, Esperaba birlar a Pai
Chung-si la patente de invención de la ofensiva de paz y continuar su vieja
dominación bajo un nuevo rótulo. El e de enero envió a Chang Chün a la ciudad
de Jankou para procurarse el apoyo de Pai Chung-si y; ese mismo día, pidió a
los Gobiernos de los EE.UU.; Inglaterra, Francia y la Unión Soviética que
intervinieran en la guerra civil de China2. Pero todas estas jugadas fracasaron
por completo. La declaración hecha el 14 de enero por Mao Tse-tung, Presidente
del Partido Comunista de China, propinó un golpe fatal al complot de Chiang
Kai-shek encaminado a una paz fingida y lo obligó a retirarse una semana más
tarde tras los bastidores. Chiang Kai-shek; Li Tsung-yen y los norteamericanos
habían hecho toda clase de disposiciones para este complot y esperaban
representar juntos un buen
357
espectáculo de títeres; pero el resultado fue contrario a sus
expectativas: no sólo el público fue disminuyendo cada vez más, sino que los
actores mismos fueron desapareciendo de la escena uno tras otro. En Fengjua,
Chiang Kai-shek continúa dirigiendo, "en calidad de retirado", los
remanentes de sus fuerzas ; pero ha perdido su realidad legal, y es cada día
más escaso el número de los que creen en él. el "Yuan Ejecutivo" de
Sun Fo ha proclamado por propia iniciativa "el traslado del Gobierno a
Cantón"; se ha independizado no sólo del "presidente" y del
"presidente interino", sino también del "Yuan Legislativo"
y del "Yuan de Control”. El "Yuan Ejecutivo" de Sun Fo llama a
la guerra3, pero el "Ministerio de Defensa Nacional", encargado de
hacer la guerra, no se encuentra ni en Cantón ni en Nankín, y de él sólo se
sabe que su vocero se encuentra en Shanghai. De esta manera, lo que Li Tsung-
yen puede contemplar desde las murallas de la "Ciudad de Piedra" no
es más que
“. . . el cielo abatido sobre las tierras de Wu y Chu, Sin nada que al
encuentro de los ojos acuda.”4
Ninguna de las órdenes dictadas por Li Tsung- yen, desde que asumió su
cargo el 21 de enero, ha sido puesta en ejecución. Aunque el Kuomintang ya no
tiene ningún "gobierno" "general" y aunque en muchos
lugares se prosiguen actividades por una paz local, los recalcitrantes del
Kuomintang se oponen a la paz local y exigen una "paz general". En
realidad, su propósito es rechazar la paz con la vana esperanza de proseguir la
guerra; tienen un miedo tremendo de que estas actividades por la paz local se
extiendan hasta tal punto que escapen a su control. La farsa de pedir una
"paz general", montada por el Kuomintang, dividido y desintegrado,
culminó con la declaración hecha el 9 de febrero, en Shanghai, por el criminal
de guerra Teng Wen-yi, jefe del Buró de Labor Política del espurio Ministerio
de Defensa Nacional. Al igual que Sun Fo, repudió Teng Wen-yi la declaración
del 22 de enero de Li Tsung-yen, en la cual éste aceptaba las ocho condiciones
de paz del Partido Comunista de China como base para las negociaciones; exigió,
en cambio, "una paz en pie de igualdad, una paz general", sin la
cual, dijo, "no nos detendremos ante ningún sacrificio y lucharemos contra
los comunistas hasta el final". Pero Teng Wen-yi se olvidó de señalar con
quién ahora debemos nosotros, sus adversarios, negociar "una paz en pie de
igualdad, una paz general". Parece que dirigimos a Teng Wen-yi no nos
llevará a ninguna parte, y no dirigimos a Teng Wen-yini a cualquier
358
otro tampoco nos llevará a parte alguna. He aquí lo que deja perpleja a
la gente. Según un despacho del 9 de febrero de la Agencia Central de Noticias
desde Shanghai:
"Un periodista preguntó a Teng Wen- yi: `¿Ha aprobado el Presidente
interino Li los cuatro puntos de la declaración de usted5?' Teng Wen-yi
contestó: `Yo hablo de conformidad con la posición del Ministerio de Defensa
Nacional; los cuatro puntos enunciados hoy no han sido sometidos previamente al
Presidente interino Li.' "
Aquí Teng Wen-yi no sólo inventa una posición parcial atribuida al
espurio Ministerio de Defensa Nacional para distinguirla de la posición general
del espurio gobierno del Kuomintang, sino que inventa en realidad una posición
aún más parcial del Buró de Labor Política del espurio Ministerio de Defensa
Nacional para distinguirla de la posición parcial del espurio Ministerio de
Defensa Nacional, porque Teng Wen-yi se opone abiertamente a la solución
pacífica de Peiping y la difama, mientras que el espurio Ministerio de Defensa
Nacional la saludó el 27 de enero como acto "para acortar la duración de
la guerra, lograr la paz. . . y preservar de este modo los cimientos de la
antigua capital Peiping, así como sus objetos culturales y monumentos
históricos", y agregó que "el cese de las hostilidades se
efectuará" de la misma manera en lugares como Tatung y Suiyuán6. Por todo
esto se ve que los reaccionarios que con la mayor energía claman por una
"paz general", son justamente los reaccionarios que se atienen lo
menos a una posición general. Un tal Buró de Labor Política del Ministerio de
Defensa Nacional se permite contradecir a su Ministerio, e incluso al
presidente interino. Estos reaccionarios constituyen hoy el mayor obstáculo
para la realización de la paz en China. Sueñan con hacer agitación en pro de
una guerra general al socaire de la consigna de "paz general”. Para citar
sus propias palabras, "si ha de haber guerra, que sea una guerra general;
si ha de haber paz, que sea una paz general". Sin embargo, en realidad no
tienen fuerza ni para realizar una paz general ni para hacer una guerra
general. La fuerza está en las manos del pueblo chino, del Ejército Popular de
Liberación, del Partido Comunista de China y de los otros partidos
democráticos, y no en las de un Kuomintang en plena división y desintegración.
Una parte posee toda la fuerza, mientras la otra está irremediablemente
dividida y desintegrada; he aquí el resultado de la prolongada lucha del pueblo
chino y de las
359
fechorías largo tiempo perpetradas por el Kuomintang. Ninguna persona
seria puede pasar por alto este hecho fundamental de la situación política en
la China de hoy.
NOTAS
1 Pai Chung-si, comandante en jefe de las tropas kuomintanistas para el
"exterminio de bandidos" en el centro de China, aprovechando la
situación extremadamente desfavorable para Chiang Kai-shek en esa época,
propuso a éste el 25 de diciembre de 1948 una "solución pacífica" de
la guerra civil, con el propósito de obligarlo a abandonar el Poder y de
reforzar la posición de la camarilla de Kuangsí a la cual él mismo pertenecía.
Bajo la dirección de Pai Chung-si, el espurio Consejo Consultivo Provincial de
Jupei envió un telegrama a Chiang Kai- shek, en el cual le advertía que
"si continúa extendiéndose el desastre de la guerra y no se intenta nada
para cambiar inmediatamente de rumbo, quedarán arruinados tanto el Estado como
el pueblo", y le pedía "seguir el curso normal de solución política y
buscar los medios para reanudar las negociaciones de paz".
La solicitud de intervención
fue rechazada por los Gobiernos de los EE.UU.; Inglaterra, Francia y la Unión
Soviética. En su memorándum dirigido el 12 de enero al gobierno del Kuomintang,
el Gobierno norteamericano explicó que los EE.UU. rechazaban la solicitud
porque "no se cree que pueda servir para ningún propósito útil": Esta
negativa significaba que el Gobierno de los EE.UU. sentía que ya no le era
posible evitar el hundimiento del régimen reaccionario de Chiang Kai-shek, al
que él mismo había mantenido.
El 6 y 7 de febrero de 1949,
Sun Fo, presidente del espurio Yuan Ejecutivo del gobierno del Kuomintang, hizo
en Cantón dos declaraciones en que se oponía a la declaración de Li Tsung-yen
sobre la aceptación de las ocho condiciones de paz propuestas por el Partido
Comunista de China como base para las negociaciones: Dijo que "el Gobierno
funciona en Cantón, adonde se ha trasladado, y debemos hacer un examen crítico
de nuestro pasado". Manifestó también que "es absolutamente
inaceptable la condición relativa al castigo de los criminales de guerra,
planteada por los comunistas".
Cita de un poema de Sadul,
poeta chino del siglo XIV, dinastía Yuan. La primera mitad del poema dice:
"Desde las murallas de la Ciudad de Piedra,
Se ve el cielo abatido sobre lar tierras de Wu y Chu, Sin nada que al
encuentro de los ojos acuda.
Donde otrora se alzaron fortalezas de las Seis Dinastías, Sólo verdes
montañas se yerguen.
Al sol ocultaban los estandartes,
Las nubes tocaban los mástiles de los bajeles de guerra, Y allí
osamentas blancas como la nieve yacen dispersas. ¡Cuántos guerreros caídos
A1 Norte y al Sur del gran río!"
"Ciudad de Piedra" es un antiguo nombre de Nankín. Por Wu y
Chu se entienden, en sentido amplio, las zonas del curso medio e inferior del
Yangtsé.
360
En su declaración titulada
"Perspectivas de la paz y la guerra", Teng Wen-yi enunció los
"cuatro puntos" siguientes: 1) "el Gobierno desea la paz";
2) "el Partido Comunista de China desea la guerra"; 3) "La paz
local en Peiping resulta un engaño";
"No nos detendremos
ante ningún sacrificio y lucharemos contra los comunistas hasta el final".
Después de la liberación de
Tientsín y Peiping, en el Norte de China sólo quedaban en manos de las fuerzas
del Kuomintang unos pocos puntos aislados; entre ellos Taiyuán; Tatung;
Sinsiang, Anyang y Kuisui: Las tropas enemigas de Taiyuán fueron completamente
aniquiladas el 24 de abril de 1949. Las de Tatung se sometieron a una
reorganización pacífica el 1º de mayo: Las de Sinsiang se rindieron el 5 de
mayo. Las de Anyang fueron aniquiladas el 6 de mayo. Kuisui fue liberado
pacíficamente el 19 de septiembre.
LOS REACCIONARIOS KUOMINTANISTAS PASAN DEL “LLAMAMIENTO POR LA PAZ” AL
LLAMAMIENTO POR LA GUERRA
16 de febrero de 1949
Desde que el bandido Chiang Kai-shek lanzó el 1º de enero su ofensiva de
paz, los héroes de la camarilla reaccionaria del Kuomintang no dejaban de
proclamar profusamente su deseo de "acortar la duración de la
guerra", "aliviar los sufrimientos del pueblo" y "anteponer
la salvación del pueblo a toda otra consideración". Pero, a comienzos de
febrero, empezaron de súbito a poner sordina al estribillo de la paz para
entonar la vieja cantinela: "lucharemos contra los comunistas hasta el
final". Así es particularmente el caso en los últimos días. En la
"Directiva especial sobre la propaganda", dada el 13 de febrero por
el Departamento de Propaganda del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang a
"todas las organizaciones y todos los periódicos del partido", se
dice:
"Ye Chien-ying ha venido haciendo propaganda hacia nuestras
regiones de retaguardia, diciendo que el Partido Comunista de China desea
sinceramente la paz y condenando, al mismo tiempo, las medidas militares del
Gobierno como expresiones de falta de sinceridad respecto a la paz. Todos
nuestros periódicos deben refutar enérgicamente estas afirmaciones, en forma
directa e indirecta, de acuerdo con los siguientes puntos."
La "Directiva especial sobre la propaganda" da a continuación
toda una serie de razones por las cuales se debe hacer esta
"refutación":
"Para el Gobierno más vale combatir hasta el final que rendirse
incondicionalmente."
"Las ocho condiciones planteadas por Mao Tse -tung en su
declaración del 14 de enero significan la ruina de la nación, y el Gobierno no
debía haberlas aceptado."
361
362
". . . el Partido Comunista de China . . . debe cargar con la
responsabilidad de haber quebrantado la paz. No obstante, ha presentado ahora
una lista de los llamados criminales de guerra, que incluye a todos los
dirigentes del Gobierno, e incluso ha exigido que el Gobierno comience por
arrestarlos; esto demuestra claramente lo insolente e insensato que es el
Partido Comunista de China. Si el Partido Comunista no modifica tal actitud,
resultará realmente difícil encontrar un camino para las negociaciones de paz."
Ya no queda ni rastro de la patética impaciencia con que se pidieron las
negociaciones de paz hace dos semanas. Ya no se oyen palabras famosas como
"acortar la duración de la guerra", "aliviar los sufrimientos
del pueblo" y "anteponer la salvación del pueblo a toda otra
consideración", palabras que se extendían por doquier y conmovían hasta lo
hondo del corazón. Si el Partido Comunista de China no accede a modificar su
"actitud" e insiste en el castigo de los criminales de guerra, será
imposible negociar la paz. ¿Qué es, entonces, lo que se debe anteponer a toda
otra consideración: la salvación del pueblo o la salvación de los criminales de
guerra? A juzgar por la "Directiva especial sobre la propaganda" dada
por los héroes del Kuomintang, éstos optan por la salvación de los criminales
de guerra. El Partido Comunista de China sigue consultando a los partidos
democráticos y organizaciones populares acerca de la lista de criminales de
guerra, y le han llegado ya opiniones de algunos de ellos. Ninguna de las opiniones
hasta aquí recibidas aprueba la lista presentada el 25 de diciembre del año
pasado por una persona autorizada del Partido Comunista de China. Todas
consideran demasiado corta esa lista que contiene los nombres de sólo 43
criminales de guerra; estiman que los que han de cargar con la
responsabilidad de haber desencadenado la guerra contrarrevolucionaria y
asesinado varios millones de seres no se limitan de modo alguno a 43, sino que
deben sobrepasar ampliamente a un centenar. Por el momento, supongamos que el
número de criminales de guerra se fije en un centenar y tanto. Entonces,
quisiéramos preguntar a los héroes del Kuomintang: ¿Por qué se oponen ustedes
al castigo de los criminales de guerra? ¿No desean "acortar la duración de
la guerra? "aliviar los sufrimientos del pueblo”? Si la guerra continúa
debido a esta oposición suya, ¿no
será esto dilatar las cosas y
prolongar el desastre de la guerra? "Dilatar las cosas y prolongar
el desastre de la guerra" fue la misma acusación que hicieron
ustedes el 26 de
363
enero de 1949 contra el Partido Comunista de China en la declaración del
vocero del gobierno de Nankín. ¿Será que ahora quieren ustedes retirar esta
acusación, inscribirla en un cartel y colgárselo del cuello como signo de
honor? Ustedes son hombres pletóricos de misericordia que "anteponen la
salvación del pueblo a toda otra consideración". Entonces, ¿por qué
cambian repentinamente de actitud y anteponen la salvación de los criminales de
guerra a toda otra consideración? Según las estadísticas de su Ministerio del
Interior, la población de China no es de 450 millones de habitantes, sino de
475 millones ; comparen esta cifra con la de un centenar y tanto de criminales
de guerra: ¿cuál es mayor? Ustedes, héroes, han aprendido aritmética; tómense,
pues, la molestia de calcular bien según su manual antes de sacar conclusiones.
Si, sin hacer bien este cálculo, cambian apresuradamente su fórmula originaria
de "anteponer la salvación del pueblo a toda otra consideración" -
fórmula buena que aceptamos así como lo hace todo el pueblo - por la de
"anteponer la salvación de un centenar y tanto de criminales de guerra a
toda otra consideración", entonces tengan cuidado, pues sin duda alguna no
podrán mantenerse firmes. Después de haber "llamado a la paz" durante
varias semanas, estos individuos, que no han dejado de repetir que se debe
"anteponer la salvación del pueblo a toda otra consideración", ya no
están "llamando a la paz", sino a la guerra. He aquí la desgracia de
los recalcitrantes del Kuomintang: combaten obstinadamente al pueblo, lo
pisotean desenfrenadamente y, de este modo, se encuentran aislados sobre el
pináculo de una pagoda; además, no se arrepentirán ni en sus últimas horas.
¡Amplias masas populares del valle del Yangtsé y del Sur de China obreros,
campesinos, intelectuales, pequeña burguesía urbana, burguesía nacional,
shenshi sensatos y miembros del Kuomintang aún con conciencia -, atención!
Están contados los días de los recalcitrantes del Kuomintang, que los pisotean
a ustedes desenfrenadamente. Estamos del mismo lado, ustedes y nosotros. Este
puñado de recalcitrantes pronto se vendrá abajo desde su pináculo, y una China
popular va a nacer.
364
COMENTARIO SOBRE LAS
DIFERENTES RESPUESTAS DEL KUOMINTANG
A LA CUESTIÓN
DE LA RESPONSABILIDAD DE LA GUERRA
18 de febrero de 1949
"Después del término de la Guerra de Resistencia, el Gobierno,
guiándose por la política de paz y construcción nacional, se esforzó por
resolver pacíficamente el problema del Partido Comunista de China. Pero, en el
lapso de un año y medio, el Partido Comunista de China rompió todos los
acuerdos y, por tanto, debe cargar con la responsabilidad de haber quebrantado
la paz. No obstante, ha presentado ahora una lista de los llamados criminales
de guerra, que incluye a todos los dirigentes del Gobierno, e incluso ha
exigido que el Gobierno comience por arrestarlos ; esto demuestra claramente lo
insolente e insensato que es el Partido Comunista de China. Si el Partido
Comunista no modifica tal actitud, resultará realmente difícil encontrar un
camino para las negociaciones de paz."
He aquí toda la argumentación sobre la cuestión de la responsabilidad de
la guerra que se expuso en la "Directiva especial sobre la
propaganda", dada el 13 de febrero de 1949 por el Departamento de
Propaganda del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang.
El autor de esta argumentación no es nadie más que el criminal de guerra
Nº 1, Chiang Kai-shek. En su declaración de Año Nuevo decía:
"Como fervoroso adepto de los Tres Principios del Pueblo y
depositario de las enseñanzas del Padre de la República, no deseaba por mi
parte hacer suceder a la guerra contra el Japón campañas para el exterminio de
los bandidos y agravar así los sufrimientos del pueblo. He aquí por qué, tan
pronto como llegó
365
366
a su fin la Guerra de Resistencia, nuestro Gobierno proclamó su política
de paz y construcción nacional y trató de resolver el problema del Partido
Comunista por medio de la consulta política y la mediación militar. Pero,
contrariamente a nuestras expectativas, el Partido Comunista obstruyó en forma
insolente, durante año y medio, todos los acuerdos y proyectos, haciendo
imposible ponerlos en práctica conforme a las medidas previstas. Terminó por
lanzarse a una rebelión armada general, amenazando la existencia misma del
Estado. El Gobierno se vio así en la triste necesidad de decretar la
movilización para sofocar la rebelión."
El 25 de diciembre de 1948, siete días antes que Chiang Kai-shek hiciera
esta declaración, una persona autorizada del Partido Comunista de China dio a
conocer una lista de 43 criminales de guerra, a cuya cabeza brillaba el nombre
de Chiang Kai -shek. Los criminales de guerra, que quieren a la vez solicitar
la paz y eludir su propia responsabilidad, no tienen otra alternativa que
descargar ésta sobre el Partido Comunista. Pero éstas son dos cosas
incompatibles. Si el Partido Comunista debe cargar con la responsabilidad de
haber desencadenado la guerra, hay que castigarlo. Si los comunistas son
"bandidos", hay que "exterminar a los bandidos". Si
"se lanzaron a una rebelión armada general", hay que "sofocar la
rebelión". Siendo medidas ciento por ciento justas el "exterminio de
los bandidos" y la "sofocación de la rebelión", ¿por qué
renunciar a ellas? ¿Por qué el término "bandidos comunistas" ha sido
reemplazado, a partir del 1º de enero de 1949, por "Partido
Comunista" en todos los documentos públicos del Kuomintang?
Sun Fo, sintiendo que algo estaba fuera de lugar, presentó una
argumentación diferente acerca de la responsabilidad de la guerra, en un
discurso transmitido por radio la noche del mismo día en que Chiang Kai-shek
hizo su declaración de Año Nuevo. Decía:
"Recordamos que en el período que sucedió inmediatamente a la
victoria en la Guerra de Resistencia hace tres años, como el pueblo necesitaba
recobrar sus fuerzas y el país proceder activamente a la construcción, y como
los diversos partidos aún tenían una comprensión común de estas necesidades,
reunimos a representantes de los diversos sectores y a personalidades públicas
para una Conferencia Consultiva Política. Tras tres semanas de
esfuerzos y, especialmente, gracias a la benévola
mediación del
367
Sr. Marshall, enviado especial del Presidente Truman, convinimos en un
programa de paz y construcción nacional, así como en los proyectos concretos
para el arreglo de nuestras disputas. Si entonces hubiéramos hecho realidad a
tiempo todos estos proyectos, ¡qué próspera sería hoy China, y qué feliz su
pueblo! Desgraciadamente, en aquel entonces ninguno de los sectores interesados
renunció por entero a sus intereses egoístas, ni tampoco realizó todo el pueblo
los mayores esfuerzos por acelerar el éxito del movimiento en favor de la paz;
de ahí otra vez el desastre de la guerra, que ha sumido al pueblo en la miseria
y el sufrimiento."
Sun Fo es un poquito más "justo" que Chiang Kai-shek. Vean
ustedes, no achaca como Chiang Kai-shek toda la responsabilidad de la guerra al
Partido Comunista, sino que la divide por igual entre los "sectores
interesados" adoptando el método de "igualamiento del derecho a la
propiedad de la tierra"1. Aquí quedan comprometidos el Kuomintang, el
Partido Comunista, la Liga Democrática y las personalidades públicas. Y eso no
es todo ; también queda comprometido “todo el pueblo”; no puede eludir la
responsabilidad ni uno solo de nuestros 475 millones de compatriotas. Mientras
que Chiang Kai-shek fustiga sólo al Partido Comunista, Sun Fo fustiga a todos
los partidos, a todas las personas sin partido, a cada uno de nuestros
compatriotas. Hasta a Chiang Kai- shek, y quizás hasta al mismo Sun Fo, les
tocará una paliza. Aquí se ve a dos kuomintanistas en pugna abierta entre sí:
Sun Fo y Chiang Kai-shek.
Un tercer kuomintanista se ha hecho presente para decir: No, a mi
juicio, la responsabilidad debe recaer enteramente sobre el Kuomintang. Este
hombre se llama Li Tsung-yen. el 22 de enero de 1949, Li Tsung-yen hizo una
declaración en calidad de "presidente interino de la República". Con
respecto a la responsabilidad de la guerra, manifestaba:
"Los tres años de guerra civil que siguieron a los ocho años de
Guerra de Resistencia, no sólo han destruido por completo las últimas
esperanzas de recuperación que alimentaba el país después de la victoria en la
Guerra de Resistencia, sino que también han sembrado la ruina por doquier al
Norte y al Sur del río Amarillo, devastando innumerables haciendas y casas,
matando e hiriendo a millares de millares de inocentes, dispersando incontables
familias por todo el país y arrancando por todas partes lágrimas a los que
sufren hambre y frío. Una terrible hecatombe seme-
368
jante no tiene paralelo en la historia de las guerras civiles de nuestro
país."
Aquí Li Tsung-yen hace una declaración sin citar ningún nombre; no echa
la responsabilidad ni sobre el Kuomintang, ni sobre el Partido Comunista, ni
sobre ningún otro partido o grupo. Sin embargo, ha expuesto un hecho: esta
"terrible hecatombe" no ha ocurrido en otra parte sino "al Norte
y al Sur del río Amarillo". Cabe preguntar quién provocó esta
"terrible hecatombe" en la región situada al Sur del río Amarillo,
hasta el río Yangtsé, y al Norte, hasta el río Sungari. ¿Es posible que la
hayan provocado el pueblo y el ejército popular en esa región luchando contra
sí mismos? Como Li Tsung-yen fue en otro tiempo jefe del Cuartel General del
Generalísimo en Peiping y como las tropas de su camarilla de Kuangsí
combatieron una vez, junto con las tropas de Chiang Kai-shek, hasta en la
región de los montes Yishan
Mengshan, provincia de
Shantung2, debe disponer de información fidedigna acerca de dónde y cómo tuvo
lugar esta "hecatombe". Si no se puede decir nada de bueno acerca de
Li Tsung-yen, por lo menos hay que considerar como algo bueno que haya hecho
aquí una confesión honrada. Más aún, en vez de hablar de "sofocar la
rebelión" o "exterminar a los bandidos", llama a esta guerra
"guerra civil", y esto puede ser considerado como algo bastante
original de parte del Kuomintang.
Según su propia lógica, Li Tsung-yen manifestaba en la misma declaración
que "el Gobierno está dispuesto a iniciar de inmediato las negociaciones
sobre las ocho condiciones formuladas por el Partido Comunista de China".
Li Tsung-yen sabe que la primera de las ocho condiciones es el castigo de los
criminales de guerra y que en la lista figura también su honorable nombre. Que
se debe castigar a los criminales de guerra es una conclusión lógica de la
"hecatombe". Por esta razón, los recalcitrantes del Kuomintang hoy
aún mascullan sus quejas contra Li Tsung-yen, diciendo que "las ocho
condiciones planteadas por Mao Tse-tung en su declaración del 14 de enero
significan la ruina de la nación, y el Gobierno no debía haberlas
aceptado".
Hay razones por las cuales los recalcitrantes sólo pueden mascullar
quejas y no se atreven a hablar abiertamente. Antes que Chiang Kai-shek
"se retirara", los recalcitrantes habían pensado refutar nuestras
ocho condiciones, pero Chiang Kai-shek, al meditarlo por segunda vez, decidió
no hacerlo así, probablemente porque consideró que no quedaría ninguna salida
si las refutaban; tal era el
369
estado de cosas el 19 de enero. Esa mañana, Chang Chün-mai3, a su
regreso a Shanghai desde Nankín, anunció que "es posible que el Gobierno
haga pronto otra declaración en respuesta a las ocho condiciones planteadas por
el Partido Comunista de China", sobre lo cual la Agencia Central de
Noticias despachó esa misma tarde un mensaje de servicio en el que decía:
"Añádase la siguiente nota al despacho que acaba de llegar de
Shanghai sobre la declaración de Chang Chün-mai. Con respecto a su afirmación
de que el Gobierno haría pronto otra declaración, un corresponsal de la Agencia
Central de Noticias acaba de enterarse, en los círculos interesados, de que el
Gobierno no tiene semejante intención."
En su declaración del 21 de enero, en la que hablaba de
"retirarse" Chiang Kai -shek no dijo ni una sola palabra de crítica a
las ocho condiciones ; incluso revocó sus propias cinco condiciones,
substituyéndolas por estas palabras: "lograr una paz fundada en el
principio de que sean mantenidas la integridad territorial y la soberanía,
protegidos de destrucción la cultura histórica y el orden social y garantizadas
la subsistencia del pueblo y sus libertades". Ya no osó presentar cuestiones
como la Constitución, el orden legal y las fuerzas armadas. He aquí por qué Li
Tsung-yen se atrevió a aceptar el 22 de enero las ocho condiciones del Partido
Comunista de China como base para las negociaciones y por qué los
recalcitrantes del Kuomintang no se atrevieron a refutarlas abiertamente, sino
que sólo pudieron mascullar que "el Gobierno no debía haberlas
aceptado".
¿Se ha atenido consecuentemente Sun Fo a su política de
"igualamiento del derecho a la propiedad de la tierra"? No. Después
de haber "trasladado el Gobierno a Cantón" el 5 de febrero de 1949,
pronunció el ¨ del mismo mes un discurso en el que, refiriéndose a la
responsabilidad de la guerra, decía:
"En los últimos seis meses, la extensión del desastre de la guerra
ha provocado serios cambios en la situación y ha infligido incontables
sufrimientos al pueblo. Todo esto tiene su origen en los errores, fracasos y
absurdos del pasado; la gravedad de la situación actual es la consecuencia.
Estamos todos convencidos de que China necesita los Tres Principios del Pueblo.
Mientras no se lleven a la práctica los Tres Principios del Pueblo, no se
podrán resolver jamás los problemas de China. Recordemos que hace
veinte años el jefe de nuestro partido nos legó personalmente
370
los Tres Principios del Pueblo, con la esperanza de que fueran puestos
en práctica gradualmente. Si se hubieran llevado a la práctica, la situación
nunca habría Llegado a ser tan irreparable como lo es hoy."
Nótese que aquí el presidente del Yuan Ejecutivo del gobierno
kuomintanista no prorratea por igual la responsabilidad de la guerra entre los
diversos partidos y entre todos nuestros compatriotas, sino que la hace recaer
sobre el mismo Kuomintang. La gente se siente extremadamente complacida al ver
que Sun Fo aplica todos los palos a las asentaderas del Kuomintang. ¨Y con
respecto al Partido Comunista? El presidente Sun decía:
"Podemos constatar que el Partido Comunista de China ha sido capaz
de seducir y alucinar al pueblo por la mera razón de que ha reclamado el
igualamiento del derecho a la propiedad de la tierra, que forma parte de uno de
los Tres Principios del Pueblo, el Principio de la Vida del Pueblo. Debemos
sentimos profundamente avergonzados, redoblar nuestra vigilancia y hacer un
nuevo examen crítico de nuestros errores pasados."
¡Gracias, querido presidente! Si el Partido Comunista es acusado todavía
del crimen de "seducir y alucinar al pueblo", por lo menos es
inocente de otros crímenes monstruosos y por tanto se lo exime del apaleo y se
lo deja marchar, con la cabeza y las asentaderas ilesas.
El presidente Sun es amable no sólo por esta razón. En el mismo discurso
decía :
"La extensión actual de la influencia comunista se explica porque
no han sido puestos en práctica los principios que profesamos. el mayor error
cometido por nuestro partido en el pasado consistía en que ciertos miembros
rendían culto en exceso a la fuerza y se disputaban el poder, dando así al
enemigo la oportunidad de sembrar la disensión en nuestras filas. el término de
la Guerra de Resistencia de ocho años debía haber sido la ocasión, única en mil
años, de realizar la unificación pacífica del país; el Gobierno tenía por ese
entonces un plan para resolver por medios políticos las disputas internas del
país, pero desgraciadamente el plan no fue ejecutado. Después de años de guerra
y caos, el pueblo necesitaba con urgencia recobrar sus fuerzas. La reanudación
del conflicto armado hizo imposible la vida para el pueblo y le acarreó grandes
sufrimientos, lo que a su vez provocó el descenso en la moral de las tropas y
originó repetidos reveses
371
militares. Por deferencia a los sentimientos del pueblo y en vista de
que los medios militares no habían logrado resolver el problema, el Presidente
Chiang Kai-shek hizo público un mensaje de Año Nuevo en favor de la paz."
¡Bien! Sin haber sido arrestado ni apaleado, el criminal de guerra Sun
Fo ha hecho aquí voluntariamente una confesión franca y veraz. ¿Quién fue el
que rindió culto a la fuerza, desencadenó la guerra y solicitó la paz sólo
después que los medios militares no habían logrado resolver el problema? el
mismo Kuomintang, el mismo Chiang Kai-shek. el presidente Sun seleccionó con
justeza sus palabras cuando dijo que "ciertos miembros" de su partido
rendían culto en exceso a la fuerza. Esto concuerda con la exigencia del
Partido Comunista de China de castigar y calificar de criminales de guerra sólo
a cierto número de los miembros del Kuomintang, pero no a un número mayor, y
aún menos a su totalidad.
A propósito del número, no hay controversia entre Sun Fo y nosotros.
Diferimos de él en la conclusión a deducir. Sostenemos que "ciertos
miembros" del Kuomintang deben ser castigados como criminales de guerra,
porque "rendían culto a la fuerza" y provocaron "la reanudación
del conflicto armado", que “hizo imposible la vida para el pueblo”. Pero
Sun Fo no está de acuerdo. Decía:
"Al demorar el nombramiento de su delegación y dilatar sin fin las
cosas, el Partido Comunista ha mostrado que también rinde culto a la fuerza y
que se considera ahora del todo en sazón de conquistar al país entero mediante
la fuerza ; por tanto, se niega a comenzar por el cese de las hostilidades. Sus
móviles están bien a las claras. Quisiera declarar con toda solemnidad que, a
fin de obtener una paz eterna, deben efectuarse negociaciones entre ambas
partes en pie de igualdad y que las condiciones deben ser justas, razonables y
aceptables para todo el pueblo."
A juzgar por ello, el presidente Sun ya no es tan amable. Seguramente
cree que el castigo de los criminales de guerra no es una condición justa y
razonable. Sobre la cuestión de los criminales de guerra, sus palabras revelan
una actitud similar a la que se expresa en la "Directiva especial sobre la
propaganda", dada el 13 de febrero por el Departamento de Propaganda del
Kuomintang; él también se limita a mascullar y no se atreve a objetar
abiertamente. Difiere netamente de Li Tsung-yen, quien se atreve a aceptar el
castigo de los criminales de guerra como una de las condiciones básicas para
las negociaciones.
372
Pero el presidente Sun aún tiene algo de amable : según él, el Partido
Comunista "también rinde culto a la fuerza" porque "demora el
nombramiento de su delegación" y "se niega a comenzar por el cese de
las hostilidades", pero este partido difiere del Kuomintang que, rindiendo
culto a la fuerza, desencadenó ya en 1946 una guerra de extrema crueldad. Ahora
bien, el Partido Comunista ha "demorado el nombramiento de su
delegación", porque es asunto importante confeccionar una lista de
criminales de guerra ; ella debe ser "aceptable para todo el pueblo",
y una lista demasiado larga o demasiado corta no correspondería a la realidad y
sería inaceptable para "todo el pueblo" (en cuyas filas no se incluye
a los criminales de guerra y sus cómplices). Es preciso por ello consultar a
los partidos democráticos y organizaciones populares, lo que ha ocasionado una
cierta "dilación" y nos ha impedido nombrar con prontitud a nuestros
delegados, para el desagrado de Sun Fo y sus cofrades. Pero de esto no se puede
saltar a la conclusión de que el Partido Comunista "también rinde culto a
la fuerza". Es probable que dentro de poco se publique la lista de
criminales de guerra, se nombre a nuestros delegados y se inicien las
negociaciones, y entonces el presidente Sun no podrá decir que nosotros
"rendimos culto a la fuerza".
En cuanto a "la negativa a comenzar por el cese de las
hostilidades", ésta es una justa actitud que adoptamos en obediencia al
mensaje de Año Nuevo del Presidente Chiang. En dicho mensaje el Presidente
Chiang decía:
"Tan pronto como el Partido Comunista tenga un deseo sincero de paz
y dé pruebas precisas de esto, el Gobierno le responderá con toda sinceridad y
estará dispuesto a discutir medidas concretas para poner término a las
hostilidades y restablecer la paz."
El Yuan Ejecutivo de Sun Fo aprobó el 19 de enero una resolución en la
que, por oposición al mensaje de Chiang Kai-shek, expresaba su deseo "de
proceder primero. . . a un cese inmediato e incondicional de las hostilidades,
y de ver luego que ambas partes designen sus delegados para entablar
negociaciones de paz". El 2l de enero, un vocero del Partido Comunista de
China criticó severamente esta resolución absurda4. Pero, contra nuestra
expectativa, el presidente del Yuan Ejecutivo puso oídos sordos a la crítica, y
el 7 de febrero volvió a declarar disparatadamente que el Partido Comunista, al
"negarse a comenzar por el cese de las hostilidades", daba pruebas
373
de que "también rinde culto a la fuerza". Hasta un criminal de
guerra como Chiang Kai-shek sabe que sin negociaciones es imposible poner fin a
las hostilidades y restablecer la paz ; sobre este punto, Sun Fo está muy a la
zaga de Chiang Kai-shek.
Como es sabido, si Sun Fo figura entre los criminales de guerra, es
porque ha apoyado siempre a Chiang Kai-shek en el desencadenamiento y la
prosecución de la guerra. El 22 de junio de 1947 todavía decía que "se
logrará tarde o temprano un arreglo, a condición de que en el terreno militar
combatamos hasta el fin" y que "en la actualidad no se puede ni
hablar de negociaciones de paz. El Gobierno Nacional debe aplastar al Partido
Comunista ; si no, será el Partido Comunista el que lo derrocará"5 . Sun
Fo mismo es uno de los "ciertos miembros" del Kuomintang que rendían
culto a la fuerza. Pero ahora hace acusaciones irresponsables y gratuitas desde
la orilla, como si él mismo nunca hubiera rendido culto a la fuerza y no
tuviera ninguna responsabilidad por la no aplicación de los Tres Principios del
Pueblo. Esto no es honradez. Ya sea procesado de acuerdo con la ley del Estado
o juzgado de conformidad con la disciplina del Kuomintang, Sun Fo no puede
escapar de la paliza que merece.
NOTAS
Una famosa consigna de Sun
Yat-sen. (Véase Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II, "Sobre la nueva
democracia"; sec. 6.) Aquí se utiliza como un retruécano para ridiculizar
a Sun Fo.
A esta región la atacó
entonces el 46° cuerpo de ejército de la camarilla de Kuangsí conjuntamente con
las tropas de Chiang Kai-shek. Dicho cuerpo de ejército, trasladado por mar de
la isla de Jainán a Chingtao en octubre de 1946, fue completamente aniquilado
en febrero de 1947 en la zona de Laiwu, provincia de Shantung.
Politicastro reaccionario,
cabecilla del pequeño y reaccionario Partido Demócrata-Socialista. Véanse el
presente tomo, pág. 127, "Saludemos el nuevo ascenso de la revolución
china", nota 9, y Obras Escogidas de Mao Tse-tung, t. II; "Sobre la
nueva democracia", nota 9.
Véase el presente tomo,
págs. 333-335, "Comentario del vocero del Partido Comunista de China sobre
la resolución del Yuan Ejecutivo de Nankín".
* Se refiere a las observaciones hechas el 22 de junio de 1947 por Sun
Fo, entonces vicepresidente del gobierno del Kuomintang, cuando recibió en
Nankín a corresponsales de la Associated Press, el Diario Central del
Kuomintang y el periódico Sinmin Pao.
374
INFORME ANTE LA II SESIÓN PLENARIA DEL COMITÉ CENTRAL ELEGIDO EN EL VII
CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA *
5 de marzo de 1949
I
A raíz de las campañas de Liaosi-Shenyang, de Juai-Jai y de
Peiping-Tientsín, han quedado destruidas las fuerzas principales del ejército
del Kuomintang. De sus tropas de combate, sólo resta algo más de un millón de
hombres, dispersos en vastas regiones desde Sinchiang hasta Taiwán y sobre un
frente sumamente largo. De ahora en adelante, no puede haber sino tres
procedimientos para acabar con estas tropas kuomintanistas: el de Tientsín, el
de Peiping o el de Suiyuán1. Acabar con las fuerzas enemigas por medio del
combate, como lo hicimos en Tientsín, sigue siendo el objeto primario de
nuestra atención y de nuestros preparativos. Todos los mandos y combatientes
del Ejército Popular de Liberación de ningún modo deben relajar en lo más
mínimo su voluntad de combate; toda idea que tiende a relajar la voluntad de
combate o a subestimar al enemigo es errónea. Ha aumentado la posibilidad de
lograr la solución según el procedimiento de Peiping, que consiste en obligar a
las tropas enemigas a reorganizarse rápida y enteramente, por la vía pacífica,
en unidades del Ejército Popular de Liberación de acuerdo con el sistema de
éste. Esta solución, en lo que atañe a la rápida eliminación de los vestigios
de la contrarrevolución y de su influencia política, no es tan eficaz como la
solución mediante el combate. Sin embargo, ella ha de surgir, y es inevitable,
después del aniquilamiento de las fuerzas principales del ejército enemigo;
además, es ventajosa para nuestro ejército y para el pueblo, porque permite
evitar bajas y destrucciones. Por tanto, los camaradas dirigentes de los
diversos ejér-
375
376
citos de campaña deben prestar atención a esta forma de lucha y aprender
a utilizarla. Esta es una forma de lucha, una forma de lucha sin derramamiento
de sangre; no implica que los problemas puedan resolverse sin lucha. El
procedimiento de Suiyuán consiste en conservar deliberadamente intacta, o casi
intacta, parte de las tropas del Kuomintang, es decir, hacerles concesiones
temporales, lo que contribuye a ganarlas políticamente para nuestro lado o a
neutralizarlas. De este modo podemos concentrar nuestras fuerzas para terminar
primero con la parte principal de lo que queda de las fuerzas del Kuomintang y
proceder, después de cierto tiempo (digamos unos meses, medio año o un año), a
reorganizar a dichas tropas en unidades del Ejército Popular de Liberación de
acuerdo con el sistema de éste. Esa es otra forma de lucha. Con ella
subsistirán los vestigios y la influencia política de la contrarrevolución en
mayor
________________
El Comité Central elegido en
el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China celebró su II Sesión
Plenaria del 5 al 13 de marzo de 1949, en la aldea de Sipaipo, distrito de
Pingshan, provincia de Jopei. Estuvieron presentes 34 miembros titulares y 19
suplentes del Comité Central. Esta Sesión, celebrada en vísperas de la victoria
nacional de la revolución popular china, tuvo una importancia extraordinaria:
En su informe a la Sesión, el camarada Mao Tse-tung planteó los principios
políticos destinados a acelerar la victoria de la revolución en todo el país y
a organizar esta victoria. Explicó que con esta victoria el centro de gravedad
de la labor del Partido debía desplazarse del campo a la ciudad; definió la
política fundamental que el Partido había de seguir en los terrenos político,
económico y de las relaciones exteriores después de la victoria; fijó las
tareas generales y las vías principales para transformar a China de país
agrícola en país industrial, de sociedad de nueva democracia en sociedad
socialista. En particular, analizó las condiciones de los diferentes sectores
de la economía china de ese entonces y la política acertada que el Partido
debía adoptar, señaló el camino que China debía tomar necesariamente para
realizar su transformación socialista, criticó las desviaciones de
"izquierda" y de derecha en esta cuestión y expresó la firme
convicción de que la economía de China se desarrollaría a un ritmo
relativamente elevado. El camarada Mao Tse-tung hizo una apreciación de la nueva
situación que se produciría en la lucha de clases, tanto en el interior como en
el exterior, después de la victoria de la revolución democrática popular de
China, y advirtió a tiempo que los "proyectiles almibarados" de la
burguesía pasarían a ser el peligro principal para el proletariado. Gracias a
todo esto, el presente documento tiene gran significación para un largo período
histórico. Este informe del camarada Mao Tse-tung y su artículo "Sobre la
dictadura democrática popular", escrito en junio del mismo año, constituyeron
la base de la política encamada en el Programa Común, el cual, adoptado por la
I Sesión Plenaria de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino,
sirvió de Constitución provisional después de la fundación de la Nueva China.
La II Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VII Congreso Nacional
del Partido adoptó una resolución basada en este informe del camarada Mao
Tse-tung. Después de la Sesión, el Comité Central se trasladó de Sipaipo,
distrito de Pingshan, provincia de Jopei, a Peiping.
377
medida y durante más tiempo que con el procedimiento de Peiping. Pero no
cabe la menor duda de que serán eliminados finalmente estos vestigios y esta
influencia. No hay que creer nunca que, una vez sometidos a nosotros, los
contrarrevolucionarios se convierten en revolucionarios y sus ideas y
propósitos contrarrevolucionarios dejan de existir. Nada de eso. De estos
contrarrevolucionarios, muchos serán reeducados, algunos serán desechados, y
ciertos elementos, los contumaces, serán reprimidos.
II
El Ejército Popular de Liberación siempre es un destacamento de combate.
Incluso después de la victoria nacional, continuará siéndolo durante el período
histórico en que aún no hayan sido abolidas las clases en nuestro país y exista
todavía en el mundo el sistema imperialista. Respecto a este punto no debe
haber ningún malentendido ni vacilación. El Ejército Popular de Liberación es
también un destacamento de trabajo, y lo será especialmente cuando en las
diferentes regiones del Sur los problemas se resuelvan según el procedimiento
de Peiping o el de Suiyuán. A medida que disminuyan las hostilidades, aumentará
su función como destacamento de trabajo. Es posible que no pase mucho antes que
todo el Ejército Popular de Liberación sirva también de destacamento de
trabajo; debemos prever esta situación. Los 53.000 cuadros que ahora se
aprestan a partir al Sur con el ejército están lejos de ser suficientes para
las extensas regiones nuevas que pronto ocuparemos, y debemos preparamos para
hacer de todos los ejércitos de campaña, con sus 2.100.000 hombres, un
destacamento de trabajo. De este modo, habrá suficientes cuadros y podrá
desarrollarse el trabajo en extensas zonas. Debemos considerar a nuestros
ejércitos de campaña, con sus 2.100.000 hombres, como una gigantesca escuela de
cuadros.
III
Desde 1927 hasta hoy, el centro de gravedad de nuestra labor ha estado
en las aldeas: acumular fuerzas en las aldeas, utilizar las aldeas para rodear
las ciudades y después tomarlas. Ahora ha terminado
378
el período en que aplicábamos tal método de trabajo. Ha comenzado el
período: “de la ciudad al campo” y "la ciudad dirige al campo". El
centro de gravedad de la labor del Partido se ha desplazado del campo a la
ciudad. En las regiones del Sur, el Ejército Popular de Liberación ocupará
primero las ciudades y después las aldeas. Hay que prestar atención tanto a la
ciudad como al campo y enlazar estrechamente el trabajo urbano con el rural,
los obreros con los campesinos y la industria con la agricultura. En ninguna
circunstancia se debe dejar de lado el campo para prestar atención sólo a la
ciudad, porque esto sería enteramente erróneo. No obstante, el centro de
gravedad de la labor del Partido y del ejército debe estar en las ciudades ;
debemos esforzamos al máximo por aprender el trabajo de administración y de
construcción de las ciudades. Debemos aprender a librar en las ciudades la
lucha política, económica y cultural contra los imperialistas, el Kuomintang y
la burguesía, y también la lucha diplomática contra los imperialistas. Debemos
aprender a mantener contra ellos no sólo luchas abiertas, sino también luchas
encubiertas. Si no prestamos atención a estos problemas, si no aprendemos a
sostener tales luchas contra ellos y no logramos la victoria en esas luchas, no
podremos mantener nuestro Poder, no podremos mantenemos firmes, y fracasaremos.
Después de eliminados los enemigos armados, quedarán aún los enemigos no
armados, los cuales entablarán inevitablemente una lucha a muerte contra
nosotros; jamás debemos subestimarlos. Si ahora no planteamos ni comprendemos
el problema de este modo, cometeremos errores muy graves.
IV
En la lucha en las ciudades, ¿en quién nos apoyaremos? Algunos camaradas
con un embrollo en la cabeza piensan que debemos apoyamos no en la clase
obrera, sino en las masas indigentes. Otros camaradas, con un embrollo aún
mayor, creen que debemos apoyamos en la burguesía. En cuanto a la orientación
del desarrollo de la industria, algunos camaradas de pensamiento embrollado
sostienen que es preciso ayudar principalmente al desarrollo de las empresas
privadas y no al de las estatales, mientras que otros sostienen, al contrario,
que basta con ocuparse de las empresas estatales y que las privadas poseen poca
importancia. Tenemos que criticar estas ideas embrolladas. Debemos apoyamos de
todo corazón en la clase
379
obrera, unimos con el resto de las masas trabajadoras, ganamos a los
intelectuales y procurar que se ponga de nuestro lado, o se mantenga neutral,
el mayor número posible de elementos de la burguesía nacional y de sus
representantes susceptibles de cooperar con nosotros, para que podamos así
luchar resueltamente contra los imperialistas, el Kuomintang y la clase
capitalista burocrática y vencer gradualmente a estos enemigos. Mientras tanto,
emprenderemos nuestro trabajo de construcción, aprenderemos paulatinamente a
administrar las ciudades y restauraremos y desarrollaremos su producción. Con
respecto al problema de la restauración y el desarrollo de la producción,
debemos tener bien claro lo siguiente: lo primero es la producción de la
industria estatal; lo segundo, la de la industria privada, y lo tercero, la
artesanal. El mismo día que tomemos posesión de una ciudad, debemos dirigir
nuestra atención a la restauración y el desarrollo de su producción. Debemos
guardamos de actuar ciegamente y al azar, olvidando la tarea central hasta tal
punto que, varios meses después de conquistada una ciudad, la producción y la
construcción no estén aún bien encarriladas y muchas industrias permanezcan
atascadas, con lo que se originarían desocupación, descenso del nivel de vida
de los obreros y descontento de éstos con el Partido Comunista. Semejante
estado de cosas sería absolutamente inadmisible. Por lo tanto, nuestros
camaradas deben esforzarse al máximo por aprender la técnica de la producción y
los métodos de administración y deben iniciarse en las demás actividades
estrechamente relacionadas con la producción, como el comercio y la actividad
bancaria. Sólo cuando se restaure y desarrolle la producción en las ciudades,
cuando las ciudades consumidoras se transformen en productoras, podrá
consolidarse el Poder popular. Los demás trabajos en las ciudades, como, por
ejemplo, el trabajo de organización del Partido, el trabajo en los órganos del
Poder, en los sindicatos y en otras organizaciones populares, el trabajo en el
dominio de la cultura y educación, el trabajo de liquidación de los
contrarrevolucionarios, el trabajo en la agencia de noticias, los periódicos y
las emisoras, deben girar todos en tomo de la tarea central de producción y
construcción y ponerse a su servicio. Si no sabemos nada de la producción y no
llegamos a adquirir rápidamente los conocimientos necesarios, si no logramos
restaurar y desarrollar la producción lo más pronto posible y obtener éxitos
reales de modo que mejore la vida del pueblo en general, ante todo la de los
obreros, no podremos mantener nuestro Poder, no podremos mantenernos firmes, y
fracasaremos.
380
V
Las condiciones en el Sur no son las mismas que en el Norte, y por lo
tanto las tareas del Partido deben ser diferentes. El Sur está todavía bajo la
dominación del Kuomintang. Allí las tareas del Partido y del Ejército Popular
de Liberación consisten en aniquilar las fuerzas armadas reaccionarias del
Kuomintang en las ciudades y en las aldeas, crear organizaciones del Partido,
instituir los órganos del Poder, movilizar a las masas, establecer sindicatos,
asociaciones campesinas y otras organizaciones populares, organizar fuerzas
armadas populares, acabar con los restos de las fuerzas del Kuomintang y
restaurar y desarrollar la producción. En el campo, nuestra tarea consiste,
ante todo, en luchar sistemáticamente para liquidar a los bandidos, combatir a
los tiranos locales, es decir, al sector de la clase terrateniente que se halla
en el Poder local, y dar cima a los preparativos para la reducción de los
arriendos y de los intereses, a fin de realizar dicha reducción dentro de uno o
dos años después de la llegada del Ejército Popular de Liberación y crear así
las condiciones previas para la distribución de la tierra. Al mismo tiempo, hay
que utilizar toda posibilidad para mantener el nivel actual de la producción
agrícola y evitar su descenso. En el Norte, con excepción de las pocas regiones
liberadas nuevas, las condiciones son completamente distintas. Aquí se ha
derrocado la dominación del Kuomintang, se ha establecido la del pueblo y se ha
resuelto radicalmente el problema agrario. Aquí la tarea central del Partido es
movilizar todas las fuerzas para restaurar y desarrollar la producción; éste es
el centro de gravedad de toda nuestra labor. También es necesario restaurar y
desarrollar las actividades en el terreno de la cultura y educación, liquidar
los restos de las fuerzas reaccionarias, consolidar todo el Norte y apoyar al
Ejército Popular de Liberación.
VI
Ya hemos emprendido una vasta construcción económica; la política
económica del Partido ha sido aplicada en la práctica y ha logrado éxitos
notables. Sin embargo, sobre la cuestión de por qué debemos adoptar tal
política económica y no otra, cuestión teórica y de principio, existen todavía
en el Partido muchas ideas embrolladas. ¿Cómo hay que responder a esta
cuestión? En nuestra opinión, hay
381
que responder así. Antes de la Guerra de Resistencia contra el Japón,
las proporciones de la industria y la agricultura dentro del total de la
economía nacional de China eran : la industria moderna, alrededor del 10 por
ciento, y la agricultura y la artesanía, alrededor del 90 por ciento. Tal es el
resultado de la opresión imperialista y feudal; tal es la expresión, en lo
económico, del carácter semicolonial y semifeudal de la sociedad de la vieja
China; tal es también nuestro punto de partida fundamental para abordar todos
los problemas durante el período de la revolución china y durante un período
bastante largo después de la victoria de la revolución. De aquí surge una serie
de cuestiones concernientes a la estrategia; a la táctica y a la política de nuestro
Partido. Una tarea importante para nuestro Partido en la actualidad es alcanzar
una comprensión más clara y una solución mejor de estos problemas. Esto quiere
decir:
China dispone ya de una
industria moderna que constituye aproximadamente el 10 por ciento de su
economía; esto es un factor de progreso, esto difiere de los tiempos antiguos.
Como resultado, China tiene ya nuevas clases y nuevos partidos políticos: el proletariado
y la burguesía, el partido proletario y los partidos burgueses. El proletariado
y su partido, oprimidos por múltiples enemigos, se han templado y están
calificados para dirigir la revolución popular china. Quienquiera que pase por
alto este punto o aminore su importancia cometerá errores oportunistas de
derecha.
China aún tiene una
agricultura y una artesanía dispersas e individuales que constituyen
aproximadamente el 90 por ciento de toda su economía; esto es un factor de
atraso, esto no difiere mucho de los tiempos antiguos; el 90 por ciento, más o
menos, de nuestra vida económica permanece aún en el nivel de los tiempos
antiguos. Ahora hemos abolido, o pronto aboliremos, la secular propiedad feudal
de la tierra. En este sentido, nuestra economía ya es, o pronto será, diferente
de la de los tiempos antiguos, y tenemos, o pronto tendremos, la posibilidad de
modernizar gradualmente nuestra agricultura y artesanía. No obstante, en lo que
se refiere a su forma fundamental, nuestra agricultura y artesanía son hoy
todavía, y serán durante un tiempo bastante largo, dispersas e individuales, es
decir, parecidas a lo que eran en los tiempos antiguos. Quienquiera que pase
por alto este punto o aminore su importancia cometerá errores oportunistas de
"izquierda".
La industria moderna de
China está sumamente concentrada, aunque el valor de su producción llega sólo
al 10 por ciento aproxima-
382
damente del valor global de la producción de la economía nacional; la
parte mayor y más importante del capital está concentrada en manos de los
imperialistas y de sus lacayos, los capitalistas burocráticos chinos. La
confiscación de esta parte del capital y su traspaso a la república popular
dirigida por el proletariado permitirán a ésta controlar las arterias vitales
de la economía del país y a la economía estatal convertirse en el sector
dirigente de toda la economía nacional. Este sector de la economía es de
carácter socialista, y no capitalista. Quienquiera que pase por alto este punto
o aminore su importancia cometerá errores oportunistas de derecha.
La industria capitalista
privada de China, que ocupa el segundo lugar en la industria moderna del país,
representa una fuerza que no debe ser pasada por alto. La burguesía nacional de
China y sus representantes, oprimidos o restringidos por el imperialismo, el
feudalismo y el capitalismo burocrático, a menudo han tomado parte o mantenido
una posición neutral en las luchas de la revolución democrática popular. Por
esta razón y debido a que la economía china está todavía atrasada, será
necesario, durante un período bastante largo después de la victoria de la
revolución, aprovechar hasta donde sea posible los factores positivos del
capitalismo privado de la ciudad y del campo, en interés del desarrollo de la
economía nacional. En dicho período, hay que permitir que existan y se
desarrollen todos los elementos capitalistas de la ciudad y del campo que no
sean perjudiciales, sino beneficiosos para la economía nacional. Esto no sólo
es inevitable, sino también económicamente indispensable. el capitalismo en China,
sin embargo, no existirá ni se desarrollará de manera ilimitada y desenfrenada
como en los países capitalistas. Será limitado de varias maneras: con la
restricción de su esfera de operaciones, con la política de impuestos, con los
precios de mercado y con las condiciones de trabajo. Adoptaremos una política
adecuada y flexible para limitar el capitalismo de distintas maneras, de
acuerdo con las condiciones específicas de cada lugar, cada rama y cada
período. Nos es necesario y útil emplear la consigna de Sun Yat-sen de
"control del capital”2. Sin embargo; en interés del conjunto de la
economía nacional y en el interés presente y futuro de la clase obrera y de
todo el pueblo trabajador, no debemos limitar de manera excesiva ni demasiado
rígida la economía capitalista privada, sino que debemos dejarle un margen para
que exista y se desarrolle en el marco de la política y la planificación
económicas de la república popular. La política de limitación del capitalismo
privado
383
encontrará inevitablemente resistencia, en diversos grados y formas, por
parte de la burguesía, especialmente de los grandes propietarios de empresas
privadas, o sea, de los grandes capitalistas. La limitación y la resistencia a
la limitación constituirán la forma principal de la lucha de clases en el
Estado de nueva democracia. Es enteramente erróneo creer que en la actualidad
no necesitamos limitar el capitalismo y que podemos abandonar la consigna de
"control del capital"; éste es un punto de vista oportunista de
derecha. Pero también es del todo errónea la opinión opuesta de que debemos
imponer una limitación excesiva o demasiado rígida del capital privado, o que
podemos simplemente eliminarlo en forma muy rápida ; éste es un punto de vista
oportunista de "izquierda" o aventurero.
La agricultura y la
artesanía dispersas e individuales, que representan el 90 por ciento del valor
total de la producción de la economía nacional, pueden y deben, en su
desarrollo, ser conducidas con prudencia, paso a paso, pero activamente, hacia
la modernización y la colectivización ; es erróneo el punto de vista de que se
puede permitir su desarrollo espontáneo. Hay que organizar cooperativas de
producción, de consumo y de crédito, así como sus órganos dirigentes
nacionales, provinciales, municipales, de distrito y de territorio. Tales
cooperativas son organizaciones económicas colectivas de las masas
trabajadoras, basadas en la propiedad privada y bajo la orientación del Poder
estatal dirigido por el proletariado. El atraso cultural del pueblo chino y su
carencia de tradición en materia de cooperativas pueden causamos dificultades ;
pero las cooperativas pueden ser organizadas, y deben ser organizadas,
generalizadas y desarrolladas. Si nuestra economía contara sólo con el sector
estatal, sin el sector cooperativo, nos sería imposible conducir gradualmente
hacia la colectivización la economía individual del pueblo trabajador,
imposible pasar de la sociedad de nueva democracia a la futura sociedad
socialista, imposible consolidar la hegemonía del proletariado en el Poder
estatal. Quienquiera que pase por alto este punto o aminore su importancia
cometerá también errores sumamente graves. La economía estatal es socialista
por su carácter y la economía cooperativa, semisocialista; ambas, más el
capitalismo privado, más la economía individual, más la economía del
capitalismo de Estado; en la cual actúan conjuntamente el Estado y el capital
privado, serán los sectores principales de la economía en la república popular
y constituirán la estructura económica de nueva democracia.
384
La restauración y el
desarrollo de la economía nacional de la república popular serán imposibles sin
una política de control del comercio exterior. Aun cuando hayan sido eliminados
en China el imperialismo, el feudalismo, el capitalismo burocrático y la expresión
concentrada de todos ellos - el régimen del Kuomintang -, permanecerá sin
resolver el problema del establecimiento de un sistema industrial independiente
e íntegro, y será resuelto definitivamente tan sólo cuando nuestro país se haya
desarrollado mucho económicamente y se haya transformado de país agrícola
atrasado en país industrial avanzado. Sin el control del comercio exterior será
imposible lograr este objetivo. Después de conquistada la victoria de la
revolución china en todo el país y resuelto el problema agrario, existirán
todavía dos contradicciones fundamentales en China. La primera, de orden
interior, es la contradicción entre la clase obrera y la burguesía ; la
segunda, de orden exterior, la contradicción entre China y los países imperialistas.
En consecuencia, después de la victoria de la revolución democrática popular,
no debe ser debilitado, sino fortalecido, el Poder estatal de la república
popular dirigida por la clase obrera. La limitación del capital en el país y el
control del comercio exterior serán los dos principios políticos fundamentales
del Estado en la lucha económica. Quienquiera que pase por alto este punto o
aminore su importancia cometerá errores sumamente graves.
China ha heredado una
economía atrasada, pero el pueblo chino es valiente y laborioso, y, con la
victoria de la revolución popular china y la fundación de la república popular,
con la dirección del Partido Comunista de China, a las cuales se agrega la ayuda
de la clase obrera de todos los países, principalmente la ayuda de la Unión
Soviética, el ritmo de la construcción económica en nuestro país no será muy
lento, sino que puede ser bastante rápido; no está lejano el día en que China
alcance el florecimiento. Carecen de todo fundamento los juicios pesimistas
sobre el florecimiento económico de China.
VII
La vieja China era un país semicolonial dominado por el imperialismo. La
revolución democrática popular de China, por su carácter consecuentemente
antiimperialista, ha atraído sobre sí el odio feroz de los imperialistas, que
no han escatimado esfuerzo alguno por ayudar al Kuomintang. Esto ha suscitado
una indignación aún más
385
profunda del pueblo chino contra los imperialistas y les ha quitado su
última migaja de prestigio entre nuestro pueblo. Al mismo tiempo, el sistema
imperialista en su conjunto se ha debilitado mucho después de la Segunda Guerra
Mundial, mientras que el frente antiimperialista mundial, encabezado por la
Unión Soviética, es hoy más fuerte que nunca. En estas circunstancias, podemos
y debemos adoptar la política de destruir sistemática y completamente la
dominación imperialista en China. Esta dominación se manifiesta en lo político,
económico y cultural. En cada ciudad o lugar en donde son aniquiladas las
tropas del Kuomintang y derrocados sus órganos del Poder, se derroca con ello
la dominación política de los imperialistas, como asimismo su dominación económica
y cultural. Pero quedan aún las empresas económicas y las instituciones
culturales administradas directamente por los imperialistas, y también el
personal diplomático y los periodistas reconocidos por el Kuomintang. Debemos
ir resolviendo todos estos problemas en forma apropiada y por orden de
urgencia. Rehusar reconocer el status legal de todos los organismos
diplomáticos extranjeros del período del Kuomintang y de su personal, denunciar
todos los tratados de traición nacional de ese período, suprimir todas las
oficinas de propaganda creadas por los imperialistas en China, controlar de
inmediato el comercio exterior y reformar el sistema aduanero : éstos son los
primeros pasos que debemos dar al entrar en las grandes ciudades. Una vez hecho
todo esto, el pueblo chino se habrá alzado con toda su estatura frente al
imperialismo. En cuanto a las restantes empresas económicas e instituciones
culturales de los imperialistas, se puede permitir que subsistan por el
momento, sujetas a nuestra supervisión y control, y dejar la resolución del
problema para después de la victoria nacional. En cuanto a los simples
extranjeros que residen en China, sus intereses legítimos serán protegidos y no
lesionados. En lo que atañe a la cuestión del reconocimiento de nuestro Estado
por los países imperialistas, no sólo no hay que tener prisa por ahora, sino
que, durante un período bastante largo después de la victoria nacional, no
habrá tampoco necesidad de apresurarse a resolverla. Estamos dispuestos a
establecer relaciones diplomáticas con todos los países de acuerdo con el
principio de igualdad; sin embargo, los imperialistas, que siempre han sido y
son hostiles al pueblo chino, de ningún modo empezarán pronto a tratamos como a
iguales. En tanto los países imperialistas no cambien su actitud hostil, no les
concederemos status legal en China. En lo que se refiere al comercio con los
extranjeros, no hay problema; si existe posi-
386
bilidad de comerciar, lo haremos; y ya hemos comenzado a hacerlo;
hombres de negocios de varios países capitalistas compiten ahora por comerciar
con nosotros. Debemos, en la medida de lo posible, comerciar en primer lugar
con los países socialistas y las Democracias Populares ; al mismo tiempo,
estamos dispuestos también a comerciar con los países capitalistas.
VIII
Todas las condiciones están maduras para convocar la Conferencia
Consultiva Política y formar un gobierno democrático de coalición. Todos los
partidos democráticos, organizaciones populares y personalidades democráticas
sin partido están de nuestro lado. La burguesía de Shanghai y del valle del
Yangtsé procura trabar relaciones con nosotros. Se han restablecido la
navegación y las comunicaciones postales entre el Norte y el Sur del país. el
Kuomintang, dividido y desintegrado, se ha aislado totalmente de las masas. Nos
preparamos para negociar con el gobierno reaccionario de Nankín3. Por parte de
éste, las fuerzas que impulsan las negociaciones con nosotros son los caudillos
militares de la camarilla de Kuangsí, las fracciones del Kuomintang que están
en favor de la paz y la burguesía de Shanghai. Su propósito es obtener
participación en el gobierno de coalición, conservar el máximo posible de
tropas, preservar los intereses de la burguesía de Shanghai y del Sur y hacer
todos los esfuerzos por moderar la revolución. Estos grupos admiten nuestras
ocho condiciones como base para negociar, pero pretenden regatear, a fin de que
sus pérdidas no sean demasiado grandes. Quienes tratan de torpedear las
negociaciones son Chiang Kai-shek y sus secuaces fanáticos. Chiang Kai-shek
todavía dispone de sesenta divisiones al Sur del Yangtsé, que siguen
preparándose para la lucha. Nuestra política consiste en no rehusar las
negociaciones y exigir que la otra parte acepte íntegras las ocho condiciones
sin ningún regateo. En compensación, nos abstendríamos de combatir a la
camarilla de Kuangsí y demás fracciones del Kuomintang que están en favor de la
paz, aplazaríamos un año más o menos la reorganización de sus tropas,
permitiríamos que algunas personalidades del gobierno de Nankín tomaran parte
en la Conferencia Consultiva Política y en el gobierno de coalición y
accederíamos a proteger algunos intereses de la burguesía de Shanghai y del
Sur. Las negociaciones han de ser de carácter general. Si resultan fructuosas,
suprimirán muchos obs-
387
táculos en nuestro avance hacia el Sur y en la toma de las grandes
ciudades allí situadas, lo que será muy ventajoso para nosotros. Si resultan
infructuosas, se mantendrán por separado negociaciones de carácter local
después que nuestro ejército emprenda el avance. Las negociaciones de carácter
general están previstas para los últimos diez días de marzo. Esperamos ocupar a
Nankín en abril o mayo, celebrar luego la Conferencia Consultiva Política en
Peiping, formar un gobierno de coalición y establecer la capital en Peiping. Ya
que hemos accedido a negociar, debemos estar preparados para las numerosas
complicaciones que surgirán luego del éxito de las negociaciones, y debemos
estar listos, con la mente lúcida, para hacer frente a la táctica que el
adversario empleará a ejemplo de Sun Wu-kung, el Rey de los Monos, quien se
metió en el vientre de la Princesa del Abanico de Hierro para hacer trastadas
diabólicas4. Mientras estemos del todo preparados moralmente, podremos derrotar
a cualquier Sun Wu-kung con sus trastadas. Ya sean de carácter general o local
las negociaciones de paz, debemos preparamos de esta manera. No debemos negamos
a entrar en negociaciones por miedo a las molestias y por el deseo de evitar
complicaciones, ni debemos aceptar las negociaciones con la mente ofuscada.
Seamos firmes en los principios ; tengamos también toda la flexibilidad
permisible y necesaria para realizarlos.
IX
La dictadura democrática popular, dirigida por el proletariado y basada
en la alianza de los obreros y los campesinos, exige que nuestro Partido una
concienzudamente a toda la clase obrera, a todo el campesinado y a las amplias
masas de intelectuales revolucionarios; se trata de la fuerza dirigente y las
fuerzas fundamentales de esta dictadura. Sin esa unidad, no puede consolidarse
esta dictadura. Exige también que nuestro Partido una en tomo suyo al mayor
número posible de representantes de la pequeña burguesía urbana y de la
burguesía nacional que puedan cooperar con nosotros, así como a sus
intelectuales y grupos políticos, para que podamos, durante el período de la
revolución, aislar las fuerzas de la contrarrevolución y derribar por completo
las fuerzas contrarrevolucionarias e imperialistas en China y, después de la
victoria de la revolución, restaurar y desarrollar rápidamente la producción,
hacer frente al imperialismo extranjero, transformar con pasos seguros a China
de país agrícola en país industrial y
388
construir un gran Estado socialista. Por lo tanto, la política de
nuestro Partido, política de cooperación a largo plazo con las personalidades
democráticas no pertenecientes a él, debe afirmarse claramente en el
pensamiento y en el trabajo de todo el Partido. Debemos considerar a la mayoría
de las personalidades democráticas no pertenecientes al Partido como a nuestros
propios cuadros, consultar y resolver con ellas sincera y francamente los
problemas que exijan consulta y solución, confiarles tareas, darles la
responsabilidad y la autoridad correspondientes a sus cargos y ayudarlas a
obtener éxitos en su trabajo. Partiendo del deseo de unirlas en tomo nuestro,
debemos criticar o combatir de manera seria y apropiada sus errores y defectos,
a fin de alcanzar el objetivo de la unidad. Sería erróneo adoptar una actitud
acomodaticia ante sus errores o defectos. También sería erróneo adoptar para
con ellas una actitud de puertas cerradas o una actitud puramente formal. En
cada ciudad grande o mediana, en cada región estratégica y en cada provincia,
debemos preparar cierto número de personalidades democráticas no pertenecientes
al Partido que tengan prestigio y puedan cooperar con nosotros. La actitud
errónea que se adoptaba para con las personalidades democráticas no
pertenecientes al Partido a consecuencia del estilo de puertas cerradas,
aparecido en nuestro Partido durante la Guerra de la Revolución Agraria, no fue
superada íntegramente durante la Guerra de Resistencia contra el Japón y
reapareció en 1947 durante el auge de la reforma agraria en las bases de apoyo.
Esta actitud no serviría sino para aislar a nuestro Partido, impedir la
consolidación de la dictadura democrática popular y dejar que el enemigo
consiguiera aliados. Ahora que va a celebrarse pronto la primera Conferencia
Consultiva Política de China bajo la dirección de nuestro Partido, ahora que se
formará pronto un gobierno democrático de coalición y que pronto triunfará la
revolución en el país entero, todo el Partido debe efectuar un examen serio de
este problema y comprenderlo acertadamente; debe combatir tanto la desviación
derechista, o sea, la actitud acomodaticia, como la desviación
"izquierdista", o sea, la actitud de puertas cerradas o puramente
formal, y adoptar una actitud del todo correcta.
X
Muy pronto obtendremos la victoria en el país entero. Esta victoria
quebrantará el frente oriental del imperialismo y tendrá gran
389
importancia internacional. Ya no se requiere mucho tiempo ni gran
esfuerzo para conquistar esta victoria, pero sí para consolidarla. La burguesía
pone en duda nuestra capacidad para construir el país. Los imperialistas
calculan que terminaremos por pedirles limosna para poder vivir. Con la
victoria, pueden surgir dentro del Partido ciertos estados de ánimo: la
arrogancia, la presunción de ser hombre meritorio, la inercia y la falta de
deseo de progresar, la afición a los placeres y la aversión a continuar una
vida dura. Con la victoria, el pueblo nos estará agradecido y la burguesía se
presentará a adularnos. Ya se ha probado que el enemigo no nos puede vencer por
la fuerza de las armas. Sin embargo, la adulación de la burguesía puede vencer
a los débiles de carácter que haya en nuestras filas. Puede que existan entre
los comunistas algunos que el enemigo no ha podido vencer con fusiles y que
ante él se han hecho merecedores del título de héroes, pero que, incapaces de
resistir a los proyectiles almibarados, caerán derrotados bajo el fuego de
estos proyectiles. Debemos estar prevenidos contra eso. Triunfar en todo el
país es sólo el primer paso de una larga marcha de diez mil li . Este paso,
aunque sea digno de nuestro orgullo, resulta relativamente minúsculo; lo que
aún está por venir será mucho más digno de nuestro orgullo. La victoria de la
revolución democrática popular de China, mirada retrospectivamente después de
varios decenios, parecerá sólo el breve prólogo de un largo drama. Un drama
comienza por el prólogo, pero el prólogo no es la culminación. La revolución
china es grandiosa, pero después de la revolución, el camino será aún más largo
y nuestra tarea, aún más grandiosa y más ardua. Es éste un punto que hay que
dilucidar desde ya en el Partido, para que los camaradas sigan siendo modestos,
prudentes y libres de arrogancia y de precipitación en su estilo de trabajo y
para que perseveren en su estilo de vida sencilla y lucha dura. Tenemos el arma
marxista-leninista de crítica y autocrítica. Podemos libramos del mal estilo y
conservar el bueno. Podemos aprender lo que ignorábamos. No sólo sabemos
destruir el viejo mundo, sino que también sabemos construir uno nuevo. El
pueblo chino no sólo puede vivir sin pedir limosna a los imperialistas, sino
que vivirá mejor de lo que se vive en los países imperialistas.
390
NOTAS
El 19 de septiembre de 1949,
Tung Chi-wu, gobernador kuomintanista de la provincia de Suiyuán, y Sun
Lan-feng, comandante de ejército del Kuomintang, se sublevaron y se pasaron a
nuestro lado con más de cuarenta mil hombres. La reorganización de estas tropas
se inició el 21 de febrero de 1950 bajo la dirección del mando de la zona
militar de Suiyuán del Ejército Popular de Liberación. Quedaron reorganizadas
el 10 de abril en unidades del Ejército Popular de Liberación.
"Control del
capital" fue una de las famosas consignas de Sun Yat-sen. El Manifiesto,
publicado el 23 de enero de 1924, del I Congreso Nacional del Kuomintang, en el
cual colaboraron el Kuomintang y el Partido Comunista, interpretaba esta consigna
como sigue:
"Toda empresa privada perteneciente a los chinos o a los
extranjeros que fuere de carácter monopolista o que, por su magnitud, estuviere
más allá de la capacidad de una persona particular para desarrollarla, tal como
la banca, los ferrocarriles y la navegación, será administrada por el Estado,
con el fin de que el capital privado no pueda controlar la vida económica del
pueblo."
En lo que se refiere a las
negociaciones de paz con el reaccionario gobierno Kuomintanista de Nankín, el
Comité Central del Partido Comunista de China adoptó el z6 de marzo de 1949 las
siguientes decisiones:
1) Fecha para la iniciación de las negociaciones: el 1º de abril.
2) Lugar para las negociaciones : Peiping.
3) Designar como delegados a Chou En-lai; Lin Po-chü, Lin Piao; Ye
Chien-ying y Li Wei-jan (el I' de abril, el Comité Central decidió incluir a
Nie Yung-chen en la lista de delegados), con Chou En-lai como jefe de la
delegación, para negociar con la delegación de Nankín a base de la declaración
del Presidente Mao Tse-tung sobre la situación actual, hecha pública el 14 de
enero, y de las ocho condiciones planteadas en la misma.
Notificar inmediatamente,
mediante la radiodifusión, lo antedicho al reaccionario gobierno kuomintanista
de Nankín, avisándole que envíe su delegación al lugar y en la fecha indicados
y que, con miras a facilitar las negociaciones, traiga todo el material
necesario relacionado con las ocho condiciones.
4 Acerca de la leyenda de cómo Sun Wu- kung, el Rey de los Monos, se
transformó en un insecto minúsculo, se metió en el vientre de la Princesa del
Abanico de Hierro y así la venció, véase la novela mitológica china
Peregrinación a1 Oeste, cap. LIX.
MÉTODOS DE TRABAJO
DE LOS COMITÉS DEL PARTIDO *
13 de marzo de 1949
El secretario de un comité
del Partido debe saber actuar como un buen "jefe de escuadra". Un
comité del Partido tiene de diez a veinte miembros; es como una escuadra del
ejército, y el secretario, como el "jefe de la escuadra". Por cierto,
no es fácil dirigir bien esta escuadra. Cada buró o subburó del Comité Central
dirige actualmente una vasta región y asume tareas muy pesadas. Dirigir no
significa tan sólo decidir la orientación general y las medidas políticas
específicas, sino también establecer los métodos de trabajo correctos. Aun
cuando sean correctas la orientación general y las medidas políticas
específicas, pueden surgir complicaciones si se desatienden los métodos de
trabajo. Para cumplir su tarea de dirección, un comité del Partido debe apoyarse
en los "hombres de la escuadra" y hacerles desempeñar plenamente su
papel. Para ser un buen "jefe de escuadra", el secretario debe
estudiar e investigar lo mejor posible. Al secretario o subsecretario le será
difícil dirigir bien a los "hombres de la escuadra" si no se preocupa
de realizar una labor de propaganda y organización entre ellos, si no sabe
mantener buenas relaciones con los miembros del comité ni estudia cómo conducir
con éxito las reuniones. Si los "hombres de la escuadra" no marchan a
compás; ¡que ni piensen en poder dirigir decenas de millones de personas en el
combate y en la construcción! Claro está que las relaciones entre el secretario
y los miembros del comité se fundan sobre el principio de que la minoría debe
someterse a la mayoría y, por lo tanto, difieren de las relaciones entre un
jefe de escuadra y sus hombres. Decimos esto sólo a modo de analogía.
Colocar los problemas sobre
la mesa. Esto lo deben hacer no sólo el "jefe de la escuadra", sino
también los miembros del comité. No se debe hablar a espaldas de la gente.
Cuando surge algún
391
392
problema, hay que celebrar una reunión, colocar el problema sobre la
mesa para discutirlo y tomar decisiones, y el problema quedará resuelto. Si
existen problemas y no se colocan sobre la mesa, permanecerán sin resolver por
largo tiempo y hasta seguirán pendientes durante años. Entre el "jefe de
la escuadra" y los miembros del comité debe haber mutua comprensión. No
hay nada más importante que la comprensión, el apoyo y la amistad entre el
secretario y los miembros del comité, entre el Comité Central y sus burós, así
como entre los burós y los comités regionales del Partido. En el pasado se
prestó poca atención a este punto, pero desde el VII Congreso del Partido se
han logrado grandes progresos en este sentido y se han fortalecido
considerablemente los lazos de amistad y unidad. En adelante, debemos continuar
prestando constante atención a este asunto.
"Intercambiar
informaciones". Esto quiere decir que los miembros de un comité del
Partido deben mantenerse mutuamente informados e intercambiar opiniones sobre
los asuntos que hayan llegado a su conocimiento. Esto es de gran importancia
para lograr un lenguaje común. Algunos no lo hacen así y, como los vecinos de
que habla Laotsi, "no se visitan durante toda la vida, aunque unos oyen el
canto de los gallos y el ladrido de los perros de los otros"1. El
resultado es que carecen de un lenguaje común. Algunos de nuestros cuadros de
alto rango no tenían un lenguaje común ni siquiera sobre problemas teóricos
fundamentales del marxismo-leninismo, porque no habían estudiado lo suficiente.
Hoy hay mayor comunidad de lenguaje en el Partido, pero el problema aún no se
ha resuelto del todo. Por ejemplo, en la reforma agraria, aún existen algunas
diferencias en la comprensión de lo que se entiende por "campesino
medio" y por "campesino rico".
4. Consultar a los subordinados sobre lo que no se comprenda o no se
conozca, y no expresar con ligereza aprobación o desaprobación. Algunos
documentos, después de redactados, no se expiden, sino que se retienen por un
tiempo, precisamente porque en ellos aún quedan problemas por aclarar y es
necesario consultar primero a los niveles inferiores. Nunca debemos fingir
saber lo que no sabemos; "no hay que sentir vergüenza de consultar a los
de abajo"2, sino
________________
Parte de las conclusiones
expuestas por el camarada Mao Tse-tung en la II Sesión Plenaria del Comité
Central elegido en el VII Congreso Nacional del Partido Comunista de China,
393
saber prestar oído a las opiniones de los cuadros de los niveles
inferiores. Hay que ser alumno antes de ser maestro; hay que consultar a los
cuadros de abajo antes de dar órdenes. Así lo deben hacer, al tratar los
problemas, todos los burós del Comité Central y los comités de frente del
Partido, excepto en caso de urgencia militar o cuando los asuntos estén ya
claros. Lejos de disminuir su prestigio, eso sólo puede elevarlo. Como nuestras
decisiones incluyen las opiniones correctas de los cuadros de abajo, es natural
que éstos las apoyen. Lo que dicen los cuadros inferiores puede ser correcto y
puede no serlo ; es preciso analizarlo. Debemos escuchar las opiniones justas y
actuar en concordancia con ellas. Si la dirección del Comité Central es
correcta, se debe principalmente a que sintetiza los materiales, los informes y
las opiniones justas que le llegan de las diferentes regiones. Al Comité
Central le sería difícil dar órdenes justas si las diferentes regiones no le
proporcionaran materiales ni le expusieran sus opiniones. Hay que escuchar
también las opiniones equivocadas de abajo y es erróneo no escucharlas en
absoluto; sin embargo, en vez de seguirlas, hay que criticarlas.
Aprender a "tocar el
piano". Al tocar el piano hay que mover los diez dedos ; no hay que mover
sólo algunos, dejando inmóviles los otros. No obstante, si pulsamos el teclado
con los diez dedos a la vez, no se producirá ninguna melodía. Para producir
buena música, los diez dedos deben moverse de manera rítmica y coordinada. El
comité del Partido debe asir firmemente la tarea central y, al mismo tiempo,
desplegar en tomo a ésta el trabajo en otros terrenos. En la actualidad,
tenemos que preocupamos de muchos campos; debemos atender al trabajo en todas
las regiones, unidades militares y departamentos, y no debemos fijar nuestra
atención únicamente en algunos problemas, dejando a un lado los demás.
Dondequiera que haya un problema, tenemos que pulsar la tecla correspondiente:
éste es un método que debemos dominar. Algunos tocan bien el piano y otros mal,
y hay una gran diferencia entre las melodías que producen unos y otros. Los
camaradas de los comités del Partido deben aprender a "tocar el
piano" bien.
"Asir firmemente".
Es decir, el comité del Partido no sólo debe "asir" sus tareas
principales sino que las debe "asir firmemente". Se puede empuñar
algo sólo cuando se lo agarra firmemente, sin aflojarlo en lo más mínimo. Asir,
pero no firmemente, es lo mismo que no asir. Naturalmente, no se puede empuñar
nada con la mano abierta. Tampoco se empuña nada cuando se cierra la mano como
394
para tomar algo, sin apretarla con firmeza. Algunos de nuestros
camaradas toman en sus manos las tareas principales, pero no lo hacen en forma
firme y, por eso, no pueden realizar un buen trabajo. No asir, no se puede ;
asir sin firmeza, tampoco se puede.
"Tener las cifras en la
cabeza". Es decir, debemos prestar atención al aspecto cuantitativo de una
situación o problema y hacer un análisis fundamental de las cantidades. Toda
calidad se manifiesta por una cantidad determinada, y sin cantidad no puede
haber calidad. Hasta la fecha, muchos de nuestros camaradas aún no comprenden
que deben prestar atención al aspecto cuantitativo de las cosas : las
estadísticas básicas, los principales porcentajes y los límites cuantitativos
que determinan las calidades de las cosas. No tienen las "cifras" en
la cabeza y, en consecuencia, no pueden evitar errores. Por ejemplo, al llevar
a cabo la reforma agraria, es esencial saber cifras, como los porcentajes de la
población que representan respectivamente los terratenientes, los campesinos
ricos, los campesinos medios y los campesinos pobres, así como la cantidad de
tierra que posee cada sector ; pues sólo sobre esta base podemos formular una
política correcta. A quién llamar campesino rico, a quién campesino medio
acomodado, cuánto ingreso obtenido de la explotación del trabajo ajeno hace de
una persona un campesino rico y la distingue de un campesino medio acomodado :
aquí es preciso también establecer un límite cuantitativo. En todo movimiento
de masas, debemos hacer una investigación y un análisis básicos del número de
los partidarios activos, de los opositores y de los que mantienen una posición
intermedia, y no tomar decisiones sin fundamento y de manera subjetiva.
"Bando a la
población". Hay que anunciar con anticipación las reuniones ; esto es como
colocar un "bando a la población", para que todo el mundo sepa qué se
va a discutir y qué problemas se van a resolver y pueda prepararse con tiempo.
En algunos lugares, se convocan reuniones de cuadros sin tener listos de
antemano los informes ni los proyectos de resoluciones, y se los improvisa, mal
que bien, cuando ya han Llegado los participantes; esto recuerda el dicho:
"Han llegado las tropas y los caballos, pero no están listos los víveres
ni el forraje". Eso no es bueno. No hay que apresurarse a convocar
reuniones si no están bien preparadas.
"Menos pero mejores
tropas y una administración más simple". Charlas, discursos, artículos y
resoluciones, todo debe ser conciso e ir al grano. Del mismo modo, las
reuniones no deben ser demasiado largas.
395
Prestar atención a la unión
en el trabajo con los camaradas cuyas opiniones difieren de las de ustedes. Hay
que tener presente este principio tanto en los organismos locales como en el
ejército. Esto también se aplica a nuestras relaciones con las personas no
pertenecientes al Partido. Hemos venido desde todos los rincones del país y
debemos saber unimos en el trabajo no sólo con los camaradas que comparten
nuestras opiniones, sino también con los que mantienen opiniones diferentes.
Entre nosotros hay también quienes han cometido errores graves ; no debemos
tenerlos entre ojos, sino estar dispuestos a trabajar con ellos.
Guardarse de la arrogancia.
Este es un problema de principio para todo dirigente y, también, una importante
condición para mantener la unidad. Ni siquiera deben ser arrogantes los que no
han cometido errores graves y han logrado grandes éxitos en su trabajo. Queda
prohibido celebrar los cumpleaños de los dirigentes del Partido. También queda
prohibido denominar lugares, calles y empresas con los nombres de dirigentes.
Debemos mantener nuestro estilo de vida sencilla y de lucha dura, así como
cerrar el paso a la adulación y a los elogios exagerados.
Trazar dos líneas
divisorias. Primero, entre la revolución y la contrarrevolución, entre Yenán y
Sían3. Algunos no saben que deben trazar esta línea divisoria. Por ejemplo,
cuando combaten el burocratismo, hablan de Yenán como si allí "no hubiera
nada bueno", y no hacen la comparación ni la distinción entre el
burocratismo en Yenán y el burocratismo en Sían. Cometen así un error
fundamental. Segundo, dentro de las filas de la revolución es necesario hacer
una clara distinción entre lo justo y lo erróneo, entre los éxitos y las
deficiencias, y, además, poner en claro cuál de los dos aspectos es el
principal y cuál el secundario. Por ejemplo, ¿representan los éxitos el 30 ó el
70 por ciento? No está bien subestimarlos, tampoco está bien exagerarlos. Hay
que evaluar en forma global el trabajo de una persona y establecer si sus
éxitos representan el 30 por ciento y sus errores el 70 por ciento, o a la
inversa. Si los éxitos llegan al 70 por ciento, el trabajo de dicha persona
debe ser aprobado en lo esencial. Sería enteramente falso considerar los
errores como lo principal cuando en realidad lo constituyen los éxitos. Al
examinar los problemas no debemos olvidamos jamás de trazar estas dos líneas
divisorias: entre la revolución y la contrarrevolución, entre los éxitos y las
deficiencias. Si tenemos presentes estas dos líneas divisorias, las cosas
marcharán bien; de otro modo confundiremos la naturaleza
396
de los problemas. Desde luego, establecer bien estas líneas divisorias
requiere estudio y análisis cuidadosos. Debemos adoptar una actitud de análisis
y estudio hacia cada persona y cada cuestión.
Los camaradas del Buró Político y yo pensamos que los comités del
Partido sólo pueden realizar bien su labor si aplican los métodos arriba
mencionados. Además de conducir bien los congresos del Partido, es de suma
importancia que los comités del Partido en todos los niveles realicen bien su
trabajo de dirección. Debemos esforzarnos por estudiar y perfeccionar los
métodos de trabajo, a fin de elevar más el nivel de dirección de los comités
del Partido.
NOTAS
La cita es de Laotsi, cap.
LXXX.
Cita de Analectas de
Confucio, libro V, "Kungye Chang".
Yenán fue la sede del Comité
Central del Partido Comunista desde enero de 1937 a marzo de 1947; Sían era el
centro de la dominación reaccionaria del Kuomintang en el Noroeste de China. El
camarada Mao Tse-tung cita aquí las dos ciudades como símbolos de la revolución
y de la contrarrevolución.
¿ADONDE VA EL GOBIERNO DE NANKÍN?
4 de abril de 1949
Tienen dos caminos ante sí el gobierno kuomintanista de Nankín y su
personal militar y civil. 0 bien aferrarse a la camarilla chiangkaishekista de
criminales de guerra y a su amo, el imperialismo norteamericano, es decir,
continuar siendo enemigos del pueblo y por tanto perecer, junto con dicha
camarilla, en la Guerra Popular de Liberación ; o bien pasarse al lado del
pueblo, es decir, romper con dicha camarilla y el imperialismo norteamericano,
rendir servicios meritorios en la Guerra Popular de Liberación para expiar sus
crímenes y obtener así la comprensión y el perdón del pueblo. No hay tercer
camino.
Existen tres grupos de personas en el gobierno de Li Tsung -yen y Je
Ying-chin de Nankín1. Un grupo persiste empecinadamente en seguir el primer
camino. Por bonitas que sean sus palabras, en los hechos continúa preparando la
guerra, traicionando a la patria, oprimiendo y asesinando al pueblo, que exige
una paz verdadera. Son secuaces fanáticos de Chiang Kai-shek. Otro grupo quiere
seguir el segundo camino, pero todavía no ha podido tomar ninguna acción
decisiva. El tercer grupo vacila en la encrucijada y no sabe adónde ir. No
quiere ofender a Chiang Kai-shek ni al Gobierno de los EE.UU.; sin embargo,
espera obtener la comprensión del campo democrático popular y ser admitido en
él. Pero esto es una ilusión, una cosa imposible.
El gobierno de Li Tsung-yen y Je Ying-chin de Nankín es esencialmente
una mezcla de personas del primer y del tercer grupo, siendo el segundo muy
poco numeroso. Hasta la fecha, este gobierno sigue siendo un instrumento de
Chiang Kai-shek y del Gobierno de los EE.UU.
El incidente sangriento ocurrido en Nankín el 1º de abril2 no es casual.
Constituye el resultado inevitable de lo que ha hecho el gobierno de Li
Tsung-yen y Je Ying-chin a fin de proteger a Chiang
397
398
Kai-shek y sus secuaces fanáticos, así como a las fuerzas agresoras
norteamericanas. Es el resultado del absurdo clamor acerca de una "paz
honorable en pie de igualdad", hecho por el gobierno de Li Tsung-yen
Je Ying-chin, junto con los
secuaces fanáticos de Chiang Kai-shek, para contrarrestar las ocho condiciones
de paz formuladas por el Partido Comunista de China, en particular el castigo
de los criminales de guerra. Ahora que el gobierno de Li Tsung-yen y Je
Ying-chin ha enviado a Peiping una delegación a negociar la paz con el Partido
Comunista de China y se ha manifestado dispuesto a aceptar las ocho condiciones
del Partido Comunista como base de las negociaciones, este gobierno, si tiene
la menor sinceridad, debe comenzar por ocuparse del Incidente Sangriento de
Nankín, arrestar y castigar severamente a los principales criminales, Chiang
Kai-shek, Tang En-po y Chang Yao-ming, arrestar y castigar severamente a los
agentes y matones de la policía secreta de Nankín y Shanghai y arrestar y
castigar severamente a los principales contrarrevolucionarios que se oponen
obstinadamente a la paz, se afanan por torpedear las negociaciones de paz y se
preparan en forma activa para resistir al Ejército Popular de Liberación que
avanzará hacia el Sur del río Yangtsé. "Mientras no se suprima a Chingfu,
no terminará la crisis en el principado de Lu."3 Mientras no se elimine a
los criminales de guerra, no habrá paz en el país. ¿Acaso no está bien clara
esta verdad?
Queremos declarar con franqueza al gobierno de Nankín: Si ustedes no
están en condiciones de realizar esta tarea, deben por lo menos ayudar al
Ejército Popular de Liberación a cumplirla, pues nuestro ejército cruzará
pronto el río Yangtsé y avanzará sobre el Sur. En un momento como éste, déjense
de palabras inútiles, hagan más bien algo de positivo para expiar sus crímenes.
De este modo, no tendrán que huir para buscar un refugio, ni tendrán que
someterse a las afrentas de los secuaces fanáticos de Chiang Kai-shek, ni serán
repudiados para siempre por el pueblo. Esta es la última oportunidad que les
queda. No la dejen escapar. El Ejército Popular de Liberación avanzará pronto
sobre el Sur del río Yangtsé. No estamos echando bravatas. El Ejército Popular
de Liberación avanzará, sea que firmen o no el acuerdo de aceptación de las
ocho condiciones. Un acuerdo firmado antes que avance nuestro ejército sería
ventajoso para varias partes: para el pueblo, para el Ejército Popular de
Liberación, para todas las personas en el sistema gubernamental del Kuomintang
que deseen expiar sus crímenes con servicios meritorios y para las amplias
filas de oficiales y
399
soldados del ejército del Kuomintang; sería desventajoso sólo para
Chiang Kai-shek, sus secuaces fanáticos y los imperialistas. Si no se firma el
acuerdo, apenas se modificará la situación ; se podrán conseguir soluciones por
medio de negociaciones locales. Puede que aún haya algunos combates, pero no
habrá muchos. En el inmenso territorio y largo frente que se extienden desde
Sinchiang a Taiwán, el Kuomintang sólo dispone aproximadamente de 1.100.000
hombres de tropas de combate ; por tanto, no habrá muchos combates. Ya sea que
se firme un acuerdo general o se firmen, en su lugar, varios acuerdos de
carácter local, les pasará lo mismo a Chiang Kai-shek, a sus secuaces
fanáticos, al imperialismo norteamericano, en una palabra, a todos aquellos
reaccionarios irreductibles hasta la muerte; están irremediablemente condenados
a la destrucción. Quizás sea un poco más ventajoso, para Nankín y para
nosotros, firmar un acuerdo general que no hacerlo; por lo tanto, todavía nos
esforzamos por concluirlo. Pero si se firma tal acuerdo general, debemos estar
preparados para enfrentar, como consecuencia, multitud de embrollos. Sería
mucho más sencillo para nosotros no firmar un acuerdo general, sino firmar en
su lugar varios acuerdos de carácter local. Sin embargo, aún estamos dispuestos
a firmar un acuerdo general. Si el gobierno de Nankín y su delegación también
lo desean, deben tomar la decisión en los próximos días y dejarse de toda
ilusión y toda palabra inútil. No los forzamos a que tomen tal decisión. el
gobierno de Nankín y su delegación tienen libertad para tomarla o no. Es decir,
ustedes pueden, o bien escuchar a Chiang Kai-shek y Leighton Stuart y ponerse
definitivamente de su lado, o bien escuchamos y ponerse de nuestro lado;
ustedes tienen libertad de elección. Pero no les queda mucho tiempo para
hacerlo. El Ejército Popular de Liberación iniciará pronto su marcha, y ya no
queda oportunidad de vacilar.
NOTAS
Después de la dimisión de
Sun Fo, Li Tsung-yen nombró en su reemplazo, el u de marzo de 1949, a Je
Ying-chin como presidente del espurio Yuan Ejecutivo.
2 El 1º de abril de 1949, más de
seis mil estudiantes de
once centros de enseñanza superior de Nankín hicieron una
manifestación para exigir que el gobierno reaccionario del Kuomintang
aceptara las ocho condiciones de paz del Partido Comunista de
China. Al dictado de Chiang Kai-shek. Chang Yao-ming, comandante
en jefe
400
de la guarnición kuomintanista en Nankín, ordenó a sus tropas, policía y
agentes secretos que apalearan brutalmente a los estudiantes, entre los cuales
dos resultaron muertos y más de cien, heridos.
De acuerdo con Tsuochuan,
una antigua obra de historia china que trata de los importantes acontecimientos
de la Era de Primavera y Otoño (770-475 a. de J.C.), Chingfu, noble del
principado de Lu, provocó repetidamente luchas intestinas y asesinó a dos príncipes
reinantes de ese principado. La frase del texto era entonces corriente entre el
pueblo de Lu, y el nombre de Chingfu sirve a menudo para designar a los que
provocan luchas intestinas,
ORDEN AL EJERCITO
PARA AVANZAR EN TODO EL PAÍS *
21 de abril de 1949
Camaradas mandos y combatientes de todos los ejércitos de campaña,
camaradas del Ejército Popular de Liberación de las zonas de guerrillas del
Sur:
El Acuerdo sobre la Paz Interior, elaborado después de largas
negociaciones entre la delegación del Partido Comunista de China y la del
gobierno kuomintanista de Nankín, ha sido rechazado por este último1. Los
miembros responsables del gobierno kuomintanista de Nankín han rechazado dicho
Acuerdo porque siguen obedeciendo a las órdenes del imperialismo norteamericano
y de Chiang Kai-shek, cabecilla de la pandilla del Kuomintang, y porque tratan
de obstruir el avance de la causa de la liberación del pueblo chino e impedir
el arreglo del problema interno por la vía pacífica. El Acuerdo sobre la Paz
Interior, que comprende ocho secciones con veinticuatro artículos, formulados
por ambas delegaciones en el curso de las negociaciones, se muestra clemente en
el arreglo del problema de los criminales de guerra, indulgente hacia los
oficiales y soldados del ejército kuomintanista y los funcionarios del gobierno
del Kuomintang, y formula soluciones apropiadas para los demás problemas,
soluciones que tienen todas en cuenta los intereses de la nación y del pueblo.
El rechazo de este Acuerdo demuestra que los reaccionarios kuomintanistas están
resueltos a llevar hasta el fin la guerra contrarrevolucionaria que
desencadenaron. El rechazo de este Acuerdo demuestra que, al proponer el 1º de
enero de este año negociaciones de paz, los reaccionarios kuomintanistas sólo
trataban de impedir el avance del Ejército Popular de Liberación y ganar así un
respiro para pasar de nuevo a la ofensiva y aplastar las fuerzas revolucionarias.
El rechazo de este Acuerdo demuestra que fue entera-
401
402
mente hipócrita el gobierno de Li Tsung-yen en Nankín al aceptar, según
decía, las ocho condiciones de paz del Partido Comunista de China como base
para las negociaciones. Dado que este gobierno ya ha aceptado el castigo de los
criminales de guerra, la reorganización de todas las tropas reaccionarias del
Kuomintang conforme a los principios democráticos, la transferencia de todos
los poderes del gobierno de Nankín y de sus gobiernos subordinados en todos los
niveles y las demás condiciones básicas, no tiene ninguna razón para rechazar
las medidas concretas elaboradas sobre la base de estas condiciones básicas,
medidas clementes en sumo grado. En estas circunstancias, les damos a ustedes
la siguiente orden :
Avanzar valientemente y
aniquilar resuelta, definitiva, cabal y totalmente, en todo el territorio
chino, a todos los reaccionarios kuomintanistas que se atrevan a oponer
resistencia; liberar al pueblo
________________
Orden redactada por el
camarada Mao Tse-tung. Después que el gobierno reaccionario del Kuomintang se
negó a firmar el Acuerdo sobre la Paz Interior, el Ejército Popular de
Liberación, en cumplimiento de esta orden del Presidente Mao Tse-tung y del
Comandante en Jefe Chu Te, emprendió un avance general, en escala sin
precedentes, sobre las vastas regiones aún no liberadas. En la mañana del 2l de
abril de 1949, el II Ejército de Campaña, dirigido por Liu Po-cheng, Teng
Siao-ping y otros camaradas, y el III Ejército de Campaña, dirigido por Chen
Yi, Su Yu, Tan Chen-lin y otros camaradas, forzaron el cruce del río Yangtsé
sobre un frente de más de quinientos kilómetros, que se extendía desde Jukou
(al Nordeste de Chiuchiang) en el Oeste hasta Chiangyin en el Este, y
destruyeron completamente la línea de defensa que el enemigo había construido
con afán en tres meses y medio a lo largo del Yangtsé. El 23 de abril, estas
fuerzas liberaron a Nankín, que fuera durante veintidós años el centro de la
dominación contrarrevolucionaria del Kuomintang, lo cual proclamó la caída del
reaccionario régimen kuomintanista. Luego avanzaron hacia el Sur en varias
direcciones, liberaron a Jangchou el 3 de mayo y a Nanchang el 22 de mayo, y
tomaron a Shanghai, la ciudad más grande de China, el 27 del mismo mes.
Comenzaron en junio a penetrar en la provincia de Fuchién; liberaron a Fuchou
el 17 de agosto y a Amoy el 1º de octubre. El 14 de mayo, el IV Ejército de
Campaña, dirigido por Lin Piao, Luo Yung-juan y otros camaradas, forzó el cruce
del Yangtsé sobre un frente de más de cien kilómetros en el sector de
Tuanfeng-Wusüe, al Este de Wuján. Liberó el 16 y el 17 de mayo a Wuchang,
Janyang y Jankou, ciudades de importancia estratégica en el centro de China.
Prosiguió su avance hacia el Sur e irrumpió en la provincia de Junán. Cheng
Chien, gobernador
del Kuomintang de esta provincia, y Chen Ming-yen, comandante del I
Ejército, se sublevaron contra el Kuomintang el 4 de agosto, y la provincia de
Junán fue liberada pacíficamente. De septiembre a octubre, el IV Ejército de
Campaña libró la campaña de Jengyang-Paoching y, después de aniquilar a las
fuerzas
principales de las tropas kuomintanistas al mando de Pai Chung-si,
prosiguió su avance sobre las provincias de Kuangtung y Kuangsí. Liberó a
Cantón
403
entero; defender la independencia, la integridad territorial y la
soberanía de China.
Avanzar valientemente y
arrestar a todos los criminales de guerra incorregibles. A dondequiera que
huyan, deben ser llevados ante la justicia y castigados de acuerdo con la ley.
Hay que prestar especial atención al arresto de Chiang Kai-shek, cabecilla de
los bandidos.
Dar a conocer la versión
enmendada definitiva del Acuerdo sobre la Paz Interior a todos los gobiernos y
grupos militares locales del Kuomintang. En conformidad con el espíritu de este
Acuerdo, pueden ustedes concluir acuerdos locales con los que deseen poner fin
a las hostilidades y resolver los problemas por medios pacíficos.
Si, después que el Ejército
Popular de Liberación haya asediado a Nankín, el gobierno de Li Tsung-yen en
Nankín aún no ha
el 14 de octubre, a Kuilin el 22 de noviembre y a Nanning el q de
diciembre. Mien-tras los II y III Ejércitos de Campaña forzaban el cruce del
río Yangtsé, los ejércitos del Norte de China, dirigidos por Nie Yung- chen, Sü
Siang-chien y otros camaradas, tomaron a Taiyuán el 24 de abril de 1949. El I
Ejército de Campaña, dirigido por Peng Te-juai, Je Lung y otros camaradas,
después de liberar a Sían el 20 de mayo, prosiguió su avance, junto con dos
ejércitos del Norte de China, sobre las regiones dominadas por el Kuomintang en
el Noroeste. Estas fuerzas tomaron a Lanchou el 26 de agosto, liberaron a
Sining el 5 de septiembre y a Yinchuán el 23 de septiembre, y aniquilaron
completamente a las tropas del Kuomintang al mando de Ma Pu- fang y Ma
Jung-kui. A fines de septiembre, Tao Chi-yue, comandante en jefe de la
guarnición del Kuomintang en la provincia de Sinchiang, y Burhan, gobernador de
esta provincia, se sublevaron contra el Kuomintang, y Sinchiang fue liberado
pacíficamente. A comienzos de noviembre, el II Ejército de Campaña, dirigido
por Liu Po- cheng, Teng Siao-ping y otros camaradas, junto con el XVIII
Ejército del Ejército de Campaña del Norte de China y parte del I Ejército de
Campaña, dirigidos por Je Lung, Li Ching-chüan y otros camaradas, emprendió su
avance sobre el Sudoeste de China: Estas tropas liberaron a Kuiyang el 15 de
noviembre y a Chungching el ;o de noviembre: El g de diciembre, Lu Jan,
gobernador del Kuomintang de la provincia de Yunnán, Liu Wen-jui; gobernador
del Kuomintang de la provincia de Sikang, y Teng Si-jou y Pan Wen-jua,
subdirectores del Buró de Asuntos Militares y Administrativos del Sudoeste del
Kuomintang, se sublevaron contra el Kuomintang; y las provincias de Yunnán y
Sikang fueron liberadas pacíficamente. En las postrimerías de diciembre; las
fuerzas del Ejército Popular de Liberación que habían penetrado en el Sudoeste,
realizaron la batalla de Chengtú; liquidaron completamente a las tropas
kuomintanistas mandadas por Ju Tsung-nan y liberaron a Chengtú el 27 de diciembre.
Hacia fines de diciembre de 1949, el Ejército Popular de Liberación había
aniquilado a la totalidad de las tropas del Kuomintang sobre la parte
continental de China y había liberado todo el territorio continental, excepto
el Tibet.
404
huido ni se ha dispersado y desea firmar el Acuerdo sobre la Paz
Interior, estamos dispuestos a dar a este gobierno una nueva ocasión de
hacerlo.
Mao Tse-tung
Presidente de la Comisión Militar
Revolucionaria del Pueblo Chino
Chu Te
Comandante en Jefe del Ejército
Popular de Liberación de China
NOTA
E1 1º de abril de 1949, la
delegación del gobierno del Kuomintang, encabezada por Chang Chi-chung, llegó a
Peiping para negociar la paz con la delegación del Partido Comunista de China.
Después de medio mes de negociaciones, se elaboró un Acuerdo sobre la Paz
Interior. El 15 de abril, la delegación del Partido Comunista de China remitió
dicho Acuerdo (versión enmendada definitiva) a la delegación del gobierno de
Nankín, el cual lo rechazó el 20 de abril. El texto íntegro de dicho Acuerdo
(versión enmendada definitiva) es como sigue:
En el año 35 de la República de China, el Gobierno Nacional de Nankín,
con la ayuda del Gobierno de los Estados Unidos y contra la voluntad del
pueblo, rompió el acuerdo de tregua y las resoluciones de la Conferencia
Consultiva Política y desencadenó, so pretexto de la lucha contra el Partido
Comunista de China, una guerra civil de amplitud nacional contra el pueblo
chino y el Ejército Popular de Liberación de China. Esta guerra dura ya dos
años y nueve meses y medio. Ha acarreado indecibles desastres al pueblo entero.
el país ha sufrido enormes pérdidas en recursos financieros y materiales, y su
soberanía ha sufrido nuevos atentados. Todo el pueblo ha expresado siempre su
descontento con el Gobierno Nacional de Nankín, que ha traicionado a los
revolucionarios Tres Principios del Pueblo del Dr. Sun Yat-sen, a sus acertados
principios políticos - alianza con Rusia, alianza con el Partido Comunista y
ayuda a los campesinos y obreros - y a su testamento revolucionario. En
particular, el pueblo entero ha manifestado su oposición a la actual guerra
civil, de amplitud sin precedentes, que desencadenó el Gobierno Nacional de
Nankín, así como a la política y las medidas erróneas que ese Gobierno, en
razón de la guerra civil, ha adoptado en los terrenos político, militar,
financiero, económico, cultural y de los asuntos extranjeros. El Gobierno
Nacional de Nankín ya no goza ni de la menor confianza del pueblo. En la actual
guerra civil, sus tropas han sido derrotadas por el Ejército Popular de
Liberación dirigido por el Partido Comunista de China y mandado por la Comisión
Militar Revolucionaria del Pueblo Chino. Ante esta situación, el Gobierno
Nacional de Nankín propuso, el 1º
405
de enero del año ;e de la República de China, al Partido Comunista de
China que se sostuvieran negociaciones para el cese de la guerra civil y el
restablecimiento de la paz. El s4 de enero del mismo año, el Partido Comunista
de China hizo pública una declaración en que aceptaba esta propuesta del
Gobierno Nacional de Nankín y formulaba ocho condiciones como base para las
negociaciones de paz entre las dos partes, a saber: castigar a los criminales
de guerra; abolir la seudoconstitución; abolir el espurio "orden
legal"; reorganizar a todas las tropas reaccionarias conforme a los
principios democráticos ; confiscar el capital burocrático ; realizar la
reforma del sistema agrario; derogar los tratados de traición nacional;
convocar una Nueva Conferencia Consultiva Política sin la participación de
elementos reaccionarios y formar un gobierno democrático de coalición encargado
de asumir todos los poderes detentados por el reaccionario gobierno
kuomintanista de Nankín y los gobiernos subordinados a él en todos los niveles.
Estas ocho condiciones básicas fueron aceptadas por el Gobierno Nacional de
Nankín. Por lo tanto, el Partido Comunista de China y el Gobierno Nacional de
Nankín han nombrado sus respectivas delegaciones, investidas de plenos poderes
para celebrar negociaciones y firmar un acuerdo. Los delegados de las dos
partes se han reunido en Peiping; han afirmado, ante todo, que el Gobierno
Nacional de Nankín debe cargar con toda la responsabilidad de la actual guerra
civil y de su política errónea en los diversos terrenos, y han convenido en
concluir el presente Acuerdo.
SECCIÓN I
Artículo 1. A fin de establecer una distinción entre lo justo y lo
erróneo y determinar las responsabilidades, la delegación del Partido Comunista
de China y la delegación del Gobierno Nacional de Nankín (mencionadas en
adelante como ambas partes) afirman que, en principio, se castigará a todos los
criminales de guerra del Gobierno Nacional de Nankín, responsables del
desencadenamiento y la prosecución de la presente guerra civil, pero que se les
tratará de distinta manera según los siguientes casos:
Todo criminal de guerra,
cualquiera que fuere, puede verse libre de esta calificación y ser tratado con
clemencia, a condición de que haga distinción entre lo justo y lo erróneo, se
arrepienta con toda sinceridad y lo pruebe efectivamente con hechos, de modo
que con esto favorezca el progreso de la causa de la liberación del pueblo
chino y la solución pacífica del problema interior.
todo criminal de guerra,
cualquiera que fuere, será severamente castigado si se muestra incorregible,
obstruye el progreso de la causa de la liberación del pueblo, estorba la
solución pacífica del problema interior o llega hasta instigar la rebelión. La Comisión
Militar Revolucionaria del Pueblo Chino tendrá la responsabilidad de reprimir a
los que emprendan rebeliones a la cabeza de sus tropas.
Artículo 2. Ambas partes afirman que el Gobierno Nacional de Nankín
incurrió en error al absolver y poner en libertad, el z6 de enero del año ;e de
la República de China, al general Yasuji Okamura, criminal de guerra en la
agresión japonesa contra China, y al autorizar el ;l de enero del mismo año la
repatriación de otros 260 criminales de guerra japoneses. Los casos de todos
estos criminales de guerra japoneses serán objeto de un nuevo examen luego que
se forme en China un gobierno democrático de coalición, es decir, un nuevo
gobierno central que represente a todo el pueblo chino.
SECCIÓN II
Artículo 3. Ambas partes afirman que será abolida la "Constitución
de la República de China", que adoptó la "Asamblea Nacional"
convocada por el Gobierno kuomintanista de Nankín en noviembre del año 35 de la
República de China.
406
Artículo 4. Abolida la "Constitución de la República de
China", será elaborada, en conformidad con las resoluciones de la Nueva
Conferencia Consultiva Política y del gobierno democrático de coalición, la ley
fundamental que observarán el Estado y el pueblo.
SECCIÓN III
Artículo 5. Ambas partes afirman que será abolido todo el orden legal
del Gobierno Nacional de Nankín.
Artículo 6. En las regiones a que haya llegado el Ejército Popular de
Liberación y de que haya tomado posesión, una vez formado un gobierno
democrático de coalición, se implantará el orden legal democrático del pueblo y
quedarán anulados todas las leyes y decretos reaccionarios.
SECCIÓN IV
Artículo 7. Ambas partes afirman que todas las fuerzas armadas
pertenecientes al Gobierno Nacional de Nankín (todas las fuerzas de tierra, mar
y aire, unidades de gendarmes, unidades de la policía de comunicaciones y
tropas locales, todas las instituciones, escuelas y fábricas militares, así
como los servicios de retaguardia) serán reorganizadas conforme a los
principios democráticos e incorporadas al Ejército Popular de Liberación.
Después de la firma del Acuerdo sobre la Paz Interior, se establecerá de inmediato
un comité nacional de reorganización que se hará cargo de esta labor. El comité
de reorganización se compondrá de siete a nueve miembros, de los cuales cuatro
o cinco serán nombrados por la Comisión Militar Revolucionaria del Pueblo y
tres o cuatro, por el Gobierno Nacional de Nankín; la presidencia de este
comité la asumirá uno de los miembros designados por la Comisión Militar
Revolucionaria del Pueblo y la vicepresidencia, uno de los miembros designados
por el Gobierno Nacional de Nankín. En las regiones a que haya llegado el
Ejército Popular de Liberación y de que haya tomado posesión, podrán
establecerse subcomités regionales de reorganización, conforme sea necesario.
La proporción de los miembros de ambas partes en dichos subcomités y el modo de
atribución de la presidencia y de la vicepresidencia serán los mismos que en el
comité nacional de reorganización. Se establecerá un comité de reorganización
para la marina de guerra y otro para la fuerza aérea. Todos los asuntos
relacionados con la entrada del Ejército Popular de Liberación en las regiones
aún administradas por el Gobierno Nacional de Nankín y con la toma de posesión
de ellas, serán determinados por órdenes de la Comisión Militar Revolucionaria
del Pueblo Chino. Las fuerzas armadas del Gobierno Nacional de Nankín no
opondrán resistencia alguna a la entrada del Ejército Popular de Liberación.
Artículo 8. Ambas partes convienen en aplicar en dos etapas el plan de
reorganización en cada región:
Primera etapa: concentración
y reagrupación.
Todas las fuerzas armadas
del Gobierno Nacional de Nankín (fuerzas de tierra, mar y aire, unidades de
gendarmes, unidades de la policía de comunicaciones, tropas locales, etc.)
serán concentradas y reagrupadas. La reagrupación se ejecutará conforme al siguiente
principio: en las regiones a que haya llegado el Ejército Popular de Liberación
y de que haya tomado posesión, el comité de reorganización, según las
condiciones existentes en cada región, ordenará a dichas fuerzas armadas que,
sin cambiar su denominación, estructura y efectivos, se trasladen, región por
región y etapa por etapa, a los lugares designados para su concentración y
reagrupación.
Todas las unidades militares
del Gobierno Nacional de Nankín asumirán la responsabilidad de mantener el
orden público e impedir cual-
407
quier acto de sabotaje en los lugares donde estén estacionadas - en las
ciudades grandes y pequeñas, a lo largo de las importantes vías de comunicación
y ríos, en los puertos marítimos y en las aldeas - antes que el Ejército
Popular de Liberación llegue a estos lugares y tome posesión de ellos:
Cuando el Ejército Popular
de Liberación llegue a los lugares arriba mencionados y tome posesión de ellos,
las fuerzas armadas del Gobierno Nacional de Nankín, de acuerdo con las órdenes
del comité y de los subcomités de reorganización, efectuarán pacíficamente la
transferencia y se trasladarán a los lugares designados. Al trasladarse a
dichos lugares y después de llegar allí, observarán una estricta disciplina y
no perturbarán el orden público.
Cuando, en cumplimiento de
las órdenes del comité y de los subcomités de reorganización, las unidades
militares del Gobierno Nacional de Nankín abandonen los lugares de su
acantonamiento, la policía local o las fuerzas de preservación de la seguridad
estacionadas en esos lugares no los evacuarán, sino que asumirán la
responsabilidad de mantener el orden público y obedecerán al mando y a las
órdenes del Ejército Popular de Liberación.
El comité y los subcomités
de reorganización, así como los gobiernos locales, tendrán la responsabilidad
de proporcionar víveres, forraje, ropa de cama, vestimenta, etc. a todas las
unidades militares del Gobierno Nacional de Nankín durante su traslado o
concentración.
El comité y los subcomités
de reorganización, con arreglo a las condiciones existentes en las diferentes
regiones, ordenarán a las autoridades del Gobierno Nacional de Nankín que
transfieran, región por región y etapa por etapa, al Ejército Popular de Liberación
y a sus Comisiones Militares de Control locales todos sus organismos y
establecimientos militares (instituciones, escuelas, fábricas y depósitos,
desde los que dependen del Ministerio de Defensa Nacional hasta los que
dependen del Cuartel General de los Servicios Combinados de Retaguardia),
instalaciones militares (puertos militares, fuertes, bases aéreas, etc.) y
materiales de guerra.
Segunda etapa:
reorganización región por región.
Después que las fuerzas
terrestres del Gobierno Nacional de Nankín (infantería, caballería, armas
especiales, unidades de gendarmes, unidades de la policía de comunicaciones y
tropas locales) se hayan trasladado a los lugares designados y hayan sido concentradas
y reagrupadas región por región y etapa por etapa, el comité de reorganización
elaborará, con arreglo a las condiciones existentes en las diferentes regiones,
planes para su reorganización región por región, que se aplicarán en plazos
prescritos: El principio de reorganización consistirá en reorganizar, según el
sistema democrático y la estructura normal del Ejército Popular de Liberación,
las mencionadas fuerzas terrestres concentradas y reagrupadas, para hacer de
ellas unidades regulares del Ejército Popular de Liberación: El comité y los
subcomités de reorganización tendrán la responsabilidad de ocuparse de los
casos de aquellos soldados que sean reconocidos, por razones de edad o
invalidez, como ineptos para el servicio y que deseen licenciarse, así como los
casos de los oficiales y suboficiales deseosos de dejar el servicio o cambiar
de oficio; les proporcionarán facilidades para que regresen a sus hogares y les
darán la posibilidad de asegurarse la subsistencia, de modo que todos sean
colocados apropiadamente y ninguno cometa malas acciones por carecer de medios
de subsistencia.
408
Después que las fuerzas
navales y aéreas del Gobierno Nacional de Nankín se hayan trasladado a los
lugares designados y hayan sido concentradas y reagrupadas región por región y
etapa por etapa, serán reorganizadas, sobre la base de su denominación, estructura
y efectivos originarios, por los comités de reorganización de las fuerzas
navales y aéreas conforme al sistema democrático vigente en el Ejército Popular
de Liberación.
Todas las unidades militares
del Gobierno Nacional de Nankín, una vez reorganizadas en unidades del Ejército
Popular de Liberación, observarán estrictamente las Tres Reglas Cardinales de
Disciplina y las Ocho Advertencias del Ejército Popular de Liberación y se
atendrán lealmente al sistema militar y político del Ejército Popular de
Liberación, sin permitirse la menor infracción.
Los oficiales y soldados que
hayan dejado el servicio después de la reorganización, respetarán a los
gobiernos populares locales y obedecerán a las leyes y decretos del Gobierno
Popular. Los gobiernos populares locales y la población local, a su vez, prestarán
la debida consideración a estos oficiales y soldados licenciados y no
practicarán ninguna discriminación con respecto a ellos.
Artículo 9. Después de la firma del Acuerdo sobre la Paz Interior, todas
las Fuerzas armadas del Gobierno Nacional de Nankín cesarán de reclutar
soldados u otro personal. Tendrán la responsabilidad de mantener en buen estado
todas sus armas, municiones y equipo, todas las instalaciones de sus organismos
militares y todos los materiales de guerra; en ningún caso los deberán
destruir, ocultar, transferir ni vender.
Artículo 10. Después de la firma del Acuerdo sobre la Paz Interior, en
caso de que cualquiera de sus unidades militares rechace la aplicación del plan
de reorganización, el Gobierno Nacional de Nankín deberá ayudar al Ejército
Popular de Liberación a ponerlo en ejecución por fuerza para garantizar su
cabal cumplimiento.
SECCIÓN V
Artículo 11: Ambas partes convienen en que serán confiscadas en favor
del Estado todas las empresas (incluidos bancos, fábricas, minas, barcos,
compañías y tiendas) y propiedades del capital burocrático adquiridas o
usurpadas bajo el régimen del Gobierno Nacional de Nankín con ayuda de las
prerrogativas políticas y la influencia de las grandes familias.
Artículo 12. Ea las regiones a que aún no haya Llegado el Ejército
Popular de Liberación y de que aún no haya tomado posesión, el Gobierno
Nacional de Nankín tendrá la responsabilidad de vigilar las empresas y
propiedades del capital burocrático mencionadas en el artículo 11, a fin de que
no se efectúe ninguna fuga u ocultamiento, ninguna destrucción, transferencia o
venta secreta. Los haberes que ya hayan sido trasladados serán congelados donde
estén, y no se tolerará ningún nuevo traslado, ninguna fuga al extranjero o
destrucción. Las empresas y propiedades del capital burocrático que se
encuentran en el extranjero serán declaradas propiedad del Estado.
Artículo 13. En las regiones a que haya llegado el Ejército Popular de
Liberación y de que haya tomado posesión, las empresas y propiedades del
capital burocrático mencionadas en el articulo 11, serán confiscadas por las
Comisiones Militares de Control locales o por los organismos autorizados por el
gobierno democrático de coalición. Si en las susodichas empresas y propiedades
hay acciones privadas, se hará una investigación al respecto, y si se verifica
que son efectivamente acciones privadas y no acciones del capital burocrático
secretamente transferidas, serán
409
reconocidas como tales, y se permitirá a sus poseedores quedar como
accionistas o retirar su participación:
Artículo 14: No serán confiscadas las empresas del capital burocrático
que se remontan al periodo anterior al régimen del Gobierno Nacional de Nankín,
ni aquellas que, aunque fundadas bajo dicho régimen; no son ni grandes ni
perjudiciales a la economía nacional y a la vida del pueblo. No obstante, entre
ellas, serán confiscadas las empresas y propiedades de ciertas personas autoras
de acciones criminales; tales como los reaccionarios culpables de los peores
crímenes denunciados por el pueblo y debidamente confirmados.
Artículo I5. En las ciudades a que aún no haya llegado el Ejército
Popular de Liberación y de que aún no haya tomado posesión, los gobiernos
provinciales, municipales y distritales subordinados al Gobierno Nacional de
Nankín tendrán la obligación de proteger a las fuerzas democráticas populares y
sus actividades en la localidad, y no deberán reprimirlas ni perjudicarlas;
SECCIÓN VI
Artículo 16: Ambas partes afirman que el sistema feudal de propiedad de
la tierra en todas las zonas rurales de China será reformado paso a paso.
Después de la llegada del Ejército Popular de Liberación; generalmente se
procederá primero a una reducción de los arriendos y los intereses y, más
tarde, a una distribución de la tierra.
Artículo 17. En las regiones a que aún no haya llegado el Ejército
Popular de Liberación y de que aún no haya tomado posesión; los gobiernos
locales subordinados al Gobierno Nacional de Nankín tendrán la obligación de
proteger a las organizaciones de las masas campesinas y sus actividades, y no
deberán reprimirlas ni perjudicarlas.
SECCIÓN VII
Artículo 18: Ambas partes convienen en que todos los tratados y acuerdos
concluidos con Estados extranjeros durante la dominación del Gobierno Nacional
de Nankín, así como los demás documentos y archivos diplomáticos, abiertos o
secretos, serán entregados por el Gobierno Nacional de Nankín al gobierno
democrático de coalición y examinados por éste: todos los tratados o acuerdos
que son perjudiciales al pueblo chino y su Estado; especialmente aquellos que
enajenan los derechos del Estado, serán, según sea el caso, abrogados,
revisados, o sustituidos por nuevos tratados o acuerdos.
SECCIÓN VIII
Artículo 19: Ambas partes convienen en que, después de la firma del
Acuerdo sobre la Paz Interior y antes de la formación del gobierno democrático
de coalición, el Gobierno Nacional de Nankín y sus yuan, ministerios,
comisiones y otros organismos continuarán temporalmente en funciones, pero
deberán consultar, en la gestión de los asuntos; a la Comisión Militar
Revolucionaria del Pueblo Chino y ayudar al Ejército Popular de Liberación en
todo lo que concierne a la toma de posesión y la transferencia de las distintas
regiones: Después de formado el gobierno democrático de coalición, el Gobierno
Nacional de Nankín le transferirá de inmediato sus poderes y proclamará su
propia disolución.
Artículo 20: Al efectuarse la transferencia de los poderes del Gobierno
Nacional de Nankín, de sus gobiernos locales en los diversos niveles y de todos
los organismos que les son subordinados, el Ejército Popular de Liberación, los
gobiernos populares locales y el gobierno democrático de coalición de China se
preocuparán de alistar, de entre el antiguo personal, a todas las personas
patrióticas y gentes
410
útiles; dándoles una educación democrática y asignándoles puestos
apropiados para que no queden cesantes y desamparados:
Artículo 21. Antes de la llegada del Ejército Popular de Liberación y la
toma de posesión, el Gobierno Nacional de Nankín y sus gobiernos locales en las
provincias, municipios y distritos estarán encargados del mantenimiento del
orden público en sus lugares respectivos, de la guardia y protección de todas
las instituciones gubernamentales, empresas estatales (incluidos bancos,
fábricas, minas, ferrocarriles, servicios de correos y telégrafos, aviones,
barcos, compañías, depósitos e instalaciones de comunicación) y demás bienes
muebles e inmuebles pertenecientes al Estado; no se permitirá ninguna
destrucción, pérdida, traslación, ocultamiento o venta. Los libros, archivos,
antigüedades, objetos valiosos, oro, plata, divisas y todos los demás bienes y
haberes que hayan sido trasladados u ocultados, serán congelados de inmediato
donde estén, en espera de la toma de posesión. En cuanto a los bienes que han
sido enviados al extranjero o que ya se encontraban allí, el Gobierno Nacional
de Nankín tendrá la responsabilidad de recobrarlos y custodiarlos en espera de
su transferencia.
Artículo 22. En las regiones a que haya Llegado el Ejército Popular de
Liberación y de que haya tomado posesión, las Comisiones Militares de Control
locales, así como los gobiernos populares locales o los organismos autorizados
por el gobierno de coalición, tomarán posesión de todos los poderes, bienes y
haberes estatales de la localidad.
Artículo 23. Después que el Acuerdo sobre la Paz Interior haya sido
firmado por la delegación del Gobierno Nacional de Nankín y puesto en vigor por
este Gobierno, la delegación del Partido Comunista de China asumirá la
responsabilidad de proponer al Comité Preparatorio de la Nueva Conferencia
Consultiva Política que se permita al Gobierno Nacional de Nankín enviar cierto
número de personas patrióticas como sus representantes a la Conferencia;
después de conseguir la aprobación del Comité Preparatorio, los representantes
del Gobierno Nacional de Nankín podrán participar en las labores de la Nueva
Conferencia Consultiva Política.
Artículo 24. Después que el Gobierno Nacional de Nankín haya enviado sus
representantes a la Nueva Conferencia Consultiva Política, el Partido Comunista
de China asumirá la responsabilidad de proponer a la Conferencia que, en
interés de la cooperación, queden incluidas en el gobierno democrático de
coalición cierto número de personas patrióticas del Gobierno Nacional de
Nankín.
Las delegaciones de ambas partes declaran: Asumimos la responsabilidad
de firmar el presente Acuerdo en aras de la liberación del pueblo chino y la
independencia y la libertad de la nación china y con miras a un pronto término
de la guerra y el restablecimiento de la paz, a fin de favorecer la iniciación
de la gran labor de producción y de construcción en todo el país y permitir a
nuestro país y nuestro pueblo alcanzar con pasos firmes la prosperidad, el
poderío y el bienestar. Que todo el pueblo se una como un solo hombre en la
lucha por la realización completa del presente Acuerdo. El presente Acuerdo
entrará en vigor inmediatamente después de su firma.
PROCLAMA DEL EJERCITO POPULAR
DE LIBERACIÓN DE CHINA
25 de abril de 1949
Los reaccionarios kuomintanistas han rechazado las condiciones de paz y
se obstinan en mantener una guerra criminal contra la nación y el pueblo. Todo
el pueblo espera que el Ejército Popular de Liberación liquide rápidamente a la
camarilla reaccionaria kuomintanista. Hemos dado al Ejército Popular de
Liberación la orden de avanzar valerosamente, aniquilar a todas las tropas
reaccionarias del Kuomintang que se atrevan a ofrecer resistencia, arrestar a
todos los criminales de guerra empedernidos, liberar a todo el pueblo, defender
la independencia, la integridad territorial y la soberanía de China y realizar
la verdadera unificación del país, a la que aspira ardientemente el pueblo
entero. Esperamos encarecidamente que todos los sectores de la población ayudarán
al Ejército Popular de Liberación dondequiera que éste llegue. Proclamamos aquí
el siguiente convenio de ocho puntos, que observaremos junto con el pueblo
entero.
Proteger la vida y los
bienes de todo el pueblo. Se espera que todos los sectores del pueblo, sin
distinción de clase, creencia o profesión, respetarán el orden público y
adoptarán una actitud de cooperación hacia el Ejército Popular de Liberación.
Este, a su vez, adoptará la misma actitud hacia todos los sectores del pueblo.
Serán severamente castigados los contrarrevolucionarios u otros saboteadores
que aprovechen la ocasión para provocar disturbios, saquear o sabotear.
Proteger las empresas
industriales, comerciales, agrícolas y ganaderas de la burguesía nacional.
Todas las fábricas, tiendas, bancos, depósitos, barcos, muelles, granjas
agrícolas, granjas ganaderas, etc., bajo administración privada, serán
protegidos sin excepción contra todo atentado. Se espera que los obreros y
empleados de
411
412
todas las ramas de la producción continuarán sus labores como de
costumbre y que todas las tiendas seguirán abiertas.
3 Confiscar el capital burocrático. El Gobierno Popular tomará posesión
de todas las fábricas, tiendas, bancos, depósitos, barcos, muelles;
ferrocarriles, servicios de correos, telégrafos, teléfonos, electricidad y agua
potable, granjas agrícolas, granjas ganaderas, etc.; explotados por el gobierno
reaccionario del Kuomintang y por los grandes burócratas. Si algún capitalista
nacional dedicado a la industria, comercio, agricultura o ganadería posee
acciones de tales empresas, su derecho de propiedad sobre dichas acciones será
reconocido después de su verificación. El personal de las empresas del capital
burocrático debe permanecer en su puesto hasta que el Gobierno Popular tome
posesión de ellas, y debe asumir la responsabilidad de proteger todos los haberes,
máquinas, planos, libros de contabilidad, archivos, etc.; en espera de que se
haga el inventario y se proceda a tomar posesión de ellos. Serán recompensados
los que rindan servicios meritorios a este respecto y castigados los que
obstruyan o saboteen. Una vez que el Gobierno Popular haya tomado posesión de
estas empresas, los que deseen continuar trabajando recibirán empleos de
acuerdo con sus aptitudes y no se les dejará cesantes y desamparados.
Proteger todos los
establecimientos públicos y privados: escuelas, hospitales, instituciones
culturales y docentes, campos deportivos y otros establecimientos de bienestar
público. Se espera que el personal de estos establecimientos permanezca en sus
puestos; el Ejército Popular de Liberación los protegerá contra todo perjuicio.
Con excepción de los
criminales de guerra empedernidos y de los contrarrevolucionarios culpables de
los peores crímenes, el Ejército Popular de Liberación y el Gobierno Popular no
mantendrán en cautiverio, no arrestarán ni injuriarán a ninguno de los funcionarios,
altos o bajos, de los gobiernos central, provinciales, municipales o
distritales del Kuomintang, a ninguno de los diputados a la "Asamblea
Nacional", a ninguno de los miembros del Yuan Legislativo, del Yuan de
Control y de los consejos consultivos, a ninguno de los agentes de policía, a
ninguno de los funcionarios de territorio, poblado y cantón y agentes de los
pao y chia1, siempre que no opongan resistencia armada ni fragüen sabotajes. A
todas estas personas se les exige que, en espera de la toma de posesión,
permanezcan en sus puestos, se sometan a las órdenes y decretos del Ejército
Popular de Liberación y del Gobierno Popular y asuman la responsabilidad de
413
proteger todos los haberes y archivos de sus respectivas instituciones.
Entre estas personas, serán admitidas en el trabajo por el Gobierno Popular las
que tengan alguna capacidad y no hayan cometido ningún grave acto reaccionario
u otra grave fechoría. Serán castigadas las que aprovechen la oportunidad para
perpetrar sabotajes, robos o fraudes; o que se evadan con fondos públicos,
bienes públicos o archivos; o que rehusen rendir cuentas.
A fin de que sea garantizada
la seguridad tanto en la ciudad como en el campo y mantenido el orden público,
todos los soldados desbandados de las unidades kuomintanistas deben rendirse al
Ejército Popular de Liberación o al gobierno popular de su localidad y
registrarse en uno u otro. No se realizará ninguna acción contra los que actúen
voluntariamente de este modo y entreguen sus armas. Los que rehusen registrarse
o que escondan sus armas serán arrestados y sometidos a una investigación.
Serán debidamente castigados los que oculten a soldados desbandados o armas y
no den parte a las autoridades.
el sistema feudal de
propiedad de la tierra en las zonas rurales es injusto y debe ser abolido.
Pero, para abolirlo, es preciso hacer preparativos y proceder metódicamente. En
términos generales, hay que comenzar por la reducción de los arriendos y los intereses
y pasar luego a la distribución de la tierra; sólo después que el Ejército
Popular de Liberación haya llegado a un lugar y haya trabajado allí por un
período bastante largo, será posible abordar seriamente la solución del
problema agrario. Las masas campesinas deben organizarse y ayudar al Ejército
Popular de Liberación a realizar las diversas reformas iniciales. Deben a la
vez dedicarse activamente a las faenas del campo para evitar el descenso del
nivel actual de la producción agrícola y elevarlo luego paso a paso con miras a
mejorar sus propias condiciones de vida y abastecer a la población urbana de
cereales para la venta. El problema de la tierra y de los edificios en las
ciudades no puede ser tratado de la misma manera que el problema agrario en las
zonas rurales.
Proteger la vida y los
bienes de los residentes extranjeros. Se espera que todos los residentes
extranjeros continuarán en sus ocupaciones habituales y respetarán el orden
público. Deben acatar las órdenes y decretos del Ejército Popular de Liberación
y del Gobierno Popular y se les prohibe dedicarse al espionaje, o cometer actos
dirigidos contra la causa de la independencia nacional de China y
la causa de la liberación del pueblo chino, o amparar a criminales de
414
guerra, contrarrevolucionarios u otros criminales chinos. En caso de
infracción, incurrirán en las sanciones legales previstas por el Ejército
Popular de Liberación y el Gobierno Popular.
El Ejército Popular de Liberación es altamente disciplinado; sus
combatientes pagan con honradez las compras y no se les permite tomar del
pueblo ni una sola aguja ni un solo trozo de hilo. Que todo el pueblo viva y
trabaje en paz y no dé crédito a falsos rumores ni provoque alarmas infundadas.
Que esta proclama se cumpla al pie de la letra.
Mao Tse-tung
Presidente de la Comisión Militar
Revolucionaria del Pueblo Chino
Chu Te
Comandante en Jefe del Ejército
Popular de Liberación de China
NOTA
Sistema administrativo a
través del cual la camarilla reaccionaria del Kuomintang imponía su dominación
fascista en el nivel de base. El 1º de agosto de 1932, Chiang Kai-shek promulgó
el Reglamento para la Organización de los Pao y Chia y para el Control de la
Población en los Distritos, que fue aplicado en las provincias de Jonán, Jupei
y Anjui. El Reglamento estipulaba que “los pao y chia” se organizarán sobre la
base de las familias; habrá un jefe en cada familia, en cada chia, formado por
diez familias, y en cada pao, formado por diez chia". Establecía un
sistema de caución solidaria que ligaba a los vecinos, quienes debían vigilarse
y denunciarse mutuamente; fijaba también diversas medidas
contrarrevolucionarias para imponer el trabajo forzado. El 7 de noviembre de
1934, el gobierno del Kuomintang anunció oficialmente la extensión de este
sistema de dominación fascista a todas las provincias y municipios bajo su
Poder.
DECLARACIÓN DEL VOCERO DEL
ALTO MANDO DEL EJÉRCITO POPULAR
DE LIBERACIÓN DE CHINA
CON MOTIVO DE
LOS ACTOS DE VIOLENCIA COMETIDOS
POR BUQUES DE GUERRA INGLESES1 *
30 de abril de 1949
Condenamos la insolente declaración del traficante de guerra Churchill2
. El 26 de abril, Churchill pidió, en la Cámara de los Comunes, que el Gobierno
inglés enviara dos portaaviones al Extremo Oriente como "fuerza eficaz de
represalias”. ¿A propósito de qué desea tomar "represalias", Sr.
Churchill? Buques de guerra ingleses, junto con buques de guerra del
Kuomintang, cometieron una intrusión en la zona de defensa del Ejército Popular
de Liberación de China y abrieron fuego contra éste, causando no menos de 252
bajas entre nuestros leales y valerosos combatientes. Como los ingleses se han
introducido en el territorio chino y cometido allí un crimen tan grave, el
Ejército Popular de Liberación tiene toda la razón para exigir que el Gobierno
inglés reconozca su culpabilidad, presente excusas y pague indemnizaciones. ¿No
es acaso esto lo que deben hacer ustedes, en vez de enviar fuerzas a China a
tomar "represalias" contra el Ejército Popular de Liberación? Es
igualmente errónea la declaración del Primer Ministro Attlee3. Inglaterra,
decía, tiene derecho a enviar sus buques de guerra al río Yangtsé de China. El
Yangtsé es una vía fluvial interior de China. ¿Qué derecho tienen ustedes, los
ingleses, a enviar allí sus buques de guerra? No tienen semejante derecho. El
pueblo chino defenderá el territorio y la soberanía de China y no tolerará
ningún atentado de parte de gobiernos extranjeros. Attlee manifestaba que el
Ejército Popular de Liberación "estaría dispuesto a permitir que el buque
[el Amethyst] hiciera rumbo a
415
416
Nankín, pero sólo a condición de que ayudara al Ejército Popular de
Liberación a cruzar el Yangtsé". Attlee mintió. El Ejército Popular de
Liberación no dio permiso al Amethyst para que hiciera rumbo a Nankín. No
cuenta con las fuerzas armadas de ningún país extranjero para cruzar el Yangtsé
ni para hacer cualquier cosa que sea. Por el contrario, el Ejército Popular de
Liberación exige que las fuerzas armadas de Inglaterra, EE.UU. y Francia -
buques de guerra, aviación militar e infantería de marina estacionados en los
ríos Yangtsé y Juangpu y otros lugares de China - se retiren sin demora de las
aguas interiores, mares jurisdiccionales, territorio y espacio aéreo de China,
y que se abstengan de ayudar a los enemigos del pueblo chino a proseguir la
guerra civil. La Comisión Militar Revolucionaria del Pueblo Chino y el Gobierno
Popular hasta este momento no han establecido aún relaciones diplomáticas con
ningún gobierno extranjero. Se disponen a proteger a los residentes extranjeros
en China que estén dedicados a ocupaciones legítimas. Se disponen a examinar la
cuestión del establecimiento de relaciones diplomáticas con los países
extranjeros; tales relaciones deben basarse en la igualdad, el beneficio mutuo
y el respeto recíproco de la soberanía y la integridad territorial y exigen,
ante todo, que estos países extranjeros no presten ayuda a los reaccionarios
del Kuomintang. La Comisión Militar Revolucionaria del Pueblo Chino y el
Gobierno Popular no tolerarán ningún acto de intimidación de parte de cualquier
gobierno extranjero. Todo gobierno extranjero deseoso de establecer relaciones
diplomáticas con nosotros, debe romper sus relaciones con los remanentes de las
fuerzas del Kuomintang y retirar sus fuerzas armadas del territorio chino.
Attlee se queja de que el Partido Comunista de China, como no tiene relaciones
diplomáticas con los países extranjeros, no desea tener contacto con el antiguo
personal diplomático de los gobiernos extranjeros (cónsules reconocidos por el
Kuomintang). Esa queja carece de fundamento. En los últimos años, los Gobiernos
de EE.UU., Inglaterra, Canadá, etc., han ayudado al Kuomintang a luchar contra
nosotros. ¿Puede ser que el Sr. Attlee lo haya olvidado? ¿Puede ser también que
el Sr. Attlee no sepa cuál es el país que regaló al Kuomintang el crucero
pesado Chungching4, hundido recientemente?
________________
Declaración del vocero del
Alto Mando del Ejército Popular de Liberación de China, redactada por el
camarada Mao Tse-tung. Esta declaración expresó la firme y justa posición del
pueblo chino, que no teme ninguna amenaza y se opone resueltamente a la agresión
imperialista; formuló también la política exterior de la Nueva China que estaba
por fundarse.
417
NOTAS
Del 20 al 21 de abril de
1949, mientras el Ejército Popular de Liberación combatía para cruzar el
Yangtsé, el Amethyst y otros tres buques de guerra ingleses cometieron una
intrusión en esta vía fluvial interior de China y, conjuntamente con buques de
guerra del Kuomintang, dispararon contra nuestro ejército; causándole 252 bajas
entre muertos y heridos. El Ejército Popular de Liberación contestó el fuego;
el Amethyst quedó averiado y tuvo que anclar cerca de Chenchiang; huyeron los
ovos tres buques de guerra ingleses: Las autoridades inglesas pidieron que se
permitiera partir al Amethyst, y el capitán de éste, en cumplimiento de las
instrucciones de Brind, Comandante en Jefe de la Flota Inglesa del Extremo
Oriente, mantuvo negociaciones con el representante de nuestro ejército.
Durante estas negociaciones, la parte inglesa siempre esquivaba mañosamente su
culpa y se negaba a reconocer sus actos criminales de agresión. Mientras
proseguían las negociaciones, en la noche del 30 de julio, cuando el barco de pasajeros
Chiangling Liberado descendía desde Chenchiang, el Amethyst, aprovechando esta
oportunidad, se le acercó a la fuerza para navegar a su costado y escapar a su
abrigo. Cuando nuestro ejército dio al Amethyst la señal de advertencia para
que se detuviera, éste abrió fuego, hundió varios juncos al chocar con ellos y
logró huir del río Yangtsé.
E1 26 de abril de 1949, al
hacer uso de la palabra en la Cámara de los Comunes, Churchill, cabecilla del
Partido Conservador inglés, calumnió la acción emprendida por el Ejército
Popular de Liberación de China en respuesta al ataque de los buques de guerra
ingleses, calificándola de "acto de violencia", y pidió que el
Gobierno inglés "enviara a las aguas chinas un portaaviones, si no dos,
como. . . fuerza eficaz de represalias".
El 26 de abril de 1949, el
Primer Ministro inglés Attlee declaró en la Cámara de los Comunes que los
buques de guerra ingleses tenían derecho a navegar por el Yangtsé en
cumplimiento de sus "misiones pacíficas", por cuanto tenían permiso
del gobierno del Kuomintang de China. En la misma ocasión, cuando habló de las
negociaciones que el representante inglés mantenía con el representante del
Ejército Popular de Liberación de China, Attlee mintió al declarar que el
Ejército Popular de Liberación de China "estaría dispuesto a permitir que
el buque (el Amethyst] hiciera rumbo a Nankín, pero sólo a condición de que
ayudara al Ejército Popular de Liberación a cruzar el Yangtsé".
E1 Gobierno inglés regaló,
en febrero de 1948, al Kuomintang el crucero pesado Chungching, el crucero más
grande de la marina de guerra del Kuomintang. El 25 de febrero de 1949, los
oficiales y marinos de este navío se insurreccionaron, rompieron con el gobierno
reaccionario del Kuomintang y se incorporaron a la marina popular. El 19 de
marzo, bombarderos pesados enviados por los imperialistas norteamericanos y los
bandidos kuomintanistas hundieron el Chungching frente a Julutao, en el golfo
de Liaotung, Nordeste de China.
418
DISCURSO PRONUNCIADO EN LA REUNIÓN PREPARATORIA DE LA NUEVA CONFERENCIA
CONSULTIVA POLÍTICA
15 de junio de 1949
Señores delegados :
Hoy celebra su sesión inaugural la Reunión Preparatoria de nuestra Nueva
Conferencia Consultiva Política. La misión de esta Reunión consiste en dar cima
a todos los preparativos necesarios y convocar con prontitud la Nueva
Conferencia Consultiva Política, que formará un gobierno democrático de
coalición, para que dirija a todo el pueblo en sus esfuerzos por eliminar lo
más pronto posible los restos de las fuerzas reaccionarias del Kuomintang,
unificar a toda China y realizar, de manera sistemática y gradual, la
construcción a escala nacional en los terrenos político, económico, cultural y
de defensa nacional. Esto es lo que el pueblo entero espera que hagamos, y
debemos hacerlo.
La convocatoria de la Nueva Conferencia Consultiva Política la propuso
el Partido Comunista de China a todo el pueblo el 1º de mayo de 19482. Esta
proposición tuvo pronto eco entre los partidos democráticos, las organizaciones
populares, las personalidades democráticas de todos los sectores sociales, las
minorías nacionales y los chinos de ultramar. El Partido Comunista de China,
los partidos democráticos, las organizaciones populares, las personalidades
democráticas de todos los sectores sociales, las minorías nacionales y los
chinos de ultramar, todos sostienen que es necesario derrocar la dominación del
imperialismo, del feudalismo, del capitalismo burocrático y de los
reaccionarios del Kuomintang, convocar una Conferencia Consultiva Política con
la participación de representantes de los partidos democráticos, las
organizaciones populares, las personalidades democráticas de todos los sectores
sociales, las minorías nacionales y los chinos de ultramar, proclamar la
fundación de la República Popular
419
420
China y elegir un gobierno democrático de coalición que la represente.
Sólo así puede nuestra gran patria librarse del destino de país semicolonial y
semifeudal y emprender el camino de la independencia, libertad, paz, unidad,
poderío y prosperidad. Esta es una base política común. Es la base política
común para la unión y la lucha del Partido Comunista de China, de los partidos
democráticos, de las organizaciones populares, de las personalidades
democráticas de todos los sectores sociales, de las minorías nacionales y de
los chinos de ultramar ; es también la base política común para la unión y la
lucha de todo el pueblo. Esta base política es tan sólida que ningún partido
democrático, organización popular ni personalidad democrática serios han
expresado la menor discrepancia al respecto ; consideran todos que éste es el
único camino justo que conduce a la solución de todos los problemas de China.
El pueblo entero apoya a su Ejército Popular de Liberación, gracias a lo
cual se ha obtenido la victoria en la guerra. Esta gran Guerra Popular de
Liberación, iniciada en julio de 1946, lleva ya tres años. La guerra fue
desencadenada por los reaccionarios kuomintanistas con la ayuda que recibían
del imperialismo extranjero. Los reaccionarios kuomintanistas, al romper
alevosamente el acuerdo de tregua y las resoluciones de la Conferencia
Consultiva Política de enero de 1946, desencadenaron esta guerra civil contra
el pueblo. Sin embargo, en sólo tres años han sido derrotados por el heroico
Ejército Popular de Liberación. No hace mucho, después de desenmascarado el
complot de paz de los reaccionarios kuomintanistas, el Ejército Popular de
Liberación avanzó valientemente y cruzó el río Yangtsé. Nankín, capital de los
reaccionarios del Kuomintang, ya está en nuestras manos. Han sido liberados
Shanghai, Jangchou, Nanchang, Wuján y Sían. En estos momentos, las tropas de
campaña del Ejército Popular de Liberación realizan una grandiosa marcha, jamás
vista en la historia de China, sobre las provincias del Sur y del Noroeste. En
tres años, el Ejército Popular de Liberación ha causado en total 5.590.000
bajas a las tropas reaccionarias del Kuomintang. En la actualidad, los restos
de las fuerzas kuomintanistas cuentan sólo con alrededor de 1.500.000 hombres,
incluidas las tropas regulares e irregulares y de las instituciones y escuelas
militares en la retaguardia. Para acabar con estos remanentes de las fuerzas
enemigas, todavía se necesitará algún tiempo, pero no mucho.
Esta es una victoria de todo el pueblo chino, y también una victoria de
todos los pueblos del mundo. Con excepción de los im-
421
perialistas y los reaccionarios de diversos países, el mundo entero se
siente jubiloso y alentado por esta gran victoria del pueblo chino. La lucha
del pueblo chino contra sus enemigos y la lucha de los pueblos del mundo contra
los suyos tienen el mismo significado. El pueblo de China y los pueblos del
mundo son testigos de que los imperialistas mandaron a los reaccionarios chinos
combatir cruelmente al pueblo chino mediante una guerra contrarrevolucionaria y
que el pueblo chino ha derrocado a los reaccionarios mediante una guerra
revolucionaria victoriosa.
Aquí, creo que es necesario llamar la atención hacia el hecho de que los
imperialistas y sus lacayos, los reaccionarios chinos, no se resignarán a su
derrota en esta tierra de China. Seguirán confabulándose para oponerse al
pueblo chino por todos los medios posibles. Por ejemplo, enviarán
subrepticiamente a sus agentes para sembrar la discordia y provocar disturbios
en China. Eso es indudable ; jamás se olvidarán de hacerlo. 0, por ejemplo, los
imperialistas instigarán a los reaccionarios chinos a bloquear los puertos de
China, brindándoles aun el concurso de sus propias fuerzas. Esto lo harán
siempre que les sea posible. Además, si aún ansían aventuras, enviarán parte de
sus tropas a hacer incursiones en nuestras zonas limítrofes, cosa que tampoco
es imposible. Todo esto debemos tenerlo plenamente en cuenta. La victoria no
debe de ningún modo hacemos relajar la vigilancia ante las frenéticas
maquinaciones de los imperialistas y sus lacayos que tratan de tomar venganza.
Quienquiera que relaje la vigilancia quedará desarmado políticamente y se
hallará reducido a una posición pasiva. En vista de estas circunstancias, el
pueblo entero ha de unirse para aplastar resuelta, definitiva, cabal y
totalmente todo complot urdido en su contra por los imperialistas y sus
lacayos, los reaccionarios chinos. China debe ser independiente, China debe
liberarse, los asuntos de China deben ser decididos y manejados por el propio
pueblo chino, y no se tolerará jamás ni la menor ingerencia de ningún país
imperialista.
La revolución china es una revolución de las amplias masas populares de
toda la nación. Todos son nuestros amigos salvo los imperialistas, los feudales
y los capitalistas burocráticos, los reaccionarios del Kuomintang y sus
cómplices. Tenemos un frente único revolucionario amplio y sólido. Este frente
único es tan amplio que comprende a la clase obrera, el campesinado, la pequeña
burguesía urbana y la burguesía nacional. Este frente único es tan sólido que
posee la firme voluntad y la energía inagotable para derrotar a todo
422
enemigo y vencer toda dificultad. La época que vivimos es una época en
que el sistema imperialista se precipita hacia su derrumbe total; los
imperialistas se han sumido en una crisis de la que jamás podrán salir, y, sean
cuáles fueren los esfuerzos que hagan por proseguir su lucha contra el pueblo
chino, éste encontrará siempre los medios para conquistar la victoria final.
Al mismo tiempo, proclamamos ante el mundo entero que combatimos sólo el
sistema imperialista y sus complots contra el pueblo chino. Estamos dispuestos
a negociar con todo gobierno extranjero el establecimiento de relaciones
diplomáticas sobre la base de los principios de igualdad, beneficio recíproco y
respeto mutuo a la integridad territorial y la soberanía, siempre que dicho
gobierno se disponga a romper sus relaciones con los reaccionarios chinos, deje
de conspirar con ellos o de ayudarlos y adopte una actitud de verdadera, y no
hipócrita, amistad hacia la China Popular. El pueblo chino desea mantener una
cooperación amistosa con todos los pueblos del mundo, desea reanudar y ampliar
el comercio internacional, a fin de desarrollar la producción y fomentar la
prosperidad económica.
Señores delegados, están ya maduras todas las condiciones para que
convoquemos la Nueva Conferencia Consultiva Política y formemos un gobierno
democrático de coalición. El pueblo entero espera con extrema ansiedad que
convoquemos la Conferencia y formemos el gobierno. Creo que la labor que ahora
comenzamos satisfará esta esperanza y que no pasará mucho tiempo antes que la
satisfaga.
Una vez formado, el gobierno democrático de coalición de China tendrá
como tareas principales: 1) acabar con los restos de los reaccionarios y
reprimir sus disturbios; 2) hacer los mayores esfuerzos posibles por restaurar
y desarrollar la economía del pueblo y, a la vez, restaurar y desarrollar su
cultura y educación.
El pueblo chino presenciará que, una vez que el destino de la patria
esté en sus manos, China, como el sol naciente en el Este, iluminará todos los
rincones de la tierra con su brillante llama, limpiará rápidamente el fango
dejado por el gobierno reaccionario, cicatrizará las heridas causadas por la
guerra y edificará una república popular nueva, poderosa, próspera y digna de
su nombre.
¡Viva la República Popular China!
¡Viva el gobierno democrático de coalición!
¡Viva la gran unidad de todo el pueblo!
423
NOTAS
La Reunión se celebró en
Peiping del 15 al 19 de junio de 1949. Estuvieron presentes 134 miembros, que
representaban veintitrés organizaciones y grupos, entre ellos el Partido
Comunista de China, los partidos democráticos, las organizaciones populares, las
personalidades democráticas de todos los sectores sociales, las minorías
nacionales y los chinos de ultramar. La Reunión adoptó el "Reglamento
Orgánico del Comité Preparatorio de la Nueva Conferencia Consultiva
Política" y las "Disposiciones Concernientes a las Organizaciones y
Grupos Participantes en la Nueva Conferencia Consultiva Política y al Número de
Miembros de Sus Delegaciones", y eligió un Comité Permanente encabezado
por el Presidente Mao Tse-tung. La Conferencia fue denominada Nueva Conferencia
Consultiva Política para distinguirla de la Conferencia Consultiva Política
inaugurada el 10 de enero de 1946 en Chung-ching. Se cambió su nombre por el de
Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en su I Sesión Plenaria,
inaugurada el 21 de septiembre de 1949.
Véase el presente tomo, pág.
287, "Circular del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la
reunión de septiembre", nota 4.
424
SOBRE LA DICTADURA DEMOCRÁTICA POPULAR
En conmemoración del XXVIII aniversario
del Partido Comunista de China
30 de junio de 1949
El día 1º de julio de 1949 señala que el Partido Comunista de China ha
vivido ya veintiocho años. Lo mismo que un ser humano, un partido político
tiene niñez, juventud, madurez y vejez. El Partido Comunista de China ya no es
un niño ni un muchacho menor de veinte años, sino un adulto. Cuando un hombre
llega a la vejez, muere ; lo mismo ocurre con un partido. Cuando las clases
desaparezcan, todos los instrumentos de la lucha de clases - los partidos y la
máquina estatal - perderán su función y dejarán de ser necesarios; por tanto,
se extinguirán gradualmente y terminarán su misión histórica, y la sociedad
humana pasará a una etapa superior. Nosotros somos lo contrario de los partidos
políticos de la burguesía. Ellos temen hablar de la extinción de las clases, de
la extinción del Poder estatal y de los partidos. Nosotros, al revés,
declaramos de manera abierta que luchamos con energía precisamente para crear
las condiciones necesarias que aceleren la extinción de todo esto. La dirección
del Partido Comunista y el Poder estatal de la dictadura popular constituyen
tales condiciones. Quien no reconozca esta verdad no es comunista. Tal vez no
la comprendan aún los camaradas jóvenes que acaban de ingresar en el Partido y
que no han estudiado el marxismo-leninismo. Deben comprenderla, pues sólo
entonces podrán tener una concepción justa del mundo. Deben comprender que el
camino que conduce a la abolición de las clases, del Poder estatal y de los
partidos, es el que ha de seguir toda la humanidad; es sólo cuestión de tiempo
y condiciones. Los comunistas de todo el mundo son más clarividentes que la
burguesía, conocen las leyes
425
426
que rigen la existencia y el desarrollo de las cosas, conocen la
dialéctica y ven más lejos. Si la burguesía no acoge con agrado esta verdad, es
porque no quiere ser derrocada. Ser derrocado resulta doloroso y horrible de
imaginar para quienes lo sufren, por ejemplo, para los reaccionarios
kuomintanistas, a quienes derrocamos actualmente, y para el imperialismo
japonés; al cual vencimos junto con otros pueblos. Pero para la clase obrera,
el pueblo trabajador y el Partido Comunista, el problema no está en ser
derrocado, sino en trabajar con ahínco para crear las condiciones en que las
clases, el Poder estatal y los partidos políticos desaparezcan de manera
natural, y la humanidad entre en el reino de la Gran Armonía1. Hemos mencionado
de pasada esta perspectiva lejana del progreso humano, a fin de explicar con
claridad los problemas en los que vamos a detenemos a continuación.
Como todos saben, nuestro Partido no ha vivido estos veintiocho años en
paz, sino en medio de penalidades, obligado a luchar contra los enemigos
interiores y exteriores y contra los de dentro y fuera del Partido. Agradecemos
a Marx, Engels, Lenin y Stalin el habernos dado un arma. Esta arma no es la
ametralladora; sino el marxismo-leninismo.
En su libro La Enfermedad Infantil del “lzquierdismo” en el Comunismo,
escrito en 1920, Lenin describió cómo buscaban los rusos una teoría
revolucionaria2. Sólo después de varios decenios de penalidades y sufrimientos
encontraron el marxismo. Muchas cosas en China eran iguales, o parecidas, a las
existentes en la Rusia anterior a la Revolución de Octubre. Existía la misma
opresión feudal. Existía un atraso económico y cultural similar. Ambos países
eran atrasados, pero China aún más. Otro rasgo común: animados por el deseo de
hacer renacer sus países, los hombres avanzados no se detuvieron ante las
luchas duras y acerbas en la búsqueda de la verdad revolucionaria.
Desde la derrota de China en la Guerra del Opio de 18403, los chinos
avanzados pasaron innumerables penalidades, buscando la verdad en el ejemplo de
los países occidentales. Jung Siu-chüan4, Kang You-wei5, Yen Fu6 y Sun Yat-sen
representan a quienes buscaban la verdad en el ejemplo de Occidente antes que
naciera el Partido Comunista de China. En aquel entonces, los chinos que
aspiraban al progreso leían cualquier libro que contuviese las nuevas teorías
de Occidente. Era asombroso el número de estudiantes enviados al Japón,
Inglaterra, EE.UU., Francia y Alemania. Dentro del país
427
se abolió el sistema de los exámenes imperiales, y las escuelas modernas
surgieron como brotes de bambú después de una lluvia primaveral; se hacían
muchos esfuerzos por aprender de Occidente. En mi juventud, me dediqué también
a esos estudios. Se trataba de la cultura de la democracia burguesa occidental,
cultura que comprendía las teorías sociales y las ciencias naturales de ese
período, o lo que se llamaba "nuevas doctrinas", en oposición a la
cultura feudal china que se llamaba "viejas doctrinas". Durante un
tiempo bastante largo, los que habían aprendido las nuevas doctrinas confiaron
en que éstas salvarían a China, y muy pocos de ellos abrigaban las dudas que
tenían al respecto los partidarios de las viejas doctrinas. Sólo la
modernización podía salvar a China, sólo el aprender de los países extranjeros
podía modernizarla. Entre los países extranjeros de esa época, únicamente los
países capitalistas de Occidente eran progresistas, pues habían edificado con
éxito modernos Estados burgueses. Los japoneses habían logrado éxitos al
aprender de Occidente, y los chinos también deseaban aprender de los japoneses.
A los ojos de los chinos de esa época, Rusia era un país atrasado, y pocos
querían aprender de ella. Así fue cómo los chinos se esforzaron por aprender de
los países extranjeros en el período que va de la década del 40 del siglo XIX a
los comienzos del siglo XX.
La agresión imperialista desvaneció el ensueño de los chinos de aprender
de Occidente. Cosa extraña: ¿por qué los maestros siempre agredían a sus
discípulos? Los chinos aprendieron mucho de Occidente, pero lo aprendido
resultó inaplicable, y sus ideales no pudieron realizarse nunca. Las repetidas
luchas, incluyendo un movimiento de amplitud nacional como la Revolución de
19117, terminaron todas en el fracaso. Día a día empeoraba la situación del
país, y la vida se hizo imposible. Las dudas surgieron; aumentaron y se
profundizaron. La Primera Guerra Mundial estremeció al mundo entero. Los rusos
hicieron la Revolución de Octubre y crearon el primer Estado socialista del
mundo. Bajo la dirección de Lenin y Stalin, la energía revolucionaria del gran
proletariado y del gran pueblo trabajador de Rusia, energía hasta entonces
latente e imperceptible para los extranjeros, entró de pronto en erupción como
un volcán, y los chinos, así como toda la humanidad, comenzaron a mirar a los
rusos con otros ojos. Entonces, y sólo entonces, se inició una era
completamente nueva en el pensamiento y la vida de los chinos. Encontraron el
marxismo-leninismo, la verdad de aplicación universal, y la fisonomía de China
comenzó a cambiar.
428
Fue a través de los rusos que los chinos encontraron el marxismo. Antes
de la Revolución de Octubre, los chinos no sólo desconocían a Lenin y Stalin,
sino que ni siquiera conocían a Marx y Engels. Las salvas de los cañones de la
Revolución de Octubre nos trajeron el marxismo- leninismo. La Revolución de
Octubre ayudó a los hombres avanzados de China, así como a los de la tierra
entera, a adoptar la concepción proletaria del mundo como instrumento para
estudiar el destino de su país y para reconsiderar sus propios problemas.
Seguir el camino de los rusos: tal fue la conclusión. En 1919, se produjo en
China el Movimiento del 4 de Mayo. En 1921, se fundó el Partido Comunista de
China. Sun Yat-sen, en la sima de la desesperación, se encontró con la
Revolución de Octubre y el Partido Comunista de China. Saludó la Revolución de
Octubre, saludó la ayuda de los rusos a los chinos y saludó la cooperación del
Partido Comunista de China. Luego Sun Yat-sen murió, y Chiang Kai-shek subió al
Poder. Al cabo de un largo período de veintidós años, Chiang Kai-shek había
arrastrado a China a una situación sin salida. Durante ese período, en la
Segunda Guerra Mundial antifascista, en la que la Unión Soviética constituía la
fuerza principal, tres grandes potencias imperialistas fueron derrotadas y
otras dos salieron debilitadas. En todo el mundo, sólo una gran potencia
imperialista, los EE.UU., quedó indemne. Sin embargo, los EE.UU. sufrían una
grave crisis interna. Querían esclavizar al mundo entero ; ayudaban a Chiang
Kai-shek a matar varios millones de chinos, suministrándole armas. Bajo la
dirección del Partido Comunista, el pueblo chino, después de expulsar al
imperialismo japonés, ha mantenido durante tres años la Guerra Popular de
Liberación y ha logrado en lo fundamental la victoria.
De este modo, la civilización burguesa occidental, la democracia
burguesa y el proyecto de una república burguesa han caído todos en bancarrota
a los ojos del pueblo chino. La democracia burguesa ha cedido el lugar a la
democracia popular dirigida por la clase obrera, y la república burguesa, a la
república popular. De ahí la posibilidad de llegar, a través de la república
popular, al socialismo y al comunismo, a la abolición de las clases y al mundo
de la Gran Armonía. Kang You-wei escribió el Tatung Shu (Libro de la Gran
Armonía), pero no encontró ni podía encontrar el camino que conduce a la Gran
Armonía. La república burguesa, que existe en el extranjero, no puede existir
en China, porque China es un país oprimido por el imperialismo. El único camino
es el que pasa por la república popular dirigida por la clase obrera.
429
Todos los demás medios se han probado y han fracasado. Entre quienes se
apegaban a ellos, algunos han caído, otros han despertado y otros están
cambiando sus ideas. Los acontecimientos se desarrollan con tanta rapidez que
muchos sienten lo repentino del cambio y la necesidad de aprender de nuevo. Es
comprensible este estado de ánimo y saludamos este buen deseo de ponerse de
nuevo a aprender.
La vanguardia del proletariado chino aprendió el marxismo-leninismo
después de la Revolución de Octubre y fundó el Partido Comunista de China.
Entró de inmediato en las luchas políticas y sólo ahora, después de recorrer
durante veintiocho años un camino sinuoso, ha logrado la victoria fundamental.
De nuestra experiencia de veintiocho años hemos extraído una conclusión igual a
la que Sun Yat-sen, en su testamento, extrajo de la "experiencia de
cuarenta años"; es decir, estamos profundamente convencidos de que para
conquistar la victoria "debemos despertar a las masas populares y unimos
en una lucha común con las naciones del mundo que nos traten en pie de
igualdad". Sun Yat- sen tenía una concepción del mundo distinta de la
nuestra y partía de otra posición de clase al examinar y abordar los problemas
; sin embargo, en la década del 20 de este siglo llegó a una conclusión en lo
esencial idéntica a la nuestra sobre el problema de cómo luchar contra el
imperialismo.
Desde la muerte de Sun Yat-sen han pasado veinticuatro años. La
revolución china, dirigida por el Partido Comunista de China, ha realizado
tremendos avances, tanto en la teoría como en la práctica, y esto ha cambiado
radicalmente la fisonomía de China. La experiencia principal y fundamental
obtenida hasta aquí por el pueblo chino se resume en los dos puntos siguientes:
En el interior del país,
despertar a las masas populares. Esto significa unir a la clase obrera, al
campesinado, a la pequeña burguesía urbana y a la burguesía nacional, formar un
frente único bajo la dirección de la clase obrera y, partiendo de ello, avanzar
hacia el establecimiento de un Estado de dictadura democrática popular dirigido
por la clase obrera y basado en la alianza de los obreros y los campesinos.
En el exterior, unimos en
una lucha común con las naciones del mundo que nos traten en pie de igualdad y
con los pueblos de todos los países. Esto significa aliamos con la Unión
Soviética, con las Democracias Populares y con el proletariado y las amplias
masas populares de todos los demás países para formar un frente único
internacional.
430
"Ustedes se ponen de un lado." Exactamente. Ponemos de un
lado, esto es lo que nos han enseñado la experiencia de cuarenta años de Sun
Yat-sen y la experiencia de veintiocho años del Partido Comunista, y estamos
firmemente convencidos de que, a fin de lograr y consolidar la victoria,
debemos ponemos de un lado. Las experiencias acumuladas en estos cuarenta años
y en estos veintiocho años muestran que todos los chinos sin excepción tienen
que ponerse, o del lado del imperialismo, o del lado del socialismo. No es
posible cabalgar sobre una tapia entre los dos, ni existe un tercer camino.
Combatimos a los reaccionarios chiangkaishekistas que se ponen del lado del
imperialismo, y estamos también contra las ilusiones acerca de un tercer
camino.
"Ustedes son demasiado irritantes." Hablamos de cómo tratar a
los reaccionarios nacionales y extranjeros, o sea, a los imperialistas y sus
lacayos, y no de cómo tratar a cualquier otro. Con los reaccionarios no surge
el problema de irritarlos o no. Irritados o no irritados, seguirán siendo los
mismos, porque son reaccionarios. Podremos aislar a los reaccionarios,
vencerlos o arrancarles el Poder sólo si trazamos una clara línea de
demarcación entre ellos y los revolucionarios, ponemos al desnudo las intrigas
y maquinaciones de los reaccionarios, despertamos la vigilancia y atención en
las filas revolucionarias, elevamos nuestra voluntad de lucha y aplastamos la
arrogancia del enemigo. Ante una fiera, no se debe mostrar la menor timidez.
Que nos sirva de ejemplo lo que hizo Wu Sung8 en la colina de Ching-yang. A los
ojos de Wu Sung, el tigre de la colina de Chingyang, irritado o no, siempre
devoraba hombres. Una de dos: o matar al tigre, o dejarse comer por él.
"Nos hace falta comerciar." Completamente justo, siempre hace
falta comerciar. No estamos contra nadie, salvo los reaccionarios nacionales y
extranjeros que nos estorban para comerciar. Todos deben saber que no son nadie
más que los imperialistas y sus lacayos, los reaccionarios chiangkaishekistas,
quienes nos estorban para comerciar y para establecer relaciones diplomáticas
con los países extranjeros. Cuando nosotros, uniéndonos con todas las fuerzas
nacionales e internacionales, hayamos derrotado a los reaccionarios interiores
y exteriores, podremos comerciar y establecer relaciones diplomáticas con todos
los países sobre la base de la igualdad, del beneficio recíproco y del mutuo
respeto a la integridad territorial y la soberanía.
"La victoria es posible incluso sin ayuda internacional." Esta
es una idea errónea. En la época en que existe el imperialismo, sin las
431
diversas formas de ayuda de las fuerzas revolucionarias internacionales,
es imposible que una verdadera revolución popular, en cualquier país que sea,
logre la victoria ; aun cuando se lograra la victoria, no podría consolidarse.
Así ocurrió con la victoria y la consolidación de la Gran Revolución de
Octubre, como Lenin y Stalin nos lo dijeron hace mucho. Así ocurrió también con
la derrota de las tres potencias imperialistas en la Segunda Guerra Mundial y
con el establecimiento de las Democracias Populares. Y así ocurre también con
el presente y el futuro de la China Popular. Imagínense, sin la existencia de
la Unión Soviética, sin la victoria en la Segunda Guerra Mundial antifascista,
sin la derrota del imperialismo japonés, sin el nacimiento de las Democracias
Populares, sin la lucha a que se levantan las naciones oprimidas de Oriente y
sin la lucha de las masas populares de los EE.UU., Inglaterra, Francia,
Alemania, Italia, Japón y otros países capitalistas contra sus gobernantes
reaccionarios, sin el concurso de todos estos factores, las fuerzas
reaccionarias internacionales que pesan sobre nosotros serían indudablemente
muchas veces mayores que ahora. En tales circunstancias, ¿habríamos podido
lograr la victoria? Evidentemente que no. E incluso si la hubiéramos logrado,
sería imposible consolidarla. El pueblo chino tiene sobrada experiencia al
respecto. Esta experiencia se reflejó hace tiempo en las palabras que dijo Sun
Yat-sen en su lecho de muerte acerca de la necesidad de unirse con las fuerzas
revolucionarias internacionales.
"Necesitamos la ayuda de los Gobiernos de Inglaterra y EE.UU."
Esta es también, en los tiempos que corren, una idea ingenua. Los actuales
gobernantes de Inglaterra y de EE.UU., que son imperialistas, ¿ayudarían a un
Estado popular? Si esos países llegan a comerciar con nosotros y si,
supongamos, estuvieran dispuestos en el futuro a prestamos dinero en
condiciones de beneficio mutuo, ¿por qué lo harían? Porque los capitalistas de
esos países quieren ganar dinero, y sus banqueros, cobrar intereses, para salvarse
de su propia crisis ; eso no es ninguna ayuda para el pueblo chino. Los
Partidos Comunistas y los partidos progresistas de esos países están
presionando a sus gobiernos para que comercien e incluso establezcan relaciones
diplomáticas con nosotros. Eso es muestra de buena voluntad, eso es ayuda, y no
puede colocarse en el mismo plano que la conducta de la burguesía de dichos
países. A lo largo de toda su vida, Sun Yat-sen se dirigió incontables veces a
los países capitalistas solicitando ayuda, pero nada obtuvo y, por añadidura,
sufrió despiadadas repulsas. Sólo una vez en toda su vida Sun Yat-sen recibió
ayuda extranjera, y ésta
432
fue la ayuda de la Unión Soviética. Que los lectores se remitan al
testamento del Dr. Sun Yat- sen, en el que aconsejaba insistentemente no cifrar
esperanzas en la ayuda de los países imperialistas, sino "unimos con las
naciones del mundo que nos traten en pie de igualdad". El Dr. Sun tenía
experiencia: había sufrido, había sido engañado. Debemos tener presentes sus
palabras y no dejamos engañar a nuestro turno. En el terreno internacional,
pertenecemos al frente antiimperialista encabezado por la Unión Soviética y,
para obtener una verdadera ayuda amistosa, sólo podemos dirigimos a este lado,
y no al lado del frente imperialista.
"Ustedes ejercen una dictadura." Queridos señores míos, tienen
razón, es justamente eso lo que hacemos. Toda la experiencia acumulada por el
pueblo chino durante varios decenios nos enseña a ejercer la dictadura
democrática popular, lo que significa privar a los reaccionarios del derecho a
la palabra y dar ese derecho sólo al pueblo.
¿Qué se entiende por pueblo? En China, en la presente etapa, por pueblo
se entiende a la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana y la
burguesía nacional. Dirigidas por la clase obrera y el Partido Comunista, estas
clases se unen, forman su propio Estado, eligen su propio gobierno y ejercen la
dictadura sobre los lacayos del imperialismo, es decir, sobre la clase
terrateniente y la clase capitalista burocrática, así como sobre sus
representantes, los reaccionarios del Kuomintang y sus cómplices, los reprimen,
sólo les permiten actuar en la forma debida y no les toleran que se
extralimiten, ni de palabra ni de hecho. Si se extralimitan de una u otra
forma, se los reprime y se los castiga inmediatamente. La democracia se
practica en el seno del pueblo, el cual goza de las libertades de palabra, de
reunión, de asociación, etc. Sólo el pueblo goza del derecho electoral, y no
los reaccionarios. La combinación de estos dos aspectos, democracia para el
pueblo y dictadura para los reaccionarios, constituye la dictadura democrática
popular.
¿Por qué es preciso proceder de esta manera? La razón es bastante clara
para todos. Si así no se procediera, la revolución fracasaría, el pueblo
sufriría y el Estado perecería.
"¿No quieren ustedes abolir el Poder estatal?" Sí, queremos,
pero no por el momento; aún no lo podemos hacer. ¿Por qué? Porque aún existe el
imperialismo, porque aún existe la reacción interior, porque aún existen las
clases en el país. Nuestra tarea actual es fortalecer el aparato del Estado del
pueblo - principalmente el
433
ejército popular, la policía popular y los tribunales populares - a fin
de consolidar la defensa nacional y proteger los intereses del pueblo. Esta es
la condición para que China, bajo la dirección de la clase obrera y del Partido
Comunista, pueda transformarse con pasos seguros de país agrícola en país
industrial, pasar de la sociedad de nueva democracia a la sociedad socialista y
comunista, abolir las clases y realizar la Gran Armonía. El aparato del Estado,
incluyendo el ejército, la policía y los tribunales, es el instrumento de
opresión de una clase por otra. Con respecto a las clases enemigas, es un
instrumento de opresión, es la violencia y de ningún modo la
"benevolencia". "Ustedes no son benévolos." Exacto. Jamás
aplicamos una política de benevolencia para con las actividades reaccionarias
de los reaccionarios y de las clases reaccionarias. Aplicamos la política de
benevolencia únicamente en el seno del pueblo, y no para con las actividades
reaccionarias de los reaccionarios y de las clases reaccionarias, ajenos al
pueblo.
El Estado popular protege al pueblo. Sólo cuando existe un Estado
popular, el pueblo puede, en todo el país y con participación de todos,
educarse y transformarse por métodos democráticos, y así desembarazarse de la
influencia de los reaccionarios interiores y exteriores (influencia aún muy
fuerte en la actualidad, que subsistirá largo tiempo y que no puede ser
eliminada rápidamente), librarse de los malos hábitos e ideas adquiridos en la
vieja sociedad, evitar dejarse descarriar por los reaccionarios, y continuar el
avance: el avance hacia la sociedad socialista y comunista.
El método que empleamos al respecto es democrático, o sea, un método de
persuasión, y no de coacción. Cuando alguien del pueblo viola la ley, también
debe ser castigado, encarcelado o incluso sentenciado a muerte; pero ésta es
una cuestión de unos pocos casos aislados, que difiere en principio de la
dictadura ejercida sobre los reaccionarios como clase.
A los miembros de las clases reaccionarias y a los elementos de la
reacción, después del derrocamiento de su Poder, mientras no se rebelen, no
cometan actos de sabotaje ni provoquen disturbios, también se les dará tierra y
trabajo, para que puedan vivir, reeducarse por el trabajo y convertirse en
gente nueva. Si no quieren trabajar, el Estado popular los obligará a hacerlo.
Con ellos se realizará también un trabajo de propaganda y educación, y se hará,
además, en forma tan cuidadosa y a fondo como lo hemos hecho con los oficiales
prisioneros. Si se quiere, ésta también puede calificarse de
434
"política de benevolencia", pero es impuesta por nosotros a
los que pertenecían a las clases enemigas y no puede ser colocada en un mismo
plano con el trabajo de autoeducación que realizamos en el seno del pueblo
revolucionario.
Semejante trabajo de reeducación de los miembros de las clases
reaccionarias lo puede efectuar sólo un Estado de dictadura democrática popular
bajo la dirección del Partido Comunista. Una vez que se haya llevado a cabo con
éxito, serán definitivamente eliminadas las principales clases explotadoras de
China, la clase terrateniente y la clase capitalista burocrática (la clase
capitalista monopolista). Queda sólo la burguesía nacional; en la etapa actual
ya podemos emprender en forma apropiada un considerable trabajo educativo entre
muchos de sus componentes. Cuando llegue el momento de realizar el socialismo,
es decir, de nacionalizar las empresas privadas, daremos un paso más en este
trabajo de educación y transformación entre sus componentes. El pueblo tiene en
sus manos una poderosa máquina estatal y no teme la rebelión de la burguesía
nacional.
El problema serio es la educación del campesinado. La economía campesina
es dispersa, y la socialización de la agricultura, a juzgar por la experiencia
de la Unión Soviética, requerirá un tiempo largo y un trabajo minucioso. Sin la
socialización de la agricultura, no puede haber un socialismo completo y
sólido. La socialización de la agricultura debe coordinarse en su marcha con el
desarrollo de una poderosa industria que tenga como sector principal las
empresas estatales9. El Estado de dictadura democrática popular debe resolver
sistemáticamente los problemas de la industrialización del país. Como este
artículo no se propone tratar en detalle las cuestiones económicas, no me
extenderé al respecto.
En 1924, en el I Congreso Nacional del Kuomintang, dirigido por el
propio Sun Yat-sen y en el cual participaron los comunistas, se adoptó un
famoso manifiesto que declaraba:
"En los Estados modernos, el llamado sistema democrático es
generalmente monopolizado por la burguesía y se ha convertido simplemente en un
instrumento de opresión de la gente sencilla. En cambio, el principio de
democracia del Kuomintang representa el bien común de toda la gente sencilla, y
no algo que una minoría pueda arrogarse."
Aparte de la cuestión de quién dirige a quién, el principio de
democracia aquí aludido corresponde, como programa político general, a lo que
llamamos democracia popular o nueva democracia. Un sis-
435
tema estatal que sólo sea bien común de toda la gente sencilla y no algo
que la burguesía pueda arrogarse, más la dirección ejercida por la clase
obrera, he aquí el sistema estatal de dictadura democrática popular.
Chiang Kai-shek traicionó a Sun Yat -sen e implantó la dictadura de la
clase capitalista burocrática y la clase terrateniente como instrumento para
oprimir a la gente sencilla de China. Esta dictadura contrarrevolucionaria
reinó durante veintidós años, y sólo ahora ha sido derrocada por la gente
sencilla de China bajo nuestra dirección.
Los reaccionarios extranjeros que nos acusan de ejercer la
"dictadura" o el "totalitarismo" son precisamente quienes
los ejercen. Ejercen la dictadura o el totalitarismo de una sola clase, la
burguesía, sobre el proletariado y el resto del pueblo. Sun Yat- sen se refería
precisamente a estos individuos al hablar de la burguesía de los Estados
modernos, que oprime a la gente sencilla. Y precisamente de estos canallas
reaccionarios ha aprendido Chiang Kai-shek la dictadura contrarrevolucionaria.
Chu Si, filósofo de la dinastía Sung, escribió muchos libros y dejó
muchas sentencias, hoy ya olvidadas; sin embargo, una de ellas aún se recuerda:
"Trata a cada cual del mismo modo que él trata a los demás."10 Esto
es justamente lo que hacemos; tratamos a los imperialistas y sus lacayos, los
reaccionarios chiangkaishekistas, del mismo modo que ellos nos tratan. ¡Eso es
todo y nada más!
La dictadura revolucionaria y la dictadura contrarrevolucionaria son
opuestas por naturaleza, pero de la segunda se aprendió a ejercer la primera.
Tal aprendizaje es muy importante. Sin poseer este método de dominar a las
clases contrarrevolucionarias, el pueblo revolucionario no podrá mantener su
Poder, la reacción interior y exterior derrocará ese Poder y restaurará su
dominio sobre China, y el desastre se abatirá sobre el pueblo revolucionario.
La dictadura democrática popular se basa en la alianza de la clase
obrera, el campesinado y la pequeña burguesía urbana y, principalmente, en la
alianza de los obreros y los campesinos, porque estas dos clases constituyen
del 80 al 90 por ciento de la población de China. el derrocamiento del
imperialismo y de los reaccionarios kuomintanistas se debe principalmente a la
fuerza de estas dos clases. La transición de la nueva democracia al socialismo
depende principalmente de la alianza de estas dos clases.
La dictadura democrática popular necesita la dirección de la clase
obrera, porque la clase obrera es la más perspicaz, la más desin-
436
teresada y la más consecuentemente revolucionaria. "Toda la
historia de la revolución prueba que, sin la dirección de la clase obrera, la
revolución Fracasa y que, con la dirección de la clase obrera, la revolución
triunfa. En la época del imperialismo, ninguna otra clase en ningún país puede
conducir una verdadera revolución a la victoria. Lo prueba claramente el hecho
de que fracasaron todas las numerosas revoluciones dirigidas por la pequeña
burguesía y la burguesía nacional de China.
La burguesía nacional es de gran importancia en la actual etapa. Aún
tenemos frente a nosotros al imperialismo, enemigo muy feroz. La industria
moderna de China todavía representa sólo una parte muy reducida del total de la
economía nacional. Por el momento no se dispone de estadísticas fidedignas,
pero a juzgar por algunos datos, el valor de la producción de la industria
moderna, antes de la Guerra de Resistencia contra el Japón, sólo constituía
aproximadamente el 10 por ciento del valor global de la producción de la
economía nacional. Para hacer frente a la opresión imperialista y elevar su
economía atrasada a un nivel más alto, China debe utilizar todos los elementos
del capitalismo de la ciudad y del campo que sean beneficiosos y no
perjudiciales para la economía nacional y la vida del pueblo, y debemos unimos
con la burguesía nacional para una lucha común. Nuestra política actual es
limitar el capitalismo, y no destruirlo. Pero la burguesía nacional no puede
desempeñar el papel dirigente en la revolución, ni debe ocupar el puesto
principal en el Poder estatal. La razón de ello reside en que su posición
social y económica determina su debilidad ; esta clase carece de perspicacia y
de valor suficiente, y muchos de sus componentes tienen miedo a las masas.
Sun Yat-sen abogaba por "despertar a las masas populares" o
"ayudar a los campesinos y obreros". ¿Quién, pues, los va a
"despertar" y "ayudar"? Sun Yat-sen pensaba en la pequeña
burguesía y la burguesía nacional. En realidad, ellas no pueden hacerlo. ¿Por
qué terminaron en el fracaso los cuarenta años de actividad revolucionaria de
Sun Yat- sen? Porque en la época del imperialismo, la pequeña burguesía y la
burguesía nacional no pueden conducir ninguna revolución verdadera a la
victoria.
Nuestros veintiocho años han sido muy diferentes. Tenemos mucha
experiencia valiosa. Un Partido disciplinado, pertrechado con la teoría
marxista-leninista, que practica la autocrítica y está ligado con las masas
populares; un ejército dirigido por tal Partido; un frente único de todas las
clases revolucionarias y de todos los grupos
437
revolucionarios dirigido por tal Partido: éstas son las tres armas
principales con las que hemos derrotado al enemigo. Ellas nos diferencian de
nuestros predecesores. Gracias a estas tres armas, hemos logrado la victoria
fundamental. Hemos recorrido un camino sinuoso. Hemos luchado contra las
desviaciones oportunistas en el Partido, tanto de derecha como de
"izquierda". Cada vez que cometíamos graves errores en estas tres
materias, la revolución sufría reveses. Aleccionados por los errores y los
reveses, nos hemos hecho más inteligentes y manejamos mejor nuestros asuntos.
Para cualquier partido político o persona es difícil evitar los errores, pero
procuramos que se yerre menos. Una vez cometido un error, debemos corregirlo, y
cuanto más rápido y más a fondo, mejor.
Al resumir nuestra experiencia, podemos condensarla en un punto: la
dictadura democrática popular dirigida por la clase obrera (a través del
Partido Comunista) y basada en la alianza de los obreros y los campesinos. Esta
dictadura debe unirse con las fuerzas revolucionarias internacionales. He aquí
nuestra fórmula, nuestra experiencia esencial, nuestro programa principal.
Los veintiocho años de vida de nuestro Partido constituyen un largo
período, en el cual sólo hemos hecho una cosa: hemos logrado la victoria
fundamental en la guerra revolucionaria. Ella merece celebrarse, porque es la
victoria del pueblo, porque es una victoria conquistada en un país tan grande
como China. Pero aún nos queda mucho por hacer; si lo comparamos con un viaje,
nuestro trabajo ya realizado es tan sólo el primer paso dado en una larga
marcha de diez mil li. Aún nos quedan por liquidar los remanentes del enemigo.
Tenemos por delante la seria tarea de la construcción económica. Pronto
dejaremos a un lado algunas de las cosas que conocemos bien y nos veremos
obligados a ocupamos de cosas que no conocemos bien. He aquí la dificultad. Los
imperialistas calculan que no seremos capaces de administrar bien nuestra
economía; nos observan desde la orilla, esperando nuestro fracaso.
Debemos vencer las dificultades, debemos aprender lo que ignoramos.
Debemos aprender de todos los entendidos (sean quienes fueren) a trabajar en el
terreno económico. Debemos estimarlos como maestros, aprendiendo de ellos
respetuosa y concienzudamente. No aparentemos saber cuando no sabemos. No nos
demos aire de burócratas. Si ahondamos en un tema durante varios meses, durante
un año o dos, durante tres o cinco, finalmente lo dominaremos. Al comienzo,
algunos de los comunistas soviéticos tampoco sabían ad-
438
ministrar bien los asuntos económicos, y los imperialistas también
esperaban su fracaso. Pero el Partido Comunista de la Unión Soviética salió
victorioso y, bajo la dirección de Lenin y Stalin, no sólo supo hacer la
revolución, sino también realizar la construcción. Ha edificado un grande y
espléndido Estado socialista. El Partido Comunista de la Unión Soviética es
nuestro mejor maestro y debemos aprender de él. La situación, tanto nacional
como internacional, está a nuestro favor, y es plenamente posible que, contando
con el arma de la dictadura democrática popular, unamos a toda la gente del
país, salvo los reaccionarios, y lleguemos con paso firme a nuestra meta.
NOTAS
Se refiere a una sociedad
basada en la propiedad social, libre de la explotación y opresión de clase: un
noble ideal acariciado desde hace mucho por el pueblo chino: Aquí, por reino de
la Gran Armonía se entiende la sociedad comunista.
Véase V. I. Lenin, La
Enfermedad Infantil del "izquierdismo" en el Comunismo, cap. II, en
que Lenin dice:
"En el transcurso de casi medio siglo, aproximadamente de 1840 a
1890, el pensamiento avanzado en Rusia, bajo el yugo del despotismo inaudito
del zarismo salvaje y reaccionario, buscaba ávidamente una teoría
revolucionaria justa, siguiendo con un celo y una atención admirables cada
`última palabra' de Europa y América en este terreno. Rusia hizo suya la única
teoría revolucionaria justa, el marxismo, en medio siglo de torturas y de
sacrificios inauditos; de heroísmo revolucionario nunca visto, de energía increíble
y de investigación abnegada, de estudio, de experimentación en la práctica, de
desengaños, de comprobación, de comparación con la experiencia de Europa."
En 1840-1842, ante la
oposición del pueblo chino a su tráfico del opio, Inglaterra envió tropas a
invadir la provincia de Kuangtung y otras regiones costeras de China, so
pretexto de proteger el comercio. Las tropas en Kuangtung mantuvieron una
guerra de resistencia bajo el mando de Lin Tse-sü.
Jung Siu-chúan (1814-1864),
nacido en Kuangtung, fue dirigente de una guerra revolucionaria campesina a
mediados del siglo XIX. En 1851 dirigió en la provincia de Kuangsí un
levantamiento de masas y proclamó el Reino Celestial Taiping, que ocupó muchas
provincias y luchó durante catorce años contra la dinastía Ching. Esta guerra
revolucionaria fracasó en 1864 y Jung Siu-chüan se envenenó.
Kang You-wei (1858-1927),
natural del distrito de Nanjai, provincia de Kuangtung. En 1895, un año después
que China fue derrotada por el imperialismo japonés, Kang You-wei, al frente de
1.300 candidatos al tercer grado que tomaban parte en los exámenes imperiales
en Pekín, presentó al emperador Kuangsü un "memorial de diez mil
palabras", en el que se le pedía una "reforma política y
modernización" y el cambio de la monarquía autocrática por una monarquía
constitucional. En 1898, con el intento de introducir reformas, el emperador
incorporó a Kang You-wei, junto con Tan Si-tung, Liang Chi-chao y otros, a la
dirección de los asuntos del Estado. Más
439
tarde, la emperatriz viuda Tsisi, que representaba a los
ultraconservadores, tomó de nuevo el Poder, y el movimiento por las reformas
fracasó. Kang You-wei y Liang Chi-chao huyeron al extranjero y formaron una
sociedad para proteger al emperador; sociedad que pasó a ser una facción
política reaccionaria en oposición a los revolucionarios burgueses y
pequeñoburgueses representados por Sun Yat-sen. Entre las obras de Kang figuran
Falsificaciones en los Clásicos de los Preceptos Confucianos, Confucio como Reformador
y Tatung Shu (Libro de la Gran Armonía).
Yen Fu (1853-1921), de
Fuchou, provincia de Fuchién, estudió en una academia naval en Inglaterra.
Después de la Guerra Chino-Japonesa en 1894, patrocinó la monarquía
constitucional y diversas reformas para modernizar a China. Sus traducciones:
Evolución y Ética, de T. H. Huxley; La Riqueza de las Naciones, de Adam Smith;
Sistema de Lógica, de J. S. Mill; El Espíritu de las Leyes, de Montesquieu, y
otras, sirvieron de vehículos para la difusión del pensamiento burgués europeo
en China.
La Revolución de 1911
derrocó el régimen autocrático de la dinastía Ching. El 10 de octubre de ese
año, un sector del Nuevo Ejército, incitado por las sociedades revolucionarias
de la burguesía y pequeña burguesía de la época, se sublevó en Wuchang; a continuación,
se sucedieron sublevaciones en otras provincias, y se derrumbó pronto el
dominio de la dinastía Ching. El 1º de enero de 1912 se estableció en Nankín el
Gobierno Provisional de la República de China, y Sun Yat-sen fue elegido
Presidente Provisional. La revolución logró la victoria mediante la alianza de
la burguesía, los campesinos, los obreros y la pequeña burguesía urbana. Pero,
como el grupo dirigente de la revolución era, por naturaleza, propenso a entrar
en componendas, como no proporcionaba beneficios reales a los campesinos y
cedía a la presión del imperialismo y de las fuerzas feudales, el Poder cayó en
manos de Yuan Shi-kai, caudillo militar del Norte, y la revolución fracasó.
Uno de los héroes de la
novela Shui Ju Chuan (A la Orilla del Agua), quien con las manos desnudas mató
un tigre en la colina de Chingyang. Este es uno de los episodios más populares
de esa Famosa novela.
Para la relación entre la
socialización de la agricultura y la industrialización del país, véase Sobre el
Problema de la Cooperación Agrícola (secciones 7 y 8), informe presentado por
el camarada Mao Tse-tung, el 31 de julio de 1955, en la Conferencia de los
Secretarios de los Comités Provinciales, Municipales y de Regiones Autónomas
del Partido Comunista de China. En este informe, el camarada Mao Tse-tung, a la
luz de la experiencia soviética y de la práctica de nuestro país, desarrolló
con amplitud la tesis de que la socialización de la agricultura debe
coordinarse en su marcha con la industrialización socialista.
Cita del comentario de Chu
Si al libro La Doctrina del Medio, cap. XIII.
440
DESECHAR LAS ILUSIONES,
PREPARARSE PARA LA LUCHA *
14 de agosto de 1949
No es una casualidad que hayan sido publicados en un momento como éste
el Libro Blanco del Departamento de Estado de los EE.UU. sobre las relaciones
chino-norteamericanas y la carta del Secretario de Estado Acheson al Presidente
Truman1. La publicación de estos documentos refleja la victoria del pueblo
chino y la derrota del imperialismo, refleja la decadencia de todo el sistema
imperialista mundial. Ese sistema está carcomido por múltiples e insuperables
contradicciones internas, lo que sume a los imperialistas en una profunda
desolación.
El imperialismo ha preparado las condiciones para su propia ruina. Tales
condiciones son el despertar de las grandes masas populares en las colonias y
semicolonias, así como en los propios países imperialistas. El imperialismo ha
impulsado a las grandes masas populares del mundo entero a entrar en la época
histórica de la gran lucha por la liquidación del imperialismo.
El imperialismo ha preparado las condiciones, tanto materiales como
morales, para la lucha de las grandes masas populares.
Fábricas, ferrocarriles, fusiles, cañones, etc., éstas son las
condiciones materiales. La mayor parte de los poderosos pertrechos del Ejército
Popular de Liberación de China proviene del imperialismo norteamericano, cierta
parte proviene del imperialismo japonés y otra es de nuestra propia
fabricación.
A la agresión de Inglaterra contra China en 18402 siguen las guerras
contra China realizadas por las fuerzas aliadas anglo -francesas3, por
Francia4, por Japón5 y por las fuerzas aliadas de las ocho potencias
(Inglaterra, Francia, Japón, Rusia zarista, Alemania, EE.UU., Italia y
Austria)6 ; la guerra entre el Japón y la Rusia zarista sobre territorio
chino7; la guerra de agresión japonesa contra China, en el Nordeste,
441
442
iniciada en 1931; la guerra de agresión japonesa contra toda China, que
comenzó en 1937 y duró ocho años, y, finalmente, la guerra de los últimos tres
años contra el pueblo chino, mantenida nominalmente por Chiang Kai-shek, pero,
en realidad, por los EE.UU. En esta última guerra, como se afirma en la carta
de Acheson, los EE.UU. han proporcionado al gobierno del Kuomintang una ayuda
material que constituye "más del 50 por ciento de los gastos
monetarios" de éste y "han proporcionado al ejército chino (es decir,
al ejército del Kuomintang) abastecimientos militares". Esta es una guerra
en que los EE.UU. suministran el dinero y las armas, en tanto Chiang Kai-shek
suministra los hombres para luchar por los EE.UU. y asesinar a los chinos.
Todas estas guerras de agresión, más la agresión y la opresión políticas,
económicas y culturales, han provocado en los chinos el odio al imperialismo,
los han hecho detenerse a pensar qué significa todo esto y los han obligado a
poner en pleno juego su espíritu revolucionario y a unirse en la lucha. Ellos
lucharon, fracasaron, lucharon de nuevo, fracasaron de nuevo, volvieron a
luchar; acumularon una experiencia de 109 años, una experiencia de centenares
de luchas, grandes y pequeñas, militares y políticas, económicas y culturales,
con o sin derramamiento de sangre, y sólo entonces obtuvieron la victoria
fundamental de hoy. Estas son las condiciones morales, sin las cuales la
revolución no habría podido triunfar.
Para servir las necesidades de su agresión, el imperialismo creó en
China el sistema comprador y el capital burocrático. La agresión imperialista
estimuló la economía social del país, provocó cambios en ella y creó los
elementos contrarios al imperialismo: la industria nacional y la burguesía
nacional de China y, en particular, el proletariado chino en las empresas
explotadas directamente por los imperialistas, en las del capital burocrático y
en las de la burguesía nacional. Para servir las necesidades de su agresión, el
imperialismo arruinó al campesinado chino, explotándolo por medio del
intercambio de valores
desiguales; de este modo, creó inmensas
masas de campesinos pobres,
________________
Este artículo y los cuatro
que lo siguen - "¡Adiós, Leighton Stuart!”, ¿Por qué es necesario discutir
el Libro Blanco?, "¿Amistad' o agresión?" y "La bancarrota de la
concepción idealista de la historia" -, fueron comentarios escritos por el
camarada Mao Tse-tung para la Agencia de Noticias Sinjua sobre el Libro Blanco
del Departamento de Estado norteamericano y la carta de Dean Acheson. Estos
artículos pusieron al descubierto la naturaleza imperialista de la política de
los EE.UU. hacia China, criticaron las ilusiones que abrigaban algunos de los
intelectuales burgueses chinos con respecto al imperialismo norteamericano y
dieron una explicación teórica de las causas del surgimiento y la victoria de
la revolución china.
443
que sumaban centenares de millones y representaban el ¨o por ciento de
la población rural del país. Para servir las necesidades de su agresión, el
imperialismo preparó en China varios millones de grandes y pequeños
intelectuales de nuevo tipo, diferentes de los literati de viejo tipo y de los
letrados burócratas. Pero el imperialismo y sus lacayos, los gobiernos
reaccionarios de China, pudieron controlar sólo una parte de estos
intelectuales y, finalmente, sólo un puñado, como Ju Shi, Fu Si-nien y Chien
Mu8; todos los demás escaparon de su control y se volvieron contra ellos.
Estudiantes, profesores, catedráticos, técnicos, ingenieros, médicos, hombres
de ciencia, escritores, artistas y empleados públicos, todos se han rebelado o
no quieren seguir más al Kuomintang. el Partido Comunista es el partido de los
pobres, y es presentado, por todas partes y en toda ocasión, por la propaganda
del Kuomintang como una banda de sujetos que cometen asesinatos e incendios,
que violan y saquean, que rechazan la historia y la cultura, que reniegan de la
patria, que carecen de amor filial y de respeto a maestros y ancianos, que no
entran jamás en razón, que practican la comunidad de los bienes y de las
mujeres y que emplean la táctica militar del "mar humano": en resumen,
una horda de diablos de hocico verde y afilados colmillos, horda de criminales
monstruosos para los que no hay perdón. Pero, cosa extraña, esta misma horda se
ha granjeado el apoyo de varios centenares de millones de personas, incluida la
mayoría de los intelectuales, especialmente la juventud estudiantil.
Parte de los intelectuales aún quieren permanecer a la expectativa.
Piensan: el Kuomintang no es bueno y el Partido Comunista tampoco lo es
necesariamente; por lo tanto, mejor esperemos un poco. Algunos de ellos apoyan
de palabra al Partido Comunista, pero en el fondo siguen a la expectativa. Son
precisamente estas personas las que se hacen ilusiones con los EE.UU. No
quieren hacer distinción entre los imperialistas norteamericanos, que están en
el Poder, y el pueblo norteamericano, que no lo está. Se dejan embaucar
fácilmente por las palabras melifluas de los imperialistas norteamericanos,
como si fuera posible que éstos trataran a la China Popular sobre la base de la
igualdad y del beneficio mutuo sin que medie antes una lucha severa y
prolongada. Subsisten todavía entre estos intelectuales muchas ideas
reaccionarias, o sea, antipopulares ; pero ellos no son reaccionarios
kuomintanistas. Son elementos intermedios o de derecha en la China Popular. Son
los partidarios de lo que Acheson llama "individualismo democrático".
Las engañosas maniobras de los Acheson cuentan todavía con una base social en
China, aunque muy endeble.
444
El Libro Blanco de Acheson revela que los imperialistas norteamericanos
no saben en absoluto qué hacer ante la actual situación en China. el Kuomintang
es tan incapaz que ninguna ayuda, por más cuantiosa que sea, puede salvarlo de
su inevitable ruina; los imperialistas norteamericanos pierden el control de la
situación y nada pueden hacer. En su carta Acheson dice:
"El hecho, desafortunado pero ineludible, es que el resultado
ominoso de la guerra civil en China estaba más allá del control del Gobierno de
los EE.UU. Nada de lo que este país hizo o pudo haber hecho dentro de los
límites razonables de sus capacidades podía haber modificado aquel resultado ;
nada de lo que este país dejó sin hacer ha contribuido a él. Este fue el
producto de las fuerzas internas chinas, fuerzas en las cuales este país trató
de influir, pero no pudo."
De acuerdo con la lógica, la conclusión de Acheson debería ser, tal cual
creen o afirman algunos intelectuales chinos con un embrollo en la cabeza,
comportarse como "el carnicero que deja de lado su cuchilla y se convierte
instantáneamente en Buda" o como "el ladrón que se arrepiente y se
transforma en hombre virtuoso", es decir, tratar a la China Popular sobre
la base de la igualdad y del beneficio mutuo y dejar de provocar disturbios.
Pero no, dice Acheson, continuaremos provocando disturbios y lo haremos por
cierto. ¿Se obtendrá algún resultado? Afirma que sí. ¿Con qué clase de gentes
contará? Con los partidarios del "individualismo democrático".
Acheson añade:
". . . la milenaria civilización y el individualismo democrático de
China se reafirmarán finalmente y China se sacudirá el yugo extranjero.
Considero que debemos estimular en China todo desarrollo que, en el presente y
en el futuro, tienda a este fin."
¡Qué diferentes son la lógica del imperialismo y la del pueblo! Provocar
disturbios, fracasar, provocar disturbios de nuevo, fracasar de nuevo, y así
hasta la ruina: ésta es la lógica de los imperialistas y de todos los
reaccionarios del mundo frente a la causa del pueblo, y ellos no marcharán
nunca en contra de esta lógica. Esta es una ley marxista. Cuando decimos que
"el imperialismo es feroz", queremos decir que su naturaleza nunca
cambiará y que los imperialistas nunca dejarán de lado sus cuchillas de carnicero
ni se convertirán jamás en Budas, y así hasta su ruina.
445
Luchar, fracasar, luchar de nuevo, fracasar de nuevo, volver a luchar, y
así hasta la victoria: ésta es la lógica del pueblo, que tampoco marchará jamás
en contra de ella. Esta es otra ley marxista. La revolución del pueblo ruso
siguió esta ley, y la ha seguido también la revolución del pueblo chino.
Las clases luchan, unas clases salen victoriosas, otras quedan
eliminadas. Así es la historia, así es la historia de la civilización de los
últimos milenios. La interpretación de la historia desde este punto de vista es
el materialismo histórico ; desde el punto de vista contrario, el idealismo
histórico.
El método de la autocrítica sólo se puede aplicar en el seno del pueblo
; es imposible persuadir a los imperialistas y a los reaccionarios chinos a que
muestren benevolencia y abandonen el mal camino. El único medio es organizar
fuerzas para luchar contra ellos, como lo hicimos en nuestra Guerra Popular de
Liberación y en la revolución agraria, desenmascarar a los imperialistas,
"irritar"9 a los imperialistas y a los reaccionarios, derrocarlos,
castigarlos por sus transgresiones contra la ley, "sólo permitirles actuar
en la forma debida y no tolerarles que se extralimiten, ni de palabra ni de
hecho". Sólo entonces habrá alguna esperanza de tratar con los países
extranjeros imperialistas sobre la base de la igualdad y del beneficio mutuo.
Sólo entonces habrá alguna esperanza de dar a aquellos terratenientes,
capitalistas burocráticos, miembros de la reaccionaria camarilla kuomintanista
y sus cómplices que hayan depuesto las armas y se hayan rendido, una educación
encaminada a transformar a los malos en buenos, y alguna esperanza de lograr
convertirlos, dentro de lo posible, en personas buenas. Muchos liberales chinos
- elementos democráticos de viejo tipo, o sea, partidarios del
"individualismo democrático", en quienes Truman, Marshall, Acheson,
Leighton Stuart y sus semejantes tienen depositada su esperanza y a quienes
tratan constantemente de ganarse - caen a menudo en la pasividad y se equivocan
con frecuencia en sus juicios sobre los gobernantes de los EE.UU., sobre el
Kuomintang, sobre la Unión Soviética y también sobre el Partido Comunista de
China. Eso se explica precisamente porque no abordan los problemas desde el
punto de vista del materialismo histórico, o no aprueban este modo de abordar
los problemas.
Es deber de los hombres avanzados - comunistas, miembros de los partidos
democráticos, obreros políticamente conscientes, jóvenes estudiantes e
intelectuales progresistas - unirse, en el seno de la China Popular, con las
capas y los elementos intermedios, los elementos
446
atrasados de diversas capas, con todos los que aún se muestran
vacilantes e irresolutos (estas personas continuarán vacilando por largo
tiempo; vacilarán aun después que se hayan hecho firmes; vacilarán apenas
tropiecen con dificultades), darles sincera ayuda, criticar su carácter
vacilante, educarlos, ganarlos para el lado de las masas populares, impedir que
los imperialistas los arrastren consigo, y decirles que desechen las ilusiones
y se preparen para la lucha. Que nadie piense que con la victoria ya no es
menester trabajar entre ellos. Todavía tenemos que trabajar, trabajar mucho y
con paciencia, antes de poder ganar efectivamente a estos elementos para
nosotros. Cuando los ganemos, el imperialismo se encontrará enteramente
aislado, y Acheson no podrá poner en juego ninguna de sus tretas.
La consigna de "prepararse para la lucha" se dirige a los que
todavía acarician ciertas ilusiones con respecto al problema de las relaciones
entre China y los países imperialistas, especialmente entre China y los EE.UU.
En cuanto a este problema, ellos aún se mantienen en la pasividad, aún no han
tomado su decisión, aún no están resueltos a librar una prolongada lucha contra
el imperialismo norteamericano (e inglés), pues albergan todavía ilusiones con
respecto a los EE.UU. En este problema nos sigue separando de ellos una
distancia grande o bastante grande.
La publicación del Libro Blanco y de la carta de Acheson merece
celebrarse, porque lanza un balde de agua fría y deja en vergüenza a los que
mantienen ideas de la vieja democracia o del individualismo democrático, que no
aprueban, o no aprueban mucho, la democracia popular, o el colectivismo
democrático, o el centralismo democrático, o el heroísmo colectivo, o el
patriotismo internacionalista, que manifiestan al respecto descontento o cierto
descontento, o incluso antipatía, pero que aún mantienen sentimientos
patrióticos y no son reaccionarios kuomintanistas. Lanza un balde de agua fría
particularmente a los que creen que todo lo norteamericano es bueno y esperan
que China se modele a la manera de los EE.UU.
Acheson declara abiertamente que se "estimulará" a los
individualistas democráticos chinos a sacudirse el "yugo extranjero”. Esto
quiere decir que llama al derrocamiento del marxismo-leninismo y de la
dictadura democrática popular dirigida por el Partido Comunista de China.
Porque esta doctrina y este sistema, según se alega, son
"extranjeros", no tienen raíces en China y son impuestos a los chinos
por Marx (muerto hace 66 años), de Alemania, Lenin (muerto hace 25 años) y
Stalin (vivo aún), ambos de Rusia; esta doctrina y
447
este sistema son, además, pésimos, pues abogan por la lucha de clases,
por el derribamiento del imperialismo, etc.; de ahí que sea necesario
derrocarlos. En relación con esto, se dice que " . . . el individualismo
democrático de China se reafirmará finalmente" con el "estímulo"
del Presidente Truman, del comandante en jefe entre bastidores Marshall, del
Secretario de Estado Acheson (encantador mandarín extranjero responsable de la
publicación del Libro Blanco) y del embajador Leighton Stuart que se ha escabullido.
Los Acheson consideran que así infunden el "estímulo", pero es muy
posible que los individualistas democráticos chinos que, a pesar de su
confianza en los EE.UU., aún conservan sentimientos patrióticos, lo estimen
como un balde de agua fría que se les ha lanzado y como un motivo de vergüenza,
porque en vez de tratar de manera apropiada con las autoridades de la dictadura
democrática popular de China, los Acheson se entregan a este sucio trabajo y,
lo que es más, lo publican abiertamente. ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza! Para
quienes tienen sentimientos patrióticos, la declaración de Acheson no es un
"estímulo", sino un insulto.
China se encuentra en medio de una gran revolución. Toda China hierve de
entusiasmo. Las condiciones son favorables para ganarnos y unir en tomo nuestro
a todos los que no profesen un odio profundo e implacable a la causa de la
revolución popular, aunque mantengan ideas equivocadas. Los hombres avanzados
deben utilizar el Libro Blanco para emprender un trabajo de persuasión entre
ellos.
NOTAS
El Libro Blanco de los
EE.UU., Relaciones de los Estados Unidos con China fue publicado el 5 de agosto
de 1949 por el Departamento de Estado norteamericano, y la carta de Acheson a
Truman, escrita el 30 de julio de 1949, después que el Departamento de Estado
de los EE.UU. terminó la redacción del Libro Blanco. El texto del Libro Blanco,
dividido en ocho capítulos, trata de las relaciones chino-norteamericanas
durante el período que va desde 1844, año en que los EE.UU. obligan a China a
firmar el Tratado de Wangsia, hasta 1949, año en que la revolución popular
china conquista la victoria fundamental en todo el país. El Libro Blanco relata
con especial detalle cómo, durante los cinco años transcurridos desde fines de
la Guerra de Resistencia contra el Japón hasta 1949, los EE.UU. siguieron la
política de ayudar a Chiang Kai-shek a combatir a los comunistas, lucharon por
todos los medios posibles contra el pueblo chino y finalmente sufrieron la
derrota. El Libro Blanco y la carta de Acheson están plagados de tergiversa-
448
ciones, de omisiones deliberadas e invenciones mentirosas, y de
venenosas calumnias y profundo odio contra el pueblo chino. En la querella que
se entabló entonces dentro del campo reaccionario norteamericano acerca de su
política hacia China, los imperialistas como Truman y Acheson, con el intento
de convencer a sus adversarios, se vieron obligados a revelar públicamente, en
forma de Libro Blanco, parte de la verdad sobre sus actividades
contrarrevolucionarias. Así, en su efecto objetivo, el Libro Blanco constituye
una confesión del imperialismo norteamericano de sus crímenes de agresión
contra China.
Véase el presente tomo, pág.
438, "Sobre la dictadura democrática popular", nota 3.
De 1856 a 1860, Inglaterra y
Francia llevaron a cabo conjuntamente una guerra de agresión contra China y
obligaron al Gobierno de la dinastía Ching a firmar el Tratado de Tientsín y el
Tratado de Pekín.
En 1884-1885, los agresores
franceses invadieron a Vietnam y China. Pese a las victorias obtenidas por las
tropas chinas en la guerra. el corrupto Gobierno de la dinastía Ching firmó el
humillante Tratado de Tientsín, que reconoce la ocupación de Vietnam por
Francia y permite a las fuerzas agresoras francesas penetrar en el Sur de
China.
Se refiere a la Guerra
Chino-Japonesa de 1894. Como resultado de la derrota en la guerra, el Gobierno
de la dinastía Ching concluyó con el Japón el vergonzoso Tratado de
Shimonoseki.
Intervención perpetrada en
1900 por las ocho potencias imperialistas - Inglaterra, Francia, Japón, Rusia
zarista, Alemania, EE.UU., Italia y Austria - con el intento de aplastar el
movimiento Yijetuan del pueblo chino contra la agresión.
Se refiere a la guerra
imperialista que tuvo lugar en 1904-1905 entre Japón y Rusia zarista para
disputarse el Nordeste de China y Corea. Esta guerra se desarrolló
principalmente en la zona de Fengtien (ahora Shenyang) y Liaoyang y alrededor
del puerto de Lüshun, Nordeste de China, y causó enormes pérdidas al pueblo
chino. Como resultado de la guerra, la Rusia zarista fue derrotada y suplantada
por el imperialismo japonés en la posición dominante en el Nordeste de China.
Según el tratado de paz (Tratado de Portsmouth) firmado al término de esta
guerra, la Rusia zarista reconoció también el control exclusivo del Japón sobre
Corea.
Ju Shi, Fu Si-nien y Chien
Mu eran letrados al servicio del gobierno reaccionario del Kuomintang.
Véase el presente tomo, pág.
430, "Sobre la dictadura democrática popular".
¡ADIÓS, LEIGHTON STUART!
18 de agosto de 1949
Dado que Leighton Stuart1 es el símbolo de la completa derrota de la
política de agresión de los EE.UU., resulta comprensible que la fecha escogida
para la publicación del Libro Blanco de los EE.UU. haya sido el s de agosto,
día en que Leighton Stuart ya había partido de Nankín para Washington, pero sin
haber llegado aún. Leighton Stuart es un norteamericano nacido en China, donde
mantuvo relaciones sociales bastante amplias y dirigió muchos años escuelas
misioneras; estuvo una vez preso por los japoneses durante la Guerra de
Resistencia; fingía amar tanto a China como a los EE.UU., y era bien capaz de
embaucar a cierto número de chinos. De ahí que fuera escogido por George C.
Marshall y nombrado embajador de los EE.UU. en China, y se convirtiera en una
de las celebridades del grupo de Marshall. A los ojos de este grupo, tenía sólo
un defecto, a saber, que todo el período en que estuvo de embajador en China
como portador de la política de dicho grupo, fue precisamente el período en que
el pueblo chino hizo fracasar totalmente esta política; semejante
responsabilidad no era pequeña. Resulta muy natural que conviniera publicar el
Libro Blanco, destinado a evadir esta responsabilidad, en el momento en que
Leighton Stuart se encontraba ya en viaje, pero sin haber llegado aún a
Washington.
La guerra para convertir a China en una colonia norteamericana, guerra
en que los EE.UU. suministran el dinero y las armas, y Chiang Kai-shek los
hombres para luchar por los EE.UU. y asesinar a los chinos, ha sido una parte
importante de la política de agresión mundial del imperialismo norteamericano
después de la Segunda Guerra Mundial. La política de agresión de los EE.UU.
apunta a varios blancos. Los tres principales son Europa, Asia y América. China
es el centro de gravedad de Asia, es un gran país con una población de 475
millones de habitantes; al apoderarse de China, los EE.UU. se adueñarían de
toda Asia. Consolidado su frente asiático, el
449
450
imperialismo norteamericano podría concentrar sus fuerzas para atacar a
Europa. En cuanto a su frente en América, lo considera relativamente sólido. He
aquí el conjunto de las alegres cuentas de los agresores norteamericanos.
Pero, en primer lugar, el pueblo norteamericano y los demás pueblos del
mundo no quieren la guerra. En segundo lugar, la atención de los EE.UU. se ha
visto absorbida en gran parte por el despertar de los pueblos de Europa, por el
surgimiento de las Democracias Populares en Europa oriental y, particularmente,
por la tenaz resistencia que a la política de agresión de los EE.UU. opone la
Unión Soviética, baluarte de la paz, poderoso como jamás antes, que se alza en
Europa y Asia. En tercer lugar, y esto es lo principal, el pueblo chino ha
despertado, y las fuerzas armadas y las fuerzas organizadas de las masas
populares, dirigidas por el Partido Comunista de China, se han hecho más
poderosas que nunca. En consecuencia, la camarilla gobernante del imperialismo
norteamericano se ha visto obligada a adoptar, en lugar de una política de
ataques armados directos y amplios contra China, la política de ayudar a Chiang
Kai-shek a hacer la guerra civil.
Fuerzas de mar, tierra y aire de los EE.UU. han participado en la guerra
de China. Había bases navales norteamericanas en Chingtao, Shanghai y Taiwán.
Tropas norteamericanas estaban estacionadas en Peiping, Tientsín, Tangshán,
Chinjuangtao, Chingtao, Shanghai y Nankín. La fuerza aérea de los EE.UU.
controlaba todo el espacio aéreo de China y fotografiaba todas sus zonas
estratégicas para confeccionar mapas militares. En Anping, poblado cercano a
Peiping, en Chiutai, cerca de Changchun, en Tangshán y en la península de
Chiaotung, tropas o personal militar norteamericanos chocaron con el Ejército
Popular de Liberación, el cual en varias ocasiones tomó prisioneros2. La flota
aérea de Chennault intervino ampliamente en la guerra civil3. Además de
transportar tropas para Chiang Kai- shek, la fuerza aérea norteamericana
bombardeó y hundió el crucero Chungching, que se había sublevado contra el
Kuomintang4. Todos éstos fueron actos de participación directa en la guerra,
aunque no habían llegado a una abierta declaración de guerra, ni cobrado gran
envergadura; la forma principal de agresión de los EE.UU. fue la de
proporcionar a Chiang Kai-shek gran cantidad de dinero, municiones y consejeros
para ayudarle a hacer la guerra civil.
El empleo de esta forma por los EE.UU. fue determinado por la situación
objetiva de China y del resto del mundo, y no porque el
451
grupo de Truman- Marshall, camarilla gobernante del imperialismo
norteamericano, no quisiera agredir directamente a China. Además, al comenzar a
ayudar a Chiang Kai -shek en la guerra civil, EE.UU. puso en escena una burda
farsa, en la que desempeñó el papel de mediador en el conflicto entre el
Kuomintang y el Partido Comunista; lo cual fue un intento de ablandar al
Partido Comunista de China, engañar al pueblo chino y llegar así, sin combate,
a controlar toda China. Fracasaron las negociaciones de paz, falló el engaño, y
comenzó la guerra.
¡Desmemoriados liberales o "individualistas democráticos" que
aún abrigan ilusiones con respecto a los EE.UU.! Fíjense en las propias
palabras de Acheson:
"Cuando llegó la paz, los EE.UU. se encontraron en China frente a
tres posibles alternativas: 1) habrían podido liar los bártulos y marcharse; 2)
habrían podido intervenir militarmente en grandes proporciones para ayudar a
los nacionalistas a destruir a los comunistas; 3) podrían, al ayudar a los
nacionalistas a afirmar su Poder en la mayor parte posible de China, esforzarse
por evitar una guerra civil trabajando por un compromiso entre ambas
partes."
¿Por qué los EE.UU. no adoptaron la primera política? Acheson dice:
"La primera alternativa habría representado, y creo que así lo
sentía la opinión pública norteamericana en esa época, el abandono de nuestras
responsabilidades internacionales y de nuestra política tradicional de amistad
hacia China antes de que hubiéramos hecho nosotros un esfuerzo decidido para
remediar las cosas."
Resulta que las "responsabilidades internacionales" de los
EE.UU. y su "política tradicional de amistad hacia China" no
consisten sino en la intervención contra China. La intervención es calificada
de cumplimiento de las responsabilidades internacionales y testimonio de
amistad hacia China, y la no intervención es simplemente inadmisible. Aquí
Acheson violenta a la opinión pública de los EE.UU.; la suya es la
"opinión pública" de Wall Street, y no la opinión pública del pueblo
norteamericano.
¿Por qué los EE.UU. no adoptaron la segunda política? Acheson dice:
"La segunda alternativa, si bien teórica y retrospectivamente puede
parecer seductora, era del todo impracticable. Los na-
452
cionalistas habían sido incapaces de destruir a los comunistas durante
los diez años anteriores a la guerra. Ahora, después de la guerra, los
nacionalistas, como se señala más arriba, estaban debilitados, desmoralizados y
eran impopulares: Habían perdido rápidamente el apoyo popular y el prestigio en
las regiones recuperadas a los japoneses, a consecuencia de la conducta de sus
funcionarios civiles y militares. En cambio, los comunistas eran más fuertes
que nunca y controlaban casi todo el Norte de China. Dada la ineficacia de las
fuerzas nacionalistas, que se demostró más tarde en forma trágica, los
comunistas quizá hubieran podido ser desalojados sólo por las fuerzas armadas
norteamericanas. Es obvio que el pueblo norteamericano no habría sancionado, ni
en 1945 ni más tarde, un compromiso tan colosal de nuestros ejércitos. Por eso
llegamos a la tercera política en alternativa. . ."
¡Idea espléndida! Los EE.UU. suministran el dinero y las armas, y Chiang
Kai-shek los hombres para luchar por los EE.UU. y asesinar a los chinos, para
"destruir a los comunistas" y convertir a China en una colonia
norteamericana, de modo que los EE.UU. puedan cumplir con sus
"responsabilidades internacionales" y llevar a cabo su "política
tradicional de amistad hacia China".
A pesar de la corrupción e incompetencia, de la
"desmoralización" e "impopularidad" del Kuomintang, los
EE.UU. le suministraron el dinero y las armas para que hiciera la guerra. La
intervención armada directa estaba muy bien "teóricamente". A los
propios gobernantes de los EE.UU. también les parece muy bien
"retrospectivamente". Pues una empresa así habría sido en verdad
interesante y habría podido "parecer seductora". Pero no habría
funcionado en la práctica, pues "es obvio que el pueblo norteamericano no habría
sancionado" tal cosa. No es que el grupo imperialista de Truman, Marshall,
Acheson y sus congéneres no la deseara - la deseaba mucho -, sino que la
situación en China, en los EE.UU. y en el mundo entero (cosa que Acheson no
menciona) no se la permitía ; este grupo tuvo que renunciar a lo que prefería y
adoptar el tercer camino.
¡Que escuchen aquellos chinos que creen que "la victoria es posible
incluso sin ayuda internacional"! Acheson les está dando a ustedes una
lección. Acheson es un buen maestro que da lecciones gratuitas, y cuenta toda
la verdad con incansable celo y gran candor. Los EE.UU. se abstuvieron de
enviar importantes fuerzas para atacar a China, no porque el Gobierno de los
EE.UU. no lo quisiera, sino porque tenía
453
sus temores. En primer lugar, temía que el pueblo chino se le opusiera,
y temía verse metido en un pantano sin poder salir. En segundo lugar, temía que
el pueblo norteamericano se le opusiera, y por ello no se atrevió a decretar la
movilización. En tercer lugar, temía que los pueblos de la Unión Soviética, de
Europa y de los demás países del mundo se le opusieran ; quedaría así expuesto
a la condenación universal. La encantadora franqueza de Acheson tiene sus
límites; sobre el tercer temor él no quiere hablar. La razón es que tiene miedo
de quedar en vergüenza ante la Unión Soviética; tiene miedo de que el Plan
Marshall en Europa5, que ya es un fracaso aunque se simula lo contrario,
termine funestamente en completa ruina.
¡Que escuchen aquellos chinos liberales o individualistas democráticos
de vista corta y pensamiento embrollado! Acheson les está dando a ustedes una
lección; es un buen maestro para ustedes. Ha barrido de un solo escobazo todas
las fantasías de ustedes acerca de la humanidad, la justicia y la virtud
norteamericanas. ¿No es así? ¿Acaso pueden encontrar un ápice de humanidad,
justicia o virtud en el Libro Blanco o en la carta de Acheson?
Cierto, los EE.UU. tienen ciencia y técnica; pero desgraciadamente éstas
se hallan en manos de los capitalistas y no en las del pueblo, y son utilizadas
para explotar y oprimir a éste dentro del país y para perpetrar agresiones y
matanzas en el extranjero. También existe en los EE.UU. la
"democracia"; pero desgraciadamente es sólo otro nombre para la
dictadura de una sola clase : la burguesía. Los EE.UU. tienen mucho dinero ;
pero desgraciadamente sólo quieren dárselo a los reaccionarios chiangkaishekistas,
podridos hasta la médula. Los EE.UU., se dice, están y estarán bien dispuestos
a dar dinero a su quinta columna en China, pero no a los simples liberales o
individualistas democráticos, que son demasiado librescos y no saben apreciar
los favores, y menos aún, naturalmente, a los comunistas. Puede darse dinero,
pero sólo a condición. ¿A condición de qué? De seguir a los EE.UU. En Peiping,
Tientsín y Shanghai, los norteamericanos han desparramado alguna harina de
socorro para ver quién se agacha a recogerla. Igual que Chiang Taikung cuando
pescaba6, han tirado el anzuelo para el pez que quiera tragarlo. Pero el que
coma una pitanza distribuida con desprecio tendrá dolor de vientre7.
Nosotros los chinos somos firmes de carácter. Muchos de los que antaño
fueron liberales o individualistas democráticos se han puesto de pie frente a
los imperialistas norteamericanos y sus lacayos,
454
los reaccionarios kuomintanistas. Wen Yi-tuo, lleno de cólera, se alzó
con toda su estatura, enfrentó airado las pistolas del Kuomintang y murió antes
que someterse8. Chu Tsi-ching, aunque gravemente enfermo, prefirió morir de
hambre a aceptar el "alimento de socorro" norteamericano9. Jan Yu, de
la dinastía Tang, escribió Panegírico de Poyi10, en elogio de un hombre de no
pocas ideas "individualistas democráticas", quien eludió su deber
para con el pueblo de su patria, desertó y se opuso a la guerra popular de
liberación de ese entonces dirigida por el rey Wu. Alabó a quien no debía.
Nosotros debemos escribir panegíricos de Wen Yi-tuo y de Chu Tsi-ching, que
demostraron el espíritu heroico de nuestra nación.
¿Qué importa si tenemos que enfrentar algunas dificultades? ¡Que nos
bloqueen! ¡Que nos bloqueen ocho o diez años! Para entonces estarán resueltos
todos los problemas de China. ¿Se van acaso a acobardar los chinos ante las
dificultades, cuando no temen ni a la muerte? Laotsi dijo: "El pueblo no
teme a la muerte, ¿por qué amenazarlo con ella?"11 El imperialismo
norteamericano y sus lacayos, los reaccionarios chiangkaishekistas, no sólo nos
han "amenazado" con la muerte, sino que han dado muerte a muchos de nosotros.
En los últimos tres años, han matado, además de hombres como Wen Yi-tuo,
millones de chinos, con armas norteamericanas como carabinas, ametralladoras,
morteros, lanzacohetes, obuses, tanques, aviones y bombas. Esta situación se
acerca ahora a su fin. Ellos han sido derrotados. No son ellos quienes nos
atacan, sino nosotros quienes los atacamos. Tienen sus días contados. Cierto,
algunos problemas que nos dejan, como el bloqueo, el desempleo, el hambre, la
inflación y los precios en alza, son dificultades, pero ya hemos comenzado a
respirar con mayor alivio que en los últimos tres años. Si hemos salido
triunfantes de la prueba de los últimos tres años, ¿por qué no podemos vencer
estas pocas dificultades de hoy? ¿Por qué no podemos vivir sin los EE.UU.?
Cuando el Ejército Popular de Liberación cruzó el río Yangtsé, el
gobierno de Nankín, títere de los colonialistas norteamericanos, huyó a la
desbandada. Sin embargo, Su Excelencia el embajador Stuart no se movió de su
asiento, los ojos bien abiertos, con la esperanza de instalar otro negocio bajo
nuevo rótulo y sacar algún provecho. Pero, ¿qué vio Stuart? Aparte del Ejército
Popular de Liberación que pasaba columna tras columna y las muchedumbres de
obreros, campesinos y estudiantes que se levantaban, vio algo más: vio a los
liberales o individualistas democráticos chinos también salir en masa,
455
gritando consignas y hablando de revolución junto a los obreros,
campesinos, soldados y estudiantes. En resumen, fue abandonado "en su
soledad, cuerpo y sombra en mutuo consuelo"12 . No tenía nada que hacer, y
debió ponerse en camino, la cartera bajo el brazo.
En China todavía hay algunos intelectuales y otras personas que poseen
ideas confusas y abrigan ilusiones con respecto a los EE.UU. Por tanto, debemos
convencerlos, ganarlos, educarlos y unimos con ellos, para que se pasen al lado
del pueblo y no caigan en las celadas que les tiende el imperialismo. Pero está
ya en completa bancarrota el prestigio del imperialismo norteamericano entre el
pueblo chino, y el Libro Blanco es el acta de esta bancarrota. Los hombres
avanzados deben hacer buen uso del Libro Blanco para educar al pueblo chino.
Leighton Stuart se ha marchado y el Libro Blanco ha Llegado. Muy bien.
Muy bien. Ambos sucesos son dignos de festejarse.
NOTAS
John Leighton Stuart, nacido
en China en 1876, fue siempre un fiel agente de la agresión cultural de los
EE.UU. a China. En 1905 inició sus actividades como misionero en China y en
1919 llegó a ser rector de Yenching University, Fundada en Pekín por los EE.UU.
El 11 de julio de 1946 fue nombrado embajador norteamericano en China. Apoyó
activamente a los reaccionarios kuomintanistas en la guerra civil antipopular y
realizó toda clase de intrigas políticas contra el pueblo chino. El 2 de agosto
de 1949, como habían fracasado completamente todos los esfuerzos del
imperialismo norteamericano por impedir la victoria de la revolución popular de
China, Leighton Stuart tuvo que marcharse en silencio de nuestro país.
A raíz de la rendición del
Japón en 1945, tropas norteamericanas, con el propósito de perpetrar una
agresión contra el territorio y la soberanía de China e intervenir en sus
asuntos internos, desembarcaron en China y se instalaron en Peiping, Shanghai,
Nankín, Tientsín, Tangshán, Kaiping, Chinjuangtao, Chingjái, Chingtao y otros
lugares. Además, hicieron desde dichos puntos continuas incursiones en las
regiones liberadas. El 29 de julio de 1946, las tropas norteamericanas
estacionadas en Tientsín, en coordinación con las tropas bandidescas de Chiang
Kai-shek, asaltaron Anping, distrito de Siangje, provincia de Jopei. Este fue
el Incidente de Anping, mencionado en el texto. El 1º de marzo de 1947,
militares norteamericanos efectuaron un reconocimiento de las posiciones del
Ejército Popular de Liberación en Jesipao, situado entre Changchun y
Chiutai, en el Nordeste de China. Este fue el Incidente de Chiutai. El 16 de
junio de 1946, las tropas norteamericanas acantonadas en Tangshán, provincia de
Jopei, hicieron una incursión en Sungchiaying y otros lugares; en julio,
efectuaron otra en la aldea de
Sanjechuangtsi, distrito de Luansien, y en la aldea
de Sijenan, distrito de
Changli, ambas cercanas a
Tangshán. Este fue el Incidente de Tangshán. De
los numerosos ataques a
la península de Chiaotung, los más conocidos
fueron los dos siguientes: uno
456
realizado el 28 de agosto de 1947 por aviones y buques de guerra
norteamericanos contra Langnuankou y la isla de Siaoli, distrito de Mouping, y
otro, el 25 de diciembre de 1947 por tropas norteamericanas, en coordinación
con las tropas bandidescas de Chiang Kai-shek, contra la aldea de Wanglintao,
situada en el Norte del distrito de Chimo. A todos estos actos de agresión de
las fuerzas norteamericanas contra las regiones liberadas, el Ejército Popular
de Liberación y las fuerzas armadas populares locales les opusieron una firme y
justa acción en defensa propia.
Claire Lee Chennault,
norteamericano, fue por algún tiempo consejero de las fuerzas aéreas del
gobierno kuomintanista. Después de la rendición del Japón, organizó parte del
personal de la XIV Fuerza Aérea norteamericana en un cuerpo de transporte aéreo
para ayudar al Kuomintang a sostener la guerra civil. Este cuerpo tomó paste
directa en los criminales actos de reconocimiento y bombardeo de las regiones
liberadas.
Véase el presente tomo, pág.
417, "Declaración del vocero del Alto Mando del Ejército Popular de
Liberación de China con motivo de los actos de violencia cometidos por buques
de guerra ingleses", nota 4.
El 5 de junio de 1947, el
Secretario de Estado norteamericano George C. Marshall pronunció en la
Universidad de Harvard un discurso, en el cual formuló un plan de
"ayuda" norteamericana destinada a la rehabilitación de Europa. El
"Programa de recuperación europea", trazado más tarde por el Gobierno
norteamericano sobre la base de dicho discurso, se conoció con el nombre de
"Plan Marshall".
Chiang Taikung vivió bajo la
dinastía Chou. Según una leyenda popular, se puso a pescar una vez en el río
Weishui con un anzuelo recto, sin cebo y a tres pies sobre el agua, diciendo:
"Que pique el pez que esté predestinado a ser cogido." (De Cuentos de
la Expedición del Rey Wu contra la Dinastía Yin.)
"Pitanza distribuida
con desprecio” se refiere a las limosnas dadas como insulto. Alude a un relato
de Libro de los Ritos, en que se cuenta cómo un hombre hambriento en el
principado de Chi prefirió morir de hambre a aceptar el alimento que le dieron
en forma insultante.
Wen Yi-tuo (I899-1946),
famoso poeta, sabio y catedrático chino. En I943 llevado del odio implacable
hacia la reacción y corrupción del gobierno de Chiang Kai-shek, empezó a tomar
parte activa en la lucha por la democracia. Después de la Guerra de Resistencia
contra el Japón, luchó enérgicamente contra la guerra civil antipopular que
trataba de desencadenar el Kuomintang en confabulación con el imperialismo
norteamericano. El 15 de julio de 1946, fue asesinado en Kunming por los
bandidos del Kuomintang.
Chu Tsi-ching (1898-1948),
literato contemporáneo y profesor universitario chino. Después de la Guerra de
Resistencia, apoyó activamente el movimiento estudiantil contra el régimen de
Chiang Kai-shek. En junio de 1948 suscribió una declaración en la que se
protestaba contra el apoyo de los EE.UU. al renacimiento del militarismo
japonés y se rechazaba la harina del "socorro norteamericano". Vivía
entonces en una pobreza extrema. Murió en Peiping el u de agosto de 1948, de
miseria y enfermedad, pero hasta en el lecho de muerte advirtió a su familia
que no comprase la harina norteamericana racionada por el gobierno del
Kuomintang.
Poyi, que vivió hacia fines
de la dinastía Yin, se opuso a la expedición del rey Wu de la dinastía Chou
contra la Corte de Yin. Después de la caída de ésta huyó al monte Shouyang y
prefirió morir de hambre antes que alimentarse del grano de la dinastía Chou.
Cita de Laotsi, cap. LXXIV.
Cita del Memorial al
Emperador de Li Mi (224-287).
POR QUE ES NECESARIO DISCUTIR
EL LIBRO BLANCO
28 de agosto de 1949
Hemos criticado el Libro Blanco de los EE.UU. y la carta de Acheson en
tres artículos ("Confesión de impotencia"1, "Desechar las
ilusiones, prepararse para la lucha" y “¡Adiós, Leighton Stuart!”).
Nuestras críticas han suscitado la atención general y amplias discusiones en
todos los partidos democráticos y organizaciones populares, en la prensa y los
centros de enseñanza, así como entre las personalidades democráticas de todos
los sectores sociales del país. Se han publicado muchas declaraciones,
discursos y comentarios justos y útiles. Se celebran foros sobre el Libro
Blanco y toda la discusión continúa aún en pleno desarrollo. La discusión versa
sobre las relaciones chino-norteamericanas, las relaciones chino-soviéticas,
las relaciones entre China y los países extranjeros en los últimos cien años,
la relación mutua entre la revolución china y las fuerzas revolucionarias del
mundo, la relación entre los reaccionarios kuomintanistas y el pueblo chino, la
actitud que deben adoptar los partidos democráticos, las organizaciones
populares y las personalidades democráticas de todos los sectores sociales en
la lucha contra el imperialismo, la actitud que deben asumir los liberales, o
los llamados individualistas democráticos, frente a la cuestión de las
relaciones interiores y exteriores del país en su conjunto, los medios de
afrontar las nuevas intrigas imperialistas, etc. Todo esto está muy bien y
tiene un gran valor educativo.
El mundo entero discute ahora la revolución china y el Libro Blanco de
los EE.UU. Esto no es casual; muestra la gran significación de la revolución
china en la historia mundial. En cuanto a nosotros los chinos, si bien hemos
logrado en lo fundamental la victoria en nuestra revolución, no hemos tenido
desde hace mucho tiempo ocasión de discutir a fondo las relaciones recíprocas
entre esta
457
458
revolución y los diversos factores existentes tanto dentro como fuera
del país. Tal discusión es necesaria, y ahora hemos encontrado la oportunidad:
la discusión del Libro Blanco de los EE.UU. Si no teníamos antes oportunidad
para una discusión semejante, era porque no habíamos logrado la victoria
fundamental en la revolución y los reaccionarios chinos y extranjeros habían
aislado las regiones liberadas populares de las grandes ciudades, y porque el
desarrollo de la revolución aún no había alcanzado a revelar por completo los
aspectos de ciertas contradicciones. Ahora la situación es diferente. Se ha
liberado la mayor parte de China, se han revelado plenamente los aspectos de
todas las contradicciones interiores y exteriores y, justo en este momento, los
EE.UU. publican el Libro Blanco. Así se ha encontrado la oportunidad para la
discusión.
El Libro Blanco es un documento contrarrevolucionario que demuestra
abiertamente la intervención del imperialismo norteamericano en China. En este
sentido, el imperialismo se ha apartado de su norma habitual. La grande y
victoriosa revolución china ha obligado a un sector o facción de la camarilla
imperialista de los EE.UU. a publicar, para contestar los ataques de otro
sector o facción, algunos datos auténticos acerca de sus acciones contra el
pueblo chino y deducir de esos datos conclusiones reaccionarias, pues de otro
modo no habría podido arreglárselas para mantenerse en el Poder. El hecho de
que la revelación pública haya reemplazado el disimulo demuestra que el
imperialismo se ha desviado de su norma habitual. Hasta hace algunas semanas,
antes de la publicación del Libro Blanco, los gobiernos de los países
imperialistas jamás decían la verdad en sus declaraciones ni en sus documentos
oficiales, sino que los llenaban, o al menos condimentaban, con palabras de
humanidad, justicia y virtud, a pesar de que se entregaban todos los días a
actividades contrarrevolucionarias. Así actúan aún el imperialismo inglés,
viejo pícaro y experto en ardides, y algunos otros países imperialistas
menores. Combatido por el pueblo, de una parte, y por otra facción de su propio
campo, de la otra, el grupo imperialista norteamericano representado por los
advenedizos neuróticos, recién llegados al Poder, como Truman, Marshall,
Acheson, Leighton Stuart y otros, ha estimado necesario y factible revelar
públicamente algunas (no el total) de las actividades contrarrevolucionarias, a
fin de poder discutir así con sus rivales del mismo campo acerca de cuál
táctica contrarrevolucionaria es más hábil. Ha tratado, por este camino, de
convencerlos para poder continuar aplicando la táctica contrarrevolucionaria
que
459
considera más hábil. Dos facciones de contrarrevolucionarios compiten
entre sí. Una dice: "Nuestro método es el mejor." La otra replica:
"el nuestro es el mejor." Cuando la disputa se toma enmarañada, una
facción lanza de súbito sus cartas sobre la mesa, revelando muchos de los
trucos mágicos de que se valió en el pasado. He aquí el Libro Blanco.
Y así el Libro Blanco ha llegado a ser material educativo para el pueblo
chino. Durante muchos años, cierto número de chinos (en determinada época un
gran número) sólo creían a medias lo que nosotros los comunistas les decíamos
sobre muchas cuestiones, principalmente sobre la naturaleza del imperialismo y
la del socialismo, y pensaban: "A lo mejor no es así." Esta situación
cambió a partir del 5 de agosto de 1949. Acheson les dio una lección y habló en
calidad de Secretario de Estado de los EE.UU. En lo que concierne a algunos
datos y conclusiones, lo que él dijo coincide exactamente con lo que hemos
venido diciendo nosotros, los comunistas, y los demás hombres avanzados. De
este modo, la gente ya no ha podido menos de creemos y muchos han abierto los
ojos: "¡Resulta que así eran las cosas!"
Acheson comienza su carta a Truman narrando cómo ha elaborado el Libro
Blanco. Su Libro Blanco, dice, es diferente de todos los otros, es muy objetivo
y muy franco:
"Este es el registro sincero de un período extremadamente
complicado y sumamente infeliz en la vida de un gran país, al cual los EE.UU.
han estado ligados desde hace mucho por lazos de la más estrecha amistad. No se
ha omitido ningún dato disponible aunque contenga observaciones de crítica a
nuestra política o pueda servir de base para futuras críticas. La fuerza
inherente a nuestro sistema radica en la sensibilidad del Gobierno frente a una
opinión pública informada y crítica. Es precisamente esta opinión pública
informada y crítica la que los gobiernos totalitarios, sean derechistas o
comunistas, no pueden soportar ni toleran."
Efectivamente existen ciertos lazos entre el pueblo chino y el pueblo
norteamericano. Mediante los esfuerzos mancomunados de ambos pueblos, estos
lazos podrán desarrollarse en el futuro hasta llegar a ser "la más
estrecha amistad”. Pero los obstáculos puestos por los reaccionarios chinos y
norteamericanos han estorbado y siguen estorbando en sumo grado su desarrollo.
Además, los reac-
460
cionarios de ambos países han difundido muchas mentiras entre sus
pueblos y puesto en juego numerosas artimañas de baja ley, es decir, han
difundido mucha propaganda nociva y perpetrado no pocas acciones malvadas; por
eso, los lazos entre los dos pueblos distan mucho de ser estrechos. Los
"lazos de la más estrecha amistad" a que se refiere Acheson no son
los que existen entre los dos pueblos, sino entre los reaccionarios de ambos
países. Aquí Acheson no es objetivo ni franco, confunde las relaciones entre los
dos pueblos con las que existen entre los reaccionarios de los dos países. Para
ambos pueblos, la victoria de la revolución china y la derrota de los
reaccionarios chinos y norteamericanos constituyen el acontecimiento más
jubiloso que jamás haya ocurrido, y el actual período es el más feliz de su
vida. Sólo para Truman, Marshall, Acheson, Leighton Stuart y demás
reaccionarios norteamericanos y para Chiang Kai-shek, H. H. Kung, T.
Soong, Chen Li-fu, Li
Tsung-yen, Pai Chung-si y demás reaccionarios chinos, éste, al contrario, es en
verdad un "período extremadamente complicado y sumamente infeliz" de
su vida.
Al hablar de la opinión pública, los Acheson confunden la de los
reaccionarios con la del pueblo. Frente a la opinión pública del pueblo, los
Acheson no tienen ni la menor "sensibilidad", y son todos ciegos y
sordos. Desde hace años permanecen sordos a la oposición de los pueblos de
EE.UU., de China y del resto del mundo a la política exterior reaccionaria del
Gobierno norteamericano. ¿Qué es lo que entiende Acheson por "opinión
pública informada y crítica"? Los numerosos instrumentos de propaganda,
especializados en la fabricación de mentiras y en las amenazas contra el
pueblo, como los diarios, agencias de noticias, periódicos y radiodifusoras
controlados por los dos partidos reaccionarios de los EE.UU., el Republicano y
el Demócrata. Acheson tiene razón al afirmar que los comunistas (y con ellos el
pueblo) "no pueden soportar ni toleran" estas cosas. Por eso hemos
clausurado los servicios de información del imperialismo y hemos prohibido a
sus agencias noticiosas distribuir despachos entre la prensa china; no les
permitimos continuar envenenando con toda libertad el alma del pueblo chino en
territorio chino.
Decir que un gobierno dirigido por el Partido Comunista es un
"gobierno totalitario", constituye también una verdad a medias. Este
es un gobierno que ejerce la dictadura sobre los reaccionarios nacionales y
extranjeros y que no concede a ninguno de ellos ni la más mínima libertad para
llevar a cabo actividades
contrarrevolucionarias. Los reaccionarios se enojan e injurian:
"¡Gobierno tota-
461
litario!" Nada más cierto si se trata del poder del Gobierno
Popular para reprimir a los reaccionarios. Este poder está ahora inscrito en
nuestro programa ; también quedará inscrito en nuestra Constitución. Para un
pueblo victorioso, este poder, como la comida y la ropa, es algo de lo que no
puede prescindir ni por un momento. Es una cosa excelente, un talismán
protector, un arma mágica que se transmite de generación en generación y que
bajo ninguna circunstancia debe desecharse antes de la abolición total y
definitiva del imperialismo en el exterior y de las clases dentro del país.
Cuanto más injurian los reaccionarios : "Gobierno totalitario", más
obvio resulta que vale un tesoro. Pero la observación de Acheson también es
falsa a medias. En relación a las masas populares, un gobierno de dictadura
democrática popular dirigido por el Partido Comunista no es dictatorial, sino
democrático. Es el gobierno del pueblo mismo. Sus funcionarios deben prestar
oído respetuoso a la voz del pueblo. A1 mismo tiempo, son maestros del pueblo,
al que enseñan en el espíritu de la autoeducación o autocrítica.
En cuanto a lo que Acheson llama "gobierno totalitario
derechista", es al propio Gobierno de los EE.UU. a que corresponde el
primer lugar entre tales gobiernos en el mundo después de la caída de los
gobiernos fascistas de Alemania, Italia y Japón. Todos los gobiernos burgueses,
incluidos los de los reaccionarios alemanes, italianos y japoneses amparados
por el imperialismo, son gobiernos de este tipo. El gobierno de Tito en
Yugoslavia se ha convertido ahora en un cómplice de esta pandilla. Gobiernos
como los de EE.UU. e Inglaterra son gobiernos por los cuales una sola clase, la
burguesía, ejerce la dictadura sobre el pueblo. Contrario en todo sentido al
gobierno popular, este tipo de gobierno practica la llamada democracia para la
burguesía, pero ejerce la dictadura sobre el pueblo. Los gobiernos de Hitler,
Mussolini, Tojo, Franco y Chiang Kai-shek desecharon el velo de la democracia
burguesa, o simplemente no lo usaron, porque en sus países la lucha de clases
era extremadamente intensa y encontraron más ventajoso desechar o simplemente
no usar este velo, por miedo de que el pueblo también lo utilizara para sus
propios fines. el Gobierno de los EE.UU. todavía tiene un velo de democracia,
pero éste ha sido cortado y reducido por los reaccionarios norteamericanos a un
minúsculo retazo, ya muy descolorido, lejos de lo que era en los tiempos de
Washington, Jefferson y Lincoln2. La razón reside en que la lucha de clases se
ha vuelto más intensa. Cuando la lucha de clases se haga más intensa aún,
462
el velo de democracia de los EE.UU. será inevitablemente arrojado a los
cuatro vientos.
Como todos pueden ver, Acheson comete un gran número de errores apenas
abre la boca. Esto es inevitable, porque se trata de un reaccionario. En cuanto
a la medida en que el Libro Blanco sea un "registro sincero", creemos
que es sincero y no lo es al mismo tiempo. Los Acheson son francos cuando creen
subjetivamente que la franqueza beneficiará a su partido o a su facción. De
otro modo no lo son. Fingir franqueza es un ardid de la lucha.
NOTAS
Comentario de la redacción
de la Agencia de Noticias Sinjua, publicado el 12 de agosto de 1949.
Jorge Washington
(1732-1799), Tomás Jefferson (1743-1826) y Abraham Lincoln (1809-1865) fueron
célebres estadistas burgueses de los primeros tiempos de los EE.UU. Washington
fue comandante en jefe del ejército revolucionario de las colonias durante la
Guerra de la Independencia (1775-1783) y primer presidente de los EE.UU.
Jefferson redactó la Declaración de la Independencia y fue también presidente
de los EE.UU. Lincoln patrocinó la abolición de la esclavitud de los negros en
los EE.UU. y, durante su presidencia, dirigió la guerra contra los esclavistas
de los estados del Sur (1861-1865). En 1862 hizo pública la "Proclamación
de la Emancipación".
¿"AMISTAD" O AGRESIÓN?
30 de agosto de 1949
Con el propósito de justificar la agresión, Dean Acheson repite su
cantinela de la "amistad" y añade un montón de
"principios". Acheson dice:
"El interés del pueblo y del Gobierno de los EE.UU. por China se
remonta muy atrás en nuestra historia. A pesar de la distancia y de las
considerables diferencias de antecedentes históricos que separan a China de los
EE.UU., nuestra amistad por ese país ha sido siempre intensificada por los
lazos religiosos, filantrópicos y culturales que han unido a los dos pueblos, y
ha sido testimoniada a lo largo de muchos años por numerosos actos de buena
voluntad, incluidos el uso de la indemnización Bóxer para la educación de
estudiantes chinos, la abolición de la extraterritorialidad durante la Segunda
Guerra Mundial y nuestra amplia ayuda a China durante la guerra y después de su
término. Los archivos demuestran que los EE.UU. han mantenido en forma
consecuente y mantienen aún los principios fundamentales de nuestra política
exterior hacia China, que incluyen la doctrina de puertas abiertas, el respeto
a la integridad administrativa y territorial de China y la oposición a toda
dominación extranjera sobre China."
Acheson miente descaradamente cuando describe la agresión como
"amistad".
La historia de la agresión del imperialismo norteamericano contra China,
desde 1840, cuando ayudó a los ingleses en la Guerra del Opio, hasta el momento
en que fue arrojado de China por el pueblo chino, debería quedar escrita en un
claro y conciso manual para la educación de la juventud china. Los EE.UU.
fueron uno de los primeros países que obligaron a China a conceder la
extraterritorialidad1; prueba de lo cual es el Tratado de Wangsia2 de 1844,
primer tratado firmado
463
464
entre China y los EE.UU., del que se habla en el Libro Blanco. En este
mismo Tratado, los EE.UU., además de imponer a China cláusulas como la que
estipula la apertura de cinco puertos al comercio, la obligaron a aceptar la
actividad de los misioneros norteamericanos. Durante un período muy largo, el
imperialismo norteamericano atribuyó más importancia que otros países
imperialistas a las actividades en la esfera de la agresión espiritual,
extendiéndolas desde las obras religiosas hasta las "filantrópicas" y
culturales. Según algunas estadísticas, las inversiones en China de las
organizaciones misioneras y "filantrópicas" norteamericanas
totalizaban 41.900.000 dólares, y el 14,7 por ciento de los fondos de las
organizaciones misioneras se dedicaba a los servicios médicos, el 38,2 por
ciento a la educación y el 47,1 por ciento a las actividades religiosas3.
Muchos centros de enseñanza conocidos en China, como Yenching University,
Peking Union Medical College, Huei Wen Academies, St. John's University,
University of Nanking, Soochow University, Hangchow Christian College, Hsiangya
Medical School, West China Union University y Lingnan University, fueron
creados por norteamericanos4. Fue en este campo de actividad donde adquirió
renombre Leighton Stuart, y fue así cómo llegó a ser embajador de los EE.UU. en
China. Los Acheson saben bien de qué hablan, y su declaración de que
"nuestra amistad por ese país ha sido siempre intensificada por los lazos
religiosos, filantrópicos y culturales que han unido a los dos pueblos"
tiene antecedentes. Fue con el solo propósito de "intensificar la
amistad", se nos dice, que los EE.UU. se ocuparon con tanto ahínco y
premeditación en la administración de estas obras durante 105 años, desde la
firma del Tratado de 1844.
La participación en la expedición aliada de las ocho potencias para
derrotar a China en 1900, la exacción de la "indemnización Bóxer" y
la utilización posterior de estos fondos "para la educación de estudiantes
chinos" con propósitos de agresión espiritual: esto también se considera
una prueba de "amistad".
A pesar de la "abolición" de la extraterritorialidad, el
criminal culpable de la violación de Shen Chung, a su regreso a los EE.UU., fue
declarado exento de culpa y puesto en libertad por el Departamento de Marina
norteamericano5: esto se considera otra prueba de "amistad".
La "ayuda a China durante la guerra y después de su término",
que totaliza más de 4.500 millones de dólares según el Libro Blanco, pero más
de 5.914 millones de dólares según nuestros cálculos, fue
465
proporcionada a Chiang Kai-shek para ayudarle a asesinar varios millones
de chinos : esto se considera otra prueba de "amistad".
Toda la "amistad" que ha manifestado el imperialismo
norteamericano por China durante los últimos 109 años (desde 1840, año en que
los EE.UU. colaboraron con Inglaterra en la Guerra del Opio), especialmente el
gran acto de "amistad" expresado en la ayuda a Chiang Kai-shek para
asesinar varios millones de chinos en los últimos años, no ha tenido más que un
propósito, del cual Acheson dice: "Los EE.UU. han mantenido en forma
consecuente y mantienen aún los principios fundamentales de nuestra política
exterior hacia China, que incluyen la doctrina de puertas abiertas, el respeto
a la integridad administrativa y territorial de China y la oposición a toda
dominación extranjera sobre China".
Se asesinó a varios millones de chinos sin otro propósito que, primero,
mantener las puertas abiertas; segundo, respetar la integridad administrativa y
territorial de China, y tercero, oponerse a toda dominación extranjera sobre
China.
Hoy, las únicas puertas todavía abiertas para los Acheson están en
pequeñas extensiones de tierra, como Cantón y Taiwán, y sólo en estos sitios
"se mantiene aún" el primero de estos sagrados principios. En otros
lugares, en Shanghai por ejemplo, la puerta se mantuvo abierta después de la
liberación, pero ahora alguien utiliza los barcos de guerra norteamericanos y
sus grandes cañones para aplicar un principio que está muy lejos de ser
sagrado: el de puertas bloqueadas.
Hoy, es sólo en pequeñas extensiones de tierra como Cantón y Taiwán
donde, gracias al segundo principio sagrado de Acheson, "se mantiene
aún" la "integridad" administrativa y territorial. Todos los
demás lugares han tenido mala suerte, allí la administración y el territorio
han caído hechos añicos.
Hoy, es sólo en lugares como Cantón y Taiwán donde, gracias al tercer
sagrado principio de Acheson, "toda dominación extranjera" incluida
la dominación norteamericana, ha sido liquidada por la "oposición" de
los Acheson; por lo tanto, tales lugares siguen dominados por los chinos. El
resto del territorio chino - su sola mención le hace a uno llorar - se ha
perdido enteramente, está dominado en su totalidad por extranjeros, y allí
todos los chinos sin excepción se han convertido en esclavos. Hasta este punto
de su carta, a Su Excelencia Dean Acheson le faltó tiempo para indicar de qué
país vinieron esos extranjeros, pero lo que se subentiende es claro, y no hay
necesidad de preguntar.
466
¿Se considera como un principio también la no intervención en los
asuntos internos de China? Probablemente no, pues Acheson no lo ha dicho. Tal
es la lógica de los señorones norteamericanos. Quienquiera que lea la carta de
Acheson hasta el fin, podrá dar testimonio de esa lógica sublime.
NOTAS
1 "Extraterritorialidad" se refiere a la jurisdicción
consular. Era uno de los privilegios de carácter agresivo que los imperialistas
se arrogaron en China. La llamada jurisdicción consular significaba que los
súbditos de los países imperialistas residentes en China no quedaban sujetos a
la jurisdicción china; cuando cometían crímenes o eran acusados en juicios
civiles, sólo podían ser procesados en los tribunales consulares establecidos
en China por sus respectivos países, sin que el Gobierno chino pudiese
intervenir.
2 El Tratado de Wangsia fue el primer tratado desigual que se firmó como
resultado de la agresión norteamericana a China. En julio de 1844, los EE.UU.,
aprovechándose de la situación en que se encontraba China después de su derrota
en la Guerra del Opio, obligaron al Gobierno de la dinastía Ching a firmar, en
la aldea de Wangsia, cerca de Macao, el Tratado Chino-Norteamericano sobre la
Apertura de Cinco Puertos al Comercio, conocido como Tratado de Wangsia. Este
Tratado, compuesto de 34 artículos, estipulaba que se otorgarían a los EE.UU.
los mismos derechos y privilegios de que gozaba Inglaterra en virtud del
Tratado de Nankín y de sus anexos, incluida la jurisdicción consular.
Véase C. F. Remer,
Inversiones Extranjeras en China, cap. XV.
Yenching University estaba
en Peiping; Huei Wen Academies, en Peiping y Nankín; St. John's University, en
Shanghai; Hsiangya Medical School, en Changshá; West China Union University, en
Chengtú, y Lingnan University, en Cantón.
El 24 de diciembre de 1946,
en Peiping, el cabo William Pierson y otros soldados de la infantería de marina
norteamericana violaron a Shen Chung, estudiante de la Universidad de Pekín.
Este hecho despertó en todo el pueblo gran indignación contra las atrocidades
cometidas por las fuerzas norteamericanas. En enero de 1947, a despecho de las
protestas populares, el gobierno del Kuomintang entregó al principal criminal,
Pierson, a las autoridades norteamericanas para que lo juzgaran a su
discreción. En agosto, el Departamento de Marina de los EE.UU. puso en libertad
a este criminal, declarándolo “exento de culpa”.
LA BANCARROTA
DE LA CONCEPCIÓN IDEALISTA
DE LA HISTORIA
16 de septiembre de 1949
Agradecimiento le deben los chinos a Acheson, vocero de la burguesía
norteamericana, no sólo porque ha confesado en forma explícita que los EE.UU.
proporcionaron el dinero y las armas, y Chiang Kai-shek los hombres para luchar
por los EE.UU. y hacer una carnicería con el pueblo chino, confesión que ha
dado a los progresistas de China pruebas con las cuales convencer a los
elementos atrasados. Miren ustedes, ¿no ha confesado el mismo Acheson que la
gigantesca y sanguinaria guerra de los últimos años, que costó la vida a
millones de chinos, fue sistemáticamente organizada por el imperialismo de los
EE.UU.? Agradecimiento le deben los chinos no sólo, además, porque ha declarado
abiertamente que los EE.UU. intentan reclutar a "individualistas
democráticos" de China para organizar una quinta columna norteamericana y
derrocar al Gobierno Popular dirigido por el Partido Comunista de China, lo que
ha alertado tanto a los chinos, especialmente a aquellos teñidos de
liberalismo, que se prometen mutuamente no dejarse engañar por los
norteamericanos y están todos en guardia contra las solapadas intrigas del
imperialismo norteamericano. Agradecimiento le deben los chinos también porque
ha fabricado disparatadas leyendas acerca de la historia moderna de China; su
concepción de la historia es precisamente la que comparte un sector de los
intelectuales chinos, es decir, la concepción idealista burguesa de la
historia. Por lo tanto, una refutación a Acheson puede beneficiar a muchos
chinos, ampliándoles sus horizontes. El beneficio puede ser todavía mayor para
aquellos cuya concepción es igual, o en ciertos aspectos igual, a la de
Acheson.
¿Cuáles son, pues, las disparatadas invenciones de Acheson acerca de la
historia moderna de China? Trata, ante todo, de explicar el
467
468
surgimiento de la revolución china en función de las condiciones
económicas e ideológicas del país. Al respecto ha relatado muchos mitos.
Acheson dice :
"La población de China se duplicó durante los siglos XVIII y XIX,
creando con ello una presión insoportable sobre la tierra. El primer problema
que cada gobierno chino ha tenido que enfrentar es alimentar a esta población.
Hasta el momento ningún gobierno ha tenido éxito. El Kuomintang intentó
solucionarlo estampando en los códigos muchas leyes de reforma agraria. Algunas
de estas leyes han fracasado, otras han sido pasadas por alto. En no escasa
medida, el apuro en que hoy se encuentra el Gobierno Nacional se debe a que no
ha logrado proveer a China de lo suficiente para comer. Gran parte de la
propaganda de los comunistas chinos consiste en las promesas de que ellos
resolverán el problema agrario."
Para los chinos que no ven con claridad la esencia del asunto, lo
anterior parece admisible. Demasiadas bocas, alimentos insuficientes ; de ahí
la revolución. El Kuomintang no logró resolver este problema, y es poco
probable que el Partido Comunista pueda resolverlo. "Hasta el momento
ningún gobierno ha tenido éxito."
¿Surgen las revoluciones a causa de la superpoblación? Ha habido muchas
revoluciones, en los tiempos antiguos y modernos, en China y en el extranjero;
¿Se debieron todas a la superpoblación? ¿Se debieron también a la
superpoblación las numerosas revoluciones chinas surgidas en los últimos
milenios? ¿Se debió también a la
superpoblación la revolución
norteamericana contra Inglaterra1 de
hace 174 años? El conocimiento de
la historia que tiene Acheson
es nulo. Ni
siquiera ha leído la Declaración de la Independencia de
los Estados Unidos. Washington, Jefferson y otros
hicieron la
revolución contra Inglaterra porque
los ingleses oprimían y explotaban
a los norteamericanos, y no
debido a una superpoblación de los
EE.UU. Cada vez que el pueblo chino derrocó una dinastía feudal, fue
porque esa dinastía oprimía y explotaba al pueblo, y no porque el país
estuviera superpoblado. Los rusos hicieron la Revolución de Febrero y la
Revolución de Octubre debido a la opresión y explotación del zar y de la
burguesía rusa, y no a una superpoblación, ya que hasta el día de hoy Rusia
posee mucho más tierras de las que necesita su población. En Mongolia, donde la
tierra es tan vasta y la pobla-
469
ción tan escasa, una revolución sería inconcebible según el razonamiento
de Acheson; sin embargo, allí tuvo lugar la revolución hace ya mucho tiempo2.
Según Acheson, China no tiene ninguna salida. Una población de 475
millones constituye una "presión insoportable" y, con revolución o
sin revolución, el caso no tiene remedio. Acheson cifra una gran esperanza en
esto, esperanza que, aunque no la ha hecho pública, ha sido revelada a menudo
por muchos periodistas norteamericanos cuando alegan que el Partido Comunista
de China no logrará resolver los problemas económicos, que China permanecerá en
un perpetuo caos y que su única salida es vivir de la harina norteamericana, es
decir, convertirse en colonia de los EE.UU.
¿Por qué la Revolución de 1911 no tuvo éxito y por qué no resolvió el
problema de alimentar a la población? Porque derrocó únicamente la dinastía
Ching, pero no puso fin a la opresión y la explotación del imperialismo y del
feudalismo.
¿Por qué la Expedición al Norte de 1926 a 1927 no tuvo éxito y por qué
no resolvió el problema de alimentar a la población? Porque Chiang Kai-shek
traicionó a la revolución, se entregó al imperialismo y se convirtió en el
cabecilla de la contrarrevolución que oprimía y explotaba a los chinos.
¿Es cierto que "hasta el momento ningún gobierno ha tenido
éxito"? En las regiones liberadas antiguas del Noroeste, Norte, Nordeste y
Este de China, en donde ya se ha resuelto el problema agrario, ¿acaso existe
todavía el problema de "alimentar a la población", del cual habla
Acheson? Los EE.UU. mantienen en China no pocos espías u
"observadores"; ¿por qué no han averiguado ni siquiera este hecho? En
lugares como Shanghai, el problema del desempleo, es decir, el de alimentar a
la población, surgió únicamente debido a la cruel y despiadada opresión y
explotación del imperialismo, el feudalismo, el capitalismo burocrático y el
reaccionario gobierno del Kuomintang. Bajo el Gobierno Popular, bastarán sólo
unos pocos años para que este problema del desempleo, es decir, el de alimentar
a la población, sea resuelto en forma tan completa como lo ha sido en el Norte,
Nordeste y otras partes del país.
Es algo muy bueno que China tenga una numerosa población. Aunque ésta se
multiplique muchas veces, China es enteramente capaz de encontrar una solución;
la solución es la producción. El absurdo argumento de economistas burgueses
occidentales como Malthus3 de que la producción alimenticia no puede aumentar
al mismo ritmo
470
que la población, no sólo fue totalmente refutado, en teoría, por los
marxistas hace mucho tiempo, sino que ha sido completamente despedazado por la
realidad en Rusia después de la revolución y en las regiones liberadas de
China. Basándose en la verdad de que la revolución más la producción puede
resolver el problema de alimentar a la población, el Comité Central del Partido
Comunista de China ha dado a las organizaciones del Partido y a las unidades
del Ejército Popular de Liberación en todo el país la orden de no destituir al
antiguo personal del Kuomintang, sino mantener en función a todos los que
tengan alguna capacidad y no sean reaccionarios confirmados o malhechores
notorios. Donde las condiciones sean muy difíciles, la alimentación y la
vivienda serán compartidas. Los que hayan sido destituidos y no tengan de qué
vivir, serán reincorporados y se les asegurarán los medios de subsistencia. De
acuerdo con el mismo principio, conservaremos a todos los soldados y oficiales
del Kuomintang que se hayan insurreccionado y pasado a nuestro lado, o que
hayan sido hechos prisioneros. A todos los reaccionarios, con excepción de los
grandes culpables, se les dará la oportunidad de ganarse la vida, siempre que
demuestren su arrepentimiento.
De todo lo que existe en el mundo, lo más precioso es el hombre. Bajo la
dirección del Partido Comunista, mientras existan los hombres, se podrá
realizar toda clase de milagros. Somos refutadores de la teoría
contrarrevolucionaria de Acheson. Tenemos la convicción de que la revolución
puede cambiarlo todo y que en un futuro próximo surgirá una nueva China con una
numerosa población y una gran riqueza de productos, donde se vivirá en la
abundancia y florecerá la cultura. Toda opinión pesimista carece absolutamente
de fundamento.
"El impacto de Occidente" es la segunda razón que da Acheson
para explicar por qué ocurrió la revolución china. Acheson dice:
"Durante más de tres mil años, los chinos desarrollaron una cultura
y una civilización propias y elevadas, en gran medida al margen de influencias
exteriores. Aun sometidos a conquistas militares, los chinos siempre lograron
finalmente someter y absorber al invasor. Por tanto, fue natural que llegaran a
considerarse el centro del mundo y la más alta expresión de la humanidad
civilizada. Luego, a mediados del siglo XIX, la muralla del aislamiento chino,
hasta entonces impenetrable, fue rota por Occidente. Estos forasteros trajeron
consigo el espíritu
emprendedor, el desarrollo sin paralelo de la técnica occidental y una
cultura de alta categoría que no había acompañado a las anteriores
471
incursiones extranjeras en China. En parte gracias a estas cualidades y
en parte gracias a la decadencia de la dominación manchú, los occidentales, en
vez de ser absorbidos por los chinos, introdujeron nuevas ideas que jugaron un
papel importante al estimular la agitación y la inquietud."
Para los chinos que no ven con claridad la esencia del asunto, lo que
Acheson dice parece admisible: la introducción de nuevas ideas de
Occidente en China dio origen a la revolución.
¿Contra quién se dirigió la revolución? Como era un hecho la
"decadencia de la dominación manchú" y como el ataque se dirigía
contra el punto débil, la revolución habría sido dirigida contra la dinastía
Ching. Pero lo que Acheson dice al respecto no es justo. La Revolución de 1911
estuvo dirigida contra el imperialismo. Los chinos dirigieron la revolución
contra la dinastía Ching porque ésta era lacayo del imperialismo. La
resistencia a la agresión británica en la Guerra del Opio, la guerra contra la
agresión de las fuerzas aliadas anglo-francesas, la guerra del Reino Celestial
Taiping4 contra la dinastía Ching, lacayo del imperialismo, la guerra contra la
agresión francesa, la guerra contra la agresión japonesa y la guerra contra la
agresión de las fuerzas aliadas de las ocho potencias : todas terminaron en el
fracaso; entonces, estalló la Revolución de 1911 contra la dinastía Ching,
lacayo del imperialismo. Esa es la historia moderna de China hasta 1911. ¿Qué
es el "impacto de Occidente" de que habla Acheson? Es el esfuerzo de
la burguesía occidental, como lo dijeron Marx y Engels en el Manifiesto del
Partido Comunista (1848)5, para transformar, mediante el terror, el mundo a su
imagen y semejanza. En el proceso de este impacto o transformación, la burguesía
occidental, que necesitaba compradores y sirvientes familiarizados con las
costumbres occidentales, tuvo que permitir que países como China abrieran
escuelas y enviaran estudiantes al extranjero; así "se introdujeron nuevas
ideas" en China. Luego nacieron en países como el nuestro la burguesía
nacional y el proletariado. Al mismo tiempo, el campesinado se arruinó, y esto
dio origen a un inmenso semiproletariado. De ese modo, la burguesía occidental
creó dos categorías de gentes en Oriente: una pequeña minoría, los sirvientes
del imperialismo, y una mayoría que se opone al imperialismo, formada por la
clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía urbana, la burguesía
nacional y los intelectuales provenientes de dichas clases. Los que forman esta
mayoría son todos sepultureros del imperialismo, creados por éste mismo, y la
revolución dimana de ellos. No fue
472
la llamada introducción de las ideas de Occidente la que provocó
"la agitación y la inquietud", sino la agresión imperialista la que
provocó la resistencia.
Durante un largo tiempo en el transcurso de este movimiento de
resistencia, es decir, durante más de setenta años, desde la Guerra del Opio de
1840 hasta las vísperas del Movimiento del 4 de Mayo de 1919, los chinos no
tenían ningún arma ideológica con que defenderse contra el imperialismo. Las
armas ideológicas del viejo feudalismo ultraconservador fueron derrotadas, ya
no pudieron resistir los golpes y se declararon en bancarrota. A falta de algo
mejor; los chinos se vieron obligados a pertrecharse con armas ideológicas y
fórmulas políticas como la teoría de la evolución; la teoría de los derechos
naturales y la república burguesa, sacadas todas del arsenal del período
revolucionario de la burguesía occidental, hogar nativo del imperialismo.
Organizaron partidos políticos e hicieron revoluciones, creyendo que así
podrían resistir a las potencias extranjeras y establecer una república. Sin
embargo, estas armas ideológicas; al igual que las del feudalismo, resultaron
muy débiles, y tuvieron a su vez que ceder, retirarse y declararse en
bancarrota.
La revolución rusa de 1917 despertó a los chinos, que aprendieron algo
nuevo, el marxismo-leninismo. En China nació el Partido Comunista,
acontecimiento trascendental que hace época. Sun Yat -sen abogó también por
"aprender de Rusia" y patrocinó la "alianza con Rusia y con el
Partido Comunista". En una palabra, a partir de ese momento, China cambió
de rumbo.
Como vocero de un gobierno imperialista, Acheson no quiere dejar
escapar, naturalmente, ni una sola palabra sobre el imperialismo. Describe así
la agresión imperialista: “Estos forasteros trajeron consigo el espíritu
emprendedor. . . ” "Espíritu emprendedor", ¡qué hermoso nombre!
Después que aprendieron este "espíritu emprendedor", los chinos no lo
aplicaron para emprender acciones en Inglaterra o en EE.UU., sino que sólo
crearon "la agitación y la inquietud" dentro de China, es decir,
hicieron revoluciones contra el imperialismo y sus lacayos. Pero
desafortunadamente ni una sola vez tuvieron éxito; siempre fueron derrotados
por los imperialistas, los inventores del "espíritu emprendedor". Los
chinos, por lo tanto, miraron en otra dirección para aprender algo diferente y,
cosa extraña, esto surtió efecto de inmediato.
El Partido Comunista de China "había sido organizado al comenzar la
década del 20 bajo el impulso ideológico de la revolución
473
rusa". Aquí Acheson tiene razón. Esta ideología no era sino el
marxismo-leninismo. Esta ideología es inconmensurablemente superior a la
burguesa occidental, que Acheson califica de "cultura de alta categoría
que no había acompañado a las anteriores incursiones extranjeras en
China". La evidente eficacia de esta ideología se prueba en que la cultura
burguesa occidental, de la cual los Acheson pueden vanagloriarse como de una
"cultura de alta categoría" en comparación con la vieja cultura
feudal china, fue derrotada apenas chocó con la nueva cultura
marxista-leninista, o sea, con la concepción científica del mundo y la teoría
de la revolución social, que el pueblo chino había adquirido. En su primera
batalla, esta nueva cultura científica y revolucionaria adquirida por el pueblo
chino derrotó a los caudillos militares del Norte, lacayos del imperialismo; en
la segunda, desbarató los intentos de Chiang Kai -shek, otro lacayo del
imperialismo, de interceptar al Ejército Rojo de China durante su Gran Marcha
de veinticinco mil li6; en la tercera, venció al imperialismo japonés y su
lacayo Wang Ching-wei, y en la cuarta, puso finalmente término a la dominación
en China de los EE.UU. y de todas las demás potencias imperialistas, así como a
la dominación de sus lacayos, Chiang Kai-shek y todos los demás reaccionarios.
El marxismo-leninismo, una vez introducido en China, ha desempeñado un
papel tan importante, porque las condiciones sociales de China lo requieren,
porque se ha ligado con la práctica de la revolución popular china y porque el
pueblo chino lo ha asimilado. Cualquier ideología - aun la mejor, aun el mismo
marxismo-leninismo - resulta ineficaz a menos que esté ligada con las
realidades objetivas, responda a las necesidades objetivamente existentes y
haya sido asimilada por las masas populares. Somos materialistas históricos,
contrarios al idealismo histórico.
Cosa muy rara, "la doctrina y la práctica soviéticas tuvieron
cierto grado de efecto en el pensamiento y los principios del Dr. Sun Yat-sen,
particularmente en lo que se refiere a la economía y a la organización del
partido". ¿Cuál fue el efecto que produjo en el Dr. Sun Yat-sen la
"cultura de alta categoría" de Occidente, de la cual los Acheson
están tan orgullosos? Acheson no lo ha dicho. ¿Fue una casualidad que el Dr.
Sun, quien consagró la mayor parte de su vida a buscar en la cultura burguesa
occidental la verdad capaz de salvar el país, finalmente se desilusionara y
pasara a "aprender de Rusia”? Obviamente no. Desde luego, no fue una
casualidad que el Dr. Sun y el pueblo chino largo tiempo martirizado, al que él
representaba, se
474
enfurecieran ambos con el "impacto de Occidente" y resolvieran
formar una "alianza con Rusia y con el Partido Comunista", a fin de
dar una lucha a muerte contra el imperialismo y sus lacayos. Aquí Acheson no se
atreve a decir que los soviéticos sean agresores imperialistas y que el Dr. Sun
Yat-sen aprendiera de los agresores. Pues bien, si Sun Yat-sen podía aprender
de los soviéticos y si éstos no son agresores imperialistas, ¿por qué los
sucesores de Sun Yat-sen, los chinos que viven después de él, no pueden
aprender de los soviéticos? ¿Por qué los chinos, exceptuado Sun Yat-sen, son
descritos como "dominados por la Unión Soviética" y como "quinta
columna del Comintern" y "lacayos del imperialismo rojo" por
haber aprendido en el marxismo-leninismo la concepción científica del mundo y
la teoría de la revolución social, por haberlas ligado con las características
específicas de China, por haber iniciado la Guerra Popular de Liberación de
China y la gran revolución popular y por fundar una república de dictadura
democrática popular? ¿Existe en el mundo una lógica tan sublime como ésta?
Desde que aprendieron el marxismo-leninismo, los chinos se
desembarazaron de su espíritu pasivo y tomaron la iniciativa. A partir de ese
momento, debía terminar el período de la historia mundial moderna en el cual se
despreciaba a los chinos y a su cultura. La grande y victoriosa Guerra Popular
de Liberación y la gran revolución popular han rejuvenecido y rejuvenecen aún
la gran cultura del pueblo chino. En su aspecto espiritual, esta cultura es ya
más elevada que cualquiera otra del mundo capitalista. Tomemos como ejemplo a
Acheson, Secretario de Estado de los EE.UU., y sus semejantes. El nivel de su
comprensión de la China moderna y del mundo moderno es inferior al de un simple
soldado del Ejército Popular de Liberación de China.
Llegado a este punto, Acheson, como un catedrático burgués que explica
un texto tedioso, ha dejado entender que indaga las causas y efectos de los
acontecimientos en China. La revolución ocurrió en China debido, primero, a la
superpoblación y, segundo, al estímulo de las ideas de Occidente. Como se ve,
parece un paladín de la teoría de la causalidad. Pero a continuación,
desaparece hasta esta pizca de teoría de la causalidad, aburrida y falsificada,
y uno se encuentra sólo con un montón de acontecimientos incomprensibles. De
manera totalmente inexplicable, los hinos combatieron entre sí por el poder y
el dinero, recelándose y odiándose mutuamente. Se produjo un incomprensible
cambio en la correlación de las fuerzas morales
475
entre las dos partes contendientes: el Kuomintang y el Partido Comunista
; la moral de una parte se derrumbó bruscamente hasta bajo cero, mientras que
la moral de la otra se elevó vertiginosamente hasta el rojo vivo. ¿Cuál fue la
razón? Nadie lo sabe. Tal es la lógica inherente a la "cultura de alta
categoría" de los EE.UU. que Dean Acheson representa.
NOTAS
1 La revolución burguesa de 1775-1783 conocida como Guerra de la
Independencia, en la que el pueblo norteamericano luchó contra la dominación
colonial británica.
En su lucha por la
liberación, de 1921 a 1924, el pueblo mongol, bajo la dirección del Partido
Revolucionario Popular de Mongolia, expulsó a las tropas bandidescas de la
Guardia Blanca rusa y a las fuerzas armadas de los caudillos militares del
Norte de China, apoyadas ambas por el imperialismo japonés, derrocó la
dominación feudal mongola y fundó la República Popular de Mongolia.
T. R. Malthus (1766-1834),
clérigo anglicano y economista reaccionario. En sus Ensayos sobre el Principio
de Población (1798), escribió que "la población no controlada. . . aumenta
en progresión geométrica. . . (mientras que) los medios de subsistencia. . . no
pueden aumentar sino en progresión aritmética". Basándose en esta
hipótesis arbitraria, llegó a la conclusión de que toda la miseria y todos los
males de la sociedad humana son fenómenos permanentes de la naturaleza. Según
él, los únicos medios de resolver el problema de la miseria de los trabajadores
serían acostar la duración de su vida, reducir la población o detener su
crecimiento. Consideró el hambre, las pestes y la guerra como medios de reducir
la población.
La guerra del Reino
Celestial Taiping fue una guerra revolucionaria campesina desarrollada, a
mediados del siglo XIX, contra la dominación feudal y la opresión nacional de
la dinastía Ching. Jung Siu-chüan, Yang Siu-ching y otros líderes de esta
revolución realizaron en enero de 1851 un levantamiento en Kuangsí y
proclamaron la fundación del Reino Celestial Taiping. En 1852 el ejército
campesino avanzó desde Kuangsí hacia el Norte, cruzando Junán, Jupei, Chiangsí
y Anjui, y en 1853 tomó Nankín. Parte de sus fuerzas continuaron luego el
avance hacia el Norte, hasta llegar a los alrededores de Tientsín, una de las
mayores ciudades en el Norte de China. El ejército Taiping, como no creó
sólidas bases de apoyo en los lugares que ocupaba, y como su grupo dirigente,
después de establecer la capital en Nankín, cometió muchos errores políticos y
militares, no pudo resistir al ataque conjunto de las tropas
contrarrevolucionarias del Gobierno de la dinastía Ching y de los agresores,
Inglaterra, EE.UU. y Francia, y en 1864 fue derrotado.
Véase Manifiesto del Partido
Comunista, cap. I, "Burgueses y proletarios". La burguesía
"obliga a todas las naciones, si no quieren sucumbir, a adoptar el modo
burgués de producción, las constriñe a introducir la llamada civilización, es decir,
a hacerse burguesas. En una palabra: se forja un mundo a su imagen y
semejanza".
En octubre de 1934, los I,
III y V Ejércitos del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China (es decir,
el Ejército del I Frente del Ejército Rojo, cono-
476
cido también como el Ejército Rojo Central) partieron de Changting y
Ningjua, en el Oeste de Fuchién, y de Yuichín, Yutu y otros lugares, en el Sur
de Chiangsí, y comenzaron así un movimiento estratégico de gran envergadura.
Cruzando las once provincias de Fuchién Chiangsí, Kuangtung, Junán, Kuangsí,
Kuichou, Sechuán, Yunnán, Sikang, Kansú y Shensí, atravesando montañas
coronadas de nieves eternas y estepas pantanosas donde apenas se encontraba
huella del hombre, padeciendo penalidades incontables y frustrando los
repetidos cercos, persecuciones, obstrucciones e intercepciones del enemigo, el
Ejército Rojo recorrió en marcha ininterrumpida 25.000 li (12.500 kilómetros) y
llegó finalmente victorioso, en octubre de 1935, a la base revolucionaria del
Norte de Shensí.
ÍNDlCE
PERIODO DE LA TERCERA GUERRA CIVIL
REVOLUCIONARIA
LA SITUACIÓN Y NUESTRA POLÍTICA DESPUÉS DE LA VICTORIA EN LA
GUERRA DE RESISTENCIA CONTRA El JAPÓN 7
CHIANG KAI-SHEK ESTA PROVOCANDO LA GUERRA CIVIL 25
DOS TELEGRAMAS DEL COMANDANTE EN JEFE DEL XVIII GRUPO DE
EJÉRCITOS A CHIANG KAI-SHEK 31
SOBRE LA DECLARACIÓN DE UN VOCERO DE CHIANG KAI-SHEK 39
CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LAS NEGOCIACIONES DE PAZ CON El KUOMINTANG 45
SOBRE LAS NEGOCIACIONES DE CHUNGCHING 51
LA VERDAD SOBRE LOS ATAQUES DEL KUOMINTANG 63
LA REDUCCIÓN DE
LOS ARRIENDOS Y
El DESARROLLO DE LA
PRODUCCIÓN SON DOS ASUNTOS IMPORTANTES PARA LA DEFENSA DE
LAS REGIONES LIBERADAS 69
ORIENTACIÓN DE NUESTRO TRABAJO PARA 1946 EN LAS REGIONES
LIBERADAS 73
CREAR SÓLIDAS BASES DE APOYO EN El NORDESTE 79
ALGUNAS APRECIACIONES ACERCA
DE LA ACTUAL
SITUACIÓN
INTERNACIONAL 85
DERROTAR LA OFENSIVA
DE CHIANG KAI-SHEK
MEDIANTE UNA
GUERRA EN DEFENSA PROPIA 87
CONVERSACIÓN CON LA
CORRESPONSAL NORTEAMERICANA ANNA
LOUISE STRONG 95
CONCENTRAR UNA FUERZA SUPERIOR PARA ANIQUILAR LAS UNIDADES ENEMIGAS UNA
POR UNA
101
LA VERDAD SOBRE LA "MEDIAClÓN” DE LOS EE.UU. Y El FUTURO DE LA
GUERRA CIVIL EN CHINA 107
UN BALANCE DE TRES MESES 111
477
478
SALUDEMOS El NUEVO ASCENSO DE LA REVOLUCIÓN CHINA 119
DOS DOCUMENTOS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA
DE CHINA SOBRE El ABANDONO TEMPORAL DE YENÁN Y LA DEFENSA
DE LA REGIÓN FRONTERIZA DE SHENSÍ-KANSÚ-NINGSIA
129
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES EN El FRENTE NOROESTE 133
El GOBIERNO DE CHIANG KAI-SHEK ESTÁ ASEDIADO POR TODO EL
PUEBLO 135
ESTRATEGIA PARA El SEGUNDO AÑO DE LA GUERRA DE LIBERACIÓN 141
MANIFIESTO DEL EJERCITO POPULAR DE LIBERACIÓN DE CHINA 149 INSTRUCCIONES
DEL ALTO MANDO DEL EJÉRCITO POPULAR DE LIBERACIÓN DE CHINA SOBRE LA NUEVA
PROMULGACIÓN DE LAS TRES REGLAS CARDINALES DE DISCIPLINA Y LAS OCHO
ADVERTENCIAS 157
LA SITUACIÓN ACTUAL Y NUESTRAS TAREAS 159
SOBRE LA CREACIÓN DE UN SISTEMA DE INFORMES 181
SOBRE ALGUNOS PROBLEMAS IMPORTANTES DE LA ACTUAL POLÍTICA
DEL PARTIDO 185
EL MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO EN El EJERCITO 195
DIFERENTES TÁCTICAS PARA
APLICAR LA LEY
AGRARIA EN LAS
DIFERENTES REGIONES 197
CORREGIR LOS ERRORES DE "IZQUIERDA" EN LA PROPAGANDA DE LA
REFORMA AGRARIA 201
PUNTOS ESENCIALES DE LA REFORMA AGRARIA EN LAS REGIONES
LIBERADAS NUEVAS 205
SOBRE LA POLÍTICA
CONCERNIENTE A LA INDUSTRIA Y El
COMERCIO
209
SOBRE El PROBLEMA DE LA BURGUESÍA NACIONAL Y DE LOS SHENSHI
SENSATOS 213
SOBRE LA GRAN VICTORIA EN El NOROESTE Y El MOVIMIENTO DE
EDUCACIÓN IDEOLÓGICA DE
NUEVO TIPO EN
El EJERCITO DE
LIBERACIÓN 217
UNA CIRCULAR SOBRE LA SITUACIÓN 225
DISCURSO PRONUNCIADO EN UNA CONFERENCIA DE CUADROS
DE LA REGIÓN LIBERADA DE SHANSÍ-SUIYUAN 235
CHARLA A LOS REDACTORES DEL DIARIO DE SHANSÍ-SUIYUAN 249
TELEGRAMA A LA COMANDANCIA DEL FRENTE DE LUOYANG
DESPUÉS DE LA RECONQUISTA DE LA CIUDAD 255
479
PROBLEMAS TÁCTICOS DEL TRABAJO RURAL EN LAS REGIONES
LIBERADAS NUEVAS 259
El TRABAJO DE REFORMA AGRARIA Y DE CONSOLIDACIÓN DEL PARTIDO PARA 1948
261
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES EN LA CAMPAÑA DE LIAOSI-
SHENYANG 269
SOBRE El FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA DE COMITÉ DEL PARTIDO
277
CIRCULAR DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LA REUNIÓN DE SEPTIEMBRE 279
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES EN LA CAMPAÑA DE JUAI- 289
¡FUERZAS REVOLUCIONARIAS DEL MUNDO, UNÍOS, LUCHAD CONTRA
LA AGRESIÓN IMPERIALISTA 293
TRASCENDENTAL CAMBIO EN LA SITUACIÓN MILITAR D¨ CHINA 297
DIRECTIVAS PARA LAS OPERACIONES EN LA CAMPAÑA DE PEIPING-
TIENTSÍN 301
MENSAJE PARA INTIMAR A 7U YU-MING Y 07R05 A RENDIRSE 307
LLEVAR LA REVOLUCIÓN HASTA El FIN 311
SOBRE LA PETICIÓN DE PAZ DEL CRIMINAL DE GUERRA 321
DECLARACIÓN DE MAO TSE-TUNG, PRESIDENTE DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO
COMUNISTA DE CHINA, SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL
327
COMENTARIO DEL VOCERO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE LA RESOLUCIÓN
DEL YUAN EJECUTIVO DE NANKÍN
333
DECLARACIÓN DEL VOCERO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA: ORDEN AL GOBIERNO
REACCIONARIO DEL KUOMINTANG DE ARRESTAR DE NUEVO A YASUJI OKAMURA EX COMANDANTE
EN JEFE DE LAS FUERZAS INVASORAS JAPONESAS EN CHINA Y DE ARRESTAR A LOS
CRIMINALES KUOMINTANISTAS DE LA GUERRA CIVIL
337
DECLARACIÓN DEL VOCERO DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA SOBRE LA NECESIDAD
DE INCLUIR EN LAS CONDICIONES DE PAZ EL CASTIGO DE LOS CRIMINALES DE GUERRA
JAPONESES Y
KUOMINTANISTAS 345
HACER DEL EJÉRCITO UN DESTACAMENTO DE TRABAJO 351
POR QUE LOS REACCIONARIOS, EN PLENA DIVISIÓN, TODAVÍA CLAMAN
VACUAMENTE POR UNA "PAZ GENERAL."? 355
LOS REACCIONARIOS KUOMINTANISTAS PASAN DEL "LLAMAMIENTO
POR LA PAZ" AL LLAMAMIENTO POR LA GUERRA 361
480
COMENTARIO SOBRE LAS DIFERENTES RESPUESTAS DEL KUOMINTANG
A LA CUESTIÓN DE LA RESPONSABILIDAD DE LA GUERRA 365
INFORME ANTE LA II SESIÓN PLENARIA DEL COMITÉ CENTRAL ELEGIDO EN EL VII
CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA
DE CHINA 375
MÉTODOS DE TRABAJO DE LOS COMITÉS DEL PARTIDO 391
¿ADONDE VA El GOBIERNO DE NANKÍN? 397
ORDEN AL EJÉRCIT0 PARA AVANZAR EN 70D0 El PAÍS 401
PROCLAMA DEL EJÉRCITO POPULAR DE LIBERACIÓN DE CHINA 411
DECLARACIÓN DEL VOCERO
DEL ALTO MANDO
DEL EJÉRCITO
POPULAR DE LIBERACIÓN DE CHINA CON MOTIVO DE LOS
ACTOS DE VIOLENCIA COMETIDOS POR BUQUES DE GUERRA
INGLESES 415
DISCURSO PRONUNCIADO EN LA REUNIÓN PREPARATORIA DE LA
NUEVA CONFERENCIA CONSULTIVA POLÍTICA 419
SOBRE LA DICTADURA DEMOCRÁTICA POPULAR 425
DESECHAR LAS ILUSIONES, PREPARARSE PARA LA LUCHA 441
¡ADIÓS, LEIGHTON STUART! 449
POR QUE ES NECESARIO DISCUTIR EL LIBRO BLANCO 457
¿"AMISTAD" 0 AGRESIÓN? 463
LA BANCARROTA DE LA CONCEPCIÓN IDEALISTA DE LA HISTORIA 467


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