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Libro N° 6098. A Dios Por Razón De Estado. Calderón De La Barca, Pedro.

Libro N° 6098. A Dios Por Razón De Estado. Calderón De La Barca, Pedro.

 


© Libro N° 6098. A Dios Por Razón De Estado. Calderón De La Barca, Pedro. Emancipación. Junio 8 de 2019.

Título original: © A Dios Por Razón De Estado. Pedro Calderón De La Barca

 

Versión Original: © A Dios Por Razón De Estado. Pedro Calderón De La Barca

Circulación conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:

http://www.acanomas.com/Libros-Clasicos/30964/A-Dios-por-razon-de-estado-(Pedro-Calderon-de-la-Barca).htm

 

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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

LEAMOS SIN RESERVAS, ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A DIOS POR RAZÓN DE ESTADO

Pedro Calderón De La Barca

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A DIOS POR RAZÓN DE ESTADO

CALDERÓN DE LA BARCA

 

 

PERSONAS

 

EL INGENIO, galán.

EL PENSAMIENTO, loco.

LA GENTILIDAD

LA SINAGOGA

ÁFRICA

EL ATEÍSMO

SAN PABLO

EL BAUTISMO

LA CONFIRMACIÓN

LA PENITENCIA

LA EXTREMAUNCIÓN

EL ORDEN SACERDOTAL

EL MATRIMONIO

LA LEY NATURAL

LA LEY ESCRITA

LA LEY DE GRACIA

TRES MUJERES QUE CANTAN

COROS DE MÚSICA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Suenan instrumentos, y mientras se canta la primera

copla sale al tablado EL PENSAMIENTO, vestido de loco,

como huyendo del INGENIO, que procura detenerlo.)

MÚSICA Gran Dios, que ignoramos,

abrevia el tiempo

y haz que te conozcamos,

pues te creemos.

INGENIO ¿Dónde, Pensamiento, vas?

Detente.

PENSAMIENTO Si eres tan necio

que haces pretensión de que

se detenga el Pensamiento,

¿cómo de sabio blasonas

y altivamente soberbio

Ingenio te llamas?

INGENIO Como

una cosa es que el Ingenio

parar te quiera, y otra es

que tú pares; y püesto

que son actos encontrados

tu libertad y mi afecto,

pues cuando te he menester

en las esferas del Cielo

sabes bajarte al abismo,

y si en el abismo quiero

hallarte, está ya de esotra

parte del mar, revolviendo

de uno a otro instante la inmensa

fábrica del universo,

tan veloz que el viento aún no

te alcanza, con ser tú el viento.

Con todo, esta vez permite

que tenga, no digo imperio

en ti, sino voluntad,

y conmovido a mi ruego,

párate, porque tú quieras

pararte, no porque quiero

pararte yo.

PENSAMIENTO Sí lo haré,

persuadido, no sujeto;

que quiero aquesta vez, dócil,

hacer verdad el proverbio

de que no hay loco tan loco

que no esté algún rato cuerdo.

¿Qué me quieres, pues?

INGENIO Saber

adónde vas, que, violento,

hoy más que nunca, me llevas

tras ti.

PENSAMIENTO Los dulces acentos

de una métrica armonía

(que es en repetidos ecos

sonoro enigma del aire,

cuyo sentido no entiendo),

me arrebatan a saber

qué quieren decir, diciendo.

MÚSICA Gran Dios, que ignoramos,

abrevia el tiempo,

y haz que te conozcamos,

pues te creemos.

INGENIO La misma duda que tienes

es también la que yo tengo,

y la misma confusión

que tú padeces, padezco;

a Dios, que ignoran, aclaman

estas gentes.

PENSAMIENTO Sí, pues vemos

cuán claramente sus voces

lo publican, repitiendo.

MÚSICA Gran Dios, que ignoramos,

abrevia el tiempo...

INGENIO Pues ¿cómo es posible que

den, o bárbaros, o ciegos,

culto a Dios, de quien no saben

que Dios sea, prosiguiendo?

MÚSICA Haz que te conozcamos,

pues te creemos.

PENSAMIENTO Eso es lo que yo no sé,

y saber quisiera.

INGENIO Luego,

yendo a un mismo fin los dos,

¿así no iremos opuestos?

PENSAMIENTO Claro está, pues a un fin mismo

van Ingenio y Pensamiento,

fuerza es por aquel instante

avenirse.

INGENIO Según ello,

ya por este instante amigos,

¿juntos hoy los dos podremos

penetrar lo enmarañado

de ese monte, en cuyo centro

las voces se escuchan?

PENSAMIENTO Sí,

y de mi parte te ofrezco

asistirte hasta que apures

del sacrificio tan nuevo

la causa, pues a los dos,

en alcance del misterio,

a mí me toca el pensarlo

y a ti te toca el saberlo.

INGENIO Pues para que con mejor

noticia pueda el concepto

(que embrión del alma, aún no

informa órganos del cuerpo)

en lo que ha de discurrir

hacerse capaz, primero

que lo discurra a esta parte

ocultos examinemos

voces y acciones.

PENSAMIENTO Bien dices

y es a propósito el puesto,

que ya de aquí se descubre,

en el más oculto seno

de esa bárbara montaña,

un edificio soberbio.

(Descúbrese una montaña y vese la fábrica de un templo abierto a todas partes, y en el frontispicio esta letra:

«Ignoto Deo».)

INGENIO Rústica casa, sus riscos

son de la joya de un templo,

que en sus entrañas construye

la Gentilidad de aquellos

ingeniosos moradores

de la Grecia.

PENSAMIENTO Y aunque abierto

a cuatro vientos está,

ni ara, ni altar tiene dentro,

ni imagen, ni simulacro

de quien se intitule dueño

de su culto.

INGENIO Solamente

en el frontispicio veo,

por clave a su medio punto,

de un tarjetón el letrero,

como inscripción que dedica

la fábrica de su bello

edificio.

PENSAMIENTO ¿Y cómo dice

la inscripción?

INGENIO «Ignoto Deo».

PENSAMIENTO ¿Al Dios ignorado?

INGENIO Sí.

PENSAMIENTO Pues ¿cómo puede ser eso?

Dios ignorado, ¿no implica

contradicción?

INGENIO Y es tan cierto

que a no ser comunicable,

Dios no fuera Dios, lo pruebo;

con que imperfecto el bien fuera

no comunicado; luego

no pudiendo el ser de Dios

ser nunca bien imperfecto,

ha de ser comunicado;

hable allá entre los hebreos

aquel Texto de Abacuc,

en que le espera su pueblo,

no sólo como hoy le adora

en tantas obras inmenso,

pero tan comunicable,

que le trate el alma y cuerpo;

pero esto es de otro lugar;

y así, desde éste escuchemos

qué género de hostia dan

al Dios ignorado esos

que, ignorándole, le aclaman,

y ya alumbrados, y ciegos,

de su templo a los umbrales

dicen cantando y tañendo.

(Sale LA MÚSICA cantando y los hombres que puedan y

mujeres vestidas a lo romano, bailando, y detrás LA

GENTILIDAD, con corona de laurel, manto imperial, espada

y bengala, y mientras cantan va hacia el templo.)

CANTANDO Dios no sabido hasta ahora,

pues solamente por Fe

la Gentilidad te cree

entre los dioses que adora,

permite que quien te ignora

te conozca, a cuyo efecto,

(Bailando, cruzados atravesados. )

MÚSICA Gran Dios, que ignoramos,

abrevia el tiempo.

MUJER Ser, que sólo imaginado

te adivina la noticia

tal vez Dios de la justicia,

y tal vez Dios del agrado:

permite que declarado

te merezca el amor nuestro.

MÚSICA Y haz que te conozcamos,

pues te creemos.

GENTILIDAD Dios de pocos prevenido

y de pocos esperado,

a cuyas aras postrado

todo este pueblo ha venido:

ya que el templo te ha ofrecido,

ven a poseer el templo.

MÚSICA Y haz que te conozcamos,

pues...

INGENIO Deteneos,

suspended los regocijos,

las músicas y los versos

que al viento entregados, leve

patrimonio son del viento,

y permitid a un errado

peregrino, a quien suspenso

trae del acento el imán

(si es que es imán el acento),

una razón de dudar

en vuestros ritos, oyendo

que a un Dios, de quien no sabéis,

dais religiosos obsequios.

¿Cómo es posible, que haya

en la ignorancia pretexto

que a eso os persuada?

GENTILIDAD ¿Quién eres,

advenedizo extranjero,

que sacrílego en dudarlo,

eres curioso en saberlo?

INGENIO Si de dudar la razón

no lo ha dicho, pues es cierto

que la razón de dudar

sólo le es dada al Ingenio,

el día que duda, al fin,

de saber, a cuyo efecto

trae, no sin causa, hoy así

aplicado el Pensamiento;

el Ingenio soy humano,

cuyo nombre compusieron

de tres etimologías

tres idiomas, pues el griego

dice que el Ingenio es

extensión de entendimiento,

y por la divinidad

del alma dice el hebreo

que es un no engendrado ser

del alma misma, añadiendo

el latino, a que es del alma

parte, no engendrado, siendo

el ingénito de donde

el nombre toma, supuesto

que ingénito y no engendrado

viene a traducir lo mesmo,

cuyo acento, corrompido

en hispanismos del tiempo,

de aquel infinito ser

hizo síncopa el Ingenio

Y para que nada os quede

que dudar al argumento,

que he de poneros en sacra

objeción del rito vuestro,

amante soy de las ciencias,

por cuyo rendido afecto,

siendo Philos el amor,

y Sophia la ciencia, puedo

decir que Filosophía

es la dama que más quiero.

De ésta, pues, enamorado

es mi nombre, o de serlo

en la nueva alegoría

del acto que hoy represento,

yendo de historial sentido

y alegórico compuesto.

Dionisio, que significa

lo acendrado y lo supremo

de aquella divinidad

del alma, como diciendo

que es quintaesencia del alma

el nombre de que me precio.

Y si de curiosa acaso

no lo crees, fácil es verlo,

que Aquel que dijo Dionisio,

dijo (hable el Sacro Texto)

Divinidad destilada,

que es decir lo más intenso

de la porción de divina

que goza el alma, y si esto

no basta para saber

quién soy, aunque fue mi empleo

la escuela de Apolo, Marte

me admite entre sus estruendos,

cuando entre los aparatos

de sus máquinas, de fuego

no es el menos estimado

el arte del ingeniero;

y así, de pago, que es

posesión o heredamiento,

y de Aries, que es Marte, tomo

el sobrenombre, añadiendo

el Dionisio, que antes dije

Pago, y Aries, con que haciendo

a Dionisio Aries, y Pago

cabal mi nombre, a ser vengo

a dos luces por los dos

sentidos: en el primero

el de Dionisio Areopago,

en el segundo el Ingenio;

el Pensamiento, este loco,

que pocas veces atento

se ve a obedecer, me asiste,

con él y mi ciencia vengo

deseoso de saber

qué culto, qué rendimiento

es este que dais a un Dios,

si a la aclamación atiendo,

que ignoráis, porque quisiera

saber con qué fundamento

se da al templo, y no al altar

ni al simulacro.

GENTILIDAD Oye atento,

que aunque en rigor no me toca

satisfacerte, pretendo,

ya que a dos luces me hablas,

mostrar que a una y otra atiendo.

Yo soy la Gentilidad,

cuyo nombre me dio el mesmo

significado del nombre,

pues las gentes que poseo,

por su grande multitud,

me aclaman así, advirtiendo

que en las gentes el mayor

número a mi cargo tengo,

bien que negando mis dioses,

el bárbaro Ateísmo ciego,

muchas me llevo tras sí;

pero no es del caso esto,

y así, hablando de mí sola,

a atar el discurso vuelvo.

Yo soy la Gentilidad,

y aunque corte es de mi imperio

Roma, por quien a segunda

luz también yo me interpreto

Europa, esta parte de Asia

hoy me merece, asistiendo

al ceremonioso rito

de los devotos festejos

de un ignoto Dios, a cuya

causa ves sin ara el templo,

altar ni estatua, porque

aunque noticia tenemos

de Él, es noticia remota,

y así, esperando y creyendo

que próxima la tengamos,

esta invocación le hacemos

en fe de venturo Dios,

como aclamando, y pidiendo

que al desocupado solio

venga a llenar el asiento.

Paréceme que tú ahora

entre ti estarás diciendo

qué razón hay para que

yo espere nuevo Dios, puesto

que en la Gentilidad mía

de uno el número pequeño

no puedo hacer falta, cuando

más de tres mil dioses tengo.

Pues para que no lo digas

y sepas con qué pretexto

al nuevo ignorado Dios

culto y fábrica prevengo,

sabrás que es porque entre tantos

sabios y doctos sujetos

como la escuela de Atenas

laureó en sus cátedras, siendo

de la gran Filosofía

honor, patria, lustre y centro,

los que más me señalaron

fueron los estoicos, siendo

cuidado de sus estudios,

de sus vigilias desvelo

el desprecio de la vida,

investigando, inquiriendo,

y apurando, siempre humildes

(si ya no siempre soberbios),

la sacra naturaleza

de los dioses discurriendo

en una primera causa,

a cuyo cargo quisieron

que estuviese reducido

el orden del universo;

de éstos, pues, al creer que todo

debajo está de un gobierno

y que con igual arbitrio

cuida algún poder inmenso,

desde el hombre hasta el gusano,

y desde el mayor lucero

a la menor planta, dijo

uno, había un Dios supremo,

todo manos, todo ojos,

todo oídos a que luego

causa, añadió, de las causas.

Otro, que dijo muriendo,

ten de mí misericordia,

cuyos dos altos acuerdos

pusieron en esperanzas

de que había de venir tiempo

que este Dios, causa de causas,

de ojos, manos y oídos lleno,

se nos declare, y se dé

a conocer y así, a efecto

de persuadirle con dones

y de obligarle con ruegos

en este sagrado monte,

que yace, eminente, en medio

de Heliópoli, ciudad

del sol, y Atenas, asiento

de las ciencias, consagró

la vecindad de esos pueblos

ese alcázar, dedicando

la majestad de ese templo

al ignoto Dios, a cuyos

umbrales cada año hacemos

festivas aclamaciones,

y pues que ya, satisfecho

tu discurso, no le queda

réplicas al argumento,

nada respondas, sino

ociosamente suspenso

atiende al alegre culto

de nuestra Música, puesto

que en materias de fe, sólo

toca callar al Ingenio.

INGENIO Bien dices, pues aunque ya

quiera responder, no puedo

según me deja admirado

de vuestro rito el pretexto;

y así, proseguid, que yo

ni lo apruebo ni repruebo.

¡Ay, Pensamiento, contigo

qué de cosas que hablar tengo!

PENSAMIENTO Pues luego me las dirás,

que, por ahora, más quiero

introducirme en el baile

que en la duda.

INGENIO Según ello,

¿no me cumples la palabra,

pues me dejas?

PENSAMIENTO No te dejo

sino es póngome de esotra

parte por este momento,

que soy un poco alegrillo

de cascos, y más deseo

verme por aqueste rato

bailando que discurriendo.

INGENIO Cuando tú no te pusieras

de parte de tus festejos,

tus músicas y alegrías,

te pusiera yo, y aún tengo

(por notarlos de más cerca)

de introducirme con ellos.

PENSAMIENTO Pues va de máscara y baile.

TODOS De tono y letra mudemos.

PENSAMIENTO ¿En él entras?

INGENIO Esto sólo

es seguir mi Pensamiento.

(Empieza la Máscara, guiando LA GENTILIDAD y EL INGENIO,

y luego EL PENSAMIENTO y los demás.)

MÚSICA Al sacrificio de Dios ignorado

acude devoto y festivo el afecto.

(Vueltas en cruz.)

UNA VOZ Mostrando si es causa

de todas las causas,

que humano responda a la

causa el efecto.

TODOS Mostrando.

MÚSICA Al sacrificio.

OTRA VOZ Pidiendo, si es manos,

oídos y ojos,

que venga a tocarnos, oírnos

y vernos.

TODOS Pidiendo.

(Cruzados en ala.)

MÚSICA Al sacrificio.

(Bandas hechas.)

PENSAMIENTO Pues ya tres mil dioses no

valen por uno,

cuando el tres es uno

y los otros son ceros.

(Bandas deshechas.)

MÚSICA Al sacrificio.

(Suena ruido de terremoto y se asustan).

TODOS ¿Qué es esto, cielos, qué es esto?

GENTILIDAD ¿Qué impensado terremoto

en todos cuatro elementos

se amotina contra el sol?

PRIMERO ¡Qué prodigio!

SEGUNDO ¡Qué portento!

TERCERO ¡Qué maravilla!

CUARTO ¡Qué asombro!

(Suena el terremoto siempre.)

GENTILIDAD Abajo se viene el Cielo.

TODOS A las grutas de los montes

vamos todos a escondernos.

(Vanse, y quedan LA GENTILIDAD, EL INGENIO y EL

PENSAMIENTO.)

PENSAMIENTO De iras de Dios no es posible.

INGENIO ¿Cómo pudo en un momento,

estando del sol y luna

la interposición tan lejos,

haberse eclipsado el sol

sin que ella se ponga en medio?

GENTILIDAD No eres el Ingenio.

INGENIO Sí.

GENTILIDAD Pues dínoslo tú.

INGENIO No puedo,

que el Ingenio humano aún no

se halla capaz de saberlo;

mas veme tú preguntando,

quizá iré yo respondiendo.

PENSAMIENTO Y esté yo a lo que discurren

absorto, mudo y suspenso.

GENTILIDAD ¿Qué quiere ser, que el cielo oscurecido

a media tarde de un tupido velo,

en parda sombra el manto azul teñido,

envuelto en rubio ardor el negro suelo,

bien como para dar un estallido,

si se cae, o no se cae el cielo,

se turba, se desploma o se estremece?

INGENIO Que expira el cielo, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Qué quiere ser, que el Sol sin el ocaso

siente tan melancólica agonía,

que, bandida la noche, le está al paso

para robarle la mitad del día,

y que el cobarde, a vista del fracaso

se deje de su trágica osadía

(Terremoto.)

tanto ultrajar, que súbito fallece?

INGENIO Que expira el Sol, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Qué quiere ser, que errantes las

estrellas,

cómplices de su robo al mismo punto

que yace el día, no resulte en ellas

para la noche aun el menor trasunto,

quedando todas las esferas bellas

como casa de príncipe difunto,

adonde nada en su lugar parece?

INGENIO Que expiran hoy, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Qué quiere ser, que en desigual fortuna

la Luna, al ver al Sol, tan decaída

atrás vuelve, y retrógrada la Luna,

la media edad se eclipse de la vida,

pues sin piedad, sin lástima ninguna,

de sí misma sacrílega homicida,

baja la luz con que ella resplandece?

INGENIO La Luna expira, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Qué quiere ser, que el mar gima violento,

(Terremoto.)

dando a la tierra horror, y que la tierra,

abiertos uno y otro monumento,

aborte los cadáveres que encierra,

que el fuego gire a escándalos del viento,

que el tiempo se haga a ráfagas la guerra,

con que del mundo el paroxismo crece?

INGENIO Que el Mundo expira, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Cubrirse el Cielo, el Sol oscurecerse,

faltar la luz, la luna ensangrentarse,

los astros irse, el mar embravecerse,

la tierra piedra a piedra quebrantarse,

el fuego helarse, el aire entumecerse,

y todo, en fin, que quiere ser turbarse

tanto que vuelve todo el caos parece?

INGENIO Que todo expira, o su Hacedor padece.

GENTILIDAD ¿Que todo expira y su Hacedor padece

sólo me respondes?

INGENIO Sí.

GENTILIDAD ¿Pues cómo puede ser ello?

Quien dice Hacedor, ¿no dice

primer principio?

INGENIO Concedo.

GENTILIDAD Quien dice primer principio,

¿no dice poder inmenso,

de quien se origina todo

antes y después Eterno?

INGENIO Concedo también.

GENTILIDAD Pues, cómo,

¿si sólo un Dios puede serlo,

ha de padecer? ¿No implica

Dios, y pasible?

INGENIO Mal puedo

negarte la consecuencia

si ya no es que a tu argumento

tu argumento te responda.

GENTILIDAD ¿De qué suerte?

INGENIO Con el mesmo,

si Dios ignorado implica

y tú crees que puede haberlo,

qué mucho que dude yo

que haya, el ejemplar siguiendo

Dios y pasible. Y así,

entre tu yerro y mi yerro,

tú creyendo y yo dudando,

a discurrir me resuelvo.

GENTILIDAD ¿Qué?

INGENIO Que aunque implique, uno y otro

puede haber.

GENTILIDAD Di.

INGENIO Fundamento,

pues tú le estás ignorando

para estar él padeciendo.

PENSAMIENTO Entre una y otra razón

ambas dudo y ambas creo.

(Dando vueltas entre los dos.)

Y así, sin parar en una,

de una en otra voy y vengo.

GENTILIDAD Yo no he de creer que haya

Dios pasible.

PENSAMIENTO A ti me atengo.

INGENIO Yo que haya ignorado Dios

tampoco creeré.

PENSAMIENTO A ti vuelvo.

GENTILIDAD Bien puede ser ignorado

de mí y de otro no.

PENSAMIENTO Esto es cierto.

INGENIO También puede padecer

no como Dios.

PENSAMIENTO También esto.

GENTILIDAD ¿Pues ha de ser otra cosa

siendo Dios?

PENSAMIENTO Tu duda apruebo.

INGENIO No sé; mas, siendo Dios, todo

lo podrá.

PENSAMIENTO La tuya aprecio.

GENTILIDAD Ése es error.

PENSAMIENTO Tras ti voy.

INGENIO Es engaño.

PENSAMIENTO A ti me acerco.

LOS DOS. ¡Oh, cuál anda entre los dos

vacilando el Pensamiento!

PENSAMIENTO ¿Qué ha de hacer si ambos iguales

tiráis de mí, tan a un tiempo,

que yendo y viniendo a entrambos

descanso en ninguno tengo?

INGENIO Vente conmigo, que yo,

que en mí lo hallarás, te ofrezco.

GENTILIDAD ¿Cómo?

INGENIO Como desvelada

la confusión de mi ingenio

en dos extremos tan grandes

como tu extremo y mi extremo.

En ti imaginando un Dios

de ojos, manos y oídos lleno,

que, como dijiste, sea

causa de causas, y luego

en mí un Dios imaginado

a la vista de este estruendo,

que sea pasible, he de hacer

de ambas dudas un compuesto

para asunto de este acto.

GENTILIDAD ¿De qué suerte?

INGENIO Discurriendo

el Mundo por cuantas Leyes,

cuantos Ritos, cuantos Fueros

una y otra Religión

tienen, hasta que mi anhelo,

haciendo razón de estado,

la que ahora de dudar tengo,

la causa halle de las causas,

que tenga (toda oídos siendo,

toda ojos, toda manos)

la conveniencia de serlo

para padecer.

GENTILIDAD Si intentas

hallar tal Dios, ¿dónde, ciego,

le has de hallar si no es en mí,

que en todas partes le tengo?

INGENIO En mí, pues Ingenio soy.

GENTILIDAD Mercurio es dios del Ingenio.

INGENIO Pues iré al Cielo a buscarlo.

GENTILIDAD Júpiter el Dios del Cielo.

INGENIO Pues buscaréle en la tierra.

GENTILIDAD Ceres diosa es de su centro.

INGENIO Iré a buscarle en los mares.

GENTILIDAD Neptuno es Dios de su Imperio.

INGENIO En el fuego le hallaré.

GENTILIDAD Apolo es el Dios del Fuego.

INGENIO El viento me dirá de él.

GENTILIDAD Juno es la diosa del viento.

INGENIO Buscaréle en las campañas.

GENTILIDAD Marte es dios de sus estruendos.

INGENIO Quizá estará en los jardines.

GENTILIDAD Sus diosas son Flora y Venus.

INGENIO En las paces de las Cortes.

GENTILIDAD Minerva está en su gobierno.

INGENIO En los bosques más incultos.

GENTILIDAD Diana es la diosa de ellos.

INGENIO Pues el tiempo sabrá de él.

GENTILIDAD Saturno es el dios del Tiempo;

de suerte que no hallarás

en todos cuantos objetos

te represente la idea,

te imagine el pensamiento,

parte donde no esté un dios

que yo adore.

INGENIO Y aun por eso

no le he de buscar en ti.

GENTILIDAD ¿Por qué?

INGENIO Porque considero

que quien tiene muchos dioses

no tiene al que yo pretendo,

mayormente cuando en todos

los que me has nombrado advierto

que a las dos contradicciones

de los dos discursos nuestros

añades otra imposible

de vencer.

GENTILIDAD Eso no entiendo.

¿Cómo?

INGENIO ¿Cómo en lo ignorado

y en lo pasible cubierto

puede algún misterio haber

que por ahora no comprendo?

Pero en lo pecaminoso

no es posible haber misterio

que a la razón natural

no repugne, pues más cierto

es de un Dios en los delitos

quitarlos que cometerlos.

Hablen en Mercurio robos;

en Júpiter, fingimientos;

en Apolo, ansias y amores;

en Ceres, envidia; celos

en Juno; en Saturno, iras;

en Diana, devaneos;

avaricias en Neptuno,

y entre Proserpina y Venus

hable de Plutón el robo

y de Marte el adulterio,

pues, ¿cómo he de hallar en ti

efecto útil si en ti veo

pecaminosas las causas

de las causas?

GENTILIDAD El aliento

suspende; no, no prosigas,

pues basta que tan soberbio,

siendo mío, de mí huyas

sin que hagas de mí desprecio.

Ven, Pensamiento, conmigo;

deja ese loco.

PENSAMIENTO No puedo

ir tras de ti.

GENTILIDAD ¿Por qué?

PENSAMIENTO Porque

la agudeza soy del Ingenio;

tras la natural razón

me arrebata el Pensamiento.

GENTILIDAD Pues dejaréte con él,

que si la verdad confieso

tampoco puedo apartarte

yo de tu Discurso. ¡Cielos!,

si acaso, como imagino,

algún grande agravio vuestro

fue de este eclipse la causa,

yo os vengaré, y para esto

serán Tito y Vespasiano

los Césares de mi Imperio.

INGENIO ¡Ea, Pensamiento, vamos!

PENSAMIENTO ¿Dónde hemos de ir?

INGENIO Transcendiendo,

supuesto que no se da

en lo alegórico tiempo,

ni lugar, todos los ritos,

hasta que halle Ley en ellos

de un dios ignoto y pasible

le cuadre a mi entendimiento.

PENSAMIENTO No ha sido muy mal arbitrio

para entablar este intento acompañarte de mí.

INGENIO ¿Cómo?

PENSAMIENTO Como el más severo

crítico no hará censura

de ver, que el mundo corremos,

si su pensamiento viene

siguiendo a tu Pensamiento.

INGENIO Dices bien, pues viendo al suyo

volar dejará el ajeno.

Sin que el Ingenio padezca

la objeción de otros Ingenios.

PENSAMIENTO Pues en esa confianza

ven, y ya que a tu concepto

desagradan muchos dioses,

pasemos de extremo a extremo,

vamos donde no hay ninguno.

INGENIO ¿Cómo eso puede ser?

PENSAMIENTO Viendo

que aquel que de brutas pieles,

por significar tu afecto,

en lo bárbaro del traje

indio bozal y grosero

se muestra, es el Ateísmo.

(Descúbrese un peñasco, y se ve en él EL ATEÍSMO en el

traje que dicen los versos.)

INGENIO ¿Qué hace?

PENSAMIENTO Rendido está al sueño.

INGENIO ¿Día de tan grande asombro

duerme?

PENSAMIENTO Sí.

INGENIO Yo le despierto,

más del sosiego admirado

que envidioso del sosiego.

¿Ateísmo?

ATEÍSMO ¿Quién me llama?

INGENIO Yo, que en busca tuya vengo.

ATEÍSMO ¿Quién eres y qué me quieres

tú, que me das tantas voces?

INGENIO ¿Al Ingenio no conoces?

Bien se ve cuán bruto eres.

ATEÍSMO ¿Tú eres el Ingenio?

INGENIO Sí,

y de ti saber quisiera.

ATEÍSMO Si eres el Ingenio, espera.

¿Cómo dudas que yo oí

que el Ingenio respondía

cuando se le preguntaba,

no que el Ingenio dudaba?

INGENIO Ésa es la excelencia mía.

ATEÍSMO Di, ¿cuál?

INGENIO Saber preguntar

para saber responder.

ATEÍSMO Pues di, ¿qué quieres saber

de mí?

INGENIO De este singular

eclipse, que no hay persona

a quien no haya estremecido

viendo al sol oscurecido

desde la sexta a la nona,

¿qué es lo que has investigado?

Porque reducir quisiera

(y en la tuya la primera)

las opiniones que he hallado

para todo el Orbe.

ATEÍSMO Pues

si la mía he de decir

lo que he llegado a inferir

de este gran delirio es

que como este cuerpo humano,

compuesto de cualidades,

sujeto está a enfermedades

que le ocasiona el hermano,

temple de sus cuatro humores

a que responden atentos

todos los cuatro Elementos,

así a los hielos o ardores

de su destemplanza, está

el Universo sujeto,

a cuya causa este efeto

asombro a los otros da,

no a mí, que su novedad

no me asusta al ver que es llano

que dio, como al cuerpo humano,

al Mundo una enfermedad.

Y así, por no discurrir

si moría o si sanaba

de ella, mientras se pasaba

la ascensión me eché a dormir.

INGENIO ¿Luego tú no has discurrido

en que efecto ser pudiera

de alguna causa primera?

ATEÍSMO ¿Quién primera causa ha sido?

INGENIO Un dios, que vamos buscando

por todo el mundo los dos.

ATEÍSMO ¿Un dios?

INGENIO Sí.

ATEÍSMO ¿Qué cosa es Dios?

INGENIO Eso voy investigando.

ATEÍSMO Nunca en eso me cansara

yo, porque nunca creyera

que le hallara ni pudiera.

INGENIO En lo que dices repara,

que esta opinión satisfizo

a cuantos el mundo ven

criado.

ATEÍSMO A mí, no.

INGENIO Pues di, ¿quién

hizo este mundo?

ATEÍSMO Él se hizo.

INGENIO ¿Quién para nuestros provechos

hizo con fábrica igual

esos orbes de cristal?

ATEÍSMO Ahí nos los hallamos hechos.

INGENIO ¿Quién aquese luminar

del sol, que es alma del día,

y quién de la noche fría

concurso tan regular,

que del Oriente al Ocaso

accidente tal no ha habido

que los haya pervertido?

ATEÍSMO Uno y otro sería acaso.

INGENIO Y di, ¿el acaso podía

darte a ti vida, alma y ser?

Quien dio ojos para ver

todo ojos no sería.

¿Quien dio oídos, todo oídos?

Quïen manos, ¿manos todo?

¿Y de aquese mismo modo

es todos cuantos sentidos

con superior armonía

le dieron ser al no ser?

ATEÍSMO Yo no hice más que nacer,

sin saber a qué nacía,

cómo ni cuándo, y así

no habrá razón que me cuadre:

como otro engendró a mi padre,

mi padre me engendró a mí.

INGENIO Sí; pero al primero, ¿quién?

ATEÍSMO Del uno la corrupción,

dime, ¿no es generación

del otro?

INGENIO Sí.

ATEÍSMO Luego bien

puedo pensar que la prima

materia se corrompió

y al primer hombre engendró.

INGENIO Y el alma que en él anima,

¿pudo de corrupción tal

engendrarse? ¿No lo ves,

siendo inmortal como es?

ATEÍSMO ¿Luego el alma es inmortal?

INGENIO Bien nos lo deja inferir

la Divinidad que trae

consigo.

ATEÍSMO Yo no sé que hay

más que nacer y morir.

Y así argumentos dejemos,

y por que amigos seamos

comamos hoy y bebamos,

que mañana moriremos.

INGENIO Calla, calla, que tan ciega

doctrina no se ha de oír,

pues no se debe argüir

con quien los principios niega.

PENSAMIENTO Discursos buenos ni malos

con él no tienes que hacer,

que éstos no se han de vencer

a razones, sino a palos.

Amigo, si no hay primera

causa, ¿quién mueve mi acción

a darte este mojicón?

(Dale un golpe.)

ATEÍSMO Loco.

INGENIO Pensamiento, espera.

ATEÍSMO Pensamiento, de él intento

huir, que no me ha de dar

a mí placer ni penar

en mi vida el Pensamiento.

(Huye.)

PENSAMIENTO ¿Qué dices de esto?

INGENIO No en vano

confieso sus devaneos

de Theos Dios y Antitheos

el contradiós, con que es llano

que los ateístas son

por quien David repetía

que el no haber Dios lo decía

el necio en su corazón.

PENSAMIENTO Y aun ése es el argumento

con que una canción que oí

lo prueba bien claro.

INGENIO Di

la canción.

PENSAMIENTO Escucha atento.

(Cantar.)

En su corazón el necio

dijo a sus solas: «No hay Dios»;

luego hay Dios, pues hay quien supo

lo que él dijo a solas en su corazón.

INGENIO Huir de este error conviene.

PENSAMIENTO ¿Y dónde habrá en quien reposes

si huyes de quien tiene dioses

y huyes de quien no los tiene?

INGENIO En quien tenga sólo uno,

que si un error a otro igualo,

tener muchos es tan malo

como no tener ninguno.

PENSAMIENTO Pues si uno quieres hallar,

África sus montes llenos

de ismaelitas y agarenos

tiene, que de Ismael y Agar

descienden, y sólo un Dios

adora, a quien llama Alá,

que es Dios grande.

INGENIO Sí, pues ya

muero, por que a ver los dos

lleguemos al fundamento

de esa ley.

PENSAMIENTO Presto podrás,

puesto que para eso vas

en alas del pensamiento,

verla allí; en bailes, amores

y banquetes divertida

pasa lo más de su vida.

(Dentro instrumentos.)

INGENIO Aunque adore un Dios errores

debe padecer, pües

canta cuando todo llora.

PENSAMIENTO Atiende a su zambra ahora,

que de eso hablarás después.

(Sale ÁFRICA de mora, y en el mismo traje músicos,

hombres y mujeres, bailando todos los que pudieren.)

MÚSICA Bailad, africanos, bailad,

que ya se os acerca el profeta

de Alá.

(Dos cruzados).

ÁFRICA Ya que en turbadas estrellas

la mágica nuestra vio

aquel profeta que yo

previne en sus luces bellas,

diciendo este eclipse en ellas

que presto a vernos vendrá.

(Vueltas.)

MÚSICA Bailad, africanos, bailad.

ÁFRICA De nubes los aires llenos

ni os den sustos ni desmayos,

que son su salva los rayos,

los relámpagos y truenos,

y pues los cielos serenos

aplacan su enojo ya.

MÚSICA Bailad, africanos, bailad.

INGENIO Tente, ¿dónde vas?

PENSAMIENTO ¿No es llano

que en oyendo son no es

posible irme yo a los pies

como otros van a la mano?

Y pues tenerme es en vano,

ya estamos todos acá.

MÚSICA Bailad, africanos, bailad.

INGENIO ¿Cómo, África hermosa, el día

de tan grande sentimiento

en tierra, agua, fuego y viento,

celebras con alegría?

¿Qué causa te mueve?

ÁFRICA ¿Quién

eres, que aunque ya te vi

no bien te conozco?

INGENIO A mí

pocos me conocen bien.

El Ingenio soy humano.

ÁFRICA Así en casa de Abraham,

cuyas aras culto dan

a un solo Dios soberano,

te vi en Ismael, de quien

desciende mi monarquía

por señas, que desde el día

que con sagrado desdén

le echó de casa porque

unos ídolos le halló,

no te vi más.

INGENIO Es que yo

ese día le falté,

pues con Ingenio mal pudo

los ídolos adorar.

ÁFRICA Que un Dios se ha de venerar

ni lo niego ni lo dudo.

INGENIO Vida los cielos te den.

ÁFRICA ¿De qué ese gozo le da?

INGENIO De que parece que ya

me vas conociendo bien,

y puesto que un pensamiento

en la adoración de un Dios

hasta aquí asiste a los dos,

¿qué fiesta es ésta?

ÁFRICA Oye atento:

Descendiente de Ismael,

ya lo dije, herencia mía

la agarena monarquía

es en África, y aunque él

varios dioses adoró,

porque era gentil Agar,

su madre, volvió a adorar

a un solo Dios, a quien yo

hasta hoy veneré, bien que

sin preceptos, porque espero

que de este Dios verdadero

un profeta me los dé,

que en las ciencias prometido

de mis morabitos sabios

(cuyos doctos astrolabios

agujas del sol han sido).

Es cierto vendrá, bien como

allá para el mismo empleo

su Dios espera el hebreo,

de quien los principios tomo

para mi ley, aunque inquieta

la esperanza de los dos

dista en que él aguarda a un Dios

y yo aguardo su profeta.

De esta, pues, fija esperanza

de que ha de venir pendiente

vivo, y siendo en mí evidente

la fe de mi confianza,

con relámpagos y truenos

le esperan las ansias mías

como esotro a su Mesías.

Y así, al ver los aires llenos

hoy de horror, he presumido

que son aparatos ciertos

de su venida, y abiertos

los claustros de mi sentido

fiestas le haga, como quien

con escándalo le espera.

INGENIO Pues siendo de esa manera

aún no me conoces bien.

ÁFRICA ¿Por qué?

INGENIO Porque si buscando

hoy a un Dios vamos los dos,

adonde no hay ley no hay Dios,

y pues le estás esperando,

es precisa consecuencia

que mientras sin ley estés,

estés sin Dios, con que es

más justo hacer de ti ausencia

que no asistirte.

ÁFRICA ¿Pues qué

importa en mí ley no haya

para que errada no vaya;

si primer principio fue,

que a mi opinión satisface,

pues no escogió ser ninguno

que se salve cada uno

en la religión que nace?

INGENIO ¿Qué dices?

ÁFRICA Lo que yo creo,

y si este dogma nos dan

los ritos del Alcorán,

que ya profesar deseo,

¿no la he de admitir?

INGENIO Pues di,

¿no dices que hay sólo un Dios?

ÁFRICA Sí.

INGENIO ¿Pues cómo puede en dos

leyes servirse? Ve aquí

que una ley me da un preceto

y que otra no lo aceta;

¿es justo que me prometa

de dos causas un efeto?

No, si a los dos desigualo,

y para salvarme fiel

como si es bueno sin él,

y como con él, si es malo,

no te hace fuerza pensar

que Ateo que un Dios ignora;

y un Gentil, que a otros adora,

¿no se pueden conformar

a un fin mismo? Siendo así,

que error en los tres se arguya,

¿quién podrá en desgracia suya

de él gozar sin él?

ÁFRICA A mí

no me toca disputar

ley, que espero no tener;

sólo el acero ha de ser

el que la ha de sustentar;

y así, si apurar no quieres,

mira, has de ver y callar,

vuelva a cantar y bailar

cada uno con sus mujeres.

INGENIO ¿Sus mujeres?

ÁFRICA Sí.

INGENIO ¿Pues cuántas

hay que ese rito conceda?

ÁFRICA Las que uno sustentar pueda.

PENSAMIENTO ¡Linda ley!

ÁFRICA ¿De qué te espantas?

INGENIO De que a la razón no impida

que yo en dos esposas quiera

que me den un alma entera

y yo se la dé partida.

Si es contrato natural

amor que confirma el trato,

¿cómo puede ser contrato

lícito el que no es igual?

¿Yo he de querer y ofender

a sus ojos lo que quiero?

¿Pues cómo ofendida espero

que no ofenda la mujer?

Si aun obligada no es prenda

segura en ellas amor,

¿cómo lo será el honor

ofendido?

PENSAMIENTO No te ofenda

eso a ti, pues peor hallar

será (si apurarlo quieres)

que tenga un hombre mujeres

que no pueda sustentar

INGENIO ¿Y este precepto también

has de conservar en ti

venido el Profeta?

ÁFRICA Sí.

INGENIO De aquí, Pensamiento, ven,

que ley que ya me propongo,

fundar uno y otro error

no será ley en rigor.

PENSAMIENTO ¿Qué será?

INGENIO Secta.

PENSAMIENTO Y aun hongo.

INGENIO Y si en ello has de creer,

que pueda el que nazca y muera

salvarse en otra cualquiera,

¿para qué la has menester?

ÁFRICA Para mayor perfección.

INGENIO ¿Perfección habrá en aquella

ley que me salva sin ella?

ÁFRICA Sí, pues no fuera blasón

de Alá que me condenara

en el rito que naciera

sin culpa mía.

INGENIO Sí fuera.

ÁFRICA ¿Cómo?

INGENIO La razón es clara:

el Dios que hallar imagino

ha de ser un ente.

ÁFRICA Di.

INGENIO De sí solo, en sí y por sí,

incomprensible y divino,

y siendo tal cierto es que

dará su Fe verdadera

a quien quiera, y como quiera,

y cuando quiera, sin que

éste se pueda quejar

de que al otro se la dio,

puesto que a todos dotó

de razón para buscar

la mejor, y más el día,

que haya quien a todos fiel

nos dé testimonio de él

y basta el que nos envía

cada día su cuidado

en Tierra, Aire, Fuego y Mar.

ÁFRICA Ya digo que argumentar

no es a mi cólera dado;

cantad y bailad y no

hagáis caso, sino desprecio

de Filósofo tan necio.

PENSAMIENTO Lo mismo me hiciera yo,

si pudiera, y por si no

vuelva otra vez a cantar.

MÚSICA Bailad, africanos, bailad,

que ya se os acerca el profeta

Alá.

PENSAMIENTO Que ya se os acerca.

TODOS Bailad.

INGENIO ¿De un abismo en otro abismo,

dónde, Pensamiento, vas?

PENSAMIENTO Pues un Dios tiene no más.

INGENIO Pero sin Ley es lo mismo

que el no tenerle.

PENSAMIENTO Aun bien,

que es la Sinagoga aquella,

y hay un Dios y Ley en ella.

INGENIO Ley y un Dios. Conmigo ven;

mas ¿no es Pablo con quien viene,

de quien me hizo amigo fiel

la escuela de Gamaliel

por el Ingenio que tiene?

PENSAMIENTO Sí, llega.

INGENIO Envuelto está en ira;

retírate hasta después.

PENSAMIENTO No es bueno lo que hablan, pues

el Ingenio se retira.

(Sale LA SINAGOGA a lo judío y SAN PABLO a lo romano.)

SINAGOGA Aunque el Centurión me asombre,

diciendo con voz severa:

«Verdaderamente era

hijo de Dios este hombre»;

y aunque por su rey le nombre,

después de hazañas tan feas,

un ladrón y en las ideas

de su mortal frenesí

diga: «Acuérdate de mí

cuando en tu reino te veas.»

Aunque la naturaleza

haga el estreno que admiro,

cuando al último suspiro

le ve inclinar la cabeza,

cubriéndose de tristeza

uno y otro luminar,

ni le he de creer ni he de dar

a partido mi rencor,

pues muerto ha de ser mayor

contra cuantos promulgar

su Ley intentan; y así,

Pablo, pues de ti me fío,

toma este decreto mío.

(Dásele.)

Parte a Damasco, que allí

crédito haber dado oí

sus bárbaros moradores

a los extraños errores

de aquella ley, que infestando

el orbe van publicando

cuatro humildes pescadores.

PABLO Estimo honor y decreto,

y cree que es con una acción,

ya en mi mano ejecución,

lo que era en tu voz preceto;

gentil y hebreo a este efeto,

un y otro aplauso gano,

pues que me hicieron, no en vano,

gentil y hebreo a este fin

la tribu de Benjamín

y los fueros del romano.

Y así, cumpliendo con dos

causas, dirá mi cuidado,

si Dios y Crucificado

son buenas señas de Dios,

salid por fiadora vos,

hermosa esfera, de que

tan ira vuestra seré,

que sea como un desmayo,

relámpago, trueno y rayo,

Pablo de esa nueva fe.

(Quédase como suspenso y que habla consigo.)

SINAGOGA Así lo creo de ti.

PABLO Dame los brazos y adiós.

INGENIO Ya se despiden los dos.

PENSAMIENTO ¿No es Pablo tu amigo?

INGENIO Sí.

PENSAMIENTO Llega a hablarle, quizá aquí

buen padrino en él tendrás.

INGENIO ¿Pablo?

PABLO ¿Ingenio?

INGENIO ¿Dónde vas?

PABLO No puedo en el fin que sigo

detenerme a hablar contigo;

otro día lo sabrás.

INGENIO ¿Pues así al Ingenio dejas,

que amigo tan tuyo fue?

PABLO Otra vez satisfaré

con más espacio a tus quejas.

INGENIO Mira que de quien te alejas

soy yo.

PABLO Ya lo veo, mas hoy

déjame, Ingenio, que voy

tan veloz que hacer quisiera

que mi pensamiento fuera

mi caballo.

PENSAMIENTO Yo lo soy,

pues bruto es el Pensamiento

de quien el Ingenio va

atrás dejándose.

INGENIO Ya.

Que huye mi conocimiento

sin él a ella haberla intento;

mas, ¡ay!, que al mirarla, ¡asombra!

Sinagoga.

SINAGOGA ¿Quién me nombra?

(Vuelve con espanto.)

INGENIO El Ingenio soy. ¿De qué

temes?

SINAGOGA Cualquier sombra fue

hoy de mi cadáver sombra,

según hoy del Sabaot,

la ira introduce cruel

la confusión de Babel

en el pueblo de Nembrot.

Los sueños son de Beemot

cuantos padece mi pena,

y ya que a mí me enajena

de mí, mi discurso, di

si Ingenio eres, ya que aquí

llegaste, que causa ordena,

o por decirlo mejor

desordena, tierra y cielo,

que desde el pasado hielo

de aquel súbito temblor,

que cubrió el mundo de horror,

en mí no he vuelto, y así

tú, si lo sabes, me di,

¿qué se hizo el día aquel día?

INGENIO A eso también yo venía.

SINAGOGA ¿A qué?

INGENIO A preguntarte a ti;

pero ya que me has ganado

hoy de mano en la pregunta

lo que mi Ingenio barrunta;

viendo el orbe desahuciado

es haber el fin llegado

o haber su autor padecido,

y pues él restituido

se ve en su primer vigor,

no ha sido él, sino su autor,

el que...

SINAGOGA No ha sido, no ha sido,

si ya no quieres que sea

autor suyo un sedicioso

nazareno, escandaloso,

que en Palestina y Judea,

en Samaria y Galilea,

predicando aquestos días

dio a entender que era el Mesías,

Hijo de Dios verdadero,

que ha tantos siglos que espero.

INGENIO ¿Y qué es de él?

SINAGOGA Las ansias mías

en un palo le pusieron

en el mismo día que fue

el eclipse, para que

los que bárbaros oyeron

su doctrina y la creyeron

misterio hagan del fracaso,

que acaso les salió al paso

al expirar.

INGENIO ¿Luego el día

el sol murió, que él moría?

SINAGOGA Sí.

INGENIO Pues no fue muy acaso.

SINAGOGA Sólo me faltaba ahora

el que tú quisieses ser

a dos sentidos, en uno

Ingenio y en otro infiel,

para atreverte a dudar,

para arrojarte a creer

con los necios de mi pueblo

si hice mal o hice bien.

INGENIO Hasta pensar e inferir,

¿a quién se ha negado?

SINAGOGA A quien infiera o piense que yo

no soy del Dios de Israel

el bando favorecido

desde el prodigio de Oreb,

tribunal de luz, en cuya

consulta salió Moisés

por general de sus tropas,

hasta llegarse a poner

en la prometida tierra

que abunda de leche y miel.

Si en esta, pues, prodigiosa

peregrinación le hallé

todo ojos a mi mal,

todo manos a mi bien,

todo oídos a mi voz,

tan primera causa que

todas las causas segundas

me obedecieron en él,

¿quién me había de trocar

de agradecida en cruel?

Del bermejo mar lo diga

la enjuta vereda al ver

que fue amontonando ondas

en uno y otro cancel,

montaña y pared. ¿Quién nunca

fue montaña ni pared?

Entre una y otra columna

el fuego lo diga, pues

tal vez me sirvió de antorcha

y de pabellón tal vez.

La tierra lo diga, herida

en Raídin, pues correr

vio agua a las piedras, y el aire,

al ver nevada su tez

de aquella neutral vianda

en nubes de rosicler,

cuajaba en maná la Aurora,

lloviendo al amanecer,

el aire el reparo al hambre

como la tierra la sed;

si entre tantos beneficios

fue el mayor darme su ley

en mármol escrita, siendo

su mismo dedo el pincel,

por quien la Ley Natural

vino a elevar y a crecer

su primer candor, subiendo

de dos preceptos a diez;

como a tanto repetido

favor, a tanta merced

(como antes dije), trocando

el beneficio en desdén,

ingrata la Sinagoga

había de proceder,

dándole muerte a su Hijo.

¿Ni cómo podía ser

el que sin estar cumplidas

las semanas de Daniel

viniese sin aparatos

que Isaías los prevé,

diciendo que ha de venir

con majestad y poder

de relámpagos y truenos?

Si al venir habían de ser

¿qué importara que al morir

los viésemos para que

lo que fue acaso nos haga

sentir, dudar o temer,

que lo que hubo de ser antes

bastó que fuese después?

Y así, Ingenio, o lo que eres

(que yo no me he de meter

en si lo eres o no), piensa

que a quien di la muerte fue

a un escandaloso joven,

que sedicioso, que infiel

y amotinador del pueblo,

para coronarse rey

en virtud de Belcebú

obró algún milagro en fe,

de cuyo mágico arte

nos quiso dar a entender

que el prometido Mesías

estaba cumplido; y pues

no pudo salvarse a sí,

discurre en si podrá ser

que a otros salvase. Esto he dicho

por que astrólogo otra vez

no en el eclipse me arguyas,

que habrá para ti también

otro rencor, otra ira,

otra saña, otra esquivez,

otro azote u otro acero,

otra cruz u otro cordel.

(Vase.)

INGENIO ¿Pensamiento?

PENSAMIENTO Nada digas,

que todas tus dudas sé.

INGENIO Pues, ¿qué sabes?

PENSAMIENTO Que has hallado

en la Sinagoga ley.

Que adora a un Dios primer causa,

que ojos, manos y oídos es,

y con todo eso te queda

de averiguar y saber

lo que a lo posible toca.

INGENIO Dices, Pensamiento, bien;

mas fáltate de añadir

a esas dos razones...

PENSAMIENTO ¿Qué?

INGENIO Que si adora, como dijo,

sólo un Dios, ¿cómo después

dijo que a su Hijo esperaba?

Hijo y padre, ¿fuerza no es

que sean dos? ¿Pues cómo a uno

adora sólo?

PENSAMIENTO No sé.

INGENIO Y dejando esta razón

pendiente, ¿a qué causa, a qué

efecto espera a que venga,

según nos los dio a entender,

de su Dios el hijo al mundo?

Y cuando halla para qué,

¿cómo pudo un hombre humano

introducir que era él

si lo era como hombre y Dios?

Si no, ¿cómo al padecer

(túmulo de sus exequias)

vistieron de lobreguez

la tierra su verde alfombra

y el cielo su azul dosel?

En tan grandes confusiones,

¿quién, cielos divinos, quién

sabrá responder?

VOZ Pablo.

(Suena dentro un trueno y vese como una luz de un

relámpago.)

INGENIO ¿Qué estruendo es éste?

VOZ ¿Por qué

me persigues?

PABLO ¡Ay de mí!

INGENIO ¿Qué voz, qué ruido es aquél,

que parece que los cielos

se han desplegado otra vez,

aquí para iluminar

y allá para oscurecer?

PENSAMIENTO A las vislumbres de una

nube, que ha dado al romper

hojas de jazmín y rosa,

luz y voz al parecer,

sobresaltado el caballo

de Pablo le arrastra.

INGENIO Ve,

pues eres tú más veloz;

llégale a favorecer.

PENSAMIENTO Sí haré, por si cae en mí.

(Descúbrese a PABLO a caballo y vase cayendo, y recíbele

EL PENSAMIENTO, y le pasa, según los versos, al

INGENIO.)

PABLO El rayo, señor, detén;

basta el trueno de tu voz.

PENSAMIENTO Ayúdamele a tener,

que no basto, Ingenio, yo

a levantarle.

INGENIO Sí haré.

(Sale LA SINAGOGA.)

SINAGOGA Si Pablo muere, yo muero.

¿Qué es esto, Pablo?

PABLO Caer

en el Pensamiento antes

y en el Ingenio después.

(Levántase como ciego.)

Ciego estoy; pero mal digo,

que nunca he llegado a ver

más que cuando estoy más ciego.

SINAGOGA Pues di, no viendo, ¿qué ves?

PABLO No conviene que lo diga

el hombre al hombre.

SINAGOGA ¿Por qué?

PABLO Porque no es fácil decir

lo que es difícil saber.

Sólo diré que yo solo

me he levantado al revés,

pues otros caen al subir

y yo he subido al caer.

Al tercer cielo he llegado;

si fue en espíritu o fue

en cuerpo no sé, que yo

sólo sé que no lo sé.

SINAGOGA Ven a mis brazos, adonde

descanses.

PABLO La acción detén,

no halagüeñamente fiera (Huye.)

te acerques.

SINAGOGA ¿Con tal desdén

de tu Sinagoga huyes?

PABLO Sí escandalosa, sí infiel,

sí tirana, sí alevosa,

sí traidora, sí crüel.

SINAGOGA ¡Pablo!

PABLO Ya Pablo no soy

ni vivo yo en mí.

SINAGOGA ¿Pues quién?

PABLO Cristo es el que vive en mí.

SINAGOGA ¿No es contra quien te envié?

PABLO Sí; pero a luz de eficaz

auxilio he sabido que es

el crucificado Cristo,

que sentenció tu esquivez,

hijo de Dios verdadero.

SINAGOGA Bien que estás ciego se ve,

o yo lo estoy, pues lo escucho

sin darte la muerte.

INGENIO Ten

el acero, que por ti

lo quiero yo convencer.

SINAGOGA Argúyele, Ingenio, tú,

que yo ni puedo ni sé.

INGENIO ¿El Crucificado dices

que era Hijo de Dios?

PABLO Sí.

INGENIO Pues,

¿hay más de un Dios?

PABLO No.

INGENIO ¿Pues cómo

es Hijo de Dios sin ser

Dios también?

PABLO También es Dios.

INGENIO ¿Pues, cómo, si es Dios también,

sólo un Dios son dos personas?

PABLO Aún más son, porque son tres.

INGENIO ¿Tres, y un Dios sólo?

PABLO Sí.

INGENIO ¿Cómo?

PENSAMIENTO A aquesto importa atender,

por si es Pablo el que a Dionisio

le llega a satisfacer.

PABLO El bien no comunicado,

¿no fuera imperfecto bien?

INGENIO Proposición es que yo

dejé pendiente otra vez.

PABLO Ser, que fuera comprendido

de quien infinito no es,

¿fuera infinito ser?

INGENIO No.

Claro está, porque caber

lo más no podía en lo menos.

PABLO Pues siendo infinito ser,

Dios, y siendo bien perfecto,

fuerza en una parte fue

comunicarse, y en otra

el comunicarse a quien,

siendo el infinito, fuera

infinito como él;

pues si se comunicara

a quien no lo podía ser,

quedara imperfecta toda

aquella distancia que

lo finito a lo infinito

dejara de comprender:

luego para que no haya

en Dios imperfección, es

conveniencia de su esencia

y precisión de su ser

por acto de entendimiento

engendrar un hijo, a quien

se comunique infinito:

el Padre, que al hijo ve;

el hijo, que mira al padre,

llegándose a complacer

uno en otro, no es preciso

proceda de amor tan fiel

un espíritu, que sea

igual a los dos, y que

precedido de los dos,

no pueda entre ellos haber

por la comunicación

de personas, ni después

ni antes, primero, o postrero;

mayor, o menor.

INGENIO Sí.

PABLO Pues

una en los tres la deidad,

uno en los tres el poder,

uno en los tres el amor

y uno en los tres el saber,

cierto es que en la esencia es uno,

siendo en las personas tres.

Sobre la natural luz,

el Ingenio, que al fin es

parte del alma, he quedado

satisfecho, al parecer,

hasta aquí.

SINAGOGA Y hasta aquí yo

poco me debo ofender,

pues ver tres y adorar uno

me enseñó de Abraham la fe.

INGENIO ¿Pero ese hijo a qué a la tierra

había de venir?

PABLO A que,

siendo infinita la culpa

del hombre, satisfacer

lo finito a lo infinito

no podía, y así fue

piedad que el Hijo de Dios

satisficiese por él,

encarnando en una Virgen

Madre, que antes y después,

y entonces, permaneciese

siempre virgen, sin romper

grosero cierzo de humano

contacto la candidez

del botón de la azucena,

ni el capillo del clavel.

INGENIO Hasta aquí por respondido

también me doy.

SINAGOGA Yo también,

pues es cierto que vendrá.

PABLO Y aunque ha venido, lo es.

SINAGOGA ¿Cómo que ha venido?

PABLO Como

al que diste muerte fue,

siendo el divino Mesías

que esperaba.

SINAGOGA No era él;

pues que no trajo cumplidas

las semanas de Daniel.

PABLO Sí era; pues tú no supiste

hacer los cómputos bien.

SINAGOGA No era; pues no vino en nube,

como Isaías prevé.

PABLO Sí era; pues traje de siervo

dijo que traería también.

SINAGOGA No era; pues que había de dar

su venida qué temer.

PABLO Sí era; pues ese temor

dará al venir como juez.

SINAGOGA No era; pues de humilde madre

al hielo le vi nacer.

PABLO Sí era; pues quedó en el parto

virgen, antes y después.

SINAGOGA No era; pues simples pastores

le adoraron en Belén.

PABLO Sí era; pues a Belén vino

a verle uno y otro rey.

SINAGOGA No era; pues a Egipto huye,

temiendo ajeno poder.

PABLO Sí era; pues derriba huyendo

los ídolos de Beel.

SINAGOGA No era; pues su madre llora

el que le llegó a perder.

PABLO Sí era; pues le halló explicando

los misterios de la Ley.

SINAGOGA No era; pues en un desierto

se rindió al hambre y la sed.

PABLO Sí era; pues huye vencido

espíritu inmundo de él.

SINAGOGA No era; pues ver su peligro

no supo al irlo a prender.

PABLO Sí era; pues todo era ojos

haciendo a los ciegos ver.

SINAGOGA No era; pues de pies y manos

le atan nudoso cordel.

PABLO Sí era; pues al impedido

todo era manos y pies.

SINAGOGA No era; pues o sordo, o mudo,

no sabe qué responder.

PABLO Sí era; pues al mudo y sordo,

todo lenguas y oídos fue.

SINAGOGA No era; pues muere pasible.

PABLO Sí era; pues fue el padecer

como hombre, no como Dios.

SINAGOGA No era.

PABLO Sí era.

INGENIO Suspended

la cuestión, que escuchar

de ti que pasible fue

(A PABLO.)

como hombre, no como Dios,

siendo Dios y hombre después;

de ti, que en el mundo el mundo

no le supo conocer

(A LA SINAGOGA.)

en lo ignoto y lo pasible,

la réplica tomaré.

¿Que era manos, oídos y ojos

ese hombre de Dios (o quien es)

concedes?

SINAGOGA Negar no puedo

que hizo andar, oír y ver.

INGENIO ¿Pues de qué le hiciste causa?

SINAGOGA De que dar quiso a entender

(escandalizando al pueblo)

que era Hijo de Dios.

INGENIO Saber

conviene si le esperabas.

SINAGOGA Sí esperaba.

INGENIO ¿Pues en quién,

esperándole, podías

mejores señas tener,

pues no vino por tu mal

quien vino a otros a hacer bien?

Pero quizá habrá otra causa

para condenarle: ¿Qué

delitos le averiguaste?

SINAGOGA ¿No bastó éste?

INGENIO No, porque

hombre tan malo, que quiso

Hijo de Dios parecer,

no siéndolo, fuerza era

de dañada intención ser,

de maligno corazón,

de depravado interés,

y lo había de mostrar

en otras costumbres; pues

los efectos manifiestan

de los pechos el doblez.

¿Qué ambición tuvo?

SINAGOGA Ninguna;

descalzo de pierna y pie,

peregrino en pobre traje.

INGENIO ¿Qué valimiento tener

con príncipes intentó?

SINAGOGA Ninguno, pues sólo fue

con humildes pescadores.

INGENIO ¿Y qué medraron con él?

SINAGOGA Sola la necesidad

de volverse al barco y red.

INGENIO ¿A qué humano afecto

le viste?

SINAGOGA Ninguno sé.

INGENIO Luego convencida estás;

pues no había de querer

hacer tal delito antes,

para ser bueno después.

Y así, oh tú, Gentilidad,

que traes por Roma el poder

de Europa; Asia, que invencible

lo traes por Jerusalén;

ciega secta, a quien le dio

por el África Ismael,

por América Ateísmo,

que vives sin Dios ni Ley.

(Salen LOS CUATRO.)

LOS CUATRO ¿Para qué otra vez nos llamas?

INGENIO Para que todos notéis,

sin que ninguno alegar

pueda ignorancia después,

que el Dios ignoto pasible,

que ojos, manos y oídos es,

y primer causa de causas,

en boca de Pablo hallé.

SINAGOGA Primero que se lo digas,

muerte a uno y otro daré.

(Saca la espada y se amparan LOS DOS de LA GENTILIDAD.)

LOS DOS Primero, no.

SINAGOGA Pues, ¿adónde

habéis de huir?

GENTILIDAD A mis pies.

SINAGOGA ¿Quién eres, deidad hermosa,

que, ceñida de laurel,

temor y respeto infundes

a la Sinagoga?

GENTILIDAD ¿Quién,

sino la Gentilidad

tuviera en ti ese poder?

SINAGOGA Es verdad, colonia hoy

es la gran Jerusalén

de Roma, ¿pero a qué causa

aquí en persona te ves,

si hasta aquí sólo asististe

en ella por su virrey?

GENTILIDAD A causa de que, sabiendo

cuanto apasionado juez

has dado la muerte a un hombre

no sustanciándole bien

el proceso, cuya injusta

sentencia ojeriza fue

de los dioses, pues los cielos

en uno y otro vaivén,

al expirar titubearon,

casi arrancados del es,

a residenciarte traigo

ese ejército que ves,

de cuyas tropas llamada

de aquella voz que escuché

a defender estas vidas

me he adelantado.

PABLO Y es bien

que viendo la Sinagoga

me defiendas tú.

SINAGOGA ¿Por qué?

PABLO Por que la predicación

hoy de la tercera Ley,

que a la Gentilidad pasa

con esto explicada esté.

SINAGOGA ¿Qué tercera Ley?

GENTILIDAD A mí

eso me toca entender,

y pues a residenciarte

vengo, conviene saber,

¿qué tercera Ley ese hombre

quiso introducir?

SINAGOGA La Ley

misma que yo me tenía

(como ya dije) en Moisés,

creciendo la natural

de dos preceptos a diez.

GENTILIDAD Y la natural, ¿cuál era?

SINAGOGA Ella lo dirá más bien,

que entre las caducas ruinas

de esta deshecha pared

yace lamentando el siglo

que tan sin ella se ve.

(Descúbrese LA LEY NATURAL al pie de un árbol, el cual

ha de tener revuelta una serpiente.)

GENTILIDAD Ah, de la Ley natural,

atiende a mis voces.

LEY NATURAL ¿Quién,

de las malicias del mundo

huyendo el vago tropel,

vuelve a pisar mis umbrales?

GENTILIDAD Quien de ti intenta saber

los fundamentos que Dios

puso en tu primero ser.

LEY NATURAL Que amase a Dios más que a mí

y a mi prójimo después

como a mí, cuyo suave

yugo, paz y sencillez

se perturbó en este árbol,

pues desde entonces quedé

sujeta a las inclemencias

de saber del mal y el bien.

GENTILIDAD Sobre esos dos fundamentos,

los que tuvisteis después

cuáles son?

PABLO La Ley Escrita

también lo dirá.

LEY ESCRITA Sí haré.

(Ábrese el segundo carro, y en otro peñasco LA LEY

ESCRITA, con las Tablas en la mano y la serpiente de

metal, como pintan a Moisés.)

Pues a la Ley natural

seguir la Escrita se ve,

no tendrás ajeno Dios,

ni el nombre jurarás de él,

santifícale sus fiestas,

honra a quien te ha dado el ser,

ni homicida, ni lascivo

seas, el ajeno bien

no envidies, ni quieras de otro

la hacienda, ni la mujer.

GENTILIDAD ¿Qué quitó o añadió a esto?

(Descúbrese LA LEY DE GRACIA con una cruz en la mano,

como pintan a la FE, con los ojos vendados.)

LEY DE GRACIA Eso yo lo explicaré,

pues por Ley de Gracia soy

la superior a las tres;

no sólo esos diez preceptos

confirmó en mí, mas por que

su cumplimiento tuviese

fianza a no fallecer,

la fortaleció de siete

Sacramentos, que allí ves,

de la fuente de la gracia

perennemente correr.

(Descúbrese una fuente, cuyo remate será hostia y cáliz,

y alrededor los siete sacramentos, teniendo cada uno en

la mano una cinta blanca, como caños que salen de la

hostia.)

SINAGOGA ¿Y cuándo lo estableció?

BAUTISMO El Bautismo claro es

que en el Jordán, donde el hombre

renace segunda vez.

CONFIRMACIÓN El de la Confirmación,

cuando la mano a poner

llegó a la frente al infante,

diciendo que para ser

perfecto el varón, volviese

al puerto de la niñez.

PENITENCIA El de Penitencia, cuando

a Pedro le dio el poder

de ligar y desligar,

de hacer y de deshacer.

EXTREMAUNCIÓN Y el de Extremaunción al mismo

tiempo, pues, segundo de él,

el de todas sus reliquias

es la verdadera red.

ORDEN El Orden sacerdotal,

cuando en la Cena le ven

decir: esto siempre en mi

conmemoración haced.

MATRIMONIO Y el del Matrimonio cuando

Architriclino le ve

autorizar el estado

con su presencia, y en él

convertir el agua en vino

que sombra, y figura fiel

es del de la Comunión,

que es el que en la fuente ves

por corona de los siete

más eminente a los seis,

reduciendo a un sacrificio

sólo de una, y otra ley

todo lo ceremoniado,

por estar cifrado en él

cuerpo y sangre de quien quiso

por nosotros padecer.

INGENIO Hasta aquí todo es tan justo,

y tan suave yugo es

el de una Ley que conserva

los preceptos de las tres,

que debe el ingenio humano,

restituido al papel

de Dionisio Areopagita,

llegándose a convencer

de la doctrina de Pablo,

con la experiencia de que

nada su Ley nos propone

que bien a todos no esté

el creerlo, y el amarlo,

llegando a amar y creer,

por razón de estado, cuando

faltara la de la fe.

SINAGOGA Primero que yo lo crea

veré al mundo fallecer

con mayor ruina, que cuando

le vi expirar.

ÁFRICA Yo también.

ATEÍSMO Yo no; que haber Dios no dudo,

cuando que hay también Dios sé.

GENTILIDAD Ni yo, pues a uno no más

reduzco mi parecer.

PABLO Y lo mismo harán los dos

cuando el mundo venga a ser

sólo un pastor y un rebaño.

PENSAMIENTO Yo, que hasta ahora callé

(porque el pensamiento es fuerza

que en esto pasmado esté),

con fiestas, con regocijos

la verdad celebraré

de esta verdad.

TODOS Y contigo

todos, diciendo otra vez

que debe el ingenio humano

llegarlo a amar y creer

por razón de estado cuando

faltara la de la fe.

 

 

 

A Dios por razón de estado

Pedro Calderón de la Barca

 

 

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