© Libro N° 15022. Iván Vadímovich, A La Altura De Las Circunstancias. Koltsov, Mijail Efimovich. Emancipación. Abril 11 de 2026
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IVÁN
VADÍMOVICH, A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS
Mijail
Efimovich Koltsov
Iván Vadímovich, A La Altura De Las Circunstancias
Mijail Efimovich Koltsov
IVÁN VADÍMOVICH, A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS
MIJAIL EFIMOVICH KOLTSOV
Kiev-Ucrania, 1898-Moscú-Rusia, 1938
Natural de Kiev, M.E. Kolsov cursó estudios secundarios en una Escuela
Real de dicha ciudad. Ingresó más tarde en el Instituto psiconeurológico de
Petrogrado. Empezó su actividad literaria durante sus años de estudiante.
Pronto alcanzó gran notoriedad como periodista y como escritor de relatos y
novelitas sobre temas de actualidad candente. Se distinguió, asimismo, por sus
relatos literarios sobre escritores como Gorki, Lunacharski y otros. Dirigió la
revista "Ogoniok" entre 1932 y 1938, así como dos revistas satíricas;
"Chudak", entre 1928 y 1930 y "Krokodil", entre 1934 y
1938. "Iván Vadímovich, a la altura de las circunstancias", pertenece
a los relatos escritos por su autor en 1933
IVÁN VADÍMOVICH ENTIERRA A UN CAMARADA
-Vayamos un poco más despacio. Los zapatos me aprietan y nos queda mucho
camino por andar. Sí... dolorosa historia. A primeros de mes aún estuvimos
juntos en las sesiones de la Comisión reguladora de los precios de coste. Antes
de pronunciar su informe estaba un poco nervioso. ¡No se alegró poco al ver que
le había salido bien! ¡Cómo iba a imaginarse, el pobre, lo que le esperaba dos
semanas más tarde!... ¿Quién será el que va delante, al lado del féretro?
¡Caramba, si es Kondakov! ¿Está aquí en representación del Presidium o como
particular? Sólo he hablado con él por teléfono. Personalmente no le había
visto nunca. Es joven todavía... No está mal ser miembro del Presidium a su
edad... En los últimos tiempos se ha abierto camino gente completamente nueva.
Son personas desconocidas. Se dice que están sacando a muchos de los cargos del
Partido y los colocan en la producción. Con muchos honores... Es posible que
haya muerto a tiempo. En la Junta consultiva del Comisariado empezaba a tener
muy mal cartel. ¿Que había tenido roces conmigo? Mentira pura. No me ha
estorbado nunca. Cuando me enteré de su muerte, me quedé petrificado. ¡Qué
mentira! Sé quién se lo ha dicho. Se lo ha dicho Krugliakovski. No me lo
discuta, no. Está claro: ha sido Krugliakovski. No comprendo por qué difunde
semejantes rumores. Ya es el tercero que me lo dice. Tendré que hablar con
él... ¡Si estoy en el crematorio por primera vez? No, ya es la tercera. Estuve
por primera vez cuando murió un empleado de nuestra oficina, y luego asistí al entierro
de Piotr Borísovich. ¿Acaso no estuvo usted entonces? Fue un entierro muy
vistoso. Hubo un gentío enorme, coronas, música, un representante del
Presidium, banderas. Claro que él mismo nada ganó con todo esto. El ya no lo
vio... Al mío no vendrá tanta gente. Aunque según se organice... Mucho depende
la actitud de los camaradas... ¡Sí, ya es bastante hermoso! Sobre todo el
momento en que el ataúd baja lentamente. ¡Ha ido usted a mirar las estufas, por
la ventanilla, en el sótano? Yo tampoco. No comprendo qué espectáculo puede ser
éste. Dicen que el cadáver se contorsiona. Me contaron no hace mucho que unos
majaderos convencieron a la mujer de un tal empleado a que mirara por allí. Que
se extasiara, como si dijéramos, contemplando al marido. Naturalmente, sufrió
un ataque. ¡Idiotas!... Yo nunca llevo a mi mujer a un entierro. Es cuestión de
principio. Estas no son cosas para las mujeres. Con mayor motivo teniendo el
padre anciano... La vida es así, trabajas, echas los bofes, y luego, tenga la
bondad, a la caja, y te llevan. Por turno. Como suele decirse: "¿quién es
el último? Yo voy tras de Usted"... Lo único que quisiera es que esto me
ocurriera a mí rápidamente. Un descarrilamiento de trenes, y sanseacabó... Esa
es la hermana de su mujer. Hermosa hembra, ¿verdad? Su marido trabaja en una
representación comercial del extranjero o algo por el estilo; así viste ella.
Recordadme que os cuente una anécdota de cómo dos hebreos llegaron a Kalinin.
Es contrarrevolucionaria, pero tiene mucha chispa. Es curioso, ¿quién inventará
todas estas anécdotas?... No, ahora no está bien, llamaría la atención. es
mejor durante el camino de regreso... Dicen que tenía el corazón dilatado hacía
ya mucho tiempo. No se cuidó, y ya ven el resultado. Yo le comprendo
perfectamente. Lo mismo ocurrirá conmigo... No, yo no tengo ninguna enfermedad
semejante; pero a veces, por ejemplo, en el apogeo de una fiesta, las manos
empiezan a picarme de modo terrible. ¡Es algo increíble! No hace mucho me
ocurrió en el teatro. quería irme sin esperar a que terminara el acto. pero
luego me pasó de repente... ¿Los médicos? ¿Acaso sacas nada en limpio de ellos?
El profesor Segalovich dice: procure no rascarse, son los nervios. ¡Qué
explicación es ésta! Yo necesito saber qué consecuencias puede tener el picor,
qué me amenaza. La salud personal me preocupa poco, pero yo soy una partícula
de algo, llevo sobre mis hombros una gran institución. Le pregunto al profesor
qué dieta he de seguir, qué he de comer y qué me está prohibido. Me responde:
"Esto no tiene importancia." ¡Para ellos, nada tiene importancia! Hay
dos profesiones absurdas: la de médico y la de inspector. Tendrían que ponernos
al abrigo de toda enfermedad, pero resulta que sirven para atormentarnos. Menos
mal que yo me impongo cierto régimen. Observo los días de descanso y tomo un
baño de agua tibia después del trabajo. Además, les recomiendo otra cosa: no
fumar antes de comer. Yo no lo hago, por cuestión de principio. ¡Es muy
importante! Este año pienso tomarme las vacaciones un poco antes. ¡Adónde
piensa ir usted? Yo volveré a las costas del Sur. Recordadme sin falta que os
cuente una anécdota acerca de tres damas en la playa... Sí, es muy triste, muy
triste... Lo importante es que se trataba de muy buena persona. Nunca hizo daño
a nadie. ¡Sabe usted? No le gustaba fastidiar a la gente, n tenía el deseo de
subir a costa de otros. ¿A quién nombrarán en su lugar? No sé... Oficialmente
no lo sé, pero bajo rigurosísimo secreto puedo decirles que a Sventsianski. Ya
está resuelto. Sí... yo mismo me quedé sorprendido. Incluso di un pequeño
resbalón: felicité a Miátnikov, dando por un hecho su ascenso. Lo interesante
del caso es que Miátnikov no lo negó. Se sonrió sin comentarios... En el último
instante soplaron otros vientos. Se dice que exigieron un hombre enérgico,
expeditivo, en condiciones de dirigir personalmente el trabajo práctico. El
caso es que a Miátnikov habrían podido ponerle un ayudante especial con vistas
al trabajo práctico. Al fin y al cabo Miátnikov es una figura... ¿Qué hace
usted pasado mañana? Venga a verme, sí, sin falta... Nada de particular, nos
reuniremos unos camaradas para pasar el rato. No hemos celebrado el estreno del
nuevo piso y esto servirá en cierto modo de celebración. Estaba señalado para
hoy, pero lo hemos aplazado debido al entierro. Resultaba un poco violento.
Alguien podía haberse ido de la lengua y luego todo habrían sido comentarios:
no podían haber elegido día más a propósito para francachelas... Puede llegar
un poco tarde. Será todo gente de confianza. Serguéi Solomónovich ha prometido
no faltar... Mandan mucha gente a las secciones políticas... Yo mismo de buena
gana iría, pero no me admiten por cuestiones de salud. Les he presentado un
papel del médico, y así que lo han visto, sin leerlo detenidamente ni nada, han
dado por zanjado el asunto. Hasta siento haberles llevado ese papel... ¡Estos
zapatos hoy van a acabar conmigo! Vayamos más despacio, nos rezagaremos un
poco. Detrás viene mi coche. Descansaremos y otra vez caminaremos con brío al
llegar al crematorio.
IVÁN VADÍMOVICH EN LA LÍNEA DE FUEGO
-Camaradas, he escuchado atentamente el debate. Si a esto se le puede
llamar debate... He estado escuchando y por poco me duermo. ¡Sí, camaradas,
casi me he dormido! Y pregunto: ¿a qué vienen otra vez estos inacabables
razonamientos acerca de las materias primas,del combustible, de la mano de obra
y de las tarifas? De todos ellos, de todos estos razonamientos, sólo queda
claro una cosa, y es que la fábrica Lazarievskai no ha cumplido el plan. No lo
ha cumplido, eso es. No lo ha cumplido en el cuarenta y seis por ciento. ¡Este
es el hecho fundamental! ¿Qué significado tiene este hecho? Los que estamos
aquí, en la Dirección, ya somos mayorcitos... Ante ustedes, camaradas, no voy a
extenderme en tiradas demagógicas. No voy a meter ruido quejándome de que los obreros
se quedan sin nuestra producción, de que las cooperativas rurales, con sus
estanterías vacías, dirigen hacia nosotros sus miradas de duro reproche... de
que no hemos cumplido en encargo para el Ejército, para nuestros valientes
soldados, y así sucesivamente... Ustedes ya son personas mayores y no hay por
qué hacerles perder el tiempo con estas cosas del dominio público. Yo voy a
hablar de otra cosa. ¿Saben ustedes lo que significa no cumplir en un cuarenta
y seis por ciento? ¡Ustedes no leen los periódicos! ¡Ustedes, camaradas, se
pierden en la maleza de los asuntos de trámite cotidiano! Yo leo los periódicos
y puedo comunicarles lo siguiente: en la Dirección general de materiales para
la construcción se han recibido cuatro amonestaciones severas por no haber
cumplido el plan en el once por ciento. ¡El once por ciento! ¿Cuál es el
nuestro? El Comité para la industria del cristal ha sido liquidado por no haber
cumplido el plan en el veinte por ciento. En la Distribuidora de percalina ha
sido destituido el presidente, con amonestación severa, y han sido excluidos
del Partido el gerente de la producción y su vice. En la Loza rusa, por el tres
por ciento, han dejado sin vacaciones a toda la dirección. En la Unión de
industrias del metal ha habido una exclusión, cuatro destituciones y a dos de
sus dirigentes se les ha incapacitado para cargos de responsabilidad. ¿Qué? ¡Es
justo! Antón Fridríjovich completará lo que digo. Allí mismo han disuelto el
comité de célula del Partido y se ha dispuesto que se proceda a una depuración
de cargos al margen de lo planificado. ¡Depuración al margen de lo planificado,
camaradas! ¡Al mar-gen de lo pla-ni-fi-ca-do! En Industrias de la grasa, tres
miembros de la dirección han sido entregados a los tribunales, el vicepresidente
ha sido destituido, el presidente, destinado a otro puesto... ¡Para qué hablar
de Industrias de la grasa! A los propios Comisariados se les da en la cresta.
Lean ustedes los periódicos. ¿Creen acaso que con nosotros se andarán con
contemplaciones? ¡De ningún modo! ¡No se andarán con chiquitas! ¿Qué se nos
propone aquí? ¿Sustituir a nuestro delegado en la fábrica? ¿Lograr que se nos
faciliten materias primas en mayor cantidad? ¿Mejorar el sistema de premios?
¿Nombrar un nuevo director? ¿Instituir un cuadro de honor y un cuadro negro?
¡Candideces! ¡Ridiculeces, camaradas! No puede haber proposiciones más cándidas
y ridículas. ¿Para qué cerrar los ojos a la realidad? ¡Que uno de los presentes
nos diga si al finalizar el trimestre habrá cumplido la fábrica, aunque sólo
sea el cincuenta por ciento! Nadie de nosotros puede garantizarlo. La situación
es difícil. Cualquier medida parcial significa miopía, implica un doble
peligro... Hay que obrar con decisión, con audacia, y, además, con miras de
largo alcance. ¿Qué propongo yo? Transformar la fábrica Lazariévskaia, darle
otro nombre, en una palabra, convertirla en un combinado. Sí, en un combinado,
y si quieren ustedes, en un trust. ¿Qué? ¡Por qué no! Lejos de la capital
existen trusts aúnmás pequeños. La convertimos en trust de categoría regional.
Olga Maximovna, busque en el archivo. Ha de haber algún papel del Comité
regional de Ivánov. Creo que de comienzos del año pasado. Entonces nos pedían
que pusiéramos la fábrica bajo la administración regional. Nos negamos rotundamente.
Pero ahora, ahora aceptamos categóricamente. ¿Qué? Yo no les he interrumpido a
ustedes. Tengan la bondad, pues, de escuchar a su presidente también sin
interrumpirle. La del centro para que no se inmiscuya en la labor directora de
la organización local. Dejamos al Comité regional que nombre a un nuevo
director o confirme el que tenemos. Esto ya es cosa suya, ¡y que respondan
ellos! Y lo más importante es excluir inmediatamente la fábrica de nuestro plan
centralizado de financiación industrial... No es difícil adivinar que de este
modo en seguida se modifica el tanto por ciento de lo cumplido. Hay que separar
lo malo de lo bueno. Tal es el sentido de la propuesta. ¡Que lo bueno responda
por lo bueno, y lo malo, por lo malo! cercenamos la parte engangrenada del
organismo y le damos la posibilidad ya de morir, ya de sanar, en condiciones de
aislamiento absoluto. Que el comité regional dirija la fábrica, que la oriente
a la gente del Partido, que corte y raje por los ano. ¿Qué culpa podemos tener nosotros?
¡La fábrica no está en Moscú!... ¡Pero hay que obrar ahora mismo, en seguida,
inmediatamente! Hay que actuar con la máxima diligencia. Faltan cinco semanas
para terminar el trimestre. Que cuando se pongan a examinar los resultados
trimestrales estemos ya al margen... ¿Qué? ¡No es cuestión de astucia, sino de
sensatez, mis queridos camaradas! ¡Hay que tener cerebro! ¡Ce-re-bro! Sobre los
hombros tiene que estar hirviendo la caldereta. ¡Sin caldereta hace mucho
tiempo que estaríamos friendo espárragos, estimados camaradas!
IVÁN VADÍMOVICH ES AFICIONADO A LA LITERATURA
-¿Sholojov? Lo he leído, claro. No todo, pero lo he leído. No recuerdo
concretamente qué, pero lo he leído. ¿Acaso es suyo "El Don
apacible"? Cómo no, lo he leído. En realidad lo he hojeado, le he dado un
vistazo... ¿Comprende usted? No basta el tiempo para leer todas las líneas.
Además, a mi juicio ni hace falta. A mí me basta pasar la vista por una página
ya capto la esencia. Me he acostumbrado leyendo informes... Pero en general,
¡hasta qué punto es flojo lo que todos escriben! No hay ímpetu. Falta profundidad...
No comprendo a qué se debe. Pues no será por escasez de medios. ¡Su usted
supiera en qué condiciones los colocan" Buenos honorarios, casas de
descanso, temporadas libres para que escriban, viajes pagados... Además, sin
ninguna responsabilidad, sin planes de financiación industrial. Si a mí me
pusieran en estas condiciones, aunque sólo fuera medio año, qué de cosas no
escribiría. ¿Datos? ¡Qué significa esto de datos! Si el Partido te coloca en
una determinada esfera de actividades, en la literaria, y te dan la posibilidad
de trabajar sin Comisión inspectosa, sin revisiones, sin este tira y afloja de
nervios, escribe una novela y aún puedes dar las gracias encima. El sin
Partido, naturalmente, ha de poseer talento. Pero también a él el Partido le ayuda...
¡Fádeiev? Cuál, ¿el leningradense? ¿Que sólo hay uno? a mí me parecía que eran
dos... Por lo general es gente un poco extravagante. No tienen idea de lo que
es organización... Cuando aún teníamos a Maiakóvski, decidí encargar unos
versos para conmemorar el aniversario de la fecha en que se fusionaron la
Dirección general de la porcelana y de la loza y la Unión de distribuidores de
artículos de alfarería. Llamo por teléfono, pregunto por Maikóvski. "Se ha
ido por seis semanas". Vuelvo a preguntar quién le sustituye, y me
responden que nadie. ¡Qué significa, nadie? El hombre se ha ido por seis
semanas y no ha dejado a nadie en su lugar... ¡Acaso cree que es insustituible?
¡En nuestro país no hay nadie insustituible! Luego llamé un par de veces. En
pleno día nadie acude al teléfono. En fin , que se suicidó. A esta gente no le
pongas el dedo en la boca... Hace unos días estuve en el Mossoviet 1.
Imagínense que se presenta uno de esos individuos y pide una dacha. ¡Si
hubieran visto cómo hablaban con él! "Lo sentimos mucho, pero ahora no
tenemos dachas. Lo sentimos mucho, tendrá usted que dirigirse al trust de
destrucción de dachas..." Cuando se hubo marchado, pregunto: ¿por qué
"lo sentimos mucho? ¿Acaso no puede comprarse una dacha a través de una
cooperativa? Esta gente gana el dinero a espuertas. ¿Las ediciones de la
"Academia"? Las colecciono todas. ¡Qué cultura! Todas encuadernadas
en satén con dorados... Dicen que hay además ejemplares numerados, de
cabritilla o algo así. ¡Son libritos maravillosos! "La cabra de oro de
Apuleyo", o algo por el estilo, es espléndido. O tome usted a Boccacio.
¡Un maestro dela palabra! Con qué arte sabía esta gente presentar las
obscenidades. Con tanta finura, con tanta delicadeza, que no hay manera de
ponerles peros. ¿"El torrente de hierro"? 1. ¡naturalmente! Ya lo leí
en el gimnasio, antes de la revolución. Es uno de los libros en que me he
formado políticamente...
1. "Soviet de Moscú" o Ayuntamiento de Moscú (N. del T.)
1. Obra cumbre de A.S. Serafímovich (1863-1949), escrita después de la
revolución entre 1921 y 1924 (N. del T.)
IVÁN VADÍMOVICH ATIENDE A SUS INVITADOS
-¡Pero qué os pasa muchachos! No lo entiendo. ¿Qué prisa tenéis?
¡Quedaros un poco más! Piotr Ilich, tú eres el culpable de todo: "He de
levantarme temprano, he de levantarme temprano". Y los otros han seguido
tu ejemplo. En último término podríamos enviar a a dormir a Piotr Ilich y los
demás continuaríamos la tertulia. Calentaríamos otra vez el té. Han quedado
bocadillos, vodka, dos botellas de vino. Lo único que se ha acabado es el
aguardiente de serba. Nikita es muy aplicado. ¡Viva, por Nikita! Tan seriote en
el trabajo, y aquí con qué ternura ha estado haciendo la corte a la botella.
¡Aquí tenéis la fuente d ela energía juvenil! Pero Nikita, por favor, no seas
niño. ¡No te sonrojes! Si haces muy bien: decidido y sin rodeos. Es una pena
que se instituyera una Sección especial para el aguardiente de serba.
Naturalmente, el administrador sería Nikita. ¡Permítame, ya iré a buscarle el
abrigo!... ¡No faltaba más, con mucho gusto! Como suele decirse, nosotros somos
sus anfitriones y ustedes son nuestros huéspedes. ¡Aniuta! ¿No oyes? Iliá
Grigórievich quiere despedirse de ti. ¿Que se ha fatigado? ¿Quién? ¿Aniuta?
¡Que va! Mi Ana Nikoláievna, mi Aniuta, es una mujer de muchos bríos, un
dechado de esposas. No es tan fácil rendirla. ¿Qué? Hagamos una apuesta, vengan
cada cía. Aunque nuestra casa es modesta. Ana Nikoláievna les pondrá siempre un
plato y un vaso en la mesa y les acariciará... Pero mujer, lo digo en sentido
figurado. Tu virtud está más allá de toda sospecha. Si bien... ¿qué te ha
estado diciendo al oído toda la noche Zhertunov, en el rinconcito? ¿Te pedía
vodka? ¡Ya nos conocemos! Zhertunov, con franqueza: ¿qué le pedías a mi
legítima esposa? ¡Qué frescura! ¡Eh? Ha venido invitado, y aprovechando la
confianza del dueño de la casa, como si dijéramos, ha seducido a la esposa...
En serio, camaradas: venid con más frecuencia. Ahora ya sabéis cuál es
elcamino. Para Nikita siempre tendremos una reserva de este aguardiente... ¡Que
lo pase muy bien, Antón Fridríjovich! ¡Le esperamos pronto, Iliá Grigórievich!
Si abajo la puerta está cerrada, llamen a la izquierda, a nuestro cancerbero.
¡Hasta otra, hasta otra! ¡No falten, de ningún modo! ¡Con más frecuencia!...
¡Uf! ¡Estoy cansado! La verdad es que se han hecho pesados. ¿Qué hora es? ¿Las
tres y media? Menos mal que Piotr Ilich ha tenido la idea de hacer seguir a
toda la cuadrilla. Si no, habrían sido capaces de quedarse hasta las ocho. Los
del piso de abajo han subido dos veces y han prometido quejarse al
administrador de la casa... ¡Cómo no comprende esa gente cuando es hora de
retirarse! Acostémonos. Para hacerles rabiar, mañana quiero presentarme
temprano a la oficina... ¿Qué tal la fiesta? A mi me parece que no ha quedado
mal. Svensianski estaba muy contento. Ha dicho Antón Fridríjovich que aún se
quedaría si no tuviese que preparar un informe. Claro, él se ha ido por
distinguirse, no hay duda... Resulta que podíamos haber invitado tranquilamente
a su mujer. No es que le falte a ella su tertulia, pero aquí habría venido de
buena gana. Dicen que es es temible... La comida no ha estado mal. tenías
razón, ha sido suficiente. Los Piramovi fueron muy listos. Para festejar los
cuarenta años del marido compraron en el mercado sencillamente patas de cerdo,
cabezas y otra bazofia por el estilo; prepararon jalea corriente y moliente en
palanganas y gustó mucho a todos... ¿Digo acaso que ha estado mal organizada?
Ha resultado muy agradable, mucho. Sobre todo la ensalada de legumbres. Ha sido
una gran idea. Que vean que la comida es casera y que no hacemos como los
Morféievich, que tomaron de un hotel camareros y vajilla. para ello podían
haber llevado a los invitados al restaurante... Ahora, basta. No invitamos a
nadie más hasta mayo. Lo de hoy había que hacerlo. Nos hemos pasado el invierno
yendo de visita, comiendo y bebido. Había que corresponder de algún modo...
Hemos correspondido, y basta. Si los invitáramos con más frecuencia,
comenzarían a decir: "¿con qué dinerillo organizan todo esto?" ¡Pero
qué te parece este cachorrillo, Nikita! Nos ha vomitado todo el corredor, el
hijo de perra. Falta de costumbre... ¿Que cómo se me ocurrió invitarle? Pues
porque hacía falta. Tú, Aniuta, no tienes olfato político. No olvides que
Nikita es el secretario de la célula del Komsomol. Hasta ahora no daba tregua a
la lengua, hablando de relaciones familiares y unión conyugal. ¡Que se atreva a
levantar el pico! Por la misma razón he traído a Zhertunov y a Karasévich...
¡Es un canalla, este Karasévich! Ha venido como si nos hiciera un favor. Pero
luego, cuando ha visto que Sventsianski estaba aquí y bebía, en seguida se ha
puesto como un guante. es un tío de cuidado. ¡Y cómo miraba sus discos de
gramófono Salomeia Márkovna! "¡Cuidado, que no se rompan; en Moscú no hay
otros como éstos!" Parecía una serpiente. Supongo que cuando había que
recoger la vajilla de la mesa no tenía miedo de romperla. Que la sirvienta
retire los manteles. A propósito: ¿qué manera es ésta de quitar a los huéspedes
los platos de las manos? Aún no han acabado de comer y ella ya los retira.
Además, ¿qué le estaría contando tu madre a Zhertunov?... Lo tengo pedido miles
de veces: ¡que no hable con los invitados! Que cierre la boca o que se vaya a
dormir a casa de Nadiezhda. Seguramente otra vez le ha llenado la cabeza
hablándole de cómo obsequiaba antes a los invitados. Date cuenta de que la
gente interpreta las cosas a su modo. El le pondrá buena cara, se sonreirá y
luego sembrará cizaña hablando de ambiente pequeño burgués... está bien, no
vamos a discutir; esto es viejo como el mundo. ¿Te has dado cuenta de qué modo Piotr
Ilich se ha llenado los bolsillos de mandarinas? A mí sólo me ha hecho reír.
Pero luego Sventsianski tenía muchas ganas de comerlas y no había. Piotr Ilich
estaba al lado y a mí me ha dado tanta rabia que a duras penas he logrado
contenerme. Llamas ala gente, la invitas de todo corazón, la tratas comos e
tratas los verdaderos camaradas, y luego echan mano de las mandarinas como si
estuvieran en una cooperativa cualquiera.
IVÁN VADÍMOVICH REPARTE
-¡Permítanme, no me interrumpan! Repito que todas cosas han de hacerse
bien y con conocimiento de causa. Sin conocimiento de causa no se llega a
ningún resultado. ¿Han recibido ustedes de la fábrica Kudriáshevskaia los
primeros cuarenta juegos de mayólica? Bien. ¿Que son modelos de nueva
producción? Muy bien. ¿Que están hechos con mucho arte? Perfectamente. ¿Que han
pensado ustedes distribuirlos? Magnífico. ¿Que han elaborado un plan de
distribución. Gracias. Ustedes nos han dado a conocer el plan. No sirve para
nada. ¡Pa-ra na-da! Diez juegos al Comisario de la alimentación, cinco a la
Unión de cooperativas, ocho a la República Federativa Rusa, cuatro a Ucrania,
tres a Bielorrusia y otros tantos a Transcaucasia; uno a Uzbekistán... Dos
juegos a cada Comité Central de sindicatos para premiar a los mejores comedores
y a los obreros de choque... ¡Cuánta rutina! ¡Qué aburrimiento, qué
infantilismo! ¡Acaso es posible desvirtuar de tal manera las cuestiones? ¿A qué
comedores y a qué obreros de choque van ustedes a premiar con estos juegos de
mayólica les pregunto yo? ¡Se lo pregunto!... Ustedes mismos dicen que cada
juego consta de doce tacitas, doce platitos, una tetera, una lecherita, una
azucarera y un recipiente para agua. ¿Encontraréis por ventura ningún comedor
al que le basten doce tazas? ¿Hallaréis acaso ningún obrero de choque que pueda
sentar a su mesa doce personas? Ustedes no conocen a la clase obrera, se lo
digo yo. Para las instituciones, vuestros juegos de mayólica son pequeños; para
un trabajador, son demasiado grandes. Objetos semejantes no se distribuyen así.
No salgo de mi asombro, la verdad. Hace tres años que están ustedes bajo mi
dirección y no adquieren nuevas luces. todas las cosas han de hacerse buscando
la máxima eficiencia. La distribución es un cálculo, compréndanlo. La
distribución es un cálculo de todos los aspectos que han de ser tenidos en
cuenta al ser realizada. ¿Está claro? Tomemos nuestro caso concreto: ¿qué es la
mayólica? Ante todo es caolín. Bien. ¿Quién es el presidente de la Distribuidora
de dicho material? Petujov, es cierto. Entonces escriban a disposición d l
camarada Petujov y para el uso que él estime conveniente, cinco juegos. Que
sepa, que perciba el porqué nos da el caolín, para qué lo da... Es mejor ocho,
no cinco. O mejor aún, seis. ¿Han escrito seis? ¿Cuántos quedan? Treinta y
cuatro. está bien. ¿Qué es, además, la mayólica? Es combustible. Escriban: ocho
juegos a disposición personal de los dirigentes de las organizaciones
encargadas del combustible. Por indicación de Piotr Ilich. Sigue luego el
Comité de la vajilla rota. Pongan para él cuatro juegos. Al vicepresidente, a
dos vocales y al administrador, para que nuestros papeles no se pierdan. ¿Al
presidente? No suele ir por allí. Este no es su trabajo fundamental... Está
bien, pongan cinco para el Comité de la vajilla rota. Sigamos... ¿Qué?
Zheltunov siempre tiene ideas prácticas: dejemos dos juegos para el Bando del
silicato. ¿Qué? ¿A qué opinión pública se refiere? ¡Ah, la prensa! Es justo.
Muy sensato. escriban: para la redacción del periódico
"Proporcelana", dos juegos; no, tres. Uno para la redacción misma;
otro personalmente para Pleshajov; el tercero, personalmente a Okachurian... En
estos juegos hay que grabar alguna cosa. Algo así como "A los paladines de
la autocrítica en el frente arcillomayólico"... ¡El "Alfarero
rojo"? No va a reventar por quedarse sin luego de té. Un periodiquillo
sindical. ¡Valiente cosa!... Bueno, bueno, suelten uno... ¿Cuántos quedan?
¿Sólo quince juegos? ¿Pero dónde se han metido los otros? La verdad es que se
escurren entre los dedos que da gusto... A quién, ¿a mí? ¿Un juego para mí,
personalmente? ¡Se han vuelto ustedes locos! ¿Qué pinto yo en todo esto? ¡Para
qué quiero yo estos cachorros!... De ningún modo, déjenlo... ¿Y por qué a mí
solo? Antón Fridríjovich tiene numerosas familia. Lo necesita más que yo. Y
además, los otros miembros de la dirección. Bueno, anotemos, pues, seis juegos
a la dirección. Y para usted, Olga Maxímovna, anótese uno. Usted es la
trabajadora de nuestra comunidad, en su calidad de secretaria responde usted de
demasiadas cosas para que podamos considerarla como mero instrumento técnico...
¿Cuántos quedan? ¿Ocho? Realmente, poquitos... Y no sería mejor, camaradas,
para evitar todas esas conversaciones malintencionadas acerca de
autoabastecimiento... ¿no sería mejor sacrificar unos dos juegos más? Para la
célula del partido y para el comité del sindicato local. Olga Maxímovna, anote
dos. Dénselos con el mismo dibujo, para que no se peleen. Los seis juegos restantes
déjenlos en reserva. Vayan ustedes a saber lo que puede ocurrir. Que viene una
comisión revisora, que conviene conmemorar el aniversario de alguien o que nos
encargamos de algún apadrinamiento... Los guardamos. ¡No tenemos por qué
despilfarrar objetos de valor!
IVÁN VADÍMOVICH DE CARA A SU DESCENDENCIA
-¿Por qué encierran entre paréntesis todo el polinomio? Equis al
cuadrado más dos equis, menos ocho al cuadrado... ¿Qué? Yo digo: divides el
término mayor del dividendo por el término mayor del divisor y... Espera... Y
el dividendo lo restas del producto. Es decir, al contrario: el producto lo
restas del dividendo. ¿Qué he dicho?... Perfectamente del dividendo. En este
caso el término mayor del resto no se divide por el término mayor del
divisor... Espera... Sí. ¿Qué solución? ¿En enteros? ¿Sin quebrados? No, aquí
hay algo, una cosa equivocada. Quizá en el libro de problemas. Pruébalo.
Pietka. Divídelo otra vez. Te lo haría yo mismo si tuviera un segundo libre.
Ahora tocará el claxon del automóvil abajo, viene a buscarme para la reunión...
La verdad, Pietka, te quejas sin razón. Para vosotros, ahora, estudiar es un
juego. ¡Si conocieras la escuela de nuestros tiempos, de la époza zarista. ¡Qué
pesadilla, qué espanto!... Ahora a vosotros poco os falta para escupir a la
cara del maestro. En nuestro tiempo, a los maestros les teníamos miedo. ¡Eran
unos verdaderos tiranos, Pietka!... Les llamábamos caldeos. ¿Quién os enseña
matemáticas? Algún muerto de hambre con una blusa a lo Tolstoi, raída; cobra
cien rublos al mes, se pasa la mitad del día en las colas... Imagínate lo que
ocurría en mi tiempo. Teníamos de matemáticas a Nikolái Arisárjovich
Schmiguelski, consejero de Estado, con uniforme azul, lentes de oro y una barba
que le olía a agua de colonia. Los domingos salía con espada, el miserable. Los
niños estábamos entusiasmados. Cuando uno así te saca al encerado para explicar
el binomio de Newton, tienes la impresión de que estás al servicio del Estado.
El padre Oleandrov nos explicaba religión... ¡Qué odioso era también! Llevaba
sotana violácea, que hacía agradable ruido al andar; tenía la barba muy bien
cuidada, aterciopelada la voz... Con ese hijo de perra yo siempre era el
primero en catecismo... Eso era un librito que escribió el metropolitano
Filaret. Contenía los dogmas y la moral cristianas en forma condensada, sin
admitir dudas ni interpretaciones. Es una enorme tontería. ¡Aún la recuerdo de
memoria, de cabo a rabo!... Yo, Pietka, a pesar de las duras condiciones de la
escuela zarista, fui el primer alumno en todas las clases, y acabé el gimnasio
con medalla de oro. Esto me ha dado bagaje cultural par ala revolución, y ahora
para el trabajo creador. Tú tienes que estudiar más. ¿Un "Buik"? ¿Qué
"Buik? ¿Por qué no tengo un "Buik"? ¡Qué manera es ésta de
saltar de una cuestión a otra! ¡Para qué quiero yo un "Buik"! ¡Acaso
es malo, el coche en que viajo? ¿Vitka presume de "Buik"?, no tiene
nada de particular. Su papá es miembro del Presidium, y para el Presidium han
recibido cuatro "Buiks" nuevos... ¿Por qué no soy miembro del
Presidium? Como si fuera tan sencillo. estas cosas aún no puedes entenderlas,
Pietka. Llegará el día en que también yo seré miembro del Presidium... ¿te ha
invitado a dar un paseo en el "Buik"? De ningún modo, ¿oyes? ¡Te lo
prohíbo! No debes hacerte pesado. El papá de Vitka se enfadaría, y yo no quiero
tener líos con él por tu culpa. ¿Es que te ha invitado a dar un paseo su padre?
¡No hay quien te entienda! Quién te ha llamado: Vitka,o el papá de Vitka.
¡Quítate el dedo de la nariz! Estoy hablando contigo y te metes media mano en
la nariz. ¿Te ha dicho: "Os llevaré a los dos a dar un paseo en coche? ¡Ve
sin falta! ¿Qué más ha dicho? ¿No te ha preguntado por mí? ¿Nada, nada? En
verdad, eso está bien. ¿Y tú, qué le has dicho? ¿No le has dicho nada? ¿Es que
te has quedado mudo? Ha hablado contigo el padre de tu camarada, y tú te te
callas como un alcornoque. Haz memoria. Quizá le has dicho algo. ¿De qué piso
has hablado?... ¿Le has dicho así, como suena: "su piso no vale nada, el
nuestro es mucho mejor?" ¡Idiota! ¿Quién ha preguntado tu opinión? ¿Por
qué sueltas la lengua y creas una impresión errónea acerca de mí? ¡Aniuta!
¿Oyes cómo nuestro querido hijito habla con la gente? ¡Te equivocas esto te
importa mucho! El niño crece como un degenerado, dice a la cara de la gente
monstruosidades. ¡Esto ha de importarte a ti! Corro todo el día de un lugar a
otro, como un pobre diablo, me consumo trabajando, no duermo por las noches
pensando en cómo hacer mejor las cosas ¡y resulta que en mi propia casa, mis
propios hijos me clava una puñalada trapera! Te exijo que dediques una hora a
Pietka, explícale de manera muy elemental qué cosas debe decir y cuáles debe
callar, si quiere a su papá y estima en algo a su familia. O no, será mejor que
yo mismo lo haga. a veces no tienes tú más seso que Pietka. ¿Cuando te llevará
a pasear en coche?... Está bien. Pues la víspera, Pietka, hablaremos los dos un
ratito. Tú y yo, Pietka. Ya no eres un niño pequeño y estás obligado a ayudar a
tu padre en algunas cuestiones.
IVÁN VADÍMOVICH EXPLICA UN SUCESO
-¿A quién, a mí? Lo ha soñado usted. ¿En el teatro de Cámara? No voy
nunca a este teatro. ¡Ni siquiera sé donde se encuentra! ¿Cuando fue?... A
finales de marzo no podía tener ni una noche libre. Dirijo un círculo de
estudios políticos, estábamos en las clases finales. Y en la oficina
terminábamos el balance anual. No había posibilidad física de que estuviera yo
allí... ¿A dos pasos de mi casa? O usted se engaña o, simplemente, me está
tomando el pelo. ¡Sí, hombre! Ya conocemos estas bromitas!... ¿En el ambigú,
delante de usted? ¡Que estaba sentado? ¿Bajita? Pero si yo en caso de... sólo
con altas. ¿Mi voz! Seguramente habría usted empinado el codo. ¿Que yo dije:
Experimente mis fuerzas? ¿Acaso es verosímil, que yo pudiera decir semejante
vulgaridad? Bueno, bueno, a otro perro con ese hueso. A lo mejor era un doble
mío... Bueno, está bien... se lo contaré. Pero se lo ruego muy seriamente; ¡una
tumba! ¡Ni una palabra a nadie! Una tumba cerrada y sellada. Para usted esto es
una broma, pero a mí podría costarme caro... Yo mismo deseaba aconsejarme con
usted... Pero se lo suplico: ¡u-na tu-u-um-ba! ¿Ella misma? Nunca en la vida se
le ocurrirá contarlo. en este sentido es una mujer ideal: no suelta prenda a
nadie. Sencillamente, por su propio bien... Sí, en la reunión abierta de la
célula. Resulta que hace ya más de un año que trabaja con nosotros, pero en la
sección planificadora, que está en otra calle. Un tonto interviene preguntando
por qué Kovzhukov, a diferencia de otros choferes, recibe vacaciones complementarias
y bonos para víveres, por ser mi chofer... Espero a ver si alguien rebate esas
manifestaciones demagógicas. Nadie se ocupa de ello, todos los oradores balan
de otros asuntos. Ya me disponía a presentar una aclaración de los hechos, yo
mismo, cuando hace uso de la palabra ésta... Bueno: Galia. Habló muy tranquila,
con acierto. "Yo no soy miembro del Partido, dice; pero estoy sorprendida
de que al examinar un problema de tanta importancia como es el de
abastecimiento de comestible, de diferencias de abastecimiento de bonos. No
comprendo por qué (añade) se permiten lanzar ataques completamente
injustificados contra nuestros camaradas dirigentes". No fue muy oportuna
hablando de la responsabilidad personal y de la nivelación de salarios, pero no
importa. Dijo que que a quien se exige mucho, hay que darle más que a los
otros. Como a Kovzhukov se le confía un trabajo de responsabilidad: conducir en
automóvil a Iván Vadimovich, es lógico que... y así sucesivamente... Terminada
la reunión, salgo a pie y por casualidad alcanzo a Galia. Charlamos en general
de lo formidable que es nuestra época y de lo interesante que es trabajar; no
dijimos ni una palabra acerca del incidente. La acompañé, aunque sin llegar
hasta su propia casa para que no se hiciera demasiadas ilusiones. Luego un par
de veces más. Bueno, usted ya lo sabe. En mi institución ni siquiera miro a
nadie. Me atengo a un principio: donde comes no... De todos modos me doy cuenta
de que la propia joven se mete... Al fin y al cabo yo tampoco soy de piedra. Pedí
su expediente personal. Estas cosas no las hago a tontas y a locas, para que
todo el mundo adivine. Como muestra de interés por el personal, señalé catorce
nombres en la lista de los empleados de las oficinas y pedí me enviaran la
documentación para que pudiera examinarla. Entre los otros expedientes figuraba
el suyo. Veo por los datos biográficos que todo está en orden. Trabajó varios
años en una casa de niños, luego en el transporte, en nuestras oficinas es
instructora de planificación... Mi mujer había ido a visitar a sus parientes.
total, que nos encontramos. Figura como casada, pero no vive con el marido. Lo
magnífico es que tiene una habitación independiente por completo. La puerta da
al pasillo, pero junto a la salida a la calle. Lee mucho: Zweig, las cartas de
la esposa de Tolstoi a su marido, a Kongan en el original. Está suscrita a la
Pequeña enciclopedia Soviética. Además, usar opa blanca excelente. ¿Sabe usted?
esto también tiene su valor. también yo me mantuve a la altura. Me dijo... esto
es una tontería, naturalmente... sólo procuro que usted se forme idea... mi
dijo que hay en mí mucha fuerza primitiva... Pero, ¡por favor! ¡Ni una palabra
a nadie! ¡Sea usted una tumba!... En el teatro de Cámara estuvimos antes de
eso. Una semana después de la reunión de célula... Ella quería ir al Gran
Teatro, pero me negué, amable aunque con firmeza. En el Gran Teatro todo
quisque podía vernos. Aún hubo una cuestión importante: tenía miedo de no
pescar alguna cosa. Al fin y al cabo soy un hombre de familia. Incluso tomé
precauciones... Resulta que era una tontería. No había el menor peligro. Ella
misma me dijo que desde hacía cuatro meses nadie, absolutamente nadie, había
estado con ella. La creo de buena gana... Tiene de agradable que no pide nada.
"Tengo conciencia de la distancia que existe entre tú y yo, y no me
importa que así sea siempre." Lo único que se ha hecho ha sido ponerla de
secretaria de la sección. En la sala común el ruido le causa dolor de cabeza...
Bueno, Kovzhukov le ha llevado víveres un par de veces; yo le he prometido
leña. Con algo tiene que encender la estufa... "De ti, me dice, no me hace
falta nada, excepto lo que yo misma no puedo obtener..." La verdad es que
relaciones así son agradables... Le suplico que no se le ocurra soltar ni una
palabra ante Ana Nikoláievna, ¡ni en son de broma! No entiende de bromas, ella
lo toma todo en serio. ¡Por lo que toca a esas cuestiones es de un primitivismo
extremado!
IVÁN VADÍMOVICH HA PERDIDO EL SUEÑO
-¿Qué hora será¡? Aniuta no creía que tuviéramos ratones. No estaría mal
que ahora la despertara, podría oírlos... No, no vale la pena; empezaríamos a
charlar y luego sin duda no podría dormirme... ¡Qué mal construyen estas casas
de la cooperativa! Se oye absolutamente todo... Un gramófono... Probablemente
es en el piso de los Bondarchuk. Es la despedida por haber sido trasladado a un
trabajo de dirección en provincias... ¡Y pensar que en primavera por poco yo
mismo vuelo a provincias! Me escapé por los pelos... Aunque... También en
provincias la gente vive. Habría hecho viajes a Moscú, para asistir a los
congresos. en provincias habría montado a caballo... Necesito montar a caballo
para adelgazar. Piramov está más grueso que yo. Ya tiene verdadera tripa. A mí
sólo me apunta... Antes estaba muy delgado... ¡Cómo me zambullía en el río
desde el puente! Ahora no podría... Aunque quizá me zambulliría. El río se
llamaba... Sí, Serebrianka... Mañana tendré que responder a Serebriakov: hace
ya dos semanas que recibí el cuestionario de preguntas... Serebriakov. También
conozco a un Serebrovski. Está en la Dirección General de la industria del
oro... Es curioso: Serebrovski ( o sea: "De plata") en la industria
del oro... ¡Y si fuera al revés: Zolotovski (es decir: "De oro) en la
Dirección General de la industria de la plata?... No tiene chispa. ¡El diablo
sabe lo que a uno se le ocurre por la noche! ¡He de dormir!, ¡he de dormir!...
Pietka, mientras duerme gime. Y el problema no he sabido resolvérselo. He
mentido al decirle que no tenía tiempo... Parece que lo ha adivinado, pero no
ha dicho nada... Es ridículo: Pietka aún es un niño y ya me trata con cuidado
para no ofenderme. Voy camino de viejo... Pietka tiene un carácter de letra que
ya parece al mío. Sería interesante saber cómo será Pietka cuando tenga mis
años... Entonces ya habrá seguramente la sociedad sin clases... ¡Diablo, hasta
qué punto tengo abandona el círculo del marxismo! Es ya la cuarta vez que
suspendo la clase... he de prepararme, he de leer algo. Pronto habrá una
depuración... No, ni siquiera vale la pena pensar en ello. Aunque es preferible
prepararse de antemano por lo que pudiera suceder. Probablemente Karasevich me
atacará... ¿Y si le trasladara a la oficina de Rostov?... ¡Lo adivinará, el
canalla! ¡Vendrá expresamente a Moscú para declarar contra mí! ¡Qué odioso es
esto: sentir que cerca vive y respira un enemigo! Como un rancajo en el cuerpo.
Yo tengo muchos. Si pudiera obtener vacaciones por un año. No, es poca cosa.
Por diez años. Incluso por cinco... Como allí, en el Occidente. "Ha
declarado que se retira de la vida política..." Es interesante: ¿cómo
viviría de no haber sido la revolución? Habría terminado la Facultad de
derecho, sería abogado. Probablemente no me habría movido de Penza... ¡Qué
sensación más rara, tuve el año pasado, al n¿encontrarme otra vez en bulevar
donde, en otro tiempo, besé a Olia! ¿Dónde estará, ahora?... Durante la guerra
fue enfermera. Andaba con los oficiales... A mí casi dejó de saludarme. Luego
probablemente huyó al extranjero. ¡Qué hermosa era, diablo!... Si no hubiera
huido., me habría casado con ella. No habría tenido con quién casarse. De los
jóvenes de Penza yo soy el único que he llegado lejos... Yashka Kiprisov ahora
se comporta correctamente. Aún no hace mucho que se me mostraba familiar,
basándose en que en otro tiempo hacíamos volar las palomas juntos... ¡Con quién
habrá hecho volar uno alguna cosa un día u otro!... Hice bien al hablar con él
en tono glacial... Otra vez he dejado pasar el invierno sin ir a la pista de
patinaje. No he ido más que dos veces... Y me di palabra de ir dos veces por
semana... ¡Cuántos propósitos tengo yo sin cumplir! Patinar, no fumar, leer
"El Capital", romper con Galia, estudiar inglés, despedir a
Kovziukov... Salir al campo con Pietka; bueno, esto es una pequeñez... Dominar
la técnica... Dominarme cuando Aniutka me irrita. ¡Cómo no le da vergüenza
tratarme con tanta desconsideración! Si me muero, sabrá lo que es bueno. Y ese
Antón Fridrijovich, que se le pega como una lapa, no la colocará siquiera de
mecanógrafa... todos ellos son amigos hasta cierto punto... Claro, yo también
soy bueno.. Cuando expulsaron a Yánushkevich, hice como si no le conociera en
la sala de espera. Probablemente se puso furioso. Habrá que invitarle a tomar el
té. Aunque a solas, para evitar comentarios... Probablemente le repondrán
pronto... ¿Qué pasaría si me excluyeran a mí?... Me pegaba un tiro. Pero no, no
me suicidaría... ¿Dónde me metería? Ahora en todas partes quieren personas que
dominen la técnica. ¿A qué podría dedicarme? Quizá serviría como asesor...
¿Pero asesor de qué?... No, no me expulsarán. No puede ser. ¿Y si, de repente,
me excluyen? Excluyen a muchos. ¿Es posible que todos sean perores que yo?...
Si se cuenta hasta mil, según dicen entra el sueño... Uno, dos , tres, cuatro,
cinco, seis, siete... ¡Al diablo! Es repugnante... La sirvienta aún no ha
regresado a casa... Vive con un komsomol. Hay que decirle que no lo traiga por
aquí. Pues sí: ¡sólo me faltaba tener un komsomol en la cocina! De todos modos,
no es cuestión de abrirle la puerta del comedor... ¿Si tomara un libro y leyera
un rato?...No, Aniuta se despertaría. Sería peor.
1933
Mijail Efimovich Koltsov
Ubicación: Kiev, Ucrania
FIN


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