© Libro N° 6230.
Grifos, Enigmas Y Adivinanzas. Rendon Ortiz, Gilberto. Emancipación. Julio 20 de
2019.
Título
original: © Grifos, Enigmas Y Adivinanzas. Gilberto Rendon Ortiz
Versión Original: © Grifos, Enigmas Y Adivinanzas. Gilberto Rendon
Ortiz
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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina
Miranda
LEAMOS SIN RESERVAS,
ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA
GRIFOS, ENIGMAS Y ADIVINANZAS
Gilberto Rendon Ortiz
CONTENIDO
Introducción
Parte
I: La enigmática en el Siglo de Oro
Una
aproximación al enigma
La
metáfora en la poesía náhuatl
Zazaniles,
acertijos de los tiempos olvidados.
El
Lenguaje de Zuyúa
Las
viejas adivinanzas
La
metáfora
El
enigma
Entre
lo culto y lo popular
Algo
más que enigmas
Emblemas,
empresas, apólogos y otros
Apodos
y motes
Ensalada
de las adivinanzas
Enigmas
en su jugo
Hojas
volantes y almanaques
México
en 1554
Ensalada
de poetas enigmáticos
Miguel
Cervantes de Saavedra
Tardes
entretenidas
Navidad
de Zaragoza
Los
pastores de Belén
¿Un
zazanile con Lope de Vega?
Formas
literarias del enigma
Parte
II: Enigmaton
Introducción
El
príncipe de los enigmas
Selección
de Enigmas hechas para honesta recreación
Ratos
entretenidos con Alonso del Castillo
Preguntas
del Almirante
Grifos
o gripismas en La Casa del Placer
Recursos
enigmáticos
Apéndice
"Ponese
en el principio dc estas Enigmas Filosoficas el Geroglifico, ó Emblema
antecedente, significando en la muger, que lleva vendados los ojos, y grillos
en los pies, la misma Enigma, que por ser tan oscura, camina con un velo en
ellos, y por ir atada al verso de las Quintillas, con prisiones en los pies, y
tan fiada en su escuridad,que le parece casi imposible, que nadie sin el
comento la acierte. Y asi el ingenio humano, significado en el hombre que la
sigue, le dice, que va con gran cuidado, corrido de no alcanzalla, viéndola
ciega, y con impedimento para poder huir; y ella responde, que si con cuidado
se pone á especular, será posible acertar alguna".
Cristóbal Pérez de Herrera
Lo
que es para los ojos la hermosura
y para los oídos la consonancia,
esso es para el entendimiento el concepto.
Baltasar Gracián
La
intención primaria de este escrito es explorar uno de los pequeños géneros
literarios más curiosos e interesantes de la creatividad humana, el Enigma,
como parte de las recreaciones de la lírica española desde una perspectiva
propia de la Literatura para niños y jóvenes, en una época en la que la palabra
misma se encuentra en una profunda crisis relacionada con la supremacía de los
medios de comunicación masiva y la cultura de la imagen. Desde esta visión, los
juegos de palabras, los acertijos, adivinanzas y enigmas que coronaron las
agudezas literarias de nuestra lengua en los siglos pasados, son un tesoro que
habría que desenterrar, en favor de los niños y jóvenes quienes sin duda
encontrarán motivos para pensar, para volver a jugar, para regocijarse, para
maravillarse con la belleza de nuestro idioma y el ingenio sin límite de
nuestros poetas y escritores.
La enigmática, sin embargo, no se queda en el enigma o la adivinanza, sino que
comprende otros géneros menores que brillaron en el Siglo de Oro, como los
jeroglíficos, emblemas, empresas, apólogos y preguntarios, además de otras
formas muy menores, igualmente agudas y misteriosas que convendría revisar y
conocer sus nuevas posibilidades. Los géneros enigmáticos, por su naturaleza
dialógica, tienen singular atractivo por tratarse de retos que de manera
natural gusta enfrentar el ser humano desde niño. Más que homo ludens el ser
humano es homo curiosus, ávido de respuestas. No dudo que entre más intrincado
sea un acertijo, entre más lleno de artificio se encuentre un enigma, mayor
interés despierta, mayor actividad cerebral suscita. Por esa misma razón los
enigmas en su contexto original, en el interior de los cancioneros o de la
comedia o novela donde nacieron o se acomodaron, son una experiencia más rica y
disfrutable, más cargada inclusive de otras referencias literarias.
Es el propósito de estas notas acercarse al otro lado de la adivinanza popular,
al enigma culto, aquel lado del que dijera Gracián "Si el percibir la
agudeza acredita de águila, el produzirla empeñará en ángel: empleo de
cherubines y elevación de hombres que remonta el ser a extravagante
hierarquía"(1). Conocer los vuelos de la imaginación debe
también inflamar la imaginación del joven lector. Y como añadiría Alonso de
Zamora sobre los enigmas de Alonso de Ledesma "aunque juego de niños, el
hombre más docto puede leerlos, y no hará poco si sabe estimarlos"(2).
El enigma es una metáfora oscurecida, y la metáfora es consustancial de la
habilidad lingüística adquirida por la especie humana desde tiempos muy
tempranos cuanto que toda lengua es, como diría Sapir, "una representación
simbólica de la realidad sensible"(3). Si el elemento
lingüístico es, primordial y fundamentalmente, un "concepto", el
enigma y la metáfora surgieron en la invención y construcción misma del
lenguaje, tanto como una necesidad de aprehender el mundo en todas sus formas,
como en el artificio lúdico de las palabras, cuanto que la mayor parte de
nuestro sistema conceptual es metafórico.
La metáfora es la figura retórica mejor conocida y también el más frecuente de
los tropos, y doy por sentado que se tienen amplias nociones suyas, pero
siempre conviene detenerse en algunas precisiones como punto de arranque.
El término fue tomado, a través del latín, del griego metaphora, un verbo que
significa llevar hacia otro lado, trasponer, es decir se trata de la expresión
lingüística en la que un término se identifica con otro término, utilizado éste
como imagen.
Es de suponer que la metáfora como un ornamento y, por consiguiente, un objeto
de goce, surge después de una larga etapa donde se construye y se afina el
concepto en la más remota antigüedad, pero sin dejar de observar, como apuntara
Quintiliano que la metáfora es "tan natural que la usan hasta los
ignorantes sin advertirlo". La metáfora dio paso a las primeras
adivinanzas en la misma prehistoria. No hay que esperar a los egipcios o a los
griegos para que el espíritu humano vuelque su imaginación en conceptos que
luego ha de estudiar la retórica.
"Entre
los hechos generales relativos al lenguaje no hay uno que nos impresione tanto
como su universalidad. Podrá haber discusiones en cuanto a si las actividades
que se realizan en una tribu determinada son merecedoras del nombre de religión
o de arte, pero no tenemos noticias de un solo pueblo que carezca de lenguaje
bien desarrollado. El más atrasado de los bosquimanos de Sudáfrica se expresa
en las formas de un rico sistema simbólico que, en lo esencial, se puede
comparar perfectamente con el habla de un francés culto… Muchas lenguas
primitivas poseen una riqueza de formas, una latente exuberancia de expresión
que eclipsan cuantos recursos poseen los idiomas de la civilización moderna… La
universalidad y diversidad del habla nos llevan a una deducción muy
importante…debemos convenir en que el lenguaje es una herencia antiquísima del
género humano. Es dudoso que alguna otra posesión cultural del hombre, sea el
arte de hacer brotar el fuego o el de tallar piedra, pueda ufanarse de mayor
antigüedad. Yo me inclino a creer que el lenguaje es anterior aún a las
manifestaciones más rudimentarias de la cultura material y que, en realidad,
esas manifestaciones no se hicieron posibles, hablando estrictamente, sino
cuando el lenguaje, instrumento de la expresión y la significación hubo tomado
alguna forma".
Esto
mismo, de otra manera, indirectamente. sería expresado por Lakoff(4) en
su teoría de la metáfora, al proponer que la metáfora constituye uno de los
mecanismos conceptuales fundamentales por medio de los cuales representamos el
mundo y lo expresamos en relativa concordancia con la manera en que lo
experimentamos. Para Jean Paul(5), esto en el siglo XVIII, toda
lengua es, en consideración de relaciones espirituales, un diccionario de
metáforas palidecidas, de palabras que primero fueron metáfora y luego pasaron
al uso común.
Hay que advertir que la metáfora ha dejado hace tiempo de ser considerada
exclusivamente un artificio literario para estudiarse en muchos campos que,
como la escuela de Lacan, rebasan las fronteras en las que nos hemos acomodado.
La adivinanza como la entendemos, debió aparecer en esas edades tempranas y se
consolidó como un género del discurso de los pueblos en las mismas etapas de la
prehistoria. Los ilongotes de Filipinas, conocidos como cazadores de cabezas,
uno de los pueblos más atrasados del orbe, tendrían tres clases de discurso a
los que Michelle Rosaldo denominó "discurso recto, discurso torcido y
discurso de conjuros"(6). En el discurso torcido había cinco
géneros de discurso bien desarrollados, a saber: acertijos, poesía infantil,
canciones, representaciones didácticas (de conductas temerarias) y oratoria.
La adivinanza o enigma no es patrimonio exclusivo de algún pueblo en
particular, sino que es parte integrante del acervo y folklore de la totalidad
de las culturas. Para Jolles, el enigma (Rätsel) o adivinanza
es uno de las nueve formas simples que determinan las formas discursivas que
subyacen en la literatura como sistemas intermedios entre el lenguaje y el
sistema cultural o literario, con sus formas sabias.
Jolles señala el uso de la adivinanza preliteraria como un modo de saber si un
sujeto interrogado era miembro de cierto clan, de algún grupo que poseyera
sabiduría oculta o si pertenecía a algún círculo de iniciados, lo cual, añado,
debió ocurrir en esa temprana edad sólo después de que el concepto mismo de
enigma hubiera encontrado la envoltura lingüística apropiada para su uso
generalizado; sólo entonces, en esa forma preliteraria, se emplearía en los
círculos de iniciados o como identificación del clan de pertenencia(7).
Podemos decir que la adivinanza aparece en el corpus de tradiciones y
composiciones de carácter enigmático de los pueblos en la infancia de la raza
humana, cuando el ser humano era niño y se permitía jugar juegos de niños.
Referencias
(1)
Baltasar Gracián. Arte de Ingenio, tratado de la agudeza, Madrid, 1642,
Discurso II, p. 3
(2) Alonso de Ledesma. Juegos de Nochebuena moralizados a la vida de Christo,
martyrio de Santos, y reformación de costumbres, con unas enigmas hechas para
honesta recreación, Barcelona, 1611, Carta de fray Lorenzo de Zamora.
(3) Edward Sapir. El lenguaje, México FCE 1971, pp.30—31
(4) George Lakoff. The contemporary theory of metaphor, en Ortony, Andrew.
(ed.),Metaphor and Thought, 2ª ed., Cambridge: Cambridge University Press,
1993, pp.204. "...metaphor is a major and indispensable part of our
ordinary, conventional way of conceptualizing the world, and that our everyday
behavior reflects our metaphorical understanding of experiences".
(5) Héctor A. Piccoli, Para una reflexión histórica sobre la metáfora, Edición
virtual traducida por el autor del aleman.
http://www.bibliele.com/?CILHT_Para_una_reflexi%C3%B3n_hist%C3%B3rica_
sobre_la_met%C3%A1fora, Consulta realizada en julio de 2014
(6) Michelle Rosaldo. Contest and metaphora in Ilongot oral tradition.
Disertación doctoral, Universidad de Harvard, Departamento de Antropología,
1971, pp.67—94
(7) Andre Jolles, Las formas simples, Editorial Universitaria, Santiago de
Chile, 1972 p. 125:
"En
las fases más profundas donde hemos de buscar nuestras formas simples... el que
formula el enigma —lo hemos llamado sabio— no está solo, no es independiente,
representa un saber, una sabiduría o grupo unido por el saber. Por su parte el
que adivina no es sólo uno que responde a la pregunta de otro, es uno que
postula a ser aceptado en aquel grupo y que, por medio de su respuesta,
demuestra poseer la madurez suficiente. La solución, por lo tanto, es una
especie de consigna, de santo y seña que proporciona la entrada a un círculo
cerrado".
Parte
I
La enigmática en el Siglo de Oro
§ 1. Una aproximación al enigma
En
la segunda parte de su libro de Proverbios (1618) el doctor Cristóbal Pérez de
Herrera(1) publicó 323 ingeniosos y doctos enigmas en
quintillas octosílabas. Sólo el primero y el último de ellos se extienden a
seis versos; en el primer caso con el objeto de construir un acróstico que se
nos presenta como una definición clara de enigma. Cada enigma llevaba aparte su
correspondiente explicación como vemos en seguida.
Enigma primera
Estoy
de discreción rica,
Ningún necio me entendió
I si el ingenio se aplica
Gustara quien me lo oyó
Mi principio significa
A cualquiera quien soi yo.
La
misma enigma
Llamase
Enigma la oscura alegoría que con dificultad se entiende, si no se declara o
comenta. Algunas tiene la Sagrada Escritura; y antiguamente los Reyes
principalmente los Egipcios, hablaban por enigmas. Dice, pues, la primera
nuestra que está rica de discreción, porque quien la desatare, y explicare ha
de ser discreto, que el necio para nada es bueno. No hai persona curiosa, de
ingenio claro, e inclinado a buenas letras, que no se aplique, y guste de leer
Enigmas, con deseo de entenderlas. Y esta primera se entenderá mui fácilmente,
advirtiendo las primeras letras de los seis renglones, que dicen ENIGMA.
Parecería
que el doctor Herrera se ha tomado el trabajo de consultar el Tesoro de la
lengua de Covarrubias(2), ya que su definición se parece mucho a la
que propone dicho diccionario etimológico. En efecto, ahí leemos:
ENIGMA,
es nombre griego, aenigma, es una oscura alegoría, o cuestión y pregunta
engañosa, y entrincada, inventada al albedrío del que la propone, tal fue la
que Sansón propuso Judicum C.14. Del que comía salió el manjar, y del
fuerte la dulzura. Díxose del verbo obscure loquor. Enigmático, lo que se
propone con obscuridad.
Aquí (Jueces, C. 14) se hace referencia al conocido episodio en que Sansón
plantea a los filisteos una adivinanza cuya solución sólo él conoce; se ha
vuelto un ejemplo clásico lo mismo que el enigma que la Esfinge plantea a
Edipo. Las dudas que nos pudiera generar la definición se extienden en las
palabras alegoría y obscuridad, por lo que recurrimos al mismo Covarrubias y su
Tesoro de la lengua:
OSCURO: Lat. Obscuru, lo ofuscado y tenebroso, por translación, llamamos
obscura la escritura que no se entiende con claridad. Oscuridad, Lat.
Obscuritas, las tinieblas. Oscurecerse, entenebrarse.
ALEGORÍA:
es una figura cerca de los Retóricos, quando las palabras que dezimos
significan una cosa, y la intención con que las pronunciamos otra, y consta de
muchas metaphoras juntas.
Seguimos
revisando el Tesoro de Covarrubias en pos de aclaraciones.
METAPHORA: Lat. Traslatio, es un tropo, con el qual significamos alguna cosa
con palabras impropias por alguna semejanza como dar riendas a las naves
(Virgilio), tomada la semejanza del caballo. La metáfora para que sea tratable
y bien conducida ha de ser ajustada para hazer inteligible el concepto más
oscuro, y escondido.
Luis de Escobar(3), creador de una de las colecciones más
interesantes de enigmas, dice al respecto al abrir la quinta parte de su
libro Cuatrocientas respuestas: "Quinta parte de
enigmas. En la qual es de saber que Enigma es la pregunta de que cosa y
cosa que alguno haze con palabras encubiertas y escuras para que los otros no
la puedan entender sin que el mismo la declare. Como quando alguno pregunta por
las trevedes diziendo. Que cosa y cosa tres pies y una corona. Y por la vaca
preñada dize, que cosa y cosa va por el río y no se moja. Y destas preguntas
que se llaman enigmas es toda esta quinta parte, y algunas veces se
llaman metáforas por otro nombre".
¿Qué tanto nos hemos acercado al enigma? Veamos dos ejemplos de corte diferente
del propio Herrera para acabar de penetrar en su definición. Sus enigmas nos
llegan del siglo XVII, muy al comienzo, lo cual hay que tener en cuanta para la
comprensión del autor y su época. En el primer enigma se hace referencia para
resolverlo a una cuestión religiosa, de acuerdo a la Biblia, mientras que el
segundo enigma es del tipo de la solución escondida en las propias palabras,
tal como lo explica Herrera en la solución..
Enigma VI
No
ha mucho que tuve vida,
y aunque agora muerta estoi,
vivo, y sirvo en tu comida,
y qual hombre resumida
me vuelvo cuando me voi.
La leña
Todos los árboles tienen vida vegetativa, con que se aumentan, y crecen, y por
ello dice la Enigma, que ha poco que la tuvo la leña, aunque después hecha
brasa torna a vivir, y no vegetable, sino accidentalmente. Sirve el fuego de
ella para aderezar de comer. Conviertese en ceniza cuando se acaba, como
acontece al hombre; y así se lo trahe a la memoria la Santa Iglesia el
Miércoles de Ceniza.
Enigma
LIII
Quien
es aquella que espera
en nuestra sangre volverse,
y puede reconocerse,
en que es verde defuera
y también suele venderse?
La Pera
La misma Enigma dice, que espera convertirse en alimento del cuerpo, como hacen
todos los mantenimientos, y que se vende, y conoce por su color verde. Tiene
particular curiosidad, porque se dice en la misma Enigma el nombre de lo
que ella significa, como se hace en otras.
En
todo esto las palabras adivinanza y acertijo no han aparecido. Las buscamos en
el diccionario de etimologías y sólo encontramos referencias a Acertar, Adivino
y Adivinar. Cuando la palabra acertijo aparece en el Diccionario de
Autoridades, a principios del siglo XVIII, es un término sin autoridad, esto es
sin que fuera definido o referido por autor alguno con anterioridad. Veamos
primero la definición que Covarrubias ofrece de Acertar.
A C E R T A R, se dijo de certum, y su contrario es errar; entre los sastres
significa recortar las ropas que han cortado poniéndolas en el justo que han de
tener. Acertar, responder a la duda, ó enigma que se propone: algunas vezes
significa acontecer, o suceder alguna cosa a caso, como, acertó a passar
por mí puerta el medico quando me tomo el mal. Ser acierto, ser ventura , ser
acertado, ser conveniente.
El Diccionario de autoridades(4) es más certero, pese a basarse
en Covarrubias:
ACERTAR. v. a. Decir bien y al caso alguna cosa, ò hacerla con tanta felicidád,
que se consiga el fin que se desea, o a que se destina y dirige. Covarr. deduce
esta palabra del Latino Certum, y otros de Acierto.
De acertar se deriva acertijo, como vemos en el Diccionario de Autoridades.
Esto es de la segunda edición:
ACERTIJO. s. m. Especie de enigma, que en la conversación familiar se suele
proponer para divertirse en descifrarla: v. g. Qué cosa es la que entra en el
agua y no se moja? El Sol: y porque quien responde así, acierta, se llamó
acertijo. También se llama acertajo, adivinanza, ó quisicosa.
Aenigma.
María Luisa Pascual Fernández(5), en su tesis doctoral sobre el
Diccionario de Autoridades, advierte que la definición de esta palabra en
particular parece insuficiente para la comprensión de acertijo,
pero que sin embargo con el ejemplo aporta toda la información necesaria para
su inteligibilidad. Curiosamente el ejemplo del diccionario es el mismo de
Fernán González de Eslava, bastante más comprensible que el otro ejemplo que se
da en la primera edición del diccionario, que es todo un enredo:
ACERTIJO. s. m. Uno como enigma, ò duda intrincada y obscura, que se propone
para que se descifre y declare: y porque el que la desata y declara da en el
punto y acierta, se dixo Acertijo, qual es del botón y capullo de la rosa, que
por tener cinco hojas, dos lisas y sin pelillos, dos con ellos, y una lisa por
una parte, y por la otra con pelillos, se propone y figura debaxo del concepto
de cinco hermanos todos de un parto, dos barbádos, dos sin barba, y otro con
media barba. Es voz familiar, que algunos dicen Acertájo. Lat. Aenigmatis. Comparamos
las dos definiciones y sorprendemos en la segunda edición del diccionario los
términos adivinanza y quisicosa para tratar de hacer más comprensible la
definición; términos que no aparecen en la primera. En cambio una palabra
curiosa salta a la vista en la primera edición: acertótilis, que no viene al
caso excepto como curiosidad.
ACERTOTILIS. Voz inventada de los muchachos, que se conserva en la phrase que
usan quando juegan al juego del que yerra, diciendo: Acertóle, y Acertótilis,
quatro y quatro son once, que aplican al que gana, y responde à lo que se
propone y pregunta. Lat. Conjice mihi. Augurare. Divina. El
acertijo ha requerido de Quisicosa para hacerse comprensible. Veamos lo que se
dice de ella. La autoridad citada es Salvador Jacinto Polo de Medina.
QUISICOSA. s. f. Enigma o objeto de pregunta mui dudosa, y dificultosa de
averiguar. Es voz familiar. Latín. Aenigma, atis. JACINT. POL.
pl. 141.
Animada
quisicosa
ente de razón que habla,
puede sobre las de Apeles
echar tu cuerpo otra raya.
El
término adivinanza aparece en su acepción moderna de una clase de acertijo o
enigma solamente luego de depurarse al paso de los años su relación con los
adivinos, brujos y nigrománticos que ejercían la adivinación, depuración que
aún no se hacía al tiempo que se publica el diccionario de autoridades.
ADIVINAR, dezir lo que está por venir, sin certidumbre, ni fundamento, con
temeridad, y gran cargo de conciencia, y á los que profetizan esta mala arte
llaman adivinos y si lo hazen consultando el demonio, son castigados con graves
penas, del verbo Lat. Divínare.
El término adivinanza primeramente hace referencia a un "juego" que
consiste en sonarle a alguien descuidado un sopapo en la cabeza y preguntarle
adivina quién te dio, martirio que aplicaron a Cristo los romanos y,
curiosamente seguía siendo un juego muy popular en los siglos XVII y XVIII. Una
variante menos agresiva era el juego "Adivina qué te ponen",
tratándose de prendas de vestir a una niña que oculta el rostro.
ADIVINO, adivinanza. Ay un juego que llaman, Adivina quién te díó. Este
éxecutaron los ministros de Satanás en lesu Christo Redemptor nuestro. Luc.
cap.22, num. 63. Et viri, qui tenebant illum, illudebant ei, percussit 64. Et
velaverunt eum, et percutiebant faciem eius: et interrogabant eum, dicentes:
Prophetiza, quis est, qui te percussit? Ay algunos proverbios, como lo que con
el ojo se ve, con el dedo se adivina. Por adivino le pueden dar cien azotes.
Quando alguno piensa que díze una cosa, que aunque está por acontecer, es ya
prevista de todos por las causas de donde procede.
La cita en latín se refiere precisamente al episodio donde Cristo es maltratado
con los ojos vendados: Lucas 22:63 "Y los hombres que custodiaban a
Jesús se burlaban de él y le golpeaban; 64 y vendándole los ojos,
le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que
te golpeó?"
Se comprenderá los reparos que existían para aceptar adivinanza como un juego
de acertijo. De alguna manera adivinanza tenía de antiguo el significado que
conocemos, pero por razones religiosas no se admitía. Las voces Adevinanza y
Adivinanza en el diccionario de 1726 siguen sosteniendo la función
supersticiosa, y contienen citas de diversos autores como Cervantes ("Que
no quiero llamarlas profecías, sino adivinanzas") con el
sentido supersticioso. Una de las pocas referencias antiguas que confiere a la
adivinanza el concepto actual la hace Fernán Gonzalez en su Ensalada de
las Adivinanzas.
El moderno diccionario de la Real Academia se hace eco en cierto sentido de esos
reparos y ofrece esta definición:
ADIVINANZA. (De adivinar) 1. f. Adivinación 2. Acertijo.
Fernán Caballero las llama "adivinas" precisamente en el libro que
publica en 1877: "Cuentos, oraciones, adivinas y refranes populares é
infantiles"(6),
Con el tiempo adivinanza llegaría a popularizarse más que enigma término que se
ha hecho frecuente en asuntos más oscuros que un simple acertijo, pero al mismo
tiempo enigma ha dado origen a la misma enigmática que comprendería algunos
otros términos. La riqueza y belleza de la lengua española se manifiesta con
una gran variedad de términos para una idea o concepto, y si rascamos tantito
en la historia del idioma, podemos encontrar muchos otros términos en el
español antiguo asociados a enigma. Así por ejemplo, en el Libro de Apolonio(7),
con los titubeos del idioma, ya se atisba el termino "adivinanza" en
distintos versos:
Por
fincar sin vergüenza que non fuese reptado,
Fazia huna demanda e vn argumente zerrado:
Al que lo adeuinase que ge la daria de grado,
El que no lo adeuinase seria descabezado.
En
donde vemos que "argumento cerrado" es un sinónimo de enigma. Por
otro lado "vieso o viesso", tiene en esta obra la acepción además de
verso o canción, la de enigma en verso, como se usa en por lo menos dos
ocasiones.
A partir de estas consideraciones, costaría trabajo apuntar que la Esfinge
planteó un acertijo a Edipo o que Cervantes hace jugar a las adivinanzas a los
pastores, cuando en su tiempo el enigma no era ni acertijo ni adivinanza. Para
hablar de esa manera habría que ir con Jolles quien sugiere Rätsel,
una de las formas simples del discurso, término que en alemán comprende
acepciones como enigma, adivinanza, cosicosa, quesicosa, acertijo y algunas
más. Sin embargo, la traducción en la edición chilena de Las
Formas Simples se advierte en una nota: Hemos traducido Rätsel
como enigma, no como adivinanza porque hemos entendido la adivinanza como una
forma actualizada del enigma(8). Antonio Alatorre en
el extraordinario estudio y edición de los enigmas de Sor Juana Inés de la
Cruz, tras hacer un recorrido por el Tesoro de la lengua, comenta
que "Covarrubias parece rehuir cualquier equiparación entre enigma y
adivinanza", inclinándose por cosicosa como el sinónimo de enigma. Y al
mismo tiempo se detiene en uno de los términos que los griegos dieron al enigma
muy elaborado, gripisma palabra derivada de Grifo, de donde Alatorre obtiene la
ecuación "Esfinge es a enigma, como Grifo a Gripisma"(9).
En
efecto, Covarrubias escribe lo siguiente:
GRIFO:
es un animal monstruoso fingido, con pico, y cabeza de águila, alas de buitre,
cuerpo de león, y uñas, cola de serpiente; el nombre es griego griphus: es una
otra quimera, ó esfinge; y así γρίπισμα(gripisma) est quaestio
aut sermo implicitus in symposiis poni solita, lo que vulgarmente llamamos
que es cosi cosa, que por entretenimiento los antiguos después de mesas alzadas
en los convites se proponían unos a otros, y a la primera vista parecían como
monstruos compuestos de cosas incompatibles; y dándese por vencidos, el que
había propuesto lo declaraba. Y falta una cosa muy ordinaria, o en naturaleza,
o en arte; y muchas veces una doctrina moral provechosa: y ello era
grifo. Lexicón Graecum griphon, vel griphos, sermo ímplicitus, aenigma,
argumentum, nodosum, insolubile rete, sagena; porque con el enigma, o que
es cosi cosa, queda un hombre como atado, y enredado cuando no le sabe desatar,
y dar la verdadera respuesta. Clearco filosofo peripatético, definiendo el
termino Grípho, dice ser una cuestión jocosa, aguda, y artificiosa, propuesta
por entretenimiento para probar los ingenios de los circunstantes por
conversación de sobremesa en los convites, entreteniendo entre estas platicas
la música; pero lo que agora se usa veo, que es tratar de vidas agenas, y
hablar descomposturas, y este es el verdadero monstruo, mas que el grifo, y que
la quimera, ni esfinge(10).
Mientras que en el Diccionario Castellano con las voces de ciencia y
arte (1787), de don Esteban de Terreros y Pando encontramos la
siguiente definición donde se reitera la seriedad de los grifos como enigmas(11):
«Grifo: término de Escuelas, es una descripción ingeniosa, y obscura, o según
otros un problema agradable, que se da para que se resuelva, cuales eran los
que se proponían antiguamente mientras se comía, brindando o regalando al que
le resolvía. Fr. Griffe. Lat. Gryphus. Algunos le univocan con el Logogrifo;
pero otros dicen que el Logogrifo suele ser jocoso, y el grifo siempre es
serio. al enigma de Sansón Bochart le llama grifo. // Grifo: ave efectiva o que
existe, parecida al áquila. Fr. Griffon. Gr. griy [...] Este animal sirve de
geroglífico en los escudos de armas. Fr. Griffe. Lat. Gryphus.
Aquí conviene destacar que hay una diferencia sustancial entre enigma y
gripisma, o sea grifo.
Referencias
(1)
Cristobal Pérez de Herrera. Proverbíos morales,y consejos christianos, muy
provechosos para concierto, y espejo de vida, adornados de Lugares, y Textos de
las Divinas, y Humanas Letras. y Enigmas Philosoficas, Naturales; y Morales con
sus comentos. Adornadas con trece Emblemas y sus estampas mui curiosas,
apropiadas a sus asuntos. Libro segundo. Trescientas Enigmas Filosoficas,
Naturales y Morales. Madrid, 1733, p.91
(2) Sebastian de Covarrubias Orozco. Tesoro de la lengua Castellana o Española,
Parte primera, Madrid 1873 p.238
(3) José A, Sánchez Paso. Tesis doctoral sobre Las quatrocientas respuestas de
fray Luis de Escobar. La literatura de problemas en el siglo XVI,
Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana, Facultad de Filología,
Universidad de Salamanca, 1998. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2012,
p. 985, http://www.cervantesvirtual.com/nd/ark:/59851/bmc9k4z7, Consulta, julio
de 2014
(4) Real Academia Española. Diccionario de Autoridades (1726—1739). Múltiples
consultas en línea. (Diccionario de la lengua española, en que se explica el
verdadero sentido de las voces, su naturaleza y calidad, con las frases o modos
de hablar, los proverbios o refranes y otras cosas convenientes al uso de la
lengua).
(5) María Luisa Pascual Fernández. Diccionario de autoridades (2a ed.) Técnica
lexicográfica y lengua de la ciencia, Tesis doctoral, Departamento de Filologia
Espanyola, Facultad de Filosofía y Lletres, Universidad Autónoma de Barcelona,
2013, pp. 174, 191.
(6) Fernán Caballero. Cuentos, Oraciones, Adivinas y refranes populares e
infantiles recogidos por Fernán caballero. Liepzig, 1878
(7) Libro de Apolonio, an old spanish poem Edición de C. Carroll Marden
Princeton University Press, Princeton N.Y. 1922, Parte I, versos 17c, 85c. pp
3, 11
(8) Andre Jolles, Ob. Cit. p.118
(9) Sor Juana Inés de la Cruz. Enigmas ofrecidos a la Casa del Placer. Edición
y estudio Antonio Alatorre. México, El Colegio de México, 1994, p.40
(10) Sebastián de Covarrubias Orozco. Op. Cit. Parte segunda p.40.
(11) Esteban de Terreros y Pando. Diccionario Castellano con las voces
de ciencia y arte, Tomo II, Madrid, 1787, p.239
§2. La metáfora en la poesía náhuatl
In
xochitl in cuicatl, quiere decir "poesía" en náhuatl. Su traducción
literal es "flores y cantos", una doble metáfora de algo que en si es
metáfora, la poesía.
Mi acercamiento a la poesía náhuatl data de la adolescencia, precisamente
cuando hice el intento de aprender el idioma mexicano; ese temprano interés se
ha visto reflejado en mi obra para niños y jóvenes, a partir de 1980 cuando
escribo Grillito Socoyote en el circo de pulgas y otros cuento de
animales y adapto unos versos del Chalca cihuacuícatl como
si fuese el canto zumbante de una mosca axayacate. El Canto de las
mujeres guerreras de Chalco, tal su traducción, estaba dedicado al señor
Axayacatl, de ahí la relación que se establece con la mosquita acuática.
Unos años después escribo Cuentos para soñar, dormir y despertar; el primer
cuento se titula Brazos con alas y el muchacho de la lluvia de flores,
que luego se publico en álbum ilustrado como Tuiiiiii, el murciélago.
Es en este cuento donde la poesía náhuatl anima y justifica algunos motivos literarios.
Cierto día se celebra la fiesta de las flores y por eso estallan las canciones:
Brotan,
brotan las flores,
abren sus corolas las flores.
Escuchar un canto
es contemplar una flor.
¡Ojalá no se marchite!
Y se
establece la idea metafórica tantas veces vista en la poesía náhuatl entre la
flor y el canto. Tuiiiiii, el murciélago, se despierta con la sorpresa de la
fiesta y Coco Cabogh, su amigo humano, se solaza con los cantos y se pregunta
el significado de ellos.
"De por si en el idioma perdido de los chanes había palabras con doble
significado, igual que los jeroglíficos"
He
llegado a los brazos
del árbol florido,
yo florido colibrí,
con aroma de flores me deleito,
con ellas mis labios endulzo,
Mientras
Coco Cabogh indaga el significado de los versos, el murciélago comete un
sacrilegio y la fiesta se interrumpe, la gente se espanta y estalla en llanto.
Cuando la desgracia parece enseñorearse con los chanes, el poeta, émulo de
aquel Quecholcohuatzin que salvó a los chalcas de la vergüenza, empezó a
golpear el carapacho de una tortuga y con el tun tun elevó su voz:
No
acabarán mis flores
no acabarán mis cantos.
Yo los elevo
soy tan sólo un canto.
En
efecto, el sacrilegio no fue tal y unas semanas después los chanes tenían algo
que celebrar con Tuiiiiii y Coco Cabogh.
Aquí
donde llueven las blancas flores,
las blancas flores preciosas,
en medio de la primavera,
en la casa de las pinturas
yo procuro alegrarte.
La
significación precisa de los versos apenas se sugiere en el cuento. De alguna
manera el desarrollo de la historia permitiría comprender al lector atento que
la casa de las pinturas, era donde surgían los versos, donde se escribían estos
como blancas flores preciosas. De hecho el mismo protagonista no logra
descifrar el significado de los cantos y la interpretación de los mismos queda
abierta al lector .
"Los versos a veces le seguían siendo enigmáticos, pero al mismo tiempo
encontraba en ellos un sentido nuevo, no el que el cantor había dado, sino uno
propio, que latía en su pecho".
La poesía, sabemos, es así.
§3. Zazaniles, acertijos de los tiempos olvidados
El
idioma náhuatl a partir del siglo XX se ha ido relegando de la nacionalidad
mexicana. En todos los siglos de la colonia española, y en su mayor parte del
primer siglo de independencia, el idioma mexicano tuvo una gran presencia que
alcanzó a impregnar inclusive a los hombres de la Reforma. En aquellos siglos
pasados quien poseyera las luces de la alta cultura también hablaba náhuatl.
Luego, nos hemos apartado tanto de la lengua de nuestros antepasados que
simples palabras, no digamos frases completas, nos resultan extrañas. Más
todavía las metáforas, que de por si enfrentan una doble dificultad para los
traductores de cualquier idioma.
Sahagún en el valioso libro sexto de la Historia General de las Cosas de la
Nueva España(1), titula el Capìtulo XLIII "De algunas metáforas
delicadas con sus declaraciones". Entre los numerosos ejemplos tenemos la
número 31 que dice en español: "Plumaje rico y de perfecto color. Dícese
por la oración perfecta, elegante y muy bien dispuesta". Una metáfora
sobre la elocución, el buen decir, distinta al flor y canto de la poesía. A la
lejanía, una metáfora náhuatl es un enigma casi irresoluble para nosotros, pero
quiso la fortuna que en ese mismo libro donde se da cuenta de muchas y lucidas
metáforas, quedaran consignadas 46 adivinanzas con las que se regocijaban los
niños, tal como lo asientan los informantes de Sahagún.
Los juegos de acertijo de los antiguos pobladores de México nos son ahora poco
comprensibles, sin embargo, lo mismo podemos decir de la mayoría de los
trescientos enigmas y proverbios de Herrera, referidos a las cosas e ideas de
su tiempo. Difícilmente podemos comprender un acertijo dedicado a un barco de
velas o al espíritu santo o al sartén. De acuerdo a Angel María Garibay el
texto que luego traduce Sahagún se escribió en 1547, más de cincuenta años
antes que los Proverbios del doctor Herrera.
En el libro sexto de la monumental obra de Fray Bernardino de Sahagún
encontramos una serie preciosa de zazaniles o sea de adivinanzas de los
antiguos mexicanos. De ahí tomé yo la idea de escribir precisamente el cuento
Zazaniles con el que abro el libro Grillito Socoyote en el Circo de pulgas y
otros cuentos de animales.
El cuento narra cómo se da la reunión de diversos animales cazadores con su
presa, pero de tal modo que se forma una cadena que va de la mosquita axayacatl
a un cazador humano. Pasa la cadena por el charal, el chichicuilote, el
tlacuache y un coyote. Al principio cuando el charal se ve atrapado por el
chichicuilote pide la gracia de escuchar por última vez una adivinanza de las
que se sabe la mosquita axayacatl a la que había sorprendido por su cuenta
cantando un himno a la hueva que ha puesto en una hoja. La mosca cuenta una
adivinanza diferente ante cada apresamiento que se da sucesivamente.
Así la oímos decir:
¿Qué
cosa y cosa es una cosa,
del campo maravilla,
que va sobre las rosas
como si echara tortillas?
Esta
es mi versión corregida. El original en Sahagún dice: "Qué cosa y cosa que
va por un valle, y va dando palmadas con las manos, como la mujer que hace el
pan. Es la mariposa que va volando.
En la edición de Porrúa con las notas, composición y arreglos del padre Angel
María Garibay, aparecen 25 acertijos en el libro VI y otros 21 en el Apéndice
del mismo libro. Sahagún los presenta de esta forma: "De algunos zazaniles
de los muchachos que usa esta gente mexicana, que son los "Que cosa y cosa
de nuestra lengua" (Acertijos).
Sobre esto último que dice Sahagún, lo vemos al principio de muchas
adivinanzas, pero quiero citar a Fernán González de Eslava con su Ensalada de
adivinanzas, la cual comienza de esta forma:
Generosa
compañía
Al qué es, qué es y qué es juguemos,
Porque todos nos holguemos
Pues es noche de alegría(2)
Los
Coloquios Espirituales y Sacramentales y Poesías Sagradas del presbítero de
Eslava se publican casi al mismo tiempo que la obra de Herrera y otro de los
preciosos libros al que hemos de referirnos en su momento, Juegos de
Nochebuena, de don Alonso de Ledesma, solo el Tesoro de la lengua es
anterior a ellos.
Angel M. Garibay aclara que zazaniles es un mexicanismo del redactor que no
arraigó. La palabra justa es zazanilli y proviene del texto nahuatl que
dice zazanilli mitoa zazan tleinon, que literalmente significa
"consejuelas de solaz y regocijo que se llaman ¿qué es esto?":
Veamos los zazaniles que aparecen en mi cuento.
Qué
cosa y cosa es una cosa:
un bien, antes que un mal,
el que diez piedras a cuestas
haya alguno de cargar?
Se
trata del acertijo 4 del texto de Sahagún, el cual dice: "Qué cosa y cosa
diez piedras que las tiene uno a cuestas? Estas son las uñas, que están sobre
los dedos".
Luego tenemos el acertijo 1 el cual dice: "Qué cosa y cosa, una jícara
azul, sembrada de maíces tostados que se llaman momochtli. Este es el cielo que
está sembrado de estrellas". Aquí el redactor consideró importante
distinguir la clase de maíz a que se refiere la adivinanza: momochtli es el
maíz reventado que llamamos palomitas de maíz. Mi versión fue la siguiente y
mejor pude haberme referido a las palomitas de maíz, una curiosa metáfora para
las estrellas.
¿Que
cosa y cosa es una cosa:
Jícara azul, a la mitad,
con maíces tostados
muy bien reventados
en plena oscuridad?
El
acertijo número 2, no es de tan fácil comprensión, pero dándole vueltas al
asunto, se resuelve:
¿Qué
cosa y cosa es una cosa
que va por el valle
y arrastrando lleva,
en pasitos de baile,
las tripas afuera?
La
versión en Sahagún: "Qué cosa y cosa, que va por un valle, y lleva las
tripas arrastrando? Ésta es la aguja cuando cosen con ella, que lleva el hilo
arrastrando.
El acertijo número 11 es universal, lo encontramos repetido de mil maneras. En
Sahagún se dice: "Qué cosa y cosa, un espejo que está en una casa hecha de
ramos de pino? Es el ojo, que tiene las cejas como ramadas de pino.
¿Que
cosa y cosa es
el espejo guardado
con todo buen tino,
en un jacal ornado
con ramos de pino?
Tratándose
de un cuento corto, la inclusión de cinco zazaniles era, a mi entender, una
medida justa. Quedan más de cuarenta acertijos, entre ellos algunos de fácil
comprensión como el número 18. "¿Qué cosa y cosa que entramos por tres
partes y salimos por una? La camisa." Y otros que pertenecen a una época,
una cultura y un medio ambiente de los que nos hemos alejado: 15. "¿Qué
cosa y cosa que dice: salta tú que yo saltaré? Es la mano del teponaztli con
que lo tienen".
Suplemento
Un zazanile recogido en Galicia
La
obra de Sahagún escrita a mediados del siglo XVI, no vio la luz sino hasta 1829
por obra de Carlos María Bustamante(3). Sin embargo, el manuscrito
anduvo siempre de un lado a otro, primeramente secuestrado en México por el
virrey y luego enviado a España; pasó por muchas manos que lo copiaron, lo
leyeron o simplemente lo guardaron o traspapelaron. Lo curioso del caso es que
en 1880 el folklorista español Antonio Machado y Alvarez, estudioso de enigmas
y adivinanzas, da cuenta de una adivinanza recogida en Galicia muy parecido a
uno de los zazaniles de Sahagún contenido en el libro VI publicado en el Tomo
Segundo de la edición de 1829.
La pista de este hallazgo la proporciona sin querer Heliodoro Flores en sus
Adivinanzas Corrientes en Chile (1911), Cuenta Flores que algunas de las
adivinanzas del Diccionario de Machado se repiten en Chile con algunas
variantes que no dejan duda de que se hayan tomado precisamente del folclor
español y pone de ejemplo algunas adivinanzas. La siguiente mención no podíamos
menos que reconocerla:
"La española (Galicia): ¿Qué cosa es que anda con las tripas a la rastra?
La aguja enhebrada.
La chilena: Pica picando/ colita arrastrando. La aguja."(4)
La versión en Sahagún: "Qué cosa y cosa, que va por un valle, y lleva las
tripas arrastrando? Ésta es la aguja cuando cosen con ella, que lleva el hilo
arrastrando".
La muestra que hace Machado, bajo el seudónimo de Demófilo, es todavía más
semejante, pese a encontrarse en gallego:
"Qué cousa è cousa qu’anda co—as tripas arrastro?"
Y su derivada: "De burato en burato/ vai co—as tripas
arrastro." /Demófilo, (5)
No es una coincidencia. Los zazaniles llegaron también al otro lado del mundo y
de allá regresaron. Magdalena Fuentes Zurita, en las adivinanzas de tradición
oral chilenas que reúne, vuelve a consignar estas dos adivinas. Los números
corresponden a la selección antológica de la que es autora.(6).
16.Pica
picando
la colita arrastrando. La aguja
17.Que será, qué será
que con el pico picotea
y con el culo tironea.
La aguja
Referencias
(1)
Fray Bernardino de Sahagún Historia General de las Cosas de la Nueva España,
Editorial Porrúa, México, D. F., 1979, Libro VI, Capìtulo XLIII.
(2) Fernán González de Eslava
Coloquios Espirituales y Sacramentales y Poesías Sagradas del presbítero de
Eslava. Edición de Joaquín García Icazbalceta, México, 1877, pp. 271—72
(3) Fray Bernardino de Sahagún. Historia General de las Cosas de la Nueva
España, Edición y notas de Carlos María Bustamante, 1829, Tomo II, Libro VI,
Capìtulo XLIII, p.236.
(4) Heliodoro Flores. Adivinanzas Corrientes en Chile Memorias Científicas y
Literarias, Universidad de Chile, Tomo CXXVIII, 1911, Versión digital, pp.
773—774.
(5) Antonio Machado y Alvarez (Demófilo). Colección de Enigmas y Adivinanzas en
forma de Diccionario Sevilla, 1880, p.344
(6) Magdalena Fuentes Zurita, Selección. Antología de la Adivinanza
LOM Ediciones, p.19, Santiago de Chile, 2004
Un
par de años después de Grillito Socoyote escribí una nueva colección de cuentos
que titulé Pok a tok, el juego de pelota, uno de tales cuentos con una serie de
adivinanzas mayas del llamado lenguaje de Zuyúa. Se titula Maquech, el nombre
corresponde a un escarabajo propio de la península de Yucatán el cual suele
adornarse con piedras de colores para semejar una joya viviente que, atada a
una cadena se trae como prendedor o se tiene como curiosidad. Es un souvenir
típico de tierras yucatecas y en mi cuento hace las veces de príncipe que será
iniciado y revestido de las insignias reales al responder acertadamente los
acertijos mayas.
El Lenguaje de Zuyúa es propiamente un lenguaje de iniciación, como quiere
Jolles, así se dice en el Chilar Balam de Chumayel(1), "llega
hoy el tiempo en que sean interrogados con acertijos los Batabes de los
poblados para saber cómo es que merecen el Señorío, si es que lo saben por
generación, si es cierto que lo saben y comprenden los Batabes y Halach
Uiniques, jefes, como jefes que son. Si es cierto que descienden los batabes de
Ahues, Señores Príncipes, de Halach Uiniques, Jefes, realmente, han de
demostrarlo".
Aquí me tropecé con lo incomprensible que sería adaptar el Lenguaje de Zuyúa a
un cuento infantil, de modo que opté por seguír el estilo retórico de los
acertijos y cambiarlos por algunos zazaniles. El único acertijo maya que incluí
entonces fue el siguiente:
—…Dime
ahora, ¿dónde he de hallar una doncella de blancas y relucientes pantorrillas?
Quiero alzarle su enagua hasta los muslos...
En
el texto original leemos casi lo mismo: "Hijo mío, tráeme una doncella de
blancas y relucientes pantorrillas, aquí, quiero alzarle su enagua hasta los
muslos". "Así ha de ser, ¡oh padre!", Lo que pide es la jícama;
alzarle la enagua hasta los muslos es quitarle la cáscara. Habla es de
Zuyúa".
Algo quedó en el subconsciente porque casi veinte años después escribo La
saga de los jugadores de pelota y retomo el Lenguaje de Zuyúa de una
manera que pudiera trabajarse en su contexto cultural. El primer capítulo se
titula "Adivinanzas mayas".
Corre el año de 1968 y los indios separados de Quntana Roo han comprendido el
peligro que significa la construcción de una carretera que cruce toda la
península maya en sus territorios entonces vírgenes, a los que fueron empujados
en las guerras de castas. El rey blanco de los maya cruzoob sabe que algún día
ha de dejar el trono y escoge a un chiquillo como posible sucesor para que se
pruebe y se instruya. El Consejo de Ancianos lo examina con una adivinanza
"El
general Pohto, en representación del Consejo, por ser el más anciano, se
dirigió muy ceremonioso al muchacho con estas enigmáticas palabras.
—Hijo mío, trae para mí la luciérnaga de la noche, aquella que al norte y al
poniente deja pasar su olor; que venga lamida por la lengua del brujo.
Tzinzinbactoc, estaba impresionado por encontrarse en la reunión de los
Principales. A todos ellos los conocía por su nombre y rango, por haberlos
visto llegar a la aldea algunas otras veces y haberlos visto el año anterior
presidiendo la ceremonia de la Santa Cruz en Chancah. El sitio de la reunión
también era de impresionar a un jovencito: el templo católico maya donde se
veneraba a la Santísima Cruz. Se trataba de un gran edificio rectangular lleno
de imágenes santas, reliquias sagradas, velas y veladoras, con un pequeño altar
y el tabernáculo. En éste se guardaban los libros sagrados que, hacía muchos
años, escribieran ilustres antepasados sobre las hojas de papel del árbol copo.
Frente al altar había una mesa llena de velas encendidas y, al fondo de la
iglesia, colgaban tres campanas de bronce y dos tambores.
Las palabras que le dirigiera el comandante lo sacudieron de golpe, como cuando
se está dormido y estallan al amanecer los cantos de los pájaros, despertándolo
a uno. No las comprendió para nada, pero se apresuró a responder:
— Así ha de ser, padre — y dicho esto, salió de la choza dispuesto a cumplir el
encargo.
Afuera, donde lo esperaba una parvada de chiquillos, Tzinzinbactoc, despertó
por completo del ensueño y se encontró con que no sabía con exactitud qué
hacer.
—¿Para qué te querían los comandantes? —le preguntaron sus compañeros de juego.
—Voy a un mandado... —respondió y se alejó rápidamente sin ponerse las
sandalias.
Algunos chicos trataron de seguirlo, él les advirtió que no lo hicieran. Dio
algunos pasos indeciso, corrió en seguida hacia su casa y a la mitad del camino
se detuvo.
—¡Oh, mono aullador! —exclamó— Si me ha hablado de modo figurado, en lenguaje
de Zuyua.
Sí, eso era: el anciano le había formulado una adivinanza que él debería de
interpretar. Se avergonzó por haber salido a la carrera pensando que en verdad
le pedía una luciérnaga. No, se trataba de otra cosa.
—La luciérnaga de la noche que al norte y al poniente deja pasar su olor —se
dijo al fin— es el cigarro, y la lamida de la lengua del brujo, es el fuego
cuya lengua lo enciende. ¿No parece una luciérnaga el cigarro encendido en la
noche? ¿No desparrama su olor el tabaco?"
Básicamente
el acertijo original ha sido trascrito literalmente y de la misma manera se le
presentan al personaje nuevas adivinanzas, en el lenguaje de los libros de
Chilam Balam
"Hijo
mío, tráeme la claridad que alumbra el Petén, el país llano, tengo deseos de
comerla… Lo que pide es la miel líquida.."
Los
huérfanos de padre envueltos en siete capas, son los Dzotob Chay, tamalitos
rellenos de huevo en salsa de semilla de calabaza envueltos en hojas de chaya;
"los huesos de tu padre, aquellos que enterraste hace tres años", son
la yuca cocida bajo tierra. Ante la manifiesta dificultad para poder
comprenderlos, podemos hacer paráfrasis de los Chilam Balam y preguntar con
ellos: ¿Quién será capaz de interpretar correctamente estos signos reales?
En el precioso libro Canek de Ermilo Abreu Gómez, encontramos
algunas adivinanzas de los Chilam; en memoria de don Ermilo, escogí las mismas
que él
"—
Hijo mío —dijo el general Pohto ese primer día en la iglesia—¿Dónde están las
dos piedras en medio de las cuales hay una cruz alzada?
Por costumbre, Tzinzinbactoc iba a salir del templo a la carrera a buscar las
piedras y la cruz, cuando una chispa en la mirada del general Pohto, le dio la
clave de la adivinanza. Estuvo a punto de hacer el ridículo de ir a buscar a
otra parte los ojos del hombre, pues esas dos piedras entre las cuales se alza
una cruz, son los ojos del hombre. En cualquier rostro hay una cruz dibujada
entre la nariz y la frente."
Más
adelante en la historia llega, naufrago, un niño que vivía en la ciudad de
México. Y en una oportunidad, charlando con Tzintzin se da el siguiente diálogo
que ilustra el alejamiento en que nos encontramos. La adivinanza maya también
aparece en Canek.
—¿Sabes
tú que es una cosa torcida en tres ramales?
—No tengo idea.
—Es la iguana, pero no se lo digas a nadie más, porque es lenguaje de Zuyua.
—No sé cómo son las iguanas, ¿son reptiles como cocodrilos chiquitos?
—Ya te mostraré una la próxima vez que vayamos con Puc de paseo y verás que, en
efecto, es una cosa torcida en tres ramales.
—¿Te gustan las adivinanzas? A ver, si sabes esta: chiquito como un ratón cuida
la casa como un león.
—¿La culebra ratonera? — se apresuró Tzinzin a responder.
—No. Estás frío.
—A ver, déjame pensar...
— ¿Te rindes?
—No, espera.
A Tzinzinbactoc le fue difícil reconocer que no sabía la respuesta a algo que
Yuc había planteado tan alegremente y que parecía juego de niños. Fabián rió
para decir:
—Tonto: se trata del candado.
—¿Y qué es un candado? —preguntó Tzinzin.
Con esto ambos comprendieron la distancia que mediaba entre sus dos mundos.
Este
es el reto maravilloso de la literatura infantil, acercar los mundos, acercar
distintas visiones de la vida, acercar a los seres humanos.
Referencias
(1)
Alfredo Barrera Vázquez y Silvia Rendón. El libro de los libros de Chilam
Balam, Fondo de Cultura Económica, México,1965, pp. 131—32.
Ni
mayas ni aztecas son los únicos mundos lejanos en el tiempo o en el espacio
para nosotros. Hay regiones del país, en las fronteras, en la Sierra Madre, en
las selvas, que también son distantes para el ser globalizado que ahora somos.
Uno de esos mundos lejanos ya lo mencionamos en las voces del doctor Herrera y
de nuestro Fernán González de Eslava: la época colonial, con todo lo que venía
de España y todo lo que aquí también se gestaba.
En
una novela inédita que recién escribí situada en el siglo XVIII, logro colocar
entre los colegiales de una famosa escuela, la Ensalada de Adivinanzas de
Eslava y algunos enigmas de don Cristóbal Pérez de Herrera. Caben en la época y
en las circunstancias, de donde se justifica su inclusión en una historia de la
Colonia; pero veamos qué esfuerzo representan para el lector de nuestro tiempo
fuera de su contexto original.
Conviene mencionar que, tal como lo hace Sor Juana, Eslava juega con un
concepto religioso muy comprensible en su tiempo. No se puede olvidar que la
religión reina en la época. Todo, absolutamente todo, se encuentra bajo el yugo
o égida de la religión. Nadie escapa de eso, ni Newton, ni Leonardo, ni sor
Juana, ninguno de los espíritus esclarecidos de la época se pudo alejar de la
religión, absolutamente nadie en los reinos cristianos.
Las adivinanzas de Eslava tienen además la particularidad de que se escribieron
para ser cantadas a varias voces:
–Generosa
compañía,
Al qué es, qué es y qué es juguemos,
Porque todos nos holguemos
Pues es noche de alegría.
Comenzá,
Si quisierdes preguntá,
Que todos estos señores
Monacillos y cantores
Cada cuál responderá.
No acertareis en un mes
Lo que quiero preguntaros:
No presumáis de alabaros
Que yo os diré, aqueste es,
¿Qué es y qué es y qué es
Que te da y tu no lo ves?
–El viento
La
respuesta conocida, es el viento, y así responde una segunda o tercera voz,
pero es un juego del autor porque va a cambiar el significado conocido por otro
"a lo divino", haciendo referencia a la gracia invisible de Dios, tal
como se explica en seguida:
Es
Dios en el Sacramento
Que tu vista no lo ve,
Y veráslo con la fe
Y con sano entendimiento.
La razón dice sin tiento
En misterio tan subtil:
Alúmbrame ese candil,
Que no veo nada;
Que ni sé si es alguacil,
Si cabo de escuadra.
Esta
adivinanza, no es la primera de la Ensalada, la escogí a sugerencia de
reconocerla en La letra niña, hermoso libro del doctor Arnulfo
Uriel de Santiago Gómez, como de fácil comprensión, si cabe decirlo. Pese a
todo el enredo religioso de la Ensalada, a la que hemos de volver, es un juego
de niños y a la distancia, no sabemos si Sor Juana también hace un juego de
niños con su adivinanza a San José, cuanto que es del mismo tenor que las de
Eslava y las de Alonso de Ledesma. Aquí, aunque se habla de señores, se dirige
a monacillos y cantores, grupos compuestos por lo general por niños y jóvenes.
En la historia que cuento, la Ensalada sirve de entrada a un concurso escolar
de enigmas, de las que el maestro ha dado algunos ejemplos tomados de Pérez de
Herrera. Veamos las que tengo apuntadas en dicha novela:
ENIGMA
CCLXXVII
–Solo á Dios tengo por padre,
que el hombre no me engendró;
antes el ser le di yo.
Todos me tienen por madre,
y otra madre los parió.
La
solución a cada enigma la dispuso Herrera en la página opuesta enfrentadas una
y otra; una larga explicación en cada caso.
LA
TIERRA.
Dios la crió, y la hizo, y no tiene otro padre ella. Fue de lo que se formó el
hombre: tienenla todos por madre, pues de ella nacimos, y en ella paramos: si
bien el parirnos no lo hizo, sino nuestras madres, á quienes debemos
reverenciar, y; estimar en mucho, por el gran trabajo que padecen,
sustentándonos, y sufriéndonos en sus vientres y pariéndonos con tan vehemente
dolor, y después criándonos con tanto amor, y solicitud.
Los
trescientos enigmas de Herrera son todos en versos octosílabos, quintillas,
propiamente redondillas, la composición más española que se conoce, junto a los
villancicos, los romances, las glosas y las coplas. Don Gaspar Mercader, de
la Academia de los nocturnos, nos dice:
Son
los versos mas de España
las tassadas redondillas
y assi Español muy de veras
se muestra quien las cultiva…(1)
Rengifo
llama redondillas a cinco versos de ocho sílabas que podían asumir varias
combinaciones que el pueblo ha adoptado en diversos usos. La estructura puede
ser ABBAB, como en el anterior y el siguiente enigma, lo mismo que ABAAB, como
en los enigmas 199 de este apartado y 6 de un apartado anterior.
ENIGMA
CCLXXVIII;
Es muy amigo de vino,
y da aviso con trompeta,
guárdense de su lanceta:
el que tiene bueno el tino,
le mata en su misma treta.
En
este Enigma la explicación correspondiente nos sitúa en la época en que el vino
se fabricaba muy artesanalmente. Veamos la respuesta:
EL
MOSQUITO.
Bien se sabe quantos mosquitos se crían en las Bodegas, aficionados a el vino
de ellas: y assí para dar á entender, que una persona es amiga de este Licor,
suelen llamarle mosquito, por el amor que unos, y otros le tienen. Con el ruido
que hace, que es mas grande que se puede esperar de cosa tan pequeña, parece
que avisa se guarden de él: y si tiene buen tino, y le aguarda la persona al
tiempo que pica, le mata con mucha facilidad.
ENIGMA CXCIX.
Soi ligera como el viento
peso como hierro y plomo
ando sobre un elemento,
aire, y agua es mi sustento,
de comer tengo y no como.
El
enigma 199 es de los menos comprensibles para nuestra época. Cabe, como lo he
dicho, en mi historia que ocurre en los tiempos de la Nao de China; de otro
modo, sin el apoyo de su contexto cultural, sería más difícil el apropiarse de
este hermoso material en nuestras historias. Hasta la explicación del autor
contiene frases que podían conducir al diccionario, por ejemplo cinglar velas,
o sea empujar la nave, y matalotage, o sea matalotaje, las provisiones que
lleva. Veamos la solución:
LA
NAVE, ó GALERA.
Es ligera la galera, ó nave, quanto el viento quiere hacerla cinglar leguas. Ya
se vé quanto debe de pesar, que es casi infinito. Anda sobre las aguas de el
mar, este la sustenta, y el aire; y aunque es verdad que lleva mucho matalotage
y cosas de comer, para sustento de la gente que va dentro, ella no come, porque
es incapaz de mazcar, y comer.
Mientras
nos enfrentamos al libro original y examinamos la conveniencia de adaptar un
enigma, un acertijo o una adivinanza para su comprensión lectora en nuestros
días, surge también el impulso contrario, y uno se pregunta si no sería
conveniente acercar al joven lector a la lectura original con alguna clase de
iniciación literaria en los clásicos para lograr que fuera capaz de
interpretarlas por si mismo.
Referencias
(1)Gaspar
Mercader, El Prado de Valencia. Avec une introduction, des notes et un
apprendice par Hernri Marimee, Paris, Auguste Picard, rue Bonaparte, 82, P.88
La
metáfora es imposición de nombre ajeno, dice Aristóteles, lo cual debe
entenderse en el sentido de trasladar el sentido recto de las voces a otro
figurado, en virtud de una comparación tácita, como suscribe el Diccionario de
la Real Academia. A partir de esta clara definición, la naturaleza de la
metáfora se puede contemplar desde múltiples puntos de vista según el propósito
de quien la estudia y cómo la instrumenta y para qué. En la Poética,
Aristóteles(1) contempla, grosso modo, cuatro clases de metáforas:
"hácese del genero a la especie, o de la especie al genero, o de una a
otra especie y por analogía"; es decir, los dos primeros casos, son de lo
general a lo particular y de lo particular a lo general. En el cuarto caso que
me parece el más curioso habla de proporciones en términos de lógica
matemática, como decir,
a/b
= c/d,
lo
cual explica de esta manera: "Por vía de proporción se pone el nombre,
cuando el segundo está con el primero, como el cuarto con el tercero: porque en
tal caso el cuarto se puede poner en vez del segundo, y el segundo en vez del
cuarto. Y algunas veces se pone en lugar de aquello, cuya es la cosa, aquello a
que se aplica, como por ejemplo: de la misma manera es la taza para Baco, que
el escudo para Marte; y así se puede llamar la taza escudo de Baco y el escudo
taza de Marte Y también por haberse la tarde con el día de la manera que la
vejez para con la vida; por eso se podrá llamar la tarde vejez del día, y la
vejez tarde de la vida."
Quintiliano(2), en su Instituto Oratoria, hace la
siguiente observación al hablar de los tropos: "La metáfora, esto es,
traslación, es entre todos los tropos el más hermoso y frecuente; tan natural
que lo usan hasta los ignorantes sin advertirlo, y tan gustoso que da mayor luz
a la oración ya por sí clara".
Luego explica que "la fuerza de la metáfora parece ser principalmente de
cuatro modos: si en las cosas animadas se pone una por otra; si cosas
inanimadas se toman por otras del mismo género; si las cosas inanimadas se
toman por las animadas; o si las animadas por inanimadas, brotando una cierta
sublimidad de esta última".
Martínez Amador(3) habla precisamente de esas cuatro clases de
metáforas con claros ejemplos:
1°,
la de un ser animado a otro, como cuando se dice que una muchacha ruborosa es
una sensitiva, que un hombre taimado es un zorro, etc.;
2°, la de una cosa inanimada a otra, como la cumbre del poder, este negocio es
una mina, etc.;
3°, de lo inanimado a lo animado, v. gr., al decir que un guerrero fue un
baluarte de la independencia de su patria, que Don Quijote era el escudo de los
menesterosos, que un buen hijo es el báculo de la vejez de sus padres, etc.;
4°, la de lo animado a lo inanimado, como el llamar gusano a un remordimiento,
o decir que un hombre devoró su herencia".
La
cita completa de Quintiliano, que interrumpí para dar lugar a los ejemplos de
Martínez Amador, termina diciendo: "El moderado y oportuno uso de la
metáfora hace clara la oración, el frecuente no sólo la obscurece, sino que la
hace enteramente fastidiosa, y continuado viene a dar en alegoría y enigmas. La
metáfora, o debe llenar un hueco, o si ocupa el lugar de otra palabra debe
expresar más que aquélla por la que se sustituye". Un claro consejo a los
poetas.
Luis de Escobar en la presentación que hace a la parte quinta de sus
Cuatrocientas respuestas, señala el estrecho parentesco entre enigma y metáfora
de esta forma: "Y destas preguntas que se llaman enigma es toda esta
quinta parte y algunas vezes se llaman metháforas por otro nombre".
Algunas viejas metáforas del habla popular devendrían en pequeños enigmas al
oscurecerlas el tiempo y otras lejanías, como algunas de las metáforas de que
da cuenta Sahagún en su Historia General de las Cosas de la Nueva España (4),
mientras que otras de esas mismas metáforas del pueblo azteca, siguen teniendo
sentido en la actualidad. Veamos algunos ejemplos tal como los traduce Sahagún
que no era precisamente un retórico
4.
Es mi comida y bebida. Quiere decir con esto gano de comer y de beber.
5. Hanme puesto un penacho de esclavo, y hanme rodeado el cuerpo de una sonaja.
Quiere decir, por metáfora: En este oficio o cargo que me han dado, hanme hecho
esclavo y siervo de la república, o de las personas a quien rijo.
8. Está lleno este lugar de alacranes, y de ortigas, espinas y abrojos. Por
metáfora se dice: andas de pleito con el señor o delante del señor o juez; mira
que andas en peligro entre alacranes, etc.
9. Está llena de polvo y estiércol, y por metáfora se dice de los que han
ganado el señorío que tienen, o la hacienda que poseen, con engaño o con
mentiras, y así le dicen: tu hacienda, o tu señorío, no es limpiamente ganado,
que está lleno de polvo y estiércol, y de engaños y hurtos.
11. Del cielo, o de entre las nubes, ha venido. Por metáfora se dice de alguna
persona notable, que vino de algún lugar o reino que no lo esperaba, y hace
gran provecho a la república.
12. Aún no se ha desecho el humo, o la niebla de él. Que quiere decir que aún
no se ha perdido la memoria de su fama y de su loa.
17. Cabellos, uñas, espina, barbas, cejas, astilla de piedra preciosa. Se dice
por el que es noble o generoso, o de linaje de señores.
22. Cofre y arca. Y por metáfora quiere decir: persona que guarda bien el
secreto que le está encomendado, o persona muy callada.
31. Plumaje rico, y de perfecto color. Dicese por la oración perfecta, elegante
y muy bien compuesta.
32. Eres cedro y árbol de gran sombra. Se dice de cualquiera señor o principal
que es liberal y defiende y cela a sus vasallos.
Fray
Bernardino de Sahagún, luego de consignar poco más de ochenta metáforas,
termina haciendo un apunte interesante: "Otras metáforas hay, cuyo
lenguaje es más necesario a los confesores para entender a los naturales el
curioso sentido de ellas, en lecturas de libros; y por esta razón no puse más
de estas, pareciéndome bastar para entender la plática y trato de estos
naturales"(4).
Sahagún hacía referencia propiamente a los cantares y la literatura que empezó
a transcribir el pensamiento indígena en caracteres latinos. Se trataba,
ciertamente, de ejercitar la censura en tales escritos, eliminando las
referencias a los antiguos dioses o corrigiendo lo que consideraban impropio,
como los llamados cantares graciosos, llenos de alusiones sexuales ocultas en metáforas
y dobles sentidos.
Existían, pues, metáforas del habla popular y metáforas propiamente poéticas.
En uno de los cantares graciosos, el Xochicuicatl cuecuechtli(5),
una farsa teatral llena de delicadísimas y audaces metáforas, después de que el
bufón ha representado diversos animales, tira el último de sus disfraces y
termina entonado estos versos en honor de la poesía;
"Ladrón
de cantares, corazón mío
¿Dónde los hallarás?
Eres menesteroso, como de una pintura, toma bien lo negro y rojo,
Y así, tal vez, dejes de ser un indigente".
Lo
negro y lo rojo de una pintura, es el conocimiento.
Patrick Jhohansson considera que en los versos de este cantar se dan dobles,
triples y hasta cuádruples sentidos propios del albur mexicano(5).
Ladrón de cantares, tiene aquí, analiza, el sentido de ladrón de amores.
Si durante mucho tiempo predominó el concepto de metáfora como ornamento,
luego, en el curso de los siglos se han formulado reflexiones filosóficas,
estéticas, etnológicas. lingüísticas y psicológicas que ahondan en diversas
disciplinas. Jacobson, por ejemplo, considera que la metáfora es uno de los
mecanismos principales, no sólo de la producción literaria y artística, sino
del pensamiento simbólico en general: toda creación del espíritu humano,
incluso la inconsciente, el trabajo onírico, son, de acuerdo a este pensador,
determinados y provocados por relaciones de significación preponderantemente
metafóricas o metonímicas.
No es el objeto de estas notas abundar al respecto, pero no se puede dejar de
señalar la sobrada atención que desde distintos campos los especialistas han
puesto en la metáfora como madre primigenia de las formas estilísticas. Como lo
anoté al principio, circunscribimos estos apuntes en un ámbito más modesto de
la lírica española en donde, para mi modo de ver el mundo, tienen cabida los
textos indígenas que llegaron a traducirse al idioma español hace mucho tiempo
o más recientemente. Estudiosos de gran autoridad han andado antes este sendero
que no tengo por original.
Hay, y eso desde el inicio de los tiempos, metáforas en el habla popular que
oscureciéndose un poco, como previene Quintiliano, y sugieren otros autores,
devienen en enigmas, en juegos de acertar; y, a lo mejor desde esas edades
remotas en que el lenguaje adquiría riqueza de formas y esa exuberancia de
expresión, que menciona Sapir, los adelantados de la tribu, clan o pueblo,
adornaron la lengua con elegantes y hermosas metáforas, que a su vez, dieron
pie a primorosos enigmas. La poesía oral, los cantos, himnos y leyendas de los
pueblos preliterarios nunca estuvieron exentos de belleza.
Sin embargo, la metáfora requería de la escritura, de formas literarias, para
manifestar su potencial artístico, explotado principalmente en la poesía. Y si
la poesía hacia gala de metáforas, no tardó en oscurecerlas en cuaderna vía o
en octosilabos, dando origen al enigma culto y marcando la pauta a la
adivinanza popular que, tomando el ejemplo, trataría de hacerse en verso.
El libro de Apolonio en español antiguo, contiene algunos enigmas que Apolunio
tenía que resolver para obtener primero la mano de una princesa y luego para,
sin saberlo él, encontrar a su hija. Escrito probablemente en el siglo XIII, en
versos alejandrinos o cuaderna vía, son una rara muestra de enigmas cultos del
Mester de clerecía, de los más antiguos en lengua castellana. El autor compara
el río con una casa que murmura, da voces, y a los peces con los huéspedes; con
eso tiene las metáforas, y para construir el enigma las enlaza en una pregunta
en verso (6)
Dime
cuál es la casa —preguntó la criada—
que nunca se está queda, siempre anda lacerada,
los huéspedes son mudos, da voces la posada.
Si esto adivinases te quedaré obligada.
— Esto —dijo Apolonio— yo lo voy ideando:
el río es la casa que corre murmurando.
Los peces son los huéspedes que siempre están callando.
Esta está terminada, ve otra preguntando.
La
adivinanza, sin embargo, no sólo se deriva de metáforas oscurecidas, sino
también de metonimias y sinécdoques, tropos que muchas veces son confundidos
con metáforas.
Referencias
(1)
Aristóteles. La Poética de Aristóteles, dada a nuestra lengua castellana por
don Alonso Ordoñez das Seijas y Tobar. Añádese nuevamente el texto griego, la
versión latina y notas de Daniel Heinsio, y las del Abad Batteux traducidas del
francés. Madrid, 1778, Cap. XXI, 4. pp. 99, 101.
(2) M. Fabio Quintiliano. Instituciones Oratorias. Traducción directa del latín
por los padres Ignacio Rodríguez y Pedro Sandier, Madrid 1877, Tomo II, Cap
VI. I. pp 68—70
(3) Emilio Martínez Amador. Diccionario gramatical y de dudas del idioma.
Barcelona: Ramón Sopena, 1953
(4) Fray Bernardino de Sahagún Historia General de las Cosas de la Nueva
España, Editorial Porrúa, México, D. F., 1979, Libro VI, Capìtulo XLIII
(5) Patrick Johansson. Revista de Literaturas Populares, Año VI, Nímero 1,
Enero—Junio de 2006. Dilogía, metáforas y albures en cantos eróticos nahuas del
siglo XVI p.72
(6) Anónimo. Libro de Apolonio. Madrid: Castalia, 1974, p, 113
En
nuestro idioma enigma tiene equivalencia con términos como acertijo,
adivinanza, quisicosa, cosicosa e, inclusive, misterio; podría también
acercarse a otras palabras del vasto idioma español, pero por lo pronto ya es
bastante tratar de diferenciar acertijo de adivinanza y quisicosa o cosicosa.
Este diccionario establece, como apuntamos en otro apartado, que acertijo es
"uno como enigma", mientras que la quisicosa es "enigma o objeto
de pregunta mui dudosa". Ahora que la definición que hace de enigma es la
misma del Tesoro de la lengua: "Sentencia obscura, o propuesta y pregunta
intricada, difícil y artificiosa". .
Lo único claro es que todas las definiciones se hacen a partir de enigma; del
enigma la quisicosa y sólo más tarde el acertijo y finalmente la adivinanza,
sin que propiamente exista una clara diferenciación entre un término y otro. Ha
sido en tiempos más o menos recientes cuando se ha querido dar a enigma una
connotación de mayor oscuridad y a la adivinanza la forma popular que tuvo la
quisicosa y se ha tratado de hacer del acertijo algo menos elaborado. En un
principio, si hemos de creer a Covarrubias y al Diccionario de autoridades,
eran lo mismo. Es en el ejercicio de la quisicosa y el enigma, de tanto acertar
y adivinar (A ver si adivinas, a ver si aciertas), que se generan adivinanza y
acertijo como términos equivalentes. Ciertamente hay una gran diferencia entre
acertar y adivinar, de donde, con el tiempo una se apropia de las formas cultas
y populares y el otro se extiende a nuevos campos, como el de las matemáticas,
así como enigma se prefiere para asuntos, digamos, más profundos o misteriosos.
Para Antonio Machado "enigma y adivinanza no son la misma cosa,
aunque son formas análogas que se desenvuelven paralelamente: el enigma es, en
cierto modo, la adivinanza erudita, la adivinanza es el enigma popular; en la
primera parece predominar una finalidad didáctica, la segunda parece hecha más
bien con intención poética"(1).
Este es uno de los muchos intentos por definir adivinanza, en este caso separando
los enigmas muy elaborados de los enigmas sencillos que por su "falta de
artificio y complejidad" parecieran ser obra "del pueblo", dando
por hecho que el pueblo es bastante rústico. Ciertamente es una definición
generalizada, convencional, pero sin sustento a pesar de que Machado afirma que
en Las Cuatrocientas respuestas a otras tantas preguntas de
Luis de Escobar ya se mira esa diferencia, por el hecho de que, después de las
cuatrocientas cultas respuestas, Luis de Escobar pide que "no le envíe
tales preguntas que parecen niñerías de que cosa y cosa". Escobar incluye
en su preguntario setenta y cinco enigmas, al lado de preguntas digamos de
religión y conocimientos: Cómo se cura la gota, qué fruta es mejor para la
digestión y cuán benéficos o no son los vientos, etc.
Por otro lado, no falta quien trate de hacer una distinción clara entre
acertijo y adivinanza y establezca como principio que el acertijo suele ser en
prosa y la adivinanza en verso, planteamiento que requiere de una sustentación
teórica y no solo de facto, como se quiere dar en tiempos recientes, pero que
retrospectivamente no se puede avalar por falta no sólo de autoridades, sino de
una clara definición. En nuestros días cualquier pregunta se trata por
acertijo; de alguna manera la Real Academia da cierto sustento a dicha opinión
en el segundo caso de su definición de acertijo:
1. Enigma
o adivinanza que se propone como pasatiempo.
2. m.
Cosa o afirmación muy problemática.
De
donde se da por hecho que un acertijo puede ser prácticamente en ciertos casos
una pregunta escolar, pero se sigue aceptando que en otros es lo mismo que un
enigma o adivinanza.
Al hacer la distinción, entre adivinanza en verso y acertijo en prosa, algunos
autores sostienen graciosamente que la adivinanza, a diferencia del acertijo
(envuelto este "en una prosa lineal… menos creativa"), tiene "una
estructura más compleja, y elaborada con parámetros más definidos en su
construcción, como el uso de lenguaje simbólico y rimado con el que logra
conformar un rodeo de palabras, una descripción metafórica "(2).
Ante esta curiosa definición, el estudioso del folklore español Antonio Machado
asegura, por el contrario, que las adivinanzas son de escaso artificio poético
en comparación con los enigmas. Mientras que Fernán Caballero(3),
cuando hace la presentación de las adivinas que ha recopilado, advierte
claramente:
"En
estas adivinas infantiles no se espere, ni la exactitud ni lo correcto en la
composición, ni aun lo ingenioso del pensamiento (aunque en varias de ellas se
encuentran estas tres circunstancias)."
Villarroel
en la colección de enigmas que presenta en verso en sus almanaques, los llama
unas veces enigma y otras acertijo sin mayor diferencia.
No faltan los estudiosos modernos, como Gisela Beutler(16) por
ejemplo, que siguen llamando acertijo a enigmas presentados en forma de verso,
o bien, como Pascuala Morote Magan, que reitera lo que he repetido de otra
manera: "Las definiciones que encontramos en diversos diccionarios
de la palabra adivinanza coinciden en considerarla como sinónimo de
"acertijo""(17), y cita a María
Moliner.
Rafael Boira (4), en 1862, establece por su cuenta una gran
diferencia entre enigma y adivinanza bajo el mismo principio de Machado, al
tiempo que suele confundir adivinanza con acertijo. La obra de Boira fue muy
popular en su época al grado que a ella se debe el auge que cobró nuevamente el
enigma en esos años. Para enigma, Boira sigue al pie de la letra las
construcciones en octosílabos de Herrera (de hecho las copia). En el índice
anuncia los Enigmas por un lado y señala para otras paginas "Adivinanzas,
símiles, disímiles, acertijos y semblanzas". En el interior, en las
páginas marcadas por el índice, siempre aparece el anuncio Adivinanzas para
toda la siguiente clase de preguntas. Se sobre entiende que entre ellas habría
no sólo adivinanzas.
77.
¿Por qué hierran a los caballos?
78. ¿Qué diferencia hay entre lo bueno y lo bello?
79. ¿Hay alguien que sea hijo de tu padre y de tu madre sin ser hermano tuyo?
80. ¿Qué diferencia hay entre la rueda de un coche y un abogado?
La
quisicosa, que es la adivinanza popular tal como la quieren ver Machado y otros
autores, es muy anterior al término de acertijo que aparece sin antecedentes en
el diccionario de autoridades.
Para el objeto de estas notas, en base a las autoridades, los acertijos son
enigmas, adivinanzas o quisicosas ya sea en verso o como se puedan presentar;
con el tiempo mutarán unas y otros y serán válidas o no nuevas definiciones.
Veamos dos ejemplos de acertijo del Diccionario de autoridades, uno en verso y
el otro como Dios les dio a entender:
¿Qué
es cosa y cosa,
Entra en el mar y no se moja?
¿Qual es del botón y capullo de la rosa,
que por tener cinco hojas,
dos lisas y sin pelillos, dos con ellos,
y una lisa por una parte,
y por la otra con pelillos?
Sobre
el primer acertijo, habría que señalar que Machado(5) alega
que "las adivinanzas verdaderamente populares son las de dos
versitos pareados ó las hechas en coplas romanceadas y otras combinaciones que
por su escaso artificio y la sencillez y espontaneidad que á primera vista
revelan, trascienden tiro á legua al anónimo autor que las creara".
Opinión ocurrente que choca con Alonso de Ledesma que considera las coplas de
España de mayor estima. De igual forma, Machado pasa por alto la larga
tradición enigmática de escribir en versos pareados, muchos de un solo dístico
elegíaco, tal como encontramos en la Antología griega o en la
colección de Juan de Lorich (1528). De esta larga tradición de los viejos
enigmata griegos, latinos y medievales podía derivarse la costumbre que se hizo
popular de construir un enigma en un par de versos.
Es posible que los comentarios de Machado manen al tener a la vista la
recopilación de Fernán Caballero de Adivinas infantiles y Acertijos Populares,
ya que las primeras 63 adivinas son de dos versos pareados y muchos de los que
siguen son coplas en romance. Más adelante Fernán Caballero, queriendo hacer
una distinción entre acertijo y adivinas, presenta 138 Acertijos Populares,
igualmente en verso. Contra la idea de que el acertijo no se viste de verso y
es muy escaso de creatividad, los que presenta doña Cecilia, son todos no sólo
en verso, sino más elaborados que las 200 adivinas. Un ejemplo, el
acertijo 108 de su cuenta:
Apellídanme
Rey, y no tengo reinos
Dicen que soy rubio , y no tengo pelo,
afirman que ando, y no me meneo,
relojes arreglo, sin ser relojero.
—El sol.
El
maestro Antonio Alatorre asegura que quienes se dedicaron a idear enigmas y
exponerlos ingeniosamente por escrito "no hicieron más que refinar, elevar
a nivel "literario" la folklórica adivinanza, el qué es cosa y
cosa". A esta aserción de Alatorre, Raúl Flores(6) agrega
que difícilmente se puede asociar a las adivinanzas folklóricas el ambiente
enigmático referido en los autores clásicos. y digo yo que el cosa y cosa
parece más bien haberse desprendido de algunos enigmas que lo anunciaron para
diferenciarlo de los Problemas, las preguntas y respuestas eruditas, y hacerlos
"cosa de niños" que en realidad, como los cuentos folclóricos de ese
tiempo, eran para todos. La infancia es un invento del siglo XX. Covarrubias,
en el Tesoro de la lengua, no explica que el cosa y cosa fuera
adoptado de los aires populares, sino que afirma se deriva de la práctica del
propio enigma: "En la proposición de los enigmas se suele preguntar,
que es cosicosa; porque es cosa, y cosa; como si dijera qué significa esta cosa
propuesta". Semejante juicio vierte Juan Díaz Rengifo(7): "hablan
a veces los poetas en los enigmas, preguntando, cual es la cosa, que proponen;
y otras veces la misma cosa que en aquellos se contiene."
Tengo algunas reticencias sobre lo que se llama popular en el arte, tal vez
impregnado de Jean Charcot cuando en un estudio sobre Manuel Manilla, exclama,
en referencia a las artes plásticas, que "se inventó el truco del
"arte popular", gracias al cual se podría rendir homenaje al objeto
de arte y seguir despreciando al autor de ellos…"
No creo en la creación de un corpus de adivinanzas sin la presencia de un autor
y un compilador con clara conciencia de lo que hacen. Machado mismo, en la
crítica que hace de la recopilación de Fernán Caballero, descubre muchísimas
muestras de enigmas cultos ya sea enteros, transformados, reinterpretados o
mutilados en vox populi, que es en realidad lo que hace el pueblo: toma lo que
quiere o puede de sus adelantados y lo hace suyo. Por ejemplo la juguetería
popular recrea las invenciones de autor. Muchos de los juguetes mexicanos que
se venden como artesanía popular tuvieron de origen una patente de invención
antes de llegar a los artesanos, como es el popular maromero, el muñeco que
rotando desciende una escalera, el silbato de agua y hasta los espantasuegra.
Sí pienso que existen momentos particulares en que la "masa anónima"
de los pueblos crea o recrea o enriquece el corpus de sus tradiciones, como lo
fue en los esfuerzos de la prehistoria por construir su lenguaje y sustentar su
cultura, y puede serlo en los momentos de crisis cultural, pero ¿no se podría
llamar culto al recopilador y creador de la forma de conservar tales
tradiciones? Un ejemplo moderno de esta idea lo es el músico
"popular" Jesús Meza, conocido en su tiempo, fines del siglo XIX,
como Chucho el Muerto, quien crea 72 sones para las danzas del chinelo y más de
50 jarabes para el jaripeo, todo esto sin saber escribir su propia música.
¿Cabe este genio vernáculo, en la "masa anónima" de lo popular? Es
popular porque su obra echa profundas raíces en el alma del pueblo de Morelos,
pero sobresale a una altura superior a la de muchos estudiosos del folclor.
Desde esa altura su música alcanzó al pueblo, lo mismo que el enigma se fundía
en las tradiciones populares.
Cuando se habla de poesía popular y poesía culta en los siglos XVI y XVII, por
ejemplo, se suelen hacer precisiones para dividir lo popular y lo culto entre
"aquellas obras publicadas esencialmente en pliegos sueltos que se
dirigían a un público muy amplio y en las que, editadas en forma de libro o
circulando en la copia manuscrita" se circunscribían a grupos reducidos,
lo cual no nos conduce a la masa anónima del pueblo haciendo rimas consonantes,
sino a la producción impresa que se le dedicaba como producto de consumo. Se
dice que lo que el pueblo piensa, el letrado lo pone en verso. Algo hay de
cierto en ello, como decir que un poema es hechura de su tiempo. Lo cierto es
que lo que se ha preservado en el tiempo por medio de la letra impresa, el
pueblo lo retoma con facilidad, de otro modo, sin la memoria escrita, se
pierde.
En una de las comedias menos estudiadas de Lope de Vega(8), Con
su pan se lo coma, aparecen estos versos que se cantan repetidas veces en
la boda de los pastores:
Erame
yo niña;
y niña en cabello,
guardaba ganado
no guardaba el pecho,
andando cazando,
viome el caballero,
palabras me dijo,
que me estremecieron,
ten Amor el arco quedo,
que soy niña y tengo miedo.
Al arma al arma,
al arma pensamientos,
que quiere defenderlos
en alto me veo,
capillo de oro tengo,
Moros veo venir,
no puedo huir,
y aunque pudiera, no quiero,
ten Amor el arco quedo,
que soy niña y tengo miedo.
En
negritas una adivinanza que Antonio Machado(9), en su estudio de
literatura popular (1884), supone de la edad media, "la primera adivinanza
de la granada", por su referencia a los moros. La adivinanza de Lope es la
bellota, que tiene capillo, una pequeña capa, o mejor dicho cascabillo, y no
corona, data de 1622. Luego fue adaptada a la granada como el mismo Demófilo lo
constata al recoger esta versión que se repite al extenderse en España:
En
alto me veo
Coronita de oro tengo,
Moros veo venir,
Y no puedo huir.
Tratándose
de Lope de Vega, sin embargo, cabe decir, que Cervantes lo llamó Monstruo de la
Naturaleza por su inmensa capacidad creadora. Y esta, como lo prueban muchos
estudios, se sustenta no sólo en su genio creador, sino en lo que toma de otros
autores para recrearlo a su manera. Por ejemplo, en el canto de la boda de los
pastores que acabo de transcribir, Lope toma el estribillo "Ten amor el
arco quedo, que soy niña y tengo miedo", del Romancero General (1600)
donde aparece en una composición anónima, que no quiere decir que salió del
vulgo.
Una adivinanza trascendente no se crea cada hora o cada semana de manera
espontánea, debe existir el creador de la adivinanza o de las adivinanzas que
las difunda ya sea por escrito u oralmente; para reunir un pueblo un
conjunto de quisicosas o enigmas lo bastante amplio, se requiere la presencia
de autores que den cuerpo, gracia y sustancia, a la adivinanza tenida por
popular, y deben aparecer sus compiladores o rescatistas para que perduren o se
mezclen en las tradiciones populares. No podríamos explicar de otro modo los 46
zazaniles que llegan a Sahagún, ni las adivinanzas mayas que alcanzan a
inscribirse en los libros sagrados. Véase en el apartado XIV dedicado a las
Hojas Volantes y Almanaques, cómo el Patán de Caravanchel documenta la creación
de un par de enigmas como algo extraordinario y cómo los almanaques y los
pliegos de cordel se nutren del enigma culto.
Un estudio de Donald McGrady(10) publicado en 1984, señala por
ejemplo cómo las metáforas que utiliza Simposio en el tercer siglo de nuestra
era, en sus cien Enigmas, van pasando de una a otra colección de enigmas siglo
tras siglo; así aparecen en el Libro de Exeter, siglo VIII, y llegan a Le
piacevoli notti de Giovanfrancesco Straparola, publicadas en dos
partes en 1550 y 1553. A lo que acota McGrady: "Entre las 64 preguntas
incluidas por Straparola en sus novelle, encontramos casi todas las metáforas
de las colecciones anteriores". Si esto ocurre en la tradición escrita,
culta, en la oral, que se supone del pueblo, este va tomando lo que puede de
sus adelantados y lo conserva y repite, lo deforma, lo recrea, lo hace suyo… y
atesora las mismas cosas.
Dejando este enredado asunto, vemos que la intención primaria de la metáfora en
las remotas edades del hombre, habría sido un artificio, un ejercicio, del
propio idioma, tal vez lúdico, o/y una búsqueda para aclarar ideas y explicar
conceptos al grueso de la tribu.
En esa temprana etapa de desarrollo cultural, el clan o tribu tiene que haber
aplicado alguna matética y métodos heurísticos de enseñanza para trasmitir los
conocimientos del grupo social. Es imposible que sobrevivieran sin aprender
unos de los otros, de suerte que esa matética los condujo de manera
indefectible al primer sistema de enseñanza que dice Frenk, ha existido en el
mundo: el de preguntas y respuestas.
De acuerdo a Frenk de este ejercicio didáctico se generó el juego de adivinar y
esto se sustenta no sólo en la lógica, sino en los diversos preguntarios que
contienen enigmas a la vez que otra clase de preguntas y respuestas. En el
Discurso XL de la obra de Gracián, que trata de la agudeza enigmática, se
declara: "Son muy semejantes a los problemas los enigmas; formanse
por una dificultosa pregunta…" (11),
Lo reitera Jolles en su estudio de las formas simples: Y una segunda
forma se realiza mediante el juego de pregunta y respuesta: el enigma(12).
De este popular sistema didáctico se deriva un género de poesía de pregunta y
respuestas de carácter científico, acuñado en el Siglo de Oro, bajo el modelo
de los Problemas aristotélicos y, con ellos, las obras homónimas de Plutarco y
Alejandro de Afrodisia.
Primero fue la pregunta, podría decirse, y después el enigma que revistió a
aquella de las agudezas del ingenio literario. O mejor dicho. tras la metáfora,
llegó el enigma.
Garfer y Fernández señalan: "Primero fue el acertijo y, cuando
este se arropó con el verso, nació la adivinanza"(13),
para ellos acertijo tiene la acepción más de pregunta que de otra cosa y a la
adivinanza la revisten en parte con el ropaje del enigma clásico, en uno de los
muchos intentos de redefinir con criterios muy personales, sin el respaldo de
autoridades y mejores argumentos, este pequeño género literario.
Ahora bien, si el enigma proviene de la metáfora oscurecida, habría que volver
a Quintiliano(14), para hacer una valiosa observación. El gran
retórico latino asume que la metáfora "es una comparación abreviada, en la
que lo comparado se hace uno con su copia." A la comparación "Aquiles
luchó como un león" corresponde la metáfora "Aquiles fue un león en
la batalla".
El pueblo nahuatl, o por lo menos el inventor de la adivinanza que se popularizó
en el México antiguo, hizo las siguientes comparaciones: el cielo es como una
jícara azul y las estrellas son como palomitas de maíz. De ahí las metáforas y
en seguida el zazanil: "Qué cosa y cosa, una jícara azul, sembrada de
palomitas de maíz".
Los ojos se pueden comparar con espejos, con estuches o cajas, con una casa o
choza que tiene ramadas de pino y de muchas otras maneras del ingenio popular.
Por ejemplo son como arcas pequeñas que se abren y cierran, y ese cerrar y
abrir se puede comparar con un balanceo sin parar, pero, además, la pupila se
conoce también como niña de los ojos y podemos compararlas con niñas de verdad
que están una al lado de la otra. De todo esto salen adivinanzas, tras
adivinanzas.
Ya conocemos el zazanile que se refiere al ojo y sus pestañas, veamos estas
adivinanzas populares. La primera de ellas es recogida por Fernán Caballero, y
la presenta Rafael Jijena(15) con las que siguen en su
libro 500 Adivinanzas(1948) tomadas de diversas fuentes. La
numeración es de Jijena:
323.
Dos arquitas de cristal,
que abren y cierran sin rechinar.
324. Dos niñas a la par
Que no se pueden mirar.
325. Dos caballitos
en una balanza
siempre corriendo
nunca se alcanzan.
326. Dos fuentes muy cristalinas
Están en medio de un llano:
Y cuando las fuentes manan
No está muy contento el amo,
Referencias
(1)
Antonio Machado y Alvarez. Estudios sobre literatura popular. Biblioteca de las
tradiciones populares Españolas Tomo V, Sevilla, 1884, p. 230.
(2) Jose Luis Garfer, Concha Fernández. Acertijero antológico español, Madrid,
Anaya, 2010, p. 9.
(3) Fernán Caballero. Op. Cit. p.119
(4) Rafael Boira. El libro de los cuentos, Madrid 1862 p. 312
(5) Antonio Machado y Alvarez. Op. Cit.p. 197
(6) Enrique Flores. Sor Juana Inés de la Cruz. Enigmas ofrecidos a la Casa del
Placer. Edición y estudio Antonio Alatorre.Reseña en Revista Literatura
Mexicana, UNAM, V.1, 1994, p.227.
(7) Juan Díaz Rengifo. Arte poética Española, Barcelona 1759, Cap. CXIL, p. 177
(8) Lope de Vega, Con su pan se lo coma, Edición de 1622, digitalizada por la
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes ; Madrid : Biblioteca Nacional, 2009,
Folio 21
(9) Antonio Machado y Alvarez. Op. Cit. 173—174
(10) Donald McGrady. Notas sobre el enigma erótico, en Criticón, 27, 1984
Université de Toulouse—Le Mirail, Revista digitalizada por la Biblioteca
Virtual Cervantes, pp.75—78
(11) Lorenzo Gracián. Obras de Lorenzo Gracián, Tomo II, La agudeza y arte del
ingenio, Barcelona, 1748, Discurso XL, p. 227
(12) Jolles Op. Cit. 118.
(13) Garfer y Fernández Ob. Cit. p. 9
(14) Quintilianao, Op. Cit. p. 69
(15) Rafael Jijena. Adivina adivinador, Editorial Albatros, Buenos AIres,
Aregentina, 1948
(16) Gisela Beutler, Alusiones a adivinanzas en La Aurora en Copacabana de
Calderón. Consulta en línea, julio de 2014:
http://www.iai.spk—berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Indiana/Indiana_9/IND_09_Beutler.pdf
p.50
"En
nuestra terminología no diferenciamos aquí entre el enigma {culto), adivinanza
y el acertijo (tradicionales o populares) y las cuestiones o problema de
ascendencia medieval". p.40
(17)
Pascuala Morote Magan. Actas XLV (AEPE) Juegos de lengua y literatura.
Adivinanzas y trabalenguas. Versión digital. Univesitat de Valencia, España.
Centro Virtual Cervantes. p.188.
§ 8. Entre lo culto y lo popular
Una
de las cien "enigmas hechas por honesta recreación" de Alonso de
Ledesma, se refiere, como las anteriores, a la niña de los ojos(1);
muestra como Ledesma exprime a lo máximo la idea de tal modo que fácilmente
podrían salir dos o tres adivinanzas de la suya. He corregido la ortografía de
algunas palabras.
Enigma Treinta y Ocho
Metáfora de dos retratos de niñas, Pintase esto mismo debajo de unos veriles
cristalinos.
Romance
Dos bellísimos retratos
hizo un famoso pintor
de dos mellizas hermanas
que en vida y muerte lo son.
De mirar y ser miradas,
tuvieron inclinación,
y aun a veces de parlar,
nacieron mudas las dos.
La condición de mujeres,
en estas niñas se vio,
pues suelen ser de cien años,
y juran que niñas son.
El Rey tiene sus retratos
en tanta veneración,
que los cierra cuando hay polvo,
y los guarda cuando hay Sol.
Es pintura delicada,
y por aquesta ocasión,
la traen entre dos veriles,
para que luzcan mejor.
Si reparáis en sus visos,
están con tal proporción,
que si vos, y yo las vemos,
parecen a mi, y a vos.
Son las mas hermosas niñas,
que formó en la tierra Dios,
y no las dejéis de ver,
porque muy para ver son.
Fray
Alonso de Ledesma en su precioso libro Juegos de Nochebuena realiza
una singular e importante labor que tiene mucho de recopilación de los juegos
populares y mucho de creación literaria. Los juegos van desde ¿Qué me lo dices,
pares o nones? Hasta el juego del escondite, pasando por Coscorrón, coscorrón,
está acá tu señor, La gallina ciega, Salta tú y dámela tu, Donde pica la pájara
pinta, y muchos otros "usados en toda España", para plasmar en
seguida cien enigmas totalmente originales, pues si se inspiró en alguna
adivinanza popular o culta, las coplas no lo dejan ver.
En la primera parte del libro dedicada a los juegos, presenta el Juego
de que es cosa y cosa, propiamente el juego infantil de adivinanzas, el
cual describe a lo divino. Como en todos los demás juegos parte de lo que hacen
los muchachos y por esta razón a mi entender, inicia las dos versiones que hace
del juego, con viejas adivinanzas, mismas que encontramos en nuestro Fernán
Gonzalez en su Ensalada de las Adivinanzas.
Que
es cosa, y cosa.
es aquel que todo lo abarca,
cabe en el puño,
y no cabe en el arca.
Que es cosa y cosa
Que pasa por el mar y no se moja.
Que
sean viejas adivinanzas sugiere que eran populares en el sentido de muy
conocidas, no necesariamente de origen popular, si bien no podemos asegurar lo
contrario. Lo popular en los enigmas cultos se desvanece con mucha facilidad,
cuanto que no podemos certificar cuándo y cómo brotaron. La sencillez, lo
simple, la falta de artificio, no es prueba de nada en adivinanzas muy
antiguas. En cambio, existen muchos testimonios de cómo los enigmas cultos se
han dispersado por toda la geografía asumiendo formas populares. Por otro lado
tampoco es fácil calificar los grados de dificultad en la creación de una
metáfora, o alguna figura retórica, y por consiguiente del enigma o adivinanza.
Un ejemplo es la primera quisicosa y para explicarla veamos lo que dice Gracián: "Hazele
más dificultoso el enigma cuando incluye las contrariedades de un mismo sujeto,
así en este del filósofo Anacarsis: cuál es la cosa mejor, y juntamente la peor
del hombre, y responde que la lengua"(2). En el
segundo acertijo, también podría aplicarse otra de las observaciones de
Gracián: "No es necesario que la oposición de los extremos del
enigma sea siempre contrariedad, bastará una diversidad extravagante", como
es la de suponer que el sol o la luna pasan a través del océano, idea que
llevada a la metáfora, por extravagante que sea, pudo ocurrírsele lo mismo al
más humilde pescador, que al pensador más ilustrado de aquellas edades.
La forma y el lenguaje poético tampoco puede ser la pista para descubrir los
orígenes del enigma como se ha querido ver.
Ledesma es uno de los creadores de enigmas más sofisticado e ingenioso que se
conoce y sin embargo, tal como advierte en el prólogo de los Juegos de
Nochebuena(3):
"Bien
sé que muchos que rebientan de Poetas, entre curiosos y prolijos, repararan ser
todos Romances, y Redondillas y no verso heroico, pareciéndoles que las coplas
Castellanas es punto menos de poesía, pero respóndeles tu por mi, que fuera de
que en este género de verso luce mas cualquier concepto, no es menos
dificultoso, sino mucho más ceñirle en cuatro pies de una redondilla, que
dilatarle en ocho de una octava, cuanto mas que la Poesía, respecto de la
sentencia, una es hoja y otra es fruta, una plata, la otra vianda y en razón
desto tu que eres mi combidado, prueba la sazón del manjar, echándole tu la sal
que les falta, y si gustas del, no repares si te sirvo a la mesa con bajilla de
plata o de talavera, pues cada cual da lo que puede en lo que tiene".
La
didáctica de la adivinanza ha ido echando raíces en la escuela y entre los
estudiosos, de modo que se ha podido sistematizar su creación rudimentaria en
el salón de clases, lo que crea una especie de niebla para juzgar las
dificultades propias de un género que brilla inclusive en las sociedades más
primitivas, como los ilongotes de Filipinas. El goce estético que brinda un
enigma es posiblemente mayor en el creador que en el lector, por lo que, desde
remotas edades, a mayor ilustración de los creadores mayor conciencia de ese
placer creativo. La originalidad que siempre busca el creador se reflejaría en
más sofisticación para diferenciarse de las agudezas del ingenio popular que
podían competir con él. Es la razón por la que Ledesma advierte a los críticos
que esperarían "el verso heroico" italianizante de su parte, que no
es tan fácil la copla castellana. Lo sabe quien la práctica y ganó numerosos
certámenes poéticos.
Otro de los grandes creadores de enigmas lo es Cristóbal Pérez de Herrera con
sus más de trescientos enigmas, doce de ellos sin comentario
esclarecedor, por lo que, advierte el autor "se echará de ver cuán difícil
fuera sin comento declarar algunas". Lo singular de Herrera es que, a
diferencia de Ledesma, su invención se aleja mucho de lo divino por lo que sus
creaciones han llegado a ahondar en la tradición popular y se hayan diseminadas
por todos los rincones ya sea mutiladas, reinventadas, transformadas o enteras.
Las encontramos en Fernán Caballero, en Boira, en las adivinanzas chilenas, en
la campiña sevillana; en todas partes "corren en los labios del vulgo,
como verdaderas adivinanzas ó enigmas populares", al igual que en
los adivinanceros populares modernos. Y esto es de lo más lógico y natural,
pues las fuentes de la invención de cualquier índole, son dos: la naturaleza y
las propias obras del hombre.
Herrera nombrado por Machado como el "Príncipe de los enigmas", se
inspiró lo mismo en sus observaciones de los fenómenos naturales, que en los
objetos materiales y espirituales creados por el hombre. Entre estos últimos,
de manera natural habría de basarse en algunas viejas adivinanzas. En efecto,
abrevó de fuentes más antiguas: tomó un enigma de las Cuatrocientas
respuestas, otro de las Doscientas preguntas de Juan
González, alguno más de Alexandre Sylvano, sin faltar otro del Cancionero
llamado Flor de enamorados. Algunas de sus adivinanzas aparecen de
manera idéntica en el Tesoro de la Lengua de Covarrubias, de donde sale la
interrogante de si el autor del diccionario etimológico conoció la obra de
Herrera antes de publicarse o si Herrera no sólo tomó los enigmas del Tesoro
sino que se basó en ellos para escribir en quintillas los suyos.
El creador sabe que las ideas puras y castas están en el aire sin certificado
de autor, son libres para todos, y que cuando uno ha tenido una idea brillante
simplemente significa que esa idea ha pasado ya por la cabeza de otros, de modo
que para ser verdaderamente original hay que llevar esa idea uno o dos
escalones más arriba, envolverla en versos propios o asociándola a ideas
contrarias o de alguna otra manera. Las ideas nunca son originales; la forma y
el enfoque personal, podrían serlo.
En el Siglo de Oro el enigma como manifestación literaria reviste las formas
retóricas en las que aparecía en la literatura clásica. Los muchos y grandes
autores que dedicaron su ingenio en crear toda clase de enigmas, problemas,
preguntas, cuestiones, motes, apodos, emblemas, jeroglíficos… no dejan de
deleitarnos en pleno siglo XXI con sus agudezas. Estas siguen vigentes y son,
tendrían que ser, un instrumento de la palabra de nuestros niños y jóvenes. Las
posibilidades maravillosas que los educadores han encontrado en las sencillas
adivinanzas populares, se multiplican si el enigma, tenido como culto, se
conoce en su propio contexto o con los referentes posibles para hacerlo más
vivo y claro.
Se puede armar, por ejemplo, un pasaje muy cargado de interesantes referencias
a partir del enigma que menciona Aristóteles(4) en el capítulo
XXII de la Poética. ¡Un buen pretexto para hablar un poco de la Poética y de
Aristóteles! El estagirita comienza hablando de la locución y tras
algunas precisiones dice al lector que "Hará enigmas, si compone el hablar
con metáforas… como esta: "yo vi a un hombre que pegaba en hombre el
bronce con el fuego". El enigma completo es el siguiente:
Yo
vi a un hombre que pegaba
a otro hombre el bronce con el fuego
y pegaba tan bien, que la sangre circulaba
en el bronce como en el hombre,
La
respuesta es la ventosa, instrumento de cirugía que por entonces eran de bronce
y se aplicaban para sangrías haciendo vacío con el fuego.
Se trata, al decir de Plutarco en El Banquete de los siete sabios,
de un enigma original de Cleobulina sabia mujer del siglo VI anterior a nuestra
era, "la cual compuso enigmas en versos hexámetros", según cuenta
Diógenes en La Vida de los filósofos más ilustres en el
apartado dedicado a Cleobulo, padre y educador de esta sabia mujer y uno de los
siete sabios de Grecia. Cabe en este posible cuadro referir un enigma del
propio Cleobulo, citado por Diógenes(5):
Tiene
un padre doce hijos,
y cada uno de ellos hijas treinta,
todas bien diferentes en aspecto;
pues por un lado blancas como nieve,
oscuras por el otro se presentan.
También, siendo inmortales, mueren todas.
—El año.
Se
pueden agregar alusiones a lo poco que se sabe de la vida de esta mujer que
mereció que grandes sabios y autores se refirieran a ella. Cretino, autor
satírico, le dedica una obra de teatro, Las Cleobulinas. Un
ingrediente más sería el libro de Diógenes, un tesoro de noticias antiguas. Las
referencias, siempre ampliadas y comentadas, podrían encadenarse hasta llegar
a Los Miserables de Víctor Hugo, en donde el señor Mabeuf
tenía La vida de los filósofos como el más valioso de sus
amados libros, lo único que no quería vender cuando acabó arruinado. O pueden
seguir otros derroteros, por ejemplo acercarse a Juan de Mena y su Laberinto
de la Fortuna, en cuyas glosas a la primera copla de la cuarta orden de
Phebo, se trae a colación el enigma de Cleóbulo y llegar a Sebastián de Horozco
que versa de otro modo el mismo enigma.
Decía que el enigma tenido como culto sería un ejercicio escolar muy
enriquecedor si se le conoce en su propio contexto o con los referentes
posibles para hacerlo más vivo, interesante y claro. La sugerencia es construir
un cuadro con los elementos contextuales que se requieran o se antojen para el
disfrute de un enigma culto cualquiera.
Referencias
(1)
Alonso de Ledesma. Op. Cit. pp.118—119.
(2) Lorenzo Gracián. Op. Cit. Discurso XL, p. 227
(3) Alonso de Ledesma. Op. Cit. s/n
(4) Aristóteles. Op. Cit. Cap. XXII, 2, p. 105
(5) Diógenes Laercio. La Vida de los filósofos más ilustres. Grupo Edutirual
Tomo. México, 2004, p. 39
Muchos
autores, de manera conciente o inconsciente, describen en su propia obra
literaria su método creativo, o sus métodos. En la literatura infantil esto
sobresale en la Matilda de Roal Dahl, cuando Dahl explica los
extremos a que llega la directora contra los niños, Sorprendemos a Roal Dahl
encarnado de pronto en Hortensia la niña que ha elevado el arte de la picardía
a la cota más alta de su perfección. Otro caso es Lygia Bojunga quien dibuja su
alter ego en Raquel, la protagonista de El bolso amarillo. Esta
distracción viene al caso para señalar cómo Alonso de Ledesma nos descubre con
toda naturalidad e intención el método de trabajo en sus propios enigmas. Este
se basa en un juego ingenioso que se practicaba en la antigüedad clásica y
cobró particular auge en el Siglo de Oro, entre los conceptistas y simbolistas.
El año de 1600, Ledesma publicó la primera parte de los Conceptos
espiritualesen donde entre otras obras exhibe los géneros especiales que él
llama "Conceptos, jeroglíficos y enigmas", que son el antecedente
formal de los Juegos de Nochebuena que aparecen en 1611.
En el enigma 37, trascrito en el anterior apartado, comienza el texto
mencionado afirmando que usa como metáfora el retrato de dos niñas y que esta
se representa con una pintura que consiste precisamente en el retrato de dos
niñas debajo de dos veriles cristalinos. En el enigma 14, dedicado al huevo, la
metáfora es "un parto monstruo" y la pintura es "un hombre de
amarillo cubierto de velos blancos", y así enigma tras enigma, los cien son
representados por una metáfora y una pintura. El número 75 dice "es
metáfora de un enamorado, pintase un hombre con muchos ojos y un pie
solo"; el enigma 79 es metáfora de un confesor. "Pintase un ermitaño
con un saco y una soga al cuello". La solución al enigma 79 es el potro
del tormento y al 75, el calentador. Esto se entenderá mejor si trascribimos un
enigma completo. En este caso el truhán debe entenderse en la acepción de un
personaje chistoso y bufonesco, como asegura Adolfo de Castro en sus apuntes
biográficos de autores españoles: "El nombre de decidor equivalía
en aquellos tiempos al de bufón o truhán".
ENIGMA
OCTAVA
En metáfora de un truhán. Pintóse un
hombre con cadena de oro
al cuello a la mesa de un
Rey.
Romance,
Soy un gracioso truhán
y desde niño fui siempre
el muchacho más salado
que naturaleza tiene.
Hasta el Rey me da su mesa,
y escudos sobre mi vierte,
solo porque le dé gusto
cuando coma, o cuando cene
Las cosas mas desabridas
que otros por suyas las venden,
estas puestas en mi boca
las doy la sal que requieren.
Aunque en banquetes y fiestas,
es menester que me temple,
que soy un poco mordaz,
y picante muchas veces.
Mi punta tengo de noble,
y si mis partes no mienten,
vengo a estar en tercer grado
con los finos Pimenteles,
Mas al cabo soy truhán,
y no hay pícaro que encuentre
que con ceniza, y con agua
la cara no me refriegue.
Y en faltándome por esto
la sal, el gusto, el sainete
todos dicen sal de aquí,
como si yo perro fuese.
— El salero.
La
pintura que menciona Ledesma como parte del enigma, hace la función del
jeroglífico que suele usar en otros géneros, esto es un símbolo o figura, a
imitación de la escritura jeroglífica de los egipcios. En su época, y desde
tiempo de los griegos y romanos, cualquier figura simbólica, animal, vegetal u
objeto, era tenida como jeroglífico y se explicaba con su respectiva alegoría.
El padre Isla(1)en su Historia del famoso predicador
Gerundio de Campazas, alias Zotes(1758), considera al jeroglífico como la cuarta
fuente de invención a la que acuden los creadores de sermones, y hace esta
definición:
Los
jeroglíficos son una explicación misteriosa, figurada y muda de lo que se
quiere dar a entender, por medio de alguna o algunas imágenes, ya realmente
dibujadas en el papel, en el lienzo o en la tabla, ya abultadas en el mármol,
en el bronce o en la madera, o ya únicamente ofrecidas a la imaginación por
medio de una descripción verbal viva, enérgica y expresiva, que imprima bien en
la idea lo que se quiere representar.
Existen,
ciertamente muchos ejemplos en grabados de la época, pero al mismo tiempo hay
que hacer mención de las dificultades que tenían en las prensas españolas para
la estampación de dichos grabados, por lo que habían de ser sustituidos por una
"descripción verbal viva", como diría el padre Isla, de la
pintura.Algunos ejemplos de jeroglífico que aporta el Tesoro de la lengua,
pueden ilustrarnos al respecto(2):
"Por
el abeja que labra la miel, significan el Rey, aludiendo al que ellas tienen,
que dicen faltarle el aguijón, con que nos proponen su clemencia, y la
solicitud, y cuidado con que anda en el gobierno de su Reyno, para que esté
abastecido, y todos trabajen, echando fuera los zánganos que comen de la labor
y trabajo ajeno. Por el gavilán significaban la presteza y velocidad con que
algunas cosas se deben poner en ejecución, especialmente las tocantes a la
materia de guerra, y a atajar disensiones por la ligereza de esta ave. Por el
ciervo, el hombre anciano, que ha vivido muchos años... Por el león, la
fortaleza, y la vigilancia. De su fortaleza confía; la vigilancia se le
atribuye, porque tiene siempre los ojos abiertos, y ligero sueño, porque vivir
sin él poco mucho es imposible a ningún animal. Por la mano la ejecución de la
obra que aun vulgarmente le decimos poner mano en alguna cosa, por ejecutarla.
Por el ojo la providcncia, y así le esculpían sobre un cerro. Por la hoz, el
tiempo que todo lo siega, corta y destruye. Por el cuchillo, la crueldad".
Ahora
bien, a partir de estas figuras simbólicas, se creo un género literario que
consiste en encajar a la figura un nuevo concepto alusivo de manera ingeniosa y
en verso. Este pequeño género literario se ha llamado de igual modo
"jeroglífico" o "hieroglífico". Contiene en primer término
el objeto de una pintura, a la cual se alude con un mote, que a su vez se halla
seguido de una glosa que consta de una breve estrofa de tres o cuatro versos
octosilábicos. El mote o lema, contiene cierta oscuridad enigmática relativa a
la figura, y es lo que se ha de glosar, de comentar.
Veamos cómo define el moderno diccionario de la lengua española de la Real
Academia, los términos que configuran el jeroglífico, como son lema, letra,
mote y glosa:
LEMA: m. Letra o mote que se pone en los emblemas y empresas para hacerlos más
comprensibles.
MOTE. s. m. Sentencia breve, que incluye algún secreto o mystério, que
necessita explicación.
La Real Academia repite la definición del Diccionario de autoridades que tiene
una segunda acepción:
MOTE: Se toma también por apodo, dicho con una voz o palabra.
LETRA: f. p. us. Lema de los emblemas y empresas.
GLOSA: f. Explicación o comentario de un texto oscuro o difícil de entender.
Esto es, la estructura interna del jeroglífico integra en una unidad dos
discursos que tratan de complementarse: el discurso plástico y el discurso
literario. En lo literario se encuentran conectados el lema o mote y la glosa.
Diríamos que es una pinturita, una metáfora condensada.
Juan Díaz Rengifo en su Arte poética española, explica claramente el también
llamado hieroglífico, que él escribe hieroglyphico(3).
"Es
el hieroglyphico: Figura significativa de otra cosa ordinariamente sagrada. Se
declara con Lema, o Letra… Usan los poetas de los hieroglyphicos para exprimir
alguna agudeza, o sentencia, y procuran, que las figuras, o las propiedades de
ellas convengan al objeto a que las dirigen. Estos se forman, o de la forma o
de la naturaleza o de el efecto o propiedad de las figuras, como: la Palma, por
la similitud de sus hojas con los rayos de el Sol significa este planeta;
porque no cede su leño al peso, significa la victoria y porque es mas fértil en
la Judea, que en otras partes, significa esta Región, como explica Antonio
Ricciardo Brixiano.
El Hieroglyphico se puede explicar con cualquier género de Poema; pero
ordinariamente con un Lema, o Mote, que es una sentencia, dicho, o agudeza, que
declare lo que representan las figuras; después con un terceto, o una
redondilla.
Sea ejemplo el siguiente, en que se pintó un florido jardín muy pomposo, por la
hermosura de sus bellísimas flores, con el Lema: Apolo rigavit. Dirigido a mi
Angelico Maestro Santo Thomas de Aquino.
¿Cómo tan bellas flores
La primavera nos dio?
Porque Apolo las regó".
Hasta
aquí Rengifo.
Apolo rigavit hace referencia al Apolo que riega, que cultiva, que
fecunda la vistosa planta.
Regresando a Alonso de Ledesma, recurrimos a la sabia interpretación de uno de
sus hieroglíficos de su obra Conceptos espirituales publicada
en tres tomos. Un ejemplo de cuanto se decía con este pequeño género literario(4):
A LA
CONCEPCIÓN DE NUESTRA SEÑORA
Pintóse
un Sol, y una Luna llena, y en medio
la tierra, sin hacer sombra.
Tota pulchra es ámica mea, et sine macula. (Cantic, 4)
/Toda tú eres hermosa amiga mía, y sin mancha. (Canción, 4)
Pues la tierra de la culpa
jamás del Sol la enajena,
siempre será Luna llena.
Ante
lo críptico y el extraordinario artificio de esta composición poética cargada
de simbolismos sagrados reproduzco la docta explicación que hace Gustavo Correa(5);
"La
sugerida representación pictórica propone ya en sí el contrasentido de una luna
llena que sigue siendo alumbrada por el sol, a pesar de encontrarse
interpuesto, entre estos dos astros, el cuerpo opaco de la tierra. El resultado
no es una luna eclipsada (enajenada del sol), la cual astronómicamente sería
invisible y estaría representada en color negro en los almanaques. Por el
contrario, la luna sigue siendo "luna llena" en franca violación de
las leyes naturales. La glosa expande simbólica y metafóricamente la
significación sobrenatural. La Virgen es perpetuamente "Luna llena",
a pesar de su humanidad opacante, en virtud de la luz que eternamente se
refleja en ella, Proveniente del "Sol" (Dios), que ella tuvo en sus
entrañas".
Otros
ejemplos de los menos crípticos de Ledesma pero siempre de una gran agudeza
conceptual, acabaran por ilustrar este curioso género enigmático(6).
A
SAN PEDRO SOBRE
aquellas palabras que dijo a Christo
Tu
es Christus Filius Dei vivi
(Tu eres Cristo el hijo de dios viviente)
Pintóse un brazo abriendo una zanja
con un azadón
Super hanc petram aedificabo ecclesiam meam
(Sobre esta roca edificaré mi iglesia)
Vos Pedro halláis el cimiento
que en la parte do caváis
en piedra viva tocáis
San
Juan Evangelista mereció en los Conceptos Espirituales de Ledesma algunos
chistes muy celebrados sobre el tormento que sufrió en aceite hirviendo y del
cual salió indemne. El jeroglífico que le dedica es más de carácter espiritual(7).
A
SAN JUAN EVANGELISTA
Pintóse un Águila con una pluma tajada en el pico
In principio erat Verbum
(En el principio era la Palabra)
Con aquesta pluma sola
tanto buelo
que me remonto hasta el Cielo.
No
faltan autores que en comedias o novelas utilicen los jeroglíficos como tema de
su historia. Lo hace Alonso del Castillo en las Tardes y lo
hace también Lope de Vega. El Fénix de los Ingenios en Los pastores de
Belén, donde describe y explica de esta manera uno de los jeroglífico
dedicados al nacimiento de Juan el Bautista(8):
En
un óvalo estaba pintado un cielo de la manera que se rompe con un relámpago,
con esta letra latina en lo alto:
Statim.
Y
debajo ésta:
Poco
tardará la luz
que en cerrada nube está,
pues suenan los truenos ya.
Quiso decir Darinto en este hieroglífico que poco tardaría de nacer Cristo,
pues la voz suya, que era Juan, se había oído en la tierra; que aunque nos
parece que es primero el trueno que el relampago, no es así, sino que los ojos
no tienen necesidad para ver más que del objeto presente,
Hay
una gran diferencia entre estas metáforas condensadas y los enigmas de Ledesma.
Sin embargo, los enigmas siguen el mismo método creativo que tanto probó en los
jeroglíficos. Ambos géneros parten de una figura, pero mientras el cuadro del
enigma suele ser muy compuesto, la figura jeroglífica es muy simple. El mote se
puede comparar con la metáfora, pero la glosa del jeroglífico siempre es
ajustada a tres líneas y en la exposición del enigma el autor suele extenderse
cuanto le es posible.
Ahora bien, Ledesma concibió sus jeroglíficos para servir de adorno en
celebraciones determinadas. Se exhibían en grandes cartelas, colgaduras,
banderas… Sus textos servían de modelo al trabajo de pintores y artesanos
encargados de la decoración en determinadas festividades religiosas. Sólo
después de tales representaciones, pasaban los jeroglíficos, empobrecidos, sin
imagen al libro impreso.
La misma función decorativa en fiestas y celebraciones tuvieron algunos de los
géneros especiales cercanos al jeroglífico, inclusive el enigma.
Cerremos el círculo y volvamos a los Juegos de Nochebuena para
presentar uno más de los cien enigmas de Ledesma. Ahora podemos apreciar mejor
la asociaciones de la metáfora y la pintura con el enigma(9).
ENIGMA
CATORCE.
En metáfora de un parto monstruo.
Pintase un hombre de amarillo cubierto de velos blancos.
Romance
Hijo soy de padres vivos,
puesto que salí del parto,
falto de todas tres vidas,
de hombre, de bestia, de árbol.
Salí de velos cubierto,
de do se colige claro,
que en el color, y en la forma
me dejó mi padre en blanco.
Una cosa tengo de hombre,
y es que sin ser bautizado,
compran bula para mi,
como si fuera Christiano.
Suele mí madre subirse
a parirme en lo mas alto,
y temo hazerme tortilla,
si por mi desdicha caygo.
Muchos me llaman por tierra
a las jornadas que marcho,
aunque el pasarme por agua
suele ser muy de ordinario.
Cuando no temía perder
la vida que Dios me ha dado,
me estrellaba con qualquiera
aunque fuera Viernes santo.
Metí paz en mil pendencias
y era tan desatinado,
que con el que estaba herido
iva a romperme los cascos.
pero ya que tengo seso,
préciome de tan humano,
que me dan nombre de Pío,
y yo mismo me lo llamo,
Muchos juzgarán por clara
esta enigma de que trato,
ya se, que no es clara toda
como lo verá el mas sabio.
—El huevo.
Referencias
(1)
Alonso de Ledesma. Op. Cit. pp.118—119.
/2) Lorenzo Gracián. Op. Cit. Discurso XL, p. 227
(3) Alonso de Ledesma. Op. Cit.
/4) Aristóteles. Op. Cit. Cap. XXII, 2, p. 105
(5) Diógenes Laercio. La Vida de los filósofos más ilustres.
§ 9:
(1) José Francisco de Isla. Historia del famoso predicador Gerundio de
Campazas, alias Zotes, Edición, introducción y notas de Joaquín Álvarez
Barrientos, Barcelona, España, Planeta, 1991, p. 564
(2) Sebastian de Covarrubias Orozco, Op. Cit. Parte Segunda, p.53
(3) Juan Díaz Rengifo, Op. Cit. Cap CXIII, p, 178—179.
(4) Gustavo Correa, El conceptismo sagrado de Ledesma: Thesaurus. Tomo XXX.
Núm. 1 (1975), Centro virtual Cevantes, p.54. Consulta junio de 2014.
(5) bidem
(6) Alonso de Ledesma. Conceptos espirituales, Madrid, 1642, p 275.
(7) Ibidem.
(8) Lope de Vega: Pastores De Belén: Prosas, y versos divinos de Lope de Vega y
Carpio, Texto preparado por Enrique Suárez Figaredo, Biblioteca Virtual
Cervantes, Barcelona, 2011, p.116
(9) Alonso de Ledesma. Juegos de Nochebuena, pp.99—100
§ 10. Emblemas, empresas, apólogos y otros
Ya
que he tocado uno más de los géneros enigmáticos que brillaron en las letras
españolas, cabe mencionar que sin ser términos equivalentes, son figuras
emparentadas al enigma no sólo el jeroglífico sino también el emblema, la
empresa, la fábula, las preguntas conceptuales, las cuestiones ingeniosas…
Gracián diría de todo esto:
"Emblemas,
jeroglíficos, apólogos y empresas son como piedras preciosas en el oro de un
elegante discurso", mientras que Covarrubias, en el Tesoro
de la lengua, considera que son de tan buen efecto y del gusto de la gente que
hasta el Espíritu Santo recurre a ellos para alcanzar sus propósitos: "Usó
de Apologos, de symbolos, de enigmas y parábolas el Espíritu Santo, por la
grandeza de las mismas cosas y porque con mas codicia, y diligencia
procurásemos entenderlas, para no olvidarlas, y ejecutar lo que para ellas
ordena"(1).
Veamos
a Rengifo, esta vez el Compendio en verso de su Arte Poética(2),
donde relaciona algunos otros términos con enigma y jeroglífico.
Enigma,
es un decir obscurecido,
y muy dificultoso de entenderse;
lleva encubierto su sentido,
en gran dificultad de resolverse.
La Fabula también trae escondido
aviso con ficción, que ha de saberse;
y por mas que fingidas sus deidades,
no dejan de encerrar muchas verdades.
El Geroglyfico, es una escultura,
que suele declarar cosa Sagrada.
De el Emblema también bajo figura,
enseñanza común viene cifrada.
El fin particular bajo pintura,
Empresa comúnmente celebrada,
Insignias, y Divisas, son señales
con que se diferencian los mortales.
Mientras
que el jeroglifico fue cultivado en la antigüedad y puesto de nuevo en boga por
Ledesma, la emblemática es un género renacentista un género que aparece en 1531
con la publicación de la Emblemata de Andrea Alciato, con grabados de Breuil,
mismos que asoció el editor para hacer más comprensibles las sentencias
morales. La asociación corrió con tanta fortuna que no se concibe el emblema de
otro modo. Nació con un claro componente enigmático y lúdico, un juego
intelectual plagado de referencias clásicas, históricas y mitológicas. Se
convirtió en un medio de propaganda religiosa, en un instrumento de la
contrarreforma y en un arte público al trasladarse visualmente como arte
pictórico literario a las efímeras conmemoraciones civiles y religiosas del barroco
español.
Los libros de emblemas son un referente de la época para todo
absolutamente.
En su mayoría son sentencias morales, pero no se quedan en asuntos religiosos
sino que abordan todos los aspectos de la vida de suerte que para cualquier
celebración civil o religiosa se encontraban emblemas a modo. Al arte efímero
de los arcos triunfales, mojigangas y mascaradas, se sumaron obras de teatro,
textos literarios y toda clase de composiciones artísticas inspiradas en los
emblemas.
El más Antiguo y Real Colegio de San Ildefonso, imprimió la obra de Andrea
Alciato para que sirviera a sus estudiantes de libro de texto, al tiempo que
Sor Juana Inés de la Cruz elaboraba un efímero monumento arquitectónico,
el Neptuno alegórico, como un precioso libro de emblemas que se
erigió primero como arco triunfal para recibir al nuevo virrey. Su impresión en
libro fue más tarde.
El diccionario de autoridades define emblema de este modo:
EMBLEMA:
En Castellano por Emblema se entiende un cierto género de Geroglifico, symbolo
o empressa, en que se representa alguna figura o cuerpo de qualquier género o
especie que sea, al pié de la qual se escriben unos versos, en que se declara
el concepto o intento que se encierra en ella: y casi siempre es de cosas
morales y graves.
Uno
de los emblemas de Alciato (147) en la ediciòn de Diego López (1611)) se
titula Principis clementia (La clemencia del príncipe) que en
un cuarteto de versos latinos que se inspiran en un antiguo jeroglífico, se
refiere a que "el rey de las abejas", que es del doble de tamaño que
los súbditos, gobierna su palacio sin hacer uso de su poderoso aguijón, "porque
no sería lícito que el que gobierna y dirige a tantos súbditos les causase
algún daño"(3). En dicha edición, se presentan los versos
latinos de Alciato y se hace una abundante interpretación de ellos. En la
edición de Bernardino Daza(4) en 1545, que es una traducción en
verso al español, el mismo emblema se presenta en un soneto.
El emblema, aunque se inspire en antiguos jeroglíficos, se parece poco a ellos
en su representación literaria; pero suele confundirse con la llamada empresa.
Ante esta clase de textos y pinturas, Gracián llegó a exclamar: "Prodigiosa
es la fecundidad de la inventiva. Corta esfera le parece la de palabras y de
escritos quando pidió prestados a la pintura sus dibuxos para exprimir sus
conceptos. Que es otro linage de invención, y puede llamarse figurada por
geroglíficos, emblemas y empresas"(5).
Luego, poco a poco, va hilando el siguiente discurso:
"El
más sublime género es de las empresas. Su mismo nombre las difine, y dize que
se inventaron para exprimir empeños del valor … Descúbrese en las empressas
mucha variedad, y essencial, porque unas se forman por jeroglífico, exprimiendo
el intento por la semejança natural; como aquel que pintó dos ramas cruzadas,
de palma y de ciprés, con este mote: Erit altera mercès: o vencer, con la
palma, o morir, con el ciprés… Con más artificio, no por acomodación y
semejança, sino por oposición, fué el Plus Ultra del Emperador Carlos Quinto.
Tan clara puede ser la significación de la pintura que no nécessite de letra.
Fué delicias del ingenio la de aquel César que fué delicias del genero humano,
el humaníssimo Tito Vespasiano, que, para declarar su innata clemencia gravó el
rayo de Júpiter, durmiendo en una cama, sin ruido de letra, ni otro mote...
Las amorosas empresas no pueden dexar de ser ingeniosas, porque lo es el amor.
Tal fué la del valeroso Solimán, que pintó un Cupidillo, sacándose una espina
de una rosa, otros dizen que flechándola."
Muchas
universidades usan de la empresa en sus escudos, tal es el Sursum
Versus(Hasta la cúspide) de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Díaz Rengifo tiene su propia explicación de empresa, menos clara, pero podemos
darle la palabra porque desea añadir algunos términos a la misma cuestión(6)
"Son
bien semejantes a las empresas las insignias, dichas así de el latín signa,
señales: que son unas figuras o señales que traían los capitanes en sus
estandartes. Fue el manojo de heno sobre una hasta, insignia de los romanos que
usaron en las batallas.
Las divisas son muy semejantes a las insignias, y se llaman así de divisas. Son
también señales, con que se diferencian los que las traen. Antiguamente
llevaban los soldados divisas en los escudos, y de aquí es que las insignias de
las familias nobles se llaman escudo de armas, estas insignias se llaman
propiamente divisas, porque por ellas se dividen, y diferencian unos de otros.
El symbolo (de atribuir, griego) es común en orden al hieroglífico, emblema,
empresa, insignia y divisa: mas se tomaba algún tiempo en la guerra por una
señal, que ahora decimos Dar en nombre y que cualquiera seña en que se
diferenciaba un ejercito de otro..."
En
el diccionario de la real academia española, una de las acepciones de símbolo
remite a una "Figura retórica o forma artística especialmente frecuente a
partir de la escuela simbolista, a fines del siglo XIX…", pero para los
siglos pasados, el diccionario de autoridades nos acerca más a Rengifo:
SYMBOLO.
Por extensión vale la obscura, y breve sentencia, ò enigma, que significa
alguna cosa oculta, y escondida, y es particular, ò characterística de algún
sugeto.
En
todos estos pequeños ingenios de carácter enigmático se puede ver la oscuridad
que reta al entendimiento para su comprensión, pese a lo cual no se suelen
presentar como retos propiamente siéndolo a su manera. Lo mismo ocurre con los
apólogos, motes y apodos cuya oscuridad se ofrece sin requerir respuesta y lo
contrario sucede con los problemas y preguntas que se asemejan al enigma en
cuanto un reto a resolver, si bien con sus propias características. Antes de
revisar la clase de preguntas que se entienden como agudezas enigmáticas,
detengámonos un momento en la fábula, ese antiguo género donde conversan
animales y se obtiene una cierta enseñanza. El diccionario de autoridades hace
mención de Cervantes, en su Quijote.
FÁBULA. Se entiende tambien por cuento o narración de cosa que ni es verdad ni
tiene sombra de ella, inventado para deléitar, yá sea con enseñanza o sin ella:
y las de la primer espécie se llaman Apólogas y las de la segunda Milesias.
Latín. Fabula. CERV. Quix. tom. 1. cap. 47. "Y según a mi me parece, este
género de escritura, y composición cae debaxo de aquel de las fábulas, que
llaman Milésias, que son cuentos disparatados, que atienden solamente a
deleitar y no a enseñar; al contrario de lo que hacen las fábulas Apólogas, que
deleitan y enseñan juntamente".
Se dice que Esopo es el creador de esta clase de cuentecillos de animales y se
cuenta que durante muchos siglos pasaron inadvertidos por los grandes
literatos, al tiempo que corrían esas historias reinventándose en el pueblo
llano. A estas pequeñas historias se refiere Gracián cuando habla de los
apólogos(7).
"Son
las verdades mercadería vedada, lo les dejan pasar las puertas de la noticia y
del desengaño, y así han menester tanto disfraz, para poder hallar entrada a la
razón, que tanto la estima. Para esto se inventaron también los apólogos, que
desengañan mucho, y dulcemente: parece vulgar su enseñanza, más su artificio no
lo es, como se ve en este, que lo ilustraron muchos grandes ingenio… Propónese
passar entre los irracionales brutos, árboles, y otras cosas inanimadas, por
ficción, lo que entre los racionales por realidad".
Lo
cierto es que en el Renacimiento, con esa compulsión didáctica de la
contrarreforma, la fábula llamó la atención de los creadores y estos para
diferenciarse de las antiguas creaciones, hicieron a un lado los graciosos
animalitos que entretenían y enseñaban, y dieron su lugar a los hombres, los
dioses y los héroes de la antigüedad y de igual manera que se acogían al monte
Parnaso, elevaron el nivel de sus conceptos y enseñanzas. Se apropiaron
entonces del término apólogo para sus creaciones y dejaron el de fábula para
género de animales y cosas. Así, por ejemplo, Callandrelli explica esto mismo
en el Diccionario Filológico Comparado de la Lengua Castellana (1880)(8):
El
apólogo es una historieta fabulosa, que bajo el velo de la alegoría nos
presenta una verdad; la fábula una relación ó cuento, bajo cuyo velo se nos
hace agradable la verdad: se diferencian en que la fábula solo presenta por
interlocutores á los animales, y cosas inanimadas; y el apólogo, que es mas
extenso, hace hablar á los animales, á los dioses, á los hombres, á las cosas
insensibles, y aun á los seres abstractos y metafísicos: así pues' miraremos al
apólogo como género y á la fábula como especie, mas en lenguaje común se usan
alternativamente estas palabras una por otra; aunque la de apólogo es mas
erudita.
La alegoría no necesita explicar la verdad que en sí encierra, pues la
exactitud de sus relaciones con ella, se manifiesta á cada paso;
distinguiéndose en este del apólogo, cuyo mérito es ocultar el sentido moral
hasta el instante mismo de la conclusión, que se llama moralidad ó adfabulatio.
La
fábula pareciera un emblema construido al revés, de suerte que si la moraleja
de aquella la ponemos en el lugar del adagio o proverbio del emblema, el
cuentecillo haría las veces de los "versos en que se declara el concepto o
intento que encierra". Tan es así que tenemos fábulas transformadas en
emblemas desde el mismo Alciato. Por ejemplo, la fábula del águila y el
escarabajo, en que el escarabajo, por venganza, se dedica a tirar los huevos
del nido del águila, tiene como moraleja:
Nunca
desprecies lo que parece insignificante,
pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte
Mientras
que el emblema 167 en Diego López bajo el adagio A minimis quoque
timendum(9)que Daza traduce "Que los pequeños también se
han de temer", se basa totalmente en la antigua fábula para desarrollar el
concepto enunciado. La traducción es de Bernardino Daza(10):
QUE
LOS PEQUEÑOS
TAMBIEN SE HAN DE TEMER
Guerra el Escarabajo mantenía
Con el águila mayor en fortaleza,
Mas con consejo la fuerza vencía
D'ella que en poco tiempo tuvo su nobleza.
Entre las plumas de ella se escondía
Hasta subir al nido, y con destreza
Quebrándole los huevos, satisfecho
Quedaba de aquel mal que le auia echo.
En
un estudio de Alejandrina Alcántara sobre la emblemática en la literatura de la
Nueva España(11), menciona el legado de múltiples obras escritas o
impresas que "entre sus páginas guardan innumerables enigmas forjados en
la fragua del ingenio y la agudeza", refiriéndose precisamente a los
emblemas que aparecían en los festejos callejeros, "festivo aparato"
le llama, en los desfiles, procesiones y sobre todo en las mascaradas que tanto
se celebraban en México, hasta su prohibición en diciembre de 1731 tras la
máscara universitaria que acabó trágicamente. Cada contingente en esos
desfiles, cada comparsa, carro alegórico y hasta cada persona disfrazada solía
representar un emblema. Las obras de teatro o mojigangas que se representaban
en esos desfiles igualmente se basaban en alguno de los emblemas de Alciato o
de los otros autores de emblemas. Queda el testimonio de la fuerte influencia
de la emblemática en una obra del padre Juan de Cigorondo "Comedia
a la gloriosa Magdalena", basada en los emblemas 109 y 153 de Alciato,
de acuerdo al estudio que hace de la comedia Alejandro Arteaga Martínez(12).
El emblema 109 se titula Anteros Amor virtutis alium Cupidinem superans,
El virtuoso Amor vence a Cupido, y el emblema 153, De Morte, et
amore, De la muerte y el amor. Este último con el siguiente epigrama
en la traducción de Bernardino Daza(13):
La
Muerte y el Amor siendo perdidos
juntos pasaron una noche oscura,
Durmieron juntos, y mi desventura
A ambos hizo ciegos sin sentidos.
Que allá al amanecer medio dormidos
Les trocó los virotes mi ventura,
Los de oro vuo tomar la Muerte dura,
Y el niño los de hueso amortecidos.
Alciato
plantea un supuesto enredo cuya simbólica trasciende, cuando las flechas de
Cupido se las lleva la Muerte y él a cambio se lleva las armas del esqueleto.
Voy a cerrar la enumeración de las agudezas enigmáticas con algunas palabras
sobre los preguntarios. De ellos dice Covarrubias: "Soltar
questiones, es declarar proposiciones obscuras y enigmas".
Las colecciones de problemas y preguntas tienen una larga historia. Uno de los
preguntarios que, pese a su pobre nivel literario, fascinó a nuestros antepasados
desde la edad media hasta bien entrado el siglo XIX, fue la Historia de
la doncella Teodor, un cuento de procedencia árabe, que, graciosamente
algunos códices mayas intercalaron entre predicciones astrológicas como
el Cuento del mercader y la doncella Teodora.
La historia de la doncella Teodor se encuentra originalmente entre los cuentos
de Las Mil y Una Noches y de ahí aparece por primera vez en España en árabe y
en plena edad media, se traduce al español y comienza su largo periplo
editorial, edición tras edición en este idioma. La mayor parte de las preguntas
son de carácter enciclopédico, tal como Las 400 respuestas, de Luis
de Escobar; pero en la segunda parte algunos estudiosos han señalado algunas
preguntas que emparientan con las adivinanzas:
¿Qué
cosa es más dulce que la miel?—El amor filial..
¿Y más pesada que la montaña?—La mentira.
¿Y más cortante que la espada?—La lengua.
¿Y más veloz que la flecha?—El mirar de los ojos.
En
los códice mayas la doncella Teodora, tiene cabida no sólo por la fascinación
de la historia que alcanzó al reino maya en la Colonia, sino porque el género
de preguntas y respuestas tenía una larga tradición en Mesoamérica y podía
adaptarse al interés de los sabios de documentar de esa manera conocimientos de
medicina. El cuento se encuentra en el Códice Pérez, páginas 31 a 37 como parte
del Chilar Balam de Maní, y aparece también en el Chilar Balam de Chan Cah,
páginas 74 a 98 y en el Chilar Balam de Kaua en las páginas 99 a 117. Se supone
que la historia se copió de un antiguo almanaque español, del cual también se
sirvieron para apuntes astrológicos. La particularidad del asunto es que
"al comparar las versiones mayas se descubre que no son las unas copias de
las otras, sino traducciones diferentes de un mismo original".
Pero no son los escritores mayas los únicos que se dejaron atrapar por el
cuento arrancado de las Mil y Una Noches, sino que la fascinación alcanza al
Fénix de los ingenios y Monstruo de la Naturaleza, lo mismo que a otros
ilustres personajes. Lope de Vega toma en sus manos el cuento de la doncella y
construye la deliciosa comedia La doncella Teodor. Aquí los
primeros versos:
Sabed
que esta gran ciudad,
Como en los tiempos pasados,
Tiene encantamientos hoy.
Tiene prodigiosos casos.
¿No habéis oído decir,
De la cueva y los candados
Que rompió el rey don Rodrigo
Cuando, en alarbes caballos,
Vio tanto bonete rojo,
Vio tanto turbante blanco.
Tanta jineta y adarga,
Y tanto alfanje africano?
No
es lícito confundir las preguntas de carácter enciclopédico y función
pedagógica, con las agudezas que conducen al verdadero enigma. Gracián(14) nos
dice que "Consiste el artificio y gracia desta principal especie de
agudeza en una pregunta curiosa, recóndita y moral, en cuya solución
extravagante halla fruición el entendimiento". Y luego apunta
"Puédense
reducir a los enigmas morales que se forman por question ; como aquel de Bión:
¿Quál es la cosa más mala que el mismo mal? Y responde, que el no saberlo
sufrir. Quanto más morales, más plausibles; como éste: ¿Quién sean aquellas dos
hermanas, que la una, de donde una vez sale, nunca más buelve, y la otra, donde
una vez entra, nunca más sale? Y responde que son la vergüenza y la sospecha.
Házese más dificultoso el enigma quando dize dos contrariedades de un mismo
sujeto. Anacarsis : ¿Quál es en el hombre la mejor cosa, y la peor? Dixo, que
la lengua. "
Más
se admira Gracián de las respuestas ingeniosas que de las preguntas
intrincadas, y alaba mucho el género de preguntas que no requieren solución ni
respuesta, porque toda la agudeza está en el énfasis de la pregunta y pone de
ejemplo una agudeza(15)"donde un ingenioso moderno encerró
una exageración, una antitesi y una rara enfasi:
"Centellas
líquidas vierten
dos soles de par en par;
cuando es el agua de fuego
¿los rayos de qué serán?
El
ingenioso moderno al que se refiere Gracián es el poeta madrileño Gabriel
Bocangel; los versos pertenecen al romance Filis llorando…
El género de preguntas y respuestas, comenzó como una especie de primitiva
enciclopedia popular, hasta llegar a revestirse de formas poéticas en algunos
cancioneros en donde el enigma se planteaba como un reto en verso que había que
responder no sólo galanamente a la pregunta, sino "con los mismos
consonantes", como veremos en otro apartado.
Referencias
(1)
Sebastián de Covarrubias Orozco. Ob. Cit. Parte Segunda, p.3
(2) Juan Diaz Rengifo. Op.Cit. p.192
(3) Diego López. Declaración Magistral sobre las emblemas de Andres Alciato
Ciudad de Najera, 1615
(4) Los emblemas de Alciato traducidos en rhimas españolas por Bernardino
Daza Pinciano, Lyon, Guilielmo Rouillio, 1549
(5) Lorenzo Gracián. Arte de Ingenio, tratado de la agudeza. Discurso
XLVII p.139—140
(6) Juan Diaz Rengifo. Ob, Cit. 179—180
(7) Lorenzo Gracián. Ob. Cit. Discurso XLVI pp.292, 295
(8) M. Callandrelli. Diccionario Filológico Comparado de la Lengua
Castellana, Tomo Segundo, Buenos Aires, Argentina, 1880, p. 427.
(9) Diego López. Declaración Magistral sobre las emblemas de Andres Alciato,
Ciudad de Najera, 1615, p. 388.
(10) Los emblemas de Alciato traducidos en rhimas españolas por
Bernardino Daza Pinciano, Lyon, Guilielmo Rouillio, 1549, p 77
(11) Alejandrina Alcántara Ramírez. Versión digital. Emblemática en la
literatura novohispana. El Festivo aparato. Tesis de maestría. Facultad de Filosofía
y Letras, UNAM, 2010, p.9
(12) Alejandro Arteaga Martínez. Alciato en una comedia jesuita novohispana
Versión digital, Revista Tramoya, julio—septiembte 2000, no. 64, Universidad
Veracruzana p. 133—138
(13) Bernardino Daza Pinciano. Ob. Cit. p.89
(14) Lorenzo Gracián. Arte de Ingenio, tratado de la agudeza, Discurso XXXIV
pp.. 95
(15) Ibidem p. 96
Si
no lo supiera ya el amable lector se sorprendería de saber que la enigmática se
ocupa también de los apodos y los motes, tan comunes y a veces nada afortunados
en nuestra época, y a los que Gracián califica con entusiasmo como
"relámpagos del ingenio". ¿Pudiera ser que la enigmática empezara a
comprenderse en el colegio a través de esta a veces despreciada figura? ¿Y que
el acoso escolar a través de apodos ofensivos cesara al retar a los alumnos a
sustituir apodos injuriosos por apodos ingeniosos y amables?
Covarrubias en el Tesoro de la lengua, define apodo como "una comparación
que hacemos con gracioso modo de una cosa á otra, por la semejanza que entre si
tienen. Es nombre Griego, Apódosis, reditio, porque retrae una cosa a otra.
Bien es verdad que Apódosis es una figura retórica galana, cuando a una
cláusula de diversos miembros le responde otra con otros tantos acomodados a
cada uno el suyo… Apodosis reditio: muy ordinaria cosa es decir, cuando un
hombre se parece a otro. Fulano retrae mucho a fulano, se le parece mucho: el
apodar es cosa de mucho ingenio, y de gusto…"
El diccionario de autoridades suele recurrir mucho a Covarrubias y en este
término añade algo por su parte:
APODO. s. m. Comparación hecha con gracioso modo, de una cosa à otra por la
similitud que tienen entre sí. Covarr. cree viene del Griego Apodosis, que vale
repetición, y contraposición. Otros le derivan del Griego Podos, que significa
Pié, por cuanto el apodo es un pié y mote gracioso, dicho con viveza y
discreción. Lat. Urbanus & festivus jocus. Lepidum scomma. ESPIN. Escuder.
fol. 211. Volví la hoja, porque la ví corrída del apódo, y el mozo de mulas
enojádo. QUEV. Mus. 2. Epist. Satyr.
Las
descendéncias gastan muchos Godos,
Todos blasonán, nadie los imíta,
Y no son sucessóres, sino apódos.
Las
autoridades citadas son Espinel con La Vida del Escudero Obregón, y don
Francisco Quevedo. Urbanus & festivus jocus. Lepidum scomma, se
puede traducir como "alternativa divertida y sofisticada. Gracejada
ridícula".
Veamos con qué entusiasmo y pertinencia describe Gracián(1) las
cualidades de este género mínimo: los apodos son
"unas
semejanzas breves y prontas: relámpagos del ingenio que en una palabra
encierran mucha sutileza, mucha alma de concepto. Fórmense de muchas maneras,
ya por semejanza y cuando tiene el fundamento de alguna circunstancia especial,
son más ingeniosos. Desta suerte el Gran Capitán, eminente en este género de
donosa prontitud, a un caballero que amaneció muy armado en su caballo, después
de una sangrienta batalla, cuan gloriosa victoria, dudando los circunstantes
quién era, y altercándole, dijo: ¡San Telmo, señores, San Telmo! "
El
Gran Capitán es un personaje histórico que comandó las tropas españolas en
guerras bajo el reinado de los reyes católicos. San Telmo, es el santo patrón
de los navegantes a quien se adjudican los fuegos de San Telmo. Sigue Gracián
diciendo:
"Las
mismas reglas que se dan para las semejanzas conceptuosas se pueden aplicar a
los apodos, pues se fundan en ella y no son más que semejanzas breves a la
ocasión. Del nombre se toma pie con gran artificio para el apodo…
En el equívoco el apodo se funda con mucha gracia.
A la semejanza da mucha viveza el encarecimiento. A Tiberio apodó su maestro
"pedazo de lodo amasado con sangre", lodo por su imperfecta
naturaleza y sangre por su crueldad. A Pompeyo llamó a Marcial "frente
coronada" ; y a Cicerón, "boca laureada de Roma". De la gran
ciudad de Hormuz se dijo que si el mundo fuera un anillo, ella fuera la piedra
preciosa del.
Los apodos sentenciosos merecen todo aprecio. La hermosura sin honestidad, dijo
Jacob Almanzor que era "vianda sin sal". Rufo la llamó "flor
pisada". Las palabras dijo un filósofo que eran "sombra de los
hechos". Las leyes, Anacarsis, "telas de araña". A la hermosura
apodó la reina católica doña Isabel "carta de recomendación" ; y a la
almohada, "sibila muda".
Los apodos satíricos son plausibles. A un rico llamó Sócrates "aureum
mancipium". De un avaro dijo uno que su bolsa era "boca de
infierno". A un mentiroso llamó Rufo "mentiroso trilingüe"; y a
uno que tenía muchos nombres, "don Ledanía" ; a un hablador muy
necio, "cascabel de plomo".
Los apodos juiciosos son admirados por su profundidad. Al fisco real llamó
Traxano "el bazo de la monarquía", que, cuanto más engorda él,
enflaquece más ella. A los palos de la horca llamaba Luis Undézimo
"puntales de la república". A la necesidad apodó uno "sexto
sentido". A la España, un político, "boca del mundo", que traga
el oro y plata de las Indias, quedándose con solo el gusto y dando a todas las
demás provincias el provecho. Son estas semejanzas breves grande ornato del
estilo, perfección de la elocuencia, que van dando cita a las palabras".
Muchos
apodos tienen historia. Sólo me voy a referir al que se adjudicó Vicente Riva
Palacio, uno de los escritores más destacados del siglo XIX mexicano, tras una
crítica muy fuerte que lanzó un periódico en 1880. Ahí el editor llamaba Don
Ceros a un personaje del que no decía su nombre, acusándolo de haberse hecho
con sus actos varios ceros a la izquierda. Siempre quedó la duda de si el
periódico criticaba a un personaje en particular o a todos los integrantes del
gabinete de Porfirio Díaz, pero Vicente Riva Palacio, se apropió del apodo de
Cero y así firmó varios de sus trabajos. Lo hizo suyo del mismo modo que los
liberales hicieron suyo y famoso el apodo despectivo de chinacos con
que se burlaron de ellos los conservadores.
Si bien apodo y mote son términos equivalentes, mote se distingue por su
frecuente aparición en emblemas y jeroglíficos como lema o letra de los mismos.
Es otro de los pequeños géneros enigmáticos que conviene rescatar para afinar
agudezas en los jovenes. Gracián dice "El mote es el alma de la
pintura" en referencia al emblema y al jeroglífico, así de importante se
le considera.
Veamos en principio su definición en el Tesoro de la lengua:
MOTE, vale tanto como una sentencia dicha con gracia y pocas palabras. El
Griego la llama apophthegma. El francés mot, de donde nosotros decimos mote.
Algunas veces significa dicho agudo y malicioso, que en latín llamamos
dicterium y de ahí se formó el vocablo motejar, que es poner falta en alguno.
Dicterium se puede traducir como agudeza, bon mot en
francés. Esta definición nos ofrece el término apotegma, que el
mismo Covarrubias, enuncia de esta manera:
APOTEGMA, es una sentencia breve, dicha con espíritu, y agudeza por persona
grave.y de autoridad: honrosa para el que la dice, y provechosa para el que la
oye. Es nombre Gríego. Escribieron muchos autores libros de Apotegmas entre los
antiguos Plutarco, y en nuestros tiempos entre otros Erasmo.
Parte constitutiva de emblemas y jeroglìficos, el mote, como alma o lema es la
parte inmaterial, no palpable, del emblema o jeroglífico, a diferencia de la
imagen de uno y otro que si lo es. Por lo general se escribía en latín y raras
veces en castellano, ya sobre la imagen o dentro de ella.
En un raro libro de emblemas sobre el amor, Amoris Divini Emblemata (1615)(2),
Alonso de Ledesma alterna con otros poetas que en distintos idiomas interpretan
el mote y la imagen a su manera. Uno de los motes dice Sit en amore
reciprocatio, como si dijéramos "amor en reciprocidad", a lo que
Ledesma compone el siguiente epigrama:
Ama
à Dios de corazón,
Para que se satisfaga
Que amor con amor se paga.
Algunos
motes que se encuentran en los emblemas de Alciato o en los jeroglíficos de
Castillo Solórzano, dan idea de una función y conceptos que podrían trabajarse
en algunos colegios, cursos y talleres, con jeroglíficos o emblemas modernos.
Veamos algunos jeroglíficos de Castillo para apreciar precisamente esa función
en algún nuevo tipo de motes. Los encontramos en las Tardes
entretenidas dentro de una novelita burlesca(3). En ella
los jeroglíficos son broma y el caso es que los jeroglíficos se presentan para
burlarse, sin que lo sepa, de cierto personaje que pretende graduarse de culto.
Primero la pintura de un "volteador vestido de arlequín, que andaba con
las manos por el suelo, y los pies derechos hacia arriba. Debajo estaba escrito
este mote latino con unas letras góticas doradas:
Quid
interest? (¿Cuál es la diferencia?)
Y
más abajo esta letra escrita en castellano:
Poco
importa andar así;
que cuando culto me ves
mis manos sirven de pies."
Segundo:
"en un ovalo se veía pintado un halcón, y encima dél una mano que salía
entre unas nubes a ponerle su capirote, y el mote latino, opuesto al
común y ordinario, decía:
Post
licen tenebras (Licencia para la oscuridad)
Y el
castellano:
Cuando
a ponérmele llega
hace mi Oriente Noruega".
El
oriente en esta glosa se refiere a la manera de orientarse, y la alusión a
Noruega es por el despistado. El siguiente es un enorme lienzo con la pintura
del monte Parnaso con Apolo y las musas y un letrero que lo identifica como El
parnaso de los bisoños. El mote que aparece:
"Nemo
superat. (Nadie lo supera)
Y un
poco apartado de este otro castellano que decía:
Camino
del Parnasso
tanto anda el cojo como el manco".
La
siguiente pintura "contenía un monte en que andaba un hombre á caza de
erizos, procurando cogerlos á mano, y decía el mote latino:
Quo
vadis? (¿Adónde vas?)
Y la
letra castellana:
Sin
guantes de culta malla,
en parte tan montuosa,
la caza es dificultosa".
En
la última tarjeta "había pintados dos perros, el uno chino, y el otro
lanudo, destos que llaman de agua, estaban con postura de acometerse el uno al
otro, sobre el perro chino estaban unas letras que, como mote, decían Facile, y
sobre el lanudo otras que decían Dificile,
Facile Dificile
Y la
letra castellana:
Lo
liso se esta espulgado;
mas entre lanas la pulga,
difícilmente se espulga".
La
gracia y sentido de estos jeroglíficos, con su mote latino y la glosa
castellana, contrasta con los emblemas de la época, demasiado moralistas, como
estos de Alciato:
Ex
literarum studiis inmortalitatem acquiri (Del estudio de las letras nace la
inmortalidad)
Principis clementia (La clemencia del príncipe)
Opulentia tiranni, paupertas subiectorum (La riqueza del rey, es la pobreza de
sus súbditos).
Castillo
Solórzano, aunque lo hace como una burla a los malos poetas, nos muestra un
camino a seguir, tal como Gracián enseña con el apodo.
México se vio sumergido en la emblemática y géneros afines durante la colonia.
No es de extrañar que en plena guerra de independencia, los arcos triunfales
con los que recibieron la entrada a los héroes de la patria, contuviesen lemas,
motes, jeroglificos y emblemas. Como una curiosidad, presento la descripción
que hace Carlos María Bustamante, en su Cuadro Histórico(4). de unos
poemas que se presentaron en Oaxaca en dos arcos triunfales para celebrar el
juramento de obediencia a la junta suprema de Zitácuaro. Esto ocurre en
noviembre de 1812, seis meses después de que Morelos rompiera el glorioso Sitio
de Cuautla.
No
pavet ad strepitus
Esa ave que festiva y magestuosa
A quien ni el mismo fuego atemoriza
Corta el aire ligera y ambiciosa
Sin poder renacer de su ceniza:
Soberana se juzga, y no reposa
Hasta tanto su intento no le avisa,
Que está cerca del sol, y allí resuelve
Que al sol verá el semblante, o que no vuelve.
Un
cazador tirando a una águila amarrada con unos cordeles en un nopal
Pro
morte libertas
Octava
Detén,
¡O cazador! inadvertido
El dardo de tu flecha disparada
Que haz de quedar sin duda muy corrido
Como tu presa quede libertada;
No rompas el cordel, porque a su nido
El ave ha de volar precipitada,
Y allí repetirá, viendo su suerte,
Me diste libertad por darme muerte.
Un
águila enseñando a volar a sus polluelos
Quintilla
Te
remontas con anhelo
y aun dudamos lo que vemos:
es muy rápido tu vuelo,
pero de ti aprenderemos
para volar hasta el cielo.
Un
águila con una culebra en los pies apretándole el cuello.
No
te aprieto porque quiero
sino por reflexionar,
que en un apuro tan fiero,
o he de morir o apretar:
¿quieres que hagalo primero?
Un
águila defendiéndose de un dragón.
Décima
Hacerte
entender quisiera
Lo inútil de tu desvelo
Que eres fiera; mas del sielo,
Y yo lo soy de otra esfera:
Ya verás como ligera
De ti me voy alaejando,
Tu te quedarás llorando
Y entre tus ayes prolijos
Se reirán de ti mis hijos,
Su libertad celebrando.
Un
águila picandose el pecho y dando a sus hijos de su sangre para alimentarlos y
un dragón en ademán de querer devorarlos.
Decima
Tan
tirana pretención
No podrás lograr tus iras,
Pues los polluelos que miras
Tienen alta protección.
Aun conserva el corazón
Raudaes de sangre activos,
Que aunque fueran fugitivos
Sería su sed bien saciada,
Pues si quedo inanimada
Mis hijos volarán vivos.
Referencias
(1)
Lorenzo Gracián. Arte de Ingenio, tratado de agudeza, Ibidem Discurso XIII. pp.
37—38
(2) Otto Vaenius, Amoris divini emblemata, ANTVERPIÆ, Ex officina Martini Nuti
& Ioannis Meursi, cum Gratia & Priuilegio, ANNO MDCXV, p.32
(3) Alonso del Castillo Solórzano. EL culto graduado en Tardes entretenidas
Colección selecta de Antiguas Novelas Españolas, Tomo IX Madrid 1908,
333—335
(4) Carlos María Bustamante. Cuadro Histórico de la Revolución de la América
Mexicana Segunda Época, pp. Carta Diecinueve, pp. 2—4, México, 1823
§ 12. Ensalada de las adivinanzas
Poco
sabemos de la vida del poeta novohispano fray Fernán González de Eslava, autor
del precioso libro Coloquios Espirituales y Sacramentales y poesías
sagradas(1) que se publicó postmortem en 1610 gracias al
empeño del fraile agustino Fernando Vello de Bustamante, amigo suyo. Una
segunda edición, bajo el cuidado de don Joaquín García Icazbalceta, apareció en
1877, conforme a la primera edición. En la larga introducción que hace don
Joaquín, no aporta más datos sobre González de Eslava, sino que se centra a
referir lo teatresco en la obra de evangelización que en esos años llevaban a
cabo los misioneros. Esto en virtud de que los dieciséis coloquios que contiene
el libro, son propiamente obras del teatro doctrinal que, al lado de los autos
sacramentales, se representaba entonces. Con el tiempo se han rescatado muchos
datos de nuestro autor y existe una edición de su obra preparada por Margrit
Frenk con su enorme sapiencia. Se cree que nació en España, dónde, no hay
certeza absoluta. El caso es que González de Eslava es uno de nuestros poetas
novohispanos, su obra es mexicana ya en esa época.
La segunda parte del libro, tal como se insinúaen el título, comprende parte de
su obra poética, compuesta por "Canciones, Chanzonetas, Ensaladas,
Adivinanzas y Villancicos". Suyas son La Ensalada del Cachopìn y La
Ensalada de las Adivinanzas. Las ensaladas son un género literario para
cantarse y decirse en las fiestas religiosas. Se componen de una variedad de
formas poéticas para cantarse a varias voces. Las adivinanzas de la presente
ensalada son a lo divino, que es un género en el que se plantea un enigma muy
conocido, se espera a que se de la respuesta sabida y en seguida se contradice
con otra de carácter religioso, la cual se explica.
Por ejemplo, nuestro autor presenta las siguientes adivinanzas muy conocidas
desde entonces y cuya respuesta era por decirlo así del dominio público.
¿Qué
es cosa y cosa,
Entra en el mar y no se moja?
—El sol (otras veces, la luna)
¿Qué es aquel que anda y anda
Y jamás nunca traspone?
—El molino
¿Qué es lo que en el puño cabe
Y nunca cabe en el arca?
—La lanza.
Qué es y qué es y qué es
Que te da y tu no lo ves?
—El viento
¿Qué es cosa y cosa,
Tres piés y una corona?
—Las trébedes.
¿Una vieja con un diente
Y llama a toda la gente?
—La campana.
Lo
curioso aquí, que ya he resaltado en el apartado VIII, es que las adivinanzas
primera y tercera, aparecen publicadas también a lo divino en el libro de
Alonso de Ledesma de manera simultánea a los Coloquios. Los Coloquios en 1610 y
los Juegos de Nochebuena, el año de 1611. La simultaneidad se da porque la obra
de Ledesma ya se encontraba en España en manos de los censores en septiembre de
1609, al tiempo que Vello Bustamante preparaba la edición en México. Algo
retrasó algunos meses la aprobación de los Juegos, ya que esta se
dio hasta mayo de 1611, mientras que la licencia ya estaba desde junio de 1609.
No hay duda pues de que ambas publicaciones coinciden en el tiempo a ambos
lados del Atlántico.
Más curioso todavía es que Ledesma las presenta no como uno o dos de los cien
enigmas que se tomó el gusto de escribir, sino como parte de los juegos que
juegan los niños, el Juego de que es cosa y cosa, que es, como
apunté, el juego de adivinanzas, que es precisamente el juego que presenta
Fernán González. Divina coincidencia que viene a corroborar lo dicho sobre las
ideas que están en el aire.
La ensalada que sigue tenía el propósito, otra coincidencia con Ledesma, de
celebrar alegremente la Navidad, esta vez con canciones y algo de teatresco(2).
ENSALADA
DE LAS ADIVINANZAS
–Generosa compañía,
Al qué es, qué es y qué es juguemos,
Porque todos nos holguemos
Pues es noche de alegría.
Comenzá,
Si quisierdes preguntá,
Que todos estos señores
Monacillos y cantores
Cada cuál responderá.
¿Qué es cosa y cosa,
Entra en el mar y no se moja?
—Es el sol, pienso yo.
Es la Vírgen celestial
Que en el mar del mundo entró,
Y culpa no la mojó
De pecado original.
¡Oh Regina!
Que la persona divina
Esta noche nació della;
El Sol nació de la Estrella
Viéndola ser la más digna.
Menina, dá mantellina
Como sois tan bonetina.
Otra cuestión se os propone,
Responded á mi demanda:
¿Qué es aquel que anda y anda
Y jamás nunca traspone?
—Es el molino.
No es sino el Verbo Divino
Que vino andar en el suelo,
Y sin trasponer del cielo
Allá queda y acá vino.
Pues tiene de andar contino
De nuestra banda,
Anda, niño, anda,
Que Dios te lo manda
Y la Vírgen María,
Que andes aina.
Vuestro seso mucho abarca,
Responda, pues tanto sabe:
¿Qué es lo que en el puño cabe
Y nunca cabe en el arca?
—Es la lanza.
Es Dios que con su pujanza
En cielo y mar no cabía,
Y cupo dentro en María
Por darme eterna holganza.
Pues la Virgen tanto alcanza,
Digámosle los del suelo:
Grande sois, Reina del Cielo,
Pues que siendo mayor Dios
Pudo bien caber en vos.
No acertareis en un mes
Lo que quiero preguntaros:
No presumáis de alabaros
Que yo os diré, aqueste es,
Qué es y qué es y qué es
Que te da y tu no lo ves?
–El viento
Es Dios en el Sacramento
Que tu vista no lo ve,
Y veráslo con la fe
Y con sano entendimiento.
La razón dice sin tiento
En misterio tan subtil:
Alúmbrame ese candil,
Que no veo nada;
Que ni sé si es alguacil,
Si cabo de escuadra.
Preguntar quiero otra cosa,
Para ver si la sabeis;
Sea, ya que pregunteis
Cosa subtil y graciosa:
¿Qué es cosa y cosa,
Tres piés y una corona?
Tené atención,
—Esas las trébedes son.
No puede acertar ninguno.
Es nuestro Dios Trino y Uno,
Tres personas y un Dios son.
Digamos una canción
A la santa Trinidad:
¡Oh gran Potestad!
¡Oh supremo amor!
Tres en Trinidad
Ser solo un Señor.
Él lo aclaró fácilmente.
¿Quién torna agora argüir?
Diga, pues ha de decir
Cada uno lo que siente.
¿Una vieja con un diente
Y llama a toda la gente?
—La campana.
Es nuestra Natura humana
Que es verse con Dios unida,
Dice al mundo en voz subida:
Ya subo a ser soberana.
¡Qué compuesta está y galana!
Cantando con Dios retoza:
Que de vieja me torno moza;
Ande la loza.
Desposado.
Esta nuestro Dios sagrado
Con nuestra naturaleza;
Vedola en tan gran alteza
Que tiene a Dios abrazado:
¡Quién os puso en tanto estado
La de lo verdugado!
Púsome el Verbo eternal
Tomando carne mortal.
Y con mi tosco sayal
Cubrió su fino brocado,
La de lo verdugado.
Quia Verbum cari factum est
Et habitabit in nobis.
(Y la palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros)
Para
José Joaquín Blanco los siglos XVI y XVII se caracterizan en el México colonial
por la preciosa producción de villancicos "la más alta realización poética
colectiva de la Colonia", cita Arnulfo Uriel de Santiago en su Letra
Niña(3). Y precisamente, González Eslava es autor de algunos
hermosos villancicos que convendría conocer por su valor poético y por tratarse
de uno de los autores mexicanos del Siglo de Oro. La Enciclopedia de la
Literatura en México dice que "Su lengua es repertorio del provincialismo
mexicano y del nahuatlismo, hijos precoces de la colonia. Abundan en él
alusiones circunstanciales de interés histórico, que enmarcan la obra en su
época. Y a veces se le nota el esfuerzo por convertir las actualidades en
alegorías. Se advierte la tendencia mexicana de hacer del "bobo" el
"prudente", como se verá en Juan Ruiz de Alarcón".
El Entremés entre dos rufianes, inserto entre los coloquios, es la
única obra profana, con algunas cuantas poesías, que pudo rescatarse. Podría
ser la delicia de los muchachos leer tantas majaderías en tan pocas letras,
pues tal como dijo Cátulo, el poeta debe ser honesto y decente, pero sus versos
desvergonzados.
Otras canciones de gran calidad, en forma de villancicos, compuso Fernán
González de Eslava, vaya un ejemplo(4):
Al
nacimiento
¿Viste Pascual un chiquillo
en un portal derribado?
Vilo y vengo enamorado/
de tan lindo pastorcillo./
Aunque puesto en pobres paños,
¿Qué te parece el zagal?
Que sin duda es mayoral
de los celestes rebaños
Di, ¿no viste allí servillo
todo el cielo arrodillado?
Vilo, y vengo enamorado
de tan lindo pastorcillo.
Dándote el corazón saltos
Di lo que viste por cierto.
Vi con mi sayal envuelto
Su brocado de tres altos.
¿Eso viste en el chiquillo?
Gran misterio has penetrado:
Vilo, y vengo enamorado
De tan lindo Pastorcillo,
Las
muchas referencias que hasta ahora he hecho a distintas colecciones de enigmas,
podrían dar la impresión de que los enigmas se encuentran siempre en
colecciones que algún estudioso ha recopilado o algún creador se ha dedicado a
escribir. No es así, a pesar de que los enigmas nos han llegado primordialmente
en colecciones como las reunidas por Fernán Caballero, Rafael Boira, Antonio
Machado Demòfilo, Luis de Escobar, Alonso de Ledesma, Cristóbal Pérez de
Herrera, fray Bernardino de Sahagún, los libros mayas, por citar algunos de los
que ya se nombraron en estos apuntes, los enigmas brotan en todas partes, en
particular aparecen en las obras literarias ya sea como creaciones originales,
v.g. en Alonso de Castillo, o referidas a otros autores o momentos como lo hace
Plutarco en el Banquete de los siete sabios. Las colecciones se han
conformado en ocasiones con creaciones propias, como las de Alonso de Ledesma,
pero también algunas colecciones suelen atesorar de otras fuentes enigmas
diversos rescatándolos del olvido.
Aparte de las colecciones de enigmas, como la de Cristóbal Pérez de Herrera,
una fuente primaria de enigmas lo han sido los libros de Problemas o
Cuestiones, con sus preguntas y respuestas, casi siempre sobre asuntos
doctos y curiosos, que por la misma naturaleza preguntona del enigma, acaban
por incorporar algunos de ellos. Tal Las cuatrocientas respuestas
de Luis de Escobar.
Encontramos enigmas solitarios en algunas obras poéticas, o reunidas en algún
rincón que dispuso el autor entre sus poesías. Por ejemplo, Juan de Mena deja
el más célebre de sus enigmas en los versos dedicados al rey don Juan, mientras
que seis enigmas de Baltasar del Alcazar se juntan en un apartado especial,
como podemos encontrarlos en la edición de sus poesías (1910) de la Real
academia Española.
Muchos enigmas en verso proceden de la poesía de cancionero. En los cancioneros
de Sebastián Horozco y en el Cancionero General de Hernando del Castillo, se
aprecia en su esplendor lo que no logra cuajar en las Cuatrocientas
respuestas de Luis de Escobar, que cada pregunta y respuesta deben
formularse con el mismo arte de ingenio, lo cual veremos en el siguiente
apartado.
Rengifo, en su Arte poética, contaba que se daban enigmas a los poetas para que
los adivinaran(1)
"y
conjuntamente compongan un poema explicando su significación, como esta de la
Cuarta Academia de Federico: Cuál es la cosa, que representando sin lisonja
todas las perfecciones, y defectos de cada uno, no solo hace juicio de lo bueno
y de lo malo, pero aun sin hablar persuade, y aconseja siempre mejor. A que
respondió don Rodrigo de Silva ser el espejo, probándolo en una prosa, y
confirmando lo mismo en una Lyra que hallarás en el citado libro. Don Manuel de
Cárdenas probó ser el Amigo fiel, así mismo en una prosa, y por conclusión es
una Lyra. Y don Luis de Lara, que dio más en el blanco, que los dos primeros,
arguyó con todo acierto ser el Entendimiento, probándolo en una oración suelta
y la Lyra. Que está en el capítulo 67 de las Lyras".
Además
de formar parte de colecciones de enigmas o encontrarse mezclado en obra
poética, el enigma suele aparecer en la comedia, la tragedia y en toda clase de
historias con una función bien determinada, muy aparte de que constituía una
práctica social, un entretenimiento de corte, y un juego mental que se
practicaba en todas las capas de la sociedad. No falta la novela o la comedia
que incluya como parte del argumento o como simple distracción de los
personajes algún enigma curioso y digno de llegar a los jóvenes lectores.
Alonso de Castillo o Lope de Vega son nombres que acuden de inmediato al
llamado.
El enigma puede aparecer cumpliendo distintos papeles en el desarrollo de la
historia, por ejemplo:
El enigma como una competencia de agudezas.
Es la función propia del enigma, pero esta puede revestir la forma de un juego
de entretenimiento, como ocurre tanto en la Diana enamorada, como
en la Galatea, y, de modo contrario, el enigma se vuelve un reto de
suma importancia, de vida o muerte, para el protagonista. Lo vemos con la
Esfinge y Edipo y en el Libro de Apolonio. Un ejemplo que pudieran
tener en mente jóvenes lectores, se encuentra en la novela de Tolkien, El
Hobito, cuando el señor Bilbo se las ve con Gollum quien lo desafía a
resolver enigmas para salvar su vida. A pesar que esta historia no debería
entrar en nuestras consideraciones, me permito extender un comentario sobre la
misma ya que podemos ilustrar algunas de las ideas que expresamos en estos
apuntes, en otra literatura.
Caímos en el libro de Joseph Pearce, El viaje de Bilbo: Descubriendo el
significado oculto en "El Hobbit"(2), precisamente en
el capítulo 5 titulado "Gollum y el anillo". Veamos lo que
dice Pearce:
Este
episodio, la guerra de ingenio en la que participan Bilbo y Gollum, es una de
las partes más memorables, emocionantes y apasionantes de El Hobbit. Se basa en
gran medida en el conocimiento que Tolkien poseía de las viejas adivinanzas en
inglés… Las adivinanzas eran un pasatiempo muy popular entre los anglosajones,
especialmente en los monasterios., Existen colecciones de acertijos compuestos
en latín por tres santos católicos: san Aldhelmo, Obispo de Sherborne, San
Tatwin, Arzobispo de Canterbury, y san Hwaetberht, abad de Wearmouth y
amigo de san Beda. También se conserva una colección de 95 adivinanzas
recogidas en el Libro de Exeter, escritas en inglés antiguo y que eran bien
conocidas por Tolkien.
Recordará
el amable lector que Bilbo se encontraba en una caverna sin aparente salida, en
la cual moraba una pavorosa criatura, Gollum quien ofrece mostrar la salida si
Bilbo lo vence en un juego de acertijos, pero si falla, si Gollum resulta
vencedor, se lo comería. Entonces se cruzan diversos acertijos que uno y otro
van resolviendo, hasta llegar al desenlace casi casual en el que Bilbo gana y
logra escapar de la bestia.
Sigo la enumeración:
El enigma como el elemento fundamental de la historia.
El enigma adquiere una gran importancia en desencadenar la acción y desanudarla
y en resolver la historia final, tal como ocurre en el Libro de Apolonio.
Podíamos catalogar algunas novelas de Julio Verne en esta categoría, como Viaje
al centro de la tierra, donde la aventura parte de un mensaje cifrado,
o Los hijos del capitán Grant, que dan la vuelta al mundo para ir
descifrando un mensaje semiborrado, pero esta y otras novelas escapan del marco
referido a estos apuntes. En cambio valdría la pena mencionar la Vida de Esopo,
la cual se desenvuelve entre enigma y enigma formulado al fabulista. Otro
ejemplo lo es la Primera noche, de la Navidad en Zaragoza de
Matias de Aguirre del Pozo.
El enigma como una referencia en la obra literaria.
Esto puede darse de dos maneras, como una simple cita, tal como ocurre en El
banquete de los siete sabios, de Plutarco, o puede ser tema o aludirse en
varios pasajes, como lo hace Sófocles con Edipo rey o Lope de Vega en Los
Pastores de Belén, una de las obras más bellas de Lope en donde unos
pastores se han reunido en las cercanías de Belén, unas semanas antes del
Nacimiento de Jesús.
El enigma como elemento en la acción de la obra literaria.
En algunas obras aparece el enigma y juega su papel de manera brillante sin ser
parte fundamental de la historia. Esto lo podemos decir de las Tardes
entretenidas, de Alonso del Castillo en donde los enigmas son parte
estructural de la obra, y también lo diríamos cuando el enigma aparece casi de
manera incidental, como en México en 1554, de Francisco Cervantes
de Salazar, andando por las calles de México, o inserto por Lope de Vega en la
comedia El villano en su rincón, con estos versos:
¿Qué
es, Costanza, cosi cosa
que llaman en corte enima,
un alto, que un bajo estima
sin fuerza más poderosa,
y un bajo que al alto aspira?.
De
ninguna manera se agotan aquí las variantes que asume el enigma en el
desarrollo de una obra dramática o literaria. La intención de hacer esta breve
exploración, tiene el objetivo de ilustrar que las colecciones de enigmas no
son las únicas fuentes de enigmas, si bien son las colecciones donde se
reunieron muchos enigmas de diversas fuentes.
Referencias
Juan
Díaz Rengifo, Op. Cit., Cap. CXII, p.177
Joseph Pearce, El viaje de Bilbo: Descubriendo el significado oculto en
"El Hobbit", Editorial Palabra, Madrid, 2012, p. 51
§ 14. Hojas volantes y almanaques
Fuera
de sitio en el apunte anterior quedó un importante medio de creación,
recopilación y difusión de enigmas, las publicaciones ocasionales o periódicas
que, como almanaques y hojas volantes tuvieron muchísima popularidad y a las
cuales haría falta dedicar algunas palabras. Estos medios llevaron el enigma a
todas las categorías sociales, difundiéndolos entre esa masa anónima que
vestimos de popular.
Ya mencioné lo dicho por Rengifo sobre la costumbre de enviarse unos a otros,
poetas y escritores, enigmas ingeniosos, tal como se enviaban preguntas en
verso para responderse en los preguntarios como el de don Luis de Escobar. De
igual forma he mencionado que era costumbre en las academias literarias dedicar
algunas horas o momentos a la presentación y resolución de enigmas, tal como en
los banquetes de la antigüedad clásica. Y he señalado que el resolver enigmas
era el entretenimiento principal en las reuniones sociales de pobres y ricos,
de nobles y plebeyos, de cultos e incultos, tanto así que, Castillo Solórzano
menciona en Tardes entretenidas, que algunas damas
contrataban poetas para que hicieran el enigma que ellas presentarían como
suyo. Estas costumbres desde edades remotas hasta el siglo XIX inclusive.
Y una manera de conocer enigmas y adivinanzas los diferentes grupos sociales
para competir en esas reuniones, lo eran las hojas escritas que se llegaban a
pegar en algunas partes aún antes de la imprenta y después de ella, las hojas
impresas que se publicaban sin ton ni son después de la popularización de la
imprenta y las publicaciones del tipo de los almanaques que Villarroel
popularizó en el siglo XVIII y los libros de chistes y cuentos de Boira en el
siglo XIX.
Un curioso testimonio de esa clase de publicaciones lo es Sueño Seri
Jocoso(1750) firmado como Patán de Caravanchel(1) un libro
o folleto dedicado exclusivamente a presentar un par de enigmas para lo cual se
gasta 42 páginas entre la portada, censura oficial, las licencias respectivas,
la fe de erratas, elogios al autor, dedicatoria y prólogo al lector, sonetos al
autor y algo siempre en verso, con la excepción de unas palabras al lector, que
no se sabe qué es, como el mismo autor declara, y que constituye el cuerpo de
la publicación. La portada ilustra perfectamente lo que hemos de encontrar en
este librito publicado en octavo de folio.
SUEÑO
SERI JOCOSO
DISCURSO PEREZOSO
MONTANTE QUE ECHA APOLO
NADA ESCASO
DESDE EL MONTE PARNASO
SOBRE DISCURSOS, DARES Y TOMARES
DE LOS ENIGMAS QUE HAN SALIDO A PARES
TAN RECTO, QUE SIN SATYRAS, NI APODOS
HACE JUSTICIA A TODOS
DE OCHAGAVIA DA AQUÍ CIFRADA
LA ENIGMA PUBLICADA:
TRAYENDO DESCIFRADAS,
SIN ESTA, DOS ENIGMAS, Y GLOSADAS
SU AUTOR ES EL
PATAN DE CARAVANCHEL.
El
asunto a tratar es un tanto enredado a propósito por el autor que da noticia de
la publicación de un par de enigmas que él se propuso resolver. Advierte que
este es el segundo papel que publica con enigmas y escribe "la primera
Enigma, en este papel, no solo te la repito glosada, sino también descifrada la
Enigma, que en dos décimas dio al público Don Matheo Ochagavia, o al menos
salió en su nombre; como también hallaras descifrada la segunda, que apareció
puesta en la Puerta del Sol, diciendo ser un Cavallero de Burgos el que la
mandaba fijar, ofreciendo cierta cantidad, o el premio al que la
descifrase".
El autor da curiosos detalles sobre el ambiente que predominaba a mediados del
siglo XVIII sobre el enigma. Tal vez exagere diciendo que había tumultos para
comprar una hoja volante con el enigma de ocasión, pero el hecho de que publica
por segunda ocasión un "papel" sobre lo mismo tratando exclusivamente
de un par de enigmas que salieron a la luz pública, seguramente tiene razón en
cuanto dice:
Voy
a dar forma y modo
de otro Enigma descifrar,
que hay tantos, que este lugar
Enigmas se vuelve todo.
Y en
seguida confiese que el primer papel ha sido bien recibido.
el
otro, que se ha vendido,
que ha sido cuento de cuentos…
Y
muy adelante, al hablar del enigma de Ochagavia, registra para nosotros otro
curioso suceso que viene bien comentar: cómo un enigma de autor, que es puesto
a la venta, se reproduce en los pliegos de cordel que vendían los ciegos, sin
crédito alguno y en beneficio de otros, a lo que llama "gran picardía/
estafa, robo, hurto, simonía". La historia es esta:
Y
otro enigma que dicen ha salido,
que al público se ha dado, y se ha vendido,
de dos décimas hecha, y se decía
ser su autor Don Matheo Ochagavía.
¿no ha habido algún curioso aficionado,
donde hay tantos, que la haya descifrado?...
...es el caso, que el pobre no ha sabido
lo que le ha sucedido
mientras se fue a Toledo,
que aquí hicieron con él un fuerte enredo,
pues su Papel del Nombre y Apellido
por las calles los ciegos lo han vendido,
sin dar orden su autor a ningún ciego,
y es que lo echaba otro en su talego
y así le han usurpado
lo que muchas pisadas le ha costado;
y es una gran picardía,
estafa, robo, hurto y simonía.…
Otra
cuestión que destaca en la lectura del Sueño Seri Jocoso, son los
detalles que el autor va tejiendo para alargar la presentación de los enigmas
y, finalmente glosar verso tras verso con una décima, o sea que explica el
enigma en veinte décimas, todo lo cual hace el librito más atractivo al público
de aquellos años. Se trata de verdadera literatura popular, un fenómeno social
y literario. Viene a la memoria la Navidad en Zaragoza, donde
el enigma (o la enigma) se examina en detalle, aunque en prosa, verso tras
verso apoyándose en citas de los clásicos. El enigma de Ochagavía es el
siguiente:
Soy
una dama guardada,
Que estoy sin querer rendida,
De Marte soy pretendida,
Y de Minerva gozada:
Los brutos temen mi entrada,
El Rey pide mi favor,
Doy al cobarde valor,
A el valiente, miedo, y
Me suelen salir a mi
Las faltas de un gran señor.
No como, y gasto infinito;
Soy justa y vendo lo ajeno;
Y como duermo al sereno,
Cumplo a muchos su apetito.
De doncella me acredito,
Mujer tan infame siendo,
Que por dinero me vendo;
Y tanta mi fama ha sido,
Que he metido mucho ruido,
Y yo misma no me entiendo.
El
amable lector disculpara que me abstenga de transcribir la glosa y simplemente
señale que la respuesta es la Justicia.
Sigue el curioso documento dando cuenta ahora del enigma que un caballero de
Burgos puso en la calle de Carteras, ofreciendo al que supiera descifrarla un
premio. Dice el Patán de Caravanchel:
Lo
mejor que ha venido a esta gran Villa
es este Enigma en una Redondilla;
y pues también quien la descifre ha avido,
(dijo Apolo) este es su contenido:
Nací sin tener aliento
Mi niñez no fue importuna
tuve dos años de cuna
Y viví solo un momento.
De
acuerdo a nuestro autor se trata de La nave, o sea un barco que se construye en
largo tiempo y apenas sale a la mar es destruido por una tormenta. Es la clase
de enigmas con cierta trampa, como lo es el clásico de Sansón que nadie mas que
él puede saber cuanto que se basa en experiencias no implícitas u ocultas en la
presentación del enigma. De cualquier forma, esto ilustra el ambiente que había
alrededor de los retos enigmáticos, expresado por el Patán en la presentación
que hace de su propio enigma, en donde promete presentar al año otro papel con
la solución.
ENIGMA
Soy la cosa más presente
que tiene la criatura,
Y en el Cielo es mi hermosura
Mas que el Sol resplandeciente.
El cobarde y el valiente,
el pastor y el potentado
me han tenido y estimado,
pues generalmente ha sido
mi ser muy bien admitido
del justo y el renegado.
Vuelvo a repetir queda nombrado en el Enigma lo que es su definición, y porque
no parezca voluntariedad esto, ofrezco descifrarlo (aunque estoy cierto que a
vuelta y media lo hallarás) en otro Papel, que para el año que viene próximo
pienso dar a la luz pública, que aunque ha de ser diferente asunto escrito
(despidiéndome con este de los Enigmas y por ribete, o añadidura te lo daré
descifrado con la ayuda de Dios que te guarde, y a mi no me olvide, hasta que
todos logremos un dichoso fin, que es lo que VALE.
Otro
caso igualmente ilustrativo del furor que había en siglos pasados en torno de
la enigmática, lo son los almanaques de Diego de Torres y Villarroel
(1693—1770), que ejercicio el periodismo popular con mucha fortuna e ingenio.
Entre los pronósticos del tiempo, intercalaba en una edición coplas, en otra
seguidillas o refranes o enigmas y, cosa extraña, nombra en masculino la enigma
que tanto escriben los demás en femenino. Tocó en la edición de 1766 llenarlo
de enigmas(2). Estos, cuenta, los juntó en una noche con un par de
amigos y "al día siguiente saqué los papelones de Enigmas y empecé a
clavar disparates en las estaciones y despropósitos en las lunas, y en poco
tiempo creció el embrión del Pronóstico…" Así plantea el primero de sus
enigmas, al calor de lo que escribe sobre la primavera:
"El mundo político padece en esta primavera de varias mudanzas…todo lo
lograrán si prosiguen su solicitud con lo abierto del significado del
Enigma siguiente(3):
Noble,
entre toda criatura
soy, mi fama orbicular,
luz tengo para alumbrar
de rayos, y de hermosura:
Sin mí una máquina obscura
es el prado, soto y monte,
porque uno, y otro orizonte,
y cuanto su espacio encierra
registro, sin que en la tierra
cosa alguna se remonte.
En
seguida habla de las conferencias de los Gabinetes y cuatro renglones adelante,
advierte: "Saldrán algunos proyectos, para lo cual están prontos los
significados del siguiente Enigma:"
Cinco
bueyes aran
con sola una reja,
el barbecho es blanco,
la simiente negra.(4)
Y de
la misma forma, va engarzando pronósticos políticos con los enigmas. Así es que
lanza el tercero de sus enigmas: "se disponen regocijos y fiestas en una
Corte, a cuyo fin llegan varios avisos por el significado de el Enigma":
Todo
meten por mi boca
sus secretos y noticias,
y las vuelvo a vomitar,
sin quedar nada en las tripas(5).
Villarroel
nunca da la solución, sino algunos indicios en la introducción, lo cual se
presta a que sus enigmas se discutan mucho entre su público, a menos que se
reconozcan algunos de ellos tomados de otros autores principalmente las
quintillas de Herrera. Como pronosticador nuestro autor tuvo aciertos que
acrecentaron su fama. Veamos el estilo de sus pronósticos, en este caso para la
primera luna nueva del mes de enero de ese 1766:
"En esta luna suceden algunos casos y historias ridículas. Los soldados y
escolares hablan mucho sobre sus ascensos, y entre unos y otros hay reyertas, y
se enseñan los unos a los otros con alguna rabia, el significado de el
Enigma":
Varones
y hembras nacimos,
y en una comunidad
puros y castos vivimos,
blancas estolas vestimos
símbolo de castidad.
Todos guardamos clausura;
estrecha celda habitamos;
nada se hace cosa dura,
pues cuando presos estamos
es mayor nuestra ventura(6).
¿Y
cómo no iba a acertar con pronósticos como el que sigue? "Un ministro es
cogido en fraude, y de vergüenza de haber sido descubierto, quisiera meterse en
el significado de el acertijo:
Toda
la noche esperando
estoy con la boca abierta;
pero por puntos mi amo
de mañana me la cierra(7).
O
este otro pronóstico en donde solio y dosel se refiere a
trono: "Un poderoso de cierta corte vive en trabajos y persecuciones, de
los que se hubiera librado, si hubiera sabido gobernar el significado del
enigma:
Entre
su solio, y dosel
está siempre cierta dama,
y que llueva, que no llueva,
siempre la hallarás mojada(8).
Villarroel
reproduce lo que encuentra en cualquier parte, ya sea escrito o de oídas, y así
llegó a él un viejo enigma muy diseminado en Europa. Lo presenta con uno de sus
pronósticos: "Prisiones por mar y tierra de diferentes malhechores y
piratas. Para expresar las de la tierra no se pone enigma; para las del mar es
el siguiente:
En
casa me estaba yo,
y me fueron a prender;
yo quedé preso, y la casa
por la ventana se fue(9).
Las
soluciones a los enigmas del almanaque son, a mi parecer pues no cuento con
Villarroel para confirmarlas: El ojo, el lápiz, la carta, los dientes, el
zapato, la lengua y un pescado.
Referencias
(1)
Sebastian Sánchez Manzano. Sueño seri—jocoso, discurso perezoso, montante que
echa Apolo, nada escaso, desde el monte Parnaso, sobre discursos, dares y
tomares de los enigmas, que han salido a pares: tan recto, que sin satyras, ni
apodos hace justicia a todos: de ochagavia da aqui descifrada la enigma
publicada; trayendo descifradas, sin esta, dos enigmas, y glossadas su autor es
el Patan de Carabanchel, Madrid, 1750, pp. 4—34
(2) Diego de Torres y Villaroel. El santero de majalahonda y el Sofista Perdulario,
Pronóstico Y Diario de Quartos de Luna, Barcelona, Thomas Piferrer, 1765, p8.
(3) Ibidem p.10
(4) Ibidem p. 10—11
(5) Ibidem p.11
(6) Ibidem p.20
(7) Ibidem p.36
(8) Ibidem p.24
(9) Ibidem p.39
Francisco
Cervantes de Salazar (1514—1575) llegó a México en 1551 para hacerse cargo de
la Universidad, el primer rector de la misma. Murió en nuestro suelo como
muchos notables que llegaron de España a entregar lo mejor de si mismos al
Nuevo Mundo.
México en 1554 es una obra construida en tres diálogos, el primero dedicado a
la Universidad y el segundo, que es el que nos interesa en esta ocasión,
dedicado a la Ciudad de México. Finge nuestro autor en este Diálogo que los dos
vecinos Zuazo y Zamora, tratan de obsequiar al, forastero Alfaro, llevándole á
recorrer la principal parte de la ciudad de México.
Al efecto, los tres interlocutores salen de la calle de Santa Clara, y tomando
la de Tacuba, siguen por el Empedradillo, Portal de Mercaderes, Diputación,
Portal de las Flores, frente de Palacio, Seminario, primera y segunda calles
del Reloj, Santa Catalina de Sena, Perpetua, Cerca de Santo Domingo, segunda y
primera calle de San Lorenzo, la Concepción, Santa Isabel, San Juan de Letran,
Hospital Real, primera y segunda de de San Juan, Vizcaínas, Portal de Tejada,
segunda de Mesones, Alfaro, Arco de San Agustín, y Jesús, hasta el Hospital del
mismo nombre, en la entonces famosa calle de Ixtapalapa y de allí se van para
la casa de Zuazo, donde se quedan á comer, para volver á salir en la tarde,
yendo á Chapultepec, cuyo paseo da asunto al Diálogo tercero.
Es un paseo por lo que es ahora el centro de la ciudad de México y algunos de
sus alrededores. Los nombres de calles reconocidos dan idea del recorrido, pese
a los nombres de calles que han cambiado. Al topar los caminantes con uno de
los grandes canales que aún existían en el centro de la ciudad, Alfaro suelta
un enigma "digno de Edipo", al que Zamora responde con
prontitud. Los tres hombres se encuentran en ese momento en lo que era la
calle Real de Santa Ana (Cinco de Febrero y República de Chile), que es la que
lleva a Santo Domingo(1).
ZUAZO.
¡Qué ancha es esta calle que va á Santo Domingo, hermosa también por sus
buenas fábricas!
ALFARO
Al frente hay una plaza, y la calle acaba por ambos lados en casas magníficas.
ZUAZO.
Detente aquí algo, y de una mirada abraza estas dos calles: una que va á la
plaza, y tiene el nombre del convento, ocupada por artesanos de todas clases, y
esta otra que va al convento de las monjas.
ALFARO
Todo México es ciudad, es decir, que no tiene arrabales, y toda es bella y
famosa. Mas ahora solo quiero examinar atentamente la extensión y asiento del
monasterio. Está en plano, y un poco mas alto que la calle, por cuya causa el
templo parece mucho más elevado de lo que en realidad es.
ZUAZO.
Ayuda á ello la configuración del terreno, que desde aquí va siempre en
descenso, tanto hacia la plaza, como hacia el convento de las monjas.
ALFARO
El monasterio es de grande extensión, y delante de la iglesia hay una
grandísima plaza cuadrada, rodeada de tapias, y con capillas ú oratorios en las
esquinas, cuyo uso no comprendo bien.
ZAMORA
Tienen uno muy importante, á saber, que en las fiestas solemnes, como Natividad
de nuestro Señor Jesucristo, su Muerte, Resurrección y Ascensión, Concepción de
la Virgen María, su Natividad, dias de los Apóstoles y de Santo Domingo, por no
ser el claustro bastante grande para que quepan tantos vecinos, salen rezando
ellos y los religiosos, precedidos de la cruz y delante de las imágenes, y van
dando vuelta para detenerse á orar en cada capilla.
ZUAZO.
Iguales elogios harías de la huerta y del convento si fuera posible
verlos
ALFARO.
También corre el agua por caño descubierto en esta calle que va al convento de
las monjas.
ZAMORA.
Mucha más recibe el convento por otras cañerías ocultas y subterráneas, para
que llegue clara y limpia.
ALFARO
¿Y cuál es la fuente que produce tanta agua?
ZUAZO.
La de Chapultepec, lugar célebre por las historias de los indios, y por su
abundancia de aguas. Si te pareciere, iremos allá después de comer, para que
desde un cerro que está inmediato veamos perfectamente.
ALFARO.
¡ Cómo sobresalen en su fábrica estas dos casas cercanas, una enfrente de otra!
ZUAZO.
Son tan bellas como sólidas.
ALFARO.
Estas son siempre las mas estimadas; pero hacen mejor vista las del otro lado
de la acequia por sus jardines y sus techos pintados. ¿ Pero cómo es eso que
caminan sobre el agua unas canoas llenas también de agua? Enigma es digno de
Edipo.
ZAMORA.
Davo le adivinará, que no es necesario Edipo. El agua en que navegan las canoas
no es potable: la que ellas llevan sale de la fuente, y por una gran canal de
madera, como pronto vas á verlo, cae de alto con gran estruendo sobre las
canoas que se ponen debajo.
ALFARO.
Ahora lo entiendo, y veo en efecto lo que dices. Dios mió! qué multitud de
canoas! ¿Y quién habita este barrio en que entramos, tan notable todo él por
sus grandes y elevadas casas, tan extenso, y que disfruta de dos aguas, una
para regar, y otra buena para beber?
ZUAZO.
Le ocupan vecinos nobles, y entre ellos algunos de los que sujetaron al dominio
del Emperador es tas regiones desconocidas á los historiadores:
Cervantes, Águilares, Villanuevas, Andrades, Jaramillos, Castañedas, Juárez,
otros Avilas, y los demás que seria largo enumerar.
ALFARO.
¡Qué linda plaza se sigue, y cómo embellece las casas no menos lindas! i Qué
alegre vista de la campiña se descubre por esta calle empedrada!
ZAMORA.
Antes bien, y no te causará menos placer, dirige la vista á esta otra calle que
va á la plaza: es notable por sus altos y hermosos edificios, y corre también
el agua por medio de ella. Llámase de S. Francisco, á causa del convento del
mismo nombre.
ALFARO.
Nada hay en México que no sea digno de grandes elogios; pero me agrada sobre
todo esta calle por lo mucho que se parece á la de Tacuba, y aun le lleva
ventaja, porque como tiene mayor declive, no se hacen lodazales en tiempo de
lluvias.
ZUAZO.
Demos vuelta aquí para ver mejor el convento desde la otra puerta.
ALFARO.
¿De quién es esta casa que se ve ala derecha, labrada á toda costa, y cuyos
elevados pisos miran á la calle y á la acequia?
ZUAZO.
De Castañeda, uno de los conquistadores de esta tierra.
ALFARO.
No sería fácil entrarla por fuerza, con ese foso que la ciñe.
ZUAZO.
De esta acequia se conduce agua muy limpia para el convento y su huerta, por
medio de cañerías subterráneas, y á través de una coladera de hierro. Pero
detengámonos, para que, bien sea desde á caballo y mirando por las puertas
abiertas, ó bien apeándote, si mejor te parece, puedas contemplar la grandeza
del atrio de San Francisco, y lo que tiene de notable.
En la edición de Icazbalceta se agrega una nota respecto al enigma que viene a
enriquecer nuestras referencias(2):
"Davo
era nombre común de esclavos, en la comedia latina. Edipo como todos saben,
adivinó el enigma de la Esfinge, cuya fácil hazaña, le ha creado una reputación
de agudeza. Por eso se contraponían los nombres de ambos personajes en el
dicho, vulgar que trae Cervantes. En Terencio, el esclavo Davo dice al viejo
Simón: "En verdad que no te entiendo", y Simón le pregunta:
"¿Que no? Eh!" "No, replica el esclavo, "que soy Davo y no
Edipo." —En cuanto al modo de conducir el agua en las canoas, hállase
referido también en la Segunda Carta de Cortés,"
El
enigma fuera de su contexto original perdería todo su "chiste", pero
dentro del recorrido que hacen por la vieja ciudad, cobra sentido. Y el lector,
niño, joven, adulto, aspira por momentos el mismo paisaje que contemplaba
Cervantes en esos años en que la ciudad de México se levantaba ya orgullosa de
ser una de las capitales del mundo, tal como se mira en la Grandeza
Mexicana de Balbuena.
Referencias
(1)
Francisco Cervantes Salazar. México en 1554, Tres diálogos latinos, Ediciòn y
Traducción castellana de Joaquín García Icazbalceta, México, 1875
Antigua Librería de Andrade y Morales, pp. 121—131.
(2) Ibidem, Nota 50, p. 213
§ 16. Ensalada de poetas enigmáticos
Muchos
escritores y poetas navegaron en el mar de las agudezas enigmáticas, y dejaron
preciosas joyas como enigmas ya fuere porque se dedicaron con entusiasmo al
género enigmático o porque lo hicieran ocasionalmente. El mejor ejemplo
lo es Juan de Mena, que, en los diálogos con el rey Juan, regala uno de los
acertijos más celebrados de las letras españolas(1) y luego al
lado del Marqués de Santillana, impulsa en juego de preguntas y respuestas como
forma poética. Otros autores siguieron de cerca el género enigmático y nos
dejaron algunas piezas deliciosas como es el caso de Sebastián Horozco.
De ahí se hace nuestra ensalada de poetas enigmáticos.
El Siglo de Oro de la lengua española comienza en 1492 y dura dos siglos. Juan
de Mena es uno de los autores clásicos, referentes de la literatura, que no
pudo alcanzar el momento de esplendor de la lengua a la que tanto hizo brillar
por su cuenta. Vive entre 1411 y 1456. De él recordamos unos versos que le
dedica Cristóbal de Castillejos en defensa de la tradicional copla española y
"contra los poetas españoles que escriben en verso italiano", una
polémica interesante que se dio al irrumpir Boscán y Garcilaso con las nuevas
formas métricas. No es una polémica tan fuerte como la que en pleno Siglo de
Oro ocurre entre conceptistas y culteranistas, pero es algo trascendente en las
letras castellanas..
Juan
de Mena, como oyó
la nueva trova polida,
contentamiento mostró,
caso que se sonrió
como de cosa sabida,
y dijo: «Según la prueba,
once sílabas por pie
no hallo causa por qué
se tenga por cosa nueva,
pues yo mismo las usé.
Juan
de Mena tuvo gran amistad con don Iñigo Lòpez de Mendoza, Marqués de Santillana
y uno y otro se dedican preguntas y respuestas entablando un duelo de agudezas
en verso, las cuales recoge el Cancionero General de Hernando del Castillo.
Según la costumbre de esa clase de duelos de ingenio, la respuesta se ha de
hacer en igual número de versos y consonantes. Es la forma en que Mena plantea
al marqués el célebre enigma de la Esfinge, en cuatro octavas en versos
endecasílabos, que el marqués responde de modo idéntico.
Los enigmas de Juan de Mena se volvieron clásicos. Sebastián de Horozco,
queriendo emular los juegos de ingenio que Mena y Santillana solían practicar,
reproduce de "Juan de Mena al rey don Juan", dos enigmas para jugar
con ellos de aquella manera a cien años de distancia. Esto lo hace en su Cancionero(2).
JUAN DE MENA
Decidme,
quál es la cosa
milagrosa
que de bocas tres alcanza,
y es en sí tan tenebrosa
y espantosa
que por todas fuego lanza?
Una boca desta alhaja
come paja,
y no bebe por ninguna:
otra tiene tal ventaja
que trabaja
y con pan se desayuna.
SEBASTIAN
DE HOROZCO
Aunque
parece ser cosa
espantosa
y que su ser no se alcanza
quedará sin ser dudosa
ni escabrosa,
y sin ninguna dudanza.
Tres bocas tiene esta alhaja
que con paja
se calienta por la una,
y es padilla do se quaja
lo que ataja
a toda hambre importuna.
(—El horno.)
JUAN
DE MENA
¿Qué
es el cuerpo sin sentido,
que concierta nuestras vidas
sin vivir?
Muévese sin ser movido,
hace cosas muy sentidas
sin sentir.
Éste nunca está dormido,
mas siempre mide medidas
sin medir.
Tiene el seso tan perdido
que él mismo se da heridas
sin herir.
SEBASTIAN
DE HOROZCO
La
grande contrariedad
que de la copla proviene,
toda junta
parece gran novedad
aquesta qie en si contiene
la pregunta.
E aunque parece escabrosa,
si su propiedad notamos
se declara,
ser el reloj esta cosa
por donde nos gobernamos
a la clara.
Las
coplas de pie quebrado que puso Juan de Mena en boga, sirvieron a Horozco,
después de ensayar sus respuestas a los enigmas del cordobés, para armar un
enigma un tanto escatológico en dos sextillas manriqueñas(3):
PREGUNTA DEL AUCTOR, DEL PEDO
¿Dezidme,
quien es aquel
de los mas aborrecidos,
que sin velle
huyen siempre todos del,
y consiste en dos sentidos
conocelle?
Es cosa tan general
que del ninguno se escapa,
quando viene;
y no ay cámara Real,
ni de Emperador ni Papa
do no suene.
RESPUESTA
DEL AUCTOR.
Puédese
oir y oler
esa cosa singular
y cortés,
pero no palpar ni ver,
aunque le podáis gustar
si querés.
La duda que preguntáis
con aquesta mi respuesta
se desata,
que aquese de quien dudáis
es lo que de Pedro resta,
R ablata.
Sebastián
de Horozco vive en pleno Siglo de Oro, entre 1510 y 1580. Es padre de Sebastian
de Covarrubias autor del Tesoro de la lengua castellana y de
Juan de Horozco, autor de muy celebrados Emblemas morales. Poeta y
dramaturgo, cultiva el género de Preguntas en su Cancionero. En este género se
trata de contestar en versos ingeniosos preguntas hechas de igual modo,
imitando unas a otras, como se puede apreciar comparando el enigma de Juan de
Mena con la respuesta de Horozco. Es común encontrar en el título de la
respuesta "Síguese la respuesta por los mismos consonantes". Un
ejemplo precioso de este género es la pregunta enigma que el mismo Horozco
plantea a un amigo para que responda verso por verso de igual manera(4):
PREGUNTA DEL AUCTOR a Diego de Argame.
¿Quien
es el que fue nascido
por servicio de las gentes
y después de haber perdido
la esperanza en que se vido
sufre penas diferentes;
y sin lo aver merecido
viene a ser preso y atado,
apaleado, abatido,
remesado y escupido
y también crucificado?
De este tormento depuesto
en agua ferviente echado,
donde le hazen de presto
mudar su color y gesto
siendo tan atormentado;
su cuerpo despedazado
luego tornado a juntar,
y a la coluna amarrado
con la lanza es traspasado
muchas veces sin parar.
Y mientras mas le acocean
los que le traen entre manos
le aporrean y alancean,
mas presto hazen que sean
sus miembros juntos y sanos.
Y quando de allí se escapa
cúrale la buena gente,
y al Emperador y al Papa,
y aun al que no tiene capa,
va a servir obediente,
Esta pregunta se envía
al señor Diego de Argame
qu' es la flor y primacía
de la troba y poesía,
y es justo que así se llame.
Y tiene que responder
por los mismos consonantes,
por qu' en esto se han de ver
y se dan a conocer
los poetas elegantes.
No
hay duda alguna: tal como se puede uno imaginar, y dice Carballo en su Cisne
de Apolo, el enigma representa una ocasión que ni pintiparada para que
muestren su ingenio los poetas, ya que para estar bien planteado exige una
expresión deliberadamente ambigua destinada a llevar la atención del receptor
por caminos equivocados, a fin de que este, tras salvar las dificultades,
disfrute de haber llegado a la solución. Los Problemas tienen el doble
atractivo de plantearse y resolverse de igual forma. A continuación podemos
comparar versos a verso la pregunta anterior con la respuesta(5).
RESPUESTA de Diego de Argame
Vuestra
merced me ha pedido
por sus versos escelentes
que le diga quien ha sido
aquel que tanto ha sufrido
por pasados y presentes.
Digo qu' es tan parecido
en ser tan martirizado
al que nos ha redimido
que antes de ser conocido
fue mi mí muy estimado.
Perdió su verdoso gesto
porqu' el Phebo le ha tocado,
y en aqueste estado puesto
el que tiene en él su resto
procura que sea arrancado.
Y en cerros muy bien ligado
después de e apelear,
y a las viejas entregado
para hazer buen hilado
por fuerza han de rastrillar.
Y por ver lo que desean
sus dedos hazen livianos,
hilan, aspan, devanean,
y a sus hijas atarean
los inviernos y veranos.
Del tejedor no se escapa
porque dello se sustente,
úrdelo, teje, y atapa
las carnes del Rey y el Papa,
las del pobre y del potente.
Conozco ser demasía,
por mas que yo a mi me ame
la loa que a mi se envía,
y en vuestra merced cabía
y no es bien que se derrame.
Y bien lo dan a entender
mis versillos disonantes,
ser de poco merecer,
que no se puede esconder
a todos los circunstantes.
Otro
de los enigmas que recrea Horozco es el viejo de la hormiga; lo trae a cuento
con el propósito de elaborar una respuesta ingeniosa(6):
PREGUNTA VIEJA
De
la hormiga que no es del
auctor sino la respuesta.
¿Qué cosa es aquélla o cuál
que por su mal
le nace lo que no tiene
y con esto es hecho igual
al animal
que en los aires se mantiene?
Vive de ajeno sudor
y sin temor
hurta lo que bien le place
y nadie, que es lo mejor,
ha dolor
del gasto que ésta le hace.
Tanto
la pregunta como la respuesta hablan de la hormiga de manera distinta, de tal
modo que esta última podría resultar otro enigma tal como Horozco proclama(7):
RESPUESTA DEL AUCTOR
Que
también podría ser
pregunta de la hormiga.
Este es aquel animal
terrenal
que su cueva honda tiene,
y le nacen a este tal
por su mal
alas que se sostiene.
En prudencia no es menor,
más mayor
según las obras que hace,
y en verano y su hervor
sin pavor
ensila cuanto le place.
Cuando
Horozco afirma que se trata de enigma vieja debemos suponer que se refiere a un
viejo autor anterior. No se tienta el corazón para reconocer que no hay nada
nuevo bajo el sol y que las obras del pasado le inspiran. Lo mismo reconoce, a
su manera, Luis de Escobar, con algunos de los viejos enigmas que le envía el
Almirante, tal como veremos después. Por cierto, en el enigma de la hormiga,
las alas que "le nacen por su mal" pertenecen a una generación
diferente, a hormigas hembras, las cuales al salir del hormiguero revoloteando
atraen a sus depredadores.
El enigma de Cleóbulo sobre el año, es recreado por Horozco de esta forma(8):
ENIGMA DEL AÑO
Doze
hijos quasi ¡guales
vi á un padre que tenía
y cada qual destos tales,
legítimas, naturales
sus treynta hijas había.
La mitad de aquestas era
de clara y blanca color,
y por contraria manera
la otra mitad saliera
de turbio y triste negror.
Y vi qu' estas hijas tales
de tal suerte procedían
que todas eran mortales,
también eran inmortales
según que se sucedían.
Y trataban comunmente
con los hombres como amigas,
pero después de repente
en el tpo. mas urgente
huyan como enemigas.
Para
cerrar con Horozco, vale la pena transcribir del mismo Cancionero un enigma
compuesto en base al acróstico enunciado en el título(9):
AGENAS.
PREGUNTA
HECHA A UNA DAMA LLAMADA ROMANA, CUYAS PRIMERAS LETRAS DICEN: di, Romana, esto
que es cosa y cosa?
De
acerca mirando la puerta del cielo
Iustar vi animales en forma de guerra,
Rompiendo la via que cerca la tierra
Oras algunos andaban en vuelo.
Mirándolos ove muy grande consuelo,
A algunos de aquestos vi parda librea
Ninguno resuena por dó se rodea,
Antes van mudos sin dar en el suelo.
En breve los vi desaparecer
Sin brazos ni pies que les ayudasen,
Tornar vi alguno por ver si hallasen
Orillas del sumo lugar de plazer:
Quien serán estos si quieres saber
Vete al tesoro de gran cantidad,
Este dirá con cierta verdad
Ser los que á muchos dieron de comer.
Cabalga en aquestos el verde tritón
Opuesto á las ninfas por juso divino,
Siguiendo por ellas su leve camino
Iuntarlas costriñe con su dulce son.
Cierto se alía por vera lection
Obra que á muchos oyo espantado
So el concavo destos aver habitado
Aquel varón sabio de clara nación,
ESTOS SON LOS PECES EN LA MAR
Aclaro
que la puerta del cielo a la que alude en la primera línea es "el agua que
por el bautismo abre la puerta del cielo", mientras que la vía que cerca
la tierra, es el mar, y lo es también el tesoro de gran cantidad. Con estas
pistas era más sencillo resolver el enigma. El varón sabio al que se hace
referencia en los últimos versos, es Ulises.
La
Silva Curiosa de Julián de Medrano (o Julio Iñiguez de Medrano),
publicada en 1585, contiene algunos pequeños enigmas en latín, como el
siguiente(10):
Vidi
hominem, non hominem, qui percussit, et nonpercussit, avem, non avem, in
arbore, non arbore, lapide, non lapide.
El
cual podemos traducir trabajosamente de esta manera: Vi a un hombre que no era
hombre, que mato y no mató, a un ave que no era ave, en un árbol que no era
árbol, con una piedra que no era piedra.
La
respuesta, la explica Medrano de esta manera:
"Quiere
decir, un eunuco que hirió á un murciélago que estaba sobre un sambuco, con una
tosca. Y da á entender, que el murciélago, es y no es ave; el sambuco, árbol y
no árbol; la tosca, piedra y no piedra."
Percussit,
se traduce lo mismo como matar, herir o golpear, y aquí Medrano utiliza la
palabra con la acepción que él mismo señala. La solución que da merece, por lo
menos, otro par de aclaraciones sobre el sambuco y la tosca. El sambuco es
propiamente un arbusto, no un árbol, conocido como saúco, pero también es el
nombre de un instrumento musical de cuerdas; mientras que la piedra tosca, es
una toba calcárea muy porosa que se puede deshacer con facilidad. Nosotros
sabemos que el murciélago no es ave, sino mamífero, pero en ese tiempo se le
confundía, de ahí la adivinanza 363 del folclorista Francisco Rodríguez Marín(11),
en Cantos Populares Españoles (1882):
Estudiantes
de letra menúa.
¿Cuál es el abe que buela sin plumas?
Con
semejante ejemplo, comprenderá el amable lector la desconfianza que me dan sus
enigmas en latín. Tiene uno sobre la castaña, la cereza, el laúd y el vino… Sin
embargo, la razón de incluirlo en esta ensalada de enigmáticos, se debe a la
enorme pérdida de uno de sus libros, hasta ahora no hallado en ningún
amontonamiento de papeles viejos. Pérdida muy sensible si nos atenemos a lo que
Medrano dice(12):
Basten
por ahora estos enigmas, porque si yo me alargo más en el discurso de ellos,
sería apartarme demasiado del sendero y sujeto principiado; pero si eres muy
curioso de ver los más lindos y sutiles enigmas que hayan sido compuestos en
lengua española, tú leerás mi "Vergel curioso", en el cual, entre
otras cosas apacibles, hallarás ciento veinte enigmas harto buenos, los setenta
de los cuales yo he compuesto , y los otros el Ermitaño de Salamanca.
La
Silva curiosa, de donde proceden estas palabras, es un libro extravagante,
calificado como marginal y disparatado. Buena parte de la obra está dedicada a
curiosos epitafios que Medrano cosechó paseando por los panteones del mundo.
Juan de Timoneda (1518—1583) escribe un conjunto de relatos que titula El
Patrañuelo (1567), a los cuales llama Patrañas. En la Patraña once refiere la
historia de Apolonio, sin presentar los enigmas, mientras que en la Patraña
Catorcena, presenta tres de los enigmas tipo que es posible encontrar en las
historias antiguas. A diferencia de los otros enigmatistas de este apartado, lo
hace en prosa. Es una historia muy corta construida para el lucimiento del
cocinero de un abad. Los siguientes enigmas los plantea el rey al abad con el
objeto de removerlo de su puesto si no demostraba su sapiencia(13).
—Pues,
¡sus! —dijo el Rey—. La primera que quiero que me declaréis es que me digáis yo
cuánto valgo; y la segunda, que adónde está el medio del mundo; y la tercera,
qué es lo que yo pienso. Y porque no penséis que os quiero apremiar que me las
declaréis de improviso, andad, que un mes os doy de tiempo para pensar en ello.
El
cocinero del abad, para ayudar a su amo, toma los hábitos del abad y disfrazado
se presenta ante el rey. Su respuesta complace al rey y el abad conserva el
puesto. Es toda la historia. Veamos lo que dice el suplente:
—Primeramente,
a lo que me preguntó Vuestra Alteza que cuánto valía, digo que vale veintinueve
dineros, porque Cristo valió treinta. Lo segundo, que dónde está el medio del
mundo, es a donde tiene su Alteza los pies; la causa que como sea redondo como
bola, adonde pusieren el pie es el medio de él; y esto no se me puede negar. Lo
tercero, que dice Vuestra Alteza que diga qué es lo que piensa, es que cree
hablar con el abad, y está hablando con su cocinero.
Un
poeta no del todo valorado en su tiempo y en el nuestro lo es Baltasar del
Alcázar (1530–1606), excelente epigramista y autor contracorriente, crítico
mordaz del petrarquismo de moda. Sus composiciones se mueven sobre lo burlesco.
De los seis enigmas suyos que aparecen en el libro que recoge su obra publicado
en 1910 por la Real Academia Española, presentó dos con la numeración original.
El primero está dedicado a nuestra inseparable compañera, el segundo a una
sensación que a veces sufrimos o gozamos(14):
II
Yo traigo en mi compañía,
No sé por qué, una doncella
Como se cuenta de aquella
Que á su Narciso seguía.
Asáltala cada día
Mil veces un su enemigo :
Yo soy ocular testigo,
Porque me hallo al debate,
Y ella, porque no la mate,
Suele ampararse conmigo.
En esto la pobre dama
Se ejercita y entretiene.
Hasta que la noche viene.
Que se me acuesta en la cama.
Hasta que el día nos llama,
Que, vuelto al oficio viejo.
Suelo pedille consejo,
Y ella me lo suele dar;
Y así, me vengo á mirar
En ella como en espejo.
—La sombra
IV
¿Qué es lo que á veces gustamos
De terrible sinsabor,
Y cuanto lo da mayor,
Mayor contento mostramos?
La causa dello ignoramos,
Y el efeto es necesario
Casi en todos, de ordinario,
Y así, venimos á ver
En un supuesto el placer
Con el pesar, su contrario.
—Las cosquillas
Jorge
Montemayor (1520—1561) es uno de los portugueses, tal como Gil Vicente, que
escribiendo en idioma español contribuyeron a la misma fundación de las letras
castellanas. Gil Vicente es uno de los padres del teatro español; mientras que
la Diana de Montemayor es la primera novela pastoril en lengua
castellana (1559). Tuvo un éxito enorme, lo que dio pie, tras el fallecimiento
de Montemayor, a que Gaspar Gil Polo, un poeta español (1530—1584), escribiera
la continuación, La Diana enamorada, cuyo éxito fue aún mayor. De
esta curiosa joya (1564), tomamos algunos enigmas muy sabrosos que en la
historia sirven de entretenimiento a los pastores. El argumento es esencial
para explicar el contexto en que se da ese juego y hacer más interesante el
cuadro bucólico. Comparto aquí un fragmento narrativo que ilustra esa especie
de torneo de enigmas que se daba entonces(15). En el fragmento que
escogí, el juego ya ha comenzado y se va a pronunciar un enigma sospechosamente
parecido al CCCLXIX de Escobar.
"Muchas
hay más delicadas, dijo Belisa, y una dellas es la que yo diré ahora. Por eso
apercíbete, Diana, que desta vez no escapas de vencida. Ella dice de este modo:
PREGUNTA
¿Cuál es el ave ligera,
que está siempre en un lugar
y anda siempre caminando,
penetra y entra do quiera,
de un vuelo pasa la mar,
las nubes sobrepujando ?
Ansí vella no podemos,
y quien la está descubriendo,
sabio queda en sola un hora;
mas tal vez la conocemos,
las paredes solas viendo
de la casa donde mora.
Más desdichada, dijo Diana, ha sido tu pregunta que las pasadas, Belisa, pues
no declarara ninguna dellas, si no las hubiera otras veces oído, y la que
dijiste, en ser por mí escuchada, luego fué entendida. Hácelo, creo yo, ser
ella tan clara, que á cualquier ingenio se manifestará. Porque harto es
evidente, que por el ave, que tú dices, se entiende el pensamiento, que vuela
con tanta ligereza, y no es visto de nadie, sino conocido y conjeturado por las
señales del gesto y cuerpo donde habita. Yo me doy por vencida, dijo Belisa, y
no tengo más que decir, sino que me rindo á tu discreción, y me someto á tu
voluntad. Yo te vengaré, dijo Ismenia, que sé un enigma que á los más avisados
pastores ha puesto en trabajo: yo quiero decirle, y verás cómo haré que no sea
Diana tan venturosa con él como con los otros; y vuelta á Diana dijo:
PREGUNTA
Decí, ¿cuál es el maestro,
que su dueño le es criado,
está como loco atado,
sin habilidades diestro,
y sin doctrina letrado ?
Cuando cerca le tenía,
sin oíle le entendía,
y tan sabio se mostraba,
que palabra no me hablaba,
y mil cosas me decía.
Yo me tuviera por dichosa, dijo Diana, de quedar vencida de ti, amada Ismenia;
mas pues lo soy en la hermosura y en las demás perfecciones, no me dará agora
mucha alabanza vencer el propósito que tuviste de enlazarme con tu pregunta.
Dos años habrá que un médico de la ciudad de León vino á curar á mi padre de
cierta enfermedad, y como un día tuviese en las manos un libro, tómesele yo, y
páseme á leerle. Y viniéndome á la memoria los provechos que sacan de los
libros, le dije que me parecían maestros mudos, que sin hablar eran entendidos.
Y él á este propósito me dijo esta pregunta, donde algunas extrañezas y
excelencias de los libros están particularmente notadas. Con toda verdad, dijo
Ismenia, no hav quien pueda vencerte; á lo menos las pastoras no tendremos
ánimo para pasar más adelante en la pelea: no sé yo estas damas, si tendrán
armas que puedan derribarte".
Tal
como se ilustra en estos diálogos, las adivinanzas llegaron a ser el principal
entretenimiento social de nuestros antepasados y no sólo de ingenuos pastores,
que también se ven en Gil Vicente y en la propia Galatea, sino de los más
sofisticados y elevados miembros de la sociedad. Otras enigmas, como dicen
ellos, de la Diana enamorada, son las siguientes:
PREGUNTA
Junto á un pastor estaba una doncella,
tan flaca como un palo al sol secado,
su cuerpo de ojos muchos rodeado,
con lengua que jamás pudo movella.
A lo alto y bajo el viento vi traella,
mas de una parte nunca se ha mudado;
vino á besarla el triste enamorado,
y ella movió tristísima querella.
Cuanto más le atapó el pastor la boca,
más voces da, porque la gente acuda,
y abriendo está sus ojos y cerrando.
Ved qué costó forzar zagala muda,
que a! punto que el pastor la besa ó toca,
él queda enmudecido y ella hablando.
—La zampoña o flauta tañida por un pastor.
PREGUNTA
Vide un soto levantado
sobre los aires un día,
el cual con sangre regado,
con gran ansia cultivado,
muchas hierbas producía.
De allí un manojo arrancando,
y solo con él tocando
una sabia y cuerda gente,
la dejé cabe una puente
sin dolores lamentando.
La
respuesta la dejamos esta vez a Diana:
Pues
yo, dijo Diana, tengo dello memoria: decía que el soto es la cola del caballo,
de donde se sacan las cerdas con que las cuerdas del rabel tocadas dan voces,
aunque ningunos dolores padescen.
Por
último esta enigma que nos recuerda una de las metáforas de Virgilio, (dar
riendas a las naves):
PREGUNTA
¿Quién jamás caballo vido,
que por extraña manera,
sin jamás haber comido,
con el viento sostenido,
se le iguale en la carrera ?
Obra muy grandes hazañas,
y en sus corridas extrañas
va arrastrando el duro pecho
sus riendas, por más provecho,
metidas en sus entrañas.
—La nave.
El
estudioso José Luis Agúndez García(16), trae una anécdota que
refiere Diego Villarroel editor de almanaques en el siglo XVIII, quien
entremezclaba los pronósticos con enigmas y adivinanzas, hasta dos por página.
Cuenta Villarroel que cierto día acudió con un acompañante al barrio de las
Visillas, donde observó un corro de gente al que se aproximan y se acomodan
para ver cómo se divertían "holgando y divirtiendo a adivinar aquellos
enigmas que vulgarmente se llaman acertijos". Prestó mucha atención
para memorizar los que pudiera a fin de reproducirlos en su almanaque. Y
confiesa que pasaron horas riendo por las disparatadas respuestas que se
proponían y que siguieron divirtiéndose buscando las soluciones en el paseo de
vuelta.
Una de las muchas anécdotas jocosas que se dicen de Quevedo, refiere que
retirado a un pueblo en la estación de verano, frecuentaba una tertulia en la
cual constituía uno de los principales entretenimientos el resolver enigmas.
Queriendo Quevedo hacer una de sus bromas pesadas a los inocentes provincianos,
propuso el enigma siguiente:
Yo
soy el ornamento
de la cabeza del hombre;
es el sombrero mi nombre:
adivínalo, jumento.
Todos
se echaron a reír, pero uno que permanecía como abismado en la meditación,
exclamó de pronto con aire de triunfo:
Señores, ya lo acerté: es la peluca.
Referencias
(1)
Las obras del famoso poeta Juan de Mena, Corregidas y declaradas por el Maestro
Francisco Sánchez de la Universidad de Salamanca, Madird 1804, pp. 199—200
(2) Cancionero de Sebastián de Horozco. Sociedad de bibliófilos andaluces
Sevilla, 1874 p. 120—121
(3) Ibidem p. 122
(4) Ibidem p 112
(5) Ibidem p. 112—113
(6) Ibibem p.119
(7) Ibidem p. 119—120
(8) Idibem p. 247
(9) Ibidem p. 233
(10) Julián Iñiguez de Medrano. La Silva Curiosa de Julián de Medrano, Madrid,
1878, pp.50—51
(11) Francisco Rodríguez Marín. Cantos Populares Españoles, Recogidos,
ordenados e ilustrados por Francisco Rodríguez Marín, Sevilla, 1882, p. 208
(12) Julián Iñiguez de Medrano. Op. Cit.p.52
(13) Juan Timoneda, El Patrañuelo, Biblioteca Virtual Cervantes, Patraña
Catorcena.
(14) Baltasar de Alcazar, Poesías de Baltasar del Alcazar, Edición de la Real
Academia Española, Madrid 1910 p. 217, 218
(15) Gaspar Gil Polo. La Diana enamorada, Biblioteca Clásica Española,
Barcelona, 1886, pp. 349—355
(16) José Luis Agúndez García. Los enigmas en El libro de los cuentos de Rafael
Boira Olivar,2012, vol. 13 no. 18, Universidad de La Plata, p.371, Versión
digital.
§ 17. Miguel de Cervantes Saavedra
Uno
de los enigmas de la Galatea de Cervantes lo he visto repetido
en muchas partes al lado de otras adivinanzas de igual o menor valor. Resalta
entre las del mismo Cervantes porque explica perfectamente lo que es un enigma,
tal como lo hace Herrera en la primera de sus 300 y tantas adivinanzas. Y cada
vez que veo tal enigma aparecer en esas circunstancias lo miro como a un niño
de la calle, abandonado a su suerte, sin hogar. Es un niño listísimo, cierto,
que se vale por si mismo, un Gavroche cualquiera, que puede abogar por las
agudezas de su verso, pero al aislar el enigma de su contexto por más que se
defienda solo, se escatima el paisaje, el ambiente moral e intelectual, el
escenario que escogió el autor para su obra. Sería muy fácil hacer una colección
de enigmas cultos y presentar un enigmaton con quinientos ingenios de la
lengua, pero la propuesta de estos apuntes es encontrar el contexto, buscarlo
inclusive, o inventarlo con las referencias oportunas, que nos permitan acceder
al paisaje, a la vida del autor, a los personajes entrañables, a las
circunstancias, a las referencias, a los artificios que envuelven los enigmas y
dan un valor particular a las palabras.
Miguel de Cervantes publica la Galatea en 1585. No tiene el éxito de las
Dianas, pero sí una profundidad mayor porque no se queda en los juegos
alegóricos y los amores de pastorcillos, sino que hace un verdadero estudio del
amor y crea todo un personaje femenino.
Al igual que en la Diana enamorada, el fragmento que presento
muestra a los pastores jugando a las adivinanzas. Mis comentarios entre
adivinanza y adivinanza sobran ante los del narrador que lo explica mejor(1).
AURELIO
¿Cuál es aquel poderoso
que desde oriente a occidente,
es conocido y famoso?
A veces, fuerte y valiente;
otras, flaco y temeroso;
quita y pone la salud,
muestra y cubre la virtud
en muchos más de una vez,
es más fuerte en la vejez
que en la alegre joventud.
Múdase en quien no se muda
por extraña preeminencia;
hace temblar al que suda,
y a la más rara elocuencia
suele tomar torpe y muda.
Con diferentes medidas
anchas, cortas y extendidas,
mide su ser y su nombre,
y suele tomar renombre
de mil tierras conocidas.
Sin armas vence al armado,
y es forzoso que le venza,
y, aquel que más le ha tratado,
mostrando tener vergüenza,
es el más desvergonzado.
Y es cosa de maravilla
que, en el campo y en la villa,
a capitán de tal prueba
cualquier hombre se le atreva,
aunque pierda en la rencilla.
Tocó la respuesta de esta pregunta al anciano Arsindo, que junto a Aurelio
estaba; y, habiendo un poco considerado lo que significar podía, al fin
le dijo:
—Paréceme, Aurelio, que la edad nuestra nos fuerza a andar más enamorados
de lo que significa tu pregunta que no de la más gallarda pastora que se nos
pueda ofrecer, porque, si no me engaño, el poderoso y conocido que dices
es el vino, y en él cuadran todos los atributos que le has dado. —Verdad
dices, Arsindo —respondió Aurelio—, y estoy para decir que me pesa de
haber propuesto pregunta que con tanta facilidad haya sido declarada; mas
di tú la tuya, que al lado tienes quien te la sabrá desatar, por más
añudada que venga.
—Que me place —dijo Arsindo. Luego propuso la siguiente:
ARSINDO
¿Quién es quien pierde el color
donde se suele avivar,
y luego toma a cobrar
otro más vivo y mejor?
Es pardo en su nacimiento,
y después negro atezado,
y al cabo, tan colorado,
que su vista da contento.
No guarda fueros ni leyes,
tiene amistad con las llamas,
visita a tiempo las camas
de señores y de reyes.
Muerto, se llama varón,
y vivo, hembra se nombra;
tiene el aspecto de sombra;
de fuego la condición.
Era Damón el que al lado de Arsindo estaba, el cual, apenas había acabado
Arsindo su pregunta, cuando le dijo:
—Paréceme, Arsindo, que no es tan escura tu demanda como lo que significa,
porque, si mal no estoy en ella, el carbón es por quien dices que muerto se
llama varón, y encendido y vivo brasa, que es nombre de hembra, y todas
las demás partes le convienen en todo como esta; y si quedas con la mesma
pena que Aurelio, por la facilidad con que tu pregunta ha sido entendida, yo os
quiero tener compañía en ella, pues Tirsi, a quien toca responderme, nos hará
iguales. Y luego dijo la suya:
DAMÓN
¿Cuál es la dama polida,
aseada y bien compuesta,
temerosa y atrevida,
vergonzosa y deshonesta,
y gustosa y desabrida?
Si son muchas, porque asombre,
mudan de mujer el nombre
en varón; y es cierta ley
que va con ellas el rey
y las lleva cualquier hombre.
—Bien es, amigo Damón —dijo luego Tirsi—, que salga verdadera tu porfía, y que
quedes con a pena de Aurelio y Arsindo, si alguna tienen, por que te hago saber
que sé que lo que encubre tu pregunta es la carta y el pliego de cartas.
Concedió Damón lo que Tirsi dijo, y luego Tirsi propuso de esta manera:
TIRSI
¿Quién es la que es toda ojos
de la cabeza a los pies,
y a veces, sin su interés,
causa amorosos enojos?
También suele aplacar riñas,
y no le va ni le viene.
Y, aunque tantos ojos tiene,
se descubren pocas niñas.
Tiene nombre de un dolor
que se tiene por mortal,
hace bien y hace mal,
enciende y tiempla el amor.
En confusión puso a Elicio la pregunta de Tirsi, porque a él tocaba
responder a ella, y casi estuvo por darse, como dicen, por vencido; pero, a
cabo de poco, vino a decir que era la celosía; y, concediéndolo Tirsi, luego
Elicio preguntó lo siguiente:
ELICIO
Es muy escura y es clara;
tiene mil contrariedades,
encúbrenos las verdades,
y al cabo nos las declara.
Nace a veces de donaire;
otras, de altas fantasías,
y suele engendrar porfías,
aunque trate cosas de aire.
Sabe su nombre cualquiera,
hasta los niños pequeños;
son muchas y tienen dueños
de diferente manera.
No hay vieja que no se abrace
con una de estas señoras;
son de gusto algunas horas:
cuál cansa, cuál satisface.
Sabios hay que se desvelan
por sacarles los sentidos,
y algunos quedan corridos
cuanto más sobre ello velan.
Cuál es nescia, cuál curiosa,
cuál fácil, cuál intricada,
pero sea o no sea nada,
decidme qué es cosa y cosa.
No podía Timbrio atinar con lo que significaba la pregunta de Elicio y casi
comenzó a correrse de ver que más que otro alguno se tardaba en la respuesta,
mas ni aun por eso venía en el sentido de ella; y tanto se detuvo, que Galatea,
que estaba después de Nísida, dijo: —Si vale a romper la orden que está
dada, y puede responder el que primero supiere, yo por mí digo que sé lo que
significa la propuesta enigma, y estoy por declararla, si el señor Timbrio me
da licencia. —Por cierto, hermosa Galatea —respondió Timbrio—, que conozco yo
que, así como a mí me falta, os sobra a vos ingenio para aclarar mayores
dificultades; pero, con todo eso, quiero que tengáis paciencia hasta que Elicio
la tome a decir; y, si de esta vez no la acertare, confirmarse ha con más veras
la opinión que de mi ingenio y del vuestro tengo. Tomó Elicio a decir su
pregunta, y luego Timbrio declaró lo que era, diciendo: —Con lo mesmo que
yo pensé que tu demanda, Elicio, se escurecía, con eso mesmo me parece que se
declara, pues el último verso dice que te digan qué es cosa y cosa; y así
yo te respondo a lo que me dices, y digo que tu pregunta es el qué es
cosa y cosa. Y no te maravilles haberme tardado en la respuesta, porque más me
maravillara yo de mi ingenio si más presto respondiera…
Referencias
(1)
Miguel de Cervantes Saavedra. La Galatea, Tomo II, Lib. VI, Edición de Rodolfo
Schevill y Adolfo Bonilla, Madrid, 1914, pp. 255—260
Alonso
de Castillo /(1584—1647), vivió el Siglo de Oro de las letras españolas a las
que contribuye siendo uno de los iniciadores en España de la novela corta en
forma de colecciones, y el inventor de la comedia de figurón, muy aparte de la
gracia e ingenio de su poesía de burlas.
Se distingue como epigramistas y creador de enigmas y jeroglíficos, los cuales
deja entremezclados en las Tardes entretenidas, Los donaires del
Parnaso y en La garduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas.
La primera es una obra que comprende seis novelas cortas, mientras que la
segunda incluye principalmente obra poética jocosa.
Me voy a referir a las Tardes entretenidas(1) en
este apartado, una obra en la que Alonso del Castillo sigue el ejemplo de la
novela italiana, y de modo particular al Decameron de Boccaccio y al Heptameron
de Margarita de Angulema, pero, como él mismo alega, "ninguna cosa de las
que en este libro te presento es traducción italiana, sino todas hijas de mi
entendimiento". El caso es que los enigmas son parte estructural de las
tardes que han de pasar dos viudas, sus cuatro hijas, la servidumbre de estas
señoras y Octavio, un bufón que se encargará de divertirles durante seis
tardes. Algo muy importante hay que destacar de la narración: todos los enigmas
se presentan por escrito, aparte se acompañan con un dibujo equivalente a las
pinturas que menciona Ledesma. Si escucháramos tan sólo alguno de estos
enigmas, digamos el último de La Galatea, sería difícil retener tantos versos.
Se deduce que, por lo menos en las Academias a las que asistía Alonso de
Castillo y en los banquetes de sabios, los enigmas se presentaban por escrito.
Algunos los leerían, otros sólo los escucharían repetidas veces. En cambio
tanto Luis de Escobar como Sebastián de Horozco, y es de suponer que otros
autores, recibían por carta sus enigmas y respondían de la misma manera. El
público podía encontrar algunos enigmas en los pliegos de ciego, en almanaques
o el manuscrito pegado en algunos sitios. Veamos cómo divertirá el bufón a las
damas en las propias palabras de Octavio:
En
un macho andador vendré á este jardin á esta hora, donde estaré más asistente
en él que los mármoles de sus fuentes, cerca de la que más gustáredes, pues hay
tantas en que escoger, dispongo de entreteneros las tardes hasta la noche, y ha
de ser desta manera. Que á la persona que le tocare, ó por suerte ó mandato,
cuente á todos una novela con la mejor prosa que de su cosecha tuviere, y luego
que se acabe, lleve dos remates con dos ingeniosos enigmas, que digan asi mismo
otras dos personas que para esto sean señaladas por sus turnos mientras durase
este gustoso ejercicio, sazonando yo todo esto antes y después, cantando alguna
letra ó romance hecho á algún gracioso suceso, ó repentinamente al asunto que
se me señalare, que con eso y con cantar á tres y cuatro voces algunos tonos
que yo he enseñado á estas señoras, pienso que podremos dar á esta conversación
el título de las "Tardes entretenidas", y espero de los agudos
ingenios de todas estas damas que han de novelar muy á imitación de lo de Italia
donde tanto se han preciado desto.
Los
enigmas, como se observa en esta explicación, no tienen relación alguna con la
novela que se contará, lo cual nos permitirá entresacarlos de la obra sin
pecado alguno, si bien, he de transcribir algunos de los comentarios que se
vierten en la tertulia sobre los propios enigmas. Estos se componen de un
grabado impreso, el enunciado en verso y la solución dada por los personajes.
Es el único libro de novelas cortas con pinturas de los enigmas. Tal como lo
vimos con Alonso de Ledesma, muchos enigmas eran dibujados, pero las pinturas
rara vez pasaron a imprimirse en los libros.
La obra contiene seis momentos, seis novelas, con sus intermedios, compuestos
estos, como lo anuncia Octavio, por dos enigmas y algunas canciones o
chancetas. De los doce enigmas, voy a tomar uno por los tres primeros momentos
a fin de no hacer demasiado largo este apartado, y los nueve enigmas restantes
los remito al Enigmaton, que es la segunda parte de estos apuntes.
El amor en la vengaza es el título de la primera novela, al final de
la cual, aparecen los dos primeros. Las ilustraciones provienen de la edición
de Patrizia Campana (1992)
Gustosísimas quedaron aquellas damas y Octavio, así de la artificiosa novela
con que doña Angela les había entretenido aquella tarde, como de la gracia con
que se la refirió; y por darle buen remate pidieron á doña Laura, que era á
quien había tocado la suerte del primer enigma, que se les dijese; y ella,
obedeciendo, sacó un papel en que le traía pintado, pechos de ave, y en lugar
de brazos, alas extendidas y los muslos y pies de cabra:
ENIGMA
Universal
hacedor
de los cielos y la tierra
soy, y se hallan en mí
tres sujetos y una esencia.
Forma perfecta les di
á las deidades excelsas,
á los cielos cristalinos,
á la luna, sol y estrellas.
Forjó los cuatro elementos,
dándole al fuego su esfera,
su región al aire vago,
su centro al agua y la tierra.
Di á la tierra alegre ornato
con ríos que la atraviesan,
con flores que la matizan]
con plantas que la hermosean.
En su dilatado espacio
hacer puede aves diversas,
que girando por los aires
sus varios colores muestran.
Formó en los montes y valles,
anímalejos y fieras,
desde la pequeña hormiga
hasta la sierpe soberbia.
Yo hice cuantos pescados
encubren las hondas crespas
del imperio que Neptuno
con su tridente gobierna.
Y para gozar de todo
el resto de mi potencia,
eché, dando forma al hombre,
criatura más perfecta.
Dile amada compañía;
dilató su descendencia,
formando con variedad
sin ser la Naturaleza.
Al mismo Dios hice humano,
manifestando mi ciencia
de su excelsiva pasión
los tormentos y las penas.
Artífice general
soy, docto en todas materias;
no soy Dios, mas hago santos,
que pongo en la gloriosa excelsa.
Los
contertulianos quedaron tan confusos como lo podría estar el amable lector, al
grado que, tras un largo rato de maquinar posibles soluciones, Octavio se
declaró por vencido y lo mismo hicieron las otras damas, a lo que la señora
Laura repuso:
—Mi
enigma, hermosas señoras, no es otra cosa que el pincel, y así conviene con lo
que contiene la pintura que habéis visto, pues consta del palillo, que es la
cabeza; de un cañón de ave que se forma el cuerpo que veis, y últimamente los
pies, que es con lo que se pinta de .pelos de cabra, y así los tiene en la
forma deste animal: es el que universalmente forma todo lo referido, y al mismo
Dios humanado, y con haberos dicho su declaración cumplo con lo que me toca.
"De
la fantasma de Valencia" se titula la segunda novela, la cual tocó contar
a la señora Laura y, dice Castillo, gustó mucho a los oyentes, que
"pidieron a doña Constanza que dijese su enigma", el cual traía
pintada en una tarjeta una mujer con sola una túnica blanca vestida. Sus versos
decían:
ENIGMA
La
tierra me produció
con infinidad de partos,
gozando florida edad
en mis pueriles años.
Pero la industria del hombre,
no gocé mi infancia, cuando
mil inauditos martirios
previno por darme estado.
Llegué á verme ya en la tela,
después que sufrí en el campo
del aire las inclemencias,
del sol los fogosos rayos
.Mil cuchilladas me dieron,
y el cuerpo me penetraron
con unas buidas puntas
de puñales acerados
Al fin salí destas penas,
cansada destos trabajos,
para servir á los hombres
de cotidiano regalo.
Y soy tan amiga dellos,
que le tienen por descalzo
al que no me trae consigo
en cualquier forzoso caso.
Con ellos asisto siempre,
y aunque me bautizan tantos,
al dar á alguno el bautismo
continuamente me aparto.
Enfado á las Religiones,
aborrécenme los Santos,
que con causa, y causa justa
me han dado destierro largo.
Es mi condición tan buena,
que por costumbre he tomado
ser con villanos grosera
y sencilla con hidalgos.
Por si no me conocieren,
digo (con que me declaro),
que la mitad de mi nombre
La
respuesta al enigma, según doña Lucrecia, hermana de doña Constanza, no podía
ser más sencillo: la camisa. Siguió el juego muy entretenido y tras la tercera
novela, que era El Proteo de Madrid, se hicieron algunos
comentarios curiosos sobre el enigma que seguía, el cual tocaba decir a doña
Laura. El que habla primero es el animador de la tertulia:
Que
mi señora doña Laura nos diga su enigma, que de su buen ingenio podemos esperar
una gran cosa, si no ha pedido los versos de limosna, como muchos, que
socorridos desta caridad se hacen poetas.
La inventiva, dijo doña Laura, es mía, mas los versos no, porque me he valido
de lo que estas señoras, buscando quien me los hiciese.
—¿Y cuánto se le pagó al tal poeta por su trabajo? Dijo Octavio.
—Téngole concertado por año, respondió doña Laura, y por sus tercios le acudo
con el salario.
—Poeta aprovechado me parece, dijo Octavio; aunque más envidio á su espíritu
que á su cuerpo, pues, que no duda que vuestros gajes serán más favores que
dineros.
—Sea lo que fuera, dijo doña Laura, mi enigma es este.
Aquí sacó un papel donde, traía una bien colorida tarjeta, y en su blanco
pintada una mujer vestida de pluma, y con alas extendidas, los pies negros y
muy juntos, y decían los versos:
ENIGMA
Del
solar que ensalza á muchos
hasta el frígido elemento
nací para ser del mundo
intérprete de conceptos.
Para tener nueva traza
pasé insufribles tormentos,
y aunque entonces los sentí
lloro cuando no los siento.
Casáronme con un hombre
etiope por lo negro,
y si no es negro de allá,
al menos parece dellos.
Llegóme á buenos y malos,
reveíanme sus secretos,
sus voluntades declaro,
publico sus pensamientos.
Tal vez soy de enamorados
la tercera en sus martelos,
tal vez soy descomedida,
tal virtuosa me muestro.
Simbolizo con las nubes
los vapores recogiendo,
y en diferentes lugares
lo que he recogido vierto.
A cuántos he remediado;
¿cuántos quito el remedio!,
que con aquello que amparo
con aquello mismo ofendo.
Favorécenme monarcas,
títulos y caballeros,
que no lo fuesen sin mí,
tan grande valor encierro.
Y con esto me declaro
al confuso entendimiento,
que soy mala con el malo,
y soy buena con el bueno.
—Mi enigma, dudosas y confusas señoras, es la pluma, y para que veáis que sus
propiedades concuerdan bien con su pintura y versos, la vuelvo á referir.
Hízolo asi, y vieron todas ser lo que les había dicho, y que estaba dispuesto
con grande agudeza de ingenio.
Nos
quedan nueve enigmas para rematar, ya sin comentarios ni propios ni de los
autores, en la segunda parte de estos apuntes. Sacrificamos en esa parte algo
de su contexto original, pero queda este apartado como ejemplo de lo que
envuelve cada enigma. No sólo los comentarios al final de novela, sino el
ambiente social, la época, el autor, el Siglo de Oro, etc. Uno de tales enigmas
tiene la particularidad de ser respondido por una mujer de la servidumbre. Lo
interesante de la presentación de los enigmas es que Castillo no da la
respuesta de antemano, sino que deja que el lector vaya descubriendo al mismo
tiempo que los personajes. La obra, por cierto, se encuentra muy a la mano en
archivos de Internet.
Referencias
(1)
Alonso del Castillo Solórzano. Tardes entretenidas, Colección selecta de
Antiguas Novelas Españolas, Tomo IX Madrid 1908
Este
parece ser un verdadero enigma: ¿Quién escribió Navidad de Zaragoza
repartida en quatro noches? Lo tengo como obra de don Matías de Aguirre del
Pozo y Felices, hijo de don Matías Aguirre y Sebastián, pero precisamente en
el Catálogo Bibliográfico de don Cayetano De La Barrera y
Leirado, aparece como obra del padre y el comentario de que por un error se
atribuye al hijo. Apunta don Cayetano que se imprimió en 1634 (¿edición
fantasma?), mientras que en otra fuente aparece que se publicó en 1654. El caso
es que ambos son autores de poco renombre y existen pocos datos suyos; sin
embargo, la Primera Noche de Navidad de Zaragoza,
es sumamente atractiva por la presentación de sus enigmas y, lejos de la
polémica, aquí veremos cómo se da un juego muy entretenido entre los
contertulianos que fallan una y otra vez en sus respuestas y por ello han de
pagar su equívoco complaciendo a las damas con canciones y versos. Matías
Aguirre, sea cual fuera de los dos, desarrolla un esquema muy repetible en toda
clase de historias. La idea de pasar las cuatro noches entretenidas
es de cuatro caballeros, Solardo, Justino, Terencio y Marcelo que disponen de
un palacio para este solaz, con espacios para la representación de una comedia
y atender a sus invitados. Entre estos se encuentran cuatro damas, Diabella,
Aurora, Aminta y Lizarda, quienes han de presentar a los caballeros sus
enigmas. Luego de que la fiesta comenzara con algunas canciones Diabella,
a quien Solardo, el rey de esa noche, concede el honor, pronuncia el primer enigma;
ENIGMA(1).
Vizarro
espiritu soi
I cuerpo también sustento,
Estoi donde bien me siento,
No me siento donde estoi:
Todos me llevan en si,
O por dezir como ando,
De si me están arrojando,
Y no están en si sin mi.
A
diferencia de Gaspar Gil Polo, Cervantes y Castillo, nuestro enigmatista hace
más divertido el juego castigando una y otra vez a los cuatro caballeros, por
fallar en la respuesta, la cual es parte del juego literario como veremos. La
primera equivocación corresponde a Lisardo que en castigo es mandado a decir
una novela en verso o alguna relación:
Discurriendo
con temor
el enigma bien pensado,
de mi discurso he sacado
que significa el amor.
El
segundo castigado lo es Justino "sin haber discurrido mucho en el
enigma", dijo así:
Para
conseguir la palma
que al acierto se ha ofrecido,
yo el enigma he discurrido,
y oculto comprende al alma.
Uno
tras otro los caballeros son castigados hasta que alguno acierta. Veamos la
solución que da Nerencio:
Cosa
de tal movimiento
y espíritu de tal ser,
yo me atrevo a defender,
que es el alterado viento.
Aquí
entra un comentario propio de la narrativa cortesana en la que se inscribe esta
obra: "le dio el premio Diabella, otorgándole el acierto (que es bastante
premio el si de una Dama)". En seguida se desmenuza el acertijo, verso
tras verso, para explicar que ha sido perfectamente inventado. Para ello se
cita a los clásicos y a los poetas castellanos más renombrados. Cada verso
merece más de una cuartilla de citas y referencia cultas para defender lo que
expresa cada línea. Qué puede ser considerado "espíritu", que tiene
"cuerpo", etc.
Veamos unos pequeños fragmentos de tal explicación que tiende a defender lo
justo y apropiado del enigma a través de cada uno de sus versos:
Dice el primer verso: "Visarro espíritu soi", y en ello no desdice
del viento, pues es tan sutil, y tan ligero, que le pueden dar nombre de
espíritu, como lo dice Aurelio Prudencio: Sed aura suavis spiritus; oímos sus
voces, y sus ruidosos movimientos, y nunca sabemos donde va, ni las causas que
le mueven, para encaminarle desde la más alta fuerza, hasta el más escondido
valle, y desde la mas altiva montaña, hasta la selva más reservada de sus
furias… "Y cuerpo también sustento", dice el segundo verso
porque el viento, según buena Filosofía, es de sustancia corpórea como se ve en
Aristóteles, lib 6. de la Física, también en el celebre poeta don Luís de
Góngora, lo conoce corpóreo, dice en sus soledades:
Cuando salio bastante a dar Leonora
cuerpo a los vientos, y a las piedras alma. Al entrar al segundo
enigma ya estamos perfectamente ilustrados por Ovidio, Aristóteles, Góngora y
todos los clásicos. Es el turno de Aurora quien presenta el siguiente enigma:
ENIGMA(2).
Soi
de sombras rei cautivo,
Uencer al hombre, es mi acierto,
En donde él está más muerto,
No dejo de estar más vivo:
Ñocivo mi engaño ya,
Ocasiona suaves dejos;
El que está de mi más lejos,
Siempre más cercano está.
A todos pareció difícil la enigma solamente a uno de la plebe, que por afuera
de los asientos oía lo que se conversaba, y así dijo con muy levantada voz: que
era el demonio, con lo que pensó haber conseguido el acierto... Pasado pues el
alboroto que causó aquella respuesta volandera, dijo Marcelo:
Cosa de tanto rigor,
Causa de tanto pesar,
Y que gustos sabe dar,
Quién puede ser sino Amor?
Una
a una van sucediéndose las respuestas incorrectas como la de Marcelo, y cada
vez que falla el caballero es mandado a decir una manda. Aquí tenemos las
respuestas equívocas y la correcta:
Aunque
al peligro me entrego
Del acierto que procuro,
Yo en mi discurso asseguro,
Que explica el enigma, al fuego.
Si, para adquirir la suerte
algo se ha de aventurar;
Yo al riesgo me he de arrojar,
declarando, que es la muerte.
SOLUCIÓN
Recelado el desempeño,
llego turbado a decir,
que es agora en mi sentir
este enigma, el mismo sueño
Tal
como en el primer enigma, Aguirre se solaza con explicar la justeza de verso
tras verso con citas de los clásicos, a fin de convencer a la audiencia, por
ejemplo, que el estar profundamente dormido, en el tercer verso, es semejante a
la muerte; hasta que concede la palabra al siguiente enigmatista, que es
Aminta;
ENIGMA(3).
Rijo
a los hombre velando
En una prisión cautivo,
Llamo sin voz muerto, vivo,
Ordeno, y ando rodando;
Jarcias de yerros me alientan,
Soi galante sin pessar,
Oficio tengo que dar,
I aun lo que doy, me lo cuentan.
Si miro con atención
el enigma bien pensado
con temeroso cuidado,
diré que es el corazón,
Si el enigma considero
con lo qe passa en el mundo;
yo agora en decir me fundo,
que significa el dinero.
SOLUCIÓN
El que rige, y siempre da
entre yerros alentado,
de mi discurso he sacado,
que el Reloj solo será,
La
explicación que hacen los contertulios a cada verso, señala, entre otras cosas,
que los relojes en ese tiempo se encuentran "prisioneros" entre las
torres de las iglesias y que se mueven gracias a las jarcias, o sea las cuerdas
que enlazan los mecanismos que son de "yerro". Yerro, de acuerdo
al Diccionario de autoridades, se dice "por metal", o sea
por hierro. El último enigma lo presenta "la prudente Lizarda".
ENIGMA(4).
Del mundo me hice señor,
I por ello fui quemado;
No dejo la cruz de lado,
Espantado del ardor:
Rei poderoso nací,
Oi causo mal por mil modos
Estoi andando por todos
Si todos andan por mi.
La cruz al lado mirada,
y que ha passado por fuego;
juzgo en mi discurso ciego,
que significa la espada.
CASI ATINA
Aunque el equivoco ignoro,
en mi discurso me fundo,
que es señor de todo el mundo
por su estimación, el oro.
SOLUCIÓN
Yo de mi discurso infiero,
que cosa de tal poder
no puede en el mundo haber
sino que sea el dinero.
A
esta hora estaba ya lista la comedia que se iba a representar, por lo que es el
momento para terminar con el duelo de enigmas. Las siguientes noches
transcurren entre relatos y comedias.
Referencias
(1)
Matias de Aguirre del Pozo y Felices. Navidad de Zaragoza repartida en quatro
noches, p.14, Juan de Ybar, Zaragoza 1654
(2) Ibidem p 28
(3) Ibidem. p 40
(4) Ibidem p 50.
Lope
de Vega, el Fénix de los Ingenios, no podría dejar de destacarse como
enigmatista en algunas de sus comedias. Los pastores de Belén,
1612, la estampa de un Nacimiento puesto en escena, estaba dedicada a su hijo,
el niño Carlos Felix, que murió a la edad de siete años, por eso, seguramente,
como dice Alonso Zamora Vicente, "el Niño al que se canta en Los
pastores es de veras un niño, un niño que muy bien podía estar en la
calle de Francos, para el que Lope escribió, cantándosela luego, la más hermosa
canción de cuna de la literatura española".
Lope ha de seguir el esquema de Gil Polo y Cervantes, entreteniendo a sus
pastores con versos, historias, canciones, competencias y enigmas; pero, genial
como es, no se conforma con hacer pasar el rato a sus pastores con unos cuantos
enigmas, sino que con el pretexto de celebrar el nacimiento de Juan, primo de
Jesús, promete una fiesta que asombre al mundo(1).
—Justo
será —dijo Alfefibeo—, pastores, que para el alegre día que señaláredes a
gloria deste santo niño hagamos alguna fiesta que asombre estas aldeas y que la
puedan envidiar las más populosas ciudades.
En
efecto, no tardan los pastores en acordar que habrá premios para el que trajese
la mejor danza de cuatro, de seis o de más personas; para el que sacare mejor
invención, para el que pusiere el mejor hieroglífico o preguntare mejor enigma,
para el que mejor glosare ciertos versos, para el que mejor representare una
égloga que "no pase de trescientos versos"; para el que mejor contase
una historia, para el que hiciere el mejor juego, "y si quisiéredes
saltar, correr, luchar y otros iguales ejercicios, a la disposición de vuestros
votos". No podía Lope ser de otro modo y antes de exhibir los
enigmas, hace gala de sus hieroglíficos, uno de los cuales remití a otro
apartado como ejemplo. Finalmente, digo para estas notas, trajeron los enigmas.
"La primera decía ansí" (recuérdese que en esos tiempos dicen la
enigma)(2):
Tengo
en el cielo lugar,
aunque imaginario soi,
Bien o mal dicen que doy,
o que le puedo causar.
Soy hombre, león, cordero.
Agua, toro y virgen soy.
Flechas tiro, y, en fin, doy
por peso el tiempo que quiero.
Es mi nombre y calidad
de suerte que decir puedo
que con la mitad concedo
y niego con la mitad.
La
solución a este enigma no tardó mucho en declararse, pues no faltó quien dijera
que se trataba del Sino, es decir del Destino enmarcado por los signos
astrológicos que se dibujan en el cielo. Sobre su nombre y calidad habría que
decir que con la mitad de la palabra, si, concede, y con la
otra, no, niega. Dejo a Lope continuar con los siguientes enigmas y
los comentarios pastoriles, empezando con el segundo enigma:
¿Quién
es aquel que contiene
la más perfeta figura,
fue prisión y es hermosura,
que varias colores tiene?
Encierra dentro de sí
al mesmo que le sustenta,
y aunque es precioso, aposenta
otro más precioso en sí.
Es señor de diez lugares,
y aunque se mueve y escribe,
impares números vive,
porque nunca vive en pares.
Es varon, y hembra tan vana,
aunque parto de la tierra,
que si su dueño le encierra
se sale por la ventana.
Varias cosas decían los pastores para definir por las partes el todo deste
enigma, pero sólo Laureno dando en el blanco, dijo que era el Anillo, que por
ser círculo es la figura más perfeta. Fue señal de prisión antiguamente, y
después hermosura de la mano con las varias colores de los esmaltes o piedras.
Encierra y ciñe dentro de sí al dedo, que es el que le sustenta y trae; y
aunque es precioso, por ser de oro, aposenta otro más precioso, que es el rubí
o el diamante que engasta. Es señor de diez lugares porque en cualquiera de los
diez dedos tiene señorío. Muévese y escribe porque va con los dedos que tienen
la pluma cuando está en ellos. Vive en los cinco, que es número impar; porque a
un mismo tiempo no puede estar en las dos manos. Es varon por el oro, hembra
por la piedra; parto de la tierra porque nace en sus minas. Si su dueño le encierra
con el guante, es muy ordinario salir la piedra, por lo que con cuidado rompen
dél para que se vea. Dieron a Laureno por premio un libro de pergamino en que
estaba escrito el Pentateuco de curiosa letra. Las cubiertas eran de tablas de
cedro, y las manillas de plata. El tercero enigma
decía ansí:
Sin cesar, porque me fundo,
cual nave, en madera y lino,
al modo del Sol camino
todo lo que alcanza el mundo.
Y como metida estoy
siempre entre tantas marañas,
voy dejando las entrañas
por dondequiera que voy.
Como una caña delgada
es débil mi corazón,
hilos mis entrañas son;
que hasta el alma tengo hilada.
Mi música es canto llano.
Sé contar, pintar, vestir.
Finalmente, hasta morir
voy siempre de mano en mano.
Hubo sobre este enigma tantas voces entre Eliud y Carmelino que fue menester
que la autoridad de Glicerio se descompusiese, porque Carmelino quería que
fuese la moneda, porque decía que sin cesar andaba el mundo y que siempre
estaba metida entre marañas de pleitos; y que con ella se vestían los hombres y
que se contaba por números; y su música era el sonido del dinero; que pintaba
las medallas, armas y impresas de los Príncipes, y que, últimamente, hasta que
se deshacía andaba de mano en mano. Pero Eliud, que había dado en lo más
cierto, dijo que era la lanzadera de los tejedores, porque era como nave de
madera y lino, que es de lo que va compuesta, a la traza de un barco o galera;
y que anda sin cesar todo lo que alcanza el mundo, porque el hombre es llamado
pequeño mundo y la lanzadera anda todo lo que un hombre alcanza de brazo a
brazo; y que estaba metida entre las marañas siempre de la tela, por donde iba
dejando las entrañas, que era el hilo que en todos aquellos caminos va
gastando; que tenía el corazón como una caña por la canilla que lleva en medio;
que eran hilo sus entrañas y que tenía hilada el alma por el lino o seda que se
devana en ella; que su música es canto llano porque siempre hace un mismo son;
que cuenta porque toda es cuenta; que pinta por las labores que hace; que viste
porque la seda y el lienzo nos viste, y que hasta morir anda de mano en mano,
porque hasta que se acaban los hilos o la tela siempre anda de la una a la otra
en los telares. Esto pareció lo cierto desta alegoría, y ansí, mandaron callar
a Carmelino y dieron a Eliud un sombrero de paja, tan curiosamente labrado que
parecía de oro rizo: el aforro era de seda y el cordon de seda y oro, con dos
borlas de aljófar. Con esto se propuso el cuarto enigma, que decía ansí:
¿Quién es aquel liberal,
que es pródigo y no lo siente,
porque sabe claramente
que le ha de sobrar caudal.
Promete indicios tan ciertos,
que todos los cumple bien,
sino es que ocasión le den
para decir desconciertos.
Es descubridor de engaños
y quien más llama y advierte,
embajador de la muerte
y medida de los años.
Es necio en sus condiciones,
con ser harto bachiller,
porque habla sin saber
en todas las ocasiones.
Y aunque callando ni hablando
no peca, es muy de notar
que mientras no puede hablar
está siempre murmurando.
Vieron los pastores que se levantaba a declarar este enigma Griselda, pastora
celebrada en aquellos valles por su hermosura y entendimiento, y en quien no
había otra falta que su misma confianza (que en mujeres no suele ser pequeña),
y ansí, le dieron aplauso. Y ella acertó en su pensamiento, porque dijo que era
el reloj, que es tan liberal y pródigo que siempre está dando, sin sentir lo
que da ni tener miedo que el caudal pueda acabársele. Las señales que promete
por la saeta o índice que muestra las horas, cumple con darlas a su tiempo, si
no es que por desconcierto de las ruedas no sea posible. Dice que es
descubridor de engaños y que llama y avisa: efetos todos de las horas que pasan
por nuestra vida tan apriesa. Llámale embajador de la muerte con razón, porque
siempre esta tratando su venida. Que sea medida del tiempo es cosa clara, pues
le divide. Habla como necio porque es mucho y siempre, y sin saber lo que dice;
y que cuando deja de hablar murmura, porque mientras no da siempre está
haciendo ruido con el movimiento de las ruedas. Dieron a Griselda un rebociño56
de palmilla verde con unos vivos de raso encarnado, y un aforro de pieles
blancas y pardas a labores. De otras enigmas pudiera hacer memoria, pero no es
justo cansaros tanto tiempo con un manjar mismo
Esta
fiesta se cuenta en el segundo libro de la obra que consta de cuatro libros. En
el tercero se festeja ya el nacimiento del niño Jesús y se entona la canción de
cuna que al decir de Zamora Vicente es la más hermosa de la literatura
española. En el cuarto libro, los pastores acompañan a la sagrada familia hasta
el momento en que se ponen a salvo de Herodes. Lope termina la obra con este
párrafo(3):
No
dieron lugar los egipcios a que pasase adelante la triste profecía de Marandra
en tiempo de tanto regocijo, y ansí, llevándole entre todos a una casa que les
pareció conveniente y que estaba desocupada (¡dichosa ella, que mereció tales
huéspedes!), decendió la Virgen, José sacó la ropa, al Niño dieron dátiles, los
Ángeles hicieron cuerpo de guarda, y mis pastores fin a su discurso.
De
los enigmas de Los Pastores de Belén, el primero de ellos, que
aparece antes del anterior torneo de enigmas, es el más conocido y merece un
tratamiento aparte de los presentados anteriormente por tratarse de una
cantaleta en contra de las mujeres muy repetida en esos años y en los nuestros.
Generalmente se publica sin la aclaración que hace el propio Lope de Vega y que
aquí me permito transcribir con la disculpa correspondiente del pastor(4):
—Si
se ha de tratar dellas —dijo Ergasto—, declárame tú un enigma, hermosa Cloris.
—Si supiere —respondió humilde Cloris discreta—. Y si no, perdonarás, Ergasto,
mi ignorancia.
El pastor, satisfaciendo a su desconfianza, propuso estos versos:
Decid, pastores, cómo se apellida
aquella que entre montes fue nacida,
con siete letras entre espinas fieras,
de la cual, si quitáis las dos postreras,
en mil no hallaréis una:
tanto se estima cuando se halla alguna.
Rindiose Cloris, perezosa de afligir su entendimiento, más presto de lo que
pensó Ergasto, y él dijo:
—Aquel castaño lleva la declaración de aquesta enigma, entre cuyos erizos lo
dice el fruto; de quien si quitas las dos postreras letras, queda la virtud que
en la mujer resplandece más, que es el ser casta.
—Pues ¿por qué dices —replicó Niseida— que en mil no se hallará una? Agravio es
ése a las mujeres. Mejor hubieras dicho que en mil no hay una que no lo sea.
—Mira, Niseida —dijo Ergasto—, cuando una cosa se quiere encarecer, con hacerla
rara al mundo parece que lo queda en todo rigor... Pésame, honestísimas
serranas, de haberlo dicho: así aprendí el enigma, así le dije. Mas yo os doy
la palabra de quitarle, si se me ofrece otra ocasión, los dos postreros versos.
Referencias
(1)
Lope de Vega. Los pastores de Belén, Prosas y Versos Divinos de Lope de Vega
Carpio Dirigidos a Carlos Félix su hijo. Texto preparado por Enrique Suárez
Figaredo. Barcelona 2011 pp. 114
(2) Ibidem p. 121—125
(3) Ibidem p. 243
(4) Ibidem p. 89—90
§ 21. ¿Un zazanile con Lope de Vega?
Menudo
enigma. En la adición que hice en el apartado IV señalaba que la obra magna de
fray Bernardino de Sahagún, la Historia General de las Cosas de la Nueva
España, anduvo desde que se la arrebató de sus manos, rodando de un lado a
otro. Esto ocurre en 1570, cuando el provincial fray Alonso de Escalona recogió
"todos sus libros, que se dispersaron por toda la provincia"(1).
No tiene caso detallar los avatares de la obra que se repartió entre los
censores y fue aprovechada por diversos autores para nutrir sus historias de
Indias. En 1575 Sahagún volvió a trabajar en su obra, pero entre esos años, una
copia de su trabajo llegó a Francisco Hernández(2), protomédico de
Felipe II y uno de los más extraordinarios naturalistas de ese que también fue
el Siglo de Oro de la medicina española. Aquí en México se habló del
"robo" que hizo Hernández a Sahagún. Francisco Hernández llegó a
México precisamente en 1570 en compañía de su hijo mayor Juan como secretario
de la expedición, y regresó a España en 1577. Falleció un año después dejando
sus libros y documentos en manos de su hijo Juan Fernandez de Sotomayor.
Francisco Hernández de Toledo, nació en la Puebla de Montealban, lugar donde se
cuenta solía llegar Lope de Vega al Mesón Mayor. Hernández trabajó en Toledo
hasta 1568 o 1569, fecha en que pasó al servicio del rey, o mejor dicho a
preparar la expedición científica a México. Francisco del Paso y Troncoso
afirma, y documenta para probarlo(3), que "el doctor Hernández
fue, sin duda alguna, quien hizo mayor uso de los Memoriales de
Sahagún; pues tomó de ellos, a manos llenas, todo lo que le convino para sus
obras históricas, y entiendo que también para las de su Historia
Natural como que fue él por otra parte, quien retuvo por más tiempo en
su poder esos papeles, según parece, y quien dispuso de mayor número de ellos.
Y no sólo vio los escritos del misionero, sino también las pinturas con que
éste ilustró su obra".
Hay muchos años de distancia entre Francisco Hernández y Lope de Vega. Lope
llega a Toledo en 1590, cuando ya había muerto Hernández, pero en donde vivía
su hijo mayor que fue el secretario de la expedición. Juan Fernández de
Montemayor y Lope de Vega pudieron coincidir en Toledo lo mismo que en la
Puebla de Montealbán donde la familia tenía propiedades. Al morir Juan
Fernández en 1597, hereda los libros y documentos de su padre al convento de
carmelitas descalzos de Toledo en donde se conservan hasta el año de 1611.
Si la obra de Sahagún, como documenta Francisco del Paso y Troncoso, llegó a
manos del doctor Francisco Hernández, es probable que algún documento de esta
quedase con su hijo Juan, heredero suyo, sobre todo las preciosas pinturas de
los indios. Juan Fernández, como secretario de la expedición, no podía ser
ignorante de los papeles y trabajos de su padre y conoció de seguro contenidos
de la obra de Sahagún.
Ubicamos a Lope de Vega en Toledo, su ciudad adoptiva, en 1590 y posteriormente
entre 1604 y 1610, periodos en los que toda la documentación del protomédico
estuvo guardada mal que bien por los carmelitas.
. De los doce libros de que consta la obra magna de Sahagún, el sexto es el de
más amena lectura, el que cualquiera puede entender sin estar enterado de las
demás cuestiones de los indios de México. El doctor Hernández aprendió nahuatl
y se valió de la obra de Sahagún para la traducción de su propia obra al idioma
mexicano.
Imaginemos un encuentro entre el joven Lope de Vega, ávido de conocer noticias
de las Indias, y Juan Fernández que tenía fama de haber estado en la mayor
expedición científica de la época. El interés de Lope por el Nuevo Mundo ha
sido ampliamente documentado y hasta jugando en lo que era en esa época el
principal entretenimiento en las reuniones sociales, resolver enigmas, pudo
conocer el cosa y cosa mexicano. O si no tuvo relación con Fernández, la pudo
tener con alguno de los personajes relacionados con él o que con diversos fines
examinaron la obra del doctor Hernández antes de que esta saliese del convento
y quedara en manos de Felipe II. Por otro lado no se puede saber si va ahí
parte de la obra de Sahagún, pero hay un dato interesante que hace sospechar
que algo había: cuando Juan Batista Muñoz es nombrado en 1779 historiógrafo de
las Indias, se pone tras el paradero de los manuscritos de Sahagún y en lugar
de dirigirse a Tolosa, donde para entonces se guardaba uno de los códices, los
busca en los archivos de Sevilla y Simancas(4). ¿Por qué en
Simancas? Ahí se encuentra el testamento del doctor Francisco Hernández de
Toledo.
Conociendo el genio, Lope tomaba de aquí o de allá cualquier cosa que nutriera
su inspiración. Ya vimos en un apartado anterior cómo retoma estribillos del
Cancionero General. Al genio no le basta escuchar a las musas, sino al igual
que Quevedo que vive en conversación con los difuntos, necesita allegarse de
mundo de todas las maneras posibles. No es descabellado suponer que el ilustre
zazanile de la aguja que llegó a Galicia y luego a Perú (Qué cosa y cosa,
que va por un valle, y lleva las tripas arrastrando)(5), pudo
pasar por sus manos u oídos y sugerirle el enigma de la lanzadera que incluido
está en Los Pastores de Belén, escrita en 1611, cuando los
documentos de Hernández andaban a la deriva. Lope no iba a repetirlo tal cual,
sino tomando la esencia, hacer algo más elaborado, trasladando la solución a la
lanzadera para tejer:
Y
como metida estoy
siempre entre tantas marañas,
voy dejando las entrañas
por dondequiera que voy.
Entre
tantos enigmas, acertijos y adivinanzas que se han recopilado sobre la aguja y
la antigua lanzadera, es el único que, aparte de los consignados en el apartado
mencionado, hace referencia al hilo visto como tripas o entrañas.
Referencias
(1)
Joaquín Garcia Izcabalceta, Obras, Tomo III. Biblioteca de Autores Mexicanos,
México, 1896., p.200
(2) Ibidem p. 216
(3) Bernal Ignacio, Vida y obra de fray Barnardino de Sahagún, tema de dos
cartas inéditas de Francisco del Paso y Troncoso a Don Joaquñin García
Icazbalceta, Revista de Estudios de Cultura Nahuatl,, Vol.15, UNAM, versión
digital, p. 273, 281.
(4) García Izcabalceta, Ob. Cit. 218—219
(5) Fray Bernardino de Sahagún Historia General de las Cosas de la Nueva
España, Edición y notas de Carlos María Bustamante, 1829, Tomo II.Libro
VI,Capìtulo XLIII, p. 236
§ 22. Formas literarias del enigma
Quintiliano
es un buen referente para situarnos en este apartado. Dice él que "Hay dos
especies de tropos: Unos sirven para la significación, como la metáfora,
sinécdoque, metonimia, antonomasia, onomatopeya y catacresis, y otros para
adorno, como el epíteto, alegoría, enigma, ironía, perífrasis, hipérbaton e
hipérbole".
Un tropo, recordemos al mismo Quintiliano, "es la mutación del significado
de una palabra a otro, pero con gracia"(1). Nuestro autor
es muy quisquilloso en esto y reprueba el mal uso de los recursos poéticos. Es
poco afecto a las obscuridades del idioma y por ello, tras definir a la
metáfora como el más bello recurso, señala: "Mas así como el moderado y
oportuno uso de este tropo hace clara la oración, así el frecuente no sólo la obscurece,
sino que la hace enteramente fastidiosa, y continuado viene a dar en alegoría y
enigmas"(2). Más adelante habla de las hermosas posibilidades
de la alegoría, y terminan sentencioso: "La alegoría que es obscura se
llama enigma"(3). Lo único a favor del enigma que sacamos con
Quintiliano es su inclusión como uno de las figuras retóricas de significación
o sea un tropo, pese a que él lo considera "adorno".
Al contrario de Quintiliano, Baltasar Gracián demuestra su entusiasmo por las
agudezas enigmáticas del tipo al que podíamos considerarlas tropos. Un ejemplo
del enigma como figura retórica es el poema de Sor Juana Inés de la Cruz,
dedicado a San José(4), el cual aparece en Inundación Castólida.
Romance a San José.
Escuchen
qué cosa y cosa
tan maravillosa aquesta:
un marido sin mujer,
y una casada doncella.
Un padre que no ha engendrado
a un hijo, a quien Otro engendra;
un Hijo mayor que el padre,
y un casado con pureza.
Un hombre que da alimentos
al mismo que lo alimenta;
cría al que lo crió, y al mismo
que lo sustenta, sustenta.
Manda a su propio Señor,
y a su hijo Dios respeta;
tiene por Ama una Esclava,
y por Esposa una Reina.
Celos tuvo y confianza,
seguridad y sospechas,
riesgos y seguridades,
necesidad y riquezas.
Tuvo, en fin, todas las cosas
que pueden pensarse buenas;
y es, en fin, de María esposo,
y de Dios, padre en la tierra.
Otro
poema que, al igual que el anterior enigma, no espera respuesta, es este de
Diego Hurtado de Mendoza(5)(1503—1575) al que Francisco Rodríguez
Marín llama "su lindo enigma de los celos"(6):
Definición de los celos
Dama
de gran perfección,
valor y merecimiento,
aquí, Señora, os presento
aquesta definición
de celos y su tormento.
Y aunque no sea mi oficio
ni toque a mi profesión,
con entrañable afición
de haceros algún servicio,
diré que son y no son.
No es padre, suegro, ni yerno,
ni es hijo, hermano, ni tío,
ni el mar, arroyo, ni río,
no es verano, ni es invierno,
ni es otoño, ni estío.
No es ave ni es animal,
ni es luna, sombra ni sol,
becuadro, ni bemol,
piedra, planta, ni metal,
ni pece, ni caracol.
Tampoco es noche ni día,
ni hora, ni mes, ni año,
ni es lienzo, seda, ni paño,
ni es latín ni algarabía,
ni es ogaño ni fue antaño.
Y por más no ir dilatando,
ni proceder a infinito,
mil cosas de decir quito,
y ahora iré declarando
lo que de ellos hallo escrito.
Son celos exhalaciones
que nacen del corazón,
sofística presunción,
que pare imaginaciones
de muy pequeña ocasión.
Es envidia conocida,
que no sabe contentarse,
una paz interrumpida,
yerba en el alma nacida,
muy difícil de arrancarse.
Es jara en yerba tocada,
aljaba que pare flechas,
una traición embozada,
de contrarios rodeada,
cárcel de dos mil sospechas.
Sello, que donde se sella,
tarde o nunca se desprende,
purga que mata bebella,
y es un fuego que se enciende
de muy pequeña centella.
Es una fuente de enojos,
río de muchas corrientes,
camisa hecha de abrojos,
rejalgar para los ojos,
neguijón para los dientes.
Es una fiera muy brava,
que allá en las entrañas mora,
casa do siempre se llora,
y la verdad es esclava,
y la sospecha señora.
Manjar de ruin digestión,
que mandan que no se coma,
es un pasquín que hay en Roma,
un doméstico ladrón,
de las entrañas carcoma.
Dice un devoto señor,
a quien esta plaga alcanza,
que celos nacen de amor;
y respóndele un doctor:
"No hay amor sin confianza."
Ellos son que es cosa, y cosa
que no se deja entender,
un querer y no querer;
no es rosa ni mariposa,
ni son comer ni beber.
Pero si pensar queréis
más de lo que digo yo,
veréis que no es si ni no,
ni cosa que hallaréis,
porque sola se crió.
No le puso su nombre Adán,
ni ellos tienen haz ni envés;
pero si hallarlos queréis,
sabed, Señora, que están
donde vos tenéis los pies.
Diego
Hurtado de Mendoza fue muy amigo de Boscán y Garcilaso de la Vega, quienes dan
a la poesía castellana un vuelco maravilloso con la introducción de las formas
italianizantes, de las que Diego Hurtado de Mendoza es uno de los continuadores
de aquella tendencia sin abandonar la métrica tradicional, como se mira en el
anterior enigma compuesto por coplas de cinco versos de ocho sílabas, las
cuales Díaz Rengifo llama redondillas, de una larga tradición poética.
En este enigma, Mendoza arma sus versos de dos formas: ABBAB y ABAAB,
pero también las quintillas siguen otras rimas: AABBA, ABBAA, ABABA.
Las redondillas de cinco versos fueron muy populares en el Siglo de Oro, si
bien luego se les ha llamado quintillas dejando el nombre original al
conocidísimo cuarteto de arte menor. Los 321 enigmas de Cristóbal Pérez de
Herrera, siguen esta forma popular, que en lo que se refiere a enigmas, él
popularizó. Veamos uno de sus enigmas:
ENIGMA CXV.
¿Cuál
es la casa formada
de vestidos de animales?
Cinco hermanos desiguales
hacen dentro su morada
para librarse de males.
Aquí
el enigmatista sigue la estructura ABBAB, misma de la mayoría de los versos de
Hurtado de Mendoza. Al juntarse dos de estas redondillas se creo la décima, que
llevó el nombre de copla real. En apartados previos aparecen enigmas en décimas
de Cervantes y de Horozco en redondillas castellanas, dos quintillas que
asumían cualquier estructura posible. Más tarde Vicente Espinel propuso una
estructura perfecta, ABBAACCDDC que a la postre se hizo muy popular y se
convirtió en la estrofa octosilábica más practicada; lo que en el verso largo
fue el soneto, lo fue en el verso corto la décima espinela. Y, junto al soneto,
fue la estrofa que se usa con igual eficacia lo mismo como poema acabado que
como estrofa en serie. Una obra de teatro cargada de tropos enigmáticos
como La vida es sueño a lo largo de sus tres actos, nos regala
algunas de las décimas espinelas encadenadas más primorosas del Siglo de Oro.
La última décima del soliloquio de Segismundo resume así las aprehensiones del
prisionero:
En
llegando a esta pasión,
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegios tan suave
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?
De
la misma manera que en La vida es sueño, Calderón utiliza el enigma
como recurso dramático así, en La Aurora en Copacabana, obsequia
esta perla en verso libre que el indio, asombrado de ver del barco del
conquistador español salir una barca, pronuncia(7):
¿Qué
generación es ésta.
Que una bestia grande pare
Otra pequeñita,
Y esta bestia pequeñita
Un hombre?
Las
muchas posibilidades que ofrece la poesía, condujo a otros creadores de
enigmas, como Alonso de Ledesma o Castillo Solórzano, a hacer a un lado la
quintilla y a la décima y utilizar diferentes coplas castellanas. Por cierto,
si no se halló, la solución al enigma CXV de Herrera, esta es el zapato.
El enigma VI que ensarta Alonso Castillo en sus Donaires del parnaso(8) sigue
las pautas del romance, el cual se caracteriza por constituir una serie
indefinida de versos octosílabos, en la cual los pares presentan rima asonante
y los impares quedan sueltos, mismo que trabaja Ledesma en sus Juegos de
Nochebuena.
ENIGMA VI
Aunque
no me veis robusta,
tengo tan duras entrañas,
que aquel que a tocar las llega,
viene a perder en tocarlas.
Diome la Naturaleza
esta librea encarnada,
porque tenga en mí recreo
la primavera bizarra.
Nací de padre sin madre,
con tan gran copia de hermanas,
que con parecernos todas,
no le imitamos su traza.
Suspensas nos tiene a todas,
hasta que el tiempo y su hermana
la ocasión nos separaron
de suspensiones tan largas.
Humillámonos al gusto
del que de estado nos baja,
y dámosle bien por mal,
como Christo nos lo manda.
Si quieren saber mi nombre,
sepan que el principio entabla
en aquella última letra
que el alfabeto señala.
La
letra es Z por supuesto; la solución a este enigma es la Cereza que Castillo
escribe con z.
A las coplas tradicionales, no tardaron en sumarse las nuevas formas poéticas
creadas entonces, y Garcilaso de la Vega, se aparece con un soneto, para
decirnos, con Baltasar Gracián(9), que "también los enigmas
sirven para ponderar un hecho, o un sentimiento grande como se ve en
este:"
Dentro
de mi alma fue de mí engendrado
un dulce amor, y de mi sentimiento
tan aprobado fue su nacimiento
como de un solo hijo deseado;
mas luego del nació quien ha estragado
del todo el amoroso pensamiento;
que en áspero rigor y en gran tormento
los primeros deleites ha trocado.
¡Oh crudo nieto, que das vida al padre
y matas al abuelo! ¿por qué creces
tan disconforme a aquel de que has nacido?
¡Oh celoso temor!, ¿a quién pareces?
¡Qué la envidia, tu propia y fiera madre,
se espanta en ver el monstruo que ha parido!
"Extremada
definición de lo celos", apunta Gracián..
Garcilaso abre el camino a las formas italianizantes de la poesía para repuntar
el Siglo de Oro, pero la Arte Poética española seguiría evolucionando. La silva
con versos consonantes daría origen a la silva de rima irregular que se supone
la composición más moderna de la clásica española, por constituir una forma de
transición hacia el verso libre. Un enigma casi obsceno que se atribuye a
Quevedo con silva consonante esta dedicado a… Bueno, la respuesta se da en una
redondilla al final(10):
ENIGMA
Las
dos somos hermanas producidas
de un parto y por extremo parecidas,
no hay vida cual la nuestra penitente;
siempre andamos de embozo entre la gente,
que a indecencia juzgara
vernos un ojo, cuanto más la cara.
Necesidad precisa
nos tiene muchas veces sin camisa;
gormamos siempre lo que no comemos;
y otro mayor trabajo padecemos:
que por culpas ajenas
somos el dedo malo de las penas.
Un eco es nuestra voz, de que, ofendidos
y con razón, se muestran dos sentidos;
y así la urbanidad, aunque forzadas,
nos tiene a soliloquios condenadas;
es al fin, nuestra vida,
por recoleta, menos desabrida.
Explicación:
Si no quieres trabajar
el ingenio, bella Clori,
orinal somos sin ori.
y Vargas, quitado el var
Una
muestra muy antigua de enigmas en cuartetos alejandrinos, o cuaderna vía,
se encuentran en el Libro de Apolonio(11), del que
transcribo el enigma del espejo, que reaparece en otros autores. La primera
estrofa habla Tarsiana, planteando uno más de los enigmas con que entretiene a
Apolonio, sin saber que es su padre. La segunda estrofa es la respuesta de
Apolonio:
—Nin
sé negro nin blanco, nin he color certero,
Sin lengua con que fable un proverbio señero,
Mas se rendar a todos, siempre sé refertero,
Valo en el mercado, apenas un dinero.
—Dalo por poco precio el bufón el espejo:
Nin es rubio nin negro, nin blanco nin bermejo:
El que en el se cata, veye su mismo cejo,
A altos e a bajos riéndelos en parejo.
En
la cuaderna vía, una estrofa de cuatro versos consonantes uniformes, se
insinúan los versos pareados que dan lugar a adivinanzas menos elaboradas que,
con el tiempo, son tenidas como populares, como este dístico que se puede
derivar de un cuarteto del Libro de Apolonio.
Los
huéspedes son mudos, da voces la posada
¿Cuál será la casa?, preguntó la criada.
O
esta otra `pequeña adivinanza que entresacamos del enigma número diecinueve de
Ledesma y recreamos para darle esa apariencia popular a la que suele devenir el
enigma original.
Dos
casas en el camino
andan con cinco vecinos.
Para
rematar este apartado con broche de oro, va una adivinanza en verso libre, si
bien de mediados del siglo XX, escrita por Federico García Lorca(12).
ADIVINANZA DE LA GUITARRA
En
la redonda
encrucijada
seis doncellas
bailan.
Tres de carne
y tres de plata.
Los sueños de ayer las buscan,
pero la tiene abrazadas
un Polifemo de oro.
¡La guitarra!
La
solución de un enigma se comprueba revisando verso tras verso, como lo hacen
los personajes de Matías de Aguirre en Navidad de Zaragoza,
revisión que salté por demasiado extensa con sus citas clásicas y mitológicas;
cuando la solución del enigma no queda claro, conviene realizar este ejercicio.
En la adivinanza de la guitarra, quien no esté familiarizado con el instrumento
musical, irá descubriendo en la revisión que las seis doncellas que bailan, son
las seis cuerdas. Bailan en la redonda encrucijada, en referencia al cruce de
las cuerdas con la boca de la guitarra. Tres de carne son las cuerdas delgadas,
de tripa; las tres de plata, son de acero y de tonos bajos. Las tiene prendidas
en el cuerpo de la guitarra el cíclope con un solo ojo, que es la boca de la
guitarra. El oro es el color de la guitarra. Los personajes de Montemayor,
Cervantes, Aguirre y Lope de Vega nos muestran cuál es el camino para
interpretar correctamente un enigma.
Referencias
(1)
M. Fabio Quintiliano. Ob. Cit. p.68
(2) Ibidem p. 70—71
(3) Ibidem p. 78
(4) Sor Juana Inés de la Cruz. La Inundación Castálida, Sor Juana Ines de la
Cruz, Barcelona, Linkgua Ed.2009, p. 229
(5) Diego Hurtado de Mendoza. Colección de libros raros o curiosos, Tomo XI,
Obras poéticas de D. Diego Hurtado de Mendoza, Primera edición completa,
Madrid, 1877, pp. 379—383
(6) Baltasar de Alcazar. Poesías de Baltasar del Alcazar, Edición de la Reañl
Academia Española, Madrid 1910 p. LXXVII; El estudio de la obra lo hace
Francisco Rodríguez Marín quien trae a cuento la glosa que hace el poeta al
"verso muchas veces glosado Donde vos tenéis los pies".
(7) Pedro Calderón de la Barca. La aurora en Copacabana, Red ediciones S.L.
Barcelona 2011, p. 28—29
(8) Alonso del Castillo Solórzano. Donaires del Parnaso, Edición, estudio y
notas de Luciano López Gutiérrez, Memoria para optar al grado de doctor,
Facultad de Filología, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2003, Segunda
Parte, p. 629. Versión digital.
(9) Cita Baltasar Gracián. Agudeza, y arte de ingenio, pp. 227—228
(10) Francisco de Quevedo. Antología poética comentada, Edición de Fernando
Gómez Redondo, Madrid EDAF, 2004, pp.321—322
(11) Libro de Apolonio. an old spanish poem, Parte I, versos 520, 521. p, 61,
Baltimore, Johns Hopkins Press
(12) Federico García Lorca. Romancero Gitano, Poema del cante jondo, Madrid,
Espasa Calpe, 1977, p.183
Parte
II
Enigmaton
Pérez
de Herrera abre el segundo libro de sus Proverbios, con un emblema alusivo al
género enigmático(1), una alegoría que va al fondo de todo concepto
enigmático, cuya interpretación hace el propio Herrera para que no queden dudas
del significado. El emblema, tal como lo hemos comentado se compone de una
imagen y de un texto que en esta ocasión, el enigmatista divide en dos partes,
arriba y debajo de la imagen, para simular un diálogo entre los dos personajes
que aperecen uno con el nombre de ENIGMA y el otro con el nombre de INGENIO. La
mujer lleva una venda en los ojos y grilletes en los pies, el hombre camina
atrás de ella. El epigrama dice:
Con
gran cuidado te sigo
que yendo vendada, y presa,
de no alcanzarte me pesa.
Si atentamente me sigues
alguna vez podrá ser
acabarme de coger
La
explicación que nos da Herrera de esta ilustración hace hincapié en aquello que
destacan Matías Aguirre, Luis de Escobar y otros enigmistas sobre lo acertado
que debe ser cada uno de los versos que componen el acertijo para contener un
enigma sin tacha, para aprisionarlo. Por otra parte insiste en la oscuridad
propia del género. Esa es la esencia del engima y lo que trasluce el emblema.
Ponese
en el principio dc estas Enigmas Filosoficas el Geroglifico, o Emblema
antecedente, significando en la muger, que lleva vendados los ojos, y grillos
en los pies la misma Enigma, que por ser tan escura, camina con un velo en
ellos, y por ir atada al verso de las Quintillas, con prisiones en los pies, y
tan fiada en su escuridad, que le parece casi imposiblc, que nadie sin el
comento la acierte. Y asi el ingenio humano significado en el hombre que la
sigue, le dice, que va con gran cuidado, corrido de no alcanzarla, viéndola
ciega, y con impedimento para poder huir; y ella responde, que si con cuidado
se pone á especular, será posible acertar alguna.
En
griego moderno el conjunto de enigmas y adivinanzas, se llama ainigmaton, tal
como vemos en el Thēsauros neoellēnikōn ainigmatōn de Chrysula
Chatzētakē—Kapsōmenu(Tesoro de modernas adivinanzas griegas). De igual
manera puede llamarse la preciosa colección de 323 enigmas que compone
Cristóbal Pérez de Herrera y si a esas adivinanzas sumamos las 100 de Alonso de
Ledesma y algunas más de Alonso del Castillo y otros autores, el término
quedaría perfectamente para una colección de enigmas.
No es la intención de estas notas recopilar quinientas o más adivinanzas cultas
para el disfrute del lector. En cambio, considero importante dejar aquí una
pequeña colección de enigmas de aquellos años en que la lengua castellana
inscribió su Siglo de Oro. No dejaré de hacer ocasionalmente algunos
comentarios esclarecedores del enigma o sobre el contexto, su creador o algún
detalle que sea pertinente.
En unos pocos apartados daré cuenta de una selección de enigmas de don
Cristóbal Pérez de Herrera, de fray Alonso de Ledesma, Alonso del Castillo,
Luis de Escobar y Sor Juana Inés de la Cruz, selección a la que hay que sumar
los enigmas de los insignes enigmatistas que he mencionado en esta obra.
El docente puede aprovechar las fuentes para diversas actividades recreativas
en los talleres de redacción, en las clases de literatura y de lengua española
y hacer popular los juegos y concursos de enigmas entre los niños y jóvenes.
Enigmas hay que se prestan para explotar una amplia gama de posibilidades
referenciales, sobre el autor, sobre las agudezas del idioma y los juegos de
palabras, sobre la época, hechos mitólogos, otras culturas, sobre la
rima, los conceptos y hasta sobre objetos cuyo uso ha pasado de moda y fueron
relevantes para la cultura humana, como el pedernal y el eslabón que en el
Siglo de Oro eran los instrumentos para obtener fuego o la salvadera con
arenilla secante, indispensable para la escritura.
§ 23. El príncipe de los enigmas
Así,
cuenta, Demófilo, padre de los poetas Manuel y Antonio Machado, se llamó a don
Cristóbal Pérez de Herrera, con toda razón, pues su colección de enigmas no
sólo es la mayor del Siglo de Oro, sino la más popular y trascendente, cuanto
que sus enigmas se derramaron por todo el mundo de habla española,
alcanzándonos en el espacio y en el tiempo. En esta sección comenzaremos con
los doce últimos enigmas que el doctor dejó sin comentarios y con su respuesta
pendiente. Para enfrentar estas adivinanzas quisiera poner al atento lector en
algunos antecedentes sobre la obra de Pérez de Herrera(1).
Don Cristóbal construyó sus enigmas a partir de un método aleatorio (sin método
propiamente dicho, a base de puras ocurrencias y puro trabajo, como se trasluce
en un examen de su obra) a partir de comparaciones, semejanzas, juegos de
palabras y asociaciones de toda clase. No hay verdadera malicia ni enredos en
sus adivinanzas, razón por la cual se hicieron populares y muchas de ellas
siguen vigentes. Una vista rápida a su forma de reparar en los rasgos y facetas
más propias y salientes de un objeto para volverlo un enigma nos muestra
cuestiones como las siguientes:
Hace sencillas comparaciones: el zapato con una casa y a los dedos de los pies
con los huéspedes. Menciona las cualidades particulares: Negra soi (sobre la
tinta); Armado de azero fino (sobre el cuchillo). Establece relaciones
masculino—femenino y viceversa; La montera es la mujer del montero. La puerta y
el puerto. Disocia palabras: Ventana se parte en venta (mesón) y Ana. Avellana
en ave y en llana. Toma parte de una palabra: La chirimía, es mía. Juega con
palabras homónimas. La sierra (herramieta) con la sierra geográfica; la sortija
(anillo) con un juego así llamado. Relaciona seres vivos con verbos: El topo
(animal), topo (de topar). Objetos con acciones: El torno (maquina), tornó (de
tornar), El vino (bebida), con el que ha llegado. Revela la solución del enigma
en sus versos: la pera, espera, el suelo, suelo tener sed. Emplea sinónimos:
perro dado, por can dado; suele humanizar a los objetos y hacerlos hablar en
primera persona como damas o como caballeros y parecer personas o seres vivos
que nacen y mueren etc., etc.
Algunas de las adivinanzas que siguen se pueden resolver con los anteriores
párrafos, otras requieren de mayor atención. Corrijo la ortografía en lo
posible, respetando las palabras que son necesarias en el verso (grillo rima
con distinguillo, por ejemplo).
Para comenzar, presento los doce enigmas finales de la obra de Herrera. Son un
reto que hace al lector, pues la respuesta va encubierta en una redondilla al
final.
DOCE ENIGMAS
sin comento, cuyos nombres irán al fin de ellas, escritos en una quintilla, y
por la dificultad con que se acertarán á distinguir, se echará de ver quan
difícil fuera sin comento declarar algunas.
ENIGMA I
Mal
me hallan en el mar,
soy de Poetas buscado,
y en los huertos trasplantado;
y no fácil de acertar
con estar a ti pegado.
ENIGMA
II.
Peso
mas de mil quintales,
soy con esto tan liviano,
que me tienes con la mano:
enfermo causo mil males,
y mil bienes si estoy sano.
ENIGMA
III,
Caballeros
suelen ser,
y dan remedio a un sentido,
que va perdiendo el poder:
y han por ellos fenecido
muchos antes de nacer.
ENIGMA
IV.
Hecho
cuartos siempre muero,
y suelo enfermar al hombre,
y a este mismo refrigero:
de un gran Rey conservo el nombre,
y castigo al hechicero.
ENIGMA
V.
Soy
blanda, cuadrada, y yerta,
y es muy cierto que mi ser
consiste en estar bien muerta,
que viviendo es cosa cierta
ser fácil de fenecer.
ENIGMA
VI.
Esme
el mundo buen testigo
de que dividido en partes,
aunque junto nada digo,
enseño al hombre las artes
si trata mucho conmigo.
ENIGMA
VII.
Mi
oficio es casi de un barco,
soy fuerte, hermosa, y querida,
tengo las cejas en arco,
y por mis ojos sin vida
de lagrimas corre un charco.
ENIGMA
VIII.
Mándanme
echar en remojo,
aunque no para comerme,
el deshacerme es hacerme,
y suele causar enojo
en muchos el no tenerme.
ENIGMA
IX.
Bruto
en el nombre parezco,
y soy un cierto puntal,
que sustento, y favorezco
la falta del animal
por quien fui plantado y crezco.
ENIGMA
X
A un
animalejo imito
en el nombre y en el canto,
y con una acción que evito
a1 hombre le daño tanto,
que a veces la vida quito.
ENIGMA
XI
¿Cual
es la sierra, ó montaña,
sin fruta, yerba, y corrientes,
que con gran colera, y saña
los árboles con los dientes
rompe, quiebra, muerde, araña?
ENIGMA
XII.
Tiene
dientes. y no boca,
suele despeñar vivientes
desde una encumbrada roca,
hermosea, limpia, toca,
y da salud a las gentes.
LOS
NOMBRES DE ESTAS
doce Enigmas que van sin comentos, son los siguientes:
Hacha,
Barba, Peine y Pie,
Muleta, Pepino, y Grillo,
Puente, Sierra y A,B,C.
Antojos, y Pelo fue:
Procura tu distinguillo.
Posible
solución. Mi respuesta podría ser o no la correcta: 1 Pie. 2 Peso. 3 Antojos.
4, Pepino (el rey Pepino el breve). 5. Hacha. 6. ABC. 7. Puente. 8. Barba. 9.
Muleta 10. Grillo (grilletes). 11 Sierra. 12 Peine (había muchos piojos en esa
época).
En seguida voy a incluir algunas de las enigmas más populares de Herrera y
algunas otras menos llevadas de un lugar a otro. Van en los primeros enigmas
los comentarios del doctor Herrera, una explicación siempre curiosa que permite
penetrar un poco más en la esencia del enigma y los pensamientos del autor..
Los comentarios, además, nos entrenan tanto para resolver enigmas parecidos a
la vez que nos sugieren caminos para la creación propia de enigmas.
ENIGMA II
¿Quién
es el engendrador
que en esto acompaña al hombre
y fue adorado su nombre,
que en tiempo de gran calor
gusta el hombre que se asombre?
ENIGMA
III
Quien
es la mudable madre,
que ser le da, y le dio
otro que es de todos padre,
y por medio de otra madre
a tiempos se le escondió?
ENIGMA
IV.
¿Quien
es quien dos veces moja
al que de él valerse quiere?
Quien saberlo pretendiere
en volviendo cualquier hoja
hallará lo que quisiere.
ENIGMA
II: EL SOL
Es el Sol universal padre, y engendrador de todos los vivientes, porque como
dice Aristóteles: El sol, y el hombre engendran al hombre. Tuviéronle, y
tiénenle algunos idolatras por Dios, llamándole Apolo, á quien dedicaron
famosos Templos; y cuando en el Estío arden mucho sus rayos, desean los hombres
que se le pongan nubes delante con que se les haga sombra.
ENIGMA III: LA LUNA.
Puede llamarse la Luna madre, por ser fuera del Sol el Planeta que más
predomina sobre los vivientes mudable por sus varias influencias y movimientos.
No tiene mas luz de la que le comunica el Sol, como a las demás Estrellas y
Planetas, por ser semejantes á los nudos de la tabla; y poniéndose la tierra en
medio (a quien también llaman madre) se le esconde por algún espacio de tiempo
la luz, de donde procede el eclipse de Luna.
ENIGMA IV: EL ÁRBOL.
Quien se pone debajo de la hoja, dos veces se moja. (dice el refrán castellano)
porque el agua que llueve, acanalándose en las hojas del árbol, con mas fuerza
y en mayor cantidad cae sobre el que se puso debajo de él, y queda goteando por
buen rato, como acontece en los tejados. La misma Enigma tiene otra curiosidad,
y advierte que en volviendo cualquiera hoja del libro, le hallara la
declaración y comento de cada una.
ENIGMA V.
¿Cual
es de unas cabras bellas
el rebaño y Labrador,
que asiste muy cerca de ellas?
que quisiera yo mas vellas^
que ser del mundo señor.
ENIGMA
VI
No
há mucho que tuve vida,
y aunque ahora muerta estoy
vivo y sirvo en tu comida
y cual hombre resumida
me vuelvo cuanto me voy
ENIGMA VIII
En
horca para mi suerte
nazco debajo del suelo;
mi fábrica imita al cielo;
lágrimas causo al mas fuerte,
no teniendo desconsuelo
ENIGMA
V: LAS SIETE CABRILLAS.
Llaman los Astrólogos a las síete Cabrillas las Pléyades, que á cierta hora de
la noche parecen en el Cielo, y a otra junta de estrellas llaman el Labrador
que por sus efectos, o figura tiene este nombre, y los griegos le llaman
Bootes, y otros Arturo, ó el Carretero. Todo lo cual dice el Autor, que
quisiera ver, y gozar, mas que ser señor del mundo y con mucha razón, porque
estuviera en el Cielo.
ENIGMA VI: LA LEÑA.
Todos los árboles tienen vida vegetativa, con que se aumentan y crecen; y por
ello dice la Enigma, que ha poco que la tuvo la leña, aunque después hecha
brasa torna a vivir, y no vegetable, sino accidentalmente. Sirve el fuego de
ella para aderezar de comer. Conviértese en ceniza cuando se acaba, como
acontece al hombre; y así se lo trae a la memoria la Santa Iglesia el Miércoles
de Ceniza.
ENIGMA VIII: LA CEBOLLA.
Nace y criase la cebolla debaxo de tierra, como se ve, y para venderse juntas
las tejen los Hortelanos por las hojas, poniéndolas en la forma que el vulgo
llama horcas, y por esto dice, que viene á parar en ella. Está compuesta de
cascos, que la probida naturaleza crió, con tal orden que con razón dice que
imita al Cielo en estar unos superiores a otros. Hace llorar algunas veces á
quien la come con demasia; y por esto dice, que sin tener ocasión para
llorar, causa lágrimas al mas fuerte.
ENIGMA XII.
¿Quién
te causa ser viviente
siendo origen de tu ser,
y te da brío y poder,
hacerte flaco o valiente
estar triste o con placer?
ENIGMA
XIII
Mis
brazos, y un elemento
me procuran tal caída,
que ganándome el sustento
no me dejan un momento
hada quitarme la vida.
ENIGMA
XIV.
Buena
será tu cabeza,
si aciertas que cosa es
la que tiene en si estas tres,
pensamiento, sutileza,
y el acordarse después,
ENIGMA
XII: EL CORAZÓN.
Es el corazón (según afirman muchos autores) la primera parte principal, que en
el animal tiene vida, y la última que se muere, por residir en él la facultad
vital, y los hombres que le tienen dilatado, estos son los más valientes y
animosos; y al contrarío, si bien no falta quien diga, que los mas valientes, y
fuertes tienen los corazones más pequeños. Por algunos vapores de humor
melancólico, y otros accidentes, suele afligir al sujeto muchas veces,
manifestándolo con suspiros; y otras le hace estar alegre, por tener descanso,
salud, y buenos sucesos de sus negocios.
ENIGMA XIII: EL CANDÍL DE BRAZOS.
Dice la Enigma, que con sus brazos, que son por donde se le ponen las mechas, y
el fuego, le procuran quitar la vida, gastándole su sustento, porque mientras
le tiene, va la lumbre consumiéndosele, hasta que quedando sin aceite (que
podemos decir es alimento del candil, aunque el fuego solo se ceba de él) viene
a morir, y quedar sin luz,
ENIGMA XIV: LA CABEZA HUMANA.
Las tres potencias internas, y sensitivas del alma residen en el cerebro, como
parte mas dispuesta para mayor perfección del ejercicio de ellas. La
imaginativa, en la parte anterior, y la cogitativa, ó estimativa, á quien llama
la Enigma sutileza, en medio de él; y la memoria, que es en dos maneras,
aprehensiva y retentiva, ó reminiscencia (común a racionales y brutos) en la
posterior parte. Y dice la Enigma, que tendrá muy buena cabeza, esto es,
entendimiento muy agudo el que la acertare, porque estando estas tres en su
perfección, subministrarán buenas especies al entendimiento posible y agente,
que no es potencia orgánica.
ENIGMA XV
No
soy ave, cosa es llana,
aunque estar en alto suelo,
porque ni corro ni vuelo:
soy una simple serrana
hija de un hijo del suelo.
—La avellana
ENIGMA
XIX
¿Quién
es un viejo ligero
Que es de cuatro movimientos
Puestos en doce cimientos,
Que a cualquiera pasajero
Da más penas que contentos?
ENIGMA
XXIV.
Un
juego de Caballeros
doy con mi nombre á entender,
que muestran valor, y aceros,
de metales es mi ser,
doy honra, y valgo dineros,
ENIGMA
XV: LA AVELLANA.
El nombre de Avellana contiene en si estas dos dicciones, ave y llana. Dice que
no es ave, pues no vuela, ni corre; es hija de un árbol, que con razón se puede
llamar hijo del suelo, pues le produjo; llamase serrana, por criarse mas
comúnmente en partes ásperas, y sierras frías.
ENIGMA XIX: EL AÑO.
Por la velocidad con que corre el tiempo, y ser tan antiguo, llama al año la
Enigma viejo ligero: tiene cuatro tiempos, que corresponden a los cuatro
humores, y á los cuatro elementos, y aun á las cuatro voces de la música; y por
esto son tan diferentes en su temperamento, pues la Primavera es caliente, y
húmida y el Estío caliente y seco; el Otoño frío, y seco y el Invierno frío y
húmido, y llama a los doce meses cimientos, por estar el año compuesto de
ellos.
ENIGMA XXIV: LA SORTIJA.
El juego de sortija es un entretenimiento, y ejercicio muy conocido de
caballeros, y personas nobles, e ilustres: también se llaman sortijas los
anillos que se traen en los dedos, que son de oro casi siempre, y con piedras
de valor, y a veces insignia de dignidad y honor, como lo vemos en las de los
patriarcas, arzobispos, obispos y prelados, con que se diferencian de los que
no tienen semejantes dignidades.
ENIGMA XXV
¿Quién
es una hembra triste,
Muy secreta y reposada,
De cuerpo y alma privada,
Que de negro trage viste
Y de malos es amada?
ENIGMA
XXXII.
Yo
fui un serrano grosero
que enterrado fin razón,
pasé afán en fuego fiero,
salí negro, y sin facción,
consérvolo, y en el muero.
ENIGMA
XXXIV
¿Cuál
es una torre fuerte,
que guarnece gente armada¿
de un mismo color y fuerte,
que rendida y asaltada,
en llamas le dan la muerte?
ENIGMA
XXV: LA NOCHE.
Por el gran silencio que hay en las tinieblas, y oscuridad de la noche, la
llama la Enigma hembra triste, reposada y secreta, porque en estando una mujer,
o qualquier persona triste, calla mucho, tiene mas reposo, y guarda mas
secreto: y porque aborrece la luz el que vive mal, dice también la Enigma, que
es amada de malos: el ser sin cuerpo, y desalmada, es cosa sin duda, pues
carece de ambas cosas.
ENIGMA XXXII: EL CARBON
Llámanlos al carbón serrano grosero, porque nació en las sierras y montañas la
leña, de que se hace, la cual dentro de el fuego pasa mil trabajos, y la queman
y apuran, hasta que sale hecha carbón, tan negro como sabemos, el cual en
reconocimiento fácilmente admite el fuego, y le conserva, hasta que él le
acaba.
ENIGMA XXXIV: LA PIÑA (DEL PIÑON).
Por la mucha resistencia, y fortaleza de la piña, a quien con tanta industria
naturaleza apiño y pertrechó con su corteza, que con mucha dificultad se
quiebra y parte; la llamamos torre fuerte, cuyos piñones armados de su cáscara
y cubierta, son los soldados que la guarnecen, la cual hendida, o rendida,
suele parar en un hogar o chimenea ,que en muchas partes las queman, muy de
ordinario en Castilla la Vieja.
ENIGMA XLVI
Más
de cien hijas hermosas
Vi de dos machos nacer
Encendidas como rosas,
Y al instante fenecer
Haciendo vueltas vistosas.
ENIGMA
LIV
¿Cuál
es la cosa del mundo
que nadie la puede ver?
y da tormento o placer
camina al cielo y profúndo?
¿esto, cómo puede ser?
ENIGMA
LV
Fui
yerba, perdí mi ser,
porque serví de ordinario,
y tuve suceso vario,
volviéronme a deshacer,
y sirvo de secretario.
ENIGMA
XLVI: EL PEDERNAL Y ESLABÓN.
Las centellas que de los golpes del pedernal y eslabón proceden y salen, son
las hijas coloradas, y hermosas, nacidas de dos machos, sin que cometan pecado,
y que en naciendo fenecen, haciendo muy galanas vistas: cosa muy importante el
pedernal y eslabón, acompañados de la yesca, para el uso de la vida.
ENIGMA LIV: EL PENSAMIENTO.
Es el pensamiento tan ligero, veloz e invisible, como se puede imaginar, y así
no para, ni tiene quietud en alguna parte: sube al cielo, baja al profundo, y
con su velocidad todo lo penetra: da disgusto, o placer, conforme el estado, y
buenos ó malos sucesos del dueño. Dios permita, que siempre le tengamos puesto
en su divina majestad, acordándonos de su misericordia, y justicia, y de
nuestros pecados.
ENIGMA LV_ EL PAPEL.
El papel se hace de trapos de lino o cáñamo, el cual en sus principios fue
hierba, y por haber andado por diversas partes hecho lienzo, dice la Enigma,
que tuvo suceso vario, y lo hicieran de trapos gachas, y de ellas papel, y después
sirve de secretario, pues los secretos y pensamientos de los hombres con las
cartas se declaran y comunican.
ENIGMA LVI
Que
se alegra da a entender
el que pronuncia mi nombre;
suélenle dar de comer
mis hijos mudos al hombre,
y yo dóile de beber.
ENIGMA
LIX
¿Cuál
es una fortaleza
Que está llena de soldados
De vestidos colorados,
Con huesos y sin cabeza.
De Eeal insignia adornados?
ENIGMA
LVIIÍ.
Soy
tan notable escribano.
que a todas horas enseño.
teniendo sola una mano,
dame pesares mi dueño,
con que tiemblo, si estoy sano.
ENIGMA
LVI: EL RÍO
El que pronuncia río, da entender que se ríe. Dice de si, que si sus hijos
mudos, que son los peces que cría, dan al hombre que comer, pues los comen a
ellos mismos, y que el río le da que beba, que son sus aguas, que tan delgadas
y sabrosas las da el Tormes a Salamanca, el Tajo a Toledo, Henares a Alcalá,
Pisuegra a Valladolid, y otros; y Manzanares (aunque menos grande que había de
ser) a los curiosos de Madrid, que cogen el agua á sus tiempos y la guardan,
por ser muy delgada y excelente.
ENIGMA LVII: LA GRANADA
Llama a la granada fortaleza, por críar sus granos con tanto orden puestos, a
los cuales da nombre de Soldados vestidos de colorado, porque parece guardar
orden de ejercito; y aunque tienen huesos, les faltan cabezas, y aun sin ellas
se puede decir que están coronados, pues la granada tiene corona como reina que
es de las frutas.
ENIGMA LVIII: EL RELOJ.
Parece que el reloj escribe cuando señala, lo cual hace a todas horas, porque
nos las muestra su mano. Dice que le da su dueño pesares, porque le ponen pesas
para que ande, que es el temblar que la Enigma ha dicho; y esto cuando está
sano, que es estar concertado, y sin descomponerse las ruedas; y es una de las
cosas mas admirables, y de invención muy ingeniosa. Hay otra del reloj.
ENIGMA XCL
¿Quál
es la cosa insensible
que es su oficio dar tormento
y muy triste sentimiento,
y en el viviente sensible
es siempre su alojamiento?
ENIGMA
XCVIL
Soy
veloz de tal manera,
que mis fuerzas van creciendo
al paso que yo corriendo,
y con ocasión ligera
por muchas partes me extiendo.
ENIGMA
CXXXIX,
Por
si alguno me adivina;
sabrá que soy muy cruel,
de traviesos medicina,
tengo el nombre de doctrina,
encierro dulzura y hiel.
ENIGMA
XCL: E L DOLOR.
Es la definición de el dolor, según los autores médicos y filósofos
naturales, tristis sensasio, sentimiento triste. Es invisible, como
dice la Enigma. Infesta los nervios, a quien llama también viviente sensible,
por serlo tanto.
ENIGMA XCVIL: LA FAMA
Es la fama tan ligera como el viento, según dijo el poeta que volaba, Fama
volat, va creciendo mas cada hora, y aunque caiga sobre cosa falsa y sin
fundamento, suele hacer gran ruido, que es dar estallido horrendo, como
la Enigma dice; y por esto es justo vivir bien, con buen zelo, e intentos del
servicio de Dios: Quia melius edt nomen bonum, quam divitia multa.
Mejor es la buena fama y nombre, que las muchas riquezas.
ENIGMA CXXXIX: LA DISCÍPLINA.
1a disciplina es instrumento de castigar, y por esto dice que es cruel, y
medicina para curar a los traviesos. Tiene nombre de doctrina, porque
disciplina en latín lo significa. Encierra dulzura y hiel; hiel, por lo que le
duele al castigado; dulzura, por el efecto que causa, que es la virtud, por lo
cual la llama Isaías disciplina de paz.
ENIGMA CLXVL
Ruego
te acuerdes qué es
lo que tienen racionales,
que aumenta ó alivia males.
Que si haces memoria, es
lo que he dicho en versos tales.
ENIGMA
CCLIX.
Triste
soy y pensativa,
de colorada estoy negra,
y sin mi no hallo quien viva,
ni el tiempo bueno me alegra;
ni del mal humor me priva,
ENIGMA
CCCV.
¿Quien
da tormento o solaces,
siendo mudable señora,
y nos derriba, o mejora?
Es muy amiga de audaces,
pues su suerte no empeora.
ENIGMA
CLXV: LA MEMORIA.
LA misma Enigma nombra a la memoria en dos partes, y con la que de
reminiscencia tiene, alivia, o aumenta los males á los hombres, acordándole
dellos. Pusola naturaleza en la posterior parte de la cabeza, para que la
imaginativa y el entendimiento que están antes della, la entreguen sus
operaciones: y los remedios tópicos, para acrecentalla cuando hay falta de
memoria, se aplican en aquella parte del celebro
ENIGMA CCLIX : LA MELANCOLIA.
Su efecto propio es hacer estar tristes e imaginativos á los que la tienen en
demasía. Llámale melancolía, nombre griego, que quiere decir sangre negra. No
hay hombre que se escape de alguna melancolía, ni pueda estar sin ella, siendo
como es cuarto humor, que sin él no se vive: con cuya abundancia lo pasan muy
mal los melancólicos hipocondríacos, que si la prudencia no los gobernase, no
se podrían escapar de ser muy importunos y desabridos de condición.
ENIGMA CCCV: LA FORTUNA.
La fortuna es tan mudable, que a unos da tormentos, y a otros grandes gustos, y
a estos mismos les trueca y muda la suerte: dice un poeta que menosprecia a los
tímidos, y favorece a los atrevidos, y valerosos la fortuna: si bien en nuestra
Santa Fe Catholica no atribuimos las cosas a la fortuna, sino a la voluntad o
permisión divina.
ENIGMA CX
Sin
cabezas, pies, ni manos,
cuerpos, y brazos tenemos;
y bocas, mas no comemos,
y ojos, q aunque estén mui sanos
maldita la cosa vemos.
ENIGMA
CCXII.
A
una pared arrimado
estoy siempre hecho un Atlante;
no voy atrás, ni adelante,
de muchos cuerpos cargado,
parezco en fuerza un gigante
ENIGMA
CCXVI
De
fuego, de plata, de oro,
de cristal, de vidrio soy,
si de hilo y seda, me voy
deshaciendo sin decoro
de mirar adonde estoy.
ENIGMA
CX: LOS JUBONES.
Tienen los jubones cuerpos y brazos, como se ve, y bocas mangas. No tienen
cabeza, manos, ni pies, aunque muchos ojales, y ojetes, á quien la Enigma llama
ojos , sin que le sirvan á la vista, y por ello dice que no ven cosa alguna, ni
comen, aunque tienen bocas.
ENIGMA CCXII: EL ESTANTE DE LIBROS.
Bien se ve que le ponen arrimado á una pared , para que sustente los libros.
Llámale Atlante, por la fuerza que ha menester para ello: y quien se carga de
tantos cuerpos, esto es de libros, fuerzas parece que tiene como de gigante y
nunca se mueve de el lugar donde le ponen, y está firme, y bien
lavado.
ENIGMA CCXVI: EL BOTÓN,
De todas las cosas que la Enigma dice se hace cl botón , y de hilo y seda
, y si es de estas dos , se va deshaciendo, sin guardar decoro, si está en
ropilla, ó Jubón, u donde quiera que le pongan. Es el botón muy necesario, y
usado, hacense muy ricos y lucidos de oro, y de diamantes, y otras piedras muy
preciosas, como son rubíes, y esmeraldas; y sin ellos, el mascurioso venido no
tiene perfección cumplida; como la experiencia muestra.
ENIGMA CCXVII
De
bueno el nombre mantengo,
aunque de malo los hechos,
de hombres celosos me vengo;
en la Iglesia a parar vengo,
y suelo estudiar derechos.
ENIGMA
CCXVIII
¿Que
animal hay en la tierra,
que en algo al hombre parece,
que el que a imitallc se ofrece
la virtud de si destierra,
y infame nombre merece?
ENIGMA
CCXXVI.
Tengo
en todo tiempo frío,
mas no frío sin calor;
quémanme al fuego en Estío,
y ve nadar mi señor
peces en mi sin ser río.
ENIGMA
CCXVII: EL BONETE.
Tiene nombre de bueno, pues se llama bonete; malos hechos, porque lo son los
cuatro cuernos que tiene, No creo que hay á quien mas prestose los pongan que
al muy celoso, y que lo da á sentir con demasía, donde conviene tanta cordura,
y secreto, para prevenir el debido remedio. El bonete de ordinario va a la
Igleíia, porque es trage de Eclesiásticos: dice que suele estudiar derechos por
los estudiantes que le traen.
ENIGMA CCXVIII: LA MONA.
Parece mucho la mona, o simia al hombre, en el rostro, pies, manos, meneos, y
afectos y por ser muy amiga de vino, con que se emborracha luego, llaman al
borracho mona, vicio tan infame, y detestable como se vé, y se ha dicho también
de la zorra en su Enigma.
ENIGMA CCXXVI: LA SARTÉN.
La equivocación de la Enigma está en que dos veces repite frio; la primera es
nombre, y la segunda verbo. Dice que en todo tiempo tiene frio, por tener el
hierro esta naturaleza. Pónenla en Estío al fuego por fuerza, para hacer su
oficio con que dice que la queman, y sin ser río ve su señor nadar en el aceite
peces, ó sardinas que fríen dentro.
OTROS ENIGMAS, SIN COMENTO, PERO CON SU SOLUCIÓN.
Luego de haber andado en las explicaciones de Herrera sobre sus enigmas, el
amable lector tiene idea de cómo entender las adivinanzas sin sus comentarios.
Muchos de los enigmas de Herrera se publican así, en lo cual no estoy de
acuerdo si no hay amplias referencias del autor y su colección y las
referencias propias a cada caso. Aquí, como un ensayo para procurarse uno mismo
el contexto y las referencias a modo, supongo que se tiene amplia documentación
al respecto
ENIGMA LXXI
¿Cuál
es la cosa que habla
Y de sentido carece,
Con fuego ó agua perece,
Su forma es pequeña tabla
Y sin vergüenza parece?
—La carta.
ENIGMA
LXXXV.
¿Cuál
es el bruto lozano,
de corta, y flaca memoria,
nombrado en divina historia,
cantor arrogante y vano,
con qué gana la victoria?
—El gallo.
ENIGMA
LXXXVIII
¿Quien
son dos doncellas bellas,
que se mueven en naciendo,
y aunque ellas no se están viendo,
nos miran y juzgan ellas,
sentido a todos poniendo?
—Las niñas de los ojos.
ENIGMA
LXXXIX
Una
que salió de un huevo
mi negra sangre me saca,
y con ser de cuerpo flaca,
no toma para si el cebo,
que lo vierte la bellaca.
—El tintero que se queja de la pluma.
ENIGMA
XCII
¿Quien
es la hembra golosa,
que come á quien la formó?
Fuego y agua la engendró,
fue su voz siempre enfadosa
á cualquiera que la oyó
—La lima de acero.
ENIGMA
XCIV
¿Cuál
es la cosa peor
Que en el mundo puede haber,
Que ella misma es la mejor.
Pues mala da el merecer,
Y buena, vida y honor?
—La lengua humana.
ENIGMA
CI
Doncella
soy y también
tengo hermosura sin tasa,
y con no haber hombre a quien
no le parezca muy bien,
nadie me quiere en su casa.
—La justicia.
ENIGMA
CXV
¿Cuál
es la casa formada,
de vestidos de animales?
Cinco hermanos desiguales
hacen dentro su murada,
para, librarse de males.
—Los zapatos.
ENIGMA
CXXIL
Si
el puerto fuera casado,
yo había de ser su mujer,
con ser fácil de mover
no me gana un desdichado,
con que viene á perecer,
—La puerta
ENIGMA
CXXIII
Nombre
de cierta mujer
Son mis letras las postreras,
y de mesón las primeras,
nunca me puedo esconder,
porque estoy en las fronteras;
—La ventana.
Una venta era
lo mismo que un mesón y Ana es el nombre de mujer. Juntos
componen la palabra ventana.
ENIGMA CXXXI
Soy
de Francia natural,
tengo oficio de alguacil,
es mi precio y cuerpo vil,
y lo pasaras muy mal
sin mi, con ser tan civil.
—El alfiler.
ENIGMA
CXXXII
Aunque
de negro vestido,
muy resplandeciente estoy,
y aunque sordo y mudo soy,
al que a mirarme ha venido,
todas las señas le doi.
—El espejo.
ENIGMA
CXLIX.
Que
yerro me dicen todos,
mas es falsedad muy clara,
y alguno me ve en su cara,
pues mi acierto por mil modos
su hacienda y su casa ampara.
El
hierro: Aquí, yerro es del verbo errar y al mismo tiempo "yerro" es
hierro. Aparte de candados, clavos, rejas, cerraduras, los hierros suele estar
en la cara de los esclavos y cautivos, porque así se llaman las S y clavos que
los marcan.
ENIGMA CLXXXVIII
De
árbol, cuello y ballesta,
soy de los hombres nombrada,
suelo estar encarcelada,
do piernas estoy compuesta,
muero siempre quebrantada.
—La
nuez (las piernas de la nuez se refieren a las cuatro partes en que está
dividida su pulpa).
ENIGMA CCXX
Corona
está en mi cabeza,
calzo espuela pavonada,
tengo barba colorada,
mi sueño muy presto empieza,
y madrugo a la alborada.
—El gallo.
ENIGMA
CCXXVII
En
Francia suelo nacer,
Y en España estoy vendido,
Y sirvo al hombre y mujer.
Mi propio oficio es prender,
Y si suelto soy perdido.
—El alfiler,
ENIGMA
CCXLIV
Agudos
dientes me han hecho,
y al mas alto Emperador
sirvo, y quito en su provecho
el ganado a mi señor,
muero quebrado, y deshecho
—El peine
ENIGMA
CCLXXII
Soy
tan grande como el mundo,
Y con todo no me ves,
Tiénenme por vagabundo,
Cercote de ancho y profundo
Todo de cabeza a pie.
—El aire elemental.
ENIGMA
CCLXXIX
Siempre
me tienen atado,
ya estoy ya lleno, ya vacío,
y aun a veces ahogado,
y en lo alto levantado
de una rueda en que me fío.
—El
arcaduz de la noria. (Véase la explicación en el enigma 9 de las Tardes
entretenidas de Castillo Solórzano.).
ENIGMA CCCII.
Mas
piernas tengo que vos,
y fui hija de un viviente:
Soy verde en el accidente,
y caliente como dos,
teniendo gusto excelente.
—La nuez .
Referencias
(1)
Cristobal Pérez de Herrera. Proverbíos morales,y consejos christianos, muy
provechosos para concierto, y espejo de vida, adornados de Lugares, y Textos de
las Divinas, y Humanas Letras. y Enigmas Philosoficas, Naturales; y Morales con
sus comentos. Adornadas con trece Emblemas y sus estampas mui curiosas,
apropiadas a sus asuntos. Libro segundo. Trescientas Enigmas Filosoficas,
Naturales y Morales. Madrid, 1733, pp. 89—310
(2) Ibidem p. 89—90
§ 24. Selección de Enigmas hechas para honesta recreación.
«Al
pie sentado de una antigua encina
vi a Alonso de Ledesma componiendo
una canción angélica y divina.
Conocíle y a él me fui corriendo
con los brazos abiertos como amigo
pero no se movió con el estruendo.
¿No ves — me dixo Apolo — que consigo
no está Ledesma ahora? ¿No ves claro
que está fuera de sí y está conmigo?»
Miguel Cervantes de Saavedra
Alonso
de Ledesma, llamado el divino no sólo por la temática de su
obra, sino por los elevados vuelos de su arte poético, hace a un lado lo divino
para refugiarse en lo profano en los enigmas que nos ofrece en la segunda parte
de los Juegos de Nochebuena(1). Poeta conceptista, rey de las
oscuridades y luz de la poesía, crea sus enigmas en base a los juegos de
artificio poético que conoce mejor que nadie, haciéndolos claros, en base de
graciosos equívocos y contrariedades manifiestas, resultando más elaborados que
los enigmas de Pérez de Herrera, razón por la cual no se han dispersado por la
geografía como lo han hecho los del doctor Herrera. En su época, en cambio,
fueron muy populares y gozaron de la estima de las grandes personalidades del
Siglo de Oro. Siendo un poeta a lo divino, Ledesma no se muerde la lengua y
nombra a las cosas con su nombre, y hace juegos de palabras y de conceptos
tales que pudieran ser considerados escandalosos, de tal suerte que los Juegos
de Nochebuena llegaron a ser prohibidos por la Santa Inquisición. En una nota
anterior, referida a nuestro Fernán González, comentaba cómo se atrasaba la
publicación de este libro, ahí la explicación; a pesar de que logró pasar la
censura la primera edición, ya en 1632 los Juegos de Nochebuena se prohíben y
en 1790 siguen estando en la lista de libros prohibidos en cualquier idioma.
Algunos de sus enigmas pudieran sernos de mal gusto, como el enigma 79 del
potro de tormento bajo la metáfora de un confesor, el enigma 55 del sanbenito,
que era la prenda de los penitentes y de los sentenciados por la Inquisición, o
en las metáforas que hablan de una mujer condenada al tormento, en el enigma 65
del calentador o en el enigma 70 de los morillos, cuya metáfora son unos
condenados a la quema; pero es la época la que manda, y así era España y sus
Colonias en esos tiempos. Lo vemos igualmente en otros autores que hablan de
horca, de ajusticiados, de galeotes condenados a las galeras y hacen enigmas
hasta de las orejas cortadas por la justicia a un reo; Ledesma no se queda ahí,
es más audaz y juega con ideas que ponían nerviosa a la Inquisición. Sin
embargo, lo que nos importa en la selección de enigmas que siguen es destacar
la dulzura, la gracia, la alegría de los conceptos y equívocos vertidos en las
redondillas y romances que deparan siempre una sorpresa y una sonrisa. Enigmas
cultos, cierto, retos a la inteligencia que requieren de un esfuerzo de cinco
voltios, no más, para encender el propio ingenio y proyectarlo más lejos.
Vienen bien una palabras introductorias del autor(2):
"Este
libro, es como colación de noche buena donde te sirvo a la mesa con conservas,
y confituras dulces y olorosas, y frutas verdes y secas, alcanza con moderación
de uno, y de otro que en tal noche todo se permite.
Y porque los libros de recreación, y juegos de naipes, en tanto son buenos, en
tanto no cansan la memoria, ni fatigan el entendimiento. Procuré hacer estas
enigmas claras, atendiendo mas a la dulzura de los equívocos, que a la
oscuridad de significación, esta la dejé de poner al principio de cada una
pareciéndome gustarían más de saber por tu ingenio que significa, que no
hallarlo escrito de antemano, y si no acertares alguna ve a la tabla,
donde hallaras por numero cada enigma, junto con la significación que tiene.
Recibe pues esta limpia voluntad, que ha sido meramente de agradarte y de
servirte.
Vale"
Cada
cinco enigmas doy la solución que en el libro de Ledesma se amontonan al final.
Es muy interesante releer el enigma una vez que se conoce la respuesta, pues
entonces los juegos de palabras, los equívocos y contrariedades, las agudezas
del ingenio de este escritor extraordinario saltan a la vista y se aprecian
mejor. A propósito he seleccionado enigmas de los mismos objetos que
encontramos en otros autores, un tanto para adentrarnos en su tiempo y en su
manera de ver el mundo. Incluyo con esa intención, enigmas de objetos rarísimos
para nosotros, como la salvadera o "el molde para hacer cuellos", los
cuales tienen referencias literarias de los grandes autores.
1. ENIGMA TERCERA
en metáfora de un hombre de cuenta, y razón.
Pintóse
un hombre, y un Ángel
de las manos,
Redondillas.
Cuanto
en el mundo se cría,
para bien de los humanos
todo pasa por mis manos,
o por una hermana mía.
Mas mulato soy que rojo,
de mi color natural,
y en mi vida tuve mal,
que no fuese mal de ojo.
Vivo con cuenta y razón, .
mas si miro mi bajeza,
yerro por naturaleza,
y acierto por discreción.
Justicia, y verdad mantengo .
en la cosa mas indina,
y si trato en medicina
muchos escrúpulos tengo.
A titulo de ser fiel
tengo una cosa gallarda,
que es el Ángel de mi guarda
el Arcángel san Miguel.
Y como verdad profeso,
estoy tan calificado,
que todo el Reino me ha dado
los negocios de mas peso.
Mas no me puedo alegrar,
aunque me tratan así,
porque no ay cosa que a mí,
no se me vuelva en pesar.
2.
ENIGMA QUINTA
en
metáfora de una mujer en figura
de monstruo. Pintóse una dama
de blanco vestida, sobre
las almenas de un
castillo
Redondillas
Yo
soy sola por mi mal
a quien fortuna consiente
que viva sin ser viviente,
y muera sin ser mortal.
Soy Portuguesa en donaire,
pues donde quiera que habito
hallarán que me derrito
por cualquiera de buen aire.
Y esme tan natural cosa
esta condición humana,
que suelo ser Castellana,
y tenerme por sebosa.
Hermosa dicen que soy,
y vese de conocido,
pues entre mil he lucido
por donde quiera que voy.
Muero al fin, mas es de suerte,
que a veces el homicida
suele volverme la vida
con lo que me dio la muerte.
Cualquiera cuerpo mortal
no huele mal cuando muere;
pero si se detuviere,
es fuerza que huela mal.
Al revés desos soy yo,
que el tiempo va corrompiendo,
yo huelo mal en muriendo,
y si pasa tiempo no.
Haciendo estoy centinela,
que como es cosa sabida
ser un soplo nuestra vida,
todo el día estoy en vela.
3. ENIGMA
SEXTA
en
metáfora de un mozo muy agudo
y solicito, y que es para mucho. Pintose
un gentil hombre hecho
maestre sala trinchando
en una mesa.
Romance.
Soy
un ministro de corte,
y nótanme de tan grave,
que al tratar cosas conmigo,
mil dellos suelen cortarse.
Serví damas de menino,
y a fe que pude preciarme
que tenia mas aceros,
que el mejor de sus galanes.
No traigo pluma en sombrero,
ni entro en la esgrima arrogante
aunque un tiempo a lo bizarro,
di tajos, y plumas traje.
Nadie me enseñó a contar,
mas yo aprendí por ser hábil
hasta partir por entero
en menos de media tarde.
Jamás estudie en mi vida,
y en las Universidades
mil dellos me han hecho voto
como si fuera estudiante.
Soy Maestre sala del Papa
sin tener favor de nadie,
que soy único en el mundo
en materia de trinchante.
No siento ningún dolor,
ni enfermedad que me agrave,
solo en lo que es mal de muelas
paso lo que Dios se sabe.
4.
ENIGMA NOVENA
en
metáfora de un esclavo. Pintóse un
hombre de blanco, puesta la
mano en el pecho, y descubierto
el corazón.
Redondillas.
De
mí me puedo preciar,
y no de quien me dio el ser,
pues cual Job se vino a ver
echado en un muladar.
Anduvo hecho pedazos,
pobre, sucio, y asqueroso,
yo salí limpió, y hermoso,
mas costóme mil porrazos.
Aunque tan bello nací,
como a esclavo me han vendido;
y de puro haber servido,
así negro me volví.
No me venden por cautela,
Ni por beber demasiado,
que antes he sido reglado
desde que andaba a la escuela.
Soy de valor tan indigno
que a veces no dan por mi
tan solo un maravedí,
y a veces tengo buen signo.
No soy hombre de razón,
ni tango forma de humano,
mas tal vez nací con mano,
y tal vez con corazón.
Yo jamás mi patria niego
y aunque en Genova me ves
la opinión mas cierta es,
que soy natural de Pliego.
5. ENIGMA
DÉCIMA
en
metáfora de una mujer enamorada
vestida de blanco y negro.
Pintóse lo mismo.
Soy una mujer del mundo,
mirad vos quien puedo ser,
pues me doy a cuatro cuartos
en cualquier lugar que esté.
Si queréis ver do me apeo,
la casa pública es,
que en la frente traigo escrito
ser a medio real mujer,
Con andar en mi trato
de Roma a Jerusalén,
soy la mujer mas cerrada,
que con arte puede haber.
Mas aunque soy tan común,
y de tan bajo interés
muchas veces tengo partes
para que me estime el Rey,
Ricas mujeres preñadas
en este oficio se ven,
y yo menos que ninguna,
pues siempre estoy con el mes.
Como es propio de tales
por lo que les está bien
encubrir su nombre, y tierra,
hablo siempre con doblez.
Yo suelo firmar doña Ana
de la ciudad de Jaén,
y allá fuera digo en Burgos,
y el nombre doña Isabel.
Temed a veces mi lengua
por que a fe que suelo ser,
carta de descomunión,
y tercera alguna vez.
La
solución se encuentra por el número de enigma, según la numeración original de
Ledesma:
3. Peso.
5. Vela.
6. Cuchillo. Maestresala del papa, era un criado de la casa real que se ocupaba
de la distribución de la comida y de probarla para prevenir envenenamientos, El
mal de muelas: le vendría de la amoladora, o muela, para afilar.
9. Papel. Job, personaje de la Biblia, sufre muchas adversidades para probar su
lealtad a Dios. Génova era el lugar de origen del papel.
10. Carta.
ENIGMA ONCE
en
metáfora de una mujer humilde,
liberal. Pintose una mujer con
muchos ojos sembrados
por el vestido,
Redondillas
Al
hacedor gracias doy,
que tantos ojos me da,
porque reconozca ya
lo que valgo, y 1o que soy.
Qué valor en mi se encierra,
aunque goce mas despojos,
si a penas bajo los ojos
cuando veo que soy tierra.
Ya por experiencia toco,
que mi vida larga, o buena,
es como reloj de arena,
que se acaba poco a poco.
Desto que el mundo produce
nada para mi atesoro,
porque sepan que no es oro
todo aquello que reluce.
Tan desengañada estoy
desta su falsa riqueza,
que con notable franqueza
si alguien la quiere la doy.
Con hacer esto así,
no me tengo de salvar,
pero se que se han de hallar
muchos salvados por mi.
ENIGMA
TRECE
en
metáfora de un enfermo. Pintose
un mancebo hermoso dentro
de un pabellón de cama.
Redondillas.
Soy
mozo tan delicado,
que siempre en la cama estoy
y aunque no muy rico soy,
mil dotores me han mirado.
En extranjero algebrista
lo primero me bizmó,
y todo el cerro me untó
para conservar la vista.
Con mucha solicitud
me ven damas de mil casas,
y tras ofrecer me pasas,
me prometen la salud.
Lloro y río con algunas,
y como mujer me tocó,
que no hay en el mundo loco
como yo de tantas lunas.
Pero no por esto dejo
de dar consejo a do voy,
que aunque lunático soy,
muchos toman mi consejo.
Soy libre, si se repara,
pues desde el Rey al vasallo
la falta que en ellos hallo
les doy con ella en la cara.
Quiérenme de mozo y viejo
no tanto por mi beldad,
cuanto por hablar verdad,
con claridad y despejo.
ENIGMA
QUINCE
en
metáfora de un cazador, con muchos pies
y manos en medio de un monte.
Pintóse esto mismo.
Redondillas
Yo
soy aquel cazador,
que todo este monte espeso
muchas veces atravieso
por dar caza a mi señor.
Bien el matarla le importa,
que a trueco de la cazar
muchas veces suele dar
en aqueste monte corta.
Cuando mas holgarme ves
sus malezas desenredo,
y la caza que yo puedo
hago venir a sus pies.
Hay fieras ds varios nombres
y dicen los naturales,
que son estos animales
los que comen a los hombres.
En aquesta selva veo
a diez monteros cazar,
los dos andan a matar,
y los ocho van a ojeo.
Hartas veces he cazado
allá en los montes del Rey,
porque para mi no ay ley,
ni monte que esté vedado.
Mil damas de rostros bellos
me pretenden por amigo,
mas es tenerme consigo,
llevarme de los cabellos.
ENIGMA
DIECISEIS
En
metáfora de una casa de damas cortesanas.
Pintóse un Alcázar con su puente
levadiza, y cinco damas
a una reja dorada.
Romance.
Hay
una casa portátil,
que solo tiene una reja,
cual 1ocutorio de monjas,
menuda, obscura y estrecha.
Tiene puente levadizo,
mas está fija en la puerta,
que era dar con todo al traste,
si levantarla quisieran.
Y aunque de tablas delgadas
cuatro paredes la cercan,
el menor clavo que tiene,
es una clavija gruesa.
Es casa de cortesanas,
y que se pican de cuerdas,
pero no de muy hermosas,
que antes son flacas y feas.
Y con ser de aqueste modo,
no ha faltado quien las quiera, '
que mas de cuatro galanes,
les han echado terceras.
Son damas muy de palacio
de las que tocar se dejan
aunque en actos deshonestos
yo confieso que se templan.
Ninguno juegue de manos,
sin mirar a la que llega,
porque le quiero advertir
qué tiene una prima entre ellas.
Y el que no sabe su trato,
no las tiente de paciencia,
porque el quedará por necio
y ellas quedarán por cuerdas.
ENIGMA
DIECIOCHO
En
metáfora de una dama enamorada.
Pintóse una dama ricamente vestida
a quien lleva de la mano un Obispo.
Romance
Soy
una dama bizarra,
rica de oro y pedrería
aunque muchas veces traigo
joyas de vidrio y alquimia.
Devoción de galanes
saco al cuello obscuras cifra
y mas de dos tienen uñas,
si atentamente se miran.
No soy nada escrupulosa
en materia de visitas,
ni en tocamiento de manos
hago melindre a fe mía.
Diez hermanos conozco
no solamente de vista,
sino a todos carnalmente,
y nadie se escandaliza.
Antes el Obispo mismo,
con su báculo, y su mitra
gusta de darme la mano,
aunque vaya a decir misa.
En sortijas y torneos,
es particular mi dicha,
pues ningún galán me trae,
que no lleve la sortija.
11
La salvadera. Se trata de una especie de salero lleno de arenilla muy
fina que se espolvoreaba en los textos recién escritos para acelerar el secado
de la tinta. La arenilla volvía al recipiente y se usaba una y otra vez. Por lo
general venía en un juego llamado escribanía, compuesto por el tintero, la
salvadera, las plumas de ave, una campana y la vinagera.
13 El espejo
15 El peine.
16 La vigüela
18 La sortija. El juego de la sortija: a caballo, se trataba de ensartar con
una vara o lanza corta una argolla o aro pendiente de una cinta.
ENIGMA DIECINUEVE
en
metáfora de dos barquillos. Pintóse
dos casas, o barcos, cada uno con
cinco hombres dentro.
Redondillas.
Entre
casos peregrinos,
que en el nuevo mundo hallé,
a dos casas encontré
con cada cinco vecinos.
Galeras de tierra son,
porque los que dentro están
marchando con ellas van,
con mucha cuenta y razón.
Y por si acaso se topa
algún agua en la jornada,
cada cual anda breada .
con su pez, y con su estopa.
Estos por la delantera
llevan vistosas labores,
que son como aduladores,
nada dentro, y todo fuera.
Las verás maltratadas,
por las goteras que tienen,'
mas no del techo les vienen,
sino de estar desoladas.
Los cinco que viven juntos,
son muy amigos y humanos,
aunque son mas que hermanos
se que miran en puntos.
ENIGMA
VEINTE
metáfora
de un presidio de soldados
pintóse un castillo muy fuerte,
a quien dan batería muchos
tiros de artillería.
Romance
Soy
un castillo roquero,
que labró naturaleza,
con cien soldados, y más,
naturales desta tierra.
Siempre me veréis cerrado
sin postigo, ni tronera,
que pide gran prevencion,
semejante fortaleza.
Las mas naciones del mundo,
me procuran mover guerra,
mayormente los Pigmeos,
de quien mis soldados tiemblan.
Jamás aqueste escuadrón
hace los Inviernos treguas,
que antes es por Navidad
cuando más tiros me asestan.
Vía maquinas de fuego
a fin de que abra las puertas
por comerse mis soldados,
mirad que gente tan fiera.
Sin duda que son cobardes,
pues teniendo fuerte cerca,
entre paveses doblados
desde pequeños se encierran.
Y con que de todos ciento,
es como un pino cualquiera,
temen venir a las manos,
con un Pigmeo que sea.
No hay entre ellos Capitán,
y por no tener cabeza,
uno con otro se apiña
para tener mas defensa.
ENIGMA
VEINTIDOS
en
metáfora de una sierra,o montaña
muy alta. Pintóse el puerto de los
siete picos
Romance.
No
soy la sierra morena
ni soy la sierra nevada,
aunque a entrambas me parezco
en lo que es morena y blanca.
La de Segovia y Cuenca
tengo por mis tributarias,
pues cuantos pinos las nacen,
los parten conmigo entrambas.
Soy fría, aunque soy sierra,
puesto que me veis tan alta,
antes sudan por enero
los que cerca de mi andan.
Mas no me pase ninguno
el titulo de templada,
que un Profeta y un Apóstol
dieron al pasar el alma.
Aunque requiere gran fe
el mudar una montaña,
a mi sin ser milagro
de un monte a un valle me pasa;
los temblores de otras sierras
derriban templos y casas,
los míos los edifican,
o a lo menos dan la causa.
Y finalmente la sierra
en cuyos confines se hallan,
hierro, cáñamo, madera,
y todo en poca distancia.
ENIGMA
VEINTICINCO
en
metáfora de un monstruo. Pintóse
una cueva, y a la puerta della un
monstruo con un ojo y un pie.
Redondillas.
Que
monstruo cual yo se ve,
desde un Polo al otro Polo,'
con un ojo y un pie solo
y con dientes en el pie.
Hembra soy, y cada día
muchas hermanas nos vemos
pero no nos parecemos
en lo que es fisonomía.
Cada cual vive en su casa
sin entrar en otra ajena,
que por traición se condena
cuando a la ajena se pasa.
Una cueva he descubierto,
con dos sendas encontradas,
tan obscuras y intricadas
que sola yo las acierto.
Harta estoy de las andar,
y mil veces me he turbado,
porque el echar por buen lado,
está el errar o acertar.
En esta cueva me encierro
y aunque piensa quien me roba
que soy especie de Loba,
Plinio lo tiene por yerro.
Y así es la opinión mas cierta,
que un hombre humano me hizo
y como a monstruo mestizo,
procuro echarme a tu puerta.
ENIGMA
VEINTISEIS
en
metáfora de un demonio metido
entre unas llamas de fuego,
Pintóse eso mismo.
Romance
Consideradme
mortales
lo que soy, y lo que he sido
que estoy condenado al fuego,
y me vi en el paraíso.
Vime con rayos de luz,
negro y tiznado me miro;
ved que mudanza de estado
con tan dichosos principios
cortaron mi dulce vida,
y pienso que fue martirio,
pues me quemaron la estatua
sin cometer yo delito.
Son ser este fuego solo,
fuera templado castigo,
mas hasta la fin del mundo
me he de ver en fuego vivo.
Y tu juez riguroso,
que pareces cocodrillo,
pues que me mandas quemar,
y a veces llorar conmigo.
Acuérdate que eres hombre,
y que el Miércoles corvillo,
nos dicen a mí y a ti
en lo que nos convertimos.
19
Los zapatos
20 La piña de piñones. En invierno son tradicionales. Pigmeos, los niños.
22 La sierra. La fe mueve las montañas.
25 Las llaves
26 El carbón. Quemar en estatua, en ausencia del condenado por la Inquisición.
Miércoles corvillo, es el de ceniza.
ENIGMA VEINTISIETE
en
metáfora de una guarda del Rey.
Pintóse un hombre con una coraza
toda tachonada.
Redondillas.
Por
guarda me han señalado,
y soy en este ejercicio
tan bueno para mi oficio,
que ando todo el tiempo armado.
Siempre me pongo en celada,
y calada la visera,
donde me verá cualquiera
mi coraza tachonada.
Y tan cuidado soy,
que tengo mas de un vestido,
de las prendas que he cogido
en el lugar donde estoy.
Por mozo de buena ley,
secreto, fiel y legal,
estoy en la casa Real,
por guardas joyas del Rey.
Mas no quiero que se entienda»
que me ensancho yo por eso,
porque de nadie intereso,
mas que guardalle su hacienda.
Y aunque es plaza muy honrada,
mejor oficio he tenido,
pues de su cámara he sido,
y de la llave dorada.
ENIGMA
VEINTIOCHO
en
metáfora de cuatro mujeres de un nombre
de diferentes condiciones. Pintóse cuatro
damas: la una con un árbol en la mano,
La segunda, en habito de Indiana,
La tercera en habito de muerte,
La cuarta con habito de dama.
Romance.
Y
cuatro de un propio nombre
y si miráis bien sus partos
todas cuatro se difieren,
en oficios y linajes.
La primera fue frutera,
y aunque la trajo su madre
toda vestida de verde,
ya está seca y anda en carnes,
Solo trae un verdugado
porque las piernas la tape,
que en esto de recogida,
no hay doncella que la iguale.
Tuvo una hermana pequeña,
la cual para mártir nace,
pues la arrancaron tiranos
de los pechos de la madre.
O venturoso martirio,
pues lo que es amargo cáliz
en todos, fue para ella
almíbar dulce y suave.
Y de otra hermana se cuenta,
que sin hacer mal a nadie,
vivió siempre encarcelada,
y la causa Dios lo sabe.
La segunda es una Indiana,
diferente es cara y traje
bien especial en sus cosas,
y en el gusto harto picante.
Casó con un cocinero
con quien fue la pobre mártir,
pues la costó mil porrazos,
hacer los guisados que hace.
La tercera está en los huesos,
tanto que puede llamarse,
esqueleto propiamente,
por ser tan falta de carnea.
Es cazadora que gusta
a gente cuerda juntarse,
pero no será discreta
por mas que con cuerdas ande.
Cuarta es de muy buen gusto,
y tanto, que por amable,
no saben vivir sin ella,
hombres, peces y animales.
Más no es amiga de cuerdas,
como esotra, aunque ignorante,
que ser á darla garrote
hacer que con cuerdas trate.
TREINTAIUNA
en
metáfora de una República bien
gobernada. Pintóse una ciudad
fuerte y cercada.
Redondillas.
Un
pueblo de casas soy,
sin techo, puerta o ventana,
y aunque no es de gente humana,
muy bien gobernado estoy,
Es mi República tal,
que viven con grande tasa,
pues tiene tan poca casa
el Rey como el oficial.
Ninguno espera a San Juan ,
a mudar casa y asiento,
que los mas en un momento,
a vivir fuera se van.
Solo el Rey es el casado
con una dama sin ley,
pues a veces deja el Rey,
por el mas triste soldado.
Mas pues Reina no se llama
y tal la consiente hacer,
no debe de ser mujer,
sino solamente dama.
A la gran Sevilla puedo
compararme en los rebatos,
pues, de blancos y mulatos,
hay pendencias cada credo.
Y aunque en cualquiera combate
anda cada cual bien ciego,
es cosa de risa y juego,
pensar que nadie se mate.
ENIGMA
TREINTAIDOS
en
metáfora de una mujer presa.
Pintóse una mujer dentro
dé una cueva, y cercada
de soldados.
Romance
En
una cueva famosa
que labró naturaleza,
de do sale el primer eco;
y donde mejor resuena.
Un escuadrón de soldados
repartidos dos hileras
hacen guarda a una mujer,
que está por su pico presa.
En forma de medias lunas
estos soldados la cercan,
y no todos son varones,
que los más fuertes son hembras.
Cada cual guarda su puesto,
y si alguno se menea,
le tienen por mal soldado
y por inútil lo dejan.
Pero con gran sentimiento,
le despiden o se ausenta,
y aun es menester maromas,
para echarle de la guerra.
A1 principio los bisoños
ocupan las plazas muertas,
pero ya si alguno falta
la plaza vaca se queda.
Cada día traen batallas .
y si alguna vez hay tregua
es perecer los moldados,
y morir de hambre la tierra.
Cuanto Dios tiene criado,
de fruta, de carne y pesca,
todo se registra y pasa,
por la boca desta cueva
ENIGMA
TREINTAITRES
en
metáfora de una mona y muchachos
y hombres que andan tras ella
con palos en las manos.
Pintóse eso mismo.
Redondillas
Soy
mujer artificial,
y aunque no se me divisa
siempre me visten camisa,
como a mujer natural.
El cuero con que he nacido,
era un tiempo de viviente,
mas ya ni crece, ni siente,
que está en trabajos curtido.
A la persona que es necia,
de una pieza dicen que es,
mas a mi si bien me ves,
no soy toda de una pieza.
En el andar soy saltón,
en el respirar persona,
en la ligereza mona,
y en comer camaleón.
Tengo gran ventosidad,
y aunque este mal entorpece,
mientras que más en mi crece,
siento más agilidad.
Yo sirvo a buenos y a malos,
de diferentes almas,
unos me tienen en palmas,
y otros me mandan a palos.
Y aunque llanamente sé,
que de mi naturaleza
es serviros con presteza
algunas faltas haré.
Soy liviana, si se nota,
y con hombre he de topar,
que no sólo me he de dar,
sino dejarme en pelota.
27
El cofre
28 La nuez
31 El ajedrez
32 La boca
33 La pelota.
ENIGMA CINCUENTA Y UNA
en
metáfora de una ciudad. Pintóse
una Provincia dentro de
una gran floresta,
y deleitosa.
Redondillas
Hay
un Reyno el mas florido,
que en todo el mundo se ve,
do no hay lugar que no esté,
entre arboledas metido.
Su gobierno universal,
tiene el Rey nuestro Señor,
que estos pueblos en rigor
son de la corona Real.
Todos son circunvecinos,
y es tanta su población,
que por los muchos que son,
nadie cuenta sus vecinos.
Miré sus calles un día,
y aunque las mas son hermosas,
llana, alegres, vistosas,
algunas agrias había.
Es gente muy encerrada,
y la que fuera vi yo,
hermosa me pareció,
por ser blanca y colorada
Tienen sus puertas abiertas,
porque les mire quien pasa,
y aunque no salen de casa,
muchos están a las puertas.
Qualquier villa está cercada,
y tiene tanto poblado,
que es la menor que he topado
tan grande como Granada.
ENIGMA
CINCUENTA Y OCHO
en
metáfora de un soldado. Pintóse
un soldado sentado a la lumbre.
Romance.
Yo
soy aquel organista,
que a tocar órganos muestro,
y no como los antiguos,
que los tañen con los dedos.
Más no me den ese nombre,
que de lo que más me precio,
es de tirar una pieza,
con artificio de fuego.
Soy un soldado de Flándes,
que en Ólanda puse cerco,
y quemé a Cambray un día,
á pesar del artillero.
No quiero dezir bravatas,
que sí en cólera me meto,
se me calienta la boca,
y en gran rato no me templo.
Todos me pueden temer,
según rajo, rompo y hiendo,
pues jamás di cuchillada
a quien no abriese hasta el cuello.
Fulano del Hierro soy,
y este apellidó que tengo,
á mi me viene de molde
aunque me lo dan por hierro.
ENIGMA
SESENTA Y CUATRO
metáfora
de dos casados. Pintóse
una mujer grande y un hombre
chico debajo de un yugo.
Romance.
Se
llaman al matrimonio
vinculo y carga pesada,
cuanto más lo será el nuestro,
por el lazo y por la carga,
Quien hizo este casamiento,
no se cómo no repara,
que fue desigual en todo,
y pues puede nos descasa.
Que aunque el nudo conyugal,
solo la muerte desata,
este mi lazo aunque estrecho,
a rompelle el hombre basta,
Yo soy lo primero chico,
y mi mujer es muy alta,
yo estoy hilando algodón,
y ella se ciñe las armas.
Yo como lo que me dan,
ella si come vianda
ha de ser cosa de pluma,
y me deja de la agalla.
Hasta las mozas que tiene
en su cuarto retiradas,
deja salir y consiente,
que me roben las entrañas.
Si digo de mi limpieza,
con una camisa me hallan,
tan negra y tan percudida,
que es justo acuerdo taparla,
Como soy chico y es grande,
no la oso hablar palabra,
que temo algún tapaboca;
de los que con ella tratan.
Tras aquellas libertades,
dicen que es muy buena caja,
tanto que toda la gente,
el cornudillo me llama.
ENIGMA
NOVENTA Y UNA
en
metáfora de las Amazonas.
Pintóse una procesión
de mugeres con una
cruz delante.
Redondillas
A
las Amazonas vi,
todas juntas y apartadas,
puestas en pie y asentadas,
y en sus escuelas oí.
Todas a la guerra vienen,
que de por si cada una
no tiene fuerza ninguna
y muchas juntas la tienen.
Cinco matronas hay puestas,
gobernando de tal arte,
que no me daréis vos parte,
donde no este alguna destas.
Bien es que a todas abone,
mas alguna que yo sé,
hecha una X topé,
si miento, Dios me perdone.
Un escritor ignorante,
dice que gentiles son,
mas yo las vi en procesión,
y con una cruz delante.
Si bien su ser penetras,
como fueron las pasadas
por las armas señaladas,
estas lo son por las letras.
ENIGMA
NOVENTA Y TRES
en
metáfora de un predicador.
Pintóse un clérigo en un
púlpito rodeado de
doce personas.
Redondillas
Soy
un gran predicador,
y siempre mi tema ha sido,
reprender tiempo perdido,
que esta es la falta mayor,
Nuestra vida se mejora,
si mi sermón escucháis,
mas no me oigáis ni creáis,
en pasando de la hora,
puesto que hay pobres hartos,
yo más que nadie lo he sido,
pues en mi vida he tenido
arriba de cuatro cuartos.
Procuro ser ejemplar,
y velar de noche y día,
porque cualquier falta mía
suena mas que de seglar.
A muchos he predicado,
y la vez que al Sol me voy
allí me veréis que estoy
de mas de diez rodeado.
No se como no escarmienta,
con mi reprehensión el malo,
pues con el dedo señalo,
al de más y menos cuenta.
Soy enfermo de la orina,
y aunque las arenas que he hecho,
todas proceden del pecho,
nunca os alta mi doctrina.
Y con ser mal recibido
esto de decir verdad,
no hay en toda la ciudad
predicador más oido.
51.
La granada
58. El molde para abrir cuellos
64. Cajas y tintero
91 abc
93 reloj
Referencias
(1)
Alonso de Ledesma. Juegos de Nochebuena moralizados a la vida de Christo,
martyrio de Santos, y reformación de costumbres, con unas enigmas hechas para
honesta recreación, Barcelona, 1611 pp. 88—181
(2) Ibidem 89—90
§ 25. Ratos entretenidos con Alonso del Castillo
Alonso
del Castillo gustó mucho de los enigmas los cuales llevó repetidas veces a las
academias y reuniones de autores donde se hacían competencias muy entretenidas.
Alatorre señala que "El juego de los enigmas era pasatiempo obligatorio de
las academias" y como tal Castillo fue uno de los principales impulsores.
En esta sección incluyo las seis enigmas pendientes de las Tardes
entretenidas(1) y una selección de las enigmas que aparecen
en los Donaires del Parnaso(2).
1.
ENIGMA
Desciendo
de dos solares
más antiguos que los godos,
que por ser quien soy fue fuerza
descender del uno y otro.
El uno tan principal
que por esa parte gozo
tanta agudeza de ingenio.
que en mil partes soy asombro.
Pero del que no es tan noble
he salido necio y boto
tan inútil, sin provecho,
que yo mismo lo conozco.
En costa le pongo al mundo
cuando quiere darme adorno,
pues para ser ordinario
rinden sus vidas los toros.
Pero cuando la riqueza
me viene a ofrecer el oro,
no hay elefante seguro
en todo el terrestre globo.
Yo soy liberal, ya escaso,
ya bien partido con todos,
alegre si me ejercito,
triste si me busca el ocio.
Siempre he tenido dos caras
aunque no como alevoso,
soy de la una aguileño
y de la otra soy romo.
Si quieren saber quien soy,
mi rigor temió aquel mozo,
que ofrecía en sacrificio
su padre al cielo piadoso.
—El cuchillo.
Los
últimos versos se refieren a Isaac, hijo de Abraham a quien su padre iba a
sacrificar por orden de Dios.
Con
esto sacó su papel la hermosa doña Angela, y en él traía pintada una mujer muy
flaca con un ojo en la frente y solo un pie, y decían los versos:
2.
ENIGMA
De un riguroso solar,
que ha hecho homicidas fieros,
ó al menos los ha causado,
por línea recta desciendo.
Fui ciega á nativitate,
que quien me dio el ser primero
produce los hijos monstruos
hasta que los pule el tiempo.
Con él y la industria fui
imitación del soberbio
Cíclope que maltrató
á aquel astuto griego.
Al pecado y la manzana
mi segundo ser les debo,
porque si Adán no pecara,
no me forjaran sus nietos.
Para abrigo de los hombres
(que siempre en esto me empleo)
me aplico á todos colores
y camaleón parezco.
De una hermana de familia
soy perseguida en extremo,
cuyo pariente mayor
armado me está oprimiendo.
Las buenas obras que hago
no son á fuerza de ruegos,
fuerza de brazos me inclina
á ejecutar sus deseos.
Si quieren saber mi nombre,
sepan todos que es el mesmo,
que dan al sepulcro insigne,
que encierra al Cesar primero.
—La aguja de coser.
El
supuesto sepulcro de Julio César es la llamada Aguja de San Pedro, un obelisco
egipcio en Roma.
Sacó
doña Lucrecia su papel, donde en otra no menos lucida tarjeta traía pintado un
monstruoso hombre, con las orejas de asno y la nariz de excesiva grandeza;
estaba vestido como labrador y con un azadón en la mano
3. ENIGMA
Monstruo parezco á la vista
compuesto de dos metales,
el uno dellos es fuerte
el otro débil y frágil.
Y es tanta mi fortaleza
que abrazado con mi madre
para poderme mover
es con fuerza de animales.
Mi oficio es sepulturero,
y este vengo á ejercitarle,
haciendo más sepulturas
que en años de peste ó hambre.
A los que entierro oprimidos,
forzando sus voluntades,
ellos mismos resucitan,
aumentando su linaje.
A varias gentes sepulto
sin pompa ni acompañantes,
y en sepulcros y en exequias
á todos les hago iguales.
Es poca mi caridad,
pues siempre para enterrarles
(con ser aqueste mi oficio)
con fuerzas dobles me traen.
Y aunque mi ejercicio luce
por los que mueren y nacen,
jamás escapar podré
de que arrastrado no ande.
Si quieren saber quien soy
los discretos ó ignorantes,
sobre el medio nombre mío
se hace un sacrificio grande.
—El arado.
Tocábale á Octavio el siguiente enigma y sacando un papel traía en él pintados
unos frailes con hábitos blancos todos de una edad ó iguales de cuerpo,
formaban trabados por las manos un pequeño cerco, enmedio del cual estaba otro
fraile de hábitos negros y así mismo lo era el rostro; los versos eran estos:
4.
ENIGMA
Para darnos nuevo ser
que por república sirva
es muy cierto que perecen
mil vidas vegetativas.
Y al fin de martirios largos
que dieron aquestas vidas
en la forma de convento
nos ponemos á la vista.
Somos una unión de hermanos
iguales en la familia,
con el hábito y costumbres,
y de una prosopia misma.
Estamos subordinados
con la facción que nos miran,
al rigor del que nos manda,
nos gobierna y nos castiga.
Y aunque los cuerpos aflige
con penitencia excesiva,
su intención va enderezada
á que la unión no desdiga.
Etíope es el prelado,
según su color lo afirma;
mirad quién podrá sufrir
otro de nación distinta.
Solas pluvias nos defienden,
que su cólera no oprima,
y el que dellas no se vale
al fuego se precipita.
En forma de galeotes
unos á otros nos liga,
hasta darnos libertad
la que gracia comunica.
Nuestro nombre antiguo toma
un solar y casa antigua,
en la noble Lusitania
con que honora su familia
y cuando todos querían dar las veces al mismo autor para que manifestase a
todos lo que era, una criada de aquellas señoras, dijo ser el cuello abierto
con molde, dándole la declaración por los versos que volvió Octavio á referir.
La
respuesta se refería a una moda pasada del traje cortesano. En el reinado de
Felipe III, 1598 a 1621. la ostentación en el vestir alcanzó la máxima
exageración sobre todo en los cuellos de lechuguilla. Estos requerían grandes
cantidades de un encaje importado y costoso y polvos importados para colorearse
de azul; se almidonaban y se abrían con un molde calentado al fuego. Hubo el
oficio de abridor de cuellos. Felipe IV, apenas ocupó el trono, ordenó el uso
de un traje menos ostentoso y ridículo. No faltan referencias burlonas a esa
moda entre los autores de la época.
Doña
Angela traía un papel en él pintada una mujer con el rostro de mulata lleno de
muchas señales al modo de las que dejan las viruelas, estaba vestida de negro,
los versos eran estos:
5. ENIGMA
El animal que en el cielo
le colocaron por signo
me vino a rendir sus armas
porque tuviese principio.
Mas para hacerme perfecta
a fuerza de mil martirios,
di más vueltas que Ixión
en los Tártaros abismos.
Y estando puesta en facción,
para atormentarme vino
a darme mal de viruelas,
que es ordinario en los niños.
Rasquéme, y en todo el cuerpo
del rascancio y los pellizcos
quedé con estas señales
con que de hermosa desdigo.
Con ellas sirvo á los hombres
que para cierto ejercicio
dicen que soy importante,
y desta manera sirvo.
Estado quisieron darme
y buscáronme un marido
del solar de mi linaje,
si bien más negro y curtido.
Ayúdele en cuanto puedo,
porque le importo a su oficio,
con que cubro sus borrones
que suele hacer infinitos.
Mucho trabajo me cuesta;
que el sustento que recibo
para servirle de veras
de mi propio cuerpo quito.
Tengo tal atrevimiento,
que sin ser el rubio Cuitio,
ni tener carro dorado
ando buscando los signos.
A la gloria me parezco,
si no en los efectos mismos,
en que encierro los que tienen
el hombre que me da el mío.
"Poco
dudaron en este enigma" pues respondieron que es la salvadera, un objeto
que en nuestro siglo sería inimaginable. Véase nota en el enigma 11 de Ledesma.
Ixión pertenece a los mitos griegos y se hallaba atado en un rueda en el
Tártaro condenado a dar vueltas sin descanso. La misma alusión la repite
Castillo en el enigma de la campana.
Doña
Lucrecia, sacó un papel, y en él pintada una dueña con tocas largas, manto y
mongil, herrada en el rostro como esclava, y consoló un pie encima de un chapín
que se descubría todo Los versos decían:
6. ENIGMA
La tierra le dio principio
á mi humilde nacimiento
para llegar al estado
que agora gozo y poseo.
Y luego la industria humana
por darme el cargo que tengo
forjó para mi martirio
exquisitos instrumentos.
Hizo el mundo confianza
de mi persona poniendo
sus tesoros en mi guarda,
y su hacienda en mi gobierno.
Hasta fiarme sus vidas
todos los hombres quisieron, ^
y de sus mujeres é hijas
el casto recogimiento.
Pero todas estas honras
no las estimo ni precio,
si cual fugitiva esclava
me ponen hierros primero.
Y como me veo herrada
de tal manera obedezco,
que no tengo libertad
más de cuando quieran ellos.
Con todo he dado en su vicio
sin que del saque provecho,
que soy amparo de amantes,
y se gozan por mis medios.
Muchas honras se han quitado
por mí, y es la causa de esto,
ser abierta de conciencia
siempre por falsos terceros.
Que si aquellos que me rigen
me ponen en fuertes hierros,
muy pocos son los que hago,
pues en la prisión me quieto.
Mas, tras todas estas faltas,
una preeminencia tengo,
que a las monjas les confirmo
el tercer voto que han hecho.
—La puerta
Doña Laura sacó otro papel juntado un cofre con dos cerraduras encima del cual
estaban pintados un bonete, una tiara, y una mitra, y los versos eran éstos:
7. ENIGMA
Soy un preciado tesoro
que debajo de dos llaves
vengo a presentarme al mundo
para que me goce y trate.
Tan perenne que jamás
aunque entero me llevasen,
dejo de quedarme entero
colmado de bienes grandes.
Yo tengo principio y fin
y es cosa rara y notable,
que á los hombres hago ricos
sin que puedan acabarme.
Por mí se animan los hombres
a pretender dignidades,
y dándoles mis riquezas
(sin dejarlas) ricos se hacen.
Todas las ciencias del mundo
hago que por mí se alcancen
porque un tesoro infinito
para todos es bastante.
La inclinación al provecho
es un remedio admirable,
para que de mí conozcan
los estimados quilates.
Hablo á todos siendo mudo,
ando el mundo sin mudarme,
todos vicios reprehendo
para que todos me alaben.
Aquestas dos cerraduras
que en este mi cuerpo yacen,
todos las pueden abrir
porque á todos quiero darme.
Mas hay un impedimento,
á mi defensa importante,
para que no gocen todos
de mí, si á verme llegaren.
Que defiendo mis riquezas
al rudo, y al ignorante,
y el docto, cuerdo y discreto
halla la entrada muy fácil.
—El libro.
Sacó un papel, y en una curiosa tarjeta, mostró pintados cinco niños desnudos,
uno menor que otro, presos en una cadena como galeotes, los versos decían desta
suerte:
8.
ENIGMA
Dos vidas tuvieron fin
con que mi ser acreditan
mirad si soy de importancia
pues soy de dos vidas ruina.
Apenas me vi con forma
cuando en primera conquista
siendo ayudado de diez
cinco hermanos se me humillan.
Á todos puse en prisión
cogiéndoles en cuadrilla,
tan desnudos, que forzoso
me fue darles dos camisas.
Y con ser dos, y ellos cinco
para no ver las divisas,
con fraternal hermandad
las vistieron individuas.
Como están acomodados
dentro de mi casa misma,
ciérroles de día las puertas
con lazos que los opriman.
Pero con toda mi guarda
apenas la noche fría
cuelga sus nocturnos velos,
cuando mi piedad los libra.
Gustan de estar encerrados,
en mí, y si estrechos habitan
á la senectud les vienen
aflicciones y desdichas.
A veces porque se ensanchen
cuando se afligen peligra
mi persona, pues por ellos
en pendencias me acuchillan.
Y es tan poca mi defensa
que aquellos que a darme tiran
aunque no van a matarme
me dan millones de heridas.
Si quieren saber quien soy
sepan que aquella familia
que algo de mi nombre toma,
al escribano da insignias.
—El zapato y los dedos de los pies.
Octavio sacó luego su papel, en el cual traía pintada una horca, adonde estaban
colgados dos hombres, el uno por la garganta, como suelen comúnmente a los que
merecen este suplicio, y el otro por los pies; estaban los dos vestidos de unas
ropas coloradas y decían los versos desta suerte:
9. ENIGMA
De todos cuatro elementos
somos hechos y formados,
aunque al fuego le debemos
las fuerzas de nuestro estado.
Para venir á tenerle
muy cierto que imitamos
á los niños que Nabuco
pensó castigar airado.
Vestidos deste color
estamos siempre colgados,
unas veces boca arriba
y otras veces boca abajo.
Con el húmedo elemento
lo más del tiempo tratamos,
y apenas nos alimenta,
cuando nos hacen trocarlo.
Lo que los cielos no quieren
las más veces remediamos,
mas esto es sin voluntad
á fuerza de pies y brazos.
Somos república necia,
pues siempre nos gobernamos
por quien de cierto sabemos
que es en el ingenio un macho.
Este ciego, viejo, y ruin,
y de todos miembros manco,
hasta ahorcados nos quiere
que seamos para el trabajo.
La mitad de nuestro nombre
es la mansión de aquel santo
Patriarca que en las olas
anduvo un tiempo surcando.
Logrósele á Octavio el estudio do su ingenioso enigma, porque no hubo quien se
le declarase, hasta que él dijo ser los arcaduces de la noria, que con los
versos y la pintura conformaba ser así.
Otro
enigma referido a objetos poco comunes. El arcaduz es un recipiente que sirve
para recoger agua de un pozo o depósito, gracias a un ingenio mecánico, la
noria, que lo eleva. En cambio los enigmas que siguen de los Donaires del
Parnaso, están dedicado a objetos bastante comunes en nuestro días.
ENIGMA III
Salí
tan robusta al mundo,
y con fortaleza tanta,
como si fueran de piedra
mis obstinadas entrañas.
Y aunque sin vista, bien puedo
deciros que me acompañan
tantas oculares formas
como al que guardó la vaca..
Viendo mi robustidad,
los hombres al punto tratan
que sea humilde y piadosa
por verme mortificada.
Y como para dos cosas
tan aceptas me señalan,
procuro darles contento,
haciendo lo que me mandan.
Postrada siempre en la tierra,
toda en lágrimas bañada,
procuro la salvación
de los que de mí se amparan.
Martirios sufro estupendos,
que tras ser supeditada
de los hombres, ellos mismos
con su ingenio me maltratan.
Pensando que me rebelo,
para verme más postrada,
hacen que animales mansos,
solo a atropellarme vayan.
Y yo los ojos en tierra,
sufro en llorar ocupada,
con el llanto que me envía
el que es de mi vida causa.
Si quieren saber mi nombre,
pues les soy tan de importancia,
sepan que tienen mis copias
las vihuelas y guitarras.
—El puente
ENIGMA
V
Para
servir a los hombres
nos crió naturaleza
en nuestro bajo principio
de las más fuertes materias.
Dionos la industria facción,
y anduvo tan avarienta,
que con ser para el trabajo,
con solo un ojo nos deja.
Y es nuestro ingenio tan torpe,
que con ser dos compañeras,
no podemos gobernarnos,
si alguno no nos gobierna.
Este es un menor hermano,
de nuestra materia mesma,
que tres nacimos de un parto,
y a tres damos obediencia.
Con los tres, y el que nos rige,
a mil naciones diversas
damos el uso a sus trajes,
perfección a las libreas.
Fue nuestra patria Vizcaya,
el solar la antigua tierra,
y para más calidad
nos confirman en Bruselas.
—Las tijeras
ENIGMA
VII
Para
nacer en el mundo,
yerbas me dieron principio,
que estuvo en filos mi vida,
pues son mis entrañas filos.
Y para hacerles durables,
pasé notables martirios,
cubriéndolas de materia
blanda, o de esmalte amarillo.
Con esto he salido a plaza,
lucida,y con tanto brío,
que a las escuras tinieblas
las destierro si las miro.
Soy tan dadivosa y franca,
que dando aquello que es mío,
aunque otros lucen con ello,
ninguna falta me hizo.
Y en tener esta virtud,
simbolizo con los libros,
que lo que tienen reparten
quedándose con lo mismo.
Al granjear de la gracia,
siempre acompaño a los niños,
y también a los enfermos
en el postrer paroxismo.
Mi medio nombre da a un paño
calidad para ser fino,
y todo entero le toman
los que guardan los presidios.
—La vela
ENIGMA
X
Para
ponerme en facción
que sirva a naciones varias,
inclinando sus cervices,
me dio un animal sus armas.
Y dando infinitas vueltas,
por filos que me maltratan,
quedé con la perfección,
que para servir me basta.
Es mi dureza infrangible,
aunque blandas mis entrañas,
y revelan pensamientos
envueltos en tristes lágrimas.
Puntas agudas me pican,
sacándome la sustancia,
que imita a los moradores
del Zape y de Nicaragua.
Doy consuelo en las ausencias,
y ved si soy de importancia,
que enciendo pechos de nieve,
y hielo pechos de brasa.
Quiero declararme a todos,
si alguna duda les causa,
que la mitad de mi nombre
tuvo una dama ahogada.
—El tintero.
Hero,
el medio nombre del tintero, se refiere al mito griego de Hero y Leandro.
ENIGMA XIV
Soy
de diversas materias,
nacido en este hemisferio,
para dar traza y medida
a las cosas sin concierto.
Conmigo han salido a luz
mil provechosos ingenios,
dando morada a los hombres
debajo de dobles techos.
Parézcome a la figura
que vio de lucido aspecto
allá en la desierta Pathmos
el hijo del Zebedeo;
que tenía un pie en el mar,
y otro en el terreno asiento,
siendo colinas sus piernas,
sus pies basas y cimientos.
Yo tengo el un pie en la tierra
fijo, y el otro moviendo
por el aire doy mil trazas,
con que a los hombres sustento.
Mi nombre es bien conocido,
con que estimación merezco,
que en los bailes y en la solfa
suele importar mi gobierno.
—El compás.
El
hijo de Zabedeo, Juan el Evangelista arrojado a la isla de Pathmos.
ENIGMA XV
De
varias partes deciendo,
y para principio darme,
fue preciso convenirse
ciertos distintos solares.
Ya me toca del Pirú
un jirón de mi linaje,
ya de Vizcaya la noble,
ya de Inglaterra y Flandes.
Y antes que me viese el mundo,
adonde soy importante,
imité al padre primero
en el modo de formarme.
Con la fama simbolizo,
que si ella por todas partes
publica varios sucesos,
yo hago lo que ella hace.
Colgada por los cabellos,
con gritos rompo los aires,
dando más vueltas que Ixión,
que atado a la rueda yace.
Y aunque es uno el movimiento
y las voces son iguales,
con palabras diferentes
publico bienes y males
En las casas donde estoy,
en vez que secretos guarde,
me fuerzan a que publique
todo lo que en ellas se hace.
Declárome con que tiene
mi alma un nombre bastante
a dar afrenta con él
a aquel que se le llamaren.
—La campana
Las
campanas primero se hicieron de barro, como al padre primero (Adán), y luego de
aleaciones de metales extraídos de diversas partes (Perú, Vizcaya, etc). En
tanto que Ixión, en el Tártaro, se hallaba atado a una rueda que giraba sin
cesar.
ENIGMA XVIII
Uno
de cuatro elementos
fue de mi principio causa,
para que asistiese en mí
mezclado en materias varias.
Y para hacerme perfeto,
del centro de mil hornachas
salí para dar mas giros
que el sol da en sus doce casas.
Si rico dueño me goza,
es fino metal mi traza,
y si pobre me posee,
me adorna materia baja.
Y tanto me arrimo al fuego,
que su vivo efecto es causa
que yo padezca el castigo
que a los esclavos amansa.
Parézcome a aquel lebrel,
si en un modo, no en la traza,
que entre sueños vio la madre
del santo Guzmán de España.
Y para saber quién soy,
si lo dicho no les basta,
mi nombre es derivativo
de quien esta forma causa.
—El candelero
La
madre de Domingo de Guzmán soñó en su embarazo con un cachorro de perro que
llevaba una antorcha en la boca.
ENIGMA XX
Desde
que al mundo nací
ando de hierro cargada,
penitencia que hacemos
las recogidas beatas.
Y apenas me vi con ser,
cuando destas cruces santas
me adorné, porque me tengan
todos por buena christiana.
En buena opinión estoy
con el mundo, pues me ampara,
haciendo siempre de mí
una honrosa confianza.
Las que profesan mi orden
tienen casas señaladas,
de tanto recogimiento
que por su defensa hay guardas;
Y aunque por propias se tienen,
antes parecen extrañas,
pues casi lo más del tiempo
no nos sirven de morada.
De mi orden hay algunas
que siendo aleves engañan,
y aunque traen este vestido,
son siempre hipócritas falsas.
Si quieren saber quién soy,
conmigo dieron la plaza
del vicario, que por Dios
dejó las redes y barca.
—Las llaves.
Profesar
una orden religiosa era común en esos años. Quien dejó el oficio de pescador,
las redes y la barca, para seguir a Jesús fue San Pedro.
Incansable creador de enigmas, Castillo Solórzano dejó muchas otras vertidas
aquí y allá. En La garduña de Sevilla y anzuelo de las bolsas, hija del
bachiller Trapaza, editada en 1733 por don Pedro Josef Alonso y
Padilla(3), aparecen ocho enigmas, tal como se indica en la
misma portada, luego del título de la obra, que "va añadido en esta
impresión un catálogo de libros entretenidos y ocho enigmas curiosas", El
amable lector recordará una de estas enigmas recogidas por Villarroel en su
Almanaque del año de 1766, publicadas sin crédito alguno. La respuesta la da
Castillo cifrada con las cinco vocales asociadas a los cinco primeros números,
de tal modo que 1 es A, 2 es E, 3 es I, 4 es O y 5 es U.
ENIGMA PRIMERA
Noble
entre toda criatura
soy; mi fama, orbicular;
luz tengo para alumbrar
de rayos y de hermosura.
Caos fuera o máquina obscura
sin mí el soto, el prado, el monte,
porque uno y otro horizonte
y cuanto su espacio encierra
registro, sin que en la tierra
cosa alguna se remonte.
— 2l 4j4
SEGUNDA
ENIGMA
Son
perfección en su modo,
aunque unidas desiguales,
mejor así me acomodo,
cinco partes principales
que perficionan mi todo.
Cuando procedo mejor
en estrecha cárcel vivo
y de un tirano señor
regalo y favor recibo
solo porque soy peor.
—2l p32
TERCERA
ENIGMA
Varones
y hembras nacimos
y en una comunidad
puros y castos vivimos.
Blancas estolas ceñimos,
símbolo de castidad.
Todos guardamos clausura,
estrecha cárcel habitamos;
nada se hace cosa dura,
pues cuando presos estamos
es mayor nuestra ventura.
—l1 d2nt1d5r1
CUARTA
ENIGMA
Yo,
yo mismo no te asombre:
ministro a los hombres pan
y aunque es temido mi nombre
doy en virtud de mi afán
con el pan la vida al hombre.
Es ingrato, es desleal;
soy impecable, soy justo
y con él muy desigual.
En breve forma me ajusto,
si me pierde es por su mal.
—2l d32nt2
QUINTA
ENIGMA
Soy
Luna por mi ventura,
que abraso en mi ancianidad;
doy, creciendo, autoridad;
menguando más hermosura.
Penosa soy y soy dura
al hacer o deshacer.
Breves días suelen ser
término de mi vivir,
que no me puede sufrir
el mesmo que me dio ser.
—l1 b1rb1
SEXTA
ENIGMA
Tráele
el hombre, aunque sin verle,
no sin embarazo a cuestas
y suele dar a entenderle,
sin preguntas, en respuestas
lo que suele sucederle.
Tirador tan diestro ha sido
desde su primer ensayo,
que al que está más prevenido
si hirió el trueno en el oído,
ofende otra parte el rayo.
—2l p2d4
SÉPTIMA
ENIGMA
Huyo
grosera e ingrata
si me busca mi señor
y si de dejarme trata
le solicita mi amor
menos esquiva y más grata.
Tal vez morena agraciada,
tal disforme y desigual,
tiénenme por desalmada
aunque ignoro, inmaculada,
la culpa más venial.
—2l p2d4
OCTAVA
ENIGMA
Ya
soy redondo, ya largo,
de breve y luenga estatura;
trágico en suerte y ventura,
pues que sin hacerme cargo
me previene sepultura.
Mi inocencia en roncas voces
clamorea y de la tumba
sale en acentos feroces.
Tanto mi queja retumba,
más va que no me conoces.
—2l n1b4
El
enigma sexto no debe extrañar al amable lector. Los enigmas dedicados a esto
mismo, abundan tanto en los enigmas cultos como en las adivinanzas populares,
tal como aparecen enigmas de Castillo y de Horozco. Algunos viejos acertijos
sobre el pedo, como el que sigue, recoge Rodríguez Marín(4) en
su colección:
Triunfante
salió der nido
Y á tus bentanas yegó,
Para decir qu' ha nacido
Er que sin alas boló.
Referencias
(1)
Alonso del Castillo Solórzano. Tardes entretenidas.
(2) Alonso del Castillo Solórzano. Donaires del Parnaso, Segunda Parte, p.
626—644
(3) Alonso del Castillo Solórzano. La garduña de Sevilla y anzuelo de
las bolsas, hija del bachiller Trapaza, Edición de Pedro Josef Alonso
y Padilla, Madrid, 1733, pp. 1—3
(4) Francisco Rodríguez Marín. Op. Cit. p. 202
Luis
de Escobar al lado de Juan González, uno con sus Cuatrocientas
respuestas(1545) y el otro con sus Doscientas preguntas(1590),
son continuadores de una larga tradición que viene de la antigüedad clásica,
los enigmata, problemas y preguntas de diversa índole. En los preguntarios de
aquellos siglos, aparecen de pronto entre otras preguntas doctas o de curioso
interés, algunos enigmas formulados como enigmas o como quisicosas.
Luis de Escobar es muy celebrado por sus Cuatrocientas respuestas a
otras tantas preguntas… del almirante don Fadrique (1545); un libro de
Problemas de raro mérito; sin embargo, tratándose de los enigmas que nos
interesan, él mismo se deslinda de ellos, se lamenta de tener que responder a
tales niñerías faltas de profundidad filosófica y acaba por dar cuenta de 75
enigmas que en realidad podía haberse ahorrado de publicar si no eran de su
agrado, pues no he visto en los autores españoles que lo preceden o van después
de él, enigmas con menos gracia y más atiborrados de gratuitos consejos
morales. Los publica, al decir de los estudiosos, por compromiso editorial, es
decir de ventas, pero no deja de quejarse de principio a fin de que tales
enigmas no tengan ningún provecho teológico, filosófico o moral. Los pocos
enigmas que se salvan a nuestro entender son de origen antiguo y apenas les
presta la atención de unos pocos versos al contrario de lo que sucede con otros
"enigmas" de esa serie de 75, como aquel que llama enigma 345 al que
dedica 32 estrofas, o sea más de 280 versos octosílabos, para hablar de la
enfermedad de la gota. A pesar de sus lloriqueos, su obra tiene su lugar en
cualquier estudio de la enigmática y es una referencia obligada. En ella se da
una curiosa polémica entre don Fadrique y Luis de Escobar sobre la importancia
o no de los cosa y cosa. De 75 enigmas que forman la parte quinta de Las
Cuatrocientas respuestas, nos quedamos con algunas muestras que compartir
con nuestro amable lector.
Van aquí sucesivamente los enigmas dedicados a la péñola (la pluma de ave con
la se escribía entonces), al ajo y al pensamiento (solo la pregunta).
Pregunta CCCXCVII
¿Quién
es aquella hija de bruto,
sin alma, sin vida; sin seso y pasiones,
que escribe secretos de los corazones,
y nos lo publica vestida de luto?
Esta camina, si el campo es enjuto;
y lleva el rocío como aquel vellón
que en medio la era puso Gedeón,
aquel que quitó del pueblo el tributo.
Respuesta
del autor
La
péñola es esa: que más no disputo,
que es hija de la ala de donde salió;
cubierta de tinta, con ella escribió
aquel que escribiendo sacó mucho fruto.
Pregunta
CCCLIII
En
los yermos enterrado,
la mayor parte sumido,
blanco es y muy barbado
y en olor muy conocido.
Tiene dientes y no boca,
tiene cabeza y no pies.
Dezidme qué cosa es.
Respuesta
del autor
El
cresce siempre al revés,
echando los pies al cielo
y su cabeza en el cielo,
según vos mejor sabés,
pues vemos que a él olés
y su olor os da consuelo.
Pregunta
CCCLXIX
¿Cuál
es la ave de tanto volar
que vuela en un punto más alta quel cielo,
la tierra y abismos traspasa de un buelo
y a do se aposenta no ocupa lugar?
Si tras buena presa la saben echar
puede a su dueño ser muy provechosa,
mas si la dejan dar vuelos ociosa
hace los tiempos en vano gastar.
Los
enigmas siguientes, dos, son de la hormiga. El primer explica la metamorfosis
del insecto y la segunda se enfoca más a sus atributos físicos y
"morales".
Pregunta CCCXL: de la hormiga
Dize
que vio una simiente
dentro de una calabaza
que le paresció mostaza
y después la vio serpiente.
Y que andándola buscando
para traer a su tierra
esta sierpe tras la sierra
desapareció bolando.
Respuesta
del autor
Para
cumplir vuestro mando
digo, pues mandáis que diga,
que es simiente de hormiga
aunque voy medio atentando.
Pregunta
CCCXLVIII de la hormiga. Es pregunta antigua.
Cual
es la cosa muy baja
y en sus fuerzas muy valiente,
tiene boca de serpiente
y cuerpo de calabaza.
Esta vuela y corre y caza,
tiene pies en la cintura
y es tan sabia criatura
que su prudencia me enbaza.
Respuesta
del autor
A mi
también me embaraza
ver pregunta tan oscura,
mas según muestra su traza
es hormiga por natura.
Ver qué instinto y qué cordura
puso en ella Dios eterno,
que trabaja para invierno
mientras que el verano dura.
Los
siguientes enigmas son del reloj, la sombra, el gallo, el reloj nuevamente, el
triunfo (juego de cartas), el peine, el ajedrez, la lima, el dinero, las
cosquillas, la mano del juego.
Pregunta CCCXXXIII
Y
vio uno con pesar
estar vivo y con concierto
y también le vio quedar
en faltándole el pesar
en un mismo punto muerto.
Respuesta
del autor
Ese
creo yo de cierto
ser reloj, que es cosa alta
y si la pesa le falta
es muerto su desconcierto.
Los
relojes en los siglos XVI y XVII se encontraban en altas torres y campanarios,
sus mecanismos se ponían en acción con un peso colgado a una cuerda.
Pregunta CCCXXXIV
Y
vio una hembra enojosa
que contino le seguía,
ni era fea ni hermosa,
desgraciada ni graciosa,
no es caliente ni fría
y nunca andaba sin ella
cuando era alegre el día.
Más mirad que esta doncella
tal bondad había en ella
que a las noches se escondía.
Respuesta del autor
Lo que vuestra Señoría
en esta copla nombra
no puede ser sino sombra
según es mi fantasía.
Pregunta
CCCXXXXVI
Cuando
el tiempo se nos troca
dice que vio en un lugar
a un animal cantar
sin tener dientes ni boca.
Respuesta
del autor
Eso
pienso y que toca
según lo que siento y hallo
a las voces que da el gallo
cuando la noche se apoca.
Pregunta
CCCXLIX. Es antigua
Quién
es aquel bien criado
y regido por razón
que está de contino armado
y tiene siempre cuidado
de nuestra consolación.
Sigue los altos lugares
por mejor manifestar
lo que quiere,
y no vive sin pesares,
y en faltándole el pesar
luego muere.
Respuesta del autor
Si el pesar le falleciere
bien decís que morirá,
más quien sanalle quisiere,
si dos pesares le diere,
la vida le tornara.
Él no cesará de andar,
su lenguaje bien le entienden
por el mundo,
no se mueve de un lugar,
mas sus pesares descienden
al profundo.
Si le tienen bien criado
nunca duerme ni descansa,
mas anda siempre ordenado,
y sus armas muy armado,
y sin descansar no cansa.
Él no tiene voluntad,
ni agradece el beneficio
ni le siente;
servido dice la verdad
y en faltándole el servicio
luego miente.
Pregunta
CCCL
Acordé
de os preguntar
cual fue la guerra nombrada
do se vio alguna vegada
cuatro reyes pelear
y el menor de aquel lugar
prendió a su propio rey,
que los reyes ni su grey
no le pudieron salvar.
Respuesta
del autor
No
sé de vos qué juzgar
que tal preguntáis a frayre,
si lo decís por donaire
o si me queréis tentar.
Yo sé poco de jugar
pero responderos luego,
mas barrunto que es un juego
que triunfo suelen llamar.
Pregunta
CCCLIV
Quién
es aquel que nos trata
lo mejor de la persona.
Por do va destierra y mata,
que a ninguno no perdona.
Tiene dientes y no come
y a muchos quita el comer.
Decidme quién debe ser.
Respuesta
del autor
Del
que decís, a mi ver,
vivo yo seguro y salvo,
que pues Dios me hizo calvo
ya no le habré menester.
De los que decís que mata,
en vos que tenéis cabello
podrá muy mejor hazello
pues que él los desbarata.
El
lector curioso recordará otros enigmas del peine, que en esa época aparece como
un gran matador de piojos.
Pregunta CCCLXII
En
un campo raso vi mucha contienda
de gente vestida de muchas devisas,
sin sayos, sin capas, también sin camisas
y ser cada cual señor de su tienda
y todos cercados de mil cortapisas.
Ni gritan ni lloran, tampoco dan risas
y pues que lo vi bien puedo contallo
que a pie se combaten, también a caballo,
los muertos se sabe sin otras pesquisas.
Decidme respuesta, que yo no la hallo.
Respuesta
del autor
Según
que yo puedo sentillo y gustallo,
en esta conquista no soy buen juez.
Quitando, señor, la "z" de juzgallo
bien me entendéis, por eso lo callo,
que habéis seido en ello más de una vez.
Y aun es una ley en esto muy buena,
entre la gente do ay esa scisma,
que cargan y llevan al necio la pena
si no sabe más en la casa ajena
que el cuerdo y sabido en la suya misma.
Pregunta
CCCLXX
Decid
si sabéis quien es la golosa
que come a su padre del cual fue formada.
En fuego y en agua la hacer forzosa
de golpes a hierro muy acuchillada.
Respuesta
del autor
Lo
que decís yo respondería
que debe ser lima a mi parecer,
por cuanto en ella se suele hacer
eso que vuestra pregunta decía.
De hierro la hacen y el hierro comía,
en fuego encendida y en agua templada,
con golpes de hierro después bien picada
limando metales lucir los hacía.
Cristóbal
Pérez de Herrera se inspiró en algunos de los enigmas de Escobar, como podemos
constatar con este de la lima.
Pregunta CCCLXXX
Vi
un gran señor nacido de tierra
que en tierra se trata y tierra se torna
y a muchos levanta y a muchos trastorna
y a unos da paz y a otros da guerra.
Quien mucho le quiere tanto más yerra,
que a los que le sirven los trata peor,
porque ellos le sirven, mas él los atierra,
Decidme quién es aqueste señor.
Respuesta
del autor
Hacéis
tal pregunta a frayre menor
que desee señor no entiende ni sabe,
ni en su monasterio no entra ni cabe,
lo cual vos sabéis mil veces mejor.
A mi me parece, notable doctor
que aquel gran señor se llama dinero,
que a los que le sirven trae el retortero.
Mandad perdonar si os doy sinsabor.
Pregunta
CCCLXXXXIX
Decidme,
señor, pues tanto primor
tenéis en aquello que más satisface,
cuál es la cosa que os pone dolor
y en vuestras señales mostráis que os aplaza.
Y tiene esta pena que, cuando queréis
defenderos della, la fuerza se os mengua
y nunca por quejas que deis con la lengua
mostráis en vos mismo que la padecéis,
Respuesta
del autor
A la
pregunta que vos posponéis
respondo que deben ser las cosquillas,
porque las carnes que suelen sentillas
se ríen con pena, según que sabéis.
Pregunta
CCCXCIII
Quien
es el hombre que tiene una mano
sin carne, ni huesos, ni dedo, ni uña,
y a su compañero con ella rascuña
aunque sea amigo, vecino y hermano.
Respuesta
del autor
Aquel
que la tiene está muy ufano
pensando por ella tener mayor dicha,
aunque a las veces sucede desdicha
y su pensamiento le sale muy vano.
No es miembro ni parte de su cuerpo humano,
ni tiene otro efecto ni otro valor,
salvo que tiene el que es jugador
por mucha ventaja jugar más temprano.
Referencias
(1)
José A, Sánchez Paso. Tesis doctoral sobre Las quatrocientas respuestas de
fray Luis de Escobar. La literatura de problemas en el siglo XVI,
Departamento de Literatura Española e Hispanoamericana, Facultad de Filología,
Universidad de Salamanca, 1998. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2012,
pp. 992—1045
§ 27. Grifos o gripismas en La Casa del Placer
¿Quién
dice que pasó de moda resolver enigmas? Estos algunas veces no se plantean en
verso, ni como adivinanzas, sino como profundos misterios a resolver por la
filosofía y la ciencia. Algunos de los enigmas de nuestra época se
refieren a Sor Juana Inés de la Cruz, por ejemplo, uno relacionado con nuestros
apuntes: ¿es la monja autora de El oráculo de los preguntones?, y
otro más: ¿tienen solución los veinte enigmas planteados por Sor Juana a La
Casa del Placer?. Alrededor de estas preguntas se han escrito en los
últimos años muchos artículos, ensayos y libros.
De Sor Juana ha dicho Octavio Paz, "es un ejemplo más de una de las
enfermedades intelectuales de su siglo: la egiptomanía", como bien se mira
en el Neptuno Alegórico, escrito para el arco triunfal con el que la Nueva
España celebró el arribo del virrey de La Laguna y su esposa, todo él cargado
de jeroglíficos, emblemas y cultas referencias desenvueltas como preciosos
enigmas finamente resueltos: "La razón de haber los antiguos
venerado a Neptuno por dios del Silencio, confieso no haberla visto en autor
alguno de los pocos que yo he manejado; pero si se permite a mi conjetura,
dijera que por ser dios de las Aguas, cuyos hijos los peces son mudos, como los
llamó Horacio"(1)
Sor Juana se retira del mundo de las letras hacia 1693, luego de enfrentar
valientemente a sus poderosos críticos de la iglesia, y uno de sus últimos
escritos, ya que fallece en 1695, es el pequeño libro Enigmas ofrecidos
a La Casa del Placer, una academia de literatura de monjas en Portugal
escrito probablemente entre 1691 y 1693 (2).
El libro, en manuscrito, apareció en años recientes y causó enorme interés
entre los estudiosos y el público lector. Compuesto por las monjas portuguesas,
circuló ampliamente entre los conventos de monjas, pero no se encuentran ni la
solución pensada por Sor Juana, ni la solución propuesta por las monjas. Existe
sin embargo un índice en el librito de las monjas que señala que cada respuesta
debería seguir cierta formula poética, como lo vimos con Juan de Mena y
Sebastián de Horozco, pero diferente cada vez: romances, madrigales, silvas,
canciones... Por ejemplo, un soneto para la primera adivinanza, un madrigal
para la cuarta… pero esto parece ser idea de las monjas y no indicación de Sor
Juana. Alatorre resolvió el primer enigma al encontrar precisamente un soneto
de Sor Juana con la respuesta sugerida en él, de donde se piensa que el índice
pudiera señalar dónde buscar la respuesta que las monjas encontraron. Pero esto
son suposiciones, porque, como apunta Alatorre, aunque es posible encontrar las
respuestas verdaderas que pensaba Sor Juana, lo importante ahora es que las
respuestas sean múltiples y variadas.
Los veinte enigmas se presentan en redondillas y cada redondilla es un
verdadero misterio, y más que enigmas estamos ante auténticos gripismas, esos
monstruos fabulosos y mutables compuestos por muchas formas de variada
procedencia conceptual. Es decir, podrían tener distintas soluciones válidas,
cuanto que tratan de figuras, imágenes o conceptos inaprensibles, como lo es el
propio animal compuesto por partes de otros cuerpos que lo hacen un monstruo
fabuloso.
Gripisma, como apunta Covarrubias, es una red insoluble, una telaraña, el
monstruo o portento de la adivinatoria que nos atrapa en su red. Monstruo, ya
sea en sentido negativo o positivo, portento que merece verse o ser
interpretado como señal de algo; es lo digno de contemplarse por excepcional,
raro o profético. Así lo define ya Enrique de Villena en el siglo XV:
"monstro, cosa vista no acostumbrada de ver"(3). El
gripisma, es el enigma más elaborado, más serio, una categoría arriba del
enigma; el nombre, sin embargo, no es afortunado y por lo mismo no se utiliza y
acabará por desaparecer.
Clearco de Soli (siglo III a.c.), en su Peri Griphon, define griphoi (γρίφος)
del siguiente modo: "es un problema entretenido, cuyo sentido debe
hallarse mediante una búsqueda, usando la reflexión, a cambio de un premio o
castigo"(4). Aunque a menudo el término griego se traduce como
enigma o adivinanza, el término tiene un sentido mucho más amplio, que abarca
otras formas de oscuridad verbal. Pólux distinguía ya claramente entre griphoi
γρίφος y aenigma αίνιγμα, ya que el primero era más serio.
Covarrubias, tal como apunté en el primer apartado, lo cita de esta manera:
"Clearco filosofo peripatético, definiendo el termino Grípho, dice ser una
cuestión jocosa, aguda, y artificiosa, propuesta por entretenimiento para
probar los ingenios".
Stefano Bartezzaghi, en su Indovinelli e enigmi(5),
explica: "La primera evidencia del griego Grîphos (literalmente "red
de pesca") en el sentido del enigma dirigido a la astucia, más que a la
sabiduría se encuentra en Aristófanes (Las avispas). Conocemos el título de una
obra de Clearco de Solos (siglo III ac.) Dedicado a estos enigmas: Peri
Griphon".
Y advierte: "La forma de las griphos no siempre se distinguen claramente
de la forma del enigma. "Aulo Gelio habla de griphos, que
también llamó scirpus (plantas usadas para construir nazas, trampas, Noches
áticas XII, 6), y menciona un grifo "compuesto por tres versos, que han
quedado sin respuesta", un enigma del nombre del dios Terminus, que según
el mito "impidió el movimiento de un altar en el Capitolio para dar paso
al templo de Júpiter". El grifos o gripisma es el siguiente:
Semel
minusne an bis minus sit nescio,
an utrumque eorum; ut quondam audivi dicier,
Iovi ipsi regi noluit concedere
Cuya
traducción sería: Yo no sé si es menos una vez o dos veces. O si es una cosa
más la otra, por lo que una vez escuché, que él no iba a ceder su lugar al
mismo Júpiter.
Tras los tres versos de que consta el grifos, Aulo Gelio añade irónico:
"Quien no quiera resolver por si mismo el enigma encontrará la respuesta
en el segundo libro de Varro ".
Bartezzaghi sigue a Aulo Gelio y apunta que "el Scirpo se soluciona
mediante un ingenioso juego de palabras (Terminus: ter minus tres veces más
pequeño que Júpiter)", pero en realidad se dice que es un problema perenne
con muchas posibilidades de solución. Y esto lo reitera Varro "qué viejo y
extremadamente elegante enigma compuesto por tres versos, que han quedado sin
respuesta, para mandar a los lectores a especular sobre dichos versos".
Aparte de scirpus; griphus y nodus son términos casi sinónimos (nodus significa
«nudo, lazo» y la palabra griega grifo significa en realidad «red de juncos» y,
de ahí, «cosa compleja, enmarañada", una red de pesca para el Brocense. En
el inglés arcaico tiene equivalencia con which, un calco del latín scirpus, que
significando un trenzado de hilos llegó a tener la acepción de enigma.
Los gripismas oscilan siempre entre el juego y la erudición, dice
Guichard (6) a propósito de Ateneo y de Clearco de Solos.
La mayoría de los autores de esta clase de textos presenta sus obras de forma
que sólo puede ser apreciada por unos cuantos.
El peripatético griego define el griphos del siguiente modo: "es un
problema entretenido, cuyo sentido debe hallarse mediante una búsqueda, usando
la reflexión, a cambio de un premio o castigo".
Recordemos la pista que poco antes nos mostró Covarrubias: "El nombre
griego griphus, es otra quimera o esfinge, y assí γρίπισμα (gripisma) est
quaestio aut sermo implicitus in symposiis poni solita". De donde
Alatorre, con suma clarividencia, establece la ecuación "Esfinge es a
enigma, como Grifo a Gripisma".
El poema de Ausenio Griphus ternarii numeri, Gripisma número
tres (7), es clásico en todos sentidos. Se trata de un
"extraño experimento" compuesto por un opúsculo dirigido a su amigo
Simaco y el poema propiamente dicho dedicado al número tres en 90 hexametros,
múltiplo de 3. Para estudiosos como Dunstan Lowe (8), el título
enuncia no un acertijo ("no es un enigma en el sentido
convencional"), sino que se trata de una metáfora de la complejidad del
poema, cuyas claves, asegura, se encuentran en el prefacio. El aludir al
griphus en el título, su autor está señalando claramente que no se trata de
un aenigma o problema, sino de un verdadero
griphus como lo señala Sandra Ramos Maldonado (9), concebido
"mientras estaba bebiendo y antes de haber bebido" tres brindis en un
banquete, "característica esta original y definitoria del grifo, según
Clearco de Solis"
Griphos número tres sigue siendo un enigma sin resolver. Tiene la
"virtud" de ser apenas entendido, inclusive en su tiempo. Y así lo
presume Ausenio en el opúsculo que dirige a su amigo Simaco, a quien dedica
el Griphus ternari numeri: "Finalmente si también te resultó
oscuro a ti, para quien nada hay que no hayas leído y no entendido, entonces me
sentiré feliz porque me propuse, y así lo voy a conseguir, que tú me
investigues, me desees, pienses sobre mí."(10) Algo muy
semejante ocurre con los grifos o gripismas de Sor Juana cuyo reto a la Casa
del Placer ha conducido a releer su obra, a desearla y pensar en ella.
Algunos notables sorjuanistas han abordado esta clase de enigmas y dado alguna
respuesta o respuestas. Gabriel Zaid fue el primero en ofrecer una solución
recién aparecido el librito, esto al gripisma 4, cosa que hizo con una décima a
lo que Alatorre explicó que tendría que haber sido con un madrigal. De
cualquier forma la respuesta de Zaid se considera correcta, pese a que otros
actores han ofrecido soluciones diferentes. A partir de entonces Alatorre y
otros estudiosos han sugerido una o varias o todas las soluciones. Rocío
Sánchez enfrentó los gripismas como el Grifo mismo sugiere y presentó una
respuesta kilométrica para cada redondilla. La estudiosa sorjuanista Georgina
Sabat de Rivers da soluciones distintas y no faltan sugerencias de diletantes o
no especialistas que, como el periodista Alfonso Diez, acepte el reto; pero la
cuestión es que todas las gripismas y cada una de ellas, continúan vivas,
esperando una respuesta del lector. (11)
1.
¿Quál
es aquella homicida
que, piadosamente ingrata,
siempre en cuanto vive mata
y muere quando da vida?
2.
¿Quál
será aquella aflicción
que es, con igual tiranía,
el callarla cobardía,
dezirla desatención?
3.
¿Quál
puede ser el dolor
de efecto tan desigual
que, siendo en sí el mayor mal,
remedia otro mal mayor?
4.
¿Quál
es la sirena atroz
que en dulces ecos velozes
muestra el seguro en sus vozes,
guarda el peligro en su voz?
5.
¿Quál
es aquella deidad
que con tan ciega ambición,
cautivando la razón,
toda se haze libertad?
6.
¿Quál
puede ser el cuidado
que, libremente imperioso,
se haze a sí mismo dichoso
y a sí mismo desdichado?
7.
¿Quál
será aquella passión
que no merece piedad
pues peligra en necedad
por ser toda obstinación?
8.
¿Quál
puede ser el contento
que, con hipócrita acción,
por sendas de recreación
va caminando al tormento?
9.
Quál
será la idolatría
De tan alta potestad
que haze el ruego indignidad,
la esperanza grosería?
10.
¿Quál
será aquella expressión
que quando el dolor provoca,
antes de voz en la boca
haze eco en el corazón?
11.
¿Quáles
serán los despojos
que, al sentir algún despecho,
siendo tormento en el pecho
es desahogo en los ojos?
12.
¿Quál
puede ser el favor
que, por oculta virtud,
si se logra es inquietud
y si se espera es temor?
13.
¿Quál
es la temeridad
de tan alta presunción
que, pudiendo ser razón,
pretende ser necedad?
14.
¿Quál
el dolor puede ser
que, en repetido llorar,
es su remedio cegar
siendo su achaque el no ver?
15.
¿Quál
es aquella atención
que, con humilde denuedo
defendido con el miedo,
da esfuerzos a la razón?
16.
¿Quál
es aquél arrebol
de jurisdicción tan bella
que, inclinando como estrella,
desalumbra como sol?
17.
¿Quál
es aquél atrevido
que, indecentemente osado,
fuera respeto callado
y es agravio proferido?
18.
¿Quál
podrá ser el portento
de tan noble calidad
que es, con ojos, ceguedad,
y sin vista entendimiento?
19.
¿Quál
es aquella deidad
que, con medrosa quietud,
no conserva la virtud
sin favor de la maldad?
20.
¿Quál
es el desasosiego
que, traidoramente aleve,
siendo su origen la nieve
es su descendencia el fuego?
Algunas
respuestas:
Georgina
Sabat :
1. La esperanza (da como válida la solución propuesta por Alatorre);
2. Celos tiranos;
3 La ausencia;
4. La fama (igual, la solución de Zaid);
5. Pasiòn;
6. Amor afectivo;
7. Amor errado;
9. Puro amor cortés;
10. El silencio en el amor;
11 lágrimas de amor;
14 El dolor de los celos;
16. El engaño del amor forzado;
17. El favor recibido;
18. Amor racional;
19. la fidelidad en el amor;
20. el desden o el despecho. (12)
Gabriel
Zaid al gripisma 4 (13):
Entre
Caribdis y Escila
está la voz de la fama,
que por sus ecos derrama
los dulces nombres de pila.
Espejos donde titila
la seguridad de ser,
donde, al fin, llegas a ver
que te hace ojos la sirena
que existes, que te pepena
y que te puede perder.
Referencias
(1)
Sor Juana Inés de la Cruz. La Inundación Castálida, p.298
(2) Sor Juana Inés de la Cruz. Enigmas ofrecidos a la Casa del Placer. Edición
y estudio Antonio Alatorre. México, El Colegio de México, 1994
(3) Alatorre, Antonio. Los 1001 años de la lengua española. México:
FCE, 2001.
(4) Luis Arturo Guichard. Acerca del tratado Peri Grifon de Clearco de Solos,
En DIC MIHI, MVSA, VIRVM : Homenaje al profesor Antonio López Eire. Edición de
Francisco Cortés Gabaudan. Universidad de Salamanca, 2010, pp. 285—291
(5) Stefano Bartezzaghi. Indovinelli e enigmi. Enciclopedia dell' Italiano,
2010. Versión virtual. Consulta jumio de 2014.
(6) Luis Arturo Guichard. Ob. Cit. pp 285—291
(7) Décimo Magno Ausonio. Grifo del número tres Obras II. Traducción y notas de
Antonio Alvar Ezquerra, Editorial Gredos, 1990, pp 21—38
(8) Dustan Lowe. Triple Tipple: Ausonius' Griphus Ternarii Numeri. En The Muse
at Play: Riddles and Wordplay in Greek and Latin Poetry, Jan Kwapisz, David
Petrain, Mikolaj Szymanski Eds., Walter de Gruyter, Berlin, 2012 p.335. The
first of my two main arguments is that the preface is an integral part of the
poem and the key to its interpretation, revealing its didactic intent as a
compilation of classical cultural heritage. The second is that Ausonius’ label
griphus does not mean a riddle in the conventional sense – indeed, only one of
four proposed "solutions" is viable – but is instead a metaphor for
the poem’s intricacy.
(9) Sandra Ramos Maldonado. Ausonio en el epigrama latino humanista y su
influencia en el murciano Francisco Cascales, Myrtia, Revista de Fulologia
Clásica, No 11, 1996, Universidad de Murcia, p. 101
(10) Décimo Magno Ausonio. Ob. Cit. p.28—29
(11) Sor Juana Inés de la Cruz. Enigmas ofrecidos a la Casa del Placer. Edición
y estudio Antonio Alatorre. México, El Colegio de México, 1994, pp. 107—145
(12) Georgina Sabat—Rivers. Sor Juana Inés de la Cruz: los Enigmas y sus
ediciones. Revista Iberoamericana, Vol. LXI, Núm. 172—173, 1995, pp. 677—684,
Edición digital.
(13) Gabriel Zaid. Un enigma de Sor Juana. Revista Proceso 9—II—91. México,
D.F. "En respuesta a la invitación de Antonio Alatorre (Proceso 4—II—91),
propongo una explicación para el cuarto enigma de Sor Juana..."
La
vieja enigmática es uno de los géneros literarios propios para los jóvenes
lectores. Entre más extraña, lejana o dificultosa que parezca de inicio, es más
cercana al espíritu de nuestra época, tan llena de innovaciones y altas
exigencias intelectuales, las cuales se pueden enfrentar solo con una mente
abierta, acostumbrada a descubrir, crear y pensar realmente. Se dice que
"para hallar la sustancia de cada enigma y encerrarla en unos pocos versos
era menester una agilidad mental, una rápida y certera comprensión de los
rasgos y facetas más propias y salientes de cada caso", de modo que el
lector enfrenta un reto de igual magnitud, pero la enigmática de los siglos
pasados no sólo plantea retos a la inteligencia, sino que exige que esa
inteligencia sea más aguda, penetre en las sutilezas del lenguaje y al hacerlo,
como diría Frank Smith, siguiendo palabra tras palabra, verso tras verso,
concepto tras concepto, el lector se apropia del enigma, hace suyo los juegos
de palabras, las agudezas del ingenio, las sutilezas conceptuales, la belleza
de nuestro idioma. Se apropia de la palabra misma, acción que hoy más que nunca
necesitan las jóvenes generaciones. Y las viejas.
No olvidemos, sin embargo, que la enigmática no se agota con los enigmas, sino
que existen otros géneros cargados de conceptos, agudezas del ingenio y sutiles
oscuridades, cargadas de la gracia y belleza del idioma, desde los motes,
adagios y jeroglíficos hasta las empresas, apólogos y emblemas y, de igual
manera, los enigmatistas no se acaban con sus enigmas, sino que ellos se
continúan en su obra poética o en su prosa como claro es con Cervantes y Fernán
Gonzáles Eslava.
El enigma culto reserva un sin número de sorpresas, algunas de ellas más
ocultas aún bajo algún artificio, agudeza o figura literaria, pues como apunta
Rengifo(1), "el enigma es una sentencia por una
semejanza de cosas encubiertas. Es una de las cosas en que los poetas muestran
su ingenio entre muchas, porque consta de semejanzas, comparaciones, vocablos
alegóricos, equívocos, o encubiertos, procurando que se entienda con mucha
dificultad, y que se convenga todo lo que de él se dijere". Razón por
la cual se volvió un juego, un ejercicio, una práctica social y cultural en
todas las capas sociales. Alvarez de Cienfuegos diría: "se ejercitaban los
talentos de mis amigas en resolver enigmas misteriosos"(2).
Me
es imposible referirme en cada enigma a tales sutilezas, tampoco es lo ideal
que hablemos de enseñar con los enigmas cultos figuras, tropos o agudezas
conceptuosas, como pensamos no se puede recomendar enseñar gramática con un
cuento infantil, cuanto que lo más valioso del cuento y del enigma es el placer
de disfrutarlo y sucumbir al encanto de su lectura e interpretación. Sin
embargo, la presentación de un enigma debería tratarse con todas las
referencias posibles. Algunas de ellas podrían ser de índole externa, como un
acercamiento al autor, a la época, a su obra, al tema… O una glosa de índole
interna. Un ejemplo del primer caso lo mencioné tratando de la sabia mujer
Cleobulina. También los enigmas de La Galatea dan para armar
un contexto extraordinariamente enriquecedor alrededor de la pastora o de
Cervantes o de ambos; veamos un ejemplo de tratamiento del propio enigma, con
uno de los creados por Ledesma, el enigma número catorce, sobre el cual haremos
una breve glosa de cada cuarteto.
ENIGMA CATORCE
En
metáfora de un parto monstruo.
Pintase un hombre de amarillo cubierto de velos blancos.
Un
parto monstruo, de acuerdo al Diccionario de Autoridades es aquel parto o
producción contra el orden regular de la naturaleza. Así considera el autor la
puesta del huevo. La pintura es una indicación precisa del enigma.
Hijo
soy de padres vivos,
puesto que salí del parto,
falto de todas tres vidas,
de hombre, de bestia, de árbol.
Quien
habla es el enigma (o la enigma), una dilogía o sea una palabra con dos
significados en la misma frase o concepto, el huevo que es el enigma encubierto
y el enigma en si. Se compara la puesta del huevo con el parto, cuanto que
salió de la gallina, pero a la vez, aunque sabemos que el embrión contenido en
el huevo tiene vida, aún no nace y se dice aquí que no tiene vida alguna. Así
se piensa, de suerte que una adivinanza popular repite la creencia:
María
Guiñapo
Parió un muchacho,
Ni muerto ni vivo,
Ni hembra ni macho.
La
gallina y el huevo, en la adivinanza 371 de Francisco Rodríguez Marín (3).
Continúa el enigma de Ledesma diciendo:
Salí
de velos cubierto,
de do se colige claro,
que en el color, y en la forma
me dejó mi padre en blanco.
Dejar
en blanco se refiere a algo que no se hizo o hace, pero a la vez se dan las
claves del enigma, pues la yema del huevo esta cubierta de una especie de
telilla o velos y por la clara que se vuelve blanca en cualquier cocimiento.
Una
cosa tengo de hombre,
y es que sin ser bautizado,
compran bula para mi,
como si fuera Christiano.
Las
bulas son ordenanzas de la iglesia sobre distintas cuestiones; en este caso se
compraban bulas para tener permiso de ciertos alimentos en los días de vigilia.
Comprar bulas para poder comer huevos y leche era todavía una costumbre popular
en la España de 1950—60, más aún en el siglo XVII.
Suele
mí madre subirse
a parirme en lo mas alto,
y temo hazerme tortilla,
si por mi desdicha caygo.
La
gallina se acomoda en cualquier lugar para hacer su puesta, cuando lo hace en
lo alto, caer y estrellarse en el suelo es un peligro latente. La tortilla se
hace con los huevos estrellados.
Muchos
me llaman por tierra
a las jornadas que marcho,
aunque el pasarme por agua
suele ser muy de ordinario.
Van
los hombres a la faena andando por tierra pero a la vez los huevos los pasan
por agua. El juego tierra—agua. Huevos "pasados por agua" es
alimento de llevar.
Cuando
no temía perder
la vida que Dios me ha dado,
me estrellaba con qualquiera
aunque fuera Viernes santo.
Estrellarse
contra una persona es chocar con ella, enfrentársele, cosa que se atrevía a
hacer inclusive en días santos cuando no se debería buscar pleito; la idea
oculta aquí se refiere a que, en esos días de vigilia, con la famosa bula, se
estrellaba en la cocina.
Metí
paz en mil pendencias
y era tan desatinado,
que con el que estaba herido
iva a romperme los cascos.
Romperse
los cascos, es romperse la cabeza pensando, de ahí que en el siguiente verso
continúe la idea y diga que ya tiene seso; el casco es, por supuesto, el
cascaron.
Pero
ya que tengo seso,
préciome de tan humano,
que me dan nombre de Pío,
y yo mismo me lo llamo,
El
pollo claro, no el huevo, llama diciendo pio.
Muchos
juzgarán por clara
esta enigma de que trato,
ya se, que no es clara toda
como lo verá el mas sabio.
La
enigma, que es el propio huevo, dice que no toda ella es clara a pesar de lo
claro que han sido los datos exhibidos para adivinar.
Tras la connotación de cada cuarteto o frases, el enigma se hace totalmente
comprensible y resaltan las agudezas y juegos de palabras.
De aquí mismo, como parte de esa revisión, se puede obtener alguna adivinanza
con tintes populares. Por ejemplo, tomaríamos las siguientes ideas primarias:
Me
dan nombre de Pío,
Y yo mismo me lo llamo.
Muchos juzgarán por clara
Pero no es clara toda.
Temo hacerme tortilla,
Si por mi desdicha caigo.
De
aquí podría componerse sencillas adivinanzas mejorando las frases y la idea.
Cuestión que dejo como sugerencia. La hechura de adivinanzas tras un enigma
similar sería un ejercicio enriquecedor para los jóvenes en una clase o taller,
no necesariamente como lo sugiero, a partir del propio enigma, sino también con
las ideas personales que el propio enigma despierte o sugiera al lector.
El valor de la adivinanza en el aula supera las expectativas que pudiéramos
fijarnos en un principio. Jerome Bruner en su libro On Knowing: Essays for the
left hand(4), hablando de la creatividad y el descubrimiento, al
llegar a la enseñanza de las matemáticas, escribe: Tomo como punto de partida
una noción del filósofo inglés Weldon, cuando afirma que una persona distingue
claramente lo que es una dificultad, una adivinanzas y un problema, de modo que
se prepara mentalmente de forma diferente para cada caso. Un problema causa
tensión nerviosa, y una adivinanza se toma como un juego que mantiene la mente
abierta y alerta. De ahí el filósofo inglés, describe la forma de resolver
problemas transformando las dificultades en forma de adivinanza, lo cual
discute Bruner ampliamente en el capítulo Enseñanza de las matemáticas.
Esto mismo ya ha sido observado otras veces, y lo señala José Antonio Marina,
"el ingenio goza en la resolución de problemas, cuanto más complicados
mejor, sobre todo si para esa resolución no se ve atosigado por la angustia y
el nerviosismo de que, generalmente, se acompañan éstos en la vida real, y
puede desplegar su actividad de manera gratificante y gratuita: Juega a
resolver problemas que no son verdaderos problemas, sino simulacros. Es una
esgrima que finge lo aventurado sin arriesgarse, como el toreo de salón.
Conserva el placer de solucionar, la euforia del propio poderío, y pierde la
zozobra y la angustia. Este placer que proporciona la resolución de problemas
simulados explica la gran afición que ha habido a las adivinanzas, acertijos y
enigmas en todas las civilizaciones y culturas…"(5) El
docente con experiencia apreciará estos comentarios sin duda alguna.
Una
adivinanza, lo vimos en algunos pasajes, se construye a partir de una metáfora.
La metáfora es la figura más atractiva del lenguaje y ella permite realizar
asociaciones de ideas, objetos y conceptos, para expresar aquello que pudiera
ser incomprensible sin la metáfora. Las asociaciones y comparaciones se hacen
al observar las cualidades o esencia del objeto de nuestro interés.
Por ejemplo: Se detiene nuestra atención en la campana. Su forma
característica, el metal, el color, la función que tiene, el lugar que ocupa,
etc. Castillo Solórzano nos dirá que está compuesta de una aleación de metales,
que también se hicieron de barro y demás cosas, pero nosotros nos fijamos en lo
más simple: la campana cuelga y suena, con poco esfuerzo hacemos dos
comparaciones, que nos dan las siguientes metáforas,
Colgada
por los cabellos,
con gritos rompo los aires
Un
procedimiento diferente sigue Castillo en el largo enigma XIV, dedicado al
compás, simplemente describe las cualidades del objeto. El compás permite jugar
con sus varias acepciones, principalmente como instrumento de geometría y de
unidad métrica de sonido. En el primer caso, una punta del compás va fija y la
otra hace los trazos.
Tengo
un pie en la tierra fijo
y el otro moviendo mil trazas.
En
el segundo caso, el compás marca el ritmo en los bailes y el canto, es decir
los gobierna.
En
los bailes y en la solfa
suele importar mi gobierno.
Un
procedimiento similar al anterior, pero que parte de metáforas muy gastadas,
muy conocidas, para sentar contrariedades, ocurre en el acertijo que nos
refiere Fernán Caballero:
Apellídanme
Rey, y no tengo reinos
Dicen que soy rubio , y no tengo pelo,
afirman que ando, y no me meneo,
relojes arreglo, sin ser relojero.
Otro
ejemplo similar, el ajo, proviene igualmente de metáforas antiquísimas que,
como dijera Quintiliano, se hacen sin saber, cosa que el enigmatista aprovecha
para fijar las contrariedades a los dientes y la cabeza del ajo. Viene del
enigma CCCLIII de Escobar:
Tiene
dientes y no boca,
tiene cabeza y no pies.
Dezidme qué cosa es.
De
acuerdo a Quintiliano hay cuatro modos de metáforas, las cuales mencionamos en
otro apartado, habría en consecuencia cuatro modos de enigmas siguiendo tales
formas.
—Una cosa animada en otra animada: enigma 39 de Ledesma, en el que considera al
conejo un mártir inocente, siempre sacrificado para servirse a la mesa:
"Soy un mártir sin pecado", comienza diciendo.
—Una cosa inanimada por otra inanimada: El enigma CXV de Herrera: El zapato
como casa: "¿Cuál es la casa formada/ de vestidos de animales?"
—Una cosa inanimada por una animada: esta clase de metáforas son las más
comunes. Recordará el amable lector el enigma octavo de Ledesma, sobre el
salero:
Soy
un gracioso truhán
y desde niño fui siempre
el muchacho más salado
que naturaleza tiene.
—Las
cosas animadas por inanimadas: las metáforas de esta clase son comunes, no así
los enigmas y adivinanzas, que prefieren animar objetos antes que dejarlos
quietos. Un ejemplo de esta clase de metáforas hechas enigmas y adivinanzas son
los ojos convertidos en cofres:
Dos
arquitas de cristal,
que abren y cierran sin rechinar.
Podemos
partir también de las parejas disparejas, como diría David Chericián, foco y
foca, libro y libra, puerto y puerta, son parejas que no son parejas, pero al
hacerse metáfora permiten jugar con esa posibilidad.
Si
el puerto fuera casado,
yo había de ser su mujer.
O
esta otra del mismo Cristóbal de Herrera:
Del
Montero o Cazador
soy mujer y bien nombrada.
Son
construcciones muy sencillas que se pueden imitar sin problema, excepto que una
vez establecido el lazo, hay que enmascarar más el enigma. Cervantes enmascara
de otro modo la naturaleza del enigma, lo hace enredado y confunde a los
pastores explicando cualidades, hasta que uno cae en la cuenta de que la
respuesta la da el propio enigma: "decidme qué es cosa y cosa".
Cuál
es nescia, cuál curiosa,
cuál fácil, cuál intricada,
pero sea o no sea nada,
decidme qué es cosa y cosa.
Es
el procedimiento que utiliza Herrera con la pera (¿Quién es aquella que
espera…?) y en el enigma de la memoria, cuyos últimos versos dicen:
Que
si haces memoria, es
lo que he dicho en versos tales.
Lo
mismo hace Ledesma en su enigma dieciocho, de la sortija, en la cual, tras
enredar el asunto, concluye con estos versos:
En
sortijas y torneos,
es particular mi dicha,
pues ningún galán me trae,
que no lleve la sortija.
Otras
veces el enigma se presenta como acróstico tal como vimos con Matías de
Aguirre, Sebastián de Horozco y el primer enigma de Herrera, procedimiento que
luce por escrito.
Los métodos para construir una sencilla adivinanza o un intrincado enigma son
diversos, pues variado es el pensamiento creativo; sin embargo, todos se basan
en lo anunciado previamente: primero se establece una comparación que deviene
en metáfora la cual se oscurece siguiendo cualquier procedimiento de nuestro
agrado. Sin mucho esfuerzo obtenemos un sencillo enigma que podemos ir
enmascarando con otras asociaciones, disfrazando, enredando para hacerlo más
sutil, más complicado, gracioso o interesante.
Los zapatos vistos como casa por Herrera, son tratados de igual forma por
Castillo. En primera instancia ambos obtuvieron la misma metáfora: los zapatos
son una casa para los pies. Y la misma metáfora establece Ledesma en su enigma
diecinueve, que anuncia así: en metáfora de dos barquillos. Pintóse dos casas,
o barcos, cada uno con cinco hombres dentro.
La idea inicial es la misma. Herrera circunscribe sus enigmas a una quintilla,
de suerte que se encuentra limitado a los cinco versos octosílabos. Como bien
dice Francisco Cascales en sus Tablas poéticas(1617), "no hay
sitio en ella para el ornato ya que como es tan breve una quintilla, apenas hay
en ella lugar para el concepto, cuanto mas para los epítetos, y flores"(6).
De ahí que su enigma del zapato se queda en la casa que tiene cinco hermanos
como huéspedes. Siendo una idea primaria tiene correspondencia con algunas
adivinanzas populares como se las quiere llamar. Los números corresponden a la
clasificación de Rodríguez Marín(7):
640
En
un cuartito oscuro
Meten y sacan á Juan desnudo.
—El zapato y el pié.
641
En
un cuartito oscurito
Duermen cinco pobrecitos.
—El zapato y los dedos del pié.
Ledesma
sigue el mismo juego de una casa que anda por el camino con cinco vecinos,
mientras que Castillo llega al extremo, nada raro tratándose de los pies, de
considerar al zapato prisión y sitio de tortura y a los dedos prisioneros. A
nuestros enigmatistas no les basta hacer la comparación primaria, sino que
abundan al respecto, o, como apunte en otra parte, llevan la idea uno o dos
escalones arriba.
Castillo dice: "Apenas me vi con forma… cinco hermanos se me
humillan", describe la situación de los prisioneros, a los que libera de
noche, y acaba por confesar que es la causa de que peligre su persona y acabe
cosido a cuchilladas.
El enigma de Castillo agota las posibilidades que le ofrece el camino que ha
seguido y una de las ideas primarias que enuncia tiene correspondencia con
adivinanzas populares como esta:
639
De
dia llenos de carne
Y por la noche con la boca al aire.
O
esta otra que conocimos en el almanaque de Villarroel:
Toda
la noche esperando
estoy con la boca abierta;
pero por puntos mi amo
de mañana me la cierra.
Ledesma
por su cuenta se sigue con la idea de que los zapatos, son casas o barquitos.
"Galeras de tierra son" y al andar en el camino, no salen bien
libradas del agua, un clásico juego de Ledesma de unir opuestos, contrariedades
y equívocos, pues mientras las goteras que sufren estas casas hechas barco son
de abajo y no del techo. Igualmente elabora su enigma buscando agotar la vía
que inició. Una adivinanza popular se le empareja:
638.
El
mismo camino andamos
Y ni nos vemos ni nos encontramos.
Tres
distintas maneras de construir un enigma por tres distintos enigmatistas. A
veces el mismo autor crea sus enigmas siguiendo distintos caminos, por lo que
ilustrarlos sería infinito.
No podrían faltar ejemplos de Juan Dïaz Rengifo y su Arte Poética(8),
a quien recurrimos una vez más para entrever cómo se compone un enigma desde un
punto de vista de esa época de oro. Recordemos las anteriores palabras de
Rengifo sobre el enigma "Es una de las cosas en que los poetas
muestran su ingenio entre muchas, porque consta de semejanzas, comparaciones,
vocablos alegóricos, equívocos, o encubiertos, procurando que se entienda con
mucha dificultad, y que se convenga todo lo que de él se dijere".
Y añade: El que primero dijo con este género de Poesía, siente el Cisne
de Apolo, fue Clevonia Poetisa de Caria. Hablan a veces los poetas en los
enigmas, preguntando, qual es la cosa, que proponen; y otras veces la misma
cosa que en aquellos se contiene, como en los dos ejemplos que verás. Pueden
constar de qualquier género de Poesías, singularmente de los más breves, como:
Enigma
¿Qual
es el uno, que es tres,
Y estos tres si los contares,
Aunque son nones, son pares?
Lo
que significa este Enigma, es Dios; porque en solo Dios se halla una Essencia
Divina, y tres personas, las quales por ser tres, se dicen nones; y por la
igualdad, que entre sí tienen, se dicen pares.
El siguiente es sacado de Thesoro de la Lengua Española donde se habla la misma
cosa que el Enigma significa.
Todos
sin ser ordenada,
ordenes decís que tengo,
pero aunque soy entonada,
y de tanta orden cercada,
de ellas, ni de Iglesia vengo.
Por
este enigma se significa la viguela; porque ésta tiene muchas ordenes de
cuerdas, es entonada por la consonancia, y armonía; y no viene de las ordenes,
ni de la Iglesia.
Recordemos que el Siglo de Oro, y los que le siguieron, es tiempo del auge y
predominio de las ordenes religiosas.
La referencia que hace Rengifo es del Tesoro de Covarrubias, un enigma que
reaparece con el número CCXXXVIII en Cristóbal Pérez de Herrera. ¿Es el Tesoro
que reproduce muchos de los enigmas de Herrera sin mencionar la fuente o es
Herrera quien es deudor del Tesoro de la lengua?
Para redondear este apartado veamos las posibilidades que ofrece la quintilla
para construir nuevos enigmas.
Se trata de cinco versos octosílabos, un metro que una vez conocido y
practicado se sigue solo, como lo dicen algunos versos:
Comenzad
con el sujeto,
persona, animal u objeto,
pintad cómo es; y qué hace
en dos versos; y si os place
rematad con lo faceto.
Tal
vez siguiendo esta quintilla se obtenga una descripción en lugar de un enigma,
a pesar que nos marca una pauta. La seguimos con un enigma antiguo como
ejemplo, el de la tinta:
Primero se enuncia el sujeto del enigma, de forma encubierta: "Negra soy,
bien estimada".
En el segundo verso se indica alguna característica: "y no esclava sino
exenta", aclaración pertinente porque en esa época existía la esclavitud,
en particular para la gente de color.
En el tercero y cuarto, se dice qué hace el sujeto: "y aunque suelo ser
comprada,/ ayudo a cualquiera cuenta".
El quinto verso se reserva para la conclusión, un epíteto final o el cierre de
la idea: "por que sin mi será errada".
Negra
soy, bien estimada,
y no esclava sino exenta
y aunque suelo ser comprada
ayudo á cualquiera cuenta,
porque sin mi será errada.
Otro
ejemplo, el de la Noria, ese aparato o máquina para regar y sacar agua, que
consiste en una rueda de tracción animal (en esa época). Al animal se le
tapaban los ojos mientras movía la noria. Es el enigma CLXXVII de Herrera:
Primero se enuncia el sujeto del enigma de forma encubierta: "Doy a yerbas
de beber".
En el segundo verso se indica alguna característica: "como reloj tengo
ruedas".
En el tercero y cuarto, se dice que hace el sujeto: "háceme un ciego
mover,/ y si aquestas están quedas". Se refiere a las ruedas.
El quinto verso se reserva para la conclusión, un epíteto final o el cierre de
la idea: "mal podrán reverdecer". Alude a las hierbas que riega.
Doy
a yerbas de beber,
como reloj tengo ruedas;
háceme un ciego mover,
y si aquestas están quedas
mal podrán reverdecer.
No
es la única fórmula a seguir, sino un ejemplo de las múltiples formas de
abordar un enigma como quintilla, sin olvidar que otros lo hacen con
redondillas, romance y otras formas poéticas.
Referencias
(1)
Juan Díaz Rengifo. Op. Cit. 176—177.
(2) Poesias de Don Nicasio Alvarez de Cienfuegos. en la imprenta de Sancha,
Madrid, 1821 p.158
Al
son de los acordes caramillos
Danzando entre las ágiles pastoras
Gocé largo placer en breves horas.
Tal vez en ancho corro
En medio a mis amigas refería
Mil divertidos cuentos,
Y reían conmigo y yo reía.
Tal vez se ejercitaban los talentos
En resolver enigmas misteriosos,
Y aquella que acertaba
Mil parabienes y una flor ganaba.
(3)
Francisco Rodríguez Marín. Op. Cit. p. 209
(4) Jerome Bruner. On Knowing: Essays for the left hand, Belkmap Press of
Harvard Universitu Press, Cambridge, Massachusetts, Octava impresión, 1997,
p.97
(5) Cita Luciano López Gutiérrez. Donaires del Parnaso, p.84
(6) Francisco Cascales, Tablas poéticas, Centro Virtual Cervantes, 2003, p. 99
(7) Francisco Rodríguez Marín. Op. Cit. p. 251
(8) Juan Díaz Rengifo. Op. Cit. 176—177.
Apéndice
Adivinas entre el General Morelos y un niño emulante.
Un
año después de haber escrito este libro aún inédito, afronté la escritura de
una novela histórica sobre la Compañía de Niños Emulantes que participaron en
el Sitio de Cuautla (1812) en donde en varios capítulos sigo las
recomendaciones que hago sobre la enigmática de los siglos pasados en la
literatura que escribimos para niños y jóvenes. En seguida copio parte del
capítulo 32, cuando ocurre un duelo de adivinanzas entre el Generalísimo y uno
de los niños emulantes que cumplía un arresto ante el propio Morelos.
Felipe se levantó, el cura Morelos le puso la mano en el hombro y lo hizo
sentar de nuevo.
—¿Sabe leer? —dijo en lo que daba la vuelta a la mesa y tomaba asiento enfrente
del niño. Como este asintiera, agregó:— Bien, le voy a prestar un libro para
que se entretengas. ¿Y escribir?
—En pizarra, bien, señor; con pluma apenas ensayé un par de veces con el padre
Joaquín.
—Ah, con el coronel don Joaquín Díaz, brillante persona.
—Mi maestro.
—Así que sabe leer y escribir, eso es un plus en estos tiempos. Lástima que
usted no maneje la pluma, para que entretenga el arresto haciendo copias de la
carta.
Felipe no quitaba la vista de la escribanía y en lo que Morelos rebuscaba en su
librería un libro. Comentó que el padre Díaz tenía una escribanía parecida.
—No encuentro mi libro de oraciones, ese capitán vuestro revuelve todo.
El cura siguió buscando hasta que desistió. Mostró las manos vacías y dijo:
—Bueno, no es hora de oraciones—y mientras le brillaban los ojos, agregó—: ¿qué
tan bueno es usted en adivinas?
—Creo que soy el mejor, señor.
—¿Sí? Pues a ver si se sabes esta:
Una
que salió de un huevo
mi negra sangre me saca,
y con ser de cuerpo flaca,
no toma para si el cebo,
que lo vierte la bellaca.
—Piénselo,
tiene hasta el toque de retreta para responder.
—¿Y si la adivino, le digo una a ver qué tan bueno es usted para los enigmas?
—Me parece justo, acepto.
El general volcó entonces su atención al escrito que acababa de hacer y pensó
desatenderse del chamaco por algunas horas.
Felipe no conocía la adivinanza, pero la forma, en quintilla, le hizo recordar
los enigmas que don Hilario el Chueco tomaba de un viejo libro de un tal
Cristóbal Pérez de Herrera, todos en cinco versos consonantes, los cuales solía
presentar a sus alumnos o a cualquier muchacho que se encontrara con él. Eran
adivinanzas difíciles de resolver, pero una vez que el Chueco las glosaba, se
comprendía que realmente no eran complicadas. Felipe aprendió a desglosar
enigmas, adivinas y cosicosas siguiendo la clase de razonamientos del Chueco, y
así lo hizo esta vez.
¿Una que salió de un huevo?, empezó a razonar. Tendría que ser un ave. ¿Negra
sangre? ¡Tinta! Ya la tenía, parecía difícil, pero era bien sencilla. Se
refiere a la pluma para escribir, que es flaca, y vierte en el escrito lo que
saca del tintero. No tardó ni cinco minutos en responder que era el tintero,
que hablaba de la pluma de ave.
El cura Morelos apenas lo podía creer cuando ya el chamaco clamaba:
—Ahora, a ver si usted se sabe esta:
¿Cuál
es la casa formada,
de vestidos de animales?
Cinco hermanos desiguales
hacen dentro su morada,
para librarse de males.
Y
así comenzó un duelo de adivinanzas y enigmas que uno y otro fueron resolviendo
acertadamente, a ratos devanándose los sesos y tardándose un rato en adivinar,
pero encontrando siempre la respuesta. A la séptima u octava ronda, la oficina
ya estaba llena de soldados que llegaron a rendir algún informe o a
solicitar algún permiso o a recibir órdenes o se acercaron de curiosos, y se
quedaron a escuchar, el caso es que de pronto la oficina contaba con unas
veinte personas entre soldados, oficiales y unas muchachas que solían bailar en
los festejos, todos atentos al duelo de adivinanzas que se prolongó mucho más
de una hora. Para entonces el general lanzó una vieja adivinanza que decía:
En
casa me estaba yo,
y me fueron a prender;
yo quedé preso, y la casa
por la ventana se fue
La
tensión creció en los presentes, algunos boquearon como si fueran a decir algo
o se estiraron y removieron. Morelos comprendió que conocían el enigma y
advirtió:
—No se vale soplar.
Dos o tres minutos pasaron antes de que Felipe pensando pensando pescara una
respuesta. Parecía estar a punto de darse por vencido cuando comprendió que era
el pescado, cuya casa, el agua, se va cuando lo prenden. Resonó un suspiro
colectivo de alivio que hizo sonreír a muchos. Seguían parejos.
Felipe en su turno planteó un enigma en idioma mexicano. Tal vez lo hizo sin
darse cuenta del idioma que hablaba, o quizás lo hizo con toda intención de que
su oponente fallara. Algunas frases de mexicano conocía Morelos, pero no lo
bastante para comprender la adivinanza que decía:
—Za
zan tleino Icuitlaxcol quihuilana tepetozcatl quitota.
—No
esperaba algo tan sucio de su parte, emulante —gruñó Morelos divertido.
—Señor general —intervino en su auxilio Villagrán, uno de los indios defensores
de las trincheras—, la traducción de esa adivinanza es: ¿Qué cosa y cosa, que
va por un valle, y lleva las tripas arrastrando?
No
tardó el cura Morelos en responder que se trataba de la aguja que lleva el hilo
arrastrando cuando cosen con ella. Hubo risas y hasta alguien pretendió
aplaudir con la respuesta.
—En
lengua decimos huitzmallotl, a la aguja —aclaró Villagrán.
Y ya
que el niño había roto las reglas de la caballerosidad, su adversario planteó a
la vez una nueva adivinanza en idioma extranjero:
—Qui est—ce qui court plus qu' un cheval, est en l' eau et ne se mouille point?
Hubo voces de desaliento, el mismo Felipe se sintió perdido, cuando una voz se
alzó en su auxilio:
—Si mi francés no me traiciona dice: ¿Quién es el que corre más que un caballo,
entra al agua y sale sin mancha de humedad?
Era
el padre Mares en auxilio de su doctrinado.
—Oh,
es un enigma de párvulos —respondió Felipe—: Es igual a este: Qué es cosa y
cosa que pasa por el mar y no se moja. Respondo que es el sol, a
veces se dice que es la luna.
Rióse
mucho Morelos, las risas se prolongaron en todos los presentes cuando el
general dio la mano al emulante y declaró que habían empatado, ni vencedor uno
ni vencido el otro.
Al poco rato se dispersó la reunión y los soldados, los oficiales y las
muchachas, se fueron recordando las adivinanzas de su infancia o repitiendo
algunas de las que habían escuchado, hasta que los enigmas y acertijos llegaron
a las trincheras y se volvieron el entretenimiento de esa tarde noche.
F I N


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