© Libro N° 6069.
Libro De Alexandre. Anónimo. Emancipación. Junio 1 de 2019.
Título
original: © Libro
De Alexandre. Anónimo
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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina
Miranda
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ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA
LIBRO DE ALEXANDRE
Anónimo
1
Señores,
si queredes mi serviçio prender, querríavos de grado servir de mi mester; deve
de lo que sabe omne largo seer,
si
non, podrié en culpa e en riebto caer.
Mester
traigo fermoso, non es de joglaría, mester es sin pecado, ca es de clerezía
fablar curso rimado por la quaderna vía,
a
sílabas contadas, ca es grant maestría.
Qui
oir lo quisiere, a todo mi creer, avrá de mí solaz, en cabo grant plazer,
aprendrá buenas gestas que sepa retraer, averlo an por ello muchos a connoçer.
Non
vos quiero grant prólogo nin grandes nuevas fer, luego a la materia me vos
quier' acoger;
el
Crïador nos dexe bien apresos seer, si en algo pecarmos, Él nos deñe valer.
Quiero
leer un livro d'un rey, noble, pagano, que fue de grant esfuerço, de coraçón
loçano, conquiso tod'el mundo, metiólo so su mano; terném, si lo cumpliere, por
non mal escrivano.
Del
prínçep' Alexandre que fue rey de Greçia, que fue franc' e ardit, e de grant
sabïençia; vençió Poro e Dario, dos reys de grant potençia, nunca con avol omne
ovo su atenençia.
2
El
infant Alexandre luego en su niñez enpeçó a mostrar que serié de grant prez:
nunca quiso mamar lech de muger rafez, si non fues de linage o de gran
gentilez.
Grandes
signos contieron quand' est'infant naçió:
el
aire fue cambiado, el sol escureçió, tod'el mar fue irado, la tierra tremeçió,
por poco que el mundo todo non pereçio.
Otros
signos contieron que son más generales:
cayeron
de las nuves unas piedras puñales; aún veyeron otros mayores o atales: lidiaron
un dia todo dos aguilas cabdales.
En
tierras de Egipto, -en letras fue trobado-, fabló un corderuelo que era rezient
nado, parió una gallina un culebro irado;
era
por Alexandre tod'esto demostrado.
Aún
avino al en el su naçimiento:
fijos
de altos condes nacieron más de ciento,
fueron
pora servirle todos de buen taliento,
-en
escripto yaz' esto, sepades, non vos miento-.
En
mañas de grant preçio fue luego entendiendo, esfuerço e franqueza fue luego
decogiendo,
ívale
con la edat el coraçón creçiendo;
aün
abes fablava, ya lo ivan temiendo.
Los
unos con los otros fablavan entre dientes:
«Est
niño conquerrá las indïanas gentes.»
Phelipo
e Olimpias, que eran sus parientes, avián grant alegría, metién en todo
mientes.
El
infant, maguer niño, avié grant coraçón, yazié en cuerpo chico braveza de león;
más
destajar vos quiero de la su crïazón,
ca
convién que passemos a la mejor razón.
3
A
cab de pocos años el infant fue crïado, nunca omne non vio niño tan arrabado;
ya
cobdiçiava armas e conquerir regnado, semejava a Hércules, ¡tant' era
esforçado!
El
padre, de siet' años, metiólo a leer,
diól
maestros honrados, de sen e de saber, los mejores que pudo en Greçia escoger,
quel en las siete artes sopiessen enponer.
Aprendié
de las artes cada día liçión, de todas cada día fazié disputaçión; tant' aviá
buen engeño e sotil coraçón
que
vençió los maestros a poca de sazón.
Nada
non olvidava de cuanto que oyé, non le cayé de mano quanto que veÿé;
si
más le enseñassen, él más aprenderié;
sabet
que en las pajas el cuer non tenïé.
Por
su sotil engeño que tant' apoderava
a
maestre Nectánabo dizién que semejava,
e
que su fijo era grant roído andava, si lo era o non, tod'el pueblo pecava.
El
infant el roído nol pudo encobrir pesól de coraçón, non lo pudo sofrir;
despeñól d'una torre ond'ovo a morir.
«Fijo»
-dixo su padre-, «Dios te dexe bevir».
De
los catorze años aún los dos le menguavan, en la barva los pelos estonçe
l'assomavan;
fue
asmando las cosas del siglo com' andavan, entendió sus avuelos cual cueïta
passavan.
Eran
los reys de Greçia, fasta essa sazón, vassallos tributarios del rey de Babilón;
avián a dar a Dario sabida enforçión, avién ge lo a dar que quisiessen o non.
4
El
infant Alexandre, quando lo fue asmando, cambiósle la color, fues todo
demudando; maguer que era blanco, negro se fue tornando; las tres partes del
día bien estido callando.
Comiés
todos los labros con la gran follonía, semejava enfermo de fiera maletía;
dizía:
«¡Ay, mesquino!, ¿quándo veré el día que pueda restaurar esta sobrançanía?
»Si
el mi buen maestro non me lo devedar, dexaré Eüropa e passaré la mar,
iré
conquerir Asia e con Dario lidiar,
averm'
a, como cuedo, la mano a besar.
»Sobre
mí non querría tan grant honta veer nin que con mi maestro me sopiesse perder,
ca serie fiera onta e grant mal pareçer,
por
el rey Alexandre omne obedeçer.
»Alçides
de la cuna, com solemos leer, afogó las serpientes que lo querién comer; e yo
va bien devía en algo pareçer,
que
por fij de Nectánabo non m'ayan a tener.»
Contendié
el infante en este pensamiento, amolava los dientes como león fanbriento;
tan
bien moliá el fierro como si fues sarmiento;
sabet
que de dormir nol prendía taliento.
Aviá
en sí'l infante a tal comparaçión como suele aver el chiquiello león quando
yaz' en la cama e vee venaçión: non la puede prender, bátele 'l coraçón.
Revolviés'
a menudo e retorçiés los dedos,
non
podié con la quexa los labros tener quedos;
ya
andava preando las tierras de los medos, quemándoles las miesses, cortando los
viñedos.
5
El
infant con la quexa seyé descolorido, triste e destenprado, de tod sabor exido,
com si l' ovies' alguno por ventura ferido
o
algunas malas nuevas oviesse entendido.
Maestro
Aristótiles, que lo avié crïado, seyé en est comedio en su casa çerrado, avié
un silogismo de lógica formado, essa noch nin es día nunca aviá folgado.
Más
era medio día, nona podrié seer, ixió don Aristátiles su crïado veer, quisquier
ge lo podrié por vista connoçer, que veyél' al cresuelo, que viniá de leer.
Los
ojos teniá blancos e la color mudada, los cabellos en tuerto, la maxilla
delgada, nos le tenié la çinta, viso yaziá colgada, podriá caer en tierra de
poca enpuxada.
Quando
vió al diçiplo seer tan sin color, sabet que el maestro ovo muy mal sabor;
nunca pesar le vino quel semejas peor,
pero
ovo el niño, quandol vio, grant pavor.
Enpeçol'
el maestro al infant demandar:
«Fijo,
vos ¿qué oviestes?, ¿quién vos fizo pesar?;
si
yo saberlo puedo, nom lo podrá lograr;
e
vos non me lo deves a mí esto çelar.»
El
infant al maestro no l'osava catar;
daval
grant reverençia nol queriá refertar;
demandóle
liçencia, que le mandás fablar;
otorgóla
de grado e mandól' enpeçar.
«Maestro,
tú m crïeste, por ti sé clerezía; mucho me as bien fecho, graçir non tel
sabría; a ti me dio mi padre quand siet' años avía, porque de los maestros
aviés grant mejoría.
6
»Assaz
sé clerezía quanto m'es menester, fuera tú non es omne que me pudiés vençer;
connosco que a ti lo devo gradeçer,
que
m' enseñest las artes todas a entender.
»Entiendo
bien gramática, sé bien toda natura, bien dicto e versífico, connosco bien
figura,
de
cor sé los actores, de livro non he cura;
mas
todo lo olvido, ¡tant'he fiera rencura!
»Bien
sé los argumentos de lógica formar, los dobles silogismos bien los sé yo
falsar, bien sé a la parada mi contrario levar;
mas
todo lo olvido, ¡tanto he grand pesar!
»Retórico
só fino, sé fermoso favlar, colorar mis palabras, los omes bien pagar, sobre mi
adversario la mi culpa echar;
mas
por esto lo he todo a olvidar.
»Aprís
toda la física, só mege natural, connosco bien los pulsos, bien judgo 'l
orinal; non ha, fuera de ti, mejor nin ome tal;
mas
todo non lo preçio quant'un dinero val.
»Sé
por arte de música por natura cantar; sé fer sabrosos puntos, las vozes
acordar, los tonos com'empiezan e com deven finar;
mas
no m puede tod'esto un punto confortar.
»Sé
de las siete artes todo su argumento;
bien
sé las qualidades de cad'un elemento;
de
los signos del sol siquier del fundamento, nos me podriá çelar quanto val' un
açento.
»Grado
a ti maestro, assaz sé sapïençia, non temo de riqueza aver nunca fallençia;
mas
bivré con rencura, morré con repentençia, si de premia de Dario non saco yo a
Greçia.
7
»Non
seriá pora rey vida tan aontada, terniáme por mejor en morir muert' honrada;
mas, si tú lo vieres por cosa aguisada,
contra
Poro e Dario irié una vegada.»
Pagós
don Aristótiles mucho de la razón, entendió que non era en vano su missión.
«Oid»
-dixo-, «infant, un poco de sermón, por que podedes más valer toda sazón».
Respuso el infant, -nunca viestes mejor-:
«yo
so tu escolar, tú eres mi doctor;
espero
tu consejo como del Salvador, aprendrél que dixierdes müy de buen amor».
El
niño man'a mano tolióse la capiella,
posól
çerca 'l maestro, a los pies de la siella, dava grandes sospiros, ca tenié
grant manziella, pareçiés la rencura del cuer en la maxiella.
Començó
Aristóteles com' omne bien letrado:
«Fijo»
-dixol-, «a buena edat sodes llegado de seer omne bueno, tú lo as aguisado,
si
levarlo quisierdes com lo as compeçado.
»Fijo
eres de rey, tú has grant clerezía, en ti veo aguçia qual para mí querría,
de
pequeño demuestras muy grant cavallería, de quantos höy biven tú as grant
mejoría.
»Siempre
faz con consejo quanto que fer hovieres, fabla con tus vassallos quanto fazer
quisieres, seránte más leales si assí lo fizieres;
sobre
todo te guarda mucho d'amar mugeres.
»Después
se buelve omne en ellas una vez, siempre más va arriedro e más pierde su prez,
puede perder su alma e Dios lo aborrez,
pued'
en grand ocasión caer muy de rafez.
8
»En
poder de vil omne no metas tu fazienda, ca dart' a mala çaga, nunca prendrás
emienda, falleçert' a la cueita como la mala rienda, echart' a en lugar onde
Dios te defienda.
»El
vil omne, quand puja, non se sabe seguir; como s teme de todos, a todos quier
premir; quien vergüença non tiene, non dubda de fallir; vérnoslo muchas vezes
tod'esto abenir.
»Pero
si tú le vees que puja en bondat. non mostrar que le amas serié deslealtat,
que
los omnes el seso non l'han por heredat,
sinon
en quien lo pone Dios por su pïedat.
»Nin
seas embrïago nin seas venternero, mas sé en tu palabra firme e verdadero; nin
ames nin escuches al omne lisongero:
si
aquesto non fazes, non valdrás un dinero.
“Quando
fueres alcal siempre judga derecho. Non te vença cobdiçia, nin amor nin
despecho; Nunca mucho non quieras gabarte de tu fecho, Que es grant liviandat e
non yaz' y provecho.
»Fijo,
a tus vassallos non les seas irado, Nunca comas sin ellos en lugar apartado, E
nunca sobre vida les seas denodado;
si
tú esto fizieres, serás dellos amado”.
Fijo,
quando ovieres tus huestes a sacar,
los
viejos por los niños non dexes de llevar,
ca
dan firmes consejos que valen en lidiar,
quand'
entran en el campo non se quieren rancar.
»Si
quisieres por fuerça tod'el mundo vençer, non te prenda cobdiçia de condesar
aver; quanto que Dios te diere pártelo volenter; quando dar non pudieres, non
lexes prometer.
9
El
prinçip' avariento non sabe quel contez: armas nin fortaleza de muerte no l
guarez, el dar le vale más que armas nin fortalez,
el
dar fiende las peñas e lieva todo prez.
»Si
bien quisieres dar, Dios te dará que des;
si
non ovieres oy, avrás d' oy en un mes; qui es franc' e ardit, a es tienen por
cortés; qui pued'e non quier dar non vale nulla res.
»Si
de buena ventura ovieres a seer, o si en este siglo algo as a valer,
en
muchas grandes cueitas te avrás a veer,
el
seso e 'l esfuerço te avrá menester.
“Qui
los regnos agenos cobdiçia conquerir, menester l'es que sepa d'espada bien
ferir, Non deve por dos tantos nin por demás foir mas ir cab'adelante, o vençer
o morir.
»Quando
tus enemigos a ojo los ovieres, Asma su cabtenenza cuanto mejor pudieres, mas
tú atrás not fagas del logar que tovieres E dile a los tuyos que semejan
mugeres.
»Si
ellos muchos fueren, tú di que pocos son; Di si son treinta millia que son tres
mill o non; Di que por todos ellos non dariás un pepión;
Sepas
que a los tuyos plazrá de coraçón”. Entrant de la fazienda muestra grant
alegría; Diles: 'Oit, amigos, siempre 'speré est día, Est'es nuestro mester,
nuestra merchantería,
Ca
tavlados ferir non es barraganía.' Éctor e Dïomedes por su cavallería ganaron
prez que fablan dellos öy en día; non farián de Achilles tan luenga ledanía si
sopiessen en él alguna covardía.
10
»Dizen
que buen esfuerço vençe mala ventura;
meten
al que bien lidia luego en escriptura;
un
día gana omne preçio que sienpre dura;
de
fablar de covarde ninguno non ha cura.
»Pues
que de la muerte omne non pued' estorçer, el algo deste mundo todo es a perder,
si
prez non gana omne por dezir o por fer,
valdriá
más que fues muerto o que fues por naçer.
»Los
que tú entendieres que derecho farán
di
que fagan su debdo, ca bien lo entendrán;
promet'
a los logados quanto ellos querrán,
ca
muchos avrá y dellos que nunca lo prendrán.
»A
los unos castiga, a los otros apaga, que dar que prometer a todos afalaga;
afuerz' a los delant, sí faz a los de çaga; con esta medeçina guarirás esta
plaga.
»Cabdilla
bien tus hazes, passo las manda ir;
qui
derramar quisier, fazlo tú referir;
diles
que non se quieran por nada desordir fasta que venga l'hora que los mandes
ferir.
»Quand'
a ferir vinier, tú se y el primero, recabda el mensaje como buen mensajero,
semejal bien fidalgo al que sovier frontero, los colpes lo dirán quál es buen
cavallero.
“Vernán
sobre ti todos, bolvers' a la fazienda, Grande será el roído, grant será la
contienda; Al que ferir pudieres nulla res nol defienda; De todas las tus ontas
ay yaz la emienda”.
Allí
es el lugar do es a pareçer
cad'un
cómo se preçia o qué deve valer;
y
paresca tu fuerça e todo tu poder,
si
as a enflaqueçer más te valdrié morrer.
11
»Maguer
colpado seas non des por ello nada, torna en la fazienda e fier bien del
espada; miémbrete cómo peches a Dario la soldada de las ontas quet fizo en la
tu encontrada.
A
los de más alexos tiren los ballesteros,
e a
los de más çerca fieran los cavalleros; a los algareadores e a los adargueros
déveslos todavía meter más delanteros.
Fiérelos
muy apriessa, non les dedes vagar tanto que les non vague las espaldas tornar;
qui en fazienda quiere a otro perdonar, después mismo se quiere con su mano
matar.
Quando,
¡que Dios quisier!, la lit fuer' arrancada, non te prenda cobdiçia a ti de
prender nada;
parte
bien la ganançia a la tu gent lazrada:
tú
llevarás el prez que val raçión doblada.
»Con
esto otro día vernán más encarnados, por amor de ganar serán más denodados;
los
unos verás muertos e los otros colpados;
non
te cal, que, si vençes, not menguarán vasallos.
»Si,
lo que Dios non quiera, los tuyos se movieren, tú finca en el campo maguer
ellos fuyeren;
ternánse
por fallidos quando a ti non vieren,
tornarán
sobre ti maguer que non quisieren.
“Cambiars'
ha la ventura e mudaredes fado, Ganaredes el campo, Dario será rancado; Saldrá
Greçia de premia, tú fincarás honrado, E será el tu preçio fasta la fin
contado”.
El
infant fue alegre, tovos por consejado,
non
olvidó un punto de quantol fue mandado,
perdió
el mal talento e tornó tan pagado como si ya oviesse tod'esto acabado.
12
Ya
echava las treguas a Dario e a Poro, ya partié a quarterones la plata e el oro;
mayor tenié la gorga que semejava toro, non treguava en el siglo a judío nin
moro.
Ya
contava por suya torre de Babilón, Indïa e Egipto, la tierra de Sión,
África
e Marruecos, quantos regnos y son, quanto que Carlos ovo bien do el sol se pon.
El
diziembre exido, entrante el janero, en tal día naçiera e era dia santero,
el
infant venturado, de don Mars compañero,
quiso
çeñir espada por seer cavallero.
Allí
fueron aduchos adobos de grant guisa: bien valié tres mill marcos o demás la
camisa, el brial non serié bien comprado por Pisa,
non
sé al manto dar preçio por nulla guisa.
La
çinta fue obrada a muy grant maestría, obróla con sus manos doña Philosophía;
más valié la fiviella que toda Lombardía,
-más
vale, según creo, un poco que la mía-.
Qualquier
de los çapatos valiá una cibdat;
las
calças poco menos, ¡tant' avián grant bondat!; quisquier querriá las luas más
que grant heredat, nunca qui las oviere caeriá en mesquindat.
Est
adobo toviera su madre condesado, al rey Phelipo fuera en present'enbiado,
ca
les fue muchas vezes en sueños demostrado que non fuesse nul omne de vestirlo
osado.
La
espada era rica, que fue muy bien obrada, fízola don Vulcán, óvola bien
temprada;
avié
grandes virtudes, ca era encantada;
la
part do ella fuesse nunca serié rancada.
13
Non
es nul mercador nin clérigo d'escuela que pudiés poner preçio a la una espuela;
oviera Alexandre d'allen mar una avuela,
a
essa ge las dieron quando fuera moçuela.
La
obra del escudo vos sabré bien contar:
y
era debuxada la tierra e la mar,
los
regnos e las villas, las aguas de prestar, cascuno con sus títulos por mejor
devisar.
En
medio de la tavla estava un león que tenié so la grafa a toda Babilón, catava
contra Dario, semejava fellón, ca bermeja e turvia tenía la su visión,
Tant'
echava de lumbre e tanto relampava que vengiá a la luna e al sol refertava;
Apeles
-que nul omne mejor d'él non obrava-, por mejor lo tenié quanto más lo catava.
Que
non diga que bafo, aün quiero tornan, la virtut de los paños de cad'uno contar;
e si
me quisieren a derechas judgar. dirán aún que poco las sope preçïar.
Fizieron
la camisa dos fadas so la mar diéronle dos bondades por bien la acabar:
quisquier que la vistiesse nos pudies' enbebdar, e nunca lo podiesse luxuria
retentar.
Fizo
la otra fada terçera el brial;
quando
lo ovo fecho, dióle muy grant señal:
quisquier
que lo vistiesse fuesse siempre leal, frío nin calentura nuncal fiziesse mal.
Quisquier
que fizo'l manto era bien mesurado: non era grant nin chico, nin livian nin
pesado; tod' omne quel vistiesse non serié tan cansado que non fuesse lüego en
su virtut tornado.
14
Demás
qui lo toviesse perdrié toda pavor, siempre 'starié alegre, en todo su sabor;
manto
de tan grant preçio e de tan grant valor bien convinié que fuesse de tal
emperador.
Óvol'
el rey, Philipo, como dizen, ganado otro tiempo quand' ovo a Serses arrancado,
perdiólo él enant com' omne mal fadado,
si
non, de tan mal guisa non serié aontado.
Quiero
dessa correa un poco renunçiar, en pocas de palavras lo cuedo destajar: qui la
toviesse çinta, segunt oí contar,
de
postema nin gota non podrié peligrar.
Quiérovos
esponer la bondat del escudo: fecho fue de costilla d'un pescado corpudo,
nuncal passarié fierro, non serié tan agudo, non serié cavallero, quel tovies,
abatudo.
Si
lo avié el braço o lo avié l'espada, era la maledita de guisa adonada
que
a quien ella colpava sola una vegada en escudo ajeno nunca darié lançada.
La
bondat del cavallo vinçiá todo lo al, nunca en este siglo ovo mejor nin tal,
nunca fue enfrenado nin preso de dogal,
mucho
era más blanco que nieve nin cristal.
En
tres redes de fierro estaba ençerrado, y fuera con pan cocho e con vino criado;
de
part llegarse omne a él sol non era osado, que aviá grant pavor e grant dubdo
echado.
Avié
rotos a dientes muchos fuertes calnados, muchos fuertes çerrojos a cozes
quebrantados; avié muchos de omnes comidos e dañados, ond' eran fierament todos
escarmentados.
15
Un
rey de Capadoçia, -el nombre he olvidado-, óvol al rey Philipo, en present
enbiado;
domar
nuncal pudieron, ca assí fue adonado, quisquier quel cavalgasse serié rey
venturado,
Fízol'
un elefante, como diz la scriptura,
en
una dromedaria por muy grant aventura;
viníel
de la madre ligerez por natura,
de
la parte del padre, fortalez e fechura.
Quando
avié el rey a justiçiar ladrón, dávalo al cavallo en lugar de prisión; ant lo
avié comido, ¡tanto era glotón!,
que
veint' e quatro lobos comerién un motón.
De
manos e de pies ante él más yazién
que
diez carros o más llevar non los podrién;
avién
muy grant pavor quantos que lo oyen, que sabién, si furtassen, que por tal
passarién.
El
infant sopo nuevas del cavallo tan fiero, dixo: «Nol prendrá omne si yo non lo
prisiero, creo que será manso luego que yo l'oviero, perdrá toda bravez quando
en él subiero.»
Priso
maço de fierro, quebrantó los berrojos; Buçifal, quand lo vido, enclinó los
jenojos, encorvó la cabeça e abaxó los ojos;
catáronse
los omnes todos ojos a ojos.
Entendió
el cavallo que era su señor, perdió toda braveza, cogió todo sabor, dexósle
manear todo aderredor;
todos
dizién: «Aqueste será emperador.»
Fue
luego bien guarnido de freno e de siella, de fazquía de preçio, de oro la
feviella; prísole las orejas d'una cofia senziella;
valié,
quand fue guarnido, más que toda Castiella.
16
El
infante con gozo nol quiso cavalgar ante que fues' armado e besas' el altar;
grandiólo Buçifal e fuese inclinar,
non
le fuera mester que l'oviesse por far.
El
infant fue venido por las armas prender, mas, como fue de seso e de buen
connoçer, antes quiso a Dios una oraçión fer,
e,
com'era costumbre, sus donos ofreçer.
«Señor»
-dixo-, «que tienes el mundo en poder, a qui çielo e tierra deven obedeçer,
Tú
guía mi fazienda, sit cae en plazer,
que
pueda lo que asmo por mí acabeçer.
»Tú
da en estas armas, Señor, tu bendiçión, que pueda fer con ellas atal defunçïón
qualque nunca fue fecha en esta difinçión, por que saque a Greçia de grant
tribulación.»
Quand
la oraçión ovo el infant acabada, enclinó los ynojos e besó en la grada, desent
alçós un poco e çiñós la espada; es día dixo Greçia que era arribada.
Ante
que se moviesse el infant del logar, armó más de quinientos de omnes de
prestar; a todos dio adobos muy graves de preçiar,
ca
todos eran tales que lo querién pechar.
Cavalgó
su cavallo e salió al trebejo; el cavallo con él fazié gozo sobejo; viniénlo
sobre sí veer cada conçejo,
dizién
todos: «Criador nos ha dado consejo.»
Tant
corriá el cavallo que dizián que bolava;
si
un mes dayunasse él nunca se quexava;
al
señor en fazienda muy bien le ayudava, non tornava la rienda qui a él s'
allegava.
17
Non
quiso essa vida el caboso durar,
fue
buscar aventuras, su esfuerço provar;
non
quiso cavalleros sinon pocos llevar, lo que valié con pocos se querié ensayar.
Fízolo
mayormientre por las tierras veer, los pasos e los puertos de las sierras
saber, e por los cavalleros noveles emponer,
ques
fuessen abezando guerra a mantener.
Falló
en luengas tierras un rey estrevudo,
que
mandava grant regno e era muy temudo; quando vio estas gentes y el rey tan
argudo, do nol comiá se iva rascando a menudo.
Demandó
al infant de quáles tierras era, qué andava buscando o de qüál manera; respuso
Alexandre luego de la primera, mesturós de su nombre e de su alcavera.
Dixo:
«Yo so llamado por nombre Alexandre, Philipo, rey de Greçia, aquel es el mi
padre, Olimpias, la reína, sepas que es mi madre;
quien
a mí con mal viene, de mí con mal se parte.
»Andamos
por las tierras los corpos delectando, por yermos e poblados aventuras
buscando,
a
los unos parçiendo, a los otros robando;
qui
a nos trebejo busca, nos va dello gabando.»
Dixo
don Nicolao: «Andas con grant locura.» Respusol' Alexandre: «Non ayas de nos
cura; mas consejar te quiero a toda mi cordura:
si
de nos non te partes, avrás mala ventura.»
Fellón
fue Nicolao, derrancó a dezir:
»Entiéndote
por loco, non lo puedo sofrir;
sim
fazes en tu rostro a sañas escopir, sin fierro e sin fuste te faré yo morir.»
18
El
infant Alexandre un poco fue irado,
mas
por esso non quiso dezir desaguisado.
Dixo
a Nicolao: «Eres mal razonado, mas aún este dicho te será calomiado.
«Treguas
te do agora fasta 'l otro mercado,
que
escusas non ayas porque estás desarmado;
mas
not metrás es día en tan chico forado
que
destos moços locos non seas bien buscado.»
El
infant çierto vino al día siñalado, reçebiól Nicolao non a guis de covardo;
las
azes fueron fechas, el torneo mezclado,
si
pudiés Nicolao, repentiriás de grado.
Los
golpes eran grandes, firmes los alaridos, de cornos e de trompas ivan grandes
roídos; della e della parte avié muchos caídos,
exién
a todas partes los cavallos vazíos.
El
infant a Nicolao tant lo pudo buscar d'aquí a que se ovo con él a encontrar.
Dixo
don Nicolao: «Pensat de vos guardar,
ca
lo que me dixiestes vos quiero demandar.»
Abaxaron
las lanças e fuéronse golpar;
errólo
Nicolao, non lo pudo tomar;
el
infant fue artero, sópolo bien sestar,
ayudól
su ventura e óvol' a matar.
Quand
Nicolao fue muerto, el campo fue rancado;
desbarató
la hueste, ganó tod'el regnado,
tornós
pora su casa rico e much'onrado, fue desí adelant Buçifal alabado.
Falló
en cas del padre messageros de Dario que venián demandar el çenso tributario;
quando ovo leídas las cartas el notario,
dixo
'1 infant: «Yo çesso este aniversario.
19
«Ide
dezir a Dario, -esto sea aína-,
que
quand non aviá fijo Philipo en la reina,
poniále
ovos d'oro siempre una gallina;
quando
naçió el fijo, morióse la gallina.»
Fueron
los messageros fierament espantados, faziánse deste dicho todos maravillados,
que
sólo por catarlo non eran y osados;
ya
querrián, si podiessen, seer d'él alongados.
Ant
que fuessen a Dario las cartas allegadas, fueron por toda India las nuevas
arramadas; las gentes se fazién todas maravilladas
de
qüal fue quien dixo atales palavradas.
Quando
fueron llegados messageros a Dario, entendió del infante que le era contrario;
dixo: «Yo non ternía que so fijo d' Arsanio
sil
non fago que prenda de mí un mal escarnio.»
Non
avía finada el rey su palavrada, dixéronle por nuevas que aviá lit rancada,
a
nul omne del sieglo non preçiava en nada, aún querriá sobre' él venir en
cavalgada.
Demandó
del infante qué fechuras aviá, de qué sintido era o qué mañas trayá; dixo un
escudero, que bien lo conoçiá, que fechuras e mañas él ge las contariá.
«Non
es grant cavallero, mas ha buenas fechuras, los miembros ha bien fechos, fieras
las cojunturas, los braços ha muy luengos, las presas muy duras, non vi a
cavallero tales cambas yo nuncas.
«El
un ojo ha verde e el otro vermejo, semeja osso viejo quando echa el çejo,
a un
muy gran tablero en el su pestorejo, com fortigas majadas atal es su pellejo.
20
«Atales
ha los pelos como faz un león;
la
voz como tronido, quexoso 'l coraçón;
sabe
de clerezía quantas artes y son,
de
franquez e d' esfuerço más que otro varón.
»Quand'
entra en fazienda assí es adonado que quien a él s' allega luego es delivrado;
e qui es una vez de su mano colpado,
sil
pesa o sil plaze, luego es aquedado.»
Fizo
en una carta Dario fer la figura,
por
veer de quál cuerpo ixié tal travessura; pero fue muy quexoso quand sopo la
natura, mas sopos' encobrir com' omne de cordura.
Dixo:
«Dezir vos he verdat, ¡sí Dios me vala!:
sodes
caídos todos en una razón mala:
mas
quisquier que él diga a mí poco m' encala, ca yo aquí non veo mata do 'l lobo
sala.
«Siempre
son orgullosos los chicos por natura, siempre traen sobervia e andan con
locura;
mas
si con él me fallo, por su mala ventura, yo sabré tajar capa de toda su
mesura».
Enbiól'
en sus letras menazas con castigo quel dava buen consejo como a su amigo, que
traer non quisiesse tal liviandat consigo, e non quisiés buscar mejor de pan de
trigo.
Dixol
que recordasse las cosas fazederas,
que
las palavras viejas siempre son verdaderas,
que
nul omne a juegas nin encara a veras
con
su señor non quiera nunca partirse peras.
Non
preçió Alexandre tod'esto un dinero;
dixo:
«Yo nunca dubdo de omne muy verbero,
qui
por y gel llevas assaz es el bozero mas non gel llevaré por aquesse sendero.
21
«Non
es pora varón el mucho relevar, puede quien muchos gaba aína enpegar, fasta que
venga tiempo quiero me yo callar, más aún verná ora quel veré ál cantar.»
El
regno de Philipo, com' avedes oído, era muy mal puesto, e todo destroído;
levantósle Armenia en aqueste roído, enpeçó guerrear contra el rey Phelipo.
El
rëy fue en cueita qué farié o qué non, que todo se le iva poniendo en mal son,
ca si ellos lograssen atan grant traïçión irié por y el regno todo a perdiçión.
Quando
vio Alexandre cóm' iva la fazienda, dixo: «Non vos cuitedes por tan poca
emienda; sól que Dios de ocasión a mí solo defienda,
faré
que non les valga nin escudo nin rienda.
»Aún
sobre tod'esto al vos quiero dezir: sólo que quinze años me dexe Dios bevir,
faré que tod'el mundo me aya a servir.»
«Fijo»
-dixo su padre-, «déxeldo Dios complir».
Despidiós
de su padre, saliés de la posada,
non
lo metió por plazos, moviós con su mesnada fizol Dïos buen tiempo, falló la mar
pagada, oviéronla aína a l'otra part passada.
Armenia,
maguer sopo la nemiga asmar, de su mala ventura non se pudo guardar; mas ella
lo cuidó sobre otro echar,
todo
lo ovo ella en cabo a lazrar.
Ante
que part sopiessen el infant fue con ellos, alçar non se pudieron e ovo a
vençellos;
fizo
tal escarmiento e tal daño en ellos que a los nietos oy se alçan los cabellos.
22
Quand
los ovo vençidos a todo su taliento, estorpó más de mill, enforcó más de
çiento; juraron por jamás todos su mandamiento
e
que nunca farián otro tal fallimiento.
El
infant, quando ovo su cosa acabada,
tornós
pora su tierra su barva much' honrada, falló de otra guisa la cosa aparada
que
él quando fue dent non la aviá lexada.
Un
ric' omne, que pueda mal siglo alcançar, ovos de la reína fuert' a enamorar;
pol
nul seso del mundo non la pudo ganar,
ca
ella era buena e sabiés bien guardar.
Pausona
le dizían al que Dios dé mal poso;
ovol
fecho Phelipo rico e poderoso;
mas
por su ocasión enloqueçió 'l astroso, e asmó un consejo malo e peligroso.
Asmó
que si pudiesse a Phelipo matar, casarié con Olimpias a todo su pesar; avriálo
tod'el regno por señor a catar,
e
non osarié 'l fijo nunca y assomar.
Bolvío
con él guerra por non seer reptado, andava por el regno a todo mal su grado;
tovos' el rey Phelipo desso por desonrado, fue a lidiar con él, levol' y su
pecado.
Como
sabiá el falso que si fues' arrancado
nol
valdrié tod'el mundo que non fues justiçiado,
bastió
toda nemiga com' omne perjurado, que Satanás andava en él tod' encarnado,
Diól
salto en un puerto, un lugar apartado, como lo teniá bien d'ante 'l traidor
asmado, el lograr fue estrecho e él apoderado,
fue
el rëy Phelipo muy mal desbaratado.
23
Golpes
ovo de muerte, fincóse espantado; fue, quando esso vio, Pausona esforçado, el
que mal siglo aya fue tanto alegrado como si lo oviessen sus parientes ganado.
Dexó
al rey por muerto, que tanto se valié, fuése pora la villa do Olimpias yazié;
mas
el malventurado agrimar non sabié la su mala ventura que tan çercal vinié.
Si
vino en las nuves o lo aduxo 'l viento, o l' aduxo la fada por su
encantamiento,
abes
fue él entrado con su pendón sangriento,
sobrevino
'l infante lasso e soñoliento.
Quand
lo sopo Pausona tovos por afollado, vío que lo avía traído el pecado,
pero
misos' en armas e cavalgar privado, ixió contra 'l infante justa le demandando.
Assaz
trayé compañas todas bien aguisadas,
mas
fueron con linfante todas muy mal quexadas,
tajávanles
los braços e fuyán querelladas, temían lo que les vino: que serián mal fadadas.
El
infant, quand los vio, luego los fue ferir, empeçólos a firmes luego a
desordir: Pausona, si pudiés, querríes referir,
mas
lo que mereçió óvolo a padir.
Ovol
por su ventura el infant a veer; desque lo ovo visto nos pudo retener,
aventurós con él, óvolo a vençer,
lo
que buscó el falso óvolo a prender.
Assaz
fizo Pausona quanto que fazer pudo, dío a Alexandre grant colp' en el escudo,
rachas fizo la lança que tenié en el puño, cuidó el desleal que l' avié
abatudo.
24
Golpól'
el infant bien, a guisa de varón, non l'açechó en al sinon al coraçón,
nol
prestó nin migaja toda su guarniçión, por medio las espaldas echóle el pendón.
Mandól
luego prender, fízolo enforcar, y lo comieron aves, nol dexó enterrar, desí
fizo los huessos en un fuego echar,
que
non pudiés del falso nunca señal trobar.
Murió
el traïdor como lo mereçié,
por
y passaron todos quantos que él trayé, nada non acabó de lo que él querié,
la
tierra al infante toda l' obedeçie.
Todos
los traïdores assí devién morir,
ningún
aver del mundo non los devié guarir,
todos
com'a merçed devién a ellos ir, nunca los devié çielo nin tierra reçebir.
Quand
esto fue livrado com' avedes oído,
el
infant com' estava de sus armas guarnido
fue
saber de su padre qué l' avié conteçido, e falló que yazié fascas amorteçido.
Ya
tornava los ojos e passar se quería, contendié con el alma, ca transido yazía,
pero quand entendió que su fijo venía, recobró la memoria que perdida avía.
Abrió
luego los ojos, començó a lorar, cató contra 'l infante e nol podié fablar,
signóle con los braços que lo fues' abraçar, odedeçiol' el fijo, non lo quiso
tardar,
Dióle
Dios man a mano ya quánta mejoría, recobró la palavra con la grant alegría,
dixol: «Yo, fijo, mucho cobdiçié este día, desaquí que yo muera una nuez non
daría.
25
»Fierament
vos ondrastes, en grant preçio soviestes, quand Nicolao mataste, Armenia
conquisiestes;
mas
todas las bondades agora las cunpliestes quando a nos acá a acorrer viniestes.
»Gualardón
d'est serviçio el Criador vos lo rienda;
fijo,
Él vos reçiba en la su encomienda,
Él
vos sea pagado, e guie vuestra fazienda;
de
mano de traidores, fijo, Él vos defienda.
»Fijo,
yo vos bendigo, ¡sí faga el Criador!, Él vos dé sobre Dario victoria e onor,
Él
vos faga del mundo seer emperador,
en
tanto me despido, vom' a la cort mayor.»
El
regno de Phelipo fuera muy maltraído si el infant non fuesse por ventura
venido; mas quando a él vieron, çesó tod'el ruído, e todo el fervor que era
somovido.
Murió
a poca d'ora el su padre honrado, fue con los otros reys a Corinto llevado,
como él mereçié assí fue soterrado,
en
poder del infante fincó tod'el regnado.
Era
esta Corinto atan noble çibdat convirtióla Sant Pablo después a la verdat,
sobre todas las otras aviá grant potestat, cabeça fue de todas bien de
antigüedat.
Quando
avién en Greçia rëy a ordenar, allí l' avién a fer, non en otro lugar;
el
infant non lo quiso en sí desaforar, y fuera cavallero e fues' y coronar.
El
rëy Alexandre quando fue coronado, pavor avié tod' omne que l' oviesse irado;
su amo Aristótiles estava bien pagado, que tan grant alegría veyé de su criado.
26
Fueron
por tod' el regno los pregones echados, los unos con menazas, los otros con
falagos, que a cab de tres meses fuessen todos llegados, peones, cavalleros,
todos bien aguisados.
Quand'
oyeron las gentes tan cuitados pregones, esperar nos quisieron merinos nin
sayones; venián los cavalleros, sí fazién los peones,
-en
Roma más apriessa non van a los perdones-.
La
corte fue llegada como el rey mandara, semejava que todos vinién a fust' o a
vara; quando los vió el rey, alegrósle la cara, quisquier ge lo verié que la
tenié más clara.
Sedién
çerca del rey todos los ancïanos,
los
de las barvas sarras, de los cabellos canos;
estavan
más alexos los niños más livianos, los de media edat pusieron los medianos.
Los
pueblos eran muchos, grandes las peonadas; non los cabién los campos, sedién
más alongadas; tanto eran las órdenes a razón assentadas
como
si fuessen siempre en aquello crïadas.
Maestre
Aristótiles, viejo e decaído,
con
sus manos timblosas, luenga capa vestido, sedié çerca del rey leyendo en un
livro;
¡nunca
tan rica corte vido omne naçido!
El
rey sedié en medio a cada part catando, quanto más los catava, más se iva
pagando; todos oreja escucha estavan esperando
qué
fablariá el rey que estava callando,
Quando
él vio su ora, enpeçó su sermón:
«Oitme,
fijosdalgo, un poco de razón;
hevos
yo que gradir mucho toda sazón porque obedeçistes tan bien el mi pregón.
27
»Sabedes
vuestros padres en quál vida finaron, ellos a sus avuelos en tal se los
fallaron;
en
grant premia bivieron, nunca dent se quitaron, qual ellos la ovieron a nos tal
la lexaron.
»Avián
al rey de Persia por debdo a servir, quanto él les mandava aviénlo a complir,
aviénse cada año todos a redemir;
del
mal sabor que he non lo puedo dezir.
»Los
nietos non podemos dessa rede exir, si do ellos bivieron queremos nos bevir;
mas si esto quisierdes una vez aborrir,
faré
venir a Dario merçed a vos pedir.»
Calló
el rey con tanto, respuso el senado:
«Señor,
nos prestos somos por complir tu mandado,
do
tú nunca quisieres iremos nos de grado,
e
pornemos los cuerpos e quant' emos ganado.»
Atenas
en tod'esto un seso malo priso:
enfestóse
al rey, obedeçer nol quiso;
el
conde don Demóstenes que en esso los miso fuera, si non por poco, duramente
repriso.
Non
ge lo llevó 'l rey por plazo nin por maña, mandó luego mover la su bella
compaña, semejavan, quand' ivan, una fiera montaña,
ya
queriá començar a reverter su saña.
Fue,
quando vio la seña, represo el conçejo, reptavan a Demóstenes que les dio el
consejo, por poco le ovieran fecho muy mal trebejo, mas prisieron acuerdo mejor
un poquillejo.
Enbïaron
al rey omnes entremedianos:
ques
conocían culpa, metiénse en sus manos,
e
que él non catasse a los sus sesos vanos,
que
siempre con aquesto serién escarmentados.
28
Quando
los vio el rey con tan grant umildat, non les quiso mostrar ninguna crüeldat,
perdonó al conçejo, deçercó la çibdat, dixieron: «¡Viva rey de tan grant
pïedat!»
En
enfoto de Dario las çibdades de Greçia non querién a sus rëys, dar nulla
reverençia, ont'aviá Alexandre con Tebas malquerençia, ca biviera su padre con
ellos en entençia.
Mas
él non enduró por y ge lo llevar, cavalgó sobre Tebas e fuela a çercar,
empeçóla lüego a firmes a lidiar,
los
de dentro e todo non se davan vagar.
Llenos
eran los muros de omnes lorigados,
las
puertas eran presas, los postigos çerrados,
mas
con tod'el esfuerço much'eran desmayados, ca los que tuerto tienen non son tant
esforçados.
Mandava
el buen rey a los embaïdores:
«Ferildos,
non ayades dubda de traïdores;
ellos
son nuestros siervos, nos somos sus señores, non escapen los chicos, nin fagan
los mayores.»
Ya
se iva veyendo Tebas en estrechura,
ca
el rey Alexandre dávales grant pressura;
mostrávales
a firme que era con rencura
de
la onta que avián fecha en su natura.
Era
müy mal quista Tebas de su frontera,
ca
biviera con ellos siempre en grant dentera;
como
diz que mal debdo a mal tiempo espera, conteçióle a Tebas dessa misma manera.
Las
gentes de las tierras todas al rey vinién maldiziendo a Tebas todas quanto
podién; de muy malas fazañas muchas le retrayén, ençendido era 'l rey, mas más
lo ençendién.
29
Diziénle
luenga cántica de muchas traïçiones
de
muchas malas fembras, muchos malos varones,
por
do toda la villa devié seer carvones,
que
de tan malas vides non saliessen murgones.
Fue
contra los de Tebas el rëy muy fellón, ca la palavra mala metiél mal coraçón,
moviós pora lidiar toda la crïazón,
com
si oviessen todos venidos a perdón.
Ya
querián los de fuera al adarve llegar, mas bien ge lo sabién los de dentro
vedar, que tan muchas podián de las galgas echar que los avién sin grado un
poco a quedar.
Esto
dixo el rey: «Non valdrié un arveja, non sabe esta liebre con quál galgo
trebeja, ca me terniá por malo e por fijo d' oveja
si
yo non le despojo otrament la pelleja.»
Fizo
fer una capa de muy fuertes maderos,
que
bien cabrién yus ella quinientos cavalleros,
tirávanla
por torno tres cavallos señeros,
allí
non tenién galgas nin tenián ballesteros.
Llegaron
a la çerca a todo su pesar, socavaron el muro pora ellos llegar,
ya
temblava la tapia, queriáse acostar,
querriá
lo que fiziera Tebas aver por far.
Fue
en poca de ora el muro trastornado, ovieron a tollerse del portillo sin grado,
dieron
consigo dentro los griegos muy privado, a los que alcançavan diziénles mal
mandado.
Quando
vieron que iva su fazienda a mal, acogiéronse todos, metiérons' al real;
balavan com' ovejas que yazen en corral,
dixo
'l rey: «Estos borros cobdiça han de sal.»
30
Non
les ovo provecho esso más que lo al, Tebas fue barreada, ellos idos a mal,
mató
entre sus piedes más de mill Buçifal,
-devié
aver tal cabo siempre el desleal-.
Un
juglar de grant guisa -sabiá bien su mester-, omne bien razonado que sabiá bien
leer,
su
vïola tañiendo vino al rey veer;
el
rey, quando lo vió, escuchól volenter.
«Señor»
-dixo al rey-, «eres de grant ventura, semejas a los dios, ca ende as natura,
tod'el
siglo se teme de la tu amargura,
que
quand' estás irado as fiera catadura.
»Oviste
buen maestro, sopot bien castigar, tú bien lo decogiste como buen escolar;
bendita fue la madre quet pudo engendrar, bien se puede tu padre de buen fijo
gabar.
»En
ti son ajuntados seso e clerezía, esfuerço e franqueza e grant palaçianía;
semeja la tu lengua la de filosofía,
pareçe
en tus mañas que 'l Crïador te guía.
»Pero
non t' engravesca dezirte mi mandado: si Tebas mal mereçe veo que l' a lazrado;
nuncas gabara ella de aqueste mercado,
¡Dios
curie mis amigos de prender tal mudado!
»Pero
rey bien deves otra cosa asmar:
non
deves por mal omne desfer tan buen lugar;
ombres
d' aquí salieron, que te sabré contar, por que al terretorio deves tú perdonar.
»Alçides,
tu abuelo, d'aquí fue natural, Dïomedes el noble, Achiles otro tal; villa do
tales ixen non devié ir a mal,
si
las gentes destruyes, non desueles lo al.
31
»Aquí
naçió don Bacus, un cuerpo venturado, que conquistó a India, ond' es oy
adorado;
e
muchos otros buenos de qui sabes mandado, por que fue est lugar siempre mucho
dubdado.
»Aquí
merçet te pido: si tú lo destruyeres, nunca acabarás todo lo que quisieres;
mas
si a los vençidos tú merçet les ovieres, guirs' ha tu fazienda sól como tú
quisieres.
»Si
los que rëys sodes e los regnos mandades por vos unos a otros honra non vos
portades, desto seet seguros, nunca en al creades:
que
de los otros pueblos tan dubdados seades.»
Cleor
finó su cántica, el rey fue su pagado, dióle quanto él quiso de aver monedado;
mas perdonar non quiso a Tebas el pecado:
mandó
que le pusiessen fuego de cab'a cabo.
Tebas
fue destroída e fue toda cremada, fizo luego el rey a Corinto tornada;
un
tebano y vino por que fue restaurada,
por
tres saltos que fizo ge la dio en soldada.
Tanto
avié el rey echado grant pavor que non osava nadi entrarle fiador; mató toda la
guerra e todo el fervor,
empeçó
a mandarse Greçia por un señor.
Quando
todas las tierras ovo en paz tornadas,
las
naves fueron prestas, de conducho cargadas;
el
rëy Alexandre ensembló sus mesnadas, todas fasta diez años ricament adobadas.
Non
eran tanto muchas com' eran bien guarnidas, eran, lo que más vale, por mano
escogidas,
todas,
un mejor d'otra, en esfuerço complidas, sabet, non semejava que eran
desmarridas.
32
Quiérovos
de las naves quántas eran contar, onde podades quánta serié la gent'asmar: como
lo diz Galter en su versificar,
de
dos vegadas çiento dieçioch podién menguar.
Ya
podedes veer de quál esfuerço era,
que
con tan pocas gentes iva en tal carrera, ca el poder de Dario era de tal manera
que
llegarié diez tantos a una boz señera.
Mas
el rey Alexandre sabiá una costumbre:
que
omne nunca puede vençer por muchedumbre, que más valen los pocos que han la
firmedumbre
e
les vien por natura de cuer la fortedumbre.
Mandó
mover las naves a los naveadores, desbolvieron las velas de diversas colores,
mandó cómo guïassen a los gobernadores, pora bogar aína dió muchos remadores.
Andava
por moverlas el rey muy fazendado, deziá a los maestros que livrassen privado,
dixo:
«Quanto tardades prendo grant menoscabo, ca m' está la victoria ya al puerto
llamando.»
Ya
s'ivan del arena las naves despegando, ivan los remadores los remos aguisando,
ívansel' a los griegos los cueres demudando, pocos avié de ellos que non
fuessen llorando.
Ellos
lloravan dentro, las mugeres al puerto com si toviés cad'una a su marido
muerto;
el
rëy Alexandre dávales grant confuerto diziéndoles: ”Amigos, tenédesme grant
tuerto”.
Si
nos d' aquí non imos, en paz nunca bivremos, de premia e de cueita nunca
escaparemos;
por
tres meses o quatro que nos y lazraremos atamaña flaqueza demostrar non
devemos.
33
»Qui
al sabor quisiere de su tierra catar, nunca fará bernaje nin fecho de prestar;
mas es en una vez todo a olvidar
si
omne quisier preçio que aya a prestar.
»Si
non ovies' Alçides a España passado, maguer era valient, non serié tan contado;
Bacus si non oviés el su lugar lexado,
non
oviera el regno de Indïa ganado.
»Nos,
por aquesto todo, dos razones avemos:
la
una que los regnos de Dario ganaremos,
la
otra que de cueita por siempre más saldremos;
¡esforçadvos,
amigos, ca alegres tornaremos!
»El
sabor de la tierra faze muchos mesquinos, e que a grant repoyo biven de sus
vezinos; Jasón si non oviesse abiertos los caminos,
non
avría ganado tan ricos vellozinos.
»Yo
lexo buena madre e buenas dos hermanas, muchas ricas çibdades e muchas tierras
planas; mas tant en cor me yazen las tierras persïanas que tod'esto non preçio
quanto tres avellanas.
»Si
essas tierras supiéssedes quántas han de bondades, veriedes que perdedes porque
tanto tardades;
¡esforçadvos,
amigos, en vuestras voluntades!,
por
poco non vos digo que muger semejades.»
El
rey non pudo tanta retórica saber que les podiés dolor del coraçón toller;
quanto más ivan yendo más se querián doler, e non podían por nada las lágremas
tener.
Grant
cosa fue del rey e de su coraçón, nunca tornó cabeça nin dexó su razón; o serié
tan alegre en su tierra o non, non semejó en cosa a nul otro barón.
34
Desque
perdieron tierra fueron más aquedando, e fueron contra Asia las cabeças
tornando,
e
fueron de los ojos las lágremas mudando,
e
fueron poc' a poco las razones cambiando.
Maguer
fazié tal viento que las naves bolavan, semejava al rey que nada non andavan;
todos
a maravilla catando lo estavan,
mas
por esso el duelo aún non l' olvidavan.
De
la mayor partida del mar eran passados e encara del puerto estavan alongados;
sedién en sus lugares cascunos assentados, fueron apareçiendo de Asia los
collados.
Díxolo
Alexandre de todos más primero,
-antes
lo vío él que ningunt marinero-;
dío
salto de piedes en un alto madero por veer si eran ondas o si era otero.
En
pie se levantaron todos los marineros, subiénse a grant priessa en los bancos
someros, que si era verdat querién seer çerteros,
por
veer más alexos tolliénse los sombreros.
Fue
por todas las naves el roído entrando, en pie se fueron todos apriessa
levantando, fuéronse poc' a poco todos çertificando, tenían que avía ganado el
su vando.
Plogó
a Alexandre con esta alegría, ca nunca otra tal ovo él en un día; fizo luego
remar toda la mançebía
fazién
correr las naves con muy grant alegría.
Nos
cuidava veer de las naves exido,
dizié
que si fues fuera ques ternié por guarido,
dava
con alegría vozes e apellido,
nol
cabié el pellejo, ¡tant era ençendido!
35
Quando
fueron al puerto, a piedra d' echadura, priso una ballesta armada a tesura,
echó
una saeta tinta de amargura,
dió
con ella en Asia pora prender ventura.
Ovieron
desto todos los griegos muy grant grado que todo su negoçio serié bien acabado,
que
ganarién a Persia, Dario serié rancado aünque le pesasse a todo su fonsado.
Una
cosa cuntió ond les plogó derecho: como dizen, un cuervo mató en este trecho;
assí dixieron todos: «Dios nos dará consejo
de
Dario que nos fizo siempre mucho despecho.»
Tantas
eran las bozes que al çielo bolavan, allá sobre los çielos a los dios enojavan;
ferién palmas de gozo, reíen e sotavan,
las
naves con las cozes quedar non las dexavan.
Fueron
en arenal las áncoras echadas, fueron por la ribera las tiendas assentadas,
posavan a anchura, a luengas e a ladas, com' en su heredat assí prendién
posadas.
La
materia lo manda por fuerça de razón, avemos nos a fer una desputaçión,
cómo
se parte 'l mundo por triple partiçión
cómo
faze la mar en todas división.
El
que partió el mundo fízolo tres partidas, son por braços de mar todas tres
divididas, la una es mayor, las otras son más chicas, la mayor es calient e las
dos son más frías.
La
una meatad es contra orïente,
fízole
una suerte el Rey Omnipotente;
las
otras dos alcançan por medio ocçidente, fiende la mar por medio a ambas
igualmente.
36
Es
llamada por nombre Asïa la primera; la segunda, Europa; África, la terçera.
Tiene el Christianismo a Europa señera;
moros
tienen las otras por nuestra grant dentera.
Qui
asmar cómo yazen los mares, de quál guisa, el uno que comedia, el otro que
quartiza,
veriá
que tien la cruz essa figura misma,
ond
devién los incrédulos prender la mala çisma.
Dexemos
de las otras, de Asïa contemos,
a lo
que començamos en esso nos tornemos;
lo
uno que leyemos, el otro que oyemos,
de
las mayores cosas recabdo vos daremos.
Aún
de sí misma ave una bondat estraña:
ave
mucho buen río, mucha buena montaña,
de
panes e de vinos non ha tierra calaña;
el
bien que della dizen non es sinon fazaña.
Tanto
tien' esta sola como todo lo al, aún un poquillejo passa de la señal, ond' asmó
Alexandre, un seso natural, que si prisiesse esa abrié todo lo al.
Es
más rica de todas Asïa e mayor
aún
como es tan buena devié seer mejor;
deviénle
reverençia todas dar e onor,
ca y
naçió don Christus el nuestro redemptor.
Dent
son los patrïarcas, omnes de santa vida, otrosí los profetas, una gent'
escogida;
fue
del fi de la Virgen la su sangre vertida, por ond fue la fallençia de Adam
redemida.
Toda
Santa Iglesia d'allí priso 'l çimiento,
dent
fueron los apóstolos, un honrado conviento;
pero
a Europa Dios le dió grant alçamiento, ca es Roma cabeça de tod' ordenamiento.
37
Ixen
del paraíso las quatro aguas santas,
y
son las buenas piedras, jaspes e dïamantas;
en
India es do son los grandes elefantas,
do
sembran dos vegadas e cogen otras tantas.
Cáucaso,
un mont' alto, l'y yaz' en un rencón, como dizen, a parte yaze de septentrión;
náçenle muchos ríos cabdales en fondón,
mas
Indos es más frío de quantos que y son.
En
Asia yaz Asiria, tierra muy abondada, Frigia e Panfilía que non le deven nada;
y
son Persia e Media, regnos de fuert' entrada,
merez
Mesopotamia non seer olvidada.
Babilonia
la magna que tod'el mundo val, que val más que un regno que es emperïal; Caldea
que es tierra del todo comunal;
y
son Saba e Siria, buenos uno con al.
Arabia
do a Christo vinieron en pitança, quand fizo en los niños Herodes la matança;
Armenia que al çielo tañe por demostrança el arca de Noé do fizo la folgança,
Egipto
do los fijos de Israel ixieron, el monte de Sinai do la lëy prisieron,
el
desierto do muchos años estovieron,
do
muchas sorrostradas e porfaço ovieron.
La
tierra de Judea que es mejor de todas,
do
con Santa Iglesia Christo fizo las bodas;
ésta
con Palestina deve çercar las otras,
las
otras con aquestas deven seer devotas.
Otras
y ave muchas que contar non sabría, aunque lo supiesse nunca lo cumpliría,
ca
serié grant estoria e luenga ledanía;
mas
tornemos al curso mientra nos dura 'l día.
38
Alegre
fue el rey quando fue arribado, rendía a Dios gracias que l'avié aliñado,
confortava sus gentes, andava esforçado, dizié que su negocio serié bien
recabdado.
Adobavan
cozinas, fazién grandes missiones, a guis de grandes omnes estableçién razones,
aviánse ordenado en los sus coraçones, asmava cada uno do farién poblaçiones.
Avién
buenos agüeros e buenos encontrados, ovieron noche buena, durmieron segurados,
aviénlo menester, ca eran muy cansados,
ca
los que del mar ixen son cochos e assados.
Ya
iva aguisando don Aurora sus claves, tolliá a los cavallos don Febus los
dogales, despertos' Alexandre al canto de las aves,
que
fazién por los árboles los cantos muy süaves.
Tant'
avié grant sabor que nada nol membrava, sól nol vinié en miente en quál tierra
estava,
nil
membrava de Dario, a qui él guerreava,
nin
que en imperio ageno essa noch' alvergava.
Quand'
apuntó el sol, cató contra la mar, vío luzir las ondas e las naves andar,
començó el buen omne en su cuer a tornar, fuera salió del lecho, luego se fue
armar.
Cavalgó
man' a mano su cavallo ligero, furtós del almofalla, non llamó compañero, subió
en una sierra, en un alto otero,
pero
Festino fue con él, su escudero.
Quand
fue somo el poyo, en un alto lugar, començó d' y las tierras todas a mesurar;
quanto más las catava más se podié pagar, dixo: «En estas tierras me quiero yo
morar.»
39
Vío
muchas çibdades, todas bien assentadas, montañas muy fermosas e muy bien
vallejadas, muchas buenas riberas e todas bien pobladas,
de
fuentes e de prados todas bien abastadas.
Semejól
que de caças nunca tan buenas vío, nin tan buena de fruta, nin de tanto buen
río; dixo entre su cuer: «Como creo e fío,
antes
de pocos días será tod'esto mío.»
Tornó
al alvergada contra ora de nona, mató en la tornada una fiera leona, aduxo 'l
coraçón Festino en la azcona,
por
mostrar a los griegos que avián entrada bona.
Adiesso
que llegó dixo a sus fonsados:
«Dezir
vos quiero nuevas ond seredes pagados:
suéltovos
Eüropa con todos sus condados,
ca
yo he muy mejores emperios barruntados.
«Sabet
que yo he visto tanta buena ventura que non ha la bondat nin cabo nin mesura;
qui visto non l'oviesse terniélo por locura, el que aquí morasse nunca verié
rencura.»
Tanto
avié grant feuza e firme voluntat que nos le defendié castillo nin çibdat;
partió a sus varones Greçia por heredat, e fízoles lüego cartas de salvedat.
Fizo
otro esfuerço que era más estraño;
dizía
a sus gentes: «Non fagades nul daño,
ca
el que lo fiziesse verá bien que m' ensaño, ca lo tengo por mío a la fé, sin
engaño.»
Las
gentes de la tierra porque esto fazié rendíensele todos doquier que él vinié;
sabet que este seso grant pro le aduzié, ca si fuesse muy crudo peores los
avrié.
40
Dos vassallos
del rey, anbos sus naturales, Clitus e Tolomeus, dos varones leales, apartaron
al rey fuera de los tendales, fuéronlo cometiendo con palavras atales.
Dizién:
«Réy, tú as mucho de delivrar, acabdellar tus hazes, los judiçios judgar,
quándo han a mover, cómo han de posar; rëy, sufres grant pena, non lo podrás
durar.
»Grant
es la tu fazienda, as mucho de veer, non lo podrás por tí todo acabeçer;
podrié
por aventura tal falta conteçer
que
a tí e a nos podrié empeeçer.
»Mas,
segunt nuestro seso, si lo por bien toviesses, una cosa de nuevo querriemos que
fiziesses:
que
escogiesses doze, quales tú más quisiesses, alcaldes e cabdillos a essos nos
pusiesses.
»Después
iriés seguro, seriés más sin ardura, avrié ante derecho la gent de su rencura;
esto
serié buen seso e de todos cordura, irié toda la cosa en mejor derechura.»
Dixo
el rëy: «Veo que bien me consejades, otorgo lealmente que buen seso me dades;
los
dos primeros quiero que vos amos seades.»
Dixeron
ellos: «Plaznos, señor, pues lo mandades.»
Desent
llamó el rey Elier el su privado, Parmenio fue el quarto, en duro punto nado;
maestre Aristótiles, que lo ovo crïado, púsolo con los otros en esse mismo
grado.
El
sexto fue Euménides, e Samsón el seteno, Festino el octavo, Filotas el noveno,
el
dezeno fue Nícanor, Antígonus onzeno, Pérdicas fue metido en el lugar dozeno.
41
Estos
puso el rey que fuessen mayorales, non podrié escoger a omnes más cabdales;
pusiéronles después nombre los doze pares,
-en
Roma otros tantos avié de cardenales-.
Quando
ovo el rey sus cosas assentadas, puestos sus doze pares, sus leyes ordenadas,
mandó mover las huestes, prender otras posadas, ca querié contra Dario meters'
a denodadas.
Fizo
por media Frigia la primera entrada, nin castillo nin villa non se le tovo
nada, óvola much' aína conquista e ganada,
fue
cogiendo esfuerço la greçisca mesnada.
Desent
vino a Troya, la mal aventurada, la que los sus parientes ovieron assolada;
veyé fiera lavor todas desbaratada,
faziés
maravillado de cosa tan granada.
Maguer
que yerma era, desfecha e quemada, pareçién los çimientos por do fuera poblada;
veyé que don Omero non mintiera en nada, todo quanto dixiera era verdat
provada.
Mostráronle
el soto do parava sus redes quando robó el águila al niño Ganimedes, vertiólo
ante Júpiter sobre unos tapedes,
dió
a la cort del çielo tal honra qual veedes.
Tanto
pudo el rey la cosa acuçiar fasta que lo oviera el árbol a fallar,
do
escrivió Oenone de viersos un buen par, quando dizen que Paris la ovo a dexar.
Aprés
falló un val, un lugar apartado, do Paris el juïzio malo ovo judgado,
quand'
avién las tres dueñas el pleito afincado sobre una mançana que les dio el
pecado.
42
Falló
en un bel campo una grant sepultura do yazié soterrada la gent de su natura;
tenié cada sepulcro suso su escriptura,
e
dizié, cada uno qui fuera, su mestura.
Falló
entre los otros un sepulcro honrado, todo de buenos viersos en derredor orlado;
qui lo versificó fue omne bien letrado,
ca
puso grant razón en poco de dictado.
«Achiles
so, que yago so est mármol çerrado, el que ovo a Éctor el troyano rancado;
matóme por la planta Paris el perjurado,
a
furto, sin sospecha, yaziendo desarmado».
Quando
ovo el rey el pitafio catado.
dizié
que de dos viersos nunca fue tan pagado;
tovo
que fue Achiles omne aventurado, que ovo de su gesta dictado tan honrado.
Echaron
grant ofrenda, dieron grant oblaçión, ençensaron las fuessas, fizieron
proçessión, orava cada uno con grant devoçïón
por
aquellos que fueron de su generacion.
La
proçessión andada, fizo el rey sermón por alegrar sus gentes, ferles buen
coraçón; enpeçó la estoria de Troya de fondón,
cómo
fue destroída e sobre quál razón.
Contóles
a los suyos cómo fue destroída, cómo oviera Paris a Elena rabida,
cómo
ovo Diomedes a Venus mal ferida, cómo murió don Éctor, una lança ardida.
Dixo
cóm fue Ulixes sossacador d' engaños, cómo vistió Achiles en la orden los
paños, cómo avián yazido en la çerca diez años, cómo ellos e ellos prisieron
grandes daños.
43
Consagraron
dos reys, como diz la leyenda, fizieron, como ricos, bodas de grant fazienda;
todos avién abondo en paz e sin contienda, quiquiere en palaçio, quiquiere en
su tienda.
Fueron
allí llamados los dios e las deessas, rëys muchos e condes, reínas e condessas,
dueñas e cavalleros, e duques e duquessas, avié y un grant pueblo sólo de
juglaressas.
Avié
muchos conçejos muchas gentes balderas
-juglar
es tod'el mundo de diversas maneras-, aún, por más buscar, ixién a las
carreras,
ca
non podién dar cabo a vaziar las calderas.
Sedié,
com' es derecho, cad' uno con su igual, assí seyén la tavla, mantenién el
ostal;
duraron
essas bodas un mes en tal señal que nunca y sintieron escándalo nin mal.
El
pecado, que siempre andido en follía, cogio en essa paz una malenconía: asmava,
si pudiesse, sembrar su zizañía, meter algún estorvo en essa cofradía.
Comién
por aventura tres deessas en uno, por nombre les dizién Venus, Pallas e Juno;
todas eran cabdales e de linaje uno:
nunca
tan rica tavla vío omne ninguno.
El
pecado, que siempre sossaca travessura, buscó una mançana fermosa sin mesura;
escrivióla el malo de mala escriptura, echógela en medio atán en ora dura.
Esta
fue la materia, -es verdadera cosa-:
«Prenda
esta mançana de vos la más fermosa.»
Ellas
quando vidieron fazienda tan preçiosa, estava cada una por ganarla golosa.
44
Dixo
end doña Juno: «Yo la devo aver.» Respuso doña Pallas: «Non lo puedo creer.»
«A
la fe», -dixo Venus-, «non pued' esso seer, ca so la más fermosa, yo la devo
aver».
Entró
entre las dueñas baraja e entençia,
non
las podié nul omne meter en abenençia;
en
cabo abiniéronse, diéronse atenençia
que
Paris, el de Troya, diesse esta sentençia.
Quando
plogó a Dios que fueron abenidas, fueron delante Paris a juïçio venidas; fueron
de cada parte las razones oídas, semejavan las dueñas unas fieras legistas.
Quiérovos
un poquiello sobre Paris fablar, ond podades creer e podades firmar
que
lo que Dios ordena cómo ave d'estar
por
nul seso del mundo nos puede estorvar.
Príamo
era rey de Troya la çibdat,
-a
como dizen era una grant heredat-;
su
muger era Écuba, fembra de grant bondat;
eran
muy buenos reys entrambos por verdat.
Écuba
la reína fue de Paris preñada,
soñó
un fuerte sueño ante que fues livrada: que ixié de su cuerpo una flama irada,
quemava toda Troya, tornávala en nada.
Despertó
con el sueño Écuba espantada, non cuidava que era del fuego escapada; luego que
assomó la luz del alvorada,
dixo
al rëy Príamo quál noch' avié passada.
Quando
ovo el rey, el sueño entendido, perdió toda la sangre e parós' estordido; vío
que era signo müy malo complido,
dixo:
«Sea aquello que Dios ha establido.»
45
Alçó
a Dios sus manos e fizo un pedido:
«Rëy»,
-dixo-, «e padre, Señor, merçet te pido,
si
este lugar ha de seer destroído,
que
mates a mí ante, ca assaz he bevido.
»Por
caridat, reína, quem fagades un ruego: quequiere que vos nasca que lo matedes
luego; podredes por ventura amatar este fuego
si
quisierdes fazer esto que vos yo ruego.
»Menos
de mal será que un fijo perdades
que
de tan grant peligro vos carrera seades». Respuso la reína: «Rëy, bien lo
sepades,
faré
muy volenter lo que vos me mandades.»
Quando
vino el tiempo que ovo de parir, Écuba fue en tal cuita ques cuidava morir;
mandó a las parteras, quel' avién de servir, quequiere quel naçiesse nol
dexassen bevir.
Naçióle
por pecado e por mala ventura un infant muy cariello, apuesta crïatura;
furtáronlo las amas por su grant fermosura, mintiéronle a Ecuba, ¡que les dé
Dios rencura!
Como
ant vos dixiemos, lo que Dios ha parado non pued seer por seso de omne
estorvado; mintiéronle a Écuba, falsaron su mandado, diéronlo a pastores que
curiavan ganado.
Dávanle
muy grant viçio, fue aína crïado; luego que andar sopo vinos pora 'l poblado;
tanto era fermoso el que non fuesse nado que se faziá el pueblo mucho
maravillado.
46
Apéndice
Este
es el testamento de Alexandre quando sopo que moririé del tóxigo quel dieron a
bever; e de la carta que envió a su madre, en quel mandava que non oviesse
miedo e que se conortasse; e la tenor de la carta dezía assí:
«Madre,
devedes punnar en no semeiar a las mugieres en flaqueza de sus coraçones assí
como punné yo de non semeiar a los fechos de los omnes viles. Sabet que yo
nunca pensé enna muerte, nen ove cuydado della, por- que sabía que non podía
estorçer della. Otrossí, non devedes aver cuydado nen duelo nenguno, ca vos
nunca fustes tan torpe que non sopiéssedes que de los mortales era yo. Et sabet
que quando yo fiz esta carta, fue mío as- mamiento de vos conotar con ella.
Pues madre, ruégovos yo que non fa- gades contra el mío asmamiento. Ca devedes
saber que a lo que yo vo es meior que lo que yo dellexo. Pues alegradvos con mi
ida, e apareiadvos de seguir todo los míos bonos fechos, ca ya destaiada es la
mi nombradía del regnado, e del seso, e del bon conseio. Pues avívevos la mi
nombradía con vostro bon seso e con vostra sofrençia e con vostro conorte, e
non vos deve levar mío amor se non a las cosas que yo amé, e las cosas que yo
quiero: que la sennal del omne que ama al otro es en quel faga su sabor e nol
faga dessabor. E todo que los omnes aguardan el vostro seso e las cosas que po-
dierdes e que faredes por tal de saber la vostra obediençia, e se queredes
complir el mío talento. E sabet que todas las creaturas del mundo fázense e
desfázense, e an començamiento e fin, e el omne después que naçe siempre va
menguado, e yendo e tornando a sus allinnamientos, e el omne, maguer que pueble
en este mundo, a ir es dél, e del regnado, maguer que dure, a dexar es. Pues
prender exiemplo, madre, de los que son finados, de los reys e de los otros
omnes de altos logares que se derribaron e se hermaron, e tantos bonos
castiellos o bonas pueblas que se derribaron e se hermaron. E sabet que el
vostro fijo que nunca se pagó de las menudeses de los omnes menudos e viles.
Otrossy non vos pagar de la flaqueza de los sos coraçones de las madres de los
otros reys, e esquivatvos siempre de las cosas que vostro fijo se esquivó
siempre. Madre, assí como la vostra pérdida es muy grande, assí la vostra
suffrençia e el vostro conorte sea muy grande, que aquel es omne sesudo, el que
ha su conorte segunt la grandez de su pérdida. El sabet, madre, que todas las
cosas que Dios fizo, naçen pequeñas e van creçiendo se non los duelos, que son
de comienço grandes e van men- guando, e dévenvos abondar estos conortes e
estos castigamientos. E man-
47
dat,
madre, fazer una villa muy grande e muy apuesta, e desque vos llegar el mandado
de mi muerte, que sea la villa fecha, e mandar guisar un grant iantar e muy
bono, e mandat dar pregón por toda la tierra, que todos los que non ovioron
pesar nen pérdida que vengan hy a iantar, e aquella villa por tal que sea el
llanto de Alexandre estremado de todos los llantos de los otros reys.»
E
ella fízolo assí. E quando llegó la carta del mandado de muerte de su fijo
Alexandre, era la villa fecha, e mandó fazer la iantar segundo el man- damiento
de Alexandre, e nol vieno nenguno a aquel iantar.
Pues
dixo ella: «¿qué an los omnes que non quieren venir a nostro con- vite?» E
dixióronle: «Sennora, porque vos mandastes que non veniesse hy nenguno de
quantos non ovioron duelo nen pérdida, e, sennora, non ha omne en el mundo que
non oviesse pérdida o duelo, e por esso non ve n- ioron hy nengunos.» Pues dixo
ella: «Ay, mío fijo, que mucho semeian los fechos de la vostra vida a los
fechos del vostro finamiento, ca me conor- tades con el grant conorte
complido.»
Esta
es la otra carta que envió Alexandre a su madre por conortarla:
El
que acompaña a los de la vida poco e a los de la muerte mucho, a su ma- dre la
que non se solazó con él en este sieglo -que es cosa çertera-, e a poco de
tiempo será con él en la casa que es vida perdurable. Salut de espedidor que se
va.
Madre,
oyt la mi carta, e pensat de lo que hy a, e esforçiatvos con el bon conorte e
la bona sofrençia, e non semeiedes a las mugieres en flaqueza nin en miedo que
an por las cosas que lles vienen, assí como non semeia vostro fijo a los omnes
en sus mannas e en muchas de sus faziendas, e, madre, se fallastes en este
mundo algún regnado que fue ficado en algún estado dura- ble. ¿Non veedes que
los árvoles verdes e fremosos que fazen muchas foias e espessas e lievan mucho
frucho, e en poco tiempo quebrántanse sus ra- mos e cáense sus foias e sus
frutos? Madre, ¿non veedes las yervas verdes e floridas que amaneçen verdes e
anocheçen secas? Madre, ¿non veedes la luna que quando ella es más complida e
más luziente estonçe le vien el eclipsis? Madre, ¿non veedes las estrellas que
las encubre la lobregura, e non veedes las llamas de los fuegos luzientes e
ascondidos que tan ayna se amatan? Pues parat mientes, madre, a todos los omnes
que viven en este
48
sieglo,
que se pobló dellos el mundo e que se maravijan de los visos e de los sesos, e
que son todas cosas, e que se engenrran, cosas que naçen, e todo esto es
iuntado enna muerte e con el desfazer. Madre, ¿vistes nunca qui diesse e non
tomasse?, ¿e quien emprestasse e non pagasse?, ¿e quien comendasse alguna cosa
e gela diessen en fialdat, e que non gela deman- dassen?
Madre,
se alguno por derecho oviesse de llorar, pues llorasse el çielo por sus
estrellas, e los mares por sus pescados, e el aer por sus aves, e las tierras
por sus yervas e por cuanto en ella ha; e llorasse omne por sí, que es mor-
tal, e que es muerte, e que mengua su tiempo cada día e cada ora. Mas, ¿por qué
ha omne de llorar por pérdida fascas que era seguro que antes que la perdiesse
de lo non perder, e vínol cosa por que non cuydasse? ¿Pues por qué deve llorar
o fazer duelo? Madre, ¿vistes fasta agora nenguno que fuesse fincable o
durable, e que non fuesse a lugar do non tornasse? Pues que aquesto non es, non
tiene prol el llorar al llorador, nen el duelo non tien prol.
Madre,
siempre fustes sabedora que yo avié de morir, mas non sabiedes el tiempo ne la
sazón. Pues esforçiadvos con la bona soffrençia e con el bon conorte, e non
lloredes por mí, que a lo que vó es meior que lo que lexo, e más sen cuydado, e
más sen lazerio, e más sen miedo, e más sen affán. Pues apareiadvos e guisadvos
pora quando ovierdes a ir al lugar do vó. Ca la mi nombradía e la mi grant
onrra en este sieglo destaiada es, e ficará la nombradía del vostro bon seso e
de la vostra sofrençia, la vostra obediença al mandamiento de los sabios, e en
esperar lo que Dios mandó del otro que es fincable.


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