© Libro No. 460. El Manual de
Estilo Editorial, el Original para Edición. Universidad
de Guadalajara.
Fasciculo 1. Colección E. O. Agosto 3 de 2013.
Título original: © El Manual de estilo editorial de la Universidad de Guadalajara. Fasciculo 1. Editorial Pandora, S.A. de C.V.
Versión Original: ©
El Manual de estilo
editorial de la Universidad de Guadalajara, 1. El original para edición , se terminó de imprimir en diciembre de 1999, en Editorial Pandora, S.A. de C.V. Av. de las Cañas 3657, La
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Portada E.O. de Imagen: Original
© Edición, reedición y Colección Biblioteca
Emancipación: Guillermo Molina Miranda
CONTENIDO
PRESENTACIÓN 5
INTRODUCCIÓN 9
I.
QUÉ ES UN ORIGINAL PARA EDICIÓN 10
1. P or q
u é p re s en tar u n or i gin a l i mpr es o 11
2. P or q
ué p re se nt ar u n or i gin al en d is qu ete
3. P ar a
q ué p re sen t ar g rá fic o s imp re so s 12
4 . P ar te s de l o r ig i na l
II.
PRESENTACIÓN DEL ORIGINAL 14
1. O r igi
na l imp r eso 14
E L T EX T O
LA J E RA RQ UI Z A C I Ó N D E P A R TE S 15
L O S G RÁ FI C OS 16
L O S C UA D R O S 17
F O T O G R A F Í A S 18
N O TA S A P I E D E PÁ G I NA C I TA S Y BI B LI
O G RA FÍ A
Í N D I C E S 19
2. O rig i
na l m ag né ti c o 19
CA R AC TE R ÍS T I C AS D E L T EX T O C Ó DI G
O S PE R MI T ID O S
CA R AC T E RÍ S T I C AS D E L O S A R CH I VO S 20
O R IG I N AL M A GN É T IC O SI N D
I S E ÑO T I P O G R Á F I C O
3
III.
CORRESPONDENCIA ENTRE LAS PARTES
DEL ORIGINAL 24
1. R e fer
en c i as cr uza da s 24
2 . N o tas
y su r ef ere n ci a
3 . N o ta s y b i bli og r af ía 25
4. C u ad
ro s y t e xto
5 . P ie s d e i lus tr aci on e s y t ex t o 26
6. A br ev
ia tu ra s y si g las
IV. EL
CUIDADO DE LA REDACCIÓN 28
V.
REQUISITOS PARA INICIAR EL PROCESO DE EDICIÓN 30
1. N ú me
r o d e c o pi a s 30
2. N um er
ac i ón d e p ág in as
3. O ri g
in al i né dit o/ p u bli ca do
4. C amb i
os e n el ori g in al 31
5. Gr á
fic as , c ua dr os y f o tog r af ía s
6. R ef er
en ci a s y b i bli og ra fí a 32
7. T i emp
o
8. Ot r as
re c ome nd a c io ne s
VI.
GLOSARIO 33
VII.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA 35
PRESENTACIÓN
La producción editorial de las universidades ha tenido un importante desarrollo en los
últimos años, lo que ha implicado que
este tipo de instituciones deban realizar considerables esfuerzos
para lograr ma- yores niveles de profesionalización en su producción.
Existe un gran vacío de
información estadística, lo
cual dificulta conocer el
estado real de
la actividad editorial
universitaria en México. En tales
condiciones, considerar la perspectiva y prospectiva editorial de las
universidades comienza a manifestarse como un interesante reto para
ubicar la dimensión real de la producción edito - rial en las
universidades.
Los libros de las universidades
representan uno de los enlaces críti- cos de la producción intelectual de los
académicos con el público lec- tor, aunque a éste lo integran mayoritariamente
los universitarios; por fortuna, gracias
a que sus
productos se encuentran en muchas
li- brerías, cada vez se
llega a más segmentos de
lectores que no tienen ningún vínculo directo con las instituciones educativas.
El compromiso que asumen las
editoriales universitarias se mani- fiesta
en los libros
que ofrecen, por ello
su calidad y presentación deben ir a la par de los producidos por las editoriales privadas. En tal sentido, se
ha incrementado la necesidad de establecer mecanismos que mejoren el desempeño profesional en los
procesos de producción.
En la Universidad de Guadalajara, la Coordinación Editorial da cauce a la producción académica de los diez centros
universitarios que conforman la red
universitaria, del Sistema
de Enseñanza Media Superior y de la Administración
Central. En esta dependencia se
efectúa buena parte del proceso de edición de libros y revistas de nuestra casa de estudios.
La primera etapa del proceso
de edición es la lectura de los
origi- nales de autor con sentido crítico, es decir, la corrección
de los
mis- mos. El área encargada
de estas
labores en la Coordinación
Editorial enfrenta a veces problemas
serios derivados de la presentación
inade- cuada de esos textos, por lo que
ha realizado un importante
esfuerzo para homogeneizar la
presentación de originales destinados a la
edi- ción. Ante esta necesidad, organizó una serie de talleres con el obje- tivo
de establecer criterios generales para
la presentación de textos, los cuales
serán aplicables a todas las dependencias de la Universidad de
Guadalajara. Se pretende agilizar el proceso de
edición y hacer más sencillas las labores de quienes intervienen en el mismo.
Las nuevas tecnologías han servido para
agilizar la producción y mejorar
la calidad de la edición, pero también,
cuando su uso es inadecuado, entorpecen
el proceso. La gran cantidad de
plataformas informáticas en las
que se procesan y editan textos,
imágenes y gráfi- cas ha llevado a
la necesidad de establecer las bases
para homo- geneizar la
presentación de los mismo al editor.
Es común la idea de
que por el hecho de
presentar documentos realizados en cumputadora éstos se podrían procesar sin ninguna difi- cultad
con cualquier equipo y programa de edición. Sin
embargo, la gran diversidad de
programas que existen implica que haya también numerosas incompatibilidades
entre ellos; en la solución de los
pro- blemas que esto ocasiona se pierde mucho tiempo y con frecuencia causa fricciones entre quienes presentan los
originales y los operarios que los
procesan para su impresión.
Además de este aspecto, es
necesario difundir entre los
autores recomendaciones generales de
redacción y estructuración de
los tra- bajos que
faciliten su procesamiento.
Precisamente por lo anterior, se
ha elaborado el presente fascículo
con la idea de sentar las bases para
la presentación de originales en
la Universidad de Guadalajara, de tal
manera que se logre un lenguaje común tanto para los
investigadores y profesores que
proponen sus originales a la
Coordinación Editorial o a otras dependencias uni- versitarias como para quienes intervienen en su edición.
El presente trabajo pone énfasis en
las dificultades más ge- nerales encontradas en los originales
que presentan los autores de los
diferentes centros universitarios que
tienen la intención de publicar libros
o revistas.
En tal sentido, y con la idea
de continuar hasta tener un ma- nual de edición de la Coordinación
Editorial de la Universidad de Guadalajara, presentamos esta primera parte de los trabajos. Esperamos
contar con las observaciones, críticas y aportaciones de la comunidad universitaria que todo trabajo requiere para su mejor evolución.
Coordinación Editorial
INTRODUCCIÓN
El editor enfrenta problemas técnicos y de contenido en los origi- nales,
que son
producto de la falta de atención del
autor, del mal uso de las
herramientas al elaborar su trabajo y de la ignorancia en cuanto a la
manera de presentarlos. La mayor parte de ellos
se puede evitar si el autor es consciente de que existen y hace lo nece-
sario para no
incurrir en ciertos errores. De ahí
la necesidad de que tanto el autor ocasional como el de varios títulos
conozcan la ma- nera adecuada de presentarlos al editor para que
éste los transforme en libros de
buena calidad y evitar así un proceso de edición tor- tuoso y
desgastante, en el que ambos tienen
que solucionar cues- tiones que pudieron haberse resuelto desde el principio.
El objetivo de este trabajo es dar al autor algunas recomendaciones para sub- sanar las dificultades más frecuentes que enfrenta el editor.
Este documento se consta de siete apartados en los que se tratan temas del original. En la primera sección se define
lo que
son un original impreso y un
original en disquete y se dan algunas
carac- terísticas que deben reunir. En
la segunda, se entra en detalle sobre dichas características en el texto
impreso y en el disquete que con- tiene
el material capturado. En los apartados tercero y cuarto hay recomendaciones
generales de redacción y de aspectos como refe- rencias cruzadas, notas,
bibliografía, pies de ilustraciones y otros. La quinta sección se ocupa de
cuestiones administrativas relacionadas con la aceptación de los trabajos en la
Coordinación Editorial de la Universidad de Guadalajara. Por último, se
presenta un glosario y se recomienda una bibliografía referente a la edición.
I. QUÉ ES UN ORIGINAL PARA EDICIÓN
Con seguridad aún hay obras inéditas que, por
haber sido escritas antes de que
existieran los procesadores
de texto, se presentan manuscritas. También hay escritores ––aquellos que se han resistido a
utilizar las nuevas tecnologías–– que
siguen presentando sus obras a
máquina; pero son más bien las excep- ciones que confirman la regla.
Con el uso de la computadora en la producción de textos, el autor cuenta
con una herramienta flexible que le permite con- vertir sus
borradores poco a
poco en una
obra acabada. También cuenta
con accesorios con los
que puede «dibujar» gráficas en
diferentes presentaciones ––barras, pasteles y otras–– para exponer
más claramente sus
temas con diagramas
y cuadros. Los más avezados en el
uso de estas herramientas elec- trónicas
pueden hasta incorporar fotos a sus
trabajos mediante el escáner.
El original para edición, según
Roberto Zavala, «es el con- junto
de papeles, sean manuscritos, impresos o mecanografia-
dos, que
servirán de guía durante la composición y etapas si- guientes
del proceso editorial» (Zavala,
1991: 107). También es un soporte magnético, un disquete
que pueda ser «leído»
por una computadora.
Así, el original para edición
puede asumir dos presenta- ciones básicas: una forma impresa
a la manera tradicional en el papel, y otra
en un soporte magnético, es decir, en un disquete, zip o correo electrónico. Uno y otro original pueden complementarse
con material gráfico elaborado
fuera de los programas de cómputo
con otros medios, por ejemplo, fotografías.
1. Por qué presentar un original impreso
Aunque las tecnologías han evolucionado lo suficiente para editar un libro a partir de un disquete que contenga incluso el material gráfico,
los pasos básicos de
la edición siguen siendo los mismos, y la corrección de originales es
uno de ellos. Ésta se debe realizar en
una impresión en papel.
No es aconsejable realizar esta parte del
proceso editorial frente a la pantalla de la computadora, entre otras, por las ra- zones siguientes:
◗ Es sumamente cansado para el
corrector fijar la vista en la pantalla
por mucho tiempo, pues no
ve en ella
con el mismo detalle que en el
papel.
◗ En el
papel quedan fijas las correcciones y anotaciones hechas con tinta, mientras que en la pantalla sólo se incor- poran sin dejar
huella. Si hubiera la necesidad
de recon- siderarlas, sería muy difícil
encontrar las partes donde se
hicieron modificaciones.
◗ El original impreso es la presentación definitiva de la obra y con base
en él se podrá reclamar la
falta de
seriedad de aquellos autores ––desgraciadamente muchos–– que con- tinúan «trabajando» sus textos luego de
entregarlos al edi - tor y pretenden
después sólo cambiar de disquete, con
lo que obligan a realizar
nuevamente la corrección.
2. Por qué presentar un original en disquete
Es conveniente entregar en
disquete exactamente el mismo contenido de las hojas impresas, porque esto permite acelerar el proceso de edición, es decir se ahorra el trabajo de volver a capturar todo el texto en el área
de formación de páginas, y el operario se limitará a «limpiar» ese
disco de códigos y órdenes que no
van de acuerdo con el diseño del libro.
3. Para qué presentar gráficos impresos
Si el autor presenta un original impreso con todos sus elemen- tos en el
lugar donde él pensó que serían útiles para reforzar la exposición de sus temas, no
habrá confusión cuando el editor los reproduzca y los podrá identificar
y relacionar con las refe- rencias
cruzadas respectivas; la indicación
del lugar donde se insertarán tiene que ser visible
cuando los gráficos se entregan aparte. La ubicación se dificulta si en el texto sólo
hay una re- ferencia que no se encuentra a simple vista. Además, la forma impresa de una gráfica o
un mapa, por decir dos
ejemplos, puede resultar inadecuada para
el nuevo diseño, lo que saltará a
la vista en el propio original, mientras
que si se presentan los gráficos en el disquete y por separado en
otro archivo o en otro disquete, tal vez no sean considerados desde el
principio. La detección de ilustraciones defectuosas o inadecuadas por su diseño, tamaño o resolución permite al editor buscar las su- gerencias a tiempo o pedir al autor que mejore esa parte de su trabajo.
Si se trata de gráficas, problemas
de resolución, uso inade- cuado de pantallas o de colores,
cuando no se van a reproducir éstos, ayuda al trabajo editorial que el autor anexe los datos con que elaboró cada
una de ellas, para
rehacerlas con los están- dares
de la página o cambiarlas de barras a pasteles u otras presentaciones
diferentes que armonicen con el diseño.
4 . Partes del
original
El original consta de varias
partes. Corresponde al autor incluir y diferenciar claramente títulos
general y particulares de los capítulos, subtítulos y otras subdivisiones, así como índices general, de cuadros, gráficas y
otros elementos si los hay. Para ello es
necesario intitularlos con una
frase breve.
El título general del libro es
aquel que corresponde a toda la obra.
Será adecuado si además de ser
corto representa el con- tenido del
libro. Un título breve es fácil
de recordar e identi- ficar, lo
cual no sólo es conveniente para el editor sino también para
el libro. Esto permite el diseño de su portada sin mayores problemas;
pero si es extenso por querer abarcar los temas internos, ello dificultará encontrar el elemento clave para resaltarlo con tipografía en
la portada y en el gráfico
que se utilice.
El índice general contiene todas las partes internas, es decir los
títulos de los capítulos y todas sus divisiones. En caso de ser necesario
un índice analítico, éste debe
elaborarlo el autor, quien conoce
los conceptos relevantes que su
obra podría con- tener. También
corresponde al autor hacer, si los
lleva, índice de cuadros, de
gráficas o de fotos, pero puede
ahorrarse este tra- bajo si no son
numerosos ni resultan determinantes para
el entendimiento de los contenidos del libro.
Cuando la obra conste de
varias partes, conviene que el autor la divida e incluya los títulos, de
manera que agrupen capítulos afines, y
no que
el editor separe en partes
temáticas un libro, con las
fallas de interpretación que
esto podría implicar.
II.
PRESENTACIÓN DEL ORIGINAL
1. Original impreso
E L T E X T O
. El autor ha de presentar la impresión de su trabajo en
cuartillas escritas a doble espacio; la cuartilla consta de 27 a 30 líneas, lo
cual ayudará a calcular el
número de páginas que tendrá
el libro. El papel debe ser
de tamaño carta y escrito por una sola cara; las fotocopias o el papel reciclado, impreso
por un lado, dificultan la lectura,
por lo que es preferible evitarlo. La com- posición
tiene que ser justificada. Deben
utilizarse letras mayúsculas y minúsculas y las
cuartillas tendrán que foliarse
desde la primera hasta la última, incluyendo su índice comple- tamente revisado
contra los originales.
El manuscrito que se entregue con
el disquete respectivo debe ser capturado a doble espacio en cualquier versión de procesadores de texto para
PC o Macintosh, de preferencia en
RTF. Es recomendable presentar los originales en tipo Times Roman o el que más se
le parezca, en doce puntos y con
los estándares que tienen todos
los programas, y en letras mayús-
culas y minúsculas.
L A J E R A R Q
U I Z A C IÓ N DE P AR T E S
Todas las cabezas (títulos, subtítulos, incisos,
subincisos, etc.) irán en mayúsculas y minúsculas, pero con
la siguiente colo- cación para
ayudar a establecer
las jerarquías correspon- dientes:
El título de capítulo, centrado en
la parte superior.
El subtítulo, alineado a la izquierda con
un espacio arriba y otro abajo entre párrafos.
El inciso, alineado a la izquierda, con
un espacio separándo- lo del párrafo de arriba y sin espacio abajo.
El subinciso, integrado al párrafo
de texto y separado con punto y seguido.
Otras subsecciones se
marcarán con número arábigo en primera subcategoría y
con medio paréntesis la de segunda
subcategoría.
Título
......................................................................................................
......................................................................................................
Subtítulo
......................................................................................................
......................................................................................................
Inciso
......................................................................................................
......................................................................................................
Subinciso......................................................................................
......................................................................................................
1.
Subsubinciso........................................................................
a)
Subsubsubinciso..................................................................
Lo anterior no significa que el diseño final del libro
será estrictamente el señalado,
sino que sólo
es una codificación para establecer el entendimiento entre autor y
editor. Las carac- terísticas finales se ajustarán a las de la colección
que se decida incorporar.
L O S G RÁ F I C O S
Calidad
◗ Nitidez en los gráficos.
◗ Si incluyen tipografía, ésta
debe poderse leer con facilidad. Muchas veces, por
ejemplo en mapas, es imposible leer algunos nombres de lugares.
◗ El uso de muchas pantallas, cuando entre ellas hay
muy poca diferencia, puede dar
problemas de interpretación; las
densidades de puntos tienen que ser
perfectamente dis- tinguibles a simple vista.
◗ El uso de colores sólo servirá de guía para
rehacer la gráfi- ca en blanco y
negro. El presupuesto de la mayoría de los libros es limitado, así que rara
vez se imprimen a color.
◗ En las gráficas donde los valores se dan mediante líneas que suben y bajan, los datos se pueden confundir.
Si hay más de una línea, deben
diferenciarse a simple vista.
◗ Adobe Illustrator es el programa
de edición de gráficas que permite exportar
las mismas a Page
Maker. Se pueden insertar las gráficas en el archivo y hacer las correcciones
pertinentes.
Ubicación
Los gráficos tienen que
estar donde les corresponde (si son originales valiosos, se les puede sacar
una copia para engraparla en el lugar
donde deberán aparecer, para no
dañar los originales).
L O S CU AD RO
S
Características
Cuanto mejor presentados estén, más
ágil será su lectura y, por lo tanto, se facilitará el trabajo de
edición. El autor puede ayu- dar mucho
al editor si presenta cuadros bien solucionados con información útil para
el lector, para que no
causen tantos pro- blemas en
la edición por contener demasiados elementos, lo cual los hace difíciles de leer, sobre
todo de editar en los espa-
cios limitados de la
página. Esto obliga a veces
a insertarlos como páginas
desplegables. El autor puede evitarlo si
separa adecuadamente parte de esa información en otro cuadro.
No se debe olvidar que los cuadros son espacios concentra- dos de información para que
ésta se conozca con facilidad y se puedan hacer comparaciones rápidas de cifras.
Pero a veces se
recurre a ellos sin
necesidad, ya que contienen elementos que pueden ser incorporados al texto, con lo que
se evitarían trabajos de edición
innecesarios. También pierden utilidad cuando tienen demasiados datos, lo
que dificulta su lectura y la
comparación de unos con otros, además de que se
tienen que utilizar en las cabezas
de columna abreviaturas que ocasionan dudas.
Ubicación
La ubicación, al igual que la de los gráficos, tiene que ser en
el lugar donde aparecerán y
no por
separado.
F O T O G R A F
Í A S
En caso de
que el libro
contenga fotografías, es necesario señalar claramente su número y
ubicación en el texto. Si exis- ten muchas en
cada capítulo, al final
de éste se debe
agregar una lista con los pies de foto correspondientes; pero en caso de que sean
pocas, bastará una lista al
final de todo el trabajo. En ambos
casos se indica en la foto
su colocación en el texto. Las
fotos requieren buena calidad de luz,
nitidez, enfoque, con- traste. Las fotos
en blanco y negro dan mejor calidad de impre-
sión, pero también es útil una excelente diapositiva.
N OT A S A P IE
D E P Á GI N A
En la presentación de originales,
las notas a pie de página de- ben aparecer juntas al final de cada
capítulo, y sus llamadas en la
página donde han de aparecer las notas. En
la edición se colocarán al pie. Es importante la correspondencia entre llama-
da y nota, porque de lo
contrario puede alterarse la
relación entre ambas.
C I T AS Y B I
BL IO G RA F Í A
Citas:
◗ Cada cita que se
reproduce en el texto debe tener su referencia bibliográfica, si no se consideraría como plagio.
◗ Es necesario delimitarlas, con
comillas o en bloque de texto separado y con márgenes mayores que los del
texto regular (sangría).
◗ Como su nombre lo indica, la cita debe
ser fiel a su original.
Bibliografía:
La bibliografía ha de tener todos los datos completos, y el orden de los
elementos será como lo recomienda su
área de estudio (en
ciencias se cita diferente que en
humanidades).
Í N D I C E S
El índice general deberá ir al principio con todos sus elementos (títulos, subtítulos,
incisos, subincisos, etc.), para facilitar la je- rarquización del libro.
Al final van los
índices analítico, de
ilustraciones (dibujos, fotos, grabados, pinturas, etc.) y de tablas o gráficas.
2. Original
magnético
C AR A C T E RÍ
S T I C A S D E L T E X T O
◗ Será capturado en un procesador
de textos para PC como Word Perfect 4.2, 5.0,
5.1, 6.0 o Microsoft Word 7, o
para Macintosh.
◗ En minúsculas y mayúsculas, sin formato (alineaciones, sangrados, menos
puntos, etc.) o indicaciones para voladi- tos,
versales y versalitas, etcétera.
◗ Evítese el uso de
doble espacio de barra entre
palabras y después de punto y seguido.
◗ El retorno sólo se utiliza
después de terminar un párrafo y nunca se
han de cortar líneas del mismo párrafo con un retorno para hacer «ajustes», porque entorpece la edición.
C Ó D I G O S P
ER M I T I D OS
◗ Itálicas o cursivas
◗ Bold o negritas
C A R A C T E
RÍ S T I C AS DE L O S A R C H I V O S
Los archivos han de guardar un
orden progresivo. Un archivo para cada
capítulo, no todo el libro en un
solo archivo porque complica el manejo
del texto en la formación de páginas.
Los nombres de los archivos deberán hacer referencia a su
con- tenido y llevar un orden
numérico que coincida con la secuen- cia del documento. Un ejemplo en
el caso de libros: si el título
general de la obra es La aguja y el surco, los archivos podrían ser Aguja1, Aguja2,
etc. En revistas podría utilizarse el
apellido del autor que encabeza cada artículo, por ejemplo: con su número secuencial, Ribes1, Alcaraz2, Ribera3, etcétera.
O R I G I N A L
M AG N É T I C O S I N D I S E Ñ O
T I PO G R Á F I CO
El autor no debe
presentar los originales
editados en Page Maker, Ventura Publisher u otros
programas de edición, porque su trabajo difícilmente coincidirá con los estándares para imprenta y obligará a
deshacer todo lo hecho, con la
consi- guiente pérdida de tiempo y el retraso en la publicación de los trabajos. El proceso
editorial debe ser realizado por
especialis- tas. La edición
de autor, desgraciadamente, casi siempre des- cuida el diseño y otros aspectos
técnicos.
Cuando se editan originales, es menester la revisión párrafo por párrafo para
corregirlos, porque se pueden
encontrar los siguientes problemas:
◗ Los párrafos con sangría la tienen dada con tarjeta de estilo, con
el Tab
del programa o algunos otros con espacios de barra, lo cual da
como resultado sangrados de diferentes tamaños.
◗ Correcciones en caja de texto.
◗ Colgado no unificado para entrada de capítulo.
◗ Falta de cornisas y folios.
◗ Párrafos cuyas líneas finalizan
con retorno aun cuando se prosigue el
mismo párrafo, sobre todo en bibliografía.
Los programas de edición
interpretan el retorno como fin de
párrafo, lo que implica que haya cortes donde no se nece- sitan.
◗ En ocasiones no hay espacio después del punto y seguido.
◗ Los pies de página, tablas y figuras no están acomodados en el lugar
que les corresponde.
◗ Se tienen que abrir ventanas o espacios no previstos para las figuras.
◗ Las tablas se habrán de rehacer,
porque las realizadas son tan distintas entre sí que es necesario unificarlas.
El modelo de diseño de la bibliografía es párrafo francés (la primera
línea alineada a la izquierda y las demás sangradas), el cual se maneja inadecuadamente. Las líneas se
cortan con un enter al final
y se indica un Tab (sangría)
al principio de las siguientes líneas; además, para forzar
que la línea se ajuste al límite
de caja, se abren varios espacios de barra entre palabras, por lo cual
quedan blancos enormes, por
ejemplo:
Almeida, C. y Nieto, J. (1989).
Diseño de una interfase de cómputo para
…..experimentos conductuales. Revista Mexicana de análisis
de la …..Conducta,15.,99- 113.
Brodigan, D.L. y Peterson,
G.B. (1976). Two-choice conditional dis- crimination ….performance
of pigeons as a function of reward expectancy, prechoice delay, ….and
domesti-city. Animal Learning and Behavioir , 4-121-124.
Con lo anterior queda claro que,
en vez de facilitar el proce- so editorial, la edición de autor lo entorpece,
lo que aumenta el tiempo y el costo de
producción.
Títulos,
subtítulos e incisos de capítulos
Los títulos, subtítulos, incisos
y demás categorías deben pre- sentarse
en el archivo en altas
y bajas (mayúsculas y minúscu-
las), sin códigos de alineación
(centrado, izquierda, etc.).
Tablas o cuadros
Las tablas se formarán en el
programa requerido para facilitar el
manejo de los datos (Harvard Graphics, por ejemplo) y lo más cerca
posible de su referencia; en caso
de que sean
muy extensas (como apéndices), mandarlas al final del
capítulo o en un archivo aparte, pero
con su referencia dentro del texto.
Gráficas e
ilustraciones
En el caso de las gráficas, deben presentarse en archivos aparte,
impresas para saber si deben ser
barras, pay o de otro tipo de diseño y proporcionar los valores reales para
rehacerlas en la edición final,
porque no conviene reproducir esas
gráficas impresas que acompañan al
original. Ello se debe a que se nece- sita adecuar el tamaño y las
características visuales de la gráfica al formato del libro y a la calidad de salida electrónica,
que ge- neralmente no es la requerida para una buena calidad de impresión. Tampoco
se deben presentar
gráficas a color, porque se
reproducen en blanco y negro y se pierde
la distin- ción entre tonos (se emplastan); lo
mismo vale para las
pan- tallas en gráficas, mapas y otras figuras, que deben ser
clara- mente diferenciadas
para evitar problemas de interpretación cuando se hace la edición
final o se reconstruyen.
Evitar:
◗ Exceso de escalas de grises,
porque se emplastan.
◗ Uso de líneas muy delgadas
(mínimo 0.5 puntos), pues al negativar, la cámara de fotolito no las registra bien.
◗ Para evitar el uso de grises se puede sustituir por achurados o rellenos de líneas, puntos,
rombos.
NOTA: La salida directa de negativos de una impresora láser no causa
ningún problema con la
escala de grises, pero
es más cara.
Las ilustraciones se presentarán con
buena calidad de línea, es decir
que ésta no se
interrumpa (que no se vea mordida). La tipografía ha de guardar proporción con el tamaño de las ilus- traciones, de manera
que si se reducen no pierdan legibilidad, y si se amplían, no sufran deformaciones.
III.
CORRESPONDENCIA ENTRE LAS PARTES DEL
ORIGINAL
Durante la preparación del manuscrito pueden dejarse invo- luntariamente inconsistencias
ocasionadas por el propio proce- so
de creación, como titubeos en los
usos de siglas,
notas que desaparecen junto con
textos que se suprimen y con ello
alte- ran la numeración
progresiva, referencias cruzadas erróneas, uso de
abreviaturas (como cf. o cfr.,
etc.) que luego se recon- sidera, títulos de capítulos
o partes que se cambian en el texto pero
no en los índices o viceversa, y otras discrepancias.
Es necesario que el autor haga una
revisión final de su manuscrito para detectar este
tipo de fallas.
1. Referencias
cruzadas
Antes de entregar al editor su
manuscrito, el autor revisará cuidadosamente cada una de
las referencias a otros apartados
de su
obra tales como
capítulos, partes, secciones,
cuadros, fotos y notas.
Es recomendable hacer referencia a capítulos o secciones y no a cuartillas específicas, pues el acomodo es diferente en la página formada.
2. Notas y su
referencia
Las notas de pie de
página se numerarán en forma
progresiva por capítulos y habrá
que tener mucho cuidado al hacerlo, ya que si ocurre una omisión o repetición de llamada alterará el número de todas las que
le siguen. Corresponde al autor revi- sar este aspecto en
su manuscrito final y cerciorarse
de que no agregará nuevas notas ni suprimirá ninguna de las
existentes durante el proceso de edición. Antes de entregar su manuscrito al editor debe considerar también la pertinencia de
cada nota.
Cuando una nota nueva corresponda a material ya referido en nota anterior, bastará con una referencia cruzada del tipo
«véase nota...».
No se numerarán notas como 3a y 3b,
es preferible recorrer toda la numeración en forma consecutiva.
3. Notas y
bibliografía
Si las notas, además de información adicional, contienen las fuentes, éstas coincidirán con los datos de la bibliografía. El nombre
del autor y los demás datos de la referencia, así como el orden y la
puntuación, deben coincidir en la nota y
en la bi- bliografía.
La Coordinación Editorial recomienda no
citar fuentes en notas de pie de página y a la vez en la bibliografía, sino recu- rrir
a la referencia
abreviada en el
texto (por ejemplo, Woodman, 1977: 30) y
aportar los datos completos de la obra correspondiente en la bibliografía.
4. Cuadros y
texto
El autor tiene que incluir en el
manuscrito los cuadros en el lugar
que les corresponde, numerados
en forma progresiva de principio a fin
del libro, o capítulo por capítulo si
éstos son numerosos, con lo que
se evitan confusiones.
Las referencias a los cuadros
dentro de texto se harán a su número,
no a su contenido. Conviene evitar
referencias como
«véase el cuadro siguiente» o «el cuadro de arriba», pues la composición no siempre es propicia para que el
cuadro vaya inmediatamente después o «arriba», sino donde el diseño y la formación de páginas lo
permiten. Lo recomendable es anotar «véase
el cuadro 10», por ejemplo.
Si los cuadros se presentan aparte del
texto, se debe señalar en éste
claramente su colocación con
espacio entre párrafos y la leyenda «entra cuadro 10», por ejemplo.
5. Pies de
ilustraciones y texto
Las fotos e ilustraciones van lo más
cerca posible de la parte del
libro donde se hace referencia a ellas,
o donde aparezca la infor- mación a la que
refuerza.
Puesto que generalmente los
pies de
ilustración o de foto se editan por
separado, es necesario tomar precauciones para que no haya confusiones en su colocación posterior. Conviene numerarlas en orden progresivo y anotar con lápiz el
número correspondiente en el margen superior o inferior y el número de
la cuartilla donde se señala su
colocación. Si se hacen anota-
ciones al reverso, que no
sean con tinta para que ésta
no se trasluzca, ni con
lápiz duro que pueda dejar
marcas.
Si las fotos se entregan en
diapositivas, conviene anexar una impresión de
éstas con las
anotaciones correspondientes para que
no se pierdan las indicaciones
en el momento de sacarlas de su marco de protección, y
para conocer su lado frontal y su orientación cuando sea confusa.
6.
Abreviaturas y siglas
Si el libro incluye una lista de
abreviaturas y siglas, deberá cuidarse
que siempre aparezcan igual en todas las
partes del libro, y tener especial cuidado en pies de fotos
y cuadros, que al hacerse por
separado, no siempre concuerdan en sus crite- rios con
otras partes del libro. Los
títulos acortados como el Quijote u
otros títulos largos
interrumpidos por puntos sus-
pensivos, también deben ser
consistentes en toda la obra.
Tanto el autor como el editor cuidarán estos
aspectos.
Cuando un autor entrega sus originales al editor, por lo regular considera que está
entregando un material terminado con
per- fección. Sin embargo, pocos
son los
trabajos que alcanzan tal
calificativo. En la mayoría de los escritos, al comenzar su labor el revisor o
corrector de «estilo» (que en realidad no
corrige el estilo del autor, sino
las fallas gramaticales y
sintácticas, lo cual no significa acabar
con el estilo individual) se enfrenta
con muchas discrepancias en el
desarrollo del texto: variados pro-
blemas de redacción, falta de
material, fallas de estructura, ausencia o incorreción de referencias bibliográficas, llamadas de notas
que no
aparecen por ningún lado.
Los problemas y vicios de redacción de
los escritos compli- can el
proceso de edición y truncan la intención de todo escrito literario o
científico: su función comunicativa. Ahí es donde la labor del corrector es
indispensable, pues cuando sabe hacer su
trabajo logra, primero, entender el
problema, y segundo, sub- sanar la confusión y dar fluidez al texto.
Para quien revisa y corrige el texto es más fácil,
debido a su oficio, identificar y marcar faltas ortográficas, pero el quehacer se va complicando cuando se trata
de cuestiones gramaticales y sintácticas o de vicios de lenguaje que llegan a provocar la total falta de
sentido en el texto, lo
cual conlleva la necesidad de entrevistar al autor para
que verbalmente explique qué quiso decir, y entonces ordenar o reescribir
la idea.
Para el caso,
sería conveniente pedirle al
autor, antes de comenzar el trabajo de edición, que revise
una vez más su texto para que
considere y corrija lo más posible, si así se requiere, esos problemas o vicios.
La exposición de las ideas
en la redacción debe seguir
una construcción lógica. Vivaldi,
al citar a
Hanlet del original francés, traduce las siguientes
reglas al respecto:
◗ Conviene ligar las ideas entre dos
o más frases.
◗ Deben presentarse tales
ideas según su importancia.
◗ Es necesario evitar las faltas de
sentido que resultan de no respetar el
orden «lógico-psicológico»
de nuestro pen- samiento (Vivaldi, 1976: 88).
Es decir, la redacción obedece sobre
todo al orden del pen- samiento.
Luego, el paso siguiente consiste en matizar, mani- pular las formas del lenguaje para
dar énfasis y crear un estilo propio. No dejar
de lado el
origen natural del pensamiento
evita perderse a la hora de expresar las
ideas.
La forma de expresión más simple es la
frase u oración. A varias frases
yuxtapuestas o unidas (coordinadas) por
nexos re- lativos se denomina
periodo. Y la forma más compleja es
la cláusula, que también son varias
frases, pero subordinadas a otra principal cuyo sentido complementan.
La coherencia de la frase no
presenta dificultad si los adje-
tivos y adverbios se colocan lo más cerca
posible del concepto que modifican.
En un periodo o una cláusula debe
haber coherencia entre la idea
principal y las secundarias
o complementarias. Se inten- tará eliminar comentarios superfluos que distraigan la atención del motivo central.
La claridad del texto tiene que
ver con la estructuración y la
coherencia ya mencionadas. Sin embargo, la anfibología (sen- tido ambiguo) y la
falta de concordancia (igualdad de
género y número en el sustantivo y el
adjetivo, y de número y persona en el verbo y el sustantivo) se dan a menudo, lo
que da lugar a textos confusos.
IV. EL CUIDADO
DE LA REDACCIÓN
1. Número de
copias
Se solicita a los
autores entregar su manuscrito
completo, copia en disquete y todo el material gráfico que contenga la obra. Es conveniente que el autor guarde una copia exacta de todo el
material que proporcione
al editor, porque
se le enviará alguna de las
pruebas formadas para su revisión ––si es necesario–– y podrá
confrontar los contenidos de ésta con la copia que conservó.
Además de entregar
el original completo,
el autor debe anexar una breve reseña de su obra y media cuartilla de su cu- rrículo, datos
necesarios para avanzar en la preparación de la portada del libro.
2.
Numeración de páginas
El autor entregará su obra
perfectamente foliada de principio a fin, para
el buen desarrollo de la edición del manuscrito.
3. Original
inédito/publicado
El autor tiene la obligación de
comunicar al editor si el mate- rial que
presenta como manuscrito ya fue editado con anterio- ridad para que se
soliciten los permisos legales que se
requie- ran ante las autoridades de la
Dirección General de Derechos de
V. REQUISITOS PARA INICIAR
EL PROCESO DE EDICIÓN
Autor. También es importante que el
autor mencione si ha sido autorizada la reproducción de las ilustraciones
tomadas de pu- blicaciones que entrega y
así evitar problemas legales de uso sin autorización
de la casa editorial anterior.
4. Cambios en el original
La versión que entregue el
autor, tanto impresa como elec-
trónica, será considerada como la final
y única; no se admitirán cambios
de texto por actualización o porque la
versión presen- tada inicialmente por
su centro universitario no corresponde con la suya.
Estos problemas han de solucionarse entre el autor y su centro antes de
que el original que se va a editar llegue al editor.
El responsable de la edición se cerciorará de que a los origi- nales impresos y electrónicos
no les falte nada ni presenten deficiencias. Es obligación
del autor resolver estos problemas antes de iniciar el proceso de
edición.
5. Gráficas,
cuadros y fotografías
Es necesario que el autor presente
las gráficas en el original impreso (con
datos legibles para cotejarlos en la
revisión de pruebas) y en el disquete. En la versión en disquete deberá
abrir un archivo exclusivo para las
gráficas; aquí lo más importante es
que pueda ser leído por un
sistema (PC o Macintosh) y por un programa de
edición (Page Maker,
Ventura, QuarkXPress, etc.) utilizado por
el centro de edición.
Es conveniente que el
autor considere muy bien la uti- lización de gráficas, cuadros y fotografías en su
obra; usarlas adecuadamente
favorecerá la comprensión del texto.
6. Referencias
y bibliografía
Las referencias y la bibliografía
deben conservar uniformidad en el orden de los elementos que las componen en toda la obra; también es
importante verificar el correcto orden
alfabético o numérico.
El autor debe cuidar que no
haya omisión de datos en citas
textuales, notas a pie de página, referencias y en bibliografía ge- neral.
Una sola
omisión puede entorpecer el avance y hasta la fecha prevista del envío
de la obra a impresión.
7. Tiempo
El tiempo promedio para editar una
obra es de nueve meses. Si por alguna razón existe la necesidad de
editar el trabajo en menos
tiempo, la calidad del resultado final
podría ser inferior.
8. Otras
recomendaciones
◗ Es muy útil que
el autor pase su
obra por el
corrector automático de la computadora para evitar erratas obvias.
◗ Los autores deben participar con
el editor y acudir a las lla- madas que
se le hagan para aclarar dudas en el proceso de edición.
◗ Es indispensable que el editor
sepa cómo localizar al autor
(teléfono, dirección o
correo electrónico) para
aclarar dudas.
◗ El diseño del original por parte del
autor como si ya fuera el libro, entorpece el trabajo editorial, ya que si él diseña su libro, el riesgo de errores es mayor.
◗ El autor debe ponerse en contacto
con su centro de edición para saber
en qué formato se puede aceptar
el original y así evitar el uso de
programas incompatibles o de edición.
achurado. Relleno de figuras con diferentes
texturas y dibujos.
altas y bajas. Mayúsculas y minúsculas, respectivamente.
blanco o espacio. Huecos no es- tampados del
impreso.
caja de texto. Parte de una página ocupada por
el texto; la
página tipográfica sin los
márgenes.
colgado. Espacio en blanco que hay entre el límite superior de la caja y la primera línea de ti- pografía; hay autores que
con- sideran que es el espacio
entre el título y la
primera línea de texto.
cornisa. Línea que se imprime en la parte superior de la
página, en la que se indica el título del libro, capítulo,
apartado o autor y usualmente también el
folio.
emplastado. Reproducción irregular de los puntos de una impresión de
computadora o de imprenta cuando
su original era diferente; sobreposición
de estos puntos.
espaciado. Blanco entre palabras, letras
(interletraje) y líneas (in- terlineado).
figura. Ilustración, dibujo
o viñeta.
folio. Número que lleva cada
una de las páginas de un libro.
formación tipográfica. Coloca- ción de la tipografía en
páginas. fuente. Tipo de letra. Familia tipográfica.
gráfica. Representación de valo- res
por medio de
dibujos en línea, círculos llenos, etcétera.
margen. El espacio en blanco que queda en
la página alrededor del texto.
pantalla. La escala de tono que se utiliza como recurso del diseño gráfico, principalmente para dis- tinguir los datos de las gráficas.
puntaje. El tamaño de la letra en puntos. El número de puntos de la letra.
referencias
cruzadas. Uso
de información que
relaciona una parte con otra del documento. salida electrónica. El
final del proceso de un archivo
de computadora para obtener los negativos
necesarios y seguir
el proceso de impresión.
V I . / G l o s a r io
sangría. Blanco con
que comienza la primera línea de
cada pár- rafo en
la composición segui- da. También puede darse san- gría a un párrafo completo: a la
izquierda, a la derecha o a ambos lados,
como es el caso
de las citas textuales extensas.
tabla o cuadro. Información distribuida en
columnas y renglones.
tipo. La fuente tipográfica utiliza - da, por ejemplo,
Times Roman, Univers.
ventana. Espacio que se deja en la página destinado
para poner gráficos.
Háganos saber
sus dudas o comentarios, comuníquese a los teléfonos 615 8742, 615
8192 y 615 0475 o al correo electrónico de la
Coordinación Editorial de la Universidad
de Guadalajara (editorial@udgserv.cencar.udg.mx)
VII. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
Alarcos
Llorach, Emilio, Gramática de la
lengua española, 8a. reimpr., Espasa
Calpe, Madrid, 1996.
Alonso, Martín, Ciencia del lenguaje y arte del estilo, Aguilar,
México, primer tomo: libro teórico,
tít. I, tít. II (caps.
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Barcia Roque, Diccionario de sinónimos
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——, Diccionario
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1893.
Cuartas, Augusto, Minucias del lenguaje, Paraninfo, Madrid, 1975.
Diccionario
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de estilo bibliográfico para ensayos
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Maqueo, Ana María, Redacción, Limusa, México, 1986.
Martínez de Sousa, José, Diccionario de tipografía y del libro,
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——, Dudas y errores de lenguaje, 5a. ed., Madrid, Paraninfo, 1983.
Moliner, María, Diccionario de uso del español, 2
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1981.
Reyes Coria, Bulmaro, Manual de estilo editorial , Limusa, México, 1986.
——, Metalibro. Manual del libro en la imprenta, 2a. ed., UNAM (Biblioteca del
Editor), México,
1994.
Sáinz
de Robles, Federico C.,
Diccionario español de sinónimos y antónimos, Aguilar, México, 1994.
Santamaría,
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Diccionario de incorrecciones, particularidades y curiosidades del lenguaje, 5a. ed., Paraninfo, Madrid, 1989.
Seco, Manuel, Diccionario de dudas y
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——, Gramática
esencial del español, Espasa Calpe, México, 1995.
Vivaldi, Gonzalo
Martín, Curso de
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Paraninfo, Madrid,
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Zavala,
Roberto, El libro y sus orillas . Tipografía, originales, redacción, corrección de estilo y
de pruebas, UNAM (Biblioteca del Editor), México,1991.
El Manual de estilo editorial
de la Universidad de Guadalajara,
1. El original para edición ,
se terminó de imprimir en diciembre de 1999, en Editorial Pandora, S.A. de C.V.
Av. de las Cañas 3657,
La Nogalera, Guadalajara, Jalisco.
Tiro: 500 ejemplares.
Realizado por
equipo de la Coordinación Editorial:
Ana
Lucía Barroso G., Laura Biurcos, Verónica González M., Silvia Medina
T., Elba L. Padilla, Raúl Ramírez,
J. David Rodríguez A. y Sofía Rodríguez B.
Diseño: Peggy Espinosa.


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