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Libro No. 460. El Manual de Estilo Editorial, el Original para Edición. Universidad de Guadalajara. Fasciculo 1.

Libro No. 460. El Manual de Estilo Editorial, el Original para Edición. Universidad de Guadalajara. Fasciculo 1.

 

© Libro No. 460. El Manual de Estilo Editorial, el Original para Edición. Universidad de Guadalajara. Fasciculo 1. Colección E. O. Agosto 3 de 2013.

Título original: © El Manual de estilo editorial de la Universidad de Guadalajara. Fasciculo 1. Editorial Pandora, S.A. de C.V.

Versión Original: © 

El Manual de estilo editorial de la Universidad de Guadalajara, 1. El original para  edición , se terminó de imprimir en  diciembre de 1999, en  Editorial Pandora,  S.A. de C.V. Av. de las Cañas 3657, La Nogalera, Guadalajara, Jalisco. Tiro: 500 ejemplares.

Realizado por  equipo de la Coordinación Editorial:

Ana  Lucía  Barroso G., Laura  Biurcos, Verónica González M., Silvia Medina T., Elba L. Padilla, Raúl Ramírez, J. David Rodríguez A. y Sofía Rodríguez B.

Diseño: Peggy Espinosa.

Licencia Creative Commonshttps://www.academia.edu/42970180/Manual_de_estilo_editorial_Fasc%C3%ADculo_I_El_original_para_edici%C3%B3n

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Este libro en particular fue extraido de las páginas: 

http://www.editorial.udg.mx/respaldo/estilo.pdf

 

Autoría-atribución: Respetar la autoría del texto y el nombre de los autores

 

No comercial: No se puede utilizar este trabajo con fines comerciales

No derivados: No se puede alterar, modificar o reconstruir este texto.

 

Portada E.O. de Imagen: Original

© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

 

CONTENIDO

 

PRESENTACIÓN        5

 

INTRODUCCIÓN        9

 

I.  QUÉ  ES UN ORIGINAL PARA EDICIÓN   10

1.  P or q u é p re s en tar u n or i gin a l i mpr es o  11

2.  P or q ué p re se nt ar u n or i gin al en d is qu ete

3.  P ar a q ué p re sen t ar g rá fic o s imp re so s   12

4 . P ar te s de l o r ig i na l

 

II.   PRESENTACIÓN DEL ORIGINAL  14

1.  O r igi na l imp r eso        14

E L T EX T O

LA J E RA RQ UI Z A C I Ó N  D E P A R TE S       15

L O S G RÁ FI C OS   16

L O S C UA D R O S   17

F O T O G R A F Í A S 18

N O TA S A P I E D E PÁ G I NA C I TA S Y BI B LI O G RA FÍ A

Í N D I C E S       19

 

2.  O rig i na l m ag né ti c o 19

CA R AC TE R ÍS T I C AS D E L T EX T O C Ó DI G O S PE R MI T ID O S

CA R AC T E RÍ S T I C AS D E L O S A R CH I VO S     20

O R IG I N AL M A GN É T IC O  SI N  D I S E ÑO T I P O G R Á F I C O

 

3

 

III.  CORRESPONDENCIA  ENTRE LAS PARTES DEL ORIGINAL  24

1.  R e fer en c i as cr uza da s      24

2 . N o tas  y su  r ef ere n ci a

3 . N o ta s y b i bli og r af ía          25

4.  C u ad ro s y t e xto

5 . P ie s d e i lus tr aci on e s y t ex t o  26

6.  A br ev ia tu ra s y si g las

 

IV.  EL CUIDADO DE LA REDACCIÓN 28

 

V.  REQUISITOS PARA INICIAR EL PROCESO DE EDICIÓN 30

1.  N ú me r o d e c o pi a s 30

2.  N um er ac i ón d e p ág in as

3.  O ri g in al i né dit o/ p u bli ca do

4.  C amb i os e n  el ori g in al      31

5.  Gr á fic as , c ua dr os y f o tog r af ía s

6.  R ef er en ci a s y b i bli og ra fí a      32

7.  T i emp o

8.  Ot r as re c ome nd a c io ne s

 

VI.  GLOSARIO  33

 

VII.  BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA 35

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRESENTACIÓN

La producción editorial de las universidades ha  tenido un importante desarrollo en  los  últimos años, lo que  ha  implicado que  este  tipo de instituciones  deban realizar considerables esfuerzos para  lograr ma- yores  niveles de profesionalización en  su producción.

Existe  un gran vacío  de  información estadística, lo  cual  dificulta conocer  el   estado  real   de   la   actividad editorial universitaria en México. En tales  condiciones, considerar la perspectiva y prospectiva editorial de las universidades comienza a manifestarse como un interesante reto  para  ubicar la dimensión real de la producción edito - rial en las universidades.

Los libros  de las universidades representan uno de los enlaces críti- cos de la producción intelectual de los académicos con  el público lec- tor,  aunque a éste lo integran mayoritariamente los universitarios; por fortuna, gracias   a  que   sus  productos se  encuentran en  muchas  li- brerías, cada  vez se llega  a más  segmentos de  lectores que  no  tienen ningún vínculo directo con  las instituciones educativas.

El compromiso que  asumen las editoriales universitarias se mani- fiesta  en  los  libros   que  ofrecen, por  ello  su  calidad y  presentación deben ir a la par  de los producidos por  las editoriales privadas. En tal sentido, se ha  incrementado la necesidad de  establecer mecanismos que  mejoren el desempeño profesional en los procesos de producción.

En  la  Universidad de  Guadalajara, la  Coordinación Editorial da cauce  a la producción académica de los diez centros universitarios que conforman  la  red   universitaria,  del   Sistema  de   Enseñanza  Media Superior y de la Administración Central. En esta  dependencia se efectúa  buena parte del  proceso de edición de libros  y revistas de nuestra casa de estudios.

La primera etapa del  proceso de  edición es la lectura de  los  origi- nales de  autor con  sentido crítico, es decir, la corrección de  los  mis- mos. El área  encargada de  estas  labores en  la Coordinación Editorial enfrenta a veces  problemas serios  derivados de la presentación inade- cuada de esos  textos, por  lo que  ha  realizado un importante esfuerzo para  homogeneizar la presentación de  originales destinados a la edi- ción. Ante  esta  necesidad, organizó una serie  de talleres con  el obje- tivo  de establecer criterios generales para  la presentación de textos, los cuales  serán aplicables a todas las dependencias de la Universidad de Guadalajara. Se pretende agilizar el proceso de  edición y hacer más sencillas las labores de quienes intervienen en  el mismo.

Las nuevas tecnologías han servido para  agilizar la producción  y mejorar la calidad de la edición, pero  también, cuando su uso  es inadecuado, entorpecen el proceso. La gran cantidad de  plataformas informáticas en  las que  se procesan y editan textos, imágenes y gráfi- cas  ha   llevado a  la  necesidad de  establecer las  bases   para   homo- geneizar la presentación de los mismo al editor.

Es común la  idea  de  que  por  el hecho de  presentar documentos realizados en cumputadora éstos  se podrían procesar sin ninguna difi- cultad con  cualquier equipo y programa de  edición. Sin  embargo, la gran diversidad de  programas que  existen implica que  haya también numerosas incompatibilidades entre ellos;  en  la solución de  los  pro- blemas que  esto  ocasiona se pierde mucho tiempo y con  frecuencia causa  fricciones entre quienes presentan los originales y los operarios que  los procesan para  su impresión.

Además de  este  aspecto, es  necesario difundir entre los  autores recomendaciones generales de  redacción y estructuración de  los  tra- bajos  que  faciliten su procesamiento.

Precisamente por  lo anterior, se ha  elaborado el presente fascículo con  la idea  de sentar las bases  para  la presentación de originales en  la Universidad de  Guadalajara, de  tal  manera que  se logre  un lenguaje común tanto para  los  investigadores y profesores que  proponen  sus originales a la Coordinación Editorial o a otras dependencias uni- versitarias como para  quienes intervienen en  su edición.

El presente trabajo pone énfasis en  las  dificultades más  ge- nerales encontradas en los originales que  presentan los autores de los diferentes centros universitarios que  tienen la intención de publicar libros  o revistas.

En tal  sentido, y con  la idea  de continuar hasta tener un ma- nual de edición de la Coordinación Editorial de la Universidad de Guadalajara, presentamos esta  primera parte de los trabajos. Esperamos contar con  las  observaciones, críticas y aportaciones de  la comunidad universitaria que  todo trabajo requiere para  su mejor evolución.

 

 

Coordinación Editorial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

El editor enfrenta problemas técnicos y de contenido en los origi- nales, que  son  producto de la falta de atención del  autor, del  mal uso de las herramientas al elaborar su trabajo y de la ignorancia en cuanto a  la  manera de  presentarlos. La  mayor parte de  ellos  se puede evitar si el autor es consciente de que existen y hace lo nece- sario  para  no  incurrir en ciertos errores. De ahí  la necesidad de que tanto el autor ocasional como el de varios títulos conozcan la ma- nera adecuada de presentarlos al editor para  que  éste los transforme en libros de  buena calidad y evitar así un proceso de edición tor- tuoso y desgastante, en el que  ambos tienen que  solucionar cues- tiones que  pudieron haberse resuelto desde el principio. El objetivo de este  trabajo es dar  al autor algunas recomendaciones para  sub- sanar las dificultades más  frecuentes que  enfrenta el editor.

Este documento se consta de siete apartados en los que  se tratan temas del  original. En la primera sección se define lo  que  son  un original impreso y un original en  disquete y se dan algunas carac- terísticas que  deben reunir. En la segunda, se entra en detalle sobre dichas características en el texto impreso y en el disquete que  con- tiene el material capturado. En los apartados tercero y cuarto hay recomendaciones generales de redacción y de aspectos como refe- rencias cruzadas, notas, bibliografía, pies de ilustraciones y otros. La quinta sección se ocupa de cuestiones administrativas relacionadas con la aceptación de los trabajos en la Coordinación Editorial de la Universidad de Guadalajara. Por último, se presenta un glosario y se recomienda una bibliografía referente a la edición.

 

 

 

 

 

 

 

I. QUÉ  ES UN ORIGINAL PARA EDICIÓN

 

Con seguridad aún  hay   obras inéditas que,  por   haber  sido escritas antes de  que  existieran los  procesadores de  texto,  se presentan manuscritas. También hay  escritores ––aquellos que se han resistido a utilizar las nuevas tecnologías–– que  siguen presentando sus obras  a máquina; pero  son más  bien las excep- ciones que  confirman la regla.

Con el uso de la computadora en la producción de textos, el autor cuenta con  una herramienta flexible que  le permite con- vertir  sus   borradores  poco  a   poco  en   una  obra   acabada. También cuenta con   accesorios con  los  que  puede «dibujar» gráficas en diferentes presentaciones ––barras, pasteles y otras–– para   exponer  más   claramente  sus   temas  con   diagramas  y cuadros. Los más  avezados en el uso de estas  herramientas elec- trónicas pueden hasta incorporar fotos  a sus trabajos mediante el escáner.

El original para  edición, según Roberto Zavala,  «es el con- junto de  papeles, sean  manuscritos, impresos o mecanografia- dos,  que  servirán de  guía  durante la composición y etapas si- guientes del proceso editorial» (Zavala,  1991:  107).  También es un soporte magnético, un disquete que  pueda ser  «leído»  por una computadora.

Así,  el  original para   edición  puede  asumir dos   presenta- ciones básicas: una forma impresa a la manera tradicional en el papel, y otra  en un soporte magnético, es decir, en un disquete, zip  o correo electrónico. Uno  y otro original pueden complementarse con  material gráfico elaborado fuera  de los programas de cómputo con  otros medios, por  ejemplo, fotografías.

 

 

1.  Por qué presentar un original impreso

Aunque las  tecnologías han  evolucionado lo  suficiente para editar un libro  a partir de un disquete que  contenga incluso el material gráfico, los  pasos  básicos de  la edición siguen siendo los mismos, y la corrección de originales es uno de ellos.  Ésta se debe  realizar en  una impresión en  papel.

No  es  aconsejable realizar esta  parte del  proceso editorial frente a la pantalla de  la computadora, entre otras, por  las ra- zones siguientes:

Es sumamente cansado para  el corrector fijar  la vista  en  la pantalla por  mucho tiempo, pues   no   ve  en  ella  con   el mismo detalle que  en  el papel.

  En  el  papel quedan fijas  las  correcciones y  anotaciones hechas con  tinta, mientras que  en la pantalla sólo se incor- poran sin  dejar  huella. Si hubiera la  necesidad de  recon- siderarlas, sería  muy difícil  encontrar las  partes donde se hicieron modificaciones.

El original impreso es la presentación definitiva de la obra y con  base  en  él se podrá reclamar la falta  de  seriedad de aquellos autores ––desgraciadamente muchos–– que  con- tinúan «trabajando» sus textos luego de entregarlos al edi - tor  y pretenden después sólo  cambiar de  disquete, con  lo que  obligan a realizar nuevamente la corrección.

 

2.  Por qué presentar un original en disquete

 

Es conveniente entregar en  disquete exactamente el mismo contenido de  las hojas impresas, porque esto  permite acelerar el proceso de  edición, es decir  se ahorra el trabajo de  volver a capturar todo el texto en  el área  de formación de páginas, y el operario se limitará a «limpiar» ese disco  de códigos y órdenes que  no  van  de acuerdo con  el diseño del libro.

 

 

3.  Para qué presentar gráficos impresos

 

Si el autor presenta un original impreso con  todos sus elemen- tos  en  el lugar  donde él pensó que  serían útiles para  reforzar la exposición de  sus temas, no  habrá confusión cuando el editor los reproduzca y los podrá identificar y relacionar con  las refe- rencias cruzadas respectivas; la  indicación del  lugar  donde se insertarán tiene que  ser visible  cuando los gráficos se entregan aparte. La ubicación se dificulta si en  el texto sólo  hay  una re- ferencia  que  no  se encuentra a simple vista.  Además, la forma impresa de  una gráfica o  un mapa, por  decir  dos  ejemplos, puede resultar inadecuada para  el nuevo diseño, lo que  saltará a la  vista en el propio original, mientras que  si se presentan los gráficos en  el disquete y por  separado en  otro archivo o en otro disquete, tal vez no sean considerados desde el principio. La detección de ilustraciones defectuosas o inadecuadas por  su diseño, tamaño o  resolución permite al  editor buscar las  su- gerencias a tiempo o pedir al autor que  mejore esa parte de su trabajo.

Si se trata de  gráficas, problemas de  resolución, uso  inade- cuado de pantallas o de colores, cuando no  se van  a reproducir éstos,  ayuda al trabajo editorial que  el autor anexe los datos con que  elaboró cada  una de  ellas,  para  rehacerlas con  los  están- dares  de la página o cambiarlas de barras a pasteles u otras presentaciones diferentes que  armonicen con  el diseño.

 

4 . Partes del original

 

El original consta de varias  partes. Corresponde al autor incluir y diferenciar claramente títulos general y particulares de los capítulos, subtítulos y  otras subdivisiones, así  como índices general, de cuadros, gráficas y otros elementos si los hay. Para ello  es necesario intitularlos con  una frase  breve.

El título general del libro  es aquel que  corresponde a toda la obra. Será  adecuado si además de  ser  corto representa el con- tenido del  libro. Un  título breve  es fácil  de  recordar e identi- ficar, lo cual no  sólo es conveniente para  el editor sino  también para  el libro. Esto permite el diseño de su portada sin mayores problemas; pero  si es extenso por  querer abarcar los temas internos, ello  dificultará encontrar el elemento clave  para resaltarlo con  tipografía en  la  portada y en  el  gráfico que  se utilice.

El índice general contiene todas las partes internas, es decir los títulos de los capítulos y todas sus divisiones. En caso de ser necesario un  índice analítico, éste  debe   elaborarlo el  autor, quien conoce los conceptos relevantes que  su obra  podría con- tener. También corresponde al autor hacer, si los  lleva,  índice de cuadros, de gráficas o de fotos, pero  puede ahorrarse este tra- bajo  si no  son  numerosos ni resultan determinantes para  el entendimiento de los contenidos del libro.

Cuando la  obra   conste de  varias   partes, conviene que   el autor la divida e incluya los títulos, de manera que  agrupen capítulos afines, y no  que  el editor separe en  partes temáticas un  libro, con   las   fallas   de   interpretación  que   esto   podría implicar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II. PRESENTACIÓN DEL ORIGINAL

 

1.  Original impreso

 

 

E L T E X T O

 

 

.        El autor ha  de presentar la impresión de su trabajo en cuartillas escritas a doble espacio; la cuartilla consta de 27 a 30 líneas, lo cual  ayudará a  calcular el  número de  páginas que   tendrá  el libro. El papel debe  ser de  tamaño carta y escrito por  una sola cara;  las fotocopias o el papel reciclado, impreso por  un lado, dificultan la lectura, por  lo que  es preferible evitarlo. La com- posición tiene que  ser justificada. Deben utilizarse letras mayúsculas y minúsculas y las  cuartillas tendrán que  foliarse desde la primera hasta la última, incluyendo su índice comple- tamente revisado contra los originales.

El manuscrito que   se  entregue con   el  disquete respectivo debe  ser capturado a doble espacio en  cualquier versión de procesadores de  texto para  PC o Macintosh, de  preferencia en RTF. Es recomendable presentar los originales en tipo Times Roman o el que  más  se le parezca, en  doce  puntos y con  los estándares que  tienen todos los programas, y en  letras mayús- culas  y minúsculas.

 

 

 

 

L A J E R A R Q U I Z A C IÓ N  DE  P AR T E S

 

 

Todas  las  cabezas (títulos, subtítulos, incisos, subincisos, etc.) irán  en  mayúsculas y minúsculas, pero  con  la  siguiente colo- cación  para    ayudar  a   establecer  las   jerarquías  correspon- dientes:

El título de capítulo, centrado en  la parte superior.

El subtítulo, alineado a la izquierda con  un espacio arriba y otro abajo entre párrafos.

El inciso, alineado a la izquierda, con  un espacio separándo- lo del párrafo de arriba y sin  espacio abajo.

El subinciso, integrado al  párrafo de  texto y separado con punto y seguido.

Otras  subsecciones  se  marcarán  con   número arábigo en primera subcategoría y con  medio paréntesis la de segunda subcategoría.

 

Título

......................................................................................................

......................................................................................................

 

Subtítulo

......................................................................................................

......................................................................................................

 

 

Inciso

......................................................................................................

......................................................................................................

 

Subinciso......................................................................................

......................................................................................................

1. Subsubinciso........................................................................

a) Subsubsubinciso..................................................................

 

Lo anterior no  significa que  el diseño final  del libro  será estrictamente el  señalado, sino   que  sólo  es  una codificación para  establecer el entendimiento entre autor y editor. Las carac- terísticas finales se ajustarán a las de la colección que  se decida incorporar.

 

L O S G RÁ F I C O S

Calidad

 

Nitidez en los gráficos.

Si incluyen tipografía, ésta  debe  poderse leer con  facilidad. Muchas veces,  por  ejemplo en mapas, es imposible leer algunos nombres de lugares.

El uso  de  muchas pantallas, cuando entre ellas  hay  muy poca diferencia, puede dar  problemas de  interpretación; las densidades de puntos tienen que  ser perfectamente dis- tinguibles a simple vista.

El uso  de colores sólo  servirá de guía  para  rehacer la gráfi- ca en  blanco y negro. El presupuesto de la mayoría de los libros  es limitado, así que  rara  vez se imprimen a color.

En  las  gráficas donde los  valores se dan mediante líneas que  suben y bajan, los datos se pueden confundir. Si hay más  de una línea, deben diferenciarse a simple vista.

Adobe  Illustrator es el programa de edición de gráficas que permite  exportar las  mismas a  Page  Maker.  Se  pueden insertar las gráficas en  el archivo y hacer las correcciones pertinentes.

 

Ubicación

 

Los  gráficos tienen  que   estar  donde les  corresponde (si  son originales valiosos, se les  puede sacar  una copia para  engraparla en  el lugar  donde deberán aparecer, para  no dañar los originales).

 

L O S CU AD RO S

 

Características

 

Cuanto mejor presentados estén, más  ágil será su lectura y, por lo tanto, se facilitará el trabajo de edición. El autor puede ayu- dar  mucho al editor si presenta cuadros bien solucionados con información útil  para  el lector, para  que  no  causen tantos pro- blemas en  la  edición por  contener demasiados elementos, lo cual  los hace difíciles de leer,  sobre  todo de editar en  los espa- cios  limitados de  la  página. Esto  obliga a  veces  a  insertarlos como páginas desplegables. El autor puede evitarlo si  separa adecuadamente parte de esa información en  otro cuadro.

No se debe  olvidar que  los cuadros son  espacios concentra- dos  de información para  que  ésta  se conozca con  facilidad y se puedan  hacer comparaciones rápidas de  cifras.  Pero  a  veces se  recurre a  ellos  sin  necesidad, ya  que  contienen elementos que  pueden ser incorporados al texto, con  lo que  se evitarían trabajos de  edición innecesarios. También pierden utilidad cuando tienen demasiados datos, lo que  dificulta su lectura y la comparación de  unos con  otros, además de  que  se tienen que utilizar en  las cabezas de  columna abreviaturas que  ocasionan dudas.

 

Ubicación

 

La ubicación, al igual  que  la de los gráficos, tiene que  ser en  el lugar  donde aparecerán y no  por  separado.

 

F O T O G R A F Í A S

 

En  caso   de   que   el  libro   contenga  fotografías, es  necesario señalar claramente su número y ubicación en  el texto. Si exis- ten  muchas en  cada  capítulo, al  final  de  éste  se debe  agregar una lista  con  los pies de foto  correspondientes; pero  en caso de que  sean  pocas, bastará una lista  al final  de todo el trabajo. En ambos casos  se indica en  la foto  su colocación en  el texto. Las fotos   requieren buena calidad de  luz,  nitidez, enfoque, con- traste. Las fotos  en blanco y negro dan mejor calidad de impre-

sión, pero  también es útil  una excelente diapositiva.

 

N OT A S A P IE D E P Á GI N A

 

En la presentación de  originales, las notas a pie  de  página de- ben  aparecer juntas al final  de cada  capítulo, y sus llamadas en la  página donde han de  aparecer las  notas. En  la  edición  se colocarán al pie.  Es importante la correspondencia entre llama- da  y nota, porque de  lo  contrario puede alterarse la  relación entre ambas.

 

C I T AS Y B I BL IO G RA F Í A

 

Citas:

Cada  cita  que  se reproduce en  el texto debe  tener su referencia bibliográfica, si no  se consideraría como plagio.

  Es  necesario delimitarlas,  con   comillas o  en  bloque de texto separado y con  márgenes mayores que  los del  texto regular (sangría).

Como su nombre lo indica, la cita debe  ser fiel a su original.

 

Bibliografía:

La bibliografía ha de tener todos los datos completos, y el orden de  los  elementos será  como lo  recomienda su  área  de  estudio (en  ciencias se cita  diferente que  en  humanidades).

 

 

Í N D I C E S

 

El índice general deberá ir al principio con  todos sus elementos (títulos, subtítulos, incisos, subincisos, etc.),  para  facilitar la je- rarquización del libro.

Al final  van  los  índices analítico, de  ilustraciones (dibujos, fotos, grabados, pinturas, etc.)  y de tablas o gráficas.

 

2. Original magnético

 

C AR A C T E RÍ S T I C A S D E L T E X T O

 

Será capturado en  un procesador de  textos para  PC como Word Perfect 4.2,  5.0,  5.1,  6.0 o Microsoft Word 7, o para Macintosh.

En minúsculas y mayúsculas, sin formato (alineaciones, sangrados, menos puntos, etc.)  o indicaciones para  voladi- tos,  versales y versalitas, etcétera.

Evítese  el uso  de  doble espacio de  barra entre palabras y después de punto y seguido.

El retorno sólo  se utiliza después de terminar un párrafo y nunca se  han de  cortar líneas del  mismo párrafo con  un retorno para  hacer «ajustes», porque entorpece la edición.

 

 

C Ó D I G O S P ER M I T I D OS

 

Itálicas o cursivas

Bold o negritas

 

C A R A C T E RÍ S T I C AS DE  L O S A R C H I V O S

 

Los archivos han de  guardar un orden progresivo. Un  archivo para  cada  capítulo, no  todo el libro  en  un solo  archivo porque complica el manejo del  texto en  la formación de  páginas.  Los nombres de  los  archivos deberán hacer referencia a  su  con- tenido y llevar  un orden numérico que  coincida con  la secuen- cia del documento. Un  ejemplo en  el caso  de libros: si el título general de  la obra  es La aguja y el surco, los  archivos podrían ser Aguja1, Aguja2, etc.  En revistas podría utilizarse el apellido del   autor que   encabeza cada   artículo, por   ejemplo: con   su número secuencial, Ribes1,  Alcaraz2, Ribera3, etcétera.

 

O R I G I N A L M AG N É T I C O  S I N  D I S E Ñ O  T I PO G R Á F I CO

 

El  autor no   debe   presentar los  originales editados  en   Page Maker, Ventura Publisher u otros programas de edición, porque su trabajo difícilmente coincidirá con  los estándares para imprenta y  obligará a  deshacer todo lo  hecho, con  la  consi- guiente pérdida de tiempo y el retraso en  la publicación de los trabajos. El proceso editorial debe  ser  realizado por  especialis- tas.  La edición de  autor, desgraciadamente, casi  siempre des- cuida el diseño y otros aspectos técnicos.

Cuando se editan originales, es menester la revisión párrafo por  párrafo para  corregirlos, porque se  pueden encontrar los siguientes problemas:

Los párrafos con sangría la tienen dada con tarjeta de estilo, con el  Tab  del  programa o  algunos otros con espacios de barra, lo cual  da  como resultado sangrados de diferentes tamaños.

Correcciones en  caja  de texto.

Colgado no  unificado para  entrada de capítulo.

Falta  de cornisas y folios.

Párrafos cuyas  líneas finalizan con  retorno aun cuando se prosigue el mismo párrafo, sobre  todo en  bibliografía.  Los programas de  edición interpretan el retorno como fin  de párrafo, lo que  implica que  haya cortes donde no  se nece- sitan.

En ocasiones no  hay  espacio después del punto y seguido.

Los pies  de  página, tablas y figuras no  están acomodados en  el lugar  que  les corresponde.

Se tienen que  abrir  ventanas o espacios no  previstos para las figuras.

Las tablas se habrán de  rehacer, porque las realizadas son tan distintas entre sí que  es necesario unificarlas.

 

El modelo de diseño de la bibliografía es párrafo francés (la primera línea alineada a la izquierda y las demás sangradas), el cual  se maneja inadecuadamente. Las líneas se cortan con  un enter al  final  y se indica un Tab  (sangría) al  principio de  las siguientes líneas; además, para  forzar  que  la línea se ajuste al límite de caja,  se abren varios  espacios de barra entre palabras, por  lo cual  quedan blancos enormes, por  ejemplo:

 

Almeida, C.  y Nieto, J. (1989). Diseño de  una interfase de  cómputo para                        …..experimentos conductuales. Revista Mexicana  de análisis  de la    …..Conducta,15.,99-   113.

Brodigan, D.L.  y Peterson, G.B.  (1976). Two-choice conditional  dis- crimination ….performance of pigeons as a function of reward expectancy, prechoice delay,    ….and domesti-city. Animal Learning and Behavioir , 4-121-124.

 

Con lo anterior queda claro  que, en vez de facilitar el proce- so editorial, la edición de autor lo entorpece, lo que  aumenta el tiempo y el costo de producción.

 

Títulos, subtítulos e incisos de capítulos

 

Los  títulos, subtítulos, incisos y  demás categorías deben pre- sentarse en  el archivo en  altas  y bajas  (mayúsculas y minúscu- las), sin  códigos de alineación (centrado, izquierda, etc.).

 

Tablas  o cuadros

 

Las tablas se formarán en  el programa requerido para  facilitar el manejo de  los  datos (Harvard Graphics, por  ejemplo) y lo más  cerca  posible de  su  referencia; en  caso  de  que  sean  muy extensas (como apéndices), mandarlas al final  del  capítulo o en un archivo aparte, pero  con  su referencia dentro del  texto.

 

 

Gráficas e ilustraciones

 

En el caso de las gráficas, deben presentarse en archivos aparte, impresas para  saber  si deben ser  barras, pay  o de  otro tipo de diseño y proporcionar los  valores reales  para  rehacerlas en  la edición final, porque no  conviene reproducir esas gráficas impresas que  acompañan al original. Ello se debe  a que  se nece- sita adecuar el tamaño y las características visuales de la gráfica al formato del libro  y a la calidad de salida electrónica, que  ge- neralmente no  es la requerida para  una buena calidad de impresión.  Tampoco  se   deben  presentar  gráficas a   color, porque se reproducen en  blanco y negro y se pierde la distin- ción entre tonos (se emplastan); lo  mismo vale  para  las  pan- tallas  en  gráficas, mapas y otras figuras, que  deben ser  clara- mente  diferenciadas para   evitar problemas de  interpretación cuando se hace la edición final  o se reconstruyen.

Evitar:

Exceso  de escalas  de grises,  porque se emplastan.

Uso  de líneas muy delgadas (mínimo 0.5  puntos), pues  al negativar, la cámara de fotolito no  las registra bien.

  Para evitar el uso de grises se puede sustituir por  achurados o rellenos de líneas, puntos, rombos.

NOTA: La salida directa de negativos de una impresora láser no  causa  ningún problema con  la escala  de grises,  pero  es más  cara.

Las ilustraciones se presentarán con  buena calidad de línea, es decir  que  ésta  no  se interrumpa (que  no  se vea mordida).  La tipografía ha  de guardar proporción con  el tamaño de las ilus- traciones, de manera que  si se reducen no  pierdan legibilidad, y si se amplían, no  sufran deformaciones.

 

 

 

 

III. CORRESPONDENCIA  ENTRE LAS PARTES DEL ORIGINAL

 

 

 

 

Durante la  preparación del  manuscrito pueden  dejarse invo- luntariamente inconsistencias ocasionadas por  el propio proce- so de  creación, como titubeos en  los  usos  de  siglas,  notas que desaparecen junto con  textos que  se suprimen y con  ello  alte- ran   la  numeración  progresiva, referencias cruzadas erróneas, uso  de  abreviaturas (como cf. o cfr.,  etc.)  que  luego se recon- sidera, títulos de capítulos o partes que  se cambian en  el texto pero  no  en  los índices o viceversa, y otras discrepancias.

Es necesario que  el autor haga una revisión final  de  su manuscrito para  detectar este  tipo de fallas.

 

1. Referencias cruzadas

 

Antes  de entregar al editor su manuscrito, el autor revisará cuidadosamente cada  una de  las  referencias a otros apartados de  su  obra   tales   como  capítulos,  partes, secciones, cuadros, fotos  y notas.

Es recomendable hacer referencia a capítulos o secciones y no  a cuartillas específicas, pues  el acomodo es diferente en  la página formada.

 

 

2. Notas y su referencia

 

 

Las notas de  pie  de  página se numerarán en  forma progresiva por  capítulos y habrá que  tener mucho cuidado al hacerlo, ya que  si ocurre una omisión o repetición de  llamada alterará el número de  todas las que  le siguen. Corresponde al autor revi- sar este  aspecto en  su manuscrito final  y cerciorarse de que  no agregará nuevas notas ni  suprimirá ninguna de  las  existentes durante el proceso de edición. Antes  de entregar su manuscrito al editor debe  considerar también la pertinencia de cada  nota.

Cuando una nota nueva corresponda a material ya referido en  nota anterior, bastará con  una referencia cruzada del  tipo

«véase  nota...».

No se numerarán notas como 3a y 3b,  es preferible recorrer toda la numeración en  forma consecutiva.

 

 

3. Notas y bibliografía

 

 

Si las  notas, además de  información adicional, contienen  las fuentes, éstas  coincidirán con  los datos de la bibliografía. El nombre del  autor y los demás datos de  la referencia, así como el orden y la puntuación, deben coincidir en  la nota y en  la bi- bliografía.

La Coordinación Editorial recomienda no  citar  fuentes en notas de  pie  de  página y a la vez en  la bibliografía, sino  recu- rrir   a   la   referencia  abreviada  en   el   texto  (por    ejemplo, Woodman, 1977:  30)  y aportar los datos completos de la obra correspondiente en la bibliografía.

 

 

4. Cuadros y texto

 

 

El autor tiene que  incluir en  el  manuscrito los  cuadros en  el lugar  que  les corresponde, numerados en  forma progresiva de principio a fin del libro, o capítulo por  capítulo si éstos  son numerosos, con  lo que  se evitan confusiones.

Las referencias a los  cuadros dentro de  texto se harán a su número, no  a su contenido. Conviene evitar referencias como

«véase el cuadro siguiente» o «el cuadro de arriba», pues  la composición no  siempre es propicia para  que  el cuadro vaya inmediatamente después o «arriba», sino  donde el diseño y la formación de páginas lo permiten. Lo recomendable es anotar «véase  el cuadro 10», por  ejemplo.

Si los cuadros se presentan aparte del  texto, se debe  señalar en  éste  claramente su colocación con  espacio entre párrafos y la leyenda «entra cuadro 10», por  ejemplo.

 

 

 

 

 

 

5. Pies de ilustraciones  y texto

 

 

Las fotos  e ilustraciones van  lo más  cerca  posible de la parte del libro  donde se hace referencia a ellas, o donde aparezca la infor- mación a la que  refuerza.

Puesto que  generalmente los pies  de  ilustración o de  foto  se editan por  separado, es necesario tomar precauciones para  que no haya confusiones en su  colocación posterior. Conviene numerarlas en  orden progresivo y anotar con lápiz  el  número correspondiente en el margen superior o inferior y el número de la  cuartilla donde se  señala su  colocación. Si se  hacen anota- ciones al  reverso, que  no  sean con tinta para  que   ésta  no se trasluzca, ni con  lápiz  duro que  pueda dejar  marcas.

Si las fotos  se entregan en diapositivas, conviene anexar una impresión de  éstas  con  las  anotaciones correspondientes para que  no  se pierdan las indicaciones en  el momento de  sacarlas de su marco de protección, y para  conocer su lado  frontal y su orientación cuando sea confusa.

 

 

6. Abreviaturas  y siglas

 

 

Si el libro  incluye una lista de abreviaturas y siglas,  deberá cuidarse que  siempre aparezcan igual  en todas las  partes del libro, y tener especial cuidado en pies  de fotos  y cuadros, que al hacerse por  separado, no siempre concuerdan en sus crite- rios  con  otras partes del  libro. Los títulos acortados como el Quijote u  otros títulos largos  interrumpidos por  puntos sus- pensivos, también  deben  ser  consistentes en toda la  obra. Tanto el autor como el editor cuidarán estos  aspectos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando un autor entrega sus originales al editor, por  lo regular considera que  está  entregando un material terminado con  per- fección. Sin  embargo, pocos son  los  trabajos que  alcanzan tal calificativo. En la mayoría de los escritos, al comenzar su labor el revisor o corrector de «estilo» (que  en  realidad no  corrige el estilo del autor, sino  las fallas  gramaticales y sintácticas, lo cual no  significa acabar con  el estilo individual) se enfrenta con muchas discrepancias en  el desarrollo del  texto: variados pro- blemas de  redacción, falta   de  material, fallas   de  estructura, ausencia o  incorreción de  referencias bibliográficas, llamadas de notas que  no  aparecen por  ningún lado.

Los problemas y vicios  de  redacción de  los escritos compli- can  el proceso de edición y truncan la intención de todo escrito literario o científico: su función comunicativa. Ahí es donde la labor del corrector es indispensable, pues  cuando sabe hacer su trabajo logra,  primero, entender el problema, y segundo, sub- sanar la confusión y dar  fluidez al texto.

Para  quien revisa  y corrige el texto es más  fácil,  debido a su oficio, identificar y marcar faltas  ortográficas, pero  el quehacer se va complicando cuando se trata de cuestiones gramaticales y sintácticas o de vicios  de lenguaje que  llegan a provocar la total falta  de  sentido en  el  texto, lo  cual  conlleva la  necesidad de entrevistar al  autor para  que  verbalmente explique qué  quiso decir, y entonces ordenar o reescribir la idea.

Para  el  caso,   sería  conveniente  pedirle al  autor, antes de comenzar el trabajo de edición, que  revise  una vez más  su texto para  que  considere y corrija lo  más  posible, si así  se requiere, esos problemas o vicios.

La exposición de  las  ideas  en  la redacción debe  seguir  una construcción   lógica.  Vivaldi,  al  citar   a  Hanlet  del   original francés, traduce las siguientes reglas  al respecto:

Conviene ligar  las ideas  entre dos  o más  frases.

Deben presentarse tales  ideas  según su importancia.

Es necesario evitar las faltas  de sentido que  resultan de no respetar  el  orden  «lógico-psicológico» de   nuestro  pen- samiento (Vivaldi, 1976:  88).

Es decir, la redacción obedece sobre  todo al orden del  pen- samiento. Luego,  el paso  siguiente consiste en  matizar, mani- pular las formas del  lenguaje para  dar  énfasis y crear  un estilo propio. No  dejar   de  lado   el  origen natural del  pensamiento evita  perderse a la hora de expresar las ideas.

La forma de  expresión más  simple es la  frase  u  oración. A varias  frases  yuxtapuestas o unidas (coordinadas) por  nexos re- lativos se  denomina periodo. Y la  forma más  compleja es  la cláusula, que  también son  varias   frases,  pero  subordinadas a otra  principal cuyo  sentido complementan.

La coherencia de  la frase  no  presenta dificultad si los  adje- tivos  y adverbios se colocan lo más  cerca  posible del  concepto que  modifican.

En un periodo o una cláusula debe  haber coherencia entre la idea  principal y las  secundarias o  complementarias. Se inten- tará  eliminar comentarios superfluos que  distraigan la atención del motivo central.

La claridad del texto tiene que  ver con  la estructuración y la coherencia ya mencionadas. Sin embargo, la anfibología (sen- tido ambiguo) y la falta  de concordancia (igualdad de género y número en  el sustantivo y el adjetivo, y de  número y persona en  el verbo y el sustantivo) se dan a menudo, lo que  da lugar  a textos confusos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IV. EL CUIDADO DE LA REDACCIÓN

 

1. Número de copias

 

 

Se  solicita a  los  autores entregar  su  manuscrito  completo, copia en disquete y todo el material gráfico que  contenga la obra. Es conveniente que  el autor guarde una copia exacta de todo  el  material  que   proporcione  al  editor,  porque  se  le enviará alguna de  las  pruebas formadas para  su  revisión ––si es necesario–– y podrá confrontar los contenidos de  ésta  con la copia que  conservó.

Además  de   entregar  el  original  completo,  el  autor  debe anexar una breve  reseña de su obra  y media cuartilla de su cu- rrículo, datos necesarios para  avanzar en  la preparación de  la portada del libro.

 

 

2. Numeración  de páginas

 

El autor entregará su obra  perfectamente foliada de principio a fin,  para  el buen desarrollo de la edición del manuscrito.

 

3. Original inédito/publicado

 

 

El autor tiene la obligación de  comunicar al editor si el mate- rial que  presenta como manuscrito ya fue editado con  anterio- ridad para  que  se soliciten los  permisos legales  que  se requie- ran  ante las autoridades de la Dirección General de Derechos de

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

V. REQUISITOS PARA INICIAR EL PROCESO DE EDICIÓN

 

Autor. También es importante que  el autor mencione si ha sido autorizada la reproducción de las ilustraciones tomadas de pu- blicaciones que  entrega y así evitar problemas legales  de uso sin autorización de la casa editorial anterior.

 

 

4. Cambios  en el original

 

 

La  versión que   entregue el  autor, tanto  impresa como elec- trónica, será considerada como la final  y única; no  se admitirán cambios de texto por  actualización o porque la versión presen- tada inicialmente por  su  centro universitario no  corresponde con  la suya.  Estos problemas han de solucionarse entre el autor y su centro antes de que  el original que  se va a editar llegue  al editor.

El responsable de la edición se cerciorará de que  a los origi- nales impresos y electrónicos no  les falte  nada ni presenten deficiencias. Es obligación del  autor resolver estos  problemas antes de iniciar el proceso de edición.

 

 

5. Gráficas, cuadros y fotografías

 

 

Es necesario que  el autor presente las gráficas en  el original impreso (con datos legibles para  cotejarlos en  la  revisión de pruebas) y en el disquete. En la versión en disquete deberá abrir un archivo exclusivo para  las gráficas; aquí lo más  importante es que  pueda ser leído  por  un sistema (PC o Macintosh) y por un programa de  edición (Page  Maker, Ventura,  QuarkXPress, etc.)  utilizado por  el centro de edición.

Es  conveniente que   el  autor  considere muy bien la  uti- lización de  gráficas, cuadros y  fotografías en  su  obra;  usarlas adecuadamente favorecerá la comprensión del texto.

 

 

6. Referencias y bibliografía

 

 

 

Las referencias y la  bibliografía deben conservar uniformidad en el orden de los elementos que  las componen en toda la obra; también es importante  verificar el correcto orden alfabético o numérico.

El autor debe  cuidar que  no  haya omisión de datos en  citas textuales, notas a pie de página, referencias y en bibliografía ge- neral. Una  sola  omisión puede entorpecer el avance y hasta la fecha prevista del envío de la obra  a impresión.

 

 

7. Tiempo

 

 

El tiempo promedio para  editar una obra  es de nueve meses. Si por  alguna razón existe la  necesidad de  editar el  trabajo en menos tiempo, la calidad del resultado final  podría ser inferior.

 

 

8. Otras recomendaciones

 

 

  Es muy útil   que   el  autor pase  su  obra   por  el  corrector automático de la computadora para  evitar erratas obvias.

Los autores deben participar con  el editor y acudir a las lla- madas que  se le hagan para  aclarar dudas en  el proceso de edición.

Es indispensable que  el editor sepa  cómo localizar al autor (teléfono,  dirección  o   correo  electrónico)  para   aclarar dudas.

El diseño del  original por  parte del  autor como si ya fuera el libro, entorpece el trabajo editorial, ya que  si él diseña su libro, el riesgo  de errores es mayor.

El autor debe  ponerse en contacto con  su centro de edición para  saber  en qué  formato se puede aceptar el original y así evitar el uso  de programas incompatibles o de edición.

 

 

 

 

 

 


achurado. Relleno de  figuras con diferentes texturas y dibujos.

altas y  bajas.  Mayúsculas y  minúsculas, respectivamente.

blanco o  espacio. Huecos no  es- tampados del impreso.

caja de  texto. Parte  de una página ocupada  por   el  texto;  la  página  tipográfica sin los márgenes.

colgado.  Espacio en  blanco que hay  entre el límite superior de la caja  y la primera línea de ti- pografía; hay  autores que  con- sideran que  es el espacio entre el  título y  la  primera línea de texto.

cornisa. Línea  que  se imprime en la  parte superior de  la  página, en  la que  se indica el título del libro, capítulo, apartado o  autor y usualmente también el folio.

emplastado.   Reproducción irregular  de los puntos de una impresión  de   computadora  o de imprenta cuando su original era  diferente; sobreposición de estos  puntos.

espaciado.  Blanco entre palabras, letras (interletraje) y líneas (in- terlineado).

 figura. Ilustración, dibujo o viñeta.

folio. Número que  lleva  cada  una de las páginas de un libro.

formación  tipográfica.  Coloca- ción de la tipografía en páginas. fuente. Tipo  de  letra. Familia tipográfica.

gráfica.  Representación de  valo- res  por   medio  de  dibujos en línea, círculos llenos, etcétera.

margen. El espacio en blanco que queda en  la  página alrededor del texto.

pantalla. La escala  de tono que  se utiliza como recurso del  diseño gráfico, principalmente para  dis- tinguir los datos de las gráficas.

puntaje. El tamaño de  la letra  en puntos. El número de  puntos de la letra.

referencias cruzadas. Uso  de  información  que   relaciona una parte con  otra  del documento. salida  electrónica.  El  final   del proceso de un archivo de computadora para  obtener los  negativos  necesarios  y  seguir   el proceso de impresión.

 


 


 

 

 

V I . /  G l o s a r io

 

 

sangría. Blanco con  que  comienza la primera línea de cada  pár- rafo  en  la  composición segui- da.  También puede darse  san- gría a un párrafo completo: a la izquierda, a la derecha o a ambos  lados, como es  el  caso  de las citas  textuales extensas.

tabla o cuadro. Información distribuida  en   columnas  y  renglones.

 

tipo. La fuente tipográfica utiliza - da, por ejemplo, Times  Roman, Univers.

ventana. Espacio que  se deja en la página  destinado  para   poner gráficos.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Háganos saber  sus dudas o comentarios, comuníquese a los teléfonos 615  8742, 615  8192  y 615  0475 o al correo electrónico de la Coordinación  Editorial de la Universidad de Guadalajara (editorial@udgserv.cencar.udg.mx)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VII. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

 

 

 

 

Alarcos  Llorach, Emilio, Gramática  de la lengua española,  8a.  reimpr., Espasa

Calpe, Madrid, 1996.

Alonso, Martín, Ciencia  del lenguaje y arte del estilo,  Aguilar,  México, primer tomo: libro  teórico, tít.  I, tít.  II (caps.  I-IV), 1991, pp.  74-159.

Barcia Roque, Diccionario de sinónimos (etimológico),Oasis, México, 1977.

——, Diccionario  etimológico  del idioma  español,  Montaner y Simón, Madrid,

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Cuartas, Augusto, Minucias  del lenguaje, Paraninfo, Madrid,  1975.

Diccionario  de la lengua  española,  2 vols.,  21a.  ed.,  Real  Academia Española, Espasa  Calpe, Madrid, 1992.

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Maqueo, Ana María, Redacción,   Limusa, México, 1986.

Martínez de Sousa,  José, Diccionario de tipografía y del libro, 3a. ed.,  Paraninfo, Madrid, 1992.

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Moliner, María, Diccionario de uso del español, 2 vols.,  2a. ed.,  Gredos, Madrid,

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——, Metalibro. Manual  del libro en la imprenta, 2a. ed.,  UNAM (Biblioteca del

Editor), México,   1994.

Sáinz  de  Robles,   Federico C.,  Diccionario  español  de sinónimos y  antónimos, Aguilar,  México, 1994.

Santamaría,  Andrés,  et   al.,   Diccionario  de  incorrecciones,  particularidades   y curiosidades del lenguaje, 5a. ed.,  Paraninfo, Madrid, 1989.

Seco, Manuel, Diccionario de dudas y dificultades  de la lengua española,  9a. ed.,

Espasa  Calpe, Madrid, 1993.

——, Gramática  esencial del español,  Espasa  Calpe, México, 1995.

Vivaldi, Gonzalo  Martín,  Curso  de  redacción,  15a.   ed.,   Paraninfo,  Madrid,

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Zavala,  Roberto, El libro y sus orillas . Tipografía,  originales, redacción, corrección de estilo y de pruebas, UNAM (Biblioteca del Editor), México,1991.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Manual de estilo editorial

de la Universidad de Guadalajara,

1. El original para  edición ,

se terminó de imprimir en  diciembre de 1999, en  Editorial Pandora, S.A. de C.V.

Av. de las Cañas 3657,

La Nogalera, Guadalajara, Jalisco.

Tiro: 500 ejemplares.

 

Realizado por  equipo de la Coordinación Editorial:

Ana  Lucía  Barroso G., Laura  Biurcos, Verónica González M., Silvia Medina T., Elba L. Padilla, Raúl Ramírez,

J. David Rodríguez A. y Sofía Rodríguez B.

Diseño: Peggy Espinosa.

 

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