© Libro N° 14529. Cuadernos Filosóficos. Lenin, V. I. Emancipación. Noviembre 29 de 2025
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CUADERNOS FILOSÓFICOS
V. I. Lenin
Cuadernos
Filosóficos
V. I. Lenin
CUADERNOS
FILOSÓFICOS
V. I. Lenin
1914-1916
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Filosofı́a y
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7
PRÓLOGO
El tomo XLII de las Obras completas de V. I. Lenin
compren de resúmenes y ex-tractos de libros, además de sus observaciones y
valoraciones críticas acerca de distintos aspectos de la filosofía marxista;
incluye también notas, acotaciones y otros materiales filosóficos.
Este volumen comprende el contenido de diez
cuadernos, ocho de los cuales, que datan de los años 1914-1915, fueron
intitulados por Lenin Cuadernos sobre filo-sofía. Además incluye comentarios de
Lenin sobre libros que tratan problemas de filosofía y de ciencias naturales,
hechos como anotaciones separadas en otros cuadernos que contenían materiales
preparatorios, así como extractos de libros de varios autores con acotaciones y
subrayados de Lenin.
Buena parte del contenido de Cuadernos filosóficos
corresponde al período 1914-1916. No es una coincidencia que Lenin dedicase
tanta atención a la filosofía, y sobre todo a la dialéctica marxista,
precisamente durante la primera guerra mun-dial, período en el que todas las
contradicciones del capitalismo se agudizaron al máximo y en el que maduró una
crisis revolucionaria. Sólo la dialéctica materia-lista proporcionaba una base
para hacer un análisis marxista de las contradiccio-nes del imperialismo, para
revelar el carácter imperialista de la guerra, para des-enmascarar el
oportunismo y el socialchovinismo de los dirigentes de la II Inter-nacional, y
para elaborar la estrategia y la táctica de la lucha del proletariado. To-das
las obras escritas por Lenin en ese período —El imperialismo, etapa superior
del capitalismo, El socialismo y la guerra, La consigna de los Estados Unidos
de Eu-ropa, El folleto de Junius, La revolución socialista y el derecho de las
naciones a la autodeterminación y otros— están estrechamente vinculados con los
Cuadernos filosóficos,
8
La elaboración creadora de la filosofía marxista,
el método dialéctico marxista y un profundo análisis científico del nuevo
período histórico fueron el fundamento de los grandes descubrimientos de Lenin,
que dotaron al proletariado de una teo-ría de la revolución socialista. Los
Cuadernos filosóficos están inspirados por un enfoque creador de la filosofía
marxista, indisolublemente vinculado a la realidad, a la lucha de la clase
obrera y a la política del partido.
El tomo comienza con el resumen hecho por Lenin de
La Sagrada Familia, o crítica de la crítica crítica, de Marx y Engels, en el
que examina la formación de la con-cepción filosófica y política del mundo de
Marx y Engels. Destaca la crítica de Marx y Engels a la sociología subjetiva y
subraya la tesis de los fundadores del comunismo científico de que el verdadero
y auténtico creador de la historia es el pueblo, las masas trabajadoras.
En los Cuadernos filosóficos Lenin dedica gran
atención a la filosofía clásica ale-mana, una de las fuentes del marxismo. En
su resumen de la obra de Feuerbach Lecciones sobre la historia de la religión,
Lenin destaca las contribuciones de este filósofo como materialista y ateísta,
las conjeturas materialistas contenidas en sus concepciones sobre la sociedad;
pero, a la vez, revela las debilidades y limitacio-nes de su materialismo.
En su elaboración de la teoría del materialismo
dialéctico Lenin prestó una aten-ción especial al estudio y análisis crítico
del legado filosófico de Hegel. Por ello sus resúmenes de Ciencia de la lógica,
Lecciones de historia de la filosofía y Leccio-nes sobre la filosofía de la
historia ocupan un lugar tan importante en los Cuader-nos. Lenin critica
agudamente el idealismo de Hegel y el misticismo de sus ideas; pero al mismo
tiempo pone de relieve la significación de la dialéctica hegeliana y la necesidad
de valorarla desde un punto de vista materialista.
Vinculado a su resumen de las obras de Hegel el
brillante fragmento de Lenin So-bre el problema de la dialéctica constituye una
generalización, insuperada por la profundidad y riqueza de pensamiento, de todo
lo importante y esencial de la dia-léctica materialista.
9
En sus resúmenes de otras obras filosóficas examina
la historia de la filosofía, desde Heráclito y Demócrito hasta Marx y Engels,
hace una profunda valoración marxista de la obra de los más grandes pensadores,
señala cuanto de progresista han aportado al desarrollo del pensamiento
filosófico y a la vez revela la limita-ción histórica de sus ideas.
En sus comentarios sobre libros de ciencias
naturales Lenin critica las tentativas de conciliar la explicación científica
de la naturaleza con la concepción religiosa del mundo, las vacilaciones de
ciertos naturalistas —materialistas espontáneos— entre el materialismo y el
idealismo, su incapacidad para distinguir el materia-lismo mecanicista del
materialismo dialéctico. Se manifiesta contra la actitud des-deñosa hacia la
filosofía y las generalizaciones filosóficas, y demuestra la enorme
significación de la dialéctica materialista para las ciencias naturales, para
la ge-neralización filosófica de los descubrimientos de la ciencia moderna.
La última parte de Cuadernos filosóficos está
compuesta de notas y acotaciones de Lenin hechas en libros de filosofía (de J.
V. Plejánov, V. M. Shuliátikov, A. Rey, A. M. Deborin y otros) que muestran
cuán acerbamente criticaba las deformaciones del materialismo dialéctico e
histórico y son un ejemplo vivo de la lucha inconci-liable de Lenin contra el
materialismo vulgar y contra las menores desviaciones respecto de la filosofía
marxista.
En los Cuadernos filosóficos Lenin defiende
sistemáticamente el principio del es-píritu de partido en filosofía y demuestra
el nexo orgánico entre el materialismo dialéctico y la práctica revolucionaria.
Los Cuadernos filosóficos contienen una invalorable
riqueza ideológica y son de enorme importancia teórica y política. En sus
páginas Lenin elabora el materia-lismo dialéctico e histórico, la historia de
la filosofía y concentra su atención en los problemas de la dialéctica
materialista. Junto con su obra filosófica funda mental, Materialismo y
empiriocriticismo, los Cuadernos filosóficos constituyen un notable logro del
genio creador de Lenin. Aun que el material contenido en los Cuadernos no
constituye una obra acabada, escrita para ser publicada, es una con-tribución
importante al desarrollo del materialismo dialéctico. El estudio del gran
contenido ideológico de los Cuadernos filosóficos tiene enorme significación
para la asimilación profunda de la filosofía marxista leninista, que es la base
teórica del comunismo científico.
Los materiales incluidos en este tomo son los
mismos qué integraban el tomo XXXVIII de la 1ª edición Cartago, aunque su
ordenamiento responde a la
disposición que tienen en la 5ª edición rusa.
Asimismo se han traducido de la 5ª edición rusa todas las notas que figuran al
final de este volumen, como también el índice de obras literarias y fuentes
bibliográficas citadas o mencionadas por Lenin, el índice de nombres y el
índice temático que completa el contenido de este tomo.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
I RESÚMENES Y FRAGMENTOS
RESUMEN DEL LIBRO DE MARX Y ENGELS “LA SAGRADA
FAMI-LIA” 1
Escrito no antes del 25 de abril
(7 de mayo), y no después del
7 (19) de setiembre de 1895.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
LA SAGRADA FAMILIA O CRITICA DE LA CRÍTICA CRÍTICA
2
--------------------
El Resumen
del libro de C, Marx y F. Engels “La Sagrada Familia, « Crítica de la crítica
crítica” fue escrito por Lenin en 1895, durante su primera estadía en el
extranjero, adonde viajó para establecer contacto con el grupo “Emancipación
del Trabajo”. El resumen fue hecho en un cuaderno, que contiene 23 páginas
manuscritas; los extractos del libro están en alemán. El autor no señala la
fecha del Resumen; lo mas pro bable es que date de agosto de 1895, período en
que Lenin trabajó en la Biblioteca Real de Berlín, donde leyó ediciones raras
de los trabajos de Marx y Engels. En el Resumen Lenin sigue de cerca cómo va
formándose la concepción del mundo de los fundadores del marxismo, copia su
caracterización de la sociedad burguesa, la crítica a los jóvenes hege-lianos,
etc.
Lenin menciona por primera vez La Sagrada Familia
en el articulo necrológico “Federico Engels” (otoño de 1895), y señala que en
este libro se ponen las bases del “socialismo materialista revolucionario”
(véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. II, pág. 17). Lenin utilizó reiteradas veces
en sus trabajos algunas tesis de La Sagrada Familia, en particular la opinión
de que con la amplitud de la acción histórica aumentarán las dimensiones de la
masa que ejecuta esa acción. 15.
2 La Sagrada Familia, o Crítica de la crítica
crítica: primera obra escrita en común por Marx y Engels entre setiembre y
octubre de 1844 y publicada en febrero de 1845. “La Sagrada Familia” es el mote
burlón de los hermanos Bruno y Edgar Bauer y sus seguidores, que se agrupaban
en torno de la publicación mensual Allge-meine Literatur-Zeitung
(Charlottenburgo, diciembre de 1843-octubre de 1844). En las páginas del
periódico se difundía la “teoría” reaccionaria idealista subjetiva acerca del
proceso histórico, según la cual los creadores de la historia son individuos
selectos, portadores del “espíritu”, dé la “crítica pura”, en tanto que las
masas, el pueblo sólo sirven de material inerte o de lastre en el proceso
histórico. Esta “teoría” de los representantes del ala izquierda,
democraticoburguesa, de la escuela filosófica hegeliana (los jóvenes
hegelianos) fue adoptada más tarde por los populistas liberales en Rusia (véase
la crítica que se hace en el libro Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo
luchan contra los socialdemócratas en V. I. Lenin, ob. cit. , t. I).
Cuando Marx y Engels escribieron este libro ya
habían pasado del idealismo y del democratismo revolucionario a las
concepciones materialistas y comunistas, que siguieron desarrollando en La
Sagrada Familia. Marx escri-bió la mayor parte del libro, se aproxima en él,
como señala Lenin en su Resumen, a la idea fundamental del materialismo
histórico, la idea del papel decisivo del modo de producción en el desarrollo
de la sociedad. En el libro se muestra la necesidad de una "fuerza
práctica” para realizar las ideas, se formula la tesis de que las masas
populares son las creadoras de la historia de la humanidad, y que cuanto más
importante son las revo-luciones que ocurren en la sociedad, tanto más
numerosas son las masas que las llevan a cabo. En el libro ya casi se ha
plasmado la idea de la misión histórica mundial del proletariado, se demuestra
que el comunismo no sólo es inevitable desde el punto de vista lógico —como
deducción de todo el desarrollo precedente de la filo-sofía materialista—. sino
también dásele el punto de vista histórico, por cuanto la propiedad privada, en
su movimiento económico, marcha hacia su propio aniquilamiento.
Al pronunciarse contra los jóvenes hegelianos Marx
y Engels critican al mismo tiempo la filosofía idealista del propio Hegel. En
el libro, escrito bajo una significativa influencia de la filosofía
materialista de Feuerbach, están contenidos a la vez elementos de crítica a
ésta. Engels escribió posteriormente, definiendo el lugar de este libro en la
historia del marxismo: “Era preciso sustituir el culto del hombre abstracto,
médula de la nueva religión de Feuerbach, por una ciencia de los hombres reales
y del desarrollo histórico de éstos. Este desenvolvimiento del punto de vista
de Feuerbach fue iniciado por Marx en 1845 en el libro La Sagrada Familia 17.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
CONTRA BRUNO BAUER Y COMPAÑIA
--------------
POR FEDERICO ENGELS Y CARLOS MARX
-----------
FRANCFORT DEL MENO
EDITORIAL LITERARIA
(J. RÜTTEN)
1845
Este librito, impreso en octavo, comprende el
prólogo (págs. III-IV)3 (fechado en París, setiembre de 1844), el índice (págs.
V- VIII) y el texto propiamente dicho (págs. 1-335), dividido en nueve
capítulos (Kapitel). Los capítulos I, II y III fueron escritos por Engels; los
capítulos V, VIII y IX por Marx; los capítulos IV, VI y VII por ambos, pero en
este caso cada uno firmó e intituló el § o apartado correspon-diente que
escribió. Todos estos títulos son satíricos e incluyen “La metamorfosis crítica
de un carnicero en perro” (título del § 1 del capítulo VIII). Engels es autor
de las páginas 1-17 (capítulos I, II, III y § 1 y 2 del capítulo IV), 138-142
(§ 2ª del capítulo VI) y 240-245 (§ 2b del capítulo VII): es decir, 26 páginas
de las 335.
18
Los primeros capítulos son una crítica total del
estilo (todo [!] el capítulo I, págs. 1-5) de la Gaceta literaria [Allgemeine
Literatur-Zeitung de Bruno Bauer; en el prólogo Marx y Engels dicen que dirigen
su crítica contra sus primeros 8 núme-ros]; crítica de su deformación de la
historia (capítulo II, págs. 5 -12, en especial de la historia inglesa);
crítica de sus temas (cap. III, págs. 13- 14, que ridiculizan la Gründlichkeit
4 de la exposición de cierta controversia entre el señor Nauwerk y la Facultad
de Filosofía de Berlín5; crítica de sus juicios sobre el amor (capítulo IV, 3,
de Marx); crítica de la exposición sobre Proudhon en la Gaceta literaria (IV,
— Proudhon,
págs. 22 u. ff. bis. 6 747. Al principio hay una cantidad de correc-ciones de
la traducción: han con fundido formule et signification8; han traducido justice
como Gerechtigkeit en lugar de Rechtpraxis9, etc. ). Después de esta crítica de
la traducción (Marx la denomina Charakterisierende Übersetzung Nº I, II, u. s.
w.10 ; viene la Kritische Randglosse Nº I u. s. w.11 en la que Marx defiende a
Proudhon contra los críticos de la Gaceta literaria, contraponiendo a la
especula-ción sus ideas claramente socialistas.
* F. Engels
und K. Marx. Die heilige Familie, oder Kritik der kri- tischen Kritik.
Frankfurt a. M. , 1845. (Ed. )
4 Minuciosidad pedante. (Ed. )
5 En el capítulo III de La Sagrada Familia se trata
del artículo “El Sr. Nauwerk y la Facultad de Filosofía”, publi-cado en el
número VI de Allgemeine Literatur-Zeitung (mayo de 1844) con la firma 7,
inicial de Jungnit«, apellido de un periodista “joven hegeliano” alemán. 18
6 Und folgende bis: y hasta. (Ed. )
7 En esta parte de La Sagrada Familia Marx critica
el artículo de E. Bauer “Proudhon”, en el que se examina el libro de P. J.
Proudhon Qu’est-ce que la propiété? ou Recherches sur le principe du droit et
de gouvernement, 1840. Marx hizo una apreciación completa de este libro y de
las ideas de Proudhon en su conjunto en, el artículo “Proudhon” (carta a J. B.
Schweizer). 18.
8 Fórmula y significación. (Ed. )
9 Justicia en lugar de práctica jurídica. (Ed. )
10 Traducción caracterizadora Nº I, II, etc. (Ed. )
11 Glosa crítica I, etc. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
El tono de Marx respecto de Proudhon es muy
elogioso (aun que con reservas menores, por ejemplo referencia al Umrisse zu
einer Kritik der Nationaldkonomie de Engels, publicado en los
Deutsch-Franzosische Jahrbücher 12).
Marx avanza aquí de la filosofía hegeliana hacia el
socialismo: este tránsito es cla-ramente perceptible; resulta evidente lo que
Marx ya domina y cómo pasa a un nuevo círculo de ideas.
“Al aceptar
las relaciones de propiedad privada como relaciones humanas y racionales, la
economía política entra en continua contradicción con su premisa básica: la
propiedad privada, contradicción análoga a la del teólogo, que da cons-tante
mente a las concepciones religiosas una interpretación humana, con lo cual
entra en constante conflicto con su premisa básica: el carácter sobrehumano de
la religión. Así, en la economía política el salario aparece al comienzo como
la parte proporcional del producto debido al trabajo. El salario y la ganancia
del ca-pital se encuentran en la relación más amistosa y aparentemente más
humana, y se estimulan recíprocamente.
19
Después resulta que se encuentran en la relación
más hostil, en una proporción inversa entre sí. Al principio el valor está
determinado en forma aparentemente racional por el costo de producción de un
objeto y por la utilidad social de éste. Luego resulta que el valor es
determinado en forma totalmente fortuita, que no guarda relación alguna con el
costo de producción ni con la utilidad social. Al prin-cipio la magnitud del
salario está determinada por el libre acuerdo entre el obrero libre y el
capitalista libre. Luego resulta que el obre ro se ve obligado a aceptar la
determinación del salario por el capitalista, del mismo modo que el capitalista
se ve obligado a fijarlo tan bajo como sea posible. La libertad de las
Parthei13 [así está escrita la palabra en el libro] contratantes es suplantada
por la coacción. Lo mismo rige para el comercio y para todas las otras
relaciones económicas. En oca-siones los propios economistas ad vierten estas
contradicciones, y el descubri-miento de estas contra dicciones constituye el
contenido principal de las luchas entre ellos. Pero cuando los economistas, de
una manera u otra, adquieren con-ciencia de esas contradicciones, ellos mismos
atacan la propiedad privada en cual-quiera de sus formas particulares como
falsificadora de lo que es en sí (es decir, en la imaginación de ellos) el
salario racional, de lo que es en sí el valor racional, de lo que es en sí el
comercio racional. Por ejemplo, Adam Smith polemiza en oca-siones contra los
capitalistas, Destutt de Tracy contra los banqueros, Simonde de Sismondi contra
el sistema fabril, Ricardo contra la propiedad de la tierra y casi todos los
economistas modernos contra los capitalistas no industriales, en los
Lenin se
refiere a la observación hecha por Marx de que “Proudhon no examina aún las
siguientes formas de la propiedad privada: salario, comercio, valor, precio,
dinero, etc. , precisamente como formas de la pro piedad privada, lo que se ha
hecho, por ejemplo en Deutsch-Franzosische Jahrbücher (véase Esbozos para una
critica de la economía política de F. Engels)”. El artículo mencionado es el
primer trabajo económico de Engels, en el cual analiza, desde las posiciones
del proletariado revolucionario, el sistema económico de la sociedad burguesa y
las principales categorías de la economía política burguesa. En
Deutsch-Franzosische Jáhrbücher también se publicó el artículo de Engels “La
situación de Inglaterra. Thomas Carlyle. ‘Pasado y presente’ ” , y también las
obras de Marx “Sobre el problema judío” y “Contribución a la crítica de la
Filosofía del Derecho, de Hegel. In-troducción”. Estos trabajos señalan el paso
definitivo de Marx y Engels del idealismo y el democratismo revo-lucionario al
materialismo y el comunismo.
Deutsch-Franzosische Jahrbücher (“ Anales
franco-alemanes” ) : revista editada en París bajo la dirección de C. Marx y A.
Eüge. Sólo apareció tin número doble, en febrero de 1844; la razón principal
por la cual se interrum-pió la publicación fueron las divergencias de principio
de Marx con el radical burgués Eüge. 18.
* Partes.
(Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
cuales la pro piedad privada aparece como un mero
consumidor.
“Por lo tanto, como excepción, los economistas
destacan a veces la apariencia de lo humano en las relaciones económicas
—particularmente cuando atacan un abuso especial— , pero con más frecuencia
toman estas relaciones precisamente en su manifiesta diferencia de lo humano,
en su sentido estrictamente económico. Sin tener conocimiento de esta
contradicción y vacilando de un lado a otro, no van más allá de sus límites.
20
“Proudhon puso fin, de una vez por todas, a esa
falta de conocimiento. Tomó se-riamente la apariencia humana de las relaciones
económicas y la opuso con cru-deza a su realidad inhumana. Las obligó a ser en
la realidad lo que ellas mismas imaginaban ser, o mejor dicho a renunciar a la
idea que se hacían de sí mismas y admitir su inhumanidad real. Por eso, de modo
absolutamente coherente repre-sentó como falsificadora de las relaciones
económicas, no tal o cual tipo particular de propiedad privada, como habían
hecho otros economistas, sino la propiedad privada como tal, en su totalidad.
Hizo todo lo que puede hacer la crítica de la economía política desde el punto
de vista de la economía política” (39).
El reproche de Herr Edgar (el Edgar de la Gaceta
literaria), según el cual Proudhon hace de la “justicia” un “dios”, es
desechado por Marx, quien dice que la obra de Proudhon de 1840 no adopta el
“standpunkt14 del desarrollo alemán de 1844” (39); que ese es un defecto común
de los franceses; que es preciso re-cordar asimismo la referencia de Proudhon a
la realización de la justicia por su negación, referencia que permite
prescindir también de ese absoluto en la histo-ria (um auch dieses Absoluten in
der Geschichte überhoben zu sein) —al final de la pág. 39. “Si Proudhon no
llega a esta conclusión lógica, ello se debe a su desdi-cha de haber nacido
francés y no alemán” (39-40).
Luego sigue la glosa crítica N? II (40-46), que
destaca con clarísimo relieve la con-cepción de Marx —ya casi plenamente
desarrollada— en cuanto al papel revolu-cionario del proletariado.
... “Hasta ahora la economía política partía de la
riqueza que el movimiento de la propiedad privada supuestamente creaba para las
naciones, para llegar a la apo-logía de la propiedad privada. Proudhon parte
del lado opuesto, que la economía política oculta sofísticamente, de la pobreza
engendrada por el movimiento de la propiedad privada, para llegar a sus
conclusiones que niegan la propiedad pri-vada. La primera crítica de la
propiedad privada, por supuesto, parte del hecho en el cual la esencia contradictoria
de esa propiedad aparece en la forma más tan-gible y más flagran te, la que
despierta más directamente la indignación del hom-bre: del hecho de la pobreza,
de la miseria” (41).
21
“El proletariado y la riqueza son contrarios. Como
tales, constituyen un todo único. Ambos son engendrados por el mundo de la
propiedad privada. El pro-blema es qué lugar determinado ocupan el uno y la
otra en la antítesis. No basta decir que son dos aspectos de un todo único.
“La propiedad privada como propiedad privada, como
riqueza, está obligada a mantener su propia existencia, y con ello la de su
contrario, el proletariado. Ese es el aspecto positivo de la contra dicción, la
propiedad privada que se satisface a sí
* Punto de
vista. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
misma.
“A la inversa, el proletariado como proletariado,
se ve obliga do a suprimirse a sí mismo, y con ello a su contrario, la
condición de su existencia, lo que lo hace ser el proletariado, es decir, la
propiedad privada. Ese es el aspecto negativo de la contradicción, su inquietud
en sí, la propiedad privada disuelta y que se disuelve. “La clase poseedora y
la clase del proletariado representan la misma autoaliena-ción humana. Pero la
primera clase se siente complacida y confirmada en esa au-toalienación, reconoce
la alienación como su propio poder y tiene en éste la apa-riencia de una
existencia humana. La clase del proletariado se siente aniquilada en su
autoalienación, ve en ella su propia impotencia y la realidad de una
existen-cia inhumana. Para emplear una expresión de Hegel la clase del
proletariado es, en la degradación, la indignación ante esa degradación, una
indignación a la que se ve necesariamente empujada por la contradicción entre
su naturaleza humana y sus condiciones de vida, que son la negación franca,
decidida y total de esa na-turaleza.
“Dentro de esta antítesis el propietario privado es
entonces el aspecto conserva-dor y el proletario el aspecto destructor. Del
primero surge la acción que mantiene la antítesis, del segundo, la que la
aniquila.
“De cualquier modo, en su movimiento económico la
propiedad privada marcha hacia su propia disolución: pero sólo por medio de un
desarrollo que no depende de ella, del cual es inconciente y que tiene lugar
contra su voluntad, en virtud de la naturaleza misma de las cosas: sólo en la
medida en que genera el proletariado como proletariado, la miseria conciente de
su mi seria espiritual y física, la des-humanización conciente de su des
humanización y que, por lo tanto, se suprime a sí misma. El proletariado ejecuta
la sentencia que la propiedad privada pronun-cia contra sí misma al engendrar
al proletariado, del mismo modo que ejecuta la sentencia que contra sí mismo
pronuncia el trabajo asalariado al engendrar la ri-queza para los demás y la
miseria para sí. Cuando el proletariado resulta victo-rioso, ello no significa
en modo alguno que se convierta en el aspecto absoluto de la sociedad, porque
sólo resulta victorioso cuando se suprime a sí mismo y a su contrario. Entonces
desaparece el proletariado así como su contrario, que lo de-termina: la
propiedad privada.
22
“Cuando los escritores socialistas atribuyen al
proletariado ese papel histórico, no es, como nos asegura la crítica crítica,
porque consideren dioses a los proleta-rios. Más bien al contrario. Como en el
proletariado totalmente formado está práctica mente completa la abstracción de
toda humanidad, incluso la apariencia de humanidad; como las condiciones de
vida del proletariado resumen todas las condiciones de vida de la sociedad
actual en su forma más aguda e inhumana; como en el proletariado el hombre se
ha perdido a sí mismo, pero a la vez, no sólo ha adquirido la conciencia
teórica de esa pérdida, sino que se ye obligado direc-tamente por la necesidad
ya imposible de eliminar, ya imposible de disimular, ab-solutamente imperiosa
—la expresión práctica de necesidad—, a rebelarse contra esa inhumanidad,
precisamente por eso el proletariado puede y debe liberarse. Pero no puede
liberarse sin suprimir sus propias condiciones de vida. No puede suprimir sus
propias condiciones de vida sin suprimir todas las inhumanas con-diciones de
vida de la sociedad actual que se resumen en su propia situación. No en vano
pasa por la dura pero endurecedora escuela del trabajo. No se trata de lo
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
que tal o cual proletario, o incluso el
proletariado todo, puedan considerar en el momento como su objetivo. Se trata
de lo que el proletariado es y de lo que, de acuerdo con este ser, se verá
obligado históricamente a hacer. Su objetivo y su acción histórica están
prefijados, en forma clara e irrevocable, en su propia situa-ción de vida así
como en toda la organización de la sociedad burguesa actual. No es necesario
exponer aquí que una gran parte del proletariado inglés y francés es ya
conciente de su tarea histórica y trabaja constantemente para llevar esa
con-ciencia a una total claridad” (42-45).
GLOSA CRÍTICA Nº 3
23
“El señor Edgar no puede ignorar que el señor Bruno
Bauer basó todos sus argu-mentos en la ‘autoconciencia infinita' y que también
vio en este principio el prin-cipio creador de los Evangelios, que, por su
inconciencia infinita, parecen estar en contra dicción directa con la
autoconciencia infinita. Del mismo modo, Proudhon considera la igualdad como el
principio creador de la propiedad privada, que está en contradicción directa
con la igualdad.
Si el señor Edgar compara por un instante la
igualdad francesa con la autocon-ciencia alemana, verá que el segundo principio
expresa en alemán, es decir, en el pensamiento abstracto, lo que el primero
dice en francés, es decir, en el lenguaje de la política y de la observación
meditada.
La autoconciencia es la igualdad del hombre consigo
mismo en el pensamiento puro. La igualdad es la conciencia que el hombre tiene
de sí mismo en el elemento de la práctica, es decir, por consiguiente, la
conciencia que el hombre tiene de otros hombres como sus iguales, y la actitud
del hombre hacia otros hombres como sus iguales. La igualdad es la expresión
francesa de la unidad de la esencia humana, de la conciencia que tiene el
hombre de su género y de su actitud hacia su género, de la identidad práctica
del hombre con el hombre, es decir, de la rela-ción social o humana del hombre
con el hombre. Por lo tanto, así como en Alema-nia la crítica destructiva,
antes de pasar en Feuerbach a la consideración del hom-bre real, trataba de
solucionar todo lo determinado y existente por el principio de la
autoconciencia, así en Francia la crítica destructiva trataba de hacer lo mismo
por medio del principio de igualdad’ (48-49).
“La opinión de que la filosofía es la expresión
abstracta de las condiciones exis-tentes no pertenece originariamente al señor
Edgar. Pertenece a Feuerbach, que fue el primero en caracterizar la filosofía
como empirismo especulativo y místico, y probó esto” (49-50).
“ ‘Siempre volvemos a lo mismo [ ... ] Proudhon
escribe en interés de los proleta-rios. ’15 No escribe en interés de la crítica
infatuada o por algún interés abstracto, forjado por sí mismo,
sino por un interés histórico real, de masa, un
interés que va más allá de la crítica, que llegará hasta la crisis.
Proudhon no escribe sólo en interés de los
proletarios; él mismo es un proletario, un ouvrier16. Su obra es un manifiesto
científico del proletariado francés, y por ello posee una significación
histórica muy distinta a la de la chapucería literaria
* Marx cita
a Edgar.
* Obrero.
(Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
de un crítico crítico” (52-53).
24
“El deseo de Proudhon de suprimir el no tener y el
antiguo modo de tener, es exactamente idéntico a su deseo de suprimir la
relación prácticamente alienada del hombre con su esencia objetiva, de suprimir
la expresión político-económica de la auto- alienación humana. Pero como su
crítica de la economía política está todavía sujeta por las premisas de la
economía política, la reapropiación del mundo objetivo es concebida aún en la
forma político-económica de posesión.
“En verdad Proudhon no opone —como la crítica
crítica pretende que lo ha he-cho— el tener al no tener, sino la posesión al
antiguo modo de tener, a la propie-dad privada. Declara que la posesión es una
‘función social’. Pero en una función, el ‘interés’ no se dirige a la
‘exclusión’ de otro, sino a poner en marcha y realizar mis propias fuerzas, las
fuerzas de mi ser.
“Proudhon no logró dar a este pensamiento un
desarrollo adecuado. El concepto de ‘posesión igual’ es político-económico, y
por lo tanto es todavía una expresión alienada del principio de que el objeto,
como ser para el hombre, como ser objetivo del hombre, es al mismo tiempo la
existencia del hombre para otros hombres, su relación humana con otros hombres,
la conducta social del hombre en relación con el hombre. Proudhon suprime la
alienación político-económica dentro de la alie-nación político económica” (54-55).
Este pasaje
es sumamente característico, porque muestra cómo enfocó Marx la idea
fundamental de todo su “sistema”, sit venia verbo17, a saber: el concepto de
las relaciones sociales de producción. ]
Como detalle, puede señalarse que en la pág. 64
Marx dedica cinco líneas al hecho de que la “crítica crítica” traduce maréchal
por “Marschall” en lugar de “Hufsch-mied”18.
25
Muy interesantes son las págs. 65 -67 (Marx se
acerca a la teoría del valor según el trabajo); págs. 70-71 (Marx responde a la
acusación de Edgar, de que Proudhon se embrolla al decir que el obrero no puede
volver a comprar su producto); págs. 71 -72 y 72- 73 (el socialismo
especulativo, idealista, “etéreo” [äterisch] y socia-lismo y comunismo “de
masa”).
Pág. 76 (Primer párrafo del § 1: Feuerbach
desentrañó misterios reales; Szeliga6 — viceversa. )
Pág. 77. (Último párrafo: anacronismo de la
relación ingenua entre pobres y ricos:
“si le riche le savait!” 19
Págs. 79 - 85 (Todas estas 7 páginas en extremo
interesantes. Esto es el § 2. “El misterio de la construcción especulativa”,
crítica de la filosofía especulativa, con el conocido ejemplo de la fruta —der
Frucht— crítica orientada directamente contra Hegel . Aquí también está la
observación en extremo interesante de que Hegel da “muy a menudo”, dentro de la
exposición especulativa, una exposición real, que engloba la cosa misma, die
Sache selbst. )
Págs. 92, 93- observaciones FRACMENTARIAS contra la
Degradierung der
* Valga la
expresión. (Ed. )
* Mariscal
en lugar de herrero. (Ed. )
¡Si el rico
lo supiera! (Ed. ) )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
Sinnlichkeit20.
26
Pág. 101. “Él [Szeliga] no puede... ver que la
industria y el comercio fundan reinos universales muy distintos del
cristianismo y la moral, la felicidad familiar y el bie-nestar burgués. ”
Pág. 102. (Final del primer párrafo: mordaces
observaciones sobre la significa-ción de los notarios en la sociedad moderna
... “El notario es el confesor lego. Es un puritano de profesión, y Shakespeare
dice que ‘la honradez no es una puri-tana’7. Al mismo tiempo es un alcahuete,
para todo fin posible, el que dirige las intrigas y los enredos burgueses”. )
Pág. 110. Otro ejemplo de burla acerca de la
especulación abstracta: la “construc-ción” de cómo el hombre se convierte en
amo de las bestias; “la bestia” (das Tier), como abstracción, se trasforma de
león en perro faldero, etc.
Pág. 111. Pasaje característico respecto de Eugène
Sue21: debido a su hipocresía ante la burguesía, idealiza moralmente a la
grisette, eludiendo su actitud ante el matrimonio, su “ingenua” vinculación con
el étudiant o el ouvrier. “Precisamente por esa relación, ella [la grisette]
constituye un contraste verdaderamente hu-mano con la esposa del burgués,
mojigata, de corazón mezquino, egoísta, y con todo el círculo de la burguesía,
es decir, el círculo oficial. ”
Pág. 117. “La masa” del siglo xvi y la del XIX eran
diferentes “von vorn herein”22. Págs. 118-121. Este pasaje (en el capítulo VI:
“La crítica crítica absoluta, o la crí-tica crítica en la persona del señor
Bruno”. 1) Primera campaña de la crítica ab-soluta, a) “El espíritu” y “La
masa”) es en extremo importante: crítica de la opinión según la cual la
historia se malogró debido al interés de la masa por ella y a su confianza en
la masa, que se conformó con una comprensión “superficial” de la “idea”.
Por lo tanto, si la crítica absoluta condena algo
como superficial’, es simplemente a toda la historia anterior, cuyas acciones e
ideas fueron las de las ‘masas’. Re-chaza la historia de la masa para
remplazaría por la historia crítica (véanse los artículos del señor Jules
Faucher sobre las cuestiones del día en Inglaterra23)”. (119)
“La ‘idea siempre se puso en ridículo en la medida en
que fue distinta del NB
interés ’.
Es fácil entender, por otra parte, que todo ‘interés’ de masa que
‘
se impone históricamente, cuando aparece por
primera vez en escena va
mucho más allá de sus límites reales en la ‘idea’ o
la ‘re presentación y se confunde
con el interés humano en general. Esta ilusión constituye lo
que Fourier denomina
el tono de cada época histórica” (119); la ilustración
de ello está en el ejemplo de
la Revolución Francesa (119-120) y de las conocidas
palabras (120 in fine):
*
Degradación de la sensualidad. (Ed. )
Se refiere a
la novela de Eugène Sue Les mystères de Varis, escrita en el espíritu del
sentimentalismo filantró-pico pequeñoburgués; la novela se publicó en París en
1842-1843 y gozó de amplia popularidad en Francia y en el extranjero; en 1844
fue traducida al ruso.
* “Desde el
comienzo. ” (Ed. )
Se refiere a
la novela de Eugène Sue Les mystères de Varis, escrita en el espíritu del
sentimentalismo filantró-pico pequeñoburgués; la novela se publicó en París en
1842-1843 y gozó de amplia popularidad en Francia y en el extranjero; en 1844
fue traducida al ruso. 25.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
“Con la amplitud de la acción histórica aumentarán,
pues, las dimensio- NB
nes de la masa que ejecuta esa acción. ”
Hasta qué punto es tajante la división que
establece Bauer entre Geist24
y Masse25 lo muestra esta frase, atacada por Marx:
“En la masa, y no en otra parte, hay que buscar el verdadero enemigo del
espíritu” (121)26:
Marx replica a esto diciendo que los enemigos del
progreso son productos dota-dos de existencia independiente (verselbständigten)
de la autohumillación de la masa, pero no productos idea les, sino materiales,
que existen en forma extrín-seca. El periódico de Loustalot27 28 tenía ya en
1789 la divisa:
Les grands ne nous paraissent grands
Que parce que nous sommes à genoux.
¡Levons-nous! 29
27
Pero para ponerse de pie (122), dice Marx, no basta
hacerlo en el pensamiento, en la idea.
“La crítica absoluta por lo menos ha aprendido de
la Fenomenología de Hegel30 el arte de convertir las cadenas reales, objetivas,
que existen fuera de mí, en cadenas meramente ideales, mera mente subjetivas,
que existen meramente en mí, y, por consiguiente, de convertir todas las luchas
exteriores, palpables, en luchas de ideas puras” (122).
De esta manera es posible demostrar, dice Marx
irónicamente, la armonía prees-tablecida entre la crítica crítica y la censura,
presentar al censor, no como un ver-dugo policial (Polizeischerge), sino como
mi propio sentido personificado del tacto y la moderación.
Preocupada por su “Geist”, la crítica absoluta no
investiga si la frase, el autoen-gaño y la falta de meollo (Kernlosigkeit), no
están en las propias pretensiones va-nas (windigen) de ese “Geist”.
“Lo mismo ocurre con el ‘progreso’. A pesar de las
pretensiones de ‘progreso’ se observan continuas regresiones y movimientos
circulares. Lejos de sospechar que la categoría ‘progreso’ es totalmente vacía
y abstracta, la crítica absoluta, por el contrario, es lo bastante ingeniosa
como para reconocer el ‘progreso’ como abso-luto, a fin de explicar la
regresión suponiendo un ‘adversario personal’ del pro-greso, la masa”
(123-124).
“Todos los escritores comunistas y socialistas
partieron de la observación de que,
* Espíritu.
(Ed. )
* Masa. (Ed.
)
Se cita aquí
el artículo de B. Bauer "Obras recientes sobre el problema judío”,
publicado en el número I de Allgemeine Literatur-Zeitung (diciembre de 1843):
este artículo fue la respuesta de Bauer a la crítica de su libro Die Judenfrage
(“ El problema judío” ), 1843.
* * * * Así en el original. (Ed. )
Periódico de
Loustallot: semanario Rèvolutions de Paris que apareció en París de julio de
1789 a febrero de 1794. Hasta setiembre de 1790 fue redactado por el periodista
demócrata Elisée Loustallot.
* Los
grandes sólo nos parecen grandes Por que estamos de rodillas. ¡Pongámonos de
pie! (Ed. )
Se refiere a
la obra de G. W. F. Hegel Phanomenologie des Geistes ("Fenomenología del
espíritu” ), cuya pri-mera edición apareció en 1807. Cuando Marx escribió La
Sagrada Familia utilizó el tomo II de la 2. edición de las Obras de Hegel
(Berlín, 1841). Se trata de la primera gran obra de Hegel, en la que expone su
sistema filo-sófico, v que Marx denominó 'la verdadera fuente y secreto de la
filosofía hegeliana”. La Fenomenología del espíritu fue traducida por primera
vez al ruso en 1913: en 1959, las obras de Hegel se publicaron en una nueva
traducción.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
por una parte, incluso los actos brillantes más
favorables parecen no dar resulta-dos brillantes, terminar en trivialidades, y
por otra parte, todos los progresos del espíritu han sido hasta ahora progresos
contra la masa de la humanidad, que la empujaron a una situación cada vez más
deshumanizada. Por lo tanto, declaraban (véase Fourier) que ‘el progreso’ es
una frase abstracta, insuficiente; suponían (véase Oteen, entre otros) una
falla fundamental en el mundo civilizado; por eso sometieron los fundamentos
reales de la sociedad contemporánea a una crítica incisiva.
28
Esa crítica comunista tuvo inmediatamente su
contraparte en la práctica en el movimiento de la gran masa, en oposición a la
cual había tenido lugar el desarro-llo histórico anterior. Es preciso haber
conocido la estudiosidad, el ansia de saber, la energía moral y el incesante
impulso de desarrollo de los obreros ingleses y francesas, para poder formarse
una idea de la nobleza humana de este movi-miento” (124-125).
“¡Qué enorme superioridad sobre los escritores
comunistas es no haber indagado los orígenes de la falta de espíritu, la
indolencia, la superficialidad y la presuntuo-sidad, sino haberlas denunciado
moralmente, revelándolas como lo contrario del espíritu, del progreso!” (125).
“Sin embargo, la relación ‘espíritu y masa’ tiene,
además, un sentido oculto, que se revelará por completo en el curso del
razonamiento. Aquí sólo lo menciona-mos. Esa relación descubierta por el señor
Bruno no es, en realidad, más que la culminación críticamente caricaturesca de
la concepción hegeliana de la historia, la cual, por su parte, no es más que la
expresión especulativa del dogma cristiano-germano de la antítesis entre
espíritu y materia, entre Dios y el mundo. Esta antí-tesis se expresa en la historia,
en el propio mundo humano, en forma tal que unos pocos individuos elegidos como
el espíritu activo se oponen al resto de la huma-nidad como masa sin espíritu,
como materia” (126).
Y Marx señala que la concepción de la historia
(Geschicht- sauffaussung) de Hegel presupone un espíritu abstracto y absoluto,
cuya encamación es la masa. Parale-lamente a la doctrina de Hegel se
desarrollaba en Francia la teoría de los doctri-narios31 (126), que proclamaban
la soberanía de la razón en oposición a la sobe-ranía del pueblo, a fin de
excluir a la masa y gobernar solos (allein).
Hegel es “culpable de una doble inconsecuencia”
(127): 1) aun cuando declara que la filosofía es el ser del espíritu absoluto,
no declara a éste el espíritu del in-dividuo filosófico; 2) sólo en apariencia
(nur zum Schein), sólo post festum32, sólo en la conciencia, hace del espíritu
absoluto el creador de la historia.
Bruno suprime esta inconsecuencia: declara que la
crítica es el espíritu absoluto y el creador de la historia en los hechos.
“Por un lado está la masa, como el elemento
material de la historia, pasivo, sin espíritu, a-histórico; por el otro, el
espíritu, la crítica, el señor Bruno y compañía, como el elemento activo del
cual surge toda acción histórica. El acto de trasfor-mación de la sociedad se
reduce a la labor cerebral de la crítica crítica” (128).
Doctrinarios:
miembros de un grupo político burgués en Francia, durante el período de la
Restauración (1815-1830), Monárquicos constitucionalistas y enemigos del
movimiento democrático y revolucionario, tra-taban de organizar en Francia un
bloque de la burguesía y la nobleza según el modelo inglés. Los doctrinarios
más conocidos fueron el historiador F. Guizot y el filósofo P. P.
Royet-Collard.
* Después de
los hechos. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
29
Marx aduce como primer ejemplo de las “campañas de
la crítica absoluta contra la masa” la actitud de Bruno Bauer hacia el
Judenfrage, y se refiere a la refutación de Bauer en Deutsch- Franzosische
Jahrbücher33.
“Una de las principales ocupaciones de la crítica
absoluta consiste ante todo en dar a todos los problemas del día su
planteamiento correcto. Porque, desde luego, no responde a los problemas
reales, sino que los sustituye subrepticiamente por otros completamente
distintos... Así ha desfigurado también el “problema judío” en forma tal que no
le fue necesario investigar la emancipación política, que es el contenido de
ese problema, sino que pudo conformarse, en cambio, con una crí-tica de la
religión judía y una descripción del Estado cristiano-germano.
“Este método es también, como todas las
originalidades de la crítica absoluta, la repetición de una treta verbal
especulativa. La filosofía especulativa, en particular la filosofía de Hegel,
debía trasladar todos los problemas de la forma del sentido común a la forma de
la razón especulativa y convertir el problema real en un pro-blema especulativo
para poder resolverlo. Después de haber desfigurado mis pro-blemas y después de
poner, como en el cate cismo, sus propios problemas en mis labios, la filosofía
especulativa podía por supuesto, también como en el catecismo, tener su
respuesta preparada para cada uno de mis problemas” (134-135).
En el § 2a, escrito por Engels (... “la ‘crítica’ y
‘Feuerbach'. Condenación de la filo-sofía”... ), págs. 138-142, encontramos
elogios calurosos a Feuerbach. A propósito de los ataques de la “crítica”
contra la filosofía, de cómo opone a ella (a la filosofía) la riqueza real de
las relaciones humanas, “el enorme contenido de la historia”, “la significación
del hombre”, etc. , etc. , hasta la frase: “el misterio del sistema revelado”,
Engels dice:
“¿Pero quién, pues, reveló el misterio del
‘sistema? Feuerbach. ¿Quién aniquiló la dialéctica de los conceptos, la guerra
de los dioses, sólo conocida por los filósofos? Feuerbach. ¿Quién sustituyó la
vieja mezcolanza y la autoconciencia infinita no, es cierto, por ‘la
significación del hombre’ — ¡como si el hombre tuviese otra sig-nificación que
la de ser hombre!—, pero por ‘el hombre’? Feuerbach, y solamente Feuerbach. E
hizo más. Desde hace ya mucho tiempo suprimió las mismas catego-rías que la
‘crítica’ esgrime ahora: la riqueza real de las relaciones humanas, el enorme
contenido de la historia, la lucha de la historia, la lucha de la masa contra
el espíritu, etc. , etc.
30
“Una vez que el hombre es concebido como la
esencia, como la base de toda acti-vidad y de todas las situaciones humanas,
sólo la ‘crítica’ puede inventar nuevas categorías y volver a trasformar al
hombre en una categoría y en el principio de toda una serie de categorías, como
lo hace ahora. Es cierto que al hacerlo así em-prende el único camino hacia la
salvación que le queda a la atemorizada y perse-guida inhumanidad teológica. La
historia no hace nada, ‘no posee enormes rique-zas’, ‘no libra batallas’. Es el
hombre, y no la ‘historia’, el hombre real y vivo, el que hace todo eso, el que
posee todo y lucha por todo; la ‘historia’ no es, por así de-cirlo, una persona
aparte que se sirve del hombre como medio para realizar sus propios fines; la
historia no es más que la actividad del hombre que persigue sus fines. Si la
crítica absoluta, después del brillante razonamiento de Feuerbach, aún
Los
conceptos expuestos por Bruno Bauer en su libro Die Judenfrage (1843) son
refutados por Marx en su artículo “ Zur Judenfrage” (“ Sobre el problema
judío”), publicado en Deutsch-Franzosische Jahrbücher en 1844.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
se atreve a reproducir todos esos trastos viejos en
una forma nueva”... (139- 140), etc. , entonces, dice Engels, ese solo hecho
basta para apreciar la ingenuidad crí-tica, etc.
Y después de esto, a propósito de la oposición de
espíritu y “materia” (la crítica llama materia a la masa), Engels dice:
“¿Entonces la crítica absoluta no es auténticamente
cristiano- germana? Después que la antigua contradicción entre el
espiritualismo y el materialismo ha sido combatida a fondo en todo sentido y
superada de una vez por todas por Feuer-bach, la crítica’ la convierte de nuevo
en un dogma fundamental en su forma más repugnante y da la victoria al
‘espíritu cristiano -germano’” (141).
A propósito de las palabras de Bauer: “Los judíos
están en la actualidad emanci-pados en la medida en que han avanzado en la
teoría; son libres en la medida en que quieren ser libres”
(142)34, Marx dice:
“Esta tesis nos permite medir inmediatamente el
abismo crítico que separa el co-munismo y el socialismo profanos de masa, del
socialismo absoluto. La primera tesis del socialismo profano rechaza como una
ilusión la emancipación exclusiva-mente en el plano de la teoría y exige para
la libertad real, aparte de la ‘voluntad’ idealista, condiciones muy tangibles,
muy materiales. ¡Cuán baja es ‘la masa’ , en comparación con la santa crítica,
la masa que cree necesarias trasformaciones materiales, prácticas, solamente
para conquistar el tiempo y los medios requeri-dos para ocuparse de ‘la
teoría’!” (142).
31
continuación
(págs. 143-167), la más tediosa e increíble mente puntillosa crí-tica de la
Gaceta literaria, una especie de comentario literal de un tipo “demole-dor”.
Absolutamente nada de interesante.
Final del § ((b) El problema judío Nº II. Págs.
142-185). Las páginas 167-185 ofre-cen una interesante respuesta de Marx a
Bauer por la defensa que éste hace de su libro Judenfrage, criticado en los
Deutsch-Franzosische Jahrbücher (a los que Marx se refiere constantemente).
Marx subraya aquí con fuerza y claridad los principios fundamentales de toda su
concepción del mundo.
“Los problemas religiosos de la actualidad tienen
en nuestros días una significa-ción social” (167); esto ya fue señalado en los
Deutsch- Franzosische Jahrbücher. Éstos caracterizaban “la situación real de
los judíos en la sociedad burguesa de hoy”. “El señor Bauer explica a los
judíos reales por la religión judía, en lugar de explicar el misterio de la
religión judía por los judíos reales”
(167-168). El señor Bauer no sospecha que “el
judaísmo real, temporal, y por con-siguiente también el judaísmo religioso, es
constante mente generado por la vida burguesa actual y encuentra su desarrollo
definitivo en el sistema monetario”.
En los Deutsch-Franzosische Jahrbücher se señaló
que el desarrollo del judaísmo debe ser buscado “en la práctica comercial e
industrial”, que el judaísmo práctico “es la práctica perfecciona da del propio
mundo cristiano” (169).
Se cita aquí
el segundo artículo de B. Bauer “ Obras recientes sobre el problema judío”,
publicado en el nú-mero IV de Allgemeine Literatur- Zeitung (marzo de 1844).
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
“Se ha demostrado que la tarea de suprimir la
esencia del judaísmo es en verdad la tarea de suprimir el judaísmo en la
sociedad burguesa, de suprimir la inhuma-nidad de la práctica actual de la
vida, cuya cima es el sistema monetario” (169).
Al reclamar la libertad, el judío reclama algo que
en modo alguno contradice la libertad política (172): es una cuestión de
libertad política.
“Se le ha demostrado al señor Bauer que dividir al
hombre en ciudadano no reli-gioso y en individuo particular religioso no es de
ningún modo contrario a la emancipación política” (172).
32
Y a continuación de lo anterior:
“Se le ha demostrado que así como el Estado se
emancipa de la religión al eman-ciparse de la religión de Estado y al dejar la
religión confiada a sí misma dentro de la sociedad civil, así el individuo se
emancipa políticamente de la religión al con-siderarla, no ya como un asunto
público, sino como un asunto privado. Se le ha demostrado, por último, que la
actitud terrorista de la Revolución Francesa hacia la religión, lejos de
refutar esta concepción, la confirma” (172).
Los judíos anhelan los allgemeine Menschenrechte
35.
“En los Deutsch-Franzosische Jahrbücher se ha
explicado al señor Bauer que esa “humanidad libre” y su ‘reconocimiento’ no son
más que el reconocimiento del egoista individuo civil y del movimiento
desenfrenado de los elementos espiritua-les y materia les que son el contenido
de su situación en la vida, el contenido de la vida civil de hoy; que los
Derechos del Hombre no liberan, pues, al hombre de la religión, sino que le dan
libertad de religión; que no lo liberan de la propiedad, sino que le dan libertad
de propiedad; que no lo liberan de la suciedad de la ga-nancia, sino que le dan
libertad de elegir un medio de subsistencia.
“Se le ha demostrado que el reconocimiento de los
Derechos del Hombre por el Es-tado moderno no significa más que el
reconocimiento de la esclavitud por él Estado antiguo. En realidad, así como la
base natural del Estado antiguo era la esclavitud, la del Estado moderno es la
sociedad civil, el hombre de la sociedad civil, es decir, el hombre
independiente, vinculado con otros hombres sólo por los lazos del in-terés
privado y de la inconciente necesidad natural, el esclavo del trabajo por la
ganancia y de su propia necesidad egoísta así como de la de los demás. El
Estado moderno, cuya base natural es esa, la ha reconocido como tal en los
Derechos uni-versales del Hombre”36 (175).
“El judío tiene tanto más derecho al reconocimiento
de su ‘humanidad libre’” por “cuanto “la libre sociedad burguesa’ es de
carácter absolutamente comercial y ju-dío, y por cuanto el judío es un eslabón
necesario en ella” (176).
Hegel ya sabía que los “Derechos del Hombre” no son
innatos, sino que surgen históricamente (176).
33
Al señalar las contradicciones del
constitucionalismo “la crítica” no las generaliza
* Derechos
universales del Hombre. (Ed. )
Derechos
universales del Hombre: principios proclamados en la “Declaración de los
derechos del hombre y del ciudadano”, elaborados por la Asamblea Constituyente
de Francia en los comienzos de la revolución bur-guesa y aprobados por la misma
el 26 de agosto de 1789. La filosofía de la Ilustración francesa fue la fuente
ideológica de esa “Declaración”.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
(fasst nicht den allgemeinen Widerspruch des
Constitutionalismus37) (177-178). Si lo hubiese hecho, habría pasado de la
monarquía constitucional al Estado re-presentativo democrático, al Estado
moderno perfecto (178).
La actividad industrial no es abolida por la
abolición de los privilegios (de las cor-poraciones, gremios); por el
contrario, se desarrolla con más fuerza. La propiedad de la tierra no es
abolida por la abolición de los privilegios de los terratenientes, “sino que,
antes bien, su movimiento universal sólo comienza con la abolición de sus
privilegios y mediante la libre división y la libre enajenación de la tierra”
(180).
El comercio no es abolido por la abolición de los
privilegios comerciales, sino que sólo en ese momento se convierte auténtica
mente en comercio libre; lo mismo sucede con la religión: “La religión sólo se
despliega en su universalidad práctica allí donde no existe religión
privilegiada (se recuerda a Estados Unidos de Norte-américa)”.
... “Precisamente la esclavitud de la sociedad
burguesa es en apariencia la mayor libertad” ... (181).
A la disolución (Auflösung) (182) de la existencia
política de la religión (abolición de la Iglesia del Estado), de la propiedad
(abolición de la limitación electoral se-gún la propiedad), etc. , corresponde
su “vida más vigorosa, que ahora obedece tranquila mente a sus propias leyes y
se despliega en todo su alcance”.
La anarquía es la ley de la sociedad burguesa
emancipada de los privilegios (182-183).
... C ) BATALLA CRÍTICA CONTRA LA REVOLUCION
FRANCESA
“Las ideas —Marx cita a Bauer— que la Revolución
Francesa originó no llevaron, sin embargo, más allá del orden que ella quería
suprimir por la fuerza.
“Las ideas jamás pueden llevar más allá de un
antiguo orden mundial, sino sólo más allá de las ideas del antiguo orden
mundial. Las ideas no pueden realizar nada en absoluto. Para la realización de
las ideas hacen falta hombres que dispongan de cierta fuerza práctica” (186).
34
La Revolución Francesa originó las ideas del
comunismo (Babeuf), que, desarro-lladas en forma consecuente, contenían la idea
de un nuevo Weltzustand 38.
A propósito de la manifestación de Bauer de que el
Estado debe mantener refre-nados a los átomos egoístas sueltos, Marx dice (188
-189) que los miembros de la sociedad burguesa, en rigor, de ningún modo son
átomos, sino que sólo se imagi-nan serlo, pues no se satisfacen a sí mismo como
los átomos, sino que dependen de otras personas, sus necesidades les imponen
continuamente esa dependencia. “Por lo
tanto, la necesidad natural, las propiedades humanas esenciales, por alie-nadas
que puedan parecer, y el interés son los que mantienen unidos a los
* No
entiende la contradicción general del constitucionalismo, (Ed).
* Orden
mundial. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
miembros de la sociedad civil; su vínculo real es
la vida civil, y no la vida política...
Sólo la superstición política imagina aún hoy que
la vida civil debe ser mantenida unida por el Estado, cuando en realidad, por
el contrario, el Estado es mantenido unido por la vida civil” (189).
Robespierre, Saint-Just y su partido sucumbieron
porque con fundieron la anti-gua sociedad de democracia realista, basada en la
esclavitud, con el moderno Es-tado representativo, de democracia
espiritualista, basado en la sociedad bur-guesa. Antes de su ejecución, Saint-
Just señaló el cuadro (Tabelle, ¿un cartel? col-gado) de los Derechos del
Hombre, y dijo: “C’est pourtant moi qui ai fait cela” 39. “Ese mismo cuadro
proclamaba los derechos de un hombre que no puede ser el hombre de la antigua
república, del mismo modo que sus relaciones económicas e industriales no son
las de la antigüedad’ (192).
Lo que se convirtió en presa de Napoleón en el 18
Brumario40 no fue el movi-miento revolucionario, sino la burguesía liberal.
Después de la caída de Robespierre, bajo el
Directorio, comienza la realización prosaica de la sociedad burguesa: Sturm und
Drarig41 de la empresa comercial, vértigo (Taumel) de la nueva vida burguesa;
“la verdadera ilustración de la tierra de Francia, cuya estructura feudal había
sido aplastada por el martillo de la revo-lución y que. en su primer entusiasmo
febril los numerosos nuevos propietarios someten ahora a un cultivo total; los
primeros movimientos de una industria que se había liberado: he ahí algunas de
las señales de vida de la recién nacida socie-dad burguesa” (192 -193).
35
CAPÍTULO VI. — LA CRÍTICA CRÍTICA ABSOLUTA O LA
CRÍTICA CRÍTICA EN LA PERSONA DEL SEÑOR BRUNO
... 3) TERCERA CAMPAÑA DE LA CRITICA ABSOLUTA...
BATALLA
CRÍTICA CONTRA EL MATERIALISMO FRANCÉS (195-211)
[[ Este capítulo (§ d de la parte 3 del capítulo
VI) es uno de los más valiosos del libro. Aquí no hay en absoluto una crítica
literal, sino una exposición totalmente positiva. Es un breve es bozo de la
historia del materialismo francés. Aquí debería-mos citar todo el capítulo,
pero me limitaré a un breve resumen del contenido. ]] La Ilustración francesa
del siglo XVIII y el materialismo francés no fueron sólo una lucha contra las
instituciones políticas existentes, sino también una lucha abierta contra la metafísica
del siglo XVII, en particular contra la metafísica de Descartes, Malebranche,
Spinoza y Leibniz. “Se opuso la filosofía a la metafísica, del mismo modo que
Feuerbach, en su primer ataque decidido contra Hegel,
* “Y sin
embargo fui yo quien hizo eso. ” (Ed. )
* El 18
Brumario (9 de noviembre de 1799), día del golpe de Estado de Napoleón
Bonaparte, que derribó al Directorio y estableció su propia dictadura. (Ed. )
****
Tormenta e impulso. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
opuso la filosofía sobria a la especulación ebria”
(196).
La metafísica del siglo XVII, derrotada por el
materialismo del siglo XVIII tuvo su victoriosa y sustancial (gehaltvolle)
rehabilitación en la filosofía alemana, espe-cialmente en la filosofía
especulativa alemana del siglo XIX. Hegel, en forma ma-gistral, la unió a toda
la metafísica y al idealismo alemán, y fundó ein me-taphysisches Universalreich
42. A esto siguió de nuevo “el ataque a la meta física especulativa y a la
metafísica en general. Ésta será derrotada para siempre por el materialismo,
que ahora ha sido perfeccionado por el trabajo de la propia espe-culación y
coincide con el humanismo. Así como Feuerbach representó, en el te-rreno
teórico, al materialismo coincidente con el humanismo, el socialismo y el
comunismo inglés y francés lo representaron en el terreno práctico” (196-197).
36
Hay dos tendencias del materialismo francés: 1) la
que pro viene de Descartes; 2) la que proviene de Locke. Esta última miindet
direkt in den Socialisrnus43 (197). La primera, el materialismo mecanicista, se
convierte en la ciencia natural fran-cesa.
Descartes, en su física, declara que la materia es
la única sustancia. El materia-lismo mecanicista francés toma la física de
Descartes y rechaza su metafísica. “Esta escuela comienza con el médico Leroy
44, llega a su apogeo con el médico Cabanis, y su centro es el médico
Lamettrie" (198).
Todavía vivía Descartes cuando Leroy trasladó al
hombre la estructura mecánica de los animales y declaró que el alma era un modo
del cuerpo, y las ideas, movi-mientos mecánicos (198). Leroy creía incluso que
Descartes había ocultado su verdadera opinión. Descartes protestó.
A fines del siglo XVIII Cabanis perfeccionó el
materialismo cartesiano en su obra Rapports du physique et du moral de
l’homme45.
Desde el comienzo mismo la metafísica del, siglo
XVII tuvo su adversario en el materialismo. Descartes, en Gassendi, el
restaurador del materialismo epicúreo 46; en Inglaterra, Hobbes.
Voltaire (199) señalaba que la indiferencia de los
franceses del siglo XVIII hacia las disputas de los jesuitas y otros se debía
no tanto a la filosofía como a las espe-culaciones financieras de Law. El
movimiento teórico hacia el materialismo se ex-plica por la Gestaltung47
práctica de la vida francesa de entonces. Las teorías
* Un reino
metafísico universal. (Ed. )
* Desemboca
directamente en el socialismo. (Ed. )
* Así en el
original. (Ed. )
*
Materialismo cartesiano: materialismo de los discípulos de Des cartes (de la
forma latina de su nombre, Cartesius). El libro indicado, Bapports du physique
et du moral de l’homme (“Relaciones de lo físico y lo espiritual en el
hambre”), de P. J. G. Cabanis, se publicó en París en 1802. (Ed. )
Materialismo
epicúreo: doctrina de Epicuro, filósofo materialista griego de los siglos
IV-III a. n. e. , y de sus continuadores. Partía del reconocimiento de la
unidad material del mundo, de “la existencia de las cosas fuera de la
conciencia del hombre y con independencia de ella” (véase el presente tomo,
pág. 259). La doctrina mate-rialista de Epicuro, ampliamente di fundida en el
mundo antiguo, fue más tarde sometida a una acerba crítica por la Iglesia
cristiana y la filosofía idealista. Pierre Gassendi restableció en la época
moderna los conceptos materialistas de Epicuro en el terreno de la física y la
ética, reconoció como él que en la realidad sólo existen los átomos y el vacío,
y demostró la eternidad y la infinitud del espacio y del tiempo. No obstante,
fue un mate-rialista inconsecuente, pues suponía que los átomos fueron creados
por Dios y que su número es limitado. En su tesis para el doctorado Marx
escribió que Gassendi pro curaba “conciliar su conciencia católica con sus
co-nocimientos paganos, a Epicuro con la Iglesia”. 36.
*
Organización. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
materialistas correspondían a la práctica
materialista.
La metafísica del siglo XVII (Descartes, Leibniz)
estaba todavía vinculada con un contenido positivo (positiven). Realizó
descubrimientos en matemáticas, en fí-sica, etc. En el siglo XVIII las ciencias
positivas se separaron de ella y la metafísica war fad geworden 48.
37
En el año en que murió Malebranche nacieron
Helvecio y Condillac (199-200). Pierre Bayle minó teóricamente la metafísica
del siglo xvii con su arma: el escep-ticismo49. Refutó principalmente a Spinoza
y Leibniz. Proclamó la sociedad atea. Fue, según las palabras de un escritor
francés, “el último metafísico en el sentido de la palabra en el siglo XVII y
el primer filósofo en el sentido de la palabra en el siglo XVIII” (200 -201).
Esta refutación negativa exigía un sistema positivo
antimetafísico. Lo propor-cionó Locke.
El materialismo es hijo de Gran Bretaña. Ya su
escolástico Duns Scotus había plan-teado el interrogante: “si la materia no
podría pensar”. Era nominalista. El nomi-nalismo50 es en general la primera
expresión del materialismo.
El verdadero fundador del materialismo inglés fue
Bacon. (“Entre las propiedades innatas de la materia, el movimiento es la
primera y más importante, no sólo como movimiento mecánico y matemático, sino,
más aun, como impulso, como espíritu vital, como tensión, como tormentos [Qual]
... de la materia” 202).
“En Bacon, su primer creador, el materialismo
encierra toda vía en sí, en forma ingenua, el germen de un desarrollo total. La
materia sonríe al hombre en su con-junto con poético esplendor sensual. ”
En Hobbes el materialismo se torna unilateral,
menschenfeindlich, mechanisch51.
* Se tomó
insípida. (Ed. )
Escepticismo
(del griego “miro en tomo”, “examino”; en sentido figurado “recapacito”,
“dudo”): el papel que desempeñó en la historia de la filosofía fue variando de
acuerdo con los intereses de clase que reflejaba. Surgió como escuela
filosófica especial en el período de crisis de la sociedad esclavista en la
antigua Grecia, en los siglos IV-III a. n. e. Su fundador fue Pirrón, siendo
sus representantes más notables Enesidemo y Sexto Empírico (véase el presente
tomo, págs. 263-267). El escepticismo antiguo estaba orientado contra la línea
materialista en el desarrollo de la filosofía.
En la época del Renacimiento, los filósofos
franceses Michel Montaigne, Pierre Charron y Pierre Bayle se apo-yaron en el
escepticismo para combatir la escolástica medieval y la Iglesia. Blas Pascal,
por el contrario, orienta el escepticismo contra el conocimiento racional, y
llega a una defensa de la religión cristiana basándose en la sensación.
En el siglo XVIII el escepticismo resurge en el
agnosticismo de David Hume y Emmanuel Kant; Gotlob Erast Schulze intenta
modernizar el escepticismo antiguo (Enesidemo). El nuevo escepticismo, a
diferencia del de la antigüedad, declara imposible el conocimiento científico.
La argumentación del escepticismo fue utilizada por los machistas, los neo-
kantianos y los representantes de otras escuelas filosóficas de mediados del
siglo XIX y principios del xx. Lenin calificó al escepticismo burgués de moda
“de muerto y mortífero escolasticismo”, y señaló que su carácter de clase se
manifiesta en “desesperación al comprobar la imposibilidad de hacer un análisis
científico del presente, negación de la ciencia, tendencia a despreciar toda
generalización, a no querer ver ninguna de las ‘leyes’ del desarrollo
histórico” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XXI, pág. , 101). En la filosofía
burguesa contemporánea el escepticismo sirve a los objetivos de la lucha contra
la consecuente concepción materialista dialéctica del mundo. 37.
Nominalismo
(del latín nomen: nombre, denominación): tendencia de la filosofía medieval que
consideraba los conceptos generales (universales) sólo como nombres de los
objetos singulares, en oposición al “realismo” medieval, el cual sostenía que
los conceptos son primarios respecto de las cosas concretas y existen “en la
realidad”, independientemente de ellas. La lucha entre el nominalismo y el
realismo constituyó una expresión característica de la pugna entre el
materialismo y el idealismo en la filosofía medieval. 37.
*
Misantrópico, mecánico. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
Hobbes sistematizó a Bacon, pero no desarrolló
(begründet) más profundamente el principio fundamental de Bacon: los
conocimientos y las ideas tienen su origen en el mundo de los sentidos
(Sinnenwelt) — pág. 203.
Así como Hobbes suprimió los prejuicios teístas del
materialismo de Bacon, así Collins, Dodwell, Coward, Hartley, Priest ley, etc.
, destruyeron los últimos límites teológicos del sensualismo52 de Locke.
Condillac dirigió el sensualismo de Locke contra la
metafísica del siglo xvii; pu-blicó una refutación de los sistemas de
Descartes, Spinoza, Leibniz y Malebran-che53.
38
Los franceses “civilizaron” (205) el materialismo
de los ingleses.
En Helvecio (que también partió de Locke), el
materialismo adquiere un carácter propiamente francés.
Lamettrie54 es una combinación del materialismo
cartesiano y del materialismo inglés.
Robinet se vincula sobre todo con la metafísica.
“Así como el materialismo cartesiano se convierte
en la ciencia, natural propia-mente dicha, la otra tendencia del materialismo
francés desemboca directamente en el socialismo y el comunismo” (206).
Nada hay más fácil que deducir el socialismo de las
premisas del materialismo (reorganización del mundo de los sentidos; vincular
los intereses privados y pú-blicos; destruir las Geburts- stätten55 del crimen,
etc. ).
Fourier parte directamente de la doctrina de los
materialistas franceses. Los ba-buvistas56 eran materialistas groseros, in
maduros. Bentham basó su sistema en la moral de Helvecio, y Owen toma el
sistema de Bentham como punto de partida para fundar el comunismo inglés. Cabet
lleva de Inglaterra a Francia las ideas co-munistas (es el populárste wenn auch
flachste57 de los representantes del comu-nismo) (208). Los “más científicos”
son Dézamy, Gay y otros, que desarrollaron la doctrina del materialismo como humanismo
real.
En las págs. 209-211 Marx da en una nota (2 páginas
en cuerpo pequeño) extrac-tos de Helvecio, Holbach y Bentham a fin de mostrar
el nexo del materialismo del siglo XIX con el comunismo inglés y francés del
siglo XIX.
De los siguientes parágrafos merece observarse el
pasaje siguiente:
Sensualismo
(del latín sensus): tendencia filosófica cuyos partidarios reconocen como única
base y fuente del conocimiento las sensaciones, las percepciones, las pasiones,
etc. John Locke, en su obra An Essay Concerning Human Understanding (“Ensayo
sobre el entendimiento humano” ) (1690), elaboró la teoría sensualista del
conocimiento, que par tía del principio: “nada hay en el intelecto que no haya
estado antes en las sensaciones". Fueron sensualistas tanto los adeptos
del materialismo (J. Locke, E. B. Condillac, C. A. Helvecio) como del
idea-lismo (G. Ber- keley). Lenin escribió: “Tanto el solipsista, es decir, el
idealista subjetivo, como el materialista, pueden reconocer como fuente de
nuestros conocimientos las sensaciones. Tanto Berkeley como Diderot par-tieron
de Locke” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 132-133). 37.
Se refiere a
la obra de E. B. Condillac Traité des systémes... 1749, cuya traducción al ruso
se publicó en 1938.
* Así en el
original. (Ed. )
* Fuentes.
(Ed. )
*
Babuvistas: partidarios de Graco Babeuf, quien en 1795-1796 dirigió el
movimiento comunista utópico de los “iguales” en Francia. (Ed. )
* Más
popular aunque el más superficial. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
“La disputa entre S trauss y Bauer en cuanto a la
sustancia y la autoconciencia es una disputa dentro de la especulación
hegeliana. En el sistema de Hegel hay tres elementos: la sustancia de Spinoza,
la autoconciencia de Fichte y la unidad hege-liana de las dos, necesaria y
contradictoria: el espíritu absoluto. El primer ele-mento es la naturaleza
metafísicamente disfrazada, en su separación respecto del hombre; el segundo es
él espíritu metafísicamente disfrazado, en su' separación respecto de la naturaleza;
el tercero es la unidad metafísicamente disfrazada de ambos, el hombre real y
la raza humana real” (220), y el parágrafo con la aprecia-ción sobre Feuerbach.
39
“En el dominio de la teología, Strauss expuso con
toda coherencia a Hegel desde él punto de vista de Spinoza, y Bauer hizo lo
mismo desde el punto de vista de Fichte. Ambos criticaron a Hegel en la medida
en que en él cada uno de los dos elementos era falseado por el otro, a la vez
que condujeron cada uno de los elementos a su desarrollo unilateral, y por lo
tanto coherente. Por consiguiente, en su crítica am-bos van más allá de Hegel,
pero ambos se mantienen también en el marco de la especulación de éste, y cada
uno de ellos sólo representa un aspecto de su sistema. Feuerbach fue el primero
que completó y criticó a Hegel desde el punto de vista de Hegel al resolver el
espíritu absoluto metafísico en ‘el hombre real sobre la base de la naturaleza
y el primero que terminó la crítica de la religión al esbozar magis-tralmente
los rasgos básicos generales de la crítica de la especulación de Hegel, y por
consiguiente, de todo tipo de metafísica” (220 -221).
Marx ridiculiza “la teoría de la autoconciencia” de
Bauer por su idealismo (los so-fismas del idealismo absoluto — 222), señala que
es una paráfrasis de Hegel, y cita la Fenomenología de éste y las notas
críticas de Feuerbach (de Philosophie der Zukunft58, pág. 35: Esa filosofía
niega —negiert— “lo materialmente sensible”, del mismo modo que la teología
niega “la naturaleza maculada por el pecado origi-nar).
El capítulo siguiente (VII) comienza una vez más
con una serie de críticas suma-mente tediosa, puntillosa ----[1). Páginas 228-
235]. En el § 2a hay un pasaje in-teresante.
Marx cita de la Gaceta literaria la carta de un
“representante de la masa”, que re-clama el estudio de la realidad, de la
ciencia natural y de la industria (236), y que por tal motivo ha sido injuriado
por la “crítica”:
“¿O [!] cree usted —exclamaron los “críticos”
contra este re presentante de la masa— que el conocimiento de la realidad
histórica ya ha concluido? ¿O [!] co-noce usted un solo período de la historia
que realmente se conozca?”
40
“¿O la crítica crítica —responde Marx— cree haber
llegado siquiera al Nota
comienzo del
conocimiento de la realidad histórica mientras elimina del
movimiento histórico la relación teórica y práctica
del hombre con la na- bene
turaleza, la ciencia natural y la industria? ¿O
cree que conoce en realidad un pe-ríodo cualquiera sin conocer, por ejemplo, la
industria de ese período, el modo de producción inmediato de la vida misma? La
crítica, espiritualista, teológica, sólo conoce, es cierto (por lo menos
imagina conocerlos), los principales hechos
Lenin se
refiere a la obra de L. Feuerbach Grundzatze der Philosophie der Zukunft
(“Principios de la filosofía del futuro”), 1843, que es una continuación de los
aforismos del mismo autor Vorliiufige Thesen zur Reform der Philosophie (“Tesis
preliminares sobre la reforma de la filo- fía” ), 1842, en los que expone los
principios de su filosofía materialista y crítica la filosofía idealista de
Hegel. 39
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
políticos, literarios y teológicos de la historia.
Del mismo modo que separa el pen-samiento de los sentidos, el alma del cuerpo y
a sí misma del mundo, separa la historia de la ciencia natural y de la
industria, y ve el origen de la historia, no en la vulgar producción material
que se realiza sobre la tierra, sino en las brumosas nubes que flotan en el
cielo” (238).
La crítica califica a este representante de la masa
de massen- hafter Matcrialist59 (239).
“La crítica de los ingleses y franceses no es una
personalidad abstracta, preter-natural, fuera de la humanidad: es la actividad
humana real de individuos que son miembros activos de la sociedad, y que como
seres humanos sufren, sienten, pien-san y actúan. Por eso su crítica es al
mismo tiempo práctica; su comunismo es un socialismo en el que se dan medidas
prácticas, tangibles, y en el que no sólo pien-san sino que, más aun, actúan;
es la crítica viva, real, de la sociedad existente, el descubrimiento de las
causas ‘de la decadencia’ ” (244).
[[ Todo el capítulo VII (228-257), aparte de los
pasajes arriba citados, sólo con-tiene las críticas capciosas y parodias más
inverosímiles, repara en las contradic-ciones del más insignificante carácter y
ridiculiza todas y cada una de las tonte-rías de la Gaceta literaria, etc. ]]
En el capítulo VIII (258-333) tenemos un § sobre
“La metamorfosis crítica de un carnicero en perro”, y más adelante sobre Fleur
de Marie60 de Eugène Sue (sin duda, una novela de ese título o la protagonista
de tal o cual novela), con ciertas observaciones de Marx, “radicales” pero
carentes de interés. Quizá sólo sean dig-nas de mención las págs. 285 X —unos
pocos comentarios sobre la teoría penal de Hegel, pág. 296— contra la defensa
de Eugène Sue del sistema de prisión en celdas (Cellularsystem).
41
“Según
Hegel, en la pena el criminal dicta sentencia contra sí mismo. Gans desa-rrolló
con más extensión esta teoría. En Hegel este es el disfraz especulativo del
antiguo jus talionis61, expuesto por Kant como la única teoría jurídica penal.
Para Hegel, el autoenjuiciamiento del criminal es una pura ‘idea’, una
interpretación puramente especulativa del actual código penal empírico. Por eso
deja el modo de aplicación a las respectivas etapas de desarrollo del Estado;
en otras palabras, deja la pena tal como es. Precisamente en eso se muestra más
crítico que su eco crítico. Una teoría penal que al mismo tiempo ve en el
criminal al hombre sólo puede hacerlo en la abstracción, en la imaginación,
precisa mente porque el cas-tigo, la coacción, son contrarios a la conducta
humana. Por lo demás, la realización práctica de tal teoría sería imposible. La
ley abstracta sería sustituida por la arbi-trariedad puramente subjetiva, ya
que en cada caso dependería de los hombres oficiales, ‘honrados y decentes’,
adecuar la pena a la individualidad del criminal. Platón ya había tenido la
perspicacia de ver que la ley debe ser unilateral y hacer abstracción del
individuo. Por el contrario, en las condiciones humanas el castigo no será
realmente otra cosa que la sentencia dictada por el autor del delito contra
*
Materialista de la masa. (Ed. )
* Fleur de
Marie: protagonista de la novela de Eugène Sue Los misterios de París. (Ed. )
* Ley del
talión. (Ed. )
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
sí mismo. No se tratará de convencerlo de que la
violencia exterior, ejercida por otros contra él, es una violencia que ha
ejercido sobre sí mismo. Por el contrario, él verá en otros hombres sus
naturales salvadores de la sentencia que ha pronun-ciado contra sí mismo. En
otras palabras, la relación será exactamente inversa” (285-286).
((Aparentemente, Marx ataca aquí al socialismo
superficial propagado por Eu-gène Sue y que aparentemente fue defendido en la
Gaceta literaria. ))
Marx, por ejemplo, ridiculiza a Sue por el concepto
de la recompensa de la virtud por el Estado, del mismo modo que se castiga el
vicio. (Págs. 300-301 dan incluso ¡un cuadro comparativo de la justice
criminelle y de la justice vertueusel62. )
42
Págs. 305-306: Notas críticas contra la
Fenomenología de Hegel.
Pero Hegel
da a veces en su Fenomenología, a pesar de su teoría, una des-cripción
verdadera de las relaciones humanas.
309: La filantropía como Spiel63 de los ricos
(309-310).
312-313: Citas de Fourier sobre la humillación de
las mujeres, muy notable64 [[contra las moderadas aspiraciones de la “crítica”
y de Rudolf, ¿el héroe de Eu-gène Sue? ]]
“El misterio de esta (305) audacia de Bauer [más
arriba había una cita de Anekdota65] es la ‘Fenomenología’ de Hegel. Dado que
Hegel remplaza aquí al hom-bre por la autoconciencia, la realidad humana más
variada aparece sólo como una forma definida, como una determinación de la
autoconciencia. Pero una simple de-terminación de la autoconciencia es una
‘pura categoría’, un simple ‘pensamiento’ que por lo tanto puede trascender en
el pensamiento ‘puro’ y vencer por el pen-samiento puro.
En la Fenomenología de Hegel las bases materiales,
sensibles, objetivas, de las dis-tintas formas alienadas de la autoconciencia
humana quedan como son. Toda la obra destructiva acaba en la filosofía más
conservadora sic! porque cree haber vencido al mundo objetivo, al mundo de la
realidad sensible, al transformarlo sim-plemente en una cosa de pensamiento’,
en una simple determinación de la auto-conciencia, y por lo tanto puede
disolver al oponente, que se ha vuelto etéreo, en ‘el éter del pensamiento puro’.
Por eso la Fenomenología es del todo coherente al
remplazar toda realidad hu-mana por el ‘saber absoluto’: ‘saber, porque es el
único modo de existencia de la
* ... de la
justicia criminal y de la justicia virtuosa! (Ed. )
* Juego.
(Ed. )
En el pasaje
mencionado, Marx cita las siguientes obras de Ch. Fourier: Théorie des quatre
mouvements et des destinées généráles (“Teoría de los cuatro movimientos y de
los destinos generales”), 1808; Le nouveau monde industriel et sociétaire (“El
nuevo mundo industrial y societario”), 1829, y la Théorie de l’unité
universelle (“Teo-ría de la unidad universal”), 1822. Más adelante Lenin
trascribe estas citas (véase el presente tomo, págs. 43-45).
Lenin se
refiere a Anekdota zur neuesten deutschen Philosophie und Pu- blicistik von
Bruno Bauer, Ludwig Feuerbach, Friedrich Koppen, Karl Nauwerk, Arnol Ruge und
einigen Ungenannten (“ Obras inéditas sobre filo-sofía y publicística alemana
contemporánea de B. Bauer, L. Feuerbach, F. Koppen, K. Nauwerk, A. Ruge y
algunos autores anónimos” ), colección de artículos cuya publicación en
revistas alemanas fue prohibida por la censura; las publicó A. Ruge en 1843, en
Zurich. En esa recopilación aparecieron los primeros artículos de Marx: “Notas
sobre las instrucciones contemporáneas de la censura prusiana” y “Lutero como
juez arbitral entre Strauss y Feuerbach”.
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
autoconciencia, y porque la autoconciencia es
considerada el único modo de exis-tencia del hombre; saber absoluto, por la
precisa razón de que la autoconciencia sólo se sabe a sí misma y no es ya
perturbada por ningún mundo objetivo. Hegel hace del hombre el hombre de la
autoconciencia, en lugar de hacer de la autocon-ciencia la autoconciencia del
hombre, del hombre real y por consiguiente del hom-bre que vive también en un
mundo objetivo real y determinado por ese mundo. Pone al mundo cabeza abajo, y
por lo tanto puede disolver en su cabeza todas las limitaciones, que sin
embargo, por supuesto, subsisten para la perversa sensibili-dad, para el hombre
real. Además, considera necesariamente como un límite todo lo que revela las
limitaciones de la autoconciencia general, es decir, toda sensibi-lidad,
realidad, individualidad de los hombres y de su mundo. Toda la Fenomeno-logía
se propone demostrar que la autoconciencia es la única realidad y toda la
realidad”... (306)
43
... “Por último, se sobreentiende que si la
Fenomenología de Hegel, a pesar de su pecado especulativo original, proporciona
en muchos casos los elementos de una verdadera descripción de las relaciones
humanas, Bruno y compañía en cambio, ofrecen sólo una caricatura hueca” ...
(307)
“De tal modo, Rudolf reveló inconscientemente el
misterio, descubierto hace mu-cho tiempo, de que la propia miseria humana, la
infinita abyección que se ve obli-gada a recibir limosna, tiene que servir como
juego de la aristocracia del dinero y la educación para satisfacer su amor
propio, halagar su arrogancia y divertirla.
“Las numerosas asociaciones de caridad que existen
en Alemania, las numerosas sociedades de caridad de Francia y la gran cantidad
de quijotescas sociedades de caridad de Inglaterra, los conciertos, bailes,
juegos, comidas para los pobres e in-cluso suscripciones públicas para las
víctimas de accidentes, no tienen otro signi-ficado” (309-310).
Y Marx cita a Eugène Sue:
“Ah, señora, no es suficiente haber bailado en
beneficio de esos pobres polacos ... Seamos filantrópicos hasta el final [ ...
] ¡Vayamos ahora a cenar a beneficio de los pobres!" (310)
En las págs. 312-313, citas de Fourier (el
adulterio es de buen tono, el infanticidio por parte de las víctimas de la
seducción —un círculo vicioso... “El grado de eman-cipación de la mujer es la
medida natural de la emancipación general”... (312). La civilización convierte
todos los vicios de una forma simple en una forma compleja, ambigua,
hipócrita), y Marx agrega:
“Es superfluo comparar los pensamientos de Rudolf
con la magistral caracteriza-ción que hace Fourier del matrimonio, o con las
obras del sector materialista del comunismo francés” (313).
Págs. 313 u. ff. , contra los proyectos
político-económicos de Eugène Sue y Rudolf (¿presumiblemente el personaje de la
no vela de Sue?), proyectos para la asocia-ción de ricos y pobres, y para la
organización del trabajo (que debería realizar el Estado), etc. , por ejemplo,
también el ArmeNBank [ 7) — b) El “Banco para los pobres” págs. 314-318 ]=
préstamos sin intereses a los desocupados. Marx toma las cifras del proyecto y
revela su in suficiencia en relación con las necesidades. Y
Marx-Engels: "La Sagrada Familia"
la idea de un ArmeNBank, dice Marx, no es mejor que
las Sparkassen66... , es decir, die Einrichtung67 del banco “descansa en la
ilusión de que sólo hace falta una di-ferente distribución de los salarios para
que los obreros puedan vivir todo el año” (316-317).
44
El § c) “Granja modelo en Bouqueval” 318-320, el
proyecto de Rudolf para una granja modelo, que fue alabado por la “crítica”, es
sometido a una crítica devasta-dora: Marx declara que es un proyecto utópico,
porque como promedio un fran-cés recibe sólo un cuarto de libra de carne
diaria, sólo 93 francos de ingresos anuales, etc. ; en el proyecto trabajan el
doble que antes, etc. , etc. ((No es intere-sante. ))
“Los medios
milagrosos por los cuales realiza Rudolf todas sus redenciones y maravillosas
curas no son sus bellas palabras, sino su dinero en efectivo. Así son los
moralistas, dice Fourier. Es preciso ser un millonario para poder imitar a sus
héroes.
“La moral es ‘Impuissance, mise en action’68. Cada
vez que combate un vicio es derrotada. Y Rudolf ni siquiera se eleva al punto
de vista de la moral indepen-diente basada por lo menos en la conciencia de la
dignidad humana. Por el con-trario, su moral se basa en la conciencia de la
debilidad humana. Representa la moral teológica” (320-321).
... “Así como en realidad todas las diferencias se
reducen cada vez más a la dife-rencia entre pobres y ricos, así en la idea
todas las diferencias aristocráticas, se resuelven en la oposición entre bien y
mal. Esta distinción es la última forma que da el aristócrata a sus prejuicios”
... (323-324).
... “Todos los movimientos de su alma son de
infinita importancia para Rudolf. Por eso los observa y los valora
constantemente” ... (Ejemplos. ) “Este gran señor es como los miembros de la
‘Joven Inglaterra’, que también quieren reformar el mundo, realizar nobles
acciones, y están sujetos a similares accesos de histeria” ... (326).
45
¿No piensa Marx aquí en los tories filán-
tropos69 ingleses que promulgaron la
Ley de las 10 horas?
----------------
* Cajas de
ahorro. (Ed. )
* La
institución. (Ed. )
*
Impuissance, mise en action (“impotencia puesta en acción”) expresión tomada
del libro de Ch. Fourier Théorie des quatre mouvements et dcstinées générales,
1808, parte II, epílogo. (Ed. )
Tories
filántropos: grupo “Joven Inglaterra”, integrado por hombres públicos y
literatos, que surgió a comien-zos de la década del 40 del siglo xix y
pertenecía al partido Tory. Los miembros de la “Joven Inglaterra” expre-saban
el descontento de la aristocracia terrateniente por la intensificación del
poderío económico y político de la burguesía, y recurrían a métodos demagógicos
y a pequeñas dádivas a fin de someter a su in fluencia a la clase obrera y
utilizarla en su lucha contra la burguesía. En el Manifiesto del Partido
Comunista, Marx y Engels caracterizan las concepciones de este grupo como
“socialismo feudal”.
Ley de las 10 horas: proyecto de ley sobre la
jomada de trabajo de 10 horas para las obreras y los jóvenes, aprobada por el
Parlamento inglés en 1847. 45.
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
47
RESUMEN DEL LIBRO DE FEUERBACH. “LECCIONES SOBRE LA
ESENCIA DE LA RELI-GIÓN”1
Escrito en 1909.
El Resumen
del libro de L. Feuerbach Vorlesungen über das Wesen der Religión (“Lecciones
sobre la esencia de la religión”), 1851, fue escrito en hojas sueltas, dobladas
por la mitad a modo de cuaderno; en la primera página está el número de orden
de la Biblioteca Nacional de París. No se tienen datos exactos de cuándo fue
escrito. Se sabe que Lenin trabajó en la Biblioteca Nacional desde enero hasta
junio de 1909, aunque vivó en París hasta junio de 1912, y viajó por última vez
a esa ciudad en enero de 1914; por consiguiente, el Resumen pudo también haber
sido escrito después de 1909. Su contenido no nos da una idea concreta de
cuándo fue escrito, pero nos permite suponer, con bastante certeza, que Lenin
-lo incluyó en la serie: “Cuadernos sobre filosofía. Hegel, Feuerbach y otros”;
lo evidencian las remisiones, que encontramos en otros cuadernos de esta serie,
a las “Lecciones sobre la esencia de la religión”, así como la inscripción
“Feuerbach. Tomo 8. ”, escrita con lápiz azul en la primera página del Resumen,
análoga a los títulos de otros cuadernos y hecha, al parecer, más tarde.
Resumen del
libro de Feuerbach Lecciones sobre la esen-cia de la religión
Resumen del
libro de Feuerbach Ex posición, análisis y
Cuaderno “Feuerbach” crítica de la filosofía de Leibniz.
3. Resumen del libro de Hegel Ciencia de la
lógica. Princi-
Cuaderno “Hegel. Lógica I” pio. Ciencia de la lógica. Conti-
Cuaderno “Hegel. Lógica II” 4. Resumen del libro de Hegel
nuación. Ciencia de la lógica. Fin
Cuaderno “Hegel. Lógica III” 5. Resumen del libro de Hegel
Notas
“Acerca de la bibliografía moderna sobre Hegel”.
Nota sobre
la reseña del libro de J. Perrin Tratado de quí-mica física. Principios.
Cuaderno “ (varios + ) Hegel” 8. Nota sobre el libro de P. Genoff. Teoría del conocimiento
y metafísica
de Feuerbach. Fundamentos gno-
9.
Nota sobre el libro de P. Volkmann
seológicos de las ciencias naturales.
Nota sobre
el libro de M. Verworn La hipótesis de la biogénesis.
Resumen del
libro de Hegel Lecciones de historia de la filosofía. Principio.
Cuaderno “Hegel” 12.
Resumen del libro de Hegel Lecciones
de historia de la
filosofía.
Cuaderno “Hegel” Fin. Lecciones sobre la filosofía
13. Resumen
del libro de Hegel ¿Cómo
surgió
Cuaderno “Filosofía” de la historia.
14. Nota
sobre el libro de F. Danne- mann
nuestra
imagen del mundo
?
Notas del
libro de L. Darmstaedter Manual sobre la his-toria de las ciencias naturales y
la técnica
Extractos
del libro de Napoleón Pensamientos.
Nota sobre
el libro de G. Noël La lógica de Hegel.
Fragmento
del “Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel” .
Nota sobre
la reseña del libro de A. E. Haas El espíritu del helenismo en la física
moderna.
Nota sobre
el libro de T. Lipps La ciencia natural y la concepción del mundo.
Resumen del
libro de F. Lasalle La filosofía de Heráclito el Oscuro de Éfeso,
Fragmento de
“ Sobre el problema de la dialéctica”.
Resumen del
libro de Aristóteles Metafísica.
Los “Cuadernos sobre filosofía. Hegel, Feuerbach y
otros” contienen materiales diferentes por su carácter y por su significación.
Es evidente que Lenin comenzó a escribirlos en setiembre de 1914, cuando llegó
a Berna desde Poronin. Leyó e hizo resúmenes de bibliografía filosófica
principalmente en la sala de lectura de la Bi-blioteca de Berna, como se deduce
del número de orden en los manuscritos, y de los formularios de la Biblio-teca.
En sus memorias sobre ese período N. K. Krúpskaia escribió: ... “ en cuanto
llegó a Berna... Ilich se puso a escribir el artículo ‘Carlos Marx’ para el
Diccionario Enciclopédico de Granat, articulo en el cual, al referirse a la
doctrina de Marx, comienza con un esbozo sobre su concepción del mundo, en los
apartados “el materialismo filosófico” y “ la dialéctica’’ ... Como estaba
escribiendo esos apartados Ilich releía constantemente a Hegel y a
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
Publicado por primera vez en 1
930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
49
L. FEUERBACH. OBRAS ESCOGIDAS
T. 8, 1851.
“LECCIONES SOBRE LA ESENCIA DE LA RELIGIÓN”2
8º. R. 807
El prólogo está fechado el 1. X. 1851. — Feuerbach
habla en él de las causas por las que no tomó parte en la revolución de 1848,
que tuvo “un final tan vergonzoso, tan estéril” (VII)3. La revolución de 1848
no tuvo Orts— und Zeitsinn4 , los cons-titucionalistas esperaban la libertad de
la palabra des Herrn5, los republicanos (VII-VIII) de su deseo (“sólo es
necesario desear una república para que ésta nazca”)... (VIII).
“Si vuelve a
estallar una revolución y tomo parte activa en ella, Feuerbach no
pueden
entonces ustedes... estar seguros de que esta revolución comprendió la re-
resultará
victoriosa, que habrá llegado el día del juicio para la volución de 1848
monarquía y
la jerarquía” (VII).
Lección 1 (1-11). Sic!!
50 Pág. 2:
“Estamos ya hartos de idealismo filosófico y político; ahora
queremos ser
materialistas políticos. ” ¡fuera
los
3 - 4 : Por
qué Feuerbach se retiró al campo: la ruptura con el überspanntes!
otros filósofos, y no abandonó este trabajo ni
siquiera cuando terminó el artículo sobre Marx”.
En la selección de las obras fundamentales
resumidas, incidió, evi dentemente, la Correspondencia de C. Marx y F. Engels,
que Lenin es tudió y resumió cuidadosamente a fines de 1913. Al caracterizar el
contenido de la co-rrespondencia, Lenin dijo que su “foco”, “el punto central
en que converge todo el cuerpo de ideas expresadas y discutidas” es la
dialéctica (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XX, pág. 339). Lenin también
dedica especial atención a la dialéctica en sus resúmenes, fragmentos y notas
filosóficas de 1914-1915. La investigación que hace en los Cua dernos
filosóficos de los problemas fundamentales de la dialéctica materialista, fue
trascendental para el análisis marxista del carácter de la primera guerra
mundial, para elaborar la teoría del imperialismo, para desa-rrollar la teoría
de la revolución socialista, la doctrina del Estado, y la estrategia y la
táctica del partido formu-ladas por Lenin en otras de sus obras de ese período.
No se conoce la fecha exacta en que fue escrito
cada cuaderno; Lenin sólo indica la fecha en que terminó el Resumen de Ciencia
de la lógica (17 de diciembre de 1914); además, por los formularios que se han
con servado de la Biblioteca de Berna, se ha podido establecer la fecha exacta
en que escribió las notas sobre el libro de Genoff. Se da a continuación una
lista de los “Cuadernos”, en el orden más probable en que fueron escritos
(excepto el Resumen del libro de Feuerbach sobre la filosofía de Leibniz — véase
nota 46) .
En la presente edición de Cuadernos filosóficos los
materiales de los “Cuadernos sobre filosofía” se han agru-pado en dos partes:
en la parte I, resúmenes y fragmentos (págs. 1 a 319) en la parte II,
comentarios sobre libros, artículos y reseñas (págs. 320 a 350); en ambos casos
se ha mantenido el orden cronológico más proba-ble de los documentos, a
excepción, como se dijo antes, del Resumen del libro de Feuerbach sobre la
filosofía de Leibniz. 26.
Feuerbach
desarrolló las Lecciones sobre la esencia de la religión —basa das en el
trabajo Das Wesen der Reli-gión— (“La esencia de la religión”), 1845— , en
Heidelberg, del 1 de diciembre de 1848 al 2 de marzo de 1849, en el edificio
del ayuntamiento, porque las autoridades universitarias no permitieron al
filósofo dar el curso en la Universidad. Las Lecciones sobre la esencia de la
religión fueron publicadas por primera vez en 1851 (en ruso aparecieron en
1926); fueron incluidas en las Obras filosóficas escogidas de Feuerbach. 49.
3 * L. Feuerbach, Sámmtliche Werke, Bd. 8. Leipzig,
1851. (Ed. ) 4 * Sentido del espacio y del tiempo. (Ed. )
5 * De los señores. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
“mundo de los que creen en Dios” pág. 4 (Z. 7. v. u
. 6 ) (cf. pág. 3 in f. 7) — vivir con la “naturaleza” (5), áblegen8 todas las
ideas übers- pannten9.
7-11: Feuerbach ofrece un esbozo de sus obras
(7-9): Historia de la filosofía mo-derna (9-11 Spinoza, Leibniz)10.
Lección 2 (12-20).
12-14: Bayle.
“Lo
sensible”
15: Sinnuchkeit11 significa para mí “la unidad
verdadera de lo mate-
rial y lo espiritual, unidad no inventada ni
preparada, sino exis- en Feuer-
bach
tente, y que por lo tanto tiene para mí el mismo
significado que
realidad”. No es Sinnlich12 solamente el
magen13,sino también la Kopf14 (15).
(16-20: obra de Feuerbach sobre la inmortalidad15,
paráfrasis. )
Lección 3 (21-30).
Se suscitó contra mi Esencia del cristianismo16 la
objeción de que para mí el hom-bre no depende de nada; “ha habido oposición a
esta presunta deificación del hombre por mí” (24). “El ser, al cual el hombre
presupone... , no es otra cosa que la naturaleza, no vuestro Dios” (25) .
“El ser inconsciente de la naturaleza es para mí el
ser eterno, sin origen, el ser primero; pero primero en cuanto al tiempo, no en
cuanto al rango; el ser primero físicamente, no moralmente”... (27).
Mi negación implica también una afirmación...
51
“De mi doctrina se deduce, ciertamente, que no hay
dios (29), pero esto se deduce de la concepción de la esencia de Dios” (=
expresión de la esencia de la naturaleza, de la esencia del hombre).
Lección 4.
“El sentimiento de dependencia es el fundamento de
la religión” (31). (“Furcht”17
* Línea 7,
desde abajo. (Ed. )
7 * In fine (al final). (Ed. )
8 * Desechar. (Ed. )
9 *Extravagantes. (Ed. )
10 Se trata de las siguientes obras de L.
Feuerbach: Geschichte der neuem Philosophie von Bacon von Verulam bis Benedict
Spinoza (“Historia de la filosofía moderna desde Bacon de Verulam hasta
Benedictus Spinoza” ), 1833, y Darstellung, Entwicklung und Kritik Leibnizschen
Philosophie (“ Exposición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz” ),
1837; véase el Resumen hecho por Lenin de la última obra citada en el presente
tomo, págs. 55-56. Más adelante, al hacer el resumen de la segunda lección, Lenin
menciona la obra de Feuerbach Pierre Bayle ... , 1838.
11 * Lo sensible. (Ed. )
12 * Sensible. (Ed. )
13 * Estómago. (Ed. )
14 * Cabeza. (Ed. )
15 Se trata de la obra de L. Feuerbach Die Gedanken
über Tod und Uns terblichkeit (“ Pensamientos sobre la muerte y la
inmortalidad” ) , aparecida en forma anónima en 1830. El contenido fundamental
de este trabajo era contrario al dogma cristiano oficial, pues negaba la
inmortalidad; cuando se supo el nombre del autor de la obra, ésta fue
confiscada, y Feuerbach perseguido y expulsado de la Universidad de Erlangen,
en la que era privat docent desde 1828.
16 La esencia del cristianismo (“Das Wesen des
Christentums”): principal obra filosófica de Feuerbach; su primera edición
apareció en Leipzig en 1841. Este libro, que proclamaba el “triunfo del
materialismo” (Engels), ejerció enorme influencia en el desarrollo ideológico
de la intelectualidad avanzada, tanto en Alemania como en otros países,
inclusive en Rusia. La primera traducción al ruso se publicó en 1881.
17 * Temor. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
33-4-5-6. )
“Los llamados filósofos especulativos son...
aquellos filósofos que no hacen corresponder sus nociones a las cosas, sino,
por el contrario, hacen corresponder las cosas a sus nociones” (31). 18
(Lección 5. )
—la muerte , especialmente, infunde miedo, fe en
Dios (41).
cf. Marx
und Engels
“Odio el idealismo que divorcia al hombre de la
naturaleza; no me avergüenzo de mi dependencia de la naturaleza” (44).
“Del mismo modo que en Esencia del cristianismo no
deifico al hombre, como ne-ciamente se me ha reprochado... , tampoco quiero que
se deifique a la naturaleza en el sentido de la teología”... (46-47).
Lección 6. — El culto a los animales (50 u. ff.
19).
“Aquello de que el hombre depende... es la
naturaleza, objeto de los sentidos ... ; todas las impresiones que la
naturaleza produce en el hombre por medio de los sentidos... pueden llegar a
convertirse en motivos de veneración religiosa” (55).
(Lección 7. ) el
“egoísmo”
Entiendo por egoísmo, no el egoísmo del “filisteo y
el burgués” (63),
sino el principio filosófico de la conformidad con
la naturaleza, con y su signifi-
cación
la razón humana, contra “la hipocresía teológica,
la fantasía religiosa
y especulativa/el despotismo político” (63 i. f. ).
Cf. 64, MUY IMPORTANTE20.
52
Id. 68 i. f. y 69 i. f. — El egoísmo (en el sentido
filosófico) es la raíz de la religión. (70: Die Gelehrten21 sólo pueden ser
derrotados con sus propias armas, es decir, por medio de citas)... “man die
Gclehrten nur durch ihre eigenen Waffen, d. h. Zi-late schlagen kann”... (70).
De paso: Feuerbach22 emplea en la pág. 78 la expresión Energie d. h. sobre el
Thatigkeit .
Vale la pena tomar nota de ello. En el concepto de energía problema
hay, en realidad, un momento subjetivo, que está
ausente, por ejem- de la pala-
bra ener-
plo, en el concepto de movimiento. O, más
exactamente, en el con- gía
cepto o en el empleo del concepto de energía hay
algo que excluye la objetividad. La energía de la luna (cf. ) versus el
movimiento de la luna. 107 i. f... , “La naturaleza es el ser primordial, el
primario y último”...
Lenin
confronta la definición que da Feuerbach del problema fundamental de la
filosofía con la definición que dan Marx y Engels. Más adelante (véase el
presente tomo, págs. . 53 y 56) se remite directamente a la co-nocida
formulación del problema fundamental de la filosofía, hecha en el trabajo de
Engesl Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana.
* und
folgende: y siguientes. (Ed. )
Lenin se
refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “Entiendo por egoísmo el amor
de la persona a sí misma, o sea, el amor a la esencia humana, ese amor que es
el impulso para satisfacer y desarrollar todas las atracciones e inclinaciones,
sin cuya satisfacción y desarrollo ni hombre no es ni puede ser un hombre
verda-dero y perfecto”.
* Los
eruditos. (Ed. )
* Energía,
es decir, actividad. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
... “Para mí
... , en filosofía... , lo sensible es lo primario; pero lo primario no simple
mente en el sentido de la filosofía especulativa, donde lo primario significa
aquello más allá de cuyos límites es preciso llegar, sino lo primario en el
sentido de que no es derivado, de que existe por sí mismo y es verdadero”... .
“Lo espiritual no es nada fuera de lo sensible y sin ello. ”
lo sensible = lo primario, lo que existe por sí
mismo y es verda-dero
NB pág. 111 en general ... "la verdad y la
esencialidad (NB) de los sentidos, de lo cual... parte ... la filosofía”... 112
... “El hombre sólo piensa por medio de su cabeza dotada de existencia
sensible, la razón tiene una firme base sensible en la cabeza, en el cerebro,
centro de los sentidos”.
Véase la pág. 112 acerca de la veracidad
(Urkunden23) de los sentidos
53
114: La naturaleza = lo primario, unableitbares
ursprüngliches Wesen24. NB
“De este modo, Principios de la filosofía está
vinculado con La esencia de la religión” 25 (113).
“Yo no deifico nada; tampoco, por consiguiente, la
naturaleza” (115).
116 — Respuesta al reproche de que Feuerbach no da
una definición de la natu-raleza:
“Entiendo por naturaleza el conjunto de todas las
fuerzas, co- De donde naturaleza
sas y seres sensibles que el hombre distingue de sí
mismo = todo excepto lo so-
brenatural.
Feuer-
como no humanas... O, si se toma la palabra en la
práctica: na- bach es brillante,
turaleza es todo lo que para el hombre,
independientemente pero no profundo,
de las insinuaciones sobrenaturales de la fe
teísta, resulta ser Engels define con
mayor
profundidad.
inmediato y sensible, el fundamento y objeto de su
vida. Na-
turaleza es luz, electricidad, magnetismo, aire,
agua, fuego, tierra, animal, planta, hombre, en la medida en que es un ser que
actúa involuntaria e inconciente-mente; por la palabra naturaleza’ yo no
entiendo más que esto, nada místico, nada nebuloso, nada teológico” (más
arriba: a diferencia de Spinoza).
... “Naturaleza es... todo lo que vemos y que no
proviene de las la distinción en-
manos ni de los pensamientos humanos. O, si
penetramos en la tre materialismo
e idealismo.
26 .
anatomía de la naturaleza, la naturaleza es el ser
o el conjunto de
los seres y cosas cuyas apariencias, expresiones o
efectos, en los que se manifiesta y consiste precisa- mente su existencia y
esencia, no tienen su base en pensamien-tos o intenciones y decisiones de la
voluntad, sino en fuerzas o causas astronómi-cas, o cósmicas, mecánicas,
químicas, físicas, fisiológicas u orgánicas” (116-117). [También aquí el asunto
se reduce a oponer la materia al espíritu, lo físico a lo psíquico. ]
* Evidencia. (Ed. )
* Ser primordial e inderivable. (Ed. )
Antes de esto, Feuerbach escribe: “Cada sentido
se deifica sólo a sí mismo. Resumiendo, la verdad de la reli-gión natural se
basa exclusivamente en la verdad de los sentidos”. Las ideas de Feuerbach sobre
lo sensible como base de la deificación de los fenómenos de la naturaleza ya
aparecen en su trabajo Grundsatze der Philo-sophie der Zukunft (“ Principios de
la filosofía del futuro”), 1843, y fueron totalmente desarrolladas en La
esen-cia de la religión (1846).
Lenin se refiere a la definición dada por
Engels del problema funda mental de la filosofía en su obra Ludwig Feuerbach y
el fin de la filosofía clásica alemana; al mismo pasaje se refiere Lenin más
adelante (véase el pre-sente tomo, pág. 56).
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
121 — contra el argumento de que debe haber una
causa primera (= Dios).
54
“Sólo la estrechez del hombre y su amor por la
comodidad lo llevan a poner la eternidad en lugar del hombre, la infinitud en
lugar de la interminable sucesión de causa a causa, una divinidad estática en
lugar de la naturaleza incansable, la quietud eterna en lugar del movimiento
eterno” (121 i. f. ).
124 -125. Debido a sus necesidades subjetivas los
hombres remplazan lo concreto por lo abstracto, la percepción por el concepto,
lo múltiple por lo uno, la ∑27 infi-nita de causas por la causa única.
Sin embargo, no debe atribuirse a estas
abstracciones “ninguna validez y existencia objetivas, ninguna existencia fuera
de noso-tros” (125).
Objetivo = fuera de nosotros. (Ed. )
... “La naturaleza no tiene principio ni fin. Todo
en ella es interacción recíproca, todo es relativo, todo es a la vez efecto y
causa, todo en ella es multilateral y recí-proco”... (129).
No hay lugar allí para Dios (129-130; argumentos
simples contra Dios).
... “La causa de la causa primera y general de las
cosas en el sentido de los teístas, los teólogos y los llamados filósofos
especulativos, es el entendimiento del hom-bre”... (130). Dios es... causa en
general, el concepto de causa como esencia perso-nificada e independizada”...
(131).
“Dios es la naturaleza abstracta, es decir, la
naturaleza desprendida inmedia
de la percepción sensible, concebida mentalmente,
convertida en ob- tamente
jeto o en un ser del entendimiento; la naturaleza,
en sentido propio,
es la naturaleza sensible, real, tal como nos la
manifiestan y presentan inmedia-tamente los sentidos” (133).
Los teístas ven en Dios la causa del movimiento de
la naturaleza (que ellos con-vierten en una masa o materia muerta) (134). Pero
el poder de Dios es en realidad el poder de la naturaleza (Naturmacht: 135).
55
... “En verdad, sólo percibimos las propiedades de
las cosas por sus efectos”.
El ateísmo (136-137) no suprime ni das mora- lische
Über (= das Ideal)28, ni das mtürliche Über (= die Natur)29.
... “¿No es el tiempo simplemente una forma del
mundo, la manera en mundo
que se suceden unos a otros los seres y efectos
individuales? ¿Cómo, tiempo y
pues, podría atribuir al mundo un comienzo en el
tiempo?” (145).
... “Dios es simplemente el mundo en el pensamiento
... La distinción entre Dios y el mundo es simplemente la distinción entre el
espíritu y los sentidos, entre el pensamiento y la percepción”... (146).
Dios es presentado como un ser existente fuera de
nosotros. ¿Pero no es eso precisamente un reconocimiento de la verdad del ser
sensible? ¿No se reconoce [con ello] que no hay ser alguno fuera del ser
sensible? ¿Es que, aparte de la sensibilidad, tenemos
ser fuera de no-sotros = indepen-diente del
pensa-miento
* Suma. (Ed.
)
* el más
allá moral (= el ideal). (Ed. )
* el más
allá natural (= la naturaleza). (Ed. )
153
cf. Engels
ídem en Ludwig Feuerbach
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
algún otro signo, algún otro criterio de una
existencia fuera de nosotros, de una existencia independiente del pensamiento?”
(148).
... “La naturaleza ... disociada de su materialidad
y corporei- NB la naturaleza,
dad ... es Dios”... (149). fuera, independiente
de la
materia = Dios
“Inferir la naturaleza de Dios equivale a querer
inferir el original de la imagen, de la copia, inferir una cosa del pensamiento
de la cosa” (149).
NB
teoría de la
“copia”
Es característica del hombre la Verkehrtheit (149
i. f. ) verselbstándigen30 las abs-tracciones, por ejemplo el tiempo (150) y el
espacio:
56
“Aunque... el hombre haya abstraído el espacio y el
tiempo de las cosas espaciales y temporales, los presupone no obstante como
fundamentos y condiciones pri-marios de la existencia de estas últimas.
Considera, por lo tanto, que el mundo, es decir, el conjunto de las cosas
reales, la materia, el contenido del mundo, tienen su origen en el espacio y en
el tiempo. Incluso Hegel hace que la materia surja no sólo en, sino del espacio
y el tiempo”... (150).
“Asimismo es realmente incomprensible por qué el
tiempo, se- el tiempo fuera de
parado de las cosas temporales, no puede ser
identificado con rales = Dios
Dios” (151). las
cosas tempo-
tiempo
y
... “En la realidad ocurre exactamente lo contrario
... , las cosas no pre- espacio
suponen el espacio y el tiempo, sino que el espacio
y el tiempo presu-
ponen las cosas, pues el espacio o la extensión
presuponen algo que se extiende, y el tiempo el movimiento; pues el tiempo sólo
es en verdad un concepto derivado del movimiento, presupone algo que se mue ve.
Todo es espacial y tem-poral”... (151-152).
“El problema de si un Dios ha creado el mundo ...
es el problema de la relación del espíritu con lo sensible” (152 — el problema
más impor-tante y difícil de la filosofía [153], toda la historia de la
filosofía gira en torno de este problema, 153); la disputa entre los estoicos y
los epicú-reos, los platónicos y los aristotélicos, los escépticos y los
dogmáticos
en la filosofía antigua; entre los nominalistas y
realistas en la Edad Media; entre los idealistas y los “realistas o empiristas”
(sic! 153) en la época moderna.
En parte, depende del carácter de la gente (tipos
académicos versus 153
tipos prácticos) su inclinación hacia una u otra
filosofía.
“No niego . . la sabiduría, la bondad, la belleza;
sólo niego que, como tales nociones genéricas sean seres, bien en forma de
dioses o propiedades de Dios, o como ideas platónicas, o como conceptos
hegelianos autoestatuidos”... (158); existen sólo como propieda-des de los
hombres.
(materia-lismo) con-tra31 teología
idealismo
(en teoría)
57
Otra causa de la fe en Dios: el hombre transfiere a
la naturaleza la idea de su pro-pia creación con una finalidad. La naturaleza
es finalista; ergo, ha sido creada por un ser racional (160).
* La
absurdidad de independizar las abstracciones.
*En latín en
el original. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
“Lo que el hombre llama adecuación de la naturaleza
a fines y concibe como tal no es, en realidad, otra cosa que la unidad del
universo, la armo nía de causa y efecto, la interconexión general en que todo
se halla y actúa en la naturaleza” (161).
... “Tampoco tenemos ningún fundamento para
imaginar que si el hombre tuviera más sentidos u órganos podría conocer también
más propiedades o cosas de la naturaleza. No hay nada más en el mundo exterior,
tanto en la naturaleza inorgá-nica como en la naturaleza orgánica. El hombre
tiene exactamente los sentidos necesarios para concebir el mundo en su
totalidad, en su integridad” (163).
importante contra el agnosticismo32
168 — Contra Liebig, por sus frases sobre la
“infinita sabiduría” (de Dios)... [[¡¡Feuerbach y la ciencia natural!! NB. Cf.
, hoy Mach y Cía . 33 ]]
174-175-178 — Natura (la naturaleza) = republicana;
Dios = monarca. [¡Esto apa-rece más de una vez en Feuerbach!]
188-190 — Dios era un monarca patriarcal, y ahora
es un monarca constitucional:
gobierna, pero de acuerdo con leyes.
¿De dónde sale el espíritu (Geist)?, preguntan los
teístas al ateo
(196). Tienen una idea demasiado despectiva
(despectierliche:
de la
naturaleza, y del espíritu una idea demasiado elevada zu (hohe, zu vornehme
[!!] Vorstellung 35).
58
Ni siquiera un Regierungsrath36 puede ser
¡ingenioso! explicado partiendo directamente de la naturaleza (197).
NB
(cf. Dietzgen 34)
¡ingenioso!.
“El espíritu se desarrolla junto con el cuerpo, con
los sentidos. ¿ . , está vinculado con los sentidos ... De donde proviene la
cabeza, de donde proviene el cerebro, de ahí proviene también el espíritu; de
donde el órgano, de ahí también su función ((197): cf. también más arriba
(197): “el espíritu está en la cabeza”).
“La actividad espiritual es también una actividad
corporal”
Ídem
Dietzgen37
Lenin se
refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “Entiendo por egoísmo el amor
de la persona a sí misma, o sea, el amor a la esencia humana, ese amor que es
el impulso para satisfacer y desarrollar todas las atracciones e inclinaciones,
sin cuya satisfacción y desarrollo ni hombre no es ni puede ser un hombre
verdadero y perfecto”.
Lenin
compara aquí la actitud hacia las ciencias naturales adoptada por el
materialista Feuerbach y por el idealista subjetivo E. Mach. Analiza la actitud
de la filosofía de Mach hacia las ciencias naturales en su libro Materialismo y
empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob cit,, t. XIV).
J. Dietzgen
sustentaba ideas análogas. Por ejemplo, en su libro La esencia del trabajo
mental humano, escribió: “Desde hace ya mucho tiempo, especialmente a partir de
la época del cristianismo, se ha hecho costumbre sen-tir desprecio por las
cosas materiales sensibles, camales, carcomidas por la polilla y la herrumbre”.
* Idea
demasiado elevada, demasiado noble (! ! ) . (Ed. )
* Consejero
de Estado. (Ed. )
Lenin
compara la formulación errónea de Feuerbach de que “la actividad espiritual es
también una actividad corporal” con ideas análogas de Dietzgen expuestas en
varios de sus trabajos. Dietzgen se pronunció contra la separación idealista
del pensamiento respecto de su sustrato material, el cerebro, e hizo la
incorrecta tentativa de "ampliar” el concepto de materia incluyendo en él
también el pensamiento. En una carta a L. Kugelmann del 5 de diciembre de 1868
Marx señaló "cierta confusión” de los conceptos en Dietzgen, al leer el
manuscrito de su libro La esencia del. trabajo mental humano. También Lenin
indicó que Dietzgen con fundía las categorías
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
(197-198).
El origen del mundo corpóreo a partir del espíritu,
de Dios, conduce a la creación del mundo a partir de la nada, “¿pues, de dónde
toma el espíritu la materia, las sustancias corpóreas si no de la nada?” (199).
... “La naturaleza es corpórea, material,
sensible”... la naturaleza es
material
(201).
Jakob Bohme = “teísta materialista” (202): no
deifica sólo el espíritu, sino también la materia. Para él Dios es material; en
eso reside su misticismo (202).
... “Donde comienzan los ojos y las manos, allí
terminan los dioses” (203).
(Los teístas) “achacan a la materia o a la
INEVITABLE NECE-SIDAD DE LA NATURALEZA... el mal de la naturaleza (212). [[ 213
en el medio y 215 en el medio: “natürliche” und “bür-gerliche Welt”39
la necesidad de la na-
turaleza
germen de materia-
lismo histórico38
59
(226): Feuerbach dice que aquí él termina la
primera parte (sobre la naturaleza
como fundamento de la religión) y pasa a la segunda
parte: en la Geistesreligion40 se manifiestan las cualidades del espíritu
humano.
(232) — “La religión es poesía”: puede decirse,
pues fe = fantasía. NB
¿Pero entonces no suprimo yo (Feuerbach) la poesía?
No. Suprimo
[auf- hebe] la religión “sólo en cuanto [la
cursiva es de Feuerbach] no
es
poesía,
sino prosa vulgar” (233).
El arte no exige que sus obras se reconozcan como
realidad (233).
Además de la fantasía, son muy importantes en la
religión el Gemüth41 (261), el aspecto práctico (258), la búsqueda de lo mejor,
de protección, ayuda, etc.
— en la
religión se busca consuelo (el ateísmo, se dice, es algo trostlos42).
— — —
“De cualquier modo, un concepto a tono con el amor
propio del hombre es que la naturaleza no actúa con necesidad inmutable, sino
que por en cima de la necesi-dad de la naturaleza está... un ser que ama a la
humanidad” (264). Y en la siguiente frase: “Natumotwendigkeit43 de la caída de
una piedra (264).
Pág. 287, en la mitad: dos veces de nuevo
“Notwendigkeit der Natur44
Religión = puerilidad, la infancia de la humanidad
(269), el cristianismo ha hecho
filosóficas fundamentales, luego de leer su libro
Pequeños trabajo-i filosóficos. En su libro Materialismo y empi-riocriticismo
Lenin demostró la inconsistencia de los intentos de amoliar el concepto de
materia (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 258- 264). “Que el
pensamiento y la materia son ‘reales’, es decir, que existen, es verdad. Pero
calificar el pensamiento de material, es dar un paso en falso hacia la
confusión entre el materia-lismo y el idealismo. En el fondo, más bien se trata
de una expresión inexacta de Dietzgen” (id. , ibid. , pág. 259).
Los
“gérmenes” de materialismo histórico en Feuerbach que Lenin señala aquí y más
adelante (véase el pre-sente tomo, pág. 63) no fueron luego desarrollados en la
filosofía de aquél. Según observó Engels, en la com-prensión de la vida social
Feuerbach “no se ha liberado aún de las viejas trabas idealistas, lo que él
mismo ha reconocido al decir: “Al retro ceder, estoy con los materialistas; al
avanzar, no estoy con ellos’ ”. 58
* “Mundo
natural” y “mundo civil”. (Ed. )
* “Religión
del espíritu. ” (Ed. )
**
Sentimiento. (Ed. )
* Desolador.
(Ed. )
* “Necesidad
natural. ” (Ed. )
* “Necesidad
de la naturaleza. ” (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
de la moral un Dios, ha creado un Dios moral (274).
La religión es educación rudimentaria; se podría
decir: “la educa-ción es la verdadera religión”... (275) “Sin embargo, sería...
abusar de las palabras, pues las ideas supersticiosas e inhumanas se aso-cian
siempre con la palabra religión” (275).
Feuerbach contra el abuso de la pa - labra religión
60
Elogio de la educación: (277).
“Opinión y afirmación superficial... de que la
religión es absoluta- NB
mente indiferente para la vida y en particular para
la vida social, po-
lítica” (281). No daría un centavo por una libertad
política que permite que el hombre sea un esclavo de la religión (281).
La religión es innata en el hombre (“esta frase
traducida a un alemán sencillo sig-nifica”) = la superstición es innata en el
hombre. (283)
“El cristiano tiene una libre causa de la
naturaleza, un señor de la necesidad
naturaleza, cuya voluntad, cuya palabra, la
naturaleza obedece, un de la natu-
raleza
Dios que no está ligado por la llamada relación
causal, por la necesi-
dad, por la cadena que une el efecto a la causa y
una causa a otra causa, mientras que el Dios pagano está ligado por la
necesidad de la naturaleza y ni siquiera puede salvar a sus favoritos de la
fatal necesidad de morir” (301). (Feuerbach dice, pues, sistemáticamente:
Notwendigkeit d e r Natur).
“Pero el cristiano tiene una causa libre, porque en
sus deseos no está NB
más
sujeto al orden general de la naturaleza ni a la
necesidad de la natura-
leza” (301). ((Y tres veces en esta página: Notwendigkeit der Natur. ))
Cf. además 302: “... todas las leyes o necesidades naturales a que se NB
halla sujeta la existencia humana” ... (302).
cf. 307: “Lauf der Natur”45.
“Hacer que la naturaleza dependa de Dios siginifica
hacer que el orden mundial, la necesidad de la naturaleza, dependan de la
voluntad” (312). Y en la pág. 313 (arriba): “Natumotwendigkeit”!!
NB
NB
61
320: “necesidad de la naturaleza” (der Natur)... ¿qué es lo obje-
En las ideas religiosas “tenemos ... ejemplos de
cómo, en general,
el hombre convierte lo subjetivo en objetivo, es
decir, hace de lo tico? (según
Feuerbach)
que sólo existe en el pensamiento, en la idea, en
la imaginación,
algo existente fuera del pensamiento, de la idea,
de la imaginación... ” (328).
“Así los cristianos arrancan al cuerpo del hombre
el espíritu, el alma, y hacen de este espíritu arrancado y privado de cuerpo su
Dios” (332).
Entleibter
Geist46 = Dios
La religión da (332) al hombre un ideal. El hombre
necesita un ideal, pero un ideal humano que corresponda a la naturaleza, y no
un ideal sobrenatural:
“Que nuestro ideal no sea un ser castrado, privado
de cuerpo, abstracto, que nues-tro ideal sea el hombre total, real,
multilateral, perfecto, desarrollado” (334).
*
"Curso de la naturaleza”. (Ed. )
* Espíritu
privado del cuerpo. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
El ideal de Mijailovski es sólo una repetición
vulgarizada de este ideal de la de-mocracia burguesa avanzada o de la
democracia burguesa revolucionaria.
“El hombre no tiene idea ni noción de cualquier
otra realidad, de cualquier otra existencia que no sea la existencia sensible,
fí-sica”... (334)
Sinnlich, physich 47 (¡excelente equipa-ración!)
“Si no se siente vergüenza de admitir que el mundo,
el mundo sensible, NB
corpóreo, surge del pensamiento y la voluntad de un
espíritu; si no se
siente vergüenza de afirmar que las cosas no son
pensadas porque existen, sino que existen porque son pensadas, entonces tampoco
debe sentirse vergüenza de admitir que las cosas surgen de la palabra, tampoco
debe sentirse vergüenza de afirmar que las palabras existen no porque existen
las cosas, sino que las cosas existen sólo porque existen las palabras”
(231-342).
62
Un dios sin la inmortalidad del alma del hombre es
un dios sólo de nombre.
... “Semejante dios es [... ] el dios de algunos
naturalistas racionalistas; no es sino la naturaleza personificada, o la
necesidad natural, el universo, con lo que cierta-mente la idea de inmortalidad
es incompatible”. 349
La última lección (la 30), (358-370), podría ser
presentada casi en su totalidad como un ejemplo típico de un ateísmo ilustrado
con un tinte socialista (sobre la masa condenada que sufre indigencia, etc. ,
365, en la mitad), etc. Palabras finales: era mi tarea convertir a ustedes, mis
oyentes, “de amigos de dios, en amigos del hombre, de hombres de fe en
pensadores, de
hombres de oración en trabajadores, de candidatos
al más allá en Cursiva de estudiosos de este mundo, de cristianos, que, como
ellos mismos re- Feuerbach conocen y confiesan, son ‘mitad bestias, mitad
ángeles’, en hombres, en hombres completos” (370 al final).
Vienen luego Zusatze und Anmerkungen* (371-463).
* Suplemento y notas. (Ed. )
Hay aquí muchos detalles y citas, que contienen
repeticiones. Omito todo esto. Sólo registro lo más importante entre lo que
ofrece cierto interés: el fundamento de la moral es el egoísmo (392).
(“El amor a la vida, el interés, el egoísmo” ) ...
“no hay sólo un egoísmo singular o individual, sino también un egoísmo social,
un egoísmo familiar, un egoísmo de corporación, un egoísmo de co-munidad, un
egoísmo patriótico” (393).
¡Un germen de materia-lismo histó-rico!
... “El bien es sólo lo que responde al egoísmo de
todos los hombres” ... (397).
NB
NB
Un germen de
materialismo
histórico, cf.
** Sensible,
física. (Ed. )
El “socia-
lismo” de Feu-
erbach
NB
Chernis-hevski48 .
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
63
“¡No hay más que echar una ojeada a la historia!
¿Dónde comienza una nueva época histórica? Sólo allí donde, frente al egoísmo
ex-clusivo de una nación o casta, una masa o mayoría oprimidas ha-cen valer su
egoísmo justificado, donde las clases humanas (sic!) o las naciones enteras, al
lograr la victoria sobre las arrogantes pretensiones de una minoría patricia,
salen de la oscuridad mise-
rable del proletariado a la luz de la gloria
histórica. Así también el egoísmo de la mayoría actualmente oprimida de la
humanidad debe obtener y obtendrá sus de-rechos y fundará una nueva época en la
historia. No se trata de suprimir la aris-tocracia de la cultura, del espíritu;
¡por cierto que no!; se trata simplemente de que no sólo unos pocos sean
aristócratas y todos los demás plebeyos, sino de que todos deben —deben, por lo
menos— ser cultos; no se trata de suprimir la pro-piedad en general; ¡por cierto
que no!; se trata simplemente de que no sólo unos pocos tengan propiedad y
todos los demás nada, sino de que todos debe tener propiedad” (398).
Estas lecciones fueron dictadas desde el 1. XII.
1848 hasta el 2. III.
1849 (Prólogo, pág. V), y el prólogo del libro
lleva la fecha 1. 1. 1851. ¡Cuán REZAGADO con respecto a Marx (el Manifiesto
Comunista, 1847,
De los
gérmenes de materialismo histórico en Chernishevski también se habla en el
libro de T. Plejánov N. O. Chernishevski. Lenin, al leer este libro, señaló los
pasajes correspondientes (véase, por ejemplo, el presente tomo, págs. 521,
542-543).
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
Neue Bheinische Zeitung, etc. ) y a Engels (1845:
Lage49) ha quedado Feuerbach aun en ESTE período! (1848-1851).
Ejemplos de los clásicos sobre el empleo indistinto
de las palabras dios y natura-leza (398 -399).
Págs. 402-411: una excelente explicación filosófica
(y al mismo tiempo NB
sencilla y clara) de la esencia de la religión.
64
“El secreto de la religión sólo es, en última
instancia, el secreto de la unión, en uno y el mismo ser, de la conciencia con
lo inconciente, de la voluntad con lo involun-tario” (402). El Yo y el No-Yo se
hallan inseparablemente vinculados en el hombre. “El hombre no comprende ni
soporta la profundidad de su propio ser, y lo escinde, por ello, en un ‘Yo’ sin
un ‘No-Yo’, al que llama dios, y en un ‘No-Yo’ sin un ‘Yo’, al que llama
naturaleza” (406).
pág. 408: una excelente cita de Séneca (contra los
ateos), en el sentido de que convierten la naturaleza en dios. ¡Reza! ¡Trabaja!
(411)50.
La naturaleza es, en la religión, dios, pero la
naturaleza como Gedan-
kenwesen . “ EL SECRETO DE LA RELIGIÓN ES ‘LA IDENTIDAD
DE
Y LO
OBJETIVO’ , es decir, la unidad
del ser del hombre y el ser
LO SUBJETIVO51 NB
de la naturaleza, pero diferente del ser real de la
naturaleza y la humanidad” (411).
Sehr gut!52
¡un excelente
Manifiesto
del Partido Comunista: fue escrito a fines de 1847 y publicado en febrero de
1848. Haciendo la apreciación del Manifiesto Lenin escribió: “En esta obra se
traza, con brillante y genial claridad, la nueva con-cepción del mundo, el
materialismo consecuente, aplicado también al campo de la vida social; la
dialéctica, como la doctrina más completa y profunda acerca del desarrollo; la
teoría de la lucha de clases y de la histórica misión universal del
proletariado, creador de la nueva sociedad, la sociedad comunista” (véase V. I.
Lenin, ob. cit. , t. XXII, pág. 140).
Neue Rheinische Zeitung (“Nueva Gaceta Renana” ):
diario fundado por Marx y Engels; apareció en Colonia desde el 1 de junio de
1848 hasta el 19 de. mayo de 1849. Tomó la bandera de la democracia y
representó los intereses de todas las fuerzas progresistas del pueblo alemán,
en primer término, de la clase obrera. En los trabajos de Marx y Engels que
fueron publicados en la Gaceta se formularon varios e importantes postulados
teóricos, elaborados sobre la base de la experiencia de la revolución de
1848-1849 (sobre las formas del Estado burgués, la dictadura revolucionaria del
pueblo, la cohesión de la clase obrera y la incorporación de las amplias masas
campesinas y otras a la lucha revolucionaria).
El libro de Engels Die Lage der arbeitenden Klasse
in England (“La situación de la clase obrera en Inglaterra” ) fue publicado en
1845.
En él Engels estudia las condiciones del
surgimiento y desarrollo del proletariado industrial, muestra su
em-pobrecimiento progresivo, hace una viva descripción de las crisis
económicas, desentraña el papel histórico mundial del proletariado en el derrocamiento
del capitalismo. Al definir las tesis fundamentales de este libro, Lenin
escribió: “Engels fue el primero en afirmar que el proletariado no es sólo una
clase que sufre, sino que la vergonzosa situación económica en que se encuentra
lo impulsa inconteniblemente hacia adelante y lo obliga a luchar por su
emancipación definitiva. Y el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo. El
movimiento político de la clase obrera llevará ineludiblemente a los
trabajadores a darse cuenta de que no les queda otra salida que el socialismo”
(véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. II, págs. 16-17). 63.
Lenin se
refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “la divinidad consta, por así
decirlo, de dos partes componentes, una de las cuales pertenece a la fantasía
del hombre, y otra a la naturaleza. ¡Reza! —dice una parte, es decir, dios
diferente de la naturaleza; ¡trabaja! —dice la otra parte, es decir, dios que
no es diferente de la naturaleza, sino que sólo expresa su esencia; pues la
naturaleza es la abeja obrera y los dioses son los zánganos” . 64.
* Esencia
del pensamiento. (Ed. )
** ¡Muy
bien! (Ed. )
NB
¡Profunda-
mente
exacto!
NB
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
“La ignorancia humana es insondable y la fuerza de
imaginación pasaje!
humana es ilimitada; el poder de la naturaleza
privada de su funda-
mento por la ignorancia, y de sus límites por la
fantasía, es la omnipotencia di-vina” (414).
... “La esencia objetiva como subjetiva, la esencia
de la naturaleza como diferente de la naturaleza, como esencia humana, la
esencia del hombre como diferente del hombre, como esencia no humana: tal es el
ser divino, tal es la esencia de la reli-gión, tal el secreto del misticismo y
de la especulación” ... (415).
La
especulación en Feuerbach = filosofía idealista. NB
“El hombre separa en el pensamiento lo adjetivo de
lo sustantivo, la propiedad de la esencia... Y el Dios metafísico no es otra
cosa que el compendio, la totalidad de las propiedades más generales extraí-das
de la naturaleza y que el hombre, sin embargo, por medio de la
fuerza de la imaginación, —y precisamente en esta
separación del ser sensible, de la materia de la naturaleza— convierte de nuevo
en un sujeto o ser indepen-diente” (417).
67 Lógica ((41 8) — se refiere eviden- Excelente
El mismo papel lo desempeña ladas (contra
Hegel
temente a Hegel), que convierte Sein, das Wesen53, en una reali- y el idea-
dad especial. “¡Qué necio es querer convertir la
existencia metafí- lismo)
sica en existencia física, la existencia subjetiva
en objetiva, y asi-mismo la existencia lógica o abstracta en existencia
ilógica, real!” (418).
... " ‘¿Hay, por lo tanto, un eterno abismo y
una contradicción entre ¡maravillosa-
el ser y el pensar?’ Sí, pero sólo en la mente; en
la realidad la con- mente dicho!
tradicción está resuelta desde hace mucho tiempo,
sin duda sólo de
un modo que corresponde a la realidad, y no a tus
nociones escolares, y resuelta, por cierto, nada menos que por los cinco
sentidos” (418).
428: Tout ce qui n’est pas Dieu, n’est rien, es
decir, tout ce qui nest Bien dit!** pas moi, nest rien54.
431-435. Un pasaje muy bueno (una buena cita de
Gassendi)55: en especial 433 Dios = una colección de adjetivos (sin materia)
sobre lo concreto y lo abs-tracto.
435 "La cabeza es la cámara de representantes
del universo”, y si nuestras cabezas están llenas de abstracciones, de
Gattungs-begriffen 56, entonces inferimos (ableiten) naturalmente, “lo singular
de lo general, es decir ... la naturaleza de Dios”.
NB
lo singular y lo general= natu-raleza y Dios
436-437: (Nota núm. 16): No estoy contra la
monarquía constitucio- ¡¡ja, ja!!
nal, pero sólo la república
democrática ‘directamente racional’
es la forma de Estado que corresponde a la esencia
del hombre”.
68
* El ser, la
esencia. (Ed. )
* “Todo lo
que no es Dios no es nada”; es decir, “todo lo que no es Yo no es nada. ” (Ed.
)
Se trata de
una cita mencionada por Feuerbach de la obra de P. Huxlev Exercitationum
paradoxicarum adver-sas Aristoteleos (“ Ejercicios paradójicos contra
Aristóteles” ), 1624.
****
Conceptos genéricos. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
... “La manera ingeniosa de escribir consiste,
entre otras cosas, en su- ¡da en el
poner que también el lector tiene inteligencia, en
no expresarlo todo blanco!
explícita mente, en permitir que el lector formule
las relaciones, con-
diciones y restricciones únicamente bajo las cuales
es válida y puede ser conce-bida una proposición” (447).
Interesante es la respuesta (de Feuerbach) a sus
críticos, el profesor Von Schaden (448-449) y Schaller (449- 450-463).
... “Por cierto pongo expresamente la naturaleza en
lugar del ser, el hombre en lugar del pensamiento”, es decir, no una
abs-tracción, sino algo concreto — — — die dramatische Psycho-logie57 (449).
NB
“Ser y naturaleza”, “pensamiento y hombre”
He aquí por qué es estrecha, en filosofía, la
expresión “principio antropológico”58, empleada por Feuerbach y Chernishevski.
Tanto el principio antropológico como el del naturalismo son, simple mente,
descripciones imprecisas y débiles del ma-terialismo.
“El jesuitismo, el prototipo inconciente y el ideal
de nuestros filósofos bien dit! especulativos” (455).
“El pensamiento supone lo discontinuo de la
realidad como un continuo, la infinita multiplicidad de la vida como una
singulari-dad idéntica. El conocimiento de la diferencia esencial e
inextin-guible entre el pensamiento y la vida (o la realidad) es el co-mienzo
de toda sabiduría en el pensamiento y en la vida. Sólo la distinción es aquí el
verdadero vínculo” (458).
Acerca del pro-blema de los fun-damentos del
materialismo fi-losófico
Fin del tomo 8
Tomo 9 = “Teogonia” (1857)59. No parece haber aquí
nada de interés, a juzgar por lo hojeado. A propósito, habría que leer la pág.
320 § 34, 36 (pág. 334) y si-guientes. NB § 36 (334): al examinarlo no aparece
nada de interés. Citas y más citas para confirmar lo ya dicho por Feuerbach.
* La
psicología dramática. (Ed. )
Principio
antropológico: tesis fundamental de la filosofía de Feuerbach, según la cual el
hombre es conside-rado como parte de la naturaleza, como ser natural,
biológico. El principio antropológico estaba orientado con-tra la religión y el
idealismo. Sin embargo, al enfocar al hombre desvinculado de las relaciones
sociales históri-cas concretas, dicho principio no dilucida la verdadera
naturaleza social del hombre y lleva al idealismo en la concepción de las leyes
del desarrollo histórico. En su lucha contra el idealismo N. Chemishévski
también partía del principio antropológico, cuestión a la cual dedicó
especialmente el trabajo titulado El principio antropoló-gico en filosofía.
En la obra
Theogonie nach den Quellen des klassischen, hebráischen und christlichen
Altertums (“Teogonia se-gún las fuentes de la antigüedad clá sica, hebraica y
cristiana” ), 1857, Feuerbach investiga el origen de las representaciones sobre
dios (griego ϑεογονια: origen o genealogía de los dioses). Los parágrafos 34 y
38, men-cionados por Lenin, se titulan “ Ciencia natural ‘cristiana’ ” y
'‘Bases teóricas del teísmo” . 68.
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
69
RESUMEN DEL LIBRO DE FEUERBACH “EXPOSICIÓN,
ANÁLISIS Y
CRITICA D E LA FILOSOFÍA DE LEIBNIZ”60
Se publica de acuerdo con el manuscrito
Escrito no antes de setiembre,
ni después del 4 (17) de noviembre
de 1914.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
71
L. FEUERBACH. “OBRAS ESCOGIDAS”
T. IV, 1910. LEIBNIZ, etc.
En la brillante exposición de Leibniz es preciso
mencionar algunos pasajes parti-cularmente notables (esto no es fácil, porque
el todo — es decir, la primera parte [§ 1-13] es notable), y luego los
SUPLEMENTOS DE 1847.
(El libro sobre Leibniz fue escrito por Feuerbach
en 1836, cuando todavía era un idealista. ) } § 20, § 21 y pasajes aislados }
1847
Pág. 27 — El rasgo que distingue a Leibniz de
Spinoza: en Leibniz hay, además del concepto de sustancia, el concepto de
fuerza, “y en verdad de fuerza ac-tiva” ... el principio de la “auto-
actividad” (29) —
Ergo, Leibniz llegó, a través de la teología, al
principio de la conexión inseparable (y universal, absoluta) de la materia y el
movimiento. ¿Así, me parece, debe ser entendido Feuerbach?
pág. 32: “La esencia de Spinoza es la unidad; la de
Leibniz, la diferencia, la distin-ción. ”
pág. 34: La filosofía de Spinoza es un telescopio;
la de Leibniz, un microscopio47. “El mundo de Spinoza es una lente acromática
de la divinidad, un me-
dio a través del cual no vemos otra cosa que la
incolora luz celestial de
El Resumen
del libro de L. Feuerbach “Darstellung, Entwicklung und Kritik der Leibnizschen
Philosophie (“Ex-posición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz” ) fue
escrito en cuaderno aparte, titulado "Feuerbach” y según el IV tomo de la
segunda edición alemana de las Obras de Feuerbach. Se presta aquí particular
atención a la exposición hecha por Feuerbach del sistema filosófico de Leibniz.
Lenin examina éste y señala su carácter idealista, a la par que destaca las
profundas ideas dialécticas del filósofo. Si se confronta el comienzo del
Resu-men con el principio del artículo “Carlos Marx” —en el que Lenin compara
el texto fundamental con los suple-mentos de 1847 y habla de la evolución en
las concepciones de Feuerbach—, hay fundamento para suponer que el Resumen fue
escrito antes de terminar ese artículo, cuyo manuscrito fue enviado desde Berna
a Rusia (a la Redacción del Diccionario Enciclopédico Granat) el 4 (17) de
noviembre de 1914. En la presente edición, el Besumen deí libro de Feuerbach dedicado
a la filosofía de Leibniz ha sido insertada antes del Resumen de Cien-cia de la
Lógica, a pesar de que, al parecer, fue comenzado antes que aquél (véase nota
26), a fin de unificar ambas obras de Feuerbach y no alterar !a continuidad de
los resúmenes de las obras de Hegel.
El trabajo de Feuerbach sobre la filosofía de
Leibniz fue escrito en 1836, y los suplementos en 1847 (la primera edición del
libro apareció en 1837. y la aumentada en 1848, en el tomo V de la primera
edición de sus Obras).
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
la sustancia única; el mundo de Leibniz es un
cristal multifacético, un diamante, que por su naturaleza específica multiplica
la simple luz de la sustancia en una riqueza infinitamente variada de colores y
la oscu-rece” (sic!)
72
pág. 40: “Por consiguiente, para Leibniz, la
sustancia corpórea no es ya, como para Descartes, una masa inerte simplemente
extendida, puesta en movimiento desde afuera, sino que como sustancia tiene
dentro de sí una fuerza activa, un incansable principio de actividad. ”
Sin duda por esto valoró Marx a Leibniz61, a pesar
de los rasgos “lassalleanos de éste” y de sus tendencias conciliatorias en
política y religión.
La mónada es el principio de la filosofía de
Leibniz. Individualidad, movimiento, alma (‘de un tipo especial). No átomos
muertos, sino las mónadas vivas, móviles, que reflejan en sí mismas todo el
mundo, que poseen (en forma vaga) la capacidad de representación sensible
(almas de cierto tipo): tales son los “elementos últi-mos” (pág. 45).
Cada mónada es diferente de las otras. “... Sería
totalmente contradicto- NB
rio a la belleza, el orden y la razón de la
naturaleza si el principio de la
vida o de sus propias accione? internas estuviese
vinculado sólo con una parte pequeña o especial de la materia. ” (Leibniz —
pág. 45).
“Por lo tanto toda la naturaleza está llena de
almas, como ya lo habían reconocido correctamente los antiguos filósofos, o por
lo menos de seres análogos a almas. Pues por medio del microscopio descúbrese
que hay una multitud de seres vivos no visibles a simple vista, y que hay más
almas que granos de arena y átomos” (Leibniz — pág. 45).
¡Cf. electrones!
73
Cualidades de las mónadas: Vorstellung,
Reprásentation62.
“Pero la propia representación sensible no es más
que la representación (repro-ducción en la mente y presentación) de lo complejo
o lo exterior, es decir, de la multiplicidad en lo simple” ... o ... “el estado
transitorio, que contiene y reproduce la multiplicidad en la unidad o sustancia
simple” (pág. 49, Leibniz) — verworrene63 (pág. 50) (confuse64 pág. 52)
Vorstellung en las mónadas (el hom-bre también tiene muchos sentimientos
inconcientes, verworrene, etc. ).
Toda mónada es “un mundo por sí misma, cada una es
una unidad que se basta a sí misma (Leibniz , pág. 55). Una mezcla de
concepciones va gas, los sentidos no son más que eso, la materia no es más que
eso” (Leibniz, pág. 58)... “Por lo tanto la materia es el vínculo de las
mónadas” (ib. )...
Mi interpretación libre:
Mónadas = alma de cierto tipo. Leibniz = idealista.
Y la materia es algo que participa de la naturaleza del ser otro del alma, o de
una
* Lenin se
refiere a la carta de Marx a Engels del 10 de mayo de 1870, en la que Marx
escribe sobre su “ad-miración por Leibniz”; Lenin destaca este pasaje en su
Resumen de Correspondencia de C. Marx y F. Engels. (Ed.
)
* Imagen,
representación. (Ed. )
* Confuso.
(Ed. )
* Vago. (Ed.
)
Leibniz
vi-vió 1646-1716
NB
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
jalea que las vincula por medio de una conexión
mundanal, camal.
“La realidad absoluta reside sólo en las mónadas y
en sus concepciones” (Leibniz, pág. 60). La materia es sólo un fenómeno.
“La claridad es sólo espíritu” (pág. 62)... pero la
materia es “falta de claridad y falta de libertad” (64).
El espacio “en sí mismo es algo ideal’ (Leibniz,
págs. 70-71).
... “El
principio material de la diversidad de la materia es el movimiento” ... (72)
74
“Del mismo modo —contrariamente a la opinión de
Newton y sus discípulos— no hay espacio vacío en la naturaleza material. La
bomba neumática no demues-tra en modo alguno la existencia del vacío, porque el
vidrio tiene poros a través de los cuales puede penetrar todo tipo de materia
fina” (Leibniz, 76-77).
“La materia es un fenómeno” (Leibniz, 78).
“El Ser para sí de las mónadas es su alma; su Ser
para otros es la materia” (Feuer-bach, 78).
El alma humana: la mónada central, superior,
entelequia 48, etc. , etc.
“Por lo tanto todos los cuerpos son afectados por
todo lo que sucede en el uni-
verso” (Leibniz, 83).
“La mónada representa todo el universo” (Leibniz,
83).
“La mónada, a pesar de su indivisibilidad,, posee
un impulso com-plejo, es decir, una multiplicidad de representaciones
sensibles, que se esfuerzan individualmente por lograr sus cambios especiales y
que, en virtud de su vinculación esencial con todas las otras cosas,
se encuentran al mismo tiempo dentro de ella” ...
“La individualidad contiene lo infinito dentro de sí, por así decirlo, en
germen” (Leibniz, 84).
He aquí un tipo de dialéctica, y muy profundo a
pesar del idealismo y el clerica-lismo.
“Todo en la naturaleza es analógico” (Leibniz, 86)
“En general, en la naturaleza no hay nada
absolutamente discreto; to- NB
dos los contrarios, todos los límites del espacio y
el tiempo, y lo demás
des aparece ante la absoluta continuidad, la
infinita interconexión del universo” (Feuerbach, 87).
“Debido a su naturaleza peculiar, consistente sólo
en nervios, y no en carne y sangre, la mónada es influida y afectada por todo
lo que ocurre en el mundo” ...
Sin embargo, “es sólo un espectador del drama
mundial, no un actor. En ello re-side el principal defecto de las mónadas”
(Feuerbach, 90).
75
La conformidad del alma y el cuerpo es una harmonie
préétablie65 por Dios.
“El lado débil de Leibniz” (Feuerbach, 95)66.
* Armonía
preestablecida. (Ed. )
Lenin se
refiere a la siguiente enunciación de Feuerbach: “La armonía preestablecida,
aun siendo su obra predilecta, es el lado débil de Leibniz... La armonía
preestablecida, entendida en un sentido puramente exterior respecto de la
mónada, contradice radicalmente el espíritu de la filosofía de Leibniz”
(Sámtliche Werke, Bd. IV, 1910, S. 95). Leibniz introduce el concepto teológico
“armonía preestablecida” para explicar da qué modo las
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
“El alma es una especie de autómata espiritual”
(Leibniz, 98). (Y el propio Leibniz dijo en una ocasión que la transición del
ocasionalismo67 a su filosofía es una tran-sición fácil, Feuerbach, 100. ) Pero
en Leibniz esto se deduce de la “naturaleza del alma”... (101)
En su Teodicea (§17), Leibniz repite en esencia la
prueba ontológica de la existen-cia de Dios68. En sus Nouveaux essais sur
Yentendement69, Leibniz criticó el empi-rismo de Locke, diciendo nihil est in
intellectus, etc. , nisi intellectus ipse70 (!) (152).
(En la primera edición Feuerbach también critica a
Locke en forma idealista. ) El principio de las “verdades necesarias” se halla
“dentro de nosotros” (Leibniz, 148).
Cf. Kant igualmente71
Las ideas de sustancia, cambio, etc. , se hallan
dentro de nosotros (Leibniz, 150. ) “Ser determinado hacia lo mejor a través de
la razón es el grado más elevado de libertad” (Leibniz, 154. )
“La filosofía de Leibniz es idealismo” (Feuerbach,
160), etc. , etc.
... “El alegre y vivaz politeísmo de la monadología
de Leibniz se con-virtió en el monoteísmo severo, pero por esa razón más
espiritual e intenso, del ‘idealismo trascendental’ ” (Feuerbach, 188).
76
transición a
Kant
mónadas, cada una de las cuales es individual y se
atiene sólo a la ley de su desarrollo intrínseco, al mismo tiempo, en cada
momento dado, se encuentran en exacta correspondencia, en mutua armonía.
Leibniz opina que ello se debe a que ya durante la creación de las mónadas Dios
aseguró su unidad y preestableció su armo-nía. 75.
Ocasionalismo
(del latín occasio: ocasión): corriente idealista religiosa en la filosofía de
siglo XVII, basada en la doctrina de Descartes acerca del dualismo de alma y
cuerpo. Los ocasionalistas sostenían que el alma y el cuerpo eran entes
independientes, especiales, y que todos los actos, tanto físicos como
psíquicos, y su interac-ción eran obra de Dios, que el hombre depende
íntegramente de la “divina providencia", etc. Los principales
representantes del ocasionalismo fueron J. Clauberg, A. Geu- lincx y N.
Malebranche. 75.
“Teodicea":
(“justificación de dios” ): título abreviado del libro de Leibnis Essois de
Théodicée sur la bonté de Dieu, la liberté de l’homme et l’origine du mal
(“Ensayos de teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el
origen del mal” ), 1710; la traducción al toso de este libro se publicó en
1887-1892.
Prueba ontológica de la existencia de Dios: uno de
los intentos más difundidos en teología de demostrar lógica-mente la existencia
de Dios fundamentando así de un modo racional la fe; fue formulada por pu niera
vez por uno de los “padres de la Iglesia”, San Agustín (354-430;, y
desarrollada por el teólogo escolástico medieval Anselmo de Canterbury
(1033-1109). “Esta prueba —escribió Engels— dice: Cuando concebimos a Dios, lo
concebimos como la suma de todas las perfecciones. Pero a esta suma de todas las
perfecciones le pertenece, ante todo, la existencia, pues el ser carente de
existencia necesariamente no es perfecto. Por consiguiente, entre las
perfecciones de Dios debemos incluir también la existencia. Por consiguiente,
Dios debe existir”. Criticaron la prueba ontológica tanto filósofos de la Edad
Media como modernos (incluidos J. Locke, Voltaire y otros). La filosofía
materialista rechazó definitiva mente la prueba ontológica, y también otras
sobre la existencia de Dios, las cuales, según Marx, “no son otra cosa que
hueras tautologías”, 75
La obra de
Leibniz Nouveaux essais sur Ventendement humain ( Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano”
), 1764, está dirigida contrael libro de J. Locke An Essay concerning Human
Understanding (“Ensayo sobre el
entendimiento humano”), 1690, en el que se desarrolla! teoría sensualista del
conocimiento. A la tesis fundamental del sensua lismo: “nihil est in
intellectu, quod non prius fuerit in sensu” (“nada hay en el intelecto que no
haya estado antes en las sensaciones” ) Leibniz, que defendía el racionalismo,
añadió: “nisi intellectus ipse" (“ excepto el intelecto mismo”).
* No hay nada en el intelecto, excepto el
intelecto mismo. (Ed. )
Lenin se
refiere a que Kant reconoce como necesarios, no condicionados y verdaderos sólo
los conocimientos apriorísticos, independientes do la experiencia, lo que
constituye una de las tesis fundamentales de su teoría idealista del
conocimiento. Más adelante, Lenin indica la comparación hecha por Feuerbach
entre las obras principales de Leibniz y Kant (véase el presente tomo, pág.
77).
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
[Págs. 188-200: suplementos de 1847. ]
Pág. 188: “filosofía idealista, a priori”...
“Pero por supuesto, lo que para el hombre es a posteriori para el se brula de
filósofo es a
priori; porque cuando el hombre ha
reunido experien- Kant
cias y las ha abarcado en conceptos generales,
entonces, natural
mente, está en condiciones de elaborar ‘juicios sin
téticos a priori’. De ahí que lo que para una época anterior es una cuestión de
experiencia, para una época pos-terior es una cuestión de razón... Así, antes,
la electricidad y el magnetismo eran sólo pr o piedades empíricas, es decir, en
este caso, accidentales, percibidas sólo en determinados cuerpos, en tanto que
ahora, como resultado de amplias obser-vaciones, se los reconoce como
propiedades de todos los cuerpos, como propie-dades esenciales de un cuerpo ...
De ahí que la historia de la humanidad sea el único punto de vista que ofrece
una respuesta positiva al problema del origen de las ideas”... (191-192).
El alma no es cera, no es una tabula rasa... “La
creación de una representación sensible exige el agregado de algo distinto del
objeto, y por lo tanto sería una ver-dadera necesidad que yo tratase de derivar
del objeto ese elemento distinto, que es la base de la esencia real de la
representación sensible. Pero entonces, ¿qué es eso? La forma de la
universalidad; porque incluso la idea individual o represen-tación sensible —al
menos en comparación con el verdadero objeto individual— es primaria mente, como
señala Leibniz, algo universal, es decir, en este caso in-determinado,
destructivo, anulador de las diferencias. La sensibilidad es maciza, no
crítica, lujuriosa; pero la idea, la representación sensible, se limita sólo a
lo universal y necesario” (192).
77
“Por consiguiente, el pensamiento fundamental de
los Nouveaux Leibniz y Kant
essais sur l’entendement humain es, como en Der
Kritik der reinen Necesidad in-
Vernunft, el
de que la universalidad y la necesidad que es insepa-
rable separable
de
lo
universal
de ella,
expresan la naturaleza propia del entendimiento o
del ser capaz de tener representaciones, y por
consiguiente no pueden provenir de los sentidos o de la experiencia, es decir,
de afuera”... (193)
Esta idea aparece ya entre los cartesianos —
Feuerbach cita a kantismo =
Clauberg, 72. trasto viejo
1652
“Sin duda este axioma [que el todo es mayor que la
parte] debe su certeza, no a la inducción, sino al entendimiento, porque este
último no tiene otro objetivo ni otra vocación que la de generalizar los datos
de los sentidos a fin de ahorrarnos la tediosa molestia de la repetición, a fin
de prever, remplazar, ahorrar la expe-riencia sensible y la percepción. ¿Pero
lo hace el entendimiento por sí mismo, sin que exista una base para él en lo
sensorial? ¿Es que entonces los sentidos me muestran el caso individual como un
caso individual in abstracto? ¿No es un caso cualitativamente determinado?
¿Pero esta cualidad no contiene una identidad tan
grande de los casos NB individuales que es perceptible por los sentidos?...
¿Los sentidos me muestran sólo las hojas, y no los árboles?, ¿No hay un sentido
de identidad, igual-dad y diferencia? ¿No existe diferencia alguna, para mis
sentidos, entre negro y
* Referencia
a la obra de Clauberg, filósofo cartesiano alemán, Defensio Cartesiana
(“Defensa del cartesia-nismo” ), 1652. (Ed. )
NB
bien dit!
NB
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
blanco, día y noche, madera y hierro?... ¿No son
los sentidos la afirmación incon-dicional de lo que es? Por lo tanto, la ley
más elevada del pensamiento, la ley de la identidad, ¿no es también una ley de
la sensibilidad?; ¿y por cierto no des cansa esta ley del pensamiento en la
verdad de la percepción sensorial?”... (193-194).
78
Leibniz en Nouveaux essais: “La generalidad
consiste en el parecido mutuo de las cosas individuales, y ese parecido es una
realidad” (libro III, capítulo 3, § 11). “¿Pero entonces este parecido no es
una verdad sensible? Los seres que el enten-dimiento refiere a una sola clase,
a un solo género, ¿no afectan también mis senti-dos, en una forma idéntica,
igual? ... Para mi sentido sexual —un sentido que teó-ricamente es también de
la mayor importancia, aunque en la teoría de los senti-dos no se lo tiene por lo
general en cuenta—, ¿no hay diferencia entre una mujer y un animal hembra?
¿Cuál es, entonces, la diferencia entre la facultad del enten-
dimiento y la de la percepción sensible o
sensación?
La percepción sensible presenta la cosa, pero el
entendimiento le da el nombre. En el entendimiento no hay nada que no esté en
la per-cepción sensible, pero, en los hechos, lo que se encuentra en la
per-cepción sensible está sólo de nombre en el entendimiento.
El entendimiento es el ser superior, el amo del
mundo, pero sólo de nombre, no en los hechos. ¿Pero qué es un hombre? Es una
señal de
diferencia, algún rasgo que salta a la vista, al
cual yo convierto en el representante del objeto, en lo que caracteriza al
objeto, para representármelo en su totalidad (195).
... “Los sentidos me dicen, tan bien como el
entendimiento, que el todo es mayor que la parte; pero no me lo dicen con
palabras, sino con ejemplos; verbigracia, que el dedo es menor que la mano ...
(196-197)
... “Por lo tanto la certeza de que el todo es
mayor que la parte no depende, indu-dablemente, de los sentidos. ¿Pero de qué,
entonces? De la pa labra: el todo. La afirmación de que el todo es mayor que la
parte no dice absolutamente nada más de lo que dice la propia palabra ‘todo’...
(197)
... “Por otra parte, Leibniz, como idealista o
espiritualista, convierte los medios en un fin, la negación de la sensibilidad
en la esencia del espíritu... (198)
79
... “Lo que es conciente de sí mismo existe y es, y
se llama alma. Por consiguiente estamos seguros de la existencia de nuestra
alma antes de estar seguros de la existencia de nuestro cuerpo. Es claro que la
conciencia es primaria, pero sólo es primaria para mí, no es primaria en sí
misma. En el sentido de mi conciencia, yo soy, porque soy conciente de mí; pero
en el sentido de mi vida soy conciente de mí porque soy. ¿Cuál de los dos es
correcto? ¿El cuerpo, es decir, la naturaleza, o la conciencia, es decir, yo?
Yo, por supuesto, ¿pues cómo podría admitir que yo mismo soy erróneo? ¿Pero
puedo entonces, en los hechos, separar la conciencia de mi cuerpo y pensar por
mí mismo?... (201)...
... “El mundo es el objeto de los sentidos y el
objeto del pensamiento (204).
“En un objeto sensible, el hombre distingue la
esencia tal como realmente es, como un objeto de la percepción sensorial, de la
esencia del mismo en el pensa-miento, abstraída de la sensibilidad. A la
primera la denomina existencia o tam-bién lo individual, y a la segunda esencia
o género. La segunda es definida por él como necesaria y eterna —por que, si
bien un objeto sensible puede haber desa-parecido del mundo sensible, sigue
siendo un objeto del pensamiento o
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
representación sensible—, pero la existencia, como
accidental y transitoria ...
(205)
... “Leibniz es cristiano a medias, es un teísta, o
cristiano y naturalista. NB
Limita la bondad y el poder de Dios por medio de la
sabiduría, por
medio del entendimiento; pero este entendimiento no
es más que un gabinete de objetos naturales, es sólo la idea de la
interconexión de la naturaleza, del uni-verso. Por lo tanto limita su teísmo
por medio del naturalismo; afirma y defiende el teísmo por medio de lo que lo
anula” ... (215)
Pág. 274 (del suplemento de 1847):
80
“¡Cuánto se ha dicho del engaño de los sentidos y
cuán poco del engaño del len-guaje, del cual, sin embargo, el pensamiento es
inseparable! ¡Y cuán torpe es la traición de los sentidos, cuán sutil la del
lenguaje! ¡Cuánto tiempo me llevó de la nariz la universalidad de la razón, la
universalidad del Yo de Fichte y Hegel, hasta que finalmente, con ayuda de mis
cinco sentidos, reconocí, para la salvación de mi alma, que todas las
dificultades y misterios del logos, en el sentido de la razón, encuentran su
solución en la significación de la palabra! Por ese motivo la afirma-ción de
Haym, de que la crítica de la razón debe convertirse en la crítica del
len-guaje’, es para mí, en el sentido teórico, una afirmación inspirada. — Pero
en lo que se refiere a la contradicción entre yo como ser perceptivo, personal,
y yo como ser pensante, se reduce, en el sentido de esta nota y de la
disertación citada [del propio Feuerbach]73, a la aguda contradicción: en la
sensación soy individual; en el pensamiento soy universal. Pero en la sensación
no soy menos universal de lo que soy individual en el pensamiento. La
concordancia en el pensamiento se basa sólo en la concordancia en la sensación”
(274).
... “Toda la comunión humana descansa en la
suposición de la semejanza de la sensación en los seres humanos” (274).
Spinoza y Herbart (1836)74. Págs. . 400 ff. Una
defensa de Spinoza contra los ata-ques triviales del “moralista” Herbart.
El objetivismo de Spinoza, etc. , es subrayado. NB.
Verháltnis zu Hegel (1840 y spáter). S. 417 ff 75.
No muy claramente, intermitentemente subrayó que
fue un discípulo de Hegel.
81
De las notas:
“¿Qué es una dialéctica que está en contradicción
con el origen natural y el desa-rrollo? ¿Cuál es su necesidad?” ... (431)
Herr von Schelling (1843). Carta a Marx (434 ff. ).
Según el primer borrador.
La
Disertación de Feuerbach “De Ratione una, universali, infinita",
presentada en 1828 para obtener el derecho a dar conferencias en la Universidad
de Erlangen, fue incluida, en su versión al alemán, con el título: Über die
Vernunft, ihre Einheit, Mlgemeinheit, Unbegrenztheit
(“Acerca de la razón; su unidad, universalidad,
infinitud”) en el tomo IV de la segunda edición de las Obras de Feuerbach.
*Lenin se
refiere a la obra de Feuerbach Spinoza y Herbart (1836), que apareció en el
tomo IV de la 2ª edición de las Obras de Feuerbach. (Ed. )
* Relación
con Hegel (1840 y posteriormente), págs. 417 y sigs. (Ed. )
Resumen del libro de Feuerbach "Exposición ,
análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
Vapuleo a Schell ing 76.
Final del tomo IV.
Se trata de
la carta escrita en 1843 por L. Feuerbach a C. Marx, en la que critica la
filosofía de Schelling. Feuerbach escribió esa carta en res puesta a la que le
envió Marx el 3 de octubre de 1843.
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
83
RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL “CIENCIA DE LA LÓGICA”1
Escrito en setiembre-diciembre
de 1914.
Publicado por primera vez en
1929, en Léninski Sbórnik, IX.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
84
Berna: Lóg. I. 175
Hegels Werke2
Bd. I Philosophische
Abhandlungen3.
Fenomenología
del espíritu. III-V Ciencia de la lógica.
VI-VII (1
y 2) Enciclopedia.
VIII Filosofía
del derecho.
IX Filosofía
de la historia.
(3ª parte)
Estética.
XI-XII Historia
de la religión.
XIII-XV Historia
de la filosofía.
XVI-XVII Escritos
varios.
XIX Propedéutica
filosófica.
XVIII (1
y 2) Correspondencia de Hegel.
87
El resumen
del libro de Hegel “Ciencia de la lógica” está escrito en tres cuadernos, con
numeración continuada de las páginas de 1 a 115, y titulados respectivamente
“Hegel. Lógica I”, “Hegel. Lógica II” y “ Hegel. Lógica III”. En la tapa del
primer cuaderno Lenin escribió también el título general de toda la serie:
“Cuadernos sobre filo-sofía. Hegel, Feuerbach y varios”, y en el reverso de la
tapa anotó el contenido de los tomos de las Obras de Hegel (véase el presente
tomo, pág. 84); las primeras cuatro páginas del manuscrito son hojas
cuadriculadas pegadas al cuaderno, de tamaño menor que éste, análogas a las
hojas en que Lenin escribió los temas contenidos en los tomos de las Obras de
Feuerbach y de Hegel (véase el presente tomo, pág. 333); ello evidencia que el
cuaderno “Hegel. Lógica I” fue comenzado antes que los otros “Cuadernos sobre
filosofía” de los años 1914-1915 (véase nota 26). En la tapa del segundo
cuaderno está anotado “NB pág. 76” (en esa página comienza el resumen de la
tercera parte de “La doctrina del concepto” — “La idea” —véase el presente
tomo, pág. , 166). Al final de la página 111 (tercer cuaderno) está indicada la
fecha en que Lenin terminó el Resumen: “Fin de la ‘Lógica’. 17. XII. 1914”.
Después de la página 115, en la que termina el Resumen, hay unas hojas en
blanco, y en las dos últimas páginas del cuaderno “Hegel. Lógica III” están
escritas las notas “Para la bibliografía moderna sobre Hegel” (véase el
presente tomo, págs. 334-336). Paralelamente a la Ciencia de la lógica, Lenin hizo
el resumen de varios apartados de la primera parte de la Enciclopedia de
ciencias filosóficas.
El Resumen de la principal obra de Hegel ocupa el
lugar central entre los resúmenes filosóficos hechos por Le-nin en 1914-1915.
Revela en él el idealismo y la limitación histórica de la lógica hegeliana,
mostrando a la vez que, en forma mística, Hegel sigue de cerca el “reflejo del
movimiento del mundo objetivo en el movimiento de los conceptos” (pág. 154).
Lenin examina las leyes principales, las categorías, los elementos de la
dialéctica, su nexo con la práctica, la correlación entre la dialéctica, la lógica
y la teoría de conocimiento, el carácter dialéc-tico del desarrollo de la
filosofía, las ciencias naturales y la técnica. El Resumen contiene un
importantísimo fragmento de Lenin sobre los elementos de la dialéctica (véase
el presente tomo, págs. 194-195).
2 * Obras de Hegel. (Ed. )
3 * Tomo I.
Estudios filosóficos. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
Obras
de G. W. FR. HEGEL
tomo III
(Berlín, 1833) (468 págs. )
“CIENCIA DE LA LÓGICA”4
Parte 1. La lógica objetiva
Sección 1. La doctrina del ser.
(Berna: Lóg. I. 175)
PRÓLOGO A LA I EDICIÓN
Título completo Obras de G.
W. Fr. Hegel. *
Se trata de
la primera edición en alemán de las obras de He-
gel; los tomos I a XVIII se publi-caron en
1832-1845, el tomo XIX (complementario) en dos partes apareció en 1887. Lenin
hizo una anotación sobre el contenido de estos tomos en la tapa del cuaderno
titulado: “He-gel. Lógica I. ” (Véase el pre-sente tomo, pág. 84). (Ed. )
“Edición completa hecha por un grupo de amigos del
difunto: Marheineke, Schulze, Gans, Henning, Hotho, Michelet, Förster. ”
Tomo III5, pág. 5: observación aguda acerca de la
lógica: es un “prejuicio” que “ella enseña a pensar” (¿¿del mismo modo que la
fisiología “en seña”... a digerir??).
... “la ciencia lógica, que es el verdadero
contenido de la auténtica metafísica o la filosofía especulativa pura” ... (6).
... “La filosofía no puede tomar prestado su método
a una ciencia subordinada, como la matemática”... (6-7).
88
... “Sino que sólo puede ser la naturaleza del
contenido la que se mueve en el co-nocimiento cien tífico, puesto que al mismo
tiempo es esta propia reflexión del contenido la que por sí misma pone y
produce inicialmente su determinación”
(7).
(El movimiento del conocimiento científico; he ahí
lo esencial. )
“El entendimiento [Verstand] determina” (bestimmt),
la razón (Vernuft) es nega-tiva y dialéctica, porque disuelve en la nada (“in
Nichts auflöst”) las determina-ciones del entendimiento (7). La combinación de
estos dos, “la razón que entiende o el entendimiento que razona” (7) = lo
positivo.
Negación de “lo simple” ... “movimiento del
espíritu”... (7).
“Sólo por este camino que construye por sí misma...
puede la filosofía llegar a ser una ciencia objetiva, demostrativa” (7-8).
(“Camino que construye por sí misma” = el camino
[este es, en mi opinión, el nudo] del conocimiento real, del proceso del
conocer, del movimiento [de la
Ciencia de
la lógica (Wissenschaft der Logik): obra principal de Hegel. Sobre la base del
principio idealista de la identidad entre el ser y el pensamiento, se
investigan en ella las categorías lógicas como momentos de la idea absoluta, en
la cual Hegel veía la esencia de la realidad. En la Ciencia de la lógica se
expone en forma sistemática la dialéctica idea lista de Hegel como
autodesarrollo del concepto. La obra consta de tres libros: el primero (“La
doctrina del ser”) fue publicado a comienzos de 1812; el segundo (“La doctrina
de la esencia”), en 1813, y el tercero (“La doctrina del concepto”), en 1816,
en Nuremberg. En 1831 Hegel inició la preparación de una nueva edición, pero
sólo alcanzó a revisar el primer libro y a escribir el prólogo para el segundo
(fechado el 7 de noviembre de 1831). La Ciencia de la lógica se editó por
primera vez en ruso en 1916.
5 * Hegel. Werke, Bd. III, Berlín, 1833. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
ignorancia al conocimiento ]6. )
El movimiento de la conciencia, “como el desarrollo
de toda la vida natural y espiritual”, des cansa sobre “la naturaleza de las
esenciali-dades puras que forman el contenido de la lógica" (Natur der
reinen Wesenheiten. ) 7
Invertir: la lógica y la teoría del conocimiento
deben inferirse del “desarrollo de toda la vida natural y espiritual”.
¡Esto es ca-racterís-tico!
Hasta aquí, prólogo a la primera edición.
----------
89
PRÓLOGO A LA II EDICIÓN
“Presentar el reino del pensamiento en su aspecto
filosófico, es decir, en su propia [NB] actividad inmanente, o (lo que es lo
mismo) en su desarrollo necesario” (NB )... (10).
¡exce-
lente!
“Las formas familiares del pensamiento”, un
comienzo importante, “die leblosen Knochen eines Skeletts”8 (11).
Lo que se necesita no son leblose
Knochen, sino la vida viviente.
El nexo entre el pensamiento y el lenguaje (entre
paréntesis, el idioma chino y su falta de desarrollo: 11), la formación de los
sus-tantivos y verbos (11). En el idioma alemán las palabras tienen, a veces,
“significados opuestos” (12) (no sólo significados “distintos”, sino opuestos)—
“una alegría para el pensamiento”...
¿¿historia del pensamiento
historia del
lenguaje??
El concepto de fuerza en física, y el de polaridad
(“las cosas diferentes indisoluble-mente [la cursiva es de Hegel] vinculadas”).
Transición de la fuerza a la polaridad: transición a "más altas Denk-
verháltnisse9 (12).
90
[NB también en pág. 11 ... “Pero si se opone la
naturaleza, en general, como lo físico, a lo que es espiritual, debería decirse
entonces que lo lógico es más bien algo sobrenatural”... ]
la natura-leza y “das Geistige”10
* En el manuscrito las palabras “de la
ignorancia al conocimiento” están tachadas con una línea horizontal,
aparentemente en vez de estar subrayadas. (Ed. )
7 **Naturaleza de las esencialidades puras. (Ed. )
8 * Los huesos sin vida de un esqueleto. (Ed. )
9 * Relaciones del pensamiento. (Ed. )
10 * “Lo espiritual”. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
Las formas lógicas Allbekanntes sind11, pero...
“was bekannt ist, darum noch nicht erkannt12 (13).
“Progreso infinito” — “liberación” de las “formas
del pensamiento” de la materia (von dem Stoffe), ideas, deseos, etc. ,
elaboración de lo general (Platón, Aristóte-les): comienzo del conocimiento ...
“Sólo después de haber dispuesto de casi todo lo
necesario... comen- los intere-
Aristóteles ses “mue-
zaron los hombres a preocuparse por el conocimiento
filosófico”, ven la vida
dice (13-14);
y añade: el ocio de los sacerdotes egipcios, de
los
comienzo de las ciencias matemáticas (14)13. La
preocupación por el pueblos”
“pensamiento puro” presupone un “largo camino ya
recorrido por el
espíritu del hombre”. En este tipo de pensamiento
“se callan los intereses que mueven la vida de los pueblos e individuos” (14).
Las categorías de la lógica son Abbreviaturen14
(“epitomiert”15 en otro pasaje), de la “infinita multitud” de “particularidades
de la existencia exterior y de la acción” (15). A su vez, estas categorías
DIENEN16 a los hombres en la práctica (“en el ejer-cicio intelectual del
contenido viviente, en la producción y el intercambio”) (15).
91
“No decimos de nuestras sensaciones, impulsos e
intereses que nos sirven; antes bien, son considerados como facultades y
po-deres independientes, todo esto es precisamente lo que somos” (15).
relación entre el pensamiento y los intereses e
impulsos
Y respecto de las formas del pensamiento
(Denkformen) no puede decirse que nos sirvan, pues pasan “a través de todas
nuestras ideas” (16), son “lo universal como tal”.
Objetivismo: las categorías del pensamiento no son
un instrumento auxiliar del hombre, sino una expresión de las leyes, tanto de
la naturaleza como del hom-bre. Compárese más adelante la antítesis.
—del “pensamiento subjetivo” y “el concepto
objetivo de la propia esencia de las cosas”. No podemos “ir más allá de la
naturaleza de las cosas” (16).
Asimismo la observación contra la “filosofía
crítica” (17). Ésta con- contra el kan-
cibe la relación entre “tres términos” (nosotros,
pensamiento, co- tismo
sas), como si los pensamientos estuvieran “en el
medio” entre las
cosas y nosotros, y como si este término medio
“sepa rara” (abschliesst) “en vez de unir” (zusammenschliessen). Esta opinión,
dice Hegel, puede refutarse con la “sencilla observación” de que “precisa mente
estas cosas que debieran al parecer hallarse más allá [jenseits] de nuestros
pensamientos son en sí mismas entes de pensamiento” (Gedankendinge)... y “la
llamada cosa en sí sólo es ein Gedan- ken-ding der leeren Abstraktion”17.
92
En mi opinión, la esencia del argumento es: (1) en
Kant, la cognición separa (di-vide) la naturaleza y el hombre; en realidad, los
une; 2) en Kant, la “abstracción
* Son
conocidas para todos. (Ed. )
* “Lo que es
conocido no por ello es reconocido". (Ed. )
* Véase
Aristóteles, Metafísica, t. I, cap. 1. (Ed. )
*
Abreviaturas. (Ed. )
* Sirven.
(Ed. )
* Resumido
(Ed. )
* Un ente de
pensamiento de la abstracción vacía. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
vacía” de la cosa en sí en vez del Gang, Bewegung18
vivo, cada vez más profundo, de nuestro conocimiento de las cosas.
En Kant, la Ding an sich19 es una abstracción
vacía, pero Hegel exige abstracciones que correspondan a der Sache20: “el
concepto objetivo de las cosas constituye su esencia misma”, que —hablando en
sentido materialista— corresponde a la pro-fundización real de nuestro
conocimiento del mundo.
Es incorrecto decir que las Denkformen son so
lamente “Mittel”, “zum Ge-brauch”21 (17).
Es incorrecto también decir que son “áussere
Formen” , “Formen, die NB
an dem 22
nur Gehalt,
nicht der Gehalt selbst seien” (formas sólo adheri
das al contenido, y no el contenido mismo) (17).
Lo que Hegel exige es una lógica cuyas formas sean
gehaltvolle Formen23, formas de contenido vivo, real, inseparable mente unidas
al contenido.
Y Hegel llama la atención hacia “los pensamientos
de todas las cosas naturales y espirituales”, hacia el “contenido
sustancial”... (18).
—“Llevar claramente a la conciencia este carácter
lógico que anima el espíritu, que se agita y actúa en él: tal es nuestro
problema” (18).
La lógica no es la ciencia de las formas exteriores
del pensamiento, sino de las leyes del desarrollo “de todas las cosas
materiales, naturales y espirituales”, es decir, del desarrollo de todo el
contenido concreto del mundo y de su cognición, o sea, la suma total, la
conclusión de la historia del conocimiento del mundo.
93
La “acción instintiva” (instinktartiges Tun) “se
fragmenta en una materia infini-tamente diversa”. En cambio, la “acción
inteligente y conciente” saca “el contenido de aquello que motiva [den Inhalt
des Treibenden] fuera de su unidad directa con el sujeto y lo convierte en “un
objeto para él” (para el sujeto).
“En esta red se forman, aquí y allá, nudos sólidos
que son los puntos de apoyo y de orientación de su” del espíritu, o del sujeto
“vida y conciencia” ... (18)
¿Cómo hay que entender esto?
El hombre está frente a una red de fenómenos
naturales. El hombre instintivo, el salvaje, no se distingue de la naturaleza.
El hombre conciente se distingue de ella; las categorías son etapas de este
distinguirse, es decir, del conocer el mundo, puntos focales de la red, que
ayudan a conocerlo y dominarlo.
“La verdad es infinita” (19): su finitud es su
negación “su fin”. Las formas (Denk-formen)24, si se las considera como formas,
“distintas de la sustancia y que existen
*
Trayectoria, movimiento. (Ed. )
** Cosa en
sí. (Ed. )
*** La
esencia. (Ed. )
* “Medios”,
“para ser usados”. (Ed. )
*
"Formas exteriores. ” (Ed. )
******Formas
plenas de contenido. (Ed. )
* Formas del
pensamiento. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
sólo adheridas a ella” (19), son incapaces de
abarcar la verdad. La inutilidad de estas formas de la lógica formal las hace
acreedoras al “desprecio” (19) y al “ri-dículo” (20). La ley de identidad, A =
A, vacuidad, “unertraglich”25 (19).
94
Es injusto olvidar que estas categorías “tienen su
lugar y validez en la cognición”, Pero como “formas indiferentes” pueden ser
“instrumentos del error y de la so-fistería” (20), no de la verdad.
“El pensamiento contemplativo debe incluir ‘der
Inhalt’26 así como la ‘forma ex-terna” (20).
“Con esta introducción del contenido en la
consideración lógica”, el NB
objeto de estudio no son NB ya las Dinge, sino die
Sache, der Begriff
der Dinge27.
no las cosas sino las leyes de su movimiento en
sentido materialista.
... “el logos, la razón de lo que es” (21). Y en la
pág. (22) al comienzo, el objeto de estudio de la lógica se expresa con estas
palabras:
“desarrollo” del pensamiento de acuerdo con
... “Entwicklung des Denkens in seiner Not
wendigkeit. ”
“desarrollo” del pen-samiento de acuerdo con su
necesidad
Las categorías tienen que ser inferidas (y no
tomadas arbitraria o mecánica-mente) (no mediante una “exposición”, no mediante
“afirmaciones”, sino con pruebas) (24) partiendo de lo más simple, de lo
fundamental (el ser, la nada, el devenir [das Werden]) (para no citar otros);
aquí está, en ellos, “en este germen, todo el desarrollo” (23).
95
INTRODUCCIÓN: CONCEPTO GENERAL DE LA LÓGICA
Se entiende habitualmente por lógica “la ciencia
del pensar”, la “pura forma de la cognición” (27).
Hegel refuta esta concepción. Está contra la Ding
an sich28, como “algo simple-mente más allá del pensamiento” (29).
Las formas del pensamiento en apariencia “son
inaplicables a las cosas en sí” (31). Ungereimt wahre Erkenntnis29, si no
conoce la cosa en sí. ¿Pero el Verstand30 no es también una cosa en sí? (31).
“El idealismo trascendental llevado de un modo más
coherente hasta su conclu-sión lógica ha ad vertido la nulidad del espectro de
la cosa en sí —esa sombra abstracta separada de todo contenido— que la
filosofía crítica dejaba en pie y se
**
Insoportable. (Ed. )
* “El
contenido. ” (Ed. )
* Las cosas,
sino la esencia, el concepto de las cosas. (Ed. )
* Cosa en
sí. (Ed. )
* La verdadera cognición es absurda. (Ed. )
*
Entendimiento. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
había propuesto destruir por completo. Esta
filosofía [¿Fichte?] comienza asi-mismo a hacer que la razón desarrolle sus
propias determinaciones partiendo de sí misma. Pero la actitud subjetiva de
este intento no permitió que fuese llevado a cabo” (32).
Las formas lógicas son todte Formen31, pues no se
las considera como una “uni-dad orgánica” (33), como “su concreta unidad
viviente” (ibid. ).
96
En la Fenomenología del espíritu examiné “el
movimiento de la conciencia, desde la primera con tradición directa [Gegensatz]
entre ella y el objeto, hasta el saber absoluto (34). Este camino re corre
todas las formas de la relación entre la con-ciencia y el objeto”...
“Como ciencia, la verdad es la autoconciencia pura
que se despliega”... (35); “el pensamiento objetivo” ... “el concepto, como
tal, es lo que existe en sí y para sí” (35). (36: el clericalismo, Dios, el
reino de la verdad, etc. )
Kant atribuía “una significación esencialmente
subjetiva” a las “determinacio-nes lógicas”. Pero las “determinaciones del
pensamiento” tienen “un valor y existencia objetivos” (37).
La vieja lógica ha caído en el Verachtung32. (38)
Exige una trasformación...
39 - La vieja lógica formal es exactamente como un
pasatiempo infantil, que forma cuadros con pedacitos sueltos (in Verachtung
gekomen33: [38]).
40 - La filosofía debe tener su propio método (no
el de la matemática: contra Spi-noza, Wolff und Andere34).
40-41: “Porque el método es la conciencia de la
forma adoptada por NB
el movimiento interior espontáneo de su contenido”,
y el resto de
la pág. 41 da una buena explicación de la
dialéctica.
“es ist der Inhalt in sich, die Dialektik, die er
an ihm selbst hat, welche ihn fortbe- wegt” (42).
“La esfera dada de fenómenos es impulsada hacia
adelante por el propio conte-nido de esta esfera, por la dialéctica, que él
[este contenido] tiene EN [an] sí mismo” (es decir, por la dialéctica de su
propio movimiento).
97
“Lo negativo es en igual grado positivo” (41): la
negación es algo definido, tiene un contenido definido, las contradicciones
internas llevan al remplazo del viejo contenido por otro nuevo, superior.
En la vieja lógica no hay transición ni desarrollo
(del concepto y del NB
pensamiento), no hay “un nexo interior necesario”
(43) de todas las
partes, ni “Ubergang”35 de unas partes a otras.
Y Hegel plantea dos exigencias fundamentales:
1) “la necesidad del nexo”
y
* Formas
muertas. (Ed. )
*
Descrédito. (Ed. )
* Ha caído
en el descrédito. (Ed. )
* Y otros.
(Ed)
*
“Transición. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
“el
surgimiento inmanente de las distinciones”. ¡¡Muy importante!! Esto es lo que
significa, a mi juicio:
NEXO NECESARIO, el nexo objetivo de todos los
aspectos, fuerzas, tendencias, etc. , de la esfera dada de fenómenos;
“surgimiento inmanente de las distinciones” —
la lógica objetiva interna de la evolución y de la lucha entre las diferencias,
polaridad.
Los defectos de la dialéctica platónica en
Parménides36.
“La dialéctica es considerada generalmente como un
procedimiento extrínseco y negativo, que no es inherente a la cosa misma, que
se basa en la mera vanidad, como un afán subjetivo de hacer vacilar y destruir
lo que es permanente y verda-dero, o que a lo sumo sólo conduce a la vacuidad
del asunto dialécticamente tra-tado” (43).
h Û
.
— El gran mérito de Kant fue haber
des pojado a la dialéctica “dem Schein von Willkür”37. Dos cosas importantes:
98
Die
Objektivitát
#
des Scheins38 (NB:
¡¡confuso, volver sobre esto!!)
die
Notwendigkeit des Widerspruchs39 selbstbewegende Seele40 ... , (“negati-vidad
inherente”)... “el principio de toda vida física y es piritual” (44).
#
¿No se quiere significar aquí que también la
apariencia es objetiva, porque con-tiene uno de los aspectos del mundo
objetivo? No solamente la Wesen41, sino tam-bién la Schein42 es objetiva. Hay
una diferencia entre lo subjetivo y lo objetivo, PERO TAMBIÉN ELLA TIENE SUS
LIMITES.
Lo dialéctico = “captar la antítesis en su
unidad”... ¡sutil y
45. La lógica se asemeja a la gramática en que para
el principiante es
una cosa, y otra para quien conoce el idioma (y los
idiomas) y el espí- profundo!
ritu del idioma. “Una cosa es para quien por
primera vez se acerca a la
lógica y a las ciencias en general, y otra para
quien retorna de las ciencias a la lógica. ”
Entonces la lógica da el “carácter esencial de esta
riqueza” (des Reichtums der Weltvorstellung43 ) , “la naturaleza interior del
espíritu y del mundo”... (46)
“Parménides”:
diálogo de Platón, cuyo título es el nombre del principal representante de la
escuela eleática (véase la nota 84). En el diálogo se desarrolla la dialéctica
idealista, aplicada aquí por Platón a su doctrina de las ideas. En sus
Lecciones de historia de la filosofía (este pasaje fue señalado por Lenin,
véase el presente tomo, pág. 269) Hegel dice que el diálogo es una
“extraordinaria obra maestra de la dialéctica platónica”, y al mismo tiempo
indica que en Parménides ésta reviste más bien un carácter negativo que
positivo, por cuanto Platón, al referirse a las contradicciones no subraya
suficientemente la unidad de éstas.
* “La
apariencia de arbitrariedad. ” (Ed. )
* La
objetividad de la apariencia. (Ed. )
* La
necesidad de la contradicción. (Ed. )
* El alma
que se mueve por sí misma. (Ed. )
* La
esencia. (Ed. )
* La
pariencia. (Ed. )
* La riqueza
de la representación del mundo, (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la
Lógica"
“No sólo un universal abstracto, sino universal que
abarca en sí la Cf. El capital riqueza de lo particular” (47).
99
Bella fórmula: ¡¡“No sólo un universal abstracto,
sino un universal que abarca en sí la riqueza de lo particular, de lo
individual, de lo singular” (¡toda la riqueza de lo particular y lo
singular!)!! Très bien!
“Así como la misma máxima moral en boca de un
muchacho que la comprende correcta mente, no tiene el mismo significado y
alcance que tiene en el espíritu de un hombre de años y de experiencia, para
quien expresa toda la fuerza de su contenido.
una buena compara-ción (mate-rialista)
Así, el valor de la lógica sólo recibe debida
apreciación cuando es el resultado de la experiencia de las ciencias; entonces
se presenta al espíritu como la verdad universal, no como un conocimiento
particular junto a otros ramos y realidades, sino como la esencia de todo este
otro contenido” ... (47)
“resultado de la experiencia de las ciencias”
NB
“El sistema de la lógica es el reino de las
sombras” (47), libre de “toda concreción sensible”... (50) — ... “no lo
abstracto, muerto e inmóvil, sino lo concreto”. .
[¡Esto es característico! ¡Espíritu y esencia de la
dialéctica! ]
Nota... los
resultados de la filosofía de Kant... : “que la razón no puede conocer ningún
contenido válido, y que, en lo tocante a la verdad absoluta, hay que remitirse
a la fe”...
Kant: restringir la “razón” y for-talecer la fe44
Una vez más,
que la Ding an sich = una abstracción, producto del pensa-miento que abstrae.
--------------
Se trata de
la conocida frase de Kant: “Tuve que restringir la esfera del conocimiento para
dejar lugar a la fe” (I. Kant. Crítica de la razón pura). Esta formulación
revela lo contradictorio del sistema de Kant, su aspiración a “conciliar” lo
inconciliable: la fe y el conocimiento, la ciencia y la religión. En su
Resumen, Lenin escribe más adelante: “Kant menosprecia el conocimiento para
abrir el camino a la fe” (véase el presente tomo, pág. 146).
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
100
LA DOCTRINA DEL SER
¿CON QUÉ SE DEBE COMENZAR LA CIENCIA?
(59)1... (en passant) , “la naturaleza de la
cognición” (id. pág. 61). . (El tema de la lógica. Comparar con la gnoseología”
de hoy)
(60) ... “No hay nada [la cursiva es de Hegel]en el
cielo, en la natura- NB
leza, en el espíritu, ni en parte alguna, que no
contenga tanto la
inmediación como la mediación”...
Cielo -
naturaleza - espíritu. Fuera el cielo: materialismo.
Todo es
vermittelt = mediado, enlazado en uno, vinculado por transiciones. Fuera el
cielo - conexión sujeta a ley de todo (EL PROCESO) del mundo.
“La lógica
es la ciencia pura, es decir, el saber puro en TODA la extensión de su
desarrollo” ...
la 1ª línea, un desatino,
la 2ª --, genial.
¿Con qué se debe comenzar? “El ser puro” (Sein)
(63) — “no presuponer nada”, el comienzo. “No tener en sí contenido alguno”...
“no ser mediado por nada”...
101
(66) ... “El avance [des Erkennens2 ]... debe ser
determinado por la NB
naturaleza del objeto y del contenido mismo”...
El comienzo
contiene tanto la “Nichts3 como el Sein4, es la unidad de ambos:
... “lo que comienza, aún no es; sólo avanza hacia
el ser”... (del NO SER al ser: “no ser, que es también ser”).
Tonterías acerca de lo absoluto (68-69). Trato en
general de leer a Hegel desde el punto de vista materialista. Hegel es (según
Engels5) el materialismo puesto ca-beza abajo; es decir, en su mayor parte,
desecho a dios, lo absoluto, la idea pura, etc.
(70-71). En filosofía no se puede comenzar por el
“Yo”. No hay “movimiento ob-jetivo” (71).
--------------
* Hegel,
Werke. Bd. III, Berlín, 1833. (Ed. )
2 * Del conocimiento. (Ed. )
3 ** Nada. (Ed. )
4 * Ser. (Ed. )
5 * Véase F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de
]a filosofía clásica alemana”, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, Buenos
Aires, Ed. Cartago, 1957, págs. 683-712. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
102
SECCIÓN PRIMERA
DETERMINACIÓN (CALIDAD)
Ser puro —
“sin ninguna otra determinación”. (Bestimmung1 es ya Qualitat2.
)
Transición del Sein3 al Dasein4 (ser existente (?)
ser finito) —y de este al Fürsi-chesein (¿ser para sí?)
Sein — Nichts — Werden5
“El ser puro y la nada pura son... lo mismo” (78).
(81: Esto parece ser una “paradoja”. ) Su unión es
el Werden.
“Movimiento de inmediata desaparición de lo uno en
lo otro” ...
Nichts se contrapone a dem Etwas. 6 Pero Etwas es
ya un ser determinado, distinto de otro Etwas, pero aquí se trata de la simple
Nichts (79).
(Los eleáticos y Parménides, en especial los
primeros, llegaron a esta abs-tracción del ser7. ) Según Heráclito “todo fluye”
(80)... , es decir, “todo es de-venir”.
103
Ex nihilo níhil fit?8 De Nichts sale el Sein
(Werden)...
(81): “No sería difícil demostrar esta unidad del
ser y la nada [... ] en cada [la cursiva es de Hegel] ejemplo, en cada hecho y
pensamiento”... “no hay nada en el cielo ni en la tierra que no contenga tanto
el ser como la nada’. Las objeciones su-ponen un besummtes Sein9 (yo tengo 100
táleros o no) 82 i. f. , — pero no se trata de eso ...
“Un ser determinado o finito es un ser tal que se
refiere a otro; es un contenido que se halla en una relación de necesidad con
otro contenido o con todo el mundo. Con respecto al nexo mutua mente
determinante del todo, la metafísica pudo hacer la afirma-ción —que es
realmente una tautología— de que si se destruyera la más pequeña partícula de
polvo se derrumbaría todo el
“El nexo necesa-
rio de todo el mundo”... “el nexo mutua-mente
determi-nado del todo”
*
Determinación. (Ed. )
** Calidad.
(Ed. ) Ser. (Ed. )
3 * Ser
4 * Ser existente. (Ed. )
5 * Ser —nada— devenir. (Ed. )
6 * Algo. (Ed. )
7 No es casual que, al referirse a las categorías
del ser, Hegel mencione a los eleáticos (véase la nota 84). En tanto considera
la lógica como el desarrollo de la idea absoluta en el aspecto puro, ve en la
historia de la filosofía el proceso histórico de ese desarrollo. Por eso, según
Hegel, cada categoría de la lógica ya debió haber sido históricamente expresada
por determinado sistema filosófico (el ser, por los eleatas; la nada, por el
budismo; el devenir, por Heráclito, etc. ) “Lo que es primero en la ciencia
tuvo que mostrarse también históricamente como lo primero”. Lenin copia esta
tesis, y observa: “¡Suena muy materialista!”, y en otro lugar escribe: “Es
evidente que Hegel toma su autodesarrollo de los conceptos, de las categorías,
en conexión con toda la historia de la filoso fía. Esto da aun un nuevo aspecto
a toda la Lógica” (véase el presente tomo, págs. 103 y 113 respec-tivamente).
8 * ¿Nada nace de la nada? (Ed. )
9 * Determinado ser. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
universo” (83).
(86): “Lo que es primero en la ciencia tuvo que
mostrarse también históricamente como lo primero. ”
¡Suena muy materialista!
(91): “El devenir es la susistencia del ser tanto
como del no ser. ” ... “Transición es lo mismo que devenir”... (92 i. f. )
“Parménides,
como Spinoza, no admite una transición del ser, o de la sustan-cia absoluta, a
lo negativo, a lo finito. ” Pero para Hegel la unidad o la indivisi-bilidad
(pág. 90, esta expresión es a veces mejor que unidad) del “ser” y de la “nada”
da la transición, el Werden.
Lo absoluto y lo relativo, lo finito y lo in finito
= partes, etapas de uno y el mismo mundo. So etwa?10
104
(92: “Reservaremos para ese ser mediado la palabra
existencia”.
Según Platón
en el Parménides la transición del ser y lo uno = “áussere Refle-xión”11.
Se dice que
la oscuridad es la ausencia de luz. Pero “en la luz pura se ve tan poco como en
la oscuridad pura”...
— Referencia
a las magnitudes infinitamente pequeñas captadas en el pro-ceso de su des
aparición ...
nada ser
“Nada existe que no sea un estado intermedio entre
el ser y la nada. ” NB
Sophisterei12 se excluyen
“La incomprensibilidad del comienzo” — si la y el
mutuamente, pero eso no es dialéctica, sino (108). Sofistería
“Porque sofistería es un razonamiento que par te de
una hipótesis sin
fundamento y que se acepta sin crítica o reflexión;
mientras que lla- Y
dialéctica
mamos dialéctica a ese movimiento superior de la
razón en el cual los
términos en apariencia absolutamente distintos
pasan uno al otro por sí mismos, en virtud de lo que son, y la suposición de su
separación se anula por sí misma” (108).
Werden. Sus momentos: Entstehen und Vergehen13
(109).
Das Aufheben des Werdens — das Dasein14
ser concreto, determinado (?)
110: aufheben = ein Ende machen aufbewahren
105 15 zugleich
= erhalten
112: Dasein ist Bestimmtes Sein16 (NB
114 “ein Konkretes”17 ), — una calidad,
* ¿No es
así? (Ed,)
* Reflexión
exterior. (Ed. )
*
Sofistería. (Ed. )
* Surg y
perecer. (Ed. )
* El elimmar
del devenir - él ser existente. (Ed. )
* Eliminar = poner fin = mantener (al mismo
tiempo conservar). (Ed )
* Ser
existente es ser determinado. (Ed. )
* Concreto.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
distinta de Anderes,—VERÄNDELICH UND ENDLICH18.
“La
determinación, así aislada y tomada de por sí como determinación exis-tente, es
la calidad” ... “La calidad, que debe considerarse como algo existente
separadamente, es la realidad” (115).
... “La
determinación es negación” ... (Spinoza) Omnis determinatio est nega-tio19,
“esta formulación es de inmensa importancia” ...
120: “El algo es la primera negación de la
negación”...
(La exposición es aquí un tanto fragmentaria y
sumamente oscura) abstrakte und abstruse Hegelei20 — Engels.
— ... Dos
pares de determinaciones: 1) “algo y otro”; 2) “ser para otro y ser en sí”.
127 — Ding and sich,21 —“una abstracción muy
simple”. La afirmación de que no sabemos lo que son las cosas en sí parece
sagaz. La cosa en sí es una abstrac-ción de toda determinación [Sein - für -
Anderes22 ] [de toda relación con otro], es decir, una nada. Consiguientemente,
la cosa en sí “no es más que una abstracción desprovista de verdad y
contenido”.
106
Esto es muy profundo: la cosa en sí y su conversión
en cosa para otros (cf. Engels25 ). La cosa en sí es, en suma, una abs-tracción
vacía e inerte. En la vida, en el movimiento, cada cosa y todo es habitualmente
tanto “en sí” como “para otros”, en relación con otro, al transformarse de un
estado a otro.
Sehr gutt!23 Si pregun-tamos qué son las co-sas EN
SÍ, so ist in die Frage gedankenloser Weise die Unmö- gli-chkeit der
Beantwor-tung gelegt 24 ... (127)
129. En passant, la filosofía dialéctica, que la
“filosofía metafí- Kantismo
sica desconoce, incluye también la filosofía
crítica”. =
metafísica
La DIALÉCTICA es la teoría que muestra cómo LOS
CONTRARIOS pueden y suelen ser (cómo devienen) IDÉNTICOS; en qué condiciones
son idénticos, al transformarse unos en otros, por qué el espíritu humano no
debe entender estos contrarios como muertos, rígidos, sino como vivos,
condicionales, móviles, que se trasfor-man unos en otros. En lisant Hegel ...
26
“El LÍMITE
[es] la simple negación o la primera negación [das Etwas. Cada algo tiene su
LÍMITE], mientras que lo otro es al mismo tiempo, la negación de la
negación”...
107
Etwas mit
seiner immanenten Grenze gesetzt ais der Widerspruch seiner selbst, durch den
es über sich hinausgewiesen und getrieben wird, ist das
* Otra,
variable y finita. (Ed. )
* Toda
determinación es negación. (Ed. )
*
Hegelianismo abstracto y abstruso. (Ed. )
* La cosa en
sí. (Ed. )
* Ser para
otro. (Ed. )
*¡Muybien!(Ed.
)
* La
pregunta, inadvertidamente, es formulada de tal manera que hace imposible la
respuesta. (Ed. )
* Véase F.
Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”, en C. Marx
y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. (Ed. )
* Leyendo a
Hegel. (Ed. )
pensamien-tos
sobre la dialéctica en lisant Hegel
NB
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
Endliche.
(Algo, tomado desde el punto de vista de su límite
inmanente, desde el punto de vista de su contradicción con sigo mismo,
contradicción que lo impulsa [a este algo] y lo conduce más allá de sus
límites, es lo finito. )
Cuando se caracteriza a las cosas como finitas, eso
es reconocer que su no ser es su naturaleza (“el no ser constituye su ser”).
“Ellas [las cosas] son, pero la verdad de este ser
es su fin. ”
¡Agudo e ingenioso! Hegel analiza conceptos que por
lo general pa-recen muertos y muestra que en ellos HAY movimiento. ¿Lo finito?
¡Eso significa moverse hacia su fin! ¿Algo? — significa NO LO QUE es otro. ¿El
ser en general? — significa una indeterminación tal que ser = no ser.
Multilateral y universal flexibilidad de los conceptos, una
flexibilidad que llega hasta la identidad de los
contrarios; tal es la esencia del asunto. Esta flexibilidad, aplicada subjetiva
mente = eclecticismo y sofistería. La flexibilidad, aplicada objetivamente, es
decir, si refleja la multilateralidad del pro-ceso material y su unidad, es la
dialéctica, es el reflejo correcto del eterno desa-rrollo del mundo.
139 — ¿Lo infinito y lo finito son, se dice,
opuestos entre sí? (ver pág. 148) (cf.
pág. 151).
141 — Sollen und Schranke27 — momentos de des
Endlichen28.
108
143 — “En el deber ser comienza el trascender más
allá de la finitud, la infinitud.
”
143 — Se dice que la razón tiene sus límites.
“Cuando se hace esta afir- sehr gut! mación no se advierte que por el hecho
mismo de que algo se de-termina como límite, ya ha sido superado. ”
La piedra no
piensa, por lo cual su limitación (Beschránktheit) no es para ella un límite
(Schranke. ) Pero la piedra tiene también sus límites, por ejem-plo su
oxidabilidad, si “es una base capaz de oxidarse”.
Evolución29 de la piedra
144-145: Todo (lo humano) pasa más allá de sus
límites (Trieb, Schmerz30, etc. ), ¡y la razón, vean ustedes, “no puede pasar
más allá de sus límites”! “¡Es cierto que no todo pasar más allá del lí mite es
una verdadera liberación con res-pecto a éste!”
Un imán, si tuviese conciencia, consideraría su
orientación hacia el norte como un acto libre (Leibniz. ) — No, en ese caso
conocería todas las direccio-nes del espacio y consideraría la única dirección
como un límite a su libertad, como una limitación de ésta.
* El deber
ser y el límite. (Ed. )
** Lo
finito. (Ed. )
* En el
manuscrito sobre la última letra de la palabra “evolución” aparece la letra
que, en ruso, forma el plural de esa palabra. (Ed. )
* Impulsó,
dolor. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
... “La
naturaleza misma de lo finito es pasar más allá de sí mismo, negar su negación
y volverse infinito” ... No es el poder (Gewalt) externo (fremde) (149) lo que
con-vierte lo finito en infinito, sino su naturaleza (seine Na-tur) (la de lo
finito).
La dialéctica de las co-sas mismas, de la na -
turaleza misma, del curso mismo de los acontecimientos
111
“Schlechte
Unendlichkeit”31 — la infinitud cualitativamente opuesta a lo fi-nito, sin
conexión con él, separada de él, como si lo finito estuviese Diesseits32 y lo
infinito Jenseits33, como si lo infinito se encontrase por sobre lo finito,
juera de él...
Sin embargo,
en realidad, sind sie34 (lo finito y lo infinito) untrennbar35 Son una unidad
(155).
158-159: ... “La unidad de lo finito y lo infinito
no es una yux- mos versus los elec-
taposición exterior de estos términos, ni una
vinculación Aplicar a los áto-
trones. En
general
impropia, contraria a sus determinaciones, y que
enlace la infinitud de la
entes separados y opuestos entre sí, mutuamente
inde- profundidad. 36
pendientes, y por lo tanto incompatibles; antes
bien, cada materia, vista en
trascender de sí
uno es en sí mismo esta unidad, y lo es solamente
en el
mismo, sin que ninguno aventaje al otro en el ser
en sí y el ser existente afir-mativo. Se ha demostrado más arriba que la
finitud sólo existe como un pasar más allá de sí misma; así contiene la
infinitud, que es su otro” ...
... “Pero el infinito progreso afirma más que esto
(que la simple comparación de lo finito con lo infinito); en él está puesta
también la conexión [la cursiva es de Hegel] de términos que también son
distintos” ... (160)
La conexión (de todas las partes del pro-greso
infinito)
“La
naturaleza del pensamiento especulativo ... consiste sólo en la captación de
los momentos opuestos en su unidad. ”
112
Se considera, a veces, como la esencia de la
filosofía, el problema de cómo lo infinito llega a lo finito. Pero este
problema se reduce al esclarecimiento de su conexión...
168 ... “También con respecto a otros temas el arte
de formular Bien dit!
preguntas exige cierta educación; más aun en temas
filosóficos,
si se quiere recibir una respuesta mejor que la de
que la pregunta es vana. ”
[La relación con el otro ha desaparecido; lo que
queda es la relación con-sigo. ]
173-174: Fürsichsein ser para sí = ser infinito,
ser cualitativo acabado. La calidad, llega a su punto culminante (auf die
Spitze) y se trueca en cantidad.
* Infinitud
mala. (Ed. )
* Del lado
de acá. (Ed. )
* Del lado
de allá. (Ed. )
* Ellos son.
(Ed. )
*
Inseparables. (Ed. )
* En
Materialismo y empiriocriticismo Lenin desarrolla la idea de la infinitud de la
materia y el proceso de su
conocimiento (véase V. I. Lenin, Obras completas, 2? ed. , Buenos Aires, Ed.
Cartago, 1969, t. XIV, págs. 274-277). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
El idealismo de Kant y Fichte... (181) “permanece
en el dualismo [[no claro]] del ser existente y del ser para sí”...
es decir, ¿no hay transición de la cosa en sí
(mencionada en la oración siguiente) al fenómeno? ¿del objeto al sujeto?
No me resulta claro por qué Fürsichsein37 es
Eins38. Aquí Hegel es, en mi opinión, extremadamente oscuro.
Lo uno es el antiguo principio del άτµον40 (y el
vacío). El vacío es considerado Quéll der Bewegung41 (185), no sólo en el
sentido de que el espacio no está lleno, sino que también enthüllt42 “el
pensa-miento más profundo de que lo negativo contiene en general el fundamento
del devenir, la inquietud del automovimiento” (186).
NB:
Selbs-
tbewgung39
113
“La
idealidad del ser para sí como totalidad se convierte, así, primeramente, en
realidad, y en la más firme y abstracta de todas, como lo uno. ”
Aguas oscuras...
El pensamiento de lo ideal que se convierte en lo
real es profundo: muy impor-tante para la historia. Pero también en la vida
personal del hombre es evidente cuánta verdad hay en esto. Contra el
materialismo vulgar. NB. La diferencia entre lo ideal y lo material es también
no incondicional, no überschwenglich 43
189 — Nota: Las mónadas de Leibniz. El principio
del Eins y su carácter incom-pleto en Leibniz 44.
Es evidente que Hegel toma su autodesarrollo de los
conceptos, de las categorías, en conexión con toda la historia de la filosofía.
Esto da aun un nuevo aspecto a toda la Lógica...
193 ... “Es una vieja proposición que lo uno es lo
múltiple, y, en especial, que lo
MÚLTIPLE es LO UNO . .
* Ser para
s!. (Ed. )
* Lo uno.
(Ed. )
*
Automovimiento. (Ed. )
* Atomo
(indivisible). (Ed. )
* Fuente del
movimiento. (Ed. )
* contiene.
(Ed. )
Überschwenglich
(desmesurado, exagerado, desmedido): término usado por J. Dietzgen para definir
las rela-ciones entre la verdad absoluta y la relativa, entre la materia y el
espíritu, etc. Lenin emplea este término en algunos trabajos, al desentrañar la
concepción materialista de la dialéctica de los conceptos. Así por ejemplo, en
Materialismo y empiriocriticismo, cuando desarrolla la formulación de Engels
del problema básico de la filo-sofía, Lenin escribe: “Es una confusión
pretender que en la noción de la materia hay que incluir también el
pensamiento, como lo repite Dietzgen en sus Incursiones ... , puesto que con
tal inclusión pierde sentido la antí-tesis gnoseológica entre la materia y el
espíritu, entre el materialismo y el idealismo, antítesis en la que el mismo
Dietzgen insiste. Que esta antítesis no debe ser ‘excesiva’, exagerada,
metafísica, es incuestionable (y el gran mérito del materialista dialéctico
Dietzgen es haberlo subrayado). Los límites de la necesidad absoluta y de la
verdad absoluta de esa antítesis relativa son precisamente los límites que
determinan la dirección de las investigaciones gnoseológicas. Operar fuera de
esos límites con la antítesis entre la materia y el espíritu, entre lo físico y
lo psíquico, como con una antítesis absoluta, sería un error inmenso” (véase V.
I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 260-261). Véase también la observación hecha
por Lenin acerca del carácter dialéctico de la verdad, en su trabajo El
’izquierdismo’, enfermedad infantil del comunismo (véase V. I. Lenin, ob. cit.
, t. XXXIII, págs. 167-168).
* Lenin se
refiere también a las mónadas de Leibniz en el Resumen del libro de L.
Feuerbach “Exposición, aná-lisis y crítica de la filosofía de Leibniz"
(véase el presente tomo, págs. 72-75). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
195 ... “La distinción entre lo uno y lo múltiple
se ha determinado como diferencia de su relación mutua; ésta se desdobla en dos
relaciones: la repulsión y la atracción... ”
Probablemente Hegel necesitaba, en general, de todo
este Fürsichsein, en parte para deducir la “transición de la calidad a la
cantidad’ (199) — la calidad es
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
determinación, determinación para sí, Gesetzte45 es
lo uno: esto da la impresión de ser algo muy forzado y vacuo.
114
Nótese, pág. 203, la observación no exenta de
ironía contra
“el procedimiento del conocer que reflexiona sobre
la experiencia y que primero percibe determinaciones en el fenómeno, luego las
toma como base, y admite, para su llamada explicación, las correspondientes
materias fundamentales o fuer-zas que supuestamente deben producir esas
determinaciones del fenómeno . .
---------------
115
SECCIÓN SEGUNDA:
MAGNITUD (CANTIDAD)
En Kant hay cuatro “antinomias”46. En realidad,
todo concepto, toda categoría, es igualmente antinómica (217).
“El antiguo escepticismo no rehuyó el esfuerzo de
demostrar esta contradicción o antinomia en todos los conceptos que encontró en
la ciencia. ”
Papel del es-cepticismo en la historia de la
filosofía
Analizando a Kant de un modo muy puntilloso (y muy
agudo), He-
gel llega a la conclusión de que Kant simplemente
repite en sus conclusiones lo que se dijo en las premisas, o sea, repite que
hay una categoría de la Kontinuitat47 y una categoría de la Diskretion48
De donde meramente se deduce “que ninguna de estas
determina-ciones, tomada por sí sola, tiene verdad, sino que la tiene sólo su
uni-dad. Tal es la verdadera consideración dialéctica de ellas, y el verda-dero
resultado” (226).
Wahrhafte Dialektik 49
* Lo puesto.
(Ed. )
Antinomia:
contradicción entre dos juicios, que desde el punto de vista lógico pueden ser
argumentados por igual. Kant sostenía que la razón humana cae inevitablemente
en una antinomia, en una contradicción con sigo misma, cuando trata de rebasar
los límites de la experiencia sensorial y conocer el mundo como un todo. Kant
reconoció cuatro antinomias: 1) El mundo tiene un comienzo en el tiempo y en el
espacio, y el mundo es infinito; 2) Toda sustancia compuesta consta de cosas
simples, y en el mundo no hay nada simple; 3) En el mundo existe la libertad, y
todo está sometido sólo a las leyes de la naturaleza; 4) Existe cierto ser
necesario (dios) como parte o causa del mundo, y no existe ningún ser
absolutamente necesario. Estas antinomias sirvieron de argu-mento fundamental
al agnosticismo kantiano, pues, según Kant, indicaban a la razón los límites de
sus posibi-lidades y, de este modo, preservaban la fe frente a los embates de
aquélla. Al mismo tiempo, en la doctrina de las antinomias Kant hacía constar
la objetividad de las contradicciones en el pensamiento cognoscitivo, lo cual
contribuyó al desarrollo de la dialéctica. Ya Hegel había señalado el carácter
formal y limitado de las antinomias de Kant y las había criticado. La
dialéctica materialista, al explicar científicamente el conocimiento humano,
demostró que las antinomias se resuelven en el proceso que lleva a la verdad
objetiva. 115.
*
Continuidad. (Ed. )
**
Discontinuidad. (Ed. )
* Verdadera
dialéctica. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
“Die
Diskretion” [¿traducción? separación50 DISGRERACIÓN]es, como die Kon-tinuitat,
[contigüidad (?), sucesión (?)51, continuidad] un momento DE LA CAN-
TIDAD”...
116
“El cuanto,
que significa ante todo cantidad que tiene alguna determinación o un límite en
general, es, en su completa determinación el número” ...
234: “Monto y unidad constituyen los momentos del
número. ”
monto
?
enumeración
248 — Acerca del problema del papel y la
significación del número (mucho sobre
Pitágoras, etc. , etc. ) Entre otras, una acertada
observación:
“Cuanto más ricos en determinaciones —y por lo
tanto en relaciones— se tornan los pensamientos, más intrincada, por una parte,
y más arbitraria y carente de sentido, por otra parte, se torna su re
presentación en formas tales como los nú-meros” (248-249). ((Valoración de los
pensamientos: riqueza en determinacio-nes y, por CONSIGUIENTE en relaciones. )
)
A propósito de las antinomias de Kant (un mundo sin
comienzo, etc. ), Hegel vuelve a demostrar des Langeren52 que las premisas dan
por probado lo que hay que demostrar (267-278).
Además, la transición de la cantidad a la calidad
en una exposición abstracta y teórica es tan oscura que no se entiende nada.
¡¡Volver a esto!!
117
283: lo infinito en matemáticas. Hasta aquí la
justificación consistía NB
sólo en la exactitud
de los resultados (“que se han
demostrado por
medio de otros fundamentos” ) ... y no en la
claridad del asunto confer En-gels53 . 285: En el cálculo infinitesimal no se
toma en cuenta cierta inexactitud (conciente), ¡no obstante lo cual el
resultado obtenido no es aproximado sino absolutamente exacto!
Sin embargo,
exigir aquí una Rechtfertigung54 no es “tan superfluo” “como pedir en el caso
de la nariz una demostración del derecho a usarla” 55.
La respuesta de Hegel es complicada, abstrus56,
etc. , etc. Se trata de las matemá-ticas SUPERIORES , cf. ENGELS acerca del
cálculo diferencial e integral57.
Es interesante la observación hecha de paso por
Hegel: “trascendentalmente, o sea realmente subjetivo y psicológico” ...
“trascendental, o sea, en el sujeto” (288).
* Esta
palabra está tachada en el manuscrito. (Ed. )
* Las
palabras contigüidad y sucesión están tachadas en el manuscrito. (Ed. )
* En
detalle. (Ed. )
*
Evidentemente Lenin se refiere a la argumentación de Engels en Anti-Dühring
sobre la infinitud matemática y el carácter dialéctico de las demostraciones en
las matemáticas superiores. (Ed. )
*
Justificación. (Ed. )
Alusión al
dístico “Cuestión de derecho”, de la poesía satírica de F. Schiller Los
filósofos:
“Hace tiempo que uso la nariz para oler; ¿y qué
derecho tengo, se puede saber?”
***
Abstrusa. (Ed. )
* Lenin se
refiere evidentemente a las formulaciones de Engels en Anti-Dühring sobre el
cálculo diferencial e integral. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
282-327 u. ff. — 379.
Detalladísima consideración acerca del cálculo
diferencial e integral, con citas de Newton, Lagrange, Carnot, Euler, Leibniz,
etc. , etc. , que revelan cuán interesante halló Hegel esta “des aparición” de
las magnitudes infinitamente pequeñas, este “estado intermedio entre el ser y
el no ser”. Sin el estudio de las matemáticas su-periores todo esto es
incomprensible. ¡¡¡Es ca racterístico el título de la obra de Carnot:
Réflexions sur la Métaphysique du calcul infinitésimal!!!58
118
El desarrollo del concepto de Verhartnis59
(379-394) es en extremo oscuro. Nó-tese sólo, pág. 394, la observación acerca
de los símbolos, en el sentido de que nada hay que decir contra ellos en
general. Pero “contra todo simbolismo” hay que decir que a veces es un “medio
cómodo para librarse de comprender, enunciar y justificar las de terminaciones
conceptuales” (Begriffsbestimmungen. ) Pero esta es precisamente la empresa de
la filosofía.
“Las determinaciones corrientes de fuerza o
sustancialidad, causa y NB ?
efecto, etc. , sólo son asimismo símbolos usados
para expresar, por
ejemplo, las relaciones vitales y espirituales, es
decir, son de terminaciones no verdaderas de esas relaciones” (394).
---------------
119
SECCIÓN TERCERA:
LA MEDIDA
“En la medida se unen, para expresarlo en forma
abstracta, la calidad y la canti-dad. El ser como tal es la identidad inmediata
de la determinación consigo misma. Esta inmediación de la determinación se ha
superado. La cantidad es el ser que ha retornado a sí mismo, de tal modo, que
es simple identidad consigo mismo como indiferencia con respecto a la
determinación” (395). El tercer término es la medida.
Kant introdujo la categoría de la modalidad
(posibilidad, realidad, necesidad), y
Hegel hace notar que en Kant:
“Esta categoría significa que es la relación del
objeto con el pensamiento. En el sentido de este idealismo, el pensamiento en
general es esencial mente exterior a la cosa en sí... la objetividad, que es
una propiedad de las otras categorías, falta en las categorías de modalidad”
(396).
*
Reflexiones sobre la metafísica del cálculo infinitesimal. (Ed. )
* Relación.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
En passant: (397).
La filosofía india, en la que Brahma pasa a ser
Siva (cambio = desaparición, sur-gir)...
Los pueblos deifican la MEDIDA (399).
?La medida se convierte en esencia (Wesen. )
(A propósito del problema de la medida, no deja de
tener interés señalar la ob-servación que Hegel hace de paso, en el sentido de
que “en la sociedad civil desa-rrollada los conjuntos de individuos
pertenecientes a las diferentes profesiones están en cierta relación entre sí”)
(402).
120
Acerca del problema de la categoría de lo gradual
(Allmáhligkeit), observa Hegel: “Se recurre fácilmente a esta categoría para
hacer inteligible al ojo o a la mente la desaparición de una cualidad o de
algo, pues así se crea la ilusión de que se puede ser casi testigo, ocular de
la desaparición; al poner el cuanto como límite exterior y variable por su
naturaleza misma, el cambio (como cambio sólo del cuanto) no necesita
explicación. Pero en realidad nada se explica con ello; el cambio es tam-bién
esencialmente la transición de una cualidad a otra o (la transición más
abs-tracta) de una existencia a una no existencia; y ello contiene otra
determinación diferente de lo gradual, que es sólo una disminución o un
aumento, y el aferra-miento unilateral a la magnitud.
“Pero ya los antiguos cobraron conciencia de la
conexión por la cual un cambio que aparece simplemente como cuantitativo se
trueca en un cambio que es cuali-tativo, e ilustraron con ejemplos populares
... (405-406) las confusiones que sur-gen de la ignorancia de esa conexión...
[“el calvo”: arrancar un pelo de una cabeza; “el montón”: quitar un grano... ]
lo que [aquí] se refuta es das einseitige Frasthal-ten an der abstrakten
Quantums- bestimmtheit [“el aferramiento unilateral a la determinabilidad cuantitativa
abstracta”, es decir, sin tomar en consideración los cambios múltiples y las
cualidades concretas, etc. ] ...
“Estos cambios no son, por lo tanto, una broma
vacua o pedante; son NB? correctos en sí y producto de una conciencia que se
interesa en los fenómenos que surgen en el pensamiento.
121
“El cuanto cuando es tomado como un límite
indiferente es el lado desde el cual un ser existente puede ser atacado de
manera insospechada y destruido. Es una astucia del concepto atacarlo desde
este lado, donde no parece entrar en juego su calidad, y hasta tal punto es
así, que el engrandecimiento de un Estado, de una propiedad, etc. , que conduce
al final al desastre para el Estado o el dueño de la propiedad, puede aparecer
en realidad, al principio, como su buena suerte” (407).
“Es un gran mérito conocer los números empíricos de
la natura- Gesetz oder60
leza (como las distancias de uno a otro planeta),
pero un mérito Mass
infinitamente mayor es el de hacer desaparecer los
cuantos empí-
ricos y elevarlos a una forma universal de
determinaciones cuantitativas, de modo que se conviertan en momentos de una ley
o medida”; el mérito de Galileo y Ke-pler ... “Demostraron las leyes por ellos
descubiertas señalando que a estas leyes corresponde la totalidad de los
detalles de la percepción” (416).
* Ley o
medida. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser" ?
Pero debe exigirse una höheres Beweisen61, para que
sus determina-
ciones cuantitativas sean conocidas partiendo de
Qualitáten oder bes-
timmten Begriffen, die bezogen sind (wie Raum und
Zeit”)62.
El desarrollo del concepto des Masses63 como una
spezifische Quantitát64 y como reales Mass65 (incluyendo las Wahlverwandt -
schaften66—por ejemplo los ele-mentos químicos, los tonos musicales), muy
oscuro.
Una larga nota sobre la química, con una polémica
contra Berzelius y su teoría de la electroquímica (433-445).
122
La línea nodular de relaciones de medida”
(knotenlinie von Massverháltnissen) — transiciones de cantidad a calidad ... Lo
gradual y los saltos.
Y nuevamente, pág. 448, que lo gradual no explica
nada sin los saltos. NB En la nota de Hegel, como siempre, hechos, ejemplos, lo
concreto (Feuerbach, Obras, II, pág. ?, se burla de Hegel por este motivo,
diciendo que ha desterrado la naturaleza a sus notas)67 .
Págs. 448-452, nota incluida en el índice de materias (¡¡no en el ¡Saltos!
texto!! ¡¡pedantería!!): Ejemplos de tales líneas
nodales; al respecto, que no hay saltos en la naturaleza.
Ejemplos: la química; los tonos musicales; el agua
(vapor, hielo) —pág. 449— el nacimiento y la muerte.
Abbrechen der Allmáhligkeit, pág. (450)
Interrupciones de la gradualidad
“Se dice que en la naturaleza no hay saltos; y una
imaginación co- ¡Saltos! mún, cuando tiene que comprender un nacer o un perecer
cree que
lo ha comprendido (como se mencionó) cuando los
imagina como una aparición o desaparición gradual. Pero vimos que los cambios
del ser en general no son sólo una transición de una a otra magnitud, sino una
transición de lo cualitativo a lo cuantitativo, y viceversa: un proceso de
devenir otro, que interrumpe lo gradual y es cualitativamente distinto con
respecto al ser existente anterior. Al enfriarse, el agua no se endurece poco a
poco, adquiriendo gradualmente la consistencia del hielo, tras haber pasado por
la consistencia de gelatina, sino que es dura de re-pente; cuando ya ha
alcanzado el punto de congelación, puede (si permanece en reposo) ser
completamente líquida y una pequeña sacudida la lleva al estado de dureza.
123
“El carácter gradual del nacimiento se basa en la
idea de que lo que nace está ya realmente presente, en forma sensible o de otra
manera, y es imperceptible sólo debido a su pequeñez; y el carácter gradual de
la desaparición se basa en la idea de que el no -ser o lo otro, que ocupa su
lugar, está igual mente presente, sólo que
*
Demostración más elevada. (Ed. )
* Cualidades
o conceptos determinados vinculados entre sí (como espacio y tiempo). (Ed. )
* De medida.
(Ed. )
* Cantidad
especifica. (Ed. )
* Medida
real. (Ed. )
*Afinidades
electivas. (Ed. )
Lenin se
refiere a la observación hecha por Feuerbach en la obra Vorlaufige Thesen zur
Reform der Philosophie (“ Tesis preliminares para la reforma de la filosofía”
), 1842: “El filósofo debe incluir en la misma filosofía el aspecto del ser
humano que no filosofa, que más bien está en oposición a la filosofía, al
pensamiento abstracto, en resumen, aquello que Hegel rebajó al papel de
notas". .
Resumen del libro de Hegel "La doctrina del
ser"
no es todavía perceptible; y está presente, no en
el sentido de que lo otro está contenido en lo otro que está presente en sí,
sino que está presente como existen-cia, sólo que imperceptible. Esto anula el
nacimiento y la des aparición en general, o sea, lo en sí, lo interior en que
algo está antes de alcanzar su existencia, se tras-muta en una pequeñez de la
existencia exterior, y la distinción esencial o concep-tual en una diferencia
exterior y de pura magnitud. — El procedimiento que hace comprensible un
nacimiento y una desaparición por el carácter gradual del cam-bio es aburrido a
la manera propia de la tautología; lo que nace o desaparece está preparado de
antemano, y el cambio se convierte en el simple cambiar de una distinción
exterior; y ahora es en verdad una pura tautología. La dificultad para el
entendimiento que trata de comprender así consiste en la transición cualitativa
de algo a su otro en general y a su opuesto; el entendimiento, por el
contrario, se figura que la identidad y el cambio son del tipo indiferente y
externo que corres-ponde a lo cuantitativo.
“En la esfera moral, en cuanto es considerado en la
esfera del ser, se opera la misma transición de lo cuantitativo a lo
cualitativo, y las cualidades diferentes parecen basarse en diferencias de
magnitud. Un ‘más o un ‘menos’ bastan para traspasar el límite de la liviandad,
donde aparece algo total mente diferente, es decir un crimen, con lo cual la
justicia pasa a ser injusticia y la virtud, vicio. — Así también los Estados
—si las demás cosas son guales— adquieren un carácter cua-litativo diferente por
una diferencia de magnitud” ... (450-452).
124
Más adelante:
La transición del ser a la esencia (Wesen), ex
puesto de un modo extremadamente oscuro.
Fin del tomo I.
------------------
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
125
TOMO IV. (BERLIN, 1834)
PARTE I. LA LÓGICA OBJETIVA
LIBRO II: LA DOCTRINA DE LA ESENCIA
SECCIÓN PRIMERA.
LA ESENCIA COMO REFLEXIÓN EN SÍ MISMA
"La verdad del ser es la esencia” (3)1. Tal es
la primera frase, que teoría del
conoci-
suena completamente idealista y mística. Pero en
seguida comienza miento
a soplar, por decirlo así, un viento fresco. “El
ser es lo inmediato. El
conocimiento aspira a comprender la verdad2, lo que
es el ser en sí y para sí, y por lo tanto no se detiene en lo inmediato y en
sus de terminaciones [NO SE DETIENE NB], sino que penetra [NB] a través [NB] de
ello, suponiendo que detrás [la cur-siva es de Hegel] de este ser hay algo
distinto del ser mismo y de que este fondo constituye la verdad del ser. Esta
cognición es un saber mediato, ya que no reside inmediatamente con y en la
esencia, sino que comienza en otro, en el ser, y tiene que recorrer un camino
preliminar, el camino de la transición más allá del ser, o, mejor dicho, de la
entrada en él” ... "CAMINO"
126
Este Bewegung3, el camino del conocimiento, parece
ser la “actividad de la cogni-ción” (TÄgtigkeit des Erkennes), “exterior al
ser”.
“Pero este movimiento es el movimiento del ser
mismo. ”
“La esencia... es lo que es... en virtud de su
propio movimiento, el
movimiento infinito del ser” (4).
SIGNIFICACIÓN
OBJETIVA
“La esencia absoluta... no tiene ser determina do.
Pero debe necesariamente pasar a él” (5).
La esencia se halla en un lugar intermedio entre el
ser y el concepto, como tran-sición al concepto (= lo absoluto).
Subdivisiones de la esencia: apariencia (Schein),
fenómeno (Erscheinung), reali-dad (Wirklichkeit. ) Das Wesentliche und das
unwessentliche4 (8). Der Schein (9). En lo inesencial, en la apariencia, hay un
momento del no ser (10) .
es decir, lo inesencial, lo aparente, lo
superficial, desaparece frecuentemente, no
* Hegel,
Werke, Bd. IV, Berlín, 1834. (Ed)
* De paso.
Hegel se burla más de una vez [ cf. los pasajes más arriba citados acerca de lo
gradual ] de la palabra (y del concepto) erklären (explicar), evidentemente
porque opone de una vez por todas a la solución metafísica (¡ ¡ “ya se ha
explicado”!!) el eterno proceso de una cognición que penetra cada vez más
profundamente. Cf. tomo III, pág. 463: ‘puede ser conocido, o como dicen,
explicado".
3 * Movimiento. (Ed. )
4 * Lo esencial y lo inesencial. (Ed. )
¡no han ido
más a
fondo!
la inmedia-
ción de la apariencia
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
se mantiene5 tan “estrechamente”, no “se asienta con
tanta firmeza” como la “esen-
cia”. Etwa :
el movimiento de un río — la espuma por arriba y las corrientes pro-
fundas por
abajo. ¡ PERO INCLUSO LA ESPUMA es una expresión de la esencia!
La
apariencia y el escepticismo respective6 el kantismo: NB
127
“Así, pues,
la apariencia es el fenómeno del escepticismo; o también la
manifestación del idealismo es una tal inmediación
que no es un algo ni una cosa, y, en general, no es un ser indiferente que
pueda estar fuera de su determinación y relación con el sujeto. El escepticismo
no se atrevió nunca a afirmar ‘es’; el idea-lismo moderno no se atrevió a
considerar la cognición como un conoci-miento de la cosa en sí; con el primero
se suponía que la apariencia no tenía en absoluto un fundamento en ningún ser;
con el segundo se suponía que la cosa en sí era incapaz de entrar en la cognición.
Pero al mismo tiempo el escepticismo admitía múltiples determinaciones de su
apariencia o, mejor dicho, su apariencia tenía por contenido toda la múltiple
riqueza del mundo. De la misma manera la manifestación del idealismo abarca
toda la ex tensión de estas múltiples determi-naciones.
¡¡Incluyen en la Schein7 toda la riqueza del mundo
y niegan la objetividad de la Schein!!
“Apariencia y fenómeno se hallan inmediata mente
determinados con esa diversidad. Puede, pues, ocurrir que el contenido no tenga
base en ningún ser, ni en ninguna cosa o cosa en sí; pues de por sí permanece
tal como es; sólo ha sido traducido del ser a la apariencia; de este modo la
apariencia contiene estas múltiples determinacio-nes, que son inmediatas,
existentes y recíprocamente otras. La apa-riencia es, por lo tanto, ella misma,
inmediatamente determinada. Puede tener este o aquel contenido; pero cualquiera
sea su conte-
nido, no es puesto por ella misma, sino que le
pertenece inmediatamente. El idea-lismo de Leibniz, el de Kant, o el de Fichte,
al igual que cualquier otra forma de idealismo, no han llegado, como tampoco el
escepticismo, más allá del ser como determinación, más allá de esta
inmediación. El escepticismo deja que se le dé el contenido de su apariencia
¡¡“lo inmediatamente dado”!! ; cualquiera sea el contenido que deba tener, para
él es inmediato.
128 ¡¡cf. Ma-
La mónada de Leibniz desarrolla sus
representaciones partiendo de sí chismo!!
misma; pero no es una fuerza crea dora y
vinculante; las representa-
ciones brotan en ella como burbujas; son
indiferentes e inmediatas entre sí y tam-bién, por lo tanto, con respecto a la
mónada misma. Del mismo modo, el fenómeno de Kant es un contenido dado de la
percepción; pre supone influjos, determina-ciones del sujeto que son inmediatas
entre sí y con respecto al sujeto. El impulso infinito del idealismo de Fichte
se niega, quizás, a basarse en ninguna cosa en sí, de manera que se convierte
puramente en una determinación en el Yo. Pero esta determinación es inmediata y
un límite para el Yo, que la hace suya, superando su exterioridad; y aunque el
Yo puede pasar más allá del límite, éste tiene en sí un aspecto de
indiferencia, en virtud del cual contiene un no ser inmediato del Yo,
*
Aproximadamente. (Ed. )
6 * Respectivamente. (Ed. )
7 * Apariencia. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
aunque esté contenido en el Yo” (10-11).
... “Las determinaciones que la distinguen [den
Schein8] de la esencia, son deter-minaciones de la esencia”... (12)
... “Lo que constituye la apariencia es la
inmediación del no ser; en la esencia, el ser es no ser. Su nulidad en sí es la
naturaleza negativa de la esencia misma” ... (12).
La apariencia = naturaleza ne-gativa de la esencia
... “Estos dos momentos constituyen así la
apariencia: la nulidad,
que sin embargo persiste, y el ser, que es sin
embargo momento; o asimismo la negatividad que es en sí, y la inmediación
refleja da. Estos momentos son, por lo tanto, los momentos de la esencia misma”
...
129
“La apariencia es la esencia misma en la de
terminación del ser” ... (12-13) La apariencia es (1) nada, lo no existente
(Nichtigkeit) que existe
— (2) el ser como momento
“La apariencia es, por lo tanto, la esencia misma,
pero la esencia es una determi-nación, y ello de tal manera que la
determinación sólo es un momento de la esen-cia: la esencia es la manifestación
de sí en sí misma” (14).
Lo [la apariencia]9 que aparece es la esencia en
una de sus determinaciones, en uno de sus aspectos, en uno de sus momentos. La
esencia parece ser precisamente eso. La apariencia es el manifestarse
(Scheinen) de la esencia en sí misma
... “La esencia ... contiene la apariencia en sí
misma, como el infinito movimiento interior” ... (14)
... “La esencia, en este automovimiento suyo, es la
reflexión. La apariencia es lo mismo que la reflexión” (14).
La apariencia (lo que aparece) es el reflejo de la
esencia en sí (en ella) misma.
... “El devenir en la esencia, su movimiento
reflejado, es por lo tanto el movimiento de la nada hacia la nada, y, a través
de la nada, de retorno a sí misma”... (15)
Esto es agudo y profundo. Tanto en la naturaleza
como en la vida se operan mo-vimientos “hacia la nada”. Sólo que sin duda no
hay ninguno “de la nada”. Siempre de algo.
130
“La reflexión es interpretada generalmente en
sentido subjetivo como el movi-miento del juicio que va más allá de una
representación inmediata dada y busca determinaciones generales para ella o las
compara con ella” (21). (Cita de Kant, Crítica del poder del juicio10 ) ...
“Pero aquí no se trata ni de la reflexión de la conciencia, ni de la reflexión
más determinada del entendimiento, que tiene lo particular y lo universal como
sus determinaciones, sino sólo de la reflexión en general”...
Así, pues, también aquí acusa Hegel a Kant de
subjetivismo. NB esto. Hegel está por la “validez objetiva” (sit venia verbo)
de la apariencia, de lo “inmediatamente
* A la
apariencia. (Ed. )
* En el
original esta palabra está tachada. (Ed. )
* Se refiere
a la obra de I. Kant, Kritik der Unteilskraft, 1790. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
dado” [Hegel emplea usualmente la expresión “LO
DADO” , aquí ver pág. 21 i. f. ; pág. 22] . Los filósofos más pequeños discuten
si debe tomarse como base la esencia o lo inmediatamente dado (Kant, Hume,
todos los machistas), Hegel pone y en lugar de o, explicando el contenido
concreto de este “y”.
“Die Reflektion es el manifestarse de la esencia en
sí misma” (27) (¿traducción? ¿reflectividad? ¿determinación reflexiva?
рефлексия no es adecuado).
... “(das Wesen) es un movimiento a través de
momentos diferentes, absoluta me-diación con sigo mismo” ... (27).
Identidad — diferencia — contradicción
[Gegensatz]11 (fundamento)...
en particular antítesis
De ahí que Hegel explique la unilateralidad, la
inexactitud de la “ley de identidad” (A = A), de la categoría (todas las
determinaciones de lo que es son categorías — págs. 27-28).
“Si todo es idéntico consigo mismo, no es distinto;
no contiene oposición y no tiene fundamento” (29).
131
“La esencia es... la simple identidad consigo
mismo” (30).
El pensamiento corriente pone al lado (“daneben”)
la semejanza y la diferencia, sin comprender “ este movimiento de transición de
una de estas determina-ciones a la otra” (31).
Y de nuevo contra la ley de identidad (A = los
partidarios de ella, “al aferrase a esta identidad rígida, que tiene su opuesto
en la diversidad, no ven que con ello la convierten en una determina-ción
unilateral, como tal no tiene verdad” (33).
NB
Palabras subra-
yadas por mí
(“Vacua tautología”: 32. ) (“Sólo contiene una
verdad FORMAL, que es ABSTRACTA e incompleta” 33. )
[Tipos de reflexión: exterior, etc. , expuesto muy
oscuramente. ]
Los principios de la diferencia: “Todas las cosas
son diferentes ... ” “A es también no A ... ” (44)
“No hay dos cosas enteramente iguales... ”
Hay una diferencia en uno o en otro aspecto (Seite)
Rücksicht, etc. , “insofern”, etc. 12
bien dit!!
“La ternura habitual por las cosas, cuyo único
cuidado es que no se contradigan entre sí, olvida aquí, como en otras partes,
que esto no es una so lución de la con-tradicción, la cual simplemente es
colocada en otra parte, a saber en la reflexión subjetiva o exterior; y que en
realidad está última con tiene los dos momentos — que este alejamiento y
desplazamiento enuncian como un puro ser puesto— en una unidad, como superados
y relacionados entre sí” (47).
* Esta
palabra está tachada en el manuscrito. (Ed. )
* Relación,
etc, “en tanto que”, etc. (Ed)
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
(¡Esta ironía es exquisita! La “ternura” por la
naturaleza y la historia (entre los filisteos) —el esfuerzo por limpiarlas de
contradicciones y de lucha)...
132
El resultado de la suma de + y — es cero. “El
resultado de la contradicción no es sólo cero” (59).
La solución de la contradicción, la reducción de lo
positivo y de lo negativo a “sim-ples determinaciones” (61), convierte la
esencia (das Wesen) en el fundamento (Grund) (ibídem).
... “La contradicción resuelta es, por lo tanto,
fundamento, es decir, la NB
esencia como unidad de lo positivo y lo negativo”
... (62).
“Incluso con una pequeña experiencia en el
pensamiento reflexivo se advertirá que si algo ha sido determinado como
positivo se convierte en se guida en nega-tivo si se realiza algún avance desde
esa base, y a la inversa, que una determina-ción negativa se convierte en
positiva; que el pensamiento reflexivo se confunde en estas determinaciones y
se contradice a sí mismo. El insuficiente conocimiento de la naturaleza de esas
determinaciones lleva a la conclusión de que esta confu-sión es un defecto que
no debe suceder, y lo atribuye a un error subjetivo. Y en realidad esta
transición seguirá siendo pura confusión mientras no se presente a la
conciencia la NECESIDAD de esta METAMORFOSIS” (63).
... “La oposición entre lo positivo y lo negativo
se interpreta, especialmente en el sentido de que lo primero (aunque
etimológicamente expresa el ser puesto o lo puesto) tiene que ser una entidad
objetiva, y lo segundo subjetiva, que pertenece sólo a la reflexión exterior y
en modo alguno concierne a lo objetivo, que es en y por sí, y que lo ignora en
absoluto” (64) . “Y en verdad si lo negativo no expresa otra cosa que la
abstracción del capricho subjetivo” ... (entonces este negativo no existe “para
lo objetivo positivo”)...
133
“También la verdad es lo positivo, como
conocimiento, coincidente Lo que es
con su objeto, pero sólo es esta igualdad consigo
misma en la medida en sí y
para sí
en que el conocimiento ya ha asumido una actitud
negativa con res-
pecto a lo otro, ha penetrado en el objeto, y
superado la negación que el objeto es. El error es positivo, como opinión que
asevera lo que no es en y para sí, como opinión que se conoce y se afirma. En
cambio, la ignorancia es, o bien in diferencia hacia la verdad y el error, y
por lo tanto lo no determinado como positivo o nega-tivo — y si es determinado
como defecto, esta determinación pertenece a la re-flexión exterior; o bien,
objetiva mente y como propia determinación de una na-turaleza, es el impulso dirigido
contra sí mismo, un negativo que contiene una dirección positiva. — Es de la
mayor importancia reconocer esta naturaleza de las determinaciones de la
reflexión que se han considerado aquí, es decir,, que su verdad sólo consiste
en una relación mutua, y por lo tanto en el hecho de que cada una contiene en
su propio concepto a la otra. Esto hay que comprenderlo y recor-darlo, pues sin
esta comprensión no puede realmente darse un paso en filosofía” (65-66). Esto
ha sido tomado de la nota 1 . — — — —
Nota 2. “Ley del tercero excluido. ”
Hegel cita esta proposición del tercero excluido:
“Algo es A o es no A; no hay un tercero” (66), y la “ANALIZA”. Si esto implica
que “todo es un término de una opo-sición”, que todo tiene su de terminación
positiva y negativa, entonces está bien. ¡¡Pero si se entiende, como se
entiende general mente, que de todos los
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
predicados corresponde bien uno dado o bien su no
ser, entonces esto es una “tri-vialidad”!! El espíritu... ¿dulce o no dulce?
¿verde o no verde? La determinación debe conducir a lo determinado, pero en
esta trivialidad no conduce a nada.
Y luego —dice Hegel ingeniosamente— se dice que no
hay tercero. Hay un tercero en esta propia tesis. El propio A es el tercero,
pues A puede ser a la vez + A y — A. “Por consiguiente, el algo mismo es en sí
el tercer término que debía ser excluido” (67).
134
Esto es agudo y exacto. Cada cosa concreta, cada
algo concreto se halla en diversas y con frecuencia contradictorias relaciones
con todo lo demás; ergo, es ello mismo y otro.
Nota 3 (al final del capítulo 2, sección 1 del
libro II de la Lógica). “LEY DE LA CON-
TRADICCIÓN. ”
“Si ahora las determinaciones primarias de la
reflexión —la identidad, la diversi-dad y la oposición— son establecidas en una
proposición, entonces tanto más ha-bría que abarcar y expresar en una
proposición la determinación en la cual las de más se convierten como en su
verdad (a saber, la contradicción): todas las cosas son contradictorias en sí
mismas, en el sentido de que ESTA PROPOSICIÓN, en oposición a las otras,
expresa mucho mejor LA VERDAD Y LA ESENCIA DE LAS CO-SAS. La contradicción, que
surge en la oposición, no es sino la nada desarrollada, contenida ya en la
identidad y que aparecía en la ex presión según la cual el prin-cipio de
identidad no dice nada. Esta negación se determina además en la diver-sidad y
en la oposición, que es ahora la contradicción puesta.
“Pero un prejuicio fundamental de la lógica hasta
ahora existente y de la imagina-ción corriente es que la contradicción es una
determinación menos esencial e in-manente que la identidad; pero, por cierto,
si se tratase de jerarquía y hubiese que mantener como separadas las dos
determinaciones, habría que considerar la contradicción como lo más profundo y
plenamente esencial. Pues frente a ella la identidad es sólo la determinación
de la simple inmediación, o del ser muerto, mientras que la contradicción es la
RAIZ DE TODO MOVIMIENTO Y VITALIDAD; y sólo en la medida que contiene una
contradicción algo SE MUEVE Y TIENE IM-PULSO Y ACTIVIDAD.
135
“De ordinario se aleja a la contradicción, ante
todo de las cosas, de lo existente y lo verdadero en general; y se afirma que
no hay nada contradictorio. Luego se la desplaza a la reflexión subjetiva, que,
se dice, es la única que la pone por medio de referencias y comparaciones. Pero
realmente no existe siquiera en esta refle-xión, ya que es imposible imaginar
ni pensar algo contradictorio. Por cierto, la contradicción, tanto en la
realidad como en la reflexión pensante, es considerada como un accidente, como
una especie de anomalía o paroxismo de una enferme-dad que pasará pronto.
“Con respecto a la afirmación de que la
contradicción no existe, de que es inexis-tente podemos despreocupamos de este
planteo. En toda experiencia, en toda realidad, así como en todo concepto, debe
haber una determinación absoluta de la esencia. Ya se ha hecho la misma
observación más arriba, al hablar de lo infi-nito, que es la contradicción tal
como aparece en la esfera del ser. Pero la propia experiencia corriente declara
que hay, por lo menos, multitud de cosas contrarias, de ordenamientos contradictorios,
etc. , cuya contradicción está presente en ellos
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
y no simple mente en una reflexión exterior. Pero
tampoco debe considerarse sólo como una anomalía que ocurra simplemente aquí y
allí; es lo negativo en su determinación esencial, EL PRINCIPIO DE TODO
AUTOMOVIMIENTO, el cual no consiste en otra cosa que en una manifestación de la
contradicción. El propio mo-vimiento exterior, sensible es su existencia
inmediata. Algo se mueve, no porque esté aquí en un momento y más tarde en
otro, sino porque en uno y el mismo momento está aquí y no aquí, está y no está
en este aquí. Hay que conceder a los antiguos dialécticos las contradicciones
que ellos demuestran en el movimiento, pero lo que se sigue no es que no haya
movimiento, sino, antes bien, que el movi-miento es la contradicción misma
existente.
136
“Del mismo modo, el automovimiento interno,
propiamente dicho, o el impulso en general (la fuerza apetitiva o nisus13 de la
mónada, la entelequia de la esencia absolutamente simple), no es sino el hecho
de que algo es en sí mismo, y es tam-bién la carencia o lo negativo de sí
mismo, en uno y el mismo aspecto. La identidad ABSTRACTA consigo mismo NO TIENE
VITALIDAD, pero por el hecho de que lo positivo es en sí mismo la negatividad,
se sale de sí y CAMBIA . Por lo tanto, algo es viviente sólo en la medida en
qué' contiene una contradicción, y es la fuerza que puede encerrar y sostener
la contradicción. Pero si algo existente no puede, en su determinación
positiva, abarcar también su determinación negativa, si no puede mantener
firmes la una y la otra y contener en sí mismo la contradicción, no es entonces
una unidad viviente, o un fundamento, sino que perece en la con-tradicción. El
pensamiento especulativo consiste sólo en eso, en que el pensa-miento mantiene
firme la contradicción, y a sí mismo en la contradicción, y no en que tolere
ser dominado por ella —como sucede con la imaginación— o en que per mita que
sus determinaciones se resuelven en otras, o en nada” (67 -70).
Movimiento y “AUTOmovimiento” (esto NB! un
movimiento arbitrario (indepen-diente), espontáneo, interiormente necesario),
“cambio”, “movimiento y vitali-dad”# “principio de todo automovimiento”,
“impulso” (Trieb) al “movimiento” y a la “actividad”—lo opuesto al “SER
MUERTO”— ¿¿quién creería que esto es la mé-dula del “hegelianismo”, del
hegelianismo abstracto y abstrusen (¿pesado, ab-surdo?) ?? Esta médula había
que descubrirla, comprenderla, hinüberretten14, desentrañarla, depurarla, que
es precisamente lo que hicieron Marx y Engels.
137
La idea del movimiento y el cambio universales
(1813, Lógica) fue conjeturada antes de su aplicación a la vida y a la
sociedad. Se proclamó con respecto a la so-ciedad (1847) antes de demostrarse
en su aplicación al hombre (1859 ) 15.
“En el movimiento, en el impulso o en otras cosas
semejantes la sim- la simplici-
plicidad de
estas determinaciones oculta la contradicción a la imagi- dad oculta
nación; pero esta contradicción se revela
inmediatamente en las de-terminaciones de relación. Los ejemplos más vulgares
—arriba y abajo, derecha
* Esfuerzo.
(Ed. )
El término
“Hinüberretten" (rescatar) está tomado del Prólogo a la segunda edición de
Anti-Dühring, en el que Engels escribió: “Marx y yo fuimos casi los únicos que
rescatamos de la filosofía idealista alemana la dia-léctica conciente para
traerla a la concepción materialista de la naturaleza y de la historia”. Lenin
cita este pa-saje en su artículo “Carlos Marx” (véase V. I. Lenin, ob, cit. ,
t. XXII, pág. . 145).
Lenin se
refiere a la aparición de las tres obras siguientes: G. W. F. Hegel, Ciencia de
la lógica (los primeros dos libros se publicaron en 1812 y 1813); C. Marx y F.
Engels, Manifiesto del Partido Comunista (escrito a fines de 1847 y editado en
febrero de 1848) y Cli. Darwin, El origen de las especies (publicado en 1859).
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
e izquierda, padre e hijo, y así sucesivamente,
hasta el infinito— contienen todos la contradicción en un único término. Arriba
es lo que no es abajo; ‘arriba’ es de terminado sólo como lo que no es abajo’,
y sólo lo es en cuanto hay un ‘abajo’, y viceversa; una determinación implica
su opuesto. Padre es el otro de hijo, e hijo de padre, y cada uno existe sólo
como este otro del otro; y también la determina-ción única existe sólo en
relación con la otra; su ser es una única subsistencia ... ... ... (70)
“Por lo tanto, aunque la imaginación tiene siempre
como contenido la contradic-ción, nunca llega a cobrar conciencia de ella;
queda como una reflexión exterior, que pasa de la igualdad a la desigualdad, o
de la relación negativa al ser reflejado en sí mismo de los diferentes
términos. Conserva estas dos determinaciones ex-teriores entre sí y tiene
presentes sólo éstas y no su transición, que es lo esencial y contiene la
contradicción. — Por otra parte, la reflexión inteligente, si podemos mencionar
esto aquí, consiste en la comprensión y enunciación de la contradic-ción. No
expresa el concepto de las cosas y de sus relaciones, y sólo tiene como
material y contenido determinaciones de imaginación; pero no obstante las
rela-ciona, y la relación contiene su contradicción y permite entrever su
concepto a través de la contradicción. Por otra parte la razón pensante aguza,
por así decirlo, la embotada diferencia de la diversidad, la pura multiplicidad
de la imaginación, y la convierte en una diferencia esencial, es decir, en la
oposición. Las múltiples entidades adquieren actividad y vitalidad la una con
respecto a la otra sólo cuando son lleva das al extremo aguzado de la
contradicción; allí extraen la nega-tividad, que es la pulsación inmanente del
automovimiento y la vitalidad” ... (70-71)
138
NB
La
imaginación corriente capta la diferencia y la contradicción, pero no la
transición de lo uno a lo otro, que ES SIN EMBARGO LO MÁS IMPORTANTE.
(2 ) Inteligencia y entendimiento.
La inteligencia capta la contradicción, la enuncia,
pone las cosas en relación unas con otras, “permite entrever el concepto a
través de la contradicción”, pero no expresa el concepto de las cosas y de sus
relaciones.
La razón
pensante (el entendimiento) aguza la embotada diferencia de la di-versidad, la
pura multiplicidad de la imaginación y la con vierte en una diferencia
esencial, en una oposición. Sólo cuando llegan a la cúspide de la contradicción
las múltiples entidades se tornan activas (regsam) y vivas en su relación entre
sí, ad-quieren la negatividad que es LA PULSACIÓN INMANENTE DEL AUTOMOVI-
MIENTO Y LA VITALIDAD.
Subdivisiones:
Der Grund — (el fundamento)
(1 ) El fundamento absoluto — die Grundlage (la
base). “Forma y materia. ” “Con-tenido. ”
El
fundamento determinado (como fundamento para un determinado conte-nido).
Su transición a la mediación condicionante die
bedingende Vermittelung
139
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
La cosa en
sí (transición a la existencia). Nota “La ley de la razón”.
Habitualmente: “Todo tiene su razón suficiente”.
“Esto, en general, significa justamente que lo que
es debe ser considerado, no como un inmediato existente, sino como un ente
puesto. No hay que detenerse en el ser determinado inmediato, o en la
determinación en general, sino volver a su razón ... ” (76). Es superfluo
agregar: razón suficiente. Lo que es insuficiente no es razón.
Leibniz, quien hacía de la ley de la razón
suficiente la base de su filosofía, entendió esto de un modo más profundo.
“Leibniz oponía especialmente el carácter de su-ficiente de la razón a la
causalidad en su sentido estricto de eficacia mecánica ” (76). Buscaba la
“Beziehung” der Ursachen16 (77) , ------- “el todo como unidad esencial”.
Buscaba fines, pero la teleología17 no tiene su
lugar aquí, según Hegel, sino en la doctrina del concepto.
... “ No puede preguntarse, por lo tanto, cómo se
añade la forma a la esencia, pues la forma es sólo el manifestarse de la
esencia en sí misma, en su propia reflexión inmanente” (sic!) ... (81)
La forma es esencial. La esencia se forma. De uno u
otro modo, en dependencia también de la esencia...
La esencia como identidad sin forma (identidad de
sí consigo misma) se convierte en materia (82)
... “Ella [die Materie] es la verdadera base o
sustrato de la forma” ... (82)
140
“Si se hace abstracción de todas las
determinaciones y formas de algo, queda la materia indeterminada. La materia es
un abstracto puro. (—La materia no puede ser vista o sentido, etc. — lo que se
ve o se siente es una materia determinada, es decir, una unidad de la materia y
la forma) (82).
La materia no es el fundamento de la forma, sino la
unidad del fundamento y de lo fundado (83). La materia es lo pasivo, la forma
es lo activo (tätiges) (83). ”La materia debe ser formada, y la forma debe
materializarse” ... (83)
“Lo que aparece como actividad de la forma es
igualmente el propio NB
movimiento de la materia misma” ... (85-86).
... “Ambos —la actividad de la forma y el
movimiento de la materia— son lo mismo... La materia es determinada como tal, o
necesariamente tiene una forma; y la forma es simplemente forma material,
permanente” (86).
Nota: “Método formal de explicación a partir de
fundamentos tautológicos”. Con mucha frecuencia, dice Hegel, en especial en las
ciencias físicas, los “funda-mentos” son explicados en forma tautológica: el
movimiento de la tierra es
* “Relación”
de las causas. (Ed. )
Teleología
(ciencia de la finalidad): doctrina idealista, según la cual no sólo los actos
de los hombres, sino también toda la evolución de la naturaleza y la historia,
tanto en su conjunto como en los detalles, están orien-tados a una finalidad
predeterminada; en la mayoría de los casos se proclama a Dios como la finalidad
superior y última del desarrollo. .
Debe
coincidir, como la induc-ción y la de-ducción en El capital
¿Y
elaboración puramente ló-gica? Das fällt zusammen20
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
explicado por la “fuerza de atracción” del sol. ¿Y
qué es entonces la fuerza de atracción? ¡¡También es movimiento!! (92). Una
tautología vacía: ¿por qué va el hombre a la ciudad? ¡Debido a la fuerza de
atracción de la ciudad! (93). También sucede en la ciencia que al principio las
moléculas, el éter, la “materia eléctrica” (95-96), etc. , son presentados como
“fundamentos”, y luego resulta “que ellos [estos conceptos] son determinaciones
deducidas de aquello de lo cual están des tinadas a ser los fundamentos, es
decir, hipótesis y ficciones, establecidas por una reflexión no crítica” ...
(96) O bien se dice que “no conocemos la propia naturaleza interior de esas
fuerzas y clases de materia” ... (96) entonces, en verdad, no que da nada que
“explicar”, sino que hay que limitarse simplemente a los hechos...
141
Der reale Grund 18... no es tautología, sino, ya,
“alguna otra determinación del con-tenido” (97).
Sobre el problema del “fundamento” (Grund), Hegel
hace notar, entre otras cosas: “Si se dice de la naturaleza que es el
fundamento del mundo, entonces lo que se llama naturaleza es idéntico al mundo,
y el mundo no es otra cosa que la propia naturaleza” (100). Por otra parte, “si
la naturaleza ha de ser el mundo, se le agrega exteriormente una multiplicidad
de determinaciones” ...
Como todo tiene “mehrere”19 “determinaciones de
contenido, de relaciones y consideraciones”, se puede presentar cualquier
cantidad de argumentos en favor y en contra (103). Eso es lo que Sócrates y
Platón llamaban sofística. Tales argu-mentos no contienen “toda la extensión de
la cosa”, no la “agotan” (en el sentido “de constituir sus vinculaciones” y
“contener todos” sus aspectos).
La transición del fundamento (Grund) a condición
(Bedingung. )
If I’m not mistaken, there is much mysticism and
leeres21 pedan-tería en estas conclusiones de Hegel, pero la idea básica es
genial: la idea de la conexión universal, multilateral, vital, de todo con
todo, y el reflejo de esa conexión —materialistich auf den Kopf gestellter
Hegel 22— en los conceptos humanos, que también de-ben ser tallados,
trabajados, flexibles, móviles, relativos, mutua-mente vinculados, unidos en
opuestos a fin de abarcar el mundo. La continuación de la obra de Hegel y de
Marx debe consistir en la
elaboración dialéctica de la historia del
pensamiento humano, de la ciencia y la técnica.
142
Un río y las gotas de ese río. La posición de cada
gota, su rela-ción con las otras; su conexión con las otras; la dirección de su
movimiento; su velocidad; la línea del movimiento —recto, curvo, circular, etc.
—, hacia arriba, hacia abajo. La suma del movimiento. Los conceptos como
registro de aspectos indivi-duales del movimiento, de las gotas individuales (=
“cosas”), de
La palabra “mo-mento” es usada a menudo por Hegel
en el sentido de momento de CO-NEXIÓN, momento de concatenación
* El
fundamento real. (Ed. )
*
“Múltiples. ” (Ed. )
* Coincide.
(Ed. )
* Si no me
equivoco, hay mucho misticismo y vacía... (Ed. ) Hegel puesto cabeza abajo en
forma materialista. (Ed. ) Coincide. (Ed. )
* Hegel
puesto cabeza abajo en forma materialista. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la
esencia"
“corrientes” individuales, etc. He ahí à peu
prés23, la imagen del mundo según la Lógica de Hegel — es claro que sin dios y
lo absoluto.
“Cuando están presentes todas las condiciones de
una cosa, ésta entra en existen-cia” ... (116).
¡Muy bien! ¿Qué tiene que ver con esto la idea
absoluta y el idealismo?
Divertida, esta “inferencia” de la ...
existencia...
------------------
*
Aproximadamente. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
143
SECCIÓN SEGUNDA:
EL FENÓMENO
La primera frase: “La esencia debe manifestarse”...
(119). La manifestación de la esencia es (1) Existenz (la cosa); (2) fenómeno
(Erscheinung). (“El fenómeno es lo que la cosa es en sí misma, o su verdad”,
pág. 120. ) El mundo reflejado en sí mismo, el mundo existente en sí se opone
al mundo del fenómeno... (120). (3) Verháltnis (relación) y realidad.
De paso: “La demostración en general es una
cognición mediada” ... (121) ... “Los distintos tipos de ser exigen o contienen
su propio tipo de mediación; por consi-guiente, también la naturaleza de la
demostración es diferente para cada uno”...
(121)
¡¡Y otra vez... sobre la existencia de Dios!! Este
desdichado Dios se ofende en cuanto se menciona la palabra existencia.
La existencia difiere del ser por su mediación
(Vermittelung: 124. ) [¿Por su ca-rácter concreto y su conexión?]
... “La cosa en sí y su ser mediado están
contenidos ambos en la existencia, y cada uno es una existencia; la cosa en sí
existe y es la existencia esencial de la cosa, en tanto que el ser mediado es
su existencia inesencial” ... (125)
[¿La cosa en sí está relacionada con el ser como lo
esencial con lo inesencial? ]
144
... “Esta última [Ding-an-sich] no debe con tener
en sí ninguna multiplicidad de-terminada, y por consiguiente obtiene ésta sólo
cuando es lleva da a la reflexión exterior, pero permanece indiferente a ella.
(— La cosa en sí sólo tiene color en relación con el ojo, olor en relación con
la nariz, etc. )” ... (126).
... “Una cosa tiene la propiedad de provocar tales
o cuales efectos en otra, y de revelarse de una manera peculiar en su relación
con ella” ... (129). “De tal modo, la cosa en sí existe esencialmente” ...
(131)
La nota trata de “la cosa en sí del idealismo
trascendental” ...
... “La cosa en sí como tal no es más que la
abstracción vacía de toda determina-ción, de la cual se admite que no se puede
saber nada, precisamente porque es la abstracción de toda determinación”...
(131)
El idealismo trascendental ... ubica “toda de
terminación de las cosas (tanto res-pecto de la forma como del contenido) en la
conciencia” ... (131); por lo tanto, “desde este punto de vista, depende de mí,
el sujeto, que vea las hojas de un árbol, no como negras, sino como verdes, el
sol como redondo y no como cuadrado, y el sabor del azúcar como dulce y no como
amargo; que determine la primera y se-gunda campanadas de un reloj como
sucesivas y no como simultáneas, y que de-termine que la primera no es la causa
ni el efecto de la segunda, etc. ” (131)...
Hegel hace además la salvedad de que aquí sólo ha
investigado el problema de la cosa en sí y la “áusserliche Reflexión” 1.
* “Reflexión
exterior. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
“La insuficiencia esencial del punto de vista en
que se detiene la médula = con-
esta filosofía consiste en que se aterra a la cosa
en sí abstracta tra el subjeti-
vismo y la
divi-
como a una determinación última; opone la
reflexión, o la deter- sión entre la
minación y multiplicidad de las propiedades, a la
cosa en sí, cosa en sí y los
cuando en rigor la cosa en sí tiene en esencia esa
reflexión exte- fenómenos
rior en sí misma y se determina como una entidad
dotada de sus
determinaciones propias, o propiedades; de donde se
comprende que la abstrac-ción de la cosa, que la convierte en cosa en sí pura,
es una determinación no ver-dadera” (132).
145
... “Muchas cosas diferentes están en una esencial
acción recíproca en virtud de sus propiedades; la propiedad es esta relación
recíproca misma,yapartedeellala-cosanoesnada”... (133)
Die Dingheit 2 se convierte en Eigenschaft 3 (134).
La Eigenschaft “materia” o “Stoff” 4 (“las cosas se componen de sustancia”),
etc.
“El fenómeno es en este punto la esencia en su
existencia”... (144). “El fenómeno... es la unidad de la apariencia y de la
existencia” ... (145)
Unidad en los fenómenos: “Esta unidad es la ley del
fenómeno. Por lo tanto la ley es el elemento positivo en la mediación de lo
aparente” (148).
Ley (de los fenómenos)
[¡ Aquí, en general, absoluta oscuridad. Pero
evidentemente hay un pensa-miento vital: el concepto de ley es una de las
etapas de la cognición por el hombre de la unidad y de la conexión, de la
dependencia recíproca y la totali-dad del proceso mundial. El “tratamiento” y
“retorcimiento” de palabras y conceptos a que se dedica Hegel aquí es una lucha
para no hacer absoluto el concepto de ley, para no simplificarlo, para no
convertirlo en un fetiche. ¡¡¡NB para la física moderna!!!]
146
“Esta persistencia permanente que pertenece al
fenómeno en la ley... ” (149)
NB
Ley es lo perma-nente (lo persis-tente) en los
fenó-menos
“La ley es la reflexión del fenómeno en la
identidad consigo misma” (149). (La ley es lo idéntico en los fenómenos: ‘la
reflexión del fenómeno en la identidad consigo mismo”. )
... “Esta identidad, la base del fenómeno, que
constituye la ley, es el momento peculiar del fenómeno” ... (150) “Por lo
tanto, la ley no está más allá del fenómeno, sino que está inmediatamente
presente en él; el reino de las leyes es la reflexión fija [la cursiva es de
Hegel] del mundo existente o fenoménico ... ”
(La ley es lo idéntico en los fenómenos)
NB
Ley = el reflejo fijo de los fenó-menos NB
Esta es una determinación notablemente materialista
y notablemente justa (con la palabra “ruhige”5). La ley toma lo fijo — y por lo
tanto la ley, toda ley, es
* La
cualidad de cosa. (Ed. )
3 * Propiedad. (Ed. )
4 * “Sustancia. ” (Ed. )
5 * FIJO. (ED. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
estrecha, in completa, aproximada.
La existencia vuelve a la ley, como a su
fundamento; el fenómeno los
contiene a ambos: el simple fundamento y el
movimiento de resolu- Ley es el fe-
ción del universo fenoménico, del cual el
fundamento es la esencia-
lidad. ” “Por lo tanto la ley es el fenómeno esencial” (150). NB
nómeno
Ergo, ley y esencia son conceptos del mismo tipo (del mismo
orden), esencial
o más bien del mismo grado, y expresan la
profundización del cono-cimiento, por el hombre, de los fenómenos, del mundo,
etc.
147
El movimiento del universo en los fenómenos
(Bewegung des Erscheinenden Universums), en la esencialidad de este
movi-miento, es la ley.
“El reino de las leyes es el contenido FIJO del
fenómeno; el fenó-meno es ese mismo contenido, pero se presenta en cambio
ince-sante y como reflexión en otro ... El fenómeno, por lo tanto, com-parado
con la ley, es la TOTALIDAD, porque con tiene la ley, PERO TAMBIÉN MAS, a
saber, el momento de la forma que se mueve a sí misma. ” (151)
NB
(La ley es el reflejo de lo esencial en el
movimiento del universo)
(fenómeno to-
talidad)
((ley=parte)) (El fenómeno es más RICO que la ley)
Pero más adelante, aunque no con claridad, parece
admitirse, pág. 154, que la ley puede compensar esta Mangel6 y abarcar a la vez
el aspecto negativo y la Totalität der Erscheinung7 (en especial 154 i. f. )
¡Volver a esto!
El mundo en y para sí es idéntico al mundo de los
fenómenos, pero al mismo tiempo es opuesto a él (158). Lo que es positivo en
uno es negativo en otro. Lo que es malo en el mundo de los fenómenos es bueno
en el mundo que es en y para sí. Cf. — Hegel dice aquí— Fenomenología del
espíritu, págs. 121 y ff. 8
148
“El mundo fenoménico y el mundo esencial son cada
uno... el todo independiente de la existencia. El uno sólo debería ser la
existencia reflejada, y el otro sólo la existencia inmediata; pero cada uno se
continúa en el otro, y por consiguiente es en sí mismo la identidad de esos dos
momentos ... En primera instancia ambos son independientes, pero son
independientes sólo como totalidades, y son to ta-lidades sólo en la medida en
que cada uno tiene en sí esencialmente un momento del otro” ... (159- 160)
La esencia aquí es que tanto el mundo de los
fenómenos como el mundo en sí son momentos del conocimiento de la naturaleza
por el hombre, etapas, alteraciones o profundizaciones (del conocimiento). El
desplazamiento del mundo en sí cada vez más lejos del mundo de los fenómenos —
eso es lo que hasta ahora no se ve en Hegel. NB. Los “momentos” del concepto de
Hegel, ¿no tienen la significación de “momentos” de transición?
... “DE TAL MODO LA LEY ES UNA RELACIÓN ESENCIAL. ”
(160) (El subrayado es
*
Deficiencia. (Ed. )
* Totalidad
del fenómeno. (Ed. )
* El pasaje
figura en el capítulo “La fuerza y el juicio, y el mundo supersensible” de la
obra de Hegel. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
de Hegel)
La ley es relación. Esto NB para los machistas y
otros agnósticos, y para los kan-tianos, etc. Relación de las esencias o entre
las esencias.
“La palabra mundo expresa la totalidad informe de
la multiplicidad ... ” (160)
Y el tercer capítulo (“La relación esencial”)
comienza con la proposición: “La ver-dad del fenómeno es la relación esencial”
... (161)
SUBDIVISIONES:
La relación del todo con las partes (sic!! [pág.
168] esta relación pasa a ser la si-guiente): —de la fuerza con su
manifestación; — de lo interior con lo exterior — La transición a la sustancia,
a la realidad.
... “La verdad de la relación consiste, entonces,
en la mediación” ... (167)
La “transición” a la fuerza: “La fuerza es la
unidad negativa en la cual se ha re-suelto la contradicción del todo y las
partes; es la verdad de esa primera relación” (170).
149
((Este es uno de 1. 000 pasajes similares en Hegel,
que despertaron la furia de filósofos ingenuos como Pearson, autor de The
Grammar of Science. 9 Cita un pa-saje similar y exclama, furioso: ¡¡Qué
galimatías se enseña en nuestras escuelas!! Y en cierto sentido limitado, tiene
razón. Enseñar eso es estúpido. Antes que nada es preciso extraer de ello la
dialéctica materialista. Pero en sus nueve décimas partes es paja, residuos. ))
La fuerza hace su aparición como “perteneciente
(als angehörig) (171) a la cosa o materia existentes” ... “Por lo tanto, cuando
se pregunta cómo la cosa o la mate-ria llegan a tener una fuerza, entonces la
fuerza aparece vinculada con ellas exte-riormente, e impresa en la cosa por un
poder extraño” (171).
... “Esto es evidente EN TODO DESARRO LLO NATURAL,
CIENTIFICO Y, EN GENE-RAL, INTELECTUAL; y es esencial entender que, Cuando algo
es todavía interior o existe en su concepto, su primera existencia es, por esa
razón, inmediata y pasiva”
... (181)
#
El comienzo de todo puede ser considerado como
interior —pasivo— y al mismo tiempo como exterior.
Pero lo que aquí es interesante no es eso, sino
otra cosa: el criterio de Hegel sobre
la dialéctica que se ha deslizado accidentalmente:
“EN TODO DESARROLLO NATURAL,
CIENTÍFICO Y, EN GENERAL, INTELECTUAL”: ¡he aquí un
grano de verdad profunda en
la envoltura mística del hegelianismo!
150
Feuerbach daran
“knüpft an”10.
* Lenin
caracterizó las ideas de K. Pearson y el libro de éste que aquí se menciona en
“Materialismo y empi-riocriticismo” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV).
(Ed. )
10 Lenin se refiere, al parecer, a los pasajes de
las Lecciones sobre la esencia de la religión en los que Feuerbach enfoca a
Dios como una naturaleza “ abstracta” , “ aislada de su materialidad y
corporeidad” . Lenin señaló estos pasajes en su Resumen del libro de Feuerbach
(véase, por ejemplo, el presente tomo, págs. 54-55).
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Ejemplo: el germen de un hombre, dice Hegel, es
sólo el hombre interior, dem Anderssein Preisgegebenes11, lo pasivo. Gott12 al
principio no es todavía espíritu. “INMEDIATAMENTE, POR LO TANTO, DIOS ES SÓLO
NATURALEZA” (182).
(¡¡Esto también es característico!!)
Abajo Dios, queda en pie la NATUR
-------------------------
151
SECCIÓN TERCERA
LA REALIDAD
... “La realidad es la unidad de la esencia y la
existencia” ... (184)
Subdivisiones: 1) “LO ABSOLUTO” — 2) La realidad
propiamente dicha. “Realidad, posibilidad y necesidad constituyen los momentos
formales de lo absoluto. ” 3) “La relación absoluta” : la sustancia.
“En él mismo [dem Absoluten] no hay devenir” (187)
— y otras tonterías sobre
lo absoluto...
lo absoluto es el absoluto absoluto...
el atributo es un absoluto relativo ... (!!)
En una “nota” Hegel habla (en forma demasiado
general y oscura) de los defectos de la filosofía de Spinoza y Leibniz.
Inter alia, nótese:
“La unilateralidad de un principio filosófico se
enfrenta gene-ralmente con su unilateralidad opuesta, y, como en todas partes,
se descubre la totalidad por lo menos como una integridad dis-persa” (197).
habitual mente: de un extremo a otro
totalidad = (en forma de) inte-gridad dispersa
La realidad es superior al ser, y superior a la
existencia.
El ser es
inmediato.
La
existencia(se con-vierte en fenómeno)
Realidad
“EL SER NO ES TODAVÍA
REAL” (200).
Se convierte en otro.
— nace del fundamento, de las condiciones, pero aún
carece de la unidad de “reflexión e inmediación”. unidad de la existencia y del
ser en sí (Ansichsein)
* Algo
entregado al ser otro. (Ed. )
* Dios. (Ed.
)
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
152
... “La realidad de la existencia” (200)...
... “La necesidad real es una relación plena de
contenido” (211)... “Pero esta nece-sidad es al mismo tiempo relativa” ...
(211)
“La necesidad absoluta es, pues, la verdad a la que
vuelven la realidad y la posibi-lidad en general, así como la necesidad real y
formal” (215).
(Continúa)13 ...
(Fin del libro II de la Lógica, doctrina de la
esencia)...
Es preciso hacer notar que en la pequeña Lógica (la
Enciclopedia) lo mismo es expuesto muy frecuentemente con mayor claridad, con
ejemplos concretos. Cf. ídem Engels y Kuno Fischer 14.
Sobre el problema de la “posibilidad”, Hegel hace
notar la vacuidad de esta cate-goría y dice en la ENCICLOPEDIA:
“El que una cosa sea posible o imposible de pende
del contenido, es decir, del total de los momentos de realidad, que en su
despliegue resultan ser la necesidad” (’Enciclopedia, tomo VI, pág. 28715, §
143, Apéndice).
“EL TOTAL, LA INTEGRIDAD DE LOS MOMENTOS DE
REALIDAD, que en su DESPLIEGUE resultan ser la necesidad. ”
El despliegue del total de los momentos de realidad
NB = la esencia de la cognición dialéctica.
153
Cf. en la misma Enciclopedia, tomo VI, pág. 289,
las elocuentes palabras sobre la vanidad de la pura delectación ante la riqueza
y el fluir de los fenómenos de la naturaleza, y sobre la necesidad
. ! “de
avanzar a una comprensión más estrecha de la armonía INTERIOR y de la
UNIFORMIDAD DE LA NATURALEZA” ... (289) (PROXIMIDAD
AL MATERIALISMO. )
Ibid. Enciclopedia, pág. 292: “La realidad des
arrollada como la alternancia coin-cidente de lo interior y lo exterior, como
la alternancia de sus movimientos opues-tos combinados en un solo movimiento,
es la necesidad”.
Enciclopedia, tomo VI, pág. 294: ... “La necesidad
es ciega sólo en la medida en que no es entendida” ...
Ib. pág. 295: “Le sucede a él [dem Menseben16]...
que de su actividad surge algo muy diferente de lo que había pensado y querido”
...
Ib. pág. 301: “La sustancia es un e t a p a
esencial en el proceso de desarrollo de la idea” ...
* Desde aquí
los apuntes de Lenin pasan al cuaderno “Hegel. Lógica II”, (págs. 49-88). (Ed. )
“Pequeña
lógica”: Lenin denomina así, a diferencia de la “gran” Ciencia de la lógica, a
la primera parte de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas. En una carta a
Marx, del 21 de setiembre de 1874, Engels habla de la popularidad de la
Enciclopedia de Hegel. Durante la lectura de la Correspondencia de Marx y
Engels (edición alemana en cuatro tomos), Lenin tomó notas de dicha carta y
copió los pasajes correspondientes. K. Fischer expone la lógica de Hegel en su
Historia de la nueva filosofía; Lenin señala los defectos de esa exposición
(véase el presente tomo, pág. 168).
* Hegel,
'Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )
* Al hombre.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Léase: una etapa importante en el proceso de
desarrollo del conocimiento hu-mano de la naturaleza y de la materia.
Logik, tomo IV
... “Ella [die Substanz] es el ser en todo ser”...
(220)17
La relación de sustancialidad pasa a ser relación
de causalidad (223).
... “La sustancia logra ... realidad sólo Cuando se
ha convertido en causa” ... (225)
154
Por una parte, el conocimiento de la materia debe
ser profundizado hasta el co-nocimiento (hasta el concepto) de la sustancia a
fin de encontrar las causas de los fenómenos. Por otra parte, el conocimiento
real de la causa es la profundización del conocimiento, desde la exterioridad
de los fenómenos hasta la sustancia. Dos tipos de ejemplos deberían explicar
esto: 1) de la historia de las ciencias natura-les, y 2) de la historia de la
filosofía. Con más exactitud: no es “ejemplos” lo que debería haber aquí —comparaison
n’est pas raison18—, sino la quintaesencia de la historia de la una y la otra +
la historia de la técnica.
... “El efecto no contiene nada que no contenga la
causa”... (226) und umgekehrt19...
Ergo, causa y efecto son simplemente momentos de
dependencia recíproca uni-versal, de conexión (universal), de la concatenación
recíproca de los aconteci-mientos, simplemente eslabones en la cadena del
desarrollo de la materia
NB:
“Es el mismo hecho que se presenta primero como
causa y luego como efecto — aquí como una persistencia peculiar y allí como un
ser puesto o como determina-ción en otro” (227).
La universalidad y el carácter omnímodo de la
interconexión del NB
mundo, que la causalidad sólo expresa en forma
unilateral, fragmen-
taria e incompleta.
“Pero aquí y ahora podemos observar que, en la
medida en que se admite la rela-ción de causa y efecto (aunque en un sentido
impropio), el efecto no puede ser mayor que la causa; porque el efecto no es
otra cosa que la manifestación de la causa” (230).
155 en
historia “cau-
Y luego sobre la historia. Hegel dice que en
historia, historia se sas menores de
acostumbra a citar anécdotas como “causas” menores de grandes grandes aconte-
acontecimientos —en realidad son sólo ocasiones, sólo
äussere cimientos”
Erregung20 de los que “el espíritu interior del
acontecimiento no habría tenido necesidad” (230). “Por consiguiente, esos
arabescos de la historia, en los que se describe una forma gigantesca que crece
de un tallo delgado, son un tratamiento ingenioso pero muy superficial” (ib. ).
Ese “espíritu interior” — cf. Plejánov21— es una
indicación idealista, mística, pero
* Hegel,
Werke, Bd. IV , Berlín, 1834. (Ed. )
*
Comparación no es prueba. (Ed. )
** Y a la
inversa. (Ed. )
* Estímulo
externo. (Ed. )
** J. V.
Plejánov, “Para el sexagésimo aniversario de la muerte de Hegel”. (Ed. )
relación,
me-
diación
“unidad de
la sustancia en lo distinto”
la necesidad
no
desapa-rece cuando se convierte en libertad
“conexión y
relación”
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
muy pro funda de las causas históricas de los
acontecimientos. Hegel incluye la historia completamente bajo la causalidad y
entiende la causalidad con una pro-fundidad y riqueza mil veces mayores que la
multitud de “sabios” de la actualidad.
“Así una piedra en movimiento es causa; su
movimiento es una determinación que ella tiene, pero aparte de la cual contiene
muchas otras de terminaciones de color, forma y demás, que no entran en su
naturaleza causal” (232).
La causalidad, como habitualmente la en tendemos,
es sólo una pequeña partícula de la interconexión universal, pero (adición
materia lista), una partícula, no de la interconexión subjetiva, sino de la
objetivamente real.
“Pero el MOVIMIENTO de la relación de CAUSALIDAD
determinada ha conducido a esto: que la causa no sólo se extingue en el efecto,
y con ella también el efecto (como sucede en la causalidad formal), —sino que
la causa en su extinción, en el efecto, vuelve a ser; que el efecto desaparece
en la causa, pero igualmente vuelve a ser en ella. Cada una de estas
determinaciones se anula en su ponerse y se pone en su anulación, lo que ocurre
no es una transición exterior de la causalidad, de un sustrato a otro, sino que
ese convertirse en otro es al mismo tiempo su propio ponerse. La causalidad,
pues, se presupone o condiciona a sí misma” (235).
156
“El movimiento de la relación-de causalidad” = en
realidad: el movimiento de la materia, respective el movimiento de la historia,
captado, dominado en su cone-xión interior hasta uno u otro grado de amplitud o
profundidad...
“En este punto la reciprocidad se presenta como una
causalidad recíproca de sus-tancias pre supuestas que se condicionan entre sí;
cada una es, en relación con la otra, a la vez sustancia activa y pasiva”
(240).
“En la reciprocidad la causalidad originaria se
presenta como un surgir de su ne-gación (o pasividad) y como un perecer en ella
— como un de venir ...
... La necesidad y la casualidad, entonces, han
desaparecido en ella; contienen a la vez la identidad inmediata (como conexión
y rela-ción) y la sustancialidad absoluta de los distintos, y por lo tanto su
absoluta contingencia —la unidad originaria de una diversidad sustancial, y por
lo tanto la contra dicción absoluta. La necesidad es el ser, porque es; es la
unidad del ser consigo mismo, que se tiene a sí como fundamento; pero, a la
inversa, por que tiene un funda-mento, no es ser, no es otra cosa que apariencia,
relación, media-ción cosa que apariencia, relación o mediación. La causalidad
es esa transición puesta del ser origina rio, o causa, a la apariencia o
sim-ple ser puesto, y, a la inversa, del ser puesto a lo originario; pero la
identidad misma del ser y la apariencia es aún la necesidad interna. Esta
interioridad (o ser en sí) trasciende el movimiento de la cau-
salidad; y concurrentemente, la sustancialidad de
los términos que están en rela-ción se pierde y la necesidad se revela. La
necesidad no se convierte en libertad porque desaparezca, sino sólo porque su
identidad (que todavía es una identidad interior) se manifiesta” (241- 242).
157
Cuando se lee a Hegel sobre la causalidad, a
primera vista parece extraño que se detenga relativamente tan poco en este
tema, amado por los kantianos. ¿Por qué? Porque, en verdad, para él la
causalidad es sólo una de las determinaciones de la
* "Concepto"
(Ed. )
todos los "aspectos especiales" y el todo
("Be-griff"*)
NB
La exigencia de la media-ción (de la co-nexión), es
el punto en cues-tión para apli-car la relación de causalidad
La mera
“reciproci-dad” = va-cío
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
conexión universal, que ya había tocado antes, en
toda su exposición, en forma mucho más profunda y multilateral; siempre y desde
el comienzo mismo subrayó esta conexión, las transiciones recíprocas, etc. ,
etc. Sería muy instructivo compa-rar los “DOLORES DE PARTO” del neoempirismo
(respective “idealismo físico”) con las soluciones o, más bien, con el método
dialéctico de Hegel.
También es preciso hacer notar que en la
Enciclopedia Hegel subraya lo inade-cuado y vacuo del concepto desnudo de
“acción recíproca”.
Tomo VI, pág. 30822:
“La reciprocidad es sin duda la verdad inmediata de
la relación de causa a efecto, y se halla, por así decirlo, en el umbral del
concepto; sin embargo, precisamente por ello, no hay que conformarse con
aplicar esta relación, en cuanto es un asunto
de cognición conceptual.
Si no se llega más allá de la consideración de un
contenido dado me-ramente desde el punto de vista de la reciprocidad, entonces
seme-jante actitud carece en realidad de concepto; es entonces meramente un
asunto de hechos secos, y la exigencia de la mediación, que es el
punto de preocupación inmediata para aplicar la
relación de causalidad, sigue aún sin ser satisfecha.
Cuando se la examina más de cerca, se advierte que
la deficiencia en la aplicación de la relación de acción recíproca es la de que
di-cha relación, en lugar de ser el equivalente del concepto, tiene que ser
entendida ella misma antes que nada. Y esto ocurre debido a que sus dos
términos no quedan como un dato inmediato, sino, como se mostró en los dos
parágrafos anteriores, son reconocidos como momentos de una tercera
determinación, superior, que es precisamente el concepto.
Por ejemplo, si consideramos las costumbres de los
espartanos como el efecto de la Constitución, y ésta, a la inversa, como el
efecto de sus costumbres, es posible que semejante punto de vista sea
co-rrecto, pero es una NB concepción que no proporciona satisfacción final,
porque en rigor no permite comprender la Constitución ni las costumbres de ese
pueblo. Tal comprensión sólo puede acaecer cuando estos dos aspectos, y
asimismo todos los otros aspectos es-peciales de la vida y la historia de los
espartanos son reconocidos como fundados en esa noción” (308-309).
—————
Al final del Libro II de la Lógica, tomo TV, pág.
243, en la transición al “concepto”, se da la siguiente determinación: “el
concepto, el reino de la subjetividad o de la libertad”...
NB Libertad = subjetividad
(“o”)
finalidad, conciencia, aspiración
NB
------------------------
* Hegel,
Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
159
TOMO V. LA CIENCIA DE LA LÓGICA
PARTE II. LA LÓGICA SUBJETIVA, O LA DOCTRINA DEL
CONCEPTO
SOBRE EL CONCEPTO EN GENERAL
En las dos primeras partes, dice Hegel, no tenía
Vorarbeiten23, pero aquí por otra parte, hay “verknochertes Material 24 (que es
necesario “in Flüssigkeit brin-gen”25... ) (3)26
“En este sentido, el ser y la esencia son los
momentos de su devenir” (= des Be-griffs )27 (5 ).
Debería invertirse: los conceptos son el producto
más elevado del cerebro, el pro-ducto más elevado de la materia.
“Por lo tanto, la lógica objetiva, que considera el
ser y la esencia, constituye en realidad la exposición genética del concepto”
(6 ).
9-10: La gran significación de la filosofía de
Spinoza como filosofía de la sustancia (este punto de vista es muy avanzado,
pero es incompleto y no el más avan-zado: en general la refutación de un
sistema filosófico no significa desechar lo, sino desarrollarlo, no remplazarlo
por otro sistema opuesto, unilateral, sino incorporarlo a algo más avanzado).
En el sistema de Spinoza no hay un sujeto libre, independiente, conciente
(carece de “la libertad e independencia del sujeto conciente de sí’) (10), pero
en Spinoza también el pensamiento es un atributo de la sustancia (10 i. f. )
160
13 i. f. : De paso — así como hubo un tiempo en que
en filosofía estaba de moda “das Schlimme nachzusagen” der EiNBildungskraft und
den Gedáchtnisse28, así ahora está de moda menospreciar la significación del
“concepto” (= “das hochste des Denkens” 29 ) y alabar “das UNBegreifliche”30
¿alusión a Kant?
Pasando a la crítica del kantismo, Hegel considera
como gran mérito de Kant (15) el haber promovido la idea de la “unidad
trascendental de la apercepción” (la uni-dad de la conciencia en la cual se
crea el Begriff), pero reprocha a Kant su unila-teralidad y subjetivismo:
de la intuición
al
* Trabajos
anteriores. (Ed. )
* “Material
osificado. ” (Ed. )
* "T
ornar fluido. ” (Ed. )
* Hegel,
Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )
* Del
concepto. (Ed. )
* “Hablar
mal” de la imaginación y la memoria. (Ed,)
* “La cumbre
del pensamiento. ” (Ed. )
* "Lo
incomprensible. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
... “Él (der gegenstand31)... es en verdad, en y
para sí, sólo como es en el pensamiento; como es en la intuición o en la
ideación, es fe-nómeno”... (16). (Hegel eleva el idealismo de Kant de subjetivo
que es, a objetivo y absoluto)...
conocimiento de la realidad objetiva ...
Kant admite la objetividad de los conceptos (la
Wahrheit32 es su objeto), pero a pesar de eso deja en pie su carácter
subjetivo. Hace que la Gefühl und Ans-chauung33 precedan al entendimiento
(Verstand). Hegel habla de esto como si-gue:
161
“Ahora bien, en primer lugar, en cuanto a esta
relación del entendimiento o el concepto con las etapas que supuestamente lo
preceden, es importante ver de qué ciencia se trata, a fin de determinar la
forma de dichas etapas. En nuestra ciencia, dado que es la de la lógica pura,
estas etapas son el ser y la esencia. En psicología, la sensación y la
intuición, y también la ideación en general preceden el entendimiento. En la
fenomenología del espíritu, dado que es la doctrina de la conciencia, el
ascenso se hizo a través de las etapas de la conciencia sensible, y luego de la
percepción, al entendimiento” (17). En Kant la exposición es aquí muy
“incompleta”.
Después de eso —lo PRINCIPAL—
... “El concepto no debe ser considerado aquí como
un acto del en-tendimiento conciente de sí, o como entendimiento subjetivo: nos
encontramos ante el concepto en y para sí, que constituye una
ETAPA, TANTO D E LA NATURALEZA COMO DEL ESPIRITU.
LA VIDA, O NATURALEZA ORGÁNICA, ES ESA ETAPA DE LA NATU-RALEZA EN QUE SURGE EL
CONCEPTO” (18).
La “víspera” de la trasfor - mación del idealismo
objetivo en materia-lismo
Sigue un pasaje muy interesante (págs. 19-27) en
que Hegel refuta a Kant, PRECI-SAMENTE EN EL PLANO GNOSEOLÓGICO (probablemente
Engels pensaba en este pasaje cuando escribió en Ludwig Feuerbach34 que lo
principal contra Kant ya ha-bía sido dicho por Hegel, en la medida en que esto
era posible desde un punto de vista idea lista) — expone la dualidad e
incoherencia de Kant, su vacilación, por así decirlo, entre el empirismo (=
materialismo) y el idealismo: el propio Hegel argumenta total y exclusivamente desde
el punto de vista de un idealismo MÁS COHERENTE.
162
El Begriff no es todavía el concepto más elevado;
más elevada aun es la idea = la unidad del Begriff y la realidad.
“‘Es sólo un concepto’, se dice comúnmente; y se
opone al concepto, como algo que es más excelente que él, no sólo la idea, sino
la existencia sensible, espacial y temporalmente palpable. Y lo abstracto es
considerado de menos importancia que lo concreto, porque de lo primero se ha
omitido mucho del material de ese tipo. Para los que sostienen ese punto de
vista el proceso de abstracción significa que para nuestras necesidades
subjetivas se ha separado de lo concreto una u otra característica, de manera
tal que, si bien se omiten muchas otras propiedades y
* El objeto.
(Ed. )
* La verdad
(Ed. )
* Sensación
e intuición. (Ed. )
* Véase F.
Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”, en C. Marx
y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , pág. 692. (Ed. )
¡el
idealista más cohe-rente se afe-rra a Dios!
Kant
menos-precia el po-der de la ra-zón
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
modificaciones del objeto, éste no pierde nada de
valor o dignidad. Son lo real y se las estima como plenamente importantes, sólo
que se las deja del otro lado; y únicamente la incapacidad del entendi-miento
para absorber tales riquezas lo obliga a conformarse con la magra abstracción.
Pero si el material dado de la intuición y lo múl-tiple de la ideación son
tomados como lo real en oposición a lo pen-sado y al concepto, entonces este es
un punto de vista cuyo aban-dono no sólo es una condición de la filosofía, sino
que es presu-puesto incluso por la religión; ¿pues cómo pueden ser éstas una
ne-cesidad y tener significación si la apariencia fugitiva y superficial de lo
sensible y lo individual es tomada por la verdad? ... Por consi-guiente, el
pensamiento abstractivo no debe ser considerado como
un simple apartamiento del material sensible, de
cuya realidad se dice que no es disminuida con ello; sino que su superación, y
su reducción (como simple apa-riencia) a lo esencial es lo que se manifiesta
únicamente en el concepto” (19 -21),
163
En esencia, Hegel tiene toda la razón frente a
Kant. El pensamiento que avanza de lo concreto a lo abstracto —siempre que sea
correcto (NB) (y Kant, como todos los filósofos habla del pensamiento
correcto)— no se aleja de la verdad, sino que se acerca a ella. La abstracción
de la materia, de una ley de la naturaleza, la abs-tracción del valor, etc. ;
en una palabra, todas las abstracciones científicas (correc-tas, serias, no
absurdas) reflejan la naturaleza en forma más profunda, veraz y COMPLETA. De la
percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la práctica: tal es el
camino dialéctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la
realidad objetiva. Kant menosprecia el conocimiento para abrir el camino a la
fe: Hegel exalta el conocimiento, afirmando que la cognición es la cognición de
Dios. El materialista exalta el conocimiento de la materia, de la naturaleza, y
relega a Dios, y la morralla filosófica que defiende a Dios, al depósito de los
desperdicios.
“Un malentendido capital aquí es el de que el
principio natural o el comienzo, que es el punto de partida en el desarrollo
natural o en la historia del individuo en su formación, es tomado como lo
verdadero y como lo que también es primero en el concepto” (21). (—Es correcto
que la gente comience con eso, pero la verdad no reside en el comienzo sino en
el fin, o más bien, en la continuación. La verdad no es la impresión
inicial)... “Pero la filosofía no está destinada a ser una narración de lo que
acontece, sino el conocimiento de lo que es verdadero en los aconteci-mientos”
(21).
En Kant hay “idealismo psicológico” (22); las
categorías de Kant “son sólo deter-minaciones derivadas de la autoconciencia”
(22). Elevándose del entendimiento (Verstand) a la razón (Vernunft), Kant
menosprecia la importancia del pensa-miento, negándole la capacidad de “llegar
a la verdad acabada” (23).
164
“Se declara [en Kant] que es un abuso si la lógica,
que debería ser simplemente un canon del juicio, es considerada un órgano para
la producción de hallazgos ob-jetivos. Los conceptos de la razón, en los cuales
habría que adivinar necesaria mente una fuerza superior [¡frase idealista!] y
un contenido más profundo [¡¡co-rrecto!!], son menos Konstitutives35 debería
ser: objektives36 , incluso que las ca-tegorías; son simples ideas. Por cierto
que su uso es permisible, pero estas
*
Constitutivos. (Ed. )
* Objetivos.
(Ed. )
El fenómeno
es la
mani-festación de la esencia
Hegel en
fa-vor de la cog-noscibilidad de la cosa en sí
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
esencias inteligibles, que deberían revelar por
completo la verdad, no son otra cosa que hipótesis; y sería completamente
arbitrario y arriesgado atribuirles ver-dad alguna en y por sí mismas, ya que
no pueden darse en tipo alguno de experien-cia. ¿Habría podido pensarse alguna
vez que la filosofía negaría la validez de las esencias inteligibles, porque
carecen del material espacial y temporal de lo sensi-ble?” (23).
También aquí Hegel tiene razón en esencia; el valor
es una categoría que entbehrt des Stoffes der Sinnlichkeit37 pero es MÁS
VERDADERA que la ley de la oferta y la demanda.
Sólo Hegel es un idealista: de ahí lo ab surdo de
los “KONSTITUTIVES”, etc.
Por una parte, Kant reconoce con suma claridad la
“objetividad” (24) del pensa-miento (“des Denkens” ) (“una identidad del
concepto y la cosa” [24]) — pero por otra parte
165
“se vuelve a hacer la afirmación de que en modo
alguno podemos conocer las cosas tales como son en y para sí, y de que la
verdad no permite que la razón cognoscitiva se le aproxime; que la verdad que
consiste en la unidad del objeto y el concepto es en definitiva sólo
apariencia, y el motivo, ahora, es que el contenido es sólo lo múlti-ple de la
intuición. Acerca de este argumento se ha hecho notar que esa multiplicidad, en
la medida en que pertenece a la intuición, en oposición al concepto, es
trascendida precisamente en el concepto, y que el objeto es reducido por el
concepto a su esencialidad no contingente; esta última entra en el fenómeno, y
por ese mismo mo-
tivo el fenómeno no es simplemente no esencial,
sino una manifestación de la esencia” (24-25).
“Siempre seguirá siendo materia de asombro cómo la
filosofía kan-tiana distinguía esa relación entre el pensamiento y la
existencia sen-sible, en la que se detuvo, como una relación simplemente
relativa de pura apariencia, y reconocía y afirmaba plenamente una unidad
superior de las dos en la idea en general, y, por ejemplo, en la idea de un
entendimiento intuitivo, y se detuvo sin embargo en esa relación relativa y en
la afirmación de que el concepto está y permanece ab-solutamente se parado de
la realidad; de tal modo afirmó como ver-dad lo que proclamó que era
conocimiento finito, y declaró que era superfluo, incorrecto y ficciones del
pensamiento aquello que reco-nocía como verdad, y de lo cual había establecido
el concepto defi-nido” (26).
En lógica la idea “se convierte en la creadora de
la naturaleza” (26). ¡¡Ja, ja”” La lógica es la “ciencia formal” (27) en
oposición a las ciencias concretas (de la naturaleza y del espíritu), pero su
objeto es “la verdad pura”... (27)
El propio Kant, al preguntar qué es la verdad (27)
(Crítica de la razón pura, pág. 83) y dar una respuesta trivial
(“correspondencia del conocimiento con su ob-jeto”) , se golpea a sí mismo,
porque ‘La afirmación fundamental del idealismo trascendental” es
166
* Prescinde
del material de lo sensible. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
—que “la cognición no es capaz de aprehender las
cosas en sí” (27)— —y es claro que todo esto es “una idea no verdadera” (28).
Al argumentar contra la concepción puramente formal
de la lógica (que según se dice también tiene Kant) —diciendo que desde el
punto de vista corriente (la ver-dad es la correspondencia
[“Übereinstimmung”]del conocimiento con el objeto)
la correspondencia “exige esencialmente dos términos” (29)—, Hegel dice que el
elemento formal de la ló-gica es la “verdad pura” (29) y que
... “por consiguiente este elemento formal debe ser
pensado como algo en sí mu-cho más rico en determinaciones y contenido, y que
tiene infinita mente más in-fluencia sobre lo concreto de lo que en general se
opina que tiene” ... (29)
... “Pero aun si las formas lógicas tienen que ser
consideradas como nada más que funciones formales del pensamiento, aun así este
carácter las haría dignas de una investigación en cuanto a la medida en que
corresponden a la verdad en sí mis-mas. Un sistema de lógica que descuida esto
podrá pretender, cuando mucho, te-ner el valor de una descripción
histórico-natural de los fenómenos empíricos del pensamiento” (30-31). (En esto
se dice que reside el mérito inmortal de Aristóte-les), pero “es necesario ir
más adelante... ” (31)
Así, no sólo una descripción de las formas del
pensamiento,
no sólo una
descripción histórico-natural de los fenóme-nos del pensamiento (¿¿en qué
difiere eso de una descrip-ción de las formas??), sino también correspondencia
con la verdad, ¿¿es decir??, ¿¿la quintaesencia, o, más simple-mente, los
resultados y el desenlace de la historia del pen-samiento?? Aquí hay en Hegel
oscuridad idealista, y no ha-bla con entera claridad. Misticismo,
No la psicología, no la fenomenología del espíritu,
SINO la lógica = el problema de la verdad.
En esta con-cepción, la ló-gica coincide con la
TEORÍA DEL CONOCI-MIENTO. Este es, en general, un problema muy impor-
tante.
167
Cf. Enciclopedia, tomo VI, pág. 31938: “Pero en
rigor de verdad ellas [die logischen Formen39 ], dadas vuelta como formas del
concepto, constituyen el espíritu vivo de lo real’ ...
Las leyes generales del movi-miento del
MUNDO y
del PENSA-
MIENTO
El Begriff en su desarrollo en “adäquater
Begriff”40 se convierte en la NB
idea (3341. “El concepto en su objetividad es el
objeto que es en sí y
para sí” (33).
= objetivismo + misticismo y traición al
desarrollo.
-------------------
* Hegel,
Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )
* Las formas
lógicas. (Ed. )
***
“Concepto adecuado. ” (Ed. )
*Hegel,
Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
168
SECCIÓN PRIMERA:
LA SUBJETIVIDAD
El movimiento dialéctico del “concepto” — desde el
concepto puramente “formal” al principio — hacia el juicio (Urteil) luego —
hacia el silogismo (Schluss) — y por último hasta la trasformación de la
subjetividad del concepto en suobjetividad (34-35)42.
El primer rasgo distintivo del concepto es su
universalidad (Allgemeinheit). NB:
el concepto surgió de la esencia, y ésta del ser.
El desarrollo posterior de lo universal, lo
particular (Besonderes) y lo individual (Einzelnes) es en el más alto grado
abstracto y “abstruse”43.
Kuno Fischer expone muy pobremente estas
consideraciones “abstrusas”, tomando los puntos más fáciles— ejemplos de la E
N-CICLOPEDIA, y agrega trivialidades (contra la Revolución Francesa. Kuno
Fischer, tomo 8, 1901, pág. 530), etc. , pero no muestra al lector cómo buscar
la clave de las difíciles transiciones, matices, flujos y reflujos de los
conceptos abstractos de Hegel.
169
En lisant . .
These parts of
the work should be called: a best means for
get-ting a head-achel44
Evidentemente también aquí lo principal para Hegel
es-señalar las transiciones. Desde cierto punto de vista, en ciertas
condi-ciones, lo universal es lo individual, lo individual es lo universal. No
sólo (1) conexión, y conexión in separable, de todos los con-ceptos y juicios,
sino (2) transiciones de uno a otro, y no sólo transiciones, sino además (3)
identidad de los contrarios — eso es lo principal para Hegel.
Pero esto apenas “centellea” a través de la BRUMA
de una expo-sición en extremo abstrusa. La historia del pensamiento desde el
punto de vista del desarrollo y aplicación de los conceptos y categorías
generales de la lógica — voilà ce qu’il fautl 46
¿O es esto, des-pués de todo, un tributo a la
anti-gua lógica formal? ¡Sí! Y otro tributo
— un tributo al misticismo = idea-lismo
Voilá una abun-dancia de “deter-minacio nes” y de
Begriffs- bestim - mun- gen45 en esta parte de la Lógica!
Citando, en pág. 125, el “famoso” silogismo —“todos
los hombres! ¡cierto!
son mortales, Cayo es un hombre, por lo tanto es
mortal”—, Hegel
agrega con agudeza: “Inmediatamente invade el
aburrimiento
cuando se oye enunciar semejante silogismo” — se
afirma que ello se debe a la “forma inútil”, y Hegel hace esta profunda
observación:
* Hegel,
Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )
* Abstruso.
(Ed. )
* Al leer...
Estas partes de la obra deberían ser denominadas: |la mejor forma de conseguir
un dolor de cabeza! (Ed. )
**
Determinaciones conceptuales. (Ed.
* ¡Eso es lo
que hace falta! (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
“Todas las cosas son un silogismo, un universal
unido a la singularidad por medio de la particularidad; pero por supuesto, no
son totalidades compuestas de tres proposiciones” (126).
170
¡Muy bueno! Las “figuras” lógicas más comunes —
(todo esto en el § sobre “La primera figura del silogismo”) son las relaciones
más comunes de las cosas, ex-puestas con la minuciosidad pedante de un manual
escolar, sit venia verbo.
El análisis de los silogismos por Hegel (E. — B. —
A. , Eins; Besonderes; Allge-meines47, B. — E. — A. , etc. ) recuerda la
imitación de Hegel por Marx en el cap. I.
48
Sobre Kant
Inter alia:
“Las antinomias de la razón de Kant son
precisamente esto: primero se hace de una determinación de un concepto el
cimiento del concepto, y después de otra, con igual necesidad . . (128-129)
171
ya NB
La
formación de conceptos (abstractos) y las
operaciones
con ellos incluye la
idea, la
Habría que NB: convicción, la c o n ciencia del carácter
regido Acerca
por
leyes de la conexión objetiva del mundo.
volver a Umkeh- Es estúpido distinguir la causalidad de
esta del
Hegel para 49 conexión. Es imposible negar la objetividad
de pro-
analizar ren , los
conceptos, la objetividad de lo universal en
paso a Marx lo particular. Por consiguiente, Hegel es mu- blema
paso cual- aplicó
la cho más profundo que Kant, y
otros, al investi- de la
quier ló- dialéctica gar el reflejo del movimiento del mundo
obje- verda -
TEORÍA de Hegel, tivo
en el movimiento de los conceptos. Así dera
gica actual en
su signifi -
y CONOCI- como la forma simple del valor, el
acto indivi-
MIENTO forma
ra- to- cación
del cional,
a dual de intercambio de una
mercancía por Lógica
de la econo- otra,
incluye ya en forma no desarrollada,
un kan- mía
polí- las contradicciones principales
del capita- de He-
tiano, etc. lismo,
así la conceptos
tica. más simple,
la pri- gel
mera
y más simple formación de
(juicios,
silogismos, etc. ) denota ya la cogni-
objetiva
ción
cada vez más pro funda del hombre de la
conexión del mundo. Aquí es donde
Lógica
se
debe bus car el verdadero sentido, la signi-
ficación
y el papel de la de
Hegel. Esto
NB.
* Singular,
particular, universal. (Ed. )
Marx
escribió sobre su “imitación de Hegel” en las palabras finales a la segunda
edición del tomo I de El capital, que en respuesta al desprecio con que se
trataba a Hegel en la “Alemania culta” de aquellos tiempos, había decidido
declararse “abiertamente discípulo de aquel pensador y hasta llegué a coquetear
de vez en cuando, por ejemplo, en el capítulo consagrado a la teoría del valor,
con su lenguaje peculiar” (véase C. Marx, El capital, Buenos Aires, éd.
Cartago, 1956, t. I, pág. 14). Más adelante (véase el presente tomo, pág. 172)
Lenin subraya la importancia de la lógica de Hegel para comprender El capital
de Marx.
** Invertir.
(Ed. )
Libertad y ne-
cesidad
Conceptos
abstractos y
concretos
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Dos aforismos: Acerca
del pro-
1. Plejánov critica el kantismo (y el agnosticismo
en general), más blema de la
desde un punto de vista materialista vulgar que
desde un punto crítica del kan-
de vista materialista dialéctico, en la medida en que simplemente tismo
contem-
rechaza 50 corrige (como Hegel
poráneo,
del
sus
opiniones a limine , pero no los machismo, etc.
corrigió a Kant), profundizándolos,
generalizándolos y amplián-
dolos, mostrando la conexión y las transiciones de
todos y cada uno de los con-ceptos.
Los
marxistas criticaron (a principios del' siglo XX) a los kantianos y a los
dis-cípulos de Hume, más a la manera de Feuerbach (y de Büchner) que de Hegel.
172
... “Una experiencia que se funda en la inducción
es considerada como válida aun-que se admita que la percepción no es acabada;
pero lo único que puede NB. suponerse es que no puede presentarse ningún
ejemplo contrario a dicha experiencia, en la medida en que ésta es verdadera en
y para sí” (154).
Este pasaje está en el § “El silogismo de
inducción”. La verdad más sencilla obte-nida en la forma inductiva más sencilla
es siempre in completa, porque la expe-riencia es siempre in conclusa. Ergo: la
vinculación de la inducción con la analogía
— con la presunción (previsión científica), la
relatividad de todo conocimiento y el contenido absoluto de cada paso hacia
adelante del conocer.
Aforismo: Es completamente imposible en tender El
capital de Marx, y en especial su primer capítulo, sin haber estudiado y
entendido a fondo toda la Lógica de He-gel. |¡Por consiguiente, hace medio
siglo ninguno de los marxistas entendía a Marx!!
La transición del silogismo de analogía (sobre la
analogía) al silogismo de necesi-dad, del silogismo de inducción al silogismo
de analogía, del silogismo de lo uni-versal a lo individual, del silogismo de
lo individual a lo universal; la exposición de la CONEXIÓN y de la TRANSICIÓN
[la conexión ES transición ]: tal es la tarea de Hegel.
reflejo aforismo
Hegel de mostró realmente que las formas y leyes
lógicas no son una
cáscara vacía, sino el del mundo objetivo. Dicho en forma más
correcta, no demostró, sino que hizo una genial conjetura.
En la ENCICLOPEDIA Hegel hace notar que la división
en entendimiento y razón, en CONCEPTOS de uno u otro tipo, debe ser entendida
de tal modo,
173
"que nuestra forma de conducta sea, bien
detenerse ante la forma simplemente negativa y abstracta del concepto, o bien
concebir éste, de acuerdo con su verdadera naturaleza, como lo que es a la vez
positivo y concreto. Así, por ejemplo, si la libertad es conside-rada como el
contrario abstracto de la necesidad, se trata simple-mente del concepto de
comprensión de la libertad, en tanto que el
concepto verdadero y racional de libertad contiene
en sí a la necesidad como
* Desde el
umbral. (Ed. )
Hegel “sólo”
deifica esta “idea lógica”, la obediencia a la ley, la uni-
versalidad
NB
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
trascendida”. (Págs. 347- 348, tomo VI 51. )
Ib. , pág. 349: Aristóteles describió las formas
lógicas de manera tan completa, que “en esencia” no ha habido nada que agregar.
Habitualmente las “figuras del silogismo” son
consideradas como un formalismo vacío. “Pero ellas [estas figuras] tienen un
significado muy funda mental, basado en la necesidad de que cada momento, como
determinación del concepto, se con vierta en el todo y en fundamento mediador”
(352, tomo VI).
Enciclopedia (tomo VI, págs. 353-354).
“El significado objetivo de las figuras del
silogismo es, en general, el de que todo lo racional se manifiesta como un
silogismo triple, tal que cada uno de NB sus miembros adopta la posición de uno
de los extremos, así como la
del medio mediador. Tal, por ejemplo, es el caso de
las tres ramas de la filosofía, es decir, la idea lógica, la naturaleza y el
espíritu. Aquí la naturaleza es, antes que nada, el miembro medio, de conexión.
La naturaleza, esa totalidad inmediata, se despliega en los dos extremos de la
idea lógica y el espíritu. ”
“Pero el espíritu es sólo espíritu cuando es
mediado por la naturaleza. . “Es espí-ritu lo que reconoce la idea lógica en la
naturaleza y la eleva así a su NB esencia... ” “La idea lógica es ‘la sustancia
absoluta, tanto del espíritu
como de la naturaleza, lo universal, lo que todo lo
penetra’” (353-354).
174
“La naturaleza, esa totalidad inmediata, se
despliega en la idea lógica y el espíritu.
” La lógica es la ciencia del conocer. Es la teoría
del conocimiento. El conocimiento es el reflejo de la naturaleza por el hombre.
Pero no es un reflejo simple, inmediato, completo, sino el pro ceso de una
serie de abstracciones, la formación y el desarrollo de concep-tos, leyes, etc.
, y estos conceptos, leyes, etc. (pensamiento; ciencia = “la idea lógica” )
abarcan condicionalmente, aproximadamente, el carácter universal, regido por
leyes, de la naturaleza en eterno
desarrollo y movimiento. Aquí hay en realidad,
objetiva mente, tres miembros: 1) la naturaleza; 2) la cognición humana = el
cerebro humano (como el producto más elevado de esa misma naturaleza) y 3) la
forma de reflejo de la naturaleza en la cognición humana, y esta forma consiste
precisamente en conceptos, leyes, ca-tegorías, etc. El hombre no puede captar =
reflejar = reflectar la naturaleza como un todo, en su integridad, su
“totalidad inmediata”; sólo puede acercarse eterna-mente a ello, creando abstracciones,
conceptos, leyes, una imagen científica del mundo, etc. , etc.
Con respecto a la analogía, una aguda observación:
“El instinto de la razón es el que le permite a uno
adivinar que una u otra deter-minación empíricamente descubierta tiene sus
raíces en la naturaleza interna o género de un objeto, y se basa posterior
mente en dicha determinación” (358) (tomo VI, pág. 359).
175
vacías. ¡Contra sí
Y pág. 358: justificable desprecio que la filosofía
de la naturaleza ha mismo!
provocado con su fútil juego con analogías
*Hegel,
Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
En la lógica52 común el pensamiento es divorciado
de manera formalista de la ob-jetividad.
“Aquí se sostiene que el pensamiento es una simple
actividad subjetiva y formal, y se sostiene que lo objetivo es, en contraste
con el pensamiento, algo firme y presente por sí mismo. Pero este dualismo no
es la verdad, y es un procedimiento irreflexivo aceptar las determinaciones de
la subjetividad y la objetividad de esa manera, sin mayor discusión, y sin
investigar su origen ... ” (359 -36 0). En realidad, la subjetividad es sólo
una etapa del desarrollo del ser y la esencia — después de lo cual esa subjetividad,
“dialécticamente, ‘atraviesa su barrera’” y “se abre a la objetividad por medio
del silogismo” (360).
¡Muy profundo e inteligente! Las leyes de la lógica
son los reflejos de lo objetivo en la conciencia subjetiva del hombre.
Tomo VI, pág. 360.
“El concepto realizado” es el objeto.
Esta transición del sujeto, del concepto, al
objeto, se dice que parece “extraña”, pero por el objeto no debe entenderse
simplemente el ser, sino algo definitivo, “algo independiente, concreto y
completo en sí” ... (361)
“El mundo es el otro ser de la idea. ”
La subjetividad (o el concepto) y el objeto son lo
mismo y no son lo mismo... (362).
¡Tonterías sobre la prueba ontológica, sobre Dios!
... “Es erróneo considerar la subjetividad y la
objetividad como una antítesis fija y
abstracta. Ambas son totalmente dialécticas” ...
(367). NB
176
SECCIÓN SEGUNDA:
LA OBJETIVIDAD
(Lógica) V, 17853:
La doble significación de la objetividad: ... “de
modo similar aparece una doble
significación para la objetividad: se opone al
concepto indepen- objetividad diente, pero es también lo que es en y para sí”
... (178).
... “El conocimiento de la verdad se ubica en el
conocer el objeto como objeto sin el agregado de reflexión subjetiva alguna”
... (178)
cognición del
objeto
Consideraciones sobre el “mecanismo” —más
adelante—, extremadamente abs-trusas y casi totalmente absurdas.
* En el
manuscrito la palabra “lógica” está unida por un trazo a la palabra “aquí”, de
la siguiente cita de Hegel. (Ed. )
* Hegel,
Werke, Bd. V, Berlín, 1834. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Más lejos, ídem sobre el quimismo, las etapas del
“juicio”, etc.
El parágrafo intitulado “LA LEY ” (198-199) no da
lo que podría esperarse de Hegel en un problema tan interesante. ¿Es extraño
por qué la ‘ley” es referida al “meca-nismo”?
El concepto de ley se aproxima aquí a los conceptos
de “orden” (Ordnung), uniformidad (Gleichfórmigkeit), necesidad; el “alma” der
objektiven Totalität54 , el “principio del automovi-miento”.
177
esta aproxima-ción es muy im-portante
Todo esto desde el punto de vista de que el
mecanismo es el ser-otro del espíritu, del concepto, etc. , del alma, de la
individualidad ... ¡Evidentemente, un juego con analogías vacías!
Tomar nota: en la pág. 210 se encuentra el concepto
de “Naturnotwendigkeit”55
—“por consiguiente, el mecanismo y el quimismo son
com- “la naturaleza =
prendidos bajo la necesidad natural” ... porque
aquí sumersión del con-
((vemos “su [des Begriffs] sumersión en la
exterioridad” (ib. ) cepto en la
exterio-
ridad” (¡ja,
ja!)
)) libertad
y nece-
“Se ha mencionado que la oposición entre la
teleología y el me-
canismo es, en primera instancia, la oposición más
general entre sidad
libertad y necesidad. Kant destaca la oposición en
esta forma, en-
tre las antinomias de la razón, como ‘tercer
conflicto de las ideas trascendentales” (213). En una breve re petición de las
pruebas, tesis y antítesis de Kant, Hegel hace notar la vacuidad de dichas
pruebas y dirige la atención hacia el resultado de las consideraciones de Kant:
“La solución de Kant de esta antinomia es la misma
que la solu- Hegel contra
ción general de las otras: que la razón no puede
demostrar nin- Kant (sobre la
libertad y
la ne-
guna de estas proposiciones, ya que no podemos
tener un prin- cesidad)
cipio de terminante a priori sobre la posibilidad
de las cosas de
acuerdo con las simples leyes empíricas de la
naturaleza; por consiguiente, las dos proposiciones NO DEBEN SER CONSIDERADAS
COMO PROPOSICIONES OBJE-
TIVAS, SINO COMO MÁXIMAS SUBJETIVAS;
178
por una parte tengo que re flexionar siempre sobre
todos los acontecimientos na-
turales de acuerdo con el principio del mecanismo
natural puro; pero Bien! esto no me impide investigar ciertas formas de la
naturaleza, si se da
la ocasión, de acuerdo con otra máxima, a saber, la
de las causas finales — como si estas dos máximas (que además se supone que
sólo son requeridas por la razón humana) no estuviesen en la misma oposición en
que se hallan las proposiciones.
— Como se observó más arriba, desde este punto de
vista el único problema que exige el interés filosófico no es examinado en
absoluto, a saber, cuál de estos dos principios es verdadero en y para sí; pero
para este punto de vista no viene al caso saber si los principios deben ser
considerados como determinaciones obje-tivas de la naturaleza (que está aquí,
como determinaciones que existen exterior-mente) o como simples máximas de una
cognición subjetiva. — Pero en realidad esta es UNA COGNICIÓN SUBJETIVA, ES
DECIR, CONTINGENTE, que aplica una u
* De la
totalidad objetiva. (Ed. )
* “Necesidad
natural. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
otra de las máximas, como PUEDA SUGERIRLO LA
OCASIÓN, según lo crea conve-niente para los objetos dados, pero por lo demás
no pregunta sobre la verdad de estas de terminaciones mismas, sean ambas
determinaciones de los objetos o de la cognición” (215-216).
HEGEL:
“El fin ha resultado ser el tercer término con
respecto al meca-nismo y el quimismo; es la verdad de ambos. Como todavía se
halla dentro de la esfera de la objetivi-dad o de la inmediación del con-cepto
total, está todavía afectado por la exterioridad como tal; se le opone todavía
un mundo objetivo, al cual se refiere.
Desde este lado la causalidad me-cánica (en la cual
debe incluirse en general el quimismo) todavía apa-rece en esa relación de fin
(que es exterior), pero como subordinada a ella y como trascendida en y para
sí” (216-217).
... “De esto resulta la naturaleza de la
subordinación de las dos formas anteriores del proceso objetivo: el otro, que
en ellas reside en el infi-nito progreso, es el concepto que al principio está
puesto como exte-rior a ellas, que es fin; no sólo el concepto es su sustancia,
sino que también la exterioridad es el mo-mento que es esencial para ellas y
constituye su de terminación. Así la técnica mecánica o química se ofrece
espontáneamente a la rela-ción de fin debido a su carácter de ser determinada exteriormente;
y esta relación debe ser considerada ahora más de cerca” (217).
LA DIALÉCTICA MATERIALISTA:
Las leyes del mundo exterior, de la naturaleza, que
se dividen en mecáni-cas y químicas (esto es muy importan te), son las bases de
la actividad del hombre, dirigida a un fin.
En su actividad práctica, el hombre se enfrenta con
el mundo objetivo, de-pende de él y determina su actividad de acuerdo con él.
Desde este aspecto, desde el aspecto de la
actividad práctica (dirigida a un fin) del hombre, la causalidad mecá-nica (y
química) del mundo (de la na-turaleza) aparece como algo exterior, como algo
secundario, como algo oculto.
2 formas del proceso objetivo : la na-turaleza
(mecánica y química) y la ac-tividad del hombre, DIRIGIDA A UN FIN
La relación
mutua de estas formas. Al principio los fines del hombre apa-recen extraños
(“otros”) en relación con la naturaleza. La conciencia hu-mana, la ciencia
(“der Begriff”), re-fleja la esencia, la sustancia de la na-turaleza, pero al
mismo tiempo esa conciencia es algo exterior en rela-ción con la naturaleza
(sin coincidir con ella inmediatamente, sencilla-mente).
LA TÉCNICA MECANICA Y QUIMICA sirve a los fines
humanos precisa-mente por que su carácter (esencia) consiste en su ser
determinada por las condiciones externas (las le yes de la naturaleza).
((LA TÉCNICA y el mundo OBJETIVO. TÉCNICA y FINES))
... “Él (der Zweck 56) tiene ante sí un mundo
objetivo, mecánico y químico, al cual su actividad se refiere como a algo ya
dado ... ” (219-220). “En ese grado tiene
* El fin.
(Ed. )
Hegel y el
materia-lismo his-tórico
los
gérme-nes del ma-terialismo histórico en Hegel
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
todavía una existencia extramundana, es decir, en
la medida en que esa objetivi-dad se opone a él” ... (220).
180
En realidad, los fines de los hombres son
engendrados por el mundo objetivo y lo presuponen — lo encuentran como algo
dado, presente. Pero al hombre le parece como si sus fines fuesen tomados de
fuera del mundo, como si fuesen indepen-dientes del mundo (“libertad”).
((NB. Todo esto en el § sobre “El fin subjetivo”.
NB)) (217-221)
“El fin se vincula con la objetividad a través de
un medio, y en la objetividad con-sigo mismo” (221, §: “Los medios”).
“Además, como el fin es finito, tiene un contenido
finito; por lo tanto no es abso-
luto o total mente razonable en y para sí. Pero el
medio es el término medio exterior del silogismo que es la realización del fin;
por consi-guiente, en él la razonabilidad se manifiesta como tal — como
con-servándose en ese otro exterior, y precisamente a través de esa
ex-terioridad. En ese grado el medio es superior a los fines finitos de
utilidad exterior: el arado es más honorable que los goces inmedia-tos que se
procuran con él y que sirven como fines. El instrumento se conserva, en tanto
que los goces inmediatos pasan y son olvida-dos. EN SUS HERRA MIENTAS EL HOMBRE
POSEE PODER SOBRE
LA NATURALEZA EXTERIOR, AUNQUE EN NI LO QUE
RESPECTA A SUS FINES ESTA FRECUENTEMENTE SOMETIDO A ELLA” (226).
Vorbericht, es decir, prefacio del libro, fechado:
Nuremberg, 21. VII. 1816.
Esto está en el §: “El fin realizado”
El materialismo histórico como una de las
aplicaciones y desarrollos de las ideas geniales — simientes existentes en
embrión en Hegel.
181
“El proceso teleológico es la traducción a la
objetividad del concepto [sic!] que existe de modo distinto como concepto” ...
(227).
Cuando Hegel se esfuerza —a veces incluso resopla y
jadea— para situar la acti-
vidad humana dirigida a un fin entre las categorías
de la lógica, di- LAS CATEGO-
ciendo que esta actividad es el “silogismo”
(Schluss), que el sujeto RIAS DE LA
ENTONCES NO
ES SIMPLEMENTE LÓGIGICA Y
(el hombre) desempeña el papel de un “miembro” en
la “figura” LA PRÁCTICA
lógica del “silogismo”, etc. — HUMANA
UN ESTIRAMIENTO, UN SIMPLE JUEGO, ESTO TIENE UN
CON-
TENIDO MUY PROFUNDO, PURAMENTE MATERIALISTA. Hay
que invertirlo: la actividad práctica del hombre tiene que llevar su conciencia
a la repetición de las distintas figuras lógicas, miles de millones de veces, a
fin de que esas figuras puedan obtener la significación de axiomas. Esto nota
bene.
“El movimiento del fin ha logrado ahora que el
momento de exteriori-
dad sea puesto no sólo en el concepto, y el
concepto no es sólo un deber NB
ser y una tendencia, sino, como totalidad concreta,
es idéntico a la ob-
jetividad inmediata” (235). Al final del § sobre
“El fin realizado”, al final de la sec-
ción (capítulo III: Teleología) — de la sección II:
“objetividad ”, transición a la sec-
ción III: “La idea”.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Notable: Hegel llega a la “idea” como la
coincidencia del concepto y del objeto, como La verdad, a través de la
actividad práctica del hombre, dirigida a un fin. Un enfoque muy aproximado a
la opinión de que con su práctica el hombre demuestra la corrección objetiva de
sus ideas, conceptos, conocimiento, ciencia
Del concepto
subjetivo y del fin subje - tivo a la ver-dad
OBJETIVA
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
182
SECCIÓN TERCERA:
LA IDEA
Comienzo de la sección III: “LA IDEA”
“La idea es el concepto adecuado, LA VERDAD
OBJETIVA, o la verdad como tal” (236).
En general, la introducción a la sección III (“La
idea”) de la parte II de la Lógica (“Lógica subjetiva”), tomo V, págs. 236-243
y los §§ correspondientes de la Enci-clopedia (§§ 213 -215) SON QUIZA LA MEJOR
EXPOSICIÓN DE LA DIALÉCTICA. También aquí, la coincidencia, por así decirlo, de
la lógica y la gnoseología es mos-trada en una forma notablemente genial.
También se usa la expresión “idea” en el sentido de
una simple representación.
Kant.
“Kant ha reivindicado la expresión idea para el
concepto de la razón. Ahora bien,
según Kant, el concepto de la razón debe ser el
concepto de lo in- Hegel contra
condicionado, y, con respecto a los fenómenos,
tiene que ser tras- Kant contra lo
cendental, lo cual significa que es imposible hacer
ningún uso em- trascendental
en el
sentido
pírico adecuado de él. Los conceptos de la razón
(según Kant) de- de separación
ben servir para la comprensión conceptual, y los
conceptos del en- de la verdad
tendimiento para el entendimiento des nudo de las
percepciones. (objetiva) y el
empirismo
Pero, en rigor, si estas últimas son realmente
conceptos, entonces
son conceptos — la comprensión conceptual se opera
por medio de ellas” ... (236). Véase también más abajo acerca de Kant
183
Es igualmente incorrecto considerar la idea como
algo “irreal” — como dice la gente “es sólo una idea”.
“Si los pensamientos son sólo subjetivos y
contingentes, por cierto
no tienen otro valor; pero en esto no son
inferiores a las realidades tres bien! temporales y contingentes, que tampoco
tienen otro valor excepto
el que conviene a contingencias y fenómenos. Y si a
la inversa la idea no ha de ser estimada como verdadera porque, con respecto a
los fenómenos, es trascenden-tal, y no se le puede asignar objeto alguno en el
mundo sensible que coincida con ella, esta es una extraña falta de comprensión
— pues de ese modo se niega a la idea validez objetiva porque carece de lo que
constituye el fenómeno, o el ser no verdadero del mundo objetivo” (237-238).
En relación con las ideas prácticas, el propio Kant
admite que recurrir a la
La concordancia de los conceptos con los objetos NO
ES subjetiva.
Hegel contra el
“Jenseits”2 de
Kant.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
experiencia contra las ideas es póbelhaft 1: reputa
las ideas como un máximo ha-cia el cual habría que esforzarse por acercar la
realidad. Y Hegel continúa:
“Pero habiéndose llegado al resultado de que la
idea es la unidad del concepto y la objetividad —la verdad— no hay que
conside-rarla simplemente como una meta a la que es preciso acercarse mientras
se mantiene aún como una especie de más allá; hay que sostener que lo que es
real lo es sólo en la medida en que contiene y expresa la idea. El objeto, y el
mundo objetivo y subjetivo no sólo deben concordar con la idea, sino que son en
sí mismos la concordancia del concepto y la realidad; aquella realidad que no
corresponde al concepto es mero fenómeno, o aquella
entidad subjetiva, contin-gente, arbitraria, que no es la verdad” (238).
18
Ella [Die Idee] es, primero, la simple verdad, la
identidad del concepto y la objetividad como universal ...
concepto y
la objetividad (lo
... “Segundo, es la relación de la sub-jetividad,
que es para sí, del simple concepto con su objetividad, que es distinta de él;
la primera es esen-cialmente el impulso de trascender esa separación...
... “Como tal relación, la idea es el proceso en el
cual se divide en la in-dividualidad y en la naturaleza inorgánica de ésta, y
que vuelve a poner a esta última bajo el poder del sujeto, volviendo a la
primera universalidad simple. La identidad de la idea consigo misma se
con-funde con el proceso; y el pensa-miento que libera a la realidad de la
apariencia de mutabilidad carente de fin y la trasfigura en idea no debe
imaginar esta verdad de la realidad como un reposo muerto o como un cuadro
desnudo, opaco, sin impulso ni movimiento, o como un genio, número o
pensamiento abstracto. En la idea el concepto alcanza la li-bertad, y debido a
ello la idea con-tiene también la oposición más ás-pera; su reposo consiste en
la
NB seguridad y certeza con que
La idea (léase: el conocimiento del hombre) es la
coincidencia (concordancia) del concepto y la objetividad (lo “universal”).
Esto — primero.
Segundo: la idea es la relación de la subjetividad
(= el hombre) que es para sí (= independiente, por así decirlo) con la
objetivi-dad, que es DISTINTA (de dicha idea)...
La subjetividad es el impulso de destruir esa
separación (de la idea y el objeto).
La idea3, la cognición es el pro-ceso de la
sumersión (del inte-lecto) en una naturaleza inorgá-nica con vistas a
subordinarla al poder del sujeto y con vistas a la generalización (cognición de
lo universal en sus fenómenos)...
La coincidencia del pensamiento con el objeto es un
pro ceso: el pensamiento (= el hombre) no debe imaginar la verdad en forma de
reposo muerto, en forma de un cuadro desnudo (imagen), pálido (opaco), sin
im-pulso, sin movimiento, como un genio, como un número, como un pensamiento
abstracto.
* Vulgar.
(Ed. )
* “Más allá.
” (Ed. )
* La palabra
“idea” está tachada en el manuscrito. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
eternamente crea y eternamente supera esa
oposición, coincidiendo en ella consigo misma. ”
185
La idea contiene también la más enérgica
contradicción, el re-poso (para el pensamiento del hombre) consiste en la
firmeza y certeza con que eterna mente crea (esa contradicción entre el
pensamiento y el objeto) y eter-namente la supera ...
El conocimiento es la aproximación eterna,
infi-nita, del pensamiento al objeto. El reflejo de la na-turaleza en el
pensamiento del hombre debe ser entendido, no “en forma inerte”, no “en forma
abstracta”, NO CARENTE DE MOVIMIENTO, NO SIN
CONTRADICCIONES, sino en el eterno PRO-CESO del
movimiento, en el surgimiento de las contradicciones y su solución.
NB
“La idea es... la idea de lo verda-dero y de lo
bueno, como cogni-ción y volición ... El pro ceso de esta cognición y (NB)
ACCIÓN finitos convierte la universali-dad, que al principio es abs-tracta, en
una totalidad, con lo cual se convierte en una objeti-vidad acabada” (243).
También en la ENCICLOPEDIA
(tomo VI) 4 . ENCICLOPEDIA §
213 (pág. 385)...
La idea es cognición y aspi-ración (volición) [del
hom-bre]... El proceso de cogni-ción (transitorio, finito, li-mita do) y acción
convierte los conceptos abstractos en objetividad acabada.
“La idea es la verdad, porque la verdad es la
correspondencia de la objetividad con el concepto ...
Pero también todo lo real, en la medida en que es
verdadero, es la idea... El ser individual es un aspecto de la idea; por lo
tanto requiere también otras realida-des que igualmente aparecen como
existentes especialmente para sí; el concepto sólo se rea-liza en todas ellas
juntas y en su relación. El individuo por sí
El ser individual (un objeto, un fenómeno, etc. )
es (sólo) un as-pecto de la idea (de la verdad). La verdad re quiere además
otros aspectos de la realidad, que igualmente aparecen sólo como independientes
e indivi-duales (besonders für sich bes-tehend 5 . Sólo en su totalidad
(zusammen) yensurelación (Be-ziehung) se realiza la verdad.
* Hegel,
Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )
5 * Existentes especialmente para sí. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
mismo no corresponde a su con-
cepto; esta limitación de su exis-
tencia
determinada constituye
su finitud y su caída”...
186
LA TOTALIDAD de todos los aspectos del fenómeno, de
la realidad y de sus (inter) RELACIONES — de eso está compuesta la verdad. Las
relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos = el contenido
principal de la lógica, por medio del cual es tos concep-tos (y sus relaciones,
transiciones, contradicciones) son mostrados como reflejos del mundo objetivo.
La dialéctica de las cosas produce la dialéctica de las ideas, y no a la
inversa
Hegel ADIVINÓ genial-mente la dialéctica de las
cosas (de los fenó-menos, del mundo, de la NATURALEZA en la
dialéctica de los con-ceptos #
# Este aforismo debería ser expresado de manera más
popular, sin la por cierto
que ,
palabra dialéctica: aproximadamente como sigue: en
la alternación, la adivinó
no más
dependencia recíproca de todos los conceptos, en la identidad de sus
contrarios,
en las transiciones de un concepto en otro, en el
eterno cambio, en el
eterno movimiento de los conceptos, Hegel adivinó genialmente PRECISAMENTE
ESTA RELACIÓN DE LAS COSAS, DE LA NATURALEZA.
¿qué
consti-
tuye la
dialéc-
tica?
187
= ... ... ... ... ... .
dependencia mutua de los con-ceptos
dependencia mutua de TODOS los conceptos
sin excepción
transición de los conceptos, de uno en otro
transición de todos los concep-tos,
sin excepción
la relatividad de la oposición
entre los conceptos ...
la identidad de los contrarios entre los conceptos
=NB
Todo concepto
aparece en
una cierta re-
lación, en una
cierta vincula-
ción con TO-
DOS los otros.
“La verdad es entendida ante todo en el sentido de
que sé cómo algo es. Pero esto sólo es verdad en relación con la conciencia, o
verdad formal, mera corrección (§ 213, 386). La verdad, en el sentido más
profundo, por el contrario, consiste en la identidad entre la objetividad y el
concepto...
“Un hombre malo es un hombre falso, es decir, un
hombre que no se comporta de acuerdo con su concepto o posición. Pero nada,
puede existir enteramente ca-rente de identidad entre el concepto y la
realidad. Incluso lo que es malo y falso tiene ser sólo en la medida en que su
realidad aún, de algún modo, concuerda con su concepto ...
“Todo lo que merece el nombre de filosofía se ha
basado siempre en la conciencia de una unidad absoluta de lo QUE EL
ENTENDIMIENTO ACEPTA COMO VÁLIDO
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
SÓLO EN SU SEPARACIÓN” ...
“Las ETAPAS DEL SER y la esencia hasta ahora
consideradas, así como las del concepto y la objetividad, no son, cuando se las
distin-gue así, ALGO PERMANENTE, QUE REPOSE en Sí MISMO. Pero han resultado ser
dialécticas, y su verdad consiste sólo en ser MOMEN-TOS DE LA IDEA” (387-388).
Tomo VI, 388
Las diferen-cias entre ser y esencia, en-tre
concepto
objetividad,
son relativas
Los momentos de la cognición (= de la “idea” ) de
la naturaleza por el hombre — estas son las categorías de la lógica.
188 Tomo VI,
pág. 388 (§ 214): (la idea) la
“La idea
puede ser descrita en muchas formas. Puede ser denominada
razón (esta
es la correcta significación filosófica del concepto razón); verdad es
también
sujeto-objeto; la unidad de lo ideal y lo real, de lo finito y lo multilateral
infinito, del alma y el cuerpo; la posibilidad que
tiene su realidad en
sí misma; aquella cuya naturaleza sólo puede ser
concebida como existente, etc. Todas estas descripciones son legítimas, porque
la idea contiene todas las rela-ciones del entendimiento, pero las contiene en
su infinito autorretorno y autoi-dentidad.
“Para el entendimiento es tarea fácil mostrar que
todo lo que se dice de la idea es contradictorio consigo mismo. Pero esto puede
ser igualmente suministrado al entendimiento, o más bien está ya realizado en
la idea. Y esta tarea, que es la tarea de la razón, no es por cierto tan fácil
como la del entendimiento. — El entendi-miento puede demostrar que la idea es
contradictoria consigo misma, porque, por ejemplo, lo subjetivo es sólo
subjetivo y es siempre enfrentado por lo obje-tivo; que el ser es algo muy diferente
del concepto y por lo tanto no puede ser extraído de él; y que igualmente lo
finito es sólo finito y antítesis exacta de lo in-finito, y por lo tanto no
idéntico a él; y así con todas las determinaciones. Pero la lógica demuestra lo
contrario de todo esto, a saber, que lo subjetivo, que ha de ser sólo
subjetivo, lo finito, que ha de ser sólo finito, lo infinito, que ha de ser
sólo infinito, etcétera, no poseen verdad, sino que se contradicen a sí mismos
y se con-vierten en sus contrarios. De tal modo esta transición, y la unidad en
la cual los extremos se incluyen como trascendidos, como apariencia o momentos,
se revela como su verdad (388).
189
“El entendimiento, cuando aborda la idea, cae en un
doble malentendido. Primero, toma todavía los extremos de la idea (cualquiera
sea la forma en que se expresen, siempre que es-tén en su unidad) en el sentido
y determinación en los cuales no están en su unidad concreta, sino que se
mantienen como abstracciones fuera de la idea.
NB:
Las abstracciones y la “unidad concreta” de los
contrarios.
La dialéctica no está en el entendimiento del
hombre, sino en la “idea”, es decir, en la realidad objetiva
Un hermoso ejemplo: el más simple y claro.
La dialéctica de los conceptos y sus raí-ces
materialistas
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
“ÉL [der Verstand6] confunde también la relación
entre ellos, incluso cuando ha sido expresamente formulada; así, por ejemplo,
pasa incluso por alto la NATURALEZA DE LA CÓPULA EN EL JUICIO, que afirma que
el INDIVIDUO, el sujeto, ES IGUALMENTE NO SINGULAR, SINO UNIVERSAL.
— Segundo, el entendimiento cree que su reflexión
—que la idea idéntica a sí misma contiene su propio negativo, la
con-tradicción— es una reflexión exterior, que no se encuentra dentro de la
idea misma. Pero en realidad esta no es la propia sabiduría del entendimiento.
LA IDEA MISMA ES LA DIALÉC-
TICA que separa eternamente y distingue lo idéntico
a sí mismo de lo diferen-ciado, lo subjetivo de lo objetivo, lo fi nito de lo
infinito, el alma del cuerpo.
Sólo en esa medida ES CREACIÓN ETERNA, ETERNA
VITALIDAD
ETERNO
ESPÍRITU’’... (389) VI, § 215, pág. 390:
“vida eterna”= dia-
léctica
“La idea es esencialmente un proceso, porque su
identidad es la identidad abso-
luta y libre del concepto, sólo en la medida en que
es negatividad la idea es ... un
absoluta y por ese motivo dialéctica. ” proceso
Por consiguiente, dice Hegel, la expresión “unidad”
del pensar y el ser, de lo finito
y lo infinito, etc. , es falsch7, porque
expresa “ ruhig beharrende esto NB
Identität” 8 No es cierto que lo finito simple mente
neutralice
vice
versa. En realidad hay un proceso.
(“neutralisiert”) lo infinito, y
190
Si se calcula... a cada segundo mueren más de diez
personas en el mundo, y nacen aun más. “Movimiento” y “momento”: captarlo. En
todo momento dado ... captar ese momento. Ídem en el simple movimiento MECÁNICO
(contra Chernov9).
“La idea como proceso atraviesa tres etapas en su
desarrollo. La primera forma de la idea es la vida... La segunda forma es... la
idea en forma de conocimiento, que aparece bajo el doble as pecto de la idea
teórica y práctica. El proceso del conoci-miento tiene como resultado el
restablecimiento de la unidad enriquecida por la diferencia, y esto da la
tercera forma, la de la idea absoluta” ... (391)
PROCESO verdad La verdad es un
La idea es “verdad” (pág. 385, § 213). La idea, es
decir, la proceso. De la
como proceso —porque la verdad es un —, pasa en su idea subjetiva,
desarrollo (Entwicklung) por tres etapas: 1) la
vida; 2) el proceso el hombre
del conocimiento,1 que
incluye la práctica humana y la técnica avanza hacia la
verdad
objetiva
(véase más arriba );
3) la etapa de la idea absoluta (es decir, de A
TRAVES de la
la verdad completa). “práctica” (y la
La vida da nacimiento al cerebro. La naturaleza se
refleja en el ce- técnica).
rebro humano. Mediante la verificación y la
aplicación de la exactitud de esos
* El
entendimiento. (Ed. )
7 * Falsa. (Ed. )
8 * Identidad persistente (Ed. )
9 Lenin opone la concepción dialéctica del
movimiento a las ideas meta físicas de V. Chernov, que criticó en su libro
Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV). Aquí
se refiere a los razonamientos de Chernov acerca del movimiento mecánico en su
trabajo El marxismo y la filosofía trascendental, donde el autor objeta a
Engels a propósito de esa cuestión. Lenin probó la inconsistencia de tal
objeción en el Resumen de las “Lecciones de historia de la filosofía” de Hegel
(véase el presente tomo, pág. 225). 190.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
reflejos en su práctica y su técnica, el hombre
llega a la verdad objetiva.
LÓGICA. TOMO V.
Sección III. La idea.
Capítulo I. La vida
191
El problema de la vida no pertenece a la ‘lógica,
como comúnmente se imagina” (Bd. V, pág. 244 10). Pero si el objeto de la
lógica es la verdad y “LA VERDAD, COMO TAL, WESENTLICH IM EBKENNENIST 11,
entonces es preciso tratar del conocer — en relación con el conocer ya (pág.
245) es necesario hablar de la vida.
A veces la denominada “lógica pura” es seguida por
la lógica “aplicada” (ange-wandte), pero entonces ...
... todas las ciencias deben ser absorbidas en la
lógica, ya que cada una es una lógica aplicada en la medida en que consiste en
aprehen-der su objeto en formas del pensamiento y del concepto” (244).
toda ciencia
es lógica
aplicada
La idea de incluir la vida en la lógica es
comprensible —y genial— desde el punto de vista del proceso del reflejo del
mundo objetivo en la conciencia (al principio individual) del hombre y de la
prueba de dicha conciencia (reflejo) por medio de la práctica — véase:
... “Por consiguiente, el juicio original de la
vida consiste en lo si-
guiente: en que se separa, como sujeto individual,
de lo objetivo...
” (248)
la vida = sujeto individual se separa de lo
objetivo
Enciclopedia12 § 216. Sólo en su conexión los
miembros individuales del cuerpo son lo que son. Una mano, separada del cuerpo,
es una mano sólo de nombre (Aristóteles).
Enciclopedia13 § 216. Sólo en su conexión los
miembros individuales del cuerpo son lo que son. Una mano, separada del cuerpo,
es una mano sólo de nombre (Aristóteles)
* Hegel,
Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )
* Está
esencialmente en el conocer. (Ed. )
* Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )
* Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Enciclopedia § 219: ... “La naturaleza inorgánica,
que es subyugada NB
por el ver viviente, tolera esto porque es en sí misma lo
que la vida
es para sí’.
Inviértaselo = materialismo puro. ¡¡Excelente,
profundo, correcto!! Y también NB: ¡muestra cuán extremadamente correctos y
apropiados son los términos “an sich” y “für sich”!!!14
192
Si se considera la relación del sujeto con el
objeto en la lógica, es preciso tener en cuenta también las premisas generales
del ser del sujeto concreto (= la VIDA DEL HOMBRE) en el me dio objetivo.
Subdivisiones 15
la vida como
el “individuo viviente” (§ A)
“el proceso
vital”
“el proceso
de la especie” (Gattung), reproducción del hombre, y transición al conocer.
“totalidad
subjetiva” y “objetividad” “indiferente”.
la unidad de
sujeto y objeto.
... “Esta objetividad en la entidad viva es el
organismo; la objetividad es el medio y el instrumento del fin” ... (261)
Más adelante, la “subsunción” bajo las categorías
lógicas, de la “sen-sibilidad” (Sensibilität), la “irritabilidad”
(Irritabilität) — ¡¡¡se dice que ésta es lo particular, en contraste con lo
universal!!!— y la “re-producción” es un juego ocioso. Se ha olvidado la línea
nodal, la transición a un plano DIFERENTE de los fenómenos naturales.
Hegel y el juego con los “conceptos or - gánicos”
!!!
Etcétera. El dolor es “la existencia real” de la
contradicción en el individuo vivo.
O todavía: reproducción del hombre ... “es su [de
dos individuos de distinto sexo] identidad; realizada, es la unidad negativa de
la espe-cie que parte de su división para reflejarse en sí misma” ... (261)
Hegel y el juego con el “organismo”
* “En sí” y
“para sí”. (Ed. )
* Hegel,
Werke, Bd. V, Berlín, 1834, págs. 248-262. (Ed. )
¿es decir, que
en Kant el “Yo” es una forma vacía
(“autoextrac-ción”), sin análisis con-creto del pro-ceso del cono-cer?
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
193
LÓGICA. TOMO V.
Sección III. La idea
Capítulo II. La idea del conocer
(págs. 262-327)
... “Su [des Begriffs1] realidad en general es la
forma de su existencia determinada, y lo que importa es la determinación de esa
forma; de ello de pende la distinción de lo que el concepto es en sí o como
sub-jetivo, y de lo que es como sumergido en la objetividad, y luego en la idea
de la vida” (263).
la conciencia subjetiva y su sumersión en la
objetividad
¿
¡misticismo!
... “El espíritu no sólo es infinitamente más rico
que la naturaleza, sino que la unidad absoluta de los contrarios en el concepto
constituye su esencia. . (264)
¡misticismo!
HEGEL CONTRA KANT
En Kant el “Yo” es “como un sujeto trascendental de
los pensa-mientos” (264) ; “Al mismo tiempo ese Yo, según la propia expre-sión
de Kant, es inconveniente en el sentido de que debemos ser-
virnos siempre de él a fin de formular un juicio
cualquiera acerca de él”... (pág. 265)
194
“En su crítica [= la de Kant] a estas
determinaciones [a saber: abstrakte einseitige Bestimmungen “der vormaligen
—prekantiana— Metaphysik “ 2 respecto del alma], él [Kant] siguió simplemente
la manera escéptica de Hume: se aferra a lo que aparece como Yo en la
autoconciencia, pero de lo NB cual es preciso omitir todo lo empírico, ya que
la finalidad consiste en conocer su esencia o la cosa en sí. Ahora no queda
sino el fenómeno del yo pienso que acompaña a cada idea; y nadie tiene la menor
noción de este “yo pienso’ ” (266). # # #
* De los
conceptos. (Ed. )
*
Determinaciones abstractas, unilaterales, “de la metafísica anterior”,
prekantiana. (Ed.
En Kant la
cosa en sí es un Jensits5 absoluto
Kant erigió
en absoluto UNO de los aspectos
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
En apariencia, Hegel ve escepticismo aquí, en el
hecho de que Hume y Kant no ven la cosa- en -sí que aparece en los “fenómenos”,
divorcian los fenómenos de la verdad objetiva, du dan de la obje-tividad del
conocer, eliminan, weglassen, alles Empirische3 de la Ding-ansich 4... Y Hegel
continúa:
# # ...
"Por cierto debe admitirse que resulta imposible tener la menor noción del
Yo o de ninguna otra cosa (incluido el concepto) si no se forma un concepto y
no se hace un alto ante la idea general simple y fija, y ante el nombre” (266).
Para entender es necesario empezar por en tender
empíricamente, por estudiar, por elevarse del empirismo a lo universal. Para
aprender a nadar es necesario meterse en el agua.
¿En qué ve He-gel el escepti - cismo de Kant y de
Hume?
Es imposible entenderse sin el proceso
del entendi-miento (del conocer, del estudio
con-creto, etc. )
Según Hegel, la antigua metafísica, en el es fuerzo
por conocer la a los “fenóme-
verdad, dividió
los objetos de acuerdo con las características de Kant se limita
nos”
verdad, en sustancias y fenómenos (269). La crítica
de Kant re-
chazó la investigación de la verdad... (269). “Pero
no ceder a la apariencia y a lo que resulta ser una simple representación
sensible en la conciencia cotidiana equivale a renunciar al concepto y a la
filosofía” (269).
195
§ A:
“La idea de lo verdadero. ” Al principio la idea
subjetiva es impulso ... Por consi-guiente, el impulso tiene la determinación
de suprimir su propia subjetividad, de tornar concreta su realidad (que al
principio era abstracta) y de llenarla, como contenido, con el mundo que es
presupuesto por su subjetividad ... Así como la cognición es la idea como fin,
o como idea subjetiva, así la negación del mundo que es presupuesto como siendo
en sí es la primera negación... ” (274 -275).
es decir, que la primera etapa, momento, comienzo,
enfoque del conocer, es su finitud (Endliehkeit) y subjetividad, la negación
del mundo en sí — el fin del co-nocimiento es subjetivo al principio ...
HEGEL CONTRA KANT:
“Cosa bastante extraña, este aspecto de la finitud
ha sido mante-nido últimamente (manifiesta mente por Kant) y tomado como la
relación absoluta del conocer —¡como si lo finito como tal debiera ser lo
absoluto! Desde este punto de vista se asigna al objeto la pro-piedad
desconocida de ser una cosa en sí tras los límites del conocer, que, juntamente
con la verdad, es considerada un más allá absoluto para el conocer. A las
determinaciones del pensamiento en general, a las categorías y a las
determinaciones de la reflexión, así como al concepto formal y sus momentos, se
les da aquí la posición de no
ser determinaciones finitas en y para sí mismas,
sino que lo son en el sentido de
* Todo lo
empírico. (Ed. )
4 * Cosa en sí. (Ed. )
5 * Más
allá. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
que son subjetivos en comparación con la hueca
calidad de cosa en si; el error de tomar esta relación de la no verdad del
conocimiento como válida se ha con ver-tido en la opinión universal de los
tiempos modernos” (276).
196
Kant tomó el carácter finito, transitorio,
relativo, condicional, del conocer hu-mano (sus categorías, causalidad, etc. ),
como subjetivismo y no como la dialéctica de la idea (= de la naturaleza
misma), y divorció el conocer del objeto.
“... Pero el conocer debe resolver por medio de su
propio proceso, su finitud y por lo tanto su contradicción” (277).
Pero el pro-
ceso del cono-cerlo conduce a la verdad objetiva
... “Es unilateral imaginar el análisis de manera
tal como si en el Hegel contra el
objeto no hubiese nada excepto lo que ha sido puesto en él;
y es idealismo subje-
extraídas tivo y el
“realismo”
igualmente unilateral pensar que las
determinaciones que re-
sultan han sido simplemente de él. La primera idea, como se sabe, es la
tesis del idealismo subjetivo, que, en el análisis,
toma la actividad del conocer sólo como un poner unilateral, más allá del cual
la cosa en sí permanece oculta; la úl-tima idea pertenece al denominado
realismo, que considera el concepto subjetivo como una identidad vacía que
absorbe las determinaciones del pensamiento desde afuera” (280).
... “Pero los dos momentos no pueden ser se
parados; en su forma abstracta, tal
como lo elabora el análisis, lo lógico sólo está
presente, por cierto, en La
objetividad
el conocer; en tanto que, a la inversa, no es sólo
algo puesto, sino tam- de la lógica
bién algo que es
en si’ (280).
197
Los conceptos lógicos son subjetivos mientras
permanecen “abstractos”, en su forma abstracta, pero al mismo tiempo expresan
también las cosas en sí. La natu-raleza es a la vez concreta y abstracta, a la
vez fenómeno y esencia, a la vez mo-mento y relación. Los conceptos humanos son
subjetivos en su abstracción, en su separación, pero objetivos en su conjunto,
en el proceso, en el total, en la tenden-cia, en la fuente.
Muy bueno el § 225 de la Enciclopedia don de el
“conocer” (“teórico”) y la “volun-tad”, la “actividad práctica”, son descritos
como dos aspectos, dos métodos, dos medios de abolir la “unilateralidad” tanto
de la subjetividad como de la objetivi-dad.
Y más adelante, 281-282, muy importante sobre la
transición de las categorías,
de una hacia la otra (y contra Kant, pág. 282). NB
Lógica, tomo V, pág. 282 (final)6.
... “Kant... toma la conexión determinada (los
conceptos de relación y los propios principios sintéticos) de la lógica formal
como dados. Tendrían que haber sido deducidos por la EXPOSICIÓN DE LA
TRANSICIÓN de esa simple unidad de la au-toconciencia a esas sus
determinaciones y distinciones; pero Kant se ahorró el trabajo de demostrar ese
PROGRESO verdaderamente sintético, EL DEL
* En este
punto las anotaciones de Lenin pasan al cuaderno “Hegel, Lógica III” (págs.
89-115). (Ed. )
¿o sea, que
Kant no en
ten-dió la ley UNI-VERSAL de la dialéctica de lo “finito”?
contra el
sub-jetivismo y la unilateralidad
cf. La
econo-mía política de la burgue-sía
notable
mente co-rrecto y pro-fundo
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
CONCEPTO QUE SE PRODUCE A SI MISMO” (282).
[[Kant no mostró la TRANSICIÓN de las categorías,
de una hacia la otra. ]]
198
286-287 — Acudiendo una vez más a las matemáticas
superiores (mostrando, inter alia, que está familiarizado con la solución dada
por Gauss a la ecuación Xm— 1 = 0)7, Hegel vuelve a referirse al cálculo
diferencial e integral, y dice que: “hasta hoy las matemáticas por sí mismas,
es decir, de una manera matemática, no han logrado justificar estas
operaciones, que se basan en esa transición [de una magnitud a otra], porque la
transición no es de naturaleza matemática”. He-gel dice que Leibniz, a quien se
atribuye el honor de haber descubierto el cálculo diferencial, efectuó esa
transición “de una manera sumamente inadecuada, de una manera a la vez
enteramente no conceptual y no matemática” ... (287).
“El conocer analítico es la primera premisa de todo
el silogismo — la relación inmediata del concepto con el objeto. Por
consiguiente, la identidad es la deter-minación que lo reconoce como propio; es
sólo la aprehensión de lo que es. El conocer sintético se esfuerza por formar
un concepto de lo que es, es decir, de captar la multiplicidad de las
determinaciones en su unidad. Por lo tanto, es la segunda premisa del
silogismo, en la cual se relacionan los términos diferentes como tales. Por con
siguiente, su meta es la necesidad en general” (288).
Hegel considera la práctica de ciertas ciencias
(por ejemplo la física), de tomar diferentes “fuerzas”, etc. , para la
“explicación”, y de atraer (estirar), adaptar los
hechos, etc. , y hace la siguiente observación
inteligente:
199
“Se advierte ahora que la presunta explicación y
prueba del ele-mento concreto que se incorpora a las proposiciones es en parte
una tautología y en parte una confusión de la verdadera relación; en parte,
también, se advierte que dicha confusión sirvió para disi-mular la treta del
conocer, que toma unilateralmente los datos de la experiencia (la única manera
en que puede llegar a sus simples definiciones y fórmulas) y elimina la
refutación de la experiencia, proponiendo y tomando como válida la experiencia,
no en su tota-
lidad concreta, sino como un ejemplo, y sólo en
aquella dirección que sea útil para la hipótesis y la teoría.
Como la experiencia concreta se subordina así a las
determinacio-nes propuestas, el fundamento de la teoría es oscurecido, y es
ex-hibido sólo desde el aspecto que concuerda con la teoría” (315-316).
Ejemplo:
ridícula pomposidad en torno de trivialidades, etc.
8
La antigua metafísica (por ejemplo la de Wolff) fue
demolida por Kant y Jacobi. Kant mostró que la “demostración estricta”
condu-cía a las antinomias,
“pero
él [Kant] no
reflexionó sobre la
naturaleza de esa
* La
solución de esta ecuación fue dada por Gauss en su obra Disquisitiones
arithmeticae (“Disquisiciones arit-méticas”), 1801. (Ed. )
8 Lenin se refiere a la nota de Hegel con ejemplos
de dos obras de Ch. Wolf: Anfangsgründe der Baukunst (“Prin-cipios de
arquitectura”) y Anfansgründe der Fortifikation (“Principios de fortificación”
).
Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto" demostración, que está unida a un contenido finito; sin embargo ambos se man-tienen y caen juntos” (317).
El conocimiento sintético no es aún completo,
porque “el concepto no se con-vierte en unidad con sigo mismo en su objeto o en
su realidad ... Por lo tanto, en ese conocer la idea no logra todavía la verdad
debido a la falta de adecuación del objeto con respecto al concepto subjetivo.
— Pero la esfera de la necesidad es el punto más alto del ser y de la
reflexión; en y para sí, pasa a ser la libertad del concepto, en tanto que la
identidad interior pasa a ser su manifestación, que es el concepto como concepto”...
... “La idea, en la medida en que el concepto es
ahora para sí el concepto determi-nado en y para sí, es la idea práctica, o
acción” (319). Y el § siguiente tiene el en-cabezamiento “B : La idea del
bien”.
El conocimiento teórico debería dar el objeto en su
necesidad, en sus relaciones multilaterales, en sus movimientos
contradictorios, anund für sich9. Pero el con-cepto humano aprehende
“definitivamente” esa verdad objetiva del conoci-miento, se apodera de ella y
la domina, sólo cuando el concepto se convierte en “ser para sí” en el sentido
de la práctica. O sea, que la práctica del hombre y de la humanidad es la
prueba, el criterio de la objetividad del conocimiento. ¿Es esa la idea de
Hegel? Es necesario volver a esto.
¿Por qué la transición de la práctica, de la
acción, es sólo hacia el “bien”, das Gute?
¡Esto es estrecho, unilateral! ¿Y lo útil?
No hay duda de que lo útil también entra. ¿O esto
es, según Hegel, también das Gute?
Todo esto en el capítulo “La Idea del conocimiento”
(Capítulo I I ) — en la transi-ción a la “Idea absoluta” (Capítulo III), es
decir, sin duda, en Hegel la práctica sirve como un eslabón en el análisis del
proceso del conocimiento, y por cierto que como transición hacia la verdad
objetiva (“absoluta”, según Hegel). Por consi-guiente, Marx se sitúa claramente
al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la práctica en la teoría del
conocimiento: véase las Tesis sobre Feuerbach10.
LA PRACTICA EN LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO:
(320) “Como
subjetivo, él [der
Alias 11
La conciencia del hombre no sólo refleja el mundo
objetivo, sino que lo crea.
El concepto (= el hombre), como subjetivo,
presupone otra vez un ser-otro que es en sí (= la
* En y para
sí. (Ed. )
En las Tesis
sobre Feuerbach, Marx, al señalar el carácter contemplativo del materialismo
precedente, escribió que “el aspecto activo, en oposición al materialismo, era
desarrollado por el idealismo, pero sólo de un modo abstracto, por cuanto el
idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial como tal”.
** De otro
modo, en otras palabras. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Begriff] tiene otra vez la presupo-sición de un
ser-otro que es en sí; es el impulso de realizarse, o el fin que trata de darse
objetividad en el mundo objetivo y de llevarse hacia afuera, a través de sí
mismo. En la idea teórica, el concepto sub-jetivo se halla opuesto, como lo
universal que es indeterminado en y para sí, al mundo objetivo, del cual extrae
determinado conte-nido y relleno. Pero en la idea práctica se halla opuesto
como real a lo real. Pero la certeza de sí que el su jeto tiene en el hecho de
su de terminación en y para sí, es una certeza de su propia realidad y de la
irrealidad del mundo;...
... “Esta determinación,
que está contenida en el concepto y es igual a él,
y que incluye dentro de sí la exigencia de la realidad ex-terior individual, es
el bien. Apa-rece con la dignidad de lo abso-luto, por que es la totalidad del
concepto dentro de sí —lo obje-tivo simultáneamente en forma de unidad libre y
de subjetividad. Esta idea es SUPERIOR A LA IDEA DEL CONOCER, QUE YA HA SIDO
CONSIDERADO, porque posee, no sólo la dignidad de lo universal, sino también de
lo SIMPLEMENTE REL”... (320-321)
... “Por consiguiente, la actividad del fin no está
dirigida contra sí misma, con el propósito de absor-ber y asimilar una
determinación dada; se orienta más bien a poner
naturaleza independiente del hombre). Este concepto
(= el hom-bre) es el impulso de realizarse, de darse objetividad en el mundo
ob-jetivo a través de sí mismo y de realizarse (cumplirse).
En la idea teórica (en la esfera de la teoría), el
concepto subjetivo (¿cognición?), como lo universal indeterminado en y para sí,
se ha-lla opuesto al mundo objetivo, del cual obtiene determinado conte-nido y
re lleno.
En la idea práctica (en la esfera de la práctica)
este concepto, como lo real (¿lo actuante?), se halla opuesto a lo real.
La certeza de sí que el sujeto [[aquí, de pronto,
en lugar de “con-cepto”]] tiene en su ser en y para sí, como sujeto
determinado, es una certeza de su propia realidad y de la irrealidad del mundo.
Es decir, que el mundo no satis-face al hombre y
éste decide cambiarlo por medio de su acti-vidad.
La esencia:
El “bien” es una “exigencia de la realidad
exterior”, o sea que por “bien” se entiende la práctica del hombre = la
exigencia (I) también de la realidad exterior (2) .
LA PRÁCTICA ES SUPERIOR AL CO-NOCIMIENTO (
TEÓRICO), porque posee, no sólo la dignidad de la universalidad, sino también
la de la realidad inmediata.
“La actividad del fin no está diri-gida contra sí
misma ... ... sino que se orienta más bien, mediante la destrucción de lo
definido (aspec-tos, rasgos, fenómenos) del
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
su propia de terminación y, tras-cendiendo las
determinaciones del mundo exterior, a darse reali-dad en forma de realidad
exterior” ... (321)...
... “El bien realizado es bien en vir-tud de lo que
ya es en el fin subje-tivo, en su idea; la realización le da una existencia
exterior” ... (322)
mundo exterior, a darse realidad en forma de
realidad exterior”...
“Presupuesto con respecto a él [al bien] está el
MUNDO OBJETIVO, en cuya pre-suposición consiste la subjetividad y finitud del
bien. Y QUE PROSIGUE SU PROPIO CAMINO COMO SIENDO OTRO; y en él incluso la
realización del bien está expuesta a obstáculos, y puede incluso tornarse
imposible... + (322-323).
203
El “mundo objetivo” “prosigue su propio camino”, y
la práctica del NB
hombre, enfrentado por ese mundo objetivo,
encuentra “obstáculos en NB
la realización” del fin, e incluso
“imposibilidad”...
... “El bien
queda así un deber ser; es en y para sí, pero el ser, como inmediación última y
abstracta, queda determinado, frente a él, también como un no ser... ++
El bien, lo bueno, las aspiraciones bien
intencionadas, quedan como un DEBER SER SUBJETIVO...
+ + ... “Aunque la idea del bien acabado es un
postulado absoluto, Dos mundos:
DETERMINACIÓN
DE LA SUBJETIVIDAD. subjetivo y
no es más que un postulado — es decir, lo absoluto
abrumado por objetivo
la Hay
todavía dos mun-
dos en oposición: uno, un reino de subjetividad en
los puros espacios del pensa-miento trasparente, el otro, un reino de
OBJETIVIDAD en el elemento de una reali-dad exteriormente multiforme, que es un
reino inexplorado de oscuridad. El desarrollo completo de la contradicción no
resuelta, d e aquel fin absoluto al que se opone de manera in superable la
barrera de esa realidad, ha sido considerado
más detenidamente en Phänomenologie des Geistes, págs.
453 y sigs. ” ... (323).
Burla ante
los puros “espacios de pensamiento trasparente” en el NB
reino de la subjetividad, que es enfrentado por la
“oscuridad” de la
realidad “objetiva”, “multiforme”.
... “En esta última [ = der theoretischen Idee12 en
contraste con der praktischen Idee 13]
204
... el conocer se conoce sólo como aprehensión,
como la identidad del concepto consigo mismo, que es indeterminado para sí; el
relleno, es decir, la objetividad determinada en y para sí, es para la idea
teórica algo dado, y lo que verdadera-mente es la REALIDAD PRESENTE
INDEPENDIENTEMENTE DEL PONER SUBJE-TIVO. En cambio, para la idea práctica, esta
realidad (que al mismo tiempo se
* La idea
teórica. (Ed. )
** La idea
práctica. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
opone a ella como una barrera insuperable) cuenta
como lo que es nulo en y para sí, que ha de recibir su verdadera determinación
y su único valor, sólo por medio de los fines del bien. Por consiguiente la
voluntad se obstruye ella misma el ca-mino HACIA SU PROPIA META, EN LA MEDIDA
EN QUE SE SEPARA DEL CONO-
CER Y EN QUE LA REALIDAD EXTERIOR NO LOGRA, POR
MEDIO DE ELLA, RETE-NER LA FORMA DE LO QUE VERDADERAMENTE ES; por consiguiente
la idea del bien sólo puede encontrar su complemento en la idea de lo
verdadero” (323-324).
El conocimiento... se encuentra frente a lo que
verdaderamente es como realidad presente independientemente de las opiniones
(Setzen14) subjeti- Nota bene vas. (¡Esto es materialismo puro!) La voluntad
del hombre, su prác-
tica, bloquea la consecución de su fin ... en el
sentido de que se separa del conoci-miento y no reconoce la realidad exterior
como lo que verdaderamente es (ver-dad objetiva). Lo necesario es la UNIÓN DEL
CONOCIMIENTO y la PRÁCTICA.
E inmediatamente después:
... “Pero efectúa esta transición por sí misma [la
transición de la idea de lo verda-dero a la idea del bien, de la teoría a la
práctica, y vice versa].
205
En el silogismo de acción, una premisa es la
relación inmediata DEL FIN BUENO CON LA REALIDAD, de la cual este fin se adueña
y a la que dirige (en la segunda premisa) como MEDIO EXTERIOR contra la
realidad exterior” (324).
El “silogismo de acción” ... Para Hegel la acción,
la práctica, es un “silogismo” ló-gico, una figura de la lógica. ¡Y eso es
verdad! No, por supuesto, en el sentido de que la figura de la lógica tenga su
otro ser en la práctica del hombre (= idealismo absoluto), sino a la inversa:
la práctica del hombre, que se repite mil millones de veces, se consolida en la
conciencia del hombre por medio de figuras de la lógica. Precisamente (y sólo)
debido a esta repetición de mil millones de veces, estas fi-guras tienen la
estabilidad de un prejuicio, un carácter axiomático.
Primera premisa: el buen fin (fin subjetivo) versus
la realidad (“realidad exterior” ).
Segunda premisa: el medio exterior (instrumento),
(objetivo).
Tercera premisa o conclusión: la coincidencia de lo
subjetivo y lo objetivo, la prueba de las ideas subjetivas, el criterio de la
verdad obje-tiva.
... “La realización del bien frente a otra realidad
opuesta es la mediación que es sencial para la relación inmediata y para la
realización del bien” ... (325)
... “Si ahora, a pesar de esto [por medio de la
actividad], el fin del bien no estuviera realizado, entonces esto es una
recaída del concepto en el punto de vista que el concepto tenía antes de su
actividad — en el punto de vista de la realidad que fue determinada como nula,
aunque presupuesta como real. Esta recaída se convierte en un progreso hacia la
mala infinitud; tiene su único fundamento en el hecho de que en la
trascendencia de esa realidad abstracta, la trascendencia es por igual olvida
da inmediatamente, o sea, que se olvida que esta realidad ha sido ya
pre-supuesta como realidad no objetiva, nula en y para sí” (325).
206
*
Proposiciones. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
El incumplimiento de los fines (de la actividad
humana) tiene su causa (Grund) en el hecho de que la realidad es tomada como
inexistente (nichtig), de que no se reconoce su existencia objetiva (la de la
realidad).
“Por la actividad del concepto objetivo, la
realidad exterior es alterada, y su de-terminación es consiguientemente
trascendida; y por ese mismo proceso pierde su realidad simplemente aparente,
su determinabilidad exterior y su nulidad; y es así puesta como existente en y
para sí” ... (326)+
La actividad del hombre, que ha construido para sí
un cuadro obje- NB
tivo del mundo, CAMBIA la realidad exterior, suprime su determina-
ción (= altera tal o cual de sus aspectos o
cualidades) y le elimina así los rasgos de apariencia, exterioridad y nulidad,
y la torna ser en y para sí (= objetivamente verdadera).
... “La
presuposición en general es aquí trascendida — es decir, la determinación del
bien como un fin que es PURAMENTE SUBJETIVO y limitado en su contenido, la
necesidad de realizarlo por medio de la actividad subjetiva, y esta actividad
misma. EN EL RESULTADO la mediación se trasciende a sí misma; el resultado es
una inmediación que no es la reconstitución de la presuposición, sino más bien
su ser trascendida. La idea del concepto que es determinado en y para sí no es
ya puesta simplemente en el sujeto activo, sino igualmente como una realidad
inme-diata; y a la inversa, esta última es puesta tal como está en el CONOCER,
como
OBJETIVIDAD QUE VERDADERAMENTE ES" (326).
207
El resultado de la actividad es la prueba del
conocimiento subjetivo y el criterio de la OBJETIVIDAD QUE VERDADERAMENTE ES.
... “En este resultado, pues, el conocer es re
construido y UNIDO CON LA IDEA PRÁCTICA; la realidad que se encuentra como dada
es al mismo tiempo determi-nada como el fin absoluto realizado — pero no (como
en el conocer inquisitivo), puramente como mundo objetivo, sin la subjetividad
del concepto, sino como mundo objetivo cuyo fundamento interior y persistencia
real es el concepto. Esto es la idea absoluta” (327). ((Fin del capítulo II.
Paso al capítulo III: “La idea abso-luta”. ))
Capítulo III: “La idea absoluta” (327).
... “La idea absoluta ha resultado ser la identidad
de la idea teórica y la idea prác-tica; cada una de éstas es unilateral de por
sí” ... (327).
La unidad de la idea teórica (del conocimiento) Y
DE LA PRÁCTICA —esto NB—, y
esta unidad PRECISAMENTE EN LA TEORÍA DEL
CONOCIMIENTO, porque la suma resul-
tante es “la idea absoluta” (y la idea = “das
objektive Wahre”15) [tomo V, 236 ].
Lo que queda por ser considerado no es ya el Inhalt
16, sino ... “el elemento uni-versal de su forma — es decir, el método” (329).
208
“En el conocer inquisitivo el método se encuentra
asimismo en la posición de un instrumento, de un medio que se halla del lado
subjetivo, y mediante el cual el lado subjetivo se relaciona con el objeto ...
Pero en el verdadero conocer el método no es sólo una cantidad de ciertas
determinaciones; es el hecho de que el
* Lo
objetivamente verdadero. (Ed.
* Contenido.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
concepto es determinado en y para sí, y es el
término medio [en la figura lógica del silogismo], sólo porque tiene igual
mente el significado de lo objetivo” ... (331).
... “El método absoluto [es decir, el método de
conocimiento de la verdad obje-tiva], por otra par te, no se comporta como
reflexión exterior; extrae directa-mente de su objeto mismo el elemento de
terminado, pues es el principio inma-nente y alma del objeto. — Esto era lo que
Platón exigía del conocer: que conside-rase las cosas en y para sí; y que las
considerase, por una parte, en su universali-dad, pero que se aferrara a ellas,
sin acudir a circunstancias exteriores, ejemplos y comparaciones, sino que contemplase
sólo las cosas y llevase a la conciencia lo que es inmanente en ellas” ...
(335- 336)
Este método “des absoluten Erkennens” ist
atialüisch ... “aber ebenso sehr synthe-tisch” 17 ... (336)
“Dieses so sehr synthetische ais analytische
definiciones Moment des Urteils, wodurch das anfángliche Allgemeine aus ihm
selbst ais das Andere seiner sich bestimmt, ist das dialektische zu nennen” ...
(336) (+ véase la pág. siguiente)18.
Una de las defi-niciones de la dialéctica
Este momento igualmente analítico y sintético del
juicio, por medio del cual [del momento] la universalidad originaria [el
concepto general] se determina de sí misma como otra en relación consigo misma,
debe ser denominado momento dia-léctico. ”
209
¡¡Una determinación que no es clara!!
La
determinación del concepto de sí mismo [la cosa misma debe ser conside-rada en
sus relaciones y en su desarrollo];
la
naturaleza contradictoria de la cosa misma (das Andere seiner)19, las fuerzas y
tendencias contradictorias en cada fenómeno;
la unión del
análisis y la síntesis.
Tales, aparentemente, son los elementos de la
dialéctica.
Quizá se podrían presentar estos elementos con más
detalle, como sigue:
LA
OBJETIVIDAD de la consideración (no ejemplos, no divergen-cias, sino la cosa en
sí).
✕
ELEMENTOS
DE LA
DIALÉCTICA
la totalidad
íntegra de las múltiples RELACIONES de esa cosa con las otras.
el
DESARROLLO de esa cosa (respective20, del fenómeno), su propio movimiento, su
propia vida.
las
TENDENCIAS (y los aspectos) internas contradictorias en esa cosa.
la cosa
(fenómeno, etc. ) como suma y
* Del
“conocer absoluto” es analítico ... “pero es igualmente sintéti (Ed. )
** En el
manuscrito hay una flecha desde el paréntesis hasta el párrafo “La dialéctica
es . . de la página si-guiente del manuscrito (véase el presente tomo, pág.
210). (Ed.
* El otro de
sí mismo. (Ed. )
*
Correspondientemente. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
#
UNIDAD DE LOS CONTRARIOS.
la LUCHA ,
respective el despliegue de esos contrarios, tendencias contradicto-rias, etc.
la unión del
análisis y la síntesis — la ruptura de las partes separadas y la to-talidad, la
suma de dichas partes.
las
relaciones de cada cosa (fenómeno, etc. ), no sólo son múltiples, sino
gene-rales, universales. Cada cosa (fenómeno, proceso, etc. ) está vinculada
con TODAS
LAS DEMÁS.
210
no sólo la
unidad de los contrarios, sino la transición de CADA determinación, cualidad,
rasgo, aspecto, propiedad, a cada uno de los otros [¿a su contrario? ].
el infinito
proceso del descubrimiento de nuevos aspectos, relaciones, etc.
el infinito
proceso de profundización del conocimiento por el hombre de la cosa, de los
fenómenos, los procesos, etc. , del fenómeno a la esencia y de la esen-cia
menos profunda a la más profunda.
de la
coexistencia a la causalidad y de una forma de conexión y de interde-pendencia
a otra forma más profunda, más general.
la
repetición, en una etapa superior, de ciertos rasgos, propiedades, etc. , de lo
inferior y
el aparente
retorno a lo antiguo (negación de la negación)
la lucha del
contenido con la forma, y a la inversa. El rechazo de la forma, la
trasformación del contenido.
la
transición de la cantidad a la calidad y viceversa. ((15 y 16 son EJEMPLOS de
9. ))
En resumen, la dialéctica puede ser definida como
la doctrina de la unidad de los contrarios. Esto encarna la esencia de la
dialéctica, pero requiere explicaciones y desarrollo.
211 +
(continuación. Véase la pág. anterior)21. Platón
y la
... “La
dialéctica es una de aquellas antiguas ciencias que han sido
más
menospreciadas en la metafísica moderna [aquí, evidentemente dialéctica
— teoría del
conocimiento y lógica] y en la filosofía popular, tanto de
Platón dialéctica
los
filósofos antiguos como de los modernos” ... (336). Diógenes Laercio dice de
que fue
el padre de la , la tercera
ciencia filosófica (así como
Tales fue el
padre de la filosofía natural y Sócrates de la filosofía moral)22, pero
que los que
más hablan de este mérito de Platón le dedican muy poca atención...
* Véase el
presente tomo, pág. 208. (Ed.
En su obra
De vitis, dogmatibus et apophthegmatibus clarorum philo- sophorum (“Vidas,
opiniones y senten-cias de los filósofos más ilustres”) Diógenes Laercio habla
de la elaboración de la dialéctica por Platón. La obra de Diógenes Laercio
consta de diez volúmenes y es una importante fuente para el estudio de las
concepciones de los filósofos griegos antiguos. La traducción al ruso de los
libros I y II fue publicada en 1898 y 1899 en la revista Gimnasio.
se entiende
la dialéctica como una jugarreta
papel del
es-
cepticismo
en la historia de la dialéc-tica
de la
historia de la dialéc-tica
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
... “La dialéctica ha sido considerada a menudo
como un arte, como si Objetivi-
se fundara en un talento subjetivo y no perteneciera a la
objetividad dad de la
dialéctica
del concepto” ... (336-337). Es un muy importante
mérito de Kant el
haber vuelto a introducir la dialéctica, el haberla
reconocido como “necesaria [una propiedad] de la razón” (337), pero el
resultado (de la aplicación de la dia-léctica) tiene que ser lo “contrario”
(del kantismo) véase más abajo.
Sigue un interesantísimo, claro e importante esbozo
de la dialéctica:
... “Aparte de aparecer en general como algo
contingente, la dialéctica tiene habi-tualmente una forma más detallada, a
saber, que respecto de cualquier objeto dado, por ejemplo el mundo, el
movimiento, el punto, etc. , se muestra que tiene cualquier determinación dada
—por ejemplo (en el orden de los objetos arriba mencionados) la fintud en el
espacio o en el tiempo, la presencia en este lugar, la negación absoluta del
espacio—; pero después se muestra que con igual necesi-dad tiene la
determinación opuesta, por ejemplo la infinitud en el espacio y el tiempo, la
no presencia en este lugar, y una relación con el espacio, por consi-
guiente la espacialidad.
La más antigua escuela eleática aplicó su
dialéctica principalmente contra el movimiento; Platón, con frecuencia, contra
las ideas y con-ceptos de su época (en especial los de los sofistas), pero
también contra las categorías puras y contra las determinaciones de la
refle-xión; el evolucionado esceptismo posterior no sólo extendió la
dia-léctica a los llamados datos inmediatos de la conciencia y a las má-ximas
de la vida común, sino también a todos los conceptos de la ciencia. La
conclusión que se extrae de tal dialéctica es la contradic-ción y la nulidad de
las afirmaciones hechas. Pero ello puede darse
en un doble sentido: en el sentido objetivo, de que
el objeto que de tal manera se contradice a sí mismo, se elimine y sea nulo
(esta, por ejemplo, era la conclusión eleática, según la cual, por ejemplo, el
mundo, el movimiento y el punto eran pri-vados de la verdad); o en el sentido
subjetivo, según el cual se sostiene que el co-
nocer es defectuoso.
A veces se entiende que la última la conclusión
significa que sólo esta dialéctica es la que produce la jugarreta de una
apariencia ilu-soria. Este es el punto de vista corriente del llamado sentido
común, que se aferra a la evidencia de los sentidos y a las ideas y expresiones
habituales”... (337-338).
Diógenes el Perro23, por ejemplo, demostró el
movimiento caminando de un lado a otro, “eine pöbelhafte Widerlegung”24 (338),
dice Hegel.
... “O también el resultado a que se llega —el de
la nulidad subje-tiva— se refiere, no a la dialéctica misma, sino más bien al
conocer contra el cual se dirige, y en el sentido del escepticismo y asimismo
de la filosofía kantiana, al conocer en general” ... (338).
Kantismo =
(también) es-
cepticismo
... “El prejuicio fundamental aquí es que la
dialéctica sólo tiene un resultado nega-tivo” (338).
* Se hace
referencia a Diógenes de Sinope, representante de la es cuela de los cínicos, a
quien se apodó el “Perro” probablemente por su vida miserable y su indiferencia
por la moral pública. (Ed. )
* “Una
refutación vulgar. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Entre otras cosas, se dice que es un mérito de Kant
el haber llamado la atención hacia la dialéctica y hacia la consideración “der
Denkbestimmungen an und für sich” 25 (339).
213
“El objeto en su existencia sin pensamiento y
concepto es una imagen o un nombre: es lo que es en las determinaciones del
pensamiento y el concepto” ...
¡Correcto! IMAGEN
Y PENSAMIENTO, el
desarrollo de am-
bos nil aliud*
... “Por lo tanto no hay que considerar como culpa
de un objeto o del conocer el que, por su naturaleza y por una conexión
exterior, se manifiesten como dialécticos”...
... “Así, todos los opuestos que son entendidos
como fijos, tales, por ejemplo, lo finito y lo infinito, o lo individual y lo
universal, son contradictorios no en virtud de alguna conexión exterior sino
que son más bien transiciones en y para sí como lo demostró la consideración de
su naturaleza” ... (339)
“Ahora bien, este es el punto de vista mencionado
antes, según el cual un primer término universal
#
considerado en y para sí muestra ser su propio
otro” ... (340).
El objeto se ma-nifiesta como dialéctico
Los conceptos no son inmóvi-les, sino –en sí y para
sí, por su naturaleza =
TRANSICIÓN
#
El primer con-cepto univer-sal (también = el primer
con-cepto univer-sal que se en-cuentre)
... “Pero el otro no es esencialmente el negativo
vacío o la nada QUE Esto es muy
LÉCTICA, importante
SE ENTIENDE COMÚNMENTE COMO EL RESULTADO DE LA DIA- para la com-
sino que es
el otro del primero, lo negativo de lo inme-
prensión
de la
diato; por lo tanto está determinado como lo
mediado — y en ge- dialéctica
neral contiene la determinación del primero. El
primero está así esencialmente contenido y conservado en el otro. — Mantener
firme lo positivo en su negativo, y el contenido de la presuposición en el
resultado, es la parte más importante del conocer racional; además se necesita
sólo la más simple reflexión para con vencerse de la absoluta verdad y
necesidad de esta exigencia, en tanto que, por lo que se refiere a los ejemplos
de pruebas, toda la lógica consiste de es tos” (340).
214
Ni la negación vacía, ni la negación inútil, ni la
negación escéptica, la vacilación y la duda son características y esenciales dé
la dialéctica —que sin duda contiene el elemento de negación y en verdad como
su elemento más importante—, no, sino la negación como un momento de la
conexión, como un momento del desa-rrollo, que retiene lo positivo, es decir,
sin vacilaciones, sin eclecticismos.
La dialéctica consiste, en general, en la negación
de la primera proposición, en su remplazo por una segunda (en la transición de
la primera a la segunda, en la de-mostración de la conexión de la primera con
la segunda, etc. ). La segunda puede ser convertida en el predicado de la
primera —
—“por ejemplo, lo finito es infinito, uno es
muchos, Ío individual es lo universal”...
(341)... .
* “De las
determinaciones del pensamiento en y para sí. ” (Ed.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
“El término primero o inmediato es el concepto en
sí, y por lo tanto es lo negativo sólo en sí; el momento dialéctico, consiste,
entonces, en que la distinción, que contiene implícitamente, está puesta en él.
En cambio el segundo término es él mismo la entidad determinada, la distinción
o relación; en él el momento dialéctico consiste en el hecho de poner la unidad
que está contenida en él”... — (341- 342).
“en si mismo”
potencial
mente, aún no desarro-llado, aún no desplegado
215
(En relación con las afirmaciones, proposiciones,
etc. , simples y originarias, “pri-meras”, positivas, el “momento dialéctico”,
es decir, la consideración científica, exige la demostración de la diferencia,
de la conexión, de la transición. Sin eso la afirmación positiva simple es
incompleta, inerte, muerta. En relación con la “se-gunda” proposición,
negativa, el “momento dialéctico” exige la demostración de la “unidad”, es
decir, de la conexión de lo negativo y lo positivo, la presencia de este positivo
en lo negativo. De la afirmación a la negación, de la negación a la “unidad”
con lo afirmado: sin esto la dialéctica se convierte en una negación vacía, en
un juego, o en escepticismo).
... “Si entonces lo negativo, lo determinado, la
relación, el juicio y todas las deter-minaciones que caen bajo este segundo
momento, no aparecen por sí mismos como contradictorios y dialécticos, esto es
sólo un defecto del pensamiento, que no confronta sus pensamientos unos con
otros. Porque los materiales —determi-naciones contrarias en una relación— ya
están puestos y están disponibles para el pensamiento.
Pero el pensamiento formal hace de la identidad su
ley, y permite NB que el contenido contradictorio que se encuentra ante él
caiga en la
esfera de la representación sensible, en el espacio
y el tiempo, donde los términos contradictorios son mantenidos aparte en
yuxtaposición espacial y temporal, y por lo tanto se presentan a la conciencia
SIN CONTACTO MUTUO” (342).
“Se presenta a la conciencia sin contacto mutuo”
(el objeto): esa es la esencia de la anti dialéctica. Sólo aquí ha permitido
Hegel, por así decirlo, que se mostraran las orejas de asno del idealismo — al
referir el tiempo y el espacio (en vinculación con la representación sensible)
a algo inferior comparado con el pensamiento. De paso, en cierto sentido, la
representación sensible, por supuesto, es inferior. El fondo del problema
reside en el hecho de que el pensamiento debe aprehender toda la “representación”
en su movimiento, pero para eso el pensamiento debe ser dialéctico. ¿La
representación sensible está más próxima de la realidad que el pensamiento? Sí
y no. La representación sensible no puede aprehender el movi-miento en su
totalidad; no puede, por ejemplo, aprehender el movimiento que tiene una
velocidad de 300. 000 km por segundo 26 , pero el pensamiento lo aprehende y
debe aprehenderlo. El pensamiento, salido de la representación sen-sible,
refleja también la realidad; el tiempo es una forma de ser de la realidad
ob-jetiva. Aquí, en el concepto de tiempo (y no en la relación de la
representación sensible con el pensamiento), está el idealismo de Hegel.
216
... “En este sentido este pensamiento27 se crea el
principio fijo de que la contra-dicción es impensable; pero en verdad el
pensamiento de la contra dicción es el
O sea, la
velocidad de la luz: velocidad máxima de cualquier movimiento posible. Lenin
habla de algunos procedimientos para determinar la velocidad de la luz en la
nota sobre el libro de L. Darmstaedter Manual sobre la historia de las ciencias
naturales y la técnica (véase el presente tomo, pág. 347).
* El
pensamiento formal. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
momento esencial del concepto; en rigor el
pensamiento formal piensa la contra-dicción, pero inmediatamente la descarta y,
con la afirmación de ese principio [la declaración de que la contradicción es
impensable] pasa a la negación abstracta” (342).
“La negatividad que se acaba de considerar es el
punto de viraje el núcleo de la
del movimiento del concepto. Es el punto simple de
la relación terio de verdad
negativa' consigo mismo, la fuente interna de toda
actividad, de dialéctica el cri-
(la unidad
del
todo automovimiento vital y espiritual, el alma
dialéctica que concepto y la
toda verdad tiene en sí y sólo por la cual es
verdad; porque la realidad)
trascendencia de la oposición entre concepto y
realidad, y aque-
lla unidad que es la verdad, se funda sólo en esa
subjetividad. — El segundo ne-gativo, lo negativo de lo negativo, al que hemos
llegado, es esa trascendencia de la contra dicción, pero tampoco constituye la
actividad de una reflexión exterior, como no lo es la contradicción; es el
momento más íntimo y más objetivo, de la vida y del espíritu, en virtud del
cual un sujeto, la persona, el libre, tiene ser” (342-343).
217
Aquí es importante: 1) la caracterización de la
dialéctica: automovimiento, la fuente de la actividad, el movimiento de la vida
y del espíritu; la coincidencia de los conceptos del sujeto (el hombre) con la
realidad; 2) objetivismo en el más alto grado (“das objektivste Moment” 28).
Esta negación de la negación es el tercer término,
dice Hegel (343) —“si es apli-cable numerar”—, pero también puede ser entendida
como el cuarto (Quadrupli-citát29 ) (344), contando dos negaciones: la “simple”
(o “formal”) y la “absoluta” (343 i. f. ).
La diferencia no me resulta clara; ¿lo absoluto no
es equivalente a lo más con-creto?
“Que esta unidad, así como que toda la forma del
método, sea una triplicidad es enteramente, sin embargo, sólo el aspecto
me-ramente superficial y exterior de la manera de conocer” (344).
— pero, dice, ya es un “mérito infinito de la
filosofía de Kant” el que por lo menos (aunque ohne Begriff 30 ) haya
demostrado esto.
NB: la “triplici-
dad” de la dia-léctica es su as-pecto superfi-cial,
exterior
“Es cierto que los formalistas se han apoderado
también de esta Hegel ataca con
triplicidad, y se han aferrado a su esqueleto vacío;
y esta forma violencia el for-
construcción malismo, el juego
se ha vuelto aburrida y de mala reputación por el
superficial aburrido y ocioso
abuso y la esterilidad de la llamada filosófica mo- con la dialéctica
derna, que consiste simplemente en adherir el marco
formal, sin
concepto ni determinación inmanente, a todo tipo de
materia y en emplearlo para un ordenamiento exterior. Pero su valor interno no
puede ser disminuido por este abuso insulso, y es preciso continuar estimando
de gran valor el que la forma exterior de lo racional haya sido descubierta, ya
que no entendida” (344 -345).
218
El resultado de la negación de la negación, ese
tercer término, “no es un tercer
* “El
momento más objetivo. ” (Ed. )
*
Cuadruplicidad. (Ed. )
* Sin
concepto alguno. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
término fijo sino que, como esa unidad [de
contradicciones], es movimiento y actividad que se median a sí mismos” ...
(345).
El resultado de esta trasformación dialéctica en el
“tercer” término, en la síntesis, es una nueva premisa, afirmación, etc. , que
a su vez se convierte en la fuente de un nuevo análisis. Pero en él, en esta
“tercera” etapa, ha entrado ya el “contenido” de la cognición (“der Inhalt des
Erkennens ais solcher in den Kreis der Betra-chtung eintritt 31) —y el método
se amplía en un sistema (346).
El comienzo de toda consideración, de todo análisis
—esta primera premisa— aparece ahora in determinado, “imperfecto”; surge la
necesidad de demostrarlo, “inferirlo” (ableiten) (347), y resulta que
“esto puede parecer equivalente a la exigencia de
un infinito progreso hacia atrás en la prueba y la deducción” (347) — pero, por
otra parte, la nueva premisa em-puja HACIA ADELANTE ...
... “Así el conocer se mueve de contenido en
contenido. Este progreso se deter-mina, primero, de esta manera, en el sentido
de que parte de determinaciones simples y cada una de las subsiguientes es más
rica y más concreta. Porque el re-sultado contiene su propio comienzo, y el
desarrollo de este comienzo lo ha enri-quecido con una nueva determinación. Lo
universal es la base; por lo tanto el pro-greso no debe ser entendido como un
fluir de otro a otro. En el método absoluto el concepto se conserva en su ser
otro, y lo universal en su particularización, en el juicio y en la realidad;
eleva a cada etapa posterior de determinación toda la masa de su contenido
precedente, y por su progreso dialéctico no sólo no pierde nada ni deja nada
detrás, sino que lleva consigo todo lo que ha adquirido, enriquecién-dose y
concentrándose en sí mismo”... (349).
219
Este extracto no es del todo malo como una especie
de resumen de la dialéctica. Pero la expansión requiere también profurtdi -
zación (“Insich-gehen”32 ), “y la ma-yor extensión es también mayor intensidad”
(349).
“Por consiguiente, lo más rico es también lo más
concreto y sub-jetivo, y lo que se retira a la profundidad más simple es
también lo más pode roso y amplio” (349).
Esto NB: Lo
MÁS RICO es lo
MAS CONCRETO y lo más SUBJE-TIVO
“De esta manera sucede que cada paso en el progreso
de la determinación poste-rior, al avanzar desde el comienzo indeterminado, es
también un acercamiento de retorno a él, de modo que dos procesos que al
principio pueden parecer diferen-tes (la confirmación regresiva del comienzo y
su posterior determinación progre-siva) coinciden y son lo mismo” (350).
Es inadmisible deprezieren33 este comienzo in
determinado:
NB
Hegel contra
Kant
* “El
contenido del conocimiento como tal entra en la esfera de la contemplación. ”
(Ed. )
* “Ir en sí.
” (Ed. )
*
Despreciar. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
220
... “no requiere disculpas el hecho de que él [el
comienzo] pueda ser admitido simplemente como provisional e hipotético. Todas
las objeciones que pudieran presentarse —en cuanto a los límites de la
cognición humana, o a la necesidad de una investigación crí-tica del
instrumento de la cognición antes de abordar el pro-blema— son en sí mismas
suposiciones que, como determinacio-nes concretas, implican la necesidad de su
mediación y demostra-ción. Formalmente, pues, no son mejo res que el comienzo
contra
el cual protestan, y re quieren más bien una
deducción a causa de contra Kant
(correcto)
su contenido más concreto; de modo que es PURA
PRESUNCIÓN exigir que se les dé una consideración preferente. Su contenido no
es verdadero, porque convierten en incontrovertible
y absoluto lo que está reco-nocido como finito y no verdadero (es decir, una
cognición restringida determi-nada como forma e instrumento frente a su
contenido); y esa cognición no verda-dera es ella misma forma y confirmación
regresiva. — También el método de la verdad sabe que el comienzo es incompleto
porque es comienzo, pero además sabe que ese término in completo es en general
necesario, porque la verdad es sólo el venir hacia sí a través de la negatividad
de la inmediación” ... (350-351).
... “A causa de la naturaleza del método, que se ha
demostrado, la ciencia se presenta como un círculo que regresa sobre sí mismo,
porque la mediación curva su fin hacia atrás, hacia su comienzo, fundamento
simple. Más aun, este círculo es un círculo de círcu-los... Las distintas
ciencias son fragmentos de esta cadena” ... (351).
La ciencia es un círculo de círculos
“El método es el concepto puro que se refiere sólo
a sí mismo; por consiguiente es la simple relación consigo mismo que es el ser.
Pero ahora es también un ser lleno, el concepto que se con-cibe a sí mismo, el
ser como la totalidad concreta y al mismo tiempo absolutamente intensiva” ...
(352).
NB: conexión del método dialéctico con “erfülltes
Sein”34, con el ser lleno de contenido y concreto
221
... “Segundo, esta idea ((die Idee des absoluten
Erkennens35 )) es todavía lógica, está envuelta en el pensamiento puro, y es
sólo la ciencia del concepto divino. El desarrollo sistemático es en sí mismo
una realización, pero es mantenido dentro de la misma esfera. Como la idea pura
de la cognición está en esa medida ence-rrada en la subjetividad, es un impulso
de trascender a esta última, y la verdad pura, como último resultado, se con
vierte también en el comienzo de otra esfera y ciencia. Aquí sólo es necesario
indicar esta transición.
“Porque la idea se pone como la unidad absoluta del
concepto puro y de su realidad, y así se reúne en la inmediación del ser; y al
hacerlo, como totalidad en esta forma, es naturaleza” (352-353).
Transición de la idea a la NATU-RALEZA ...
* “El ser
lleno. ” (Ed. )
* La idea de
la cognición absoluta. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Esta frase de la última página (353) de la Lógica
es altamente digna de mención. La transición de la idea lógica a la naturaleza.
Le pone a uno el materialismo al alcance de la mano. Engels tenía razón* cuando
decía que el sistema de Hegel era materialismo puesto al revés. Esta no es la
última frase de la Lógica, pero lo que sigue, hasta el final de la página, no
es importante.
Véase F.
Engels, Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, en C. Marx y
F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , págs. 683-711. (Ed. )
222
Fin de la Lógica, 17. XII. 1914.
——————
NB: En la pe-queña lógica (Enciclopedia, § 244,
Zusatz* pág. 414**, la última frase del libro dice: “diese seiende Idee aber
ist die Na-tur"***
Agregado.
(Ed. )
Hegel,
Werke, Bd. VI, Berlin, 1940. (Ed. )
“Pero esta
idea que tiene ser es
naturaleza. ” (Ed. )
Es digno de mención el hecho de que todo el
capítulo sobre la “idea NB
absoluta” apenas dice una palabra sobre Dios (casi
nunca-se ha des- NB—, casi no
lizado por accidente un “concepto” “divino”), y
aparte de eso —esto
contiene nada que sea específicamente IDEALISMO ,
sino que tiene por tema prin-
cipal el método DIALÉCTICO . La suma, la última palabra y la esencia
de la lógica de
Hegel es el
método
dialéctico
MÁS—
esto es extremadamente notable. Y una cosa más:
en esta obra de Hegel, la IDEALISTA de
todas, hay menos idealismo y MÁS
MA-
TERIALISMO que en ninguna otra. ¡Es
"contradictorio", pero es un hecho!
—————
Tomo VI, pág. 399
La Enciclopedia, § 227 —excelente sobre el método
analítico (“ana-lizar” el fenómeno “concreto dado” — “dar la forma de
abstracción” a sus aspectos individuales y “herausheben” — “die Gattung oder
die
NB:
“género, o fuerza y ley” (¡género = ley!)
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
Kraft und das Gesetz” 36), pág. 398 — y sobre su
aplicación:
No es en modo alguno “Sache unseres Beliebens” 37
(398) el que apliquemos el método analítico o el sintético (como man pfleg zu
sprechen38)
223
— “es ist die Form der zu erkennenden Gegenstán- de
selbst, von welcher es abhángt” 39 (399).
Locke y los empíricos adoptan el punto de vista del
análisis. Y a menudo dicen que “en general la cognición no puede hacer más”
(398).
“Pero en seguida resulta evidente que esto pone las
cosas al re- ¡Muy justo! Cf.El
vés, y que la cognición que desea tomar las cosas
como son cae capital,
con ello en contradicción consigo misma. ” El
químico, por ejem- Marx en su ob-
servación de
I, 5.
240
plo, “martert41 un trozo de carne y descubre en él
nitrógeno, car-
bono, etc. “Pero entonces estas sustancias
abstractas ya no son más carne. ” Puede haber muchas definiciones, porque los
objetos tienen muchos aspectos. “Cuanto más rico el objeto que se debe de
finir, es decir, cuanto más numerosos los aspectos que ofrece a la observación,
más variadas son también las definicio-nes que se forjan de él” (400, § 229) —
por ejemplo, la definición de la vida, del Estado, etc.
En sus definiciones, Spinoza y Schelling presentan
una masa de “especulaciones” (es evidente que Hegel usa aquí esta palabra en el
buen sentido), pero “en forma de afirmaciones”. Sin embargo, la filosofía debe
demostrar e inferir todo, y no li-mitarse a definiciones.
La división (Einteilung) debe ser “natural y no
simplemente artificial, es decir, arbitraria” (401).
Págs. 403-404 — cólera contra la “construcción” y
el “juego” de construir, cuando se trata del Begriff, de la “Idee”, de la
“Einheit des Begriffs und der Objektivität” ...
(403)
En la pequeña Enciclopedia, § 233, la sección b se
titula Das Wollen43 (que en la Lógica gran de es “Die Idee des Guten”44).
224
La actividad es una “contradicción” — el pro pósito
es real y no real, posible y no posible ... etc. “Pero formalmente la
desaparición de esta contradicción consiste en que la actividad suprime la
subjetividad del propósito y junto con ella la obje-tividad, lo contrario, en
virtud del cual ambas son finitas, y suprime no sólo la unilateralidad de esa
subjetividad, sino también la subjetividad en general” (406).
*
"Destacar” — “el género, o la fuerza y la ley”. (Ed. )
* “Un asunto
arbitrario. ” (Ed. )
* Se dice
habitualmente. (Ed. )
* “Depende
de la forma de los objetos mismos que tienen que ser conocidos. ” (Ed. )
Lenin se
refiere a la segunda nota para el quinto capítulo del tomo I de El capital, en
el que Marx da la si-guiente cita de la primera parte de la Enciclopedia de
Hegel: “La razón es tan astuta como poderosa. Su astucia consiste
principalmente en su actividad mediadora que, ha ciendo que los objetos actúen
y reaccionen los unos sobre los otros de acuerdo con su naturaleza, sin
mezclarse directamente en este proceso, cumple sus inten-ciones” .
*
“Atormenta. ” (Ed. )
* Del
concepto, de la “idea”, de “la unidad del concepto y la objetividad”. (Ed. )
* La
volición. (Ed. )
* “La idea
del bien. ” (Ed. )
muy bien! (y
gráfico)
très bien!
Resumen del libro de Hegel "La lógica
subjetiva, o la doctrina del concepto"
El punto de vista de Kant y Fichte (en especial en
lo referente a la filosofía moral) es el punto de vista del propósito, del
deber ser subjetivo (407) (sin vinculación con lo objetivo)...
Al hablar de la idea absoluta, Hegel ridiculiza (§
237, tomo VI, pág. très bien
409) las “declamaciones” acerca de ella, como si
todo se revelara ¡Hermosa
comparación!
en ella, y hace notar que En lugar de la
“la idea absoluta”... es... “lo universal”, pero lo
universal, no sólo religión tri-
como forma abstracta con la cual (sic!) el
contenido particular se vial, hay que
tomar todo
halla contrastado como un otro, sino como la forma
absoluta a la tipo de verda-
cual han retrocedido todas las determinaciones,
toda la plenitud des abstrac-
del contenido puesto por ellas. En este sentido, la
idea absoluta tas
puede ser comparada con un anciano, que expresa las
mismas afir-
maciones sobre la religión que un niño, pero para
quien dichas afirmaciones tie-nen la significación de toda su vida. Aunque el
niño entienda el contenido reli-gioso, para él seguirá siendo sólo algo fuera
de lo cual se encuentra toda la vida y todo el universo” (409)
... “El interés reside en el movimiento en su
totalidad” ... (§ 237-409). ¡Excelente!
225
... “ El contenido es el desarrollo vivo de la
idea”... “Cada una de las etapas hasta ahora analizadas es una imagen de lo
absoluto, pero al principio en forma limi-tada” ... (410)
§ 238, agregado:
“El método filosófico es analítico y sintético a la
vez, pero no en el sentido de una simple yuxtaposición o de una mera
alternación de estos dos métodos de cognición finita, sino más bien en forma
tal que los tiene trascendidos en sí mismo y, por lo tanto, e n CADA UNO DE SUS
MOVIMIENTOS, actúa simultáneamente analítica y sintética mente. El pensamiento
filosófico opera analítica mente, en cuanto sólo acepta su objeto, la idea, lo
deja seguir su camino propio y, por así decirlo, sólo contempla su movimiento y
desarrollo. En esa me-dida el filosofar es totalmente pasivo. Pero el
pensamiento filosófico es igualmente sintético y se muestra como la actividad
del concepto
mismo. Pero eso implica el esfuerzo de abstenernos
de nuestras propias fantasías y opiniones personales, que siempre tratan de
imponerse’ ... (411).
(§ 243, pág. 413) ... “Así, el método no es una
forma exterior, sino el alma y el concepto del contenido” ...
(Fin de la Enciclopedia; véase más arriba, al
margen, el extracto del fin de la Ló-gica45. )
* Véase el
presente tomo, pág. 222. En el cuaderno hay a continuación páginas en blanco;
al final del cuaderno figura la siguiente nota: “Para la bibliografía moderna
sobre Hegel” y una observación sobre rl comentario del libro de Perrin (véase
el presente tomo, págs. 359-363). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
227
RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL. “LECCIONES DE HISTORIA
DE LA FILOSOFÍA” 1
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez
en 1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
229
HEGEL. LECCIONES DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA2
OBRAS, TOMO XIII
Introducción a la historia de la filosofía
Pág. 373 ... “Si la verdad es abstracta, no debe
ser verdadera. La sana razón hu-mana tiende hacia lo concreto... La filosofía
es lo más antagónico a la abstracción, conduce de vuelta a lo concreto”...
Pág. 40: comparación de la historia de la filosofía
con un círculo — “un círculo que, como periferia, tiene muchos círculos”...
230
¡¡Una comparación muy pro funda y correcta!! Todos
los matices del pensamiento - un círculo sobre el gran círculo (una espiral)
del desarrollo del pensamiento humano en general
... “Afirmo que la secuencia en los sistemas de
filosofía en la historia es la misma que la secuencia en la deducción lógica de
las determinaciones conceptuales de la idea. Afirmo que si las concepciones
fundamentales de los sistemas que apare-cen en la historia de la filosofía son
despojadas de lo que pertenece a su forma exterior, a su relación con lo
particular, etc. , se encuentran las distintas etapas de
El Resumen
del libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía” fue escrito por
Lenin después de terminar el Resumen de la Ciencia de la lógica, evidentemente
a comienzos de 1915, en dos cuadernos, titu lados respec-tivamente “ (otros + )
Hegel” y “Hegel”. En las tres prime ras páginas del primer cuaderno están las
notas sobre los libros de P. Genoff, P. Volkmann y M. Verworn (véase el
presente tomo, págs. 342- 344); este cuaderno comienza con la inscripción,
hecha con lápiz de color: “Véase pág. 4” (en dicha página comienza el Resumen
de las “Lecciones de historia de la filosofía").
Al resumir las “Lecciones”, Lenin señala, asimismo
rasgos del método histórico-filosófico de Hegel tales como la conexión de lo
histórico y lo lógico, la existencia de un “estricto historicismo”, la atención
preferente a la historia de la dialéctica, etc. Al mismo tiempo, critica las
premisas idealistas de la concepción histórico-filosó-fica de Hegel, y muestra
que al exponer la historia de la filosofía éste desconoce o falsifica el
desarrollo del materialismo. 227
2 79 Las Lecciones de historia de la filosofía de
Hegel, fueron publicadas por primera vez en 1833-1836, después de su muerte.
Sirvieron como fuentes las notas del propio Hegel y de sus discípulos, que
fueron redactadas por K. L. Michelet. En las Lecciones, Hegel trató por primera
vez de presentar la historia de la filosofía como un proceso, subordinado a
leyes, del movimiento progresivo hacia la verdad absoluta. Marx y Engels
tuvieron en alta estima las Lecciones de historia de la filosofía de Hegel. Engels,
al destacar la conexión de las categorías de la lógica con la historia de la
filosofía, señalada por Hegel, dice que las Lecciones son “una de las obras más
geniales”.
Las Lecciones de historia de la filosofía fueron
publicadas por primera vez en ruso en 1932-1935. La traducción se hizo de la
segunda edición alemana (1840-1844), que se diferencia de la primera, utilizada
por Lenin, tanto por la disposición de los materiales como por el texto. 229.
3 * Hegel, Werke, Bd. XIII, Berlin, 1833. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
la determinación de la idea misma en su concepto
lógico” (43).
“A la inversa, si se toma la progresión lógica en
sí, aparecerá, en lo que respecta a sus elementos principales, la progresión de
las manifestaciones históricas; pero, por supuesto, es necesario poder
discernir estos conceptos puros en lo que la forma histórica contiene” (43).
Pág. 56 — ridiculización de la carrera tras la moda
— tras los que están dispues-tos “auch jedes Geschwóge [?] für eine Philosophie
auszusch- reien” 4. Págs. 57 - 58 — excelente para la estricta historicidad en
la historia de la filosofía, de modo que no se atribuya a los antiguos un
“desarrollo” de sus ideas, que es comprensible para nosotros pero que en
realidad no existía en los anti-guos.
Tales, por ejemplo, no poseía aún el concepto de
άρχη 5 (como un principio), no poseía el concepto de causa ...
... “De tal modo, hay naciones enteras que no han
tenido en absoluto ese con-cepto [de causa]; en verdad, implica un gran paso
hacia adelante en el desa-rrollo” ... (58)
Sumamente prolongado, vacío y tedioso sobre la
relación de la filosofía con la religión en general, una introducción de casi
200 páginas — ¡¡imposible!!
* “a llamar
filosofía a cualquier parloteo” . (Ed. )
5 * “Comienzo. ” (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
231
TOMO XIII. Primer tomo de historia de la filosofía.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA GRIEGA
FILOSOFÍA JÓNICA
“Anaximandro (610-547 antes de C. ) supone que el
hombre se desarrolla a partir de un pez” (213).
PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS
... “Por lo tanto las determinaciones son secas,
carente de pro-ceso, no dialécticas, inmóviles” ... (244. )
determinación nega-
tiva de a dialéctica
Esto se refiere a las ideas generales de los
pitagóricos1 ; — el “número” y su sig-nificación, etc. Ergo: se dice en
relación con las ideas primitivas de los pitagóricos, con su filosofía
primitiva; sus “determinaciones” de la sustancia, de las cosas, del mundo, son
“secas, carentes de proceso [movimiento], no dialécticas”.
Al buscar predominantemente lo dialéctico en la
historia de la filosofía, Hegel cita los puntos de vista de los pitagóricos:
... “uno, sumado a un número par, da un número impar (2+ 1= 3);—sumado a un
número impar, da un número par (3 + 1
4); — él
[Eins 2] tiene la propiedad de dar gerade [= par], y por consiguiente debe ser
él mismo un número par. De tal modo, esta unidad contiene en sí dife-rentes
determinaciones” (246).
232
La armonía musical y la filosofía de Pitágoras:
“La sensación subjetiva y, en el caso de la
audición, la sensación simple, que sin embargo existe en relación inherente,
fue atri-buida por Pitágoras al entendimiento, y logró su objeto por me-dio de
determinaciones fijas” (262).
(“la armonía del mundo”) relación de lo subjetivo
con lo objetivo
Págs. 265 -266; el movimiento de los cuerpos
celestes —su armonía— la armonía del canto de las esferas celestes, inaudible
para nosotros (en los PITAGORICOS): Aristóteles, De coelo, II, 13 (y 9)3:
... “El fuego fue ubicado por los pitagóricos en el
centro, pero se hizo de la tierra una estrella que se movía en círculo en torno
de ese cuerpo central” ... Pero para ellos ese fuego no era el sol... “Por lo
tanto se fundan, no en la apariencia sensible,
Pitagóricos:
seguidores de la doctrina idealista objetiva de Pitágoras, filósofo de la
antigua Grecia. Estaban unidos en una liga filosófica, religiosa y política
reaccionaria, que en el siglo vi a. n. e. tenía secciones en varias ciudades de
Italia meridional. Los pitagóricos consideraban que el número es la esencia de
los fenómenos de la naturaleza, y que forma cierto “ orden cósmico” , prototipo
del “ orden” social aristocrático. Estimaban que los números eran entes
independientes, los absolutizaban y divinizaban. El número diez, por ejemplo,
era consi-derado sagrado, y en él veían la base de los cálculos y la imagen del
universo. 231.
2 * Uno. (Ed. )
3 *La obra de Aristóteles De coelo (“Del cielo”)
pertenece a sus escritos natural-filosóficos, y está compuesta de cuatro libros
subdivididos en capítulos. En las ediciones modernas estos libros son
designados por números romanos; y los capítulos por números arábigos. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
sino en razones ... Esas diez esferas [diez esferas
u órbitas o movimientos de los diez planetas: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter,
Saturno, el Sol, la Luna, la Tierra, la Vía Láctea y la Gegenerde 4
(—antípoda?), inventada “para un número par”, para el 10,] como todo lo que
está en movimiento, producen un sonido; pero cada una da un tono distinto,
según la diferencia de sus dimensiones y velocidad. Ésta es determinada por las
diferentes distancias, que guardan una relación armónica entre sí, de acuerdo con
intervalos musicales; por este medio surge un sonido ar-monioso (música) en las
esferas en movimiento (mundo)” ...
233
En cuanto al alma, los pitagóricos pensaban “die
Seele sei: die Sonnenstäubchen” 5 (pág. 268) (= partícula de polvo, átomo)
(Aristóteles, De anima, I, 2)6.
En el alma — siete círculos (elementos) como en los
cielos.
Aristóteles, De anima, I, 3, pág. 269.
¡Alusión a la estruc-tura de la materia!
el papel del polvo (en el rayo de sol) en la
antigua filosofía
Pitagóricos: “conje - turas” , fantasías so-bre la
semejanza del macro cosmos y el microcosmos
Y aquí, inmediatamente, se relatan las fábulas que
Pitágoras (quien había tomado de los egipcios la doctrina de la inmortalidad
del alma y de la trasmigración de las almas) narró sobre sí mismo, en el
sentido de que su alma había habitado 207 años en otras personas, etc. , etc.
(271).
NB: vinculación de los gérmenes de pensamiento
científico con fantasías, à la re-ligión, la mitología. ¡Y hoy en día! También,
la misma vinculación, pero las pro-porciones de ciencia y mitología son
diferentes.
Más sobre la teoría de los números de Pitágoras.
“Los números, ¿dónde están? ¿Dispersos por el
espacio, habitando, NB
independientes, en el cielo de las ideas? No son
cosas inmediatamente
en sí mismas, porque una cosa, una sustancia, es
algo muy distinto que un número — un cuerpo no guarda semejanza con ellos. ”
254.
Cita [ ¿de Aristóteles? — Metafísica7, I, 9, ¿no?
¿De Sexto Empírico? No claro].
234
Págs. 279-280 — los pitagóricos aceptan el éter
(... “Un rayo penetra del sol a tra-vés del denso y frío éter”, etc. ).
Por lo tanto la conjetura acerca del éter ha
existido durante miles de años, y hasta
*
Antitierra. (Ed. )
* “El alma
es polvo solar. ” (Ed.
“De anima”
(“Del alma” ): tratado de Aristóteles que corresponde al grupo de obras de
filosofía de la natura-leza. Consta de tres libros divididos en capítulos. Al
definir la idea que los pitagóricos tenían del alma, Aristó-teles escribió:
“Algunos de ellos decían que las partículas de polvo que flotan en el aire son
el alma; otros, en cambio, que el alma es aquello que las mueve”. La
comparación del alma con el cielo que hace a continuación Lenin fue tomada por
Aristóteles del diálogo de Platón Timeo (véase nota 108).
7 “Metaphysik" (“Metafísica” ): conjunto de
tratados de Aristóteles sobre la “filosofía primera”, que examina el ser como
tal, las causas primeras y el principio de las cosas. Andrónico de Rodas (siglo
I a. n. e. ), editor y co-mentarista de las obras de Aristóteles, insertó este
grupo de tratados después de los trabajos de física, debido a lo cual se lo
llamó más tarde “ Metafísica” (literalmente: “ Obras que siguen a las de
física). Al hacer el resumen de la Metafísica, Lenin subrayó la significación
de la crítica que contiene de la doctrina idealista de Platón sobre las idéas,
señaló “las investigaciones, las búsquedas” de Aristóteles, su aproximación al
materialismo y la dia-léctica (véase el presente tomo, págs. 312- 315). La
Metafísica fue traducida parcialmente al ruso en 1890-1895; la traducción
completa se editó en 1934.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
hoy sigue siendo una conjetura. Pero en el momento
actual hay ya mil veces más canales subterráneos que conducen a una solución
del problema, a una determi-nación científica del éter 8.
LA ESCUELA ELEÁTICA
Al hablar de la escuela eleática9, Hegel dice sobre
la DIALÉCTICA:
... “Aquí [in der eleatischen Schule 10]
encontramos el comienzo de la dialéctica, es decir, simplemente el puro
movimiento del pensa-miento en conceptos; asimismo, vemos la oposición del
pensa-miento y la apariencia exterior o ser sensible, o de lo que está
im-plícito en el ser para otro de esa implicitud, y en la existencia obje-tiva
vemos la contradicción que tiene en sí misma, o dialéctica pro-piamente dicha”
... (280). Véase la página siguiente 11.
¿qué es la
dialéctica?
(α)
(β)
235
Dos características
Dos rasgos típicos
Aquí hay esencialmente dos determinaciones
(Bestimmungen, keine Definitionen 12) de la dialéctica 13:
α) “el puro movimiento del pensamiento en los
conceptos;
Hegel acerca de la dialéc-tica (véase la pág.
anterior)
β) “en la esencia [misma] de los objetos
[esclarecer] [revelar] la contradicción que ella [esa esencia] tiene en sí
misma (LA DIALÉCTICA PROPIAMENTE
La conjetura
sobre la existencia del éter se debe a la filosofía griega antigua, y fue
desarrollada en los tiempos modernos. En el siglo XVII se planteó la idea del
éter como un medio material especial, que llena todo el espacio y es conductor
de la luz, de las fuerzas de gravitación, etc. Posteriormente, para explicar
los diversos fenómenos se introdujeron conceptos de distintos tipos de éter,
independientes uno del otro (eléc trico, magnético y otros). En vinculación con
los éxitos de la teoría ondulatoria de la luz, adquirió un desarrollo más
amplio-el concepto de éter lumínico (Ch. Huygens, A. Fresnel y otros);
posteriormente surgió la hipótesis de un éter único. A fines del siglo XIX y
principios del XX la noción de éter era generalmente admitida en física; pero
con el avan ce de la ciencia entró en contradicción con nuevos hechos. La
inconsistencia de la hipótesis del éter como medio mecá-nico universal fue de
mostrada por la teoría de la relatividad; los elementos racionales contenidos
en la hipó-tesis del éter hallaron expresión en la teoría cuántica del campo
(concepto de vacío). .
9 Escuela eleática (fines de los siglos VI-V a. n.
e. ): escuela filosófica que recibió ese nombre por la ciudad de Elea, en
Italia meridional. En las ideas de Jenófanes, fundador de la escuela, había
elementos de materialismo, pero en las de su principal representante,
Parménides, y en las de su discípulo Zenón, predominaba el idea-lismo. La
escuela eleática, en oposición a las ideaó dialécticas de una serie de
filósofos de la anti gua Grecia, particularmente de Heráclito, acerca del
carácter variable de la esencia primera de las cosas y de lo contradic-torio
del desarrollo de la naturaleza, formuló la doctrina del ser único, eterno,
inmóvil, in variable, homogéneo y continuo. “El ser existe, el no ser no
existe”, afirmaba Parménides; también negaba la significación de las
sensaciones como fuente del conocimiento. A la vez, algunas tesis de los
eleáticos, y particularmente las de-mostraciones acerca de lo contradictorio
del mo vimiento, formuladas por Zenón (las denominadas aporías de Zenón), pese
a sus conclusiones metafísicas, desempeñaron un papel positivo en el desarrollo
de la dialéctica de la antigüedad clásica, pues plantearon el problema de cómo
expresar en conceptos lógicos el carácter con-tradicto rio de los procesos del
movimiento. 234.
10 * En la escuela eleática. (Ed. )
11 ** La página siguiente del manuscrito contiene
el texto que se da a continuación. (Ed. )
12 * Determinaciones, no definiciones. (Ed. )
13 Determinación: es la concepción completa del
objeto, que caracteriza sus aspectos esenciales y conexiones con el mundo
circundante, la ley de su desarrollo. Definición, en este caso, es la
determinación abstracta, lógico-formal, que sólo tiene en cuenta los rasgos
exteriores del objeto.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
DICHA) ” .
En otras palabras, este “fragmento” de Hegel
debería ser reproducido como sigue: La dialéctica en general es el “puro
movimiento del pensamiento en los concep-tos” (o sea, para expresarlo sin el
misticismo del idealismo: los conceptos huma-nos no son fijos, sino que están
eternamente en movimiento, pasan uno al otro, fluyen uno hacia el otro, o de lo
contrario no reflejan la vida viviente. El análisis de los conceptos, su
estudio, el “arte de operar con ellos” [Engels14], exige siempre el estudio del
moviemiento de los conceptos, de su interconexión, de sus transi-ciones
mutuas).
En particular, la dialéctica es el estudio de la
oposición de la cosa en sí (Ansich), de la esencia, el sustrato, la sustancia —
con el fenómeno, con el “ser -para-otros”. (También aquí vemos una transición,
un fluir de uno a otro: aparece la esencia. El fenómeno es esencial. ) El
pensamiento humano se hace indefinidamente más profundo, del fenómeno a la
esencia, de la esencia de primer orden, por así de-cirlo, a la esencia de
segundo orden, y así hasta el infinito.
La dialéctica, en el sentido correcto, es el
estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos: no sólo los
fenómenos son transitorios, móviles, fluidos, de-marcados sólo por límites
convencionales, sino que también es así la esencia de las cosas.
236
Sexto Empírico presenta del siguiente modo el punto
de vista de los escépticos:
... “Imaginemos que en una casa en la que hay
muchos objetos de valor hubiese quienes buscaran oro de noche; cada uno
pensaría entonces que había encontrado el oro, pero no sabría con seguridad si
realmente lo había encontrado. Así los filósofos llegan a este mundo como a una
gran casa para buscar la verdad, pero si llegaran a alcanzarla no podrían decir
si realmente la habían alcanza do” ...
(288-289).
Jenófanes (el eleático) dice:
“Si los toros y los leones sólo tuvieran manos para
producir con ellas obras de arte, como los hombres hacen, al crear formas
divi-nas les darían lo que en imagen y tamaño les corresponde a ellos mismos”
... (289- 290)
la compara-ción es ten-tadora ...
Dioses a ima-gen del hom-bre
“Lo que especialmente caracteriza a Zenón es la
dialéctica ... que comienza con él” ... (302).
... “Asimismo encontramos en Zenón la verdadera
dialéctica objetiva” (309).
(310: sobre la refutación de los sistemas
filosóficos: “La falsedad no debe ser de-mostrada como no verdadera porque lo
contrario sea verdadero, sino en sí misma” . . '. ) la comparación es tentadora
...
“La dialéctica es, en general, α) dialéctica
exterior, en la cual este mo-vimiento es diferente de la comprensión de dicho
movimiento; β) no dialéctica sólo un movimiento de nuestra inteligencia, sino
lo que proviene de
Lenin cita
palabras de Engels, tomadas del prólogo a la segunda edición del Anti-Dühring.
Más adelante, Lenin se refiere a este pasaje más de talladamente (véase el
presente tomo, pág. 245-246).
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
la naturaleza de la cosa misma, es decir, del puro
concepto del contenido. La pri-mera es una manera de considerar los objetos de
modo tal, que son reveladas las razones y mostrados sus aspectos, por medio de
lo cual todo lo que se su ponía firmemente establecido se hace tambalear. Puede
haber razones que también sean en todo sentido exteriores, y más adelante
hablaremos de esta dialéctica, cuando tratemos de los sofistas.
237
Pero la otra dialéctica es la contemplación
inmanente del objeto: se lo dialéctica
objetiva
toma por sí mismo, sin hipótesis, idea u obligación
previas, sin condi-
ciones, leyes y fundamentos exteriores. Tenemos que
introducirnos di recta-mente en la cosa, considerar el objeto en sí y tomarlo
en las determinaciones que tiene. Al observarlo de este modo, él [er] [sic!]
muestra por sí mismo que contiene determinaciones opuestas, y de tal modo se
trasciende; esta dialéctica la encon-tramos más especialmente en los antiguos.
La dialéctica subjetiva, que discurre a partir de razones exteriores, sólo es
legítima cuando se admite que ‘en lo correcto existe lo que no es correcto, y
en lo falso también lo verdadero’. La verdadera dialéctica no deja nada a su
objeto, como si éste fuese deficiente sólo en un as-pecto; pero se desintegra
en la totalidad de su naturaleza” ... (pág. 311)
En el siglo XX (por cierto también a fines del
siglo XIX) “todos están En cuanto al
de acuerdo” con el “principio del desarrollo”. Sí,
pero este problema de
“acuerdo” superficial, no meditado, accidental,
filisteo, es un la dialéctica y
acuerdo de
tal tipo, que ahoga y vulgariza a la
verdad. — Si todo se
su
significa-
ción
objetiva...
desarrolla, entonces todo pasa de lo uno a lo otro,
pues, como bien
se sabe, el desarrollo no es un crecimiento, una
ampliación simple, universal y eterna (respective, disminución), etc. — En ese
caso, entonces, primero, la evolu-ción tiene que ser entendida con más
exactitud, como el surgimiento y desapari-ción de todo, como transiciones
recíprocas. —Y, segundo, si t o d o se desarrolla, ¿no rige eso también para
los conceptos y categorías más generales del pensa-miento? Si no es así,
significa que el pensamiento no está vinculado con el ser. Si lo es, significa
que hay una dialéctica de los conceptos y una dialéctica del conocer que tiene
significación objetiva. +
I el principio del desarrollo ... .
el principio
de la unidad... .
Además, el
principio universal del desa-rrollo debe ser combinado, vinculado, rela-cionado
con el principio universal de la UNIDAD DEL MUNDO, de la naturaleza, del
movimiento, de la materia, etcétera.
238
... “Zenón encaró el movimiento sobre todo en forma
objetivamente dialéctica"... (pág. 313)
NB
Esto puede y
debe ser inver-
tido: el pro-
blema no es si
existe el
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
... “El movimiento mismo es la dialéctica de todo
lo que es” ... A Zenón no se le ocurrió negar el movimiento como “sinnliche
Ge-wissheit”15; sólo se trataba del problema “nach ihrer [del movi-miento]
Wahrheit” (de la verdad del movimiento) (313). Y en la página siguiente, donde
relata la anécdota de cómo Diógenes (el Cínico, de Sínope) refutó el movimiento
caminando, egel escribe:
movimiento, sino cómo ex presarlo en la lógica de
los conceptos
... “Pero la anécdota continúa diciendo que, cuando
un discí-pulo se satisfizo con esa refutación, Diógenes lo castigó, a causa de
que, como el maestro había discutido con razones, la única refutación válida
era la que derivara de razones. Los hombres no tienen que satisfacerse
simplemente con la certeza sensible, sino que además tienen que en tender” ...
(314)
239
¡No está mal! ¿De dónde se ha toma do esta
continua-ción de la anéc-dota? No se ha de encontrar en Dió-genes Laercio, VI,
§ 3916, ni en Sexto
Empírico, III, 8 (He - gel, pág. 314). ¿La inventó
Hegel?
Zenón tiene 4 formas de refutar el movimiento:
Lo que se
mueve hacia un fin debe recorrer la mitad del camino. Y de esta mitad, otra vez
primero su mitad, y así hasta él infinito. Aristóteles replicó: el espacio y el
tiempo son infinitamente divisibles (δυνάμέι17) (pág. 316), pero no
infi-nitamente divididos (ένέφγέία18) ; Bayle (Dictionnaire, tomo IV, artículo
Ze-nón19) califica a esta respuesta de Aristóteles de pitoyable 20, y dice:
... “sí se traza un número infinito de líneas en
una partícula de materia, no se introduce con ello una división que reduzca a
un infinito real lo que según él era sólo un infinito potencial” ...
Y Hegel escribe (317): “ ¡Este si es bueno!”
¡¡es decir, sí se llevara la división infinita
hasta el fin!!
... “La esencia del espacio y el tiempo es el
movimiento, porque es ¡correcto! universal; entenderlo significa expresar su
esencia en forma de con-
cepto. Como unidad de la negatividad y la
continuidad, el movimiento es expre-sado como concepto, como pensamiento; pero
ni la continuidad ni la discontinui-dad deben ser puestas como la esencia"
... (págs. 318-31 9).
240
“Entender significa expresar en forma de conceptos.
” El movimiento es la esen-cia del espacio y el tiempo. Dos conceptos
fundamentales expresan esta esencia: la continuidad (Kontinuität) infinita y la
“puntualidad” (= negación de la continui-dad, DISCONTINUIDAD). El movimiento es
la unidad de la continuidad (del tiempo
*
"Certeza sensible. ” (Ed. )
Se refiere
al parágrafo 39 del libro VI de las obras de Diógenes Laercio Vidas, opiniones
y sentencias de los filósofos más ilustres (véase nota 75) y del parágrafo 8
del libro III de las obras de Sexto Empírico Pyrronische hypotyposen (“
Hipotiposis pirrónicas” ), cuya traducción al ruso apareció en edición aparte
en 1913. En la se-gunda edición de Lecciones de historia de la filosofía de
Hegel, fue omitida esta anécdota.
* En
potencia. (Ed. )
* En
realidad. (Ed. )
Se trata de
la obra de P. Bayle Dictionnaire historique et critique, cuya primera edición
apareció en 1697. 239.
*
Lamentable. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
y el espacio) y la discontinuidad (del tiempo y el
espacio). El movimiento es una contradicción, una unidad de contradicciones.
Überweg- Heinze, 10. edición, pág. 63 (§ 20), se
equivoca cuando dice que Hegel “defiende a Aristóteles contra Bayle”. Hegel
refuta a la vez al escéptico (Bayle) y el antidialéctico
(Aristóteles). Cf. Gomperz, Les penseurs de la
Grèce 21,
pág... . , el reconocimiento forzado, bajo el
látigo, de la unidad de las contradiccio-nes, sin el reconocimiento de la
dialéctica (debido a una cobardía del pensa-miento)...
Aquiles no
alcanzará a la tortuga. “Primero la
mitad”, y así interminable-mente. Aristóteles responde: la alcanzará si se le
permite “traspasar los lími-tes” (320).
Y Hegel: “Esta respuesta es correcta y contiene
todo lo que puede decirse” (pág. 321) — por que en realidad aquí la mitad (en
cierta etapa) se convierte en el “límite”...
... “Cuando hablamos del movimiento en general,
decimos que el cuerpo está en un lugar y luego va a otro; como se mueve, ya no
está en el primero, pero aún no en el segundo; si estuviese en cual-quiera de
los dos estaría en reposo. Si decimos que está entre am-bos, eso no es decir
absolutamente nada, porque si estuviese entre ambos, estaría en un lugar, y
esto presenta la misma difcultad. Pero movimiento significa estar en este lugar
y no estar en él; esta es la continuidad del espacio y el tiempo — y esto es lo
que ante todo hace posible el movimiento” (págs. 321 -322).
cf. las objecio-nes de Cher-nov contra En-gels22
NB
¡correcto!
241
El movimiento es la presencia de un cuerpo en un
lugar determinado en un mo-mento dado y en otro lugar en otro momento,
subsiguiente —tal es la objeción que repite Chernov (véase sus Estudios
filosóficos), a la zaga de todos los oponen-tes “metafísicos” de Hegel.
Esta objeción es incorrecta: (1) describe el
resultado del movimiento, pero no el movimiento mismo; (2) no muestra, no
contiene en sí la posibilidad del movi-miento; (3) describe el movimiento como
una suma, como una concatenación de estados de reposo, es decir, no se elimina
con ello la contradicción (dialéctica), sino que sólo se la oculta, se la
desplaza, se la esconde, se la encubre.
“Lo que siempre produce la dificultad es única
mente el pensa- ¡correcto! miento, ya que mantiene aparte los momentos de un
objeto, que en
su separación están realmente unidos” (322).
No podemos imaginar, expresar, medir, describir el
movimiento sin interrumpir la continuidad, sin simplificar, hacer tosco,
desmembrar, estrangular lo que está
* Lenin se
refiere a la traducción al francés del primer tomo de la obra de Théodore
Gomperz Griechische Denker (“ Pensadores griegos” ), 1896. (Ed. )
** Lenin so
refiere al § 1 del libro de V. M. Chernov El marxismo y la filosofía
trascendental (véase el presente tomo, nota 71). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
vivo. La representación del movimiento por medio
del pensamiento siempre hace tosco, mata — y no sólo por medio del pensamiento,
sino también por la percep-ción sensorial, y no sólo del movimiento, sino de
todos los conceptos.
Y en eso reside la esencia de la dialéctica.
Y precisamente ESTA ESENCIA es expresada por la
fórmula: la unidad, identidad de los contrarios.
242
3. “La flecha que vuela está en reposo. ”
Y la respuesta de Aristóteles: el error surge de la
suposición de que el ‘tiempo, está compuesto de distintos ahora” (έχ τών νσν),
pág. 324.
La mitad es
igual al doble: el movimiento medido en comparación con un cuerpo que no se
mueve y en comparación con un cuerpo que se mueve en dirección CONTRARIA.
Al final del § sobre Zenón, Hegel lo compara con
Kant (cuyas antinomias, dice, “no hacen más de lo que Zenón hizo aquí”) (pág.
326)
La conclusión general de la dialéctica de los
eleáticos: “la verdad es lo uno; todo lo demás es falso” — “así como la
filosofía kantiana terminó en: ‘sólo conocemos fenómenos’. En general, el
principio es el mismo” (pág. 326).
Pero hay también una diferencia.
“En Kant lo que destruye el mundo es lo espiritual;
según Zenón, el mundo del fenómeno en sí y para sí no tiene verdad. Según Kant,
lo malo es nuestro pensamiento, nuestra actividad espiritual; —re-vela una
excesiva humildad de espíritu creer que el conocimiento no tiene valor” ...
(327).
La continuación de los eleáticos en Leucipo y entre
los SOFISTAS ...
Kant y su subjetivismo, escepticismo, etc.
LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO
Después de Zenón (¿vivió después de Heráclito?)23
Hegel pasa a Heráclito, y dice:
“Ésta [la dialéctica de Zenón] puede también ser
denominada, en esa NB
medida, dialéctica subjetiva, ya que se basa en el
sujeto contempla-
tivo, y lo uno, sin esta dialéctica, sin este
movimiento, es una identidad abstracta” ... (328)
Heráclito
(aprox. 530-470 a. n. e. ) vivió antes que Zenón de Elea (aprox. 490-430 a. n.
e. ). Hegel considera a Heráclito después que a los eleáticos, porque la
filosofía de éste, en especial la dialéctica, era superior a la eleá-tica, y,
en particular, a la dialéctica de Zenón. Mientras que en la filosofía de los
eleáticos, según Hegel, se vio encarnada la categoría del ser, la filosofía de
Heráclito fue la expresión histórica de una categoría más elevada, concreta y
verdadera, la categoría del devenir. Este es un ejemplo de cómo Hegel “adapta”
la historia de la filosofía a las categorías de su lógica. Pero al mismo
tiempo, advirtió aquí una verdadera ley a la que se subor-dina la historia de
la filosofía como ciencia. Tal cambio cronológico es completamente legítimo
Cuando se es-tudia la historia de la formación de tales o cuales aspectos y
categorías del conocimiento filosófico moderno, por cuanto así el pro ceso de
su desarrollo se revela en una forma liberada de las casualidades históricas.
En el fragmento “ Sobre el problema de la dialéctica” , Lenin, al hablar sobre
los “ círculos” en filosofía, escribe: “ Antigua: de Demócrito a Platón y a la
dialéctica de Heráclito”, y hace esta observación: “¿Es esencial una
crono-logía de las personas? ¡No!” (véase el presente tomo, pág. 309).
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
α) dialéctica subjetiva.
β) en el objeto hay dialéctica, pero yo no sé;
quizá sea Schein24, mero fenómeno, etc.
γ) la dialéctica plenamente objetiva, como
principio de todo lo que es.
243
pero previamente se dijo, véase el pasaje citado de
la pág. 309, y otros, que la dialéctica de Zenón es dialéctica objetiva. Aquí
hay algún tipo de “distinguo” 25 superfino. Cf. lo que sigue:
“La dialéctica es: (α ) dialéctica exterior, un
razonamiento que va de acá para allá sin llegar al alma de la cosa misma; (β)
la dialéctica in-manente del objeto, pero [NB] que corresponde a la
contemplación del sujeto; (γ) la objetividad de Heráclito, es decir, la
dialéctica misma, tomada como principio” (328).
NB
NB
(En Heráclito): “Aquí se descubre ante nosotros una
nueva tierra; no hay una pro-posición de Heráclito que yo no hubiera adoptado
en mi Lógica ... (328)
“Heráclito dice: todo es devenir; este devenir es
el principio. Está NB
contenido en la expresión: el ser no es más
que el no ser” ... (pág. 333)
“El reconocimiento del hecho de que el ser y el no
ser son sólo abstracciones ca-rentes de verdad, que la verdad primera sólo ha
de encontrarse en el devenir, constituye un gran avance. El entendimiento los
abarca a ambos como teniendo verdad y validez aisladamente; por otra parte, la
razón re conoce al uno en el otro, y ve que en el uno está contenido su otro
[NB “su otro”] — por eso el todo, lo absoluto, debe ser determinado como
devenir” (334).
244
“Aristóteles dice, por ejemplo (De mundo 26, cap.
5), que Heráclito ‘vinculó el todo completo y lo incompleto (la parte)’. . ,
‘lo que coincide y lo que está en conflicto, lo que es armonioso y lo
discordante; y de todo ello (de lo contra rio) sale el uno, y del uno todo’ ”
(335).
Platón, en su Simposio27, presenta los puntos
de vista de Heráclito (entre otros en su aplicación
a la música: la armonía está
compuesta de contrarios) y la afirmación: “El arte
del músico une lo diferente” .
Hegel escribe: esta no es una objeción contra
Heráclito (336), porque la diferencia es la esencia de la armonía:
“Esta armonía es precisamente devenir absoluto,
cambio — no el convertirse en otro, ora este y luego un otro. Lo esencial es
que cada cosa diferente, cada particular, es diferente del otro, no en forma
abstracta de cualquier otro, sino de su otro. Cada particular
* Apariencia
(Ed. )
* En latín
en el original. (Ed. )
Muy justo e im-
portan te: el “otro” como su otro, desarrollo en su
contrario
* La obra De
mundo (“ Sobre el universo” ), incluida entre las obras de Aristóteles, fue
escrita después de la muerte del filósofo, por un autor desconocido, a fines
del siglo I o principios del siglo II. (Ed. )
"Simposion”
(“El banquete” ): diálogo dedicado a la esencia del amor; por sus méritos
literarios es una de las mejores obras de Platón. En e! diálogo, junto con
otras cuestiones filosóficas, se desarrolla la doctrina idealista objetiva
sobre las ideas como esencias espirituales absolutas, inmutables e inmóviles,
cuyo mundo se contra-pone al mundo perecedero y mutable de las cosas sensibles.
Por medio de Eriximah, uno de los oradores del diálogo, Platón objeta el punto
de vista dialéctico de Heráclito. .
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
sólo es en la medida en que su otro está
implícitamente contenido en su concepto” ... (336).
“Lo mismo sucede en el caso de los tonos; de ben
ser diferentes, pero de modo tal que también puedan ser unidos” ... (336). Pág.
337: de paso, Sexto Empírico (y Aristóteles) son considerados entre los ...
“besten Zeugen” 28...
Heráclito dijo: “die Zeit est das erste kórperliche
Wesen”29 (Sexto Empírico) — pág. 338.
korperliche 30 — una expresión “desdichada” (quizá,
dice Hegel [NB], fue elegida por un escéptico [NB]) —pero el tiempo, dice, es
“das erste sinnliche Wesen”31 ...
... “El tiempo es puro devenir, tal como se lo
percibe” ... (338).
En relación con el hecho de que Heráclito
consideraba el fuego como un proceso, Hegel dice: “El fuego es tiempo físico,
es esa absoluta ausencia de reposo” (340)
— y más adelante, en relación con la filosofía
natural de Heráclito:
245
... “Ella [Natur32] es un proceso en sí misma” ...
(344). “La naturaleza es lo que jamás está en reposo, y el todo es la
transición de lo uno en lo otro, de la división en la unidad y de la unidad en
la división” ... (341).
“Entender la naturaleza significa representarla
como proceso” ... (339).
He aquí lo que se dice que es la estrechez de los
estudiosos de las ciencias natu-rales:
... “Si los escuchamos [a los Naturforscher33],
sólo observan y dicen lo NB
que ven, pero esto no es cierto, porque
inconcientemente trasforman
lo que es inmediatamente visto por me dio del
concepto. Y la disputa no se debe a la oposición entre la observación y el
concepto absoluto, sino entre el concepto rígido limitado y el concepto
absoluto. Ellos muestran que los cambios son inexis-tentes” ... (344- 345).
... “En su descomposición, el agua revela hidrógeno
y oxígeno: estos no han sur-gido porque ya estaban allí como tales, como las
partes de las cua les el agua está compuesta” (346) (así remeda Hegel a los
naturalistas)...
“Lo mismo encontramos en toda expresión de la
percepción y la experiencia; en cuanto los hombres hablan, hay presente un
concepto, no puede ser retenido, porque en la conciencia siempre hay un toque
de universalidad y verdad” (346). Muy justo e importante — precisamente esto í
es lo que Engels repitió en forma más popular, cuando escribió que los
naturalistas deberían saber que los resulta-dos de la ciencia natural son
conceptos, y que el arte de operar con conceptos no es innato, sino que es el
resultado de 2. 000 años de desarrollo de la ciencia natu-ral y la filosofía34.
* “ Mejores
testigos. ” (Ed. )
* “El tiempo
es la primera existencia corporal. ” (Ed. )
* Corporal.
(Ed. )
* La primera
existencia sensible. ” (Ed. )
* La
naturaleza. (Ed. )
* Naturalistas, con el sentido de científicos
dedicados a las ciencias naturales. (Ed. )
* Véase F.
Engels, Anti-Dühring“,Prólogo a la 2. ed. ”. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
El concepto de trasformación es tomado
estrechamente por los naturalistas y ellos carecen de comprensión de la
dialéctica.
246
... “Él [Heráclito] es quien primero expresó la
naturaleza de lo infinito, y quien primero entendió la naturaleza como infinita
en sí misma, es decir, su esencia como proceso” ... (346)
Sobre el “concepto de necesidad” — cf. pág. 347.
Heráclito no podía ver la verdad en la “sinnliche Gewissheit” 35 (348), sino en
la “necesidad” (είμαφμένη36) — ((λσγος37)).
(“Conexión absoluta”) “MEDIACIÓN ABSOLUTA” (348). NB
“Lo racional, lo verdadero, lo que yo conozco, es
por cierto una retirada de lo objetivo como de lo que es sensible, individual,
de-finido y existente; pero lo que la razón conoce dentro de sí es igual mente
la necesidad o lo universal del ser; es la como es la esen-cia del mundo”
LEUCIPO
NB: Necesi-dad= “lo uni-versal del ser” (lo
universal en el ser) (co-nexión, “me-diación abso-luta”)
“El
desarrollo de la filosofía en la historia debe corresponder al desarrollo de la
filosofía lógica; pero en esta última habrá toda-vía pasajes que están ausentes
en el desarrollo histórico”.
247
He aquí un pensamiento muy profundo y correcto,
esencialmente materialista (la historia real es la base, el cimiento, el ser,
que es seguido por la conciencia).
El desarrollo de la filosofía “debe corres-ponder”
(??) al desarrollo de la filosofía ló-gica
Leucipo dice que los átomos son invisibles “wegen
der Kleinheit ihrer Körperli-chkeit” 38 (369) — Pero Hegel replica que esto es
un “Ausrede” 39 (ib. ), que el “Eins” 40 no puede ser visto, que “das Princip
des Eins” “ganz ideell” 41 (370), y que Leucipo no es un “empirista”, sino un
idealista.
((?? ESTIRAMIENTO del idealista Hegel por supuesto,
estiramiento ))
([Esforzándose por hacer que Leucipo concuerde con
su lógica, Hegel se extiende sobre la importancia, la “grandeza” del principio
(368) Fürsichsein 42, que descu-bre en Leucipo. En parte huele a
estiramiento43.
Pero hay también un grano de verdad en ello; el
matiz (el “momento”) de la
* Certeza
sensible. (Ed. )
* Destino.
(Ed. )
* Logos.
(Ed.
* “Debido a
la pequeñez de su cuerpo. ” (Ed. )
* “
Subterfugio. ” (Ed. )
* “Uno. ”
(Ed. )
* “El
principio del uno” es “ totalmente ideal” . (Ed. )
* Ser para
sí. (Ed. )
* En el
manumito el texto encerrado entre corchetes está tachado. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
separación; la interrupción de lo gradual; el
momento de la eliminación de las contradicciones; la interrupción de la
continuidad — el átomo, lo uno. (Cf. 371 i. f. ): — “Lo uno y la continuidad
son contrarios” ...
La lógica de Hegel no puede ser aplicada en su
forma dada, no puede ser tomada tal como se da. Es preciso SEPARAR de ella los
matices lógicos (gnoseológicos), des-pués de depurarlos de Ideenmystik;* esa es
toda vía una gran tarea. )
* Misticismo de las ideas. (Ed. )
248
“Por lo tanto, hablando en general, los atomistas
se oponen a la idea lismo (Hegel
de la creación y la conservación del mundo por
medio de un princi- Materia-
teme la pa-
pio extraño. En la teoría de los átomos la ciencia
natural se siente labra: alé-
liberada por primera vez de la necesidad de
demostrar la existencia jate de mí)
versus ato-
de un cimiento para el mundo. Porque si se
representa a la natura- mística
leza como creada y mantenida por otro, entonces se
la concibe como
no existente en sí misma, y por lo tanto como
teniendo su concepto fuera de sí, es decir, su base le es extraña, no tiene una
base como tal, sólo es concebible por la voluntad de otro — tal como es, es
contingente, carece de necesidad y del con-cepto en sí. Pero en la idea de los
atomistas tenemos la concepción de la inheren-cia de la naturaleza, es decir,
el pensamiento se encuentra en ella” ... (372-373).
En la presentación —según Diógenes Laercio, IX, §
31-33— del ato- NB
mismo de Leucipo, el “torbellino” (Wirbel, —
δίνην*) de los átomos,
Hegel no encuentra nada de interés (“ningún
interés” ... “representación vacía”, “ideas confusas, oscuras” — pág. 377 i. f.
).
* Diógenes Laertius (pág. 235) vertiginem”,
traducción latina.
¡¡La ceguera de Hegel, la unilateralidad del
idealista!!
DEMÓCRITO
¡Demócrito es behandelt44 por Hegel en forma muy
stiefmütterlic45 en las págs. 378-380!
249
¡¡El espíritu del materialismo es intolerable para
el idealista!! Se citan las palabras de Demócrito 379):
"El calor existe según la opinión (νομφ), lo
mismo que el frío y el calor, lo dulce y lo amargo, sólo lo indivisible y lo
vacío existen de acuerdo con la verdad (έτεή)” (Sextus Empiricus, Adversus
Mathematicos, VII, § 135) 46.
Y se extrae la conclusión:
... “Vemos, así, que Demócrito expresó con más
claridad la diferencia entre los momentos del ser en sí y del ser para otro”
... (380).
* Tratado.
(Ed. )
* De
madrastra. (Ed. )
Se trata de
la obra de Sexto Empírico Contra los matemáticos, que consta de 11 volúmenes,
seis de los cuales están dedicados a la crítica de la gramática, la retórica,
la geometría, la aritmética, la astronomía y la música, y cinco (Contra los
dogmáticos), a la crítica de la lógica, la física y la ética. 249.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
Con esto ‘queda abierto en seguida el camino hacia
el “mal idea-lismo”, que... “meine Empfindung, mein” 47 ...
... “Se establece una diversidad sensible, no
conceptual, en la cual no existe la razón y de la que este idealismo no se
ocupa ya. ”
“mal idealismo”
(mi sensación) cf.
Mach*
Hegel versus E.
Mach
En su libro
Materialismo y empiriocriticismo, cap. 1, parágrafos 1 y 2 (Véase V. I. Lenin,
ob. cit. , t. XIV, págs. 43-70), Lenin hace una crítica de la doctrina
subjetiva idealista de Mach sobre las sensaciones. (Ed. )
LA FILOSOFÍA DE ANAXÁGORAS
Anaxágoras, Nους 48 — “la causa del mundo y de todo
orden” (381), y Hegel aclara esto:
... “El pensamiento objetivo ... la razón en el
mundo, también en la naturaleza — o como hablamos de los géneros en la
naturaleza, son lo universal. Un perro es un animal, ese es su género, su
sustancia; el perro mismo es eso. Esta ley, este entendimiento, esta razón, es
en sí misma inmanente en la naturaleza, es la esencia de la natura-leza; esta
última no se forma desde afuera, del mismo modo que los hombres fabrican una
silla. ”
NB
el concepto
de género es
“la esencia
de la natura-
leza”, es ley
...
250
“νους es lo mismo que el alma” (Aristóteles sobre
Anaxágoras) — pág. 394.
y ... 49 la explicación de este salto de lo general
en la naturaleza al alma; de lo ob-jetivo a lo subjetivo, del materialismo al
idealismo. C’est ici que ces extremes se touchent (et se transforment!)50.
Sobre las homeomerías51 de Anaxágoras partículas de
la misma clase que el cuerpo todo), Hegel escribe:
“La trasformación debe ser entendida en un doble
sentido, de Trasformación acuerdo con la existencia y de acuerdo con el
concepto” ... (403-
404). Así, por ejemplo, se dice que el agua puede
ser eliminada — las piedras que-dan; se puede eliminar el color azul, el rojo,
etc. , queda.
“Esto es sólo de acuerdo con la existencia; de
acuerdo con el con-cepto sólo se interpenetran; es la necesidad interior. ” Así
como no se puede eliminar el corazón del cuerpo vivo sin que perezcan los
pulmones, etc.
(su signifi-
cación)
“Asimismo, la naturaleza existe sólo en la unidad,
así como el cerebro sólo existe
* “Mi
sensación, mi... ”. (Ed. )
* Razón (Ed.
)
* Aquí ha
quedado en el manuscrito una palabra sin descifrar. (Ed. )
* Aquí estos
extremos se tocan (¡y se trasforman!). (Ed. )
Homeomería:
término con el cual, según Aristóteles, Anaxágoras designaba los elementos
materiales más pequeños, que a su vez estaban compuestos por una cantidad
infinita de partículas más pequeñas aun y que contenían lo infinito de todas
las cualidades existentes (“ todo en todo” ). Esos elementos eran en sí inertes
y su movimiento era provocado por el υούς (la inteligencia, la razón),
concebida por Anaxágoras en forma de cierta materia fina y ligera. Explicaba la
combinación y la separación de los elementos como cualquier surgi-miento y
desaparición. En los fragmentos de las obras de Anaxágoras que se han
conservado esos elementos se denominan “ semillas” o “ cosas” ; Aristóteles fue
el primero en emplear el término “homeomería” para de-signarlos. 250.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
en unidad con los demás órganos” (404).
según lo cual algunos conciben la trasformación en
el sentido de la presencia de pequeñas partículas cualitativamente determina
das y de su crecimiento (respec-tive disminución) [combinación y separación].
La otra concepción (Heráclito) — la trasformación del uno en un otro (403).
Existencia y concepto — deben distinguirse en Hegel
aproximadamente como si-gue: el hecho (el ser) tomado separadamente, arrancado
de su conexión, y la co-nexión (el concepto), la relación mutua, la
concatenación, la ley, la necesidad.
251
415: ... “El concepto es lo que las cosas son en y
para sí” ...
Hegel habla de que el pasto es el fin para el
animal, y éste para los hombres, etc. , etc. , y concluye:
“Es un círculo terminado en sí mismo, pero cuya
terminación es igualmente el pasaje a otro círculo; un torbellino cuyo centro,
al cual regresa, se encuentra di-rectamente en la periferia de un círculo
superior que lo devora” ... (414)
Se dice que hasta ahora los antiguos han dado poco:
“Lo universal es una magra determinación; todos saben de lo universal, pero no
saben de él como esencia” (416).
... “Pero aquí tenemos el comienzo de un desarrollo
más claro de la relación de la conciencia con el ser, el desarrollo de la
natura-leza del conocimiento de lo verdadero” (417). “El espíritu ha lle-gado a
expresar la esencia como pensamiento” (418).
NB
Lo “universal” como “esen-cia”
“desarrollo de la naturaleza del conoci-miento”
“Vemos este desarrollo de lo universal, en el cual
la esencia pasa directamente del lado de la conciencia, en la tan censurada
sabiduría terrenal de los sofistas” (418).
((Final del tomo I)) [El tomo II comienza con los
sofistas. ]
-------------------
NB
Kant y los so-fistas y el fe-nomenolo-gismo6 à la
Mach
el relativismo del
sofisma...
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
252
TOMO XIV. Segundo tomo de historia de la filosofía
LA FILOSOFÍA DE LOS SOFISTAS
Al hablar de los sofistas1, Hegel rumia con sumo
detalle la idea de que la sofística contiene un elemento común a toda la
cultura (Bildung) en general, la nuestra incluida, a saber, la presentación de
pruebas (Gründe) y Gegengraünde2 —“razo-namiento que se refleja”—; el
descubrimiento de los más diversos puntos de vista en todo; ((subjetividad
subjetividad jetividad)). Al hablar de Protágoras y de su famosa tesis (el
hombre es la medida de todas las cosas), Hegel ubica a Kant cerca de él:
... “El hombre es la medida de todo — el hombre,
por lo tanto, es el Protágoras
sujeto en general; lo existente, por ende, no está
aislado, sino que es y Kant
para mi conocimiento—, la conciencia es esencial
mente la produc-
tora del contenido en lo que es objetivo, y el
pensamiento subjetivo es por lo tanto esencialmente activo. Y este punto de
vista se ex tiende incluso a la más moderna filosofía, como cuando, por
ejemplo, Kant dice que sólo conoce mos los fenóme-nos, es decir, que lo que nos
parece objetivo, lo que nos parece realidad, debe ser considerado sólo en su
relación con la conciencia, y no existe sin esa relación” ...
(31)3.
253
El segundo “momento” es la objetividad (das
Allgemeine 4), “es puesto por mí, pero también, en sí mismo, es objetivamente
universal, no puesto por mí” ... (32)
Diese “Relativität”5 (32). “Todo tiene sólo una
verdad relativa” (33), según Protágoras.
... “El fenómeno de Kant no es más que uní impulso
exterior, una x, una incógnita, que primero recibe estas determinaciones a
través de nuestra sensibilidad, a través de nosotros. Incluso aunque exis-tiese
una razón objetiva para llamar fría a una cosa y caliente a otra, podríamos
decir, por cierto, que deben tener diversidad en sí mismas, pero lo caliente y
lo frío se convierten primero en lo que
son en nuestra sensación. De modo similar las co
sas son, etc... por lo tanto la ex-periencia fue de nominada fenómeno” (34).
Sofistas
(del griego sofos: sabio): así se llamaron desde la segunda mitad del siglo v
a. n. e. los filósofos profe-sionales, maestros de filosofía y retórica. Los
sofistas no constituían una escuela única; el rasgo más caracterís-tico común a
los sofistas era su convicción de que todas las ideas humanas, las normas y
valores éticos eran relativos, lo cual fue expresado por Protágoras en su
célebre postulado: “El hombre es la medida de todas las cosas; de las que son
en cuanto son, de las que no son en cuanto no son” . En la primera mitad del
siglo IV a. n. e. la sofística se desintegró y degeneró en un juego estéril de
conceptos lógicos. 252.
2 * Contrapruebas. (Ed. )
3 ** Hegel, Werke, Bd. XIV, Berlín, 1833. (Ed. )
4 * Lo universal. (Ed. )
5 ** Esta “ relatividad” . (Ed.
6 Fenomenologismo (fenomenalismo): variedad del
idealismo subjetivo que divorcia el fenómeno de la esencia y entiende el
primero sólo como un conjunto de sensaciones humanas. Fueron fenomenalistas,
por ejemplo, los partidarios de Mach. El libro de Lenin Materialismo y
empiriocriticismo desempeñó un importante papel en la crítica marxista del
fenomenalismo (véase V. I. Lenin, oh. cit. , t. X IV ). .
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
“Por consiguiente el mundo no es sólo fenoménico
por cuanto es para la conciencia y por lo tanto su ser es sólo relativo para la
con-ciencia, sino que, además, es fenoménico en sí mismo” (35).
no sólo relati-
vismo
... “Este escepticismo llegó a un punto mucho más
profundo en Gor- escepti-
cismo
gias” ... (35). muchas
veces: pág. 36,
... “ SU
DIALÉCTICA ” ... la de Gorgias, el sofista
[ NB
].
id. pág. 37 Hegel
sobre
Tiedemann dice que Gorgias fue más allá del
“sentido común” del
hombre. Y Hegel se burla de eso: toda filosofía va del “sen- el “sentido
MÁS ALLÁ común”
tido común”, porque el sentido común no es
filosofía. Antes de Co-
pérnico era contrario al sentido común decir que la tierra gira
en torno del sol
(36).
254
“Este [der gesunde Menschenverstand 7 ] es el modo
de pensa-miento de su época, y contiene todos los prejuicios de dicha época”
(36).
Gorgias (pág. 37): 1) Nada existe. Nada es.
sentido co-
mún=los pre-juicios de su época
Suponiendo
que el ser es, no puede ser conocido.
Incluso si
es cognoscible, no es posible comunicación alguna acerca de lo que se conoce.
... “Gorgias es conciente de que ellos [el ser y el
no ser, su destrucción mutua] son momentos que desaparecen; la concepción
inconciente tiene también su verdad, pero nada sabe acerca de ella” ... (40).
“Momentos que desaparecen” = ser y no ser. ¡¡Esa es
una magní-fica definición de la dialéctica!!
... “Gorgias α) argumenta con justicia contra el
realismo absoluto, Gorgias “rea-
β lismo
abso-
que, como tiene un concepto, cree que posee la cosa
misma, cuando luto” (y Kant)
en realidad sólo posee algo relativo; ) cae en el mal idealismo de
los tiempos modernos; ‘lo que se piensa es siempre
subjetivo, y por lo tanto no es lo existente, ya que a través del pensamiento
un existente se tras- forma en lo que es pensado’ ” ... (41).
(y más abajo [pág. 41 i. f. ] se vuelve a mencionar
a Kant).
Para agregar sobre Gorgias8: Pone “o ... o” a los
problemas funda- la dialéctica es
mentales. “Pero esta no es la verdadera dialéctica;
sería necesa- el objeto mismo
rio demostrar que el objeto debe estar
necesariamente en una u
otra determinación, no en y para sí. El objeto se
resuelve sólo en esas determina-ciones; pero de esto no se sigue nada respecto
de la naturaleza del objeto mismo” (39).
255
Nuevo agregado sobre Gorgias:
En la exposición de su punto de vista de que lo
existente no puede ser impartido,
* Sentido
común. (Ed. )
* Este
extracto sobre la filosofía de Gorgias, lo mismo que el siguiente, fueron
hechos por Lenin algo más tarde, cuando resumió la sección acerca de Sócrates
(véase el presente tomo, págs. 255-257). (Ed. )
Cf.
Feuerbach9
NB
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
comunicado:
“El discurso, por medio del cual tiene que ser
expresado lo exis-tente, no es lo existente, por lo tanto lo impartido no es lo
exis-tente, sino sólo palabras” (Sextus Empiricus Adversus Mathemati-
cos, VII, § 83-84) —pág. 41— Hegel escribe: “Lo
existente es también concebido como lo no existente, pero concebirlo es
trasformarlo en universal” (42).
... “Este individual no puede ser expresado” ...
(42).
Cada palabra (el dis-
curso)
ya universa-
liza. cf. Feuerbach10
Los sentidos muestran la realidad; el pensa-miento
y la palabra — lo universal.
Palabras finales de la sección sobre los sofista:
“Los sofistas, por lo tanto, hicieron también de la dialéctica, de la filosofía
universal, su objeto, y fueron profundos pensadores” ... (42)
LA FILOSOFÍA DE SÓCRATES
Sócrates es un “personaje mundialmente famoso”
(42), el “más interesante” (ib. ) en la filosofía de la antigüedad —
“subjetividad del pensamiento”
[“libertad
de la conciencia de sí” (44)].
256
“En ello reside la ambigüedad de la dialéctica y de
la sofística; lo objetivo des-aparece” (43); ¿lo subjetivo es contingente o hay
en él (“an ihm selbst”)11 lo objetivo y lo universal? (43)12.
“El verdadero pensamiento piensa en forma tal que
su contenido es tan verdade-ramente objetivo como subjetivo” (44) — y en
Sócrates y Platón, vemos, dice He-gel, no sólo subjetividad (“la referencia de
cualquier juicio a la conciencia es sos-tenida por él —Sócrates— en común con
los sofista”), sino también objetividad.
“ La objetividad tiene aquí [en Sócrates] el
sentido de lo universal, NB
existente en y para sí, y no de objetividad
externa” (45) — id. 46: “no
objetividad externa, sino lo espiritual universal”.
Y dos líneas más abajo:
* L.
Feuerbach, Tesis fundamentales de la filosofía del futuro. (Ed,)
Lenin se
refiere a la siguiente tesis de Feuerbach: “Al comienzo de la fenomenología
tropezamos directa-mente con la contradicción entre la palabra, que representa
lo general, y la cosa que siempre es particular” (Tesis fundamentales de la
filosofía del futuro). .
* “ En sí
mismo. ” (Ed. )
** Después
de este párrafo en el manuscrito, figura un extracto sobre la filosofía de
Gorgias que comienza con las palabras: “Para agregar sobre Gorgias” ... (véase
el presente tomo, pág. 254). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
“El ideal de Kant es el fenómeno, no lo objetivo en
sí” ... (46). Sócrates llamó a este método Hebammenkunst13 — (pág. 64)
(deri-vado de su madre, dijo) ((la madre de Sócrates = partera))—, para ayudar
a nacer a los pensamientos.
Kant
¡ingenioso!
Ejemplo de Hegel: todos saben, dice, qué es el
Werden, pero nos sor-prendemos si lo analizamos (reflektirend) y encontramos
que es “la identidad del ser y el no ser” — “una distinción tan grande” (67).
Menón (Plato’s “Meno”)15 comparó a Sócrates con una
anguila eléc-trica (Zitteraal), que vuelve “narkotisch”16 a quien la toca (69);
y yo también estoy “narkotisch” y NO PUEDO RESPONDER17 .
Wer-
dem=Ni-
chtsein und
Sein14
257
... “Lo que yo sostengo como la verdad y lo justo,
es el espíritu de mi très bien
espíritu. Pero lo que el espíritu así deriva de sí
mismo, lo que de tal dit!!
modo es válido, debe provenir de él como lo
universal, como del es-
píritu que actúa de manera universal, y no de sus
pasiones, intereses, gustos, ca-prichos, objetivos, inclinaciones, etc. Por
cierto que también todo esto proviene de algo interior, que es ‘implantado en
nosotros por la naturaleza’, pero sólo es nuestro en forma natural” ... (74-
75).
El idealismo inteligente está más cerca del
materialismo inteli-gente que el materialismo estúpido.
Idealismo dialéctico en lugar de inteligente;
metafísico, no desa-rrollado, muerto, tosco, rígido en lugar de estúpido.
Protágoras: “el hombre es la medida de todas las
cosas”. Sócrates: “el ¡Matiz!
hombre, como pensante, es la medida de todas las
cosas” (75).
En sus Memorabilien, Jenofonte18 describió a
Sócrates mejor, con más exactitud y fidelidad que Platón (págs. 80-81).
LOS SOCRÁTICOS
En relación con los sofismas sobre el “montón” y el
“calvo”, Hegel repite la transi-ción de cantidad a calidad, y a la inversa:
dialéctica (págs. 139-140).
258
¿Por qué no puede nombrarse lo individual? Uno de
los objetos de determinado
*** El arte
de la partería. (Ed.
**** Devenir
= no ser y ser. (Ed. )
* Menón;
diálogo de Platón dirigido contra los sofistas. Se lo considera una de las
primeras obras de Platón en la que se analiza el concepto de la virtud y se
esboza la mística “teoría de la reminiscencia”. (Ed. )
** “
Narcotizado. ” (Ed. )
*** Después
de este párrafo en el manuscrito figura un extracto sobre la filosofía de
Gorgias que comienza con las palabras: “Nuevo agregado sobre Gorgias” ...
(véase el presente tomo, pág. 255). (Ed.
Se trata de
la obra de Jenofontes Apología de Sócrates, escrita en forma de memoria sobre
la conducta de Sócrates antes, durante y después del proceso judicial en el que
se le acusó de “no reconocer a los dioses que reconocía el Estado, de
introducir nuevas divinidades y de corromper a la juventud”. Jenofontes se
proponía en su obra justificar a Sócrates. El discurso de Sócrates en el juicio
está reseñado también en la obra d e Platón Apología de Sócrates.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
tipo (mesas) se distingue del resto por algo.
143-144: En detalle sobre el hecho de que “en
esencia el lenguaje NB
sólo expresa lo universal; pero en realidad se
piensa en lo parti- EnUNIVERSALellenguaje
cular, en lo individual. Por lo tanto no se puede
expresar con pa- sólo existe lo
labras lo que se piensa”. " (“¿Eso?” La
palabra más universal de
todas. )
¿Quién es eso? Yo. Toda persona es un yo. Das
Sinnliche?19 Es un UNIVERSAL, etc. , etc.
“Esto”?? Todos son “esto”.
Para elaborar: NB
Plejánov escribió probablemente unas 1. 000 páginas
sobre filosofía
(dialéctica) (Beltov + contra Bogdánov + contra los
kantianos + pro-
blemas fundamentales, etc. , etc. ) 20. Entre
ellas, sobre la Lógica grande, en rela-ción con ella, con su pensamiento (es
decir, con la dialéctica propiamente dicha como ciencia filosófica), nil!!
“El que a lo universal se le conceda en filoso fía
un lugar de tanta importancia que sólo lo universal pueda ser expresado, y no
el “eso” en que se piensa, indica un estado de conciencia y de pensamiento a
que no ha llegado aún la cultura filosó-fica de nuestro tiempo” (143).
Hegel incluye aquí “el escepticismo de nuestro
tiempo” (143) — [¿el de Kant?] y el de los que afirman que la “certeza sensible
es la verdad” (143).
Porque das Sinnliche “es un universal” (143).
Con lo cual Hegel ataca todo materialismo, excepto el
materialismo NB
dialéctico NB
259
¿Llamar por el nombre? — pero el nombre es un
símbolo contingente y no ex-presa SACHE SELBST 21 (¿cómo puede expresarse lo
individual?) (144).
Hegel “creía” seriamente, pensaba, que el
materialismo como filo- Hegel y el ma-
universal, terialismo dia-
sofía era imposible, por que la filosofía es la
ciencia del pensa- léctico
miento, de lo pero
lo universal es un pensamiento. Aquí
repitió el error del mismo idealismo subjetivo que
siempre llamó “mal” idealismo. El idealismo objetivo (y más aun absoluto) llegó
muy cerca del materialismo por un zigzagueo (y una cabriola), e incluso se
trasformó parcialmente en él.
* Lo
sensible. (Ed,)
Lenin
recuerda aquí las siguientes obras filosóficas de Plejánov: Contri bución al
problema del desarrollo de la concepción monista de la historia (1895);
Materialismus militants. Respuesta al señor Bogdánov (1908- 1910); los
artículos contra los kantianos: “Bemstein y el materialismo” (1898), “Konrad
Schmidt contra Carlos Marx y Federico Engels” (1898), “Cant contra Kant o
testamento espiritual del señor Bemstein” (1901) y otros, inclui-dos más tarde
en la recopilación Crítica a nuestros críticos, San Petersburgo, 1906; y
Problemas fundamentales del marxismo (1908).
* La esencia
misma de la cosa. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
Los cirenaicos22 sostenían que la sensación era la
verdad, “la ver-dad no es lo que está en la sensación, el contenido, sino la
sensa-ción misma” (151).
la sensación en la teoría del co-nocimiento de los
cirenaicos...
“Por consiguiente, el principio fundamental de la
escuela cire-
naica es la sensación, que debería constituir el
criterio real de la verdad y del bien”... (153).
“ La sensación es la unidad indeterminada” (154),
pero si se le agrega el pensa-miento, entonces aparece lo universal y
desaparece la “simple
subjetividad” .
(Los fenomenólogos à la Mach y Cía, se convierten
inevitable-mente en idealistas en el problema de lo universal, de la “ley”, de
la “necesidad”, etc. )
NB**
los cirenaicos y
Mach y Cía.
Cf.
Uberweg-Heinze, § 38, pág. 122 (10. edición), y también sobre ellos en el
Teeteto de Platón23. Su (el de los cirenaicos) escepticismo y subjetivismo.
Otro cirenaico, Hegesias, “reconoció” “esta in
congruencia entre la sensación y la universalidad”... (155).
260
Confunden la sensación como un principio de la
teoría del conocimiento y como un principio de la ética. Esto NB. Pero Hegel
separó la teoría del conocimiento.
LA FILOSOFÍA DE PLATÓN
En relación con el plan de Platón, según el cual
los filósofos deberían gobernar el
Estado24:
Cirenaicos:
adherentes de una escuela filosófica de la antigua Grecia, fundada en el siglo
V a. n. e. en Cirena (África del Norte) por Arístipo. Los cirenaicos, al mismo
tiempo que reconocían la existencia objetiva de las cosas, las consideraban
incognoscibles y afirmaban que sólo se puede hablar con certeza de las
sensaciones subjetivas. Completaron la teoría sensualista del conocimiento con
la ética sensualista: la doctrina sobre la sa-tisfacción sensual como base de
la moral. La escuela cirenaica dio varios representantes del ateísmo antiguo.
Se trata del
parágrafo “La escuela de Arístipo y cirenaica, o hedonista”, primera parte del
libro de F. Ue-berwerg Grundiss der Geschichte der Philosophie (“ Esbozo de
historia de la filosofía” ), 1909, redactado por M. Heinze.
“Teeteto”: uno de los principales diálogos de
Platón, en el que expone su teoría mística del conocimiento y cri-tica las
concepciones de Heráclito, Demócrito y otros materialistas de la antigua
Grecia, a la vez que tergiversa las concepciones de éstos acerca del proceso
del conocimiento, atribuyéndoles la identificación de los conoci-mientos y las
sensaciones, un relativismo absoluto, etc. Uno de los que dialogan es el
matemático Teodor, re-presentante de la escuela cirenaica, con quien Platón
estudió matemáticas durante el viaje que hizo después de la muerte de Sócrates.
Al
pronunciarse contra la democracia de la antigüedad, y en particular contra la
ateniense, Platón defendía y trataba de fundamentar teórica mente la forma
aristocrática del Estado esclavista. Según Platón, en el “Estado ideal” la
sociedad debía dividirse en tres estamentos: filósofos o gobernantes, a quienes
correspondería la ple-nitud del poder estatal; guardianes (guerreros);
labradores y artesanos. En el tomo I de El capital, Marx escribió sobre el “
Estado ideal” de Platón: “ La República de Platón, en lo que se refiere a la
división del trabajo, como principio normativo del Estado, no es más que la
idealización ateniense del régimen de castas egipcio” .
"dialéctica
vacía"
NB
“dialéctica
vacía” en Hegel
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
... "El campo de la historia es diferente del
de la filosofía"...
... “Debemos reconocer que la acción representa al
mismo tiempo los esfuerzos del sujeto como tal en busca de fines
particulares...
Todos esos fines particulares en realidad sólo son
medios que realizan la idea, porque ÉSTA es el poder absoluto” (193).
En cuanto a la doctrina de Platón sobre las ideas:
... “como la percepción sensible no nos muestra
nada en forma pura, o como es en sí mismo” (Phaedo25) —pág. 213—, el cuerpo es
por consiguiente un obstáculo para el alma.
Los fines parti-culares en la historia crean la
“idea” (la ley de la historia)
"pureza" (= ¿ausencia de vida?) de las
concepciones universales
La significación de lo universal es contradictoria:
es inerte, impuro, incompleto, etc. , etc. , pero es únicamente una ETAPA hacia
el conocimiento de lo CONCRETO, porque jamás podemos conocer lo concreto
completamente. La suma infinita de los conceptos generales, leyes, etc. , da lo
concreto en su totalidad.
261
El movimiento del conocimiento hacia el objeto sólo
puede proceder dialécticamente: retirarse en orden para golpear con más
seguridad
— reculer pour mieux sauter (savoir?)26. Líneas
convergentes y di-vergentes: círculos que se tocan uno al otro. Knotenpunkt 27
— la práctica de la humanidad y de la historia humana.
El criterio (práctica = ) de la coincidencia de uno
de los infinitos as-pectos de lo real.
NB
La dialéc-
tica del co-
noci-
miento
NB
Estos Knotenpunkte representan una unidad de
contradicciones, cuando el ser y el no ser, como momentos que desaparecen,
coinciden por un momento en los momentos dados del movimiento (= de la técnica,
de la historia, etc. ).
Al analizar la dialéctica de Platón, Hegel trata,
una vez más de mos-trar la diferencia entre dialéctica subjetiva, sofística, y
dialéctica ob-jetiva:
“Que todo es uno, decimos de cada cosa: ‘es uno y
al mismo tiempo mostramos también que es múltiple, sus muchas partes y
propieda-des’ — pero de tal modo se dice: ‘es uno en muy otro sentido que
cuando es múltiple’ — no ligamos estos pensamientos. Así la concep-
ción y las palabras simple mente van y vienen del
uno al otro. Si este pasar de acá para allá se realiza con conciencia, es
dialéctica vacía, que no une los contrarios y no llega a la unidad” (232).
“Phaedo”
(Fedón): diálogo de Platón en el que se describen las últimas horas de Sócrates
y su muerte, y se expone la doctrina de Platón sobre las ideas (“teoría de la
reminiscencia”) y la inmortalidad del alma. Se supone que este diálogo fue
escrito en los años 80-70 del siglo IV a. n. e. , cuando Platón ya conocía la
filosofía pitagórica, cuya influencia se hizo sentir en “Fedón”.
* Retroceder
para saltar mejor (¿saber?) (Ed. )
** Punto
nodal. (Ed. )
objeti-vismo
NB
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
PLATÓN en el “Sofista”28:
“El punto difícil, y a lo que deberíamos aspirar,
es mostrar que lo que es NB
otro es el mismo, y que lo que es lo mismo es otro,
y por cierto que en la
misma mirada y desde el mismo punto de vista”
(233).
“Pero debemos ser concientes de que el concepto no
es tampoco sim-plemente lo inmediato en la verdad, aunque es lo simple — sino
que es de simplicidad espiritual, esencialmente el pensamiento que ha vuelto a
sí mismo (inmediatamente es sólo esto rojo, etc. ); ni que es
sólo lo que se refjeja en sí, la cosa de la
conciencia, sino que es también en sí, es decir, es la esencia objetiva” ...
(245).
262
El concepto no es algo inmediato (aunque el
concepto es una cosa “simple”, pero esta simplicidad es “espiritual”, la
simplicidad de la idea) —lo que es inmediato es sólo la sensación de “rojo”
(“esto es rojo” ), etc. El concepto no es “simplemente la cosa de la
conciencia”, sino que es la ESENCIA DEL OBJETO (gegenstándliches We-sen), es
algo An sich, “en sí”.
... “Platón no expresó tan definidamente esta
convicción de la naturaleza del con-cepto” ... (245).
Hegel se explaya extensamente sobre la “filosofía
de la naturaleza”, el idealismo
gely el
misti-
de Platón, el archiabsurdo misticismo de las ideas,
como por ejem- cismo en
plo que “los triángulos constituyen la esencia de
las cosas sensibles” He-
(y en Pla-
(265), y tonterías místicas semejantes. ¡Eso es
altamente caracterís- tón)
tico!. El místico-idealista-espiritualista Hegel
(como toda la filosofía
oficial de nuestro tiempo, clerical- idealista)
ensalza el misticismo, el idealismo en la historia de la filosofía, habla mucho
al res pecto, a la vez que ignora y me-nosprecia el materialismo. Cf. Hegel
sobre Demócrito — nil!! Sobre Platón, una enorme masa de cháchara mística.
Hablando de la república de Platón y de la opinión
corriente de que es una qui-mera, Hegel repite su dicho favorito:
263
... “Lo que es real es racional. Pero es pre ciso
saber, distinguir exac-tamente qué es real; en la vida común todo es real, pero
hay una di-ferencia entre el mundo fenoménico y la realidad” ... (274).
lo que es real es ra-cional29
LA FILOSOFÍA DE ARISTÓTELES
Es incorrecta, dice Hegel, la opinión general mente
sustentada de que la filosofía de Aristóteles es “realismo” (299), id. pág. 311
“empirismo” en contraste con el
“Sofista”:
diálogo de Platón en el que critica las concepciones de los sofistas y los
eleáticos, desarrolla la con-cepción idealista objetiva de la dialéctica y su
doctrina mística de las ideas.
La tesis de
Hegel “lo que es racional es real; y lo que es real es racional”, desarrollada
en el prólogo a la Filosofía del Derecho, es analizada por Engels en Ludwig
Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
idealismo de Platón. ((Aquí Hegel vuelve a
introducir claramente muchas cosas bajo el idealismo. ))
Al presentar la polémica de Aristóteles contra la
doctrina de las ideas NB
de Platón, Hegel o m it e sus rasgos idealistas.
(Cf. 322-323 y otras. ) 30
NB
Se le ha escapado: “La erección de Alejandro
[Alejandro de Ma-cedonia, alumno de Aristóteles]... en un dios no es motivo de
sor-presa ... Dios y el hombre no están en absoluto tan separados” ...
(305)
((simplemente invertirlo)) ¡precisamente!
Hegel percibe el idealismo de Aristóteles en su
idea de Dios (326). ((Por supuesto, es idealismo, pero más objetivo y más
alejado, más general que el idealismo de Platón, de ahí que en la filosofía de
la naturaleza con más frecuencia = materialismo. ))
264
Hegel ha hecho
un completo
embrollo de la
crítica de las
“ideas” de Pla-
tón en Aristó-
teles
La crítica de Aristóteles a las “ideas de Cuando un idealista
Platón es una crítica del idealismo critica los cimientos
como idealismo en general: porque de del idealismo de otro
donde se derivan los NB conceptos, las idealista, el materia-
abstracciones, de ahí salen también la NB lismo siempre sale ga-
“ley” y la “necesidad” , etc. El idealista nando con ello, Cf.
Hegel eludió cobardemente el hecho Aristóteles versus Pla-
de que Aristóteles había minado los ci- tón,
etc. , Hegel versus
mientos del
idealismo (en su crítica de Kant,
etc.
las ideas de Platón).
“Por lo tanto Leucipo y Platón dicen que el
movimiento ha existido siempre, pero no dan razones para la afirmación”
(Aristóteles, Metaphysik, XII, 6 y 7), pág. 328.
De este modo Aristóteles presenta lamentablemente a
Dios contra el materia lista Leucipo y el idealista Platón. Aquí hay
eclecticismo en Aristóteles. ¡Pero Hegel oculta la debilidad en aras del
MISTICISMO!
Hegel, el partidario de la dialéctica, no pudo
entender la transición dialéctica de la materia AL movimiento, DE la materia A
LA conciencia — especial mente la se-gunda. Marx corrigió el error (¿o
debili-dad?) del místico.
NB
Es dialéctica, no sólo la transición de la materia
a la conciencia, si no también la de la sensa-ción al pensamiento, etc.
¿Qué distingue la transición dialéctica de la
transición no dialéctica? El salto. La contradicción. La interrupción de lo
gradual. La unidad (identidad) del ser y el no ser.
El siguiente pasaje muestra con especial claridad
cómo oculta Hegel la debilidad del idealismo de Aristóteles:
265
* Lenin
analiza también la doctrina de Platón sobre las ideas en su Resumen del libro
de Aristóteles “Metafí-sica” (véase el presente tomo, págs. 335-344). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
“Aristóteles convierte los objetos en pensamientos,
de ahí que, al ser pensamien-tos, existan en verdad; esa es su ούσία 31.
“Pero el sentido de esto no es que los objetos
naturales tengan ellos mismos el poder de pensar, sino que como son
subjetivamente pensados por mí, mi pensa-miento es también así el concepto de
la cosa, que por lo tanto constituye su sus-tancia.
Pero en la naturaleza el concepto no existe como
pensamiento en
esa libertad, sino que tiene carne y sangre; empero
tiene un alma, y ¡¡ingenuo!! ésta es su concepto. Aristóteles reconoce lo que
son las cosas en sí y
para sí; y esa es su oficia. El concepto no existe
para sí, sino que es atrofiado por la exterioridad. La definición corriente de
la verdad es: ‘la verdad es la armonía de la concepción con el objeto’. Pero la
concepción misma es sólo una concepción. No estoy todavía en absoluto en
armonía con mi concepción (con su contenido); porque cuando me represento una
casa, una viga, etcétera, no soy en modo alguno ese contenido — ‘yo’ es algo
distinto de la concepción de la casa. Sólo en el pen-samiento hay una verdadera
armonía entre lo objetivo y lo subjetivo; eso consti-tuye yo [la cursiva es de
Hegel]. Aristóteles se encuentra por con siguiente en el punto de vista más
avanzado; nada más profundo puede desearse conocer” (322-323).
“En la naturaleza” los conceptos no existen “en esa
libertad” (¡¡en la libertad del pensamiento y la fantasía del hombre!!) “En la
naturaleza” ellos (los conceptos) tienen “carne y sangre”. — ¡Eso es excelente!
Pero es materialismo. Los conceptos humanos son el alma de la naturaleza — esta
es sólo una manera mística de decir que en los conceptos humanos la naturaleza
se refleja en forma distintiva (esto NB: ¡¡en forma distintiva y DIALÉCTICA
!!).
266
¡¡Págs. 318- 337 sólo sobre la metafísica de
Aristóteles!! ¡¡Todo lo esencial que tiene que decir contra el idealismo de
Platón es omitido!! ¡¡¡En particular se omite el problema de la existencia
fuera del hombre y de la humanidad!!! = ¡el problema del materialismo!
Aristóteles es un empirista, pero pensante (340).
“Lo empírico, concebido en su síntesis, es el concepto especulativo” ... (341)
(la cursiva es de Hegel).
Cf. Feuerbach:
leer el evangelio de los sentidos en su
intercone-xión = pensar32
La coincidencia de los conceptos con la “síntesis”,
con la suma, el re- NB
sumen del empirismo, las sensaciones, los sentidos,
es indudable para
los filósofos de todas las tendencias. ¿De
dónde viene esta coincidencia? ¿De Dios
(yo, la idea, el pensamiento, etc. , etc. ) o de la
naturaleza? Engels tenía razón en su formulación del problema 33.
... “La forma subjetiva constituye la esencia de la
filosofía kantiana” ... Kant
* Sustancia.
(Ed. )
* Véase L.
Feuerbach, Contra el dualismo de cuerpo y alma, de carne y espíritu. (Ed. )
* Lenin se
refiere a la formulación del problema del origen del pensamiento y de la
conciencia, hecha por Engels en Anti-Dühring. (Ed. )
¡el
idealista queda atra-pado!
NB
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
(341).
Sobre la teleología de Aristóteles:
... “La naturaleza tiene sus medios en sí misma, y
estos medios son también fin. Este fin en la naturaleza es su λσγος 34, lo
verdadera-mente racional” (349).
“fin” y causa, ley, conexión, razón
... “Entender no es sólo pensar con la conciencia.
En el entendimiento también está contenido el concepto total, verdadero,
profundo, de la naturaleza, de la vida”
... (348).
267
La razón (el entendimiento), el pensamiento, la
conciencia, sin naturaleza, sin co-rrespondencia con la naturaleza es falsedad
= ¡materialismo!
Es repulsivo leer cómo ensalza Hegel a Aristóteles
por su “wahrhaft spekulative Begriffe”35 (373, del “alma” y de muchas otras
cosas), urdiendo claramente un cuento de tonterías idealistas (= místicas).
¡¡¡Se omiten todos los puntos en relación con los
cuales Aristóteles vacila entre el idealismo y el materialismo!!!
En cuanto a las opiniones de Aristóteles sobre el
“alma”, Hegel escribe:
“Todo lo universal es en rigor real como
individual, como particu-lar, como existente para otro” (375) — en otras
palabras, el alma.
se le ha esca-pado en cuanto al “rea-lismo”
Aristóteles. De anima, II, 5:
“La diferencia [entre Empfinden y Erkennen36] es:
lo que causa la sensación es exterior. La causa de ello es que la actividad
percep-tiva está dirigida sobre lo particular, en tanto que el conocimiento
tiene como su objeto lo universal; pero lo universal está, en cierta medida, en
el alma misma como sustancia. Por lo tanto, todos pue-den pensar, si lo desean
... Pero la percepción sensorial no depende de él, ya que la condición
necesaria es que el objeto percibido esté presente” (377).
sensación y
cognición
Aristóteles
llega muy cerca del ma-terialismo
La clave aquí — “aussen its”37 — FUERA del hombre,
independiente de él. Eso es materialismo. Y este cimiento, base, médula del
materialismo, Hegel co-mienza a wegschwatzen38.
268
“Esta es una visión totalmente correcta de la
percepción sensorial”, escribe Hegel, y luego explica que sin duda hay
“pasividad” en la percepción sensorial: “es asunto indiferente si subjetiva u
objetiva-mente; en ambos casos está contenido el momento de pasividad ... Con
este momento de pasividad Aristóteles no se aleja del idea-
lismo; la percepción sensorial es siempre pasiva en
un as pecto. Pero es un mal
* Logos.
(Ed. )
* Verdaderos
conceptos especulativos. (Ed. )
* Percepción
sensible (sensación) y cognición. (Ed. )
* Es
exterior. (Ed. )
* Eliminarlo
con palabrerío. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
idealismo el que piensa que la pasividad y la
espontaneidad del' espíritu de pen-den de si la determinación dada es desde
adentro o desde afuera, como si en la percepción sensorial hubiese libertad;
dicha percepción es una esfera de limita-ción” ! ! ... (377-378).
((El idealista cierra la brecha que conduce al
materialismo. No, no es NB
gleichgültig * si desde
adentro o desde afuera. ¡Precisamente
esa es la
cuestión! “Desde
afuera” — eso es materialismo. “Desde adentro”
=
idealismo. Y
con la palabra “pasividad”, a la vez que guardaba silencio sobre el término
( DESDE
AFUERA) en Aristóteles, Hegel describió en forma
diferente el mismo desde afuera. ¡¡Pasividad significa precisamente desde
afuera!! Hegel remplaza el idea-lismo de la percepción sensorial por el
idealismo del pensamiento, pero IGUAL-MENTE POR IDEALISMO. ))
... “El idealismo subjetivo declara que no hay
cosas exteriores, que son una determinación de nuestro Yo. Esto debe ser
admitido con res-pecto a la percepción sensorial. Yo soy pasivo en la
percepción sen-sorial, la percepción sensorial es subjetiva; es existencia, un
estado, una determinación en mí, no libertad. Que la percepción sensorial sea
exterior o esté en mí, es un asunto indiferente, existe” ... (378).
NB
una eva-
sión del
MATERIA-
LISMO
Luego sigue la famosa analogía del alma y la cera,
que hace que Hegel se retuerza y revuelva como el demonio ante el agua bendita,
y que exclame que eso “tan a menudo ha ocasionado falsas interpretaciones” (378
-379).
269
Aristóteles dice (De anima, II, 12):
“La percepción sensorial es la recepción de formas
sensibles sin materia” ... “así como la cera NB recibe sólo la huella del
anillo de sello de oro, no del oro mismo, sino simplemente de su forma”.
NB
Alma = CERA
Hegel escribe: ... “en la percepción sensorial sólo
nos llega la forma, “de otro
sin materia. Es de otro modo en la vida práctica —
al comer y al be- modo” en la
práctica
ber. En la esfera práctica en general nos
comportamos como indivi-
duos singulares, y como individuos singulares en un
ser determinado, incluso un ser material determinado; nos comportamos hacia la
materia de manera mate-rial. Sólo en la medida en que somos de naturaleza
material, podemos compor-tarnos de esa manera; la cuestión es que nuestra
existencia material entra en juego” (379).
((Un enfoque próximo al materialismo — y un
equívoco. ))
Hegel se enfurece y reprocha en relación con la
“cera”, diciendo: “todos pueden entenderlo” (380), “no vamos más allá del
aspecto grosero de la analogía”, (379), etc.
“En modo alguno debería el alma ser cera pasiva o
recibir determi- ¡ja, ja!
naciones desde afuera” ... (380).
... “Ella [die Seele39] cambia la forma del cuerpo
exterior en la suya propia”... (381).
ARISTÓTELES. “DE ANIMA”, III, 2:
* El alma.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
... “El
efecto de ser percibido y de la percepción sensorial es exacta-mente uno y el
mismo; pero su existencia no es la misma” ... (381). Y Hegel comenta:
... “Hay un cuerpo que resuena y un sujeto que oye:
la existencia de ambos es doble” ... (382).
270
Aristóte-
les
Hegel oculta las debilida-des del idea-lismo
¡¡¡Pero deja a un lado el problema del ser fuera
del hombre!!! ¡Una escabullida sofística del materialismo!
Al hablar del pensamiento, y de la razón (νους),
Aristóteles (De anima, III, 4) dice:
... “No hay percepción sensorial independiente del
cuerpo, pero la vou; es separable de éste”... (385); “von; es como un libro en
cuyas páginas en realidad no hay nada escrito” (386); — y Hegel vuelve a
encolerizarse; “otro ejemplo muy desacreditado” (386), se atribuye a
Aristóteles precisa mente lo contrario de lo que piensa, etc. , etc. (¡¡y se
omite el problema del ser independiente del espíritu y del hom-bre!!) — todo
ello con vistas a demostrar que “por lo tanto Aristóteles no es un realista”
(389).
tabula rasa
¡ja,ja!
¡ja, ja!
¡¡tiene
miedo!!
ARISTÓTELES:
“De este modo el que no percibe nada con sus
sentidos no aprende ni entiende nada; cuando discierne algo (ϑεωρή)40 debe
discernirlo necesaria mente como una percepción, porque tales percepciones son
como las sensaciones, sólo que sin materia” ... (389).
Aristóteles
el MATE-
RIALISMO
... “Si el entendimiento piensa objetos reales
cuando es abstraído de deforma-
toda materia, ello requiere una investigación
especial” ... (389) y Hegel ción de
arranca “ ”
a41Aristóteles
la afirmación de que ostensible mente νους y Aristóte-
les
el νοητον son
uno y lo mismo (390), etc. ¡¡Un modelo de tergiversa- en un
ción idealista de un idealista!! ¡¡Deformar a
Aristóteles para convertirlo
idealista de los siglos XVII-XIX!!
271
LA FILOSOFÍA DE LOS ESTOICOS
Con respecto al “criterio de verdad” de los
estoicos42 — “la concepción que es
* Percibe.
(Ed. )
** La razón
y lo que es aprehendido por la razón. (Ed. )
Estoicos
(del griego stoá: pórtico): representantes de una corriente filosófica fundada
en Atenas por Zenón de Cizio a principios del siglo III a. n. e. y que
subsistió hasta el siglo vi. La historia del estoicismo se divide en tres
períodos: antiguo, medio y moderno. Las ideas del estoicismo sobre la
naturaleza se formaron bajo la in-fluencia de la doctrina de Heráclito, y
también de la de Aristóteles y, en parte, de Platón. Los estoicos distinguían
en el mundo dos principios: un principio pasivo —la materia sin cualidad—, y
uno activo: la razón, el logos, Dios, el "fuego creador" que penetra
toda la materia. En la teoría del conocimiento los estoicos partían de
pre-misas sensualistas, pues estimaban que las representaciones sensibles son
la fuente de todo conocimiento; veían el criterio del verdadero conocimiento en
la representación “ cataléptica” , que es una impresión fiel y completa del
objeto. Los estoicos concebían la condicionalidad causal de los acontecimientos
en el espíritu del fatalismo y la teleología; ello se reflejó considerablemente
en su doctrina ética, en la cual pasa a primer plano
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
aprehendida” (444-446) — Hegel dice que la
conciencia sólo compara concepción con concepción (NO con el objeto — [446]:
“la verdad ... es la armonía de objeto y conciencia” = “la célebre definición
de la verdad”), y por consiguiente todo el pro-blema es el del “logos objetivo,
la racionalidad del mundo” (446).
“El pensamiento no entrega otra cosa que la forma
de universali-dad e identidad consigo mismo; por lo tanto todo puede armoni-zar
con mi pensamiento” (449).
“Pero las razones demuestran ser un fraude; porque
hay buenas razones para todo” ... (469). “Cuáles razones deberán ser estimadas
como buenas, depende de tal modo del fin e interés”... (ib. )
Hegel contra los estoicos y su criterio
hay “razo-
nes” para
todo
LA FILOSOFÍA DE EPICURO
Al hablar de Epicuro (342-271 a. de C. ), Hegel
INMEDIATAMENTE (antes de exponer sus puntos de vista) adopta una actitud hostil
hacia el materialismo y declara:
“Ya [!!] es evidente por sí mismo [!!] que si el
ser percibido por los Calumnia con-
sentidos es considerado como la verdad, la
necesidad del concepto tra el materia-
es anulada por completo; en ausencia del interés
especulativo todo lismo ¿Por
qué?
se derrumba y, por el contrario, predomina el punto
de vista vulgar
de las cosas; en rigor no va más allá del punto de
vista del estrecho sentido co-mún; o más bien, todo es rebajado al nivel del
estrecho sentido común”!! (473-474).
272
¡¡Calumnia contra el materialismo!! La “necesidad
del concepto” no es en modo alguno “anulada” por la teoría de la fuente de la
cognición y el concepto!! El desacuerdo con el “sentido común” es la sucia
treta de un idealista.
Epicuro dio el nombre de Kanonik 43 a la teoría del
conocimiento y al criterio de la verdad. Después de una breve exposición de la
misma, Hegel escribe:
“Es tan simple que nada puede ser más simple — es
abstracta, pero también muy trivial; más o menos al nivel de la conciencia
corriente que comienza a reflexio-nar. Está compuesta de concepciones
psicológicas corrientes; son muy correctas. Con las percepciones sensoriales
creamos concepciones como lo universal; gra-cias a lo cual éste se torna
duradero. Las concepciones mismas (bei der δοξα, Meinung 44) son puestas a
prueba por medio de las sensaciones, en cuanto a si son duraderas, si se
repiten. Eso es muy correcto en general, pero muy superficial; es el primer
comienzo, la mecánica de la concepción con respecto a las primeras percepciones
sensoriales” ... (483).
El “primer comienzo” es olvidado y deformado por el
idealismo.
Sólo el materialismo dialéctico vinculó el
“comienzo” con la
el concepto del deber y se estima como bien supremo
la propia virtud: una vida en consonancia con la natura-leza y con la “razón
universal”. La ética de los estoicos era conservadora y exigía adaptarse a la
realidad; desem-peñó un significativo papel en el surgimiento del cristianismo.
* En el
manuscrito la palabra “Kanonik” está unida por una flecha a la palabra “Es” del
comienzo del párrafo siguiente. (Ed. )
**En la
opinión. (Ed. )
Teoría del
co-nocimiento de Epicuro...
NB
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
continuación y el fin.
NB: pág. 481 — sobre la significación de las
palabras según Epicuro:
“Todo tiene su evidencia, su energía, su claridad,
con el nombre que se le confirió en primer lugar” (Epicuro: Diógenes Laertius,
X, § 33). Y Hegel: “El nombre es algo universal, pertenece al pensamiento,
torna simple lo múltiple” (481).
273
“Sobre la manera objetiva en general en que
penetran en nosotros Epicuro: los
las imágenes de las cosas exteriores, y sobre
nuestra relación con objetos fuera
de nosotros
las cosas exteriores, por medio de la cual surgen
las representa-
ciones — Epicuro ha desarrollado la siguiente
explicación metafísica:
“De las superficies de las cosas sale una corriente
constante, que no puede ser descubierta por nuestros sentidos; y esto porque,
de-bido al rellena- miento que se le opone, la cusa misma en su solidez
conserva durante mucho tiempo el mismo ordena miento y dispo-sición de los
átomos; y el movimiento a través del aire de estas su-
perficies que se des prenden es de la máxima
rapidez, porque no es necesario que lo que se desprenda tenga consistencia
alguna. ” “La sensación no contradice se-mejan te idea, cuando consideramos
[zusehe] cómo las imágenes producen sus efectos; nos provocan una
correspondencia, un vínculo simpático con las cosas exteriores. Por lo tanto de
ellas sale algo que dentro de nosotros es como algo exterior. ” “Y como la
emanación penetra en nosotros, conocemos el carácter de-finido de una
sensación; lo definido reside en el objeto y así afluye a nosotros (págs.
484-485, Diógenes Laertius, X, § 48 -49).
Lo genial de la conjetura de Epicuro (300 a. de c.
, es decir, más de 2. 000 años antes de Hegel), por ejemplo, sobre la luz y su
velocidad.
Hegel ocultó 45 (NB) por completo lo PRINCIPAL
(NB): la existencia de las cosas FUERA de la conciencia del hombre e
INDEPENDIENTEMENTE de ella.
274
— todo eso Hegel lo omite y dice solamente: ...
Esta es una forma Un modelo de
muy trivial de representar la percepción sensorial.
Epicuro eligió deformación
y calumnia
to mar el criterio de verdad más fácil —un criterio
que todavía se contra el ma-
usa—, ya que no es aprehendido por la visión, a
saber: que no con- terialismo
tradiga lo que vemos u oímos. Porque en verdad
objetos del pensa- por un idea-
lista
miento tales como los átomos, el desprendimiento de
superficies y
demás, están más allá de nuestros poderes de visión
y audición; [por cierto que nos las arreglamos para ver y oír algo distinto46],
pero hay mucho lugar para que lo que se ve y lo que se concibe o imagina
existan uno al lado del otro. Si se permite que se separen, no se contradicen;
por que sólo cuando los vinculamos se hace evidente la contradicción” ...
(485-486).
¡¡De tal modo Hegel ha eludido a Epicuro y ha
comenzado a hablar de OTRA COSA, que Epicuro no trata aquí y que es COMPATIBLE
con el materialismo!!
Pág. (486):
* Desde aquí
Lenin continúa sus anotaciones en otro cuaderno, en cuya tapa está escrito: “
Hegel” , y al co-mienzo d e la primera página: “ Historia de la filosofía de
Hegel, continuación (2º tomo) sobre Epicuro (tomo 14, Berlín, 1833, pág. 485).
(Ed. )
* Las
palabras entre corchetes han sido omitidas en el resumen, al parecer
accidentalmente. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
El error, según Epicuro, proviene de una int
rrupción en el movimiento (¿en el movimiento del objeto hacia nosotros, hacia
la percepción sensorial o hacia la concepción?).
“Es imposible —escribe Hegel— tener una más magra
(teoría del conocimiento)” (486).
Todo se vuelve dürftig 47 si es deformado y
saqueado.
El alma, según Epicuro, es un “cierto” ordena
miento de los áto- 48
hitos para
la cien- ¡¡¡¡Este AUCH
mos. “Esto es lo que también [!!!] dijo Locke ...
Estas son palabras es maravi-
vacías” ... (488) ((no, son conjeturas geniales e lloso!!!!
cia, Epicuro
(341-
pero no para el clericalismo)).
275 270
a. De C. ),
Locke
(1632-
1704)49 . Dife-
renz 2. 000
años
NB. NB. (489), id. (490):
Epicuro asigna a los átomos un “krummlinigte”
bewegung50; esto, según Hegel, es “sumamente arbitrario y tedioso” (488) en
Epicuro
— ((¿¿¿y el “Dios” de los idealistas???)).
¿y los elec-
trones?
“O bien Epicuro niega del todo el concepto y lo
universal como lo ¡tonterías!
¡mentiras!
esencial” ... (490) aunque sus átomos “mismos
tienen precisamente ¡calumnias!
esa naturaleza del pensamiento” ... “la
incoherencia de que son cul-
pables todos los empíricos” ... (491)
Esto elude la esencia del MATERIALISMO y de la
dialéctica mate-rialista.
“En Epicuro no hay... objetivo final en el mundo,
ni sabiduría de un creador; todo está compuesto de sucesos, determinados por la
casual [??] unión exterior [??] de configuraciones de átomos” ...
(491).
¡¡se apena por Dios!! ¡¡el pi-llastre idea-lista!!
Y Hegel simplemente INJURIA a Epicuro: “Pero sus
pensamientos so- !!
bre aspectos particulares de la naturaleza son
débiles en sí mismos” ... (492).
E inmediatamente después hay una polémica contra la
“Naturwis-senschaft” heute51, que, como Epicuro, supuestamente juzga “por
analogía”, y “explica” (492) — por ejemplo, la luz como “vibracio-nes del éter”
... “Esta es una analogía muy a la |manera de Epicuro” ... (493)
¡y la ”manera” de la ciencia natural! ¡¡y sus
éxitos!!
276
((La ciencia natural moderna versus Epicuro, —
contra (NB) Hegel. ))
* Magro.
(Ed. )
* También.
(Ed. )
*
Diferencia. (Ed. )
* Movimiento
“ curvilíneo” . (Ed.
* “ Ciencia
natural” de hoy. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
En Epicuro, “la médula de la materia, el principio,
no es nada más que el principio de nuestra ciencia natural habitual” ... (495)
“sigue siendo la manera que está en la base de nuestra ciencia natural” ...
(496)
Epicuro y la ciencia natural moderna
MA-
Sólo es
correcta la referencia a la ignorancia de la dialéctica en
TERIALISMO
general y de
la dialéctica de los conceptos. Pero la crítica del
“De es
débil.
este método
[de la filosofía de Epicuro] aspecto que posee va- NB
lor. Aristóteles y los filósofos más antiguos
partieron, es la filosofía
de la naturaleza, del pensamiento universal a
priori, y de él desarro- NB
llaron el concepto. Este es un aspecto. El otro
aspecto es la necesi- NB
dad de elaborar la experiencia para convertirla en
universalidad, de NB
determinar las leyes; es decir, que el resultado
que sigue de la idea
NB
abstracta debe coincidir con la concepción general
a que han con-
ducido la experiencia y la observación. EL a priori
es en Aristóteles,
por ejemplo, sumamente excelente, pero no
suficiente, porque carece de conexión y relación con la experiencia y la
observación. Este desarrollo de lo particular a lo general es el descubrimiento
de leyes, fuerzas naturales y demás. Puede decirse que Epicuro es el inventor
de la ciencia natural empírica, de la psicología empí-rica. En contraste con
los fines, con las concepciones estoicas del entendimiento, está la
experiencia, el presente sensorial. Allá tenemos el entendimiento abs-tracto,
limitado, sin verdad en sí mismo, y por lo tanto sin la presencia y la
reali-dad de la naturaleza; acá tenemos ese sentido de la naturaleza, que es
más verda-dero que esas otras hipótesis” (496-497).
279
( ESTO SE
ACERCA CASI POR COMPLETO AL MATERIALISMO DIA- NB
)
LÉCTICO. Hegel
sobre
La importancia de Epicuro — la lucha contra Hegel
sobre las
ABERGLAUBEN 52 DE LOS GRIEGOS Y LOS ROMANOS (498) — ¿¿y los sa- los pros de
materialismo
cerdotes modernos??
todas esas tonterías sobre si una liebre cruzó el
camino (498), etc. (¿y el buen Dios?)
“Y de ella [de la filosofía de Epicuro], más que de
ninguna otra cosa, pro- NB
vienen aquellas concepciones que niegan del todo lo
suprasensible”
(498).
Pero esto es bueno sólo para las “endlichen” 53 ...
“ Con la supers-tición se disipó también la conexión que depende de sí misma y
el mundo del ideal” (499).
¿¿por qué ellos
(los clásicos) valoraron el idealismo??
Esto NOTA BENE.
*
Supersticiones. (Ed. )
** Cosas “
finitas” . (Ed. )
La dialéctica
de escepti-
cismo es
“contingente”
NB
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
Pág. 499: Epicuro sobre el alma: los átomos más
finos. (NB), su movimiento más rápido (NB), su conexión (NB), etc. , etc. , con
el cuerpo (Diógenes Laertius, X,§66; 63-64)—¡muy ingenuo y bueno!— pero Hegel
se encoleriza, injuria: “charla sin sentido”, “palabras huecas”, “nada de
pensamientos” (500).
para Hegel el “alma” es tam-bién un prejui-cio
Los dioses, según Epicuro, son “das Allgemeine” 54
en general (506) — “están compuestos, en parte del número” como número, es
decir, una abstracción de lo sensible...
“En parte ellos [los dioses] son el tipo
perfeccionado de hom-bre, que, debido a la similitud de las imágenes, surge de
la conti-nua confluencia de imágenes similares en uno y el mismo sujeto” (507).
280
NB
Dioses = el tipo perfeccionado de hombre, cf.
FEUERBACH55
LA FILOSOFÍA DE LOS ESCÉPTICOS
Al hablar del escepticismo, Hegel señala su
aparente “invencibilidad” (Unbezwin-glichkeit) (538):
“Si alguien desea realmente ser un escéptico, no es
posible conven- Bien dit!! cerlo, ni llevarlo a una filosofía positiva, del
mismo modo que no es posible poner de pie al que está paralizado” (539).
“La filosofía positiva en relación con él [con el
denkenden Skeptizismus56] puede tener esta conciencia: contiene en sí lo
negativo del escepticismo; el escepticismo no se opone a ella, no está fuera de
ella, sino que es un momento de ella; pero contiene lo negativo en su verdad,
ya que lo negativo no está presente en el es-cepticismo” (539).
(La relación de la filosofía con el escepticismo:)
“La filosofía es dialéctica, esta dialéctica es
cambio; la idea, como idea abstracta, es lo inerte e inexistente, pero sólo es
cierta en la medida en que se capta a sí misma como viviente; o sea, que es
dialéctica en sí, a fin de superar ese reposo e
inercia.
Por lo tanto, la idea filosófica es dialéctica en
sí misma y no contin-gente; el escepticismo, por el contrario, ejerce su
dialéctica contin-gentemente — porque cuando lo material, el contenido, se
pre-senta ante él, muestra que es negativo en sí mismo”... (540).
El viejo (antiguo) escepticismo tiene que ser
distinguido del nuevo (sólo se nom-bra a Schulze de Gotinga) (540).
281
La ataraxia (¿imperturbabilidad?) como el ideal de
los escépticos:
* “Lo
universal. ” (Ed.
* Lenin
compara la idea de Epicuro con la tesis de Feuerbach: la esencia de dios no es
otra cosa que la esencia deificada del hombre, que el filósofo expone en varias
obras; Lenin señala una idea análoga, por ejemplo, en Resumen de “Lecciones
sobre la esencia de la religión” (véase el presente tomo, pág. 61). (Ed. )
**
Escepticismo pensante. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
“En una ocasión Pirrón indicó a sus compañeros de
viaje a bordo una anécdota
de un barco, que estaban aterrorizados durante una
tormenta, un no mala so-
bre los es-
cerdo que permanecía por entero indiferente y
continuaba co- cépticos
miendo con tranquilidad, y les dijo: en semejante
imperturbabili-
dad debe morar también el sabio” (Diógenes
Laertius, IX, 68) — págs. 551-552.
“Escepticismo no es duda. La duda es lo contrario
de la tranquili-dad que es el resultado del escepticismo” (552).
... “El escepticismo, por el contrario, es
indiferente, tanto hacia lo uno como hacia lo otro” ... (553).
NB
escepticismo no es duda
Schulze-Enesidemo hace pasar por escepticismo la
afirmación de que todo lo sen-sible es verda dero (557), pero los escépticos no
dijeron tal cosa: “uno debe sich danach richten57, adaptarse a lo sensible,
pero esa no es la verdad. El nuevo es-cepticismo no duda de la realidad de las
cosas. El viejo escepticismo duda de la realidad de las cosas.
Tropos (giros de lenguaje, argumentos, etc. ) de
los escépti- todo en Sexto Em-
pírico
(siglo II)
cos58:
a. La diversidad de la organización animal (558).
Diferencias en las sensaciones: el ictérico (dem Gelbsüchtigen) ve como
amarillo todo lo que a los demás se les aparece como blanco, etc.
b. La diversidad de las personas: “Idiosincrasias”
(559). ¿A quién creer? ¿A la ma-yoría? Tontería, porque no todos los hombres
pueden ser interrogados (560).
282
Diversidad de filosofías: referencia estúpida,
Hegel se indigna: ... “ta- NB
les hombres lo ven todo en una filosofía, salvo la
filoso fía misma, y a
ésta la pasan por alto” ... “Pero por diferentes
que puedan ser los sistemas filosó-ficos, no son tan diferentes como lo blanco
y lo dulce, lo verde y lo áspero, porque en la práctica convienen en que son
filosofías y en que eso es lo que se pasa por alto” (561).
... “Todos los tropos están dirigidos contra el
‘es’, pero la verdad, de cualquier modo, no es ese seco ‘es’, sino
esencialmente proceso” ... (562).
c. La diversidad en la constitución de los órganos
de los sentidos: los distintos órganos sensoriales perciben en forma diferente
(en un panel pintado algo apa-rece erhaben59 para la vista pero no para el
tacto).
d. La diversidad de circunstancias en el sujeto
(pasión, reposo, etc. ).
e. La diversidad de distancias, etc.
la tierra gira alrededor del sol etc. , o viceversa
f. Mezcla (olores bajo un sol fuerte y sin él, etc. ).
* Adaptarse
a él. (Ed.
Tropos:
argumentos con que los antiguos escépticos trataron de demostrar la relatividad
absoluta de las per-cepciones sensoriales y la imposibilidad de conocer las
cosas. Los primeros diez tropos fueron formulados, evidentemente, por Enesidemo
de Cnosos, escéptico de la antigüedad (fines del siglo I a. n. e. -principios
del siglo I); más tarde el filósofo Agripa de la antigua Roma (siglos I-n)
añadió cinco tropos. Sobre el escepticismo véase también la nota 18.
* En
relieve. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
g. La composición de las cosas (el vidrio molido no
es trasparente, etc. ).
h. La “relatividad de las cosas”.
i. La frecuencia, rareza de los sucesos, etc. ; el
hábito.
k. Costumbres, leyes, etc. , su diversidad ...
Estos (10) son todos VIEJOS TROPOS y Hegel: esto es
todo “empírico” “no tiene nada que ver con el concepto” ... (566). Esto es
“trivial”, pero . . ,
283
“En realidad son completamente válidos frente al
dogmatismo del estrecho sen-tido común” ... (567).
Los 5 nuevos tropos (Hegel dice que son mucho más
avanzados, contienen dia-léctica, conciernen a los conceptos) — también según
Sexto.
a. La diversidad de opiniones ... de los FILÓSOFOS
...
b. La caída en una progresión infinita (una cosa
depende de otra, etc. , hasta el infinito).
c. Relatividad (de las premisas).
d. Presuposición. Los dogmáticos postulan
presuposiciones indemostrables.
e. Reciprocidad. Círculo (vicioso)...
“En realidad, estos tropos escépticos conciernen a
lo que se deno- NB
mina filosofía dogmática (y de acuerdo con su
naturaleza semejante
filosofía debe exhibirse en todas esas formas) no
en el sentido de que tenga un contenido positivo, sino porque afirma algo
determinado como lo absoluto” (575).
¡Hegel contra lo absoluto! He aquí el germen de
materialismo dialéc- NB
tico.
“Para la crítica que no conoce nada en sí, nada (no
nichts) (sic!!)60 la “crítica” es
absoluto, todo conocimiento del ser en sí, como
tal, es considerado el “peor dog-
matismo”
dogmatismo, cuando es el peor dogmatismo de todos,
porque sos-
tiene que el yo’, la unidad de la conciencia en sí,
opuesta al ser, es en y para sí, y que lo que es ‘en sí’ en el mundo exterior
lo es igualmente, y que, por lo tanto, es absolutamente imposible que los dos
se unan” (576).
284
“Estos tropos golpean a la filosofía dogmática, que
tiene esa manera de representar un principio, en una proposición determinada,
como determinación. Semejante principio está siempre condicio nado; y por
consiguiente contiene dialéctica, la destrucción de sí mismo dentro de sí”
(577). “Es tos tropos son un arma poderosa contra la filosofía de la razón”
(ib. ).
Bien dit!!!
dialéctica =
“destrucción de sí mismo”
Sexto, por ejemplo, revela la dialéctica del
concepto de un punto (der Punkt). ¿Un punto no tiene dimensiones? ¡¡Eso
significa que está fuera del espacio!! Es el lí-mite del espacio en el espacio,
una negación del espacio, y al mismo tiempo “toca el espacio” — “pero al mismo
tiempo es también en sí mismo algo dialéctico” (579).
“Estos tropos ... son impotentes contra las ideas
especulativas, porque éstas
* La
observación de Lenin entre paréntesis se debe a que en ei texto alemán antes de
la palabra “absoluto” aparecía la negación “nicht” (no) en lugar de “nichts”
(nada). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
contienen dentro de sí un momento dialéctico y la
anulación de lo finito” (580).
Fin del tomo XIV (pág. 586).
----------------------
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
285
TOMO XV. Tercer tomo de historia de la filosofía
(EL FIN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA, FILOSOFÍA MEDIEVAL
Y MODERNA HASTA SCHELLING, págs. 1 -692)
(BERLÍN, 1836)
LOS NEOPLATÓNICOS 1
... “La vuelta a Dios” ... (5)2, “la conciencia de
sí es la esencia absoluta” ... (7), “el mundo del espíritu” ... (7), “la
religión cristiana” ... (8). Y UN MONTÓN DE CHÁCHARA SOBRE Dios ... (8-18).
Pero este idealismo filosófico, que en forma
abierta, “seria”, conduce a Dios, es más honrado que él agnosticismo moderno
con su hipocresía y cobardía.
A. Filón — (aproximadamente de la época del
nacimiento de Cristo), Ideas (de
sabio judío,
místico, “encuentra a Platón presente en Moisés” Platón) y el
(19), etc.
El punto principal es “el conocimiento de Dios” (21), buen Dios
3 4
etc. Dios es
λογος , “el epítome de todas las ideas”, “ser puro” (22) (“según
ουχ ον
286 Platón” )
... (22) Las ideas son “ángeles (mensajeros de Dios)... (24). El mundo
Cábala5 = no ser (25).
B. sensible,
sin embargo, “como en el caso de Platón” =
, los
gnósticos 6— — — ídem ...
C. Filosofía alejandrina — (= eclecticismo — [33])
(= platónicos, pitagóricos, aris-totélicos) (35).
Los eclécticos son hombres incultos, o bien as
tutos (die klugen Leute7 [33]) — toman lo bueno de cada sistema, pero ...
—reúnen todo lo bueno pero no tienen “coherencia de
pensamiento sobre los
y, por consiguiente, les falta el pensamiento
mismo” (33). eclécticos...
Neoplatónicos:
continuadores de la doctrina filosófica mística, basada en el idealismo de
Platón. El neoplato-nismo (Plotino fue el jefe de esta escuela), que se
desarrolló durante los siglos III-V, era una combinación de las doctrinas
estoica, epicúrea y escéptica con la filosofía de Platón y Aristóteles. El
neoplatonismo tuvo también una gran influencia en la Edad Media; se reflejó en
las doctrinas de los más destacados teólogos medievales, así como en algunas
corrientes de la filosofía burguesa con temporánea. .
2 * Hegel, Werke, Bd. XV, Berlin, 1836. (Ed. )
3 * Logos. (Ed. )
4 * No existente. (Ed. )
5 Cábála: "doctrina” religiosa mística
medieval, mezcla de las ideas del gnosticismo, el pitagorismo y el
neopla-tonismo; surgió en el siglo II entre los más fanáticos adherentes del
judaísmo; en la Edad Media también se divulgó entre los adeptos del
cristianismo y el Islam. La idea principal de esta doctrina es la
interpretación simbólica de las sa gradas escrituras, a cada una de cuyas
palabras y números los cabalistas atribuían un signi-ficado místico especial.
6 Gnósticos: representantes de una corriente
filosófica y religiosa ecléctica (siglos I-II), basada en la doctrina mística
según la cual el conocimiento se logra mediante la revelación, y ese
conocimiento —junto con un modo de vida ascético— libera al hombre del
“pecador” mundo material. La doctrina de los gnósticos contradecía los dogmas
de la Iglesia cristiana, la que se pronunció contra aquéllos; a raíz de eso el
gnosticismo perdió su signi-ficación. 286.
7 * Gente sagaz. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones de
historia de la filosofía"
Desarrollaron a Platón...
“El universal platónico, que está en el
pensamiento, recibe por lo tanto la significación de ser, como tal, esencia
absoluta” (33)... 8
HEGEL ACERCA DE LOS DIÁLOGOS DE PLATÓN9
Pág-
(230)10
Sofistas
Filebo
Parménides
(Timeo) (238)
las ideas de Plantón y el buen Dios
* Aquí se interrumpe el manuscrito; las
páginas siguientes del cuaderno están en blanco. (Ed. )
Esta
anotación fue hecha por Lenin en alemán, en la contratapa del cuaderno que
contenía el Resumen del libro de Hegel Lecciones sobre la filosofía de la
historia.
Filebo, uno de los últimos diálogos de Platón,
dedicado a la idea del bien. En Timeo, Platón desarrolla funda-mentalmente su
doctrina mística de la naturaleza. Sobre los diálogos Sofista y Parménides
véase las notas 102 y 58. 286.
10 * Hegel, Werke, Bd. XIV, Berlin, 1833. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
287
RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL “LECCIONES SOBRE LA
FILOSO-
FÍA DE LA HISTORIA”1
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII,
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
289
HEGEL, OBRAS, T. IX (BERLIN, 1837) LECCIONES SOBRE
LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA 2
(Edición de E. Gans)
Materiales: Notas de las lecciones 1822-1831.
Manuscrito de Hegel hasta la pág. 73, etc.
Pág. 5 3 ... “Los discursos ... son transacciones
entre personas” ... (por lo tanto estos discursos no son simples charlas).
7 — Los franceses y los ingleses son más educados
(“tienen más ...
cultura nacional”), pero los alemanes nos devanamos
los sesos para descubrir cómo debería escribirse la historia, en lugar de
escribirla.
¡agudo e inteli-
gente!
9 — La historia enseña “que los pueblos y los
gobiernos de un ¡muy inteligente!
Resumen del
libro de Hegel “Lecciones sobre la filosofía de la historia": fue escrito
por Lenin probablemente después de terminar el Resumen de “Lecciones de
historia de la filosofía", en la primera mitad de 1915. Está en un
cuaderno aparte, titulado “Hegel”. En la contratapa está escrita con lápiz la
lista de los diálogos de Platón, con remisiones a las páginas del tomo XIV de
la primera edición de las Obras de Hegel, que contiene el segundo libro de
“Lecciones de historia de la filosofía”.
El Resumen de “Lecciones sobre la filosofía de la
historia” es mucho más breve que los dos anteriores; ha sido resumida más
detallada mente la “Introducción”, donde, según palabras de Lenin, “hay muchas
cosas magnífi-cas en la formulación del problema” (véase el presente tomo, pág.
296). Lenin no examina en detalle la concep-ción idealista hegeliana del
desarrollo histórico, por cuanto aquí, “más que en ninguna otra parte, resulta
Hegel envejecido y anticuado” (ibid. ) y señala, principalmente los “gérmenes
de materialismo histórico” en Hegel, así como su apreciación de algunos
acontecimientos históricos (la Reforma en Alemania, la Revolución Francesa, y
otros). 287.
2 Lecciones sobre la filosofía de la historia de
Hegel: fueron publicadas por primera vez después de su muerte, en 1837; se
utilizaron como fuentes los apuntes de Hegel (en particular la mayor parte de
la introducción, es-crita por él en 1830) y también los de sus discípulos; esos
apuntes fueron redactados por E. Gans. En 1840, Karl Hegel, hijo del filósofo,
publicó una segunda edición aumentada de las Lecciones.
En Filosofía de la historia Hegel indicó la
necesidad de esclarecer la ley del proceso histórico, cuya esencia él
comprendía de un modo idealista como el progreso en la conciencia de la
libertad. Lenin hace una apreciación general de Filosofía de la historia en su
Resumen (véase el presente tomo, pág. 297).
Las Lecciones sobre la filosofía de la historia
fueron publicadas por primera vez en ruso en 1935, en el tomo VIII de las Obras
de Hegel; la traducción se hizo de la segunda edición alemana, que se
diferencia de la primera — utilizada por Lenin— tanto por la disposición del
material como por el texto. 289.
3 * Hegel, Werke, Bd. IX, Berlin, 1837. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
pueblo jamás han aprendido nada de la historia;
cada período es DEMASIADO
INDIVIDUAL para eso”.
“Pero lo que la experiencia y la historia enseñan
es esto: que los pueblos y los gobiernos jamás han aprendido nada de la
historia, ni actuado de acuerdo con las lecciones que podrían haber extraído de
ella. Cada período tiene circunstancias tan peculiares, es un estado de cosas
tan singular, que sólo se lo debe y puede juzgar sobre la base de sí mismo. ”
pág. 12 — “la razón gobierna al mundo” ...
20: La sustancia de la materia es la gravedad. La
sustancia del es- ¡débil!
píritu es la libertad.
“La historia
del mundo es el progreso de la conciencia de la libertad — un progreso que
debemos conocer en su necesidad” ...
24- (aproximación al materialismo histórico). ¿Qué
guía las acciones de los hom-bres? Por sobre todo, el “Selbstsucht” 4 — los
motivos de amor, etc. , son más raros y su esfera más limitada. ¿Cuál es,
entonces, el resultado de este entrela-zamiento de pasiones, etc. ?, ¿de
necesidades, etc. ?
28 “Nada grande se ha realizado en el mundo sin
pasión” ... La pasión es el aspecto subjetivo, y “por lo tanto el aspecto
formal de la energía” ...
i. f. — La
historia no comienza con un objetivo conciente ... Lo importantes es que
... aparece
inconcientemente para la humanidad como el resultado de su ac-ción...
... En este
sentido la “razón gobierna al mundo” |
NB
... En la
historia, a través de las acciones de los hombres “resulta otra cosa además,
más allá de lo que tratan de obtener y obtienen, más allá de lo que
directamente conocen y desean”.
30 ... “Ellos [die Menschen] 6 s satisfacen su pro
pio interés, pero NB 5
con ello se logra algo más, que estaba latente en
su interés, pero (cf. Engels )
que no estaba en su conciencia ni incluido en su in
tención. ”
291
32 ... “Esos son los grandes hombres en la
historia, cuyos objetivos personales, particulares, contienen el elemento
sustancial que es la voluntad del espíritu universal”...
36 - la religiosidad y la virtud de un pastor, un
campesino, etc. , es altamente ho-norable (¡¡ejemplos!! NB), pero... “el
derecho del espíritu universal está por en-cima de todos los derechos
especiales”. .
Aquí se encontrará en Hegel a menudo —sobre Dios,
la religión, la moralidad en general—, tonterías idealistas architrilladas.
97: “La abolición gradual de la esclavitud es mejor
que su eliminación repentina”
* “Egoísmo.
” (Ed. )
* Al parecer
Lenin se refiere a la obra de F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la
filosofía clásica alemana” (véase C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed.
cit. , págs. 683-712). (Ed. )
6 * Los seres humanos. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
...
50 La Constitución de un Estado junto con su
religión ... filosofía, pensamiento,
cultura, “fuerzas exteriores” (clima, vecinos ... )
, compren de “una sustancia, un espíritu”...
51 En la naturaleza el movimiento sólo tiene lugar
en un ciclo (!!) — en la historia,
surge algo nuevo ...
62 El lenguaje es más rico entre los pueblos en
estado primitivo, no ?
desarrollado — el lengua je se empobrece con el
avance de la civi-lización y el desarrollo de la gramática.
“La historia
mundial se desarrolla en un terreno superior al de aquel en que la moralidad
tiene su posición (Stätte) ” ...
Un excelente
cuadro dé la historia: la suma de las pasiones in-dividuales, de las acciones
individuales, etc. (“en todas partes algo afín a muy nosotros mismos y por
consiguiente en todas bien partes algo que excita nuestro interés a favor o en
contra”), a veces la masa de algún interés general, a veces una multitud de
“fuerzas minúsculas” (“un infinito despliegue de pequeñas fuerzas que producen
un resultado in menso a partir de lo que parece insignificante”).
muy bien
Sehr wichtig!7 véase más adeleante este pasaje MÁS
COMPLETO8
292
¿El resultado? El resultado es el “agotamiento”.
Pág. 74. Fin de la introducción.
Pág. 75 — “La base geográfica de la historia
universal” (título característico):
(75-101).
75 - “Bajo el suave cielo jónico” puede surgir con
más facilidad un NB 9
Homero — pero esta no es la única causa. — “No bajo
la domina- cf. Plejánov
ción turca”, etcétera. !!!
82 - La emigración a América elimina el
“descontento”, “y se garantiza
la existencia continuada del orden civil
contemporáneo” ... (pero
este Zustand10 — “riqueza y pobreza” 81)...
En Europa no
hay semejante salida: si los bos ques de Alemania hubieran exis-tido aún, no
habría habido Revolución Francesa.
3 formas de
historia universal: 1) despotismo; 2) democracia y aristocracia;
monarquía.
Subdivisiones: el mundo oriental — el griego — el
romano — el mundo germá-nico. Fraseología hueca sobre la moralidad, etc. , etc.
China. Capítulo I (113 a 139) Descripción del
carácter chino, instituciones chinas,
* ¡Muy
importante! (Ed. )
* Lenin
escribió estas palabras con lápiz azul, al parecer posteriormente. Más
adelante, figura el extracto Hegel acerca de la historia universal (véase el
presente tomo, págs. 297-298). (Ed. )
9 * Lenin alude a las manifestaciones de Plejánov
acerca de la influencia del medio geográfico sobre el desarro-llo de las
fuerzas productivas, opinión que Plejánov expresa en varias de sus obras. Lenin
señaló los pasajes correspondientes, por ejemplo, en el trabajo de Plejánov
Problemas fundamentales del marxismo (véase el pre-sente tomo, págs. 379-382).
(Ed. )
10 * Orden. (Ed. )
Hegel y
Marx
gérmenes de
materia-
lismo histó-rico en He-gel
riqueza y po-
breza Hegel y Feuer-bach13
La historia uni-versal como un todo y los
distin-tos pueblos — sus “órganos”
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
etc. , etc. Nil, nil, nil!
293
India —hasta 176— Hasta ...
Persia (y Egipto) — hasta 231. ¿Por qué cayó el
Imperio Persa, pero no China o India? Dauer11 no es como tal vortreffliches12
(229) — “Las montañas impere-cederas no son superiores a la rosa que pierde
rápidamente sus pétalos en su fugaz existencia” (229). Persia cayó porque la
“visión espiritual de las cosas” comenzó allí 230, pero los griegos resultaron
superiores, “principio superior”
de organización, “libertad conciente de sí” (231).
232: “El mundo griego” ... el principio de la “pura
individualidad”
— el período de su desarrollo, florecimiento y
declinación, “choque con el órgano futuro de la historia universal” (233) —
Roma con su “sustancia” (ib. ).
Las
condiciones geográficas de Grecia: la diversidad de su naturaleza (en contraste
con la monotomía del Oriente).
242 — Las colonias de Grecia. Acumulación de
riqueza. Necesidad y pobreza “siempre” liga das a ella...
246: “Lo natural, tal como es explicado por los
hombres, su elemento interno, esencial, es el comienzo de lo divino en general”
(en vin-culación con la mitología de los griegos).
251: “El hombre con sus necesidades se comporta en
una forma práctica en relación con la naturaleza exterior; al hacerla servir
para su satisfacción, la desgasta, con lo cual actúa como un inter-mediario.
Porque los objetos naturales son poderosos y ofrecen resistencia en muchas
formas diferentes. A fin de someterlos, el hombre introduce otros objetos
naturales, volviendo así a la na-turaleza contra sí misma, y con ese propósito
inventa herramien-tas. Estas invenciones humanas pertenecen al espíritu, y tal he-rramienta
debe ser considerada como algo superior a un objeto
natural... El honor de la invención humana
destinada a subyugar a la naturaleza es atribuido a los dioses” (entre los
griegos).
294
264: La democracia en Grecia estaba vinculada a la
pequeña dimen- ??
sión de los Estados. El idioma, el idioma
vivo, unía a los ciudadanos,
creaba Erwarmung .
14
“Por lo tanto” en la Revolución Francesa nunca hubo
una Constitución repu-blicana.
322-323. “Él [Cäsar] eliminó la contradicción
interna [mediante la abolición de la república, que se había convertido en una
“som-bra”], y creó una nueva. Porque la dominación mundial sólo ha-bía llegado
hasta entonces al borde de los Alpes, pero César abrió
Hegel y las “contradic-ciones” en la historia
* Duración.
(Ed. )
* Algo excelente. (Ed. )
Lenin se
refiere evidentemente a la conocida coincidencia de las tesis de Hegel y de
Feuerbach, quienes abor-dan desde posiciones opuestas el problema del origen de
la religión. Véase, por ejemplo, el presente tomo, pág.
Cf. asimismo
la tesis de Feuerbach: “en un ser deificado, él [es decir, el hombre. Ed. ]
sólo objetiva su propio ser” (Lecciones sobre la esencia de la religión). .
* Ardor.
(Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
una nueva liza: creó el escenario que ahora se
convertiría en el centro de la historia universal. ”
Y luego sobre el asesinato de César:
... “En general, una revolución política es
sancionada, por así decirlo, en la opinión del hombre cuando se repite
(Napoleón, los Borbones)
... Por la repetición, lo que al principio parecía
simplemente una cuestión de casualidad y posibilidad, se convierte en algo real
y con-firmado” (323).
“El cristianismo” (328-346). Parloteo trivial,
clerical, idealista, so-bre la grandeza del cristianismo (¡¡con citas de los
Evangelios!!) ¡Re-pugnante, hediondo!
CATEGORÍAS
de lo posible y lo contin-gente versus realidad y
confirma - ción en la historia
295
420-421: ¿Por qué la Reforma se limitó a cas
naciones? Entre otras razones — Las naciones eslavas eran agrícolas’ (421), y
aparejado “la relación de señores y menos “Betriebsamkeit” 15, etc. ¿Pero las
naciones neolatinas? Su carácter cha-rakter16 421 i. f. ).
429 ... “Asimismo la libertad polaca no cosa que la
libertad de los barones contra los monarcas ... De ahí que el pueblo tuviese el
mismo interés contra los barones que los re yes ... Cuando se menciona la
libertad, es preciso tener cuidado siempre de ver si no se está hablando
realmente de intereses privados” (430).
NB
relaciones de
clase
439: Sobre la Revolución Francesa . . ¿Por qué los
franceses pasan “so- !!
gleich vom Theoretischen zum Praktischen”17 , pero
no los alema- 18
nes? Entre los alemanes, la Reforma había “schon
Alies gebessert” , abolido “das unsägliche unrecht19, etc.
Por primera
vez (en la Revolución Francesa) la humanidad ha llegado a la conclusión “de que
el hombre se basa en la cabeza, es decir, en el pensamiento, y construye la
realidad de acuerdo con ello” ... “Esa fue ... una gloriosa aurora”...
Al considerar luego el “curso de la Revolución en
Francia” (441) Hegel pone el acento en la libertad en general — la libertad de
la propiedad y de la industria (ib. ).
296
... ¿La promulgación de las leyes? La voluntad de todos ... “Los pocos Cf. Marx
und20
deben representar a los muchos, pero a menudo meramente los re- Engels
primen... ”
(442).
“El poder de la mayoría sobre la minoría no es en menor grado
una gran incoherencia” (ib. ).
444: ... “Por su contenido este acontecimiento [la
Revolución Francesa] tiene una
*
“Industriosidad. ” (Ed. )
* Carácter
fundamental. (Ed. )
*
“Inmediatamente de lo teórico a lo práctico. ” (Ed. )
* “Ya
mejorado todo. ” (Ed. )
* “La
indecible injusticia. ” (Ed. )
Lenin se
refiere a la siguiente formulación del trabajo de C. Marx La guerra civil en
Francia: “En vez de decidir una vez cada tres o seis años qué miembros de la
clase dominante habrían de representar en el Parlamento y reprimir al pueblo,
el sufragio universal habría de servir al pueblo, organizado en comunas... ”
(Véase C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , pág. 357). Lenin
utilizó este pasaje en sus trabajos “ Una nueva aclaración del Senado” , “ Una
milicia proletaria” y “El Estado y la revolución” (Véase V. I. Lenin, ob. cit.
, t. XI, pág. 362, t. XXV, pág. 113 y t. XXVII, págs. 56-57 respectivamente), y
otros. .
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
significación histórica mundial”...
“El liberalismo” (444), las “instituciones
liberales” (443), se extendieron por Europa.
“La historia
universal no es otra cosa que el desarrollo del concepto de liber-tad” ...
NB:
Sumamente pág. 446 —
final de la historia da
En
general la filosofía
importante
es21 la muy,
muy poco — esto es comprensible,
Enleitung , porque
precisamente aquí, en este te-
donde hay
mu- rreno, en esta ciencia, dieron Marx y
En-
chas cosas
mag- gels el más grande paso adelante.
Aquí,
níficas en
la for- más que en ninguna otra parte, resulta
mulación del Hegel
envejecido y anticuado.
problema (véase la página siguiente
22)
*
Introducción. (Ed. )
* En la página siguiente del manuscrito
comienzan los extractos Hegel acerca de la historia universal (véase el
presente tomo, pág. 297). (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
297
HEGEL ACERCA DE LA HISTORIA UNIVERSAL
“Si, por último, consideramos la historia universal
desde el punto de vista de la categoría en la cual debe ser considerada,
tenemos ante nosotros un cuadro in-terminable de la vida y la actividad humanas
en las más variadas circunstancias, con todo tipo de objetivos y en los
acontecimientos y destinos más diversos. En todos estos sucesos y
acontecimientos vemos en primer plano la acción y el es-fuerzo humanos; en
todas partes algo afín a nosotros mismos, y por consiguiente en todas partes
algo que excita nuestro interés en favor o en contra. A veces nos atrae por la
belleza, por la libertad y la riqueza, a veces por la energía, a veces incluso
el vicio consigue hacerse importante. A menudo está la amplia masa de algún
interés general que avanza con pesadez, pero aun más a menudo el desplie-gue
infinito de pequeñas fuerzas que producen un resultado inmenso a partir de lo
que parece insignificante; en todas partes el espectáculo más abigarrado, y en
cuanto uno desaparece otro toma su lugar.
“Pero el resultado inmediato de esta consideración,
por atrayente que pueda ser, es el agotamiento, tal como el que sigue a un
espectáculo muy variado, una exhi-bición de linterna mágica; e incluso aunque
concedamos a cada representación individual su verdadero valor, surge sin
embargo en nuestros espíritus el pro-blema de cuál es el objetivo final de
todos esos acontecimientos particulares, de si cada uno es agotado por su
objetivo especial o si no se debería pensar más bien en un único objetivo
último de todos estos acontecimientos: detrás de los ruidos estrepitosos de la
superficie, ¿no prosigue el trabajo y la producción de una obra, una obra
interna, silenciosa, secreta en la cual se acumula la fuerza esencial de todos
esos fenómenos transitorios? Pero si uno no introduce el pensamiento, la
cognición racional, desde el comienzo, en la historia universal, es preciso
enfo-carla por lo menos con la firme fe inconmovible de que la razón está con
ella, o por lo menos de que el mundo del intelecto y de la voluntad conciente
de sí no es una víctima del azar, sino que debe revelarse a la luz de la idea
que se conoce a sí misma” (73-74)1.
((NB. En el Prefacio, pág. XVIII, el editor, es
decir, Ed. Gans, afirma que hasta la pág. 73 el texto fue escrito por Hegel en
1830, y que el ma nuscrito es una “Ausar-beitung” 2))
* Hegel,
Werke, Bd. IX, Berlin, 1837. (Ed. )
2 * “Elaboración. ” (Ed. )
Resumen del libro de Noél "La lógica de
Hegel"
299
RESUMEN DEL LIBRO DE NOÉL “La lógica de Hegel”1
GEORGES NOËL. LA LÓGICA DE HEGEL
PARIS, 1897
[Bibliothéque de Genéve, Ca, 1219]
Publicado por entregas en la Revue de Métaphysique
et de Morale2; editado por Xavier Léon.
El autor es un idealista, y un idealista
superficial. Una exposición de Hegel, una defensa de Hegel contra los
“filósofos modernos”, una comparación con Kant, etc. Nada de interés. Nada
profundo. Ni una palabra sobre la dialéctica materialista; es evidente que el
autor no tiene ni noción de ella.
300
Nótense las TRADUCCIONES de los términos de Hegel:
ÉTRE — ESSENCE — NOTION. (Mesure,etc. )
[Ser — Esencia — Concepto. (Medida, etc. )]3 .
Devenir (das Gewordene) [Devenir],
L’étre determiné (Dasein) [Ser determinado, ser
existente]. Étre pour un autre (Sein-für-Anderes) [Ser para otro]. Quelque
chose (Etwas) [Algo],
Límite (Grenze) [Límite].
Borne (Schranke) [Frontera].
Devoir étre (Sollen) [Deber ser],
Étre pour soi (Für-sich-Sein) [Ser para sí].
Existence hors de soi (Ausser-sich- Sein) [Ser
fuera de sí]. La connaissance (das Erkennen) [La cognición] Actualité
(Wirldichkeit)[Realidad],
Apparence (Schein) [Apariencia].
Étre posé (Das Gesetzsein) [Ser puesto].
Position (setzende Reflexión) [Reflexión que pone].
Fondement ou raison d’étre (Grund) [Fundamento].
Luniversel (das Allgemeine) [Lo universal].
Particulier (das Besondere) [Lo particular].
Jugement (das Urteil) [Juicio].
Raisonnement ou Syllogisme (Schluss) [Razona miento
o silogismo (conclusión)].
Nótense también los divertidos intentos del autor,
de justificar a Hegel, as it were4, contra las acusaciones de “realismo”
(léase: materialismo). Según Hegel “la filosofía como un todo es un silogismo.
Y en este silogismo la lógica es lo uni-versal, la naturaleza lo particular y
el espíritu lo individual” (pág. 1 23). El autor
* Lenin
escribió este Resumen en el cuaderno Filosofía, el último de la serie Cuadernos
sobre filosofía, 1914-1915, después de los extractos del libro de L.
Darmstaedter Manual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica (véase el presente tomo, pág.
370). (Ed. )
2 * Revue de Métaphysique et de Morale (“Revista de
metafísica y de moral”): se publica en París desde 1893; el trabajo de G. Noël
apareció en la revista en 1894-1896. (Ed. )
3 * La traducción de palabras, que aparece entre
corchetes en cuerpo menor, es de esta edición. (Ed. ) 4 * Por así decirlo. (Ed.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
“analiza” (= hace un refrito de) las últimas frases
de la Lógica sobre la. transición de la idea a la naturaleza. Resulta que por
medio de la naturaleza (en la natura-leza) el entendimiento conoce la idea =
uniformidad, abstracciones, etc... ¡Soco-rro! ¡¡Casi materialismo!!...
“Tratar a la naturaleza por sí misma, abstraída del
pensamiento, ¿no NB
es volver implícitamente al realismo más ingenuo?”
(pág. 129).
301
“Es cierto que, al interponer una filosofía de la
naturaleza entre la lógica y la filo-sofía del espíritu, Hegel adopta el punto
de vista del realismo, pero al hacerlo no es culpable de incoherencia alguna
... El realismo de Hegel es sólo provisional. Es un punto de vista que tiene
que ser superado” (129).
“Que el realismo tiene su verdad relativa es
indiscutible. Un punto de NB
vista tan natural y universal no es una aberración
del espíritu humano...
A fin de superar el realismo, ella [la dialéctica]
tendrá que darle primero su pleno desarrollo, y sólo así demostrará la
necesidad del idealismo. Por lo tanto, Hegel pondrá el tiempo y el espacio como
las determinaciones más generales de la na-turaleza y no como formas del
espíritu. En este punto parece coincidir con Kant, pero ello es sólo en
apariencia y de palabra ...
... “Por eso él [Hegel] habla de las cualidades
sensoriales como si en NB
realidad fuesen inherentes al cuerpo. Es
sorprendente que por ese Hegel =
motivo Herr Wundt lo acuse de ignorancia. ¿Acaso el
ilustrado filó- NB
sofo cree que Hegel jamás leyó a Descartes, a Locke
o a incluso Kant? realista
Si es un realista, ello no se debe a ignorancia ni
a incoherencia, sino
que lo es soló en forma de tanteo y como un método
de enfoque” (130).
Al comparar a Hegel con Spinoza, el autor dice: “En
una palabra, Hegel y Spinoza coinciden en someter la naturaleza a la lógica”
(pág. 14 0), pero en Hegel la lógica no es lógica matemática, sino la lógica de
las contradicciones, de la transición “de la pura abstracción a la realidad”
(etc. ). De Spinoza se dice que “con él [con Spi-noza] estamos en las antípodas
del idealismo” (138); porque “el mundo de los espíritus [en Spinoza] existe
junto al mundo de los cuerpos; no se encuentra por en cima de él” ...
... “La idea de la evolución, tan característica
del hegelianismo, no tiene significado para Spinoza”... (138).
Hegel desarrolla la dialéctica de Platón (“reconoce
con Platón la necesaria coexis-tencia de los contrarios” (140) — Leibniz está
cerca de Hegel (141).
302
Noël defiende a Hegel contra la acusación de
panteísmo... (aquí, dice, está la base de esa acusación) :
... “El espíritu absoluto, el punto final de su
dialéctica [la de Hegel], ¿es básica-mente otra cosa que el espíritu idealizado
y deificado del hombre mismo? ¿Existe su Dios en otra parte que no sea en la
naturaleza y en la humanidad?” (142).
La “defensa” de Noël consiste en subrayar (en
rumiar) el hecho de que Hegel es un idealista.
¿No es Hegel un “dogmático”? (capítulo VI: “El
dogmatismo de He-gel”). Sí, en el sentido de no escepticismo, en el sentido de
los
Hegel no es
un “escéptico”
Resumen del libro de Noél "La lógica de
Hegel"
antiguos (pág. 147). Pero según Kant esto =
cognoscibilidad de las “cosas en sí”.
Hegel (lo mismo que Fichte) niega las cosas en sí.
El “REALISMO AGNÓSTICO” según Kant (pág. 148 i. f.
).
... “Kant define el dogmatismo desde ,el punto de
vista del agnosti-cismo. Un dogmático es el que pretende determinar la cosa en
sí, co-nocer lo in cognoscible. Además, el dogmatismo puede tomar dos for-mas”
... (149). O bien es misticismo o
Kant, un
agnóstico
... “también puede elevar ingenuamente la realidad
sensible a realidad absoluta, identificar el fenómeno con el noúmeno. En-tonces
es dogmatismo empírico, aquel de la masa común y del sabio ajeno a la
filosofía. Los materialistas caen en este segundo error; el primero fue el de
Platón, Descartes y sus discípulos”...
NB
Materialis-
tas = “dog-
máticos”
En Hegel, se afirma, no existe un rastro de
dogmatismo, porque “ciertamente no se lo puede acusar de no reconocer la
relatividad de las cosas con respecto al pen-samiento, ya que todo su sistema
se funda en ese principio. Tampoco se lo puede acusar de aplicar las categorías
sin discernimiento ni espíritu crítico. ¿Acaso no es su lógica precisamente una
crítica de las categorías, una crítica indiscutible-mente más profunda que la
crítica kantiana”? (150).
303
... “No hay duda de que con el rechazo mismo de los
noúmenos él [He- NB
gel] sitúa la realidad en el fenómeno, pero esa
realidad del fenómeno
como tal no es más que una realidad inmediata, y,
por consiguiente, relativa e intrínsecamente incompleta. Es verdadera realidad
sólo implícitamente y a con-dición de su posterior desarrollo” ... (151)
... “Por otra parte, entre lo inteligible y lo
sensible no hay una oposi- ¡No está ción absoluta, un hiato, una brecha
infranqueable. Lo sensible es lo mal!
inteligible anticipado; lo inteligible es lo
sensible entendido” ... (152)
(¡Incluso tú, idealista superficial, has obtenido
algún beneficio de Hegel!)
... “El ser sensible contiene implícitamente lo
absoluto, y nos elevamos de lo uno a lo otro por medio de una gradación
continua” (153).
... “Así, no importa lo que se haya dicho al
respecto, la filosofía de Kant conserva el vicio fundamental del dogmatismo
místico. Encontramos en él los dos rasgos característicos de esta doctrina: la
oposición absoluta entre lo sensible y lo supra-sensible, y una transición
inmediata de lo uno a lo otro” (156).
En el capítulo VII: “Hegel y el pensamiento
moderno”, Noël toma el positivismo de Auguste Comte y, al analizarlo, lo llama
“un sistema agnóstico” (166).
(Id. 169: “agnosticismo positivista”)
positivismo
agnosti-cismo
Al criticar el positivismo como agnosticismo, el
autor lo castiga a veces, no del todo mal, por su tibieza, diciendo, por
ejemplo, que el problema de la fuente de las leyes o de la “permanencia” de los
hechos (“des faits permanents”5, 170) no puede ser eludido:
304
... Según que se considere a estos [les faits
permanents] como incognoscibles o
* De los
hechos permanentes. (Ed. )
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
cognoscibles, uno se acerca al agnosticismo o a la
filosofía dogmática”... (170 i. f.
).
El neocriticismo de M. Renouvier es descrito como
eclecticismo, como algo a mi-tad de camino entre el “fenomenalismo positivista
y el kantismo propiamente di-cho” (175).
Al parlotear sobre la moral, la libertad, etc. ,
Noël, el vulgarizador de Hegel, no tiene absolutamente nada que decir sobre la
libertad como comprensión de la necesidad.
Traducciones francesas de Hegel: Véra: Lógica, La
filosofía del espíritu, La filosofía de la religión, La filosofía de la
naturaleza;
Ch. Bénard: Estética y poética
Obras sobre hegelianismo:
E. Beaussire: Antécédents de l’hegelianisme.
P. Janet: La dialectique dans Hegel et dans Platon.
1860.
Mariano: La Philosophie contemporaine en ltalie.
Véra: lntroduction à la Philosophie de Hégel.
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
Resumen del libro de Noél "La lógica de
Hegel"
305
PLAN DE LA DIALÉCTICA (LÓGICA) DE HEGEL 1
ÍNDICE DE LA PEQUEÑA LÓGICA (ENCICLOPEDIA)
I. La doctrina del ser.
Calidad a)
ser;
b ) ser determinado;
)
ser-para-sí.
Cantidad
a ) cantidad pura;
b) magnitud (Quantum);
) grado
Medida.
La doctrina
de la esencia.
La esencia
como fundamento de la existencia a ) identidad— diferencia — fundamento;
b ) existencia; c) la cosa.
EL fenómeno.
a ) el mundo del fenómeno; b ) contenido y forma;
) relación.
C ) La realidad.
a ) relación de sustancialidad;
b ) relación de causalidad;
c ) acción recíproca.
306
La doctrina
del concepto.
El concepto
subjetivo
a ) el concepto;
b) el juicio;
c ) el silogismo.
El objeto.
mecanismo;
quimismo; c
) teleología.
El fragmento
Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel está escrito en el cuaderno “Filosofía”
después del Resumen del libro de J. Noël La lógica de Hegel: a continuación del
fragmento, en el cuaderno figuran las notas sobre las reseñas de los libros de
A. E. Haas El espíritu del hele nismo en la física moderna y del libro de T.
Lipps La ciencia natural y la concepción del mundo (véase el presente tomo,
pág. 371).
El fragmento fue escrito en la etapa final del
trabajo de Lenin sobre los problemas filosóficos en 1914-1915 y contiene tesis
muy importantes de la teoría materialista dialéctica del conocimiento (en
particular, la correla-ción entre la dialéctica, la lógica y la teoría del
conocimiento). Evidentemente Lenin volvió más tarde a revisar este fragmento,
de lo cual son testimonio algunos agregados hechos en el manuscrito.
Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la
filosofía de la historia"
La idea.
la vida;
la
cognición;
c ) la idea absoluta.
El concepto (cognición) revela la esencia (la ley
de causalidad, de identidad, de diferencia, etc. ) en el ser (en los fenómenos
inmediatos)—tal es en la práctica el curso general de todo conocimiento humano
(de toda ciencia) en general. Tal es también el curso de la CIENCIA NATURAL y
de la ECONOMÍA POLÍTICA [y de la historia] En esa medida la dialéctica de Hegel
es una generalización de la historia del pen-samiento. Seguir este trabajo en
forma más concreta y con mayor detalle en la historia de las diferentes
ciencias parece ser una tarea extra ordinariamente gra-tificante. En la lógica,
la historia del pensamiento debe, de una manera general, coincidir con las
leyes del pensamiento.
Es claramente evidente que Hegel pasa a veces de lo
abstracto a lo concreto (Sein
[abstracto]
— Dasein3 [concreto] — Fürsichsein 4), y a ve ces a la inversa (el concepto
subjetivo —el objeto— la verdad [la idea absoluta]). ¿No es esta la
in-coherencia de un idealista (lo que Marx denominó
309
Ideenmystik en
Hegel)? ¿O hay razones más pro El “Sein” fundas? El “Sein”
(por ejemplo, ser
= nada — la idea del abstracto devenir,
del desa- MOMENTO
6 abstracto
algo centellean calidad
sólo
como
rrollo). Antes que nada sólo como las impresiones, luego un en
el 5
surge —
después se desarrollan los conceptos de #
(la
determinación de la cosa o el fenómeno) y cantidad. Después
de eso πάνταρει
el estudio y la reflexión dirigen el pensamiento
hacia la cognición de la identidad
— de la diferencia — del fundamento — de la esencia
versus el fenómeno — de la causalidad, etc. Todos estos momentos (pasos,
etapas, procesos) de la cogni-ción se mueven en dirección del sujeto al objeto,
son puestos a prueba en la prác-tica y llegan, a través de esa prueba, a la
verdad (= la idea absoluta).
Calidad y
sensación (Empfindung) son una y la misma cosa, dice Feuerbach. Lo primero y
más familiar para nosotros es la sensación y en ella hay también
inevi-tablemente calidad ...
Si Marx no nos dejó una “Lógica” (con mayúscula),
dejó en cambio la lógica de El capital, y en este problema debería ser
utilizada a fondo. En El capital, Marx aplicó a una sola ciencia la lógica, la
dialéctica y la teoría del conocimiento del materia-lismo [no hacen falta 3
palabras: es una y la misma cosa ], que tomó todo lo que había de valioso en
Hegel y lo desarrolló.
310
* Ser. (Ed.
)
* Ser
determinado. (Ed. )
4 * Ser para sí. (Ed.
5 * Todo fluye. (Ed. )
6 * Mística de las ideas. (Ed. )
Resumen del libro de Noél "La lógica de
Hegel"
La historia del capitalismo y el análisis de los
conceptos que la resumen
El comienzo — el “ser” más simple, común,
inmediato, en masa: la mercancía sin-gular (el “Sein” en economía política). Su
análisis como una relación social. Un doble análisis, deductivo e inductivo
— lógico e histórico (formas del valor).
(La prueba por los hechos, respective por la
práctica, se encontrará aquí en cada paso del análisis.)
Cf. acerca del problema de la esencia versus el
fenómeno
— precio y valor
— demanda y oferta versus Wert
(= krystallisierte Arbeit7)
— salario y precio de la fuerza de trabajo.
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en
1930, en Léninski Sbómik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
* Valor (=
trabajo cristalizado) (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
311
RESUMEN DEL LIBRO DE LASSALLE “LA FILOSOFÍA DE HERÁ-
CLITO EL OSCURO DE ÉFESO”1
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en
1930, en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
313
F. LASSALLE. “LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO EL OSCURO
DE ÉFESO"
2 TOMOS, BERLIN, 1858 (págs. 379 + 479)
(Bern: Log. 119. 1)
En el epígrafe, entre otras cosas, de Hegel —de su
Historia de la filosofía—,
que no hay una sola proposición de Heráclito que él
no hubiera adoptado en
su lógica
Hegel, Obras, tomo XIII, pág. 3282. Mi cita de
Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie 3.
Se puede comprender por qué Marx llamó a este
trabajo de Lassalle “escolar” (véase la carta a Engels del... 4): Lassalle
simplemente repite a Hegel, lo copia, ma-chaca un millón de veces a pro pósito
de pasajes aislados de Heráclito, suminis-trando a su obra una increíble
cantidad de lastre erudito y ultrapedante.
314
La diferencia con respecto a Marx: en Marx hay una
mesa de material nuevo, y lo que le interesa es sólo el movimiento desde Hegel
y Feuerbach EN ADELANTE, de la dialéctica idealista a la materialista. En
Lassalle hay un refrito de Hegel sobre el tema particular elegido:
esencialmente tras cribe cíe Hegel a propósito de citas de Heráclito y sobre
Heráclito.
Lassalle dividió su obra en dos partes: “Parte
general. Introducción” (t. 1, págs. 1-
El Resumen
del libro de F. Lassalle “Die Philosophie Herakleitos des Dunklen von Ephesos”
(“ La filosofía de He-ráclito el Oscuro de Éfeso” ), 1858,- figura en el
cuaderno “Filosofía” después de las notas sobre el libro de Theodor Lipps La
ciencia natural y la concepción del mundo (véase el presente tomo, pág. 371); a
continuación del Resumen está escrito en el cuaderno el fragmento “Sobre el
problema de la dialéctica”.
Al criticar las deficiencias del libro de Lassalle,
su idealismo filosófico, su “puro plagio, repetición servil de He-gel” (véase
el presente tomo, pág. 314) Lenin analiza detenidamente las ideas dialécticas
de Heráclito quien, según sus palabras, hizo una “exposición muy buena de los
principios del materialismo dialéctico” (id. ibid. , pág. 321). El Resumen
contiene un fragmento de Lenin sobre los “campos del conocimiento” con los
cuales “debe construirse la teoría del conocimiento y la dialéctica” (id. ibíd.
, pág. 324). 311.
2 * Hegel, Werke, Bd. XIII, Berlín, 1833. (Ed. )
3 * Lenin se
refiere a su Resumen del libro de Hegel “Lecciones de historia de la
filosofía”, en el cual hace esta cita (véase el presente tomo, pág. 242). (Ed.
)
4 * Lenin se refiere a una carta de Marx a Engels
del 1 de febrero de 1858 (véase C. Marx y F. Engels, Correspon-dencia, Buenos
Aires, Ed. Car- tago, 1958, pág. 76). Lenin hizo un resumen de esa carta cuando
leyó la edición alemana en cuatro tomos de la Correspondencia de Marx y Engels.
(Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
y “Parte
histórica. Fragmentos y evidencias” (el resto). Capítulo III de la parte
general: “Breve desarrollo ló gico del sistema de Heráclito” (págs. 45-68), da
la quintaesencia del método, de las conclusiones de Lassalle. ¡Este capítulo es
puro plagio, repetición servil de Hegel en lo concerniente a Heráclito! También
aquí (y más aun en la parte histórica) hay una masa de erudición, pero es
erudición del tipo más bajo: el ejercicio establecido era buscar el elemento
hegeliano en Herá-clito. El alumno Strebsamer5 lo realiza en forma “brillante”,
lee todo lo que se re-lacione con Heráclito en todos los autores antiguos (y
modernos), y da una inter-pretación hegeliana a todo.
En 1844-1847 Marx fue de Hegel a Feuerbach, y MÁS
ALLÁ de Feuerbach hasta el materialismo histórico (y dialéctico). ¡¡Lassalle
comenzó en 1846 (Prefacio, pág. III), resumió en 1855 y terminó en agosto de
1857 (Prefacio, pág. XV) un trabajo de refrito pobre, vacío, inútil, libresco
sobre hegelianismo!!
Algunos capítulos de la segunda parte son
interesantes y no carecen de utilidad, únicamente por las traducciones de
fragmentos de Heráclito y por la populariza-ción de Hegel, pero no eliminan
todos los defectos arriba mencionados.
La filosofía de los antiguos y de Heráclito es con
frecuencia verdaderamente en-cantadora en su pueril ingenuidad; por ejemplo
pág. 162 — “¿cómo ha de expli-carse que la orina de las personas que han comido
ajo6 huela a ajo?”
315
y la respuesta:
“¿no es que, como dicen algunos de los seguidores
de Heráclito, se produce en el universo y en los cuerpos [orgánicos] uno y el
mismo proceso de tras-formación por combustión, y que luego, después del
enfriamiento, aparece allí [en el universo] como Humedad, en tanto que aquí
toma la forma de orina, pero la trasformación (άναϑυμιασις7) de los alimentos
hace que el olor de aquello de lo cual ha surgido se mezcle con ella?” ...
(162- 163).
En la pág. 221 ff. 8 Lassalle cita a Plutarco,
quien dice en relación con Heráclito: ... “del mismo modo que todo se crea por
trasformación a partir del fuego, así también el fuego a partir de todo, lo
mismo que obtenemos cosas por oro y oro por cosas” ...
Heráclito sobre el oro y las mer-cancías
En este sentido, Lassalle escribe sobre el valor
(Werth) (PAG. 223 NB) [ y sobre la
Function des Geldes9 ], y lo explica a la manera
hegeliana (como Incorrecto
“unidad separada, abstracta”), y agrega: ... “-que
esa unidad, el di- (idealismo
nero, no es algo real, sino algo simplemente
ideal [la cursiva es de de Lassalle)
Lassalle], es evidente del hecho” etc. .
(Pero de cualquier modo NB que esto fue escrito en
un libro que apareció en 1858, y que el prefacio tenía fecha agosto de 1857. )
En la nota 3 de la pág. 224 (págs. 224 -225)
Lassalle habla con más detalle aun sobre el dinero, y dice que Heráclito no era
un “economista político”, que el dinero es ((sólo (??))) un Wertzeichen10, etc.
, etc. (“todo el dinero es simplemente la
* Aplicado.
(Ed. )
* Encima de
la palabra “Knobiauch” Lenin escribió la palabra “ajo”. (Ed. )
7 * Evaporación. (Ed. )
8 * Y siguientes. (Ed.
9 * Función del dinero. (Ed. )
10 * Símbolo del valor. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
unidad ideal o expresión del valor de todos los
productos reales en circula-ción”)(224) etc.
316
Como Lassalle habla aquí vagamente sobre los
moderne Entdeckungen auf die-sem Gebiet11 — la teoría del valor y del dinero,
puede supo nerse que tiene en cuenta precisamente conver saciones con Marx y
cartas de éste.
En las págs. 225-228 Lassalle reproduce un lar go p
a s a j e de Plutarco, y demues-tra luego (convincentemente) que en verdad se
hace referencia en éLa Heráclito, y que Plutarco expone aquí ‘los rasgos
fundamentales de la teología especulativa de Heráclito” (pág. 228).
El pasaje es bueno: trasmite el espíritu de la
filosofía griega, la ingenuidad, la pro-fundidad, las fluidas transiciones.
Lassalle extrae de Heráclito incluso todo un
sistema de teología y “lógica objetiva (sic!!), etc. — en una palabra, ¡¡Hegel
“a propósito” de Heráclito!!
Un infinito número de veces (verdadera mente, en
forma fatigosa), Lassalle sub-raya y repite la idea de que Heráclito no sólo
reconoce el movimiento en todo, que su principio es el movimiento o el devenir
(Werden), sino que toda la cuestión estriba en entender ‘la identidad
procesional de los contrarios absolutos [schle-chthin]” (pág. 289 y muchas
otras). Lassalle, por así decirlo, mete a martillazos en la cabeza del lector
el pensamiento hegeliano de que en los conceptos abstractos (y en el sistema de
los mismos) el principio del movimiento no puede ser expre-sado de otro modo
que como el principio de la identidad de los contrarios. El mo-vimiento y el
Werden, hablando en términos generales, pueden existir sin repeti-ción, sin
regreso al punto de partida, y ENTONCES tal movimiento no sería una “identidad
de contrarios”. Pero el movimiento astronómico y mecánico (terres-tre), y la
vida de las plantas, los animales y el hombre — todo esto ha sido metido en la
cabeza de los hombres, no simplemente la idea del movimiento, sino la del
movimiento precisamente con un regreso al punto de partida, es decir, el
movi-miento dialéctico.
317
Esto es ingenua y deliciosamente expresado en la
famosa fórmula (o aforismo) de Heráclito: “es imposible bañarse dos veces en el
mismo río” — pero en realidad (como ya lo había dicho Cratilo, un discípulo de
Heráclito), ni siquiera puede ha-cerse una vez (porque antes de que todo el
cuerpo haya entrado en el agua, ésta ya no es la misma que antes).
(NB: Este Cratilo redujo la dialéctica de Heráclito
a sofística, págs. 294-295 y mu-
chas otras, al decir: nada es cierto, nada puede
decirse sobre nada. Una conclusión negativa (y simplemente negativa) de la
dialéctica. Heráclito, en cambio, tenía el principio: “todo es cierto”, hay
(una parte dei verdad en todo. Cratilo simplemente “meneó el dedo” en respuesta
a todo, demostrando con ello que todo se mueve, que nada puede decirse de nada.
En esta obra Lassalle no tiene sentido de
moderación, ahoga absolutamente a He-ráclito en Hegel. Es una lástima.
Heráclito CON MODERACIÓN, como uno de los fun-dadores de la dialéctica, sería
sumamente útil: las 850 páginas de Lassalle debe-rían ser comprimidas en 85
páginas de quintaesencia y traducidas al ruso:
* Modernos
descubrimientos en ese terreno. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
“Heráclito como uno de los fundadores de la
dialéctica (según Lassalle)”. ¡Algo útil podría resultarl
318
La ley fundamental del mundo, según Heráclito
(λογος 12, a veces είμαρμένη 13) es “la ley de trasformación en el contrario”
(pág. 327) (= έναντιοτροπη, έναντιοδρομία). Lassalle explicó el significado de
είμαρμένη como la “ley del desarrollo” pág. 333), citando, entre otras,
las palabras de Nemesio: “Demócrito, Heráclito y
Epicuro suponen que ni para lo universal ni para lo particular existe la
previsión" (ib. ).
Y las palabras de Heráclito: “El mundo no fue
creado por ninguno de los dioses u hombres, sino que es un fuego eternamente
vivo y siempre lo será (ibid. ).
¡Es extraño que al hacer un refrito de la filosofía
religiosa de Heráclito, Lassalle no cite ni mencione una sola vez a Feuerbach!
¿Cuál es la actitud de Lassalle, en general, hacia Feuerbach? ¿La de un
idealista hegeliano?
De ahí que Filón (Philo) dijera de la doctrina de
Heráclito, ... “que ella NB
[die Lehre 14], como la de los estoicos, deriva
todo del mundo, y lo pone
en el mundo, pero no cree que nada provenga de
Dios” (334). Un ejemplo de “re-toque” imitando a un hegeliano:
Lassalle traduce el famoso pasaje de Heráclito
(según Stobaeus) sobre “(Das) Eine Weise”15 (έν σοφον) como sigue:
“Por muchos discursos que yo haya es cuchado,
ninguno ha logrado reconocer que lo sabio es lo que está separado de todo (es
decir, de todo lo que existe):: (344). — considera que las palabras “bestia o
dios” son una interpolación, y re-chaza las traducciones de Ritter (“la
sabiduría está alejada de todo”) (344) y de Schleiermaeher, “lo sabio está
separado de todo”, en el sentido de “cognición” dis-tinta de la ciencia de los
particulares.
319
Según Lassalle el significado de ese pasaje es el
siguiente: que “lo absoluto (lo sa-bio) es ajeno a todo ser sensible
determinado, que es lo negativo” (349) — es decir, Negative = el principio de
negación, el principio de movimiento. ¡Una clara falsificación imitando a un
hegeliano! Hegel introducido en Heráclito.
Una masa de detalles sobre la vinculación
(exterior) entre Heráclito y la teología persa, Ormuz-Ahrimán16 y la teoría de
la magia, etc. , etc. , etc.
Heráclito dijo: “el tiempo es un cuerpo” (pág.
358)... esto, dice Lassalle, es en el sentido de la unidad del ser y la nada,
¡El tiempo es la pura unidad del ser y el no ser, etc. !
Para Heráclito el fuego, se dice = el principio del
movimiento [y no simplemente fuego], ¡algo similar es el fuego en la doctrina
de la filosofía (y la religión) persa! (362).
Si Heráclito fue el primero en usar el término
λογος (“palabra”) en el sentido
*Logos. (Ed.
)
* Necesidad.
(Ed. )
* La
doctrina. (Ed. )
* “Lo único
sabio. ” (Ed. )
* Ahrimán:
nombre griego del dios de la religión persa antigua que encarna el mal, enemigo
eterno e incon-
ciliable de su hermano Ormuz, dios del bien. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
objetivo (ley), se dice que también eso lo tomó de
la religión persa ... (364).
— Una cita del Zend-Avesta17 (367).
En el § 17, sobre la relasión entre Δίχη y
είμαρμένη18, Lassalle interpreta estas ideas de Heráclito en el sentido de
“necesidad”, “conexión” (376).
320
NB: “el vínculo de todas las cosas” (δεσμος
άπάντων) (pág. 379).
Platón (en el THEATETES) expresa, según se dice, la
filosofía heracliteana cuando dice:
“La necesidad vincula la esencialidad del ser”...
“Heráclito es la fuente de la concepción, común
entre los estoicos, de que είμαρμένη, rerum omnium necessitas19, expresa
VÍNCULO y ligación illigatio”...
(376).
Cicerón:
“Pero yo llamo destino a lo que los griegos de
nominaban είμαρμένη ,es decir el orden y la sucesión de las causas, en que una
causa vinculada con otra engendra un fenómeno por sí misma” (pág. 377).
Miles de años han pasado desde el momento en que
nació la idea de ‘la conexión de todas las cosas”; “la cadena de las causas”.
Una comparación de cómo han sido entendidas estas causas en la historia del
pensamiento humano ofrecería una teo-ría indiscutiblemente concluyente del
conocimiento.
Tomo II.
Al hablar del “fuego”, Lassalle demuestra,
repitiéndose mil veces, que ese es un “principio” para Heráclito. Insiste
especialmente en el idealismo de Heráclito (pág. 25 — en que el principio del
desarrollo, des Werdens20, en Heráclito, es lo-gisch-práexistent21, que su
filosofía = Idealphilosophie22. Sic!! (pág. 25).
321
((¡Un estiramiento a imitación de Hegel!))
Heráclito aceptaba “el fuego puro y absoluta mente
inmaterial” (pág. 28, Timaeus, sobre Heracleitos) ...
En la pág. 56 (t. II) Lassalle introduce una cita
[de Clemens Al. Stro- NB
mata23 V; cap. 14] sobre Heráclito, que traducida
literalmente dice:
“El mundo, una entidad proveniente del todo, no fue
creado por ninguno de los dioses o los hombres, sino que fue, es y será fuego
eternamente vivo, que se en-ciende y se apaga con regularidad”...
Una exposición muy buena de los principios del
materialismo dialéctico. Pero en
*
Zend-Avesta o Avesta: designación de los antiguos libros religiosos persas en
los que está expuesta la reli-gión fundada, según la leyenda, por el profeta
Zaratustra (Zoroastro). (Ed. )
* Justicia y
necesidad. (Ed. )
* Necesidad
de todas las cosas. (Ed. )
* Del
devenir. (Ed. )
*
Lógicamente-preexistente. (Ed. )
* Filosofía
idealista. (Ed. )
* Clemente
de Alejandría. Tapices (en sentido figurado: libro de variada. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
la pág. 58 Lassalle da la siguiente “freie
Ubersctzung”24 de ese pasaje: “El mundo-
------ fue, es y será un continuo de venir,
trasformándose constantemente, pero
en medida variable, de ser en no ser (procesional)
y de éste en ser (procesional). ”
Un excelente ejemplo de cómo Lassalle
verballhornt25 a Heráclito, presentándolo como hegeliano, arruinando la
vivacidad, la fres cura, la ingenuidad y la integri-dad histórica de Heráclito
al interpretarlo falsamente a imitación de Hegel (y para esta falsa
interpretación Lassalle rumia a Hegel a lo largo de decenas de páginas). La
sección II de la parte II (“Física, ¡¡¡págs. 1-262!!!, tomo II) es
absolutamente intolerable: Heráclito por valor de un céntimo y refritos y
estiramientos de Hegel por valor de un rublo. Esto sólo puede ser hojeado —
¡para decir que no debe ser leído!
322
De la sección III (“La doctrina de la cognición”),
una cita de Filón: NB
“Porque el uno es lo que está compuesto de dos
contrarios, de modo
que cuando se lo divide en dos se revelan los
contrarios. ¿No es ésta NB
la proposición que los griegos dicen que su grande
y famoso Heráclito
puso a la cabeza e ‘su filosofía y de la que se
jactó como de un nuevo
descubrimiento?”... ((265))
Y la siguiente cita, también de Filón:
... “Del mismo modo, también, las partes del mundo
están divididas NB
en dos y se contraponen mutuamente: la tierra — en
montañas y lla-
nuras; el agua — en dulce y salada... Del mismo
modo, también, la atmósfera en invierno y verano, y así mismo en primavera y
otoño. Y esto sirvió a Heráclito como material para sus libros sobre la
naturaleza: tomó prestado de nuestro teó-logo el aforismo sobre los contrarios,
les agregó innumerables ejemplos [Belege] trabajosamente elaborados” (pág.
267).
Según Heráclito el criterio de verdad no es el
consensúa omnium, el acuerdo de todos (pág. 285) — en ese caso sería un
subjectiver Empiriker26 (pág. 284). No, es un objectiver Idealist27 (285). Para
él, el criterio de verdad, con independencia de la opinión subjetiva de todos
los hombres, es el acuerdo con la ley ideal de la identidad del ser y el no ser
(285).
Aquí se ve con claridad que Lassalle es un
hegeliano del tipo antiguo, un idealista
Cf. Marz 1845 en sus tesis sobre Feuerbach!28 Aquí
Lassalle es reaccionario.
323
En la pág. 337, al citar, entre otros, a Büchner
(nota 1), Lassalle dice que Heráclito expresó a priori “el mismo pensamiento”
que la “fisiología moderna” (“el
* Traducción
libre. (Ed. )
* Corrige
(irónicamente). (Ed. )
* Empirista
subjetivo. (Ed. )
* Idealista
objetivo. (Ed.
Lenin
contrapone aquí a la concepción idealista del criterio de la verdad de
Lassalle, el punto de vista de Marx, quien en las Tesis sobre Feuerbach formuló
la concepción materialista dialéctica sobre el criterio de la verdad del
conocimiento: “El problema de si al pensamiento se le puede atribuir verdad
objetiva —escribía Marx— no es, en modo alguno, una cuestión teórica, sino
práctica. En la práctica debe demostrar el hombre la verdad, es decir, la
realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento” . 322.
Sobre el problema de la dialéctica
pensamiento es un movimiento de la materia”).
Una evidente exageración. En las ci tas sobre
Heráclito sólo se dice que el alma es también un proceso de trasformación — que
lo que se mueve es conocido por lo que mueve.
Una cita de Chalcidius29 (en Timaeus):
... “Pero Heráclito vincula nuestra razón con la
razón divina que guía y domina al mundo, y dice que, a causa del acompañamiento
inseparable, posee también el conocimiento del grado gobernante de la razón y,
cuando el espíritu descansa de la actividad de los sentidos, predice el futuro”
(pág. 342).
De Clemens (Stromata, V):
... “debido a su incredibilidad, ella [es decir, la
verdad] elude ser conocida”... (347). Heráclito, dice Lassalle, es “el padre de
la lógica objetiva” (pág. 351), porque en él la “filosofía natural” umschlät30
en la filosofía del pensamiento, “el pensamiento es reconocido como el
principio de la existencia” (350), etc. , et. , à la Hegel... Se dice que en
Heráclito falta el momento de la subjetividad ...
36. “El Cratilo de Platón”31, págs. 373-396
En el § sobre “Cratilo”, Lassalle demuestra que en
este diálogo de Platón Cratilo es presentado (no todavía como sofista y
subjetivista, como llegó a serlo más tarde, sino) como un verdadero discípulo
de Heráclito, que realmente explicó la teoría de él, de Heráclito, sobre la
esencia y el origen de las palabras y el lenguaje como IMITACIÓN de la
naturaleza (“imitación de la esencia de las cosas”, pág. 388), de la esencia de
las cosas, “la imitación y la copia de Dios”, “la imitación de Dios y del
universo” (ibid. )32.
324
... “Hemos demostrado — dice la identidad
conceptual [arriba mencionada] (pre-cisamente identidad, y no meramente
analogía) entre la palabra, el nombre y la
* Calcidio.
(Ed. )
* Se trasforma. (Ed. )
* Cratilo:
diálogo de Platón dirigido contra los sofistas. (54. )
Más adelante
(véase el presente tomo, pág. 325) Lenin dice que Platón confundió
indebidamente la doctrina de Heráclito con las ideas de los sofistas, y se
refiere a la actitud no crítica de Lassalle al respecto. 324
Sobre el problema de la dialéctica
ley es en todo sentido un criterio de principio de
la filosofía heracliteana, y de la fundamental importancia y significación que
tiene en la misma” ... (393).
... “Los nombres son para él [para Heráclito] leyes
del ser; son para él el elemento común de las cosas, así como para él las leyes
son el ‘elemento común de todo’”...
(394)
E HIPÓCRATES EXPRESA precisamente ideas
heracliteanas cuando dice:
325
“Los nombres son las leyes de la naturaleza. ”
¡muy im-
“Porque tanto las leyes como los nombres son para
el esfesio [ ... ] portante! igualmente sólo productos y realizaciones de lo
universal, unos y
otros son para él el ser ideal alcanzado, puramente
universal, libre de la mácula de la realidad sensible” ... (394).
Platón analiza y refuta la filosofía de Heráclito
en su “CRATILO” y “TEETETES”, y al hacerlo (especialmente en el último)
confunde a Heráclito (el idealista objetivo y el dialéctico) con el idealista
subjetivo y sofista Protágoras (el hombre es la me-dida de todas las cosas). Y
Lassalle muestra que en el desarrollo de las ideas se ha originado real mente
en Heráclito 1) la sofística (Protágoras) y 2) el platonismo, las “ideas”
(idealismo objetivo).
Se obtiene la impresión de que Lassalle, el
idealista, dejó en la sombra el materia-lismo o las tendencias materialistas de
Heráclito, y que lo interpretó afectada-mente a imitación de Hegel.
(IV. Ethik, págs. 427-462. )
En la sección sobre ética, nil.
En págs. 458-459 Lassalle escribe que Nemesios dijo
que Heráclito y Demócrito negaban la previsión (προνοίαν), en tanto que Cicerón
(De fato)33 decía que He-ráclito, como también Demó crito y otros (inclusive
Aristóteles), reconocían el fa-tum — la necesidad.
... “Este destino ha de significar sólo la
necesidad natural inma-nente correspondiente al objeto, su ley natural”...
(459).
326
(Los estoicos, según Lassalle, lo tomaron todo de
Heráclito, vol-viéndolo trivial y unilateral, pág. 461. )
Naturnotwen-digkeit34 en Lassalle
El índice del libro de Lassalle está compilado en
una forma erudita, pedante, pero sin inteligencia; una masa de nombres de los
antiguos, etc. , etc.
En general, ∑∑, el juicio de Marx es correcto: el
libro de Lassalle no vale la pena de ser leído.
------------------
327
* Sobre el
destino. (Ed. )
* Necesidad
natural. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
SOBRE EL PROBLEMA DE LA DIALÉCTICA 35
La división de un todo único y el conocimiento de
sus partes contradictorias (véase la cita de Filón sobre Heráclito, al comienzo
de la sección III, “Sobre el co-nocimiento”, en el libro de Lassalle acerca de
Heráclito 36) es la esencia (uno de los “esenciales”, una de las principales,
si no la principal característica o rasgo) de la dialéctica. Precisamente así
formula también Hegel el asunto (Aristóteles en su Metafísica choca
continuamente con él y combate a Heráclito y las ideas heracli-teanas)37
La justeza de este aspecto del contenido de la
dialéctica debe ser verificada por la historia de la ciencia. Este aspecto de
la dialéctica (por ejemplo, en Plejánov) re-cibe habitualmente una atención
inadecuada: la identidad de los contrarios es en-tendida como la suma de
EJEMPLOS [“por ejemplo, una simiente”, “por ejemplo, el comunismo primitivo”.
Lo mismo rige en cuanto a Engels. Pero es “en interés de la popularización” ...
], y no como una ley del conocimiento (y como una ley del mundo objetivo).
En matemáticas: + y —. Diferencial e integral.
En mecánica: acción y reacción.
En física: electricidad positiva y negativa.
En química: combinación y disociación de los
átomos.
En la ciencia social: la lucha de clases.
328
La identidad de los contrarios (sería más correcto,
quizá, decir su “unidad” — aunque la diferencia entre los términos identidad y
unidad no es aquí particular-mente importante. En cierto sentido ambos son
correctos) es el reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias
contradictorias, mutuamente excluyentes, opuestas, de todos los fenómenos y
procesos de la naturaleza (inclusive el espíritu y la sociedad). La condición
para el conocimiento de todos los procesos del mundo en su “automovimiento”, en
su desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos
como una unidad de contrarios. El desarrollo es la “lucha” de contrarios. Las
dos concepciones fundamentales (¿o dos posibles?, ¿o dos históricamente
observables?) del desarrollo (evolución) son: el desarrollo como aumento y
disminución, como repetición, y el desarrollo como unidad de contrarios (la
división de una unidad en contrarios mutuamente excluyentes y su relación
recíproca).
En la primera concepción del movimiento, el
AUTOmovimiento, su fuerza IMPUL-SORA, su fuente, su motivo, queda en la sombra
(o se convierte a dicha fuente en externa: Dios, sujeto, etc. ). En la segunda
concepción la atención principal se
En el
cuaderno “Filosofía”, el fragmento Sobre el problema de la dialéctica figura
entre el Resumen del libro de Lassalle sobre la filosofía de Heráclito y el
Resumen de la “Metafísica” de Aristóteles; sin embargo, las remi-siones a la
“Metafísica”, insertadas en el texto del fragmento, permiten suponer que éste
fue escrito después que Lenin leyó las obras de Aristóteles. Por lo tanto, el
fragmento Sobre el problema de la dialéctica es una síntesis peculiar de la
labor realizada por Lenin en 1914-1915 sobre la problemática filosófica.
Lenin analiza en él la ley dialéctica de la unidad
y la lucha de los contrarios, las concepciones metafísica y dia-léctica del
desarrollo, las categorías de lo absoluto y lo relativo, de lo abstracto y lo
concreto, de lo universal, lo particular y lo singular, lo lógico y lo
histórico, y otras, revela el carácter dialéctico del proceso del conocimiento
y muestra las raíces gnoseológcas y clasistas del idealismo. 327.
* Véase el
presente tomo, pág. 322. (Ed. )
** Véase el
Resumen del libro de Aristóteles “Metafísica” hecho por Lenin en el presente
tomo, pág. 338. (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
dirige precisamente hacia el conocimiento de la
fuente del “AUTO”-movimiento. La primera concepción es inerte, pálida y seca.
La segunda es viva. SÓLO la se-gunda proporciona la clave para el
“automovimiento” de todo lo existente; sólo ella proporciona la clave para los
“saltos”, para la “ruptura de la continuidad”, para la “trasformación en el
contrario”, para la destrucción de lo viejo y el surgi-miento de lo nuevo. La
unidad (coincidencia, identidad, acción igual) de los con-trarios es
condicional, temporaria, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios
mutuamente excluyentes es absoluta, como son absolutos el desarrollo y el
mo-vimiento.
NB: La distinción entre subjetivismo (escepticismo,
sofística, etc. ) y dialéctica, de paso, consiste en que en la dialéctica
(objetiva) la diferencia entre lo relativo y lo absoluto es ella misma
relativa. Para la dialéctica objetiva hay un absoluto dentro de lo relativo.
Para el subjetivismo y la sofística lo, relativo es sólo relativo y ex-cluye lo
absoluto.
En El capital Marx analiza primero la relación más
simple, más ordinaria y funda-mental, más común y cotidiana de la sociedad
burguesa (la mercancía), una rela-ción que se encuentra miles de millones de
veces, a saber, el intercambio de mer-cancías. En ese simple fenómeno (en esta
“célula” de la sociedad burguesa) el aná-lisis revela todas las contradicciones
(o los gérmenes de tocias las contradiccio-nes) de la sociedad moderna. La
posterior exposición nos muestra el desarrollo (a la vez crecimiento y movimiento)
de esas contradicciones y de esa sociedad en la Σ 38 de sus partes
individuales, de su comienzo a su fin.
329
Tal debe ser también el método de exposición (o
estudio) de la dialéctica en ge-neral (porque para Marx la dialéctica de la
sociedad burguesa es sólo un caso par-ticular de la dialéctica). Comenzar con
lo más sencillo, con lo más ordinario, co-mún, etc. ; con cualquier
proposición: las hojas de un árbol son verdes; Juan es un hombre; Chucho es un
perro, etc. Aquí tenemos ya dialéctica (como lo reconoció el genio de Hegel):
lo individual es lo universal (cf. Aristóteles, Metaphysik, tra-ducción de
Schwegler, Bd. II, S. 40, 3. Buch, 4. Kapitel 8- 9: “denn natürlich lcann man
nicht der Meinung sein, dass es ein Haus [una casa en general] gebe ausser den
sichtbaren Háusern”, “ού γάράν ϑείημεν είναί τινα οίχίαν παρά τάς τινας οίχίας”
39). Por consiguiente, los contrarios (lo individual se opone a lo universal)
son idénticos: lo individualexiste sólo en la conexión que conduce a lo
universal. Lo universal existe sólo en lo individual y a través de lo
individual. Todo indivi-dual es (de uno u otro modo) un universal. Todo
universal es (un fragmento, o un aspecto, o la esencia de) un individual. Todo
universal sólo abarca aproximada-mente a todos los objetos individuales. Todo
universal entra en forma incompleta en lo universal, etc. , etc. Todo
individual está vinculado por miles de transiciones con otros tipos de
individuales (cosas, fenómenos, procesos), etc. Aquí ya tene-mos los elementos,
los gérmenes de los conceptos de necesidad, de conexión ob-jetiva en la
naturaleza, etc. Aquí tenemos ya lo contingente y lo necesario, el fenó-meno y
la esencia; porque cuando decimos: Juan es un hombre, Chucho es un pe-rro, esta
es una hoja de un árbol, etc. , desechamos una cantidad de atributos como
contingentes; separamos la esencia de la apariencia, y contraponemos la una a
la
* Suma. (Ed.
)
* “Porque,
por supuesto, no se puede sostener la opinión de que pueda haber una casa [en
general] aparte de las casas visibles. ” (Ed. )
Sobre el problema de la dialéctica
otra.
330
Así, en cualquier proposición podemos (y debemos)
descubrir como en un “nú-cleo” (“célula” ) los gérmenes de todos los elementos
de la dialéctica, y con ello mostrar que la dialéctica es una propiedad de todo
conocimiento humano en ge-neral. Y la ciencia natural nos muestra (y aquí, una
vez más, es preciso demos-trarlo en cualquier ejemplo simple) la naturaleza
objetiva con las mismas cuali-dades, la trasformación de lo individual en lo
universal, de lo contingente en lo necesario, transiciones, modulaciones y la
vinculación recíproca de los contra-rios. La dialéctica es la teoría del
conocimiento (de Hegel y) del marxismo. Este es el “aspecto” del asunto (no es
un “aspecto”, sino la esencia del asunto) al que Plejánov, por no hablar de
otros marxistas, no prestó atención.
* *
*
El conocimiento es representado en forma de una
serie de círculos tanto por He-gel (véase la Lógica) como por el moderno
“gnoseólogo” de la ciencia natural, el ecléctico y enemigo del hegelianismo
(¡que él no entendió!) Paul Volkmann (véase su Erkenntnistheoretische Grundzüge
S.40).
“Círculos” en filosofía: [¿es esencial una
cronología de las personas? ¡No!]
Antigua: de Demócrito a Platón y a la dialéctica de
Heráclito.
Renacimiento: Descartes versus Gassendi
(¿Spinoza?).
Moderna: Holbach-Hegel (a través de Berkeley, Hume,
Kant). Hegel — Feuerbach
— Marx.
La dialéctica como conocimiento vivo, multilateral
(con una cantidad de aspectos que aumenta eternamente), con una infinita
cantidad . de matices de cada enfo-que y aproximación a la realidad (con un
sistema filosófico que se convierte en un todo a partir de cada matiz) — he
aquí un contenido inmensamente rico en comparación con el materialismo
“metafísico”, cuya desdicha fundamental es su incapacidad para aplicar la
dialéctica a la Bildertheorie41, al proceso y desarrollo del conocimiento.
El idealismo filosófico es sólo una tontería desde
el punto de vista del materia-lismo tosco, simple, metafísico. En cambio, desde
el punto de vista del materia-lismo dialéctico, el idealismo filosófico es un
desarrollo unilateral, exagerado, überschwengliches (Dietzgen)42 (inflación,
abultamiento) de uno de los rasgos, aspectos, facetas del conocimiento hasta
convertirlo en un absoluto, divorciado de la materia, de la naturaleza, llevado
a la apoteosis.
333
El idealismo es oscurantismo clerical. Es cierto.
Pero el idealismo fi-losófico es (“más correctamente” y “además”) un camino
hacia el os-curantismo clerical a través DE UNO DE LOS MATICES del
NB
este afo-
rismo
Lenin se
refiere al libro de P. Volkmann Erkenntnistheoretische Grund- züge der
Naturwissenschaften und ihre Beziehungen zum Geistesleben der Gegenwart
(“Fundamentos gnoseológicos de las ciencias naturales y su nexo con la vida
espiritual de nuestra época”); el pasaje mencionado figura en la pág. 35 de la
segunda edición del libro que leyó Lenin (véase él presente tomo, pág. 365).
Lenin señaló pasajes análogos también al resumir Lec-ciones de historia de la
filosofía, de Hegel (véase el presente tomo, págs. 229 y 241).
* Teoría de
la reflexión. (Ed. )
* Véase el
presente tomo, nota 61. (Ed.
Sobre el problema de la dialéctica
conocimiento infinitamente complejo (dialéctico)
del este hombre.
El conocimiento no es (o no sigue) una línea recta,
sino una curva, que se apro-xima infinitamente a una serie de círculos, a una
espiral. Todo fragmento, seg-mento, sección de esta curva puede ser trasformado
(trasformado unilateral-mente) en una recta independiente, completa, que
entonces (si los árboles impi-den ver el bosque) conduce al lodazal, al
oscurantismo clerical (don de queda su-jeta por los intereses de clase de las
clases dominantes). El carácter rectilíneo y la unilateralidad, la rigidez y la
petrificación, el subjetivismo y la ceguera subjetiva: voilá43 las raíces
gnoseológicas del idealismo. Y el oscurantismo clerical (= idea-lismo
filosófico), por supuesto, tiene raíces gnoseológicas, no carece de
funda-mento; es sin duda una flor estéril, pero una flor estéril que crece en
el árbol vivo del conocimiento humano, vivo, fértil, auténtico, poderoso,
omnipotente, obje-tivo, absoluto.
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en
1925 en la revista Bólshevik,
núm. 5-6.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
---------------------
* En francés
en el original. (Ed. )
La filosofía se pierde a me-nudo en la de-finición
de pa-labras, etc. Todo, todas las categorías son afectadas
Resumen del libro de Aristóteles
"Metafísica"
335
RESUMEN DEL LIBRO DE ARISTÓTELES “METAFISICA” 1
Escrito en 1915.
Publicado por primera vez en 1930, en Léninshi
Sbómik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
337
ARISTÓTELES. METAFISICA
TRADUCIDO POR A. SCHWEGLER. DOS TOMOS
TÜBINGEN, 1847
Véase más arriba, cita sobre “casa” 2.
Una masa de materia en extremo interesante, vivaz,
ingenua (fresca), que intro-duce la filosofía y es remplazada en la exposición
por el escolasticismo, por el re-sultado sin movimiento, etc.
El clericalismo mató lo que había de vivo en
Aristóteles y perpetuó lo que había de muerto.
“Pero el hombre y el caballo, etc. , existen como
individuales, un universal no existe por sí mismo como una sustancia
individual, sino sólo como un todo compuesto de un concepto definido y de
materia definida” (pág. 125 3, libro 7, capítulo 10, 27-28).
Ibídem, pág. 126, §§ 32-33:
... “La materia en sí misma es incognoscible.
Alguna materia es sen-
sible y alguna inteligible; sensible, como el metal
y la madera, en una palabra, toda la materia móvil; inteligible, lo que está
presente en las cosas sensibles no como sensible, por ejemplo, los objetos de
las matemáticas”...
338
Altamente características y profundamente
interesantes (al comienzo de la Me-tafísica) son la polémica con Platón y los
problemas “desconcertantes”, deliciosos por su ingenuidad, y Bendenken 4 en
cuanto a las tonterías del idealismo. Y todo esto, junto con la más impotente
confusión sobre lo fundamental, el concepto y lo particular.
NB: Al comienzo de la metafísica, la empecinada
lucha contra Heráclito, contra su
Lenin hizo
el Resumen del libro de Aristóteles “Metafísica” (editado en 1847 por A.
Schwegler en griego, con versión alemana y comentarios) en la sala de lectura
de la Biblioteca de Berna, en 1915. Con él ter minan las anotaciones en el
cuaderno “ Filosofía” . Al hacer el Resumen de la Metafísica, en la cual, según
dice “todo, todas las categorías son afectadas” (véase el presente tomo, pág.
337), Lenin subrayó la importancia de la crítica que se efectuaba en ella de la
doctrina idealista de Platón sobre las ideas, señaló las “investigaciones, las
búsquedas” de Aristóteles, su aproximación al materialismo y a la dialéctica.
En el Resumen Lenin compara diferentes for-mas de idealismo filosófico, des
cubre sus raíces gnoseológicas, condicionadas por “la posibilidad del vuelo de
la fantasía fuera de la vida” y, al mismo tiempo, muestra el papel de la
fantasía incluso “en la ciencia más es-tricta” (pág. 342). Sobre la Metafísica
véase la nota 82.
2 * Véase el presente tomo, pág. 329. (Ed. )
3 * Aristóteles. Die Metaphysik, Bd. 2, Tübingen,
1847. (Ed. ) 4 * Dudas. (Ed. )
Resumen del libro de Aristóteles
"Metafísica"
idea de la identidad del ser y el no ser (los
filósofos griegos se acercaron a la dia-léctica, pero no supieron habérselas
con ella). Altamente característicos en gene-ral, a lo largo de todo el libro,
passim5 son los gérmenes vivos de dialéctica e in-vestigaciones sobre ella...
En Aristóteles, la lógica objetiva es confundida en
todas partes con la lógica subje-tiva, y además, en tal forma que en todas
partes la lógica objetiva es VISIBLE. No cabe duda en cuanto a la objetividad
del conocimiento. Hay una fe ingenua en el poder de la razón, en la fuerza, el
poder, la verdad objetiva del conocimiento. Y una confusión ingenua, una
confusión impotente y lamentable en la dialéctica de lo universal y lo
particular — del concepto y la realidad sensorialmente percepti-ble de los
objetos individuales, las cosas, los fenómenos.
El escolasticismo y el clericalismo tomaron lo que
había de muerto en Aristóteles, pero no lo que había de vivo: las
investigaciones, las búsquedas, el laberinto, en el cual el hombre perdió el
camino.
La lógica de Aristóteles es una investigación, una
búsqueda, una aproximación a la lógica de Hegel — y ella, la lógica de
Aristóteles (que en todas partes, a cada paso, plantea PRECISAMENTE el problema
de la DIALÉCTICA ), ha sido convertida en un escolasticismo muerto, al rechazar
todas las búsquedas, vacilaciones y modos de presentar problemas. Lo que tenían
los griegos era precisamente modos de presentar problemas, por así decirlo
sistemas exploratorios, una ingenua discor-dancia de opiniones, que se refleja
excelentemente en Aristóteles.
339
... “Por lo tanto, está claro que no existe
universal alguno al lado y se- ¡
parado de sus particulares. Los adeptos de la
doctrina de las ideas tie-
nen, pues, razón cuando atribuyen a estas últimas
una existencia sepa-
rada; porque las ideas son sustancias particulares;
pero se equivocan
al considerar como' idea la unidad sobre lo
múltiple. El motivo de ello ¡
es que no pueden explicar qué son las sustancias
imperecederas de
este tipo que existen al lado y fuera de las
sustancias sensibles parti-
culares; de manera que equiparan las ideas a las
cosas perecederas
(pues éstas las conocemos), y dicen: el hombre en
sí, el caballo en sí, agregando las palabras en sí a los nombres de las cosas
sensibles (pág. # 136, libro 7, cap. 16,
8-12) #.
Pero supongo que incluso si nunca hubiésemos visto las estrellas, no obstante
existirían sustancias eternas aparte de las que conocemos; y así, en el caso
presente, aunque no podemos entender qué son, es necesario sin embargo que
existan. Está claro, entonces, que ningún término universal es sustancia
par-ticular y que ninguna sustancia particular está compuesta de sustancias
[ούσία] particulares” (— § 13, al final del capítulo).
¡Delicioso! No hay duda de la realidad del mundo
exterior. El hombre se embrolla precisa mente en la dialéctica de lo universal
y lo particular, del concepto y la sensación, de la esencia y el fenómeno, etc.
(Pág. 146, libro 8 —¿puede haber sido insertado más
tarde?— cap. 5, § 2-3. )
... “Hay una dificultad en el problema [άπορία] de
cómo la materia de NB
lo individual está vinculada con los contrarios.
Por ejemplo, si el
cuerpo es potencialmente [δυνάμει] sano, y lo
contrario de la salud es la
* En todas
partes. (Ed. )
Resumen
del libro de Aristóteles "Metafísica"
enfermedad,
¿no es a la vez el cuerpo potencialmente sano y enfermo?...
340 ...
“Además, ¿no está el hombre vivo potencialmente [δυνάμει] NB
muerto?”
(Pág. 181),
libro 11, cap. 1 § 12-14: ...
“Ellos [los filósofos] ponen los objetos de las
matemáticas como intermedios en-tre las ideas y las cosas sensibles, como una
tercera clase aparte de las ideas y las cosas de nuestro mundo. Pero no hay
tercer hombre o tercer caballo aparte del hombre en sí (o del caballo en sí) y
de los particulares. Si por otra parte no es como dicen, ¿de qué clase de
objetos debemos suponer que se ocupa el matemá-tico? Por cierto que no de las
cosas de nuestro mundo; porque ninguna de éstas es del tipo que investigan las ciencias
matemáticas”...
Ibídem, capítulo 2, § 21-23: ...
“Además, ¿hay algo aparte del todo concreto (con
esto me refiero a la materia y a lo material), o no? Si no lo hay, todas las
cosas son perecederas, por lo menos todo lo material es perecedero; pero si hay
algo, debe ser la forma o configuración. Es difícil determinar en qué casos
esto es posible y en cuáles no” ...
Págs. 185-186, libro 11, capítulo 3, § 12 — las
matemáticas dejan a un lado el calor, el peso y otras “contrariedades
sensibles”, y tienen en consideración “sólo la cantidad” ... “lo mismo sucede
en relación con el ser”.
Aquí tenemos el punto de vista del materialismo
dialéctico, pero de manera acci-dental, no de manera coherente, no elaborado,
de pasa
En su esbozo de la historia de la filosofía antigua
(Handbuch der Klassischen Al-tertums- Wissenschaft 6, de Müller, V, I, S. 265)
(“Sala de lectura de la Biblioteca de Berna”), Windélband sub raya que en la
Lógica de Aristóteles (die Logik) “tiene como su premisa más general la
identidad de las formas del pensamiento con las del ser”, y cita la Metaphysik,
V, 7: “δσαχως λεγεται, τοσαχως το είναι σημαίνει”. Ese es el § 4. Schwegler
traduce:
341
“Denn so vielfach die Kategorien ausgesagt werden,
so vielfacht bezeichnen sie ein Sein”7 ¡Una mala traducción!
Una aproximación a Dios:
Libro 12, capítulo 6, § 10-11:
... “¿Porque cómo puede haber movimiento si
no hay causa real? La madera no se moverá por sí
misma — la carpintería debe actuar sobre ella; tampoco los menstruos o la
tierra se moverán por sí 'mismos
— las simientes deben actuar sobre la tierra y el
semen sobre los menstruos”...
Leukipp8 (id. , § 14) acepta el movimiento eterno,
pero no explica por qué (§ 11). Capítulo 7, § 11-19 — Dios (pág. 213)
... . “el eterno movimiento debe provenir de
algo... eterno” (capítulo 8, § 4)... Libro 12, capítulo 10—una nueva “revista”
de los problemas fundamentales de la
* Compendio
de historia de la antigüedad clásica. (Ed. )
* “En tantas
formas como se enuncien las categorías, en tantas formas denotan el ser. ”
(Ed,)
8 * Leucipo. (Ed. )
Resumen del libro de Aristóteles
"Metafísica"
filosofía; “signos de interrogación”, por así
decirlo. Una exposición muy fresca, ingenua, con dudas (a menudo
insinuaciones), de distintos puntos de vista.
EN EL LIBRO 13 Aristóteles vuelve a una crítica de
la teoría de los números de Pi-tágoras (y de la teoría de las ideas de Platón),
independiente de las cosas sensi-bles.
Idealismo primitivo: lo universal (concepto, idea)
es un ser particu- NB
lar. Esto parece descabellado, monstruosamente (o,
con más exacti-
abso-
tud, puerilmente) estúpido. ¿Pero acaso el
idealismo la misma naturaleza (
lutamente de
la misma naturaleza)? Mesas, sillas, y las ideas de mesa y silla; el
mundo y la idea del mundo (Dios); la moderno, Kant,
Hegel, la idea de Dios, no son de cosa y el “noúmeno”, la “cosa en sí”
incognoscible; la vinculación de la tie-rra y el sol, la naturaleza en general
— y la ley, λογος9 , Dios. La dicotomía del conocimiento humano y la
posibilidad del idealismo (= religión) están dadas ya en la primera abstracción
elemental
342
“casa” en general y casas particulares
La aproximación del espíritu (humano) a una cosa
particular, el sacar una copia (= un concepto) de ella no e s un acto simple,
inmediato, un reflejo muerto en un espejo, sino un acto complejo, dividido en
dos, zigzagueante, que incluye en sí la posibilidad del vuelo de la fantasía
fuera de la vida; más aun que eso: la posibili-dad de la trasformación (además,
una trasformación imperceptible, de la cual el hombre no es conciente) del
concepto abstracto, de la idea, en una fantasía (in letzter Instanz 10 = Dios).
Porque incluso en la generalización más sencilla, en la idea general más
elemental (“mesa” en general), HAY cierta partícula de fantasía. (Vice versa:
sería estúpido negar el papel de la fantasía, incluso en la ciencia más
estricta: cf. Písarev sobre los sueños útiles, como un impulso para el trabajo,
y sobre los ensueños vacíos. )11
Expresión ingenua de las "dificultades” de la
“filosofía de las matemáticas” (para usar el lenguaje moderno): libro 13,
capítulo 2, § 23:
... “Además, el cuerpo es un tipo de sustancia, ya
que en cierto sentido posee inte-gridad; ¿pero en qué sentido son sustancias
las líneas? No pue den serlo, ni como forma o configuración, como, por ejemplo,
el alma, ni como materia, como el cuerpo; porque no parece que nada pueda estar
compuesto de líneas o de planos o de puntos”... (pág. 224)...
343
El libro 13, capítulo 3, soluciona estas
dificultades en forma excelente, precisa, clara, materialista (las matemáticas
y otras ciencias abstraen uno de los aspectos de un cuerpo, del fenómeno, de la
vida). Pero el autor no mantiene este punto de vista coherentemente.
En su comentario (t. IV, pág. 303), Schwegler dice:
Aristóteles ofrece NB
aquí una exposición positiva de “su punto de vista
sobre lo matemá-
tico: lo matemático es la abstracción de lo
sensible”.
* Logos. (Ed
* En última
instancia. (Ed. )
* Lenin se
refiere al trabajo de D, I. Písarev Errores de una mente inmadura; en “¿Qué
hacer?” Lenin cita este mismo pensamiento de Písarev y el pasaje
correspondiente de su obra (véase V- I- Lenin, ob. c{t. , t, V, págs. 562-563).
(Ed. )
Resumen del libro de Aristóteles
"Metafísica"
El libro 13, capítulo 10, trata del problema, que
es mejor explicado por Schwegler en el comentario (en relación con la
Metaphysik VII, 13, 5): la ciencia se ocupa sólo de lo universal (cf. libro 13,
capítulo 10, § 6), pero sólo lo particular es real (sus-tancial). ¿Quiere decir
eso que hay una brecha entre la ciencia y la realidad? ¿Quiere decir que el ser
y el pensamiento son inconmensurables? “¿Es imposible el verdadero conocimiento
de la realidad?” (Schwegler, t. IV, pág. 338), Aristóte-les responde: potencialmente
el conocimiento se dirige a lo universal; realmente se dirige a lo particular.
Schwegler (ib. ) describe como hóchst beach-
tenswert12 la obra de F. Fischer: Die Metaphysik, von empirischem Standpunkte
aus dargeste-llt13 [año de publicación (1847) ], que habla del “realismo” de
Aristó-teles.
#
NB?
en
Libro 14, capítulo 3, § 7: ... “¿por qué si bien lo
matemático no está en modo alguno
presente
las cosas sensibles, sus atributos están presentes en las cosas sensi-
bles?” ... (pág. 254)
(La última frase del libro, libro 14, capítulo 6, §
21, tiene el mismo significado. )
----------------------
-----------------
344 Fin
de la “Metafísica”
¡¡¡ja—ja!!!
Allgemeine
Deutsche Biographie,
Friedrich Fischer (1801-1853), profesor de
filosofía en Basilea. Un
artículo sobre él por Prantl ( t. 7,
pág. 67) ofrece una apreciación despectiva respecto
de Fischer y dice que “por un rechazo total del idealismo subjetivo cayó casi
en el extremo opuesto de un em-pirismo a-ideal”.
-----------------
* Sumamente
valiosa. (Ed. )
* La
metafísica expuesta desde un punto de vista empírico. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
345
II. COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTICULOS Y RESEÑAS
347
1903
F. UEBERWEG. “ESBOZO DE LA HISTORIA DE LA
FILOSOFÍA”1
(REVISADO POR MAX HEINZE)
3 TOMOS. 1876-1880. LEIPZIG
El libro es
de carácter más bien extraño: secciones más bien breves con unas pocas palabras
sobre el contenido de las doctrinas y muy largas explicaciones en cuerpo
pequeño, compuestas en sus tres cuartas partes por nombres y títulos de libros
además, anticuados: bibliografía hasta la década del 60 y 70. ¡Algo
unleser-liches! 2 ¡Una historia de nombres y libros! ]
* Lenin
escribió el comentario del libro de Ueberweg: Crundiss der Geschichte der
Philosophie en Ginebra, en 1903, en un cuaderno aparte, entre otros apuntes
sobre el contenido de distintos libros de carácter económico. (Ed. )
2 * Ilegible. (Ed. )
F. Paulsen. "Introducción a la filosofia"
348
F. PAULSEN. “INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA” 1
1899
Altamente característica es la franca formulación
del problema en la introduc-ción: la tarea de la filosofía moderna es
“reconciliar la concepción religiosa del mundo con la explicación cien tífica
de la naturaleza” (pág. IV). Sic! Y esta idea es desarrollada de la manera más
minuciosa: se dice allí que hay una lucha en dos frentes — contra el
materialismo y contra el “jesuitismo” (tanto el católico como el protestante).
Por supuesto, el materialismo es entendido (¿descrito?) como rein mechanisch,
physika- lisch u. s. w. 2
El autor también dice directamente que la filosofía
moderna se funda en Kant y es la representante del “monismo idealista”.
Hasta la pág. 10 ... “Paz entre la ciencia y la fe”
...
Y en la pág. 11: “La verdadera piedra angular de la
filosofía de Kant [crear esa paz] es dar a cada uno lo que le corresponde: al
conocimiento contra el escepticismo de Hume, a la fe contra su negación
dogmática en el materialismo — tal es el re-sumen de su tarea” (12).
“Lo único que puede perturbar esta expectativa
esperanzada [la esperanza de esa paz] es el radicalismo absolutamente
antirreligioso que en la actualidad se di-funde en las amplias masas de la
población... De tal modo el ateísto aparece ahora [como apareció antes entre la
burguesía] como un artículo de fe de la socialde-mocracia” (págs. 14- 15).
“Es el catecismo al revés. Y como el antiguo
dogmatismo, también este ? dogmatismo nuevo, negativo, es hostil a la ciencia,
en la medida en que
con sus dogmas pone trabas al espíritu de la
crítica y la duda. ” (Recuerda el tér-mino Antipfaffen3 y nos asegura que el
cristianismo no tiene predilección por los ricos, que el cristianismo pasará
por la misma lucha hacia la cual avanza Europa.)
349
Al refutar el materialismo y defender la teoría de
la Allbeseelung 4 (que él inter-preta en un sentido idealista), Paulsen pasa
por alto: 1) que no está refutando al materialismo, sino simplemente algunos
argumentos de algunos materialistas; 2) que se contradice al interpretar la
psicología moderna en un sentido idealista.
Cf. pág.
126. “Una fuerza... no es más que una tendencia a cierta acción, y por lo tanto
en su esencia general coincide con una voluntad inconciente. ”
(Ergo: Seelenvorgange und Kraft 5 no son en modo
alguno tan unüberbrückbar6 como antes le parecieron al autor, págs. 90 u. ff.
).
* Lenin
escribió el comentario de este libro (Einleitung in die Philosophie, Berlín,
1899) en el mismo cuaderno que la nota anterior; a continuación figura en el
cuaderno la “Nota sobre la posición de la nueva Iskra” (véase V. I. Lenin, ob.
cit. , t. VII, págs. 142-143). (Ed. )
2 * Puramente mecánico, físico, etc. (Ed. )
3 * Anticlericalismo. (Ed. )
4 * Encamación universal del alma. (Ed. )
5 * Procesos del alma y fuerza. (Ed. )
6 * Incompatibles. (Ed. )
F. Paulsen. "Introducción a la filosofia"
Págs. 112 - 116: ¿Por qué no podría el Weltall7 ser
el portador del Weltgeistes? 8 (porque el hombre y su cere bro son el más
elevado desarrollo del espíritu, como lo admite el propio autor.
Cuando Paulsen critica a los materialistas,
contrapone a la materia las NB
formas más
elevadas del espíritu. Cuando
defiende el idealismo e in-
terpreta la psicología moderna de manera idea
lista, aproxima a las Kráfte9 las formas inferiores del espíritu, etc. Ese es
el talón de Aquiles de su filosofía).
Cf. en especial las págs. 106-107, donde Paulsen se
opone a la opinión de que la materia es algo muerto.
Contra pág.
86: “El movimiento no tiene en sí absoluta mente nada de pensa-miento”...
El autor parece liquidar con demasiada ligereza el
concepto de que Gedanke ist Bewegung 10. Sus argumentos se reducen sólo a
“estrecho sentido común: insen-sato”, “el pensamiento no es movimiento, sino
pensamiento” (87). ¿¿Quizás el ca-lor tampoco es movimiento, sino calor??
350
¿Son efectivamente estúpidos los argumentos del
autor, de que un fisiólogo no dejará de hablar de pensamientos, en lugar de
movimientos equivalentes a dichos pensamientos? Y nadie dejará de hablar jamás
del calor.
El que se ha enamorado no habla a “su dama del
correspondiente proceso vaso-motor ... Eso es evidentemente una tontería” (86
-87). ¡Precisamente lo que hace el señor Paulsen! Y si experimentamos falta de
calor, no hablamos de que el calor sea una forma de movimiento, sino de cómo
conseguir un poco de carbón.
Paulsen considera que la afirmación de que el
pensamiento fes Bewegung11 es sinnlos12. Pero él mismo está contra el dualismo,
y habla del “equivalente” (140 y
— “el
equivalente físico de lo psíquico” (o Begleiterscheinung 13). ¿No es esa la
misma begriffliche Konfusion14 por la cual insulta desdeñosamente a Büchner?
Cuando Paulsen declara que su paralelismo es “no
local”, sino “ideal” (pág. 146), su carácter dualista se muestra con ma yor
claridad aun. Eso no es una explicación del asunto, ni una teoría, sino una
simple treta verbal.
Escrito en 1903.
Publicado por primera vez en
1930, en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
* Universo.
(Ed. )
* Espíritu
universal. (Ed. )
9 * Fuerzas. (Ed. )
10 * Pensamiento es movimiento. (Ed. )
11 * Movimiento. (Ed. )
12 *
Insensata. (Ed. )
13 * Fenómeno concomitante. (Ed. )
14 * Confusión conceptual. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
351
1904
NOTA SOBRE UNA RESEÑA DE LOS LIBROS DE E. HAECKEL
“LAS MARAVILLAS DE LA VIDA” Y “EL ENIGMA DEL UNIVERSO”1
FRANKFURTER ZEITUNG, 1904, núm. 348 (15 de
diciembre)
Primera edición matutina
Un boletín sobre nuevos libros biológicos
ERNST HAECKEL Lebenswunder (Gemeinverständliche
Studien über biologische Philosophie). Stuttgart. (Alfred Kroner)2.
(Para Haeckel, “el espíritu es una función
fisiológica de la corteza cerebral”. Pág. 378 de su libro. Por cierto que el
autor de la reseña está contra esa opinión. ) Weltratseln3, del mismo autor
((publicado antes)) (en el que se demuestra que, hablando en términos
correctos, no hay enigmas del universo).
Escrito a fines de 1904.
Publicado por primera vez en
1958 en la 4ª ed. de las Obras
de V. I. Lenin, tomo 38.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
La nota
sobre una reseña de los libros de E. Haeckel Lebenswunder “ Las maravillas de
la vida” ) y Weltratsel (“El enigma del universo” ) (1899), publicada en
Frankfurter Zeitung, fue escrita en hoja suelta; la anotación fue hecha no
antes del 2 (15) de noviembre de 1904. En su obra Materialismo y
empiriocriticismo Lenin hizo una apreciación del libro de E. Haeckel El enigma
del universo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 367-374). Frankfurter Zeitung (“ Gaceta de Francfort”
) : diario; órgano de los grandes financistas alemanes; se publicó desde 1836
hasta 1943 en Francfort del Meno. Comenzó a aparecer de nuevo en 1949 con el
nombre de Frank-furter Allgemeine Zeitung (“Gaceta general de Francfort” ).
351. 550 V. I
2 * Las maravillas de la vida (Ensayos populares
sobre filosofía de la biología). (Ed. ) 3 ** El enigma del universo. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
352
1909
DE LIBROS SOBRE CIENCIAS NATURALES Y FILOSOFÍA DE
LA BI-
BLIOTECA DE LA SORBONA 1
Sorbona. Libros nuevos: C. 819 (7) 2
Richard S toffe. Ham-
burg und Leipzig,
Lucas.
Bibliographie der radioaktiven
1908, 8*. Mach.
Grundiss der Physik (bearbeitet von
Harbordt und
(A. 47. 191.)
Fischer). Leipzig, 1905-1908, 2 volumes. 8°. (A.
46. 979). S. q>. 587.
Max Planck. Das Prinzip der Erhaltung der Energie.
63.
Eduard Riecke. HandbuchLeipzig, 1908 (2 Auflage) 12°.
(A. 47. 232). S. <p. <p. der
Physik. 4 Auflage. Leipzig,
1908. 2 volumes, 8°. (A. 47. 338). S. O. <p.
301?. 1908.
Fénelon Salignac. Questions de Physique générale et
d’Astronomie. Toulouse,
4°.
(D. 55. 745). C. 818 (2).
J . J. Thomson. Die Korpuskulartheorie der
Materie. Braunschweig, 1908. 8°. S. D. e.
(25).
353
En la Biblioteca de la Sorbona:
I. Vierteiljahrsschrift für wissenschaftliche
Philosophie3. P. 53 (8). (A. 16. 404. )
II. Archiv für Philosophie. 2-te Abteilung. P. 48.
(A. 17. 027. )
Vierteiljahrsschrift für wissenschaftliche
Philosophie. 1909. Heft I. Reseña de Raoul Richter (simpatiza, en verdad
elogia) a:
Ludwig Stein. Philosophische Stromungen der
Gegenwart. Stuttgart, 1908, (Enke. )
XVI + 452 Seiten. (12 Mark. )
Seiten 1-293 — tendencias filosóficas — 294-445 —
problemas filosóficos
* Lenin
escribió las observaciones acerca de libros sobre ciencias na turales y
filosofía de la Biblioteca de la Sorbona con lápiz y en hojas separadas durante
la primera mitad de 1909. (Ed. )
2 *Aquí y más abajo las letras y números indican el
número de orden de los libros en la Biblioteca. (Ed. )
3 Vierteljahrsschrift für icissenschaftliche
Philosophie (“ Cuadernos trimes rales de filosofía científica” ): revista de
los empiriocriticistas (machis- tas) editada en Leipzig, desde 1876 hasta 1916
(a partir de 1902 con el nom-bre de Vierteljahrsschrift für icissenschaftliche
Philosophie und Soziologie; “ Cuadernos trimestrales de filosofía científica y
sociología” ). Hasta 1896 fue dirigida por su fundador, R. Avenarius,
posteriormente colaboró tam-bién E. Mach, secundado por W. Wundt, A. Riehl, W .
Schuppe y otros.
Lenin hace su apreciación de la revista en el libro
Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs.
334-335).
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
Diez tendencias en filosofía:
neoidealismo
(metafísica voluntarista)
neopositivismo
(pragmatismo) de W. James
“nuevo
movimiento en la filosofía natural” (Ostwald y el “triunfo” del ener-getismo
sobre el materialismo)
“neorromanticismo”
(H. St. Chamberlain, etc. )
neovitalismo
evolucionismo
(Spencer)
individualismo
(Nietzsche)
geisteswissenschaftliche
Bewegung4 (Dilthey)
philosophiegeschichtliche
5
neorrealismo
(Eduard von Hartmann!!!).
Libros nuevos:
Max Schinz. Die Wahrheit der Religión nach den
neuesten Vertretern der Religion-sphilosophie. Zürich, 1908, 8º. (307 pág. 6.
50 Mark. )
Kr. Guenther. Vom Urtier zum Menschen (Ein
Bilderatlas). Stuttgart, 1909. (7-19 pfennig ≥ 1 mark. )
A. Pelazza. R. Avenarius e Tempiriocriticismo.
1908? 9? Torino (Bocca). 130 Seiten. Spaventa. La filosofía italiana nelle sue
relazioni con la filosofía europea, 1908? 9? Bari (Laterza).
Libros nuevos (1909)):
354
L. Boltzmann. Wiener wissenschaftliche
Ábhandlungen. Leip zig. (Barth).
H. Strache. Die Einheit der Materie, der Weltathers
und der Naturkrafte, Wien (Deuticke).
P. 48.
Archiv für Philosophie, 2 Abteilung = Archiv für
SYSTEMATISCHE Philosophie. 1908. Heft 4: el segundo artículo de Vitalis
Norstrom (Seiten 447-496) ((interesante; casi todo sobre Mach)).
¿¿Dónde está el primero?? Nota — ¿¿está
retrasado??6
Escrito en la primera mitad de
1909.
Publicado por primera vez en
1933 en Léninski Sbórnik, XXV.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
* Movimiento
de humanidades. (Ed. )
5 * Filosófico-histórico. (Ed. )
6 Archiv für systematische Philosophie (“Archivo de
filosofía sistemática” ): revista filosófica de tendencia idea-lista; se
publicó en Berlín desde 1895 hasta 1931, y fue la segunda sección independiente
de la revista Archiv für Philosophie (“ Archivo de filosofía” ). Su primer
director fue Paul Natorp. A partir de 1925 cambió su nombre por el de Archiv
für systematische Philosophie und Soziologie (“Archivo de filosofía sistemática
y sociología” ).
La primera parte del artículo de V. Norstrom Naives
und wissens- chaftliches Weltbild (“ Cuadro ingenuo y cien-tífico del mundo” )
se pu blicó en el cuarto número de la revista, en 1907.
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
355
1913
DEL CUADERNO “ESTADISTICA AGRICOLA AUSTRIACA
Y OTRAS” 1
F. Raab. Die Philosophie von R. Avenarius.
Systematische Darstellung und imma-nente Kritik 2. Leipzig, 1912 (164 p. ). 5
Mk.
Perrin. Les atomes. París (Alcan).
SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE J. PLENGE “MARX Y
HEGEL”3
Joh. Plenge. Marx und Hegel. Tübingen, 1911. (184
SS. ) (Mk. 4).
{Reseña desfavorable por O. Bauer en tomo III, 3er.
número de Archiv für Geschi-chte des Sozialismus. }
356
SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE R. B. PERRY “ACTUALES
TENDENCIAS FILOSÓFI-CAS”4
Mind. 1913. Abril. Reseña por F. C. S. Schiller del
libro de Ralph Barton Perry Pre-sent Philosophical Tendencies: a critical
survey of Naturalism, Idealism, Pragma-tism and Realism, together with a
Synopsis of the Philosophy of William James. London and New York (Longmans
& Co. ). 1912. Pages 3835.
Schiller está contra el “realismo” de Perry y lo
acusa de que “su mente está tan preocupada por la antítesis metafísica entre
realismo e idealismo que siempre trata de reducir todos los de más problemas a
éste”.
Es preciso hacer notar que Schiller cita el
siguiente pasaje de Perry: “El organismo
* Lenin
escribió la nota sobre los libros de Raab y Perrin en el cua derno “Estadística
agrícola austríaca y otras’’ no antes de 1913. (Ed. )
2 * La filosofía de R. Avenarius. Exposición
sistemática y crítica in manente. (Ed. )
3 La nota sobre la reseña de O. Bauer del libro de
Johann Plenge Marx und Hegel (1911) fue escrita en 1913, entre los extractos
bibliográficos sobre varios problemas en el cuaderno “Estadística agrícola
austríaca y otras”; Lenin leyó el libro de Plenge más tarde (véase el presente
tomo, págs. 374-376). La reseña de Bauer fue publi-cada en la revista Archiv
für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung (“Archivo de la
historia del socialismo y el movimiento obrero”), 1913, núm. 3, editada en Leipzig
de 1910 a 1930 por K. Grünberg, economista e historiador socialdemócrata
austríaco; se publicaron en total 15 tomos.
4 La nota sobre la reseña de F. C. S. Schiller
(publicada en la revista Mind, núm. 86 de 1913) del libro de R. B. Perry
Actuales tendencias filosóficas fue escrita no antes de abril de 1913 en el
cuaderno “Esta dística agrícola austríaca y otras” .
Mind (“Pensamiento”): revista de tendencia
idealista, dedicada a problemas de ilosofía y psicología; se publicó en Londres
desde 1876; actualmente aparece en Edinburgo; su primer director fue el
profesor Croom Rober-tson.
5 * Un examen crítico del naturalismo, el
idealismo, el pragmatismo y el realismo, junto con una sinopsis de la filosofía
de William James. Londres y Nueva York (Longmans y Cía. ). 1912. 383 páginas.
(Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
está correlacionado con un medio, del cual ha
evolucionado y sobre el cual actúa. La conciencia es una respuesta selectiva a
un medio preexistente e independien-temente existente. Es necesario que haya
algo a lo cual responder, si ha de haber una respuesta” (pág. 323 del libro de
Perry). Y Schiller plantea la objeción de que:
“Si no se comete petición de principio en el medio
independiente-mente existente’ [la cursiva es de Schiller], nada se de muestra
aquí, excepto la correlación del espíritu y su ‘medio’ ... (pág. 284).
¡¡Caracterís-
tico!!
SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE A. ALIOTTA “LA
REACCIÓN IDEALISTA CONTRA LA CIENCIA”6
Antonio Aliotta. La reazione idealistica contro la
scienza. 1 volume. 8°. XVI + 526 p. Palerme. Casa editrice Optima. 1912.
COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTICULOS Y RESEÑAS 357
357
Reseña en Revue Philosophique (Ribot). París, 1912,
núm. 12, págs. 644-646, por
J. Segond, quien dice que:
“él [Aliotta] nos muestra en el agnosticismo todas
las últimas fuentes de la reac-ción contemporánea; muestra cómo se desarrolla a
través del neocriticismo ale-mán (Riehl) y francés (Renouvier), del
empiriocriticismo de Mach y Avenarius y del neohegelianismo inglés; describe y
desenmascara el intuicionismo de Berg-son y Schmitt, el pragmatismo
anglo-norteamericano de W. James, Dewey y Schi-ller, la filosofía de los
valores y el historicismo de Rickert, Croce, Münsterberg y Royce”, etc. (645),
y así hasta llegar a Schuppe, Cohén y otros.
En la segunda parte el autor examina la energética
de Ost- wald y la “nueva física des qualités”7 de Duhem, y la “teoría de los
modelos” de Hertz, Maxwell y Pastore. Al autor le des agrada particularmente,
dice, el misticismo (incluso el de Berg son), etc.
Se afirma que el punto de vista del autor es “el
espíritu del justo término medio del intelectualismo realmente racional — el
espíritu de Aliotta y de Chiapelli” (645).
Escrito en 1913.
Publicado por primera vez en
1938 en Léninski Sbórnik, XXXI.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
Las
observaciones sobre la reseña de J. Segond (publicada en Revue philosophique,
núm. 12 de 1912) del libro de A. Aliotta La reacción idealista contra la
ciencia, fueron escritas en 1913 al final del cuaderno “Estadística agrícola
austríaca y otras”.
Revue Philosophique de la France et de l’Étranger:
revista mensual, fundada en París en 1876, por el psicólogo francés Théodule
Ribot.
7 * De las cualidades. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
358
1914-1915
DE "CUADERNOS SOBRE FILOSOFÍA”
NOTA SOBRE TOMOS DE LAS OBRAS DE FEUERBACH Y HEGEL1
Log. 536
Obras de Feuerbach, edición Bolin
TOMO I.
Pensamientos sobre la muerte y la inmortalidad
’’ II. Notas filosóficas críticas y proposiciones
básicas ’’ III. La historia de la filosofía moderna
’’ IV. La
filosofía de Leibniz
’’ V. Pierre Bayle VI. La esencia del cristianismo
’’ VII. Notas y suplementos a este libro
’’ VIII. Lecciones sobre la esencia de la religión
’’ IX. Teogonia
’’ X.
Cartas sobre ética y aforismos postumos.
Log. I. 175
Obras de Hegel
III, IV y V. Lógica
XIX, 1 y 2 — cartas de Hegel
Escrito en setiembre de 1914.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
359
ACERCA DE LA BIBLIOGRAFÍAMODERNA SOBRE HEGEL 2
Neohegelianos3: CAIRD, BRADLEY
La anotación
sobre el contenido de los tomos de las Obras de Feuerbach (ed. de W. A. Bolin y
F. Jodl) y de Hegel (primera edición alemana) fue hecha por Lenin en alemán, en
una hoja suelta de papel de la misma clase y tamaño que usó para comenzar el
Resumen de la Ciencia de la lógica, de Hegel, y que luego pegó en el cuaderno “
Hegel. Lógica I” . Esto permite suponer que esos apuntes fueron hechos antes de
que Lenin comenzara a es-cribir el resumen de la Ciencia de la lógica, o sea,
en setiembre de 1914.
2 Las notas Acerca de la bibliografía moderna sobre
Hegel están escritas al final del cuaderno “ Hegel. Lógica III”
. La anotación comienza en la última página del
cuaderno y continúa en la penúltima; entre el final del Resumen de la Ciencia
de la lógica y el comienzo de las notas en el cuaderno hay varias hojas en
blanco. El carácter de los apuntes hace suponer que Lenin los comenzó a
escribir antes de terminar el Resumen de la Ciencia de la lógica. 359
3 Lenin menciona como representantes del
neohegelianismo inglés o “anglo- hegelianismo” a F. Rradley, y,
Comentarios
sobre libros, artículos y reseñas
B. BAILLIE.
The Origin and Significance of Hegel’s Logic, London , 1901 (375 pp. ). Reseña
en Revue Philosophique4, 1902, 2, pág. 312. Dice que no repite sim-plemente la
terminología hegeliana (como Véra), sino que trata de examinar y explicar
históricamente. De paso, el capítulo X: la relación de la lógica con la
natu-raleza (se dice que Hegel no logró su objetivo). La significación de Hegel
consiste en que “demostró el carácter objetivo del conocimiento”... (pág. 314).
W ILLIAM WALLACE: Prolegomena to the Study of
HegeVs Philosophy and Especially of His Logic. Oxford and London, 1894. Reseña
en REVUE PHILO- SOPHIQUE, 1894, 2, pág. 538. Segunda edición; la primera es de
1874. El autor tradujo la Lógica de Hegel.
“El señor Wallace expone con exactitud la
concepción hegeliana de esta ciencia (lógica)... ciencia que gobierna a la vez
la filosofía de la naturaleza y la del espíritu, ya que el pensamiento puro o
idea es la base común de la realidad mate rial y de la realidad psíquica”
(540)).
360
Del mismo autor:
1894, una tra-
ducción de Philo-sophy of Mind5, con un capítulo
explicativo. Re-seña ibíd. -
Sobre Wallace, una reseña elogiosa pero superficial
en Zeitsch-rift für Philosophie6, t. 111 (1898), pág. 208.
P. ROTTA . “La renaissance de Hegel et ‘la
philosophia perennis’” en la Rivista di Filosofía7 italiana, 1911, I — (reseña
en Revue Philosophique, 1911, 2, pág. 333).
Entre otras cosas... “la concepción neohege- liana
de Bradley de una energía invisible trasferida de una manifestación a otra,
presente y operante en todos los cambios y en todas las actividades
¿¿una inter-
pretación
idea lista de la energía??
evidentemente, a Edward Caird, quienes, junto con
T. Green, John Caird y otros se valían del idealismo absoluto de Hegel para
fundamentar teóricamente la religión, para combatir el materialismo y las
ciencias naturales y, especialmente, el darvinismo. En la segunda mitad del
siglo xix, en el desarrollo de la filosofía de varios países europeos y en EE.
UU. se advirtió cierto “retomo a Hegel” (Lenin). En Inglaterra comenzó con la
publicación, en 1865, del libro de J. H. Stirling The Secret of Hegel (“ El secreto
de Hegel” ). En el período en que el capitalismo premonopolista se convirtió en
imperialismo, la filosofía empírica (J. Rentham, J. S. Mili, H. Spencer) con su
principio del individualismo ético ya no satisfacía los intereses de los
círculos conservadores de la burguesía inglesa; sus ideólogos dirigieron la
atención hacia el idealismo absoluto de Hegel.
Los “anglo-hegelianos” se apoyaron en los aspectos
reaccionarios de la doctrina de Hegel, en particular en el concepto del
espíritu absoluto y lo absoluto. Influidos por las tradiciones del idealismo
subjetivo de Berkeley y Hume, renunciaron al racionalsmo hegeliano, a su
enfoque del desarrollo; los elementos de la dialéctica hege-liana sólo fueron
utilizados para justificar sofísticamente el agnosticismo. En el ámbito de la
sociología, los neohegelianos mostraban la necesidad de crear un poderoso Estado
centralizado, al que se sometieran por completo los intereses de cada
ciudadano.
El desarrollo posterior del neohegelianismo, como
una de las tendencias de la filosofía burguesa reaccionaria de la época del
imperialismo, está vinculado con Alemania (A. Lasson, R. KrOner y otros), e
Italia (B. Croce, G. Gentile y otros), donde los neohegelianos trataron de
adecuar la filosofía de Hegel a la ideología fascista. 359.
* Revue
philosophique (“Revista filosófica”): publicación periódica fundada en París en
1876. (Ed)
* Philosophy
of Mind (“Filosofía del espíritu”): versión inglesa de la tercera parte de la
Enciclopedia de las ciencias filosóficas de Hegel, cuya primera edición alemana
apareció en 1817 y consta de tres partes: “Lógica”, “Filosofía de la
naturaleza” y “Filosofía del espíritu”. La tercera parte fue traducida al ruso
en 1864. (Ed. )
6 Se trata de Zeitschrift für Philosophie und
philosophische Kritik (“Re vista de filosofía y de crítica filosófica”),
fundada en 1837 por el filósofo idealista alemán Immanuel Hermán Fichte. Hasta
1846 se tituló Zeitschrift für Philosophie und spekulative Theologie (“ Revista
de filosofía y teología especulativa” ). Se publicó hasta 1918, bajo la
dirección de un grupo de profesores de filosofía alemanes de tendencia idea
lista.
7 Rivista di filosofía: órgano de la Sociedad
filosófica italiana; se publicó en Florencia, Roma y otras ciudades desde 1870
hasta 1943 (con este título a partir de 1909); en 1945 se reanudó su
publicación.
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
individuales”8.
J. GRIER HIBBEN. Hegel’s Logic, an Essay in
Interpretation, New York, 1902 (313 p).
Reseña en Revue Philosophique, 1904,,t. I, pág. 430: “A pesar de NB
H
su título, la obra del señor no es un comentario interpretativo, El
autor de la
reseña
hace no-
sino más bien un resumen casi literal”. El autor ha
compilado algo tar en general
así como un diccionario
de los términos usados en la Lógica de
He- "el renaci-
gel. Pero ésta, se dice, no es la esencia del
asunto. “Los comenta- miento del he-
gelianismo
en
ristas siguen disputando sobre la posición misma
adoptada por los países an-
Hegel, sobre el significado fundamental y el
verdadero objetivo glosajones... en
de su dialéctica. A las célebres críticas de Seth se
oponen recien-
años
recientes".
NB
tes exégesis que atribuyen una significación muy
diferente a la T AGGART Y G.
Lógica, tomada
en su conjunto, en especial las de en general me
NOËL
361 ” (431).
Según Hibben, la Lógica de Hegel “no es un simple
sistema especula- NB
tivo, una combinación más o menos científica de
conceptos abstrac-
tos; es al mismo tiempo una interpretación de la
vida universal en toda la plenitud de su significación concreta’” (pág. 430).
Preussische Jahrbücher9 (Bd. 151), 1913, marzo, un
artículo del Dr. Ferd. J. Sch-midt; “Hegel und Marx”. El autor saluda el
retorno a Hegel, injuria al “escolasti-cismo gnoseológico”, cita a los
neohegelianos Constantin Rossler y Adolf Lasson (de Preussische Jahrbücher) y,
en relación con el libro de Plenge 10 , afirma que Marx no entendió la
significación de la “idea nacional” como síntesis. El mérito de Marx —el de
organizar a los obreros— fue grande, pero ... unilateral.
362
Un ejemplo de la castración “liberal” (o más bien
burguesa, amante de NB
los obreros — porque el autor es probablemente un
conservador) de
Mc Taggart, Ellis me Taggart. Studies in the
Hegelian Dialectic. Cambridge, 1896
Marx. eitschrift
für Philosophie,
(259 pp. ). Reseña en Z t. 119 (1902), pág. 185-----------,
dice que el autor es un experto en filosofía de
Hegel, a la cual defiende contra Seth, Balfour, Lotze, TrendeleNBurg, etc (el
autor, me Taggart, es evidentemente un ar-chiidealista).
Emil Hammacher. Die Bedeutung der Philosophie
Hegels. (92 SS. ) 1911, Leipzig.
Reseña en Zeitschrift für Philosophie, Bd. 148
(1912), pág. 95. Dice que el libro contiene obser vaciones bastante buenas
sobre “la reaparición del idealismo pos-kantiano en la época actual”, que
Windelband es un agnóstico (pág. 96), pero que el autor no ha logrado en modo
alguno entender el “idealismo absoluto” de Hegel, lo mismo que, de paso,
tampoco lo entendieron Riehl, Dilthey y otras “estrellas”.
* La cita es
de la reseña del libro de A. Chiapelli Le pluralisme moderne et le monisme en
la Revue Philosophique, 1911, núm. 9, pág.
333. (Ed. )
9 * Preussische Jahrbücher (“Anuario prusiano”):
revista mensual de dicada a cuestiones de política, filosofía, historia y
literatura. Se publicó en Berlín desde 1858 hasta 1935. (Ed. )
10 * Lenin se refiere al libro de J. Plenge Marx y
Hegel, 1911. Véase el comentario sobre este libro en el presente tomo, págs.
374-376. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
Se dice que el autor ha emprendido una tarea que
supera sus fuerzas.
Andrew Seth. The Development from Kant to Hegel
with Chapters on the Philosophy of Religión. London, 1882. Reseña en
Zeitschrift für Philoso phie, Bd. 83, S. 145 (1883). Se dice que el autor
defiende a Hegel contra Kant. (Elogioso en general. )
Stirling. Secret of Hegel. Reseña en la misma
revista, Bd. 53 (1868), p. 268. Se dice que el autor es un admirador
excepcionalmente fervoroso de Hegel, a quien in-terpreta para los lectores in
gleses.
Bertrando Spaventa. Da Socrate a Hegel. Bari, 1905,
432 pp. , (4,50 Lire). Reseña ibid, Bd. 129 (1906) — se dice que el libro es
una colección de artículos, entre otros sobre Hegel, de quien Spaven ta es un
fiel partidario.
363
Stirling. The Secret of Hegel.
Italiano:
Spaventa. Da Socrate a Hegel.
Raff. Mariano.
Alemán:
Michelet & Haring. Dialektische Methode Hegels
(1888).
Sckmitt. Das Geheimnis der Hegelschen Dialektik
(1888).
Escrito en diciembre de 1914
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito
SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE J. PERRIN “TRATADO DE
FÍSICA QUÍMICA. PRINCI-PIOS” 11
Nota J. PERRIN: Traité de chimie physique. Les
principes (300 pp. ), Paris, 1903. Reseña por Abel Rey en Revue Philosophique,
1904, 1, intitulada: “Principios filo-sóficos de física química”. (Perrin
analiza los conceptos de fuerza, etc. , causa, etc.
energía,
etc. — contra “la concepción de la energía como una entidad misteriosa” (pág.
401)... Abel Rey llama a Perrin oponente de los “sistemas neoescépticos”. )
Escrito en diciembre de 1914.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
* Lenin
escribió la nota sobre la reseña hecha por A. Rey del libro de J. Perrin al
final del cuaderno Hegel, Lógica III, entre las notas sobre las reseñas de
trabajos acerca de la Lógica de Hegel (después de la nota sobre la reseña del
libro de J. G. Hibben, publicada en la misma revista; véase el presente tomo,
pág. 360. (Ed,)
Comentarios
sobre libros, artículos y reseñas Se publica de acuerdo con el manuscrito.
364
PETER GENOFF. “LA TEORIA DEL CONOCIMIENTOY LA
METAFISICA DE FEUER-BACH” 12
ZURICH, 1911 (TESIS DE BERNA) (89 págs. )
Landesbibliothek
Este trabajo, puramente de aficionado, consiste
casi exclusi vamente decitasdela-sobrasdeFeuerbach[ediciónJodl]. Sólo puede ser
útil como una colección de citas, y aun así incompleta.
el autor está lejos de haber elaborado su tema
El autor cita principalmente:
tomo II, especialmente “Thesen und Grundsatze”, y
luego “Wider den Dualismus”.
X, especialmente “Über Spiritualismus und
Materialismus” 13.
NB VIII, Vorlesungen über das Wesen der Religión
(el propio Feuerbach escribió en 1848 que esta era una obra suya más madura que
La esencia del cristia-nismo, publicada en 1841) [VIII. SS. 26, 29; 102-109;
288; 329 y otras ].
VII. Das Wesen der Religión (1845: FEUERBACH LA
CONSIDERA IMPORTANTE).
IV. Leibniz con las notas de 1847 (NB) [ IV, SS.
261; 197; 190-191; 274]. VII. Agregado a Wesen des Christentums. El autor cita
(en el espíritu de Feuerbach):
Ebbinghaus Experimentelle Psychologie, SS. 110 und
45.
La nota
sobre el libro de P. Genoff Feuerbachs Erkenntnistheorie und Metaphysik (“La
teoría del conocimiento y la metafísica de Feuerbach”) (1911) está escrita en
la primera página del cuaderno “ (Varios + ) He- gel”. Se ha conservado la
ficha de la sala de lectura de la Biblioteca de Berna llenada por Lenin, en la
que solicita el libro de Genoff con fecha 29 de diciembre de 1914 y la
indicación de que el libro le fue entregado el 30 de diciembre. En la segunda y
tercera páginas de ese cuaderno están escritas las notas sobre los libros de P.
Volkmann Erke-nntnistheoretische Grundzüge der Naturwissenschaften (“
Fundamentos gnoseológicos de las ciencias natura-les”) (1910) y de M. Verworn
Die Biogenhypothese (“La hipó tesis de la biogénesis” ) (1903); en la cuarta
página empieza el Resumen de las Lecciones sobre la historia de la filosofía de
Hegel (véase el presente tomo, pág. 227).
Lenin cita
abreviados los títulos de los siguientes cuatro trabajos (incluidos en los
tomos II y X de la segunda edición de las Obras de Feuerbach): Vorláufige
Thesen zur Reform der Philosophie ("Tesis pre liminares para la reforma de
la filosofía” ) (1842); Grundsatze der Phi losophie der Zukunft (“ Tesis
fundamentales de la filosofía del futuro” ) (1843); Wider den Dualismus von
Leib und Seele, Fleisch und Geist (“Contra el dualismo de cuerpo y espíritu,
carne y alma”) (1846); Über Spiritualismus und Materialismus besonders in
Beziehung auf die Willens-freiheit (“ Sobre el espiritualismo y el
materialismo, especialmente en su relación con el libre albedrío”) (1863-1866).
364
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
Fr. Jodl. Lehrbuch der Psychologie, S. 403.
A. Forel. Gehirn und Seele, X. Auflage, S. 14.
Lange (II Buch, S, 104) contra Feuerbach, dice,
está evidentemente equivocado (S.
83 y 88), deforma (y niega) el materialismo de
Feuerbach 14.
365
Al principio el autor hace un esbozo de la
evolución filosó fica de Feuerbach: To-desgedanken (1830), — todavía hegeliano;
Der Schriftsteller und der Mensch 15 (1834), comienzo de la ruptura; Kritik des
Antihegel (1835) — contra los enemi-gos de Hegel, pero no en favor de Hegel
(cf. de Grün, Bd. I, 390 y 398: II, 409133).
— La crítica de la filosofía hegeliana (1839). — La
esencia del cristianismo (1841)
— la ruptura — Tesis y princi pios de la filosofía
del futuro (1842 y 1843). — La esencia de la religión (1845). — Lecciones sobre
la esencia de la religión (1847)
Escrito el 16 y 17 (29 y 30)
de diciembre de 1914.
Publicado por primera vez en
1930 en Léninski Sbórnik, XII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
PAUL VOLKMANN “FUNDAMENTOS GNOSEOLÓGICOS DE LAS
CIENCIAS NATURA-LES”
(“CIENCIA E HIPÓTESIS”, IX) 2. EDICIÓN, LEIPZIG,
1910
(Nat. IV. 171 en la Biblioteca de Berna)
El autor es un ecléctico y un vulgarizador de la
filosofía, en especial cuando habla contra Haeckel, sobre Buckle, etc. , etc.
Sin embargo, la tendencia es materialista, por ejemplo, pág. 35 16 — “El
problema de si nosotros dictamos conceptos a la naturaleza, o la naturaleza a
nosotros” es, dice, una combinación de ambos puntos de vista. Mach, dice, tiene
razón (pág. 38), pero yo le contrapongo (al punto de vista de Mach) el punto de
vista “objetivo”:
366
“De tal modo sostengo que la lógica en nosotros
tiene su origen en el curso uni-forme de las cosas que están fuera de nos
otros, que la necesidad exterior de los acontecimientos naturales es nuestra
primera y más real maestra” (pág. 39).
Se rebela contra la fenomenología y el monismo
moderno — pero no logra enten-der en modo alguno la esencia de la filosofía
idealista y materialista. En realidad,
* Aquí el
autor no era “un panteísta, sino un politeísta” (pág. 15); “más un leibniziano
que un hegeliano” (pág. 15).
* Lenin se
refiere al libro de F. A. Lange Geschichte des Materialis mus und Kritik seiner
Bedeutung in der Gegenwart (“Historia del materialismo y crítica de su
significación en la actualidad”), en el cual se falsifica la historia de la
filosofía materialista. (Ed. )
* P.
Volkmann. Erkenntnistheoretische Grundzüge der Naturwissens chaften,
Leipzig-Berlín, 1910. (Ed,)
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
reduce la materia a los “métodos” de la ciencia
natural en un sentido positivista general. Ni siquiera es capaz de plantear el
problema de la realidad objetiva de la naturaleza fuera de la conciencia (y las
sensaciones) de la humanidad.
MAX VERWORN. “LA HIPÓTESIS DE LA BIOGÉNESIS” JENA,
1903
(Med. 5218)
El autor expone un tema especial en relación con la
“sustancia viva” y su metabolismo químico. Un tema especial.
Se da una bibliografía sobre el problema.
cf. pág. 9
Defini ción
de “En-
zyme” 17
Pág. 112 — una “hipótesis de trabajo”; ésta, dice,
es la esencia. Por ejemplo, dice que el materialismo del siglo XIX fue de gran
beneficio para las ciencias naturales
— pero ahora “ningún filó sofo naturalista
considera ya que la concepción mate-rialista sea adecuada” (112). No hay
verdades eternas. La significación de las ideas, su Frachtbar- keit 18, su
papel de “fermento” — “que crea y actúa” (113).
367
¡Aquí es
característica la expresión ingenua del punto de vista de que el
“mate-rialismo” obstaculiza! Ni la más mínima noción del materialismo
dialéctico, y una total incapacidad para distinguir el materialismo como
filosofía de los rutinarios puntos de vista de les filisteos de la época que se
intitulan materialistas. ]
El objetivo del autor es un “análisis mecánico de
los fenómenos de la vida” (pág. 1, Prefacio) — una referencia al último
capítulo de la Allgemeine Phijsiologie19. En lugar de la “proteína viva” (pág.
25) — de la que dice que es un concepto no claro, y en lugar de la “molécula
viva de proteína” (“ya que una molécula no puede estar viva”), el autor propone
hablar de la “molécula — biógena” (25).
La conversión de lo químico en lo viviente: ese,
evidentemente, es el fondo del problema. A fin de moverse más libremente en
esto nuevo, todavía oscuro, hipo-tético, ¡abajo el “materialismo”, abajo las
anticuadas ideas “que nos maniatan” (la “molécula”), in ventemos un nuevo
término (biógeno), a fin de buscar más libre-mente un nuevo conocimiento! NB.
En cuanto al problema de las fuentes y de los motivos impulsores vitales del
“idealismo” moderno en la física y en la ciencia natural en general.
* En la pág.
9 de su libro, M. Verworn da la siguiente definición del concepto “enzima”:
“Las enzimas son productos de la sustancia viva que se caracterizan por el
hecho de que pueden causar la descomposición de una gran cantidad de
combinaciones químicas específicas, sin ser destruidas ellas piismas en el
procesp”, (Ed.
)
*
Fecundidad. (Ed. )
* Fisiología general. (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
368
F. DANNEMANN. “¿CÓMO SURGIÓ NUESTRA IMAGEN DEL
MUNDO?”20
(KOSMOS). STUTTGART, 1912
(Nat. XII, 456)
En este folleto el autor ofrece una especie de
resumen de SU OBRA EN 4 TOMOS:
“NATURWISSENSCHAFTEN IN IHRER ENT WICKLUNG UND IN
IHREM ZUSAMMENHANGE”
21... ((Mucha POPULARIZACIÓN ... ))
Unos 5. 000 años del desarrollo de la civilización
desde el antiguo Egipto hasta nuestros días. Según Homero, el mundo era sólo el
mar Mediterráneo y los países circundantes (pág. 8)22
En Egipto las noches claras facilitaban los
trabajos de astrono-mía. Observaron las estrellas y su movimiento, la luna,
etc.
El autor, descui-dadamente, con pomposidad, con
vulgaridad, en es-tilo de folletín, es-boza problemas fisóficos; trivial.
Al principio el mes era calculado en 30 días, y el
año en 360 (pág.
31). Los antiguos egipcios *cosa ni otra: >
tenían ya 365 días (pág.
32). Eratóstenes (276 a. < para ser < de C. )
determinó la circunfe-rencia de la tierra en > una obra S 250. 000
“estadios” — 45. 000km (en lugar de< filosófica j 40. 000).
369
Aristarco supuso que la tierra giraba en torno del
sol, pág. 37 (1. 800 años antes de Copérnico, 1473-1543). (Siglo m a. de C. )
consi-deró que la luna era 30 (en lugar de 48) veces menor que la tierra, y el
sol 300 (en lugar de 1. 300. 000) veces mayor que la tierra...
El librito no
es ni una cosa
ni otra: para ser una obra filosófica es
descuidado, sentencioso, minúsculo,
trivial;— para ser una obra popular, es
presun-tuoso.
Sistema de Tolomeo (siglo II desp. de C. )
siglo XV; reavivamiento de la astronomía —
vinculación con la navegación.
Pitágoras (siglo VI a. de C. ) el mundo está
gobernado por el número y la medida ...
Los cuatro elementos, sustan-cias, de los antiguos
filósofos: tierra, fuego, agua, aire . .
Demócrito (siglo V a. de C. ):
La nota
sobre el libro de F. Dannemann Wie unser Weltbüd entstand (“¿Cómo surgió
nuestra imagen del mundo?”) (1912) está escrita en la primera página del
cuaderno “Filosofía”; en la misma página están los ex-tractos del libro de L.
Darmstaedter Handbuch zür Geschichte der Naturwissenschaften und der Technik (“
Ma-nual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica” ) (1908). En
la segunda página de este cuaderno comienza el Resumen del libro de G. Noël La
lógica de Hegel (véase el presente tomo, pág. 299).
* Las
ciencias naturales en su evolución y relación reciproca... (Ed.
** F. Dannemann. Wie unser Weltbild entstand?
(“¿Cómo surgió nuestra imagen del mundo?” Stuttgart, 1912. (Ed
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
Copérnico (1473- 1543): sis-tema heliocéntrico.
Círculos (no elipses).
((Sólo a mediados del siglo XIX los instrumentos de
Medición mejorados mostraron altera-ción en la aparición de las estre-llas
fijas))
Galileo - (1564-1642).
Kepler - (1571-1630).
Newton - (1643-1727).
el telescopio, achata-
etcétera. miento
de la
((descubri- tierra
en los
miento de más polos — de 20 millones 1/229 del
de estrellas, diámetro
etc-)) [en
lugar de
1/299]
átomos
siglo XVII: elementos
químicos.
Análisis espectral (1860).
Electricidad, etc.
Ley deconservación de la ener-gía.
370
LUDWIG DARMSTAEDTER “MANUAL SOBRE LA HISTORIA DE
LAS CIENCIAS NATURALES Y LA TÉCNICA”
BERLIN, 1908, 2. EDICIÓN
(Lesesaal in der Landesbibliothek)
Determinación de la velocidad de la luz:
1676: Olaf Römer (por el eclipse de Júpiter): 40.
000 millas geográficas (menos de ... ... . . 300. 000km) por seg.
(menos de ... ... . . 298. 000km) por seg
1849: Fizeau (rueda dentada y espejo): 42. 219
millas geográficas ... ... ...
= 313. 000 km por seg.
1854: Foucault (2 espejos giratorios, etc. ): 40.
160 millas geográficas ... ... ...
= 298. 000 km por seg.
1874: Alfred Cornu (à la Fizeau)
400 km por
seg.
330 km por
seg.
1902: Perrotin (id. ) . . 299. 900 (± 80m) seg.
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
NAPOLEÓN. “PENSAMIENTOS”23
PARÍS, 1913. BIBLIOTECA MINIATURA Nº14
(Landesbibliothek) .
“El cañón mató al feudalismo. La tinta matará a la
sociedad moderna NB
(pág. 43).
371
— — — “En todas las batallas llega un momento en
que los soldados más valien-tes, después de la máxima tensión, se sienten
inclinados a huir. Este terror surge de una falta de confianza en su coraje:
sólo se necesita un suceso insignificante, un pre texto cualquiera, para
devolverles esa confianza: el gran arte con siste en lograr eso” (págs. 79-80).
ARTUR ERICH HAAS. EL ESPÍRITU DEL HELENISMO EN LA
FÍSICA MODERNA24 LEIPZIG, 1914 (32 págs. ) (VEIT & CO. )
Reseñado en Kantstudien, 1914, núm. 3 (t. XIX),
págs. 391- 392, el autor es des-crito como un profesor de historia de la física
(P. Volkmann presta particular atención a esta historia), se dice que subraya
la vinculación especial entre Herá-clito y Thomson, etc. , etc.
THEODOR LIPPS. “LA CIENCIA NATURAL Y LA CONCEPCIÓN
DEL MUNDO” (DISCURSO EN EL 78? CONGRESO DE NATURALISTAS ALEMANES, REALIZADO
EN STUTTGART) HEIDELBERG, 1906
(Biblioteca de Berna, Nat. Varia. 160)
Un idealista de la secta Kant- Fichte, que subraya
que tanto la fenomenología (mo-derna — “sólo fenómenos”, pág. 40) como el
energetismo y el vitalismo (ib. )
* Lenin
escribió los extractos del libro de Napoleón Pensées al final de la segunda
página del cuaderno Filo-sofía, en la cual comienza el Re sumen del libro de G.
Noël “La lógica de Hegel” (véase el presente tomo, pág. 299. ) (Ed. )
La nota
sobre la reseña del libro de A. E. Haas Der Geist des Hellenen- tums in der
modemen Physik (“El espíritu del helenismo en la física moderna” ) (1914) —
publicada en Kantstudien— , está escrita en el cuaderno “Filo-sofía” a
continuación del fragmento “Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel” (véase el
presente tomo, págs. 305-310); en la misma página figura la nota sobre el libro
de T. Lipps NaturwiSsenschaft und Weltanschauung, 1906 (Las ciencias naturales
y la concepción del mundo). En la página siguiente de este cuaderno comienza el
Resu-men del libro de Lassalle sobre la filosofía de Heráclito (véase el
presente tomo, pág. 311).
Kantstudien (“Estudios kantianos”); revista
filosófica alemana de tendencia idealista, órgano de los neokantia-nos. Fue
fundada por Hans Vaihinger y se publicó con interrupciones desde 1897 hasta
1944 (en Hamburgo, Berlín y Colonia). Reapareció en 1954 y publica
fundamentalmente artículos sobre la filosofía de Kant. Además de los neokantia
nos, colaboran en ella representantes de otras tendencias idealistas.
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
trabajan en el espíritu del idealismo.
La materia — x
372
Materialidad” — “un modo convencional de
expresión”... (pág. 35).
“La naturaleza es un producto del espíritu” (37),
etc.
“En una palabra, el materialismo, primordialmente,
no es más que un nuevo nom-bre para la tarea de la ciencia natural” (32).
Escritos en 1915.
Publicados por primera vez en
1930, en Léninskt Sbórnik, II.
Se publican de acuerdo con los manuscritos.
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
373
DE “CUADERNOS SOBRE EL IMPERIALISMO”
1915-1916
DE LIBROS SOBRE FILOSOFÍA DE LA BIBLIOTECA CANTONAL
DE ZURICH 1
Gideon Spicker. Über das Verhaltnis der
Naturwissenschaft zur Philosophie2 (en es-pecial versus Kant y la Historia del
materialismo de Lange) 8°. Berlín, 1874, ÍV. W. 57 K.
Hegel. Phänomenologie (hrs. Bolland, 1907)3. IV. W.
165 g.
(Biblioteca Cantonal de Zurich)
(Signatur: K. bi. )
Flugschriften des deutschen MonisteNBundes4. Heft
3: ALBRECHT RAU: “Fr. Paulsen über E. Haeckel 2-te Aufl. Brackwede, 1907. (48
SS. )
((Una agudísima crítica de Paulsen desde el punto
de vista de Feuer- NB .
bach. ¡Un “mohicano” de la ilustración burguesa!))
Escrito en 1915.
Se publica por primera vez en
1933 en Léninski Sbómik, XXII.
Publicado de acuerdo con el manuscrito
374
Dr. JOHANN PLENGE. MARX Y HEGEL
TÜBINGEN, 19115
* La
anotación De libros sobre filosofía de la Biblioteca Cantoné, de Zurich fue
escrita en 1915, en el primer cuaderno sobre el imperialismo (cuaderno “a”).
(Ed. )
2 * “Sobre la relación de las ciencias naturales
con la filosofía. ” (Ed. )
3 * “Fenomenología” (ed. Bolland, 1907). (Ed. )
4 * “Boletín de las Ligas de monistas alemanes. ”
(Ed. )
5 * Las observaciones sobre el libro de Johann
Plenge Marx und Hegel fueron escritas en el segundo cuaderno sobre el
imperialismo (cuaderno “β”) no después de junio de 1916; Lenin leyó la reseña
de O. Bauer sobre ese libro en 1913 (véase el presente tomo, pág. 355). (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
¡¡¡Plenge no logra comprender cómo “materialismo”
puede coincidir con REVOLUCIONARISMO (a este último lo llama “idealismo”, etc.
) y SE ENCOLERIZA por su falta de comprensión!!!
¡en ex-tremo vul-gar!
¡¡Un buen ejemplo de cómo los profesores burgueses
vulgarizan los fundamentos del mar xismo, sus fundamentos teóricos!! ¡¡Ad
notam6 de los economistas impe-rialistas7 y Cía. !!
Después de una introducción presuntuosa (cómo yo,
yo, yo, “leí” a Hegel y a Marx), sigue un ensayo sobre la doctrina hegeliana,
ar-chisuperficial (el idealismo no es distinguido de la “especulación”, se han
entendido muy, muy pocas cosas; aun así, hay algo bueno en este ensayo, en
comparación con el kantismo, etc. ). Luego viene una crítica de Marx,
totalmente absurda.
¡¡Se ha pa-sado por alto el aspecto teórico de la
dialéctica!!
Se acusa a Marx de “ideología pura”, cuando por
proletario “real” quiere decir un representante de una clase (82).
“Ora el enérgico lenguaje del apóstata, quien
Idecididamente renun-ció a todo tipo de idealismo ... ora la exigencia ideal
del entusiasta político: tal [es la realidad de Carlos Marx” (81-82).
Marx = “ideó-
logo” ...
!
375
“Es muy extraño que este doctor radical judío haya
conocido durante “nur”!!8 toda su vida nada más que un remedio universal para
todas las situa-
ciones so ciales que necesitan cura: la crítica y
la lucha polí tica” (56).
... El materialismo histórico de Marx no es en
realidad “otra cosa que
... un gesto patético”, “una doctrina sumamente
racionalista”, “en su base más profunda un examen idealista de la sociedad”,
etc. , etc...
(83).
... “motivos de agitación” ... (84) (id. 86, 92 y
otras) (115 y otras).
¡¡Marx!! “no entendió” a Hegel 97 y otras
Marx se apropió “de ese empirismo científico
natural” (88), “Marx naturaliza la ciencia social” (ib. ).
... “Su camino [el de Marx] no es el del pen sador,
sino... ¡¡¡el del profeta de la liber-tad”... !!! (94-95).
Revolución socialista = esperanza subjetiva de
presentarla como “un !!
conocimiento objetivamente científico” “es una
ilusión de un soñador
extático, una ilusión que degeneró en
charlatanería” (página 110).
... “Marx... estaba dominado por la apasiona da
voluntad de un apóstol !!
radical de la libertad”... (111)
Marx “el que azuzó agitativamente todos los
instintos del odio”... inde ira!!9 (115).
“El marxismo... se convierte en la ética del
entusiasmo fanático, abstracto y
* Para
referencia. (Ed.
*Sobre los
“economistas imperialistas” véase “Uria caricatura del marxismo y el
‘economismo imperialista’ ” en V, I. Lenin, ob. cit. , t. XXIV. (Ed. )
8 * “¡¡Nada más!!” (Ed.
9 ** ¡¡De ahí la cólera!! (Ed. )
II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas
negativo” (¡igual que el mahometismo según
Hegel!)... (120).
... “El temperamento fanático” de Marx (y su
“cabeza caliente”): he ahí el problema (120).
¡Y más de semejante parloteo vulgar!
¿De dónde sale esta cita? El autor no lo indica
“Sin revolución no puede realizarse el socialismo.
Necesita un acto NB
político, en la medida en que necesita la
destrucción y la disolución.
Pero allí donde comienza su actividad orgánica y su
fin en sí mismo desnuda su alma, el socialismo desecha su envoltura política. ”
376
—Después de citar este pasaje sin indicación de
fuente, Plenge continúa: “Por su-puesto, ‘la envoltura política’ que será
arrojada es el marxismo todo” (129).
Cómo busca Plenge “contradicciones”: Marx, dice,
escribió en Rhei- “¡Qué inteli-
: ‘“El mismo espíritu que construye ferrocarriles
con gente!”
nische Zeitung10
ayuda de la industria, construye sistemas
filosóficos en la mente de
los filósofos’ [pág. 143]. Y luego estos medios de
producción se emancipan del espíritu que los creó y comienzan, a su vez, en
forma soberana, a determinar el espíritu”.
Ejemplo de la crítica de la Mehwerstheorie 11 en
Plenge:
“Por su grosera exageración, ella pone al rojo
blanco el hecho empe- !! cinado del capitalismo, de que la avidez de ganancias
disminuye los
salarios y em peora las condiciones de trabajo.
Pero en cambio es víctima del error elemental del desdoblamiento de los
conceptos, velado por la terminología que se emplea”... (157).
... “Las exigencias de la agitación imponen que a
la incendiaria teoría de la plusva-lía se le asigne el lugar más destacado de
todo el sistema” ... (164)
... “Marx es un judío revolucionario del siglo XIX
que ha reformado el ropaje tomado de nuestra gran filosofía para adaptarlo a
sus fines” (171).
¡¡Una
perla!!
(Este Plenge es un archivulgarizador; el valor
científico de su despreciable libro es cero. )
Escrito no después de junio de 1916
Publicado por primera vez en
1933 en Léninski Sbórnik, XXII.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
Se trata de
Rheinische Zeitung für Politik, Handel und Gewerbe (“ Ga ceta del Rin para
problemas políticos, comerciales, e industriales” ). Diario fundado por
representantes de la burguesía renana que se oponían al ab-solutismo prusiano.
Se publicó en Colonia desde el 1 de enero de 1842 hasta el 31 de marzo de 1843.
Marx colaboró desde abril de 1842 e integró la Redacción desde octubre de ese
año. El diario publicó varios artículos suyos y también de Engels. Desde que
Marx se incorporó a su Redacción, la publicación adquirió un carácter más
definidamente democrático revolucionario y el gobierno prusiano la clausuró.
* Teoría de
la plusvalía. (Ed. )
III. Notas y acotaciones en libros
377
J. V. PLEJÁNOV
III NOTAS Y ACOTACIONES EN LIBROS
379
J. V. PLEJANOV.
Problemas fundamentales del marxismo
S. PETERSBURGO, 1908 1
... Los
idealistas convierten primero el pensamiento en una esencia indepen-diente,
independiente del hombre (“sujeto para sí”), y luego declaran que en ella, en
esa esencia, se resuelve la contradicción entre el ser y el pensamiento;
preci-samente debido a ello, la esencia independiente de la materia, posee un
ser sepa-rado, independiente. Y la contradicción es en la práctica resuelta en
ella, ¿pues qué es en fin de cuenta esa esencia? PENSAMIENTO. Y este
pensamiento existe — es— con independencia de cualquier otra cosa. Pero esta
solución de la contra-dicción es una solución puramente formal. Se alcanza sólo
porque —como ya di-jimos más arriba— es eliminado uno de sus elementos: es
decir, el ser indepen-diente del pensamiento.
NB
El ser resulta una simple propiedad del
pensamiento, y cuando deci-
mos que un objeto dado existe, ello sólo significa
que existe en el pen-
samiento...
... Ser no
significa existir en el pensamiento. En este sentido la filosofía de Feuerbach
es mucho más clara que la de Dietzgen. “La prueba de que algo existe —observa
Feuerbach— no tiene otro significado que el de que algo existe NO SÓLO
EN EL PENSAMIENTO. ”2
[28-29] ... La explicación materialista de la
historia fue principalmente de SIGNI-FICACIÓN METODOLÓGICA. Engels entendió
esto perfectamente cuando escribió: “necesitamos, no tanto resultados desnudos
como estudio [das Studium]; los re-sultados no son nada independientemente del
desarrollo que conduce a ellos” 3...
380
[29-30] ... Hablando en general, uno de los mayores
servicios prestados por Marx y Engels al materialismo es su elaboración de un
MÉTODO CORRECTO. Al concen-trarse en la lucha contra el elemento ESPECULATIVO
de la filosofía hegeliana, Feu-erbach no apreció su método DILALÉCTICO , e hizo
poco uso de él. Dice: “La verda-dera dialéctica no es en modo alguno un diálogo
de un pensador solitario consigo mismo; es un diálogo entre yo y tú"4.
Pero, primero, también en Hegel, la dialéc-tica no significa “un diálogo de un
pensador solitario consigo mismo”; segundo, la observación de Feuerbach define
correctamente el PUNTO DE PARTIDA DE LA
El trabajo
de J. V. Plejánov Problemas fundamentales del marxismo fue escrito en
noviembre-diciembre de 1907 y publicado en mayo de 1908 por la editorial Nasha
Zhizn. En la bibliografía del artículo Carlos Marx (Breve esbozo biográfico con
una exposición del marxismo), Lenin lo menciona como el libro que contiene la
mejor exposición de la filosofía del marxismo. (Véase V. I. Lenin, ob. cit. ,
t. XXII, pág. 178).
2 * Werke, X,
3 * Nachlaas, I, 477.
4 * Werke, . II, 345.
III. Notas y acotaciones en libros
FILOSOFÍA, PERO NO SU MÉTODO. Esta deficiencia fue
reparada por Marx y Engels, quienes entendieron que al combatir la filosofía
especulativa de Hegel sería erró-neo hacer caso omiso de su dialéctica...
... Muchas
personas confunden la dialéctica con la teoría del desarrollo, y en realidad es
tal teoría. Pero la dialéctica difiere sustancialmente de la vulgar “teo-ría”
de la evolución, que está totalmente construida sobre el princi-
pio de que NI LA NATURALEZA NI LA HISTORIA DAN
SALTOS, y que TODOS LOS CAMBIOS DEL MUNDO SÓLO TIENEN LUGAR EN FORMA GRADUAL.
He-
gel ya había señalado que la teoría del desarrollo
entendida de esta manera es ridículo e insostenible ...
... En
general, el derecho al pensamiento dialéctico es confirmado por él5 a partir de
las PROPIEDADES DIALÉCTICAS DEL SER. También aquí el ser determina el
pensamiento ...
... Así, los
rasgos del medio geográfico determinan el desarrollo de las fuerzas
productivas; a su vez, el desarrollo de las fuerzas productivas determina el
desa-rrollo de las relaciones económicas y, luego, el de todas las otras
relaciones socia-les...
... Cada
etapa dada del desarrollo de las fuerzas productivas tiene su corres-pondiente
tipo definido de ARMAS , ARTE MILITAR y, por último, de legislación
IN-TERNACIONAL, o, más exactamente, INTERSOCIAL, es decir, también,
incidental-mente, interTRIBAL. Las TRIBUS DE CAZADORES no pueden crear
organizaciones po-líticas en gran escala precisa mente porque e l bajo nivel de
sus fuerzas producti-vas LAS OBLIGA, según la antigua expresión rusa, a VAGAR
SEPARADAS, en pequeños grupos sociales, en busca de los medios de
subsistencia...
[46-47] ... Según Marx, el medio geográfico influye
sobre el hombre A TRAVÉS DE
LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN QUE SURGEN EN LA
LOCALIDAD DADA SOBRE LA BASE DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS DADAS, LA CONDICIÓN
PRINCIPAL PARA CUYO DESARRO-LLO SON LOS RASGOS DE ESE AMBIENTE ...
381
[65-66] ... El carácter de la “estructura
económica” y la dirección en que cambia no dependen de la voluntad del hombre,
sino del estado de las fuerzas producti-vas y de los cambios que surgen en las
relaciones de producción, y que se toman necesarios para la sociedad debido al
desarrollo continuado de esas fuerzas. En-gels lo explica como sigue: “Los
hombres hacen su historia ellos mismos, pero todavía no la hacen —ni siquiera
en una sociedad dada— con una voluntad co - lectiva y de acuerdo con un plan
colectivo. Sus aspiraciones chocan, y precisa-mente por tal motivo todas esas
sociedades son gobernadas por la NECESIDAD , cuyo complemento y forma de
aparición es la CASUALIDAD”. Aquí la propia activi - dad humana es determinada
no como libre, sino como NECESARIA, es decir, como
CONCORDANTE CON LA LEY, es decir, como CAPAZ DE
CONVERTIRSE EN OBJETO DE IN-
VESTIGACIÓN CIENTÍFICA. Así, el materialismo
histórico, aun que no deja de señalar que las circunstancias son cambiadas por
las personas, nos da también por pri-
mera vez la oportunidad de CONTEMPLAR EL PROCESO DE
ESE CAMBIO DESDE EL
PUNTO DE VISTA DE LA CIENCIA. Y por eso tenemos
pleno derecho a decir que la ex-plicación materialista de la historia
proporciona los prolegómenos necesarios
PARA CUALQUIER TEORÍA DE LA SOCIEDAD HUMANA QUE
DESEE POSTULARSE COMO
* Engels.
(Ed. )
III. Notas y acotaciones en libros
CIENCIA ...
... En la
sociedad primitiva, que no conocía la división en clases, la actividad
productiva del hombre in fluía DIRECTAMENTE sobre su concepción del mundo y su
gusto estético ...
[81-82] ... Si tuviéramos que expresar brevemente
el punto dé vista de Marx y Engels sobre la relación entre la ahora famosa
“base” y la no menos famosa “SU-PERESTRUCTURA” , el resultado sería el
siguiente:
EL ESTADO DE
LAS FUERZAS PRODUCTIVAS;
LAS
RELACIONES ECONÓMICAS determinadas por él;
El SISTEMA
SOCIO-POLÍTICO que se ha desarrollado sobre la “base” económica
dada;
LA
PSICOLOGÍA DEL HOMBRE SOCIAL tal como es determinada en parte directa-mente por
la economía, y en parte por el sistema sociopolítico que ha surgido de ella;
DIFERENTES
IDEOLOGÍAS que reflejan las propiedades de esta psicología...
... Tomemos
como ejemplo nuestro problema agrario, tal como existe en la actualidad. Al
TERRATENIENTE KA-dete inteligente, “la enajenación obligatoria de la tierra”
puede parecerle más o menos, es decir, en proporción inversa al monto de
“compensación justa”, una triste necesidad histórica. Pero para el CAMPESINO,
que está ansioso por conseguir “un trozo de tierra”, sólo esa “compensación
justa” le parecerá una necesidad más o menos triste, en tanto que “la
enajenación obli-gatoria” le parecerá inevitablemente una expresión de su libre
albedrío y la más valiosa garantía de su libertad.
382
Al decir esto, tocamos quizás el punto más
importante de la doctrina de la liber-tad, un punto no mencionado por Engels,
por supuesto, sólo porque se explica por sí mismo para quien haya pasado por la
escuela hegeliana...
Feuerbach y Dietzgen. 24 6
Las acotaciones fueron hechas
no antes de mayo de 1908.
Publicadas parcialmente por
primera vez en 1933 en Léniski
Sbórnik, XXV.
Publicadas íntegramente en
1958 en la 4. ed. de las Obras
de V. I. Lenin, tomo 38.
Se publican de acuerdo con el original.
* Se refiere
a la pág. 24 del libro de Plejánov (véase el presente tomo, pág. 379). (Ed. )
¡qué ton-
tería!
III. Notas y acotaciones en libros
383
V. M. SHULIATIKOV “ La justificación del
capitalismo en la filosofía de Europa occi-dental. De descartes a E. Mach” 1
MOSCÚ, 1908 sic!
[5] ... En los círculos intelectuales se ha
establecido una actitud tra-
dicional hacia la filosofía [... ] Las ideas filosóficas son presentadas
con muy poca y muy débil vinculación con tipo
alguno de sustrato de clase...
Muchísimos marxistas adhieren al mismo punto de
vista. Están convencidos de que en las filas de la vanguardia proletaria es
admisible una abigarrada mezco-lanza de puntos de vista filosóficos, que no
tiene gran significación el que ideólo-gos del proletariado profesen el
materialismo o el energetismo, el neokantismo o el machismo...
[6] ... Mantener semejante punto de vista significa
caer en un error incorrecto
ingenuo, sumamente lamentable... Sin excepción,
todos los términos
y fórmulas filosóficas usados por incorrecto ella2 ... le sirven para de-
notar clases, grupos, sectores sociales y sus relaciones mutuas . incorrecto!
Cuando abordamos el sistema filosófico de tal o
cual pensador bur-
gués, abordamos un cuadro de la estructura de clase
de la sociedad, pintado por medio de símbolos convencionales y que reproduce la
profession de foi social de determinado grupo burgués ...
... Estos
cuadros no deben ser aceptados como algo que puede ser utilizado y armonizado
con la concepción proletaria del mundo. Eso significaría caer en el
oportunismo, tratar de combinar lo que no puede ser combinado...
384
... La primera brillante tentativa de ese tipo de revaloración tuvo
lugar sic!
hace ya varios años. El artículo del camarada A. Bogdánov “Pensa-
miento autoritario”3 inaugura sin duda una nueva
era en la historia de la filosofía; después de la aparición de ese artículo, la
filosofía especulativa perdió el derecho
a emplear sus dos conceptos fundamentales de
“espíritu” y “cuerpo”; se estableció que estos conceptos se formaron sobre el
fondo de rela-ciones autoritarias y que la antítesis entre ellos reflejaba una
antítesis
social: la antítesis de los “estratos superiores”
organizadores y los “estratos
El libro de
V. M. Shuliátikov La justificación del capitalismo en la filosofía de Europa
occidental, publicado en 1908 por la Editorial de Moscú, es un breve esbozo de
la historia de los sistemas filosóficos funda mentales durante un período de
más de 250 años. El autor estimó que su tarea era ofrecer “un análisis social y
genético de los conceptos y sistemas filosóficos", mostrar cómo la
filosofía depende del “sustrato de clase”. Pero enfocó la historia de la
filosofía desde posiciones materia listas vulgares y mecanicistas, y eso dio
como resultado, según palabras de Lenin, tanto una tergiversación de la
historia como una "vulgarización de la historia de la filosofía” (véase el
presente tomo, pág. 388). Uno de los principales defectos metodológicos del
libro es la ten-tativa de deducir el desarrollo de los fenómenos ideológicos y,
en particular, de la filosofía, directamente de las formas de organización de
la producción. Lenin hace una apreciación general del libro de Shuliátikov al
final de sus notas (véase el presente tomo, pág. 399).
El contenido de las notas de Lenin en el libro de
Shuliátikov hace suponer que las escribió cuando terminó de trabajar en
Materialismo y empiriocriticismo o después de completado el libro (octubre de
1908). Dichas notas tienen gran importancia en la lucha contra la vulgarización
del materialismo histórico y de la historia de la filosofía. 383.
2 * La filosofía. (Ed. )
3 * Publicado en la recopilación de artículos suyos
Sobre la psicología de la sociedad.
¡¡ahora la
tontería está
clara!!
??
III. Notas y acotaciones en libros
inferiores” ejecutivos. Con sorprendente
consecuencia la crítica burguesa hizo caso omiso del trabajo del marxista
ruso...
... En tales
circunstancias, un análisis social y genético de los conceptos y sis-temas
filosóficos no es sólo deseable, sino decididamente necesario. Es una tarea en
extremo difícil y compleja... Los sistemas contemporáneos de moda, por
ejem-plo, el neokantismo o machismo...
[9 -10] ... Nuestro ensayo no está destinado a un
círculo Ilimitado de ex-pertos ... El demos revela interés por la filosofía ...
nuestra exposición es ✕ de un
carácter un tanto elemental ... El punto de vista que defendemos . . puede ser
dominado con más facilidad si se lo ilustra, no con un material pesado, sino
seleccionado económicamente...
I.
LOS “PRINCIPIOS” ORGANIZADOR Y ORGANIZADO
... Surgió
la desigualdad económica: los organizadores se trasformaban gra-dualmente en
los dueños de los instrumentos de producción4, que en otro tiempo habían
pertenecido a la sociedad ...
385
[11-12] ... Las relaciones de producción de la
sociedad “autorita-ria” ... El [salvaje] primitivo comienza en todas partes a
ver la ma-nifestación de la voluntad organizadora... . “el ejecutor es
accesible a los sentidos exteriores: esto es el organismo fisiológico, el
cuerpo;
el organizador no es accesible a ellos, se lo
supone dentro del cuerpo: esto es la personalidad espiritual”...
Ficción y frases hue-
cas. ¡¡En verdad,
muy “general”!! Pa-
labras. El salvaje y
el comunismo pri-
mitivo son escamo-
teados. Materia-
lismo e idealismo
también en Grecia.
[13] ... El
concepto de espíritu adquiere un carácter cada- vez más ¡solamente
abstracto. idealismo!
... Cuando
en la historia de la filosofía griega se suscitó la famosa pregunta: ¿cómo es
posible que los múltiples fenómenos transitorios del mundo material hayan
derivado de una sustancia pura, inmutable, no material?, ¿cuál es la
* En el
presente caso estamos un tanto en desacuerdo con las explicaciones propuestas
por el camarada Bog-dánov. No asigna a esta última circunstancia la importancia
que sin duda tuvo: ni siquiera la plantea. Hemos tenido ocasión de hablar de
este problema en otra parte: “de la historia y la práctica de la lucha de
clases’* (en los capítulos dedicados a la génesis de las clases dominantes).
Edición de S. Dorovatski y A. Charúshnikov
por ejemplo,
obre-ros preparados y obreros que se preparan bajo ellos
¡qué
tontería!
¿¿y los
es-cépticos??
¡Así, por
cierto! ¿Y
el
materia-
lismo
griego?
III. Notas y acotaciones en libros
relación del “ser” con el “devenir”?, no se
trataba, contrariamente a las afirmacio-nes de todo tipo de historia dores de
la filosofía, del más alto vuelo del noble pen-samiento humano, de un esfuerzo
generosísimo tendiente a solucionar el más grande misterio del universo y dar
así a la raza humana la alegría para todos los
tiempos.
¡El asunto era mucho más sencillo! Tal planteo del
problema indi-caba simplemente que en las ciudades griegas el proceso de
estrati-ficación social había avanzado mucho, que la brecha entre las capas
sociales “superior” e “inferior” se había ahondado, y que la antigua ideología
de los organizadores, correspondiente a relaciones socia-les menos
diferenciadas, había perdido su derecho a la existencia. Antes, a pesar de
todas las distinciones entre la sustancia y el mundo de los fenómenos, no se
había puesto en duda la vinculación directa
entre ellos. Ahora, se niega la existencia de esa
vinculación. Se declara que la sus-tancia y el mundo de los fenómenos son
magnitudes inconmensurables. Las rela-ciones entre ellos sólo son posibles a
través de una serie de eslabones interme-dios. O, en lenguaje más filosófico,
no podemos establecer sus relaciones recípro-cas por medio de los sentidos ni
por medio del pensamiento corriente: hacerlo requiere la ayuda de alguna “idea”
especial, de alguna intuición espacial.
386
II.
LOS “PRINCIPIOS” ORGANIZADOR Y ORGANIZADO EN EL
PERIODO DE LA PRO-
DUCCIÓN MANUFACTURERA
...
Precisamente este problema — el problema de la inconmensurabilidad de los
“principios” mental y material, de la ausencia de una vinculación directa entre
ellos, fue suscitado y solucionado por los iniciadores de la nueva filosofía...
... Las
simpatías espiritualistas del Renacimiento y épocas sub-siguientes son
mencionadas habitualmente al pasar, pero son muy características*.
no en el mismo sentido que el tuyo5
Se recordará
que Marx, en el t. I de El Capital, y K. Kaustky hacen notar la dependencia
entre los puntos de vista religiosos abstractos y el desarrollo de la
producción de mercancías»
[17] ... A la vez que era un organizador, él
artesano medieval cumplía funciones ejecutivas: trabajaba junto con sus
aprendi-ces. El fabricante burgués sólo conoce un tipo de función: es
pu-ramente un organizador. En el primer caso, es cierto, se propor-ciona una
base para el “modo” dualista “de presentar los he-chos”, explicado por el
camarada Bogdánov; sin embargo, la an-
títesis entre organizador y ejecutor es un tanto
velada. De ahí que la correspon-diente antítesis de los principios mental y
corporal, activo y pasivo, en la esfera de la ideología, no pudiese adquirir
una forma aguda...
387
[17] ... En el taller del artesano medieval no
había lugar para representantes de
En el
capítulo I del primer tomo de El capital Marx habla de la dependencia de las
concepciones religiosas respecto del desarrollo del modo de producción. Véase
C. Marx, El capital, ed. cit. . t. I, págs. 67-69 y también la nota 142 en el
capítulo XIII. .
Ver pág. 17
¿Quién?
III. Notas y acotaciones en libros
los denominados trabajadores sin preparación, no
calificados. Se encuentra tra-bajo para ellos en el taller manufacturero.
Constituyen el “estrato inferior”. Por encima de ellos hay otros estratos,
otros grupos de obreros, cada uno diferente según el grado de calificación.
Entre ellos ya se han formado ciertas capas orga-nizadoras. Si seguimos
adelante en la escala ascendente, vemos grupos de admi-nistradores y de
gerentes técnicos de las empresas. El dueño de la empresa es así “liberado” no
sólo de todo tipo de trabajo físico, sino también de muchas obliga-ciones
puramente organizativas ...
... En
contraste con los pensadores medievales, los “padres” de la nueva filosofía
dedican gran atención en sus sistemas al mundo de los fenómenos transitorios,
estudian detalladamente su estruc-tura y desarrollo, las leyes que rigen las
relaciones entre sus partes;
crean una filosofía natural. La propia posición
“elevada” de los diri- ✕✕
gentes de las em presas manufactureras, que inspiró en los padres
de la nueva filosofía la idea “pura” de la voluntad
organizadora, les A sugirió, del mismo modo, una explicación mecánica del
proceso de la realidad material , es
decir, de los procesos que tienen lugar en la masa
organizada.
La cuestión es que el dirigente de la empresa
manufacturera es sim-plemente el eslabón final de una cadena bastante larga de
eslabones organizadores. En relación con él, los otros organizadores están
subordinados y, a su vez, se hallan en oposición a
él como personas organizadas ... Pero en la medida en que el papel de ellos
difiere del papel del dirigente princi-pal, en la medida en que consiste en
participar en el trabajo técnico del cual está “liberado” el dirigente
principal, en esa medida se hace borroso su carácter “men-tal” y su actividad
es valorada como actividad de la “ materia”. .
¡tontería!
388
[21-22] ... El sistema burgués en general es un
Jano bifronte ... Es cierto que sólo en el cartesianismo, sistema creado en los
albores de la nueva era económica, en-contramos una formulación definida del
dualismo; es cierto que los posteriores sistemas filosóficos, empezando por el
de Spinoza, declaran que la contraposición cartesiana de Dios y el mundo, del
espíritu y el cuerpo, es contradictoria ... Los sistemas materialista y
positivista de la filosofía burguesa, a su vez, en modo al-guno testimonian un
triunfo sobre el punto de vista dualista. La diferencia entre meta física
burguesa y la “ concepción positiva del mundo” burguesa no es tan grande como
puede parecer a primera vista... El ataque efectuado por el materia-lismo no se
dirige contra la premisa fundamental propuesta por la meta física; el concepto
de la voluntad organizadora no es eliminado por el materialismo. Sim-plemente
figura bajo otro nombre: por ejemplo, “fuerza” ocupa el lugar de “espí-ritu”
...
[22-23] ... En el siglo XVII, en la época de su
“tormentoso im- ¿ En esta
vulgariza-
pulso”, la burguesía inglesa predicaba la doctrina de
que todo ción de la historia
dela
'filosofía, se ol-
lo que existe en el mundo debe ser explicado como
un movi- vida por completo
miento de partículas materiales que tiene lugar por
necesidad la lucha de la bur-
guesía
contra el
mecánica. La burguesía inglesa ponía las bases para la econo-
feudalismo
mía capitalista en gran escala... Imaginaba a todo
el mundo en
forma de una organización de partículas materiales
unidas de acuerdo con leyes
III. Notas y acotaciones en libros
inmanentes ...
[23-24] ... En la segunda mitad del siglo XVIII, la
burguesía francesa No de ahí inundó el mercado del libro con tratados
similares... Pero sabemos
qué se entiende por la estructura interna de las
empresas; es el reino de la mate-ria y los procesos mecánicos. De ahí la
generalización: el hombre es una máquina, la naturaleza es una máquina...
... El movimiento de la materia está condicionado
por sí mismo, o más bien por su propia fuerza (Holbach). La voluntad
organizadora, según se ve, ha sido otra vez tras - formada en extremo, pero su
presencia es advertida y se admite que es ab-solutamente esencial.
Los manufactureros |no |actuaron como
representantesrevolucio-narios de la Sturm und Drang”. ?
389
¿y su lucha contra el cle-ricalismo? ¡Shuliátikov
ha de for-mado la his-toria!
III
CARTESIANISMO
... Los
organizadores necesitan un organizador . . |
... Los
eslabones organizadores intermedios — las “mentes in-dividuales” sólo pueden
cumplir su papel organizador si existe un centro organizador superior. Sólo
este último los pone en contacto con el proletariado —la “materia”— dentro del
marco de un todo organizado, un taller manufacturero...
NB
¡qué tonte-
ría!
EL PROLETA-RIADO = MA-
TERIA
. . El
concepto cartesiano de hombre no es más que la propagación posterior de una
forma definida de pensamiento, “un modo definido de presentar los he-chos, un
tipo definido de su unión en la psiquis”. Hemos visto que el mundo en el
sistema de Descartes está organizado según ; los lineamientos de una empresa
manufacturera...
... Estamos ante el culto al trabajo mental...
[28] ... Yo soy un
organizador
y, como tal, sólo puedo existir cum-
pliendo funciones
organizadoras y no ejecutivas , este
es el signifi- ✕✕
cado de la afirmación cartesiana, si se la traduce
al lenguaje de las
relaciones de clase...
... El punto de vista común, ingenuo, ve el mundo
exterior tal como aparece a tra-vés del prisma de los sentidos ...
... El
concepto del obrero como un simple talabartero o un simple empapelador cede su
lugar al concepto del obrero en gene-ral. El oficio no constituye ya la
“esencia” de la fuerza de trabajo...
¿Y qué hay de las “ideas” de Platón?
... El
tiempo, explica Descartes, no debe ser considerado una propiedad de la materia;
es “un modo de pensamiento”, un concepto genérico creado por este
III. Notas y acotaciones en libros
último.
[32-33] ... Desde entonces la filosofía es la fiel
sir vienta del capital ... La revalua-ción de los valores filosóficos fue
determinada por cambios en la capa superior organizadora y la capa inferior
organizada. Nuevos organizado res, nuevos orga-nizados — nuevos conceptos de
Dios y del espíritu, nuevos conceptos sobre la materia...
390
IV
SPINOZA
... Todas
las relaciones entre espíritu y cuerpo existen sólo a través de Dios. ¡Todas
las relaciones entre los eslabones organizadores intermedios y la masa
organizada existen sólo con la sanción del organizador supremo!
... El movimiento de la materia y la actividad del
espíritu son sólo dos aspectos de uno y el mismo proceso. No puede tratarse de
interacción alguna entre el espíritu y la materia.
... La
experiencia, la percepción sensorial, es para él una condición impera-tiva para
conocer las cosas...
... Pero...
cuando Spinoza murió, como bien se sabe, la fine fleur de la burgue-sía
holandesa acompañó con gran pompa el coche fúnebre que trasportaba sus restos.
Y si llegamos a conocer más de cerca su círculo de relaciones y
correspon-sales, volvemos a encontrarnos con la fine fleur de la burguesía, y
no sólo de Ho-landa sino del mundo en tero ... La burguesía reverenciaba a
Spinoza, su bardo.
La concepción que tenía Spinoza del mundo es la canción del capital infantil
triunfante, del capital que todo lo consume y todo
lo centraliza. No
hay ser, no hay cosas aparte de la sustancia única;
no puede haber existencia para los productores aparte de la empresa
manufacturera en gran escala...
V
LEIBNIZ
El Dios de
Leibniz es el dueño de una empresa organizada ejemplarmente y él mismo es el
organizador supremo ...
VI
BERKELEY
fraseología
III. Notas y acotaciones en libros
[51] ... El materialismo de Hobbes correspondió al
período de la ¡magnífica ex-
Sturm und Drang de la burguesía capitalista
inglesa. Se abrió el plicación! Mate-
rialismo
primi-
camino para la manufactura, comenzaron tiempos más
tranqui- tivo à la
los para los fabricantes: el materialismo de Hobbes
cedió su lugar Loira
al sistema impreciso de Locke. La posterior
consolidación de la posición de la ma-nufactura determinó la posibilidad de
afirmaciones antimaterialistas.
391
... “La
atracción y repulsión de los obreros debería tener lugar sin obstáculos”:
decididamente, en los complejos conceptuales no hay elementos absolutos. Todo
es relativo.
VII
HUME
¿y qué hay del relati-vismo de los griegos?
... Su
afinidad con todos los pensadores que aparecen en los capítulos precedentes
está fuera de duda ...
La posición de escepticismo filosófico adoptada por
Hume co-rresponde precisamente a semejante concepción del organismo
capitalista.
IX
FICHTE, SCHELLING, HEGEL
vago e
inexacto
¡Echa todo en el mismo saco! el idealismo y el
escepticismo, ¡todo “corres-ponde” a la ma-nufactura! El ca-marada Shuliáti-kov
es simple, muy simple.
... Surgen
sistemas del denominado idealismo objetivo...
... los
idealistas objetivos .
392
... Pero
sabemos que en todos los sistemas de filosofía bur-guesa la “materia” es
considerada como el principio subordinado (incluso por los materialistas, que,
repetimos, advierten su posi-ción subordinada introduciendo el concepto de
“fuerza”) ...
¿y Fichte?
¿Fichte?
Tontería ¿y el
concepto de
“movimiento”?
Hay simplemente un paso del método antitético de
Fichte y de la teoría potencializadora de Schelling a la dialéctica de Hegel. Y
en
cuanto a esta última, después de todo lo que se ha
dicho en este ¡qué tontería! capítulo sobre el método antitético, sólo nos
resta hacer algunas observaciones suplementarias. Ya hemos aclarado el “fondo
real” de la dialéctica.
Hegel simplemente verificó en forma más completa la
teoría del desarrollo a través de las “contradicciones”, que había sido
esbo-zada por otros dos idealistas objetivos.
¡¡¡Fichte un idealista ob-jetivo!!!
III. Notas y acotaciones en libros
[98-99] ... La innovación efectuada por Hegel
subraya el siguiente hecho en la esfera de las relaciones "reales ”. La
diferenciación de funciones y papeles en la manufactura llega a su máximo.
Tiene lu-gar una [estratificación] de cada grupo ejecutivo y de cada grupo
organizador. Las funciones correspondientes a un grupo definido cualquiera son
distribuidas entre varios grupos, de nueva forma-ción. Cada grupo se fragmenta
y se forman de él nuevos grupos. Y el ideólogo de los fabricantes considera que
este proceso de frag-mentación es el proceso de desarrollo interno de tal o
cual “princi-pio”...
X
¡qué tonte-
ría!
LA RESURRECCIÓN DE LA FILOSOFÍA “MANUFACTURERA”
... La
filosofía especulativa pierde prestigio en la sociedad burguesa. Es cierto que
esto no ocurre de golpe. Pero tampoco la máquina conquistó de golpe el
territorio de la industria...
#
¡qué
tontería!
... ¿Cómo se
debe explicar la naturaleza positiva de los nue-vos sistemas ideológicos? ¿Por
la simple ley de los contrastes, por el ||| simple ||| esfuerzo “de hacer lo
contrario “ de lo que consti-tuía el “símbolo de la fe” de ayer. .
393
“Complejos” individualizados: Iván, Piotr, Iákov,
desaparecen. En su lugar apa-rece en los talleres el obrero en general. Se
devuelve a la “materia” las “cualida-des” que se le habían expropiado ...
... La
materia es rehabilitada. La sociedad burguesa introduce el culto del nuevo
ídolo: el “ambiente”. Es cierto que al hacerlo no se pierde de vista el hecho
de que, no obstante, la materia sigue siendo materia, es decir, la masa
organizada, y que, como tal, no puede exis-tir sin un “administrador”. Y la
“fuerza”, como especialista en ocupa-ciones organizativas, es asignada a la
materia, Se escriben tratados sobre Stoff und Kraft (“materia y fuerza’)...
Una
comparación entre la organización más reciente de las fábricas y la estructura
interna de la manu factura dicta ya, a priori, la respuesta: la nueva variedad
de filosofía burguesa debe reprodu-cir los rasgos sustanciales do la filosofía
de la época manufacturera
...
¡qué tonte-
ría!
✕
¡qué
tontería!
El
neokantismo cede su lugar a un “viraje” hacia los sistemas de pensa-miento
“prekantiano”.
XI
W. WUNDT
III. Notas y acotaciones en libros
[108] ... “el
objeto no puede ser separado jamás de la idea, o la idea del NB
objeto”...
... Las
consideraciones que se han ofrecido son ya suficientes para definir claramente
a Wundt como un filósofo que se fija la tarea de combatir al materia-lismo, o,
para usar el término de moda, de “Überwindung des Materialismus”, de “superar
al materialismo”, y que, al hacerlo, no declara estar de parte de la escuela
considerada como la tradicional oponente del materialismo...
... Tal
igualación de los eslabones organizadores intermedios y de los representantes
del trabajo “físico”, los “ejecutivos inferiores”, está indicada en la esfera
de la filosofía precisamente por el esfuerzo para caracterizar el “su jeto” y
el “objeto”, lo “psíquico” y lo “físico”, como abarcando un todo “indivisible”,
por el esfuerzo para reducir a una ficción cognoscitiva la antítesis entre los
fenómenos menciona-dos. La teoría de Avenarius sobre la coordinación principal,
la teoría de Ernst Mach sobre la relación de lo psíquico y lo físico, la teoría
de Wundt sobre las ideas-objetos, son todas teorías del mismo orden ...
394
... Hasta
ahora, no se podía negar cierta coherencia a los puntos de vista | monistas |
de Wundt. Tampoco puede sospechárselo de sim-patías idealistas ...
esto es
cierto, pero no como , está expre-sado
¡ja—ja!
ecléctico
no es
cierto
... Wundt da
precisamente semejante salto cuando, a renglón seguido de su teoría sobre las
“ideas-objetos”, presenta sus puntos de vista sobre el paralelismo
“psico-físico” ...
... Los
“atributos” son trasformados en “series” pero esta reforma, en esen-cia, es más
de carácter verbal...
[123] ... Se afirma la primacía del principio
espiritual ... ✕
correcto
[123] ... Se afirma la primacía del principio
espiri-correlación física.
Ningún obrero aislado, por simple que sea la
función que cumple, S puede producir producto alguno, puede encontrar
aplicación alguna
para su fuerza de trabajo, puede existir, sin estar
bajo la “guía” directa, detallada, de un organizador determinado. . .
... Pero la serie psíquica constituye los
“organizadores”, y la “conco- S
losmitancia”obrerosde—otraestos cosaúltimosque
nodependenciasignificapara... la “serie física” —para
... Así,
según Wundt, la filosofía debe trascender los límites de la experiencia,
“complementarla”. El análisis filosófico necesita ser
continuado hasta que obtengamos la idea de una unidad que
abarque
✕
ambas series independientes la una de la otra. Una
vez expresado
este punto de vista, Wundt se apresura, en el acto,
a hacer una impor-
tante salvedad para sí mismo: declara que podemos
concebir la unidad del
mundo, ya sea como una unidad material o como una
unidad mental: no existe
una tercera solución del problema ...
[129] ... Wundt se niega a dar el nombre de
sustancia a su idea de la unidad
III. Notas y acotaciones en libros
universal. La define como la idea de la razón pura,
es decir, en el sentido kantiano. Así como el Dios de Kant es la idea del
principio “formador” supremo, no sustan-cial, así también la unidad universal
de Wundt es la idea de la unidad no sustan-cial, gracias a la cual todos los
fenómenos adquieren significado vital, valor indis-cutible. A la luz de esta
idea, desaparece la “filosofía vacía y triste” que ve en el orden exterior de
los fenómenos, en su conexión mecánica, la verdadera esencia de estos últimos.
En lugar de ello obtenemos la visión del mecanismo cósmico como cubierta
exterior de la actividad y la creación espirituales...
395
[130] ... En ese sentido, Wundt subraya con fuerza
el elemento de ac- ✕
tualidad. Reduce
la idea de la unidad universal, del “cimiento del
mundo”, a la idea de una voluntad universal...
... No
entraremos en un análisis de la formulación propuesta por él, ni ex-plicaremos
su teoría del “voluntarismo” ...
... Por
consiguiente, los ideólogos de la moderna vanguardia de la ¡tontería!
burguesía
capitalista no pueden hablar de principios organizados ¿Y Scho-
“permanentes”, sino que,
por el contrario, tienen que describir estos penhauer?
últimos como algo en ex tremo cambiante, como algo
en eterno estado de movi-miento...
XII
EMPIRIOCRITICISMO
... La
crítica de Wundt no tenía una fuerza aplastante; daba en un blanco imaginario.
La aparición de Wundt es la escena y la subsi-guiente reacción del campo de los
discípulos de Avenarius * no signi-ficó un conflicto entre las filosofías de
dos clases diferentes o de dos grandes grupos de ,una y la misma clase. El
fondo socio-económico de la contienda filosófica en cuestión fue, en este caso,
la diferencia rela-tivamente insignificante entre los tipos más avanzados y un
tanto me-nos avanzados de las organizaciones capitalistas modernas ...
* Carstanjen fue el primero en replicar. (Luego
Willy, Pstzoldt (dos veces), Kleinpeter6)
Inexacto
¡cierto!
correcto
... Debemos
decir más: la filosofía empiriocrítica debe ser en-tendida principalmente como
una apología de la idea en cuestión. El concepto de dependencia funcional es
una negación de la dependen-cia causal...
así es
¿¿de veras??
Evidentemente,
se trata de los siguientes trabajos de los autores mencionados: R. Willy. Gegen
die Schulweis-heit (“Contra la sabiduría escolar”) (1905); J. Petzoldt.
Einführung in die Philosophie der reinen Erfahrung 1904 ); H. Gegenwart (“
Introducción a la filosofía de la experiencia pura” ) (1900- Kleinpeter. Die
Erkenntnistheorie der Naturforschung der (“ Teoría del conocimiento de las
ciencias naturales contemporáneas” )
(1905). En estos trabajos se criticaba a W . Wundt, quien en el artículo
Über naiven und kritischen Realismus (“Sobre el realismo ingenuo y crítico” )
(1895-1897) señaló que unas tesis del empiricriticismo eran afines a la
filosofía inmanente francamente idealista, y otras (por ejemplo, la doctrina de
la “ serie independiente del experimento” ) al materialismo. El primero en
replicar a Wundt fue F. Carstanjen en el artículo Der Empiriokritizismus ... “
El empiriocriticismo” ... ) (1898). Véase también al respecto el trabajo de
Lenin Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. X IV
).
¿por qué?
¡No has en-tendido esto!
¡ahá!
¡menira!
¿hum?
¿de veras?
Por
supuesto,
pero de ello
no se sigue que la funcio-nalidad no puede ser un aspecto de la causalidad.
III. Notas y acotaciones en libros
[135-136] ... En general, la conclusión de Hoffding
debe ser consi-derada correcta. Sólo es desdichada su referencia a los “motivos
de conveniencia”: esos motivos vagos e indefinidos.
396
En este caso, Avenarius simplemente hace una con
cesión a la fra-seología materialista, concesión determinada por su posición
so-cial... Para muchas personas los puntos de vista de los “paralelistas”
podrían parecer materialistas en comparación con el espiritua-lismo vulgar. Lo
mismo rige para los puntos de vista del empirio-criticismo. La posibilidad de
su acercamiento al materialismo es particular mente grande... Y amplios
sectores del público lector se han formado la opinión de que el empiriocriticismo
es una escuela materialista de pensamiento. Más aun, incluso los filósofos
exper-tos lo juzgan erróneamente: el propio Wilhelm Wundt, el patriarca
de la filosofía moderna, lo llamó “materialismo”.
Por último, lo que es más intere-sante de todo, los empiriocríticos, además, a
la vez que se separan del materia-lismo, al mismo tiempo usan a veces su
terminología, y a veces incluso comienzan, por así decirlo, a vacilar en sus
puntos de vista antimaterialistas ...
... Tal es
el fondo real que inspiró al empiriocriticismo la idea de clasificar la
cognición humana sobre la base del principio de clasificación “biológica”.
Pero, repetimos, este tipo de “biología” no tiene nada en común con el
materialismo ...
[138-139] ... el dualismo —según Avenarius— es el
fruto de cierto proceso de nuestro pensamiento abstrayente: la
“introyección”...
Pero la antítesis de mundo “exterior” y mundo
“interior” es la más pura ficción. Es extremadamente importante un análisis de
esa antítesis; debe llevar a verificar la concepción monista del mundo. Los
comentaristas del sistema filosófico de Avenarius subrayan con fuerza este
punto. “Al revelar la impermisibilidad de la introyección —dice uno de ellos 7—
se logran dos objetivos”...
397
[140] ... el organizador subordinado, si se adopta
es te punto de ¡oh, esto es
vista “absoluto”, es decir, si se lo considera como
un organizador sospechoso!
independiente de la “voluntad” que lo controla, se
ve también ante ¡Una explica-
ción barata,
una simple “cosa”, o “cuerpo”, en la forma de los
obreros. Pero to- sin análisis
memos otro caso: para la “voluntad” suprema, el
organizador de lo esen-
subordinado no es sólo uno que está organizado,
sino uno que or- cial!
ganiza ... El anterior “objeto”, ahora convertido
en “sujeto”, “organiza” la materia:
el hombre asimila un árbol, pero un árbol tras-
formado, el “concepto” de árbol...
[141-142] ... “la plenitud de la experiencia
humana” es también demostrada en la teoría de Avenarius de la coordinación
principal...
... En Avenarius, como en Wundt, las “series”, en
esen cia, resultan ser “inconmen-surables”. Y en lugar de la concepción
materialista del mundo que sería de
* Rudolph
Wlassak; citado por March en El análisis de las sensaciones, pág. 52
III. Notas y acotaciones en libros
esperar después de las categóricas afirmaciones
sobre la “plenitud de la experien-cia”, se expresan puntos de vista que
testimonian las simpatías idealistas del em-piriocriticismo ...
Pero Wundt y Avenarius se separan en el camino de las
construccio- ¡cierto!
nes idealistas. El autor de El sistema de la filosofía revela
una afición
por los motivos “kantianos”. El autor de Concepción humana del universo pro-
clama puntos de vista que lo acercan a la posición
adoptada en otro tiempo por Berkeley.
Apresurémonos a hacer una salvedad. No tenemos en
modo alguno la intención de afirmar que las obras del obispo dé Cloyne
determinaron el punto de vista de Avenarius, que tuvieron una influencia
directa sobre él. Pero es indudable la si-militud de las posiciones idealistas
de ambos filósofos. La teoría antes ¡cierto! mencionada, de la coordinación
principal, tomada en su conjunto, es
una prueba de esa similitud.
En la misma forma directa que Berkeley, Avenarius
presenta la tesis de que no existen objetos fuera del sujeto. Cada “cosa” debe
necesa-riamente “estar relacionada” con el sistema nervioso central, que
desempeña el papel de centro funcional...
Aquí Shuliá-
tikov está
en un error
... El
“dirigente” supremo no figura, ni siquiera a la manera de la idea kan-tiana de
la razón, de la “forma” de Kant, o a la manera de la “unidad universal” de
Wundt. No obstante, está allí, y, lo que es más, es el elemento principal del
sistema filosófico.
Todos los fenómenos son considerados precisamente
desde ese punto
de vista. Su
presencia "invisible” es postulada
por el elogio desacos- bien!
tumbradamente elevado del principio organizativo,
presentado pa-
ralelamente a la concepción de los organizadores
organizados. Y en el cuadro ge-neral del mundo que resulta de los razonamientos
filosóficos de Avenarius, pre-cisamente pasa al primer plano el carácter
organizativo de los factores organiza-dores ...
398
Para Avenarius el mundo representa un conglomera do
de sistemas nerviosos centrales. La “materia” es absolutamente despojada de to-
un error das las “cualidades”, ya sean “primarias” o “secundarias”, que en un
tiempo fue-ron consideradas su propiedad inalienable. En la materia todo,
absolutamente, está determinado por el “espíritu”, o, para usar la terminología
del autor de Crí-tica de la experiencia pura, por el sistema nervioso
central...
[145] El punto de vista del idealismo en el estilo
de Berkeley es plan- NB
teado con coherencia por el autor de Crítica de la experiencia pura ...
... La
teoría de Mach, del “ego” como un símbolo lógico...
Mach, como Avenarius, conoce dos “series”: la
psíquica y la física (dos tipos de combinaciones de elementos). Como en
Avenarius, estas series son inconmensu-rables y al mismo tiempo no representan
otra cosa que una ficción de nuestro pensamiento. Por turno se plantean los
puntos de vista monista y dualista; por tumo los eslabones organizadores
intermedios son descritos como lo organizado, y como el principio organizador.
Y, como en el caso de Avenarius,. en el análisis final se proclama la dictadura
“de la voluntad organizadora”.
III. Notas y acotaciones en libros
Se traza un cuadro idealista del mundo: el mundo es
un complejo de “sensaciones
... La
objeción de Mach no puede ser considerada válida. El con-cepto central de su
sistema filosófico, la famosa “sensación”, no es en modo alguno una negación
del principio organizativo o del principio organizativo supremo ... En su
crítica de la concepción del “ego”, Mach fue impulsado por el punto de vista de
los organizadores subordina-dos como “masa” organizada...
un error
¡ajá!
un error
¡tontería!
[148-149] ... Además de tratar de las
construcciones especulativas de NB
Wundt, Avenarius y Mach, podríamos, por ejemplo,
someter a análisis
los puntos de vista de tan des tacados
representantes de la moderna filosofía de Europa occidental como Renouvier,
Bradley y Bergson . . ,
399
La esfera de la filosofía es una verdadera
“Bastilla" de la ideología bur-guesa... Es preciso tener en cuenta que,
por su parte, los ideólogos bur- ✕ gueses no
duermen, sino que fortalecen su posición. En el momento
actual, están incluso imbuidos de la convicción de
que su posición es absoluta-mente inexpugnable. Las simpatías “idealistas” de
ciertos literatos que toman po-sición bajo la bandera del marxismo crean, a su
vez, un terreno particularmente favorable para semejante convicción.
INDICE
XI. Wundt Ostwald ... ... ... 107 no en el libro
Todo el libro es un ejemplo de vulgarización
extrema del materialismo. En lugar de un análisis concreto de períodos,
formaciones, ideología, frases vacías sobre los “organizadores” y comparaciones
ridículamente forzadas, absurdamente fal-sas.
Una caricatura del marxismo en la historia.
Y es una lástima, porque se hace una tentativa en
la dirección del materialismo.
Las acotaciones fueron escritas
no antes de 1908.
Publicadas por primera vez en
1937 en la revista Proletárskaia
Revoliutsia, núm. 8.
Se publican de acuerdo con el original.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
400
ABEL REY. “LA FILOSOFÍA MODERNA” 1
PARIS, 1908
PREFACIO
... La
ciencia, creación del intelecto y de la razón, sirve sólo para asegurar nuestro
poder efectivo sobre la naturaleza. Sólo nos enseña a utilizar las cosas, pero
no nos dice nada sobre la esencia de las mismas. . .
[7] ... Así, mi tarea esencial en este estudio ha
sido la de contrastar dos NB
puntos de vista: el positivo, “científico”, y el
“pragmático”. He tratado
de ser tan imparcial como era posible al esbozar
estos dos puntos de vista, ya que tengo plena conciencia de un tercer y serio
peligro en este tipo de trabajo: el de no ser justo con los adversarios. No me
jacto de haber alcanzado plenamente mi objetivo. Tan perfecta “neutralidad” es
imposible ...
CAPITULO I
EL CENTRO MODERNO
DE LAS DISCUSIONES FILOSÓFICAS
§ 5. CONTRADICCIÓN BASICA DEL PENSAMIENTO
FILOSÓFICO MODERNO
[28-29] ... Pero los sistemas contemporáneos de
filosofía aún se oponen unos a otros, combatiendo en tomo de una contradicción
fundamental que surge de la manera en que se plantea el problema filosófico en
nuestra época. Por lo tanto, la forma de la antítesis es simultáneamente la
forma adoptada por la sucesión de opiniones filosóficas en diferentes momentos
y la forma adoptada por las opinio-nes existentes al mismo tiempo.
401
¿Cuáles son, en la situación actual del problema
filosófico en general, las posibles alternativas? Sólo puede haber una, porque
se trata de mantener la ciencia y la práctica en la más estrecha unidad
posible, sin sacrificar la una por la otra, sin oponer la una a la otra. Esto
significa, o que la práctica será la consecuencia de la ciencia, o, por el
contra rio, que la ciencia será la consecuencia de la práctica. En el primer
caso, la ciencia abarca a la práctica; en el segundo, la práctica abarca a la ciencia.
Se trata de conservar una vinculación lógica entre los dos términos, y sólo se
puede variar esa vinculación invirtiéndolos, haciendo que el primero
* Las notas y acotaciones de V. I. Lenin en el
libro de Abel Rey La Philosophie Moderne constituyen una con-tinuación directa
de la crítica hecha por Lenin en Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I.
Lenin, ob. cit. , t. XIV) a las opiniones de Abel Rey, que éste expuso en su
libro La théorie de la physique chez les physiciens con-temporains (1907). (Ed.
)
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
dependa del segundo o el segundo del primero.
En un caso tenemos sistemas racionalistas,
intelectualistas y positi- NB
vistas: el dogmatismo de la ciencia. En el otro,
tenemos sistemas de
pragmatismo, fideísmo o intuición activa (como el
de Bergson): el dogmatismo de la acción. De acuerdo con los primeros sistemas,
hay que conocer para actuar: la cognición produce la acción. De acuerdo con el
segundo, el conocimiento sigue las exigencias de la acción: la acción produce
la cognición.
No debe pensarse que estos últimos sistemas
restauran el desprecio por la ciencia y la filosofía de la ignorancia. Sólo
después de una seria investigación, de una eru-dición cien tífica
frecuentemente del tipo más excelente, después de una medita-ción crítica
profunda sobre la ciencia, e incluso después de una “compenetración del
pensamiento con la ciencia”, como a algunos de esos filósofos les agrada decir;
sólo entonces llegan a derivar la ciencia de la práctica.
Si al hacerlo menosprecian la ciencia, es sólo
indirectamente; muchos NB de ellos, por el contrario, creen que están revelando
su pleno valor ...
§ 6. EL INTERÉS DE LAS DISCUSIONES FILOSÓFICAS
CONTEMPORANEAS
[33-35] ... Pero supongamos por un instante que la
tesis del pragmatismo es co-rrecta y que la ciencia es sólo un arte particular,
una técnica apropiada para sa-tisfacer ciertas exigencias. ¿Qué resulta de
ello?
402
En primer lugar, la verdad es reducida a una
palabra vacía. Una afirmación ver-dadera aparece como la receta para un
artificio que resulte exitoso.
Y como hay varios artificios capaces de asegurar
nuestro éxito en las mismas cir-cunstancias; como diferentes individuos tienen
exigencias en extremo diferentes, deberemos aceptar las tesis pragmáticas:
todas las proposiciones y argumentos que nos conducen a los mismos resultados
prácticos son de igual valor y son igualmente verdaderos, todas las ideas que
dan resultados prácticos son igual-mente legítimas. De este nuevo significado
de la palabra “verdad”, se sigue que nuestras ciencias son estructuras puramente
contingentes y fortuitas, que po-drían haber sido totalmente diferentes y, sin
embargo, en igual medida verdade-ras, es decir, en igual medida adecua das como
medios de acción.
La bancarrota de la ciencia, como forma real del
conocimiento, como (1)
fuente de la verdad: he ahí la primera conclusión.
La legitimidad de
otros métodos que difieren considerablemente de los métodos del in- (2)
telecto y la razón, tal como el sentimiento
místico: he ahí la segunda
conclusión.
Toda esta filosofía, que según todas las
apariencias es coro nada por tales conclu-
siones, fue efectivamente construida para ellas ...
¡Qué buen argumento, entonces, pagar a esos
poderosos pensadores NB
con su misma moneda! ¡Verdades científicas! Pero
son sólo verdades
de nombre. También ellas son creencias, y creencias
de un orden inferior, creen-cias que sólo pueden ser utilizadas para la acción
material; tienen sólo el valor de un instrumento técnico. La creencia por la
creencia, el dogma religioso, la ideolo-gía metafísica o moral, son muy
superiores.
Sea como fuere, no es necesario que se sientan
turba dos ante la ciencia, porque
Abel
Rey. "La Filosofia moderna"
la posición privilegiada de ésta se ha derrumbado.
En verdad, el grueso del ejército pragmatista,
frente a la experiencia NB
científica, se apresura a rehabilitar la experiencia moral, la experien-
cia metafísica y, particularmente, la experiencia
religiosa. Todos estos tipos de experiencias se desarrollan uno al lado del
otro, y en modo alguno pueden obsta-culizarse uno al otro, porque están
dirigidos hacia diferentes necesidades, a muy distintos aspectos de la práctica
(satisfacción de necesidades materiales, de la conciencia moral o de los
sentimientos religiosos), y crean diferentes valores ...
... Para los
metafísicos esto es un verdadero hallazgo. Aparte de restaurar la religión, el
pragmatismo ayuda a restaurar la metafísica. Desde Kant y Comte, du-rante el
siglo XIX el positivismo invadió casi toda la esfera del saber ...
403
[39- 40] ... Así, la actitud pragmatista, y todas
las otras que, si bien no son tan filo-sóficas, originales e interesantes,
conducen a conclusiones similares, siempre tie-nen como consecuencia la
rehabilitación de anticuadas formas normativas del pensamiento humano, que
desde mediados del siglo XVIII fueron victoriosa-mente desplazadas por el
positivismo cien tífico: la religión, la metafísica, el dog-matismo moral, es
decir, en lo fundamental, el autoritarismo social.
Por eso es uno de los dos polos, entre los cuales
oscila todo el pensamiento con-temporáneo, toda la filosofía contemporánea. Es
el polo de la reacción dogmática, del espíritu de autoridad en todas sus
formas. Esta actitud resulta tanto más pe-ligrosa cuanto que al principio es
presentada —también por sus más grandes ad-herentes— como la más audaz y
novísima rebelión del espíritu libre, una rebelión contra la única barrera que
aún queda y que hasta ahora sirvió como palanca para derribar todas las demás:
la ciencia y la verdad científica.
Por el contrario, el polo opuesto del pensamiento
filosófico moderno, la actitud puramente científica -—ya que al hacer de la
práctica la consecuencia del conoci-miento subordina todo a la ciencia—, se
caracteriza sobre todo por un esfuerzo hacia la emancipación y la liberación.
Aquí es donde uno encuentra a los innova-dores. Son los herederos del espíritu
del Renacimiento; sus padres y maestros directos son especialmente los
filósofos y hombres de ciencia del siglo xviii, el gran siglo de la liberación,
del cual Mach dijo tan acertadamente:
“Aquel que, aunque sólo sea por medio de los
libros, ha tenido la
oportunidad de participar en este impulso y
liberación, conservará ¿!! durante toda su vida un sentimiento de pena
melancólica por el siglo
XVIII”. Para pensadores de este tipo existe una
verdad que, si bien no inmutable, es una verdad a la que es posible aproximarse
continuamente. No se puede llegar a ella, excepto por métodos científicos, y no
se la puede encontrar en ninguna parte fuera de la ciencia; la verdad, la
ciencia, son las condiciones necesarias y suficientes para toda actividad
humana ...
§ 8. EL MÉTODO. RESUMEN Y CONCLUSIONES
[48- 49] ... Se trata de su significación objetiva
[de la ciencia]. Algunos pensarán que es insuficiente agotar la realidad que
abarca su objeto, aunque admitan, desde cierto punto de vista, que es necesaria
...
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
CAPITULO II
EL PROBLEMA DEL NÚMERO Y DE LA EXTENSIÓN.
PROPIEDADES CUANTITA-TIVAS DE LA MATERIA
§ 2. LA ANTIGUA CONTROVERSIA ENTRE EL EMPIRISMO Y
EL APRIORISMO
404
... ¿Pero
acaso la eliminación de todo elemento empírico no es también un límite
inalcanzable? El matemático, hacen notar los racionalistas, podría conti-nuar
acrecentando la riqueza de su ciencia aunque el mundo material fuese
re-pentinamente aniquilado. Sí, indiscutiblemente, si fuese aniquilado ahora,
¿pero habría podido crear las matemáticas si el mundo material no hubiese
existido ja-más?...
3. LA FORMA
CONTEMPORANEA DEL PROBLEMA FILOSÓFICO DEL NÚMERO Y LA EXTENSIÓN. LA ACTITUD
“NOMINALISTA” Y LA “PRAGMATICA”
... Bergson,
que quizás ayudó más que ningún otro a propagar estas ideas en la literatura
filosófica, no aceptaba sin reservas la palabra “artificio”. Cree que la
ciencia es más grande y más elevada que un simple artificio, en relación con la
materia.
Pero para él la materia no es la verdadera
realidad; es la realidad disminuida, re-gresiva y muerta.
Y en relación con la verdadera realidad, que es
viva, espiritual y creadora, las ma-temáticas y la ciencia en su conjunto
apenas pueden tener algo más que un carác-ter artificial y simbólico.
En todo caso, sigue en pie el hecho de que las
matemáticas fueron creadas por el intelecto para la acción sobre la materia, y
no para la cognición de su esencia, y que el intelecto es el primer instrumento
forjado bajo la presión de las exigencias prácticas en relación con la materia
...
... ¿No son
acaso las matemáticas las que, entre todas las ciencias, han incli-nado con la
mayor fuerza en nuestra época a ciertos espíritus hacia el pragma-tismo, y
hacia la sofística del pragmatismo, es decir, el agnosticismo científico? En
rigor, en las matemáticas nos sentimos más
lejos de lo concreto y real, más cerca del juego
arbitrario con fórmulas y símbolos, tan abstracto que parece vacío...
§ 4. RACIONALISMO, LOGICISMO E INTELECTOALISMO
[62-63] ... Todas las verdades, más relativas y
menos exactas, que otras ciencias tratan de expresar matemática mente y con las
cuales se esfuerzan por comple-mentar a las matemáticas, gravitan hacia ese
absoluto, como los planetas hacia el sol.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
... El
espacio rígido y homogéneo de la geometría no es suficiente; hace falta el
espacio móvil y heterogéneo de la física. El mecanismo universal de la
natura-leza no significa que la materia no contenga otra cosa que geometría.
Según las hipótesis modernas, puede significar que también existe la liberación
o trasfor-mación de la energía o el movimiento de masas eléctricas...
405
5.
IMPORTANCIA GENERAL DEL PROBLEMA DE LA CANTIDAD: EN LO FUN-DAMENTAL ES UN
PROBLEMA DE LA RAZÓN
[74] ... En
primer lugar, es incontestable que la razón, por desinteresada que sea,
tiene una
función utilitaria. Los hombres de ciencia no son mandarines ni diletan-
tes. Y el
pragmatismo no se equivoca cuando pone el acento en la utilidad de la
razón, en su
preeminente utilidad. ¿Pero tiene el derecho de afirmar que la razón
posee sólo
una función utilitaria?
¿No pueden
los racionalistas replicar, muy plausiblemente, que la uti-
lidad de la
razón resulta sólo del hecho de que, al
deducir proposicio- NB
nes
partiendo de proposiciones, deduce simultáneamente de unas y
otras las
relaciones entre los hechos de la naturaleza? De tal modo nos
permite
actuar sobre tales hechos; no porque ese sea
su objetivo, sino porque
esto se
sigue de ello. La lógica y la ciencia de la cantidad creadas por el espíritu,
en la medida
en que éste simplemente analiza las relaciones que percibe, extien-
den su poder
a las cosas mismas porque las relaciones cuantitativas son al mismo
tiempo las
leyes de las cosas y del espíritu. Si conocer es poder, entonces no es,
como piensan
los pragmatistas, porque la ciencia haya sido creada por nuestras
exigencias
prácticas y para ellas, de modo que la razón carezca de va- NB
lor fuera de
su utilidad, sino porque nuestra razón, al aprender a co-
nocer las
cosas, nos proporciona los medios para actuar sobre ellas.
§ 6.
IDEAS DE POINCARÉ, EL MATEMATICO
406 [75-76]
... El gran matemático Poincaré2 insiste particularmente en NB
esta
naturaleza arbitraria de las matemáticas ...
Es claro que
nuestras matemáticas corresponden plena mente a la realidad, en el
sentido de
que están adaptadas a la expresión simbólica de ciertas relaciones de
lo real;
hablando en términos estrictos, no han sido sugeridas por la experiencia;
la
experiencia simplemente dio al espíritu la ocasión de crearlas. Pero nuestras
matemáticas,
tal como se constituyeron gradualmente para expresar de manera
conveniente
lo que necesitábamos expresar, son sólo una de las infinitamente nu-
merosas
matemáticas posibles, o, más bien, un caso particular de una matemática
mucho más
general que los matemáticos del siglo XIX trataron de lograr. Si tene-
mos
claramente en cuenta esto, advertimos en el acto que las matemáticas, por
su esencia y
naturaleza, son absoluta mente independientes de su aplicación en
la
experiencia y, por consiguiente, absolutamente independientes de la experien-
cia. Son la
creación libre del espíritu , la más
notable manifestación de
su propio poder creador. Poincaré
Los axiomas, los postulados, las definiciones, las
convenciones son, en esencia, términos sinónimos. Por lo tanto, todas las
matemáticas
* Poincaré,
La Science et l’Hypothése, livre I (Paris, Flammarión).
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
imaginables pueden llevar a conclusiones que,
cuando son expresadas apropia-damente por un sistema adecuado de convenciones,
nos permitirán descubrir aplicaciones absolutamente idénticas a lo real...
[77-79] ... Esta teoría es una buena crítica del
racionalismo absoluto e incluso del racionalismo atenuado de Kant. Nos muestra
que no era inevitablemente necesa-rio que el espíritu elaborase las matemáticas
tan bien adaptadas para describir nuestra experiencia; en otras palabras, las
matemáticas no son la expresión de una ley universal de la realidad, ya sea que
nuestra concepción de la realidad (tal como nos es dada, por supuesto) sea
cartesiana, kantiana o alguna otra. Pero Poincaré presenta esta conclusión en
forma muy diferente de la del pragma-tismo.
Algunos pragmatistas, e incluso todos los
comentaristas de Poincaré que he te-nido ocasión de leer, me parecen haber
fracasado en gran medida en lo referente a entender su teoría. Tenemos aquí un
excelente ejemplo de deformación por in-terpretación. Han hecho de Poincaré —en
este punto como también en otros, en los cuales su error es mayor aun— un
pragmatista sin el nombre de tal. ¿Pero quién puede dejar de ver que el
verdadero pragmatismo hace que las matemáti-cas sean indirectamente
dependientes de la experiencia? Es un decreto del espí-ritu, como en el caso de
Poincaré, pero un decreto del espíritu dirigido hacia la acción práctica, al
libre albedrío del pensamiento activo, tal como lo concibe la nueva filosofía.
Para el pragmatista no existe un pensamiento puramente contem-plativo y
desinteresado; no existe la razón pura. Existe sólo el pensamiento que desea
entender las cosas y que con ese fin modifica la representación que hace de
ellas, para su mayor conveniencia. La ciencia y la razón son las sirvientas de
la práctica. Para Poincaré, en cambio, el pensamiento debe ser tomado en cierta
me-dida en el sentido aristotélico de la palabra. El pensamiento piensa, la
razón ra-zona para su propia satis facción; y entonces, además y por encima de
esto, ocurre que ciertos resultados de su inagotable poder creador pueden
sernos útiles para otros fines que la satisfacción pura mente espiritual.
407
Pero, en ese caso, la práctica es la sirvienta de
la ciencia y la razón, que van mucho más allá de los límites de la utilidad.
“El pensamiento es sólo el relámpago, pero ese relámpago lo es todo. ”
Se puede no aceptar completamente la teoría de
Poincaré, pero no
hay que deformarla a fin de invocar su autoridad. Se ha prestado in- Poincaré y
suficiente atención a su vinculación con el
kantismo , del cual toma Kant
prestada toda la teoría de los juicios sintéticos a
priori, con la condi-
ción (y aquí es donde le parece a Poincaré que el
racionalismo de Kant es dema-siado rígido) de que estos juicios sintéticos a
priori, en los que se fundan nuestras matemáticas (euclideanas), no deben ser
considerados los únicos postulados po-sibles y necesarios de las matemáticas
racionales...
7. LAS
RELACIONES ENTRE LAS CIENCIAS MATEMATICAS Y LAS OTRAS CIEN-CIAS NATURALES
[80] ... ¿La teoría de Poincaré asigna a la
experiencia el papel que pa- NB
rece corresponderle? ¡Extraño! me agrada ría
decirles a los pragma-
tistas, que constatemente la han aprovechado para
sus propios fines, y que han
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
usado el nombre de su autor como una pieza de
artillería, que encuentro muy poco de pragmático en ella ...
8.
INDICACIONES RELATIVAS A LA EVOLUCIÓN GENERAL DEL MÉTODO CIENTIFICO Y DEL
CONOCIMIENTO
... Y si la
ciencia se desarrolla entonces gracias a su utilidad material, no hay que
olvidar que sólo debido a su utilidad intelectual y a la satisfacción
desintere-sada del espíritu que desea conocer las cosas se liberó desde el
comienzo de un tosco empirismo, a fin de convertirse en verdadera ciencia.
Primero nos permite conocer la realidad, antes de permitirnos actuar sobre
ella. Y es necesario que primero nos permita conocer a fin de permitimos luego
actuar...
408
§ 9. LAS IDEAS DE MACH, LA RAZÓN Y LA ADAPTACIÓN
DEL PENSAMIENTO
[90*91] ... ¿No nos proporciona esto una valiosa
indicación de la naturaleza y el alcance de la lógica y el pensamiento
racional, de los cuales las matemáticas han sido consideradas siempre la pura
emanación? ¿Y quizá, también, de la naturaleza y el alcance de la razón? Aquí
no estamos muy lejos de; pensamiento de Mach, de quien también se hizo con
frecuencia un pragmatista sin el nombre.
NB
El nos parece mucho más próximo al 'racionalismo,
en el sentido que,
en nuestra opinión, es preciso darle en adelante a
ese término; de un racionalismo que en modo alguno excluye una historia
psicológica de la razón con sus oportu-nidades y sus contingencias temporarias,
y, sobre todo, de manera alguna menos-precia el papel de la experiencia; la
razón no es más que la experiencia codificada y, a la recíproca, el código
necesario y universal de todo tipo de experiencia, que tiene en cuenta tanto el
momento de evo lución como la organización psicológica del hombre...
[93-94] ... Por lo tanto se ve que la razón,
sometida al análisis abstracto en la con-ciencia del ser racional, es capaz,
con la ayuda de los principios descubiertos en ella y el desarrollo ideal de
esos principios, de concordar con las leyes del am-biente y expresarlas.
Se ve, además, que, dado lo que somos y lo que es
el ambiente, la razón no puede ser diferente de lo que es; entonces, como
sostienen los racionalistas,
es necesaria y universal. En cierto sentido,
incluso es absoluta, pero !!
no en el sentido en que esta palabra es entendida
por el racionalismo
tradicional. Para este último significa que las
cosas existen tal como la !!
razón las concibe.
Desde nuestro punto de vista, por el contrario, no
sabemos cómo existen las cosas en sí mismas, y en
esa medida el relativismo kan-tiano o positivista tiene su razón de ser.
Pero tenemos el derecho de decir que sí, en un ser
de una constitución totalmente diferente, las necesidades de la evo lución
habían establecido una conformidad con el ambiente diferente de la nuestra (ya
que sería diferente uno de los dos factores de los cuales es producto), se
podría siempre establecer un sistema de traducción que haga que estos dos tipos
de conformidad coincidan entre sí. No hay nada ab surdo en esta hipótesis,
porque en cierto grado esto debe ocurrir entre los animales domésticos y nosotros
mismos...
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
[95-96] ... El número y la extensión, a pesar de su
carácter abstracto, surgen de la naturaleza de lo real, por que la realidad es
multiplici-dad y extensión, y porque las relaciones en el espacio son
relaciones reales que surgen de la naturaleza de las cosas.
NB
Comparar
93-94
409
En ese caso, ¿no parece que de estas proposiciones
iniciales pueden deducirse conclusiones en extremo importantes? Con frecuencia
la abstracción científica fue considerada sinónimo de irrealidad. El
crecimiento de la abstracción signifi-caría entonces un continuo movimiento más
allá de los límites de lo real, un apar-tamiento cada vez mayor de él. ¿Es eso
correcto?
Las matemáticas, al alejarse progresivamente del
espacio sensible a fin de ele-varse al espacio geométrico, no se apartan del
espacio real, es decir, de las rela-
ciones reales entre las cosas. Antes bien, se
acercan más a ellas. Según los datos a su ma-
de la psicología moderna, cada uno de nuestros
sentidos parece darnos, nera,
la extensión
y la duración (es decir, conexiones y relaciones definidas de lo
real). La
percepción comienza a eliminar esa subjetividad que de pende del indi-
viduo o de
las peculiaridades accidentales de la estructura de la especie: cons-
truye un
espacio homogéneo y uniforme, así como una duración uniforme, ambos
síntesis de
todas nuestras nociones sensoriales de espacio. ¿Por qué el trabajo
científico
no habría de seguir ese progreso hacia la objetividad? Sea NB
como fuere,
su precisión, su exactitud, su
universalidad (o su necesi-
dad: son una
y la misma cosa) son otros tantos argumentos en favor de la objeti-
vidad de sus
resultados. Por consiguiente, el número, el orden y la extensión, a
pesar de
nuestras costumbres de pensamiento críticas y subjetivas, pueden ser
considerados
propiedades de las cosas, o sea, relaciones reales; tanto más reales
cuanto que
la ciencia las ha liberado gradualmente de las deformaciones indivi-
duales y
subjetivas con que originariamente se presentaban a nosotros en las sen-
saciones
concretas e inmediatas. Por consiguiente, ¿no deberíamos considerar
con justicia
que lo que en fin de cuentas queda de todas estas abstracciones es el
contenido
real y permanente, que se impone a todas las especies con igual nece-
sidad, ya
que no depende del individuo, ni del momento de tiempo, ni NB
del punto de
vista?...
§ 10. ¿QUÉ
NOS ENSEÑAN LAS MATEMATICAS?
[97] ... La
psicología, por su parte, enseña que todas nuestras sensa- sensación
ciones (que
son datos directos y últimos de la experiencia) poseen una = lo último
propiedad:
extensividad o extensión. Esta propiedad es totalmente
410 distinta
de la extensión geométrica, en particular si consideramos las sensaciones
que más nos
afectan ...
[98] ... El
espacio geométrico es el resultado de un interpretación Mach + ob-
abstracta
del espacio óptico, que desindividualiza, generaliza, y
jetividad
hace más
manejables para el espíritu las relaciones implicadas por
ese espacio óptico. De buena '''gana
complementaríamos el pensamiento de Mach diciendo que el objeto de esta
operación ha sido el de dar a estas relaciones su expresión más exacta y
precisa, una expresión universal y necesaria, por lo tanto su expresión objetiva.
Así, el espacio geométrico es el resultado de una
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
evolución, que ha hecho que nuestro pensamiento se
adaptara cada vez mejor a ciertas propiedades del ambiente. Esta fue una
experiencia prolongada y conti-nua, cuyo éxito ha fortalecido constantemente
ciertos hábitos de pensamiento que se han convertido en los principios de
nuestra geometría...
... Así, lo
que las matemáticas nos enseñan son las relaciones entre las cosas desde el
punto de vista del orden, el número y la extensión.
Al analizar las relaciones reales que existen entre
las cosas, nuestro espíritu, na-turalmente, adquiere la capacidad de formar a
partir de ellas relaciones similares, gracias a asociaciones por semejanza. Por
lo tanto, también puede imaginar com-binaciones que no se encuentran en la
realidad, basándose en las que se encuen-tran en ella. Después de habernos
formado representaciones que son copias de lo real, podemos formarnos otras que
son modelos, como dice Taine, en un sentido levemente diferente.
§
11. RESUMEN Y CONCLUSIONES
[103-105]
... El racionalismo absoluto parecería tener fundamentos suficiente-
mente buenos
para asegurar, por me dio de una especie de realismo idealista, que
las leyes de
la razón coinciden con las leyes de las cosas.
¿Pero no se
equivoca al separar la razón de las cosas, y al pensar que NB
la razón por
sí sola, en espléndido aislamiento, obtiene el conoci-
miento de
las leyes que gobiernan las cosas? Habría que admitir, entonces, que
en virtud de
alguna especie de concordancia, o de gracia milagrosa, poseemos el
conocimiento
intuitivo de esas leyes, o por lo menos de un germen de él. Revivido
411 de esta
manera, el mito platónico de la reminiscencia parece ser una hipótesis en
extremo
gratuita y en extremo antieconómica.
Sí, el
análisis de la razón coincide por su extensión con el análisis de NB
la
naturaleza. Sí, las matemáticas, al ocuparse del primero, se ocupan
al mismo
tiempo del segundo, o si se prefiere, proporcionan
algunos de los ele-
mentos
necesarios para el segundo. ¿Pero no es más sencillo suponer que ello se
debe a que
nuestra actividad psicológica se forma gradualmente por la adapta-
ción al
ambiente y a las condiciones prácticas en que tiene que ser ejercida?...
De ahí que,
a pesar de las enormes diferencias entre el racionalismo ✕
absoluto y
la teoría aquí esbozada sobre el problema de la génesis y
la historia,
llegamos, por otra parte, a conclusiones muy similares en
absolutos,
cuanto al
problema del valor y el alcance de las matemáticas; ese valor y ese al-
cance son en el sentido humano de la palabra.
En lo que respecta al sentido sobrehumano y a un
punto de vista trascendental, confieso que todavía no he desentrañado el
secreto del mismo, y que no tengo mucho interés en hacerlo. La posibilidad de
lograr la comprensión humana de las cosas y de traducirlas con veracidad al
lenguaje humano es suficiente para mí ...
¿No es esta conclusión superficial y demasiado
mezquina? En mi ¡¡justo tér-
mino
me-
opinión, el pragmatismo se va al otro extremo,
diametralmente
dio!!
opuesto al del racionalismo tradicional. Este
último tomó el punto
de llegada por punto de partida y trasladó las
propiedades del resultado al co-mienzo. El pragmatismo, por el contrario,
aproxima el punto de llegada al de
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
partida en tal medida, que confunde uno con otro y
asigna al resultado las pro-piedades del comienzo. ¿No es más racional pensar
que las matemáticas, después de surgir de un antropomorfismo utilitario,
quebraron gradual mente los límites subjetivos de ese horizonte inicial?
Mediante un constante mejoramiento de su análisis, llegaron a ciertas
relaciones reales, objetivas, universales y necesarias entre las cosas.
... Tienen
su fundamento en la naturaleza de las cosas, lo mismo que nuestra razón y
nuestra lógica, de las cuales son una aplicación particular y que en lo
fun-damenta] ¡ se forman de modo similar.
No importa qué camino hayan tomado para llegar a la
realidad si, al investigarla cada vez más estrechamente, la abarcamos
finalmente por todos los costados.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
412
CAPITULO III. EL PROBLEMA DE LA MATERIA
§ 1. LA HISTORIA Y EL ESTADO ACTUAL DEL PROBLEMA DE
LA MATERIA
[109-110] ... Antes que nada, después de los
fracasos de los filósofos “físicos”, la
gran tradición filosófica de los griegos,
encabezada por los eleáticos y NB
Platón, pone en duda la existencia misma de la
materia. La materia es
sólo apariencia, o, en todo caso, el mínimum límite
de existencia; la ciencia de las cosas materiales, a su vez, sólo puede ser una
ciencia puramente relativa, y no existe verdadera ciencia, excepto la de las
cosas espirituales. Así el problema de la materia comienza a ser solucionado
suprimiendo el problema mismo. La ma-
teria sólo puede existir como el límite indefinible
del espíritu y como NB
una función del espíritu, y todo lo relacionado con
la materia es de un
orden inferior ...
... A sí las
disputas sobre la realidad del mundo exterior, el idea-lismo, el
espiritualismo, el materialismo, el mecanicismo, el dina-mismo, aparecen cada
vez más como un juego anticuado y estéril que debe ser dejado a la filosofía
clásica, entendiendo esta expresión en el sentido en que la entendió Taine:
filosofía para las aulas de los cole-gios ...
[113] ... El materialismo vulgar toma prestado de
ella [de la física] NB
todo lo que es fundamental, así como todo lo que en
ella es exagerado
y monstruoso. ¡Qué suerte para el espíritu
religioso si puede demostrar que la física no sabe nada acerca de las cosas
sobre las cuales nos permite actuar, y que sus explicaciones no son en absoluto
explicaciones!
§ 2. LA
CRISIS DE LA FISICA A FINES DEL SIGLO XX: LA FISICA ENERGETISTA
En realidad,
en el momento en que esta esperanza filosófica nacía y crecía con
fuerza en el
espíritu de los creyentes educados y sinceros, todo en la física parecía
destinado a
justificarla y realizarla.
energetista,
entró en oposición con
[114] ... La
nueva física, la física NB
esa física
mecanicista tradicional. “Entró en oposición”: ¿es totalmente
correcta esta frase? Por lo que respecta a una gran cantidad de físicos, uno siente
413 más bien
la tentación de decir: “se usa indistintamente” (llegado el caso) a la par
con el
método mecanicista.
[115-116] En
verdad, la energía no es otra cosa que la capacidad de NB
ejecutar un trabajo, es un concepto mecánico y
siempre puede ser me-
dida mecánicamente, es decir, con la ayuda del
movimiento y de la ciencia del movimiento. Helmholtz, Gibbs y muchos otros de
ningún modo rompieron con la tradición mecanicista cuando agregaron a la
mecánica el nuevo capítulo, genera-lizándolo en su aplicación a las realidades
físicas. No deseaban nada más, y en
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
efecto no hicieron otra cosa que corregir y
desarrollar aun más la concepción me-canicista en consonancia con el progreso
de la física, como se hizo siempre, desde la época de Galileo y Descartes.
Junto al principio de la mecánica y dentro de la interpretación mecanicista de
la realidad, establecieron el principio de la conser-vación de la fuerza o de
la energía, el principio de Carnot y el principio de la menor acción, que ya
había desempeñado un papel importante desde la época de Mau-pertius.
Así, la palabra “energética” tiene principalmente
el significado que la convierte en parte de la ciencia de la física, como lo
reconocen todos los hombres de ciencia. Agreguemos que en Francia esta parte de
la física es más habitualmente denomi-nada termodinámica, y aunque,
etimológicamente, esta palabra tiene un signifi-cado demasiado restringido para
el contenido implicado por ella, posee la ventaja de eliminar todos los
malentendidos causados por los otros empleos de la palabra “energética”.
El segundo empleo de esta palabra se vincula, no
con una parte de la física, sino con una teoría general de la física en su
conjunto...
... Esta ley
no era incompatible con la concepción mecánica. Esta última tiene buenas
razones para afirmar que las diferentes manifestaciones de la ener-gía eran en
lo fundamental, sólo diferentes apariencias causadas por una y la misma
realidad básica: el movimiento...
[120-122] ... Pero si todo puede ser reducido a los
principios de la mecánica clá-sica, entonces, en opinión de los energetistas no
había explicación para ese cre-ciente derroche de fuerza, para esa disminución
de la energía utilizable. La natu-raleza debería ser capaz de retroceder, por
así decir lo, y de recomenzar intermi-nablemente el mismo ciclo de
trasformaciones; porque la mecánica clásica es esencialmente la ciencia de las
trasformaciones reversibles, para la cual el tiempo es de poca monta y que, como
los pueblos felices, no tienen historia. Pero en reali-dad los sistemas no
serían más felices que los pueblos. Tendrían de cualquier ma-nera una historia.
Por eso ciertos físicos se han negado a considerar la física sim-plemente como
la continuación de la mecánica clásica. Han querido sacudirse el yugo de la
tradición, al encontrarla, como todos los buenos revolucionarios, de-masiado
estrecha y tiránica.
De ahí la crítica trivial y más tarde la revisión
de los principios fun-damentales de la mecánica. De estos esfuerzos surgió una
nueva con-cepción de la física, quizá no tan opuesta a la anterior, como a
veces se afirmó, pero que de cualquier manera contenía pro fundas
modi-ficaciones.
414
En general puede decirse que, al encontrar que la
mecánica clásica NB
era una base insuficiente para la física, ésta dejó
de ver en los fenó-
menos físicos lo que hasta entonces siempre se vio
en ellos: los dis-
tintos tipos de movimiento, que constituían
precisamente la ciencia de la mecá-nica clásica. Hasta entonces, explicar un
fenómeno físico, estudiarlo, significaba reducirla a formas de movimiento: al
movimiento de las masas materiales, de los átomos, o a vibraciones del medio
trasmisor universal: el éter. Así, toda explica-ción física podía ser
representada en forma de diagrama con la ayuda de la geo-metría del movimiento.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
La nueva concepción que, según se proponía, debía
remplazar a la anterior, consistía en primer lugar en el rechazo absoluto de
todas las representaciones figurativas, A de aquellos “modelos mecánicos”, como
dicen los ingleses, sin los cuales en una época no había verda-
dera física. Mach los acusa con severidad de no ser
otra cosa que “mitología”. Como toda mitología, es pueril; podía ser útil
cuando no sabíamos cómo mirar las cosas directamente, pero no es pro bable que
el que puede caminar sin muletas haga uso de ellas. Arrojemos las muletas del
atomismo y de los torbellinos en el éter. Como ha llegado a la edad de la
madurez, la física no necesita ya de toscas imágenes para adorar a sus dioses.
El lenguaje abstracto de las matemáticas es el único capaz de expresar adecuadamente
los resultados de la experiencia. Sólo él podrá decirnos lo que realmente es,
sin agregar ni ocultar nada, con la más es-tricta precisión. Las magnitudes,
definidas algebraica y no geométricamente, y menos aun mecánicamente, las
variaciones numéricas medidas con la ayuda de una escala convencional, y los
cambios ya no perceptibles medidos por desplaza-mientos en el espacio en
relación con un punto inicial: he ahí los materiales de la nueva física: la
física conceptual en oposición a la física mecanicista o figurativa .
415
... Esta
nueva teoría general de la física, en la cual Rankin ya
NB
pensaba en 1855, fue elaborada particular mente por
Mach, Ostwald
y Duhem. “El objetivo de toda ciencia es remplazar
la experiencia por
las operaciones más breves posibles del espíritu”,
dice Mach; esta fórmula podría ser el lema de la energética científica ...
3. LA
INTERPRETACIÓN FILOSÓFICA DE LA ENERGÉTICA
... Está
claro cómo la filosofía, que desea acallar los argumentos
NB
extraídos de la ciencia contra ciertos dogmas
particulares y contra el
punto de vista religioso en general, podría usar
esta ingeniosa inter-
pretación. ¿Se plantean ciertas verdades físicas en
oposición a ciertas creencias? Bien, la nueva física sólo desea una cosa:
volver a las ideas de la gran época de la fe. Después de la tempestuosa
embestida de tres siglos, vuelve, como un hijo pró-digo, al seno del tomismo
más ortodoxo.
Lo más serio de todo es que un hombre de ciencia
renombrado por la precisión matemática y la elegancia de sus trabajos, conocido
en particular por su propaga-ción activa de la nueva física, por la forma
límpida, admirable mente francesa en que la ha expuesto, y por sus espléndidas
generalizaciones en la esfera de la me-cánica energética; que este hombre de
ciencia considere él mismo posible ali-nearse con esta interpretación
filosófica de las nuevas teorías científicas. Nos re-ferimos a Duhem. Por supuesto,
al hacerlo ha tratado de trazar con cuidado una línea estricta entre sus
concepciones científicas y sus concepciones metafísicas ...
[130] ... A l desarrollar este punto de vista, la
nueva filosofía pudo de- NB
ducir casi en seguida de las tentativas con
temporáneas de reformar
la física el carácter puramente descriptivo de esa
física, que no pretendía explicar nada. Y esto hizo el juego al “fideísmo”. La
ciencia es impotente para ir más allá del límite de las cualidades; por lo
tanto, tiene que restringirse a describirlas. Tiene que ser un simple análisis
de las sensaciones, para usar la expresión de
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
Mach, que, sin embargo, nuestra nueva filosofía
teme tomar prestada de él en su verdadero sentido, que es de carácter
completamente “cientificista”.
416
[131-134] ... En la literatura contemporánea se
puede encontrar con NB
frecuencia ideas de este tipo en exposiciones que
varían considerable-
mente de calidad: las ciencias de la materia no nos
dicen nada sobre lo real, pues la materia, tal como la entienden, la materia
misma, en el sentido popular de la palabra, no existe. La percepción simple,
cotidiana, deforma ya la realidad exte-rior. La construye total mente de
acuerdo con las exigencias de nuestra actividad. La ciencia continúa luego
elaborando esas materias primas. Lo que nos muestra bajo el nombre de materia
es sólo un esquema aproximado en el cual la riqueza viva de lo real se pierde a
través del tamiz de las leyes científicas, o de una mezcla heterogénea de
elementos abstractos, aislados o combinados de manera arbitra-ría, y
enteramente fabricados por nosotros. Así queda abierto el camino para
jus-tificar las formas más místicas del idealismo ...
Sin detenernos en estos errores extremos, es
posible, sin embargo, ad- NB
vertir que incluso entre los pensadores serios y
bien informados per-
siste una tendencia a aplicar a las ciencias
físicas una crítica análoga a la que aplicó Poincaré a las ciencias
matemáticas, a pesar de las enérgicas protestas de] propio Poincaré. Desde este
punto de vista la física, como las matemáticas, es un lenguaje simbólico,
destinado simplemente a hacer las cosas más inteligibles, ha-ciéndolas más
sencillas y claras, más comunicables y, sobre todo, más flexibles en la
práctica. Hacer inteligible algo significa evidentemente deformar y alterar
sis-temáticamente las ideas que obtenemos directamente de la realidad, a fin de
po-der hacer mejor uso de esta última para satisfacer nuestras necesidades.
La inteligibilidad, la racionalidad, no tienen nada
que ver con la natu- NB
raleza de las cosas. Son meros instrumentos de la
acción. Además,
cada nuevo descubrimiento parece contradecir
directamente a nuestra razón; porque desquicia nuestras antiguas costumbres. El
espíritu tiene que adaptarse a ellos (exactamente como el cuerpo tiene que
aprender a andar en bicicleta), para que la nueva ley, a su vez, se nos
aparezca como racional, surgiendo de nues-tra aparente necesidad de
inteligibilidad. Nos engañamos grosera mente cuando pensamos que este
simbolismo arbitrario nos enseña algo que pueda satisfacer nuestra pura
curiosidad, nuestra necesidad de saber desinteresado. Para el saber, para el
conocimiento, en el pleno sentido de la palabra, es preciso recurrir a otra
fuente ...
§ 4. CRITICA DE LA CRÍTICA CONTEMPORANEA DE LA
FISICA
Aunque la actitud de la enorme mayoría de los
físicos hacia esta inter- NB
pretación de la ciencia física ha sido de silencio
o desprecio, no puede
ser desatendida por la crítica filosófica. Aunque
los hombres de ciencia tienen de-recho a decir: los perros ladran, la caravana
sigue, la crítica filosófica que está necesariamente interesada en la
significación social y educativa de las doctrinas, se ve obligada a detenerse
aquí.
417
NB
Abel Rey.
"La Filosofia moderna"
[136-138] ... La
mayoría de los adherentes de la nueva filosofía se han ✕✕
dirigido exclusivamente a los hombres de ciencia,
partidarios de la fí-
sica energética y resueltos adversarios de la
física mecanicista. Pero
entre los físicos, los partidarios extremos de la
física energética son en general una pequeña minoría. En lo fundamental, los
físicos continúan siendo mecanicis-tas; es claro que modifican sus concepciones
mecánicas para ponerlas de acuerdo con los nuevos descubrimientos, porque no
son escolásticos. Pero siempre tratan de describir y explicar los fenómenos
físicos con la ayuda de los movimientos ac-cesibles a la percepción sensorial.
Por otra parte, no hay que olvidar que, si bien la
energética ha producido una cantidad de elegantes teorías y exposiciones, casi
todos los grandes descubri-mientos de los tiempos recientes se deben a la
física mecanicista y están vincula-dos con tentativas de presentar un cuadro de
la estructura material de los fenó-menos. Vale la pena dedicar cierta reflexión
a esta circunstancia.
A fin de proporcionar a la física teórica un rigor
geo métrico, la ener- ✕✕ gética
decidió convertirla simplemente en una exposición más con-
cisa, formulada de manera más eco nómica, de los
datos experimenta-
les; ¿pero puede reducirse la teoría de la física a
un mero instrumento de una exposición formulada de manera económica? ¿Puede
excluir total mente Ta hipó-tesis de una ciencia que siempre ha sido
fertilizada por la hipótesis? ¿No debería orientarse constante mente hacia el
descubrimiento de lo real con la ayuda de teorías que, como las teorías
mecanicistas, son siempre anticipaciones de la ex-periencia, intentos de
obtener una idea clara de lo real?
¿No se sigue de ello, pues, que construir la
filosofía de la física confiando exclusi-vamente en la física puramente
energética equivale a un singular estrechamiento de la base sobre la cual
debería ser edificada esa filosofía? En esencia, la nueva filosofía se dirige,
para la confirmación de sus ideas, sólo a los que pueden estar bien dispuestos
hacia ella, y éstos sólo son una pequeña minería. Esta es una ar-timaña
conveniente, pero, no obstante, una artimaña.
418
Además, ¿están tan favorablemente inclinados hacia
ella como ella lo imagina? Esto es más que dudoso. Casi todos los hombres de
ciencia a que ha recurrido el pragmatismo o el llamado nominalismo han hecho
serias reservas, incluso Poin-caré. Dirijámonos ahora a ellos.
5. QUÉ
PIENSAN LOS FISICOS CONTEMPORÁNEOS
... Así, la
física es una ciencia de lo real, y aun que trata de expresar esa realidad de
una . manera “conveniente”, sin embargo expresa siempre la realidad. La
“conveniencia” está sólo en los medios de expresión. Lo que se oculta detrás de
esos medios de expresión que el espíritu puede variar, buscando siempre los más
convenientes, es la “necesidad” de las leyes de la naturaleza. Esta necesi-dad
no es arbitrariamente decretada por el espíritu. Por el contrario, constriñe al
espíritu, restringe sus medios de expresión dentro de estrechos límites. Dentro
de los límites cercanos a las aproximaciones de la experiencia, y a las
pequeñas
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
diferencias siempre existentes entre los fenómenos
físicos, subordinados a una y la misma ley, porque nunca son idénticos, sino
sólo muy similares — dentro de esos límites la ley de la naturaleza nos es
dictada desde afuera y por las cosas mismas: expresa una relación real entre
las cosas.
[139] ... Duhem también dirá que no hay que tomar la experiencia del ✕
físico como una copia de la realidad. Todo
experimento físico está
compuesto de mediciones, y estas mediciones
presuponen una multi-
tud de convenciones y teorías...
... Duhem no
negará jamás esta verdad de las proposiciones de la física; son descripciones
de la realidad. Además, la teoría física no es sólo una descripción exacta de
lo real, sino una descripción bien ordenada, pues siempre tiende a una
clasificación natural de los fenómenos físicos; una
clasificación natu- ¡¡ja, ja!!
ral, por lo tanto una clasificación que reproduce
el orden de la natu-
raleza. Ningún dogmático, ya sea Descartes, Newton
o Hegel, ha exigido nunca otra cosa...
... Además,
incluso aunque este último [Duhem] crea en la necesidad de la metafísica al
lado de la ciencia, ¿entonces por qué adhiere a la metafísica tomista? Porque
le parece que concuerda mejor con los resultados de la física ...
419
[142-143] ... El
“cientificismo” de Ostwald está muy cerca del “cienti- ✕
ficismo” del gran mecanicista vienés, Mach, quien
por esa razón, se
niega incluso a ser considerado un filósofo.
La sensación es absoluta. Por medio de nuestras
sensaciones conoce- NB
mos la realidad. Pero la ciencia es el análisis de
nuestras sensaciones.
Analizar las sensaciones es descubrir las
relaciones exactas que existen entre ellas; en una palabra, descubrir el orden
de la naturaleza, dando a esta expresión su sentido más objetivo, pues el orden
de la naturaleza no es otra cosa que el or-den de nuestras sensaciones ...
[144] ... En los artículos críticos escritos por
los racio nalistas contra NB
Mach se le reprochó a veces una tendencia hacia el
pragmatismo. Se lo
acusó de relativismo escéptico ¿Será porque este
brillante historiador de la cien-cia nos traza con frecuencia sus humildes
comienzos en las artes primi tivas de nuestras antepasados? En fin de cuentas,
ellos sólo fueron un primer intento de adaptación. Para evaluarlo con precisión
es necesario echar una mirada al resul-tado, al punto final a que se llegó. ¿O
será porque su teoría biológica de la ciencia convierte la verdad en verdad
humana? Pero la verdad humana sigue siendo ver-dad; además, es la única verdad
para el hombre. Evidentemente la sensación es algo humano. Sin embargo es lo
absoluto, y la verdad humana es la verdad abso-luta, porque para el hombre es
toda la verdad y la única verdad, la verdad nece-saria. Siendo las propiedades
del hombre y del universo lo que son, se basa en la naturaleza de las cosas.
Es, en términos humanos, la cognición de todo lo que existe...
... Es
posible imaginar la existencia de microbios aunque sean invisibles hasta el
momento en que algún reactivo los revela. ¿Por qué no habríamos de te-ner
entonces el derecho de imaginar la materia como poseedora de cierta estruc-tura
que la experiencia revelará algún día?
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
§ 6. LA MATERIA SEGÚN LA FISICA CONTEMPORANEA:
EXAMEN GENERAL
... En ese
caso, ¿cuál es el sentido de la campaña iniciada por Brunetiére y continuada
por personas de mentalidad religiosa, que sin duda eran sinceras, pero que
deseaban destruir todo lo que pudiese ser un obstáculo; una campaña que, si no
condujo al pragmatismo, condujo por lo menos a alguna forma definida de
pragmatismo?...
420
[149-150] ... Así como en matemáticas usamos los
términos de orden, número y extensión para denotar ciertos grupos de relaciones
de las cuales dependen nues-tras sensaciones, y así como las matemáticas toman
estas relaciones como su ob-jeto, así, además, denotamos con el nombre
sumamente general de NB “materia” una cantidad muy grande de relaciones — mucho
más com-
plejas- - de las cuales dependen también nuestras
sensaciones. La física estudia tales relaciones. Eso es todo lo que deseamos
expresar cuando decimos que la física es la ciencia de la materia...
... A muchas
personas podría parecerles natural que la física tenga por ob-jeto los
elementos capaces de entrar en esas relaciones y de darles un contenido real y,
por así decirlo, llenarlas. Esta fue la idea de Spencer en su clasificación de
las ciencias. Pero no se la puede considerar una idea feliz. Registramos los
ele-mentos de la realidad de manera directa, inmediata, tal como son y como no
pue-den dejar de ser.
Su existencia no requiere justificación alguna. No
se puede preguntar si es posible que sean otra cosa y no lo que son. Afirmar
eso signifi-caría restablecer el antiguo ídolo metafísico de la cosa en sí, es
decir, en esencia, un verbalismo vano en una u otra forma. La experiencia tiene
que ser sencillamente aceptada. Es su propia justificación, por que en la
esfera científica es para el espíritu positivo la justificación de toda
proposición.
NB
La esencia del agnos-ticismo de rey
[154-155] ... ¿Es entonces correcta la crítica
agnóstica de la ciencia? NB
¿Y existe una cosa en sí que esté fuera del alcance
de la ciencia?, etc.
etc. ¡He
aquí, sin duda, la metafísica y sus inevitables juegos de palabras! Trate-mos
de examinar con claridad este problema.
Si lo relativo significa algo que se refiere a
relaciones, entonces la física es relativa. Pero si lo relativo significa algo
que no ha penetrado en la base de las cosas, en-tonces la física, tal como la
entendemos, no es relativa, sino absoluta, porque la base de las cosas, aquello
a lo cual llega inevitablemente el análisis para explicar-las, está compuesto
de relaciones, o más bien del sistema de relaciones de las cua-les dependen
nuestras sensaciones.
Las sensaciones, lo dado, están impregnadas de
subjetividad: esos relámpagos fugaces, velocísimos, son lo que hace de ellos un
sistema de relaciones que probablemente no se repetirá jamás exacta mente en la
misma forma y que determina mi estado y el estado del am-biente en el momento
que se considera. Pero aquí interviene el hom-bre de ciencia para separar lo
universal que es parte de la composi-
ción del momento individual, aquellas leyes de las
cuales es la expresión
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
compleja, aque llas relaciones que lo han hecho lo
que es.
421
En efecto, todas las leyes científicas nos dicen
por qué y cómo la cosa dada es lo que es, qué la ha condicionado y creado,
porque analizan las condiciones de las
cuales de pende. Y nos revelarán la verdad humana
absoluta, cuando ¡ja, ja! ese análisis haya sido completado, si alguna vez
puede serlo.
§ 7. LOS DATOS CONCRETOS DE LA FISICA CONTEMPORANEA
[156- 157] ... Todas las relaciones de las cuales
depen den la trasformación y la reducción, la difusión o la disper sión de la
energía, están agrupadas en la teoría física general llamada energética.
Esta teoría no nos dice nada sobre la naturaleza de
las energías consi- NB
deradas y, por consiguiente, sobre la naturaleza de
los fenómenos fí-
sico-químicos. Simplemente describe cómo, a
expensas de qué y en qué dirección tienen lugar los cambios físicos o químicos
de estado de un cuerpo dado. Los ener-getistas sostienen que no es posible ir
más allá, que la energética nos da la expli-cación completa, necesaria y
suficiente de los fenómenos materiales, es decir, la totalidad de las
relaciones de las cuales dependen.
A fin de dar más objetividad a su punto de vista,
al gunos incluso eri-gen la energía en una especie de sustancia de la cual se
afirma que es la verdadera sustancia mater ial, la causa real y actuante de
todas nuestras sensaciones, el mo delo según el cual deberíamos construir
nuestra idea de la naturaleza.
Un sujeto divertido, este “posi-tivista”
Aquí la energía ocupa el lugar de los corpúsculos
de las teorías atómicas. Desem-peña el mismo papel y tiene el mismo tipo de
existencia; es la base de las cosas, su naturaleza final, lo absoluto. Según
Ostwald, por ejemplo, la descripción de las trasformaciones de la energía nos
da el conocimiento absoluto del universo ma-terial. “Cuando eres golpeado con
una estaca, ¿qué sientes: la estaca o su energía?” La energía: esa es la
realidad sustancial que se oculta debajo de los fenómenos materiales ...
422
... Los
mecanicistas sostienen, en cambio, que es posible ir más allá. En su opinión,
la energética se queda, gética inter por así decirlo, en la superficie de las
cosas, pero sus leyes deberían ser reducibles a otras leyes más profundas, o en
todo caso, comple-mentarias, suponiendo su existencia.
Mecanicistas
versus ener-
gética. NB.
¡Plus loin1
que la ener-
gética inter-
pretada en
forma mate-
rialista! (pág.
157)2
Como ya se ha dicho, la enorme mayoría de los
físicos, y en particular los físicos experimentales a quienes la física debe
sus últimos éxitos, pertenecen a la escuela
* Más lejos.
(Ed. )
Véase la
crítica hecha por Lenin al energetismo y a su representante principal W.
Ostwald en el libro Materia-lismo y empiricritidsmo (véase V. I. Lenin, ob.
cit. , t. XIV). A. Rey llama “mecanicistas” a los físicos que explican desde
posiciones materialistas los fenómenos físicos funda mentales (véase id. ibid.
, págs. 271-273, 279-281). 422.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
mecanicista.
Los partidarios de esta escuela critican en primer
lugar la concepción de la ener-gía y demuestran que no es posible erigirla,
como hacen algunos, en entidad física o metafísica.
La energía de un sistema significa sólo la
capacidad del sistema para realizar un trabajo: potencial cuando no cul mina en
un trabajo perceptible, real o cinética en el caso contrario. Por consiguiente,
el concepto de energía es correlativo del con-cepto de trabajo, que es un
concepto mecánico. Por lo tanto, no parece posible representar la energía
experimentalmente sin recurrir a la mecánica y al movi-miento. Pero, en ese
caso, para proporcionar una explicación inteligible de los fe-nómenos
físico-químicos, ¿no habría que unir la energética a la mecánica, esta-blecerla
como su continuación y, por consiguiente, reconciliarla con la considera-ción
de las ideas mecánicas? ...
[159-161] ... Desde este punto de vista, la
mecánica, la física y la química forman un vasto sistema teórico, y la mecánica
representa la base fundamental de ése sistema, así como el movimiento es la
esencia última de los fenómenos físico- quí-micos.
Por supuesto, los mecanicistas modernos no
sostienen ya que la mecánica actual, lo mismo que las leyes que gobiernan las
trasformaciones de la energía, haya lle-gado a si; forma final, que la ciencia
haya encontrado sus cimiento. ' inconmovi-bles. Habiendo chocado con la crítica
de los energetistas —y ese es uno de los progresos que la física moderna
indudablemente le debe— , abandonaron el dog-matismo más bien estrecho de las
antiguas concepciones mecanicistas y atomís-ticas . Piensan que los nuevos descubrimientos
deberían ensanchar el horizonte científico e introducir constantes cambios en
la idea del mundo exterior. ¿No he-mos presenciado durante los últimos
cincuenta años la reconstrucción, casi el de-rrocamiento, de la mecánica
clásica? Los antiguos marcos fueron quebrados en primer lugar por el principio
de la conservación de la energía (Helmholtz) y por el principio de Carnot.
Los fenómenos de la radiactividad, que nos
permitieron penetrar más NB profundamente en la naturaleza del átomo,
condujeron a la idea de la posibilidad de una estructura eléctrica de la
materia y de la necesidad de comple-mentar los principios de la mecánica
clásica con los del electromagnetismo.
423
En verdad, el punto de vista mecanicista tiende
ahora a adoptar la Teoría
forma que se denomina teoría electrónica. Los
electrones son los últi- electró-
nica
=
mos elementos de toda realidad física. Simples
cargas eléctricas, o
“mecani-
bien modificaciones del éter , simétricamente distribuidas en torno de cismo”
un punto, en virtud de las leyes del campo
electromagnético, repre-
sentan perfectamente la inercia, es decir, la
propiedad fundamental de la materia. Por lo tanto, esta última no es más que un
sistema de electrones. Según la natura-leza de las modificaciones del éter
(modificaciones todavía desconocidas) los electrones son positivos o negativos;
un átomo material está compuesto-de una cantidad igual de cada uno de ellos, o
por lo menos posee cargas positivas y ne-gativas de igual magnitud y la carga
positiva ocupa en apariencia el centro del sistema. Los electrones negativos, o
quizá sólo parte de ellos, giran alrededor de los restantes como planetas
alrededor del sol. Así, las fuerzas moleculares y ató-micas son sólo
manifestaciones del movimiento de los electrones, lo mismo que
Abel
Rey. "La Filosofia moderna"
las
distintas formas de energía (luz, electricidad, calor).
De ahí la
notable conclusión: el concepto de la conservación de la masa (o de la
cantidad de
materia), que, junto con el concepto de inercia, constituía la base de
la mecánica,
no puede, en apariencia, ser retenido en la mecánica electromagné-
tica: la
masa gravitacional permanece constante sólo a velocidades moderadas,
inferiores a
un décimo de la velocidad de la luz, pero como es una función de la
velocidad,
aumenta junto con ella, y con tanta mayor rapidez cuanto más nos
acercamos a
la velocidad de la luz. Esta hipótesis presupone, bien la existencia de
varias
cargas eléctricas y del éter, bien del éter solo, del cual el electrón es sólo
una
modificación.
Por último,
en el momento actual, las obras
del Dr. Le Bon3 y de ciertos físicos
ingleses nos
llevan, en apariencia, a la conclusión de que ni la cantidad do materia
ni la
cantidad de energía permanecen constantes. Ambas son sólo relaciones que
424 dependen
del estado del éter y de su movimiento. 4
[163-171]
... Hoy nada queda, ni debe quedar nada, de esta idea. Hemos llegado al
punto de
vista diametral- mente opuesto. Todos los físicos están dispuestos a re-
visar los
principios fundamentales de su ciencia o
a restringir la aplicación de los
mismos en
cuanto nuevos datos experimentales proporcionen el motivo necesa-
rio para hacerlo.
El método
experimental consiste en elevarse de los hechos particulares a las leyes
generales, y
de éstas a leyes más generales aun, profundizando constantemente
la
naturaleza de la cosa dada mediante ese movimiento ascendente. Deduce las
leyes
particulares de las leyes generales en sus teorías sistematizadoras, sólo en
la medida en
que encuentra en su camino esas leyes generales; y las encuentra
por medio de
experimentos particulares y por medio de hipótesis que esos expe-
rimentos
están llamados a verificar. ✕✕
¿Pero debe
inferirse de esto que con ello los físicos abandonan las es-
peranza de
llegar a los principios fundamentales y a elementos cada
vez más
profundos que expliquen y abarquen una parte cada vez ma-
yor de la
cosa dada? Semejante conclusión, aunque
se oponga al error de los an-
tiguos
mecanicistas, sería un error no menos
peligroso. El espíritu actual de las
ciencias
físico-química?, el espíritu científico moderno, no es tal que retroceda
ante lo
desconocido. Avanza cada vez con más audacia hacia su conquista, pero
por métodos
cada vez más seguros. La estabilidad de los principios de la física
sólo será
asegurada al final de la tarea. Por eso presenciamos hoy, y presenciare-
mos de nuevo
más de una vez, tantas revoluciones producidas en ideas anteriores
o futuras
por los descubrimientos imprevistos que ya han arrojado luz sobre el
camino o
están destinados a hacerlo en el porvenir. Los físicos progresistas ya no
se asustan,
como hemos visto, por la duda que se plantea
sobre los principios de
425 la
conservación de la masa o de la materia
gravitacional. Agnosticismo
=
* Gustave Le
Bon: L’Évolution de la Matiéte - L’Évolution des Forces. (Flammarion, èditeur.
)
*
Aparentemente, se produce una trasformación de materia en energía y de energía
en materia. Es claro que por materia debe entenderse sólo la materia
gravitacional, y por energía, sólo la capacidad de realizar un tra-bajo que
pueda ser percibido...
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
La verdad no se da ya hecha; todos los días se le
agrega algo más. materialismo Esa es la conclusión que debe repetirse
constantemente. Gracias a vergonzante1 la labor científica, nuestro espíritu se
adapta día a día más estrechamente a su objeto, penetrando en él de un modo más
profundo.
Las afirmaciones que creíamos poder enunciar luego
de estudiar las ciencias ma-temáticas, se presentan, también aquí, en una forma
casi necesaria, y por lo me-nos en una forma muy natural. A cada instante el
progreso científico establece entre las cosas y nosotros mismos una conformidad
a la vez más estrecha y más profunda. Comprendemos más y mejor. E
invariablemente vemos que un resul-tado establecido por el experimento
científico, es decir, realizado metódicamente, ya no puede, a la luz de nuevos
resultados, tener el mismo grado de importancia, pero continúa existiendo de
por sí, intacto e indeleble, eterno como la verdad, pues es una verdad. El que
sostenga que este esfuerzo es infructuoso, o que siem-pre estará estrictamente
limitado, es muy audaz y es refutado de antemano por todo lo que la historia de
la ciencia nos revela.
La disputa entre energetistas y mecanicistas ,
disputa a menudo en extremo viva, en particular por parte de los energetistas,
es en esencia sólo un momento del progreso de las ciencias físico- químicas y,
además, un momento necesario. Lejos de quebrar la unidad de desarrollo que
todos los historiadores han notado en di-chas ciencias, más bien parecería
tener allí su lugar natural, como las anti guas disputas entre cartesianos y
atomistas, entre cartesianos y newtonianos o leibni-zianos, entre los cinetistas
y los dinamistas. Y así en el caso de las viejas disputas teóricas, el
encuentro entre las dos grandes teorías contemporáneas, o, más aun, su
desarrollo paralelo, ha tenido más bien resultados fructíferos. Ha promovido el
movimiento de avance de la ciencia.
426
En primer lugar, la energética nos puso en guardia
contra ciertos abusos de los modelos mecanicistas, contra la tentación de tomar
esos modelos por la realidad objetiva. Más aun, profundizó la termodinámica y
mostró muy bien la significa-ción universal de sus leyes fundamentales, que, en
lugar de restringirse a investi-gaciones relacionadas con el calor, tienen una
aplicación legítima y necesaria en todo el campo de las ciencias físico-
químicas. Al extender el alcance de esas leyes, la energética contribuyó en
gran medida a hacer más exactas sus fórmulas. Más aun, aun que la energética
demostró ser menos fructífera que el mecanicismo, desde el punto de vista de
los descubrimientos, sin embargo representa siempre un espléndido instrumento
de exposición, sobrio, elegante y lógico. Por último, y esto es particularmente
notable en químicos como Van’t Hoff, Van der Waals y Nernst, pero se encuentra
cada vez con mayor frecuencia también entre los físi-cos, ambas teorías son
aceptadas de buen grado; en cada caso se elige aque lla teoría que más se
presta a la investigación. Son usadas en forma concurrente; los hombres de
ciencia parten de las ecuaciones generales de la mecánica o de las ecuaciones
generales de la termodinámica, según que el camino que de tal modo se sigue
parezca más sencillo o más exitoso. La cuestión es que las teorías físicas son
esencialmente hipótesis, instrumentos de investigación y exposición, o de
or-ganización. Son formas, marcos, que tienen que ser llenados por los
resultados del experimento. Y sólo esos resultados constituyen el contenido
verdadero, real, de las ciencias físicas.
En ellos están de acuerdo todos los físicos, y su
cantidad en constante aumento, cada vez más concurrente y armónica, caracteriza
el progreso de la física, su
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
unidad y su naturaleza perdurable. Son la piedra de
toque de las teorías e hipóte-sis que sirvieron para descubrirlos y que se
esfuerzan por organizarlos, a la vez que respetan sus afinidades reales,
reproducen tan de cerca como es posible el orden de la naturaleza. Y estas
teorías, aunque son siempre hipotéticas, y por con-siguiente, siempre pierden
algo — a veces mucho— en la medida en que la expe-riencia nos trae nuevos
descubrimientos, nunca mueren por completo. Se inte-gran al transformarse en
teorías nuevas, más amplias, más adecuadas. Así sucedió con la teoría
cartesiana y, con la teoría atómica, y, después de esta última, con la de
Newton. Evidentemente así sucederá con la energética y con el antiguo
meca-nicismo. ¿Y acaso las hipó tesis cinéticas de la actualidad no se están
preparando para esa integración y esa reconciliación?
“El cronista debe tomar nota del hecho de que la
mayoría de los resultados mo-dernos en el campo de la física química se
lograron por medio de una exitosa combinación de los métodos termodinámicos con
los puntos de vista de la teoría molecular, exactamente del mismo modo que los
creadores de la moderna teoría del calor dedicaron simultáneamente sus mejores
esfuerzos al desarrollo de la ato mística, en particular de la teoría cinética.
427
... “ Deberíamos considerar como un destacado
resulta do de esta úl- NB
tima, la trasferencia de la atomística a la ciencia
de la electricidad ...
Mediante esta maravillosa ampliación de su
horizonte, la atomística arrojó una luz total mente nueva sobre una cantidad de
procesos físicos y químicos. “5.
§ 8. RESUMEN Y CONCLUSIONES
Sí lo desconocido es ilimitado, sería de cualquier
manera erróneo en nuestra época llamarlo incognoscible, como se hizo hace unos
años.
Los repetidos e irreparables reveses de las
tentativas metafísicas lle-
varon a la física a constituirse como ciencia por medio de la resuelta ?
eliminación del problema de la materia. En adelante
sólo buscó las
leyes de los fenómenos individuales. Eso era “
física sin materia” .
Pero el creciente éxito debido a este nuevo método
nos permite, parece, afirmar hoy, contrariamente al positivismo demasiado
estrecho del tipo Auguste Comte, que sólo cambió el método y no el objeto o la
significación de la física. En lugar de enfocar el problema de la materia en
toda su generalidad y desde sus lados más difíciles y fundamentales, lo enfocó,
por el contrario, a través de detalles superfi-ciales y desde el lado más
accesible. Esto era anteponer el sentido común al orgu-llo audaz. El sentido común
fue recompensado, por que en la actualidad, como resultado de tanto trabajo de
acercamiento, comenzamos a entender el problema en toda su generalidad y en
toda su profundidad.
De conformidad con la historia, invariablemente
repetida por el espí- NB
ritu humano desde que se esfuerza por conocer las
cosas, la ciencia ha
tomado un nuevo objeto de estudio del mundo de las
quimeras metafísicas. La naturaleza de la materia no es ya un problema
metafísico porque se está convir-tiendo en un problema de orden experimental y
positivo. Es cierto que este
* W. Nemst.
Revue générale des Sciences. 15 mars 1908,
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
problema no ha sido solucionado científicamente;
todavía hay lugar para muchas sor presas; pero una cosa parece ya segura: será
la ciencia y no la metafísica la que lo solucione.
428
Además, creo, y en otro lugar traté de demostrarlo,
que las ideas cinéticas estarán siempre estrechamente vinculadas con el
progreso de la física, porque constitu-yen un instrumento eminentemente útil,
si no indispensable, de descubrimiento, y porque son las que mejor se adaptan a
las condiciones de nuestro conocimiento. Por eso veo el futuro de la física en
la continuación de las teorías me-canicistas. Por eso acabo de decir que la
teoría energética será proba- NB blemente absorbida, como lo fue el antiguo
mecanicismo, en una teoría cinética más flexible y más estricta desde el punto
de vista de la admisión de hipótesis. Pero las hipótesis mecanicistas, a pesar
de la repugnancia que sienten hacia ellas los espíritus abstractos demasiado
preocupados por el rigor matemático, proba-ble mente seguirán siendo siempre
necesarias para el progreso de la física, por-que son hipótesis, en tanto que
el propósito deliberado de la teoría energética es el de excluir las hipótesis
Más aun: son hipótesis que, por sobre todo, parecen todas capaces de
convertirse en objeto de experimentos, porque se las expresa en términos
objetivos, en términos de percepciones, que, si no son reales, son, en todo
caso, posibles. En verdad, la ciencia no puede prescindir de hipótesis orien-tadoras.
CAPITULO IV
EL PROBLEMA DE LA VIDA
§ I. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
[173-174] ... Con el problema de la vida llegamos a
las diferencias fundamentales que pueden separar a la filosofía de la ciencia.
Hasta ahora la controversia había sido sobre todo, podría decirse, teórica. La
mayoría' de los filósofos dignos de ese nombre admiten que, hablando en
términos prácticos, los resultados científicos son válidos para la materia. Si
desde el punto de vista especulativo pu dieron plantear algunas objeciones a
esa validez, reconocen, sin embargo, que 'todo ocu-rre como si las conclusiones
de la ciencia fuesen, si no basadas en el derecho, por lo menos aplicables en
los hechos a la realidad material. En cierta me- NB dida esta realidad puede
ser expresada por medio de relaciones ma-temáticas, mecánicas y físico-qumicas.
Para la materia, entonces, el geometrismo y el mecanicismo siguen siendo una
buena fórmula de estudio...
El animismo,
que en tiempos antiguos fue respaldado en parte por Platón y Aristóteles,
considera que todos los fenómenos de la vida se deben a una fuerza racional, y
por lo tanto al alma. A diferencia de los médicos griegos que buscaban las
causas de la salud o la enfermedad (la teoría de los humores) en los datos de
la observación; a diferencia de Descartes, que separa absolutamente el alma
pen-sante de los hechos materiales y orgánicos, Leibniz, y en particular Stahl,
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
respaldan el punto de vis ta de que los procesos
vitales internos, si bien no tienen nada en común con las acciones concientes y
raciona les, son sin embargo mani-festaciones del alma.
429
Barthez y la escuela de Montpellier persisten en la
creencia de que los fenómenos de la vida pueden deberse sólo a una causa
especial, los refieren a una fuerza vital, distinta a la vez de las fuerzas
materiales y del alma: de ahí el~nombre de vita-lismo que se da a esta teoria
...
3. LA LÍNEA
DE DEMARCACIÓN ENTRE EL MECANICISMO Y EL NEOVITA-
LISMO
[189-190] Si tratamos de sintetizar de alguna
manera el neovitalismo de acuerdo
con sus principales representantes, hombres de
ciencia o filósofos, parece que
llegamos a lo siguiente: la crítica que los
neovitalistas hacen del meca-
nicismo biológico está estrechamente vinculada a la
que las filosofías NB
pragmatista, antintelectualista o agnóstica
hicieron de las ciencias ma-
temáticas y físico-químicas. Nos parece que
cambiamos el problema cuando pa-
samos de la materia a la vida. Esencialmente, nos
enfrentamos una vez más, como
su pusimos al comienzo, con el mismo problema
fundamental, y ese problema es
otra vez el problema del valor de la ciencia en
cuanto conocimiento. Sólo cambian
los términos particulares en los cuales se plantea
esencialmente.
En realidad, ¿qué reprochaba la nueva filosofía a
las ciencias matemáticas o físico-químicas? Que eran un simbolismo arbitrario y
utilitario creado para las exigen-cias prácticas de nuestro espíritu, de
nuestra razón, que son facultades de la ac-ción y no de la cognición. Así,
cuando extendemos el método físico-químico a los hechos biológicos,
naturalmente también trasladamos los resultados que nos per mite alcanzar las
consecuencias que implica, en lo que res pecta al valor de esos resultados. De
ahí que el mecanicismo físico- químico será una excelente fórmula para darnos
una comprensión practica de las cosas vivas; será totalmente impo-tente para
esclarecernos en cuanto a lo que es la vida misma. Como en el caso de las
ciencias físico -químicas en la esfera de la materia, el mecanicismo NB físico
-químico en la esfera de la vida nos permitirá actuar, pero nunca conocer ...
430
[192-194] ... Los neotomistas restablecen la
fuerza, la aspiración, el deseo en la materia, la reaniman con el espíritu —si
bien pagano— del hilozoísmo, del cual los griegos, y en particular Aristóteles,
parecen no haberse separado nunca del todo. De paso deforman la doctrina
helénica. Para ellos la materia no tiene otra actividad que la fuerza que el
creador puso en ella: la memoria, por así decir, de su creación y la impresión
indeleble de dicha creación que lleva en sí. Por lo tanto, su actividad no es esencial
sino tomada en préstamo; es creadora sólo por auto-rización. Pero precisa mente
gracias a ello, no escapa en modo alguno del com-pleto apretón del mecanicismo.
Además, los nominalistas, que tienen una estrecha
afinidad con ese movimiento neoescolástico6, y los pragmatistas, que se dedican
a un coqueteo incesante con
6 * Los neoescolásticos o neotomistas tratan sobre
todo de rehabilitar las interpretaciones escolásticas del
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
esas filosofías de la creencia (demasiado a
menudo" es preciso llamarlas más bien filosofías de creyentes),
consideraron que tenían el derecho de decir que el con-tenido de su objeto no
es agotado por las ciencias de la materia. A fin de conocer verdaderamente es
necesario “ir más allá”. Con mayor motivo, ¿respaldarán el punto de vista de
que cuando abordamos la vida los límites de la ciencia se hacen más
restringidos aun? El mecanismo físico- químico será sólo aplicable a las
con-diciones materiales de la vida, pero no a la vida misma.
En resumen, para los discípulos puros de Bergson el
mecanicismo podrá alcanzar todas las condiciones materia les de la vida; sólo
éstas, pero todas ellas. Para los otros, ni siquiera podremos abstraer de la
materia todas las condiciones materia-les de la vida, sino, en la medida en que
la materia es ya hasta cierto punto viva y está Sellada por la finalidad, sólo
lo mecánico e inerte, sólo lo que podamos adap-tar de ella para nuestras
necesidades prácticas. Y estas fórmulas ya pueden servir para responder a la
pregunta que se ha planteado y para fijar con exactitud la parte de vitalismo
que hay en el mecanicismo.
431
¿No es posible encontrar una fórmula de demarcación
más expresiva? Para el vi-talista la vida desempeña el papel de una fuerza
creadora; pero precisamente por-que además depende de las condiciones
materiales, no es en modo alguno una creación a partir de la nada. Gomo
resultado de su operación dará sin duda algo nuevo e impredecible, pero para
llegar a eso, operará con los elementos preexis-tentes que habrá combinado, y
sobre todo empezará con los elementos preexis-tentes a los que habrá agregado
lo pro pio. Las mutaciones observadas por el bo-tánico de Vries (que, como
mecanicista, las interpreta en forma dife- NB rente) serían aquí la
manifestación misma y la prueba de esas adicio-
nes creadoras.
4. EL
NEOVITALISMO Y EL MECANICISMO DIFIEREN SOLO EN LAS HIPÓTESIS FILOSÓFICAS QUE
COMPLEMENTAN LA CIENCIA
... Pero en
el método vitalista las entelequias y dominantes no tienen nada
en común con los elementos descritos: los fines no
pueden ser des-
critos porque no existen materialmente — en todo
caso no existen ¡revela el
secreto!
aún, porque están en proceso de devenir, de
realización progresiva.
Su
influencia no es perceptible para los sentidos. Por eso resulta más peligroso
recurrir a ellos en la ciencia, que recurrir a los modelos mecánicos; y la
historia de todas las ciencias así lo demuestra. Por su naturaleza misma, las
hipótesis
aristotelismo, y por lo tanto las doctrinas
filosóficas de Santo Tomás. — Los nominalistas insisten en la natu-raleza
simbólica, artificial y abstracta de la ciencia, en el enorme abismo entre la
realidad y sus fórmulas. — Los pragmatistas tienen una doctrina similar, pero
que se funda en una metafísica más general. Todo conoci-miento se dirige hacia
la acción; por con siguiente, sólo sabemos lo que interesa a nuestro modo de
actuar. Todas estas filosofías son agnósticas en el sentido de que niegan que podamos
aJcanzar, con la ayuda de nues-tras facultades intelectuales, un conocimiento
adecuado y preciso de la realidad. A pesar del hecho de que Berg-son formuló
una metafísica cercana al pragmatismo —y anterior a él—, llegó a conclusiones
mucho menos agnósticas. La ciencia, la razón, alcanzan una parte de lo real,
que se presta a ser reducida a un total determi-nismo y a ser plenamente
representada en forma de multiplicidad espacial, en una palabra, a la que es el
objeto de las ciencias matemáticas y físico-químicas. La razón y la ciencia
sólo son inadecuadas para el resto, y tienen que ser complementadas por la
intuición y la filosofía. De paso, todas estas doctrinas son muy vagas y es muy
difícil definirlas.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
teológicas escapan al control experimental y si son
quiméricas pueden sólo ser perniciosas.
§ 6. EL MECANICISMO TAMBIÉN ES SÓLO UNA HIPÓTESIS
[216-218] ... Pero sería contrario a todas las
lecciones de la experiencia afirmar que en los fenómenos de la vida todo puede
ser reducido a las leyes físico-quími-cas, y que el mecanicismo ha sido
verificado experimentalmente en todo su al-cance. Por el contrario, sabemos muy
poco acerca de la vida. La biología experi-mental tiene en su haber una
cantidad de resultados importantes, si se los toma en sí mismos, pero son
insignificantes cuando se los compara con todos los resul-tados que todavía
tenemos que obtener.
432
¿Por qué, entonces, preocuparnos de las teorías
mecanicistas, es inducido uno a pensar? ¿No habría que proscribir de la ciencia
estas hipótesis muy generales, cuya verificación presupone la total realización
de la ciencia? Aquí volvemos a encontrar una opinión que ya hemos visto
expresada por una cantidad de físicos en relación con la física, y en
particular, en relación con las teorías mecanicistas en física. Recordemos que
algunos energetistas eran partidarios de proscribir de la física las hipótesis mecanicistas,
por ser generalizaciones no verificables, inú-tiles e incluso peligrosas.
También entre los biólogos encontramos al- NB gunos hombres de ciencia que
adoptan la misma actitud y se alinean directamente con esos físicos
energetistas . En su opinión, la biología debería res-tringirse a una
descripción de los fenómenos de la vida sin ir más allá de lo que la
experiencia nos permite afirmar. A la vez que usa el esquema energetista, se
res-tringirá, cuando bus que fórmulas generales para sistematizar sus leyes, a
medir los intercambios de energía entre el organismo y su medio en la ejecución
de dis-tintas funciones orgánicas, y a la enunciación de las leyes que rigen
esos inter-cambios.
¿Pero esto no es ya una admisión de que hay una
analogía fundamen- Un aspect
tal entre las ciencias físico-químicas y la
biología, en todo caso desde timide
du
meca-
el punto de vista de la descripción de los hechos y
de la verificación nismo7
experimental? La escuela energetista en biología
está menos clara-
mente diferenciada de la escuela mecanicista que en
física. Más bien, es sólo un aspecto tímido del mecanismo, pues se opone a la
teleología y postula una con-formidad entre los fenómenos de la vida y los
fenómenos inorgánicos.
Y esto nos lleva otra vez a nuestras conclusiones
anteriores: cada vez que es po-sible hacer un análisis cien tífico de un
fenómeno biológico, volvemos a encon-trarnos ante las relaciones entre la
actividad biológica y la actividad físico-quí-mica. Por lo tanto, todo sucede
como si en relación con esos hechos, la hipótesis mecanicista, o por lo menos
la teoría físico -química de la vida, hubiese sido par-cialmente verificada ...
§ 7. CONCLUSIONES CENERALES: INDICACIONES
BIOLÓGICAS
* Un aspecto
tímido del mecanismo. (Ed. )
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
[223-224] ... La materia viva está claramente
condicionada por el hábito y la he-rencia: todo ocurre como si recordase todos
sus estados precedentes. Pero se dice que la materia inanimada nunca manifiesta
esa propiedad. Incluso sería una con-tradicción imaginar algo por el estilo.
Todos los fenómenos materiales son rever-sibles. Todos los fenómenos biológicos
son irreversibles.
433
En estas conclusiones olvida uno que el segundo
principio de la termodinámica podría haber sido llamado el principio de la
evolución o de la herencia. 8 Olvida uno todos los fenómenos de la electricidad
“residual” y de la histéresis. Olvida uno que la física no retrocede ni si
quiera frente a esta conclusión: ningún fenó-meno de la realidad es
absolutamente reversible, lo cual, sin embargo, no impide que esta
irreversibilidad de los sistemas parciales, cuándo se la traslada al infinito
del tiempo y el espacio, es decir, al universo total, sea condicionada por
fenóme-nos reversibles, del mismo modo que el azar y la coincidencia son,
probable-mente, sólo un signo de nuestra ignorancia de leyes necesarias y muy
complejas. Sea como fuere, y no importe cómo contemple uno la irreversibilidad,
la herencia no puede ser un obstáculo insuperable para los biólogos
mecanicistas.
... La
disciplina científica trata en primer lugar de encontrar, debajo de las
apariencias que nos dan nuestras sensaciones directas de los objetos y los
seres vivientes, las relaciones que los vinculan entre sí, los lazos de
dependencia que explican su aparición o desaparición, o sus variaciones. La
teoría mecanicista de la evolución no es otra cosa que el esfuerzo para
determinar esas relaciones de dependencia en lo que se refiere a los aspectos,
formas y caracteres con que la vida y los seres vivos aparecen ante nosotros.
La disciplina científica trata además de vincular
todas las esferas particulares que estudia con las otras esferas en las cuales
se aplica. La ciencia no puede resolverse
a considerar como aislados para siempre los
distintos órdenes de Aproximación
al
materia-
hechos para los cuales ha sido dividida en ciencias particulares.
lismo
dialéc-
Esta división tiene causas totalmente subjetivas y
antropomórfi- tico
cas. Procede sólo de las exigencias de la
investigación, que impo-
nen la división de los problemas en series, la
concentración de la atención en cada uno de ellos por separado, partiendo de lo
particular a fin de llegar a lo general. La naturaleza por sí misma es un todo.
434
CAPÍTULO V
EL PROBLEMA DEL ESPÍRITU
§ 2. EL ANTIGUO EMPIRISMO Y LAS ANTIGUAS
CONCEPCIONES
* Clausius
lo llamó el principio de entropía, que corresponde exactamente a la palabra
“evolución”, aunque deriva del griego más bien que del latín.
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
ANTIMETAFISICAS: EL PARALELISMO PSICOFISIOLÓGICO
[242-243] Aunque el racionalismo metafísico
constituía la gran tradición filosó-fica, sus antiguas afirmaciones a priori no
podían dejar de provocar objeciones en los espíritus críticos. En verdad, en
todas las épocas vemos filósofos que tratan de resistir las tendencias
racionalistas y metafísicas. Estos fueron en primer lugar los sensualistas y
los materialistas, después los asociacionistas y los fenomenis-tas. En un
sentido general, se los puede llamar empiristas.
En lugar de oponer el espíritu a la naturaleza,
tratan de situar otra vez el espíritu en la naturaleza. Sólo que continúan
entendiendo el espíritu de la misma manera simplificada e intelectualista que
aquellos a quienes combaten ...
... La
teoría empirista consideraba el espíritu aproximadamente del mismo modo que el
atomismo considera la materia. Esto es el atomismo psicológico, en el cual los
átomos son remplazados por estados de conciencia: sensaciones, ideas,
sentimientos, emociones, sensaciones de placer y dolor, movimientos,
voliciones, etc...
[245-246] ... Así, nuestros estados psicológicos
son sólo la suma de las conciencias elementales, que corresponden a los átomos
de que están compuestos nuestros centros nerviosos. El espíritu es paralelo a
la materia. Ex presa en su propia forma, con su propio lenguaje, lo que la
materia, a su vez, expresa en su propia forma, y en un lenguaje diferente. El
espíritu, por un lado, la materia por el otro, son dos traducciones mutuamente
reversibles del mismo texto.
Para los idealistas, el texto originario es el
espíritu; para los materialistas es la materia; para los dualistas-
espiritualistas ambos textos son por igual los origina-rios, ya que la
naturaleza es escrita simultáneamente en ambos idiomas; para los monistas
puros, nos encontramos ante dos traducciones de un texto originario que se nos
escapa...
435
§ 3. LA CRITICA MODERNA DEL PARALELISMO
[248-249] ... Cuando se dice que la conciencia es
una y continua, debemos cuida-mos de creer que se está reviviendo la teoría de
la unidad e identidad del “yo”, piedra angular del antiguo racionalismo. La
conciencia es una, pero no siempre se mantiene idéntica a sí misma, como es el
caso, por lo demás, de todos los seres vivos. Cambia constantemente; no como
algo creado de una vez para siempre, que sigue siendo lo que es, sino como un
ser que es constantemente creado: la evolu-ción es creadora. Sólo haría falta
la noción de identidad y permanencia si fuese necesaria, a fin de descubrir las
apariencias reales, de imponer el vínculo de la síntesis y la unidad a los
múltiples estados que parecen revelarse detrás de esas apariencias. Pero si se
supone que la realidad es esencialmente continua, y que las interrupciones en
ella son artificiales, entonces ya. no hay necesidad de recu-rrir al principio
de unidad y permanencia.
Las teorías del pragmatismo anglo-norteamericano
son sumamente cercanas a éstas. Dichas teorías son muy diversas, en particular
en las aplicaciones morales y lógicas que se ha intentado deducir de ellas.
Pero lo que constituye su unidad y
James,
Mach y los
curas
NB
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
nos permite agruparlas son precisamente los rasgos
generales de la solución que han dado al problema de la conciencia. William
James, el gran psicólogo del prag-matismo , dio dicha solución en su forma más
clara y completa. Su concepción se opone al mismo tiempo, y casi por las mismas
razones, tanto a la concepción del racionalismo metafísico como a la concepción
del empirismo.
[251-252] ... William James también sostiene que
para llegar a esa “Teoría de la
teoría sólo necesitó seguir con el máximo rigor las
enseñanzas de experiencia”
la experiencia: por lo tanto la llama “la teoría
del empirismo radi- de James
cal” o de la “experiencia pura”. Para él, el
antiguo empirismo continuó impreg-nado de ilusiones metafísicas y
racionalistas. Trató de liberarlo por completo de
ellas.
Indudablemente, estas nuevas teorías de la
conciencia conquistaron en muy poco tiempo muy grande favor: los ingleses
—Schiller y Pei-rce—, los norteamericanos —dewey y Royce—, hombres de ciencia
como Poincaré, Hertz, Mach y Ostwald en Francia y en Alemania, y, por otra
parte, casi todos los que querían reformar el catolicismo y perma-
necer a la vez fieles a él, podrían ser asociados
con la tendencia de ideas que fue-ron presentadas en la forma más sistemática
por Bergson y James. Es también indiscutible que este favor parece ser
ampliamente merecido...
436
[254-255] ... Es cierto que el racionalismo
sostenía que el empirismo, es decir, la explicación del progreso del espíritu
por la sola experiencia, destruye toda la ciencia, o, si se prefiere, toda la
verdad. La teoría de la razón innata o a priori era, sobre todo, una
legitimación de los derechos de la ciencia. Veremos, en relación con el
problema del conocimiento y la verdad, que el pragmatismo en realidad ha
conducido a menudo a conclusiones escépticas, pero estas conclusiones no son en
modo alguno ne cesarias. El propio James, que a veces parece encontrarse
su-mamente cerca del irracionalismo escéptico, ha señalado que en una
interpreta-ción estricta de la experiencia no hay que considerar que ésta nos
da sólo una idea de hechos aislados, sino que además, y en particular, nos da
una idea de las relaciones que existen entre los hechos.
¿Pero no resulta entonces imposible decir con los
racionalistas que los empiristas no tienen garantías de que la experiencia de
mañana sea idéntica a la de ayer, o, en otras palabras, que los fenómenos
siguen uno al otro siempre en el mismo or-den, ya que precisamente el orden de
los fenómenos es el objeto de la experien-cia? Cuando en tramos en contacto con
la naturaleza, el espíritu percibe real-mente no fenómenos aislados, los
términos entre los cuales establecerá luego una u otra relación, sino las relaciones
mismas, una continuidad definida en la cual después señalamos arbitrariamente
los propios términos, casi como señalamos puntos en una línea.
Así, parece que la nueva orientación que ha
aparecido en filosofía y ha recibido el nombre de pragmatismo marca un
indiscutible avance en las concepciones cien-tíficas y filosóficas del
espíritu.
§ 4. CONCEPCION GENERAL DE LA ACTIVIDAD PSICOLÓGICA
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
[256-258] ... Ahora habría que establecer con
precisión en qué consisten las rela-ciones que forman el mundo psico lógico y
cómo difieren de las relaciones que abarcan el resto de la naturaleza y la
experiencia. Quizás el físico vienés Mach haya sido el que dio las indicaciones
más claras sobre este asunto9. En toda expe-riencia lo que es dado depende de
una multitud de relaciones que en primer lugar son divisibles en dos grupos:
aquellas que han sido verificadas en forma idéntica por todos los organismos exteriormente
análogos al nuestro, es decir, por todos los testigos, y aquellas que difieren
según el testigo. Todas estas últimas son el objeto de la psicología y en
conjunto forman lo que denominamos actividad psi-cológica. Más exactamente, las
primeras son independientes de nuestro orga-nismo y de nuestra actividad
biológica. Las últimas dependen de ellos, íntima e inevitablemente.
437
Si tomamos un trozo de azufre, entonces las
propiedades geométricas, mecánicas, físicas y químicas son relaciones
independientes de nuestro organismo. La psico-logía no tiene nada que ver con
ellas. Si se trata de un ser vivo, se agregan nuevas relaciones a las
anteriores: propiedades biológicas, que también son indepen-dientes de nuestro
organismo. Si se trata de nuestro propio organismo, éste tam-bién posee
propiedades que hasta cierto punto son in dependientes de las condi-ciones en
que nos es dado en la experiencia; estas son propiedades físico- quími-cas y
biológicas. Las matemáticas, la mecánica, la física, la química y la biología
son otras tantas ciencias, cada una de las cuales toma un grupo de relaciones
del total de las relaciones incluidas en la cosa dada, y que son independientes
y deben ser examinadas con independencia de nuestra organización. Estas son
relaciones objetivas, el objeto de la ciencia natural, cuyo ideal es excluir de
lo dado todas las relaciones que hacen que esto dado dependa de nuestro
organismo ...
[259-261] La experiencia nos muestra la influencia
recíproca de lo biológico y lo psicológico, el sistema de relaciones que
existen entre ellos. ¿Por qué estos dos órdenes de hechos no habrían de ser
considerados como dos ordenes de hechos de la naturaleza, que actúan y
reaccionan el uno sobre el otro, como todos los otros órdenes de hechos
naturales: el calor, los fenómenos eléctricos, ópticos, quí-micos y otros? No
hay ni más ni menos diferencia entre todos estos órdenes que entre el orden
biológico y el psicológico. Todos los fenómenos deben ser conside-rados en uno
y el mismo plano, y como capaces de condicionarse el uno al otro.
Contra esta concepción se planteará sin duda la
objeción de que no “la expe-
explica por qué existe la experiencia y el
conocimiento por el (orga- riencia es
nismo de esa experiencia. ¿Pero no parece que se puede y se debe un hecho”
contestar que esta pregunta, como todas las
preguntas metafísicas,
está mal planteada, es inexistente? Nace de una
ilusión antropomórfica oue siem-pre opone el espíritu al universo. No se puede
decir por qué existe la experiencia, pues la experienecia es un hecho y se
impone como tal.
A fin de apartarnos de las abstracciones y
generalidades, tratemos de desarrollar en forma más concreta la definición de
la psicología que acabamos de dar, y que nos parece la más sencilla y
científica. Tratemos de imaginar la concepción gene-ral de la actividad
psicológica a que nos conduce.
La experiencia, o, para usar un término menos
ambiguo, lo dado, nos pareció
* Année
psychologique 1906. Xlle année (París, Schleicher).
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
hasta ahora dependiente de las relaciones
matemáticas, mecánicas, físicas y otras. Cuando analizamos estas condiciones,
nos parece, además, dependiente de cier-tas relaciones acerca de las cuales se
puede decir, en general, que la deforman según el individuo a quien es dada:
estas deformaciones constituyen lo subjetivo, lo psicológico. ¿Podemos
establecer —es claro que en forma muy aproximada y preliminar— el significado
general de estas nuevas relaciones, de estas deforma-ciones, es decir, la
dirección en la cual el análisis científico, progresando a través de los
siglos, se atreve a revelar las relaciones (principios) más generales que
im-plican?
En otras palabras, ¿por qué lo dado es deformado
subjetivamente, la experiencia
en lugar de ser idéntico para todos los individuos,
en lugar de ser de los indivi-
un dato directo, que forma una sola unidad con el
conocimiento duos social-
mente
organi-
que tenemos de él? Es deformado a tal punto, que un
número bas- zados
tante grande de filósofos y el sentido común han
llegado a quebrar
la unidad de la experiencia, y a postular el
dualismo irreductible de las
cosas y el espíritu, que no es nada más que el
dualismo de la experiencia tal como la tienen todos, en la medida la
experiencia de los individuos social mente orga-nizados en que la ciencia la
corrige, y la experiencia tal como es deformada en la conciencia individual ...
[271-272] ... Las imágenes no son idénticas a las
sensaciones , como ha sostenido el subjetivismo, si a esta palabra, ambigua en
el alcance de su significación, se le da el sentido de las experiencias
inmediatas . En este punto el análisis de Bergson no ha sido de ningún modo
infructuoso. La imagen es el resultado de ciertas rela-ciones ya implica das en
la experiencia inmediata, es decir, en las sensaciones. Sólo éstas implican a
muchas otras. Que se den sólo las relaciones que forman el sistema de la “imagen”
(un sistema parcial, si se lo compara con todo el sistema de sensaciones y
experiencia inmediata), más exactamente, que se den sólo aque-llas relaciones
de todo el sistema que implican la dependencia de lo dado respecto del
organismo, y entonces tendremos precisamente la imagen, el recuerdo.
439
Al definir el recuerdo de esta manera no hemos
hecha más que expre-sar los últimos resultados de la psicología experimental,
lo mismo que las ideas más antiguas del sentido común: el recuerdo es un hábito
or-gánico. Todo lo que hay en común entre el recuerdo y la sensación pri- NB
mitiva son las condiciones orgánicas. La primera carece de, todas las
relaciones extraorgánicas con lo que denominamos el medio exterior implicado en
la sensación.
Esta total dependencia de la imagen y la
dependencia parcial de las sensaciones respecto de las condiciones orgánicas
nos permiten tam-
bién entender las ilusiones, los errores de los
sentidos, los sueños y NB las alucionaciones, cuando las relaciones con el
medio exterior son en
cierto grado interrumpidas en forma anormal, y la
experiencia queda reducida pata el individuo a lo que ocurre en su organismo,
es decir, a las relaciones que dependen de este último, por lo tanto a lo
puramente psicológico, a lo puramente subjetivo ...
§ 5. EL PROBLEMA DEL INCONCIENTE
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
... Nuestra
vida, plenamente conciente, es sólo una parte en extremo limi-tada del total de
nuestra actividad psicológica. Es como si fuese el centro de una zona
iluminada, alrededor de la cual se extendiera una región mucho más amplia, de
penumbra, que gradualmente se con vierte en oscuridad absoluta. La antigua
psicología cometió un muy serio error al considerar actividad psicológica sólo
a la actividad plenamente conciente.
Aunque es difícil exagerar el alcance de lo
inconciente en nuestra organización, no hay que exagerar, como muy a menudo
hace cierto tipo de psicología pragma-tista, la importancia cualitativa de ese
inconciente.
Según algunos pragmatistas, la conciencia clara, la
conciencia intelectual y racio-nal, es la parte más superficial e
insignificante de nuestra actividad ...
§ 6. LA PSICOLOGIA Y EL CONCEPTO DE CAUSA FINAL
[285-286] ... Para la observación inmediata y
superficial, la vida psicológica supe-rior, por supuesto, parece enteramente
sellada por la causa final. Al generalizar, por medio de un procedimiento
familiar, de lo conocido a lo desconocido, se ad-vierte que desde los tiempos
más lejanos se han hecho igualmente intentos de interpretar en forma
teleológica toda la vida psicológica inferior. El reflejo más sencillo, como el
parpadeo de un ojo cuando la luz es demasiado intensa; los pla-ceres y
sufrimientos físicos más sencillos, las emociones primitivas, ¿no parecen todos
estos hechos necesarios para la conservación y progreso de la especie, o para
la conservación y progreso del individuo? Comenzando con la amiba, esa bolita
embrionaria de protoplasma que se extiende hacia ciertas irradiaciones
lu-minosas y trata de evitar otras, ¿acaso toda la actividad que puede
denominarse conciente no ha pertenecido siempre a la categoría de la tendencia,
y no es la ten-dencia una finalidad en acción?
440
Ni hay que sorprenderse de que James, Tarde y
muchos otros infieran
de estos hechos que las leyes psicológicas tienen un carácter total- ,.
mente diferente de las otras le yes de la
naturaleza. Son leyes teleológicas. NB
La concepción teleológica de la ley psicológica no
es en esencia otra cosa que una fachada científica para concepciones
metafísicas que hacen de la tendencia, la vo-luntad de vivir, el instinto, la
voluntad y la acción, la base de todo lo que existe. Más aun, ha sido aceptada,
elucidada y desarrollada por los pragmatistas, los ad-herentes de la primacía
de la acción. Para ellos la psicología funcional NB
y la psicología teleológica son términos sinónimos
...
§ 7. EL PROBLEMA DE LA INMORTALIDAD
[294-296] ... La antítesis de la actividad, la
realidad, que no puede ser analizada, por una parte, . y de la relación por la
otra, desaparece y, tanto en lo que se refiere al espíritu como a la materia,
debe ser puesta en la categoría de trasto viejo de la metafísica envejecida.
Todo lo dado no es más que una antítesis, cuyo análisis es
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
ocupación de la ciencia, que lo plantea en sus
condiciones y, además, lo resuelve en relaciones.
Pero en ese caso, ¿qué sucede con la inmortalidad
del alma, en particular su in-mortalidad personal, ya que durante dos mil años
hemos valorado esto por sobre todo? ¡No seguir la ley de las cosas, no seguir
la ley de todo lo viviente, no desa-parecer, no ser remplazado por otra cosa!
¡Correr ese hermoso riesgo, tardía-mente inventado por el mal jugador que es el
hombre, por el mal jugador que quiere ganar el premio y pretende que los dados
sean cargados en su favor! Por cierto
que un sistema de relaciones difícilmente podría parecer eterno o in-mortal.
Pero no existe una imposibilidad absoluta en ese sentido. Improbable, ¡sí!
Imposible, ¡no! Sólo que, en el terreno en que ahora nos encontramos, sería
nece-sario que la experiencia destruyese la improbabilidad, o, por lo menos, la
convir-tiese en probabilidad.
441
Sería necesario que la experiencia nos obligara a
des cubrir, más allá de lo subje-tivo, las condiciones que existirían después
de la desaparición del organismo, las relaciones que lo harían parcialmente
dependiente de algo distinto de ese orga-nismo. La experiencia es la que debe
decidir. Sólo ella es capaz de disipar las du-das. A priori, no hay nada que
impida el descubrimiento de ciertas condiciones, ciertas relaciones, que
implicarían —por lo menos parcialmente— la indestruc-tibilidad de una parte de
lo dado, por ejemplo, de la conciencia.
¿Pero hace falta decir esto? Hasta ahora la
experiencia no nos ha mostrado nada por el estilo. Sé que los espiritualistas
sostienen lo contrario. Pero es una mera afirmación. Sus experimentos, por lo
menos los que no basan en trucos o engaños (¿y no son estos una minoría?), en
el estado actual de cosas pueden, cuando mu-cho, inducirnos a pensar que
existen algunas fuerzas de la naturaleza, algunos tipos de movimiento mecánico,
acerca de cuyas manifestaciones sabemos muy poco, y menos aun acerca de sus condiciones
y leyes. Incluso parece probable que dependan del organismo humano y estén
sencillamente relacionados con el in-conciente psicológico y la actividad
biológica.
Más aun, frente a la pobreza de las supuestas
verificaciones experi-mentales de la vida de ultratumba, la teoría de la
inmortalidad del alma sólo puede conservar la forma que ya le dieron Sócrates y
Pla-tón: es un riesgo que hay que correr, es un llamado a lo desconocido, y un
llamado que apenas parece tener alguna posibilidad de recibir una respuesta ...
la inmorta-lidad y el agnosti-cismo de Rey
CAPITULO VI
EL PROBLEMA DE LA MORAL
§ 1. LA MORAL IRRACIONAL: MISTICISMO O
TRADICIONALISMO
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
[301-302] ... Por consiguiente, las nuevas son
principalmente doctri- NB
nas morales. Y parece que estas doctrinas pueden
ser definidas como:
un misticismo de la acción.
Esta actitud
no es nueva. Fue la actitud adoptada por
los sofistas, para quienes tampoco existía verdad o
error, sino sólo el éxito. Fue la actitud adoptada por los probabilistas y
escépticos posaristotélicos, la actitud de algunos nominalistas en la época del
escolasticismo, la actitud de los subjetivistas del siglo xvm, por ejemplo,
Berkeley.
442
Las doctrinas de los anarquistas intelectuales como
Stirner y Nietzsche se fundan en estas mismas premisas.
Así, en el acervo del moderno nominalismo y
pragmatismo, las palabras son más nuevas que las cosas ...
... Cuando
algunos modernistas, como Le Roy, derivan del pragmatismo una justificación del
catolicismo, quizá no derivan de él lo que algunos filósofos —los fundadores
del pragmatismo— querían obtener. Pero extraen de él conclusiones que pueden
ser legítimamente extraídas y que, de paso, fueron extraídas, o casi extraídas,
por des tacados pragmatistas como William James y los filósofos de la escuela
de Chicago. Pienso que puedo decir más que esto. Creo que Le Roy extrae las
únicas conclusiones que; deben extraerse legítimamente de esta forma de
pensar...
... Es
característico del pragmatismo que es verdadero todo lo que tiene éxito y de
una manera o de otra se adapta al momento: ciencia, religión, moral, tradición.
, costumbres, rutina. Todo debe ser tomado en serio, y lo que realiza un
objetivo y le permite a uno actuar debe ser tomado con la misma seriedad ...
[305-306] ... ¿Qué fue lo que causó hasta ahora la
caída de tradiciones y dogmas? La ciencia, o, si se prefiere considerar el
instrumento antes que el producto, la razón. La ciencia vive de la libertad; la
razón en último análisis no es nada más que el libre examen. Más aun, la
ciencia y la razón son, sobre todo, revoluciona-rias, y la civilización
greco-occidental cimentada sobre ellas fue, es y será una ci-vilización de
hombres en rebelión. La rebelión ha sido hasta ahora nuestro único medio de
liberación y la única forma en que hemos podido llegar a conocer la libertad.
me refiero a la rebelión espiritual de la razón que es dueña de sí, y no a la
brutal rebelión que sólo ha sido la cubierta —a menudo útil, a veces
necesa-ria— del metal precioso que constituye la primera.
Así, la principal ayuda que puede darse a la
tradición a la conservación de los an-tiguos valores morales, para usar un
término de moda, es la depreciación de la ciencia. Por eso el pragmatismo, el
nominalismo, deberían haber tenido como consecuencia lógica —como lo vio muy
bien la mayoría de los que adhirieron a ellos con una comprensión racional de
la causa— la justificación de ciertos moti-vos de acción: religiosos,
sentimentales, instintivos, tradicionales. En el mismo plano que los motivos de
acción tomados en préstamo a la cognición científica, o, más lógicamente aun,
en un plano superior, pues la ciencia sólo apunta hacia la acción industrial,
la nueva filosofía debería haber conducido a la legitimación de una moral
irracional: impulsos apasionados o sometimiento a la autoridad, mis-ticismo o
tradicionalismo. El tradicionalismo llega a veces incluso tan lejos que algunos
(William James, por ejemplo) no vacilan, en consideración a la moral, en
regresar al absoluto de las doctrinas racionalistas de la moral...
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
443
4. LA
CIENCIA DE LA MORAL
... Para que
sea posible esta concepción de la moral como un arte racional, es claramente
necesario que sea posible una ciencia de la moral. Aquí la metafí-sica re nueva
sus elevadas esperanzas. En realidad, la sociología, de la cual esa ciencia de
la moral es sólo una sección, ape nas ha nacido. Lo mismo que la psico-logía,
sólo que mu cho menos avanzada que ella, está aún en el período en que es
necesario discutir con los metafísicos en relación con el método, el objeto de
la ciencia y su derecho a existir. Pero parece que aquí, como en otras partes,
el pro-blema se decidirá finalmente en favor del esfuerzo científico.
No se puede impedir el parloteo de los metafísicos,
pero se les puede dar libertad de palabra y de acción. Y así la sociología,
gracias a la labor de Durkheim y su escuela, ha estado trabajando y actuando
...
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
CAPÍTULO VII
EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO Y DE LA VERDAD
§ 1. SOLUCIONES TRADICIONALES
[325-326] ... En realidad, los hombres de ciencia,
los científicos puros, se ocupan muy poco de este problema Je la verdad. Para
ellos es sufi-ciente llegar a afirmaciones que reciban el consenso universal y
que,
por lo tanto, parezcan necesarias. Para ellos todo
experimento reali- NB zado de manera metódica y controlado de manera adecuada
es verda-
dero. La verificación experimental: ese, dicen, es
el criterio de verdad. Y los hom-bres de ciencia tienen perfecta razón, pues la
práctica siempre justificó esta acti-tud. Suponer que no la justificará siempre
sería imaginar el absurdo, dudar por el placer de dudar . . .
[328-332] ... Los racionalistas modernos se
defienden enérgicamente contra los ataques del pragmatismo, cuando este último
sostiene que
la razón de los racionalistas equivalía, en última
instancia, a garantizar NB a nuestro espíritu una copia verdadera de la
realidad. Y, por cierto, el pragmatismo reprochó al racionalismo por dividir la
cognición en dos partes sin-cronizadas: los objetos o cosas en sí y las ideas
que el espíritu se hace de ellos.
444
§ 2. LA CRITICA PRAGMATISTA
En el racionalismo del siglo XIX, como en el
empirismo evolucionista y también entre los modernos racionalistas, ya
encontramos, por supuesto, esa idea de que el espíritu no es un espejo, ni la
verdad una fiel imagen de las cosas. Habitual-mente se sostiene que la verdad
es el resultado del trabajo del espíritu sobre las cosas. Pero esto, una vez
más, significa poner las cosas en oposición al espíritu. El pragmatismo va más
allá.
Toda experiencia, todo conocimiento, es al mismo
tiempo acción: vivir significa actuar, y sólo actuar. De ello se sigue —y esto
es lo que hizo que se diera el nom-bre de pragmatismo a este sistema, que
esencialmente lo define en la visión ge-neral— que la verdad es definida como
una función de la acción, es decir, como una función de sus resultados
prácticos. Eso es el éxito. Todo experimento que es exitoso, o sea, que permite
lograr el resultado esperado, determina una verdad. A fin de alejarnos de las
abstracciones filosóficas, hagamos notar que en última ins-tancia esta
conclusión es meramente una expresión generalizada de la fe de los hombres de
ciencia en la experimentación. ¿En qué momento dice el científico que la
hipótesis emitida por él es verdadera? En el momento en que el resultado que
esperaba ver en la operación emprendida por él aparece efectivamente. Como esta
operación corresponde a la hipótesis o, más correctamente, a la cadena
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
de hipótesis que tenía en la mente, y como el
resultado obtenido corresponde a la conclusión obtenida de esa cadena de
hipótesis, su idea ha sido exitosa; ha sido verificada por el experimento.
Por cierto que si se identifica el éxito con la
verificación experimental, entonces la proposición pragmatista parece ser
verdadera; simplemente trasmite la esen-cia del método experimental. Pero lo
malo es que la palabra éxito es empleada a veces en ese sentido limitado y
otras en su sentido amplio, popular, según la oca-sión y el filósofo. Esto es
particularmente advertible en el caso de William James. Él sostiene que la
verdad rige para todo lo que es verificado experimentalmente y, otras veces,
para todo lo que asegura cualquier tipo de éxito a nuestra actividad. Por lo
tanto, si uno adopta esta última proposición, se ve llevado casi
necesaria-mente a la conclusión de que la verdad ya no existe. Pues lo que es
exitoso hoy puede no ser exitoso mañana, cosa que a menudo sucede en la
práctica, como lo demuestran los cambios en las leyes y la jurisprudencia, en
las normas morales y las creencias religiosas, y en las opiniones científicas.
La verdad de hoy es el error de mañana, la verdad de este lado de los Pirineos
es el error del otro lado. El tema es trivial. Y esas conclusiones, que Peirce
—el fundador del pragmatismo— re-chazó y combatió con firmeza, y de las cuales
los grandes filósofos pragmatistas, en particular William James , trataron de
escapar por medio de las más sutiles evasiones, son en general aceptadas por la
mayoría de los epígonos. Más aun, en relación con el problema de la verdad, el
pragmatismo se ha hecho sinónimo de escepticismo, así como, en relación con la
moral o la fe, se ha hecho sinónimo de tradicionalismo irracional.
445
Y sin embargo, como en toda crítica, hay, por
supuesto, un elemento de verdad en la crítica pragmatista del racionalismo. Se
puede decir de ella lo que con frecuen-cia se ha dicho de las teorías críticas:
la parte destructiva es excelente, pero la
parte constructiva deja mucho que desear. sic!
Ciertamente la teoría del espíritu como espejo de
las cosas, y de la
verdad como copia, es toscamente superficial. La
evolución de las
verdades científicas a través de todos los errores
sembrados por el ¡ja!
camino de la ciencia así lo demuestra.
Por otra parte, cuando nos consideramos como un
organismo que funciona en el ambiente del universo, es cierto que no podemos
separar el reino de la práctica del de la verdad, pues, de acuerdo con todo lo
que dijimos antes, y de acuerdo con todas las lecciones de la ciencia, no
podemos separar la verdad de la verificación experimental. Sólo aquellas ideas
que tienen éxito son verdaderas. Pero todavía falta descubrir si son verdaderas
porque han triunfado o si han triunfado porque son verdaderas. El pragmatismo
se inclina siempre a optar, entre estas dos alter-nativas, por la primera. En
apariencia el sentido común sólo puede optar por la segunda ...
3. UNA
INDICACIÓN INDIRECTA DE UNA SOLUCION DEL PROBLEMA DE LA
VERDAD
[332-334] ... Lo dado, la experiencia, es
evidentemente lo que se conoce. Por con-siguiente, es necesario suponer una
completa unidad entre lo dado y los medios
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
por los cuales se lo conoce, romper decididamente
con todo dualismo en el punto de partida, pero sólo en el punto de partida. Esa
es una importante limitación. ¿No contiene ya en sí misma la clave para la
solución del problema de la verdad?
446
En el punto de partida el único método posible de
cognición, es decir, el único método de descubrimiento, es el método
experimental, la eliminación de todos los métodos a priori, de todo
razonamiento dialéctico.
La ciencia moderna confirma plenamente esta
proposición y con ello postula la primera afirmación que acabamos de emitir.
Las propias ciencias matemáticas tienen la experiencia como punto de partida;
el razonamiento viene luego, como hemos visto, y siempre permanece en cierta
medida subordinado a la experiencia. Pero la experiencia no es simplemente la
experiencia in mediata de lo dado; tam-bién incluye —y en nuestra opinión es la
gran innovación filosófica de James— las relaciones implicadas por lo dado, y que
forman una rígida trama entre toda la experiencia inmediata y la pasada o
futura. Si la experiencia consistiese sólo en la experiencia inmediata, sólo
tendríamos sensaciones y no ciencia; no tendría-mos siquiera percepción en el
pleno sentido de la palabra. El objeto de la ciencia, y aun el de la
percepción, es precisamente analizar la experiencia inmediata a fin de llegar a
la experiencia que la preparó, o que la prolonga. Percibir, y sobre todo hacer
notar, atraer la atención y reflexionar; ese es el comienzo de esa prolongada
experiencia.
De esta segunda observación podemos extraer la
siguiente conclusión: todo co-nocimiento que nos proporciona la experiencia
está interrelacionado y se siste-matiza. Pero no se sistematiza, como en el
racionalismo, como resultado de una actividad superior a él y que le imponga
sus formas. Aunque trata de garantizar la estabilidad de la ciencia, este
concepto, por el contrario, conduce al escepti-cismo, porque hace de la
cognición una creación del espíritu, y este dualismo plantea inevitablemente el
problema de si la cognición, esa creación del espíritu, deforma o no lo dado.
Aquí, por otra parte, nuestro conocimiento se sistematiza exactamente del mismo
modo que nos es dado, y las relaciones de lo dado tienen el mismo valor que lo
dado mismo. En realidad, lo inmediatamente dado y las relaciones que implica
forman una unidad y son indivisibles. Los actos de la cog-nición son todos del
mismo tipo y del mismo valor...
§ 4. EL PROBLEMA DEL ERROR
[336-347] ... En el realismo absoluto en que hasta
ahora nos he-
mos estado moviendo no hay al parecer lugar para el
error. Pero recordemos que hemos hecho a la experiencia y la cognición
idén-ticas sólo en el punto de partida. Ha llegado el momento de mos-trar qué
implica esa limitación.
rèalisme ab-
solu1
materia-lismo
histó-rico
447
Es un hecho establecido por la experiencia que la
cognición por individuos dife-rentes no es exactamente la misma. Esto puede
explicarse de dos maneras: o bien existen tantas realidades diferentes como
individuos (lo que es absurdo: caería-mos en el subjetivismo), o bien —y por
consiguiente estamos obligados a adoptar
* Realismo
absoluto. (Ed. )
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
esta alternativa ya que lo dado es único y el mismo
para todos— la diferencia entre las cogniciones que los individuos obtienen
acerca de lo dado surge de las condiciones en que estaban y están situados; en
otras palabras, de ciertas relacio-nes individuales que existen entre ellos y
lo dado, y que el análisis científico puede revelar. Esta es la conclusión a
que fuimos llevados por otras consideraciones en relación con el problema de la
conciencia. Vimos que lo dado implicaba relaciones independientes del individuo
que conoce —relaciones objetivas— y relaciones en las cuales lo dado depende
del organismo que conoce: relaciones subjetivas.
Una vez admitido esto, vemos que en la experiencia,
y no ya en el NB
punto de partida, sino en la medida en que la
analizamos, tiene lugar
una bifurcación entre el agente que conoce y el
objeto del conocimiento. Esta re-lación, de acuerdo con lo que hemos dicho,
tiene el mismo valor que lo propio dado. Se nos impone con la misma
justificación con que lo hace lo dado; de ello se sigue que la diferencia entre
el espíritu y el objeto no debe ser considerada como algo primario, sino como
el producto del análisis, como dos relaciones muy co-munes que el análisis
descubre en lo dado (W. James); y esta distinción extrae su valor del valor
dado al comienzo de la experiencia tomada en su conjunto, de la experiencia
única e indivisible.
Pero en ese caso los errores y las equivocaciones
tienen una explicación muy na-tural: son los cambios, las deformaciones, que
dependen de las condiciones indi-viduales y subjetivas de la cognición. Si bien
la ciencia, gracias a la experiencia, hace un análisis cada vez más completo de
lo dado, debería —no importa cuán prolongada y ardua sea la tarea— excluir
gradualmente todas esas “ecuaciones personales”, que son mucho más complejas
que las asignadas por los astrónomos a las percepciones visuales del observador
individual. Debería trazar una línea divisoria entre las relaciones objetivas y
las subjetivas. Precisamente para ese fin fue creada.
448
¿No nos llevan estas consideraciones a una
definición conve- conoci-
niente y práctica de la verdad? La verdad es lo objetivo . Lo obje- teoría
del
miento
de
tivo es el total de las relaciones independientes
del observador. Rey = ma-
En la práctica, es lo que todos admiten, lo que es
el objeto de la vergon-
experiencia universal, usando estas palabras en un
sentido cien- terialismo
zante
tífico. Al analizar las condiciones de ese consenso
universal, al
ley
buscar detrás de ese hecho la que oculta, su causa, llegamos
esta
conclusión: la labor científica se dirige a “des-subjetivizar”, a
despersonali-zar la experiencia, a prolongarla y continuarla metódicamente. De
ahí que la ex-periencia científica sea la continuación de la experiencia tosca,
y no hay ninguna diferencia de carácter entre un hecho científico y un hecho
tosco.
A veces se ha dicho que la verdad científica no es
nada más que una abstracción. Por supuesto que es sólo una abstracción, si se
considera la experiencia tosca, es decir, la experiencia subjetiva e
individual, pues excluye de esa experiencia todo lo que depende únicamente del
individuo que conoce a través de la experiencia. Pero, en cambio, esa
abstracción apunta a descubrir lo dado tal como NB es en realidad,
independiente de los individuos y de las circunstancias
que lo cambian; apunta a descubrir lo objetivo, lo
concreto por excelencia, lo real.
Sería interesante tratar de verificar esta teoría
general analizando algunos famo-sos errores. El sistema de Ptolomeo, por
ejemplo, nos muestra una experiencia
(aproxima-ción al ma-terialismo dialéctico)
verdad y error
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
cargada de ideas individuales que dependen de las
condiciones terrestres de la observación astronómica: es el sistema estelar tal
como se lo ve desde la tierra. El sistema de Copérnico y Galileo es mucho más
objetivo, ya que suprime las con-diciones que dependen del hecho de que el
observador está situado en la tierra. En un sentido más general, Painlevé ha
señalado que la causalidad en la mecánica, en la ciencia del Renacimiento y en
la ciencia de nuestros días, abarcaba las con-diciones de la aparición del
fenómeno con independencia del espacio y el tiempo. Pero la cuestión es que las
condiciones de la situación en el espacio y el tiempo abarcan, en particular en
la mecánica, casi la totalidad de las condiciones subjeti-vas que no son ya lo
suficientemente toscas como para ser eliminadas por una
consideración sucinta.
449
Una importante conclusión: el error no es la
antítesis absoluta de la verdad. Como muchos filósofos ya lo han sostenido, no
es positivo; por el contrario, es negativo y parcial; es, en un sentido, una
verdad menor. Al liberarlo —gracias a la experiencia— de lo subjetivo que
implica, nos acercamos progresivamente a la verdad. En cuanto se ha alcanzado
la verdad, ésta, en el pleno sentido de la palabra, es ab-
soluta y es un limite, porque es objetiva,
necesaria y universal . Pero este límite está muy lejos de nosotros en casi
todos los casos. Se nos aparece casi como un límite matemático, al cual uno se
acerca cada vez más sin poder alcanzarlo jamás.
devenir
la verdad
aún no está formada, sino que se encuentra
Además, la historia de la ciencia nos muestra la
verdad en el
más bien en proceso de formación.
del desarrollo; || ? || no se forme nunca, pero
Quizá
estará siempre cada vez más formada. ( ) Fraseología
Quizá pueda formularse una última pregunta: en
lugar de satisface-
mos con lo que es, ¿no estamos todavía obsesionados
por la antigua con “expe-
ilusión metafísica de tratar de des cubrir por qué
existen las cosas? riencia”
¿Por qué la experiencia tiene condiciones
subjetivas? ¿Por qué su conocimiento no es inmediatamente uno y el mismo para
todos? Parecería que tenemos el derecho de negarnos a responder; pero aquí,
gracias a la psicología, parece que se puede dar una indicación positiva. Si la
plena experiencia tuviese
en cualquier grado conocimiento de sí misma, como
el dios de los panteístas, ese
conocimiento sería, por cierto, inmediatamente uno
y el mismo.
Pero en la experiencia, tal como se nos presenta,
la cognición de la "experiencia
experiencia está dada fragmentariamente, y sólo
para esos fragmen-
tos de la experiencia somos nosotros mismos.
La biología y la psicología nos dicen que somos lo
que somos, o más bien que he-mos sido modelados como somos, por la adaptación,
por un continuo equilibrio con el medio . De lo cual, en general, puede
inferirse que nuestra cognición debe corresponder sobre todo a las exigencias
de la vida orgánica. Además, al principio es restringida, vaga, suma mente
subjetiva, como en la vida instintiva. Pero en cuanto la conciencia aparece en
el juego de las energías universales, se conserva y fortalece a causa de su utilidad
práctica. Evolucionan y se desarrollan seres cada vez más complejos. La
(conciencia se toma más exacta, más precisa.
Se convierte en inteligencia y razón. Y al mismo
tiempo la l’expérience
= le milieu?2
* ¿La
experiencia = el medio? (Ed. )
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
adaptación, la adecuación en relación con la
experiencia, se toma más completa. La ciencia es simplemente la forma más
elevada de este proceso. Incluso aunque no lo alcance nunca, la ciencia tiene
derecho a esperar una cognición que sea más bien una sola cosa con lo dado,
absolutamente adecuada al objeto: objetiva, nece-saria y universal.
Teóricamente su pre tensión es justificada, porque está de acuerdo con la
evolución que ha tenido lugar hasta ahora. En la práctica esa pre-tensión
probablemente no sea satisfecha jamás, pues marca el límite de la evolu-ción, y
alcanzarlo exigiría un estado del universo muy diferente del actual, y una
especie de identificación entre el universo y la experiencia de la cognición.
450
En todo caso, se impone una conclusión: el
escepticismo en relación con la ciencia encubre la más total y clara ilusión
metafísica que jamás haya engañado al pen-samiento filosófico. Consiste en
plantear problemas inexistentes, en buscar una realidad inexistente más allá de
la realidad, a fin de explicar esta última. Es el re-sultado de las
abstracciones dualistas de las cuales la filosofía siempre ha estado demasiado
dispuesta a ocuparse.
En particular, ¿no es echar abajo toda la
experiencia ver en la cognición embrio-naria, instintiva, vaga, casi total
mente subjetiva e instantánea de la conciencia que despierta, una experiencia
original y real, como se inclinan a hacerlo Bergson, Le Roy y algunos
pragmatistas? La experiencia primitiva, totalmente sellada por la subjetividad,
sí, pero también totalmente sellada por el error y la irrealidad. Esta
experiencia vaga, nebulosa, es sólo la cubierta de la experiencia. Por el
con-trario, la verdadera experiencia de lo real está en el limite cada vez más
lúcido hacia el cual se encamina el espíritu humano, y hacia la forma cada vez
más racio-nal que tiende a adoptar, hacia la razón. La más artificial de todas
las abstraccio-nes es la que excluye de Ta experiencia los resultados del
trabajo racional y el progreso de la evolución.
Esta evolución ha sido decididamente orientada por
la práctica y hacia la práctica, pues es trasmitida y realizada debido a la
constante adaptación del ser a su medio. ¿Quién intentaría negar esto hoy? Esa
es una de las victorias más decisivas del pragmatismo sobre un racionalismo ya
fosilizado. Pero eso no significa que la ver-dad sea definida como una función
de la utilidad y el éxito. Por el contrario, signi-fica que la utilidad y el
éxito son una con secuencia de la adquisición de la verdad. ¿Por qué y cómo
apareció la cognición en la naturaleza? Porque algunos se res eran incapaces de
actuar ciegamente. Tenían que conocer las circunstancias de su acción. Y por
eso, habiendo tomado del pragmatismo todo lo que nos parecía excelente en su
crítica de la antigua metafísica, le volvemos resuelta mente la es-palda en
nombre del positivismo absoluto.
451
Para expresar inteligible y exactamente las
relaciones entre la prác- lismo ver-
tica y la verdad, parece que no hay que decir que
lo que tiene éxito
es verdadero, sino, más bien, que lo que es
verdadero tiene éxito, es Materia-
gonzante
decir, lo que concuerda con la realidad, en lo que
concierne a la ac-
ción que se intenta. La acción directa es el
resultado del conocimiento exacto de las realidades, en el medio en que tiene
lugar. Actuamos correctamente en la me-dida en que nuestro conocimiento es
verdadero.
§ 5. LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
Todos estarán de acuerdo, creo, en que afirmamos
como verdadero y objetivo lo que es independiente del coeficiente individual
que se encontrará en todo indivi-duo en el acto de la cognición. Pero cuando
aparecen divergencias se trata de de-cir en qué momento desaparece el
coeficiente individual. Frente a cualquier tipo de confirmación experimental,
¿puedo trazar una línea entre lo que ha sido uni-versalmente observado y lo que
ha sido observado sólo por mí?
Dijimos, de modo general, que el esfuerzo de la
ciencia se dirige en todos los casos precisamente a trazar esa línea. En lo
fundamental, la ciencia no tiene otro obje-tivo. Podría ser definida por esta
característica. En la práctica, entonces, ya tene-mos un medio primario de
distinguir lo que es verdadero y objetivo de lo que es subjetivo e ilusorio.
Será verdadero lo que haya sido adquirido por medio de mé-todos científicos
rigurosamente aplicados. Los hombres de ciencia tienen el deber
de elaborar, perfeccionar y definir esos métodos. Confunde el
Este criterio primario es más estricto que la regla
muy vaga dada
hasta ahora: el consenso universal. Pues el
consenso universal sólo problema
puede ser el prejuicio universal. Y a priori no hay
nada que proscriba la hipótesis de que tales prejuicios pueden existir de
manera verdaderamente universal du-rante un período determinado, aunque
difícilmente podría citarse alguno de ellos. Pero si remplazamos la expresión
“consenso universal” por la expresión control científico, entonces la objeción
se derrumba, porque, en la medida en que se trata de un prejuicio, es imposible
indicar las razones del mismo, en tanto que el control científico existe sólo
Cuando tales razones son manifiestas. Evidente-mente, vemos con trol científico
sólo donde están excluidas las hipótesis, y admi-timos que puede establecer tan
bien los límites de una aproximación como una verdad estrictamente exacta.
452
Sin embargo, los hombres de ciencia no se dedican a
buscar ningún otro criterio. Y desde el punto de vista práctico tienen perfecta
razón, Pero desde el punto de vista especulativo y teórico es posible encontrar
—y esa es la opinión de todos los metafísicos que se han dedicado a crear una
teoría del conocimiento— que el criterio indicado es insuficiente. Resumamos en
su forma más tosca todas las ob-jeciones que pueden plantearse desde este nuevo
punto de vista: la ciencia toda, con sus métodos y su control, ¿no es a su vez
un prejuicio universal, y, para usar la expresión de Bacon, un idola tribus3 ?
Por cierto, se puede imaginar que, cuales-
quiera sean
los esfuerzos que hagamos para trazar una línea entre lo subjetivo y lo
objetivo, siempre permanecemos encerrados, por lo menos hasta cierto punto, en
lo subjetivo. Nuestra cognición dependería siempre de nuestra estruc-tura
individual y, por consiguiente, también deformaría siempre su objeto. To-mando
la hipótesis psicológica que emitimos en relación con la conciencia, ¿no puede
decirse que, como la cognición es el resultado de la adaptación de nuestro ser
a las acciones que tiene que realizar en su medio, toda cognición será siempre
—sin que podamos tener esto en cuenta— una deformación del medio de acuerdo con
la estructura y las exigencias del género humano?
Parece posible responder sin duda: sí. Pero precisa
mente porque no podemos tener eso en cuenta, el problema es insoluble y ocioso.
Hay que admitir: la verdad que el hombre puede alcanzar es la verdad humana.
* ídolo de
la tribu. (Ed.
¡¡¡relativa
en el
sen-tido escép-tico!!!
✕
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
Con esto no queremos decir que sea relativa en el
sentido escéptico de la palabra. Pero sí queremos decir que depende de la
estructura de la especie humana, y que es válida sólo para esa especie. Aquí,
con alguna corrección, hay que repetir las famosas palabras de Gorgias: no
conocemos nada que no sea humano. Si por casualidad conocié-ramos algo que no
tuviese en sí nada de lo humano, no podríamos
tenerlo en cuenta; y si, lo cual es imposible,
pudiéramos tenerlo en cuenta, no po-dríamos informar a los demás al respecto.
Por consiguiente, al buscar un signo y una definición de la verdad, no se trata
de encontrar un signo y una definición que sean válidos para algo que no sea el
género humano, sino simplemente un signo y una definición que sean absoluta e
idénticamente válidos para todos los repre-sentantes del género humano. En este
sentido resulta suficiente el criterio a que ya hemos hecho referencia: el
control científico.
Además, hay que poner fin de una vez por todas a
ciertos sofismas : la ¡ja!
verdad, válida para todo el género humano, la
verdad humana, es la
verdad absoluta para el hombre, porque si se
supone, como suponen los adheren-tes del absoluto extrahumano, que no es una
copia de lo real , entonces sigue siendo, en todo caso para el hombre, la única
traducción exacta posible, el equi-valente absoluto ...
453
... Quizá
los que tratan de encontrar razones para dudar de los resultados científicos
pueden decir aún: estamos dispuestas a admitir que la experiencia controlada
adecuadamente nos da efectiva y plenamente la trasformación de una causa en un
efecto dado y, por consiguiente, una indudable relación entre la con-dición y
lo condicionado. ¿Pero qué puede demostrarnos que esa relación se ma-nifestará
de manera idéntica en una segunda experiencia? Leibniz sostuvo que todos los
hechos difieren entre sí, aun que sea un poco, porque podemos distin-guirlos
uno de otro (el principio de lo indiscernible: en todos los bosques de la
tierra no se encontrarán dos hojas idénticas). Un hombre de ciencia moderno,
Poincaré, sostuvo también que la física no trabaja nunca con hechos idénticos,
sino simplemente con hechos que se asemejan estrechamente entre sí. En ese
caso, ¿de qué nos sirve la ciencia, pues si quiere ser estrictamente exacta
todos los nuevos hechos exigen una nueva ley?
Esta objeción es del mismo carácter que la
siguiente: cada hecho abarca el infi-nito. En consecuencia, necesitaríamos
tener una ciencia completa a fin de tener el mínimo conocimiento exacto del
objeto más pequeño . Se la supera del mismo modo y casi por sí misma ...
... Para
resumir, lo dado es el objeto de la ciencia, porque es analizable, y porque ese
análisis nos revela las condiciones de su existencia. La ciencia es cierta por
que todos los análisis que hace nos acercan gradualmente a intuiciones
expe-rimentales que tienen el mismo valor que lo dado;
por lo tanto, la ciencia tiene el mismo grado de
certeza que la exis- final = mate-
rialismo
ver-
tencia del universo, al cual explica , y que mi propia
existencia , que gonzante
asimismo es conocida por mí mediante la intuición
experimental.
CAPITULO VIII
juicio sobre idealismo y materialismo
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
CONCLUSIONES GENERALES: LA FILOSOFÍA DE LA
EXPERIENCIA
[353-357] ... Hasta ahora la filosofía ha sido
sobre todo un sistema de valores, para usar una expresión de moda. Buscó
establecer una jerarquía de las cosas y elabo-rar leyes sobre el bien, !o
verdadero y lo bello en nombre de esa jerarquía. En general, se puede decir que
nunca concibió los hechos naturales en uno y el mismo plano, imparcial: y
objetivamente; por el contrario, los ordenó en diferentes pla-nos en nombre de
preferencias personales totalmente subjetivas o de prejuicios colectivos,
humanos por supuesto, pero por lo mismo no menos subjetivos.
454
Toda la filosofía griega y el escolasticismo,
heredero del aristotelismo, nos pre-sentan escalas típicas por medio de las
cuales se mide el valor de las cosas. Tanto la filosofía del Renacimiento como
toda la filosofía moderna cristalizaron, a pesar de los esfuerzos aislados de
un Spinoza, en uno y el mismo molde. Además, de-jando a un lado el sistema de
Spinoza, ya que representa un excelente intento de concebir las cosas desde un
punto de vista tan poco humano y subjetivo como sea posible, siempre encontramos,
desde los comienzos mismos del pensamiento fi-losófico griego, las mismas dos o
tres orientaciones generales según lineamientos metafísicos. Esas son las
orientaciones de acuerdo con las cuales todos los ma-nuales continúan
clasificando habitual mente los sistemas filosóficos bajo los nombres de
materialismo, espiritualismo e idealismo.
En esencia —considerando las cosas desde el punto
de vista muy ge-neral que adoptamos aquí, es decir, el punto de vista de la
“escala par-ticular de valores” ofrecida por cada una de estas orientaciones—
NB como el espiritualismo y el idealismo presentan frecuentemente las
más estrechas analogías, puede decirse que la
metafísica nos ha colocado siempre frente a dos grandes escalas de valores: la
escala materialista y ¡a escala idealista-espiritualista. Estas dos escalas se
oponen una a la otra y cada una es casi la ima-gen contraria de la otra.
En la escala idealista- espiritualista, el espíritu
ocupa la posición más alta: proporciona a todo lo demás su sentido y su valor,
bien porque, como en el caso del idealismo, re presenta la única realidad, ya
que las apariencias materiales son creadas por él o existen sólo
por él, o bien porque, como en el caso del
espiritualismo, ofrece, por encima de la realidad material que es simplemente
su respaldo o su medio, la realidad supe-rior en la cual culmina la naturaleza
y por medio de la cual la naturaleza es expli-cada.
— En la escala materialista, por otra parte, todo
deriva de la materia ¡tontería! y todo vuelve a ella. Es la creadora eterna e
|inmutable| de todos los espectáculos del universo, inclusive el espectáculo de
la vida y la conciencia. La vida es sólo una variedad particular —entre una
cantidad infinita de otras— de las combinaciones que el ciego azar ha extraído
de la materia originaria. La con-ciencia, el pensamiento, son sólo fenómenos de
la vida; el cerebro los segrega tal como el hígado segrega bilis . En lo
fundamental, todos los fenómenos que pode-mos observar —el ámbar que se
electriza, el hierro que se calienta, el vapor que se condensa, el liquido que
se solidifica, la luz o el sonido, la vida o el pensa-miento— no son más que
las apariencias embellecidas por las distintas combina-ciones de torbellinos de
un fluido homogéneo que llena todo el espacio, o de los
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
átomos que se chocan en el vacío infinito.
455
me parece que puede representarse la manera en que
razonan el espiritualismo y el idealismo aproximadamente en la misma forma: el
movimiento es inconcebi-ble sin una fuerza que anime el cuerpo en movimiento.
La fuerza es ininteligible a no ser en relación con el esfuerzo que nosotros
mismos sentimos en el movi-miento muscular, en la tendencia a la vida; de ello
se sigue que el esfuerzo pre supone vida. Pero el esfuerzo vital, a su vez,
está siempre dirigido a un fin; al llevar el sello de la finalidad, sólo es
concebible por la conciencia que lo dirige. Por con-siguiente, el pensamiento,
o, por lo menos, algo del orden del espíritu inmaterial y libre es necesario
tanto como el supremo principio de explicación cuanto como el principio
esencial de la existencia y la creación. Admítase el espíritu, y todo se toma
claro en la naturaleza. Suprímaselo, y la naturaleza se torna incomprensible.
Desaparece en la nada.
El materialismo, en cambio, sostiene —si puedo usar
el mismo procedimiento su-cinto— que todos los experimentos que nos explican un
hecho psicológico lo re-ducen a hechos orgánicos. La materia orgánica se acerca
cada vez más a la materia
inorgánica. La
fuerza no es más que un impulso de choque; es mo- 3. 000 años de
vimiento combinado
con algo más. De ahí que en la base de las co- idealismo
y
sas encontremos sólo el puro movimiento ciego. materialismo
Y pronto se habrán cumplido tres mil años durante
los cuales estos sistemas de valor han sido recogidos por una generación tras
otra, elaborados, a veces más precisados y con mucha frecuencia oscure-cidos
por las sutilezas del pensamiento que jamás está dispuesto a declararse
vencido. Y apenas hemos avanzado más allá de donde es-tábamos al comienzo.
¿No significa esto, entonces, que los problemas que
estos sistemas en pugna de-baten son problemas ociosos y mal formulados? El
deseo de establecer una jerar-quía explicativa entre las cosas, ¿no es un
prejuicio puramente antropomórfico? ¿Y no deriva este prejuicio mucho más de
las aspiraciones del sentimiento indivi-dual que de la discusión racional? En
lo fundamental, estos sistemas son formu-
lados y opuestos entre sí para fines totalmente
diferentes de la cog- ¡¡ja!! nición objetiva, y la preocupación pea- ellos no
tiene nada en común
con la búsqueda imparcial de la verdad. Así, como
son incompatibles con una dis-cusión positiva, no los consideraremos más.
456
O mucho me equivoco o la filosofía moderna, en sus
tendencias vitales y podero-sas —el positivismo y el pragmatismo— se inclina
hacia esa conclusión 4 ...
[358-362] ... Así, todo lo precedente . . parece
mostrar no sólo que la filosofía contemporánea se acerca cada vez más a la
ciencia y se vuelve una parte cada vez más elegante de la misma, sino también
que es posible llegar a una concepción científica de la filosofía: sería
únicamente el complemento necesario de la ciencia. Dejando a un lado los poemas
metafísicos de la imaginación individual, iniciaría la colaboración colectiva
de hombres de ciencia, historiadores y críticos.
Todos los hechos están sujetos a la explicación
cien tífica; ninguno de ellos puede
james acerca
del pragmatismo)* Al definir el pragmatismo, W. James insiste en la idea de que
es un sistema que se aparta de las explicaciones a priori, de la dialéctica y
la metafísica» a fin de volverse constantemente hacia los hechos y el
experimento.
blagueur!5
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
ser conocido objetivamente, es decir, en verdad, de
otro modo que por intermedio de la ciencia. Evidentemente, la ciencia todavía
es muy limitada y muy superficial, pero sólo puede ser desarrollada por los que
tratan de conocer; sin ella toda es-peculación es estéril.
¿La filosofía está entonces condenada? ¿No es nada
más que una palabra carente de sentido y contenido? Hace unos años muchos
hombres de ciencia así lo habrían afirmado. Y es lícito decir que si por
filosofía entendemos esa? especulaciones que, más allá de la experiencia, o de
este lado de ella, buscan el origen, el fin y la naturaleza de las cosas, los
fundamentos inútiles de la ciencia o la acción, car-gando todo lo
inmediatamente conocido con un incognoscible, que debería justi-ficarlo; en una
palabra, si por filosofía entendemos la antigua dialéctica, sea ra-cional o
escéptica, idealista o materialista, individualista o panteísta, entonces esos
hombres de ciencia se han anotado al parecer una victoria. Toda esta
meta-física tiene sólo un interés estético, que, de paso, puede ser apasionante
para los que tienen predilección por él: representa los sueños individuales de
espíritus elevados pero muy poco prácticos.
457
Pero como esta filosofía comenzó a encontrar cada
vez menos adherentes, los hombres de ciencia crearon con ella otra cosa, y en
los últimos años el hecho más destacado en el terreno del conocimiento
filosófico ha sido la aparición de una gran cantidad de filosofías esbozadas
por hombres de ciencia en vinculación con su ciencia, con ella y para ella. Es
cierto que antes existieron filósofos sabios. Casi todos los grandes sistemas
de filosofía son obra de ellos. Pero particularmente en sus métodos y conclusiones
estos sistemas quedaron considerablemente retrasa-dos y se mantienen alejados
de las obras científicas de sus autores. Los científicos contemporáneos, por el
contrario, en lugar de bus car una concepción general del mundo, buscan
simplemente completar y esclarecer la experiencia científica por medio de
hipótesis parciales que son mucho más exactas y están estrechamente vinculadas
con esa experiencia.
Así, en forma diferente, pero para lograr
resultados casi idénticos, la idea de Comte está justificada: una sección del
trabajo científico es colectivamente orga-nizada con el objeto de la
generalización científica y la síntesis de las ciencias.
La manera en que se realiza el trabajo científico
haca que esta concepción de la filosofía sea más clara y exacta. La ciencia se
compone a la vez de la totalidad de los resultados experimentales y de las
teorías de esa totalidad, que son siempre hipótesis en un sentido o en otro.
Pero estas hipótesis son indispensables para la ciencia, porque precisamente la
ciencia avanza con su anticipación de la futura experiencia y de lo
desconocido. Sistematizan todo lo que es conocido de tal modo que arroje luz sobre
lo desconocido. Por lo tanto, ¿por qué la filoso-
fía, del mismo modo, no debería ser una síntesis
general de todo el co-
nocimiento científico, un esfuerzo para representar
lo desconocido como una fun-ción de lo conocido, a fin de ayudar a descubrirlo
y a mantener el espíritu cientí-fico en su verdadera orientación?
Diferiría de la ciencia sólo en la mayor
generalidad de la hipótesis; en ¡tonto! lugar de ser la teoría de un grupo de
hechos aislados y muy circuns-
critos, la teoría filosófica sería la teoría de la
totalidad de los hechos que la natu-raleza nos presenta, el sistema de la
naturaleza, como se lo solía llamar en el siglo
* ¡Bromista!
(Ed. )
✕✕✕
defensa
contra el materia-lismo
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
XVIII, o en todo caso una contribución directa a
una teoría de ese tipo.
El punto de vista filosófico no es opuesto al punto
de vista cientí- ¡bim, bam!
fico; se halla al lado de él. Incluso cuando un
hombre de ciencia rea-
liza todos los esfuerzos para lograr la
positividad, es un filósofo, pues la positivi-dad es en sí misma tina
filosofía...
458
La ciencia no debe diferenciarse de la filosofía,
ni en el objeto (es el mismo: dar cuenta de la experiencia), ni en el método
(debe ser el mismo, pues la disciplina cien tífica es por su propia definición
la única disciplina que puede satisfacer a nuestra inteligencia).
No, la única diferencia entre ellas es de puntos de
vista, y lo que dis- ¡puf! tingue, y es lo único que debe distinguir, el punto
de vista científico
del punto de vista filosófico es que este último es
mucho más general y siempre aparece en cierta medida como una aventura...
[364-369] ... La historia nos muestra que cuando la
ciencia se aleja demasiado de las preocupaciones humanas más comunes, que
forman la base de la mayoría de los problemas filosóficos, cuando deja el peso
de la respuesta a esas preocupacio-nes a distintas especulaciones o creencias
tradicionales, por necesidad o por ex-
cesiva prudencia, vegeta o comienza a declinar.
Es necesario, entonces, absoluta mente necesario,
que las conquis-tas de la ciencia y del espíritu científico sean defendidas ,
en caso de necesidad a pesar de ellas mismas, contra una excesiva presunción o
aventurerismo, cuando se extralimitan en sus derechos. Pues la excesiva
temeridad —advertida, por ejemplo, en algunas generali-zaciones materialistas—
es no menos peligrosa para la ciencia en el
caso de espíritus sanos y rectos, que la timidez y
la falta de espíritu en el caso de la gente común. Por lo tanto, una de las
tareas esenciales de la filosofía es la de mantener la atmósfera general
requerida para el desarrollo de la ciencia, para el normal mantenimiento y
difusión del espíritu científico...
Pero la filosofía, es claro, sólo podrá cumplir la
doble misión que opinamos está llamada a cumplir —coordinar los esfuerzos de
los hombres de ciencia, propor-cionar hipó tesis que inspiren descubrimientos,
por una parte, y por la otra, crear la atmósfera necesaria para el progreso
científico— si busca no ser otra cosa que la síntesis organizadora de las
ciencias consideradas y entendidas como las con-sideran y entienden los hombres
de ciencia; en una palabra, una síntesis estable-cida en un espíritu exclusivamente
cien tífico.
Es agradable ver —en menor medida, por supuesto, en
(el pragmatismo, pero de cualquier modo en medida suficientemente grande— que
la actual investigación filosófica, luego de haberse desprendido decididamente
de los errores metafísi-cos del período precedente, esté sumamente bien
informada en cuanto a las obras científicas, busque concordar con ellas y
extraiga de ellas su inspiración.
459
Sin duda, hoy se está conformando un sentimiento
cien tífico muy vital y muy pronunciado que, en algunas personas, se desarrolla
paralelamente a los senti-mientos religiosos y morales y, por así decirlo, en
un plano diferente donde el conflicto es imposible, en tanto que en otras ha
remplazado el sentimiento reli-gioso y satisface plenamente sus necesidades.
Para éstas, como lo expresó bella-mente Renán, la ciencia ha proporcionado un
símbolo y una ley.
Abel Rey.
"La Filosofia moderna"
Han adoptado una actitud verdaderamente positiva
que conserva del ✕
antiguo racionalismo su fe inconmovible en la razón
humana, a la vez
que adquieren, con el triunfo incontestable del método experimental,
la incontestable conclusión de que la razón no es
sino el constante esfuerzo del espíritu para adaptarse a la experiencia y
conocerla cada vez más pro funda-mente, la penetración recíproca de la realidad
objetiva y el pensamiento subje-tivo.
Creo que el futuro de la filosofía se halla de este
lado, porque de este lado se ha de encontrar la verdad. Como en todas las
profecías, esto no es sino un acto de fe. El futuro dirá si se justifica o no.
Y como este es un acto de fe, considero legítimos todos los demás actos de fe,
a condición de que la actitud de quienes los ejecutan sea la misma hacia mí.
Incluso considero que es afortunado que una tendencia ideológica sea
confrontada con tendencias de ideas opuestas; con las críticas de sus oponentes
se refinará, desarrollará, corregirá y precisará.
La actitud filosófica que se ha esbozado en estos
breves estudios podría denominarse positivismo racionalista, positivismo
absoluto o cientificismo. Para evitar ambigüedades, sería mejor, quizá,
lla-marlo experimentalismo; esto indicaría simultáneamente que se funda por
entero en la experiencia —pero, al contrario del antiguo empirismo, en la
experiencia controlada, fruto del experimento científico— y que se niega, en su
realismo absoluto y en su mo-nismo experimental, a ir más allá de los límites
de la experiencia.
¡¡
positivismo, experimen-talismo, rea-lismo =
“po-sitivismo ab - soluto o ra-cionalista”
La experiencia es
ante todo e inmediatamente la totalidad
de nues- experien-
tras sensacione s,
lo que llamamos fenómenos. Pero comienza con el cia
= Σ
sensacio-
análisis de
sí misma en cuanto se aplica a ella la atención, el pensa-
nes
miento, pues
esa totalidad de sensaciones no es sino una visión tosca
y muy
superficial de lo dado. Casi inmediatamente se disciernen en ella y debajo
de ella
algunas de las relaciones que implica y que forman su verdadera base. La
460 ciencia se
esfuerza por llevar ese análisis progresivamente hacia adelante, pene-
trando cada
vez más profundamente en la naturaleza de lo dado.
Si lo dado inmediato es representado por un punt o, entonces, a fin “chose6en
de obtener
una imagen de lo dado real, hay que imaginar que ese soi?
punto es simplemente una proyección de la recta que
se extiende más allá de él. Esta recta puede ser dividida en varios segmentos,
cada uno de los cuales abar-cará, sin que haya entre ellas divisiones
impenetrables, familias de relaciones de las cuales depende lo dado inmediato.
Cada una de esas familias se formará en virtud de una definición que se basará
en las afinidades naturales por medio de las cuales dichas relaciones se unen
entre sí. Estas serán relaciones de número y posición, relaciones mecánicas,
físicas, etc. , y, por último, relaciones psicológicas determinadas por su
dependencia respecto del organismo con el cual está rela-cionado lo dado. Habrá
tantas ciencias particulares como grupos de relaciones existan.
La filosofía, en cambio, trata de concebir la recta
en toda su extensión y en toda su continuidad . Pero la línea en su totalidad,
lo mismo que el punto que es su pro-yección, lo dado inmediato, como también
las relaciones que lo complementan en
* “Cosa en
sí'. (Ed. )
Abel Rey. "La Filosofia moderna"
la medida de su análisis, tienen uno y el mismo
carácter.
Estos son los datos de la experiencia. Y su
totalidad comprende una
sola experiencia: la experiencia humana. Nuestra
constitución psico- S lógica, y no la naturaleza de las cosas, es lo que
distingue el mundo dé la percep-ción, el universo de la ciencia; y esta
distinción es temporaria y contingente.
Por lo tanto, la experiencia sólo necesita ser
explicada. Explicarla significa sim-plemente formular las relaciones que
implica, y que ella misma nos hace saber si somos capaces de entender sus
lecciones. Y la ciencia comienza a ocuparse de ellas. Pero, como es toda
realidad , la experiencia no necesita justificación: existe.
Fin
461
INDICE
.....
— § 6. Ideas del matemático Poincaré. POINCARÉ .
.....
Págs. 6-7; 28-9 — dos líneas
33 = verdad = ? para el pragmatismo y 35
49 = el valor objetivo de la ciencia = centro
Matemáticas y pragmatismo — 62
los
pragmatistas reclaman para sí a Poincaré, y Mach 90 Rey = un agnóstico puro 94
(93)
Mach +
objetividad = Rey?!
Conceptos =
copias de la realidad Objetividad 105
materialismo
vulgar 7
Las observaciones fueron escritas
en 1909.
Publicadas por primera vez en
1933, en el libro Cuadernos filosóficos.
Se publica de acuerdo con el original.
* Lenin
escribió este índice en el margen de un anuncio de la editorial (adjunto al
libro de A. Rey) sobre la aparición de nuevos libros. (Ed. )
¡no hace
falta usar palabras “ajenas”!
Inexacto
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
462
A. DEBORIN. “MATERIALISMO DIALÉCTICO” 1
[39] ... Como concepción del mundo, el materialismo
dialéctico pro-porciona una respuesta —no absoluta, por su puesto— al problema
de la estructura de la materia, del mundo; sirve como base para una
brillantísima teoría histórica; sobre la base del materialismo dialéc-tico, la
política y la moral se convierten, en cierto sentido, en cien-
cias exactas. Siendo ajeno a todo dogmatismo, el
materialismo dialéctico —correc-tamente entendido, por supuesto— introduce en
todas partes una fresca co-rriente de crítica gnoseológíca.
... En este
artículo nos proponemos llamar la atención sólo hacia el aspecto gnoseológico [
del materialismo dialéctico, que en este caso, como método, como principio
orientador de investigación, no proporciona soluciones absolutas a los
problemas, sino que principalmente ayuda a su adecuado planteamiento. Como
teoría del conocimiento, el materialismo dialéctico se divide en parte formal,
o lógica, y parte real o material.
En el caso de la cognición inicial, primitiva, la experiencia es
idéntica S S
objeto
elal hombredeprimitivolaexperiencia,,elmundoyeldefenómeno,lasexperienciasalser,ainterioreslacosaentambiénsí.Para
constituye el mundo de las cosas. No conoce
distinción alguna entre el mundo interior y el exterior. En cierta etapa del
desarrollo cultural, esta forma primitiva de cognición entra en conflicto con
el deseo del hombre social de dominar las fuerzas de la naturaleza, con la
nueva etapa, superior, de la cultura. El contraste entre las percepciones y las
cosas, entre el mundo de las experiencias interiores y el mundo de las cosas,
se hace cada vez más notable a medida que se multiplican las exigencias del hombre,
crece y se acumula el material experimental, y se hacen más frecuentes los
choques entre las percepciones y el mundo exterior. Entonces surge la necesidad
de nuevas formas de cognición.
463
... Nos interesa directamente el proceso lógico que
en la filosofía moderna ha con-ducido al materialismo dialéctico. — El
psicologismo de Hume, Berke- ? ley y otros opera principalmente en el plano
psíquico, en el mundo sen-
sible. Las imágenes sensibles son los objetos de la
cognición. El resultado del desarrollo del empirismo inglés es Esse = percipi,
es decir, existe lo que es dado en la percepción, y todo lo que es dado en la
percepción, tiene un ser objetivo, existe.
... Kant
entendió que la cognición auténticamente científica sólo es posible por medio
de la “contemplación matemática”. La percepción sensorial no contiene las
condiciones necesarias para la cognición universalmente obligatoria. Las
imá-genes sensibles no son capaces de abarcar la totalidad de los fenómenos que
de-ben ser conocidos.
Y Kan) pasa del psicologismo al trascendentalismo
... ?
* El
artículo de A. Deborin “Materialismo dialéctico” figura en la recopilación Na
rubezhé (“En la frontera”), San Petersburgo, 1909. (Ed. )
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
... La
filosofía hegeliana representa el último eslabón, el eslabón de cierre, de esa
cadena. Hemos visto que Hume, Kant y Fichte ubica-ron al sujeto por encima del
objeto, el cual fue declarado algo insepa-rable del sujeto.
... Las
categorías, es decir, los conceptos universales puros, tales como tiempo,
espacio, causalidad, son, desde el punto de vista del mate-rialismo dialéctico,
definiciones lógicas, por una parte, y formas reales de las cosas por la otra
...
... La
limitación del trascendentalismo consiste en que no extiende sus dere-chos a la
esfera real de las cosas y considera que las categorías son simplemente formas
subjetivas, y además, a priori, de la conciencia. El trascendenta lismo abarca
los fenómenos en formas categóricas, es decir, lógicamente universales, que
posibilitan formular leyes estrictamente matemáticas de la naturaleza, y
dar-les un carácter universal.
Pero el trascendentalismo, lo mismo que el
fenomenalismo sensua- ¡véanlo!
lista, se ocupa sólo de los fenómenos. Para ellos, el ser, las cosas en
sí, son inaccesibles ...
... El
materialismo dialéctico alcanza lo “absoluto” y la universalidad de la
cognición declarando que las formas son ‘percepciones” universales,
objetiva-mente reales. En ello se funda la posibilidad de la cognición
matemática, o si se quiere “geométrica", es decir, exacta, de la realidad.
El espacio “geométrico” y el “tiempo puro” son percepciones universalmente
reales, y constituyen la premisa para la cognición “matemática" del mundo
sensible. . .
... Pero al
mismo tiempo la conciencia dialéctica exhibe una capacidad para elevarse a la
“concepción" de la naturaleza como un “todo”, a la concepción de la
necesidad, del carácter intrínseco, del orden universal de la. naturaleza ...
464
... El
hombre conoce en la medida en que actúa y en la medida en que él mismo es
objeto de la acción del mundo exterior. El materialismo dialéctico en-seña que
el hombre es impulsado a reflexionar principalmente por las sensacio-nes que
experimenta cuando actúa sobre el mundo exterior. . A partir de la
con-sideración de que sólo es posible dominar la naturaleza sometiéndose a
ella, el materialismo dialéctico nos llama a coordinar nuestra actividad con
las leyes uni-versales de la naturaleza, con el necesario orden de cosas, con
las leyes universa-les de desarrollo del mundo.
[53] ... Así Parménides vio la verdadera esencia de
las cosas (“el Uno”) ¡uf! razón
encuentra detrás de los fenómenos fluctuantes y
cambiables. Con ello divorció las percepciones sensoriales de su base, el mundo
fenoménico del mundo metafeno-ménico ...
... Mientras
que para la metafísica racionalista la verdadera realidad está dada en el
concepto, para los sensualistas lo real es lo dado en la percepción sen-sorial
o percepción. Lo que se encuentra más allá de los sentidos es inaccesible a !a
cognición. Los objetos de la cognición son los fenómenos, que son elevados al
plano de realidad absoluta. El contenido de la conciencia empírica es cambiable
y fluctuante.
El | fenomenalismo | niega el sustrato real de las
cualidades. Lo dado es
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
diversidad, multiplicidad de los fenómenos, pero no
unidad de sustancia...
... Kant
encontró un medio para combinar la doctrina fenome-nalista de la
incognoscibilidad de las cosas en S y por sí mismas con la doctrina de los
metafísicos racionalistas acerca de la existencia del ser absolutamente rea!,
de las “cosas en sí”.
S
S
... Los
materialistas franceses, encabezados por Holbach, contrapusieron la naturaleza,
como esencia meta física de una cosa, a sus propiedades. En cierto sen-
tido esta antítesis denota el mismo dualismo que el
que existe en ¡necedad! Kant entre la “cosa en sí” y los “fenómenos” ...
... Pero
seríamos injustos con el materialismo francés si lo iden-tificáramos con el
kantismo. En fin de cuentas, el materialismo del siglo XVIII reconoce la
relativa cognoscibilidad incluso dé la esencia de las cosas...
¡torpe hasta el nec plus ul-tra!
465
El materialismo francés, al tomar como punto de
partida la misma
consideración, de que la materia actúa sobre
nuestros sentidos exter- embrollo
nos, admite, sin embargo, que ciertas propiedades de las cosas son cog-
Esto
es un
noscibles en y para sí. Pero el materialismo
francés es insuficientemente cohe-rente, ya que enseña que sólo son
cognoscibles ciertas propiedades de las cosas, en tanto que la “esencia” misma
o la “naturaleza” de ellas se oculta de nosotros y no es plenamente
cognoscible.
... Esta
contraposición de las propiedades de cosas y su “naturaleza” la tomó Kant
prestada de los agnós- ticos, de los fenomenalistas sensualistas (directa-mente
die Hume) ...
En contraste con el fenomenalismo y el sensualismo,
el materialismo ✕✕
considera las impresiones que recibimos de las
cosas en y para sí como
objetiva.
poseedoras de significación Mientras el fenomenalismo (y el
kantismo) no advierte puntos de contacto entre las
propiedades de las ✕✕
cosas y su “naturaleza”, es decir, el mundo
exterior, los materialistasim-
franceses subrayan específicamente que las cosas en
y para sí, por lo
menos en parte, son cognoscibles precisamente por
medio de las
presiones
que producen en nosotros, que las propiedades de
las cosas son, hasta
cierto punto, objetivamente reales... ✕✕
[60] ... El materialismo dialéctico ubica la
sustancia material, el sus-
trato real, en la base del ser. Ha contemplado el
mundo “como un pro-
ceso, como una sustancia, que se desarrolla
continuamente” (Engels).
El ser absoluto e inmutable de los metafísicos se
convierte en ser mutable. La realidad sustancial es reconocida como mutable, y
los cambios y movimientos son reconocidos como formas reales del ser. El
materialismo dialéctica supera el dua-lismo de) “ser” y el “no ser”, la
antítesis metafísicamente absoluta de lo “inma-nente” y lo “trascendente”, de
las propiedades de las cosas y de las cosas mismas.
Sobre la base del materialismo dialéctico, se hace
posible vincular científi- ✕
camente la cosa en sí con los fenómenos, y lo
inmanente con lo trascen-
dente, y superar la incognoscibilidad de las cosas
en sí, por una parte, y del “subjetivismo” de las cualidades, por la otra, pues
la “naturaleza de la cosa — como observa Plejánov con toda razón— se manifiesta
precisamente en sus pro-piedades”. Las impresiones que recibimos de las cosas
en sí y para sí nos permiten
Verdades co-
rrectas son sub-
rayadas en forma diabóli-camente pre-suntuosa,
abs-turs2 ¿Por qué no escribió En-gels semejante galimatías?
NB
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
juzgar acerca de las propiedades cíe las cosas en y
para sí, del ser objetivamente real ...
466
[60- 61] ... Lo “inmanente” adquiere un carácter
objetivamente real; lo “trascendente”, que se encuentra más allá de los
fenóme-nos en la esfera de lo "incognoscible”, se trasforma, de misteriosa
esencia inaccesible a nuestros sentidos, en un contenido “inma-nente" de
nuestra conciencia, en un objeto de la percepción sen-sible. Lo “inmanente” se
torna “trascendente” en la medida en que adquiere significación objetivamente
real, en la medida en que da la posibilidad de juzgar acerca de las propiedades
de las cosas por medio de las impresiones; lo “trascendente” se vuelve
“inmanente” en la medida en que se declara que se
encuentra en la esfera de lo cognoscible, aunque más allá del sujeto. Béltov se
expresa en el mismo sentido. “Según esta teoría —dice—, la naturaleza es
principalmente una totalidad' de fe-nómenos. Pero como las cosas en sí son una
condición necesaria para los fenóme-nos, o, en otras palabras, como los
fenómenos son causados por la acción del ob-jeto sobre el sujeto, nos vemos
obligados a admitir que las leyes de la naturaleza tienen no sólo significación
subjetiva, sino también objetiva, es decir, que las rela-ciones mutuas de las
ideas en el sujeto corresponden, cuando el hombre no está en error, a las
relaciones mutuas de las cosas fuera de él3. Esto responde en la única forma
correcta y científica al problema de las relaciones mutuas entre los fenómenos
y las cosas en sí, ese importantísimo problema de la cognición, a pro-pósito
del cual tanto se devanaron los sesos Kant, los metafísicos y los
fenomena-listas ...
[62] ... La unidad del ser y el no ser es el
devenir, enseña la dialéctica. NB
Expresado en lenguaje materialista concreto, esta
tesis implica que en
sustancia,
la base de todo lo que existe está la la materia, que se desarrolla conti-
nuamente...
... Por lo
tanto, el cuerpo no consiste sólo en su perceptibilidad, como creen los
|fenomenalistas sensualistas| , sino que existe con entera independencia de
nuestras percepciones, existe “para sí”, como “sujeto”. Pero si bien el cuerpo
existe con independencia de nuestras percepciones, nuestras percepciones, por
otra parte, dependen plena mente del cuerpo que actúa sobre nosotros. Sin este
último, no hay percepciones, ni nociones, ni conceptos o ideas. Nuestro
pensa-miento está determinado por el ser, es decir, por impresiones que
recibimos del mundo exterior. Siendo esto así, también nuestras ideas y
conceptos tienen sig-nificación objetivamente real.
467
... El
cuerpo, que actúa sobre nuestros sentidos, es considerado como la causa de la
acción que produce, es decir, de la percepción. Los fenomenalistas discuten la
posibilidad misma de plantear de tal modo el problema. Los inmanentistas
sos-tienen que el mundo exterior es no sólo inaccesible a la percepción, sino
además
* Abstrusa.
(Ed. )
* N. Béltov.
Crítica de nuestros críticos, pág. 199.
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
inconcebible, incluso aunque dicho mundo
existiera...
[67] ... hay que suponer también que nuestras
percepciones, como re- NB
sultado de la acción de dos factores —el mundo
exterior y nuestra
“sensibilidad”, no son tampoco idénticas en contenido
a los
objetos del mundo ex-
terior, que nos es inmediatamente, | intuitivamente
| inaccesible? a nosotros...
... Desde el
punto de vista del materialismo dialéctico, la cosa en sí es un objeto tal que
existe en sí y “para sí”. En ese sentido define Plejánov la materia como “¡a
totalidad de las cosas en si, ya que estas cosas son la fuente de nuestras
sensaciones”4. Esta cosa en sí, o materia, no es un concepto abstracto, que se
en-cuentra detrás de las propiedades concretas de las cosas, sino un concepto
“con-creto”. El ser de la materia no está divorciado de su esencia, o,
viceversa, su esen-cia no está divorciada de su ser.
... Un
objeto, carente de todos las cualidades o propiedades, no
puede siquiera ser concebido por nosotros, no puede
existir, no ??
puede tener ser alguno. El mundo exterior es
construido por noso-
tros con nuestras percepciones, sobre la base de
aquellas impresiones provoca-das en nosotros por el mundo exterior, por las
cosas en y para sí... Entre el mundo exterior y el interior existe cierta
distinción, y al mismo tiempo una definida si-militud, de modo que llegamos a
la cognición del mundo exterior per medio de las impresiones, pero son
precisamente impresiones producidas por objetos del mundo exterior. Fundándonos
en las impresiones producidas en nosotros por la acción de un objeto»
atribuimos propiedades definidas a este último.
468
Una impresión es la resultante de dos factores, y
como tal está inevitablemente condicionada por la naturaleza de esos dos
factores e incluye algo que constituye la naturaleza de uno y otro factor, algo
que es común a ambos...
... Sólo
sobre la base del materialismo dialéctico, con su reconocimiento del mundo
exterior, se presenta la posibilidad de construir una teoría puramente
científica del conocimiento.
El que rechaza el mundo exterior rechaza también la
causa de nues- torpe y ab-
tras sensaciones y llega al idealismo. Pero el
mundo exterior es tam- ¡una
palabra
surda!
bién el |principio| de la uniformidad. Y si, en
nuestras percepciones,
nos vemos ante una conexión definida, regular,
entre ellas, eso no sólo ocurre porque la causa de nuestras sensaciones, es
decir, el mundo exterior, constituye la base dé esa conexión uniforme ...
... Sin la
posibilidad de la previsión es científicamente imposible conocer los fenómenos
de la naturaleza y la vida humana... Pero los objetos del mundo exte-rior se
encuentran en relación causal, no sólo con nosotros, si no también entre sí, es
decir, entre los objetos mismos del mundo exterior existe una interacción
definida, el conocimiento de cuyas condiciones, por su parte, posibilita prever
y predecir no sólo la acción que ejercerán sobre nosotros los objetos, sino
también las relaciones y accio nes objetivas de éstos, que son independientes
de nosotros, o sea, las propiedades objetivas de las cosas ...
* “Das Bild
dieses Sems atisser dern Denen ist die Materie, das Substrat der Realität”
Feuerbach» Werke, Bd. 2, S. 289.
Plejánov no habla de esta “nueva ten-dencia”, no la
co-noce. Deborin no la presenta clara-mente ¡Bien!
¡Ajá!
A. Deborin. "Materialismo dialéctico"
[73] ... El materialismo dialéctico en modo alguno
pre deter-mina el problema de la estructura de la materia en el sentido de un
reconocimiento obligatorio de la teoría atomística o cor-puscular, o de una
tercera hipótesis cualquiera. Y si triunfan las nuevas teorías de la estructura
del átomo, el materialismo no sólo no será refutado, sino que, por el
contrario, será confir-mado de la manera más brillante. ¿Cuál es, en efecto la
esencia
de la nueva ten tendencia” en la esfera de la
ciencia natural ? Es, sobre todo, el hecho de que el átomo, que los físicos
solían considera» como inmutable y lo más simple, es decir, como un “cuerpo”
elemental e indivisible, resulta estar com-puesto de unidades o partículas más
elementales aun. Se supone que los electro-nes constituyen los elementos
últimos del ser. clara ¿Pero acaso afirma el mate-rialismo dialéctico que el
átomo es el límite absoluto del ser?...
469
... Sería
erróneo pensar, como lo hacen nuestros machistas, que con el reconocimiento de
la teoría electrónica la materia desaparece como una realidad, y por lo tanto,
junto con la materia, también el
¡TÉRMINO
materialismo dialéctico, que considera la materia
como el único ins- ESTÚPIDO! trumento adecuado para sistematizar la
experiencia. Si todos los áto-
mos están compuestos de electrones es un problema
no resuelto; es una hipótesis que puede no ser confirmada. Pero aparte de eso,
¿la teoría electrónica elimina el átomo? Sólo demuestra que el átomo es
relativamente estable, indivisible e inmu-table... Pero el átomo, como sustrato
real, no es eliminado por la teoría electró-nica... .
... Para
resumir. En el aspecto formal, el materialismo dialéctico, como hemos visto,
posibilita la cognición universalmente obligatoria y objetiva gracias a que,
desde su punto de vista, las formas del ser son también | formas de
pensamiento, que a cada cambio en el mundo objetivo corresponde un cambio en la
esfera de las percepciones. En cuanto al aspecto material, el materialismo
dialéctico parte del reconocimiento de las cosas en si o del mundo exterior o
materia. Las "cosas en si” son cognoscibles. Lo incondicional y absoluto
es rechazado por el materia-lismo dialéctico. Todo en la naturaleza está en
proceso de cambio y movimiento, los cuales están basados en determinadas
combinaciones de materia. Según la dia-léctica, una "forma” del ser se
convierte en otra por medio de saltos. Las teorías modernas de la física, lejos
de refutaría, confirman plenamente la corrección del materialismo dialéctico.
Las observaciones fueron escritas
no antes de 1909.
Publicadas parcialmente en
1930 en Léninski Sbómik, XII.
Publicadas íntegramente por
primera vez en 1958 en la 4. ed.
de las Obras de V. I. Lenin, tomo 38.
Se publican de acuerdo con el original.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
470
J. V. PLEJANOV. “N. G. CHERNISHEVSKI” 1
EDITORIAL SHIPÓVNIK, ST. PETERSBURGO, 1910
INTRODUCCIÓN
... El
desdichado desenlace [52] de la Crimea obligó al gobierno a hacer algunas
concesiones a la sociedad educada y a llevar a cabo por lo menos las reformas
más apremiantes, que desde hacía mu-cho tiempo se„ habían vuelto
indispensables. Pronto fue puesto en
la orden del día el problema de la liberación de
los campesinos, problema que evidentemente afectaba los intereses de todos los
estamentos sociales. Ni falta hace decirlo, Nikolai Gravílovich2 se dedicó con
avidez a elaborar el problema.
* Aquí y más adelante, un NB subrayado con dos
líneas oblicuas indica que el NB fue puesto por Lenin en el ángulo superior de
la página y que aparentemente se refiere a toda ella. Por consiguiente, en esos
casos se ha reproducido todo el texto de la página dada. (Ed. )
Sus excelentes artículos sobre la causa de los
campesinos fueron escritos en 1857 y 1858. Las relaciones mutuas de nuestras
fuerzas sociales en la época de la abo-lición de la servidumbre son ahora
bastante conocidas. Por lo tanto, las mencio-naremos sólo de paso, sólo en la
medida en que resulte necesario para elucidar el papel asumido en esta materia
por nuestros publicistas avanzados, el principal de los cuales fue N. G.
Chernishevski. Bien se sabe que estos escritores defendie-ron fervorosamente
los intereses de los campesinos. Nuestro autor escribió un artículo tras otro,
abogando por la emancipación de los campesinos y por que se les diera tierra, y
afirmando que el gobierno no encontraría dificultad alguna en
El primer
trabajo de J. V. Plejánov sobre N. G. Chernishevski fue pu blicado en 1890-1892
en forma de artículos en los fascículos 1 a 4 del boletín político y literario
Sotsial-Demokrat. En 1894 apareció en alemán en Stuttgart una edición
aumentada. Acerca de esta edición Lenin escribió en el artículo “Una tendencia
retrógrada en la socialdemocracia rusa”: “ En su libro sobre Chernishevski
(artículos en la revista Sotsial- Demokrat, publicados en una separata en
alemán), Plejánov ha aprecia do plenamente la importancia de Chernishevski y
aclarado su posición respecto de la teoría de Marx y Engels” (véase V. I.
Lenin, ob. cit. , t. IV, págs. 277-278).
En octubre de 1909, la editorial Shipóvnik publicó
un nuevo libro de Plejánov sobre Chernishevski, muy corre-gido y aumentado. Fue
escrito cuando Plejánov ya había pasado a las posiciones del menchevismo; en
varias tesis fundamentales abandona su apreciación anterior de Chernishevski,
vela el democratismo revolucionario de éste, su lucha resuelta contra el
liberalismo, y su apoyo a la revolución campesina.
Lenin leyó este libro no antes de octubre de 1909 y
no después de abril de 1911, e hizo una serie de notas y acotaciones en el
texto y en los márgenes. Confrontó minuciosamente el texto del libro con el
primer artículo de Plejánov en Sotsial-Demokrat, señalando las formulaciones
importantes que quedaron sin modificar o las que fueron modifica das en
comparación con el texto del artículo. Las observaciones de Lenin son
importantes para caracterizar la evolución de Plejánov, pues muestran cómo sus
concepciones mencheviques incidieron en la apreciación de la herencia del gran
demócrata revolucionario ruso.
Las notas y acotaciones de Lenin en el libro de
Plejánov están vinculadas con las notas que hizo en el libro de I. M. Steklov,
N. G. Chemi- shevski, su vida y actividad, y también con las reiteradas
opiniones sobre Chernishevski, expresadas tanto en los trabajos publicados
antes de conocer el libro de Plejánov (“¿Quiénes son los ‘amigos del pueblo’ y
cómo luchan contra los socialdemócratas?”, “ ¿A qué herencia renunciamos?”, “
Materialismo y empiriocriticismo” [véase V. I. Lenin, ob. cit. , tomos I, II y
XIV respectivamente]) como en los escritos posterio-res (“ ‘La reforma
campesina’ y la revolución proletario-campesina”, “En memoria de Herzen”, “ D e
la historia d e la prensa obrera en Rusia” [véase id. ibid. , ts. XVII, XVIII y
XXI respectivamente]) y otros. 470.
2 * “ Chernishevski. (Ed. )
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
rescatar las tierras asignadas como nadie a los
campesinos. Respaldó esta tesis con consideraciones teóricas generales y con
los cálculos más detallados.
471
“En efecto, ¿en qué forma puede resulta difícil el
rescate de la tierra? ¿Cómo puede ser demasiado para que el pueblo lo soporte?
Eso es improbable —escribió en el artículo ¿Es difícil el rescate de las
tierras?—-. Contradice los conceptos fun-damentales de la economía. La economía
política enseña claramente que todo si capital material que cierta generación
toma en posesión de las generaciones pre-cedentes no es de un valor muy
considerable en comparación con la masa de va-lores producidos por el trabajo de
esa generación. Por ejemplo, toda la tierra per-teneciente al pueblo francés,
junto con todos los edificios y lo que contienen, junto con todos los barcos y
cargamentos, todo el ganado y el dinero y otras riquezas pertenecientes a ese
país, difícilmente valga cien mil millones de francos, en tanto que el trabajo
del pueblo francés produce anualmente un valor de quince mil mi-llones de
francos o más, es decir, que en no más de siete años el pueblo francés
producirá una masa de valores igual a la del conjunto de Francia, desde el
Canal de la Mancha hasta los Pirineos. Por consiguiente, si los franceses tu
vieran que rescatar a toda Francia, podrían hacerlo en el curso de la vida de
una [53] gene-ración, usando para tal fin sólo la quinta parte de sus ingresos.
¿Y qué es lo que se discute en nuestro país? ¿Es que debemos rescatar al
conjunto de Rusia, con todas sus riquezas? No, sólo la tierra. ¿Y debe ser toda
tierra rusa? No, el rescate sólo afectaría aquellas provincias de la Rusia
europea en que la servidumbre está pro-fundamente arraigada” , etc. Después de
mostrar que las tierras que deben resca-tarse no constituirían más que una
sexta parte de la superficie de la Rusia euro-pea, propone ocho planes para
llevar a cabo el rescate. Según sus palabras, si el gobierno aceptara
cualquiera de esos planes, podría rescatar las tierras de nadiel no sólo sin
agobiar a los campesinos, sino también con gran ven taja para el Te-soro del
Estado. Los planes de Chernishevski se basaban todos en el concepto de que es “necesario
fijar los precios más moderados posibles al determinar el monto de los pagos de
rescate”. Sabemos ahora cuánta consideración concedió el gobierno a los
intereses del campesinado en la abolición de la servidumbre y cuánto oído
prestó al consejo de Chernishevski en cuanto a la moderación en la fijación de
los pagos de rescate. Mientras que nuestro gobierno, al liberar a los
campesinos, no olvidó ni por un momento los beneficios del Tesoro del Estado,
pensó muy poco en los intereses de los campesinos. En las operaciones de
rescate se tuvieron en cuenta exclusivamente los intereses fiscales y los
intereses de los terratenientes.
472
... [57] No sólo acerca de problemas económicos
tuvo Demokrat, Chernishevski que librar una ardorosa polémica. Tampoco sus
oponentes fueron sólo economistas liberales. A medida que cre-cía la influencia
del círculo de Sovremiénnik en la literatura rusa, máyor era el número de
ataques lanzados desde los sectores
Sotsial-Demokrat, núm. 1, pág. 1523
Sotsial-Demokrat;
revista política y literaria publicada por el grupo “ Emancipación del Trabajo”
; aparecieron sólo cuatro números (el 1 en 1890, en Londres, y del 2 al 4 en
1890-1892 en Ginebra). Desempeñó un gran papel en la difusión del marxismo en Rusia.
Aquí y más adelante Lenin confronta el libro de
Plejánov con el texto de su primer artículo en Sotsial-Demokrat, dedicado a
caracterizar la concepción del mundo de Chernishevski. Al leer el libro de
Plejánov, Lenin llama la atención sobre el pasaje donde se dice que el artículo
había sido escrito “bajo la viva impresión” de la noticia de la muerte de
Chernishevski y “completamente revisado en la presente edición" (véase el
presente tomo, pág. 482). 472.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
más diversos [58], tanto contra ese círculo en
general como contra nuestro autor
en particular. Los colaboradores de Sovremiénnik eran
considerados personas pe-
ligrosas, dispuestas a destruir todos los famosos
“cimientos”. Hasta aquí
Algunos de los “amigos de Belinski”, que al
principio considera-
sotsialDemo-
ban posible marchar junto con Chernishevski y con
los que sos- krat, núm. 1,
tenían sus puntos de vista, repudiaron a Sovremiénnik como un pág. 152
órgano de los "nihilistas", y comenzaron
a exclamar que Belinski 4 In-
jamás habría aprobado su orientación. Tal fue la
actitud de I. S. Turguéniev.
cluso Herzen gruñó contra los “payasos” en Kólókol. Les
previno que: “mientras
agotan todas sus mofas sobre la literatura de
denuncia, nuestros estimados paya-sos olvidan que en ese resbaladizo sendero
pueden no sólo llevarse a sí mismos a ser como Bulgarin y Griech, sino incluso
a ser condecorados con la Orden de Stanislav”. Herzen afirmó que había cosas
excelentes en la “literatura de denun-cia” que los “ payasos” ridiculizaban. “
¿Se figuran ustedes que todos los cuentos de Schedrín y algunos otros pueden
ser arrojados al agua junto con Oblómov al cuello? )Qué lujo se permiten, caballeros!”
La referencia a Schedrín era suma-mente infortunada, ya que el propio
Chernishevski estaba en condiciones de apreciar sus obras. En general, todo
muestra que Herzen fue inducido en error por sus amigos liberales, tales como
Kavelin. Los “payasos” —o “silbadores”, como se los llamaba en Rusia— no
ridiculizaban las denuncias, sino a la gente ingenua que no quería o no podía
ir más allá de las denuncias inocentes, olvi-dando la moraleja de la fábula de
Krílov El gato y el cocinero. 5
El propio Herzen vería muy pronto cuán malos, en un
sentido polí-tico, eran esos amigos liberales que continua mente cuestionaban
sus relaciones con Chernishevski. Cuando tuvo que romper con K. D. Kavelin,
quizá se dijo que “los. biliosos” no estaban del todo equivo-cados6 [59].
473
De paso, la mayoría de los artículos de Svistok que
provocaron la especial insatis-facción de los liberales bien educados no
pertenecían a la pluma de N. G. Chernis-hevski. Sólo de vez en cuando
colaboraba en la publicación, ya que estaba abru-mado por otros trabajos. En
los últimos años de su actividad literaria colaboró regularmente en todos los
números de Sovremiénnik; lo que es más, todos los nú-meros contenían
habitualmente varios artículos de él. Por regla general sus ar-tículos estaban
distribuidos como sigue en la* distintas secciones del periódico: ante todo,
entregaba un artículo sobre algún problema teórico general, luego es-cribía un
análisis político, reseñaba varios libros nuevos y, por último, como si fuera
como descanso y diversión efectuaba ataques polémicos contra sus opo-nentes.
Sovremiénnik de 1861 fue particularmente rico en artículos polémicos es-critos
por él. En esa época escribió sus conocidos “Joyas polémicas”, “Falta de tacto
nacional” (atacando a Slovo de Lvov), “Estupidez nacional” (atacando a Dien de
Aksákov; más tarde hablaremos de este artículo) y muchísimas otras notas
polémicas en la sección de literatura rusa y extranjera.
*
Chernishevski relata que Turguéniev todavía lo podía tolera a él en cierta
medida, pero que no podía sopor-tar en absoluto a Droboliúbov. “Usted no es más
que una serpiente, pero Dobroliúbov es una cobra”, le dijo a Chernislievski.
(Véase la carta ya citada: A modo de una expresión de gratitud”. Obrat, t. IX,
pág. 103).
5 * En relación con el articulo “Very
Dangerous", y sus consecuencias más o menos conjeturales, véase, entre
otros, el libro de Vetiinski, Herzen, S. Petersburgo, 1908, pág. 354.
6 * La historia de esta ruptura puede ser seguida
en las cartas de I. D. Kavelin e I. S. Turguéniev a A. I. Herzen, publicadas
poi M. Dragomáoov en Ginebra, en 1892:
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
Lo que ahora resulta particularmente interesante en
las “Joyas polémicas” son las opiniones de nuestro autor sobre su propia
actividad literaria. Las citaremos aquí. Chernishevski tenía plena conciencia
de que ocupaba un lugar destacado en la literatura rusa. Sus oponentes le
temían, y a veces incluso le hacían cumplidos. Pero su creciente fama no lo
hacía en modo alguno feliz. Tenía una opinión dema-siado baja de la literatura
rusa para considerar honorable el lugar destacado que ocupaba en ella. Permanecía
“completamente frío para con su reputación litera-ria”. Lo único que le
interesaba era si podría conservar la frescura de su pensa-miento y su
sentimiento hasta que llegasen los días mejores en que nuestra lite-ratura
resultase realmente útil para la sociedad . “Sé que llegarán tiempos mejo-res
para la actividad literaria, en que ésta será de real beneficio para la
sociedad; y en que los que poseen talento conquistarán realmente un buen
nombre. Y así. me pregunto si cuando llegue ese momento podré servir toda vía a
la sociedad en forma adecuada. Para ello hacen falta fuerzas frescas y
convicciones frescas. Pero advierto que estoy empezando a integrar el número de
los escritores ‘respetados’, es decir, de aquellos escritores que han sido
estrujados, que se han rezagado res-pecto del movimiento de las exigencias
sociales. Esto despierta un sentimiento de amargura. ¿Pero qué se puede hacer?
La vejez se cobra su precio. La juventud no viene dos veces [60], y no puedo
dejar de envidiar a los que son más jóvenes y frescos que yo” ...
474
Entretanto,
el estado de ánimo iba en ascenso, por lo menos en un sector de la “sociedad”
rusa. La juventud estudiantil estaba llena de inquietud y surgían
or-ganizaciones revolucionarias secretas que publicaban sus propios manifiestos
y programas y esperaban un inminente levantamiento campesino.
Ya sabemos que Chernishevski reconoció plenamente
la posibilidad NB
de inminentes “tiempos de perturbación” en Rusia, y
veremos aún con
cuánta fuerza se reflejó en su actividad de
publicista la elevación del estado de ánimo social . ¿Pero estaba vinculado de
alguna manera con las sociedades secre-tas? Todavía no es posible responder con
certeza a esta pregunta, y quién sabe si alguna vez contaremos con los hechos
necesarias para contestarla. En opinión de M. Lemke, quien hizo un excelente
estudio del caso de N. G. Chernishevski, “se puede suponer [la cursiva es de
él] que fue el autor de la proclama ‘A los campe-sinos de los señores’, que el
tribunal lo encontró culpable de haber escrito”. El señor Lemke respalda su
conjetura señalando el estilo y el contenido de la pro-clama. Hallamos que
estos argumentos no carecen de fundamentos. Pero nos apresuramos a repetir con
el señor Lemke, que "todas estas son consideraciones más o menos
probables, y nada más’’. 7 También consideramos bastante bien fun-dada la
opinión del señor Lemke de que el famoso periódico Velikoruss fue, en parte,
obra de Chernishevski. El señor Lemke respalda su hipótesis citando al se-ñor
Stájievich, quien duran te varios años vivió con Chernishevski en Siberia:
“Ad-vertí que Chernishevski evidentemente mostraba simpatía hacia el periódico
que apareció a intervalos irregulares con el título de Velikoruss; recuerdo que
apare-cieron tres números. Mientras escuchaba la conversación de Nikolai
Gavrílovich, advertía a veces que tanto sus pensamientos como la forma en que
los expresaba
me
recordaban fuertemente al periódico Velikoruss, y decidí para mis aden-tros que
era el autor o, por lo menos, el coautor del periódico que abogaba por la
necesidad de reformas constitucionales”.
* M. K.
Lemke. "El caso de N. G. Clieraishevski”. Biloie, 1906, núm. 4, pág. 179.
J.
V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
Concordamos plenamente con el señor Stájievich: el
estilo y el conte- NB
nido de Velikoruss recuerdan mucho, en efecto, los artículos
periodís-
ticos de Chernishevski Y si Chernishevski fue en
realidad el autor, entonces eso, por supues to, explica la circunstancia de que
Velikoruss fuese mucho más pru-dente y tuviese mucho más tacto que otros
periódi cos semejantes de la época.
Simultáneamente con el ascenso del partido extremo
en Busia, hubo un creci-miento del movimiento revolucionario en Polonia. ¿Tuvo
Chernishevski relacio-nes formales con los revolucionarios polacos, de los
cuales había no pocos en Pe-tersburgo en aquella época? Una vez más, no hay
datos sobre esta cuestión. Como no deseamos entregamos a con jeturas, nos
limitaremos, al esclarecer las simpa-tías generales de Chernishevski hacia la
causa polaca, a los datos que pueden ob-tenerse en sus escritos; pero ni siquiera
tales datos son numerosos.
475
Sabemos que los eslavófilos aprobaban en sumo grado
la lucha de Sotsial-De-
los rutenos galitzianos contra los polacos.
Chernishevski mostró mokrat,
siempre simpatía hacia los pequeños rusos.
Consideraba un gran núm. 1, pág.
157
error la actitud negativa de Belinski hacia la
naciente literatura pe-
queño rusa. En el número de enero de 1861 de Sovremiénnik publicó
un artículo, lleno de simpatía, en ocasión de la
aparición de Osnova, órgano de los
pequeño rusos. Pero su actitud hacia la lucha de
los rutenos galitzianos contra los polacos no podía ser de aprobación
incondicional. En primer lugar, no le agra-daba que los rutenos buscasen el
apoyo del gobierno vienés. Tampoco le agra-daba el papel influyente del clero
en el movimiento de los rutenos galitzianos. “Los asuntos legos —escribió—
deben ser ocupación de legos. " Por último, a Chernishevski no le agradaba
el planteamiento exclusivamente nacional de este problema, que consideraba, en
primer término, como un problema económico. En un artículo intitulado “Falta de
tacto nacional” (Sovremiénnik, julio de 1881) al atacar a Slovo de Lvov,
Chernishevski [63] criticó severamente el excesivo na-cionalismo de ese órgano.
“Es muy posible que un cuidadoso examen de las rela-ciones existentes
—escribía— mostrase a Slovo de Lvov que en la base del asunto hay un problema
muy alejado del problema racial: el problema de los estamentos. Es muy posible
que viese a rutenos y polacos en cada uno de los dos bandos; per-sonas que
difieren por la raza, pero de la misma posición social. No creemos que el
campesino polaco sea hostil al alivio de las prestaciones y, en general, de las
condiciones de vida de los colonos rutenos. No creemos que los sentimientos de
los terratenientes rutenos difieran mucho, en este asunto, de los sentimientos
de los terratenientes polacos. Si no nos equivocamos, la raíz del problema
galitziano se encuentra, no en las relaciones de raza, sino de los estamentos.
”
476
La mutua hostilidad de los pueblos que componen
Austria debería haberle pare-cido a Chernishevski aun más carente de tacto, en
el sentido de que, como antes, el gobierno vienés obtuvo grandes ventajas de
ello. “Cuando se reflexiona deteni-damente, no se puede sorprender uno ante los
muchos años de existencia del Im-perio austríaco —escribía en un análisis
político del mismo número de So-vremiénnik que publicó el artículo “Falta de
tacto nacional”—; ¿por qué no habría de mantenerse cuando hay un tan excelente’
tacto político por parte de las nacio-nalidades comprendidas dentro de sus
fronteras?" A Chernishevski los alemanes, checos, croatas y, como hemos
visto, rutenos austríacos le parecían igualmente “estúpidos”. Temía que la
“estupidez” eslava, que fue particularmente evidente en 1848-1849, volviese a
llegar muy lejos. A comienzos de la década del 60
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
Hungría libraba una lucha empecinada contra los
centralistas reaccionarios vie-neses. El descontento de los húngaros llegaba a
tal punto, que en un momento dado podría haberse esperado que hubiera un
estallido revolucionario en su país. En sus análisis políticos, nuestro autor
expresaba repetidamente su temor de que, en caso de un movimiento
revolucionario en Hungría, los eslavos austríacos vol-viesen a convertirse en
obedientes instrumentos de la reacción. Las tácticas de muchas razas eslavas de
Austria en aquella época sólo podían fortalecer tales temo res, ya que los
eslavos austríacos se atrevieron incluso a jactarse del desdi-chado papel que
habían representado en los sucesos de 1848-1849. Chernis-hevski condenó con
energía esas tácticas y mostró que habría sido más ventajoso para ellos si, por
el contrario, hubiesen respaldado a los enemigos del gobierno vienés, enemigos
de quienes podrían haber obtenido sustanciales concesiones. Esto lo dijo en
relación con la actitud de los croatas hada los húngaros [64], y lo repitió a
los rutenos. “El partido estamental, hostil a los rutenos —leemos en su
artículo “Falta de tac to nacional”— está ahora dispuesto a hacer
concesiones...
Slovo Hasta
aquí
de Lvov no sufriría perjuicio alguno si pensara un
poco en
esto; quizá las concesiones que personas que le
parecen enemigas -Demo-
están sinceramente dispuestas a hacer, quizás esas
concesiones Sotsial
krat, múm.
1,
pág. 158
sean tan grandes, que satisfagan en todo sentido a
los colonos ru-
tenos; sea como fuere esas concesiones son sin duda
alguna mucho más grandes e importantes que las que los colonos rutenos pueden
conseguir de los austría-cos”...
... Por
último, la primera parte de la novela Prólogo describe la actitud amistosa de
Volguin hacia Sokolovski (Sierakowski?). A Vol-guin le agrada la absoluta
devoción de Sokolovski a sus [66] convic-ciones, la ausencia de mezquindad
engreída, su dominio de sí, com-
binados con el fervor apasionado del verdadero
agitador, Volguin lo llama un hombre de verdad y piensa que nuestros liberales
podrían aprender mucho de él. Todo esto es muy interesante8, pero tampoco
explica en modo algunos las relacio nes prácticas de Chernishevski con el
asunto polaco.
477
En esa época Chernishevski tenía unos 34 años de
edad. Estaba en Ídem
el apogeo de sus fuerzas mentales, (y quién sabe a
qué alturas po- Sotsial-
Demokrat
,
núm. 1,
págs.
dría haberse elevado en su desarrollo! Pero no
tenía mucho tiempo . 165-166
para vivir en libertad. Era el dirigente reconocido
del partido ex-
tremo,' un exponente altamente influyente del
materialismo y el socialismo. Se lo consideraba el “cabecilla” de la juventud
revolucionaria, y se lo culpaba de todos los estallidos y agitación de ésta.
Como siempre sucede en tales casos, el rumor exageró el asunto y asignó a
Chernishevski inten ciones y acciones que le eran ajenas. En “Prólogo a un
prólogo”, el propio Chernishevski describe la murmura-ción
liberal de simpatía difundida en Petersburgo,
respecto a las supuestas relaciones de Volguin (es decir, de él mismo) con el
círculo londinense de exiliados rusos. 9 La murmuración era ocasionada por los
incidentes más insignificantes, que no tenían absolutamente nada que ver con la
política. Y, como de costumbre, las
* Volguin
apreciaba particularmente en Sokolovski su “juicio equilibrado”, que exhibió en
1848, cuando, de todos sus compañeros de armas de la región de Volinia, fue el
único que no perdió la cabeza y sopesó fríamente las posibilidades de la
insurrección armada, que resultaron ser casi nulas
9 * El círculo de emigrados revolucionarios rusos
agrupados en tomo de A. I. Herzen y N. A. Ogariov. (Ed. )
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
cosas no se detenían en la simple murmuración. La
prensa inspirada por la policía se dedicaba desde hacía tiempo a denuncias
literarias contra Chernishevski. En 1862, Sovremiénnik fue suspendido por algún
tiempo. Luego vinieron también denuncias no literarias. “El Director del Tercer
Departamento de la Cancille ría de su Majestad Imperial —decía la acusación
contra Chernishevski— ha recibido un anónimo previniendo al gobierno contra
Chernishevski, ‘ese joven cabecilla y as-tuto socialista’; ‘él mismo ha dicho
que jamás será condenado'; se dice que es un pernicioso agitador, y la gente
pide que se la libre de semejante hombre; ‘todos los ex amigos de
Chernishevski, viendo que sus tendencias encontraban ex pre-sión en los hechos
y no simplemente en palabras; todos esos amigos, personas de espíritu liberal
... , se han apartado de él. Si no se expulsa a Chernishevski, escribe el autor
de la carta [67], habrá disturbios y derramamiento de sangre; son una banda de
demagogos fanáticos, de personas atolondradas ... Quizá sean eventual-mente
elimina das, pero piénsese cuánta sangre inocente se derramará a causa de ellos
... Hay comités de tales socialistas en Vorónezh, Sarátov, Tambov y otros
lugares, y en todas partes inflaman a la juventud ... Manden a Chernishevski
adonde les parezca, pero quítenle inmediatamente la posibilidad de actuar...
Lí-brennos de Chernishevski, en aras de la tranquilidad pública’ . .
478
... ¿Cuál es
el secreto del extraordinario éxito de ¿Qué hacer?? El mismo que en general es
responsable del éxito de las obras literarias, el hecho de que esa novela
proporcionaba una respuesta viva y universalmente comprendida a pro-blemas en
los cuales estaba profundamente interesado un considerable sector del público
lector. En sí mismos, los pensamientos expresados en ella no eran nuevos;
Chernishevski los había tomado totalmente de la literatura de Europa
occidental. En Francia10, George Sand había abogado mucho antes por las
relaciones libres, y, lo que es más importante, por relaciones sinceras y
honestas en el amor de un hombre por mía mujer. En cuanto a las exigencias
morales que impone al amor, Lucrezia Floriani no defiere en modo alguno de Vera
Pávlovna Lopújova-Kirsá-nova. Y en cuanto a la novela Jacques [72], sería muy
sencillo copiar una cantidad bastante grande de pasajes de ella para mostrar
que en la novela ¿Qué hacer? los pensamientos y razonamientos del generoso
protagonista de George Sand 11 , amante de la libertad, son reproducidos a
veces casi en su totalidad. Y George Sand no fue la única que abogó por la
libertad en relaciones de ese tipo. Es bien sabido que también abogaban por
ellas Robert Owen y Fourier, quienes tuvieron
* Anotemos
de paso que las Wahlverwandschaften de Goethe también representan una palabra
en defensa de esas reacciones. Esto lo entienden muy bien algunos historiadores
alemanes de la litera tura alemana que, aunque no se atreven a condenar a un
autor tan autorizado, y al mismo tiempo no se atreven a mostrarse de acuerdo
con él a causa de su propia virtuosidad fílistea, por lo general mascullan algo
totalmente ininteligible sobre las paradojas en apariencia extrañas del gran
alemán
* El 26 de
marzo de 1853 Chernishevski registraba en su diario la siguiente conversación
con su prometida: “ ‘¿Es posible que pienses que te engañaré?' ‘No pienso eso,
no lo espero, pero también he 23 considerado esa eventualidad. ’ ‘¿Y qué harías
entonces?’ Le hablé del Jacques de George Sand. ‘¿Entonces también tú te
mata-rías?' ‘No pienso eso’; y le dije que trataría de conseguirle el libro de
George Sand (ella no lo había leído, o por lo menos no recordaba las ideas
contenidas en él)” (Obras, t. X, segunda parte, sección 3, pág. 78. )
Considera-mos que no es superfluo anotar otro pasaje de las conversaciones de
Chernishevski con su prometida: “¿Pero cómo serían esas relaciones?, anteayer
dijo ella; ‘Ocuparíamos mitades separadas de la casa y tú no vendrías a mí sin
permiso*; me habría gustado disponer yo mismo las cosas de esa manera, quizá
pienso en 35 eso con más seriedad que ella; probablemente sólo quiere decir que
no desea que la aburra, en tanto que yo entiendo que quiere decir que en
general todos los esposos deben ser sumamente considerados con su esposa en sus
relaciones matrimoniales” (ibid. , pág. 82). Cusí literalmente, la misma
conversación tiene lugar entre Vera Pá-vlovna y Lopújov en la novela ¿Qué
hacer?
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
una influencia decisiva sobre la concepción de
Chernishevski. 12
479
Y ya en la década del 40 todas esas ideas fueron
acogidas con cálida simpatía en nuestro país. En sus artículos, Belinski con
frecuencia llamaba apasionadamente a la libertad y a la sinceridad en las
relaciones de amor. Por supuesto, el lector recordará con cuánta amargura el
“impetuoso Vissarión” reprocha a la Tatiana de Pushkin porque, si bien ama a
Onieguin, no sigue los dictados de su propio cora-zón; pertenece “a otro”, a su
anciano esposo, a quien no ama pero con quien con-tinúa viviendo. En su actitud
hacia las mujeres, las Mejores personas de la “década del 40” adhirieron a los
mismos principios que Lopújov y Kirsánov. Pero antes de la aparición de la
novela ¿Qué hacer?, esos principios eran compartidos sólo por un puñado
“selecto”; la masa del público lector no los entendía en absoluto.
Incluso Herzen vaciló en exponerlos plena y
claramente en su [73] novela ¿A quién culpar? A. Druzhinin maneja el problema
más resueltamente en su relato Pólienka Saks. 13 Pero este relato es demasiado
incoloro,
y sus personajes, pertenecientes a la denominada
alta sociedad —fun-
cionarios y titulares— no atrajo en absoluto a los
“raznochintsi”14,
quienes, después de la caída del régimen de
Nicolás, formaron el ala izquier da
del público lector. Con la aparición de ¿Qué hacer?
todo cambió, todo se hizo claro,
preciso y definido. Ya no que daba lugar para
dudas. Las personas pensantes se
enfrentaron con la alternativa de orientarse en el
amor por los principios de
Lopújov y Kirsánov, o de inclinarse ante la
santidad del matrimonio y recurrir, si
surgía un nuevo sentimiento, al antiguo y probado
método de las aventuras amo-
rosas secretas, o bien a sofocar por completo todo
afecto en su corazón, en vista
de que pertenecían a un cónyuge a quien ya no
amaban. Y la elección tenía que ser
hecha con toda conciencia. Chernishevski encaró el
problema de tal modo que lo
que había sido instinto natural y sinceridad en las
relaciones amorosas se volvió
absolutamente imposible. El dominio mental se
extendía al amor, y el público en
general adoptó un punto de vista conciente sobre
las relaciones entre hombre y
mujer. Y esto era particularmente importante en
nuestro país en la década del 60.
Las reformas que había sufrido Rusia pusieron al
revés nuestras relaciones socia-
les y de familia. Un rayo de luz llegó a los
rincones que hasta entonces habían
estado en total oscuridad. El pueblo ruso se vio
obligado a examinarse, a asumir
un punto de vista mesurado en su relación con su
prójimo, con la sociedad y la
familia. Un nuevo elemento Vino a representar un
gran papel en las relaciones de
familia, en el amor y la amistad, a saber, las
convicciones, que anteriormente sólo
había poseído el más pequeño puñado de
“idealistas”. Las diferencias de convic-
ción condujeron a inesperadas rupturas. Una mujer
“entregada en matrimonio” a
determinado hombre descubría a menudo con horror
que su “señor” legal era un
oscurantista, que se dejaba sobornar, un adulador
que se humillaba ante sus su-
periores. Un hombre que había gozado de la
“posesión” de su hermosa esposa, y
que inesperadamente se veía afectado por la
corriente' de las nuevas ideas, ad-
vertía a menudo con angustia que a su encantador
juguete no le interesaban en
modo alguno la “gente nueva” o los “nuevos puntos
de vista”, sino los nuevos
* Apenas
parece necesario recordar cuán enérgico defensor fue Robert Owen en ese
sentido. En cuanto a Fourier, citamos aquí sus profundísimas palabras: “ les
coutumes en amour ... ne sont que formes temporaires et variables, et non pas
fond immuable”. (Oeuvres complètes de Charles Fourier, t. IV, pág. 84). [En el
amor, las costumbres , . . son sólo formas temporarias y variables» y no un
fondo inmutable. (Ed. )]
*
Souvremiénnik, núm. 12, 1847.
*
Raznochintsi: en la sociedad rusa de los siglos XVIII y XIX, intelectuales de
variada extracción social (bur-guesía,, clero, campesinado, etc. ) que no
provenían de la nobleza. (Ed. )
1—“el
revo-lucionario “ en Sotsial-De-mokrat (nñum. 1, pág. 173)
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
vestidos y bailes, y también [74] el título y el
salario de su esposo...
480
... En los
sueños de Vera Pávlovna vemos ese as pecto de las concepciones socialistas de
Chernishevski a quien, por desgracia, los socialistas rusos no había prestado
hasta entonces suficiente atención. Lo que nos atrae en esos sueños es el hecho
de que Chernishevski advirtió plenamente que el sistema socialista sólo puede
basarse en la amplia aplicación a la producción de las fuerzas técnicas
desarrolladas por el período burgués. En los sueños de Vera Pávlovna, enormes
ejércitos del trabajo se dedican juntos a la producción, pasando del Asia
Central a Rusia, de los países de clima cálido a los países fríos. Es claro que
todo eso po-dría haberse concebido también con la ayuda de Fourier, pero es
evidente, incluso por la historia posterior del denominado socialismo ruso, que
el público lector ruso no tenía conciencia de ello. En sus ideas sobre la
sociedad socialista nuestros revolucionarios llegaban con frecuencia a
concebirlo en la forma de una federa-ción de comunidades campesinas, que
cultivaban sus campos con el mismo arado anticuado que se usó para rascar el
suelo en tiempos de Basilio el Ciego.
Pero evidentemente semejante “socialismo” no puede
ser recono- NB Cf. Con
cido como socialismo. La emancipación del
proletariado sólo puede Sotsial-De-
efectuarse por la emancipación del hombre respecto
del “poder de mokrat,
la tierra” y de la naturaleza en general. Y esa
emancipación ha hecho núm. 1
absolutamente indispensables aquellos [76]
ejércitos de trabajadores y aquella amplia aplicación de las modernas fuerzas
productivas a la producción de los que habló Chernishevski en los sueños de
Vera Pávlovna y que hemos olvidado por
completo en nuestro deseo de ser “prácticos”.
481
Chernishevski asistió al nacimiento del nuevo tipo
de
1
“gente nueva” en nuestro país. Describió ese tipo
en la figura de Rajmétov. Nuestro autor acogió jubilosamente el surgimiento de
ese nuevo tipo y no pudo negarse la satis facción de trazar por lo
menos un vago perfil del mismo. Al mismo tiempo
previó con pena cuántas prue-bas y sufrimientos le estaban reservados al
revolucionario ruso, cuya vida debia ser de severa lucha y gran abnegación. Y
así, en Rajmétov, Chernishevski nos pre-senta el verdadero asceta. Rajmétov
positivamente se tortura. Es completamente “implacable consigo mismo”, como
dice su casera. Incluso decide probar si puede soportar la tortura, para lo
cual se pasa toda una noche tendido sobre un trozo de fieltro erizado de
clavos. Muchas personas, inclusive Písarev, consideraron esto como una simple
excentricidad. Estamos de acuerdo en que algunos aspectos del carácter de
Rajmétov podrían haberse descrito en forma diferente. Pero el perso-naje en su
conjunto sigue siendo, sin embargo, completamente fiel a la realidad: casi
todos y cada uno de nuestros
2
destacados [socialistas de las décadas del 60 y 70]
3
poseían una parte [no pequeña] del espíritu de
Rajmétov.
2—“revolucio-
narios rusos”
3—“enorme”
(Sotsial-Demo-
krat, núm. 1,
pág. 174)
Nos gustaría decir, al cerrar nuestra introducción,
que la significación de Chernis-hevski en la literatura rusa tiene que ser
todavía valorada adecuadamente. Cuán
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
mal lo en tienden en nuestro país, incluso muchos
de los que piensan muy bien de él, puede advertirse en las reminiscencias de V.
G. Korolenko acerca de él. Este dotado e inteligente autor lo retrata como una
especie de “economista raciona lista” que, además, cree en el “poder de la
razón organiza dora de Comte”. Si las palabras sobre la “razón organiza dora”
significan algo, entonces significan que Chernishevski observaba los fenómenos
sociales desde un punto de vista idea-lista, desde el cual también los consideró
el propio Comte. Pero quien contempla los fenómenos sociales desde un punto de
vista idealista no puede ser llamado economista por la simple razón de que esa
denominación se aplique, aunque no muy adecuadamente, a aquellos que, si bien
no creen [77] en el poder de la razón organizadora, sí creen en el poder
organizador de la economía.
Un “economista” que creyese en el poder de la razón
organizadora sería como un darvinista que aceptara la cosmogonía de Moisés.
Pero esto no es aquí lo más importante. Lo más importante es el he-cho de que
el señor Korolenko contrapone las concepciones socioló-
gicas de nuestros "subjetivistas” al
“economismo” de Chernishevski. “Tampoco nosotros nos quedamos inmóviles cuando
dejamos de ser 'economistas raciona-listas’. En lugar de esquemas puramente
económicos, la tendencia literaria, re-presentada principalmente por N. K.
Mijailovski, abrió ante nosotros un verda-dero panorama de leyes y paralelos de
carácter biológico, en tanto que al juego de los intereses económicos se le
asignó un papel subordinado. ”
482
¡Realmente, “no nos quedamos inmóviles”! El
“panorama de leyes y] paralelos de carácter biológico”, revelado por
Mijailovski, fue un enorme paso hacia atrás en compa ración con las
concepciones sociales de Chernishevski15. N. K, Mijailovski fue un discípulo de
P. L. Lavrov, cuyas concepciones sobre el curso del desarrollo social
correspondían a las de Bruno Bauer, como lo hemos demostrado en el libro
Contribución al problema del desarrollo de la concepción monista de la
historia. Por lo tanto, quien quisiera entender la relación entre la concepción
del mundo de N. G. Chemishevski y la de nuestros “subjetivistas” debería ante
todo tratar de en-tender la relación entre las filosofía de Feuerbach, a la que
Chernishevski adhirió, y las concepciones de Bruno Bauer. Y esto es claro y
sencillo: Feuerbach está mu-cho más adelante que Bruno Bauer.
Como epígrafe para nuestro primer artículo sobre
Chernishevski, es- NB
crito bajo la viva impresión de la noticia de su
muerte, y completa-
mente revisado en la presente edición, hemos tomado
las siguientes palabras de la carta de Chernishevski a su esposa: “Mi vida y la
tuya pertenecen a la historia; pasarán cientos de años y nuestros nombres serán
todavía amados por el pueblo, que los recordará con gratitud cuando los que
vivieron con nosotros no estén ya”. Esta carta fue escrita el 5 de octubre de
1862, es decir, cuando el autor ya estaba encarcelado.
* No es
extraño que la actitud de Chernishevski hacia esas “leyes y paralelos” fuese
enteramente negativa, según el mismo señor Korolenko.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
483
PRIMERA PARTE
IDEAS FILOSÓFICAS, HISTÓRICAS Y LITERARIAS DE N. G.
CHERNISHEVSKI
Sección Primera
IDEAS FILOSÓFICAS DE N. G. CHERNISHEVSKI
CAPÍTULO I
CHERNISHEVSKI Y FEUERBACH
... En la
primera edición de esta obra, cuyo primer artículo, que trata entre otras cosas
de las concepciones filosóficas de Chernishevski, fue escrito a fines de
18|9|9, expresábamos la convicción de que en sus ideas filosóficas nuestro
autor seguía a Feuerbach. Naturalmente, esta convicción nuestra se basaba sobre
todo en una comparación de aquellas ideas de Chernishevski que tenían una
relación más o menos directa con la filosofía, y las ideas de Feuerbach.
CAPÍTULO II
POLÉMICA CON IURKIÉVICH Y OTROS
... [101] Iurkiévich atribuye a Chernishevski la
idea de que no hay diferencia al-guna entre los fenómenos mate riales y los
psíquicos, y pregunta triunfalmente cómo nacen las sensaciones del movimiento
de un nervio. Esa es la antigua ton-tería que desde hace mucho tiempo viene
sien do lanzada contra los materialistas y de la cual se sigue simplemente que
las personas que quieren “criticar” el mate-rialismo no conocen siquiera el
abecé del materialismo. En ninguna parte de su artículo dice Chernishevski que
no haya diferencia alguna entre los denominados
fenómeno
inmensurable mente (aunque aún no conocemos esa "medida” ) menos físicos,
por una parte, y los fenómenos psíquicos, por la otra.
484
Por el contrario, admite categóricamente la
existencia de esa diferencia; pero cree que ello no justifica en absoluto que
se atribuya los fenómenos psíquicos a un factor no material. Ya conocemos su
observación en el sentido de que hay muchas cualidades diferentes en cada
objeto. Ahora la analizaremos con más detalle. “Por ejemplo —dice
Chernishevski—, un árbol crece y se quema; decimos que tiene dos cualidades: el
poder de crecimiento y la combustibilidad. ¿Qué similitud hay entre esas dos
cualidades? Son totalmente diferentes: no hay concepto bajo el cual se pueda
ubicar esas dos cualidades, a no ser el concepto general: cualidad; no hay
concepto bajo el cual podamos ubicar ambas series de fenómenos
corres-pondientes a esas cualidades, a no ser el concepto: fenómeno. O, por
ejemplo, el hielo es duro y centellea; ¿qué tienen en común la dureza y el
centelleo? La dis-tancia lógica de una de estas cualidades a la otra es
inmensurablemente grande, o quizá sea mejor decir que no hay distancia lógica
entre ellas, sea próxima o
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
lejana, porque no hay relación lógica entre ellas.
Según esto, vemos que la combi-nación de cualidades enteramente heterogéneas en
un objeto es la ley general de las cosas”.
Lo mismo ocurre con la cualidad que llamamos
capacidad para la No inmensura-
sensación y el pensamiento. Su distancia de las
denominadas cua- blemente
(aunque
aún
lidades físicas del organismo vivo es
inmensurablemente grande .
no
conocemos
Pero esto no impide que sea una cualidad del mismo
organismo esa “medida”)
que, simultáneamente, posee extensión y capacidad
de movi-
miento...
... Incluso
J. Priestley hizo notar, en quisitions, que la idea de que las vibraciones
cerebrales son idénticas a la percepción sería un muy grande abuso de la
doctrina materialista. “Es fácil formarse una idea —dice— de que hay
vibraciones sin percepciones que las acom-
pañen. Pero se supone (it is supposed) que el
cerebro, además de su poder vibra-torio, tiene asimismo un poder perceptivo o
sensitivo; no conocemos razón al-guna para que no pueda estar dotado de ese
poder. ” 1
485
Ese es precisamente el punto de vista sostenido por
todos los destacados mate-rialistas de los tiempos modernos, inclusive, por su
puesto, Feuerbach y Chernis-hevski. Los oponentes del materialismo —los
idealistas coherentes o incoheren-tes, concientes o inconcientes— deberían
convencemos sobre todo en su crítica de esta doctrina, que saben sobre ella más
que Priestley, y mostramos qué funda-mentos, específicamente, les impiden
reconocer, junto con Priestley, que el cere-bro, aparte de tener la capacidad
de vibrar, puede ser también capaz de percibir. Sin duda tienen tales
fundamentos. Pero éstos equivalen al prejuicio espiritua-lista de que en sí
misma, es decir, si no está animada por el espíritu, la materia es inerte e
incapaz no sólo de percepción, sino ni siquiera de movimiento. Referirse, al
discutir con los materialistas, a tales fundamentos significa cometer una
evi-dente petitio principii, es decir, discutir sobre la base de la misma pro
posición que tiene que ser demostrada. Los propios oponentes del materialismo
intuyen esto en forma más o menos vaga. Por lo tanto, generalmente tienen sumo
cuidado en no mostrar los fundamentos que les impiden reconocer la capacidad de
perci-bir una de las propiedades de la materia, y prefieren refutar lo que
ningún mate-rialista destacado ha afirmado nunca, por lo menos en los tiempos
modernos, es decir, que la percepción es lo mismo que el movimiento 2. Dejamos
que el lector juzgue este tipo de crítica, una crítica más difundida en nuestro
país que en nin-guna otra parte, y más hoy que nunca hasta ahora ...
... “Es
lógico —admite Chernishevski— que cuando hablamos de la diferen-cia en el
estado del cuerpo durante un proceso químico y en un momento en que no se
encuentra en ese proceso, nos referimos sólo a la distinción cuantitativa entre
un curso rápido, vigoroso, de ese proceso, y un curso muy débil y lento del
mismo. Ha blando en términos adecuados, todos los cuerpos pasan constante-mente
por un proceso químico. Por ejemplo, un leño, incluso aunque no sea en-cendido
o quemado en una estufa, sino que se halla inmóvil, en apariencia sin
*
Disquisitions Relcting to Matter and Spirit. By Joseph Priestley. Vol. I. The
second edítion. Biimingham, MDCCLXXX, II, pág. 121.
2 * Admitimos que entre los antiguos materialistas
—Demócrito y Epicuro, por ejemplo-— pudo haber cierta falta de claridad al res
pecto, aunque ello está lejos de haber sido demostrado; debe recor darse que
los puntos de vista de esos pensadores sólo nos han llegado en forma
incompleta.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
sufrir cambio alguno, en la pared de una casa,
llegará sin embargo con el tiempo, al mismo fin a que lo lleva la combustión:
se pudrirá gradualmente, y nada que-dará de él, salvo cenizas (el polvo de la
madera podrida, del cual finalmente no queda nada, excepto las partículas
minerales de ceniza). Pero si este proceso — por ejemplo, en el caso de la
putrefacción común de un leño en la pared de una casa— se produce muy lenta y
débilmente, entonces las cualidades propias de un cuerpo que sufre ese proceso
se manifiestan con una debilidad microscópica, completamente imperceptible en
condiciones comunes. Por ejemplo, la lenta pu-trefacción de un trozo de madera
en la pared de una casa también engendra calor; pero la cantidad de éste, que
en la combustión se concentraría en pocas horas, en este caso se diluye (si así
puede decirse) en varias décadas, de modo que no logra ningún resultado que sea
fácilmente perceptible en la práctica; la existencia de ese calor es
insignificante para los fines prácticos. Es lo mismo que el sabor a vino en un
estanque entero de agua en que se haya dejado caer una gota de vino: desde el
punto de vista cien tífico, el estanque contiene una mezcla de agua y vino,
pero para todos los fines prácticos puede suponerse que no hay vino alguno en
él. ”
486
Este
brillante pasaje le permite a uno suponer que para Chernishevski tam-poco en
ese sentido había separación entre la materia organizada, por una parte, y la
materia inorganizada, por la otra. Por cierto que el organismo del animal (y
más aun del animal que se encuentra en la cima del árbol zoológico, es decir,
el hombre) exhibe, en el aspecto que nos interesa, propiedades tales que son
del todo ajenas a la materia inorganizada. Pero, en fin de cuentas, la
combustión de un trozo de madera es también acompañada por una cantidad de
fenómenos que no se observarán durante el proceso de su lenta putrefacción.
Pero no hay una diferencia esencial entre estos dos procesos. Por el contrario,
es uno y el mismo proceso, con la única diferencia de que en un caso es muy
rápido y en el otro, sumamente lento. Por lo tanto, en un caso las propiedades
que pertenecen a un cuerpo que sufre ese proceso se manifiestan con gran
fuerza, en tanto que en el otro caso lo hacen “con debilidad microscópica,
completamente imperceptible en condiciones comunes”.
En cuanto al problema de los fenómenos psíquicos,
esto significa que NB
también en una forma inorganizada, la materia no
carece de la capaci-
dad fundamental para la “sensación", que le
proporciona tan ricos frutos “espiri-tuales” entre los animales superiores .
Pero en la materia inorganizada esa capa-cidad existe en grado extremadamente
débil . Por consiguiente, es totalmente im-perceptible para el investigador y,
sin correr el riesgo de cometer un error apre-ciable, podemos igualarlo a cero.
No obstante, no hay que olvidar que en general esta capacidad es inherente a la
materia y que en consecuencia no hay fundamen-tos para considerarla como algo
milagroso cuando se manifiesta con particular energía, como puede verse, por
ejemplo, entre los animales superiores en gene-ral, y especialmente en el
hombre. Al expresar esta idea —con la cautela necesaria en las condiciones de
nuestra prensa en esa época—, Chernishevski se acercó a materialistas tales
como Lamettrie y Diderot, quienes, a su vez, adoptaron el punto de vista del
spinozismo, liberado de los innecesarios apéndices teológicos ...
487
...
Iurkiévich también afirmó que las diferencias cuantitativas se trasfor-man en
diferencias cualitativas, no en el objeto mismo sino en su relación con el
sujeto que siente. Pero este es un muy grosero error lógico. A fin de
modificarse en su relación con el sujeto que siente, el objeto debe sufrir un
cambio preliminar
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
en sí
mismo .
Si para nosotros el hielo no tiene las mismas
propiedades que el vapor, es porque las relaciones mutuas de las partículas de
agua son enteramente diferentes en el
primer caso y en el segundo. Pero basta de esto... no lógico,
... Sabemos cuán despectivo se mostró Chernishevski
en cuanto a los sino gno-
seológico
argumentos de Iurkiévich. No analizó esos
argumentos —ni tenía posibilidades de hacerlo bajo las condiciones de la
censura—, sino que declaró simplemente que eran anticuados y de ningún modo
convincentes.
“Yo mismo soy un seminarista —escribió en sus Joyas
polémicas—. Conozco por experiencia propia la posición de personas que
recibieron su educación como lo hizo Iurkiévich. He visto a personas de la
misma posición que él. Por lo tanto me resulta difícil reírme de él;
significaría reírse de la imposibilidad de disponer de libros decentes, reírse
de la completa impotencia en cuanto a desarrollarse uno mismo, en una situación
inimaginablemente restringida en todos los aspectos po-sibles.
“No conozco la edad del señor Iurkiévich; si ya no
es joven, es demasiado tarde para preocuparse por él. Pero si todavía es joven,
le ofrezco de buena gana la pe-queña colección de libros que poseo. ”
El señor Volinski, no obstante, encuentra esta
respuesta altamente [108] insatis-factoria. Piensa que Chernishevski respondió
de ese modo sólo a causa de su in-capacidad para refutar sólidamente a
Iurkiévich. Evidentemente algunos perio-distas de principios de la década del
60 también razonaban de esa manera. Por ejemplo, Dúdishkin, al enumerar punto
por punto los argumentos supuestamente irrefutables de Iurkiévich, escribió lo
siguiente en Otiéchestviennie Zapiski, diri-giéndose a Chernishevski:
"El asunto parecería claro; ahora concierne no
a algún otro, sino a usted; no a la filosofía y la fisiología en general, sino
a su ignorancia de esas ciencias. ¿Por qué introducir algo que no tiene nada
que ver con la filosofía de seminario? ¿Por qué confundir cosas totalmente
diferentes y decir que usted sabía todo eso cuando estaba en el seminario y que
aún ahora lo recuerda todo de memoria?”
488
A esto respondió Chernishevski que la falta de
conocimientos de Dúdishkin en materia de cuadernos de seminario le impedía
entender qué era lo que se discu-tía.
“Si se tomase la molestia de hojear esos cuadernos
—continúa—, ve-
ría que todos los defectos que el señor Iurkiévich
descubre en mí, esos NB cuadernos los descubren en Aristóteles, Bacon,
Gassendi, Locke, etc. ,
etc. , en todos los filósofos que no fueron
idealistas. Por consiguiente,
esos reproches de ningún modo rigen para mí como
escritor individual; rigen, en términos correctos, para la teoría que considero
útil popularizar. Si es incrédulo, eche una ojeada al Diccionario filosófico,
publicado por el señor S. G. , que adopta la misma línea que el señor
Iurkiévich, y verá que allí se dice lo mismo acerca de todos los no idealistas;
no conoce la psicología, no está familiarizado con las cien-cias natura les,
rechaza la experiencia interior, es abrumado por los hechos, con-funde la metafísica
con las ciencias naturales, degrada al hombre, etc. , etc. .
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
CAPÍTULO IV
LA DOCTRINA DE LA MORAL
... En
general, en la concepción de Chernishevs ki sobre el egoísmo racional es muy
notable el esfuerzo, ca racterístico de todos los “períodos de
esclareci-miento’
(Aufklárungsperioden), de buscar respaldo para la
moral en la razón, y en los cálculos más o menos bien fundados sobre el
individuo, una explicación de su ca-rácter y conducta. A veces los argumentos
de Chernishevski en ese sentido son tan similares como dos gotas de agua, al
argumento de Helvecio y de los que pen-saban como él.
Recuerdan casi con igual fuerza los argumentos de
Sócrates, el repre-sentante típico de la época de la ilustración en la antigua
Grecia, quien, al presentarse como defensor de la amistad, mostró que es
ventajoso tener amigos porque pueden [112] ser útiles en momentos
de desgracia. La explicación de tales | extremos de
racionalidad | es la de que los ilustradores eran por lo general incapaces de
adoptar el punto de vista del desa-rrollo 3.
Sabemos que, según la teoría de Chernishevski, el
hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, sino que se torna bueno o malo de
acuerdo con las circunstancias. SI reconociéramos que el hombre se guía siempre
por el cálculo en su conducta, entonces tendríamos que formular de un modo
diferente las ideas de Chernis-hevski sobre la naturaleza humana; tendríamos
que decir que el hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, sino sólo
calculador, y que esta propiedad suya se hace más o menos fuerte de acuerdo con
las circunstancias. Pero semejante formulación difícilmente sería del agrado de
nuestro autor.
489
¿Qué es el bien y qué es el mal, de acuerdo con su
teoría? A esta pregunta se res-ponde en el mismo artículo, “El principio
antropológico en filosofía”, muy infor-mativo, como puede ver el lector. “Los
individuos —dice Chernishevski— consi-deran buenas las acciones de otras
personas que son beneficiosas para ellos; la sociedad tiene por bueno lo que es
bueno para el conjunto de la sociedad, o para la mayoría de sus miembros. Por
último la gente en general, prescindiendo de la nación o de la clase, describe como
bueno lo que es beneficioso para la humanidad en general. ” A menudo sucede que
los intereses de diferentes naciones o esta-mentos se contradicen entre sí o
con los intereses humanos en general; también es frecuente que los intereses de
un estamento se opongan a los de toda la nación. ¿Cómo se puede decidir en ese
caso qué es bueno y qué es malo?
SECCIÓN SEGUNDA
IDEAS HISTÓRICAS DE N. G. CHERNISHEVSKI
* Véase,
para más detalles, nuestro libro: Beitrage zur Geschichti des Materialismus —
Halbach, Helvetius und Karl Marx. Stuttgaxt, 1896.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
CAPÍTULO II
EL MATERIALISMO EN LAS IDEAS HISTÓRICAS DE
CHERNISHEVSKI
...
Chernishevski aplicó las ideas de Feuerbach a la estética y en esto, como
veremos más adelante, logró resultados que en cierto sentido son muy notables.
Pero tampoco aquí eran del todo satisfactorias sus conclusiones, porque la idea
perfectamente correcta del desarrollo estético de la humanidad implica la
elabo-ración preliminar de una concepción general de la historia. En lo que
respecta a esta concepción general de la historia, Chernishevski sólo consiguió
dar unos po-cos pasos —aunque muy correctos— hacia su elaboración. Se pueden
citar como ejemplos de tales pasos las largas citas de sus obras que acabamos
de hacer
...
CAPÍTULO III
EL IDEALISMO EN LAS IDEAS HISTÓRICAS DE
CHERNISHEVSKI
He aquí lo que leímos en su artículo sobre el
conocido libro de V. P. Botkin Cartas sobre España (Sovremiénnik, 1857, libro
2):
490
“La división de un pueblo en castas hostiles es uno
de los mayores obstáculos para el mejoramiento de su futuro; en España no
existe tan desastrosa división, ni una irreconciliable enemistad entre
estamentos, cada uno de los cuales estaría dis-puesto a sacrificar los más
preciosos lo gros históricos si ello pudiera perjudicar a otro estamento; en
España la nación entera se siente como un todo único. Esta peculiaridad es tan
extraordinaria entre los pueblos de Europa occidental, que merece la mayor
atención y puede ser considerada en sí misma una garantía del futuro feliz del
país. ” 4
Este no es un desliz de la pluma, porque varias
páginas más adelante, en el mismo artículo, Chernishevski dice: “El pueblo
español pose una indiscutible ventaja so-bre la mayoría de las naciones
civilizadas, en un aspecto sumamente importante: los estamentos españoles [161]
no están divididos por un odio profundamente arraigado o por intereses
sustanciales en pugna; no constituyen castas enemigas entre sí, como sucede en
muchos otros países de Europa occidental; por el con-trario, en España todos
los estamentos pueden esforzarse conjuntamente en pro de una meta común” 5...
... Los
socialistas utópicos adoptaron un punto de vista idealista respecto de todo el
futuro de la sociedad contemporánea. Estaban convencidos de que el destino de
esa sociedad sería decidido por las “ideas” sustentadas por sus miem-bros, es
decir, por el punto de vista que adoptaban con respecto al plan de
* Obras,
vol. III, pág. 38
5 * Ibid,, pág. 44.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
reorganización social propuesto por un reformador
determinado. No se pregun-taban por qué las ideas dominantes en esa sociedad
particular eran esas y no otras. Por eso no se mostraban ansiosos por una
elaboración más amplia de aque-llos elementos de una interpretación
materialista de la historia que sin duda al-guna abundaban en sus doctrinas. En
efecto, se mostraban dispuestos a conside-rar también la historia pasada de la
humanidad desde un punto de vista idealista. Por tal motivo, en sus
declaraciones sobre esa historia, encontramos con mucha frecuencia las más
indudables y, al parecer, más evidentes contradicciones: he-chos que
aparentemente han sido interpretados en un sentido enteramente ma-terialista
reciben de pronto una explicación enteramente idealista; y, por el con-trario,
las interpretaciones idealistas son muy a menudo interrumpidas por di-gresiones
perfectamente materialistas. Esta falta de estabilidad, este repetido desplaza
miento del materialismo al idealismo, y del idealismo al materialismo, un
desplazamiento perceptible para el lector moderno, pero imperceptible para el
autor, se hace sentir también en las afirmaciones históricas de Chernishevski,
quien en este aspecto recuerda mucho a los grandes utopistas de Occidente. En
última instancia se inclina, como ellos, repetimos, hacia el idealismo.
491
Esto puede verse claramente en su interesante
articulo “Sobre las causas de la caída de Roma (una imitación de Montesquieu)”,
publicado en Sovremiénnik de 1861 (libro 5). En él se opone con vigor a la
difundidísima opinión de que el Im-perio romano de Occidente [164] cayó a causa
de su incapacidad intrínseca para continuar desarrollándose, en tanto que los
bárbaros que pusieron fin a su exis-tencia trajeron consigo nuevas simientes de
progreso...
Aquí no se hace mención ni de las relaciones
sociales internas que existían en Roma, que explicaban su debilidad y que
fueron señaladas incluso, por Guizot en su primer artículo Essais sur
l'histoire de France, ni de las formas de vida comunal a las cuales los
bárbaros germanos debían su fuerza en el momento de la caída del Imperio romano
de Occidente. Chernishevski olvidó incluso las famosas pala-bras de Plinio, que
él mismo cita en otra parte: latifundia perdidere Italiam (“los latifundios
fueron la perdición de Italia”). En su “fórmula del progreso”, como se decía
posteriormente en nuestro país [165], no hay lugar para las relaciones
in-ternas del país dado. Todo queda reducido al desarrollo intelectual.
Chernis-hevski declara con énfasis que el progreso se basa en el desarrollo
intelectual y que “su aspecto fundamental consiste precisamente en los éxitos y
en el desarro-llo del conocimiento”. No se le ocurre que “el éxito y el
desarrollo del conoci-miento” pueden depender de las relaciones sociales, que en
algunos casos posi-bilitan esos éxitos y ese desarrollo, y en otros los
obstaculizan. Describe las rela-ciones sociales como un mero corolario de la
difusión de ciertas ideas. Acabamos de leer esto: "el conocimiento
histórico se amplía; esto reduce el número de falsas nociones que impiden que
la gente organice su vida social, la cual, por lo tanto, es organizada con más
éxito que antes”. Esto es muy distinto de lo que dijo nuestro autor en su
artículo sobre el libro de Roscher. De lo que decía allí se deducía, ade-más,
que es imposible —y en verdad ridículo— juzgar a los eruditos como si fue-sen
escolares, diciendo que un erudito dado no estaba familiarizado con una
cien-cia dada y por lo tanto llegaba a sostener opiniones erróneas. De lo que
decía allí se deducía también que lo que importa no es la cantidad de
conocimiento adqui-rido por un erudito dado, sino los intereses del grupo que
representa. En una pa-labra, de lo que decía allí se deducía que las ideas
sociales ¡ion determinadas por
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
los intereses sociales, y el pensamiento social,
por la vida social. Ahora es al revés. Ahora parece que la vida social es de
terminada por el pensamiento social, y que si un sistema social tiene ciertos
defectos, es porque la sociedad, como un escolar, ha estudiado mal o poco y,
por lo tanto, ha concebido nociones erróneas. Sería difícil pensar un
contradicción más notable...
492
... Herzen
se formó su opinión de la actitud de Rusia hacia el “viejo mundo” bajo la
fuerte influencia de los eslavófilos, y esa opinión fue equivocada. Pero se
puede llegar a una opinión errónea incluso cuando se emplea un método más o
menos correcto, así como una opinión correcta puede ser el resultado del empleo
de un método más o menos erróneo. Por consiguiente, es justo preguntarse cómo
estaba vinculado el método por el cual se formó Herzen su opinión errónea con
el método que llevó a Chernishevski a un repudio completamente justificado y a
ridiculizar esa opinión ...
CAPÍTULO V
CHERNISHEVSKI Y MARX
... Podría
recordársenos que, como hicimos notar, las reseñas hechas por Chernishevski que
hemos examinado aparecieron después que las concepciones históricas de Marx y
Engels constituyeron un todo armónico. No lo olvidamos. Pero creemos que este
asunto no puede ser zanjado con una simple referencia a la cronología. Tampoco
los principales escritos de Lassalle aparecieron hasta des-pués que las
concepciones históricas de Marx y Engels adoptaron una forma ar-mónica, y sin
embargo, en contenido ideológico, también esos escritos pertene-cen al período
de transición del idealismo histórico al materialismo histórico. La cuestión no
es cuándo aparece una obra dada, sino más bien cuál es su conte-nido.
Si en períodos históricos anteriores el progreso
del conocimiento dependía del carácter de las relaciones económicas, al pasar a
nuestro propio período Chernis-hevski tendría que haberse preguntado: cuáles
son las peculiaridades económi-cas de dicho período que condujeron al des
cubrimiento de la verdad social y ase-guraron la realización futura de esta
última. Pero a fin de hacerse esa pregunta tendría que haber roto resueltamente
con el idealismo y adoptado firmemente una interpretación materialista de la
historia.
No reiteraremos que Chernishevski estaba aún lejos
de una ruptura con el idealismo y que su concepción de la tendencia posterior
del desarrollo social era completa mente idealista. Pedimos simple-mente al
lector que ad vierta que el idealismo histórico de Chernis-
hevski lo obligó, en sus consideraciones del
futuro, a dar el lugar principal a la gente “avanzada” —a los intelectuales,
como los [189] llamamos ahora—, quienes diseminarían entre las masas la verdad
social descubierta últimamente. A las ma-sas se les adjudica el papel de
soldados de retaguardia en el ejército que avanza. Es claro qué ningún
materialista sensato afirmará que el “hombre común”, nada más que porque es una
persona corriente, es decir, "uno de las masas”, sabe no menos que el
“intelectual” medio. Por supuesto, sabe menos. Pero no se trata del
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
conocimiento del “hombre común”, sino de sus actos.
Los actos de la gente no son siempre determinados
por su conoci-
miento y nunca son de- terminados sólo por sus
conocimientos, sino NB
también —y principalmente— por su posición, que el
conocimiento
que posee simplemente hace clara y comprensible.
Aquí es preciso volver a re-cordar la proposición fundamental del materialismo
en general, y de la explica-ción materialista de la historia en particular: no
es la conciencia la que determina el ser, sino el ser el que determina la
conciencia: la "conciencia” de un hombre de la "intelectualidad” está
más altamente desarrollada que la de un hombre de las "masas”.
Pero el "ser” de un hombre de las masas le
prescribe un modo de ac- NB
ción mucho más definido que el que la posición del
intelectual le pres-
cribe a éste. Por eso la concepción materialista de
la historia le permite a uno, sólo en cierto sentido, y, además, en un sentido
muy limitado, hablar del atraso del hombre de las - “masas”, en comparación con
el hombre de la intelectualidad; en cierto sentido, el “hombre común” está sin
duda por detrás del “intelectual”, pero en otro sentido está jndudablemente por
delante de él. Y precisamente porque esto es así, un partidario de la
interpretación materialista de la historia, si bien no repetirá en modo alguno
los absurdos ataques contra la intelectualidad, pro-venientes del campo
centurionegrista y sindicalista, jamás aceptará asignar a la intelectualidad el
papel de demiurgo de la historia que habitualmente le asignan los idealistas.
Hay varios tipos de aristocratismo. El idealismo histórico es culpa-ble de un
"aristocratismo del conocimiento”.
Lo que en las ideas históricas de Chernishevski fue
un defecto resultante de una insuficiente elaboración del materialismo de
Feuerbach, se convirtió más tarde en la base de nuestro subjetivismo, que no
tenía nada en común con el materia-lismo y que se le opuso decididamente, no
sólo en el terreno de la historia, sino también en el terreno de la filosofía.
Los subjetivistas se llamaron a sí mismos, jactanciosamente, los continuadores
de las mejores tradiciones del 60. En reali-dad, sólo continuaron los aspectos
débiles [190] de la concepción del mundo pe-culiar de ese período...
494
CAPÍTULO VI
ÜLTIMAS OBRAS HISTORICAS DE CHERNISHEVSKI
... Si
Chernishevski hubiese elaborado coherentemente la idea expresada aquí, habría
tenido que renunciar por completo a los puntos de vista idealistas expresa dos
por él en el artículo —que ahora ya conocemos— en cuanto a las causas de la
caída de Roma. Pero la cuestión es que expresa esas ideas sólo al pasar, no se
explaya en ellas. Al expresarlas, no ve necesidad alguna de repudiar el
idealismo histórico, y ello no se debe a una predilección por el idealismo como
Este es
tam-bién el de-fecto del li-bro de Plejá-nov sobre Chernis-hevski
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
teoría filosófica. La actitud de Chernishevski
hacia esa teoría6 fue en general su-mamente negativa.
A la vez que expone la concepción idealista de la
tendencia del desarrollo histórico, continúa considerándose un materialista
con-secuente. Se equivoca. Pero la raíz de su error consiste en uno de los
principales defectos del sistema materialista de Feuerbach. Marx lo expresó muy
bien: “Feuerbach quiere objetos sensibles, realmente diferencia dos de los
objetos que existen sólo en nuestro pensamiento. Pero no concibe la actividad
humana como una acti-vidad objetiva. Por lo tanto, en La esencia del cristianismo,
consi-dera la actividad teórica como la única actividad auténticamente humana”
7... . Como su maestro, Chernishevski dirige su atención casi exclusivamente a
la actividad “teórica” de la humanidad, y como consecuencia de ello el
desarrollo mental se convierte para él en la causa fundamental, del movimiento
histórico...
... En
Chernishevski surge que en la. historia el vicio es siempre castigado como se
merece. Pero en la realidad los hechos históricos que conocemos no jus-tifican
en modo alguno este punto de vista, que puede ser consolador, pero que es
ciertamente ingenuo. El único problema que nos interesa es cómo llegó a ser
sustentado por nuestro autor. Esta pregunta puede ser contestada refiriéndose
al período en que vivió Chernishevski. Fue un período de ascenso social, un
período que tenía, por así decirlo, una necesidad moral, de ideas tales que
fortalecieran la fe en la inevitable derrota del mal...
495
SECCIÓN TERCERA
LAS IDEAS LITERARIAS DE N. G. CHERNISHEVSKI
CAPÍTULO I
LA SIGNIFICACION DE LA LITERATURA Y EL ARTE
... La idea
del arte como juego, complementada por la idea del juego como “hijo del
trabajo”, arroja una muy viva luz sobre la esencia y la historia del arte. Por
primera vez posibilita considerarlas desde un punto de vista materialista.
Sa-bemos que al comienzo mismo de su actividad literaria, Chernishevski realizó
un intento, que tuvo sumo éxito a su manera, de aplicar la filosofía
materialista de Feuerbach a la estética. Hemos dedicado una obra especial a la
descripción de esa tentativa8. De modo que diremos simplemente que si bien tuvo
mucho éxito a su manera, esa tentativa está afectada, del mismo modo que las
concepciones histó-ricas de Chernishevski, por el principal defecto de la
filosofía de Feuerbach: insu-ficiente elaboración de su aspecto histórico, o,
para ser más exactos, de su aspecto
* Véase sus
Tesis sobre Feuerbach, que ya había escrito en la primavera de 1845.
7 ** El idealismo. (Ed. )
8 * Véase el articulo "La teoría eítética de
Chemishevtlá" en la colección En veinte años.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
dialéctico. Y precisamente porque ese as pecto no
fue elaborado en la filosofía asimilada por él pudo Chernishevski pasar por
alto la gran importancia del con-cepto de juego para una interpretación
materialista del arte ...
CAPÍTULO II
BELINSKI, CHERNISHEVSKI Y P1SAREV
... “Sólo la
realidad proporciona al hombre un goce perdura-ble; sólo aquellos deseos que se
basan en la realidad son de seria importancia; sólo puede esperarse éxito [237]
de las esperanzas en-gendradas por la realidad, y sólo de aquellas acciones
realizadas con la ayuda de las fuerzas y las circunstancias ofrecidas por la
realidad”9.
Tal era la nueva noción de “realidad".
Chernishevski pensaba en Feuerbach cuando dijo que fue formado por los
pensadores modernos a partir de las oscuras alusiones de la filosofía
trascendental. Y expuso muy correctamente el concepto de Feuerbach sobre la
realidad. Feuerbach dijo que la sensibilidad o realidad es idéntica a la
verdad, es decir, que el objeto en su verdadero sentido, sólo es dado por la
sensación.
496
La filosofía especulativa suponía que las ideas de
objetos basadas sólo en la expe-riencia sensorial no corresponden a la
naturaleza real de los objetos y deben ser verificadas con la ayuda del
pensamiento puro, es decir, el pensamiento no ba-sado en la experiencia
sensorial. Feuerbach rechazó decididamente este punto de vista idea lista.
Afirmó que las nociones de los objetos basadas en nuestra expe-riencia
sensorial corresponden plenamente a la naturaleza de dichos objetos. Lo único
malo es que nuestra imaginación deforma con frecuencia esas nociones, las
cuales, por lo tanto, entran en contradicción con nuestra experiencia
sensorial.
La filosofía debe expulsar de nuestras nociones el
elemento fantástico
que las deforma; debe hacerlas concordar con la
experiencia sensorial. S Debe hacer retomar a la humanidad a una contemplación
de los obje-
tos reales no deformados por la fantasía, tal como
la que predominó en la antigua Grecia. Y en la medida en que la humanidad pasa
a semejante contemplación, vuelve a sí misma, porque las personas que se
someten a las fie- dones de la ima-ginación sólo pueden ser ellas mismas
imaginarias y no seres reales. En las pala-bras de Feuerbach, la esencia del
hombre es la sensibilidad, es decir, la realidad, y no la imaginación ni la
abstracción. La tarea de la filosofía y de la ciencia en general es reintegrar la
realidad a su legítimo lugar. Pero si eso es así, surge de por si que las
tareas de la estética como rama de la ciencia son también reintegrar la
realidad a su legítimo lugar y combatir los elementos imaginarios de los
con-ceptos del hombre. Las concepciones estéticas de Chernishevski se basa re»
en esa conclusión de la filosofía de Feuerbach; dicha conclusión constituyó la
idea principal de su disertación. Y no hay duda de que Belinski se refería a la
misma conclusión cuando, en su [238] segunda pero última reseña anual de la
literatura, calificó el concepto de “realidad” como un concepto nuevo...
497
* N. G.
Cbernisbevtki, Obras, t. II, píg. 206.
Sotsial-Demo-krat,
múm. 1, pág. 144 “mali-ciosa y ade-cuada carteri-zación del libe-ralismo
ruso!10
Sotsial-Demo-krat,
núm. 1, pág. 143
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
... Todos
saben que la critica de la década del 60, la critica de Dobroliúbov, por
ejemplo, a menudo se convirtió en periodismo. Por lo tanto, al hablar de
Cher-nishevski no presentaremos tanto pruebas de este pensamiento como
ilustrado-res del mismo. En 1858 el artículo de Chernishevski “El ruso en un
rendez-vous. Reflexiones sobre el relato de Turguéniev Asia" apareció en
la sección bibliográ-fica de Ateneo, núm. 3. Dicho artículo es uno de los más
brillantes ejemplos de la crítica periodística. Muy poco, casi nada, se dice en
el artículo sobre el relato mismo de Turguéniev, que Chernishevski llama
“prácticamente el único buen cuento nuevo". El autor simplemente llama la
atención hada la escena en la cual el protagonista del relato hace su declaración
de amor a Asia, y en relación coa esta escena, se entrega a “reflexiones”. El
lector recordará, por supuesto, que en el momento crítico el protagonista de
Turguéniev se acobarda y se retira. Esta es la circunstancia que hizo
“reflexionar” a Chernishevski. Ad vierte que la indeci-sión y la cobardía son
los rasgos distintivos, no sólo de ese protagonista, sino de la mayoría de los
protagonistas de nuestras mejores obras literarias. Re cuerda a Rudin, a Béltov
y a Sasha, el tutor de Nekrásov, y ve los mismos rasgos en todos ellos. No
censura por ese motivo a los autores de las novelas, ya que sólo regis-traron
lo que se encuentra a cada paso en la vida real. No hay hombría en el pue-blo
ruso, y por lo tanto tampoco la tienen los personajes de las obras literarias.
Y el pueblo ruso no tiene hombría porque no acostumbra a participar en los
asun-tos públicos.
“Cuando frecuentamos la sociedad, vemos alrededor
de nosotros a personas de uniforme y de traje de calle o de etiqueta; estas
per-sonas miden cinco y medio o seis pies de altura, y a veces aun más; se
dejan crecer el pelo —o se lo afeitan— en las mejillas, sobre el
labio superior y [243] en la barbilla; y creemos
que estamos viendo hombres. Este es un error total, una ilusión óptica, una
alucinación, nada más. Sin adquirir el hábito de la participación elemental en
los asuntos civiles, sin adquirir los senti-mientos de un ciudadano, el niño
varón crece y llega a la edad madura, y luego se convierte en un ser anciano
del género masculino, pero no llega a ser hombre, o, en todo caso, un hombre de
carácter noble.” Entre las personas educadas, huma-nas, la ausencia de esa
noble hombría causa más impresión que entre las perso-nas ignorantes, porque al
hombre humano, educado, le agrada hablar de asuntos importantes. Habla con
entusiasmo y elocuencia, pero sólo hasta el momento en que hay que pasar de las
palabras a los hechos. “Mientras no se trate de actuar, sino simplemente de la
necesidad de llenar horas vacías, un espíritu vacío o un corazón vacío, con
charla y sueños, el protagonista es muy locuaz; pero en cuanto se trata de
expresar sus sentimientos con claridad y precisión, la mayoría de los
protagonistas inmediatamente comienzan a vacilar y se sienten mudos. Unos
po-cos, los más valientes, se las arreglan de alguna manera para reunir fuerzas
y bal-
bucear algo que proporciona una vaga idea de sus
pensamientos. Pero intente sólo tomar sus deseos al pie de la letra y dígales:
'us-ted quiere a Fulana; nos alegramos mucho; empiece a hacer algo al respecto
y tendrá. nuestro apoyo’; si se hace tal advertencia, la mitad de los
audacísimos protagonistas se desmaya, los de la otra mitad comienzan a
reprocharle a uno con aspereza por ponerlos en una situación embarazosa;
comienzan a decir que no
Del primer
artículo publicado en Sotsial-Demokrat Lenin trascribe la apreciación de
Plejánov sobre la carac-terización hecha por Chernishevski del liberalismo
ruso; en la edición de 1909 esa apreciación fue omitida.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
esperaban de uno semejantes proposiciones, que
están muy desconcertados y no pueden pensar correcta mente porque no es posible
hacerlo de buenas a prime-ras; y, además, son personas honradas, y no sólo
honradas sino muy apacibles, y no quieren causarle a uno molestias, y que, en
general, no es posible, realmente, incomodarse por todo lo que se diga,
simplemente por no tener nada que hacer, y que lo mejor es no emprender nada,
porque todo implica trastornos e inconve-nientes, y que en la actualidad nada bueno
puede resultar de ello, porque, como ya se ha dicho, jamás habían esperado, ni
previsto, etc. , etc. ” 11.
498
Se puede decir que el retrato está pintado con mano
maestra. Pero el maestro no era un crítico literario» sino un periodista.
... En
cuanto a las exigencias del período, consistían, en su opi-nión [246] en
concesiones al campesinado. Chernishevski exhortó a los “estimables"
caballeros con esta cita de los Evangelios: “Ponte de acuerdo con tu adversa
rio en seguida, mientras estás en el camino
con él; no sea que en cualquier momento el
adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al funcionario, y seas
arrojado a la cárcel. En verdad te digo que no saldrás en modo alguno de allí,
mientras no hayas pagado hasta el último ar-dite” (Mat. , cap. V, 25 y 26).
Es evidente que toda conclusión teórica acerca de
la capacidad de una
clase o capa social dadas para la acción práctica
definida requiere
siempre cierto grado de verifica ción mediante la
experiencia, y que, NB X
por consiguiente, puede ser considerada digna de
confianza a priori
sólo dentro ciertos límites más o menos amplios.
Así, por ejemplo, era
posible predecir con completa seguridad que incluso
el sector más educado de la nobleza se negaría a sacrificar sus intereses en
aras de los campesinos. Semejante predicción no requería en modo alguno una
verificación práctica. Pero cuando fue necesario determinar hasta qué punto la
nobleza educada era capaz de hacer concesiones al campesinado en su propio
interés, entonces nadie podía decir de antemano con absoluta certeza: no irán
en esa dirección más allá de tal o cual límite. Aquí siempre era posible suponer
que en determinadas circunstancias la nobleza educada iría un poco más lejos,
después de llegar a una comprensión un tanto más correcta de sus propios
intereses. Siendo práctico, como Chernishevski lo era en este caso, no sólo
podía sino que tenía que esforzarse por convencer a la nobleza de que se
requerían, en beneficio de ella misma, ciertas concesiones a los campesinos
liberados. Así, lo que podría haber aparecido en su artículo como un»
contradicción —la exigencia de un paso atinado y decidido por parte de personas
cuya incapacidad para la decisión y el tino es aquí admitida y explicada como
un producto necesario de las circunstancias— no era en realidad de ningún modo
una contradicción.
499
Tales contradicciones ima ginarias pueden
encontrarse también en la práctica política de personas que adoptan una
posición en el firme terreno de la explicación materialista de la historia.
Pero aquí es ne-cesario hacer una salvedad esencialísima. Cuando un
materialista
aplica sus conclusiones teóricas [247] en la
práctica, con cierto grado de cautela, puede garantizar, no obstante, que sus
conclusiones contienen cierto elemento de la más indiscutible certeza. Y esto
es porque, cuando dice: “todo depende de
* Obras, t.
I, págs. 90-91
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
las circunstancias”, sabe de qué lado se debe
esperar la aparición de las nuevas circunstancias que modificarán la voluntad
de la gente en la dirección que él desea; sabe muy bien que, en última
instancia, son de esperar del lado de la “eco-nomía”, y que cuanto más
verdadero sea su análisis de la vida economicosocial de la sociedad, más digna
de confianza será su predicción respecto del futuro desa-rrollo de la sociedad.
No sucede lo mismo con el idealista, quien está convencido de que las
“opiniones gobiernan el mundo”. Si las “opiniones” son la causa funda-mental
del movimiento social, entonces las circunstancias de que depende el su-cesivo
desarrollo de la sociedad se vinculan principalmente con la actividad
con-ciente de las personas, en tanto que la posibilidad de cualquier in
fluencia práctica sobre dicha actividad depende de la mayor o menor capacidad
de la gente para pensar en forma lógica y dominar las nuevas verdades
descubiertas por la filoso-fía o la ciencia. Pero esa capacidad depende ella misma
de las circunstancias. Así, el idealista que reconoce la verdad materialista de
que el carácter y también, por supuesto, las ideas del hombre, dependen de las
circunstancias, se encuentra en un círculo vicioso: las ideas dependen de las
circunstancias; las circunstancias, de las ideas. El pensamiento del
“ilustrador” no ha salido nunca, en teoría, de este círculo vicioso. En la
práctica la contradicción era resuelta por lo general me-diante un enérgico
llamamiento a todas las personas pensantes, con independen-cia de las
circunstancias en que tales personas vivían o actuaban. Lo que ahora decimos
podrá parecer digresión innecesaria, y, por ello, aburrida. Pero en rigor
de verdad esta digresión era esencial para
nosotros. Nos ayudará a NB
entender la naturaleza de la critica periodística
de la década del 60.
500
Como las esperanzas del “ilustrador” están
depositadas en el intelecto y en la buena voluntad de las personas pensantes,
es decir, en esencia, en los propios “ilustradores”, es «vidente que los
críticos que desean respaldar a esas personas exigirás a la ficción sobre todo
una descripción exacta de la vida social con todos sus pros y sus contras, con
sus fenómenos “negativos” y “positivos”. Sólo una des-cripción exacta de todos
los aspectos de la vida puede proporcionar a un “ilustra-dor" los datos concretos
que necesita para emitir un juicio acerca de esa vida...
... Pero N.
Uspenski solía expresarse en forma más enfática aun. Por ejem-plo, escribió:
“No hay nada que esperar de los campesinos actuales, que hasta no hace mucho
fueron víctimas de la servidumbre: — ¡no revivirán!... es improbable que la
medicina llegue nunca a curar la atrofia, porque la enfermedad se basa en el
daño orgánico... ” 12 A la "gente del 70” le resultaba muy difícil estar
de acuerdo con esto. Fue principalmente esto lo que dio lugar a la actitud
desfavorable de los críticos de esa época hacia N. V. Uspenski.
Quizá el lector pregunte: ¿pero al propio
Chemishevski le fue fácil es-tar de acuerdo con la idea completamente
desesperanzada de N. V. Us-penski acerca de los "campe sinos actuales”,
puesto que evidente- NB mente Chernishevski consideraba posible entonces un
amplio movi-miento en el pueblo, insatisfecho con las condiciones de la
abolición
de la servidumbre? A esto debemos contestar que,
evidentemente, no le habría resultado fácil, si se consideraba obligado a estar
de acuerdo incondicionalmente con N. V. Uspenski. Pero esa es precisamente la
cuestión: no estaba de acuerdo incondicionalmente con él. Consideraba muy
veraces los ensayos de N. V.
* N. V.
Uipemki, Obras, t. II, 1883, pig. 202.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
Uspenski; pero no extrajo de ellos una conclusión
desesperanzada. “La rutina — dijo— domina el curso corriente de la vida de las
personas comunes; y entre la gente sencilla, como en todos los demás
estamentos, la rutina es tan monótona y trivial como en todos los demás
estamentos. El mérito del señor Uspenski es ha-ber tenido el valor de
describimos, sin ocultamientos ni adornos, los pensamien-tos y acciones, los
sentimientos y las costumbres rutinarios de la gente sencilla. El cuadro no es
en absoluto atrayente: a cada paso estupidez y suciedad, mez-quindad y
monotonía.
“Pero no se apresuren a extraer de esto
conclusiones en cuanto a la validez o in-validez de sus esperanzas, si desean
aliviar la suerte de la gente; o de sus recelos, si tanto les preocupara la
monotonía e inercia de la gente. Tomen a la persona más común, más incolora,
más débil de carácter, más superficial; no importa cuán gris y mezquina sea la
vida que lleve, tiene en ella momentos de un matiz total-mente diferente [254],
momentos de esfuerzos enérgicos, de decisiones valero-sas. Lo mismo se encuentra
también en la historia de cada una de las naciones”.
13
501
Las circunstancias, de las cuales en última
instancia depende todo, pueden tomar tal cariz, que incluso una masa apática se
vuelva Capaz de vigoroso esfuerzo y valerosa de cisión. Mientras se aguarda el
mo-mento en que las circunstancias tomen un giro favorable, es preciso
estudiar con atención a la masa atrasada. La
iniciativa de adoptar decisiones va-lerosas no será nunca de la masa humilde;
pero hay que conocer el carácter de la gente que constituye esta masa “a fin de
conocer en qué forma la iniciativa puede estimularla”. Y cuanto mayor sea la
exactitud con que la ficción represente el ca-rácter de la masa del pueblo,
tanto más facilitará la tarea de los que, en circuns-tancias favorables,
tendrán que tomar la iniciativa de adoptar grandes decisiones. Ahora pediremos al
lector que recuerde que en una de las tesis de su disertación Chernishevski, al
subrayar la descripción de la vida como principal característica del arte,
agrega: “las obras de arte tienen a menudo otra significación: explican la
vida; a menudo proporcionan, también un veredicto sobre los fenómenos de la
vida”. Lo que hemos citado, aunque sólo sea de un artículo, “¿No es este el
co-mienzo de un cambio?”, muestra con claridad hasta qué punto la crítica
literaria, en la persona de Chernishevski, se inclinaba a valorar la
descripción de la vida principal mente como material para interpretarla y
juzgarla (para pronunciar un veredicto sobre los fenómenos de la vida). La
misma tendencia de Chernishevski se manifiesta definidamente en todos sus otros
artículos literarios. He aquí lo que dice, por ejemplo, en una reseña de una
recopilación de poesías de A. N. Ples-chéiev (Sovremiénnik, 1881, núm. 3).
Recuerda con desagrado la época en que nuestros crí
ticos trataban a Pleschéiev con desprecio e incluso con mala voluntad. “Ahora
parece monstruoso —dice—. Sin duda los nobles sentimientos y las nobles ideas
que alentaban en todas las páginas del librito del señor Pleschéiev no eran un
fenómeno tan común en la poesía rusa de la época como para volverles la espalda
con desprecio. En verdad, ¿cuándo es posible y permisible una cosa así?”
Pleschéiev, según él, no tenia un gran talento poético y sus aspiraciones [255]
y esperanzas eran muy vagas. Pero sí poseía una gran sinceridad, y en cuanto a
expresar sus esperanzas con mayor
* N. G.
Chernishevski, Obras, t. VIII, pig. 357.
J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"
precisión, no podía hacerlo por razones ajenas a
él.
502
... Pisarev
poseía un enorme talento literario. Pero a pesar de todo el placer que el
lector carente de prejuicios extraía de la brillantez literaria de sus
artículos, es preciso admitir que el “pisarevismo” era una especie de reducción
al absurdo del idealismo de nuestros “ilustradores”...
... Algunos
de los artículos sociológicos de Mijailovski han sido ahora tradu-cidos al
francés y, si no nos equivocamos, también al alemán. Es de suponer que no harán
que su nombre sea muy bien conocido en Europa. Pero es muy posible que le
granjeen los elogios de uno o dos de esos pensadores europeos que “(vuel-ven a
Kant!” por odio al marxismo. A pesar de la opinión de nuestro último
histo-riador de la literatura, no puede haber nada halagüeño en esos elogios.
Pero es sumamente digna de tener en cuenta la ironía de la historia, que
convierte en un arma teórica de la reacción lo que fue un error teórico
inocente en un utopismo más o menos progresista.
------------------
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
503
SEGUNDA PARTE
IDEAS DE CHERNISHEVSKI SOBRE POLITICA Y ECONOMIA
POLITICA
Sección Primera
IDEAS POLITICAS DE CHERNISHEVSKI
CAPÍTULO. l
SOCIALISMO UTÓPICO
... extraños
y con frecuencia ridículos a que se vieron empuja dos los sain-tsimonianos en
su extrema exaltación. Los llama héroes de salón abrumados por un acceso de
filantropía. Pero hace una salvedad al pronunciar ese severo juicio acerca de
ellos. El movimiento saintsimoniano fue la primera expresión del con-cepto de
trasformación de la sociedad, y esa primera expresión es de
gran [281] significación histórica. Indica que ya
es hora de que la so-ciedad se preocupe de las ideas de reforma que aparecieron
primero en In forma insatisfactoria del saintsimonismo.
En conclusión, Chernishevski dice de las ideas
reformistas: “Pronto veremos que han comenzado a aparecer en formas más
razonables y a llegar a personas para las cuales ya no son una encantadora
diversión, sino una cuestión de necesidad, y cuando esa clase a la cual los
saintsimonianos deseaban embaucar comience a preocuparse razonablemente por su
propio bienestar, entonces, probablemente, la vida en la tierra será mejor para
ella de lo que es ahora”. 1 Esta es una observa-ción altamente importante. Muestra
que en sus reflexiones sobre el futuro del so-cialismo en Europa occidental,
Chernishevski se acercó mucho a la teoría de la lucha de clases.
504
Pero ya conocemos el papel que esta teoría
representó en sus ideas históricas. A veces lo ayudó a explicar con mucho éxito
ciertos fenómenos históricos aislados; pero la veía como un obstáculo más bien
serio para el progreso, en lugar de una condición necesaria para el mismo en
una sociedad dividida en clases. El lector recordará que Chernishevski vio el
débil desarrollo de la lucha de clases en Es-paña como una señal del desarrollo
progresista de ese país en el futuro. En su comentario sobre los sucesos de
1848 en Francia, así como en el pasaje que aca-bamos de citar, parece
inclinarse hacia la idea de que el movimiento de emanci-pación del proletariado
se está convirtiendo ahora en la fuerza motriz del pro-greso social en Europa
occidental. Pero en su caso esta idea sigue siendo uno de los gérmenes de una
interpretación materialista de la historia, hacia la cual he-mos llamado
repetidamente la atención del lector al tratar las ideas de nuestro
* Obras, t.
VI, pág. 150.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
autor sobre la historia ...
... Explica
el atraso de la “gente común” de Europacomo consecuencia de que nociones
científicas conocida. ; no han llegado aún al pueblo. Cuando lleguen, cuando la
“gente común” se familiarice con las concepciones filosóficas
“corres-pondientes a sus necesidades”, entonces no estará lejos el triunfo de
los nuevos principios en la vida social de Europa occidental. 2
Chernishevski no se plantea el interrogante de si
existen en esta vida fenómenos que puedan proporcionar una garantía objetiva de
que las nuevas ideas filosóficas, en efecto, llegarán finalmente a la “gente
co- NB mún". No tiene necesidad de semejante garantía porque, tal como él
lo
ve, la naturaleza misma de esos principios, y
también la naturaleza del hombre, garantizan suficientemente el triunfo de los
nuevos principios ...
CAPÍTULO II
SOCIALISMO UTÓPICO
(Continuación)
...
Chernishevski considera el problema del socialismo, como lo hace en ge-neral
con todos los otros problemas del desarrollo histórico, desde el punto de vista
del idealismo. Y esta actitud idealista hacia los fenómenos históricos más
importantes fue típica del socialismo de todos los países en el período utópico
de su desarrollo. Este rasgo del socialismo utópico es de tan enorme
importancia,
que resulta necesario detenerse en él — sin temer cierto grado de ¡excesivo!
repetición, que puede muy bien darse en este caso.
505
CAPITULO III
EL PLAN "PROPIO” DE CHERNISHEVSKI Y EL
PROBLEMA DE LA COMUNIDAD AGRARIA
...
"Supongamos —dice volviendo a su método favorito de explicación por medio
de una “parábola”—, supongamos que yo estuviese interesado en tomar medidas
para proteger las provisiones de la reserva de la cual se prepara el al-muerzo
de ustedes. Evidentemente, si lo hiciera por afecto a ustedes, entonces mi celo
se basaría en la suposición de que las provisiones les pertenecen y que el
almuerzo preparado con ellas es alimenticio y conveniente para ustedes.
* Obras, t.
VI, pAgs. 205-206
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
Imaginen mis sentimientos cuando me entero de que
las provisiones no les per-tenecen en realidad y que por cada almuerzo
preparado con ellas ustedes pagan dinero que no sólo es más de lo que vale el
almuerzo mismo, sino que, en general, ustedes no pueden pagarlo sin verse en
serios aprietos. ¿Qué ideas entrarán en mi cabeza ante tan extraños
descubrimientos?... ¡Cuán estúpido fui al preocu-parme por un asunto, cuando
las condiciones de su utilidad no estaban garanti-zadas! ¿Quién que no sea un
bobalicón puede preocuparse por la conservación de la propiedad en ciertas
manos, sin asegurarse primero de que esa propiedad se-guirá en esas manos y en
condiciones ventajosas? ... ¡Es preferible que se pierdan todas esas pro
visiones, que sólo causan daño a la persona que amo! ¡Es preferible que
desaparezca todo el problema, que sólo causa la ruina de ustedes! Pena por
ustedes, vergüenza debido a mi estupidez: eso es lo que siento”. 3
... Es
preciso reconocer el mérito de Chemishevski por el hecho de que, al comienzo
mismo de su actividad literaria exhibiera, en sus comentarios sobre la
comunidad agraria, mucho más consideración que muchos “socialistas rusos”
in-cluso a mediados de la década del 90, cuando, según todas las apariencias,
sólo los ciegos podían no ver que se derrumbaban nuestros tan ensalzados
“cimientos seculares”.
Ya en abril de 1857 escribió: pero “es inútil
ocultar el hecho de que Rusia, que hasta ahora ha participado muy poco en el
progreso económico, comienza a ser rápidamente barrida por él, y nuestro modo
de vida, hasta ahora apenas afectado por las leyes económicas que revelan su
fuerza sólo en tiempos de intensificada actividad económica y comercial,
empieza a someterse rápidamente a ellas. Quizá no pase mucho tiempo antes de
que también nosotros seamos arrastrados a la esfera de la plena vigencia de la
ley de la competencia”. 4
506
Esto es precisamente lo que los teóricos de nuestro
populismo han tratado de ocultar de sí mismos y de sus lectores durante tanto
tiempo y con tanto cuidado. Lo que dicen las Escrituras es cierto: la estrella
difiere de la estrella en la gloria...
Convencido de que nuestro país carece de las
condiciones para hacer de la pose-sión de tierras comunales una fuente de
bienestar para el pueblo, Chemishevski vería que su actitud de simpatía hacia
la comunidad tenía en realidad muy poca similitud con la simpatía de los
eslavófilos hacia ella. En su artículo “Sobre las causas de la caída de Roma”,
dice que si bien la comunidad podría contribuir al sucesivo desarrollo de
Rusia, resultaba sin embargo ridículo enorgullecerse de ella, porque [316] en
fin de cuentas era un signo de nuestro atraso económico. Ofrece un ejemplo: los
ingenieros europeos, dice, usan ahora la mecánica aplicada para construir
puentes colgantes. Pero parece que en un país asiático atrasado — no recuerdo
del todo cuál— los ingenieros locales construyen desde hace tiempo puentes
colgantes en lugares adecuados. ¿Significa eso que la mecánica aplicada en Asia
puede ser colocada en un pie de igualdad con la de Europa? Hay puentes y
puentes, y el puente colgante de los ingenieros asiáticos es infinitamente
infe-rior a su contraparte europea. Por cierto que cuando los ingenieros
europeos lle-guen al país asiático que está familiarizado desde hace tiempo con
los puentes colgantes, encontrarán más fácil convencer a un mandarín de que el
puente col-gante actual no es una invención pagana.
Pero nada más que eso. A pesar de sus puentes
colgantes, el país asiático seguirá
* Obras, t.
IV, pág. 307.
4 * Obras, t. III, pág. 185.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
siendo un país atrasado, mientras que Europa
continuará siendo su preceptora. Lo mismo es válido para la comunidad rusa.
Quizá ésta pro mueva el desarrollo de nuestro país; pero el principal estímulo
vendrá no obstante de Occidente, y realmente no nos corresponde renovar al
mundo, ni siquiera por medio de la co-munidad...
CAPÍTULO IV
SOCIALISMO Y POLITICA
... El que
trata de obtener una noción de las ideas políticas de Chernishevski sobre la
base de sus escritos, se siente al comienzo un tanto desconcertado, es decir,
él mismo no es indiferente [318] a la política. En efecto, el hombre que
des-pués de Belinski fue el exponente más brillante de las tendencias
progresistas en nuestra literatura, parece ser, a primera vista, políticamente
indiferente. Y no porque haya empleado unas cuantas expresiones infortunadas,
ni por un desliz de la pluma, sino debido a los principios generales que a
veces lo orientan al juz-gar los fenómenos más importantes de la vida de Europa
occidental. Como prueba de ello nos remitimos al artículo “Luchas de partido en
Francia bajo Luis XVIII y Carlos X” (Sovremiénnik, 1858, núms. 8 y 9). Leemos
en él:
507
“Los deseos fundamentales, las ansias básicas de
los liberales y los demócratas son esencialmente distintos. Los demócratas
intentan abolir en todo lo posible el predominio de las clases superiores sobre
las inferiores en la estructura estatal; por una parte, reducir el poder y la
riqueza de los estamentos superiores, por la otra conceder más peso y bienestar
a los estamentos inferiores. Cómo se modifi-carán las leyes en ese sentido y se
respaldará la nueva, estructura de la sociedad
les resulta casi indiferente. Cf. Sotsial-
En cambio, los liberales de ningún modo pueden
acceder a conceder
el predominio en la sociedad a los estamentos
inferiores porque, de- Demokrat,
bido a su falta de educación y a su pobreza
material, dichos estamen- núm. 1,
pág. 124
tos se muestran indiferentes a los intereses que
son de la máxima
importancia para el partido liberal, a saber: el
derecho a la libertad de palabra, y un sistema constitucional. Para el
demócrata, nuestra Siberia, donde la gente co-mún está en buena posición eco
nómica, se halla muy por encima de Inglaterra, donde la mayoría del pueblo
sufre grandes privaciones. De todas nuestras insti-tuciones políticas, el
demócrata es irreconciliablemente hostil hacia una: la aris-tocracia; el
liberal casi siempre encuentra que sólo con cierto grado de aristocra-cia puede
la sociedad llegar al sistema liberal. En consecuencia, los liberales son por
lo general los enemigos mortales de los demócratas, y dicen que la democra-cia
conduce al despotismo y es fatal para la libertad”... 5
...
Chernishevski explica luego sus ideas por medio de argumentos que con-firman
con más fuerzas aun nuestra suposición de que por demócratas entiende los
socialistas. “En el aspecto teórico —dice—, el liberalismo puede parecerle
atrayente a quien ha sido librado de la necesidad por la buena suerte: la
libertad
* Obras, t.
IV, pág». 156-157.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
es una cosa muy buena. Pero el liberalismo entiende
la libertad de un modo muy estrecho, puramente formal. Para él la libertad
consiste en un derecho abstracto, en un permiso formal para la ausencia de
restricciones legales. Se niega a ver que el derecho legal sólo es de valor
para una persona cuando ésta posee los medios materiales de ejercer ese
derecho. 6
508
El pueblo no tiene oportunidad material para
aprovechar la libertad política. La mayoría del pueblo es analfabeta en casi
todos los países. ¿Por qué habrían en-tonces de atesorar su derecho a la
libertad de palabra? La necesidad y la falta de educación los condena a una
completa ignorancia [320] de los asuntos del Estado. ¿Por qué habrían entonces
de demostrar interés por los debates parlamenta-rios?" Chernishevski
declara enfáticamente que “no existe un país europeo en el que la vasta mayoría
del pueblo no se# completamente indiferente a los decretos que son el objeto de
las aspiraciones y preocupaciones del liberalismo”...
... En el
análisis político publicado en el núm. 6 de Sovremién-nik de 1859,
Chernishevski destaca, luego de declarar que el movi-miento que insiste en la
intervención por la Unión Alemana [330] en favor de Austria se' hace cada vez
más fuerte en Alemania: “no habla-
mos de la gente común, sino realmente de las clases
en las cuales se concentra la opinión pública, de las clases que se dedican a
los asuntos políticos, leen los pe-riódicos e influyen en el curso de los
asuntos; de esa multitud que en todas partes es un juguete del egoísmo y la
intriga”. 7
La “gente común” no lee periódicos, no se ocupa de
los asuntos políticos y no tiene influencia sobre el curso de éstos. Tal es la
situación ahora, mientras su concien-cia se halla aún profundamente dormida.
Pero cuando despierte bajo la influencia de la vanguardia del ejército
histórico activo, compuesto por las “mejores perso-nas”, que han aprendido las
lecciones de la ciencia moderna, entonces la “gente común” entenderá que su
tarea consiste en la reconstrucción radical de la socie-dad, y emprenderá la obra
de ésa reconstrucción, que no tiene relación directa con el problema de las
formas de la estructura política. Tales fueron las opiniones
predominantes de Chernishevski,8 que - v se encontrarán en la mayoría de sus
nu-
merosos análisis políticos .
Si a veces esa concepción esencialmente idealista
de la A causa de la diferencia
política deja abierto el camino para una concepción
dife- teórica entre las concep-
rente, para el germen, por así decirlo, de una compren-
pasó
por alto
sión materialista, esto es sólo una excepción, muy seme- ciones idealista y mate-
rialista
de la historia,
Plejánov la
jante a lo que encontramos al estudiar las
concepciones diferencia político-prác-
históricas de Chernishevski: el lector recordará
que en tica y de clase entre el li-
esas concepciones, que también son esencialmente
idea- beral y el demócrata
listas, hay también gérmenes de la concepción
materia
lista de la historia. Aclaremos ahora, con la ayuda
de dos ejemplos, el carácter que adquirieron los análisis políticos de
Chernishevski bajo la influencia de sus ideas predominantes antes mencionadas,
en cuanto a la relación de la política con las principales tareas de la clase
obrera. (?)
511
Primer ejemplo. En enero de 1862, en su análisis
político, entra en una
* Ibid. ,
pág. 157.
* Obra), t.
V, pág. 249.
** Estos
análisis ocupan por lo menos dos tomos de sus Obras completas
Cf. Sotsial-
Demokrat,
núm. 1, pág.
144, ¡tono!
¡cambiado!9
Cf. Stosial-
Demokrat,
núm. 1, pág.
144
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
controversia con el National Zeitung, liberal
prusiano, en cuanto a la política in-terna de Austria. El National Zeitung
escribía: “Que el destino de Austria sea una lección para que otros Estados no
emprendan gas tos que superen sus posibilida-des financieras. La causa de la
ruina de Austria son sus excesivos gastos para el ejército”. A Chernishevski no
le agradan estas reflexiones del National Zeitung.
... Tales
argumentos, que condujeron a la conclusión de que el despótico gobierno
austríaco actúa con perfecta corrección, tendrían que haber asombrado y en
realidad asombraron a una gran cantidad de lectores de Sovremiénnik. Produjeron
[332] una impresión, no
tanto de indiferencia hacia los problemas de la
libertad política, como de simpatía directa hacia los oscurantistas.
Los oponentes de Chernishevski lo acusaban con
frecuencia de tales
simpatías. Precisamente a causa de tales
acusaciones, al final de su análisis político de marzo de 1862 hizo la irónica
confesión: “para nosotros no hay mejor diversión que el liberalismo — y tenemos
un irresistible deseo de buscar liberales a fin de burlamos de ellos”. Pero en
rigor, por supuesto, no escribía sus paradójicos análisis para
“burlar se” de los liberales, ni para defender a
gobiernos despóticos. En lo funda-mental el pensamiento era que, mientras
existiesen las relaciones sociales dadas, las cosas no podían marchar de otra
manera que como marchaban, y que si al-guien quería que marcharan en forma
diferente, debía dedicar sus esfuerzos a lograr un cambio radical en las
relaciones sociales . Actuar en forma diferente se-ría una pérdida de tiempo.
Los liberales provocaron la burla de Chernishevski precisamente porque
proponían paliativos donde) era necesario una cura radical.
)
512
Segundo ejemplo. En abril del mismo año,
Chernishevski volvió a aparecer para ponerse de parte del absolutismo en su
lucha contra el liberalismo, en el conflicto del gobierno prusiano con la Dieta
prusiana. Según él, los liberales no deberían haberse sorprendido de que el
gobierno prusiano no les hiciera concesiones voluntarias,
sino que prefiriese agitar al país mediante la
disolución de la Dieta. “Hallamos — dice— que el gobierno prusiano actuó como
debía hacerlo. ”11 También esto de-bía asombrar al lector ingenuo y parecerle
una traición a la causa de la libertad.
Pero está bien claro que tampoco aquí tomaba
nuestro autor de nin-
guna manera las armas en defensa del despotismo,
sino que sólo
quería [333] utilizar los acontecimientos prusianos
a fin de comuni-
car a sus lectores más astutos la idea correcta
sobre la condición
principal de la cual, en última instancia, depende
el desenlace de todos los
Aquí y más
adelante Lenin observa que, en comparación con el artículo publicado en
Sotsial-Demokrat, en la edición de 1909 Plejánov suavizó el tono y atenuó la
crítica que hizo Chernishevski del liberalismo ruso; en particular, Plejánov
omitió las palabras: “Porque los liberales rusos cambiaron poco desde la época
en que So-vremiénnik los abrumaba con sus sarcasmos” . 511
10 * En sus Ensayos sobre economía política, al
señalar la falta de conformidad entre el sistema económico exis-tente y las
“exigencias de una teoría sólida” , Chernishevski interrumpe a veces su
exposición con la pregunta: "¿Debe continuar un sistema que permite
semejante falta de conformidad?” véase, por ejemplo, Obrast t. VII, pág. 513). El lector de Chernishevski debe
haberse hecho la misma pregunta al leer sus análisis políticos, en especia] los
que llevan a la conclusión “incongruente” de que tenían razón los apologistas
del despotismo, y no sus oponentes. En Chernishevski semejante conclusión fue
simplemente otro argumento contra la vida con-temporánea. Pero los liberales a menudo no entendieron
eso
11 * Obra», t. IX, pág. 238
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
amplios conflictos sociales. He aquí lo que dice
sobre esta cuestión:
“Así como las querellas entre diferentes Estados se
llevan a cabo primero por medios diplomáticos, así la lucha por los principios
dentro del Estado mismo se lleva a cabo primero por medio de la influencia
civil, o por los denominados me-dios legales.
Pero así como una querella entre Estados
diferentes, si es bastante NB importante, conduce siempre a amenazas militares,
así sucede tam-
bién con los asuntos internos de los Estados, si el
asunto no es de poca importan-cia. Si los Estados que querellan son de poderío
muy dispar, entonces el asunto es solucionado por el general solamente por las
amenazas militares: el Estado más débil sucumbe a la voluntad del más fuerte, y
esto impide la guerra abierta. Del mismo modo, en los asuntos internos
importantes, solamente se impide la guerra si una de las partes en conflicto se
siente demasiado débil en comparación con la otra: entonces se somete en cuanto
ve que la parte contraria ha decidido real-mente recurrir a medidas militares.
Pero si dos Estados que querellan no son de poderío tan dispar como para que el
más débil de ellos no pueda abrigar esperan-zas de rechazar un ataque, entonces
el asunto puede pasar de las amenazas a la guerra. El bando que se defiende
tiene una gran ventaja de su parte, y por lo tanto, si no es demasiado débil,
no pierde el ánimo ante la decisión del oponente más fuerte de atacarlo”. 12
Desde ese punto de vista examinó lo que sucedía
entonces en Prusia. Defendió y elogió al gobierno prusiano —es preciso tomar
nota de ello— sólo porque “ac-tuaba de la Mejor manera posible en favor del
proceso nacional” al destruir las ilusiones políticas de aquellos prusianos
ingenuos que, sin motivos evidentes, imaginaban que en su país se instituiría
por sí mismo un sistema de gobierno au-ténticamente constitucional, sin una
lucha contra el antiguo orden . Y si no reveló la menor simpatía hacia los liberales
prusianos e incluso se burló de ellos, la ex-plicación es que, en su justa
opinión, también éstos querían alcanzar sus objetivos [334] sin una lucha
decidida contra sus enemigos políticos.
513
Al hablar del posible desenlace del conflicto entre
la Dieta y el go-bierno observa, con gran perspicacia, que, “a juzgar por el
actual es-tado de ánimo de la opinión pública en Prusia, es de suponer que los
oponentes del actual sistema se hallan demasiado débiles para la lu-
cha militar y están dispuestos a ceder ante la
primera amenaza decidida del go-bierno en el sentido de que recurrirá n medidas
militares”. Y así resultó. Chernis-hevski tenía razón en su desprecio hacia los
liberales prusianos . En verdad, ellos querían que el orden constitucional se
instituyera en Prusia por sí mismo. No sólo no emprendieron una acción decidida
—no se los podía censurar por ello, ya que con la
relación existente de las fuerzas sociales eso no era posible—, sino que
condenaron en prin-cipio todas las ideas sobre tal acción, es decir,
obstaculizaron, en la medida de que dependía de ellos, un cambio en las fuerzas
sociales
que posibilitara recurrir a tal acción en el
futuro. Chernishevski no podía perdo-narles eso, como no lo podía perdonar
Lassalle. Es digno de mención que, preci-samente cuando Chernishevski
ridiculizaba a los liberales prusianos en sus ar-tículos políticos, Lassalle
los hacía pedazos en sus discursos. Y más digno aun de
* Ibid. , t.
IX, pág. 241.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
mención es que en esos discursos el agitador alemán
usaba a veces las mismas palabras que Chernishevski para describir la relación
de las fuerzas sociales como cimiento del sistema político en un país dado. En
muchos aspectos, Lasalle había tenido los mismos mentores que Chernishevski. Es
natural, entonces, que el pen-samiento político de ambos avanzara en la misma
dirección, y lograse resultados que coincidían en parte. Decimos “en parte”
porque, al hacer notar la gran simili-tud entre las opiniones de Lassalle y las
de Chernishevski, no hay que cerrar los ojos a las diferencias entre ellos.
Lasalle no se limita a extraer la conclusión de que la Constitución de
cualquier país es la expresión jurídica de la correlación existente entre las
fuerzas sociales. Busca las causas que determinan esa correla-ción, y las
encuentra en la economía social. Los discursos de Lassalle que atañen a se
problema están impregnados de un espíritu materialista, que es más de lo que se
puede decir, por ejemplo, de su discurso [335] sobre la filosofía de Fichte o
de su "Sistema de derechos adquiridos”.
514
Tampoco Chernishevski hace caso omiso del problema
de las causas que determinan la relación de las fuerzas sociales, pero en su
análisis se detiene en la autoconciencia social, es decir, no traspone el
límite que separa el idealismo histórico del materialismo histórico. En con-
traste con Lassalle, es un idealista mucho más
coherente en sus comentarios so-bre los asuntos prusianos que en muchos de sus
otros artículos sobre política o historia. También esta diferencia deba ser
atribuida entera mente a la “relación de las fuerzas sociales”. En Prusia, no
importa cuán débil fuese el capitalismo pru-siano en comparación con lo que es
en la actualidad, había comenzado ya un mo-vimiento obrero en el sentido actual
de la palabra;
pero en Rusia el
movimiento de los raznochintsi, que por
lo general es decir,
es denominado movimiento de la intelectualidad,
apenas había co- democrá-
menzado a florecer. Influidos por las exigencias del movimiento tico
obrero, incluso los idealistas se ven a menudo
obligados a razonar en
forma materialista. En la Francia actual se pueden
encontrar muchos ejemplos de cómo las exigencias del movimiento obrero ejercen
su influencia. El movimiento de la intelectualidad, por el contrario, a veces
empuja incluso a los materialistas a un razonamiento puramente idealista. Esto
es particularmente notable en la Ru-sia actual.
Los análisis políticos de Chernishevski estaban
destinados a la “mejor gente”, la que tenía que saber qué debía enseñar a las
masas atrasadas. La labor de la. “me-jor gen te” equivalía, en lo fundamental,
a propaganda. Pero no exclusivamente a ella. La “gente común”, hablando en
términos generales, no figura en la escena política. Y lo que tiene lugar en
esa escena —hablando de nuevo en términos ge-nerales— afecta muy poco sus
intereses. Pero hay épocas excepcionales durante las cuales las masas del pueblo
despiertan de su acostumbrada hibernación y rea-lizan esfuerzos enérgicos,
aunque con frecuencia apenas concientes, para mejo-rar 'su destino. En tales
épocas excepcionales la actividad de la “mejor gente” pierde en mayor o menor
medida su carácter predominantemente propagandís-tico y se torna agitativo.
Esto es lo que dice Chernishevski de semejantes épocas: “El progreso histórico
tiene lugar lenta y penosamente ... [336]; tan lentamente que, si nos limitamos
a períodos muy breves, las fluctuaciones producidas, en el curso de avance de
la historia, por circunstancias accidentales, pueden impedir-nos ver la acción
de la ley general. A fin de convencemos de su inmutabilidad es
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
necesario considerar el curso de los
acontecimientos a lo largo de un tiempo bas-tante prolongado ... Compárese el
estado de las instituciones y las leyes sociales en Francia, en 1700 y hoy: la
diferencia es sumamente grande, y toda ella en favor del presente; y sin
embargo casi todo este siglo y medio fue muy arduo y lúgubre. Lo mismo también
en Inglaterra.
¿De dónde proviene esta diferencia? Fue
constantemente preparada por el hecho de que la mejor gente de cada generación
encontraba sumamente difícil la vida en su época; poco a poco, por lo menos
algunos de sus deseos se tomaron com-prensibles para la sociedad, y luego, en
algún momento, muchos años después, en ocasiones propicias, la sociedad trabajó
durante seis meses, un año o apenas más de tres o cuatro años para el
cumplimiento de por lo menos unos pocos de esa pequeña cantidad de deseos que
habían penetrado en ella a partir de la mejor gente. La labor nunca fue
exitosa; cuando estaba hecha la mitad de la labor el fer-vor de la sociedad se
agotaba, sus fuerzas se consumían, y una vez más lo vida práctica de la
sociedad caía en un prolongado período de estancamiento; y, como antes, la
mejor gente, si sobrevivía a la labor inspirada por ella, veía que sus de-seos
estaban muy lejos de haber sido llevados a la práctica, y, como antes, tenía
que lamentarse de las cargas de la vida. Pero en el breve período de noble
entu-siasmo se reconstruía mucho . Es claro que la reconstrucción tenía lugar
de prisa, no había tiempo para pensar en la elegancia de las nuevas
estructuras, que que-daban sin terminar, no había tiempo para preocuparse por
las sutiles exigencias de la armonía arquitectónica entre las partes nuevas y
los restos sobrevivientes, y el período de estancamiento legaba al edificio
reconstruido una multitud de pe-queñas incongruencias y fealdades. Pero ese
período de indolencia proporcio-naba tiempo libre para examinar con cuidado
todos los detalles, y como el perfec-cionamiento de los detalles que le
desagradaban no exigía ningún es fuerzo espe-cial, se hacía poco a poco; y
mientras una sociedad extenuada se ocupaba de tri-vialidades, la mejor gente
decía que la reconstrucción era incompleta y argumen-taba que las viejas partes
del edificio se volvían cada vez más ruinosas, y que era necesario reanudar el
trabajo en gran escala. Al principio una sociedad fatigada se negaba a es
cucharla, considerando su vibrante grito como un impedimento para su descanso;
luego, recuperadas las energías, la sociedad empezaba a acep-tar cada vez más
una opinión que antes había despertado su indignación [337]. La sociedad se
convencía gradualmente de que había algo de verdad en ello, lle-gaba a
reconocer esa verdad cada vez más, de año en año, y por último se mos-traba
dispuesta a seguir a aquella gente progresista que argumentaba que la
re-construcción era necesaria; y, entonces, en la primera oportunidad, ponía
manos a la obra con fervor renovado, volvía a dejarla inconclusa, y caía una
vez más en un sopor, sólo para reanudar el esfuerzo más adelante. ” 13
516
Los artículos políticos de Chernishevski estaban
destinados a mostrar a la “mejor gente” que la vieja estructura del sistema
social contemporáneo se disgregaba cada vez más, y que había necesidad de
“reanudar el trabajo en gran escala”. Y todo señala el hecho de que hacia fines
del primer período, es decir, del período presiberiano de su actividad
literaria, comenzó a parecerle que la sociedad pres taba cada vez mayor
atención a su opinión y estaba de acuerdo con él.
En otras palabras, empezó a pensar que en la
historia rusa también NB se acercaba uno de esos beneficiosos saltos que rara
vez ocurren en
* Obras, t.
V, págs. 490-491
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citadas o mencionadas por LENIN
la historia, pero que impulsan muy hacia adelante
el proceso del desarrollo social. Los espíritus de los sectores avanzados de la
sociedad rusa se elevaban, en ver-dad, rápidamente, y con ellos también se
elevó el espíritu de Chernishevski. En una ocasión había encontrado posible y
útil aclarar al gobierno cuáles eran sus propios intereses en la cuestión de
liberar a los campesinos; ahora no pensaba siquiera en dirigirse al gobierno.
Contar con él de alguna manera le parecía un
autoengaño pernicioso. Sovremiénnik, octubre
de Demokrat.
En el artículo “ El reformador ruso” ( Cf Sotsial-
1861), que escribió en relación con la publicación
del libro de M. núm. 1. pág.
Korf, La
vida del conde Speranski, Chernishevski
argumenta exten- ,
161
samente que ningún reformador debe engañarse con
semejantes
cálculos en nuestro país. Los enemigos de Speranski
lo llamaban re volucionario. Esta opinión divertía a Chernishevski. En efecto,
Speranski tenía muy amplios planes para efectuar cambios, pero resulta ridículo
llamarlo revolucionario, a juz-gar por la amplitud de los medios que se
proponía usar para llevar a cabo sus intenciones . Sólo podía mantener su
posición porque había logrado conquistarse la confianza del emperador Alejandro
I. Respaldado por esa confianza, se propo-nía llevar a cabo sus planes. Por eso
Chernishevski lo llamó soñador ...
[338] ... Sólo quien recuerde constantemente que el
curso de la Sotsial-De-
vida social está determinado por la relación de las
fuerzas sociales, mokrat, núm.
pág. 161
no se entregará en política a nocivas ilusiones. El
que desee actuar cambiado14
de acuerdo con este principio fundamental tiene que
pasar a veces
por una difícil lucha moral. Chernishevski trata de
advertir a la “mejor gen te” de su época al respecto, en vista de lo que, según
pensaba, era el salto inminente. Así, ya en enero de 1861, al analizar un libro
del conocido economista norteameri-cano Carey, cuya insignificancia, de paso,
expone en forma brillante, pasa inespe-radamente a la conocida heroína judía
Judith y justifica vehementemente sus ac-ciones: “El camino de la historia —
dice— no está empedrado como la avenida Nevski; atraviesa campos, polvorientos
o fangosos, y cruza por entre pantanos o bosques. Y el que tema cubrirse de
polvo o embarrarse las botas, será mejor que no ,se de dique a la actividad
social, pues ésta es una noble ocupación cuando a uno le preocupa realmente el
bien del pueblo, pero no es exactamente una ocu-pación pulcra. Es cierto, sin
embargo, que la pureza moral puede ser entendida en forma diferente; otros, por
ejemplo, pueden sentir que Judith no se mancilló ...
Amplíense las propias consideraciones, y en muchos
problemas individuales se tendrán obligaciones diferentes de las resultantes de
un examen aislado de los mismos problemas15
517
A principios de la década del 60 el gobierno
concibió la idea de le-vantar en cierta medida las restricciones de la censura.
Se decidió que se redactaran nuevas reglamentaciones de la censura, y se le
permitió a la prensa expresarse sobre el problema de su propia re-presión.
Chernishevski no perdió tiempo en declarar sus puntos de
Cf. omisión Sotsial- De-mokrat, núm. 1, pág. 16216
En lugar de
las tres primeras frases de este párrafo, en Sotsial-Demokrat decía:
“Chernishevski a la vez que daba a entender a la juventud la necesidad de un
modo de acción revolucionario, le explicaba que el revolucio-nario, a fin de
lograr sus objetivos, frecuentemente tiene que verse en situaciones tales, a
las que jamás puede permitirse llegar un hombre honesto que persigue fines
puramente personales”. 516
* Obras, t.
VIII, págs. 37-38
Lenin señala
que en la edición de 1909 Plejánov omitió la frase: “con respecto al gobierno
ruso, el tono de Chernishevski se hace cada vez más desafiante”, con la que
comenzaba este párrafo en Sotsial-Demokrat. 517.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
vista personales, que, como de costumbre, diferían
marcadamente de los puntos de vista liberales habituales. [339] Es cierto que
Chernishevski ridiculiza malicio-samente a los que suponen que la prensa tiene
algún poder específico como la belladona, el ácido sulfúrico, el fulminato de
plata, etc. “Nuestra opinión personal no se inclina a esperar resultados
extraordinariamente nocivos de los objetos y acciones que no poseen el poder de
producir semejantes calamidades. Pensamos que la prensa es demasiado débil para
producir desdichas sociales. En fin de cuentas, no contiene tanta tinta como
para que ésta pueda fluir a borbollones de algún modo, e inundar nuestro país;
ni tiene muelles para que, después de sol-tarse de algún modo y golpear los
tipos, pueda dispararlos como metralla. ” Pero Chernishevski admite que hay
épocas en que la prensa puede ser no menos peli grosa para el gobierno que la
metralla. Son las épocas en que los intereses de un gobierno difieren de los
intereses de la sociedad, es inminente una conmoción revolucionaria. Un
gobierno en tal posición tiene todos los motivos para restrin-gir a la prensa,
porque la prensa, junto con otras fuerzas sociales, prepara su caída. Casi
todos los sucesivos gobiernos franceses de este siglo han estado con-tinuamente
en esa situación. Todo esto es esmerada y serenamente ex puesto por
Chernishevski. Nada se dice en el artículo, hasta el final mismo, sobre el
gobierno ruso. Pero en conclusión, de repente, Chernishevski pregunta a su
lector: ¿y si re-sultara que las leyes sobre la prensa son realmente necesarias
en nuestro país? “Entonces volveríamos a merecer que nos llamasen
oscurantistas, enemigos del progreso, aborrecedores de la libertad,
panegiristas del despotismo, etc. , como ya tantas veces nos hemos expuesto a
tal reproche. ” Por lo tanto, no quiere in-vestigar el problema de si hay
necesidad de leyes especiales sobre la prensa en nuestro país. “ Tememos —
dice— que una investigación concienzuda nos lleve a responder: sí, son
necesarias. ”17 La conclusión es clara: son necesarias porque también en Rusia
se acerca el momento del “ salto” .
518
En el mismo número de Sovremiénnik de marzo que
publicó el ídem Sotsial-
artículo que acabamos de citar, apareció un
artículo polémico in- Demokrat,
mún. 1,pág.
titulado “¿Hemos aprendido la lección?”,
relacionado con las co- 163
nocidas demostraciones estudiantiles de 1861. En él
Chernis-
hevski defiende a los estudiantes, a quienes
nuestros “ guardianes” reprocharon porque supuesta mente no querían estudiar
[340]; y, de paso, también le dice al gobierno muchas amargas verdades. La
causa in mediata de esa polémica fue un artículo anónimo aparecido en el
Boletín Académico de San Petersburgo intitulado “(¡Estudiar o no estudiar?”
Chernishevski replica que en lo referente a los estu-diantes esa pregunta no
tiene sentido, ya que siempre han querido estudiar, pero las restrictivas
reglamentaciones universitarias les ponían obstáculos. Las regla-mentaciones
universitarias deseaban tratar a los estudiantes —personas de una edad en que
según nuestras leyes un hombre puede casarse, ser incorporado a los servicios
civiles o “mandar una unidad del ejército"— como a niños. No es
sorprendente que protestaran. Incluso se les impedía tener organizaciones tan
completamente inofensivas como sociedades de ayuda mutua, que sin duda
re-sultaban esenciales en vista de la inseguridad material de la mayoría de los
estu-diantes. Los estudiantes no podían sino rebelarse contra tales
reglamentaciones, porque se trataba de “un trozo de pan y la posibilidad de
asistir a los cursos. Ese pan y esa oportunidad les eran arrebatados”.
Chernishevski declaró abiertamente
* Obra», t.
IX, pág. ». 130, 156.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
que las personas que elaboraban las
reglamentaciones universitarias querían en la práctica privar a la mayoría de
los que ingresaban en la universidad de toda posibilidad de estudiar. “Si el
autor del artículo y los que concuerdan con él con-sideran necesario demostrar
que no fue ese el objetivo que se tenía en vista cuando se redactaron las
reglamentaciones, que publiquen entonces los docu-mentos relativos a las
reuniones en que se decidió acerca de las reglamentacio-nes”. El autor anónimo
del artículo “¿Estudiar o no estudiar?” dirigió su acusación de falta de
disposición para el estudio, no sólo contra los estudiantes, sino contra toda
la sociedad rusa.
519
Chemishevski aprovechó esto para llevar a un
terreno más general la controver-sia sobre la inquietud reinante en la
universidad. Su oponente admitía que había ciertos signos del deseo de estudiar
de la sociedad rusa. Prueba de ello, en su opi-nión, eran los “centenares” de
nuevos periódicos, las “de cenas” de escuelas do-minicales para adultos que
aparecían en nuestro país. “Centenares de nuevos pe-riódicos: ¿pero dónde contó
los centenares? — exclama Chernishevski— . Y en verdad serían necesarios centenares,
¿pero quiere el autor saber por qué no se fundan centenares de nuevos
periódicos, como debería hacerse? Porque en las condiciones de nuestra censura
es imposible, para un periódico vivaz, existir en ninguna parte, salvo en unas
pocas grandes ciudades. Todas las ciudades comer-ciales ricas deberían [341]
tener varios periódicos, aunque fuesen pequeños; en todas las provincias habría
que publicar boletines de noticias locales. No existen, porque no se les
permite existir ... Decenas de escuelas dominicales para adultos...
Pues bien, esto no es una exageración, no es lo
mismo que el caso de los centena-res de periódicos nuevos: en un imperio con
una población de más de 60 millones, las escuelas dominicales para adultos se
cuentan, en efecto, sólo por decenas. Sin embargo, tendría que haber decenas de
millares, y habría sido posible establecer rápidamente decenas de millares de
ellas, y por lo menos que ya existieran varios miles. ¿Cómo es que sólo hay
decenas? Porque son objeto de tantas sospechas, de tantas trabas, de tantas
limitaciones, que a las personas más leales a la tarea de enseñar en ellas se
les ahuyenta todo deseo de enseñar. "
Después de referirse a la existencia de
“centenares” de nuevos pe- ídem Sotsial-
riódicos y de “decenas” de escuelas dominicales
para adultos como Demokrat,
signos evidentes del deseo de estudiar de la
sociedad, el autor del núm. 1,pág.
164
artículo analizado por Chernishevski se apresuraba
a agregar que
esos signos eran engañosos. “ Uno oye gritos en las
calles — proclama quejum-broso—, se dice que ha ocurrido algo en alguna parte,
y uno humilla involunta-riamente la cabeza y se desilusiona” ... “Perdóneme,
señor autor del artículo — objeta Chernishevski—, ¿qué son los gritos que oye
en la calle? Los gritos de guar-dias municipales y policías; también nos otros
oímos esos gritos. ¿Se refiere usted a esos gritos? Se le dice que ha sucedido
algo en alguna parte ... ¿qué cosa, por ejemplo? Allí ha ocurrido un robo, aquí
se ha cometido un abuso de autoridad; allí se han violado los derechos de los
débiles, aquí ha habido connivencia con los fuertes: incesantemente se nos
habla de tales cosas. A causa de estos gritos que todos oyen, y de estas
constantes conversaciones, uno en efecto humilla involun-tariamente la cabeza y
se desilusiona. "
520
El acusador de los estudiantes los ataca por su
aparen te intolerancia en cuanto a las opiniones de los demás, por recurrir, en
sus protestas, a silbatinas, manzanas encurtidas y similares “ armas
callejeras” . Chernishevski replica que las
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
“silbatinas y las manzanas encurtidas no se emplean
como armas callejeras: las armas callejeras adoptan la forma de bayonetas,
culatas de rifles y sables”. Pide a su oponente que recuerde “si fueron los
estudiantes quienes emplearon esas ar-mas contra alguien, o si se las empleó
contra los estudiantes... y si había alguna necesidad de emplearlas contra los
estudiantes”.
Resulta fácil entender la impresión que tales
artículos de Chernis-hevski debían producir en los estudiantes rusos. Cuando
[342], pos-teriormente, volvieron a producirse de mostraciones estudiantiles, a
fines de la década del 60, el artículo “¿Hemos aprendido la lección?”
fue leído en asambleas estudiantiles como la mejor
defensa de sus exigencias.
También es fácil entender cuál debe de haber sido
la actitud de los Hastamokrat,aquí
“guardianes” hacia artículos tan desafiantes. La
“peligrosa” influen- Sotsial-De-
cia del gran escritor sobre la juventud estudiosa
se hizo cada vez núm. 1,
más evidente para ellos. pág. 164
Ya sabemos cómo fue eliminada esa influencia.
Como sostenía un punto de vista socialista utópico,
Chernishevski creía que los planes que las personas de las mismas ideas en
Occidente trataban de realizar podían ser llevadas a cabo en las más variadas
formas políticas. Así era según la teoría. Y mientras no salió de esa esfera,
expresó ese criterio sin ambages. Cuando comenzó su carrera literaria, nuestra
vida social parecía proporcionar cierta con-firmación, aunque sólo fuese
indirecta, de lo correcto de ese criterio; entre los hombres avanzados de la época
surgía la esperanza de que el gobierno tomara la iniciativa para llegar a una
solución justa del problema campesino. Era una espe-ranza vana, que
Chernishevski abandonó casi antes que ningún otro. Y si bien en teoría no vio
claramente, ni siquiera después, la vinculación entre la economía y la
política, en su actividad práctica —y con esto nos referimos a sus esfuerzos
periodísticos— fue un enemigo in conciliable de nuestro antiguo orden, aunque
su peculiar ironía continuó engañando al respecto a muchos lectores de
tenden-cia liberal. En los hechos, ya que no en teoría, se volvió un hombre de
inconciliable lucha política, y el ansia de lucha se siente en casi todas las
líneas de cada uno de sus artículos relativos al año 1861, y, en particular, al
año 1862, funesto para él.
Las observaciones fueron escritas
no antes de octubre de 1909, ni
después de abril de 1911.
Publicadas parcialmente por
primera vez en 1933 en
Léninski Sbórnik, X X V .
Publicadas íntegramente en 1958
en la 4. ed. d e las Obras de
V. I. Lenin, tomo 38.
Se publican de acuerdo con el original.
556
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
Índice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por V. I. Lenin
Avenarius, R. Crítica de la experiencia pura. Trad.
del alemán de I. Fió- dorov. T. 1. Trad. de la 2. ed. alemana, corregida por T.
Petzoldt según indicaciones dejadas t)or el autor. San Petersburgo,
Shestakovslci v Fiódorov, 1907. XVTTI, 124 pág'.
— Concepción humana del universo. Trad. de T.
Fiódo-ov. baio la super visión de M.
Filíppov. San Petersburgo, Soikin, 1901, 91 págs.
Bogdáánov, A. A. El pensamiento autoritario. Del
libro de A Bocrdánov Psicología de la sociedad. !Artículos de 1901-1004). San
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T. II. Sovremiénnik, 1856. Ensayo sobre el período
gogoliano de la literatura rusa.
Crítica y bibliografía. Notas sobre revistas de
1856, TV, 658 págs.
T. ITT. Sovremiénnik. 1857. Crítica v bibliografía.
Notas sobre revistas de 1857. Ar-tículos sobre el problema campesino. Lessing.
V,. 780 págs.
T. TV. Sovremiénnik. 1858-1859 (Artículos sobre el
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T. V. Sovremiénnik, 1859. Sección “ Pnl'Hr'a” . 526
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T. IX. Sovremiénnik. 1863- 1863. Artículos
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T. X (con un retrato del autor de 1864). Obras
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O. Chernishevski, Recopilación de obras completas en 10 tomos. T. VI, San
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— La lucha de partidos en Francia bajo Luis XVIII y
Carlos X. ídem, t. IV, págs. 154-
— A modo de una expresión de gratitud. Carta a G.
Z-n. Ídem, t. IX, San Petersburgo, 1906, págs. 100-104.
— Notas sobre revistas. Abril de 1857. Ídem, t.
III, San Petersburgo, 1906, págs. 180-
— La monarquía de julio. Ídem, t. VI, págs. 53-150.
— Junio de 1859. Ídem, t. V, págs. 209-250.
— Crítica de los prejuicios filosóficos contra la
propiedad comunal. Ídem, t. IV, págs. 304-333.
— ¿Hemos aprendido la lección? Ídem, t. IX, 1906,
págs. 174-185.
— ¿Es el comienzo de un cambio? (Relatos de N. V.
Uspenski. Dos partes. S. Peters-burgo, 1861). Ídem, t. VIII, págs. 339-359.
Sobre las causas de la caída de Roma (una imitación
de Montesquieu ). Sovremiénnik, San Petersburgo, 1861, t. LXXXVII, núm. 5,
págs. 89- 117, en la sección “Litera-tura rusa’.
— Ensayo sobre el período gogoliano de la
literatura rusa. En Recopilación de obras
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
completas en 10 tomos. T. II, San Petersburgo,
1906, págs. 1-276.
— Cartas sobre España (de V. P. Botkin). Ídem, t.
III, págs. 25-46; en la sección “Crí-tica”.
— Política. Abril de 1862. Ídem, t. IX, págs.
235-246; marzo de 1862, t. IX, págs. 225-234.
— Prólogo. Novela de comienzos de la década del 60.
ídem, t. X, parte 1, págs. 1-312.
— Las leyes francesas sobre la edición de libros.
ídem, t. IX, págs. 128- 156.
— ¿Qué hacer?
— Enero de 1859. ídem, t. V, págs. 484-526.
Chernov, V. M. El marxismo y la filosofía
trascendental. En el libro: V. M. Chernov, Estudios filosóficos y sociológicos.
Moscú, Sotrudníchestvo, 1907, págs. 29-72.
— Estudios filosóficos y sociológicos. Moscú,
Sotrudníchestvo, 1907, 380 págs. Deborin, A. Materialismo dialéctico. Del libro
En la frontera (Caracterización de tas
investigaciones actuales). Recopilación de
críticas. San Petersburgo, Nashe Vre-mia, 1909, págs. 38-75.
El asterisco indica los libros y artículos con
anotaciones de V. I. Lenin que se conser-van en el Archivo Central del Partido,
del Instituto de Marxismo Leninismo ad-junto al CC del PCUS. (Ed. )
Druzhinin, A. V. Pólienka Saks. El Evangelio.
Engels, F. Anti-Dühring. Una revolución en la
ciencia por obra del señor Eugenio Düh-ring. Setiembre de 1876-junio de 1878.
¿Estudiar o no estudiar? S. Petersburgskie
Viédomostt, 1861.
Golas Sotsial-Demokrata. Ginebra. 1908. núm. 6-7,
mayo-junio, págs. 3-14; núm. 8-9, julio-setiembre, págs. 3-16.
Herzen. A. I. “ Very Dangerous!” , Kólokol,
Londres, 1859, núm. 44, págs. 363-364; Firmado: I-r.
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Bogdánov. Cartas 1 y 2. Golos Sotsial-Demokrata, Ginebra, 1908, núm. 6-7,
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A. M. Bodin. San Petersburgo, Panteléiev, 1902. VIII, 436 págs.
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Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
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scienza. Opera premiata dalla Societa Reala di Napoli. Palermo, "Optima”,
1912. XVI, 528 p.
Allgemeine Deutsche Biographie. Bd. 7. Leipzig,
Duncker u. Humblot, 1878. 796 S.
Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, Dezember 1843 - Juli 1844,
Bd. 1 -2,
Hft. I-VIII.
— 1843, Bd. 1, Hft. I, Dezember, S. 1-17, 17-29;
1844, Hft. II, Januar, S. 1-23.
— 1843-1844, Bd. 1, Hft. IV, Marz, S. 10-19.
— 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 18-23, 23-25,
37-52.
— 1844, Bd. 1, Hft. VI, Mai, S. 17-20, 23-26,
26-28.
— 1844, Bd. 2, Hft. VII, Juni, S. 1-8, 8-48; Hft.
VIII, Juli, S. 18-26, 28-38; Hft. IX, August,
30-32.
Anekdota zur neuesten deutschen Philosophie und
Publicistik von B. Bauer, L. Feuer-bach, F. Koppen, K. Nauwerck, A. Ruge u.
einigen Ungenannten. Hrsg. von A. Ruge. Bd. 2. Zürich
— Winterthur, Literarisches Comptoir, 1843. IV, 288
S.
Anti-Dühring - véase Engels, F. Herrn Eugen
Dühring’s UnwiUzung der Wissenschaft.
Die Antwort der Redaktion der “Mlgemeinen
Literatur-Zeitung”.
— All gemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg,
1844, Bd. 1, Hft. VI, Mai S. 26-28. Archiv für die Geschichte des Sozialismus
und der Arbeiterbewegung, Leipzig, 1913,
Bd. 3, Hft. 3, S. 528-530. Archiv für Philosophie. 2. Abt.
— véase Archiv für systematische PhUosophie. Archiv
für systematische Philosophie, Berlin.
— 1907, Bd. XIII, Hft. 3, S. 491-510; 1908, Bd.
XIV, Hft. 4, S. 447-498.
— De Coelo.
— De mundo.
— Die Metaphysik... Grundtext, Übersetzung und
Commentar nebst erláutemden Ab-
handlungen von A. Schwegler. Bd. 1-4. Tübingen,
Fues, 1847- 1848. 4. Bde. Baülie, J. B. The Origin and Significance of Hegel’s
Logik, a General Intro- duction to
HegeVs System. London, Macmillan, 1901. XVIII, 375
p. Bauch, B. [Reseña del libro]: Haas, A. E. Der Geist des Heüenentums in der
modemen Physik. An-trittsvorlesung, gehalten am 17. Januar 1914 in der Aula der
Universitat Leip-zig. Verlag von Veit und Comp. , Leipzig 1914. (32 S. ).
— Kantstudien, Berlin, 1914, Bd. 19, Hft. 3, S.
391-392, en la sección: Rezensionen. Bauer, B. Bremisches Magazin für
evangelische Wahrheit gegenüber dem modemen
Pietismus.
— In: Anekdota zur neuesten deutschen PhUosophie
und Publicistik von B. Bauer, L. Feuerbach, F. Koppen, K. Nauwerck, A. Ruge u.
einigen Ungenannten. Hrsg. von
Ruge. Bd. 2.
Zürich
— Winterthur, Literarisches Comptoir, 1843, S.
113-134.
— Die Judenfrage. Braunschweig, Otto, 1843. 115 S.
— Neueste Schriften über die Judenfrage. —
“Allgemeine Literatur-Zeitung”, Charlot-teNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. IV, Márz, S.
10-19.
— [Reseña del libro] Hinrichs, polfíische
Vorlesungen. Z weit r Band . Halle, 1843. 489
— Allgemeine
Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
23-25.
— Von den neuesten Schriften über die Judenfrage. —
Allgemeine Litera- tur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1843, Bd. 1, Hft. I, Dezember,
S. 1-17.
— Was ist jetzt der Gegenstand der Kritik? —
Allgemeine Literatur-Zeit ung, Charlot-
teNBurg, 1844, Bd. 2, Hft. VIII, Juli, S.
18-26.
Bauer, E. Proudhon. — Allgemeine Literatur-Zeitung,
CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 37-52.
Bauer, E. [Reseña del libro]: Union ouvríére. Par
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— Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg,
1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 18-23.
— 8.
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— Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der
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1898, Jg. 22, Hft. 1, S. 45-95; Hft. 2, S. 190-214; Hft. 3, S. 267-293.
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Eugen DühHng’s Umwalzung der Wissenschaft]. — In: Engéls, F. Herrn Eugen Dühr-
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von Bacon von Verulam bis Benedict Spinoza. 1847. 392. S. Bd. 5. Darstellung,
Entwicklung und Kritik der Leib-nizschen PhÜoso- phie. 1848. X, 291 S.
Bd, 6. Fierre Bayle. Ein Beitrag zur Geschichte der
Philosophie und Menschheit.
, umgearb.
und verm. Aufl. 1848. VIII, 308 S. Bd. 8. Vorlesungen über das Wesen der
Religión. Nebst Zusátzen und Anmerkungen. 1851. VIII, 463 S.
Bd. 9. Theogonie nach den Quellen des classischen,
hebráischen und christlichen Altertums. 1857. 447 S.
Bd. 10. Gottheit, Freiheit und Unsterblichkeit vom
Standpunkte der Anthropolo-gie. Leipzig, Wigand, 1866. VIII, 293 S.
— Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolín u. F.
Jodl. Bd. 1-10. Stutt gart, Frommann, 1903-1911. 10 Bde. Bd. 1. Gedanken über
Tod und Unsterblichkeit. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. XV, 375 S.
Bd. 2. Philosophische Kritiken und Grundsatze.
Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1904. XI, 412 S. Bd. 3. Geschichte der Neueren Philosophie von
Bacon von Verulam bis Benedikt Spinoza. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl.
1906. XI,
S.
Bd. 4. Darstellung, Entwicklung und Kritik der
Leibnizschen Philoso phie. Zur neueren Philosophie und ihrer Geschichte.
Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1910. XII, 448 S. Bd. 5. Fierre Bayle. Ein
Beitrag zur Geschichte der Philosophie und Menschheit. Mit einer Biogr. Bayles
vom Hrsg. Neu hrsg. und biogr. einge-leitet von W. Bolin. 1905. X, 436 S.
Bd. 6. Das Wesen des Christentums. Durchges. und
neu hrsg. von W. Bolin. 1903.
X, 411 S. Bd. 7. Erlauterungen und Erganzungen zum
Wesen des Christentums.
Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1903. XII,
521 S.
Bd. 8. Vorlesungen über das Wesen der Religión.
Nebst Zusatzen und Anmerku-ngen. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1908.
VIII, 459 S. Bd. 9. Theoffonie nach den Quéllen des klassischen, hebraischen
und chrisñichen Áltertums. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1907. IX, 417
S.
Bd. 10. Schriften zur Ethik und nachgelassene
Aphorismen. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1911. X, 385 S.
— Darstellung, Entwicklung und Kritik der
Leibnizschen Philosophie. Ausbach, 1837. 295 S.
— Die Gedanken über Tod und Unsterblichkeit aus den
Papieren eines Denkers, nebst einem Anhang theologisch-satyrischer Xenien,
hrsg. von einem seiner Freunde. Nümberg, Stein. 1830. VIII, 248 S.
— Grundsatze der Philosophie der Zukunft. 1843. —
In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W . Bolin u. F. Jodl. Bd. 2.
Philoso- phische Kritiken und Grundsatze. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl.
Stuttgart, Frommann, 1904, S. 245-320.
— Grundsatze der Philosophie der Zukunft. Zürich u.
Winterthur, Litera- risches Com-ptoir, 1843. IV, 84 S.
— Herr von Schelling. 1843. Brief an K. Marx. (Nach
deiri Brouillon). — In: Feuer-bach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin
u. F. Jodl. Bd. 4. Darstellung, Entwicklung
und Kritik der
Leibnizschen Philosophie. Zur
neueren
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
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hrsg. von F. Jodl. Stutt-gart, Frommann, 1910, S. 434-440.
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17-80.
— Der SchriftstéUer und der Mensch. Eine Reihe
humoristisch-philosophis- cher Aphorismen. 1834. — Ibid. , Bd. 1, S. 263-366.
— Spinoza und Herbart. 1836. — Ibid. , Bd. 4, S.
400-416.
— Todesgedanken. 1830. — Ibid. , Bd. 1, S. 1-90.
— Über die Vemunft; ihre Einheit, Állgemeinheit,
UNBegrenztheit. Disser- tation zur Erlangung des philosophischen Doktorates. —
Ibid. , Bd. 4, S. 299-356. Über Spiritualismus und Materialismus, besonders in
Beziéhung auf die Willensfrei-heit. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Bd.
10. Gottheit, Freiheit und Un-
sterblichkeit vom Standpunkte der Anthropologie.
Leip zig, Wigand, 1866, S.
37-204.
Feuerbach, L. Über Spiritualismus und
Materialismus, besonders in Beziéhung auf die Willensfreiheit. 1863-1866. — In:
Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin u. F. Jodl. Bd. 10.
Schriften zur Ethik und nachgelassene Aphorismen. Durchges. und neu hrsg. von
F. Jodl. Stuttgart, Frommann, 1911, S. 91-229.
— Verhaltnis zu Hegel. 1840, mit spáteren Zusatzen.
— Ibid. , Bd. 4, S. 417-424.
— Vorlaufige Thesen zur Reform der Philosophie.
1842. — Ibid. , Bd. 2. S. 222-244.
— Vorwort [zu 8. Bd. der Samtlichen Werken]. 1.
Januar 1851. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Bd. 8. Vorlesungen über das
Wesen der Religión. Nebst Zu-satzen und Anmerkungen. Leipzig, Wigand, 1851, S.
V-VHI.
— Das Wesen der Religión. 1845. — In: Feuerbach, L.
Sümtiiche Werke. Neu hrsg. von
Bolin u. F.
Jodl. Bd. 7. Erlauterungen und Erganzungen zum Wesen des Christentums.
Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. Stuttgart, Frommann, 1903, S. 433-505.
— Das Wesen des Christentums. Leipzig, Wigand,
1841. XII, 450 S.
— Wider den Dualismus von Leib und Seele, Fleisch
und Ceist. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin u. F.
Tod!. Bd. 2. Philosophische Kri-tiken und Grundsatze Durchges. und neu hrsg.
von F. Jodl. Stuttgart, From-mann, 1904, S. 326-357.
— Zur Beurteilung der Schrift: "Das Wesen des
Christentums”. 1842. — Ibid. . Bd. 7. S. 265-275.
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Genoff. P. Fetierharhs Erkenntnisthenrie und
Mefaphtjsik. Inau<rural-Disser- tation zur Erlangung der Doktorwürde der
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Geschichte der antiken Natuncissenschaff und
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der einzelnen Disziplinen. Hrsg. von I. Miiller. Bd. 5, Abt. 1).
Gomnerz, Th. Les penseurs de la Grèce. Hictoire de
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Reymond ... et r” -Acédé d’une pré-face de M. A. Croisét. Vol. 1. París, Alean,
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Grün, K. Ludwig Feuerbach in seinem Briehuechsel
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Leipzig-Heidel- berg, Winter, 1874. 2 Bde.
Guenther, K. Vom Urtier zum Menschen. Ein
Bilderatlas zur Abstammungs- nrid Entwicklungsgeschichte des Menschen. Zugest.
und erlautert von K. Guenther. Bd. 1-2. Stuttgart, Deutsche Verlags- Anstalt,
1909. 2 Bde.
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Hammacher, E. Die Bedeutung der Fhilosonhie negéis
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Vorein von Freunden des Verewigten: Ph. MaiVipinpke u. a. Bd. 1-19.
Berlin-Leipzig, Draicker u. Humh’ ot, 1832-1845. 1887. 22 Bde.
Bd. 1. Philosonhische Abhandlungen. Hrsg. von K. L.
Michelet. 1832. XXXIV, 424 S.
Bd. 2. Phanomenologie des Geistes. Hrsg. von J.
Schulze. 1832. XII, 612 S.
Bd. 3. Wissenschaft der Logík. Hrsg. von L. von
Henning. Th. 1. Die ohiektive Logík. Abt. 1. Die Lehre vom Sein. 1833. VIII,
468 S.
Bd. 4. Wissenschaft der Lomk. Hrsg. von L. von
Hennine. Th. 1. Die objektive
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
Lóenle. Abt. 2. Die Lehre vom Wesen. 1834. VIII,
244 S.
Bd. 5. Wissenschaft der Logík. Hrsg. von L. von
Henning. Th. 2. Die subjektive Loeik, nder: die Lehre vom Beffriff. 1834. VIII,
354 S.
Bd. 6. Enzvklopadie der philosophischen
Wissenschaften im Grundrisse. Th. 1. Die Logík. Hrsg. und nach Anleitung der
vom Verfasser gehal- tenen Vorlesun-sen mit Erlauterungen und Zusatzen versehen
von L. von Henning. 1840. XL, 416 S.
Bd. 7. Abt. 1. Vorlesungen über die
Naturphttosophie, ds der Enzti- klopadie der philosophischen Wissenschaften im
Grundrisse. Th. 2. H' -sg. von K. L. Michelet. 1842. XXX, 2, 696 S. Bd. 7. Abt.
2. Enzyklopadie der nhilosophischen Wissens-chaften im Grundrisse Th. 3. Die
Philosophie des Geistes. Hrsg. von L. Boumann. 1845. X, 470 S.
Bd. 8. Grundlinien der Philosophie des Bechts. oder
Naturrecht und Sfaatswis-senschaft im Grundrisse. Hrsg. von E. Gans. 1833. XX,
440 S.
Bd. 9. Vorlesungen über die Philosophie der
Geschichte. Hrsg. von E. Gans. 1837.
XXIV, 446 S.
Bd. 10. Vorlesungen über die Asthetik. Hrsg. von H.
G. Hotho.
Abt 1. Bd. 1. 1835. XX, 548 S.
Abt. 2. Bd. 2. 1837. X, 466 S.
Abt. 3. Bd. 3. 1838. VIII, 582 S.
Bd. 11. Vorlesungen über die Philosophie der
Religión. Nebst einer Schritf über die Beweise vom Dasein Gottes. Hrsg. von Ph.
Marheineke. Bd. 1. 1832. XVI, 376 S. Bd. 12. Vorlesungen über die Philosophie
der Religión. Nebst einer Schrift über die Beweise vom Dasein Gottes. Hrsg. von
Ph. Marheineke. Bd. 2. 1832. VI, 483 S.
Bd. 13. Vorlesungen über die Geschichte der
Philosophie. Hrsg. von K. L. Mich-elet. Bd. 1. 1833. XX, 419 S. Bd. 14.
Vorlesungen über die Geschichte der Philoso-phie. Hrsg. von K. L. Michelet. Bd.
2. 1833. VI, 586 S.
Bd. 15. Vorlesungen über die Geschichte der
Philosophie. Hrsg. von K. L. Miche-let. Bd. 3. 1836. VIII, 692 S. Bd. 16.
Vermischte Schriften. Hrsg. von F. Forster u. L. Boumann. Bd. 1. 1834. VI, 506
S.
Bd. 17. Vermischte Schriften. Hrsg. von F. Forster
u. L. Boumann. Bd. 2. 1835.
VI, 470 S. Bd. 18. Philosophische Propiideutik.
Hrsg. von K. Rosenkranz. 1840.
XXII, 2, 205 S.
Bd. 19. Briefe von und an Hegel. Hrsg. von K.
Hegel. Th. 1. 1887. XII, 430 S. ; Th.
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Werke. Vollst. Ausg. durch einen Verein von
Freunden des Verewigten: Ph. Marheineke u. a. 2. unverand. Aufl. Bd. II.
Phanomenologie des Geistes. Hrsg. von J. Shulze. Berlín, Dunker u. Humblot,
1841, XII, 591 S.
Cours d’esthétique. Analysé et trad. en partie, par
Ch. Bénard. T. 1-3. Paris-NanCy, 1840-1848. 3 vol.
Eirdeitung [zum Buch: Vorlesungen über die
Philosophie der Geschich te]. — In: Hegel, G. W. F. Werke. Vollst. Ausg. durch
einen Vereüi von Freunden des Verewigten: Ph. Marheineke u. a. Bd. 9.
Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte. Hrsg. von E. Gans. Berlín,
Dun- dker u. Humblot, 1837, S. 3-74.
Hegel, G. W . F. Einleitung [zur Arbeit:
Wissenschaft der Logik ], — , Ibid. , Bd. 3. Wis-senschaft der Logik. Hrsg. von
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— The Logic of Hegel. Transí, from the
Encyclopaedia of the Philoso- phical Sciences by W. Wallace. 2-d ed. , rev. and
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— Logique de Hegel. Trad. pour la premiére fois et
accompagnée d’une introd. et d’un comment. perpétuel par A. Véra. T. 1. París,
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— Phanomenologie des Geistes. Mit einer Einleitung
und einigen erlau- temden An-merkungen am Fusse der Seiten für den akademischen
Ge- brauch hrsg. von G.
P. J.
Bolland, Leiden, Adriani, 1907. XXXVIII, [2], 752 S.
— Philosophie de lá nature. Trad. pour la premiére
fois et accompagnée d’une introd. et d’un comment. perpétuel par A. Verá. T. 1.
Paris, Ladrange, 1863. XII, 628 p.
— Philosophie de la religión. Trad. pour la
premiére fois et accompagnée de plusieurs introd. et d’un comment. perpétuel
par A. Véra. T. 1-2. Paris, Bailliére, 1876-1878. 2 vol.
— Philosophie de l’esprit. Trad. pour la premiére
fois et accompagnée de deux introd. et d’un comment. perpétuel par A. Véra. T.
1-2. Paris, Bailliére, 1867-1869. 2 vol.
— Vorbericht [zur Arbeit: Wissenschaft der Logik],
21. Juli 1816. — In: Hegel, G. W. F. Werke. Vollst. Ausg. durch einen Verein
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Willy, R. Gegen die Schultveisheit. Eine Kritik der
Philosophie. München, Langen Veri, für Literatur u. Kunst, 1905. 219 S.
Windélband, W. Geschichte der alten Philosophie, —
In: Geschichte der antiken Natur-wissenschaft und Philosophie. Bearb. von S.
Günther und W. Windélband. Nórdlingen, Beck, 1888, S. 115-337 ... (Handbuch der
klassischen Altertums-Wissenschaft in systematischer Darstellung mit besonderer
Rücksicht auf Ges-chichte und Methodik der einzelnen Diszi- plinen. Hrsg. I.
Müller. Bd. 5, Abt. 1).
Wolf, Ch. Anfangsgründe der Baukunst.
— Anfangsgründe der Fortifikation.
Wundt, W . Über naiven und kritischen Reálismus. —
“ Philosophische Stu dien”, Leip-zig, 1895-1896, Bd. 12, Hft. 3, S. 307-408;
1896-1897, Bd. 13, Hft. 1, S. 1 -105; Hft. 3, S. 323-433.
Xenophon. Xenophontis memorabüia. Nova ed.
stereotypa. Lipsiae, Tauch- nitius typ.
, 1839. V, 155 p. (Xenophontis operum. T. II).
"Zeitschrift für Philosophie und
Philosophische Kritik”, Bd. 53, Halle, 1868, S. 268-270.
— Bd. 83, Halle, 1883, S. 145-150.
— Bd. 111, Leipzig, 1898, S. 205-213.
— Bd. 119, Leipzig, 1902, S. 182-204.
— Bd. 129, Leipzig, 1906, S. 94-105.
— Bd. 148, Leipzig, 1912, S. 95-97.
[Zychlinski, F. ] Eugen Stte: die Geheimnisse von
Paris. Kritik vpn Szeliga.
Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas
citadas o mencionadas por LENIN
— “ Allgemeine Literatur-Zeitung” , CharlotteNBurg,
1844, Bd. 2, Hft. VII, Juni, S. 8-48.
Indice de nombres
575
INDICE DE NOMBRES
Alejandro Magno (346-325 a. n. e. ) — Famoso
estratega y estadista de la antigüe-dad, rey de Macedonia.
Áliotta, Antonio (nacido en 1881) — Filósofo
italiano, autor de trabajos sobre psi-cología experimental y estética; hizo la
crítica del empiriocriticismo y del prag-matismo.
Anaxágoras de Clasomene (aprox. 500-428 a. n. e. )
— Antiguo filósofo griego, materialista inconsecuente.
Ánaximandro de Mileto (aprox. 610-546 a. n. e . ) —
Antiguo filósofo griego de la escuela de Mileto, materialista naturalista y
dialéctico.
Aristarco de Samos (aprox. 320-aprox. 250 a. n. e.
) — Antiguo astrónomo y ma-temático griego. En filosofía sostenía las ideas de
los pitagóricos.
Aristóteles (384-322 a. n. e. ) — Filósofo y hombre
de ciencia de la antigua Grecia; sus obras abarcan casi todos los conocimientos
logrados en su época; en filosofía vaciló entre el materialismo y el idealismo.
Avenarius, Richard (1843- 1896) — Filósofo burgués alemán; idealista subjetivo,
uno de los fundadores del empirio-criticismo.
Babeuf, Frangois Noël (Graco) (1760-1797) —
Revolucionario francés, re presen-tante del comunismo utópico igualitario;
dirigente de la conspiración de los “Iguales”.
Bacon, Francis (1561-1626) — Filósofo inglés,
naturalista, historiador y estadista, fundador del materialismo inglés.
Bailie, James Black (1872- 1940) — Representante
del neohegelianismo inglés; autor de un libro sobre la lógica de Hegel; tradujo
al inglés Fenomenología del espíritu de Hegel.
Balfour, Arthur James (1848-1930) — Estadista
inglés, jefe de los con servadores; en sus obras filosóficas criticó las
concepciones de Hegel.
Barthez, Paul Joseph (1734-1806) — Médico y
fisiólogo francés; vitalista.
Bauer, Bruno (1809-1882) — Filósofo idealista
alemán, uno de los destacados “jó-venes hegelianos”; radical burgués, después
de 1866 se convirtió en nacional-li-beral. Autor de varios trabajos sobre la
historia del cristianismo.
Bauer, Edgar (1820-1886) — Publicista alemán,
“joven hegeliano”, hermano de Bruno Bauer.
Bauer, Otto (1882-1938) — Uno de los dirigentes de
la socialdemocracia aus-tríaca y de la II Internacional, ideólogo del
reformismo y el revisionismo; en filo-sofía intentó combinar el marxismo y el
kantismo.
Bayle, Fierre (1647-1706) — Publicista y filósofo
escéptico francés; pre cursor de los ilustradores franceses; crítico del
dogmatismo religioso.
Beaussire, Emile-Jacques-Armand (1824-1889) —
Filósofo francés; autor de va-rias obras sobre moral.
Indice de nombres
Belinski, Vissarión Grigórievich (1811 -1848) —
Crítico literario, publicista y filó-sofo ruso; demócrata revolucionario.
Desempeñó un papel destacado en la histo-ria del pensamiento social y de las
concepciones esté ticas.
Béltov. Véase Plejánov, J. V.
Bénard, Charles (1807-1898) — Filósofo francés,
tradujo al francés y publicó va-rias obras de Hegel.
Bentham, Jeremy (1748-1832) — Sociólogo y jurista
burgués inglés, teórico del utilitarismo.
Bergson, Henri (1859-1941) — Filósofo idealista
reaccionario francés; irraciona-lista, consideró la intuición como la forma
superior del conocimiento filosófico y estético. Ideólogo de la burguesía
imperialista.
Berkeley, George (1685-1753) — Filósofo
reaccionario inglés, idealista subje-tivo.
Berzelius, Jons Jakob (1779-1848) — Famoso químico
y mineralogista sueco; desarrolló la doctrina atomística y contribuyó a su
difusión en la química. Boehme, Jakob (1575-1624) — Filósofo panteísta alemán,
místico; a la vez su doc-trina contiene profundas ideas dialécticas y
materialistas.
Bogdánov, A. (Malinovski, A. A. ) (1873-1928) —
Filósofo, sociólogo y economista ruso; hasta 1907 bolchevique, luego abandonó
el partido; postuló una revisión del marxismo; creó una de las variantes del
empiriocriticismo: el empiriomo-nismo.
Bolin, Wilhelm Andreas (1835-1924) — Historiador y
filósofo materialista finés; discípulo de Feuerbach; publicó la segunda edición
de las Obras de Feuerbach. Bolzmann, Ludwig (1844-1906) — Físico austríaco; en
filosofía adoptó las posi-ciones del materialismo mecanicista; criticó el
idealismo subjetivo de los machis-tas y la energética de W. Ostwald.
Bólland, Gerardus (1854-1922) — Filósofo
neohegeliano holandés; tradujo al ho-landés, varias de las obras de Hegel.
Bonaparte. Véase Napoleón Bonaparte. Borbones — Dinastía real; reinó en Fran-cia
entre 1589-1792, 1814- 1815 y 1815-1830.
Bradley, Francis Herbert (1846-1924) — Filósofo
reaccionario inglés, idealista absoluto; cabeza del neohegelianismo inglés.
Brunetiére, Ferdinand (1849-1906) — Crítico y
hombre de letras francés, trató de aplicar a la historia de la literatura los
métodos de las ciencias naturales, en espe-cial la teoría de la evolución de
Darwin. Bruno. Véase Bauer, Bruno. Buckle, Henry Thomas (1821-1862) —
Historiador liberal burgués y sociólogo positivista inglés.
Büchner, Friedrich Karl Christian Ludwig
(1824-1899) — Fisiólogo y filósofo ale-mán, exponente del materialismo vulgar;
se manifestó contrario a las ideas del socialismo científico.
Cábanis, Fierre Jean George (1757-1808) — Médico
francés, filósofo y político; uno de los precursores del materialismo vulgar.
Indice de nombres
Cabet, Étienne (1788-1856) — Publicista francés,
destacado representante de la orientación pacífica en el comunismo utópico.
Caird, Edward (1835-1908) — Filósofo inglés
neohegeliano.
Calcidio (siglo iv) — Neoplatónico; tradujo el
Timeo de Platón al latín y lo co-mentó.
Carnot, Lazare Nicolás (1753-1823) — Matemático,
francés, figura política y mi-litar, republicano burgués.
Carstanjen, Friedrich — Filósofo suizo, discípulo
de Avenarius, director de la re-vista Vierte!jahrsschrift für wissenschaftliche
Philosophie después de la muerte de Avenarius.
César, Cayo Julio (aprox. 100-44 a. n. e. ) —
Estratega y estadista romano. Cicerón, Marco Tulio (106-43 a. n. e. ) —
Estadista romano; notable orador; filó-sofo ecléctico.
Clauberg, Johann (1622-1665) — Filósofo cartesiano
alemán, estuvo muy cerca del ocasionalismo.
Clemente de Alejandría (aprox. 150-215) — Teólogo
cristiano, filósofo idealista.
Cohén, Hermann (1842-1918) — Filósofo idealista
alemán, fundador de la escuela neokantiana de Marburgo.
Collins, Anthony (1676-1729) — Filósofo deísta
inglés, seguidor de Locke. Comte, Augusto (1798-1857) — Filósofo y sociólogo
burgués francés; fundador del posi-tivismo.
Condillac, Etienne Bonnot (1715-1780) — Filósofo
sensualista y deísta francés; sacerdote católico.
Copérnico (Kopernik), Nicolás (1473-1543) —
Astrónomo polaco, fundador del sistema heliocéntrico del universo.
Cornu, Marie Alfred (1841-1902) — Físico francés,
conocido por sus trabajos en el campo de la óptica; perfeccionó el método de
Fizeau para determinar la veloci-dad de la luz.
Coward, William (1656-1725) — Médico inglés y
filósofo deísta.
Cratilo (siglo v a. n. e. ) — Antiguo filósofo
idealista griego, discípulo de Heráclito y maestro de Platón; extrayendo
conclusiones relativistas extremas de la dialéc-tica de Heráclito llegó a la
sofística.
Croce, Benedetto (1866-1952) — Filósofo burgués
italiano, historiador, crítico li-terario y figura política; en sus obras
interpretó la dialéctica de Hegel en el espí-ritu del idealismo subjetivo; se
opuso al marxismo.
Chamberlain, Houston Stewart (1855-1927) — Filósofo
reaccionario, neo- kan-tiano, sociólogo racista; propugnó la idea de la
dominación del mundo por los im-perialistas alemanes; uno de los principales
precursores de la ideología fascista. Chernishceski, Nikolai Gavrttovich (1828-
1889) — Gran demócrata revoluciona-rio ruso, socialista utópico, filósofo
materialista, escritor y crítico literario,
Indice de nombres
dirigente del movimiento democrático revolucionario
de la dé cada del 60 en Ru-sia; sus concepciones filosóficas constituyen la
cima de la filosofía materialista premarxista.
Chernov, V. M. (1876-1952) — Dirigente y teórico
del partido de los eseristas; en filosofía, ecléctico y agnóstico.
Chiapelli, Alessandro (1857-1931) — Filósofo
burgués italiano, neokantiano, au-tor de trabajos sobre la historia de la
filosofía, de la literatura, del arte y de la religión; criticó el socialismo
científico.
Dannemann, Friedrich (nacido en 1859) — Historiador
alemán de las ciencias na-turales.
Darmstaedter, Ludwig (1846-1927) — Químico alemán,
conocido por sus traba-jos sobre historia de la química.
Darwin, Charles Robert (1809-1882) — Biólogo
materialista inglés, fundador de la teoría científica del desarrollo del mundo
orgánico.
Deborin (Ioffe), A. Ai. (1881-1963) — Filósofo
soviético, miembro de número de la Academia de Ciencias de la URSS; desde 1903
bolchevique; en 1907- 1917, men-chevique; miembro del PCÚS desde 1928; en la dé
cada del 30 defendió los puntos de vista del idealismo menchevizante; autor de
varias obras sobre la historia de la filosofía y sobre materialismo dialéctico.
Demócrito de Abdera (aprox. 460- 370 a. n. e. ) —
Filósofo materialista de la anti-gua Grecia, uno de los fundadores de la teoría
atomística.
Descartes, René (en latín, Cartesius) (1596-1650) —
Filósofo dualista fran cés, matemático y naturalista.
Desttut de Tracy, Antoine Louis Claude (1754-1836)
— Político burgués francés, economista vulgar, filósofo ecléctico.
Dewey, John (1859-1952) — Filósofo reaccionario
norteamericano, sociólogo y pedagogo, principal representante del pragmatismo.
Dézamy, Théodore (1803-1850) —Publicista francés,
destacado representante de la tendencia revolucionaria en el comunismo utópico.
Diderot, Denis (1713-1784) — Filósofo materialista
francés, ateísta, uno de los ideólogos de la burguesía revolucionaria francesa
del siglo XVIII, cabeza de los enciclopedistas.
Dietzgen, Joseph (1828-1888) — Obrero alemán,
socialdemócrata; filósofo; llegó en forma autónoma a algunas de las tesis
fundamentales del materialismo dialéc-tico.
Dilthey, Wilhelm (1833-1911) — Filósofo idealista
alemán, uno de los fun dadores de la “filosofía fie la vida”, tendencia
reaccionaria irracionalista en la filosofía bur-guesa.
Diógenes de Sinope (aprox. 404-323 a. n. e. ) —
Antiguo filósofo griego, uno de los fundadores de la escuela cínica.
Diógenes Laercio (primera mitad del siglo III) —
Antiguo historiador griego de la filosofía, autor de una obra sobre los
filósofos antiguos (en 10 tomos).
Indice de nombres
Dobroliúbov, N. A. (1836-1861) — Crítico literario
y publicista ruso, filósofo ma-terialista; demócrata revolucionario.
Dodwell, Henry (aprox. 1700-1784) — Filósofo deísta
inglés. Duhem, Viene Mau-rice Marie
(1861-1916) — Físico teórico francés; filósofo e historiador de las cien-cias
naturales.
Duns Scotus, John (1265/66-1308) — Filósofo
escolástico medieval escocés, re-presentante del nominalismo.
Durkheim, Emite (1858 -1917) — Sociólogo
positivista burgués francés. Ebbinghaus, Hermann (1850 -1909) — Psicólogo
burgués alemán, uno de los prin-cipales representantes de la psicología
experimental.
Edgar. Véase Bauer, Edgar.
Engels, Federico (1820- 1895) — Uno de los
fundadores del comunismo científico, dirigente del proletariado mundial; amigo
y compañero de lucha de Carlos Marx. (Véase el artículo de V. I. Lenin
“Federico Engels”, en Obras completas, ed. cit. , t. II).
Epicuro (aprox. 341-270 a. n. e . ) — Filósofo
materialista y ateísta de la antigua Grecia, seguidor de Demócrito.
Eratástenes (aprox. 276-194 a. n. e. ) — Antiguo
matemático, astrónomo y geó-grafo griego; fue el primero en determinar
aproximadamente la medida del arco de meridiano terrestre.
Eider, Leonhard (1707 -1783) — Matemático, físico y
astrónomo; miembro de las academias de ciencias de Berlín y Petersburgo; pasó
la mayor parte de su vida en Rusia.
Faucher, Jules (Julius) (1820 -1878) — Publicista
alemán, “joven hegeliano”. Feuerbach, Ludwig Andreas (1804 -1872) — Filósofo
materialista y ateísta ale-mán; a pesar de su carácter limitado y contemplativo
el materialismo de Feuer-bach constituyó una de las fuentes teóricas de la
filosofía marxista.
Fichte, Johann Gottlieb (1762-1814) —Filósofo
alemán, idealista subjetivo, repre-sentante de la filosofía clásica alemana.
Filón de Alejandría (aprox. 25 a. a. e. - 50 n. e.
) — Filósofo de la antigüedad; jefe de la escuela judaica de Alejandría. Trató
de combinar la religión judaica con el platonismo y el estoicismo; su
misticismo tuvo gran influencia sobre la teología cristiana.
Fischer, Friedrich (1801-1853) — Profesor de
filosofía en Basilea.
Fischer, Kuno (1824-1907) —Historiador burgués
alemán de la filosofía, hege-liano, autor de la obra fundamental Historia de la
nueva filosofía.
Fizeau, Hippolyte Louis (1819 -1896) — Físico
francés, conocido por sus trabajos en el campo de la óptica; midió por primera
vez la velocidad de la luz en las con-diciones terrestres, mediante el método
de un disco giratorio dentado.
Forel, Auguste (1848- 1931) —Neuropatólogo,
psiquiatra y entomólogo suizo. Forster, Friedrich Ch. (1791 -1868) — Escritor e
historiador alemán, hegeliano;
Indice de nombres
junto con Boumann preparó los tomos XVI y XVII de
la edición póstuma de las Obras de Hegel, tomos que contenían artículos sobre
di versos problemas. Foucault, Jean Bernard León (1819-1868) — Físico francés,
realizó un experi-mento con el péndulo, mediante el cual mostró gráficamente la
rotación diurna de la tierra; por medio de un espejo giratorio veloz midió la
velocidad de la luz en el aire y en el agua.
Fourier, Charles (1772-1837) — Gran socialista
utópico francés.
Gálilei, Galileo (1564-1642) — Sabio italiano; uno
de los fundadores del método experimental y matemático en las ciencias
naturales y del materialismo mecani-cista.
Gans, Eduard (1798-1839) — Jurista y filósofo
alemán, hegeliano; preparó Filoso-fía del Derecho y Lecciones sobre filosofía
de la historia para la edición póstuma de las Obras de Hegel.
Gassendi, Fierre (1592 -1655) — Filósofo
materialista francés, desarrolló las doc-trinas del atomismo y la ética de
Epicuro; conocido también por sus trabajos en el campo de la astronomía, las
matemáticas, la mecánica y la historia de la cien-cia.
Gauss, Karl Friedrich (1777-1855) — Matemático
alemán, autor de notables tra-bajos sobre matemáticas, astronomía teórica,
geodesia, física y magnetismo te-rrestre.
Gay,, Jules (1807-desp. 1876) — Comunista utópico
francés.
Genoff, Peter — Historiador búlgaro de la
filosofía.
Gomperz, Theodór (1832- 1912) — Filósofo burgués
alemán positivista, filólogo; historiador de la filosofía antigua.
Gorgias de Leoncio (aprox. 483- 375 a. n. e. ) —
Filósofo sofista de la antigua Gre-cia, partidario de la democracia esclavista.
Gfün, Karl (1817-1887) — Publicista pequeñoburgués
alemán, uno de los princi-pales representantes del “ verdadero socialismo” .
Guenther, Konrad (1874-1955) — Zoólogo alemán.
Haas, Artur Erich (1884-1941) — Físico austríaco,
especialista en física atómica. Hacckél, Ernst (1834-1919) — Naturalista
alemán, destacado biólogo darvinista; se manifestó contra el idealismo en las
ciencias naturales; luchó activamente con-tra la mística y el clericalismo.
Hammacher, Emil (1885-1916) — Filósofo reaccionario
alemán, idealista obje-tivo.
Harbordt, F. — Hombre de ciencia alemán.
Haring, Georg XVilhelm Heinrich — Filósofo alemán;
junto con Michelet escribió el libro Historisch-Kritische Darstellung der
dialektischen Meihode Hegels.
Hartley, David (1705-1757) — Psicólogo burgués
inglés, filósofo materialista. Mé-dico.
Hartmann,
Edvard (1842-1906) — Filósofo
idealista reaccionario alemán,
Indice de nombres
irracionalista y místico.
Haym, Rudolf (1821-1901) — Historiador alemán de la
literatura y la filosofía.
Positivista.
Hegel, Georg Wilhelm Friedrich (1770-1831) —
Filósofo alemán, idealista obje-tivo; ideólogo de la burguesía alemana; el
mérito histórico de Hegel es -haber pro-porcionado una elaboración exhaustiva
de la dialéctica idealista, que constituyó una de las fuentes teóricas del
materialismo dialéctico.
Hegesias (fines del siglo IV-comienzos del siglo
III a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego de la escuela cirenaica o hedonista.
Heinze, Max (1835-1909) — Historiador alemán de la
filosofía; editó Esbozo de historia de la filosofía de F. Ueberweg (5. -9.
edición). Helvecio, Claude-Adrien (Hel-vetius) (1715-1771) — Filósofo
materialista francés, ateísta, uno de los ideólogos de la burguesía
revolucionaria francesa del siglo XVIII.
Henning, Leopold (1791- 1866) — Filósofo hegeliano
alemán; preparó la Ciencia de la lógica y la primera parte de la Enciclopedia
de las ciencias filosóficas (“ Ló-gica” ) para la edición postuma de las Obras
de Hegel.
Herúclito de Éfeso (aprox. 530-470 a. n. e. ) —
Antiguo filósofo materialista griego, uno de los fundadores de la dialéctica.
Herbart, Johann Friedrich (1776-1841) — Filósofo
idealista reaccionario alemán, psicólogo y pedagogo.
Hertz, Heinrich Rudolf (1857-1894) — Físico alemán,
especialista en electrodiná-mica; por sus concepciones filosóficas,
materialista inconsecuente.
Herzen, A. 1. (1812-1870) —Demócrata revolucionario
ruso, filósofo materialista, escritor y publicista.
Hibben, John Grier (1861-1933) — Lógico
norteamericano. Hipócrates (aprox.
460-377 a. n. e. ) — Médico y naturalista de la antigua Grecia, uno de los
funda-dores de la medicina antigua.
Hobbes, Thomas (. 1588-1679) — Filósofo inglés, uno
de los fundadores del ma-terialismo mecanicista.
Hoffding, Harald (1843-1931) — Filósofo y psicólogo
burgués danés; positivista. Holbach, Paul Henri D. (1723-1789) — Filósofo
materialista francés, ateísta; uno de los ideólogos de la burguesía
revolucionaria francesa del siglo XVIII.
Homero
— Semilegendario poeta épico de la antigua Grecia,
autor de La lliada y La Odisea; vivió entre los siglos XII y VIII a. n. e.
Hotho, Heinrich Gustav (1802-1873) — Historiador
del arte y esteta de la escuela hegeliana; preparó las Lecciones de estética
para la edición póstuma de las Obras de Hegel.
Hume, David (1711-1776) — Filósofo burgués inglés,
idealista subjetivo, agnós-tico; historiador y economista.
Jacobi, Friedrich Heinrich (1743-1819) — Filósofo
idealista alemán, meta- físico y teísta; oponente del racionalismo, defendió la
fe y la intuición sensible, conside-rándolas los caminos más seguros del
conocimiento.
Indice de nombres
James, William (1842-1910) —Filósofo y psicólogo
norteamericano, idea lista subjetivo, uno de los fundadores del pragmatismo.
Janet, Paul (1823-1899) — Filósofo burgués francés,
ecléctico.
Jenófanes de Colofón (aprox. 580 -470 a. n. e. ) —
Antiguo filósofo y poeta griego, fundador de la escuela eleática. Jenofonte (aprox. 430- 355/4 a. n. e. ) —
Antiguo historiador y político griego; por sus convicciones políticas fue
contrario a la de-mocracia ateniense y adicto de la aristocrática Esparta.
Jodl, Friedrich (1849-1914) — Profesor de filosofía
en Praga y Viena; seguidor de Feuerbach; junto con W. Bolin publicó la segunda
edición de las Obras de Feuer-bach.
Kant, Immanuel (1724 -1804) — Filósofo alemán,
fundador del idealismo clásico alemán; la teoría del conocimiento de Kant se
caracteriza por sus contradicciones, por la combinación de elementos de
materialismo e idealismo, que se expresa en el reconocimiento de la existencia
objetiva de la “cosa en sí”.
Kautsky, Karl (1854 -1938) — Uno de los dirigentes
de la socialdemocracia ale-mana y de la II Internacional; en un principio fue
marxista, posterior mente rene-gado del marxismo, ideólogo del centrismo
(kautskismo).
Kavelin, K. D. (1818-1885) — Publicista,
historiador y filósofo positivista liberal burgués ruso.
Kepler, Johann (1571-1630) — Astrónomo alemán;
basándose en la teoría de Co-pérnico, descubrió las leyes del movimiento de los
planetas, completando la fun-damentación del sistema heliocéntrico del mundo.
Kleinpeter, Hans (1869-1916) — Filósofo austríaco;
idealista subjetivo; popula-rizó el empiriocriticismo.
Lagrange, Joseph Louis (1736-1813) — Matemático
francés; físico especializado en mecánica.
La Mettrie, Julien Offroy de (1709-1751) — Médico
francés, filósofo, des tacado representante del materialismo mecanicista.
Lange, Friedrich Alhert (1828-1875) — Filósofo
burgués alemán, uno de los pri-meros representantes del neokantismo.
Lassalle, Ferdinand (1825-1864) — Socialista
pequeñoburgués alemán; fundador de una de las variantes del oportunismo en el
movimiento obre ro alemán (lassa-lleanismo); idealista y ecléctico en sus
concepciones filosóficas.
Lasson, Adolf (1832-1917) — Filósofo alemán,
destacado representante de! neo-hegelianismo.
Law, John (1671- 1729) — Economista y financiero
burgués inglés; ministro de Finanzas en Francia (1719-1720); conocido por su
actividad especulativa en la emisión de papel moneda, que culminó en un
colosal, desastre.
Le Bon, Guslave (1841-1931) — Módico, psicólogo y
sociólogo idealista francés. Leibniz, Gottfried Wilhelm (1646-1716) — Hombre de
ciencia alemán, filósofo ra-cionalista, idealista objetivo; su filosofía, que
contiene ideas dialécticas, tuvo sig-nificativa influencia en el desarrollo de
la filosofía clásica alemana.
Indice de nombres
Lemke, M. K. (1872-1923) — Historiador ruso, autor
de trabajos sobre historia del movimiento revolucionario en Rusia, sobre la
historia de la literatura rusa y el periodismo.
Léon, Xavier (1868-1935) — Presidente de la
Sociedad Francesa de Filosofía, di-rector de la Revue de Métaphysique et de
Morale; filósofo idea lista, autor de varios trabajos sobre la filosofía de
Fichte.
Le Roy, Édouard (1870-1954) — Filósofo reaccionario
francés, matemático, prag-matista y neopositivista; dirgente del modernismo
católico.
Le Roy, Hendrik (De Roy en holandés, Regius en
latín) (1598-1679) — Médico y filósofo holandés, materialista mecanicista y
sensualista, fundador de una escuela de materialistas seguidores de Descartes.
Leucipo (aprox. 500-440 a. n. e. ) -— Filósofo
materialista de la antigua Grecia, fundador de la teoría atomística.
Liebig, Justus von (1803-1873) — Hombre de ciencia
alemán, uno de los fundado-res de la agroquimica.
Lipps, Theodor (1851-1914) — Psicólogo y filósofo
burgués alemán, idea lista subjetivo, partidario del fenomenologismo.
Locke, John (1632-1704) — Filósofo materialista
inglés, elaboró una teo ría sen-sualista del conocimiento.
Loria, Achille (1857-1943) — Sociólogo y economista
italiano vulgar; fal sificador del marxismo
Lotze, Rudolf Hermann (1817-1881) — Fisiólogo
burgués alemán y filósofo idea-lista.
Loustallot, Elisée (1762-1790) — Publicista
francés, demócrata revoluciona rio, actuó en la Revolución Francesa.
Lucas, Richard — Autor del libro Bibliographie des
radioaktiven Stoffes.
Mach, Ernst (1838-1916) — Físico y filósofo
austríaco, idealista subjetivo, uno de los fundadores del empiriocriticismo.
Malebranche, Nicolás de (1638-1715) — Filósofo
idealista francés, metafí- sico, representante del ocasionalismo.
Marheineke, Philip Konrad (1780-1846) — Teólogo
protestante alemán e histo-riador del cristianismo; hegeliano; preparó las
Lecciones sobre filosofía de la reli-gión para la edición postuma de las Obras
de Hegel.
Mariano, Raffaele (1840-1912) — Filósofo y
publicista italiano, hegeliano. Marx, Carlos (1818-1883) — Fundador del
comunismo científico; genial pensador y jefe del proletariado mundial. Véase el
artículo de V. I. Lenin “Carlos Marx (Breve es - bozo biográfico, con una
exposición del marxismo”), en Obras completas, ed. cit. , t. XXII.
Maxwell, James Clarck (1831-1879) — Físico inglés;
creó la teoría del campo elec-tromagnético y la teoría electromagnética de la
luz.
Mc Taggart, John Ellis (1866-1925) — Filósofo
inglés, neohegeliano.
Michelet, Karl Ludwig (1801-1893) — Filósofo
hegeliano alemán; preparó
Indice de nombres
Philosophische Abhandlungen. segunda parte de la
Enciclopedia de las Ciencias Fi-losóficas (“Filosofía de la naturaleza” ) y
Lecciones de historia de la filosofía para la edición postuma de las Obras de
Hegel.
Mijailovski, N. K. (1842 -1904) — Sociólogo ruso,
publicista y crítico lite rario, ideólogo del populismo liberal.
Müller, Ivan (1830-1917) — Filólogo alemán,
profesor de filología clásica enla Universidad de Erlangen.
Münsterberg, Hugo (1863-1916) — Psicólogo alemán,
profesor de la Universidad de Harvard; en sus trabajos de psicología defendió
el voluntarismo.
Napoleón I, Bonaparte (1769 -1821) — Emperador
francés (1804- 1814 y 1815)' Nauicerk, Karl (1810- 1891) — Publicista alemán;
miembro de “ Los libres” , círculo de “ jóvenes hegelianos” en Berlín.
Nemesios (aprox. siglo iv) — Obispo de Emesa,
Fenicia; en su obra Sobre la natu-raleza humana trató de combinar el
neoplatonismo con la doctrina cristiana so-bre la inmortalidad del alma, el
libre albedrío, la divina pro videncia, etc.
Nernst, Walter Hermana (1864-1941) — Físico y
físico-químico alemán. Newton, Isaac (1642- 1727) — Físico, astrónomo y
matemático inglés, fundador de la me-cánica clásica. Nietzsche, Friedrich (1844-1900) — Filósofo reaccionario
alemán, voluntarista e irracionalista; uno de los precursores ideológicos del
fascismo.
Noël, George (1856-1916) — Filósofo idealista
francés.
Norstróm, Vitalis (1856-1916) — Filósofo sueco,
idealista subjetivo.
Ostwald, Wilhelm Friedrich (1853-1932) —
Naturalista y filósofo idealista ale-mán; autor de la teoría “ energetista” ,
una de las variedades del idealismo “físico”. Owen, Robert (1771-1858) — Gran
socialista utópico inglés.
Parménides de Elea (fines del siglo vi-principios
del siglo V a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego de la escuela eleática,
discípulo de Jenófanes.
Pastore, Annibale (1868-1956) — Filósofo italiano,
se dedicó a estudiar los pro-blemas de lógica matemática.
Paulsen, Friedrich (1846-1908) — Filósofo y
pedagogo alemán, neokantiano, au-tor de trabajos sobre ética, pedagogía e
historia de la instrucción pública en Ale-mania.
Peárson, Karl (1857-1936) — Matemático y biólogo
inglés; filósofo idealista. Peirce,
Charles Santiago Sanders (1839-1914) — Filósofo idealista norteameri-cano;
lógico y psicólogo; en 1878 enunció los principios fundamentales del
prag-matismo.
Pelazza, Aurelio (1878-1915) — Filósofo italiano.
Perrin, Jean Baptiste (1870-1942) —Físico y físico
-químico francés; sus trabajos fundamentales están dedicados a la investigación
experimental del movimiento browniano.
Perrotin, Henri Jaeeph Anastase (1845 -1904) —
Astrónomo francés, conocido por sus observaciones de los “canales” de Marte y
de los anillos de Saturno.
Indice de nombres
Perry, Ralph Barton (1876-1957) — Filósofo
idealista norteamericano, neorrea-lista.
Petzóldt, Joseph (1862-1929) — Filósofo
reaccionario alemán, idealista subjetivo, discípulo de E. Mach y R. Avenarius,
oponente del socialismo científico.
Pirrón (aprox. 365-275 a. n. e. ) — Antiguo
filósofo griego, fundador del escepti-cismo antiguo.
Pisarev, D. I. (1840-1868) — Crítico literario
ruso, filósofo materialista, demó-crata revolucionario.
Pitágoras (aprox. 580-500 a. n. e. ) — Antiguo
matemático y filósofo griego, idea-lista objetivo, ideólogo de la aristocracia
esclavista.
Planck, Max Karl Ernst (1858 -1947) —Destacado
físico teórico alemán, creador de la teoría cuántica; materialista
inconsecuente en sus concepciones filosóficas. Platón (aprox. 427-347 a. n. e.
) — Filósofo griego antiguo, idealista objetivo, ideó-logo de la aristocracia
esclavista.
Plejánov, J. V. (1856- 1918) — Destacado dirigente
del movimiento obrero ruso e internacional; filósofo marxista; primer
propagandista del marxismo en Rusia. Después de 1903 se pasó a las posiciones
mencheviques, oportunistas. En filoso-fía admitió desviaciones del materialismo
dialéctico.
Plenge, Johann (nacido en 1874) —Sociólogo
reaccionario alemán, economista y filósofo idealista.
Plinio el Viejo (Cayo Segundo) (23-79) — Sabio y
escritor romano. Plutarco (aprox. 46-126) — Antiguo escritor griego,
historiador y filósofo idealista. Poincaré, Henri (1854-1912) — Físico y
matemático francés; en filosofía estuvo cerca del machismo; convencionalista.
Prantl, Karl (1820-1888) -— Filósofo idealista
alemán, autor de varios trabajos sobre historia de la filosofía y de la lógica.
Priestley, Joseph (1733-1804) — Químico y filósofo
materialista inglés. Protágoras de Abdera (aprox. 481-411 a. n. e. ) — Antiguo
filósofo sofista griego; ideólogo de la democracia esclavista.
Proudhon, Fierre Joseph (1809-1865) — Publicista
francés, economista vulgar y sociólogo, ideólogo de la pequeña burguesía, uno
de los fundado res del anar-quismo.
Ptolomeo, Claudio (siglo V) — Matemático de la
antigua Grecia, astrónomo y geó-grafo, creador de la teoría sobre el sistema
geocéntrico del mundo.
Raab, Friedrich (nacido en 1890) — Economista y
filósofo alemán; profe sor de economía política en Francfort desde 1926.
Rau, Albrecht (1843-1920) — Filósofo y naturalista
alemán; seguidor de Feuer-bach.
Renán, Emest Joseph (1823-1892) — Filólogo,
francés, filósofo idealista, autor de obras sobre historia de la religión.
Renouvier, Charles Remard (1815-1903) — Filósofo
burgués francés, idea lista y
Indice de nombres
ecléctico; encabezó la escuela filosófica de los
neocriticistas, convencionalista. Rey, Abel (1873-1940) — Filósofo positivista
francés. En los problema» de las ciencias naturales fue un materialista
inconsecuente.
Ribot, Théodule Armand (1839-1916) — Filósofo y
psicólogo francés, fun dador y director de la Revue Philosophique.
Ricardo, David (1772-1823) —Economista inglés, uno
de los principales repre-sentantes de la economía política burguesa clásica.
Rickert, Heinrich (1863-1936) —Filósofo y sociólogo
burgués alemán, uno de los principales representantes de la escuela de
neokantismo de Badén (o de Fri-burgo).
Richter, Raoul Hermann (1871-1912) — Filósofo
idealista alemán, discípulo de Wundt.
Riecke, Eduard (1845-1915) — Físico alemán.
Riehl, Alois (1844-1924) — Filósofo neokantiano
alemán.
Ritter, Heinrich (1791 -1869) — Filósofo teísta
alemán, historiador de la filosofía. Robespierre, Maximilien Mane Isidore
(1758-1794) — Dirigente de la Revolución Francesa, líder de los jacobinos, jefe
del gobierno revolucionario en 1793-1794. Robinet, Jean-Baptiste René
(1735-1820) — Filósofo materialista francés adepto del deísmo.
Romer, Olaf (1644 -1710) — Astrónomo danés; fue el
primero en la historia de la ciencia en determinar la velocidad de la luz;
inventó una cantidad de instrumen-tos astronómicos.
Rossler, Constantin (1820-1896) — Publicista alemán
y filósofo hegeliano. Rotta, Paolo (nacido en 1873) — Filósofo italiano
hegeliano cercano al neoescolasti-cismo.
Royce, Josiah (1855-1916) — Filósofo reaccionario
norteamericano, idealista ob-jetivo, representante del neohegelianismo.
Saint-Just, Louis Antoine (1767-1794) — Dirigente
de la Revolución Fran cesa, uno de los jefes de los jacobinos.
Salignac, Fénelon — Científico francés.
Schaden, Emil August (1814-1852) — Profesor de
filosofía en la Universidad de Erlangen; místico; criticó la filosofía de Hegel
y de Feuerbach.
SchaUer, Julius (1810-1868) — Profesor de filosofía
en la Universidad de Halle; hegeliano; criticó la filosofía materialista de
Feuerbach.
Schelling, Friedrich Wilhelm Joseph (1775-1854) —
Filósofo idealista alemán; re-presentante de la filosofía clásica alemana;
elaboró la “filosofía de la identidad” de contenido idealista objetivo; en un
período posterior de su actividad propagó la religiosa y mística filosofía de
la revelación, convirtiéndose en ideólogo oficial de la monarquía prusiana.
Schiller, Ferdinand Canning Scott (1864-1937) —
Filósofo burgués inglés, desta-cado representante del pragmatismo.
Indice de nombres
Schinz, Max (nacido en 1864) — Privat docent, luego
profesor de filosofía en la Universidad de Zurich (hasta 1926).
Schleiermacher, Friedrich Daniél 'Ernst (1768-1834)
— Teólogo y filósofo idea-lista alemán.
Schmidt, Ferdinand Jakob (1860-1939) —•Filósofo y
pedagogo burgués ale mán, fideísta; en teoría del conocimiento estuvo cerca de
la escuela del neokantismo y de los inmanentistas.
Schmitt, Eugen Heinrich (1851 -1916) — Autor del
trabajo Das Geheimnis der He-gelschen Dialektik, beleuchtet von
konkretsinnlichen Standpunkte, que escribió para presentar en un concurso
organizado por la Sociedad ele Filósofos Hegelia-nos de Berlín. El trabajo fue
reconocido como notable, pero no se le concedió un premio a causa del
“materialismo” y el “sensualismo” que contenía. Posterior-mente se pasó a las
posiciones del misticismo y el gnosticismo.
Schopenhauer, Arthur (1788-1860) — Filósofo
idealista, su voluntarismo re ac-cionario tuvo significativa influencia en el
desarrollo de la filosofía burguesa de la época del imperialismo.
Schulze, Gottlieb Ernst (1761-1833) —Filósofo
idealista alemán, seguidor de Hume; trató de restablecer y modernizar el
antiguo escepticismo; en la historia de la filosofía es conocido como
Schulze-Enesidemo.
Schulze, Johannes (1786-1869) — Pedagogo alemán,
hegeliano; preparó Fenome-nología del espíritu para la edición póstuma de las
Obras de Hegel.
Schuppe, Wilhelm (1836-1913) — Filósofo alemán,
idealista subjetivo, encabezó la reaccionaria escuela inmanentista.
Schwegler, Albert (1819-1857) — Teólogo alemán,
filósofo, filólogo e historiador. Segond, Joseph Louis Paul (1872-1954) —
Filósofo idealista francés, psicólogo, au-tor de varios trabajos sobre
estética.
Séneca, Lucio Anneo (aprox. 4 a. n. e. - 65 de
nuestra era) — Filósofo, político y escritor romano; estoico; preceptor de
Nerón.
Seth, Andrew (1856-1931) —Filósofo inglés, autor de
obras sobre historia de la filosofía.
Sexto Empírico (siglo II) — Médico y filósofo
escéptico de la antigua Grecia; se han conservado sus obras Pyrronische
Hypotesen y Adversus Mathematicos que con-tienen un rico material histórico y
filosófico.
Shakespeare, William (1564-1616) — Gran dramaturgo
inglés.
Shuliátikoo, V. M. (1872-1912) — Crítico literario
ruso, bolchevique; criticó el idealismo desde el punto de vista del
sociologismo vulgar, de formando de tal modo el marxismo.
Sismondi, Jean Charles Simonde de (1773-1842) —
Economista suizo, crítico pe-queñoburgués del capitalismo.
Smith, Adam (1723-1790) — Economista inglés, uno de
los principales represen-tantes de la economía política burguesa clásica.
Sócrates (aprox. 469-399 a. n. e. ) — Filósofo
idealista de la antigua Grecia,
Indice de nombres
ideólogo de la aristocracia esclavista.
Spaventa, Bertrando (1817-1883) — Filósofo
idealista italiano, destacado repre-sentante del neohegelianismo en Italia.
Spencer, Herbert (1820-1903) —Filósofo y sociólogo
burgués inglés, uno de los fundadores del positivismo.
Speranski, M. M. (1772-1839) — Estadista ruso; por
encargo de Alejandro I ela-boró un “Plan de reformas estatales . . destinadas a
introducir en Rusia algunas reformas de carácter constitucional.
Spicker, Gideon (1840-1912) — Filósofo idealista
alemán, autor de obras sobre histeria de la filosofía.
Spinoza, Baruch (Benedicto) (1632-1677) — Filósofo
materialista holandés, ra-cionalista, ateísta.
Stájíevich, S. G. (1843-1918) —Participó en el
movimiento revolucionario en Ru-sia en la década del 60; en 1863 fue arrestado,
condenado a trabajos forzados y a deportación perpetua en Siberia, donde pasó
varios años con N. G. Chernishevski. Stein, Ludwig (1859-1930) —Sociólogo y
filósofo alemán; director de la revista Archio für Geschichte der Philosophie,
autor de varias obras sobre historia de la filosofía.
Stirling, James Hutchison (1820-1909) — Filósofo
inglés, médico; fundador de! neohegelianismo inglés.
Stobaeus, Joann (aprox. siglo V) — Escritor griego,
hizo una vasta compilación de obras de autores griegos.
Strache, Hugo (1865-1925) — Químico e ingeniero
austríaco.
Strauss, David Friedrich (1808- 1874) — Filósofo
idealista y teólogo alemán, “jo-ven hegeliano”, autor del libro Vida de Jesús,
dedicado a la crítica de los dogmas del cristianismo.
Sue, Eugène (1804- 1857) — Escritor francés, autor
de novelas sentimentales so-bre temas sociales.
Szeliga—seudónimo de Franz Zychlinski (1816-1900) —
Oficial prusiano, “ joven hegeliano” , colaborador de las publicaciones
periódicos de B Bauer.
Taggart. Véase McTaggart.
Taine, Hippóltjte Adolphe (1828-1893) — Crítico
burgués francés de arte, y lite-ratura, historiador y filósofo positivista.
Tales de Mileto (aprox. 624-547 a. n. e. ) —
Antiguo filósofo materialista griego, fundador de la escuela de Mileto
(jónica).
Tarde, Gabriel (1834- 1904) — Sociólogo burgués
francés; criminalista. Thomson, Joseph John (1856 -1940) — Físico conocido por
sus investigaciones en el ámbito de la electricidad y el magnetismo; descubrió
el electrón (1897) y creó uno de los primeros modelos de átomo; por sus
opiniones filosóficas fue materia-lista espontáneo.
Tiedemann, Dietrich (1748-1803) — Historiador
alemán de la filosofía, cuya obra
Indice de nombres
en seis tomos Geist der Spekulatiuen Philosophie
sirvió a Hegel como una de las fuentes para su curso de lecciones sobre
historia de la filosofía.
TrendeleNBurg, Friedrich Adólf (1802-1872) —
Filósofo y lógico alemán, idea-lista; crítico de la filosofía de Hegel,
especialmente de su dialéctica.
Turguéniev, I. S. (1818-1883) — Escritor ruso,
liberal en sus opiniones políticas. Ueberweg, Friedrich (1826-1871) — Filósofo
burgués alemán; historiador de la filosofía.
Varít Hoff, Jacob Hendric (1852-1911) — Químico
holandés, uno de. los fundado-res de la físico-química y la estereoquímica
modernas.
Véra, Augusto (1813-1885) — Filósofo italiano,
precursor de los hegelianos ita-lianos, tradujo las obras en Hegel al italiano
y al francés.
Verworn, Max (1863-1921) — Fisiólogo y biólogo
alemán. Ecléctico en filosofía, cercano al machismo.
Volkmann, Paid (1856-aprox. 1938) — Profesor de
física teórica en Koenigsberg; en filosofía fue idealista y ecléctico.
Voltaire, (Arouet, Frangois Marie ) (1694-1778) —
Escritor francés, publicista y filósofo deísta; uno de los que encabezaron la
Ilustración francesa; apasionado luchador contra el oscurantismo y el
absolutismo.
Vries, Hugo de (1848- 1935) — Botánico holandés,
antidarvinista, fundador de las teorías reaccionarias de la pangénesis y la
mutación.
XVaals, Jan Diderik, van der (1837-1923) —Físico
holandés; conocido por sus tra-bajos sobre la teoría cinética de los gases.
Wallace, William (1844-1897) — Filósofo inglés;
destacado representante del neokantismo inglés.
Willy, Rudolf (1855-1920) — Filósofo alemán,
machista, discípulo de Avenarius. Windélband, Wilhelm (1848-1915) — Filósofo
idealista alemán, historiador de la filosofía; fundador de la escuela
neokantiana de Báden (de Fri- burgo).
Wlassak, Rudolf (1865-1930) — Fisiólogo
austríaco. Wolf, Christian (1679-1754)
—•Filósofo alemán, idealista y metafísico, popularizó y sistematizó la
filo-sofía de Leibniz; adepto del teologismo. Wundt, Wilhelm Max (1832-1920) —
Psi-cólogo burgués alemán, fisiólogo y filósofo idealista.
Zenón de Elea (aprox. 490-430 a. n. e. ) — Antiguo
filósofo griego de la escuela eleática, discípulo de Parménides.
Indice de materias
589
ÍNDICE DE MATERIAS
ABSOLUTO 101, 142, 151, 195, 225, 283, 330-333.
y esencia 126.
ABSOLUTO (LO)
y lo concreto 217.
lo finito
195-196.
lo relativo
141-142, 172-173, 327- 328. partes, etapas de uno y el mismo
mundo 103. Véase también Relativismo: verdad
absoluta y relativa.
ABSTRACTO (LO) (ABSTRACCIÓN. ), 41, 55, 105, 136,
139-140, 162-165, 168, 185, 213-214, 224, 242- 245, 264, 279, 300, 316-317,
342. abstracción “ vacía” 25, 27, 67-68, 91 - 92, 99, 105, 144-145.
las abstracciones científicas reflejan la
naturaleza en forma más profunda, veraz y completa 163.
las abstracciones deben corresponder a la
profundización real de nuestro cono-cimiento del mundo 92.
abstracciones y la “unidad concreta” de los
contrarios 188.
la suma infinita de los conceptos generales da lo
concreto en su totalidad 260.
lo más rico es lo más concreto 219.
cada cosa concreta, cada algo concreto es ello
mismo y otro 134.
lo concreto y lo absoluto 217.
formación de la abstracción 54, 170-171, 174, 185,
194-195, 222.
incluye ya la conciencia del carácter regido por
leyes de la conexión objetiva del mundo 170.
y filosofía 23, 229. y lo concreto 68, 91-93, 98-99, 104-105, 143,
161-163, 171-174, 188, 191-192, 193-196, 197, 198- 199, 217, 218-222, 229, 260,
306-309, 340, 360.
y posibilidad del idealismo (= religión) 342. Véase
también Ascensión.
AGNOSTICISMO 57, 148, 171, 285. 357.
como “ materialismo vergonzante” 424-425.
de Kant véase Kant y el kantismo, de los estudiosos
de las ciencias naturales 404.
de los neokantianos 171, 361-363. de A. Rey
419-421, 441, 461.
y
positivismo 303.
ALGO (E L ) 97, 102, 105, 106-107.
cada algo tiene su límite 106-107.
ALIENACIÓN 20-22, 24, 26, 40-42. ANALISIS 195-197,
217-218, 396- 397, 399.
de los conceptos 106-108.
exige siempre el estudio del movimiento de los
conceptos, de su interconexión, de sus transiciones mutuas 235.
deductivo e inductivo, lógico e histórico 310.
del proceso del conocer 193, 199- 200.
Véase también Conocimiento, en química 222-223.
la prueba por los hechos, por la práctica se
encontrará en cada paso del análisis 310.
síntesis
198-199, 208-209, 218- 219, 222-223, 225, 266. en El capital 223, 309-310, 328-
329.
Indice de materias
ANALOGÍA 172, 174-175, 274, 324, 398-399.
e inducción 172.
ANTAGONISMO 20-21.
ANTINOMIAS 115-116, 170, 177, 199, 242.
ANTITESIS (contrarios, opuestos) 28, 74, 89, 99,
123, 130, 159, 175, 177, 202-203, 234-236, 247, 339.
unidad (identidad) y lucha de los contrarios 106,
111, 132, 140-142, 169, 187-189, 209-210, 216-217, 242, 316-317, 327-329.
las abstracciones y la “ unidad concreta” de los
contrarios 189. la unidad de los contrarios es relativa y su lucha es absoluta
328.
movilidad de los contrarios 106, 138.
la ley fundamental del mundo es la ley de
trasformación en el contrario (según Heráclito) 318, 322.
desarrollo en su contrario 188, 244.
la unidad (identidad) de los contrarios es el
reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias contradictorias, mutuamente
excluyentes, opuestas, de to-dos los fenómenos y procesos de la naturaleza
(inclusive el espíritu y la socie-dad) 327-328.
la identidad de los contrarios como una ley del
conocimiento (y ley del mundo objetivo) 327.
y contradicción véase Contradicción y antítesis.
Véase también Antagonismo.
APARIENCIA (MANIFESTACIÓN EXTERNA) 19, 32-33,
125-130, 145, 155-157, 179-180.
la actividad del hombre cambia la realidad exterior
y le elimina los rasgos de apariencia 206.
de lo humano en las relaciones de propiedad privada
18-22.
objetividad de la apariencia 97- 98, 127, 130.
y el no ser 126, 129.
y esencia 126, 128-129.
la apariencia es el reflejo de la esencia en sí
misma 129.
APERCEPCIÓN véase Trascendental (Lo).
unidad trascendental de la apercepción.
APORÍAS 120, 238-242.
APRIORISMO 75-76, 276.
ARISTÓTELES 263-270, 337-343.
acerca del principio del conocimiento científico
90.
crítica de la doctrina de Platón sobre las ideas
263-264, 338-339.
su significación en el desarrollo de la lógica 166,
173, 338.
sus vacilaciones entre el idealismo y el
materialismo 266-270, 339- 340.
y Heráclito 327, 338.
ARMONÍA 244.
del mundo (según los pitagóricos) 232.
ARMONÍA PREESTABLECIDA 27, 75.
ARTE. y realidad 260.
Véase también Música.
ASCENSIÓN,
de lo abstracto a lo concreto 98- 99, 170-172, 185,
218-221, 224- 225, 260, 275-276, 306-309.
de lo concreto a lo abstracto 121, 162-164,
193-194, 222-223, 306- 309.
Indice de materias
el pensamiento que avanza de lo concreto a lo
abstracto, no se aleja de la ver-dad, sino que se acerca a ella 163.
Véase también Abstracto (Lo) (abstracción).
ASTRONOMIA 317, 352, 368-369.
ATARAXIA 279-282.
ATEÍSMO 36-37, 57-58.
carácter “ilustrador” de Feuerbach 62.
religión 59,
63-64, 348-349. ATOMISTICA 247-248, 352, 427, 434. ÁTOMO 72-73, 355, 422-423,
468- 469.
según Demócrito 369. según Epicuro 273-274, 279.
según Leucipo 246-248. según los pitagóricos 232-233.
el vacío
112, 248.
la unidad de
lo finito y lo in finito 108-111. ATRIBUTO véase Sustancia — y atributo.
AUTOALIENACIÓN véase Alienación. AUTODESARROLLO véase Desarrollo.
AUTOMOVIMIENTO véase Movimiento AXIOMA 181, 205.
BABUVISMO 34, 38.
BIEN (EL) (LO BUENO) 62, 200, 202-207.
BIOLOGÍA 137, 317, 351, 353, 431- 433. Véase también Darvinismo. BONDAD (LA) véase
BIEN (EL) (LO BUENO).
CÁLCULO DIFERENCIAL véase Matemática. CÁLCULO
INTEGRAL véase Matemática. CALIDAD 104-106, 206.
cantidad
115-117, 119, 309.
transición de la calidad a la cantidad y viceversa
105, 111, 113, 116, 120-123, 210, 257.
y determinación 102, 309.
sensación
76-77, 78, 309. Véase también Medida (La); Salto.
necesidad
156-157, 329-330.
posibilidad
294.
CATEGORÍAS 30, 119, 163-164, 337, 463-465.
como determinación de la esencia 130.
como forma de reflejo de la realidad objetiva
90-94, 174.
los momentos de la cognición de la naturaleza por
el hombre son las categorías de la lógica 188.
las categorías del pensamiento como expresión de
las leyes de la naturaleza y del hombre 91.
las categorías son etapas del conocer el mundo 93.
Indice de materias
de la lógica de Hegel 281-282, 287-288, 299-300,
305-306.
desarrollo de las categorías 237- 238.
la historia
de la filosofía 113, 169-170, 229-230. inferencia de las categorías 94.
relatividad de las categorías 195- 196. su
antinomia 115.
transición recíproca de las categorías 196-198.
la práctica
90, 180-181, 185.
Véase también Concepto; Conocimiento; Lógica;
Pensamiento.
CAUSA (CAUSALIDAD) 60, 152- 157, 170-171, 179, 230,
306-309, 319-320, 341, 364.
carácter condicional de la causalidad 195. la causalidad es sólo una de las
de-terminaciones de la conexión universal 157.
el conocimiento real de la causa es la
profundización del conocimiento, desde la exterioridad d e los fenómenos hasta
la sustancia 153 -154.
en la historia 153-156. relación de causalidad 155-158.
y efecto 56.
simplemente momentos de dependencia recíproca
universal, de conexión, sim - plemente eslabones en la cadena del desarrollo de
la materia 154. fin 267.
funcionalidad
395-396
fundamento
138-139, 206.
mediación
157.
ocasión 155.
Véase también Mediación.
CAUSALIDAD véase Causa (causalidad).
CEREBRO 250-251, 351.
como el más elevado desarrollo del espíritu 349.
el conocimiento es el reflejo de la naturaleza en
el cerebro humano 174, 190.
es el producto más elevado de la materia, 159,174.
Véase también Pensamiento; Reflejo.
CIENCIA 197-198, 220, 400-401, 407, 433, 436-437,
453.
abarca condicionalmente, aproximadamente, el
carácter universal, regido por leyes de la naturaleza en eterno desarrollo y
movimiento 174.
las ciencias concretas y la lógica véase
Lógica. con su práctica el hombre,
de-muestra la corrección objetiva de la ciencia 181.
la consideración científica, exige la demostración
de la diferencia, de la cone-xión, de la transición 214-215.
historia de la ciencia 142, 233-234, 274, 306, 324,
327-328.
refleja la esencia, la sustancia de la naturaleza
179.
social 327.
y el proletariado 29.
experiencia
418-419.
fantasía
233.
es estúpido negar el papel de la fantasía, incluso
en la ciencia más estricta 342. y la religión 234, 274, 401-403, 412, 415 véase
también Saber — y fe. Véase
también Ciencias naturales.
CIENCIAS NATURALES 39-40, 366-368, 371-372, 373.
agnosticismo de los naturalistas 404. historia de las ciencias naturales 154,
273-276.
Indice de materias
y atomística véase Atomística, y ciencias sociales
327, 375.
dialéctica
245-246, 306, 328, 330.
filosofía
35-36, 37-38, 57, 87- 88, 139-140, 366-367-368-369, 486- 487. Véase también
Ciencia.
CINICOS 212.
CIRENAICOS 258-259.
CLASES Y LUCHA DE CLASE 20- 22, 43-45, 62-63,
294-295, 327, 333, 503.
proletariado 20-22, 23, 28, 389.
COMIENZO (EL) 100-101, 103, 149, 163, 194-195, 219,
272.
del conocimiento véase Conocimiento
(cognición). en economía política
309-310, 328-329.
COMUNISMO (TEORÍA) 18, 24, 27-28, 31, 33-34, 35-36,
37-38, 39, 42-43; véase también Socialismo científico.
primitivo 327.
CONCATENACIÓN (interdependencia) véase Conexión.
CONCEPTO 94, 124-125, 145, 157- 158, 159-160,
164-165, 167, 177, 180-181, 182, 188, 193, 199-201, 206, 210, 218, 224-225,
245, 250, 260-262, 265-266, 341-342.
análisis de los conceptos 106-107.
exige siempre el estudio del movimiento de los
conceptos, de su interconexión, de sus transiciones mutuas 235.
autodesarrollo de los conceptos en la lógica de
Hegel y la historia de la filosofía 113.
la coincidencia de los conceptos con la “ síntesis”
, con la suma, el resumen del empirismo 267.
los conceptos no son inmóviles, sino —en sí y para
sí— por su naturaleza = tran-sición 213, 234- 236.
los conceptos son el producto más elevado del
cerebro, el producto más elevado de la materia 159.
los conceptos son subjetivos en su abstracción, en
su separación, pero objetivos en su conjunto, en el proceso, en el total, en la
tendencia, en la fuente 197.
los conceptos (y sus relaciones, transiciones,
contradicciones) son reflejos del mundo objetivo 186.
dialéctica de los conceptos 96, 111- 112, 141-143,
148, 168-171, 186- 187, 196-198, 199-200, 201-202, 215-216, 237-242, 275, 317,
349- 350.
sus raíces materialistas 188. y la dialéctica del conocimiento 237.
todo concepto aparece en una cierta relación, en
una cierta vinculación con to-dos los otros 187.
los conceptos humanos deben ser tallados,
trabajados, flexibles, móviles, relati-vos, mutuamente vinculados, unidos en
opuestos a fin de abarcar el mundo 124.
en los conceptos humanos la naturaleza se refleja
en forma distintiva y dialéc-tica 251.
e idea 170, 182, 193-194, 215, 265-266. en el ser (en los fenómenos inmedia-tos)
revela la esencia 306.
forma de reflejo de la naturaleza en la cognición
humana 174.
formación de los conceptos 170- 171, 174, 264.
fuente del conocimiento y del concepto 197, 271.
la suma infinita de los conceptos generales da lo
concreto en su totalidad 260.
Indice de materias
universal flexibilidad de los conceptos 107.
y contradicción 138.
experiencia
75-80, 183.
la realidad
217.
movimiento
véase Movimiento,
sensación
242, 262, 266, 272, 338.
simbolismo
118.
Véase también Categorías.
CONCIENCIA 79-80, 120, 158, 160, 175, 181, 191,
205, 211-212, 357.
autoconciencia 21-23, 39-40, 41- 42, 97, 163-164,
176, 197.
y sustancia 39.
la conciencia subjetiva y su sumersión en la
objetividad 193.
del carácter regido por leyes de la conexión
objetiva del mundo 170.
del hombre no sólo refleja el mundo objetivo, sino
que lo crea 200.
humana es algo exterior en relación con la
naturaleza (sin coincidir con ella in-mediatamente, sencillamente) 179.
movimiento de la conciencia hasta el saber absoluto
(en “Fenomenología del es-píritu” ) 96.
refleja la esencia, la sustancia de la naturaleza
179.
transición dialéctica de la materia a la conciencia
265.
y la historia 246.
y lo inconciente 439.
y ser véase Ser — y conciencia.
CONCRETO (LO) véase Abstracto (Lo) (abstracción) —
y lo concreto.
CONDICIÓN 142-143.
CONEXIÓN (NEXO) 191, 214- 215, 246, 320-321, 468.
carácter regido por leyes de la conexión objetiva
del mundo 170-171.
concatenación en la naturaleza 56, 74, 100, 103,
145.
su reflejo
en los conceptos 141-142, 169-172, 186-187. de la materia y del movimiento 71,
265.
de todas las partes del progreso infinito 111. es
transición 100, 172, 329. lo individual y lo general 329.
interacción 145, 157.
momento de la conexión 142, 213.
nexo necesario, nexo objetivo de todos los
aspectos, fuerzas, tendencias de la es-fera dada de fenómenos 97.
universalidad y carácter omnímodo de la
interconexión del mundo 155.
causalidad
155-157, 170.
ley 145,
250, 267.
Véase también Causa; Inmediato (Lo) y lo mediato;
Relación. CONOCIMIENTO (cognición) 91- 92, 106-107, 113, 176, 184-185, 189-
192, 193-
197, 203-209, 212-213, 216- 222, 300, 309, 359,
404-405, 407, 418-419, 446-
447, 459.
comienzo del conocimiento 68-69, 90, 103, 194-195,
218 -219, 272. la condi-ción para el
conocimiento de todos los procesos del mundo en su “ automovi - miento” , en su
desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como
una unidad de contrarios 327- 328.
el conocimiento teórico debería dar el objeto en su
necesidad 199. de la natura-leza 88-89, 152-153, 162-165, 186- 187, 189,
195-196, 200-201, 265- 266,
Indice de materias
328-333, 359, 418-419.
y categorías de la lógica 91-94, 161, 162, 188.
el materialista exalta el conocimiento de la
materia, de la naturaleza 163.
el conocimiento une al hombre y la naturaleza 91.
en el ser (en los fenómenos inmediatos) la
cognición revela la esencia 306.
es la aproximación eterna, infinita, del
pensamiento al objeto 185.
es la coincidencia del concepto y la objetividad
184.
la esencia de la cognición dialéctica es el
despliegue del total de los momentos de realidad 152.
el fin del conocimiento es subjetivo al principio
195.
fuente del conocimiento y del concepto 196, 271.
método del conocimiento véase Dialéctica; Método,
objetividad del conoci-miento 195, 338.
proceso del conocimiento 87-89, 91-93, 101,
125-126, 146, 172, 218-219, 237-238.
su análisis 193-194, 199-200. y posibilidad del idealismo vea se
Idealismo. el movimiento del
conocimiento hacia el objeto sólo puede pro ceder dialéctica-mente 260.
carácter dialéctico del proceso del conocimiento
162-164, 189, 330-333, 338, 341-342.
camino dialéctico del conocimiento de la realidad
objetiva: de la percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la
práctica 163.
momentos, etapas del proceso del conocimiento 121,
145-146, 162-164, 174, 188, 188-189, 260, 276, 309.
el conocimiento es el reflejo de la naturaleza por
el hombre, el proceso de una serie de abstracciones, la formación de conceptos,
leyes 174.
y la práctica 188-189, 198-200, 205-207, 309.
el proceso del conocimiento incluye la práctica
humana y la técnica 189.
papel de la abstracción en el proceso del
conocimiento véase Abstracto (Lo); As-censión, su carácter absoluto y su
carácter relativo 195.
la relatividad de todo conocimiento y el contenido
absoluto de cada paso hacia adelante del conocer 172.
el sujeto del conocimiento 93, 324.
y la certeza sensible 238. y la intuición 160, 162-163.
y la sensación (según Aristóteles) 267-268.
Véase también Ascensión; Concepto; Lógica;
Pensamiento; Reflejo; Teoría del co-nocimiento.
CONTENIDO véase Forma — y contenido.
CONTINUO (LO) véase Discontinuo (lo) y lo continuo.
CONTRADICCIÓN 18-20, 32-34, 64-67, 95, 134,
156-157, 186-188, 192, 202-203, 214-217, 225, 234- 235, 247, 327.
contradicciones del capitalismo véase
Sociedad-burguesa, en la historia 132, 293-295.
fuerzas y tendencias contradictorias en cada
fenómeno 210, 327-328.
necesidad 97.
unidad y lucha de contradicciones 131-132, 210,
260.
y antítesis 130, 134, 138, 210, 327-328.
y diferencias 134, 138.
y esencia 134, 234-235.
Indice de materias
y experiencia 135.
y movimiento 135-138, 200, 317, 329.
el movimiento es una contradicción, una lucha de
contrarios 240-241.
y pensamiento véase Pensamiento —y contradicción, y
relación 134, 138, 186, 210.
y vida 135, 138, 217.
Véase también Antinomias.
COSA EN SÍ 95, 105, 341-342, 460, 466-467.
en general es una abstracción vacía e inerte 91-92,
99, 106.
Hegel acerca de la cosa en sí 91, 99, 127, 138-139,
164-165, 193- 197.
Hegel en favor de la cognoscibilidad de la cosa en
sí 165.
el ser
143-144.
fenómeno
112, 143-145, 194, 235.
su
trasformación en cosa para otros 106.
CRECIMIENTO véase Desarrollo y crecimiento.
CRISTIANISMO véase Religión.
CRÍTICA BURGUESA DEL MARXISMO 348-349, 361,
374-376.
CRÍTICA DE LA FILOSOFÍA BURGUESA 148, 170-171,
188-189, 240-241, 249, 259, 263, 299-304, 341-342, 347-350, 353, 357, 361- 363,
368-369, 373-374.
CULTURA 368.
DADO (LO)
127, 130, 179-180, 247, 438, 446-447, 459-460.
la esencia
129-130. DARVINISMO 137.
DEDUCCIÓN véase Inducción — y deducción. DEFINICIÓN
véase Determinación. DEMOCRACIA (burguesa) 61, 306. DERECHO 41.
DESARROLLO 237-238, 309, 328.
de las categorías véase Categorías, de todo el
contenido concreto del mundo y de su cognición 93.
del conocimiento véase Conocimiento.
del mundo véase Mundo. dos concepciones del desarrollo 327-328. es
la “lucha” de los contrarios 328.
la negación como un momento de la conexión, del
desarrollo 214. principio universal del desarrollo 238.
crecimiento
237, 250, 329.
autodesarrollo
113, 209-210, 244.
del pensamiento humano 229;
véase también Pensamiento.
DETERMINACIÓN 169, 174, 198- 199, 209-210, 219.
de dialéctica véase Dialéctica, debe conducir a lo
determinado 115.
de la verdad véase Verdad, determinaciones
conceptuales 118, 169.
en Aristóteles la filosofía se pierde a menudo en
la definición de palabras 337. puede haber muchas definiciones, porque los
objetos tienen muchos aspectos
223.
y calidad 102, 309.
y relación 116, 137.
DEVENIR 94, 102, 104, 129, 159, 242-243, 256, 309,
317.
y transición 103, 212-214.
Indice de materias
DIALÉCTICA 80-81, 115, 182, 209- 219, 306, 328-333,
374.
como lógica y teoría del conocimiento 88, 142, 182,
211, 222, 306-309, 324, 327-333, 341-342.
la dialéctica es la teoría del conocimiento (de
Hegel y) del marxismo 330.
en El capital están aplicadas a una sola ciencia la
lógica, la dialéctica y la teoría
del conocimiento del materialismo [no hacen falta 3
palabras: es una y la misma cosa] 309.
criterios de la dialéctica 149, 327.
de Hegel como generalización de la historia del
pensamiento 306.
definiciones de dialéctica 97-99, 209-211, 218-220,
231, 234-235, 242, 254-255, 257, 284, 380.
la dialéctica es la doctrina de la unidad de los
contrarios 210. la dialéctica es la teoría que muestra cómo devienen idénticos
los contrarios 106.
la dialéctica es el estudio de la contradicción en
la esencia misma de los objetos 236.
la
dialéctica es el reflejo correcto del eterno desarrollo del mundo 107.
del conocimiento véase Conocimiento. de los conceptos 275.
y sus raíces materialistas 188.
Véase también Concepto, la dialéctica de las cosas
produce la dialéctica de las ideas, y no a la inversa 186.
elementos de la dialéctica 210, 329-330.
espíritu y esencia de la dialéctica, no lo
abstracto, sino lo concreto 83. historia de la dialéctica 211-212, 215, 231,
234-246, 253, 284, 314- 318, 327-
333, 338-339.
idealista 30, 71-72, 74, 178-180, 217, 241-242,
301, 313, 360.
en la filosofía de Kant 97, 199, 211, 212-213, 242.
materialista 148, 178-180, 186-187, 188-189,
237-238, 265, 275, 299, 306-310, 313, 327-333.
la continuación de la obra de Hegel y de Marx debe
consistir en la elaboración dialéctica de la historia del pensamiento humano,
de la ciencia y la técnica 142.
objetiva y subjetiva 96, 108-111, 186-187, 188-190,
195-197, 211, 214-215, 236-238, 242, 254-255, 260-262, 265, 328-329.
la “triplicidad” de la dialéctica es su aspecto
superficial, exterior 217-218.
antidialéctica
215-216, 239-240.
economía
política véase Economía política. y
evolución 237, 327-329.
la historia
de la ciencia 327.
las ciencias
naturales véase Ciencias naturales, y metafísica (antidialéctica) 215- 216,
257, 265, 328, 330-333.
sofística
104, 211, 237, 256, 317, 325, 328.
distinción entre subjetivismo (escepticismo y
sofística) y dialéctica 328. Véase también Abstracto (Lo) y lo concreto;
Antítesis; Calidad — y cantidad;
Contradicción; Desarrollo; Movimiento; Negación —
de la negación; Singular (Lo), lo particular y lo universal.
DIFERENCIA (diversidad) 98-99, 130-131, 306-309.
la consideración científica exige la demostración
de la diferencia, de la conexión, de la transición 214- 215.
lucha entre las diferencias, polaridad 97.
y contradicción 134.
Indice de materias
sólo cuando llegan a la cúspide de la
contradicción, las múltiples entidades se tornan activas 138.
DIOS 143, 163-164, 266-267, 273- 274, 328, 341-342.
desarrollo de la representación de Dios 235-236,
279, 293-294.
en la filosofía de Aristóteles 264.
en la filosofía de Hegel 101, 149, 162, 222, 264,
275-276, 291.
en la filosofía de Heráclito 318, 320-321, 323-324.
en la filosofía de Leibniz 79.
Feuerbach acerca de Dios 50-51, 54-62, 63-67,_ 149,
279.
prueba ontológica de la existencia de Dios 75, 175.
según los neoplatónicos 285-286.
Véase también Religión.
DISCONTINUO (LO) Y LO CONTINUO 68, 74, 115,
239-242, 247.
el movimiento es la unidad de la continuidad y la
discontinuidad (del tiempo y del espacio) 239- 240.
DOGMATISMO 283-284, 348.
de Kant 283-284, 302-304.
del sentido común 283.
DUALISMO 111, 349-350.
ECLECTICISMO 214, 264, 286, 304, 330, 365-366.
y sofística 107.
ECONOMÍA POLÍTICA 18-24, 170- 171, 306, 313-314.
burguesa 18-20, 23-24, 198.
marxista 20-23, 170-171, 309-310, 328-329.
mercancía 170-171, 329.
como relación social 309-310.
valor 19, 162-163, 170-171, 310, 315.
el valor es una categoría más verdadera que la ley
de la oferta y la demanda 147.
plusvalía 309, 376.
según el trabajo 24.
formas del valor 310.
EFECTO véase Causa — y efecto.
EGOÍSMO 62-63, 290.
como principio filosófico de la conformidad con la
naturaleza, con la razón hu-mana (según Feuerbach) 51.
ELEÁTICOS 102, 211, 234-242.
ELECTRICIDAD 140-141, 327, 427.
ELECTRÓN 73, 111, 274, 423.
ELEMENTOS DE LA DIALÉCTICA véase Dialéctica.
ELIMINACIÓN 59, 104-105, 123, 159, 188-189,
206-207, 215-216, 284.
EMPIRISMO 75-76, 121, 161, 182, 193, 222-223, 274.
coincidencia de los conceptos con la “ síntesis” ,
con la suma, con el resumen del empirismo 266.
neoempirismo 157.
ENERGETISMO 353, 357, 371-372, 421-422.
ENERGÍA 52, 360, 363, 405, 412- 413, 422-423.
y movimiento 52.
ENTELEQUIA 74, 136.
ENTENDIMIENTO 123, 160, 162, 165, 187-189, 232,
266-267, 270, 276, 488.
Indice de materias
en la filosofía de Pitágoras 232- 233.
y razón véase Razón — y entendimiento.
Véase también Sentido común.
EPICURO Y EL EPICUREISMO 271-279.
acerca del átomo 273, 275-276.
genialidad de la conjetura de Epicuro sobre la
velocidad de la luz 273.
teoría del conocimiento de Epicuro 271-274.
ESCEPTICISMO 127-128, 236, 385- 386.
antiguo 115, 253, 279-284.
e idealismo 390-391.
en la filosofía moderna 36-37, 240, 258, 280-282,
363.
escepticismo no es duda 281.
Hume véase Hume y su doctrina, papel del
escepticismo en la historia de la filo-sofía 115.
tropos del escepticismo 280-284.
y el kantismo véase Kant y el kantismo.
y Hegel 302.
y la dialéctica 212-214.
la dialéctica del escepticismo es “ contingente”
280.
distinción entre subjetivismo (escepticismo y
sofística) y dialéctica 328.
y la metafísica del siglo XVII 36- 37.
pragmatismo
434-436, 444-445. ESCOLASTICA 338.
ESENCIA 129, 131, 145, 179, 327.
apariencia
(manifestación externa) véase Apariencia, y autoconciencia 193. y contradicción 134, 234-235.
fenómeno
véase Fenómeno — y esencia.
forma
139-140. y fundamento 132.
ley véase
Ley.
lo absoluto
126.
lo dado 130.
lo
“universal” 251.
medida (en
“Ciencia de la lógica” ) 119.
ser véase
Ser — y esencia.
ESPACIO 73, 203-204, 234.
y punto 284.
y tiempo 54-55, 74, 211, 214-216, 238-240.
el movimiento es la esencia del tiempo y el espacio
239-240.
ESPECULATIVO (LO) (ESPECULACION) véase Idealismo,
pensamiento especulativo véase Pensamiento.
ESPIRITU (ALMA) 76-77, 88, 97, 128, 176-177.
en la filosofía de Epicuro 273-274, 279.
cuerpo
56-58, 61-62, 79-80, 188, 188-189. en la filosofía de Aristóteles 267-269.
en la filosofía de Heráclito 323.
materia
véase Materia — y espíritu. ESTADO (EL) 32-33, 291, 295- 296.
la república de Platón 260, 262- 263. ESTOICISMO
271, 324.
Indice de materias
ÉTER 140, 354, 414, 423-424.
la conjetura acerca del éter ha existido durante
miles de años, y hasta hoy sigue siendo una conjetura 234.
en la filosofía de Epicuro 273- 274. según los pitagóricos 234.
ÉTICA 259-260 véase también Bien (El) (lo bueno);
Moral.
EVOLUCIÓN 108, 380, 436. la lógica objetiva interna de la evolución y
de la lucha entre las diferencias, polaridad 97. y dialéctica 309, 327-328.
EXISTENCIA 103, 139, 142, 143, 145, 151-152,
161-162.
y concepto 250-251.
EXPERIENCIA 438-439, 448-459, 459-461.
hipótesis
163-165, 198-200. e inducción 171-172.
en los pragmáticos 456.
su papel en el conocimiento 113- 114, 198-200, 498.
y contradicción 134-135.
y el concepto 75-77, 183. y la ciencia 418-419.
y ley 276-279, Véase también Práctica.
EXTERNO (LO) Y LO INTERNO 152-154, 177, 179,
215-217.
y el comienzo 149.
FANTASÍA véase Pensamiento — y fantasía.
FE véase Saber — y fe; Religión.
FENÓMENO 93, 97, 113-114, 152- 154, 160, 165,
183-184, 242, 253, 329-330, 338.
cada cosa (fenómeno, proceso) está vinculada con
todas las de más 210.
las fuerzas y tendencias contradictorias en cada
fenómeno 209, 327- 328.
Kant se limitó a los fenómenos 194, 256.
la totalidad de todos los aspectos del fenómeno, de
la realidad y de sus interrela-ciones 186.
y esencia 79-80, 97-98, 143, 148, 196, 205,
309-310, 339.
el infinito proceso de profundización del
conocimiento del fenómeno a la esen-cia 210, 235.
incluso la espuma es una expresión de la esencia
126.
en los fenómenos inmediatos el conocimiento revela
la esencia 306. aparece la esencia, el
fenómeno es esencial 235.
el fenómeno es la manifestación de la esencia
165.
la cosa en
sí 111, 143-144, 193, 223-224.
la
existencia 151-152.
ley 145-148.
el fenómeno es más rico que la ley, 147.
Véase también Apariencia (manifestación externa);
Fenomeno- logismo (feno-menalismo).
FENOMENOLOGISMO (FENOMENALISMO) 253, 259-260, 304,
371-372, 466-467. FEUERBACH, L. A. 266,
364-365, 495-496.
acerca de Dios véase Dios, evolución de sus ideas
71, 75-76, 80-81, 149, 364-365.
gérmenes de materialismo histórico en Feuerbach 58,
62-63.
limitación del materialismo de Feuerbach 49, 52,
62-63, 493.
el principio antropológico de la filosofía de
Feuerbach 68-69.
significación histórica de su filosofía 23-24, 30,
39.
Indice de materias
“ socialismo” de Feuerbach su ateísmo “ ilustrado”
62.
su crítica al idealismo 35, 39, 50, 55, 61, 64-69,
74-77, 79-80, 122.
y la revolución de 1848 49.
FICHTE (SU DOCTRINA) 39, 95, 111, 127-128, 224-225,
391-392.
FILANTROPÍA 24, 43.
FILOSOFÍA 87-88, 101, 163-165, 187, 194-195, 246,
258-259, 389- 390, 398, 457-459, 460, 462.
debe demostrar e inferir todo, y no limitarse a
definiciones 223- 224.
la dialéctica como ciencia filosófica 256-257.
es la ciencia del pensamiento 258. el problema
fundamental de la filosofía 51, 54, 56, 266, 267-258, 273, 365-366.
la refutación de un sistema filosófico no significa
desecharlo, sino desarrollarlo 159.
su método 87, 96, 217, 224-226.
Véase también Método,
sus tareas 140-141, 156-158, 169- 170.
y la religión 230, 333, 338, 341- 312, 348, 403.
y las ciencias naturales véase Ciencias naturales —
y filosofía,
lo abstracto
23-24, 229.
su historia
véase Historia de la filosofía, Lógico (Lo) y lo histórico. Véase también Dialéctica; Idealismo;
Materialismo.
FILOSOFÍA DE LA NATURALE ZA 175, 211, 272, 353.
de Aristóteles 264.
de Heráclito 244-246, 323.
de Platón 262-264.
FIN 21-23, 138-139, 158, 183, 201- 208, 224-225,
250-251, 431.
actividad del hombre dirigida a un fin véase
Hombre, del conocimiento es subje-tivo al principio 180.
en la historia 164-165, 245, 272- 273, 275-276,
279-280.
y causa, ley, conexión, razón 266.
medio
180-181, 191, 205, 266. Véase también Teleología. 62- 63.
lo absoluto
194-196.
lo infinito
106-111, 187-190, 211-212, 214-215, 238-240, 284, 452-453. son partes, etapas
de uno y el mismo mundo 103.
FÍSICA 36-37, 76-77, 89, 122, 139- 140, 145,
197-198, 327, 352, 354, 369-371, 412-419, 422-426, 431-433, 468-470.
Véase también Atomística; Átomo; Electricidad;
Electrón; Teoría electrónica. FÍSICO
(LO) 61.
y lo psíquico 54.
FISIOLOGÍA 323-324, 349-350.
FORMA 147, 191-192.
el reflejo de la naturaleza en la cognición humana
consiste de conceptos, leyes, categorías 174.
contenido
92-94, 96, 138-140, 144, 206-209, 225-226. la lucha del contenido con la forma,
y a la inversa 210.
esencia
138-140.
Indice de materias
materia
138-140, 268-269, 341.
pensamiento
véase Pensamiento.
FUNDAMENTO 53-54, 113-114, 132, 138-142, 151-152,
156-157, 170, 173, 270.
ley de razón suficiente 138-139.
causalidad
138-139, 209. ECLETICISMO 214, 264, 286, 304,
GENERAL (LO) véase Individual (Lo) y lo general.
GENERALIZACIÓN véase Abstracto (Lo); Ascensión. GNOSEOLOGÍA véase Teoría del
conocimiento. GNOSTICISMO 286.
GRADUALIDAD 120-123.
interrupción de la gradualidad véase Salto;
Transición. HEGEL, G. W. F.
concepción de la historia de Hegel 28-29, 32,
41-42, 289-298.
crítica del kantismo 91-92, 95-96, 99, 115-116,
119-120, 143-145, 160-164, 165-170, 176-177, 182- 184, 193-196, 197-199,
212-213, 219-221, 223-225, 242, 252-254, 256, 264, 283-284, 301, 303.
Hegel refuta a Kant, precisa mente en el plano
gnoseológico 16 dialéctica de Hegel véase Dialéctica — idealista.
idealismo y mística de su filosofía 25, 28-30,
35-36, 38-41, 42, 64-67, 88, 92-93, 96, 101, 111-114, 122, 124, 125, 141-142,
148-149, 151, 160-167, 168-170, 176-177, 192- 193, 193-194, 205, 215-216, 230,
247-248, 262-271, 273-276, 285, 290-291, 292-293, 294-295, 296, 302, 306, 341.
“ hegelianismo abstracto y abstruso” (Engels) ,
105, 136. Dios en la filosofía de Hegel véase Dios.
tributo de Hegel a la lógica formal 169.
Hegel no pudo entender la transición dialéctica de
la materia al movimiento y a: la conciencia 265.
Hegel ensalza y habla mucho del misticismo, del
idealismo en la historia de la fi-losofía 262.
la lógica de Hegel no puede ser aplicada en su
forma dada 247.
lo racional en la filosofía de Hegel 24-25, 32-33,
35-36, 41-42, 42, 92-93, 112-113, 141-142, 154-156, 164-165, 170-173, 181, 182,
188, 191-192, 198-200, 205, 211, 222- 225, 247-248, 249, 259-260, 276- 279,
289-290, 292-293, 294-295, 297, 301, 303, 306-309, 330-333.
Hegel hizo la genial conjetura de que las formas y
leyes lógicas son el reflejo del mundo objetivo 172.
Hegel adivinó genialmente la dialéctica de las
cosas en la dialéctica de los con-ceptos 186.
Hegel toma su autodesarrollo de los conceptos, de
las categorías, en conexión con toda la historia de la filosofía 113.
un grano de profunda verdad en la envoltura mística
del Hegelianismo 136-137, 149.
en la historia de la filosofía Hegel busca
predominantemente lo dialéctico 231. es
completamente imposible en tender “ El capital” de Marx, sin haber en-tendido
toda la “Lógica” de Hegel 172.
el
materialismo 97-99, 101, 103, 146, 152-155, 161-162, 192, 195- 197, 203-
204, 222, 247-254, 257, 263, 266, 268-270, 273-279.
germen de materialismo dialéctico en Hegel 283.
Indice de materias
gérmenes del materialismo histórico en Hegel 90,
119, 155, 180, 293-294. Véase también Neohegelianismo.
HIPÓTESIS 219-221, 233-234, 276- 279, 366, 425-427.
e inducción 172.
y experiencia 146-147, 184.
HISTORIA 17-18, 25-26, 76-77, 259-260, 289-296,
306, 500-502, 515- 516. concepción de la historia por Hegel véase Hegel, G. W.
F. concepción materialista
de la historia 21-23, 24-25, 26, 28, 30-31, 31-33,
34, 36-37, 39-40, 309-310. Véase también Materialismo histórico. contradicciones en la historia 132, 293 -
295.
e interés véase Interés, la historia es la base, el
cimiento, el ser, que es seguido por la conciencia 246.
ley de la historia y fines particulares 245.
movimiento de la historia 155-156.
papel de las masas y del individuo en la historia
25-26, 27-31, 290- 291, 514-515.
posibilidad y realidad en la historia 294.
progreso y regresión en la historia 26-28.
y causalidad 153-155.
el “ espíritu interior” en Hegel es una indicación
idealista, mística, pero muy pro-funda de las causas históricas de los
acontecimientos 155.
y el pensamiento de lo ideal que se convierte en lo
real 113. y la naturaleza 291.
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 35-38, 153-155, 252,
314-318, 324, 330-333, 337-338, 383-399, 412-413, 454-456, 463-464.
como ciencia 36- 37, 77, 168, 171- 172, 229-230,
231, 241-242, 263- 264, 313-316, 320-321, 330-333, 337, 347, 364-365, 383-399.
la dialéctica en la historia de la filosofía véase
Dialéctica, lucha del materialismo y el idealismo en la historia de la
filosofía 263-264.
Véase también Materialismo e idealismo. papel del escepticismo en la historia de la
filosofía 115.
para la estricta historicidad en la historia de la
filosofía 230.
el
desarrollo de las categorías 112-113, 169, 229-230.
la lógica
112-113, 229-230, 245- 246;
véase también Lógico (Lo) y lo histórico.
y el problema fundamental de la filosofía 56.
HISTORICISMO 77, 230, 246.
HISTÓRICO (LO) véase Lógico (Lo) y lo histórico.
HOMBRE 38-39, 40, 127, 149, 187, 192-193, 252, 257,
496-498.
apariencia humana en las relaciones de la propiedad
privada 18- 23.
autoalienación del hombre 20-24.
autoconciencia del hombre 22-24, 42.
depende del mundo objetivo y determina su actividad
de acuerdo con él 178.
en la filosofía de Feuerbach 53, 55, 62, 68.
en la filosofía de Hegel 39, 40- 42.
en la sociedad burguesa 31-33.
el hombre y su cerebro son el más elevado
desarrollo del espíritu 349.
el ser del hombre 192-193, 492, 493.
los fines de los hombres son engendrados por el
mundo objetivo y lo
Indice de materias
presuponen 180.
la
naturaleza 49-51, 53, 56-57, 140-142, 178-179, 180-181, 191, 200-201, 293-294.
el hombre instintivo, el salvaje, no se distingue
de la naturaleza; el hombre con-ciente se distingue de ella 93.
la religión
50-51, 54-55, 56, 59, 61, 64-67, 279, 293-294. reproducción del hombre 192-193.
su actividad dirigida a un fin 178- 181, 201, 206.
HOMEOMERÍAS 250.
HUMANISMO 35-36, 38-39.
HUME Y SU DOCTRINA 171.
escepticismo de Hume 193-194, 348, 391.
IDEA 26-27, 37-38, 76-77, 262, 341- 343
absoluta 188-190, 199-200, 205-206, 224-22
la dialéctica de las cosas produce la dialéctica de
las ideas, y no a la inversa 186.
e interés 26, 259-260.
en la filosofía de Hegel 161, 164- 165, 167, 175,
181, 182-183, 184- 186, 188, 188-189, 220-222, 298.
en la filosofía de Platón 259-260, 262-264,
285-286, 337-338.
lógica 173-174.
y práctica 33-34.
Véase también Abstracto (Lo); Categorías; Concepto.
IDEAL (LO) véase Material (lo) y lo ideal.
IDEALISMO 18, 25, 264, 270-271, 273-274, 279, 299,
330-333, 338, 341-342, 349-350, 353, 357, 371- 372, 384-386, 390-392, 415-417,
441-443.
absoluto véase Hegel, G. W. F.
de Kant véase Kant y el kantismo.
de Leibniz 72, 73-75, 79, 127.
de los jóvenes hegelianos 25, 28- 30, 39-40.
de los neoplatónicos y el agnosticismo moderno 285.
dialéctico 257; véase también Dialéctica —
idealista, filosófico es un camino ha-cia el oscurantismo clerical 348.
objetivo 160-161, 259, 392.
raíces gnoseológicas y de clase del idealismo 264,
333, 341-342, 367. posibilidad del idealismo (= religión) está dada ya en la
primera abstracción ele-
mental 342.
subjetivo 196, 249, 252, 254, 258- 259, 268, 344,
392, 441.
y el concepto de energía 360.
y materialismo véase Materialismo — e idealismo.
Véase también Crítica de la filosofía burguesa.
“IDEALISMO FÍSICO” 156-157, 367.
IDENTIDAD 130-131, 134-135, 146, 156-157, 164-165,
184, 188-190, - 265, 306-309, 324, 338.
abstracta 136.
de los contrarios véase Antítesis (contrarios, opuestos).
ley de identidad véase Lógica formal.
IDIOMA véase Lenguaje.
IGUALDAD 22-24.
IMAGINACIÓN 60, 160.
Indice de materias
INCONCIENTE (LO) 439.
INDIVIDUAL (LO) Y LO GENERAL 67, 74, 76-78,
171-172, 193- 194, 249-251, 255, 257-259.
como contrarios 328-330. su interconexión 328-329.
en economía política 18-19.
en la filosofía de Aristóteles 191, 329,
337-343. en la historia 289-290,
291-294.
Véase también Singular (Lo), lo particular y lo
universal.
INDIVIDUO véase Historia — papel de las masas y del
individuo en la historia. INDUCCIÓN
79-80.
hipótesis
171-172. y analogía 171-172. y deducción
141, 197-198, 310.
en “El capital” 141.
y experiencia 171-172.
INFERENCIA 55, 88, 217-218, 219, 222-223.
de las categorías 94.
INFINITUD (LO INFINITO),
de la materia 108-111.
en matemática 104, 116-118.
mala 111, 205-206.
y lo finito véase Finito (Lo) — y lo infinito.
INMEDIATO (LO) Y LO MEDIATO 104, 138-139, 156-157,
174, 206- 208, 213-214, 246, 306.
lo mediato y la causalidad 157.
todo es mediado, vinculado por transiciones 100.
y la verdad 125, 219-221.
Véase también Conexión; Relación; Transición.
INSTRUMENTO (herramienta) 180, 293-294 INTERACCIÓN véase Conexión.
INTERÉS.
e idea 26, 260.
en la historia 260, 290-291, 297- 298.
INTUICIÓN 77-78, 164-165.
de la intuición al conocimiento de la realidad
objetiva 160.
de la percepción viva al pensamiento abstracto, y
de éste a la práctica: tal es el camino dialéctico del conocimiento 163.
INTUITIVISMO 357.
INVESTIGACIÓN Y EXPOSICIÓN 329.
JÓNICOS 230, 231.
JÓVENES HEGELIANOS véase Marx, C. y Engels, F. —
crítica de los jóvenes hegelia-nos.
JUICIO véase Lógica formal.
KANT Y EL KANTISMO 148, 156- 157, 160, 304, 373.
acerca de la modalidad 117-118.
acerca de la fe y el saber 99, 348- 349.
agnosticismo de Kant 91-92, 99, 126-127, 143-145,
302.
en Kant, la cognición separa la naturaleza y el
hombre 92.
apriorismo de Kant 75-77.
crítica de Kant y del kantismo 91- 92, 99, 160-164,
165, 170-172, 182-184, 193-
Indice de materias
199, 219-220, 301- 303, 341.
dogmatismo de Kant 283-284, 302- 304.
subjetivismo y escepticismo de Kant 96-97, 126-127,
130, 144- 145, 193-197, 212-213, 224-225, 242, 252-254, 256, 258-259, 266- 267.
el
cartesianismo 77-78. y H. Poincaré 406.
Hegel véase
Hegel, G. W. F. — crítica del kantismo, y la dialéctica 97, 198, 211, 212- 213,
241-242.
la lógica
formal 165-167; véase también Lógica formal, y la metafísica 105-
107. y
Leibniz 75-77.
Véase también Antinomias; Cosa en sí; Neokantismo;
Trascendental (Lo); Tras-cendente (Lo).
LENGUAJE 98-99, 255, 289, 291, 323-324.
en el lenguaje sólo existe lo universal 257-258.
historia del lenguaje 89, 324.
pensamiento
80-81, 89, 255, 257-258.
representación
261-262.
sentidos
80-81.
Véase también Palabra.
LEY 145-148, 162-163, 176, 198- 200, 222-224,
249-251, 324-325, 342- 343. como momento, etapa, del proceso del conocimiento
121, 145-146, 163, 174,
260, 276.
de la historia 259-260.
de la naturaleza 152-154, 178- 180, 249, 266-267,
341-342, 418- 419.
del movimiento de las cosas 94.
es la forma de reflejo de la naturaleza en la
cognición humana 174.
leyes del pensamiento véase Lógica;
Pensamiento. leyes generales del
movi-miento del mundo y del pensamiento 93, 167, 318, 327.
y esencia 146-148, 306.
la ley es una relación de las esencias 148.
y experiencia 276.
y fenómeno
145-148.
el fenómeno es más rico que la ley 147.
y medida 121.
y necesidad 176-177, 250, 259- 260, 264.
LEYES (el carácter de estar regido por leyes)
91-92, 152-154, 173-174, 300, 320-321, 468.
el carácter universal, regido por leyes, de la
naturaleza en eterno desarrollo y movimiento 174.
de la conexión objetiva del mundo 170.
LIBERALISMO 295, 471-472, 475- 476, 498-499,
511-513.
Véase también Populismo liberal.
LIBERTAD 108-111, 290, 294-296.
como comprensión de la necesidad véase Necesidad —
y libertad, y subjetivi-dad 158.
LIMITE 97, 106-108, 116-117, 120, 128, 239-240.
LÓGICA 87, 90, 95, 141-142, 170- 172, 188-189,
213-214, 306, 359-360. categorías de la lógica 180-181, 188; véase también
Categorías, el contenido
Indice de materias
principal de la lógica son las relaciones (=
transiciones = contradicciones) de los conceptos 186.
es el saber en toda la extensión de su desarrollo
100.
leyes de la lógica 171-172, 175, 306.
—la lógica de Aristóteles es una investigación, una
búsqueda, una aproximación a la lógica de Hegel 338.
no es la ciencia de las formas exteriores del
pensamiento, sino de las leyes del desarrollo de todo el contenido concreto del
mundo y de su cognición 93.
objetiva y subjetiva 195-197, 323, 338, 365-366.
objeto de estudio de la lógica 94.
y el movimiento véase Movimiento, y la dialéctica
véase Dialéctica, como lógica y teoría del conocimiento.
y la gramática, 97.
y la historia del conocimiento del mundo 93,
166-167, 169.
el arte de operar con conceptos no es innato, sino
que es el resultado de 2. 000 años de desarrollo de la ciencia natural y la
filosofía 246.
la lógica y la historia de la filosofía 112-113,
229-230, 245-246.
en la lógica, la historia del pensamiento debe, de
una manera general, coincidir
con las leyes del pensamiento 306.
Véase también Lógico (Lo) y lo histórico,
y la práctica 180-181.
la práctica del hombre, que se repite mil millones
de veces, se consolida en la conciencia por medio de figuras de la lógica 205.
Véase también Práctica.
y la teoría del conocimiento 88, 100, 166-167,
173-174, 211, 247, 306-309.
en El capital, Marx aplicó a una sola ciencia la
lógica, la dialéctica y la teoría del conocimiento [no hacen falta tres
palabras: es una y la misma cosa] 309.
la lógica es la ciencia del conocer, es la teoría
del conocimiento 174.
coincidencia, por así decirlo, de la lógica y la
gnoseología 182.
y la vida 88, 191-192.
la idea de incluir la vida en la lógica es
comprensible y genial 191.
y las ciencias concretas 98-99, 160- 161, 165-166,
189-190, 306.
Véase también Conocimiento; Dialéctica;
Pensamiento; Teoría del conocimiento.
LOGICA FORMAL 93-94, 134, 166- 167, 169-170, 173,
175.
carácter limitado de la lógica formal 92, 96,
138-140, 165-167, 169- 170, 175, 189-190, 197, 215-216.
figuras de la lógica formal 169.
su carácter axiomático 180-181, 205.
juicio 168-169, 171-172, 188-189, 191-192, 209-210,
328-329.
ley de contradicción 134.
ley de identidad 79-80, 93-94, 130- 131, 214-216,
306.
ley de razón suficiente 138-140.
ley del tercero excluido 133-134.
silogismo 168-169, 171-173, 179- 180, 197, 205,
209.
LOGICO (LO) Y LO HISTÓRICO 92-93, 102-103, 112-113,
169, 229- 230, 241-242, 246, 306, 310, 320- 321, 324, 327, 330.
LUZ 275.
velocidad de la luz 274, 370.
MACHISMO 57, 128, 130, 148, 171, 249, 253, 259-260,
354, 355-357, 365- 366,
Indice de materias
395-396, 407-408, 410, 419, 461.
MANIFESTACIÓN EXTERNA véase Apariencia
(manifestación externa).
MARX, C. Y ENGELS, F. 170-171, 296, 309-310, 313,
323, 328-329, 466- 467.
crítica de la economía política burguesa 18-22,
23-24.
crítica de los jóvenes hegelianos 17- 44.
formación de la concepción del mundo 18, 21-23,
23-25, 31-33, 314.
Hegel 18,
97-98, 101, 116-117, 137, 141-142, 180-181, 222-223, 265, 276-279, 295-296,
306, 355, 375.
Marx se sitúa claramente al lado de Hegel cuando
introduce el criterio de la práctica en la teoría del conocimiento, 200.
Marx aplicó la dialéctica de Hegel, en su forma
racional, a la economía política 170-171.
es completamente imposible en tender El capital de
Marx, sin haber entendido toda la Lógica de Hegel, 171-172.
MATEMÁTICA 117-118, 197, 231, 327, 340, 342-344,
404-406, 409-412, 416, 461.
cálculo diferencial e integral 117- 118, 197, 327.
lo infinito en matemática 104-105, 116-118.
y la filosofía 87, 96. y la metafísica del siglo XVII 36, 37.
Véase también Número.
MATERIA 35-36, 162-164, 354, 371- 372, 419, 424,
426-427, 453-456, 465- 468.
abstracción de la materia 161.
estructura de la materia 419, 462, 468-470.
alusión a la estructura de la materia en los
pitagóricos 233.
los idealistas acerca de la materia 72-73, 333,
404-405, 412-413, 416- 417, 428-429.
en Leibniz la materia es algo que participa del ser
otro del alma 73.
infinitud de la materia 108.
principio universal de la unidad del mundo, de la
naturaleza, del movimiento, de la materia 238.
la transición dialéctica de la materia a la
conciencia 265.
y el cerebro 159, 174.
espíritu 28,
53-54, 57-58, 349- 350, 351, 433-434.
forma
138-140, 268-269, 340.
la conexión
causa-efecto 153-156.
la sensación
486-487. y movimiento 37-38, 73,
139-131, 155-157, 341, 392. transición dialéctica de la materia al movimiento,
de la materia a la conciencia
265.
su conexión inseparable (universal, absoluta) 71.
propiedad
145.
sustancia
152-154.
Véase también Mundo; Naturaleza; Realidad.
MATERIAL (LO) Y LO IDEAL 26- 27, 276-279. la diferencia entre lo ideal y lo ma-terial
es también no incondicional 113.
MATERIALISMO 68-69, 100-101, 203-204, 254, 266,
267-271, 273, 274- 275, 365-367, 371-372, 375-376, 399, 433-435, 458.
antiguo 36, 485.
de Heráclito 243-244, 319-321, 323-326.
de Demócrito 248-249, 485.
de Leucipo 246-248.
de Epicuro 271-279, 485.
Indice de materias
en la filosofía de Aristóteles 263- 264, 266-271,
339-343.
idealismo
31, 53-54, 56, 163-164, 171, 248-249, 258-259, 264, 266- 272, 273, 275,
300-302, 330-333, 341-343, 344, 347-348, 356, 365- 366, 434-435, 453-
456, 486-488.
vacilaciones de Aristóteles entre el materialismo y
el idealismo, 266-271, 339-340.
el materialismo sale ganando cuando un idealista
critica a otro 264.
en “Ciencia de la lógica” de Hegel, 222.
Véase también Hegel — y el materialismo,
el idealismo inteligente está más cerca del
materialismo inteligente que el mate-rialismo estúpido 257. francés 35-38,
464-465.
dos tendencias en el materialismo francés 36.
las ciencias
naturales 35-38.
el
socialismo 35-38.
inglés 35-38.
mecanicista 35-38, 347-348.
metafísico 257.
“vergonzante” de A. Rey 424-425, 448, 451-453.
vulgar 112-113, 171, 323-324, 350, 367, 383-398,
412-413, 453-456, 461.
y la atomística 247-248; véase también Atomística;
Átomo.
MATERIALISMO DIALÉCTICO 92- 94, 107-108, 257, 272,
309, 333, 462, 464-465, 467-469.
acercamiento casi completo de Epicuro al
materialismo dialéctico 276- 279.
principio del materialismo dialéctico (en
Heráclito).
A. Rey
432-433, 448-449.
Aristóteles
340.
Hegel
258-259, 283, 309.
la crítica
de la filosofía idealista 171.
las ciencias
naturales 366-367.
Véase también Dialéctica — materialista.
MATERIALISMO HISTÓRICO 20- 23, 137, 245-246, 296,
378-381, 398- 399, 446, 499.
como una de las aplicaciones y desarrollos de las
ideas geniales, si mientes exis-tentes en embrión en Hegel 180.
gérmenes de materialismo histórico en Hegel 90-91,
119, 180-181, 290, 293-295.
en Feuerbach 58, 61-62.
en Chemishevski 62, 489-491, 492-493, 503-505.
MECANICA 178-180, 317, 327.
MEDIACIÓN, LO MEDIATO véase Conexión; Inmediato
(Lo) y lo Mediato; Relación.
MEDIDA (La) 113, 119-124, 252, 257, 317, 333.
categorías de medida y esencia (en “Ciencia de la
lógica” ) 119.
línea modular de relaciones de medida 121, 191-192.
y la ley 121.
MEDIO véase Fin —y medio.
MEDIO (El) véase Organismo (El) y el medio.
MEMORIA 160.
MENTE véase Pensamiento.
MERCANCÍA véase Economía política.
Indice de materias
METAFÍSICA 125, 194-195, 211.
de Ch. Wolf 199.
del kantismo 106.
del siglo XVII 35-38.
y la dialéctica véase Dialéctica. Véase también
Materialismo —metafísico.
MÉTODO
absoluto 218-219.
analítico y sintético véase Análisis —y
síntesis. de la filosofía véase
Filoso-fía, del conocimiento 209-210.
dialéctico 156-157, 220-223, 308.
y el ser concreto 220-221 véase también Dialéctica,
contenido
96, 224-225.
sistema 217.
MÉTODO DIALÉCTICO véase Método —dialéctico.
MÉTODO SOCRATICO 256-257.
MODALIDAD 119.
MOLÉCULA 139-140, 366-367.
MOMENTO 196, 309.
de la apariencia 126, 128-129.
de la cantidad 115-116.
de lo finito 108.
de realidad 152-153, 241.
del concepto 148, 173.
del conocimiento 148, 188, 194- 195, 196, 309.
del movimiento 188-190, 241, 260.
dialéctico 210, 284, 309.
la negación como un momento de la conexión, del
desarrollo 214.
la palabra momento es usada a menudo por Hegel en
el sentido de momento de conexión, momento de concatenación 142.
ser y no ser como “momentos que desaparecen” 254,
260.
y conexión causa-efecto 153-154.
MONADOLOGÍA (de Leibniz) 72- 76, 113, 127-128, 136.
mónadas= alma de cierto tipo 73.
MORAL 44, 123-124, 186-187, 212, 291, 304, 441-442.
cristiana 59.
y el egoísmo (según Feuerbach) 62.
MOVIMIENTO 105-106, 129, 140- 142, 217, 224-225,
237-242, 264, 392, 422-423.
de la historia 154-155.
de los átomos (según Epicuro) 273-274.
de los conceptos véase Concepto, del conocimiento
véase Conocimiento. en la filosofía de
Aristóteles 316.
en la filosofía de Heráclito 316-317, 319, 323.
es la esencia del tiempo y el espacio 239-240.
expresión del movimiento en la lógica de los
conceptos 106-108, 140- 142, 170-171, 199-200, 211-214, 215-216, 237-242, 317,
349-350.
la representación del movimiento por medio del
pensamento siempre lo hace tosco 241.
los conceptos como registro de aspectos
individuales del movimiento 142. leyes del movimiento de las cosas 94
Indice de materias
del mundo y del pensamiento 167.
el movimiento es la unidad de la continuidad y la
discontinuidad (del tiempo y el espacio) 239-240.
y automovimiento 96-97, 134-138, 146, 177, 209-210,
216-217, 328.
la condición para el conocimiento de todos los
procesos del mundo en su “auto-movimiento es su conocimiento como una unidad de
contrarios” 327-328.
y causalidad
155-157.
y contradicción 134-138, 199-200, 239-241, 316-317,
328-329.
el movimiento es una contradicción, una unidad de
contradicciones 239-240.
energía
52. y materia véase Materia, y momento
189-190, 241-242, 260.
tiempo 55.
Véase también Desarrollo.
MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO EN RUSIA 479,
514.
MUNDO 103, 141-142, 146-148, 232- 233, 247, 318,
339.
conexión sujeta a ley de todo (el proceso) del
mundo 100, 170-172. conoci-miento del mundo 92, 98-99, 107-108, 170-171, 174,
186, 194- 195, 200-201, 404-405.
el reflejo del movimiento del mundo objetivo en el
movimiento de los conceptos 171.
macrocosmos y microcosmos 233.
el mundo de los fenómenos y el mundo en sí son
momentos del conocimiento de la naturaleza por el hombre 148, 253.
natural y civil (según Feuerbach) 58.
principio universal de la unidad del mundo, de la
naturaleza, del movimiento, de la materia 238.
según Heráclito 320.
unidad y conexión, dependencia recíproca y
totalidad del proceso mundial 145. y
Dios 56-57; véase también Dios.
el hombre
56-57, 178-180, 200- 202.
el
pensamiento 166-167, 246.
la
apariencia 97, 127. y la idea (según
Hegel) 158, 167.
tiempo y
espacio 54-56.
Véase también Naturaleza; Realidad; Ser.
MÚSICA 121-122, 243-244.
NADA (La) 94, 101, 104-106, 134.
NATURALEZA 39-41, 58, 72, 74, 79, 129, 142, 173,
245-248, 275-276, 300, 433-434.
conocimiento de la naturaleza véase Conocimiento.
dialéctica de la naturaleza 92, 104, 114, 132,
170-171, 176-177, 180- 181, 221-222, 306-307, 309.
lucha de contrarios 114, 306-307.
y el principio de unidad 221- 222.
saltos en la naturaleza 104.
es a la vez concreta y abstracta, a la vez fenómeno
y esencia, a la vez momento y relación 197.
es todo
excepto lo sobrenatural (según Feuerbach) 53.
Hegel ha desterrado la naturaleza a sus notas
(Feuerbach) 122.
leyes de la naturaleza 152-154, 178-180, 249,
266-267, 342, 418- 419.
las leyes del mundo exterior, de la naturaleza, son
las bases de la actividad del hombre dirigida a un fin 178.
Indice de materias
necesidad de la naturaleza 58-60, 177, 325-326.
Dios 50,
54-57, 60, 64-67, 149, 247-248.
el hombre
50-51, 53-54, 56-58, 142, 178-179, 180-181, 189-191, 200-201, 293-294.
espíritu (lo
espiritual) 90, 100, 161, 193-194, 220-222, 371-372, 433-434.
la historia
290.
Véase además Materia; Mundo; Realidad.
NATURALISMO 68, 79-80. es simplemente una descripción imprecisa y
débil del materialismo 68.
NECESIDAD 21-23, 33-34, 151, 197- 198, 199-201.
de la contradicción véase Contra dicción.
de la naturaleza 58-60, 177, 325- 326.
elementos, gérmenes de los conceptos de necesidad
329.
casualidad
156-157, 328-330.
ley 176-177,
250-251, 259-260, 264.
libertad
152-154, 156-157, 173, 177, 179-180.
la necesidad no desaparece Cuando se convierte en
libertad 157.
libertad como comprensión de la necesidad 304.
lo universal
76-77, 245-246.
realidad
151-154.
NEGACIÓN 39, 96-97, 105-106, 134, 213-214, 319-320.
abstracta 215-216.
como un momento de la conexión, del desarrollo 214.
de la negación 105-107, 108, 210, 214-215, 217-218.
lo negativo y lo positivo 96-97, 211.
NEOCRITICISMO 304, 357.
NEOHEGELIANISMO 357, 359-363.
NEOKANTISMO 357.
agnosticismo de los neokantianos 171-172, 360-363.
Véase también Kant y el kantismo.
NEOPLATONISMO 285-286.
véase Positivismo.
NEOTOMISMO 419, 422-423.
NO SER véase Ser —y no ser.
NOMINALISMO 36-38.
NÚMERO 116, 185, 279, 311, 107.
en los pitagóricos 231, 234.
OBJETIVO (Lo) (objetividad) 51, 176, 179-181,
193-194, 199-200, 206- 208, 450.
objetividad de la apariencia 97, 127, 130.
la objetividad de la consideración (no ejemplos, no
divergencias, sino la cosa en sí) 209.
lo subjetivo
(la subjetividad) 60, 161, 168, 175-176, 177, 181, 184, 187-188, 188-190, 191,
196, 200- 205, 218-220, 224-225, 232-233, 249, 256, 266.
relatividad de sus diferencias 97- 99, 188.
la conciencia subjetiva y su sumersión en la
objetividad 193.
Véase también Material (Lo) y lo ideal; Real (Lo).
OCASIÓN véase Causa —y ocasión.
OCASIONALISMO 75.
ORGANISMO (El) y el medio 356.
Indice de materias
PALABRA 61, 145, 337.
Cada palabra (el discurso) ya es una generalización
255.
Véase también Lenguaje.
PANTEISMO 301-302.
PARTE (La) véase Todo (El) y la parte.
PARTICULAR (Lo) véase Singular (Lo), lo particular
y lo universal. PENSAMIENTO 23-24, 68, 89-90, 99, 116-117, 142, 160, 162-165,
174- 175, 183-
185, 195-197, 224-225, 240- 242, 246, 306.
abarca condicionalmente, aproximadamente, el
carácter universal, regido por leyes, de la naturaleza en eterno desarrollo y
movimiento 174.
carácter inconsecuente del pensamiento de los
eclécticos 286.
desarrollo del pensamiento 94, 96, 229, 265.
especulativo 111, 284.
formal véase Lógica formal, formas del pensamiento
89-94, 95, 166-167, 174, 189-190.
historia del pensamiento 142, 166-167, 246, 306,
309.
todos los matices del pensamiento = un círculo
sobre el gran círculo (una espi-ral) del desarrollo del pensamiento humano en
general 229.
leyes generales del movimiento del mundo y del
pensamiento 167.
el pensamiento humano se hace in definidamente más
profundo, del fenómeno a la esencia 235.
su actividad 200- 202, 295, 309. y contradicción 106, 111, 132, 134- 138,
184-185, 214- 216. y fantasía 58- 59,
266.
posibilidad del vuelo de la fantasía fuera de la
vida 342.
vinculación de los gérmenes de pensamiento
científico con fantasías 233.
lenguaje
80-81, 89.
los sentidos
véase Sentidos (Los) — y el pensamiento, y realidad 64-69, 295.
representación
véase Representación —y pensamiento,
sensación
véase Sensación —y pensamiento.
ser véase
Ser —y pensamiento.
Véase también Categorías; Con ciencia;
Conocimiento; Entendimiento; Lógica; Razón; Reflejo.
PERCEPCIÓN 77-78, 160, 171-172, 272-273, 486-487.
PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS 231-234, 286.
POPULISMO 500-502.
liberal 61.
POSIBILIDAD 151, 214-215, 342.
del vuelo de la fantasía fuera de la vida 342.
y casualidad 276.
realidad
151-152, 188, 339. en la historia 294.
POSITIVISMO 365-366, 400-460.
neopositivismo 353.
y agnosticismo 303-304.
POSITIVO (Lo) y lo negativo 132- 133, 146-147,
214-215.
PRÁCTICA 178-179, 202-203, 206- 208, 317.
en la teoría del conocimiento 200- 208.
unidad del conocimiento y de la práctica en la
teoría del conocimiento 207-208.
Indice de materias
y las categorías de la lógica 90, 181, 185.
necesidad de la unión del conocimiento y la
práctica 205.
como criterio de la objetividad del conocimiento
189-191, 205, 260-261, 309-310, 443-444.
la práctica y la técnica como criterio de la verdad
189-190.
la práctica del hombre y de la humanidad es la
prueba, el criterio, de la objetivi-dad del conocimiento 199- 200.
con su práctica el hombre de muestra la corrección
objetiva de sus ideas, con-ceptos, conocimientos, ciencia 181.
la prueba por los hechos, por la práctica, se
encontrará en cada paso del análisis 310.
el resultado de la actividad es la prueba del
conocimiento subjetivo y el criterio de la objetividad que verdaderamente es
189- 190.
como etapa del desarrollo de la verdad 189-190.
la idea
33-34.
la realidad
201, 206-207.
la teoría
33-34. 36-37, 39-40, 196, 199-200, 295, 493-494. la práctica es superior al
conocimiento (teórico) 202.
Véase también Experiencia.
PRAGMATISMO 357, 400, 418-419, 435-436, 441-445,
456, 458-459.
sofística del pragmatismo 404-405.
agnosticismo
404-405.
el
inconciente 439.
escepticismo
434-436, 444-445.
Henri
Poincaré 405-407, 461.
neopositivismo
353.
racionalismo
410-411, 443-444.
religión
402-403.
PRINCIPIO ANTROPOLÓGICO EN FILOSOFÍA 68.
PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFÍA véase
Filosofía.
PROGRESO 111.
y regresión en la historia 26-28.
PROLETARIADO 20-22, 23-24, 28, 389.
PROPIEDAD véase Materia —y pro piedad; Sustancia —
y atributo.
PROPIEDAD PRIVADA 18-23, 30- 32.
PRUEBA ONTOLÓGICA DE LA EXISTENCIA DE DIOS véase
Dios.
PSICOLOGÍA 68, 166-167, 324, 349- 350, 440.
QUÍMICA 121-122, 178-180, 327, 363, 365-367, 369,
424-427.
análisis en la química 223.
RAÍCES DE CLASE DEL IDEALISMO véase Idealismo.
RAÍCES GNOSEOLÓGICAS DEL IDEALISMO véase Idealismo.
RAZÓN 28, 76-77, 107-108, 162, 164, 170-171,
174,178,184,188, 211, 269, 290, 298, 300, 323, 338, 404-405, 410-411, 458-459.
antinomias de la razón véase Antinomias.
entendimiento
87, 163-164, 172- 173, 242, 249, 266.
sensibilidad
52, 77-80, 138, 337.
Véase también Pensamiento.
REAL (Lo) 161, 165, 206.
y lo ideal
188, 260, 295.
Indice de materias
el pensamiento de lo ideal que se convierte en lo
real es pro fundo: muy impor-tante para la historia 113.
Véase también Material (Lo) y lo ideal; Realidad.
REALIDAD 55, 151-153, 187-188, 294-295, 339, 450,
496-498.
aspectos, momentos de la realidad 152-153, 185-186,
241. conocimiento de la realidad 152, 329 -330, 418-419, 459.
Véase también Conocimiento, objetiva 143, 147, 201,
342.
temporal y contingente 183.
y dialéctica 188.
y el arte 58.
el sujeto
200-204.
fin
202. y la esencia 126. y la existencia 152.
la fantasía
342.
la verdad
véase Verdad, y las ideas (según Kant) 183.
lo sensible
49-50, 52-53.
necesidad
152-154.
pensamiento
67, 68, 295.
posibilidad
véase Posibilidad realidad.
práctica
201-202, 205-206.
relación
143.
Véase también Mundo; Real (Lo); Ser.
REFLEJO 55, 129, 172, 174-175, 179, 183-186, 200,
215-216, 443-444, 461 carácter dialéctico del proceso de reflejo 107, 142,
170-171, 185, 330- 333, 342-
343.
en los conceptos humanos la naturaleza se refleja
en forma distintiva y dialéc-tica 266.
la dialéctica es el reflejo correcto del eterno
desarrollo del mundo 107.
del mundo objetivo en la conciencia del hombre y la
prueba de dicho reflejo por medio de la práctica 191.
la forma de reflejo de la naturaleza en la
cognición humana consiste en concep-tos, leyes, categorías 174.
Véase también Conocimiento (cognición);
Pensamiento.
REFLEXIÓN 87, 104, 125, 128-135, 137-139, 144,
146-147, 152-153, 176, 188, 193, 199-200, 211-212, 217, 252.
tipos de reflexión 131.
REFORMA 294-295.
REFORMISMO 44.
RÉGIMEN DE SERVIDUMBRE 469-470, 500-502.
RELACIÓN 100, 111, 117-118, 140- 142, 152, 209-210,
407-409, 418-419, 436-437, 446-448.
como transición y contradicción 186. de causalidad 155-158.
de las cosas y la lógica 170, 185- 187, 196-197,
199-200.
de lo subjetivo y lo objetivo 184.
la ley es una relación esencial 148.
y contradicción 138, 185.
cada cosa concreta se halla en di versas y con
frecuencia contradictorias relacio-nes con todo lo de más 134, 210.
y determinación 116, 137.
Indice de materias
y propiedad 145.
y realidad 143.
Véase también Conexión; Inmediato (Lo) y lo
mediato; Transición.
RELACIONES DE PRODUCCIÓN 24.
RELATIVISMO 253, 328, 391, 451- 452 véase también
Absoluto (Lo) y —lo relativo.
RELATIVO (Lo) véase Absoluto (Lo) —y lo relativo.
RELIGIÓN 18, 31, 51, 58-61, 64-67, 99, 224-225,
290-291, 337, 353, 386.
cristianismo 441-443.
persa 320.
raíces de clase de la religión 330- 333.
raíces gnoseológicas de la religión 330-333,
341-342.
la posibilidad del idealismo (= religión) está dada
ya en la primera abstracción elemental 342.
y ateísmo véase Ateísmo — y religión.
y ciencia véase Ciencia — y religión.
y la filosofía véase Filosofía —y religión.
superstición
59, 64, 276-279. Véase también Dios; Teología.
contradicción
134-138.
pensamiento
91-92, 138, 212-213, 215-216, 272-273.
concepto
170-171, 182, 193-195, 265-266.
sensación
270-273.
sentido
común 211-212.
verdad
265-266, 270-271.
REVOLUCIÓN 375.
de 1848 y Feuerbach 49.
francesa de fines del siglo XVIII 26, 32, 33-35,
168, 291-293, 295-296.
SABER 181, 324, 343, 446-447.
movimiento de la conciencia hasta el sabor absoluto
(en “Fenomenología del es-píritu” ) 96.
relatividad de todo conocimiento y contenido
absoluto de cada paso hacia ade-lante del conocer 172.
y fe 99, 348
véase también Ciencia —y la religión. Véase también Conocimiento.
SALTO 379-380, 516, 518.
de lo
general en la naturaleza al alma; de lo objetivo a lo subjetivo, del
materia-lismo al idealismo 249.
interrupción de la gradualidad 121- 122, 265, 328.
Véase también Transición
SENSACIÓN 249, 269-273, 409-410, 418-421, 438-439,
496.
como un principio de la teoría del conocimiento y
como un principio de la ética 259-260.
lo inmediato de la sensación 262.
según los cirenaicos 258-260.
calidad
77-78, 309.
concepto
242, 261-262, 266-267, 272-273, 338.
materia
486-487.
pensamiento
80, 242, 266-269, 484.
Indice de materias
Hegel remplaza el idealismo de la percepción
sensorial por el idealismo del pen-samiento 268. transición dialéctica de la
sensación al pensamiento 265.
y representación 270-272.
SENSIBILIDAD (lo sensible) 24, 38, 50, 52, 54,
76-77, 164, 285, 496- 498.
certeza sensible 212-214, 238-239, 245-246,
258-259.
lo sensible y lo racional 289.
SENSUALISMO 38.
SENTIDO COMÚN 254.
el desacuerdo con el sentido común es la sucia
treta de un idealista 271-272.
dogmatismo
del sentido común 283- 284.
y evidencia de los sentidos 212.
Véase también Entendimiento.
SENTIDOS 77, 160-161, 255.
lenguaje
79-80.
pensamiento
(conocimiento, razón) 52-53, 56-57, 67, 77-79, 138, 265, 337. Véase también
Intuición; Percepción; Representación; Sensación.
SER 23-24, 94, 100-101, 102-106, 111, 113-114, 115,
122, 125-127, 129, 134-135, 151-152, 152-153, 156-157, 159, 160-161, 168, 175,
250-251, 269, 324.
del hombre 192, 492-493.
existente 23-24, 102, 104, 111, 193- 194.
lo concreto y el método dialéctica 220- 221.
ser para sí 199-201.
y conciencia
21-23, 36, 79-80, 251, 253.
la existencia de las cosas fuera de la conciencia
del hombre e independiente-mente de ella 273. la historia real es la base, el
cimiento, el ser, que es seguido por la conciencia 246.
cosa en sí
143-144.
esencia
107-108, 142-143, 158, 288-289. relatividad de su diferencia 171.
transición del ser a la esencia (en “Ciencia de la
lógica” ) 106.
no ser 101,
103-104, 106-107, 120, 128, 202-203, 242, 256, 285, 320. el ser en general
significa una indeterminación tal que ser= no ser 107. la unidad (identidad)
del ser y el no ser 265, 338.
como “ momentos que
desaparecen” 254, 260.
pensamiento
39-40, 54, 64-67, 68-69, 118-119, 162-164, 175, 188- 190, 215-216, 234-235,
237, 241- 242, 341, 343, 378-380.
Véase también Mundo; Objetivo (Lo); Real (Lo);
Realidad.
SILOGISMO véase Lógica formal.
SIMBOLISMO 416-417.
y concepto 117-118.
SINGULAR (LO), LO PARTICULAR Y LO UNIVERSAL 97-99,
121, 140-142, 168-171, 188, 214-215, 218, 224-225, 276-279, 318, 324, 339.
lo universal y la necesidad 77, 245-246.
Véase
también Individual (Lo) y lo general.
SINTESIS véase Análisis — y síntesis.
SOCIALISMO 20-23, 27-28.
científico 18-19, 20-23, 24, 30-31, 35-38, 44.
pequeñoburgués 19, 22-24, 30-31, 40-41, 42-44, 61.
el “socialismo” de Feuerbach 62- 63.
Indice de materias
utópico 26-27, 38, 43-44, 480-481, 501-502.
SOCIEDAD 137, 328.
antigua 31, 33-34.
burguesa 20-23, 25, 31-34, 39, 309.
su anarquía 33.
sus contradicciones 170-171, 328- 329
civil 32, 33-34, 118-119.
influencia del medio geográfico sobre el desarrollo
de la sociedad 291-293.
SOCIOLOGIA 443.
SOCRATICOS 257-259.
SOFISTAS 241-242, 251, 252-255, 441-442.
SOFÍSTICA 140-141, 252, 269, 322, 328, 452.
y dialéctica véase Dialéctica — y sofística.
y eclecticismo 107.
pragmatismo
404-405. SPINOZISMO 38, 71, 159, 389-390. SUBJETIVISMO 95, 144-145, 160,
195-196.
contra el subjetivismo y la unilateralidad 198.
distinción entre subjetivismo (escepticismo y
sofística) y dialéctica 328. es falta de objetividad 252.
el
escepticismo de Kant véase Kant y el kantismo.
SUBJETIVO (LO) (SUBJETIVIDAD) véase Objetivo (Lo) —
y lo subjetivo.
SUJETO Y OBJETO 93-94, 95-96, 111, 144, 159-160,
175, 188, 192, 195-196, 200-203, 216-217, 309, 324.
el movimiento del conocimiento hacia el objeto sólo
puede proceder dialéctica-mente 260.
SUPERSTICIÓN véase Religión — y superstición.
SUSTANCIA 38-39, 71-72, 75-76, 148, 151, 153-155,
156-157, 173, 178-179, 194-195.
es una etapa importante en el proceso de desarrollo
del conocimiento humano de la naturaleza y la materia 153-154.
y atributo 159-160.
TAUTOLOGIA 123, 131, 139-140, 198-200.
TÉCNICA 179-180, 260, 370.
historia de la técnica 141, 153- 154.
la práctica
como criterio de la verdad 189-190. TELEOLOGÍA 56, 138-139, 177, 180-181,
266-267, 439-440.
Véase también Fin. TEOLOGÍA 18, 38-40, 56, 353.
Leibniz llegó, a través de la teología, al
principio de la conexión inseparable de la materia y el movimiento 71.
TEORÍA DEL CONOCIMIENTO (gnoseología) 125, 320.
campos del conocimiento con los cuales debe
construirse la teoría del conoci-miento y la dialéctica 324.
los cirenaicos 258-260.
de A. Rey = materialismo vergonzante 448. de
Aristóteles 338-339, 343.
de Epicuro 271-274, 276-279. Hegel eludió a Epicuro
273. de Heráclito 323-324.
Indice de materias
Hegel refuta a Kant precisamente en el plano
gnoseológico 161.
la sensación como un principio de la teoría del
conocimiento y como un princi-pio de la ética 259-260.
unidad del conocimiento y de la práctica en la
teoría del conocimiento 207-208. y la historia del conocimiento véase Lógico
(Lo) y lo histórico.
y lógica 100, 170-171, 173, 210, 309, 486-487.
la lógica y la teoría del conocimiento deben
inferirse del “ desarrollo de toda la vida natural y espiritual” 88.
condiciones de coincidencia de la lógica y la
teoría del conocimiento 167.
Véase también Dialéctica —como lógica y teoría del
conocimiento.
Véase también Conocimiento; Lógica.
TEORÍA DEL REFLEJO véase Reflejo.
TEORIA ELECTRÓNICA 422-423, 468-469.
TIEMPO 55, 241-242, 245, 319.
es una forma de ser de la realidad objetiva
215-216.
el tiempo es un concepto deriva do del movimiento
55.
y espacio 55, 74, 211, 215-216, 238-241.
el movimiento es la esencia del espacio y el tiempo
239-240.
TODO (EL) Y LA PARTE 77-80, 103, 111, 138-139,
147-148, 158, 243-244, 322, 329.
división de un todo único y conocimiento de sus
partes contradictorias 327.
TRANSICIÓN 105, 111, 186, 250- 251, 261-262,
329-330.
los conceptos por su naturaleza = transición 213.
Véase también Concepto.
de calidad en cantidad, y a la in versa 111, 114,
116-117, 119-123, 210, 257.
de fenómeno y esencia 235-236.
de la diferencia a la contradicción 137-138.
de la idea lógica a la naturaleza (en “Ciencia de
la lógica” ) 222.
de la materia a la conciencia, de la sensación al
pensamiento 265. de la primera negación a la segunda 214.
de las categorías, de una hacia la otra 197.
de los contrarios 188-189.
del ser a la esencia (en “Ciencia de la lógica” )
124.
todo está vinculado por transiciones 100, 172,
328-329.
transiciones dialécticas y no dialécticas 265.
y conexión 172.
devenir 102,
213-215. Véase también Salto.
TRASCENDENTAL (LO) 177, 118, 193-194. 117-118,
unidad trascendental de la apercepción 160.
TRASCENDENTE UNIDAD. (LO) 182-183.
principio universal de la unidad del mundo, de la
naturaleza, del movimiento, de la materia 238.
y conexión, dependencia recíproca y totalidad del
proceso mundial 145.
diversidad
198, 214-215.
lucha de
contrarios véase Antítesis (contrarios, opuestos). UNIVERSAL (LO) véase
Singular (lo), lo particular y lo universal. UNIVERSO 74, 232, 323-324.
VALOR véase Economía política.
VERDAD 96-97, 164-167, 178, 237- 238, 309, 448,
461, 495-496.
Indice de materias
absoluta y relativa 174, 187-188, 237-238, 421,
451-453.
relatividad de todo conocimiento y contenido
absoluto de cada paso hacia ade-lante del conocer 172.
abstracta 224-225, 229-230.
véase también Abstracto (Lo), camino dialéctico del
conocimiento de la verdad 162-163, 189-190.
carácter concreto de la verdad véase Abstracto (Lo)
— y lo concreto.
como objeto del concepto 160.
el criterio de verdad 181, 183- 185, 189-191, 203
-207, 216- 217, 273, 322-323. Marx se sitúa claramente al lado de Hegel cuando
introduce el criterio de la
práctica en la teoría del conocimiento 200.
la práctica del hombre y de la humanidad es el
criterio de la objetividad del co-nocimiento 199-200.
en la práctica y en la técnica se verifica la
exactitud del reflejo de la naturaleza en el hombre 189 -190.
determinación de la verdad 165, 270-271.
en la filosofía de Kant véase Kant y el kantismo.
es un proceso 189-190. está compuesta por la totalidad de todos
aspectos del fenómeno, de la realidad y de sus interrelaciones 186.
etapas del desarrollo de la verdad 188-190.
objetiva 182, 189-191, 200, 203- 209.
del concepto subjetivo y del fin subjetivo a la
verdad objetiva 181.
pero el proceso del conocer con duce a la verdad
objetiva 195. y fenómeno 193.
y corrección 187.
el objeto
132-133, 176, 183.
error
448-449. y la ley de identidad 130.
lo inmediato
125, 219-221, 261- 262.
práctica
véase Práctica, y realidad 202-208.
la verdad sólo se realiza en la totalidad de los
aspectos de la realidad 186.
representación
265-266, 270-271. Véase también Conocimiento.
VIDA 106, 129, 191-193, 210, 342, 366-367.
como etapa del desarrollo de la verdad 189-190.
e idea del movimiento universal 137.
e identidad abstracta 136.
automovimiento
215-217.
cerebro
189-190.
contradicción
135, 138, 216-217.
dialéctica
189-190. y el concepto (en la lógica de
Hegel) 161.
lógica y
teoría del conocimiento 88, 191-192, 290.
la idea de incluir la vida en la lógica es
comprensible y genial 191.
VITALISMO 352, 371-372, 428-429.
VOLUNTAD 196, 203-204
VOLUNTARISMO 353.
YO (EL) 78-79, 257-258.
en filosofía no se puede comenzad por el “Yo” 101.
en la filosofía de Fichte 128.
en la filosofía de Kant 193-194.
Indice de materias
619
INDICE
PRÓLOGO
I. RESÚMENES Y FRAGMENTOS 1895
Resumen del
libro de Marx y Engels La sagrada familia
1909
Resumen del
libro de Feuerbach Lecciones sobre la esencia de la religión ...
1914-1915
Resumen del
libro de Feuerbach Exposición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz
Resumen del
libro de Hegel Ciencia de la lógica
Prólogo a la
I edición
Prólogo a la
II edición
Introducción:
Concepto general de la lógica
100 La
DOCTRINA del SER
100 ¿Con
qué se debe comenzar la ciencia?
102 Sección
primera: Determinación (calidad)
115 Sección
segunda: Magnitud (cantidad)
119 Sección
tercera: La medida
125 La
DOCTRINA de la ESENCIA
125 Sección
primera: La esencia como reflexión en sí misma
143 Sección
segunda: El fenómeno
151 Sección
tercera: La realidad
159 La
LÓGICA SUBJETIVA o la DOCTRINA del CONCEPTO
159 Sobre
el concepto en general
168 Sección
primera: La subjetividad
176 Sección
segunda: La objetividad
182 Sección
tercera: La idea
227 Resumen del libro de HEGEL Lecciones de
historia de la filosofía 229 Introducción a la historia de la filosofía
231 Tomo XIII. Primer tomo de Historia de la
filosofía 231 Filosofía jónica
231
Pitágoras y los pitagóricos
234 La
escuela eleática
242 La
filosofía de Heráclito
246 Leucipo
248
Demócrito
249 La
filosofía de Anaxágoras
252 Tomo XIV. Segundo tomo de Historia de la
filosofía 252 La filosofía de los sofistas
255 La
filosofía de Sócrates
257 Los
socráticos
260 La
filosofía de Platón
263 La
filosofía de Aristóteles
271 La
filosofía de los estoicos
271 La
filosofía de Epicuro
280 La
filosofía de los escépticos
285 Tomo XV. Tercer tomo de Historia de la
filosofía 285 Los neoplatónicos
Indice de materias
HEGEL acerca
de los diálogos de Platón
Resumen del
libro de HEGEL Lecciones sobre la filosofía de la historia
Hegel acerca
de la historia universal
Resumen del
libro de NOËL La Lógica de Hegel
Plan de la
DIALÉCTICA (LÓGICA) de HEGEL (Índice de la pequeña Lógica [Enciclopedia])
Resumen del
libro de LASSALLE La filosofía de Heráclito el oscuro de Éfeso
Sobre el
problema de la DIALÉCTICA
Resumen del
libro de ARISTÓTELES Metafísica
II. COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTÍCULOS Y RESEÑAS
1903
F. UEBERWEG.
Esbozo de la historia de la filosofía
F. PAULSEN.
Introducción a la filosofía
1904
Nota sobre
una reseña de los libros de E. HAECKEL Las maravillas de la vida y el enigma
del universo.
1909
De libros
sobre Ciencias Naturales y Filosofía de la Biblioteca de la Sorbona
1913
Del cuaderno
“ Estadística agrícola austríaca y otras"
F. RAAB. La
filosofía de R. Avenarius. PERRIN. Los átomos
Sobre la
reseña del libro de J. PLENGE Marx y Hegel
Sobre la
reseña del libro de R. B. PERRY Actuales tendencias filosóficas
Sobre la
reseña del libro de A. ALIOTTA La reacción idealista contra la cien-cia
1914-1915
DE “
Cuadernos sobre filosofía”
Nota sobre
tomos de las obras de Feuerbach y Hegel
Acerca de la
Bibliografía moderna sobre Hegel
Sobre la
reseña del libro de J. PERRIN Tratado de física y química. Principios
PETER
GENOFF. La teoria del conocimiento y la metafisica de Feuerbach
PAUL
VOLKMANN. Fundamentos gnoseológlicos de las Ciencias Naturales
MAX VERWORN.
La Hipótesis de la biogénesis
F.
DANNEMANN. ¿Cómo surgió nuestra imagen del mundo?
LUDWIG
DARMSTAEDTER. Manual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica
NAPOLEÓN.
Pensamientos
ARTUR ERICH
HAAS. El espíritu del helenismo en la física moderna
THEODOR
LIPPS. La ciencia natural y la concepción del mundo
1915-1916
De
“Cuadernos sobre el imperialismo
De libros
sobre filosofía de la Biblioteca Cantonal de Zurich
Dr. JOHANN
PLENGE. Marx y Hegel
III. NOTAS Y ACOTACIONES EN LIBROS 1908-1911
J. V.
PLEJÁNOV. Problemas fundamentales del marxismo
V. M.
SHULIÁTIKOV. La justificación del capitalismo en la filosofía de europa
occidental. De Descartes a E. Mach
A. REY. LA
FILOSOFÍA MODERNA
Indice de materias
A. DEBORIN.
Materialismo dialéctico
J. V.
PLEJÁNOV. N. G. Chernishevski
NOTAS ...
Índice de
obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por V. I. Lenin
índice de
nombres
Índice
temático
INDICE
GENERAL
ILUSTRACIONES
Primera página del manuscrito de V. I. Lenin
Resumen del libro de Marx y Engels “La Sagrada Familia”. 1895 ... 13
Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del
libro de Feuerbach “ Lecciones sobre la esencia de la religión” . 1909 ... 65
Tapa del primer cuaderno con el Resumen del libro
de Hegel “ Ciencia de la lógica” . Setiembre-diciembre de 1914 ... 85
Página 17 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del
libro de Hegel “ Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ... 109
Página 65 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del
libro de Hegel “ Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ... 170-171
Página 100 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen
del libro de Hegel “Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ...
208-209
Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del
libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía”. 1915 ... 264 -265
Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del
libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía”. 1915 ... 277
Página del manuscrito de V. I. Lenin Plan de la
dialéctica (lógica) de Hegel. 1915 ...
307
Página del manuscrito de V. I. Lenin Sobre el
problema de la dialéctica. 1915 ... 331 Página del libro de J. V. Plejánov N.
G. Chernishevski con notas de V. I. Lenin ... 509
Obras Completas, de V. I Lenin,
se terminaron de imprimir el mes
de mayo, en los talleres de Razo
Hnos. . Aldama 81 Local 11,
Indice de materias
México 3, D. F. La presente
edición consta de 2 500 ejemplares
más sobrantes para reposición.
CONTRAPORTADA
El tomo XLII de las Obras completas de V. I. Lenin
comprende resúmenes y extrac-tos de libros, además de sus observaciones y
valoraciones críticas acerca de dis-tintos aspectos de la filosofía marxista;
incluye también notas, acotaciones y otros materiales filosóficos.
Este volumen comprende el contenido de diez
cuadernos, ocho de los cuales, que datan de los años 1919-1915, fueron
intitulados por Lenin Cuadernos sobre filo-sofía. Además incluye comentarios de
Lenin sobre libros que tratan problemas de filosofía y de ciencias naturales,
hechos como anotaciones separadas con otros cuadernos que contenían materiales
preparatorios, así como extractos de libros de varios autores con acotaciones y
subrayados de Lenin.
Buena parte del contenido de Cuadernos filosóficos
corresponde al periodo 1919-1916. No es una coincidencia que Lenin dedicase
tanta atención a la filosofía, y sobre todo a la dialéctica marxista,
precisamente durante la primera guerra mun-dial, periodo en el que todas las
contradicciones del capitalismo se agudizaron al máximo y en el que maduró una
crisis revolucionaria. Sólo la dialéctica materia-lista proporcionaba una base
para hacer un análisis marxista de las contradiccio-nes del imperialismo, para
revelar el carácter imperialista de la guerra, para des-enmascarar el
oportunismo y el socialchovinismo de los dirigentes de la II Inter-nacional, y
para elaborar la estrategia y la táctica de la lucha del proletariado. To-das
las obras escritas por Lenin en ese periodo —El imperialismo, etapa superior
del capitalismo, El socialismo y la guerra, La consigna de los Estados Unidos
de Eu-ropa, El folleto de Junius, La revolución socialista y e derecho de las
naciones a la autodeterminación y otros— están estrechamente vinculados con los
Cuadernos filosóficos.
Akal Editor
EDICIONES DE
CULTURA POPULAR
Versión de
Editorial Cartago
Cubierta de
César Bobis
DRO Ediciones
de Cultura Popular S. A.
Filosofía y
Letras No. 34
México 21, D.
F.
5-50-81-34
DR©AKAL
EDITOR Lorenzo Correa, 13
Madrid, 20
T. 4-50-02-17
4-50-02-87
Impreso en
México
Impreso por
Razo Hnos.
Aldama 81,
local 11
México 3, D. F.
FIN

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