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Libro N° 14529. Cuadernos Filosóficos. Lenin, V. I.


© Libro N° 14529. Cuadernos Filosóficos. Lenin, V. I. Emancipación. Noviembre 29 de 2025

 

Título Original: © CUADERNOS FILOSÓFICOS. V. I. Lenin

 

Versión Original: © Cuadernos Filosóficos. V. I. Lenin

 

Circulación conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:

https://www.abertzalekomunista.net/images/Liburu_PDF/Internacionales/Lenin/1914-1916_Cuadernos_filosficos-K.pdf


 

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Portada E.O. de:  Imagen Con IA Gemini

 

 

 

 

 

© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: 

Guillermo Molina Miranda




LEAMOS SIN RESERVAS, ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA

CUADERNOS FILOSÓFICOS

V. I. Lenin


 

 

 

Cuadernos Filosóficos

V. I. Lenin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUADERNOS FILOSÓFICOS

 

V. I. Lenin

 

 

1914-1916

 

Nota de EHK sobre la conversión a libro digital para facilitar su estudio.

En el lateral de la izquierda aparecerán los números de las páginas que se corresponde con las del libro original

 

OBRAS COMPLETAS tomo XLII, págs. 7-521

editorial AKAL.

 

El corte de página no es exacto, porque no hemos querido cortar ni palabras ni frases, es simplemente una referencia.

 

Este trabajo ha sido convertido a libro digital para uso interno y para el estudio e investigación del pensamiento marxista.

 

Euskal Herriko Komunistak

 

http://www. ehk. eus

 

http://www. abertzalekomunista. net

 

DR©Ediciones de Cultura Popular, S. A.

Filosofı́a y Letras No. 34

México 21, D. F.

 

5-50-81-34

DR©AKAL EDITOR Lorenzo Correa, 13 Madrid, 20

 

 

 

 

T. 4-50-02-17 4-50-02-87

Impreso en México

Impreso por Razo Hnos. Aldama 81, local 11 México 3, D. F.

Significado de las notas al margen:

 

Nota Bene = NB = adviértase bien

 

(Ed. ) = nota de la Editorial

cf. = confer = “compara” o “consulta”

 

Bien dit! = Bien dicho!

 

(12... )  = página del libro original

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7

 

PRÓLOGO

 

El tomo XLII de las Obras completas de V. I. Lenin compren de resúmenes y ex-tractos de libros, además de sus observaciones y valoraciones críticas acerca de distintos aspectos de la filosofía marxista; incluye también notas, acotaciones y otros materiales filosóficos.

 

Este volumen comprende el contenido de diez cuadernos, ocho de los cuales, que datan de los años 1914-1915, fueron intitulados por Lenin Cuadernos sobre filo-sofía. Además incluye comentarios de Lenin sobre libros que tratan problemas de filosofía y de ciencias naturales, hechos como anotaciones separadas en otros cuadernos que contenían materiales preparatorios, así como extractos de libros de varios autores con acotaciones y subrayados de Lenin.

 

Buena parte del contenido de Cuadernos filosóficos corresponde al período 1914-1916. No es una coincidencia que Lenin dedicase tanta atención a la filosofía, y sobre todo a la dialéctica marxista, precisamente durante la primera guerra mun-dial, período en el que todas las contradicciones del capitalismo se agudizaron al máximo y en el que maduró una crisis revolucionaria. Sólo la dialéctica materia-lista proporcionaba una base para hacer un análisis marxista de las contradiccio-nes del imperialismo, para revelar el carácter imperialista de la guerra, para des-enmascarar el oportunismo y el socialchovinismo de los dirigentes de la II Inter-nacional, y para elaborar la estrategia y la táctica de la lucha del proletariado. To-das las obras escritas por Lenin en ese período —El imperialismo, etapa superior del capitalismo, El socialismo y la guerra, La consigna de los Estados Unidos de Eu-ropa, El folleto de Junius, La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación y otros— están estrechamente vinculados con los Cuadernos filosóficos,

 

8

 

La elaboración creadora de la filosofía marxista, el método dialéctico marxista y un profundo análisis científico del nuevo período histórico fueron el fundamento de los grandes descubrimientos de Lenin, que dotaron al proletariado de una teo-ría de la revolución socialista. Los Cuadernos filosóficos están inspirados por un enfoque creador de la filosofía marxista, indisolublemente vinculado a la realidad, a la lucha de la clase obrera y a la política del partido.

 

El tomo comienza con el resumen hecho por Lenin de La Sagrada Familia, o crítica de la crítica crítica, de Marx y Engels, en el que examina la formación de la con-cepción filosófica y política del mundo de Marx y Engels. Destaca la crítica de Marx y Engels a la sociología subjetiva y subraya la tesis de los fundadores del comunismo científico de que el verdadero y auténtico creador de la historia es el pueblo, las masas trabajadoras.

 

En los Cuadernos filosóficos Lenin dedica gran atención a la filosofía clásica ale-mana, una de las fuentes del marxismo. En su resumen de la obra de Feuerbach Lecciones sobre la historia de la religión, Lenin destaca las contribuciones de este filósofo como materialista y ateísta, las conjeturas materialistas contenidas en sus concepciones sobre la sociedad; pero, a la vez, revela las debilidades y limitacio-nes de su materialismo.

 

En su elaboración de la teoría del materialismo dialéctico Lenin prestó una aten-ción especial al estudio y análisis crítico del legado filosófico de Hegel. Por ello sus resúmenes de Ciencia de la lógica, Lecciones de historia de la filosofía y Leccio-nes sobre la filosofía de la historia ocupan un lugar tan importante en los Cuader-nos. Lenin critica agudamente el idealismo de Hegel y el misticismo de sus ideas; pero al mismo tiempo pone de relieve la significación de la dialéctica hegeliana y la necesidad de valorarla desde un punto de vista materialista.

 

Vinculado a su resumen de las obras de Hegel el brillante fragmento de Lenin So-bre el problema de la dialéctica constituye una generalización, insuperada por la profundidad y riqueza de pensamiento, de todo lo importante y esencial de la dia-léctica materialista.

9

 

En sus resúmenes de otras obras filosóficas examina la historia de la filosofía, desde Heráclito y Demócrito hasta Marx y Engels, hace una profunda valoración marxista de la obra de los más grandes pensadores, señala cuanto de progresista han aportado al desarrollo del pensamiento filosófico y a la vez revela la limita-ción histórica de sus ideas.

 

En sus comentarios sobre libros de ciencias naturales Lenin critica las tentativas de conciliar la explicación científica de la naturaleza con la concepción religiosa del mundo, las vacilaciones de ciertos naturalistas —materialistas espontáneos— entre el materialismo y el idealismo, su incapacidad para distinguir el materia-lismo mecanicista del materialismo dialéctico. Se manifiesta contra la actitud des-deñosa hacia la filosofía y las generalizaciones filosóficas, y demuestra la enorme significación de la dialéctica materialista para las ciencias naturales, para la ge-neralización filosófica de los descubrimientos de la ciencia moderna.

 

La última parte de Cuadernos filosóficos está compuesta de notas y acotaciones de Lenin hechas en libros de filosofía (de J. V. Plejánov, V. M. Shuliátikov, A. Rey, A. M. Deborin y otros) que muestran cuán acerbamente criticaba las deformaciones del materialismo dialéctico e histórico y son un ejemplo vivo de la lucha inconci-liable de Lenin contra el materialismo vulgar y contra las menores desviaciones respecto de la filosofía marxista.

 

En los Cuadernos filosóficos Lenin defiende sistemáticamente el principio del es-píritu de partido en filosofía y demuestra el nexo orgánico entre el materialismo dialéctico y la práctica revolucionaria.

 

Los Cuadernos filosóficos contienen una invalorable riqueza ideológica y son de enorme importancia teórica y política. En sus páginas Lenin elabora el materia-lismo dialéctico e histórico, la historia de la filosofía y concentra su atención en los problemas de la dialéctica materialista. Junto con su obra filosófica funda mental, Materialismo y empiriocriticismo, los Cuadernos filosóficos constituyen un notable logro del genio creador de Lenin. Aun que el material contenido en los Cuadernos no constituye una obra acabada, escrita para ser publicada, es una con-tribución importante al desarrollo del materialismo dialéctico. El estudio del gran contenido ideológico de los Cuadernos filosóficos tiene enorme significación para la asimilación profunda de la filosofía marxista leninista, que es la base teórica del comunismo científico.

 

Los materiales incluidos en este tomo son los mismos qué integraban el tomo XXXVIII de la 1ª edición Cartago, aunque su ordenamiento responde a la

disposición que tienen en la 5ª edición rusa. Asimismo se han traducido de la 5ª edición rusa todas las notas que figuran al final de este volumen, como también el índice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por Lenin, el índice de nombres y el índice temático que completa el contenido de este tomo.

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I RESÚMENES Y FRAGMENTOS

 

 

 

 

 

 

RESUMEN DEL LIBRO DE MARX Y ENGELS “LA SAGRADA FAMI-LIA” 1

 

Escrito no antes del 25 de abril

 

 

(7 de mayo), y no después del

7 (19) de setiembre de 1895.

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

LA SAGRADA FAMILIA O CRITICA DE LA CRÍTICA CRÍTICA 2

--------------------

 

  El Resumen del libro de C, Marx y F. Engels “La Sagrada Familia, « Crítica de la crítica crítica” fue escrito por Lenin en 1895, durante su primera estadía en el extranjero, adonde viajó para establecer contacto con el grupo “Emancipación del Trabajo”. El resumen fue hecho en un cuaderno, que contiene 23 páginas manuscritas; los extractos del libro están en alemán. El autor no señala la fecha del Resumen; lo mas pro bable es que date de agosto de 1895, período en que Lenin trabajó en la Biblioteca Real de Berlín, donde leyó ediciones raras de los trabajos de Marx y Engels. En el Resumen Lenin sigue de cerca cómo va formándose la concepción del mundo de los fundadores del marxismo, copia su caracterización de la sociedad burguesa, la crítica a los jóvenes hege-lianos, etc.

 

Lenin menciona por primera vez La Sagrada Familia en el articulo necrológico “Federico Engels” (otoño de 1895), y señala que en este libro se ponen las bases del “socialismo materialista revolucionario” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. II, pág. 17). Lenin utilizó reiteradas veces en sus trabajos algunas tesis de La Sagrada Familia, en particular la opinión de que con la amplitud de la acción histórica aumentarán las dimensiones de la masa que ejecuta esa acción. 15.

2 La Sagrada Familia, o Crítica de la crítica crítica: primera obra escrita en común por Marx y Engels entre setiembre y octubre de 1844 y publicada en febrero de 1845. “La Sagrada Familia” es el mote burlón de los hermanos Bruno y Edgar Bauer y sus seguidores, que se agrupaban en torno de la publicación mensual Allge-meine Literatur-Zeitung (Charlottenburgo, diciembre de 1843-octubre de 1844). En las páginas del periódico se difundía la “teoría” reaccionaria idealista subjetiva acerca del proceso histórico, según la cual los creadores de la historia son individuos selectos, portadores del “espíritu”, dé la “crítica pura”, en tanto que las masas, el pueblo sólo sirven de material inerte o de lastre en el proceso histórico. Esta “teoría” de los representantes del ala izquierda, democraticoburguesa, de la escuela filosófica hegeliana (los jóvenes hegelianos) fue adoptada más tarde por los populistas liberales en Rusia (véase la crítica que se hace en el libro Quiénes son los “amigos del pueblo” y cómo luchan contra los socialdemócratas en V. I. Lenin, ob. cit. , t. I).

 

Cuando Marx y Engels escribieron este libro ya habían pasado del idealismo y del democratismo revolucionario a las concepciones materialistas y comunistas, que siguieron desarrollando en La Sagrada Familia. Marx escri-bió la mayor parte del libro, se aproxima en él, como señala Lenin en su Resumen, a la idea fundamental del materialismo histórico, la idea del papel decisivo del modo de producción en el desarrollo de la sociedad. En el libro se muestra la necesidad de una "fuerza práctica” para realizar las ideas, se formula la tesis de que las masas populares son las creadoras de la historia de la humanidad, y que cuanto más importante son las revo-luciones que ocurren en la sociedad, tanto más numerosas son las masas que las llevan a cabo. En el libro ya casi se ha plasmado la idea de la misión histórica mundial del proletariado, se demuestra que el comunismo no sólo es inevitable desde el punto de vista lógico —como deducción de todo el desarrollo precedente de la filo-sofía materialista—. sino también dásele el punto de vista histórico, por cuanto la propiedad privada, en su movimiento económico, marcha hacia su propio aniquilamiento.

 

Al pronunciarse contra los jóvenes hegelianos Marx y Engels critican al mismo tiempo la filosofía idealista del propio Hegel. En el libro, escrito bajo una significativa influencia de la filosofía materialista de Feuerbach, están contenidos a la vez elementos de crítica a ésta. Engels escribió posteriormente, definiendo el lugar de este libro en la historia del marxismo: “Era preciso sustituir el culto del hombre abstracto, médula de la nueva religión de Feuerbach, por una ciencia de los hombres reales y del desarrollo histórico de éstos. Este desenvolvimiento del punto de vista de Feuerbach fue iniciado por Marx en 1845 en el libro La Sagrada Familia 17.

 

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

CONTRA BRUNO BAUER Y COMPAÑIA

 

--------------

 

POR FEDERICO ENGELS Y CARLOS MARX

 

-----------

 

FRANCFORT DEL MENO

 

EDITORIAL LITERARIA

 

(J. RÜTTEN)

 

1845

 

 

Este librito, impreso en octavo, comprende el prólogo (págs. III-IV)3 (fechado en París, setiembre de 1844), el índice (págs. V- VIII) y el texto propiamente dicho (págs. 1-335), dividido en nueve capítulos (Kapitel). Los capítulos I, II y III fueron escritos por Engels; los capítulos V, VIII y IX por Marx; los capítulos IV, VI y VII por ambos, pero en este caso cada uno firmó e intituló el § o apartado correspon-diente que escribió. Todos estos títulos son satíricos e incluyen “La metamorfosis crítica de un carnicero en perro” (título del § 1 del capítulo VIII). Engels es autor de las páginas 1-17 (capítulos I, II, III y § 1 y 2 del capítulo IV), 138-142 (§ 2ª del capítulo VI) y 240-245 (§ 2b del capítulo VII): es decir, 26 páginas de las 335.

 

18

 

Los primeros capítulos son una crítica total del estilo (todo [!] el capítulo I, págs. 1-5) de la Gaceta literaria [Allgemeine Literatur-Zeitung de Bruno Bauer; en el prólogo Marx y Engels dicen que dirigen su crítica contra sus primeros 8 núme-ros]; crítica de su deformación de la historia (capítulo II, págs. 5 -12, en especial de la historia inglesa); crítica de sus temas (cap. III, págs. 13- 14, que ridiculizan la Gründlichkeit 4 de la exposición de cierta controversia entre el señor Nauwerk y la Facultad de Filosofía de Berlín5; crítica de sus juicios sobre el amor (capítulo IV, 3, de Marx); crítica de la exposición sobre Proudhon en la Gaceta literaria (IV,

 

  — Proudhon, págs. 22 u. ff. bis. 6 747. Al principio hay una cantidad de correc-ciones de la traducción: han con fundido formule et signification8; han traducido justice como Gerechtigkeit en lugar de Rechtpraxis9, etc. ). Después de esta crítica de la traducción (Marx la denomina Charakterisierende Übersetzung Nº I, II, u. s. w.10 ; viene la Kritische Randglosse Nº I u. s. w.11 en la que Marx defiende a Proudhon contra los críticos de la Gaceta literaria, contraponiendo a la especula-ción sus ideas claramente socialistas.

 

  * F. Engels und K. Marx. Die heilige Familie, oder Kritik der kri- tischen Kritik. Frankfurt a. M. , 1845. (Ed. )

 

4 Minuciosidad pedante. (Ed. )

 

5 En el capítulo III de La Sagrada Familia se trata del artículo “El Sr. Nauwerk y la Facultad de Filosofía”, publi-cado en el número VI de Allgemeine Literatur-Zeitung (mayo de 1844) con la firma 7, inicial de Jungnit«, apellido de un periodista “joven hegeliano” alemán. 18

6 Und folgende bis: y hasta. (Ed. )

7 En esta parte de La Sagrada Familia Marx critica el artículo de E. Bauer “Proudhon”, en el que se examina el libro de P. J. Proudhon Qu’est-ce que la propiété? ou Recherches sur le principe du droit et de gouvernement, 1840. Marx hizo una apreciación completa de este libro y de las ideas de Proudhon en su conjunto en, el artículo “Proudhon” (carta a J. B. Schweizer). 18.

 

8 Fórmula y significación. (Ed. )

 

9 Justicia en lugar de práctica jurídica. (Ed. )

10 Traducción caracterizadora Nº I, II, etc. (Ed. )

11 Glosa crítica I, etc. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

El tono de Marx respecto de Proudhon es muy elogioso (aun que con reservas menores, por ejemplo referencia al Umrisse zu einer Kritik der Nationaldkonomie de Engels, publicado en los Deutsch-Franzosische Jahrbücher 12).

 

Marx avanza aquí de la filosofía hegeliana hacia el socialismo: este tránsito es cla-ramente perceptible; resulta evidente lo que Marx ya domina y cómo pasa a un nuevo círculo de ideas.

 

  “Al aceptar las relaciones de propiedad privada como relaciones humanas y racionales, la economía política entra en continua contradicción con su premisa básica: la propiedad privada, contradicción análoga a la del teólogo, que da cons-tante mente a las concepciones religiosas una interpretación humana, con lo cual entra en constante conflicto con su premisa básica: el carácter sobrehumano de la religión. Así, en la economía política el salario aparece al comienzo como la parte proporcional del producto debido al trabajo. El salario y la ganancia del ca-pital se encuentran en la relación más amistosa y aparentemente más humana, y se estimulan recíprocamente.

 

19

 

Después resulta que se encuentran en la relación más hostil, en una proporción inversa entre sí. Al principio el valor está determinado en forma aparentemente racional por el costo de producción de un objeto y por la utilidad social de éste. Luego resulta que el valor es determinado en forma totalmente fortuita, que no guarda relación alguna con el costo de producción ni con la utilidad social. Al prin-cipio la magnitud del salario está determinada por el libre acuerdo entre el obrero libre y el capitalista libre. Luego resulta que el obre ro se ve obligado a aceptar la determinación del salario por el capitalista, del mismo modo que el capitalista se ve obligado a fijarlo tan bajo como sea posible. La libertad de las Parthei13 [así está escrita la palabra en el libro] contratantes es suplantada por la coacción. Lo mismo rige para el comercio y para todas las otras relaciones económicas. En oca-siones los propios economistas ad vierten estas contradicciones, y el descubri-miento de estas contra dicciones constituye el contenido principal de las luchas entre ellos. Pero cuando los economistas, de una manera u otra, adquieren con-ciencia de esas contradicciones, ellos mismos atacan la propiedad privada en cual-quiera de sus formas particulares como falsificadora de lo que es en sí (es decir, en la imaginación de ellos) el salario racional, de lo que es en sí el valor racional, de lo que es en sí el comercio racional. Por ejemplo, Adam Smith polemiza en oca-siones contra los capitalistas, Destutt de Tracy contra los banqueros, Simonde de Sismondi contra el sistema fabril, Ricardo contra la propiedad de la tierra y casi todos los economistas modernos contra los capitalistas no industriales, en los

 

  Lenin se refiere a la observación hecha por Marx de que “Proudhon no examina aún las siguientes formas de la propiedad privada: salario, comercio, valor, precio, dinero, etc. , precisamente como formas de la pro piedad privada, lo que se ha hecho, por ejemplo en Deutsch-Franzosische Jahrbücher (véase Esbozos para una critica de la economía política de F. Engels)”. El artículo mencionado es el primer trabajo económico de Engels, en el cual analiza, desde las posiciones del proletariado revolucionario, el sistema económico de la sociedad burguesa y las principales categorías de la economía política burguesa. En Deutsch-Franzosische Jáhrbücher también se publicó el artículo de Engels “La situación de Inglaterra. Thomas Carlyle. ‘Pasado y presente’ ” , y también las obras de Marx “Sobre el problema judío” y “Contribución a la crítica de la Filosofía del Derecho, de Hegel. In-troducción”. Estos trabajos señalan el paso definitivo de Marx y Engels del idealismo y el democratismo revo-lucionario al materialismo y el comunismo.

 

Deutsch-Franzosische Jahrbücher (“ Anales franco-alemanes” ) : revista editada en París bajo la dirección de C. Marx y A. Eüge. Sólo apareció tin número doble, en febrero de 1844; la razón principal por la cual se interrum-pió la publicación fueron las divergencias de principio de Marx con el radical burgués Eüge. 18.

  * Partes. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

cuales la pro piedad privada aparece como un mero consumidor.

 

“Por lo tanto, como excepción, los economistas destacan a veces la apariencia de lo humano en las relaciones económicas —particularmente cuando atacan un abuso especial— , pero con más frecuencia toman estas relaciones precisamente en su manifiesta diferencia de lo humano, en su sentido estrictamente económico. Sin tener conocimiento de esta contradicción y vacilando de un lado a otro, no van más allá de sus límites.

 

20

 

“Proudhon puso fin, de una vez por todas, a esa falta de conocimiento. Tomó se-riamente la apariencia humana de las relaciones económicas y la opuso con cru-deza a su realidad inhumana. Las obligó a ser en la realidad lo que ellas mismas imaginaban ser, o mejor dicho a renunciar a la idea que se hacían de sí mismas y admitir su inhumanidad real. Por eso, de modo absolutamente coherente repre-sentó como falsificadora de las relaciones económicas, no tal o cual tipo particular de propiedad privada, como habían hecho otros economistas, sino la propiedad privada como tal, en su totalidad. Hizo todo lo que puede hacer la crítica de la economía política desde el punto de vista de la economía política” (39).

 

El reproche de Herr Edgar (el Edgar de la Gaceta literaria), según el cual Proudhon hace de la “justicia” un “dios”, es desechado por Marx, quien dice que la obra de Proudhon de 1840 no adopta el “standpunkt14 del desarrollo alemán de 1844” (39); que ese es un defecto común de los franceses; que es preciso re-cordar asimismo la referencia de Proudhon a la realización de la justicia por su negación, referencia que permite prescindir también de ese absoluto en la histo-ria (um auch dieses Absoluten in der Geschichte überhoben zu sein) —al final de la pág. 39. “Si Proudhon no llega a esta conclusión lógica, ello se debe a su desdi-cha de haber nacido francés y no alemán” (39-40).

 

Luego sigue la glosa crítica N? II (40-46), que destaca con clarísimo relieve la con-cepción de Marx —ya casi plenamente desarrollada— en cuanto al papel revolu-cionario del proletariado.

 

... “Hasta ahora la economía política partía de la riqueza que el movimiento de la propiedad privada supuestamente creaba para las naciones, para llegar a la apo-logía de la propiedad privada. Proudhon parte del lado opuesto, que la economía política oculta sofísticamente, de la pobreza engendrada por el movimiento de la propiedad privada, para llegar a sus conclusiones que niegan la propiedad pri-vada. La primera crítica de la propiedad privada, por supuesto, parte del hecho en el cual la esencia contradictoria de esa propiedad aparece en la forma más tan-gible y más flagran te, la que despierta más directamente la indignación del hom-bre: del hecho de la pobreza, de la miseria” (41).

21

“El proletariado y la riqueza son contrarios. Como tales, constituyen un todo único. Ambos son engendrados por el mundo de la propiedad privada. El pro-blema es qué lugar determinado ocupan el uno y la otra en la antítesis. No basta decir que son dos aspectos de un todo único.

 

“La propiedad privada como propiedad privada, como riqueza, está obligada a mantener su propia existencia, y con ello la de su contrario, el proletariado. Ese es el aspecto positivo de la contra dicción, la propiedad privada que se satisface a sí

 

 

 

  * Punto de vista. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

misma.

 

“A la inversa, el proletariado como proletariado, se ve obliga do a suprimirse a sí mismo, y con ello a su contrario, la condición de su existencia, lo que lo hace ser el proletariado, es decir, la propiedad privada. Ese es el aspecto negativo de la contradicción, su inquietud en sí, la propiedad privada disuelta y que se disuelve. “La clase poseedora y la clase del proletariado representan la misma autoaliena-ción humana. Pero la primera clase se siente complacida y confirmada en esa au-toalienación, reconoce la alienación como su propio poder y tiene en éste la apa-riencia de una existencia humana. La clase del proletariado se siente aniquilada en su autoalienación, ve en ella su propia impotencia y la realidad de una existen-cia inhumana. Para emplear una expresión de Hegel la clase del proletariado es, en la degradación, la indignación ante esa degradación, una indignación a la que se ve necesariamente empujada por la contradicción entre su naturaleza humana y sus condiciones de vida, que son la negación franca, decidida y total de esa na-turaleza.

 

“Dentro de esta antítesis el propietario privado es entonces el aspecto conserva-dor y el proletario el aspecto destructor. Del primero surge la acción que mantiene la antítesis, del segundo, la que la aniquila.

 

“De cualquier modo, en su movimiento económico la propiedad privada marcha hacia su propia disolución: pero sólo por medio de un desarrollo que no depende de ella, del cual es inconciente y que tiene lugar contra su voluntad, en virtud de la naturaleza misma de las cosas: sólo en la medida en que genera el proletariado como proletariado, la miseria conciente de su mi seria espiritual y física, la des-humanización conciente de su des humanización y que, por lo tanto, se suprime a sí misma. El proletariado ejecuta la sentencia que la propiedad privada pronun-cia contra sí misma al engendrar al proletariado, del mismo modo que ejecuta la sentencia que contra sí mismo pronuncia el trabajo asalariado al engendrar la ri-queza para los demás y la miseria para sí. Cuando el proletariado resulta victo-rioso, ello no significa en modo alguno que se convierta en el aspecto absoluto de la sociedad, porque sólo resulta victorioso cuando se suprime a sí mismo y a su contrario. Entonces desaparece el proletariado así como su contrario, que lo de-termina: la propiedad privada.

 

22

“Cuando los escritores socialistas atribuyen al proletariado ese papel histórico, no es, como nos asegura la crítica crítica, porque consideren dioses a los proleta-rios. Más bien al contrario. Como en el proletariado totalmente formado está práctica mente completa la abstracción de toda humanidad, incluso la apariencia de humanidad; como las condiciones de vida del proletariado resumen todas las condiciones de vida de la sociedad actual en su forma más aguda e inhumana; como en el proletariado el hombre se ha perdido a sí mismo, pero a la vez, no sólo ha adquirido la conciencia teórica de esa pérdida, sino que se ye obligado direc-tamente por la necesidad ya imposible de eliminar, ya imposible de disimular, ab-solutamente imperiosa —la expresión práctica de necesidad—, a rebelarse contra esa inhumanidad, precisamente por eso el proletariado puede y debe liberarse. Pero no puede liberarse sin suprimir sus propias condiciones de vida. No puede suprimir sus propias condiciones de vida sin suprimir todas las inhumanas con-diciones de vida de la sociedad actual que se resumen en su propia situación. No en vano pasa por la dura pero endurecedora escuela del trabajo. No se trata de lo

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

que tal o cual proletario, o incluso el proletariado todo, puedan considerar en el momento como su objetivo. Se trata de lo que el proletariado es y de lo que, de acuerdo con este ser, se verá obligado históricamente a hacer. Su objetivo y su acción histórica están prefijados, en forma clara e irrevocable, en su propia situa-ción de vida así como en toda la organización de la sociedad burguesa actual. No es necesario exponer aquí que una gran parte del proletariado inglés y francés es ya conciente de su tarea histórica y trabaja constantemente para llevar esa con-ciencia a una total claridad” (42-45).

GLOSA CRÍTICA Nº 3

 

23

 

“El señor Edgar no puede ignorar que el señor Bruno Bauer basó todos sus argu-mentos en la ‘autoconciencia infinita' y que también vio en este principio el prin-cipio creador de los Evangelios, que, por su inconciencia infinita, parecen estar en contra dicción directa con la autoconciencia infinita. Del mismo modo, Proudhon considera la igualdad como el principio creador de la propiedad privada, que está en contradicción directa con la igualdad.

 

Si el señor Edgar compara por un instante la igualdad francesa con la autocon-ciencia alemana, verá que el segundo principio expresa en alemán, es decir, en el pensamiento abstracto, lo que el primero dice en francés, es decir, en el lenguaje de la política y de la observación meditada.

 

La autoconciencia es la igualdad del hombre consigo mismo en el pensamiento puro. La igualdad es la conciencia que el hombre tiene de sí mismo en el elemento de la práctica, es decir, por consiguiente, la conciencia que el hombre tiene de otros hombres como sus iguales, y la actitud del hombre hacia otros hombres como sus iguales. La igualdad es la expresión francesa de la unidad de la esencia humana, de la conciencia que tiene el hombre de su género y de su actitud hacia su género, de la identidad práctica del hombre con el hombre, es decir, de la rela-ción social o humana del hombre con el hombre. Por lo tanto, así como en Alema-nia la crítica destructiva, antes de pasar en Feuerbach a la consideración del hom-bre real, trataba de solucionar todo lo determinado y existente por el principio de la autoconciencia, así en Francia la crítica destructiva trataba de hacer lo mismo por medio del principio de igualdad’ (48-49).

 

“La opinión de que la filosofía es la expresión abstracta de las condiciones exis-tentes no pertenece originariamente al señor Edgar. Pertenece a Feuerbach, que fue el primero en caracterizar la filosofía como empirismo especulativo y místico, y probó esto” (49-50).

 

“ ‘Siempre volvemos a lo mismo [ ... ] Proudhon escribe en interés de los proleta-rios. ’15 No escribe en interés de la crítica infatuada o por algún interés abstracto, forjado por sí mismo,

sino por un interés histórico real, de masa, un interés que va más allá de la crítica, que llegará hasta la crisis.

 

Proudhon no escribe sólo en interés de los proletarios; él mismo es un proletario, un ouvrier16. Su obra es un manifiesto científico del proletariado francés, y por ello posee una significación histórica muy distinta a la de la chapucería literaria

 

 

 

  * Marx cita a Edgar.

  * Obrero. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

de un crítico crítico” (52-53).

 

24

“El deseo de Proudhon de suprimir el no tener y el antiguo modo de tener, es exactamente idéntico a su deseo de suprimir la relación prácticamente alienada del hombre con su esencia objetiva, de suprimir la expresión político-económica de la auto- alienación humana. Pero como su crítica de la economía política está todavía sujeta por las premisas de la economía política, la reapropiación del mundo objetivo es concebida aún en la forma político-económica de posesión.

 

“En verdad Proudhon no opone —como la crítica crítica pretende que lo ha he-cho— el tener al no tener, sino la posesión al antiguo modo de tener, a la propie-dad privada. Declara que la posesión es una ‘función social’. Pero en una función, el ‘interés’ no se dirige a la ‘exclusión’ de otro, sino a poner en marcha y realizar mis propias fuerzas, las fuerzas de mi ser.

 

“Proudhon no logró dar a este pensamiento un desarrollo adecuado. El concepto de ‘posesión igual’ es político-económico, y por lo tanto es todavía una expresión alienada del principio de que el objeto, como ser para el hombre, como ser objetivo del hombre, es al mismo tiempo la existencia del hombre para otros hombres, su relación humana con otros hombres, la conducta social del hombre en relación con el hombre. Proudhon suprime la alienación político-económica dentro de la alie-nación político económica” (54-55).

 

  Este pasaje es sumamente característico, porque muestra cómo enfocó Marx la idea fundamental de todo su “sistema”, sit venia verbo17, a saber: el concepto de las relaciones sociales de producción. ]

 

Como detalle, puede señalarse que en la pág. 64 Marx dedica cinco líneas al hecho de que la “crítica crítica” traduce maréchal por “Marschall” en lugar de “Hufsch-mied”18.

 

25

 

Muy interesantes son las págs. 65 -67 (Marx se acerca a la teoría del valor según el trabajo); págs. 70-71 (Marx responde a la acusación de Edgar, de que Proudhon se embrolla al decir que el obrero no puede volver a comprar su producto); págs. 71 -72 y 72- 73 (el socialismo especulativo, idealista, “etéreo” [äterisch] y socia-lismo y comunismo “de masa”).

 

Pág. 76 (Primer párrafo del § 1: Feuerbach desentrañó misterios reales; Szeliga6 — viceversa. )

 

Pág. 77. (Último párrafo: anacronismo de la relación ingenua entre pobres y ricos:

 

“si le riche le savait!” 19

 

Págs. 79 - 85 (Todas estas 7 páginas en extremo interesantes. Esto es el § 2. “El misterio de la construcción especulativa”, crítica de la filosofía especulativa, con el conocido ejemplo de la fruta —der Frucht— crítica orientada directamente contra Hegel . Aquí también está la observación en extremo interesante de que Hegel da “muy a menudo”, dentro de la exposición especulativa, una exposición real, que engloba la cosa misma, die Sache selbst. )

 

Págs. 92, 93- observaciones FRACMENTARIAS contra la Degradierung der

 

 

 

  * Valga la expresión. (Ed. )

 

  * Mariscal en lugar de herrero. (Ed. )

 

  ¡Si el rico lo supiera! (Ed. ) )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

Sinnlichkeit20. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

26

 

 

 

Pág. 101. “Él [Szeliga] no puede... ver que la industria y el comercio fundan reinos universales muy distintos del cristianismo y la moral, la felicidad familiar y el bie-nestar burgués. ”

 

Pág. 102. (Final del primer párrafo: mordaces observaciones sobre la significa-ción de los notarios en la sociedad moderna ... “El notario es el confesor lego. Es un puritano de profesión, y Shakespeare dice que ‘la honradez no es una puri-tana’7. Al mismo tiempo es un alcahuete, para todo fin posible, el que dirige las intrigas y los enredos burgueses”. )

 

Pág. 110. Otro ejemplo de burla acerca de la especulación abstracta: la “construc-ción” de cómo el hombre se convierte en amo de las bestias; “la bestia” (das Tier), como abstracción, se trasforma de león en perro faldero, etc.

 

Pág. 111. Pasaje característico respecto de Eugène Sue21: debido a su hipocresía ante la burguesía, idealiza moralmente a la grisette, eludiendo su actitud ante el matrimonio, su “ingenua” vinculación con el étudiant o el ouvrier. “Precisamente por esa relación, ella [la grisette] constituye un contraste verdaderamente hu-mano con la esposa del burgués, mojigata, de corazón mezquino, egoísta, y con todo el círculo de la burguesía, es decir, el círculo oficial. ”

 

Pág. 117. “La masa” del siglo xvi y la del XIX eran diferentes “von vorn herein”22. Págs. 118-121. Este pasaje (en el capítulo VI: “La crítica crítica absoluta, o la crí-tica crítica en la persona del señor Bruno”. 1) Primera campaña de la crítica ab-soluta, a) “El espíritu” y “La masa”) es en extremo importante: crítica de la opinión según la cual la historia se malogró debido al interés de la masa por ella y a su confianza en la masa, que se conformó con una comprensión “superficial” de la “idea”.

Por lo tanto, si la crítica absoluta condena algo como superficial’, es simplemente a toda la historia anterior, cuyas acciones e ideas fueron las de las ‘masas’. Re-chaza la historia de la masa para remplazaría por la historia crítica (véanse los artículos del señor Jules Faucher sobre las cuestiones del día en Inglaterra23)”. (119)

“La  ‘idea  siempre se puso en ridículo en la medida en que fue distinta del  NB

interés       ’. Es fácil entender, por otra parte, que todo ‘interés’      de masa que

‘                                           

se impone históricamente, cuando aparece por primera vez en escena va   

mucho más allá de sus límites reales en la  ‘idea’ o la    ‘re presentación    y se confunde

con el interés      humano      en general. Esta    ilusión        constituye lo que  Fourier    denomina

el     tono  de cada época histórica” (119); la ilustración de ello está en el ejemplo de

                

la Revolución Francesa (119-120) y de las conocidas palabras (120 in fine):

 

 

 

  * Degradación de la sensualidad. (Ed. )

 

  Se refiere a la novela de Eugène Sue Les mystères de Varis, escrita en el espíritu del sentimentalismo filantró-pico pequeñoburgués; la novela se publicó en París en 1842-1843 y gozó de amplia popularidad en Francia y en el extranjero; en 1844 fue traducida al ruso.

  * “Desde el comienzo. ” (Ed. )

  Se refiere a la novela de Eugène Sue Les mystères de Varis, escrita en el espíritu del sentimentalismo filantró-pico pequeñoburgués; la novela se publicó en París en 1842-1843 y gozó de amplia popularidad en Francia y en el extranjero; en 1844 fue traducida al ruso. 25.

 

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

“Con la amplitud de la acción histórica aumentarán, pues, las dimensio-    NB

nes de la masa que ejecuta esa acción. ”    

Hasta qué punto es tajante la división que establece Bauer entre Geist24  

y Masse25 lo muestra esta frase, atacada por Marx: “En la masa, y no en otra parte, hay que buscar el verdadero enemigo del espíritu” (121)26:

 

Marx replica a esto diciendo que los enemigos del progreso son productos dota-dos de existencia independiente (verselbständigten) de la autohumillación de la masa, pero no productos idea les, sino materiales, que existen en forma extrín-seca. El periódico de Loustalot27 28 tenía ya en 1789 la divisa:

Les grands ne nous paraissent grands

 

Que parce que nous sommes à genoux.

¡Levons-nous! 29

 

27

 

Pero para ponerse de pie (122), dice Marx, no basta hacerlo en el pensamiento, en la idea.

 

“La crítica absoluta por lo menos ha aprendido de la Fenomenología de Hegel30 el arte de convertir las cadenas reales, objetivas, que existen fuera de mí, en cadenas meramente ideales, mera mente subjetivas, que existen meramente en mí, y, por consiguiente, de convertir todas las luchas exteriores, palpables, en luchas de ideas puras” (122).

 

De esta manera es posible demostrar, dice Marx irónicamente, la armonía prees-tablecida entre la crítica crítica y la censura, presentar al censor, no como un ver-dugo policial (Polizeischerge), sino como mi propio sentido personificado del tacto y la moderación.

 

Preocupada por su “Geist”, la crítica absoluta no investiga si la frase, el autoen-gaño y la falta de meollo (Kernlosigkeit), no están en las propias pretensiones va-nas (windigen) de ese “Geist”.

 

“Lo mismo ocurre con el ‘progreso’. A pesar de las pretensiones de ‘progreso’ se observan continuas regresiones y movimientos circulares. Lejos de sospechar que la categoría ‘progreso’ es totalmente vacía y abstracta, la crítica absoluta, por el contrario, es lo bastante ingeniosa como para reconocer el ‘progreso’ como abso-luto, a fin de explicar la regresión suponiendo un ‘adversario personal’ del pro-greso, la masa” (123-124).

 

“Todos los escritores comunistas y socialistas partieron de la observación de que,

 

 

 

  * Espíritu. (Ed. )

 

  * Masa. (Ed. )

  Se cita aquí el artículo de B. Bauer "Obras recientes sobre el problema judío”, publicado en el número I de Allgemeine Literatur-Zeitung (diciembre de 1843): este artículo fue la respuesta de Bauer a la crítica de su libro Die Judenfrage (“ El problema judío” ), 1843.

 

   * * * * Así en el original. (Ed. )

 

  Periódico de Loustallot: semanario Rèvolutions de Paris que apareció en París de julio de 1789 a febrero de 1794. Hasta setiembre de 1790 fue redactado por el periodista demócrata Elisée Loustallot.

  * Los grandes sólo nos parecen grandes Por que estamos de rodillas. ¡Pongámonos de pie! (Ed. )

  Se refiere a la obra de G. W. F. Hegel Phanomenologie des Geistes ("Fenomenología del espíritu” ), cuya pri-mera edición apareció en 1807. Cuando Marx escribió La Sagrada Familia utilizó el tomo II de la 2. edición de las Obras de Hegel (Berlín, 1841). Se trata de la primera gran obra de Hegel, en la que expone su sistema filo-sófico, v que Marx denominó 'la verdadera fuente y secreto de la filosofía hegeliana”. La Fenomenología del espíritu fue traducida por primera vez al ruso en 1913: en 1959, las obras de Hegel se publicaron en una nueva traducción.

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

por una parte, incluso los actos brillantes más favorables parecen no dar resulta-dos brillantes, terminar en trivialidades, y por otra parte, todos los progresos del espíritu han sido hasta ahora progresos contra la masa de la humanidad, que la empujaron a una situación cada vez más deshumanizada. Por lo tanto, declaraban (véase Fourier) que ‘el progreso’ es una frase abstracta, insuficiente; suponían (véase Oteen, entre otros) una falla fundamental en el mundo civilizado; por eso sometieron los fundamentos reales de la sociedad contemporánea a una crítica incisiva.

28

 

Esa crítica comunista tuvo inmediatamente su contraparte en la práctica en el movimiento de la gran masa, en oposición a la cual había tenido lugar el desarro-llo histórico anterior. Es preciso haber conocido la estudiosidad, el ansia de saber, la energía moral y el incesante impulso de desarrollo de los obreros ingleses y francesas, para poder formarse una idea de la nobleza humana de este movi-miento” (124-125).

 

“¡Qué enorme superioridad sobre los escritores comunistas es no haber indagado los orígenes de la falta de espíritu, la indolencia, la superficialidad y la presuntuo-sidad, sino haberlas denunciado moralmente, revelándolas como lo contrario del espíritu, del progreso!” (125).

 

“Sin embargo, la relación ‘espíritu y masa’ tiene, además, un sentido oculto, que se revelará por completo en el curso del razonamiento. Aquí sólo lo menciona-mos. Esa relación descubierta por el señor Bruno no es, en realidad, más que la culminación críticamente caricaturesca de la concepción hegeliana de la historia, la cual, por su parte, no es más que la expresión especulativa del dogma cristiano-germano de la antítesis entre espíritu y materia, entre Dios y el mundo. Esta antí-tesis se expresa en la historia, en el propio mundo humano, en forma tal que unos pocos individuos elegidos como el espíritu activo se oponen al resto de la huma-nidad como masa sin espíritu, como materia” (126).

 

Y Marx señala que la concepción de la historia (Geschicht- sauffaussung) de Hegel presupone un espíritu abstracto y absoluto, cuya encamación es la masa. Parale-lamente a la doctrina de Hegel se desarrollaba en Francia la teoría de los doctri-narios31 (126), que proclamaban la soberanía de la razón en oposición a la sobe-ranía del pueblo, a fin de excluir a la masa y gobernar solos (allein).

 

Hegel es “culpable de una doble inconsecuencia” (127): 1) aun cuando declara que la filosofía es el ser del espíritu absoluto, no declara a éste el espíritu del in-dividuo filosófico; 2) sólo en apariencia (nur zum Schein), sólo post festum32, sólo en la conciencia, hace del espíritu absoluto el creador de la historia.

 

Bruno suprime esta inconsecuencia: declara que la crítica es el espíritu absoluto y el creador de la historia en los hechos.

 

“Por un lado está la masa, como el elemento material de la historia, pasivo, sin espíritu, a-histórico; por el otro, el espíritu, la crítica, el señor Bruno y compañía, como el elemento activo del cual surge toda acción histórica. El acto de trasfor-mación de la sociedad se reduce a la labor cerebral de la crítica crítica” (128).

 

  Doctrinarios: miembros de un grupo político burgués en Francia, durante el período de la Restauración (1815-1830), Monárquicos constitucionalistas y enemigos del movimiento democrático y revolucionario, tra-taban de organizar en Francia un bloque de la burguesía y la nobleza según el modelo inglés. Los doctrinarios más conocidos fueron el historiador F. Guizot y el filósofo P. P. Royet-Collard.

  * Después de los hechos. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

29

 

Marx aduce como primer ejemplo de las “campañas de la crítica absoluta contra la masa” la actitud de Bruno Bauer hacia el Judenfrage, y se refiere a la refutación de Bauer en Deutsch- Franzosische Jahrbücher33.

 

“Una de las principales ocupaciones de la crítica absoluta consiste ante todo en dar a todos los problemas del día su planteamiento correcto. Porque, desde luego, no responde a los problemas reales, sino que los sustituye subrepticiamente por otros completamente distintos... Así ha desfigurado también el “problema judío” en forma tal que no le fue necesario investigar la emancipación política, que es el contenido de ese problema, sino que pudo conformarse, en cambio, con una crí-tica de la religión judía y una descripción del Estado cristiano-germano.

 

“Este método es también, como todas las originalidades de la crítica absoluta, la repetición de una treta verbal especulativa. La filosofía especulativa, en particular la filosofía de Hegel, debía trasladar todos los problemas de la forma del sentido común a la forma de la razón especulativa y convertir el problema real en un pro-blema especulativo para poder resolverlo. Después de haber desfigurado mis pro-blemas y después de poner, como en el cate cismo, sus propios problemas en mis labios, la filosofía especulativa podía por supuesto, también como en el catecismo, tener su respuesta preparada para cada uno de mis problemas” (134-135).

 

En el § 2a, escrito por Engels (... “la ‘crítica’ y ‘Feuerbach'. Condenación de la filo-sofía”... ), págs. 138-142, encontramos elogios calurosos a Feuerbach. A propósito de los ataques de la “crítica” contra la filosofía, de cómo opone a ella (a la filosofía) la riqueza real de las relaciones humanas, “el enorme contenido de la historia”, “la significación del hombre”, etc. , etc. , hasta la frase: “el misterio del sistema revelado”, Engels dice:

 

“¿Pero quién, pues, reveló el misterio del ‘sistema? Feuerbach. ¿Quién aniquiló la dialéctica de los conceptos, la guerra de los dioses, sólo conocida por los filósofos? Feuerbach. ¿Quién sustituyó la vieja mezcolanza y la autoconciencia infinita no, es cierto, por ‘la significación del hombre’ — ¡como si el hombre tuviese otra sig-nificación que la de ser hombre!—, pero por ‘el hombre’? Feuerbach, y solamente Feuerbach. E hizo más. Desde hace ya mucho tiempo suprimió las mismas catego-rías que la ‘crítica’ esgrime ahora: la riqueza real de las relaciones humanas, el enorme contenido de la historia, la lucha de la historia, la lucha de la masa contra el espíritu, etc. , etc.

 

30

 

“Una vez que el hombre es concebido como la esencia, como la base de toda acti-vidad y de todas las situaciones humanas, sólo la ‘crítica’ puede inventar nuevas categorías y volver a trasformar al hombre en una categoría y en el principio de toda una serie de categorías, como lo hace ahora. Es cierto que al hacerlo así em-prende el único camino hacia la salvación que le queda a la atemorizada y perse-guida inhumanidad teológica. La historia no hace nada, ‘no posee enormes rique-zas’, ‘no libra batallas’. Es el hombre, y no la ‘historia’, el hombre real y vivo, el que hace todo eso, el que posee todo y lucha por todo; la ‘historia’ no es, por así de-cirlo, una persona aparte que se sirve del hombre como medio para realizar sus propios fines; la historia no es más que la actividad del hombre que persigue sus fines. Si la crítica absoluta, después del brillante razonamiento de Feuerbach, aún

 

 

 

  Los conceptos expuestos por Bruno Bauer en su libro Die Judenfrage (1843) son refutados por Marx en su artículo “ Zur Judenfrage” (“ Sobre el problema judío”), publicado en Deutsch-Franzosische Jahrbücher en 1844.

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

se atreve a reproducir todos esos trastos viejos en una forma nueva”... (139- 140), etc. , entonces, dice Engels, ese solo hecho basta para apreciar la ingenuidad crí-tica, etc.

 

Y después de esto, a propósito de la oposición de espíritu y “materia” (la crítica llama materia a la masa), Engels dice:

 

“¿Entonces la crítica absoluta no es auténticamente cristiano- germana? Después que la antigua contradicción entre el espiritualismo y el materialismo ha sido combatida a fondo en todo sentido y superada de una vez por todas por Feuer-bach, la crítica’ la convierte de nuevo en un dogma fundamental en su forma más repugnante y da la victoria al ‘espíritu cristiano -germano’” (141).

 

A propósito de las palabras de Bauer: “Los judíos están en la actualidad emanci-pados en la medida en que han avanzado en la teoría; son libres en la medida en que quieren ser libres”

 

(142)34, Marx dice:

 

“Esta tesis nos permite medir inmediatamente el abismo crítico que separa el co-munismo y el socialismo profanos de masa, del socialismo absoluto. La primera tesis del socialismo profano rechaza como una ilusión la emancipación exclusiva-mente en el plano de la teoría y exige para la libertad real, aparte de la ‘voluntad’ idealista, condiciones muy tangibles, muy materiales. ¡Cuán baja es ‘la masa’ , en comparación con la santa crítica, la masa que cree necesarias trasformaciones materiales, prácticas, solamente para conquistar el tiempo y los medios requeri-dos para ocuparse de ‘la teoría’!” (142).

 

31

 

  continuación (págs. 143-167), la más tediosa e increíble mente puntillosa crí-tica de la Gaceta literaria, una especie de comentario literal de un tipo “demole-dor”. Absolutamente nada de interesante.

 

Final del § ((b) El problema judío Nº II. Págs. 142-185). Las páginas 167-185 ofre-cen una interesante respuesta de Marx a Bauer por la defensa que éste hace de su libro Judenfrage, criticado en los Deutsch-Franzosische Jahrbücher (a los que Marx se refiere constantemente). Marx subraya aquí con fuerza y claridad los principios fundamentales de toda su concepción del mundo.

 

“Los problemas religiosos de la actualidad tienen en nuestros días una significa-ción social” (167); esto ya fue señalado en los Deutsch- Franzosische Jahrbücher. Éstos caracterizaban “la situación real de los judíos en la sociedad burguesa de hoy”. “El señor Bauer explica a los judíos reales por la religión judía, en lugar de explicar el misterio de la religión judía por los judíos reales”

 

(167-168). El señor Bauer no sospecha que “el judaísmo real, temporal, y por con-siguiente también el judaísmo religioso, es constante mente generado por la vida burguesa actual y encuentra su desarrollo definitivo en el sistema monetario”.

 

En los Deutsch-Franzosische Jahrbücher se señaló que el desarrollo del judaísmo debe ser buscado “en la práctica comercial e industrial”, que el judaísmo práctico “es la práctica perfecciona da del propio mundo cristiano” (169).

 

 

 

  Se cita aquí el segundo artículo de B. Bauer “ Obras recientes sobre el problema judío”, publicado en el nú-mero IV de Allgemeine Literatur- Zeitung (marzo de 1844).

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

“Se ha demostrado que la tarea de suprimir la esencia del judaísmo es en verdad la tarea de suprimir el judaísmo en la sociedad burguesa, de suprimir la inhuma-nidad de la práctica actual de la vida, cuya cima es el sistema monetario” (169).

 

Al reclamar la libertad, el judío reclama algo que en modo alguno contradice la libertad política (172): es una cuestión de libertad política.

 

“Se le ha demostrado al señor Bauer que dividir al hombre en ciudadano no reli-gioso y en individuo particular religioso no es de ningún modo contrario a la emancipación política” (172).

 

32

 

Y a continuación de lo anterior:

 

“Se le ha demostrado que así como el Estado se emancipa de la religión al eman-ciparse de la religión de Estado y al dejar la religión confiada a sí misma dentro de la sociedad civil, así el individuo se emancipa políticamente de la religión al con-siderarla, no ya como un asunto público, sino como un asunto privado. Se le ha demostrado, por último, que la actitud terrorista de la Revolución Francesa hacia la religión, lejos de refutar esta concepción, la confirma” (172).

 

Los judíos anhelan los allgemeine Menschenrechte 35.

 

“En los Deutsch-Franzosische Jahrbücher se ha explicado al señor Bauer que esa “humanidad libre” y su ‘reconocimiento’ no son más que el reconocimiento del egoista individuo civil y del movimiento desenfrenado de los elementos espiritua-les y materia les que son el contenido de su situación en la vida, el contenido de la vida civil de hoy; que los Derechos del Hombre no liberan, pues, al hombre de la religión, sino que le dan libertad de religión; que no lo liberan de la propiedad, sino que le dan libertad de propiedad; que no lo liberan de la suciedad de la ga-nancia, sino que le dan libertad de elegir un medio de subsistencia.

 

“Se le ha demostrado que el reconocimiento de los Derechos del Hombre por el Es-tado moderno no significa más que el reconocimiento de la esclavitud por él Estado antiguo. En realidad, así como la base natural del Estado antiguo era la esclavitud, la del Estado moderno es la sociedad civil, el hombre de la sociedad civil, es decir, el hombre independiente, vinculado con otros hombres sólo por los lazos del in-terés privado y de la inconciente necesidad natural, el esclavo del trabajo por la ganancia y de su propia necesidad egoísta así como de la de los demás. El Estado moderno, cuya base natural es esa, la ha reconocido como tal en los Derechos uni-versales del Hombre”36 (175).

 

“El judío tiene tanto más derecho al reconocimiento de su ‘humanidad libre’” por “cuanto “la libre sociedad burguesa’ es de carácter absolutamente comercial y ju-dío, y por cuanto el judío es un eslabón necesario en ella” (176).

 

Hegel ya sabía que los “Derechos del Hombre” no son innatos, sino que surgen históricamente (176).

 

33

 

Al señalar las contradicciones del constitucionalismo “la crítica” no las generaliza

 

 

  * Derechos universales del Hombre. (Ed. )

  Derechos universales del Hombre: principios proclamados en la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano”, elaborados por la Asamblea Constituyente de Francia en los comienzos de la revolución bur-guesa y aprobados por la misma el 26 de agosto de 1789. La filosofía de la Ilustración francesa fue la fuente ideológica de esa “Declaración”.

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

(fasst nicht den allgemeinen Widerspruch des Constitutionalismus37) (177-178). Si lo hubiese hecho, habría pasado de la monarquía constitucional al Estado re-presentativo democrático, al Estado moderno perfecto (178).

 

La actividad industrial no es abolida por la abolición de los privilegios (de las cor-poraciones, gremios); por el contrario, se desarrolla con más fuerza. La propiedad de la tierra no es abolida por la abolición de los privilegios de los terratenientes, “sino que, antes bien, su movimiento universal sólo comienza con la abolición de sus privilegios y mediante la libre división y la libre enajenación de la tierra” (180).

 

El comercio no es abolido por la abolición de los privilegios comerciales, sino que sólo en ese momento se convierte auténtica mente en comercio libre; lo mismo sucede con la religión: “La religión sólo se despliega en su universalidad práctica allí donde no existe religión privilegiada (se recuerda a Estados Unidos de Norte-américa)”.

 

... “Precisamente la esclavitud de la sociedad burguesa es en apariencia la mayor libertad” ... (181).

 

A la disolución (Auflösung) (182) de la existencia política de la religión (abolición de la Iglesia del Estado), de la propiedad (abolición de la limitación electoral se-gún la propiedad), etc. , corresponde su “vida más vigorosa, que ahora obedece tranquila mente a sus propias leyes y se despliega en todo su alcance”.

 

La anarquía es la ley de la sociedad burguesa emancipada de los privilegios (182-183).

 

... C ) BATALLA CRÍTICA CONTRA LA REVOLUCION FRANCESA

 

 

 

 

“Las ideas —Marx cita a Bauer— que la Revolución Francesa originó no llevaron, sin embargo, más allá del orden que ella quería suprimir por la fuerza.

 

“Las ideas jamás pueden llevar más allá de un antiguo orden mundial, sino sólo más allá de las ideas del antiguo orden mundial. Las ideas no pueden realizar nada en absoluto. Para la realización de las ideas hacen falta hombres que dispongan de cierta fuerza práctica” (186).

34

 

La Revolución Francesa originó las ideas del comunismo (Babeuf), que, desarro-lladas en forma consecuente, contenían la idea de un nuevo Weltzustand 38.

 

A propósito de la manifestación de Bauer de que el Estado debe mantener refre-nados a los átomos egoístas sueltos, Marx dice (188 -189) que los miembros de la sociedad burguesa, en rigor, de ningún modo son átomos, sino que sólo se imagi-nan serlo, pues no se satisfacen a sí mismo como los átomos, sino que dependen de otras personas, sus necesidades les imponen continuamente esa dependencia.  “Por lo tanto, la necesidad natural, las propiedades humanas esenciales, por alie-nadas que puedan parecer, y el interés son los que mantienen unidos a los

 

 

 

  * No entiende la contradicción general del constitucionalismo, (Ed).

 

  * Orden mundial. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

miembros de la sociedad civil; su vínculo real es la vida civil, y no la vida política...

 

Sólo la superstición política imagina aún hoy que la vida civil debe ser mantenida unida por el Estado, cuando en realidad, por el contrario, el Estado es mantenido unido por la vida civil” (189).

 

Robespierre, Saint-Just y su partido sucumbieron porque con fundieron la anti-gua sociedad de democracia realista, basada en la esclavitud, con el moderno Es-tado representativo, de democracia espiritualista, basado en la sociedad bur-guesa. Antes de su ejecución, Saint- Just señaló el cuadro (Tabelle, ¿un cartel? col-gado) de los Derechos del Hombre, y dijo: “C’est pourtant moi qui ai fait cela” 39. “Ese mismo cuadro proclamaba los derechos de un hombre que no puede ser el hombre de la antigua república, del mismo modo que sus relaciones económicas e industriales no son las de la antigüedad’ (192).

 

Lo que se convirtió en presa de Napoleón en el 18 Brumario40 no fue el movi-miento revolucionario, sino la burguesía liberal.

 

Después de la caída de Robespierre, bajo el Directorio, comienza la realización prosaica de la sociedad burguesa: Sturm und Drarig41 de la empresa comercial, vértigo (Taumel) de la nueva vida burguesa; “la verdadera ilustración de la tierra de Francia, cuya estructura feudal había sido aplastada por el martillo de la revo-lución y que. en su primer entusiasmo febril los numerosos nuevos propietarios someten ahora a un cultivo total; los primeros movimientos de una industria que se había liberado: he ahí algunas de las señales de vida de la recién nacida socie-dad burguesa” (192 -193).

 

35

 

CAPÍTULO VI. — LA CRÍTICA CRÍTICA ABSOLUTA O LA CRÍTICA CRÍTICA EN LA PERSONA DEL SEÑOR BRUNO

 

 

... 3) TERCERA CAMPAÑA DE LA CRITICA ABSOLUTA...

 

  BATALLA CRÍTICA CONTRA EL MATERIALISMO FRANCÉS (195-211)

 

 

 

 

 

[[ Este capítulo (§ d de la parte 3 del capítulo VI) es uno de los más valiosos del libro. Aquí no hay en absoluto una crítica literal, sino una exposición totalmente positiva. Es un breve es bozo de la historia del materialismo francés. Aquí debería-mos citar todo el capítulo, pero me limitaré a un breve resumen del contenido. ]] La Ilustración francesa del siglo XVIII y el materialismo francés no fueron sólo una lucha contra las instituciones políticas existentes, sino también una lucha abierta contra la metafísica del siglo XVII, en particular contra la metafísica de Descartes, Malebranche, Spinoza y Leibniz. “Se opuso la filosofía a la metafísica, del mismo modo que Feuerbach, en su primer ataque decidido contra Hegel,

 

  * “Y sin embargo fui yo quien hizo eso. ” (Ed. )

 

  * El 18 Brumario (9 de noviembre de 1799), día del golpe de Estado de Napoleón Bonaparte, que derribó al Directorio y estableció su propia dictadura. (Ed. )

  **** Tormenta e impulso. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

opuso la filosofía sobria a la especulación ebria” (196).

 

La metafísica del siglo XVII, derrotada por el materialismo del siglo XVIII tuvo su victoriosa y sustancial (gehaltvolle) rehabilitación en la filosofía alemana, espe-cialmente en la filosofía especulativa alemana del siglo XIX. Hegel, en forma ma-gistral, la unió a toda la metafísica y al idealismo alemán, y fundó ein me-taphysisches Universalreich 42. A esto siguió de nuevo “el ataque a la meta física especulativa y a la metafísica en general. Ésta será derrotada para siempre por el materialismo, que ahora ha sido perfeccionado por el trabajo de la propia espe-culación y coincide con el humanismo. Así como Feuerbach representó, en el te-rreno teórico, al materialismo coincidente con el humanismo, el socialismo y el comunismo inglés y francés lo representaron en el terreno práctico” (196-197).

 

36

Hay dos tendencias del materialismo francés: 1) la que pro viene de Descartes; 2) la que proviene de Locke. Esta última miindet direkt in den Socialisrnus43 (197). La primera, el materialismo mecanicista, se convierte en la ciencia natural fran-cesa.

 

Descartes, en su física, declara que la materia es la única sustancia. El materia-lismo mecanicista francés toma la física de Descartes y rechaza su metafísica. “Esta escuela comienza con el médico Leroy 44, llega a su apogeo con el médico Cabanis, y su centro es el médico Lamettrie" (198).

 

Todavía vivía Descartes cuando Leroy trasladó al hombre la estructura mecánica de los animales y declaró que el alma era un modo del cuerpo, y las ideas, movi-mientos mecánicos (198). Leroy creía incluso que Descartes había ocultado su verdadera opinión. Descartes protestó.

 

A fines del siglo XVIII Cabanis perfeccionó el materialismo cartesiano en su obra Rapports du physique et du moral de l’homme45.

 

Desde el comienzo mismo la metafísica del, siglo XVII tuvo su adversario en el materialismo. Descartes, en Gassendi, el restaurador del materialismo epicúreo 46; en Inglaterra, Hobbes.

 

Voltaire (199) señalaba que la indiferencia de los franceses del siglo XVIII hacia las disputas de los jesuitas y otros se debía no tanto a la filosofía como a las espe-culaciones financieras de Law. El movimiento teórico hacia el materialismo se ex-plica por la Gestaltung47 práctica de la vida francesa de entonces. Las teorías

 

  * Un reino metafísico universal. (Ed. )

  * Desemboca directamente en el socialismo. (Ed. )

  * Así en el original. (Ed. )

  * Materialismo cartesiano: materialismo de los discípulos de Des cartes (de la forma latina de su nombre, Cartesius). El libro indicado, Bapports du physique et du moral de l’homme (“Relaciones de lo físico y lo espiritual en el hambre”), de P. J. G. Cabanis, se publicó en París en 1802. (Ed. )

  Materialismo epicúreo: doctrina de Epicuro, filósofo materialista griego de los siglos IV-III a. n. e. , y de sus continuadores. Partía del reconocimiento de la unidad material del mundo, de “la existencia de las cosas fuera de la conciencia del hombre y con independencia de ella” (véase el presente tomo, pág. 259). La doctrina mate-rialista de Epicuro, ampliamente di fundida en el mundo antiguo, fue más tarde sometida a una acerba crítica por la Iglesia cristiana y la filosofía idealista. Pierre Gassendi restableció en la época moderna los conceptos materialistas de Epicuro en el terreno de la física y la ética, reconoció como él que en la realidad sólo existen los átomos y el vacío, y demostró la eternidad y la infinitud del espacio y del tiempo. No obstante, fue un mate-rialista inconsecuente, pues suponía que los átomos fueron creados por Dios y que su número es limitado. En su tesis para el doctorado Marx escribió que Gassendi pro curaba “conciliar su conciencia católica con sus co-nocimientos paganos, a Epicuro con la Iglesia”. 36.

 

  * Organización. (Ed. )

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

materialistas correspondían a la práctica materialista.

 

La metafísica del siglo XVII (Descartes, Leibniz) estaba todavía vinculada con un contenido positivo (positiven). Realizó descubrimientos en matemáticas, en fí-sica, etc. En el siglo XVIII las ciencias positivas se separaron de ella y la metafísica war fad geworden 48.

 

37

 

En el año en que murió Malebranche nacieron Helvecio y Condillac (199-200). Pierre Bayle minó teóricamente la metafísica del siglo xvii con su arma: el escep-ticismo49. Refutó principalmente a Spinoza y Leibniz. Proclamó la sociedad atea. Fue, según las palabras de un escritor francés, “el último metafísico en el sentido de la palabra en el siglo XVII y el primer filósofo en el sentido de la palabra en el siglo XVIII” (200 -201).

 

Esta refutación negativa exigía un sistema positivo antimetafísico. Lo propor-cionó Locke.

 

El materialismo es hijo de Gran Bretaña. Ya su escolástico Duns Scotus había plan-teado el interrogante: “si la materia no podría pensar”. Era nominalista. El nomi-nalismo50 es en general la primera expresión del materialismo.

 

El verdadero fundador del materialismo inglés fue Bacon. (“Entre las propiedades innatas de la materia, el movimiento es la primera y más importante, no sólo como movimiento mecánico y matemático, sino, más aun, como impulso, como espíritu vital, como tensión, como tormentos [Qual] ... de la materia” 202).

 

“En Bacon, su primer creador, el materialismo encierra toda vía en sí, en forma ingenua, el germen de un desarrollo total. La materia sonríe al hombre en su con-junto con poético esplendor sensual. ”

 

En Hobbes el materialismo se torna unilateral, menschenfeindlich, mechanisch51.

 

 

 

  * Se tomó insípida. (Ed. )

 

  Escepticismo (del griego “miro en tomo”, “examino”; en sentido figurado “recapacito”, “dudo”): el papel que desempeñó en la historia de la filosofía fue variando de acuerdo con los intereses de clase que reflejaba. Surgió como escuela filosófica especial en el período de crisis de la sociedad esclavista en la antigua Grecia, en los siglos IV-III a. n. e. Su fundador fue Pirrón, siendo sus representantes más notables Enesidemo y Sexto Empírico (véase el presente tomo, págs. 263-267). El escepticismo antiguo estaba orientado contra la línea materialista en el desarrollo de la filosofía.

 

En la época del Renacimiento, los filósofos franceses Michel Montaigne, Pierre Charron y Pierre Bayle se apo-yaron en el escepticismo para combatir la escolástica medieval y la Iglesia. Blas Pascal, por el contrario, orienta el escepticismo contra el conocimiento racional, y llega a una defensa de la religión cristiana basándose en la sensación.

En el siglo XVIII el escepticismo resurge en el agnosticismo de David Hume y Emmanuel Kant; Gotlob Erast Schulze intenta modernizar el escepticismo antiguo (Enesidemo). El nuevo escepticismo, a diferencia del de la antigüedad, declara imposible el conocimiento científico. La argumentación del escepticismo fue utilizada por los machistas, los neo- kantianos y los representantes de otras escuelas filosóficas de mediados del siglo XIX y principios del xx. Lenin calificó al escepticismo burgués de moda “de muerto y mortífero escolasticismo”, y señaló que su carácter de clase se manifiesta en “desesperación al comprobar la imposibilidad de hacer un análisis científico del presente, negación de la ciencia, tendencia a despreciar toda generalización, a no querer ver ninguna de las ‘leyes’ del desarrollo histórico” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XXI, pág. , 101). En la filosofía burguesa contemporánea el escepticismo sirve a los objetivos de la lucha contra la consecuente concepción materialista dialéctica del mundo. 37.

 

  Nominalismo (del latín nomen: nombre, denominación): tendencia de la filosofía medieval que consideraba los conceptos generales (universales) sólo como nombres de los objetos singulares, en oposición al “realismo” medieval, el cual sostenía que los conceptos son primarios respecto de las cosas concretas y existen “en la realidad”, independientemente de ellas. La lucha entre el nominalismo y el realismo constituyó una expresión característica de la pugna entre el materialismo y el idealismo en la filosofía medieval. 37.

  * Misantrópico, mecánico. (Ed. )

 

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Hobbes sistematizó a Bacon, pero no desarrolló (begründet) más profundamente el principio fundamental de Bacon: los conocimientos y las ideas tienen su origen en el mundo de los sentidos (Sinnenwelt) — pág. 203.

 

Así como Hobbes suprimió los prejuicios teístas del materialismo de Bacon, así Collins, Dodwell, Coward, Hartley, Priest ley, etc. , destruyeron los últimos límites teológicos del sensualismo52 de Locke.

 

Condillac dirigió el sensualismo de Locke contra la metafísica del siglo xvii; pu-blicó una refutación de los sistemas de Descartes, Spinoza, Leibniz y Malebran-che53.

 

38

 

Los franceses “civilizaron” (205) el materialismo de los ingleses.

 

En Helvecio (que también partió de Locke), el materialismo adquiere un carácter propiamente francés.

 

Lamettrie54 es una combinación del materialismo cartesiano y del materialismo inglés.

 

Robinet se vincula sobre todo con la metafísica.

 

“Así como el materialismo cartesiano se convierte en la ciencia, natural propia-mente dicha, la otra tendencia del materialismo francés desemboca directamente en el socialismo y el comunismo” (206).

 

Nada hay más fácil que deducir el socialismo de las premisas del materialismo (reorganización del mundo de los sentidos; vincular los intereses privados y pú-blicos; destruir las Geburts- stätten55 del crimen, etc. ).

 

Fourier parte directamente de la doctrina de los materialistas franceses. Los ba-buvistas56 eran materialistas groseros, in maduros. Bentham basó su sistema en la moral de Helvecio, y Owen toma el sistema de Bentham como punto de partida para fundar el comunismo inglés. Cabet lleva de Inglaterra a Francia las ideas co-munistas (es el populárste wenn auch flachste57 de los representantes del comu-nismo) (208). Los “más científicos” son Dézamy, Gay y otros, que desarrollaron la doctrina del materialismo como humanismo real.

 

En las págs. 209-211 Marx da en una nota (2 páginas en cuerpo pequeño) extrac-tos de Helvecio, Holbach y Bentham a fin de mostrar el nexo del materialismo del siglo XIX con el comunismo inglés y francés del siglo XIX.

 

De los siguientes parágrafos merece observarse el pasaje siguiente:

 

 

 

 Sensualismo (del latín sensus): tendencia filosófica cuyos partidarios reconocen como única base y fuente del conocimiento las sensaciones, las percepciones, las pasiones, etc. John Locke, en su obra An Essay Concerning Human Understanding (“Ensayo sobre el entendimiento humano” ) (1690), elaboró la teoría sensualista del conocimiento, que par tía del principio: “nada hay en el intelecto que no haya estado antes en las sensaciones". Fueron sensualistas tanto los adeptos del materialismo (J. Locke, E. B. Condillac, C. A. Helvecio) como del idea-lismo (G. Ber- keley). Lenin escribió: “Tanto el solipsista, es decir, el idealista subjetivo, como el materialista, pueden reconocer como fuente de nuestros conocimientos las sensaciones. Tanto Berkeley como Diderot par-tieron de Locke” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 132-133). 37.

 

 Se refiere a la obra de E. B. Condillac Traité des systémes... 1749, cuya traducción al ruso se publicó en 1938.

 

  * Así en el original. (Ed. )

  * Fuentes. (Ed. )

  * Babuvistas: partidarios de Graco Babeuf, quien en 1795-1796 dirigió el movimiento comunista utópico de los “iguales” en Francia. (Ed. )

  * Más popular aunque el más superficial. (Ed. )

 

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“La disputa entre S trauss y Bauer en cuanto a la sustancia y la autoconciencia es una disputa dentro de la especulación hegeliana. En el sistema de Hegel hay tres elementos: la sustancia de Spinoza, la autoconciencia de Fichte y la unidad hege-liana de las dos, necesaria y contradictoria: el espíritu absoluto. El primer ele-mento es la naturaleza metafísicamente disfrazada, en su separación respecto del hombre; el segundo es él espíritu metafísicamente disfrazado, en su' separación respecto de la naturaleza; el tercero es la unidad metafísicamente disfrazada de ambos, el hombre real y la raza humana real” (220), y el parágrafo con la aprecia-ción sobre Feuerbach.

 

39

“En el dominio de la teología, Strauss expuso con toda coherencia a Hegel desde él punto de vista de Spinoza, y Bauer hizo lo mismo desde el punto de vista de Fichte. Ambos criticaron a Hegel en la medida en que en él cada uno de los dos elementos era falseado por el otro, a la vez que condujeron cada uno de los elementos a su desarrollo unilateral, y por lo tanto coherente. Por consiguiente, en su crítica am-bos van más allá de Hegel, pero ambos se mantienen también en el marco de la especulación de éste, y cada uno de ellos sólo representa un aspecto de su sistema. Feuerbach fue el primero que completó y criticó a Hegel desde el punto de vista de Hegel al resolver el espíritu absoluto metafísico en ‘el hombre real sobre la base de la naturaleza y el primero que terminó la crítica de la religión al esbozar magis-tralmente los rasgos básicos generales de la crítica de la especulación de Hegel, y por consiguiente, de todo tipo de metafísica” (220 -221).

 

Marx ridiculiza “la teoría de la autoconciencia” de Bauer por su idealismo (los so-fismas del idealismo absoluto — 222), señala que es una paráfrasis de Hegel, y cita la Fenomenología de éste y las notas críticas de Feuerbach (de Philosophie der Zukunft58, pág. 35: Esa filosofía niega —negiert— “lo materialmente sensible”, del mismo modo que la teología niega “la naturaleza maculada por el pecado origi-nar).

 

El capítulo siguiente (VII) comienza una vez más con una serie de críticas suma-mente tediosa, puntillosa ----[1). Páginas 228- 235]. En el § 2a hay un pasaje in-teresante.

 

Marx cita de la Gaceta literaria la carta de un “representante de la masa”, que re-clama el estudio de la realidad, de la ciencia natural y de la industria (236), y que por tal motivo ha sido injuriado por la “crítica”:

 

“¿O [!] cree usted —exclamaron los “críticos” contra este re presentante de la masa— que el conocimiento de la realidad histórica ya ha concluido? ¿O [!] co-noce usted un solo período de la historia que realmente se conozca?”

 

40

“¿O la crítica crítica —responde Marx— cree haber llegado siquiera al     Nota

comienzo  del conocimiento de la realidad histórica mientras elimina       del    

movimiento histórico la relación teórica y práctica del hombre con la na-  bene

turaleza, la ciencia natural y la industria? ¿O cree que conoce en realidad un pe-ríodo cualquiera sin conocer, por ejemplo, la industria de ese período, el modo de producción inmediato de la vida misma? La crítica, espiritualista, teológica, sólo conoce, es cierto (por lo menos imagina conocerlos), los principales hechos

 

  Lenin se refiere a la obra de L. Feuerbach Grundzatze der Philosophie der Zukunft (“Principios de la filosofía del futuro”), 1843, que es una continuación de los aforismos del mismo autor Vorliiufige Thesen zur Reform der Philosophie (“Tesis preliminares sobre la reforma de la filo- fía” ), 1842, en los que expone los principios de su filosofía materialista y crítica la filosofía idealista de Hegel. 39

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

políticos, literarios y teológicos de la historia. Del mismo modo que separa el pen-samiento de los sentidos, el alma del cuerpo y a sí misma del mundo, separa la historia de la ciencia natural y de la industria, y ve el origen de la historia, no en la vulgar producción material que se realiza sobre la tierra, sino en las brumosas nubes que flotan en el cielo” (238).

 

La crítica califica a este representante de la masa de massen- hafter Matcrialist59 (239).

 

“La crítica de los ingleses y franceses no es una personalidad abstracta, preter-natural, fuera de la humanidad: es la actividad humana real de individuos que son miembros activos de la sociedad, y que como seres humanos sufren, sienten, pien-san y actúan. Por eso su crítica es al mismo tiempo práctica; su comunismo es un socialismo en el que se dan medidas prácticas, tangibles, y en el que no sólo pien-san sino que, más aun, actúan; es la crítica viva, real, de la sociedad existente, el descubrimiento de las causas ‘de la decadencia’ ” (244).

 

[[ Todo el capítulo VII (228-257), aparte de los pasajes arriba citados, sólo con-tiene las críticas capciosas y parodias más inverosímiles, repara en las contradic-ciones del más insignificante carácter y ridiculiza todas y cada una de las tonte-rías de la Gaceta literaria, etc. ]]

 

En el capítulo VIII (258-333) tenemos un § sobre “La metamorfosis crítica de un carnicero en perro”, y más adelante sobre Fleur de Marie60 de Eugène Sue (sin duda, una novela de ese título o la protagonista de tal o cual novela), con ciertas observaciones de Marx, “radicales” pero carentes de interés. Quizá sólo sean dig-nas de mención las págs. 285 X —unos pocos comentarios sobre la teoría penal de Hegel, pág. 296— contra la defensa de Eugène Sue del sistema de prisión en celdas (Cellularsystem).

 

41

 

  “Según Hegel, en la pena el criminal dicta sentencia contra sí mismo. Gans desa-rrolló con más extensión esta teoría. En Hegel este es el disfraz especulativo del antiguo jus talionis61, expuesto por Kant como la única teoría jurídica penal. Para Hegel, el autoenjuiciamiento del criminal es una pura ‘idea’, una interpretación puramente especulativa del actual código penal empírico. Por eso deja el modo de aplicación a las respectivas etapas de desarrollo del Estado; en otras palabras, deja la pena tal como es. Precisamente en eso se muestra más crítico que su eco crítico. Una teoría penal que al mismo tiempo ve en el criminal al hombre sólo puede hacerlo en la abstracción, en la imaginación, precisa mente porque el cas-tigo, la coacción, son contrarios a la conducta humana. Por lo demás, la realización práctica de tal teoría sería imposible. La ley abstracta sería sustituida por la arbi-trariedad puramente subjetiva, ya que en cada caso dependería de los hombres oficiales, ‘honrados y decentes’, adecuar la pena a la individualidad del criminal. Platón ya había tenido la perspicacia de ver que la ley debe ser unilateral y hacer abstracción del individuo. Por el contrario, en las condiciones humanas el castigo no será realmente otra cosa que la sentencia dictada por el autor del delito contra

 

  * Materialista de la masa. (Ed. )

 

  * Fleur de Marie: protagonista de la novela de Eugène Sue Los misterios de París. (Ed. )

  * Ley del talión. (Ed. )

 

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sí mismo. No se tratará de convencerlo de que la violencia exterior, ejercida por otros contra él, es una violencia que ha ejercido sobre sí mismo. Por el contrario, él verá en otros hombres sus naturales salvadores de la sentencia que ha pronun-ciado contra sí mismo. En otras palabras, la relación será exactamente inversa” (285-286).

 

((Aparentemente, Marx ataca aquí al socialismo superficial propagado por Eu-gène Sue y que aparentemente fue defendido en la Gaceta literaria. ))

Marx, por ejemplo, ridiculiza a Sue por el concepto de la recompensa de la virtud por el Estado, del mismo modo que se castiga el vicio. (Págs. 300-301 dan incluso ¡un cuadro comparativo de la justice criminelle y de la justice vertueusel62. )

 

42

 

Págs. 305-306: Notas críticas contra la Fenomenología de Hegel.

 

  Pero Hegel da a veces en su Fenomenología, a pesar de su teoría, una des-cripción verdadera de las relaciones humanas.

 

309: La filantropía como Spiel63 de los ricos (309-310).

 

312-313: Citas de Fourier sobre la humillación de las mujeres, muy notable64 [[contra las moderadas aspiraciones de la “crítica” y de Rudolf, ¿el héroe de Eu-gène Sue? ]]

 

“El misterio de esta (305) audacia de Bauer [más arriba había una cita de Anekdota65] es la ‘Fenomenología’ de Hegel. Dado que Hegel remplaza aquí al hom-bre por la autoconciencia, la realidad humana más variada aparece sólo como una forma definida, como una determinación de la autoconciencia. Pero una simple de-terminación de la autoconciencia es una ‘pura categoría’, un simple ‘pensamiento’ que por lo tanto puede trascender en el pensamiento ‘puro’ y vencer por el pen-samiento puro.

 

En la Fenomenología de Hegel las bases materiales, sensibles, objetivas, de las dis-tintas formas alienadas de la autoconciencia humana quedan como son. Toda la obra destructiva acaba en la filosofía más conservadora sic! porque cree haber vencido al mundo objetivo, al mundo de la realidad sensible, al transformarlo sim-plemente en una cosa de pensamiento’, en una simple determinación de la auto-conciencia, y por lo tanto puede disolver al oponente, que se ha vuelto etéreo, en ‘el éter del pensamiento puro’.

 

Por eso la Fenomenología es del todo coherente al remplazar toda realidad hu-mana por el ‘saber absoluto’: ‘saber, porque es el único modo de existencia de la

 

  * ... de la justicia criminal y de la justicia virtuosa! (Ed. )

  * Juego. (Ed. )

  En el pasaje mencionado, Marx cita las siguientes obras de Ch. Fourier: Théorie des quatre mouvements et des destinées généráles (“Teoría de los cuatro movimientos y de los destinos generales”), 1808; Le nouveau monde industriel et sociétaire (“El nuevo mundo industrial y societario”), 1829, y la Théorie de l’unité universelle (“Teo-ría de la unidad universal”), 1822. Más adelante Lenin trascribe estas citas (véase el presente tomo, págs. 43-45).

  Lenin se refiere a Anekdota zur neuesten deutschen Philosophie und Pu- blicistik von Bruno Bauer, Ludwig Feuerbach, Friedrich Koppen, Karl Nauwerk, Arnol Ruge und einigen Ungenannten (“ Obras inéditas sobre filo-sofía y publicística alemana contemporánea de B. Bauer, L. Feuerbach, F. Koppen, K. Nauwerk, A. Ruge y algunos autores anónimos” ), colección de artículos cuya publicación en revistas alemanas fue prohibida por la censura; las publicó A. Ruge en 1843, en Zurich. En esa recopilación aparecieron los primeros artículos de Marx: “Notas sobre las instrucciones contemporáneas de la censura prusiana” y “Lutero como juez arbitral entre Strauss y Feuerbach”.

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

autoconciencia, y porque la autoconciencia es considerada el único modo de exis-tencia del hombre; saber absoluto, por la precisa razón de que la autoconciencia sólo se sabe a sí misma y no es ya perturbada por ningún mundo objetivo. Hegel hace del hombre el hombre de la autoconciencia, en lugar de hacer de la autocon-ciencia la autoconciencia del hombre, del hombre real y por consiguiente del hom-bre que vive también en un mundo objetivo real y determinado por ese mundo. Pone al mundo cabeza abajo, y por lo tanto puede disolver en su cabeza todas las limitaciones, que sin embargo, por supuesto, subsisten para la perversa sensibili-dad, para el hombre real. Además, considera necesariamente como un límite todo lo que revela las limitaciones de la autoconciencia general, es decir, toda sensibi-lidad, realidad, individualidad de los hombres y de su mundo. Toda la Fenomeno-logía se propone demostrar que la autoconciencia es la única realidad y toda la realidad”... (306)

 

43

 

... “Por último, se sobreentiende que si la Fenomenología de Hegel, a pesar de su pecado especulativo original, proporciona en muchos casos los elementos de una verdadera descripción de las relaciones humanas, Bruno y compañía en cambio, ofrecen sólo una caricatura hueca” ... (307)

“De tal modo, Rudolf reveló inconscientemente el misterio, descubierto hace mu-cho tiempo, de que la propia miseria humana, la infinita abyección que se ve obli-gada a recibir limosna, tiene que servir como juego de la aristocracia del dinero y la educación para satisfacer su amor propio, halagar su arrogancia y divertirla.

 

“Las numerosas asociaciones de caridad que existen en Alemania, las numerosas sociedades de caridad de Francia y la gran cantidad de quijotescas sociedades de caridad de Inglaterra, los conciertos, bailes, juegos, comidas para los pobres e in-cluso suscripciones públicas para las víctimas de accidentes, no tienen otro signi-ficado” (309-310).

 

Y Marx cita a Eugène Sue:

 

“Ah, señora, no es suficiente haber bailado en beneficio de esos pobres polacos ... Seamos filantrópicos hasta el final [ ... ] ¡Vayamos ahora a cenar a beneficio de los pobres!" (310)

 

En las págs. 312-313, citas de Fourier (el adulterio es de buen tono, el infanticidio por parte de las víctimas de la seducción —un círculo vicioso... “El grado de eman-cipación de la mujer es la medida natural de la emancipación general”... (312). La civilización convierte todos los vicios de una forma simple en una forma compleja, ambigua, hipócrita), y Marx agrega:

 

“Es superfluo comparar los pensamientos de Rudolf con la magistral caracteriza-ción que hace Fourier del matrimonio, o con las obras del sector materialista del comunismo francés” (313).

 

Págs. 313 u. ff. , contra los proyectos político-económicos de Eugène Sue y Rudolf (¿presumiblemente el personaje de la no vela de Sue?), proyectos para la asocia-ción de ricos y pobres, y para la organización del trabajo (que debería realizar el Estado), etc. , por ejemplo, también el ArmeNBank [ 7) — b) El “Banco para los pobres” págs. 314-318 ]= préstamos sin intereses a los desocupados. Marx toma las cifras del proyecto y revela su in suficiencia en relación con las necesidades. Y

 

Marx-Engels: "La Sagrada Familia"

 

 

 

 

la idea de un ArmeNBank, dice Marx, no es mejor que las Sparkassen66... , es decir, die Einrichtung67 del banco “descansa en la ilusión de que sólo hace falta una di-ferente distribución de los salarios para que los obreros puedan vivir todo el año” (316-317).

44

El § c) “Granja modelo en Bouqueval” 318-320, el proyecto de Rudolf para una granja modelo, que fue alabado por la “crítica”, es sometido a una crítica devasta-dora: Marx declara que es un proyecto utópico, porque como promedio un fran-cés recibe sólo un cuarto de libra de carne diaria, sólo 93 francos de ingresos anuales, etc. ; en el proyecto trabajan el doble que antes, etc. , etc. ((No es intere-sante. ))

 

  “Los medios milagrosos por los cuales realiza Rudolf todas sus redenciones y maravillosas curas no son sus bellas palabras, sino su dinero en efectivo. Así son los moralistas, dice Fourier. Es preciso ser un millonario para poder imitar a sus héroes.

“La moral es ‘Impuissance, mise en action’68. Cada vez que combate un vicio es derrotada. Y Rudolf ni siquiera se eleva al punto de vista de la moral indepen-diente basada por lo menos en la conciencia de la dignidad humana. Por el con-trario, su moral se basa en la conciencia de la debilidad humana. Representa la moral teológica” (320-321).

 

... “Así como en realidad todas las diferencias se reducen cada vez más a la dife-rencia entre pobres y ricos, así en la idea todas las diferencias aristocráticas, se resuelven en la oposición entre bien y mal. Esta distinción es la última forma que da el aristócrata a sus prejuicios” ... (323-324).

 

... “Todos los movimientos de su alma son de infinita importancia para Rudolf. Por eso los observa y los valora constantemente” ... (Ejemplos. ) “Este gran señor es como los miembros de la ‘Joven Inglaterra’, que también quieren reformar el mundo, realizar nobles acciones, y están sujetos a similares accesos de histeria” ... (326).

 

45

 

 

¿No piensa Marx aquí en los tories filán-

 

tropos69 ingleses que promulgaron la

 

Ley de las 10 horas?

 

----------------

 

 

 

 

  * Cajas de ahorro. (Ed. )

 

  * La institución. (Ed. )

  * Impuissance, mise en action (“impotencia puesta en acción”) expresión tomada del libro de Ch. Fourier Théorie des quatre mouvements et dcstinées générales, 1808, parte II, epílogo. (Ed. )

  Tories filántropos: grupo “Joven Inglaterra”, integrado por hombres públicos y literatos, que surgió a comien-zos de la década del 40 del siglo xix y pertenecía al partido Tory. Los miembros de la “Joven Inglaterra” expre-saban el descontento de la aristocracia terrateniente por la intensificación del poderío económico y político de la burguesía, y recurrían a métodos demagógicos y a pequeñas dádivas a fin de someter a su in fluencia a la clase obrera y utilizarla en su lucha contra la burguesía. En el Manifiesto del Partido Comunista, Marx y Engels caracterizan las concepciones de este grupo como “socialismo feudal”.

 

Ley de las 10 horas: proyecto de ley sobre la jomada de trabajo de 10 horas para las obreras y los jóvenes, aprobada por el Parlamento inglés en 1847. 45.

 

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

47

 

RESUMEN DEL LIBRO DE FEUERBACH. “LECCIONES SOBRE LA ESENCIA DE LA RELI-GIÓN”1

 

Escrito en 1909.

 

 

  El Resumen del libro de L. Feuerbach Vorlesungen über das Wesen der Religión (“Lecciones sobre la esencia de la religión”), 1851, fue escrito en hojas sueltas, dobladas por la mitad a modo de cuaderno; en la primera página está el número de orden de la Biblioteca Nacional de París. No se tienen datos exactos de cuándo fue escrito. Se sabe que Lenin trabajó en la Biblioteca Nacional desde enero hasta junio de 1909, aunque vivó en París hasta junio de 1912, y viajó por última vez a esa ciudad en enero de 1914; por consiguiente, el Resumen pudo también haber sido escrito después de 1909. Su contenido no nos da una idea concreta de cuándo fue escrito, pero nos permite suponer, con bastante certeza, que Lenin -lo incluyó en la serie: “Cuadernos sobre filosofía. Hegel, Feuerbach y otros”; lo evidencian las remisiones, que encontramos en otros cuadernos de esta serie, a las “Lecciones sobre la esencia de la religión”, así como la inscripción “Feuerbach. Tomo 8. ”, escrita con lápiz azul en la primera página del Resumen, análoga a los títulos de otros cuadernos y hecha, al parecer, más tarde.

 

  Resumen del libro de Feuerbach Lecciones sobre la esen-cia de la religión

 

  Resumen del libro de Feuerbach Ex posición, análisis y

Cuaderno “Feuerbach” crítica de la filosofía de Leibniz.                          

   3. Resumen del libro de Hegel Ciencia de la lógica. Princi-

Cuaderno “Hegel. Lógica I”   pio.   Ciencia de la lógica.       Conti-

Cuaderno “Hegel. Lógica II”  4. Resumen del libro de Hegel                   

  nuación.  Ciencia de la lógica.       Fin

Cuaderno “Hegel. Lógica III” 5. Resumen del libro de Hegel          

  Notas “Acerca de la bibliografía moderna sobre Hegel”. 

 

  Nota sobre la reseña del libro de J. Perrin Tratado de quí-mica física. Principios.

Cuaderno “ (varios + ) Hegel” 8. Nota sobre el libro de P. Genoff.    Teoría del conocimiento

                

  y metafísica de Feuerbach.            Fundamentos gno-

        9. Nota sobre el libro de P. Volkmann        

                

seológicos de las ciencias naturales.

  Nota sobre el libro de M. Verworn La hipótesis de la biogénesis.

  Resumen del libro de Hegel Lecciones de historia de la filosofía. Principio. 

Cuaderno “Hegel”        12. Resumen del libro de Hegel         Lecciones de historia de la

                

  filosofía.          

Cuaderno “Hegel”        Fin.   Lecciones sobre la filosofía

  13. Resumen del libro de Hegel               ¿Cómo surgió

Cuaderno “Filosofía”   de la historia.                

  14. Nota sobre el libro de F. Danne- mann       

  nuestra imagen del mundo            

  ?            

  Notas del libro de L. Darmstaedter Manual sobre la his-toria de las ciencias naturales y la técnica

  Extractos del libro de Napoleón Pensamientos. 

 

  Nota sobre el libro de G. Noël La lógica de Hegel.

  Fragmento del “Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel” .

  Nota sobre la reseña del libro de A. E. Haas El espíritu del helenismo en la física moderna.

  Nota sobre el libro de T. Lipps La ciencia natural y la concepción del mundo.

 

  Resumen del libro de F. Lasalle La filosofía de Heráclito el Oscuro de Éfeso,

 

  Fragmento de “ Sobre el problema de la dialéctica”.

  Resumen del libro de Aristóteles Metafísica.

Los “Cuadernos sobre filosofía. Hegel, Feuerbach y otros” contienen materiales diferentes por su carácter y por su significación. Es evidente que Lenin comenzó a escribirlos en setiembre de 1914, cuando llegó a Berna desde Poronin. Leyó e hizo resúmenes de bibliografía filosófica principalmente en la sala de lectura de la Bi-blioteca de Berna, como se deduce del número de orden en los manuscritos, y de los formularios de la Biblio-teca. En sus memorias sobre ese período N. K. Krúpskaia escribió: ... “ en cuanto llegó a Berna... Ilich se puso a escribir el artículo ‘Carlos Marx’ para el Diccionario Enciclopédico de Granat, articulo en el cual, al referirse a la doctrina de Marx, comienza con un esbozo sobre su concepción del mundo, en los apartados “el materialismo filosófico” y “ la dialéctica’’ ... Como estaba escribiendo esos apartados Ilich releía constantemente a Hegel y a

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

Publicado por primera vez en 1

 

930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

49

 

L. FEUERBACH. OBRAS ESCOGIDAS

 

T. 8, 1851.

 

“LECCIONES SOBRE LA ESENCIA DE LA RELIGIÓN”2

 

8º. R. 807

 

 

El prólogo está fechado el 1. X. 1851. — Feuerbach habla en él de las causas por las que no tomó parte en la revolución de 1848, que tuvo “un final tan vergonzoso, tan estéril” (VII)3. La revolución de 1848 no tuvo Orts— und Zeitsinn4 , los cons-titucionalistas esperaban la libertad de la palabra des Herrn5, los republicanos (VII-VIII) de su deseo (“sólo es necesario desear una república para que ésta nazca”)... (VIII).

  “Si vuelve a estallar una revolución y tomo parte activa en ella,       Feuerbach no

  pueden entonces ustedes... estar seguros de que esta revolución     comprendió la re-

  resultará victoriosa, que habrá llegado el día del juicio para la        volución de 1848

  monarquía y la jerarquía” (VII).             

  Lección 1 (1-11).                  Sic!!

50   Pág. 2: “Estamos ya hartos de idealismo filosófico y político; ahora  

  queremos ser materialistas políticos. ”               ¡fuera los

  3 - 4 : Por qué Feuerbach se retiró al campo: la ruptura con el  überspanntes!

 

otros filósofos, y no abandonó este trabajo ni siquiera cuando terminó el artículo sobre Marx”.

En la selección de las obras fundamentales resumidas, incidió, evi dentemente, la Correspondencia de C. Marx y F. Engels, que Lenin es tudió y resumió cuidadosamente a fines de 1913. Al caracterizar el contenido de la co-rrespondencia, Lenin dijo que su “foco”, “el punto central en que converge todo el cuerpo de ideas expresadas y discutidas” es la dialéctica (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XX, pág. 339). Lenin también dedica especial atención a la dialéctica en sus resúmenes, fragmentos y notas filosóficas de 1914-1915. La investigación que hace en los Cua dernos filosóficos de los problemas fundamentales de la dialéctica materialista, fue trascendental para el análisis marxista del carácter de la primera guerra mundial, para elaborar la teoría del imperialismo, para desa-rrollar la teoría de la revolución socialista, la doctrina del Estado, y la estrategia y la táctica del partido formu-ladas por Lenin en otras de sus obras de ese período.

 

No se conoce la fecha exacta en que fue escrito cada cuaderno; Lenin sólo indica la fecha en que terminó el Resumen de Ciencia de la lógica (17 de diciembre de 1914); además, por los formularios que se han con servado de la Biblioteca de Berna, se ha podido establecer la fecha exacta en que escribió las notas sobre el libro de Genoff. Se da a continuación una lista de los “Cuadernos”, en el orden más probable en que fueron escritos (excepto el Resumen del libro de Feuerbach sobre la filosofía de Leibniz — véase nota 46) .

 

En la presente edición de Cuadernos filosóficos los materiales de los “Cuadernos sobre filosofía” se han agru-pado en dos partes: en la parte I, resúmenes y fragmentos (págs. 1 a 319) en la parte II, comentarios sobre libros, artículos y reseñas (págs. 320 a 350); en ambos casos se ha mantenido el orden cronológico más proba-ble de los documentos, a excepción, como se dijo antes, del Resumen del libro de Feuerbach sobre la filosofía de Leibniz. 26.

 

  Feuerbach desarrolló las Lecciones sobre la esencia de la religión —basa das en el trabajo Das Wesen der Reli-gión— (“La esencia de la religión”), 1845— , en Heidelberg, del 1 de diciembre de 1848 al 2 de marzo de 1849, en el edificio del ayuntamiento, porque las autoridades universitarias no permitieron al filósofo dar el curso en la Universidad. Las Lecciones sobre la esencia de la religión fueron publicadas por primera vez en 1851 (en ruso aparecieron en 1926); fueron incluidas en las Obras filosóficas escogidas de Feuerbach. 49.

3 * L. Feuerbach, Sámmtliche Werke, Bd. 8. Leipzig, 1851. (Ed. ) 4 * Sentido del espacio y del tiempo. (Ed. )

5 * De los señores. (Ed. )

 

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“mundo de los que creen en Dios” pág. 4 (Z. 7. v. u . 6 ) (cf. pág. 3 in f. 7) — vivir con la “naturaleza” (5), áblegen8 todas las ideas übers- pannten9.

 

7-11: Feuerbach ofrece un esbozo de sus obras (7-9): Historia de la filosofía mo-derna (9-11 Spinoza, Leibniz)10.

Lección 2  (12-20).     

12-14: Bayle.     

        “Lo sensible”

15: Sinnuchkeit11 significa para mí “la unidad verdadera de lo mate-       

rial y lo espiritual, unidad no inventada ni preparada, sino exis-       en Feuer-

  bach

tente, y que por lo tanto tiene para mí el mismo significado que      

realidad”. No es Sinnlich12 solamente el magen13,sino también la Kopf14 (15).

 

(16-20: obra de Feuerbach sobre la inmortalidad15, paráfrasis. )

 

Lección 3 (21-30). 

 

Se suscitó contra mi Esencia del cristianismo16 la objeción de que para mí el hom-bre no depende de nada; “ha habido oposición a esta presunta deificación del hombre por mí” (24). “El ser, al cual el hombre presupone... , no es otra cosa que la naturaleza, no vuestro Dios” (25) .

“El ser inconsciente de la naturaleza es para mí el ser eterno, sin origen, el ser primero; pero primero en cuanto al tiempo, no en cuanto al rango; el ser primero físicamente, no moralmente”... (27).

 

Mi negación implica también una afirmación...

51

 

“De mi doctrina se deduce, ciertamente, que no hay dios (29), pero esto se deduce de la concepción de la esencia de Dios” (= expresión de la esencia de la naturaleza, de la esencia del hombre).

 

Lección 4.

 

“El sentimiento de dependencia es el fundamento de la religión” (31). (“Furcht”17

 

 

  * Línea 7, desde abajo. (Ed. )

7 * In fine (al final). (Ed. )

8 * Desechar. (Ed. )

9 *Extravagantes. (Ed. )

10 Se trata de las siguientes obras de L. Feuerbach: Geschichte der neuem Philosophie von Bacon von Verulam bis Benedict Spinoza (“Historia de la filosofía moderna desde Bacon de Verulam hasta Benedictus Spinoza” ), 1833, y Darstellung, Entwicklung und Kritik Leibnizschen Philosophie (“ Exposición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz” ), 1837; véase el Resumen hecho por Lenin de la última obra citada en el presente tomo, págs. 55-56. Más adelante, al hacer el resumen de la segunda lección, Lenin menciona la obra de Feuerbach Pierre Bayle ... , 1838.

 

11 * Lo sensible. (Ed. )

12 * Sensible. (Ed. )

13 * Estómago. (Ed. )

14 * Cabeza. (Ed. )

15 Se trata de la obra de L. Feuerbach Die Gedanken über Tod und Uns terblichkeit (“ Pensamientos sobre la muerte y la inmortalidad” ) , aparecida en forma anónima en 1830. El contenido fundamental de este trabajo era contrario al dogma cristiano oficial, pues negaba la inmortalidad; cuando se supo el nombre del autor de la obra, ésta fue confiscada, y Feuerbach perseguido y expulsado de la Universidad de Erlangen, en la que era privat docent desde 1828.

16 La esencia del cristianismo (“Das Wesen des Christentums”): principal obra filosófica de Feuerbach; su primera edición apareció en Leipzig en 1841. Este libro, que proclamaba el “triunfo del materialismo” (Engels), ejerció enorme influencia en el desarrollo ideológico de la intelectualidad avanzada, tanto en Alemania como en otros países, inclusive en Rusia. La primera traducción al ruso se publicó en 1881.

 

17 * Temor. (Ed. )

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

 

33-4-5-6. )

 

“Los llamados filósofos especulativos son... aquellos filósofos que no hacen corresponder sus nociones a las cosas, sino, por el contrario, hacen corresponder las cosas a sus nociones” (31). 18

 

(Lección 5. )

 

—la muerte , especialmente, infunde miedo, fe en Dios (41).

 

 

 

 

 

 

cf. Marx

 

und Engels

 

 

“Odio el idealismo que divorcia al hombre de la naturaleza; no me avergüenzo de mi dependencia de la naturaleza” (44).

 

“Del mismo modo que en Esencia del cristianismo no deifico al hombre, como ne-ciamente se me ha reprochado... , tampoco quiero que se deifique a la naturaleza en el sentido de la teología”... (46-47).

 

Lección 6. — El culto a los animales (50 u. ff. 19).

 

“Aquello de que el hombre depende... es la naturaleza, objeto de los sentidos ... ; todas las impresiones que la naturaleza produce en el hombre por medio de los sentidos... pueden llegar a convertirse en motivos de veneración religiosa” (55).

(Lección 7. )       el “egoísmo”

Entiendo por egoísmo, no el egoísmo del “filisteo y el burgués” (63),       

sino el principio filosófico de la conformidad con la naturaleza, con y su signifi-

  cación

la razón humana, contra “la hipocresía teológica, la fantasía religiosa       

y especulativa/el despotismo político” (63 i. f. ). Cf. 64, MUY IMPORTANTE20.

52

 

Id. 68 i. f. y 69 i. f. — El egoísmo (en el sentido filosófico) es la raíz de la religión. (70: Die Gelehrten21 sólo pueden ser derrotados con sus propias armas, es decir, por medio de citas)... “man die Gclehrten nur durch ihre eigenen Waffen, d. h. Zi-late schlagen kann”... (70).

De paso: Feuerbach22  emplea en la pág. 78 la expresión Energie d. h.      sobre el

Thatigkeit  . Vale la pena tomar nota de ello. En el concepto de energía  problema

hay, en realidad, un momento subjetivo, que está ausente, por ejem- de la pala-

  bra ener-

plo, en el concepto de movimiento. O, más exactamente, en el con- gía

cepto o en el empleo del concepto de energía hay algo que excluye la objetividad. La energía de la luna (cf. ) versus el movimiento de la luna. 107 i. f... , “La naturaleza es el ser primordial, el primario y último”...

 

  Lenin confronta la definición que da Feuerbach del problema fundamental de la filosofía con la definición que dan Marx y Engels. Más adelante (véase el presente tomo, págs. . 53 y 56) se remite directamente a la co-nocida formulación del problema fundamental de la filosofía, hecha en el trabajo de Engesl Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana.

  * und folgende: y siguientes. (Ed. )

  Lenin se refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “Entiendo por egoísmo el amor de la persona a sí misma, o sea, el amor a la esencia humana, ese amor que es el impulso para satisfacer y desarrollar todas las atracciones e inclinaciones, sin cuya satisfacción y desarrollo ni hombre no es ni puede ser un hombre verda-dero y perfecto”.

  * Los eruditos. (Ed. )

  * Energía, es decir, actividad. (Ed. )

 

 

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 ... “Para mí ... , en filosofía... , lo sensible es lo primario; pero lo primario no simple mente en el sentido de la filosofía especulativa, donde lo primario significa aquello más allá de cuyos límites es preciso llegar, sino lo primario en el sentido de que no es derivado, de que existe por sí mismo y es verdadero”... . “Lo espiritual no es nada fuera de lo sensible y sin ello. ”

 

 

 

 

 

lo sensible = lo primario, lo que existe por sí mismo y es verda-dero

 

 

NB pág. 111 en general ... "la verdad y la esencialidad (NB) de los sentidos, de lo cual... parte ... la filosofía”... 112 ... “El hombre sólo piensa por medio de su cabeza dotada de existencia sensible, la razón tiene una firme base sensible en la cabeza, en el cerebro, centro de los sentidos”.

 

Véase la pág. 112 acerca de la veracidad (Urkunden23) de los sentidos

 

53

114: La naturaleza = lo primario, unableitbares ursprüngliches Wesen24.  NB

 

“De este modo, Principios de la filosofía está vinculado con La esencia de la religión” 25 (113).

 

“Yo no deifico nada; tampoco, por consiguiente, la naturaleza” (115).

 

116 — Respuesta al reproche de que Feuerbach no da una definición de la natu-raleza:

“Entiendo por naturaleza el conjunto de todas las fuerzas, co- De donde naturaleza

sas y seres sensibles que el hombre distingue de sí mismo      = todo excepto lo so-

  brenatural. Feuer-

como no humanas... O, si se toma la palabra en la práctica: na-        bach es brillante,

turaleza es todo lo que para el hombre, independientemente   pero no profundo,

de las insinuaciones sobrenaturales de la fe teísta, resulta ser  Engels define con

  mayor profundidad.

inmediato y sensible, el fundamento y objeto de su vida. Na-

turaleza es luz, electricidad, magnetismo, aire, agua, fuego, tierra, animal, planta, hombre, en la medida en que es un ser que actúa involuntaria e inconciente-mente; por la palabra naturaleza’ yo no entiendo más que esto, nada místico, nada nebuloso, nada teológico” (más arriba: a diferencia de Spinoza).

... “Naturaleza es... todo lo que vemos y que no proviene de las       la distinción en-

manos ni de los pensamientos humanos. O, si penetramos en la        tre materialismo

  e idealismo. 26 .

anatomía de la naturaleza, la naturaleza es el ser o el conjunto de    

los seres y cosas cuyas apariencias, expresiones o efectos, en los que se manifiesta y consiste precisa- mente su existencia y esencia, no tienen su base en pensamien-tos o intenciones y decisiones de la voluntad, sino en fuerzas o causas astronómi-cas, o cósmicas, mecánicas, químicas, físicas, fisiológicas u orgánicas” (116-117). [También aquí el asunto se reduce a oponer la materia al espíritu, lo físico a lo psíquico. ]

 

  * Evidencia. (Ed. )

 

  * Ser primordial e inderivable. (Ed. )

  Antes de esto, Feuerbach escribe: “Cada sentido se deifica sólo a sí mismo. Resumiendo, la verdad de la reli-gión natural se basa exclusivamente en la verdad de los sentidos”. Las ideas de Feuerbach sobre lo sensible como base de la deificación de los fenómenos de la naturaleza ya aparecen en su trabajo Grundsatze der Philo-sophie der Zukunft (“ Principios de la filosofía del futuro”), 1843, y fueron totalmente desarrolladas en La esen-cia de la religión (1846).

  Lenin se refiere a la definición dada por Engels del problema funda mental de la filosofía en su obra Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana; al mismo pasaje se refiere Lenin más adelante (véase el pre-sente tomo, pág. 56).

 

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121 — contra el argumento de que debe haber una causa primera (= Dios).

 

54

“Sólo la estrechez del hombre y su amor por la comodidad lo llevan a poner la eternidad en lugar del hombre, la infinitud en lugar de la interminable sucesión de causa a causa, una divinidad estática en lugar de la naturaleza incansable, la quietud eterna en lugar del movimiento eterno” (121 i. f. ).

 

124 -125. Debido a sus necesidades subjetivas los hombres remplazan lo concreto por lo abstracto, la percepción por el concepto, lo múltiple por lo uno, la ∑27 infi-nita de causas por la causa única.

 

 

Sin embargo, no debe atribuirse a estas abstracciones “ninguna validez y existencia objetivas, ninguna existencia fuera de noso-tros” (125).

 

 

                            Objetivo = fuera de nosotros. (Ed. )

 

... “La naturaleza no tiene principio ni fin. Todo en ella es interacción recíproca, todo es relativo, todo es a la vez efecto y causa, todo en ella es multilateral y recí-proco”... (129).

 

No hay lugar allí para Dios (129-130; argumentos simples contra Dios).

 

... “La causa de la causa primera y general de las cosas en el sentido de los teístas, los teólogos y los llamados filósofos especulativos, es el entendimiento del hom-bre”... (130). Dios es... causa en general, el concepto de causa como esencia perso-nificada e independizada”... (131).

“Dios es la naturaleza abstracta, es decir, la naturaleza desprendida inmedia

de la percepción sensible, concebida mentalmente, convertida en ob-  tamente

jeto o en un ser del entendimiento; la naturaleza, en sentido propio,

 

es la naturaleza sensible, real, tal como nos la manifiestan y presentan inmedia-tamente los sentidos” (133).

 

Los teístas ven en Dios la causa del movimiento de la naturaleza (que ellos con-vierten en una masa o materia muerta) (134). Pero el poder de Dios es en realidad el poder de la naturaleza (Naturmacht: 135).

 

55

 

... “En verdad, sólo percibimos las propiedades de las cosas por sus efectos”.

 

El ateísmo (136-137) no suprime ni das mora- lische Über (= das Ideal)28, ni das mtürliche Über (= die Natur)29.

... “¿No es el tiempo simplemente una forma del mundo, la manera en       mundo

que se suceden unos a otros los seres y efectos individuales? ¿Cómo,        tiempo y

 

pues, podría atribuir al mundo un comienzo en el tiempo?” (145).  

... “Dios es simplemente el mundo en el pensamiento ... La distinción entre Dios y el mundo es simplemente la distinción entre el espíritu y los sentidos, entre el pensamiento y la percepción”... (146).

 

 

Dios es presentado como un ser existente fuera de nosotros. ¿Pero no es eso precisamente un reconocimiento de la verdad del ser sensible? ¿No se reconoce [con ello] que no hay ser alguno fuera del ser sensible? ¿Es que, aparte de la sensibilidad, tenemos

 

 

 

ser fuera de no-sotros = indepen-diente del pensa-miento

 

  * Suma. (Ed. )

 

  * el más allá moral (= el ideal). (Ed. )

 

  * el más allá natural (= la naturaleza). (Ed. )

 

  153

  cf. Engels ídem en Ludwig Feuerbach

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

algún otro signo, algún otro criterio de una existencia fuera de nosotros, de una existencia independiente del pensamiento?” (148).

 

... “La naturaleza ... disociada de su materialidad y corporei-  NB la naturaleza,

dad ... es Dios”... (149). fuera, independiente

  de la materia = Dios

 

“Inferir la naturaleza de Dios equivale a querer inferir el original de la imagen, de la copia, inferir una cosa del pensamiento de la cosa” (149).

 

NB

teoría de la

 

“copia”

 

 

Es característica del hombre la Verkehrtheit (149 i. f. ) verselbstándigen30 las abs-tracciones, por ejemplo el tiempo (150) y el espacio:

 

56

 

“Aunque... el hombre haya abstraído el espacio y el tiempo de las cosas espaciales y temporales, los presupone no obstante como fundamentos y condiciones pri-marios de la existencia de estas últimas. Considera, por lo tanto, que el mundo, es decir, el conjunto de las cosas reales, la materia, el contenido del mundo, tienen su origen en el espacio y en el tiempo. Incluso Hegel hace que la materia surja no sólo en, sino del espacio y el tiempo”... (150).

“Asimismo es realmente incomprensible por qué el tiempo, se-       el tiempo fuera de

parado de las cosas temporales, no puede ser identificado con          rales = Dios

Dios” (151).       las cosas tempo-

       tiempo y

... “En la realidad ocurre exactamente lo contrario ... , las cosas no pre-  espacio

suponen el espacio y el tiempo, sino que el espacio y el tiempo presu-      

ponen las cosas, pues el espacio o la extensión presuponen algo que se extiende, y el tiempo el movimiento; pues el tiempo sólo es en verdad un concepto derivado del movimiento, presupone algo que se mue ve. Todo es espacial y tem-poral”... (151-152).

“El problema de si un Dios ha creado el mundo ... es el problema de la relación del espíritu con lo sensible” (152 — el problema más impor-tante y difícil de la filosofía [153], toda la historia de la filosofía gira en torno de este problema, 153); la disputa entre los estoicos y los epicú-reos, los platónicos y los aristotélicos, los escépticos y los dogmáticos

 

en la filosofía antigua; entre los nominalistas y realistas en la Edad Media; entre los idealistas y los “realistas o empiristas” (sic! 153) en la época moderna.

En parte, depende del carácter de la gente (tipos académicos versus 153

tipos prácticos) su inclinación hacia una u otra filosofía.        

 

“No niego . . la sabiduría, la bondad, la belleza; sólo niego que, como tales nociones genéricas sean seres, bien en forma de dioses o propiedades de Dios, o como ideas platónicas, o como conceptos hegelianos autoestatuidos”... (158); existen sólo como propieda-des de los hombres.

 

(materia-lismo) con-tra31 teología

 

  idealismo (en teoría)

 

 

57

 

Otra causa de la fe en Dios: el hombre transfiere a la naturaleza la idea de su pro-pia creación con una finalidad. La naturaleza es finalista; ergo, ha sido creada por un ser racional (160).

 

 

 

  * La absurdidad de independizar las abstracciones.

  *En latín en el original. (Ed. )

 

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“Lo que el hombre llama adecuación de la naturaleza a fines y concibe como tal no es, en realidad, otra cosa que la unidad del universo, la armo nía de causa y efecto, la interconexión general en que todo se halla y actúa en la naturaleza” (161).

 

... “Tampoco tenemos ningún fundamento para imaginar que si el hombre tuviera más sentidos u órganos podría conocer también más propiedades o cosas de la naturaleza. No hay nada más en el mundo exterior, tanto en la naturaleza inorgá-nica como en la naturaleza orgánica. El hombre tiene exactamente los sentidos necesarios para concebir el mundo en su totalidad, en su integridad” (163).

 

importante contra el agnosticismo32

 

 

168 — Contra Liebig, por sus frases sobre la “infinita sabiduría” (de Dios)... [[¡¡Feuerbach y la ciencia natural!! NB. Cf. , hoy Mach y Cía . 33 ]]

 

174-175-178 — Natura (la naturaleza) = republicana; Dios = monarca. [¡Esto apa-rece más de una vez en Feuerbach!]

 

188-190 — Dios era un monarca patriarcal, y ahora es un monarca constitucional:

 

gobierna, pero de acuerdo con leyes.

 

 

¿De dónde sale el espíritu (Geist)?, preguntan los teístas al ateo

 

(196). Tienen una idea demasiado despectiva (despectierliche:

 

  de la naturaleza, y del espíritu una idea demasiado elevada zu (hohe, zu vornehme [!!] Vorstellung 35).

 

58

 

Ni siquiera un Regierungsrath36 puede ser ¡ingenioso! explicado partiendo directamente de la naturaleza (197).

 

 

NB

 

(cf. Dietzgen 34)

 

 

¡ingenioso!.

 

 

“El espíritu se desarrolla junto con el cuerpo, con los sentidos. ¿ . , está vinculado con los sentidos ... De donde proviene la cabeza, de donde proviene el cerebro, de ahí proviene también el espíritu; de donde el órgano, de ahí también su función ((197): cf. también más arriba (197): “el espíritu está en la cabeza”).

 

“La actividad espiritual es también una actividad corporal”

 

 

Ídem

 

Dietzgen37

 

 

  Lenin se refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “Entiendo por egoísmo el amor de la persona a sí misma, o sea, el amor a la esencia humana, ese amor que es el impulso para satisfacer y desarrollar todas las atracciones e inclinaciones, sin cuya satisfacción y desarrollo ni hombre no es ni puede ser un hombre verdadero y perfecto”.

  Lenin compara aquí la actitud hacia las ciencias naturales adoptada por el materialista Feuerbach y por el idealista subjetivo E. Mach. Analiza la actitud de la filosofía de Mach hacia las ciencias naturales en su libro Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob cit,, t. XIV).

  J. Dietzgen sustentaba ideas análogas. Por ejemplo, en su libro La esencia del trabajo mental humano, escribió: “Desde hace ya mucho tiempo, especialmente a partir de la época del cristianismo, se ha hecho costumbre sen-tir desprecio por las cosas materiales sensibles, camales, carcomidas por la polilla y la herrumbre”.

  * Idea demasiado elevada, demasiado noble (! ! ) . (Ed. )

  * Consejero de Estado. (Ed. )

  Lenin compara la formulación errónea de Feuerbach de que “la actividad espiritual es también una actividad corporal” con ideas análogas de Dietzgen expuestas en varios de sus trabajos. Dietzgen se pronunció contra la separación idealista del pensamiento respecto de su sustrato material, el cerebro, e hizo la incorrecta tentativa de "ampliar” el concepto de materia incluyendo en él también el pensamiento. En una carta a L. Kugelmann del 5 de diciembre de 1868 Marx señaló "cierta confusión” de los conceptos en Dietzgen, al leer el manuscrito de su libro La esencia del. trabajo mental humano. También Lenin indicó que Dietzgen con fundía las categorías

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

(197-198).

 

El origen del mundo corpóreo a partir del espíritu, de Dios, conduce a la creación del mundo a partir de la nada, “¿pues, de dónde toma el espíritu la materia, las sustancias corpóreas si no de la nada?” (199).

 

... “La naturaleza es corpórea, material, sensible”...      la naturaleza es material

 

(201).

 

Jakob Bohme = “teísta materialista” (202): no deifica sólo el espíritu, sino también la materia. Para él Dios es material; en eso reside su misticismo (202).

 

... “Donde comienzan los ojos y las manos, allí terminan los dioses” (203).

 

 

(Los teístas) “achacan a la materia o a la INEVITABLE NECE-SIDAD DE LA NATURALEZA... el mal de la naturaleza (212). [[ 213 en el medio y 215 en el medio: “natürliche” und “bür-gerliche Welt”39

 

 

la necesidad de la na-

 

turaleza

 

germen de materia-

lismo histórico38

 

 

59

(226): Feuerbach dice que aquí él termina la primera parte (sobre la naturaleza

como fundamento de la religión) y pasa a la segunda parte: en la Geistesreligion40 se manifiestan las cualidades del espíritu humano.

(232) — “La religión es poesía”: puede decirse, pues fe = fantasía.  NB

¿Pero entonces no suprimo yo (Feuerbach) la poesía? No. Suprimo

[auf- hebe] la religión “sólo   en cuanto    [la cursiva es de Feuerbach]     no    

                          es poesía,

sino prosa vulgar” (233).

 

El arte no exige que sus obras se reconozcan como realidad (233).

 

Además de la fantasía, son muy importantes en la religión el Gemüth41 (261), el aspecto práctico (258), la búsqueda de lo mejor, de protección, ayuda, etc.

 

  — en la religión se busca consuelo (el ateísmo, se dice, es algo trostlos42).

 

— — —

 

“De cualquier modo, un concepto a tono con el amor propio del hombre es que la naturaleza no actúa con necesidad inmutable, sino que por en cima de la necesi-dad de la naturaleza está... un ser que ama a la humanidad” (264). Y en la siguiente frase: “Natumotwendigkeit43 de la caída de una piedra (264).

 

Pág. 287, en la mitad: dos veces de nuevo “Notwendigkeit der Natur44

 

Religión = puerilidad, la infancia de la humanidad (269), el cristianismo ha hecho

 

 

filosóficas fundamentales, luego de leer su libro Pequeños trabajo-i filosóficos. En su libro Materialismo y empi-riocriticismo Lenin demostró la inconsistencia de los intentos de amoliar el concepto de materia (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 258- 264). “Que el pensamiento y la materia son ‘reales’, es decir, que existen, es verdad. Pero calificar el pensamiento de material, es dar un paso en falso hacia la confusión entre el materia-lismo y el idealismo. En el fondo, más bien se trata de una expresión inexacta de Dietzgen” (id. , ibid. , pág. 259).

 

  Los “gérmenes” de materialismo histórico en Feuerbach que Lenin señala aquí y más adelante (véase el pre-sente tomo, pág. 63) no fueron luego desarrollados en la filosofía de aquél. Según observó Engels, en la com-prensión de la vida social Feuerbach “no se ha liberado aún de las viejas trabas idealistas, lo que él mismo ha reconocido al decir: “Al retro ceder, estoy con los materialistas; al avanzar, no estoy con ellos’ ”. 58

  * “Mundo natural” y “mundo civil”. (Ed. )

  * “Religión del espíritu. ” (Ed. )

 

  ** Sentimiento. (Ed. )

 

  * Desolador. (Ed. )

  * “Necesidad natural. ” (Ed. )

  * “Necesidad de la naturaleza. ” (Ed. )

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

 

de la moral un Dios, ha creado un Dios moral (274).

 

La religión es educación rudimentaria; se podría decir: “la educa-ción es la verdadera religión”... (275) “Sin embargo, sería... abusar de las palabras, pues las ideas supersticiosas e inhumanas se aso-cian siempre con la palabra religión” (275).

 

 

 

 

 

 

Feuerbach contra el abuso de la pa - labra religión

 

 

60

Elogio de la educación: (277).

“Opinión y afirmación superficial... de que la religión es absoluta-  NB

mente indiferente para la vida y en particular para la vida social, po-

lítica” (281). No daría un centavo por una libertad política que permite que el hombre sea un esclavo de la religión (281).

 

La religión es innata en el hombre (“esta frase traducida a un alemán sencillo sig-nifica”) = la superstición es innata en el hombre. (283)

“El cristiano tiene una libre causa de la naturaleza, un señor de la    necesidad

naturaleza, cuya voluntad, cuya palabra, la naturaleza obedece, un   de la natu-

  raleza

Dios que no está ligado por la llamada relación causal, por la necesi-        

dad, por la cadena que une el efecto a la causa y una causa a otra causa, mientras que el Dios pagano está ligado por la necesidad de la naturaleza y ni siquiera puede salvar a sus favoritos de la fatal necesidad de morir” (301). (Feuerbach dice, pues, sistemáticamente: Notwendigkeit d e r Natur).

“Pero el cristiano tiene una causa libre, porque en sus deseos no está         NB

  más                                             

sujeto al orden general de la naturaleza ni a la necesidad de la natura-      

leza” (301). ((Y tres veces                         en esta página: Notwendigkeit der Natur. ))   

Cf. además 302: “... todas las leyes  o        necesidades naturales     a que se  NB

halla sujeta la existencia humana” ... (302).                 

 

cf. 307: “Lauf der Natur”45.

 

“Hacer que la naturaleza dependa de Dios siginifica hacer que el orden mundial, la necesidad de la naturaleza, dependan de la voluntad” (312). Y en la pág. 313 (arriba): “Natumotwendigkeit”!!

 

NB

 

NB

 

 

61

320: “necesidad de la naturaleza” (der Natur)...   ¿qué es lo obje-

En las ideas religiosas “tenemos ... ejemplos de cómo, en general,  

el hombre convierte lo subjetivo en objetivo, es decir, hace de lo     tico? (según

  Feuerbach)

que sólo existe en el pensamiento, en la idea, en la imaginación,     

algo existente fuera del pensamiento, de la idea, de la imaginación... ” (328).

 

 

“Así los cristianos arrancan al cuerpo del hombre el espíritu, el alma, y hacen de este espíritu arrancado y privado de cuerpo su Dios” (332).

 

 

Entleibter

 

Geist46 = Dios

 

 

La religión da (332) al hombre un ideal. El hombre necesita un ideal, pero un ideal humano que corresponda a la naturaleza, y no un ideal sobrenatural:

 

“Que nuestro ideal no sea un ser castrado, privado de cuerpo, abstracto, que nues-tro ideal sea el hombre total, real, multilateral, perfecto, desarrollado” (334).

 

 

  * "Curso de la naturaleza”. (Ed. )

 

  * Espíritu privado del cuerpo. (Ed. )

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

El ideal de Mijailovski es sólo una repetición vulgarizada de este ideal de la de-mocracia burguesa avanzada o de la democracia burguesa revolucionaria.

 

 

“El hombre no tiene idea ni noción de cualquier otra realidad, de cualquier otra existencia que no sea la existencia sensible, fí-sica”... (334)

 

 

Sinnlich, physich 47 (¡excelente equipa-ración!)

 

“Si no se siente vergüenza de admitir que el mundo, el mundo sensible,    NB

corpóreo, surge del pensamiento y la voluntad de un espíritu; si no se       

siente vergüenza de afirmar que las cosas no son pensadas porque existen, sino que existen porque son pensadas, entonces tampoco debe sentirse vergüenza de admitir que las cosas surgen de la palabra, tampoco debe sentirse vergüenza de afirmar que las palabras existen no porque existen las cosas, sino que las cosas existen sólo porque existen las palabras” (231-342).

 

62

 

Un dios sin la inmortalidad del alma del hombre es un dios sólo de nombre.

 

... “Semejante dios es [... ] el dios de algunos naturalistas racionalistas; no es sino la naturaleza personificada, o la necesidad natural, el universo, con lo que cierta-mente la idea de inmortalidad es incompatible”. 349

 

La última lección (la 30), (358-370), podría ser presentada casi en su totalidad como un ejemplo típico de un ateísmo ilustrado con un tinte socialista (sobre la masa condenada que sufre indigencia, etc. , 365, en la mitad), etc. Palabras finales: era mi tarea convertir a ustedes, mis oyentes, “de amigos de dios, en amigos del hombre, de hombres de fe en pensadores, de

 

hombres de oración en trabajadores, de candidatos al más allá en Cursiva de estudiosos de este mundo, de cristianos, que, como ellos mismos re- Feuerbach conocen y confiesan, son ‘mitad bestias, mitad ángeles’, en hombres, en hombres completos” (370 al final).

 

Vienen luego Zusatze und Anmerkungen* (371-463).

 

* Suplemento y notas. (Ed. )

 

Hay aquí muchos detalles y citas, que contienen repeticiones. Omito todo esto. Sólo registro lo más importante entre lo que ofrece cierto interés: el fundamento de la moral es el egoísmo (392).

 

 

(“El amor a la vida, el interés, el egoísmo” ) ... “no hay sólo un egoísmo singular o individual, sino también un egoísmo social, un egoísmo familiar, un egoísmo de corporación, un egoísmo de co-munidad, un egoísmo patriótico” (393).

 

 

¡Un germen de materia-lismo histó-rico!

 

... “El bien es sólo lo que responde al egoísmo de todos los hombres” ... (397).

 

NB

 

NB

 

Un germen de

materialismo

histórico, cf.

 

 

 

 

 

 

  ** Sensible, física. (Ed. )

 

 

El “socia-

lismo” de Feu-

erbach

NB

Chernis-hevski48 .

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

63

 

“¡No hay más que echar una ojeada a la historia! ¿Dónde comienza una nueva época histórica? Sólo allí donde, frente al egoísmo ex-clusivo de una nación o casta, una masa o mayoría oprimidas ha-cen valer su egoísmo justificado, donde las clases humanas (sic!) o las naciones enteras, al lograr la victoria sobre las arrogantes pretensiones de una minoría patricia, salen de la oscuridad mise-

 

rable del proletariado a la luz de la gloria histórica. Así también el egoísmo de la mayoría actualmente oprimida de la humanidad debe obtener y obtendrá sus de-rechos y fundará una nueva época en la historia. No se trata de suprimir la aris-tocracia de la cultura, del espíritu; ¡por cierto que no!; se trata simplemente de que no sólo unos pocos sean aristócratas y todos los demás plebeyos, sino de que todos deben —deben, por lo menos— ser cultos; no se trata de suprimir la pro-piedad en general; ¡por cierto que no!; se trata simplemente de que no sólo unos pocos tengan propiedad y todos los demás nada, sino de que todos debe tener propiedad” (398).

 

Estas lecciones fueron dictadas desde el 1. XII. 1848 hasta el 2. III.

 

1849 (Prólogo, pág. V), y el prólogo del libro lleva la fecha 1. 1. 1851. ¡Cuán REZAGADO con respecto a Marx (el Manifiesto Comunista, 1847,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  De los gérmenes de materialismo histórico en Chernishevski también se habla en el libro de T. Plejánov N. O. Chernishevski. Lenin, al leer este libro, señaló los pasajes correspondientes (véase, por ejemplo, el presente tomo, págs. 521, 542-543).

 

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

Neue Bheinische Zeitung, etc. ) y a Engels (1845: Lage49) ha quedado Feuerbach aun en ESTE período! (1848-1851).

 

Ejemplos de los clásicos sobre el empleo indistinto de las palabras dios y natura-leza (398 -399).

Págs. 402-411: una excelente explicación filosófica (y al mismo tiempo    NB

sencilla y clara) de la esencia de la religión.       

64

“El secreto de la religión sólo es, en última instancia, el secreto de la unión, en uno y el mismo ser, de la conciencia con lo inconciente, de la voluntad con lo involun-tario” (402). El Yo y el No-Yo se hallan inseparablemente vinculados en el hombre. “El hombre no comprende ni soporta la profundidad de su propio ser, y lo escinde, por ello, en un ‘Yo’ sin un ‘No-Yo’, al que llama dios, y en un ‘No-Yo’ sin un ‘Yo’, al que llama naturaleza” (406).

 

pág. 408: una excelente cita de Séneca (contra los ateos), en el sentido de que convierten la naturaleza en dios. ¡Reza! ¡Trabaja! (411)50.

La naturaleza es, en la religión, dios, pero la naturaleza como Gedan-      

kenwesen  . “      EL SECRETO DE LA RELIGIÓN ES ‘LA IDENTIDAD DE 

       Y LO OBJETIVO’         , es decir, la unidad del ser del hombre y el ser

LO SUBJETIVO51                        NB

de la naturaleza, pero diferente del ser real de la naturaleza y la humanidad” (411).

 

Sehr gut!52

 

 

¡un excelente

 

 

  Manifiesto del Partido Comunista: fue escrito a fines de 1847 y publicado en febrero de 1848. Haciendo la apreciación del Manifiesto Lenin escribió: “En esta obra se traza, con brillante y genial claridad, la nueva con-cepción del mundo, el materialismo consecuente, aplicado también al campo de la vida social; la dialéctica, como la doctrina más completa y profunda acerca del desarrollo; la teoría de la lucha de clases y de la histórica misión universal del proletariado, creador de la nueva sociedad, la sociedad comunista” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XXII, pág. 140).

 

Neue Rheinische Zeitung (“Nueva Gaceta Renana” ): diario fundado por Marx y Engels; apareció en Colonia desde el 1 de junio de 1848 hasta el 19 de. mayo de 1849. Tomó la bandera de la democracia y representó los intereses de todas las fuerzas progresistas del pueblo alemán, en primer término, de la clase obrera. En los trabajos de Marx y Engels que fueron publicados en la Gaceta se formularon varios e importantes postulados teóricos, elaborados sobre la base de la experiencia de la revolución de 1848-1849 (sobre las formas del Estado burgués, la dictadura revolucionaria del pueblo, la cohesión de la clase obrera y la incorporación de las amplias masas campesinas y otras a la lucha revolucionaria).

 

El libro de Engels Die Lage der arbeitenden Klasse in England (“La situación de la clase obrera en Inglaterra” ) fue publicado en 1845.

En él Engels estudia las condiciones del surgimiento y desarrollo del proletariado industrial, muestra su em-pobrecimiento progresivo, hace una viva descripción de las crisis económicas, desentraña el papel histórico mundial del proletariado en el derrocamiento del capitalismo. Al definir las tesis fundamentales de este libro, Lenin escribió: “Engels fue el primero en afirmar que el proletariado no es sólo una clase que sufre, sino que la vergonzosa situación económica en que se encuentra lo impulsa inconteniblemente hacia adelante y lo obliga a luchar por su emancipación definitiva. Y el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo. El movimiento político de la clase obrera llevará ineludiblemente a los trabajadores a darse cuenta de que no les queda otra salida que el socialismo” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. II, págs. 16-17). 63.

 

  Lenin se refiere a las siguientes palabras de Feuerbach: “la divinidad consta, por así decirlo, de dos partes componentes, una de las cuales pertenece a la fantasía del hombre, y otra a la naturaleza. ¡Reza! —dice una parte, es decir, dios diferente de la naturaleza; ¡trabaja! —dice la otra parte, es decir, dios que no es diferente de la naturaleza, sino que sólo expresa su esencia; pues la naturaleza es la abeja obrera y los dioses son los zánganos” . 64.

  * Esencia del pensamiento. (Ed. )

  ** ¡Muy bien! (Ed. )

 

  NB

  ¡Profunda-

  mente exacto!

  NB

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

“La ignorancia humana es insondable y la fuerza de imaginación     pasaje!

humana es ilimitada; el poder de la naturaleza privada de su funda-

mento por la ignorancia, y de sus límites por la fantasía, es la omnipotencia di-vina” (414).

 

... “La esencia objetiva como subjetiva, la esencia de la naturaleza como diferente de la naturaleza, como esencia humana, la esencia del hombre como diferente del hombre, como esencia no humana: tal es el ser divino, tal es la esencia de la reli-gión, tal el secreto del misticismo y de la especulación” ... (415).

 

  La especulación en Feuerbach = filosofía idealista. NB

 

“El hombre separa en el pensamiento lo adjetivo de lo sustantivo, la propiedad de la esencia... Y el Dios metafísico no es otra cosa que el compendio, la totalidad de las propiedades más generales extraí-das de la naturaleza y que el hombre, sin embargo, por medio de la

fuerza de la imaginación, —y precisamente en esta separación del ser sensible, de la materia de la naturaleza— convierte de nuevo en un sujeto o ser indepen-diente” (417).

 

67   Lógica         ((41   8)      — se refiere eviden-       Excelente

El mismo papel lo desempeña ladas                                                (contra Hegel

temente a Hegel), que convierte                Sein,  das    Wesen53, en una reali-  y el idea-

dad especial. “¡Qué necio es querer convertir la existencia metafí-   lismo)

sica en existencia física, la existencia subjetiva en objetiva, y asi-mismo la existencia lógica o abstracta en existencia ilógica, real!” (418).

... " ‘¿Hay, por lo tanto, un eterno abismo y una contradicción entre ¡maravillosa-

el ser y el pensar?’ Sí, pero sólo en la mente; en la realidad la con-   mente dicho!

tradicción está resuelta desde hace mucho tiempo, sin duda sólo de

 

un modo que corresponde a la realidad, y no a tus nociones escolares, y resuelta, por cierto, nada menos que por los cinco sentidos” (418).

 

428: Tout ce qui n’est pas Dieu, n’est rien, es decir, tout ce qui nest Bien dit!** pas moi, nest rien54.

431-435. Un pasaje muy bueno (una buena cita de Gassendi)55: en especial 433 Dios = una colección de adjetivos (sin materia) sobre lo concreto y lo abs-tracto.

 

 

435 "La cabeza es la cámara de representantes del universo”, y si nuestras cabezas están llenas de abstracciones, de Gattungs-begriffen 56, entonces inferimos (ableiten) naturalmente, “lo singular de lo general, es decir ... la naturaleza de Dios”.

 

NB

 

 

lo singular y lo general= natu-raleza y Dios

 

436-437: (Nota núm. 16): No estoy contra la monarquía constitucio-         ¡¡ja, ja!!

nal, pero sólo la  república democrática    ‘directamente racional’ 

                

es la forma de Estado que corresponde a la esencia del hombre”.

68

 

 

  * El ser, la esencia. (Ed. )

 

  * “Todo lo que no es Dios no es nada”; es decir, “todo lo que no es Yo no es nada. ” (Ed. )

  Se trata de una cita mencionada por Feuerbach de la obra de P. Huxlev Exercitationum paradoxicarum adver-sas Aristoteleos (“ Ejercicios paradójicos contra Aristóteles” ), 1624.

  **** Conceptos genéricos. (Ed. )

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

... “La manera ingeniosa de escribir consiste, entre otras cosas, en su-        ¡da en el

 

poner que también el lector tiene inteligencia, en no expresarlo todo blanco!

explícita mente, en permitir que el lector formule las relaciones, con-

 

diciones y restricciones únicamente bajo las cuales es válida y puede ser conce-bida una proposición” (447).

 

Interesante es la respuesta (de Feuerbach) a sus críticos, el profesor Von Schaden (448-449) y Schaller (449- 450-463).

 

 

... “Por cierto pongo expresamente la naturaleza en lugar del ser, el hombre en lugar del pensamiento”, es decir, no una abs-tracción, sino algo concreto — — — die dramatische Psycho-logie57 (449).

 

 

NB

 

“Ser y naturaleza”, “pensamiento y hombre”

 

He aquí por qué es estrecha, en filosofía, la expresión “principio antropológico”58, empleada por Feuerbach y Chernishevski. Tanto el principio antropológico como el del naturalismo son, simple mente, descripciones imprecisas y débiles del ma-terialismo.

“El jesuitismo, el prototipo inconciente y el ideal de nuestros filósofos bien dit! especulativos” (455).

 

 

“El pensamiento supone lo discontinuo de la realidad como un continuo, la infinita multiplicidad de la vida como una singulari-dad idéntica. El conocimiento de la diferencia esencial e inextin-guible entre el pensamiento y la vida (o la realidad) es el co-mienzo de toda sabiduría en el pensamiento y en la vida. Sólo la distinción es aquí el verdadero vínculo” (458).

 

 

 

Acerca del pro-blema de los fun-damentos del materialismo fi-losófico

 

 

Fin del tomo 8

 

Tomo 9 = “Teogonia” (1857)59. No parece haber aquí nada de interés, a juzgar por lo hojeado. A propósito, habría que leer la pág. 320 § 34, 36 (pág. 334) y si-guientes. NB § 36 (334): al examinarlo no aparece nada de interés. Citas y más citas para confirmar lo ya dicho por Feuerbach.

 

 

 

  * La psicología dramática. (Ed. )

 

  Principio antropológico: tesis fundamental de la filosofía de Feuerbach, según la cual el hombre es conside-rado como parte de la naturaleza, como ser natural, biológico. El principio antropológico estaba orientado con-tra la religión y el idealismo. Sin embargo, al enfocar al hombre desvinculado de las relaciones sociales históri-cas concretas, dicho principio no dilucida la verdadera naturaleza social del hombre y lleva al idealismo en la concepción de las leyes del desarrollo histórico. En su lucha contra el idealismo N. Chemishévski también partía del principio antropológico, cuestión a la cual dedicó especialmente el trabajo titulado El principio antropoló-gico en filosofía.

 

  En la obra Theogonie nach den Quellen des klassischen, hebráischen und christlichen Altertums (“Teogonia se-gún las fuentes de la antigüedad clá sica, hebraica y cristiana” ), 1857, Feuerbach investiga el origen de las representaciones sobre dios (griego ϑεογονια: origen o genealogía de los dioses). Los parágrafos 34 y 38, men-cionados por Lenin, se titulan “ Ciencia natural ‘cristiana’ ” y '‘Bases teóricas del teísmo” . 68.

 

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

 

69

 

RESUMEN DEL LIBRO DE FEUERBACH “EXPOSICIÓN, ANÁLISIS Y

 

CRITICA D E LA FILOSOFÍA DE LEIBNIZ”60

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito

 

 

Escrito no antes de setiembre,

 

ni después del 4 (17) de noviembre

 

de 1914.

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

71

 

L. FEUERBACH. “OBRAS ESCOGIDAS”

 

T. IV, 1910. LEIBNIZ, etc.

 

 

En la brillante exposición de Leibniz es preciso mencionar algunos pasajes parti-cularmente notables (esto no es fácil, porque el todo — es decir, la primera parte [§ 1-13] es notable), y luego los SUPLEMENTOS DE 1847.

 

(El libro sobre Leibniz fue escrito por Feuerbach en 1836, cuando todavía era un idealista. ) } § 20, § 21 y pasajes aislados } 1847

 

Pág. 27 — El rasgo que distingue a Leibniz de Spinoza: en Leibniz hay, además del concepto de sustancia, el concepto de fuerza, “y en verdad de fuerza ac-tiva” ... el principio de la “auto- actividad” (29) —

 

Ergo, Leibniz llegó, a través de la teología, al principio de la conexión inseparable (y universal, absoluta) de la materia y el movimiento. ¿Así, me parece, debe ser entendido Feuerbach?

pág. 32: “La esencia de Spinoza es la unidad; la de Leibniz, la diferencia, la distin-ción. ”

 

pág. 34: La filosofía de Spinoza es un telescopio; la de Leibniz, un microscopio47. “El mundo de Spinoza es una lente acromática de la divinidad, un me-

 

dio a través del cual no vemos otra cosa que la incolora luz celestial de

 

 

 

  El Resumen del libro de L. Feuerbach “Darstellung, Entwicklung und Kritik der Leibnizschen Philosophie (“Ex-posición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz” ) fue escrito en cuaderno aparte, titulado "Feuerbach” y según el IV tomo de la segunda edición alemana de las Obras de Feuerbach. Se presta aquí particular atención a la exposición hecha por Feuerbach del sistema filosófico de Leibniz. Lenin examina éste y señala su carácter idealista, a la par que destaca las profundas ideas dialécticas del filósofo. Si se confronta el comienzo del Resu-men con el principio del artículo “Carlos Marx” —en el que Lenin compara el texto fundamental con los suple-mentos de 1847 y habla de la evolución en las concepciones de Feuerbach—, hay fundamento para suponer que el Resumen fue escrito antes de terminar ese artículo, cuyo manuscrito fue enviado desde Berna a Rusia (a la Redacción del Diccionario Enciclopédico Granat) el 4 (17) de noviembre de 1914. En la presente edición, el Besumen deí libro de Feuerbach dedicado a la filosofía de Leibniz ha sido insertada antes del Resumen de Cien-cia de la Lógica, a pesar de que, al parecer, fue comenzado antes que aquél (véase nota 26), a fin de unificar ambas obras de Feuerbach y no alterar !a continuidad de los resúmenes de las obras de Hegel.

El trabajo de Feuerbach sobre la filosofía de Leibniz fue escrito en 1836, y los suplementos en 1847 (la primera edición del libro apareció en 1837. y la aumentada en 1848, en el tomo V de la primera edición de sus Obras).

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

la sustancia única; el mundo de Leibniz es un cristal multifacético, un diamante, que por su naturaleza específica multiplica la simple luz de la sustancia en una riqueza infinitamente variada de colores y la oscu-rece” (sic!)

72

pág. 40: “Por consiguiente, para Leibniz, la sustancia corpórea no es ya, como para Descartes, una masa inerte simplemente extendida, puesta en movimiento desde afuera, sino que como sustancia tiene dentro de sí una fuerza activa, un incansable principio de actividad. ”

 

Sin duda por esto valoró Marx a Leibniz61, a pesar de los rasgos “lassalleanos de éste” y de sus tendencias conciliatorias en política y religión.

La mónada es el principio de la filosofía de Leibniz. Individualidad, movimiento, alma (‘de un tipo especial). No átomos muertos, sino las mónadas vivas, móviles, que reflejan en sí mismas todo el mundo, que poseen (en forma vaga) la capacidad de representación sensible (almas de cierto tipo): tales son los “elementos últi-mos” (pág. 45).

Cada mónada es diferente de las otras. “... Sería totalmente contradicto-    NB

rio a la belleza, el orden y la razón de la naturaleza si el principio de la     

vida o de sus propias accione? internas estuviese vinculado sólo con una parte pequeña o especial de la materia. ” (Leibniz — pág. 45).

 

“Por lo tanto toda la naturaleza está llena de almas, como ya lo habían reconocido correctamente los antiguos filósofos, o por lo menos de seres análogos a almas. Pues por medio del microscopio descúbrese que hay una multitud de seres vivos no visibles a simple vista, y que hay más almas que granos de arena y átomos” (Leibniz — pág. 45).

 

¡Cf. electrones!

 

73

 

Cualidades de las mónadas: Vorstellung, Reprásentation62.

 

“Pero la propia representación sensible no es más que la representación (repro-ducción en la mente y presentación) de lo complejo o lo exterior, es decir, de la multiplicidad en lo simple” ... o ... “el estado transitorio, que contiene y reproduce la multiplicidad en la unidad o sustancia simple” (pág. 49, Leibniz) — verworrene63 (pág. 50) (confuse64 pág. 52) Vorstellung en las mónadas (el hom-bre también tiene muchos sentimientos inconcientes, verworrene, etc. ).

 

Toda mónada es “un mundo por sí misma, cada una es una unidad que se basta a sí misma (Leibniz , pág. 55). Una mezcla de concepciones va gas, los sentidos no son más que eso, la materia no es más que eso” (Leibniz, pág. 58)... “Por lo tanto la materia es el vínculo de las mónadas” (ib. )...

 

Mi interpretación libre:

 

Mónadas = alma de cierto tipo. Leibniz = idealista. Y la materia es algo que participa de la naturaleza del ser otro del alma, o de una

 

  * Lenin se refiere a la carta de Marx a Engels del 10 de mayo de 1870, en la que Marx escribe sobre su “ad-miración por Leibniz”; Lenin destaca este pasaje en su Resumen de Correspondencia de C. Marx y F. Engels. (Ed.

)

  * Imagen, representación. (Ed. )

  * Confuso. (Ed. )

  * Vago. (Ed. )

 

  Leibniz vi-vió 1646-1716

  NB

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

jalea que las vincula por medio de una conexión mundanal, camal.

 

 

“La realidad absoluta reside sólo en las mónadas y en sus concepciones” (Leibniz, pág. 60). La materia es sólo un fenómeno.

 

“La claridad es sólo espíritu” (pág. 62)... pero la materia es “falta de claridad y falta de libertad” (64).

 

El espacio “en sí mismo es algo ideal’ (Leibniz, págs. 70-71).

 

 ... “El principio material de la diversidad de la materia es el movimiento” ... (72)

 

74

“Del mismo modo —contrariamente a la opinión de Newton y sus discípulos— no hay espacio vacío en la naturaleza material. La bomba neumática no demues-tra en modo alguno la existencia del vacío, porque el vidrio tiene poros a través de los cuales puede penetrar todo tipo de materia fina” (Leibniz, 76-77).

 

“La materia es un fenómeno” (Leibniz, 78).

 

“El Ser para sí de las mónadas es su alma; su Ser para otros es la materia” (Feuer-bach, 78).

 

El alma humana: la mónada central, superior, entelequia 48, etc. , etc.

 

“Por lo tanto todos los cuerpos son afectados por todo lo que sucede en el uni-

 

verso” (Leibniz, 83).

 

“La mónada representa todo el universo” (Leibniz, 83).

 

“La mónada, a pesar de su indivisibilidad,, posee un impulso com-plejo, es decir, una multiplicidad de representaciones sensibles, que se esfuerzan individualmente por lograr sus cambios especiales y que, en virtud de su vinculación esencial con todas las otras cosas,

 

se encuentran al mismo tiempo dentro de ella” ... “La individualidad contiene lo infinito dentro de sí, por así decirlo, en germen” (Leibniz, 84).

 

He aquí un tipo de dialéctica, y muy profundo a pesar del idealismo y el clerica-lismo.

“Todo en la naturaleza es analógico” (Leibniz, 86)      

“En general, en la naturaleza no hay nada absolutamente discreto; to-        NB

dos los contrarios, todos los límites del espacio y el tiempo, y lo demás    

des aparece ante la absoluta continuidad, la infinita interconexión del universo” (Feuerbach, 87).

 

“Debido a su naturaleza peculiar, consistente sólo en nervios, y no en carne y sangre, la mónada es influida y afectada por todo lo que ocurre en el mundo” ...

 

Sin embargo, “es sólo un espectador del drama mundial, no un actor. En ello re-side el principal defecto de las mónadas” (Feuerbach, 90).

 

75

 

La conformidad del alma y el cuerpo es una harmonie préétablie65 por Dios.

 

 

“El lado débil de Leibniz” (Feuerbach, 95)66.

 

 

 

  * Armonía preestablecida. (Ed. )

  Lenin se refiere a la siguiente enunciación de Feuerbach: “La armonía preestablecida, aun siendo su obra predilecta, es el lado débil de Leibniz... La armonía preestablecida, entendida en un sentido puramente exterior respecto de la mónada, contradice radicalmente el espíritu de la filosofía de Leibniz” (Sámtliche Werke, Bd. IV, 1910, S. 95). Leibniz introduce el concepto teológico “armonía preestablecida” para explicar da qué modo las

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

“El alma es una especie de autómata espiritual” (Leibniz, 98). (Y el propio Leibniz dijo en una ocasión que la transición del ocasionalismo67 a su filosofía es una tran-sición fácil, Feuerbach, 100. ) Pero en Leibniz esto se deduce de la “naturaleza del alma”... (101)

 

En su Teodicea (§17), Leibniz repite en esencia la prueba ontológica de la existen-cia de Dios68. En sus Nouveaux essais sur Yentendement69, Leibniz criticó el empi-rismo de Locke, diciendo nihil est in intellectus, etc. , nisi intellectus ipse70 (!) (152).

 

(En la primera edición Feuerbach también critica a Locke en forma idealista. ) El principio de las “verdades necesarias” se halla “dentro de nosotros” (Leibniz, 148).

 

Cf. Kant igualmente71

 

Las ideas de sustancia, cambio, etc. , se hallan dentro de nosotros (Leibniz, 150. ) “Ser determinado hacia lo mejor a través de la razón es el grado más elevado de libertad” (Leibniz, 154. )

 

 

“La filosofía de Leibniz es idealismo” (Feuerbach, 160), etc. , etc.

 

... “El alegre y vivaz politeísmo de la monadología de Leibniz se con-virtió en el monoteísmo severo, pero por esa razón más espiritual e intenso, del ‘idealismo trascendental’ ” (Feuerbach, 188).

 

76

 

 

transición a

 

 

Kant

 

 

mónadas, cada una de las cuales es individual y se atiene sólo a la ley de su desarrollo intrínseco, al mismo tiempo, en cada momento dado, se encuentran en exacta correspondencia, en mutua armonía. Leibniz opina que ello se debe a que ya durante la creación de las mónadas Dios aseguró su unidad y preestableció su armo-nía. 75.

 

  Ocasionalismo (del latín occasio: ocasión): corriente idealista religiosa en la filosofía de siglo XVII, basada en la doctrina de Descartes acerca del dualismo de alma y cuerpo. Los ocasionalistas sostenían que el alma y el cuerpo eran entes independientes, especiales, y que todos los actos, tanto físicos como psíquicos, y su interac-ción eran obra de Dios, que el hombre depende íntegramente de la “divina providencia", etc. Los principales representantes del ocasionalismo fueron J. Clauberg, A. Geu- lincx y N. Malebranche. 75.

  “Teodicea": (“justificación de dios” ): título abreviado del libro de Leibnis Essois de Théodicée sur la bonté de Dieu, la liberté de l’homme et l’origine du mal (“Ensayos de teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal” ), 1710; la traducción al toso de este libro se publicó en 1887-1892.

 

Prueba ontológica de la existencia de Dios: uno de los intentos más difundidos en teología de demostrar lógica-mente la existencia de Dios fundamentando así de un modo racional la fe; fue formulada por pu niera vez por uno de los “padres de la Iglesia”, San Agustín (354-430;, y desarrollada por el teólogo escolástico medieval Anselmo de Canterbury (1033-1109). “Esta prueba —escribió Engels— dice: Cuando concebimos a Dios, lo concebimos como la suma de todas las perfecciones. Pero a esta suma de todas las perfecciones le pertenece, ante todo, la existencia, pues el ser carente de existencia necesariamente no es perfecto. Por consiguiente, entre las perfecciones de Dios debemos incluir también la existencia. Por consiguiente, Dios debe existir”. Criticaron la prueba ontológica tanto filósofos de la Edad Media como modernos (incluidos J. Locke, Voltaire y otros). La filosofía materialista rechazó definitiva mente la prueba ontológica, y también otras sobre la existencia de Dios, las cuales, según Marx, “no son otra cosa que hueras tautologías”, 75

 

  La obra de Leibniz Nouveaux essais sur Ventendement humain (  Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano” ), 1764, está dirigida contrael libro de J. Locke An Essay concerning Human Understanding (“Ensayo  sobre el entendimiento humano”), 1690, en el que se desarrolla! teoría sensualista del conocimiento. A la tesis fundamental del sensua lismo: “nihil est in intellectu, quod non prius fuerit in sensu” (“nada hay en el intelecto que no haya estado antes en las sensaciones” ) Leibniz, que defendía el racionalismo, añadió: “nisi intellectus ipse" (“ excepto el intelecto mismo”).

 

   * No hay nada en el intelecto, excepto el intelecto mismo. (Ed. )

 

  Lenin se refiere a que Kant reconoce como necesarios, no condicionados y verdaderos sólo los conocimientos apriorísticos, independientes do la experiencia, lo que constituye una de las tesis fundamentales de su teoría idealista del conocimiento. Más adelante, Lenin indica la comparación hecha por Feuerbach entre las obras principales de Leibniz y Kant (véase el presente tomo, pág. 77).

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

[Págs. 188-200: suplementos de 1847. ]                       

Pág. 188: “filosofía idealista, a priori”...                      

“Pero por supuesto, lo que para el hombre es      a posteriori para el         se brula de

filósofo es a priori;      porque cuando el hombre ha reunido experien-     Kant

                

cias y las ha abarcado en conceptos generales, entonces, natural

 

mente, está en condiciones de elaborar ‘juicios sin téticos a priori’. De ahí que lo que para una época anterior es una cuestión de experiencia, para una época pos-terior es una cuestión de razón... Así, antes, la electricidad y el magnetismo eran sólo pr o piedades empíricas, es decir, en este caso, accidentales, percibidas sólo en determinados cuerpos, en tanto que ahora, como resultado de amplias obser-vaciones, se los reconoce como propiedades de todos los cuerpos, como propie-dades esenciales de un cuerpo ... De ahí que la historia de la humanidad sea el único punto de vista que ofrece una respuesta positiva al problema del origen de las ideas”... (191-192).

 

El alma no es cera, no es una tabula rasa... “La creación de una representación sensible exige el agregado de algo distinto del objeto, y por lo tanto sería una ver-dadera necesidad que yo tratase de derivar del objeto ese elemento distinto, que es la base de la esencia real de la representación sensible. Pero entonces, ¿qué es eso? La forma de la universalidad; porque incluso la idea individual o represen-tación sensible —al menos en comparación con el verdadero objeto individual— es primaria mente, como señala Leibniz, algo universal, es decir, en este caso in-determinado, destructivo, anulador de las diferencias. La sensibilidad es maciza, no crítica, lujuriosa; pero la idea, la representación sensible, se limita sólo a lo universal y necesario” (192).

 

77

“Por consiguiente, el pensamiento fundamental de los  Nouveaux   Leibniz y Kant

essais sur l’entendement humain     es, como en Der Kritik der reinen  Necesidad in-

Vernunft,  el de que la  universalidad        y la necesidad que es      insepa-       

rable                                                         separable de

                                                       lo universal

  de ella, expresan la naturaleza propia del entendimiento o   

del ser capaz de tener representaciones, y por consiguiente no pueden provenir de los sentidos o de la experiencia, es decir, de afuera”... (193)

Esta idea aparece ya entre los cartesianos — Feuerbach cita a kantismo =

Clauberg,  72.    trasto viejo

  1652      

“Sin duda este axioma [que el todo es mayor que la parte] debe su certeza, no a la inducción, sino al entendimiento, porque este último no tiene otro objetivo ni otra vocación que la de generalizar los datos de los sentidos a fin de ahorrarnos la tediosa molestia de la repetición, a fin de prever, remplazar, ahorrar la expe-riencia sensible y la percepción. ¿Pero lo hace el entendimiento por sí mismo, sin que exista una base para él en lo sensorial? ¿Es que entonces los sentidos me muestran el caso individual como un caso individual in abstracto? ¿No es un caso cualitativamente determinado?

 

¿Pero esta cualidad no contiene una identidad tan grande de los casos NB individuales que es perceptible por los sentidos?... ¿Los sentidos me muestran sólo las hojas, y no los árboles?, ¿No hay un sentido de identidad, igual-dad y diferencia? ¿No existe diferencia alguna, para mis sentidos, entre negro y

 

 

  * Referencia a la obra de Clauberg, filósofo cartesiano alemán, Defensio Cartesiana (“Defensa del cartesia-nismo” ), 1652. (Ed. )

 

  NB

  bien dit!

  NB

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

blanco, día y noche, madera y hierro?... ¿No son los sentidos la afirmación incon-dicional de lo que es? Por lo tanto, la ley más elevada del pensamiento, la ley de la identidad, ¿no es también una ley de la sensibilidad?; ¿y por cierto no des cansa esta ley del pensamiento en la verdad de la percepción sensorial?”... (193-194).

78

Leibniz en Nouveaux essais: “La generalidad consiste en el parecido mutuo de las cosas individuales, y ese parecido es una realidad” (libro III, capítulo 3, § 11). “¿Pero entonces este parecido no es una verdad sensible? Los seres que el enten-dimiento refiere a una sola clase, a un solo género, ¿no afectan también mis senti-dos, en una forma idéntica, igual? ... Para mi sentido sexual —un sentido que teó-ricamente es también de la mayor importancia, aunque en la teoría de los senti-dos no se lo tiene por lo general en cuenta—, ¿no hay diferencia entre una mujer y un animal hembra? ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre la facultad del enten-

 

dimiento y la de la percepción sensible o sensación?

 

La percepción sensible presenta la cosa, pero el entendimiento le da el nombre. En el entendimiento no hay nada que no esté en la per-cepción sensible, pero, en los hechos, lo que se encuentra en la per-cepción sensible está sólo de nombre en el entendimiento.

 

El entendimiento es el ser superior, el amo del mundo, pero sólo de nombre, no en los hechos. ¿Pero qué es un hombre? Es una señal de

 

diferencia, algún rasgo que salta a la vista, al cual yo convierto en el representante del objeto, en lo que caracteriza al objeto, para representármelo en su totalidad (195).

 

... “Los sentidos me dicen, tan bien como el entendimiento, que el todo es mayor que la parte; pero no me lo dicen con palabras, sino con ejemplos; verbigracia, que el dedo es menor que la mano ... (196-197)

 

... “Por lo tanto la certeza de que el todo es mayor que la parte no depende, indu-dablemente, de los sentidos. ¿Pero de qué, entonces? De la pa labra: el todo. La afirmación de que el todo es mayor que la parte no dice absolutamente nada más de lo que dice la propia palabra ‘todo’... (197)

 

... “Por otra parte, Leibniz, como idealista o espiritualista, convierte los medios en un fin, la negación de la sensibilidad en la esencia del espíritu... (198)

 

79

 

... “Lo que es conciente de sí mismo existe y es, y se llama alma. Por consiguiente estamos seguros de la existencia de nuestra alma antes de estar seguros de la existencia de nuestro cuerpo. Es claro que la conciencia es primaria, pero sólo es primaria para mí, no es primaria en sí misma. En el sentido de mi conciencia, yo soy, porque soy conciente de mí; pero en el sentido de mi vida soy conciente de mí porque soy. ¿Cuál de los dos es correcto? ¿El cuerpo, es decir, la naturaleza, o la conciencia, es decir, yo? Yo, por supuesto, ¿pues cómo podría admitir que yo mismo soy erróneo? ¿Pero puedo entonces, en los hechos, separar la conciencia de mi cuerpo y pensar por mí mismo?... (201)...

 

... “El mundo es el objeto de los sentidos y el objeto del pensamiento (204).

 

“En un objeto sensible, el hombre distingue la esencia tal como realmente es, como un objeto de la percepción sensorial, de la esencia del mismo en el pensa-miento, abstraída de la sensibilidad. A la primera la denomina existencia o tam-bién lo individual, y a la segunda esencia o género. La segunda es definida por él como necesaria y eterna —por que, si bien un objeto sensible puede haber desa-parecido del mundo sensible, sigue siendo un objeto del pensamiento o

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

representación sensible—, pero la existencia, como accidental y transitoria ...

 

(205)

 

... “Leibniz es cristiano a medias, es un teísta, o cristiano y naturalista.      NB

Limita la bondad y el poder de Dios por medio de la sabiduría, por 

medio del entendimiento; pero este entendimiento no es más que un gabinete de objetos naturales, es sólo la idea de la interconexión de la naturaleza, del uni-verso. Por lo tanto limita su teísmo por medio del naturalismo; afirma y defiende el teísmo por medio de lo que lo anula” ... (215)

 

Pág. 274 (del suplemento de 1847):

80

“¡Cuánto se ha dicho del engaño de los sentidos y cuán poco del engaño del len-guaje, del cual, sin embargo, el pensamiento es inseparable! ¡Y cuán torpe es la traición de los sentidos, cuán sutil la del lenguaje! ¡Cuánto tiempo me llevó de la nariz la universalidad de la razón, la universalidad del Yo de Fichte y Hegel, hasta que finalmente, con ayuda de mis cinco sentidos, reconocí, para la salvación de mi alma, que todas las dificultades y misterios del logos, en el sentido de la razón, encuentran su solución en la significación de la palabra! Por ese motivo la afirma-ción de Haym, de que la crítica de la razón debe convertirse en la crítica del len-guaje’, es para mí, en el sentido teórico, una afirmación inspirada. — Pero en lo que se refiere a la contradicción entre yo como ser perceptivo, personal, y yo como ser pensante, se reduce, en el sentido de esta nota y de la disertación citada [del propio Feuerbach]73, a la aguda contradicción: en la sensación soy individual; en el pensamiento soy universal. Pero en la sensación no soy menos universal de lo que soy individual en el pensamiento. La concordancia en el pensamiento se basa sólo en la concordancia en la sensación” (274).

 

... “Toda la comunión humana descansa en la suposición de la semejanza de la sensación en los seres humanos” (274).

 

Spinoza y Herbart (1836)74. Págs. . 400 ff. Una defensa de Spinoza contra los ata-ques triviales del “moralista” Herbart.

 

El objetivismo de Spinoza, etc. , es subrayado. NB.

 

Verháltnis zu Hegel (1840 y spáter). S. 417 ff 75.

 

 

No muy claramente, intermitentemente subrayó que fue un discípulo de Hegel.

81

 

De las notas:

 

“¿Qué es una dialéctica que está en contradicción con el origen natural y el desa-rrollo? ¿Cuál es su necesidad?” ... (431)

 

Herr von Schelling (1843). Carta a Marx (434 ff. ). Según el primer borrador.

 

 

  La Disertación de Feuerbach “De Ratione una, universali, infinita", presentada en 1828 para obtener el derecho a dar conferencias en la Universidad de Erlangen, fue incluida, en su versión al alemán, con el título: Über die Vernunft, ihre Einheit, Mlgemeinheit, Unbegrenztheit

 

(“Acerca de la razón; su unidad, universalidad, infinitud”) en el tomo IV de la segunda edición de las Obras de Feuerbach.

  *Lenin se refiere a la obra de Feuerbach Spinoza y Herbart (1836), que apareció en el tomo IV de la 2ª edición de las Obras de Feuerbach. (Ed. )

  * Relación con Hegel (1840 y posteriormente), págs. 417 y sigs. (Ed. )

 

 

 

Resumen del libro de Feuerbach "Exposición , análisis y crítica de la filosofía de Leibniz"

 

 

 

 

Vapuleo a Schell ing 76.

 

 

Final del tomo IV.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Se trata de la carta escrita en 1843 por L. Feuerbach a C. Marx, en la que critica la filosofía de Schelling. Feuerbach escribió esa carta en res puesta a la que le envió Marx el 3 de octubre de 1843.

 

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

83

 

RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL “CIENCIA DE LA LÓGICA”1

 

Escrito en setiembre-diciembre

 

 

de 1914.

 

Publicado por primera vez en

 

1929, en Léninski Sbórnik, IX.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

84

 

Berna: Lóg. I. 175

 

Hegels Werke2

 

Bd. I Philosophische Abhandlungen3.

 

  Fenomenología del espíritu. III-V Ciencia de la lógica.

VI-VII       (1 y 2) Enciclopedia.

VIII Filosofía del derecho.

IX   Filosofía de la historia.

  (3ª parte) Estética.

XI-XII       Historia de la religión.

XIII-XV    Historia de la filosofía.

XVI-XVII Escritos varios.

XIX Propedéutica filosófica.

XVIII        (1 y 2) Correspondencia de Hegel.

87

 

 

 

 

  El resumen del libro de Hegel “Ciencia de la lógica” está escrito en tres cuadernos, con numeración continuada de las páginas de 1 a 115, y titulados respectivamente “Hegel. Lógica I”, “Hegel. Lógica II” y “ Hegel. Lógica III”. En la tapa del primer cuaderno Lenin escribió también el título general de toda la serie: “Cuadernos sobre filo-sofía. Hegel, Feuerbach y varios”, y en el reverso de la tapa anotó el contenido de los tomos de las Obras de Hegel (véase el presente tomo, pág. 84); las primeras cuatro páginas del manuscrito son hojas cuadriculadas pegadas al cuaderno, de tamaño menor que éste, análogas a las hojas en que Lenin escribió los temas contenidos en los tomos de las Obras de Feuerbach y de Hegel (véase el presente tomo, pág. 333); ello evidencia que el cuaderno “Hegel. Lógica I” fue comenzado antes que los otros “Cuadernos sobre filosofía” de los años 1914-1915 (véase nota 26). En la tapa del segundo cuaderno está anotado “NB pág. 76” (en esa página comienza el resumen de la tercera parte de “La doctrina del concepto” — “La idea” —véase el presente tomo, pág. , 166). Al final de la página 111 (tercer cuaderno) está indicada la fecha en que Lenin terminó el Resumen: “Fin de la ‘Lógica’. 17. XII. 1914”. Después de la página 115, en la que termina el Resumen, hay unas hojas en blanco, y en las dos últimas páginas del cuaderno “Hegel. Lógica III” están escritas las notas “Para la bibliografía moderna sobre Hegel” (véase el presente tomo, págs. 334-336). Paralelamente a la Ciencia de la lógica, Lenin hizo el resumen de varios apartados de la primera parte de la Enciclopedia de ciencias filosóficas.

 

El Resumen de la principal obra de Hegel ocupa el lugar central entre los resúmenes filosóficos hechos por Le-nin en 1914-1915. Revela en él el idealismo y la limitación histórica de la lógica hegeliana, mostrando a la vez que, en forma mística, Hegel sigue de cerca el “reflejo del movimiento del mundo objetivo en el movimiento de los conceptos” (pág. 154). Lenin examina las leyes principales, las categorías, los elementos de la dialéctica, su nexo con la práctica, la correlación entre la dialéctica, la lógica y la teoría de conocimiento, el carácter dialéc-tico del desarrollo de la filosofía, las ciencias naturales y la técnica. El Resumen contiene un importantísimo fragmento de Lenin sobre los elementos de la dialéctica (véase el presente tomo, págs. 194-195).

 

2 * Obras de Hegel. (Ed. )

 

3  * Tomo I. Estudios filosóficos. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

 

Obras

 

de G. W. FR. HEGEL

 

tomo III

 

(Berlín, 1833) (468 págs. )

 

 

“CIENCIA DE LA LÓGICA”4

 

Parte 1. La lógica objetiva

 

Sección 1. La doctrina del ser.

 

(Berna: Lóg. I. 175)

 

 

PRÓLOGO A LA I EDICIÓN

 

 

 

 

 

Título completo Obras de G.

 

W. Fr. Hegel. *

 

 Se trata de la primera edición en alemán de las obras de He-

 

gel; los tomos I a XVIII se publi-caron en 1832-1845, el tomo XIX (complementario) en dos partes apareció en 1887. Lenin hizo una anotación sobre el contenido de estos tomos en la tapa del cuaderno titulado: “He-gel. Lógica I. ” (Véase el pre-sente tomo, pág. 84). (Ed. )

 

“Edición completa hecha por un grupo de amigos del difunto: Marheineke, Schulze, Gans, Henning, Hotho, Michelet, Förster. ”

 

 

Tomo III5, pág. 5: observación aguda acerca de la lógica: es un “prejuicio” que “ella enseña a pensar” (¿¿del mismo modo que la fisiología “en seña”... a digerir??).

 

... “la ciencia lógica, que es el verdadero contenido de la auténtica metafísica o la filosofía especulativa pura” ... (6).

 

... “La filosofía no puede tomar prestado su método a una ciencia subordinada, como la matemática”... (6-7).

 

88

 

... “Sino que sólo puede ser la naturaleza del contenido la que se mueve en el co-nocimiento cien tífico, puesto que al mismo tiempo es esta propia reflexión del contenido la que por sí misma pone y produce inicialmente su determinación”

 

(7).

 

(El movimiento del conocimiento científico; he ahí lo esencial. )

 

“El entendimiento [Verstand] determina” (bestimmt), la razón (Vernuft) es nega-tiva y dialéctica, porque disuelve en la nada (“in Nichts auflöst”) las determina-ciones del entendimiento (7). La combinación de estos dos, “la razón que entiende o el entendimiento que razona” (7) = lo positivo.

 

Negación de “lo simple” ... “movimiento del espíritu”... (7).

 

“Sólo por este camino que construye por sí misma... puede la filosofía llegar a ser una ciencia objetiva, demostrativa” (7-8).

 

(“Camino que construye por sí misma” = el camino [este es, en mi opinión, el nudo] del conocimiento real, del proceso del conocer, del movimiento [de la

 

  Ciencia de la lógica (Wissenschaft der Logik): obra principal de Hegel. Sobre la base del principio idealista de la identidad entre el ser y el pensamiento, se investigan en ella las categorías lógicas como momentos de la idea absoluta, en la cual Hegel veía la esencia de la realidad. En la Ciencia de la lógica se expone en forma sistemática la dialéctica idea lista de Hegel como autodesarrollo del concepto. La obra consta de tres libros: el primero (“La doctrina del ser”) fue publicado a comienzos de 1812; el segundo (“La doctrina de la esencia”), en 1813, y el tercero (“La doctrina del concepto”), en 1816, en Nuremberg. En 1831 Hegel inició la preparación de una nueva edición, pero sólo alcanzó a revisar el primer libro y a escribir el prólogo para el segundo (fechado el 7 de noviembre de 1831). La Ciencia de la lógica se editó por primera vez en ruso en 1916.

 

5 * Hegel. Werke, Bd. III, Berlín, 1833. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

 

ignorancia al conocimiento ]6. )

 

El movimiento de la conciencia, “como el desarrollo de toda la vida natural y espiritual”, des cansa sobre “la naturaleza de las esenciali-dades puras que forman el contenido de la lógica" (Natur der reinen Wesenheiten. ) 7

 

Invertir: la lógica y la teoría del conocimiento deben inferirse del “desarrollo de toda la vida natural y espiritual”.

 

 

 

 

 

 

¡Esto es ca-racterís-tico!

 

 

Hasta aquí, prólogo a la primera edición.

 

 

----------

 

 

 

 

89

 

 

PRÓLOGO A LA II EDICIÓN

 

 

“Presentar el reino del pensamiento en su aspecto filosófico, es decir, en su propia [NB] actividad inmanente, o (lo que es lo mismo) en su desarrollo necesario” (NB )... (10).

 

 

 

¡exce-

 

lente!

 

 

“Las formas familiares del pensamiento”, un comienzo importante, “die leblosen Knochen eines Skeletts”8 (11).

 

 

 

Lo que se necesita no son leblose

 

Knochen, sino la vida viviente.

 

El nexo entre el pensamiento y el lenguaje (entre paréntesis, el idioma chino y su falta de desarrollo: 11), la formación de los sus-tantivos y verbos (11). En el idioma alemán las palabras tienen, a veces, “significados opuestos” (12) (no sólo significados “distintos”, sino opuestos)— “una alegría para el pensamiento”...

 

 

¿¿historia del pensamiento

 

  historia del lenguaje??

 

El concepto de fuerza en física, y el de polaridad (“las cosas diferentes indisoluble-mente [la cursiva es de Hegel] vinculadas”). Transición de la fuerza a la polaridad: transición a "más altas Denk- verháltnisse9 (12).

 

 

90

 

[NB también en pág. 11 ... “Pero si se opone la naturaleza, en general, como lo físico, a lo que es espiritual, debería decirse entonces que lo lógico es más bien algo sobrenatural”... ]

 

 

la natura-leza y “das Geistige”10

 

 

  *  En el manuscrito las palabras “de la ignorancia al conocimiento” están tachadas con una línea horizontal, aparentemente en vez de estar subrayadas. (Ed. )

 

7 **Naturaleza de las esencialidades puras. (Ed. ) 8 * Los huesos sin vida de un esqueleto. (Ed. )

9 * Relaciones del pensamiento. (Ed. )

10 * “Lo espiritual”. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

Las formas lógicas Allbekanntes sind11, pero... “was bekannt ist, darum noch nicht erkannt12 (13).

 

“Progreso infinito” — “liberación” de las “formas del pensamiento” de la materia (von dem Stoffe), ideas, deseos, etc. , elaboración de lo general (Platón, Aristóte-les): comienzo del conocimiento ...

“Sólo después de haber dispuesto de casi todo lo necesario... comen-        los intere-

  Aristóteles                 ses “mue-

zaron los hombres a preocuparse por el conocimiento filosófico”,    ven la vida

dice           (13-14); y añade: el ocio de los sacerdotes egipcios,       de los

comienzo de las ciencias matemáticas (14)13. La preocupación por el  pueblos”

“pensamiento puro” presupone un “largo camino ya recorrido por el

 

espíritu del hombre”. En este tipo de pensamiento “se callan los intereses que mueven la vida de los pueblos e individuos” (14).

 

Las categorías de la lógica son Abbreviaturen14 (“epitomiert”15 en otro pasaje), de la “infinita multitud” de “particularidades de la existencia exterior y de la acción” (15). A su vez, estas categorías DIENEN16 a los hombres en la práctica (“en el ejer-cicio intelectual del contenido viviente, en la producción y el intercambio”) (15).

 

 

91

 

“No decimos de nuestras sensaciones, impulsos e intereses que nos sirven; antes bien, son considerados como facultades y po-deres independientes, todo esto es precisamente lo que somos” (15).

 

 

relación entre el pensamiento y los intereses e impulsos

 

Y respecto de las formas del pensamiento (Denkformen) no puede decirse que nos sirvan, pues pasan “a través de todas nuestras ideas” (16), son “lo universal como tal”.

 

Objetivismo: las categorías del pensamiento no son un instrumento auxiliar del hombre, sino una expresión de las leyes, tanto de la naturaleza como del hom-bre. Compárese más adelante la antítesis.

—del “pensamiento subjetivo” y “el concepto objetivo de la propia esencia de las cosas”. No podemos “ir más allá de la naturaleza de las cosas” (16).

Asimismo la observación contra la “filosofía crítica” (17). Ésta con- contra el kan-

cibe la relación entre “tres términos” (nosotros, pensamiento, co-     tismo

sas), como si los pensamientos estuvieran “en el medio” entre las

 

cosas y nosotros, y como si este término medio “sepa rara” (abschliesst) “en vez de unir” (zusammenschliessen). Esta opinión, dice Hegel, puede refutarse con la “sencilla observación” de que “precisa mente estas cosas que debieran al parecer hallarse más allá [jenseits] de nuestros pensamientos son en sí mismas entes de pensamiento” (Gedankendinge)... y “la llamada cosa en sí sólo es ein Gedan- ken-ding der leeren Abstraktion”17.

 

92

 

 

En mi opinión, la esencia del argumento es: (1) en Kant, la cognición separa (di-vide) la naturaleza y el hombre; en realidad, los une; 2) en Kant, la “abstracción

 

 * Son conocidas para todos. (Ed. )

 * “Lo que es conocido no por ello es reconocido". (Ed. )

 * Véase Aristóteles, Metafísica, t. I, cap. 1. (Ed. )

 * Abreviaturas. (Ed. )

 * Sirven. (Ed. )

 * Resumido (Ed. )

 * Un ente de pensamiento de la abstracción vacía. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

vacía” de la cosa en sí en vez del Gang, Bewegung18 vivo, cada vez más profundo, de nuestro conocimiento de las cosas.

 

En Kant, la Ding an sich19 es una abstracción vacía, pero Hegel exige abstracciones que correspondan a der Sache20: “el concepto objetivo de las cosas constituye su esencia misma”, que —hablando en sentido materialista— corresponde a la pro-fundización real de nuestro conocimiento del mundo.

 

Es incorrecto decir que las Denkformen son so lamente “Mittel”, “zum Ge-brauch”21 (17).

 

Es incorrecto también decir que son “áussere Formen”  , “Formen, die      NB

  an dem    22    

nur            Gehalt, nicht der Gehalt selbst seien” (formas sólo adheri       

                

das al contenido, y no el contenido mismo) (17).

 

 

Lo que Hegel exige es una lógica cuyas formas sean gehaltvolle Formen23, formas de contenido vivo, real, inseparable mente unidas al contenido.

 

Y Hegel llama la atención hacia “los pensamientos de todas las cosas naturales y espirituales”, hacia el “contenido sustancial”... (18).

 

—“Llevar claramente a la conciencia este carácter lógico que anima el espíritu, que se agita y actúa en él: tal es nuestro problema” (18).

 

La lógica no es la ciencia de las formas exteriores del pensamiento, sino de las leyes del desarrollo “de todas las cosas materiales, naturales y espirituales”, es decir, del desarrollo de todo el contenido concreto del mundo y de su cognición, o sea, la suma total, la conclusión de la historia del conocimiento del mundo.

 

93

 

La “acción instintiva” (instinktartiges Tun) “se fragmenta en una materia infini-tamente diversa”. En cambio, la “acción inteligente y conciente” saca “el contenido de aquello que motiva [den Inhalt des Treibenden] fuera de su unidad directa con el sujeto y lo convierte en “un objeto para él” (para el sujeto).

“En esta red se forman, aquí y allá, nudos sólidos que son los puntos de apoyo y de orientación de su” del espíritu, o del sujeto “vida y conciencia” ... (18)

 

¿Cómo hay que entender esto?

 

El hombre está frente a una red de fenómenos naturales. El hombre instintivo, el salvaje, no se distingue de la naturaleza. El hombre conciente se distingue de ella; las categorías son etapas de este distinguirse, es decir, del conocer el mundo, puntos focales de la red, que ayudan a conocerlo y dominarlo.

 

“La verdad es infinita” (19): su finitud es su negación “su fin”. Las formas (Denk-formen)24, si se las considera como formas, “distintas de la sustancia y que existen

 

  * Trayectoria, movimiento. (Ed. )

  ** Cosa en sí. (Ed. )

 

  *** La esencia. (Ed. )

 

  * “Medios”, “para ser usados”. (Ed. )

 

  * "Formas exteriores. ” (Ed. )

 

  ******Formas plenas de contenido. (Ed. )

  * Formas del pensamiento. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

sólo adheridas a ella” (19), son incapaces de abarcar la verdad. La inutilidad de estas formas de la lógica formal las hace acreedoras al “desprecio” (19) y al “ri-dículo” (20). La ley de identidad, A = A, vacuidad, “unertraglich”25 (19).

 

94

 

Es injusto olvidar que estas categorías “tienen su lugar y validez en la cognición”, Pero como “formas indiferentes” pueden ser “instrumentos del error y de la so-fistería” (20), no de la verdad.

 

“El pensamiento contemplativo debe incluir ‘der Inhalt’26 así como la ‘forma ex-terna” (20).

“Con esta introducción del contenido en la consideración lógica”, el NB

objeto de estudio no son NB ya las Dinge, sino die Sache, der Begriff       

der Dinge27.      

no las cosas sino las leyes de su movimiento en sentido materialista.

 

... “el logos, la razón de lo que es” (21). Y en la pág. (22) al comienzo, el objeto de estudio de la lógica se expresa con estas palabras:

 

 

“desarrollo” del pensamiento de acuerdo con

 

... “Entwicklung des Denkens in seiner Not wendigkeit. ”

 

 

“desarrollo” del pen-samiento de acuerdo con su necesidad

 

Las categorías tienen que ser inferidas (y no tomadas arbitraria o mecánica-mente) (no mediante una “exposición”, no mediante “afirmaciones”, sino con pruebas) (24) partiendo de lo más simple, de lo fundamental (el ser, la nada, el devenir [das Werden]) (para no citar otros); aquí está, en ellos, “en este germen, todo el desarrollo” (23).

 

95

 

INTRODUCCIÓN: CONCEPTO GENERAL DE LA LÓGICA

 

Se entiende habitualmente por lógica “la ciencia del pensar”, la “pura forma de la cognición” (27).

 

Hegel refuta esta concepción. Está contra la Ding an sich28, como “algo simple-mente más allá del pensamiento” (29).

 

Las formas del pensamiento en apariencia “son inaplicables a las cosas en sí” (31). Ungereimt wahre Erkenntnis29, si no conoce la cosa en sí. ¿Pero el Verstand30 no es también una cosa en sí? (31).

 

“El idealismo trascendental llevado de un modo más coherente hasta su conclu-sión lógica ha ad vertido la nulidad del espectro de la cosa en sí —esa sombra abstracta separada de todo contenido— que la filosofía crítica dejaba en pie y se

 

  ** Insoportable. (Ed. )

  * “El contenido. ” (Ed. )

  * Las cosas, sino la esencia, el concepto de las cosas. (Ed. )

  * Cosa en sí. (Ed. )

 

   * La verdadera cognición es absurda. (Ed. )

 

  * Entendimiento. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

había propuesto destruir por completo. Esta filosofía [¿Fichte?] comienza asi-mismo a hacer que la razón desarrolle sus propias determinaciones partiendo de sí misma. Pero la actitud subjetiva de este intento no permitió que fuese llevado a cabo” (32).

 

Las formas lógicas son todte Formen31, pues no se las considera como una “uni-dad orgánica” (33), como “su concreta unidad viviente” (ibid. ).

96

En la Fenomenología del espíritu examiné “el movimiento de la conciencia, desde la primera con tradición directa [Gegensatz] entre ella y el objeto, hasta el saber absoluto (34). Este camino re corre todas las formas de la relación entre la con-ciencia y el objeto”...

 

“Como ciencia, la verdad es la autoconciencia pura que se despliega”... (35); “el pensamiento objetivo” ... “el concepto, como tal, es lo que existe en sí y para sí” (35). (36: el clericalismo, Dios, el reino de la verdad, etc. )

 

Kant atribuía “una significación esencialmente subjetiva” a las “determinacio-nes lógicas”. Pero las “determinaciones del pensamiento” tienen “un valor y existencia objetivos” (37).

 

La vieja lógica ha caído en el Verachtung32. (38) Exige una trasformación...

 

39 - La vieja lógica formal es exactamente como un pasatiempo infantil, que forma cuadros con pedacitos sueltos (in Verachtung gekomen33: [38]).

 

40 - La filosofía debe tener su propio método (no el de la matemática: contra Spi-noza, Wolff und Andere34).

40-41: “Porque el método es la conciencia de la forma adoptada por NB

el movimiento interior espontáneo de su contenido”, y el resto de   

la pág. 41 da una buena explicación de la dialéctica.    

“es ist der Inhalt in sich, die Dialektik, die er an ihm selbst hat, welche ihn fortbe- wegt” (42).

 

“La esfera dada de fenómenos es impulsada hacia adelante por el propio conte-nido de esta esfera, por la dialéctica, que él [este contenido] tiene EN [an] sí mismo” (es decir, por la dialéctica de su propio movimiento).

97

“Lo negativo es en igual grado positivo” (41): la negación es algo definido, tiene un contenido definido, las contradicciones internas llevan al remplazo del viejo contenido por otro nuevo, superior.

En la vieja lógica no hay transición ni desarrollo (del concepto y del NB

pensamiento), no hay “un nexo interior necesario” (43) de todas las

partes, ni “Ubergang”35 de unas partes a otras.  

Y Hegel plantea dos exigencias fundamentales: 

1) “la necesidad del nexo”     

y

 

  * Formas muertas. (Ed. )

  * Descrédito. (Ed. )

  * Ha caído en el descrédito. (Ed. )

  * Y otros. (Ed)

  * “Transición. ” (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

  “el surgimiento inmanente de las distinciones”. ¡¡Muy importante!! Esto es lo que significa, a mi juicio:

 

  NEXO NECESARIO, el nexo objetivo de todos los aspectos, fuerzas, tendencias, etc. , de la esfera dada de fenómenos;

 

  “surgimiento inmanente de las distinciones” — la lógica objetiva interna de la evolución y de la lucha entre las diferencias, polaridad.

 

Los defectos de la dialéctica platónica en Parménides36.

 

 

“La dialéctica es considerada generalmente como un procedimiento extrínseco y negativo, que no es inherente a la cosa misma, que se basa en la mera vanidad, como un afán subjetivo de hacer vacilar y destruir lo que es permanente y verda-dero, o que a lo sumo sólo conduce a la vacuidad del asunto dialécticamente tra-tado” (43).

 

h Û               .                                                                                                — El gran mérito de Kant fue haber des pojado a la dialéctica “dem Schein von Willkür”37. Dos cosas importantes:

 

98

  Die Objektivitát

#

 

des Scheins38     (NB: ¡¡confuso, volver sobre esto!!)

 

  die Notwendigkeit des Widerspruchs39 selbstbewegende Seele40 ... , (“negati-vidad inherente”)... “el principio de toda vida física y es piritual” (44).

 

#

 

¿No se quiere significar aquí que también la apariencia es objetiva, porque con-tiene uno de los aspectos del mundo objetivo? No solamente la Wesen41, sino tam-bién la Schein42 es objetiva. Hay una diferencia entre lo subjetivo y lo objetivo, PERO TAMBIÉN ELLA TIENE SUS LIMITES.

Lo dialéctico = “captar la antítesis en su unidad”...       ¡sutil y

45. La lógica se asemeja a la gramática en que para el principiante es       

una cosa, y otra para quien conoce el idioma (y los idiomas) y el espí-  profundo!

ritu del idioma. “Una cosa es para quien por primera vez se acerca a la     

lógica y a las ciencias en general, y otra para quien retorna de las ciencias a la lógica. ”

 

Entonces la lógica da el “carácter esencial de esta riqueza” (des Reichtums der Weltvorstellung43 ) , “la naturaleza interior del espíritu y del mundo”... (46)

 

  “Parménides”: diálogo de Platón, cuyo título es el nombre del principal representante de la escuela eleática (véase la nota 84). En el diálogo se desarrolla la dialéctica idealista, aplicada aquí por Platón a su doctrina de las ideas. En sus Lecciones de historia de la filosofía (este pasaje fue señalado por Lenin, véase el presente tomo, pág. 269) Hegel dice que el diálogo es una “extraordinaria obra maestra de la dialéctica platónica”, y al mismo tiempo indica que en Parménides ésta reviste más bien un carácter negativo que positivo, por cuanto Platón, al referirse a las contradicciones no subraya suficientemente la unidad de éstas.

 

  * “La apariencia de arbitrariedad. ” (Ed. )

 

  * La objetividad de la apariencia. (Ed. )

 

  * La necesidad de la contradicción. (Ed. )

  * El alma que se mueve por sí misma. (Ed. )

 

  * La esencia. (Ed. )

 

  * La pariencia. (Ed. )

 

  * La riqueza de la representación del mundo, (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Ciencia de la Lógica"

 

 

 

 

“No sólo un universal abstracto, sino universal que abarca en sí la Cf. El capital riqueza de lo particular” (47).

 

99

 

 

Bella fórmula: ¡¡“No sólo un universal abstracto, sino un universal que abarca en sí la riqueza de lo particular, de lo individual, de lo singular” (¡toda la riqueza de lo particular y lo singular!)!! Très bien!

 

 

“Así como la misma máxima moral en boca de un muchacho que la comprende correcta mente, no tiene el mismo significado y alcance que tiene en el espíritu de un hombre de años y de experiencia, para quien expresa toda la fuerza de su contenido.

 

 

una buena compara-ción (mate-rialista)

 

Así, el valor de la lógica sólo recibe debida apreciación cuando es el resultado de la experiencia de las ciencias; entonces se presenta al espíritu como la verdad universal, no como un conocimiento particular junto a otros ramos y realidades, sino como la esencia de todo este otro contenido” ... (47)

 

“resultado de la experiencia de las ciencias”

 

NB

 

 

“El sistema de la lógica es el reino de las sombras” (47), libre de “toda concreción sensible”... (50) — ... “no lo abstracto, muerto e inmóvil, sino lo concreto”. .

 

 

[¡Esto es característico! ¡Espíritu y esencia de la dialéctica! ]

 

  Nota... los resultados de la filosofía de Kant... : “que la razón no puede conocer ningún contenido válido, y que, en lo tocante a la verdad absoluta, hay que remitirse a la fe”...

 

 

 

Kant: restringir la “razón” y for-talecer la fe44

 

  Una vez más, que la Ding an sich = una abstracción, producto del pensa-miento que abstrae.

 

--------------

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  Se trata de la conocida frase de Kant: “Tuve que restringir la esfera del conocimiento para dejar lugar a la fe” (I. Kant. Crítica de la razón pura). Esta formulación revela lo contradictorio del sistema de Kant, su aspiración a “conciliar” lo inconciliable: la fe y el conocimiento, la ciencia y la religión. En su Resumen, Lenin escribe más adelante: “Kant menosprecia el conocimiento para abrir el camino a la fe” (véase el presente tomo, pág. 146).

 

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

 

100

 

LA DOCTRINA DEL SER

 

¿CON QUÉ SE DEBE COMENZAR LA CIENCIA?

 

 

 

 

(59)1... (en passant) , “la naturaleza de la cognición” (id. pág. 61). . (El tema de la lógica. Comparar con la gnoseología” de hoy)

(60) ... “No hay nada [la cursiva es de Hegel]en el cielo, en la natura-       NB

leza, en el espíritu, ni en parte alguna, que no contenga tanto la      

inmediación como la mediación”... 

 

  Cielo - naturaleza - espíritu. Fuera el cielo: materialismo.

 

  Todo es vermittelt = mediado, enlazado en uno, vinculado por transiciones. Fuera el cielo - conexión sujeta a ley de todo (EL PROCESO) del mundo.

 

  “La lógica es la ciencia pura, es decir, el saber puro en TODA la extensión de su desarrollo” ...

 

la 1ª línea, un desatino,

 

la 2ª --, genial.

 

¿Con qué se debe comenzar? “El ser puro” (Sein) (63) — “no presuponer nada”, el comienzo. “No tener en sí contenido alguno”... “no ser mediado por nada”... 

 

101

(66) ... “El avance [des Erkennens2 ]... debe ser determinado por la NB

naturaleza del objeto y del contenido mismo”... 

  El comienzo contiene tanto la “Nichts3 como el Sein4, es la unidad de ambos:

 

... “lo que comienza, aún no es; sólo avanza hacia el ser”... (del NO SER al ser: “no ser, que es también ser”).

 

Tonterías acerca de lo absoluto (68-69). Trato en general de leer a Hegel desde el punto de vista materialista. Hegel es (según Engels5) el materialismo puesto ca-beza abajo; es decir, en su mayor parte, desecho a dios, lo absoluto, la idea pura, etc.

 

(70-71). En filosofía no se puede comenzar por el “Yo”. No hay “movimiento ob-jetivo” (71).

 

--------------

 

 

 

 

 

 

  * Hegel, Werke. Bd. III, Berlín, 1833. (Ed. )

 

2 * Del conocimiento. (Ed. )

3 ** Nada. (Ed. )

 

4 * Ser. (Ed. )

 

5 * Véase F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de ]a filosofía clásica alemana”, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, Buenos Aires, Ed. Cartago, 1957, págs. 683-712. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

 

102

 

SECCIÓN PRIMERA

 

DETERMINACIÓN (CALIDAD)

 

 

  Ser puro — “sin ninguna otra determinación”. (Bestimmung1 es ya Qualitat2.

 

)

 

Transición del Sein3 al Dasein4 (ser existente (?) ser finito) —y de este al Fürsi-chesein (¿ser para sí?)

 

Sein — Nichts — Werden5

 

“El ser puro y la nada pura son... lo mismo” (78).

 

(81: Esto parece ser una “paradoja”. ) Su unión es el Werden.

 

“Movimiento de inmediata desaparición de lo uno en lo otro” ...

 

Nichts se contrapone a dem Etwas. 6 Pero Etwas es ya un ser determinado, distinto de otro Etwas, pero aquí se trata de la simple Nichts (79).

 

(Los eleáticos y Parménides, en especial los primeros, llegaron a esta abs-tracción del ser7. ) Según Heráclito “todo fluye” (80)... , es decir, “todo es de-venir”.

 

103

 

Ex nihilo níhil fit?8 De Nichts sale el Sein (Werden)...

 

(81): “No sería difícil demostrar esta unidad del ser y la nada [... ] en cada [la cursiva es de Hegel] ejemplo, en cada hecho y pensamiento”... “no hay nada en el cielo ni en la tierra que no contenga tanto el ser como la nada’. Las objeciones su-ponen un besummtes Sein9 (yo tengo 100 táleros o no) 82 i. f. , — pero no se trata de eso ...

 

 

“Un ser determinado o finito es un ser tal que se refiere a otro; es un contenido que se halla en una relación de necesidad con otro contenido o con todo el mundo. Con respecto al nexo mutua mente determinante del todo, la metafísica pudo hacer la afirma-ción —que es realmente una tautología— de que si se destruyera la más pequeña partícula de polvo se derrumbaría todo el

 

 

 

“El nexo necesa-

 

rio de todo el mundo”... “el nexo mutua-mente determi-nado del todo”

 

 

  * Determinación. (Ed. )

 

 ** Calidad. (Ed. ) Ser. (Ed. )

 

3 * Ser

 

4 * Ser existente. (Ed. )

 

5 * Ser —nada— devenir. (Ed. )

6 * Algo. (Ed. )

7 No es casual que, al referirse a las categorías del ser, Hegel mencione a los eleáticos (véase la nota 84). En tanto considera la lógica como el desarrollo de la idea absoluta en el aspecto puro, ve en la historia de la filosofía el proceso histórico de ese desarrollo. Por eso, según Hegel, cada categoría de la lógica ya debió haber sido históricamente expresada por determinado sistema filosófico (el ser, por los eleatas; la nada, por el budismo; el devenir, por Heráclito, etc. ) “Lo que es primero en la ciencia tuvo que mostrarse también históricamente como lo primero”. Lenin copia esta tesis, y observa: “¡Suena muy materialista!”, y en otro lugar escribe: “Es evidente que Hegel toma su autodesarrollo de los conceptos, de las categorías, en conexión con toda la historia de la filoso fía. Esto da aun un nuevo aspecto a toda la Lógica” (véase el presente tomo, págs. 103 y 113 respec-tivamente).

 

8 * ¿Nada nace de la nada? (Ed. )

9 * Determinado ser. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

universo” (83).

 

(86): “Lo que es primero en la ciencia tuvo que mostrarse también históricamente como lo primero. ”

 

¡Suena muy materialista!

 

(91): “El devenir es la susistencia del ser tanto como del no ser. ” ... “Transición es lo mismo que devenir”... (92 i. f. )

 

  “Parménides, como Spinoza, no admite una transición del ser, o de la sustan-cia absoluta, a lo negativo, a lo finito. ” Pero para Hegel la unidad o la indivisi-bilidad (pág. 90, esta expresión es a veces mejor que unidad) del “ser” y de la “nada” da la transición, el Werden.

 

Lo absoluto y lo relativo, lo finito y lo in finito = partes, etapas de uno y el mismo mundo. So etwa?10

104

 

(92: “Reservaremos para ese ser mediado la palabra existencia”.

 

  Según Platón en el Parménides la transición del ser y lo uno = “áussere Refle-xión”11.

 

  Se dice que la oscuridad es la ausencia de luz. Pero “en la luz pura se ve tan poco como en la oscuridad pura”...

 

  — Referencia a las magnitudes infinitamente pequeñas captadas en el pro-ceso de su des aparición ...

       nada           ser             

“Nada existe que no sea un estado intermedio entre el ser y la nada. ”        NB

  Sophisterei12             se excluyen

“La incomprensibilidad del comienzo” — si la             y el                               

mutuamente, pero eso no es dialéctica, sino                                              (108).  Sofistería

“Porque sofistería es un razonamiento que par te de una hipótesis sin       

fundamento y que se acepta sin crítica o reflexión; mientras que lla- Y

  dialéctica

mamos dialéctica a ese movimiento superior de la razón en el cual los      

términos en apariencia absolutamente distintos pasan uno al otro por sí mismos, en virtud de lo que son, y la suposición de su separación se anula por sí misma” (108).

 

Werden. Sus momentos: Entstehen und Vergehen13 (109).

 

Das Aufheben des Werdens — das Dasein14

 

 

ser concreto, determinado (?)

 

110: aufheben = ein Ende machen   aufbewahren

105           15               zugleich

= erhalten                   

112: Dasein ist    Bestimmtes Sein16        (NB 114 “ein Konkretes”17 ), — una calidad,

                         

 

  * ¿No es así? (Ed,)

  * Reflexión exterior. (Ed. )

  * Sofistería. (Ed. )

  * Surg y perecer. (Ed. )

  * El elimmar del devenir - él ser existente. (Ed. )

 

  *  Eliminar = poner fin = mantener (al mismo tiempo conservar). (Ed )

 

  * Ser existente es ser determinado. (Ed. )

 

  * Concreto. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

distinta de Anderes,—VERÄNDELICH UND ENDLICH18.

 

  “La determinación, así aislada y tomada de por sí como determinación exis-tente, es la calidad” ... “La calidad, que debe considerarse como algo existente separadamente, es la realidad” (115).

 

  ... “La determinación es negación” ... (Spinoza) Omnis determinatio est nega-tio19, “esta formulación es de inmensa importancia” ...

 

120: “El algo es la primera negación de la negación”...

 

 

(La exposición es aquí un tanto fragmentaria y sumamente oscura) abstrakte und abstruse Hegelei20 — Engels.

 

  — ... Dos pares de determinaciones: 1) “algo y otro”; 2) “ser para otro y ser en sí”.

 

127 — Ding and sich,21 —“una abstracción muy simple”. La afirmación de que no sabemos lo que son las cosas en sí parece sagaz. La cosa en sí es una abstrac-ción de toda determinación [Sein - für - Anderes22 ] [de toda relación con otro], es decir, una nada. Consiguientemente, la cosa en sí “no es más que una abstracción desprovista de verdad y contenido”.

 

 

106

 

 

Esto es muy profundo: la cosa en sí y su conversión en cosa para otros (cf. Engels25 ). La cosa en sí es, en suma, una abs-tracción vacía e inerte. En la vida, en el movimiento, cada cosa y todo es habitualmente tanto “en sí” como “para otros”, en relación con otro, al transformarse de un estado a otro.

 

 

Sehr gutt!23 Si pregun-tamos qué son las co-sas EN SÍ, so ist in die Frage gedankenloser Weise die Unmö- gli-chkeit der Beantwor-tung gelegt 24 ... (127)

 

129. En passant, la filosofía dialéctica, que la “filosofía metafí-       Kantismo

sica desconoce, incluye también la filosofía crítica”.     =

metafísica

 

 

La DIALÉCTICA es la teoría que muestra cómo LOS CONTRARIOS pueden y suelen ser (cómo devienen) IDÉNTICOS; en qué condiciones son idénticos, al transformarse unos en otros, por qué el espíritu humano no debe entender estos contrarios como muertos, rígidos, sino como vivos, condicionales, móviles, que se trasfor-man unos en otros. En lisant Hegel ... 26

 

  “El LÍMITE [es] la simple negación o la primera negación [das Etwas. Cada algo tiene su LÍMITE], mientras que lo otro es al mismo tiempo, la negación de la negación”...

 

107

 

  Etwas mit seiner immanenten Grenze gesetzt ais der Widerspruch seiner selbst, durch den es über sich hinausgewiesen und getrieben wird, ist das

 

  * Otra, variable y finita. (Ed. )

 

  * Toda determinación es negación. (Ed. )

  * Hegelianismo abstracto y abstruso. (Ed. )

  * La cosa en sí. (Ed. )

  * Ser para otro. (Ed. )

  *¡Muybien!(Ed. )

  * La pregunta, inadvertidamente, es formulada de tal manera que hace imposible la respuesta. (Ed. )

  * Véase F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. (Ed. )

  * Leyendo a Hegel. (Ed. )

 

  pensamien-tos sobre la dialéctica en lisant Hegel

  NB

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

Endliche.

 

(Algo, tomado desde el punto de vista de su límite inmanente, desde el punto de vista de su contradicción con sigo mismo, contradicción que lo impulsa [a este algo] y lo conduce más allá de sus límites, es lo finito. )

 

Cuando se caracteriza a las cosas como finitas, eso es reconocer que su no ser es su naturaleza (“el no ser constituye su ser”).

 

“Ellas [las cosas] son, pero la verdad de este ser es su fin. ”

 

 

¡Agudo e ingenioso! Hegel analiza conceptos que por lo general pa-recen muertos y muestra que en ellos HAY movimiento. ¿Lo finito? ¡Eso significa moverse hacia su fin! ¿Algo? — significa NO LO QUE es otro. ¿El ser en general? — significa una indeterminación tal que ser = no ser. Multilateral y universal flexibilidad de los conceptos, una

 

flexibilidad que llega hasta la identidad de los contrarios; tal es la esencia del asunto. Esta flexibilidad, aplicada subjetiva mente = eclecticismo y sofistería. La flexibilidad, aplicada objetivamente, es decir, si refleja la multilateralidad del pro-ceso material y su unidad, es la dialéctica, es el reflejo correcto del eterno desa-rrollo del mundo.

 

139 — ¿Lo infinito y lo finito son, se dice, opuestos entre sí? (ver pág. 148) (cf.

 

pág. 151).

 

141 — Sollen und Schranke27 — momentos de des Endlichen28.

108

143 — “En el deber ser comienza el trascender más allá de la finitud, la infinitud.

 

 

143 — Se dice que la razón tiene sus límites. “Cuando se hace esta afir- sehr gut! mación no se advierte que por el hecho mismo de que algo se de-termina como límite, ya ha sido superado. ”

 

  La piedra no piensa, por lo cual su limitación (Beschránktheit) no es para ella un límite (Schranke. ) Pero la piedra tiene también sus límites, por ejem-plo su oxidabilidad, si “es una base capaz de oxidarse”.

 

Evolución29 de la piedra

 

144-145: Todo (lo humano) pasa más allá de sus límites (Trieb, Schmerz30, etc. ), ¡y la razón, vean ustedes, “no puede pasar más allá de sus límites”! “¡Es cierto que no todo pasar más allá del lí mite es una verdadera liberación con res-pecto a éste!”

 

Un imán, si tuviese conciencia, consideraría su orientación hacia el norte como un acto libre (Leibniz. ) — No, en ese caso conocería todas las direccio-nes del espacio y consideraría la única dirección como un límite a su libertad, como una limitación de ésta.

 

  * El deber ser y el límite. (Ed. )

 

  ** Lo finito. (Ed. )

  * En el manuscrito sobre la última letra de la palabra “evolución” aparece la letra que, en ruso, forma el plural de esa palabra. (Ed. )

  * Impulsó, dolor. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

 

  ... “La naturaleza misma de lo finito es pasar más allá de sí mismo, negar su negación y volverse infinito” ... No es el poder (Gewalt) externo (fremde) (149) lo que con-vierte lo finito en infinito, sino su naturaleza (seine Na-tur) (la de lo finito).

 

 

 

 

 

 

La dialéctica de las co-sas mismas, de la na - turaleza misma, del curso mismo de los acontecimientos

 

 

111

  “Schlechte Unendlichkeit”31 — la infinitud cualitativamente opuesta a lo fi-nito, sin conexión con él, separada de él, como si lo finito estuviese Diesseits32 y lo infinito Jenseits33, como si lo infinito se encontrase por sobre lo finito, juera de él...

 

  Sin embargo, en realidad, sind sie34 (lo finito y lo infinito) untrennbar35 Son una unidad (155).

158-159: ... “La unidad de lo finito y lo infinito no es una yux-        mos versus los elec-

taposición exterior de estos términos, ni una vinculación        Aplicar a los áto-

  trones. En general

impropia, contraria a sus determinaciones, y que enlace la infinitud de la

entes separados y opuestos entre sí, mutuamente inde-  profundidad. 36

pendientes, y por lo tanto incompatibles; antes bien, cada      materia, vista en

  trascender         de sí

uno es en sí mismo esta unidad, y lo es solamente en el         

mismo, sin que ninguno aventaje al otro en el ser en sí y el ser existente afir-mativo. Se ha demostrado más arriba que la finitud sólo existe como un pasar más allá de sí misma; así contiene la infinitud, que es su otro” ...

 

 

... “Pero el infinito progreso afirma más que esto (que la simple comparación de lo finito con lo infinito); en él está puesta también la conexión [la cursiva es de Hegel] de términos que también son distintos” ... (160)

 

 

La conexión (de todas las partes del pro-greso infinito)

 

  “La naturaleza del pensamiento especulativo ... consiste sólo en la captación de los momentos opuestos en su unidad. ”

112

Se considera, a veces, como la esencia de la filosofía, el problema de cómo lo infinito llega a lo finito. Pero este problema se reduce al esclarecimiento de su conexión...

168 ... “También con respecto a otros temas el arte de   formular     Bien dit!

      

preguntas exige cierta educación; más aun en temas filosóficos,

 

si se quiere recibir una respuesta mejor que la de que la pregunta es vana. ”

 

[La relación con el otro ha desaparecido; lo que queda es la relación con-sigo. ]

 

173-174: Fürsichsein ser para sí = ser infinito, ser cualitativo acabado. La calidad, llega a su punto culminante (auf die Spitze) y se trueca en cantidad.

 

  * Infinitud mala. (Ed. )

 

  * Del lado de acá. (Ed. )

  * Del lado de allá. (Ed. )

  * Ellos son. (Ed. )

  * Inseparables. (Ed. )

  * En Materialismo y empiriocriticismo Lenin desarrolla la idea de la infinitud de la materia y el proceso de su

 

conocimiento (véase V. I. Lenin,   Obras completas, 2? ed. , Buenos Aires, Ed. Cartago, 1969, t. XIV, págs. 274-277). (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

El idealismo de Kant y Fichte... (181) “permanece en el dualismo [[no claro]] del ser existente y del ser para sí”...

 

es decir, ¿no hay transición de la cosa en sí (mencionada en la oración siguiente) al fenómeno? ¿del objeto al sujeto?

 

No me resulta claro por qué Fürsichsein37 es Eins38. Aquí Hegel es, en mi opinión, extremadamente oscuro.

 

 

Lo uno es el antiguo principio del άτµον40 (y el vacío). El vacío es considerado Quéll der Bewegung41 (185), no sólo en el sentido de que el espacio no está lleno, sino que también enthüllt42 “el pensa-miento más profundo de que lo negativo contiene en general el fundamento del devenir, la inquietud del automovimiento” (186).

 

 

NB:

 

Selbs-

tbewgung39

 

113

 

  “La idealidad del ser para sí como totalidad se convierte, así, primeramente, en realidad, y en la más firme y abstracta de todas, como lo uno. ”

 

Aguas oscuras...

 

 

El pensamiento de lo ideal que se convierte en lo real es profundo: muy impor-tante para la historia. Pero también en la vida personal del hombre es evidente cuánta verdad hay en esto. Contra el materialismo vulgar. NB. La diferencia entre lo ideal y lo material es también no incondicional, no überschwenglich 43

 

189 — Nota: Las mónadas de Leibniz. El principio del Eins y su carácter incom-pleto en Leibniz 44.

 

Es evidente que Hegel toma su autodesarrollo de los conceptos, de las categorías, en conexión con toda la historia de la filosofía. Esto da aun un nuevo aspecto a toda la Lógica...

193 ... “Es una vieja proposición que lo uno es lo múltiple, y, en especial, que lo

 

MÚLTIPLE es LO UNO . .

 

 

 

  * Ser para s!. (Ed. )

 

  * Lo uno. (Ed. )

  * Automovimiento. (Ed. )

  * Atomo (indivisible). (Ed. )

  * Fuente del movimiento. (Ed. )

  * contiene. (Ed. )

  Überschwenglich (desmesurado, exagerado, desmedido): término usado por J. Dietzgen para definir las rela-ciones entre la verdad absoluta y la relativa, entre la materia y el espíritu, etc. Lenin emplea este término en algunos trabajos, al desentrañar la concepción materialista de la dialéctica de los conceptos. Así por ejemplo, en Materialismo y empiriocriticismo, cuando desarrolla la formulación de Engels del problema básico de la filo-sofía, Lenin escribe: “Es una confusión pretender que en la noción de la materia hay que incluir también el pensamiento, como lo repite Dietzgen en sus Incursiones ... , puesto que con tal inclusión pierde sentido la antí-tesis gnoseológica entre la materia y el espíritu, entre el materialismo y el idealismo, antítesis en la que el mismo Dietzgen insiste. Que esta antítesis no debe ser ‘excesiva’, exagerada, metafísica, es incuestionable (y el gran mérito del materialista dialéctico Dietzgen es haberlo subrayado). Los límites de la necesidad absoluta y de la verdad absoluta de esa antítesis relativa son precisamente los límites que determinan la dirección de las investigaciones gnoseológicas. Operar fuera de esos límites con la antítesis entre la materia y el espíritu, entre lo físico y lo psíquico, como con una antítesis absoluta, sería un error inmenso” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 260-261). Véase también la observación hecha por Lenin acerca del carácter dialéctico de la verdad, en su trabajo El ’izquierdismo’, enfermedad infantil del comunismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XXXIII, págs. 167-168).

 

  * Lenin se refiere también a las mónadas de Leibniz en el Resumen del libro de L. Feuerbach “Exposición, aná-lisis y crítica de la filosofía de Leibniz" (véase el presente tomo, págs. 72-75). (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

195 ... “La distinción entre lo uno y lo múltiple se ha determinado como diferencia de su relación mutua; ésta se desdobla en dos relaciones: la repulsión y la atracción... ”

 

Probablemente Hegel necesitaba, en general, de todo este Fürsichsein, en parte para deducir la “transición de la calidad a la cantidad’ (199) — la calidad es

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

determinación, determinación para sí, Gesetzte45 es lo uno: esto da la impresión de ser algo muy forzado y vacuo.

 

114

 

Nótese, pág. 203, la observación no exenta de ironía contra

 

 

“el procedimiento del conocer que reflexiona sobre la experiencia y que primero percibe determinaciones en el fenómeno, luego las toma como base, y admite, para su llamada explicación, las correspondientes materias fundamentales o fuer-zas que supuestamente deben producir esas determinaciones del fenómeno . .

 

---------------

 

 

115

 

SECCIÓN SEGUNDA:

 

MAGNITUD (CANTIDAD)

 

 

 

 

 

En Kant hay cuatro “antinomias”46. En realidad, todo concepto, toda categoría, es igualmente antinómica (217).

 

 

“El antiguo escepticismo no rehuyó el esfuerzo de demostrar esta contradicción o antinomia en todos los conceptos que encontró en la ciencia. ”

 

 

Papel del es-cepticismo en la historia de la filosofía

 

Analizando a Kant de un modo muy puntilloso (y muy agudo), He-

gel llega a la conclusión de que Kant simplemente repite en sus conclusiones lo que se dijo en las premisas, o sea, repite que hay una categoría de la Kontinuitat47 y una categoría de la Diskretion48

 

 

De donde meramente se deduce “que ninguna de estas determina-ciones, tomada por sí sola, tiene verdad, sino que la tiene sólo su uni-dad. Tal es la verdadera consideración dialéctica de ellas, y el verda-dero resultado” (226).

 

 

Wahrhafte Dialektik 49

 

 

 

  * Lo puesto. (Ed. )

 

  Antinomia: contradicción entre dos juicios, que desde el punto de vista lógico pueden ser argumentados por igual. Kant sostenía que la razón humana cae inevitablemente en una antinomia, en una contradicción con sigo misma, cuando trata de rebasar los límites de la experiencia sensorial y conocer el mundo como un todo. Kant reconoció cuatro antinomias: 1) El mundo tiene un comienzo en el tiempo y en el espacio, y el mundo es infinito; 2) Toda sustancia compuesta consta de cosas simples, y en el mundo no hay nada simple; 3) En el mundo existe la libertad, y todo está sometido sólo a las leyes de la naturaleza; 4) Existe cierto ser necesario (dios) como parte o causa del mundo, y no existe ningún ser absolutamente necesario. Estas antinomias sirvieron de argu-mento fundamental al agnosticismo kantiano, pues, según Kant, indicaban a la razón los límites de sus posibi-lidades y, de este modo, preservaban la fe frente a los embates de aquélla. Al mismo tiempo, en la doctrina de las antinomias Kant hacía constar la objetividad de las contradicciones en el pensamiento cognoscitivo, lo cual contribuyó al desarrollo de la dialéctica. Ya Hegel había señalado el carácter formal y limitado de las antinomias de Kant y las había criticado. La dialéctica materialista, al explicar científicamente el conocimiento humano, demostró que las antinomias se resuelven en el proceso que lleva a la verdad objetiva. 115.

 

  * Continuidad. (Ed. )

 

  ** Discontinuidad. (Ed. )

 

  * Verdadera dialéctica. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

  “Die Diskretion” [¿traducción? separación50 DISGRERACIÓN]es, como die Kon-tinuitat, [contigüidad (?), sucesión (?)51, continuidad] un momento DE LA CAN-

 

TIDAD”...

116

 

  “El cuanto, que significa ante todo cantidad que tiene alguna determinación o un límite en general, es, en su completa determinación el número” ...

 

234: “Monto y unidad constituyen los momentos del número. ”

 

 

monto

?

 

enumeración

 

248 — Acerca del problema del papel y la significación del número (mucho sobre

 

Pitágoras, etc. , etc. ) Entre otras, una acertada observación:

 

“Cuanto más ricos en determinaciones —y por lo tanto en relaciones— se tornan los pensamientos, más intrincada, por una parte, y más arbitraria y carente de sentido, por otra parte, se torna su re presentación en formas tales como los nú-meros” (248-249). ((Valoración de los pensamientos: riqueza en determinacio-nes y, por CONSIGUIENTE en relaciones. ) )

 

A propósito de las antinomias de Kant (un mundo sin comienzo, etc. ), Hegel vuelve a demostrar des Langeren52 que las premisas dan por probado lo que hay que demostrar (267-278).

 

Además, la transición de la cantidad a la calidad en una exposición abstracta y teórica es tan oscura que no se entiende nada. ¡¡Volver a esto!!

117

283: lo infinito en matemáticas. Hasta aquí la justificación consistía NB

sólo en la   exactitud de los resultados       (“que se han demostrado por   

                

medio de otros fundamentos” ) ... y no en la claridad del asunto confer En-gels53 . 285: En el cálculo infinitesimal no se toma en cuenta cierta inexactitud (conciente), ¡no obstante lo cual el resultado obtenido no es aproximado sino absolutamente exacto!

  Sin embargo, exigir aquí una Rechtfertigung54 no es “tan superfluo” “como pedir en el caso de la nariz una demostración del derecho a usarla” 55.

 

La respuesta de Hegel es complicada, abstrus56, etc. , etc. Se trata de las matemá-ticas SUPERIORES , cf. ENGELS acerca del cálculo diferencial e integral57.

 

Es interesante la observación hecha de paso por Hegel: “trascendentalmente, o sea realmente subjetivo y psicológico” ... “trascendental, o sea, en el sujeto” (288).

 

  * Esta palabra está tachada en el manuscrito. (Ed. )

 

  * Las palabras contigüidad y sucesión están tachadas en el manuscrito. (Ed. )

  * En detalle. (Ed. )

  * Evidentemente Lenin se refiere a la argumentación de Engels en Anti-Dühring sobre la infinitud matemática y el carácter dialéctico de las demostraciones en las matemáticas superiores. (Ed. )

  * Justificación. (Ed. )

  Alusión al dístico “Cuestión de derecho”, de la poesía satírica de F. Schiller Los filósofos:

 

“Hace tiempo que uso la nariz para oler; ¿y qué derecho tengo, se puede saber?”

 

  *** Abstrusa. (Ed. )

  * Lenin se refiere evidentemente a las formulaciones de Engels en Anti-Dühring sobre el cálculo diferencial e integral. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

282-327 u. ff. — 379.

 

 

 

Detalladísima consideración acerca del cálculo diferencial e integral, con citas de Newton, Lagrange, Carnot, Euler, Leibniz, etc. , etc. , que revelan cuán interesante halló Hegel esta “des aparición” de las magnitudes infinitamente pequeñas, este “estado intermedio entre el ser y el no ser”. Sin el estudio de las matemáticas su-periores todo esto es incomprensible. ¡¡¡Es ca racterístico el título de la obra de Carnot: Réflexions sur la Métaphysique du calcul infinitésimal!!!58

 

118

 

El desarrollo del concepto de Verhartnis59 (379-394) es en extremo oscuro. Nó-tese sólo, pág. 394, la observación acerca de los símbolos, en el sentido de que nada hay que decir contra ellos en general. Pero “contra todo simbolismo” hay que decir que a veces es un “medio cómodo para librarse de comprender, enunciar y justificar las de terminaciones conceptuales” (Begriffsbestimmungen. ) Pero esta es precisamente la empresa de la filosofía.

“Las determinaciones corrientes de fuerza o sustancialidad, causa y NB    ?

efecto, etc. , sólo son asimismo símbolos usados para expresar, por          

ejemplo, las relaciones vitales y espirituales, es decir, son de terminaciones no verdaderas de esas relaciones” (394).

 

---------------

 

 

 

 

 

119

 

SECCIÓN TERCERA:

 

 

LA MEDIDA

 

“En la medida se unen, para expresarlo en forma abstracta, la calidad y la canti-dad. El ser como tal es la identidad inmediata de la determinación consigo misma. Esta inmediación de la determinación se ha superado. La cantidad es el ser que ha retornado a sí mismo, de tal modo, que es simple identidad consigo mismo como indiferencia con respecto a la determinación” (395). El tercer término es la medida.

 

Kant introdujo la categoría de la modalidad (posibilidad, realidad, necesidad), y

 

Hegel hace notar que en Kant:

 

“Esta categoría significa que es la relación del objeto con el pensamiento. En el sentido de este idealismo, el pensamiento en general es esencial mente exterior a la cosa en sí... la objetividad, que es una propiedad de las otras categorías, falta en las categorías de modalidad” (396).

 

 

 

  * Reflexiones sobre la metafísica del cálculo infinitesimal. (Ed. )

  * Relación. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

En passant: (397).

 

La filosofía india, en la que Brahma pasa a ser Siva (cambio = desaparición, sur-gir)...

 

Los pueblos deifican la MEDIDA (399).

 

?La medida se convierte en esencia (Wesen. )

 

(A propósito del problema de la medida, no deja de tener interés señalar la ob-servación que Hegel hace de paso, en el sentido de que “en la sociedad civil desa-rrollada los conjuntos de individuos pertenecientes a las diferentes profesiones están en cierta relación entre sí”) (402).

 

120

 

Acerca del problema de la categoría de lo gradual (Allmáhligkeit), observa Hegel: “Se recurre fácilmente a esta categoría para hacer inteligible al ojo o a la mente la desaparición de una cualidad o de algo, pues así se crea la ilusión de que se puede ser casi testigo, ocular de la desaparición; al poner el cuanto como límite exterior y variable por su naturaleza misma, el cambio (como cambio sólo del cuanto) no necesita explicación. Pero en realidad nada se explica con ello; el cambio es tam-bién esencialmente la transición de una cualidad a otra o (la transición más abs-tracta) de una existencia a una no existencia; y ello contiene otra determinación diferente de lo gradual, que es sólo una disminución o un aumento, y el aferra-miento unilateral a la magnitud.

 

“Pero ya los antiguos cobraron conciencia de la conexión por la cual un cambio que aparece simplemente como cuantitativo se trueca en un cambio que es cuali-tativo, e ilustraron con ejemplos populares ... (405-406) las confusiones que sur-gen de la ignorancia de esa conexión... [“el calvo”: arrancar un pelo de una cabeza; “el montón”: quitar un grano... ] lo que [aquí] se refuta es das einseitige Frasthal-ten an der abstrakten Quantums- bestimmtheit [“el aferramiento unilateral a la determinabilidad cuantitativa abstracta”, es decir, sin tomar en consideración los cambios múltiples y las cualidades concretas, etc. ] ...

 

“Estos cambios no son, por lo tanto, una broma vacua o pedante; son NB? correctos en sí y producto de una conciencia que se interesa en los fenómenos que surgen en el pensamiento.

 

121

 

“El cuanto cuando es tomado como un límite indiferente es el lado desde el cual un ser existente puede ser atacado de manera insospechada y destruido. Es una astucia del concepto atacarlo desde este lado, donde no parece entrar en juego su calidad, y hasta tal punto es así, que el engrandecimiento de un Estado, de una propiedad, etc. , que conduce al final al desastre para el Estado o el dueño de la propiedad, puede aparecer en realidad, al principio, como su buena suerte” (407).

“Es un gran mérito conocer los números empíricos de la natura-      Gesetz oder60

leza (como las distancias de uno a otro planeta), pero un mérito       Mass

infinitamente mayor es el de hacer desaparecer los cuantos empí-   

ricos y elevarlos a una forma universal de determinaciones cuantitativas, de modo que se conviertan en momentos de una ley o medida”; el mérito de Galileo y Ke-pler ... “Demostraron las leyes por ellos descubiertas señalando que a estas leyes corresponde la totalidad de los detalles de la percepción” (416).

 

 

 

  * Ley o medida. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser" ?

Pero debe exigirse una höheres Beweisen61, para que sus determina-       

ciones cuantitativas sean conocidas partiendo de Qualitáten oder bes-       

timmten Begriffen, die bezogen sind (wie Raum und Zeit”)62.       

El desarrollo del concepto des Masses63 como una spezifische Quantitát64 y como reales Mass65 (incluyendo las Wahlverwandt - schaften66—por ejemplo los ele-mentos químicos, los tonos musicales), muy oscuro.

 

Una larga nota sobre la química, con una polémica contra Berzelius y su teoría de la electroquímica (433-445).

122

 

La línea nodular de relaciones de medida” (knotenlinie von Massverháltnissen) — transiciones de cantidad a calidad ... Lo gradual y los saltos.

 

Y nuevamente, pág. 448, que lo gradual no explica nada sin los saltos. NB En la nota de Hegel, como siempre, hechos, ejemplos, lo concreto (Feuerbach, Obras, II, pág. ?, se burla de Hegel por este motivo, diciendo que ha desterrado la naturaleza a sus notas)67 .

Págs. 448-452, nota incluida en el    índice de materias (¡¡no en el   ¡Saltos!

                

texto!! ¡¡pedantería!!): Ejemplos de tales líneas nodales; al respecto, que no hay saltos en la naturaleza.

 

Ejemplos: la química; los tonos musicales; el agua (vapor, hielo) —pág. 449— el nacimiento y la muerte.

 

 

Abbrechen der Allmáhligkeit, pág. (450)

 

 

Interrupciones de la gradualidad

 

 

“Se dice que en la naturaleza no hay saltos; y una imaginación co- ¡Saltos! mún, cuando tiene que comprender un nacer o un perecer cree que

 

 

lo ha comprendido (como se mencionó) cuando los imagina como una aparición o desaparición gradual. Pero vimos que los cambios del ser en general no son sólo una transición de una a otra magnitud, sino una transición de lo cualitativo a lo cuantitativo, y viceversa: un proceso de devenir otro, que interrumpe lo gradual y es cualitativamente distinto con respecto al ser existente anterior. Al enfriarse, el agua no se endurece poco a poco, adquiriendo gradualmente la consistencia del hielo, tras haber pasado por la consistencia de gelatina, sino que es dura de re-pente; cuando ya ha alcanzado el punto de congelación, puede (si permanece en reposo) ser completamente líquida y una pequeña sacudida la lleva al estado de dureza.

 

123

 

“El carácter gradual del nacimiento se basa en la idea de que lo que nace está ya realmente presente, en forma sensible o de otra manera, y es imperceptible sólo debido a su pequeñez; y el carácter gradual de la desaparición se basa en la idea de que el no -ser o lo otro, que ocupa su lugar, está igual mente presente, sólo que

 

  * Demostración más elevada. (Ed. )

  * Cualidades o conceptos determinados vinculados entre sí (como espacio y tiempo). (Ed. )

 

  * De medida. (Ed. )

 

  * Cantidad especifica. (Ed. )

  * Medida real. (Ed. )

  *Afinidades electivas. (Ed. )

  Lenin se refiere a la observación hecha por Feuerbach en la obra Vorlaufige Thesen zur Reform der Philosophie (“ Tesis preliminares para la reforma de la filosofía” ), 1842: “El filósofo debe incluir en la misma filosofía el aspecto del ser humano que no filosofa, que más bien está en oposición a la filosofía, al pensamiento abstracto, en resumen, aquello que Hegel rebajó al papel de notas". .

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina del ser"

 

 

 

 

no es todavía perceptible; y está presente, no en el sentido de que lo otro está contenido en lo otro que está presente en sí, sino que está presente como existen-cia, sólo que imperceptible. Esto anula el nacimiento y la des aparición en general, o sea, lo en sí, lo interior en que algo está antes de alcanzar su existencia, se tras-muta en una pequeñez de la existencia exterior, y la distinción esencial o concep-tual en una diferencia exterior y de pura magnitud. — El procedimiento que hace comprensible un nacimiento y una desaparición por el carácter gradual del cam-bio es aburrido a la manera propia de la tautología; lo que nace o desaparece está preparado de antemano, y el cambio se convierte en el simple cambiar de una distinción exterior; y ahora es en verdad una pura tautología. La dificultad para el entendimiento que trata de comprender así consiste en la transición cualitativa de algo a su otro en general y a su opuesto; el entendimiento, por el contrario, se figura que la identidad y el cambio son del tipo indiferente y externo que corres-ponde a lo cuantitativo.

 

“En la esfera moral, en cuanto es considerado en la esfera del ser, se opera la misma transición de lo cuantitativo a lo cualitativo, y las cualidades diferentes parecen basarse en diferencias de magnitud. Un ‘más o un ‘menos’ bastan para traspasar el límite de la liviandad, donde aparece algo total mente diferente, es decir un crimen, con lo cual la justicia pasa a ser injusticia y la virtud, vicio. — Así también los Estados —si las demás cosas son guales— adquieren un carácter cua-litativo diferente por una diferencia de magnitud” ... (450-452).

 

124

 

Más adelante:

 

La transición del ser a la esencia (Wesen), ex puesto de un modo extremadamente oscuro.

 

Fin del tomo I.

 

------------------

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

 

125

 

TOMO IV. (BERLIN, 1834)

 

 

PARTE I. LA LÓGICA OBJETIVA

 

 

LIBRO II: LA DOCTRINA DE LA ESENCIA

 

 

SECCIÓN PRIMERA.

 

LA ESENCIA COMO REFLEXIÓN EN SÍ MISMA

 

"La verdad del ser es la esencia” (3)1. Tal es la primera frase, que   teoría del

  conoci-

suena completamente idealista y mística. Pero en seguida comienza miento

a soplar, por decirlo así, un viento fresco. “El ser es lo inmediato. El

conocimiento aspira a comprender la verdad2, lo que es el ser en sí y para sí, y por lo tanto no se detiene en lo inmediato y en sus de terminaciones [NO SE DETIENE NB], sino que penetra [NB] a través [NB] de ello, suponiendo que detrás [la cur-siva es de Hegel] de este ser hay algo distinto del ser mismo y de que este fondo constituye la verdad del ser. Esta cognición es un saber mediato, ya que no reside inmediatamente con y en la esencia, sino que comienza en otro, en el ser, y tiene que recorrer un camino preliminar, el camino de la transición más allá del ser, o, mejor dicho, de la entrada en él” ... "CAMINO"

 

126

Este Bewegung3, el camino del conocimiento, parece ser la “actividad de la cogni-ción” (TÄgtigkeit des Erkennes), “exterior al ser”.

 

 

“Pero este movimiento es el movimiento del ser mismo. ”

“La esencia... es lo que es... en virtud de su propio movimiento, el

 

movimiento infinito del ser” (4).

 

SIGNIFICACIÓN

OBJETIVA

 

 

 

“La esencia absoluta... no tiene ser determina do. Pero debe necesariamente pasar a él” (5).

 

La esencia se halla en un lugar intermedio entre el ser y el concepto, como tran-sición al concepto (= lo absoluto).

 

Subdivisiones de la esencia: apariencia (Schein), fenómeno (Erscheinung), reali-dad (Wirklichkeit. ) Das Wesentliche und das unwessentliche4 (8). Der Schein (9). En lo inesencial, en la apariencia, hay un momento del no ser (10) .

 

es decir, lo inesencial, lo aparente, lo superficial, desaparece frecuentemente, no

 

 

  * Hegel, Werke, Bd. IV, Berlín, 1834. (Ed)

  * De paso. Hegel se burla más de una vez [ cf. los pasajes más arriba citados acerca de lo gradual ] de la palabra (y del concepto) erklären (explicar), evidentemente porque opone de una vez por todas a la solución metafísica (¡ ¡ “ya se ha explicado”!!) el eterno proceso de una cognición que penetra cada vez más profundamente. Cf. tomo III, pág. 463: ‘puede ser conocido, o como dicen, explicado".

3 * Movimiento. (Ed. )

4 * Lo esencial y lo inesencial. (Ed. )

 

¡no han ido

más a

fondo!

la inmedia-

ción de la apariencia

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

  se mantiene5    tan “estrechamente”, no “se asienta con tanta firmeza” como la “esen-

  cia”. Etwa : el movimiento de un río — la espuma por arriba y las corrientes pro-

  fundas por abajo. ¡ PERO INCLUSO LA ESPUMA es una expresión de la esencia!    

  La apariencia y el escepticismo respective6 el kantismo:      NB

127          

  “Así, pues, la apariencia es el fenómeno del escepticismo; o también la  

      

manifestación del idealismo es una tal inmediación que no es un algo ni una cosa, y, en general, no es un ser indiferente que pueda estar fuera de su determinación y relación con el sujeto. El escepticismo no se atrevió nunca a afirmar ‘es’; el idea-lismo moderno no se atrevió a considerar la cognición como un conoci-miento de la cosa en sí; con el primero se suponía que la apariencia no tenía en absoluto un fundamento en ningún ser; con el segundo se suponía que la cosa en sí era incapaz de entrar en la cognición. Pero al mismo tiempo el escepticismo admitía múltiples determinaciones de su apariencia o, mejor dicho, su apariencia tenía por contenido toda la múltiple riqueza del mundo. De la misma manera la manifestación del idealismo abarca toda la ex tensión de estas múltiples determi-naciones.

 

¡¡Incluyen en la Schein7 toda la riqueza del mundo y niegan la objetividad de la Schein!!

 

“Apariencia y fenómeno se hallan inmediata mente determinados con esa diversidad. Puede, pues, ocurrir que el contenido no tenga base en ningún ser, ni en ninguna cosa o cosa en sí; pues de por sí permanece tal como es; sólo ha sido traducido del ser a la apariencia; de este modo la apariencia contiene estas múltiples determinacio-nes, que son inmediatas, existentes y recíprocamente otras. La apa-riencia es, por lo tanto, ella misma, inmediatamente determinada. Puede tener este o aquel contenido; pero cualquiera sea su conte-

 

nido, no es puesto por ella misma, sino que le pertenece inmediatamente. El idea-lismo de Leibniz, el de Kant, o el de Fichte, al igual que cualquier otra forma de idealismo, no han llegado, como tampoco el escepticismo, más allá del ser como determinación, más allá de esta inmediación. El escepticismo deja que se le dé el contenido de su apariencia ¡¡“lo inmediatamente dado”!! ; cualquiera sea el contenido que deba tener, para él es inmediato.

 

128 ¡¡cf. Ma-

La mónada de Leibniz desarrolla sus representaciones partiendo de sí  chismo!!

misma; pero no es una fuerza crea dora y vinculante; las representa-

ciones brotan en ella como burbujas; son indiferentes e inmediatas entre sí y tam-bién, por lo tanto, con respecto a la mónada misma. Del mismo modo, el fenómeno de Kant es un contenido dado de la percepción; pre supone influjos, determina-ciones del sujeto que son inmediatas entre sí y con respecto al sujeto. El impulso infinito del idealismo de Fichte se niega, quizás, a basarse en ninguna cosa en sí, de manera que se convierte puramente en una determinación en el Yo. Pero esta determinación es inmediata y un límite para el Yo, que la hace suya, superando su exterioridad; y aunque el Yo puede pasar más allá del límite, éste tiene en sí un aspecto de indiferencia, en virtud del cual contiene un no ser inmediato del Yo,

 

  * Aproximadamente. (Ed. )

 

6 * Respectivamente. (Ed. )

7 * Apariencia. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

aunque esté contenido en el Yo” (10-11).

 

... “Las determinaciones que la distinguen [den Schein8] de la esencia, son deter-minaciones de la esencia”... (12)

 

 

... “Lo que constituye la apariencia es la inmediación del no ser; en la esencia, el ser es no ser. Su nulidad en sí es la naturaleza negativa de la esencia misma” ... (12).

 

 

La apariencia = naturaleza ne-gativa de la esencia

 

... “Estos dos momentos constituyen así la apariencia: la nulidad,

que sin embargo persiste, y el ser, que es sin embargo momento; o asimismo la negatividad que es en sí, y la inmediación refleja da. Estos momentos son, por lo tanto, los momentos de la esencia misma” ...

 

129

 

“La apariencia es la esencia misma en la de terminación del ser” ... (12-13) La apariencia es (1) nada, lo no existente

 

(Nichtigkeit) que existe

 

— (2) el ser como momento

 

“La apariencia es, por lo tanto, la esencia misma, pero la esencia es una determi-nación, y ello de tal manera que la determinación sólo es un momento de la esen-cia: la esencia es la manifestación de sí en sí misma” (14).

 

Lo [la apariencia]9 que aparece es la esencia en una de sus determinaciones, en uno de sus aspectos, en uno de sus momentos. La esencia parece ser precisamente eso. La apariencia es el manifestarse (Scheinen) de la esencia en sí misma

 

... “La esencia ... contiene la apariencia en sí misma, como el infinito movimiento interior” ... (14)

 

... “La esencia, en este automovimiento suyo, es la reflexión. La apariencia es lo mismo que la reflexión” (14).

 

La apariencia (lo que aparece) es el reflejo de la esencia en sí (en ella) misma.

 

... “El devenir en la esencia, su movimiento reflejado, es por lo tanto el movimiento de la nada hacia la nada, y, a través de la nada, de retorno a sí misma”... (15)

 

Esto es agudo y profundo. Tanto en la naturaleza como en la vida se operan mo-vimientos “hacia la nada”. Sólo que sin duda no hay ninguno “de la nada”. Siempre de algo.

 

130

“La reflexión es interpretada generalmente en sentido subjetivo como el movi-miento del juicio que va más allá de una representación inmediata dada y busca determinaciones generales para ella o las compara con ella” (21). (Cita de Kant, Crítica del poder del juicio10 ) ... “Pero aquí no se trata ni de la reflexión de la conciencia, ni de la reflexión más determinada del entendimiento, que tiene lo particular y lo universal como sus determinaciones, sino sólo de la reflexión en general”...

 

Así, pues, también aquí acusa Hegel a Kant de subjetivismo. NB esto. Hegel está por la “validez objetiva” (sit venia verbo) de la apariencia, de lo “inmediatamente

 

 

 

  * A la apariencia. (Ed. )

  * En el original esta palabra está tachada. (Ed. )

  * Se refiere a la obra de I. Kant, Kritik der Unteilskraft, 1790. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

dado” [Hegel emplea usualmente la expresión “LO DADO” , aquí ver pág. 21 i. f. ; pág. 22] . Los filósofos más pequeños discuten si debe tomarse como base la esencia o lo inmediatamente dado (Kant, Hume, todos los machistas), Hegel pone y en lugar de o, explicando el contenido concreto de este “y”.

 

“Die Reflektion es el manifestarse de la esencia en sí misma” (27) (¿traducción? ¿reflectividad? ¿determinación reflexiva? рефлексия no es adecuado).

 

... “(das Wesen) es un movimiento a través de momentos diferentes, absoluta me-diación con sigo mismo” ... (27).

 

Identidad — diferencia — contradicción

  [Gegensatz]11   (fundamento)...

en particular antítesis

 

De ahí que Hegel explique la unilateralidad, la inexactitud de la “ley de identidad” (A = A), de la categoría (todas las determinaciones de lo que es son categorías — págs. 27-28).

 

“Si todo es idéntico consigo mismo, no es distinto; no contiene oposición y no tiene fundamento” (29).

 

131

 

“La esencia es... la simple identidad consigo mismo” (30).

 

El pensamiento corriente pone al lado (“daneben”) la semejanza y la diferencia, sin comprender “ este movimiento de transición de una de estas determina-ciones a la otra” (31).

 

 

Y de nuevo contra la ley de identidad (A = los partidarios de ella, “al aferrase a esta identidad rígida, que tiene su opuesto en la diversidad, no ven que con ello la convierten en una determina-ción unilateral, como tal no tiene verdad” (33).

 

 

NB

 

 

Palabras subra-

 

yadas por mí

 

 

(“Vacua tautología”: 32. ) (“Sólo contiene una verdad FORMAL, que es ABSTRACTA e incompleta” 33. )

 

[Tipos de reflexión: exterior, etc. , expuesto muy oscuramente. ]

 

Los principios de la diferencia: “Todas las cosas son diferentes ... ” “A es también no A ... ” (44)

 

“No hay dos cosas enteramente iguales... ”

 

Hay una diferencia en uno o en otro aspecto (Seite) Rücksicht, etc. , “insofern”, etc. 12

 

bien dit!!

 

“La ternura habitual por las cosas, cuyo único cuidado es que no se contradigan entre sí, olvida aquí, como en otras partes, que esto no es una so lución de la con-tradicción, la cual simplemente es colocada en otra parte, a saber en la reflexión subjetiva o exterior; y que en realidad está última con tiene los dos momentos — que este alejamiento y desplazamiento enuncian como un puro ser puesto— en una unidad, como superados y relacionados entre sí” (47).

 

 

 

  * Esta palabra está tachada en el manuscrito. (Ed. )

  * Relación, etc, “en tanto que”, etc. (Ed)

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

(¡Esta ironía es exquisita! La “ternura” por la naturaleza y la historia (entre los filisteos) —el esfuerzo por limpiarlas de contradicciones y de lucha)...

 

132

 

El resultado de la suma de + y — es cero. “El resultado de la contradicción no es sólo cero” (59).

 

La solución de la contradicción, la reducción de lo positivo y de lo negativo a “sim-ples determinaciones” (61), convierte la esencia (das Wesen) en el fundamento (Grund) (ibídem).

... “La contradicción resuelta es, por lo tanto, fundamento, es decir, la       NB

esencia como unidad de lo positivo y lo negativo” ... (62).     

“Incluso con una pequeña experiencia en el pensamiento reflexivo se advertirá que si algo ha sido determinado como positivo se convierte en se guida en nega-tivo si se realiza algún avance desde esa base, y a la inversa, que una determina-ción negativa se convierte en positiva; que el pensamiento reflexivo se confunde en estas determinaciones y se contradice a sí mismo. El insuficiente conocimiento de la naturaleza de esas determinaciones lleva a la conclusión de que esta confu-sión es un defecto que no debe suceder, y lo atribuye a un error subjetivo. Y en realidad esta transición seguirá siendo pura confusión mientras no se presente a la conciencia la NECESIDAD de esta METAMORFOSIS” (63).

 

... “La oposición entre lo positivo y lo negativo se interpreta, especialmente en el sentido de que lo primero (aunque etimológicamente expresa el ser puesto o lo puesto) tiene que ser una entidad objetiva, y lo segundo subjetiva, que pertenece sólo a la reflexión exterior y en modo alguno concierne a lo objetivo, que es en y por sí, y que lo ignora en absoluto” (64) . “Y en verdad si lo negativo no expresa otra cosa que la abstracción del capricho subjetivo” ... (entonces este negativo no existe “para lo objetivo positivo”)...

 

133

“También la verdad es lo positivo, como conocimiento, coincidente Lo que es

con su objeto, pero sólo es esta igualdad consigo misma en la medida       en sí y

  para sí

en que el conocimiento ya ha asumido una actitud negativa con res-

pecto a lo otro, ha penetrado en el objeto, y superado la negación que el objeto es. El error es positivo, como opinión que asevera lo que no es en y para sí, como opinión que se conoce y se afirma. En cambio, la ignorancia es, o bien in diferencia hacia la verdad y el error, y por lo tanto lo no determinado como positivo o nega-tivo — y si es determinado como defecto, esta determinación pertenece a la re-flexión exterior; o bien, objetiva mente y como propia determinación de una na-turaleza, es el impulso dirigido contra sí mismo, un negativo que contiene una dirección positiva. — Es de la mayor importancia reconocer esta naturaleza de las determinaciones de la reflexión que se han considerado aquí, es decir,, que su verdad sólo consiste en una relación mutua, y por lo tanto en el hecho de que cada una contiene en su propio concepto a la otra. Esto hay que comprenderlo y recor-darlo, pues sin esta comprensión no puede realmente darse un paso en filosofía” (65-66). Esto ha sido tomado de la nota 1 . — — — —

 

Nota 2. “Ley del tercero excluido. ”

 

Hegel cita esta proposición del tercero excluido: “Algo es A o es no A; no hay un tercero” (66), y la “ANALIZA”. Si esto implica que “todo es un término de una opo-sición”, que todo tiene su de terminación positiva y negativa, entonces está bien. ¡¡Pero si se entiende, como se entiende general mente, que de todos los

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

predicados corresponde bien uno dado o bien su no ser, entonces esto es una “tri-vialidad”!! El espíritu... ¿dulce o no dulce? ¿verde o no verde? La determinación debe conducir a lo determinado, pero en esta trivialidad no conduce a nada.

 

Y luego —dice Hegel ingeniosamente— se dice que no hay tercero. Hay un tercero en esta propia tesis. El propio A es el tercero, pues A puede ser a la vez + A y — A. “Por consiguiente, el algo mismo es en sí el tercer término que debía ser excluido” (67).

 

134

 

 

Esto es agudo y exacto. Cada cosa concreta, cada algo concreto se halla en diversas y con frecuencia contradictorias relaciones con todo lo demás; ergo, es ello mismo y otro.

Nota 3 (al final del capítulo 2, sección 1 del libro II de la Lógica). “LEY DE LA CON-

 

TRADICCIÓN. ”

 

“Si ahora las determinaciones primarias de la reflexión —la identidad, la diversi-dad y la oposición— son establecidas en una proposición, entonces tanto más ha-bría que abarcar y expresar en una proposición la determinación en la cual las de más se convierten como en su verdad (a saber, la contradicción): todas las cosas son contradictorias en sí mismas, en el sentido de que ESTA PROPOSICIÓN, en oposición a las otras, expresa mucho mejor LA VERDAD Y LA ESENCIA DE LAS CO-SAS. La contradicción, que surge en la oposición, no es sino la nada desarrollada, contenida ya en la identidad y que aparecía en la ex presión según la cual el prin-cipio de identidad no dice nada. Esta negación se determina además en la diver-sidad y en la oposición, que es ahora la contradicción puesta.

 

“Pero un prejuicio fundamental de la lógica hasta ahora existente y de la imagina-ción corriente es que la contradicción es una determinación menos esencial e in-manente que la identidad; pero, por cierto, si se tratase de jerarquía y hubiese que mantener como separadas las dos determinaciones, habría que considerar la contradicción como lo más profundo y plenamente esencial. Pues frente a ella la identidad es sólo la determinación de la simple inmediación, o del ser muerto, mientras que la contradicción es la RAIZ DE TODO MOVIMIENTO Y VITALIDAD; y sólo en la medida que contiene una contradicción algo SE MUEVE Y TIENE IM-PULSO Y ACTIVIDAD.

135

“De ordinario se aleja a la contradicción, ante todo de las cosas, de lo existente y lo verdadero en general; y se afirma que no hay nada contradictorio. Luego se la desplaza a la reflexión subjetiva, que, se dice, es la única que la pone por medio de referencias y comparaciones. Pero realmente no existe siquiera en esta refle-xión, ya que es imposible imaginar ni pensar algo contradictorio. Por cierto, la contradicción, tanto en la realidad como en la reflexión pensante, es considerada como un accidente, como una especie de anomalía o paroxismo de una enferme-dad que pasará pronto.

 

“Con respecto a la afirmación de que la contradicción no existe, de que es inexis-tente podemos despreocupamos de este planteo. En toda experiencia, en toda realidad, así como en todo concepto, debe haber una determinación absoluta de la esencia. Ya se ha hecho la misma observación más arriba, al hablar de lo infi-nito, que es la contradicción tal como aparece en la esfera del ser. Pero la propia experiencia corriente declara que hay, por lo menos, multitud de cosas contrarias, de ordenamientos contradictorios, etc. , cuya contradicción está presente en ellos

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

y no simple mente en una reflexión exterior. Pero tampoco debe considerarse sólo como una anomalía que ocurra simplemente aquí y allí; es lo negativo en su determinación esencial, EL PRINCIPIO DE TODO AUTOMOVIMIENTO, el cual no consiste en otra cosa que en una manifestación de la contradicción. El propio mo-vimiento exterior, sensible es su existencia inmediata. Algo se mueve, no porque esté aquí en un momento y más tarde en otro, sino porque en uno y el mismo momento está aquí y no aquí, está y no está en este aquí. Hay que conceder a los antiguos dialécticos las contradicciones que ellos demuestran en el movimiento, pero lo que se sigue no es que no haya movimiento, sino, antes bien, que el movi-miento es la contradicción misma existente.

 

136

 

“Del mismo modo, el automovimiento interno, propiamente dicho, o el impulso en general (la fuerza apetitiva o nisus13 de la mónada, la entelequia de la esencia absolutamente simple), no es sino el hecho de que algo es en sí mismo, y es tam-bién la carencia o lo negativo de sí mismo, en uno y el mismo aspecto. La identidad ABSTRACTA consigo mismo NO TIENE VITALIDAD, pero por el hecho de que lo positivo es en sí mismo la negatividad, se sale de sí y CAMBIA . Por lo tanto, algo es viviente sólo en la medida en qué' contiene una contradicción, y es la fuerza que puede encerrar y sostener la contradicción. Pero si algo existente no puede, en su determinación positiva, abarcar también su determinación negativa, si no puede mantener firmes la una y la otra y contener en sí mismo la contradicción, no es entonces una unidad viviente, o un fundamento, sino que perece en la con-tradicción. El pensamiento especulativo consiste sólo en eso, en que el pensa-miento mantiene firme la contradicción, y a sí mismo en la contradicción, y no en que tolere ser dominado por ella —como sucede con la imaginación— o en que per mita que sus determinaciones se resuelven en otras, o en nada” (67 -70).

 

Movimiento y “AUTOmovimiento” (esto NB! un movimiento arbitrario (indepen-diente), espontáneo, interiormente necesario), “cambio”, “movimiento y vitali-dad”# “principio de todo automovimiento”, “impulso” (Trieb) al “movimiento” y a la “actividad”—lo opuesto al “SER MUERTO”— ¿¿quién creería que esto es la mé-dula del “hegelianismo”, del hegelianismo abstracto y abstrusen (¿pesado, ab-surdo?) ?? Esta médula había que descubrirla, comprenderla, hinüberretten14, desentrañarla, depurarla, que es precisamente lo que hicieron Marx y Engels.

 

137

 

La idea del movimiento y el cambio universales (1813, Lógica) fue conjeturada antes de su aplicación a la vida y a la sociedad. Se proclamó con respecto a la so-ciedad (1847) antes de demostrarse en su aplicación al hombre (1859 ) 15.

“En el movimiento, en el impulso o en otras cosas semejantes la      sim-   la simplici-

plicidad    de estas determinaciones oculta la contradicción a la imagi-     dad oculta

                

nación; pero esta contradicción se revela inmediatamente en las de-terminaciones de relación. Los ejemplos más vulgares —arriba y abajo, derecha

 

  * Esfuerzo. (Ed. )

  El término “Hinüberretten" (rescatar) está tomado del Prólogo a la segunda edición de Anti-Dühring, en el que Engels escribió: “Marx y yo fuimos casi los únicos que rescatamos de la filosofía idealista alemana la dia-léctica conciente para traerla a la concepción materialista de la naturaleza y de la historia”. Lenin cita este pa-saje en su artículo “Carlos Marx” (véase V. I. Lenin, ob, cit. , t. XXII, pág. . 145).

  Lenin se refiere a la aparición de las tres obras siguientes: G. W. F. Hegel, Ciencia de la lógica (los primeros dos libros se publicaron en 1812 y 1813); C. Marx y F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista (escrito a fines de 1847 y editado en febrero de 1848) y Cli. Darwin, El origen de las especies (publicado en 1859).

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

e izquierda, padre e hijo, y así sucesivamente, hasta el infinito— contienen todos la contradicción en un único término. Arriba es lo que no es abajo; ‘arriba’ es de terminado sólo como lo que no es abajo’, y sólo lo es en cuanto hay un ‘abajo’, y viceversa; una determinación implica su opuesto. Padre es el otro de hijo, e hijo de padre, y cada uno existe sólo como este otro del otro; y también la determina-ción única existe sólo en relación con la otra; su ser es una única subsistencia ... ... ... (70)

 

“Por lo tanto, aunque la imaginación tiene siempre como contenido la contradic-ción, nunca llega a cobrar conciencia de ella; queda como una reflexión exterior, que pasa de la igualdad a la desigualdad, o de la relación negativa al ser reflejado en sí mismo de los diferentes términos. Conserva estas dos determinaciones ex-teriores entre sí y tiene presentes sólo éstas y no su transición, que es lo esencial y contiene la contradicción. — Por otra parte, la reflexión inteligente, si podemos mencionar esto aquí, consiste en la comprensión y enunciación de la contradic-ción. No expresa el concepto de las cosas y de sus relaciones, y sólo tiene como material y contenido determinaciones de imaginación; pero no obstante las rela-ciona, y la relación contiene su contradicción y permite entrever su concepto a través de la contradicción. Por otra parte la razón pensante aguza, por así decirlo, la embotada diferencia de la diversidad, la pura multiplicidad de la imaginación, y la convierte en una diferencia esencial, es decir, en la oposición. Las múltiples entidades adquieren actividad y vitalidad la una con respecto a la otra sólo cuando son lleva das al extremo aguzado de la contradicción; allí extraen la nega-tividad, que es la pulsación inmanente del automovimiento y la vitalidad” ... (70-71)

 

138

 

 

NB

 

  La imaginación corriente capta la diferencia y la contradicción, pero no la transición de lo uno a lo otro, que ES SIN EMBARGO LO MÁS IMPORTANTE.

 

(2 ) Inteligencia y entendimiento.

 

La inteligencia capta la contradicción, la enuncia, pone las cosas en relación unas con otras, “permite entrever el concepto a través de la contradicción”, pero no expresa el concepto de las cosas y de sus relaciones.

 

  La razón pensante (el entendimiento) aguza la embotada diferencia de la di-versidad, la pura multiplicidad de la imaginación y la con vierte en una diferencia esencial, en una oposición. Sólo cuando llegan a la cúspide de la contradicción las múltiples entidades se tornan activas (regsam) y vivas en su relación entre sí, ad-quieren la negatividad que es LA PULSACIÓN INMANENTE DEL AUTOMOVI-

 

MIENTO Y LA VITALIDAD.

 

Subdivisiones:

 

Der Grund — (el fundamento)

 

(1 ) El fundamento absoluto — die Grundlage (la base). “Forma y materia. ” “Con-tenido. ”

 

  El fundamento determinado (como fundamento para un determinado conte-nido).

 

Su transición a la mediación condicionante die bedingende Vermittelung

 

 

139

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

  La cosa en sí (transición a la existencia). Nota “La ley de la razón”.

 

Habitualmente: “Todo tiene su razón suficiente”.

 

“Esto, en general, significa justamente que lo que es debe ser considerado, no como un inmediato existente, sino como un ente puesto. No hay que detenerse en el ser determinado inmediato, o en la determinación en general, sino volver a su razón ... ” (76). Es superfluo agregar: razón suficiente. Lo que es insuficiente no es razón.

 

Leibniz, quien hacía de la ley de la razón suficiente la base de su filosofía, entendió esto de un modo más profundo. “Leibniz oponía especialmente el carácter de su-ficiente de la razón a la causalidad en su sentido estricto de eficacia mecánica ” (76). Buscaba la “Beziehung” der Ursachen16 (77) , ------- “el todo como unidad esencial”.

 

Buscaba fines, pero la teleología17 no tiene su lugar aquí, según Hegel, sino en la doctrina del concepto.

 

... “ No puede preguntarse, por lo tanto, cómo se añade la forma a la esencia, pues la forma es sólo el manifestarse de la esencia en sí misma, en su propia reflexión inmanente” (sic!) ... (81)

 

La forma es esencial. La esencia se forma. De uno u otro modo, en dependencia también de la esencia...

 

La esencia como identidad sin forma (identidad de sí consigo misma) se convierte en materia (82)

 

... “Ella [die Materie] es la verdadera base o sustrato de la forma” ... (82)

140

 

“Si se hace abstracción de todas las determinaciones y formas de algo, queda la materia indeterminada. La materia es un abstracto puro. (—La materia no puede ser vista o sentido, etc. — lo que se ve o se siente es una materia determinada, es decir, una unidad de la materia y la forma) (82).

La materia no es el fundamento de la forma, sino la unidad del fundamento y de lo fundado (83). La materia es lo pasivo, la forma es lo activo (tätiges) (83). ”La materia debe ser formada, y la forma debe materializarse” ... (83)

“Lo que aparece como actividad de la forma es igualmente el propio         NB

movimiento de la materia misma” ... (85-86).    

... “Ambos —la actividad de la forma y el movimiento de la materia— son lo mismo... La materia es determinada como tal, o necesariamente tiene una forma; y la forma es simplemente forma material, permanente” (86).

 

Nota: “Método formal de explicación a partir de fundamentos tautológicos”. Con mucha frecuencia, dice Hegel, en especial en las ciencias físicas, los “funda-mentos” son explicados en forma tautológica: el movimiento de la tierra es

 

  * “Relación” de las causas. (Ed. )

  Teleología (ciencia de la finalidad): doctrina idealista, según la cual no sólo los actos de los hombres, sino también toda la evolución de la naturaleza y la historia, tanto en su conjunto como en los detalles, están orien-tados a una finalidad predeterminada; en la mayoría de los casos se proclama a Dios como la finalidad superior y última del desarrollo. .

 

  Debe coincidir, como la induc-ción y la de-ducción en El capital

  ¿Y elaboración puramente ló-gica? Das fällt zusammen20

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

explicado por la “fuerza de atracción” del sol. ¿Y qué es entonces la fuerza de atracción? ¡¡También es movimiento!! (92). Una tautología vacía: ¿por qué va el hombre a la ciudad? ¡Debido a la fuerza de atracción de la ciudad! (93). También sucede en la ciencia que al principio las moléculas, el éter, la “materia eléctrica” (95-96), etc. , son presentados como “fundamentos”, y luego resulta “que ellos [estos conceptos] son determinaciones deducidas de aquello de lo cual están des tinadas a ser los fundamentos, es decir, hipótesis y ficciones, establecidas por una reflexión no crítica” ... (96) O bien se dice que “no conocemos la propia naturaleza interior de esas fuerzas y clases de materia” ... (96) entonces, en verdad, no que da nada que “explicar”, sino que hay que limitarse simplemente a los hechos...

 

141

 

Der reale Grund 18... no es tautología, sino, ya, “alguna otra determinación del con-tenido” (97).

 

Sobre el problema del “fundamento” (Grund), Hegel hace notar, entre otras cosas: “Si se dice de la naturaleza que es el fundamento del mundo, entonces lo que se llama naturaleza es idéntico al mundo, y el mundo no es otra cosa que la propia naturaleza” (100). Por otra parte, “si la naturaleza ha de ser el mundo, se le agrega exteriormente una multiplicidad de determinaciones” ...

 

Como todo tiene “mehrere”19 “determinaciones de contenido, de relaciones y consideraciones”, se puede presentar cualquier cantidad de argumentos en favor y en contra (103). Eso es lo que Sócrates y Platón llamaban sofística. Tales argu-mentos no contienen “toda la extensión de la cosa”, no la “agotan” (en el sentido “de constituir sus vinculaciones” y “contener todos” sus aspectos).

 

La transición del fundamento (Grund) a condición (Bedingung. )

 

 

If I’m not mistaken, there is much mysticism and leeres21 pedan-tería en estas conclusiones de Hegel, pero la idea básica es genial: la idea de la conexión universal, multilateral, vital, de todo con todo, y el reflejo de esa conexión —materialistich auf den Kopf gestellter Hegel 22— en los conceptos humanos, que también de-ben ser tallados, trabajados, flexibles, móviles, relativos, mutua-mente vinculados, unidos en opuestos a fin de abarcar el mundo. La continuación de la obra de Hegel y de Marx debe consistir en la

 

elaboración dialéctica de la historia del pensamiento humano, de la ciencia y la técnica.

142

 

 

Un río y las gotas de ese río. La posición de cada gota, su rela-ción con las otras; su conexión con las otras; la dirección de su movimiento; su velocidad; la línea del movimiento —recto, curvo, circular, etc. —, hacia arriba, hacia abajo. La suma del movimiento. Los conceptos como registro de aspectos indivi-duales del movimiento, de las gotas individuales (= “cosas”), de

 

 

 

La palabra “mo-mento” es usada a menudo por Hegel en el sentido de momento de CO-NEXIÓN, momento de concatenación

 

 

  * El fundamento real. (Ed. )

 

  * “Múltiples. ” (Ed. )

  * Coincide. (Ed. )

  * Si no me equivoco, hay mucho misticismo y vacía... (Ed. ) Hegel puesto cabeza abajo en forma materialista. (Ed. ) Coincide. (Ed. )

  * Hegel puesto cabeza abajo en forma materialista. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La doctrina de la esencia"

 

 

 

 

“corrientes” individuales, etc. He ahí à peu prés23, la imagen del mundo según la Lógica de Hegel — es claro que sin dios y lo absoluto.

 

“Cuando están presentes todas las condiciones de una cosa, ésta entra en existen-cia” ... (116).

 

¡Muy bien! ¿Qué tiene que ver con esto la idea absoluta y el idealismo?

 

Divertida, esta “inferencia” de la ... existencia...

 

 

------------------

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Aproximadamente. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

143

 

SECCIÓN SEGUNDA:

 

EL FENÓMENO

 

La primera frase: “La esencia debe manifestarse”... (119). La manifestación de la esencia es (1) Existenz (la cosa); (2) fenómeno (Erscheinung). (“El fenómeno es lo que la cosa es en sí misma, o su verdad”, pág. 120. ) El mundo reflejado en sí mismo, el mundo existente en sí se opone al mundo del fenómeno... (120). (3) Verháltnis (relación) y realidad.

 

De paso: “La demostración en general es una cognición mediada” ... (121) ... “Los distintos tipos de ser exigen o contienen su propio tipo de mediación; por consi-guiente, también la naturaleza de la demostración es diferente para cada uno”...

 

(121)

 

 

¡¡Y otra vez... sobre la existencia de Dios!! Este desdichado Dios se ofende en cuanto se menciona la palabra existencia.

 

La existencia difiere del ser por su mediación (Vermittelung: 124. ) [¿Por su ca-rácter concreto y su conexión?]

 

... “La cosa en sí y su ser mediado están contenidos ambos en la existencia, y cada uno es una existencia; la cosa en sí existe y es la existencia esencial de la cosa, en tanto que el ser mediado es su existencia inesencial” ... (125)

 

[¿La cosa en sí está relacionada con el ser como lo esencial con lo inesencial? ]

144

... “Esta última [Ding-an-sich] no debe con tener en sí ninguna multiplicidad de-terminada, y por consiguiente obtiene ésta sólo cuando es lleva da a la reflexión exterior, pero permanece indiferente a ella. (— La cosa en sí sólo tiene color en relación con el ojo, olor en relación con la nariz, etc. )” ... (126).

 

... “Una cosa tiene la propiedad de provocar tales o cuales efectos en otra, y de revelarse de una manera peculiar en su relación con ella” ... (129). “De tal modo, la cosa en sí existe esencialmente” ... (131)

 

La nota trata de “la cosa en sí del idealismo trascendental” ...

 

... “La cosa en sí como tal no es más que la abstracción vacía de toda determina-ción, de la cual se admite que no se puede saber nada, precisamente porque es la abstracción de toda determinación”... (131)

 

El idealismo trascendental ... ubica “toda de terminación de las cosas (tanto res-pecto de la forma como del contenido) en la conciencia” ... (131); por lo tanto, “desde este punto de vista, depende de mí, el sujeto, que vea las hojas de un árbol, no como negras, sino como verdes, el sol como redondo y no como cuadrado, y el sabor del azúcar como dulce y no como amargo; que determine la primera y se-gunda campanadas de un reloj como sucesivas y no como simultáneas, y que de-termine que la primera no es la causa ni el efecto de la segunda, etc. ” (131)...

 

Hegel hace además la salvedad de que aquí sólo ha investigado el problema de la cosa en sí y la “áusserliche Reflexión” 1.

 

 

  * “Reflexión exterior. ” (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

“La insuficiencia esencial del punto de vista en que se detiene la médula = con-

esta filosofía consiste en que se aterra a la cosa en sí abstracta tra el subjeti-

  vismo y la divi-

como a una determinación última; opone la reflexión, o la deter-     sión entre la

minación y multiplicidad de las propiedades, a la cosa en sí,   cosa en sí y los

cuando en rigor la cosa en sí tiene en esencia esa reflexión exte-      fenómenos

rior en sí misma y se determina como una entidad dotada de sus     

determinaciones propias, o propiedades; de donde se comprende que la abstrac-ción de la cosa, que la convierte en cosa en sí pura, es una determinación no ver-dadera” (132).

145

... “Muchas cosas diferentes están en una esencial acción recíproca en virtud de sus propiedades; la propiedad es esta relación recíproca misma,yapartedeellala-cosanoesnada”... (133)

 

Die Dingheit 2 se convierte en Eigenschaft 3 (134). La Eigenschaft “materia” o “Stoff” 4 (“las cosas se componen de sustancia”), etc.

 

“El fenómeno es en este punto la esencia en su existencia”... (144). “El fenómeno... es la unidad de la apariencia y de la existencia” ... (145)

 

 

Unidad en los fenómenos: “Esta unidad es la ley del fenómeno. Por lo tanto la ley es el elemento positivo en la mediación de lo aparente” (148).

 

 

Ley (de los fenómenos)

 

 

[¡ Aquí, en general, absoluta oscuridad. Pero evidentemente hay un pensa-miento vital: el concepto de ley es una de las etapas de la cognición por el hombre de la unidad y de la conexión, de la dependencia recíproca y la totali-dad del proceso mundial. El “tratamiento” y “retorcimiento” de palabras y conceptos a que se dedica Hegel aquí es una lucha para no hacer absoluto el concepto de ley, para no simplificarlo, para no convertirlo en un fetiche. ¡¡¡NB para la física moderna!!!]

 

 

146

 

“Esta persistencia permanente que pertenece al fenómeno en la ley... ” (149)

 

 

NB

 

Ley es lo perma-nente (lo persis-tente) en los fenó-menos

 

 

“La ley es la reflexión del fenómeno en la identidad consigo misma” (149). (La ley es lo idéntico en los fenómenos: ‘la reflexión del fenómeno en la identidad consigo mismo”. )

 

... “Esta identidad, la base del fenómeno, que constituye la ley, es el momento peculiar del fenómeno” ... (150) “Por lo tanto, la ley no está más allá del fenómeno, sino que está inmediatamente presente en él; el reino de las leyes es la reflexión fija [la cursiva es de Hegel] del mundo existente o fenoménico ... ”

 

 

 

(La ley es lo idéntico en los fenómenos)

 

NB

Ley = el reflejo fijo de los fenó-menos NB

 

 

Esta es una determinación notablemente materialista y notablemente justa (con la palabra “ruhige”5). La ley toma lo fijo — y por lo tanto la ley, toda ley, es

 

  * La cualidad de cosa. (Ed. )

3 * Propiedad. (Ed. )

4 * “Sustancia. ” (Ed. )

5 * FIJO. (ED. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

estrecha, in completa, aproximada.

 

 

La existencia vuelve a la ley, como a su fundamento; el fenómeno los      

contiene a ambos: el simple fundamento y el movimiento de resolu- Ley es el fe-

ción del universo fenoménico, del cual el fundamento es la esencia-

lidad. ” “Por lo tanto la ley es el fenómeno esencial”     (150). NB

                 nómeno

Ergo,        ley     y       esencia        son conceptos del mismo tipo (del mismo orden),      esencial

                                   

 

o más bien del mismo grado, y expresan la profundización del cono-cimiento, por el hombre, de los fenómenos, del mundo, etc.

 

147

 

 

El movimiento del universo en los fenómenos (Bewegung des Erscheinenden Universums), en la esencialidad de este movi-miento, es la ley.

 

“El reino de las leyes es el contenido FIJO del fenómeno; el fenó-meno es ese mismo contenido, pero se presenta en cambio ince-sante y como reflexión en otro ... El fenómeno, por lo tanto, com-parado con la ley, es la TOTALIDAD, porque con tiene la ley, PERO TAMBIÉN MAS, a saber, el momento de la forma que se mueve a sí misma. ” (151)

 

 

 

NB

(La ley es el reflejo de lo esencial en el movimiento del universo)

 

(fenómeno to-

 

talidad)

((ley=parte)) (El fenómeno es más RICO que la ley)

 

 

Pero más adelante, aunque no con claridad, parece admitirse, pág. 154, que la ley puede compensar esta Mangel6 y abarcar a la vez el aspecto negativo y la Totalität der Erscheinung7 (en especial 154 i. f. ) ¡Volver a esto!

El mundo en y para sí es idéntico al mundo de los fenómenos, pero al mismo tiempo es opuesto a él (158). Lo que es positivo en uno es negativo en otro. Lo que es malo en el mundo de los fenómenos es bueno en el mundo que es en y para sí. Cf. — Hegel dice aquí— Fenomenología del espíritu, págs. 121 y ff. 8

 

148

 

“El mundo fenoménico y el mundo esencial son cada uno... el todo independiente de la existencia. El uno sólo debería ser la existencia reflejada, y el otro sólo la existencia inmediata; pero cada uno se continúa en el otro, y por consiguiente es en sí mismo la identidad de esos dos momentos ... En primera instancia ambos son independientes, pero son independientes sólo como totalidades, y son to ta-lidades sólo en la medida en que cada uno tiene en sí esencialmente un momento del otro” ... (159- 160)

 

La esencia aquí es que tanto el mundo de los fenómenos como el mundo en sí son momentos del conocimiento de la naturaleza por el hombre, etapas, alteraciones o profundizaciones (del conocimiento). El desplazamiento del mundo en sí cada vez más lejos del mundo de los fenómenos — eso es lo que hasta ahora no se ve en Hegel. NB. Los “momentos” del concepto de Hegel, ¿no tienen la significación de “momentos” de transición?

 

... “DE TAL MODO LA LEY ES UNA RELACIÓN ESENCIAL. ” (160) (El subrayado es

 

 

 

 

  * Deficiencia. (Ed. )

  * Totalidad del fenómeno. (Ed. )

  * El pasaje figura en el capítulo “La fuerza y el juicio, y el mundo supersensible” de la obra de Hegel. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

de Hegel)

 

 

La ley es relación. Esto NB para los machistas y otros agnósticos, y para los kan-tianos, etc. Relación de las esencias o entre las esencias.

 

“La palabra mundo expresa la totalidad informe de la multiplicidad ... ” (160)

 

Y el tercer capítulo (“La relación esencial”) comienza con la proposición: “La ver-dad del fenómeno es la relación esencial” ... (161)

 

SUBDIVISIONES:

 

La relación del todo con las partes (sic!! [pág. 168] esta relación pasa a ser la si-guiente): —de la fuerza con su manifestación; — de lo interior con lo exterior — La transición a la sustancia, a la realidad.

 

... “La verdad de la relación consiste, entonces, en la mediación” ... (167)

 

La “transición” a la fuerza: “La fuerza es la unidad negativa en la cual se ha re-suelto la contradicción del todo y las partes; es la verdad de esa primera relación” (170).

 

149

 

((Este es uno de 1. 000 pasajes similares en Hegel, que despertaron la furia de filósofos ingenuos como Pearson, autor de The Grammar of Science. 9 Cita un pa-saje similar y exclama, furioso: ¡¡Qué galimatías se enseña en nuestras escuelas!! Y en cierto sentido limitado, tiene razón. Enseñar eso es estúpido. Antes que nada es preciso extraer de ello la dialéctica materialista. Pero en sus nueve décimas partes es paja, residuos. ))

 

La fuerza hace su aparición como “perteneciente (als angehörig) (171) a la cosa o materia existentes” ... “Por lo tanto, cuando se pregunta cómo la cosa o la mate-ria llegan a tener una fuerza, entonces la fuerza aparece vinculada con ellas exte-riormente, e impresa en la cosa por un poder extraño” (171).

 

... “Esto es evidente EN TODO DESARRO LLO NATURAL, CIENTIFICO Y, EN GENE-RAL, INTELECTUAL; y es esencial entender que, Cuando algo es todavía interior o existe en su concepto, su primera existencia es, por esa razón, inmediata y pasiva”

 

... (181)

 

 

#

El comienzo de todo puede ser considerado como interior —pasivo— y al mismo tiempo como exterior.

 

Pero lo que aquí es interesante no es eso, sino otra cosa: el criterio de Hegel sobre

 

la dialéctica que se ha deslizado accidentalmente: “EN TODO DESARROLLO NATURAL,

 

CIENTÍFICO Y, EN GENERAL, INTELECTUAL”: ¡he aquí un grano de verdad profunda en

 

la envoltura mística del hegelianismo!

 

150

 

Feuerbach daran

 

“knüpft an”10.

 

 

  * Lenin caracterizó las ideas de K. Pearson y el libro de éste que aquí se menciona en “Materialismo y empi-riocriticismo” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV). (Ed. )

10 Lenin se refiere, al parecer, a los pasajes de las Lecciones sobre la esencia de la religión en los que Feuerbach enfoca a Dios como una naturaleza “ abstracta” , “ aislada de su materialidad y corporeidad” . Lenin señaló estos pasajes en su Resumen del libro de Feuerbach (véase, por ejemplo, el presente tomo, págs. 54-55).

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

Ejemplo: el germen de un hombre, dice Hegel, es sólo el hombre interior, dem Anderssein Preisgegebenes11, lo pasivo. Gott12 al principio no es todavía espíritu. “INMEDIATAMENTE, POR LO TANTO, DIOS ES SÓLO NATURALEZA” (182).

 

(¡¡Esto también es característico!!)

 

 

 

 

 

Abajo Dios, queda en pie la NATUR

 

 

 

-------------------------

 

 

 

151

 

SECCIÓN TERCERA

 

LA REALIDAD

 

... “La realidad es la unidad de la esencia y la existencia” ... (184)

 

 

 

Subdivisiones: 1) “LO ABSOLUTO” — 2) La realidad propiamente dicha. “Realidad, posibilidad y necesidad constituyen los momentos formales de lo absoluto. ” 3) “La relación absoluta” : la sustancia.

 

“En él mismo [dem Absoluten] no hay devenir” (187) — y otras tonterías sobre

 

lo absoluto...

 

lo absoluto es el absoluto absoluto...

 

el atributo es un absoluto relativo ... (!!)

 

En una “nota” Hegel habla (en forma demasiado general y oscura) de los defectos de la filosofía de Spinoza y Leibniz.

 

 

Inter alia, nótese:

 

“La unilateralidad de un principio filosófico se enfrenta gene-ralmente con su unilateralidad opuesta, y, como en todas partes, se descubre la totalidad por lo menos como una integridad dis-persa” (197).

 

 

habitual mente: de un extremo a otro

totalidad = (en forma de) inte-gridad dispersa

 

La realidad es superior al ser, y superior a la existencia.

 

 

 

 

  El ser es inmediato.

 

 

  La existencia(se con-vierte en fenómeno)

  Realidad

 

 

 

 

“EL SER NO ES TODAVÍA

 

REAL” (200).

Se convierte en otro.

 

— nace del fundamento, de las condiciones, pero aún carece de la unidad de “reflexión e inmediación”. unidad de la existencia y del ser en sí (Ansichsein)

 

 

  * Algo entregado al ser otro. (Ed. )

 

  * Dios. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

152

 

... “La realidad de la existencia” (200)...

 

... “La necesidad real es una relación plena de contenido” (211)... “Pero esta nece-sidad es al mismo tiempo relativa” ... (211)

 

“La necesidad absoluta es, pues, la verdad a la que vuelven la realidad y la posibi-lidad en general, así como la necesidad real y formal” (215).

 

(Continúa)13 ...

 

(Fin del libro II de la Lógica, doctrina de la esencia)...

 

Es preciso hacer notar que en la pequeña Lógica (la Enciclopedia) lo mismo es expuesto muy frecuentemente con mayor claridad, con ejemplos concretos. Cf. ídem Engels y Kuno Fischer 14.

 

Sobre el problema de la “posibilidad”, Hegel hace notar la vacuidad de esta cate-goría y dice en la ENCICLOPEDIA:

 

“El que una cosa sea posible o imposible de pende del contenido, es decir, del total de los momentos de realidad, que en su despliegue resultan ser la necesidad” (’Enciclopedia, tomo VI, pág. 28715, § 143, Apéndice).

 

“EL TOTAL, LA INTEGRIDAD DE LOS MOMENTOS DE REALIDAD, que en su DESPLIEGUE resultan ser la necesidad. ”

 

El despliegue del total de los momentos de realidad NB = la esencia de la cognición dialéctica.

 

153

 

Cf. en la misma Enciclopedia, tomo VI, pág. 289, las elocuentes palabras sobre la vanidad de la pura delectación ante la riqueza y el fluir de los fenómenos de la naturaleza, y sobre la necesidad

 

  . ! “de avanzar a una comprensión más estrecha de la armonía INTERIOR y de la

 

UNIFORMIDAD DE LA NATURALEZA” ... (289) (PROXIMIDAD AL MATERIALISMO. )

 

Ibid. Enciclopedia, pág. 292: “La realidad des arrollada como la alternancia coin-cidente de lo interior y lo exterior, como la alternancia de sus movimientos opues-tos combinados en un solo movimiento, es la necesidad”.

 

Enciclopedia, tomo VI, pág. 294: ... “La necesidad es ciega sólo en la medida en que no es entendida” ...

 

Ib. pág. 295: “Le sucede a él [dem Menseben16]... que de su actividad surge algo muy diferente de lo que había pensado y querido” ...

 

Ib. pág. 301: “La sustancia es un e t a p a esencial en el proceso de desarrollo de la idea” ...

 

  * Desde aquí los apuntes de Lenin pasan al cuaderno “Hegel. Lógica  II”, (págs. 49-88). (Ed. )

 

  “Pequeña lógica”: Lenin denomina así, a diferencia de la “gran” Ciencia de la lógica, a la primera parte de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas. En una carta a Marx, del 21 de setiembre de 1874, Engels habla de la popularidad de la Enciclopedia de Hegel. Durante la lectura de la Correspondencia de Marx y Engels (edición alemana en cuatro tomos), Lenin tomó notas de dicha carta y copió los pasajes correspondientes. K. Fischer expone la lógica de Hegel en su Historia de la nueva filosofía; Lenin señala los defectos de esa exposición (véase el presente tomo, pág. 168).

 

  * Hegel, 'Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )

 

  * Al hombre. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Léase: una etapa importante en el proceso de desarrollo del conocimiento hu-mano de la naturaleza y de la materia.

 

Logik, tomo IV

 

... “Ella [die Substanz] es el ser en todo ser”... (220)17

 

La relación de sustancialidad pasa a ser relación de causalidad (223).

 

... “La sustancia logra ... realidad sólo Cuando se ha convertido en causa” ... (225)

154

 

 

Por una parte, el conocimiento de la materia debe ser profundizado hasta el co-nocimiento (hasta el concepto) de la sustancia a fin de encontrar las causas de los fenómenos. Por otra parte, el conocimiento real de la causa es la profundización del conocimiento, desde la exterioridad de los fenómenos hasta la sustancia. Dos tipos de ejemplos deberían explicar esto: 1) de la historia de las ciencias natura-les, y 2) de la historia de la filosofía. Con más exactitud: no es “ejemplos” lo que debería haber aquí —comparaison n’est pas raison18—, sino la quintaesencia de la historia de la una y la otra + la historia de la técnica.

 

... “El efecto no contiene nada que no contenga la causa”... (226) und umgekehrt19...

 

 

Ergo, causa y efecto son simplemente momentos de dependencia recíproca uni-versal, de conexión (universal), de la concatenación recíproca de los aconteci-mientos, simplemente eslabones en la cadena del desarrollo de la materia

NB:

 

“Es el mismo hecho que se presenta primero como causa y luego como efecto — aquí como una persistencia peculiar y allí como un ser puesto o como determina-ción en otro” (227).

La universalidad y el carácter omnímodo de la interconexión del     NB

mundo, que la causalidad sólo expresa en forma unilateral, fragmen-        

taria e incompleta.       

“Pero aquí y ahora podemos observar que, en la medida en que se admite la rela-ción de causa y efecto (aunque en un sentido impropio), el efecto no puede ser mayor que la causa; porque el efecto no es otra cosa que la manifestación de la causa” (230).

 

155                                       en historia “cau-

Y luego sobre la historia. Hegel dice que en historia, historia se       sas menores de

acostumbra a citar        anécdotas   como “causas” menores de grandes  grandes aconte-

acontecimientos —en realidad son sólo     ocasiones,   sólo äussere cimientos”

                                   

Erregung20 de los que “el espíritu interior del acontecimiento no habría tenido necesidad” (230). “Por consiguiente, esos arabescos de la historia, en los que se describe una forma gigantesca que crece de un tallo delgado, son un tratamiento ingenioso pero muy superficial” (ib. ).

 

Ese “espíritu interior” — cf. Plejánov21— es una indicación idealista, mística, pero

 

 

  * Hegel, Werke, Bd. IV , Berlín, 1834. (Ed. )

  * Comparación no es prueba. (Ed. )

  ** Y a la inversa. (Ed. )

  * Estímulo externo. (Ed. )

  ** J. V. Plejánov, “Para el sexagésimo aniversario de la muerte de Hegel”. (Ed. )

 

  relación, me-

  diación

  “unidad de la sustancia en lo distinto”

  la necesidad

  no desapa-rece cuando se convierte en libertad

  “conexión y relación”

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

muy pro funda de las causas históricas de los acontecimientos. Hegel incluye la historia completamente bajo la causalidad y entiende la causalidad con una pro-fundidad y riqueza mil veces mayores que la multitud de “sabios” de la actualidad.

 

“Así una piedra en movimiento es causa; su movimiento es una determinación que ella tiene, pero aparte de la cual contiene muchas otras de terminaciones de color, forma y demás, que no entran en su naturaleza causal” (232).

 

La causalidad, como habitualmente la en tendemos, es sólo una pequeña partícula de la interconexión universal, pero (adición materia lista), una partícula, no de la interconexión subjetiva, sino de la objetivamente real.

“Pero el MOVIMIENTO de la relación de CAUSALIDAD determinada ha conducido a esto: que la causa no sólo se extingue en el efecto, y con ella también el efecto (como sucede en la causalidad formal), —sino que la causa en su extinción, en el efecto, vuelve a ser; que el efecto desaparece en la causa, pero igualmente vuelve a ser en ella. Cada una de estas determinaciones se anula en su ponerse y se pone en su anulación, lo que ocurre no es una transición exterior de la causalidad, de un sustrato a otro, sino que ese convertirse en otro es al mismo tiempo su propio ponerse. La causalidad, pues, se presupone o condiciona a sí misma” (235).

 

156

 

 

“El movimiento de la relación-de causalidad” = en realidad: el movimiento de la materia, respective el movimiento de la historia, captado, dominado en su cone-xión interior hasta uno u otro grado de amplitud o profundidad...

“En este punto la reciprocidad se presenta como una causalidad recíproca de sus-tancias pre supuestas que se condicionan entre sí; cada una es, en relación con la otra, a la vez sustancia activa y pasiva” (240).

 

“En la reciprocidad la causalidad originaria se presenta como un surgir de su ne-gación (o pasividad) y como un perecer en ella — como un de venir ...

 

... La necesidad y la casualidad, entonces, han desaparecido en ella; contienen a la vez la identidad inmediata (como conexión y rela-ción) y la sustancialidad absoluta de los distintos, y por lo tanto su absoluta contingencia —la unidad originaria de una diversidad sustancial, y por lo tanto la contra dicción absoluta. La necesidad es el ser, porque es; es la unidad del ser consigo mismo, que se tiene a sí como fundamento; pero, a la inversa, por que tiene un funda-mento, no es ser, no es otra cosa que apariencia, relación, media-ción cosa que apariencia, relación o mediación. La causalidad es esa transición puesta del ser origina rio, o causa, a la apariencia o sim-ple ser puesto, y, a la inversa, del ser puesto a lo originario; pero la identidad misma del ser y la apariencia es aún la necesidad interna. Esta interioridad (o ser en sí) trasciende el movimiento de la cau-

 

salidad; y concurrentemente, la sustancialidad de los términos que están en rela-ción se pierde y la necesidad se revela. La necesidad no se convierte en libertad porque desaparezca, sino sólo porque su identidad (que todavía es una identidad interior) se manifiesta” (241- 242).

 

157

 

 

 

Cuando se lee a Hegel sobre la causalidad, a primera vista parece extraño que se detenga relativamente tan poco en este tema, amado por los kantianos. ¿Por qué? Porque, en verdad, para él la causalidad es sólo una de las determinaciones de la

 

* "Concepto"

(Ed. )

todos los "aspectos especiales" y el todo ("Be-griff"*)

NB

La exigencia de la media-ción (de la co-nexión), es el punto en cues-tión para apli-car la relación de causalidad

La mera

“reciproci-dad” = va-cío

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

conexión universal, que ya había tocado antes, en toda su exposición, en forma mucho más profunda y multilateral; siempre y desde el comienzo mismo subrayó esta conexión, las transiciones recíprocas, etc. , etc. Sería muy instructivo compa-rar los “DOLORES DE PARTO” del neoempirismo (respective “idealismo físico”) con las soluciones o, más bien, con el método dialéctico de Hegel.

 

También es preciso hacer notar que en la Enciclopedia Hegel subraya lo inade-cuado y vacuo del concepto desnudo de “acción recíproca”.

 

Tomo VI, pág. 30822:

 

“La reciprocidad es sin duda la verdad inmediata de la relación de causa a efecto, y se halla, por así decirlo, en el umbral del concepto; sin embargo, precisamente por ello, no hay que conformarse con aplicar esta relación, en cuanto es un asunto

de cognición conceptual.

Si no se llega más allá de la consideración de un contenido dado me-ramente desde el punto de vista de la reciprocidad, entonces seme-jante actitud carece en realidad de concepto; es entonces meramente un asunto de hechos secos, y la exigencia de la mediación, que es el

punto de preocupación inmediata para aplicar la relación de causalidad, sigue aún sin ser satisfecha.

 

Cuando se la examina más de cerca, se advierte que la deficiencia en la aplicación de la relación de acción recíproca es la de que di-cha relación, en lugar de ser el equivalente del concepto, tiene que ser entendida ella misma antes que nada. Y esto ocurre debido a que sus dos términos no quedan como un dato inmediato, sino, como se mostró en los dos parágrafos anteriores, son reconocidos como momentos de una tercera determinación, superior, que es precisamente el concepto.

Por ejemplo, si consideramos las costumbres de los espartanos como el efecto de la Constitución, y ésta, a la inversa, como el efecto de sus costumbres, es posible que semejante punto de vista sea co-rrecto, pero es una NB concepción que no proporciona satisfacción final, porque en rigor no permite comprender la Constitución ni las costumbres de ese pueblo. Tal comprensión sólo puede acaecer cuando estos dos aspectos, y asimismo todos los otros aspectos es-peciales de la vida y la historia de los espartanos son reconocidos como fundados en esa noción” (308-309).

 

—————

 

Al final del Libro II de la Lógica, tomo TV, pág. 243, en la transición al “concepto”, se da la siguiente determinación: “el concepto, el reino de la subjetividad o de la libertad”...

 

NB Libertad = subjetividad

(“o”)

finalidad, conciencia, aspiración

 

NB

 

------------------------

 

 

 

 

  * Hegel, Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

159

 

 

 

TOMO V. LA CIENCIA DE LA LÓGICA

 

 

PARTE II. LA LÓGICA SUBJETIVA, O LA DOCTRINA DEL CONCEPTO

 

 

SOBRE EL CONCEPTO EN GENERAL

 

En las dos primeras partes, dice Hegel, no tenía Vorarbeiten23, pero aquí por otra parte, hay “verknochertes Material 24 (que es necesario “in Flüssigkeit brin-gen”25... ) (3)26

 

“En este sentido, el ser y la esencia son los momentos de su devenir” (= des Be-griffs )27 (5 ).

 

Debería invertirse: los conceptos son el producto más elevado del cerebro, el pro-ducto más elevado de la materia.

 

“Por lo tanto, la lógica objetiva, que considera el ser y la esencia, constituye en realidad la exposición genética del concepto” (6 ).

 

9-10: La gran significación de la filosofía de Spinoza como filosofía de la sustancia (este punto de vista es muy avanzado, pero es incompleto y no el más avan-zado: en general la refutación de un sistema filosófico no significa desechar lo, sino desarrollarlo, no remplazarlo por otro sistema opuesto, unilateral, sino incorporarlo a algo más avanzado). En el sistema de Spinoza no hay un sujeto libre, independiente, conciente (carece de “la libertad e independencia del sujeto conciente de sí’) (10), pero en Spinoza también el pensamiento es un atributo de la sustancia (10 i. f. )

 

160

13 i. f. : De paso — así como hubo un tiempo en que en filosofía estaba de moda “das Schlimme nachzusagen” der EiNBildungskraft und den Gedáchtnisse28, así ahora está de moda menospreciar la significación del “concepto” (= “das hochste des Denkens” 29 ) y alabar “das UNBegreifliche”30 ¿alusión a Kant?

 

Pasando a la crítica del kantismo, Hegel considera como gran mérito de Kant (15) el haber promovido la idea de la “unidad trascendental de la apercepción” (la uni-dad de la conciencia en la cual se crea el Begriff), pero reprocha a Kant su unila-teralidad y subjetivismo:

 

de la intuición

al

 

 

  * Trabajos anteriores. (Ed. )

  * “Material osificado. ” (Ed. )

 

  * "T ornar fluido. ” (Ed. )

 

  * Hegel, Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )

  * Del concepto. (Ed. )

  * “Hablar mal” de la imaginación y la memoria. (Ed,)

  * “La cumbre del pensamiento. ” (Ed. )

  * "Lo incomprensible. ” (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

... “Él (der gegenstand31)... es en verdad, en y para sí, sólo como es en el pensamiento; como es en la intuición o en la ideación, es fe-nómeno”... (16). (Hegel eleva el idealismo de Kant de subjetivo que es, a objetivo y absoluto)...

 

 

 

 

 

conocimiento de la realidad objetiva ...

 

 

Kant admite la objetividad de los conceptos (la Wahrheit32 es su objeto), pero a pesar de eso deja en pie su carácter subjetivo. Hace que la Gefühl und Ans-chauung33 precedan al entendimiento (Verstand). Hegel habla de esto como si-gue:

 

161

 

“Ahora bien, en primer lugar, en cuanto a esta relación del entendimiento o el concepto con las etapas que supuestamente lo preceden, es importante ver de qué ciencia se trata, a fin de determinar la forma de dichas etapas. En nuestra ciencia, dado que es la de la lógica pura, estas etapas son el ser y la esencia. En psicología, la sensación y la intuición, y también la ideación en general preceden el entendimiento. En la fenomenología del espíritu, dado que es la doctrina de la conciencia, el ascenso se hizo a través de las etapas de la conciencia sensible, y luego de la percepción, al entendimiento” (17). En Kant la exposición es aquí muy “incompleta”.

 

 

Después de eso —lo PRINCIPAL—

 

... “El concepto no debe ser considerado aquí como un acto del en-tendimiento conciente de sí, o como entendimiento subjetivo: nos encontramos ante el concepto en y para sí, que constituye una

 

ETAPA, TANTO D E LA NATURALEZA COMO DEL ESPIRITU. LA VIDA, O NATURALEZA ORGÁNICA, ES ESA ETAPA DE LA NATU-RALEZA EN QUE SURGE EL CONCEPTO” (18).

 

 

La “víspera” de la trasfor - mación del idealismo objetivo en materia-lismo

 

 

Sigue un pasaje muy interesante (págs. 19-27) en que Hegel refuta a Kant, PRECI-SAMENTE EN EL PLANO GNOSEOLÓGICO (probablemente Engels pensaba en este pasaje cuando escribió en Ludwig Feuerbach34 que lo principal contra Kant ya ha-bía sido dicho por Hegel, en la medida en que esto era posible desde un punto de vista idea lista) — expone la dualidad e incoherencia de Kant, su vacilación, por así decirlo, entre el empirismo (= materialismo) y el idealismo: el propio Hegel argumenta total y exclusivamente desde el punto de vista de un idealismo MÁS COHERENTE.

 

162

 

 

El Begriff no es todavía el concepto más elevado; más elevada aun es la idea = la unidad del Begriff y la realidad.

 

“‘Es sólo un concepto’, se dice comúnmente; y se opone al concepto, como algo que es más excelente que él, no sólo la idea, sino la existencia sensible, espacial y temporalmente palpable. Y lo abstracto es considerado de menos importancia que lo concreto, porque de lo primero se ha omitido mucho del material de ese tipo. Para los que sostienen ese punto de vista el proceso de abstracción significa que para nuestras necesidades subjetivas se ha separado de lo concreto una u otra característica, de manera tal que, si bien se omiten muchas otras propiedades y

 

  * El objeto. (Ed. )

  * La verdad (Ed. )

  * Sensación e intuición. (Ed. )

  * Véase F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana”, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , pág. 692. (Ed. )

 

  ¡el idealista más cohe-rente se afe-rra a Dios!

  Kant menos-precia el po-der de la ra-zón

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

modificaciones del objeto, éste no pierde nada de valor o dignidad. Son lo real y se las estima como plenamente importantes, sólo que se las deja del otro lado; y únicamente la incapacidad del entendi-miento para absorber tales riquezas lo obliga a conformarse con la magra abstracción. Pero si el material dado de la intuición y lo múl-tiple de la ideación son tomados como lo real en oposición a lo pen-sado y al concepto, entonces este es un punto de vista cuyo aban-dono no sólo es una condición de la filosofía, sino que es presu-puesto incluso por la religión; ¿pues cómo pueden ser éstas una ne-cesidad y tener significación si la apariencia fugitiva y superficial de lo sensible y lo individual es tomada por la verdad? ... Por consi-guiente, el pensamiento abstractivo no debe ser considerado como

 

un simple apartamiento del material sensible, de cuya realidad se dice que no es disminuida con ello; sino que su superación, y su reducción (como simple apa-riencia) a lo esencial es lo que se manifiesta únicamente en el concepto” (19 -21),

 

163

 

 

En esencia, Hegel tiene toda la razón frente a Kant. El pensamiento que avanza de lo concreto a lo abstracto —siempre que sea correcto (NB) (y Kant, como todos los filósofos habla del pensamiento correcto)— no se aleja de la verdad, sino que se acerca a ella. La abstracción de la materia, de una ley de la naturaleza, la abs-tracción del valor, etc. ; en una palabra, todas las abstracciones científicas (correc-tas, serias, no absurdas) reflejan la naturaleza en forma más profunda, veraz y COMPLETA. De la percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la práctica: tal es el camino dialéctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva. Kant menosprecia el conocimiento para abrir el camino a la fe: Hegel exalta el conocimiento, afirmando que la cognición es la cognición de Dios. El materialista exalta el conocimiento de la materia, de la naturaleza, y relega a Dios, y la morralla filosófica que defiende a Dios, al depósito de los desperdicios.

 

“Un malentendido capital aquí es el de que el principio natural o el comienzo, que es el punto de partida en el desarrollo natural o en la historia del individuo en su formación, es tomado como lo verdadero y como lo que también es primero en el concepto” (21). (—Es correcto que la gente comience con eso, pero la verdad no reside en el comienzo sino en el fin, o más bien, en la continuación. La verdad no es la impresión inicial)... “Pero la filosofía no está destinada a ser una narración de lo que acontece, sino el conocimiento de lo que es verdadero en los aconteci-mientos” (21).

 

En Kant hay “idealismo psicológico” (22); las categorías de Kant “son sólo deter-minaciones derivadas de la autoconciencia” (22). Elevándose del entendimiento (Verstand) a la razón (Vernunft), Kant menosprecia la importancia del pensa-miento, negándole la capacidad de “llegar a la verdad acabada” (23).

164

 

“Se declara [en Kant] que es un abuso si la lógica, que debería ser simplemente un canon del juicio, es considerada un órgano para la producción de hallazgos ob-jetivos. Los conceptos de la razón, en los cuales habría que adivinar necesaria mente una fuerza superior [¡frase idealista!] y un contenido más profundo [¡¡co-rrecto!!], son menos Konstitutives35 debería ser: objektives36 , incluso que las ca-tegorías; son simples ideas. Por cierto que su uso es permisible, pero estas

 

 

 

  * Constitutivos. (Ed. )

  * Objetivos. (Ed. )

 

  El fenómeno

  es la mani-festación de la esencia

  Hegel en fa-vor de la cog-noscibilidad de la cosa en sí

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

esencias inteligibles, que deberían revelar por completo la verdad, no son otra cosa que hipótesis; y sería completamente arbitrario y arriesgado atribuirles ver-dad alguna en y por sí mismas, ya que no pueden darse en tipo alguno de experien-cia. ¿Habría podido pensarse alguna vez que la filosofía negaría la validez de las esencias inteligibles, porque carecen del material espacial y temporal de lo sensi-ble?” (23).

 

También aquí Hegel tiene razón en esencia; el valor es una categoría que entbehrt des Stoffes der Sinnlichkeit37 pero es MÁS VERDADERA que la ley de la oferta y la demanda.

 

Sólo Hegel es un idealista: de ahí lo ab surdo de los “KONSTITUTIVES”, etc.

 

Por una parte, Kant reconoce con suma claridad la “objetividad” (24) del pensa-miento (“des Denkens” ) (“una identidad del concepto y la cosa” [24]) — pero por otra parte

165

 

“se vuelve a hacer la afirmación de que en modo alguno podemos conocer las cosas tales como son en y para sí, y de que la verdad no permite que la razón cognoscitiva se le aproxime; que la verdad que consiste en la unidad del objeto y el concepto es en definitiva sólo apariencia, y el motivo, ahora, es que el contenido es sólo lo múlti-ple de la intuición. Acerca de este argumento se ha hecho notar que esa multiplicidad, en la medida en que pertenece a la intuición, en oposición al concepto, es trascendida precisamente en el concepto, y que el objeto es reducido por el concepto a su esencialidad no contingente; esta última entra en el fenómeno, y por ese mismo mo-

 

tivo el fenómeno no es simplemente no esencial, sino una manifestación de la esencia” (24-25).

 

“Siempre seguirá siendo materia de asombro cómo la filosofía kan-tiana distinguía esa relación entre el pensamiento y la existencia sen-sible, en la que se detuvo, como una relación simplemente relativa de pura apariencia, y reconocía y afirmaba plenamente una unidad superior de las dos en la idea en general, y, por ejemplo, en la idea de un entendimiento intuitivo, y se detuvo sin embargo en esa relación relativa y en la afirmación de que el concepto está y permanece ab-solutamente se parado de la realidad; de tal modo afirmó como ver-dad lo que proclamó que era conocimiento finito, y declaró que era superfluo, incorrecto y ficciones del pensamiento aquello que reco-nocía como verdad, y de lo cual había establecido el concepto defi-nido” (26).

 

En lógica la idea “se convierte en la creadora de la naturaleza” (26). ¡¡Ja, ja”” La lógica es la “ciencia formal” (27) en oposición a las ciencias concretas (de la naturaleza y del espíritu), pero su objeto es “la verdad pura”... (27)

 

El propio Kant, al preguntar qué es la verdad (27) (Crítica de la razón pura, pág. 83) y dar una respuesta trivial (“correspondencia del conocimiento con su ob-jeto”) , se golpea a sí mismo, porque ‘La afirmación fundamental del idealismo trascendental” es

 

166

 

  * Prescinde del material de lo sensible. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

—que “la cognición no es capaz de aprehender las cosas en sí” (27)— —y es claro que todo esto es “una idea no verdadera” (28).

 

Al argumentar contra la concepción puramente formal de la lógica (que según se dice también tiene Kant) —diciendo que desde el punto de vista corriente (la ver-dad es la correspondencia

 

[“Übereinstimmung”]del conocimiento con el objeto) la correspondencia “exige esencialmente dos términos” (29)—, Hegel dice que el elemento formal de la ló-gica es la “verdad pura” (29) y que

 

... “por consiguiente este elemento formal debe ser pensado como algo en sí mu-cho más rico en determinaciones y contenido, y que tiene infinita mente más in-fluencia sobre lo concreto de lo que en general se opina que tiene” ... (29)

 

... “Pero aun si las formas lógicas tienen que ser consideradas como nada más que funciones formales del pensamiento, aun así este carácter las haría dignas de una investigación en cuanto a la medida en que corresponden a la verdad en sí mis-mas. Un sistema de lógica que descuida esto podrá pretender, cuando mucho, te-ner el valor de una descripción histórico-natural de los fenómenos empíricos del pensamiento” (30-31). (En esto se dice que reside el mérito inmortal de Aristóte-les), pero “es necesario ir más adelante... ” (31)

 

 

Así, no sólo una descripción de las formas del pensamiento,

 

  no sólo una descripción histórico-natural de los fenóme-nos del pensamiento (¿¿en qué difiere eso de una descrip-ción de las formas??), sino también correspondencia con la verdad, ¿¿es decir??, ¿¿la quintaesencia, o, más simple-mente, los resultados y el desenlace de la historia del pen-samiento?? Aquí hay en Hegel oscuridad idealista, y no ha-bla con entera claridad. Misticismo,

 

No la psicología, no la fenomenología del espíritu, SINO la lógica = el problema de la verdad.

 

En esta con-cepción, la ló-gica coincide con la TEORÍA DEL CONOCI-MIENTO. Este es, en general, un problema muy impor-

 

tante.

 

 

167

 

 

Cf. Enciclopedia, tomo VI, pág. 31938: “Pero en rigor de verdad ellas [die logischen Formen39 ], dadas vuelta como formas del concepto, constituyen el espíritu vivo de lo real’ ...

 

 

 

Las leyes generales del movi-miento del

 

MUNDO y

del PENSA-

 

MIENTO

 

 

El Begriff en su desarrollo en “adäquater Begriff”40 se convierte en la      NB

idea (3341. “El concepto en su objetividad es el objeto que es en sí y        

para sí” (33).      

= objetivismo + misticismo y traición al desarrollo.     

-------------------   

 

  * Hegel, Werke, Bd. VI, Berlín, 1840. (Ed. )

  * Las formas lógicas. (Ed. )

 

  *** “Concepto adecuado. ” (Ed. )

 

  *Hegel, Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

168

 

SECCIÓN PRIMERA:

 

LA SUBJETIVIDAD

 

El movimiento dialéctico del “concepto” — desde el concepto puramente “formal” al principio — hacia el juicio (Urteil) luego — hacia el silogismo (Schluss) — y por último hasta la trasformación de la subjetividad del concepto en suobjetividad (34-35)42.

 

El primer rasgo distintivo del concepto es su universalidad (Allgemeinheit). NB:

 

el concepto surgió de la esencia, y ésta del ser.

 

El desarrollo posterior de lo universal, lo particular (Besonderes) y lo individual (Einzelnes) es en el más alto grado abstracto y “abstruse”43.

 

 

 

Kuno Fischer expone muy pobremente estas consideraciones “abstrusas”, tomando los puntos más fáciles— ejemplos de la E N-CICLOPEDIA, y agrega trivialidades (contra la Revolución Francesa. Kuno Fischer, tomo 8, 1901, pág. 530), etc. , pero no muestra al lector cómo buscar la clave de las difíciles transiciones, matices, flujos y reflujos de los conceptos abstractos de Hegel.

 

169

 

 

 

En lisant . .

 

These parts of

the work should be called: a best means for get-ting a head-achel44

 

 

Evidentemente también aquí lo principal para Hegel es-señalar las transiciones. Desde cierto punto de vista, en ciertas condi-ciones, lo universal es lo individual, lo individual es lo universal. No sólo (1) conexión, y conexión in separable, de todos los con-ceptos y juicios, sino (2) transiciones de uno a otro, y no sólo transiciones, sino además (3) identidad de los contrarios — eso es lo principal para Hegel.

 

Pero esto apenas “centellea” a través de la BRUMA de una expo-sición en extremo abstrusa. La historia del pensamiento desde el punto de vista del desarrollo y aplicación de los conceptos y categorías generales de la lógica — voilà ce qu’il fautl 46

 

 

¿O es esto, des-pués de todo, un tributo a la anti-gua lógica formal? ¡Sí! Y otro tributo

 

— un tributo al misticismo = idea-lismo

 

Voilá una abun-dancia de “deter-minacio nes” y de Begriffs- bestim - mun- gen45 en esta parte de la Lógica!

 

Citando, en pág. 125, el “famoso” silogismo —“todos los hombres! ¡cierto!

son mortales, Cayo es un hombre, por lo tanto es mortal”—, Hegel 

 

agrega con agudeza: “Inmediatamente invade el aburrimiento

 

cuando se oye enunciar semejante silogismo” — se afirma que ello se debe a la “forma inútil”, y Hegel hace esta profunda observación:

 

  * Hegel, Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )

 

  * Abstruso. (Ed. )

 

  * Al leer... Estas partes de la obra deberían ser denominadas: |la mejor forma de conseguir un dolor de cabeza! (Ed. )

  ** Determinaciones conceptuales. (Ed.

 

  * ¡Eso es lo que hace falta! (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

“Todas las cosas son un silogismo, un universal unido a la singularidad por medio de la particularidad; pero por supuesto, no son totalidades compuestas de tres proposiciones” (126).

 

170

 

 

¡Muy bueno! Las “figuras” lógicas más comunes — (todo esto en el § sobre “La primera figura del silogismo”) son las relaciones más comunes de las cosas, ex-puestas con la minuciosidad pedante de un manual escolar, sit venia verbo.

 

El análisis de los silogismos por Hegel (E. — B. — A. , Eins; Besonderes; Allge-meines47, B. — E. — A. , etc. ) recuerda la imitación de Hegel por Marx en el cap. I.

 

48

 

Sobre Kant

 

Inter alia:

 

“Las antinomias de la razón de Kant son precisamente esto: primero se hace de una determinación de un concepto el cimiento del concepto, y después de otra, con igual necesidad . . (128-129)

 

171

 

                                                                                   ya                         NB

                                    La formación de conceptos (abstractos) y las        

                                    operaciones con ellos incluye                      la idea, la     

Habría que NB:   convicción, la c o n ciencia del carácter regido      Acerca

       por leyes de la conexión objetiva del mundo.       

volver a     Umkeh-      Es estúpido distinguir la causalidad de esta  del

Hegel para 49     conexión. Es imposible negar la objetividad de     pro-

analizar     ren  ,  los conceptos, la objetividad de lo universal en    

paso a       Marx lo particular. Por consiguiente, Hegel es mu-        blema

paso cual- aplicó la      cho más profundo que Kant, y otros, al investi-     de la

quier ló-    dialéctica    gar el reflejo del movimiento del mundo obje-      verda -

  TEORÍA de Hegel,     tivo en el movimiento de los conceptos. Así dera

gica actual en su           signifi -

y      CONOCI-            como la forma simple del valor, el acto indivi-     

MIENTO           forma ra-                                                                         to- cación

del                      cional, a      dual de intercambio de una mercancía por   Lógica

                 de      la econo-     otra, incluye ya en forma no desarrollada,            

un kan-     mía polí-     las contradicciones principales del capita-   de He-

tiano, etc.           lismo, así la                                                conceptos  

  tica.                                     más simple, la pri- gel

                                    mera y más simple formación de                         

                                    (juicios, silogismos, etc. ) denota ya la cogni-       

                                             objetiva                                                              

                                    ción cada vez más pro funda del hombre de la      

                                    conexión                        del mundo. Aquí es donde      

                                                                          Lógica                                    

                                    se debe bus car el verdadero sentido, la signi-       

                                    ficación y el papel de la                     de Hegel. Esto     

                                    NB.                                                                              

 

 

 

 

  * Singular, particular, universal. (Ed. )

 

  Marx escribió sobre su “imitación de Hegel” en las palabras finales a la segunda edición del tomo I de El capital, que en respuesta al desprecio con que se trataba a Hegel en la “Alemania culta” de aquellos tiempos, había decidido declararse “abiertamente discípulo de aquel pensador y hasta llegué a coquetear de vez en cuando, por ejemplo, en el capítulo consagrado a la teoría del valor, con su lenguaje peculiar” (véase C. Marx, El capital, Buenos Aires, éd. Cartago, 1956, t. I, pág. 14). Más adelante (véase el presente tomo, pág. 172) Lenin subraya la importancia de la lógica de Hegel para comprender El capital de Marx.

 

  ** Invertir. (Ed. )

 

 

Libertad y ne-

cesidad

Conceptos

abstractos y

concretos

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Dos aforismos:                                         Acerca del pro-

1. Plejánov critica el kantismo (y el agnosticismo en general), más  blema de la

desde un punto de vista materialista vulgar que desde un punto       crítica del kan-

de vista materialista dialéctico, en    la medida en que   simplemente         tismo contem-

rechaza               50               corrige        (como Hegel        

                                             poráneo, del

  sus opiniones a limine  , pero no los                           machismo, etc.

corrigió a Kant), profundizándolos, generalizándolos y amplián-    

 

dolos, mostrando la conexión y las transiciones de todos y cada uno de los con-ceptos.

 

  Los marxistas criticaron (a principios del' siglo XX) a los kantianos y a los dis-cípulos de Hume, más a la manera de Feuerbach (y de Büchner) que de Hegel.

 

172

 

... “Una experiencia que se funda en la inducción es considerada como válida aun-que se admita que la percepción no es acabada; pero lo único que puede NB. suponerse es que no puede presentarse ningún ejemplo contrario a dicha experiencia, en la medida en que ésta es verdadera en y para sí” (154).

 

Este pasaje está en el § “El silogismo de inducción”. La verdad más sencilla obte-nida en la forma inductiva más sencilla es siempre in completa, porque la expe-riencia es siempre in conclusa. Ergo: la vinculación de la inducción con la analogía

 

— con la presunción (previsión científica), la relatividad de todo conocimiento y el contenido absoluto de cada paso hacia adelante del conocer.

 

Aforismo: Es completamente imposible en tender El capital de Marx, y en especial su primer capítulo, sin haber estudiado y entendido a fondo toda la Lógica de He-gel. |¡Por consiguiente, hace medio siglo ninguno de los marxistas entendía a Marx!!

 

La transición del silogismo de analogía (sobre la analogía) al silogismo de necesi-dad, del silogismo de inducción al silogismo de analogía, del silogismo de lo uni-versal a lo individual, del silogismo de lo individual a lo universal; la exposición de la CONEXIÓN y de la TRANSICIÓN [la conexión ES transición ]: tal es la tarea de Hegel.

  reflejo                        aforismo

Hegel de mostró realmente que las formas y leyes lógicas no son una       

cáscara vacía, sino el              del mundo objetivo. Dicho en forma más   

correcta, no demostró, sino que       hizo una genial conjetura.       

      

En la ENCICLOPEDIA Hegel hace notar que la división en entendimiento y razón, en CONCEPTOS de uno u otro tipo, debe ser entendida de tal modo,

173

 

"que nuestra forma de conducta sea, bien detenerse ante la forma simplemente negativa y abstracta del concepto, o bien concebir éste, de acuerdo con su verdadera naturaleza, como lo que es a la vez positivo y concreto. Así, por ejemplo, si la libertad es conside-rada como el contrario abstracto de la necesidad, se trata simple-mente del concepto de comprensión de la libertad, en tanto que el

 

concepto verdadero y racional de libertad contiene en sí a la necesidad como

 

 

 

 

  * Desde el umbral. (Ed. )

 

  Hegel “sólo” deifica esta “idea lógica”, la obediencia a la ley, la uni-

  versalidad

  NB

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

trascendida”. (Págs. 347- 348, tomo VI 51. )

 

Ib. , pág. 349: Aristóteles describió las formas lógicas de manera tan completa, que “en esencia” no ha habido nada que agregar.

 

Habitualmente las “figuras del silogismo” son consideradas como un formalismo vacío. “Pero ellas [estas figuras] tienen un significado muy funda mental, basado en la necesidad de que cada momento, como determinación del concepto, se con vierta en el todo y en fundamento mediador” (352, tomo VI).

 

Enciclopedia (tomo VI, págs. 353-354).

 

“El significado objetivo de las figuras del silogismo es, en general, el de que todo lo racional se manifiesta como un silogismo triple, tal que cada uno de NB sus miembros adopta la posición de uno de los extremos, así como la

 

del medio mediador. Tal, por ejemplo, es el caso de las tres ramas de la filosofía, es decir, la idea lógica, la naturaleza y el espíritu. Aquí la naturaleza es, antes que nada, el miembro medio, de conexión. La naturaleza, esa totalidad inmediata, se despliega en los dos extremos de la idea lógica y el espíritu. ”

“Pero el espíritu es sólo espíritu cuando es mediado por la naturaleza. . “Es espí-ritu lo que reconoce la idea lógica en la naturaleza y la eleva así a su NB esencia... ” “La idea lógica es ‘la sustancia absoluta, tanto del espíritu

 

como de la naturaleza, lo universal, lo que todo lo penetra’” (353-354).

174

 

 

“La naturaleza, esa totalidad inmediata, se despliega en la idea lógica y el espíritu.

 

” La lógica es la ciencia del conocer. Es la teoría del conocimiento. El conocimiento es el reflejo de la naturaleza por el hombre. Pero no es un reflejo simple, inmediato, completo, sino el pro ceso de una serie de abstracciones, la formación y el desarrollo de concep-tos, leyes, etc. , y estos conceptos, leyes, etc. (pensamiento; ciencia = “la idea lógica” ) abarcan condicionalmente, aproximadamente, el carácter universal, regido por leyes, de la naturaleza en eterno

 

desarrollo y movimiento. Aquí hay en realidad, objetiva mente, tres miembros: 1) la naturaleza; 2) la cognición humana = el cerebro humano (como el producto más elevado de esa misma naturaleza) y 3) la forma de reflejo de la naturaleza en la cognición humana, y esta forma consiste precisamente en conceptos, leyes, ca-tegorías, etc. El hombre no puede captar = reflejar = reflectar la naturaleza como un todo, en su integridad, su “totalidad inmediata”; sólo puede acercarse eterna-mente a ello, creando abstracciones, conceptos, leyes, una imagen científica del mundo, etc. , etc.

 

Con respecto a la analogía, una aguda observación:

 

“El instinto de la razón es el que le permite a uno adivinar que una u otra deter-minación empíricamente descubierta tiene sus raíces en la naturaleza interna o género de un objeto, y se basa posterior mente en dicha determinación” (358) (tomo VI, pág. 359).

175

  vacías.    ¡Contra sí

Y pág. 358: justificable desprecio que la filosofía de la naturaleza ha  mismo!

provocado con su fútil juego con analogías        

 

 

  *Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

En la lógica52 común el pensamiento es divorciado de manera formalista de la ob-jetividad.

 

“Aquí se sostiene que el pensamiento es una simple actividad subjetiva y formal, y se sostiene que lo objetivo es, en contraste con el pensamiento, algo firme y presente por sí mismo. Pero este dualismo no es la verdad, y es un procedimiento irreflexivo aceptar las determinaciones de la subjetividad y la objetividad de esa manera, sin mayor discusión, y sin investigar su origen ... ” (359 -36 0). En realidad, la subjetividad es sólo una etapa del desarrollo del ser y la esencia — después de lo cual esa subjetividad, “dialécticamente, ‘atraviesa su barrera’” y “se abre a la objetividad por medio del silogismo” (360).

 

¡Muy profundo e inteligente! Las leyes de la lógica son los reflejos de lo objetivo en la conciencia subjetiva del hombre.

 

Tomo VI, pág. 360.

 

“El concepto realizado” es el objeto.

 

Esta transición del sujeto, del concepto, al objeto, se dice que parece “extraña”, pero por el objeto no debe entenderse simplemente el ser, sino algo definitivo, “algo independiente, concreto y completo en sí” ... (361)

 

“El mundo es el otro ser de la idea. ”

 

La subjetividad (o el concepto) y el objeto son lo mismo y no son lo mismo... (362).

 

 

¡Tonterías sobre la prueba ontológica, sobre Dios!

 

... “Es erróneo considerar la subjetividad y la objetividad como una antítesis fija y

 

abstracta. Ambas son totalmente dialécticas” ... (367).  NB

 

 

 

 

176

 

SECCIÓN SEGUNDA:

 

LA OBJETIVIDAD

 

(Lógica) V, 17853:

 

 

 

La doble significación de la objetividad: ... “de modo similar aparece una doble

significación para la objetividad: se opone al concepto indepen- objetividad diente, pero es también lo que es en y para sí” ... (178).

 

 

... “El conocimiento de la verdad se ubica en el conocer el objeto como objeto sin el agregado de reflexión subjetiva alguna” ... (178)

 

 

 

cognición del

 

objeto

 

Consideraciones sobre el “mecanismo” —más adelante—, extremadamente abs-trusas y casi totalmente absurdas.

 

  * En el manuscrito la palabra “lógica” está unida por un trazo a la palabra “aquí”, de la siguiente cita de Hegel. (Ed. )

 

  * Hegel, Werke, Bd. V, Berlín, 1834. (Ed. ) 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Más lejos, ídem sobre el quimismo, las etapas del “juicio”, etc.

 

 

El parágrafo intitulado “LA LEY ” (198-199) no da lo que podría esperarse de Hegel en un problema tan interesante. ¿Es extraño por qué la ‘ley” es referida al “meca-nismo”?

 

 

El concepto de ley se aproxima aquí a los conceptos de “orden” (Ordnung), uniformidad (Gleichfórmigkeit), necesidad; el “alma” der objektiven Totalität54 , el “principio del automovi-miento”.

 

177

 

 

 

esta aproxima-ción es muy im-portante

 

Todo esto desde el punto de vista de que el mecanismo es el ser-otro del espíritu, del concepto, etc. , del alma, de la individualidad ... ¡Evidentemente, un juego con analogías vacías!

Tomar nota: en la pág. 210 se encuentra el concepto de “Naturnotwendigkeit”55

 

—“por consiguiente, el mecanismo y el quimismo son com-  “la naturaleza =

prendidos bajo la necesidad natural” ... porque aquí      sumersión del con-

((vemos “su [des Begriffs] sumersión en la exterioridad” (ib. )         cepto en la exterio-

  ridad” (¡ja, ja!)

))     libertad y nece-

“Se ha mencionado que la oposición entre la teleología y el me-      

canismo es, en primera instancia, la oposición más general entre     sidad

libertad y necesidad. Kant destaca la oposición en esta forma, en-   

tre las antinomias de la razón, como ‘tercer conflicto de las ideas trascendentales” (213). En una breve re petición de las pruebas, tesis y antítesis de Kant, Hegel hace notar la vacuidad de dichas pruebas y dirige la atención hacia el resultado de las consideraciones de Kant:

“La solución de Kant de esta antinomia es la misma que la solu-      Hegel contra

ción general de las otras: que la razón no puede demostrar nin-        Kant (sobre la

  libertad y la ne-

guna de estas proposiciones, ya que no podemos tener un prin-        cesidad)

cipio de terminante a priori sobre la posibilidad de las cosas de       

acuerdo con las simples leyes empíricas de la naturaleza; por consiguiente, las dos proposiciones NO DEBEN SER CONSIDERADAS COMO PROPOSICIONES OBJE-

 

TIVAS, SINO COMO MÁXIMAS SUBJETIVAS;

178

 

por una parte tengo que re flexionar siempre sobre todos los acontecimientos na-

 

turales de acuerdo con el principio del mecanismo natural puro; pero Bien! esto no me impide investigar ciertas formas de la naturaleza, si se da

 

la ocasión, de acuerdo con otra máxima, a saber, la de las causas finales — como si estas dos máximas (que además se supone que sólo son requeridas por la razón humana) no estuviesen en la misma oposición en que se hallan las proposiciones.

 

— Como se observó más arriba, desde este punto de vista el único problema que exige el interés filosófico no es examinado en absoluto, a saber, cuál de estos dos principios es verdadero en y para sí; pero para este punto de vista no viene al caso saber si los principios deben ser considerados como determinaciones obje-tivas de la naturaleza (que está aquí, como determinaciones que existen exterior-mente) o como simples máximas de una cognición subjetiva. — Pero en realidad esta es UNA COGNICIÓN SUBJETIVA, ES DECIR, CONTINGENTE, que aplica una u

 

  * De la totalidad objetiva. (Ed. )

 

  * “Necesidad natural. ” (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

otra de las máximas, como PUEDA SUGERIRLO LA OCASIÓN, según lo crea conve-niente para los objetos dados, pero por lo demás no pregunta sobre la verdad de estas de terminaciones mismas, sean ambas determinaciones de los objetos o de la cognición” (215-216).

 

 

 

HEGEL:

 

“El fin ha resultado ser el tercer término con respecto al meca-nismo y el quimismo; es la verdad de ambos. Como todavía se halla dentro de la esfera de la objetivi-dad o de la inmediación del con-cepto total, está todavía afectado por la exterioridad como tal; se le opone todavía un mundo objetivo, al cual se refiere.

 

Desde este lado la causalidad me-cánica (en la cual debe incluirse en general el quimismo) todavía apa-rece en esa relación de fin (que es exterior), pero como subordinada a ella y como trascendida en y para sí” (216-217).

... “De esto resulta la naturaleza de la subordinación de las dos formas anteriores del proceso objetivo: el otro, que en ellas reside en el infi-nito progreso, es el concepto que al principio está puesto como exte-rior a ellas, que es fin; no sólo el concepto es su sustancia, sino que también la exterioridad es el mo-mento que es esencial para ellas y constituye su de terminación. Así la técnica mecánica o química se ofrece espontáneamente a la rela-ción de fin debido a su carácter de ser determinada exteriormente; y esta relación debe ser considerada ahora más de cerca” (217).

 

 

LA DIALÉCTICA MATERIALISTA:

 

Las leyes del mundo exterior, de la naturaleza, que se dividen en mecáni-cas y químicas (esto es muy importan te), son las bases de la actividad del hombre, dirigida a un fin.

 

En su actividad práctica, el hombre se enfrenta con el mundo objetivo, de-pende de él y determina su actividad de acuerdo con él.

 

Desde este aspecto, desde el aspecto de la actividad práctica (dirigida a un fin) del hombre, la causalidad mecá-nica (y química) del mundo (de la na-turaleza) aparece como algo exterior, como algo secundario, como algo oculto.

 

2 formas del proceso objetivo : la na-turaleza (mecánica y química) y la ac-tividad del hombre, DIRIGIDA A UN FIN

 

  La relación mutua de estas formas. Al principio los fines del hombre apa-recen extraños (“otros”) en relación con la naturaleza. La conciencia hu-mana, la ciencia (“der Begriff”), re-fleja la esencia, la sustancia de la na-turaleza, pero al mismo tiempo esa conciencia es algo exterior en rela-ción con la naturaleza (sin coincidir con ella inmediatamente, sencilla-mente).

 

LA TÉCNICA MECANICA Y QUIMICA sirve a los fines humanos precisa-mente por que su carácter (esencia) consiste en su ser determinada por las condiciones externas (las le yes de la naturaleza).

 

 

((LA TÉCNICA y el mundo OBJETIVO. TÉCNICA y FINES))

 

... “Él (der Zweck 56) tiene ante sí un mundo objetivo, mecánico y químico, al cual su actividad se refiere como a algo ya dado ... ” (219-220). “En ese grado tiene

 

 

 

  * El fin. (Ed. )

 

  Hegel y el materia-lismo his-tórico

  los gérme-nes del ma-terialismo histórico en Hegel

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

todavía una existencia extramundana, es decir, en la medida en que esa objetivi-dad se opone a él” ... (220).

 

180

 

 

En realidad, los fines de los hombres son engendrados por el mundo objetivo y lo presuponen — lo encuentran como algo dado, presente. Pero al hombre le parece como si sus fines fuesen tomados de fuera del mundo, como si fuesen indepen-dientes del mundo (“libertad”).

 

((NB. Todo esto en el § sobre “El fin subjetivo”. NB)) (217-221)

 

“El fin se vincula con la objetividad a través de un medio, y en la objetividad con-sigo mismo” (221, §: “Los medios”).

“Además, como el fin es finito, tiene un contenido finito; por lo tanto no es abso-

 

luto o total mente razonable en y para sí. Pero el medio es el término medio exterior del silogismo que es la realización del fin; por consi-guiente, en él la razonabilidad se manifiesta como tal — como con-servándose en ese otro exterior, y precisamente a través de esa ex-terioridad. En ese grado el medio es superior a los fines finitos de utilidad exterior: el arado es más honorable que los goces inmedia-tos que se procuran con él y que sirven como fines. El instrumento se conserva, en tanto que los goces inmediatos pasan y son olvida-dos. EN SUS HERRA MIENTAS EL HOMBRE POSEE PODER SOBRE

 

LA NATURALEZA EXTERIOR, AUNQUE EN NI LO QUE RESPECTA A SUS FINES ESTA FRECUENTEMENTE SOMETIDO A ELLA” (226).

 

Vorbericht, es decir, prefacio del libro, fechado: Nuremberg, 21. VII. 1816.

 

Esto está en el §: “El fin realizado”

 

 

El materialismo histórico como una de las aplicaciones y desarrollos de las ideas geniales — simientes existentes en embrión en Hegel.

181

“El proceso teleológico es la traducción a la objetividad del concepto [sic!] que existe de modo distinto como concepto” ... (227).

 

Cuando Hegel se esfuerza —a veces incluso resopla y jadea— para situar la acti-

vidad humana dirigida a un fin entre las categorías de la lógica, di-  LAS CATEGO-

ciendo que esta actividad es el “silogismo” (Schluss), que el sujeto  RIAS DE LA

  ENTONCES NO ES SIMPLEMENTE    LÓGIGICA Y

(el hombre) desempeña el papel de un “miembro” en la “figura”      LA PRÁCTICA

lógica del “silogismo”, etc. —         HUMANA

UN ESTIRAMIENTO, UN SIMPLE JUEGO, ESTO TIENE UN CON-

 

TENIDO MUY PROFUNDO, PURAMENTE MATERIALISTA. Hay que invertirlo: la actividad práctica del hombre tiene que llevar su conciencia a la repetición de las distintas figuras lógicas, miles de millones de veces, a fin de que esas figuras puedan obtener la significación de axiomas. Esto nota bene.

 

“El movimiento del fin ha logrado ahora que el momento de exteriori-

dad sea puesto no sólo en el concepto, y el concepto no es sólo un deber    NB

ser y una tendencia, sino, como totalidad concreta, es idéntico a la ob-

 

jetividad inmediata” (235). Al final del § sobre “El fin realizado”, al final de la sec-

 

ción (capítulo III: Teleología) — de la sección II: “objetividad ”, transición a la sec-

 

ción III: “La idea”.

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

Notable: Hegel llega a la “idea” como la coincidencia del concepto y del objeto, como La verdad, a través de la actividad práctica del hombre, dirigida a un fin. Un enfoque muy aproximado a la opinión de que con su práctica el hombre demuestra la corrección objetiva de sus ideas, conceptos, conocimiento, ciencia

 

 

 

 

 

 

Del concepto

 

subjetivo y del fin subje - tivo a la ver-dad OBJETIVA

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

182

 

SECCIÓN TERCERA:

 

LA IDEA

 

Comienzo de la sección III: “LA IDEA”

 

 

 

 

 

“La idea es el concepto adecuado, LA VERDAD OBJETIVA, o la verdad como tal” (236).

 

En general, la introducción a la sección III (“La idea”) de la parte II de la Lógica (“Lógica subjetiva”), tomo V, págs. 236-243 y los §§ correspondientes de la Enci-clopedia (§§ 213 -215) SON QUIZA LA MEJOR EXPOSICIÓN DE LA DIALÉCTICA. También aquí, la coincidencia, por así decirlo, de la lógica y la gnoseología es mos-trada en una forma notablemente genial.

 

También se usa la expresión “idea” en el sentido de una simple representación.

 

Kant.

 

“Kant ha reivindicado la expresión idea para el concepto de la razón. Ahora bien,

 

según Kant, el concepto de la razón debe ser el concepto de lo in-    Hegel contra

condicionado, y, con respecto a los fenómenos, tiene que ser tras-   Kant contra lo

cendental, lo cual significa que es imposible hacer ningún uso em-  trascendental

  en el sentido

pírico adecuado de él. Los conceptos de la razón (según Kant) de-   de separación

ben servir para la comprensión conceptual, y los conceptos del en-   de la verdad

tendimiento para el entendimiento des nudo de las percepciones.     (objetiva) y el

  empirismo

Pero, en rigor, si estas últimas son realmente conceptos, entonces   

son conceptos — la comprensión conceptual se opera por medio de ellas” ... (236). Véase también más abajo acerca de Kant

 

183

 

Es igualmente incorrecto considerar la idea como algo “irreal” — como dice la gente “es sólo una idea”.

 

“Si los pensamientos son sólo subjetivos y contingentes, por cierto

 

no tienen otro valor; pero en esto no son inferiores a las realidades tres bien! temporales y contingentes, que tampoco tienen otro valor excepto

 

el que conviene a contingencias y fenómenos. Y si a la inversa la idea no ha de ser estimada como verdadera porque, con respecto a los fenómenos, es trascenden-tal, y no se le puede asignar objeto alguno en el mundo sensible que coincida con ella, esta es una extraña falta de comprensión — pues de ese modo se niega a la idea validez objetiva porque carece de lo que constituye el fenómeno, o el ser no verdadero del mundo objetivo” (237-238).

 

En relación con las ideas prácticas, el propio Kant admite que recurrir a la

 

La concordancia de los conceptos con los objetos NO ES subjetiva.

Hegel contra el

“Jenseits”2 de

Kant.

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

experiencia contra las ideas es póbelhaft 1: reputa las ideas como un máximo ha-cia el cual habría que esforzarse por acercar la realidad. Y Hegel continúa:

 

“Pero habiéndose llegado al resultado de que la idea es la unidad del concepto y la objetividad —la verdad— no hay que conside-rarla simplemente como una meta a la que es preciso acercarse mientras se mantiene aún como una especie de más allá; hay que sostener que lo que es real lo es sólo en la medida en que contiene y expresa la idea. El objeto, y el mundo objetivo y subjetivo no sólo deben concordar con la idea, sino que son en sí mismos la concordancia del concepto y la realidad; aquella realidad que no

 

corresponde al concepto es mero fenómeno, o aquella entidad subjetiva, contin-gente, arbitraria, que no es la verdad” (238).

 

 

18

 

Ella [Die Idee] es, primero, la simple verdad, la identidad del concepto y la objetividad como universal ...

 

  concepto y la objetividad (lo

 

... “Segundo, es la relación de la sub-jetividad, que es para sí, del simple concepto con su objetividad, que es distinta de él; la primera es esen-cialmente el impulso de trascender esa separación...

 

... “Como tal relación, la idea es el proceso en el cual se divide en la in-dividualidad y en la naturaleza inorgánica de ésta, y que vuelve a poner a esta última bajo el poder del sujeto, volviendo a la primera universalidad simple. La identidad de la idea consigo misma se con-funde con el proceso; y el pensa-miento que libera a la realidad de la apariencia de mutabilidad carente de fin y la trasfigura en idea no debe imaginar esta verdad de la realidad como un reposo muerto o como un cuadro desnudo, opaco, sin impulso ni movimiento, o como un genio, número o pensamiento abstracto. En la idea el concepto alcanza la li-bertad, y debido a ello la idea con-tiene también la oposición más ás-pera; su reposo consiste en la

 

NB seguridad y certeza con que

 

 

 

La idea (léase: el conocimiento del hombre) es la coincidencia (concordancia) del concepto y la objetividad (lo “universal”). Esto — primero.

 

Segundo: la idea es la relación de la subjetividad (= el hombre) que es para sí (= independiente, por así decirlo) con la objetivi-dad, que es DISTINTA (de dicha idea)...

 

La subjetividad es el impulso de destruir esa separación (de la idea y el objeto).

 

La idea3, la cognición es el pro-ceso de la sumersión (del inte-lecto) en una naturaleza inorgá-nica con vistas a subordinarla al poder del sujeto y con vistas a la generalización (cognición de lo universal en sus fenómenos)...

 

La coincidencia del pensamiento con el objeto es un pro ceso: el pensamiento (= el hombre) no debe imaginar la verdad en forma de reposo muerto, en forma de un cuadro desnudo (imagen), pálido (opaco), sin im-pulso, sin movimiento, como un genio, como un número, como un pensamiento abstracto.

 

 

  * Vulgar. (Ed. )

 

  * “Más allá. ” (Ed. )

  * La palabra “idea” está tachada en el manuscrito. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

eternamente crea y eternamente supera esa oposición, coincidiendo en ella consigo misma. ”

 

 

185

 

 

 

 

 

 

La idea contiene también la más enérgica contradicción, el re-poso (para el pensamiento del hombre) consiste en la firmeza y certeza con que eterna mente crea (esa contradicción entre el pensamiento y el objeto) y eter-namente la supera ...

 

 

 

El conocimiento es la aproximación eterna, infi-nita, del pensamiento al objeto. El reflejo de la na-turaleza en el pensamiento del hombre debe ser entendido, no “en forma inerte”, no “en forma

 

abstracta”, NO CARENTE DE MOVIMIENTO, NO SIN

 

CONTRADICCIONES, sino en el eterno PRO-CESO del movimiento, en el surgimiento de las contradicciones y su solución.

 

 

NB

 

 

“La idea es... la idea de lo verda-dero y de lo bueno, como cogni-ción y volición ... El pro ceso de esta cognición y (NB) ACCIÓN finitos convierte la universali-dad, que al principio es abs-tracta, en una totalidad, con lo cual se convierte en una objeti-vidad acabada” (243).

 

También en la ENCICLOPEDIA

(tomo VI) 4 . ENCICLOPEDIA  §

213 (pág. 385)...

 

 

La idea es cognición y aspi-ración (volición) [del hom-bre]... El proceso de cogni-ción (transitorio, finito, li-mita do) y acción convierte los conceptos abstractos en objetividad acabada.

 

 

 

“La idea es la verdad, porque la verdad es la correspondencia de la objetividad con el concepto ...

 

Pero también todo lo real, en la medida en que es verdadero, es la idea... El ser individual es un aspecto de la idea; por lo tanto requiere también otras realida-des que igualmente aparecen como existentes especialmente para sí; el concepto sólo se rea-liza en todas ellas juntas y en su relación. El individuo por sí

 

 

 

 

El ser individual (un objeto, un fenómeno, etc. ) es (sólo) un as-pecto de la idea (de la verdad). La verdad re quiere además otros aspectos de la realidad, que igualmente aparecen sólo como independientes e indivi-duales (besonders für sich bes-tehend 5 . Sólo en su totalidad (zusammen) yensurelación (Be-ziehung) se realiza la verdad.

 

 

  * Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )

5 * Existentes especialmente para sí. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

mismo no corresponde a su con-

 

 

cepto; esta limitación de su exis-

 

tencia  determinada  constituye

 

su finitud y su caída”...

 

186

 

 

LA TOTALIDAD de todos los aspectos del fenómeno, de la realidad y de sus (inter) RELACIONES — de eso está compuesta la verdad. Las relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos = el contenido principal de la lógica, por medio del cual es tos concep-tos (y sus relaciones, transiciones, contradicciones) son mostrados como reflejos del mundo objetivo. La dialéctica de las cosas produce la dialéctica de las ideas, y no a la inversa

 

 

 

Hegel ADIVINÓ genial-mente la dialéctica de las cosas (de los fenó-menos, del mundo, de la NATURALEZA en la

 

dialéctica de los con-ceptos #

 

# Este aforismo debería ser expresado de manera más popular,        sin     la  por cierto

                 que             ,

palabra dialéctica: aproximadamente como sigue: en la alternación, la         adivinó

  no más   

dependencia recíproca de todos los conceptos, en la      identidad de sus              

                                                      

contrarios,                                                                           

en las transiciones de un concepto en otro, en el eterno cambio, en el        

eterno movimiento de los conceptos, Hegel         adivinó       genialmente  PRECISAMENTE    

                                                               

ESTA RELACIÓN DE LAS COSAS, DE LA NATURALEZA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿qué

 

consti-

 

tuye la

dialéc-

 

tica?

 

 

 

 

 

 

187

 

 

= ... ... ... ... ... .

 

 

 

dependencia mutua de los con-ceptos

 

dependencia mutua de TODOS los conceptos

sin excepción

transición de los conceptos, de uno en otro

transición de todos los concep-tos,

 

sin excepción

 

la relatividad de la oposición

entre los conceptos ...

 

la identidad de los contrarios entre los conceptos

 

 

=NB

 

 

 

Todo concepto

 

aparece en

 

una cierta re-

 

lación, en una

cierta vincula-

 

ción con TO-

 

DOS los otros.

 

 

“La verdad es entendida ante todo en el sentido de que sé cómo algo es. Pero esto sólo es verdad en relación con la conciencia, o verdad formal, mera corrección (§ 213, 386). La verdad, en el sentido más profundo, por el contrario, consiste en la identidad entre la objetividad y el concepto...

“Un hombre malo es un hombre falso, es decir, un hombre que no se comporta de acuerdo con su concepto o posición. Pero nada, puede existir enteramente ca-rente de identidad entre el concepto y la realidad. Incluso lo que es malo y falso tiene ser sólo en la medida en que su realidad aún, de algún modo, concuerda con su concepto ...

 

“Todo lo que merece el nombre de filosofía se ha basado siempre en la conciencia de una unidad absoluta de lo QUE EL ENTENDIMIENTO ACEPTA COMO VÁLIDO

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

SÓLO EN SU SEPARACIÓN” ...

 

“Las ETAPAS DEL SER y la esencia hasta ahora consideradas, así como las del concepto y la objetividad, no son, cuando se las distin-gue así, ALGO PERMANENTE, QUE REPOSE en Sí MISMO. Pero han resultado ser dialécticas, y su verdad consiste sólo en ser MOMEN-TOS DE LA IDEA” (387-388).

 

Tomo VI, 388

 

 

 

 

 

 

 

 

Las diferen-cias entre ser y esencia, en-tre concepto

 

  objetividad, son relativas

 

 

 

Los momentos de la cognición (= de la “idea” ) de la naturaleza por el hombre — estas son las categorías de la lógica.

 

188 Tomo VI, pág. 388 (§ 214):      (la idea) la

  “La idea puede ser descrita en muchas formas. Puede ser denominada    

  razón (esta es la correcta significación filosófica del concepto razón);      verdad es

  también sujeto-objeto; la unidad de lo ideal y lo real, de lo finito y lo  multilateral

infinito, del alma y el cuerpo; la posibilidad que tiene su realidad en

 

sí misma; aquella cuya naturaleza sólo puede ser concebida como existente, etc. Todas estas descripciones son legítimas, porque la idea contiene todas las rela-ciones del entendimiento, pero las contiene en su infinito autorretorno y autoi-dentidad.

“Para el entendimiento es tarea fácil mostrar que todo lo que se dice de la idea es contradictorio consigo mismo. Pero esto puede ser igualmente suministrado al entendimiento, o más bien está ya realizado en la idea. Y esta tarea, que es la tarea de la razón, no es por cierto tan fácil como la del entendimiento. — El entendi-miento puede demostrar que la idea es contradictoria consigo misma, porque, por ejemplo, lo subjetivo es sólo subjetivo y es siempre enfrentado por lo obje-tivo; que el ser es algo muy diferente del concepto y por lo tanto no puede ser extraído de él; y que igualmente lo finito es sólo finito y antítesis exacta de lo in-finito, y por lo tanto no idéntico a él; y así con todas las determinaciones. Pero la lógica demuestra lo contrario de todo esto, a saber, que lo subjetivo, que ha de ser sólo subjetivo, lo finito, que ha de ser sólo finito, lo infinito, que ha de ser sólo infinito, etcétera, no poseen verdad, sino que se contradicen a sí mismos y se con-vierten en sus contrarios. De tal modo esta transición, y la unidad en la cual los extremos se incluyen como trascendidos, como apariencia o momentos, se revela como su verdad (388).

 

189

“El entendimiento, cuando aborda la idea, cae en un doble malentendido. Primero, toma todavía los extremos de la idea (cualquiera sea la forma en que se expresen, siempre que es-tén en su unidad) en el sentido y determinación en los cuales no están en su unidad concreta, sino que se mantienen como abstracciones fuera de la idea.

 

 

NB:

 

Las abstracciones y la “unidad concreta” de los contrarios.

 

La dialéctica no está en el entendimiento del hombre, sino en la “idea”, es decir, en la realidad objetiva

Un hermoso ejemplo: el más simple y claro.

La dialéctica de los conceptos y sus raí-ces materialistas

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

“ÉL [der Verstand6] confunde también la relación entre ellos, incluso cuando ha sido expresamente formulada; así, por ejemplo, pasa incluso por alto la NATURALEZA DE LA CÓPULA EN EL JUICIO, que afirma que el INDIVIDUO, el sujeto, ES IGUALMENTE NO SINGULAR, SINO UNIVERSAL.

 

— Segundo, el entendimiento cree que su reflexión —que la idea idéntica a sí misma contiene su propio negativo, la con-tradicción— es una reflexión exterior, que no se encuentra dentro de la idea misma. Pero en realidad esta no es la propia sabiduría del entendimiento. LA IDEA MISMA ES LA DIALÉC-

 

TICA que separa eternamente y distingue lo idéntico a sí mismo de lo diferen-ciado, lo subjetivo de lo objetivo, lo fi nito de lo infinito, el alma del cuerpo.

 

 

Sólo en esa medida ES CREACIÓN ETERNA, ETERNA VITALIDAD

 

  ETERNO ESPÍRITU’’... (389) VI, § 215, pág. 390:

 

 

“vida eterna”= dia-

 

léctica

 

 

“La idea es esencialmente un proceso, porque su identidad es la identidad abso-

 

luta y libre del concepto, sólo en la medida en que es negatividad    la idea es ... un

absoluta y por ese motivo dialéctica. ”       proceso

Por consiguiente, dice Hegel, la expresión “unidad” del pensar y el ser, de lo finito

 

y lo infinito, etc. , es     falsch7,       porque expresa “   ruhig beharrende  esto  NB

Identität”  8       No es cierto que lo finito simple mente neutralice          

                          vice versa.  En realidad hay un proceso.              

(“neutralisiert”) lo infinito, y                                       

190

Si se calcula... a cada segundo mueren más de diez personas en el mundo, y nacen aun más. “Movimiento” y “momento”: captarlo. En todo momento dado ... captar ese momento. Ídem en el simple movimiento MECÁNICO (contra Chernov9).

 

“La idea como proceso atraviesa tres etapas en su desarrollo. La primera forma de la idea es la vida... La segunda forma es... la idea en forma de conocimiento, que aparece bajo el doble as pecto de la idea teórica y práctica. El proceso del conoci-miento tiene como resultado el restablecimiento de la unidad enriquecida por la diferencia, y esto da la tercera forma, la de la idea absoluta” ... (391)

 

                 PROCESO           verdad        La verdad es un

La idea es “verdad” (pág. 385, § 213). La idea, es decir, la               proceso. De la

como proceso —porque la verdad es un                       —, pasa en su       idea subjetiva,

desarrollo (Entwicklung) por tres etapas: 1) la vida; 2) el proceso    el hombre

del conocimiento,1       que incluye la       práctica      humana y la técnica  avanza hacia la

                                    verdad objetiva

                                            

(véase más arriba ); 3) la etapa de la idea absoluta (es decir, de         A TRAVES de la

la verdad completa).                                                    “práctica” (y la

La vida da nacimiento al cerebro. La naturaleza se refleja en el ce-   técnica).

 

rebro humano. Mediante la verificación y la aplicación de la exactitud de esos

 

 

 

  * El entendimiento. (Ed. )

 

7 * Falsa. (Ed. )

8 * Identidad persistente (Ed. )

9 Lenin opone la concepción dialéctica del movimiento a las ideas meta físicas de V. Chernov, que criticó en su libro Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV). Aquí se refiere a los razonamientos de Chernov acerca del movimiento mecánico en su trabajo El marxismo y la filosofía trascendental, donde el autor objeta a Engels a propósito de esa cuestión. Lenin probó la inconsistencia de tal objeción en el Resumen de las “Lecciones de historia de la filosofía” de Hegel (véase el presente tomo, pág. 225). 190.

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

reflejos en su práctica y su técnica, el hombre llega a la verdad objetiva.

 

 

 

 

 

 

 

LÓGICA. TOMO V. 

 

 

 

 

 

Sección III. La idea.

 

 

Capítulo I. La vida

 

 

191

 

El problema de la vida no pertenece a la ‘lógica, como comúnmente se imagina” (Bd. V, pág. 244 10). Pero si el objeto de la lógica es la verdad y “LA VERDAD, COMO TAL, WESENTLICH IM EBKENNENIST 11, entonces es preciso tratar del conocer — en relación con el conocer ya (pág. 245) es necesario hablar de la vida.

 

A veces la denominada “lógica pura” es seguida por la lógica “aplicada” (ange-wandte), pero entonces ...

 

 

... todas las ciencias deben ser absorbidas en la lógica, ya que cada una es una lógica aplicada en la medida en que consiste en aprehen-der su objeto en formas del pensamiento y del concepto” (244).

 

 

 

toda ciencia

es lógica

aplicada

 

 

La idea de incluir la vida en la lógica es comprensible —y genial— desde el punto de vista del proceso del reflejo del mundo objetivo en la conciencia (al principio individual) del hombre y de la prueba de dicha conciencia (reflejo) por medio de la práctica — véase:

 

 

... “Por consiguiente, el juicio original de la vida consiste en lo si-

 

guiente: en que se separa, como sujeto individual, de lo objetivo...

 

” (248)

 

 

 

la vida = sujeto individual se separa de lo objetivo

 

 

Enciclopedia12 § 216. Sólo en su conexión los miembros individuales del cuerpo son lo que son. Una mano, separada del cuerpo, es una mano sólo de nombre (Aristóteles).

 

Enciclopedia13 § 216. Sólo en su conexión los miembros individuales del cuerpo son lo que son. Una mano, separada del cuerpo, es una mano sólo de nombre (Aristóteles)

 

  * Hegel, Werke, Bd. V, Berlin, 1834. (Ed. )

 

  * Está esencialmente en el conocer. (Ed. )

 

   * Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )

 

   * Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1840. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Enciclopedia § 219: ... “La naturaleza inorgánica, que es subyugada NB

por el ver viviente, tolera esto porque es    en sí misma lo que la vida       

                

 

es para sí’.

 

Inviértaselo = materialismo puro. ¡¡Excelente, profundo, correcto!! Y también NB: ¡muestra cuán extremadamente correctos y apropiados son los términos “an sich” y “für sich”!!!14

 

192

 

 

Si se considera la relación del sujeto con el objeto en la lógica, es preciso tener en cuenta también las premisas generales del ser del sujeto concreto (= la VIDA DEL HOMBRE) en el me dio objetivo.

Subdivisiones 15

 

  la vida como el “individuo viviente” (§ A)

 

  “el proceso vital”

 

  “el proceso de la especie” (Gattung), reproducción del hombre, y transición al conocer.

  “totalidad subjetiva” y “objetividad” “indiferente”.

 

  la unidad de sujeto y objeto.

 

 

... “Esta objetividad en la entidad viva es el organismo; la objetividad es el medio y el instrumento del fin” ... (261)

 

 

 

Más adelante, la “subsunción” bajo las categorías lógicas, de la “sen-sibilidad” (Sensibilität), la “irritabilidad” (Irritabilität) — ¡¡¡se dice que ésta es lo particular, en contraste con lo universal!!!— y la “re-producción” es un juego ocioso. Se ha olvidado la línea nodal, la transición a un plano DIFERENTE de los fenómenos naturales.

 

 

Hegel y el juego con los “conceptos or - gánicos”

 

!!!

 

 

Etcétera. El dolor es “la existencia real” de la contradicción en el individuo vivo.

 

 

 

O todavía: reproducción del hombre ... “es su [de dos individuos de distinto sexo] identidad; realizada, es la unidad negativa de la espe-cie que parte de su división para reflejarse en sí misma” ... (261)

 

 

 

 

Hegel y el juego con el “organismo”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * “En sí” y “para sí”. (Ed. )

 

  * Hegel, Werke, Bd. V, Berlín, 1834, págs. 248-262. (Ed. )

 

 

¿es decir, que

en Kant el “Yo” es una forma vacía (“autoextrac-ción”), sin análisis con-creto del pro-ceso del cono-cer?

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

193

 

LÓGICA. TOMO V.

 

 

Sección III. La idea

 

 

Capítulo II. La idea del conocer

 

(págs. 262-327)

 

 

 

... “Su [des Begriffs1] realidad en general es la forma de su existencia determinada, y lo que importa es la determinación de esa forma; de ello de pende la distinción de lo que el concepto es en sí o como sub-jetivo, y de lo que es como sumergido en la objetividad, y luego en la idea de la vida” (263).

 

 

 

 

la conciencia subjetiva y su sumersión en la objetividad

 

 

¿

 

¡misticismo!

 

 

... “El espíritu no sólo es infinitamente más rico que la naturaleza, sino que la unidad absoluta de los contrarios en el concepto constituye su esencia. . (264)

 

 

¡misticismo!

 

 

HEGEL CONTRA KANT

 

En Kant el “Yo” es “como un sujeto trascendental de los pensa-mientos” (264) ; “Al mismo tiempo ese Yo, según la propia expre-sión de Kant, es inconveniente en el sentido de que debemos ser-

 

virnos siempre de él a fin de formular un juicio cualquiera acerca de él”... (pág. 265)

194

“En su crítica [= la de Kant] a estas determinaciones [a saber: abstrakte einseitige Bestimmungen “der vormaligen —prekantiana— Metaphysik “ 2 respecto del alma], él [Kant] siguió simplemente la manera escéptica de Hume: se aferra a lo que aparece como Yo en la autoconciencia, pero de lo NB cual es preciso omitir todo lo empírico, ya que la finalidad consiste en conocer su esencia o la cosa en sí. Ahora no queda sino el fenómeno del yo pienso que acompaña a cada idea; y nadie tiene la menor noción de este “yo pienso’ ” (266). # # #

 

 

 

 

  * De los conceptos. (Ed. )

 

 

  * Determinaciones abstractas, unilaterales, “de la metafísica anterior”, prekantiana. (Ed.

 

  En Kant la cosa en sí es un Jensits5 absoluto

  Kant erigió en absoluto UNO de los aspectos

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

En apariencia, Hegel ve escepticismo aquí, en el hecho de que Hume y Kant no ven la cosa- en -sí que aparece en los “fenómenos”, divorcian los fenómenos de la verdad objetiva, du dan de la obje-tividad del conocer, eliminan, weglassen, alles Empirische3 de la Ding-ansich 4... Y Hegel continúa:

 

  # # ... "Por cierto debe admitirse que resulta imposible tener la menor noción del Yo o de ninguna otra cosa (incluido el concepto) si no se forma un concepto y no se hace un alto ante la idea general simple y fija, y ante el nombre” (266).

 

Para entender es necesario empezar por en tender empíricamente, por estudiar, por elevarse del empirismo a lo universal. Para aprender a nadar es necesario meterse en el agua.

 

 

 

 

 

¿En qué ve He-gel el escepti - cismo de Kant y de Hume?

 

Es imposible entenderse sin el proceso

 

del entendi-miento (del conocer, del estudio con-creto, etc. )

 

Según Hegel, la antigua metafísica, en el es fuerzo por conocer la    a los “fenóme-

verdad,     dividió los objetos de acuerdo con las características de  Kant se limita

       nos”

verdad, en sustancias y fenómenos (269). La crítica de Kant  re-    

      

chazó la investigación de la verdad... (269). “Pero no ceder a la apariencia y a lo que resulta ser una simple representación sensible en la conciencia cotidiana equivale a renunciar al concepto y a la filosofía” (269).

 

195

 

§ A:

 

“La idea de lo verdadero. ” Al principio la idea subjetiva es impulso ... Por consi-guiente, el impulso tiene la determinación de suprimir su propia subjetividad, de tornar concreta su realidad (que al principio era abstracta) y de llenarla, como contenido, con el mundo que es presupuesto por su subjetividad ... Así como la cognición es la idea como fin, o como idea subjetiva, así la negación del mundo que es presupuesto como siendo en sí es la primera negación... ” (274 -275).

 

es decir, que la primera etapa, momento, comienzo, enfoque del conocer, es su finitud (Endliehkeit) y subjetividad, la negación del mundo en sí — el fin del co-nocimiento es subjetivo al principio ...

 

HEGEL CONTRA KANT:

 

“Cosa bastante extraña, este aspecto de la finitud ha sido mante-nido últimamente (manifiesta mente por Kant) y tomado como la relación absoluta del conocer —¡como si lo finito como tal debiera ser lo absoluto! Desde este punto de vista se asigna al objeto la pro-piedad desconocida de ser una cosa en sí tras los límites del conocer, que, juntamente con la verdad, es considerada un más allá absoluto para el conocer. A las determinaciones del pensamiento en general, a las categorías y a las determinaciones de la reflexión, así como al concepto formal y sus momentos, se les da aquí la posición de no

 

ser determinaciones finitas en y para sí mismas, sino que lo son en el sentido de

 

 

 

 

  * Todo lo empírico. (Ed. )

 

4 * Cosa en sí. (Ed. )

5  * Más allá. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

que son subjetivos en comparación con la hueca calidad de cosa en si; el error de tomar esta relación de la no verdad del conocimiento como válida se ha con ver-tido en la opinión universal de los tiempos modernos” (276).

 

196

 

 

Kant tomó el carácter finito, transitorio, relativo, condicional, del conocer hu-mano (sus categorías, causalidad, etc. ), como subjetivismo y no como la dialéctica de la idea (= de la naturaleza misma), y divorció el conocer del objeto.

 

 

“... Pero el conocer debe resolver por medio de su propio proceso, su finitud y por lo tanto su contradicción” (277).

 

 

Pero el pro-

 

ceso del cono-cerlo conduce a la verdad objetiva

 

... “Es unilateral imaginar el análisis de manera tal como si en el      Hegel contra el

objeto no hubiese nada excepto lo que ha sido     puesto en    él; y es  idealismo subje-

  extraídas                             tivo y el “realismo”

igualmente unilateral pensar que las determinaciones que re- 

sultan han sido simplemente            de él. La primera idea, como se sabe, es la

tesis del idealismo subjetivo, que, en el análisis, toma la actividad del conocer sólo como un poner unilateral, más allá del cual la cosa en sí permanece oculta; la úl-tima idea pertenece al denominado realismo, que considera el concepto subjetivo como una identidad vacía que absorbe las determinaciones del pensamiento desde afuera” (280).

 

... “Pero los dos momentos no pueden ser se parados; en su forma abstracta, tal

 

como lo elabora el análisis, lo lógico sólo está presente, por cierto, en       La objetividad

el conocer; en tanto que, a la inversa, no es sólo algo    puesto,        sino tam-  de la lógica

bién algo que      es en si’      (280).                  

                                   

197

 

 

Los conceptos lógicos son subjetivos mientras permanecen “abstractos”, en su forma abstracta, pero al mismo tiempo expresan también las cosas en sí. La natu-raleza es a la vez concreta y abstracta, a la vez fenómeno y esencia, a la vez mo-mento y relación. Los conceptos humanos son subjetivos en su abstracción, en su separación, pero objetivos en su conjunto, en el proceso, en el total, en la tenden-cia, en la fuente.

 

Muy bueno el § 225 de la Enciclopedia don de el “conocer” (“teórico”) y la “volun-tad”, la “actividad práctica”, son descritos como dos aspectos, dos métodos, dos medios de abolir la “unilateralidad” tanto de la subjetividad como de la objetivi-dad.

 

Y más adelante, 281-282, muy importante sobre la transición de las categorías,

 

de una hacia la otra (y contra Kant, pág. 282). NB Lógica, tomo V, pág. 282 (final)6.

 

... “Kant... toma la conexión determinada (los conceptos de relación y los propios principios sintéticos) de la lógica formal como dados. Tendrían que haber sido deducidos por la EXPOSICIÓN DE LA TRANSICIÓN de esa simple unidad de la au-toconciencia a esas sus determinaciones y distinciones; pero Kant se ahorró el trabajo de demostrar ese PROGRESO verdaderamente sintético, EL DEL

 

 

 

  * En este punto las anotaciones de Lenin pasan al cuaderno “Hegel, Lógica III” (págs. 89-115). (Ed. )

 

  ¿o sea, que

  Kant no en ten-dió la ley UNI-VERSAL de la dialéctica de lo “finito”?

  contra el sub-jetivismo y la unilateralidad

  cf. La econo-mía política de la burgue-sía

  notable mente co-rrecto y pro-fundo

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

CONCEPTO QUE SE PRODUCE A SI MISMO” (282).

 

 

[[Kant no mostró la TRANSICIÓN de las categorías, de una hacia la otra. ]]

198

 

286-287 — Acudiendo una vez más a las matemáticas superiores (mostrando, inter alia, que está familiarizado con la solución dada por Gauss a la ecuación Xm— 1 = 0)7, Hegel vuelve a referirse al cálculo diferencial e integral, y dice que: “hasta hoy las matemáticas por sí mismas, es decir, de una manera matemática, no han logrado justificar estas operaciones, que se basan en esa transición [de una magnitud a otra], porque la transición no es de naturaleza matemática”. He-gel dice que Leibniz, a quien se atribuye el honor de haber descubierto el cálculo diferencial, efectuó esa transición “de una manera sumamente inadecuada, de una manera a la vez enteramente no conceptual y no matemática” ... (287).

 

“El conocer analítico es la primera premisa de todo el silogismo — la relación inmediata del concepto con el objeto. Por consiguiente, la identidad es la deter-minación que lo reconoce como propio; es sólo la aprehensión de lo que es. El conocer sintético se esfuerza por formar un concepto de lo que es, es decir, de captar la multiplicidad de las determinaciones en su unidad. Por lo tanto, es la segunda premisa del silogismo, en la cual se relacionan los términos diferentes como tales. Por con siguiente, su meta es la necesidad en general” (288).

Hegel considera la práctica de ciertas ciencias (por ejemplo la física), de tomar diferentes “fuerzas”, etc. , para la “explicación”, y de atraer (estirar), adaptar los

 

hechos, etc. , y hace la siguiente observación inteligente:

199

 

“Se advierte ahora que la presunta explicación y prueba del ele-mento concreto que se incorpora a las proposiciones es en parte una tautología y en parte una confusión de la verdadera relación; en parte, también, se advierte que dicha confusión sirvió para disi-mular la treta del conocer, que toma unilateralmente los datos de la experiencia (la única manera en que puede llegar a sus simples definiciones y fórmulas) y elimina la refutación de la experiencia, proponiendo y tomando como válida la experiencia, no en su tota-

 

lidad concreta, sino como un ejemplo, y sólo en aquella dirección que sea útil para la hipótesis y la teoría.

 

Como la experiencia concreta se subordina así a las determinacio-nes propuestas, el fundamento de la teoría es oscurecido, y es ex-hibido sólo desde el aspecto que concuerda con la teoría” (315-316).

Ejemplo:

 

ridícula pomposidad en torno de trivialidades, etc. 8

 

La antigua metafísica (por ejemplo la de Wolff) fue demolida por Kant y Jacobi. Kant mostró que la “demostración estricta” condu-cía a las antinomias,

 

“pero  él  [Kant]  no  reflexionó  sobre  la  naturaleza  de  esa

 

 

 

  * La solución de esta ecuación fue dada por Gauss en su obra Disquisitiones arithmeticae (“Disquisiciones arit-méticas”), 1801. (Ed. )

8 Lenin se refiere a la nota de Hegel con ejemplos de dos obras de Ch. Wolf: Anfangsgründe der Baukunst (“Prin-cipios de arquitectura”) y Anfansgründe der Fortifikation (“Principios de fortificación” ).

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto" demostración, que está unida a un contenido finito; sin embargo ambos se man-tienen y caen juntos” (317).

 

El conocimiento sintético no es aún completo, porque “el concepto no se con-vierte en unidad con sigo mismo en su objeto o en su realidad ... Por lo tanto, en ese conocer la idea no logra todavía la verdad debido a la falta de adecuación del objeto con respecto al concepto subjetivo. — Pero la esfera de la necesidad es el punto más alto del ser y de la reflexión; en y para sí, pasa a ser la libertad del concepto, en tanto que la identidad interior pasa a ser su manifestación, que es el concepto como concepto”...

 

... “La idea, en la medida en que el concepto es ahora para sí el concepto determi-nado en y para sí, es la idea práctica, o acción” (319). Y el § siguiente tiene el en-cabezamiento “B : La idea del bien”.

El conocimiento teórico debería dar el objeto en su necesidad, en sus relaciones multilaterales, en sus movimientos contradictorios, anund für sich9. Pero el con-cepto humano aprehende “definitivamente” esa verdad objetiva del conoci-miento, se apodera de ella y la domina, sólo cuando el concepto se convierte en “ser para sí” en el sentido de la práctica. O sea, que la práctica del hombre y de la humanidad es la prueba, el criterio de la objetividad del conocimiento. ¿Es esa la idea de Hegel? Es necesario volver a esto.

 

¿Por qué la transición de la práctica, de la acción, es sólo hacia el “bien”, das Gute?

 

 

¡Esto es estrecho, unilateral! ¿Y lo útil?

 

No hay duda de que lo útil también entra. ¿O esto es, según Hegel, también das Gute?

 

Todo esto en el capítulo “La Idea del conocimiento” (Capítulo I I ) — en la transi-ción a la “Idea absoluta” (Capítulo III), es decir, sin duda, en Hegel la práctica sirve como un eslabón en el análisis del proceso del conocimiento, y por cierto que como transición hacia la verdad objetiva (“absoluta”, según Hegel). Por consi-guiente, Marx se sitúa claramente al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la práctica en la teoría del conocimiento: véase las Tesis sobre Feuerbach10.

 

 

LA PRACTICA EN LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO:

 

 

 

 

 

(320)  “Como subjetivo, él  [der

 

 

 

Alias 11

 

 

La conciencia del hombre no sólo refleja el mundo objetivo, sino que lo crea.

El concepto (= el hombre), como subjetivo, presupone otra vez un ser-otro que es en sí (= la

 

 

  * En y para sí. (Ed. )

  En las Tesis sobre Feuerbach, Marx, al señalar el carácter contemplativo del materialismo precedente, escribió que “el aspecto activo, en oposición al materialismo, era desarrollado por el idealismo, pero sólo de un modo abstracto, por cuanto el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad real, sensorial como tal”.

  ** De otro modo, en otras palabras. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

Begriff] tiene otra vez la presupo-sición de un ser-otro que es en sí; es el impulso de realizarse, o el fin que trata de darse objetividad en el mundo objetivo y de llevarse hacia afuera, a través de sí mismo. En la idea teórica, el concepto sub-jetivo se halla opuesto, como lo universal que es indeterminado en y para sí, al mundo objetivo, del cual extrae determinado conte-nido y relleno. Pero en la idea práctica se halla opuesto como real a lo real. Pero la certeza de sí que el su jeto tiene en el hecho de su de terminación en y para sí, es una certeza de su propia realidad y de la irrealidad del mundo;...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

... “Esta determinación,

 

 

que está contenida en el concepto y es igual a él, y que incluye dentro de sí la exigencia de la realidad ex-terior individual, es el bien. Apa-rece con la dignidad de lo abso-luto, por que es la totalidad del concepto dentro de sí —lo obje-tivo simultáneamente en forma de unidad libre y de subjetividad. Esta idea es SUPERIOR A LA IDEA DEL CONOCER, QUE YA HA SIDO CONSIDERADO, porque posee, no sólo la dignidad de lo universal, sino también de lo SIMPLEMENTE REL”... (320-321)

 

... “Por consiguiente, la actividad del fin no está dirigida contra sí misma, con el propósito de absor-ber y asimilar una determinación dada; se orienta más bien a poner

 

 

 

 

 

naturaleza independiente del hombre). Este concepto (= el hom-bre) es el impulso de realizarse, de darse objetividad en el mundo ob-jetivo a través de sí mismo y de realizarse (cumplirse). 

En la idea teórica (en la esfera de la teoría), el concepto subjetivo (¿cognición?), como lo universal indeterminado en y para sí, se ha-lla opuesto al mundo objetivo, del cual obtiene determinado conte-nido y re lleno.

 

En la idea práctica (en la esfera de la práctica) este concepto, como lo real (¿lo actuante?), se halla opuesto a lo real.

 

La certeza de sí que el sujeto [[aquí, de pronto, en lugar de “con-cepto”]] tiene en su ser en y para sí, como sujeto determinado, es una certeza de su propia realidad y de la irrealidad del mundo.

 

Es decir, que el mundo no satis-face al hombre y éste decide cambiarlo por medio de su acti-vidad.

 

La esencia:

 

El “bien” es una “exigencia de la realidad exterior”, o sea que por “bien” se entiende la práctica del hombre = la exigencia (I) también de la realidad exterior (2) .

 

LA PRÁCTICA ES SUPERIOR AL CO-NOCIMIENTO ( TEÓRICO), porque posee, no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de la realidad inmediata.

 

“La actividad del fin no está diri-gida contra sí misma ... ... sino que se orienta más bien, mediante la destrucción de lo definido (aspec-tos, rasgos, fenómenos) del

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

su propia de terminación y, tras-cendiendo las determinaciones del mundo exterior, a darse reali-dad en forma de realidad exterior” ... (321)...

 

... “El bien realizado es bien en vir-tud de lo que ya es en el fin subje-tivo, en su idea; la realización le da una existencia exterior” ... (322)

 

 

 

 

 

mundo exterior, a darse realidad en forma de realidad exterior”...

 

 

“Presupuesto con respecto a él [al bien] está el MUNDO OBJETIVO, en cuya pre-suposición consiste la subjetividad y finitud del bien. Y QUE PROSIGUE SU PROPIO CAMINO COMO SIENDO OTRO; y en él incluso la realización del bien está expuesta a obstáculos, y puede incluso tornarse imposible... + (322-323).

203

 

El “mundo objetivo” “prosigue su propio camino”, y la práctica del NB

hombre, enfrentado por ese mundo objetivo, encuentra “obstáculos en       NB

la realización” del fin, e incluso “imposibilidad”...      

  ... “El bien queda así un deber ser; es en y para sí, pero el ser, como inmediación última y abstracta, queda determinado, frente a él, también como un no ser... ++

 

El bien, lo bueno, las aspiraciones bien intencionadas, quedan como un DEBER SER SUBJETIVO...

+ + ... “Aunque la idea del bien acabado es un postulado absoluto,  Dos mundos:

  DETERMINACIÓN DE LA SUBJETIVIDAD.         subjetivo y

no es más que un postulado — es decir, lo absoluto abrumado por   objetivo

la              Hay todavía dos mun-   

 

dos en oposición: uno, un reino de subjetividad en los puros espacios del pensa-miento trasparente, el otro, un reino de OBJETIVIDAD en el elemento de una reali-dad exteriormente multiforme, que es un reino inexplorado de oscuridad. El desarrollo completo de la contradicción no resuelta, d e aquel fin absoluto al que se opone de manera in superable la barrera de esa realidad, ha sido considerado

más detenidamente en  Phänomenologie des Geistes,   págs. 453 y sigs. ” ... (323).

      

Burla        ante los puros “espacios de pensamiento trasparente” en el       NB

reino de la subjetividad, que es enfrentado por la “oscuridad” de la 

realidad “objetiva”, “multiforme”.

 

... “En esta última [ = der theoretischen Idee12 en contraste con der praktischen Idee 13]

204

... el conocer se conoce sólo como aprehensión, como la identidad del concepto consigo mismo, que es indeterminado para sí; el relleno, es decir, la objetividad determinada en y para sí, es para la idea teórica algo dado, y lo que verdadera-mente es la REALIDAD PRESENTE INDEPENDIENTEMENTE DEL PONER SUBJE-TIVO. En cambio, para la idea práctica, esta realidad (que al mismo tiempo se

 

 

 

  * La idea teórica. (Ed. )

  ** La idea práctica. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

opone a ella como una barrera insuperable) cuenta como lo que es nulo en y para sí, que ha de recibir su verdadera determinación y su único valor, sólo por medio de los fines del bien. Por consiguiente la voluntad se obstruye ella misma el ca-mino HACIA SU PROPIA META, EN LA MEDIDA EN QUE SE SEPARA DEL CONO-

 

CER Y EN QUE LA REALIDAD EXTERIOR NO LOGRA, POR MEDIO DE ELLA, RETE-NER LA FORMA DE LO QUE VERDADERAMENTE ES; por consiguiente la idea del bien sólo puede encontrar su complemento en la idea de lo verdadero” (323-324).

 

El conocimiento... se encuentra frente a lo que verdaderamente es como realidad presente independientemente de las opiniones (Setzen14) subjeti- Nota bene vas. (¡Esto es materialismo puro!) La voluntad del hombre, su prác-

 

tica, bloquea la consecución de su fin ... en el sentido de que se separa del conoci-miento y no reconoce la realidad exterior como lo que verdaderamente es (ver-dad objetiva). Lo necesario es la UNIÓN DEL CONOCIMIENTO y la PRÁCTICA.

 

E inmediatamente después:

 

 

... “Pero efectúa esta transición por sí misma [la transición de la idea de lo verda-dero a la idea del bien, de la teoría a la práctica, y vice versa].

 

205

 

En el silogismo de acción, una premisa es la relación inmediata DEL FIN BUENO CON LA REALIDAD, de la cual este fin se adueña y a la que dirige (en la segunda premisa) como MEDIO EXTERIOR contra la realidad exterior” (324).

 

El “silogismo de acción” ... Para Hegel la acción, la práctica, es un “silogismo” ló-gico, una figura de la lógica. ¡Y eso es verdad! No, por supuesto, en el sentido de que la figura de la lógica tenga su otro ser en la práctica del hombre (= idealismo absoluto), sino a la inversa: la práctica del hombre, que se repite mil millones de veces, se consolida en la conciencia del hombre por medio de figuras de la lógica. Precisamente (y sólo) debido a esta repetición de mil millones de veces, estas fi-guras tienen la estabilidad de un prejuicio, un carácter axiomático.

 

Primera premisa: el buen fin (fin subjetivo) versus la realidad (“realidad exterior” ).

 

Segunda premisa: el medio exterior (instrumento), (objetivo).

 

Tercera premisa o conclusión: la coincidencia de lo subjetivo y lo objetivo, la prueba de las ideas subjetivas, el criterio de la verdad obje-tiva.

... “La realización del bien frente a otra realidad opuesta es la mediación que es sencial para la relación inmediata y para la realización del bien” ... (325)

 

... “Si ahora, a pesar de esto [por medio de la actividad], el fin del bien no estuviera realizado, entonces esto es una recaída del concepto en el punto de vista que el concepto tenía antes de su actividad — en el punto de vista de la realidad que fue determinada como nula, aunque presupuesta como real. Esta recaída se convierte en un progreso hacia la mala infinitud; tiene su único fundamento en el hecho de que en la trascendencia de esa realidad abstracta, la trascendencia es por igual olvida da inmediatamente, o sea, que se olvida que esta realidad ha sido ya pre-supuesta como realidad no objetiva, nula en y para sí” (325).

 

206

 

 

  * Proposiciones. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

El incumplimiento de los fines (de la actividad humana) tiene su causa (Grund) en el hecho de que la realidad es tomada como inexistente (nichtig), de que no se reconoce su existencia objetiva (la de la realidad).

 

“Por la actividad del concepto objetivo, la realidad exterior es alterada, y su de-terminación es consiguientemente trascendida; y por ese mismo proceso pierde su realidad simplemente aparente, su determinabilidad exterior y su nulidad; y es así puesta como existente en y para sí” ... (326)+

La actividad del hombre, que ha construido para sí un cuadro obje-  NB

tivo del mundo,  CAMBIA   la realidad exterior, suprime su determina- 

                

 

ción (= altera tal o cual de sus aspectos o cualidades) y le elimina así los rasgos de apariencia, exterioridad y nulidad, y la torna ser en y para sí (= objetivamente verdadera).

  ... “La presuposición en general es aquí trascendida — es decir, la determinación del bien como un fin que es PURAMENTE SUBJETIVO y limitado en su contenido, la necesidad de realizarlo por medio de la actividad subjetiva, y esta actividad misma. EN EL RESULTADO la mediación se trasciende a sí misma; el resultado es una inmediación que no es la reconstitución de la presuposición, sino más bien su ser trascendida. La idea del concepto que es determinado en y para sí no es ya puesta simplemente en el sujeto activo, sino igualmente como una realidad inme-diata; y a la inversa, esta última es puesta tal como está en el CONOCER, como

 

OBJETIVIDAD QUE VERDADERAMENTE ES" (326).

207

 

 

El resultado de la actividad es la prueba del conocimiento subjetivo y el criterio de la OBJETIVIDAD QUE VERDADERAMENTE ES.

 

... “En este resultado, pues, el conocer es re construido y UNIDO CON LA IDEA PRÁCTICA; la realidad que se encuentra como dada es al mismo tiempo determi-nada como el fin absoluto realizado — pero no (como en el conocer inquisitivo), puramente como mundo objetivo, sin la subjetividad del concepto, sino como mundo objetivo cuyo fundamento interior y persistencia real es el concepto. Esto es la idea absoluta” (327). ((Fin del capítulo II. Paso al capítulo III: “La idea abso-luta”. ))

Capítulo III: “La idea absoluta” (327).

 

... “La idea absoluta ha resultado ser la identidad de la idea teórica y la idea prác-tica; cada una de éstas es unilateral de por sí” ... (327).

 

La unidad de la idea teórica (del conocimiento) Y DE LA PRÁCTICA —esto NB—, y

esta unidad PRECISAMENTE EN LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO, porque la suma resul-

 

tante es “la idea absoluta” (y la idea = “das objektive Wahre”15) [tomo V, 236 ].

 

Lo que queda por ser considerado no es ya el Inhalt 16, sino ... “el elemento uni-versal de su forma — es decir, el método” (329).

 

208

 

“En el conocer inquisitivo el método se encuentra asimismo en la posición de un instrumento, de un medio que se halla del lado subjetivo, y mediante el cual el lado subjetivo se relaciona con el objeto ... Pero en el verdadero conocer el método no es sólo una cantidad de ciertas determinaciones; es el hecho de que el

 

 

 

  * Lo objetivamente verdadero. (Ed.

  * Contenido. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

concepto es determinado en y para sí, y es el término medio [en la figura lógica del silogismo], sólo porque tiene igual mente el significado de lo objetivo” ... (331).

... “El método absoluto [es decir, el método de conocimiento de la verdad obje-tiva], por otra par te, no se comporta como reflexión exterior; extrae directa-mente de su objeto mismo el elemento de terminado, pues es el principio inma-nente y alma del objeto. — Esto era lo que Platón exigía del conocer: que conside-rase las cosas en y para sí; y que las considerase, por una parte, en su universali-dad, pero que se aferrara a ellas, sin acudir a circunstancias exteriores, ejemplos y comparaciones, sino que contemplase sólo las cosas y llevase a la conciencia lo que es inmanente en ellas” ... (335- 336)

 

Este método “des absoluten Erkennens” ist atialüisch ... “aber ebenso sehr synthe-tisch” 17 ... (336)

 

 

“Dieses so sehr synthetische ais analytische definiciones Moment des Urteils, wodurch das anfángliche Allgemeine aus ihm selbst ais das Andere seiner sich bestimmt, ist das dialektische zu nennen” ... (336) (+ véase la pág. siguiente)18.

 

 

 

Una de las defi-niciones de la dialéctica

 

 

Este momento igualmente analítico y sintético del juicio, por medio del cual [del momento] la universalidad originaria [el concepto general] se determina de sí misma como otra en relación consigo misma, debe ser denominado momento dia-léctico. ”

 

209

 

¡¡Una determinación que no es clara!!

 

  La determinación del concepto de sí mismo [la cosa misma debe ser conside-rada en sus relaciones y en su desarrollo];

 

  la naturaleza contradictoria de la cosa misma (das Andere seiner)19, las fuerzas y tendencias contradictorias en cada fenómeno;

 

  la unión del análisis y la síntesis.

 

Tales, aparentemente, son los elementos de la dialéctica.

 

Quizá se podrían presentar estos elementos con más detalle, como sigue:

 

 

  LA OBJETIVIDAD de la consideración (no ejemplos, no divergen-cias, sino la cosa en sí).

 

 

 

ELEMENTOS

 

DE LA

 

DIALÉCTICA

 

 

  la totalidad íntegra de las múltiples RELACIONES de esa cosa con las otras.

 

  el DESARROLLO de esa cosa (respective20, del fenómeno), su propio movimiento, su propia vida.

 

  las TENDENCIAS (y los aspectos) internas contradictorias en esa cosa.

 

  la cosa (fenómeno, etc. ) como suma y

 

 

  * Del “conocer absoluto” es analítico ... “pero es igualmente sintéti (Ed. )

 

  ** En el manuscrito hay una flecha desde el paréntesis hasta el párrafo “La dialéctica es . . de la página si-guiente del manuscrito (véase el presente tomo, pág. 210). (Ed.

  * El otro de sí mismo. (Ed. )

 

  * Correspondientemente. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

#

 

 

UNIDAD DE LOS CONTRARIOS.

 

  la LUCHA , respective el despliegue de esos contrarios, tendencias contradicto-rias, etc.

 

  la unión del análisis y la síntesis — la ruptura de las partes separadas y la to-talidad, la suma de dichas partes.

 

  las relaciones de cada cosa (fenómeno, etc. ), no sólo son múltiples, sino gene-rales, universales. Cada cosa (fenómeno, proceso, etc. ) está vinculada con TODAS

 

LAS DEMÁS.

210

  no sólo la unidad de los contrarios, sino la transición de CADA determinación, cualidad, rasgo, aspecto, propiedad, a cada uno de los otros [¿a su contrario? ].

 

  el infinito proceso del descubrimiento de nuevos aspectos, relaciones, etc.

 

  el infinito proceso de profundización del conocimiento por el hombre de la cosa, de los fenómenos, los procesos, etc. , del fenómeno a la esencia y de la esen-cia menos profunda a la más profunda.

 

  de la coexistencia a la causalidad y de una forma de conexión y de interde-pendencia a otra forma más profunda, más general.

 

  la repetición, en una etapa superior, de ciertos rasgos, propiedades, etc. , de lo inferior y

 

  el aparente retorno a lo antiguo (negación de la negación)

 

  la lucha del contenido con la forma, y a la inversa. El rechazo de la forma, la trasformación del contenido.

 

  la transición de la cantidad a la calidad y viceversa. ((15 y 16 son EJEMPLOS de 9. ))

 

En resumen, la dialéctica puede ser definida como la doctrina de la unidad de los contrarios. Esto encarna la esencia de la dialéctica, pero requiere explicaciones y desarrollo.

 

211 + (continuación. Véase la pág. anterior)21.  Platón y la

  ... “La dialéctica es una de aquellas antiguas ciencias que han sido

  más menospreciadas en la metafísica moderna [aquí, evidentemente  dialéctica

  — teoría del conocimiento y lógica] y en la filosofía popular, tanto de    

  Platón              dialéctica             

  los filósofos antiguos como de los modernos” ... (336). Diógenes Laercio dice de

       que fue el padre de la               , la tercera ciencia filosófica (así como

  Tales fue el padre de la filosofía natural y Sócrates de la filosofía moral)22, pero

  que los que más hablan de este mérito de Platón le dedican muy poca atención...

 

  * Véase el presente tomo, pág. 208. (Ed.

  En su obra De vitis, dogmatibus et apophthegmatibus clarorum philo- sophorum (“Vidas, opiniones y senten-cias de los filósofos más ilustres”) Diógenes Laercio habla de la elaboración de la dialéctica por Platón. La obra de Diógenes Laercio consta de diez volúmenes y es una importante fuente para el estudio de las concepciones de los filósofos griegos antiguos. La traducción al ruso de los libros I y II fue publicada en 1898 y 1899 en la revista Gimnasio.

 

  se entiende la dialéctica como una jugarreta

  papel del es-

  cepticismo en la historia de la dialéc-tica

  de la historia de la dialéc-tica

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

... “La dialéctica ha sido considerada a menudo como un        arte,  como si  Objetivi-

se fundara en un  talento        subjetivo y no perteneciera a la objetividad dad de la

                 dialéctica

                

del concepto” ... (336-337). Es un muy importante mérito de Kant el        

haber vuelto a introducir la dialéctica, el haberla reconocido como “necesaria [una propiedad] de la razón” (337), pero el resultado (de la aplicación de la dia-léctica) tiene que ser lo “contrario” (del kantismo) véase más abajo.

 

Sigue un interesantísimo, claro e importante esbozo de la dialéctica:

 

... “Aparte de aparecer en general como algo contingente, la dialéctica tiene habi-tualmente una forma más detallada, a saber, que respecto de cualquier objeto dado, por ejemplo el mundo, el movimiento, el punto, etc. , se muestra que tiene cualquier determinación dada —por ejemplo (en el orden de los objetos arriba mencionados) la fintud en el espacio o en el tiempo, la presencia en este lugar, la negación absoluta del espacio—; pero después se muestra que con igual necesi-dad tiene la determinación opuesta, por ejemplo la infinitud en el espacio y el tiempo, la no presencia en este lugar, y una relación con el espacio, por consi-

 

guiente la espacialidad.

 

La más antigua escuela eleática aplicó su dialéctica principalmente contra el movimiento; Platón, con frecuencia, contra las ideas y con-ceptos de su época (en especial los de los sofistas), pero también contra las categorías puras y contra las determinaciones de la refle-xión; el evolucionado esceptismo posterior no sólo extendió la dia-léctica a los llamados datos inmediatos de la conciencia y a las má-ximas de la vida común, sino también a todos los conceptos de la ciencia. La conclusión que se extrae de tal dialéctica es la contradic-ción y la nulidad de las afirmaciones hechas. Pero ello puede darse

 

en un doble sentido: en el sentido objetivo, de que el objeto que de tal manera se contradice a sí mismo, se elimine y sea nulo (esta, por ejemplo, era la conclusión eleática, según la cual, por ejemplo, el mundo, el movimiento y el punto eran pri-vados de la verdad); o en el sentido subjetivo, según el cual se sostiene que el co-

nocer es defectuoso.

 

A veces se entiende que la última la conclusión significa que sólo esta dialéctica es la que produce la jugarreta de una apariencia ilu-soria. Este es el punto de vista corriente del llamado sentido común, que se aferra a la evidencia de los sentidos y a las ideas y expresiones habituales”... (337-338).

 

Diógenes el Perro23, por ejemplo, demostró el movimiento caminando de un lado a otro, “eine pöbelhafte Widerlegung”24 (338), dice Hegel.

 

 

... “O también el resultado a que se llega —el de la nulidad subje-tiva— se refiere, no a la dialéctica misma, sino más bien al conocer contra el cual se dirige, y en el sentido del escepticismo y asimismo de la filosofía kantiana, al conocer en general” ... (338).

 

 

Kantismo =

 

(también) es-

cepticismo

 

... “El prejuicio fundamental aquí es que la dialéctica sólo tiene un resultado nega-tivo” (338).

 

 

  * Se hace referencia a Diógenes de Sinope, representante de la es cuela de los cínicos, a quien se apodó el “Perro” probablemente por su vida miserable y su indiferencia por la moral pública. (Ed. )

 

  * “Una refutación vulgar. ” (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Entre otras cosas, se dice que es un mérito de Kant el haber llamado la atención hacia la dialéctica y hacia la consideración “der Denkbestimmungen an und für sich” 25 (339).

 

 

213

 

“El objeto en su existencia sin pensamiento y concepto es una imagen o un nombre: es lo que es en las determinaciones del pensamiento y el concepto” ...

 

 

¡Correcto! IMAGEN

 

Y PENSAMIENTO, el

desarrollo de am-

bos nil aliud*

 

 

... “Por lo tanto no hay que considerar como culpa de un objeto o del conocer el que, por su naturaleza y por una conexión exterior, se manifiesten como dialécticos”...

 

... “Así, todos los opuestos que son entendidos como fijos, tales, por ejemplo, lo finito y lo infinito, o lo individual y lo universal, son contradictorios no en virtud de alguna conexión exterior sino que son más bien transiciones en y para sí como lo demostró la consideración de su naturaleza” ... (339)

 

“Ahora bien, este es el punto de vista mencionado antes, según el cual un primer término universal

 

#

 

considerado en y para sí muestra ser su propio otro” ... (340).

 

 

El objeto se ma-nifiesta como dialéctico

Los conceptos no son inmóvi-les, sino –en sí y para sí, por su naturaleza =

 

TRANSICIÓN

 

#

 

El primer con-cepto univer-sal (también = el primer con-cepto univer-sal que se en-cuentre)

 

... “Pero el otro no es esencialmente el negativo vacío o la nada       QUE  Esto es muy

LÉCTICA,                   importante

SE ENTIENDE COMÚNMENTE COMO EL RESULTADO DE LA DIA-  para la com-

  sino que es el otro del primero, lo negativo de lo inme-        

       prensión de la

diato; por lo tanto está determinado como lo mediado — y en ge-     dialéctica

neral contiene la determinación del primero. El primero está así esencialmente contenido y conservado en el otro. — Mantener firme lo positivo en su negativo, y el contenido de la presuposición en el resultado, es la parte más importante del conocer racional; además se necesita sólo la más simple reflexión para con vencerse de la absoluta verdad y necesidad de esta exigencia, en tanto que, por lo que se refiere a los ejemplos de pruebas, toda la lógica consiste de es tos” (340).

 

214

 

 

Ni la negación vacía, ni la negación inútil, ni la negación escéptica, la vacilación y la duda son características y esenciales dé la dialéctica —que sin duda contiene el elemento de negación y en verdad como su elemento más importante—, no, sino la negación como un momento de la conexión, como un momento del desa-rrollo, que retiene lo positivo, es decir, sin vacilaciones, sin eclecticismos.

 

La dialéctica consiste, en general, en la negación de la primera proposición, en su remplazo por una segunda (en la transición de la primera a la segunda, en la de-mostración de la conexión de la primera con la segunda, etc. ). La segunda puede ser convertida en el predicado de la primera —

 

—“por ejemplo, lo finito es infinito, uno es muchos, Ío individual es lo universal”...

 

(341)... .

 

 

 

 

  * “De las determinaciones del pensamiento en y para sí. ” (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

“El término primero o inmediato es el concepto en sí, y por lo tanto es lo negativo sólo en sí; el momento dialéctico, consiste, entonces, en que la distinción, que contiene implícitamente, está puesta en él. En cambio el segundo término es él mismo la entidad determinada, la distinción o relación; en él el momento dialéctico consiste en el hecho de poner la unidad que está contenida en él”... — (341- 342).

 

 

 

 

 

“en si mismo”

 

  potencial mente, aún no desarro-llado, aún no desplegado

 

 

215

(En relación con las afirmaciones, proposiciones, etc. , simples y originarias, “pri-meras”, positivas, el “momento dialéctico”, es decir, la consideración científica, exige la demostración de la diferencia, de la conexión, de la transición. Sin eso la afirmación positiva simple es incompleta, inerte, muerta. En relación con la “se-gunda” proposición, negativa, el “momento dialéctico” exige la demostración de la “unidad”, es decir, de la conexión de lo negativo y lo positivo, la presencia de este positivo en lo negativo. De la afirmación a la negación, de la negación a la “unidad” con lo afirmado: sin esto la dialéctica se convierte en una negación vacía, en un juego, o en escepticismo).

 

... “Si entonces lo negativo, lo determinado, la relación, el juicio y todas las deter-minaciones que caen bajo este segundo momento, no aparecen por sí mismos como contradictorios y dialécticos, esto es sólo un defecto del pensamiento, que no confronta sus pensamientos unos con otros. Porque los materiales —determi-naciones contrarias en una relación— ya están puestos y están disponibles para el pensamiento.

 

Pero el pensamiento formal hace de la identidad su ley, y permite NB que el contenido contradictorio que se encuentra ante él caiga en la

 

esfera de la representación sensible, en el espacio y el tiempo, donde los términos contradictorios son mantenidos aparte en yuxtaposición espacial y temporal, y por lo tanto se presentan a la conciencia SIN CONTACTO MUTUO” (342).

 

“Se presenta a la conciencia sin contacto mutuo” (el objeto): esa es la esencia de la anti dialéctica. Sólo aquí ha permitido Hegel, por así decirlo, que se mostraran las orejas de asno del idealismo — al referir el tiempo y el espacio (en vinculación con la representación sensible) a algo inferior comparado con el pensamiento. De paso, en cierto sentido, la representación sensible, por supuesto, es inferior. El fondo del problema reside en el hecho de que el pensamiento debe aprehender toda la “representación” en su movimiento, pero para eso el pensamiento debe ser dialéctico. ¿La representación sensible está más próxima de la realidad que el pensamiento? Sí y no. La representación sensible no puede aprehender el movi-miento en su totalidad; no puede, por ejemplo, aprehender el movimiento que tiene una velocidad de 300. 000 km por segundo 26 , pero el pensamiento lo aprehende y debe aprehenderlo. El pensamiento, salido de la representación sen-sible, refleja también la realidad; el tiempo es una forma de ser de la realidad ob-jetiva. Aquí, en el concepto de tiempo (y no en la relación de la representación sensible con el pensamiento), está el idealismo de Hegel.

 

216

... “En este sentido este pensamiento27 se crea el principio fijo de que la contra-dicción es impensable; pero en verdad el pensamiento de la contra dicción es el

 

  O sea, la velocidad de la luz: velocidad máxima de cualquier movimiento posible. Lenin habla de algunos procedimientos para determinar la velocidad de la luz en la nota sobre el libro de L. Darmstaedter Manual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica (véase el presente tomo, pág. 347).

  * El pensamiento formal. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

momento esencial del concepto; en rigor el pensamiento formal piensa la contra-dicción, pero inmediatamente la descarta y, con la afirmación de ese principio [la declaración de que la contradicción es impensable] pasa a la negación abstracta” (342).

“La negatividad que se acaba de considerar es el punto de viraje      el núcleo de la

del movimiento del concepto. Es el punto simple de la relación       terio de verdad

negativa' consigo mismo, la fuente interna de toda actividad, de       dialéctica el cri-

  (la unidad del

todo automovimiento vital y espiritual, el alma dialéctica que concepto y la

toda verdad tiene en sí y sólo por la cual es verdad; porque la realidad)

trascendencia de la oposición entre concepto y realidad, y aque-     

lla unidad que es la verdad, se funda sólo en esa subjetividad. — El segundo ne-gativo, lo negativo de lo negativo, al que hemos llegado, es esa trascendencia de la contra dicción, pero tampoco constituye la actividad de una reflexión exterior, como no lo es la contradicción; es el momento más íntimo y más objetivo, de la vida y del espíritu, en virtud del cual un sujeto, la persona, el libre, tiene ser” (342-343).

 

217

 

Aquí es importante: 1) la caracterización de la dialéctica: automovimiento, la fuente de la actividad, el movimiento de la vida y del espíritu; la coincidencia de los conceptos del sujeto (el hombre) con la realidad; 2) objetivismo en el más alto grado (“das objektivste Moment” 28).

Esta negación de la negación es el tercer término, dice Hegel (343) —“si es apli-cable numerar”—, pero también puede ser entendida como el cuarto (Quadrupli-citát29 ) (344), contando dos negaciones: la “simple” (o “formal”) y la “absoluta” (343 i. f. ).

 

La diferencia no me resulta clara; ¿lo absoluto no es equivalente a lo más con-creto?

 

 

“Que esta unidad, así como que toda la forma del método, sea una triplicidad es enteramente, sin embargo, sólo el aspecto me-ramente superficial y exterior de la manera de conocer” (344).

 

— pero, dice, ya es un “mérito infinito de la filosofía de Kant” el que por lo menos (aunque ohne Begriff 30 ) haya demostrado esto.

 

 

NB: la “triplici-

 

dad” de la dia-léctica es su as-pecto superfi-cial, exterior

 

“Es cierto que los formalistas se han apoderado también de esta      Hegel ataca con

triplicidad, y se han aferrado a su     esqueleto    vacío; y esta forma  violencia el for-

       construcción                  malismo, el juego

se ha vuelto aburrida y de mala reputación por el superficial  aburrido y ocioso

abuso y la esterilidad de la llamada                     filosófica mo-       con la dialéctica

derna, que consiste simplemente en adherir el marco formal, sin

 

concepto ni determinación inmanente, a todo tipo de materia y en emplearlo para un ordenamiento exterior. Pero su valor interno no puede ser disminuido por este abuso insulso, y es preciso continuar estimando de gran valor el que la forma exterior de lo racional haya sido descubierta, ya que no entendida” (344 -345).

 

218

 

El resultado de la negación de la negación, ese tercer término, “no es un tercer

 

 

 

 

  * “El momento más objetivo. ” (Ed. )

 

  * Cuadruplicidad. (Ed. )

  * Sin concepto alguno. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

término fijo sino que, como esa unidad [de contradicciones], es movimiento y actividad que se median a sí mismos” ... (345).

 

El resultado de esta trasformación dialéctica en el “tercer” término, en la síntesis, es una nueva premisa, afirmación, etc. , que a su vez se convierte en la fuente de un nuevo análisis. Pero en él, en esta “tercera” etapa, ha entrado ya el “contenido” de la cognición (“der Inhalt des Erkennens ais solcher in den Kreis der Betra-chtung eintritt 31) —y el método se amplía en un sistema (346).

 

El comienzo de toda consideración, de todo análisis —esta primera premisa— aparece ahora in determinado, “imperfecto”; surge la necesidad de demostrarlo, “inferirlo” (ableiten) (347), y resulta que

 

“esto puede parecer equivalente a la exigencia de un infinito progreso hacia atrás en la prueba y la deducción” (347) — pero, por otra parte, la nueva premisa em-puja HACIA ADELANTE ...

 

... “Así el conocer se mueve de contenido en contenido. Este progreso se deter-mina, primero, de esta manera, en el sentido de que parte de determinaciones simples y cada una de las subsiguientes es más rica y más concreta. Porque el re-sultado contiene su propio comienzo, y el desarrollo de este comienzo lo ha enri-quecido con una nueva determinación. Lo universal es la base; por lo tanto el pro-greso no debe ser entendido como un fluir de otro a otro. En el método absoluto el concepto se conserva en su ser otro, y lo universal en su particularización, en el juicio y en la realidad; eleva a cada etapa posterior de determinación toda la masa de su contenido precedente, y por su progreso dialéctico no sólo no pierde nada ni deja nada detrás, sino que lleva consigo todo lo que ha adquirido, enriquecién-dose y concentrándose en sí mismo”... (349).

 

219

 

Este extracto no es del todo malo como una especie de resumen de la dialéctica. Pero la expansión requiere también profurtdi - zación (“Insich-gehen”32 ), “y la ma-yor extensión es también mayor intensidad” (349).

 

“Por consiguiente, lo más rico es también lo más concreto y sub-jetivo, y lo que se retira a la profundidad más simple es también lo más pode roso y amplio” (349).

 

Esto NB: Lo

 

MÁS RICO es lo

MAS CONCRETO y lo más SUBJE-TIVO

 

 

“De esta manera sucede que cada paso en el progreso de la determinación poste-rior, al avanzar desde el comienzo indeterminado, es también un acercamiento de retorno a él, de modo que dos procesos que al principio pueden parecer diferen-tes (la confirmación regresiva del comienzo y su posterior determinación progre-siva) coinciden y son lo mismo” (350).

 

Es inadmisible deprezieren33 este comienzo in determinado:

 

 

NB

 

Hegel contra

Kant

 

 

  * “El contenido del conocimiento como tal entra en la esfera de la contemplación. ” (Ed. )

  * “Ir en sí. ” (Ed. )

  * Despreciar. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

220

 

 

... “no requiere disculpas el hecho de que él [el comienzo] pueda ser admitido simplemente como provisional e hipotético. Todas las objeciones que pudieran presentarse —en cuanto a los límites de la cognición humana, o a la necesidad de una investigación crí-tica del instrumento de la cognición antes de abordar el pro-blema— son en sí mismas suposiciones que, como determinacio-nes concretas, implican la necesidad de su mediación y demostra-ción. Formalmente, pues, no son mejo res que el comienzo contra

el cual protestan, y re quieren más bien una deducción a causa de    contra Kant

(correcto)

 

su contenido más concreto; de modo que es PURA PRESUNCIÓN exigir que se les dé una consideración preferente. Su contenido no

 

es verdadero, porque convierten en incontrovertible y absoluto lo que está reco-nocido como finito y no verdadero (es decir, una cognición restringida determi-nada como forma e instrumento frente a su contenido); y esa cognición no verda-dera es ella misma forma y confirmación regresiva. — También el método de la verdad sabe que el comienzo es incompleto porque es comienzo, pero además sabe que ese término in completo es en general necesario, porque la verdad es sólo el venir hacia sí a través de la negatividad de la inmediación” ... (350-351).

 

 

... “A causa de la naturaleza del método, que se ha demostrado, la ciencia se presenta como un círculo que regresa sobre sí mismo, porque la mediación curva su fin hacia atrás, hacia su comienzo, fundamento simple. Más aun, este círculo es un círculo de círcu-los... Las distintas ciencias son fragmentos de esta cadena” ... (351).

 

 

La ciencia es un círculo de círculos

 

 

“El método es el concepto puro que se refiere sólo a sí mismo; por consiguiente es la simple relación consigo mismo que es el ser. Pero ahora es también un ser lleno, el concepto que se con-cibe a sí mismo, el ser como la totalidad concreta y al mismo tiempo absolutamente intensiva” ... (352).

 

 

NB: conexión del método dialéctico con “erfülltes Sein”34, con el ser lleno de contenido y concreto

 

 

221

 

... “Segundo, esta idea ((die Idee des absoluten Erkennens35 )) es todavía lógica, está envuelta en el pensamiento puro, y es sólo la ciencia del concepto divino. El desarrollo sistemático es en sí mismo una realización, pero es mantenido dentro de la misma esfera. Como la idea pura de la cognición está en esa medida ence-rrada en la subjetividad, es un impulso de trascender a esta última, y la verdad pura, como último resultado, se con vierte también en el comienzo de otra esfera y ciencia. Aquí sólo es necesario indicar esta transición.

 

 

“Porque la idea se pone como la unidad absoluta del concepto puro y de su realidad, y así se reúne en la inmediación del ser; y al hacerlo, como totalidad en esta forma, es naturaleza” (352-353).

 

 

Transición de la idea a la NATU-RALEZA ...

 

 

 

  * “El ser lleno. ” (Ed. )

 

 

  * La idea de la cognición absoluta. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

 

Esta frase de la última página (353) de la Lógica es altamente digna de mención. La transición de la idea lógica a la naturaleza. Le pone a uno el materialismo al alcance de la mano. Engels tenía razón* cuando decía que el sistema de Hegel era materialismo puesto al revés. Esta no es la última frase de la Lógica, pero lo que sigue, hasta el final de la página, no es importante.

 

  Véase F. Engels, Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana, en C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , págs. 683-711. (Ed. )

 

222

 

Fin de la Lógica, 17. XII. 1914.

 

 

 

——————

 

 

 

 

 

NB: En la pe-queña lógica (Enciclopedia, § 244, Zusatz* pág. 414**, la última frase del libro dice: “diese seiende Idee aber ist die Na-tur"***

 

  Agregado. (Ed. )

 

  Hegel, Werke, Bd. VI, Berlin, 1940. (Ed. )

 

  “Pero esta idea que tiene ser es

 

naturaleza. ” (Ed. )

 

 

Es digno de mención el hecho de que todo el capítulo sobre la “idea          NB

      

absoluta” apenas dice una palabra sobre Dios (casi nunca-se ha des- NB—, casi no

lizado por accidente un “concepto” “divino”), y aparte de eso —esto        

contiene nada que sea específicamente      IDEALISMO       , sino que tiene por tema prin-

cipal el método   DIALÉCTICO     . La suma, la última palabra y la esencia de la lógica de

Hegel es el                                                                  

  método dialéctico                                            

                 MÁS— esto es extremadamente notable. Y una cosa más:

en esta obra de Hegel, la                  IDEALISTA        de todas, hay menos idealismo y         MÁS MA-

                                                                         

 

TERIALISMO que en ninguna otra. ¡Es "contradictorio", pero es un hecho!

 

—————

 

 

 

Tomo VI, pág. 399

 

La Enciclopedia, § 227 —excelente sobre el método analítico (“ana-lizar” el fenómeno “concreto dado” — “dar la forma de abstracción” a sus aspectos individuales y “herausheben” — “die Gattung oder die

 

 

 

NB:

 

 

“género, o fuerza y ley” (¡género = ley!)

 

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

Kraft und das Gesetz” 36), pág. 398 — y sobre su aplicación:

 

No es en modo alguno “Sache unseres Beliebens” 37 (398) el que apliquemos el método analítico o el sintético (como man pfleg zu sprechen38)

 

223

 

— “es ist die Form der zu erkennenden Gegenstán- de selbst, von welcher es abhángt” 39 (399).

 

Locke y los empíricos adoptan el punto de vista del análisis. Y a menudo dicen que “en general la cognición no puede hacer más” (398).

“Pero en seguida resulta evidente que esto pone las cosas al re-        ¡Muy justo! Cf.El

vés, y que la cognición que desea tomar las cosas como son    cae    capital,       

con ello en contradicción consigo misma. ” El químico, por ejem-   Marx en su ob-

  servación de

       I, 5. 240

plo, “martert41 un trozo de carne y descubre en él nitrógeno, car-            

bono, etc. “Pero entonces estas sustancias abstractas ya no son más carne. ” Puede haber muchas definiciones, porque los objetos tienen muchos aspectos. “Cuanto más rico el objeto que se debe de finir, es decir, cuanto más numerosos los aspectos que ofrece a la observación, más variadas son también las definicio-nes que se forjan de él” (400, § 229) — por ejemplo, la definición de la vida, del Estado, etc.

 

En sus definiciones, Spinoza y Schelling presentan una masa de “especulaciones” (es evidente que Hegel usa aquí esta palabra en el buen sentido), pero “en forma de afirmaciones”. Sin embargo, la filosofía debe demostrar e inferir todo, y no li-mitarse a definiciones.

 

La división (Einteilung) debe ser “natural y no simplemente artificial, es decir, arbitraria” (401).

 

Págs. 403-404 — cólera contra la “construcción” y el “juego” de construir, cuando se trata del Begriff, de la “Idee”, de la “Einheit des Begriffs und der Objektivität” ...

  (403)

 

En la pequeña Enciclopedia, § 233, la sección b se titula Das Wollen43 (que en la Lógica gran de es “Die Idee des Guten”44).

 

224

 

La actividad es una “contradicción” — el pro pósito es real y no real, posible y no posible ... etc. “Pero formalmente la desaparición de esta contradicción consiste en que la actividad suprime la subjetividad del propósito y junto con ella la obje-tividad, lo contrario, en virtud del cual ambas son finitas, y suprime no sólo la unilateralidad de esa subjetividad, sino también la subjetividad en general” (406).

 

  * "Destacar” — “el género, o la fuerza y la ley”. (Ed. )

 

  * “Un asunto arbitrario. ” (Ed. )

  * Se dice habitualmente. (Ed. )

  * “Depende de la forma de los objetos mismos que tienen que ser conocidos. ” (Ed. )

  Lenin se refiere a la segunda nota para el quinto capítulo del tomo I de El capital, en el que Marx da la si-guiente cita de la primera parte de la Enciclopedia de Hegel: “La razón es tan astuta como poderosa. Su astucia consiste principalmente en su actividad mediadora que, ha ciendo que los objetos actúen y reaccionen los unos sobre los otros de acuerdo con su naturaleza, sin mezclarse directamente en este proceso, cumple sus inten-ciones” .

 

  * “Atormenta. ” (Ed. )

 

  * Del concepto, de la “idea”, de “la unidad del concepto y la objetividad”. (Ed. )

  * La volición. (Ed. )

  * “La idea del bien. ” (Ed. )

 

  muy bien! (y gráfico)

  très bien!

Resumen del libro de Hegel "La lógica subjetiva, o la doctrina del concepto"

 

 

 

 

El punto de vista de Kant y Fichte (en especial en lo referente a la filosofía moral) es el punto de vista del propósito, del deber ser subjetivo (407) (sin vinculación con lo objetivo)...

Al hablar de la idea absoluta, Hegel ridiculiza (§ 237, tomo VI, pág. très bien

409) las “declamaciones” acerca de ella, como si todo se revelara    ¡Hermosa

  comparación!

en ella, y hace notar que        En lugar de la

“la idea absoluta”... es... “lo universal”, pero lo universal, no sólo    religión tri-

como forma abstracta con la cual (sic!) el contenido particular se     vial, hay que

  tomar todo

halla contrastado como un otro, sino como la forma absoluta a la     tipo de verda-

cual han retrocedido todas las determinaciones, toda la plenitud      des abstrac-

del contenido puesto por ellas. En este sentido, la idea absoluta       tas

puede ser comparada con un anciano, que expresa las mismas afir-

 

maciones sobre la religión que un niño, pero para quien dichas afirmaciones tie-nen la significación de toda su vida. Aunque el niño entienda el contenido reli-gioso, para él seguirá siendo sólo algo fuera de lo cual se encuentra toda la vida y todo el universo” (409)

... “El interés reside en el movimiento en su totalidad” ... (§ 237-409).  ¡Excelente!

225

... “ El contenido es el desarrollo vivo de la idea”... “Cada una de las etapas hasta ahora analizadas es una imagen de lo absoluto, pero al principio en forma limi-tada” ... (410)

 

§ 238, agregado:

 

“El método filosófico es analítico y sintético a la vez, pero no en el sentido de una simple yuxtaposición o de una mera alternación de estos dos métodos de cognición finita, sino más bien en forma tal que los tiene trascendidos en sí mismo y, por lo tanto, e n CADA UNO DE SUS MOVIMIENTOS, actúa simultáneamente analítica y sintética mente. El pensamiento filosófico opera analítica mente, en cuanto sólo acepta su objeto, la idea, lo deja seguir su camino propio y, por así decirlo, sólo contempla su movimiento y desarrollo. En esa me-dida el filosofar es totalmente pasivo. Pero el pensamiento filosófico es igualmente sintético y se muestra como la actividad del concepto

 

mismo. Pero eso implica el esfuerzo de abstenernos de nuestras propias fantasías y opiniones personales, que siempre tratan de imponerse’ ... (411).

 

(§ 243, pág. 413) ... “Así, el método no es una forma exterior, sino el alma y el concepto del contenido” ...

 

(Fin de la Enciclopedia; véase más arriba, al margen, el extracto del fin de la Ló-gica45. )

 

 

 

 

  * Véase el presente tomo, pág. 222. En el cuaderno hay a continuación páginas en blanco; al final del cuaderno figura la siguiente nota: “Para la bibliografía moderna sobre Hegel” y una observación sobre rl comentario del libro de Perrin (véase el presente tomo, págs. 359-363). (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

227

 

RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL. “LECCIONES DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA” 1

 

Escrito en 1915.

 

 

Publicado por primera vez

 

en 1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

229

 

HEGEL. LECCIONES DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA2

 

OBRAS, TOMO XIII

 

 

 

Introducción a la historia de la filosofía

 

Pág. 373 ... “Si la verdad es abstracta, no debe ser verdadera. La sana razón hu-mana tiende hacia lo concreto... La filosofía es lo más antagónico a la abstracción, conduce de vuelta a lo concreto”...

 

 

Pág. 40: comparación de la historia de la filosofía con un círculo — “un círculo que, como periferia, tiene muchos círculos”...

 

230

 

 

 

¡¡Una comparación muy pro funda y correcta!! Todos los matices del pensamiento - un círculo sobre el gran círculo (una espiral) del desarrollo del pensamiento humano en general

 

... “Afirmo que la secuencia en los sistemas de filosofía en la historia es la misma que la secuencia en la deducción lógica de las determinaciones conceptuales de la idea. Afirmo que si las concepciones fundamentales de los sistemas que apare-cen en la historia de la filosofía son despojadas de lo que pertenece a su forma exterior, a su relación con lo particular, etc. , se encuentran las distintas etapas de

 

  El Resumen del libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía” fue escrito por Lenin después de terminar el Resumen de la Ciencia de la lógica, evidentemente a comienzos de 1915, en dos cuadernos, titu lados respec-tivamente “ (otros + ) Hegel” y “Hegel”. En las tres prime ras páginas del primer cuaderno están las notas sobre los libros de P. Genoff, P. Volkmann y M. Verworn (véase el presente tomo, págs. 342- 344); este cuaderno comienza con la inscripción, hecha con lápiz de color: “Véase pág. 4” (en dicha página comienza el Resumen de las “Lecciones de historia de la filosofía").

 

Al resumir las “Lecciones”, Lenin señala, asimismo rasgos del método histórico-filosófico de Hegel tales como la conexión de lo histórico y lo lógico, la existencia de un “estricto historicismo”, la atención preferente a la historia de la dialéctica, etc. Al mismo tiempo, critica las premisas idealistas de la concepción histórico-filosó-fica de Hegel, y muestra que al exponer la historia de la filosofía éste desconoce o falsifica el desarrollo del materialismo. 227

2 79 Las Lecciones de historia de la filosofía de Hegel, fueron publicadas por primera vez en 1833-1836, después de su muerte. Sirvieron como fuentes las notas del propio Hegel y de sus discípulos, que fueron redactadas por K. L. Michelet. En las Lecciones, Hegel trató por primera vez de presentar la historia de la filosofía como un proceso, subordinado a leyes, del movimiento progresivo hacia la verdad absoluta. Marx y Engels tuvieron en alta estima las Lecciones de historia de la filosofía de Hegel. Engels, al destacar la conexión de las categorías de la lógica con la historia de la filosofía, señalada por Hegel, dice que las Lecciones son “una de las obras más geniales”.

 

Las Lecciones de historia de la filosofía fueron publicadas por primera vez en ruso en 1932-1935. La traducción se hizo de la segunda edición alemana (1840-1844), que se diferencia de la primera, utilizada por Lenin, tanto por la disposición de los materiales como por el texto. 229.

3 * Hegel, Werke, Bd. XIII, Berlin, 1833. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

la determinación de la idea misma en su concepto lógico” (43).

 

 

“A la inversa, si se toma la progresión lógica en sí, aparecerá, en lo que respecta a sus elementos principales, la progresión de las manifestaciones históricas; pero, por supuesto, es necesario poder discernir estos conceptos puros en lo que la forma histórica contiene” (43).

 

Pág. 56 — ridiculización de la carrera tras la moda — tras los que están dispues-tos “auch jedes Geschwóge [?] für eine Philosophie auszusch- reien” 4. Págs. 57 - 58 — excelente para la estricta historicidad en la historia de la filosofía, de modo que no se atribuya a los antiguos un “desarrollo” de sus ideas, que es comprensible para nosotros pero que en realidad no existía en los anti-guos.

 

Tales, por ejemplo, no poseía aún el concepto de άρχη 5 (como un principio), no poseía el concepto de causa ...

 

... “De tal modo, hay naciones enteras que no han tenido en absoluto ese con-cepto [de causa]; en verdad, implica un gran paso hacia adelante en el desa-rrollo” ... (58)

 

Sumamente prolongado, vacío y tedioso sobre la relación de la filosofía con la religión en general, una introducción de casi 200 páginas — ¡¡imposible!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * “a llamar filosofía a cualquier parloteo” . (Ed. )

 

5 * “Comienzo. ” (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

231

 

TOMO XIII. Primer tomo de historia de la filosofía.

 

 

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA GRIEGA

 

 

FILOSOFÍA JÓNICA

 

“Anaximandro (610-547 antes de C. ) supone que el hombre se desarrolla a partir de un pez” (213).

 

PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS

 

 

 

... “Por lo tanto las determinaciones son secas, carente de pro-ceso, no dialécticas, inmóviles” ... (244. )

 

 

 

 

determinación nega-

 

tiva de a dialéctica

 

 

Esto se refiere a las ideas generales de los pitagóricos1 ; — el “número” y su sig-nificación, etc. Ergo: se dice en relación con las ideas primitivas de los pitagóricos, con su filosofía primitiva; sus “determinaciones” de la sustancia, de las cosas, del mundo, son “secas, carentes de proceso [movimiento], no dialécticas”.

Al buscar predominantemente lo dialéctico en la historia de la filosofía, Hegel cita los puntos de vista de los pitagóricos: ... “uno, sumado a un número par, da un número impar (2+ 1= 3);—sumado a un número impar, da un número par (3 + 1

 

  4); — él [Eins 2] tiene la propiedad de dar gerade [= par], y por consiguiente debe ser él mismo un número par. De tal modo, esta unidad contiene en sí dife-rentes determinaciones” (246).

 

 

232

 

La armonía musical y la filosofía de Pitágoras:

 

“La sensación subjetiva y, en el caso de la audición, la sensación simple, que sin embargo existe en relación inherente, fue atri-buida por Pitágoras al entendimiento, y logró su objeto por me-dio de determinaciones fijas” (262).

 

 

(“la armonía del mundo”) relación de lo subjetivo con lo objetivo

 

Págs. 265 -266; el movimiento de los cuerpos celestes —su armonía— la armonía del canto de las esferas celestes, inaudible para nosotros (en los PITAGORICOS): Aristóteles, De coelo, II, 13 (y 9)3:

 

... “El fuego fue ubicado por los pitagóricos en el centro, pero se hizo de la tierra una estrella que se movía en círculo en torno de ese cuerpo central” ... Pero para ellos ese fuego no era el sol... “Por lo tanto se fundan, no en la apariencia sensible,

 

  Pitagóricos: seguidores de la doctrina idealista objetiva de Pitágoras, filósofo de la antigua Grecia. Estaban unidos en una liga filosófica, religiosa y política reaccionaria, que en el siglo vi a. n. e. tenía secciones en varias ciudades de Italia meridional. Los pitagóricos consideraban que el número es la esencia de los fenómenos de la naturaleza, y que forma cierto “ orden cósmico” , prototipo del “ orden” social aristocrático. Estimaban que los números eran entes independientes, los absolutizaban y divinizaban. El número diez, por ejemplo, era consi-derado sagrado, y en él veían la base de los cálculos y la imagen del universo. 231.

 

2 * Uno. (Ed. )

3 *La obra de Aristóteles De coelo (“Del cielo”) pertenece a sus escritos natural-filosóficos, y está compuesta de cuatro libros subdivididos en capítulos. En las ediciones modernas estos libros son designados por números romanos; y los capítulos por números arábigos. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

sino en razones ... Esas diez esferas [diez esferas u órbitas o movimientos de los diez planetas: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, el Sol, la Luna, la Tierra, la Vía Láctea y la Gegenerde 4 (—antípoda?), inventada “para un número par”, para el 10,] como todo lo que está en movimiento, producen un sonido; pero cada una da un tono distinto, según la diferencia de sus dimensiones y velocidad. Ésta es determinada por las diferentes distancias, que guardan una relación armónica entre sí, de acuerdo con intervalos musicales; por este medio surge un sonido ar-monioso (música) en las esferas en movimiento (mundo)” ...

 

233

 

En cuanto al alma, los pitagóricos pensaban “die Seele sei: die Sonnenstäubchen” 5 (pág. 268) (= partícula de polvo, átomo) (Aristóteles, De anima, I, 2)6.

 

En el alma — siete círculos (elementos) como en los cielos.

 

Aristóteles, De anima, I, 3, pág. 269.

 

¡Alusión a la estruc-tura de la materia!

 

el papel del polvo (en el rayo de sol) en la antigua filosofía

 

Pitagóricos: “conje - turas” , fantasías so-bre la semejanza del macro cosmos y el microcosmos

 

 

Y aquí, inmediatamente, se relatan las fábulas que Pitágoras (quien había tomado de los egipcios la doctrina de la inmortalidad del alma y de la trasmigración de las almas) narró sobre sí mismo, en el sentido de que su alma había habitado 207 años en otras personas, etc. , etc. (271).

 

NB: vinculación de los gérmenes de pensamiento científico con fantasías, à la re-ligión, la mitología. ¡Y hoy en día! También, la misma vinculación, pero las pro-porciones de ciencia y mitología son diferentes.

 

Más sobre la teoría de los números de Pitágoras.

“Los números, ¿dónde están? ¿Dispersos por el espacio, habitando, NB

independientes, en el cielo de las ideas? No son cosas inmediatamente     

en sí mismas, porque una cosa, una sustancia, es algo muy distinto que un número — un cuerpo no guarda semejanza con ellos. ” 254.

 

Cita [ ¿de Aristóteles? — Metafísica7, I, 9, ¿no? ¿De Sexto Empírico? No claro].

234

 

Págs. 279-280 — los pitagóricos aceptan el éter (... “Un rayo penetra del sol a tra-vés del denso y frío éter”, etc. ).

 

Por lo tanto la conjetura acerca del éter ha existido durante miles de años, y hasta

 

 

  * Antitierra. (Ed. )

  * “El alma es polvo solar. ” (Ed.

  “De anima” (“Del alma” ): tratado de Aristóteles que corresponde al grupo de obras de filosofía de la natura-leza. Consta de tres libros divididos en capítulos. Al definir la idea que los pitagóricos tenían del alma, Aristó-teles escribió: “Algunos de ellos decían que las partículas de polvo que flotan en el aire son el alma; otros, en cambio, que el alma es aquello que las mueve”. La comparación del alma con el cielo que hace a continuación Lenin fue tomada por Aristóteles del diálogo de Platón Timeo (véase nota 108).

7 “Metaphysik" (“Metafísica” ): conjunto de tratados de Aristóteles sobre la “filosofía primera”, que examina el ser como tal, las causas primeras y el principio de las cosas. Andrónico de Rodas (siglo I a. n. e. ), editor y co-mentarista de las obras de Aristóteles, insertó este grupo de tratados después de los trabajos de física, debido a lo cual se lo llamó más tarde “ Metafísica” (literalmente: “ Obras que siguen a las de física). Al hacer el resumen de la Metafísica, Lenin subrayó la significación de la crítica que contiene de la doctrina idealista de Platón sobre las idéas, señaló “las investigaciones, las búsquedas” de Aristóteles, su aproximación al materialismo y la dia-léctica (véase el presente tomo, págs. 312- 315). La Metafísica fue traducida parcialmente al ruso en 1890-1895; la traducción completa se editó en 1934.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

hoy sigue siendo una conjetura. Pero en el momento actual hay ya mil veces más canales subterráneos que conducen a una solución del problema, a una determi-nación científica del éter 8.

 

 

 

LA ESCUELA ELEÁTICA

 

Al hablar de la escuela eleática9, Hegel dice sobre la DIALÉCTICA:

 

 

... “Aquí [in der eleatischen Schule 10] encontramos el comienzo de la dialéctica, es decir, simplemente el puro movimiento del pensa-miento en conceptos; asimismo, vemos la oposición del pensa-miento y la apariencia exterior o ser sensible, o de lo que está im-plícito en el ser para otro de esa implicitud, y en la existencia obje-tiva vemos la contradicción que tiene en sí misma, o dialéctica pro-piamente dicha” ... (280). Véase la página siguiente 11.

 

 

 

 

 

¿qué es la

 

dialéctica?

 

(α)

 

 

(β)

 

 

235

 

Dos características

 

Dos rasgos típicos

 

Aquí hay esencialmente dos determinaciones (Bestimmungen, keine Definitionen 12) de la dialéctica 13:

 

α) “el puro movimiento del pensamiento en los conceptos;

 

 

 

Hegel acerca de la dialéc-tica (véase la pág. anterior)

 

 

β) “en la esencia [misma] de los objetos [esclarecer] [revelar] la contradicción que ella [esa esencia] tiene en sí misma (LA DIALÉCTICA PROPIAMENTE

 

  La conjetura sobre la existencia del éter se debe a la filosofía griega antigua, y fue desarrollada en los tiempos modernos. En el siglo XVII se planteó la idea del éter como un medio material especial, que llena todo el espacio y es conductor de la luz, de las fuerzas de gravitación, etc. Posteriormente, para explicar los diversos fenómenos se introdujeron conceptos de distintos tipos de éter, independientes uno del otro (eléc trico, magnético y otros). En vinculación con los éxitos de la teoría ondulatoria de la luz, adquirió un desarrollo más amplio-el concepto de éter lumínico (Ch. Huygens, A. Fresnel y otros); posteriormente surgió la hipótesis de un éter único. A fines del siglo XIX y principios del XX la noción de éter era generalmente admitida en física; pero con el avan ce de la ciencia entró en contradicción con nuevos hechos. La inconsistencia de la hipótesis del éter como medio mecá-nico universal fue de mostrada por la teoría de la relatividad; los elementos racionales contenidos en la hipó-tesis del éter hallaron expresión en la teoría cuántica del campo (concepto de vacío). .

 

9 Escuela eleática (fines de los siglos VI-V a. n. e. ): escuela filosófica que recibió ese nombre por la ciudad de Elea, en Italia meridional. En las ideas de Jenófanes, fundador de la escuela, había elementos de materialismo, pero en las de su principal representante, Parménides, y en las de su discípulo Zenón, predominaba el idea-lismo. La escuela eleática, en oposición a las ideaó dialécticas de una serie de filósofos de la anti gua Grecia, particularmente de Heráclito, acerca del carácter variable de la esencia primera de las cosas y de lo contradic-torio del desarrollo de la naturaleza, formuló la doctrina del ser único, eterno, inmóvil, in variable, homogéneo y continuo. “El ser existe, el no ser no existe”, afirmaba Parménides; también negaba la significación de las sensaciones como fuente del conocimiento. A la vez, algunas tesis de los eleáticos, y particularmente las de-mostraciones acerca de lo contradictorio del mo vimiento, formuladas por Zenón (las denominadas aporías de Zenón), pese a sus conclusiones metafísicas, desempeñaron un papel positivo en el desarrollo de la dialéctica de la antigüedad clásica, pues plantearon el problema de cómo expresar en conceptos lógicos el carácter con-tradicto rio de los procesos del movimiento. 234.

 

10 * En la escuela eleática. (Ed. )

 

11 ** La página siguiente del manuscrito contiene el texto que se da a continuación. (Ed. )

12 * Determinaciones, no definiciones. (Ed. )

13 Determinación: es la concepción completa del objeto, que caracteriza sus aspectos esenciales y conexiones con el mundo circundante, la ley de su desarrollo. Definición, en este caso, es la determinación abstracta, lógico-formal, que sólo tiene en cuenta los rasgos exteriores del objeto.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

DICHA) ” .

 

 

En otras palabras, este “fragmento” de Hegel debería ser reproducido como sigue: La dialéctica en general es el “puro movimiento del pensamiento en los concep-tos” (o sea, para expresarlo sin el misticismo del idealismo: los conceptos huma-nos no son fijos, sino que están eternamente en movimiento, pasan uno al otro, fluyen uno hacia el otro, o de lo contrario no reflejan la vida viviente. El análisis de los conceptos, su estudio, el “arte de operar con ellos” [Engels14], exige siempre el estudio del moviemiento de los conceptos, de su interconexión, de sus transi-ciones mutuas).

 

En particular, la dialéctica es el estudio de la oposición de la cosa en sí (Ansich), de la esencia, el sustrato, la sustancia — con el fenómeno, con el “ser -para-otros”. (También aquí vemos una transición, un fluir de uno a otro: aparece la esencia. El fenómeno es esencial. ) El pensamiento humano se hace indefinidamente más profundo, del fenómeno a la esencia, de la esencia de primer orden, por así de-cirlo, a la esencia de segundo orden, y así hasta el infinito.

 

La dialéctica, en el sentido correcto, es el estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos: no sólo los fenómenos son transitorios, móviles, fluidos, de-marcados sólo por límites convencionales, sino que también es así la esencia de las cosas.

 

236

 

Sexto Empírico presenta del siguiente modo el punto de vista de los escépticos:

 

 

 

... “Imaginemos que en una casa en la que hay muchos objetos de valor hubiese quienes buscaran oro de noche; cada uno pensaría entonces que había encontrado el oro, pero no sabría con seguridad si realmente lo había encontrado. Así los filósofos llegan a este mundo como a una gran casa para buscar la verdad, pero si llegaran a alcanzarla no podrían decir si realmente la habían alcanza do” ...

 

(288-289).

 

Jenófanes (el eleático) dice:

 

 

“Si los toros y los leones sólo tuvieran manos para producir con ellas obras de arte, como los hombres hacen, al crear formas divi-nas les darían lo que en imagen y tamaño les corresponde a ellos mismos” ... (289- 290)

 

 

la compara-ción es ten-tadora ...

 

Dioses a ima-gen del hom-bre

 

“Lo que especialmente caracteriza a Zenón es la dialéctica ... que comienza con él” ... (302).

 

... “Asimismo encontramos en Zenón la verdadera dialéctica objetiva” (309).

 

(310: sobre la refutación de los sistemas filosóficos: “La falsedad no debe ser de-mostrada como no verdadera porque lo contrario sea verdadero, sino en sí misma” . . '. ) la comparación es tentadora ...

 

“La dialéctica es, en general, α) dialéctica exterior, en la cual este mo-vimiento es diferente de la comprensión de dicho movimiento; β) no dialéctica sólo un movimiento de nuestra inteligencia, sino lo que proviene de

 

 

 

  Lenin cita palabras de Engels, tomadas del prólogo a la segunda edición del Anti-Dühring. Más adelante, Lenin se refiere a este pasaje más de talladamente (véase el presente tomo, pág. 245-246).

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

la naturaleza de la cosa misma, es decir, del puro concepto del contenido. La pri-mera es una manera de considerar los objetos de modo tal, que son reveladas las razones y mostrados sus aspectos, por medio de lo cual todo lo que se su ponía firmemente establecido se hace tambalear. Puede haber razones que también sean en todo sentido exteriores, y más adelante hablaremos de esta dialéctica, cuando tratemos de los sofistas.

237

Pero la otra dialéctica es la contemplación inmanente del objeto: se lo  dialéctica

  objetiva

toma por sí mismo, sin hipótesis, idea u obligación previas, sin condi-      

ciones, leyes y fundamentos exteriores. Tenemos que introducirnos di recta-mente en la cosa, considerar el objeto en sí y tomarlo en las determinaciones que tiene. Al observarlo de este modo, él [er] [sic!] muestra por sí mismo que contiene determinaciones opuestas, y de tal modo se trasciende; esta dialéctica la encon-tramos más especialmente en los antiguos. La dialéctica subjetiva, que discurre a partir de razones exteriores, sólo es legítima cuando se admite que ‘en lo correcto existe lo que no es correcto, y en lo falso también lo verdadero’. La verdadera dialéctica no deja nada a su objeto, como si éste fuese deficiente sólo en un as-pecto; pero se desintegra en la totalidad de su naturaleza” ... (pág. 311)

En el siglo XX (por cierto también a fines del siglo XIX) “todos están      En cuanto al

de acuerdo” con el “principio del desarrollo”. Sí, pero este     problema de

“acuerdo” superficial, no meditado, accidental, filisteo, es un la dialéctica y

acuerdo     de tal tipo,  que ahoga y vulgariza a la verdad. — Si todo se   

                 su significa-

                 ción objetiva...

desarrolla, entonces todo pasa de lo uno a lo otro, pues, como bien 

 

se sabe, el desarrollo no es un crecimiento, una ampliación simple, universal y eterna (respective, disminución), etc. — En ese caso, entonces, primero, la evolu-ción tiene que ser entendida con más exactitud, como el surgimiento y desapari-ción de todo, como transiciones recíprocas. —Y, segundo, si t o d o se desarrolla, ¿no rige eso también para los conceptos y categorías más generales del pensa-miento? Si no es así, significa que el pensamiento no está vinculado con el ser. Si lo es, significa que hay una dialéctica de los conceptos y una dialéctica del conocer que tiene significación objetiva. +

 

 

 

I el principio del desarrollo ... .

 

  el principio de la unidad... .

 

 

  Además, el principio universal del desa-rrollo debe ser combinado, vinculado, rela-cionado con el principio universal de la UNIDAD DEL MUNDO, de la naturaleza, del movimiento, de la materia, etcétera.

 

 

238

 

... “Zenón encaró el movimiento sobre todo en forma objetivamente dialéctica"... (pág. 313)

 

NB

 

 

Esto puede y

debe ser inver-

tido: el pro-

blema no es si

existe el

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

... “El movimiento mismo es la dialéctica de todo lo que es” ... A Zenón no se le ocurrió negar el movimiento como “sinnliche Ge-wissheit”15; sólo se trataba del problema “nach ihrer [del movi-miento] Wahrheit” (de la verdad del movimiento) (313). Y en la página siguiente, donde relata la anécdota de cómo Diógenes (el Cínico, de Sínope) refutó el movimiento caminando, egel escribe:

 

 

 

 

 

movimiento, sino cómo ex presarlo en la lógica de los conceptos

 

 

... “Pero la anécdota continúa diciendo que, cuando un discí-pulo se satisfizo con esa refutación, Diógenes lo castigó, a causa de que, como el maestro había discutido con razones, la única refutación válida era la que derivara de razones. Los hombres no tienen que satisfacerse simplemente con la certeza sensible, sino que además tienen que en tender” ... (314)

239

 

 

¡No está mal! ¿De dónde se ha toma do esta continua-ción de la anéc-dota? No se ha de encontrar en Dió-genes Laercio, VI, § 3916, ni en Sexto

 

Empírico, III, 8 (He - gel, pág. 314). ¿La inventó Hegel?

 

 

Zenón tiene 4 formas de refutar el movimiento:

 

  Lo que se mueve hacia un fin debe recorrer la mitad del camino. Y de esta mitad, otra vez primero su mitad, y así hasta él infinito. Aristóteles replicó: el espacio y el tiempo son infinitamente divisibles (δυνάμέι17) (pág. 316), pero no infi-nitamente divididos (ένέφγέία18) ; Bayle (Dictionnaire, tomo IV, artículo Ze-nón19) califica a esta respuesta de Aristóteles de pitoyable 20, y dice:

 

... “sí se traza un número infinito de líneas en una partícula de materia, no se introduce con ello una división que reduzca a un infinito real lo que según él era sólo un infinito potencial” ...

 

Y Hegel escribe (317): “ ¡Este si es bueno!”

 

 

¡¡es decir, sí se llevara la división infinita hasta el fin!!

 

... “La esencia del espacio y el tiempo es el movimiento, porque es ¡correcto! universal; entenderlo significa expresar su esencia en forma de con-

 

cepto. Como unidad de la negatividad y la continuidad, el movimiento es expre-sado como concepto, como pensamiento; pero ni la continuidad ni la discontinui-dad deben ser puestas como la esencia" ... (págs. 318-31 9).

 

240

 

“Entender significa expresar en forma de conceptos. ” El movimiento es la esen-cia del espacio y el tiempo. Dos conceptos fundamentales expresan esta esencia: la continuidad (Kontinuität) infinita y la “puntualidad” (= negación de la continui-dad, DISCONTINUIDAD). El movimiento es la unidad de la continuidad (del tiempo

 

  * "Certeza sensible. ” (Ed. )

  Se refiere al parágrafo 39 del libro VI de las obras de Diógenes Laercio Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres (véase nota 75) y del parágrafo 8 del libro III de las obras de Sexto Empírico Pyrronische hypotyposen (“ Hipotiposis pirrónicas” ), cuya traducción al ruso apareció en edición aparte en 1913. En la se-gunda edición de Lecciones de historia de la filosofía de Hegel, fue omitida esta anécdota.

  * En potencia. (Ed. )

  * En realidad. (Ed. )

  Se trata de la obra de P. Bayle Dictionnaire historique et critique, cuya primera edición apareció en 1697. 239.

  * Lamentable. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

y el espacio) y la discontinuidad (del tiempo y el espacio). El movimiento es una contradicción, una unidad de contradicciones.

 

Überweg- Heinze, 10. edición, pág. 63 (§ 20), se equivoca cuando dice que Hegel “defiende a Aristóteles contra Bayle”. Hegel refuta a la vez al escéptico (Bayle) y el antidialéctico

 

(Aristóteles). Cf. Gomperz, Les penseurs de la Grèce 21,

 

pág... . , el reconocimiento forzado, bajo el látigo, de la unidad de las contradiccio-nes, sin el reconocimiento de la dialéctica (debido a una cobardía del pensa-miento)...

  Aquiles no alcanzará a la tortuga.  “Primero la mitad”, y así interminable-mente. Aristóteles responde: la alcanzará si se le permite “traspasar los lími-tes” (320).

 

Y Hegel: “Esta respuesta es correcta y contiene todo lo que puede decirse” (pág. 321) — por que en realidad aquí la mitad (en cierta etapa) se convierte en el “límite”...

 

 

... “Cuando hablamos del movimiento en general, decimos que el cuerpo está en un lugar y luego va a otro; como se mueve, ya no está en el primero, pero aún no en el segundo; si estuviese en cual-quiera de los dos estaría en reposo. Si decimos que está entre am-bos, eso no es decir absolutamente nada, porque si estuviese entre ambos, estaría en un lugar, y esto presenta la misma difcultad. Pero movimiento significa estar en este lugar y no estar en él; esta es la continuidad del espacio y el tiempo — y esto es lo que ante todo hace posible el movimiento” (págs. 321 -322).

 

 

cf. las objecio-nes de Cher-nov contra En-gels22

 

NB

 

¡correcto!

 

241

 

El movimiento es la presencia de un cuerpo en un lugar determinado en un mo-mento dado y en otro lugar en otro momento, subsiguiente —tal es la objeción que repite Chernov (véase sus Estudios filosóficos), a la zaga de todos los oponen-tes “metafísicos” de Hegel.

Esta objeción es incorrecta: (1) describe el resultado del movimiento, pero no el movimiento mismo; (2) no muestra, no contiene en sí la posibilidad del movi-miento; (3) describe el movimiento como una suma, como una concatenación de estados de reposo, es decir, no se elimina con ello la contradicción (dialéctica), sino que sólo se la oculta, se la desplaza, se la esconde, se la encubre.

 

“Lo que siempre produce la dificultad es única mente el pensa- ¡correcto! miento, ya que mantiene aparte los momentos de un objeto, que en

 

su separación están realmente unidos” (322).

 

No podemos imaginar, expresar, medir, describir el movimiento sin interrumpir la continuidad, sin simplificar, hacer tosco, desmembrar, estrangular lo que está

 

  * Lenin se refiere a la traducción al francés del primer tomo de la obra de Théodore Gomperz Griechische Denker (“ Pensadores griegos” ), 1896. (Ed. )

  ** Lenin so refiere al § 1 del libro de V. M. Chernov El marxismo y la filosofía trascendental (véase el presente tomo, nota 71). (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

vivo. La representación del movimiento por medio del pensamiento siempre hace tosco, mata — y no sólo por medio del pensamiento, sino también por la percep-ción sensorial, y no sólo del movimiento, sino de todos los conceptos.

 

Y en eso reside la esencia de la dialéctica.

 

Y precisamente ESTA ESENCIA es expresada por la fórmula: la unidad, identidad de los contrarios.

242

 

3. “La flecha que vuela está en reposo. ”

 

Y la respuesta de Aristóteles: el error surge de la suposición de que el ‘tiempo, está compuesto de distintos ahora” (έχ τών νσν), pág. 324.

 

  La mitad es igual al doble: el movimiento medido en comparación con un cuerpo que no se mueve y en comparación con un cuerpo que se mueve en dirección CONTRARIA.

 

Al final del § sobre Zenón, Hegel lo compara con Kant (cuyas antinomias, dice, “no hacen más de lo que Zenón hizo aquí”) (pág. 326)

 

La conclusión general de la dialéctica de los eleáticos: “la verdad es lo uno; todo lo demás es falso” — “así como la filosofía kantiana terminó en: ‘sólo conocemos fenómenos’. En general, el principio es el mismo” (pág. 326).

 

 

Pero hay también una diferencia.

 

“En Kant lo que destruye el mundo es lo espiritual; según Zenón, el mundo del fenómeno en sí y para sí no tiene verdad. Según Kant, lo malo es nuestro pensamiento, nuestra actividad espiritual; —re-vela una excesiva humildad de espíritu creer que el conocimiento no tiene valor” ... (327).

 

La continuación de los eleáticos en Leucipo y entre los SOFISTAS ...

 

 

Kant y su subjetivismo, escepticismo, etc.

 

 

 

LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO

 

Después de Zenón (¿vivió después de Heráclito?)23 Hegel pasa a Heráclito, y dice:

 

 

“Ésta [la dialéctica de Zenón] puede también ser denominada, en esa        NB

medida, dialéctica subjetiva, ya que se basa en el sujeto contempla-

tivo, y lo uno, sin esta dialéctica, sin este movimiento, es una identidad abstracta” ... (328)

 

  Heráclito (aprox. 530-470 a. n. e. ) vivió antes que Zenón de Elea (aprox. 490-430 a. n. e. ). Hegel considera a Heráclito después que a los eleáticos, porque la filosofía de éste, en especial la dialéctica, era superior a la eleá-tica, y, en particular, a la dialéctica de Zenón. Mientras que en la filosofía de los eleáticos, según Hegel, se vio encarnada la categoría del ser, la filosofía de Heráclito fue la expresión histórica de una categoría más elevada, concreta y verdadera, la categoría del devenir. Este es un ejemplo de cómo Hegel “adapta” la historia de la filosofía a las categorías de su lógica. Pero al mismo tiempo, advirtió aquí una verdadera ley a la que se subor-dina la historia de la filosofía como ciencia. Tal cambio cronológico es completamente legítimo Cuando se es-tudia la historia de la formación de tales o cuales aspectos y categorías del conocimiento filosófico moderno, por cuanto así el pro ceso de su desarrollo se revela en una forma liberada de las casualidades históricas. En el fragmento “ Sobre el problema de la dialéctica” , Lenin, al hablar sobre los “ círculos” en filosofía, escribe: “ Antigua: de Demócrito a Platón y a la dialéctica de Heráclito”, y hace esta observación: “¿Es esencial una crono-logía de las personas? ¡No!” (véase el presente tomo, pág. 309).

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

α) dialéctica subjetiva.

 

 

β) en el objeto hay dialéctica, pero yo no sé; quizá sea Schein24, mero fenómeno, etc.

 

γ) la dialéctica plenamente objetiva, como principio de todo lo que es.

 

243

 

pero previamente se dijo, véase el pasaje citado de la pág. 309, y otros, que la dialéctica de Zenón es dialéctica objetiva. Aquí hay algún tipo de “distinguo” 25 superfino. Cf. lo que sigue:

 

 

“La dialéctica es: (α ) dialéctica exterior, un razonamiento que va de acá para allá sin llegar al alma de la cosa misma; (β) la dialéctica in-manente del objeto, pero [NB] que corresponde a la contemplación del sujeto; (γ) la objetividad de Heráclito, es decir, la dialéctica misma, tomada como principio” (328).

 

 

NB

 

NB

 

 

(En Heráclito): “Aquí se descubre ante nosotros una nueva tierra; no hay una pro-posición de Heráclito que yo no hubiera adoptado en mi Lógica ... (328)

“Heráclito dice: todo es devenir; este devenir es el principio. Está   NB

contenido en la expresión: el ser no es      más que el no ser” ... (pág. 333)        

                

“El reconocimiento del hecho de que el ser y el no ser son sólo abstracciones ca-rentes de verdad, que la verdad primera sólo ha de encontrarse en el devenir, constituye un gran avance. El entendimiento los abarca a ambos como teniendo verdad y validez aisladamente; por otra parte, la razón re conoce al uno en el otro, y ve que en el uno está contenido su otro [NB “su otro”] — por eso el todo, lo absoluto, debe ser determinado como devenir” (334).

 

244

 

“Aristóteles dice, por ejemplo (De mundo 26, cap. 5), que Heráclito ‘vinculó el todo completo y lo incompleto (la parte)’. . , ‘lo que coincide y lo que está en conflicto, lo que es armonioso y lo discordante; y de todo ello (de lo contra rio) sale el uno, y del uno todo’ ” (335).

Platón, en su Simposio27, presenta los puntos

 

de vista de Heráclito (entre otros en su aplicación a la música: la armonía está

 

compuesta de contrarios) y la afirmación: “El arte del músico une lo diferente” .

 

Hegel escribe: esta no es una objeción contra Heráclito (336), porque la diferencia es la esencia de la armonía:

 

 

“Esta armonía es precisamente devenir absoluto, cambio — no el convertirse en otro, ora este y luego un otro. Lo esencial es que cada cosa diferente, cada particular, es diferente del otro, no en forma abstracta de cualquier otro, sino de su otro. Cada particular

 

  * Apariencia (Ed. )

 

  * En latín en el original. (Ed. )

 

 

Muy justo e im-

 

portan te: el “otro” como su otro, desarrollo en su contrario

 

 

  * La obra De mundo (“ Sobre el universo” ), incluida entre las obras de Aristóteles, fue escrita después de la muerte del filósofo, por un autor desconocido, a fines del siglo I o principios del siglo II. (Ed. )

  "Simposion” (“El banquete” ): diálogo dedicado a la esencia del amor; por sus méritos literarios es una de las mejores obras de Platón. En e! diálogo, junto con otras cuestiones filosóficas, se desarrolla la doctrina idealista objetiva sobre las ideas como esencias espirituales absolutas, inmutables e inmóviles, cuyo mundo se contra-pone al mundo perecedero y mutable de las cosas sensibles. Por medio de Eriximah, uno de los oradores del diálogo, Platón objeta el punto de vista dialéctico de Heráclito. .

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

sólo es en la medida en que su otro está implícitamente contenido en su concepto” ... (336).

 

“Lo mismo sucede en el caso de los tonos; de ben ser diferentes, pero de modo tal que también puedan ser unidos” ... (336). Pág. 337: de paso, Sexto Empírico (y Aristóteles) son considerados entre los ... “besten Zeugen” 28...

 

Heráclito dijo: “die Zeit est das erste kórperliche Wesen”29 (Sexto Empírico) — pág. 338.

 

korperliche 30 — una expresión “desdichada” (quizá, dice Hegel [NB], fue elegida por un escéptico [NB]) —pero el tiempo, dice, es “das erste sinnliche Wesen”31 ...

 

 

... “El tiempo es puro devenir, tal como se lo percibe” ... (338).

 

En relación con el hecho de que Heráclito consideraba el fuego como un proceso, Hegel dice: “El fuego es tiempo físico, es esa absoluta ausencia de reposo” (340)

 

— y más adelante, en relación con la filosofía natural de Heráclito:

245

 

... “Ella [Natur32] es un proceso en sí misma” ... (344). “La naturaleza es lo que jamás está en reposo, y el todo es la transición de lo uno en lo otro, de la división en la unidad y de la unidad en la división” ... (341).

 

“Entender la naturaleza significa representarla como proceso” ... (339).

 

He aquí lo que se dice que es la estrechez de los estudiosos de las ciencias natu-rales:

... “Si los escuchamos [a los Naturforscher33], sólo observan y dicen lo     NB

que ven, pero esto no es cierto, porque inconcientemente trasforman

lo que es inmediatamente visto por me dio del concepto. Y la disputa no se debe a la oposición entre la observación y el concepto absoluto, sino entre el concepto rígido limitado y el concepto absoluto. Ellos muestran que los cambios son inexis-tentes” ... (344- 345).

... “En su descomposición, el agua revela hidrógeno y oxígeno: estos no han sur-gido porque ya estaban allí como tales, como las partes de las cua les el agua está compuesta” (346) (así remeda Hegel a los naturalistas)...

 

“Lo mismo encontramos en toda expresión de la percepción y la experiencia; en cuanto los hombres hablan, hay presente un concepto, no puede ser retenido, porque en la conciencia siempre hay un toque de universalidad y verdad” (346). Muy justo e importante — precisamente esto í es lo que Engels repitió en forma más popular, cuando escribió que los naturalistas deberían saber que los resulta-dos de la ciencia natural son conceptos, y que el arte de operar con conceptos no es innato, sino que es el resultado de 2. 000 años de desarrollo de la ciencia natu-ral y la filosofía34.

 

  * “ Mejores testigos. ” (Ed. )

 

  * “El tiempo es la primera existencia corporal. ” (Ed. )

 

  * Corporal. (Ed. )

 

  * La primera existencia sensible. ” (Ed. )

  * La naturaleza. (Ed. )

 

   * Naturalistas, con el sentido de científicos dedicados a las ciencias naturales. (Ed. )

 

  * Véase F. Engels, Anti-Dühring“,Prólogo a la 2. ed. ”. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

El concepto de trasformación es tomado estrechamente por los naturalistas y ellos carecen de comprensión de la dialéctica.

 

246

 

... “Él [Heráclito] es quien primero expresó la naturaleza de lo infinito, y quien primero entendió la naturaleza como infinita en sí misma, es decir, su esencia como proceso” ... (346)

 

Sobre el “concepto de necesidad” — cf. pág. 347. Heráclito no podía ver la verdad en la “sinnliche Gewissheit” 35 (348), sino en la “necesidad” (είμαφμένη36) — ((λσγος37)).

 

(“Conexión absoluta”) “MEDIACIÓN ABSOLUTA” (348).  NB

 

 

 

“Lo racional, lo verdadero, lo que yo conozco, es por cierto una retirada de lo objetivo como de lo que es sensible, individual, de-finido y existente; pero lo que la razón conoce dentro de sí es igual mente la necesidad o lo universal del ser; es la como es la esen-cia del mundo”

 

LEUCIPO

 

 

 

NB: Necesi-dad= “lo uni-versal del ser” (lo universal en el ser) (co-nexión, “me-diación abso-luta”)

 

 

  “El desarrollo de la filosofía en la historia debe corresponder al desarrollo de la filosofía lógica; pero en esta última habrá toda-vía pasajes que están ausentes en el desarrollo histórico”.

 

247

 

He aquí un pensamiento muy profundo y correcto, esencialmente materialista (la historia real es la base, el cimiento, el ser, que es seguido por la conciencia).

 

 

El desarrollo de la filosofía “debe corres-ponder” (??) al desarrollo de la filosofía ló-gica

 

 

Leucipo dice que los átomos son invisibles “wegen der Kleinheit ihrer Körperli-chkeit” 38 (369) — Pero Hegel replica que esto es un “Ausrede” 39 (ib. ), que el “Eins” 40 no puede ser visto, que “das Princip des Eins” “ganz ideell” 41 (370), y que Leucipo no es un “empirista”, sino un idealista.

 

((?? ESTIRAMIENTO del idealista Hegel por supuesto, estiramiento ))

 

([Esforzándose por hacer que Leucipo concuerde con su lógica, Hegel se extiende sobre la importancia, la “grandeza” del principio (368) Fürsichsein 42, que descu-bre en Leucipo. En parte huele a estiramiento43.

 

Pero hay también un grano de verdad en ello; el matiz (el “momento”) de la

 

 

  * Certeza sensible. (Ed. )

  * Destino. (Ed. )

  * Logos. (Ed.

  * “Debido a la pequeñez de su cuerpo. ” (Ed. )

  * “ Subterfugio. ” (Ed. )

 

  * “Uno. ” (Ed. )

 

  * “El principio del uno” es “ totalmente ideal” . (Ed. )

 

  * Ser para sí. (Ed. )

 

  * En el manumito el texto encerrado entre corchetes está tachado. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

separación; la interrupción de lo gradual; el momento de la eliminación de las contradicciones; la interrupción de la continuidad — el átomo, lo uno. (Cf. 371 i. f. ): — “Lo uno y la continuidad son contrarios” ...

 

La lógica de Hegel no puede ser aplicada en su forma dada, no puede ser tomada tal como se da. Es preciso SEPARAR de ella los matices lógicos (gnoseológicos), des-pués de depurarlos de Ideenmystik;* esa es toda vía una gran tarea. )

* Misticismo de las ideas. (Ed. )

248

“Por lo tanto, hablando en general, los atomistas se oponen a la idea lismo (Hegel

de la creación y la conservación del mundo por medio de un princi- Materia-

  teme la pa-

pio extraño. En la teoría de los átomos la ciencia natural se siente    labra: alé-

liberada por primera vez de la necesidad de demostrar la existencia jate de mí)

  versus ato-

de un cimiento para el mundo. Porque si se representa a la natura-   mística

leza como creada y mantenida por otro, entonces se la concibe como        

no existente en sí misma, y por lo tanto como teniendo su concepto fuera de sí, es decir, su base le es extraña, no tiene una base como tal, sólo es concebible por la voluntad de otro — tal como es, es contingente, carece de necesidad y del con-cepto en sí. Pero en la idea de los atomistas tenemos la concepción de la inheren-cia de la naturaleza, es decir, el pensamiento se encuentra en ella” ... (372-373).

En la presentación —según Diógenes Laercio, IX, § 31-33— del ato-        NB

mismo de Leucipo, el “torbellino” (Wirbel, — δίνην*) de los átomos,      

Hegel no encuentra nada de interés (“ningún interés” ... “representación vacía”, “ideas confusas, oscuras” — pág. 377 i. f. ).

 

* Diógenes Laertius (pág. 235) vertiginem”, traducción latina.

 

¡¡La ceguera de Hegel, la unilateralidad del idealista!!

 

 

 

 

DEMÓCRITO

 

¡Demócrito es behandelt44 por Hegel en forma muy stiefmütterlic45 en las págs. 378-380!

249

¡¡El espíritu del materialismo es intolerable para el idealista!! Se citan las palabras de Demócrito 379):

 

"El calor existe según la opinión (νομφ), lo mismo que el frío y el calor, lo dulce y lo amargo, sólo lo indivisible y lo vacío existen de acuerdo con la verdad (έτεή)” (Sextus Empiricus, Adversus Mathematicos, VII, § 135) 46.

 

Y se extrae la conclusión:

 

... “Vemos, así, que Demócrito expresó con más claridad la diferencia entre los momentos del ser en sí y del ser para otro” ... (380).

 

  * Tratado. (Ed. )

 

  * De madrastra. (Ed. )

  Se trata de la obra de Sexto Empírico Contra los matemáticos, que consta de 11 volúmenes, seis de los cuales están dedicados a la crítica de la gramática, la retórica, la geometría, la aritmética, la astronomía y la música, y cinco (Contra los dogmáticos), a la crítica de la lógica, la física y la ética. 249.

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

Con esto ‘queda abierto en seguida el camino hacia el “mal idea-lismo”, que... “meine Empfindung, mein” 47 ...

 

... “Se establece una diversidad sensible, no conceptual, en la cual no existe la razón y de la que este idealismo no se ocupa ya. ”

 

 

 

 

 

“mal idealismo”

 

(mi sensación) cf.

 

Mach*

 

Hegel versus E.

Mach

 

 

  En su libro Materialismo y empiriocriticismo, cap. 1, parágrafos 1 y 2 (Véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 43-70), Lenin hace una crítica de la doctrina subjetiva idealista de Mach sobre las sensaciones. (Ed. )

 

LA FILOSOFÍA DE ANAXÁGORAS

 

Anaxágoras, Nους 48 — “la causa del mundo y de todo orden” (381), y Hegel aclara esto:

 

 

... “El pensamiento objetivo ... la razón en el mundo, también en la naturaleza — o como hablamos de los géneros en la naturaleza, son lo universal. Un perro es un animal, ese es su género, su sustancia; el perro mismo es eso. Esta ley, este entendimiento, esta razón, es en sí misma inmanente en la naturaleza, es la esencia de la natura-leza; esta última no se forma desde afuera, del mismo modo que los hombres fabrican una silla. ”

 

 

NB

 

el concepto

de género es

 

“la esencia

de la natura-

leza”, es ley

...

 

 

250

 

“νους es lo mismo que el alma” (Aristóteles sobre Anaxágoras) — pág. 394.

 

 

y ... 49 la explicación de este salto de lo general en la naturaleza al alma; de lo ob-jetivo a lo subjetivo, del materialismo al idealismo. C’est ici que ces extremes se touchent (et se transforment!)50.

 

Sobre las homeomerías51 de Anaxágoras partículas de la misma clase que el cuerpo todo), Hegel escribe:

 

“La trasformación debe ser entendida en un doble sentido, de Trasformación acuerdo con la existencia y de acuerdo con el concepto” ... (403-

 

404). Así, por ejemplo, se dice que el agua puede ser eliminada — las piedras que-dan; se puede eliminar el color azul, el rojo, etc. , queda.

 

 

“Esto es sólo de acuerdo con la existencia; de acuerdo con el con-cepto sólo se interpenetran; es la necesidad interior. ” Así como no se puede eliminar el corazón del cuerpo vivo sin que perezcan los pulmones, etc.

 

 

(su signifi-

 

cación)

 

 

“Asimismo, la naturaleza existe sólo en la unidad, así como el cerebro sólo existe

 

 

  * “Mi sensación, mi... ”. (Ed. )

  * Razón (Ed. )

  * Aquí ha quedado en el manuscrito una palabra sin descifrar. (Ed. )

  * Aquí estos extremos se tocan (¡y se trasforman!). (Ed. )

  Homeomería: término con el cual, según Aristóteles, Anaxágoras designaba los elementos materiales más pequeños, que a su vez estaban compuestos por una cantidad infinita de partículas más pequeñas aun y que contenían lo infinito de todas las cualidades existentes (“ todo en todo” ). Esos elementos eran en sí inertes y su movimiento era provocado por el υούς (la inteligencia, la razón), concebida por Anaxágoras en forma de cierta materia fina y ligera. Explicaba la combinación y la separación de los elementos como cualquier surgi-miento y desaparición. En los fragmentos de las obras de Anaxágoras que se han conservado esos elementos se denominan “ semillas” o “ cosas” ; Aristóteles fue el primero en emplear el término “homeomería” para de-signarlos. 250.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

en unidad con los demás órganos” (404).

 

según lo cual algunos conciben la trasformación en el sentido de la presencia de pequeñas partículas cualitativamente determina das y de su crecimiento (respec-tive disminución) [combinación y separación]. La otra concepción (Heráclito) — la trasformación del uno en un otro (403).

 

Existencia y concepto — deben distinguirse en Hegel aproximadamente como si-gue: el hecho (el ser) tomado separadamente, arrancado de su conexión, y la co-nexión (el concepto), la relación mutua, la concatenación, la ley, la necesidad.

 

251

 

415: ... “El concepto es lo que las cosas son en y para sí” ...

 

Hegel habla de que el pasto es el fin para el animal, y éste para los hombres, etc. , etc. , y concluye:

 

“Es un círculo terminado en sí mismo, pero cuya terminación es igualmente el pasaje a otro círculo; un torbellino cuyo centro, al cual regresa, se encuentra di-rectamente en la periferia de un círculo superior que lo devora” ... (414)

 

 

Se dice que hasta ahora los antiguos han dado poco: “Lo universal es una magra determinación; todos saben de lo universal, pero no saben de él como esencia” (416).

 

... “Pero aquí tenemos el comienzo de un desarrollo más claro de la relación de la conciencia con el ser, el desarrollo de la natura-leza del conocimiento de lo verdadero” (417). “El espíritu ha lle-gado a expresar la esencia como pensamiento” (418).

 

 

NB

 

Lo “universal” como “esen-cia”

 

“desarrollo de la naturaleza del conoci-miento”

 

“Vemos este desarrollo de lo universal, en el cual la esencia pasa directamente del lado de la conciencia, en la tan censurada sabiduría terrenal de los sofistas” (418).

 

((Final del tomo I)) [El tomo II comienza con los sofistas. ]

 

 

-------------------

 

NB

Kant y los so-fistas y el fe-nomenolo-gismo6 à la Mach

el relativismo del

sofisma...

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

252

 

TOMO XIV. Segundo tomo de historia de la filosofía

 

LA FILOSOFÍA DE LOS SOFISTAS

 

Al hablar de los sofistas1, Hegel rumia con sumo detalle la idea de que la sofística contiene un elemento común a toda la cultura (Bildung) en general, la nuestra incluida, a saber, la presentación de pruebas (Gründe) y Gegengraünde2 —“razo-namiento que se refleja”—; el descubrimiento de los más diversos puntos de vista en todo; ((subjetividad subjetividad jetividad)). Al hablar de Protágoras y de su famosa tesis (el hombre es la medida de todas las cosas), Hegel ubica a Kant cerca de él:

 

... “El hombre es la medida de todo — el hombre, por lo tanto, es el Protágoras

sujeto en general; lo existente, por ende, no está aislado, sino que es y Kant

para mi conocimiento—, la conciencia es esencial mente la produc-

 

tora del contenido en lo que es objetivo, y el pensamiento subjetivo es por lo tanto esencialmente activo. Y este punto de vista se ex tiende incluso a la más moderna filosofía, como cuando, por ejemplo, Kant dice que sólo conoce mos los fenóme-nos, es decir, que lo que nos parece objetivo, lo que nos parece realidad, debe ser considerado sólo en su relación con la conciencia, y no existe sin esa relación” ...

 

(31)3.

253

 

El segundo “momento” es la objetividad (das Allgemeine 4), “es puesto por mí, pero también, en sí mismo, es objetivamente universal, no puesto por mí” ... (32)

 

Diese “Relativität”5 (32). “Todo tiene sólo una verdad relativa” (33), según Protágoras.

 

... “El fenómeno de Kant no es más que uní impulso exterior, una x, una incógnita, que primero recibe estas determinaciones a través de nuestra sensibilidad, a través de nosotros. Incluso aunque exis-tiese una razón objetiva para llamar fría a una cosa y caliente a otra, podríamos decir, por cierto, que deben tener diversidad en sí mismas, pero lo caliente y lo frío se convierten primero en lo que

 

son en nuestra sensación. De modo similar las co sas son, etc... por lo tanto la ex-periencia fue de nominada fenómeno” (34).

 

  Sofistas (del griego sofos: sabio): así se llamaron desde la segunda mitad del siglo v a. n. e. los filósofos profe-sionales, maestros de filosofía y retórica. Los sofistas no constituían una escuela única; el rasgo más caracterís-tico común a los sofistas era su convicción de que todas las ideas humanas, las normas y valores éticos eran relativos, lo cual fue expresado por Protágoras en su célebre postulado: “El hombre es la medida de todas las cosas; de las que son en cuanto son, de las que no son en cuanto no son” . En la primera mitad del siglo IV a. n. e. la sofística se desintegró y degeneró en un juego estéril de conceptos lógicos. 252.

 

2 * Contrapruebas. (Ed. )

 

3 ** Hegel, Werke, Bd. XIV, Berlín, 1833. (Ed. )

4 * Lo universal. (Ed. )

 

5 ** Esta “ relatividad” . (Ed.

 

6 Fenomenologismo (fenomenalismo): variedad del idealismo subjetivo que divorcia el fenómeno de la esencia y entiende el primero sólo como un conjunto de sensaciones humanas. Fueron fenomenalistas, por ejemplo, los partidarios de Mach. El libro de Lenin Materialismo y empiriocriticismo desempeñó un importante papel en la crítica marxista del fenomenalismo (véase V. I. Lenin, oh. cit. , t. X IV ). .

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

“Por consiguiente el mundo no es sólo fenoménico por cuanto es para la conciencia y por lo tanto su ser es sólo relativo para la con-ciencia, sino que, además, es fenoménico en sí mismo” (35).

 

 

 

 

 

no sólo relati-

 

vismo

 

... “Este escepticismo llegó a un punto mucho más profundo en Gor-  escepti-

  cismo

gias” ... (35).                                   muchas veces: pág. 36,  

... “  SU DIALÉCTICA ” ... la de Gorgias, el sofista [             NB

       ].                                            

id. pág. 37                                                                   Hegel sobre

Tiedemann dice que Gorgias fue más allá del “sentido común” del 

hombre. Y Hegel se burla de eso: toda filosofía va                 del “sen-      el “sentido

  MÁS ALLÁ               común”

tido común”, porque el sentido común no es filosofía. Antes de Co-

pérnico era contrario     al sentido común decir que la tierra gira en torno del sol

(36).                                                                 

 

254

 

“Este [der gesunde Menschenverstand 7 ] es el modo de pensa-miento de su época, y contiene todos los prejuicios de dicha época” (36).

 

Gorgias (pág. 37): 1) Nada existe. Nada es.

 

sentido co-

 

mún=los pre-juicios de su época

 

  Suponiendo que el ser es, no puede ser conocido. 

 

  Incluso si es cognoscible, no es posible comunicación alguna acerca de lo que se conoce.

 

... “Gorgias es conciente de que ellos [el ser y el no ser, su destrucción mutua] son momentos que desaparecen; la concepción inconciente tiene también su verdad, pero nada sabe acerca de ella” ... (40).

 

“Momentos que desaparecen” = ser y no ser. ¡¡Esa es una magní-fica definición de la dialéctica!!

... “Gorgias α) argumenta con justicia contra el realismo absoluto,   Gorgias “rea-

β     lismo abso-

que, como tiene un concepto, cree que posee la cosa misma, cuando luto” (y Kant)

en realidad sólo posee algo relativo;  ) cae en el mal idealismo de   

 

los tiempos modernos; ‘lo que se piensa es siempre subjetivo, y por lo tanto no es lo existente, ya que a través del pensamiento un existente se tras- forma en lo que es pensado’ ” ... (41).

 

(y más abajo [pág. 41 i. f. ] se vuelve a mencionar a Kant).   

Para agregar sobre Gorgias8: Pone “o ... o” a los problemas funda-  la dialéctica es

mentales. “Pero esta no es la verdadera dialéctica; sería necesa-       el objeto mismo

 

rio demostrar que el objeto debe estar necesariamente en una u

 

otra determinación, no en y para sí. El objeto se resuelve sólo en esas determina-ciones; pero de esto no se sigue nada respecto de la naturaleza del objeto mismo” (39).

 

255

 

Nuevo agregado sobre Gorgias:

 

En la exposición de su punto de vista de que lo existente no puede ser impartido,

 

 

 

  * Sentido común. (Ed. )

  * Este extracto sobre la filosofía de Gorgias, lo mismo que el siguiente, fueron hechos por Lenin algo más tarde, cuando resumió la sección acerca de Sócrates (véase el presente tomo, págs. 255-257). (Ed. )

 

  Cf. Feuerbach9

  NB

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

comunicado:

 

“El discurso, por medio del cual tiene que ser expresado lo exis-tente, no es lo existente, por lo tanto lo impartido no es lo exis-tente, sino sólo palabras” (Sextus Empiricus Adversus Mathemati-

 

cos, VII, § 83-84) —pág. 41— Hegel escribe: “Lo existente es también concebido como lo no existente, pero concebirlo es trasformarlo en universal” (42).

 

... “Este individual no puede ser expresado” ... (42).

 

 

 

 

Cada palabra (el dis-

 

curso)  ya  universa-

 

liza. cf. Feuerbach10

 

 

 

Los sentidos muestran la realidad; el pensa-miento y la palabra — lo universal.

 

 

Palabras finales de la sección sobre los sofista: “Los sofistas, por lo tanto, hicieron también de la dialéctica, de la filosofía universal, su objeto, y fueron profundos pensadores” ... (42)

 

LA FILOSOFÍA DE SÓCRATES

 

Sócrates es un “personaje mundialmente famoso” (42), el “más interesante” (ib. ) en la filosofía de la antigüedad — “subjetividad del pensamiento”

 

  [“libertad de la conciencia de sí” (44)].

256

“En ello reside la ambigüedad de la dialéctica y de la sofística; lo objetivo des-aparece” (43); ¿lo subjetivo es contingente o hay en él (“an ihm selbst”)11 lo objetivo y lo universal? (43)12.

 

“El verdadero pensamiento piensa en forma tal que su contenido es tan verdade-ramente objetivo como subjetivo” (44) — y en Sócrates y Platón, vemos, dice He-gel, no sólo subjetividad (“la referencia de cualquier juicio a la conciencia es sos-tenida por él —Sócrates— en común con los sofista”), sino también objetividad.

“ La objetividad tiene aquí [en Sócrates] el sentido de lo universal,  NB

existente en y para sí, y no de objetividad externa” (45) — id. 46: “no      

objetividad externa, sino lo espiritual universal”.

Y dos líneas más abajo:

 

  * L. Feuerbach, Tesis fundamentales de la filosofía del futuro. (Ed,)

  Lenin se refiere a la siguiente tesis de Feuerbach: “Al comienzo de la fenomenología tropezamos directa-mente con la contradicción entre la palabra, que representa lo general, y la cosa que siempre es particular” (Tesis fundamentales de la filosofía del futuro). .

 

  * “ En sí mismo. ” (Ed. )

 

  ** Después de este párrafo en el manuscrito, figura un extracto sobre la filosofía de Gorgias que comienza con las palabras: “Para agregar sobre Gorgias” ... (véase el presente tomo, pág. 254). (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

“El ideal de Kant es el fenómeno, no lo objetivo en sí” ... (46). Sócrates llamó a este método Hebammenkunst13 — (pág. 64) (deri-vado de su madre, dijo) ((la madre de Sócrates = partera))—, para ayudar a nacer a los pensamientos.

 

 

 

 

Kant

 

 

 

¡ingenioso!

 

Ejemplo de Hegel: todos saben, dice, qué es el Werden, pero nos sor-prendemos si lo analizamos (reflektirend) y encontramos que es “la identidad del ser y el no ser” — “una distinción tan grande” (67).

 

Menón (Plato’s “Meno”)15 comparó a Sócrates con una anguila eléc-trica (Zitteraal), que vuelve “narkotisch”16 a quien la toca (69); y yo también estoy “narkotisch” y NO PUEDO RESPONDER17 .

 

Wer-

 

dem=Ni-

chtsein und

Sein14

 

 

257

... “Lo que yo sostengo como la verdad y lo justo, es el espíritu de mi        très bien

espíritu. Pero lo que el espíritu así deriva de sí mismo, lo que de tal dit!!

 

modo es válido, debe provenir de él como lo universal, como del es-

 

píritu que actúa de manera universal, y no de sus pasiones, intereses, gustos, ca-prichos, objetivos, inclinaciones, etc. Por cierto que también todo esto proviene de algo interior, que es ‘implantado en nosotros por la naturaleza’, pero sólo es nuestro en forma natural” ... (74- 75).

 

El idealismo inteligente está más cerca del materialismo inteli-gente que el materialismo estúpido.

 

Idealismo dialéctico en lugar de inteligente; metafísico, no desa-rrollado, muerto, tosco, rígido en lugar de estúpido.

Protágoras: “el hombre es la medida de todas las cosas”. Sócrates: “el  ¡Matiz!

hombre, como pensante, es la medida de todas las cosas” (75).       

En sus Memorabilien, Jenofonte18 describió a Sócrates mejor, con más exactitud y fidelidad que Platón (págs. 80-81).

 

LOS SOCRÁTICOS

 

En relación con los sofismas sobre el “montón” y el “calvo”, Hegel repite la transi-ción de cantidad a calidad, y a la inversa: dialéctica (págs. 139-140).

258

 

 

¿Por qué no puede nombrarse lo individual? Uno de los objetos de determinado

 

 

 

  *** El arte de la partería. (Ed.

  **** Devenir = no ser y ser. (Ed. )

  * Menón; diálogo de Platón dirigido contra los sofistas. Se lo considera una de las primeras obras de Platón en la que se analiza el concepto de la virtud y se esboza la mística “teoría de la reminiscencia”. (Ed. )

 

  ** “ Narcotizado. ” (Ed. )

 

  *** Después de este párrafo en el manuscrito figura un extracto sobre la filosofía de Gorgias que comienza con las palabras: “Nuevo agregado sobre Gorgias” ... (véase el presente tomo, pág. 255). (Ed.

  Se trata de la obra de Jenofontes Apología de Sócrates, escrita en forma de memoria sobre la conducta de Sócrates antes, durante y después del proceso judicial en el que se le acusó de “no reconocer a los dioses que reconocía el Estado, de introducir nuevas divinidades y de corromper a la juventud”. Jenofontes se proponía en su obra justificar a Sócrates. El discurso de Sócrates en el juicio está reseñado también en la obra d e Platón Apología de Sócrates.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

tipo (mesas) se distingue del resto por algo.

 

 

143-144: En detalle sobre el hecho de que “en esencia el lenguaje    NB

sólo expresa lo universal; pero en realidad se piensa en lo parti-  EnUNIVERSALellenguaje

cular, en lo individual. Por lo tanto no se puede expresar con pa-     sólo existe lo

labras lo que se piensa”. " (“¿Eso?” La palabra más universal de     

todas. )     

 

¿Quién es eso? Yo. Toda persona es un yo. Das Sinnliche?19 Es un UNIVERSAL, etc. , etc.

 

“Esto”?? Todos son “esto”.

 

 

Para elaborar:     NB

Plejánov escribió probablemente unas 1. 000 páginas sobre filosofía

(dialéctica) (Beltov + contra Bogdánov + contra los kantianos + pro-       

blemas fundamentales, etc. , etc. ) 20. Entre ellas, sobre la Lógica grande, en rela-ción con ella, con su pensamiento (es decir, con la dialéctica propiamente dicha como ciencia filosófica), nil!!

 

“El que a lo universal se le conceda en filoso fía un lugar de tanta importancia que sólo lo universal pueda ser expresado, y no el “eso” en que se piensa, indica un estado de conciencia y de pensamiento a que no ha llegado aún la cultura filosó-fica de nuestro tiempo” (143).

Hegel incluye aquí “el escepticismo de nuestro tiempo” (143) — [¿el de Kant?] y el de los que afirman que la “certeza sensible es la verdad” (143).

 

Porque das Sinnliche “es un universal” (143).

 

Con lo cual Hegel ataca todo materialismo,        excepto       el materialismo  NB

dialéctico  NB                      

 

259

 

¿Llamar por el nombre? — pero el nombre es un símbolo contingente y no ex-presa SACHE SELBST 21 (¿cómo puede expresarse lo individual?) (144).

 

Hegel “creía” seriamente, pensaba, que el materialismo como filo-  Hegel y el ma-

  universal,         terialismo dia-

sofía era imposible, por que la filosofía es la ciencia del pensa-       léctico

miento, de lo                pero lo universal es un pensamiento. Aquí  

repitió el error del mismo idealismo subjetivo que siempre llamó “mal” idealismo. El idealismo objetivo (y más aun absoluto) llegó muy cerca del materialismo por un zigzagueo (y una cabriola), e incluso se trasformó parcialmente en él.

 

  * Lo sensible. (Ed,)

 

  Lenin recuerda aquí las siguientes obras filosóficas de Plejánov: Contri bución al problema del desarrollo de la concepción monista de la historia (1895); Materialismus militants. Respuesta al señor Bogdánov (1908- 1910); los artículos contra los kantianos: “Bemstein y el materialismo” (1898), “Konrad Schmidt contra Carlos Marx y Federico Engels” (1898), “Cant contra Kant o testamento espiritual del señor Bemstein” (1901) y otros, inclui-dos más tarde en la recopilación Crítica a nuestros críticos, San Petersburgo, 1906; y Problemas fundamentales del marxismo (1908).

  * La esencia misma de la cosa. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

Los cirenaicos22 sostenían que la sensación era la verdad, “la ver-dad no es lo que está en la sensación, el contenido, sino la sensa-ción misma” (151).

 

 

 

 

 

 

la sensación en la teoría del co-nocimiento de los cirenaicos...

 

 

“Por consiguiente, el principio fundamental de la escuela cire-

 

naica es la sensación, que debería constituir el criterio real de la verdad y del bien”... (153).

 

“ La sensación es la unidad indeterminada” (154), pero si se le agrega el pensa-miento, entonces aparece lo universal y desaparece la “simple

 

 

subjetividad” .

 

 

(Los fenomenólogos à la Mach y Cía, se convierten inevitable-mente en idealistas en el problema de lo universal, de la “ley”, de la “necesidad”, etc. )

 

 

NB**

 

 

los cirenaicos y

Mach y Cía.

 

 

  Cf. Uberweg-Heinze, § 38, pág. 122 (10. edición), y también sobre ellos en el Teeteto de Platón23. Su (el de los cirenaicos) escepticismo y subjetivismo.

 

Otro cirenaico, Hegesias, “reconoció” “esta in congruencia entre la sensación y la universalidad”... (155).

260

 

 

Confunden la sensación como un principio de la teoría del conocimiento y como un principio de la ética. Esto NB. Pero Hegel separó la teoría del conocimiento.

 

LA FILOSOFÍA DE PLATÓN

 

 

En relación con el plan de Platón, según el cual los filósofos deberían gobernar el

 

 

Estado24:

 

 

 

  Cirenaicos: adherentes de una escuela filosófica de la antigua Grecia, fundada en el siglo V a. n. e. en Cirena (África del Norte) por Arístipo. Los cirenaicos, al mismo tiempo que reconocían la existencia objetiva de las cosas, las consideraban incognoscibles y afirmaban que sólo se puede hablar con certeza de las sensaciones subjetivas. Completaron la teoría sensualista del conocimiento con la ética sensualista: la doctrina sobre la sa-tisfacción sensual como base de la moral. La escuela cirenaica dio varios representantes del ateísmo antiguo.

 

  Se trata del parágrafo “La escuela de Arístipo y cirenaica, o hedonista”, primera parte del libro de F. Ue-berwerg Grundiss der Geschichte der Philosophie (“ Esbozo de historia de la filosofía” ), 1909, redactado por M. Heinze.

“Teeteto”: uno de los principales diálogos de Platón, en el que expone su teoría mística del conocimiento y cri-tica las concepciones de Heráclito, Demócrito y otros materialistas de la antigua Grecia, a la vez que tergiversa las concepciones de éstos acerca del proceso del conocimiento, atribuyéndoles la identificación de los conoci-mientos y las sensaciones, un relativismo absoluto, etc. Uno de los que dialogan es el matemático Teodor, re-presentante de la escuela cirenaica, con quien Platón estudió matemáticas durante el viaje que hizo después de la muerte de Sócrates.

 

  Al pronunciarse contra la democracia de la antigüedad, y en particular contra la ateniense, Platón defendía y trataba de fundamentar teórica mente la forma aristocrática del Estado esclavista. Según Platón, en el “Estado ideal” la sociedad debía dividirse en tres estamentos: filósofos o gobernantes, a quienes correspondería la ple-nitud del poder estatal; guardianes (guerreros); labradores y artesanos. En el tomo I de El capital, Marx escribió sobre el “ Estado ideal” de Platón: “ La República de Platón, en lo que se refiere a la división del trabajo, como principio normativo del Estado, no es más que la idealización ateniense del régimen de castas egipcio” .

 

  "dialéctica

  vacía"

  NB

  “dialéctica vacía” en Hegel

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

... "El campo de la historia es diferente del de la filosofía"...

 

 

... “Debemos reconocer que la acción representa al mismo tiempo los esfuerzos del sujeto como tal en busca de fines particulares...

 

Todos esos fines particulares en realidad sólo son medios que realizan la idea, porque ÉSTA es el poder absoluto” (193).

 

En cuanto a la doctrina de Platón sobre las ideas:

 

... “como la percepción sensible no nos muestra nada en forma pura, o como es en sí mismo” (Phaedo25) —pág. 213—, el cuerpo es por consiguiente un obstáculo para el alma.

 

 

 

 

 

 

Los fines parti-culares en la historia crean la “idea” (la ley de la historia)

 

"pureza" (= ¿ausencia de vida?) de las concepciones universales

 

 

La significación de lo universal es contradictoria: es inerte, impuro, incompleto, etc. , etc. , pero es únicamente una ETAPA hacia el conocimiento de lo CONCRETO, porque jamás podemos conocer lo concreto completamente. La suma infinita de los conceptos generales, leyes, etc. , da lo concreto en su totalidad.

 

261

 

 

 

El movimiento del conocimiento hacia el objeto sólo puede proceder dialécticamente: retirarse en orden para golpear con más seguridad

 

— reculer pour mieux sauter (savoir?)26. Líneas convergentes y di-vergentes: círculos que se tocan uno al otro. Knotenpunkt 27 — la práctica de la humanidad y de la historia humana.

 

El criterio (práctica = ) de la coincidencia de uno de los infinitos as-pectos de lo real.

 

 

NB

 

La dialéc-

tica del co-

noci-

miento

 

NB

 

 

Estos Knotenpunkte representan una unidad de contradicciones, cuando el ser y el no ser, como momentos que desaparecen, coinciden por un momento en los momentos dados del movimiento (= de la técnica, de la historia, etc. ).

 

Al analizar la dialéctica de Platón, Hegel trata, una vez más de mos-trar la diferencia entre dialéctica subjetiva, sofística, y dialéctica ob-jetiva:

 

“Que todo es uno, decimos de cada cosa: ‘es uno y al mismo tiempo mostramos también que es múltiple, sus muchas partes y propieda-des’ — pero de tal modo se dice: ‘es uno en muy otro sentido que cuando es múltiple’ — no ligamos estos pensamientos. Así la concep-

 

ción y las palabras simple mente van y vienen del uno al otro. Si este pasar de acá para allá se realiza con conciencia, es dialéctica vacía, que no une los contrarios y no llega a la unidad” (232).

 

  “Phaedo” (Fedón): diálogo de Platón en el que se describen las últimas horas de Sócrates y su muerte, y se expone la doctrina de Platón sobre las ideas (“teoría de la reminiscencia”) y la inmortalidad del alma. Se supone que este diálogo fue escrito en los años 80-70 del siglo IV a. n. e. , cuando Platón ya conocía la filosofía pitagórica, cuya influencia se hizo sentir en “Fedón”.

 

  * Retroceder para saltar mejor (¿saber?) (Ed. )

  ** Punto nodal. (Ed. )

 

 

objeti-vismo

NB

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

PLATÓN en el “Sofista”28: 

“El punto difícil, y a lo que deberíamos aspirar, es mostrar que lo que es    NB

otro es el mismo, y que lo que es lo mismo es otro, y por cierto que en la  

misma mirada y desde el mismo punto de vista” (233).

“Pero debemos ser concientes de que el concepto no es tampoco sim-plemente lo inmediato en la verdad, aunque es lo simple — sino que es de simplicidad espiritual, esencialmente el pensamiento que ha vuelto a sí mismo (inmediatamente es sólo esto rojo, etc. ); ni que es

 

sólo lo que se refjeja en sí, la cosa de la conciencia, sino que es también en sí, es decir, es la esencia objetiva” ... (245).

 

262

 

El concepto no es algo inmediato (aunque el concepto es una cosa “simple”, pero esta simplicidad es “espiritual”, la simplicidad de la idea) —lo que es inmediato es sólo la sensación de “rojo” (“esto es rojo” ), etc. El concepto no es “simplemente la cosa de la conciencia”, sino que es la ESENCIA DEL OBJETO (gegenstándliches We-sen), es algo An sich, “en sí”.

 

... “Platón no expresó tan definidamente esta convicción de la naturaleza del con-cepto” ... (245).

 

Hegel se explaya extensamente sobre la “filosofía de la naturaleza”, el idealismo

  gely el misti-

de Platón, el archiabsurdo misticismo de las ideas, como por ejem-  cismo en

plo que “los triángulos constituyen la esencia de las cosas sensibles”         He-

  (y en Pla-

(265), y tonterías místicas semejantes. ¡Eso es altamente caracterís- tón)

tico!. El místico-idealista-espiritualista Hegel (como toda la filosofía       

oficial de nuestro tiempo, clerical- idealista) ensalza el misticismo, el idealismo en la historia de la filosofía, habla mucho al res pecto, a la vez que ignora y me-nosprecia el materialismo. Cf. Hegel sobre Demócrito — nil!! Sobre Platón, una enorme masa de cháchara mística.

 

Hablando de la república de Platón y de la opinión corriente de que es una qui-mera, Hegel repite su dicho favorito:

 

 

263

 

... “Lo que es real es racional. Pero es pre ciso saber, distinguir exac-tamente qué es real; en la vida común todo es real, pero hay una di-ferencia entre el mundo fenoménico y la realidad” ... (274).

 

 

lo que es real es ra-cional29

 

 

LA FILOSOFÍA DE ARISTÓTELES

 

Es incorrecta, dice Hegel, la opinión general mente sustentada de que la filosofía de Aristóteles es “realismo” (299), id. pág. 311 “empirismo” en contraste con el

 

  “Sofista”: diálogo de Platón en el que critica las concepciones de los sofistas y los eleáticos, desarrolla la con-cepción idealista objetiva de la dialéctica y su doctrina mística de las ideas.

  La tesis de Hegel “lo que es racional es real; y lo que es real es racional”, desarrollada en el prólogo a la Filosofía del Derecho, es analizada por Engels en Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

idealismo de Platón. ((Aquí Hegel vuelve a introducir claramente muchas cosas bajo el idealismo. ))

Al presentar la polémica de Aristóteles contra la doctrina de las ideas        NB

de Platón, Hegel o m it e sus rasgos idealistas. (Cf. 322-323 y otras. )        30    

       NB

 

Se le ha escapado: “La erección de Alejandro [Alejandro de Ma-cedonia, alumno de Aristóteles]... en un dios no es motivo de sor-presa ... Dios y el hombre no están en absoluto tan separados” ...

 

(305)

 

((simplemente invertirlo)) ¡precisamente!

 

Hegel percibe el idealismo de Aristóteles en su idea de Dios (326). ((Por supuesto, es idealismo, pero más objetivo y más alejado, más general que el idealismo de Platón, de ahí que en la filosofía de la naturaleza con más frecuencia = materialismo. ))

 

264

 

 

Hegel ha hecho

 

un completo

embrollo de la

crítica de las

 

“ideas” de Pla-

tón en Aristó-

teles

 

 

La crítica de Aristóteles a las “ideas de               Cuando       un     idealista

Platón es una crítica del idealismo             critica los     cimientos

como idealismo en general: porque de                del idealismo de    otro

donde se derivan los NB conceptos, las               idealista,  el materia-

abstracciones, de ahí salen también la        NB    lismo siempre sale ga-

“ley” y la “necesidad” , etc. El idealista              nando con    ello,  Cf.

Hegel eludió cobardemente el hecho          Aristóteles versus Pla-

de que Aristóteles había minado los ci-               tón, etc. , Hegel versus

mientos     del idealismo (en su crítica de            Kant, etc.            

las ideas de Platón).                                                                      

“Por lo tanto Leucipo y Platón dicen que el movimiento ha existido siempre, pero no dan razones para la afirmación” (Aristóteles, Metaphysik, XII, 6 y 7), pág. 328.

 

De este modo Aristóteles presenta lamentablemente a Dios contra el materia lista Leucipo y el idealista Platón. Aquí hay eclecticismo en Aristóteles. ¡Pero Hegel oculta la debilidad en aras del MISTICISMO!

 

 

 

Hegel, el partidario de la dialéctica, no pudo entender la transición dialéctica de la materia AL movimiento, DE la materia A LA conciencia — especial mente la se-gunda. Marx corrigió el error (¿o debili-dad?) del místico.

 

 

 

NB

 

 

Es dialéctica, no sólo la transición de la materia a la conciencia, si no también la de la sensa-ción al pensamiento, etc.

 

 

¿Qué distingue la transición dialéctica de la transición no dialéctica? El salto. La contradicción. La interrupción de lo gradual. La unidad (identidad) del ser y el no ser.

 

El siguiente pasaje muestra con especial claridad cómo oculta Hegel la debilidad del idealismo de Aristóteles:

 

265

 

  * Lenin analiza también la doctrina de Platón sobre las ideas en su Resumen del libro de Aristóteles “Metafí-sica” (véase el presente tomo, págs. 335-344). (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

“Aristóteles convierte los objetos en pensamientos, de ahí que, al ser pensamien-tos, existan en verdad; esa es su ούσία 31.

 

“Pero el sentido de esto no es que los objetos naturales tengan ellos mismos el poder de pensar, sino que como son subjetivamente pensados por mí, mi pensa-miento es también así el concepto de la cosa, que por lo tanto constituye su sus-tancia.

Pero en la naturaleza el concepto no existe como pensamiento en

esa libertad, sino que tiene carne y sangre; empero tiene un alma, y ¡¡ingenuo!! ésta es su concepto. Aristóteles reconoce lo que son las cosas en sí y

 

para sí; y esa es su oficia. El concepto no existe para sí, sino que es atrofiado por la exterioridad. La definición corriente de la verdad es: ‘la verdad es la armonía de la concepción con el objeto’. Pero la concepción misma es sólo una concepción. No estoy todavía en absoluto en armonía con mi concepción (con su contenido); porque cuando me represento una casa, una viga, etcétera, no soy en modo alguno ese contenido — ‘yo’ es algo distinto de la concepción de la casa. Sólo en el pen-samiento hay una verdadera armonía entre lo objetivo y lo subjetivo; eso consti-tuye yo [la cursiva es de Hegel]. Aristóteles se encuentra por con siguiente en el punto de vista más avanzado; nada más profundo puede desearse conocer” (322-323).

 

“En la naturaleza” los conceptos no existen “en esa libertad” (¡¡en la libertad del pensamiento y la fantasía del hombre!!) “En la naturaleza” ellos (los conceptos) tienen “carne y sangre”. — ¡Eso es excelente! Pero es materialismo. Los conceptos humanos son el alma de la naturaleza — esta es sólo una manera mística de decir que en los conceptos humanos la naturaleza se refleja en forma distintiva (esto NB: ¡¡en forma distintiva y DIALÉCTICA !!).

 

266

 

 

¡¡Págs. 318- 337 sólo sobre la metafísica de Aristóteles!! ¡¡Todo lo esencial que tiene que decir contra el idealismo de Platón es omitido!! ¡¡¡En particular se omite el problema de la existencia fuera del hombre y de la humanidad!!! = ¡el problema del materialismo!

 

 

Aristóteles es un empirista, pero pensante (340). “Lo empírico, concebido en su síntesis, es el concepto especulativo” ... (341) (la cursiva es de Hegel).

 

 

Cf. Feuerbach:

 

leer el evangelio de los sentidos en su intercone-xión = pensar32

 

 

La coincidencia de los conceptos con la “síntesis”, con la suma, el re-        NB

sumen del empirismo, las sensaciones, los sentidos, es  indudable    para  

los filósofos de   todas las tendencias.      ¿De dónde  viene esta coincidencia? ¿De Dios

                         

 

(yo, la idea, el pensamiento, etc. , etc. ) o de la naturaleza? Engels tenía razón en su formulación del problema 33.

 

... “La forma subjetiva constituye la esencia de la filosofía kantiana” ...     Kant

 

 

 

  * Sustancia. (Ed. )

 

  * Véase L. Feuerbach, Contra el dualismo de cuerpo y alma, de carne y espíritu. (Ed. )

  * Lenin se refiere a la formulación del problema del origen del pensamiento y de la conciencia, hecha por Engels en Anti-Dühring. (Ed. )

 

  ¡el idealista queda atra-pado!

  NB

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

(341).

 

 

Sobre la teleología de Aristóteles:

 

... “La naturaleza tiene sus medios en sí misma, y estos medios son también fin. Este fin en la naturaleza es su λσγος 34, lo verdadera-mente racional” (349).

 

 

“fin” y causa, ley, conexión, razón

 

 

 

... “Entender no es sólo pensar con la conciencia. En el entendimiento también está contenido el concepto total, verdadero, profundo, de la naturaleza, de la vida”

 

... (348).

267

 

 

La razón (el entendimiento), el pensamiento, la conciencia, sin naturaleza, sin co-rrespondencia con la naturaleza es falsedad = ¡materialismo!

 

Es repulsivo leer cómo ensalza Hegel a Aristóteles por su “wahrhaft spekulative Begriffe”35 (373, del “alma” y de muchas otras cosas), urdiendo claramente un cuento de tonterías idealistas (= místicas).

 

¡¡¡Se omiten todos los puntos en relación con los cuales Aristóteles vacila entre el idealismo y el materialismo!!!

 

En cuanto a las opiniones de Aristóteles sobre el “alma”, Hegel escribe:

 

 

“Todo lo universal es en rigor real como individual, como particu-lar, como existente para otro” (375) — en otras palabras, el alma.

 

 

se le ha esca-pado en cuanto al “rea-lismo”

 

 

Aristóteles. De anima, II, 5:

 

“La diferencia [entre Empfinden y Erkennen36] es: lo que causa la sensación es exterior. La causa de ello es que la actividad percep-tiva está dirigida sobre lo particular, en tanto que el conocimiento tiene como su objeto lo universal; pero lo universal está, en cierta medida, en el alma misma como sustancia. Por lo tanto, todos pue-den pensar, si lo desean ... Pero la percepción sensorial no depende de él, ya que la condición necesaria es que el objeto percibido esté presente” (377).

 

 

sensación y

 

cognición

 

 

Aristóteles

 

llega muy cerca del ma-terialismo

 

 

La clave aquí — “aussen its”37 — FUERA del hombre, independiente de él. Eso es materialismo. Y este cimiento, base, médula del materialismo, Hegel co-mienza a wegschwatzen38.

268

 

“Esta es una visión totalmente correcta de la percepción sensorial”, escribe Hegel, y luego explica que sin duda hay “pasividad” en la percepción sensorial: “es asunto indiferente si subjetiva u objetiva-mente; en ambos casos está contenido el momento de pasividad ... Con este momento de pasividad Aristóteles no se aleja del idea-

 

lismo; la percepción sensorial es siempre pasiva en un as pecto. Pero es un mal

 

 

 

  * Logos. (Ed. )

 

  * Verdaderos conceptos especulativos. (Ed. )

 

  * Percepción sensible (sensación) y cognición. (Ed. )

 

  * Es exterior. (Ed. )

 

  * Eliminarlo con palabrerío. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

idealismo el que piensa que la pasividad y la espontaneidad del' espíritu de pen-den de si la determinación dada es desde adentro o desde afuera, como si en la percepción sensorial hubiese libertad; dicha percepción es una esfera de limita-ción” ! ! ... (377-378).

((El idealista cierra la brecha que conduce al materialismo. No, no es        NB

gleichgültig * si  desde adentro       o        desde afuera.        ¡Precisamente esa es la

cuestión!   “Desde afuera”     — eso es materialismo.  “Desde adentro”            

                                             = idealismo. Y

con la palabra     “pasividad”, a la vez que guardaba silencio sobre el término (  DESDE

                                   

 

AFUERA) en Aristóteles, Hegel describió en forma diferente el mismo desde afuera. ¡¡Pasividad significa precisamente desde afuera!! Hegel remplaza el idea-lismo de la percepción sensorial por el idealismo del pensamiento, pero IGUAL-MENTE POR IDEALISMO. ))

 

 

... “El idealismo subjetivo declara que no hay cosas exteriores, que son una determinación de nuestro Yo. Esto debe ser admitido con res-pecto a la percepción sensorial. Yo soy pasivo en la percepción sen-sorial, la percepción sensorial es subjetiva; es existencia, un estado, una determinación en mí, no libertad. Que la percepción sensorial sea exterior o esté en mí, es un asunto indiferente, existe” ... (378).

 

 

NB

 

una eva-

sión del

MATERIA-

 

LISMO

 

 

Luego sigue la famosa analogía del alma y la cera, que hace que Hegel se retuerza y revuelva como el demonio ante el agua bendita, y que exclame que eso “tan a menudo ha ocasionado falsas interpretaciones” (378 -379).

 

269

 

 

Aristóteles dice (De anima, II, 12):

 

“La percepción sensorial es la recepción de formas sensibles sin materia” ... “así como la cera NB recibe sólo la huella del anillo de sello de oro, no del oro mismo, sino simplemente de su forma”.

 

 

NB

 

 

Alma = CERA

 

Hegel escribe: ... “en la percepción sensorial sólo nos llega la forma,         “de otro

sin materia. Es de otro modo en la vida práctica — al comer y al be- modo” en la

  práctica

ber. En la esfera práctica en general nos comportamos como indivi-

duos singulares, y como individuos singulares en un ser determinado, incluso un ser material determinado; nos comportamos hacia la materia de manera mate-rial. Sólo en la medida en que somos de naturaleza material, podemos compor-tarnos de esa manera; la cuestión es que nuestra existencia material entra en juego” (379).

 

((Un enfoque próximo al materialismo — y un equívoco. ))

 

Hegel se enfurece y reprocha en relación con la “cera”, diciendo: “todos pueden entenderlo” (380), “no vamos más allá del aspecto grosero de la analogía”, (379), etc.

 

“En modo alguno debería el alma ser cera pasiva o recibir determi- ¡ja, ja!

 

naciones desde afuera” ... (380).

 

... “Ella [die Seele39] cambia la forma del cuerpo exterior en la suya propia”... (381).

 

ARISTÓTELES. “DE ANIMA”, III, 2:

 

 

 

 

  * El alma. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 ... “El efecto de ser percibido y de la percepción sensorial es exacta-mente uno y el mismo; pero su existencia no es la misma” ... (381). Y Hegel comenta:

 

... “Hay un cuerpo que resuena y un sujeto que oye: la existencia de ambos es doble” ... (382).

 

270

 

 

 

 

 

 

Aristóte-

 

les

 

 

Hegel oculta las debilida-des del idea-lismo

 

 

¡¡¡Pero deja a un lado el problema del ser fuera del hombre!!! ¡Una escabullida sofística del materialismo!

 

Al hablar del pensamiento, y de la razón (νους), Aristóteles (De anima, III, 4) dice:

 

 

... “No hay percepción sensorial independiente del cuerpo, pero la vou; es separable de éste”... (385); “von; es como un libro en cuyas páginas en realidad no hay nada escrito” (386); — y Hegel vuelve a encolerizarse; “otro ejemplo muy desacreditado” (386), se atribuye a Aristóteles precisa mente lo contrario de lo que piensa, etc. , etc. (¡¡y se omite el problema del ser independiente del espíritu y del hom-bre!!) — todo ello con vistas a demostrar que “por lo tanto Aristóteles no es un realista” (389).

 

 

tabula rasa

 

 

¡ja,ja!

 

 

¡ja, ja!

 

¡¡tiene

miedo!!

 

 

ARISTÓTELES:

 

“De este modo el que no percibe nada con sus sentidos no aprende ni entiende nada; cuando discierne algo (ϑεωρή)40 debe discernirlo necesaria mente como una percepción, porque tales percepciones son como las sensaciones, sólo que sin materia” ... (389).

 

 

Aristóteles

 

  el MATE-

 

RIALISMO

 

... “Si el entendimiento piensa objetos reales cuando es abstraído de deforma-

toda materia, ello requiere una investigación especial” ... (389) y Hegel     ción de

arranca               “        ”                

  a41Aristóteles la afirmación de que ostensible mente νους             y  Aristóte-

                                    les    

el νοητον  son uno y lo mismo (390), etc. ¡¡Un modelo de tergiversa-         en  un

ción idealista de un idealista!! ¡¡Deformar a Aristóteles para convertirlo            

idealista de los siglos XVII-XIX!!

 

271

 

 

 

LA FILOSOFÍA DE LOS ESTOICOS

 

Con respecto al “criterio de verdad” de los estoicos42 — “la concepción que es

 

 

 

  * Percibe. (Ed. )

 

  ** La razón y lo que es aprehendido por la razón. (Ed. )

  Estoicos (del griego stoá: pórtico): representantes de una corriente filosófica fundada en Atenas por Zenón de Cizio a principios del siglo III a. n. e. y que subsistió hasta el siglo vi. La historia del estoicismo se divide en tres períodos: antiguo, medio y moderno. Las ideas del estoicismo sobre la naturaleza se formaron bajo la in-fluencia de la doctrina de Heráclito, y también de la de Aristóteles y, en parte, de Platón. Los estoicos distinguían en el mundo dos principios: un principio pasivo —la materia sin cualidad—, y uno activo: la razón, el logos, Dios, el "fuego creador" que penetra toda la materia. En la teoría del conocimiento los estoicos partían de pre-misas sensualistas, pues estimaban que las representaciones sensibles son la fuente de todo conocimiento; veían el criterio del verdadero conocimiento en la representación “ cataléptica” , que es una impresión fiel y completa del objeto. Los estoicos concebían la condicionalidad causal de los acontecimientos en el espíritu del fatalismo y la teleología; ello se reflejó considerablemente en su doctrina ética, en la cual pasa a primer plano

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

aprehendida” (444-446) — Hegel dice que la conciencia sólo compara concepción con concepción (NO con el objeto — [446]: “la verdad ... es la armonía de objeto y conciencia” = “la célebre definición de la verdad”), y por consiguiente todo el pro-blema es el del “logos objetivo, la racionalidad del mundo” (446).

 

 

“El pensamiento no entrega otra cosa que la forma de universali-dad e identidad consigo mismo; por lo tanto todo puede armoni-zar con mi pensamiento” (449).

 

“Pero las razones demuestran ser un fraude; porque hay buenas razones para todo” ... (469). “Cuáles razones deberán ser estimadas como buenas, depende de tal modo del fin e interés”... (ib. )

 

 

Hegel contra los estoicos y su criterio

 

hay “razo-

nes” para

todo

 

 

LA FILOSOFÍA DE EPICURO

 

Al hablar de Epicuro (342-271 a. de C. ), Hegel INMEDIATAMENTE (antes de exponer sus puntos de vista) adopta una actitud hostil hacia el materialismo y declara:

“Ya [!!] es evidente por sí mismo [!!] que si el ser percibido por los Calumnia con-

sentidos es considerado como la verdad, la necesidad del concepto  tra el materia-

es anulada por completo; en ausencia del interés especulativo todo  lismo ¿Por

  qué?

se derrumba y, por el contrario, predomina el punto de vista vulgar

de las cosas; en rigor no va más allá del punto de vista del estrecho sentido co-mún; o más bien, todo es rebajado al nivel del estrecho sentido común”!! (473-474).

 

272

 

 

¡¡Calumnia contra el materialismo!! La “necesidad del concepto” no es en modo alguno “anulada” por la teoría de la fuente de la cognición y el concepto!! El desacuerdo con el “sentido común” es la sucia treta de un idealista.

 

Epicuro dio el nombre de Kanonik 43 a la teoría del conocimiento y al criterio de la verdad. Después de una breve exposición de la misma, Hegel escribe:

 

“Es tan simple que nada puede ser más simple — es abstracta, pero también muy trivial; más o menos al nivel de la conciencia corriente que comienza a reflexio-nar. Está compuesta de concepciones psicológicas corrientes; son muy correctas. Con las percepciones sensoriales creamos concepciones como lo universal; gra-cias a lo cual éste se torna duradero. Las concepciones mismas (bei der δοξα, Meinung 44) son puestas a prueba por medio de las sensaciones, en cuanto a si son duraderas, si se repiten. Eso es muy correcto en general, pero muy superficial; es el primer comienzo, la mecánica de la concepción con respecto a las primeras percepciones sensoriales” ... (483).

 

El “primer comienzo” es olvidado y deformado por el idealismo.

Sólo el materialismo dialéctico vinculó el “comienzo” con la

 

 

el concepto del deber y se estima como bien supremo la propia virtud: una vida en consonancia con la natura-leza y con la “razón universal”. La ética de los estoicos era conservadora y exigía adaptarse a la realidad; desem-peñó un significativo papel en el surgimiento del cristianismo.

 

  * En el manuscrito la palabra “Kanonik” está unida por una flecha a la palabra “Es” del comienzo del párrafo siguiente. (Ed. )

  **En la opinión. (Ed. )

 

  Teoría del co-nocimiento de Epicuro...

  NB

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

continuación y el fin.

 

 

NB: pág. 481 — sobre la significación de las palabras según Epicuro:

 

“Todo tiene su evidencia, su energía, su claridad, con el nombre que se le confirió en primer lugar” (Epicuro: Diógenes Laertius, X, § 33). Y Hegel: “El nombre es algo universal, pertenece al pensamiento, torna simple lo múltiple” (481).

 

273

“Sobre la manera objetiva en general en que penetran en nosotros   Epicuro: los

las imágenes de las cosas exteriores, y sobre nuestra relación con    objetos fuera

  de nosotros

las cosas exteriores, por medio de la cual surgen las representa-      

ciones — Epicuro ha desarrollado la siguiente explicación metafísica:

 

“De las superficies de las cosas sale una corriente constante, que no puede ser descubierta por nuestros sentidos; y esto porque, de-bido al rellena- miento que se le opone, la cusa misma en su solidez conserva durante mucho tiempo el mismo ordena miento y dispo-sición de los átomos; y el movimiento a través del aire de estas su-

 

perficies que se des prenden es de la máxima rapidez, porque no es necesario que lo que se desprenda tenga consistencia alguna. ” “La sensación no contradice se-mejan te idea, cuando consideramos [zusehe] cómo las imágenes producen sus efectos; nos provocan una correspondencia, un vínculo simpático con las cosas exteriores. Por lo tanto de ellas sale algo que dentro de nosotros es como algo exterior. ” “Y como la emanación penetra en nosotros, conocemos el carácter de-finido de una sensación; lo definido reside en el objeto y así afluye a nosotros (págs. 484-485, Diógenes Laertius, X, § 48 -49).

 

Lo genial de la conjetura de Epicuro (300 a. de c. , es decir, más de 2. 000 años antes de Hegel), por ejemplo, sobre la luz y su velocidad.

 

Hegel ocultó 45 (NB) por completo lo PRINCIPAL (NB): la existencia de las cosas FUERA de la conciencia del hombre e INDEPENDIENTEMENTE de ella.

274

— todo eso Hegel lo omite y dice solamente: ... Esta es una forma   Un modelo de

muy trivial de representar la percepción sensorial. Epicuro eligió     deformación

  y calumnia

to mar el criterio de verdad más fácil —un criterio que todavía se    contra el ma-

usa—, ya que no es aprehendido por la visión, a saber: que no con-  terialismo

tradiga lo que vemos u oímos. Porque en verdad objetos del pensa- por un idea-

  lista

miento tales como los átomos, el desprendimiento de superficies y 

demás, están más allá de nuestros poderes de visión y audición; [por cierto que nos las arreglamos para ver y oír algo distinto46], pero hay mucho lugar para que lo que se ve y lo que se concibe o imagina existan uno al lado del otro. Si se permite que se separen, no se contradicen; por que sólo cuando los vinculamos se hace evidente la contradicción” ... (485-486).

 

¡¡De tal modo Hegel ha eludido a Epicuro y ha comenzado a hablar de OTRA COSA, que Epicuro no trata aquí y que es COMPATIBLE con el materialismo!!

 

Pág. (486):

 

 

  * Desde aquí Lenin continúa sus anotaciones en otro cuaderno, en cuya tapa está escrito: “ Hegel” , y al co-mienzo d e la primera página: “ Historia de la filosofía de Hegel, continuación (2º tomo) sobre Epicuro (tomo 14, Berlín, 1833, pág. 485). (Ed. )

 

  * Las palabras entre corchetes han sido omitidas en el resumen, al parecer accidentalmente. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

El error, según Epicuro, proviene de una int rrupción en el movimiento (¿en el movimiento del objeto hacia nosotros, hacia la percepción sensorial o hacia la concepción?).

 

“Es imposible —escribe Hegel— tener una más magra (teoría del conocimiento)” (486).

 

Todo se vuelve dürftig 47 si es deformado y saqueado.

 

El alma, según Epicuro, es un “cierto” ordena miento de los áto-               48

  hitos para la cien-       ¡¡¡¡Este AUCH

mos. “Esto es lo que también [!!!] dijo Locke ... Estas son palabras es maravi-

vacías” ... (488) ((no, son conjeturas geniales e             lloso!!!!

cia,            Epicuro (341-

pero no para el clericalismo)).        

275           270 a. De C. ),

       Locke (1632-

       1704)49      . Dife-

       renz   2. 000

años

 

 

 

NB. NB. (489), id. (490):

 

Epicuro asigna a los átomos un “krummlinigte” bewegung50; esto, según Hegel, es “sumamente arbitrario y tedioso” (488) en Epicuro

 

— ((¿¿¿y el “Dios” de los idealistas???)).

 

 

 

¿y los elec-

 

 

trones?

 

 

“O bien Epicuro niega del todo el concepto y lo universal como lo   ¡tonterías!

  ¡mentiras!

esencial” ... (490) aunque sus átomos “mismos tienen precisamente ¡calumnias!

esa naturaleza del pensamiento” ... “la incoherencia de que son cul-

pables todos los empíricos” ... (491)

 

Esto elude la esencia del MATERIALISMO y de la dialéctica mate-rialista.

 

 

“En Epicuro no hay... objetivo final en el mundo, ni sabiduría de un creador; todo está compuesto de sucesos, determinados por la casual [??] unión exterior [??] de configuraciones de átomos” ...

 

(491).

 

 

¡¡se apena por Dios!! ¡¡el pi-llastre idea-lista!!

 

Y Hegel simplemente INJURIA a Epicuro: “Pero sus pensamientos so-     !!

bre aspectos particulares de la naturaleza son débiles en sí mismos” ... (492).

 

 

E inmediatamente después hay una polémica contra la “Naturwis-senschaft” heute51, que, como Epicuro, supuestamente juzga “por analogía”, y “explica” (492) — por ejemplo, la luz como “vibracio-nes del éter” ... “Esta es una analogía muy a la |manera de Epicuro” ... (493)

 

 

¡y la ”manera” de la ciencia natural! ¡¡y sus éxitos!!

 

 

276

 

((La ciencia natural moderna versus Epicuro, — contra (NB) Hegel. ))

 

 

 

  * Magro. (Ed. )

 

  * También. (Ed. )

  * Diferencia. (Ed. )

  * Movimiento “ curvilíneo” . (Ed.

  * “ Ciencia natural” de hoy. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

En Epicuro, “la médula de la materia, el principio, no es nada más que el principio de nuestra ciencia natural habitual” ... (495) “sigue siendo la manera que está en la base de nuestra ciencia natural” ...

(496)

 

 

 

 

 

Epicuro y la ciencia natural moderna

 

                 MA- 

  Sólo es correcta la referencia a la ignorancia de la dialéctica en     

  TERIALISMO                   

  general y de la dialéctica de los conceptos. Pero la crítica del                  

“De           es débil.               

  este método [de la filosofía de Epicuro] aspecto que posee va-       NB

lor. Aristóteles y los filósofos más antiguos partieron, es la filosofía

de la naturaleza, del pensamiento universal a priori, y de él desarro- NB

llaron el concepto. Este es un aspecto. El otro aspecto es la necesi-  NB

dad de elaborar la experiencia para convertirla en universalidad, de NB

determinar las leyes; es decir, que el resultado que sigue de la idea 

                          NB

abstracta debe coincidir con la concepción general a que han con-   

ducido la experiencia y la observación. EL a priori es en Aristóteles,

 

por ejemplo, sumamente excelente, pero no suficiente, porque carece de conexión y relación con la experiencia y la observación. Este desarrollo de lo particular a lo general es el descubrimiento de leyes, fuerzas naturales y demás. Puede decirse que Epicuro es el inventor de la ciencia natural empírica, de la psicología empí-rica. En contraste con los fines, con las concepciones estoicas del entendimiento, está la experiencia, el presente sensorial. Allá tenemos el entendimiento abs-tracto, limitado, sin verdad en sí mismo, y por lo tanto sin la presencia y la reali-dad de la naturaleza; acá tenemos ese sentido de la naturaleza, que es más verda-dero que esas otras hipótesis” (496-497).

 

279

 

( ESTO SE ACERCA CASI POR COMPLETO AL MATERIALISMO DIA-  NB

       )                          

LÉCTICO.                            Hegel sobre

La importancia de Epicuro — la lucha contra Hegel sobre las         

ABERGLAUBEN 52 DE LOS GRIEGOS Y LOS ROMANOS       (498) — ¿¿y los sa-                 los pros de

       materialismo

cerdotes modernos??            

todas esas tonterías sobre si una liebre cruzó el camino (498), etc. (¿y el buen Dios?)

“Y de ella [de la filosofía de Epicuro], más que de ninguna otra cosa, pro- NB

vienen aquellas concepciones que niegan del todo lo suprasensible”

(498).       

 

Pero esto es bueno sólo para las “endlichen” 53 ... “ Con la supers-tición se disipó también la conexión que depende de sí misma y el mundo del ideal” (499).

 

¿¿por qué ellos

 

(los clásicos) valoraron el idealismo??

 

 

Esto NOTA BENE.

 

 

 

  * Supersticiones. (Ed. )

 

  ** Cosas “ finitas” . (Ed. )

 

 

La dialéctica

de escepti-

cismo es

“contingente”

NB

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

 

Pág. 499: Epicuro sobre el alma: los átomos más finos. (NB), su movimiento más rápido (NB), su conexión (NB), etc. , etc. , con el cuerpo (Diógenes Laertius, X,§66; 63-64)—¡muy ingenuo y bueno!— pero Hegel se encoleriza, injuria: “charla sin sentido”, “palabras huecas”, “nada de pensamientos” (500).

 

 

 

 

 

para Hegel el “alma” es tam-bién un prejui-cio

 

 

Los dioses, según Epicuro, son “das Allgemeine” 54 en general (506) — “están compuestos, en parte del número” como número, es decir, una abstracción de lo sensible...

 

 

“En parte ellos [los dioses] son el tipo perfeccionado de hom-bre, que, debido a la similitud de las imágenes, surge de la conti-nua confluencia de imágenes similares en uno y el mismo sujeto” (507).

 

280

 

 

NB

 

Dioses = el tipo perfeccionado de hombre, cf.

 

FEUERBACH55

 

 

 

LA FILOSOFÍA DE LOS ESCÉPTICOS

 

Al hablar del escepticismo, Hegel señala su aparente “invencibilidad” (Unbezwin-glichkeit) (538):

 

“Si alguien desea realmente ser un escéptico, no es posible conven- Bien dit!! cerlo, ni llevarlo a una filosofía positiva, del mismo modo que no es posible poner de pie al que está paralizado” (539).

 

“La filosofía positiva en relación con él [con el denkenden Skeptizismus56] puede tener esta conciencia: contiene en sí lo negativo del escepticismo; el escepticismo no se opone a ella, no está fuera de ella, sino que es un momento de ella; pero contiene lo negativo en su verdad, ya que lo negativo no está presente en el es-cepticismo” (539).

 

(La relación de la filosofía con el escepticismo:)

 

“La filosofía es dialéctica, esta dialéctica es cambio; la idea, como idea abstracta, es lo inerte e inexistente, pero sólo es cierta en la medida en que se capta a sí misma como viviente; o sea, que es dialéctica en sí, a fin de superar ese reposo e

 

inercia.

 

Por lo tanto, la idea filosófica es dialéctica en sí misma y no contin-gente; el escepticismo, por el contrario, ejerce su dialéctica contin-gentemente — porque cuando lo material, el contenido, se pre-senta ante él, muestra que es negativo en sí mismo”... (540).

 

El viejo (antiguo) escepticismo tiene que ser distinguido del nuevo (sólo se nom-bra a Schulze de Gotinga) (540).

 

281

 

La ataraxia (¿imperturbabilidad?) como el ideal de los escépticos:

 

 

  * “Lo universal. ” (Ed.

 

  * Lenin compara la idea de Epicuro con la tesis de Feuerbach: la esencia de dios no es otra cosa que la esencia deificada del hombre, que el filósofo expone en varias obras; Lenin señala una idea análoga, por ejemplo, en Resumen de “Lecciones sobre la esencia de la religión” (véase el presente tomo, pág. 61). (Ed. )

  ** Escepticismo pensante. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

“En una ocasión Pirrón indicó a sus compañeros de viaje a bordo    una anécdota

de un barco, que estaban aterrorizados durante una tormenta, un      no mala so-

  bre los es-

cerdo que permanecía por entero indiferente y continuaba co- cépticos

miendo con tranquilidad, y les dijo: en semejante imperturbabili-   

dad debe morar también el sabio” (Diógenes Laertius, IX, 68) — págs. 551-552.

 

 

“Escepticismo no es duda. La duda es lo contrario de la tranquili-dad que es el resultado del escepticismo” (552).

 

... “El escepticismo, por el contrario, es indiferente, tanto hacia lo uno como hacia lo otro” ... (553).

 

 

NB

 

escepticismo no es duda

 

 

Schulze-Enesidemo hace pasar por escepticismo la afirmación de que todo lo sen-sible es verda dero (557), pero los escépticos no dijeron tal cosa: “uno debe sich danach richten57, adaptarse a lo sensible, pero esa no es la verdad. El nuevo es-cepticismo no duda de la realidad de las cosas. El viejo escepticismo duda de la realidad de las cosas.

Tropos (giros de lenguaje, argumentos, etc. ) de los escépti-   todo en Sexto Em-

  pírico (siglo II)

cos58:      

a. La diversidad de la organización animal (558). Diferencias en las sensaciones: el ictérico (dem Gelbsüchtigen) ve como amarillo todo lo que a los demás se les aparece como blanco, etc. 

 

b. La diversidad de las personas: “Idiosincrasias” (559). ¿A quién creer? ¿A la ma-yoría? Tontería, porque no todos los hombres pueden ser interrogados (560).

282

 

Diversidad de filosofías: referencia estúpida, Hegel se indigna: ... “ta-       NB

les hombres lo ven todo en una filosofía, salvo la filoso fía misma, y a

ésta la pasan por alto” ... “Pero por diferentes que puedan ser los sistemas filosó-ficos, no son tan diferentes como lo blanco y lo dulce, lo verde y lo áspero, porque en la práctica convienen en que son filosofías y en que eso es lo que se pasa por alto” (561).

 

... “Todos los tropos están dirigidos contra el ‘es’, pero la verdad, de cualquier modo, no es ese seco ‘es’, sino esencialmente proceso” ... (562).

 

c. La diversidad en la constitución de los órganos de los sentidos: los distintos órganos sensoriales perciben en forma diferente (en un panel pintado algo apa-rece erhaben59 para la vista pero no para el tacto).

 

d. La diversidad de circunstancias en el sujeto (pasión, reposo, etc. ).

 

e. La diversidad de distancias, etc.

 

 

la tierra gira alrededor del sol etc. , o viceversa f. Mezcla (olores bajo un sol fuerte y sin él, etc. ).

  * Adaptarse a él. (Ed.

 

  Tropos: argumentos con que los antiguos escépticos trataron de demostrar la relatividad absoluta de las per-cepciones sensoriales y la imposibilidad de conocer las cosas. Los primeros diez tropos fueron formulados, evidentemente, por Enesidemo de Cnosos, escéptico de la antigüedad (fines del siglo I a. n. e. -principios del siglo I); más tarde el filósofo Agripa de la antigua Roma (siglos I-n) añadió cinco tropos. Sobre el escepticismo véase también la nota 18.

  * En relieve. (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

g. La composición de las cosas (el vidrio molido no es trasparente, etc. ).

 

h. La “relatividad de las cosas”.

 

i. La frecuencia, rareza de los sucesos, etc. ; el hábito.

 

k. Costumbres, leyes, etc. , su diversidad ...

 

Estos (10) son todos VIEJOS TROPOS y Hegel: esto es todo “empírico” “no tiene nada que ver con el concepto” ... (566). Esto es “trivial”, pero . . ,

283

“En realidad son completamente válidos frente al dogmatismo del estrecho sen-tido común” ... (567).

 

Los 5 nuevos tropos (Hegel dice que son mucho más avanzados, contienen dia-léctica, conciernen a los conceptos) — también según Sexto.

 

a. La diversidad de opiniones ... de los FILÓSOFOS ...

 

b. La caída en una progresión infinita (una cosa depende de otra, etc. , hasta el infinito).

c. Relatividad (de las premisas).

 

d. Presuposición. Los dogmáticos postulan presuposiciones indemostrables.

 

e. Reciprocidad. Círculo (vicioso)...

 

“En realidad, estos tropos escépticos conciernen a lo que se deno-   NB

mina filosofía dogmática (y de acuerdo con su naturaleza semejante

 

filosofía debe exhibirse en todas esas formas) no en el sentido de que tenga un contenido positivo, sino porque afirma algo determinado como lo absoluto” (575).

¡Hegel contra lo absoluto! He aquí el germen de materialismo dialéc-          NB

tico.                   

“Para la crítica que no conoce nada en sí, nada (no nichts) (sic!!)60 la “crítica” es

absoluto, todo conocimiento del ser en sí, como tal, es considerado el “peor dog-

       matismo”

dogmatismo, cuando es el peor dogmatismo de todos, porque sos-                     

 

tiene que el yo’, la unidad de la conciencia en sí, opuesta al ser, es en y para sí, y que lo que es ‘en sí’ en el mundo exterior lo es igualmente, y que, por lo tanto, es absolutamente imposible que los dos se unan” (576).

 

 

284

 

“Estos tropos golpean a la filosofía dogmática, que tiene esa manera de representar un principio, en una proposición determinada, como determinación. Semejante principio está siempre condicio nado; y por consiguiente contiene dialéctica, la destrucción de sí mismo dentro de sí” (577). “Es tos tropos son un arma poderosa contra la filosofía de la razón” (ib. ).

 

 

Bien dit!!!

 

 

 

 

dialéctica =

 

“destrucción de sí mismo”

 

 

Sexto, por ejemplo, revela la dialéctica del concepto de un punto (der Punkt). ¿Un punto no tiene dimensiones? ¡¡Eso significa que está fuera del espacio!! Es el lí-mite del espacio en el espacio, una negación del espacio, y al mismo tiempo “toca el espacio” — “pero al mismo tiempo es también en sí mismo algo dialéctico” (579).

 

“Estos tropos ... son impotentes contra las ideas especulativas, porque éstas

 

 

 

  * La observación de Lenin entre paréntesis se debe a que en ei texto alemán antes de la palabra “absoluto” aparecía la negación “nicht” (no) en lugar de “nichts” (nada). (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

contienen dentro de sí un momento dialéctico y la anulación de lo finito” (580).

 

 

Fin del tomo XIV (pág. 586).

 

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Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

285

 

TOMO XV. Tercer tomo de historia de la filosofía

 

(EL FIN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA, FILOSOFÍA MEDIEVAL Y MODERNA HASTA SCHELLING, págs. 1 -692)

 

(BERLÍN, 1836)

 

 

LOS NEOPLATÓNICOS 1

 

... “La vuelta a Dios” ... (5)2, “la conciencia de sí es la esencia absoluta” ... (7), “el mundo del espíritu” ... (7), “la religión cristiana” ... (8). Y UN MONTÓN DE CHÁCHARA SOBRE Dios ... (8-18).

 

Pero este idealismo filosófico, que en forma abierta, “seria”, conduce a Dios, es más honrado que él agnosticismo moderno con su hipocresía y cobardía.

A. Filón — (aproximadamente de la época del nacimiento de Cristo),       Ideas (de

  sabio judío, místico, “encuentra a Platón presente en Moisés”        Platón) y el

  (19), etc. El punto principal es “el conocimiento de Dios” (21),      buen Dios

  3             4                

  etc. Dios es λογος , “el epítome de todas las ideas”, “ser puro” (22) (“según

       ουχ ον                           

286 Platón” ) ... (22) Las ideas son “ángeles (mensajeros de Dios)... (24). El mundo

  Cábala5                     = no ser (25).

B.    sensible, sin embargo, “como en el caso de Platón” =                       

  , los gnósticos 6— — — ídem ...                               

C. Filosofía alejandrina — (= eclecticismo — [33]) (= platónicos, pitagóricos, aris-totélicos) (35).

 

Los eclécticos son hombres incultos, o bien as tutos (die klugen Leute7 [33]) — toman lo bueno de cada sistema, pero ...

—reúnen todo lo bueno pero no tienen “coherencia de pensamiento sobre los

y, por consiguiente, les falta el pensamiento mismo” (33).      eclécticos...

 

  Neoplatónicos: continuadores de la doctrina filosófica mística, basada en el idealismo de Platón. El neoplato-nismo (Plotino fue el jefe de esta escuela), que se desarrolló durante los siglos III-V, era una combinación de las doctrinas estoica, epicúrea y escéptica con la filosofía de Platón y Aristóteles. El neoplatonismo tuvo también una gran influencia en la Edad Media; se reflejó en las doctrinas de los más destacados teólogos medievales, así como en algunas corrientes de la filosofía burguesa con temporánea. .

2 * Hegel, Werke, Bd. XV, Berlin, 1836. (Ed. )

3 * Logos. (Ed. )

4 * No existente. (Ed. )

5 Cábála: "doctrina” religiosa mística medieval, mezcla de las ideas del gnosticismo, el pitagorismo y el neopla-tonismo; surgió en el siglo II entre los más fanáticos adherentes del judaísmo; en la Edad Media también se divulgó entre los adeptos del cristianismo y el Islam. La idea principal de esta doctrina es la interpretación simbólica de las sa gradas escrituras, a cada una de cuyas palabras y números los cabalistas atribuían un signi-ficado místico especial.

6 Gnósticos: representantes de una corriente filosófica y religiosa ecléctica (siglos I-II), basada en la doctrina mística según la cual el conocimiento se logra mediante la revelación, y ese conocimiento —junto con un modo de vida ascético— libera al hombre del “pecador” mundo material. La doctrina de los gnósticos contradecía los dogmas de la Iglesia cristiana, la que se pronunció contra aquéllos; a raíz de eso el gnosticismo perdió su signi-ficación. 286.

7 * Gente sagaz. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones de historia de la filosofía"

 

 

 

 

Desarrollaron a Platón...

 

“El universal platónico, que está en el pensamiento, recibe por lo tanto la significación de ser, como tal, esencia absoluta” (33)... 8

 

HEGEL ACERCA DE LOS DIÁLOGOS DE PLATÓN9

 

 

Pág-

(230)10  Sofistas

  Filebo

  Parménides

 

(Timeo) (238)

 

 

 

 

 

 

las ideas de Plantón y el buen Dios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   * Aquí se interrumpe el manuscrito; las páginas siguientes del cuaderno están en blanco. (Ed. )

 

 

  Esta anotación fue hecha por Lenin en alemán, en la contratapa del cuaderno que contenía el Resumen del libro de Hegel Lecciones sobre la filosofía de la historia.

Filebo, uno de los últimos diálogos de Platón, dedicado a la idea del bien. En Timeo, Platón desarrolla funda-mentalmente su doctrina mística de la naturaleza. Sobre los diálogos Sofista y Parménides véase las notas 102 y 58. 286.

10 * Hegel, Werke, Bd. XIV, Berlin, 1833. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

 

287

 

RESUMEN DEL LIBRO DE HEGEL “LECCIONES SOBRE LA FILOSO-

 

FÍA DE LA HISTORIA”1

 

Escrito en 1915.

 

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII,

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

289

 

HEGEL, OBRAS, T. IX (BERLIN, 1837) LECCIONES SOBRE LA FILOSOFÍA DE LA HISTORIA 2

 

(Edición de E. Gans)

 

 

 

 

Materiales: Notas de las lecciones 1822-1831.

 

Manuscrito de Hegel hasta la pág. 73, etc.

 

 

 

Pág. 5 3 ... “Los discursos ... son transacciones entre personas” ... (por lo tanto estos discursos no son simples charlas).

 

7 — Los franceses y los ingleses son más educados (“tienen más ...

 

cultura nacional”), pero los alemanes nos devanamos los sesos para descubrir cómo debería escribirse la historia, en lugar de escribirla.

 

¡agudo e inteli-

 

gente!

 

 

9 — La historia enseña “que los pueblos y los gobiernos de un        ¡muy inteligente!

 

 

 

  Resumen del libro de Hegel “Lecciones sobre la filosofía de la historia": fue escrito por Lenin probablemente después de terminar el Resumen de “Lecciones de historia de la filosofía", en la primera mitad de 1915. Está en un cuaderno aparte, titulado “Hegel”. En la contratapa está escrita con lápiz la lista de los diálogos de Platón, con remisiones a las páginas del tomo XIV de la primera edición de las Obras de Hegel, que contiene el segundo libro de “Lecciones de historia de la filosofía”.

El Resumen de “Lecciones sobre la filosofía de la historia” es mucho más breve que los dos anteriores; ha sido resumida más detallada mente la “Introducción”, donde, según palabras de Lenin, “hay muchas cosas magnífi-cas en la formulación del problema” (véase el presente tomo, pág. 296). Lenin no examina en detalle la concep-ción idealista hegeliana del desarrollo histórico, por cuanto aquí, “más que en ninguna otra parte, resulta Hegel envejecido y anticuado” (ibid. ) y señala, principalmente los “gérmenes de materialismo histórico” en Hegel, así como su apreciación de algunos acontecimientos históricos (la Reforma en Alemania, la Revolución Francesa, y otros). 287.

 

2 Lecciones sobre la filosofía de la historia de Hegel: fueron publicadas por primera vez después de su muerte, en 1837; se utilizaron como fuentes los apuntes de Hegel (en particular la mayor parte de la introducción, es-crita por él en 1830) y también los de sus discípulos; esos apuntes fueron redactados por E. Gans. En 1840, Karl Hegel, hijo del filósofo, publicó una segunda edición aumentada de las Lecciones.

En Filosofía de la historia Hegel indicó la necesidad de esclarecer la ley del proceso histórico, cuya esencia él comprendía de un modo idealista como el progreso en la conciencia de la libertad. Lenin hace una apreciación general de Filosofía de la historia en su Resumen (véase el presente tomo, pág. 297).

Las Lecciones sobre la filosofía de la historia fueron publicadas por primera vez en ruso en 1935, en el tomo VIII de las Obras de Hegel; la traducción se hizo de la segunda edición alemana, que se diferencia de la primera — utilizada por Lenin— tanto por la disposición del material como por el texto. 289.

3 * Hegel, Werke, Bd. IX, Berlin, 1837. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

pueblo jamás han aprendido nada de la historia; cada período es DEMASIADO

 

INDIVIDUAL para eso”.

 

 

“Pero lo que la experiencia y la historia enseñan es esto: que los pueblos y los gobiernos jamás han aprendido nada de la historia, ni actuado de acuerdo con las lecciones que podrían haber extraído de ella. Cada período tiene circunstancias tan peculiares, es un estado de cosas tan singular, que sólo se lo debe y puede juzgar sobre la base de sí mismo. ”

 

pág. 12 — “la razón gobierna al mundo” ...

 

20: La sustancia de la materia es la gravedad. La sustancia del es-    ¡débil!

píritu es la libertad.     

  “La historia del mundo es el progreso de la conciencia de la libertad — un progreso que debemos conocer en su necesidad” ...

 

24- (aproximación al materialismo histórico). ¿Qué guía las acciones de los hom-bres? Por sobre todo, el “Selbstsucht” 4 — los motivos de amor, etc. , son más raros y su esfera más limitada. ¿Cuál es, entonces, el resultado de este entrela-zamiento de pasiones, etc. ?, ¿de necesidades, etc. ?

28 “Nada grande se ha realizado en el mundo sin pasión” ... La pasión es el aspecto subjetivo, y “por lo tanto el aspecto formal de la energía” ...

 

  i. f. — La historia no comienza con un objetivo conciente ... Lo importantes es que

 

  ... aparece inconcientemente para la humanidad como el resultado de su ac-ción...

 

  ... En este sentido la “razón gobierna al mundo”  | NB

 

  ... En la historia, a través de las acciones de los hombres “resulta otra cosa además, más allá de lo que tratan de obtener y obtienen, más allá de lo que directamente conocen y desean”.

 

30 ... “Ellos [die Menschen] 6 s satisfacen su pro pio interés, pero   NB  5

con ello se logra algo más, que estaba latente en su interés, pero      (cf. Engels )

que no estaba en su conciencia ni incluido en su in tención. ”

291

 

32 ... “Esos son los grandes hombres en la historia, cuyos objetivos personales, particulares, contienen el elemento sustancial que es la voluntad del espíritu universal”...

 

36 - la religiosidad y la virtud de un pastor, un campesino, etc. , es altamente ho-norable (¡¡ejemplos!! NB), pero... “el derecho del espíritu universal está por en-cima de todos los derechos especiales”. .

 

Aquí se encontrará en Hegel a menudo —sobre Dios, la religión, la moralidad en general—, tonterías idealistas architrilladas.

 

97: “La abolición gradual de la esclavitud es mejor que su eliminación repentina”

 

 

 

  * “Egoísmo. ” (Ed. )

  * Al parecer Lenin se refiere a la obra de F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana” (véase C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , págs. 683-712). (Ed. )

6 * Los seres humanos. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

...

 

 

50 La Constitución de un Estado junto con su religión ... filosofía, pensamiento,

cultura, “fuerzas exteriores” (clima, vecinos ... ) , compren de “una sustancia, un espíritu”...

 

51 En la naturaleza el movimiento sólo tiene lugar en un ciclo (!!) — en la historia,

 

surge algo nuevo ...

 

62 El lenguaje es más rico entre los pueblos en estado primitivo, no ?

desarrollado — el lengua je se empobrece con el avance de la civi-lización y el desarrollo de la gramática.

 

  “La historia mundial se desarrolla en un terreno superior al de aquel en que la moralidad tiene su posición (Stätte) ” ...

 

 

  Un excelente cuadro dé la historia: la suma de las pasiones in-dividuales, de las acciones individuales, etc. (“en todas partes algo afín a muy nosotros mismos y por consiguiente en todas bien partes algo que excita nuestro interés a favor o en contra”), a veces la masa de algún interés general, a veces una multitud de “fuerzas minúsculas” (“un infinito despliegue de pequeñas fuerzas que producen un resultado in menso a partir de lo que parece insignificante”).

 

 

muy bien

 

 

Sehr wichtig!7 véase más adeleante este pasaje MÁS

 

COMPLETO8

 

 

292

 

¿El resultado? El resultado es el “agotamiento”.

 

Pág. 74. Fin de la introducción.

 

Pág. 75 — “La base geográfica de la historia universal” (título característico):

 

(75-101).

 

75 - “Bajo el suave cielo jónico” puede surgir con más facilidad un NB    9

Homero — pero esta no es la única causa. — “No bajo la domina-  cf. Plejánov

ción turca”, etcétera.                       !!!     

82 - La emigración a América elimina el “descontento”, “y se garantiza            

la existencia continuada del orden civil contemporáneo” ... (pero             

este Zustand10 — “riqueza    y       pobreza” 81)...              

                         

  En Europa no hay semejante salida: si los bos ques de Alemania hubieran exis-tido aún, no habría habido Revolución Francesa.

 

  3 formas de historia universal: 1) despotismo; 2) democracia y aristocracia;

 

  monarquía.

 

Subdivisiones: el mundo oriental — el griego — el romano — el mundo germá-nico. Fraseología hueca sobre la moralidad, etc. , etc.

 

China. Capítulo I (113 a 139) Descripción del carácter chino, instituciones chinas,

 

 

 

  * ¡Muy importante! (Ed. )

  * Lenin escribió estas palabras con lápiz azul, al parecer posteriormente. Más adelante, figura el extracto Hegel acerca de la historia universal (véase el presente tomo, págs. 297-298). (Ed. )

9 * Lenin alude a las manifestaciones de Plejánov acerca de la influencia del medio geográfico sobre el desarro-llo de las fuerzas productivas, opinión que Plejánov expresa en varias de sus obras. Lenin señaló los pasajes correspondientes, por ejemplo, en el trabajo de Plejánov Problemas fundamentales del marxismo (véase el pre-sente tomo, págs. 379-382). (Ed. )

10 * Orden. (Ed. )

 

Hegel y

Marx

gérmenes de

materia-

lismo histó-rico en He-gel

riqueza y po-

breza Hegel y Feuer-bach13

La historia uni-versal como un todo y los distin-tos pueblos — sus “órganos”

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

etc. , etc. Nil, nil, nil!

 

293

 

India —hasta 176— Hasta ...

 

Persia (y Egipto) — hasta 231. ¿Por qué cayó el Imperio Persa, pero no China o India? Dauer11 no es como tal vortreffliches12 (229) — “Las montañas impere-cederas no son superiores a la rosa que pierde rápidamente sus pétalos en su fugaz existencia” (229). Persia cayó porque la “visión espiritual de las cosas” comenzó allí 230, pero los griegos resultaron superiores, “principio superior”

 

de organización, “libertad conciente de sí” (231).

 

232: “El mundo griego” ... el principio de la “pura individualidad”

— el período de su desarrollo, florecimiento y declinación, “choque con el órgano futuro de la historia universal” (233) — Roma con su “sustancia” (ib. ).

 

  Las condiciones geográficas de Grecia: la diversidad de su naturaleza (en contraste con la monotomía del Oriente).

 

242 — Las colonias de Grecia. Acumulación de riqueza. Necesidad y pobreza “siempre” liga das a ella...

 

246: “Lo natural, tal como es explicado por los hombres, su elemento interno, esencial, es el comienzo de lo divino en general” (en vin-culación con la mitología de los griegos).

 

251: “El hombre con sus necesidades se comporta en una forma práctica en relación con la naturaleza exterior; al hacerla servir para su satisfacción, la desgasta, con lo cual actúa como un inter-mediario. Porque los objetos naturales son poderosos y ofrecen resistencia en muchas formas diferentes. A fin de someterlos, el hombre introduce otros objetos naturales, volviendo así a la na-turaleza contra sí misma, y con ese propósito inventa herramien-tas. Estas invenciones humanas pertenecen al espíritu, y tal he-rramienta debe ser considerada como algo superior a un objeto

 

natural... El honor de la invención humana destinada a subyugar a la naturaleza es atribuido a los dioses” (entre los griegos).

 

294

264: La democracia en Grecia estaba vinculada a la pequeña dimen- ??

sión de los Estados.      El idioma,   el idioma vivo, unía a los ciudadanos,

creaba       Erwarmung          .                 

       14              

“Por lo tanto” en la Revolución Francesa nunca hubo una Constitución repu-blicana.

 

 

322-323. “Él [Cäsar] eliminó la contradicción interna [mediante la abolición de la república, que se había convertido en una “som-bra”], y creó una nueva. Porque la dominación mundial sólo ha-bía llegado hasta entonces al borde de los Alpes, pero César abrió

 

 

 

Hegel y las “contradic-ciones” en la historia

 

 

  * Duración. (Ed. )

 

   * Algo excelente. (Ed. )

 

  Lenin se refiere evidentemente a la conocida coincidencia de las tesis de Hegel y de Feuerbach, quienes abor-dan desde posiciones opuestas el problema del origen de la religión. Véase, por ejemplo, el presente tomo, pág.

  Cf. asimismo la tesis de Feuerbach: “en un ser deificado, él [es decir, el hombre. Ed. ] sólo objetiva su propio ser” (Lecciones sobre la esencia de la religión). .

  * Ardor. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

una nueva liza: creó el escenario que ahora se convertiría en el centro de la historia universal. ”

 

 

Y luego sobre el asesinato de César:

 

... “En general, una revolución política es sancionada, por así decirlo, en la opinión del hombre cuando se repite (Napoleón, los Borbones)

 

... Por la repetición, lo que al principio parecía simplemente una cuestión de casualidad y posibilidad, se convierte en algo real y con-firmado” (323).

 

“El cristianismo” (328-346). Parloteo trivial, clerical, idealista, so-bre la grandeza del cristianismo (¡¡con citas de los Evangelios!!) ¡Re-pugnante, hediondo!

 

 

 

CATEGORÍAS

 

de lo posible y lo contin-gente versus realidad y confirma - ción en la historia

 

295

420-421: ¿Por qué la Reforma se limitó a cas naciones? Entre otras razones — Las naciones eslavas eran agrícolas’ (421), y aparejado “la relación de señores y menos “Betriebsamkeit” 15, etc. ¿Pero las naciones neolatinas? Su carácter cha-rakter16 421 i. f. ).

 

 

429 ... “Asimismo la libertad polaca no cosa que la libertad de los barones contra los monarcas ... De ahí que el pueblo tuviese el mismo interés contra los barones que los re yes ... Cuando se menciona la libertad, es preciso tener cuidado siempre de ver si no se está hablando realmente de intereses privados” (430).

 

 

NB

 

relaciones de

clase

 

 

439: Sobre la Revolución Francesa . . ¿Por qué los franceses pasan “so-    !!

gleich vom Theoretischen zum Praktischen”17 , pero no los alema- 18

nes? Entre los alemanes, la Reforma había “schon Alies gebessert” , abolido “das unsägliche unrecht19, etc.

 

  Por primera vez (en la Revolución Francesa) la humanidad ha llegado a la conclusión “de que el hombre se basa en la cabeza, es decir, en el pensamiento, y construye la realidad de acuerdo con ello” ... “Esa fue ... una gloriosa aurora”...

 

Al considerar luego el “curso de la Revolución en Francia” (441) Hegel pone el acento en la libertad en general — la libertad de la propiedad y de la industria (ib. ).

 

296

 

... ¿La promulgación de las leyes? La voluntad de         todos ...       “Los pocos  Cf. Marx und20

deben        representar  a los muchos, pero a menudo meramente los         re-  Engels

                                   

primen... ”                                               

       (442). “El poder de la mayoría sobre la minoría no es en menor grado

una gran incoherencia” (ib. ).

 

444: ... “Por su contenido este acontecimiento [la Revolución Francesa] tiene una

 

 

 

  * “Industriosidad. ” (Ed. )

 

  * Carácter fundamental. (Ed. )

  * “Inmediatamente de lo teórico a lo práctico. ” (Ed. )

  * “Ya mejorado todo. ” (Ed. )

  * “La indecible injusticia. ” (Ed. )

  Lenin se refiere a la siguiente formulación del trabajo de C. Marx La guerra civil en Francia: “En vez de decidir una vez cada tres o seis años qué miembros de la clase dominante habrían de representar en el Parlamento y reprimir al pueblo, el sufragio universal habría de servir al pueblo, organizado en comunas... ” (Véase C. Marx y F. Engels, Obras escogidas, ed. cit. , pág. 357). Lenin utilizó este pasaje en sus trabajos “ Una nueva aclaración del Senado” , “ Una milicia proletaria” y “El Estado y la revolución” (Véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XI, pág. 362, t. XXV, pág. 113 y t. XXVII, págs. 56-57 respectivamente), y otros. .

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

significación histórica mundial”...

 

“El liberalismo” (444), las “instituciones liberales” (443), se extendieron por Europa.

 

  “La historia universal no es otra cosa que el desarrollo del concepto de liber-tad” ...

  NB: Sumamente                  pág. 446 — final   de la historia da   

                 En general la filosofía             

                                   

  importante es21 la       muy, muy poco — esto es comprensible,   

  Enleitung  ,                porque precisamente aquí, en este te-

  donde hay mu-  rreno, en esta ciencia, dieron Marx y En-    

  chas cosas mag- gels el más grande paso adelante. Aquí,     

  níficas en la      for-    más que en ninguna otra parte, resulta        

  mulación del     Hegel envejecido y anticuado.

  problema                   (véase la página siguiente 22) 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Introducción. (Ed. )

 

 

   * En la página siguiente del manuscrito comienzan los extractos Hegel acerca de la historia universal (véase el presente tomo, pág. 297). (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

 

297

 

 

HEGEL ACERCA DE LA HISTORIA UNIVERSAL

 

“Si, por último, consideramos la historia universal desde el punto de vista de la categoría en la cual debe ser considerada, tenemos ante nosotros un cuadro in-terminable de la vida y la actividad humanas en las más variadas circunstancias, con todo tipo de objetivos y en los acontecimientos y destinos más diversos. En todos estos sucesos y acontecimientos vemos en primer plano la acción y el es-fuerzo humanos; en todas partes algo afín a nosotros mismos, y por consiguiente en todas partes algo que excita nuestro interés en favor o en contra. A veces nos atrae por la belleza, por la libertad y la riqueza, a veces por la energía, a veces incluso el vicio consigue hacerse importante. A menudo está la amplia masa de algún interés general que avanza con pesadez, pero aun más a menudo el desplie-gue infinito de pequeñas fuerzas que producen un resultado inmenso a partir de lo que parece insignificante; en todas partes el espectáculo más abigarrado, y en cuanto uno desaparece otro toma su lugar.

 

“Pero el resultado inmediato de esta consideración, por atrayente que pueda ser, es el agotamiento, tal como el que sigue a un espectáculo muy variado, una exhi-bición de linterna mágica; e incluso aunque concedamos a cada representación individual su verdadero valor, surge sin embargo en nuestros espíritus el pro-blema de cuál es el objetivo final de todos esos acontecimientos particulares, de si cada uno es agotado por su objetivo especial o si no se debería pensar más bien en un único objetivo último de todos estos acontecimientos: detrás de los ruidos estrepitosos de la superficie, ¿no prosigue el trabajo y la producción de una obra, una obra interna, silenciosa, secreta en la cual se acumula la fuerza esencial de todos esos fenómenos transitorios? Pero si uno no introduce el pensamiento, la cognición racional, desde el comienzo, en la historia universal, es preciso enfo-carla por lo menos con la firme fe inconmovible de que la razón está con ella, o por lo menos de que el mundo del intelecto y de la voluntad conciente de sí no es una víctima del azar, sino que debe revelarse a la luz de la idea que se conoce a sí misma” (73-74)1.

 

((NB. En el Prefacio, pág. XVIII, el editor, es decir, Ed. Gans, afirma que hasta la pág. 73 el texto fue escrito por Hegel en 1830, y que el ma nuscrito es una “Ausar-beitung” 2))

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Hegel, Werke, Bd. IX, Berlin, 1837. (Ed. )

 

 

2 * “Elaboración. ” (Ed. )

 

 

Resumen del libro de Noél "La lógica de Hegel"

 

 

 

 

299

 

RESUMEN DEL LIBRO DE NOÉL “La lógica de Hegel”1

 

GEORGES NOËL. LA LÓGICA DE HEGEL

 

 

PARIS, 1897

 

[Bibliothéque de Genéve, Ca, 1219]

 

 

 

Publicado por entregas en la Revue de Métaphysique et de Morale2; editado por Xavier Léon.

El autor es un idealista, y un idealista superficial. Una exposición de Hegel, una defensa de Hegel contra los “filósofos modernos”, una comparación con Kant, etc. Nada de interés. Nada profundo. Ni una palabra sobre la dialéctica materialista; es evidente que el autor no tiene ni noción de ella.

 

300

 

 

Nótense las TRADUCCIONES de los términos de Hegel:

ÉTRE — ESSENCE — NOTION. (Mesure,etc. )

 

[Ser — Esencia — Concepto. (Medida, etc. )]3 .

Devenir (das Gewordene) [Devenir],

L’étre determiné (Dasein) [Ser determinado, ser existente]. Étre pour un autre (Sein-für-Anderes) [Ser para otro]. Quelque chose (Etwas) [Algo],

 

Límite (Grenze) [Límite].

Borne (Schranke) [Frontera].

Devoir étre (Sollen) [Deber ser],

 

Étre pour soi (Für-sich-Sein) [Ser para sí].

 

Existence hors de soi (Ausser-sich- Sein) [Ser fuera de sí]. La connaissance (das Erkennen) [La cognición] Actualité (Wirldichkeit)[Realidad],

 

Apparence (Schein) [Apariencia].

 

Étre posé (Das Gesetzsein) [Ser puesto].

Position (setzende Reflexión) [Reflexión que pone].

Fondement ou raison d’étre (Grund) [Fundamento].

Luniversel (das Allgemeine) [Lo universal].

Particulier (das Besondere) [Lo particular].

 

Jugement (das Urteil) [Juicio].

 

Raisonnement ou Syllogisme (Schluss) [Razona miento o silogismo (conclusión)].

 

Nótense también los divertidos intentos del autor, de justificar a Hegel, as it were4, contra las acusaciones de “realismo” (léase: materialismo). Según Hegel “la filosofía como un todo es un silogismo. Y en este silogismo la lógica es lo uni-versal, la naturaleza lo particular y el espíritu lo individual” (pág. 1 23). El autor

 

  * Lenin escribió este Resumen en el cuaderno Filosofía, el último de la serie Cuadernos sobre filosofía, 1914-1915, después de los extractos del libro de L. Darmstaedter Manual sobre la historia de las ciencias naturales  y la técnica (véase el presente tomo, pág. 370). (Ed. )

 

2 * Revue de Métaphysique et de Morale (“Revista de metafísica y de moral”): se publica en París desde 1893; el trabajo de G. Noël apareció en la revista en 1894-1896. (Ed. )

3 * La traducción de palabras, que aparece entre corchetes en cuerpo menor, es de esta edición. (Ed. ) 4 * Por así decirlo. (Ed.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

“analiza” (= hace un refrito de) las últimas frases de la Lógica sobre la. transición de la idea a la naturaleza. Resulta que por medio de la naturaleza (en la natura-leza) el entendimiento conoce la idea = uniformidad, abstracciones, etc... ¡Soco-rro! ¡¡Casi materialismo!!...

“Tratar a la naturaleza por sí misma, abstraída del pensamiento, ¿no NB

es volver implícitamente al realismo más ingenuo?” (pág. 129).     

301

“Es cierto que, al interponer una filosofía de la naturaleza entre la lógica y la filo-sofía del espíritu, Hegel adopta el punto de vista del realismo, pero al hacerlo no es culpable de incoherencia alguna ... El realismo de Hegel es sólo provisional. Es un punto de vista que tiene que ser superado” (129).

“Que el realismo tiene su verdad relativa es indiscutible. Un punto de       NB

vista tan natural y universal no es una aberración del espíritu humano...   

A fin de superar el realismo, ella [la dialéctica] tendrá que darle primero su pleno desarrollo, y sólo así demostrará la necesidad del idealismo. Por lo tanto, Hegel pondrá el tiempo y el espacio como las determinaciones más generales de la na-turaleza y no como formas del espíritu. En este punto parece coincidir con Kant, pero ello es sólo en apariencia y de palabra ...

 

... “Por eso él [Hegel] habla de las cualidades sensoriales como si en         NB

realidad fuesen inherentes al cuerpo. Es sorprendente que por ese    Hegel =

motivo Herr Wundt lo acuse de ignorancia. ¿Acaso el ilustrado filó- NB

sofo cree que Hegel jamás leyó a Descartes, a Locke o a incluso Kant?  realista

Si es un realista, ello no se debe a ignorancia ni a incoherencia, sino

que lo es soló en forma de tanteo y como un método de enfoque” (130).   

Al comparar a Hegel con Spinoza, el autor dice: “En una palabra, Hegel y Spinoza coinciden en someter la naturaleza a la lógica” (pág. 14 0), pero en Hegel la lógica no es lógica matemática, sino la lógica de las contradicciones, de la transición “de la pura abstracción a la realidad” (etc. ). De Spinoza se dice que “con él [con Spi-noza] estamos en las antípodas del idealismo” (138); porque “el mundo de los espíritus [en Spinoza] existe junto al mundo de los cuerpos; no se encuentra por en cima de él” ...

 

... “La idea de la evolución, tan característica del hegelianismo, no tiene significado para Spinoza”... (138).

 

Hegel desarrolla la dialéctica de Platón (“reconoce con Platón la necesaria coexis-tencia de los contrarios” (140) — Leibniz está cerca de Hegel (141).

 

302

 

Noël defiende a Hegel contra la acusación de panteísmo... (aquí, dice, está la base de esa acusación) :

 

... “El espíritu absoluto, el punto final de su dialéctica [la de Hegel], ¿es básica-mente otra cosa que el espíritu idealizado y deificado del hombre mismo? ¿Existe su Dios en otra parte que no sea en la naturaleza y en la humanidad?” (142).

 

La “defensa” de Noël consiste en subrayar (en rumiar) el hecho de que Hegel es un idealista.

 

 

¿No es Hegel un “dogmático”? (capítulo VI: “El dogmatismo de He-gel”). Sí, en el sentido de no escepticismo, en el sentido de los

 

 

Hegel no es

 

un “escéptico”

 

Resumen del libro de Noél "La lógica de Hegel"

 

 

 

 

antiguos (pág. 147). Pero según Kant esto = cognoscibilidad de las “cosas en sí”.

 

Hegel (lo mismo que Fichte) niega las cosas en sí.

 

 

El “REALISMO AGNÓSTICO” según Kant (pág. 148 i. f. ).

 

... “Kant define el dogmatismo desde ,el punto de vista del agnosti-cismo. Un dogmático es el que pretende determinar la cosa en sí, co-nocer lo in cognoscible. Además, el dogmatismo puede tomar dos for-mas” ... (149). O bien es misticismo o

 

 

Kant, un

 

agnóstico

 

... “también puede elevar ingenuamente la realidad sensible a realidad absoluta, identificar el fenómeno con el noúmeno. En-tonces es dogmatismo empírico, aquel de la masa común y del sabio ajeno a la filosofía. Los materialistas caen en este segundo error; el primero fue el de Platón, Descartes y sus discípulos”...

 

NB

 

Materialis-

tas = “dog-

máticos”

 

 

En Hegel, se afirma, no existe un rastro de dogmatismo, porque “ciertamente no se lo puede acusar de no reconocer la relatividad de las cosas con respecto al pen-samiento, ya que todo su sistema se funda en ese principio. Tampoco se lo puede acusar de aplicar las categorías sin discernimiento ni espíritu crítico. ¿Acaso no es su lógica precisamente una crítica de las categorías, una crítica indiscutible-mente más profunda que la crítica kantiana”? (150).

 

303

... “No hay duda de que con el rechazo mismo de los noúmenos él [He-     NB

gel] sitúa la realidad en el fenómeno, pero esa realidad del fenómeno       

como tal no es más que una realidad inmediata, y, por consiguiente, relativa e intrínsecamente incompleta. Es verdadera realidad sólo implícitamente y a con-dición de su posterior desarrollo” ... (151)

 

... “Por otra parte, entre lo inteligible y lo sensible no hay una oposi- ¡No está ción absoluta, un hiato, una brecha infranqueable. Lo sensible es lo mal!

 

inteligible anticipado; lo inteligible es lo sensible entendido” ... (152)

 

(¡Incluso tú, idealista superficial, has obtenido algún beneficio de Hegel!)

 

... “El ser sensible contiene implícitamente lo absoluto, y nos elevamos de lo uno a lo otro por medio de una gradación continua” (153).

 

... “Así, no importa lo que se haya dicho al respecto, la filosofía de Kant conserva el vicio fundamental del dogmatismo místico. Encontramos en él los dos rasgos característicos de esta doctrina: la oposición absoluta entre lo sensible y lo supra-sensible, y una transición inmediata de lo uno a lo otro” (156).

 

En el capítulo VII: “Hegel y el pensamiento moderno”, Noël toma el positivismo de Auguste Comte y, al analizarlo, lo llama “un sistema agnóstico” (166).

 

(Id. 169: “agnosticismo positivista”)

 

positivismo

 

  agnosti-cismo

 

 

Al criticar el positivismo como agnosticismo, el autor lo castiga a veces, no del todo mal, por su tibieza, diciendo, por ejemplo, que el problema de la fuente de las leyes o de la “permanencia” de los hechos (“des faits permanents”5, 170) no puede ser eludido:

 

304

 

... Según que se considere a estos [les faits permanents] como incognoscibles o

 

 

 

  * De los hechos permanentes. (Ed. )

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

cognoscibles, uno se acerca al agnosticismo o a la filosofía dogmática”... (170 i. f.

 

).

 

El neocriticismo de M. Renouvier es descrito como eclecticismo, como algo a mi-tad de camino entre el “fenomenalismo positivista y el kantismo propiamente di-cho” (175).

 

Al parlotear sobre la moral, la libertad, etc. , Noël, el vulgarizador de Hegel, no tiene absolutamente nada que decir sobre la libertad como comprensión de la necesidad.

 

Traducciones francesas de Hegel: Véra: Lógica, La filosofía del espíritu, La filosofía de la religión, La filosofía de la naturaleza;

 

Ch. Bénard: Estética y poética

 

Obras sobre hegelianismo:

 

 

 

E. Beaussire: Antécédents de l’hegelianisme.

P. Janet: La dialectique dans Hegel et dans Platon. 1860.

Mariano: La Philosophie contemporaine en ltalie.

 

Véra: lntroduction à la Philosophie de Hégel.

 

Escrito en 1915.

 

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

Resumen del libro de Noél "La lógica de Hegel"

 

 

 

 

 

305

 

 

PLAN DE LA DIALÉCTICA (LÓGICA) DE HEGEL 1

 

ÍNDICE DE LA PEQUEÑA LÓGICA (ENCICLOPEDIA)

 

I. La doctrina del ser.

 

 

  Calidad a) ser;

b ) ser determinado;

 

  ) ser-para-sí.

 

  Cantidad

 

a ) cantidad pura;

b) magnitud (Quantum);

 

  ) grado

  Medida.

 

  La doctrina de la esencia.

  La esencia como fundamento de la existencia a ) identidad— diferencia — fundamento;

 

b ) existencia; c) la cosa.

 

  EL fenómeno.

a ) el mundo del fenómeno; b ) contenido y forma;

 

  ) relación.

 

C ) La realidad.

a ) relación de sustancialidad;

b ) relación de causalidad;

 

c ) acción recíproca.

306

  La doctrina del concepto.

  El concepto subjetivo

a ) el concepto;

b) el juicio;

 

c ) el silogismo.

  El objeto.

  mecanismo;

 

  quimismo; c ) teleología.

 

  El fragmento Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel está escrito en el cuaderno “Filosofía” después del Resumen del libro de J. Noël La lógica de Hegel: a continuación del fragmento, en el cuaderno figuran las notas sobre las reseñas de los libros de A. E. Haas El espíritu del hele nismo en la física moderna y del libro de T. Lipps La ciencia natural y la concepción del mundo (véase el presente tomo, pág. 371).

El fragmento fue escrito en la etapa final del trabajo de Lenin sobre los problemas filosóficos en 1914-1915 y contiene tesis muy importantes de la teoría materialista dialéctica del conocimiento (en particular, la correla-ción entre la dialéctica, la lógica y la teoría del conocimiento). Evidentemente Lenin volvió más tarde a revisar este fragmento, de lo cual son testimonio algunos agregados hechos en el manuscrito.

 

Resumen del libro de Hegel "Lecciones sobre la filosofía de la historia"

 

 

 

 

  La idea.

 

  la vida;

 

  la cognición;

 

c ) la idea absoluta.

 

 

El concepto (cognición) revela la esencia (la ley de causalidad, de identidad, de diferencia, etc. ) en el ser (en los fenómenos inmediatos)—tal es en la práctica el curso general de todo conocimiento humano (de toda ciencia) en general. Tal es también el curso de la CIENCIA NATURAL y de la ECONOMÍA POLÍTICA [y de la historia] En esa medida la dialéctica de Hegel es una generalización de la historia del pen-samiento. Seguir este trabajo en forma más concreta y con mayor detalle en la historia de las diferentes ciencias parece ser una tarea extra ordinariamente gra-tificante. En la lógica, la historia del pensamiento debe, de una manera general, coincidir con las leyes del pensamiento.

 

Es claramente evidente que Hegel pasa a veces de lo abstracto a lo concreto (Sein

 

  [abstracto] — Dasein3 [concreto] — Fürsichsein 4), y a ve ces a la inversa (el concepto subjetivo —el objeto— la verdad [la idea absoluta]). ¿No es esta la in-coherencia de un idealista (lo que Marx denominó

 

309

Ideenmystik       en Hegel)? ¿O hay razones más pro El “Sein” fundas?    El “Sein”

(por ejemplo,      ser = nada   — la idea del abstracto devenir, del desa-      MOMENTO

       6                                                                          abstracto

  algo                           centellean                                calidad                

                                                                                            sólo como

rrollo). Antes que nada                    sólo como las impresiones, luego       un  en el        5

surge                  — después se desarrollan los conceptos de           # (la             

determinación de la cosa o el fenómeno) y cantidad.     Después de eso  πάνταρει

                

el estudio y la reflexión dirigen el pensamiento hacia la cognición de la identidad

 

— de la diferencia — del fundamento — de la esencia versus el fenómeno — de la causalidad, etc. Todos estos momentos (pasos, etapas, procesos) de la cogni-ción se mueven en dirección del sujeto al objeto, son puestos a prueba en la prác-tica y llegan, a través de esa prueba, a la verdad (= la idea absoluta).

 

  Calidad y sensación (Empfindung) son una y la misma cosa, dice Feuerbach. Lo primero y más familiar para nosotros es la sensación y en ella hay también inevi-tablemente calidad ...

 

Si Marx no nos dejó una “Lógica” (con mayúscula), dejó en cambio la lógica de El capital, y en este problema debería ser utilizada a fondo. En El capital, Marx aplicó a una sola ciencia la lógica, la dialéctica y la teoría del conocimiento del materia-lismo [no hacen falta 3 palabras: es una y la misma cosa ], que tomó todo lo que había de valioso en Hegel y lo desarrolló.

 

 

 

 

310

 

 

  * Ser. (Ed. )

 

 

  * Ser determinado. (Ed. )

4 * Ser para sí. (Ed.

5 * Todo fluye. (Ed. )

6 * Mística de las ideas. (Ed. )

 

Resumen del libro de Noél "La lógica de Hegel"

 

 

 

 

La historia del capitalismo y el análisis de los conceptos que la resumen

 

 

El comienzo — el “ser” más simple, común, inmediato, en masa: la mercancía sin-gular (el “Sein” en economía política). Su análisis como una relación social. Un doble análisis, deductivo e inductivo

 

— lógico e histórico (formas del valor).

 

(La prueba por los hechos, respective por la práctica, se encontrará aquí en cada paso del análisis.)

 

Cf. acerca del problema de la esencia versus el fenómeno

 

— precio y valor

 

— demanda y oferta versus Wert

 

(= krystallisierte Arbeit7)

 

— salario y precio de la fuerza de trabajo.

 

 

Escrito en 1915.

 

Publicado por primera vez en

 

1930, en Léninski Sbómik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Valor (= trabajo cristalizado) (Ed. )

 

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

 

311

 

 

 

RESUMEN DEL LIBRO DE LASSALLE  “LA FILOSOFÍA DE HERÁ-

 

CLITO EL OSCURO DE ÉFESO”1

 

Escrito en 1915.

 

 

Publicado por primera vez en

 

1930, en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

313

 

F. LASSALLE. “LA FILOSOFÍA DE HERÁCLITO EL OSCURO DE ÉFESO"

 

2 TOMOS, BERLIN, 1858 (págs. 379 + 479)

 

 

 

(Bern: Log. 119. 1)

 

En el epígrafe, entre otras cosas, de Hegel —de su Historia de la filosofía—,

 

que no hay una sola proposición de Heráclito que él no hubiera adoptado en

 

su lógica

 

 

Hegel, Obras, tomo XIII, pág. 3282. Mi cita de Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie 3.

 

Se puede comprender por qué Marx llamó a este trabajo de Lassalle “escolar” (véase la carta a Engels del... 4): Lassalle simplemente repite a Hegel, lo copia, ma-chaca un millón de veces a pro pósito de pasajes aislados de Heráclito, suminis-trando a su obra una increíble cantidad de lastre erudito y ultrapedante.

314

La diferencia con respecto a Marx: en Marx hay una mesa de material nuevo, y lo que le interesa es sólo el movimiento desde Hegel y Feuerbach EN ADELANTE, de la dialéctica idealista a la materialista. En Lassalle hay un refrito de Hegel sobre el tema particular elegido: esencialmente tras cribe cíe Hegel a propósito de citas de Heráclito y sobre Heráclito.

 

Lassalle dividió su obra en dos partes: “Parte general. Introducción” (t. 1, págs. 1-

 

 

 

  El Resumen del libro de F. Lassalle “Die Philosophie Herakleitos des Dunklen von Ephesos” (“ La filosofía de He-ráclito el Oscuro de Éfeso” ), 1858,- figura en el cuaderno “Filosofía” después de las notas sobre el libro de Theodor Lipps La ciencia natural y la concepción del mundo (véase el presente tomo, pág. 371); a continuación del Resumen está escrito en el cuaderno el fragmento “Sobre el problema de la dialéctica”.

 

Al criticar las deficiencias del libro de Lassalle, su idealismo filosófico, su “puro plagio, repetición servil de He-gel” (véase el presente tomo, pág. 314) Lenin analiza detenidamente las ideas dialécticas de Heráclito quien, según sus palabras, hizo una “exposición muy buena de los principios del materialismo dialéctico” (id. ibid. , pág. 321). El Resumen contiene un fragmento de Lenin sobre los “campos del conocimiento” con los cuales “debe construirse la teoría del conocimiento y la dialéctica” (id. ibíd. , pág. 324). 311.

2 * Hegel, Werke, Bd. XIII, Berlín, 1833. (Ed. )

 

3  * Lenin se refiere a su Resumen del libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía”, en el cual hace esta cita (véase el presente tomo, pág. 242). (Ed. )

4 * Lenin se refiere a una carta de Marx a Engels del 1 de febrero de 1858 (véase C. Marx y F. Engels, Correspon-dencia, Buenos Aires, Ed. Car- tago, 1958, pág. 76). Lenin hizo un resumen de esa carta cuando leyó la edición alemana en cuatro tomos de la Correspondencia de Marx y Engels. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

  y “Parte histórica. Fragmentos y evidencias” (el resto). Capítulo III de la parte general: “Breve desarrollo ló gico del sistema de Heráclito” (págs. 45-68), da la quintaesencia del método, de las conclusiones de Lassalle. ¡Este capítulo es puro plagio, repetición servil de Hegel en lo concerniente a Heráclito! También aquí (y más aun en la parte histórica) hay una masa de erudición, pero es erudición del tipo más bajo: el ejercicio establecido era buscar el elemento hegeliano en Herá-clito. El alumno Strebsamer5 lo realiza en forma “brillante”, lee todo lo que se re-lacione con Heráclito en todos los autores antiguos (y modernos), y da una inter-pretación hegeliana a todo.

 

En 1844-1847 Marx fue de Hegel a Feuerbach, y MÁS ALLÁ de Feuerbach hasta el materialismo histórico (y dialéctico). ¡¡Lassalle comenzó en 1846 (Prefacio, pág. III), resumió en 1855 y terminó en agosto de 1857 (Prefacio, pág. XV) un trabajo de refrito pobre, vacío, inútil, libresco sobre hegelianismo!!

 

Algunos capítulos de la segunda parte son interesantes y no carecen de utilidad, únicamente por las traducciones de fragmentos de Heráclito y por la populariza-ción de Hegel, pero no eliminan todos los defectos arriba mencionados.

 

La filosofía de los antiguos y de Heráclito es con frecuencia verdaderamente en-cantadora en su pueril ingenuidad; por ejemplo pág. 162 — “¿cómo ha de expli-carse que la orina de las personas que han comido ajo6 huela a ajo?”

 

315

 

y la respuesta:

 

“¿no es que, como dicen algunos de los seguidores de Heráclito, se produce en el universo y en los cuerpos [orgánicos] uno y el mismo proceso de tras-formación por combustión, y que luego, después del enfriamiento, aparece allí [en el universo] como Humedad, en tanto que aquí toma la forma de orina, pero la trasformación (άναϑυμιασις7) de los alimentos hace que el olor de aquello de lo cual ha surgido se mezcle con ella?” ... (162- 163).

 

 

En la pág. 221 ff. 8 Lassalle cita a Plutarco, quien dice en relación con Heráclito: ... “del mismo modo que todo se crea por trasformación a partir del fuego, así también el fuego a partir de todo, lo mismo que obtenemos cosas por oro y oro por cosas” ...

 

 

Heráclito sobre el oro y las mer-cancías

 

En este sentido, Lassalle escribe sobre el valor (Werth) (PAG. 223 NB) [ y sobre la

 

Function des Geldes9 ], y lo explica a la manera hegeliana (como    Incorrecto

“unidad separada, abstracta”), y agrega: ... “-que esa unidad, el di-   (idealismo

nero, no es algo   real,   sino algo     simplemente ideal [la cursiva es de    de Lassalle)

                                   

Lassalle], es evidente del hecho” etc. .

 

(Pero de cualquier modo NB que esto fue escrito en un libro que apareció en 1858, y que el prefacio tenía fecha agosto de 1857. )

 

En la nota 3 de la pág. 224 (págs. 224 -225) Lassalle habla con más detalle aun sobre el dinero, y dice que Heráclito no era un “economista político”, que el dinero es ((sólo (??))) un Wertzeichen10, etc. , etc. (“todo el dinero es simplemente la

 

  * Aplicado. (Ed. )

  * Encima de la palabra “Knobiauch” Lenin escribió la palabra “ajo”. (Ed. )

 

7 * Evaporación. (Ed. )

 

8 * Y siguientes. (Ed.

9 * Función del dinero. (Ed. )

10 * Símbolo del valor. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

unidad ideal o expresión del valor de todos los productos reales en circula-ción”)(224) etc.

 

316

 

 

Como Lassalle habla aquí vagamente sobre los moderne Entdeckungen auf die-sem Gebiet11 — la teoría del valor y del dinero, puede supo nerse que tiene en cuenta precisamente conver saciones con Marx y cartas de éste.

En las págs. 225-228 Lassalle reproduce un lar go p a s a j e de Plutarco, y demues-tra luego (convincentemente) que en verdad se hace referencia en éLa Heráclito, y que Plutarco expone aquí ‘los rasgos fundamentales de la teología especulativa de Heráclito” (pág. 228).

 

El pasaje es bueno: trasmite el espíritu de la filosofía griega, la ingenuidad, la pro-fundidad, las fluidas transiciones.

 

Lassalle extrae de Heráclito incluso todo un sistema de teología y “lógica objetiva (sic!!), etc. — en una palabra, ¡¡Hegel “a propósito” de Heráclito!!

 

Un infinito número de veces (verdadera mente, en forma fatigosa), Lassalle sub-raya y repite la idea de que Heráclito no sólo reconoce el movimiento en todo, que su principio es el movimiento o el devenir (Werden), sino que toda la cuestión estriba en entender ‘la identidad procesional de los contrarios absolutos [schle-chthin]” (pág. 289 y muchas otras). Lassalle, por así decirlo, mete a martillazos en la cabeza del lector el pensamiento hegeliano de que en los conceptos abstractos (y en el sistema de los mismos) el principio del movimiento no puede ser expre-sado de otro modo que como el principio de la identidad de los contrarios. El mo-vimiento y el Werden, hablando en términos generales, pueden existir sin repeti-ción, sin regreso al punto de partida, y ENTONCES tal movimiento no sería una “identidad de contrarios”. Pero el movimiento astronómico y mecánico (terres-tre), y la vida de las plantas, los animales y el hombre — todo esto ha sido metido en la cabeza de los hombres, no simplemente la idea del movimiento, sino la del movimiento precisamente con un regreso al punto de partida, es decir, el movi-miento dialéctico.

 

317

 

Esto es ingenua y deliciosamente expresado en la famosa fórmula (o aforismo) de Heráclito: “es imposible bañarse dos veces en el mismo río” — pero en realidad (como ya lo había dicho Cratilo, un discípulo de Heráclito), ni siquiera puede ha-cerse una vez (porque antes de que todo el cuerpo haya entrado en el agua, ésta ya no es la misma que antes).

 

(NB: Este Cratilo redujo la dialéctica de Heráclito a sofística, págs. 294-295 y mu-

 

chas otras, al decir: nada es cierto, nada puede decirse sobre nada. Una conclusión negativa (y simplemente negativa) de la dialéctica. Heráclito, en cambio, tenía el principio: “todo es cierto”, hay (una parte dei verdad en todo. Cratilo simplemente “meneó el dedo” en respuesta a todo, demostrando con ello que todo se mueve, que nada puede decirse de nada.

 

En esta obra Lassalle no tiene sentido de moderación, ahoga absolutamente a He-ráclito en Hegel. Es una lástima. Heráclito CON MODERACIÓN, como uno de los fun-dadores de la dialéctica, sería sumamente útil: las 850 páginas de Lassalle debe-rían ser comprimidas en 85 páginas de quintaesencia y traducidas al ruso:

 

  * Modernos descubrimientos en ese terreno. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

“Heráclito como uno de los fundadores de la dialéctica (según Lassalle)”. ¡Algo útil podría resultarl

 

318

La ley fundamental del mundo, según Heráclito (λογος 12, a veces είμαρμένη 13) es “la ley de trasformación en el contrario” (pág. 327) (= έναντιοτροπη, έναντιοδρομία). Lassalle explicó el significado de είμαρμένη como la “ley del desarrollo” pág. 333), citando, entre otras,

 

las palabras de Nemesio: “Demócrito, Heráclito y Epicuro suponen que ni para lo universal ni para lo particular existe la previsión" (ib. ).

 

Y las palabras de Heráclito: “El mundo no fue creado por ninguno de los dioses u hombres, sino que es un fuego eternamente vivo y siempre lo será (ibid. ).

 

¡Es extraño que al hacer un refrito de la filosofía religiosa de Heráclito, Lassalle no cite ni mencione una sola vez a Feuerbach! ¿Cuál es la actitud de Lassalle, en general, hacia Feuerbach? ¿La de un idealista hegeliano?

De ahí que Filón (Philo) dijera de la doctrina de Heráclito, ... “que ella      NB

[die Lehre 14], como la de los estoicos, deriva todo del mundo, y lo pone 

en el mundo, pero no cree que nada provenga de Dios” (334). Un ejemplo de “re-toque” imitando a un hegeliano:

 

Lassalle traduce el famoso pasaje de Heráclito (según Stobaeus) sobre “(Das) Eine Weise”15 (έν σοφον) como sigue:

 

“Por muchos discursos que yo haya es cuchado, ninguno ha logrado reconocer que lo sabio es lo que está separado de todo (es decir, de todo lo que existe):: (344). — considera que las palabras “bestia o dios” son una interpolación, y re-chaza las traducciones de Ritter (“la sabiduría está alejada de todo”) (344) y de Schleiermaeher, “lo sabio está separado de todo”, en el sentido de “cognición” dis-tinta de la ciencia de los particulares.

 

319

 

Según Lassalle el significado de ese pasaje es el siguiente: que “lo absoluto (lo sa-bio) es ajeno a todo ser sensible determinado, que es lo negativo” (349) — es decir, Negative = el principio de negación, el principio de movimiento. ¡Una clara falsificación imitando a un hegeliano! Hegel introducido en Heráclito.

 

Una masa de detalles sobre la vinculación (exterior) entre Heráclito y la teología persa, Ormuz-Ahrimán16 y la teoría de la magia, etc. , etc. , etc.

 

Heráclito dijo: “el tiempo es un cuerpo” (pág. 358)... esto, dice Lassalle, es en el sentido de la unidad del ser y la nada, ¡El tiempo es la pura unidad del ser y el no ser, etc. !

 

Para Heráclito el fuego, se dice = el principio del movimiento [y no simplemente fuego], ¡algo similar es el fuego en la doctrina de la filosofía (y la religión) persa! (362).

 

Si Heráclito fue el primero en usar el término λογος (“palabra”) en el sentido

 

 

 

  *Logos. (Ed. )

 

  * Necesidad. (Ed. )

  * La doctrina. (Ed. )

  * “Lo único sabio. ” (Ed. )

  * Ahrimán: nombre griego del dios de la religión persa antigua que encarna el mal, enemigo eterno e incon-

 

ciliable de su hermano Ormuz, dios del bien. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

objetivo (ley), se dice que también eso lo tomó de la religión persa ... (364).

 

— Una cita del Zend-Avesta17 (367).

 

En el § 17, sobre la relasión entre Δίχη y είμαρμένη18, Lassalle interpreta estas ideas de Heráclito en el sentido de “necesidad”, “conexión” (376).

 

320

 

 

NB: “el vínculo de todas las cosas” (δεσμος άπάντων) (pág. 379).

 

Platón (en el THEATETES) expresa, según se dice, la filosofía heracliteana cuando dice:

 

“La necesidad vincula la esencialidad del ser”...

 

“Heráclito es la fuente de la concepción, común entre los estoicos, de que είμαρμένη, rerum omnium necessitas19, expresa VÍNCULO y ligación illigatio”...

 

(376).

 

Cicerón:

 

“Pero yo llamo destino a lo que los griegos de nominaban είμαρμένη ,es decir el orden y la sucesión de las causas, en que una causa vinculada con otra engendra un fenómeno por sí misma” (pág. 377).

 

Miles de años han pasado desde el momento en que nació la idea de ‘la conexión de todas las cosas”; “la cadena de las causas”. Una comparación de cómo han sido entendidas estas causas en la historia del pensamiento humano ofrecería una teo-ría indiscutiblemente concluyente del conocimiento.

 

Tomo II.

 

Al hablar del “fuego”, Lassalle demuestra, repitiéndose mil veces, que ese es un “principio” para Heráclito. Insiste especialmente en el idealismo de Heráclito (pág. 25 — en que el principio del desarrollo, des Werdens20, en Heráclito, es lo-gisch-práexistent21, que su filosofía = Idealphilosophie22. Sic!! (pág. 25).

 

321

 

((¡Un estiramiento a imitación de Hegel!))

 

Heráclito aceptaba “el fuego puro y absoluta mente inmaterial” (pág. 28, Timaeus, sobre Heracleitos) ...

En la pág. 56 (t. II) Lassalle introduce una cita [de Clemens Al. Stro-        NB

mata23 V; cap. 14] sobre Heráclito, que traducida literalmente dice:

“El mundo, una entidad proveniente del todo, no fue creado por ninguno de los dioses o los hombres, sino que fue, es y será fuego eternamente vivo, que se en-ciende y se apaga con regularidad”...

 

Una exposición muy buena de los principios del materialismo dialéctico. Pero en

 

 

 

  * Zend-Avesta o Avesta: designación de los antiguos libros religiosos persas en los que está expuesta la reli-gión fundada, según la leyenda, por el profeta Zaratustra (Zoroastro). (Ed. )

  * Justicia y necesidad. (Ed. )

  * Necesidad de todas las cosas. (Ed. )

 

  * Del devenir. (Ed. )

 

  * Lógicamente-preexistente. (Ed. )

 

  * Filosofía idealista. (Ed. )

 

  * Clemente de Alejandría. Tapices (en sentido figurado: libro de variada. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

la pág. 58 Lassalle da la siguiente “freie Ubersctzung”24 de ese pasaje: “El mundo-

 

------ fue, es y será un continuo de venir, trasformándose constantemente, pero

 

en medida variable, de ser en no ser (procesional) y de éste en ser (procesional). ”

 

Un excelente ejemplo de cómo Lassalle verballhornt25 a Heráclito, presentándolo como hegeliano, arruinando la vivacidad, la fres cura, la ingenuidad y la integri-dad histórica de Heráclito al interpretarlo falsamente a imitación de Hegel (y para esta falsa interpretación Lassalle rumia a Hegel a lo largo de decenas de páginas). La sección II de la parte II (“Física, ¡¡¡págs. 1-262!!!, tomo II) es absolutamente intolerable: Heráclito por valor de un céntimo y refritos y estiramientos de Hegel por valor de un rublo. Esto sólo puede ser hojeado — ¡para decir que no debe ser leído!

 

322

De la sección III (“La doctrina de la cognición”), una cita de Filón: NB

“Porque el uno es lo que está compuesto de dos contrarios, de modo

que cuando se lo divide en dos se revelan los contrarios. ¿No es ésta NB

la proposición que los griegos dicen que su grande y famoso Heráclito     

puso a la cabeza e ‘su filosofía y de la que se jactó como de un nuevo      

descubrimiento?”... ((265))   

Y la siguiente cita, también de Filón:        

... “Del mismo modo, también, las partes del mundo están divididas NB

en dos y se contraponen mutuamente: la tierra — en montañas y lla-

nuras; el agua — en dulce y salada... Del mismo modo, también, la atmósfera en invierno y verano, y así mismo en primavera y otoño. Y esto sirvió a Heráclito como material para sus libros sobre la naturaleza: tomó prestado de nuestro teó-logo el aforismo sobre los contrarios, les agregó innumerables ejemplos [Belege] trabajosamente elaborados” (pág. 267).

 

Según Heráclito el criterio de verdad no es el consensúa omnium, el acuerdo de todos (pág. 285) — en ese caso sería un subjectiver Empiriker26 (pág. 284). No, es un objectiver Idealist27 (285). Para él, el criterio de verdad, con independencia de la opinión subjetiva de todos los hombres, es el acuerdo con la ley ideal de la identidad del ser y el no ser (285).

 

Aquí se ve con claridad que Lassalle es un hegeliano del tipo antiguo, un idealista

 

 

 

Cf. Marz 1845 en sus tesis sobre Feuerbach!28 Aquí Lassalle es reaccionario.

 

323

En la pág. 337, al citar, entre otros, a Büchner (nota 1), Lassalle dice que Heráclito expresó a priori “el mismo pensamiento” que la “fisiología moderna” (“el

  * Traducción libre. (Ed. )

 

  * Corrige (irónicamente). (Ed. )

  * Empirista subjetivo. (Ed. )

  * Idealista objetivo. (Ed.

  Lenin contrapone aquí a la concepción idealista del criterio de la verdad de Lassalle, el punto de vista de Marx, quien en las Tesis sobre Feuerbach formuló la concepción materialista dialéctica sobre el criterio de la verdad del conocimiento: “El problema de si al pensamiento se le puede atribuir verdad objetiva —escribía Marx— no es, en modo alguno, una cuestión teórica, sino práctica. En la práctica debe demostrar el hombre la verdad, es decir, la realidad y el poder, la terrenalidad de su pensamiento” . 322.

 

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

pensamiento es un movimiento de la materia”).

 

 

Una evidente exageración. En las ci tas sobre Heráclito sólo se dice que el alma es también un proceso de trasformación — que lo que se mueve es conocido por lo que mueve.

Una cita de Chalcidius29 (en Timaeus):

 

... “Pero Heráclito vincula nuestra razón con la razón divina que guía y domina al mundo, y dice que, a causa del acompañamiento inseparable, posee también el conocimiento del grado gobernante de la razón y, cuando el espíritu descansa de la actividad de los sentidos, predice el futuro” (pág. 342).

 

De Clemens (Stromata, V):

 

... “debido a su incredibilidad, ella [es decir, la verdad] elude ser conocida”... (347). Heráclito, dice Lassalle, es “el padre de la lógica objetiva” (pág. 351), porque en él la “filosofía natural” umschlät30 en la filosofía del pensamiento, “el pensamiento es reconocido como el principio de la existencia” (350), etc. , et. , à la Hegel... Se dice que en Heráclito falta el momento de la subjetividad ...

 

36. “El Cratilo de Platón”31, págs. 373-396

 

En el § sobre “Cratilo”, Lassalle demuestra que en este diálogo de Platón Cratilo es presentado (no todavía como sofista y subjetivista, como llegó a serlo más tarde, sino) como un verdadero discípulo de Heráclito, que realmente explicó la teoría de él, de Heráclito, sobre la esencia y el origen de las palabras y el lenguaje como IMITACIÓN de la naturaleza (“imitación de la esencia de las cosas”, pág. 388), de la esencia de las cosas, “la imitación y la copia de Dios”, “la imitación de Dios y del universo” (ibid. )32.

 

324

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

... “Hemos demostrado — dice la identidad conceptual [arriba mencionada] (pre-cisamente identidad, y no meramente analogía) entre la palabra, el nombre y la

 

  * Calcidio. (Ed. )

 

   * Se trasforma. (Ed. )

 

  * Cratilo: diálogo de Platón dirigido contra los sofistas. (54. )

  Más adelante (véase el presente tomo, pág. 325) Lenin dice que Platón confundió indebidamente la doctrina de Heráclito con las ideas de los sofistas, y se refiere a la actitud no crítica de Lassalle al respecto. 324

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

ley es en todo sentido un criterio de principio de la filosofía heracliteana, y de la fundamental importancia y significación que tiene en la misma” ... (393).

 

... “Los nombres son para él [para Heráclito] leyes del ser; son para él el elemento común de las cosas, así como para él las leyes son el ‘elemento común de todo’”...

(394)

 

E HIPÓCRATES EXPRESA precisamente ideas heracliteanas cuando dice:

325

“Los nombres son las leyes de la naturaleza. ”

¡muy im-

“Porque tanto las leyes como los nombres son para el esfesio [ ... ] portante! igualmente sólo productos y realizaciones de lo universal, unos y

 

otros son para él el ser ideal alcanzado, puramente universal, libre de la mácula de la realidad sensible” ... (394).

 

Platón analiza y refuta la filosofía de Heráclito en su “CRATILO” y “TEETETES”, y al hacerlo (especialmente en el último) confunde a Heráclito (el idealista objetivo y el dialéctico) con el idealista subjetivo y sofista Protágoras (el hombre es la me-dida de todas las cosas). Y Lassalle muestra que en el desarrollo de las ideas se ha originado real mente en Heráclito 1) la sofística (Protágoras) y 2) el platonismo, las “ideas” (idealismo objetivo).

 

Se obtiene la impresión de que Lassalle, el idealista, dejó en la sombra el materia-lismo o las tendencias materialistas de Heráclito, y que lo interpretó afectada-mente a imitación de Hegel.

 

(IV. Ethik, págs. 427-462. )

 

En la sección sobre ética, nil.

 

En págs. 458-459 Lassalle escribe que Nemesios dijo que Heráclito y Demócrito negaban la previsión (προνοίαν), en tanto que Cicerón (De fato)33 decía que He-ráclito, como también Demó crito y otros (inclusive Aristóteles), reconocían el fa-tum — la necesidad.

 

 

... “Este destino ha de significar sólo la necesidad natural inma-nente correspondiente al objeto, su ley natural”... (459).

 

326

 

(Los estoicos, según Lassalle, lo tomaron todo de Heráclito, vol-viéndolo trivial y unilateral, pág. 461. )

 

 

 

Naturnotwen-digkeit34 en Lassalle

 

 

El índice del libro de Lassalle está compilado en una forma erudita, pedante, pero sin inteligencia; una masa de nombres de los antiguos, etc. , etc.

 

En general, ∑∑, el juicio de Marx es correcto: el libro de Lassalle no vale la pena de ser leído.

 

------------------

 

 

 

327

 

 

  * Sobre el destino. (Ed. )

 

  * Necesidad natural. (Ed. )

 

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

SOBRE EL PROBLEMA DE LA DIALÉCTICA 35

 

La división de un todo único y el conocimiento de sus partes contradictorias (véase la cita de Filón sobre Heráclito, al comienzo de la sección III, “Sobre el co-nocimiento”, en el libro de Lassalle acerca de Heráclito 36) es la esencia (uno de los “esenciales”, una de las principales, si no la principal característica o rasgo) de la dialéctica. Precisamente así formula también Hegel el asunto (Aristóteles en su Metafísica choca continuamente con él y combate a Heráclito y las ideas heracli-teanas)37

 

La justeza de este aspecto del contenido de la dialéctica debe ser verificada por la historia de la ciencia. Este aspecto de la dialéctica (por ejemplo, en Plejánov) re-cibe habitualmente una atención inadecuada: la identidad de los contrarios es en-tendida como la suma de EJEMPLOS [“por ejemplo, una simiente”, “por ejemplo, el comunismo primitivo”. Lo mismo rige en cuanto a Engels. Pero es “en interés de la popularización” ... ], y no como una ley del conocimiento (y como una ley del mundo objetivo).

En matemáticas: + y —. Diferencial e integral.

 

En mecánica: acción y reacción.

 

En física: electricidad positiva y negativa.

En química: combinación y disociación de los átomos.

En la ciencia social: la lucha de clases.

328

 

La identidad de los contrarios (sería más correcto, quizá, decir su “unidad” — aunque la diferencia entre los términos identidad y unidad no es aquí particular-mente importante. En cierto sentido ambos son correctos) es el reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias contradictorias, mutuamente excluyentes, opuestas, de todos los fenómenos y procesos de la naturaleza (inclusive el espíritu y la sociedad). La condición para el conocimiento de todos los procesos del mundo en su “automovimiento”, en su desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como una unidad de contrarios. El desarrollo es la “lucha” de contrarios. Las dos concepciones fundamentales (¿o dos posibles?, ¿o dos históricamente observables?) del desarrollo (evolución) son: el desarrollo como aumento y disminución, como repetición, y el desarrollo como unidad de contrarios (la división de una unidad en contrarios mutuamente excluyentes y su relación recíproca).

 

En la primera concepción del movimiento, el AUTOmovimiento, su fuerza IMPUL-SORA, su fuente, su motivo, queda en la sombra (o se convierte a dicha fuente en externa: Dios, sujeto, etc. ). En la segunda concepción la atención principal se

 

  En el cuaderno “Filosofía”, el fragmento Sobre el problema de la dialéctica figura entre el Resumen del libro de Lassalle sobre la filosofía de Heráclito y el Resumen de la “Metafísica” de Aristóteles; sin embargo, las remi-siones a la “Metafísica”, insertadas en el texto del fragmento, permiten suponer que éste fue escrito después que Lenin leyó las obras de Aristóteles. Por lo tanto, el fragmento Sobre el problema de la dialéctica es una síntesis peculiar de la labor realizada por Lenin en 1914-1915 sobre la problemática filosófica.

 

Lenin analiza en él la ley dialéctica de la unidad y la lucha de los contrarios, las concepciones metafísica y dia-léctica del desarrollo, las categorías de lo absoluto y lo relativo, de lo abstracto y lo concreto, de lo universal, lo particular y lo singular, lo lógico y lo histórico, y otras, revela el carácter dialéctico del proceso del conocimiento y muestra las raíces gnoseológcas y clasistas del idealismo. 327.

 

  * Véase el presente tomo, pág. 322. (Ed. )

 

  ** Véase el Resumen del libro de Aristóteles “Metafísica” hecho por Lenin en el presente tomo, pág. 338. (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

dirige precisamente hacia el conocimiento de la fuente del “AUTO”-movimiento. La primera concepción es inerte, pálida y seca. La segunda es viva. SÓLO la se-gunda proporciona la clave para el “automovimiento” de todo lo existente; sólo ella proporciona la clave para los “saltos”, para la “ruptura de la continuidad”, para la “trasformación en el contrario”, para la destrucción de lo viejo y el surgi-miento de lo nuevo. La unidad (coincidencia, identidad, acción igual) de los con-trarios es condicional, temporaria, transitoria, relativa. La lucha de los contrarios mutuamente excluyentes es absoluta, como son absolutos el desarrollo y el mo-vimiento.

 

NB: La distinción entre subjetivismo (escepticismo, sofística, etc. ) y dialéctica, de paso, consiste en que en la dialéctica (objetiva) la diferencia entre lo relativo y lo absoluto es ella misma relativa. Para la dialéctica objetiva hay un absoluto dentro de lo relativo. Para el subjetivismo y la sofística lo, relativo es sólo relativo y ex-cluye lo absoluto.

 

En El capital Marx analiza primero la relación más simple, más ordinaria y funda-mental, más común y cotidiana de la sociedad burguesa (la mercancía), una rela-ción que se encuentra miles de millones de veces, a saber, el intercambio de mer-cancías. En ese simple fenómeno (en esta “célula” de la sociedad burguesa) el aná-lisis revela todas las contradicciones (o los gérmenes de tocias las contradiccio-nes) de la sociedad moderna. La posterior exposición nos muestra el desarrollo (a la vez crecimiento y movimiento) de esas contradicciones y de esa sociedad en la Σ 38 de sus partes individuales, de su comienzo a su fin.

 

329

Tal debe ser también el método de exposición (o estudio) de la dialéctica en ge-neral (porque para Marx la dialéctica de la sociedad burguesa es sólo un caso par-ticular de la dialéctica). Comenzar con lo más sencillo, con lo más ordinario, co-mún, etc. ; con cualquier proposición: las hojas de un árbol son verdes; Juan es un hombre; Chucho es un perro, etc. Aquí tenemos ya dialéctica (como lo reconoció el genio de Hegel): lo individual es lo universal (cf. Aristóteles, Metaphysik, tra-ducción de Schwegler, Bd. II, S. 40, 3. Buch, 4. Kapitel 8- 9: “denn natürlich lcann man nicht der Meinung sein, dass es ein Haus [una casa en general] gebe ausser den sichtbaren Háusern”, “ού γάράν ϑείημεν είναί τινα οίχίαν παρά τάς τινας οίχίας” 39). Por consiguiente, los contrarios (lo individual se opone a lo universal) son idénticos: lo individualexiste sólo en la conexión que conduce a lo universal. Lo universal existe sólo en lo individual y a través de lo individual. Todo indivi-dual es (de uno u otro modo) un universal. Todo universal es (un fragmento, o un aspecto, o la esencia de) un individual. Todo universal sólo abarca aproximada-mente a todos los objetos individuales. Todo universal entra en forma incompleta en lo universal, etc. , etc. Todo individual está vinculado por miles de transiciones con otros tipos de individuales (cosas, fenómenos, procesos), etc. Aquí ya tene-mos los elementos, los gérmenes de los conceptos de necesidad, de conexión ob-jetiva en la naturaleza, etc. Aquí tenemos ya lo contingente y lo necesario, el fenó-meno y la esencia; porque cuando decimos: Juan es un hombre, Chucho es un pe-rro, esta es una hoja de un árbol, etc. , desechamos una cantidad de atributos como contingentes; separamos la esencia de la apariencia, y contraponemos la una a la

 

 

 

  * Suma. (Ed. )

  * “Porque, por supuesto, no se puede sostener la opinión de que pueda haber una casa [en general] aparte de las casas visibles. ” (Ed. )

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

otra.

 

330

Así, en cualquier proposición podemos (y debemos) descubrir como en un “nú-cleo” (“célula” ) los gérmenes de todos los elementos de la dialéctica, y con ello mostrar que la dialéctica es una propiedad de todo conocimiento humano en ge-neral. Y la ciencia natural nos muestra (y aquí, una vez más, es preciso demos-trarlo en cualquier ejemplo simple) la naturaleza objetiva con las mismas cuali-dades, la trasformación de lo individual en lo universal, de lo contingente en lo necesario, transiciones, modulaciones y la vinculación recíproca de los contra-rios. La dialéctica es la teoría del conocimiento (de Hegel y) del marxismo. Este es el “aspecto” del asunto (no es un “aspecto”, sino la esencia del asunto) al que Plejánov, por no hablar de otros marxistas, no prestó atención.

 

* *

 

*

 

El conocimiento es representado en forma de una serie de círculos tanto por He-gel (véase la Lógica) como por el moderno “gnoseólogo” de la ciencia natural, el ecléctico y enemigo del hegelianismo (¡que él no entendió!) Paul Volkmann (véase su Erkenntnistheoretische Grundzüge S.40).

 

“Círculos” en filosofía: [¿es esencial una cronología de las personas? ¡No!]

Antigua: de Demócrito a Platón y a la dialéctica de Heráclito.

Renacimiento: Descartes versus Gassendi (¿Spinoza?).

 

Moderna: Holbach-Hegel (a través de Berkeley, Hume, Kant). Hegel — Feuerbach

 

— Marx.

 

La dialéctica como conocimiento vivo, multilateral (con una cantidad de aspectos que aumenta eternamente), con una infinita cantidad . de matices de cada enfo-que y aproximación a la realidad (con un sistema filosófico que se convierte en un todo a partir de cada matiz) — he aquí un contenido inmensamente rico en comparación con el materialismo “metafísico”, cuya desdicha fundamental es su incapacidad para aplicar la dialéctica a la Bildertheorie41, al proceso y desarrollo del conocimiento.

El idealismo filosófico es sólo una tontería desde el punto de vista del materia-lismo tosco, simple, metafísico. En cambio, desde el punto de vista del materia-lismo dialéctico, el idealismo filosófico es un desarrollo unilateral, exagerado, überschwengliches (Dietzgen)42 (inflación, abultamiento) de uno de los rasgos, aspectos, facetas del conocimiento hasta convertirlo en un absoluto, divorciado de la materia, de la naturaleza, llevado a la apoteosis.

 

 

333

El idealismo es oscurantismo clerical. Es cierto. Pero el idealismo fi-losófico es (“más correctamente” y “además”) un camino hacia el os-curantismo clerical a través DE UNO DE LOS MATICES del

 

 

 

NB

 

este afo-

rismo

 

 

  Lenin se refiere al libro de P. Volkmann Erkenntnistheoretische Grund- züge der Naturwissenschaften und ihre Beziehungen zum Geistesleben der Gegenwart (“Fundamentos gnoseológicos de las ciencias naturales y su nexo con la vida espiritual de nuestra época”); el pasaje mencionado figura en la pág. 35 de la segunda edición del libro que leyó Lenin (véase él presente tomo, pág. 365). Lenin señaló pasajes análogos también al resumir Lec-ciones de historia de la filosofía, de Hegel (véase el presente tomo, págs. 229 y 241).

 

  * Teoría de la reflexión. (Ed. )

 

  * Véase el presente tomo, nota 61. (Ed.

 

Sobre el problema de la dialéctica

 

 

 

 

conocimiento infinitamente complejo (dialéctico) del este hombre.

 

El conocimiento no es (o no sigue) una línea recta, sino una curva, que se apro-xima infinitamente a una serie de círculos, a una espiral. Todo fragmento, seg-mento, sección de esta curva puede ser trasformado (trasformado unilateral-mente) en una recta independiente, completa, que entonces (si los árboles impi-den ver el bosque) conduce al lodazal, al oscurantismo clerical (don de queda su-jeta por los intereses de clase de las clases dominantes). El carácter rectilíneo y la unilateralidad, la rigidez y la petrificación, el subjetivismo y la ceguera subjetiva: voilá43 las raíces gnoseológicas del idealismo. Y el oscurantismo clerical (= idea-lismo filosófico), por supuesto, tiene raíces gnoseológicas, no carece de funda-mento; es sin duda una flor estéril, pero una flor estéril que crece en el árbol vivo del conocimiento humano, vivo, fértil, auténtico, poderoso, omnipotente, obje-tivo, absoluto.

 

Escrito en 1915.

Publicado por primera vez en

 

1925 en la revista Bólshevik,

 

 núm. 5-6.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

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  * En francés en el original. (Ed. )

 

 

La filosofía se pierde a me-nudo en la de-finición de pa-labras, etc. Todo, todas las categorías son afectadas

Resumen del libro de Aristóteles "Metafísica"

 

 

 

 

335

 

 

RESUMEN DEL LIBRO DE ARISTÓTELES “METAFISICA” 1

 

Escrito en 1915.

 

Publicado por primera vez en 1930, en Léninshi Sbómik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

337

 

ARISTÓTELES. METAFISICA

 

TRADUCIDO POR A. SCHWEGLER. DOS TOMOS

 

 

 

TÜBINGEN, 1847

 

 

Véase más arriba, cita sobre “casa” 2.

 

Una masa de materia en extremo interesante, vivaz, ingenua (fresca), que intro-duce la filosofía y es remplazada en la exposición por el escolasticismo, por el re-sultado sin movimiento, etc.

 

El clericalismo mató lo que había de vivo en Aristóteles y perpetuó lo que había de muerto.

 

“Pero el hombre y el caballo, etc. , existen como individuales, un universal no existe por sí mismo como una sustancia individual, sino sólo como un todo compuesto de un concepto definido y de materia definida” (pág. 125 3, libro 7, capítulo 10, 27-28).

 

Ibídem, pág. 126, §§ 32-33:

 

... “La materia en sí misma es incognoscible. Alguna materia es sen-

 

sible y alguna inteligible; sensible, como el metal y la madera, en una palabra, toda la materia móvil; inteligible, lo que está presente en las cosas sensibles no como sensible, por ejemplo, los objetos de las matemáticas”...

338

Altamente características y profundamente interesantes (al comienzo de la Me-tafísica) son la polémica con Platón y los problemas “desconcertantes”, deliciosos por su ingenuidad, y Bendenken 4 en cuanto a las tonterías del idealismo. Y todo esto, junto con la más impotente confusión sobre lo fundamental, el concepto y lo particular.

 

NB: Al comienzo de la metafísica, la empecinada lucha contra Heráclito, contra su

 

 

  Lenin hizo el Resumen del libro de Aristóteles “Metafísica” (editado en 1847 por A. Schwegler en griego, con versión alemana y comentarios) en la sala de lectura de la Biblioteca de Berna, en 1915. Con él ter minan las anotaciones en el cuaderno “ Filosofía” . Al hacer el Resumen de la Metafísica, en la cual, según dice “todo, todas las categorías son afectadas” (véase el presente tomo, pág. 337), Lenin subrayó la importancia de la crítica que se efectuaba en ella de la doctrina idealista de Platón sobre las ideas, señaló las “investigaciones, las búsquedas” de Aristóteles, su aproximación al materialismo y a la dialéctica. En el Resumen Lenin compara diferentes for-mas de idealismo filosófico, des cubre sus raíces gnoseológicas, condicionadas por “la posibilidad del vuelo de la fantasía fuera de la vida” y, al mismo tiempo, muestra el papel de la fantasía incluso “en la ciencia más es-tricta” (pág. 342). Sobre la Metafísica véase la nota 82.

 

2 * Véase el presente tomo, pág. 329. (Ed. )

 

3 * Aristóteles. Die Metaphysik, Bd. 2, Tübingen, 1847. (Ed. ) 4 * Dudas. (Ed. )

 

Resumen del libro de Aristóteles "Metafísica"

 

 

 

 

idea de la identidad del ser y el no ser (los filósofos griegos se acercaron a la dia-léctica, pero no supieron habérselas con ella). Altamente característicos en gene-ral, a lo largo de todo el libro, passim5 son los gérmenes vivos de dialéctica e in-vestigaciones sobre ella...

 

En Aristóteles, la lógica objetiva es confundida en todas partes con la lógica subje-tiva, y además, en tal forma que en todas partes la lógica objetiva es VISIBLE. No cabe duda en cuanto a la objetividad del conocimiento. Hay una fe ingenua en el poder de la razón, en la fuerza, el poder, la verdad objetiva del conocimiento. Y una confusión ingenua, una confusión impotente y lamentable en la dialéctica de lo universal y lo particular — del concepto y la realidad sensorialmente percepti-ble de los objetos individuales, las cosas, los fenómenos.

 

El escolasticismo y el clericalismo tomaron lo que había de muerto en Aristóteles, pero no lo que había de vivo: las investigaciones, las búsquedas, el laberinto, en el cual el hombre perdió el camino.

 

La lógica de Aristóteles es una investigación, una búsqueda, una aproximación a la lógica de Hegel — y ella, la lógica de Aristóteles (que en todas partes, a cada paso, plantea PRECISAMENTE el problema de la DIALÉCTICA ), ha sido convertida en un escolasticismo muerto, al rechazar todas las búsquedas, vacilaciones y modos de presentar problemas. Lo que tenían los griegos era precisamente modos de presentar problemas, por así decirlo sistemas exploratorios, una ingenua discor-dancia de opiniones, que se refleja excelentemente en Aristóteles.

 

339

... “Por lo tanto, está claro que no existe universal alguno al lado y se-       ¡

parado de sus particulares. Los adeptos de la doctrina de las ideas tie-       

nen, pues, razón cuando atribuyen a estas últimas una existencia sepa-     

rada; porque las ideas son sustancias particulares; pero se equivocan

al considerar como' idea la unidad sobre lo múltiple. El motivo de ello       ¡

es que no pueden explicar qué son las sustancias imperecederas de 

este tipo que existen al lado y fuera de las sustancias sensibles parti-

culares; de manera que equiparan las ideas a las cosas perecederas 

(pues éstas las conocemos), y dicen: el hombre en sí, el caballo en sí, agregando las palabras en sí a los nombres de las cosas sensibles (pág. # 136, libro 7, cap. 16,

 

  8-12) #. Pero supongo que incluso si nunca hubiésemos visto las estrellas, no obstante existirían sustancias eternas aparte de las que conocemos; y así, en el caso presente, aunque no podemos entender qué son, es necesario sin embargo que existan. Está claro, entonces, que ningún término universal es sustancia par-ticular y que ninguna sustancia particular está compuesta de sustancias [ούσία] particulares” (— § 13, al final del capítulo).

 

¡Delicioso! No hay duda de la realidad del mundo exterior. El hombre se embrolla precisa mente en la dialéctica de lo universal y lo particular, del concepto y la sensación, de la esencia y el fenómeno, etc.

(Pág. 146, libro 8 —¿puede haber sido insertado más tarde?— cap. 5, § 2-3. )

 

... “Hay una dificultad en el problema [άπορία] de cómo la materia de       NB

lo individual está vinculada con los contrarios. Por ejemplo, si el    

cuerpo es potencialmente [δυνάμει] sano, y lo contrario de la salud es la

 

 

  * En todas partes. (Ed. )

 

       Resumen del libro de Aristóteles "Metafísica"     

  enfermedad, ¿no es a la vez el cuerpo potencialmente sano y enfermo?...

340 ... “Además, ¿no está el hombre vivo potencialmente [δυνάμει] NB

  muerto?”        

  (Pág. 181), libro 11, cap. 1 § 12-14: ...    

“Ellos [los filósofos] ponen los objetos de las matemáticas como intermedios en-tre las ideas y las cosas sensibles, como una tercera clase aparte de las ideas y las cosas de nuestro mundo. Pero no hay tercer hombre o tercer caballo aparte del hombre en sí (o del caballo en sí) y de los particulares. Si por otra parte no es como dicen, ¿de qué clase de objetos debemos suponer que se ocupa el matemá-tico? Por cierto que no de las cosas de nuestro mundo; porque ninguna de éstas es del tipo que investigan las ciencias matemáticas”...

 

Ibídem, capítulo 2, § 21-23: ...

 

“Además, ¿hay algo aparte del todo concreto (con esto me refiero a la materia y a lo material), o no? Si no lo hay, todas las cosas son perecederas, por lo menos todo lo material es perecedero; pero si hay algo, debe ser la forma o configuración. Es difícil determinar en qué casos esto es posible y en cuáles no” ...

 

Págs. 185-186, libro 11, capítulo 3, § 12 — las matemáticas dejan a un lado el calor, el peso y otras “contrariedades sensibles”, y tienen en consideración “sólo la cantidad” ... “lo mismo sucede en relación con el ser”.

 

Aquí tenemos el punto de vista del materialismo dialéctico, pero de manera acci-dental, no de manera coherente, no elaborado, de pasa

 

En su esbozo de la historia de la filosofía antigua (Handbuch der Klassischen Al-tertums- Wissenschaft 6, de Müller, V, I, S. 265) (“Sala de lectura de la Biblioteca de Berna”), Windélband sub raya que en la Lógica de Aristóteles (die Logik) “tiene como su premisa más general la identidad de las formas del pensamiento con las del ser”, y cita la Metaphysik, V, 7: “δσαχως λεγεται, τοσαχως το είναι σημαίνει”. Ese es el § 4. Schwegler traduce:

 

341

 

“Denn so vielfach die Kategorien ausgesagt werden, so vielfacht bezeichnen sie ein Sein”7 ¡Una mala traducción!

 

Una aproximación a Dios:

 

Libro 12, capítulo 6, § 10-11:

 

... “¿Porque cómo puede haber movimiento si

 

no hay causa real? La madera no se moverá por sí misma — la carpintería debe actuar sobre ella; tampoco los menstruos o la tierra se moverán por sí 'mismos

 

— las simientes deben actuar sobre la tierra y el semen sobre los menstruos”...

 

Leukipp8 (id. , § 14) acepta el movimiento eterno, pero no explica por qué (§ 11). Capítulo 7, § 11-19 — Dios (pág. 213)

 

... . “el eterno movimiento debe provenir de algo... eterno” (capítulo 8, § 4)... Libro 12, capítulo 10—una nueva “revista” de los problemas fundamentales de la

 

 

 

  * Compendio de historia de la antigüedad clásica. (Ed. )

  * “En tantas formas como se enuncien las categorías, en tantas formas denotan el ser. ” (Ed,)

 

8 * Leucipo. (Ed. )

 

Resumen del libro de Aristóteles "Metafísica"

 

 

 

 

filosofía; “signos de interrogación”, por así decirlo. Una exposición muy fresca, ingenua, con dudas (a menudo insinuaciones), de distintos puntos de vista.

 

EN EL LIBRO 13 Aristóteles vuelve a una crítica de la teoría de los números de Pi-tágoras (y de la teoría de las ideas de Platón), independiente de las cosas sensi-bles.

 

Idealismo primitivo: lo universal (concepto, idea) es un ser particu- NB

lar. Esto parece descabellado, monstruosamente (o, con más exacti-

                          abso-

tud, puerilmente) estúpido. ¿Pero acaso el idealismo la misma naturaleza (

lutamente  de la misma naturaleza)? Mesas, sillas, y las ideas de mesa y silla; el

                

mundo y la idea del mundo (Dios); la moderno, Kant, Hegel, la idea de Dios, no son de cosa y el “noúmeno”, la “cosa en sí” incognoscible; la vinculación de la tie-rra y el sol, la naturaleza en general — y la ley, λογος9 , Dios. La dicotomía del conocimiento humano y la posibilidad del idealismo (= religión) están dadas ya en la primera abstracción elemental

 

342

 

 

“casa” en general y casas particulares

 

La aproximación del espíritu (humano) a una cosa particular, el sacar una copia (= un concepto) de ella no e s un acto simple, inmediato, un reflejo muerto en un espejo, sino un acto complejo, dividido en dos, zigzagueante, que incluye en sí la posibilidad del vuelo de la fantasía fuera de la vida; más aun que eso: la posibili-dad de la trasformación (además, una trasformación imperceptible, de la cual el hombre no es conciente) del concepto abstracto, de la idea, en una fantasía (in letzter Instanz 10 = Dios). Porque incluso en la generalización más sencilla, en la idea general más elemental (“mesa” en general), HAY cierta partícula de fantasía. (Vice versa: sería estúpido negar el papel de la fantasía, incluso en la ciencia más estricta: cf. Písarev sobre los sueños útiles, como un impulso para el trabajo, y sobre los ensueños vacíos. )11

 

Expresión ingenua de las "dificultades” de la “filosofía de las matemáticas” (para usar el lenguaje moderno): libro 13, capítulo 2, § 23:

 

... “Además, el cuerpo es un tipo de sustancia, ya que en cierto sentido posee inte-gridad; ¿pero en qué sentido son sustancias las líneas? No pue den serlo, ni como forma o configuración, como, por ejemplo, el alma, ni como materia, como el cuerpo; porque no parece que nada pueda estar compuesto de líneas o de planos o de puntos”... (pág. 224)...

 

343

El libro 13, capítulo 3, soluciona estas dificultades en forma excelente, precisa, clara, materialista (las matemáticas y otras ciencias abstraen uno de los aspectos de un cuerpo, del fenómeno, de la vida). Pero el autor no mantiene este punto de vista coherentemente.

En su comentario (t. IV, pág. 303), Schwegler dice: Aristóteles ofrece       NB

aquí una exposición positiva de “su punto de vista sobre lo matemá-

tico: lo matemático es la abstracción de lo sensible”.   

 

  * Logos. (Ed

 

  * En última instancia. (Ed. )

 

  * Lenin se refiere al trabajo de D, I. Písarev Errores de una mente inmadura; en “¿Qué hacer?” Lenin cita este mismo pensamiento de Písarev y el pasaje correspondiente de su obra (véase V- I- Lenin, ob. c{t. , t, V, págs. 562-563). (Ed. )

 

Resumen del libro de Aristóteles "Metafísica"

 

 

 

 

El libro 13, capítulo 10, trata del problema, que es mejor explicado por Schwegler en el comentario (en relación con la Metaphysik VII, 13, 5): la ciencia se ocupa sólo de lo universal (cf. libro 13, capítulo 10, § 6), pero sólo lo particular es real (sus-tancial). ¿Quiere decir eso que hay una brecha entre la ciencia y la realidad? ¿Quiere decir que el ser y el pensamiento son inconmensurables? “¿Es imposible el verdadero conocimiento de la realidad?” (Schwegler, t. IV, pág. 338), Aristóte-les responde: potencialmente el conocimiento se dirige a lo universal; realmente se dirige a lo particular.

 

 

Schwegler (ib. ) describe como hóchst beach- tenswert12 la obra de F. Fischer: Die Metaphysik, von empirischem Standpunkte aus dargeste-llt13 [año de publicación (1847) ], que habla del “realismo” de Aristó-teles.

 

#

 

 

NB?

 

  en                    

Libro 14, capítulo 3, § 7: ... “¿por qué si bien lo matemático no está en modo alguno

presente   las cosas sensibles, sus atributos están presentes en las cosas sensi-

bles?” ... (pág. 254)                        

(La última frase del libro, libro 14, capítulo 6, § 21, tiene el mismo significado. )

       ----------------------          

       -----------------                

344           Fin de la “Metafísica”             

                          ¡¡¡ja—ja!!!

       Allgemeine Deutsche Biographie,              

Friedrich Fischer (1801-1853), profesor de filosofía en Basilea. Un

artículo sobre él por Prantl (            t. 7,   

pág. 67) ofrece una apreciación despectiva respecto de Fischer y dice que “por un rechazo total del idealismo subjetivo cayó casi en el extremo opuesto de un em-pirismo a-ideal”.

 

-----------------

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Sumamente valiosa. (Ed. )

 

  * La metafísica expuesta desde un punto de vista empírico. (Ed. )

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

345

 

II. COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTICULOS Y RESEÑAS

 

347

 

1903

 

 

 

 

 

 

F. UEBERWEG. “ESBOZO DE LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA”1

 

(REVISADO POR MAX HEINZE)

 

 

3 TOMOS. 1876-1880. LEIPZIG

 

 

  El libro es de carácter más bien extraño: secciones más bien breves con unas pocas palabras sobre el contenido de las doctrinas y muy largas explicaciones en cuerpo pequeño, compuestas en sus tres cuartas partes por nombres y títulos de libros además, anticuados: bibliografía hasta la década del 60 y 70. ¡Algo unleser-liches! 2 ¡Una historia de nombres y libros! ]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Lenin escribió el comentario del libro de Ueberweg: Crundiss der Geschichte der Philosophie en Ginebra, en 1903, en un cuaderno aparte, entre otros apuntes sobre el contenido de distintos libros de carácter económico. (Ed. )

2 * Ilegible. (Ed. )

 

 

F. Paulsen. "Introducción a la filosofia"

 

 

 

 

348

 

F. PAULSEN. “INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA” 1

 

 

1899

 

Altamente característica es la franca formulación del problema en la introduc-ción: la tarea de la filosofía moderna es “reconciliar la concepción religiosa del mundo con la explicación cien tífica de la naturaleza” (pág. IV). Sic! Y esta idea es desarrollada de la manera más minuciosa: se dice allí que hay una lucha en dos frentes — contra el materialismo y contra el “jesuitismo” (tanto el católico como el protestante). Por supuesto, el materialismo es entendido (¿descrito?) como rein mechanisch, physika- lisch u. s. w. 2

 

El autor también dice directamente que la filosofía moderna se funda en Kant y es la representante del “monismo idealista”.

 

Hasta la pág. 10 ... “Paz entre la ciencia y la fe” ...

 

Y en la pág. 11: “La verdadera piedra angular de la filosofía de Kant [crear esa paz] es dar a cada uno lo que le corresponde: al conocimiento contra el escepticismo de Hume, a la fe contra su negación dogmática en el materialismo — tal es el re-sumen de su tarea” (12).

 

“Lo único que puede perturbar esta expectativa esperanzada [la esperanza de esa paz] es el radicalismo absolutamente antirreligioso que en la actualidad se di-funde en las amplias masas de la población... De tal modo el ateísto aparece ahora [como apareció antes entre la burguesía] como un artículo de fe de la socialde-mocracia” (págs. 14- 15).

 

“Es el catecismo al revés. Y como el antiguo dogmatismo, también este ? dogmatismo nuevo, negativo, es hostil a la ciencia, en la medida en que

 

con sus dogmas pone trabas al espíritu de la crítica y la duda. ” (Recuerda el tér-mino Antipfaffen3 y nos asegura que el cristianismo no tiene predilección por los ricos, que el cristianismo pasará por la misma lucha hacia la cual avanza Europa.)

349

Al refutar el materialismo y defender la teoría de la Allbeseelung 4 (que él inter-preta en un sentido idealista), Paulsen pasa por alto: 1) que no está refutando al materialismo, sino simplemente algunos argumentos de algunos materialistas; 2) que se contradice al interpretar la psicología moderna en un sentido idealista.

 

  Cf. pág. 126. “Una fuerza... no es más que una tendencia a cierta acción, y por lo tanto en su esencia general coincide con una voluntad inconciente. ”

 

(Ergo: Seelenvorgange und Kraft 5 no son en modo alguno tan unüberbrückbar6 como antes le parecieron al autor, págs. 90 u. ff. ).

 

  * Lenin escribió el comentario de este libro (Einleitung in die Philosophie, Berlín, 1899) en el mismo cuaderno que la nota anterior; a continuación figura en el cuaderno la “Nota sobre la posición de la nueva Iskra” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. VII, págs. 142-143). (Ed. )

 

2 * Puramente mecánico, físico, etc. (Ed. )

 

3 * Anticlericalismo. (Ed. )

 

4 * Encamación universal del alma. (Ed. )

5 * Procesos del alma y fuerza. (Ed. )

6 * Incompatibles. (Ed. )

 

F. Paulsen. "Introducción a la filosofia"

 

 

 

 

Págs. 112 - 116: ¿Por qué no podría el Weltall7 ser el portador del Weltgeistes? 8 (porque el hombre y su cere bro son el más elevado desarrollo del espíritu, como lo admite el propio autor.

Cuando Paulsen critica a los materialistas, contrapone a la materia las       NB

formas      más elevadas        del espíritu. Cuando defiende el idealismo e in-    

                

terpreta la psicología moderna de manera idea lista, aproxima a las Kráfte9 las formas inferiores del espíritu, etc. Ese es el talón de Aquiles de su filosofía).

 

Cf. en especial las págs. 106-107, donde Paulsen se opone a la opinión de que la materia es algo muerto.

 

  Contra pág. 86: “El movimiento no tiene en sí absoluta mente nada de pensa-miento”...

 

El autor parece liquidar con demasiada ligereza el concepto de que Gedanke ist Bewegung 10. Sus argumentos se reducen sólo a “estrecho sentido común: insen-sato”, “el pensamiento no es movimiento, sino pensamiento” (87). ¿¿Quizás el ca-lor tampoco es movimiento, sino calor??

 

350

 

¿Son efectivamente estúpidos los argumentos del autor, de que un fisiólogo no dejará de hablar de pensamientos, en lugar de movimientos equivalentes a dichos pensamientos? Y nadie dejará de hablar jamás del calor.

 

El que se ha enamorado no habla a “su dama del correspondiente proceso vaso-motor ... Eso es evidentemente una tontería” (86 -87). ¡Precisamente lo que hace el señor Paulsen! Y si experimentamos falta de calor, no hablamos de que el calor sea una forma de movimiento, sino de cómo conseguir un poco de carbón.

Paulsen considera que la afirmación de que el pensamiento fes Bewegung11 es sinnlos12. Pero él mismo está contra el dualismo, y habla del “equivalente” (140 y

 

  — “el equivalente físico de lo psíquico” (o Begleiterscheinung 13). ¿No es esa la misma begriffliche Konfusion14 por la cual insulta desdeñosamente a Büchner?

 

Cuando Paulsen declara que su paralelismo es “no local”, sino “ideal” (pág. 146), su carácter dualista se muestra con ma yor claridad aun. Eso no es una explicación del asunto, ni una teoría, sino una simple treta verbal.

 

Escrito en 1903.

Publicado por primera vez en

 

1930, en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Universo. (Ed. )

 

 

  * Espíritu universal. (Ed. )

9 * Fuerzas. (Ed. )

10 * Pensamiento es movimiento. (Ed. )

11 * Movimiento. (Ed. )

 

12  * Insensata. (Ed. )

 

13 * Fenómeno concomitante. (Ed. )

14 * Confusión conceptual. (Ed. )

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

351

 

 

1904

 

NOTA SOBRE UNA RESEÑA DE LOS LIBROS DE E. HAECKEL “LAS MARAVILLAS DE LA VIDA” Y “EL ENIGMA DEL UNIVERSO”1

 

FRANKFURTER ZEITUNG, 1904, núm. 348 (15 de diciembre)

 

 

 

 

Primera edición matutina

 

 

Un boletín sobre nuevos libros biológicos

 

 

ERNST HAECKEL Lebenswunder (Gemeinverständliche Studien über biologische Philosophie). Stuttgart. (Alfred Kroner)2.

 

(Para Haeckel, “el espíritu es una función fisiológica de la corteza cerebral”. Pág. 378 de su libro. Por cierto que el autor de la reseña está contra esa opinión. ) Weltratseln3, del mismo autor ((publicado antes)) (en el que se demuestra que, hablando en términos correctos, no hay enigmas del universo).

 

Escrito a fines de 1904.

 

Publicado por primera vez en

 

1958 en la 4ª ed. de las Obras

 

de V. I. Lenin, tomo 38.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  La nota sobre una reseña de los libros de E. Haeckel Lebenswunder “ Las maravillas de la vida” ) y Weltratsel (“El enigma del universo” ) (1899), publicada en Frankfurter Zeitung, fue escrita en hoja suelta; la anotación fue hecha no antes del 2 (15) de noviembre de 1904. En su obra Materialismo y empiriocriticismo Lenin hizo una apreciación del libro de E. Haeckel El enigma del universo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 367-374).   Frankfurter Zeitung (“ Gaceta de Francfort” ) : diario; órgano de los grandes financistas alemanes; se publicó desde 1836 hasta 1943 en Francfort del Meno. Comenzó a aparecer de nuevo en 1949 con el nombre de Frank-furter Allgemeine Zeitung (“Gaceta general de Francfort” ). 351. 550 V. I

 

2 * Las maravillas de la vida (Ensayos populares sobre filosofía de la biología). (Ed. ) 3 ** El enigma del universo. (Ed. )

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

352

 

 

1909

 

 

DE LIBROS SOBRE CIENCIAS NATURALES Y FILOSOFÍA DE LA BI-

 

BLIOTECA DE LA SORBONA 1

 

Sorbona. Libros nuevos:        C. 819 (7)    2                                                      

Richard                                                             S       toffe. Ham- burg und Leipzig,

  Lucas. Bibliographie der radioaktiven                       

1908, 8*.   Mach. Grundiss der Physik      (bearbeitet von Harbordt und  

(A. 47. 191.)                                            

Fischer). Leipzig, 1905-1908, 2 volumes. 8°. (A. 46. 979). S. q>. 587.      

Max Planck. Das Prinzip der Erhaltung der Energie.                       

                                    63. Eduard Riecke. HandbuchLeipzig, 1908 (2 Auflage) 12°.

(A. 47. 232). S. <p. <p.                                                         der Physik.  4 Auflage. Leipzig,

1908. 2 volumes, 8°. (A. 47. 338). S. O. <p. 301?.                                                1908.

Fénelon Salignac. Questions de Physique générale et d’Astronomie. Toulouse,  

4°.                                                                                                          

(D. 55. 745). C. 818 (2).                                                                                   

J .     J. Thomson. Die Korpuskulartheorie der Materie. Braunschweig, 1908. 8°. S. D. e.

                                                                                  

  (25).

353

 

En la Biblioteca de la Sorbona:

 

I. Vierteiljahrsschrift für wissenschaftliche Philosophie3. P. 53 (8). (A. 16. 404. )

 

II. Archiv für Philosophie. 2-te Abteilung. P. 48. (A. 17. 027. )

 

 

 

Vierteiljahrsschrift für wissenschaftliche Philosophie. 1909. Heft I. Reseña de Raoul Richter (simpatiza, en verdad elogia) a:

 

Ludwig Stein. Philosophische Stromungen der Gegenwart. Stuttgart, 1908, (Enke. )

 

XVI + 452 Seiten. (12 Mark. )

 

Seiten 1-293 — tendencias filosóficas — 294-445 — problemas filosóficos

 

 

  * Lenin escribió las observaciones acerca de libros sobre ciencias na turales y filosofía de la Biblioteca de la Sorbona con lápiz y en hojas separadas durante la primera mitad de 1909. (Ed. )

2 *Aquí y más abajo las letras y números indican el número de orden de los libros en la Biblioteca. (Ed. )

3 Vierteljahrsschrift für icissenschaftliche Philosophie (“ Cuadernos trimes rales de filosofía científica” ): revista de los empiriocriticistas (machis- tas) editada en Leipzig, desde 1876 hasta 1916 (a partir de 1902 con el nom-bre de Vierteljahrsschrift für icissenschaftliche Philosophie und Soziologie; “ Cuadernos trimestrales de filosofía científica y sociología” ). Hasta 1896 fue dirigida por su fundador, R. Avenarius, posteriormente colaboró tam-bién E. Mach, secundado por W. Wundt, A. Riehl, W . Schuppe y otros.

Lenin hace su apreciación de la revista en el libro Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV, págs. 334-335).

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

Diez tendencias en filosofía:

 

  neoidealismo (metafísica voluntarista)

 

  neopositivismo (pragmatismo) de W. James

 

  “nuevo movimiento en la filosofía natural” (Ostwald y el “triunfo” del ener-getismo sobre el materialismo)

 

  “neorromanticismo” (H. St. Chamberlain, etc. )

 

  neovitalismo

  evolucionismo (Spencer)

 

  individualismo (Nietzsche)

  geisteswissenschaftliche Bewegung4 (Dilthey)

 

  philosophiegeschichtliche 5

 

  neorrealismo (Eduard von Hartmann!!!).

 

Libros nuevos:

 

Max Schinz. Die Wahrheit der Religión nach den neuesten Vertretern der Religion-sphilosophie. Zürich, 1908, 8º. (307 pág. 6. 50 Mark. )

 

Kr. Guenther. Vom Urtier zum Menschen (Ein Bilderatlas). Stuttgart, 1909. (7-19 pfennig ≥ 1 mark. )

 

A. Pelazza. R. Avenarius e Tempiriocriticismo. 1908? 9? Torino (Bocca). 130 Seiten. Spaventa. La filosofía italiana nelle sue relazioni con la filosofía europea, 1908? 9? Bari (Laterza).

Libros nuevos (1909)):

354

 

L. Boltzmann. Wiener wissenschaftliche Ábhandlungen. Leip zig. (Barth).

 

H. Strache. Die Einheit der Materie, der Weltathers und der Naturkrafte, Wien (Deuticke).

 

P. 48.

 

Archiv für Philosophie, 2 Abteilung = Archiv für SYSTEMATISCHE Philosophie. 1908. Heft 4: el segundo artículo de Vitalis Norstrom (Seiten 447-496) ((interesante; casi todo sobre Mach)).

 

¿¿Dónde está el primero?? Nota — ¿¿está retrasado??6

 

Escrito en la primera mitad de

 

1909.

Publicado por primera vez en

 

1933 en Léninski Sbórnik, XXV.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

  * Movimiento de humanidades. (Ed. )

 

5 * Filosófico-histórico. (Ed. )

6 Archiv für systematische Philosophie (“Archivo de filosofía sistemática” ): revista filosófica de tendencia idea-lista; se publicó en Berlín desde 1895 hasta 1931, y fue la segunda sección independiente de la revista Archiv für Philosophie (“ Archivo de filosofía” ). Su primer director fue Paul Natorp. A partir de 1925 cambió su nombre por el de Archiv für systematische Philosophie und Soziologie (“Archivo de filosofía sistemática y sociología” ).

 

La primera parte del artículo de V. Norstrom Naives und wissens- chaftliches Weltbild (“ Cuadro ingenuo y cien-tífico del mundo” ) se pu blicó en el cuarto número de la revista, en 1907.

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

355

 

1913

 

 

DEL CUADERNO “ESTADISTICA AGRICOLA AUSTRIACA

 

Y OTRAS” 1

 

F. Raab. Die Philosophie von R. Avenarius. Systematische Darstellung und imma-nente Kritik 2. Leipzig, 1912 (164 p. ). 5 Mk.

 

Perrin. Les atomes. París (Alcan).

 

 

SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE J. PLENGE “MARX Y HEGEL”3

 

Joh. Plenge. Marx und Hegel. Tübingen, 1911. (184 SS. ) (Mk. 4).

 

 

{Reseña desfavorable por O. Bauer en tomo III, 3er. número de Archiv für Geschi-chte des Sozialismus. }

 

356

 

SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE R. B. PERRY “ACTUALES TENDENCIAS FILOSÓFI-CAS”4

 

Mind. 1913. Abril. Reseña por F. C. S. Schiller del libro de Ralph Barton Perry Pre-sent Philosophical Tendencies: a critical survey of Naturalism, Idealism, Pragma-tism and Realism, together with a Synopsis of the Philosophy of William James. London and New York (Longmans & Co. ). 1912. Pages 3835.

 

Schiller está contra el “realismo” de Perry y lo acusa de que “su mente está tan preocupada por la antítesis metafísica entre realismo e idealismo que siempre trata de reducir todos los de más problemas a éste”.

 

Es preciso hacer notar que Schiller cita el siguiente pasaje de Perry: “El organismo

 

 

 

  * Lenin escribió la nota sobre los libros de Raab y Perrin en el cua derno “Estadística agrícola austríaca y otras’’ no antes de 1913. (Ed. )

 

2 * La filosofía de R. Avenarius. Exposición sistemática y crítica in manente. (Ed. )

3 La nota sobre la reseña de O. Bauer del libro de Johann Plenge Marx und Hegel (1911) fue escrita en 1913, entre los extractos bibliográficos sobre varios problemas en el cuaderno “Estadística agrícola austríaca y otras”; Lenin leyó el libro de Plenge más tarde (véase el presente tomo, págs. 374-376). La reseña de Bauer fue publi-cada en la revista Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung (“Archivo de la historia del socialismo y el movimiento obrero”), 1913, núm. 3, editada en Leipzig de 1910 a 1930 por K. Grünberg, economista e historiador socialdemócrata austríaco; se publicaron en total 15 tomos.

 

4 La nota sobre la reseña de F. C. S. Schiller (publicada en la revista Mind, núm. 86 de 1913) del libro de R. B. Perry Actuales tendencias filosóficas fue escrita no antes de abril de 1913 en el cuaderno “Esta dística agrícola austríaca y otras” .

Mind (“Pensamiento”): revista de tendencia idealista, dedicada a problemas de ilosofía y psicología; se publicó en Londres desde 1876; actualmente aparece en Edinburgo; su primer director fue el profesor Croom Rober-tson.

5 * Un examen crítico del naturalismo, el idealismo, el pragmatismo y el realismo, junto con una sinopsis de la filosofía de William James. Londres y Nueva York (Longmans y Cía. ). 1912. 383 páginas. (Ed. )

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

está correlacionado con un medio, del cual ha evolucionado y sobre el cual actúa. La conciencia es una respuesta selectiva a un medio preexistente e independien-temente existente. Es necesario que haya algo a lo cual responder, si ha de haber una respuesta” (pág. 323 del libro de Perry). Y Schiller plantea la objeción de que:

 

 

“Si no se comete petición de principio en el medio independiente-mente existente’ [la cursiva es de Schiller], nada se de muestra aquí, excepto la correlación del espíritu y su ‘medio’ ... (pág. 284).

 

 

¡¡Caracterís-

 

tico!!

 

 

SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE A. ALIOTTA “LA REACCIÓN IDEALISTA CONTRA LA CIENCIA”6

 

Antonio Aliotta. La reazione idealistica contro la scienza. 1 volume. 8°. XVI + 526 p. Palerme. Casa editrice Optima. 1912.

 

COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTICULOS Y RESEÑAS 357

 

357

 

Reseña en Revue Philosophique (Ribot). París, 1912, núm. 12, págs. 644-646, por

 

J. Segond, quien dice que:

 

“él [Aliotta] nos muestra en el agnosticismo todas las últimas fuentes de la reac-ción contemporánea; muestra cómo se desarrolla a través del neocriticismo ale-mán (Riehl) y francés (Renouvier), del empiriocriticismo de Mach y Avenarius y del neohegelianismo inglés; describe y desenmascara el intuicionismo de Berg-son y Schmitt, el pragmatismo anglo-norteamericano de W. James, Dewey y Schi-ller, la filosofía de los valores y el historicismo de Rickert, Croce, Münsterberg y Royce”, etc. (645), y así hasta llegar a Schuppe, Cohén y otros.

En la segunda parte el autor examina la energética de Ost- wald y la “nueva física des qualités”7 de Duhem, y la “teoría de los modelos” de Hertz, Maxwell y Pastore. Al autor le des agrada particularmente, dice, el misticismo (incluso el de Berg son), etc.

Se afirma que el punto de vista del autor es “el espíritu del justo término medio del intelectualismo realmente racional — el espíritu de Aliotta y de Chiapelli” (645).

 

Escrito en 1913.

Publicado por primera vez en

 

1938 en Léninski Sbórnik, XXXI.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

 

 

  Las observaciones sobre la reseña de J. Segond (publicada en Revue philosophique, núm. 12 de 1912) del libro de A. Aliotta La reacción idealista contra la ciencia, fueron escritas en 1913 al final del cuaderno “Estadística agrícola austríaca y otras”.

 

Revue Philosophique de la France et de l’Étranger: revista mensual, fundada en París en 1876, por el psicólogo francés Théodule Ribot.

7 * De las cualidades. (Ed. )

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

358

 

1914-1915

 

 

DE "CUADERNOS SOBRE FILOSOFÍA”

 

 

NOTA SOBRE TOMOS DE LAS OBRAS DE FEUERBACH Y HEGEL1

 

Log. 536

 

 

 

 

Obras de Feuerbach, edición Bolin

 

TOMO      I. Pensamientos sobre la muerte y la inmortalidad

’’ II. Notas filosóficas críticas y proposiciones básicas ’’ III. La historia de la filosofía moderna

 

’’   IV. La filosofía de Leibniz

’’ V. Pierre Bayle VI. La esencia del cristianismo ’’ VII. Notas y suplementos a este libro

 

’’ VIII. Lecciones sobre la esencia de la religión ’’ IX. Teogonia

 

’’   X. Cartas sobre ética y aforismos postumos.

 

 

 

Log. I. 175

 

Obras de Hegel

 

III, IV y V. Lógica

 

XIX, 1 y 2 — cartas de Hegel

 

Escrito en setiembre de 1914.

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

359

 

ACERCA DE LA BIBLIOGRAFÍAMODERNA SOBRE HEGEL 2

 

Neohegelianos3: CAIRD, BRADLEY

 

 

 

  La anotación sobre el contenido de los tomos de las Obras de Feuerbach (ed. de W. A. Bolin y F. Jodl) y de Hegel (primera edición alemana) fue hecha por Lenin en alemán, en una hoja suelta de papel de la misma clase y tamaño que usó para comenzar el Resumen de la Ciencia de la lógica, de Hegel, y que luego pegó en el cuaderno “ Hegel. Lógica I” . Esto permite suponer que esos apuntes fueron hechos antes de que Lenin comenzara a es-cribir el resumen de la Ciencia de la lógica, o sea, en setiembre de 1914.

 

2 Las notas Acerca de la bibliografía moderna sobre Hegel están escritas al final del cuaderno “ Hegel. Lógica III”

. La anotación comienza en la última página del cuaderno y continúa en la penúltima; entre el final del Resumen de la Ciencia de la lógica y el comienzo de las notas en el cuaderno hay varias hojas en blanco. El carácter de los apuntes hace suponer que Lenin los comenzó a escribir antes de terminar el Resumen de la Ciencia de la lógica. 359

3 Lenin menciona como representantes del neohegelianismo inglés o “anglo- hegelianismo” a F. Rradley, y,

 

  Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

  B. BAILLIE. The Origin and Significance of Hegel’s Logic, London , 1901 (375 pp. ). Reseña en Revue Philosophique4, 1902, 2, pág. 312. Dice que no repite sim-plemente la terminología hegeliana (como Véra), sino que trata de examinar y explicar históricamente. De paso, el capítulo X: la relación de la lógica con la natu-raleza (se dice que Hegel no logró su objetivo). La significación de Hegel consiste en que “demostró el carácter objetivo del conocimiento”... (pág. 314).

 

W ILLIAM WALLACE: Prolegomena to the Study of HegeVs Philosophy and Especially of His Logic. Oxford and London, 1894. Reseña en REVUE PHILO- SOPHIQUE, 1894, 2, pág. 538. Segunda edición; la primera es de 1874. El autor tradujo la Lógica de Hegel.

 

 

“El señor Wallace expone con exactitud la concepción hegeliana de esta ciencia (lógica)... ciencia que gobierna a la vez la filosofía de la naturaleza y la del espíritu, ya que el pensamiento puro o idea es la base común de la realidad mate rial y de la realidad psíquica” (540)).

 

360

 

 

 

Del mismo autor:

 

1894, una tra-

ducción de Philo-sophy of Mind5, con un capítulo explicativo. Re-seña ibíd. -

 

 

Sobre Wallace, una reseña elogiosa pero superficial en Zeitsch-rift für Philosophie6, t. 111 (1898), pág. 208.

 

P. ROTTA . “La renaissance de Hegel et ‘la philosophia perennis’” en la Rivista di Filosofía7 italiana, 1911, I — (reseña en Revue Philosophique, 1911, 2, pág. 333).

 

 

Entre otras cosas... “la concepción neohege- liana de Bradley de una energía invisible trasferida de una manifestación a otra, presente y operante en todos los cambios y en todas las actividades

 

 

¿¿una inter-

 

pretación

idea lista de la energía??

 

evidentemente, a Edward Caird, quienes, junto con T. Green, John Caird y otros se valían del idealismo absoluto de Hegel para fundamentar teóricamente la religión, para combatir el materialismo y las ciencias naturales y, especialmente, el darvinismo. En la segunda mitad del siglo xix, en el desarrollo de la filosofía de varios países europeos y en EE. UU. se advirtió cierto “retomo a Hegel” (Lenin). En Inglaterra comenzó con la publicación, en 1865, del libro de J. H. Stirling The Secret of Hegel (“ El secreto de Hegel” ). En el período en que el capitalismo premonopolista se convirtió en imperialismo, la filosofía empírica (J. Rentham, J. S. Mili, H. Spencer) con su principio del individualismo ético ya no satisfacía los intereses de los círculos conservadores de la burguesía inglesa; sus ideólogos dirigieron la atención hacia el idealismo absoluto de Hegel.

 

Los “anglo-hegelianos” se apoyaron en los aspectos reaccionarios de la doctrina de Hegel, en particular en el concepto del espíritu absoluto y lo absoluto. Influidos por las tradiciones del idealismo subjetivo de Berkeley y Hume, renunciaron al racionalsmo hegeliano, a su enfoque del desarrollo; los elementos de la dialéctica hege-liana sólo fueron utilizados para justificar sofísticamente el agnosticismo. En el ámbito de la sociología, los neohegelianos mostraban la necesidad de crear un poderoso Estado centralizado, al que se sometieran por completo los intereses de cada ciudadano.

 

El desarrollo posterior del neohegelianismo, como una de las tendencias de la filosofía burguesa reaccionaria de la época del imperialismo, está vinculado con Alemania (A. Lasson, R. KrOner y otros), e Italia (B. Croce, G. Gentile y otros), donde los neohegelianos trataron de adecuar la filosofía de Hegel a la ideología fascista. 359.

 

  * Revue philosophique (“Revista filosófica”): publicación periódica fundada en París en 1876. (Ed)

  * Philosophy of Mind (“Filosofía del espíritu”): versión inglesa de la tercera parte de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas de Hegel, cuya primera edición alemana apareció en 1817 y consta de tres partes: “Lógica”, “Filosofía de la naturaleza” y “Filosofía del espíritu”. La tercera parte fue traducida al ruso en 1864. (Ed. )

 

6 Se trata de Zeitschrift für Philosophie und philosophische Kritik (“Re vista de filosofía y de crítica filosófica”), fundada en 1837 por el filósofo idealista alemán Immanuel Hermán Fichte. Hasta 1846 se tituló Zeitschrift für Philosophie und spekulative Theologie (“ Revista de filosofía y teología especulativa” ). Se publicó hasta 1918, bajo la dirección de un grupo de profesores de filosofía alemanes de tendencia idea lista.

7 Rivista di filosofía: órgano de la Sociedad filosófica italiana; se publicó en Florencia, Roma y otras ciudades desde 1870 hasta 1943 (con este título a partir de 1909); en 1945 se reanudó su publicación.

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

individuales”8.

 

 

J. GRIER HIBBEN. Hegel’s Logic, an Essay in Interpretation, New York, 1902 (313 p).

 

Reseña en Revue Philosophique,     1904,,t. I, pág. 430: “A pesar de                    NB

       H                                                     

su título, la obra del señor               no es un comentario interpretativo,      El autor de la   

                 reseña hace no-

sino más bien un resumen casi literal”. El autor ha compilado algo  tar en general

así como un        diccionario de los términos      usados en la Lógica         de He-                 "el renaci-  

gel. Pero ésta, se dice, no es la esencia del asunto. “Los comenta-    miento del he-

  gelianismo en

ristas siguen disputando sobre la posición misma adoptada por        los países an- 

Hegel, sobre el significado fundamental y el verdadero objetivo      glosajones... en

de su dialéctica. A las célebres críticas de  Seth  se oponen recien- 

                 años recientes".

                                    NB   

tes exégesis que atribuyen una significación muy diferente a la        T  AGGART Y     G.

Lógica,      tomada en su conjunto, en especial las de en general me                   

NOËL                                                     

361 ” (431).                                                                                                           

Según Hibben, la Lógica de Hegel “no es un simple sistema especula-      NB   

tivo, una combinación más o menos científica de conceptos abstrac-         

tos; es al mismo tiempo una interpretación de la vida universal en toda la plenitud de su significación concreta’” (pág. 430).

 

Preussische Jahrbücher9 (Bd. 151), 1913, marzo, un artículo del Dr. Ferd. J. Sch-midt; “Hegel und Marx”. El autor saluda el retorno a Hegel, injuria al “escolasti-cismo gnoseológico”, cita a los neohegelianos Constantin Rossler y Adolf Lasson (de Preussische Jahrbücher) y, en relación con el libro de Plenge 10 , afirma que Marx no entendió la significación de la “idea nacional” como síntesis. El mérito de Marx —el de organizar a los obreros— fue grande, pero ... unilateral.

 

362

Un ejemplo de la castración “liberal” (o más bien burguesa, amante de      NB

los obreros — porque el autor es probablemente un conservador) de

Mc Taggart, Ellis me Taggart. Studies in the Hegelian Dialectic.     Cambridge, 1896

Marx.       eitschrift für Philosophie,                 

(259 pp. ). Reseña en Z          t. 119 (1902), pág. 185-----------,

dice que el autor es un experto en filosofía de Hegel, a la cual defiende contra Seth, Balfour, Lotze, TrendeleNBurg, etc (el autor, me Taggart, es evidentemente un ar-chiidealista).

 

Emil Hammacher. Die Bedeutung der Philosophie Hegels. (92 SS. ) 1911, Leipzig.

 

Reseña en Zeitschrift für Philosophie, Bd. 148 (1912), pág. 95. Dice que el libro contiene obser vaciones bastante buenas sobre “la reaparición del idealismo pos-kantiano en la época actual”, que Windelband es un agnóstico (pág. 96), pero que el autor no ha logrado en modo alguno entender el “idealismo absoluto” de Hegel, lo mismo que, de paso, tampoco lo entendieron Riehl, Dilthey y otras “estrellas”.

 

  * La cita es de la reseña del libro de A. Chiapelli Le pluralisme moderne et le monisme en la Revue Philosophique, 1911, núm. 9, pág.  333. (Ed. )

9 * Preussische Jahrbücher (“Anuario prusiano”): revista mensual de dicada a cuestiones de política, filosofía, historia y literatura. Se publicó en Berlín desde 1858 hasta 1935. (Ed. )

 

10 * Lenin se refiere al libro de J. Plenge Marx y Hegel, 1911. Véase el comentario sobre este libro en el presente tomo, págs. 374-376. (Ed. )

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

Se dice que el autor ha emprendido una tarea que supera sus fuerzas.

 

 

Andrew Seth. The Development from Kant to Hegel with Chapters on the Philosophy of Religión. London, 1882. Reseña en Zeitschrift für Philoso phie, Bd. 83, S. 145 (1883). Se dice que el autor defiende a Hegel contra Kant. (Elogioso en general. )

 

Stirling. Secret of Hegel. Reseña en la misma revista, Bd. 53 (1868), p. 268. Se dice que el autor es un admirador excepcionalmente fervoroso de Hegel, a quien in-terpreta para los lectores in gleses.

 

Bertrando Spaventa. Da Socrate a Hegel. Bari, 1905, 432 pp. , (4,50 Lire). Reseña ibid, Bd. 129 (1906) — se dice que el libro es una colección de artículos, entre otros sobre Hegel, de quien Spaven ta es un fiel partidario.

 

363

 

Stirling. The Secret of Hegel.

Italiano:

Spaventa. Da Socrate a Hegel.

 

Raff. Mariano.

Alemán:

Michelet & Haring. Dialektische Methode Hegels (1888).

 

Sckmitt. Das Geheimnis der Hegelschen Dialektik (1888).

 

 

Escrito en diciembre de 1914

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE LA RESEÑA DEL LIBRO DE J. PERRIN “TRATADO DE FÍSICA QUÍMICA. PRINCI-PIOS” 11

 

Nota J. PERRIN: Traité de chimie physique. Les principes (300 pp. ), Paris, 1903. Reseña por Abel Rey en Revue Philosophique, 1904, 1, intitulada: “Principios filo-sóficos de física química”. (Perrin analiza los conceptos de fuerza, etc. , causa, etc.

 

  energía, etc. — contra “la concepción de la energía como una entidad misteriosa” (pág. 401)... Abel Rey llama a Perrin oponente de los “sistemas neoescépticos”. )

 

Escrito en diciembre de 1914.

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

 

 

 

  * Lenin escribió la nota sobre la reseña hecha por A. Rey del libro de J. Perrin al final del cuaderno Hegel, Lógica III, entre las notas sobre las reseñas de trabajos acerca de la Lógica de Hegel (después de la nota sobre la reseña del libro de J. G. Hibben, publicada en la misma revista; véase el presente tomo, pág. 360. (Ed,)

 

  Comentarios sobre libros, artículos y reseñas Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

364

 

PETER GENOFF. “LA TEORIA DEL CONOCIMIENTOY LA METAFISICA DE FEUER-BACH” 12

ZURICH, 1911 (TESIS DE BERNA) (89 págs. )

 

 

 

Landesbibliothek

 

 

Este trabajo, puramente de aficionado, consiste casi exclusi vamente decitasdela-sobrasdeFeuerbach[ediciónJodl]. Sólo puede ser útil como una colección de citas, y aun así incompleta.

 

el autor está lejos de haber elaborado su tema

 

El autor cita principalmente:

 

tomo II, especialmente “Thesen und Grundsatze”, y luego “Wider den Dualismus”.

 

X, especialmente “Über Spiritualismus und Materialismus” 13.

 

NB VIII, Vorlesungen über das Wesen der Religión (el propio Feuerbach escribió en 1848 que esta era una obra suya más madura que La esencia del cristia-nismo, publicada en 1841) [VIII. SS. 26, 29; 102-109; 288; 329 y otras ].

 

VII. Das Wesen der Religión (1845: FEUERBACH LA CONSIDERA IMPORTANTE).

 

IV. Leibniz con las notas de 1847 (NB) [ IV, SS. 261; 197; 190-191; 274]. VII. Agregado a Wesen des Christentums. El autor cita (en el espíritu de Feuerbach):

 

Ebbinghaus Experimentelle Psychologie, SS. 110 und 45.

 

 

  La nota sobre el libro de P. Genoff Feuerbachs Erkenntnistheorie und Metaphysik (“La teoría del conocimiento y la metafísica de Feuerbach”) (1911) está escrita en la primera página del cuaderno “ (Varios + ) He- gel”. Se ha conservado la ficha de la sala de lectura de la Biblioteca de Berna llenada por Lenin, en la que solicita el libro de Genoff con fecha 29 de diciembre de 1914 y la indicación de que el libro le fue entregado el 30 de diciembre. En la segunda y tercera páginas de ese cuaderno están escritas las notas sobre los libros de P. Volkmann Erke-nntnistheoretische Grundzüge der Naturwissenschaften (“ Fundamentos gnoseológicos de las ciencias natura-les”) (1910) y de M. Verworn Die Biogenhypothese (“La hipó tesis de la biogénesis” ) (1903); en la cuarta página empieza el Resumen de las Lecciones sobre la historia de la filosofía de Hegel (véase el presente tomo, pág. 227).

 

 

  Lenin cita abreviados los títulos de los siguientes cuatro trabajos (incluidos en los tomos II y X de la segunda edición de las Obras de Feuerbach): Vorláufige Thesen zur Reform der Philosophie ("Tesis pre liminares para la reforma de la filosofía” ) (1842); Grundsatze der Phi losophie der Zukunft (“ Tesis fundamentales de la filosofía del futuro” ) (1843); Wider den Dualismus von Leib und Seele, Fleisch und Geist (“Contra el dualismo de cuerpo y espíritu, carne y alma”) (1846); Über Spiritualismus und Materialismus besonders in Beziehung auf die Willens-freiheit (“ Sobre el espiritualismo y el materialismo, especialmente en su relación con el libre albedrío”) (1863-1866). 364

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

Fr. Jodl. Lehrbuch der Psychologie, S. 403.

 

A. Forel. Gehirn und Seele, X. Auflage, S. 14.

 

Lange (II Buch, S, 104) contra Feuerbach, dice, está evidentemente equivocado (S.

 

83 y 88), deforma (y niega) el materialismo de Feuerbach 14.

365

Al principio el autor hace un esbozo de la evolución filosó fica de Feuerbach: To-desgedanken (1830), — todavía hegeliano; Der Schriftsteller und der Mensch 15 (1834), comienzo de la ruptura; Kritik des Antihegel (1835) — contra los enemi-gos de Hegel, pero no en favor de Hegel (cf. de Grün, Bd. I, 390 y 398: II, 409133).

— La crítica de la filosofía hegeliana (1839). — La esencia del cristianismo (1841)

 

— la ruptura — Tesis y princi pios de la filosofía del futuro (1842 y 1843). — La esencia de la religión (1845). — Lecciones sobre la esencia de la religión (1847)

 

Escrito el 16 y 17 (29 y 30)

 

de diciembre de 1914.

 

Publicado por primera vez en

 

1930 en Léninski Sbórnik, XII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

 

 

 

PAUL VOLKMANN “FUNDAMENTOS GNOSEOLÓGICOS DE LAS CIENCIAS NATURA-LES”

 

(“CIENCIA E HIPÓTESIS”, IX) 2. EDICIÓN, LEIPZIG, 1910

 

 

 

 

 

(Nat. IV. 171 en la Biblioteca de Berna)

 

 

El autor es un ecléctico y un vulgarizador de la filosofía, en especial cuando habla contra Haeckel, sobre Buckle, etc. , etc. Sin embargo, la tendencia es materialista, por ejemplo, pág. 35 16 — “El problema de si nosotros dictamos conceptos a la naturaleza, o la naturaleza a nosotros” es, dice, una combinación de ambos puntos de vista. Mach, dice, tiene razón (pág. 38), pero yo le contrapongo (al punto de vista de Mach) el punto de vista “objetivo”:

 

366

 

“De tal modo sostengo que la lógica en nosotros tiene su origen en el curso uni-forme de las cosas que están fuera de nos otros, que la necesidad exterior de los acontecimientos naturales es nuestra primera y más real maestra” (pág. 39).

 

Se rebela contra la fenomenología y el monismo moderno — pero no logra enten-der en modo alguno la esencia de la filosofía idealista y materialista. En realidad,

 

  * Aquí el autor no era “un panteísta, sino un politeísta” (pág. 15); “más un leibniziano que un hegeliano” (pág. 15).

  * Lenin se refiere al libro de F. A. Lange Geschichte des Materialis mus und Kritik seiner Bedeutung in der Gegenwart (“Historia del materialismo y crítica de su significación en la actualidad”), en el cual se falsifica la historia de la filosofía materialista. (Ed. )

 

  * P. Volkmann. Erkenntnistheoretische Grundzüge der Naturwissens chaften, Leipzig-Berlín, 1910. (Ed,)

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

reduce la materia a los “métodos” de la ciencia natural en un sentido positivista general. Ni siquiera es capaz de plantear el problema de la realidad objetiva de la naturaleza fuera de la conciencia (y las sensaciones) de la humanidad.

 

 

MAX VERWORN. “LA HIPÓTESIS DE LA BIOGÉNESIS” JENA, 1903

 

(Med. 5218)

 

 

 

 

 

 

El autor expone un tema especial en relación con la “sustancia viva” y su metabolismo químico. Un tema especial.

 

Se da una bibliografía sobre el problema.

 

 

 

 

 

 

cf. pág. 9

 

Defini ción

 

de “En-

zyme” 17

 

 

Pág. 112 — una “hipótesis de trabajo”; ésta, dice, es la esencia. Por ejemplo, dice que el materialismo del siglo XIX fue de gran beneficio para las ciencias naturales

 

— pero ahora “ningún filó sofo naturalista considera ya que la concepción mate-rialista sea adecuada” (112). No hay verdades eternas. La significación de las ideas, su Frachtbar- keit 18, su papel de “fermento” — “que crea y actúa” (113).

 

367

 

  ¡Aquí es característica la expresión ingenua del punto de vista de que el “mate-rialismo” obstaculiza! Ni la más mínima noción del materialismo dialéctico, y una total incapacidad para distinguir el materialismo como filosofía de los rutinarios puntos de vista de les filisteos de la época que se intitulan materialistas. ]

 

El objetivo del autor es un “análisis mecánico de los fenómenos de la vida” (pág. 1, Prefacio) — una referencia al último capítulo de la Allgemeine Phijsiologie19. En lugar de la “proteína viva” (pág. 25) — de la que dice que es un concepto no claro, y en lugar de la “molécula viva de proteína” (“ya que una molécula no puede estar viva”), el autor propone hablar de la “molécula — biógena” (25).

 

La conversión de lo químico en lo viviente: ese, evidentemente, es el fondo del problema. A fin de moverse más libremente en esto nuevo, todavía oscuro, hipo-tético, ¡abajo el “materialismo”, abajo las anticuadas ideas “que nos maniatan” (la “molécula”), in ventemos un nuevo término (biógeno), a fin de buscar más libre-mente un nuevo conocimiento! NB. En cuanto al problema de las fuentes y de los motivos impulsores vitales del “idealismo” moderno en la física y en la ciencia natural en general.

 

  * En la pág. 9 de su libro, M. Verworn da la siguiente definición del concepto “enzima”: “Las enzimas son productos de la sustancia viva que se caracterizan por el hecho de que pueden causar la descomposición de una gran cantidad de combinaciones químicas específicas, sin ser destruidas ellas piismas en el procesp”, (Ed.

 

)

  * Fecundidad. (Ed. )

 

   * Fisiología general. (Ed. )

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

368

 

F. DANNEMANN. “¿CÓMO SURGIÓ NUESTRA IMAGEN DEL MUNDO?”20

 

(KOSMOS). STUTTGART, 1912

 

 

 

 

(Nat. XII, 456)

 

 

En este folleto el autor ofrece una especie de resumen de SU OBRA EN 4 TOMOS:

 

“NATURWISSENSCHAFTEN IN IHRER ENT WICKLUNG UND IN IHREM ZUSAMMENHANGE”

 

21... ((Mucha POPULARIZACIÓN ... ))

 

 

Unos 5. 000 años del desarrollo de la civilización desde el antiguo Egipto hasta nuestros días. Según Homero, el mundo era sólo el mar Mediterráneo y los países circundantes (pág. 8)22

 

En Egipto las noches claras facilitaban los trabajos de astrono-mía. Observaron las estrellas y su movimiento, la luna, etc.

 

 

El autor, descui-dadamente, con pomposidad, con vulgaridad, en es-tilo de folletín, es-boza problemas fisóficos; trivial.

 

 

Al principio el mes era calculado en 30 días, y el año en 360 (pág.

 

31). Los antiguos egipcios *cosa ni otra: > tenían ya 365 días (pág.

 

32). Eratóstenes (276 a. < para ser < de C. ) determinó la circunfe-rencia de la tierra en > una obra S 250. 000 “estadios” — 45. 000km (en lugar de< filosófica j 40. 000).

 

369

 

Aristarco supuso que la tierra giraba en torno del sol, pág. 37 (1. 800 años antes de Copérnico, 1473-1543). (Siglo m a. de C. ) consi-deró que la luna era 30 (en lugar de 48) veces menor que la tierra, y el sol 300 (en lugar de 1. 300. 000) veces mayor que la tierra...

 

 

 

El librito no

 

es ni una cosa

 

ni otra: para ser una obra filosófica es descuidado, sentencioso, minúsculo,

 

trivial;— para ser una obra popular, es presun-tuoso.

 

 

Sistema de Tolomeo (siglo II desp. de C. )

 

siglo XV; reavivamiento de la astronomía — vinculación con la navegación.

 

 

 

Pitágoras (siglo VI a. de C. ) el mundo está gobernado por el número y la medida ...

 

Los cuatro elementos, sustan-cias, de los antiguos filósofos: tierra, fuego, agua, aire . .

 

Demócrito (siglo V a. de C. ):

 

  La nota sobre el libro de F. Dannemann Wie unser Weltbüd entstand (“¿Cómo surgió nuestra imagen del mundo?”) (1912) está escrita en la primera página del cuaderno “Filosofía”; en la misma página están los ex-tractos del libro de L. Darmstaedter Handbuch zür Geschichte der Naturwissenschaften und der Technik (“ Ma-nual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica” ) (1908). En la segunda página de este cuaderno comienza el Resumen del libro de G. Noël La lógica de Hegel (véase el presente tomo, pág. 299).

  * Las ciencias naturales en su evolución y relación reciproca... (Ed.

 

   ** F. Dannemann. Wie unser Weltbild entstand? (“¿Cómo surgió nuestra imagen del mundo?” Stuttgart, 1912. (Ed

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

Copérnico (1473- 1543): sis-tema heliocéntrico. Círculos (no elipses).

 

((Sólo a mediados del siglo XIX los instrumentos de Medición mejorados mostraron altera-ción en la aparición de las estre-llas fijas))

 

Galileo - (1564-1642).

 

Kepler - (1571-1630).

 

Newton - (1643-1727).

 

 

el telescopio,      achata-

etcétera.    miento de la

((descubri- tierra en los

 

miento de más polos — de 20 millones 1/229 del

 

de estrellas,        diámetro

 

etc-))         [en lugar de

 

1/299]

 

 

 

 

 

átomos

 

 

 

siglo XVII: elementos

 

 

químicos.

 

 

Análisis espectral (1860).

 

 

 

 

Electricidad, etc.

 

Ley deconservación de la ener-gía.

 

 

 

 

 

 

370

 

LUDWIG DARMSTAEDTER “MANUAL SOBRE LA HISTORIA DE

 

LAS CIENCIAS NATURALES Y LA TÉCNICA”

 

BERLIN, 1908, 2. EDICIÓN

 

 

(Lesesaal in der Landesbibliothek)

 

Determinación de la velocidad de la luz:

 

1676: Olaf Römer (por el eclipse de Júpiter): 40. 000 millas geográficas (menos de ... ... . . 300. 000km) por seg.

(menos de ... ... . . 298. 000km) por seg

 

1849: Fizeau (rueda dentada y espejo): 42. 219 millas geográficas ... ... ...

 

= 313. 000 km por seg.

 

1854: Foucault (2 espejos giratorios, etc. ): 40. 160 millas geográficas ... ... ...

 

= 298. 000 km por seg.

 

1874: Alfred Cornu (à la Fizeau)

  400 km por seg.

 

  330 km por seg.

 

1902: Perrotin (id. ) . . 299. 900 (± 80m) seg.

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

 

 

NAPOLEÓN. “PENSAMIENTOS”23               

PARÍS, 1913. BIBLIOTECA MINIATURA Nº14                

(Landesbibliothek)                .

“El cañón mató al feudalismo. La tinta matará a la sociedad moderna        NB   

(pág. 43).           

371

— — — “En todas las batallas llega un momento en que los soldados más valien-tes, después de la máxima tensión, se sienten inclinados a huir. Este terror surge de una falta de confianza en su coraje: sólo se necesita un suceso insignificante, un pre texto cualquiera, para devolverles esa confianza: el gran arte con siste en lograr eso” (págs. 79-80).

 

ARTUR ERICH HAAS. EL ESPÍRITU DEL HELENISMO EN LA FÍSICA MODERNA24 LEIPZIG, 1914 (32 págs. ) (VEIT & CO. )

 

Reseñado en Kantstudien, 1914, núm. 3 (t. XIX), págs. 391- 392, el autor es des-crito como un profesor de historia de la física (P. Volkmann presta particular atención a esta historia), se dice que subraya la vinculación especial entre Herá-clito y Thomson, etc. , etc.

 

THEODOR LIPPS. “LA CIENCIA NATURAL Y LA CONCEPCIÓN DEL MUNDO” (DISCURSO EN EL 78? CONGRESO DE NATURALISTAS ALEMANES, REALIZADO

 

EN STUTTGART) HEIDELBERG, 1906

 

(Biblioteca de Berna, Nat. Varia. 160)

 

 

Un idealista de la secta Kant- Fichte, que subraya que tanto la fenomenología (mo-derna — “sólo fenómenos”, pág. 40) como el energetismo y el vitalismo (ib. )

 

  * Lenin escribió los extractos del libro de Napoleón Pensées al final de la segunda página del cuaderno Filo-sofía, en la cual comienza el Re sumen del libro de G. Noël “La lógica de Hegel” (véase el presente tomo, pág. 299. ) (Ed. )

 

  La nota sobre la reseña del libro de A. E. Haas Der Geist des Hellenen- tums in der modemen Physik (“El espíritu del helenismo en la física moderna” ) (1914) — publicada en Kantstudien— , está escrita en el cuaderno “Filo-sofía” a continuación del fragmento “Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel” (véase el presente tomo, págs. 305-310); en la misma página figura la nota sobre el libro de T. Lipps NaturwiSsenschaft und Weltanschauung, 1906 (Las ciencias naturales y la concepción del mundo). En la página siguiente de este cuaderno comienza el Resu-men del libro de Lassalle sobre la filosofía de Heráclito (véase el presente tomo, pág. 311).

 

Kantstudien (“Estudios kantianos”); revista filosófica alemana de tendencia idealista, órgano de los neokantia-nos. Fue fundada por Hans Vaihinger y se publicó con interrupciones desde 1897 hasta 1944 (en Hamburgo, Berlín y Colonia). Reapareció en 1954 y publica fundamentalmente artículos sobre la filosofía de Kant. Además de los neokantia nos, colaboran en ella representantes de otras tendencias idealistas.

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

trabajan en el espíritu del idealismo.

 

La materia — x

372

 

Materialidad” — “un modo convencional de expresión”... (pág. 35).

 

“La naturaleza es un producto del espíritu” (37), etc.

 

“En una palabra, el materialismo, primordialmente, no es más que un nuevo nom-bre para la tarea de la ciencia natural” (32).

 

Escritos en 1915.

 

Publicados por primera vez en

 

1930, en Léninskt Sbórnik, II.

 

Se publican de acuerdo con los manuscritos.

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

373

 

 

 

DE “CUADERNOS SOBRE EL IMPERIALISMO”

 

 

1915-1916

 

 

DE LIBROS SOBRE FILOSOFÍA DE LA BIBLIOTECA CANTONAL DE ZURICH 1

 

Gideon Spicker. Über das Verhaltnis der Naturwissenschaft zur Philosophie2 (en es-pecial versus Kant y la Historia del materialismo de Lange) 8°. Berlín, 1874, ÍV. W. 57 K.

 

Hegel. Phänomenologie (hrs. Bolland, 1907)3. IV. W. 165 g.

 

 

(Biblioteca Cantonal de Zurich)

 

(Signatur: K. bi. )

 

 

Flugschriften des deutschen MonisteNBundes4. Heft 3: ALBRECHT RAU: “Fr. Paulsen über E. Haeckel 2-te Aufl. Brackwede, 1907. (48 SS. )

((Una agudísima crítica de Paulsen desde el punto de vista de Feuer-         NB    .

bach. ¡Un “mohicano” de la ilustración burguesa!))              

Escrito en 1915.

 

Se publica por primera vez en

 

1933 en Léninski Sbómik, XXII.

 

Publicado de acuerdo con el manuscrito

 

 

374

 

Dr. JOHANN PLENGE. MARX Y HEGEL

 

TÜBINGEN, 19115

 

 

 

 

 

  * La anotación De libros sobre filosofía de la Biblioteca Cantoné, de Zurich fue escrita en 1915, en el primer cuaderno sobre el imperialismo (cuaderno “a”). (Ed. )

2 * “Sobre la relación de las ciencias naturales con la filosofía. ” (Ed. )

 

3 * “Fenomenología” (ed. Bolland, 1907). (Ed. )

 

4 * “Boletín de las Ligas de monistas alemanes. ” (Ed. )

5 * Las observaciones sobre el libro de Johann Plenge Marx und Hegel fueron escritas en el segundo cuaderno sobre el imperialismo (cuaderno “β”) no después de junio de 1916; Lenin leyó la reseña de O. Bauer sobre ese libro en 1913 (véase el presente tomo, pág. 355). (Ed. )

 

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

 

¡¡¡Plenge no logra comprender cómo “materialismo” puede coincidir con REVOLUCIONARISMO (a este último lo llama “idealismo”, etc. ) y SE ENCOLERIZA por su falta de comprensión!!!

 

 

 

 

 

 

 

¡en ex-tremo vul-gar!

 

 

¡¡Un buen ejemplo de cómo los profesores burgueses vulgarizan los fundamentos del mar xismo, sus fundamentos teóricos!! ¡¡Ad notam6 de los economistas impe-rialistas7 y Cía. !!

 

 

Después de una introducción presuntuosa (cómo yo, yo, yo, “leí” a Hegel y a Marx), sigue un ensayo sobre la doctrina hegeliana, ar-chisuperficial (el idealismo no es distinguido de la “especulación”, se han entendido muy, muy pocas cosas; aun así, hay algo bueno en este ensayo, en comparación con el kantismo, etc. ). Luego viene una crítica de Marx, totalmente absurda.

 

 

¡¡Se ha pa-sado por alto el aspecto teórico de la dialéctica!!

 

 

Se acusa a Marx de “ideología pura”, cuando por proletario “real” quiere decir un representante de una clase (82).

 

“Ora el enérgico lenguaje del apóstata, quien Idecididamente renun-ció a todo tipo de idealismo ... ora la exigencia ideal del entusiasta político: tal [es la realidad de Carlos Marx” (81-82).

 

 

Marx = “ideó-

 

logo” ...

 

!

 

375

“Es muy extraño que este doctor radical judío haya conocido durante “nur”!!8 toda su vida nada más que un remedio universal para todas las situa-

 

ciones so ciales que necesitan cura: la crítica y la lucha polí tica” (56).

 

 

... El materialismo histórico de Marx no es en realidad “otra cosa que

 

... un gesto patético”, “una doctrina sumamente racionalista”, “en su base más profunda un examen idealista de la sociedad”, etc. , etc...

 

(83).

 

... “motivos de agitación” ... (84) (id. 86, 92 y otras) (115 y otras).

 

 

¡¡Marx!! “no entendió” a Hegel 97 y otras

 

 

Marx se apropió “de ese empirismo científico natural” (88), “Marx naturaliza la ciencia social” (ib. ).

 

... “Su camino [el de Marx] no es el del pen sador, sino... ¡¡¡el del profeta de la liber-tad”... !!! (94-95).

Revolución socialista = esperanza subjetiva de presentarla como “un         !!

conocimiento objetivamente científico” “es una ilusión de un soñador      

extático, una ilusión que degeneró en charlatanería” (página 110).  

... “Marx... estaba dominado por la apasiona da voluntad de un apóstol      !!

radical de la libertad”... (111)

 

Marx “el que azuzó agitativamente todos los instintos del odio”... inde ira!!9 (115).

 

“El marxismo... se convierte en la ética del entusiasmo fanático, abstracto y

 

 

 

  * Para referencia. (Ed.

  *Sobre los “economistas imperialistas” véase “Uria caricatura del marxismo y el ‘economismo imperialista’ ” en V, I. Lenin, ob. cit. , t. XXIV. (Ed. )

8 * “¡¡Nada más!!” (Ed.

9 ** ¡¡De ahí la cólera!! (Ed. )

 

II. Comentarios sobre libros, artículos y reseñas

 

 

 

 

negativo” (¡igual que el mahometismo según Hegel!)... (120).

 

... “El temperamento fanático” de Marx (y su “cabeza caliente”): he ahí el problema (120).

¡Y más de semejante parloteo vulgar!       

¿De dónde sale esta cita? El autor no lo indica   

“Sin revolución no puede realizarse el socialismo. Necesita un acto NB

político, en la medida en que necesita la destrucción y la disolución.

Pero allí donde comienza su actividad orgánica y su fin en sí mismo desnuda su alma, el socialismo desecha su envoltura política. ”

376

—Después de citar este pasaje sin indicación de fuente, Plenge continúa: “Por su-puesto, ‘la envoltura política’ que será arrojada es el marxismo todo” (129).

Cómo busca Plenge “contradicciones”: Marx, dice, escribió en        Rhei- “¡Qué inteli-

: ‘“El mismo espíritu que construye ferrocarriles con    gente!”

nische Zeitung10         

 

ayuda de la industria, construye sistemas filosóficos en la mente de

 

los filósofos’ [pág. 143]. Y luego estos medios de producción se emancipan del espíritu que los creó y comienzan, a su vez, en forma soberana, a determinar el espíritu”.

 

Ejemplo de la crítica de la Mehwerstheorie 11 en Plenge:

 

 

 

“Por su grosera exageración, ella pone al rojo blanco el hecho empe- !! cinado del capitalismo, de que la avidez de ganancias disminuye los

 

salarios y em peora las condiciones de trabajo. Pero en cambio es víctima del error elemental del desdoblamiento de los conceptos, velado por la terminología que se emplea”... (157).

 

... “Las exigencias de la agitación imponen que a la incendiaria teoría de la plusva-lía se le asigne el lugar más destacado de todo el sistema” ... (164)

 

 

... “Marx es un judío revolucionario del siglo XIX que ha reformado el ropaje tomado de nuestra gran filosofía para adaptarlo a sus fines” (171).

 

¡¡Una

perla!!

 

 

(Este Plenge es un archivulgarizador; el valor científico de su despreciable libro es cero. )

 

Escrito no después de junio de 1916

Publicado por primera vez en

 

1933 en Léninski Sbórnik, XXII.

 

Se publica de acuerdo con el manuscrito.

 

 

  Se trata de Rheinische Zeitung für Politik, Handel und Gewerbe (“ Ga ceta del Rin para problemas políticos, comerciales, e industriales” ). Diario fundado por representantes de la burguesía renana que se oponían al ab-solutismo prusiano. Se publicó en Colonia desde el 1 de enero de 1842 hasta el 31 de marzo de 1843. Marx colaboró desde abril de 1842 e integró la Redacción desde octubre de ese año. El diario publicó varios artículos suyos y también de Engels. Desde que Marx se incorporó a su Redacción, la publicación adquirió un carácter más definidamente democrático revolucionario y el gobierno prusiano la clausuró.

 

  * Teoría de la plusvalía. (Ed. )

 

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

377

 

J. V. PLEJÁNOV

 

 

III NOTAS Y ACOTACIONES EN LIBROS

 

379

 

J. V. PLEJANOV.  Problemas fundamentales del marxismo

 

 

S. PETERSBURGO, 1908 1

 

  ... Los idealistas convierten primero el pensamiento en una esencia indepen-diente, independiente del hombre (“sujeto para sí”), y luego declaran que en ella, en esa esencia, se resuelve la contradicción entre el ser y el pensamiento; preci-samente debido a ello, la esencia independiente de la materia, posee un ser sepa-rado, independiente. Y la contradicción es en la práctica resuelta en ella, ¿pues qué es en fin de cuenta esa esencia? PENSAMIENTO. Y este pensamiento existe — es— con independencia de cualquier otra cosa. Pero esta solución de la contra-dicción es una solución puramente formal. Se alcanza sólo porque —como ya di-jimos más arriba— es eliminado uno de sus elementos: es decir, el ser indepen-diente del pensamiento.

       NB

El ser resulta una simple propiedad del pensamiento, y cuando deci-

mos que un objeto dado existe, ello sólo significa que existe en el pen-     

samiento...

  ... Ser no significa existir en el pensamiento. En este sentido la filosofía de Feuerbach es mucho más clara que la de Dietzgen. “La prueba de que algo existe —observa Feuerbach— no tiene otro significado que el de que algo existe NO SÓLO

 

EN EL PENSAMIENTO. ”2

 

[28-29] ... La explicación materialista de la historia fue principalmente de SIGNI-FICACIÓN METODOLÓGICA. Engels entendió esto perfectamente cuando escribió: “necesitamos, no tanto resultados desnudos como estudio [das Studium]; los re-sultados no son nada independientemente del desarrollo que conduce a ellos” 3...

 

380

 

[29-30] ... Hablando en general, uno de los mayores servicios prestados por Marx y Engels al materialismo es su elaboración de un MÉTODO CORRECTO. Al concen-trarse en la lucha contra el elemento ESPECULATIVO de la filosofía hegeliana, Feu-erbach no apreció su método DILALÉCTICO , e hizo poco uso de él. Dice: “La verda-dera dialéctica no es en modo alguno un diálogo de un pensador solitario consigo mismo; es un diálogo entre yo y tú"4. Pero, primero, también en Hegel, la dialéc-tica no significa “un diálogo de un pensador solitario consigo mismo”; segundo, la observación de Feuerbach define correctamente el PUNTO DE PARTIDA DE LA

 

  El trabajo de J. V. Plejánov Problemas fundamentales del marxismo fue escrito en noviembre-diciembre de 1907 y publicado en mayo de 1908 por la editorial Nasha Zhizn. En la bibliografía del artículo Carlos Marx (Breve esbozo biográfico con una exposición del marxismo), Lenin lo menciona como el libro que contiene la mejor exposición de la filosofía del marxismo. (Véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XXII, pág. 178).

2 * Werke, X,

3 * Nachlaas, I, 477.

4 * Werke, . II, 345.

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

FILOSOFÍA, PERO NO SU MÉTODO. Esta deficiencia fue reparada por Marx y Engels, quienes entendieron que al combatir la filosofía especulativa de Hegel sería erró-neo hacer caso omiso de su dialéctica...

 

  ... Muchas personas confunden la dialéctica con la teoría del desarrollo, y en realidad es tal teoría. Pero la dialéctica difiere sustancialmente de la vulgar “teo-ría” de la evolución, que está totalmente construida sobre el princi-

 

pio de que NI LA NATURALEZA NI LA HISTORIA DAN SALTOS, y que TODOS LOS CAMBIOS DEL MUNDO SÓLO TIENEN LUGAR EN FORMA GRADUAL. He-

 

gel ya había señalado que la teoría del desarrollo entendida de esta manera es ridículo e insostenible ...

 

  ... En general, el derecho al pensamiento dialéctico es confirmado por él5 a partir de las PROPIEDADES DIALÉCTICAS DEL SER. También aquí el ser determina el pensamiento ...

 

  ... Así, los rasgos del medio geográfico determinan el desarrollo de las fuerzas productivas; a su vez, el desarrollo de las fuerzas productivas determina el desa-rrollo de las relaciones económicas y, luego, el de todas las otras relaciones socia-les...

  ... Cada etapa dada del desarrollo de las fuerzas productivas tiene su corres-pondiente tipo definido de ARMAS , ARTE MILITAR y, por último, de legislación IN-TERNACIONAL, o, más exactamente, INTERSOCIAL, es decir, también, incidental-mente, interTRIBAL. Las TRIBUS DE CAZADORES no pueden crear organizaciones po-líticas en gran escala precisa mente porque e l bajo nivel de sus fuerzas producti-vas LAS OBLIGA, según la antigua expresión rusa, a VAGAR SEPARADAS, en pequeños grupos sociales, en busca de los medios de subsistencia...

[46-47] ... Según Marx, el medio geográfico influye sobre el hombre A TRAVÉS DE

 

LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN QUE SURGEN EN LA LOCALIDAD DADA SOBRE LA BASE DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS DADAS, LA CONDICIÓN PRINCIPAL PARA CUYO DESARRO-LLO SON LOS RASGOS DE ESE AMBIENTE ...

 

381

 

[65-66] ... El carácter de la “estructura económica” y la dirección en que cambia no dependen de la voluntad del hombre, sino del estado de las fuerzas producti-vas y de los cambios que surgen en las relaciones de producción, y que se toman necesarios para la sociedad debido al desarrollo continuado de esas fuerzas. En-gels lo explica como sigue: “Los hombres hacen su historia ellos mismos, pero todavía no la hacen —ni siquiera en una sociedad dada— con una voluntad co - lectiva y de acuerdo con un plan colectivo. Sus aspiraciones chocan, y precisa-mente por tal motivo todas esas sociedades son gobernadas por la NECESIDAD , cuyo complemento y forma de aparición es la CASUALIDAD”. Aquí la propia activi - dad humana es determinada no como libre, sino como NECESARIA, es decir, como

 

CONCORDANTE CON LA LEY, es decir, como CAPAZ DE CONVERTIRSE EN OBJETO DE IN-

 

VESTIGACIÓN CIENTÍFICA. Así, el materialismo histórico, aun que no deja de señalar que las circunstancias son cambiadas por las personas, nos da también por pri-

 

mera vez la oportunidad de CONTEMPLAR EL PROCESO DE ESE CAMBIO DESDE EL

 

PUNTO DE VISTA DE LA CIENCIA. Y por eso tenemos pleno derecho a decir que la ex-plicación materialista de la historia proporciona los prolegómenos necesarios

 

PARA CUALQUIER TEORÍA DE LA SOCIEDAD HUMANA QUE DESEE POSTULARSE COMO

 

 

  * Engels. (Ed. )

 

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

CIENCIA ...

 

  ... En la sociedad primitiva, que no conocía la división en clases, la actividad productiva del hombre in fluía DIRECTAMENTE sobre su concepción del mundo y su gusto estético ...

 

[81-82] ... Si tuviéramos que expresar brevemente el punto dé vista de Marx y Engels sobre la relación entre la ahora famosa “base” y la no menos famosa “SU-PERESTRUCTURA” , el resultado sería el siguiente:

 

  EL ESTADO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS;

 

  LAS RELACIONES ECONÓMICAS determinadas por él;

 

  El SISTEMA SOCIO-POLÍTICO que se ha desarrollado sobre la “base” económica

 

dada;

 

  LA PSICOLOGÍA DEL HOMBRE SOCIAL tal como es determinada en parte directa-mente por la economía, y en parte por el sistema sociopolítico que ha surgido de ella;

 

  DIFERENTES IDEOLOGÍAS que reflejan las propiedades de esta psicología...

 

  ... Tomemos como ejemplo nuestro problema agrario, tal como existe en la actualidad. Al TERRATENIENTE KA-dete inteligente, “la enajenación obligatoria de la tierra” puede parecerle más o menos, es decir, en proporción inversa al monto de “compensación justa”, una triste necesidad histórica. Pero para el CAMPESINO, que está ansioso por conseguir “un trozo de tierra”, sólo esa “compensación justa” le parecerá una necesidad más o menos triste, en tanto que “la enajenación obli-gatoria” le parecerá inevitablemente una expresión de su libre albedrío y la más valiosa garantía de su libertad.

 

382

 

Al decir esto, tocamos quizás el punto más importante de la doctrina de la liber-tad, un punto no mencionado por Engels, por supuesto, sólo porque se explica por sí mismo para quien haya pasado por la escuela hegeliana...

 

Feuerbach y Dietzgen. 24 6

 

 

Las acotaciones fueron hechas

 

no antes de mayo de 1908.

Publicadas parcialmente por

 

primera vez en 1933 en Léniski

 

Sbórnik, XXV.

 

Publicadas íntegramente en

 

1958 en la 4. ed. de las Obras

 

de V. I. Lenin, tomo 38.

 

Se publican de acuerdo con el original.

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Se refiere a la pág. 24 del libro de Plejánov (véase el presente tomo, pág. 379). (Ed. )

 

 

¡qué ton-

tería!

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

383

 

V. M. SHULIATIKOV “ La justificación del capitalismo en la filosofía de Europa occi-dental. De descartes a E. Mach” 1

 

MOSCÚ, 1908   sic!

[5] ... En los círculos intelectuales se ha establecido una actitud tra-

dicional hacia la filosofía [... ] Las   ideas filosóficas son presentadas       

con muy poca y muy débil vinculación con tipo alguno de sustrato de clase...

 

Muchísimos marxistas adhieren al mismo punto de vista. Están convencidos de que en las filas de la vanguardia proletaria es admisible una abigarrada mezco-lanza de puntos de vista filosóficos, que no tiene gran significación el que ideólo-gos del proletariado profesen el materialismo o el energetismo, el neokantismo o el machismo...

[6] ... Mantener semejante punto de vista significa caer en un error  incorrecto

ingenuo, sumamente lamentable... Sin excepción, todos los términos        

y fórmulas filosóficas usados por    incorrecto ella2 ... le       sirven para de-     

notar clases, grupos, sectores sociales y sus        relaciones mutuas .  incorrecto!

Cuando abordamos el sistema filosófico de tal o cual pensador bur-

gués, abordamos un cuadro de la estructura de clase de la sociedad, pintado por medio de símbolos convencionales y que reproduce la profession de foi social de determinado grupo burgués ...

 

  ... Estos cuadros no deben ser aceptados como algo que puede ser utilizado y armonizado con la concepción proletaria del mundo. Eso significaría caer en el oportunismo, tratar de combinar lo que no puede ser combinado...

384

... La primera      brillante      tentativa de ese tipo de revaloración tuvo lugar  sic!

hace ya varios    años. El artículo del camarada A. Bogdánov “Pensa-    

miento autoritario”3 inaugura sin duda una nueva era en la historia de la filosofía; después de la aparición de ese artículo, la filosofía especulativa perdió el derecho

 

a emplear sus dos conceptos fundamentales de “espíritu” y “cuerpo”; se estableció que estos conceptos se formaron sobre el fondo de rela-ciones autoritarias y que la antítesis entre ellos reflejaba una antítesis

 

social: la antítesis de los “estratos superiores” organizadores y los “estratos

 

 

  El libro de V. M. Shuliátikov La justificación del capitalismo en la filosofía de Europa occidental, publicado en 1908 por la Editorial de Moscú, es un breve esbozo de la historia de los sistemas filosóficos funda mentales durante un período de más de 250 años. El autor estimó que su tarea era ofrecer “un análisis social y genético de los conceptos y sistemas filosóficos", mostrar cómo la filosofía depende del “sustrato de clase”. Pero enfocó la historia de la filosofía desde posiciones materia listas vulgares y mecanicistas, y eso dio como resultado, según palabras de Lenin, tanto una tergiversación de la historia como una "vulgarización de la historia de la filosofía” (véase el presente tomo, pág. 388). Uno de los principales defectos metodológicos del libro es la ten-tativa de deducir el desarrollo de los fenómenos ideológicos y, en particular, de la filosofía, directamente de las formas de organización de la producción. Lenin hace una apreciación general del libro de Shuliátikov al final de sus notas (véase el presente tomo, pág. 399).

 

El contenido de las notas de Lenin en el libro de Shuliátikov hace suponer que las escribió cuando terminó de trabajar en Materialismo y empiriocriticismo o después de completado el libro (octubre de 1908). Dichas notas tienen gran importancia en la lucha contra la vulgarización del materialismo histórico y de la historia de la filosofía. 383.

2 * La filosofía. (Ed. )

3 * Publicado en la recopilación de artículos suyos Sobre la psicología de la sociedad.

 

¡¡ahora la

tontería está

clara!!

??

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

inferiores” ejecutivos. Con sorprendente consecuencia la crítica burguesa hizo caso omiso del trabajo del marxista ruso...

 

  ... En tales circunstancias, un análisis social y genético de los conceptos y sis-temas filosóficos no es sólo deseable, sino decididamente necesario. Es una tarea en extremo difícil y compleja... Los sistemas contemporáneos de moda, por ejem-plo, el neokantismo o machismo...

 

[9 -10] ... Nuestro ensayo no está destinado a un círculo Ilimitado de ex-pertos ... El demos revela interés por la filosofía ... nuestra exposición es de un carácter un tanto elemental ... El punto de vista que defendemos . . puede ser dominado con más facilidad si se lo ilustra, no con un material pesado, sino seleccionado económicamente...

 

I.

 

LOS “PRINCIPIOS” ORGANIZADOR Y ORGANIZADO

 

 

 

  ... Surgió la desigualdad económica: los organizadores se trasformaban gra-dualmente en los dueños de los instrumentos de producción4, que en otro tiempo habían pertenecido a la sociedad ...

 

385

 

[11-12] ... Las relaciones de producción de la sociedad “autorita-ria” ... El [salvaje] primitivo comienza en todas partes a ver la ma-nifestación de la voluntad organizadora... . “el ejecutor es accesible a los sentidos exteriores: esto es el organismo fisiológico, el cuerpo;

 

el organizador no es accesible a ellos, se lo supone dentro del cuerpo: esto es la personalidad espiritual”...

 

Ficción y frases hue-

 

cas. ¡¡En verdad,

 

muy “general”!! Pa-

labras. El salvaje y

el comunismo pri-

mitivo son escamo-

teados. Materia-

lismo e idealismo

también en Grecia.

 

 

[13] ...       El concepto de espíritu adquiere un carácter cada- vez más  ¡solamente

      

abstracto.  idealismo!

                

 

 

  ... Cuando en la historia de la filosofía griega se suscitó la famosa pregunta: ¿cómo es posible que los múltiples fenómenos transitorios del mundo material hayan derivado de una sustancia pura, inmutable, no material?, ¿cuál es la

 

  * En el presente caso estamos un tanto en desacuerdo con las explicaciones propuestas por el camarada Bog-dánov. No asigna a esta última circunstancia la importancia que sin duda tuvo: ni siquiera la plantea. Hemos tenido ocasión de hablar de este problema en otra parte: “de la historia y la práctica de la lucha de clases’* (en los capítulos dedicados a la génesis de las clases dominantes). Edición de S. Dorovatski y A. Charúshnikov

 

  por ejemplo, obre-ros preparados y obreros que se preparan bajo ellos

  ¡qué tontería!

  ¿¿y los es-cépticos??

  ¡Así, por

  cierto! ¿Y el

  materia-

  lismo griego?

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

relación del “ser” con el “devenir”?, no se trataba, contrariamente a las afirmacio-nes de todo tipo de historia dores de la filosofía, del más alto vuelo del noble pen-samiento humano, de un esfuerzo generosísimo tendiente a solucionar el más grande misterio del universo y dar así a la raza humana la alegría para todos los

 

tiempos.

 

¡El asunto era mucho más sencillo! Tal planteo del problema indi-caba simplemente que en las ciudades griegas el proceso de estrati-ficación social había avanzado mucho, que la brecha entre las capas sociales “superior” e “inferior” se había ahondado, y que la antigua ideología de los organizadores, correspondiente a relaciones socia-les menos diferenciadas, había perdido su derecho a la existencia. Antes, a pesar de todas las distinciones entre la sustancia y el mundo de los fenómenos, no se había puesto en duda la vinculación directa

 

entre ellos. Ahora, se niega la existencia de esa vinculación. Se declara que la sus-tancia y el mundo de los fenómenos son magnitudes inconmensurables. Las rela-ciones entre ellos sólo son posibles a través de una serie de eslabones interme-dios. O, en lenguaje más filosófico, no podemos establecer sus relaciones recípro-cas por medio de los sentidos ni por medio del pensamiento corriente: hacerlo requiere la ayuda de alguna “idea” especial, de alguna intuición espacial.

 

386

 

 

II.

 

LOS “PRINCIPIOS” ORGANIZADOR Y ORGANIZADO EN EL PERIODO DE LA PRO-

 

DUCCIÓN MANUFACTURERA

 

 

  ... Precisamente este problema — el problema de la inconmensurabilidad de los “principios” mental y material, de la ausencia de una vinculación directa entre ellos, fue suscitado y solucionado por los iniciadores de la nueva filosofía...

 

 

  ... Las simpatías espiritualistas del Renacimiento y épocas sub-siguientes son mencionadas habitualmente al pasar, pero son muy características*.

 

 

no en el mismo sentido que el tuyo5

 

 

  Se recordará que Marx, en el t. I de El Capital, y K. Kaustky hacen notar la dependencia entre los puntos de vista religiosos abstractos y el desarrollo de la producción de mercancías»

 

[17] ... A la vez que era un organizador, él artesano medieval cumplía funciones ejecutivas: trabajaba junto con sus aprendi-ces. El fabricante burgués sólo conoce un tipo de función: es pu-ramente un organizador. En el primer caso, es cierto, se propor-ciona una base para el “modo” dualista “de presentar los he-chos”, explicado por el camarada Bogdánov; sin embargo, la an-

 

títesis entre organizador y ejecutor es un tanto velada. De ahí que la correspon-diente antítesis de los principios mental y corporal, activo y pasivo, en la esfera de la ideología, no pudiese adquirir una forma aguda...

 

387

 

[17] ... En el taller del artesano medieval no había lugar para representantes de

 

 

 

 

  En el capítulo I del primer tomo de El capital Marx habla de la dependencia de las concepciones religiosas respecto del desarrollo del modo de producción. Véase C. Marx, El capital, ed. cit. . t. I, págs. 67-69 y también la nota 142 en el capítulo XIII. .

 

  Ver pág. 17

  ¿Quién?

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

los denominados trabajadores sin preparación, no calificados. Se encuentra tra-bajo para ellos en el taller manufacturero. Constituyen el “estrato inferior”. Por encima de ellos hay otros estratos, otros grupos de obreros, cada uno diferente según el grado de calificación. Entre ellos ya se han formado ciertas capas orga-nizadoras. Si seguimos adelante en la escala ascendente, vemos grupos de admi-nistradores y de gerentes técnicos de las empresas. El dueño de la empresa es así “liberado” no sólo de todo tipo de trabajo físico, sino también de muchas obliga-ciones puramente organizativas ...

  ... En contraste con los pensadores medievales, los “padres” de la nueva filosofía dedican gran atención en sus sistemas al mundo de los fenómenos transitorios, estudian detalladamente su estruc-tura y desarrollo, las leyes que rigen las relaciones entre sus partes;

crean una filosofía natural. La propia posición “elevada” de los diri- ✕✕

gentes de las em presas manufactureras, que inspiró en los padres  

de la nueva filosofía la idea “pura” de la voluntad organizadora, les A sugirió, del mismo modo, una explicación mecánica del proceso de la realidad material , es

 

decir, de los procesos que tienen lugar en la masa organizada.

 

La cuestión es que el dirigente de la empresa manufacturera es sim-plemente el eslabón final de una cadena bastante larga de eslabones organizadores. En relación con él, los otros organizadores están

 

subordinados y, a su vez, se hallan en oposición a él como personas organizadas ... Pero en la medida en que el papel de ellos difiere del papel del dirigente princi-pal, en la medida en que consiste en participar en el trabajo técnico del cual está “liberado” el dirigente principal, en esa medida se hace borroso su carácter “men-tal” y su actividad es valorada como actividad de la “ materia”. .

 

¡tontería!

 

388

 

[21-22] ... El sistema burgués en general es un Jano bifronte ... Es cierto que sólo en el cartesianismo, sistema creado en los albores de la nueva era económica, en-contramos una formulación definida del dualismo; es cierto que los posteriores sistemas filosóficos, empezando por el de Spinoza, declaran que la contraposición cartesiana de Dios y el mundo, del espíritu y el cuerpo, es contradictoria ... Los sistemas materialista y positivista de la filosofía burguesa, a su vez, en modo al-guno testimonian un triunfo sobre el punto de vista dualista. La diferencia entre meta física burguesa y la “ concepción positiva del mundo” burguesa no es tan grande como puede parecer a primera vista... El ataque efectuado por el materia-lismo no se dirige contra la premisa fundamental propuesta por la meta física; el concepto de la voluntad organizadora no es eliminado por el materialismo. Sim-plemente figura bajo otro nombre: por ejemplo, “fuerza” ocupa el lugar de “espí-ritu” ...

 

[22-23] ... En el siglo XVII, en la época de su “tormentoso im-        ¿ En esta vulgariza-

pulso”, la burguesía inglesa   predicaba la doctrina      de que todo ción de la historia

                 dela 'filosofía, se ol-

lo que existe en el mundo debe ser explicado como un movi- vida por completo

miento de partículas materiales que tiene lugar por necesidad la lucha de la bur-

                                                       guesía contra el

mecánica. La burguesía inglesa ponía        las bases para la econo-           

                 feudalismo

mía capitalista en gran escala... Imaginaba a todo el mundo en        

                                                      

forma de una organización de partículas materiales unidas de acuerdo con leyes

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

inmanentes ...

 

 

[23-24] ... En la segunda mitad del siglo XVIII, la burguesía francesa No de ahí inundó el mercado del libro con tratados similares... Pero sabemos

 

qué se entiende por la estructura interna de las empresas; es el reino de la mate-ria y los procesos mecánicos. De ahí la generalización: el hombre es una máquina, la naturaleza es una máquina...

 

... El movimiento de la materia está condicionado por sí mismo, o más bien por su propia fuerza (Holbach). La voluntad organizadora, según se ve, ha sido otra vez tras - formada en extremo, pero su presencia es advertida y se admite que es ab-solutamente esencial.

 

 

Los manufactureros |no |actuaron como representantesrevolucio-narios de la Sturm und Drang”. ?

 

389

 

 

¿y su lucha contra el cle-ricalismo? ¡Shuliátikov ha de for-mado la his-toria!

 

 

III

 

CARTESIANISMO

 

 

 

  ... Los organizadores necesitan un organizador . . |

 

  ... Los eslabones organizadores intermedios — las “mentes in-dividuales” sólo pueden cumplir su papel organizador si existe un centro organizador superior. Sólo este último los pone en contacto con el proletariado —la “materia”— dentro del marco de un todo organizado, un taller manufacturero...

 

 

 

 

 

 

 

NB

 

 

¡qué tonte-

ría!

EL PROLETA-RIADO = MA-

 

TERIA

 

 

  . . El concepto cartesiano de hombre no es más que la propagación posterior de una forma definida de pensamiento, “un modo definido de presentar los he-chos, un tipo definido de su unión en la psiquis”. Hemos visto que el mundo en el sistema de Descartes está organizado según ; los lineamientos de una empresa manufacturera...

... Estamos ante el culto al trabajo mental...        

[28] ... Yo soy un                           

  organizador y, como tal, sólo puedo existir cum-       

pliendo     funciones organizadoras y no ejecutivas      , este es el signifi- ✕✕

cado de la afirmación cartesiana, si se la traduce al lenguaje de las  

relaciones de clase...    

... El punto de vista común, ingenuo, ve el mundo exterior tal como aparece a tra-vés del prisma de los sentidos ...

 

 

  ... El concepto del obrero como un simple talabartero o un simple empapelador cede su lugar al concepto del obrero en gene-ral. El oficio no constituye ya la “esencia” de la fuerza de trabajo...

 

 

¿Y qué hay de las “ideas” de Platón?

 

 

  ... El tiempo, explica Descartes, no debe ser considerado una propiedad de la materia; es “un modo de pensamiento”, un concepto genérico creado por este

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

último.

 

[32-33] ... Desde entonces la filosofía es la fiel sir vienta del capital ... La revalua-ción de los valores filosóficos fue determinada por cambios en la capa superior organizadora y la capa inferior organizada. Nuevos organizado res, nuevos orga-nizados — nuevos conceptos de Dios y del espíritu, nuevos conceptos sobre la materia...

 

390

 

IV

 

SPINOZA

 

 

 

  ... Todas las relaciones entre espíritu y cuerpo existen sólo a través de Dios. ¡Todas las relaciones entre los eslabones organizadores intermedios y la masa organizada existen sólo con la sanción del organizador supremo!

 

... El movimiento de la materia y la actividad del espíritu son sólo dos aspectos de uno y el mismo proceso. No puede tratarse de interacción alguna entre el espíritu y la materia.

 

  ... La experiencia, la percepción sensorial, es para él una condición impera-tiva para conocer las cosas...

 

  ... Pero... cuando Spinoza murió, como bien se sabe, la fine fleur de la burgue-sía holandesa acompañó con gran pompa el coche fúnebre que trasportaba sus restos. Y si llegamos a conocer más de cerca su círculo de relaciones y correspon-sales, volvemos a encontrarnos con la fine fleur de la burguesía, y no sólo de Ho-landa sino del mundo en tero ... La burguesía reverenciaba a Spinoza, su bardo.

 

La concepción que tenía Spinoza del mundo es la         canción del capital  infantil

triunfante, del capital que todo lo consume y todo lo centraliza. No 

                

hay ser, no hay cosas aparte de la sustancia única; no puede haber existencia para los productores aparte de la empresa manufacturera en gran escala...

 

 

V

 

LEIBNIZ

 

 

 

  El Dios de Leibniz es el dueño de una empresa organizada ejemplarmente y él mismo es el organizador supremo ...

 

VI

 

 

BERKELEY

 

 

 

 

 

fraseología

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

[51] ... El materialismo de Hobbes correspondió al período de la        ¡magnífica ex-

      

Sturm und Drang de la burguesía capitalista inglesa. Se abrió el         plicación! Mate-

       rialismo primi-

camino para la manufactura, comenzaron tiempos más tranqui-                 tivo à la

los para los fabricantes: el materialismo de Hobbes cedió su lugar             Loira

      

al sistema impreciso de Locke. La posterior consolidación de la posición de la ma-nufactura determinó la posibilidad de afirmaciones antimaterialistas.

 

391

  ... “La atracción y repulsión de los obreros debería tener lugar sin obstáculos”: decididamente, en los complejos conceptuales no hay elementos absolutos. Todo es relativo.

 

VII

 

 

HUME

 

 

¿y qué hay del relati-vismo de los griegos?

 

 

 

  ... Su afinidad con todos los pensadores que aparecen en los capítulos precedentes está fuera de duda ...

 

La posición de escepticismo filosófico adoptada por Hume co-rresponde precisamente a semejante concepción del organismo capitalista.

 

 

IX

 

 

 

FICHTE, SCHELLING, HEGEL

 

 

 

vago e

 

inexacto

 

¡Echa todo en el mismo saco! el idealismo y el escepticismo, ¡todo “corres-ponde” a la ma-nufactura! El ca-marada Shuliáti-kov es simple, muy simple.

 

 

 

  ... Surgen sistemas del denominado idealismo objetivo...

 

  ... los idealistas objetivos .

 

392

 

  ... Pero sabemos que en todos los sistemas de filosofía bur-guesa la “materia” es considerada como el principio subordinado (incluso por los materialistas, que, repetimos, advierten su posi-ción subordinada introduciendo el concepto de “fuerza”) ...

 

 

 

¿y Fichte?

 

  ¿Fichte?

 

Tontería ¿y el

concepto de

“movimiento”?

 

 

Hay simplemente un paso del método antitético de Fichte y de la teoría potencializadora de Schelling a la dialéctica de Hegel. Y en

 

cuanto a esta última, después de todo lo que se ha dicho en este ¡qué tontería! capítulo sobre el método antitético, sólo nos resta hacer algunas observaciones suplementarias. Ya hemos aclarado el “fondo real” de la dialéctica.

 

 

Hegel simplemente verificó en forma más completa la teoría del desarrollo a través de las “contradicciones”, que había sido esbo-zada por otros dos idealistas objetivos.

 

 

¡¡¡Fichte un idealista ob-jetivo!!!

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

 

[98-99] ... La innovación efectuada por Hegel subraya el siguiente hecho en la esfera de las relaciones "reales ”. La diferenciación de funciones y papeles en la manufactura llega a su máximo. Tiene lu-gar una [estratificación] de cada grupo ejecutivo y de cada grupo organizador. Las funciones correspondientes a un grupo definido cualquiera son distribuidas entre varios grupos, de nueva forma-ción. Cada grupo se fragmenta y se forman de él nuevos grupos. Y el ideólogo de los fabricantes considera que este proceso de frag-mentación es el proceso de desarrollo interno de tal o cual “princi-pio”...

 

X

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡qué tonte-

 

 

 

ría!

 

 

LA RESURRECCIÓN DE LA FILOSOFÍA “MANUFACTURERA”

 

 

 

 

  ... La filosofía especulativa pierde prestigio en la sociedad burguesa. Es cierto que esto no ocurre de golpe. Pero tampoco la máquina conquistó de golpe el territorio de la industria...

 

 

 

 

#

 

  ¡qué

 

tontería!

 

 

  ... ¿Cómo se debe explicar la naturaleza positiva de los nue-vos sistemas ideológicos? ¿Por la simple ley de los contrastes, por el ||| simple ||| esfuerzo “de hacer lo contrario “ de lo que consti-tuía el “símbolo de la fe” de ayer. .

 

393

 

“Complejos” individualizados: Iván, Piotr, Iákov, desaparecen. En su lugar apa-rece en los talleres el obrero en general. Se devuelve a la “materia” las “cualida-des” que se le habían expropiado ...

 

 

  ... La materia es rehabilitada. La sociedad burguesa introduce el culto del nuevo ídolo: el “ambiente”. Es cierto que al hacerlo no se pierde de vista el hecho de que, no obstante, la materia sigue siendo materia, es decir, la masa organizada, y que, como tal, no puede exis-tir sin un “administrador”. Y la “fuerza”, como especialista en ocupa-ciones organizativas, es asignada a la materia, Se escriben tratados sobre Stoff und Kraft (“materia y fuerza’)...

 

  Una comparación entre la organización más reciente de las fábricas y la estructura interna de la manu factura dicta ya, a priori, la respuesta: la nueva variedad de filosofía burguesa debe reprodu-cir los rasgos sustanciales do la filosofía de la época manufacturera

...

 

 

¡qué tonte-

 

ría!

 

 

 

 

 

 

 

¡qué

 

tontería!

 

 

  El neokantismo cede su lugar a un “viraje” hacia los sistemas de pensa-miento “prekantiano”.

 

XI

 

W. WUNDT

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

[108] ...     “el objeto no puede ser separado jamás de la idea, o la idea del NB

objeto”...           

  ... Las consideraciones que se han ofrecido son ya suficientes para definir claramente a Wundt como un filósofo que se fija la tarea de combatir al materia-lismo, o, para usar el término de moda, de “Überwindung des Materialismus”, de “superar al materialismo”, y que, al hacerlo, no declara estar de parte de la escuela considerada como la tradicional oponente del materialismo...

 

 

  ... Tal igualación de los eslabones organizadores intermedios y de los representantes del trabajo “físico”, los “ejecutivos inferiores”, está indicada en la esfera de la filosofía precisamente por el esfuerzo para caracterizar el “su jeto” y el “objeto”, lo “psíquico” y lo “físico”, como abarcando un todo “indivisible”, por el esfuerzo para reducir a una ficción cognoscitiva la antítesis entre los fenómenos menciona-dos. La teoría de Avenarius sobre la coordinación principal, la teoría de Ernst Mach sobre la relación de lo psíquico y lo físico, la teoría de Wundt sobre las ideas-objetos, son todas teorías del mismo orden ...

 

394

  ... Hasta ahora, no se podía negar cierta coherencia a los puntos de vista | monistas | de Wundt. Tampoco puede sospechárselo de sim-patías idealistas ...

 

 

 

esto es

 

 

cierto, pero no como , está expre-sado

 

¡ja—ja!

 

ecléctico

no es

cierto

 

 

  ... Wundt da precisamente semejante salto cuando, a renglón seguido de su teoría sobre las “ideas-objetos”, presenta sus puntos de vista sobre el paralelismo “psico-físico” ...

 

  ... Los “atributos” son trasformados en “series” pero esta reforma, en esen-cia, es más de carácter verbal...

[123] ... Se afirma la primacía del principio espiritual ...        

correcto

 

[123] ... Se afirma la primacía del principio espiri-correlación física.

Ningún obrero aislado, por simple que sea la función que cumple, S puede producir producto alguno, puede encontrar aplicación alguna

 

para su fuerza de trabajo, puede existir, sin estar bajo la “guía” directa, detallada, de un organizador determinado. . .

... Pero la serie psíquica constituye los “organizadores”, y la “conco-         S

losmitancia”obrerosde—otraestos cosaúltimosque nodependenciasignificapara... la “serie física” —para

  ... Así, según Wundt, la filosofía debe trascender los límites de la experiencia, “complementarla”. El análisis filosófico necesita ser

continuado hasta que obtengamos la idea de una unidad        que abarque         

                      

ambas series independientes la una de la otra. Una vez expresado             

este punto de vista, Wundt se apresura, en el acto, a hacer una impor-

 

tante salvedad para sí mismo: declara que podemos concebir la unidad del

 

mundo, ya sea como una unidad material o como una unidad mental: no existe

 

una tercera solución del problema ...

 

[129] ... Wundt se niega a dar el nombre de sustancia a su idea de la unidad

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

universal. La define como la idea de la razón pura, es decir, en el sentido kantiano. Así como el Dios de Kant es la idea del principio “formador” supremo, no sustan-cial, así también la unidad universal de Wundt es la idea de la unidad no sustan-cial, gracias a la cual todos los fenómenos adquieren significado vital, valor indis-cutible. A la luz de esta idea, desaparece la “filosofía vacía y triste” que ve en el orden exterior de los fenómenos, en su conexión mecánica, la verdadera esencia de estos últimos. En lugar de ello obtenemos la visión del mecanismo cósmico como cubierta exterior de la actividad y la creación espirituales...

 

395

[130] ... En ese sentido, Wundt subraya con fuerza el elemento de    ac-    

tualidad.   Reduce la idea de la unidad universal, del “cimiento del

mundo”, a la idea de una voluntad universal...

 

  ... No entraremos en un análisis de la formulación propuesta por él, ni ex-plicaremos su teoría del “voluntarismo” ...

...    Por consiguiente, los ideólogos de la moderna vanguardia de la ¡tontería!

  burguesía capitalista no pueden hablar de principios organizados   ¿Y Scho-

“permanentes”, sino     que, por el contrario, tienen que describir estos  penhauer?

últimos como algo en ex tremo cambiante, como algo en eterno estado de movi-miento...

 

 

XII

 

 

EMPIRIOCRITICISMO

 

 

  ... La crítica de Wundt no tenía una fuerza aplastante; daba en un blanco imaginario. La aparición de Wundt es la escena y la subsi-guiente reacción del campo de los discípulos de Avenarius * no signi-ficó un conflicto entre las filosofías de dos clases diferentes o de dos grandes grupos de ,una y la misma clase. El fondo socio-económico de la contienda filosófica en cuestión fue, en este caso, la diferencia rela-tivamente insignificante entre los tipos más avanzados y un tanto me-nos avanzados de las organizaciones capitalistas modernas ...

 

* Carstanjen fue el primero en replicar. (Luego Willy, Pstzoldt (dos veces), Kleinpeter6)

 

 

 

 

 

 

 

Inexacto

 

 

 

 

¡cierto!

 

 

correcto

 

 

  ... Debemos decir más: la filosofía empiriocrítica debe ser en-tendida principalmente como una apología de la idea en cuestión. El concepto de dependencia funcional es una negación de la dependen-cia causal...

 

 

 

así es

 

¿¿de veras??

 

 

  Evidentemente, se trata de los siguientes trabajos de los autores mencionados: R. Willy. Gegen die Schulweis-heit (“Contra la sabiduría escolar”) (1905); J. Petzoldt. Einführung in die Philosophie der reinen Erfahrung 1904 ); H. Gegenwart (“ Introducción a la filosofía de la experiencia pura” ) (1900- Kleinpeter. Die Erkenntnistheorie der Naturforschung der (“ Teoría del conocimiento de las ciencias naturales contemporáneas” )  (1905). En estos trabajos se criticaba a W . Wundt, quien en el artículo Über naiven und kritischen Realismus (“Sobre el realismo ingenuo y crítico” ) (1895-1897) señaló que unas tesis del empiricriticismo eran afines a la filosofía inmanente francamente idealista, y otras (por ejemplo, la doctrina de la “ serie independiente del experimento” ) al materialismo. El primero en replicar a Wundt fue F. Carstanjen en el artículo Der Empiriokritizismus ... “ El empiriocriticismo” ... ) (1898). Véase también al respecto el trabajo de Lenin Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. X IV ).

 

  ¿por qué? ¡No has en-tendido esto!

  ¡ahá!

  ¡menira!

  ¿hum?

  ¿de veras?

  Por supuesto,

  pero de ello no se sigue que la funcio-nalidad no puede ser un aspecto de la causalidad.

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

[135-136] ... En general, la conclusión de Hoffding debe ser consi-derada correcta. Sólo es desdichada su referencia a los “motivos de conveniencia”: esos motivos vagos e indefinidos.

 

396

 

En este caso, Avenarius simplemente hace una con cesión a la fra-seología materialista, concesión determinada por su posición so-cial... Para muchas personas los puntos de vista de los “paralelistas” podrían parecer materialistas en comparación con el espiritua-lismo vulgar. Lo mismo rige para los puntos de vista del empirio-criticismo. La posibilidad de su acercamiento al materialismo es particular mente grande... Y amplios sectores del público lector se han formado la opinión de que el empiriocriticismo es una escuela materialista de pensamiento. Más aun, incluso los filósofos exper-tos lo juzgan erróneamente: el propio Wilhelm Wundt, el patriarca

 

de la filosofía moderna, lo llamó “materialismo”. Por último, lo que es más intere-sante de todo, los empiriocríticos, además, a la vez que se separan del materia-lismo, al mismo tiempo usan a veces su terminología, y a veces incluso comienzan, por así decirlo, a vacilar en sus puntos de vista antimaterialistas ...

  ... Tal es el fondo real que inspiró al empiriocriticismo la idea de clasificar la cognición humana sobre la base del principio de clasificación “biológica”. Pero, repetimos, este tipo de “biología” no tiene nada en común con el materialismo ...

 

[138-139] ... el dualismo —según Avenarius— es el fruto de cierto proceso de nuestro pensamiento abstrayente: la “introyección”...

 

Pero la antítesis de mundo “exterior” y mundo “interior” es la más pura ficción. Es extremadamente importante un análisis de esa antítesis; debe llevar a verificar la concepción monista del mundo. Los comentaristas del sistema filosófico de Avenarius subrayan con fuerza este punto. “Al revelar la impermisibilidad de la introyección —dice uno de ellos 7— se logran dos objetivos”...

 

397

[140] ... el organizador subordinado, si se adopta es te punto de       ¡oh, esto es

vista “absoluto”, es decir, si se lo considera como un organizador    sospechoso!

independiente de la “voluntad” que lo controla, se ve también ante  ¡Una explica-

  ción barata,

una simple “cosa”, o “cuerpo”, en la forma de los obreros. Pero to-  sin análisis

memos otro caso: para la “voluntad” suprema, el organizador de lo esen-

subordinado no es sólo uno que está organizado, sino uno que or-    cial!

ganiza ... El anterior “objeto”, ahora convertido en “sujeto”, “organiza” la materia:

 

el hombre asimila un árbol, pero un árbol tras- formado, el “concepto” de árbol...

 

[141-142] ... “la plenitud de la experiencia humana” es también demostrada en la teoría de Avenarius de la coordinación principal...

 

... En Avenarius, como en Wundt, las “series”, en esen cia, resultan ser “inconmen-surables”. Y en lugar de la concepción materialista del mundo que sería de

 

 

  * Rudolph Wlassak; citado por March en El análisis de las sensaciones, pág. 52

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

esperar después de las categóricas afirmaciones sobre la “plenitud de la experien-cia”, se expresan puntos de vista que testimonian las simpatías idealistas del em-piriocriticismo ...

Pero Wundt        y       Avenarius se separan en el camino de las construccio-  ¡cierto!

nes idealistas. El autor de       El sistema de la filosofía revela una afición          

por los motivos “kantianos”. El autor de    Concepción humana del universo  pro-

                         

clama puntos de vista que lo acercan a la posición adoptada en otro tiempo por Berkeley.

 

Apresurémonos a hacer una salvedad. No tenemos en modo alguno la intención de afirmar que las obras del obispo dé Cloyne determinaron el punto de vista de Avenarius, que tuvieron una influencia directa sobre él. Pero es indudable la si-militud de las posiciones idealistas de ambos filósofos. La teoría antes ¡cierto! mencionada, de la coordinación principal, tomada en su conjunto, es

 

una prueba de esa similitud.

 

 

En la misma forma directa que Berkeley, Avenarius presenta la tesis de que no existen objetos fuera del sujeto. Cada “cosa” debe necesa-riamente “estar relacionada” con el sistema nervioso central, que desempeña el papel de centro funcional...

 

 

Aquí Shuliá-

 

tikov está

en un error

 

 

  ... El “dirigente” supremo no figura, ni siquiera a la manera de la idea kan-tiana de la razón, de la “forma” de Kant, o a la manera de la “unidad universal” de Wundt. No obstante, está allí, y, lo que es más, es el elemento principal del sistema filosófico.

 

Todos los fenómenos son considerados precisamente desde ese punto

 

de vista.    Su presencia "invisible” es postulada por el elogio desacos-    bien!

tumbradamente elevado del principio organizativo, presentado pa- 

ralelamente a la concepción de los organizadores organizados. Y en el cuadro ge-neral del mundo que resulta de los razonamientos filosóficos de Avenarius, pre-cisamente pasa al primer plano el carácter organizativo de los factores organiza-dores ...

 

398

 

Para Avenarius el mundo representa un conglomera do de sistemas nerviosos centrales. La “materia” es absolutamente despojada de to- un error das las “cualidades”, ya sean “primarias” o “secundarias”, que en un tiempo fue-ron consideradas su propiedad inalienable. En la materia todo, absolutamente, está determinado por el “espíritu”, o, para usar la terminología del autor de Crí-tica de la experiencia pura, por el sistema nervioso central...

[145] El punto de vista del idealismo en el estilo de Berkeley es plan-       NB

                          

teado con coherencia por el autor de Crítica de la experiencia pura ...        

                

  ... La teoría de Mach, del “ego” como un símbolo lógico...

 

Mach, como Avenarius, conoce dos “series”: la psíquica y la física (dos tipos de combinaciones de elementos). Como en Avenarius, estas series son inconmensu-rables y al mismo tiempo no representan otra cosa que una ficción de nuestro pensamiento. Por turno se plantean los puntos de vista monista y dualista; por tumo los eslabones organizadores intermedios son descritos como lo organizado, y como el principio organizador. Y, como en el caso de Avenarius,. en el análisis final se proclama la dictadura “de la voluntad organizadora”.

 

III. Notas y acotaciones en libros

 

 

 

 

 

Se traza un cuadro idealista del mundo: el mundo es un complejo de “sensaciones

 

  ... La objeción de Mach no puede ser considerada válida. El con-cepto central de su sistema filosófico, la famosa “sensación”, no es en modo alguno una negación del principio organizativo o del principio organizativo supremo ... En su crítica de la concepción del “ego”, Mach fue impulsado por el punto de vista de los organizadores subordina-dos como “masa” organizada...

 

 

 

 

 

un error

 

¡ajá!

 

un error

 

 

¡tontería!

 

[148-149] ... Además de tratar de las construcciones especulativas de        NB

Wundt, Avenarius y Mach, podríamos, por ejemplo, someter a análisis    

los puntos de vista de tan des tacados representantes de la moderna filosofía de Europa occidental como Renouvier, Bradley y Bergson . . ,

 

399

 

La esfera de la filosofía es una verdadera “Bastilla" de la ideología bur-guesa... Es preciso tener en cuenta que, por su parte, los ideólogos bur- gueses no duermen, sino que fortalecen su posición. En el momento

 

actual, están incluso imbuidos de la convicción de que su posición es absoluta-mente inexpugnable. Las simpatías “idealistas” de ciertos literatos que toman po-sición bajo la bandera del marxismo crean, a su vez, un terreno particularmente favorable para semejante convicción.

INDICE

 

 

XI. Wundt Ostwald ... ... ... 107       no en el libro

 

 

Todo el libro es un ejemplo de vulgarización extrema del materialismo. En lugar de un análisis concreto de períodos, formaciones, ideología, frases vacías sobre los “organizadores” y comparaciones ridículamente forzadas, absurdamente fal-sas.

Una caricatura del marxismo en la historia.

 

Y es una lástima, porque se hace una tentativa en la dirección del materialismo.

 

 

Las acotaciones fueron escritas

 

no antes de 1908.

 

Publicadas por primera vez en

1937 en la revista Proletárskaia

 

Revoliutsia, núm. 8.

 

Se publican de acuerdo con el original.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

400

 

ABEL REY. “LA FILOSOFÍA MODERNA” 1

 

PARIS, 1908

 

 

 

 

PREFACIO

 

 

  ... La ciencia, creación del intelecto y de la razón, sirve sólo para asegurar nuestro poder efectivo sobre la naturaleza. Sólo nos enseña a utilizar las cosas, pero no nos dice nada sobre la esencia de las mismas. . .

[7] ... Así, mi tarea esencial en este estudio ha sido la de contrastar dos     NB

puntos de vista: el positivo, “científico”, y el “pragmático”. He tratado     

 

de ser tan imparcial como era posible al esbozar estos dos puntos de vista, ya que tengo plena conciencia de un tercer y serio peligro en este tipo de trabajo: el de no ser justo con los adversarios. No me jacto de haber alcanzado plenamente mi objetivo. Tan perfecta “neutralidad” es imposible ...

CAPITULO I

 

 

EL CENTRO MODERNO

 

DE LAS DISCUSIONES FILOSÓFICAS

 

§ 5. CONTRADICCIÓN BASICA DEL PENSAMIENTO FILOSÓFICO MODERNO

 

 

 

 

 

[28-29] ... Pero los sistemas contemporáneos de filosofía aún se oponen unos a otros, combatiendo en tomo de una contradicción fundamental que surge de la manera en que se plantea el problema filosófico en nuestra época. Por lo tanto, la forma de la antítesis es simultáneamente la forma adoptada por la sucesión de opiniones filosóficas en diferentes momentos y la forma adoptada por las opinio-nes existentes al mismo tiempo.

 

401

 

¿Cuáles son, en la situación actual del problema filosófico en general, las posibles alternativas? Sólo puede haber una, porque se trata de mantener la ciencia y la práctica en la más estrecha unidad posible, sin sacrificar la una por la otra, sin oponer la una a la otra. Esto significa, o que la práctica será la consecuencia de la ciencia, o, por el contra rio, que la ciencia será la consecuencia de la práctica. En el primer caso, la ciencia abarca a la práctica; en el segundo, la práctica abarca a la ciencia. Se trata de conservar una vinculación lógica entre los dos términos, y sólo se puede variar esa vinculación invirtiéndolos, haciendo que el primero

 

  *  Las notas y acotaciones de V. I. Lenin en el libro de Abel Rey La Philosophie Moderne constituyen una con-tinuación directa de la crítica hecha por Lenin en Materialismo y empiriocriticismo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV) a las opiniones de Abel Rey, que éste expuso en su libro La théorie de la physique chez les physiciens con-temporains (1907). (Ed. )

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"  

dependa del segundo o el segundo del primero.  

En un caso tenemos sistemas racionalistas, intelectualistas y positi- NB

vistas: el dogmatismo de la ciencia. En el otro, tenemos sistemas de         

pragmatismo, fideísmo o intuición activa (como el de Bergson): el dogmatismo de la acción. De acuerdo con los primeros sistemas, hay que conocer para actuar: la cognición produce la acción. De acuerdo con el segundo, el conocimiento sigue las exigencias de la acción: la acción produce la cognición.

 

No debe pensarse que estos últimos sistemas restauran el desprecio por la ciencia y la filosofía de la ignorancia. Sólo después de una seria investigación, de una eru-dición cien tífica frecuentemente del tipo más excelente, después de una medita-ción crítica profunda sobre la ciencia, e incluso después de una “compenetración del pensamiento con la ciencia”, como a algunos de esos filósofos les agrada decir; sólo entonces llegan a derivar la ciencia de la práctica.

 

Si al hacerlo menosprecian la ciencia, es sólo indirectamente; muchos NB de ellos, por el contrario, creen que están revelando su pleno valor ...

 

§ 6. EL INTERÉS DE LAS DISCUSIONES FILOSÓFICAS CONTEMPORANEAS

 

[33-35] ... Pero supongamos por un instante que la tesis del pragmatismo es co-rrecta y que la ciencia es sólo un arte particular, una técnica apropiada para sa-tisfacer ciertas exigencias. ¿Qué resulta de ello?

 

402

 

En primer lugar, la verdad es reducida a una palabra vacía. Una afirmación ver-dadera aparece como la receta para un artificio que resulte exitoso.

 

Y como hay varios artificios capaces de asegurar nuestro éxito en las mismas cir-cunstancias; como diferentes individuos tienen exigencias en extremo diferentes, deberemos aceptar las tesis pragmáticas: todas las proposiciones y argumentos que nos conducen a los mismos resultados prácticos son de igual valor y son igualmente verdaderos, todas las ideas que dan resultados prácticos son igual-mente legítimas. De este nuevo significado de la palabra “verdad”, se sigue que nuestras ciencias son estructuras puramente contingentes y fortuitas, que po-drían haber sido totalmente diferentes y, sin embargo, en igual medida verdade-ras, es decir, en igual medida adecua das como medios de acción.

 

La bancarrota de la ciencia, como forma real del conocimiento, como       (1)

fuente de la verdad: he ahí la primera conclusión. La legitimidad de

otros métodos que difieren considerablemente de los métodos del in-         (2)

telecto y la razón, tal como el sentimiento místico: he ahí la segunda        

                

conclusión.

 

Toda esta filosofía, que según todas las apariencias es coro nada por tales conclu-

 

siones, fue efectivamente construida para ellas ...

 

¡Qué buen argumento, entonces, pagar a esos poderosos pensadores NB

con su misma moneda! ¡Verdades científicas! Pero son sólo verdades      

de nombre. También ellas son creencias, y creencias de un orden inferior, creen-cias que sólo pueden ser utilizadas para la acción material; tienen sólo el valor de un instrumento técnico. La creencia por la creencia, el dogma religioso, la ideolo-gía metafísica o moral, son muy superiores.

 

Sea como fuere, no es necesario que se sientan turba dos ante la ciencia, porque

 

       Abel Rey. "La Filosofia moderna"    

la posición privilegiada de ésta se ha derrumbado.       

En verdad, el grueso del ejército pragmatista, frente a la experiencia NB

científica, se apresura a rehabilitar la experiencia moral, la experien-        

                         

cia metafísica y, particularmente, la experiencia religiosa. Todos estos tipos de experiencias se desarrollan uno al lado del otro, y en modo alguno pueden obsta-culizarse uno al otro, porque están dirigidos hacia diferentes necesidades, a muy distintos aspectos de la práctica (satisfacción de necesidades materiales, de la conciencia moral o de los sentimientos religiosos), y crean diferentes valores ...

 

  ... Para los metafísicos esto es un verdadero hallazgo. Aparte de restaurar la religión, el pragmatismo ayuda a restaurar la metafísica. Desde Kant y Comte, du-rante el siglo XIX el positivismo invadió casi toda la esfera del saber ...

403

[39- 40] ... Así, la actitud pragmatista, y todas las otras que, si bien no son tan filo-sóficas, originales e interesantes, conducen a conclusiones similares, siempre tie-nen como consecuencia la rehabilitación de anticuadas formas normativas del pensamiento humano, que desde mediados del siglo XVIII fueron victoriosa-mente desplazadas por el positivismo cien tífico: la religión, la metafísica, el dog-matismo moral, es decir, en lo fundamental, el autoritarismo social.

 

Por eso es uno de los dos polos, entre los cuales oscila todo el pensamiento con-temporáneo, toda la filosofía contemporánea. Es el polo de la reacción dogmática, del espíritu de autoridad en todas sus formas. Esta actitud resulta tanto más pe-ligrosa cuanto que al principio es presentada —también por sus más grandes ad-herentes— como la más audaz y novísima rebelión del espíritu libre, una rebelión contra la única barrera que aún queda y que hasta ahora sirvió como palanca para derribar todas las demás: la ciencia y la verdad científica.

 

Por el contrario, el polo opuesto del pensamiento filosófico moderno, la actitud puramente científica -—ya que al hacer de la práctica la consecuencia del conoci-miento subordina todo a la ciencia—, se caracteriza sobre todo por un esfuerzo hacia la emancipación y la liberación. Aquí es donde uno encuentra a los innova-dores. Son los herederos del espíritu del Renacimiento; sus padres y maestros directos son especialmente los filósofos y hombres de ciencia del siglo xviii, el gran siglo de la liberación, del cual Mach dijo tan acertadamente:

 

“Aquel que, aunque sólo sea por medio de los libros, ha tenido la

oportunidad de participar en este impulso y liberación, conservará ¿!! durante toda su vida un sentimiento de pena melancólica por el siglo

 

XVIII”. Para pensadores de este tipo existe una verdad que, si bien no inmutable, es una verdad a la que es posible aproximarse continuamente. No se puede llegar a ella, excepto por métodos científicos, y no se la puede encontrar en ninguna parte fuera de la ciencia; la verdad, la ciencia, son las condiciones necesarias y suficientes para toda actividad humana ...

 

§ 8. EL MÉTODO. RESUMEN Y CONCLUSIONES

 

 

[48- 49] ... Se trata de su significación objetiva [de la ciencia]. Algunos pensarán que es insuficiente agotar la realidad que abarca su objeto, aunque admitan, desde cierto punto de vista, que es necesaria ...

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

CAPITULO II

 

 

 

 

EL PROBLEMA DEL NÚMERO Y DE LA EXTENSIÓN. PROPIEDADES CUANTITA-TIVAS DE LA MATERIA

 

§ 2. LA ANTIGUA CONTROVERSIA ENTRE EL EMPIRISMO Y EL APRIORISMO

 

404

 

  ... ¿Pero acaso la eliminación de todo elemento empírico no es también un límite inalcanzable? El matemático, hacen notar los racionalistas, podría conti-nuar acrecentando la riqueza de su ciencia aunque el mundo material fuese re-pentinamente aniquilado. Sí, indiscutiblemente, si fuese aniquilado ahora, ¿pero habría podido crear las matemáticas si el mundo material no hubiese existido ja-más?...

 

  3. LA FORMA CONTEMPORANEA DEL PROBLEMA FILOSÓFICO DEL NÚMERO Y LA EXTENSIÓN. LA ACTITUD “NOMINALISTA” Y LA “PRAGMATICA”

 

  ... Bergson, que quizás ayudó más que ningún otro a propagar estas ideas en la literatura filosófica, no aceptaba sin reservas la palabra “artificio”. Cree que la ciencia es más grande y más elevada que un simple artificio, en relación con la materia.

 

Pero para él la materia no es la verdadera realidad; es la realidad disminuida, re-gresiva y muerta.

 

Y en relación con la verdadera realidad, que es viva, espiritual y creadora, las ma-temáticas y la ciencia en su conjunto apenas pueden tener algo más que un carác-ter artificial y simbólico.

En todo caso, sigue en pie el hecho de que las matemáticas fueron creadas por el intelecto para la acción sobre la materia, y no para la cognición de su esencia, y que el intelecto es el primer instrumento forjado bajo la presión de las exigencias prácticas en relación con la materia ...

  ... ¿No son acaso las matemáticas las que, entre todas las ciencias, han incli-nado con la mayor fuerza en nuestra época a ciertos espíritus hacia el pragma-tismo, y hacia la sofística del pragmatismo, es decir, el agnosticismo científico? En rigor, en las matemáticas nos sentimos más

 

lejos de lo concreto y real, más cerca del juego arbitrario con fórmulas y símbolos, tan abstracto que parece vacío...

 

§ 4. RACIONALISMO, LOGICISMO E INTELECTOALISMO

 

[62-63] ... Todas las verdades, más relativas y menos exactas, que otras ciencias tratan de expresar matemática mente y con las cuales se esfuerzan por comple-mentar a las matemáticas, gravitan hacia ese absoluto, como los planetas hacia el sol.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

  ... El espacio rígido y homogéneo de la geometría no es suficiente; hace falta el espacio móvil y heterogéneo de la física. El mecanismo universal de la natura-leza no significa que la materia no contenga otra cosa que geometría. Según las hipótesis modernas, puede significar que también existe la liberación o trasfor-mación de la energía o el movimiento de masas eléctricas...

 

405

 

  5. IMPORTANCIA GENERAL DEL PROBLEMA DE LA CANTIDAD: EN LO FUN-DAMENTAL ES UN PROBLEMA DE LA RAZÓN

  [74] ... En primer lugar, es incontestable que la razón, por desinteresada que sea,

  tiene una función utilitaria. Los hombres de ciencia no son mandarines ni diletan-

  tes. Y el pragmatismo no se equivoca cuando pone el acento en la utilidad de la

  razón, en su preeminente utilidad. ¿Pero tiene el derecho de afirmar que la razón

  posee sólo una función utilitaria?  

  ¿No pueden los racionalistas replicar, muy plausiblemente, que la uti-    

  lidad de la razón resulta sólo del hecho de que,  al deducir proposicio-    NB

  nes partiendo de proposiciones, deduce simultáneamente de unas y

  otras las relaciones entre los hechos de la naturaleza? De tal modo nos   

  permite actuar sobre tales hechos; no porque ese         sea su objetivo, sino porque

  esto se sigue de ello. La lógica y la ciencia de la cantidad creadas por el espíritu,

  en la medida en que éste simplemente analiza las relaciones que percibe, extien-

  den su poder a las cosas mismas porque las relaciones cuantitativas son al mismo

  tiempo las leyes de las cosas y del espíritu. Si conocer es poder, entonces no es,

  como piensan los pragmatistas, porque la ciencia haya sido creada por nuestras

  exigencias prácticas y para ellas, de modo que la razón carezca de va-     NB

  lor fuera de su utilidad, sino porque nuestra razón, al aprender a co-        

  nocer las cosas, nos proporciona los medios para actuar sobre ellas.        

       § 6. IDEAS DE POINCARÉ, EL MATEMATICO                 

406 [75-76] ... El gran matemático Poincaré2 insiste particularmente en   NB

  esta naturaleza arbitraria de las matemáticas ... 

  Es claro que nuestras matemáticas corresponden plena mente a la realidad, en el

  sentido de que están adaptadas a la expresión simbólica de ciertas relaciones de

  lo real; hablando en términos estrictos, no han sido sugeridas por la experiencia;

  la experiencia simplemente dio al espíritu la ocasión de crearlas. Pero nuestras

  matemáticas, tal como se constituyeron gradualmente para expresar de manera

  conveniente lo que necesitábamos expresar, son sólo una de las infinitamente nu-

  merosas matemáticas posibles, o, más bien, un caso particular de una matemática

  mucho más general que los matemáticos del siglo XIX trataron de lograr. Si tene-

  mos claramente en cuenta esto, advertimos en el acto que las matemáticas, por

  su esencia y naturaleza, son absoluta mente independientes de su aplicación en

  la experiencia y, por consiguiente, absolutamente independientes de la experien-

  cia. Son la creación libre del espíritu       , la más notable manifestación de     

  su  propio poder creador.              Poincaré

Los axiomas, los postulados, las definiciones, las convenciones son, en esencia, términos sinónimos. Por lo tanto, todas las matemáticas

 

 

 

  * Poincaré, La Science et l’Hypothése, livre I (Paris, Flammarión).

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

imaginables pueden llevar a conclusiones que, cuando son expresadas apropia-damente por un sistema adecuado de convenciones, nos permitirán descubrir aplicaciones absolutamente idénticas a lo real...

 

[77-79] ... Esta teoría es una buena crítica del racionalismo absoluto e incluso del racionalismo atenuado de Kant. Nos muestra que no era inevitablemente necesa-rio que el espíritu elaborase las matemáticas tan bien adaptadas para describir nuestra experiencia; en otras palabras, las matemáticas no son la expresión de una ley universal de la realidad, ya sea que nuestra concepción de la realidad (tal como nos es dada, por supuesto) sea cartesiana, kantiana o alguna otra. Pero Poincaré presenta esta conclusión en forma muy diferente de la del pragma-tismo.

 

Algunos pragmatistas, e incluso todos los comentaristas de Poincaré que he te-nido ocasión de leer, me parecen haber fracasado en gran medida en lo referente a entender su teoría. Tenemos aquí un excelente ejemplo de deformación por in-terpretación. Han hecho de Poincaré —en este punto como también en otros, en los cuales su error es mayor aun— un pragmatista sin el nombre de tal. ¿Pero quién puede dejar de ver que el verdadero pragmatismo hace que las matemáti-cas sean indirectamente dependientes de la experiencia? Es un decreto del espí-ritu, como en el caso de Poincaré, pero un decreto del espíritu dirigido hacia la acción práctica, al libre albedrío del pensamiento activo, tal como lo concibe la nueva filosofía. Para el pragmatista no existe un pensamiento puramente contem-plativo y desinteresado; no existe la razón pura. Existe sólo el pensamiento que desea entender las cosas y que con ese fin modifica la representación que hace de ellas, para su mayor conveniencia. La ciencia y la razón son las sirvientas de la práctica. Para Poincaré, en cambio, el pensamiento debe ser tomado en cierta me-dida en el sentido aristotélico de la palabra. El pensamiento piensa, la razón ra-zona para su propia satis facción; y entonces, además y por encima de esto, ocurre que ciertos resultados de su inagotable poder creador pueden sernos útiles para otros fines que la satisfacción pura mente espiritual.

 

407

 

Pero, en ese caso, la práctica es la sirvienta de la ciencia y la razón, que van mucho más allá de los límites de la utilidad. “El pensamiento es sólo el relámpago, pero ese relámpago lo es todo. ”

Se puede no aceptar completamente la teoría de Poincaré, pero no  

hay que deformarla a fin de invocar su autoridad. Se ha prestado in- Poincaré y

suficiente atención a su vinculación con el kantismo     , del cual toma      Kant

prestada toda la teoría de los juicios sintéticos a priori, con la condi-

 

ción (y aquí es donde le parece a Poincaré que el racionalismo de Kant es dema-siado rígido) de que estos juicios sintéticos a priori, en los que se fundan nuestras matemáticas (euclideanas), no deben ser considerados los únicos postulados po-sibles y necesarios de las matemáticas racionales...

  7. LAS RELACIONES ENTRE LAS CIENCIAS MATEMATICAS Y LAS OTRAS CIEN-CIAS NATURALES

[80] ... ¿La teoría de Poincaré asigna a la experiencia el papel que pa-       NB

rece corresponderle? ¡Extraño! me agrada ría decirles a los pragma-

tistas, que constatemente la han aprovechado para sus propios fines, y que han

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

usado el nombre de su autor como una pieza de artillería, que encuentro muy poco de pragmático en ella ...

 

  8. INDICACIONES RELATIVAS A LA EVOLUCIÓN GENERAL DEL MÉTODO CIENTIFICO Y DEL CONOCIMIENTO

 

  ... Y si la ciencia se desarrolla entonces gracias a su utilidad material, no hay que olvidar que sólo debido a su utilidad intelectual y a la satisfacción desintere-sada del espíritu que desea conocer las cosas se liberó desde el comienzo de un tosco empirismo, a fin de convertirse en verdadera ciencia. Primero nos permite conocer la realidad, antes de permitirnos actuar sobre ella. Y es necesario que primero nos permita conocer a fin de permitimos luego actuar...

 

408

 

§ 9. LAS IDEAS DE MACH, LA RAZÓN Y LA ADAPTACIÓN DEL PENSAMIENTO

 

[90*91] ... ¿No nos proporciona esto una valiosa indicación de la naturaleza y el alcance de la lógica y el pensamiento racional, de los cuales las matemáticas han sido consideradas siempre la pura emanación? ¿Y quizá, también, de la naturaleza y el alcance de la razón? Aquí no estamos muy lejos de; pensamiento de Mach, de quien también se hizo con frecuencia un pragmatista sin el nombre. 

NB

El nos parece mucho más próximo al 'racionalismo, en el sentido que,

 

en nuestra opinión, es preciso darle en adelante a ese término; de un racionalismo que en modo alguno excluye una historia psicológica de la razón con sus oportu-nidades y sus contingencias temporarias, y, sobre todo, de manera alguna menos-precia el papel de la experiencia; la razón no es más que la experiencia codificada y, a la recíproca, el código necesario y universal de todo tipo de experiencia, que tiene en cuenta tanto el momento de evo lución como la organización psicológica del hombre...

 

[93-94] ... Por lo tanto se ve que la razón, sometida al análisis abstracto en la con-ciencia del ser racional, es capaz, con la ayuda de los principios descubiertos en ella y el desarrollo ideal de esos principios, de concordar con las leyes del am-biente y expresarlas.

 

Se ve, además, que, dado lo que somos y lo que es el ambiente, la razón no puede ser diferente de lo que es; entonces, como sostienen los racionalistas,

es necesaria y universal. En cierto sentido, incluso es absoluta, pero !!

no en el sentido en que esta palabra es entendida por el racionalismo        

tradicional. Para este último significa que las cosas existen tal como la      !!

razón las   concibe. Desde nuestro punto de vista, por el contrario, no      

                                   

sabemos cómo existen las cosas en sí mismas, y en esa medida el relativismo kan-tiano o positivista tiene su razón de ser.

 

Pero tenemos el derecho de decir que sí, en un ser de una constitución totalmente diferente, las necesidades de la evo lución habían establecido una conformidad con el ambiente diferente de la nuestra (ya que sería diferente uno de los dos factores de los cuales es producto), se podría siempre establecer un sistema de traducción que haga que estos dos tipos de conformidad coincidan entre sí. No hay nada ab surdo en esta hipótesis, porque en cierto grado esto debe ocurrir entre los animales domésticos y nosotros mismos...

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

 

[95-96] ... El número y la extensión, a pesar de su carácter abstracto, surgen de la naturaleza de lo real, por que la realidad es multiplici-dad y extensión, y porque las relaciones en el espacio son relaciones reales que surgen de la naturaleza de las cosas.

 

 

 

 

 

NB

 

Comparar

93-94

 

409

En ese caso, ¿no parece que de estas proposiciones iniciales pueden deducirse conclusiones en extremo importantes? Con frecuencia la abstracción científica fue considerada sinónimo de irrealidad. El crecimiento de la abstracción signifi-caría entonces un continuo movimiento más allá de los límites de lo real, un apar-tamiento cada vez mayor de él. ¿Es eso correcto?

 

Las matemáticas, al alejarse progresivamente del espacio sensible a fin de ele-varse al espacio geométrico, no se apartan del espacio real, es decir, de las rela-

 

ciones reales entre las cosas. Antes bien, se acercan más a ellas. Según los datos a su ma-

 

de la psicología moderna, cada uno de nuestros sentidos parece darnos, nera,

  la extensión y la duración (es decir, conexiones y relaciones definidas de lo

  real). La percepción comienza a eliminar esa subjetividad que de pende del indi-

  viduo o de las peculiaridades accidentales de la estructura de la especie: cons-

  truye un espacio homogéneo y uniforme, así como una duración uniforme, ambos

  síntesis de todas nuestras nociones sensoriales de espacio. ¿Por qué el trabajo

  científico no habría de seguir ese progreso hacia la objetividad? Sea        NB

  como fuere, su precisión,     su exactitud, su universalidad  (o su necesi-

  dad: son una y la misma cosa) son otros tantos argumentos en favor de la objeti-

  vidad de sus resultados. Por consiguiente, el número, el orden y la extensión, a

  pesar de nuestras costumbres de pensamiento críticas y subjetivas, pueden ser

  considerados propiedades de las cosas, o sea, relaciones reales; tanto más reales

  cuanto que la ciencia las ha liberado gradualmente de las deformaciones indivi-

  duales y subjetivas con que originariamente se presentaban a nosotros en las sen-

  saciones concretas e inmediatas. Por consiguiente, ¿no deberíamos considerar

  con justicia que lo que en fin de cuentas queda de todas estas abstracciones es el

  contenido real y permanente, que se impone a todas las especies con igual nece-

  sidad, ya que no depende del individuo, ni del momento de tiempo, ni     NB

  del punto de vista?...  

                                   

  § 10. ¿QUÉ NOS ENSEÑAN LAS MATEMATICAS?       

  [97] ... La psicología, por su parte, enseña que todas nuestras         sensa-  sensación

  ciones (que son datos directos y últimos de la experiencia) poseen una    = lo último

  propiedad: extensividad o extensión. Esta propiedad es        totalmente  

410 distinta de la extensión geométrica, en particular si consideramos las sensaciones

  que más nos afectan ...

  [98] ... El espacio geométrico es el resultado de un interpretación  Mach + ob-

  abstracta del espacio óptico, que desindividualiza, generaliza, y    

                                    jetividad

  hace más manejables para el espíritu las relaciones implicadas por

 

ese espacio óptico. De buena '''gana complementaríamos el pensamiento de Mach diciendo que el objeto de esta operación ha sido el de dar a estas relaciones su expresión más exacta y precisa, una expresión universal y necesaria, por lo tanto su expresión objetiva. Así, el espacio geométrico es el resultado de una

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

evolución, que ha hecho que nuestro pensamiento se adaptara cada vez mejor a ciertas propiedades del ambiente. Esta fue una experiencia prolongada y conti-nua, cuyo éxito ha fortalecido constantemente ciertos hábitos de pensamiento que se han convertido en los principios de nuestra geometría...

 

  ... Así, lo que las matemáticas nos enseñan son las relaciones entre las cosas desde el punto de vista del orden, el número y la extensión.

 

Al analizar las relaciones reales que existen entre las cosas, nuestro espíritu, na-turalmente, adquiere la capacidad de formar a partir de ellas relaciones similares, gracias a asociaciones por semejanza. Por lo tanto, también puede imaginar com-binaciones que no se encuentran en la realidad, basándose en las que se encuen-tran en ella. Después de habernos formado representaciones que son copias de lo real, podemos formarnos otras que son modelos, como dice Taine, en un sentido levemente diferente.

 

                 § 11. RESUMEN Y CONCLUSIONES     

  [103-105] ... El racionalismo absoluto parecería tener fundamentos suficiente-

  mente buenos para asegurar, por me dio de una especie de realismo idealista, que

  las leyes de la razón coinciden con las leyes de las cosas.    

  ¿Pero no se equivoca al separar la razón de las cosas, y al pensar que      NB

  la razón por sí sola, en espléndido aislamiento, obtiene el conoci- 

  miento de las leyes que gobiernan las cosas? Habría que admitir, entonces, que

  en virtud de alguna especie de concordancia, o de gracia milagrosa, poseemos el

  conocimiento intuitivo de esas leyes, o por lo menos de un germen de él. Revivido

411 de esta manera, el mito platónico de la reminiscencia parece ser una hipótesis en

  extremo gratuita y en extremo antieconómica.  

  Sí, el análisis de la razón coincide por su extensión con el análisis de       NB

  la naturaleza. Sí, las matemáticas, al ocuparse del primero, se ocupan              

  al mismo tiempo del segundo, o si se prefiere,   proporcionan algunos     de los ele-

  mentos necesarios para el segundo. ¿Pero no es más sencillo suponer que ello se

  debe a que nuestra actividad psicológica se forma gradualmente por la adapta-

  ción al ambiente y a las condiciones prácticas en que tiene que ser ejercida?...

  De ahí que, a pesar de las enormes diferencias entre el racionalismo       

  absoluto y la teoría aquí esbozada sobre el problema de la génesis y        

  la historia, llegamos, por otra parte, a conclusiones muy similares en      

       absolutos,                                                  

  cuanto al problema del valor y el alcance de las matemáticas; ese valor y ese al-

  cance son          en el sentido humano de la palabra.            

                                                               

En lo que respecta al sentido sobrehumano y a un punto de vista trascendental, confieso que todavía no he desentrañado el secreto del mismo, y que no tengo mucho interés en hacerlo. La posibilidad de lograr la comprensión humana de las cosas y de traducirlas con veracidad al lenguaje humano es suficiente para mí ...

¿No es esta conclusión superficial y demasiado mezquina? En mi    ¡¡justo tér-

                          mino me-

opinión, el pragmatismo se va al otro extremo, diametralmente                

       dio!!

opuesto al del racionalismo tradicional. Este último tomó el punto  

                         

de llegada por punto de partida y trasladó las propiedades del resultado al co-mienzo. El pragmatismo, por el contrario, aproxima el punto de llegada al de

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

partida en tal medida, que confunde uno con otro y asigna al resultado las pro-piedades del comienzo. ¿No es más racional pensar que las matemáticas, después de surgir de un antropomorfismo utilitario, quebraron gradual mente los límites subjetivos de ese horizonte inicial? Mediante un constante mejoramiento de su análisis, llegaron a ciertas relaciones reales, objetivas, universales y necesarias entre las cosas.

 

  ... Tienen su fundamento en la naturaleza de las cosas, lo mismo que nuestra razón y nuestra lógica, de las cuales son una aplicación particular y que en lo fun-damenta] ¡ se forman de modo similar.

 

No importa qué camino hayan tomado para llegar a la realidad si, al investigarla cada vez más estrechamente, la abarcamos finalmente por todos los costados.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

 

412

 

CAPITULO III. EL PROBLEMA DE LA MATERIA

 

§ 1. LA HISTORIA Y EL ESTADO ACTUAL DEL PROBLEMA DE LA MATERIA

 

 

 

 

 

[109-110] ... Antes que nada, después de los fracasos de los filósofos “físicos”, la

gran tradición filosófica de los griegos, encabezada por los eleáticos y       NB

Platón, pone en duda la existencia misma de la materia. La materia es      

 

sólo apariencia, o, en todo caso, el mínimum límite de existencia; la ciencia de las cosas materiales, a su vez, sólo puede ser una ciencia puramente relativa, y no existe verdadera ciencia, excepto la de las cosas espirituales. Así el problema de la materia comienza a ser solucionado suprimiendo el problema mismo. La ma-

teria sólo puede existir como el límite indefinible del espíritu y como        NB

una función del espíritu, y todo lo relacionado con la materia es de un      

orden inferior ... 

  ... A sí las disputas sobre la realidad del mundo exterior, el idea-lismo, el espiritualismo, el materialismo, el mecanicismo, el dina-mismo, aparecen cada vez más como un juego anticuado y estéril que debe ser dejado a la filosofía clásica, entendiendo esta expresión en el sentido en que la entendió Taine: filosofía para las aulas de los cole-gios ...

 

[113] ... El materialismo vulgar toma prestado de ella [de la física]  NB

todo lo que es fundamental, así como todo lo que en ella es exagerado     

y monstruoso. ¡Qué suerte para el espíritu religioso si puede demostrar que la física no sabe nada acerca de las cosas sobre las cuales nos permite actuar, y que sus explicaciones no son en absoluto explicaciones!

 

  § 2. LA CRISIS DE LA FISICA A FINES DEL SIGLO XX: LA FISICA ENERGETISTA

  En realidad, en el momento en que esta esperanza filosófica nacía y crecía con

  fuerza en el espíritu de los creyentes educados y sinceros, todo en la física parecía

  destinado a justificarla y      realizarla.                                        

                                                      

                                    energetista, entró en oposición con   

  [114] ... La nueva física, la física             NB

  esa física mecanicista tradicional. “Entró en oposición”: ¿es totalmente           

  correcta   esta frase? Por lo que     respecta a una gran cantidad de físicos, uno siente

413 más bien la tentación de decir: “se usa indistintamente” (llegado el caso) a la par

  con el método mecanicista. 

  [115-116] En verdad, la energía no es otra cosa que la capacidad de        NB

  ejecutar un        trabajo, es un concepto mecánico y siempre puede ser me-      

                                                                                           

 

dida mecánicamente, es decir, con la ayuda del movimiento y de la ciencia del movimiento. Helmholtz, Gibbs y muchos otros de ningún modo rompieron con la tradición mecanicista cuando agregaron a la mecánica el nuevo capítulo, genera-lizándolo en su aplicación a las realidades físicas. No deseaban nada más, y en

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

efecto no hicieron otra cosa que corregir y desarrollar aun más la concepción me-canicista en consonancia con el progreso de la física, como se hizo siempre, desde la época de Galileo y Descartes. Junto al principio de la mecánica y dentro de la interpretación mecanicista de la realidad, establecieron el principio de la conser-vación de la fuerza o de la energía, el principio de Carnot y el principio de la menor acción, que ya había desempeñado un papel importante desde la época de Mau-pertius.

 

Así, la palabra “energética” tiene principalmente el significado que la convierte en parte de la ciencia de la física, como lo reconocen todos los hombres de ciencia. Agreguemos que en Francia esta parte de la física es más habitualmente denomi-nada termodinámica, y aunque, etimológicamente, esta palabra tiene un signifi-cado demasiado restringido para el contenido implicado por ella, posee la ventaja de eliminar todos los malentendidos causados por los otros empleos de la palabra “energética”.

 

El segundo empleo de esta palabra se vincula, no con una parte de la física, sino con una teoría general de la física en su conjunto...

 

  ... Esta ley no era incompatible con la concepción mecánica. Esta última tiene buenas razones para afirmar que las diferentes manifestaciones de la ener-gía eran en lo fundamental, sólo diferentes apariencias causadas por una y la misma realidad básica: el movimiento...

[120-122] ... Pero si todo puede ser reducido a los principios de la mecánica clá-sica, entonces, en opinión de los energetistas no había explicación para ese cre-ciente derroche de fuerza, para esa disminución de la energía utilizable. La natu-raleza debería ser capaz de retroceder, por así decir lo, y de recomenzar intermi-nablemente el mismo ciclo de trasformaciones; porque la mecánica clásica es esencialmente la ciencia de las trasformaciones reversibles, para la cual el tiempo es de poca monta y que, como los pueblos felices, no tienen historia. Pero en reali-dad los sistemas no serían más felices que los pueblos. Tendrían de cualquier ma-nera una historia. Por eso ciertos físicos se han negado a considerar la física sim-plemente como la continuación de la mecánica clásica. Han querido sacudirse el yugo de la tradición, al encontrarla, como todos los buenos revolucionarios, de-masiado estrecha y tiránica.

 

De ahí la crítica trivial y más tarde la revisión de los principios fun-damentales de la mecánica. De estos esfuerzos surgió una nueva con-cepción de la física, quizá no tan opuesta a la anterior, como a veces se afirmó, pero que de cualquier manera contenía pro fundas modi-ficaciones.

 

414

En general puede decirse que, al encontrar que la mecánica clásica  NB

era una base insuficiente para la física, ésta dejó de ver en los fenó-

menos físicos lo que hasta entonces siempre se vio en ellos: los dis-

 

tintos tipos de movimiento, que constituían precisamente la ciencia de la mecá-nica clásica. Hasta entonces, explicar un fenómeno físico, estudiarlo, significaba reducirla a formas de movimiento: al movimiento de las masas materiales, de los átomos, o a vibraciones del medio trasmisor universal: el éter. Así, toda explica-ción física podía ser representada en forma de diagrama con la ayuda de la geo-metría del movimiento.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

La nueva concepción que, según se proponía, debía remplazar a la anterior, consistía en primer lugar en el rechazo absoluto de todas las representaciones figurativas, A de aquellos “modelos mecánicos”, como dicen los ingleses, sin los cuales en una época no había verda-

 

dera física. Mach los acusa con severidad de no ser otra cosa que “mitología”. Como toda mitología, es pueril; podía ser útil cuando no sabíamos cómo mirar las cosas directamente, pero no es pro bable que el que puede caminar sin muletas haga uso de ellas. Arrojemos las muletas del atomismo y de los torbellinos en el éter. Como ha llegado a la edad de la madurez, la física no necesita ya de toscas imágenes para adorar a sus dioses. El lenguaje abstracto de las matemáticas es el único capaz de expresar adecuadamente los resultados de la experiencia. Sólo él podrá decirnos lo que realmente es, sin agregar ni ocultar nada, con la más es-tricta precisión. Las magnitudes, definidas algebraica y no geométricamente, y menos aun mecánicamente, las variaciones numéricas medidas con la ayuda de una escala convencional, y los cambios ya no perceptibles medidos por desplaza-mientos en el espacio en relación con un punto inicial: he ahí los materiales de la nueva física: la física conceptual en oposición a la física mecanicista o figurativa .

 

415

  ... Esta nueva teoría general de la física, en la cual Rankin ya

 

                          NB

pensaba en 1855, fue elaborada particular mente por Mach, Ostwald

y Duhem. “El objetivo de toda ciencia es remplazar la  experiencia por    

                         

las operaciones más breves posibles del espíritu”, dice Mach; esta fórmula podría ser el lema de la energética científica ...

 

  3. LA INTERPRETACIÓN FILOSÓFICA DE LA ENERGÉTICA

 

 

  ... Está claro cómo la filosofía, que desea acallar los argumentos

 

                 NB

extraídos de la ciencia contra ciertos dogmas particulares y contra el        

punto de vista religioso en general, podría usar esta ingeniosa inter-         

pretación. ¿Se plantean ciertas verdades físicas en oposición a ciertas creencias? Bien, la nueva física sólo desea una cosa: volver a las ideas de la gran época de la fe. Después de la tempestuosa embestida de tres siglos, vuelve, como un hijo pró-digo, al seno del tomismo más ortodoxo.

 

Lo más serio de todo es que un hombre de ciencia renombrado por la precisión matemática y la elegancia de sus trabajos, conocido en particular por su propaga-ción activa de la nueva física, por la forma límpida, admirable mente francesa en que la ha expuesto, y por sus espléndidas generalizaciones en la esfera de la me-cánica energética; que este hombre de ciencia considere él mismo posible ali-nearse con esta interpretación filosófica de las nuevas teorías científicas. Nos re-ferimos a Duhem. Por supuesto, al hacerlo ha tratado de trazar con cuidado una línea estricta entre sus concepciones científicas y sus concepciones metafísicas ...

[130] ... A l desarrollar este punto de vista, la nueva filosofía pudo de-      NB

ducir casi en seguida de las tentativas con temporáneas de reformar

la física el carácter puramente descriptivo de esa física, que no pretendía explicar nada. Y esto hizo el juego al “fideísmo”. La ciencia es impotente para ir más allá del límite de las cualidades; por lo tanto, tiene que restringirse a describirlas. Tiene que ser un simple análisis de las sensaciones, para usar la expresión de

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

Mach, que, sin embargo, nuestra nueva filosofía teme tomar prestada de él en su verdadero sentido, que es de carácter completamente “cientificista”.

 

416

[131-134] ... En la literatura contemporánea se puede encontrar con NB

frecuencia ideas de este tipo en exposiciones que varían considerable-      

mente de calidad: las ciencias de la materia no nos dicen nada sobre lo real, pues la materia, tal como la entienden, la materia misma, en el sentido popular de la palabra, no existe. La percepción simple, cotidiana, deforma ya la realidad exte-rior. La construye total mente de acuerdo con las exigencias de nuestra actividad. La ciencia continúa luego elaborando esas materias primas. Lo que nos muestra bajo el nombre de materia es sólo un esquema aproximado en el cual la riqueza viva de lo real se pierde a través del tamiz de las leyes científicas, o de una mezcla heterogénea de elementos abstractos, aislados o combinados de manera arbitra-ría, y enteramente fabricados por nosotros. Así queda abierto el camino para jus-tificar las formas más místicas del idealismo ...

Sin detenernos en estos errores extremos, es posible, sin embargo, ad-       NB

vertir que incluso entre los pensadores serios y bien informados per-        

siste una tendencia a aplicar a las ciencias físicas una crítica análoga a la que aplicó Poincaré a las ciencias matemáticas, a pesar de las enérgicas protestas de] propio Poincaré. Desde este punto de vista la física, como las matemáticas, es un lenguaje simbólico, destinado simplemente a hacer las cosas más inteligibles, ha-ciéndolas más sencillas y claras, más comunicables y, sobre todo, más flexibles en la práctica. Hacer inteligible algo significa evidentemente deformar y alterar sis-temáticamente las ideas que obtenemos directamente de la realidad, a fin de po-der hacer mejor uso de esta última para satisfacer nuestras necesidades.

La inteligibilidad, la racionalidad, no tienen nada que ver con la natu-       NB

raleza de las cosas. Son meros instrumentos de la acción. Además, 

cada nuevo descubrimiento parece contradecir directamente a nuestra razón; porque desquicia nuestras antiguas costumbres. El espíritu tiene que adaptarse a ellos (exactamente como el cuerpo tiene que aprender a andar en bicicleta), para que la nueva ley, a su vez, se nos aparezca como racional, surgiendo de nues-tra aparente necesidad de inteligibilidad. Nos engañamos grosera mente cuando pensamos que este simbolismo arbitrario nos enseña algo que pueda satisfacer nuestra pura curiosidad, nuestra necesidad de saber desinteresado. Para el saber, para el conocimiento, en el pleno sentido de la palabra, es preciso recurrir a otra fuente ...

 

§ 4. CRITICA DE LA CRÍTICA CONTEMPORANEA DE LA FISICA

 

 

Aunque la actitud de la enorme mayoría de los físicos hacia esta inter-      NB

pretación de la ciencia física ha sido de silencio o desprecio, no puede     

ser desatendida por la crítica filosófica. Aunque los hombres de ciencia tienen de-recho a decir: los perros ladran, la caravana sigue, la crítica filosófica que está necesariamente interesada en la significación social y educativa de las doctrinas, se ve obligada a detenerse aquí.

 

417

 

 

NB

 

  Abel Rey. "La Filosofia moderna"

[136-138] ...       La mayoría de los adherentes de la nueva filosofía se han  ✕✕

dirigido exclusivamente a los hombres de ciencia, partidarios de la fí-       

sica energética y resueltos adversarios de la física mecanicista. Pero

                

entre los físicos, los partidarios extremos de la física energética son en general una pequeña minoría. En lo fundamental, los físicos continúan siendo mecanicis-tas; es claro que modifican sus concepciones mecánicas para ponerlas de acuerdo con los nuevos descubrimientos, porque no son escolásticos. Pero siempre tratan de describir y explicar los fenómenos físicos con la ayuda de los movimientos ac-cesibles a la percepción sensorial.

 

Por otra parte, no hay que olvidar que, si bien la energética ha producido una cantidad de elegantes teorías y exposiciones, casi todos los grandes descubri-mientos de los tiempos recientes se deben a la física mecanicista y están vincula-dos con tentativas de presentar un cuadro de la estructura material de los fenó-menos. Vale la pena dedicar cierta reflexión a esta circunstancia.

 

A fin de proporcionar a la física teórica un rigor geo métrico, la ener- ✕✕ gética decidió convertirla simplemente en una exposición más con-

cisa, formulada de manera más eco nómica, de los datos experimenta-

les; ¿pero puede reducirse la teoría de la física a un mero instrumento de una exposición formulada de manera económica? ¿Puede excluir total mente Ta hipó-tesis de una ciencia que siempre ha sido fertilizada por la hipótesis? ¿No debería orientarse constante mente hacia el descubrimiento de lo real con la ayuda de teorías que, como las teorías mecanicistas, son siempre anticipaciones de la ex-periencia, intentos de obtener una idea clara de lo real?

 

¿No se sigue de ello, pues, que construir la filosofía de la física confiando exclusi-vamente en la física puramente energética equivale a un singular estrechamiento de la base sobre la cual debería ser edificada esa filosofía? En esencia, la nueva filosofía se dirige, para la confirmación de sus ideas, sólo a los que pueden estar bien dispuestos hacia ella, y éstos sólo son una pequeña minería. Esta es una ar-timaña conveniente, pero, no obstante, una artimaña.

 

418

 

Además, ¿están tan favorablemente inclinados hacia ella como ella lo imagina? Esto es más que dudoso. Casi todos los hombres de ciencia a que ha recurrido el pragmatismo o el llamado nominalismo han hecho serias reservas, incluso Poin-caré. Dirijámonos ahora a ellos.

 

  5. QUÉ PIENSAN LOS FISICOS CONTEMPORÁNEOS

 

 

 

 

  ... Así, la física es una ciencia de lo real, y aun que trata de expresar esa realidad de una . manera “conveniente”, sin embargo expresa siempre la realidad. La “conveniencia” está sólo en los medios de expresión. Lo que se oculta detrás de esos medios de expresión que el espíritu puede variar, buscando siempre los más convenientes, es la “necesidad” de las leyes de la naturaleza. Esta necesi-dad no es arbitrariamente decretada por el espíritu. Por el contrario, constriñe al espíritu, restringe sus medios de expresión dentro de estrechos límites. Dentro de los límites cercanos a las aproximaciones de la experiencia, y a las pequeñas

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

diferencias siempre existentes entre los fenómenos físicos, subordinados a una y la misma ley, porque nunca son idénticos, sino sólo muy similares — dentro de esos límites la ley de la naturaleza nos es dictada desde afuera y por las cosas mismas: expresa una relación real entre las cosas.

[139] ... Duhem también dirá que    no hay que tomar la experiencia del  

físico como una copia de la realidad. Todo experimento físico está 

compuesto de mediciones, y estas mediciones presuponen una multi-       

tud de convenciones y teorías...      

  ... Duhem no negará jamás esta verdad de las proposiciones de la física; son descripciones de la realidad. Además, la teoría física no es sólo una descripción exacta de lo real, sino una descripción bien ordenada, pues siempre tiende a una

clasificación natural de los fenómenos físicos; una clasificación natu-         ¡¡ja, ja!!

ral, por lo tanto una clasificación que reproduce el orden de la natu-

      

raleza. Ningún dogmático, ya sea Descartes, Newton o Hegel, ha exigido nunca otra cosa...

 

  ... Además, incluso aunque este último [Duhem] crea en la necesidad de la metafísica al lado de la ciencia, ¿entonces por qué adhiere a la metafísica tomista? Porque le parece que concuerda mejor con los resultados de la física ...

 

419

[142-143] ...       El “cientificismo” de Ostwald está muy cerca del “cienti- 

ficismo” del gran mecanicista vienés, Mach, quien por esa razón, se

niega incluso a ser considerado un filósofo.       

La sensación es absoluta. Por medio de nuestras sensaciones conoce-        NB

mos la realidad. Pero la ciencia es el análisis de nuestras sensaciones.      

                

 

Analizar las sensaciones es descubrir las relaciones exactas que existen entre ellas; en una palabra, descubrir el orden de la naturaleza, dando a esta expresión su sentido más objetivo, pues el orden de la naturaleza no es otra cosa que el or-den de nuestras sensaciones ...

[144] ... En los artículos críticos escritos por los racio nalistas contra         NB

Mach se le reprochó a veces una tendencia hacia el pragmatismo. Se lo    

acusó de relativismo escéptico ¿Será porque este brillante historiador de la cien-cia nos traza con frecuencia sus humildes comienzos en las artes primi tivas de nuestras antepasados? En fin de cuentas, ellos sólo fueron un primer intento de adaptación. Para evaluarlo con precisión es necesario echar una mirada al resul-tado, al punto final a que se llegó. ¿O será porque su teoría biológica de la ciencia convierte la verdad en verdad humana? Pero la verdad humana sigue siendo ver-dad; además, es la única verdad para el hombre. Evidentemente la sensación es algo humano. Sin embargo es lo absoluto, y la verdad humana es la verdad abso-luta, porque para el hombre es toda la verdad y la única verdad, la verdad nece-saria. Siendo las propiedades del hombre y del universo lo que son, se basa en la naturaleza de las cosas. Es, en términos humanos, la cognición de todo lo que existe...

 

  ... Es posible imaginar la existencia de microbios aunque sean invisibles hasta el momento en que algún reactivo los revela. ¿Por qué no habríamos de te-ner entonces el derecho de imaginar la materia como poseedora de cierta estruc-tura que la experiencia revelará algún día?

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

§ 6. LA MATERIA SEGÚN LA FISICA CONTEMPORANEA: EXAMEN GENERAL

 

 

  ... En ese caso, ¿cuál es el sentido de la campaña iniciada por Brunetiére y continuada por personas de mentalidad religiosa, que sin duda eran sinceras, pero que deseaban destruir todo lo que pudiese ser un obstáculo; una campaña que, si no condujo al pragmatismo, condujo por lo menos a alguna forma definida de pragmatismo?...

 

420

 

[149-150] ... Así como en matemáticas usamos los términos de orden, número y extensión para denotar ciertos grupos de relaciones de las cuales dependen nues-tras sensaciones, y así como las matemáticas toman estas relaciones como su ob-jeto, así, además, denotamos con el nombre sumamente general de NB “materia” una cantidad muy grande de relaciones — mucho más com-

 

plejas- - de las cuales dependen también nuestras sensaciones. La física estudia tales relaciones. Eso es todo lo que deseamos expresar cuando decimos que la física es la ciencia de la materia...

 

  ... A muchas personas podría parecerles natural que la física tenga por ob-jeto los elementos capaces de entrar en esas relaciones y de darles un contenido real y, por así decirlo, llenarlas. Esta fue la idea de Spencer en su clasificación de las ciencias. Pero no se la puede considerar una idea feliz. Registramos los ele-mentos de la realidad de manera directa, inmediata, tal como son y como no pue-den dejar de ser.

 

 

Su existencia no requiere justificación alguna. No se puede preguntar si es posible que sean otra cosa y no lo que son. Afirmar eso signifi-caría restablecer el antiguo ídolo metafísico de la cosa en sí, es decir, en esencia, un verbalismo vano en una u otra forma. La experiencia tiene que ser sencillamente aceptada. Es su propia justificación, por que en la esfera científica es para el espíritu positivo la justificación de toda proposición.

 

 

NB

 

La esencia del agnos-ticismo de rey

 

[154-155] ... ¿Es entonces correcta la crítica agnóstica de la ciencia?         NB

¿Y existe una cosa en sí que esté fuera del alcance de la ciencia?, etc.       

  etc. ¡He aquí, sin duda, la metafísica y sus inevitables juegos de palabras! Trate-mos de examinar con claridad este problema.

 

Si lo relativo significa algo que se refiere a relaciones, entonces la física es relativa. Pero si lo relativo significa algo que no ha penetrado en la base de las cosas, en-tonces la física, tal como la entendemos, no es relativa, sino absoluta, porque la base de las cosas, aquello a lo cual llega inevitablemente el análisis para explicar-las, está compuesto de relaciones, o más bien del sistema de relaciones de las cua-les dependen nuestras sensaciones.

 

Las sensaciones, lo dado, están impregnadas de subjetividad: esos relámpagos fugaces, velocísimos, son lo que hace de ellos un sistema de relaciones que probablemente no se repetirá jamás exacta mente en la misma forma y que determina mi estado y el estado del am-biente en el momento que se considera. Pero aquí interviene el hom-bre de ciencia para separar lo universal que es parte de la composi-

 

ción del momento individual, aquellas leyes de las cuales es la expresión

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

compleja, aque llas relaciones que lo han hecho lo que es.

 

421

En efecto, todas las leyes científicas nos dicen por qué y cómo la cosa dada es lo que es, qué la ha condicionado y creado, porque analizan las condiciones de las

 

cuales de pende. Y nos revelarán la verdad humana absoluta, cuando ¡ja, ja! ese análisis haya sido completado, si alguna vez puede serlo.

 

§ 7. LOS DATOS CONCRETOS DE LA FISICA CONTEMPORANEA

 

 

[156- 157] ... Todas las relaciones de las cuales depen den la trasformación y la reducción, la difusión o la disper sión de la energía, están agrupadas en la teoría física general llamada energética.

Esta teoría no nos dice nada sobre la naturaleza de las energías consi-       NB

deradas y, por consiguiente, sobre la naturaleza de los fenómenos fí-        

sico-químicos. Simplemente describe cómo, a expensas de qué y en qué dirección tienen lugar los cambios físicos o químicos de estado de un cuerpo dado. Los ener-getistas sostienen que no es posible ir más allá, que la energética nos da la expli-cación completa, necesaria y suficiente de los fenómenos materiales, es decir, la totalidad de las relaciones de las cuales dependen.

 

 

A fin de dar más objetividad a su punto de vista, al gunos incluso eri-gen la energía en una especie de sustancia de la cual se afirma que es la verdadera sustancia mater ial, la causa real y actuante de todas nuestras sensaciones, el mo delo según el cual deberíamos construir nuestra idea de la naturaleza.

 

 

 

Un sujeto divertido, este “posi-tivista”

 

 

Aquí la energía ocupa el lugar de los corpúsculos de las teorías atómicas. Desem-peña el mismo papel y tiene el mismo tipo de existencia; es la base de las cosas, su naturaleza final, lo absoluto. Según Ostwald, por ejemplo, la descripción de las trasformaciones de la energía nos da el conocimiento absoluto del universo ma-terial. “Cuando eres golpeado con una estaca, ¿qué sientes: la estaca o su energía?” La energía: esa es la realidad sustancial que se oculta debajo de los fenómenos materiales ...

 

 

 

422

 

  ... Los mecanicistas sostienen, en cambio, que es posible ir más allá. En su opinión, la energética se queda, gética inter por así decirlo, en la superficie de las cosas, pero sus leyes deberían ser reducibles a otras leyes más profundas, o en todo caso, comple-mentarias, suponiendo su existencia.

 

 

Mecanicistas

 

versus ener-

 

gética. NB.

¡Plus loin1

que la ener-

gética inter-

pretada en

 

forma mate-

rialista! (pág.

157)2

 

 

Como ya se ha dicho, la enorme mayoría de los físicos, y en particular los físicos experimentales a quienes la física debe sus últimos éxitos, pertenecen a la escuela

 

  * Más lejos. (Ed. )

  Véase la crítica hecha por Lenin al energetismo y a su representante principal W. Ostwald en el libro Materia-lismo y empiricritidsmo (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. XIV). A. Rey llama “mecanicistas” a los físicos que explican desde posiciones materialistas los fenómenos físicos funda mentales (véase id. ibid. , págs. 271-273, 279-281). 422.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

mecanicista.

 

Los partidarios de esta escuela critican en primer lugar la concepción de la ener-gía y demuestran que no es posible erigirla, como hacen algunos, en entidad física o metafísica.

 

La energía de un sistema significa sólo la capacidad del sistema para realizar un trabajo: potencial cuando no cul mina en un trabajo perceptible, real o cinética en el caso contrario. Por consiguiente, el concepto de energía es correlativo del con-cepto de trabajo, que es un concepto mecánico. Por lo tanto, no parece posible representar la energía experimentalmente sin recurrir a la mecánica y al movi-miento. Pero, en ese caso, para proporcionar una explicación inteligible de los fe-nómenos físico-químicos, ¿no habría que unir la energética a la mecánica, esta-blecerla como su continuación y, por consiguiente, reconciliarla con la considera-ción de las ideas mecánicas? ...

 

[159-161] ... Desde este punto de vista, la mecánica, la física y la química forman un vasto sistema teórico, y la mecánica representa la base fundamental de ése sistema, así como el movimiento es la esencia última de los fenómenos físico- quí-micos.

Por supuesto, los mecanicistas modernos no sostienen ya que la mecánica actual, lo mismo que las leyes que gobiernan las trasformaciones de la energía, haya lle-gado a si; forma final, que la ciencia haya encontrado sus cimiento. ' inconmovi-bles. Habiendo chocado con la crítica de los energetistas —y ese es uno de los progresos que la física moderna indudablemente le debe— , abandonaron el dog-matismo más bien estrecho de las antiguas concepciones mecanicistas y atomís-ticas . Piensan que los nuevos descubrimientos deberían ensanchar el horizonte científico e introducir constantes cambios en la idea del mundo exterior. ¿No he-mos presenciado durante los últimos cincuenta años la reconstrucción, casi el de-rrocamiento, de la mecánica clásica? Los antiguos marcos fueron quebrados en primer lugar por el principio de la conservación de la energía (Helmholtz) y por el principio de Carnot.

 

Los fenómenos de la radiactividad, que nos permitieron penetrar más NB profundamente en la naturaleza del átomo, condujeron a la idea de la posibilidad de una estructura eléctrica de la materia y de la necesidad de comple-mentar los principios de la mecánica clásica con los del electromagnetismo.

 

423

En verdad, el punto de vista mecanicista tiende ahora a adoptar la    Teoría

forma que se denomina teoría electrónica. Los electrones son los últi-  electró-

                                             nica =

mos elementos de toda realidad física. Simples cargas eléctricas,     o                

                 “mecani-

bien modificaciones del éter   , simétricamente distribuidas en torno de  cismo”

un punto, en virtud de las leyes del campo electromagnético, repre-

sentan perfectamente la inercia, es decir, la propiedad fundamental de la materia. Por lo tanto, esta última no es más que un sistema de electrones. Según la natura-leza de las modificaciones del éter (modificaciones todavía desconocidas) los electrones son positivos o negativos; un átomo material está compuesto-de una cantidad igual de cada uno de ellos, o por lo menos posee cargas positivas y ne-gativas de igual magnitud y la carga positiva ocupa en apariencia el centro del sistema. Los electrones negativos, o quizá sólo parte de ellos, giran alrededor de los restantes como planetas alrededor del sol. Así, las fuerzas moleculares y ató-micas son sólo manifestaciones del movimiento de los electrones, lo mismo que

 

 

                                    Abel Rey. "La Filosofia moderna"    

  las distintas formas de energía (luz, electricidad, calor).      

  De ahí la notable conclusión: el concepto de la conservación de la masa (o de la

  cantidad de materia), que, junto con el concepto de inercia, constituía la base de

  la mecánica, no puede, en apariencia, ser retenido en la mecánica electromagné-

  tica: la masa gravitacional permanece constante sólo a velocidades moderadas,

  inferiores a un décimo de la velocidad de la luz, pero como es una función de la

  velocidad, aumenta junto con ella, y con tanta mayor rapidez cuanto más nos

  acercamos a la velocidad de la luz. Esta hipótesis presupone, bien la existencia de

  varias cargas eléctricas y del éter, bien del éter solo, del cual el electrón es sólo

  una modificación.     

  Por último, en el         momento actual, las obras del Dr. Le Bon3 y de ciertos físicos

  ingleses nos llevan, en apariencia, a la conclusión de que ni la cantidad do materia

  ni la cantidad de energía permanecen constantes. Ambas son sólo relaciones que

424 dependen del estado del éter y de su movimiento. 4       

  [163-171] ... Hoy nada queda, ni debe quedar nada, de esta idea. Hemos llegado al

  punto de vista diametral- mente opuesto. Todos los físicos están dispuestos a re-

  visar los principios fundamentales de su  ciencia o a restringir la aplicación de los

  mismos en cuanto nuevos datos experimentales proporcionen el motivo necesa-

  rio para   hacerlo.     

  El método experimental consiste en elevarse de los hechos particulares a las leyes

  generales, y de éstas a leyes más generales aun, profundizando constantemente

  la naturaleza de la cosa dada mediante ese movimiento ascendente. Deduce las

  leyes particulares de las leyes generales en sus teorías sistematizadoras, sólo en

  la medida en que encuentra en su camino esas leyes generales; y las encuentra

  por medio de experimentos particulares y por medio de hipótesis que esos expe-

  rimentos están llamados a verificar.         ✕✕

  ¿Pero debe inferirse de esto que con ello los físicos abandonan las es-     

  peranza de llegar a los principios fundamentales y a elementos cada       

  vez más profundos que        expliquen    y abarquen una parte cada vez ma-    

  yor de la cosa dada?   Semejante conclusión, aunque se oponga al error de los an-

  tiguos mecanicistas,   sería un error no menos peligroso. El espíritu actual de las

  ciencias físico-química?, el espíritu científico moderno,       no es tal que retroceda

  ante lo desconocido. Avanza cada vez con más audacia hacia su conquista, pero

  por métodos cada vez más seguros. La estabilidad de los principios de la física

  sólo será asegurada al final de la tarea. Por eso presenciamos hoy, y presenciare-

  mos de nuevo más de una vez, tantas revoluciones producidas en ideas anteriores

  o futuras por los descubrimientos imprevistos que ya han arrojado luz sobre el

  camino o están destinados a hacerlo en el porvenir. Los físicos progresistas ya no

  se asustan, como hemos visto, por la duda que se        plantea sobre los principios de

425 la conservación de la masa o de la      materia gravitacional.      Agnosticismo

                                                                                            =

 

  * Gustave Le Bon: L’Évolution de la Matiéte - L’Évolution des Forces. (Flammarion, èditeur. )

  * Aparentemente, se produce una trasformación de materia en energía y de energía en materia. Es claro que por materia debe entenderse sólo la materia gravitacional, y por energía, sólo la capacidad de realizar un tra-bajo que pueda ser percibido...

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

La verdad no se da ya hecha; todos los días se le agrega algo más. materialismo Esa es la conclusión que debe repetirse constantemente. Gracias a vergonzante1 la labor científica, nuestro espíritu se adapta día a día más estrechamente a su objeto, penetrando en él de un modo más profundo.

 

Las afirmaciones que creíamos poder enunciar luego de estudiar las ciencias ma-temáticas, se presentan, también aquí, en una forma casi necesaria, y por lo me-nos en una forma muy natural. A cada instante el progreso científico establece entre las cosas y nosotros mismos una conformidad a la vez más estrecha y más profunda. Comprendemos más y mejor. E invariablemente vemos que un resul-tado establecido por el experimento científico, es decir, realizado metódicamente, ya no puede, a la luz de nuevos resultados, tener el mismo grado de importancia, pero continúa existiendo de por sí, intacto e indeleble, eterno como la verdad, pues es una verdad. El que sostenga que este esfuerzo es infructuoso, o que siem-pre estará estrictamente limitado, es muy audaz y es refutado de antemano por todo lo que la historia de la ciencia nos revela.

 

La disputa entre energetistas y mecanicistas , disputa a menudo en extremo viva, en particular por parte de los energetistas, es en esencia sólo un momento del progreso de las ciencias físico- químicas y, además, un momento necesario. Lejos de quebrar la unidad de desarrollo que todos los historiadores han notado en di-chas ciencias, más bien parecería tener allí su lugar natural, como las anti guas disputas entre cartesianos y atomistas, entre cartesianos y newtonianos o leibni-zianos, entre los cinetistas y los dinamistas. Y así en el caso de las viejas disputas teóricas, el encuentro entre las dos grandes teorías contemporáneas, o, más aun, su desarrollo paralelo, ha tenido más bien resultados fructíferos. Ha promovido el movimiento de avance de la ciencia.

426

En primer lugar, la energética nos puso en guardia contra ciertos abusos de los modelos mecanicistas, contra la tentación de tomar esos modelos por la realidad objetiva. Más aun, profundizó la termodinámica y mostró muy bien la significa-ción universal de sus leyes fundamentales, que, en lugar de restringirse a investi-gaciones relacionadas con el calor, tienen una aplicación legítima y necesaria en todo el campo de las ciencias físico- químicas. Al extender el alcance de esas leyes, la energética contribuyó en gran medida a hacer más exactas sus fórmulas. Más aun, aun que la energética demostró ser menos fructífera que el mecanicismo, desde el punto de vista de los descubrimientos, sin embargo representa siempre un espléndido instrumento de exposición, sobrio, elegante y lógico. Por último, y esto es particularmente notable en químicos como Van’t Hoff, Van der Waals y Nernst, pero se encuentra cada vez con mayor frecuencia también entre los físi-cos, ambas teorías son aceptadas de buen grado; en cada caso se elige aque lla teoría que más se presta a la investigación. Son usadas en forma concurrente; los hombres de ciencia parten de las ecuaciones generales de la mecánica o de las ecuaciones generales de la termodinámica, según que el camino que de tal modo se sigue parezca más sencillo o más exitoso. La cuestión es que las teorías físicas son esencialmente hipótesis, instrumentos de investigación y exposición, o de or-ganización. Son formas, marcos, que tienen que ser llenados por los resultados del experimento. Y sólo esos resultados constituyen el contenido verdadero, real, de las ciencias físicas.

 

En ellos están de acuerdo todos los físicos, y su cantidad en constante aumento, cada vez más concurrente y armónica, caracteriza el progreso de la física, su

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

unidad y su naturaleza perdurable. Son la piedra de toque de las teorías e hipóte-sis que sirvieron para descubrirlos y que se esfuerzan por organizarlos, a la vez que respetan sus afinidades reales, reproducen tan de cerca como es posible el orden de la naturaleza. Y estas teorías, aunque son siempre hipotéticas, y por con-siguiente, siempre pierden algo — a veces mucho— en la medida en que la expe-riencia nos trae nuevos descubrimientos, nunca mueren por completo. Se inte-gran al transformarse en teorías nuevas, más amplias, más adecuadas. Así sucedió con la teoría cartesiana y, con la teoría atómica, y, después de esta última, con la de Newton. Evidentemente así sucederá con la energética y con el antiguo meca-nicismo. ¿Y acaso las hipó tesis cinéticas de la actualidad no se están preparando para esa integración y esa reconciliación?

 

“El cronista debe tomar nota del hecho de que la mayoría de los resultados mo-dernos en el campo de la física química se lograron por medio de una exitosa combinación de los métodos termodinámicos con los puntos de vista de la teoría molecular, exactamente del mismo modo que los creadores de la moderna teoría del calor dedicaron simultáneamente sus mejores esfuerzos al desarrollo de la ato mística, en particular de la teoría cinética.

 

427

... “ Deberíamos considerar como un destacado resulta do de esta úl-         NB

tima, la trasferencia de la atomística a la ciencia de la electricidad ...

Mediante esta maravillosa ampliación de su horizonte, la atomística arrojó una luz total mente nueva sobre una cantidad de procesos físicos y químicos. “5.

 

§ 8. RESUMEN Y CONCLUSIONES

 

 

Sí lo desconocido es ilimitado, sería de cualquier manera erróneo en nuestra época llamarlo incognoscible, como se hizo hace unos años.

Los repetidos e irreparables reveses de las tentativas metafísicas lle-

varon a la física a constituirse como ciencia        por medio de la resuelta ?

eliminación del problema de la materia. En adelante sólo buscó las 

                

 

leyes de los fenómenos individuales. Eso era “ física sin materia” .

 

Pero el creciente éxito debido a este nuevo método nos permite, parece, afirmar hoy, contrariamente al positivismo demasiado estrecho del tipo Auguste Comte, que sólo cambió el método y no el objeto o la significación de la física. En lugar de enfocar el problema de la materia en toda su generalidad y desde sus lados más difíciles y fundamentales, lo enfocó, por el contrario, a través de detalles superfi-ciales y desde el lado más accesible. Esto era anteponer el sentido común al orgu-llo audaz. El sentido común fue recompensado, por que en la actualidad, como resultado de tanto trabajo de acercamiento, comenzamos a entender el problema en toda su generalidad y en toda su profundidad.

De conformidad con la historia, invariablemente repetida por el espí-        NB

ritu humano desde que se esfuerza por conocer las cosas, la ciencia ha      

tomado un nuevo objeto de estudio del mundo de las quimeras metafísicas. La naturaleza de la materia no es ya un problema metafísico porque se está convir-tiendo en un problema de orden experimental y positivo. Es cierto que este

 

 

 

  * W. Nemst. Revue générale des Sciences. 15 mars 1908,

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

problema no ha sido solucionado científicamente; todavía hay lugar para muchas sor presas; pero una cosa parece ya segura: será la ciencia y no la metafísica la que lo solucione.

 

428

 

Además, creo, y en otro lugar traté de demostrarlo, que las ideas cinéticas estarán siempre estrechamente vinculadas con el progreso de la física, porque constitu-yen un instrumento eminentemente útil, si no indispensable, de descubrimiento, y porque son las que mejor se adaptan a las condiciones de nuestro conocimiento. Por eso veo el futuro de la física en la continuación de las teorías me-canicistas. Por eso acabo de decir que la teoría energética será proba- NB blemente absorbida, como lo fue el antiguo mecanicismo, en una teoría cinética más flexible y más estricta desde el punto de vista de la admisión de hipótesis. Pero las hipótesis mecanicistas, a pesar de la repugnancia que sienten hacia ellas los espíritus abstractos demasiado preocupados por el rigor matemático, proba-ble mente seguirán siendo siempre necesarias para el progreso de la física, por-que son hipótesis, en tanto que el propósito deliberado de la teoría energética es el de excluir las hipótesis Más aun: son hipótesis que, por sobre todo, parecen todas capaces de convertirse en objeto de experimentos, porque se las expresa en términos objetivos, en términos de percepciones, que, si no son reales, son, en todo caso, posibles. En verdad, la ciencia no puede prescindir de hipótesis orien-tadoras.

 

CAPITULO IV

 

EL PROBLEMA DE LA VIDA

 

 

 

 

 

§ I. INTRODUCCIÓN HISTÓRICA

 

 

[173-174] ... Con el problema de la vida llegamos a las diferencias fundamentales que pueden separar a la filosofía de la ciencia. Hasta ahora la controversia había sido sobre todo, podría decirse, teórica. La mayoría' de los filósofos dignos de ese nombre admiten que, hablando en términos prácticos, los resultados científicos son válidos para la materia. Si desde el punto de vista especulativo pu dieron plantear algunas objeciones a esa validez, reconocen, sin embargo, que 'todo ocu-rre como si las conclusiones de la ciencia fuesen, si no basadas en el derecho, por lo menos aplicables en los hechos a la realidad material. En cierta me- NB dida esta realidad puede ser expresada por medio de relaciones ma-temáticas, mecánicas y físico-qumicas. Para la materia, entonces, el geometrismo y el mecanicismo siguen siendo una buena fórmula de estudio...

 

  El animismo, que en tiempos antiguos fue respaldado en parte por Platón y Aristóteles, considera que todos los fenómenos de la vida se deben a una fuerza racional, y por lo tanto al alma. A diferencia de los médicos griegos que buscaban las causas de la salud o la enfermedad (la teoría de los humores) en los datos de la observación; a diferencia de Descartes, que separa absolutamente el alma pen-sante de los hechos materiales y orgánicos, Leibniz, y en particular Stahl,

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

respaldan el punto de vis ta de que los procesos vitales internos, si bien no tienen nada en común con las acciones concientes y raciona les, son sin embargo mani-festaciones del alma.

 

429

 

Barthez y la escuela de Montpellier persisten en la creencia de que los fenómenos de la vida pueden deberse sólo a una causa especial, los refieren a una fuerza vital, distinta a la vez de las fuerzas materiales y del alma: de ahí el~nombre de vita-lismo que se da a esta teoria ...

  3. LA LÍNEA DE DEMARCACIÓN ENTRE EL MECANICISMO Y EL NEOVITA-

 

LISMO

 

 

[189-190] Si tratamos de sintetizar de alguna manera el neovitalismo de acuerdo

 

con sus principales representantes, hombres de ciencia o filósofos, parece que

llegamos a lo siguiente: la crítica que los neovitalistas hacen del meca-

 

nicismo biológico está estrechamente vinculada a la que las filosofías       NB

pragmatista, antintelectualista o agnóstica hicieron de las ciencias ma-

temáticas y físico-químicas. Nos parece que cambiamos el problema cuando pa-

samos de la materia a la vida. Esencialmente, nos enfrentamos una vez más, como

 

su pusimos al comienzo, con el mismo problema fundamental, y ese problema es

otra vez el problema del valor de la ciencia en cuanto conocimiento. Sólo cambian

 

los términos particulares en los cuales se plantea esencialmente. 

 

En realidad, ¿qué reprochaba la nueva filosofía a las ciencias matemáticas o físico-químicas? Que eran un simbolismo arbitrario y utilitario creado para las exigen-cias prácticas de nuestro espíritu, de nuestra razón, que son facultades de la ac-ción y no de la cognición. Así, cuando extendemos el método físico-químico a los hechos biológicos, naturalmente también trasladamos los resultados que nos per mite alcanzar las consecuencias que implica, en lo que res pecta al valor de esos resultados. De ahí que el mecanicismo físico- químico será una excelente fórmula para darnos una comprensión practica de las cosas vivas; será totalmente impo-tente para esclarecernos en cuanto a lo que es la vida misma. Como en el caso de las ciencias físico -químicas en la esfera de la materia, el mecanicismo NB físico -químico en la esfera de la vida nos permitirá actuar, pero nunca conocer ...

430

[192-194] ... Los neotomistas restablecen la fuerza, la aspiración, el deseo en la materia, la reaniman con el espíritu —si bien pagano— del hilozoísmo, del cual los griegos, y en particular Aristóteles, parecen no haberse separado nunca del todo. De paso deforman la doctrina helénica. Para ellos la materia no tiene otra actividad que la fuerza que el creador puso en ella: la memoria, por así decir, de su creación y la impresión indeleble de dicha creación que lleva en sí. Por lo tanto, su actividad no es esencial sino tomada en préstamo; es creadora sólo por auto-rización. Pero precisa mente gracias a ello, no escapa en modo alguno del com-pleto apretón del mecanicismo.

 

Además, los nominalistas, que tienen una estrecha afinidad con ese movimiento neoescolástico6, y los pragmatistas, que se dedican a un coqueteo incesante con

 

 

 

6 * Los neoescolásticos o neotomistas tratan sobre todo de rehabilitar las interpretaciones escolásticas del

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

esas filosofías de la creencia (demasiado a menudo" es preciso llamarlas más bien filosofías de creyentes), consideraron que tenían el derecho de decir que el con-tenido de su objeto no es agotado por las ciencias de la materia. A fin de conocer verdaderamente es necesario “ir más allá”. Con mayor motivo, ¿respaldarán el punto de vista de que cuando abordamos la vida los límites de la ciencia se hacen más restringidos aun? El mecanismo físico- químico será sólo aplicable a las con-diciones materiales de la vida, pero no a la vida misma.

 

En resumen, para los discípulos puros de Bergson el mecanicismo podrá alcanzar todas las condiciones materia les de la vida; sólo éstas, pero todas ellas. Para los otros, ni siquiera podremos abstraer de la materia todas las condiciones materia-les de la vida, sino, en la medida en que la materia es ya hasta cierto punto viva y está Sellada por la finalidad, sólo lo mecánico e inerte, sólo lo que podamos adap-tar de ella para nuestras necesidades prácticas. Y estas fórmulas ya pueden servir para responder a la pregunta que se ha planteado y para fijar con exactitud la parte de vitalismo que hay en el mecanicismo.

 

431

 

¿No es posible encontrar una fórmula de demarcación más expresiva? Para el vi-talista la vida desempeña el papel de una fuerza creadora; pero precisamente por-que además depende de las condiciones materiales, no es en modo alguno una creación a partir de la nada. Gomo resultado de su operación dará sin duda algo nuevo e impredecible, pero para llegar a eso, operará con los elementos preexis-tentes que habrá combinado, y sobre todo empezará con los elementos preexis-tentes a los que habrá agregado lo pro pio. Las mutaciones observadas por el bo-tánico de Vries (que, como mecanicista, las interpreta en forma dife- NB rente) serían aquí la manifestación misma y la prueba de esas adicio-

 

nes creadoras.

 

 

  4. EL NEOVITALISMO Y EL MECANICISMO DIFIEREN SOLO EN LAS HIPÓTESIS FILOSÓFICAS QUE COMPLEMENTAN LA CIENCIA

 

  ... Pero en el método vitalista las entelequias y dominantes no tienen nada

en común con los elementos descritos: los fines no pueden ser des-

critos porque no existen materialmente — en todo caso no existen   ¡revela el

secreto!

 

aún, porque están en proceso de devenir, de realización progresiva.

 

 Su influencia no es perceptible para los sentidos. Por eso resulta más peligroso recurrir a ellos en la ciencia, que recurrir a los modelos mecánicos; y la historia de todas las ciencias así lo demuestra. Por su naturaleza misma, las hipótesis

 

aristotelismo, y por lo tanto las doctrinas filosóficas de Santo Tomás. — Los nominalistas insisten en la natu-raleza simbólica, artificial y abstracta de la ciencia, en el enorme abismo entre la realidad y sus fórmulas. — Los pragmatistas tienen una doctrina similar, pero que se funda en una metafísica más general. Todo conoci-miento se dirige hacia la acción; por con siguiente, sólo sabemos lo que interesa a nuestro modo de actuar. Todas estas filosofías son agnósticas en el sentido de que niegan que podamos aJcanzar, con la ayuda de nues-tras facultades intelectuales, un conocimiento adecuado y preciso de la realidad. A pesar del hecho de que Berg-son formuló una metafísica cercana al pragmatismo —y anterior a él—, llegó a conclusiones mucho menos agnósticas. La ciencia, la razón, alcanzan una parte de lo real, que se presta a ser reducida a un total determi-nismo y a ser plenamente representada en forma de multiplicidad espacial, en una palabra, a la que es el objeto de las ciencias matemáticas y físico-químicas. La razón y la ciencia sólo son inadecuadas para el resto, y tienen que ser complementadas por la intuición y la filosofía. De paso, todas estas doctrinas son muy vagas y es muy difícil definirlas.

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

teológicas escapan al control experimental y si son quiméricas pueden sólo ser perniciosas.

 

§ 6. EL MECANICISMO TAMBIÉN ES SÓLO UNA HIPÓTESIS

 

 

[216-218] ... Pero sería contrario a todas las lecciones de la experiencia afirmar que en los fenómenos de la vida todo puede ser reducido a las leyes físico-quími-cas, y que el mecanicismo ha sido verificado experimentalmente en todo su al-cance. Por el contrario, sabemos muy poco acerca de la vida. La biología experi-mental tiene en su haber una cantidad de resultados importantes, si se los toma en sí mismos, pero son insignificantes cuando se los compara con todos los resul-tados que todavía tenemos que obtener.

 

432

 

¿Por qué, entonces, preocuparnos de las teorías mecanicistas, es inducido uno a pensar? ¿No habría que proscribir de la ciencia estas hipótesis muy generales, cuya verificación presupone la total realización de la ciencia? Aquí volvemos a encontrar una opinión que ya hemos visto expresada por una cantidad de físicos en relación con la física, y en particular, en relación con las teorías mecanicistas en física. Recordemos que algunos energetistas eran partidarios de proscribir de la física las hipótesis mecanicistas, por ser generalizaciones no verificables, inú-tiles e incluso peligrosas. También entre los biólogos encontramos al- NB gunos hombres de ciencia que adoptan la misma actitud y se alinean directamente con esos físicos energetistas . En su opinión, la biología debería res-tringirse a una descripción de los fenómenos de la vida sin ir más allá de lo que la experiencia nos permite afirmar. A la vez que usa el esquema energetista, se res-tringirá, cuando bus que fórmulas generales para sistematizar sus leyes, a medir los intercambios de energía entre el organismo y su medio en la ejecución de dis-tintas funciones orgánicas, y a la enunciación de las leyes que rigen esos inter-cambios.

 

¿Pero esto no es ya una admisión de que hay una analogía fundamen-       Un aspect

tal entre las ciencias físico-químicas y la biología, en todo caso desde       timide du

                 meca-

el punto de vista de la descripción de los hechos y de la verificación nismo7

experimental? La escuela energetista en biología está menos clara- 

                

mente diferenciada de la escuela mecanicista que en física. Más bien, es sólo un aspecto tímido del mecanismo, pues se opone a la teleología y postula una con-formidad entre los fenómenos de la vida y los fenómenos inorgánicos.

 

Y esto nos lleva otra vez a nuestras conclusiones anteriores: cada vez que es po-sible hacer un análisis cien tífico de un fenómeno biológico, volvemos a encon-trarnos ante las relaciones entre la actividad biológica y la actividad físico-quí-mica. Por lo tanto, todo sucede como si en relación con esos hechos, la hipótesis mecanicista, o por lo menos la teoría físico -química de la vida, hubiese sido par-cialmente verificada ...

 

§ 7. CONCLUSIONES CENERALES: INDICACIONES BIOLÓGICAS

 

 

 

 

  * Un aspecto tímido del mecanismo. (Ed. )

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

[223-224] ... La materia viva está claramente condicionada por el hábito y la he-rencia: todo ocurre como si recordase todos sus estados precedentes. Pero se dice que la materia inanimada nunca manifiesta esa propiedad. Incluso sería una con-tradicción imaginar algo por el estilo. Todos los fenómenos materiales son rever-sibles. Todos los fenómenos biológicos son irreversibles.

 

433

En estas conclusiones olvida uno que el segundo principio de la termodinámica podría haber sido llamado el principio de la evolución o de la herencia. 8 Olvida uno todos los fenómenos de la electricidad “residual” y de la histéresis. Olvida uno que la física no retrocede ni si quiera frente a esta conclusión: ningún fenó-meno de la realidad es absolutamente reversible, lo cual, sin embargo, no impide que esta irreversibilidad de los sistemas parciales, cuándo se la traslada al infinito del tiempo y el espacio, es decir, al universo total, sea condicionada por fenóme-nos reversibles, del mismo modo que el azar y la coincidencia son, probable-mente, sólo un signo de nuestra ignorancia de leyes necesarias y muy complejas. Sea como fuere, y no importe cómo contemple uno la irreversibilidad, la herencia no puede ser un obstáculo insuperable para los biólogos mecanicistas.

 

  ... La disciplina científica trata en primer lugar de encontrar, debajo de las apariencias que nos dan nuestras sensaciones directas de los objetos y los seres vivientes, las relaciones que los vinculan entre sí, los lazos de dependencia que explican su aparición o desaparición, o sus variaciones. La teoría mecanicista de la evolución no es otra cosa que el esfuerzo para determinar esas relaciones de dependencia en lo que se refiere a los aspectos, formas y caracteres con que la vida y los seres vivos aparecen ante nosotros.

La disciplina científica trata además de vincular todas las esferas particulares que estudia con las otras esferas en las cuales se aplica. La ciencia no puede resolverse

a considerar como aislados para siempre los distintos órdenes de  Aproximación

                          al materia-

hechos para los cuales  ha sido dividida en ciencias particulares.    

       lismo dialéc-

Esta división tiene causas totalmente subjetivas y antropomórfi-               tico

cas. Procede sólo de las exigencias de la investigación, que impo-            

nen la división de los problemas en series, la concentración de la atención en cada uno de ellos por separado, partiendo de lo particular a fin de llegar a lo general. La naturaleza por sí misma es un todo.

 

434

 

CAPÍTULO V

 

EL PROBLEMA DEL ESPÍRITU

 

 

 

 

 

§ 2. EL ANTIGUO EMPIRISMO Y LAS ANTIGUAS CONCEPCIONES

 

 

 

  * Clausius lo llamó el principio de entropía, que corresponde exactamente a la palabra “evolución”, aunque deriva del griego más bien que del latín.

 

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

ANTIMETAFISICAS: EL PARALELISMO PSICOFISIOLÓGICO

 

 

[242-243] Aunque el racionalismo metafísico constituía la gran tradición filosó-fica, sus antiguas afirmaciones a priori no podían dejar de provocar objeciones en los espíritus críticos. En verdad, en todas las épocas vemos filósofos que tratan de resistir las tendencias racionalistas y metafísicas. Estos fueron en primer lugar los sensualistas y los materialistas, después los asociacionistas y los fenomenis-tas. En un sentido general, se los puede llamar empiristas.

 

En lugar de oponer el espíritu a la naturaleza, tratan de situar otra vez el espíritu en la naturaleza. Sólo que continúan entendiendo el espíritu de la misma manera simplificada e intelectualista que aquellos a quienes combaten ...

 

  ... La teoría empirista consideraba el espíritu aproximadamente del mismo modo que el atomismo considera la materia. Esto es el atomismo psicológico, en el cual los átomos son remplazados por estados de conciencia: sensaciones, ideas, sentimientos, emociones, sensaciones de placer y dolor, movimientos, voliciones, etc...

 

[245-246] ... Así, nuestros estados psicológicos son sólo la suma de las conciencias elementales, que corresponden a los átomos de que están compuestos nuestros centros nerviosos. El espíritu es paralelo a la materia. Ex presa en su propia forma, con su propio lenguaje, lo que la materia, a su vez, expresa en su propia forma, y en un lenguaje diferente. El espíritu, por un lado, la materia por el otro, son dos traducciones mutuamente reversibles del mismo texto.

 

Para los idealistas, el texto originario es el espíritu; para los materialistas es la materia; para los dualistas- espiritualistas ambos textos son por igual los origina-rios, ya que la naturaleza es escrita simultáneamente en ambos idiomas; para los monistas puros, nos encontramos ante dos traducciones de un texto originario que se nos escapa...

 

435

 

§ 3. LA CRITICA MODERNA DEL PARALELISMO

 

 

 

[248-249] ... Cuando se dice que la conciencia es una y continua, debemos cuida-mos de creer que se está reviviendo la teoría de la unidad e identidad del “yo”, piedra angular del antiguo racionalismo. La conciencia es una, pero no siempre se mantiene idéntica a sí misma, como es el caso, por lo demás, de todos los seres vivos. Cambia constantemente; no como algo creado de una vez para siempre, que sigue siendo lo que es, sino como un ser que es constantemente creado: la evolu-ción es creadora. Sólo haría falta la noción de identidad y permanencia si fuese necesaria, a fin de descubrir las apariencias reales, de imponer el vínculo de la síntesis y la unidad a los múltiples estados que parecen revelarse detrás de esas apariencias. Pero si se supone que la realidad es esencialmente continua, y que las interrupciones en ella son artificiales, entonces ya. no hay necesidad de recu-rrir al principio de unidad y permanencia.

 

Las teorías del pragmatismo anglo-norteamericano son sumamente cercanas a éstas. Dichas teorías son muy diversas, en particular en las aplicaciones morales y lógicas que se ha intentado deducir de ellas. Pero lo que constituye su unidad y

 

James,

Mach y los

curas

NB

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

nos permite agruparlas son precisamente los rasgos generales de la solución que han dado al problema de la conciencia. William James, el gran psicólogo del prag-matismo , dio dicha solución en su forma más clara y completa. Su concepción se opone al mismo tiempo, y casi por las mismas razones, tanto a la concepción del racionalismo metafísico como a la concepción del empirismo.

[251-252] ... William James también sostiene que para llegar a esa  “Teoría de la

teoría sólo necesitó seguir con el máximo rigor las enseñanzas de    experiencia”

la experiencia: por lo tanto la llama “la teoría del empirismo radi-   de James

                

cal” o de la “experiencia pura”. Para él, el antiguo empirismo continuó impreg-nado de ilusiones metafísicas y racionalistas. Trató de liberarlo por completo de

 

ellas.

 

Indudablemente, estas nuevas teorías de la conciencia conquistaron en muy poco tiempo muy grande favor: los ingleses —Schiller y Pei-rce—, los norteamericanos —dewey y Royce—, hombres de ciencia como Poincaré, Hertz, Mach y Ostwald en Francia y en Alemania, y, por otra parte, casi todos los que querían reformar el catolicismo y perma-

 

necer a la vez fieles a él, podrían ser asociados con la tendencia de ideas que fue-ron presentadas en la forma más sistemática por Bergson y James. Es también indiscutible que este favor parece ser ampliamente merecido...

436

[254-255] ... Es cierto que el racionalismo sostenía que el empirismo, es decir, la explicación del progreso del espíritu por la sola experiencia, destruye toda la ciencia, o, si se prefiere, toda la verdad. La teoría de la razón innata o a priori era, sobre todo, una legitimación de los derechos de la ciencia. Veremos, en relación con el problema del conocimiento y la verdad, que el pragmatismo en realidad ha conducido a menudo a conclusiones escépticas, pero estas conclusiones no son en modo alguno ne cesarias. El propio James, que a veces parece encontrarse su-mamente cerca del irracionalismo escéptico, ha señalado que en una interpreta-ción estricta de la experiencia no hay que considerar que ésta nos da sólo una idea de hechos aislados, sino que además, y en particular, nos da una idea de las relaciones que existen entre los hechos.

 

¿Pero no resulta entonces imposible decir con los racionalistas que los empiristas no tienen garantías de que la experiencia de mañana sea idéntica a la de ayer, o, en otras palabras, que los fenómenos siguen uno al otro siempre en el mismo or-den, ya que precisamente el orden de los fenómenos es el objeto de la experien-cia? Cuando en tramos en contacto con la naturaleza, el espíritu percibe real-mente no fenómenos aislados, los términos entre los cuales establecerá luego una u otra relación, sino las relaciones mismas, una continuidad definida en la cual después señalamos arbitrariamente los propios términos, casi como señalamos puntos en una línea.

 

Así, parece que la nueva orientación que ha aparecido en filosofía y ha recibido el nombre de pragmatismo marca un indiscutible avance en las concepciones cien-tíficas y filosóficas del espíritu.

 

§ 4. CONCEPCION GENERAL DE LA ACTIVIDAD PSICOLÓGICA

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

[256-258] ... Ahora habría que establecer con precisión en qué consisten las rela-ciones que forman el mundo psico lógico y cómo difieren de las relaciones que abarcan el resto de la naturaleza y la experiencia. Quizás el físico vienés Mach haya sido el que dio las indicaciones más claras sobre este asunto9. En toda expe-riencia lo que es dado depende de una multitud de relaciones que en primer lugar son divisibles en dos grupos: aquellas que han sido verificadas en forma idéntica por todos los organismos exteriormente análogos al nuestro, es decir, por todos los testigos, y aquellas que difieren según el testigo. Todas estas últimas son el objeto de la psicología y en conjunto forman lo que denominamos actividad psi-cológica. Más exactamente, las primeras son independientes de nuestro orga-nismo y de nuestra actividad biológica. Las últimas dependen de ellos, íntima e inevitablemente.

 

437

 

Si tomamos un trozo de azufre, entonces las propiedades geométricas, mecánicas, físicas y químicas son relaciones independientes de nuestro organismo. La psico-logía no tiene nada que ver con ellas. Si se trata de un ser vivo, se agregan nuevas relaciones a las anteriores: propiedades biológicas, que también son indepen-dientes de nuestro organismo. Si se trata de nuestro propio organismo, éste tam-bién posee propiedades que hasta cierto punto son in dependientes de las condi-ciones en que nos es dado en la experiencia; estas son propiedades físico- quími-cas y biológicas. Las matemáticas, la mecánica, la física, la química y la biología son otras tantas ciencias, cada una de las cuales toma un grupo de relaciones del total de las relaciones incluidas en la cosa dada, y que son independientes y deben ser examinadas con independencia de nuestra organización. Estas son relaciones objetivas, el objeto de la ciencia natural, cuyo ideal es excluir de lo dado todas las relaciones que hacen que esto dado dependa de nuestro organismo ...

 

[259-261] La experiencia nos muestra la influencia recíproca de lo biológico y lo psicológico, el sistema de relaciones que existen entre ellos. ¿Por qué estos dos órdenes de hechos no habrían de ser considerados como dos ordenes de hechos de la naturaleza, que actúan y reaccionan el uno sobre el otro, como todos los otros órdenes de hechos naturales: el calor, los fenómenos eléctricos, ópticos, quí-micos y otros? No hay ni más ni menos diferencia entre todos estos órdenes que entre el orden biológico y el psicológico. Todos los fenómenos deben ser conside-rados en uno y el mismo plano, y como capaces de condicionarse el uno al otro.

 

Contra esta concepción se planteará sin duda la objeción de que      no      “la expe-

explica por qué existe la experiencia y el conocimiento por el (orga- riencia es

nismo de esa experiencia. ¿Pero no  parece que se puede y se debe  un hecho”

contestar que esta pregunta, como todas las preguntas metafísicas,  

está mal planteada, es inexistente? Nace de una ilusión antropomórfica oue siem-pre opone el espíritu al universo. No se puede decir por qué existe la experiencia, pues la experienecia es un hecho y se impone como tal.

 

A fin de apartarnos de las abstracciones y generalidades, tratemos de desarrollar en forma más concreta la definición de la psicología que acabamos de dar, y que nos parece la más sencilla y científica. Tratemos de imaginar la concepción gene-ral de la actividad psicológica a que nos conduce.

La experiencia, o, para usar un término menos ambiguo, lo dado, nos pareció

 

 

 

 

  * Année psychologique 1906. Xlle année (París, Schleicher).

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

hasta ahora dependiente de las relaciones matemáticas, mecánicas, físicas y otras. Cuando analizamos estas condiciones, nos parece, además, dependiente de cier-tas relaciones acerca de las cuales se puede decir, en general, que la deforman según el individuo a quien es dada: estas deformaciones constituyen lo subjetivo, lo psicológico. ¿Podemos establecer —es claro que en forma muy aproximada y preliminar— el significado general de estas nuevas relaciones, de estas deforma-ciones, es decir, la dirección en la cual el análisis científico, progresando a través de los siglos, se atreve a revelar las relaciones (principios) más generales que im-plican?

En otras palabras, ¿por qué lo dado es deformado subjetivamente,   la experiencia

en lugar de ser idéntico para todos los individuos, en lugar de ser     de los indivi-

un dato directo, que forma una sola unidad con el conocimiento      duos social-

  mente organi-

que tenemos de él? Es deformado a tal punto, que un número bas-   zados

tante grande de filósofos y el sentido común han llegado a quebrar 

la unidad de la experiencia, y a postular el dualismo irreductible de las

 

cosas y el espíritu, que no es nada más que el dualismo de la experiencia tal como la tienen todos, en la medida la experiencia de los individuos social mente orga-nizados en que la ciencia la corrige, y la experiencia tal como es deformada en la conciencia individual ...

 

[271-272] ... Las imágenes no son idénticas a las sensaciones , como ha sostenido el subjetivismo, si a esta palabra, ambigua en el alcance de su significación, se le da el sentido de las experiencias inmediatas . En este punto el análisis de Bergson no ha sido de ningún modo infructuoso. La imagen es el resultado de ciertas rela-ciones ya implica das en la experiencia inmediata, es decir, en las sensaciones. Sólo éstas implican a muchas otras. Que se den sólo las relaciones que forman el sistema de la “imagen” (un sistema parcial, si se lo compara con todo el sistema de sensaciones y experiencia inmediata), más exactamente, que se den sólo aque-llas relaciones de todo el sistema que implican la dependencia de lo dado respecto del organismo, y entonces tendremos precisamente la imagen, el recuerdo.

 

439

 

Al definir el recuerdo de esta manera no hemos hecha más que expre-sar los últimos resultados de la psicología experimental, lo mismo que las ideas más antiguas del sentido común: el recuerdo es un hábito or-gánico. Todo lo que hay en común entre el recuerdo y la sensación pri- NB mitiva son las condiciones orgánicas. La primera carece de, todas las relaciones extraorgánicas con lo que denominamos el medio exterior implicado en la sensación.

 

Esta total dependencia de la imagen y la dependencia parcial de las sensaciones respecto de las condiciones orgánicas nos permiten tam-

bién entender las ilusiones, los errores de los sentidos, los sueños y NB las alucionaciones, cuando las relaciones con el medio exterior son en

 

cierto grado interrumpidas en forma anormal, y la experiencia queda reducida pata el individuo a lo que ocurre en su organismo, es decir, a las relaciones que dependen de este último, por lo tanto a lo puramente psicológico, a lo puramente subjetivo ...

 

 

§ 5. EL PROBLEMA DEL INCONCIENTE

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

  ... Nuestra vida, plenamente conciente, es sólo una parte en extremo limi-tada del total de nuestra actividad psicológica. Es como si fuese el centro de una zona iluminada, alrededor de la cual se extendiera una región mucho más amplia, de penumbra, que gradualmente se con vierte en oscuridad absoluta. La antigua psicología cometió un muy serio error al considerar actividad psicológica sólo a la actividad plenamente conciente.

 

Aunque es difícil exagerar el alcance de lo inconciente en nuestra organización, no hay que exagerar, como muy a menudo hace cierto tipo de psicología pragma-tista, la importancia cualitativa de ese inconciente.

 

Según algunos pragmatistas, la conciencia clara, la conciencia intelectual y racio-nal, es la parte más superficial e insignificante de nuestra actividad ...

 

§ 6. LA PSICOLOGIA Y EL CONCEPTO DE CAUSA FINAL

 

 

[285-286] ... Para la observación inmediata y superficial, la vida psicológica supe-rior, por supuesto, parece enteramente sellada por la causa final. Al generalizar, por medio de un procedimiento familiar, de lo conocido a lo desconocido, se ad-vierte que desde los tiempos más lejanos se han hecho igualmente intentos de interpretar en forma teleológica toda la vida psicológica inferior. El reflejo más sencillo, como el parpadeo de un ojo cuando la luz es demasiado intensa; los pla-ceres y sufrimientos físicos más sencillos, las emociones primitivas, ¿no parecen todos estos hechos necesarios para la conservación y progreso de la especie, o para la conservación y progreso del individuo? Comenzando con la amiba, esa bolita embrionaria de protoplasma que se extiende hacia ciertas irradiaciones lu-minosas y trata de evitar otras, ¿acaso toda la actividad que puede denominarse conciente no ha pertenecido siempre a la categoría de la tendencia, y no es la ten-dencia una finalidad en acción?

 

440

Ni hay que sorprenderse de que James, Tarde y muchos otros infieran      

de estos hechos que las leyes  psicológicas tienen un carácter total-           ,.

                         

mente diferente de las otras le yes de la naturaleza. Son leyes teleológicas. NB

                         

 

La concepción teleológica de la ley psicológica no es en esencia otra cosa que una fachada científica para concepciones metafísicas que hacen de la tendencia, la vo-luntad de vivir, el instinto, la voluntad y la acción, la base de todo lo que existe. Más aun, ha sido aceptada, elucidada y desarrollada por los pragmatistas, los ad-herentes de la primacía de la acción. Para ellos la psicología funcional NB

 

y la psicología teleológica son términos sinónimos ...

 

 

§ 7. EL PROBLEMA DE LA INMORTALIDAD

 

 

[294-296] ... La antítesis de la actividad, la realidad, que no puede ser analizada, por una parte, . y de la relación por la otra, desaparece y, tanto en lo que se refiere al espíritu como a la materia, debe ser puesta en la categoría de trasto viejo de la metafísica envejecida. Todo lo dado no es más que una antítesis, cuyo análisis es

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

ocupación de la ciencia, que lo plantea en sus condiciones y, además, lo resuelve en relaciones.

 

Pero en ese caso, ¿qué sucede con la inmortalidad del alma, en particular su in-mortalidad personal, ya que durante dos mil años hemos valorado esto por sobre todo? ¡No seguir la ley de las cosas, no seguir la ley de todo lo viviente, no desa-parecer, no ser remplazado por otra cosa! ¡Correr ese hermoso riesgo, tardía-mente inventado por el mal jugador que es el hombre, por el mal jugador que quiere ganar el premio y pretende que los dados sean cargados en su favor!  Por cierto que un sistema de relaciones difícilmente podría parecer eterno o in-mortal. Pero no existe una imposibilidad absoluta en ese sentido. Improbable, ¡sí! Imposible, ¡no! Sólo que, en el terreno en que ahora nos encontramos, sería nece-sario que la experiencia destruyese la improbabilidad, o, por lo menos, la convir-tiese en probabilidad.

 

441

 

Sería necesario que la experiencia nos obligara a des cubrir, más allá de lo subje-tivo, las condiciones que existirían después de la desaparición del organismo, las relaciones que lo harían parcialmente dependiente de algo distinto de ese orga-nismo. La experiencia es la que debe decidir. Sólo ella es capaz de disipar las du-das. A priori, no hay nada que impida el descubrimiento de ciertas condiciones, ciertas relaciones, que implicarían —por lo menos parcialmente— la indestruc-tibilidad de una parte de lo dado, por ejemplo, de la conciencia.

 

¿Pero hace falta decir esto? Hasta ahora la experiencia no nos ha mostrado nada por el estilo. Sé que los espiritualistas sostienen lo contrario. Pero es una mera afirmación. Sus experimentos, por lo menos los que no basan en trucos o engaños (¿y no son estos una minoría?), en el estado actual de cosas pueden, cuando mu-cho, inducirnos a pensar que existen algunas fuerzas de la naturaleza, algunos tipos de movimiento mecánico, acerca de cuyas manifestaciones sabemos muy poco, y menos aun acerca de sus condiciones y leyes. Incluso parece probable que dependan del organismo humano y estén sencillamente relacionados con el in-conciente psicológico y la actividad biológica.

 

 

Más aun, frente a la pobreza de las supuestas verificaciones experi-mentales de la vida de ultratumba, la teoría de la inmortalidad del alma sólo puede conservar la forma que ya le dieron Sócrates y Pla-tón: es un riesgo que hay que correr, es un llamado a lo desconocido, y un llamado que apenas parece tener alguna posibilidad de recibir una respuesta ...

 

 

la inmorta-lidad y el agnosti-cismo de Rey

 

 

CAPITULO VI

 

EL PROBLEMA DE LA MORAL

 

 

 

 

 

§ 1. LA MORAL IRRACIONAL: MISTICISMO O TRADICIONALISMO

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"  

[301-302] ... Por consiguiente, las nuevas son principalmente doctri-         NB

nas morales. Y parece que estas doctrinas pueden ser definidas como:      

un misticismo de la acción.             

  Esta actitud no es nueva. Fue la actitud adoptada por

los sofistas, para quienes tampoco existía verdad o error, sino sólo el éxito. Fue la actitud adoptada por los probabilistas y escépticos posaristotélicos, la actitud de algunos nominalistas en la época del escolasticismo, la actitud de los subjetivistas del siglo xvm, por ejemplo, Berkeley.

 

442

 

Las doctrinas de los anarquistas intelectuales como Stirner y Nietzsche se fundan en estas mismas premisas.

 

Así, en el acervo del moderno nominalismo y pragmatismo, las palabras son más nuevas que las cosas ...

 

  ... Cuando algunos modernistas, como Le Roy, derivan del pragmatismo una justificación del catolicismo, quizá no derivan de él lo que algunos filósofos —los fundadores del pragmatismo— querían obtener. Pero extraen de él conclusiones que pueden ser legítimamente extraídas y que, de paso, fueron extraídas, o casi extraídas, por des tacados pragmatistas como William James y los filósofos de la escuela de Chicago. Pienso que puedo decir más que esto. Creo que Le Roy extrae las únicas conclusiones que; deben extraerse legítimamente de esta forma de pensar...

 

  ... Es característico del pragmatismo que es verdadero todo lo que tiene éxito y de una manera o de otra se adapta al momento: ciencia, religión, moral, tradición. , costumbres, rutina. Todo debe ser tomado en serio, y lo que realiza un objetivo y le permite a uno actuar debe ser tomado con la misma seriedad ...

 

[305-306] ... ¿Qué fue lo que causó hasta ahora la caída de tradiciones y dogmas? La ciencia, o, si se prefiere considerar el instrumento antes que el producto, la razón. La ciencia vive de la libertad; la razón en último análisis no es nada más que el libre examen. Más aun, la ciencia y la razón son, sobre todo, revoluciona-rias, y la civilización greco-occidental cimentada sobre ellas fue, es y será una ci-vilización de hombres en rebelión. La rebelión ha sido hasta ahora nuestro único medio de liberación y la única forma en que hemos podido llegar a conocer la libertad. me refiero a la rebelión espiritual de la razón que es dueña de sí, y no a la brutal rebelión que sólo ha sido la cubierta —a menudo útil, a veces necesa-ria— del metal precioso que constituye la primera.

 

Así, la principal ayuda que puede darse a la tradición a la conservación de los an-tiguos valores morales, para usar un término de moda, es la depreciación de la ciencia. Por eso el pragmatismo, el nominalismo, deberían haber tenido como consecuencia lógica —como lo vio muy bien la mayoría de los que adhirieron a ellos con una comprensión racional de la causa— la justificación de ciertos moti-vos de acción: religiosos, sentimentales, instintivos, tradicionales. En el mismo plano que los motivos de acción tomados en préstamo a la cognición científica, o, más lógicamente aun, en un plano superior, pues la ciencia sólo apunta hacia la acción industrial, la nueva filosofía debería haber conducido a la legitimación de una moral irracional: impulsos apasionados o sometimiento a la autoridad, mis-ticismo o tradicionalismo. El tradicionalismo llega a veces incluso tan lejos que algunos (William James, por ejemplo) no vacilan, en consideración a la moral, en regresar al absoluto de las doctrinas racionalistas de la moral...

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

443

 

  4. LA CIENCIA DE LA MORAL

 

 

 

  ... Para que sea posible esta concepción de la moral como un arte racional, es claramente necesario que sea posible una ciencia de la moral. Aquí la metafí-sica re nueva sus elevadas esperanzas. En realidad, la sociología, de la cual esa ciencia de la moral es sólo una sección, ape nas ha nacido. Lo mismo que la psico-logía, sólo que mu cho menos avanzada que ella, está aún en el período en que es necesario discutir con los metafísicos en relación con el método, el objeto de la ciencia y su derecho a existir. Pero parece que aquí, como en otras partes, el pro-blema se decidirá finalmente en favor del esfuerzo científico.

 

No se puede impedir el parloteo de los metafísicos, pero se les puede dar libertad de palabra y de acción. Y así la sociología, gracias a la labor de Durkheim y su escuela, ha estado trabajando y actuando ...

 

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO VII

 

EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO Y DE LA VERDAD

 

 

 

 

 

§ 1. SOLUCIONES TRADICIONALES

 

 

[325-326] ... En realidad, los hombres de ciencia, los científicos puros, se ocupan muy poco de este problema Je la verdad. Para ellos es sufi-ciente llegar a afirmaciones que reciban el consenso universal y que,

 

por lo tanto, parezcan necesarias. Para ellos todo experimento reali- NB zado de manera metódica y controlado de manera adecuada es verda-

 

dero. La verificación experimental: ese, dicen, es el criterio de verdad. Y los hom-bres de ciencia tienen perfecta razón, pues la práctica siempre justificó esta acti-tud. Suponer que no la justificará siempre sería imaginar el absurdo, dudar por el placer de dudar . . .

[328-332] ... Los racionalistas modernos se defienden enérgicamente contra los ataques del pragmatismo, cuando este último sostiene que

 

la razón de los racionalistas equivalía, en última instancia, a garantizar NB a nuestro espíritu una copia verdadera de la realidad. Y, por cierto, el pragmatismo reprochó al racionalismo por dividir la cognición en dos partes sin-cronizadas: los objetos o cosas en sí y las ideas que el espíritu se hace de ellos.

 

444

 

§ 2. LA CRITICA PRAGMATISTA

 

 

En el racionalismo del siglo XIX, como en el empirismo evolucionista y también entre los modernos racionalistas, ya encontramos, por supuesto, esa idea de que el espíritu no es un espejo, ni la verdad una fiel imagen de las cosas. Habitual-mente se sostiene que la verdad es el resultado del trabajo del espíritu sobre las cosas. Pero esto, una vez más, significa poner las cosas en oposición al espíritu. El pragmatismo va más allá.

 

Toda experiencia, todo conocimiento, es al mismo tiempo acción: vivir significa actuar, y sólo actuar. De ello se sigue —y esto es lo que hizo que se diera el nom-bre de pragmatismo a este sistema, que esencialmente lo define en la visión ge-neral— que la verdad es definida como una función de la acción, es decir, como una función de sus resultados prácticos. Eso es el éxito. Todo experimento que es exitoso, o sea, que permite lograr el resultado esperado, determina una verdad. A fin de alejarnos de las abstracciones filosóficas, hagamos notar que en última ins-tancia esta conclusión es meramente una expresión generalizada de la fe de los hombres de ciencia en la experimentación. ¿En qué momento dice el científico que la hipótesis emitida por él es verdadera? En el momento en que el resultado que esperaba ver en la operación emprendida por él aparece efectivamente. Como esta operación corresponde a la hipótesis o, más correctamente, a la cadena

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

de hipótesis que tenía en la mente, y como el resultado obtenido corresponde a la conclusión obtenida de esa cadena de hipótesis, su idea ha sido exitosa; ha sido verificada por el experimento.

 

Por cierto que si se identifica el éxito con la verificación experimental, entonces la proposición pragmatista parece ser verdadera; simplemente trasmite la esen-cia del método experimental. Pero lo malo es que la palabra éxito es empleada a veces en ese sentido limitado y otras en su sentido amplio, popular, según la oca-sión y el filósofo. Esto es particularmente advertible en el caso de William James. Él sostiene que la verdad rige para todo lo que es verificado experimentalmente y, otras veces, para todo lo que asegura cualquier tipo de éxito a nuestra actividad. Por lo tanto, si uno adopta esta última proposición, se ve llevado casi necesaria-mente a la conclusión de que la verdad ya no existe. Pues lo que es exitoso hoy puede no ser exitoso mañana, cosa que a menudo sucede en la práctica, como lo demuestran los cambios en las leyes y la jurisprudencia, en las normas morales y las creencias religiosas, y en las opiniones científicas. La verdad de hoy es el error de mañana, la verdad de este lado de los Pirineos es el error del otro lado. El tema es trivial. Y esas conclusiones, que Peirce —el fundador del pragmatismo— re-chazó y combatió con firmeza, y de las cuales los grandes filósofos pragmatistas, en particular William James , trataron de escapar por medio de las más sutiles evasiones, son en general aceptadas por la mayoría de los epígonos. Más aun, en relación con el problema de la verdad, el pragmatismo se ha hecho sinónimo de escepticismo, así como, en relación con la moral o la fe, se ha hecho sinónimo de tradicionalismo irracional.

 

 

445

 

Y sin embargo, como en toda crítica, hay, por supuesto, un elemento de verdad en la crítica pragmatista del racionalismo. Se puede decir de ella lo que con frecuen-cia se ha dicho de las teorías críticas: la parte destructiva es excelente, pero la

parte constructiva deja mucho que desear. sic!

Ciertamente la teoría del espíritu como espejo de las cosas, y de la  

verdad como copia, es toscamente superficial. La evolución de las  

verdades científicas a través de todos los errores sembrados por el   ¡ja!

camino de la ciencia así lo demuestra.      

                

Por otra parte, cuando nos consideramos como un organismo que funciona en el ambiente del universo, es cierto que no podemos separar el reino de la práctica del de la verdad, pues, de acuerdo con todo lo que dijimos antes, y de acuerdo con todas las lecciones de la ciencia, no podemos separar la verdad de la verificación experimental. Sólo aquellas ideas que tienen éxito son verdaderas. Pero todavía falta descubrir si son verdaderas porque han triunfado o si han triunfado porque son verdaderas. El pragmatismo se inclina siempre a optar, entre estas dos alter-nativas, por la primera. En apariencia el sentido común sólo puede optar por la segunda ...

 

  3. UNA INDICACIÓN INDIRECTA DE UNA SOLUCION DEL PROBLEMA DE LA

 

VERDAD

 

 

[332-334] ... Lo dado, la experiencia, es evidentemente lo que se conoce. Por con-siguiente, es necesario suponer una completa unidad entre lo dado y los medios

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

por los cuales se lo conoce, romper decididamente con todo dualismo en el punto de partida, pero sólo en el punto de partida. Esa es una importante limitación. ¿No contiene ya en sí misma la clave para la solución del problema de la verdad?

 

446

 

En el punto de partida el único método posible de cognición, es decir, el único método de descubrimiento, es el método experimental, la eliminación de todos los métodos a priori, de todo razonamiento dialéctico.

 

La ciencia moderna confirma plenamente esta proposición y con ello postula la primera afirmación que acabamos de emitir. Las propias ciencias matemáticas tienen la experiencia como punto de partida; el razonamiento viene luego, como hemos visto, y siempre permanece en cierta medida subordinado a la experiencia. Pero la experiencia no es simplemente la experiencia in mediata de lo dado; tam-bién incluye —y en nuestra opinión es la gran innovación filosófica de James— las relaciones implicadas por lo dado, y que forman una rígida trama entre toda la experiencia inmediata y la pasada o futura. Si la experiencia consistiese sólo en la experiencia inmediata, sólo tendríamos sensaciones y no ciencia; no tendría-mos siquiera percepción en el pleno sentido de la palabra. El objeto de la ciencia, y aun el de la percepción, es precisamente analizar la experiencia inmediata a fin de llegar a la experiencia que la preparó, o que la prolonga. Percibir, y sobre todo hacer notar, atraer la atención y reflexionar; ese es el comienzo de esa prolongada experiencia.

 

De esta segunda observación podemos extraer la siguiente conclusión: todo co-nocimiento que nos proporciona la experiencia está interrelacionado y se siste-matiza. Pero no se sistematiza, como en el racionalismo, como resultado de una actividad superior a él y que le imponga sus formas. Aunque trata de garantizar la estabilidad de la ciencia, este concepto, por el contrario, conduce al escepti-cismo, porque hace de la cognición una creación del espíritu, y este dualismo plantea inevitablemente el problema de si la cognición, esa creación del espíritu, deforma o no lo dado. Aquí, por otra parte, nuestro conocimiento se sistematiza exactamente del mismo modo que nos es dado, y las relaciones de lo dado tienen el mismo valor que lo dado mismo. En realidad, lo inmediatamente dado y las relaciones que implica forman una unidad y son indivisibles. Los actos de la cog-nición son todos del mismo tipo y del mismo valor...

 

§ 4. EL PROBLEMA DEL ERROR

 

 

 

 

[336-347] ... En el realismo absoluto en que hasta ahora nos he-

 

mos estado moviendo no hay al parecer lugar para el error. Pero recordemos que hemos hecho a la experiencia y la cognición idén-ticas sólo en el punto de partida. Ha llegado el momento de mos-trar qué implica esa limitación.

 

 

 

rèalisme ab-

 

solu1

  materia-lismo histó-rico

 

447

 

Es un hecho establecido por la experiencia que la cognición por individuos dife-rentes no es exactamente la misma. Esto puede explicarse de dos maneras: o bien existen tantas realidades diferentes como individuos (lo que es absurdo: caería-mos en el subjetivismo), o bien —y por consiguiente estamos obligados a adoptar

 

 

 

  * Realismo absoluto. (Ed. )

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

esta alternativa ya que lo dado es único y el mismo para todos— la diferencia entre las cogniciones que los individuos obtienen acerca de lo dado surge de las condiciones en que estaban y están situados; en otras palabras, de ciertas relacio-nes individuales que existen entre ellos y lo dado, y que el análisis científico puede revelar. Esta es la conclusión a que fuimos llevados por otras consideraciones en relación con el problema de la conciencia. Vimos que lo dado implicaba relaciones independientes del individuo que conoce —relaciones objetivas— y relaciones en las cuales lo dado depende del organismo que conoce: relaciones subjetivas.

Una vez admitido esto, vemos que en la experiencia, y no ya en el   NB

punto de partida, sino en la medida en que la analizamos, tiene lugar        

una bifurcación entre el agente que conoce y el objeto del conocimiento. Esta re-lación, de acuerdo con lo que hemos dicho, tiene el mismo valor que lo propio dado. Se nos impone con la misma justificación con que lo hace lo dado; de ello se sigue que la diferencia entre el espíritu y el objeto no debe ser considerada como algo primario, sino como el producto del análisis, como dos relaciones muy co-munes que el análisis descubre en lo dado (W. James); y esta distinción extrae su valor del valor dado al comienzo de la experiencia tomada en su conjunto, de la experiencia única e indivisible.

 

Pero en ese caso los errores y las equivocaciones tienen una explicación muy na-tural: son los cambios, las deformaciones, que dependen de las condiciones indi-viduales y subjetivas de la cognición. Si bien la ciencia, gracias a la experiencia, hace un análisis cada vez más completo de lo dado, debería —no importa cuán prolongada y ardua sea la tarea— excluir gradualmente todas esas “ecuaciones personales”, que son mucho más complejas que las asignadas por los astrónomos a las percepciones visuales del observador individual. Debería trazar una línea divisoria entre las relaciones objetivas y las subjetivas. Precisamente para ese fin fue creada.

448

¿No nos llevan estas consideraciones a una definición conve- conoci-

niente y práctica de la verdad?         La verdad es lo objetivo . Lo obje-    teoría del

                 miento de

tivo es el total de las relaciones independientes del observador.       Rey = ma-

En la práctica, es lo que todos admiten, lo que es el objeto de la       vergon-

experiencia universal, usando estas palabras en un sentido cien-         terialismo

       zante

tífico. Al analizar las condiciones de ese consenso universal, al      

       ley                                

buscar detrás de ese hecho la           que oculta, su causa, llegamos

                         

 

  esta conclusión: la labor científica se dirige a “des-subjetivizar”, a despersonali-zar la experiencia, a prolongarla y continuarla metódicamente. De ahí que la ex-periencia científica sea la continuación de la experiencia tosca, y no hay ninguna diferencia de carácter entre un hecho científico y un hecho tosco.

A veces se ha dicho que la verdad científica no es nada más que una abstracción. Por supuesto que es sólo una abstracción, si se considera la experiencia tosca, es decir, la experiencia subjetiva e individual, pues excluye de esa experiencia todo lo que depende únicamente del individuo que conoce a través de la experiencia. Pero, en cambio, esa abstracción apunta a descubrir lo dado tal como NB es en realidad, independiente de los individuos y de las circunstancias

 

que lo cambian; apunta a descubrir lo objetivo, lo concreto por excelencia, lo real.

 

Sería interesante tratar de verificar esta teoría general analizando algunos famo-sos errores. El sistema de Ptolomeo, por ejemplo, nos muestra una experiencia

 

(aproxima-ción al ma-terialismo dialéctico)

verdad y error

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

cargada de ideas individuales que dependen de las condiciones terrestres de la observación astronómica: es el sistema estelar tal como se lo ve desde la tierra. El sistema de Copérnico y Galileo es mucho más objetivo, ya que suprime las con-diciones que dependen del hecho de que el observador está situado en la tierra. En un sentido más general, Painlevé ha señalado que la causalidad en la mecánica, en la ciencia del Renacimiento y en la ciencia de nuestros días, abarcaba las con-diciones de la aparición del fenómeno con independencia del espacio y el tiempo. Pero la cuestión es que las condiciones de la situación en el espacio y el tiempo abarcan, en particular en la mecánica, casi la totalidad de las condiciones subjeti-vas que no son ya lo suficientemente toscas como para ser eliminadas por una

 

consideración sucinta.

449

Una importante conclusión: el error no es la antítesis absoluta de la verdad. Como muchos filósofos ya lo han sostenido, no es positivo; por el contrario, es negativo y parcial; es, en un sentido, una verdad menor. Al liberarlo —gracias a la experiencia— de lo subjetivo que implica, nos acercamos progresivamente a la verdad. En cuanto se ha alcanzado la verdad, ésta, en el pleno sentido de la palabra, es ab-

 

soluta y es un limite, porque es objetiva, necesaria y universal . Pero este límite está muy lejos de nosotros en casi todos los casos. Se nos aparece casi como un límite matemático, al cual uno se acerca cada vez más sin poder alcanzarlo jamás.

                                             devenir      

  la verdad aún no está formada, sino que se encuentra 

Además, la historia de la ciencia nos muestra la verdad en el           

más bien en proceso de formación.                                                

del desarrollo;              ||        ?        ||        no se forme nunca, pero

                 Quizá                  

estará siempre cada vez más formada. ( )                                Fraseología

Quizá pueda formularse una última pregunta: en lugar de satisface-

mos con lo que es, ¿no estamos todavía obsesionados por la antigua con “expe-

ilusión metafísica de tratar de des cubrir por qué existen las cosas?  riencia”

 

¿Por qué la experiencia tiene condiciones subjetivas? ¿Por qué su conocimiento no es inmediatamente uno y el mismo para todos? Parecería que tenemos el derecho de negarnos a responder; pero aquí, gracias a la psicología, parece que se puede dar una indicación positiva. Si la plena experiencia tuviese

en cualquier grado conocimiento de sí misma, como el dios de los panteístas, ese

conocimiento sería, por cierto, inmediatamente uno y el mismo.     

Pero en la experiencia, tal como se nos presenta, la cognición de la  "experiencia

experiencia está dada fragmentariamente,  y       sólo para esos fragmen- 

                

tos de la experiencia somos nosotros mismos.

 

La biología y la psicología nos dicen que somos lo que somos, o más bien que he-mos sido modelados como somos, por la adaptación, por un continuo equilibrio con el medio . De lo cual, en general, puede inferirse que nuestra cognición debe corresponder sobre todo a las exigencias de la vida orgánica. Además, al principio es restringida, vaga, suma mente subjetiva, como en la vida instintiva. Pero en cuanto la conciencia aparece en el juego de las energías universales, se conserva y fortalece a causa de su utilidad práctica. Evolucionan y se desarrollan seres cada vez más complejos. La (conciencia se toma más exacta, más precisa.

Se convierte en inteligencia y razón. Y al mismo tiempo la    l’expérience

 

= le milieu?2

 

 

  * ¿La experiencia = el medio? (Ed. )

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

adaptación, la adecuación en relación con la experiencia, se toma más completa. La ciencia es simplemente la forma más elevada de este proceso. Incluso aunque no lo alcance nunca, la ciencia tiene derecho a esperar una cognición que sea más bien una sola cosa con lo dado, absolutamente adecuada al objeto: objetiva, nece-saria y universal. Teóricamente su pre tensión es justificada, porque está de acuerdo con la evolución que ha tenido lugar hasta ahora. En la práctica esa pre-tensión probablemente no sea satisfecha jamás, pues marca el límite de la evolu-ción, y alcanzarlo exigiría un estado del universo muy diferente del actual, y una especie de identificación entre el universo y la experiencia de la cognición.

 

450

En todo caso, se impone una conclusión: el escepticismo en relación con la ciencia encubre la más total y clara ilusión metafísica que jamás haya engañado al pen-samiento filosófico. Consiste en plantear problemas inexistentes, en buscar una realidad inexistente más allá de la realidad, a fin de explicar esta última. Es el re-sultado de las abstracciones dualistas de las cuales la filosofía siempre ha estado demasiado dispuesta a ocuparse.

 

En particular, ¿no es echar abajo toda la experiencia ver en la cognición embrio-naria, instintiva, vaga, casi total mente subjetiva e instantánea de la conciencia que despierta, una experiencia original y real, como se inclinan a hacerlo Bergson, Le Roy y algunos pragmatistas? La experiencia primitiva, totalmente sellada por la subjetividad, sí, pero también totalmente sellada por el error y la irrealidad. Esta experiencia vaga, nebulosa, es sólo la cubierta de la experiencia. Por el con-trario, la verdadera experiencia de lo real está en el limite cada vez más lúcido hacia el cual se encamina el espíritu humano, y hacia la forma cada vez más racio-nal que tiende a adoptar, hacia la razón. La más artificial de todas las abstraccio-nes es la que excluye de Ta experiencia los resultados del trabajo racional y el progreso de la evolución.

 

Esta evolución ha sido decididamente orientada por la práctica y hacia la práctica, pues es trasmitida y realizada debido a la constante adaptación del ser a su medio. ¿Quién intentaría negar esto hoy? Esa es una de las victorias más decisivas del pragmatismo sobre un racionalismo ya fosilizado. Pero eso no significa que la ver-dad sea definida como una función de la utilidad y el éxito. Por el contrario, signi-fica que la utilidad y el éxito son una con secuencia de la adquisición de la verdad. ¿Por qué y cómo apareció la cognición en la naturaleza? Porque algunos se res eran incapaces de actuar ciegamente. Tenían que conocer las circunstancias de su acción. Y por eso, habiendo tomado del pragmatismo todo lo que nos parecía excelente en su crítica de la antigua metafísica, le volvemos resuelta mente la es-palda en nombre del positivismo absoluto.

 

451

Para expresar inteligible y exactamente las relaciones entre la prác- lismo ver-

tica y la verdad, parece que no hay que decir que lo que tiene éxito 

es verdadero, sino, más bien, que lo que es verdadero tiene éxito, es Materia-

  gonzante

decir, lo que concuerda con la realidad, en lo que concierne a la ac-

      

ción que se intenta. La acción directa es el resultado del conocimiento exacto de las realidades, en el medio en que tiene lugar. Actuamos correctamente en la me-dida en que nuestro conocimiento es verdadero.

 

 

§ 5. LA TEORIA DEL CONOCIMIENTO

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

Todos estarán de acuerdo, creo, en que afirmamos como verdadero y objetivo lo que es independiente del coeficiente individual que se encontrará en todo indivi-duo en el acto de la cognición. Pero cuando aparecen divergencias se trata de de-cir en qué momento desaparece el coeficiente individual. Frente a cualquier tipo de confirmación experimental, ¿puedo trazar una línea entre lo que ha sido uni-versalmente observado y lo que ha sido observado sólo por mí?

 

Dijimos, de modo general, que el esfuerzo de la ciencia se dirige en todos los casos precisamente a trazar esa línea. En lo fundamental, la ciencia no tiene otro obje-tivo. Podría ser definida por esta característica. En la práctica, entonces, ya tene-mos un medio primario de distinguir lo que es verdadero y objetivo de lo que es subjetivo e ilusorio. Será verdadero lo que haya sido adquirido por medio de mé-todos científicos rigurosamente aplicados. Los hombres de ciencia tienen el deber

de elaborar, perfeccionar y definir esos métodos. Confunde el

Este criterio primario es más estricto que la regla muy vaga dada    

hasta ahora: el consenso universal. Pues el consenso universal         sólo  problema

puede ser el prejuicio universal. Y a priori no hay nada que proscriba la hipótesis de que tales prejuicios pueden existir de manera verdaderamente universal du-rante un período determinado, aunque difícilmente podría citarse alguno de ellos. Pero si remplazamos la expresión “consenso universal” por la expresión control científico, entonces la objeción se derrumba, porque, en la medida en que se trata de un prejuicio, es imposible indicar las razones del mismo, en tanto que el control científico existe sólo Cuando tales razones son manifiestas. Evidente-mente, vemos con trol científico sólo donde están excluidas las hipótesis, y admi-timos que puede establecer tan bien los límites de una aproximación como una verdad estrictamente exacta.

452

 

Sin embargo, los hombres de ciencia no se dedican a buscar ningún otro criterio. Y desde el punto de vista práctico tienen perfecta razón, Pero desde el punto de vista especulativo y teórico es posible encontrar —y esa es la opinión de todos los metafísicos que se han dedicado a crear una teoría del conocimiento— que el criterio indicado es insuficiente. Resumamos en su forma más tosca todas las ob-jeciones que pueden plantearse desde este nuevo punto de vista: la ciencia toda, con sus métodos y su control, ¿no es a su vez un prejuicio universal, y, para usar la expresión de Bacon, un idola tribus3 ? Por cierto, se puede imaginar que, cuales-

 

  quiera sean los esfuerzos que hagamos para trazar una línea entre lo subjetivo y lo objetivo, siempre permanecemos encerrados, por lo menos hasta cierto punto, en lo subjetivo. Nuestra cognición dependería siempre de nuestra estruc-tura individual y, por consiguiente, también deformaría siempre su objeto. To-mando la hipótesis psicológica que emitimos en relación con la conciencia, ¿no puede decirse que, como la cognición es el resultado de la adaptación de nuestro ser a las acciones que tiene que realizar en su medio, toda cognición será siempre —sin que podamos tener esto en cuenta— una deformación del medio de acuerdo con la estructura y las exigencias del género humano?

 

Parece posible responder sin duda: sí. Pero precisa mente porque no podemos tener eso en cuenta, el problema es insoluble y ocioso. Hay que admitir: la verdad que el hombre puede alcanzar es la verdad humana.

 

 

  * ídolo de la tribu. (Ed.

 

  ¡¡¡relativa

  en el sen-tido escép-tico!!!

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

Con esto no queremos decir que sea relativa en el sentido escéptico de la palabra. Pero sí queremos decir que depende de la estructura de la especie humana, y que es válida sólo para esa especie. Aquí, con alguna corrección, hay que repetir las famosas palabras de Gorgias: no conocemos nada que no sea humano. Si por casualidad conocié-ramos algo que no tuviese en sí nada de lo humano, no podríamos

 

tenerlo en cuenta; y si, lo cual es imposible, pudiéramos tenerlo en cuenta, no po-dríamos informar a los demás al respecto. Por consiguiente, al buscar un signo y una definición de la verdad, no se trata de encontrar un signo y una definición que sean válidos para algo que no sea el género humano, sino simplemente un signo y una definición que sean absoluta e idénticamente válidos para todos los repre-sentantes del género humano. En este sentido resulta suficiente el criterio a que ya hemos hecho referencia: el control científico.

Además, hay que poner fin de una vez por todas a ciertos sofismas  : la     ¡ja!

verdad, válida para todo el género humano, la verdad humana, es    la      

verdad absoluta para el hombre, porque si se supone, como suponen los adheren-tes del absoluto extrahumano, que no es una copia de lo real , entonces sigue siendo, en todo caso para el hombre, la única traducción exacta posible, el equi-valente absoluto ...

453

 

  ... Quizá los que tratan de encontrar razones para dudar de los resultados científicos pueden decir aún: estamos dispuestas a admitir que la experiencia controlada adecuadamente nos da efectiva y plenamente la trasformación de una causa en un efecto dado y, por consiguiente, una indudable relación entre la con-dición y lo condicionado. ¿Pero qué puede demostrarnos que esa relación se ma-nifestará de manera idéntica en una segunda experiencia? Leibniz sostuvo que todos los hechos difieren entre sí, aun que sea un poco, porque podemos distin-guirlos uno de otro (el principio de lo indiscernible: en todos los bosques de la tierra no se encontrarán dos hojas idénticas). Un hombre de ciencia moderno, Poincaré, sostuvo también que la física no trabaja nunca con hechos idénticos, sino simplemente con hechos que se asemejan estrechamente entre sí. En ese caso, ¿de qué nos sirve la ciencia, pues si quiere ser estrictamente exacta todos los nuevos hechos exigen una nueva ley?

 

Esta objeción es del mismo carácter que la siguiente: cada hecho abarca el infi-nito. En consecuencia, necesitaríamos tener una ciencia completa a fin de tener el mínimo conocimiento exacto del objeto más pequeño . Se la supera del mismo modo y casi por sí misma ...

 

  ... Para resumir, lo dado es el objeto de la ciencia, porque es analizable, y porque ese análisis nos revela las condiciones de su existencia. La ciencia es cierta por que todos los análisis que hace nos acercan gradualmente a intuiciones expe-rimentales que tienen el mismo valor que lo dado;

por lo tanto, la ciencia tiene el mismo grado de certeza que la exis-  final = mate-

  rialismo ver-

tencia del universo, al cual explica   , y que mi    propia existencia  , que  gonzante

asimismo es conocida por mí mediante la intuición experimental.   

CAPITULO VIII

 

juicio sobre idealismo y materialismo

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

CONCLUSIONES GENERALES: LA FILOSOFÍA DE LA EXPERIENCIA

 

 

[353-357] ... Hasta ahora la filosofía ha sido sobre todo un sistema de valores, para usar una expresión de moda. Buscó establecer una jerarquía de las cosas y elabo-rar leyes sobre el bien, !o verdadero y lo bello en nombre de esa jerarquía. En general, se puede decir que nunca concibió los hechos naturales en uno y el mismo plano, imparcial: y objetivamente; por el contrario, los ordenó en diferentes pla-nos en nombre de preferencias personales totalmente subjetivas o de prejuicios colectivos, humanos por supuesto, pero por lo mismo no menos subjetivos.

 

454

Toda la filosofía griega y el escolasticismo, heredero del aristotelismo, nos pre-sentan escalas típicas por medio de las cuales se mide el valor de las cosas. Tanto la filosofía del Renacimiento como toda la filosofía moderna cristalizaron, a pesar de los esfuerzos aislados de un Spinoza, en uno y el mismo molde. Además, de-jando a un lado el sistema de Spinoza, ya que representa un excelente intento de concebir las cosas desde un punto de vista tan poco humano y subjetivo como sea posible, siempre encontramos, desde los comienzos mismos del pensamiento fi-losófico griego, las mismas dos o tres orientaciones generales según lineamientos metafísicos. Esas son las orientaciones de acuerdo con las cuales todos los ma-nuales continúan clasificando habitual mente los sistemas filosóficos bajo los nombres de materialismo, espiritualismo e idealismo.

 

En esencia —considerando las cosas desde el punto de vista muy ge-neral que adoptamos aquí, es decir, el punto de vista de la “escala par-ticular de valores” ofrecida por cada una de estas orientaciones— NB como el espiritualismo y el idealismo presentan frecuentemente las

 

más estrechas analogías, puede decirse que la metafísica nos ha colocado siempre frente a dos grandes escalas de valores: la escala materialista y ¡a escala idealista-espiritualista. Estas dos escalas se oponen una a la otra y cada una es casi la ima-gen contraria de la otra.

En la escala idealista- espiritualista, el espíritu ocupa la posición más alta: proporciona a todo lo demás su sentido y su valor, bien porque, como en el caso del idealismo, re presenta la única realidad, ya que las apariencias materiales son creadas por él o existen sólo

 

por él, o bien porque, como en el caso del espiritualismo, ofrece, por encima de la realidad material que es simplemente su respaldo o su medio, la realidad supe-rior en la cual culmina la naturaleza y por medio de la cual la naturaleza es expli-cada.

 

— En la escala materialista, por otra parte, todo deriva de la materia ¡tontería! y todo vuelve a ella. Es la creadora eterna e |inmutable| de todos los espectáculos del universo, inclusive el espectáculo de la vida y la conciencia. La vida es sólo una variedad particular —entre una cantidad infinita de otras— de las combinaciones que el ciego azar ha extraído de la materia originaria. La con-ciencia, el pensamiento, son sólo fenómenos de la vida; el cerebro los segrega tal como el hígado segrega bilis . En lo fundamental, todos los fenómenos que pode-mos observar —el ámbar que se electriza, el hierro que se calienta, el vapor que se condensa, el liquido que se solidifica, la luz o el sonido, la vida o el pensa-miento— no son más que las apariencias embellecidas por las distintas combina-ciones de torbellinos de un fluido homogéneo que llena todo el espacio, o de los

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

átomos que se chocan en el vacío infinito.

 

455

me parece que puede representarse la manera en que razonan el espiritualismo y el idealismo aproximadamente en la misma forma: el movimiento es inconcebi-ble sin una fuerza que anime el cuerpo en movimiento. La fuerza es ininteligible a no ser en relación con el esfuerzo que nosotros mismos sentimos en el movi-miento muscular, en la tendencia a la vida; de ello se sigue que el esfuerzo pre supone vida. Pero el esfuerzo vital, a su vez, está siempre dirigido a un fin; al llevar el sello de la finalidad, sólo es concebible por la conciencia que lo dirige. Por con-siguiente, el pensamiento, o, por lo menos, algo del orden del espíritu inmaterial y libre es necesario tanto como el supremo principio de explicación cuanto como el principio esencial de la existencia y la creación. Admítase el espíritu, y todo se toma claro en la naturaleza. Suprímaselo, y la naturaleza se torna incomprensible. Desaparece en la nada.

 

El materialismo, en cambio, sostiene —si puedo usar el mismo procedimiento su-cinto— que todos los experimentos que nos explican un hecho psicológico lo re-ducen a hechos orgánicos. La materia orgánica se acerca cada vez más a la materia

 

inorgánica. La fuerza no es más que un impulso de choque; es mo-   3. 000 años de

vimiento   combinado con algo más. De ahí que en la base de las co-  idealismo y

sas encontremos sólo el puro movimiento ciego. materialismo

Y pronto se habrán cumplido tres mil años durante los cuales estos sistemas de valor han sido recogidos por una generación tras otra, elaborados, a veces más precisados y con mucha frecuencia oscure-cidos por las sutilezas del pensamiento que jamás está dispuesto a declararse vencido. Y apenas hemos avanzado más allá de donde es-tábamos al comienzo.

 

¿No significa esto, entonces, que los problemas que estos sistemas en pugna de-baten son problemas ociosos y mal formulados? El deseo de establecer una jerar-quía explicativa entre las cosas, ¿no es un prejuicio puramente antropomórfico? ¿Y no deriva este prejuicio mucho más de las aspiraciones del sentimiento indivi-dual que de la discusión racional? En lo fundamental, estos sistemas son formu-

 

lados y opuestos entre sí para fines totalmente diferentes de la cog- ¡¡ja!! nición objetiva, y la preocupación pea- ellos no tiene nada en común

 

con la búsqueda imparcial de la verdad. Así, como son incompatibles con una dis-cusión positiva, no los consideraremos más.

 

456

 

O mucho me equivoco o la filosofía moderna, en sus tendencias vitales y podero-sas —el positivismo y el pragmatismo— se inclina hacia esa conclusión 4 ...

 

[358-362] ... Así, todo lo precedente . . parece mostrar no sólo que la filosofía contemporánea se acerca cada vez más a la ciencia y se vuelve una parte cada vez más elegante de la misma, sino también que es posible llegar a una concepción científica de la filosofía: sería únicamente el complemento necesario de la ciencia. Dejando a un lado los poemas metafísicos de la imaginación individual, iniciaría la colaboración colectiva de hombres de ciencia, historiadores y críticos.

 

Todos los hechos están sujetos a la explicación cien tífica; ninguno de ellos puede

 

 

 

 

  james acerca del pragmatismo)* Al definir el pragmatismo, W. James insiste en la idea de que es un sistema que se aparta de las explicaciones a priori, de la dialéctica y la metafísica» a fin de volverse constantemente hacia los hechos y el experimento.

 

  blagueur!5

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

ser conocido objetivamente, es decir, en verdad, de otro modo que por intermedio de la ciencia. Evidentemente, la ciencia todavía es muy limitada y muy superficial, pero sólo puede ser desarrollada por los que tratan de conocer; sin ella toda es-peculación es estéril.

 

¿La filosofía está entonces condenada? ¿No es nada más que una palabra carente de sentido y contenido? Hace unos años muchos hombres de ciencia así lo habrían afirmado. Y es lícito decir que si por filosofía entendemos esa? especulaciones que, más allá de la experiencia, o de este lado de ella, buscan el origen, el fin y la naturaleza de las cosas, los fundamentos inútiles de la ciencia o la acción, car-gando todo lo inmediatamente conocido con un incognoscible, que debería justi-ficarlo; en una palabra, si por filosofía entendemos la antigua dialéctica, sea ra-cional o escéptica, idealista o materialista, individualista o panteísta, entonces esos hombres de ciencia se han anotado al parecer una victoria. Toda esta meta-física tiene sólo un interés estético, que, de paso, puede ser apasionante para los que tienen predilección por él: representa los sueños individuales de espíritus elevados pero muy poco prácticos.

 

457

 

Pero como esta filosofía comenzó a encontrar cada vez menos adherentes, los hombres de ciencia crearon con ella otra cosa, y en los últimos años el hecho más destacado en el terreno del conocimiento filosófico ha sido la aparición de una gran cantidad de filosofías esbozadas por hombres de ciencia en vinculación con su ciencia, con ella y para ella. Es cierto que antes existieron filósofos sabios. Casi todos los grandes sistemas de filosofía son obra de ellos. Pero particularmente en sus métodos y conclusiones estos sistemas quedaron considerablemente retrasa-dos y se mantienen alejados de las obras científicas de sus autores. Los científicos contemporáneos, por el contrario, en lugar de bus car una concepción general del mundo, buscan simplemente completar y esclarecer la experiencia científica por medio de hipótesis parciales que son mucho más exactas y están estrechamente vinculadas con esa experiencia.

 

Así, en forma diferente, pero para lograr resultados casi idénticos, la idea de Comte está justificada: una sección del trabajo científico es colectivamente orga-nizada con el objeto de la generalización científica y la síntesis de las ciencias.

 

La manera en que se realiza el trabajo científico haca que esta concepción de la filosofía sea más clara y exacta. La ciencia se compone a la vez de la totalidad de los resultados experimentales y de las teorías de esa totalidad, que son siempre hipótesis en un sentido o en otro. Pero estas hipótesis son indispensables para la ciencia, porque precisamente la ciencia avanza con su anticipación de la futura experiencia y de lo desconocido. Sistematizan todo lo que es conocido de tal modo que arroje luz sobre lo desconocido. Por lo tanto, ¿por qué la filoso-

 

fía, del mismo modo, no debería ser una síntesis general de todo el co-

 

nocimiento científico, un esfuerzo para representar lo desconocido como una fun-ción de lo conocido, a fin de ayudar a descubrirlo y a mantener el espíritu cientí-fico en su verdadera orientación?

 

Diferiría de la ciencia sólo en la mayor generalidad de la hipótesis; en ¡tonto! lugar de ser la teoría de un grupo de hechos aislados y muy circuns-

 

critos, la teoría filosófica sería la teoría de la totalidad de los hechos que la natu-raleza nos presenta, el sistema de la naturaleza, como se lo solía llamar en el siglo

 

  * ¡Bromista! (Ed. )

 

  ✕✕✕

  defensa contra el materia-lismo

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

XVIII, o en todo caso una contribución directa a una teoría de ese tipo.

 

El punto de vista filosófico no es opuesto al punto de vista cientí-    ¡bim, bam!

fico; se halla al lado de él. Incluso cuando un hombre de ciencia rea-        

liza todos los esfuerzos para lograr la positividad, es un filósofo, pues la positivi-dad es en sí misma tina filosofía...

 

458

 

La ciencia no debe diferenciarse de la filosofía, ni en el objeto (es el mismo: dar cuenta de la experiencia), ni en el método (debe ser el mismo, pues la disciplina cien tífica es por su propia definición la única disciplina que puede satisfacer a nuestra inteligencia).

 

No, la única diferencia entre ellas es de puntos de vista, y lo que dis- ¡puf! tingue, y es lo único que debe distinguir, el punto de vista científico

 

del punto de vista filosófico es que este último es mucho más general y siempre aparece en cierta medida como una aventura...

 

[364-369] ... La historia nos muestra que cuando la ciencia se aleja demasiado de las preocupaciones humanas más comunes, que forman la base de la mayoría de los problemas filosóficos, cuando deja el peso de la respuesta a esas preocupacio-nes a distintas especulaciones o creencias tradicionales, por necesidad o por ex-

 

cesiva prudencia, vegeta o comienza a declinar.

 

Es necesario, entonces, absoluta mente necesario, que las conquis-tas de la ciencia y del espíritu científico sean defendidas , en caso de necesidad a pesar de ellas mismas, contra una excesiva presunción o aventurerismo, cuando se extralimitan en sus derechos. Pues la excesiva temeridad —advertida, por ejemplo, en algunas generali-zaciones materialistas— es no menos peligrosa para la ciencia en el

 

caso de espíritus sanos y rectos, que la timidez y la falta de espíritu en el caso de la gente común. Por lo tanto, una de las tareas esenciales de la filosofía es la de mantener la atmósfera general requerida para el desarrollo de la ciencia, para el normal mantenimiento y difusión del espíritu científico...

Pero la filosofía, es claro, sólo podrá cumplir la doble misión que opinamos está llamada a cumplir —coordinar los esfuerzos de los hombres de ciencia, propor-cionar hipó tesis que inspiren descubrimientos, por una parte, y por la otra, crear la atmósfera necesaria para el progreso científico— si busca no ser otra cosa que la síntesis organizadora de las ciencias consideradas y entendidas como las con-sideran y entienden los hombres de ciencia; en una palabra, una síntesis estable-cida en un espíritu exclusivamente cien tífico.

 

Es agradable ver —en menor medida, por supuesto, en (el pragmatismo, pero de cualquier modo en medida suficientemente grande— que la actual investigación filosófica, luego de haberse desprendido decididamente de los errores metafísi-cos del período precedente, esté sumamente bien informada en cuanto a las obras científicas, busque concordar con ellas y extraiga de ellas su inspiración.

459

Sin duda, hoy se está conformando un sentimiento cien tífico muy vital y muy pronunciado que, en algunas personas, se desarrolla paralelamente a los senti-mientos religiosos y morales y, por así decirlo, en un plano diferente donde el conflicto es imposible, en tanto que en otras ha remplazado el sentimiento reli-gioso y satisface plenamente sus necesidades. Para éstas, como lo expresó bella-mente Renán, la ciencia ha proporcionado un símbolo y una ley.

 

  Abel Rey. "La Filosofia moderna"

Han adoptado una actitud verdaderamente positiva que conserva del

antiguo racionalismo su fe inconmovible en la razón humana, a la vez      

que adquieren, con el    triunfo incontestable del método experimental,    

la incontestable conclusión de que la razón no es sino el constante esfuerzo del espíritu para adaptarse a la experiencia y conocerla cada vez más pro funda-mente, la penetración recíproca de la realidad objetiva y el pensamiento subje-tivo.

Creo que el futuro de la filosofía se halla de este lado, porque de este lado se ha de encontrar la verdad. Como en todas las profecías, esto no es sino un acto de fe. El futuro dirá si se justifica o no. Y como este es un acto de fe, considero legítimos todos los demás actos de fe, a condición de que la actitud de quienes los ejecutan sea la misma hacia mí. Incluso considero que es afortunado que una tendencia ideológica sea confrontada con tendencias de ideas opuestas; con las críticas de sus oponentes se refinará, desarrollará, corregirá y precisará.

 

 

La actitud filosófica que se ha esbozado en estos breves estudios podría denominarse positivismo racionalista, positivismo absoluto o cientificismo. Para evitar ambigüedades, sería mejor, quizá, lla-marlo experimentalismo; esto indicaría simultáneamente que se funda por entero en la experiencia —pero, al contrario del antiguo empirismo, en la experiencia controlada, fruto del experimento científico— y que se niega, en su realismo absoluto y en su mo-nismo experimental, a ir más allá de los límites de la experiencia.

 

 

 

¡¡

 

positivismo, experimen-talismo, rea-lismo = “po-sitivismo ab - soluto o ra-cionalista”

 

  La  experiencia es ante todo e inmediatamente la       totalidad de nues-  experien-

  tras sensacione            s, lo que llamamos fenómenos. Pero comienza con el  cia = Σ

                                                                                            sensacio-

  análisis de sí misma en cuanto se aplica a ella la atención, el pensa-        

       nes

  miento, pues esa totalidad de sensaciones no es sino una visión tosca     

  y muy superficial de lo dado. Casi inmediatamente se disciernen en ella y debajo

  de ella algunas de las relaciones que implica y que forman su verdadera base. La

460 ciencia se esfuerza por llevar ese análisis progresivamente hacia adelante, pene-

  trando cada vez más profundamente en la naturaleza de lo dado.   

  Si lo        dado inmediato    es representado por un    punt  o, entonces, a fin  “chose6en

  de obtener una imagen de lo dado real, hay que imaginar que ese   soi?

                                                                                           

punto es simplemente una proyección de la recta que se extiende más allá de él. Esta recta puede ser dividida en varios segmentos, cada uno de los cuales abar-cará, sin que haya entre ellas divisiones impenetrables, familias de relaciones de las cuales depende lo dado inmediato. Cada una de esas familias se formará en virtud de una definición que se basará en las afinidades naturales por medio de las cuales dichas relaciones se unen entre sí. Estas serán relaciones de número y posición, relaciones mecánicas, físicas, etc. , y, por último, relaciones psicológicas determinadas por su dependencia respecto del organismo con el cual está rela-cionado lo dado. Habrá tantas ciencias particulares como grupos de relaciones existan.

 

La filosofía, en cambio, trata de concebir la recta en toda su extensión y en toda su continuidad . Pero la línea en su totalidad, lo mismo que el punto que es su pro-yección, lo dado inmediato, como también las relaciones que lo complementan en

 

 

  * “Cosa en sí'. (Ed. )

 

 

Abel Rey. "La Filosofia moderna"

 

 

 

 

la medida de su análisis, tienen uno y el mismo carácter.

 

Estos son los datos de la experiencia. Y su totalidad comprende una

sola experiencia: la experiencia humana. Nuestra constitución psico- S lógica, y no la naturaleza de las cosas, es lo que distingue el mundo dé la percep-ción, el universo de la ciencia; y esta distinción es temporaria y contingente.

 

Por lo tanto, la experiencia sólo necesita ser explicada. Explicarla significa sim-plemente formular las relaciones que implica, y que ella misma nos hace saber si somos capaces de entender sus lecciones. Y la ciencia comienza a ocuparse de ellas. Pero, como es toda realidad , la experiencia no necesita justificación: existe.

 

Fin

 

 

 

461

 

INDICE

 

.....

 

— § 6. Ideas del matemático Poincaré. POINCARÉ .

 

 

.....

 

Págs. 6-7; 28-9 — dos líneas

33 = verdad = ? para el pragmatismo y 35

 

49 = el valor objetivo de la ciencia = centro

Matemáticas y pragmatismo — 62

  los pragmatistas reclaman para sí a Poincaré, y Mach 90 Rey = un agnóstico puro 94 (93)

 

  Mach + objetividad = Rey?!

  Conceptos = copias de la realidad Objetividad 105

 

  materialismo vulgar 7

 

 

Las observaciones fueron escritas

 

en 1909.

Publicadas por primera vez en

 

1933, en el libro Cuadernos filosóficos.

 

Se publica de acuerdo con el original.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  * Lenin escribió este índice en el margen de un anuncio de la editorial (adjunto al libro de A. Rey) sobre la aparición de nuevos libros. (Ed. )

 

 

¡no hace

falta usar palabras “ajenas”!

Inexacto

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

462

 

A. DEBORIN. “MATERIALISMO DIALÉCTICO” 1

 

[39] ... Como concepción del mundo, el materialismo dialéctico pro-porciona una respuesta —no absoluta, por su puesto— al problema de la estructura de la materia, del mundo; sirve como base para una brillantísima teoría histórica; sobre la base del materialismo dialéc-tico, la política y la moral se convierten, en cierto sentido, en cien-

 

cias exactas. Siendo ajeno a todo dogmatismo, el materialismo dialéctico —correc-tamente entendido, por supuesto— introduce en todas partes una fresca co-rriente de crítica gnoseológíca.

 

  ... En este artículo nos proponemos llamar la atención sólo hacia el aspecto gnoseológico [ del materialismo dialéctico, que en este caso, como método, como principio orientador de investigación, no proporciona soluciones absolutas a los problemas, sino que principalmente ayuda a su adecuado planteamiento. Como teoría del conocimiento, el materialismo dialéctico se divide en parte formal, o lógica, y parte real o material.

En el caso de la cognición inicial, primitiva, la    experiencia es idéntica   S S

                

  objeto                       

elal hombredeprimitivolaexperiencia,,elmundoyeldefenómeno,lasexperienciasalser,ainterioreslacosaentambiénsí.Para 

constituye el mundo de las cosas. No conoce distinción alguna entre el mundo interior y el exterior. En cierta etapa del desarrollo cultural, esta forma primitiva de cognición entra en conflicto con el deseo del hombre social de dominar las fuerzas de la naturaleza, con la nueva etapa, superior, de la cultura. El contraste entre las percepciones y las cosas, entre el mundo de las experiencias interiores y el mundo de las cosas, se hace cada vez más notable a medida que se multiplican las exigencias del hombre, crece y se acumula el material experimental, y se hacen más frecuentes los choques entre las percepciones y el mundo exterior. Entonces surge la necesidad de nuevas formas de cognición.

 

463

 

... Nos interesa directamente el proceso lógico que en la filosofía moderna ha con-ducido al materialismo dialéctico. — El psicologismo de Hume, Berke- ? ley y otros opera principalmente en el plano psíquico, en el mundo sen-

 

sible. Las imágenes sensibles son los objetos de la cognición. El resultado del desarrollo del empirismo inglés es Esse = percipi, es decir, existe lo que es dado en la percepción, y todo lo que es dado en la percepción, tiene un ser objetivo, existe.

  ... Kant entendió que la cognición auténticamente científica sólo es posible por medio de la “contemplación matemática”. La percepción sensorial no contiene las condiciones necesarias para la cognición universalmente obligatoria. Las imá-genes sensibles no son capaces de abarcar la totalidad de los fenómenos que de-ben ser conocidos.

 

Y Kan) pasa del psicologismo al trascendentalismo ...  ?

 

 

 

  * El artículo de A. Deborin “Materialismo dialéctico” figura en la recopilación Na rubezhé (“En la frontera”), San Petersburgo, 1909. (Ed. )

 

 

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

  ... La filosofía hegeliana representa el último eslabón, el eslabón de cierre, de esa cadena. Hemos visto que Hume, Kant y Fichte ubica-ron al sujeto por encima del objeto, el cual fue declarado algo insepa-rable del sujeto.

 

  ... Las categorías, es decir, los conceptos universales puros, tales como tiempo, espacio, causalidad, son, desde el punto de vista del mate-rialismo dialéctico, definiciones lógicas, por una parte, y formas reales de las cosas por la otra ...

  ... La limitación del trascendentalismo consiste en que no extiende sus dere-chos a la esfera real de las cosas y considera que las categorías son simplemente formas subjetivas, y además, a priori, de la conciencia. El trascendenta lismo abarca los fenómenos en formas categóricas, es decir, lógicamente universales, que posibilitan formular leyes estrictamente matemáticas de la naturaleza, y dar-les un carácter universal.

 

Pero el trascendentalismo, lo mismo que el fenomenalismo sensua- ¡véanlo!

lista, se ocupa sólo de los fenómenos. Para ellos, el ser, las cosas en

sí, son inaccesibles ...  

 

  ... El materialismo dialéctico alcanza lo “absoluto” y la universalidad de la cognición declarando que las formas son ‘percepciones” universales, objetiva-mente reales. En ello se funda la posibilidad de la cognición matemática, o si se quiere “geométrica", es decir, exacta, de la realidad. El espacio “geométrico” y el “tiempo puro” son percepciones universalmente reales, y constituyen la premisa para la cognición “matemática" del mundo sensible. . .

 

  ... Pero al mismo tiempo la conciencia dialéctica exhibe una capacidad para elevarse a la “concepción" de la naturaleza como un “todo”, a la concepción de la necesidad, del carácter intrínseco, del orden universal de la. naturaleza ...

 

464

 

  ... El hombre conoce en la medida en que actúa y en la medida en que él mismo es objeto de la acción del mundo exterior. El materialismo dialéctico en-seña que el hombre es impulsado a reflexionar principalmente por las sensacio-nes que experimenta cuando actúa sobre el mundo exterior. . A partir de la con-sideración de que sólo es posible dominar la naturaleza sometiéndose a ella, el materialismo dialéctico nos llama a coordinar nuestra actividad con las leyes uni-versales de la naturaleza, con el necesario orden de cosas, con las leyes universa-les de desarrollo del mundo.

 

[53] ... Así Parménides vio la verdadera esencia de las cosas (“el Uno”) ¡uf! razón

encuentra detrás de los fenómenos fluctuantes y cambiables. Con ello divorció las percepciones sensoriales de su base, el mundo fenoménico del mundo metafeno-ménico ...

 

  ... Mientras que para la metafísica racionalista la verdadera realidad está dada en el concepto, para los sensualistas lo real es lo dado en la percepción sen-sorial o percepción. Lo que se encuentra más allá de los sentidos es inaccesible a !a cognición. Los objetos de la cognición son los fenómenos, que son elevados al plano de realidad absoluta. El contenido de la conciencia empírica es cambiable y fluctuante.

 

El | fenomenalismo | niega el sustrato real de las cualidades. Lo dado es

 

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

diversidad, multiplicidad de los fenómenos, pero no unidad de sustancia...

 

 

  ... Kant encontró un medio para combinar la doctrina fenome-nalista de la incognoscibilidad de las cosas en S y por sí mismas con la doctrina de los metafísicos racionalistas acerca de la existencia del ser absolutamente rea!, de las “cosas en sí”.

 

 

S

 

S

 

 

  ... Los materialistas franceses, encabezados por Holbach, contrapusieron la naturaleza, como esencia meta física de una cosa, a sus propiedades. En cierto sen-

 

tido esta antítesis denota el mismo dualismo que el que existe en ¡necedad! Kant entre la “cosa en sí” y los “fenómenos” ...

 

 

  ... Pero seríamos injustos con el materialismo francés si lo iden-tificáramos con el kantismo. En fin de cuentas, el materialismo del siglo XVIII reconoce la relativa cognoscibilidad incluso dé la esencia de las cosas...

 

 

¡torpe hasta el nec plus ul-tra!

 

 

465

El materialismo francés, al tomar como punto de partida la misma  

consideración, de que la materia actúa sobre nuestros sentidos exter-  embrollo

nos, admite, sin embargo, que ciertas propiedades         de las cosas son cog-     

                 Esto es un

noscibles en y para sí. Pero el materialismo francés es insuficientemente cohe-rente, ya que enseña que sólo son cognoscibles ciertas propiedades de las cosas, en tanto que la “esencia” misma o la “naturaleza” de ellas se oculta de nosotros y no es plenamente cognoscible.

  ... Esta contraposición de las propiedades de cosas y su “naturaleza” la tomó Kant prestada de los agnós- ticos, de los fenomenalistas sensualistas (directa-mente die Hume) ...

En contraste con el fenomenalismo y el sensualismo, el materialismo        ✕✕

considera las impresiones que recibimos de las cosas en y para sí como    

                 objetiva.                                          

poseedoras de significación             Mientras el fenomenalismo (y el       

kantismo) no advierte puntos de contacto entre las propiedades de las        ✕✕

cosas y su “naturaleza”, es decir, el mundo exterior, los materialistasim-  

franceses subrayan específicamente que las cosas en y para sí, por lo        

                                                               

menos en parte, son cognoscibles precisamente por medio de las    

presiones 

que producen en nosotros, que las propiedades de las cosas son, hasta

cierto punto, objetivamente reales... ✕✕

[60] ... El materialismo dialéctico ubica la sustancia material, el sus-        

trato real, en la base del ser. Ha contemplado el mundo “como un pro-     

ceso, como una sustancia, que se desarrolla continuamente” (Engels).

 

El ser absoluto e inmutable de los metafísicos se convierte en ser mutable. La realidad sustancial es reconocida como mutable, y los cambios y movimientos son reconocidos como formas reales del ser. El materialismo dialéctica supera el dua-lismo de) “ser” y el “no ser”, la antítesis metafísicamente absoluta de lo “inma-nente” y lo “trascendente”, de las propiedades de las cosas y de las cosas mismas.

Sobre la base del materialismo dialéctico, se hace posible      vincular científi- 

camente la cosa en sí con los fenómenos, y lo inmanente con lo trascen-  

                

dente, y superar la incognoscibilidad de las cosas en sí, por una parte, y del “subjetivismo” de las cualidades, por la otra, pues la “naturaleza de la cosa — como observa Plejánov con toda razón— se manifiesta precisamente en sus pro-piedades”. Las impresiones que recibimos de las cosas en sí y para sí nos permiten

 

Verdades co-

rrectas son sub-

rayadas en forma diabóli-camente pre-suntuosa, abs-turs2 ¿Por qué no escribió En-gels semejante galimatías?

NB

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

juzgar acerca de las propiedades cíe las cosas en y para sí, del ser objetivamente real ...

 

466

 

[60- 61] ... Lo “inmanente” adquiere un carácter objetivamente real; lo “trascendente”, que se encuentra más allá de los fenóme-nos en la esfera de lo "incognoscible”, se trasforma, de misteriosa esencia inaccesible a nuestros sentidos, en un contenido “inma-nente" de nuestra conciencia, en un objeto de la percepción sen-sible. Lo “inmanente” se torna “trascendente” en la medida en que adquiere significación objetivamente real, en la medida en que da la posibilidad de juzgar acerca de las propiedades de las cosas por medio de las impresiones; lo “trascendente” se vuelve

 

“inmanente” en la medida en que se declara que se encuentra en la esfera de lo cognoscible, aunque más allá del sujeto. Béltov se expresa en el mismo sentido. “Según esta teoría —dice—, la naturaleza es principalmente una totalidad' de fe-nómenos. Pero como las cosas en sí son una condición necesaria para los fenóme-nos, o, en otras palabras, como los fenómenos son causados por la acción del ob-jeto sobre el sujeto, nos vemos obligados a admitir que las leyes de la naturaleza tienen no sólo significación subjetiva, sino también objetiva, es decir, que las rela-ciones mutuas de las ideas en el sujeto corresponden, cuando el hombre no está en error, a las relaciones mutuas de las cosas fuera de él3. Esto responde en la única forma correcta y científica al problema de las relaciones mutuas entre los fenómenos y las cosas en sí, ese importantísimo problema de la cognición, a pro-pósito del cual tanto se devanaron los sesos Kant, los metafísicos y los fenomena-listas ...

[62] ... La unidad del ser y el no ser es el devenir, enseña la dialéctica.      NB

Expresado en lenguaje materialista concreto, esta tesis implica que en      

  sustancia,                           

la base de todo lo que existe está la            la       materia,      que se desarrolla conti-

nuamente...

 

  ... Por lo tanto, el cuerpo no consiste sólo en su perceptibilidad, como creen los |fenomenalistas sensualistas| , sino que existe con entera independencia de nuestras percepciones, existe “para sí”, como “sujeto”. Pero si bien el cuerpo existe con independencia de nuestras percepciones, nuestras percepciones, por otra parte, dependen plena mente del cuerpo que actúa sobre nosotros. Sin este último, no hay percepciones, ni nociones, ni conceptos o ideas. Nuestro pensa-miento está determinado por el ser, es decir, por impresiones que recibimos del mundo exterior. Siendo esto así, también nuestras ideas y conceptos tienen sig-nificación objetivamente real.

467

  ... El cuerpo, que actúa sobre nuestros sentidos, es considerado como la causa de la acción que produce, es decir, de la percepción. Los fenomenalistas discuten la posibilidad misma de plantear de tal modo el problema. Los inmanentistas sos-tienen que el mundo exterior es no sólo inaccesible a la percepción, sino además

 

 

 

  * Abstrusa. (Ed. )

  * N. Béltov. Crítica de nuestros críticos, pág. 199.

 

 

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

inconcebible, incluso aunque dicho mundo existiera...

 

[67] ... hay que suponer también que nuestras percepciones, como re-        NB

sultado de la acción de dos factores —el mundo exterior y nuestra  

“sensibilidad”, no son tampoco idénticas en        contenido            

       a los objetos del mundo ex-

terior, que nos es inmediatamente, | intuitivamente | inaccesible? a nosotros...

 

  ... Desde el punto de vista del materialismo dialéctico, la cosa en sí es un objeto tal que existe en sí y “para sí”. En ese sentido define Plejánov la materia como “¡a totalidad de las cosas en si, ya que estas cosas son la fuente de nuestras sensaciones”4. Esta cosa en sí, o materia, no es un concepto abstracto, que se en-cuentra detrás de las propiedades concretas de las cosas, sino un concepto “con-creto”. El ser de la materia no está divorciado de su esencia, o, viceversa, su esen-cia no está divorciada de su ser.

 

  ... Un objeto, carente de todos las cualidades o propiedades, no

puede siquiera ser concebido por nosotros, no puede existir, no       ??

 

puede tener ser alguno. El mundo exterior es construido por noso-

 

tros con nuestras percepciones, sobre la base de aquellas impresiones provoca-das en nosotros por el mundo exterior, por las cosas en y para sí... Entre el mundo exterior y el interior existe cierta distinción, y al mismo tiempo una definida si-militud, de modo que llegamos a la cognición del mundo exterior per medio de las impresiones, pero son precisamente impresiones producidas por objetos del mundo exterior. Fundándonos en las impresiones producidas en nosotros por la acción de un objeto» atribuimos propiedades definidas a este último.

 

468

Una impresión es la resultante de dos factores, y como tal está inevitablemente condicionada por la naturaleza de esos dos factores e incluye algo que constituye la naturaleza de uno y otro factor, algo que es común a ambos...

 

  ... Sólo sobre la base del materialismo dialéctico, con su reconocimiento del mundo exterior, se presenta la posibilidad de construir una teoría puramente científica del conocimiento.

El que rechaza el mundo exterior rechaza también la causa de nues- torpe y ab-

tras sensaciones y llega al idealismo. Pero el mundo exterior  es tam-          ¡una palabra

                 surda!

bién el |principio| de la uniformidad. Y si, en nuestras percepciones,

                                                               

nos vemos ante una conexión definida, regular, entre ellas, eso no sólo ocurre porque la causa de nuestras sensaciones, es decir, el mundo exterior, constituye la base dé esa conexión uniforme ...

 

  ... Sin la posibilidad de la previsión es científicamente imposible conocer los fenómenos de la naturaleza y la vida humana... Pero los objetos del mundo exte-rior se encuentran en relación causal, no sólo con nosotros, si no también entre sí, es decir, entre los objetos mismos del mundo exterior existe una interacción definida, el conocimiento de cuyas condiciones, por su parte, posibilita prever y predecir no sólo la acción que ejercerán sobre nosotros los objetos, sino también las relaciones y accio nes objetivas de éstos, que son independientes de nosotros, o sea, las propiedades objetivas de las cosas ...

 

 

 

  * “Das Bild dieses Sems atisser dern Denen ist die Materie, das Substrat der Realität” Feuerbach» Werke, Bd. 2, S. 289.

 

 

Plejánov no habla de esta “nueva ten-dencia”, no la co-noce. Deborin no la presenta clara-mente ¡Bien!

¡Ajá!

A. Deborin. "Materialismo dialéctico"

 

 

 

 

[73] ... El materialismo dialéctico en modo alguno pre deter-mina el problema de la estructura de la materia en el sentido de un reconocimiento obligatorio de la teoría atomística o cor-puscular, o de una tercera hipótesis cualquiera. Y si triunfan las nuevas teorías de la estructura del átomo, el materialismo no sólo no será refutado, sino que, por el contrario, será confir-mado de la manera más brillante. ¿Cuál es, en efecto la esencia

 

de la nueva ten tendencia” en la esfera de la ciencia natural ? Es, sobre todo, el hecho de que el átomo, que los físicos solían considera» como inmutable y lo más simple, es decir, como un “cuerpo” elemental e indivisible, resulta estar com-puesto de unidades o partículas más elementales aun. Se supone que los electro-nes constituyen los elementos últimos del ser. clara ¿Pero acaso afirma el mate-rialismo dialéctico que el átomo es el límite absoluto del ser?...

 

469

 

  ... Sería erróneo pensar, como lo hacen nuestros machistas, que con el reconocimiento de la teoría electrónica la materia desaparece como una realidad, y por lo tanto, junto con la materia, también el

¡TÉRMINO

materialismo dialéctico, que considera la materia como el único ins- ESTÚPIDO! trumento adecuado para sistematizar la experiencia. Si todos los áto-

 

mos están compuestos de electrones es un problema no resuelto; es una hipótesis que puede no ser confirmada. Pero aparte de eso, ¿la teoría electrónica elimina el átomo? Sólo demuestra que el átomo es relativamente estable, indivisible e inmu-table... Pero el átomo, como sustrato real, no es eliminado por la teoría electró-nica... .

 

  ... Para resumir. En el aspecto formal, el materialismo dialéctico, como hemos visto, posibilita la cognición universalmente obligatoria y objetiva gracias a que, desde su punto de vista, las formas del ser son también | formas de pensamiento, que a cada cambio en el mundo objetivo corresponde un cambio en la esfera de las percepciones. En cuanto al aspecto material, el materialismo dialéctico parte del reconocimiento de las cosas en si o del mundo exterior o materia. Las "cosas en si” son cognoscibles. Lo incondicional y absoluto es rechazado por el materia-lismo dialéctico. Todo en la naturaleza está en proceso de cambio y movimiento, los cuales están basados en determinadas combinaciones de materia. Según la dia-léctica, una "forma” del ser se convierte en otra por medio de saltos. Las teorías modernas de la física, lejos de refutaría, confirman plenamente la corrección del materialismo dialéctico.

 

Las observaciones fueron escritas

 

no antes de 1909.

 

Publicadas parcialmente en

 

1930 en Léninski Sbómik, XII.

Publicadas íntegramente por

 

primera vez en 1958 en la 4. ed.

 

de las Obras de V. I. Lenin, tomo 38.

 

Se publican de acuerdo con el original.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

470

 

J. V. PLEJANOV. “N. G. CHERNISHEVSKI” 1

 

EDITORIAL SHIPÓVNIK, ST. PETERSBURGO, 1910

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

  ... El desdichado desenlace [52] de la Crimea obligó al gobierno a hacer algunas concesiones a la sociedad educada y a llevar a cabo por lo menos las reformas más apremiantes, que desde hacía mu-cho tiempo se„ habían vuelto indispensables. Pronto fue puesto en

 

la orden del día el problema de la liberación de los campesinos, problema que evidentemente afectaba los intereses de todos los estamentos sociales. Ni falta hace decirlo, Nikolai Gravílovich2 se dedicó con avidez a elaborar el problema.

 

* Aquí y más adelante, un NB subrayado con dos líneas oblicuas indica que el NB fue puesto por Lenin en el ángulo superior de la página y que aparentemente se refiere a toda ella. Por consiguiente, en esos casos se ha reproducido todo el texto de la página dada. (Ed. )

 

Sus excelentes artículos sobre la causa de los campesinos fueron escritos en 1857 y 1858. Las relaciones mutuas de nuestras fuerzas sociales en la época de la abo-lición de la servidumbre son ahora bastante conocidas. Por lo tanto, las mencio-naremos sólo de paso, sólo en la medida en que resulte necesario para elucidar el papel asumido en esta materia por nuestros publicistas avanzados, el principal de los cuales fue N. G. Chernishevski. Bien se sabe que estos escritores defendie-ron fervorosamente los intereses de los campesinos. Nuestro autor escribió un artículo tras otro, abogando por la emancipación de los campesinos y por que se les diera tierra, y afirmando que el gobierno no encontraría dificultad alguna en

 

  El primer trabajo de J. V. Plejánov sobre N. G. Chernishevski fue pu blicado en 1890-1892 en forma de artículos en los fascículos 1 a 4 del boletín político y literario Sotsial-Demokrat. En 1894 apareció en alemán en Stuttgart una edición aumentada. Acerca de esta edición Lenin escribió en el artículo “Una tendencia retrógrada en la socialdemocracia rusa”: “ En su libro sobre Chernishevski (artículos en la revista Sotsial- Demokrat, publicados en una separata en alemán), Plejánov ha aprecia do plenamente la importancia de Chernishevski y aclarado su posición respecto de la teoría de Marx y Engels” (véase V. I. Lenin, ob. cit. , t. IV, págs. 277-278).

 

En octubre de 1909, la editorial Shipóvnik publicó un nuevo libro de Plejánov sobre Chernishevski, muy corre-gido y aumentado. Fue escrito cuando Plejánov ya había pasado a las posiciones del menchevismo; en varias tesis fundamentales abandona su apreciación anterior de Chernishevski, vela el democratismo revolucionario de éste, su lucha resuelta contra el liberalismo, y su apoyo a la revolución campesina.

Lenin leyó este libro no antes de octubre de 1909 y no después de abril de 1911, e hizo una serie de notas y acotaciones en el texto y en los márgenes. Confrontó minuciosamente el texto del libro con el primer artículo de Plejánov en Sotsial-Demokrat, señalando las formulaciones importantes que quedaron sin modificar o las que fueron modifica das en comparación con el texto del artículo. Las observaciones de Lenin son importantes para caracterizar la evolución de Plejánov, pues muestran cómo sus concepciones mencheviques incidieron en la apreciación de la herencia del gran demócrata revolucionario ruso.

 

Las notas y acotaciones de Lenin en el libro de Plejánov están vinculadas con las notas que hizo en el libro de I. M. Steklov, N. G. Chemi- shevski, su vida y actividad, y también con las reiteradas opiniones sobre Chernishevski, expresadas tanto en los trabajos publicados antes de conocer el libro de Plejánov (“¿Quiénes son los ‘amigos del pueblo’ y cómo luchan contra los socialdemócratas?”, “ ¿A qué herencia renunciamos?”, “ Materialismo y empiriocriticismo” [véase V. I. Lenin, ob. cit. , tomos I, II y XIV respectivamente]) como en los escritos posterio-res (“ ‘La reforma campesina’ y la revolución proletario-campesina”, “En memoria de Herzen”, “ D e la historia d e la prensa obrera en Rusia” [véase id. ibid. , ts. XVII, XVIII y XXI respectivamente]) y otros. 470.

 

2 * “ Chernishevski. (Ed. )

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

rescatar las tierras asignadas como nadie a los campesinos. Respaldó esta tesis con consideraciones teóricas generales y con los cálculos más detallados.

 

471

 

“En efecto, ¿en qué forma puede resulta difícil el rescate de la tierra? ¿Cómo puede ser demasiado para que el pueblo lo soporte? Eso es improbable —escribió en el artículo ¿Es difícil el rescate de las tierras?—-. Contradice los conceptos fun-damentales de la economía. La economía política enseña claramente que todo si capital material que cierta generación toma en posesión de las generaciones pre-cedentes no es de un valor muy considerable en comparación con la masa de va-lores producidos por el trabajo de esa generación. Por ejemplo, toda la tierra per-teneciente al pueblo francés, junto con todos los edificios y lo que contienen, junto con todos los barcos y cargamentos, todo el ganado y el dinero y otras riquezas pertenecientes a ese país, difícilmente valga cien mil millones de francos, en tanto que el trabajo del pueblo francés produce anualmente un valor de quince mil mi-llones de francos o más, es decir, que en no más de siete años el pueblo francés producirá una masa de valores igual a la del conjunto de Francia, desde el Canal de la Mancha hasta los Pirineos. Por consiguiente, si los franceses tu vieran que rescatar a toda Francia, podrían hacerlo en el curso de la vida de una [53] gene-ración, usando para tal fin sólo la quinta parte de sus ingresos. ¿Y qué es lo que se discute en nuestro país? ¿Es que debemos rescatar al conjunto de Rusia, con todas sus riquezas? No, sólo la tierra. ¿Y debe ser toda tierra rusa? No, el rescate sólo afectaría aquellas provincias de la Rusia europea en que la servidumbre está pro-fundamente arraigada” , etc. Después de mostrar que las tierras que deben resca-tarse no constituirían más que una sexta parte de la superficie de la Rusia euro-pea, propone ocho planes para llevar a cabo el rescate. Según sus palabras, si el gobierno aceptara cualquiera de esos planes, podría rescatar las tierras de nadiel no sólo sin agobiar a los campesinos, sino también con gran ven taja para el Te-soro del Estado. Los planes de Chernishevski se basaban todos en el concepto de que es “necesario fijar los precios más moderados posibles al determinar el monto de los pagos de rescate”. Sabemos ahora cuánta consideración concedió el gobierno a los intereses del campesinado en la abolición de la servidumbre y cuánto oído prestó al consejo de Chernishevski en cuanto a la moderación en la fijación de los pagos de rescate. Mientras que nuestro gobierno, al liberar a los campesinos, no olvidó ni por un momento los beneficios del Tesoro del Estado, pensó muy poco en los intereses de los campesinos. En las operaciones de rescate se tuvieron en cuenta exclusivamente los intereses fiscales y los intereses de los terratenientes.

 

 

472

 

... [57] No sólo acerca de problemas económicos tuvo Demokrat, Chernishevski que librar una ardorosa polémica. Tampoco sus oponentes fueron sólo economistas liberales. A medida que cre-cía la influencia del círculo de Sovremiénnik en la literatura rusa, máyor era el número de ataques lanzados desde los sectores

 

 

 

Sotsial-Demokrat, núm. 1, pág. 1523

 

 

 

  Sotsial-Demokrat; revista política y literaria publicada por el grupo “ Emancipación del Trabajo” ; aparecieron sólo cuatro números (el 1 en 1890, en Londres, y del 2 al 4 en 1890-1892 en Ginebra). Desempeñó un gran papel en la difusión del marxismo en Rusia.

Aquí y más adelante Lenin confronta el libro de Plejánov con el texto de su primer artículo en Sotsial-Demokrat, dedicado a caracterizar la concepción del mundo de Chernishevski. Al leer el libro de Plejánov, Lenin llama la atención sobre el pasaje donde se dice que el artículo había sido escrito “bajo la viva impresión” de la noticia de la muerte de Chernishevski y “completamente revisado en la presente edición" (véase el presente tomo, pág. 482). 472.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

más diversos [58], tanto contra ese círculo en general como contra nuestro autor

 

en particular. Los colaboradores de  Sovremiénnik       eran considerados personas pe-

ligrosas, dispuestas a destruir todos los famosos “cimientos”. Hasta aquí  

Algunos de los “amigos de Belinski”, que al principio considera-             

  sotsialDemo-

ban posible marchar junto con Chernishevski y con los que sos-      krat, núm. 1,

tenían sus puntos de vista, repudiaron a     Sovremiénnik       como un      pág. 152

órgano de los "nihilistas", y comenzaron a exclamar que Belinski              4  In-

jamás habría aprobado su orientación. Tal fue la actitud de I. S. Turguéniev.        

                                                                                                     

cluso Herzen gruñó contra los “payasos” en        Kólókol.     Les previno que: “mientras

                                                                                                              

agotan todas sus mofas sobre la literatura de denuncia, nuestros estimados paya-sos olvidan que en ese resbaladizo sendero pueden no sólo llevarse a sí mismos a ser como Bulgarin y Griech, sino incluso a ser condecorados con la Orden de Stanislav”. Herzen afirmó que había cosas excelentes en la “literatura de denun-cia” que los “ payasos” ridiculizaban. “ ¿Se figuran ustedes que todos los cuentos de Schedrín y algunos otros pueden ser arrojados al agua junto con Oblómov al cuello? )Qué lujo se permiten, caballeros!” La referencia a Schedrín era suma-mente infortunada, ya que el propio Chernishevski estaba en condiciones de apreciar sus obras. En general, todo muestra que Herzen fue inducido en error por sus amigos liberales, tales como Kavelin. Los “payasos” —o “silbadores”, como se los llamaba en Rusia— no ridiculizaban las denuncias, sino a la gente ingenua que no quería o no podía ir más allá de las denuncias inocentes, olvi-dando la moraleja de la fábula de Krílov El gato y el cocinero. 5

 

El propio Herzen vería muy pronto cuán malos, en un sentido polí-tico, eran esos amigos liberales que continua mente cuestionaban sus relaciones con Chernishevski. Cuando tuvo que romper con K. D. Kavelin, quizá se dijo que “los. biliosos” no estaban del todo equivo-cados6 [59].

 

473

De paso, la mayoría de los artículos de Svistok que provocaron la especial insatis-facción de los liberales bien educados no pertenecían a la pluma de N. G. Chernis-hevski. Sólo de vez en cuando colaboraba en la publicación, ya que estaba abru-mado por otros trabajos. En los últimos años de su actividad literaria colaboró regularmente en todos los números de Sovremiénnik; lo que es más, todos los nú-meros contenían habitualmente varios artículos de él. Por regla general sus ar-tículos estaban distribuidos como sigue en la* distintas secciones del periódico: ante todo, entregaba un artículo sobre algún problema teórico general, luego es-cribía un análisis político, reseñaba varios libros nuevos y, por último, como si fuera como descanso y diversión efectuaba ataques polémicos contra sus opo-nentes. Sovremiénnik de 1861 fue particularmente rico en artículos polémicos es-critos por él. En esa época escribió sus conocidos “Joyas polémicas”, “Falta de tacto nacional” (atacando a Slovo de Lvov), “Estupidez nacional” (atacando a Dien de Aksákov; más tarde hablaremos de este artículo) y muchísimas otras notas polémicas en la sección de literatura rusa y extranjera.

 

  * Chernishevski relata que Turguéniev todavía lo podía tolera a él en cierta medida, pero que no podía sopor-tar en absoluto a Droboliúbov. “Usted no es más que una serpiente, pero Dobroliúbov es una cobra”, le dijo a Chernislievski. (Véase la carta ya citada: A modo de una expresión de gratitud”. Obrat, t. IX, pág. 103).

5 * En relación con el articulo “Very Dangerous", y sus consecuencias más o menos conjeturales, véase, entre otros, el libro de Vetiinski, Herzen, S. Petersburgo, 1908, pág. 354.

6 * La historia de esta ruptura puede ser seguida en las cartas de I. D. Kavelin e I. S. Turguéniev a A. I. Herzen, publicadas poi M. Dragomáoov en Ginebra, en 1892:

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

Lo que ahora resulta particularmente interesante en las “Joyas polémicas” son las opiniones de nuestro autor sobre su propia actividad literaria. Las citaremos aquí. Chernishevski tenía plena conciencia de que ocupaba un lugar destacado en la literatura rusa. Sus oponentes le temían, y a veces incluso le hacían cumplidos. Pero su creciente fama no lo hacía en modo alguno feliz. Tenía una opinión dema-siado baja de la literatura rusa para considerar honorable el lugar destacado que ocupaba en ella. Permanecía “completamente frío para con su reputación litera-ria”. Lo único que le interesaba era si podría conservar la frescura de su pensa-miento y su sentimiento hasta que llegasen los días mejores en que nuestra lite-ratura resultase realmente útil para la sociedad . “Sé que llegarán tiempos mejo-res para la actividad literaria, en que ésta será de real beneficio para la sociedad; y en que los que poseen talento conquistarán realmente un buen nombre. Y así. me pregunto si cuando llegue ese momento podré servir toda vía a la sociedad en forma adecuada. Para ello hacen falta fuerzas frescas y convicciones frescas. Pero advierto que estoy empezando a integrar el número de los escritores ‘respetados’, es decir, de aquellos escritores que han sido estrujados, que se han rezagado res-pecto del movimiento de las exigencias sociales. Esto despierta un sentimiento de amargura. ¿Pero qué se puede hacer? La vejez se cobra su precio. La juventud no viene dos veces [60], y no puedo dejar de envidiar a los que son más jóvenes y frescos que yo” ...

 

474

 

  Entretanto, el estado de ánimo iba en ascenso, por lo menos en un sector de la “sociedad” rusa. La juventud estudiantil estaba llena de inquietud y surgían or-ganizaciones revolucionarias secretas que publicaban sus propios manifiestos y programas y esperaban un inminente levantamiento campesino.

Ya sabemos que Chernishevski reconoció plenamente la posibilidad NB

de inminentes “tiempos de perturbación” en Rusia, y veremos aún con     

 

cuánta fuerza se reflejó en su actividad de publicista la elevación del estado de ánimo social . ¿Pero estaba vinculado de alguna manera con las sociedades secre-tas? Todavía no es posible responder con certeza a esta pregunta, y quién sabe si alguna vez contaremos con los hechos necesarias para contestarla. En opinión de M. Lemke, quien hizo un excelente estudio del caso de N. G. Chernishevski, “se puede suponer [la cursiva es de él] que fue el autor de la proclama ‘A los campe-sinos de los señores’, que el tribunal lo encontró culpable de haber escrito”. El señor Lemke respalda su conjetura señalando el estilo y el contenido de la pro-clama. Hallamos que estos argumentos no carecen de fundamentos. Pero nos apresuramos a repetir con el señor Lemke, que "todas estas son consideraciones más o menos probables, y nada más’’. 7 También consideramos bastante bien fun-dada la opinión del señor Lemke de que el famoso periódico Velikoruss fue, en parte, obra de Chernishevski. El señor Lemke respalda su hipótesis citando al se-ñor Stájievich, quien duran te varios años vivió con Chernishevski en Siberia: “Ad-vertí que Chernishevski evidentemente mostraba simpatía hacia el periódico que apareció a intervalos irregulares con el título de Velikoruss; recuerdo que apare-cieron tres números. Mientras escuchaba la conversación de Nikolai Gavrílovich, advertía a veces que tanto sus pensamientos como la forma en que los expresaba

 

  me recordaban fuertemente al periódico Velikoruss, y decidí para mis aden-tros que era el autor o, por lo menos, el coautor del periódico que abogaba por la necesidad de reformas constitucionales”.

 

 

 

  * M. K. Lemke. "El caso de N. G. Clieraishevski”. Biloie, 1906, núm. 4, pág. 179.

 

                 J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

Concordamos plenamente con el señor Stájievich: el estilo y el conte-         NB

nido de      Velikoruss  recuerdan mucho, en efecto, los artículos periodís-

                                                      

ticos de Chernishevski Y si Chernishevski fue en realidad el autor, entonces eso, por supues to, explica la circunstancia de que Velikoruss fuese mucho más pru-dente y tuviese mucho más tacto que otros periódi cos semejantes de la época.

 

Simultáneamente con el ascenso del partido extremo en Busia, hubo un creci-miento del movimiento revolucionario en Polonia. ¿Tuvo Chernishevski relacio-nes formales con los revolucionarios polacos, de los cuales había no pocos en Pe-tersburgo en aquella época? Una vez más, no hay datos sobre esta cuestión. Como no deseamos entregamos a con jeturas, nos limitaremos, al esclarecer las simpa-tías generales de Chernishevski hacia la causa polaca, a los datos que pueden ob-tenerse en sus escritos; pero ni siquiera tales datos son numerosos.

 

475

 

Sabemos que los eslavófilos aprobaban en sumo grado la lucha de   Sotsial-De-

los rutenos galitzianos contra los polacos. Chernishevski mostró     mokrat,

siempre simpatía hacia los pequeños rusos. Consideraba un gran     núm. 1, pág.

  157

error la actitud negativa de Belinski hacia la naciente literatura pe- 

queño rusa. En el número de enero de 1861 de    Sovremiénnik       publicó      

un artículo, lleno de simpatía, en ocasión de la aparición de    Osnova,      órgano de los

                

pequeño rusos. Pero su actitud hacia la lucha de los rutenos galitzianos contra los polacos no podía ser de aprobación incondicional. En primer lugar, no le agra-daba que los rutenos buscasen el apoyo del gobierno vienés. Tampoco le agra-daba el papel influyente del clero en el movimiento de los rutenos galitzianos. “Los asuntos legos —escribió— deben ser ocupación de legos. " Por último, a Chernishevski no le agradaba el planteamiento exclusivamente nacional de este problema, que consideraba, en primer término, como un problema económico. En un artículo intitulado “Falta de tacto nacional” (Sovremiénnik, julio de 1881) al atacar a Slovo de Lvov, Chernishevski [63] criticó severamente el excesivo na-cionalismo de ese órgano. “Es muy posible que un cuidadoso examen de las rela-ciones existentes —escribía— mostrase a Slovo de Lvov que en la base del asunto hay un problema muy alejado del problema racial: el problema de los estamentos. Es muy posible que viese a rutenos y polacos en cada uno de los dos bandos; per-sonas que difieren por la raza, pero de la misma posición social. No creemos que el campesino polaco sea hostil al alivio de las prestaciones y, en general, de las condiciones de vida de los colonos rutenos. No creemos que los sentimientos de los terratenientes rutenos difieran mucho, en este asunto, de los sentimientos de los terratenientes polacos. Si no nos equivocamos, la raíz del problema galitziano se encuentra, no en las relaciones de raza, sino de los estamentos. ”

 

476

La mutua hostilidad de los pueblos que componen Austria debería haberle pare-cido a Chernishevski aun más carente de tacto, en el sentido de que, como antes, el gobierno vienés obtuvo grandes ventajas de ello. “Cuando se reflexiona deteni-damente, no se puede sorprender uno ante los muchos años de existencia del Im-perio austríaco —escribía en un análisis político del mismo número de So-vremiénnik que publicó el artículo “Falta de tacto nacional”—; ¿por qué no habría de mantenerse cuando hay un tan excelente’ tacto político por parte de las nacio-nalidades comprendidas dentro de sus fronteras?" A Chernishevski los alemanes, checos, croatas y, como hemos visto, rutenos austríacos le parecían igualmente “estúpidos”. Temía que la “estupidez” eslava, que fue particularmente evidente en 1848-1849, volviese a llegar muy lejos. A comienzos de la década del 60

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

Hungría libraba una lucha empecinada contra los centralistas reaccionarios vie-neses. El descontento de los húngaros llegaba a tal punto, que en un momento dado podría haberse esperado que hubiera un estallido revolucionario en su país. En sus análisis políticos, nuestro autor expresaba repetidamente su temor de que, en caso de un movimiento revolucionario en Hungría, los eslavos austríacos vol-viesen a convertirse en obedientes instrumentos de la reacción. Las tácticas de muchas razas eslavas de Austria en aquella época sólo podían fortalecer tales temo res, ya que los eslavos austríacos se atrevieron incluso a jactarse del desdi-chado papel que habían representado en los sucesos de 1848-1849. Chernis-hevski condenó con energía esas tácticas y mostró que habría sido más ventajoso para ellos si, por el contrario, hubiesen respaldado a los enemigos del gobierno vienés, enemigos de quienes podrían haber obtenido sustanciales concesiones. Esto lo dijo en relación con la actitud de los croatas hada los húngaros [64], y lo repitió a los rutenos. “El partido estamental, hostil a los rutenos —leemos en su artículo “Falta de tac to nacional”— está ahora dispuesto a hacer concesiones...

Slovo        Hasta aquí

de Lvov no sufriría perjuicio alguno si pensara un poco en    

esto; quizá las concesiones que personas que le parecen enemigas   -Demo-

están sinceramente dispuestas a hacer, quizás esas concesiones        Sotsial

  krat, múm. 1,

  pág. 158

sean tan grandes, que satisfagan en todo sentido a los colonos ru-   

tenos; sea como fuere esas concesiones son sin duda alguna mucho más grandes e importantes que las que los colonos rutenos pueden conseguir de los austría-cos”...

 

  ... Por último, la primera parte de la novela Prólogo describe la actitud amistosa de Volguin hacia Sokolovski (Sierakowski?). A Vol-guin le agrada la absoluta devoción de Sokolovski a sus [66] convic-ciones, la ausencia de mezquindad engreída, su dominio de sí, com-

 

binados con el fervor apasionado del verdadero agitador, Volguin lo llama un hombre de verdad y piensa que nuestros liberales podrían aprender mucho de él. Todo esto es muy interesante8, pero tampoco explica en modo algunos las relacio nes prácticas de Chernishevski con el asunto polaco.

 

477

En esa época Chernishevski tenía unos 34 años de edad. Estaba en  Ídem

el apogeo de sus fuerzas mentales, (y quién sabe a qué alturas po-   Sotsial-

  Demokrat

  ,

  núm. 1, págs.

dría haberse elevado en su desarrollo! Pero no tenía mucho tiempo  . 165-166

para vivir en libertad. Era el dirigente reconocido del partido ex-    

 

tremo,' un exponente altamente influyente del materialismo y el socialismo. Se lo consideraba el “cabecilla” de la juventud revolucionaria, y se lo culpaba de todos los estallidos y agitación de ésta. Como siempre sucede en tales casos, el rumor exageró el asunto y asignó a Chernishevski inten ciones y acciones que le eran ajenas. En “Prólogo a un prólogo”, el propio Chernishevski describe la murmura-ción

 

liberal de simpatía difundida en Petersburgo, respecto a las supuestas relaciones de Volguin (es decir, de él mismo) con el círculo londinense de exiliados rusos. 9 La murmuración era ocasionada por los incidentes más insignificantes, que no tenían absolutamente nada que ver con la política. Y, como de costumbre, las

 

  * Volguin apreciaba particularmente en Sokolovski su “juicio equilibrado”, que exhibió en 1848, cuando, de todos sus compañeros de armas de la región de Volinia, fue el único que no perdió la cabeza y sopesó fríamente las posibilidades de la insurrección armada, que resultaron ser casi nulas

 

9 * El círculo de emigrados revolucionarios rusos agrupados en tomo de A. I. Herzen y N. A. Ogariov. (Ed. )

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

cosas no se detenían en la simple murmuración. La prensa inspirada por la policía se dedicaba desde hacía tiempo a denuncias literarias contra Chernishevski. En 1862, Sovremiénnik fue suspendido por algún tiempo. Luego vinieron también denuncias no literarias. “El Director del Tercer Departamento de la Cancille ría de su Majestad Imperial —decía la acusación contra Chernishevski— ha recibido un anónimo previniendo al gobierno contra Chernishevski, ‘ese joven cabecilla y as-tuto socialista’; ‘él mismo ha dicho que jamás será condenado'; se dice que es un pernicioso agitador, y la gente pide que se la libre de semejante hombre; ‘todos los ex amigos de Chernishevski, viendo que sus tendencias encontraban ex pre-sión en los hechos y no simplemente en palabras; todos esos amigos, personas de espíritu liberal ... , se han apartado de él. Si no se expulsa a Chernishevski, escribe el autor de la carta [67], habrá disturbios y derramamiento de sangre; son una banda de demagogos fanáticos, de personas atolondradas ... Quizá sean eventual-mente elimina das, pero piénsese cuánta sangre inocente se derramará a causa de ellos ... Hay comités de tales socialistas en Vorónezh, Sarátov, Tambov y otros lugares, y en todas partes inflaman a la juventud ... Manden a Chernishevski adonde les parezca, pero quítenle inmediatamente la posibilidad de actuar... Lí-brennos de Chernishevski, en aras de la tranquilidad pública’ . .

 

478

 

  ... ¿Cuál es el secreto del extraordinario éxito de ¿Qué hacer?? El mismo que en general es responsable del éxito de las obras literarias, el hecho de que esa novela proporcionaba una respuesta viva y universalmente comprendida a pro-blemas en los cuales estaba profundamente interesado un considerable sector del público lector. En sí mismos, los pensamientos expresados en ella no eran nuevos; Chernishevski los había tomado totalmente de la literatura de Europa occidental. En Francia10, George Sand había abogado mucho antes por las relaciones libres, y, lo que es más importante, por relaciones sinceras y honestas en el amor de un hombre por mía mujer. En cuanto a las exigencias morales que impone al amor, Lucrezia Floriani no defiere en modo alguno de Vera Pávlovna Lopújova-Kirsá-nova. Y en cuanto a la novela Jacques [72], sería muy sencillo copiar una cantidad bastante grande de pasajes de ella para mostrar que en la novela ¿Qué hacer? los pensamientos y razonamientos del generoso protagonista de George Sand 11 , amante de la libertad, son reproducidos a veces casi en su totalidad. Y George Sand no fue la única que abogó por la libertad en relaciones de ese tipo. Es bien sabido que también abogaban por ellas Robert Owen y Fourier, quienes tuvieron

 

  * Anotemos de paso que las Wahlverwandschaften de Goethe también representan una palabra en defensa de esas reacciones. Esto lo entienden muy bien algunos historiadores alemanes de la litera tura alemana que, aunque no se atreven a condenar a un autor tan autorizado, y al mismo tiempo no se atreven a mostrarse de acuerdo con él a causa de su propia virtuosidad fílistea, por lo general mascullan algo totalmente ininteligible sobre las paradojas en apariencia extrañas del gran alemán

 

  * El 26 de marzo de 1853 Chernishevski registraba en su diario la siguiente conversación con su prometida: “ ‘¿Es posible que pienses que te engañaré?' ‘No pienso eso, no lo espero, pero también he 23 considerado esa eventualidad. ’ ‘¿Y qué harías entonces?’ Le hablé del Jacques de George Sand. ‘¿Entonces también tú te mata-rías?' ‘No pienso eso’; y le dije que trataría de conseguirle el libro de George Sand (ella no lo había leído, o por lo menos no recordaba las ideas contenidas en él)” (Obras, t. X, segunda parte, sección 3, pág. 78. ) Considera-mos que no es superfluo anotar otro pasaje de las conversaciones de Chernishevski con su prometida: “¿Pero cómo serían esas relaciones?, anteayer dijo ella; ‘Ocuparíamos mitades separadas de la casa y tú no vendrías a mí sin permiso*; me habría gustado disponer yo mismo las cosas de esa manera, quizá pienso en 35 eso con más seriedad que ella; probablemente sólo quiere decir que no desea que la aburra, en tanto que yo entiendo que quiere decir que en general todos los esposos deben ser sumamente considerados con su esposa en sus relaciones matrimoniales” (ibid. , pág. 82). Cusí literalmente, la misma conversación tiene lugar entre Vera Pá-vlovna y Lopújov en la novela ¿Qué hacer?

 

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

una influencia decisiva sobre la concepción de Chernishevski. 12

 

479

Y ya en la década del 40 todas esas ideas fueron acogidas con cálida simpatía en nuestro país. En sus artículos, Belinski con frecuencia llamaba apasionadamente a la libertad y a la sinceridad en las relaciones de amor. Por supuesto, el lector recordará con cuánta amargura el “impetuoso Vissarión” reprocha a la Tatiana de Pushkin porque, si bien ama a Onieguin, no sigue los dictados de su propio cora-zón; pertenece “a otro”, a su anciano esposo, a quien no ama pero con quien con-tinúa viviendo. En su actitud hacia las mujeres, las Mejores personas de la “década del 40” adhirieron a los mismos principios que Lopújov y Kirsánov. Pero antes de la aparición de la novela ¿Qué hacer?, esos principios eran compartidos sólo por un puñado “selecto”; la masa del público lector no los entendía en absoluto.

 

Incluso Herzen vaciló en exponerlos plena y claramente en su [73] novela ¿A quién culpar? A. Druzhinin maneja el problema más resueltamente en su relato Pólienka Saks. 13 Pero este relato es demasiado incoloro,

 

y sus personajes, pertenecientes a la denominada alta sociedad —fun-

 

cionarios y titulares— no atrajo en absoluto a los “raznochintsi”14,

quienes, después de la caída del régimen de Nicolás, formaron el ala izquier da

del público lector. Con la aparición de ¿Qué hacer? todo cambió, todo se hizo claro,

 

preciso y definido. Ya no que daba lugar para dudas. Las personas pensantes se

enfrentaron con la alternativa de orientarse en el amor por los principios de

 

Lopújov y Kirsánov, o de inclinarse ante la santidad del matrimonio y recurrir, si

 

surgía un nuevo sentimiento, al antiguo y probado método de las aventuras amo-

 

rosas secretas, o bien a sofocar por completo todo afecto en su corazón, en vista

 

de que pertenecían a un cónyuge a quien ya no amaban. Y la elección tenía que ser

 

hecha con toda conciencia. Chernishevski encaró el problema de tal modo que lo

que había sido instinto natural y sinceridad en las relaciones amorosas se volvió

absolutamente imposible. El dominio mental se extendía al amor, y el público en

general adoptó un punto de vista conciente sobre las relaciones entre hombre y

 

mujer. Y esto era particularmente importante en nuestro país en la década del 60.

 

Las reformas que había sufrido Rusia pusieron al revés nuestras relaciones socia-

 

les y de familia. Un rayo de luz llegó a los rincones que hasta entonces habían

estado en total oscuridad. El pueblo ruso se vio obligado a examinarse, a asumir

un punto de vista mesurado en su relación con su prójimo, con la sociedad y la

 

familia. Un nuevo elemento Vino a representar un gran papel en las relaciones de

 

familia, en el amor y la amistad, a saber, las convicciones, que anteriormente sólo

había poseído el más pequeño puñado de “idealistas”. Las diferencias de convic-

 

ción condujeron a inesperadas rupturas. Una mujer “entregada en matrimonio” a

 

determinado hombre descubría a menudo con horror que su “señor” legal era un

 

oscurantista, que se dejaba sobornar, un adulador que se humillaba ante sus su-

periores. Un hombre que había gozado de la “posesión” de su hermosa esposa, y

que inesperadamente se veía afectado por la corriente' de las nuevas ideas, ad-

 

vertía a menudo con angustia que a su encantador juguete no le interesaban en

 

modo alguno la “gente nueva” o los “nuevos puntos de vista”, sino los nuevos

 

 

  * Apenas parece necesario recordar cuán enérgico defensor fue Robert Owen en ese sentido. En cuanto a Fourier, citamos aquí sus profundísimas palabras: “ les coutumes en amour ... ne sont que formes temporaires et variables, et non pas fond immuable”. (Oeuvres complètes de Charles Fourier, t. IV, pág. 84). [En el amor, las costumbres , . . son sólo formas temporarias y variables» y no un fondo inmutable. (Ed. )]

  * Souvremiénnik, núm. 12, 1847.

  * Raznochintsi: en la sociedad rusa de los siglos XVIII y XIX, intelectuales de variada extracción social (bur-guesía,, clero, campesinado, etc. ) que no provenían de la nobleza. (Ed. )

 

  1—“el revo-lucionario “ en Sotsial-De-mokrat (nñum. 1, pág. 173)

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

vestidos y bailes, y también [74] el título y el salario de su esposo...

 

480

  ... En los sueños de Vera Pávlovna vemos ese as pecto de las concepciones socialistas de Chernishevski a quien, por desgracia, los socialistas rusos no había prestado hasta entonces suficiente atención. Lo que nos atrae en esos sueños es el hecho de que Chernishevski advirtió plenamente que el sistema socialista sólo puede basarse en la amplia aplicación a la producción de las fuerzas técnicas desarrolladas por el período burgués. En los sueños de Vera Pávlovna, enormes ejércitos del trabajo se dedican juntos a la producción, pasando del Asia Central a Rusia, de los países de clima cálido a los países fríos. Es claro que todo eso po-dría haberse concebido también con la ayuda de Fourier, pero es evidente, incluso por la historia posterior del denominado socialismo ruso, que el público lector ruso no tenía conciencia de ello. En sus ideas sobre la sociedad socialista nuestros revolucionarios llegaban con frecuencia a concebirlo en la forma de una federa-ción de comunidades campesinas, que cultivaban sus campos con el mismo arado anticuado que se usó para rascar el suelo en tiempos de Basilio el Ciego.

 

Pero evidentemente semejante “socialismo” no puede ser recono-    NB Cf. Con

cido como socialismo. La emancipación del proletariado sólo puede Sotsial-De-

efectuarse por la emancipación del hombre respecto del “poder de   mokrat,

la tierra” y de la naturaleza en general. Y esa emancipación ha hecho        núm. 1

 

absolutamente indispensables aquellos [76] ejércitos de trabajadores y aquella amplia aplicación de las modernas fuerzas productivas a la producción de los que habló Chernishevski en los sueños de Vera Pávlovna y que hemos olvidado por

 

completo en nuestro deseo de ser “prácticos”.

481

 

Chernishevski asistió al nacimiento del nuevo tipo de

 

1

 

“gente nueva” en nuestro país. Describió ese tipo en la figura de Rajmétov. Nuestro autor acogió jubilosamente el surgimiento de ese nuevo tipo y no pudo negarse la satis facción de trazar por lo

 

menos un vago perfil del mismo. Al mismo tiempo previó con pena cuántas prue-bas y sufrimientos le estaban reservados al revolucionario ruso, cuya vida debia ser de severa lucha y gran abnegación. Y así, en Rajmétov, Chernishevski nos pre-senta el verdadero asceta. Rajmétov positivamente se tortura. Es completamente “implacable consigo mismo”, como dice su casera. Incluso decide probar si puede soportar la tortura, para lo cual se pasa toda una noche tendido sobre un trozo de fieltro erizado de clavos. Muchas personas, inclusive Písarev, consideraron esto como una simple excentricidad. Estamos de acuerdo en que algunos aspectos del carácter de Rajmétov podrían haberse descrito en forma diferente. Pero el perso-naje en su conjunto sigue siendo, sin embargo, completamente fiel a la realidad: casi todos y cada uno de nuestros

 

 

2

 

destacados [socialistas de las décadas del 60 y 70]

 

3

 

poseían una parte [no pequeña] del espíritu de Rajmétov.

 

 

2—“revolucio-

narios rusos”

 

3—“enorme”

(Sotsial-Demo-

krat, núm. 1,

pág. 174)

 

 

Nos gustaría decir, al cerrar nuestra introducción, que la significación de Chernis-hevski en la literatura rusa tiene que ser todavía valorada adecuadamente. Cuán

 

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

mal lo en tienden en nuestro país, incluso muchos de los que piensan muy bien de él, puede advertirse en las reminiscencias de V. G. Korolenko acerca de él. Este dotado e inteligente autor lo retrata como una especie de “economista raciona lista” que, además, cree en el “poder de la razón organiza dora de Comte”. Si las palabras sobre la “razón organiza dora” significan algo, entonces significan que Chernishevski observaba los fenómenos sociales desde un punto de vista idea-lista, desde el cual también los consideró el propio Comte. Pero quien contempla los fenómenos sociales desde un punto de vista idealista no puede ser llamado economista por la simple razón de que esa denominación se aplique, aunque no muy adecuadamente, a aquellos que, si bien no creen [77] en el poder de la razón organizadora, sí creen en el poder organizador de la economía.

 

Un “economista” que creyese en el poder de la razón organizadora sería como un darvinista que aceptara la cosmogonía de Moisés. Pero esto no es aquí lo más importante. Lo más importante es el he-cho de que el señor Korolenko contrapone las concepciones socioló-

 

gicas de nuestros "subjetivistas” al “economismo” de Chernishevski. “Tampoco nosotros nos quedamos inmóviles cuando dejamos de ser 'economistas raciona-listas’. En lugar de esquemas puramente económicos, la tendencia literaria, re-presentada principalmente por N. K. Mijailovski, abrió ante nosotros un verda-dero panorama de leyes y paralelos de carácter biológico, en tanto que al juego de los intereses económicos se le asignó un papel subordinado. ”

 

482

 

¡Realmente, “no nos quedamos inmóviles”! El “panorama de leyes y] paralelos de carácter biológico”, revelado por Mijailovski, fue un enorme paso hacia atrás en compa ración con las concepciones sociales de Chernishevski15. N. K, Mijailovski fue un discípulo de P. L. Lavrov, cuyas concepciones sobre el curso del desarrollo social correspondían a las de Bruno Bauer, como lo hemos demostrado en el libro Contribución al problema del desarrollo de la concepción monista de la historia. Por lo tanto, quien quisiera entender la relación entre la concepción del mundo de N. G. Chemishevski y la de nuestros “subjetivistas” debería ante todo tratar de en-tender la relación entre las filosofía de Feuerbach, a la que Chernishevski adhirió, y las concepciones de Bruno Bauer. Y esto es claro y sencillo: Feuerbach está mu-cho más adelante que Bruno Bauer.

Como epígrafe para nuestro primer artículo sobre Chernishevski, es-         NB

crito bajo la viva impresión de la noticia de su muerte, y completa-

 

mente revisado en la presente edición, hemos tomado las siguientes palabras de la carta de Chernishevski a su esposa: “Mi vida y la tuya pertenecen a la historia; pasarán cientos de años y nuestros nombres serán todavía amados por el pueblo, que los recordará con gratitud cuando los que vivieron con nosotros no estén ya”. Esta carta fue escrita el 5 de octubre de 1862, es decir, cuando el autor ya estaba encarcelado.

 

 

 

 

 

 

  * No es extraño que la actitud de Chernishevski hacia esas “leyes y paralelos” fuese enteramente negativa, según el mismo señor Korolenko.

 

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

483

 

PRIMERA PARTE

 

IDEAS FILOSÓFICAS, HISTÓRICAS Y LITERARIAS DE N. G. CHERNISHEVSKI

 

 

 

 

 

Sección Primera

 

 

IDEAS FILOSÓFICAS DE N. G. CHERNISHEVSKI

 

CAPÍTULO I

 

 

 

CHERNISHEVSKI Y FEUERBACH

 

  ... En la primera edición de esta obra, cuyo primer artículo, que trata entre otras cosas de las concepciones filosóficas de Chernishevski, fue escrito a fines de 18|9|9, expresábamos la convicción de que en sus ideas filosóficas nuestro autor seguía a Feuerbach. Naturalmente, esta convicción nuestra se basaba sobre todo en una comparación de aquellas ideas de Chernishevski que tenían una relación más o menos directa con la filosofía, y las ideas de Feuerbach.

 

CAPÍTULO II

 

POLÉMICA CON IURKIÉVICH Y OTROS

 

... [101] Iurkiévich atribuye a Chernishevski la idea de que no hay diferencia al-guna entre los fenómenos mate riales y los psíquicos, y pregunta triunfalmente cómo nacen las sensaciones del movimiento de un nervio. Esa es la antigua ton-tería que desde hace mucho tiempo viene sien do lanzada contra los materialistas y de la cual se sigue simplemente que las personas que quieren “criticar” el mate-rialismo no conocen siquiera el abecé del materialismo. En ninguna parte de su artículo dice Chernishevski que no haya diferencia alguna entre los denominados

 

  fenómeno inmensurable mente (aunque aún no conocemos esa "medida” ) menos físicos, por una parte, y los fenómenos psíquicos, por la otra.

484

Por el contrario, admite categóricamente la existencia de esa diferencia; pero cree que ello no justifica en absoluto que se atribuya los fenómenos psíquicos a un factor no material. Ya conocemos su observación en el sentido de que hay muchas cualidades diferentes en cada objeto. Ahora la analizaremos con más detalle. “Por ejemplo —dice Chernishevski—, un árbol crece y se quema; decimos que tiene dos cualidades: el poder de crecimiento y la combustibilidad. ¿Qué similitud hay entre esas dos cualidades? Son totalmente diferentes: no hay concepto bajo el cual se pueda ubicar esas dos cualidades, a no ser el concepto general: cualidad; no hay concepto bajo el cual podamos ubicar ambas series de fenómenos corres-pondientes a esas cualidades, a no ser el concepto: fenómeno. O, por ejemplo, el hielo es duro y centellea; ¿qué tienen en común la dureza y el centelleo? La dis-tancia lógica de una de estas cualidades a la otra es inmensurablemente grande, o quizá sea mejor decir que no hay distancia lógica entre ellas, sea próxima o

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

lejana, porque no hay relación lógica entre ellas. Según esto, vemos que la combi-nación de cualidades enteramente heterogéneas en un objeto es la ley general de las cosas”.

Lo mismo ocurre con la cualidad que llamamos capacidad para la    No inmensura-

sensación y el pensamiento. Su distancia de las denominadas cua-   blemente

                                             (aunque aún

lidades físicas del organismo vivo es inmensurablemente grande     .        

       no conocemos

Pero esto no impide que sea una cualidad del mismo organismo      esa “medida”)

que, simultáneamente, posee extensión y capacidad de movi-

miento...  

  ... Incluso J. Priestley hizo notar, en quisitions, que la idea de que las vibraciones cerebrales son idénticas a la percepción sería un muy grande abuso de la doctrina materialista. “Es fácil formarse una idea —dice— de que hay vibraciones sin percepciones que las acom-

pañen. Pero se supone (it is supposed) que el cerebro, además de su poder vibra-torio, tiene asimismo un poder perceptivo o sensitivo; no conocemos razón al-guna para que no pueda estar dotado de ese poder. ” 1

 

485

 

Ese es precisamente el punto de vista sostenido por todos los destacados mate-rialistas de los tiempos modernos, inclusive, por su puesto, Feuerbach y Chernis-hevski. Los oponentes del materialismo —los idealistas coherentes o incoheren-tes, concientes o inconcientes— deberían convencemos sobre todo en su crítica de esta doctrina, que saben sobre ella más que Priestley, y mostramos qué funda-mentos, específicamente, les impiden reconocer, junto con Priestley, que el cere-bro, aparte de tener la capacidad de vibrar, puede ser también capaz de percibir. Sin duda tienen tales fundamentos. Pero éstos equivalen al prejuicio espiritua-lista de que en sí misma, es decir, si no está animada por el espíritu, la materia es inerte e incapaz no sólo de percepción, sino ni siquiera de movimiento. Referirse, al discutir con los materialistas, a tales fundamentos significa cometer una evi-dente petitio principii, es decir, discutir sobre la base de la misma pro posición que tiene que ser demostrada. Los propios oponentes del materialismo intuyen esto en forma más o menos vaga. Por lo tanto, generalmente tienen sumo cuidado en no mostrar los fundamentos que les impiden reconocer la capacidad de perci-bir una de las propiedades de la materia, y prefieren refutar lo que ningún mate-rialista destacado ha afirmado nunca, por lo menos en los tiempos modernos, es decir, que la percepción es lo mismo que el movimiento 2. Dejamos que el lector juzgue este tipo de crítica, una crítica más difundida en nuestro país que en nin-guna otra parte, y más hoy que nunca hasta ahora ...

 

  ... “Es lógico —admite Chernishevski— que cuando hablamos de la diferen-cia en el estado del cuerpo durante un proceso químico y en un momento en que no se encuentra en ese proceso, nos referimos sólo a la distinción cuantitativa entre un curso rápido, vigoroso, de ese proceso, y un curso muy débil y lento del mismo. Ha blando en términos adecuados, todos los cuerpos pasan constante-mente por un proceso químico. Por ejemplo, un leño, incluso aunque no sea en-cendido o quemado en una estufa, sino que se halla inmóvil, en apariencia sin

 

  * Disquisitions Relcting to Matter and Spirit. By Joseph Priestley. Vol. I. The second edítion. Biimingham, MDCCLXXX, II, pág. 121.

2 * Admitimos que entre los antiguos materialistas —Demócrito y Epicuro, por ejemplo-— pudo haber cierta falta de claridad al res pecto, aunque ello está lejos de haber sido demostrado; debe recor darse que los puntos de vista de esos pensadores sólo nos han llegado en forma incompleta.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

sufrir cambio alguno, en la pared de una casa, llegará sin embargo con el tiempo, al mismo fin a que lo lleva la combustión: se pudrirá gradualmente, y nada que-dará de él, salvo cenizas (el polvo de la madera podrida, del cual finalmente no queda nada, excepto las partículas minerales de ceniza). Pero si este proceso — por ejemplo, en el caso de la putrefacción común de un leño en la pared de una casa— se produce muy lenta y débilmente, entonces las cualidades propias de un cuerpo que sufre ese proceso se manifiestan con una debilidad microscópica, completamente imperceptible en condiciones comunes. Por ejemplo, la lenta pu-trefacción de un trozo de madera en la pared de una casa también engendra calor; pero la cantidad de éste, que en la combustión se concentraría en pocas horas, en este caso se diluye (si así puede decirse) en varias décadas, de modo que no logra ningún resultado que sea fácilmente perceptible en la práctica; la existencia de ese calor es insignificante para los fines prácticos. Es lo mismo que el sabor a vino en un estanque entero de agua en que se haya dejado caer una gota de vino: desde el punto de vista cien tífico, el estanque contiene una mezcla de agua y vino, pero para todos los fines prácticos puede suponerse que no hay vino alguno en él. ”

 

486

 

  Este brillante pasaje le permite a uno suponer que para Chernishevski tam-poco en ese sentido había separación entre la materia organizada, por una parte, y la materia inorganizada, por la otra. Por cierto que el organismo del animal (y más aun del animal que se encuentra en la cima del árbol zoológico, es decir, el hombre) exhibe, en el aspecto que nos interesa, propiedades tales que son del todo ajenas a la materia inorganizada. Pero, en fin de cuentas, la combustión de un trozo de madera es también acompañada por una cantidad de fenómenos que no se observarán durante el proceso de su lenta putrefacción. Pero no hay una diferencia esencial entre estos dos procesos. Por el contrario, es uno y el mismo proceso, con la única diferencia de que en un caso es muy rápido y en el otro, sumamente lento. Por lo tanto, en un caso las propiedades que pertenecen a un cuerpo que sufre ese proceso se manifiestan con gran fuerza, en tanto que en el otro caso lo hacen “con debilidad microscópica, completamente imperceptible en condiciones comunes”.

En cuanto al problema de los fenómenos psíquicos, esto significa que       NB

también en una forma inorganizada, la materia no carece de la capaci-      

dad fundamental para la “sensación", que le proporciona tan ricos frutos “espiri-tuales” entre los animales superiores . Pero en la materia inorganizada esa capa-cidad existe en grado extremadamente débil . Por consiguiente, es totalmente im-perceptible para el investigador y, sin correr el riesgo de cometer un error apre-ciable, podemos igualarlo a cero. No obstante, no hay que olvidar que en general esta capacidad es inherente a la materia y que en consecuencia no hay fundamen-tos para considerarla como algo milagroso cuando se manifiesta con particular energía, como puede verse, por ejemplo, entre los animales superiores en gene-ral, y especialmente en el hombre. Al expresar esta idea —con la cautela necesaria en las condiciones de nuestra prensa en esa época—, Chernishevski se acercó a materialistas tales como Lamettrie y Diderot, quienes, a su vez, adoptaron el punto de vista del spinozismo, liberado de los innecesarios apéndices teológicos ...

 

487

  ... Iurkiévich también afirmó que las diferencias cuantitativas se trasfor-man en diferencias cualitativas, no en el objeto mismo sino en su relación con el sujeto que siente. Pero este es un muy grosero error lógico. A fin de modificarse en su relación con el sujeto que siente, el objeto debe sufrir un cambio preliminar

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

  en sí mismo  .

 

 

Si para nosotros el hielo no tiene las mismas propiedades que el vapor, es porque las relaciones mutuas de las partículas de agua son enteramente diferentes en el

primer caso y en el segundo. Pero basta de esto... no lógico,

... Sabemos cuán despectivo se mostró Chernishevski en cuanto a los        sino gno-

  seológico

 

argumentos de Iurkiévich. No analizó esos argumentos —ni tenía posibilidades de hacerlo bajo las condiciones de la censura—, sino que declaró simplemente que eran anticuados y de ningún modo convincentes.

 

“Yo mismo soy un seminarista —escribió en sus Joyas polémicas—. Conozco por experiencia propia la posición de personas que recibieron su educación como lo hizo Iurkiévich. He visto a personas de la misma posición que él. Por lo tanto me resulta difícil reírme de él; significaría reírse de la imposibilidad de disponer de libros decentes, reírse de la completa impotencia en cuanto a desarrollarse uno mismo, en una situación inimaginablemente restringida en todos los aspectos po-sibles.

“No conozco la edad del señor Iurkiévich; si ya no es joven, es demasiado tarde para preocuparse por él. Pero si todavía es joven, le ofrezco de buena gana la pe-queña colección de libros que poseo. ”

 

El señor Volinski, no obstante, encuentra esta respuesta altamente [108] insatis-factoria. Piensa que Chernishevski respondió de ese modo sólo a causa de su in-capacidad para refutar sólidamente a Iurkiévich. Evidentemente algunos perio-distas de principios de la década del 60 también razonaban de esa manera. Por ejemplo, Dúdishkin, al enumerar punto por punto los argumentos supuestamente irrefutables de Iurkiévich, escribió lo siguiente en Otiéchestviennie Zapiski, diri-giéndose a Chernishevski:

"El asunto parecería claro; ahora concierne no a algún otro, sino a usted; no a la filosofía y la fisiología en general, sino a su ignorancia de esas ciencias. ¿Por qué introducir algo que no tiene nada que ver con la filosofía de seminario? ¿Por qué confundir cosas totalmente diferentes y decir que usted sabía todo eso cuando estaba en el seminario y que aún ahora lo recuerda todo de memoria?”

 

488

 

A esto respondió Chernishevski que la falta de conocimientos de Dúdishkin en materia de cuadernos de seminario le impedía entender qué era lo que se discu-tía.

“Si se tomase la molestia de hojear esos cuadernos —continúa—, ve-

ría que todos los defectos que el señor Iurkiévich descubre en mí, esos NB cuadernos los descubren en Aristóteles, Bacon, Gassendi, Locke, etc. ,

 

etc. , en todos los filósofos que no fueron idealistas. Por consiguiente,

 

esos reproches de ningún modo rigen para mí como escritor individual; rigen, en términos correctos, para la teoría que considero útil popularizar. Si es incrédulo, eche una ojeada al Diccionario filosófico, publicado por el señor S. G. , que adopta la misma línea que el señor Iurkiévich, y verá que allí se dice lo mismo acerca de todos los no idealistas; no conoce la psicología, no está familiarizado con las cien-cias natura les, rechaza la experiencia interior, es abrumado por los hechos, con-funde la metafísica con las ciencias naturales, degrada al hombre, etc. , etc. .

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

CAPÍTULO IV

 

 

LA DOCTRINA DE LA MORAL

 

 

  ... En general, en la concepción de Chernishevs ki sobre el egoísmo racional es muy notable el esfuerzo, ca racterístico de todos los “períodos de esclareci-miento’

 

(Aufklárungsperioden), de buscar respaldo para la moral en la razón, y en los cálculos más o menos bien fundados sobre el individuo, una explicación de su ca-rácter y conducta. A veces los argumentos de Chernishevski en ese sentido son tan similares como dos gotas de agua, al argumento de Helvecio y de los que pen-saban como él.

 

Recuerdan casi con igual fuerza los argumentos de Sócrates, el repre-sentante típico de la época de la ilustración en la antigua Grecia, quien, al presentarse como defensor de la amistad, mostró que es ventajoso tener amigos porque pueden [112] ser útiles en momentos

 

de desgracia. La explicación de tales | extremos de racionalidad | es la de que los ilustradores eran por lo general incapaces de adoptar el punto de vista del desa-rrollo 3.

 

Sabemos que, según la teoría de Chernishevski, el hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, sino que se torna bueno o malo de acuerdo con las circunstancias. SI reconociéramos que el hombre se guía siempre por el cálculo en su conducta, entonces tendríamos que formular de un modo diferente las ideas de Chernis-hevski sobre la naturaleza humana; tendríamos que decir que el hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, sino sólo calculador, y que esta propiedad suya se hace más o menos fuerte de acuerdo con las circunstancias. Pero semejante formulación difícilmente sería del agrado de nuestro autor.

 

489

¿Qué es el bien y qué es el mal, de acuerdo con su teoría? A esta pregunta se res-ponde en el mismo artículo, “El principio antropológico en filosofía”, muy infor-mativo, como puede ver el lector. “Los individuos —dice Chernishevski— consi-deran buenas las acciones de otras personas que son beneficiosas para ellos; la sociedad tiene por bueno lo que es bueno para el conjunto de la sociedad, o para la mayoría de sus miembros. Por último la gente en general, prescindiendo de la nación o de la clase, describe como bueno lo que es beneficioso para la humanidad en general. ” A menudo sucede que los intereses de diferentes naciones o esta-mentos se contradicen entre sí o con los intereses humanos en general; también es frecuente que los intereses de un estamento se opongan a los de toda la nación. ¿Cómo se puede decidir en ese caso qué es bueno y qué es malo?

 

SECCIÓN SEGUNDA

 

IDEAS HISTÓRICAS DE N. G. CHERNISHEVSKI

 

 

 

 

 

 

  * Véase, para más detalles, nuestro libro: Beitrage zur Geschichti des Materialismus — Halbach, Helvetius und Karl Marx. Stuttgaxt, 1896.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

CAPÍTULO II

 

 

 

 

EL MATERIALISMO EN LAS IDEAS HISTÓRICAS DE CHERNISHEVSKI

 

 

  ... Chernishevski aplicó las ideas de Feuerbach a la estética y en esto, como veremos más adelante, logró resultados que en cierto sentido son muy notables. Pero tampoco aquí eran del todo satisfactorias sus conclusiones, porque la idea perfectamente correcta del desarrollo estético de la humanidad implica la elabo-ración preliminar de una concepción general de la historia. En lo que respecta a esta concepción general de la historia, Chernishevski sólo consiguió dar unos po-cos pasos —aunque muy correctos— hacia su elaboración. Se pueden citar como ejemplos de tales pasos las largas citas de sus obras que acabamos de hacer

 

  ...

 

 

CAPÍTULO III

 

 

EL IDEALISMO EN LAS IDEAS HISTÓRICAS DE CHERNISHEVSKI

 

 

He aquí lo que leímos en su artículo sobre el conocido libro de V. P. Botkin Cartas sobre España (Sovremiénnik, 1857, libro 2):

 

490

 

“La división de un pueblo en castas hostiles es uno de los mayores obstáculos para el mejoramiento de su futuro; en España no existe tan desastrosa división, ni una irreconciliable enemistad entre estamentos, cada uno de los cuales estaría dis-puesto a sacrificar los más preciosos lo gros históricos si ello pudiera perjudicar a otro estamento; en España la nación entera se siente como un todo único. Esta peculiaridad es tan extraordinaria entre los pueblos de Europa occidental, que merece la mayor atención y puede ser considerada en sí misma una garantía del futuro feliz del país. ” 4

 

Este no es un desliz de la pluma, porque varias páginas más adelante, en el mismo artículo, Chernishevski dice: “El pueblo español pose una indiscutible ventaja so-bre la mayoría de las naciones civilizadas, en un aspecto sumamente importante: los estamentos españoles [161] no están divididos por un odio profundamente arraigado o por intereses sustanciales en pugna; no constituyen castas enemigas entre sí, como sucede en muchos otros países de Europa occidental; por el con-trario, en España todos los estamentos pueden esforzarse conjuntamente en pro de una meta común” 5...

 

  ... Los socialistas utópicos adoptaron un punto de vista idealista respecto de todo el futuro de la sociedad contemporánea. Estaban convencidos de que el destino de esa sociedad sería decidido por las “ideas” sustentadas por sus miem-bros, es decir, por el punto de vista que adoptaban con respecto al plan de

 

 

 

  * Obras, vol. III, pág. 38

5 * Ibid,, pág. 44.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

reorganización social propuesto por un reformador determinado. No se pregun-taban por qué las ideas dominantes en esa sociedad particular eran esas y no otras. Por eso no se mostraban ansiosos por una elaboración más amplia de aque-llos elementos de una interpretación materialista de la historia que sin duda al-guna abundaban en sus doctrinas. En efecto, se mostraban dispuestos a conside-rar también la historia pasada de la humanidad desde un punto de vista idealista. Por tal motivo, en sus declaraciones sobre esa historia, encontramos con mucha frecuencia las más indudables y, al parecer, más evidentes contradicciones: he-chos que aparentemente han sido interpretados en un sentido enteramente ma-terialista reciben de pronto una explicación enteramente idealista; y, por el con-trario, las interpretaciones idealistas son muy a menudo interrumpidas por di-gresiones perfectamente materialistas. Esta falta de estabilidad, este repetido desplaza miento del materialismo al idealismo, y del idealismo al materialismo, un desplazamiento perceptible para el lector moderno, pero imperceptible para el autor, se hace sentir también en las afirmaciones históricas de Chernishevski, quien en este aspecto recuerda mucho a los grandes utopistas de Occidente. En última instancia se inclina, como ellos, repetimos, hacia el idealismo.

491

Esto puede verse claramente en su interesante articulo “Sobre las causas de la caída de Roma (una imitación de Montesquieu)”, publicado en Sovremiénnik de 1861 (libro 5). En él se opone con vigor a la difundidísima opinión de que el Im-perio romano de Occidente [164] cayó a causa de su incapacidad intrínseca para continuar desarrollándose, en tanto que los bárbaros que pusieron fin a su exis-tencia trajeron consigo nuevas simientes de progreso...

 

Aquí no se hace mención ni de las relaciones sociales internas que existían en Roma, que explicaban su debilidad y que fueron señaladas incluso, por Guizot en su primer artículo Essais sur l'histoire de France, ni de las formas de vida comunal a las cuales los bárbaros germanos debían su fuerza en el momento de la caída del Imperio romano de Occidente. Chernishevski olvidó incluso las famosas pala-bras de Plinio, que él mismo cita en otra parte: latifundia perdidere Italiam (“los latifundios fueron la perdición de Italia”). En su “fórmula del progreso”, como se decía posteriormente en nuestro país [165], no hay lugar para las relaciones in-ternas del país dado. Todo queda reducido al desarrollo intelectual. Chernis-hevski declara con énfasis que el progreso se basa en el desarrollo intelectual y que “su aspecto fundamental consiste precisamente en los éxitos y en el desarro-llo del conocimiento”. No se le ocurre que “el éxito y el desarrollo del conoci-miento” pueden depender de las relaciones sociales, que en algunos casos posi-bilitan esos éxitos y ese desarrollo, y en otros los obstaculizan. Describe las rela-ciones sociales como un mero corolario de la difusión de ciertas ideas. Acabamos de leer esto: "el conocimiento histórico se amplía; esto reduce el número de falsas nociones que impiden que la gente organice su vida social, la cual, por lo tanto, es organizada con más éxito que antes”. Esto es muy distinto de lo que dijo nuestro autor en su artículo sobre el libro de Roscher. De lo que decía allí se deducía, ade-más, que es imposible —y en verdad ridículo— juzgar a los eruditos como si fue-sen escolares, diciendo que un erudito dado no estaba familiarizado con una cien-cia dada y por lo tanto llegaba a sostener opiniones erróneas. De lo que decía allí se deducía también que lo que importa no es la cantidad de conocimiento adqui-rido por un erudito dado, sino los intereses del grupo que representa. En una pa-labra, de lo que decía allí se deducía que las ideas sociales ¡ion determinadas por

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

los intereses sociales, y el pensamiento social, por la vida social. Ahora es al revés. Ahora parece que la vida social es de terminada por el pensamiento social, y que si un sistema social tiene ciertos defectos, es porque la sociedad, como un escolar, ha estudiado mal o poco y, por lo tanto, ha concebido nociones erróneas. Sería difícil pensar un contradicción más notable...

 

492

 

  ... Herzen se formó su opinión de la actitud de Rusia hacia el “viejo mundo” bajo la fuerte influencia de los eslavófilos, y esa opinión fue equivocada. Pero se puede llegar a una opinión errónea incluso cuando se emplea un método más o menos correcto, así como una opinión correcta puede ser el resultado del empleo de un método más o menos erróneo. Por consiguiente, es justo preguntarse cómo estaba vinculado el método por el cual se formó Herzen su opinión errónea con el método que llevó a Chernishevski a un repudio completamente justificado y a ridiculizar esa opinión ...

 

CAPÍTULO V

 

 

CHERNISHEVSKI Y MARX

 

 

  ... Podría recordársenos que, como hicimos notar, las reseñas hechas por Chernishevski que hemos examinado aparecieron después que las concepciones históricas de Marx y Engels constituyeron un todo armónico. No lo olvidamos. Pero creemos que este asunto no puede ser zanjado con una simple referencia a la cronología. Tampoco los principales escritos de Lassalle aparecieron hasta des-pués que las concepciones históricas de Marx y Engels adoptaron una forma ar-mónica, y sin embargo, en contenido ideológico, también esos escritos pertene-cen al período de transición del idealismo histórico al materialismo histórico. La cuestión no es cuándo aparece una obra dada, sino más bien cuál es su conte-nido.

 

Si en períodos históricos anteriores el progreso del conocimiento dependía del carácter de las relaciones económicas, al pasar a nuestro propio período Chernis-hevski tendría que haberse preguntado: cuáles son las peculiaridades económi-cas de dicho período que condujeron al des cubrimiento de la verdad social y ase-guraron la realización futura de esta última. Pero a fin de hacerse esa pregunta tendría que haber roto resueltamente con el idealismo y adoptado firmemente una interpretación materialista de la historia.

 

No reiteraremos que Chernishevski estaba aún lejos de una ruptura con el idealismo y que su concepción de la tendencia posterior del desarrollo social era completa mente idealista. Pedimos simple-mente al lector que ad vierta que el idealismo histórico de Chernis-

 

hevski lo obligó, en sus consideraciones del futuro, a dar el lugar principal a la gente “avanzada” —a los intelectuales, como los [189] llamamos ahora—, quienes diseminarían entre las masas la verdad social descubierta últimamente. A las ma-sas se les adjudica el papel de soldados de retaguardia en el ejército que avanza. Es claro qué ningún materialista sensato afirmará que el “hombre común”, nada más que porque es una persona corriente, es decir, "uno de las masas”, sabe no menos que el “intelectual” medio. Por supuesto, sabe menos. Pero no se trata del

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"      

conocimiento del “hombre común”, sino de sus actos. 

Los actos de la gente no son siempre determinados por su conoci-  

miento y nunca son de- terminados sólo por sus conocimientos, sino NB

también —y principalmente— por su posición, que el conocimiento

que posee simplemente hace clara y comprensible. Aquí es preciso volver a re-cordar la proposición fundamental del materialismo en general, y de la explica-ción materialista de la historia en particular: no es la conciencia la que determina el ser, sino el ser el que determina la conciencia: la "conciencia” de un hombre de la "intelectualidad” está más altamente desarrollada que la de un hombre de las "masas”.

Pero el "ser” de un hombre de las masas le prescribe un modo de ac-         NB

ción mucho más definido que el que la posición del intelectual le pres-     

cribe a éste. Por eso la concepción materialista de la historia le permite a uno, sólo en cierto sentido, y, además, en un sentido muy limitado, hablar del atraso del hombre de las - “masas”, en comparación con el hombre de la intelectualidad; en cierto sentido, el “hombre común” está sin duda por detrás del “intelectual”, pero en otro sentido está jndudablemente por delante de él. Y precisamente porque esto es así, un partidario de la interpretación materialista de la historia, si bien no repetirá en modo alguno los absurdos ataques contra la intelectualidad, pro-venientes del campo centurionegrista y sindicalista, jamás aceptará asignar a la intelectualidad el papel de demiurgo de la historia que habitualmente le asignan los idealistas. Hay varios tipos de aristocratismo. El idealismo histórico es culpa-ble de un "aristocratismo del conocimiento”.

 

Lo que en las ideas históricas de Chernishevski fue un defecto resultante de una insuficiente elaboración del materialismo de Feuerbach, se convirtió más tarde en la base de nuestro subjetivismo, que no tenía nada en común con el materia-lismo y que se le opuso decididamente, no sólo en el terreno de la historia, sino también en el terreno de la filosofía. Los subjetivistas se llamaron a sí mismos, jactanciosamente, los continuadores de las mejores tradiciones del 60. En reali-dad, sólo continuaron los aspectos débiles [190] de la concepción del mundo pe-culiar de ese período...

 

494

 

CAPÍTULO VI

 

 

ÜLTIMAS OBRAS HISTORICAS DE CHERNISHEVSKI

 

 

  ... Si Chernishevski hubiese elaborado coherentemente la idea expresada aquí, habría tenido que renunciar por completo a los puntos de vista idealistas expresa dos por él en el artículo —que ahora ya conocemos— en cuanto a las causas de la caída de Roma. Pero la cuestión es que expresa esas ideas sólo al pasar, no se explaya en ellas. Al expresarlas, no ve necesidad alguna de repudiar el idealismo histórico, y ello no se debe a una predilección por el idealismo como

 

  Este es tam-bién el de-fecto del li-bro de Plejá-nov sobre Chernis-hevski

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

teoría filosófica. La actitud de Chernishevski hacia esa teoría6 fue en general su-mamente negativa.

 

A la vez que expone la concepción idealista de la tendencia del desarrollo histórico, continúa considerándose un materialista con-secuente. Se equivoca. Pero la raíz de su error consiste en uno de los principales defectos del sistema materialista de Feuerbach. Marx lo expresó muy bien: “Feuerbach quiere objetos sensibles, realmente diferencia dos de los objetos que existen sólo en nuestro pensamiento. Pero no concibe la actividad humana como una acti-vidad objetiva. Por lo tanto, en La esencia del cristianismo, consi-dera la actividad teórica como la única actividad auténticamente humana” 7... . Como su maestro, Chernishevski dirige su atención casi exclusivamente a la actividad “teórica” de la humanidad, y como consecuencia de ello el desarrollo mental se convierte para él en la causa fundamental, del movimiento histórico...

 

  ... En Chernishevski surge que en la. historia el vicio es siempre castigado como se merece. Pero en la realidad los hechos históricos que conocemos no jus-tifican en modo alguno este punto de vista, que puede ser consolador, pero que es ciertamente ingenuo. El único problema que nos interesa es cómo llegó a ser sustentado por nuestro autor. Esta pregunta puede ser contestada refiriéndose al período en que vivió Chernishevski. Fue un período de ascenso social, un período que tenía, por así decirlo, una necesidad moral, de ideas tales que fortalecieran la fe en la inevitable derrota del mal...

 

495

 

SECCIÓN TERCERA

 

LAS IDEAS LITERARIAS DE N. G. CHERNISHEVSKI

 

 

 

 

 

CAPÍTULO I

 

LA SIGNIFICACION DE LA LITERATURA Y EL ARTE

 

 

  ... La idea del arte como juego, complementada por la idea del juego como “hijo del trabajo”, arroja una muy viva luz sobre la esencia y la historia del arte. Por primera vez posibilita considerarlas desde un punto de vista materialista. Sa-bemos que al comienzo mismo de su actividad literaria, Chernishevski realizó un intento, que tuvo sumo éxito a su manera, de aplicar la filosofía materialista de Feuerbach a la estética. Hemos dedicado una obra especial a la descripción de esa tentativa8. De modo que diremos simplemente que si bien tuvo mucho éxito a su manera, esa tentativa está afectada, del mismo modo que las concepciones histó-ricas de Chernishevski, por el principal defecto de la filosofía de Feuerbach: insu-ficiente elaboración de su aspecto histórico, o, para ser más exactos, de su aspecto

 

 

 

  * Véase sus Tesis sobre Feuerbach, que ya había escrito en la primavera de 1845.

7 ** El idealismo. (Ed. )

8 * Véase el articulo "La teoría eítética de Chemishevtlá" en la colección En veinte años.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

dialéctico. Y precisamente porque ese as pecto no fue elaborado en la filosofía asimilada por él pudo Chernishevski pasar por alto la gran importancia del con-cepto de juego para una interpretación materialista del arte ...

 

CAPÍTULO II

 

 

BELINSKI, CHERNISHEVSKI Y P1SAREV

 

 

  ... “Sólo la realidad proporciona al hombre un goce perdura-ble; sólo aquellos deseos que se basan en la realidad son de seria importancia; sólo puede esperarse éxito [237] de las esperanzas en-gendradas por la realidad, y sólo de aquellas acciones realizadas con la ayuda de las fuerzas y las circunstancias ofrecidas por la realidad”9.

 

Tal era la nueva noción de “realidad". Chernishevski pensaba en Feuerbach cuando dijo que fue formado por los pensadores modernos a partir de las oscuras alusiones de la filosofía trascendental. Y expuso muy correctamente el concepto de Feuerbach sobre la realidad. Feuerbach dijo que la sensibilidad o realidad es idéntica a la verdad, es decir, que el objeto en su verdadero sentido, sólo es dado por la sensación.

 

496

La filosofía especulativa suponía que las ideas de objetos basadas sólo en la expe-riencia sensorial no corresponden a la naturaleza real de los objetos y deben ser verificadas con la ayuda del pensamiento puro, es decir, el pensamiento no ba-sado en la experiencia sensorial. Feuerbach rechazó decididamente este punto de vista idea lista. Afirmó que las nociones de los objetos basadas en nuestra expe-riencia sensorial corresponden plenamente a la naturaleza de dichos objetos. Lo único malo es que nuestra imaginación deforma con frecuencia esas nociones, las cuales, por lo tanto, entran en contradicción con nuestra experiencia sensorial.

La filosofía debe expulsar de nuestras nociones el elemento fantástico

que las deforma; debe hacerlas concordar con la experiencia sensorial. S Debe hacer retomar a la humanidad a una contemplación de los obje-

 

tos reales no deformados por la fantasía, tal como la que predominó en la antigua Grecia. Y en la medida en que la humanidad pasa a semejante contemplación, vuelve a sí misma, porque las personas que se someten a las fie- dones de la ima-ginación sólo pueden ser ellas mismas imaginarias y no seres reales. En las pala-bras de Feuerbach, la esencia del hombre es la sensibilidad, es decir, la realidad, y no la imaginación ni la abstracción. La tarea de la filosofía y de la ciencia en general es reintegrar la realidad a su legítimo lugar. Pero si eso es así, surge de por si que las tareas de la estética como rama de la ciencia son también reintegrar la realidad a su legítimo lugar y combatir los elementos imaginarios de los con-ceptos del hombre. Las concepciones estéticas de Chernishevski se basa re» en esa conclusión de la filosofía de Feuerbach; dicha conclusión constituyó la idea principal de su disertación. Y no hay duda de que Belinski se refería a la misma conclusión cuando, en su [238] segunda pero última reseña anual de la literatura, calificó el concepto de “realidad” como un concepto nuevo...

 

497

 

 

  * N. G. Cbernisbevtki, Obras, t. II, píg. 206.

 

  Sotsial-Demo-krat, múm. 1, pág. 144 “mali-ciosa y ade-cuada carteri-zación del libe-ralismo ruso!10

  Sotsial-Demo-krat, núm. 1, pág. 143

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

  ... Todos saben que la critica de la década del 60, la critica de Dobroliúbov, por ejemplo, a menudo se convirtió en periodismo. Por lo tanto, al hablar de Cher-nishevski no presentaremos tanto pruebas de este pensamiento como ilustrado-res del mismo. En 1858 el artículo de Chernishevski “El ruso en un rendez-vous. Reflexiones sobre el relato de Turguéniev Asia" apareció en la sección bibliográ-fica de Ateneo, núm. 3. Dicho artículo es uno de los más brillantes ejemplos de la crítica periodística. Muy poco, casi nada, se dice en el artículo sobre el relato mismo de Turguéniev, que Chernishevski llama “prácticamente el único buen cuento nuevo". El autor simplemente llama la atención hada la escena en la cual el protagonista del relato hace su declaración de amor a Asia, y en relación coa esta escena, se entrega a “reflexiones”. El lector recordará, por supuesto, que en el momento crítico el protagonista de Turguéniev se acobarda y se retira. Esta es la circunstancia que hizo “reflexionar” a Chernishevski. Ad vierte que la indeci-sión y la cobardía son los rasgos distintivos, no sólo de ese protagonista, sino de la mayoría de los protagonistas de nuestras mejores obras literarias. Re cuerda a Rudin, a Béltov y a Sasha, el tutor de Nekrásov, y ve los mismos rasgos en todos ellos. No censura por ese motivo a los autores de las novelas, ya que sólo regis-traron lo que se encuentra a cada paso en la vida real. No hay hombría en el pue-blo ruso, y por lo tanto tampoco la tienen los personajes de las obras literarias. Y el pueblo ruso no tiene hombría porque no acostumbra a participar en los asun-tos públicos.

 

“Cuando frecuentamos la sociedad, vemos alrededor de nosotros a personas de uniforme y de traje de calle o de etiqueta; estas per-sonas miden cinco y medio o seis pies de altura, y a veces aun más; se dejan crecer el pelo —o se lo afeitan— en las mejillas, sobre el

 

labio superior y [243] en la barbilla; y creemos que estamos viendo hombres. Este es un error total, una ilusión óptica, una alucinación, nada más. Sin adquirir el hábito de la participación elemental en los asuntos civiles, sin adquirir los senti-mientos de un ciudadano, el niño varón crece y llega a la edad madura, y luego se convierte en un ser anciano del género masculino, pero no llega a ser hombre, o, en todo caso, un hombre de carácter noble.” Entre las personas educadas, huma-nas, la ausencia de esa noble hombría causa más impresión que entre las perso-nas ignorantes, porque al hombre humano, educado, le agrada hablar de asuntos importantes. Habla con entusiasmo y elocuencia, pero sólo hasta el momento en que hay que pasar de las palabras a los hechos. “Mientras no se trate de actuar, sino simplemente de la necesidad de llenar horas vacías, un espíritu vacío o un corazón vacío, con charla y sueños, el protagonista es muy locuaz; pero en cuanto se trata de expresar sus sentimientos con claridad y precisión, la mayoría de los protagonistas inmediatamente comienzan a vacilar y se sienten mudos. Unos po-cos, los más valientes, se las arreglan de alguna manera para reunir fuerzas y bal-

 

bucear algo que proporciona una vaga idea de sus pensamientos. Pero intente sólo tomar sus deseos al pie de la letra y dígales: 'us-ted quiere a Fulana; nos alegramos mucho; empiece a hacer algo al respecto y tendrá. nuestro apoyo’; si se hace tal advertencia, la mitad de los audacísimos protagonistas se desmaya, los de la otra mitad comienzan a reprocharle a uno con aspereza por ponerlos en una situación embarazosa; comienzan a decir que no

 

 

 

  Del primer artículo publicado en Sotsial-Demokrat Lenin trascribe la apreciación de Plejánov sobre la carac-terización hecha por Chernishevski del liberalismo ruso; en la edición de 1909 esa apreciación fue omitida.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

esperaban de uno semejantes proposiciones, que están muy desconcertados y no pueden pensar correcta mente porque no es posible hacerlo de buenas a prime-ras; y, además, son personas honradas, y no sólo honradas sino muy apacibles, y no quieren causarle a uno molestias, y que, en general, no es posible, realmente, incomodarse por todo lo que se diga, simplemente por no tener nada que hacer, y que lo mejor es no emprender nada, porque todo implica trastornos e inconve-nientes, y que en la actualidad nada bueno puede resultar de ello, porque, como ya se ha dicho, jamás habían esperado, ni previsto, etc. , etc. ” 11.

498

 

Se puede decir que el retrato está pintado con mano maestra. Pero el maestro no era un crítico literario» sino un periodista.

 

  ... En cuanto a las exigencias del período, consistían, en su opi-nión [246] en concesiones al campesinado. Chernishevski exhortó a los “estimables" caballeros con esta cita de los Evangelios: “Ponte de acuerdo con tu adversa rio en seguida, mientras estás en el camino

 

con él; no sea que en cualquier momento el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al funcionario, y seas arrojado a la cárcel. En verdad te digo que no saldrás en modo alguno de allí, mientras no hayas pagado hasta el último ar-dite” (Mat. , cap. V, 25 y 26).

 

Es evidente que toda conclusión teórica acerca de la capacidad de una

 

clase o capa social dadas para la acción práctica definida requiere

 

siempre cierto grado de verifica ción mediante la experiencia, y que,         NB  X

por consiguiente, puede ser considerada digna de confianza a priori

sólo dentro ciertos límites más o menos amplios. Así, por ejemplo, era

 

posible predecir con completa seguridad que incluso el sector más educado de la nobleza se negaría a sacrificar sus intereses en aras de los campesinos. Semejante predicción no requería en modo alguno una verificación práctica. Pero cuando fue necesario determinar hasta qué punto la nobleza educada era capaz de hacer concesiones al campesinado en su propio interés, entonces nadie podía decir de antemano con absoluta certeza: no irán en esa dirección más allá de tal o cual límite. Aquí siempre era posible suponer que en determinadas circunstancias la nobleza educada iría un poco más lejos, después de llegar a una comprensión un tanto más correcta de sus propios intereses. Siendo práctico, como Chernishevski lo era en este caso, no sólo podía sino que tenía que esforzarse por convencer a la nobleza de que se requerían, en beneficio de ella misma, ciertas concesiones a los campesinos liberados. Así, lo que podría haber aparecido en su artículo como un» contradicción —la exigencia de un paso atinado y decidido por parte de personas cuya incapacidad para la decisión y el tino es aquí admitida y explicada como un producto necesario de las circunstancias— no era en realidad de ningún modo una contradicción.

 

499

 

Tales contradicciones ima ginarias pueden encontrarse también en la práctica política de personas que adoptan una posición en el firme terreno de la explicación materialista de la historia. Pero aquí es ne-cesario hacer una salvedad esencialísima. Cuando un materialista

 

aplica sus conclusiones teóricas [247] en la práctica, con cierto grado de cautela, puede garantizar, no obstante, que sus conclusiones contienen cierto elemento de la más indiscutible certeza. Y esto es porque, cuando dice: “todo depende de

 

 

 

  * Obras, t. I, págs. 90-91

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

las circunstancias”, sabe de qué lado se debe esperar la aparición de las nuevas circunstancias que modificarán la voluntad de la gente en la dirección que él desea; sabe muy bien que, en última instancia, son de esperar del lado de la “eco-nomía”, y que cuanto más verdadero sea su análisis de la vida economicosocial de la sociedad, más digna de confianza será su predicción respecto del futuro desa-rrollo de la sociedad. No sucede lo mismo con el idealista, quien está convencido de que las “opiniones gobiernan el mundo”. Si las “opiniones” son la causa funda-mental del movimiento social, entonces las circunstancias de que depende el su-cesivo desarrollo de la sociedad se vinculan principalmente con la actividad con-ciente de las personas, en tanto que la posibilidad de cualquier in fluencia práctica sobre dicha actividad depende de la mayor o menor capacidad de la gente para pensar en forma lógica y dominar las nuevas verdades descubiertas por la filoso-fía o la ciencia. Pero esa capacidad depende ella misma de las circunstancias. Así, el idealista que reconoce la verdad materialista de que el carácter y también, por supuesto, las ideas del hombre, dependen de las circunstancias, se encuentra en un círculo vicioso: las ideas dependen de las circunstancias; las circunstancias, de las ideas. El pensamiento del “ilustrador” no ha salido nunca, en teoría, de este círculo vicioso. En la práctica la contradicción era resuelta por lo general me-diante un enérgico llamamiento a todas las personas pensantes, con independen-cia de las circunstancias en que tales personas vivían o actuaban. Lo que ahora decimos podrá parecer digresión innecesaria, y, por ello, aburrida. Pero en rigor

de verdad esta digresión era esencial para nosotros. Nos ayudará a   NB

entender la naturaleza de la critica periodística de la década del 60. 

500

 

Como las esperanzas del “ilustrador” están depositadas en el intelecto y en la buena voluntad de las personas pensantes, es decir, en esencia, en los propios “ilustradores”, es «vidente que los críticos que desean respaldar a esas personas exigirás a la ficción sobre todo una descripción exacta de la vida social con todos sus pros y sus contras, con sus fenómenos “negativos” y “positivos”. Sólo una des-cripción exacta de todos los aspectos de la vida puede proporcionar a un “ilustra-dor" los datos concretos que necesita para emitir un juicio acerca de esa vida...

 

  ... Pero N. Uspenski solía expresarse en forma más enfática aun. Por ejem-plo, escribió: “No hay nada que esperar de los campesinos actuales, que hasta no hace mucho fueron víctimas de la servidumbre: — ¡no revivirán!... es improbable que la medicina llegue nunca a curar la atrofia, porque la enfermedad se basa en el daño orgánico... ” 12 A la "gente del 70” le resultaba muy difícil estar de acuerdo con esto. Fue principalmente esto lo que dio lugar a la actitud desfavorable de los críticos de esa época hacia N. V. Uspenski.

Quizá el lector pregunte: ¿pero al propio Chemishevski le fue fácil es-tar de acuerdo con la idea completamente desesperanzada de N. V. Us-penski acerca de los "campe sinos actuales”, puesto que evidente- NB mente Chernishevski consideraba posible entonces un amplio movi-miento en el pueblo, insatisfecho con las condiciones de la abolición

 

de la servidumbre? A esto debemos contestar que, evidentemente, no le habría resultado fácil, si se consideraba obligado a estar de acuerdo incondicionalmente con N. V. Uspenski. Pero esa es precisamente la cuestión: no estaba de acuerdo incondicionalmente con él. Consideraba muy veraces los ensayos de N. V.

 

 

 

  * N. V. Uipemki, Obras, t. II, 1883, pig. 202.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

Uspenski; pero no extrajo de ellos una conclusión desesperanzada. “La rutina — dijo— domina el curso corriente de la vida de las personas comunes; y entre la gente sencilla, como en todos los demás estamentos, la rutina es tan monótona y trivial como en todos los demás estamentos. El mérito del señor Uspenski es ha-ber tenido el valor de describimos, sin ocultamientos ni adornos, los pensamien-tos y acciones, los sentimientos y las costumbres rutinarios de la gente sencilla. El cuadro no es en absoluto atrayente: a cada paso estupidez y suciedad, mez-quindad y monotonía.

“Pero no se apresuren a extraer de esto conclusiones en cuanto a la validez o in-validez de sus esperanzas, si desean aliviar la suerte de la gente; o de sus recelos, si tanto les preocupara la monotonía e inercia de la gente. Tomen a la persona más común, más incolora, más débil de carácter, más superficial; no importa cuán gris y mezquina sea la vida que lleve, tiene en ella momentos de un matiz total-mente diferente [254], momentos de esfuerzos enérgicos, de decisiones valero-sas. Lo mismo se encuentra también en la historia de cada una de las naciones”.

 

13

 

501

 

Las circunstancias, de las cuales en última instancia depende todo, pueden tomar tal cariz, que incluso una masa apática se vuelva Capaz de vigoroso esfuerzo y valerosa de cisión. Mientras se aguarda el mo-mento en que las circunstancias tomen un giro favorable, es preciso

 

estudiar con atención a la masa atrasada. La iniciativa de adoptar decisiones va-lerosas no será nunca de la masa humilde; pero hay que conocer el carácter de la gente que constituye esta masa “a fin de conocer en qué forma la iniciativa puede estimularla”. Y cuanto mayor sea la exactitud con que la ficción represente el ca-rácter de la masa del pueblo, tanto más facilitará la tarea de los que, en circuns-tancias favorables, tendrán que tomar la iniciativa de adoptar grandes decisiones. Ahora pediremos al lector que recuerde que en una de las tesis de su disertación Chernishevski, al subrayar la descripción de la vida como principal característica del arte, agrega: “las obras de arte tienen a menudo otra significación: explican la vida; a menudo proporcionan, también un veredicto sobre los fenómenos de la vida”. Lo que hemos citado, aunque sólo sea de un artículo, “¿No es este el co-mienzo de un cambio?”, muestra con claridad hasta qué punto la crítica literaria, en la persona de Chernishevski, se inclinaba a valorar la descripción de la vida principal mente como material para interpretarla y juzgarla (para pronunciar un veredicto sobre los fenómenos de la vida). La misma tendencia de Chernishevski se manifiesta definidamente en todos sus otros artículos literarios. He aquí lo que dice, por ejemplo, en una reseña de una recopilación de poesías de A. N. Ples-chéiev (Sovremiénnik, 1881, núm. 3).

 

Recuerda con desagrado la época en que nuestros crí ticos trataban a Pleschéiev con desprecio e incluso con mala voluntad. “Ahora parece monstruoso —dice—. Sin duda los nobles sentimientos y las nobles ideas que alentaban en todas las páginas del librito del señor Pleschéiev no eran un fenómeno tan común en la poesía rusa de la época como para volverles la espalda con desprecio. En verdad, ¿cuándo es posible y permisible una cosa así?” Pleschéiev, según él, no tenia un gran talento poético y sus aspiraciones [255] y esperanzas eran muy vagas. Pero sí poseía una gran sinceridad, y en cuanto a expresar sus esperanzas con mayor

 

 

 

  * N. G. Chernishevski, Obras, t. VIII, pig. 357.

 

J. V. Plejanov. "N. G. Chernishevski"

 

 

 

 

precisión, no podía hacerlo por razones ajenas a él.

 

502

  ... Pisarev poseía un enorme talento literario. Pero a pesar de todo el placer que el lector carente de prejuicios extraía de la brillantez literaria de sus artículos, es preciso admitir que el “pisarevismo” era una especie de reducción al absurdo del idealismo de nuestros “ilustradores”...

 

  ... Algunos de los artículos sociológicos de Mijailovski han sido ahora tradu-cidos al francés y, si no nos equivocamos, también al alemán. Es de suponer que no harán que su nombre sea muy bien conocido en Europa. Pero es muy posible que le granjeen los elogios de uno o dos de esos pensadores europeos que “(vuel-ven a Kant!” por odio al marxismo. A pesar de la opinión de nuestro último histo-riador de la literatura, no puede haber nada halagüeño en esos elogios. Pero es sumamente digna de tener en cuenta la ironía de la historia, que convierte en un arma teórica de la reacción lo que fue un error teórico inocente en un utopismo más o menos progresista.

 

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Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

 

503

 

SEGUNDA PARTE

 

IDEAS DE CHERNISHEVSKI SOBRE POLITICA Y ECONOMIA POLITICA

 

 

 

 

 

Sección Primera

 

IDEAS POLITICAS DE CHERNISHEVSKI

 

 

CAPÍTULO. l

 

 

SOCIALISMO UTÓPICO

 

 

  ... extraños y con frecuencia ridículos a que se vieron empuja dos los sain-tsimonianos en su extrema exaltación. Los llama héroes de salón abrumados por un acceso de filantropía. Pero hace una salvedad al pronunciar ese severo juicio acerca de ellos. El movimiento saintsimoniano fue la primera expresión del con-cepto de trasformación de la sociedad, y esa primera expresión es de

 

gran [281] significación histórica. Indica que ya es hora de que la so-ciedad se preocupe de las ideas de reforma que aparecieron primero en In forma insatisfactoria del saintsimonismo.

 

En conclusión, Chernishevski dice de las ideas reformistas: “Pronto veremos que han comenzado a aparecer en formas más razonables y a llegar a personas para las cuales ya no son una encantadora diversión, sino una cuestión de necesidad, y cuando esa clase a la cual los saintsimonianos deseaban embaucar comience a preocuparse razonablemente por su propio bienestar, entonces, probablemente, la vida en la tierra será mejor para ella de lo que es ahora”. 1 Esta es una observa-ción altamente importante. Muestra que en sus reflexiones sobre el futuro del so-cialismo en Europa occidental, Chernishevski se acercó mucho a la teoría de la lucha de clases.

504

Pero ya conocemos el papel que esta teoría representó en sus ideas históricas. A veces lo ayudó a explicar con mucho éxito ciertos fenómenos históricos aislados; pero la veía como un obstáculo más bien serio para el progreso, en lugar de una condición necesaria para el mismo en una sociedad dividida en clases. El lector recordará que Chernishevski vio el débil desarrollo de la lucha de clases en Es-paña como una señal del desarrollo progresista de ese país en el futuro. En su comentario sobre los sucesos de 1848 en Francia, así como en el pasaje que aca-bamos de citar, parece inclinarse hacia la idea de que el movimiento de emanci-pación del proletariado se está convirtiendo ahora en la fuerza motriz del pro-greso social en Europa occidental. Pero en su caso esta idea sigue siendo uno de los gérmenes de una interpretación materialista de la historia, hacia la cual he-mos llamado repetidamente la atención del lector al tratar las ideas de nuestro

 

 

 

  * Obras, t. VI, pág. 150.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

autor sobre la historia ...

 

  ... Explica el atraso de la “gente común” de Europacomo consecuencia de que nociones científicas conocida. ; no han llegado aún al pueblo. Cuando lleguen, cuando la “gente común” se familiarice con las concepciones filosóficas “corres-pondientes a sus necesidades”, entonces no estará lejos el triunfo de los nuevos principios en la vida social de Europa occidental. 2

 

Chernishevski no se plantea el interrogante de si existen en esta vida fenómenos que puedan proporcionar una garantía objetiva de que las nuevas ideas filosóficas, en efecto, llegarán finalmente a la “gente co- NB mún". No tiene necesidad de semejante garantía porque, tal como él lo

 

ve, la naturaleza misma de esos principios, y también la naturaleza del hombre, garantizan suficientemente el triunfo de los nuevos principios ...

 

CAPÍTULO II

 

 

SOCIALISMO UTÓPICO

 

 

(Continuación)

 

 

  ... Chernishevski considera el problema del socialismo, como lo hace en ge-neral con todos los otros problemas del desarrollo histórico, desde el punto de vista del idealismo. Y esta actitud idealista hacia los fenómenos históricos más importantes fue típica del socialismo de todos los países en el período utópico de su desarrollo. Este rasgo del socialismo utópico es de tan enorme importancia,

 

que resulta necesario detenerse en él — sin temer cierto grado de     ¡excesivo!

repetición, que puede muy bien darse en este caso.                

 

505

 

 

CAPITULO III

 

 

 

EL PLAN "PROPIO” DE CHERNISHEVSKI Y EL PROBLEMA DE LA COMUNIDAD AGRARIA

 

  ... "Supongamos —dice volviendo a su método favorito de explicación por medio de una “parábola”—, supongamos que yo estuviese interesado en tomar medidas para proteger las provisiones de la reserva de la cual se prepara el al-muerzo de ustedes. Evidentemente, si lo hiciera por afecto a ustedes, entonces mi celo se basaría en la suposición de que las provisiones les pertenecen y que el almuerzo preparado con ellas es alimenticio y conveniente para ustedes.

 

 

 

  * Obras, t. VI, pAgs. 205-206

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

Imaginen mis sentimientos cuando me entero de que las provisiones no les per-tenecen en realidad y que por cada almuerzo preparado con ellas ustedes pagan dinero que no sólo es más de lo que vale el almuerzo mismo, sino que, en general, ustedes no pueden pagarlo sin verse en serios aprietos. ¿Qué ideas entrarán en mi cabeza ante tan extraños descubrimientos?... ¡Cuán estúpido fui al preocu-parme por un asunto, cuando las condiciones de su utilidad no estaban garanti-zadas! ¿Quién que no sea un bobalicón puede preocuparse por la conservación de la propiedad en ciertas manos, sin asegurarse primero de que esa propiedad se-guirá en esas manos y en condiciones ventajosas? ... ¡Es preferible que se pierdan todas esas pro visiones, que sólo causan daño a la persona que amo! ¡Es preferible que desaparezca todo el problema, que sólo causa la ruina de ustedes! Pena por ustedes, vergüenza debido a mi estupidez: eso es lo que siento”. 3

 

  ... Es preciso reconocer el mérito de Chemishevski por el hecho de que, al comienzo mismo de su actividad literaria exhibiera, en sus comentarios sobre la comunidad agraria, mucho más consideración que muchos “socialistas rusos” in-cluso a mediados de la década del 90, cuando, según todas las apariencias, sólo los ciegos podían no ver que se derrumbaban nuestros tan ensalzados “cimientos seculares”.

 

Ya en abril de 1857 escribió: pero “es inútil ocultar el hecho de que Rusia, que hasta ahora ha participado muy poco en el progreso económico, comienza a ser rápidamente barrida por él, y nuestro modo de vida, hasta ahora apenas afectado por las leyes económicas que revelan su fuerza sólo en tiempos de intensificada actividad económica y comercial, empieza a someterse rápidamente a ellas. Quizá no pase mucho tiempo antes de que también nosotros seamos arrastrados a la esfera de la plena vigencia de la ley de la competencia”. 4

 

506

Esto es precisamente lo que los teóricos de nuestro populismo han tratado de ocultar de sí mismos y de sus lectores durante tanto tiempo y con tanto cuidado. Lo que dicen las Escrituras es cierto: la estrella difiere de la estrella en la gloria...

 

Convencido de que nuestro país carece de las condiciones para hacer de la pose-sión de tierras comunales una fuente de bienestar para el pueblo, Chemishevski vería que su actitud de simpatía hacia la comunidad tenía en realidad muy poca similitud con la simpatía de los eslavófilos hacia ella. En su artículo “Sobre las causas de la caída de Roma”, dice que si bien la comunidad podría contribuir al sucesivo desarrollo de Rusia, resultaba sin embargo ridículo enorgullecerse de ella, porque [316] en fin de cuentas era un signo de nuestro atraso económico. Ofrece un ejemplo: los ingenieros europeos, dice, usan ahora la mecánica aplicada para construir puentes colgantes. Pero parece que en un país asiático atrasado — no recuerdo del todo cuál— los ingenieros locales construyen desde hace tiempo puentes colgantes en lugares adecuados. ¿Significa eso que la mecánica aplicada en Asia puede ser colocada en un pie de igualdad con la de Europa? Hay puentes y puentes, y el puente colgante de los ingenieros asiáticos es infinitamente infe-rior a su contraparte europea. Por cierto que cuando los ingenieros europeos lle-guen al país asiático que está familiarizado desde hace tiempo con los puentes colgantes, encontrarán más fácil convencer a un mandarín de que el puente col-gante actual no es una invención pagana.

 

Pero nada más que eso. A pesar de sus puentes colgantes, el país asiático seguirá

 

 

 

  * Obras, t. IV, pág. 307.

4 * Obras, t. III, pág. 185.

 

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siendo un país atrasado, mientras que Europa continuará siendo su preceptora. Lo mismo es válido para la comunidad rusa. Quizá ésta pro mueva el desarrollo de nuestro país; pero el principal estímulo vendrá no obstante de Occidente, y realmente no nos corresponde renovar al mundo, ni siquiera por medio de la co-munidad...

 

CAPÍTULO IV

 

 

SOCIALISMO Y POLITICA

 

 

  ... El que trata de obtener una noción de las ideas políticas de Chernishevski sobre la base de sus escritos, se siente al comienzo un tanto desconcertado, es decir, él mismo no es indiferente [318] a la política. En efecto, el hombre que des-pués de Belinski fue el exponente más brillante de las tendencias progresistas en nuestra literatura, parece ser, a primera vista, políticamente indiferente. Y no porque haya empleado unas cuantas expresiones infortunadas, ni por un desliz de la pluma, sino debido a los principios generales que a veces lo orientan al juz-gar los fenómenos más importantes de la vida de Europa occidental. Como prueba de ello nos remitimos al artículo “Luchas de partido en Francia bajo Luis XVIII y Carlos X” (Sovremiénnik, 1858, núms. 8 y 9). Leemos en él:

 

507

 

“Los deseos fundamentales, las ansias básicas de los liberales y los demócratas son esencialmente distintos. Los demócratas intentan abolir en todo lo posible el predominio de las clases superiores sobre las inferiores en la estructura estatal; por una parte, reducir el poder y la riqueza de los estamentos superiores, por la otra conceder más peso y bienestar a los estamentos inferiores. Cómo se modifi-carán las leyes en ese sentido y se respaldará la nueva, estructura de la sociedad

les resulta casi indiferente.     Cf. Sotsial-

En cambio, los liberales de ningún modo pueden acceder a conceder        

el predominio en la sociedad a los estamentos inferiores porque, de- Demokrat,

bido a su falta de educación y a su pobreza material, dichos estamen-        núm. 1,

  pág. 124

tos se muestran indiferentes a los intereses que son de la máxima   

importancia para el partido liberal, a saber: el derecho a la libertad de palabra, y un sistema constitucional. Para el demócrata, nuestra Siberia, donde la gente co-mún está en buena posición eco nómica, se halla muy por encima de Inglaterra, donde la mayoría del pueblo sufre grandes privaciones. De todas nuestras insti-tuciones políticas, el demócrata es irreconciliablemente hostil hacia una: la aris-tocracia; el liberal casi siempre encuentra que sólo con cierto grado de aristocra-cia puede la sociedad llegar al sistema liberal. En consecuencia, los liberales son por lo general los enemigos mortales de los demócratas, y dicen que la democra-cia conduce al despotismo y es fatal para la libertad”... 5

 

  ... Chernishevski explica luego sus ideas por medio de argumentos que con-firman con más fuerzas aun nuestra suposición de que por demócratas entiende los socialistas. “En el aspecto teórico —dice—, el liberalismo puede parecerle atrayente a quien ha sido librado de la necesidad por la buena suerte: la libertad

 

 

 

  * Obras, t. IV, pág». 156-157.

 

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es una cosa muy buena. Pero el liberalismo entiende la libertad de un modo muy estrecho, puramente formal. Para él la libertad consiste en un derecho abstracto, en un permiso formal para la ausencia de restricciones legales. Se niega a ver que el derecho legal sólo es de valor para una persona cuando ésta posee los medios materiales de ejercer ese derecho. 6

 

508

 

El pueblo no tiene oportunidad material para aprovechar la libertad política. La mayoría del pueblo es analfabeta en casi todos los países. ¿Por qué habrían en-tonces de atesorar su derecho a la libertad de palabra? La necesidad y la falta de educación los condena a una completa ignorancia [320] de los asuntos del Estado. ¿Por qué habrían entonces de demostrar interés por los debates parlamenta-rios?" Chernishevski declara enfáticamente que “no existe un país europeo en el que la vasta mayoría del pueblo no se# completamente indiferente a los decretos que son el objeto de las aspiraciones y preocupaciones del liberalismo”...

 

  ... En el análisis político publicado en el núm. 6 de Sovremién-nik de 1859, Chernishevski destaca, luego de declarar que el movi-miento que insiste en la intervención por la Unión Alemana [330] en favor de Austria se' hace cada vez más fuerte en Alemania: “no habla-

 

mos de la gente común, sino realmente de las clases en las cuales se concentra la opinión pública, de las clases que se dedican a los asuntos políticos, leen los pe-riódicos e influyen en el curso de los asuntos; de esa multitud que en todas partes es un juguete del egoísmo y la intriga”. 7

 

La “gente común” no lee periódicos, no se ocupa de los asuntos políticos y no tiene influencia sobre el curso de éstos. Tal es la situación ahora, mientras su concien-cia se halla aún profundamente dormida. Pero cuando despierte bajo la influencia de la vanguardia del ejército histórico activo, compuesto por las “mejores perso-nas”, que han aprendido las lecciones de la ciencia moderna, entonces la “gente común” entenderá que su tarea consiste en la reconstrucción radical de la socie-dad, y emprenderá la obra de ésa reconstrucción, que no tiene relación directa con el problema de las formas de la estructura política. Tales fueron las opiniones

predominantes de Chernishevski,8  que - v se encontrarán en la mayoría de sus nu-

merosos análisis políticos .                                                                      

Si a veces esa concepción esencialmente idealista de la A causa de la diferencia

política deja abierto el camino para una concepción dife-       teórica        entre las   concep-

rente, para el germen, por así decirlo,        de una compren-                                     

                          pasó por alto       

sión materialista, esto es sólo una excepción, muy seme-        ciones idealista y mate-

                 rialista de la historia,

                 Plejánov                        la

jante a lo que encontramos al estudiar las concepciones diferencia político-prác-

históricas de Chernishevski: el lector recordará que en  tica y de      clase entre el li-

esas concepciones, que también son esencialmente idea-        beral y el demócrata

listas, hay también gérmenes de la concepción materia

 

lista de la historia. Aclaremos ahora, con la ayuda de dos ejemplos, el carácter que adquirieron los análisis políticos de Chernishevski bajo la influencia de sus ideas predominantes antes mencionadas, en cuanto a la relación de la política con las principales tareas de la clase obrera. (?)

511

 

Primer ejemplo. En enero de 1862, en su análisis político, entra en una

 

 

 

 

  * Ibid. , pág. 157.

 

  * Obra), t. V, pág. 249. 

 

  ** Estos análisis ocupan por lo menos dos tomos de sus Obras completas

 

  Cf. Sotsial-

  Demokrat,

  núm. 1, pág. 144, ¡tono!

  ¡cambiado!9

  Cf. Stosial-

  Demokrat, núm. 1, pág.

  144

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controversia con el National Zeitung, liberal prusiano, en cuanto a la política in-terna de Austria. El National Zeitung escribía: “Que el destino de Austria sea una lección para que otros Estados no emprendan gas tos que superen sus posibilida-des financieras. La causa de la ruina de Austria son sus excesivos gastos para el ejército”. A Chernishevski no le agradan estas reflexiones del National Zeitung.

 

  ... Tales argumentos, que condujeron a la conclusión de que el despótico gobierno austríaco actúa con perfecta corrección, tendrían que haber asombrado y en realidad asombraron a una gran cantidad de lectores de Sovremiénnik. Produjeron [332] una impresión, no

 

tanto de indiferencia hacia los problemas de la libertad política, como de simpatía directa hacia los oscurantistas.

 

Los oponentes de Chernishevski lo acusaban con frecuencia de tales

 

simpatías. Precisamente a causa de tales acusaciones, al final de su análisis político de marzo de 1862 hizo la irónica confesión: “para nosotros no hay mejor diversión que el liberalismo — y tenemos un irresistible deseo de buscar liberales a fin de burlamos de ellos”. Pero en rigor, por supuesto, no escribía sus paradójicos análisis para

 

“burlar se” de los liberales, ni para defender a gobiernos despóticos. En lo funda-mental el pensamiento era que, mientras existiesen las relaciones sociales dadas, las cosas no podían marchar de otra manera que como marchaban, y que si al-guien quería que marcharan en forma diferente, debía dedicar sus esfuerzos a lograr un cambio radical en las relaciones sociales . Actuar en forma diferente se-ría una pérdida de tiempo. Los liberales provocaron la burla de Chernishevski precisamente porque proponían paliativos donde) era necesario una cura radical.

 

  )

512

Segundo ejemplo. En abril del mismo año, Chernishevski volvió a aparecer para ponerse de parte del absolutismo en su lucha contra el liberalismo, en el conflicto del gobierno prusiano con la Dieta prusiana. Según él, los liberales no deberían haberse sorprendido de que el gobierno prusiano no les hiciera concesiones voluntarias,

 

sino que prefiriese agitar al país mediante la disolución de la Dieta. “Hallamos — dice— que el gobierno prusiano actuó como debía hacerlo. ”11 También esto de-bía asombrar al lector ingenuo y parecerle una traición a la causa de la libertad.

 

Pero está bien claro que tampoco aquí tomaba nuestro autor de nin-

 

guna manera las armas en defensa del despotismo, sino que sólo

quería [333] utilizar los acontecimientos prusianos a fin de comuni-

 

car a sus lectores más astutos la idea correcta sobre la condición

 

principal de la cual, en última instancia, depende el desenlace de todos los

 

 

 

  Aquí y más adelante Lenin observa que, en comparación con el artículo publicado en Sotsial-Demokrat, en la edición de 1909 Plejánov suavizó el tono y atenuó la crítica que hizo Chernishevski del liberalismo ruso; en particular, Plejánov omitió las palabras: “Porque los liberales rusos cambiaron poco desde la época en que So-vremiénnik los abrumaba con sus sarcasmos” . 511

10 * En sus Ensayos sobre economía política, al señalar la falta de conformidad entre el sistema económico exis-tente y las “exigencias de una teoría sólida” , Chernishevski interrumpe a veces su exposición con la pregunta: "¿Debe continuar un sistema que permite semejante falta de conformidad?” véase, por ejemplo, Obrast t. VII,  pág. 513). El lector de Chernishevski debe haberse hecho la misma pregunta al leer sus análisis políticos, en especia] los que llevan a la conclusión “incongruente” de que tenían razón los apologistas del despotismo, y no sus oponentes. En Chernishevski semejante conclusión fue simplemente otro argumento contra la vida con-temporánea.  Pero los liberales a menudo no entendieron eso

 

11 * Obra», t. IX, pág. 238

 

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amplios conflictos sociales. He aquí lo que dice sobre esta cuestión:

 

“Así como las querellas entre diferentes Estados se llevan a cabo primero por medios diplomáticos, así la lucha por los principios dentro del Estado mismo se lleva a cabo primero por medio de la influencia civil, o por los denominados me-dios legales.

 

Pero así como una querella entre Estados diferentes, si es bastante NB importante, conduce siempre a amenazas militares, así sucede tam-

 

bién con los asuntos internos de los Estados, si el asunto no es de poca importan-cia. Si los Estados que querellan son de poderío muy dispar, entonces el asunto es solucionado por el general solamente por las amenazas militares: el Estado más débil sucumbe a la voluntad del más fuerte, y esto impide la guerra abierta. Del mismo modo, en los asuntos internos importantes, solamente se impide la guerra si una de las partes en conflicto se siente demasiado débil en comparación con la otra: entonces se somete en cuanto ve que la parte contraria ha decidido real-mente recurrir a medidas militares. Pero si dos Estados que querellan no son de poderío tan dispar como para que el más débil de ellos no pueda abrigar esperan-zas de rechazar un ataque, entonces el asunto puede pasar de las amenazas a la guerra. El bando que se defiende tiene una gran ventaja de su parte, y por lo tanto, si no es demasiado débil, no pierde el ánimo ante la decisión del oponente más fuerte de atacarlo”. 12

 

Desde ese punto de vista examinó lo que sucedía entonces en Prusia. Defendió y elogió al gobierno prusiano —es preciso tomar nota de ello— sólo porque “ac-tuaba de la Mejor manera posible en favor del proceso nacional” al destruir las ilusiones políticas de aquellos prusianos ingenuos que, sin motivos evidentes, imaginaban que en su país se instituiría por sí mismo un sistema de gobierno au-ténticamente constitucional, sin una lucha contra el antiguo orden . Y si no reveló la menor simpatía hacia los liberales prusianos e incluso se burló de ellos, la ex-plicación es que, en su justa opinión, también éstos querían alcanzar sus objetivos [334] sin una lucha decidida contra sus enemigos políticos.

513

 

Al hablar del posible desenlace del conflicto entre la Dieta y el go-bierno observa, con gran perspicacia, que, “a juzgar por el actual es-tado de ánimo de la opinión pública en Prusia, es de suponer que los oponentes del actual sistema se hallan demasiado débiles para la lu-

 

cha militar y están dispuestos a ceder ante la primera amenaza decidida del go-bierno en el sentido de que recurrirá n medidas militares”. Y así resultó. Chernis-hevski tenía razón en su desprecio hacia los liberales prusianos . En verdad, ellos querían que el orden constitucional se instituyera en Prusia por sí mismo. No sólo no emprendieron una acción decidida

 

—no se los podía censurar por ello, ya que con la relación existente de las fuerzas sociales eso no era posible—, sino que condenaron en prin-cipio todas las ideas sobre tal acción, es decir, obstaculizaron, en la medida de que dependía de ellos, un cambio en las fuerzas sociales

 

que posibilitara recurrir a tal acción en el futuro. Chernishevski no podía perdo-narles eso, como no lo podía perdonar Lassalle. Es digno de mención que, preci-samente cuando Chernishevski ridiculizaba a los liberales prusianos en sus ar-tículos políticos, Lassalle los hacía pedazos en sus discursos. Y más digno aun de

 

 

 

  * Ibid. , t. IX, pág. 241.

 

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mención es que en esos discursos el agitador alemán usaba a veces las mismas palabras que Chernishevski para describir la relación de las fuerzas sociales como cimiento del sistema político en un país dado. En muchos aspectos, Lasalle había tenido los mismos mentores que Chernishevski. Es natural, entonces, que el pen-samiento político de ambos avanzara en la misma dirección, y lograse resultados que coincidían en parte. Decimos “en parte” porque, al hacer notar la gran simili-tud entre las opiniones de Lassalle y las de Chernishevski, no hay que cerrar los ojos a las diferencias entre ellos. Lasalle no se limita a extraer la conclusión de que la Constitución de cualquier país es la expresión jurídica de la correlación existente entre las fuerzas sociales. Busca las causas que determinan esa correla-ción, y las encuentra en la economía social. Los discursos de Lassalle que atañen a se problema están impregnados de un espíritu materialista, que es más de lo que se puede decir, por ejemplo, de su discurso [335] sobre la filosofía de Fichte o de su "Sistema de derechos adquiridos”.

 

514

Tampoco Chernishevski hace caso omiso del problema de las causas que determinan la relación de las fuerzas sociales, pero en su análisis se detiene en la autoconciencia social, es decir, no traspone el límite que separa el idealismo histórico del materialismo histórico. En con-

 

traste con Lassalle, es un idealista mucho más coherente en sus comentarios so-bre los asuntos prusianos que en muchos de sus otros artículos sobre política o historia. También esta diferencia deba ser atribuida entera mente a la “relación de las fuerzas sociales”. En Prusia, no importa cuán débil fuese el capitalismo pru-siano en comparación con lo que es en la actualidad, había comenzado ya un mo-vimiento obrero en el sentido actual de la palabra;

 

pero en Rusia     el movimiento de los raznochintsi,    que por lo general es decir,

es denominado movimiento de la intelectualidad, apenas había co-  democrá-

menzado a florecer. Influidos por las exigencias  del movimiento    tico

obrero, incluso los idealistas se ven a menudo obligados a razonar en       

forma materialista. En la Francia actual se pueden encontrar muchos ejemplos de cómo las exigencias del movimiento obrero ejercen su influencia. El movimiento de la intelectualidad, por el contrario, a veces empuja incluso a los materialistas a un razonamiento puramente idealista. Esto es particularmente notable en la Ru-sia actual.

 

Los análisis políticos de Chernishevski estaban destinados a la “mejor gente”, la que tenía que saber qué debía enseñar a las masas atrasadas. La labor de la. “me-jor gen te” equivalía, en lo fundamental, a propaganda. Pero no exclusivamente a ella. La “gente común”, hablando en términos generales, no figura en la escena política. Y lo que tiene lugar en esa escena —hablando de nuevo en términos ge-nerales— afecta muy poco sus intereses. Pero hay épocas excepcionales durante las cuales las masas del pueblo despiertan de su acostumbrada hibernación y rea-lizan esfuerzos enérgicos, aunque con frecuencia apenas concientes, para mejo-rar 'su destino. En tales épocas excepcionales la actividad de la “mejor gente” pierde en mayor o menor medida su carácter predominantemente propagandís-tico y se torna agitativo. Esto es lo que dice Chernishevski de semejantes épocas: “El progreso histórico tiene lugar lenta y penosamente ... [336]; tan lentamente que, si nos limitamos a períodos muy breves, las fluctuaciones producidas, en el curso de avance de la historia, por circunstancias accidentales, pueden impedir-nos ver la acción de la ley general. A fin de convencemos de su inmutabilidad es

 

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necesario considerar el curso de los acontecimientos a lo largo de un tiempo bas-tante prolongado ... Compárese el estado de las instituciones y las leyes sociales en Francia, en 1700 y hoy: la diferencia es sumamente grande, y toda ella en favor del presente; y sin embargo casi todo este siglo y medio fue muy arduo y lúgubre. Lo mismo también en Inglaterra.

   

 

¿De dónde proviene esta diferencia? Fue constantemente preparada por el hecho de que la mejor gente de cada generación encontraba sumamente difícil la vida en su época; poco a poco, por lo menos algunos de sus deseos se tomaron com-prensibles para la sociedad, y luego, en algún momento, muchos años después, en ocasiones propicias, la sociedad trabajó durante seis meses, un año o apenas más de tres o cuatro años para el cumplimiento de por lo menos unos pocos de esa pequeña cantidad de deseos que habían penetrado en ella a partir de la mejor gente. La labor nunca fue exitosa; cuando estaba hecha la mitad de la labor el fer-vor de la sociedad se agotaba, sus fuerzas se consumían, y una vez más lo vida práctica de la sociedad caía en un prolongado período de estancamiento; y, como antes, la mejor gente, si sobrevivía a la labor inspirada por ella, veía que sus de-seos estaban muy lejos de haber sido llevados a la práctica, y, como antes, tenía que lamentarse de las cargas de la vida. Pero en el breve período de noble entu-siasmo se reconstruía mucho . Es claro que la reconstrucción tenía lugar de prisa, no había tiempo para pensar en la elegancia de las nuevas estructuras, que que-daban sin terminar, no había tiempo para preocuparse por las sutiles exigencias de la armonía arquitectónica entre las partes nuevas y los restos sobrevivientes, y el período de estancamiento legaba al edificio reconstruido una multitud de pe-queñas incongruencias y fealdades. Pero ese período de indolencia proporcio-naba tiempo libre para examinar con cuidado todos los detalles, y como el perfec-cionamiento de los detalles que le desagradaban no exigía ningún es fuerzo espe-cial, se hacía poco a poco; y mientras una sociedad extenuada se ocupaba de tri-vialidades, la mejor gente decía que la reconstrucción era incompleta y argumen-taba que las viejas partes del edificio se volvían cada vez más ruinosas, y que era necesario reanudar el trabajo en gran escala. Al principio una sociedad fatigada se negaba a es cucharla, considerando su vibrante grito como un impedimento para su descanso; luego, recuperadas las energías, la sociedad empezaba a acep-tar cada vez más una opinión que antes había despertado su indignación [337]. La sociedad se convencía gradualmente de que había algo de verdad en ello, lle-gaba a reconocer esa verdad cada vez más, de año en año, y por último se mos-traba dispuesta a seguir a aquella gente progresista que argumentaba que la re-construcción era necesaria; y, entonces, en la primera oportunidad, ponía manos a la obra con fervor renovado, volvía a dejarla inconclusa, y caía una vez más en un sopor, sólo para reanudar el esfuerzo más adelante. ” 13

 

516

 

Los artículos políticos de Chernishevski estaban destinados a mostrar a la “mejor gente” que la vieja estructura del sistema social contemporáneo se disgregaba cada vez más, y que había necesidad de “reanudar el trabajo en gran escala”. Y todo señala el hecho de que hacia fines del primer período, es decir, del período presiberiano de su actividad literaria, comenzó a parecerle que la sociedad pres taba cada vez mayor atención a su opinión y estaba de acuerdo con él.

 

En otras palabras, empezó a pensar que en la historia rusa también NB se acercaba uno de esos beneficiosos saltos que rara vez ocurren en

 

 

 

  * Obras, t. V, págs. 490-491

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

la historia, pero que impulsan muy hacia adelante el proceso del desarrollo social. Los espíritus de los sectores avanzados de la sociedad rusa se elevaban, en ver-dad, rápidamente, y con ellos también se elevó el espíritu de Chernishevski. En una ocasión había encontrado posible y útil aclarar al gobierno cuáles eran sus propios intereses en la cuestión de liberar a los campesinos; ahora no pensaba siquiera en dirigirse al gobierno. Contar con él de alguna manera le parecía un

autoengaño pernicioso.          Sovremiénnik,      octubre de   Demokrat.

En el artículo “ El reformador ruso” (                           Cf      Sotsial-

1861), que escribió en relación con la publicación del libro de M.    núm. 1. pág.

Korf,         La vida del conde Speranski,   Chernishevski argumenta exten-          ,

                          161

samente que ningún reformador debe engañarse con semejantes               

cálculos en nuestro país. Los enemigos de Speranski lo llamaban re volucionario. Esta opinión divertía a Chernishevski. En efecto, Speranski tenía muy amplios planes para efectuar cambios, pero resulta ridículo llamarlo revolucionario, a juz-gar por la amplitud de los medios que se proponía usar para llevar a cabo sus intenciones . Sólo podía mantener su posición porque había logrado conquistarse la confianza del emperador Alejandro I. Respaldado por esa confianza, se propo-nía llevar a cabo sus planes. Por eso Chernishevski lo llamó soñador ...

[338] ... Sólo quien recuerde constantemente que el curso de la        Sotsial-De-

vida social está determinado por la relación de las fuerzas sociales, mokrat, núm.

  pág. 161

no se entregará en política a nocivas ilusiones. El que desee actuar  cambiado14

de acuerdo con este principio fundamental tiene que pasar a veces  

por una difícil lucha moral. Chernishevski trata de advertir a la “mejor gen te” de su época al respecto, en vista de lo que, según pensaba, era el salto inminente. Así, ya en enero de 1861, al analizar un libro del conocido economista norteameri-cano Carey, cuya insignificancia, de paso, expone en forma brillante, pasa inespe-radamente a la conocida heroína judía Judith y justifica vehementemente sus ac-ciones: “El camino de la historia — dice— no está empedrado como la avenida Nevski; atraviesa campos, polvorientos o fangosos, y cruza por entre pantanos o bosques. Y el que tema cubrirse de polvo o embarrarse las botas, será mejor que no ,se de dique a la actividad social, pues ésta es una noble ocupación cuando a uno le preocupa realmente el bien del pueblo, pero no es exactamente una ocu-pación pulcra. Es cierto, sin embargo, que la pureza moral puede ser entendida en forma diferente; otros, por ejemplo, pueden sentir que Judith no se mancilló ...

 

Amplíense las propias consideraciones, y en muchos problemas individuales se tendrán obligaciones diferentes de las resultantes de un examen aislado de los mismos problemas15

 

 

517

 

A principios de la década del 60 el gobierno concibió la idea de le-vantar en cierta medida las restricciones de la censura. Se decidió que se redactaran nuevas reglamentaciones de la censura, y se le permitió a la prensa expresarse sobre el problema de su propia re-presión. Chernishevski no perdió tiempo en declarar sus puntos de

 

 

 

Cf. omisión Sotsial- De-mokrat, núm. 1, pág. 16216

 

 

  En lugar de las tres primeras frases de este párrafo, en Sotsial-Demokrat decía: “Chernishevski a la vez que daba a entender a la juventud la necesidad de un modo de acción revolucionario, le explicaba que el revolucio-nario, a fin de lograr sus objetivos, frecuentemente tiene que verse en situaciones tales, a las que jamás puede permitirse llegar un hombre honesto que persigue fines puramente personales”. 516

  * Obras, t. VIII, págs. 37-38

  Lenin señala que en la edición de 1909 Plejánov omitió la frase: “con respecto al gobierno ruso, el tono de Chernishevski se hace cada vez más desafiante”, con la que comenzaba este párrafo en Sotsial-Demokrat. 517.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

vista personales, que, como de costumbre, diferían marcadamente de los puntos de vista liberales habituales. [339] Es cierto que Chernishevski ridiculiza malicio-samente a los que suponen que la prensa tiene algún poder específico como la belladona, el ácido sulfúrico, el fulminato de plata, etc. “Nuestra opinión personal no se inclina a esperar resultados extraordinariamente nocivos de los objetos y acciones que no poseen el poder de producir semejantes calamidades. Pensamos que la prensa es demasiado débil para producir desdichas sociales. En fin de cuentas, no contiene tanta tinta como para que ésta pueda fluir a borbollones de algún modo, e inundar nuestro país; ni tiene muelles para que, después de sol-tarse de algún modo y golpear los tipos, pueda dispararlos como metralla. ” Pero Chernishevski admite que hay épocas en que la prensa puede ser no menos peli grosa para el gobierno que la metralla. Son las épocas en que los intereses de un gobierno difieren de los intereses de la sociedad, es inminente una conmoción revolucionaria. Un gobierno en tal posición tiene todos los motivos para restrin-gir a la prensa, porque la prensa, junto con otras fuerzas sociales, prepara su caída. Casi todos los sucesivos gobiernos franceses de este siglo han estado con-tinuamente en esa situación. Todo esto es esmerada y serenamente ex puesto por Chernishevski. Nada se dice en el artículo, hasta el final mismo, sobre el gobierno ruso. Pero en conclusión, de repente, Chernishevski pregunta a su lector: ¿y si re-sultara que las leyes sobre la prensa son realmente necesarias en nuestro país? “Entonces volveríamos a merecer que nos llamasen oscurantistas, enemigos del progreso, aborrecedores de la libertad, panegiristas del despotismo, etc. , como ya tantas veces nos hemos expuesto a tal reproche. ” Por lo tanto, no quiere in-vestigar el problema de si hay necesidad de leyes especiales sobre la prensa en nuestro país. “ Tememos — dice— que una investigación concienzuda nos lleve a responder: sí, son necesarias. ”17 La conclusión es clara: son necesarias porque también en Rusia se acerca el momento del “ salto” .

 

518

En el mismo número de Sovremiénnik de marzo que publicó el       ídem Sotsial-

artículo que acabamos de citar, apareció un artículo polémico in-     Demokrat,

  mún. 1,pág.

titulado “¿Hemos aprendido la lección?”, relacionado con las co-     163

nocidas demostraciones estudiantiles de 1861. En él Chernis-

hevski defiende a los estudiantes, a quienes nuestros “ guardianes” reprocharon porque supuesta mente no querían estudiar [340]; y, de paso, también le dice al gobierno muchas amargas verdades. La causa in mediata de esa polémica fue un artículo anónimo aparecido en el Boletín Académico de San Petersburgo intitulado “(¡Estudiar o no estudiar?” Chernishevski replica que en lo referente a los estu-diantes esa pregunta no tiene sentido, ya que siempre han querido estudiar, pero las restrictivas reglamentaciones universitarias les ponían obstáculos. Las regla-mentaciones universitarias deseaban tratar a los estudiantes —personas de una edad en que según nuestras leyes un hombre puede casarse, ser incorporado a los servicios civiles o “mandar una unidad del ejército"— como a niños. No es sorprendente que protestaran. Incluso se les impedía tener organizaciones tan completamente inofensivas como sociedades de ayuda mutua, que sin duda re-sultaban esenciales en vista de la inseguridad material de la mayoría de los estu-diantes. Los estudiantes no podían sino rebelarse contra tales reglamentaciones, porque se trataba de “un trozo de pan y la posibilidad de asistir a los cursos. Ese pan y esa oportunidad les eran arrebatados”. Chernishevski declaró abiertamente

 

 

 

  * Obra», t. IX, pág. ». 130, 156.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

que las personas que elaboraban las reglamentaciones universitarias querían en la práctica privar a la mayoría de los que ingresaban en la universidad de toda posibilidad de estudiar. “Si el autor del artículo y los que concuerdan con él con-sideran necesario demostrar que no fue ese el objetivo que se tenía en vista cuando se redactaron las reglamentaciones, que publiquen entonces los docu-mentos relativos a las reuniones en que se decidió acerca de las reglamentacio-nes”. El autor anónimo del artículo “¿Estudiar o no estudiar?” dirigió su acusación de falta de disposición para el estudio, no sólo contra los estudiantes, sino contra toda la sociedad rusa.

 

519

Chemishevski aprovechó esto para llevar a un terreno más general la controver-sia sobre la inquietud reinante en la universidad. Su oponente admitía que había ciertos signos del deseo de estudiar de la sociedad rusa. Prueba de ello, en su opi-nión, eran los “centenares” de nuevos periódicos, las “de cenas” de escuelas do-minicales para adultos que aparecían en nuestro país. “Centenares de nuevos pe-riódicos: ¿pero dónde contó los centenares? — exclama Chernishevski— . Y en verdad serían necesarios centenares, ¿pero quiere el autor saber por qué no se fundan centenares de nuevos periódicos, como debería hacerse? Porque en las condiciones de nuestra censura es imposible, para un periódico vivaz, existir en ninguna parte, salvo en unas pocas grandes ciudades. Todas las ciudades comer-ciales ricas deberían [341] tener varios periódicos, aunque fuesen pequeños; en todas las provincias habría que publicar boletines de noticias locales. No existen, porque no se les permite existir ... Decenas de escuelas dominicales para adultos...

 

Pues bien, esto no es una exageración, no es lo mismo que el caso de los centena-res de periódicos nuevos: en un imperio con una población de más de 60 millones, las escuelas dominicales para adultos se cuentan, en efecto, sólo por decenas. Sin embargo, tendría que haber decenas de millares, y habría sido posible establecer rápidamente decenas de millares de ellas, y por lo menos que ya existieran varios miles. ¿Cómo es que sólo hay decenas? Porque son objeto de tantas sospechas, de tantas trabas, de tantas limitaciones, que a las personas más leales a la tarea de enseñar en ellas se les ahuyenta todo deseo de enseñar. "

 

Después de referirse a la existencia de “centenares” de nuevos pe-   ídem Sotsial-

riódicos y de “decenas” de escuelas dominicales para adultos como Demokrat,

signos evidentes del deseo de estudiar de la sociedad, el autor del    núm. 1,pág.

  164

artículo analizado por Chernishevski se apresuraba a agregar que   

esos signos eran engañosos. “ Uno oye gritos en las calles — proclama quejum-broso—, se dice que ha ocurrido algo en alguna parte, y uno humilla involunta-riamente la cabeza y se desilusiona” ... “Perdóneme, señor autor del artículo — objeta Chernishevski—, ¿qué son los gritos que oye en la calle? Los gritos de guar-dias municipales y policías; también nos otros oímos esos gritos. ¿Se refiere usted a esos gritos? Se le dice que ha sucedido algo en alguna parte ... ¿qué cosa, por ejemplo? Allí ha ocurrido un robo, aquí se ha cometido un abuso de autoridad; allí se han violado los derechos de los débiles, aquí ha habido connivencia con los fuertes: incesantemente se nos habla de tales cosas. A causa de estos gritos que todos oyen, y de estas constantes conversaciones, uno en efecto humilla involun-tariamente la cabeza y se desilusiona. "

 

520

 

El acusador de los estudiantes los ataca por su aparen te intolerancia en cuanto a las opiniones de los demás, por recurrir, en sus protestas, a silbatinas, manzanas encurtidas y similares “ armas callejeras” . Chernishevski replica que las

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

“silbatinas y las manzanas encurtidas no se emplean como armas callejeras: las armas callejeras adoptan la forma de bayonetas, culatas de rifles y sables”. Pide a su oponente que recuerde “si fueron los estudiantes quienes emplearon esas ar-mas contra alguien, o si se las empleó contra los estudiantes... y si había alguna necesidad de emplearlas contra los estudiantes”.

 

Resulta fácil entender la impresión que tales artículos de Chernis-hevski debían producir en los estudiantes rusos. Cuando [342], pos-teriormente, volvieron a producirse de mostraciones estudiantiles, a fines de la década del 60, el artículo “¿Hemos aprendido la lección?”

 

fue leído en asambleas estudiantiles como la mejor defensa de sus exigencias.

También es fácil entender cuál debe de haber sido la actitud de los  Hastamokrat,aquí

“guardianes” hacia artículos tan desafiantes. La “peligrosa” influen- Sotsial-De-

cia del gran escritor sobre la juventud estudiosa se hizo cada vez     núm. 1,

más evidente para ellos.         pág. 164

Ya sabemos cómo fue eliminada esa influencia. 

Como sostenía un punto de vista socialista utópico, Chernishevski creía que los planes que las personas de las mismas ideas en Occidente trataban de realizar podían ser llevadas a cabo en las más variadas formas políticas. Así era según la teoría. Y mientras no salió de esa esfera, expresó ese criterio sin ambages. Cuando comenzó su carrera literaria, nuestra vida social parecía proporcionar cierta con-firmación, aunque sólo fuese indirecta, de lo correcto de ese criterio; entre los hombres avanzados de la época surgía la esperanza de que el gobierno tomara la iniciativa para llegar a una solución justa del problema campesino. Era una espe-ranza vana, que Chernishevski abandonó casi antes que ningún otro. Y si bien en teoría no vio claramente, ni siquiera después, la vinculación entre la economía y la política, en su actividad práctica —y con esto nos referimos a sus esfuerzos periodísticos— fue un enemigo in conciliable de nuestro antiguo orden, aunque su peculiar ironía continuó engañando al respecto a muchos lectores de tenden-cia liberal. En los hechos, ya que no en teoría, se volvió un hombre de inconciliable lucha política, y el ansia de lucha se siente en casi todas las líneas de cada uno de sus artículos relativos al año 1861, y, en particular, al año 1862, funesto para él.

 

Las observaciones fueron escritas

 

no antes de octubre de 1909, ni

después de abril de 1911.

 

Publicadas parcialmente por

 

primera vez en 1933 en

 

Léninski Sbórnik, X X V .

 

Publicadas íntegramente en 1958

 

en la 4. ed. d e las Obras de

V. I. Lenin, tomo 38.

 

Se publican de acuerdo con el original.

 

 

 

 

 

 

 

556

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

Índice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por V. I. Lenin

 

Avenarius, R. Crítica de la experiencia pura. Trad. del alemán de I. Fió- dorov. T. 1. Trad. de la 2. ed. alemana, corregida por T. Petzoldt según indicaciones dejadas t)or el autor. San Petersburgo, Shestakovslci v Fiódorov, 1907. XVTTI, 124 pág'.

 

— Concepción humana del universo. Trad. de T. Fiódo-ov. baio la super visión de M.

Filíppov. San Petersburgo, Soikin, 1901, 91 págs.

Bogdáánov, A. A. El pensamiento autoritario. Del libro de A Bocrdánov Psicología de la sociedad. !Artículos de 1901-1004). San Petersburgo. Dorovatovski y Charúsbnikov, 1904, págs. 95-156.

 

Chemisbevski. N. G. Recopilación de obras completas en 10 tomos. T. II- X. Ed. M. N. Chernisbevski, San Petersburgo, 1906. 

T. II. Sovremiénnik, 1856. Ensayo sobre el período gogoliano de la literatura rusa.

 

Crítica y bibliografía. Notas sobre revistas de 1856, TV, 658 págs.

 

T. ITT. Sovremiénnik. 1857. Crítica v bibliografía. Notas sobre revistas de 1857. Ar-tículos sobre el problema campesino. Lessing. V,. 780 págs.

 

T. TV. Sovremiénnik. 1858-1859 (Artículos sobre el problema campesino. Artículos económicos). 583 págs.

 

T. V. Sovremiénnik, 1859. Sección “ Pnl'Hr'a” . 526 págs. 

 

T. VI. Sovremiópnik. 1860. (Crítica y bibliografía. Artículos económicos. Sección “ Po-lítica”.) 757 págs. 

 

T. VIII. Sovremiénnik. 1861. (Crítica y bibliografía. Artículos económicos. Sección “ Política” . ) XXTI, 530 págs.

 

T. IX. Sovremiénnik. 1863- 1863. Artículos económicos. Sección “Política”. ¿Qué ha-cer? (novela). II, 246. 317 págs.

 

T. X (con un retrato del autor de 1864). Obras escritas en Siberia. Literatura. Nota sobre la cuestión de los viejos creyentes. Prólogo (novela). III, 445, 312 págs.

 

— El principio antropológico en filosofía. En: N. O. Chernishevski, Recopilación de obras completas en 10 tomos. T. VI, San Petersburgo, 1908, págs. 179-329.

 

— La lucha de partidos en Francia bajo Luis XVIII y Carlos X. ídem, t. IV, págs. 154-

 

   

 

— A modo de una expresión de gratitud. Carta a G. Z-n. Ídem, t. IX, San Petersburgo, 1906, págs. 100-104.

 

— Notas sobre revistas. Abril de 1857. Ídem, t. III, San Petersburgo, 1906, págs. 180-

 

 

— La monarquía de julio. Ídem, t. VI, págs. 53-150.

 

— Junio de 1859. Ídem, t. V, págs. 209-250.

 

— Crítica de los prejuicios filosóficos contra la propiedad comunal. Ídem, t. IV, págs. 304-333.

 

— ¿Hemos aprendido la lección? Ídem, t. IX, 1906, págs. 174-185.

 

— ¿Es el comienzo de un cambio? (Relatos de N. V. Uspenski. Dos partes. S. Peters-burgo, 1861). Ídem, t. VIII, págs. 339-359.

 

Sobre las causas de la caída de Roma (una imitación de Montesquieu ). Sovremiénnik, San Petersburgo, 1861, t. LXXXVII, núm. 5, págs. 89- 117, en la sección “Litera-tura rusa’.

 

— Ensayo sobre el período gogoliano de la literatura rusa. En Recopilación de obras

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

completas en 10 tomos. T. II, San Petersburgo, 1906, págs. 1-276.

 

— Cartas sobre España (de V. P. Botkin). Ídem, t. III, págs. 25-46; en la sección “Crí-tica”.

 

— Política. Abril de 1862. Ídem, t. IX, págs. 235-246; marzo de 1862, t. IX, págs. 225-234.

 

— Prólogo. Novela de comienzos de la década del 60. ídem, t. X, parte 1, págs. 1-312.

 

— Las leyes francesas sobre la edición de libros. ídem, t. IX, págs. 128- 156.

— ¿Qué hacer?

 

— Enero de 1859. ídem, t. V, págs. 484-526.

 

Chernov, V. M. El marxismo y la filosofía trascendental. En el libro: V. M. Chernov, Estudios filosóficos y sociológicos. Moscú, Sotrudníchestvo, 1907, págs. 29-72.

 

— Estudios filosóficos y sociológicos. Moscú, Sotrudníchestvo, 1907, 380 págs. Deborin, A. Materialismo dialéctico. Del libro En la frontera (Caracterización de tas

 

investigaciones actuales). Recopilación de críticas. San Petersburgo, Nashe Vre-mia, 1909, págs. 38-75.

 

El asterisco indica los libros y artículos con anotaciones de V. I. Lenin que se conser-van en el Archivo Central del Partido, del Instituto de Marxismo Leninismo ad-junto al CC del PCUS. (Ed. )

Druzhinin, A. V. Pólienka Saks. El Evangelio. 

 

Engels, F. Anti-Dühring. Una revolución en la ciencia por obra del señor Eugenio Düh-ring. Setiembre de 1876-junio de 1878.

 

¿Estudiar o no estudiar? S. Petersburgskie Viédomostt, 1861.

Golas Sotsial-Demokrata. Ginebra. 1908. núm. 6-7, mayo-junio, págs. 3-14; núm. 8-9, julio-setiembre, págs. 3-16.

 

Herzen. A. I. “ Very Dangerous!” , Kólokol, Londres, 1859, núm. 44, págs. 363-364; Firmado: I-r.

 

Hoffding, H. Filosofía moderna. Conferencia pronunciada en la Universidad de Co-penhague en el otoño de 1902. Trad. del holandés (completada según la ed. alemana, supervisada por el autor) de A, Smimov, bajo la supervisión de A. L. Pogodin. San Petersburgo, Popova, 1907. 211 págs.

 

Marx, K. La guerra civil en Francia. Manifiesto del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Abril-mayo de 1871.

 

— El capital. Crítica de la economía política. Tomos I-III, 1867-1894.

 

— El capital. Crítica de la economía política. T. I. 1867.

 

Písarev, D. I. Errores de una mente inmadura. 

 

Plejánov, J. V. Contribución ál problema del desarrollo de la concepción monista de la historia. Respuesta a los señores Mijailovski, Karéiev y Cía. , San Petersburgo, Imp. Skorojódov, 1895, 288 págs. Firmado: N. Béltov.

 

— Cant contra Kant o el legado espiritual del señor Bemstein. Zariá, Stuttgart, 1901, núm. 2-3, diciembre, págs. 204-225.

 

— Crítica a nuestros críticos, San Petersburgo, 1906, VII, 400 págs. 

— Materialismus militans. Respuesta al señor Bogdánov. Cartas 1 y 2. Golos Sotsial-Demokrata, Ginebra, 1908, núm. 6-7, mayo-junio, págs. 3-14; núm. 8-9, julio-setiembre, págs. 3-26.

— N. G. Chernishevski, San Petersburgo, Shipóvnik, 1909. 537 págs.

 

— N. G. Chernishevski (Primer artículo). Sotsial-Demokrat, Londres 1890, libro 1, fe-brero, págs. 88-175.

 

— Problemas fundamentales del marxismo, San Petersburgo, Nasha Zhizn, 1908, 107

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

págs.

 

— Respuesta al señor Bogdánov. (Carta tercera). Del libro de J. V. Plejánov De la de-fensa al ataque. Respuesta al señor A. Bogdánov, crítica al sindicalismo italiano y otros artículos. Moscú, 1910, págs. 70-111.

 

Schiller, F. Los filósofos. 

 

Shakespeare, W. A buen fin no hay mal principio, acto I, escena 3ª. 

 

Shuliátikov, V. M. La justificación del capitalismo en la filosofía de Europa occidental. De Descartes a E. Mach. Moscú, Editorial de Moscú, 1908, 151 págs. 

 

— De la teoría y la práctica de la lucha de clases. Moscú, Ed. Dorovatski y Charúshni-kov, 1907, 80 págs. 

 

Sotsial-Demokrat, Londres, 1890, libro 1, febrero, págs. 88-175.

 

Sovremiénnik , San Petersburgo, 1861, t. LXXXVI, núm. 4, págs. 419-435; t. LXXXVII, núm. 5, págs. 89-117.

 

Svistok, San Petersburgo.

 

Vielikorttss, 1861, núms. 1-3, julio-setiembre. 

Wundt, W. Sistema de filosofía. Trad. del alemán de A. M. Bodin. San Petersburgo, Panteléiev, 1902. VIII, 436 págs.

 

Zariá, Stuttgart, 1901, núm. 2-3, diciembre, págs. 204-225. , Zend-Avesta.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

 

 

ÍNDICE DE OBRAS LITERARIAS

 

Aliotta, A. La reazione idedistica contro la scienza. Opera premiata dalla Societa Reala di Napoli. Palermo, "Optima”, 1912. XVI, 528 p.

 

Allgemeine Deutsche Biographie. Bd. 7. Leipzig, Duncker u. Humblot, 1878. 796 S.   Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, Dezember 1843 - Juli 1844, Bd. 1 -2,

 

Hft. I-VIII.

 

— 1843, Bd. 1, Hft. I, Dezember, S. 1-17, 17-29; 1844, Hft. II, Januar, S. 1-23.

 

— 1843-1844, Bd. 1, Hft. IV, Marz, S. 10-19.

— 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 18-23, 23-25, 37-52.

 

— 1844, Bd. 1, Hft. VI, Mai, S. 17-20, 23-26, 26-28.

— 1844, Bd. 2, Hft. VII, Juni, S. 1-8, 8-48; Hft. VIII, Juli, S. 18-26, 28-38; Hft. IX, August,

 

  30-32.

 

Anekdota zur neuesten deutschen Philosophie und Publicistik von B. Bauer, L. Feuer-bach, F. Koppen, K. Nauwerck, A. Ruge u. einigen Ungenannten. Hrsg. von A. Ruge. Bd. 2. Zürich

— Winterthur, Literarisches Comptoir, 1843. IV, 288 S.

Anti-Dühring - véase Engels, F. Herrn Eugen Dühring’s UnwiUzung der Wissenschaft.

Die Antwort der Redaktion der “Mlgemeinen Literatur-Zeitung”.

— All gemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. VI, Mai S. 26-28. Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, Leipzig, 1913,

 

Bd. 3, Hft. 3, S. 528-530.  Archiv für Philosophie. 2. Abt.

— véase Archiv für systematische PhUosophie. Archiv für systematische Philosophie, Berlin.

 

— 1907, Bd. XIII, Hft. 3, S. 491-510; 1908, Bd. XIV, Hft. 4, S. 447-498.

 

— De Coelo.

 

— De mundo.

— Die Metaphysik... Grundtext, Übersetzung und Commentar nebst erláutemden Ab-

 

handlungen von A. Schwegler. Bd. 1-4. Tübingen, Fues, 1847- 1848. 4. Bde. Baülie, J. B. The Origin and Significance of Hegel’s Logik, a General Intro- duction to

 

HegeVs System. London, Macmillan, 1901. XVIII, 375 p. Bauch, B. [Reseña del libro]: Haas, A. E. Der Geist des Heüenentums in der modemen Physik. An-trittsvorlesung, gehalten am 17. Januar 1914 in der Aula der Universitat Leip-zig. Verlag von Veit und Comp. , Leipzig 1914. (32 S. ).

 

— Kantstudien, Berlin, 1914, Bd. 19, Hft. 3, S. 391-392, en la sección: Rezensionen. Bauer, B. Bremisches Magazin für evangelische Wahrheit gegenüber dem modemen

 

Pietismus.

— In: Anekdota zur neuesten deutschen PhUosophie und Publicistik von B. Bauer, L. Feuerbach, F. Koppen, K. Nauwerck, A. Ruge u. einigen Ungenannten. Hrsg. von

 

  Ruge. Bd. 2. Zürich

— Winterthur, Literarisches Comptoir, 1843, S. 113-134.

 

— Die Judenfrage. Braunschweig, Otto, 1843. 115 S.

— Neueste Schriften über die Judenfrage. — “Allgemeine Literatur-Zeitung”, Charlot-teNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. IV, Márz, S. 10-19.

 

— [Reseña del libro] Hinrichs, polfíische Vorlesungen. Z weit r Band . Halle, 1843. 489

 

  — Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

23-25.

 

— Von den neuesten Schriften über die Judenfrage. — Allgemeine Litera- tur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1843, Bd. 1, Hft. I, Dezember, S. 1-17.

 

— Was ist jetzt der Gegenstand der Kritik? — Allgemeine Literatur-Zeit ung, Charlot-

 

teNBurg, 1844, Bd. 2, Hft. VIII, Juli, S. 18-26. 

Bauer, E. Proudhon. — Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 37-52.

 

Bauer, E. [Reseña del libro]: Union ouvríére. Par Mme. Flora Tristan. Edition popu-laire. París, 1843.

— Allgemeine Literatur-Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. V, April, S. 18-23.

— 8.

 

Bauer, O. [Reseña del libro]: Dr. Johann Plenge, Marx und Hegel. Tübingen, Laupp 1911. 8°. 184 S. (4 M. ).

 

— Archiv für die Geschichte des Sozialismus und der Arbeiterbewegung, Leipzig, 1913,

 

Bd. 3, Hft. 3, S. 528-530, en la sección: Literaturbericht.

Bayle, P. Dictionnaire historique et critique. T. 1-2. Rotterdam, chez Reiner Leers, 1697. 3 vol.

 

Beaussire, E. Antécédents de l’Hégélianisme dans la philosophie frangaise. Dom Des-champs, son systéme et son école. D’aprés un manuscrit et des correspondan-ces inédites du XVIIIe siécle. Paris — Londres — New York, Bailliére, 1865. XVI, 233, 3 p. (Bibliothéque de philosophie con- temporaine. N? 3).

 

Bentham, J. Théorie des peines et des récompenses, auorage extrait des ma- nuscrits de M. Jérémie Bentham. Par E. Dumont. T. II. 3 ed. Paris, Bossange, 1826. XI, 429 p.

 

Bóltzmann, L. Wissenschaftliche Abhandlungen. Im Auftrage und mit Un- terstützung der Akademien der Wissenschaften zu Berlín, Gottingen, Leipzig, München, Wien. Hrsg. von Dr. F. Hasenohrl. Bd. 1-3. Leipzig, Barth, 1909. 3 Bde.

 

Der Brief an die Redaktion der "Állgemeinen Literatur-Zeitung”. Februar 1844. — Allgemeine Literatur- Zeitung, CharlotteNBurg, 1844, Bd. 1, Hft. VI, S. 23-26. Bajo el título general: Correspondenz aus der Provinz. 4.

 

Büchner, L. Vorwort [zum Buch: Kraft und Stoff]. — In: Büchner, L. Kraft und Stoff. Empirisch-naturphilosophische Studien. In allgemein-vers- tandlicher Dar-stellung. Frankfurt a. M. , Meidinger, 1855, S. VII-XVI.

 

Busse, L. Jahresbericht über die Erscheinungen der anglo-amerikanischen Li- teratur der Jahre 1893/94. (FalckeNBerg — Armstrong, Fullerton, Wal lace, Flint, Ladd, Ormond). — Zeitschrift für Philosophie und Phüo sophische Kritik, Bd. 111, Leip-zig, 1898, S. 205-213.

 

— Jahresbericht über die Erscheinungen der anglo-amerikanischen Litera- tur der Jahre 1896/1897. (Berenson — Caldwell — McTaggart — Carus — Fraser —

 

Lindsay — Wenley — Seth). — Zeitschrift für Philosophie und Philosophische Kritik, Bd. 119, Leipzig, 1902, S. 182- 204.

 

Cabanis, P. J. G. Rapports du physique et du morde de Vhomme. T. 1-2. Paris, Crapart, 1802. 2. vol.

 

Carnot, L. N. Réflexions sur la Métaphysique du cálcúl infinitésimal. Paris, Duprat, 1797. 80 p.

 

Carstanjen, F. Der Empiriókritizismus, zügleich eine Erwiderung auf W. Wundts Au-fsátze: “Der naive und kritische Realismus” II u. III. — Vierteljahrsschrift für wis-senschaftliche Philosophie, Leipzig, 1898, Jg. 22, Hft. 1, S. 45-95; Hft. 2, S. 190-214; Hft. 3, S. 267-293.

 

Cicero, M. De fato.

 

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Clavbergii, J. Defensio cartesiana. Amstelodami, Elzevirius, 1652. [12], 631 p.

 

Clemens, A. Clementis Alexandrini opera. Ex recensione Gulielmi Dindorfü. Vol. III.

 

Stromatum VrVIII. Scripta minora. Fragmenta. Oxonii, e typ. Clarendoniano, 1869. 694 p.

 

Dannemann, F. Die Naturwissenschften in ihrer Entwicklung und in ihrem Zusammen-hange. Dargest. von F. Dannemann. Bd. 1-4. Leipzig — Berlín, Engelmann, 1910-1913. 4 Bde.

 

— Wie unser Weltbild entstand. Die Anschauungen vom Altertum bis zur Gegenwart über den Bau des Kosmos. Mit einem Titelbild nach der Rembrandtschen Radierung Der Astrolog u. vielen Textbildern. Stuttgart, Franckhsche Verlagsh, [1912]. 99 S.

 

Darmstaedter, L . Handbuch zur Geschichte der Naturwissenschaften und der Technik. In chronologischer Darstellung. 2. , umgearb. und verm. Aufl. Unter Mitvvir-kung von R. du Bois-Reymónd und C. Schaefer hrsg. von L. Darmstaedter. Ber-lin, Springer, 1908. X, 1263 S.

 

Darwin, Ch. On the Origin of Species by Means of Natural Selectíon, on the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Ufe. London, Murray, 1859. IX, 502 S.

 

Déclaration des Droits de l’homme et du citoyen. 27 aoüt 1789.

 

Deutsch-Franzosische Jahrbücher, Paris, 1844 , Lfrg . 1-2 , S. 86114, 182-214.

 

— Das, Wesen der menscfdichen Kopfarbeit. Dargest. von einem Handar- beiter. Eine abermalige Kritik der reinen und praktischen Vernunft. Hamburg, Mei/5ner,

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Diógenes Laertius. De vitis, dogmatibus et apophthegmatibus clarorum phÜo- sopho-rum.

 

Ebbinghaus. Experimentelle Psychologíe — véase Ebbinghaus, H. Über das Gedacht-nis.

 

Ebbinghaus, H. Über das Gedachtnis. Untersuchungen zur experimentellen Psychol-ogie. Leipzig, Duncker u. Humblot, 1885. IX, 169 S.

 

Engel, B. C. [Reseña del libro]: Hammacher, E. Die Bedeutung der Philo sophie Hegels. VIII u. 92 S. Leipzig, 1911. Duncker und Humblot. — Zeitschrift für Philosophie und Phüosophische Kritik, Bd. 148, Leipzig, 1912, S. 95- 97.

 

Engels, F. [Brief an K. Marx ]. 21. September 1874. — In: Der Briefwechsel zwischen Friedrich Engels und Karl Marx. 1844 bis 1883. Hrsg. von A. Bebel und E. Bem-stein. Bd. 4. Stuttgart, Dietz, 1913, S. 366-369.

 

— Herrn Eugen Dühring’s Umwalzung der Wissenschaft. 3. , durchges. und verm. Aufl. Stuttgart, Dietz, 1894. XX, 354 S.

 

— Die Lage Englands. Past and Present by Thomas Carlyle. London 1843. — In: Aus dem literarischen Nachlass von K. Marx, F. Engels und F. LassáUe. Hrsg. van F. Mehring. Bd. I. Gesammelte Schriften von K. Marx und F. Engels. Van Maíz 1841 bis Márz 1844. Stuttgart, Dietz, 1902, S. 461-490. 

— “Ludwig Feuerbach und der Ausgang der klassischen deutschen Phüosophie. ” Revi-dierter Sonderabdr. aus der Neuen Zeit. Mit Anhang: Karl Marx über Feuerbach vom Jahre 1845. Stuttgart, Dietz, 1888. VII, 72 S.

— Umrisse zu einer Kritik der Nationalókonomie. — Deutsch-Fronzosische Jahrbücher, Paris, 1844, Lfrg. 1-2, S. 86-114.

 

— Vorwort zur zweiten Auflage [des Buches: Herrn Eugen DühHng’s Umwalzung der Wissenschaft]. — In: Engéls, F. Herrn Eugen Dühr- ing’s Umwalzung der Wissen-

 

schaft. 2. Aufl. Hottintgen-Zürich, Veri, der Volksbuchh. , 1886, S. IX-XVI.

 

Euler, L. Institutiones calculi differentialis cum eius usu in analysi finitorum ac

 

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doctrina serierum. Vol. 1-2. Tícini, typ. Galeatii, 1787. 2 vol.

 

Faucher, J. Englische Tagesfragen. — Allgemeine Literatur-Zeitung, Char- lotteNBurg, 1844, Bd. 2, Hft. VII, Juni, S. 1-8; Hft. VIII, Juli, S. 28-38; Htt. IX, August, S. 30-32.

Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Bd. 4-6, 8-10. Leipzig, Wigand, 1847- 1866. 6 Bde. Bd. 4. Geschichte der neuern Philosophie von Bacon von Verulam bis Benedict Spinoza. 1847. 392. S. Bd. 5. Darstellung, Entwicklung und Kritik der Leib-nizschen PhÜoso- phie. 1848. X, 291 S.

 

Bd, 6. Fierre Bayle. Ein Beitrag zur Geschichte der Philosophie und Menschheit.

 

  , umgearb. und verm. Aufl. 1848. VIII, 308 S. Bd. 8. Vorlesungen über das Wesen der Religión. Nebst Zusátzen und Anmerkungen. 1851. VIII, 463 S.

 

Bd. 9. Theogonie nach den Quellen des classischen, hebráischen und christlichen Altertums. 1857. 447 S.

 

Bd. 10. Gottheit, Freiheit und Unsterblichkeit vom Standpunkte der Anthropolo-gie. Leipzig, Wigand, 1866. VIII, 293 S.

 

— Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolín u. F. Jodl. Bd. 1-10. Stutt gart, Frommann, 1903-1911. 10 Bde. Bd. 1. Gedanken über Tod und Unsterblichkeit. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. XV, 375 S.

Bd. 2. Philosophische Kritiken und Grundsatze. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1904. XI, 412 S.  Bd. 3. Geschichte der Neueren Philosophie von Bacon von Verulam bis Benedikt Spinoza. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1906. XI,

 

  S.

 

Bd. 4. Darstellung, Entwicklung und Kritik der Leibnizschen Philoso phie. Zur neueren Philosophie und ihrer Geschichte. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1910. XII, 448 S. Bd. 5. Fierre Bayle. Ein Beitrag zur Geschichte der Philosophie und Menschheit. Mit einer Biogr. Bayles vom Hrsg. Neu hrsg. und biogr. einge-leitet von W. Bolin. 1905. X, 436 S.

 

Bd. 6. Das Wesen des Christentums. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1903.

 

X, 411 S. Bd. 7. Erlauterungen und Erganzungen zum Wesen des Christentums.

Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1903. XII, 521 S.

 

Bd. 8. Vorlesungen über das Wesen der Religión. Nebst Zusatzen und Anmerku-ngen. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1908. VIII, 459 S. Bd. 9. Theoffonie nach den Quéllen des klassischen, hebraischen und chrisñichen Áltertums. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. 1907. IX, 417 S.

 

Bd. 10. Schriften zur Ethik und nachgelassene Aphorismen. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. 1911. X, 385 S.

 

— Darstellung, Entwicklung und Kritik der Leibnizschen Philosophie. Ausbach, 1837. 295 S.

 

— Die Gedanken über Tod und Unsterblichkeit aus den Papieren eines Denkers, nebst einem Anhang theologisch-satyrischer Xenien, hrsg. von einem seiner Freunde. Nümberg, Stein. 1830. VIII, 248 S.

— Grundsatze der Philosophie der Zukunft. 1843. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W . Bolin u. F. Jodl. Bd. 2. Philoso- phische Kritiken und Grundsatze. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. Stuttgart, Frommann, 1904, S. 245-320.

 

— Grundsatze der Philosophie der Zukunft. Zürich u. Winterthur, Litera- risches Com-ptoir, 1843. IV, 84 S.

 

— Herr von Schelling. 1843. Brief an K. Marx. (Nach deiri Brouillon). — In: Feuer-bach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin u. F. Jodl. Bd. 4. Darstellung, Entwicklung  und  Kritik  der  Leibnizschen  Philosophie.  Zur  neueren

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

Philosophie und ihrer Geschichte. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. Stutt-gart, Frommann, 1910, S. 434-440.

 

— Kritik des “Antihegel”. 1835. — Ibid. , Bd. 2, S. 17-80.

 

— Der SchriftstéUer und der Mensch. Eine Reihe humoristisch-philosophis- cher Aphorismen. 1834. — Ibid. , Bd. 1, S. 263-366.

 

— Spinoza und Herbart. 1836. — Ibid. , Bd. 4, S. 400-416.

 

— Todesgedanken. 1830. — Ibid. , Bd. 1, S. 1-90.

— Über die Vemunft; ihre Einheit, Állgemeinheit, UNBegrenztheit. Disser- tation zur Erlangung des philosophischen Doktorates. — Ibid. , Bd. 4, S. 299-356. Über Spiritualismus und Materialismus, besonders in Beziéhung auf die Willensfrei-heit. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Bd. 10. Gottheit, Freiheit und Un-

sterblichkeit vom Standpunkte der Anthropologie. Leip zig, Wigand, 1866, S.

37-204.

 

Feuerbach, L. Über Spiritualismus und Materialismus, besonders in Beziéhung auf die Willensfreiheit. 1863-1866. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin u. F. Jodl. Bd. 10. Schriften zur Ethik und nachgelassene Aphorismen. Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. Stuttgart, Frommann, 1911, S. 91-229.

 

— Verhaltnis zu Hegel. 1840, mit spáteren Zusatzen. — Ibid. , Bd. 4, S. 417-424.

 

— Vorlaufige Thesen zur Reform der Philosophie. 1842. — Ibid. , Bd. 2. S. 222-244.

 

— Vorwort [zu 8. Bd. der Samtlichen Werken]. 1. Januar 1851. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Bd. 8. Vorlesungen über das Wesen der Religión. Nebst Zu-satzen und Anmerkungen. Leipzig, Wigand, 1851, S. V-VHI.

 

— Das Wesen der Religión. 1845. — In: Feuerbach, L. Sümtiiche Werke. Neu hrsg. von

 

  Bolin u. F. Jodl. Bd. 7. Erlauterungen und Erganzungen zum Wesen des Christentums. Durchges. und neu hrsg. von W. Bolin. Stuttgart, Frommann, 1903, S. 433-505.

— Das Wesen des Christentums. Leipzig, Wigand, 1841. XII, 450 S.

 

— Wider den Dualismus von Leib und Seele, Fleisch und Ceist. — In: Feuerbach, L. Sámtliche Werke. Neu hrsg. von W. Bolin u. F. Tod!. Bd. 2. Philosophische Kri-tiken und Grundsatze Durchges. und neu hrsg. von F. Jodl. Stuttgart, From-mann, 1904, S. 326-357.

 

— Zur Beurteilung der Schrift: "Das Wesen des Christentums”. 1842. — Ibid. . Bd. 7. S. 265-275.

 

— Zur Kritik der Hegelschen Philosophie. 1839. — Ibid. , Bd. 2, S. 158- 204.

 

Fischer, F. Die Metaphusik, von empirischem Standpunkte aus dargestellt. Zur Verwir - klirhune der Aristotelischen Metaphysik. Basel, Schweighau- ser’sche Buchh. . 1847. VIII, 152 S.

 

Fischer, K. negéis Lehen, Werke und Léhre. Th. 1. Mit dem Bildnis des Verfassers in Heliogravtire. Heidelberg, Winter, 1901. XX, 576 S. (Geschichte der neuem Phi-losophie von K. Fischer. Jubilaumsausgabe. 8. Bd. ). 

 

Forel. A. Gehirn und Seele. Vortvag gehalten bei der 66. Versammlung dputscher Natnrforscher und Xrzte in Wien am 26. September 1894. 10. Aufl. Stuttgart, Kroner, 1907. 45 S.

 

Fourier. Ch. Le nouveau monde industriel et sociétarir, ou invention du procedé d’in-dustrie attrayante et naturelle distribuée en séries passionnées. París. Bossange et Mongie, 1829. XVI, 576 p.

 

— Théorie des quatre mouvemens et des destinas genérales. Prospectus et annonce de la dècouverte. Leipzig. 1808. , [4] 425. 3 p.

 

—  Traité de l’association domestique-agricole. T . 1-2. Paris-Londres, Bossange et

 

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Moncrie, 1822. 2 vol.

 

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Gans. E. Vorrede des fíerausoebers Tziim Bneh von G. W. F. Hesel Vnrles- imgpn über die Philnsonhie der Geschichte1. '8. Timi 1837. — In: Hp(*p1. G. W . ,F . Werke. Vollst. Ausg. dureh pinen Verein von Freunden des Vprpwipten: Ph Marhei-neke u. a. Bd. 9. Vorlpsuncen über die Philo- sonhie der Op^hichte. Hrsg. von E. Gans. Berlín, Duncker u. Humblot, 1837, S. V-XXII.

 

Gassendi. P. Exercitafionum varadnxicarum adnersus Aristot. el. eos libri septem, in quihus praecipua totifis peripateticae doctrinan fundamenta excufiuntur, opi-niones verd aut Nonae, aut ex vetustioribus ahsoletae stahiliuntur. authore Petro Gassendo... Gratianopoli, ex typ. P. Verdirii, 1624. 220 p.

 

Gauss. C. F. Disatiisitiones arithmeticae. Lipsiae. 1801. 478 S.

 

Genoff. P. Fetierharhs Erkenntnisthenrie und Mefaphtjsik. Inau<rural-Disser- tation zur Erlangung der Doktorwürde der hohen philosopbischen Fakultat der Uni-versitat Bem vorgelegt von P. Genoff. Zürich-Selnau, Leemann, 1911. 89 S.

 

Geschichte der antiken Natuncissenschaff und Philosophie. Bearh. von S. Günther und W. Windelhand. Nordlinc'en, Beck, 1888. VII, 337 S. (Handbuch der klassischen Altertums - Wissenschaft in systematischer Darstellung mit besonderer Rücksicht auf Geschichte und Methodík der einzelnen Disziplinen. Hrsg. von I. Miiller. Bd. 5, Abt. 1).

 

Gomnerz, Th. Les penseurs de la Grèce. Hictoire de la philosophie antique. Ouvrage traduit de la deuxiéme éd. allemande par A. Reymond ... et r” -Acédé d’une pré-face de M. A. Croisét. Vol. 1. París, Alean, 1904. XVI, 545 p.

 

Grün, K. Ludwig Feuerbach in seinem Briehuechsel und Nachlass sowie in seiner Phi-losophischen Charakterentwicklung. Bd. 1-2. Leipzig-Heidel- berg, Winter, 1874. 2 Bde.

 

Guenther, K. Vom Urtier zum Menschen. Ein Bilderatlas zur Abstammungs- nrid Entwicklungsgeschichte des Menschen. Zugest. und erlautert von K. Guenther. Bd. 1-2. Stuttgart, Deutsche Verlags- Anstalt, 1909. 2 Bde.

 

Haas, A. E. Der Geist des Hellenentums in der modernen Physik Antritts- vorlesung, gehalten am 17. Januar 1914 in der Aula der Universitat Leipzig. Leipzig, Veit, 1914. 32 S.

 

Haechel, K. Die Lebenswunder. Gemeinverstandliche Studien über biologis- che Phi-loroohie. Erganzunasband zu dem Buche über die Weltratsel. Stuttgart. Kro-ner, 1904. XIV, 568 S.

 

— Die Weltratsel, gemeinverstandliche Studien über monistische Philoso phie. Bonn,

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Hammacher, E. Die Bedeutung der Fhilosonhie negéis für die Gegenwart. Leinziff.

 

Dnncker u. Humblot. 1911. VITI, 92 S.

 

Hegel, G. W. F. Werke. Vollst. Ausg. dnrch einen Vorein von Freunden des Verewigten: Ph. MaiVipinpke u. a. Bd. 1-19. Berlin-Leipzig, Draicker u. Humh’ ot, 1832-1845. 1887. 22 Bde. 

 

Bd. 1. Philosonhische Abhandlungen. Hrsg. von K. L. Michelet. 1832. XXXIV, 424 S.

Bd. 2. Phanomenologie des Geistes. Hrsg. von J. Schulze. 1832. XII, 612 S.

 

Bd. 3. Wissenschaft der Logík. Hrsg. von L. von Henning. Th. 1. Die ohiektive Logík. Abt. 1. Die Lehre vom Sein. 1833. VIII, 468 S.

 

Bd. 4. Wissenschaft der Lomk. Hrsg. von L. von Hennine. Th. 1. Die objektive

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

Lóenle. Abt. 2. Die Lehre vom Wesen. 1834. VIII, 244 S.

 

Bd. 5. Wissenschaft der Logík. Hrsg. von L. von Henning. Th. 2. Die subjektive Loeik, nder: die Lehre vom Beffriff. 1834. VIII, 354 S.

 

Bd. 6. Enzvklopadie der philosophischen Wissenschaften im Grundrisse. Th. 1. Die Logík. Hrsg. und nach Anleitung der vom Verfasser gehal- tenen Vorlesun-sen mit Erlauterungen und Zusatzen versehen von L. von Henning. 1840. XL, 416 S.

 

Bd. 7. Abt. 1. Vorlesungen über die Naturphttosophie, ds der Enzti- klopadie der philosophischen Wissenschaften im Grundrisse. Th. 2. H' -sg. von K. L. Michelet. 1842. XXX, 2, 696 S. Bd. 7. Abt. 2. Enzyklopadie der nhilosophischen Wissens-chaften im Grundrisse Th. 3. Die Philosophie des Geistes. Hrsg. von L. Boumann. 1845. X, 470 S.

 

Bd. 8. Grundlinien der Philosophie des Bechts. oder Naturrecht und Sfaatswis-senschaft im Grundrisse. Hrsg. von E. Gans. 1833. XX, 440 S.

 

Bd. 9. Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte. Hrsg. von E. Gans. 1837.

 

XXIV, 446 S.

Bd. 10. Vorlesungen über die Asthetik. Hrsg. von H. G. Hotho.

Abt 1. Bd. 1. 1835. XX, 548 S.

 

Abt. 2. Bd. 2. 1837. X, 466 S.

Abt. 3. Bd. 3. 1838. VIII, 582 S.

Bd. 11. Vorlesungen über die Philosophie der Religión. Nebst einer Schritf über die Beweise vom Dasein Gottes. Hrsg. von Ph. Marheineke. Bd. 1. 1832. XVI, 376 S. Bd. 12. Vorlesungen über die Philosophie der Religión. Nebst einer Schrift über die Beweise vom Dasein Gottes. Hrsg. von Ph. Marheineke. Bd. 2. 1832. VI, 483 S.

 

Bd. 13. Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie. Hrsg. von K. L. Mich-elet. Bd. 1. 1833. XX, 419 S. Bd. 14. Vorlesungen über die Geschichte der Philoso-phie. Hrsg. von K. L. Michelet. Bd. 2. 1833. VI, 586 S.

 

Bd. 15. Vorlesungen über die Geschichte der Philosophie. Hrsg. von K. L. Miche-let. Bd. 3. 1836. VIII, 692 S. Bd. 16. Vermischte Schriften. Hrsg. von F. Forster u. L. Boumann. Bd. 1. 1834. VI, 506 S.

 

Bd. 17. Vermischte Schriften. Hrsg. von F. Forster u. L. Boumann. Bd. 2. 1835.

VI, 470 S. Bd. 18. Philosophische Propiideutik. Hrsg. von K. Rosenkranz. 1840.

XXII, 2, 205 S.

Bd. 19. Briefe von und an Hegel. Hrsg. von K. Hegel. Th. 1. 1887. XII, 430 S. ; Th.

2. 1887. 399 S.

 

Werke. Vollst. Ausg. durch einen Verein von Freunden des Verewigten: Ph. Marheineke u. a. 2. unverand. Aufl. Bd. II. Phanomenologie des Geistes. Hrsg. von J. Shulze. Berlín, Dunker u. Humblot, 1841, XII, 591 S.

 

Cours d’esthétique. Analysé et trad. en partie, par Ch. Bénard. T. 1-3. Paris-NanCy, 1840-1848. 3 vol. 

 

Eirdeitung [zum Buch: Vorlesungen über die Philosophie der Geschich te]. — In: Hegel, G. W. F. Werke. Vollst. Ausg. durch einen Vereüi von Freunden des Verewigten: Ph. Marheineke u. a. Bd. 9. Vorlesungen über die Philosophie der Geschichte. Hrsg. von E. Gans. Berlín, Dun- dker u. Humblot, 1837, S. 3-74.

 

Hegel, G. W . F. Einleitung [zur Arbeit: Wissenschaft der Logik ], — , Ibid. , Bd. 3. Wis-senschaft der Logik. Hrsg. von L. von Henning. Th. 1. Die objektive Logik. Abt. 1. Die Lehre vom Sein. Berlin, Duncker u. Humblot, 1833, S. 26- 48.

 

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— Philosophie de lá nature. Trad. pour la premiére fois et accompagnée d’une introd. et d’un comment. perpétuel par A. Verá. T. 1. Paris, Ladrange, 1863. XII, 628 p.

 

— Philosophie de la religión. Trad. pour la premiére fois et accompagnée de plusieurs introd. et d’un comment. perpétuel par A. Véra. T. 1-2. Paris, Bailliére, 1876-1878. 2 vol.

— Philosophie de l’esprit. Trad. pour la premiére fois et accompagnée de deux introd. et d’un comment. perpétuel par A. Véra. T. 1-2. Paris, Bailliére, 1867-1869. 2 vol.

— Vorbericht [zur Arbeit: Wissenschaft der Logik], 21. Juli 1816. — In: Hegel, G. W. F. Werke. Vollst. Ausg. durch einen Verein von Freunden des Verewigten: Ph. Marheineke u. a. Bd. 5. Wissenschaft der Logik. Hrsg. von L. von Henning. Th. 2. Die subjektive Logik, oder: die Lehre vom Begriff. Berlin, Duncker u. Hum-blot, 1834, S. 3-4.

 

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und hrsg. von K. Praechter. Berlin, Mittler, 1909. XV, 362, 178 S.

 

Ulrici, H. [Reseña del libio]: The Development from Kant to Hegel with Chapters on the Philosophy of Religión. By A. Seth. Published by the Hibbert Trastees. Lon-don, Williams a. Norgate, 1882. — “Zeitschrilt für Philosophie und Phüosop-hische Kritik” , Bd. 83, Halle, 1883, S. 145-150.

 

Véra, A. Introduction à la philosophie de Hegel. Paris — Londres, Franck, Jeff, 1855.

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Verworn, M. Allgemeine Physiologie. Ein Grundriss der Lehre vom Leben. Jena, Fis-cher, 1895. XI, 584 S.

 

— Die Biogenhypothese. Fine kritisch-experimentelle Studie über die Vor- gánge in der lebendigen Substanz. Jena, Fischer, 1903. IV, 114 S.

 

—Vorwort [zur Arbeit: “Die Biogenhypothese”]. — In: Verworn, M. Die Biogenhypot-hese. Eine kritisch-experimentelle Studie über die Vorgánge in der lebendigen Substanz. Jena, Fischer, 1903, S. III-IV.

"Vierteljahrsschrift für wissenschaftliche Philosophie und Soziologie”, Leipzig.

— 1898, Jg. 22, Hft. 1, S. 45-95; Hft. 2, S. 190-214; Hft. 3, S. 267-293.

 

— 1909, Jg. 33, Hft. 1, S. 105-110.

Volkmann, P. Erkenntnistheoretische Grundzüge der Naturwissenschaften und ihre

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Vortrage. 2. , vollst. umgeaib. und erw. Aufl. Leipzig — Berlin, Teubner, 1910.

XXIII, 454 S. (Wissenschaft und Hypothese. IX).

 

Wallace, W. Prolegomena to the Study of Hegel’s Phüosophy and Especially of his Logic.

 

2-d ed. , rev. and augm. Oxford, Clarendon Press, 1894. XVI, 366 p.

Webet, L. [Reseña del libro]: J. Grier Hibben. Hegel’s Logic, an Essay in Interpretation, 313 p. , Scribner’s Sons, New York, 1902. — “ Revue Philosophique de la France et de l’Étranger”, Paris, 1904, T. LVII, avril, p. 430-431.

 

Willy, R. Gegen die Schultveisheit. Eine Kritik der Philosophie. München, Langen Veri, für Literatur u. Kunst, 1905. 219 S.

 

Windélband, W. Geschichte der alten Philosophie, — In: Geschichte der antiken Natur-wissenschaft und Philosophie. Bearb. von S. Günther und W. Windélband. Nórdlingen, Beck, 1888, S. 115-337 ... (Handbuch der klassischen Altertums-Wissenschaft in systematischer Darstellung mit besonderer Rücksicht auf Ges-chichte und Methodik der einzelnen Diszi- plinen. Hrsg. I. Müller. Bd. 5, Abt. 1).

 

Wolf, Ch. Anfangsgründe der Baukunst.

 

— Anfangsgründe der Fortifikation.

 

Wundt, W . Über naiven und kritischen Reálismus. — “ Philosophische Stu dien”, Leip-zig, 1895-1896, Bd. 12, Hft. 3, S. 307-408; 1896-1897, Bd. 13, Hft. 1, S. 1 -105; Hft. 3, S. 323-433.

Xenophon. Xenophontis memorabüia. Nova ed. stereotypa. Lipsiae, Tauch- nitius typ.

, 1839. V, 155 p. (Xenophontis operum. T. II).

 

"Zeitschrift für Philosophie und Philosophische Kritik”, Bd. 53, Halle, 1868, S. 268-270.

 

— Bd. 83, Halle, 1883, S. 145-150.

 

— Bd. 111, Leipzig, 1898, S. 205-213.

 

— Bd. 119, Leipzig, 1902, S. 182-204.

— Bd. 129, Leipzig, 1906, S. 94-105.

 

— Bd. 148, Leipzig, 1912, S. 95-97.

 

[Zychlinski, F. ] Eugen Stte: die Geheimnisse von Paris. Kritik vpn Szeliga.

 

Indice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por LENIN

 

 

 

 

— “ Allgemeine Literatur-Zeitung” , CharlotteNBurg, 1844, Bd. 2, Hft. VII, Juni, S. 8-48.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

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INDICE DE NOMBRES

 

Alejandro Magno (346-325 a. n. e. ) — Famoso estratega y estadista de la antigüe-dad, rey de Macedonia.

 

Áliotta, Antonio (nacido en 1881) — Filósofo italiano, autor de trabajos sobre psi-cología experimental y estética; hizo la crítica del empiriocriticismo y del prag-matismo.

 

Anaxágoras de Clasomene (aprox. 500-428 a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego, materialista inconsecuente.

 

Ánaximandro de Mileto (aprox. 610-546 a. n. e . ) — Antiguo filósofo griego de la escuela de Mileto, materialista naturalista y dialéctico.

 

Aristarco de Samos (aprox. 320-aprox. 250 a. n. e. ) — Antiguo astrónomo y ma-temático griego. En filosofía sostenía las ideas de los pitagóricos.

 

Aristóteles (384-322 a. n. e. ) — Filósofo y hombre de ciencia de la antigua Grecia; sus obras abarcan casi todos los conocimientos logrados en su época; en filosofía vaciló entre el materialismo y el idealismo. Avenarius, Richard (1843- 1896) — Filósofo burgués alemán; idealista subjetivo, uno de los fundadores del empirio-criticismo.

 

Babeuf, Frangois Noël (Graco) (1760-1797) — Revolucionario francés, re presen-tante del comunismo utópico igualitario; dirigente de la conspiración de los “Iguales”.

 

Bacon, Francis (1561-1626) — Filósofo inglés, naturalista, historiador y estadista, fundador del materialismo inglés.

 

Bailie, James Black (1872- 1940) — Representante del neohegelianismo inglés; autor de un libro sobre la lógica de Hegel; tradujo al inglés Fenomenología del espíritu de Hegel.

 

Balfour, Arthur James (1848-1930) — Estadista inglés, jefe de los con servadores; en sus obras filosóficas criticó las concepciones de Hegel.

 

Barthez, Paul Joseph (1734-1806) — Médico y fisiólogo francés; vitalista.

 

Bauer, Bruno (1809-1882) — Filósofo idealista alemán, uno de los destacados “jó-venes hegelianos”; radical burgués, después de 1866 se convirtió en nacional-li-beral. Autor de varios trabajos sobre la historia del cristianismo.

 

Bauer, Edgar (1820-1886) — Publicista alemán, “joven hegeliano”, hermano de Bruno Bauer.

 

Bauer, Otto (1882-1938) — Uno de los dirigentes de la socialdemocracia aus-tríaca y de la II Internacional, ideólogo del reformismo y el revisionismo; en filo-sofía intentó combinar el marxismo y el kantismo.

 

Bayle, Fierre (1647-1706) — Publicista y filósofo escéptico francés; pre cursor de los ilustradores franceses; crítico del dogmatismo religioso.

 

Beaussire, Emile-Jacques-Armand (1824-1889) — Filósofo francés; autor de va-rias obras sobre moral. 

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Belinski, Vissarión Grigórievich (1811 -1848) — Crítico literario, publicista y filó-sofo ruso; demócrata revolucionario. Desempeñó un papel destacado en la histo-ria del pensamiento social y de las concepciones esté ticas.

 

Béltov. Véase Plejánov, J. V.

 

Bénard, Charles (1807-1898) — Filósofo francés, tradujo al francés y publicó va-rias obras de Hegel.

 

Bentham, Jeremy (1748-1832) — Sociólogo y jurista burgués inglés, teórico del utilitarismo.

 

Bergson, Henri (1859-1941) — Filósofo idealista reaccionario francés; irraciona-lista, consideró la intuición como la forma superior del conocimiento filosófico y estético. Ideólogo de la burguesía imperialista.

 

Berkeley, George (1685-1753) — Filósofo reaccionario inglés, idealista subje-tivo.

 

Berzelius, Jons Jakob (1779-1848) — Famoso químico y mineralogista sueco; desarrolló la doctrina atomística y contribuyó a su difusión en la química. Boehme, Jakob (1575-1624) — Filósofo panteísta alemán, místico; a la vez su doc-trina contiene profundas ideas dialécticas y materialistas.

 

Bogdánov, A. (Malinovski, A. A. ) (1873-1928) — Filósofo, sociólogo y economista ruso; hasta 1907 bolchevique, luego abandonó el partido; postuló una revisión del marxismo; creó una de las variantes del empiriocriticismo: el empiriomo-nismo.

Bolin, Wilhelm Andreas (1835-1924) — Historiador y filósofo materialista finés; discípulo de Feuerbach; publicó la segunda edición de las Obras de Feuerbach. Bolzmann, Ludwig (1844-1906) — Físico austríaco; en filosofía adoptó las posi-ciones del materialismo mecanicista; criticó el idealismo subjetivo de los machis-tas y la energética de W. Ostwald.

 

Bólland, Gerardus (1854-1922) — Filósofo neohegeliano holandés; tradujo al ho-landés, varias de las obras de Hegel.

 

Bonaparte. Véase Napoleón Bonaparte.  Borbones — Dinastía real; reinó en Fran-cia entre 1589-1792, 1814- 1815 y 1815-1830.

 

Bradley, Francis Herbert (1846-1924) — Filósofo reaccionario inglés, idealista absoluto; cabeza del neohegelianismo inglés.

 

Brunetiére, Ferdinand (1849-1906) — Crítico y hombre de letras francés, trató de aplicar a la historia de la literatura los métodos de las ciencias naturales, en espe-cial la teoría de la evolución de Darwin.  Bruno. Véase Bauer, Bruno.  Buckle, Henry Thomas (1821-1862) — Historiador liberal burgués y sociólogo positivista inglés.

 

Büchner, Friedrich Karl Christian Ludwig (1824-1899) — Fisiólogo y filósofo ale-mán, exponente del materialismo vulgar; se manifestó contrario a las ideas del socialismo científico.

 

Cábanis, Fierre Jean George (1757-1808) — Médico francés, filósofo y político; uno de los precursores del materialismo vulgar.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Cabet, Étienne (1788-1856) — Publicista francés, destacado representante de la orientación pacífica en el comunismo utópico.

 

Caird, Edward (1835-1908) — Filósofo inglés neohegeliano.

 

Calcidio (siglo iv) — Neoplatónico; tradujo el Timeo de Platón al latín y lo co-mentó.

 

Carnot, Lazare Nicolás (1753-1823) — Matemático, francés, figura política y mi-litar, republicano burgués.

 

Carstanjen, Friedrich — Filósofo suizo, discípulo de Avenarius, director de la re-vista Vierte!jahrsschrift für wissenschaftliche Philosophie después de la muerte de Avenarius.

 

César, Cayo Julio (aprox. 100-44 a. n. e. ) — Estratega y estadista romano. Cicerón, Marco Tulio (106-43 a. n. e. ) — Estadista romano; notable orador; filó-sofo ecléctico.

 

Clauberg, Johann (1622-1665) — Filósofo cartesiano alemán, estuvo muy cerca del ocasionalismo.

 

Clemente de Alejandría (aprox. 150-215) — Teólogo cristiano, filósofo idealista. 

 

Cohén, Hermann (1842-1918) — Filósofo idealista alemán, fundador de la escuela neokantiana de Marburgo.

 

Collins, Anthony (1676-1729) — Filósofo deísta inglés, seguidor de Locke. Comte, Augusto (1798-1857) — Filósofo y sociólogo burgués francés; fundador del posi-tivismo.

 

Condillac, Etienne Bonnot (1715-1780) — Filósofo sensualista y deísta francés; sacerdote católico.

 

Copérnico (Kopernik), Nicolás (1473-1543) — Astrónomo polaco, fundador del sistema heliocéntrico del universo.

 

Cornu, Marie Alfred (1841-1902) — Físico francés, conocido por sus trabajos en el campo de la óptica; perfeccionó el método de Fizeau para determinar la veloci-dad de la luz.

 

Coward, William (1656-1725) — Médico inglés y filósofo deísta.

 

Cratilo (siglo v a. n. e. ) — Antiguo filósofo idealista griego, discípulo de Heráclito y maestro de Platón; extrayendo conclusiones relativistas extremas de la dialéc-tica de Heráclito llegó a la sofística.

 

Croce, Benedetto (1866-1952) — Filósofo burgués italiano, historiador, crítico li-terario y figura política; en sus obras interpretó la dialéctica de Hegel en el espí-ritu del idealismo subjetivo; se opuso al marxismo.

 

Chamberlain, Houston Stewart (1855-1927) — Filósofo reaccionario, neo- kan-tiano, sociólogo racista; propugnó la idea de la dominación del mundo por los im-perialistas alemanes; uno de los principales precursores de la ideología fascista. Chernishceski, Nikolai Gavrttovich (1828- 1889) — Gran demócrata revoluciona-rio ruso, socialista utópico, filósofo materialista, escritor y crítico literario,

 

Indice de nombres

 

 

 

 

dirigente del movimiento democrático revolucionario de la dé cada del 60 en Ru-sia; sus concepciones filosóficas constituyen la cima de la filosofía materialista premarxista.

 

Chernov, V. M. (1876-1952) — Dirigente y teórico del partido de los eseristas; en filosofía, ecléctico y agnóstico.

 

Chiapelli, Alessandro (1857-1931) — Filósofo burgués italiano, neokantiano, au-tor de trabajos sobre la historia de la filosofía, de la literatura, del arte y de la religión; criticó el socialismo científico.

 

Dannemann, Friedrich (nacido en 1859) — Historiador alemán de las ciencias na-turales.

 

Darmstaedter, Ludwig (1846-1927) — Químico alemán, conocido por sus traba-jos sobre historia de la química.

 

Darwin, Charles Robert (1809-1882) — Biólogo materialista inglés, fundador de la teoría científica del desarrollo del mundo orgánico.

 

Deborin (Ioffe), A. Ai. (1881-1963) — Filósofo soviético, miembro de número de la Academia de Ciencias de la URSS; desde 1903 bolchevique; en 1907- 1917, men-chevique; miembro del PCÚS desde 1928; en la dé cada del 30 defendió los puntos de vista del idealismo menchevizante; autor de varias obras sobre la historia de la filosofía y sobre materialismo dialéctico.

 

Demócrito de Abdera (aprox. 460- 370 a. n. e. ) — Filósofo materialista de la anti-gua Grecia, uno de los fundadores de la teoría atomística.

 

Descartes, René (en latín, Cartesius) (1596-1650) — Filósofo dualista fran cés, matemático y naturalista.

 

Desttut de Tracy, Antoine Louis Claude (1754-1836) — Político burgués francés, economista vulgar, filósofo ecléctico.

 

Dewey, John (1859-1952) — Filósofo reaccionario norteamericano, sociólogo y pedagogo, principal representante del pragmatismo.

 

Dézamy, Théodore (1803-1850) —Publicista francés, destacado representante de la tendencia revolucionaria en el comunismo utópico.

 

Diderot, Denis (1713-1784) — Filósofo materialista francés, ateísta, uno de los ideólogos de la burguesía revolucionaria francesa del siglo XVIII, cabeza de los enciclopedistas.

 

Dietzgen, Joseph (1828-1888) — Obrero alemán, socialdemócrata; filósofo; llegó en forma autónoma a algunas de las tesis fundamentales del materialismo dialéc-tico.

 

Dilthey, Wilhelm (1833-1911) — Filósofo idealista alemán, uno de los fun dadores de la “filosofía fie la vida”, tendencia reaccionaria irracionalista en la filosofía bur-guesa.

 

Diógenes de Sinope (aprox. 404-323 a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego, uno de los fundadores de la escuela cínica.

 

Diógenes Laercio (primera mitad del siglo III) — Antiguo historiador griego de la filosofía, autor de una obra sobre los filósofos antiguos (en 10 tomos).

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Dobroliúbov, N. A. (1836-1861) — Crítico literario y publicista ruso, filósofo ma-terialista; demócrata revolucionario.

 

Dodwell, Henry (aprox. 1700-1784) — Filósofo deísta inglés.  Duhem, Viene Mau-rice Marie (1861-1916) — Físico teórico francés; filósofo e historiador de las cien-cias naturales.

 

Duns Scotus, John (1265/66-1308) — Filósofo escolástico medieval escocés, re-presentante del nominalismo.

 

Durkheim, Emite (1858 -1917) — Sociólogo positivista burgués francés. Ebbinghaus, Hermann (1850 -1909) — Psicólogo burgués alemán, uno de los prin-cipales representantes de la psicología experimental.

 

Edgar. Véase Bauer, Edgar.

 

Engels, Federico (1820- 1895) — Uno de los fundadores del comunismo científico, dirigente del proletariado mundial; amigo y compañero de lucha de Carlos Marx. (Véase el artículo de V. I. Lenin “Federico Engels”, en Obras completas, ed. cit. , t. II).

Epicuro (aprox. 341-270 a. n. e . ) — Filósofo materialista y ateísta de la antigua Grecia, seguidor de Demócrito.

 

Eratástenes (aprox. 276-194 a. n. e. ) — Antiguo matemático, astrónomo y geó-grafo griego; fue el primero en determinar aproximadamente la medida del arco de meridiano terrestre.

 

Eider, Leonhard (1707 -1783) — Matemático, físico y astrónomo; miembro de las academias de ciencias de Berlín y Petersburgo; pasó la mayor parte de su vida en Rusia.

 

Faucher, Jules (Julius) (1820 -1878) — Publicista alemán, “joven hegeliano”. Feuerbach, Ludwig Andreas (1804 -1872) — Filósofo materialista y ateísta ale-mán; a pesar de su carácter limitado y contemplativo el materialismo de Feuer-bach constituyó una de las fuentes teóricas de la filosofía marxista. 

 

Fichte, Johann Gottlieb (1762-1814) —Filósofo alemán, idealista subjetivo, repre-sentante de la filosofía clásica alemana.

 

Filón de Alejandría (aprox. 25 a. a. e. - 50 n. e. ) — Filósofo de la antigüedad; jefe de la escuela judaica de Alejandría. Trató de combinar la religión judaica con el platonismo y el estoicismo; su misticismo tuvo gran influencia sobre la teología cristiana.

 

Fischer, Friedrich (1801-1853) — Profesor de filosofía en Basilea.

 

Fischer, Kuno (1824-1907) —Historiador burgués alemán de la filosofía, hege-liano, autor de la obra fundamental Historia de la nueva filosofía.

 

Fizeau, Hippolyte Louis (1819 -1896) — Físico francés, conocido por sus trabajos en el campo de la óptica; midió por primera vez la velocidad de la luz en las con-diciones terrestres, mediante el método de un disco giratorio dentado.

 

Forel, Auguste (1848- 1931) —Neuropatólogo, psiquiatra y entomólogo suizo. Forster, Friedrich Ch. (1791 -1868) — Escritor e historiador alemán, hegeliano;

 

Indice de nombres

 

 

 

 

junto con Boumann preparó los tomos XVI y XVII de la edición póstuma de las Obras de Hegel, tomos que contenían artículos sobre di versos problemas. Foucault, Jean Bernard León (1819-1868) — Físico francés, realizó un experi-mento con el péndulo, mediante el cual mostró gráficamente la rotación diurna de la tierra; por medio de un espejo giratorio veloz midió la velocidad de la luz en el aire y en el agua.

 

Fourier, Charles (1772-1837) — Gran socialista utópico francés.

 

Gálilei, Galileo (1564-1642) — Sabio italiano; uno de los fundadores del método experimental y matemático en las ciencias naturales y del materialismo mecani-cista.

 

Gans, Eduard (1798-1839) — Jurista y filósofo alemán, hegeliano; preparó Filoso-fía del Derecho y Lecciones sobre filosofía de la historia para la edición póstuma de las Obras de Hegel.

 

Gassendi, Fierre (1592 -1655) — Filósofo materialista francés, desarrolló las doc-trinas del atomismo y la ética de Epicuro; conocido también por sus trabajos en el campo de la astronomía, las matemáticas, la mecánica y la historia de la cien-cia.

 

Gauss, Karl Friedrich (1777-1855) — Matemático alemán, autor de notables tra-bajos sobre matemáticas, astronomía teórica, geodesia, física y magnetismo te-rrestre.

 

Gay,, Jules (1807-desp. 1876) — Comunista utópico francés.

 

Genoff, Peter — Historiador búlgaro de la filosofía.

 

Gomperz, Theodór (1832- 1912) — Filósofo burgués alemán positivista, filólogo; historiador de la filosofía antigua.

 

Gorgias de Leoncio (aprox. 483- 375 a. n. e. ) — Filósofo sofista de la antigua Gre-cia, partidario de la democracia esclavista.

 

Gfün, Karl (1817-1887) — Publicista pequeñoburgués alemán, uno de los princi-pales representantes del “ verdadero socialismo” .

 

Guenther, Konrad (1874-1955) — Zoólogo alemán.

 

Haas, Artur Erich (1884-1941) — Físico austríaco, especialista en física atómica. Hacckél, Ernst (1834-1919) — Naturalista alemán, destacado biólogo darvinista; se manifestó contra el idealismo en las ciencias naturales; luchó activamente con-tra la mística y el clericalismo.

 

Hammacher, Emil (1885-1916) — Filósofo reaccionario alemán, idealista obje-tivo.

 

Harbordt, F. — Hombre de ciencia alemán.

 

Haring, Georg XVilhelm Heinrich — Filósofo alemán; junto con Michelet escribió el libro Historisch-Kritische Darstellung der dialektischen Meihode Hegels.

 

Hartley, David (1705-1757) — Psicólogo burgués inglés, filósofo materialista. Mé-dico.

 

Hartmann,  Edvard  (1842-1906) — Filósofo idealista reaccionario  alemán,

 

Indice de nombres

 

 

 

 

irracionalista y místico.

 

Haym, Rudolf (1821-1901) — Historiador alemán de la literatura y la filosofía.

 

Positivista.

 

Hegel, Georg Wilhelm Friedrich (1770-1831) — Filósofo alemán, idealista obje-tivo; ideólogo de la burguesía alemana; el mérito histórico de Hegel es -haber pro-porcionado una elaboración exhaustiva de la dialéctica idealista, que constituyó una de las fuentes teóricas del materialismo dialéctico.

Hegesias (fines del siglo IV-comienzos del siglo III a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego de la escuela cirenaica o hedonista.

 

Heinze, Max (1835-1909) — Historiador alemán de la filosofía; editó Esbozo de historia de la filosofía de F. Ueberweg (5. -9. edición). Helvecio, Claude-Adrien (Hel-vetius) (1715-1771) — Filósofo materialista francés, ateísta, uno de los ideólogos de la burguesía revolucionaria francesa del siglo XVIII. 

 

Henning, Leopold (1791- 1866) — Filósofo hegeliano alemán; preparó la Ciencia de la lógica y la primera parte de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas (“ Ló-gica” ) para la edición postuma de las Obras de Hegel.

 

Herúclito de Éfeso (aprox. 530-470 a. n. e. ) — Antiguo filósofo materialista griego, uno de los fundadores de la dialéctica.

 

Herbart, Johann Friedrich (1776-1841) — Filósofo idealista reaccionario alemán, psicólogo y pedagogo.

 

Hertz, Heinrich Rudolf (1857-1894) — Físico alemán, especialista en electrodiná-mica; por sus concepciones filosóficas, materialista inconsecuente.

 

Herzen, A. 1. (1812-1870) —Demócrata revolucionario ruso, filósofo materialista, escritor y publicista.

 

Hibben, John Grier (1861-1933) — Lógico norteamericano.  Hipócrates (aprox. 460-377 a. n. e. ) — Médico y naturalista de la antigua Grecia, uno de los funda-dores de la medicina antigua.

 

Hobbes, Thomas (. 1588-1679) — Filósofo inglés, uno de los fundadores del ma-terialismo mecanicista.

 

Hoffding, Harald (1843-1931) — Filósofo y psicólogo burgués danés; positivista. Holbach, Paul Henri D. (1723-1789) — Filósofo materialista francés, ateísta; uno de los ideólogos de la burguesía revolucionaria francesa del siglo XVIII.  Homero

 

— Semilegendario poeta épico de la antigua Grecia, autor de La lliada y La Odisea; vivió entre los siglos XII y VIII a. n. e.

 

Hotho, Heinrich Gustav (1802-1873) — Historiador del arte y esteta de la escuela hegeliana; preparó las Lecciones de estética para la edición póstuma de las Obras de Hegel.

 

Hume, David (1711-1776) — Filósofo burgués inglés, idealista subjetivo, agnós-tico; historiador y economista.

 

Jacobi, Friedrich Heinrich (1743-1819) — Filósofo idealista alemán, meta- físico y teísta; oponente del racionalismo, defendió la fe y la intuición sensible, conside-rándolas los caminos más seguros del conocimiento.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

James, William (1842-1910) —Filósofo y psicólogo norteamericano, idea lista subjetivo, uno de los fundadores del pragmatismo.

 

Janet, Paul (1823-1899) — Filósofo burgués francés, ecléctico.

 

Jenófanes de Colofón (aprox. 580 -470 a. n. e. ) — Antiguo filósofo y poeta griego, fundador de la escuela eleática.  Jenofonte (aprox. 430- 355/4 a. n. e. ) — Antiguo historiador y político griego; por sus convicciones políticas fue contrario a la de-mocracia ateniense y adicto de la aristocrática Esparta.

 

Jodl, Friedrich (1849-1914) — Profesor de filosofía en Praga y Viena; seguidor de Feuerbach; junto con W. Bolin publicó la segunda edición de las Obras de Feuer-bach.

 

Kant, Immanuel (1724 -1804) — Filósofo alemán, fundador del idealismo clásico alemán; la teoría del conocimiento de Kant se caracteriza por sus contradicciones, por la combinación de elementos de materialismo e idealismo, que se expresa en el reconocimiento de la existencia objetiva de la “cosa en sí”.

 

Kautsky, Karl (1854 -1938) — Uno de los dirigentes de la socialdemocracia ale-mana y de la II Internacional; en un principio fue marxista, posterior mente rene-gado del marxismo, ideólogo del centrismo (kautskismo).

 

Kavelin, K. D. (1818-1885) — Publicista, historiador y filósofo positivista liberal burgués ruso.

 

Kepler, Johann (1571-1630) — Astrónomo alemán; basándose en la teoría de Co-pérnico, descubrió las leyes del movimiento de los planetas, completando la fun-damentación del sistema heliocéntrico del mundo.

 

Kleinpeter, Hans (1869-1916) — Filósofo austríaco; idealista subjetivo; popula-rizó el empiriocriticismo.

 

Lagrange, Joseph Louis (1736-1813) — Matemático francés; físico especializado en mecánica.

 

La Mettrie, Julien Offroy de (1709-1751) — Médico francés, filósofo, des tacado representante del materialismo mecanicista.

 

Lange, Friedrich Alhert (1828-1875) — Filósofo burgués alemán, uno de los pri-meros representantes del neokantismo.

 

Lassalle, Ferdinand (1825-1864) — Socialista pequeñoburgués alemán; fundador de una de las variantes del oportunismo en el movimiento obre ro alemán (lassa-lleanismo); idealista y ecléctico en sus concepciones filosóficas.

 

Lasson, Adolf (1832-1917) — Filósofo alemán, destacado representante de! neo-hegelianismo.

 

Law, John (1671- 1729) — Economista y financiero burgués inglés; ministro de Finanzas en Francia (1719-1720); conocido por su actividad especulativa en la emisión de papel moneda, que culminó en un colosal, desastre.

 

Le Bon, Guslave (1841-1931) — Módico, psicólogo y sociólogo idealista francés. Leibniz, Gottfried Wilhelm (1646-1716) — Hombre de ciencia alemán, filósofo ra-cionalista, idealista objetivo; su filosofía, que contiene ideas dialécticas, tuvo sig-nificativa influencia en el desarrollo de la filosofía clásica alemana.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Lemke, M. K. (1872-1923) — Historiador ruso, autor de trabajos sobre historia del movimiento revolucionario en Rusia, sobre la historia de la literatura rusa y el periodismo.

 

Léon, Xavier (1868-1935) — Presidente de la Sociedad Francesa de Filosofía, di-rector de la Revue de Métaphysique et de Morale; filósofo idea lista, autor de varios trabajos sobre la filosofía de Fichte.

 

Le Roy, Édouard (1870-1954) — Filósofo reaccionario francés, matemático, prag-matista y neopositivista; dirgente del modernismo católico.

 

Le Roy, Hendrik (De Roy en holandés, Regius en latín) (1598-1679) — Médico y filósofo holandés, materialista mecanicista y sensualista, fundador de una escuela de materialistas seguidores de Descartes.

 

Leucipo (aprox. 500-440 a. n. e. ) -— Filósofo materialista de la antigua Grecia, fundador de la teoría atomística.

 

Liebig, Justus von (1803-1873) — Hombre de ciencia alemán, uno de los fundado-res de la agroquimica.

 

Lipps, Theodor (1851-1914) — Psicólogo y filósofo burgués alemán, idea lista subjetivo, partidario del fenomenologismo.

 

Locke, John (1632-1704) — Filósofo materialista inglés, elaboró una teo ría sen-sualista del conocimiento.

 

Loria, Achille (1857-1943) — Sociólogo y economista italiano vulgar; fal sificador del marxismo

 

Lotze, Rudolf Hermann (1817-1881) — Fisiólogo burgués alemán y filósofo idea-lista.

 

Loustallot, Elisée (1762-1790) — Publicista francés, demócrata revoluciona rio, actuó en la Revolución Francesa.

 

Lucas, Richard — Autor del libro Bibliographie des radioaktiven Stoffes.

 

Mach, Ernst (1838-1916) — Físico y filósofo austríaco, idealista subjetivo, uno de los fundadores del empiriocriticismo.

 

Malebranche, Nicolás de (1638-1715) — Filósofo idealista francés, metafí- sico, representante del ocasionalismo.

 

Marheineke, Philip Konrad (1780-1846) — Teólogo protestante alemán e histo-riador del cristianismo; hegeliano; preparó las Lecciones sobre filosofía de la reli-gión para la edición postuma de las Obras de Hegel.

 

Mariano, Raffaele (1840-1912) — Filósofo y publicista italiano, hegeliano. Marx, Carlos (1818-1883) — Fundador del comunismo científico; genial pensador y jefe del proletariado mundial. Véase el artículo de V. I. Lenin “Carlos Marx (Breve es - bozo biográfico, con una exposición del marxismo”), en Obras completas, ed. cit. , t. XXII.

 

Maxwell, James Clarck (1831-1879) — Físico inglés; creó la teoría del campo elec-tromagnético y la teoría electromagnética de la luz.

 

Mc Taggart, John Ellis (1866-1925) — Filósofo inglés, neohegeliano.

 

Michelet, Karl Ludwig (1801-1893) — Filósofo hegeliano alemán; preparó

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Philosophische Abhandlungen. segunda parte de la Enciclopedia de las Ciencias Fi-losóficas (“Filosofía de la naturaleza” ) y Lecciones de historia de la filosofía para la edición postuma de las Obras de Hegel.

 

Mijailovski, N. K. (1842 -1904) — Sociólogo ruso, publicista y crítico lite rario, ideólogo del populismo liberal.

 

Müller, Ivan (1830-1917) — Filólogo alemán, profesor de filología clásica enla Universidad de Erlangen.

 

Münsterberg, Hugo (1863-1916) — Psicólogo alemán, profesor de la Universidad de Harvard; en sus trabajos de psicología defendió el voluntarismo.

 

Napoleón I, Bonaparte (1769 -1821) — Emperador francés (1804- 1814 y 1815)' Nauicerk, Karl (1810- 1891) — Publicista alemán; miembro de “ Los libres” , círculo de “ jóvenes hegelianos” en Berlín.

Nemesios (aprox. siglo iv) — Obispo de Emesa, Fenicia; en su obra Sobre la natu-raleza humana trató de combinar el neoplatonismo con la doctrina cristiana so-bre la inmortalidad del alma, el libre albedrío, la divina pro videncia, etc.

 

Nernst, Walter Hermana (1864-1941) — Físico y físico-químico alemán. Newton, Isaac (1642- 1727) — Físico, astrónomo y matemático inglés, fundador de la me-cánica clásica.  Nietzsche, Friedrich (1844-1900) — Filósofo reaccionario alemán, voluntarista e irracionalista; uno de los precursores ideológicos del fascismo.

 

Noël, George (1856-1916) — Filósofo idealista francés.

 

Norstróm, Vitalis (1856-1916) — Filósofo sueco, idealista subjetivo.

 

Ostwald, Wilhelm Friedrich (1853-1932) — Naturalista y filósofo idealista ale-mán; autor de la teoría “ energetista” , una de las variedades del idealismo “físico”. Owen, Robert (1771-1858) — Gran socialista utópico inglés.

 

Parménides de Elea (fines del siglo vi-principios del siglo V a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego de la escuela eleática, discípulo de Jenófanes.

 

Pastore, Annibale (1868-1956) — Filósofo italiano, se dedicó a estudiar los pro-blemas de lógica matemática.

 

Paulsen, Friedrich (1846-1908) — Filósofo y pedagogo alemán, neokantiano, au-tor de trabajos sobre ética, pedagogía e historia de la instrucción pública en Ale-mania.

 

Peárson, Karl (1857-1936) — Matemático y biólogo inglés; filósofo idealista.   Peirce, Charles Santiago Sanders (1839-1914) — Filósofo idealista norteameri-cano; lógico y psicólogo; en 1878 enunció los principios fundamentales del prag-matismo. 

 

Pelazza, Aurelio (1878-1915) — Filósofo italiano.

 

Perrin, Jean Baptiste (1870-1942) —Físico y físico -químico francés; sus trabajos fundamentales están dedicados a la investigación experimental del movimiento browniano.

 

Perrotin, Henri Jaeeph Anastase (1845 -1904) — Astrónomo francés, conocido por sus observaciones de los “canales” de Marte y de los anillos de Saturno.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Perry, Ralph Barton (1876-1957) — Filósofo idealista norteamericano, neorrea-lista.

 

Petzóldt, Joseph (1862-1929) — Filósofo reaccionario alemán, idealista subjetivo, discípulo de E. Mach y R. Avenarius, oponente del socialismo científico.

 

Pirrón (aprox. 365-275 a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego, fundador del escepti-cismo antiguo.

 

Pisarev, D. I. (1840-1868) — Crítico literario ruso, filósofo materialista, demó-crata revolucionario.

 

Pitágoras (aprox. 580-500 a. n. e. ) — Antiguo matemático y filósofo griego, idea-lista objetivo, ideólogo de la aristocracia esclavista.

 

Planck, Max Karl Ernst (1858 -1947) —Destacado físico teórico alemán, creador de la teoría cuántica; materialista inconsecuente en sus concepciones filosóficas. Platón (aprox. 427-347 a. n. e. ) — Filósofo griego antiguo, idealista objetivo, ideó-logo de la aristocracia esclavista. 

 

Plejánov, J. V. (1856- 1918) — Destacado dirigente del movimiento obrero ruso e internacional; filósofo marxista; primer propagandista del marxismo en Rusia. Después de 1903 se pasó a las posiciones mencheviques, oportunistas. En filoso-fía admitió desviaciones del materialismo dialéctico.

Plenge, Johann (nacido en 1874) —Sociólogo reaccionario alemán, economista y filósofo idealista.

 

Plinio el Viejo (Cayo Segundo) (23-79) — Sabio y escritor romano. Plutarco (aprox. 46-126) — Antiguo escritor griego, historiador y filósofo idealista. Poincaré, Henri (1854-1912) — Físico y matemático francés; en filosofía estuvo cerca del machismo; convencionalista.

 

Prantl, Karl (1820-1888) -— Filósofo idealista alemán, autor de varios trabajos sobre historia de la filosofía y de la lógica.

 

Priestley, Joseph (1733-1804) — Químico y filósofo materialista inglés. Protágoras de Abdera (aprox. 481-411 a. n. e. ) — Antiguo filósofo sofista griego; ideólogo de la democracia esclavista.

Proudhon, Fierre Joseph (1809-1865) — Publicista francés, economista vulgar y sociólogo, ideólogo de la pequeña burguesía, uno de los fundado res del anar-quismo.

 

Ptolomeo, Claudio (siglo V) — Matemático de la antigua Grecia, astrónomo y geó-grafo, creador de la teoría sobre el sistema geocéntrico del mundo.

 

Raab, Friedrich (nacido en 1890) — Economista y filósofo alemán; profe sor de economía política en Francfort desde 1926.

 

Rau, Albrecht (1843-1920) — Filósofo y naturalista alemán; seguidor de Feuer-bach.

 

Renán, Emest Joseph (1823-1892) — Filólogo, francés, filósofo idealista, autor de obras sobre historia de la religión.

 

Renouvier, Charles Remard (1815-1903) — Filósofo burgués francés, idea lista y

 

Indice de nombres

 

 

 

 

ecléctico; encabezó la escuela filosófica de los neocriticistas, convencionalista. Rey, Abel (1873-1940) — Filósofo positivista francés. En los problema» de las ciencias naturales fue un materialista inconsecuente.

 

Ribot, Théodule Armand (1839-1916) — Filósofo y psicólogo francés, fun dador y director de la Revue Philosophique.

 

Ricardo, David (1772-1823) —Economista inglés, uno de los principales repre-sentantes de la economía política burguesa clásica.

 

Rickert, Heinrich (1863-1936) —Filósofo y sociólogo burgués alemán, uno de los principales representantes de la escuela de neokantismo de Badén (o de Fri-burgo).

 

Richter, Raoul Hermann (1871-1912) — Filósofo idealista alemán, discípulo de Wundt.

 

Riecke, Eduard (1845-1915) — Físico alemán.

 

Riehl, Alois (1844-1924) — Filósofo neokantiano alemán.

 

Ritter, Heinrich (1791 -1869) — Filósofo teísta alemán, historiador de la filosofía. Robespierre, Maximilien Mane Isidore (1758-1794) — Dirigente de la Revolución Francesa, líder de los jacobinos, jefe del gobierno revolucionario en 1793-1794. Robinet, Jean-Baptiste René (1735-1820) — Filósofo materialista francés adepto del deísmo.

 

Romer, Olaf (1644 -1710) — Astrónomo danés; fue el primero en la historia de la ciencia en determinar la velocidad de la luz; inventó una cantidad de instrumen-tos astronómicos.

 

Rossler, Constantin (1820-1896) — Publicista alemán y filósofo hegeliano. Rotta, Paolo (nacido en 1873) — Filósofo italiano hegeliano cercano al neoescolasti-cismo.

 

Royce, Josiah (1855-1916) — Filósofo reaccionario norteamericano, idealista ob-jetivo, representante del neohegelianismo.

 

Saint-Just, Louis Antoine (1767-1794) — Dirigente de la Revolución Fran cesa, uno de los jefes de los jacobinos.

 

Salignac, Fénelon — Científico francés.

 

Schaden, Emil August (1814-1852) — Profesor de filosofía en la Universidad de Erlangen; místico; criticó la filosofía de Hegel y de Feuerbach.

 

SchaUer, Julius (1810-1868) — Profesor de filosofía en la Universidad de Halle; hegeliano; criticó la filosofía materialista de Feuerbach.

 

Schelling, Friedrich Wilhelm Joseph (1775-1854) — Filósofo idealista alemán; re-presentante de la filosofía clásica alemana; elaboró la “filosofía de la identidad” de contenido idealista objetivo; en un período posterior de su actividad propagó la religiosa y mística filosofía de la revelación, convirtiéndose en ideólogo oficial de la monarquía prusiana.

 

Schiller, Ferdinand Canning Scott (1864-1937) — Filósofo burgués inglés, desta-cado representante del pragmatismo.

 

Indice de nombres

 

 

 

 

Schinz, Max (nacido en 1864) — Privat docent, luego profesor de filosofía en la Universidad de Zurich (hasta 1926).

 

Schleiermacher, Friedrich Daniél 'Ernst (1768-1834) — Teólogo y filósofo idea-lista alemán.

 

Schmidt, Ferdinand Jakob (1860-1939) —•Filósofo y pedagogo burgués ale mán, fideísta; en teoría del conocimiento estuvo cerca de la escuela del neokantismo y de los inmanentistas.

 

Schmitt, Eugen Heinrich (1851 -1916) — Autor del trabajo Das Geheimnis der He-gelschen Dialektik, beleuchtet von konkretsinnlichen Standpunkte, que escribió para presentar en un concurso organizado por la Sociedad ele Filósofos Hegelia-nos de Berlín. El trabajo fue reconocido como notable, pero no se le concedió un premio a causa del “materialismo” y el “sensualismo” que contenía. Posterior-mente se pasó a las posiciones del misticismo y el gnosticismo.

 

Schopenhauer, Arthur (1788-1860) — Filósofo idealista, su voluntarismo re ac-cionario tuvo significativa influencia en el desarrollo de la filosofía burguesa de la época del imperialismo.

 

Schulze, Gottlieb Ernst (1761-1833) —Filósofo idealista alemán, seguidor de Hume; trató de restablecer y modernizar el antiguo escepticismo; en la historia de la filosofía es conocido como Schulze-Enesidemo.

 

Schulze, Johannes (1786-1869) — Pedagogo alemán, hegeliano; preparó Fenome-nología del espíritu para la edición póstuma de las Obras de Hegel.

 

Schuppe, Wilhelm (1836-1913) — Filósofo alemán, idealista subjetivo, encabezó la reaccionaria escuela inmanentista.

 

Schwegler, Albert (1819-1857) — Teólogo alemán, filósofo, filólogo e historiador. Segond, Joseph Louis Paul (1872-1954) — Filósofo idealista francés, psicólogo, au-tor de varios trabajos sobre estética.

 

Séneca, Lucio Anneo (aprox. 4 a. n. e. - 65 de nuestra era) — Filósofo, político y escritor romano; estoico; preceptor de Nerón.

 

Seth, Andrew (1856-1931) —Filósofo inglés, autor de obras sobre historia de la filosofía.

 

Sexto Empírico (siglo II) — Médico y filósofo escéptico de la antigua Grecia; se han conservado sus obras Pyrronische Hypotesen y Adversus Mathematicos que con-tienen un rico material histórico y filosófico.

 

Shakespeare, William (1564-1616) — Gran dramaturgo inglés.

 

Shuliátikoo, V. M. (1872-1912) — Crítico literario ruso, bolchevique; criticó el idealismo desde el punto de vista del sociologismo vulgar, de formando de tal modo el marxismo.

 

Sismondi, Jean Charles Simonde de (1773-1842) — Economista suizo, crítico pe-queñoburgués del capitalismo.

 

Smith, Adam (1723-1790) — Economista inglés, uno de los principales represen-tantes de la economía política burguesa clásica.

 

Sócrates (aprox. 469-399 a. n. e. ) — Filósofo idealista de la antigua Grecia,

 

Indice de nombres

 

 

 

 

ideólogo de la aristocracia esclavista.

 

Spaventa, Bertrando (1817-1883) — Filósofo idealista italiano, destacado repre-sentante del neohegelianismo en Italia.

 

Spencer, Herbert (1820-1903) —Filósofo y sociólogo burgués inglés, uno de los fundadores del positivismo.

 

Speranski, M. M. (1772-1839) — Estadista ruso; por encargo de Alejandro I ela-boró un “Plan de reformas estatales . . destinadas a introducir en Rusia algunas reformas de carácter constitucional.

 

Spicker, Gideon (1840-1912) — Filósofo idealista alemán, autor de obras sobre histeria de la filosofía.

 

Spinoza, Baruch (Benedicto) (1632-1677) — Filósofo materialista holandés, ra-cionalista, ateísta.

 

Stájíevich, S. G. (1843-1918) —Participó en el movimiento revolucionario en Ru-sia en la década del 60; en 1863 fue arrestado, condenado a trabajos forzados y a deportación perpetua en Siberia, donde pasó varios años con N. G. Chernishevski. Stein, Ludwig (1859-1930) —Sociólogo y filósofo alemán; director de la revista Archio für Geschichte der Philosophie, autor de varias obras sobre historia de la filosofía.

 

Stirling, James Hutchison (1820-1909) — Filósofo inglés, médico; fundador de! neohegelianismo inglés.

 

Stobaeus, Joann (aprox. siglo V) — Escritor griego, hizo una vasta compilación de obras de autores griegos.

 

Strache, Hugo (1865-1925) — Químico e ingeniero austríaco.

 

Strauss, David Friedrich (1808- 1874) — Filósofo idealista y teólogo alemán, “jo-ven hegeliano”, autor del libro Vida de Jesús, dedicado a la crítica de los dogmas del cristianismo.

 

Sue, Eugène (1804- 1857) — Escritor francés, autor de novelas sentimentales so-bre temas sociales.

 

Szeliga—seudónimo de Franz Zychlinski (1816-1900) — Oficial prusiano, “ joven hegeliano” , colaborador de las publicaciones periódicos de B Bauer.

 

Taggart. Véase McTaggart.

 

Taine, Hippóltjte Adolphe (1828-1893) — Crítico burgués francés de arte, y lite-ratura, historiador y filósofo positivista.

 

Tales de Mileto (aprox. 624-547 a. n. e. ) — Antiguo filósofo materialista griego, fundador de la escuela de Mileto (jónica).

 

Tarde, Gabriel (1834- 1904) — Sociólogo burgués francés; criminalista. Thomson, Joseph John (1856 -1940) — Físico conocido por sus investigaciones en el ámbito de la electricidad y el magnetismo; descubrió el electrón (1897) y creó uno de los primeros modelos de átomo; por sus opiniones filosóficas fue materia-lista espontáneo.

 

Tiedemann, Dietrich (1748-1803) — Historiador alemán de la filosofía, cuya obra

 

Indice de nombres

 

 

 

 

en seis tomos Geist der Spekulatiuen Philosophie sirvió a Hegel como una de las fuentes para su curso de lecciones sobre historia de la filosofía.

 

TrendeleNBurg, Friedrich Adólf (1802-1872) — Filósofo y lógico alemán, idea-lista; crítico de la filosofía de Hegel, especialmente de su dialéctica.

 

Turguéniev, I. S. (1818-1883) — Escritor ruso, liberal en sus opiniones políticas. Ueberweg, Friedrich (1826-1871) — Filósofo burgués alemán; historiador de la filosofía.

Varít Hoff, Jacob Hendric (1852-1911) — Químico holandés, uno de. los fundado-res de la físico-química y la estereoquímica modernas.

 

Véra, Augusto (1813-1885) — Filósofo italiano, precursor de los hegelianos ita-lianos, tradujo las obras en Hegel al italiano y al francés.

 

Verworn, Max (1863-1921) — Fisiólogo y biólogo alemán. Ecléctico en filosofía, cercano al machismo.

 

Volkmann, Paid (1856-aprox. 1938) — Profesor de física teórica en Koenigsberg; en filosofía fue idealista y ecléctico.

 

Voltaire, (Arouet, Frangois Marie ) (1694-1778) — Escritor francés, publicista y filósofo deísta; uno de los que encabezaron la Ilustración francesa; apasionado luchador contra el oscurantismo y el absolutismo.

 

Vries, Hugo de (1848- 1935) — Botánico holandés, antidarvinista, fundador de las teorías reaccionarias de la pangénesis y la mutación.

 

XVaals, Jan Diderik, van der (1837-1923) —Físico holandés; conocido por sus tra-bajos sobre la teoría cinética de los gases.

 

Wallace, William (1844-1897) — Filósofo inglés; destacado representante del neokantismo inglés.

 

Willy, Rudolf (1855-1920) — Filósofo alemán, machista, discípulo de Avenarius. Windélband, Wilhelm (1848-1915) — Filósofo idealista alemán, historiador de la filosofía; fundador de la escuela neokantiana de Báden (de Fri- burgo).

 

Wlassak, Rudolf (1865-1930) — Fisiólogo austríaco.  Wolf, Christian (1679-1754) —•Filósofo alemán, idealista y metafísico, popularizó y sistematizó la filo-sofía de Leibniz; adepto del teologismo. Wundt, Wilhelm Max (1832-1920) — Psi-cólogo burgués alemán, fisiólogo y filósofo idealista.

 

Zenón de Elea (aprox. 490-430 a. n. e. ) — Antiguo filósofo griego de la escuela eleática, discípulo de Parménides.

 

Indice de materias

 

 

 

 

589

 

ÍNDICE DE MATERIAS

 

ABSOLUTO 101, 142, 151, 195, 225, 283, 330-333.

 

 

y esencia 126.

ABSOLUTO (LO)

y lo concreto 217.

  lo finito 195-196.

  lo relativo 141-142, 172-173, 327- 328. partes, etapas de uno y el mismo

 

mundo 103. Véase también Relativismo: verdad absoluta y relativa.

 

ABSTRACTO (LO) (ABSTRACCIÓN. ), 41, 55, 105, 136, 139-140, 162-165, 168, 185, 213-214, 224, 242- 245, 264, 279, 300, 316-317, 342. abstracción “ vacía” 25, 27, 67-68, 91 - 92, 99, 105, 144-145.

 

las abstracciones científicas reflejan la naturaleza en forma más profunda, veraz y completa 163.

 

las abstracciones deben corresponder a la profundización real de nuestro cono-cimiento del mundo 92.

abstracciones y la “unidad concreta” de los contrarios 188.

 

la suma infinita de los conceptos generales da lo concreto en su totalidad 260.

lo más rico es lo más concreto 219.

cada cosa concreta, cada algo concreto es ello mismo y otro 134.

 

lo concreto y lo absoluto 217.

formación de la abstracción 54, 170-171, 174, 185, 194-195, 222.

incluye ya la conciencia del carácter regido por leyes de la conexión objetiva del mundo 170.

 

y filosofía 23, 229.  y lo concreto 68, 91-93, 98-99, 104-105, 143, 161-163, 171-174, 188, 191-192, 193-196, 197, 198- 199, 217, 218-222, 229, 260, 306-309, 340, 360.

y posibilidad del idealismo (= religión) 342. Véase también Ascensión.

AGNOSTICISMO 57, 148, 171, 285. 357.

como “ materialismo vergonzante” 424-425.

de Kant véase Kant y el kantismo, de los estudiosos de las ciencias naturales 404.

 

de los neokantianos 171, 361-363. de A. Rey 419-421, 441, 461.

 

 y positivismo 303.

 

ALGO (E L ) 97, 102, 105, 106-107.

cada algo tiene su límite 106-107.

ALIENACIÓN 20-22, 24, 26, 40-42. ANALISIS 195-197, 217-218, 396- 397, 399.

de los conceptos 106-108.

 

exige siempre el estudio del movimiento de los conceptos, de su interconexión, de sus transiciones mutuas 235.

 

deductivo e inductivo, lógico e histórico 310.

 

del proceso del conocer 193, 199- 200.

Véase también Conocimiento, en química 222-223.

la prueba por los hechos, por la práctica se encontrará en cada paso del análisis 310.

 

  síntesis 198-199, 208-209, 218- 219, 222-223, 225, 266. en El capital 223, 309-310, 328- 329.

 

Indice de materias

 

 

 

 

ANALOGÍA 172, 174-175, 274, 324, 398-399.

 

e inducción 172.

 

ANTAGONISMO 20-21.

ANTINOMIAS 115-116, 170, 177, 199, 242.

ANTITESIS (contrarios, opuestos) 28, 74, 89, 99, 123, 130, 159, 175, 177, 202-203, 234-236, 247, 339.

 

unidad (identidad) y lucha de los contrarios 106, 111, 132, 140-142, 169, 187-189, 209-210, 216-217, 242, 316-317, 327-329.

 

las abstracciones y la “ unidad concreta” de los contrarios 189. la unidad de los contrarios es relativa y su lucha es absoluta 328.

 

movilidad de los contrarios 106, 138.

 

la ley fundamental del mundo es la ley de trasformación en el contrario (según Heráclito) 318, 322.

desarrollo en su contrario 188, 244.

 

la unidad (identidad) de los contrarios es el reconocimiento (descubrimiento) de las tendencias contradictorias, mutuamente excluyentes, opuestas, de to-dos los fenómenos y procesos de la naturaleza (inclusive el espíritu y la socie-dad) 327-328.

 

la identidad de los contrarios como una ley del conocimiento (y ley del mundo objetivo) 327.

 

y contradicción véase Contradicción y antítesis.

Véase también Antagonismo.

APARIENCIA (MANIFESTACIÓN EXTERNA) 19, 32-33, 125-130, 145, 155-157, 179-180.

 

la actividad del hombre cambia la realidad exterior y le elimina los rasgos de apariencia 206.

 

de lo humano en las relaciones de propiedad privada 18-22.

objetividad de la apariencia 97- 98, 127, 130.

y el no ser 126, 129.

y esencia 126, 128-129.

la apariencia es el reflejo de la esencia en sí misma 129.

 

APERCEPCIÓN véase Trascendental (Lo).

unidad trascendental de la apercepción.

APORÍAS 120, 238-242.

APRIORISMO 75-76, 276.

ARISTÓTELES 263-270, 337-343.

 

acerca del principio del conocimiento científico 90.

crítica de la doctrina de Platón sobre las ideas 263-264, 338-339.

su significación en el desarrollo de la lógica 166, 173, 338.

 

sus vacilaciones entre el idealismo y el materialismo 266-270, 339- 340.

 

y Heráclito 327, 338.

 

ARMONÍA 244.  del mundo (según los pitagóricos) 232.

 

ARMONÍA PREESTABLECIDA 27, 75.

ARTE. y realidad 260.

Véase también Música.

ASCENSIÓN,

de lo abstracto a lo concreto 98- 99, 170-172, 185, 218-221, 224- 225, 260, 275-276, 306-309.

 

de lo concreto a lo abstracto 121, 162-164, 193-194, 222-223, 306- 309.

 

Indice de materias

 

 

 

 

el pensamiento que avanza de lo concreto a lo abstracto, no se aleja de la ver-dad, sino que se acerca a ella 163.

 

Véase también Abstracto (Lo) (abstracción).

ASTRONOMIA 317, 352, 368-369.

ATARAXIA 279-282.

 

ATEÍSMO 36-37, 57-58.

carácter “ilustrador” de Feuerbach 62.

  religión 59, 63-64, 348-349. ATOMISTICA 247-248, 352, 427, 434. ÁTOMO 72-73, 355, 422-423, 468- 469.

según Demócrito 369. según Epicuro 273-274, 279. según Leucipo 246-248. según los pitagóricos 232-233.

 

  el vacío 112, 248.

 

  la unidad de lo finito y lo in finito 108-111. ATRIBUTO véase Sustancia — y atributo. AUTOALIENACIÓN véase Alienación. AUTODESARROLLO véase Desarrollo. AUTOMOVIMIENTO véase Movimiento AXIOMA 181, 205.

 

BABUVISMO 34, 38.

BIEN (EL) (LO BUENO) 62, 200, 202-207.

 

BIOLOGÍA 137, 317, 351, 353, 431- 433.  Véase también Darvinismo. BONDAD (LA) véase BIEN (EL) (LO BUENO).

 

CÁLCULO DIFERENCIAL véase Matemática. CÁLCULO INTEGRAL véase Matemática. CALIDAD 104-106, 206.

 

  cantidad 115-117, 119, 309.

 

transición de la calidad a la cantidad y viceversa 105, 111, 113, 116, 120-123, 210, 257.

 

y determinación 102, 309.

 

  sensación 76-77, 78, 309. Véase también Medida (La); Salto.

 

  necesidad 156-157, 329-330.

 

 

  posibilidad 294.

 

CATEGORÍAS 30, 119, 163-164, 337, 463-465.

 

como determinación de la esencia 130.

como forma de reflejo de la realidad objetiva 90-94, 174.

los momentos de la cognición de la naturaleza por el hombre son las categorías de la lógica 188.

 

las categorías del pensamiento como expresión de las leyes de la naturaleza y del hombre 91.

 

las categorías son etapas del conocer el mundo 93.

 

Indice de materias

 

 

 

 

de la lógica de Hegel 281-282, 287-288, 299-300, 305-306.

 

desarrollo de las categorías 237- 238.

 

  la historia de la filosofía 113, 169-170, 229-230. inferencia de las categorías 94.

 

relatividad de las categorías 195- 196. su antinomia 115.

 

transición recíproca de las categorías 196-198.

  la práctica 90, 180-181, 185.

Véase también Concepto; Conocimiento; Lógica; Pensamiento.

CAUSA (CAUSALIDAD) 60, 152- 157, 170-171, 179, 230, 306-309, 319-320, 341, 364.

 

carácter condicional de la causalidad 195.  la causalidad es sólo una de las de-terminaciones de la conexión universal 157.

 

el conocimiento real de la causa es la profundización del conocimiento, desde la exterioridad d e los fenómenos hasta la sustancia 153 -154.

 

en la historia 153-156.  relación de causalidad 155-158.

y efecto 56.

 

simplemente momentos de dependencia recíproca universal, de conexión, sim - plemente eslabones en la cadena del desarrollo de la materia 154.  fin 267.

 

  funcionalidad 395-396

 

  fundamento 138-139, 206.

  mediación 157.

 

  ocasión 155.

Véase también Mediación.

CAUSALIDAD véase Causa (causalidad).

 

CEREBRO 250-251, 351.

como el más elevado desarrollo del espíritu 349.

el conocimiento es el reflejo de la naturaleza en el cerebro humano 174, 190.

es el producto más elevado de la materia, 159,174.

Véase también Pensamiento; Reflejo.

 

CIENCIA 197-198, 220, 400-401, 407, 433, 436-437, 453.

 

abarca condicionalmente, aproximadamente, el carácter universal, regido por leyes de la naturaleza en eterno desarrollo y movimiento 174.

 

las ciencias concretas y la lógica véase Lógica.  con su práctica el hombre, de-muestra la corrección objetiva de la ciencia 181.

 

la consideración científica, exige la demostración de la diferencia, de la cone-xión, de la transición 214-215.

historia de la ciencia 142, 233-234, 274, 306, 324, 327-328.

 

refleja la esencia, la sustancia de la naturaleza 179.

social 327.

y el proletariado 29.

 

  experiencia 418-419.

 

  fantasía 233.

 

es estúpido negar el papel de la fantasía, incluso en la ciencia más estricta 342. y la religión 234, 274, 401-403, 412, 415 véase también Saber — y fe.  Véase

también Ciencias naturales.

CIENCIAS NATURALES 39-40, 366-368, 371-372, 373.

 

agnosticismo de los naturalistas 404.  historia de las ciencias naturales 154, 273-276.

 

Indice de materias

 

 

 

 

y atomística véase Atomística, y ciencias sociales 327, 375.

 

  dialéctica 245-246, 306, 328, 330.

  filosofía 35-36, 37-38, 57, 87- 88, 139-140, 366-367-368-369, 486- 487. Véase también Ciencia.

CINICOS 212.

 

CIRENAICOS 258-259.

CLASES Y LUCHA DE CLASE 20- 22, 43-45, 62-63, 294-295, 327, 333, 503.

proletariado 20-22, 23, 28, 389.

 

COMIENZO (EL) 100-101, 103, 149, 163, 194-195, 219, 272.

 

del conocimiento véase Conocimiento (cognición).  en economía política 309-310, 328-329.

 

COMUNISMO (TEORÍA) 18, 24, 27-28, 31, 33-34, 35-36, 37-38, 39, 42-43; véase también Socialismo científico.

 

primitivo 327.

 

CONCATENACIÓN (interdependencia) véase Conexión.

 

CONCEPTO 94, 124-125, 145, 157- 158, 159-160, 164-165, 167, 177, 180-181, 182, 188, 193, 199-201, 206, 210, 218, 224-225, 245, 250, 260-262, 265-266, 341-342.

 

análisis de los conceptos 106-107.

 

exige siempre el estudio del movimiento de los conceptos, de su interconexión, de sus transiciones mutuas 235.

 

autodesarrollo de los conceptos en la lógica de Hegel y la historia de la filosofía 113.

 

la coincidencia de los conceptos con la “ síntesis” , con la suma, el resumen del empirismo 267.

 

los conceptos no son inmóviles, sino —en sí y para sí— por su naturaleza = tran-sición 213, 234- 236.

 

los conceptos son el producto más elevado del cerebro, el producto más elevado de la materia 159.

 

los conceptos son subjetivos en su abstracción, en su separación, pero objetivos en su conjunto, en el proceso, en el total, en la tendencia, en la fuente 197.

 

los conceptos (y sus relaciones, transiciones, contradicciones) son reflejos del mundo objetivo 186.

 

dialéctica de los conceptos 96, 111- 112, 141-143, 148, 168-171, 186- 187, 196-198, 199-200, 201-202, 215-216, 237-242, 275, 317, 349- 350.

 

sus raíces materialistas 188.  y la dialéctica del conocimiento 237.

 

todo concepto aparece en una cierta relación, en una cierta vinculación con to-dos los otros 187.

 

los conceptos humanos deben ser tallados, trabajados, flexibles, móviles, relati-vos, mutuamente vinculados, unidos en opuestos a fin de abarcar el mundo 124.

 

en los conceptos humanos la naturaleza se refleja en forma distintiva y dialéc-tica 251.

 

e idea 170, 182, 193-194, 215, 265-266.  en el ser (en los fenómenos inmedia-tos) revela la esencia 306.

forma de reflejo de la naturaleza en la cognición humana 174.

 

formación de los conceptos 170- 171, 174, 264.

fuente del conocimiento y del concepto 197, 271.

la suma infinita de los conceptos generales da lo concreto en su totalidad 260.

 

Indice de materias

 

 

 

 

universal flexibilidad de los conceptos 107.

 

y contradicción 138.

 

  experiencia 75-80, 183.

 

  la realidad 217.

  movimiento véase Movimiento,

 

  sensación 242, 262, 266, 272, 338.

 

  simbolismo 118.

 

Véase también Categorías.

CONCIENCIA 79-80, 120, 158, 160, 175, 181, 191, 205, 211-212, 357.

autoconciencia 21-23, 39-40, 41- 42, 97, 163-164, 176, 197.

 

y sustancia 39.

la conciencia subjetiva y su sumersión en la objetividad 193.

del carácter regido por leyes de la conexión objetiva del mundo 170.

del hombre no sólo refleja el mundo objetivo, sino que lo crea 200.

humana es algo exterior en relación con la naturaleza (sin coincidir con ella in-mediatamente, sencillamente) 179.

 

movimiento de la conciencia hasta el saber absoluto (en “Fenomenología del es-píritu” ) 96.

 

refleja la esencia, la sustancia de la naturaleza 179.

transición dialéctica de la materia a la conciencia 265.

y la historia 246.

y lo inconciente 439.

y ser véase Ser — y conciencia.

 

CONCRETO (LO) véase Abstracto (Lo) (abstracción) — y lo concreto.

CONDICIÓN 142-143.

CONEXIÓN (NEXO) 191, 214- 215, 246, 320-321, 468.

 

carácter regido por leyes de la conexión objetiva del mundo 170-171.

concatenación en la naturaleza 56, 74, 100, 103, 145.

  su reflejo en los conceptos 141-142, 169-172, 186-187. de la materia y del movimiento 71, 265.

 

de todas las partes del progreso infinito 111. es transición 100, 172, 329. lo individual y lo general 329.

 

interacción 145, 157.

momento de la conexión 142, 213.

 

nexo necesario, nexo objetivo de todos los aspectos, fuerzas, tendencias de la es-fera dada de fenómenos 97. 

 

universalidad y carácter omnímodo de la interconexión del mundo 155.

 

  causalidad 155-157, 170. 

 

  ley 145, 250, 267.

 

Véase también Causa; Inmediato (Lo) y lo mediato; Relación. CONOCIMIENTO (cognición) 91- 92, 106-107, 113, 176, 184-185, 189- 192, 193-

 

197, 203-209, 212-213, 216- 222, 300, 309, 359, 404-405, 407, 418-419, 446-

 

447, 459.

 

comienzo del conocimiento 68-69, 90, 103, 194-195, 218 -219, 272.  la condi-ción para el conocimiento de todos los procesos del mundo en su “ automovi - miento” , en su desarrollo espontáneo, en su vida real, es el conocimiento de los mismos como una unidad de contrarios 327- 328.

el conocimiento teórico debería dar el objeto en su necesidad 199. de la natura-leza 88-89, 152-153, 162-165, 186- 187, 189, 195-196, 200-201, 265- 266,

 

Indice de materias

 

 

 

 

328-333, 359, 418-419.

 

y categorías de la lógica 91-94, 161, 162, 188.

 

el materialista exalta el conocimiento de la materia, de la naturaleza 163.

el conocimiento une al hombre y la naturaleza 91.

en el ser (en los fenómenos inmediatos) la cognición revela la esencia 306.

 

es la aproximación eterna, infinita, del pensamiento al objeto 185.

es la coincidencia del concepto y la objetividad 184.

la esencia de la cognición dialéctica es el despliegue del total de los momentos de realidad 152.

 

el fin del conocimiento es subjetivo al principio 195.

 

fuente del conocimiento y del concepto 196, 271.

 

método del conocimiento véase Dialéctica; Método, objetividad del conoci-miento 195, 338.

 

proceso del conocimiento 87-89, 91-93, 101, 125-126, 146, 172, 218-219, 237-238.

 

su análisis 193-194, 199-200.  y posibilidad del idealismo vea se Idealismo.  el movimiento del conocimiento hacia el objeto sólo puede pro ceder dialéctica-mente 260.

 

carácter dialéctico del proceso del conocimiento 162-164, 189, 330-333, 338, 341-342.

 

camino dialéctico del conocimiento de la realidad objetiva: de la percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la práctica 163.

 

momentos, etapas del proceso del conocimiento 121, 145-146, 162-164, 174, 188, 188-189, 260, 276, 309.

 

el conocimiento es el reflejo de la naturaleza por el hombre, el proceso de una serie de abstracciones, la formación de conceptos, leyes 174.

 

y la práctica 188-189, 198-200, 205-207, 309.

el proceso del conocimiento incluye la práctica humana y la técnica 189.

papel de la abstracción en el proceso del conocimiento véase Abstracto (Lo); As-censión, su carácter absoluto y su carácter relativo 195.

 

la relatividad de todo conocimiento y el contenido absoluto de cada paso hacia adelante del conocer 172.

 

el sujeto del conocimiento 93, 324.

 

y la certeza sensible 238.  y la intuición 160, 162-163.

y la sensación (según Aristóteles) 267-268.

 

Véase también Ascensión; Concepto; Lógica; Pensamiento; Reflejo; Teoría del co-nocimiento.

 

CONTENIDO véase Forma — y contenido.

CONTINUO (LO) véase Discontinuo (lo) y lo continuo.

CONTRADICCIÓN 18-20, 32-34, 64-67, 95, 134, 156-157, 186-188, 192, 202-203, 214-217, 225, 234- 235, 247, 327.

 

contradicciones del capitalismo véase Sociedad-burguesa, en la historia 132, 293-295.

 

fuerzas y tendencias contradictorias en cada fenómeno 210, 327-328.

necesidad 97.

unidad y lucha de contradicciones 131-132, 210, 260.

 

y antítesis 130, 134, 138, 210, 327-328.

y diferencias 134, 138.

y esencia 134, 234-235.

 

Indice de materias

 

 

 

 

y experiencia 135.

 

y movimiento 135-138, 200, 317, 329.

 

el movimiento es una contradicción, una lucha de contrarios 240-241.

 

y pensamiento véase Pensamiento —y contradicción, y relación 134, 138, 186, 210.

 

y vida 135, 138, 217.

Véase también Antinomias.

COSA EN SÍ 95, 105, 341-342, 460, 466-467.

 

en general es una abstracción vacía e inerte 91-92, 99, 106.

Hegel acerca de la cosa en sí 91, 99, 127, 138-139, 164-165, 193- 197.

Hegel en favor de la cognoscibilidad de la cosa en sí 165.

  el ser 143-144.

  fenómeno 112, 143-145, 194, 235.

 

  su trasformación en cosa para otros 106.

 

CRECIMIENTO véase Desarrollo y crecimiento.

 

CRISTIANISMO véase Religión.

CRÍTICA BURGUESA DEL MARXISMO 348-349, 361, 374-376.

 

CRÍTICA DE LA FILOSOFÍA BURGUESA 148, 170-171, 188-189, 240-241, 249, 259, 263, 299-304, 341-342, 347-350, 353, 357, 361- 363, 368-369, 373-374. 

 

CULTURA 368.

 

DADO (LO)  127, 130, 179-180, 247, 438, 446-447, 459-460.

 

  la esencia 129-130. DARVINISMO 137.

 

DEDUCCIÓN véase Inducción — y deducción. DEFINICIÓN véase Determinación. DEMOCRACIA (burguesa) 61, 306. DERECHO 41.

 

DESARROLLO 237-238, 309, 328.

 

de las categorías véase Categorías, de todo el contenido concreto del mundo y de su cognición 93.

 

del conocimiento véase Conocimiento.

 

del mundo véase Mundo.  dos concepciones del desarrollo 327-328. es la “lucha” de los contrarios 328.

 

la negación como un momento de la conexión, del desarrollo 214. principio universal del desarrollo 238.

 

  crecimiento 237, 250, 329.

  autodesarrollo 113, 209-210, 244.

del pensamiento humano 229;

véase también Pensamiento.

 

DETERMINACIÓN 169, 174, 198- 199, 209-210, 219.

de dialéctica véase Dialéctica, debe conducir a lo determinado 115.

de la verdad véase Verdad, determinaciones conceptuales 118, 169.

 

en Aristóteles la filosofía se pierde a menudo en la definición de palabras 337. puede haber muchas definiciones, porque los objetos tienen muchos aspectos

 

223.

y calidad 102, 309.

y relación 116, 137.

 

DEVENIR 94, 102, 104, 129, 159, 242-243, 256, 309, 317.

 

y transición 103, 212-214.

 

Indice de materias

 

 

 

 

DIALÉCTICA 80-81, 115, 182, 209- 219, 306, 328-333, 374.

 

como lógica y teoría del conocimiento 88, 142, 182, 211, 222, 306-309, 324, 327-333, 341-342.

la dialéctica es la teoría del conocimiento (de Hegel y) del marxismo 330.

 

en El capital están aplicadas a una sola ciencia la lógica, la dialéctica y la teoría

 

del conocimiento del materialismo [no hacen falta 3 palabras: es una y la misma cosa] 309.

 

criterios de la dialéctica 149, 327.

de Hegel como generalización de la historia del pensamiento 306.

definiciones de dialéctica 97-99, 209-211, 218-220, 231, 234-235, 242, 254-255, 257, 284, 380.

 

la dialéctica es la doctrina de la unidad de los contrarios 210. la dialéctica es la teoría que muestra cómo devienen idénticos los contrarios 106.

 

la dialéctica es el estudio de la contradicción en la esencia misma de los objetos 236.

 

 la dialéctica es el reflejo correcto del eterno desarrollo del mundo 107.

 

del conocimiento véase Conocimiento.  de los conceptos 275.

 

y sus raíces materialistas 188.

 

Véase también Concepto, la dialéctica de las cosas produce la dialéctica de las ideas, y no a la inversa 186.

elementos de la dialéctica 210, 329-330.

 

espíritu y esencia de la dialéctica, no lo abstracto, sino lo concreto 83. historia de la dialéctica 211-212, 215, 231, 234-246, 253, 284, 314- 318, 327-

333, 338-339.

 

idealista 30, 71-72, 74, 178-180, 217, 241-242, 301, 313, 360.

 

en la filosofía de Kant 97, 199, 211, 212-213, 242.

 

materialista 148, 178-180, 186-187, 188-189, 237-238, 265, 275, 299, 306-310, 313, 327-333.

 

la continuación de la obra de Hegel y de Marx debe consistir en la elaboración dialéctica de la historia del pensamiento humano, de la ciencia y la técnica 142.

 

objetiva y subjetiva 96, 108-111, 186-187, 188-190, 195-197, 211, 214-215, 236-238, 242, 254-255, 260-262, 265, 328-329.

 

la “triplicidad” de la dialéctica es su aspecto superficial, exterior 217-218. 

 

  antidialéctica 215-216, 239-240.

 

  economía política véase Economía política.  y evolución 237, 327-329. 

  la historia de la ciencia 327.

 

  las ciencias naturales véase Ciencias naturales, y metafísica (antidialéctica) 215- 216, 257, 265, 328, 330-333.

 

  sofística 104, 211, 237, 256, 317, 325, 328.

 

distinción entre subjetivismo (escepticismo y sofística) y dialéctica 328. Véase también Abstracto (Lo) y lo concreto; Antítesis; Calidad — y cantidad;

 

Contradicción; Desarrollo; Movimiento; Negación — de la negación; Singular (Lo), lo particular y lo universal.

 

DIFERENCIA (diversidad) 98-99, 130-131, 306-309.

 

la consideración científica exige la demostración de la diferencia, de la conexión, de la transición 214- 215.

 

lucha entre las diferencias, polaridad 97.

 

y contradicción 134.

 

Indice de materias

 

 

 

 

sólo cuando llegan a la cúspide de la contradicción, las múltiples entidades se tornan activas 138.

 

DIOS 143, 163-164, 266-267, 273- 274, 328, 341-342.

desarrollo de la representación de Dios 235-236, 279, 293-294.

en la filosofía de Aristóteles 264.

 

en la filosofía de Hegel 101, 149, 162, 222, 264, 275-276, 291.

en la filosofía de Heráclito 318, 320-321, 323-324.

en la filosofía de Leibniz 79.

Feuerbach acerca de Dios 50-51, 54-62, 63-67,_ 149, 279.

prueba ontológica de la existencia de Dios 75, 175.

 

según los neoplatónicos 285-286.

Véase también Religión.

DISCONTINUO (LO) Y LO CONTINUO 68, 74, 115, 239-242, 247.

 

el movimiento es la unidad de la continuidad y la discontinuidad (del tiempo y del espacio) 239- 240.

 

DOGMATISMO 283-284, 348.

de Kant 283-284, 302-304.

del sentido común 283.

 

DUALISMO 111, 349-350.

ECLECTICISMO 214, 264, 286, 304, 330, 365-366.

y sofística 107.

ECONOMÍA POLÍTICA 18-24, 170- 171, 306, 313-314.

burguesa 18-20, 23-24, 198.

 

marxista 20-23, 170-171, 309-310, 328-329.

mercancía 170-171, 329.

como relación social 309-310.

 

valor 19, 162-163, 170-171, 310, 315.

 

el valor es una categoría más verdadera que la ley de la oferta y la demanda 147.

 

plusvalía 309, 376.

según el trabajo 24.

formas del valor 310.

 

EFECTO véase Causa — y efecto.

EGOÍSMO 62-63, 290.

como principio filosófico de la conformidad con la naturaleza, con la razón hu-mana (según Feuerbach) 51.

 

ELEÁTICOS 102, 211, 234-242.

 

ELECTRICIDAD 140-141, 327, 427.

ELECTRÓN 73, 111, 274, 423.

ELEMENTOS DE LA DIALÉCTICA véase Dialéctica.

 

ELIMINACIÓN 59, 104-105, 123, 159, 188-189, 206-207, 215-216, 284.

EMPIRISMO 75-76, 121, 161, 182, 193, 222-223, 274.

coincidencia de los conceptos con la “ síntesis” , con la suma, con el resumen del empirismo 266.

 

neoempirismo 157.

 

ENERGETISMO 353, 357, 371-372, 421-422.

ENERGÍA 52, 360, 363, 405, 412- 413, 422-423.

y movimiento 52.

ENTELEQUIA 74, 136.

ENTENDIMIENTO 123, 160, 162, 165, 187-189, 232, 266-267, 270, 276, 488.

 

Indice de materias

 

 

 

 

en la filosofía de Pitágoras 232- 233.

 

y razón véase Razón — y entendimiento.

 

Véase también Sentido común.

EPICURO Y EL EPICUREISMO 271-279.

acerca del átomo 273, 275-276.

 

genialidad de la conjetura de Epicuro sobre la velocidad de la luz 273.

teoría del conocimiento de Epicuro 271-274.

ESCEPTICISMO 127-128, 236, 385- 386.

antiguo 115, 253, 279-284.

e idealismo 390-391.

 

en la filosofía moderna 36-37, 240, 258, 280-282, 363.

escepticismo no es duda 281.

Hume véase Hume y su doctrina, papel del escepticismo en la historia de la filo-sofía 115.

 

tropos del escepticismo 280-284.

 

y el kantismo véase Kant y el kantismo.

y Hegel 302.

y la dialéctica 212-214.

 

la dialéctica del escepticismo es “ contingente” 280.

distinción entre subjetivismo (escepticismo y sofística) y dialéctica 328.

y la metafísica del siglo XVII 36- 37.

 

  pragmatismo 434-436, 444-445. ESCOLASTICA 338.

 

ESENCIA 129, 131, 145, 179, 327.

 

  apariencia (manifestación externa) véase Apariencia, y autoconciencia 193.  y contradicción 134, 234-235.

 

  fenómeno véase Fenómeno — y esencia.

 

  forma 139-140.  y fundamento 132.

 

  ley véase Ley.

  lo absoluto 126.

 

  lo dado 130.

 

  lo “universal” 251.

  medida (en “Ciencia de la lógica” ) 119.

 

  ser véase Ser — y esencia.

ESPACIO 73, 203-204, 234.

y punto 284.

y tiempo 54-55, 74, 211, 214-216, 238-240.

el movimiento es la esencia del tiempo y el espacio 239-240.

 

ESPECULATIVO (LO) (ESPECULACION) véase Idealismo,

pensamiento especulativo véase Pensamiento.

ESPIRITU (ALMA) 76-77, 88, 97, 128, 176-177.

en la filosofía de Epicuro 273-274, 279.

  cuerpo 56-58, 61-62, 79-80, 188, 188-189. en la filosofía de Aristóteles 267-269.

 

en la filosofía de Heráclito 323.

  materia véase Materia — y espíritu. ESTADO (EL) 32-33, 291, 295- 296.

 

la república de Platón 260, 262- 263. ESTOICISMO 271, 324.

 

Indice de materias

 

 

 

 

ÉTER 140, 354, 414, 423-424.

 

la conjetura acerca del éter ha existido durante miles de años, y hasta hoy sigue siendo una conjetura 234.

 

en la filosofía de Epicuro 273- 274.  según los pitagóricos 234.

 

ÉTICA 259-260 véase también Bien (El) (lo bueno); Moral.

 

EVOLUCIÓN 108, 380, 436.  la lógica objetiva interna de la evolución y de la lucha entre las diferencias, polaridad 97.  y dialéctica 309, 327-328.

EXISTENCIA 103, 139, 142, 143, 145, 151-152, 161-162.

y concepto 250-251.

 

EXPERIENCIA 438-439, 448-459, 459-461.

 

  hipótesis 163-165, 198-200.  e inducción 171-172. en los pragmáticos 456.

 

su papel en el conocimiento 113- 114, 198-200, 498. y contradicción 134-135.

 

y el concepto 75-77, 183. y la ciencia 418-419.

 

y ley 276-279, Véase también Práctica.

EXTERNO (LO) Y LO INTERNO 152-154, 177, 179, 215-217.

 

y el comienzo 149.

FANTASÍA véase Pensamiento — y fantasía.

FE véase Saber — y fe; Religión.

 

FENÓMENO 93, 97, 113-114, 152- 154, 160, 165, 183-184, 242, 253, 329-330, 338.

cada cosa (fenómeno, proceso) está vinculada con todas las de más 210.

las fuerzas y tendencias contradictorias en cada fenómeno 209, 327- 328.

Kant se limitó a los fenómenos 194, 256.

la totalidad de todos los aspectos del fenómeno, de la realidad y de sus interrela-ciones 186.

y esencia 79-80, 97-98, 143, 148, 196, 205, 309-310, 339.

 

el infinito proceso de profundización del conocimiento del fenómeno a la esen-cia 210, 235.

 

incluso la espuma es una expresión de la esencia 126.

 

en los fenómenos inmediatos el conocimiento revela la esencia 306.   aparece la esencia, el fenómeno es esencial 235.

 

el fenómeno es la manifestación de la esencia 165. 

  la cosa en sí 111, 143-144, 193, 223-224.

 

  la existencia 151-152.

 

  ley 145-148.

 

el fenómeno es más rico que la ley, 147.

 

Véase también Apariencia (manifestación externa); Fenomeno- logismo (feno-menalismo).

 

FENOMENOLOGISMO (FENOMENALISMO) 253, 259-260, 304, 371-372, 466-467.   FEUERBACH, L. A. 266, 364-365, 495-496.

 

acerca de Dios véase Dios, evolución de sus ideas 71, 75-76, 80-81, 149, 364-365.

gérmenes de materialismo histórico en Feuerbach 58, 62-63.

 

limitación del materialismo de Feuerbach 49, 52, 62-63, 493.

 

el principio antropológico de la filosofía de Feuerbach 68-69.

 

significación histórica de su filosofía 23-24, 30, 39.

 

Indice de materias

 

 

 

 

“ socialismo” de Feuerbach su ateísmo “ ilustrado” 62.

 

su crítica al idealismo 35, 39, 50, 55, 61, 64-69, 74-77, 79-80, 122.

y la revolución de 1848 49.

 

FICHTE (SU DOCTRINA) 39, 95, 111, 127-128, 224-225, 391-392.

FILANTROPÍA 24, 43.

FILOSOFÍA 87-88, 101, 163-165, 187, 194-195, 246, 258-259, 389- 390, 398, 457-459, 460, 462.

 

debe demostrar e inferir todo, y no limitarse a definiciones 223- 224.

 

la dialéctica como ciencia filosófica 256-257.

 

es la ciencia del pensamiento 258. el problema fundamental de la filosofía 51, 54, 56, 266, 267-258, 273, 365-366.

 

la refutación de un sistema filosófico no significa desecharlo, sino desarrollarlo 159.

 

su método 87, 96, 217, 224-226.

Véase también Método,

sus tareas 140-141, 156-158, 169- 170.

 

y la religión 230, 333, 338, 341- 312, 348, 403.

y las ciencias naturales véase Ciencias naturales — y filosofía,

  lo abstracto 23-24, 229.

 

  su historia véase Historia de la filosofía, Lógico (Lo) y lo histórico.   Véase también Dialéctica; Idealismo; Materialismo.

 

FILOSOFÍA DE LA NATURALE ZA 175, 211, 272, 353.

de Aristóteles 264.

de Heráclito 244-246, 323.

 

de Platón 262-264.

 

FIN 21-23, 138-139, 158, 183, 201- 208, 224-225, 250-251, 431.

 

actividad del hombre dirigida a un fin véase Hombre, del conocimiento es subje-tivo al principio 180.

en la historia 164-165, 245, 272- 273, 275-276, 279-280.

 

y causa, ley, conexión, razón 266.

 

  medio 180-181, 191, 205, 266. Véase también Teleología. 62- 63.

  lo absoluto 194-196.

 

  lo infinito 106-111, 187-190, 211-212, 214-215, 238-240, 284, 452-453. son partes, etapas de uno y el mismo mundo 103.

 

FÍSICA 36-37, 76-77, 89, 122, 139- 140, 145, 197-198, 327, 352, 354, 369-371, 412-419, 422-426, 431-433, 468-470.

 

Véase también Atomística; Átomo; Electricidad; Electrón; Teoría electrónica.   FÍSICO (LO) 61.

 

y lo psíquico 54.

FISIOLOGÍA 323-324, 349-350.

FORMA 147, 191-192.

 

el reflejo de la naturaleza en la cognición humana consiste de conceptos, leyes, categorías 174.

 

  contenido 92-94, 96, 138-140, 144, 206-209, 225-226. la lucha del contenido con la forma, y a la inversa 210.

 

  esencia 138-140.

 

Indice de materias

 

 

 

 

  materia 138-140, 268-269, 341.

 

  pensamiento véase Pensamiento.

 

FUNDAMENTO 53-54, 113-114, 132, 138-142, 151-152, 156-157, 170, 173, 270.

ley de razón suficiente 138-139.

  causalidad 138-139, 209. ECLETICISMO 214, 264, 286, 304,

 

GENERAL (LO) véase Individual (Lo) y lo general. GENERALIZACIÓN véase Abstracto (Lo); Ascensión. GNOSEOLOGÍA véase Teoría del conocimiento. GNOSTICISMO 286.

 

GRADUALIDAD 120-123.

 

interrupción de la gradualidad véase Salto; Transición. HEGEL, G. W. F.

 

concepción de la historia de Hegel 28-29, 32, 41-42, 289-298.

crítica del kantismo 91-92, 95-96, 99, 115-116, 119-120, 143-145, 160-164, 165-170, 176-177, 182- 184, 193-196, 197-199, 212-213, 219-221, 223-225, 242, 252-254, 256, 264, 283-284, 301, 303.

Hegel refuta a Kant, precisa mente en el plano gnoseológico 16 dialéctica de Hegel véase Dialéctica — idealista.

 

idealismo y mística de su filosofía 25, 28-30, 35-36, 38-41, 42, 64-67, 88, 92-93, 96, 101, 111-114, 122, 124, 125, 141-142, 148-149, 151, 160-167, 168-170, 176-177, 192- 193, 193-194, 205, 215-216, 230, 247-248, 262-271, 273-276, 285, 290-291, 292-293, 294-295, 296, 302, 306, 341.

 

“ hegelianismo abstracto y abstruso” (Engels) , 105, 136. Dios en la filosofía de Hegel véase Dios.

 

tributo de Hegel a la lógica formal 169.

 

Hegel no pudo entender la transición dialéctica de la materia al movimiento y a: la conciencia 265.

 

Hegel ensalza y habla mucho del misticismo, del idealismo en la historia de la fi-losofía 262.

 

la lógica de Hegel no puede ser aplicada en su forma dada 247.

 

lo racional en la filosofía de Hegel 24-25, 32-33, 35-36, 41-42, 42, 92-93, 112-113, 141-142, 154-156, 164-165, 170-173, 181, 182, 188, 191-192, 198-200, 205, 211, 222- 225, 247-248, 249, 259-260, 276- 279, 289-290, 292-293, 294-295, 297, 301, 303, 306-309, 330-333.

 

Hegel hizo la genial conjetura de que las formas y leyes lógicas son el reflejo del mundo objetivo 172.

 

Hegel adivinó genialmente la dialéctica de las cosas en la dialéctica de los con-ceptos 186.

 

Hegel toma su autodesarrollo de los conceptos, de las categorías, en conexión con toda la historia de la filosofía 113.

 

un grano de profunda verdad en la envoltura mística del Hegelianismo 136-137, 149.

 

en la historia de la filosofía Hegel busca predominantemente lo dialéctico 231.  es completamente imposible en tender “ El capital” de Marx, sin haber en-tendido toda la “Lógica” de Hegel 172.

 

  el materialismo 97-99, 101, 103, 146, 152-155, 161-162, 192, 195- 197, 203-

 

204, 222, 247-254, 257, 263, 266, 268-270, 273-279.

 

germen de materialismo dialéctico en Hegel 283.

 

Indice de materias

 

 

 

 

gérmenes del materialismo histórico en Hegel 90, 119, 155, 180, 293-294. Véase también Neohegelianismo.

 

HIPÓTESIS 219-221, 233-234, 276- 279, 366, 425-427.

e inducción 172.

y experiencia 146-147, 184.

 

HISTORIA 17-18, 25-26, 76-77, 259-260, 289-296, 306, 500-502, 515- 516. concepción de la historia por Hegel véase Hegel, G. W. F. concepción materialista

 

de la historia 21-23, 24-25, 26, 28, 30-31, 31-33, 34, 36-37, 39-40, 309-310. Véase también Materialismo histórico.  contradicciones en la historia 132, 293 -

 

295.

 

e interés véase Interés, la historia es la base, el cimiento, el ser, que es seguido por la conciencia 246.

ley de la historia y fines particulares 245.

 

movimiento de la historia 155-156.

 

papel de las masas y del individuo en la historia 25-26, 27-31, 290- 291, 514-515.

 

posibilidad y realidad en la historia 294.

progreso y regresión en la historia 26-28.

y causalidad 153-155.

 

el “ espíritu interior” en Hegel es una indicación idealista, mística, pero muy pro-funda de las causas históricas de los acontecimientos 155.

 

y el pensamiento de lo ideal que se convierte en lo real 113.  y la naturaleza 291.

 

HISTORIA DE LA FILOSOFÍA 35-38, 153-155, 252, 314-318, 324, 330-333, 337-338, 383-399, 412-413, 454-456, 463-464.

 

como ciencia 36- 37, 77, 168, 171- 172, 229-230, 231, 241-242, 263- 264, 313-316, 320-321, 330-333, 337, 347, 364-365, 383-399.

 

la dialéctica en la historia de la filosofía véase Dialéctica, lucha del materialismo y el idealismo en la historia de la filosofía 263-264.

 

Véase también Materialismo e idealismo.  papel del escepticismo en la historia de la filosofía 115.

 

para la estricta historicidad en la historia de la filosofía 230.

  el desarrollo de las categorías 112-113, 169, 229-230.

  la lógica 112-113, 229-230, 245- 246;

 

véase también Lógico (Lo) y lo histórico.

y el problema fundamental de la filosofía 56.

HISTORICISMO 77, 230, 246.

HISTÓRICO (LO) véase Lógico (Lo) y lo histórico.

HOMBRE 38-39, 40, 127, 149, 187, 192-193, 252, 257, 496-498.

 

apariencia humana en las relaciones de la propiedad privada 18- 23.

autoalienación del hombre 20-24.

autoconciencia del hombre 22-24, 42.

 

depende del mundo objetivo y determina su actividad de acuerdo con él 178.

en la filosofía de Feuerbach 53, 55, 62, 68.

en la filosofía de Hegel 39, 40- 42.

en la sociedad burguesa 31-33.

el hombre y su cerebro son el más elevado desarrollo del espíritu 349.

 

el ser del hombre 192-193, 492, 493.

 

los fines de los hombres son engendrados por el mundo objetivo y lo

 

Indice de materias

 

 

 

 

presuponen 180.

 

  la naturaleza 49-51, 53, 56-57, 140-142, 178-179, 180-181, 191, 200-201, 293-294.

 

el hombre instintivo, el salvaje, no se distingue de la naturaleza; el hombre con-ciente se distingue de ella 93.

 

  la religión 50-51, 54-55, 56, 59, 61, 64-67, 279, 293-294. reproducción del hombre 192-193.

 

su actividad dirigida a un fin 178- 181, 201, 206.

HOMEOMERÍAS 250.

HUMANISMO 35-36, 38-39.

 

HUME Y SU DOCTRINA 171.

escepticismo de Hume 193-194, 348, 391.

IDEA 26-27, 37-38, 76-77, 262, 341- 343

absoluta 188-190, 199-200, 205-206, 224-22

la dialéctica de las cosas produce la dialéctica de las ideas, y no a la inversa 186.

 

e interés 26, 259-260.

 

en la filosofía de Hegel 161, 164- 165, 167, 175, 181, 182-183, 184- 186, 188, 188-189, 220-222, 298.

en la filosofía de Platón 259-260, 262-264, 285-286, 337-338.

 

lógica 173-174.

 

y práctica 33-34.

Véase también Abstracto (Lo); Categorías; Concepto.

IDEAL (LO) véase Material (lo) y lo ideal.

 

IDEALISMO 18, 25, 264, 270-271, 273-274, 279, 299, 330-333, 338, 341-342, 349-350, 353, 357, 371- 372, 384-386, 390-392, 415-417, 441-443.

 

absoluto véase Hegel, G. W. F.

de Kant véase Kant y el kantismo.

de Leibniz 72, 73-75, 79, 127.

 

de los jóvenes hegelianos 25, 28- 30, 39-40.

de los neoplatónicos y el agnosticismo moderno 285.

dialéctico 257; véase también Dialéctica — idealista, filosófico es un camino ha-cia el oscurantismo clerical 348.

 

objetivo 160-161, 259, 392.

 

raíces gnoseológicas y de clase del idealismo 264, 333, 341-342, 367. posibilidad del idealismo (= religión) está dada ya en la primera abstracción ele-

 

mental 342.

 

subjetivo 196, 249, 252, 254, 258- 259, 268, 344, 392, 441.

y el concepto de energía 360.

y materialismo véase Materialismo — e idealismo.

Véase también Crítica de la filosofía burguesa.

“IDEALISMO FÍSICO” 156-157, 367.

 

IDENTIDAD 130-131, 134-135, 146, 156-157, 164-165, 184, 188-190, - 265, 306-309, 324, 338.

 

abstracta 136.  de los contrarios véase Antítesis (contrarios, opuestos).

 

ley de identidad véase Lógica formal.

IDIOMA véase Lenguaje.

IGUALDAD 22-24.

 

IMAGINACIÓN 60, 160.

 

Indice de materias

 

 

 

 

INCONCIENTE (LO) 439.

 

INDIVIDUAL (LO) Y LO GENERAL 67, 74, 76-78, 171-172, 193- 194, 249-251, 255, 257-259.

 

como contrarios 328-330. su interconexión 328-329. en economía política 18-19.

 

en la filosofía de Aristóteles 191, 329, 337-343.  en la historia 289-290, 291-294.

 

Véase también Singular (Lo), lo particular y lo universal.

 

INDIVIDUO véase Historia — papel de las masas y del individuo en la historia.   INDUCCIÓN 79-80.

 

  hipótesis 171-172.  y analogía 171-172. y deducción 141, 197-198, 310.

 

en “El capital” 141.

 

y experiencia 171-172.

 

INFERENCIA 55, 88, 217-218, 219, 222-223.

de las categorías 94.

INFINITUD (LO INFINITO),

 

de la materia 108-111.

en matemática 104, 116-118.

mala 111, 205-206.

y lo finito véase Finito (Lo) — y lo infinito.

INMEDIATO (LO) Y LO MEDIATO 104, 138-139, 156-157, 174, 206- 208, 213-214, 246, 306.

lo mediato y la causalidad 157.

 

todo es mediado, vinculado por transiciones 100.

 

y la verdad 125, 219-221.

 

Véase también Conexión; Relación; Transición. INSTRUMENTO (herramienta) 180, 293-294 INTERACCIÓN véase Conexión.

 

INTERÉS.

 

e idea 26, 260.

en la historia 260, 290-291, 297- 298.

INTUICIÓN 77-78, 164-165.

 

de la intuición al conocimiento de la realidad objetiva 160.

 

de la percepción viva al pensamiento abstracto, y de éste a la práctica: tal es el camino dialéctico del conocimiento 163.

INTUITIVISMO 357.

 

INVESTIGACIÓN Y EXPOSICIÓN 329.

 

JÓNICOS 230, 231.

 

JÓVENES HEGELIANOS véase Marx, C. y Engels, F. — crítica de los jóvenes hegelia-nos.

JUICIO véase Lógica formal.

 

KANT Y EL KANTISMO 148, 156- 157, 160, 304, 373.

 

acerca de la modalidad 117-118.

acerca de la fe y el saber 99, 348- 349.

agnosticismo de Kant 91-92, 99, 126-127, 143-145, 302.

 

en Kant, la cognición separa la naturaleza y el hombre 92.

apriorismo de Kant 75-77.

crítica de Kant y del kantismo 91- 92, 99, 160-164, 165, 170-172, 182-184, 193-

 

Indice de materias

 

 

 

 

199, 219-220, 301- 303, 341.

 

dogmatismo de Kant 283-284, 302- 304. 

subjetivismo y escepticismo de Kant 96-97, 126-127, 130, 144- 145, 193-197, 212-213, 224-225, 242, 252-254, 256, 258-259, 266- 267.

 

  el cartesianismo 77-78.  y H. Poincaré 406.

 

  Hegel véase Hegel, G. W. F. — crítica del kantismo, y la dialéctica 97, 198, 211, 212- 213, 241-242.

 

  la lógica formal 165-167; véase también Lógica formal, y la metafísica 105-

 

107.  y Leibniz 75-77.

Véase también Antinomias; Cosa en sí; Neokantismo; Trascendental (Lo); Tras-cendente (Lo).

 

LENGUAJE 98-99, 255, 289, 291, 323-324.

 

en el lenguaje sólo existe lo universal 257-258.

historia del lenguaje 89, 324.

  pensamiento 80-81, 89, 255, 257-258.

 

  representación 261-262.

  sentidos 80-81.

 

Véase también Palabra.

 

LEY 145-148, 162-163, 176, 198- 200, 222-224, 249-251, 324-325, 342- 343. como momento, etapa, del proceso del conocimiento 121, 145-146, 163, 174,

 

260, 276.

de la historia 259-260.

de la naturaleza 152-154, 178- 180, 249, 266-267, 341-342, 418- 419.

del movimiento de las cosas 94.

es la forma de reflejo de la naturaleza en la cognición humana 174.

 

leyes del pensamiento véase Lógica; Pensamiento.  leyes generales del movi-miento del mundo y del pensamiento 93, 167, 318, 327.

 

y esencia 146-148, 306.

 

la ley es una relación de las esencias 148.

 

y experiencia 276.

 

 y fenómeno 145-148.

el fenómeno es más rico que la ley 147.

y medida 121.

y necesidad 176-177, 250, 259- 260, 264.

 

LEYES (el carácter de estar regido por leyes) 91-92, 152-154, 173-174, 300, 320-321, 468.

 

el carácter universal, regido por leyes, de la naturaleza en eterno desarrollo y movimiento 174.

de la conexión objetiva del mundo 170.

 

LIBERALISMO 295, 471-472, 475- 476, 498-499, 511-513.

Véase también Populismo liberal.

LIBERTAD 108-111, 290, 294-296.

 

como comprensión de la necesidad véase Necesidad — y libertad, y subjetivi-dad 158.

 

LIMITE 97, 106-108, 116-117, 120, 128, 239-240.

 

LÓGICA 87, 90, 95, 141-142, 170- 172, 188-189, 213-214, 306, 359-360. categorías de la lógica 180-181, 188; véase también Categorías, el contenido

 

Indice de materias

 

 

 

 

principal de la lógica son las relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos 186.

 

es el saber en toda la extensión de su desarrollo 100.

leyes de la lógica 171-172, 175, 306.

—la lógica de Aristóteles es una investigación, una búsqueda, una aproximación a la lógica de Hegel 338.

 

no es la ciencia de las formas exteriores del pensamiento, sino de las leyes del desarrollo de todo el contenido concreto del mundo y de su cognición 93.

objetiva y subjetiva 195-197, 323, 338, 365-366.

objeto de estudio de la lógica 94.

 

y el movimiento véase Movimiento, y la dialéctica véase Dialéctica, como lógica y teoría del conocimiento.

 

y la gramática, 97.

y la historia del conocimiento del mundo 93, 166-167, 169.

el arte de operar con conceptos no es innato, sino que es el resultado de 2. 000 años de desarrollo de la ciencia natural y la filosofía 246.

la lógica y la historia de la filosofía 112-113, 229-230, 245-246.

 

en la lógica, la historia del pensamiento debe, de una manera general, coincidir

 

con las leyes del pensamiento 306.

Véase también Lógico (Lo) y lo histórico,

y la práctica 180-181.

 

la práctica del hombre, que se repite mil millones de veces, se consolida en la conciencia por medio de figuras de la lógica 205.

 

Véase también Práctica.

y la teoría del conocimiento 88, 100, 166-167, 173-174, 211, 247, 306-309.

en El capital, Marx aplicó a una sola ciencia la lógica, la dialéctica y la teoría del conocimiento [no hacen falta tres palabras: es una y la misma cosa] 309.

la lógica es la ciencia del conocer, es la teoría del conocimiento 174.

 

coincidencia, por así decirlo, de la lógica y la gnoseología 182.

y la vida 88, 191-192.

la idea de incluir la vida en la lógica es comprensible y genial 191.

 

y las ciencias concretas 98-99, 160- 161, 165-166, 189-190, 306.

Véase también Conocimiento; Dialéctica; Pensamiento; Teoría del conocimiento.

LOGICA FORMAL 93-94, 134, 166- 167, 169-170, 173, 175.

 

carácter limitado de la lógica formal 92, 96, 138-140, 165-167, 169- 170, 175, 189-190, 197, 215-216.

 

figuras de la lógica formal 169.

su carácter axiomático 180-181, 205.

juicio 168-169, 171-172, 188-189, 191-192, 209-210, 328-329.

 

ley de contradicción 134.

ley de identidad 79-80, 93-94, 130- 131, 214-216, 306.

ley de razón suficiente 138-140.

ley del tercero excluido 133-134.

silogismo 168-169, 171-173, 179- 180, 197, 205, 209.

 

LOGICO (LO) Y LO HISTÓRICO 92-93, 102-103, 112-113, 169, 229- 230, 241-242, 246, 306, 310, 320- 321, 324, 327, 330.

 

LUZ 275.

velocidad de la luz 274, 370.

MACHISMO 57, 128, 130, 148, 171, 249, 253, 259-260, 354, 355-357, 365- 366,

 

Indice de materias

 

 

 

 

395-396, 407-408, 410, 419, 461.

 

MANIFESTACIÓN EXTERNA véase Apariencia (manifestación externa).

 

MARX, C. Y ENGELS, F. 170-171, 296, 309-310, 313, 323, 328-329, 466- 467.

crítica de la economía política burguesa 18-22, 23-24.

crítica de los jóvenes hegelianos 17- 44.

 

formación de la concepción del mundo 18, 21-23, 23-25, 31-33, 314.

 

  Hegel 18, 97-98, 101, 116-117, 137, 141-142, 180-181, 222-223, 265, 276-279, 295-296, 306, 355, 375.

 

Marx se sitúa claramente al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la práctica en la teoría del conocimiento, 200.

 

Marx aplicó la dialéctica de Hegel, en su forma racional, a la economía política 170-171.

 

es completamente imposible en tender El capital de Marx, sin haber entendido toda la Lógica de Hegel, 171-172.

 

MATEMÁTICA 117-118, 197, 231, 327, 340, 342-344, 404-406, 409-412, 416, 461.

 

cálculo diferencial e integral 117- 118, 197, 327.

 

lo infinito en matemática 104-105, 116-118.

 

y la filosofía 87, 96.  y la metafísica del siglo XVII 36, 37.

Véase también Número.

MATERIA 35-36, 162-164, 354, 371- 372, 419, 424, 426-427, 453-456, 465- 468.

abstracción de la materia 161.

 

estructura de la materia 419, 462, 468-470.

alusión a la estructura de la materia en los pitagóricos 233.

los idealistas acerca de la materia 72-73, 333, 404-405, 412-413, 416- 417, 428-429.

en Leibniz la materia es algo que participa del ser otro del alma 73.

 

infinitud de la materia 108.

 

principio universal de la unidad del mundo, de la naturaleza, del movimiento, de la materia 238.

 

la transición dialéctica de la materia a la conciencia 265.

y el cerebro 159, 174.

  espíritu 28, 53-54, 57-58, 349- 350, 351, 433-434.

 

  forma 138-140, 268-269, 340.

  la conexión causa-efecto 153-156.

 

  la sensación 486-487.  y movimiento 37-38, 73, 139-131, 155-157, 341, 392. transición dialéctica de la materia al movimiento, de la materia a la conciencia

265.

su conexión inseparable (universal, absoluta) 71.

 

  propiedad 145.

  sustancia 152-154.

 

Véase también Mundo; Naturaleza; Realidad.

 

MATERIAL (LO) Y LO IDEAL 26- 27, 276-279.  la diferencia entre lo ideal y lo ma-terial es también no incondicional 113.

 

MATERIALISMO 68-69, 100-101, 203-204, 254, 266, 267-271, 273, 274- 275, 365-367, 371-372, 375-376, 399, 433-435, 458.

 

antiguo 36, 485.  de Heráclito 243-244, 319-321, 323-326.

de Demócrito 248-249, 485.

de Leucipo 246-248.

de Epicuro 271-279, 485.

 

Indice de materias

 

 

 

 

en la filosofía de Aristóteles 263- 264, 266-271, 339-343.

 

  idealismo 31, 53-54, 56, 163-164, 171, 248-249, 258-259, 264, 266- 272, 273, 275, 300-302, 330-333, 341-343, 344, 347-348, 356, 365- 366, 434-435, 453-

456, 486-488.

 

vacilaciones de Aristóteles entre el materialismo y el idealismo, 266-271, 339-340.

el materialismo sale ganando cuando un idealista critica a otro 264.

 

en “Ciencia de la lógica” de Hegel, 222.

Véase también Hegel — y el materialismo,

el idealismo inteligente está más cerca del materialismo inteligente que el mate-rialismo estúpido 257. francés 35-38, 464-465.

dos tendencias en el materialismo francés 36.

 

  las ciencias naturales 35-38.

 

  el socialismo 35-38.

 

inglés 35-38.

 

mecanicista 35-38, 347-348.

metafísico 257.

“vergonzante” de A. Rey 424-425, 448, 451-453.

 

vulgar 112-113, 171, 323-324, 350, 367, 383-398, 412-413, 453-456, 461.

y la atomística 247-248; véase también Atomística; Átomo.

MATERIALISMO DIALÉCTICO 92- 94, 107-108, 257, 272, 309, 333, 462, 464-465, 467-469.

 

acercamiento casi completo de Epicuro al materialismo dialéctico 276- 279.

 

principio del materialismo dialéctico (en Heráclito).

  A. Rey 432-433, 448-449.

  Aristóteles 340.

 

  Hegel 258-259, 283, 309.

 

  la crítica de la filosofía idealista 171.

  las ciencias naturales 366-367.

Véase también Dialéctica — materialista.

MATERIALISMO HISTÓRICO 20- 23, 137, 245-246, 296, 378-381, 398- 399, 446, 499.

 

como una de las aplicaciones y desarrollos de las ideas geniales, si mientes exis-tentes en embrión en Hegel 180.

 

gérmenes de materialismo histórico en Hegel 90-91, 119, 180-181, 290, 293-295.

 

en Feuerbach 58, 61-62.

en Chemishevski 62, 489-491, 492-493, 503-505.

MECANICA 178-180, 317, 327.

 

MEDIACIÓN, LO MEDIATO véase Conexión; Inmediato (Lo) y lo Mediato; Relación.

MEDIDA (La) 113, 119-124, 252, 257, 317, 333.

categorías de medida y esencia (en “Ciencia de la lógica” ) 119.

línea modular de relaciones de medida 121, 191-192.

y la ley 121.

 

MEDIO véase Fin —y medio.

MEDIO (El) véase Organismo (El) y el medio.

MEMORIA 160.

MENTE véase Pensamiento.

MERCANCÍA véase Economía política.

 

Indice de materias

 

 

 

 

METAFÍSICA 125, 194-195, 211.

 

de Ch. Wolf 199.

 

del kantismo 106.

del siglo XVII 35-38.

y la dialéctica véase Dialéctica. Véase también Materialismo —metafísico.

 

MÉTODO

 

absoluto 218-219.

 

analítico y sintético véase Análisis —y síntesis.  de la filosofía véase Filoso-fía, del conocimiento 209-210.

dialéctico 156-157, 220-223, 308.

y el ser concreto 220-221 véase también Dialéctica,

 

  contenido 96, 224-225.

 

  sistema 217.

 

MÉTODO DIALÉCTICO véase Método —dialéctico.

 

MÉTODO SOCRATICO 256-257.

MODALIDAD 119.

MOLÉCULA 139-140, 366-367.

MOMENTO 196, 309.

de la apariencia 126, 128-129.

 

de la cantidad 115-116.

de lo finito 108.

de realidad 152-153, 241.

del concepto 148, 173.

del conocimiento 148, 188, 194- 195, 196, 309.

 

del movimiento 188-190, 241, 260.

dialéctico 210, 284, 309.

la negación como un momento de la conexión, del desarrollo 214.

 

la palabra momento es usada a menudo por Hegel en el sentido de momento de conexión, momento de concatenación 142.

 

ser y no ser como “momentos que desaparecen” 254, 260.

y conexión causa-efecto 153-154.

MONADOLOGÍA (de Leibniz) 72- 76, 113, 127-128, 136.

 

mónadas= alma de cierto tipo 73.

MORAL 44, 123-124, 186-187, 212, 291, 304, 441-442.

cristiana 59.

 

y el egoísmo (según Feuerbach) 62.

MOVIMIENTO 105-106, 129, 140- 142, 217, 224-225, 237-242, 264, 392, 422-423.

de la historia 154-155.

 

de los átomos (según Epicuro) 273-274.

 

de los conceptos véase Concepto, del conocimiento véase Conocimiento.  en la filosofía de Aristóteles 316.

en la filosofía de Heráclito 316-317, 319, 323.

 

es la esencia del tiempo y el espacio 239-240.

 

expresión del movimiento en la lógica de los conceptos 106-108, 140- 142, 170-171, 199-200, 211-214, 215-216, 237-242, 317, 349-350.

 

la representación del movimiento por medio del pensamento siempre lo hace tosco 241.

 

los conceptos como registro de aspectos individuales del movimiento 142. leyes del movimiento de las cosas 94

 

Indice de materias

 

 

 

 

del mundo y del pensamiento 167.

 

el movimiento es la unidad de la continuidad y la discontinuidad (del tiempo y el espacio) 239-240.

y automovimiento 96-97, 134-138, 146, 177, 209-210, 216-217, 328.

 

la condición para el conocimiento de todos los procesos del mundo en su “auto-movimiento es su conocimiento como una unidad de contrarios” 327-328.

 

 y causalidad 155-157.

y contradicción 134-138, 199-200, 239-241, 316-317, 328-329.

 

el movimiento es una contradicción, una unidad de contradicciones 239-240.

 

  energía 52.  y materia véase Materia, y momento 189-190, 241-242, 260.

  tiempo 55.

 

Véase también Desarrollo.

MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO REVOLUCIONARIO EN RUSIA 479, 514.

MUNDO 103, 141-142, 146-148, 232- 233, 247, 318, 339.

 

conexión sujeta a ley de todo (el proceso) del mundo 100, 170-172. conoci-miento del mundo 92, 98-99, 107-108, 170-171, 174, 186, 194- 195, 200-201, 404-405.

 

el reflejo del movimiento del mundo objetivo en el movimiento de los conceptos 171.

 

macrocosmos y microcosmos 233.

 

el mundo de los fenómenos y el mundo en sí son momentos del conocimiento de la naturaleza por el hombre 148, 253.

natural y civil (según Feuerbach) 58.

 

principio universal de la unidad del mundo, de la naturaleza, del movimiento, de la materia 238.  según Heráclito 320.

 

unidad y conexión, dependencia recíproca y totalidad del proceso mundial 145.  y Dios 56-57; véase también Dios.

 

  el hombre 56-57, 178-180, 200- 202.

 

  el pensamiento 166-167, 246.

 

  la apariencia 97, 127.  y la idea (según Hegel) 158, 167.

  tiempo y espacio 54-56.

 

Véase también Naturaleza; Realidad; Ser.

MÚSICA 121-122, 243-244.

NADA (La) 94, 101, 104-106, 134.

 

NATURALEZA 39-41, 58, 72, 74, 79, 129, 142, 173, 245-248, 275-276, 300, 433-434.

 

conocimiento de la naturaleza véase Conocimiento.

 

dialéctica de la naturaleza 92, 104, 114, 132, 170-171, 176-177, 180- 181, 221-222, 306-307, 309.

 

lucha de contrarios 114, 306-307.

y el principio de unidad 221- 222.

saltos en la naturaleza 104.

 

es a la vez concreta y abstracta, a la vez fenómeno y esencia, a la vez momento y relación 197.

 

 es todo excepto lo sobrenatural (según Feuerbach) 53.

 

Hegel ha desterrado la naturaleza a sus notas (Feuerbach) 122.

leyes de la naturaleza 152-154, 178-180, 249, 266-267, 342, 418- 419.

las leyes del mundo exterior, de la naturaleza, son las bases de la actividad del hombre dirigida a un fin 178.

 

Indice de materias

 

 

 

 

necesidad de la naturaleza 58-60, 177, 325-326.

 

  Dios 50, 54-57, 60, 64-67, 149, 247-248.

 

  el hombre 50-51, 53-54, 56-58, 142, 178-179, 180-181, 189-191, 200-201, 293-294.

 

  espíritu (lo espiritual) 90, 100, 161, 193-194, 220-222, 371-372, 433-434.

 

  la historia 290.

 

Véase además Materia; Mundo; Realidad.

 

NATURALISMO 68, 79-80.  es simplemente una descripción imprecisa y débil del materialismo 68.

NECESIDAD 21-23, 33-34, 151, 197- 198, 199-201.

 

de la contradicción véase Contra dicción.

de la naturaleza 58-60, 177, 325- 326.

elementos, gérmenes de los conceptos de necesidad 329.

 

  casualidad 156-157, 328-330.

 

  ley 176-177, 250-251, 259-260, 264.

  libertad 152-154, 156-157, 173, 177, 179-180.

 

la necesidad no desaparece Cuando se convierte en libertad 157.

libertad como comprensión de la necesidad 304.

  lo universal 76-77, 245-246.

 

  realidad 151-154.

 

NEGACIÓN 39, 96-97, 105-106, 134, 213-214, 319-320.

 

abstracta 215-216.

como un momento de la conexión, del desarrollo 214.

de la negación 105-107, 108, 210, 214-215, 217-218.

 

lo negativo y lo positivo 96-97, 211.

NEOCRITICISMO 304, 357.

NEOHEGELIANISMO 357, 359-363.

NEOKANTISMO 357.

agnosticismo de los neokantianos 171-172, 360-363.

 

Véase también Kant y el kantismo.

NEOPLATONISMO 285-286.

véase Positivismo.

NEOTOMISMO 419, 422-423.

NO SER véase Ser —y no ser.

 

NOMINALISMO 36-38.

NÚMERO 116, 185, 279, 311, 107.

en los pitagóricos 231, 234.

 

OBJETIVO (Lo) (objetividad) 51, 176, 179-181, 193-194, 199-200, 206- 208, 450.

objetividad de la apariencia 97, 127, 130.

la objetividad de la consideración (no ejemplos, no divergencias, sino la cosa en sí) 209.

 

  lo subjetivo (la subjetividad) 60, 161, 168, 175-176, 177, 181, 184, 187-188, 188-190, 191, 196, 200- 205, 218-220, 224-225, 232-233, 249, 256, 266.

relatividad de sus diferencias 97- 99, 188.

 

la conciencia subjetiva y su sumersión en la objetividad 193.

Véase también Material (Lo) y lo ideal; Real (Lo).

OCASIÓN véase Causa —y ocasión.

 

OCASIONALISMO 75.

 

ORGANISMO (El) y el medio 356.

 

Indice de materias

 

 

 

 

PALABRA 61, 145, 337.

 

Cada palabra (el discurso) ya es una generalización 255.

 

Véase también Lenguaje.

PANTEISMO 301-302.

PARTE (La) véase Todo (El) y la parte.

 

PARTICULAR (Lo) véase Singular (Lo), lo particular y lo universal. PENSAMIENTO 23-24, 68, 89-90, 99, 116-117, 142, 160, 162-165, 174- 175, 183-

 

185, 195-197, 224-225, 240- 242, 246, 306.

 

abarca condicionalmente, aproximadamente, el carácter universal, regido por leyes, de la naturaleza en eterno desarrollo y movimiento 174.

 

carácter inconsecuente del pensamiento de los eclécticos 286.

desarrollo del pensamiento 94, 96, 229, 265.

especulativo 111, 284.

 

formal véase Lógica formal, formas del pensamiento 89-94, 95, 166-167, 174, 189-190.

 

historia del pensamiento 142, 166-167, 246, 306, 309.

 

todos los matices del pensamiento = un círculo sobre el gran círculo (una espi-ral) del desarrollo del pensamiento humano en general 229.

 

leyes generales del movimiento del mundo y del pensamiento 167.

 

el pensamiento humano se hace in definidamente más profundo, del fenómeno a la esencia 235.

 

su actividad 200- 202, 295, 309.  y contradicción 106, 111, 132, 134- 138, 184-185, 214- 216.  y fantasía 58- 59, 266.

 

posibilidad del vuelo de la fantasía fuera de la vida 342.

 

vinculación de los gérmenes de pensamiento científico con fantasías 233.

 

  lenguaje 80-81, 89.

 

  los sentidos véase Sentidos (Los) — y el pensamiento, y realidad 64-69, 295.

  representación véase Representación —y pensamiento,

 

  sensación véase Sensación —y pensamiento.

  ser véase Ser —y pensamiento.

 

Véase también Categorías; Con ciencia; Conocimiento; Entendimiento; Lógica; Razón; Reflejo.

 

PERCEPCIÓN 77-78, 160, 171-172, 272-273, 486-487.

 

PITÁGORAS Y LOS PITAGÓRICOS 231-234, 286.

POPULISMO 500-502.

liberal 61.

POSIBILIDAD 151, 214-215, 342.

del vuelo de la fantasía fuera de la vida 342.

 

y casualidad 276.

 

  realidad 151-152, 188, 339. en la historia 294.

POSITIVISMO 365-366, 400-460.

 

neopositivismo 353.

 

y agnosticismo 303-304.

POSITIVO (Lo) y lo negativo 132- 133, 146-147, 214-215.

PRÁCTICA 178-179, 202-203, 206- 208, 317.

 

en la teoría del conocimiento 200- 208.

 

unidad del conocimiento y de la práctica en la teoría del conocimiento 207-208.

 

Indice de materias

 

 

 

 

y las categorías de la lógica 90, 181, 185.

 

necesidad de la unión del conocimiento y la práctica 205.

 

como criterio de la objetividad del conocimiento 189-191, 205, 260-261, 309-310, 443-444.

 

la práctica y la técnica como criterio de la verdad 189-190.

 

la práctica del hombre y de la humanidad es la prueba, el criterio, de la objetivi-dad del conocimiento 199- 200.

 

con su práctica el hombre de muestra la corrección objetiva de sus ideas, con-ceptos, conocimientos, ciencia 181.

 

la prueba por los hechos, por la práctica, se encontrará en cada paso del análisis 310.

 

el resultado de la actividad es la prueba del conocimiento subjetivo y el criterio de la objetividad que verdaderamente es 189- 190.

como etapa del desarrollo de la verdad 189-190.

 

  la idea 33-34.

 

  la realidad 201, 206-207.

 

  la teoría 33-34. 36-37, 39-40, 196, 199-200, 295, 493-494. la práctica es superior al conocimiento (teórico) 202.

 

Véase también Experiencia.

PRAGMATISMO 357, 400, 418-419, 435-436, 441-445, 456, 458-459.

sofística del pragmatismo 404-405.

  agnosticismo 404-405.

  el inconciente 439.

 

  escepticismo 434-436, 444-445.

 

  Henri Poincaré 405-407, 461.

  neopositivismo 353.

 

  racionalismo 410-411, 443-444.

 

  religión 402-403.

 

PRINCIPIO ANTROPOLÓGICO EN FILOSOFÍA 68.

PROBLEMA FUNDAMENTAL DE LA FILOSOFÍA véase Filosofía.

PROGRESO 111.

 

y regresión en la historia 26-28.

PROLETARIADO 20-22, 23-24, 28, 389.

PROPIEDAD véase Materia —y pro piedad; Sustancia — y atributo.

PROPIEDAD PRIVADA 18-23, 30- 32.

PRUEBA ONTOLÓGICA DE LA EXISTENCIA DE DIOS véase Dios.

 

PSICOLOGÍA 68, 166-167, 324, 349- 350, 440.

QUÍMICA 121-122, 178-180, 327, 363, 365-367, 369, 424-427.

análisis en la química 223.

 

RAÍCES DE CLASE DEL IDEALISMO véase Idealismo.

RAÍCES GNOSEOLÓGICAS DEL IDEALISMO véase Idealismo.

RAZÓN 28, 76-77, 107-108, 162, 164, 170-171, 174,178,184,188, 211, 269, 290, 298, 300, 323, 338, 404-405, 410-411, 458-459.

 

antinomias de la razón véase Antinomias.

 

  entendimiento 87, 163-164, 172- 173, 242, 249, 266.

 

  sensibilidad 52, 77-80, 138, 337.

 

Véase también Pensamiento.

 

REAL (Lo) 161, 165, 206.

 

 y lo ideal 188, 260, 295.

 

Indice de materias

 

 

 

 

el pensamiento de lo ideal que se convierte en lo real es pro fundo: muy impor-tante para la historia 113.

 

Véase también Material (Lo) y lo ideal; Realidad.

REALIDAD 55, 151-153, 187-188, 294-295, 339, 450, 496-498.

aspectos, momentos de la realidad 152-153, 185-186, 241. conocimiento de la realidad 152, 329 -330, 418-419, 459.

Véase también Conocimiento, objetiva 143, 147, 201, 342.

 

temporal y contingente 183.

y dialéctica 188.

y el arte 58.

 

  el sujeto 200-204.

 

  fin 202.  y la esencia 126.  y la existencia 152.

 

  la fantasía 342.

 

  la verdad véase Verdad, y las ideas (según Kant) 183.

 

  lo sensible 49-50, 52-53.

  necesidad 152-154.

 

  pensamiento 67, 68, 295.

 

  posibilidad véase Posibilidad realidad.

  práctica 201-202, 205-206.

 

  relación 143.

 

Véase también Mundo; Real (Lo); Ser.

 

REFLEJO 55, 129, 172, 174-175, 179, 183-186, 200, 215-216, 443-444, 461 carácter dialéctico del proceso de reflejo 107, 142, 170-171, 185, 330- 333, 342-

 

343.

 

en los conceptos humanos la naturaleza se refleja en forma distintiva y dialéc-tica 266.

 

la dialéctica es el reflejo correcto del eterno desarrollo del mundo 107.

 

del mundo objetivo en la conciencia del hombre y la prueba de dicho reflejo por medio de la práctica 191.

 

la forma de reflejo de la naturaleza en la cognición humana consiste en concep-tos, leyes, categorías 174.

 

Véase también Conocimiento (cognición); Pensamiento.

 

REFLEXIÓN 87, 104, 125, 128-135, 137-139, 144, 146-147, 152-153, 176, 188, 193, 199-200, 211-212, 217, 252.

 

tipos de reflexión 131.

REFORMA 294-295.

REFORMISMO 44.

 

RÉGIMEN DE SERVIDUMBRE 469-470, 500-502.

 

RELACIÓN 100, 111, 117-118, 140- 142, 152, 209-210, 407-409, 418-419, 436-437, 446-448.

 

como transición y contradicción 186.  de causalidad 155-158.

 

de las cosas y la lógica 170, 185- 187, 196-197, 199-200.

de lo subjetivo y lo objetivo 184.

 

la ley es una relación esencial 148.

y contradicción 138, 185.

cada cosa concreta se halla en di versas y con frecuencia contradictorias relacio-nes con todo lo de más 134, 210.

 

y determinación 116, 137.

 

Indice de materias

 

 

 

 

y propiedad 145.

 

y realidad 143.

 

Véase también Conexión; Inmediato (Lo) y lo mediato; Transición.

RELACIONES DE PRODUCCIÓN 24.

RELATIVISMO 253, 328, 391, 451- 452 véase también Absoluto (Lo) y —lo relativo.

 

RELATIVO (Lo) véase Absoluto (Lo) —y lo relativo.

RELIGIÓN 18, 31, 51, 58-61, 64-67, 99, 224-225, 290-291, 337, 353, 386.

cristianismo 441-443.

persa 320.

raíces de clase de la religión 330- 333.

 

raíces gnoseológicas de la religión 330-333, 341-342.

 

la posibilidad del idealismo (= religión) está dada ya en la primera abstracción elemental 342.

y ateísmo véase Ateísmo — y religión.

 

y ciencia véase Ciencia — y religión.

 

y la filosofía véase Filosofía —y religión.

 

  superstición 59, 64, 276-279. Véase también Dios; Teología.

  contradicción 134-138.

  pensamiento 91-92, 138, 212-213, 215-216, 272-273.

 

  concepto 170-171, 182, 193-195, 265-266.

 

  sensación 270-273.

  sentido común 211-212.

 

  verdad 265-266, 270-271.

REVOLUCIÓN 375.

de 1848 y Feuerbach 49.

francesa de fines del siglo XVIII 26, 32, 33-35, 168, 291-293, 295-296.

SABER 181, 324, 343, 446-447.

 

movimiento de la conciencia hasta el sabor absoluto (en “Fenomenología del es-píritu” ) 96.

 

relatividad de todo conocimiento y contenido absoluto de cada paso hacia ade-lante del conocer 172.

 

y fe 99, 348

 

véase también Ciencia —y la religión.  Véase también Conocimiento.

 

SALTO 379-380, 516, 518.

 

 de lo general en la naturaleza al alma; de lo objetivo a lo subjetivo, del materia-lismo al idealismo 249.

 

interrupción de la gradualidad 121- 122, 265, 328.

Véase también Transición

SENSACIÓN 249, 269-273, 409-410, 418-421, 438-439, 496.

 

como un principio de la teoría del conocimiento y como un principio de la ética 259-260.

 

lo inmediato de la sensación 262.

según los cirenaicos 258-260.

  calidad 77-78, 309.

 

  concepto 242, 261-262, 266-267, 272-273, 338.

 

  materia 486-487.

  pensamiento 80, 242, 266-269, 484.

 

Indice de materias

 

 

 

 

Hegel remplaza el idealismo de la percepción sensorial por el idealismo del pen-samiento 268. transición dialéctica de la sensación al pensamiento 265.

 

y representación 270-272.

SENSIBILIDAD (lo sensible) 24, 38, 50, 52, 54, 76-77, 164, 285, 496- 498.

certeza sensible 212-214, 238-239, 245-246, 258-259.

 

lo sensible y lo racional 289.

SENSUALISMO 38.

SENTIDO COMÚN 254.

 

el desacuerdo con el sentido común es la sucia treta de un idealista 271-272.

 

 dogmatismo del sentido común 283- 284.

y evidencia de los sentidos 212.

Véase también Entendimiento.

SENTIDOS 77, 160-161, 255.

 

  lenguaje 79-80.

 

  pensamiento (conocimiento, razón) 52-53, 56-57, 67, 77-79, 138, 265, 337. Véase también Intuición; Percepción; Representación; Sensación.

 

SER 23-24, 94, 100-101, 102-106, 111, 113-114, 115, 122, 125-127, 129, 134-135, 151-152, 152-153, 156-157, 159, 160-161, 168, 175, 250-251, 269, 324.

 

del hombre 192, 492-493.

existente 23-24, 102, 104, 111, 193- 194.

lo concreto y el método dialéctica 220- 221.

 

ser para sí 199-201.

 

 y conciencia 21-23, 36, 79-80, 251, 253.

la existencia de las cosas fuera de la conciencia del hombre e independiente-mente de ella 273. la historia real es la base, el cimiento, el ser, que es seguido por la conciencia 246.

 

  cosa en sí 143-144.

 

  esencia 107-108, 142-143, 158, 288-289. relatividad de su diferencia 171.

 

transición del ser a la esencia (en “Ciencia de la lógica” ) 106.

 

  no ser 101, 103-104, 106-107, 120, 128, 202-203, 242, 256, 285, 320. el ser en general significa una indeterminación tal que ser= no ser 107. la unidad (identidad) del ser y el no ser 265, 338.

 

como “ momentos que  desaparecen” 254, 260.

 

  pensamiento 39-40, 54, 64-67, 68-69, 118-119, 162-164, 175, 188- 190, 215-216, 234-235, 237, 241- 242, 341, 343, 378-380.

Véase también Mundo; Objetivo (Lo); Real (Lo); Realidad.

 

SILOGISMO véase Lógica formal.

 

SIMBOLISMO 416-417.

y concepto 117-118.

SINGULAR (LO), LO PARTICULAR Y LO UNIVERSAL 97-99, 121, 140-142, 168-171, 188, 214-215, 218, 224-225, 276-279, 318, 324, 339.

 

lo universal y la necesidad 77, 245-246.

 

 Véase también Individual (Lo) y lo general.

 

SINTESIS véase Análisis — y síntesis.

SOCIALISMO 20-23, 27-28.

científico 18-19, 20-23, 24, 30-31, 35-38, 44.

pequeñoburgués 19, 22-24, 30-31, 40-41, 42-44, 61.

el “socialismo” de Feuerbach 62- 63.

 

Indice de materias

 

 

 

 

utópico 26-27, 38, 43-44, 480-481, 501-502.

 

SOCIEDAD 137, 328.

 

antigua 31, 33-34.

burguesa 20-23, 25, 31-34, 39, 309.

su anarquía 33.

 

sus contradicciones 170-171, 328- 329

civil 32, 33-34, 118-119.

influencia del medio geográfico sobre el desarrollo de la sociedad 291-293.

SOCIOLOGIA 443.

SOCRATICOS 257-259.

 

SOFISTAS 241-242, 251, 252-255, 441-442.

SOFÍSTICA 140-141, 252, 269, 322, 328, 452.

y dialéctica véase Dialéctica — y sofística.

y eclecticismo 107.

  pragmatismo 404-405. SPINOZISMO 38, 71, 159, 389-390. SUBJETIVISMO 95, 144-145, 160, 195-196.

contra el subjetivismo y la unilateralidad 198.

 

distinción entre subjetivismo (escepticismo y sofística) y dialéctica 328. es falta de objetividad 252.

 

  el escepticismo de Kant véase Kant y el kantismo.

SUBJETIVO (LO) (SUBJETIVIDAD) véase Objetivo (Lo) — y lo subjetivo.

SUJETO Y OBJETO 93-94, 95-96, 111, 144, 159-160, 175, 188, 192, 195-196, 200-203, 216-217, 309, 324.

 

el movimiento del conocimiento hacia el objeto sólo puede proceder dialéctica-mente 260.

 

SUPERSTICIÓN véase Religión — y superstición.

 

SUSTANCIA 38-39, 71-72, 75-76, 148, 151, 153-155, 156-157, 173, 178-179, 194-195.

 

es una etapa importante en el proceso de desarrollo del conocimiento humano de la naturaleza y la materia 153-154.

 

y atributo 159-160.

TAUTOLOGIA 123, 131, 139-140, 198-200.

TÉCNICA 179-180, 260, 370.

historia de la técnica 141, 153- 154.

  la práctica como criterio de la verdad 189-190. TELEOLOGÍA 56, 138-139, 177, 180-181, 266-267, 439-440.

 

Véase también Fin. TEOLOGÍA 18, 38-40, 56, 353.

 

Leibniz llegó, a través de la teología, al principio de la conexión inseparable de la materia y el movimiento 71.

 

TEORÍA DEL CONOCIMIENTO (gnoseología) 125, 320.

 

campos del conocimiento con los cuales debe construirse la teoría del conoci-miento y la dialéctica 324.

 

los cirenaicos 258-260.

 

de A. Rey = materialismo vergonzante 448. de Aristóteles 338-339, 343.

 

de Epicuro 271-274, 276-279. Hegel eludió a Epicuro 273. de Heráclito 323-324.

 

Indice de materias

 

 

 

 

Hegel refuta a Kant precisamente en el plano gnoseológico 161.

 

la sensación como un principio de la teoría del conocimiento y como un princi-pio de la ética 259-260.

 

unidad del conocimiento y de la práctica en la teoría del conocimiento 207-208. y la historia del conocimiento véase Lógico (Lo) y lo histórico. 

 

y lógica 100, 170-171, 173, 210, 309, 486-487.

 

la lógica y la teoría del conocimiento deben inferirse del “ desarrollo de toda la vida natural y espiritual” 88.

 

condiciones de coincidencia de la lógica y la teoría del conocimiento 167.

Véase también Dialéctica —como lógica y teoría del conocimiento.

Véase también Conocimiento; Lógica.

TEORÍA DEL REFLEJO véase Reflejo.

TEORIA ELECTRÓNICA 422-423, 468-469.

 

TIEMPO 55, 241-242, 245, 319.

es una forma de ser de la realidad objetiva 215-216.

el tiempo es un concepto deriva do del movimiento 55.

 

y espacio 55, 74, 211, 215-216, 238-241.

el movimiento es la esencia del espacio y el tiempo 239-240.

TODO (EL) Y LA PARTE 77-80, 103, 111, 138-139, 147-148, 158, 243-244, 322, 329.

 

división de un todo único y conocimiento de sus partes contradictorias 327.

 

TRANSICIÓN 105, 111, 186, 250- 251, 261-262, 329-330.

los conceptos por su naturaleza = transición 213. Véase también Concepto.

de calidad en cantidad, y a la in versa 111, 114, 116-117, 119-123, 210, 257.

 

de fenómeno y esencia 235-236.

de la diferencia a la contradicción 137-138.

de la idea lógica a la naturaleza (en “Ciencia de la lógica” ) 222.

 

de la materia a la conciencia, de la sensación al pensamiento 265. de la primera negación a la segunda 214.

 

de las categorías, de una hacia la otra 197.

de los contrarios 188-189.

del ser a la esencia (en “Ciencia de la lógica” ) 124.

todo está vinculado por transiciones 100, 172, 328-329.

transiciones dialécticas y no dialécticas 265.

 

y conexión 172.

 

  devenir 102, 213-215. Véase también Salto.

 

TRASCENDENTAL (LO) 177, 118, 193-194. 117-118, unidad trascendental de la apercepción 160.

 

TRASCENDENTE UNIDAD. (LO) 182-183.

 

principio universal de la unidad del mundo, de la naturaleza, del movimiento, de la materia 238.

 

y conexión, dependencia recíproca y totalidad del proceso mundial 145.

  diversidad 198, 214-215.

  lucha de contrarios véase Antítesis (contrarios, opuestos). UNIVERSAL (LO) véase Singular (lo), lo particular y lo universal. UNIVERSO 74, 232, 323-324.

VALOR véase Economía política.

 

VERDAD 96-97, 164-167, 178, 237- 238, 309, 448, 461, 495-496.

 

Indice de materias

 

 

 

 

absoluta y relativa 174, 187-188, 237-238, 421, 451-453.

 

relatividad de todo conocimiento y contenido absoluto de cada paso hacia ade-lante del conocer 172.

 

abstracta 224-225, 229-230.

 

véase también Abstracto (Lo), camino dialéctico del conocimiento de la verdad 162-163, 189-190.

carácter concreto de la verdad véase Abstracto (Lo) — y lo concreto.

 

como objeto del concepto 160.

 

el criterio de verdad 181, 183- 185, 189-191, 203 -207, 216- 217, 273, 322-323. Marx se sitúa claramente al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la

 

práctica en la teoría del conocimiento 200.

 

la práctica del hombre y de la humanidad es el criterio de la objetividad del co-nocimiento 199-200.

 

en la práctica y en la técnica se verifica la exactitud del reflejo de la naturaleza en el hombre 189 -190.

 

determinación de la verdad 165, 270-271.

 

en la filosofía de Kant véase Kant y el kantismo.

 

es un proceso 189-190.  está compuesta por la totalidad de todos aspectos del fenómeno, de la realidad y de sus interrelaciones 186.

 

etapas del desarrollo de la verdad 188-190.

objetiva 182, 189-191, 200, 203- 209.

del concepto subjetivo y del fin subjetivo a la verdad objetiva 181.

pero el proceso del conocer con duce a la verdad objetiva 195. y fenómeno 193.

y corrección 187.

 

  el objeto 132-133, 176, 183.

 

  error 448-449.  y la ley de identidad 130.

 

  lo inmediato 125, 219-221, 261- 262.

 

  práctica véase Práctica, y realidad 202-208.

 

la verdad sólo se realiza en la totalidad de los aspectos de la realidad 186.

 

  representación 265-266, 270-271. Véase también Conocimiento.

 

VIDA 106, 129, 191-193, 210, 342, 366-367.

como etapa del desarrollo de la verdad 189-190.

e idea del movimiento universal 137.

e identidad abstracta 136.

  automovimiento 215-217.

 

  cerebro 189-190.

 

  contradicción 135, 138, 216-217.

 

  dialéctica 189-190.  y el concepto (en la lógica de Hegel) 161.

 

  lógica y teoría del conocimiento 88, 191-192, 290.

la idea de incluir la vida en la lógica es comprensible y genial 191.

VITALISMO 352, 371-372, 428-429.

 

VOLUNTAD 196, 203-204

VOLUNTARISMO 353.

YO (EL) 78-79, 257-258.

en filosofía no se puede comenzad por el “Yo” 101.

en la filosofía de Fichte 128.

 

en la filosofía de Kant 193-194.

 

Indice de materias

 

 

 

 

619

 

INDICE

 

  PRÓLOGO

 

I. RESÚMENES Y FRAGMENTOS 1895

  Resumen del libro de Marx y Engels La sagrada familia

1909

 

  Resumen del libro de Feuerbach Lecciones sobre la esencia de la religión ...

 

1914-1915

  Resumen del libro de Feuerbach Exposición, análisis y crítica de la filosofía de Leibniz

 

  Resumen del libro de Hegel Ciencia de la lógica

 

  Prólogo a la I edición

 

  Prólogo a la II edición

  Introducción: Concepto general de la lógica

 

100   La DOCTRINA del SER

100   ¿Con qué se debe comenzar la ciencia?

 

102   Sección primera: Determinación (calidad)

 

115   Sección segunda: Magnitud (cantidad)

119   Sección tercera: La medida

 

125   La DOCTRINA de la ESENCIA

 

125   Sección primera: La esencia como reflexión en sí misma

143   Sección segunda: El fenómeno

 

151   Sección tercera: La realidad

159   La LÓGICA SUBJETIVA o la DOCTRINA del CONCEPTO

 

159   Sobre el concepto en general

 

168   Sección primera: La subjetividad

176   Sección segunda: La objetividad

 

182   Sección tercera: La idea

 

227 Resumen del libro de HEGEL Lecciones de historia de la filosofía 229 Introducción a la historia de la filosofía

 

231 Tomo XIII. Primer tomo de Historia de la filosofía 231 Filosofía jónica

 

231   Pitágoras y los pitagóricos

 

234   La escuela eleática

242   La filosofía de Heráclito

 

246   Leucipo

 

248   Demócrito

249   La filosofía de Anaxágoras

 

252 Tomo XIV. Segundo tomo de Historia de la filosofía 252 La filosofía de los sofistas

 

255   La filosofía de Sócrates

 

257   Los socráticos

260   La filosofía de Platón

 

263   La filosofía de Aristóteles

 

271   La filosofía de los estoicos

271   La filosofía de Epicuro

 

280   La filosofía de los escépticos

285 Tomo XV. Tercer tomo de Historia de la filosofía 285 Los neoplatónicos

 

Indice de materias

 

 

 

 

  HEGEL acerca de los diálogos de Platón

 

  Resumen del libro de HEGEL Lecciones sobre la filosofía de la historia

 

  Hegel acerca de la historia universal

 

  Resumen del libro de NOËL La Lógica de Hegel

  Plan de la DIALÉCTICA (LÓGICA) de HEGEL (Índice de la pequeña Lógica [Enciclopedia])

 

  Resumen del libro de LASSALLE La filosofía de Heráclito el oscuro de Éfeso

  Sobre el problema de la DIALÉCTICA

 

  Resumen del libro de ARISTÓTELES Metafísica

II. COMENTARIOS SOBRE LIBROS, ARTÍCULOS Y RESEÑAS 1903

 

  F. UEBERWEG. Esbozo de la historia de la filosofía

  F. PAULSEN. Introducción a la filosofía

 

1904

 

  Nota sobre una reseña de los libros de E. HAECKEL Las maravillas de la vida y el enigma del universo.

 

1909

 

  De libros sobre Ciencias Naturales y Filosofía de la Biblioteca de la Sorbona

 

1913

 

  Del cuaderno “ Estadística agrícola austríaca y otras"

 

  F. RAAB. La filosofía de R. Avenarius. PERRIN. Los átomos

  Sobre la reseña del libro de J. PLENGE Marx y Hegel

 

  Sobre la reseña del libro de R. B. PERRY Actuales tendencias filosóficas

  Sobre la reseña del libro de A. ALIOTTA La reacción idealista contra la cien-cia

 

1914-1915

  DE “ Cuadernos sobre filosofía”

 

  Nota sobre tomos de las obras de Feuerbach y Hegel

 

  Acerca de la Bibliografía moderna sobre Hegel

  Sobre la reseña del libro de J. PERRIN Tratado de física y química. Principios

 

  PETER GENOFF. La teoria del conocimiento y la metafisica de Feuerbach

  PAUL VOLKMANN. Fundamentos gnoseológlicos de las Ciencias Naturales

 

  MAX VERWORN. La Hipótesis de la biogénesis

 

  F. DANNEMANN. ¿Cómo surgió nuestra imagen del mundo?

  LUDWIG DARMSTAEDTER. Manual sobre la historia de las ciencias naturales y la técnica

 

  NAPOLEÓN. Pensamientos

  ARTUR ERICH HAAS. El espíritu del helenismo en la física moderna

 

  THEODOR LIPPS. La ciencia natural y la concepción del mundo

1915-1916

 

  De “Cuadernos sobre el imperialismo

 

  De libros sobre filosofía de la Biblioteca Cantonal de Zurich

  Dr. JOHANN PLENGE. Marx y Hegel

 

III. NOTAS Y ACOTACIONES EN LIBROS 1908-1911

 

  J. V. PLEJÁNOV. Problemas fundamentales del marxismo

 

  V. M. SHULIÁTIKOV. La justificación del capitalismo en la filosofía de europa occidental. De Descartes a E. Mach

 

  A. REY. LA FILOSOFÍA MODERNA

 

Indice de materias

 

 

 

 

  A. DEBORIN. Materialismo dialéctico

 

  J. V. PLEJÁNOV. N. G. Chernishevski

 

  NOTAS ...

 

  Índice de obras literarias y fuentes bibliográficas citadas o mencionadas por V. I. Lenin

 

  índice de nombres

 

  Índice temático

 

  INDICE GENERAL

 

 

 

 

 

 

ILUSTRACIONES

 

Primera página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Marx y Engels “La Sagrada Familia”. 1895 ... 13

 

Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Feuerbach “ Lecciones sobre la esencia de la religión” . 1909 ... 65

 

Tapa del primer cuaderno con el Resumen del libro de Hegel “ Ciencia de la lógica” . Setiembre-diciembre de 1914 ... 85

 

Página 17 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Hegel “ Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ... 109

 

Página 65 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Hegel “ Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ... 170-171

 

Página 100 del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Hegel “Ciencia de la lógica”. Setiembre-diciembre de 1914 ... 208-209

 

Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía”. 1915 ... 264 -265

 

Página del manuscrito de V. I. Lenin Resumen del libro de Hegel “Lecciones de historia de la filosofía”. 1915 ... 277

 

Página del manuscrito de V. I. Lenin Plan de la dialéctica (lógica) de Hegel. 1915 ...

 

307

 

Página del manuscrito de V. I. Lenin Sobre el problema de la dialéctica. 1915 ... 331 Página del libro de J. V. Plejánov N. G. Chernishevski con notas de V. I. Lenin ... 509

 

Obras Completas, de V. I Lenin,

 

 

se terminaron de imprimir el mes

 

de mayo, en los talleres de Razo

 

Hnos. . Aldama 81 Local 11,

 

Indice de materias

 

 

 

 

México 3, D. F. La presente

 

edición consta de 2 500 ejemplares

 

más sobrantes para reposición.

 

 

 

 

 

CONTRAPORTADA

 

El tomo XLII de las Obras completas de V. I. Lenin comprende resúmenes y extrac-tos de libros, además de sus observaciones y valoraciones críticas acerca de dis-tintos aspectos de la filosofía marxista; incluye también notas, acotaciones y otros materiales filosóficos.

 

Este volumen comprende el contenido de diez cuadernos, ocho de los cuales, que datan de los años 1919-1915, fueron intitulados por Lenin Cuadernos sobre filo-sofía. Además incluye comentarios de Lenin sobre libros que tratan problemas de filosofía y de ciencias naturales, hechos como anotaciones separadas con otros cuadernos que contenían materiales preparatorios, así como extractos de libros de varios autores con acotaciones y subrayados de Lenin.

 

Buena parte del contenido de Cuadernos filosóficos corresponde al periodo 1919-1916. No es una coincidencia que Lenin dedicase tanta atención a la filosofía, y sobre todo a la dialéctica marxista, precisamente durante la primera guerra mun-dial, periodo en el que todas las contradicciones del capitalismo se agudizaron al máximo y en el que maduró una crisis revolucionaria. Sólo la dialéctica materia-lista proporcionaba una base para hacer un análisis marxista de las contradiccio-nes del imperialismo, para revelar el carácter imperialista de la guerra, para des-enmascarar el oportunismo y el socialchovinismo de los dirigentes de la II Inter-nacional, y para elaborar la estrategia y la táctica de la lucha del proletariado. To-das las obras escritas por Lenin en ese periodo —El imperialismo, etapa superior del capitalismo, El socialismo y la guerra, La consigna de los Estados Unidos de Eu-ropa, El folleto de Junius, La revolución socialista y e derecho de las naciones a la autodeterminación y otros— están estrechamente vinculados con los Cuadernos filosóficos.

 

 

 

Akal Editor

 

EDICIONES DE CULTURA POPULAR

Versión de Editorial Cartago

Cubierta de César Bobis

 

DRO Ediciones de Cultura Popular S. A.

Filosofía y Letras No. 34

México 21, D. F.

5-50-81-34

DR©AKAL EDITOR Lorenzo Correa, 13

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Madrid, 20

 

T. 4-50-02-17 4-50-02-87

 

Impreso en México

Impreso por Razo Hnos.

 

Aldama 81, local 11

 

México 3, D. F.


FIN

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