© Libro N° 5582. El Entorno. La Trama Intima Del Duhaldismo.
Otero, Daniel. Emancipación. Enero 19 de
2019.
Título
original: © El Entorno. La Trama Intima Del
Duhaldismo. Daniel Otero
Versión Original: © El Entorno. La Trama Intima
Del Duhaldismo. Daniel Otero
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CRÍTICA TODA LA CULTURA
EL ENTORNO
La Trama Intima Del Duhaldismo
Daniel Otero
"Frente a
la arbitrariedad y a la negación de Justicia en nuestro país, es fundamental la
búsqueda de la verdad.
En El
Entorno se percibe con claridad que las más aberrantes conductas -si tienen
el consentimiento de los poderosos-, estarán condenadas a la impunidad más
absoluta e indignante.
La tolerancia a
estos abusos hacen imposible la construcción de un proceso democrático."
Adolfo Pérez Esquivel
Premio
Nobel de la Paz
Prólogo
Desde que terminé de leer los originales no puedo dejar
de pensar qué le inventarán al autor para desacreditar su trabajo. Para
emporcar su nombre.
Nos conocimos hace 15 años en Radio Municipal.
Su maleta "cazadora" rebalsaba de documentos,
recortes y anotaciones. Caminaba y escribía todo el tiempo. Y no cambió su
manera de ser. No aflojó en sus convicciones. Perduró su mirada aguda y
prevenida. Conservó utopías y forjó su camino: el de un auténtico periodista
independiente.
Vivió desde siempre en los suburbios del sur. Ama su
lugar. Por eso se quedó. Conoce el Gran Buenos Aires como los rasgos de su
cuerpo. Transitó obsesivamente sus vericuetos, consultó a políticos,
funcionarios, policías y malandras -habló con un listado de fuentes que
apabulla-.
Frente al Poder padeció lo que la gente. Le cerraron
puertas y sintió el desprecio, pero pudo vencer el desaliento.
Para la recolección de datos utilizó el tren y el
colectivo. Los remises de provincia que se meten en el barro.
Su planteo es de Justicia y equilibrio. Y buscó la
verdad con una honestidad que se trasunta.
Los policías reunidos en bandas extorsivas, el Poder
Judicial dependiente del mejor postor, y políticos pusilánimes cuya ambición
personal les impide ver el desamparo ciudadano.
En medio, un negocio que arrasa: el de la cocaína.
Drogas, prostitución, estafas y negociados bajo el
amparo, y a veces en nombre, de las instituciones donde dramáticamente los
delincuentes encuentran protección.
Da náuseas.
Pero la peor sensación que nos puede invadir ante tanta
tropelía es la impotencia.
El libro de Daniel posee una actitud de compromiso y
valentía que contagia. Habla sin ambagues de la crisis institucional de la
Argentina.
La investigación anticipa un destino decadente
ineludible. A menos que pensemos seriamente en la necesidad de ocuparnos mas,
renunciando expresamente a los espacios de neutralidad.
Ya no hay tiempo para observar lo que nos pasa. Hay que contribuir
activamente para cambiar las cosas. Exigir a los hombres públicos una actitud
ética y honrosa frente al resto de los ciudadanos.
Nos corresponde.
Sergio
Elguezábal
Palabras preliminares
La actitud en que se basó ésta investigación es la de quién salió a
recorrer el Conurbano bonaerense y preguntó.
Nada más que periodismo: encontrar respuesta a los qué,
quién, cómo, cuándo, dónde y porqué.
Para ello hay dos tipos de fuentes: testimoniales o
documentales. Todo lo que aquí se relata responde a hechos reales, documentados
y respaldados por un testimonio, escrito o grabado.
Para otorgarle agilidad a la lectura se han ambientado
algunas situaciones. Pero esas ambientaciones responden a la realidad, producto
de la apreciación directa de ésta investigación o, en su defecto, a través de
la versión de un testigo presencial de los hechos.
Una gran cantidad de las fuentes consultadas son citadas
de modo especial. Otras, por su expresa solicitud, son omitidas porque la
condición de su testimonio -a pesar de estar grabado o documentado- es su
reserva por razones de seguridad.
Una de las primeras conclusiones, tras diez meses de
investigación, fue que en el Conurbano bonaerense hay mucha gente con miedo.
Si todas las fuentes requeridas para dar su testimonio
hubieran aportado lo que saben, seguramente la riqueza periodística de éste
trabajo hubiese sido otra.
Se ha consultado a fuentes de toda categoría y
condición: funcionarios, policías, legisladores, periodistas, vecinos,
desocupados, concejales, dirigentes barriales, malandras, militantes políticos,
ecologistas, chicos de la calle, funcionarios judiciales, docentes,
pintaparedes, empleados públicos, barras bravas, gremialistas, etc.
El testimonio de un director de prensa municipal, tal
vez sintetice el clima hallado:
- Este es el palacio de la corrupción. No dejaron
nada...
El valor de la afirmación probablemente se encuentre en
quien la emite. El funcionario reconoció previamente que él estaba en ese cargo
para cumplir una misión especial:
- Yo le tengo que hacer creer a la gente que en ésta
municipalidad somos más buenos que Lassie.
Para redactar ésta investigación se utilizó una PC 486 y
una cita de Rodolfo Walsh, manuscrita sobre el teclado, a modo de orientación: escribir
es escuchar.
D.O.
UNO
Rácing
Los operativos de secuestro manifestaban la precisa
organización,
a veces en los lugares de trabajo de los señalados,
otras en plena calle y a la luz del día, mediante
procedimientos ostensibles
de las fuerzas de seguridad que ordenaban "zona
libre" a las
comisarías correspondientes. (..) El tiroteo se
detuvo cuando
pudieron oír el grito: "Tenemos zona
liberada", acorde a esto dejaron
actuar a los victimarios, quienes después de
robar y destruir, se llevaron a mi amiga...
Informe Nunca Más, CONADEP
No te engrupía el brillo del asfalto/ ni el claro
espamentar
de cien bujías/ En donde el empedrao pegaba el alto/
empezaba a
bancar tu algarabía./ Barro, hueco, yuyales, latas
viejas/ recortes de la
fábrica cercana/ gallinas por las calles y las quejas/
del carro del frutero
a la mañana./ Pibes descalzos, pibas sin bombachas/
urgueteando el barrial de
la vereda/ El rimel y el carmín de dos muchachas/ sin
medias y en
chancleta en la acera./ Fabriqueras, malandras,
curdelones/ y un matón
de verdad de cuando en cuando.
Arrabal salvaje, Celedonio Flores
El 38 está cargado,/ le puse balas pero
no se hace apretar/ En el Oeste está el agite,/ el líder
manda
pero vos te quebrás.
El 38, Divididos
Las tribunas del Estadio Juan Domingo Perón se poblaron
de temprano. Pero no era un sábado de fútbol. Desde todo el Conurbano
Bonaerense y de distintas localidades del interior de la provincia tres mil
colectivos viajaban rumbo a la cancha del Rácing Club de Avellaneda. Traían la
carga más preciada para un acto que quiere conmover la interna partidaria: la
gente.
A las 12 del mediodía de aquel 16 de noviembre en las
afueras del Estadio sólo había movimientos de organización. En la Puerta 19 se
descargaban las 370 mil botellas de 1/2 litro de agua mineral que se
repartieron gratuitamente. Los hombres de seguridad -punteros partidarios- se
calzaban sus brazaletes y comenzaban a ubicarse en los alrededores del Estadio.
El grupo cumbiero Luz Mala hacía la prueba de sonido.
A 20 kilómetros de allí, Jorge Gómez, entraba por el
ingreso de Varela 1930 al playón de la Universidad Nacional de La Matanza. Al
hombre lo habían contratado para llevar gente a Rácing en su micro escolar. Los
ciento cincuenta pesos prometidos le venían muy bien. En el playón le tomaron
los datos del vehículo y del conductor, le dieron la tarjeta con la que tenía
que pasar a cobrar el lunes. El coordinador de la operación llamó por handy al
puntero que tenía asignado ese micro, y desde el corazón de San Justo partieron
a Ciudad Evita en busca de la gente.
Era temprano. En el viaje, el puntero propuso pasar por
su casa, hacer el aguante y tomar unos mates. La casa del puntero quedaba cerca
de Ciudad Evita, la suya no era una de las construídas por el General Perón en
los años cincuenta -chalets de material con techo de tejas rojas y un pequeño
jardín-. El puntero vivía en una barrio lindante, muy humilde. En una prefabricada con baño afuera, cocina,
un líving con muebles viejos de juegos rejuntados y el dormitorio:
- Y ésta es la comida que voy a regalar a la vuelta del
acto, le dijo al chofer señalando las cajas de harina,
tomate, yerba y polenta que ocupaban todo la pieza y no le dejaban abrir el
placard.
En la Estación Bosques, a 200 metros de la Ruta 36 que
une la ciudad de Buenos Aires con la capital provincial, llegaba a las 13,15
horas el Tren Federal. Cuarenta y cinco minutos después -cuando el calor se
haría insoportable- el primer contingente humano de Florencio Varela partiría
hacia el Estadio. Los punteros locales rápidamente peronizaron el convoy
de TMR -ex Ferrocarril Nacional Roca-: en el frente de la locomotora pegaron un
escudo justicialista gigante y cubrieron los vagones con cintas verdes y rojas
y afiches con la caras sonrientes del intendente local y del gobernador.
En el playón de la Universidad se agolpaban los micros.
Pocos días antes, Alberto Pierri, presidente de la Cámara de Diputados de la
Nación -el hombre del gobernador en el Congreso, según la prensa amiga-
había sentenciado que la nueva capital del peronismo será la columna más
grande del Conurbano. Los 600 micros contratados en La Matanza debían
garantizar esa apuesta.
El estado en que se encontraba ese playón de San Justo a
las 14 horas parecía ratificar un destino. Dos décadas atrás no se amontonaban
micros para transportar gente en el Día del Militante. La actividad era muy
distinta. En esos años la Chrysler lo destinaba a preparar el stock de las
camionetas, camiones y Dodge 1500 que producía en esa planta. Tras su éxodo de
Argentina -en los primeros años de la década pasada- la Volkswagen se hizo
cargo de las instalaciones. En otra etapa de la reconversión, la fábrica
alemana y la Ford se asociaron a través de la empresa Autolatina. La producción
se concentró en la Planta de Pacheco, perteneciente a la firma norteamericana,
y ese predio que el 16 de noviembre vio ingresar y salir micros a destajo,
quedó abandonado a su suerte.
Fue la Fundación Universidad de La Matanza quién lo recuperó y
posteriormente cede a la casa de estudios. Tan alto destino justificaría que el
Estado haya renunciado a los cuarenta millones de dólares de deuda impositiva y
fiscal que acumulaba el predio.
Alberto Pierri, el hombre que pone su firma sobre buena
parte de los billetes de cada peso argentino que respalda el Banco Central,
compró para su Fundación un predio que estaría valuado en cuarenta y ocho
millones de dólares al 10 por ciento de su valor. Luego lo cedió -en préstamo-
a la Universidad. Y ese día los coordinadores partidarios no daban abasto para
poner un puntero adentro de cada colectivo.
En el Estadio el trabajo estaba casi terminado. Los 60
operarios que desde hacía tres días le habían dado forma al palco tubular,
apretaban los últimos bulónes de la estructura. Para el final habían dejado la
colocación de la imagen del gobernador en gigantografía: su sonrisa de 10
metros cuadrados sería bien reconocida desde todo el Estadio.
A la altura de su cuello colocaron prolijamente sobre el
escenario cuatro sillas. La idea era que sentado debajo de sí mismo y junto a
Pierri, Toledo y Chiche, Eduardo Duhalde presida el homenaje que le iba a
rendir la Liga Federal, en su condición de primer militante.
Merlo. A las piñas y por TV
En cada distrito los referentes de la Liga dedicaron
varios semanas a la organización del Acto: había que demostrar trabajo político
y capacidad de movilización. Los punteros se aseguraban de contar con las
remeras y los gorritos. Otros grupos se dedicaban a pintar las paredes con la
convocatoria, había quienes debían contratar los micros y desde algunos
municipios se mandaban a imprimir los afiches del referente local. El trabajo
del apriete y los canjes se dejó para las horas previas.
Ese día -el 16 de noviembre de 1996- se jugó en el
Estadio del Rácing Club un partido especial: el futuro político de gran parte
de los punteros de la corriente bonaerense que se declara más cercana al
gobernador: el verdadero bastión del peronismo provincial, diría Duhalde
en el Acto. La otra -la Lipebo- lo iba a mirar por TV.
La Liga Federal debía demostrar que era la corriente
interna del justicialismo con mayor aparato, y que era capaz de exponerlo
públicamente a la vista de todo el país
de modo pacífico y sin fracturas.
Apenas cuatro semanas antes, Merlo -en el oeste del
Conurbano- había sido el escenario más desagradable que tuvo al gobernador como
protagonista, en el final de un año donde la prolijidad de cada movimiento
comenzó a ser calculada en el mínimo detalle, con la frialdad de un
profesional.
La celebración del Día de la Lealtad Peronista -el 17 de
Octubre- fue fugaz: apenas duró 20 minutos. Los disturbios y enfrentamientos de
ese sábado entre dos barras lipebistas lograron en un tiempo menor aún
-10 minutos- espantar a la multitud reunida en la esquina de la avenida
Libertador y Real. Tras la huida medio centenar debió ser atendido en el
Hospital local con heridas cortantes y de bala. Los protagonistas de la pelea,
de acuerdo al testimonio de los testigos, actuaron bajo el efecto de las
drogas.
Desde la perspectiva de un candidato a la Presidencia de
la Nación, sin embargo, lo peor no ocurría allí.
La televisión no perdona. En directo, las imágenes de
Merlo, trasmitidas por Crónica TV, detuvieron el pulso en cualquier redacción.
Y cuando eso sucede es que algo importante está pasando delante de nuestros
ojos, escribió Germán Sopeña en La Nación del domingo
siguiente, bajo un título escalofriante: 'El viejo fantasma de Ezeiza'. Se
dió cuenta el propio Duhalde. Su cara tensa y sus primeros comentarios
revelaron de inmediato, con la misma transparencia implacable de la imagen
televisiva, que advertía en toda su dimensión los efectos de largo alcance que
tienen esas imágenes para un capital político.
La pelea era por espacios. El primero de ellos
geográfico: la cercanía al palco. El segundo respondía a estrategias de los
punteros: el intendente local se había rebelado a la conducción lipebista
del diputado provincial Osvaldo Mércuri. El único conductor es Duhalde,
escribió el intendente Raúl Othacehe en un comunicado dado a conocer tras los
hechos, como para confirmar las sospechas de la gente del Pelado Mercuri.
Sus muchachos habían recibido días antes una golpiza a manos de empleados
municipales mientras pintaban la convocatoria al acto.
Efectivamente, semanas después el intendente de Merlo
pasó a conformar una nueva corriente interna: el Grupo de Trabajo, un
cóctel interno donde pasaron a militar hombres que abandonaron la Liga y Lipebo,
en una suerte de cuarta columna -junto a la Liga Femenina, futuro evitismo-
de Duhalde en la provincia.
Si bien era un tema menor, el conflicto ocurrió en el
andamiaje político del gobernador y en el escenario geográfico que lo
convertía, a la hora de negociar, en el dirigente con mayor cantidad de votos
propios. Visiblemente enojado por lo que acababa de presenciar, Duhalde
apareció sobre el escenario junto a los punteros que, si bien estaban muy lejos
de haber resuelto sus diferencias, bajo ninguna circunstancia aceptarían quedar
afuera de la foto: Mércuri, Othacehe, el lipebista intendente de Lanús
Manuel Quindimil y Pierri.
Con los dientes apretados, Duhalde ensayó un discurso
peronista:
- No queremos el enfrentamiento entre empresarios y
trabajadores. Pero si ello ocurre este gobernador estará al lado de los
trabajadores.
Bajó del escenario, caminó entre trozos de madera,
vidrios, piedras, ladrillos y botellas rotas, sin hallar los miles de brazos
humildes y agradecidos que le gusta encontrar como cierre de cada discurso.
La tapa de La Nación de ese domingo lo mató, reconoció una
fuente conocedora de las operaciones que se intentaron esa noche sobre los
medios para detener la noticia. A cuatro columnas, y con foto de las peleas, el
matutino tituló: 'Graves disturbios en el acto de Duhalde'. Entró en
un terreno que él no quería. El gobernador está cómodo como abanderado en la
lucha contra la droga y la noche. Su discurso de esos días giraba alrededor del
caso Cóppola y la pelea de Merlo lo destruyó.
Mar del Plata. El rito de la iniciación sindical
Se desconocían aún las cifras definitivas de los
comicios del 14 de mayo de 1995 y el hombre ya se posicionaba para el 99:
- La gente acaba de demostrar que no está para cambiar.
Y fue más claro aún:
- Para lograr una nueva reelección del presidente Menem
sólo hay que reformar un artículo de la Constitución. Pero si eso no prospera
yo apoyo a Palito, que tiene una gran ascendencia sobre las bases del
peronismo.
Con el gobernador fue lapidario:
- Llegó a su techo.
La respuesta a Luis Barrionuevo, dirigente del gremio
gastronómico y presidente del Club Chacarita Jr., no se hizo esperar. La
revista Noticias trajo, semanas después, una de las primeras incursiones
conocidas de Duhalde en la futurología:
- ¿Qué imagina
para Menem en 1999?
- Yo lo veo en
la OEA...
- ¿Lo habló con
él?
- No, pero creo
que en el ´99 hay un cambio de secretario general.
Durante la primer semana de noviembre de 1996 hubo en
Mar del Plata ráfagas de viento marino que cruzaron toda la ciudad. Y allí
volvieron a verse las caras.
El gobernador sentía aún las heridas de Merlo, y
Barrionuevo le ofreció olvidar ese mal trago prometiéndole 10 mil dirigentes
gremiales que colmarían el Estadio Polideportivo local, vivando su nombre, y la
adhesión de más de 80 sindicatos a la candidatura Duhalde '99.
Barrionuevo -junto a Lorenzo Miguel, José Rodríguez,
Oscar Lezcano y las principales cabezas del sindicalismo menemista de
los '90- llevaron a cabo a tres años de la renovación presidencial el rito de
iniciación en una campaña peronista: el apoyo formal de la rama gremial.
La Mesa Sindical Duhalde '99 vio la luz en el momento de
mayor confrontación y distanciamiento -público- entre la CGT y el gobierno
nacional, enfrentados por las iniciativas gubernamentales de flexibilización
laboral y desregulación de la Obras Sociales. Con la flexibilización los
gremios se quedaban sin la capacidad de negociación. Y con el arrebato de las
Obras Sociales perderían la plata.
La envergadura de la ceremonia fue tal que el diario
Clarín, en su tapa del sábado 9, no titubeó: Duhalde se lanzó a la carrera
presidencial.
Para poner en claro que la adhesión era hasta sus
últimas consecuencias, Barrionuevo puso fichas también en la interna
bonaerense. Vamos a tener mucho que ver -dijo-, con el acto de Rácing,
que se llevaría a cabo la semana siguiente.
Las promesas, sin embargo, parecieron desvanecerse como
el rumor de las olas que entraba por las altas ventanas del Polideportivo
marplatense. El gobernador conocía de memoria la letra del entusiasmo que
esperaba oir de las tribunas:
- ... se siente, Duhalde Presidente.
Muy por el contrario, al acceder al escenario que le
montó la rama gremial Duhalde fue recibido por otra grito:
- ... un minuto de silencio, para el Turco que está
muerto.
Todo el estadio se dio cuenta de la incomodidad del
gobernador. Se revolvía en su butaca. Esto no era lo convenido, parecía
decir por lo bajo.
- Cuando se subió al palco y miró las tribunas, se dió
cuenta de que los gremialistas habían organizado un acto antimenemista y lo
habían utilizado para que fuese él, Duhalde, el protagonista mayor, mucho antes
que un mitin de apoyo a su candidatura, reconocieron
días después en su entorno tras el regreso a La Plata.
En cuanto a la asistencia de dirigentes gremiales, lo
menos que se dijo es que el Polideportivo quedó grande. Se habían
anunciado 10 mil dirigentes a la hora de tomar lista, y delante de las tribunas
semipobladas los organizadores estimaron que no había más de 3 mil.
- Realmente esperábamos que los asistentes fuesen
dirigentes medios del sindicalismo, históricamente reflexivos y mesurados, y no
activistas y militantes furibundos como los que nos encontramos.
Una sector -cuanto menos- de esa dirigencia sindical ya
había sacado provecho del mitin. Fue el mismo secretario general de la CGT
quien reveló que el encuentro con Menem se había consumado.
De visita en Mar del Plata para participar del Festival
de Cine, la noche anterior al acto, el presidente habló con un sector de la
cúpula sindical de flexibilizaciones y fondos de obras sociales
. El acuerdo llegó frente a los platos de ravioles a
la putanesca que les siervieron en una cantina del Puerto marplatense.
- Si no me creen traigo a los mozos de testigos, propuso
Rodolfo Daer, líder alimentario y titular de la CGT.
La presión había dado resultado.
El camino a Balcarse 50 es sinuoso, mañero, plagado de
fieras, y con obstáculos imprevistos. En apenas una semana el gobernador se
había topado con dos de ellos. Para el acto de Rácing, el sábado siguiente,
hizo saber a su tropa que no iba a tolerar la menor desprolijidad.
La conferencia de prensa
- Que no se le corte la luz a los desocupados.
Solicitamos a los municipios que efectúen una encuesta para conocer la
situación del grupo familiar del desocupado, ya que las encuestas del INDEC
determinan cuántos desocupados existen, pero no su condición ni lo que sufren.
El hombre salió de su casa de Berazategui rumbo al
encuentro con otros desocupados de la zona sur del Conurbano. Desde que les
habían dado la posibilidad de utilizar un local un par de horas dos veces por
semana, se venían reuniendo regularmente. La comisión ya tenía un nombre: Coordinadora
del Movimiento de Trabajadores Desocupados.
Camino a la reunión, el hombre enumeraba mentalmente los
reclamos que quería poner en el comunicado de prensa que se aprestaban a dar a
conocer en los próximos días:
- ... y además
queremos que se respete la bolsa de trabajo. Del registro que tienen los
municipios casi ninguna persona fue llamada a trabajar.
En la reunión estaban todos mojados. Acababa de caer un
descomunal chaparrón de primavera y nadie se había salvado. Se secó las manos
en el pantalón, saludó a los presentes, tomó papel y lápiz, se sentó y comenzó
a darle forma al comunicado. La situación le recordó sus épocas de delegado
gremial, tiempo atrás, cuando tenía que salir a denunciar a las empresas
constructoras que tomaban indocumentados en negro y se quedaban con los
aportes:
- ... si un desocupado sale a buscar trabajo necesita
plata para el colectivo, y no la tiene, entonces solicitamos pases de colectivo
gratuitos.
Ese día la ciudad de Avellaneda fue el escenario de tres
noticias de distinta trascendencia: la Liga Federal anunció en las
instalaciones del gimnasio cubierto del Rácing Club la realización del acto del
Día de la Militancia; la lluvia caída anegó todas bocas de desagüe de la ciudad
y en un atraco tipo comando a un depósito de Andreani -la empresa de correo
privado-, murieron los siete delincuentes que intentaron la operación y dos
agentes de la Bonaerense que la evitan.
En poco más de una hora los cien milímetros de agua
sacaron a relucir los deficientes sistemas de desagote de la ciudad. A las 14
horas, la Avenida Mitre -que la atraviesa como un tajo de norte a sur- estaba
cubierta de agua de vereda a vereda. En una escena que se repitió en varias
zonas del Conurbano, decenas de coches quedaron a la deriva con los conductores
atrapados, rodeados de agua, maldiciendo el momento en que se les ocurrió salir
ese día a la calle.
La conferencia de prensa de Rácing significó el primer
ensayo de movilización al Estadio. Desde los municipios los punteros tenían el
compromiso de hacerse cargo de aparecer en el Gimnasio con la prensa local.
Llueva, truene o granize.
Muchos de los remises contratados desde los municipios
que venían del sur del Conurbano, previendo que Mitre estaría intransitable,
eligieron caminos alternativos. La Avenida Mosconi, que recorre Florencio
Varela, Quilmes, Bernal y se interna en Avellaneda fue una de las rutas
elegidas para llegar a tiempo con los periodistas y fotógrafos amigos de
los caciques locales. Pero a la altura de La Cañada -en Bernal Oeste- hubo
problemas.
La Avenida, cruzada por dos arroyos -uno natural y el
otro artificial construído por el Ente del Conurbano para aliviar el
caudal en los días de fuertes lluvias- estaba inundada. En algunas esquinas el
agua llegaba a la altura de las puertas de los automóviles. Pero los vecinos
del barrio La Cañada -viviendas precarias de chapa, cartón y deshechos,
atestado de cartoneros, desocupados y excluídos de la modernidad-, encontraron
una changuita para salvar el día.
Salieron con sus carros y caballos a la avenida y por 5
mangos ofrecían sus servicios para remolcar los autos atrapados por el agua.
Los equipos de rescate estaban conformados por el padre,
ubicado en el pescante del carro, y los hijos -pibes descalzos y adelgazados de
6, 8 ó 9 años-, que se sumergían en el agua fangosa y fría a enganchar los
chasis de una cuerda. Una vez atado remolcaban al auto tirado por un caballo
viejo, hasta una zona alta y seca.
En esa situación se vio enredado uno de los remises que
viajaba rumbo a la conferencia de prensa de la Liga en el Rácing Club. Allí los
aguardaban sus principales referentes: el intendente de Lomas de Zamora, Bruno
Tavano, el senador nacional Jorge Villaverde, el tercer hombre en la sucesión
presidencial, Alberto Pierri, y el ministro de Obras Públicas bonaerense, Hugo
Toledo:
- Este es el gobierno de la obras -anunció-. Más de dos
mil emprendimientos fueron inaugurados durante la gestión de Eduardo Duhalde y
de allí se crearon miles de fuentes de trabajo. Duhalde ha recuperado la
mística de Perón, ya que para él es una obsesión la justicia social. Y la gente
-anticipó Toledo- va a responder a ese
sentimiento llenando el Estadio de Rácing.
Tras la conferencia los periodistas hicieron notas
individuales con los referentes de la Liga. Alberto Pierri fue el dirigente más
requerido por los medios presentes. De pié, contestó de una en una cada
pregunta.
- El acto será un homenaje de la Liga a Eduardo Duhalde,
el primer militante de nuestra provincia, repitió.
Exactamente detrás de él, clavado al suelo, tenía una
figura imperturbable que se mantuvo estática y silenciosa durante el tiempo que
duró el reportaje.
Vestía un traje gris, camisa blanca con pequeños
bordados y corbata.
La descripción calzaba con las señas de un puntero
reconocido en La Matanza: de contextura física gordo y morocho. Las
mismas que un tal Tribilín -quien se atribuyó la responsabilidad de varias trabajos
para la policía, desde palizas a periodistas a falsas denuncias- describió
delante de un grabador:
- Fuimos a la confitería que está en el piso de arriba,
entre la nave 8 y 9 del Mercado Central -reveló
Tribilín-. El señor Mario Rodríguez nos dijo que teníamos que vernos con
este muchacho, Piris, que quería hablar con nosotros. Fuimos y nos preguntó qué
había pasado con el trabajo, si nos habíamos echado atrás...
Juan Carlos Piris -tal el nombre del muchacho-
portaba ese día un significativo prendedor sobre su solapa. No se correspondía
con su actitud: a primera vista parecía proteger las espaldas del presidente de
la Cámara de Diputados de la Nación.
La conferencia de prensa llegó a su fin y en la puerta
del Gimnasio, a medida que salían, un grupo de chicas requería a cada
periodista los datos del medio al cual pertenecían y les sacaban la promesa de
asistencia al acto. Había dejado de llover, en la playa de estacionamiento
aguardaban los remises y los punteros volvían con sus periodistas y fotógrafos
a cada municipio.
La Coordinadora del Movimiento de Trabajadores
Desocupados dio por terminada la reunión del día. El comunicado de prensa ya
tenía las firmas de los miembros de la organización y ahora debían salir a
encontrar a alguien que lo publique.
Aprovechamos ésta nota para denunciar que en el barrio
de Bosques por resolución del Municipio se han iniciado obras de construcción
de escuelas y al cual hemos planteado que trabajen los desocupados del lugar,
pero la Municipalidad ha arreglado con una empresa constructora que trae su
personal. Exijamos y luchemos junto a los compañeros de Bosques para que puedan
trabajar y llevar el mango a sus casas.
El hombre pateaba el barrio, esquivaba los charcos y
mordía su bronca. Habían llamado a los padres desocupados de los pibes de la
escuela y les habían prometido trabajo. La gente se entusiasmó y ahora, con la
obra contratada, los dejaban afuera. El conocía los manejos desde adentro. En
sus épocas de trabajador ocupado había llegado a tener un cargo como delegado
gremial en UOCRA La Plata y como tal conocía las caras, los nombres y los
trucos del negocio:
- Somos una empresa chica, no podemos tener a todos los
trabajadores por derecha. Pero si usted quiere le puedo dar unos pesos para la
nafta o un donativo..., me dijo una vez Gualtieri.
- Mire señor -le digo-, voy a ser conciso: yo no
necesito dinero para la nafta ni donaciones, siempre fui pobre y eso no la va
conmigo.
En Avellaneda había terminado la conferencia de prensa
de Rácing pero a la ciudad entraban y salían los movileros, cronistas y
camarógrafos: un intento de robo comando sin sobrevivientes se había convertido
en la noticia de la jornada.
La calle Pienovi estaba regada de cadáveres que jamás
confesarían.
- Fue el asalto más sangriento de la historia policial
argentina, diría el comisario inspector Mario Rodríguez, titular
de la Brigada de Lanús -adonde arribó procedente de la Brigada de La Matanza-,
al explicar ante las cámaras de TV -con la paciencia de un docente- las
características del golpe y la rápida y efectiva reacción de las fuerzas
policiales.
De 19 a 22 horas la televisión fue suya. Las calles del
Conurbano, en cambio, empezaban a ser recorridas por los equipos de propaganda
de la Liga Federal. Montados en camionetas destartaladas, con tachos de
pintura, brochas, y algún caño por si cabe, salieron a buscar paredones:
Todos a Rácing. Con Duhalde, Toledo y Pierri.
El pintaparedes
Con tal que no sea al pobre/ robá, hermano, sin medida/
yo sé que tu vida de orre/ es muy jodida./ Tomá caña,
pitá fuerte/
jugá tu casimba al truco/ y emborrachate, el mañana/ es
un grupo/
Tras cartón está la muerte.
Hermano chorro, Carlos de la Púa
El hombre reconoce que nunca le gustó trabajar, para
nadie.
Se hizo en la calle y asegura contar con ese
conocimiento: del choreo, de la transa, de la venta, del corte y el de la
vida cotidiana en una selva.
Cuando empezó acababa de darse cuenta que no era con
trabajo como iba a salir del pozo:
- Descubro a un tipo más analfabeto que yo pero que
ganaba el triple de lo que yo juntaba choreando, ¿me explico?. Yo hacía un
laburo de setenta mil pesos y necesitaba cuatro meses de planificación, o seis
meses para dos laburos en el año. O ir a sucidarte, que te salga o no te salga.
Sobreviviente de varias huídas, el hombre tiene las
marcas de su historia caladas hasta el hueso. Caminó el Conurbano bonaerense,
por las avenidas, los adoquines, la tierra y los baldíos. Conoció la angustia
de sentir el aliento en la nuca de los federales y bonaerenses en noches
interminables.
Perdió, ganó y su suerte dió las vueltas que da en el
aire una moneda antes de caer: todo fue a cara o cruz.
Lideró barras bravas y alentó de corazón.
- Este analfabeto a los setenta mil pesos se los ganaba
con el cólera. Repartía agua con lavandina para la municipalidad sin joder a
nadie, sin riesgo de caer preso y encima era "un señor". Ahí me
engancho grosso.
Le hicieron una promesa y se tentó. Al tiempo volvió con
un nuevo conocimiento:
- El delincuente no entra en los códigos de los
candidatos.
Y después habló:
Los que pintan
paredes para las campañas políticas necesitan tener dos cosas: capacidad para
pintar bien y muy rápido las letras, y un transistor quemado. Eso va de la
mano.
Y además no
querer trabajar.
Fracasados,
gente buscada por la policía, gente que ni siquiera quiere robar. Gente que no
es querida ni por los chorros.
Si vos y yo
vamos a ser chorros, ni vos vas a ser chofer ni yo voy a bajar. Vamos a decidir
entre los dos quien va a bajar y quien va a ser chofer. No, este tipo quiere
ser chofer. Porque tiene el pie en el acelerador y se va a pirar en la primera
de cambio. Por eso está con el candidato.
Lo que él no
sabe es que después lo van a traicionar. Eso se sabe con el tiempo.
El candidato es
un tipo muy inteligente. Desde ya que es más inteligente que el que pinta
paredes.
Supone que yo
soy el pintaparedes pero tengo de oficio peluquero:
_Vos vas a ser el peluquero del intendente -me
promete-. Porque vos sos mi mano derecha. A vos no hay quien te gane.
¿Qué pasa?
Entra la sicología. Si va a ser intendente o gobernador es por algo: porque es
más turro que los turros. Es más cara rota que los cara rota, es más ladrón que
los ladrones. Y es más garca que los garca y traidor que los traidores.
Hay un dicho
que dice que lo peor que le puede pasar a un traidor es no darse cuenta que lo
van a traicionar. Por eso muere el traidor. El traidor no muere porque un
camión lo aplasta en la esquina, muere porque lo traicionan.
Esa es la
cadena ecológica del traidor.
¿Qué pasa?
¿Cuántos chicos nacen? Cinco. Bueno, cuatro son traidores y el otro es el que
pinta las paredes. No sé si me explico.
Los que pintan
no son cualquiera persona. No se trata de padres de familia loables. Si no es
alcohólico es puto. Y si no eso, empieza a serlo. Porque al capanga le conviene
que empiece a serlo. Tiene que empezar a serlo. Para cubrirlo, para tenerlo
agarrado. Empieza una carrera vertiginosa por un abismo de la que él no se da
cuenta.
El se cree que
va para arriba pero se cae. Lo que lo engaña es el horizonte, ¿me explico?
Va en un avión
y le dicen rumbo 30-14-32 y él pone en su avión el rumbo 30-14-32, pero como no
conoce a dónde mierda va cuando se quiere acordar tiene adelante una montaña.
Porque lo están traicionando. Porque no puede llegar, es analfabeto, es
alcohólico, es puto y drogadicto, ¿adónde va a llegar? ¿En qué foto va a llegar?
El candidato no
se va a sacar una foto al lado de un puto, que todos en el barrio le dicen La
Porota. ¿Se va a sacar una foto al lado de un peluquero fracasado? A lado de
quién, ¿quién carajo es para estar en la foto al lado del intendente?
La única foto
que va a sacarse es esa que se va a llevar para mostrarsela a los amigos que el
domingo van a tomar el bordolino a su casa:
_Ves -les dice-, yo era amigo de este hijo de
puta.
Y nada más.
Nada más.
El candidato
necesita gente que tenga tiempo para perder.
El delincuente
no entra en los códigos de los candidatos, salvo que sea expulsado del ámbito
por buchón.
Ellos tienen
que rescatar mano de obra desocupada. La mano de obra de ellos no son más los
negritos, son los necesitados.
Los negritos
aprendieron a vender coca-cola en los semáforos. Son luchadores y hacen lo que
pueden. Y como tienen que comer no pueden perder tiempo. No pueden esperar a
unas elecciones a ver si les dan un puestito.
El negro que
viene de afuera se mete en un hotel, y no bien puede entra en un lote y quiere
pagar la cuota.
Y quiere los
zapatos blancos, el grabador y el reloj sumergible. Lo vemos como negro,
perfecto, los "cabeza": anillo de plata, zapatos blancos, camisa
negra y cinturón blanco. Típico. Mozo de acá a Pacheco. Pero ese tipo quiere
trabajar de albañil y que no lo saquen de allí.
Entonces qué
pasa, necesitan la mano de obra inútil. Al que durante toda la vida le dijeron:
_Ese es un inútil. Fue de campana y tocó el
timbre.
El candidato busca inútiles y
necesitados.
En los actos no hay más negros. Hay
necesitados. Hoy los negros son una especie en extinción y ese lugar pasó a ser
ocupado por los necesitados. En una de esas aparece un negro pintando paredes.
Pero qué pasa, al negro le sale una changa de albañil y no viene más a pintar.
No viene más porque tiene que cumplir. Es un trabajador. Es alguien como la
gente. Te la hago corta:
- Es como el que fabrica la merca en
Bolivia...
Una internita camino al Estado
La convocatoria a Rácing fue la culminación de los
Encuentros de la Militancia que la Liga Federal había realizado en los
distritos durante las semanas previas. La ceremonia en cada localidad fue
parecida. Hugo Toledo, Alberto Pierri, y el senador Luis Villaverde presidían
las jornadas de cierre.
Durante dos días, buena parte del personal municipal
estuvo movilizado para la organización del Encuentro: habían traslado las
computadoras, impresoras, equipos de fax, papel e insumos de la comuna. Hubo
equipos dedicados a proveer la comida, dar de beber y transportar a los
asistentes. Los vecinos estaban al tanto de la actividad por los afiches -en
verde y rojo- pegados en las paredes de las ciudades.
Días después, al mirar uno de esos afiches colgado en el
interior de un municipio, un periodista le preguntó al funcionario del área de
comunicación quién los pagaba, y el hombre respondió la obviedad:
- ¿Y quién lo va a pagar?, la Municipalidad.
- ¿Y corresponde que el municipio se haga cargo de un
gasto partidario?
- Claro, porqué no, si siempre fue así. Esto es
histórico.
En el cierre de uno de estos Encuentros, casi como un
descuido, saltó la internita de la interna. Para afuera la Liga
confronta con la Lipebo, y para adentro los espacios se disputan entre sus dos
grandes aspirantes al único sillón de gobernador que ofrece la provincia: Pierri
y Toledo.
El aparato de Alberto Pierri en La Matanza tiene la
envergadura suficiente como para dar vuelta una elección nacional. Se trata de
un distrito con más de un millón doscientos mil habitantes, quinientos mil
electores, cerca de un 25% de desnutrición infantil y un cuerpo de cuatro
empleados municipales a cargo de la Dirección de Epidemiología del distrito:
300 mil personas para cada profesional.
Lomas de Zamora, territorio de Hugo Toledo, pierde en
todas las comparaciones con La Matanza de Pierri, menos en un detalle. Con
seiscientos mil habitantes -el 7% de ellos confinado en villas de emergencia-,
250 mil electores, 51% de la población sin agua potable y 60% sin cloacas,
Lomas se distingue del resto de los municipios del Conurbano por ser allí donde
el gobernador Eduardo Duhalde vio la luz por primera vez, jugó en sus calles y
potreros, hizo sus amigos y se casó. Agradecido de su fortuna a casi todos sus
compañeros de infancia y juventud los llevó a la función pública, municipal o
provincial.
En esa situación se encontraba a fines del 96 Hugo
Toledo. En los años setenta, cuando los militares se habían hecho del poder a
punta de pistola y la actividad política estaba prohibida, los dos amigos se
recluyeron en la actividad comercial.
Hay gente en su ciudad que aún hoy tiene recuerdos de
aquellos años:
- Al futuro ministro los patrulleros lo corrían con la
orden de detención por las calles de Lomas de Zamora, por las irregularidades
cometidas con las escrituras, confió un
vecino memorioso que tuvo un vuelta más de recuerdos:
- Y estamos hablando del socio de Duhalde en la
inmobiliaria, al que le suspendieron la matrícula de escribano...
Frente al aparato de Pierri de nada le valía su vieja
amistad con el gobernador. A diferencia del diputado nacional, el ministro de
Obras Públicas tenía mayores urgencias para apurar el tramado de las alianzas
internas de la Liga en su favor. Y hacia allí apuntó con su discurso en uno de
los Encuentros de la Militancia:
- Es un honor -afirmó- estar en Florencio Varela, que es
la capital del peronismo de la provincia, sin ninguna duda.
El Muñeco Pierri no
estaba dispuesto a dejar pasar la afrenta: la envergadura de su aparato debía
quedar fuera de toda discusión.
Se había reservado las palabras de cierre del Encuentro,
realizado en La Patriada -un predio deportivo administrado por el municipio- y
devolvió la chicana casi con una sutileza:
- El próximo 17 de noviembre, Día de la Militancia,
confío en que la nueva capital del peronismo seguramente será la columna más
grande del Conurbano.
En esa tarea se encontraban los punteros de La Matanza
en la segunda semana de noviembre. Recorrían las calles de cada barrio.
Visitaban casa por casa. A cada vecino le hacían la cabeza. A uno por uno le
explicaron las conveniencias de ir al acto de Rácing. No existían reparos a la
hora de elegir argumentos: poco importaban los medios cuando el fin no
tiene precio.
Levantando promesas de los vecinos los punteros llegaron
al Barrio María Elena, de Gregorio de Lafferrere.
Se trata de 58 manzanas humildes, pero con años de
organización comunitaria y experiencia para resistir aprietes. Cuenta con una
Sala de Salud y un tramado barrial con el cual, incluso, habían llevado a cabo
meses atrás una encuesta familia por familia para tener la cifra propia de sus
carencias: la desnutrición en chicos de 0 a 2 años les dio 19% y en los de 2 a
6 años la determinaron en el 22%.
En noviembre del 96 los punteros venían a buscar
asistentes al acto de la Liga. A mediados del 92, en cambio, había llegado la
policía a buscar plata: si quieren seguridad son 5 pesos por familia, al mes.
- Habían matado a un vecino para sacarle unas monedas -contó uno de
ellos-. Nos pusimos a pintar las paredes del barrio, hicimos movilizaciones
y buscamos a todos los concejales que quisieran arrimarse para buscar entre
todos una solución al tema de la seguridad. Y así es que se presenta en la Sala
del barrio el comisario de Rafael Castillo...
Era un negocio redondo. Dos agentes, en ronda nocturna,
para 58 manzanas a 5 pesos por cada una de las mil doscientas familias del
barrio. Que se sumaban al peso que ya les cobraba la Municipalidad en concepto
de "seguridad", incluido en las boletas de la Tasa de Barrido
y Limpieza. Es decir, la policía les quería cobrar el servicio que ya facturaba
la Municipalidad pero que, en realidad, era responsabilidad del gobierno
provincial. Había que pagar tres veces para morir asesinados en una esquina
oscura, por unas monedas.
- Para vivir la plata no alcanzaba y morir era carísimo,
así que al comisario le dijimos que no.
En Laferrere, las cooperativas dedicadas a la
construcción de los pavimentos artesanales impulsados por el gobierno
provincial, a través de la Unidad Generadora de Empleo -UGE-, llevan nombres
que en una lectura rápida pueden ser confundidos con los de las agrupaciones
partidarias. En algunas casos, al menos, la relación va más allá de una simple
denominación y llega hasta el puntero.
Las obras son divididas en módulos, de 24 cuadras cada
uno, y con un plazo de ejecución de dos años a un ritmo de 1 cuadra por mes
para 30 obreros, elegidos por el dedo del puntero.
- El que conoce algo de obras sabe que es imposible
hacer un asfalto sin la utilización de máquinas. Hay trabajos que pueden ser
manuales, pero el desmonte de tierra, cuando menos, debe efectuarse con
maquinaria. Entonces el responsable de la cooperativa lo que hace es contratar
a su vez a una empresa constructora, con la cual también tiene una relación, reveló una
fuente conocedora de la actividad.
El concejal Víctor Orsingher tiene radicada la unidad
básica de su agrupación partidaria en el barrio, a la que denominó Renacer
Justicialista. La cooperativa, en cambio, lleva por nombre Renacer
Limitado:
- Este señor es el que retira el dinero de la
cooperativa y se encarga de las contrataciones. Cuando trajeron este tema al
Concejo Deliberante preguntamos, entre otras cosas, quién aprueba la
constitución de las cooperativas y cuál es el mecanismo legal. La única
respuesta que nos dieron es que "venían aprobadas de La Plata", explicó un
compañero de bancada de Orsingher, a quien definió como un influyente puntero
del barrio -como se verá más adelante-.
Algunas empresas a cargo de las obras públicas, además,
tienen un particular sistema para captar la aprobación de los vecinos cuando se
trata de realizar los trabajos:
Vino un señor a mi casa -relató una
fuente-, golpeó la puerta, mi mamá lo atiende y le dice:
- Buenas, soy de la Municipalidad y le venimos a
preguntar si quiere el agua corriente.
- ¿Cómo?, le pregunta mi mamá extrañada.
- Es fácil, si está de acuerdo firme acá.
En ese momento me aparezco yo que había escuchado todo
desde adentro y le pregunto a qué área de la Municipalidad pertenece y le pido
la credencial:
- No, no..., credencial no nos dieron. Sabes lo que pasa
-me confió-, yo soy el cuñado de Cancinos...
Alberto Cancinos, director de Obras Públicas de la
Municipalidad de La Martanza, nunca pudo explicar porqué se autorizó la
realización de una obra a una empresa -TRESA- que se terminó de conformar ocho
meses después de haber comenzado el trabajo, y con un costo 100% mayor que el
presupuestado por Aguas Argentinas.
Un mes antes -mediados de octubre- del acto de la Liga
en Rácing el Ateneo Cultural Patricias Argentinas del Barrio María Elena,
recibió la visita de un inspector municipal. Allí funcionó desde 1962 un Jardín
de Infantes que se solventó exclusivamente con las cuotas de 20 pesos que
pagaban los padres de 40 de los 60 chicos que concurrían -el resto estaba
becado por imposibilidad de pago-. Ni pidieron ni recibieron subsidios de
nadie.
Las mismas carencias del barrio se manifestaban en el
Jardín. Carecían de mejores comodidades, la comida que servían a los chicos
siempre resultaba escasa, pagarles a las dos maestras cada mes era más difícil
y no tenían habilitación. El inspector, fiel custodio de los intereses
comunales, procedió a labrar el acta y dictar la clausura del Jardín Ositos
Cariñosos.
Los hijos de puta
Barrio Golondrina/ vive a un costado del día/ porque la
gente
se olvida/ a los dos pasos que da/ Barrio Golondrina/
si hoy la pena tiene suerte/ en comida se convertirá
Barrio Golondrina, León Gieco
- Nos pasan a buscar con el micro por casa. La primer
parada es en San Justo. Te bajan en el local de la agrupación a la cual
responde el puntero que te anotó y, después de pasar lista, te dan un paquete
de cigarrillos, un sandwich y una caja de vino. Al regreso del acto te dan los
artículos.
- Esto lo saben en la gobernación. Duhalde se hace el
ciego porque le conviene. Pierri también conoce todo lo que pasa. En La Matanza
no se mueve una mosca sin que Pierri lo sepa.
La revelación de los vecinos del Barrio María Elena,
aparecidas en el diario Página/12 el viernes anterior al acto, incluyeron el
nombre de dos personajes de notable peso dentro del distrito.
El nombrado concejal Víctor Orshinger, con influencias
territoriales en Laferrere, y Raúl Leguiza -referente de la agrupación Unidad y
Acción-, quien a pesar de no ocupar ningún cargo oficial cuenta con un poder
que se extiende a toda La Matanza.
Hay quienes sostienen dentro del municipio que el
intendente Héctor Cozzi recibe ordenes de Leguiza, ex changarín del Mercado
Central y mano derecha de Pierri en el distrito.
Con anterioridad a la clausura, las autoridades del
Ateneo Patricias Argentinas se encontraban sobrepasados de carencias y
penurias. Continuar solventando el Jardín era prácticamente imposible, por lo
que ya habían iniciado gestiones para lograr su provincialización, con lo que
el Estado bonaerense se haría cargo del funcionamiento y los chicos del barrio
tendrían un pre-escolar y jardín gratuito.
Tras el arribo de la inspección municipal se inician un
serie de movilizaciones y ollas populares en la Plaza de San Justo -frente al
municipio-, y visitas de los chicos al Concejo Deliberante. Con estas medidas
lograron el levantamiento de la clausura y el establecimiento de un plazo para
continuar las gestiones en la Gobernación.
La presión que recibieron los vecinos a partir de ese
momento llegó por otros medios. Sabían que sus protestas podrían significar que
sus hijos fueran exclusivos de los comedores. Un integrante de la comisión
directiva del Ateneo, sin embargo, recibió llamados telefónicos inquietantes:
- Dejáte de joder. Te vamos a matar a vos y a toda tu
familia.
Las declaraciones de los vecinos en Página/12 fueron un
buen detonante: mientras los punteros se preparaban para el viaje a Rácing, a
las 9 mañana del sábado 16 de noviembre, el secretario general y la tesorera
del Ateneo ingresaron en la comisaría de Rafael Castillo a denunciar el
robo, saqueo e incendio del Jardín Ositos Cariñosos durante la
madrugada, a menos de 24 horas de publicadas sus denuncias sobre el
ofrecimiento de los punteros de entregar comida a cambio de la asistencia al
acto.
La escuelita tiene dos aulas: la roja para el jardín y
la verde para los chicos que asisten a preescolar. Sobre el piso de cemento
quedaron los rastros del saqueo. sillas rotas, carpetas, pelotas y muñecas
quemadas. La saña de los agresores quedó demostrada por el regalo que dejaron:
defecaron en el centro de uno de los salones y detrás de la heladera de la
pequeña cocina. Se llevaron los paquetes de leche en polvo y galletitas, la
garrafa y la cocina de cuatro hornallas.
Las reacciones fueron diversas:
- Se quemó o quemaron unos papeles y después cambiaron
todo y lo transformaron en un incendio. Yo ví las fotos de la policía y son
distintas a las que aparecieron en la prensa. La realidad es otra, estimó
Pierri.
El Muñeco eligió
contestar desde el incendio, que según su lógica fue una operación, y evitó
hacer mención a las denuncias de canje de comida que cayeron sobre sus
punteros.
- En el juzgado los chicos se declararon culpables, anunció cinco
días después de los hechos el titular de la comisaría 14º de Rafael Castillo,
tras la detención de tres menores que habían reconocido su participación en el
robo y en el incendio. La policía los encontró luego de seguir el rastro de la
cocina y la garrafas por los comercios de compra-venta de usados de la zona.
- Acá no existieron motivaciones políticas. Fue un
simple hecho policial -recalcó el comisario-, los chicos
contaron cómo rompieron la ventana, robaron las tres pelotas, unos cajones de
gaseosas y una garrafa. Y quién puede dudar de la palabra de un chico...
El gobernador y su esposa, Hilda Chiche González,
apuntaron al canje de comida. El escándalo que subyacía a esas denuncias
llegaba a poner en duda las verdaderas motivaciones de los miles de asistentes
que tuvo el acto de la Liga en Rácing:
¿Fueron a homenajear al primer militante o fueron a
buscar una caja de comida?
Duhalde, apremiado por despegar de semejante
incertidumbre, apuntó con munición gruesa:
- Los que ofrecen comida para que la gente asista a los
actos políticos son unos hijos de puta.
Su esposa llegó tan rápido al barrio que no le dio
tiempo a la Comisión Investigadora, creada en el seno del Concejo local para
investigar los hechos, a preparar la inivitación para que concurra a hablar con
los vecinos.
A las 10,10 horas del lunes 18, vestida con una camisa
clara y de pantalón, bajó de un Peugeot 505 e ingresó al Ateneo Patricias
Argentinas. Permaneció dos horas dialogando con los vecinos que se sumaban a la
reunión a medida que se corría la voz de su presencia en el barrio. Todo lo
charlado fue volcado al papel.
En el acta firmada por los presentes, Chiche se
comprometió a investigar si existió un uso abusivo de los planes sociales con
fines partidarios y a censar el barrio, con planillas oficiales, para
determinar el número real de desocupados.
- En persona haré la primera entrega de alimentos a las
familias necesitadas. Me llevo los nombres de los punteros políticos y
averiguaré para quien trabajan, prometió.
Desde el barrio la despdieron con sus certezas:
- Yo soy afiliado justicialista y le puedo asegurar,
señora, que los punteros del PJ de La Matanza se aprovechan de nuestra miseria
para acarrearnos como animales a los actos que organiza Pierri, escuchó la
Señora.
A los pocos días, el Jardín recuperó su comedor, aunque
la cocina y la garrafa no fue provista por el Consejo de la Familia que preside
Chiche.
Si el incendio fue una operación nunca se explicó porqué
tres menores fueron detenidos por la policía de Rafael Castillo acusados de
llevarlo a cabo, y jamás se conoció la identidad del adulto instigador.
Y si la denuncia del reparto de alimentos a cambio de la asistencia al acto fue
una maniobra -según Pierri- o aún resulta una incertidumbre, ya que se
desconoce el resultado de la investigación prometida por la Señora del
gobernador, nunca nadie explicó la renuncia de Jorge Mottard, quien hasta el 19
de noviembre se desempeñó como secretario de Acción Social del municipio, de
quien dependía formalmente la distribución de ayuda alimentaria.
Su despedida fue tan veloz que la Comisión Investigadora
local ni siquiera pudo preguntarle el motivo de su alejamiento.
A pesar de todo la operación se había desarrollado sin
mayores contratiempos.
Nadie preguntó por Raúl Leguiza, el hombre de Pierri
en el municipio de La Matanza: con un pasado de changarín su destino cambió de
rumbo cuando el 6 de enero de 1992 El Muñeco lo nombró Director del
Mercado Central, como regalo de Reyes, en un reconocimiento a los trabajos
realizados y a los que vendrían y que también se extendió a su mujer. A ella le
reservó la presidencia de la Comisión de Hacienda del Consejo Deliberante local.
- Cuando le pedí al intendente Cozzi alimentos para
repartir en un barrio me dijo que primero le tenía que preguntar a Leguiza, confió un
concejal de La Matanza.
Sólo al tiempo de estos hechos los vecinos repararon en
las cusualidades que les deparó el barrio. A cuatro cuadras de Ositos
Cariñosos funcionaba un jardín de infantes privado, sobre la Avenida
Provincias Unidas. Ese jardín se vería muy perjudicado con la instalación de un
establecimiento público.
- Ellos nos cobran una cuota de 65 pesos, pero si viene
uno de Estado, gratuito, pasamos a todos los chicos, explicó una
madre del barrio.
Myriam Orshinger -hija del concejal y dueña del Jardín
Mimí-, respiró aliviada. Los medios de prensa lentamente se olvidaron de
ese jardín de infantes que fue saquedo el día que la columna más grande del
conurbano se convirtió en la capital del peronismo bonaerense.
Bien de bute
Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado/
Tren de carga, el humo y el hollín están por todos
lados/
Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado/
Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado/
Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón/
Sur, un trozo de éste siglo, barrio industrial...
Avellaneda Blues, Manal
Un barrio spamentoso que mancusa/
bien de bute el potien de lo que pasa.
Avellaneda, Celedonio
Flores.
A seis cuadras del Estadio de Rácing se destaca la casa
que el senador nacional Alberto Barceló habitó en los años 30. Está ubicada en
diagonal a la Plaza Alsina, en Lavalle 39, entre Mitre y Belgrano. Hoy funciona
allí una escuela secundaria.
Se trata de una típica mansión aristocrática de
principio de siglo, con tres plantas, seis columnas en la planta media, cabina
de seguridad en la entrada de servicio y una reja de dos metros de altura en
hierro trabajado por artesanos.
Reconstruir la vida política de Don Alberto -el
caudillo conservador más representativo de la década infame-, es
imposible hacerlo sin toparse con otra historia: la de Ruggerito, el
matón que lo acompañó hasta que un cruce malevo dió por concluida su
existencia.
En aquella época, era muy común que las familias
tuvieran un integrante que se la rebuscaba tocando la guitarra. Cuando alguna
familia andaba en problemas económicos se iban hasta la casa de Don Barceló y
le hacían una serenata. Y ya estaba establecido, cuando terminaban salía un
empleado del senador y repartía unas monedas a cada uno, recuerdó Don
Lider, canillita y viejo vecino de Avellaneda.
- Si cantaba bien le daban algunos centavos más, pero
Barceló ni se enteraba que habían estado en la puerta de su casa haciéndole una
serenata.
Barceló era un hombre de influencias. La leyenda le
adjudica una capacidad notable para conceder favores: si en un tiroteo de la Capital
el cadáver apuntaba a un poderoso, el senador de Avellaneda le encontraba al
muerto un destino en la provincia. El hombre también manejó la confección por
izquierda de documentos de identidad. Se dice que en una cantina que
funcionó en esos años frente al frigorífico La Negra, sobre la Av. Pavón, en
una noche de copas y tango Carlos Gardel conoció a Ruggerito. Gardel
tenía problemas de papeles. El segundo del senador le habría hicho la gestión
ante Barceló y le tramitó una libreta de enrolamiento. Y de allí vendrían las
dudas sobre su identidad: argentino, de orígen uruguayo. (1)
Los orígenes de la ciudad son orilleros. Junto al
Riachuelo se llevaba a cabo el proceso de salar la carne que los barcos de gran
calado transportarían a Europa, en la primeras décadas del siglo pasado.
Avellaneda fue una ciudad de saladeros y barracas, con
trabajo para esclavos en jornadas sin horario. Aquí hubo frigoríficos: el
Anglo, La Negra, la CAP. Los puentes de la ciudad fueron la puerta de entrada a
Buenos Aires. En las intentonas revolucionarias el viejo Puente Barracas era un
objetivo de guerra. Para llegar con las multitudes a Plaza de Mayo había que
garantizar que el puente no fuera levantado.
Así pasó el 17 de octubre de 1945, desde donde se
intentó impedir el paso de las columnas de Ensenada, Berisso y el sur de lo que
se conocería más tarde con el nombre de Gran Buenos Aires.
Los últimos saladeros cerraron cuando la fiebre
amarilla, pero aún perdura en las orillas del Riachuelo ese "olor
peculiar" que un viajero inglés señaló hace un siglo. Los buques de la
Star anidan en los muelles del Anglo, embarcando el chilled que hizo la riqueza
de pocos y la miseria de tantos. Día y noche sube el ganado por las rampas de
La Negra para caer bajo el martillo, o bajo la espada del rabino. Petroleros de
doscientos metros de eslora entran cautelosamente en el Dock Sud, que iluminan
de noche el fulgor anaranjado de la Shell. Millares de hombres transpiran en
invierno junto a los trenes de laminación, los crisoles, los tornos. Más que
las calles largas y monótonas, más que las plazas desfoliadas por el humo y los
residuos, las fábricas son aquí los puntos de referencia: la papelera, la
cristalería, la Férrum, la textil...
Esa fue la ciudad que encontró Rodolfo Walsh cuando en
los años sesenta investigó un tiroteo en la Confitería La Real, de Mitre y
Alsina -a una cuadra y media de la casa de Barceló-, donde el dirigente de la
UOM Augusto Vandor y un grupo de matones terminaron con la vida de varios
dirigentes locales y que Walsh describió en Quién mató a Rosendo.
Pero tres décadas después de esos hechos las referencias
de la ciudad son otras. La papelera, la textil y la cristalería bajaron
sus persianas. Los pequeños tallercitos cerraron sus puertas y sus tornos
fueron comprados en los desarmaderos como hierro viejo.
Solo la Shell, que llegó a estas costas en los años 20,
mantuvo su fulgor. Desde la planta de coque que trajo de Holanda en 1993,
cubrió las calles y techos del docke de un polvo amarillo que nadie
conoce, pero que hace arder la garganta y dejó al barrio sin gorriones ni
palómas.
Los frigoríficos se fueron con la modernidad y los
obreros del petróleo quedaron desocupados con una flexibilización sin ley. Para
las empresas se hizo más rentable contratar trabajadores de la construcción: la
diferencia se hizo con el convenio que establece salarios más bajos que el de
los petroleros. En los noventa un polo petroquímico es una fuente de trabajo
que ocupa albañiles.
Si Rodolfo Walsh no hubiera desaparecido el 25 de
marzo de 1977 y volviera a Avellaneda dos décadas después estaría perdido. Como
sus referencias.
La gente no se encuentra más en la esquina de la
papelera o a dos cuadras de la textil. Hoy las citas de amor son a la vuelta de
Walt Mart o frente a Coto. Y para hacer una transa a tres cuadras de
Pavón y Mitre la referencia es la esquina de Carrefour, donde día y noche
subía el ganado por las rampas de La Negra.
Los hombres transpiran otro sudor. Tenso, frío y
desesperanzado. La manos de los hombres producen la humedad de la angustia y el
tedio. Las papeleras, las textiles, los frigoríficos y los tallercitos que
desaparecieron dejaron ejércitos de conductores de remis esparcidos en
agencias, pegadas una al lado de la otra, sobre las avenidas: Mitre, Belgrano,
Pavón. Nombres de próceres y batallas que hoy no dicen nada.
Cientos de hombres transpiran tedio, día y noche, a la
espera de un cliente que quiera ir a alguna parte. Y cuando pinta algún viaje
de negocios los pagos pueden ser en especies:
- Nos usan de correo. Se sube el quía con un maletín o
con un bolso y te da una dirección, llegamos, se baja, se demora unos minutos y
vuelve. Y así siete, ocho veces. Ese tipo está repartiendo merca. Todos los
días viene uno de esos. Te dejan buena propina, en una de esas te convidan un
papel, así que aquí nadie vió nada.
Después están los que te usan para que hagas de chofer cuando salen a reventar
negocios: vienen de a tres, uno se queda en el auto conmigo a media cuadra, los
otros bajan, hacen el trabajo, dejan al tipo atado en el baño, vuelven y me dan
otra dirección. Lo único que me da cagazo es que marquen el auto.
El intendente de Avellaneda -en los noventa- es Carlos
Baldomero Alvarez de Oliveria, Cacho. Ex diputado provincial enrolado en
la Lipebo.
Cacho es hombre del Pelado
Mércuri, que eligió el discurso de la ecología, la protección al medio ambiente
y el reciclado de latas de gaseosas para mantenerse en campaña permanente.
El futuro está en nuestras manos, acostumbra a
repetir Mércuri en los spots televisivos promocionales de su Pacto Ecológico
Bonaerense destinados a un público infantil, grabados por lo general en playas
y rodeado de chicos. Una de las fotos que más utiliza es aquella que lo muestra
en camisa, pala en mano, y a punto de plantar un árbol. La otra es donde se lo
ve acompañado por el gobernador, sonriente, a todo color y en tamaño afiche
pegado por todo el Conurbano.
Ese estado de campaña permanente es monitoreado
por Osvaldo Mércuri desde su estratégica presidencia de la Cámara de Diputados
de la Provincia de Buenos Aires, con un presupuesto que supera los 120 millones
de dólares al año.
El 30 por ciento de esa cifra cubre los gastos del
Cuerpo, y el resto está destinado a financiar de modo encubierto la
actividad política. De allí salen los fondos que pagan los spots,
pasacalles y afiches con sus fotos, y los colectivos que transportan a la gente
a los actos de la Lipebo donde Mércuri asegura con pasión militante que el
futuro está en nuestras manos.
La secretaría de Prensa que montó en la Cámara, además,
le permite mentener aceitados contados con mucha gente de los medios. Para
darle carácter institucional, incluso, tiene entre sus funcionarios empleados a
dirigentes del gremio de prensa provincial.
Los días de elecciones -recuerdó Don
Lider- los comités de los conservadores de Avellaneda eran una fiesta.
Traían el vino en barriles que tenían una canilla de madera, había comida y la
gente llegaba desde la mañana. Se iba sentando, se servía lo que quería y
pasaban el día del comicio allí dentro. En algún momento se aparecía uno del
Partido y en una bolsa iba juntando las libretas de enrolamiento de los que
llegaban. A última hora del día regresaba con la bolsa repleta de documentos:
- Señores, les devuelvo la libreta -decía-. Ya votaron
todos...
Nada permanece tan fijo en la retina de los vecinos de
Avellaneda como la muerte de ocho personas a causa de un misterioso escape de
gas de la red cloacal -ocurrido en setiembre de 1993-, y que nunca tuvo
responsables y menos aún explicación.- Cuando iba entrando a la casa vi
tirados en el patio a la doctora, el chofer y el enfermero de Emercor -el
servicio médico que había acudido al recibir un llamado para atender un paro
cardíaco-. Alcancé a decir que se dejaran de joder, qué hacían ahí tirados,
cuando sentí que me ahogaba. Entonces, contuve la respiración y agarrándome de
las paredes, salí.
Daniel Paladino, bombero, fue el único que salió con
vida de 25 de Mayo 319, esquina Zeballos. En la vereda, todavía conmocionado
por lo que acababa de ver, repetía: no lo puedo creer.
Los vecinos de Avellaneda años después de los hechos
tampoco lo pueden creer. Sin embargo esa esquina adquirió un valor simbólico
que utilizan como punto de encuentro para exponer sus reclamos.
Allí volvieron a reunirse cuando se enteraron que en el
Polo Petroquímico de Dock Sud, a pocas cuadras, el gobernador había colocado en
agosto de 1993 la piedra fundamental para la instalación de una planta de coque
de la Shell, que en Holanda había sido desmantelada en 1991 debido a los
elementos contaminantes que libera su funcionamiento: benceno, azufre y ácidos
corrosivos:
- Pocas semanas antes de las elecciones del 93 -recordó un
vecino del docke- Duhalde vino a entregar unas viviendas frente al canal de
Dock Sud. Aterrizó con un helicóptero a media mañana en la cancha del Sportivo,
sobre la Avenida Debenedetti. Venía acompañado por un montón de funcionarios,
Mércuri entre ellos, y caminando fue hasta donde estaban las casas. Muchos
vecinos salieron a la calle y algunos se sumaron al cortejo. Se hace la
ceremonia, entregaron la escritura simbólica a una familia. Y se fue. Se subió
a una traffic con un grupo reducido de su comitiva y no supimos más de él. Pero
un año después, nos enteramos que desde allí había partido hacia la Shell y sin
ningún vecino de testigo puso la piedra fundamental de la planta de coque.
Desde el primero de octubre de 1993 el puerto de Dock
Sud pasó a manos de la gobernación. La Planta, ubicada dentro del Polo
Petroquímico, comparte ese territorio con otras industrias: YPF, Union Carbide,
EG3 y otras desconocidas. Los informes que le han brindado desde distintas
dependencias oficiales a los vecinos nunca coinciden con la cantidad de plantas
que declaran funcionar: para la municipalidad son 17 y para la provincia son
24.
- Si no saben cuántas son cómo van a controlar que no
contaminen, razonan en el barrio.
No saben a quiénes pertenecen pero ven las chimeneas
encendidas noche y día. Probablemente desconozcan que en el aire del docke
hay monóxido y dióxido de carbono y compuesto de azufre, pero lo sienten con el
ardor permanente en la garganta y las fosas nasales.
Allí ven a diario cómo es descargado en el muelle un
barco con bananas junto a otro que saca de sus bodegas toneladas de pestizidas,
a cielo abierto.
- Lo mismo ocurre con los barcos que bajan la soda
solvay. Cargan los volcadores al aire libre, algunos operarios tienen la
precaución de ponerse un trapo en la boca, pero no hay ninguna medida de
seguridad. El viento se encarga de llevar toda la soda para el interior del
barrio.
- Hasta hace cinco años aquí estaba lleno de palomas y
gorriones. Yo siempre les ponía medio kilo de pan mojado y un vaso de mijo, que
desaparecían en pocas horas. Ahora, en cambio, pasan días sin que nadie los
toque. Es que ya no hay pájaros.
A todos los despachos provinciales y municipales
llevaron las conclusiones de su experiencia diaria: en Avellaneda la gente
muere porque una nube de ácido cianhídrico se les mete en su casa y el mijo
queda en las azoteas porque en el barrio no hay más palomas.
Mércuri, el 16 de noviembre de 1996, no estuvo en
Rácing. Ni siquiera pasó cerca.
Pero en Avellaneda lo conocen de cuando lanzó su Pacto
Ecológico Bonaerense y dejó palabras que aún resuenan entre el empedrado, las
torres de coque y la amenaza de muerte de las alcantarillas:
- Avellaneda fue hace
diez, quince, treinta años la ciudad de las chimeneas y hoy, por circunstancias
que hemos vivido en el país, no existen mas -recitó el Pelado-.
Apostamos a la industrialización sin contaminación, que es una apuesta a la
vida y a los ciudadanos de un estado democrático, y los exhortamos a que
participen de nuestra cruzada de amor y defensa de la vida.
Si Mércuri hubiese participado del acto de la Liga en
Rácing, había vecinos dispuestos a explicarle que Avellaneda es otra cosa. Se
la iban a cantar bien de bute.
(1) El encuentro fue relatado por Miguel Bonano,
bandoneonista que acompañó a Carlos Gardel.
El Cilindro
En el este y en el oeste, en el norte y el sur,
brillará blanca y celeste, la Academia Racing
Club".
Canto tradicional de la hinchada de Rácing
El gol que más gritó la hinchada de Rácing en esa década
fue convertido en 1951 por Mario Boyé, El Atómico.
Esa tarde la alegría de los hinchas de la Academia
no tenía límites: delante de las banderas de todos los clubes le ganó uno a
cero a Banfield y se convirtió así en el primer tricampeón de la historia del
fútbol argentino, en los torneos de 1949, 50 y 51.
Pero ese gol no pudo ser gritado en el Estadio Juan
Domingo Perón -El Cilindro-, inaugurado apenas un año antes.
- Fue en el Gasómetro. En el arco opuesto a la Avenida
La Plata. Pisando el área, del lado derecho. Boyé la agarró de volea y la clavó
en el ángulo...
El Atómico había
construído su leyenda en Boca Juniors. Fue parte del equipo que ganó los
campeonatos de 1943 y 1944. Fue el goleador en la temporada 1946, con 24
tantos. Esas emociones eran devueltas por La 12 con un canto que aún
perdura en la memoria xeneize: Yo te daré, te daré niña hermosa, te
daré una cosa, una cosa que empieza con B: Boyé.
Lo habían bautizado El Atómico por la potencia de
sus disparos.
La elección del calificativo era una influencia directa
de la actualidad de la época: la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin luego
de la destrucción de la ciudades japonesas de Nagasaky e Hiroshima, bajo el
efecto demoledor de un nuevo invento: la bomba atómica.
De Boca Juniors Boyé pasó al Génova, de Italia. En media
temporada llegó a convertir 14 goles. Y allí lo fue a buscar Ramón Cereijo,
ministro de Hacienda de Perón, para que se incorpore al Rácing Club, en 1950.
El retorno de El Atómico a la Argentina fue impulsivo y pasional: lo
hizo sin esperar la autorización de los dirigentes del club italiano.
En el torneo de 1951 Rácing y Banfield igualaron en
puntos en la cima de la tabla. El campeón iba a salir de un desempate a jugarse
en cancha neutral.
En el viejo Gasómetro de San Lorenzo de Almagro,
el 1 de diciembre, el Taladro y la Academia no se sacan
diferencia e igualan sin goles. A los cuatro días, en el mismo estadio,
llegaría la final: fue el primer partido televisado de la historia del fútbol
argentino.
La distribución de los jugadores dentro de la cancha que
presentaron ambos equipos hoy sería considerado un suicidio futbolístico:
arquero, dos defensores, tres en el medio y cinco arriba. La delantera de
Banfield estuvo integrada por Converti, Sánchez, Albella, Moreno y Tolosa. La
de Rácing por el Atómico Boyé, Ameal, Bravo, Simes y Sued.
El hombre en ese entonces tenía 21 años y fue a alentar
a su Club en las dos finales. Cuatro décadas después, socio vitalicio del Taladro,
lo recuerda como si fuera ayer:
- Fue un partido muy parejo. Rácing lo jugó a muerte y
los nuestros se asustaron un poco -dijo-. La
verdad es que nosotros lo perdimos unas semanas antes, cuando enfrentamos a
Chacarita y se nos lesiona Mouriño...
La primer camiseta de la Academia tenía los
colores negro y amarillo, pero a la semana la cambiaron por una celeste y rosa.
A cuadros. Casi una década después fue reemplazada por la tradicional blanquiceleste.
En la sala de espera de la vieja parada-estación
Barracas se reunieron cuarenta y cinco muchachos: 34 de Barracas al Sur y 11 de
Colorados Unidos. Dejaron atrás los rencores barriales que los separaban,
juntaran todo su capital -40 pesos con 80 centavos- y fusionaron a las dos
instituciones. Con caras de satisfacción y después de los abrazos, sólo
quedaba por resolver el nombre. Ahí apareció Germán Vidallac, con una revista
francesa bajo el brazo y una propuesta que pasaría a la historia:
- Sí lo llamamos Racing, como dice acá.
La sugerencia fue aceptada. Y el 25 de marzo de 1903
Racing Club de Avellaneda vio la luz.
Ese césped que pisaron los asistentes al Acto de la Liga
el 16 de noviembre de 1996 era parte de una leyenda escrita por algunos de los
más grandes jugadores del fútbol argentino: Enrique "Chueco"
García, Oreste Corbatta, Roberto Perfumo, Agustín Cejas, Alfio Basile, Norberto
"Tucho" Méndez, Federico Sacchi y El Atómico Boyé.
El ministro de Hacienda del primer gobierno del General
Juan Perón no solo piloteó el retorno de Boyé. Fueron tantas las operaciones
que las hinchadas rivales rebautizaron a Rácing como Sportivo Cereijo.
La gestión más conocida estuvo dirigida a la construcción de su imponente Cilindro,
y consistió en la cesión de fondos públicos con amplias facilidades de pago
para el club.
La leyenda habla de un desabastecimiento generalizado de
cemento en esa época, pero la influencia de Cereijo impidió que esa situación
demore las obras del Estadio Juan Perón: no había cemento para nadie -recordó
un viejo hincha-, la bolsa que aparecía iba a la cancha de Rácing.
Finalmente, el 13 de setiembre de 1950, fue inaugurado con un partido en que el
local venció a Velez Sarsfield por uno a cero.
La tarde que se enfrentaron Rácing y Banfield por la
final del campeonato del 51, la tribuna del Gasómetro que daba a Avenida
La Plata estuvo ocupada por los que hinchaban para el Taladro, el resto
del estadio era de Rácing:
- Esa fue la única vez que se unieron todas las
hinchadas para alentar a un equipo -recordó el
hombre-. En la tribuna de Banfield estaban las banderas de todos los clubes.
De Boca, de Independiente, de River, de San Lorenzo, de Lanús. Estaba una al
lado de la otra, haciendo fuerza para nosotros.
En la secretaría de Prensa de Rácing aseguran que Perón
era de hincha de la Academia. Y la leyenda dice que en ese partido
Evita simpatizó con Banfield, un club humilde que encuadraba con el
principio de su gestión: los únicos privilegiados son los chicos. Evita,
en realidad, era hincha de Sarmiento de Junín.
La tarde que se encontraron frente a frente, y que
Rácing alcanzó el tricampeonato, Valentín Suarez, en ese entonces titular de la
Asociación del Fútbol Argentino-, supo en carne propia lo que son las presiones
del poder.
En el palco oficial del Gasómetro, en esa final,
estuvo presente el Ministro de Hacienda Ramón Cereijo, que se había convertido
en el blanco predilecto de la hinchada de Banfield -acompañada en esa tarde por
las barras de otros clubes-:
Tenemos jugadores/ tenemos corazón/ nos falta un
ministerio/ para ser campeón..., era el canto que bajaba desde
los tablones de la popular.
Los tiempos habían cambiado. Los nombres era otros. Pero
la picardía de las tribunas seguía golpeando -varias décadas después-, donde
más duele:
Che Taladro/ puto y vigilante, lo seguís a Duhalde a
todas partes./ Si le sacan la plata de los bingos/ el Taladro no juega los
domingos. Banfield sos botón... Banfield sos botón...
Antes de morir, Valentín Suárez había recorrido un
largo y sinuoso camino: se inició en la función pública junto a Eva Perón
en la Secretaría de Trabajo y Previsión, en 1946. En 1949, y hasta 1953, fue
designado por el gobierno nacional para hacerse cargo de la AFA y resolver el
conflicto que mantenían los jugadores y dirigentes tras la huelga de
futbolistas de 1948. De allí pasó a conducir al Club Atlético Banfield.
En 1966 lo convoca el general Juan Carlos Ongania -y
Suárez acude- para encargarle la intervención de la AFA. Antes de asumir
reconoce que su vinculación con el peronismo había concluida mucho tiempo
atrás.
Para la autodenominada Revolución Argentina, Suárez
también brindó sus servicios como delegado normalizador de la CGT, un cargo que
retomó durante la última dictadura militar, a principios de los ochenta. De
allí pasó a asesorar a Amalia Lacroze de Fortabat en la conformación del equipo
de fútbol de la empresa cementera Loma Negra, que compitió en los campeonatos
de la AFA.
Pero es el retorno de Suárez al peronismo el que da
lugar a una serie de coincidencias: su regreso a la presidencia de Banfield, la
llegada de Eduardo Duhalde -hincha del Taladro- a la gobernación y el
reencuentro de Banfield con la Primera División -donde ascendió con un
presupuesto de primas y sueldos para los jugadores elaborado por Carlos
Tempone, tesorero del Club y secretario privado del gobernador-.
Hombre de convicciones amplias -de Evita a Fortabat, de
Perón a Onganía, de Douglas Haig al Taladro-
el 28 de octubre de 1993, a los 77 años, Valentín Suárez fallece.
Si la leyenda fuera cierta, siempre que tuvo que optar
Suárez lo hizo en favor del más poderoso.
- Se dice que el día que Rácing y Banfield jugaron en
1951, Perón y Evita tenían los deseos enfrentados. Cada uno por su lado le
había encomendado a Valentín Suárez que desde la AFA vuelque la suerte del
partido. Evita para el Taladro y Perón para la Academia. Ganó Rácing, así que
ya sabés de qué lado se puso el interventor, relató un viejo
socio racinguista que pide omitir su nombre ante el temor de que no lo dejen
entrar a la cancha.
Mario Boyé, al dejar el fútbol, se dedicó a la actividad
comercial. Con su concuñado y cómplice en varias delanteras, René Pontoni, puso
una pizzería en el barrio de Belgrano: La Guitarrrita. Allí abundaron
los recuerdos de grandes partidos y de goles espectaculares. En una de las
paredes del local, en tamaño mural, estaba reproducido el gol a Banfield en
cancha de San Lorenzo.
Con su propio puño el Atómico había escrito sobre
la foto: el gol más triste de mi vida.
El hincha de Banfield, hoy socio vitalicio, estuvo en
esa pizzería, habló con Boyé y preguntó el porqué de la leyenda debajo de la
foto:
- Y qué quiere..., estaban todas las hinchadas del lado
del club más chico. Y a mí me tocó ser el verdugo, me contestó el Atómico.
El gol que consagró a Rácing ganador de la Copa
Intercontinental de Clubes, el 4 de noviembre de 1967, tampoco pudo ser gritado
por la hinchada en su Estadio.
El equipo de José -como se lo
había bautizado por su director técnico, Juan José Pizzuti- había ganado todo.
Incluso alcanzó el récord de 39 partidos sin perder en el torneo local de 1966.
La primera final contra el Celtic se jugó en Escocia, la
revancha en Avellaneda y el desempate, que un gol de afuera del área de Juan
Carlos Chango Cárdenas le dio la Copa a Rácing, se disputó en el
Centenario de Montevideo. Una vez más, al Estadio Juan Perón se le negaba la
oportunidad de ser el escenario de una consagración.
En realidad, esa cancha no fue testigo de ninguna hazaña
futbolística de la Academia: el campeonato local de 1966 Rácing lo gana en el
estadio de Gimnasia y Esgrima de La Plata tras empatar 2 a 2; la Copa
Libertadores de América de 1967 la obtiene en el desempate con Nacional de
Montevideo, jugado en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, donde vence 2 a
1; la Supercopa de 1989 la gana en Brasil frente al Cruzeiro, luego de su
triunfo en Avellaneda y un empate como visitante.
Para el Estadio Juan Perón, en cambio, estuvo reservada
la jornada más triste que debieron vivir los hinchas de la Academia en
toda su historia: tras caer derrotados por 4 a 3 frente a Rácing de Córdoba, en
1983, perdieron la categoría y descendieron a la B.
El ascenso repetiría también esa misteriosa negativa del
Cilindro a ser marco de grandes alegrías: en 1984 tiene la posibilidad
de volver a Primera División pero Gimnasia y Esgrima de La Plata se lleva el
valioso triunfo de Avellaneda, y al año siguiente, si bien logra su regreso al
fútbol de los domingos tras empatar 1 a 1 con Atlanta, el partido se juega en
el Monumental de River Plate.
A ese magnífico Estadio de Italia y Colón, construído en
1950 con amplias facilidades, que se levanta frente a los galpones de
carga y playa de maniobras del ferrocarril, no le había llegado aún su jornada
de consagración.
Cedido sin cargo a la Liga Federal, el 16 de noviembre
de 1996, cuando promediaba el último de los discursos las tribunas del Cilindro
comenzaron a despoblarse:
- Fue como si cada uno hubiera
dicho: cinco minutos antes de que termine el Acto, me voy. El asunto es que
todos dijimos lo mismo...
El Día del Militante
No tengo duda que antes que finalice este siglo
Eduardo Duhalde será elegido presidente por todos los
argentinos y nosotros,
los soldados de la Liga Federal, estaremos allí
acompañando este proyecto.
Hugo Toledo
- Chicos, no jueguen así que se lastiman
Consejo del locutor oficial del Acto ante la guerra de
botellas de
agua mineral desatada entre los ocupantes del césped y
las tribunas altas.
Rácing Club, 16 de noviembre de 1996
A las 11,07 del 17 de noviembre de 1972 en Ezeiza
llovía. Una máquina de Alitalia con 146 pasajeros a bordo tocaba suelo
argentino, procedente de Roma. La más larga y conflictiva espera de la historia
política argentina llegaba a su fin.
Un Ford Fairlane blanco se acercó a la escalerilla del
avión y subieron cuatro personas. A metros del espigón internacional del
Aeropuerto el automóvil se detiene y Juan Perón, el hombre que llevaba 17 años
y 52 días en el exilio, baja y se confunde en un abrazo con José Ignacio Rucci,
secretario general de la CGT.
El gremialista acababa de dar una magistral lección de
oportunismo.
Las fotos y cámaras detuvieron eternamente ese instante.
Las crónicas de los 1.500 periodistas acreditados lo convirtieron en historia.
Qué mejor que ser el portador del único paraguas que esperó al General en su
regreso para ganarse un sitio junto a él, en un día de lluvia. Rucci lo
entendió así.
Era la culminación del Luche y vuelve que se
había iniciado en 1955. Habían sido 17 años de persecuciones y adversidades.
Una multitud estimada en 150 mil personas rodeaba el Aeropuerto pugnando por
acercarse a su líder.
Los dispositivos de seguridad del gobierno militar
contaban con 20 mil efectivos para impedir el contacto entre Perón y la gente.
Algunos venían organizados pero otros habían tomado la decisión individual de
estar ese día en ese sitio. Muchos miles habían llegado caminando y otros
habían cruzado a pie el Río Matanza.
Desde entonces, el Justicialismo recuerda esa jornada
como el Día del Militante.
Por la mañana, 24 años después, las inmediaciones del
Estadio Juan Perón vivían la agitación que antecede a una concentración
popular.
En las calles adyacentes, sobre Alsina, Paláa y Colón,
se estacionaron los móviles policiales que darían la seguridad externa al Acto.
La consigna era no intervenir.
Los agentes de las comisarías cercanas permanecieron
como involuntarios testigos del arribo de las columnas. Fumaban, charlaban o
tomaban mate dentro sus Monza GL de fabricación brasilera, blancos, con
inscripciones en celeste y sin patentes.
En esos Monza GL fueron trasladados al Estadio los 1930
efectivos que se hicieron cargo de la seguridad del Acto. Al comando de la
oprecaión estuvo el comisario mayor Mario Rodríguez. Era el final de su
carrera.
Ese fue el último trabajo institucional del comisario
para Pierri. Con quien parece unido por la fuerza del destino.
El día que El Muñeco en Avellaneda anunció la
realización del Acto, Mario Rodríguez lideró el operativo que abortó el asalto
a la sucursal Andreani de esa ciudad. El comisario ganó fama en la Policía
bonarense. Quienes lo conocen sostienen que es una de las personas más informadas
de la institución, especialista en robos de caudales:
- Si se comete algún delito en el Conurbano, él en pocas
horas obtiene algún dato sobre sus autores.
Fue él quien llevó a la cárcel a la superbanda banda del
Luis Gordo Valor, entre otras casos resonantes.
El secreto de su éxito se asienta -por lo menos en
parte- en sus fuentes: cuando arribó a la Brigada de La Matanza pidió al
Jefe del Servicio Penitenciario que destacara en comisión a Daniel Leguizamón
-Tribilín-. Este oficial penitenciario reúne un vasto conocimiento sobre
sujetos con antecedentes penales que han hecho su paso por las Unidades Penales
de la provincia, especialmente en Olmos, y vende sus conocimientos a las
Brigadas de Investigaciones, sostuvo una denuncia recibida en la
legislatura provincial, acompañada de fotos y un cassette.
Comprobada la veracidad de los nombres, domicilios y
números de identidad que contenía, la denuncia fue derivada el 23 de junio de
1994 a la Procuración General bonarense:
- La mano vino así. El jefe de la Brigada de San Justo,
Mario Rodríguez, me comenta si quería hacer un trabajo. Yo había hecho algunos
trabajos buenos para la Brigada. Este era un trabajo político, tenía que darle
un pequeña paliza a un tipo que estaba hinchando las pelotas, se estaba
metiendo mucho con el tema de los camiones robados que entraban al Central. Era
un tipo jodido que molestaba mucho a un político...
El tipo jodido era el periodista Hernán López
Echague. El político encajaba en la figura de Pierri. Y quién reconocía
su participación en los hechos era Daniel Tribilín Leguizamón, que había
decido prender el ventilador por que Juan Carlos Piris -director del Mercado
Central- no había hecho efectivo el pago acordado de 1500 pesos tras las dos pequeñas
palizas.
Cuando el juez de Lomas de Zamora Eduardo Alonso, el 8
de julio de 1994, llevó a su despacho a Daniel Leguizamón, resuelve sin más
trámite otorgarle la libertad por falta de denuncia en su contra, a
pesar que 20 días atrás había quedado radicada una en la Procuración.
Tribilín saludó al
magistrado, abrió la puerta y nunca más se volvió a saber de él. Cuando se lo
consultó posteriormente al titular del Servicio Penitenciario, Carlos Oricchio,
sobre el paradero de Leguizamón dijo que estaba en disponibilidad preventiva
y con un sumario por abandono de servicio. Como corresponde, el en ese
entonces ministro de Gobierno bonaerense, Fernando Galmarini -y asistente a
Rácing en noviembre del 96- prometió que se investigarían los hechos hasta
las últimas consecuencias.
La integridad de Juan Carlos Piris, en tanto, tuvo la
protección de sus fueros. Con su contextura de hombre gordo y morocho,
Piris llegó al Concejo Deliberante de La Matanza en 1986, donde un
insignificante cargo de asesor no le permitía siquiera renovar su guardarropa:
- Yo lo vi venir un año seguido al Consejo con el mismo
pantalón, recordó un compañero de esos años.
El hombre aún no se explica cómo hizo años después para
comprar y reciclar la casa que habitó en Ramos Mejía, valuada en una cifra de
seis dígitos. Esa fuente desconocía que la actividad de Piris en el Mercado
Central -donde de changarín llegó a director nombrado por Pierri- no impidió
que con su Volkswagen Gol, con vidrios polarizados, viajara esporádicamente
desde La Matanza a la ciudad de La Plata, donde ocupó hasta 1995 una banca de
senador provincial e integró la Comisión de Minoridad.
Junto con Aníbal Fernández, ex intendente de Quilmes, ex
senador y luego subsecretario de Gobierno de la provincia, Manuel Quindimil,
intendente de Lanús, Antonio Libonatti, intendente de San Martín, Raúl
Othacehe, intendente de Merlo, Baldomero Cacho Alvarez, intendente de
Avellaneda, Jorge Villaverde, senador nacional, Dardo Otonelo, secretario de
gobierno de Florencio Varela, y Osvaldo Mércuri, presidente de la Cámara de
Diputados provincial, entre otros, Juan Carlos Piris, fue además uno de los congresales
que ideó y redactó la reforma de la Constitución bonaerense, en 1994, que
profundizó los derechos y garantías de la población para aumentar la
independencia del Poder Judicial. Y permitió la reelección de Eduardo
Duhalde como gobernador.
Pero ese no era su techo. En los primeros meses de 1995
Alberto Pierri llevó adelante una operación para bajar de la lista de
diputados nacionales al aspirante Alberto Ballestrini, que comenzaba a ascender
en la consideración del gobernador e, incluso, se rumoreaba su intención de
llevarlo como vice en las elecciones previstas para mayo de ese año.
Pierri logró su objetivo y el lugar de Ballestrini fue
ocupado por Piris. Desde diciembre de 1995 ocupó el despacho 2843 del Anexo de
la Cámara de Diputados de la Nación.
Esa banca le permitió portar en su solapa el prendedor
con las siglas HCD -Honorable Cámara de Diputados-, aunque cuando se lo vió
junto a Alberto Pierri en las conferencias de prensa, en lugar de aparecer como
un par, Piris ocupó el sitio de quien le cuida las espaldas.
Un legislador -bonaerense y justicialista- relató en el
Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados el contenido de un
diálogo que mantuvo con Piris pocos días antes de asumir:
- Se está preparando con todo para desempeñarse en ese
cargo. Ya se suscribió al servicio de la red Internet. Piris dice que quiere
establecer un trabajo punto a punto con las legislaturas de las principales
ciudades del mundo, empezando por las que integran el Parlatino...
Nada mejor que el comisario Mario Rodríguez, señalado de
tejer en La Matanza una red para trabajos políticos nunca revelada
judicialmente, para hacerse cargo del operativo de seguridad en el acto del Día
del Militante.
Esa jornada iban a presenciarse excesos varios: de
alcohol, de droga y de armas. Pero como a la fiesta estaban todos
invitados, la seguridad consistía en saber mirar para otro lado.
Y el comisario Rodríguez tenía la capacidad de atrapar delincuentes de la talla
del Gordo Valor, pero era incapaz de reconocer a un simple vendedor de papeles
de cocaína en las calles de San Justo.
- A los de La Matanza los reconocés enseguida: gente muy
pesada. Mueven un aparato muy grosso. Mucho alcohol y mucha droga y, es más, no
creo que sepan qué carajo están haciendo allí. Y esos grupos vienen a los actos
mezclados con familias, cosa que antes no lo veía..., describió un
seguidor de Duhalde presente en el Estadio.
- El ingreso de la columna de Pierri fue impresionante,
daba escalofrío. Muchas banderas, mucha gente, una organización terrible. La
columna entró rodeada por los que hacían la seguridad, tomados del brazo. Todos
con gorritos, remeras y banderas con la inscripción Pierri-La Matanza. No
terminaba nunca de pasar esa columna. Pero eran casi todos pibes, no sé si
tenían edad para votar..., relató un periodista de un medio
local que presenció el Acto desde el palco de prensa.
El 25 de mayo -de 1973- más de un millón de personas
despidieron a
gritos al último presidente del gobierno militar. Los carteles de los
sindicatos, que las grúas municipales colgaron en la Plaza de Mayo, quedaron en
minoría ante las banderas y estandartes del otro sector que le disputaba el
predominio: La Juventud Peronista, y las guerrillas. (..) El 19 de junio mil
civiles armados hasta los dientes ocuparon posiciones cerca del palco, por
indicaciones del teniente coronel Osinde. Su consigna era impedir que se acercaran
columnas con carteles de la Juventud Peronista, la Juventud Universitaria
Peronista, la Juventud Trabajadora Peronista, Las FAR, Montoneros y otras
agrupaciones menores, escribió Horacio Verbitsky en Ezeiza,
al trazar un descripción del entornó que rodeaba a los actos políticos del
Justicialismo en los años setenta.
El 16 de noviembre de 1996, cuando terminó de ingresar
el último contingente y el campo y las bandejas del Estadio Juan Perón quedaron
pobladas de carteles, se hizo ostensible el paso del tiempo y la metamórfosis
de un Partido que cambió a los militantes por los punteros, gente como
José Ignacio Rucci: capaz de cualquier cosa con tal de salir en la foto.
El Acto
El puntero es el último eslabón.
Vendedor de merca
Ser puntero es un empleo más. Es una nueva fuente de
trabajo.
Investigador del PRIES
Me llevo los nombres de los punteros. Voy a averiguar
para quién trabajan.
Hilda Chiche Duhalde
La mayoría era gente muy joven, pibes de 15, 16 o 17
años, 18 a lo sumo. No tenían pinta de militantes. Te digo la verdad: tenían
una pinta de mafia terrible. El ambiente era extraño, muy loco. Yo vi gente en
el césped con bebés de meses rodeada de los clásicos grupos de la esquina del
barrio. De eso un montón. Remera negra, torsos desnudos y mucho tatuaje. Había
tipos calzados. Estaban los tumbados por el alcohol y los descontrolados por la
merca:
- Y junto a ellos una familia, que para mí estaba allí
por la caja de comida.
A las 15, 30 el grupo bailantero Luz Mala suspendió su
show cuando el escenario se convirtió en el blanco de las botellas de agua
mineral repartidas gratuitamente. Tony Caribe -el otro número musical previsto
por los organizadores- ni siquiera intentó acercarse al micrófono.
El Estadio, en ese momento, era sobrevolado por un
avioncito que llevaba atado un cartel con la leyenda Duhalde 99-Toledo.
A la hora sobrevoló nuevamente el estadio remolcando la leyenda Duhalde
99-Libonatti.
Los carteles que portaban los asistentes no hacían
referencia a ninguna agrupación. Tampoco se identificaban como justicialistas o
peronistas. Mayoritariamente, en verde y rojo -los colores de la Liga Federal-
las leyendas consistían en el nombre del referente -diputado, intendente,
concejal o aspirante a serlo- y la localidad de donde venían.
No había referencias a corrientes políticas, los
estandartes prolijamente impresos respondían a una concepción escénicamente
personalista y eran utilizados para enarbolar identidades de punteros y
conglomerados urbanos.
La ideología estaba muerta. La convocatoria no tenía
motivo y la militancia no tenía pasado.
Se ostentaban las pancartas de Granados-Ezeiza,
Pereyra-Varela, Pierri-La Matanza, Barrionuevo-San Martín y Toledo-Lomas por
orgullo barrial. La contradicción entre Patria Montonera o Patria Peronista
de los setenta, parecía saldada en un objetivo que los igualaba a todos:
Duhalde '99.
Quién y cuándo. Para qué no
tenía importancia. Y el cómo se podía extender hasta los límites más
difusos. Incluso podían exceder los de la legalidad.
El concepto del acto respondió a un principio de los
noventa: lo único permanente es el presente.
El pasado ya fue, allí están los que se quedaron en
el '45. Y el futuro es una promesa que se formula hoy. El Día del
Militante, entonces, era también una excusa para que los punteros movilizen
el aparato propio y, de acuerdo a la envergadura, lleguen a intendentes o
diputados. Aunque eso ya era una promesa.
- Duhalde tiene la costumbre de insinuar cosas. Pero
como hay elementos muy subjetivos no me permito decirlo públicamente. Lo que si
puedo decir es que Duhalde se ha equivocado en la forma de conducción, reflexionó
un hombre que estuvo muy cerca del gobernador y participó del gabinete en los
primeros años de gestión. Se rumoréo, también, que él sería el elegido para
sucederlo.
Cinco años después de aquellos días de funcionario
provincial acompañaba en sus recorridas por el Conurbano a uno de los
principales adversarios justicialistas que tenía el gobernador en su carrera a
la Presidencia de la Nación. Habló desde la experiencia propia:
- En política hay dos formas de conducir: por los
ideales o por las miserias. Y Duhalde se ha inclinado a conducir por las
miserias. En algún momento se lo he dicho al gobernador: 'a mí no me tenés que
comprar, a mi tenés que convencer'. Y por eso, incluso después de haberme
echado, me dijo que me necesitaba...
Me necesitaba cerca de él. El sabe que yo siempre le
dije lo que pensaba, le guste o no. Me ofreció ser diputado nacional y me
ofreció también presidir Orígenes, la AFJP del Banco Provincia. Yo también he
recurrido a conducir gente por sus miserias. Pero los proyectos que se basan
sobre esa metodología están condenados al fracaso.
En el caso que tenga éxito en el proyecto de alcanzar el
poder, pienso que fracasa en el ejercicio de ese poder.
Se forman sociedades anónimas en donde prevalecen los
intereses personales. No hay un ideal. Muchos de mis compañeros fueron capaces
de morir por lo que creían. Hoy lamentablemente hay muchos políticos que ...
- ... que son capaces de matar...
- son capaces de matar, exactamente. Son capaces de
cualquier cosa con tal que el poder pase por ellos...
Cuando el gobernador tuvo que responder cuál era la
razón que fundaba su estrecha relación con Alberto Pierri, su respuesta estuvo
cargada de pragmatismo:
- No abundan colaboradores que tengan 200 millones de
dólares.
Yo quiero hablar de Alberto Pierri -dijo Alberto Pierri
para hablar de sí mismo como si iniciara la autobiografía de otro-:
Soy hijo y heredero de esos miles y miles de inmigrantes
que llegaron a nuestro país. Empecé a los 17 años y nadie me regaló nada. Con
mi tío y mi abuelo, uno de esos inmigrantes, en el año 1965 empezamos a
trabajar en el mundo del papel. A los cuatro años de haber empezado me quedé
solo y compré el primer edificio de mi fábrica, el segundo en 1975.
Después compré mi casa, en 1978, de la calle Larroque,
de Banfield. Posteriormente, seguí trabajando, y en el año 79 compré dos
quintas. En 1981 compré otra fábrica. En ese año incorporé a mi patrimonio un
campo de 9.000 hectáreas y otro campo en Baradero. Compré vehículos,
propiedades. Esa empresa que compré debía 20 millones de dólares, y con
esfuerzo y trabajo la salvé.
Después compre Aeropel, en el año 1982. En el año 1990
se nos ocurrió lo que han hecho miles de pequeños y medianos empresarios: se
nos ocurrió poner un canal de cable. Pero no pusimos la plata y compramos una
empresa. Lo hicimos con nuestros propios brazos. Con estas manos lo hemos hecho
-y muestra sus manos-. Hemos trabajado muy duro, hemos crecido, nos hemos
desarrollado y nos ha ido muy bien... (1)
La última gran adquisición de Alberto Pierri fue la
empresa Papel Tucumán, en 1994. Tras dos licitaciones fracasadas, en la tercera
se presentan dos ofertas: la de Alfredo Yabrán por 20 millones y la del
presidente de la Cámara de Diputados por 16 millones de pesos. Yabrán se retira
y Pierri suma una nueva empresa a su patrimonio. Excepto Aeropel, que tiene la
planta en Pacheco, sus papeleras y su canal de televisión -Telecentro- están
radicadas en San Justo.
El puntero, a diferencia del militante, considera a la
actividad política como un trabajo. Esta concepción permite eliminar las
diferencias entre lo público y lo privado. Entre lo propio y lo ajeno. Los
hechos:
Las papeleras y su canal de TV están ubicados en Avenida
Juan Manuel de Rosas 2860, San Justo. El mismo domicilio de la Universidad de
La Matanza, un organismo nacional en teoría autónomo, utilizado como centro
coordinador de los 600 micros que salieron desde La Matanza hacia el acto de
Rácing.
Esta investigación consultó la Guía TELECOM/CD. El
número de abonado 651-0150 -de Av. J.M. de Rosas 2860, San Justo- pertenece a
la Universidad de la Matanza. El diálogo con la telefonista, luego de discar,
fue breve:
- Telecentro, buenas tardes...
- Perdón, ¿este es el 651-0150?
- Si.
- Y no es de la Universidad de La Matanza.
- No, está equivocado. Usted se comunicó con Telecentro.
- Gracias...
- Diez días antes del acto trajeron una parva de
etiquetas adhesivas que tenían el nombre y la dirección de los afiliados. Nos
tuvieron más de una semana doblando cartas y pegando etiquetas, señaló un
empleado de una de las papeleras de Alberto Pierri y agregó:
- Imagínate cómo quedamos... eran un millón y medio de
cartas. Y después las cargamos en un camión que salió para la Cámara de
Diputados, dijeron que las iban a mandar desde allí...
Tanto trabajo de organización le permitió al intendente
Héctor Cozzi, cuando entraba al Estadio, ufanarse porque desde su distrito
llevaron 20 mil personas.
- La movilización más importante que se hizo en los
últimos cincuenta años.
El primer convoy del Tren Federal llegó a la Estación
Avellaneda minutos antes de las 16. Pasaron por la puerta de la Comisaría 2º.
Las ochocientas personas de ese grupo subieron en Bosques, donde se les entregó
cajas de pizzas, sandwiches, gaseosas, cigarrillos y cajas de vino.
- Esto yo lo vi -dijo un
pasajero que estaba en la Estación-, no me lo contó nadie. Me acuerdo que la
gente mayor que estaba al lado mío decía:
_Qué sinverguezas,
tienen plata para darle a los que van al acto y no tienen para los jubilados.
La consigna de este grupo era no hablar con la prensa.
Cuando llegan a la puerta 19, donde ingresaban los contingentes que iban al
césped, un cronista de Diario Popular los aborda y la única respuesta que
obtiene es: somos de Varela y apoyamos a Duhalde y a Pereyra.
El personalismo de un puntero puede alcanzar status
burocrático. En ese Municipio, tanto los secretarios de gabinete como el resto
de los funcionarios, tuvieron que solicitar autorización al jefe comunal para
hacer declaraciones al periodismo. La orden había sudo trasmitida por
memorándum a todas las dependencias.
La organización del acto incluyó tres categorías de
palcos: para los intendentes, para los referentes y personalidades y para la
prensa. Este ultimo estaba ubicado a ambos lados del escenario. El de los
intendentes montado en las bandejas bajas, y el de los referentes armado entre
las bandejas y el césped.
En los palcos preferenciales pudo verse, entre otros, a
un selecto grupo de punteros:
Rubén Citara, ex ministro de Gobierno, y a su esposa,
Susana F. de Citara, integrante del Consejo de la Familia que preside Chiche,
todos ellos vecinos de Lomas de Zamora; al secretario general de la
Gobernación, Alberto Piotti, que quienes lo conocen afirman -cuanto menos- que es
gerente de una banda de comisarios.
Antonio Arcuri, presidente del Ente del Conurbano -un hombre
con un perfil tan bajo que las entrevistas que otorga a la prensa las hace su
equipo de comunicación por escrito, con las preguntas incluidas-, estaba junto
a su esposa, Brígida Malacrina, intendenta de San Vicente, donde el gobernador
y muchos de sus colaboradores poseen su quinta, y que a su vez se trata de uno
de los distritos más beneficiados por las obras del organismo que preside su
esposo.
Se pudo ver a Héctor Cozzi, que al decir de una ex jueza
de Faltas de La Matanza, simplemente no existe. No podía quedar afuera
Bruno Tavano, uno de los pocos hombres del gobernador que dejó en Lomas, un
distrito que administra como intendente y que, cuando hay vecinos que reclaman
en su despacho más de lo que está dispuesto a tolerar, es capaz de concluir el
diálogo con un impropio váyanse a la punta madre que los parió.
También estuvo Aníbal Fernández, senador provincial y
subsecretario de Gobierno, que recorrió en su camino como intendente de Quilmes
todas las irregularidades que le permitieron sus cuatro años de mandato, hasta
que una citación judicial lo puso en fuga y una negociación en la
clandestinidad le garantizó los fueros de la banca que ocupó y el trancurrir
del tiempo actuó cmo remedio hasta que la cosa se enfríe.
El hombre comparte con Tavano la tendencia a concluir de
modo abrupto las conversaciones. Cuando una periodista de su ciudad le preguntó
quién había efectuado la compra que lo puso en aprietos judiciales, muy suelto
Fernández respondió: Magoya.
Unos escalones más abajo se sentaron, Rubén Glaría, ex
futbolista e intendente del nuevo municipio de Islas Malvinas -elegido por el
dedo del gobernador-, y Luis Barrionuevo. Juntos le buscaban una explicación a
las reducidas columnas de sus distritos, que fueron relegadas a las bandejas
superiores del Estadio, en uno de los últimos fiascos del gastronómico.
En ese palco también estuvo María Laura Leguizamón, ex
militante de Franja Morada, que a los 28
años obtuvo una banca de diputada nacional por la provincia de Buenos Aires
sin destacarse precisamente por su ideas propias: para
mi, como para el gobernador, la familia es muy importante. Es un concepto de
vida...
Quien faltó en ese palco, con aviso, fue Miguel Chicho
De Luca, carnicero de San Miguel que llegó a la intendencia con el padrinazgo
de Alberto Pierri, y que por confundir los fondos de la comuna con los de su
carnicería se encontraba retenido por la Justicia de San Martín que buscaba
explicaciones sobre su ostentosa forma de vida, y la de su familia.
Después de varias semanas sin frecuentar los lugares
habituales -incluso su despacho-, lo que le valió la categoría de prófugo, Chicho
se entregó una vez que su colega de Tres de Febrero, Hugo Curto -también
presente en el palco-, operó sobre los jueces amigos de ese Departamento
judicial.
Cuando apareció Duhalde la ovación fue impresionante.
Debajo del escenario empezó a salir humo, verde y rojo, que nos cubrió a todos.
De las tribunas tiraban papelitos, como cuando sale la selección a la cancha.
Se veían flamear miles y miles de banderas y carteles, verdes y rojos, y
también banderas argentinas.
Esa euforia duró un breve momento, después se cantó la
Marcha Peronista y después vino el locutor...
- Señoras y señores... -anunció con voz impostada-, el
gran militante de la provincia de Buenos Aires...
Minutos después, tras los discursos de Toledo y Pierri,
Eduardo Duhalde -vestido con un pantalón pinzado azul y una camisa blanca con
rayas muy suaves- iniciaba el suyo:
- Sé que los periodistas van a decir que es el
lanzamiento de mi campaña...
(1) Párrafo
autobiográfico de Alberto Pierri formulado en Hora Clave, Canal 9, 1996.
DOS
La compra de voluntades
Pido a mi pueblo que sea agradecido.
Porque sé que los pueblos agradecidos
pagan en el momento de la elección.
Eduardo Duhalde (1)
En algún momento se lo he hecho saber al gobernador:
- A mí no me tenés que comprar -le dije-.
A mí me tenés que convencer...
Ex funcionario del gabinete provincial (2)
Si somos derrotados en las próximas elecciones
corremos el riesgo de la disolución.
Ya perdimos la ideología. Ahora sólo nos unen los
negocios.
Un puntero (3)
(1) Despacho de la Agencia Interdiarios, 6-5-95.
Declaraciones del gobernador en la Localidad de Guernica, al dejar inaugurado
el paso peatonal "Gobernador Mercante".
(2) y (3) Entrevistas del autor.
El país de las maravillas
No cuentes que hay detrás de aquel espejo
no tendrás poder/ ni abogados/ ni testigos
Canción de Alicia, Charly García
- Es la política del espejo que distorsiona una imagen.
Pretende mostrar una personalidad que no tiene. Quiere mostrar que es una
persona sensible, vinculada a la problemática social y que está en condiciones
de dar respuesta a esa demanda. Que es amplio y que defiende los valores de la
familia. Pero la realidad, sin embargo, demuestra que es todo lo contrario de
lo que él quiere mostrarle a la sociedad. (1)
El sábado 8 de Julio de 1989 Carlos Menem llegó al
Congreso de la Nación con un discurso de 19 carillas bajo el brazo. Lo esperaba
la Asamblea Legislativa de un país con las góndolas de los supermercados
custodiadas por gendarmes. Venía de jurar sobre las Sagradas Escrituras, y
tenía viva la esperanza de que fuera Dios el encargado de las demandas.
Vivía el sueño por el que había apostado todo. Y allí
estaba después de un largo camino, -ante legisladores, invitados especiales,
personalidades internacionales, cámaras de TV y flashes fotográficos-, para
trazar un anticipo de su gestión de gobierno. En algunos párrafos eligió la
prosa poética:
- El país más hermoso es el que todavía no construímos
-leyó Menem-. El día más glorioso es el que todavía no amaneció. El futuro más
promisorio no es lo que va a ocurrir. Es lo que vamos a ser capaces de
construir. Todos juntos.
El vicepresidente de la Nación fue históricamente una
figura decorativa.
A pesar de presidir el Senado y de ubicarse en el
segundo término de la sucesión presidencial -a menos que el jefe de Estado
muera o renuncie-, la vicepresidencia es, definitivamente, el fin del camino.
No maneja poder, no cuenta con una estructura significativa y, siempre, ocupa
el lugar del número dos. Es el muleto.
Ese sitio ocupó el futuro gobernador de la provincia de
Buenos Aires en julio de 1989. No es poco si se lo compara con el despacho de
intendente de Lomas de Zamora, que dejó en manos de Hugo Toledo en diciembre
1987. Pero, paradójicamente, el número Uno estaba montado en la cumbre con los
votos del número Dos.
- Yo creo que Eduardo Duhalde es uno de los políticos
más inteligentes de la Argentina. Es un típico político del Conurbano...
A diez meses del discurso inaugural del menemismo ante
la Asamblea Legislativa, en mayo de 1990, Alberto Pierri, Hugo Toledo, Jorge
Villaverde, Bruno Tavano y Angel Abasto -entre otros-, encabezados por el
vicepresidente Duhalde, convocaron al justicialismo de la 3ª Sección Electoral
de la provincia de Buenos Aires al nacimiento de una corriente interna con
futuro: la Liga Federal
Ese político inteligente tomó nota de dos elementales
datos de la realidad: para mantenerse en carrera había que huir de inmediato de
la vicepresidencia y, simultáneamente, construir con los votos del Conurbano
una estructura electoral que impulse y sostenga la propia candidatura.
Desde el lugar del segundo, el primer vicepresidente de
Menem tuvo inclinación por los temas éticos. En una de las primeras
declaraciones en el cargo, el 10 de julio de 1989, Duhalde aseguró que la
corrupción administrativa será considerada traición a la patria.
No dudó en anticipar que esto no iba a quedar
simplemente en una expresión de voluntad.
Dos semanas antes al lanzamiento de la Liga, acompañado
por la esposa del Uno, Zulema Yoma, y por Alberto Pierri, el vicepresidente
visitó al gobernador Ramón Saadi en su provincia, Catamarca. El objetivo de la
minicumbre, de la que también participó el ministro del interior Julio Mera
Figueroa, era tejer los realineamientos y las sucesiones internas del
justicialismo. Sin embargo, el momento fue aprovechado por Duhalde para
anunciar que al día siguiente -lunes 16 de abril de 1990- presentaría un proyecto
de ley para castigar el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos.
- Es una crisis moral que no reconoce fronteras
ideológicas ni económicas. En el mundo de esos delincuentes invisibles hay una
particularidad criolla. La peor corrupción es la impunidad (2), afirmó
Duhalde antes de subir por la escalerilla del avión que lo traería a Buenos
Aires desde Catamarca. María Soledad aún vivía.
Ese proyecto se complementaba con la creación de la
Comisión para la Recuperación de la Etica de la Sociedad y el Estado, que tuvo
como objetivo declarado cubrir el vacío legal y plantear cambios en el plano
educativo y en la Justicia. Aún no había quedado formalmente constituída
cuando surgió el primer conflicto.
La definición de su órbita de acción generó una pequeña
interna entre el Uno y el Dos. Las opciones fueron dónde reunirse: en el Salón
Rosado de la Cámara Alta, o en la Sala de Situación de la Casa Rosada.
El 17 de abril de 1990, a las 11 horas, en el Salón Gris
del Senado se llevó a cabo la primer reunión plenaria de la Comisión. La misión
fue preparar un anteproyecto sobre enriquecimiento ilícito de funcionarios
públicos. El 1 de mayo de ese año, el Presidente quería incluir la ética en su
discurso inaugural de las sesiones ordinarias ante la próxima Asamblea
Legislativa.
Tal vez el escaso eco de sus propuestas o lo heterogéneo
de sus integrantes hicieron que la Comisión se diluyera como una aspirina.
Esa diversidad tuvo su mejor ejemplo en Guillermo Borda.
El hombre convocado por el Dos para recuperar la ética del Estado tenía como
antecedente el haber ocupado el sillón de ministro del Interior durante la
dictadura de Juan Carlos Onganía, en la década del sesenta. Cuando se le
preguntó por qué había sido elegido, Duhalde sólo contestó:
- Hubo personas honestas en los gobiernos militares.
La mañana del lunes 16 de abril de 1991, en el Salón
Gris del Senado de la Nación, el vicepresidente que quería dejar de serlo dio
la bienvenida a los integrantes de la flamante Comisión para la Recuperación
Etica de la Sociedad y el Estado.
Entre ellos, hubo quienes llegaron a intendentes, otros
murieron y otros cambiaron de Partido. De aquella mañana nada ha quedado en el
mismo sitio. Es más nada ha quedado. Excepto las palabras de Eduardo Duhalde:
La corrupción es la ausencia de valores esenciales. En
nuestra cultura clásica existían los modelos. Crecíamos queriendo ser como
alguien. El hombre moderno, en cambio, está enajenado y se refugia en el
consumo. El paradigma de ésta cultura es la droga.
Otro factor corruptivo es que nunca vemos a un
funcionario público juzgado y sancionado por haber cometido un delito en su
función.
La impunidad mina la confianza en la Justicia.
Nuestra propuesta consiste en recuperar esos valores y
en promover en los hombres públicos la ejemplaridad en la conducta.
Venimos a construir un nuevo ordenamiento. (3)
Esta investigación demostrará esencialmente un hecho: la
tolerancia que exhibió Eduardo Duhalde al frente del Ejecutivo bonaerense,
respecto a la gestión pública de sus punteros, lo llevó -cuanto menos- a
olvidarse de sus dichos.
(1) Entrevista del autor con un senador bonaerense.
(2) Clarín, 16-4-90.
(3) Clarín, 17-4-90.
La Liga Federal
Yo creo que el rojo representa al federalismo. Da un
mensaje
de integración de todos los distritos, del interior con
el Conurbano,
y a nivel nacional la integración de todo el país.
Y el color verde es la esperanza...
Un puntero de la primera hora
En un Estado eficiente y sin déficit, la Revolución
Productiva cumplirá su mandato popular: más trabajo y más riqueza. Hagámosla
entre todos. La propuesta pertenece a un anuncio del Ministerio de
Obras y Servicios Públicos de la Nación. Apareció el domingo 27 de mayo de
1990, en el diario Clarín.
En esa página la Liga Federal hizo su presentación en la
prensa nacional. El título de la crónica fue: Masivo lanzamiento de Duhalde.
En esos días el Justicialismo era un hervidero. Sobre
todo en la provincia de Buenos Aires. El gobernador, Antonio Cafiero, estaba en
busca de apoyos para su reelección. Aún faltaba el plebiscito -realizado meses
después- que lo dejaría fuera de carrera. Las dos grandes corrientes internas
de los ochenta -renovadores y ortodoxos- dejaban paso a las nuevas líneas: menemistas,
neomenemistas, cafieristas, no alineados y excluídos.
Excepto éstos últimos, todas las corrientes confluyeron
en una cumbre realizada ese fin de semana en la ciudad de Mar del Plata. Esa
era la vereda de Menem. Entre los que dejaron del otro lado de la calle
había un ramillete de tendencias: los sindicalistas Lorenzo Miguel, Armando
Cavalieri y Jorge Triaca, el gobernador de Catamarca, Ramón Saadi, y el de
Mendoza, Octavio Bordón, el diputado Alberto Pierri y el vicepresidente de la
Nación, Eduardo Duhalde.
Pero todos, hijos y entenados, hicieron explícito su
apoyo incondicional a Carlos Menem.
A las 18 horas del sábado 26 de mayo Duhalde y Pierri
llegaron al 1680 de la calle 9 de Julio, en la Localidad de Lanús. El
Polideportivo granate fue el escenario elegido para lanzar -de locales-
la nueva corriente interna.
Clarín describió así la escenografía del acto: Organizado
al estilo norteamericano -muchas banderas, pancartas individuales, sombreros
ranchos de telgopor y globos, todos rojos y verdes-, pero sin dejar de lado el
folclore peronista -bombos, zambas y cuartetazos-. La ocasión sirvió de marco para presentar,
por primera vez, una versión de la Marcha Peronista ejecutada en ritmo de
cuarteto, una de las pasiones estéticas del futuro ministro Hugo Toledo.
La prolijidad de la organización incluyó una visita
previa al presidente Menem. Le ratificamos nuestro apoyo a su política
-dijo Pierri luego de mantener una reunión con el jefe de Estado-, le
informamos sobre los objetivos de la Liga, como línea exclusivamente
bonaerense, y le mostramos la nómina con las firmas correspondientes: 7
diputados nacionales, 4 diputados provinciales, 2 senadores provinciales, 5
intendentes, 94 concejales y 260 consejeros del partido que participan de esta
iniciativa.
Ese fue el capital inicial de la Liga Federal. A él se
le sumaron los 30 mil asistentes que colmaron el Polideportivo de Lanús.
La extensión de la corriente, se afirmó, no traspasaba
los límites de la 3ª Sección Electoral. Lo que no es poco. Concentra 7
millones de habitantes y con sus 400 mil afiliados peronistas fue decisiva para
que en el 88 Menem y yo ganáramos la candidatura presidencial, graficó el
mismo vicepresidente. La envergadura del bastión es tal que de allí surgió la
mitad de los 300 mil votos que les permitió alzarse con las candidaturas
justicialistas.
Ese caudal electoral no iba a ser regalado a nadie.
Y ese primer acto sirvió para jaquear las expectativas
reeleccionarias de Cafiero. El indicio que relativizó el apoyo a su candidatura
fueron las encuestas. No le daban bien. Los compromisos iban a ser supeditados
al pragmatismo: la Liga respaldará a quien garantice el éxito en la
provincia.
Los fundamentos formales de la corriente fueron avalar
el proceso revolucionario de los compañeros Menem y Duhalde, en el difícil
banco de pruebas que supone la provincia de Buenos Aires. Se propuso
trabajar con la gente de abajo.
Cuando Duhalde llegó al Polideportivo lo aguardaban
miles de afiliados y simpatizantes, con gorritos y banderas verdes y rojos.
El duhaldismo acababa de nacer. Y lo hizo a bordo
del menemóvil. Allí arribo el Dos
acompañado por Pierri -el Cuatro-.
El vicepresidente inició desde ese sitio el camino de
los grandes objetivos. Pero lo primero que salió de su boca fue un fallido:
- Vengo en representación -dijo- del
vicepresidente Carlos Menem...
Inmediatamente se corrigió. Para reparar la situación lo
calificó como el más grande argentino vivo. Y reconoció que él -casi en condición de
discípulo-, alcanzó el conocimiento:
- Yo descubrí el secreto de Menem: no es ni un vago ni
un santón. Es un hombre que sabe que el amor en la política es lo más
importante. (1)
En ningún momento se hizo mención a la figura de
Cafiero. Pero se hablaron pestes de la cumbre de Mar del Plata: el peronismo
no son acuerdos de cúpulas ni viajes de fin de semana utilizando los hoteles de
los trabajadores, tiró Pierri.
Las cartas estaban sobre la mesa. Las palabras del
Cuatro -la Liga no fue lanzada para proyectar candidaturas-, fueron
desmentidas por los hechos. Las expectativas tenían piso. Y techo. De mínima la
Liga iba reclamar para sí la designación del vicegobernador y los cargos más
expectantes en las listas de legisladores. De máxima, tal como ocurrió, la Liga
iba a poner el nombre del gobernador.
- Nosotros buscábamos el recambio dirigencial en la
provincia, y la Liga Federal fue el ingreso de una corriente de aire fresco... (2), recordó a
ésta investigación un puntero partícipe de la corriente desde los días
fundacionales.
- Es la línea interna del justicialismo bonarense -agregó- que
ideó, imaginó y concibió Duhalde para sustentar su candidatura a la gobernación
y a la presidencia de la Nación.
El hombre se acercó a la Liga con la convocatoria
fundacional. Desde allí logró una banca de concejal, fue convencional
constituyente en 1994 y luego obtuvo una secretaría de Gobierno de un municipio
del segundo cordón del Conurbano, el más pobre. Aunque a él no le fue mal:
- Los principios rectores y fundacionales de la Liga
Federal son la revalorización del sentido movimientista del peronismo y de la
militancia.
Pero en el municipio del puntero, en el sur del
Conurbano, cercano a Lomas de Zamora, las filas de la Liga se nutren con
adherentes no siempre muy convencidos.
El viejo dirigente barrial no quería hablar. Pero
después de mucho ablande se largó: la persecución es grande. Es terrible,
más que grande (3). Los hechos:
A un compañero
nuestro que ocupaba la subsecretaría de la Producción le dijeron:
_Avisale a toda tu gente que mañana haces un
acto para anunciar que te pasaste a la Liga Federal. Sino te hecho a vos y a todos los tuyos...
Esto se lo dijo
el intendente, directamente. Y el compañero bajó la cabeza y se fue para el
otro lado. Hoy la prioridad es el laburo, no te podés hacer el héroe y mandarlo
a la mierda. La especulación pasa por el trabajo, y si te presionan de esa
manera ¿qué vas a hacer?
Hoy la Liga
tiene el aparato. Maneja los fondos partidarios y también el erario público...,
aunque cuando hacen los números las cuentas cierran justo.
Es así. Se
compran programas de TV, se compran voluntades. Todo se compra...
(1) Clarín, 27-5-90.
(2) y (3) Entrevistas del autor.
La hinchada (1)
Mala transa/ un policía en el umbral/
cortá por la avenida y volá.
Mala transa, La Mississippi
Pasa lo mismo
que en la cárcel. Motín. Pero no podemos hablar de dos cosas juntas: la cancha
y la cárcel.
- Bueno, hablá
de la cancha.
- Esta bien.
Pero no se puede hablar de la cancha si antes no hablamos de la cárcel.
- Bárbaro,
hablá de lo que quieras.
- No hablo de
lo que quiero. Tengo que llevar la conversación porque sino no vas a entender
lo de la cancha.
- Manejá vos.
Las cosas son
así: Se aproximan las elecciones. El jefe quiere todo tranquilo. No quiere que
se muevan ni los conejos. La cárcel. Qué pasa con la visita. Deja de revisar. Y
entra lo que quieras. Cañones, lo que sea. Pero como cañones no se necesitan lo
que entra son tranquilizantes, los habidos y por haber. Lo que inventen. Pan
lactal con Trapax. Es un relajo.
Y se topan con
el tumbero.
El tumbero nace
y muere en la tumba. Con el gobernante de turno organiza todo. Estando adentro
se tienen contactos con capos hablando de la paz y el amor, pero por
conveniencia. O porque dejen estudiar o por cualquier cosa.
Estar en una
cárcel es algo muy violento. Es estar en un torbellino.
Vos me vas a
decir que el tipo que sale de la cárcel va a ir a relajarse a una biblioteca.
¿A dónde va a relajarse? A la cancha.
Lo único que
tenemos que hacer en la cancha es poner los barrotes, y allí tenemos a
Deportivo Devoto. Y como visitante viene el Club Atlético Sierra Chica. Es la
misma gente. Los tatuados, todo eso.
¿Pero cómo se
los capta? A veces el cazador es verdaderamente el cazado: está siguiendo el
rastro al oso, y el oso se subió al árbol. Se quedó piola. El tipo siguió de
largo y el oso se le vino por atrás:
El tipo está en
un asado y quiere ser intendente. Me arrimo, tengo puesta la camiseta de Boca,
y le digo:
_Tengo quinientos votos, te sirve.
El tipo largó
el asado, largó el hueso y largó el cuchillo a la mierda. ¿Me explico?
_Tengo quinientos votos, ahora. Todos los
domingos estamos con Boca y tenemos aguante, loco.
Eso es amor.
El que te lo
está diciendo no tiene amor por nada. Cada vez que sale de la cana va a la
cancha con esos quinientos y él es el que hace el aguante.
Pero el tipo
que quiere ser intendente se agranda y no se conforma con quinientos. Quiere
que le consiga cien más. Si o si.
Yo se la doblo
y le digo que tengo esos doscientos más:
_Pasame trescientos gramos para llevar el
domingo. Y te traigo lo que quieras.
Voy sumando
hinchada y los tengo atrás mío. Si antes eran fieles, ahora son perros de caza.
Pero hay que mantenerlos.
_Todos los viernes me tenés los trescientos
gramos -lo amenazo-. Guarda que me llevo a los quías para el otro lado. Me ofrecieron los trescientos
gramos sin problema.
Entonces allí
empieza a tallar el de remera roja que viene de Bolivia en colectivo, ¿me
explico?
(1) Testimonio de un malandra del Conurbano.
Entrevista del autor.
Bº La Sarita
Desde el 9 de setiembre hasta el 28 de diciembre de 1995
estuvieron en los medios. Durante cuatro meses fueron noticia.
Esperaron la oscuridad de la noche. Como fantasmas
llegaron al predio del Camino General Belgrano y Catamarca, de Quilmes Oeste.
Eran capaces de cargar por sí mismos con todo su patrimonio. Algunas chapas,
cartones, lonas viejas, colchones y ollas negras y abolladas. Traían a sus
hijos y anunciaron que allí se quedarían a construirles el hogar que merecían:
- Uno se aguanta cualquier cosa, pero con los chicos es
distinto...
Los igualaba el hambre y la miseria extrema.
A primera hora de la mañana 200 efectivos policiales
rodearon el lugar. Había más de un uniformado por cada familia. Y para el jefe
del operativo no eran desesperados. Eran delincuentes. Y le puso carátula a la
situación:
- Asociación ilícita y usurpación de la propiedad, sentenció el
comisario a cargo.
Las 150 familias que ocuparon las tierras, conocidas
como La Sarita, llegaron con el apoyo de la diócesis de Quilmes.
Tres sacerdotes y 20 ocupantes fueron detenidos casi de
inmediato. En una situación judicial inédita, el juez Angel González Elicabe, a
cargo de las actuaciones, dispuso también el mismo destino para el abogado de
los detenidos: los acusados y el letrado compartieron el cautiverio.
Para entrar en el asentamiento hay que cruzar una zanja
de agua y basura, yuyos crecidos y hacer equilibrio sobre unas maderas. No hay
caminos y las carpas improvisadas con plásticos y chapas oxidadas no respetan
ningún orden: se desperdigan buscando un pedazo de tierra que no se inunde con
las lluvias.
Las familias que viven en los terrenos abandonados hace
40 años no tienen ni agua ni baños. Algunos dicen que no tienen dinero para
comer. Viven de la solidaridad. Los vecinos del barrio La Sarita les dan agua.
Aunque a veces para conseguirla tienen que caminar 10 cuadras. Y para comer se
organizan ollas populares, generalmente a base de polenta, que llevan
organizaciones no gubernamentales.
Las 12 hectáreas ocupadas tienen el pasto cortado donde
se instaló la gente, y abandonado en los lugares deshabitados. La basura se
acumula en el frente del terreno.
Viven en carpas de lona, en casillas levantadas con el
rejunte de muchas maderas, o en carpitas de chapas que parecen cuchas para
perros, pero donde pueden dormir hasta tres personas. (1)
A cuatro semanas de la ocupación el juez tenía
clarificado el encuadre delictivo:
- La causa 10.139 está caratulada Usurpación y
desobediencia a la medida de no innovar'.
Por lo bajo seguían las presiones. El predio mantenía la
custodia policial y desde la justicia se amenazó con cambiar la carátula de la
causa por asociación ilícita. En ese caso, la pena ascendería a prisión de 5 a
9 años, no excarcelable.
El barrio sobrevivió a fuerza de solidaridad.
Para que escurra el agua de las lluvias cavaban a mano
las canaletas que rodeaban sus pertenencias. Se reunían alrededor de fogones.
Organizaban misas y hacían cadenas humanas para transmitirse mensajes. Cuando
el tema era importante se convocaban con aplausos. Lo peor era la noche. Había
un colchón para cinco. Algunos ni siquiera tenían una manta para cubrirse de
las últimas heladas del invierno.
A las dos semanas de la ocupación el gobernador
reconoció el problema: se manifestó molesto y enojado por el hecho.
Paralelamente mantuvo en encuentro reservado con los sacerdotes que luego
serían detenidos. A ellos les hizo una confesión:
- Cuando fui intendente ayudé a la Iglesia en los
asentamientos. Me doy cuenta que cometimos un error -dijo-,
porque convertimos a los pobres en delincuentes.
El juez decidió poner sobre la mesa toda la artillería
legal a su alcance. Por primera vez la Justicia aplicó la norma que reprime la
usurpación de inmuebles y procesó a todos los ocupantes del asentamiento.
Pero la estrategia de confrontación, finalmente, se
derrumbó -no como un castillo de naipes sino como una casilla de cartón-.
El gobierno podría haber triunfado en el campo judicial.
Tenía todas las armas y los soldados de su lado. Pero perdió en el territorio
de la opinión pública. Los ocupantes instalaron su pobreza en la televisión. Y
la imagen fue desoladora.
La pobreza era tan exuberante y manifiesta que no podía
barrerse debajo de ningún código penal. Del lado de los ocupantes, a esa altura
de los acontecimientos, estaba gran parte de la Iglesia. Ya no era una diócesis
solitaria.
El 8 de noviembre, a dos meses de iniciado el conflicto,
el gobernador consideró oportuno hacer la pregunta del millón: qué hacemos
por los sin tierra (2).
Cuando todos los caminos de la confrontación habían
fracasado, optó por reconocer el derecho a la vivienda de todos los ciudadanos,
pobres y ricos. En primer término, se retrocedió en los pasos judiciales: los
detenidos fueron liberados por falta de pruebas y el resto de los ocupantes
fueron desprocesados. Con los municipios de la zona se abocó a buscar una
parcela para destinar a los sin tierra. Se la encontró en Florencio
Varela.
Los hechos de La Sarita provocaron un cimbronazo en la
gobernación. Se movieron varios escritorios. Hubo funcionarios que pasaron a
mejor vida. Y estructuras que desaparecieron de la faz de la tierra, como
consecuencia directa de la desagradable imagen de un pobre bonaerense en la
televisión nacional.
Juan Maggi, que se desempeñaba como titular de Urbanismo
y Vivienda, fue desafectado del staff de la gobernación. El y su subsecretaría
fueron los patos de la boda.
Su Fundación, en cambio, sobrevivió bajo los escombros.
(1) Silvina Schuchner, Clarín, 12-10-95.
(2) Sección Opinión, Clarín, 8-11-95.
Obstáculos en el agua: El Decreto Nº
4614, del 27 de noviembre de 1993, le asignó a Juan Alberto Maggi la
titularidad de la subsecretaría de Urbanismo y Vivienda. Asumió 30 días
después. Y a los dos años pasó a retiro obligatorio.
Salió del cargo judicialmente limpio. La Procuración
General de la Suprema Corte bonaerense no encontró ninguna irregularidad en su
paso por la función pública.
Arrecife. m. Banco de rocas a flor de agua. Obstáculo. -Diccionario
Larousse-.
Maggi es oriundo de la localidad bonaerense de
Arrecífes. La Fundación que presidió, destinada a la construcción de viviendas,
lleva por nombre Obstáculos en el Agua.
La entidad fue fundada el 5 de febrero de 1992. Maggi
ejerció la presidencia hasta el 15 de diciembre de 1993. Presentó la renuncia para
tomar el cargo en el Ejecutivo provincial, quince días después.
Los términos de la relación entre la Fundación y el
Ejecutivo resultaron inciertos. En líneas generales, el Instituto Provincial de
la Vivienda se hizo cargo de los gastos -puso la plata- y la Fundación gerenció
las obras.
El paso de Maggi a la función pública, sin embargo, no
significó el fin de la relación entre la entidad privada y el organismo
público:
- Soy subsecretario de Urbanismo y Vivienda -dijo en una
Radio de su Arrecífes natal (1)-, que es un organismo que está en el
primer piso inferior al ministro -Hugo Toledo-. Lo que hago es decidir
las políticas de vivienda, pero hay otro ente que es el que maneja los fondos y
que tiene autarquía, que es el Instituto de la Vivienda. El ente que conduzco
es netamente político y no administro fondos. Hago la política que me ordena el
gobernador...
La actividad de la subsecretaría fue confirmada por la
Oficina de Encuestas Preeliminares de la Procuración: señala políticas de
vivienda, indicando la necesidad de construcción en determinados puntos de la
provincia en base a los estudios de déficit habitacional.
Todos los estudios conocidos, oficiales y privados (2),
sitúan el déficit habitacional del Conurbano en una cifra cercana al millón de
viviendas. Y las formas irregulares de tenencia de la propiedad -en la región-
alcanzan al 14,4%, en promedio. En los partidos más pobres la cifra llega al
18,4%. Nadie duda que es el Conurbano bonaerense donde se concentra el mayor
déficit habitacional de la provincia, sin embargo no es la región más
beneficiada por los planes oficiales de construcción.
Mientras Maggi fue presidente de Obstáculos en el
Agua firmó un total de 23 convenios para la construcción de viviendas con
el Ejecutivo provincial. Cuando se hizo cargo de la subsecretaría, su Fundación
suscribió otros 15 convenios.
La Procuración, sin embargo, desestimó la
incompatibilidad de cargos: la cantidad de convenios celebrados mientras
Maggi era presidente fue mayor que los celebrados con posterioridad a su
asunción como Subsecretario de Urbanismo, de manera tal que no es posible
presumir una influencia en el sentido de orientar políticas de vivienda en
interés de la Fundación Obstáculos en el Agua y su zona de influencia.
En el período 1991/1995, el Instituto Provincial de la
Vivienda habría destinado un monto cercano a los 123 millones de pesos, en
convenios firmados con entidades intermedias. De esos convenios participaron 97
entidades. Mientras el monto destinado a Obstáculos en el Agua fue de 14
millones de pesos, quedó un promedio de aproximadamente un millón cien mil
pesos para cada una de las entidades restantes.
Signifícativamente, si bien la mayor cantidades de
convenios suscriptos por la Fundación fueron anteriores al nombramiento de
Maggi como subsecretario, los montos de los convenios aumentaron durante su
último año en la gestión pública. El promedio del 11% del 91 al 95 trepó en ese
último año al 20%.
- El 80% de los convenios que se firmaron con la
Fundación fueron anteriores a mi asunción, porque para que no
se dijera que yo cometía abusos, no seguía avanzando con compromisos de
convenio, señaló Maggi a la radio de Arrecífes. Y agregó: creo que firmé
tres convenios más. Deben ser 50 de Colón, 60 de Sarmiento y 20 de los bomberos
de aquí...
Una vez instruidas las correspondientes actuaciones,
el 5 de diciembre de 1996 la Procuración resolvió disponer el archivo de la
Encuesta Preliminar (3).
Para el organismo judicial bonaerense no resultó
llamativo que, al momento de las correspondientes actuaciones, la Fundación
Obstáculos en el Agua haya cambiado el domicilio que figura en los
registros, desconociéndose el actual y en consecuencia los beneficiarios
directos.
Mucho menos resultó cuestionable, al menos desde la
prolijidad administrativa, que los convenios suscriptos por la Fundación,
mientras Maggi ejerció la titularidad de la subsecretaría, tengan estampados la
firma de Mónica Cardone, esposa del nombrado.
(1) Radio L.V.A. de Arrecifes, 28-8-95.
(2) CEB, en base a Andrea Lorenzelli, "Aproximación
al monitoreo de metas sociales en el Conurbano Bonaerense", en Infancia y
Condiciones de Vida, INDEC, 1995.
(3) Resolución de la Procuración General de la Suprema
Corte de Justicia, 5-12-96.
Bº Agustín Ramírez: El 28 de
diciembre de 1995 desaparecieron de los medios. Dejaron de existir.
A primera hora de la tarde arribaron a su parcela. Por
fin tenían un pedazo de tierra propio. Allí llegaron con sus hijos, sus chapas,
perros, lonas y colchones.
Era el final del camino. La solidaridad como medio y la
justicia como fin les había dado resultado.
Ya tenían la tierra. Y la promesa para la vivienda era
muy fuerte. Sin embargo, el nuevo escenario los tomó por sorpresa. Estaban
acostumbrados a resistir. Construír un barrio era una experiencia inédita, para
la que no estaban preparados.
Con la asistencia oficial llegaron los punteros.
Y con ellos las internas, los intereses personales, las chicanas, los aprietes
y los trabajos por izquierda.
A la 10 de la mañana del jueves 21 de diciembre de 1995,
en la municipalidad de Florencio Varela, un representante del gobierno nacional
-Miguel Licco, titular del Plan Arraigo-, un representante del gobierno
provincial -Delfor Giménez, flamante secretario de Tierras y Urbanismo-, y el
intendente local pusieron la firma sobre el acuerdo: cada familia tendría un
lote de 200 metros cuadrados.
En el convenio el gobierno bonaerense se comprometió a
llevar adelante un proyecto de urbanización, a gestionar la instalación de
todos los servicios y a subsidiar la compra de los materiales para la
construcción de viviendas (1). A cargo de la obra quedó el Consejo de la
Familia y el Desarrollo Humano, presidido de modo honorario por Hilda González
de Duhalde, la Señora.
Los ocupantes del predio La Sarita arribaron a su
propiedad. Al nuevo barrio lo bautizaron Agustín Ramírez, un joven víctima del
gatillo fácil. Delimitado por la Avenida Monteverde -Camino de Cintura- y las
calles El Malambo y Prolongación de la Aguada, el predio de 20 hectáreas limita
con la localidad de Claypole.
Cuando todo parecía que se encaminaba a un final
controlado, cientos de desposeídos y desocupados de Claypole y Florencio Varela
salieron a las calles a reclamar un lote para ellos.
Se plantaron en la Av. Monteverde. Encendieron cubiertas
y cortaron el tránsito. Ellos también querían una respuesta a su pobreza. Los
reclamos corrían por las calles de los barrios como un reguero de pólvora. Y a
cualquier precio había que evitar el estallido:
La casa de Elizabeth Villagrán, de 22 años, queda en
Claypole. A 200 metros hay un campo de 20 hectáreas desaprovechado desde
siempre, pero ella vive en una de las cuatro casillas que se amontonan en un
terrenito de diez por veinte. Tiene dos hijos, de dos y cuatro años, que
duermen apilados, uno de cada punta, en una camita de una plaza.
En la casilla, que es solo una pieza, no hay lugar para
más. Al lado está la cama matrimonial, enfrente un ropero negro y sobre una de
las paredes de madera, un estante con una radio portatil, unas fotos y una
muñeca completan el mobiliario. El techo, de chapas de cartón, no supera el
metro setenta y no es capaz de aguantar los aguaceros más fuertes:
- Cuando llueve mucho nos tenemos que ir a la casa de mi
mamá, contó Elizabeth (2).
El juez en lo Criminal y Correccional de Quilmes, Oscar
Hergott, quien finalmente quedó a cargo de la causa y supervisó el traslado de
los ocupantes de La Sarita, logró un acuerdo de último momento. La guerra entre
pobres se evitó con la promesa de parcelas para todos. Las tierras no se les
regalaron -dijo-, deberán pagarlas y las mismas posibilidades tendrán
los vecinos de Claypole. (3)
Todos compartían la misma historia de pobreza. Jorge y
Sandra tenían 26 años y dos hijos, de tres meses y de un año y medio. El era
peón de albañil con trabajo salteado:
- Alquilábamos una casita en el Barrio La Paz, de
Quilmes, y nos estaban por desalojar porque hacía meses que no pagábamos el
alquiler. Agarramos todo y nos vinimos para acá, relató Jorge.
Los nuevos vecinos, en su mayoría, eran parejas jóvenes
con varios hijos pequeños. La pobreza terminal los agarró de sorpresa. No
pudieron seguir pagando el alquiler. O tuvieron que devolver la pieza que
prestaba una cuñada. Una asistente social de la provincia los describió así:
- No son todos pobres estructurales. Es gente que ha
sufrido el desempleo. Hay muchos que perdieron todo su patrimonio en remates.
Hay desocupados con un significativo nivel cultural. Entre ellos, por ejemplo,
hay un ex jefe de familia que recorrió el mundo, es capaz de hablar con
conocimiento de ciudades como Nueva York o Atenas. Y el tipo se quedó sin
trabajo, pasó los cuarenta años, y no lo tomaron más... Tenía una casa, se la
remataron, se le fue la familia y quedó en la lona. Se fue cayendo y cayendo hasta
quedar en el piso...
Arribaron al campo en camiones. Llegaron con sus chapas,
cartones, latas, lonas y demás bienes. Y eso era todo lo que había en el
predio. Era una fracción desolada. Era un inmenso montón de pobreza.
Repitieron las construcciones de La Sarita: Se hizo la
distribución de los lotes de diez por veinte metros. Y las 319 familias -cifra
definitiva de beneficiarios- se instalaron como pudieron:
- Los que no tenían nada salieron a buscar carteles o
pedazos abandonados de casillas. Hicieron lo que podían sus manos y se tiraron
ahí dentro. El piso era la tierra. Y el baño, un agujero al fondo del lote. (4)
El proyecto original pretendía que una familia compuesta
por no menos de cinco personas habite una superficie de 15 metros cuadrados. En
ese módulo se debía distribuir la cocina, el comedor, el pasillo y el baño. Sin
dormitorio. La construcción inicial propuesta por el Consejo de la Familia no
incluía piso, reboque, puertas, ni ventanas. También carecía de todo tipo de
instalaciones.
- Nos pusieron en claro que el costo de los materiales,
por vivienda, no podía superar los 1350 pesos. Por esa guita más no se puede
hacer... Obviamente eso no es una vivienda, pero para el que no tiene
absolutamente nada, eso era algo. (5)
Los primeros días de enero de 1996 llegó al barrio
Cristina Lamari. Era Consejera titular del Consejo Provincial de la Familia
desde 1994. Traía un pasado profesional decididamente alejado de su nueva
actividad. La modista de Lomas de Zamora llegó nombrada Coordinadora del Plan
de Autoconstrucción de Viviendas.
Las primeras reuniones para delinear las características
del barrio y de las viviendas se realizaron en La Plata. Participaron
asistentes sociales del Consejo, técnicos del Instituto de la Vivienda
-absorbido por el Consejo- y la consejera Lamari.
En esos encuentros la ex modista escuchó las
explicaciones de técnicos y asistentes. Finalmente aceptó aumentar el
presupuesto por vivienda. Se lo llevó a poco más de 2500 pesos cada una:
- El módulo se amplió a 6,60 por 3,80 metros. Y se
incluyó el reboque, una puerta, una ventana y la instalación de agua y luz. (6)
Cuando se pidió portalámparas y timbre, la consejera
Lamari se hizo cargo de rechazar la solicitud. Y lo hizo a los gritos.
El barrio se preparó, como pudo, para construir sus
casas. En el reglamento se estableció que las ancianos, las embarazadas y los
chicos no trabajarían. Levantar las paredes llevó más tiempo que el normal. Se
trató de mano de obra no calificada. A veces se retrasaron los envíos de
material, aunque el gran enemigo fue el hambre:
- La mayor parte de ésta gente no come. Entonces
corremos el riesgo de que se produzcan desmayos o, incluso, que se muera
alguien. Laburan, laburan y llega un momento en que se caen... (7)
El agua corriente llegó al barrio diez meses después del
arribo de los 1500 vecinos. La que utilizaron para beber, cocinar y para la
limpieza tenían que obtenerla en una única canilla comunitaria. La misma que
abastecía a los trabajos de construcción. Mientras tanto, la interna entre el
Consejo y el Instituto de la Vivienda no terminaba por definir quién se haría
cargo de pagar el alquiler -3000 pesos- de los andamios:
- Para construir las 300 viviendas se destinaron 5
mezcladoras, 10 palas, 20 cucharas y 20 baldes. Mezquinaron hasta un balde y
una cuchara...
En mayo de 1996 llegó el Plan Vida. El barrio fue
preparado para recibir a la Señora y a sus consejeras. Durante los
preparativos, la ex modista Cristina Lamari confió a una de sus allegadas la
preocupación que por esas horas le inquietaba:
- Se me llena el pelo de tierra...
(1) El Expreso Diario, 22-12-95.
(2) Página/12, 28-12-96.
(3) Crónica, 28-12-95.
(4) Entrevista del autor con vecinos y funcionarios y
profesionales del Consejo de la Familia y del Instituto Provincial de la
Vivienda.
(5) Idem 4.
(6) Idem 4.
(7) Idem 4.
El Conurbano
El oficial bajó del colectivo a media mañana. Era su
primer día en el nuevo destino: Bº Pepsi. Nadie se lo había dicho, pero él
sabía que allí llegaba castigado. Caminó por al acceso principal, desde la Ruta
36 -ex Ruta Nacional Nº2- en dirección a la comisaría. Vestía el uniforme.
Llevaba el arma reglamentaria. No quedaban dudas acerca de su profesión. En el
camino fue rodeado por cuatro muchachos:
- Buenas, jefe. Si quiere seguir son cinco pesos, le
informaron.
El oficial no entendió. O entendió todo de golpe.
Calculó la opción más simple: sacar el arma y armar un tiroteo. Pero desistió.
Prefirió evitar el papeleo de un par de muertes camino al nuevo servicio. Puso
los cinco pesos y llegó a su destino.
Se presentó al comisario. Y lo puso al tanto de la
recepción que le brindaron los muchachos:
- Y bueno -le dijo complaciente el taquero-, son
los códigos del barrio. (1)
Aspectos geográficos: La región se
asienta sobre un retazo de la Pampa Ondulada, cuya barranca festonea el litoral
platense delimitando las tierras altas, lomadas y planicies. Esta región toma
su nombre de una serie de lomadas resultantes del modelado impreso en la zona
por la cantidad de ríos, como el Luján, Reconquista y Matanza, además de un
variado sistema de arroyos.
El clima es templado y húmedo, registrándose una
temperatura media del mes más cálido de 23º, y del mes más frío de 9º. La mayor
oscilación térmica se registra en los partidos del Oeste. El promedio de
lluvias es de 900 mm. anuales.
Se ha producido una modificación de los niveles y tipos
de escurrimiento, la impermeabilización del suelo por causa de una urbanización
creciente y descontrolada, y la alteración del recorrido de los causes
naturales.
La industrialización y la concentración poblacional han
llevado a la aparición de deshechos y emanaciones que dañan la calidad
ambiental. Los tres ríos principales se hallan contaminados, así como todos los
arroyos. El alto índice de ocupación del suelo y la elevada densidad de
población ha alterado también las características climáticas de algunas zonas,
produciendo microclimas específicos.
Aspectos históricos: La región
vivió el primer impacto poblacional a fines del siglo pasado, como consecuencia
de la inmigración europea que acompañó el modelo agroexportador. Con el inicio
de la primera fase sustitutiva de importaciones, hacia 1940, se definió la
Región Metropolitana. Las fábricas aceleraron la urbanización, dinamizando el
crecimiento de las barriadas obreras a su alrededor, y consolidando el primer
anillo periférico a la Capital.
Tras la saturación poblacional de Buenos Aires y su
periferia, la Región se expandió hacia una segunda corona suburbana, durante
las décadas del '50 y '60. Actualmente, las condiciones de vida de sus
habitantes se hallan seriamente comprometidas por las repercusiones negativas
de la política económica desarrollada desde mediados de los años '70. Dicha
política, caracterízada por estimular la apertura de la economía privilegiando
las importaciones por sobre la producción nacional.
Aspectos demográficos: En apenas un 2 por ciento de la superficie
provincial se concentra el 65 por ciento de su población total. La población
estimada del Conurbano bonaerense es de ocho millones de habitantes. Con una
densidad de población de 1.175 habitantes por kilómetro cuadrado, frente a los
35 habitantes por kilómetro cuadrado en el resto de la provincia.
Estructura poblacional: Entre 1960 y
1980, los partidos del Conurbano evidenciaron tener mayor población joven en
aumento que Capital Federal. A partir de esos años se ve claramente una
estructura piramidal, con un ensanchamiento en la base con predominio de la
población joven. Típica de los países en vías de desarrollo.
Estructura espacial: El Conurbano puede analizarse estructurado a
partir de dos semi-anillos territoriales concéntricos o coronas, vinculados
entre sí por el Camino de Cintura. La 1ª Corona incluye total o parcialmente a
todos los partidos limítrofes a la Capital Federal. La 2ª Corona incluye
parcialmente a algunos de los partidos limítrofes a la Capital y a todo el
resto de la trama urbana continúa definida como Conurbano.
Primera Corona: Se caracteriza por el mayor nivel de
consolidación de su trama urbana. Exhibe -respecto a la 1ª- una mayor densidad
de ocupación y de niveles de servicios; y mayor valorización de la tierra y
asentamientos de sectores de alto poder adquisitivo. La coexistencia de
viviendas e industrias se hace cada vez más conflictiva. La zona sur ha
registrado los mayores porcentajes de cierre de fábricas y los incrementos
poblacionales. Las industrias que no han sobrevivido a la crisis han abandonado
los edificios e instalaciones, en el contexto de una estructura urbana sin
vitalidad económica para producir su reciclaje.
Segunda Corona: La Zona Norte es el sector de evolución
más dinámica en los últimos años. Los establecimientos manufactureros de
avanzada -competitivos a nivel internacional- buscan instalarse en municipios
como Tigre, Pilar y Gral. Rodríguez.
En la Zona Sur se potencian todos los déficit expuestos
para la 2ª Corona. Posee un alarmante índice de pobreza, con trabajadores en
condiciones precarias e informales, y con asentamientos poblacionales ilegales
y en pésimas condiciones de vida. Además, exhibe el mayor crecimiento
poblacional de los últimos años.
En el área La Matanza-San Justo se diluyen las
diferencias entre la 1ª y 2ª Corona, aunque con tendencia a participar del
cuadro alarmante de la Zona Sur. Es el distrito más poblado de la aglomeración
y ha sufrido un especial grado de retraso en sus condiciones de progreso.
Articulación entre la 1ª y 2ª Corona: El Camino de
Cintura integra subcentros zonales y consolida un subsistema de fuertes
relaciones sociales. El Conurbano reconoce dos subcentros. Por el Norte San
Isidro y Morón, y por el Sur Lomas de Zamora y Quilmes. San Justo-La Matanza
completa este sub-sistema orgánico, integrado por el Camino de Cintura.
Este esquema vial fue consolidando con el tiempo un
sistema de relaciones sociales entretejido con el diseño radial convergente
hacia Buenos Aires. Actualmente, la crisis productiva generó un redespliegue
social. Al disminuir la atracción ejercida por el centro debido a la caída en
la demanda de trabajo, comienzan a diluirse las grandes concentraciones. El
trabajo informal conduce a una dinámica descentralizada que se expresa en
multitud de actividades precarias. (2)
- El Bº Pepsi es
un lugar peligroso, y con esto no digo nada nuevo -confió a ésta
investigación un remisero del lugar-. Si no te conocen no te salvás de que
te roben, eso para empezar. El afano es seguro. Vos vas caminando y ves como se
te empieza a cruzar gente. Y cuando te querés acordar, te robaron. Fuiste.
Es famosa
también la entrada 43. En la parte de atrás del barrio, a cuatro cuadras de la
Ruta. A la vuelta de donde estaba la Comisaría 4ª. Es muy conocido como se
mueve el asunto de la droga. Distribuidores grandes. Ahí van a comprar los
punteros que venden en los barrios. Digamos que no se trata de venta
minorista...
(1) Entrevista del autor con el oficial.
(2) Extraído del Informe Sobre la Problemática
Estructural del Conurbano Bonaerense, Subsecretaría de Asuntos Municipales,
Provincia de Buenos Aires, 1992, 3ª edición.
Héroes del monoblock
El lugar fue bautizado El Morro. La mítica mano del
Tanga
lo escribió el
día de la ocupación en el muro del edificio
que está más
cercano a la ruta. En ese pequeño hábitat conviven
propietarios
legales, villeros, trabajadores, gran cantidad de desocupados
y delincuentes
juveniles. Un pasillo de violencia y resentimiento
se forma entre la
villa y los monoblocks.
30 K (1)
La ficción: La acción se
centra en la actualidad, en un pequeño conglomerado de edificios urbanos
-monoblocks-, construídos durante la última dictadura militar mediante un plan
de vivienda. El lugar fue tomado por la fuerza por los habitantes de la villa
contigua.
Fue una toma parcial. Durante los años siguientes hubo
resistencia por parte de los ocupantes a los procedimientos que se efectuaron,
sin éxito, para desalojar a los intrusos. Al momento de iniciarse el film los
años han transcurrido. La toma es un hecho irreversible. Y los días de
resistencia un recuerdo lejano en la mente de los protagonistas.
La ruta, en vez de unirlos al resto del mundo, los
aísla.
El Morro se ha convertido en un gheto, con la felicidad
de un pueblo salvaje y el dolor de un campo de concentración. Nadie que no sea
del barrio entra, excepto la policía en los procedimientos o los compradores de
cocaína, que se exponen a las mejicaneadas. Para evitarlas deben ser escoltados
por gente del Morro hasta las afueras.
Si bien la acción nos irá llevando por el submundo por
donde se mueve una pandilla -la propia villa, sus casas, los recitales de rock,
la droga, la cárcel y las calles marginales de la ciudad-, paralelamente
mostrará la lucha de poderes que se desencadena entre los punteros políticos,
el mundo tribunalicio y, sobre todo el poder judicial y su propia marginalidad.
El protagonista: Es un joven de
unos 25 años. (..) Su misterio y parte del poder de la leyenda del Tanga radica
justamente en su origen -conocido solo por su prontuario-, y que nunca es
develado. Se sabe que llegó a la villa siendo casi un niño, es huérfano y fue
aumentando su liderazgo a medida que pasaba el tiempo.
Es el jefe indiscutido de la banda de delincuentes que
actúa en el Morro.
Es muy violento y peligroso. Ha logrado concentrar sobre
él todo el poder, con el criterio de que existe una Ley. Trata de
controlar el tráfico de cocaína y los robos. Su objetivo es que nunca lleguen a
un nivel económico que, según su teoría, desataría una brutal represión. (2)
La realidad: Néstor Daniel Sopapita
Merlo, a los 22 años, fue enterrado con los rituales que le correspondían por
ser el líder de las bandas de la Villa El Mercado, de la localidad de Caseros.
Es decir, a los tiros y fumando marihuana. (3)
Sopapita murió en la casa de un vecino, kioskero. Allí
fue con una amiga buscando plata. Según otras versiones, buscaba la merca que
vendía el dueño de casa. La situación se fue de control.
Sopapita y su amiga perdieron la vida bajo la pesada
maza del kioskero.
Los amigos más íntimos del muerto rodearon el ataúd.
Cada uno se fumó un porro. El último que encendieron lo dejaron humeando sobre
el féretro. Alguna versión afirmó que junto al cuerpo de Sopapita sus amigos le
dejaron un arma. La despedida había empezado minutos antes, con cincuenta
disparos al aire y la explosión de dos bombas de estruendo.
Los testigos preferenciales, en el cementerio de Pablo
Podestá, fueron los 20 agentes del Cuerpo de Infantería bonaerense que miraron
la escena a unos setenta metros. Impávidos.
Los números oficiales hablan de 496 villas en el
Conurbano. Por lo menos viven allí 600 mil personas. No alcanza al 40% el
número de ocupados en actividades fijas, con sueldos promedio que no superan
los 300 pesos. Cerca del 45% de sus habitantes no tienen más de 18 años.
Como negocio, la cocaína ha reemplazado a los juegos
clandestinos, las agencias de caballos, los pools y los flippers. Buena parte
de los que se dedicaban a esas actividades ahora se ocupan de adquirir,
fracccionar, distribuir o vender la droga. Hoy, una villa suele ser el punto
final de una cadena de comercialización. (..) El minorista la fracciona y la
vende cortada. En los kioskitos se vende en ravioles o papelitos de medio o un
gramo, a un valor que, según la zona, oscila entre los 4 y los 10 pesos. (4)
Sopapa, el hermano de Sopapita, no pudo asistir al
entierro. Estaba recluido en el penal de Sierra Chica.
Cargaban con esos apodos por ser flacos, morochos y por
que chupaban. Sopapita llevaba trece años como consumidor de drogas y
uno como jefe de las bandas de la Villa El Mercado. Estaba casado y tenía un
hijo de dos años.
Su prontuario -Nº 177.843- registraba cuatro hechos
destacados: a mediados de 1995 asesinó a un sargento primero que intentó
impedir un asalto a un autoservicio de Villa Pineral; en noviembre de ese año
mató a otro sargento policial que no quiso entregar su automóvil; en marzo de
1996 ametralló la comisaría de Villa Pineral en represalia por la muerte de un
amigo en un tiroteo con la policía; y en abril de 1996 entró a la villa Carlos
Gardel junto a dos amigos, Negri y Poxi, a vengar una deuda por un trabajo
conjunto con una banda del lugar. Mató a un ex socio e hirió a otros cinco.
Un cartel dice barrio Ejército de los Andes. Sus 92 mil
habitantes -reconocidos por fuentes policiales- saben que ese sitio es conocido
como Fuerte Apache.
Se trata de una trama infranqueable de nudos y torres.
Ubicado en el partido de Tres de Febrero, a cuatro cuadras de la Av. Gral. Paz.
Las 35 manzanas que ocupan las 4.020 viviendas fueron concebidas para albergar
no más de 20 mil personas.
Aún cuando algunos sectores -nudos y torres- tengan
dueño, ningún personaje alcanzó a hacerle sombra a la fama que supo crearse
Juan Vivo, detenido en la cárcel de Devoto. En un principio la posta del
negocio de la droga fue tomada por su primo, Enrique Coria. pero la gloria del
Rey del Nudo 1, como llamaron al sucesor de Vivo, fue fugaz. Murió en un ajuste
de cuentas. (5)
En el barrio el gramo de cocaína de máxima pureza se
comercializa a 10 pesos. Los precios son oficiales, confirmados por el titular
de la comisaría de la zona, que registra los menores índices delictivos de Tres
de Febrero. Nadie hace las denuncias:
- Después de un tiroteo llegamos y no encontramos nada.
Ellos mismos se encargan de levantar las vainas, limpiar la sangre y hasta
llevarse el muerto a otro lado...
El Bº Presidente Perón es conocido como Bº Pepsi. A
pesar de que hace más de una década que la planta embotelladora de gaseosas
vecina cerró sus puertas definitivamente.
Fue concebido durante la dictadura militar: la
construcción pertenece a una mentalidad autoritaria. Es un calco del Centro de
Concentración "Hogi", enclavado en la ciudad de Berlín, con un
alambrado que separa al barrio del mundo exterior. (6)
Las 8 manzanas están rodeadas por un cerco perimetral de
alambre. Tiene exactamente 199 agujeros, usados como entradas o salidas
rápidas. Según el Censo 91 lo habitan 6 mil personas. Para el Fondo Nacional de
la Vivienda, en cambio, son 13.500. La policía, por su parte, estima el número
de habitantes en 18 mil personas.
El barrio cuenta con 1302 viviendas y 1500 familias. La
densidad de población es de 2 personas por metro cuadrado.
La portera de la Escuela Nº 34 vive allí desde hace
1985. Le preocupa la falta de seguridad. Dice que se está acostumbrando a ver
chicos de corta edad bebiendo, fumando o drogándose:
- Todos lo saben -aseguró-,
pero nadie hace nada...
(1) Del dossier del film 30K presentado -en 1995- en el
Instituto Nacional de Cinematografía. Nunca aprobado. El guión pertenece al
periodista Enrique Symns, y la dirección iba a estar a cargo de Carlos Lista.
El rodaje se realizaría en el Bº Pepsi, de Florencio Varela. El Tanga fue un
personaje real.
(2) Idem 1.
(3) Virginia Messi, Clarín, 12-5-96.
(4) Daniel Guebel, Noticias, 18-5-96.
(5) Horacio Aizpeolea y Diego Rosemberg, Revista Viva.
(6) Monografía de la Cátedra de Salud, Medicina y
Sociedad. Universidad Nacional de La Plata, 1993.
La llave simbólica
- Construir barrios de viviendas ya no trae rédito
político. Doscientas viviendas son 1000 votos. Pero en un barrio, una obra de
gas o de agua son 10 mil votos. Con el significado que tiene traer las mejoras
a un barrio que las esperan desde hace 20 años (1), sintetizó
un profesional de la gobernación a ésta investigación.
Esas obras de gas o pavimentos se realizan sin ningún
tipo de ordenamiento ni planificación. Decidir el sitio de realización de una
obra depende de la interna: hay barrios castigados y otros que no. Depende
la influencia de los punteros -añadió la fuente-. La oposición en los
barrios no existe, así que siempre son pujas internas de punteros. En el mapa
se marca quien está en cada barrio, qué concejal trabaja en cada zona. Esa es
la única planificación...
Este criterio determinó el fin de las políticas de
construcción de viviendas sociales.
En este marco, el Banco Hipotecario Nacional se
reorientó a financiar las obras que los futuros ocupantes pueden pagar. Las
cuotas mínimas son de 200 pesos, y se requiere un anticipo del 30%. A nivel
provincial, el Instituto de la Vivienda pasó a depender del Consejo de la
Familia. A quien brinda el apoyo técnico, aporta los profesionales e, incluso,
pone sobre la mesa recursos financieros de su propio presupuesto. A este
acuerdo, sin embargo, se llegó luego de una sorda puja entre ambos organismos
Según las fuentes consultadas, en los barrios
construídos en el Conurbano hay una larga historia de irregularidades.
- En cada barrio siempre quedan departamentos para
funcionarios, que los ponen a nombre de testaferros. Incluso los usan como
bulo. Desde lo estrictamente técnico es común que se entreguen departamentos
sin agua ni luz ni gas. Y desde lo legal, si alguien investigara los contratos
y las certificaciones de obra, seguramente encontraría cosas oscuras y
extrañas. Al punto que se pueden conseguir departamentos por izquierda,
poniendo de 2 a 5 lucas de cometa. (2)
Pero nadie duda que el momento más importante de la obra
es el día de la entrega de las viviendas. Es un día de fiesta. Los hechos:
Por lo general no se entregan obras completas. Se
entregan parciales. Si es un barrio de 300 viviendas, se entregan las primeras
100. Siempre hay apuros. O las elecciones, o las promesas o las campañas
permanentes. Hay que entregar y punto.
Nos tienen dando vueltas como locos. Tenemos que aprobar
la obra como sea. Aunque falta la conexión de gas, de luz, o las terminaciones.
Por lo general el tipo que recibe la vivienda no la
puede ocupar porque todavía no está terminada.
Le entregan un papel y una llave simbólica, que no sirve
para abrir ninguna puerta.
Todo el mundo se abraza y llora. Bombos y quilombo por
todos lados. El gobernador tiene que salir todas las semanas en televisión.
Hay plazos de entrega parciales contempladas, pero de
obras terminadas. Todo se termina como sea. Y después tenemos que avalarlo
nosotros. Se nos presiona de todos lados para que demos la recepción provisoria
de la obra.
Tres semanas antes de la entrega viene Ceremonial de la
municipalidad:
_El palco va acá,
dicen.
A la semana siguiente viene Ceremonial de la provincia:
_No, el palco va
allá.
Y dos días antes del acto de entrega viene Ceremonial de
Nación y dice:
_No, no, no. El
palco va del otro lado.
Entonces durante quince días el palco va de un lado a
otro del barrio.
Durante los días previos es un revuelo de funcionarios
municipales, provinciales y nacionales.
Pero además están los de seguridad. Quieren saber dónde
pueden apostar los tiradores. Buscan las salidas de escape, la zona más segura
y así, a 24 horas del acto, seguimos dando vueltas con el palco sin ubicación
definitiva.
Y atrás del palco vienen los parlantes, el sonido y los
pasacalles.
La obra, en realidad, no está terminada. Entonces la
empresa agarra un departamento y lo viste. Le ponen muebles, cortinas,
alfombras y cuadros. En la mesa está la botella de champagne, las copitas. Una barbaridad,
parece Beverly Hills...
Se monta un circuito: el caminito que van a recorrer
Menem, Duhalde y Pierri conduce a ese departamento. Está la gente de la empresa
y el cura. Brindan. La gente mira desde la ventana. De allí van al palco.
Afuera está lleno de gente. Hay muchos bombos. Traen a
los pibes de la escuela para aplaudir. No importa si llueve o hace calor.
Y después viene la entrega simbólica. Les dan una boleto
simbólico. Se besan, se abrazan, se sacan fotos, ponen la cara en la cámara. Y
se vuelven al rancho.
Pero después tenemos que poner la cara nosotros cuando
viene la gente a pedir su casa, y hay que decirle la verdad:
_Señor, su casa
todavía no está terminada...
(1) Entrevista del autor con profesionales del Instituto
Provincial de la Vivienda.
(2) Idem 1.
La droga (1)
Un kilo, mil
gramos, da para seis cortes. Ponéle cuatro kilos y medio. Son sesenta mil
pesos. Te parece a vos que vamos a laburar de peluquero o de albañil, ¿de qué
vamos a laburar?
Ahora está de
moda la nariz empolvada y la droga es plata fácil. Un kilo de merca en Bolivia
sale mil pesos.
Para ver el
negocio no hay que subirse a un andamio.
Mil pesos
cuesta un kilo en el fogón, en la cocina. Pero ojo que en el campo de Bolivia
hay gente organizada, con sindicatos y todo eso, no estamos hablando de
porteños.
- Y cómo es,
¿cae un tipo con mil pesos y vuelve con un kilo de merca?.
Va cualquiera
pero con un código. Con un código de conducta, de presentación y de suerte.
Además de todo necesitás 90% de suerte. Pero no para conseguir, para que no te
maten.
- ... para
volver...
Eso, para
volver. Porque ellos son patriotas. Pero patriotas, patriotas. No, pará. Creo
que me expresé mal: son patriotas. ¿Me explico? La magnitud de la palabra que
estoy diciendo es igual a la magnitud del esfuerzo que pongo en decirla.
Patriotas.
Ellos fabrican
merca para los demás países que rodean su país. Y la van a fabricar cada día
más rica para que no vayan a comprar a otro país. Son patriotas. Tienen el
rifle más limpio que el soldado de cualquier otro país. Pasa por eso, lo que
ocurre es que no tienen la plata para tener las calles limpias. Porque sino las
tendrían más limpias que en Argentina, y el soldado tendría el uniforme más
limpio que el soldado argentino. Allí hay patriotas, acá hay consumidores.
Porqué la
suerte. Bien. Qué pasa, en una semana no vendieron nada y entonces dicen:
_Al primero que viene lo matamos y le sacamos
la plata.
_¿Porqué?
_Porque no podemos vender la merca más barata.
Tenemos que matarlo y sacarle la plata.
Y si quedaron
diez kilos en la frontera, van a agarrar a tres y le van a sacar la plata...
- No se regala
nada...
Regalar, no se
regala nunca. Pero tampoco se pierde. Nada se pierde. Cayeron mil kilos en el
operativo Ostra Blanca. Toda la van a recuperar. Cada diez embarques pagan dos.
Suponete que
fuimos y compramos. Cuando pasamos para el otro lado, de acá ya nos marcaron.
¿Quién va a ir
de vacaciones a Bolivia?
- Uno que
necesita merca para el trabajo político, ¿cómo la consigue?
La mejicanea.
En los micros que vienen de Paraguay y Bolivia viene la que van a mejicanear.
Los tipos llegan marcados. En la frontera ya pasaron el dato: "el de
remera roja y bigotes". Ese tipo que pasó el dato y no hizo la detención,
cobró cincuenta pesos. Ojo que pasan trescientos colectivos por día, ¿me
explico?
El de remera
roja baja tranquilo. Ya lo vieron. Lo dejan ir a su casa con los bolsones. Se
mete en la pieza, saca las treinta remeras y dice:
_Para qué mierda las traje si no vieron nada.
Con lo que pesaban...
Entonces qué
pasa, a él lo mandaron con mil pesos a comprar. Porque lo mandaron, qué tipo
inteligente puede ir a comprar con mil pesos para otro que va a hacer 60 mil.
Tiene que ser un nulo. Un pinta paredes. De dónde van a sacar alguien de
confianza, que se calle la boca y te haga ganar 59 mil pesos. Y él se queda
nada más que con la remeras y descontrolado dice: '
_Lo cagué a este gil, las vendo y me quedo con
la moneda.
A todo esto
todavía no entregó el kilo. Ni lo va a entregar. A la noche lo chupan.
La policía lo
chupa y uno de la patota se lleva el kilo a su casa. Ya vale cinco mil:
_Precio para vos -que te mejicanearon-, cuatro
mil.
Listo. Puso mil
de entrada y cuatro para recuperarla. Pero ahora, además, le dicen que tiene
quince días para venderla.
_En 71 y 20. Esa esquina es tuya. En quince
días hacéla desaparecer o sino metétela en el orto, le dice el rati.
Pero qué pasa.
Al tipo la jugada no le salió mal. En lugar de mil puso cinco, pero no pasa
nada. El tipo en quince días recupera esas cinco lucas. Y seguro que hace otras
veinte. No pierde nunca.
Pero sabés
dónde gana él. En la que le quedó para la hinchada, para convidar..., para
pagar favores...
(1) Testimonio de un malandra del Conurbano.
El Padre Tito
- ¿Conoce al
Hogar San Roque?
- No, respondió el
funcionario del Consejo Provincial de la Familia.
- Está en
Ingeniero Allan.
- No, no lo
conozco, reiteró.
- Que raro.
Tiene un fluida relación con el Consejo. Es un hogar de ancianos, madres
solteras y menores..., insistió ésta investigación.
- ... ¿es el
del Padre Tito? (1)
Hasta noviembre de 1996, y por lo menos durante los dos
años anteriores, el Hogar San Roque fue el destino de las solicitudes de
vivienda que llegaban al Consejo. En particular aquellas que requerían una
respuesta inmediata.
- Por Guardia se atiende a todas las personas que
diariamente se acercan al Consejo -explicó la
fuente-. Hay muchos casos de gente sin vivienda. Para dar una prefabricada
se deben cumplir una serie de requisitos, que no siempre están al alcance de la
gente que trae la demanda. Entonces aparecía la necesidad de derivar esta gente
a algún lugar. Y siempre, viva donde viva, se los mandaba al Hogar del Padre
Tito...
Esta situación fue ratificada por los internos:
- Yo llegué acá
por intermedio de Minoridad y Familia de Lomas de Zamora, hace tres años.
- Yo fui a
verlo a Quindimil, en la intendencia de Lanús. Y él me mandó a lo de la mujer
de Duhalde, en 55 entre 6 y 7, en La Plata. Y de allí me mandaron acá.
- Yo estaba en
un hotel y me comí toda la plata que tenía. Después andaba por los hospitales
durmiendo con mi valija. Y entonces me dijeron: "Mirá abuela, te voy a
poner en un Hogar donde vas a tener techo y comida y vas a estar
tranquila". Y bueno, me traje un armario y me traje un montón de cosas, y
gracias a Dios yo estoy muy contenta...
- Yo vine del
Consejo de la Mujer. Tengo mi nena, tengo mi marido preso, y no tengo para
pagar una pensión. (2)
El Hogar está ubicado en la localidad de Ingeniero
Allan, cercano al El Pato, partido de Berazategui, sobre la Ruta Provincial 36.
Consta de tres grandes predios independientes entre sí. Teóricamente, cada uno
tiene un destino que responde a la división con que se alberga a los internos:
ancianos, madres solteras y menores. En la realidad, esas divisiones no
existen.
El Padre Tito es Albel De Bolio. Pero existen
testimonios de quienes afirman que se les presentó bajo la identidad de Alberto
González. Ese apellido, sostienen, fue utilizado para fundar un lejano
parentesco con Hilda González, Chiche. De acuerdo al interlocutor, llegó
a afirmar que era su primo o, en otros casos, su sobrino.
A pesar de la inexistencia de ese parentesco, el vínculo
con La Señora existe:
- Con nosotros fue muy buena -reveló la
madre de De Bolio (3)-. Es amorosa. Nos ayuda permanentemente y ha venido
muchas veces a visitarnos. Incluso -agregó- nos compró un predio...
De Bolio y sus hogares llegaron a Ing. Allan procedentes
de la ciudad de La Plata. A uno de los empleados se le inició una causa por
violación de una menor (4), y tuvieron que dejar esa ciudad. Con anterioridad a
los Hogares, la actividad de la familia tenía un muy lejano parecido con los
hogares. Se dedicaban al negocio de los comedores empresarios:
- Antes teníamos comedores ejecutivos, y después
agarramos ésto... -reveló la madre de Tito-.
Trabajamos para (Domingo) Cavallo, antes que lo nombren ministro. Trabajabamos
muy bien y ganábamos mucha plata. Nosotros hacíamos servicios de comida,
lunchs, casamientos, bautismos y todo eso...
El servicio que prestó el Hogar San Roque al Consejo de
la Familia era retribuido con comida. En grandes cantidades. Y también con
dinero, en forma de becas, por montos que ninguna fuente atina a revelar,
aunque se estiman cuantiosos:
- Al Padre Tito se lo sostenía con comida -señaló el
funcionario del Consejo-. Sabíamos que tenía el apoyo de la Señora. Era de
su confianza. Y todo indica que también se le pasaba plata.
En noviembre de 1996 estalló una situación que, si bien
era un secreto a voces, nadie atinaba a ponerle fin:
- Mucha gente que enviamos al Hogar volvió diciendo: 'A
lo de Tito, no'. Decían que habían visto cosas, abusos de menores. Algunos
adolescentes decían que los habían toqueteado. Y nos empezamos a alarmar. Esto
lo hicimos saber a nivel de jefatura de Dirección y algunas consejeras..., reveló la
fuente del Consejo de la Familia y fue ratificado por una realizada ante un
senador provincial.
Sin embargo, fue una interna entre el Consejo de la
Familia y el Ministerio de la Salud lo que llevó al allanamiento de los
Hogares. Personal de la Unidad Regional de Quilmes y una dotación de Bomberos
de El Pato ingresaron al Hogar en la primera semana de noviembre de 1996. Se
encontraron con una cuadro desolador. El estado en que se vieron a muchos
internos era terminal. Las condiciones de vida eran pésimas y el abandono
total.
- Hubo internos que fueron enviados desde el Hospital Mi
Pueblo de Florencio Varela y del Hospital de Gonnet, de La Plata. Entre ellos
había una abuela -América Escobar-, que estuvo aquí nueve días y luego
falleció. Todo ese tiempo estuvo con el mismo camisón y el mismo pañal, relató un
interno.
Por lo menos una docena de ancianos fue derivado al
Hospital Iriarte de Quilmes. Lo más llamativo, sin embargo, es que de los
allanamientos al Hogar participaron perros y personal de Toxicomanía:
- Ha venido la Policía, ha revisado todo. A mi hija -reveló una
interna- le revisaron hasta el pañal buscando drogas. Han venido comisarios
y jueces. Pero nadie dijo nada ni como se llamaban ni quién los enviaba. Decían
que intervenían porque había 'política'. Nosotros creemos que venían del
Ministerio de Salud de la provincia.
Tras algunas semanas de revuelo el Hogar recuperó, de a
poco, su rutina. Todas las fuentes consultadas reconocen que 'algo pasó'.
Pero cuando se indaga nadie vió nada:
- ¿Cuál es la
situación actual del Hogar?, preguntó ésta investigación a uno de
los encargados.
- No..., ahora
está mejor -respondió-. Por lo menos..., a lo que yo veo está
mejor. No es como antes...
- ¿No hubo más
problemas?
- No.
- ¿Cuáles
fueron los problemas que tuvieron?
- Ahh..., eso
yo desconozco.
Tras los allanamientos, los empleados de la Guardia del
Consejo de la Familia recibieron un cambio de orden: desde ese momento no se
derivó a nadie el Hogar. Se los empezó a mandar al municipio de donde venían,
se les dije que se presenten en Acción Social de la comuna. Nosotros llamamos
desde acá y les decimos que les den una respuesta.
En el Consejo, sin embargo, nadie sabe qué ocurrió con
el Hogar del Padre Tito:
- ¿Tito es sacerdote?
- ... no..., no, le dicen padre por la Fundación..., dijo
la madre de De Bolio.
- ¿El no es cura?, reiteró ésta investigación.
- No, no.., si, si, no.... El es diácono, viste. Daba
misa y todo... Y después se retiró por el asunto del Hogar. Pero igual sigue en
la religión. En la religión somos iguales, pero quedó Padre Tito por la
Fundación que hace.
Nunca trabajamos ocultando nada...
Dentro del Hogar los internos reconocen los malos
tratos, los abusos y, también, que alguno ha debido pagar para ser aceptado.
Relatan la situación pero no se quejan:
- Nosotros no
tenemos a dónde ir. De aquí vamos a la calle, dice una
mujer de unos setenta años, sin dientes y con una delgadez extrema.
- Acá -apunta otra
sentada en el suelo en un rincón de la pieza, sin luz y sin sillas, cubierta
con harapos- estamos mejor que en la calle.
(1), (2) y (3) Entrevistas del autor.
(4) Juzgado de Menores de La Plata, Dra. Lima, -causa Nº
13907-, por violación y maltratos. Y otra causa iniciada en los Tribunales de
Quilmes tras los allanemientos de noviembre de 1996, a cargo de Ariel González
.
El Consejo
Históricamente la ayuda social era una
herramienta político partidaria. Tres meses antes
de una elección nos acordábamos que había pobres
y empezabamos a trabajar. Y entonces llevabamos a
los barrios frazadas, colchones, alimentos. Pero después
de la elección no existían más. Hay que cambiar ésta
mentalidad...
Hilda González de Duhalde (1)
La política de prensa del Consejo de la Familia y el
Desarrollo Humano es estricta. Las restricciones son tales que lo convirtieron
en un organismo al borde del hermetismo:
- ¿Usted dice
que no pueden darnos información oficial sobre el Plan Vida si antes no ven
nuestra revista?, preguntó el periodista. (2)
- Ese es
nuestro método -respondió la funcionaria del Consejo-, si no quiere
viajar de nuevo desde Buenos Aires para traerla puede mandarla por correo.
- Tenemos un
ejemplar aqui..., acotó el cronista como para acelerar el trámite
- Bueno,
llámeme la semana que viene a ver qué dice el asesor de prensa.
- De acuerdo,
eso para al entrevista. Ahora necesito que nos de material informativo sobre el
Plan (Vida).
- Yo no puedo
darle nada sin orden del asesor, concluyó la
funcionaria.
Si quiere más datos, le hace saber al periodista que
tendrá que hablar con su superior. Acuerda. Al rato aparece otra funcionaria.
Ratifica todo lo dicho por su subordinada. Y le explica que ellos se ocuparán
de 'chequear' el contenido y la tendencia de la publicación. Después
-dice- decidirán si facilitan el material informativo sobre el Plan Vida, o no.
Al despedirse le anticipa el resultado de la gestión:
- Es muy
difícil entrevistar a algunos de los técnicos o funcionarios del Consejo. Y es
casi imposible conversar con su presidenta...
Entrevista con técnicos y funcionarios: El Consejo de
la Familia fue creado por el gobernador en marzo de 1994. Y lo hizo a medida de
Chiche, quien lo preside de modo honorario. Es la jefa espiritual,
sostienen en su entorno.
El nuevo organismo, desde su misma creación, se dedicó a
absorber a toda la estructura asistencial de la provincia. En primer término,
heredó al Consejo de la Mujer -a cargo de Chiche desde 1992-, incorporó el área de Desarrollo Humano, y
luego al Instituto de la Vivienda y al de Medio Ambiente. Pasó a concentrar la
recepción de solicitudes de transplantes de órganos y de subsidios, y también
tercera edad y discapacidad.
El organismo desarrolló -en sus primeros años- 12 planes
asistenciales. El de mayor envergadura fue el Plan Vida. Se lanzó de modo
experimental, en setiembre de 1994, en Florencio Varela. El lanzamiento formal,
meses después, se realizó en La Matanza. Consiste en distribuir alimentos a
niños de 1 a 6 años de edad, y controlar mujeres embarazadas o en período de
gestación. Los alimentos que reciben son: 1/2 litro diario de leche, 3 huevos
de gallina semanales, 1 kilo de cereal semanal -avena, arroz, harina de trigo,
de maíz y fideos secos-, y 1 kilo de azúcar por mes.
- El Plan Vida -dijo Chiche-,
es la columna vertebral de la acción social en la provincia.
A cargo de la distribución de los alimentos están las
manzaneras -trabajadoras vecinales, según la definición oficial-. Se trata de
17 mil mujeres, en algunos casos elegidas por los mismo vecinos. En otros
directamente desde el Consejo.
De acuerdo a cifras oficiales la ración llegó -en 1996-
a 596.674 mujeres y niños. El costo unitario de cada una fue de 65 centavos.
Esas dos variables, a lo largo de los 365 días del año, hicieron un total de
141.660.870 de pesos.
El presupuesto del Consejo, en 1996, fue de 180.795.316
de pesos. Por lo tanto, sólo las raciones del Plan Vida consumieron cerca del
80 por ciento de los fondos del organismo. Esta alquimia financiera tiene una
explicación: Chiche sumó diversas áreas de la estructura del gobierno
provincial. Lo mismo hizo con sus presupuestos. Las cuentas del Consejo se
pagan en varias ventanillas. La de mayor movimiento es la del Ente del
Conurbano.
El organismo concentró toda la actividad asistencial de
la provincia. Excepto minoridad. Para la cual se creó un ente exclusivo, el
Consejo del Menor.
Es llamativa la concepción del organigrama provincial:
los chicos no pertenecen a la familia.
Las problemáticas de la minoridad y la adolescencia,
especialmente, son las más conflictivas de la acción social. Su solución no
tiene rédito político. Los menores en conflicto con la ley penal, sobre todo,
son focos latentes de escándalo. Con alta repercusión pública. Se buscó, por
ello, desentenderse de esos conflictos. La primer medida fue el traspaso a la
Nación de varios institutos provinciales de internación de menores. Entre ellos
el Aráoz Alfaro. Por cada menor que se hace cargo el Estado nacional la
provincia paga un subsidio. (3)
El Consejo tiene su sede en la calle 55, entre 6 y 7, de
la ciudad de La Plata. Sus cuarenta metros de frente se elevan ocho pisos hacia
el cielo. La entrada y salida de mujeres y chicos es permanente. Los
ascensores, frenéticamente, suben y bajan gente en tandas de treinta. La
seguridad es rigurosa. Los guardias privados registran a los visitantes. Y les
retienen los documentos antes de permitir su ingreso.
Varios pisos del edificio tienen instalado un circuito
cerrado de televisión. En el segundo piso la Señora tiene su despacho.
Allí el sistema persigue los movimientos del personal, desde la salida del
ascensor y por toda la planta. Los empleados definen la situación como de
temor permanente:
- No sabés quién es el compañero que tenés al lado. Eso
es lo más terrible.
Es tan jodido el
clima de persecución que ya nos pegamos entre nosotros... (4)Según las
fuentes la obsecuencia es la clave del sistema. Los dichos y actividades de los
empleados forman parte de una red de información interna. Tarde o temprano todo
se sabe. El otro elemento de control, y tan importante como la delación, es la
política salarial:
Salarios: - Buenos
noches. Soy Rosa, de Lanús. Llamo a la radio para hacer una pregunta.
Pertenezco a un grupo de trabajadoras y trabajadores del Consejo Provincial de
la Familia y el Desarrollo Humano. A nosotros nos pagan en negro. Nos pagan
subsidios. Y por eso no tenemos aguinaldo, ni vacaciones ni beneficios
sociales. ¿No sabe a dónde podemos llevar nuestro problema? (5)
El Consejo tiene 1.000 empleados (6). Además, según
Chiche, hay 30 mil mujeres desarrollando actividades para alguno de los planes
del organismo. De modo gratuito.
El personal formalmente rentado del Consejo se divide en
tres categorías: planta permanente, contratados y temporarios. Los contratos
tienen formato legal de becas o subvenciones, se renuevan trimestralmente y, en
algunos casos, se denunció firmas en blanco. (7) Los montos oscilan entre los
250 y los 1500 pesos.
Los empleados de planta permanente y temporarios
-excepto la relativa estabilidad de los de planta- comparten condiciones. Del
efectivo de bolsillo sólo un 30 por ciento es cobrado en blanco. Y el
saldo en negro es el utilizado como mecanismo de control.
El salario de bolsillo se compone del básico -450
pesos-, un plus por recomposición, horas extras y viáticos. Cada uno de estos
fragmentos salariales son cobrados, también, de modo alternado en cuatro días
distintos:
- El plus salarial del 70 por ciento es un mecanismo de
presión. Si uno se manda una cagada -si uno no se da cuenta que está en un año
electoral, por ejemplo-, te castigan y no viajás. Y así perdiste la guita...(8)
Manzaneras: Para celebrar
el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 1997, Chiche convocó a su
legión al Estadio del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Vestía un trajecito
blanco. La acompañaba su esposo. Y con 28 mil pares, protagonizó un
contrapunto:
Chiche:
Ultimamente estamos siendo criticadas. Están poniendo en duda nuestra acción. Y
dicen, por ejemplo, que las manzaneras cobran 800 pesos por mes por las tareas
que realizan...
Manzaneras:
Noooooo...
Chiche: ... y
dicen, por ejemplo, que cambiamos un litro de leche por una ficha de
afiliación...
Manzaneras: ...
nooooo....
Chiche: No
saben, los que dicen esto, lo que somos capaces las mujeres de la provincia
cuando nos convocan... (9)
La historia oficial dice que el origen de la vocación
asistencialista de Duhalde se inició en Lomas de Zamora. Fue en su primer
mandato como intendente, a mediados de los setenta. Le llamó la atención el
número importante de angelitos que aparecían en el presupuesto comunal:
- ¿Qué es esto?, preguntó,
desinformado, el intendente Duhalde. Y el secretario de Hacienda le respondió:
- Los angelitos son los cajoncitos de muertos que el
municipio entrega a las familias muy pobres cuando se les muere un chiquito.
Para dar una respuesta se tomaron como ejemplos modelos
socialistas. De Allende, en Chile, y de Fidel Castro, en Cuba. El programa se
llamó PAMU -Plan Alimentario Municipal-. Esa fue la primer experiencia que
encaró Chiche en asistencia social desde despachos estatales.
Veinte años después su objetivo no fue disminuir el
número de necesitados. Sino aumentar la cantidad de raciones.
Explicó su ideario en palabras simples. Con imágenes de
pescados y pescadores:
- Sabemos que no hay que dar de comer, sino hay que
enseñar a pescar -dijo-. Pero la capacitación lleva tiempo, y
mientras eso ocurre algo hay que hacer...
Llevar una ración diaria de alimentos a un millón de
personas -
meta fijada para 1997- no fue una tarea menor. Requirió
estructura. Financiación. Y manzaneras.El proceso de selección de las trabajadoras
vecinales es el siguiente: el gobierno provincial hace el contacto con
el intendente del distrito seleccionado para trazar un mapa de los barrios más
humildes. Luego, las instituciones intermedias del lugar -parroquias,
sociedades de fomento, asociaciones de jubilados-, eligen a dos mujeres de la
zona cada 4 manzanas. Una es la titular y otra la auxiliar. Da ahí en más, ellas
deben poner su casa para recibir y distribuir los alimentos sin cobrar salario.
'Todas éstas acciones suponen el compromiso de los intendentes y sus gabinetes
sociales', aclaró una funcionaria. Una vez elegidas las manzaneras, el gobierno
las capacita en organización comunitaria y en los lineamientos del Plan Vida, y
comienzan sus tareas. (10)
Esta prolija explicación, sin embargo, no surgió del
organigrama del Consejo. El ente de Chiche se manejó con normas no escritas.
Los trámites y sus requisitos se establecieron de modo verbal. La ley de
creación, incluso, le dió un período de doce meses para desarrollar su
estructura de funcionamiento
. Pasado ese plazo, al menos los empleados y
profesionales del Consejo, no llegaron a conocerlo. Esta situación, se asegura,
permitió un manejo discrecional en la toma decisiones y en el destino de los
fondos. (11)
Bernal Oeste. Barrio La Cañada, domingo 8,30 hs. El
barrio amanece bajo un cielo plomizo y ráfagas de viento frío. Un hombre
montando a pelo un caballo pequeño atraviesa las cales, unos cuantos perros
abandonan por un momento su quietud afligida y se le van al humo. Un grupo de
coordinadoras recorren las casas invitando a una reunión donde se elegirán las
manzaneras para traer el Plan Vida al barrio. (..) 'Las llamamos a esta reunión
para elegir a una manzanera titular, una suplente y una comadre. Las condiciones
son que las candidatas no tengan actividad política, que en su casa no funcione
algún comercio o local partidario, esas son las únicas condiciones'. Levantan
la mano tres mujeres y empieza la votación. (..)
Empieza el conteo de las manos en alto, pero hay
problemas. 'Les pido que levanten solo una mano', sugiere la que dirige la
votación. recomienza el conteo, pero un carro cargado de bolsas de cartones y
papeles hace que la ronda se tenga que abrir y darle paso. Otra vez a votar,
habrá unas 25 mujeres, cuarenta chicos, 25 perros, un caballo suelto y un pato
embarrado hasta la mitad de su largo, inconfundible, cuello. Se contabilizan 18
votos. Se vota a la segunda candidata: 14 votos. La coordinadora frunce el
ceño, un camión recolector de basura interrumpe una vez más la reunión. Cuando
el polvo deja ver otra vez las caras, se propone votar a la tercera candidata:
16 votos. 'No puede ser', se dicen entre sí las funcionarias municipales, hay
más votos que asistentes. 'Lo que pasa es que hay personas que votan a todas
las candidatas', explica casi con ingenuidad una de las mujeres. 'Yo voto a las
que me parece bien, voté a las tres porque cualquiera me da lo mismo', se
defiende otra. 'Vos votaste una vez con las dos manos y las otras dos con una,
se vé que no serán todas iguales', acusa una tercera. '¿Qué te metés si votaste
a una sola?, ataca la segunda.'. Pero las elecciones no siempre son iguales.
(12)
Las sociedades de fomento, en los barrios del Conurbano,
tuvieron sus más fuerte impulso en las dos primeras presidencias de Perón. Son
ejemplo de solidaridad y desinterés. Tienen un prestigio de pequeños logros
para el barrio: la iluminación, un teléfono público, la salita o el refugio
para esperar el colectivo en la ruta. De modo natural ejercen una influencia
sobre los vecinos. Y como tal fueron parte del botín de los punteros.
Un presidente de sociedad de fomento puede dar sus
mejores horas al trabajo barrial. Y puede también ser un ñoqui del
municipio. Las invocaciones a las entidades barriales, de por sí, no son hoy
garantía de imparcialidad.
- Teóricamente a las manzaneras las elige el barrio.
Pero sabemos que hay lugares donde va el Consejo y dice: 'las manzaneras no las
elige la coordinación del barrio'. Esto sucede en casos puntuales, donde hay
una buena organización local y suponen que se les puede venir en contra, relató un
profesional del Consejo.
La capacitación de las trabajadoras vecinales
dura dos mañanas. Por lo general está a cargo del chofer del camión que luego
se encargará de traer la ración. Informa los horarios de entrega. Ilustra sobre
las planillas que deben llenar y sobre la mercadería a reclamar. A la tarde,
por lo general, se realiza un paseo:
- Y después les dan un buzo, una remera, el escudo y un
diploma. Salen convencidas que son las primeras militantes del barrio...
Para el profesional la ausencia de una capacitación
técnica las convierte en un incipiente militante político. No se les brinda
elementos para dar respuestas en materia de salud. Ni de otra índole comunal.
Su trabajo se convierte en político por ausencia de lo técnico. O por
confusión.
- Yo,
personalmente, no estoy de acuerdo con este plan. Pero veo la necesidad de las
madres con cinco hijos que no tienen para darles de comer. No me puedo oponer a
que les den medio miserable litro de leche todos los días..., dijo una
vecina de del Bº Agustín Ramírez, donde la manzaneras fueron elegidas desde el
Consejo. Otro vecino, desocupado, agregó:
- Con el Plan
Vida entraron los punteros. Esto generó mucha discordia y se nota el trabajo
político a cambio del Plan. No es que se extorsione directamente a la gente,
pero los punteros ya hacen lo que quieren en el barrio. Y nadie los pone en su
lugar por miedo a que les saquen el medio litro de leche y los tres huevos.
En los barrios se suman relatos. En Villa Domínico
-Avellaneda- los
punteros son gente conocida por los vecinos. Abunda el recelo y la
desconfianza. La Señora del intendente -dijo una manzanera excluída- viene
a celebrar el Día Internacional de la Mujer, y solamente invitan a las
manzaneras que trabajan para el municipio (13)
En los barrios de San Martín la pobreza es igual al
resto del Conurbano. Pero se denunciaron maniobras de duplicación de
beneficiados. Hay manzaneras relacionadas con punteros del justicialismo y
con Unidades Básicas. Pero aquí fueron los punteros los que organizaron un
doble censo. Y entonces las manzaneras tenían que darle de comer al doble de
gente que la real. (14)
El lanzamiento del Plan Vida en el Bº Agustín Ramírez se
realizó en mayo de 1996. Fue la única visita de Chiche al lugar. Su gente
descontó que el barrio no le iba a ofrecer una bienvenida con grandes
demostraciones de afecto.
El obstáculo se salvó con el aparato: se armó un
espectáculo. (15)
El barrio puso su pobreza. Las casillas de cartón y los
primeros cimientos de las futuras viviendas. Los perros sueltos. Los chicos
descalzos. Y las miradas azoradas de los hambrientos.
El resto corrió por cuenta del Consejo de la Familia.
- La comitiva estaba compuesta por muchas mujeres.
Peinados de peluquería, buenos vestidos, aros y tacos altos. El contraste con
la gente del lugar era notable...
El barrio rodea un descampado. A un lado hay una larga
arboleda de eucaliptos que bordea un camino. Detrás pasa el arroyo Las Piedras.
Y más atrás las vías del ferrocarril. Después todo es campo.
Esa zona es el escenario de una leyenda. El paraje es
conocido como el Paso de Gaete. Allí habrían acampado
los soldados ingleses en el segundo intento invasor de
la Corona Británica, en su camino a Buenos Aires.Llegó Radio Provincia. Llegó
BNB -Buenas Noticias Bonaerenses-, equipo provincial de propaganda. También
estuvieron los medios locales. El palco estaba armado desde el día
anterior. Para el público, abajo, se
cubrió el descampado con cientos de sillas provistas por el Consejo. La
comitiva recorrio el barrio en auto, con los vidrios levantados. Una vecina,
con su quejas, concentró por un momento la atención de los medios.
Las sillas que trajo el Consejo fueron ocupadas por
gente que no era del barrio. El público asistente también fue provisto por el
Consejo:
- En media hora cambian el mapa. No lo podíamos creer. Y
menos lo creen los vecinos, que no conocen a nadie del público. Vos te das
cuenta del espectáculo únicamente si sos del lugar...
Chiche recorrió el barrio con la mirada. Desde el palco.
Antes de irse prometió volver. Cuando las casas
tengan techo. Se fue seguida por su comitiva. Con ella partieron las
consejeras. Partieron los medios. Y al rato los camiones del Consejo de la
Familia. Con las sillas y el público. En el apuro se llevaron una mesa de la
escuela del barrio. Que nunca devolvieron.
Quedaron los perros merodeando los restos de la fiesta.
Husmeando la basura con su hocico y moviendo la cola.
(1) Tiempo Nuevo, América, 24-3-97.
(2) Fernando Almirón, El Nuevo Porteño, diciembre 1996.
(3) Identidad de Origen -Asociación de Lucha Contra el
Tráfico de Niños-. Entrevista del autor.
(4) Entrevistas del autor con delegados gremiales y
profesionales del Consejo de la Familia.
(5) Nuevo Día, Radio América, 21 de marzo de 1997, 0,2
hs.
(6) Idem 1.
(7) Idem 4.
(8) Idem 4.
(9) Página/12. 9-3-97.
(10) Clarín. 27-1-97.
(11) Idem 3.
(12) Idem 2.
(13) Página/12. 16-3-97.
(14) Idem 3.
(15) Entrevistas del autor con vecinos y con
profesionales del Instituto de la Vivienda y del Consejo de la Familia.
La Señora y las consejeras
La beneficencia y la limosna de la ayuda social
son, para mí,
ostentación de riqueza y poder.
No hacen otra cosa que humillar aún más a los humildes.
Eva Perón
Chiche es una libriana con luna en Géminis. Es una
persona que
sabe aceptar las
limitaciones del destino. Pero aprovecha
todas las
oportunidades. Trata de crear armonía y equilibrio.
Esto la llevó muchas veces a tener que romper su
orden interno para adaptarse a las ideas de su pareja.
Carta natal (1)
- Hay como un evitismo de Chiche. El chichismo. Por eso
no está Evita.
En el Consejo de la Familia y Desarrollo Humano la
figura de Evita no tiene una presencia relevante. Es la gran ausente.
- En algunos despachos hemos visto la foto de Evita
con rodete. Pero cuando vemos a esa Evita decimos: 'cagamos'. En cambio, si en
un despacho vemos la Evita de camisa y pelo largo, pensamos: 'bueno, por ahí
acá la mano viene una poco mejor'..., sintetizó un empleado del Consejo con
varios gabinetes de trabajo social. (2)
Al igual que Evita, sin embargo, Chiche también dice
estar entregada a un hombre y a una causa. Pero lo manifiesta con palabras de
los '90:
- Yo lo único que quiero es acompañar a mi esposo en
este proyecto... (3)
Las consejeras son la primera fila del chichismo.
Son sus soldados. Y la escenografía del movimiento se levantó en sus despachos.
Allí están los íconos del ritualismo.
Son salas muy amplias y alfombradas. Con grandes
cortinas y mesas muy largas. Sobre las paredes, en todas las cabeceras, cuelgan
las imágenes de Chiche y de Duhalde. La mesas están cubiertas de portaretratos,
en tamaños y estilos variadísimos. Dorados, negros. Artesanales en madera, de
hojalata y de plástico.
Las consejeras exponen allí sus fotos junto a Chiche.
Abrazadas, en el instante de un beso, en una caminata o en un acto. También
están las fotos de los hijos de las consejeras abrazados a Chiche. Dispersos,
sobre las mesas y escritorios, la decoración se completa con ositos de peluche.
Grandes y chicos, rojos, lilas y marrones, con voluminosos ojos de vidrio.
Todos los ceniceros tienen bolitas de naftalina.
Chiche es menuda. Tiene un metro cuarenta de altura. Es
delgada. Se ha comparado su cintura con la de una avispa. Tiene ojos grandes.
Su cara puede sostener una sonrisa por varios minutos.
En público, se conoce una única oportunidad en que
perdió la compostura. Fue en TV, frente a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú.
La acusó de ser independiente, pero del justicialismo (4). No aportó
pruebas. Se quitó el micrófono y dio por terminado el reportaje.
La situación se puede explicar en su inexperiencia -por
esos días- frente a las cámaras. En un carácter más fuerte que el que su imagen
proyecta. O en una tolerancia con límites bien precisos.
Chiche nació en Avellaneda. En 1946. En una familia de
obreros. Su mamá era costurera y su papá empleado en una fábrica de jabones.
- El día que nos pusimos de novios -recordó- fue
un 28 de diciembre. El Día de los Inocentes de 1971. Chiche no recuerda
cómo fue la declaración de amor de Duhalde. Pero reconció sus virtudes:
- El es muy romántico. Y ninguno de los dos nos
imaginamos ésta historia.
Su matrimonio la convirtió en madre de cinco hijos. Como
docente, ejerció cargos de maestra primaria y directora. Se dedicó a la
actividad comercial e incursionó en el negocio inmobiliario. Los ratos libres
-escasos- los dedicó al cine -como espectadora-, y al tenis. A pintar platos y
bandejas y a tejer.
- Me produce una paz muy grande, reconoció
Chiche
En Lomas de Zamora preside la Fundación Pueblo de la
Paz. Allí canalizó su preocupación por los jóvenes adictos a las sustancias
prohibidas. Brinda asistencia y contención. En 1994 firmó un Convenio de
Relación Permanente con la secretaría provincial de Prevención a las
Adicciones.
Pero también construye viviendas. En la localidad de San
Vicente, sitio elegido para el descanso en los fines de semana por gente del duhaldismo
-incluido el matrimonio Duhalde-, construyó el Barrio Pueblo de la Paz. Los
empleados del Consejo lo rebautizaron. Le dicen Disneylandia.
El emprendimiento se llevó a cabo con fondos de la
Fundación -presumiblemente obtenidos a través de subsidios estatales- y con
mano de obra -por autoconstrucción- de los beneficiados. Cerca de 80 familias.
Se destinaron 9 mil dólares por vivienda y el asesoramiento del personal del
Consejo. Se construyeron accesos asfaltados y guarda cierto parecido con un
barrio privado. Hay quienes miran el proyecto con recelo:
- Suponemos que si todos tienen la quinta por allí, no
quieren que anden muchos pobres bollando cerca...
Una cámara de televisión y otra fotográfica siguen los
pasos de Chiche. Vaya donde vaya. No le interesa la actividad política. Ni está
preparada para ella, reconoció. Sin embargo, una estructura publicitaria gira a
su alrededor para sostener su imagen. De
los barrios del conurbano, Chiche pasó a instalarse en los medios masivos. Y de
allí a encabezar la lista de diputados del justicialismo bonaerense, presidido
por su esposo.
Recibe 12 mil cartas por mes. La mayor parte -40 por
ciento- le piden trabajo: Tiene un equipo de una docena de lectores de
correspondencia. Leen, ordenan, clasifican, y derivan. El trabajo se realizaba
en el 2º piso del Consejo. Después pasó a su Fundación, en Lomas de Zamora. Un
asistente social visitará a quien efectuó el pedido: una par de muletas, una
silla de ruedas, un audífono, una casilla o un trasplante. Cuanto menos será
censado. Viva donde viva.
Para iniciar un trámite en el Consejo hay un requisito
indispensable: tener domicilio en la provincia o constancia policial. Si la
solicitud es de un extranjero no se le da curso.
- Hay una xenofobia terrible. Las cartas que envían los
extranjeros no son respondidas. No se los visita. No se les da comida. Hay
paraguayos o bolivianos que están en planes de construcción y no pueden
regularizar su situación de dominio de la tierra. Si no quieren perder la casa
tienen que pagar 800 pesos, que no tienen. Aunque esto no está escrito en
ningún lado... (5)
No es habitual la presencia física de Chiche en el
Consejo. Allí se la vé no más de una o dos veces por semana. A cargo del
organismo hay una consejera ejecutiva. Se la elige cada 8 de marzo, Día
Internacional de la Mujer. Cuando concurre a su despacho ingresa directamente
desde la cochera:
- Nos damos cuenta que está ella por que el ascensor
queda trabado. Cuando vemos una soga colgada delante de la puerta decimos: 'Hoy
vino Chiche'.
Las reuniones más importantes entre la presidenta
honoraria y las consejeras se realizan en la quinta de San Vicente. Tiene un
estilo de conducción aprendido de su esposo. Su autoridad no reside en su
presencia. No necesitan estar.
Pero tampoco dejan a cargo a ningún funcionario que
pueda manejar la totalidad: no queda nadie con el poder suficiente como para
hacerles una cama. Se particionó tan bien la toma de decisiones que nadie puede
unir todos los pedazos. Siempre falta su síntesis. Y Chiche sintetiza, si
quiere, desde el líving de su casa...
Las consejeras están unidas por el barrio. Lomas de
Zamora. Algunas son esposas de los amigos del gobernador. Que también son
funcionarios. En esta categoría se encuentran Susana Raffetti de Citara, esposa
del ex ministro de Gobierno -Rubén Citara, ex socio en el estudio jurídico de
Duhalde y dirigente del Club Tigre-, y Lidia Lynch de Tempone, esposa del
secretario privado del gobernador y tesorero del Club Atlético Banfield -Carlos
Tempone-.
En este cargo, Tempone reemplazó a Carlos Alberto Bujía.
Sus restos descansan en el Cementerio Privado Parque de la Gloria, de
Berazategui. Allí concurre el gobernador a recordar a su ex asistente en cada
aniversario de su muerte. Ingenua, por cierto, para un hombre acostumbrado a
sobrevivir en las condiciones más adversas: con su moto tropezó con un camión
que viajaba en dirección contraria.
Por lo menos hasta el primer trimestre de 1997, su
viuda -Ana de Bujía- fue consejera. Se
ocupó del Control Externo del Consejo: auditó los programas, verficó la
recepción de raciones y la asistencia del personal. Al igual que sus pares
llegó al cargo sin conocimientos en asistencia social. Acompañó a Chiche tanto
en la Fundación como el Consejo de la Mujer. Su primer actividad en el Consejo
de la Familia fue insertar al personal que se incorporó al organismo proveniente
del ex ministerio de Acción Social. A la hora de repartir tareas utilizó su
lema favorito:
- La Señora pide...
Cristina Duhalde, hermana del gobernador, tiene a su
cargo el Plan Barrios. Para los empleados del Consejo es uno de los espacios
más tranquilos de trabajo. Al igual que sus pares reconoce su inexperiencia
política. Sin embargo, no come vidrio. Antes de una visita de Chiche a un
distrito, les baja la directiva:
- La Señora va a ir a algunos barrios -informa
Cristina a sus empleados-. Pero por favor digan en confianza en cuáles puede haber alguna demanda extraña...,
y así directamente no pasa por allí...
Susana Avendaño de González, directora de Asistencia
Social Directa del Consejo, fue salpicada por un escándalo que protagonizó su
esposo. El hombre -al menos hasta mediados de 1997- se encontraba prófugo de la
Justicia. La situación la obligó a delegar sus funciones por un tiempo y bajar
el perfil.
Rubén González llegó a la presidencia del Concejo
Deliberante de Lomas de Zamora como hombre la Liga Federal. Cuando se retiró
del cargo la Justicia local salió tras sus pasos. El Tribunal de Cuentas de la
provincia estimó inapropiados los gastos en los rubros reparación de
automóviles y fotocopias que elevó el Concejo.
Pero González no se quedó a esperar la citación judicial
en su casa. Junto al ex imprentero Raúl Menéndez -propietario de Taller 4,
empresa ganadora de la licitación de fotocopias-, emprendieron la fuga.
El fiscal de la causa, Pablo Pardo (6), tipificó sus conductas con un alto
contenido delictivo: malversación de fondos de caudales públicos, asociación
ilícita y falsedad ideológica de instrumento público en 18 oportunidades.
Cristina Lamari es la consejera encargada de los planes
de vivienda del Consejo de la Familia. Como tal coordinó y supervisó la
actividad en el Bº Agustin Ramírez. Amiga de Chiche. Modista. Y autoritaria: tal
ves es la más autoritaria de todas. Así se la define en voz baja en el
Consejo.
Cuando Duhalde llegó a la vicepresidencia de la Nación y
a la presidencia del Senado, la futura consejera Lamari cambió de trabajo.
Taller 4, por esos años, se hizo cargo de la impresión de gran parte de la
papelería de la Cámara alta. Ese crecimiento empresario requirió la
incorporación de nuevo personal. Y Cristina Lamari fue la elegida para hacerse
cargo de una Jefatura de Ventas de la floreciente empresa: de sacar fotocopias
al menudeo pasó a importar fotocopiadoras para la venta mayorista.
Allí se mantuvo hasta que Chiche requirió su compañía
nuevamente en La Plata. Primero fue su secretaria y luego adquirió un rol
institucional:
- Es una de las personas de mayor confianza de Chiche.
Es la que más hace cumplir su palabra... (7)
Las consejeras se cuidan de evitar la ostentación.
Lamari, incluso, se encargó de hacer saber que ella no tiene casa propia.
Aunque el manejo presupuestario, sin embargo, es el área que mayor
incertidumbre ha generado alrededor del organismo. Y tampoco hubo voluntad de
clarificarlo:
- ¿Porqué hay gastos en el presupuesto de su organismo
que no se especifican, como el que dice 'Misiones Especiales: $ 2.000.000.-'?, preguntó el
periodista.
- Eso son los los congresos que nosotros hacemos acá y
en el interior. A fin de año, yo hago la rendición especificando los gastos, respondió
Chiche.
- ¿No sería mejor aclararlo?
- ¿Qué le voy a hacer si no está claro? No puedo vivir
aclarando todo, concluyó. (8)
Desde su perspectiva, Chiche tiene una particular
valorización del dinero. Para ella ciento cincuenta millones de pesos no es
una cifra cuantiosa. En ese contexto es natural que el presupuesto del
Consejo incluya una partida de 250 mil pesos -685 diarios- para telefonía
celular:
- Gracias a Dios que tenemos Movicón, agradeció
ante las cámaras de Tiempo Nuevo (9).
Y luego lo fundamentó: para hacer acción social en
serio hay que estar técnicamente preparado. Necesitamos computadoras, ya no
podemos seguir con los ficheros. Tenemos 600 mil beneficiarios en un programa
que tienen que estar registrados. Y también necesitamos movicones... Me puse a
averiguar y el mes que más gastamos en movicones, en un organismo que tiene
1000 personas trabajando, fue siete mil pesos.
- Después me manda los datos de los teléfonos, se cubrió el
conductor pidiendo pruebas.
- Bueno, como no... No los traje acá -acotó Chiche-,
pero se los traigo en cualquier momento...
La cámara se fue alejando. El conductor se dirigió a
otra mesa. Tenía más invitados. Chiche quedó en el centro de la escena.
Tranquila. No había rasgos de tensión en su cara. Sobre-impresa en la pantalla
apareció una leyenda: La producción de éste programa se comunica con Movicón.
El Consejo de la Familia concentra toda la actividad
provincial en materia de acción social. Si bien no lo dice su denominación, en
realidad se trata de un ministerio. Esto es reconocido oficialmente (10).
Los 180 millones de pesos formales que conforman su
presupuesto son, aproximadamente, el 2 por ciento del presupuesto total de
provincia. Sin embargo, los recursos que destina la gobernación a la acción
social constituyen una cifra más elevada. Notablemente: en el período 1991-1996
los fondos se incrementaron cerca del 40 por ciento.
En 1991 destinó $ 642.738.115, 24.-. Esa finalidad, en
1995, alcanzó un total de $ 1.008.559.082,82.-. (11) Y toda esa masa de dinero
está concentrada en la gestión de La Señora. Y así será en el futuro.
La acción social, está decidido, llegará al año 2000 con
recursos frescos. Y cuantiosos.
El Plan Trienal de gobierno anunciado por el gobernador
en el inicio de la actividad legislativa de 1997 le puso cifras. El proyecto fue elaborado, entre otros, por el
vicegobernador Romá y por el ex senador, ex intendente y subsecretario Aníbal
Fernández. De los 22 mil millones de pesos que invertirá la gobernación en tres
años, el once por ciento será destinado al Consejo de la Familia.
Chiche tendrá, entonces, 2500 millones de pesos para
continuar con su distribución de raciones de huevos y avena en los barrios
carenciados del Conurbano.
Todas las consejeras reconocen su falta de conocimientos
políticos. Dicen que no entienden. Y que no les interesa. Todas ellas, sin
embargo, saben dónde están paradas. Cuando se inició 1997 y se reintegraron a
sus tareas, todas ellas pusieron en claro el contexto del trabajo que aguardaba
su dedicación. Y no dejaron pasar oportunidad de recordarselo a sus empleados:
- Bueno..., -dijeron-
este es un año electoral. Queremos gente de confianza... Nos van a pegar, y
nosotras queremos gente que responda...
(1) Astróloga
Mabel Ianes. Ruleta Rusa, Radio Mitre. Entrevista de Nancy Pasos. 12-4-97.
(2) Entrevista
del autor.
(3) Esteban
Schmidt, Página/12, 12-2-97.
(4) La
situación se produjo en el programa Dos en la Noticia, Canal 9. 10-3-97.
(5) Entrevista
del autor con gremialistas y profesionales del Consejo de la Familia.
(6) Página/12.
26-12-96.
(7) Idem 4.
(8) Dario Gallo
y Carina Porchetti. Noticias. 5-4-97.
(9) Tiempo
Nuevo, América, 24-3-97.
(10) Chiche
Duhalde. Dos en la Noticia, Canal 9. 10-3-97.
(11) Centro de
Estudios Bonaerenses, CEB. Informe de Coyuntura. Nº 61/62, Nov-Dic. 1996. En
base a datos de la Contaduría General de la provincia de Buenos Aires.
TRES
Las Instituciones:
Subordinación y valor
Los magos, los acrobatas, los clown/ mueven los hilos
con habilidad (..)/ Oye hijo: las cosas están de éste
modo/
una radio en mi cuarto me lo dice todo/ tenés sábados,
hembras y televisores/ tenés días para amar
aún sin los pantalones/ No preguntes más...
Instituciones, Charly García
- ¿Usted me da un millón de dólares
-preguntó el detenido Steck- si le digo algo?
El juez se quedó duro. Miró para atrás.
Cruzó miradas y cambió gestos con quienes lo acompañaban
en su despacho. Apenas lo pensó.
Macchi me clavó la vista y me dijo:
- De acuerdo ..., le doy el millón de dólares.
De un diálogo en la instrucción del Caso Cabezas
Qué ves. Qué ves cuando me ves/
cuando la mentira es la verdad./
El bien y el mal definen por penal.
Qué ves, Divididos
La Legislatura
Los macaneos qu' en el Congreso/ largan los lauchas que
morfan queso/ (..)
Banderas blancas de parlamento/ que hablan al hombre de
poco vento/
de las miserias del arrabal/ cantos de trapos, roña,
alegría/
que se termina cuando la orgía/ ya no da más.
Ropa tendida, Dante Linyera
El presupuesto del año 1996 de la Legislatura bonaerense
fue de 157 millones de pesos. De los cuales 90 correspondieron a gastos de
Diputados y los 67 restantes al Senado provincial (1).
De los últimos seis años el 94 fue el que tuvo el
presupuesto más alto: 184 millones. A partir de estas dos cifras se puede
obtener un promedio del prespuesto legislativo.
La cifra se clava en los 170 millones. Multiplicado, a su vez, por seis
años, da un total de mil veinte millones de pesos.
Si el vicegobernador y presidente de la Cámara de
Senadores resulta confiable como fuente, el manejo del presupuesto legislativo
bonaerense es escandaloso. Los hechos:
Rafael Balito Romá no es una pieza menor en la
estructura de poder duhaldista en la provincia. A lo largo de los dos
períodos de gestión probablemente pasó más horas en el sillón de gobernador que
el propio Duhalde. En ese punto coinciden diversas fuentes.
- El vicegobernador Romá, con quien tengo una excelente
relación, se ocupa de la parte ejecutiva mientras yo viajo (por la provincia), reconocía
Duhalde en el primer año al frente de la gobernación (2).
Esa confianza fue ratificada a lo largo de los años.
Durante los primeros días de 1997 Romá fue encomendado por el gobernador para
hacerse cargo de su Plan Trienal de gobierno. No era una tarea menor: se
intentará plasmar allí definiciones políticas esenciales que le sirvan a
Duhalde como carta de presentación de su pensamiento en su condición de
precandidato justicialista a la Presidencia de la Nación; objetivo que ha
duplicado la responsabilidad de Romá en el diseño de este Trienal. (3)
La confianza en Romá se funda en dos hechos: sus
demostraciones de lealtad y la falta de una estructura que le permita el vuelo
propio. Ese punto, precisamente, lo
diferencia de su colega de la Cámara de Diputados, Osvaldo Pelado
Mércuri.
Balito llegó a los 42 a la
vicegobernación. Pero en La Plata estaba desde 1988. En la gestión de Cafiero
había ocupado el sillón de ministro de Acción Social. La actividad política, en
la década del setenta, la inició en su Ramallo natal. Pero su llegada al poder
no le hizo olvidarse de su pueblo. Los 9 millones del presupuesto anual de su
municipio se elevó, a través de un subsidio del Senado provicial, a 12 millones
(4).
Los que lo conocen dicen que tiene un carácter temperamental.
Lo definen, además, como efusivo y poseedor de un agudo sentido del
humor. También se le reconoce una inclinación por la vida sana y el
deporte.
Prueba de ello es el gimnasio que hizo construir en el
cuarto piso del Senado. (6) En un depósito que había pertenecido al área de
Mantenimiento hizo instalar una cinta electrónica sinfin -Vitamaster Premier
Series-, con relojes de medición de tiempo y velocidad, indicadores de ritmo
cardíaco y consumo de calorías. El ámbito fue previamente empapelado,
alfombrado y pintado, con predominio del color gris petróleo. Además de la
Vitamaster, instaló un televisor color de 20', un teléfono, una heladera portatil
y un espejo de 1,50 metros de alto por 2 metros de ancho.
El Día de los Inocentes, en 1996, cayó un sábado. En su
Quinta de San Vicente -Don Tomás-, la casa de gobierno alternativa, Duhalde lo
destinó para reunirse con miembros de su gabinete. Romá adelantó el regreso a
La Plata. Tenía que hacer declaraciones a la prensa (5). Y tuvieron la
envergadura de una operación. Relajado y sonriente, vestido con un jean y una
chomba lila, Balito pateó el tablero:
- En la
Legislatura, sinceramente, debemos admitir que el 30 o 40 por ciento del
presupuesto está destinado a su funcionamiento específico. Y el resto es
financiamiento encubierto de la actividad política...
Semejante revelación no podría haberse efectuado sin un
guiño del jefe. La operación, que lo incluía como responsable del manejo de los
fondos del Senado, tenía a Mércuri como principal destinatario. En realidad,
fue apenas un mensaje íntimo. El presupuesto legislativo del año siguiente no
presentó cambios significativos.
De acuerdo a los números de Romá, con el 35 por ciento
de su presupuesto se financia la actividad legislativa. Por lo tanto, el 65 por
ciento restante fue desviado a otros fines. Según el presidente del Senado,
esos fines fueron sostener la actividad partidaria.
Si se le ponen cifras a los porcentajes del
vicegobernador el resultado es escandaloso. Sobre un total promedio de 1.020
millones de pesos en los últimos 6 años, la actividad legislativa insumió 357
millones de pesos.
Esos 663 millones de pesos de saldo restante, según las
cuentas del presidente del Senado, no se perdieron. Con ellos se financió el
merchandasing de la actividad partidaria: pasacalles, afiches, actos,
solicitadas y colectivos ...
Palabra de vicegobernador y presidente del Senado.
(1) El Día, en base a cifras y fuentes oficiales.
(2) La Nación, 18-10-92.
(3) El Día, 12-1-97.
(4) IBAP, Instituto Bonaerense de Análisis y Proyectos. Entrevista
del autor.
(5) El Día, 29-12-96.
(6) Archivo Periodístico, CD Rom, Parlamentario,
1992-1995.
Tríptico
Hay que ser duro con el que se porta mal.
Senador Aníbal Fernández
La segunda semana de octubre de 1996 fue agitada. La Legislatura
bonaerense aprobó dos leyes arrasadoras. Apuntaron directamente a las
autonomías municipales y a sus controles financieros. La tercer pata de ese
tándem -disminución en el número de concejales- no llegó a presentarse. Pero la
idea no fue herida de muerte.
El escándalo suscitado por la iniciativa, y por la
metodología de aprobación, mutiló su aplicabilidad. Pero pusieron de manifiesto
una intención. Revelaron la identidad de la presa. E hicieron saber hasta dónde
llegarían las estrategias de captura.
El contexto: La tierra es
roja. El contraste con la vegetación impacta. Verde, rojo y azul. Selva, tierra
y cielo. Es una geografía distinta a la pampeana. Allí un bonaerense juega de
visitante. Se pierde el contacto con la rutina de todos los días. No hay
reuniones de gabinete. No hay llamados de ministros. Ni operaciones ni
consultas de la prensa. Es la selva misionera, un entorno paradisíaco.
A 80 de la ciudad de Posadas y a 4 kilómetros de la
pequeña localidad de Leandro Alem -en medio de un paisaje ondulado-, se
encuentra el Centro Vida Sana de Misiones. El pastor adventista Ricardo Tré se
encarga de dirigirlo. A las 6, 30 del miércoles 9 de octubre de 1996 Duhalde
inició la jornada con actividades físicas. Caminó por el parque cerca de una
hora y media. Luego desayunó frutas y cereales. El café y el té, por sus
componentes estimulantes, estaba excluído de la dieta.
El resto de la mañana lo dedicó a las consultas médicas.
Se entrevistó con nutricionistas, cardiólogos y clínicos. Antes del almuerzo
hizo una sesión de masajes y sauna. A las 12,30, en punto, se le sirvió un menú
basado en ensaladas -abundantes en proteínas- y en sopas.
El gobernador había llegado al Centro el domingo
anterior. Se quedó hasta el viernes siguiente.
Estuvo acompañado por su secretario privado Abel Morán, y por el titular
de la Casa de la Provincia, Juan Bautista Pampuro. Durante seis días Duhalde
fue uno más de un grupo de doce empresarios y profesionales. Todos llegaron
hasta esa tierra roja para recuperarse del estrés, para dejar de fumar o perder
kilos.
A primera hora de la tarde de ese día, en la Mesa de
Entradas de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, se
reservaba un número de expediente para darle estado parlamentario a un proyecto
de ley con media sanción, pero que aún no existía.
El proceso no sólo fue inédito, sino también
improcedente.
A las 14, 30 el gobernador retomó las clases de
gimnasia. Después hubo deportes. El Centro ofrecía varias opciones: padlle,
natación y fútbol. Duhalde eligió meterse en un picadito. Se mostró en
buen estado físico. Después hubo reláx. Hasta las 19 ocupó el sauna. Y a las 20
se le sirvió la cena. Esta vez fueron ensaladas en base a frutas cocidas.
El año se había iniciado con cifras preocupantes.
Merecían la tranquilidad suficiente como para no actuar bajo tensiones
molestas. Había que medir cada paso.
Los municipios de la provincia comenzaban a mostrar sus
déficit. A febrero de ese año llegaban a los 600 millones de pesos, cerca del
10 por ciento del presupuesto provincial. (1) Otras fuentes arrojaron cifras
aún mayores. (2) Oficialmente se reconocían los desequilibrios. Pero se los
situaba, apenas, en los 150 millones de pesos. Sólo dos distritos que acababan
de ser divididos -Morón y Gral. Sarmiento- cubrían esa cifra.
Los principales problemas financieros se presentaron
inicialmente en dos comunas díscolas. Morón, del ex menemista Juan Carlos
Rousselot, acumulaba un rojo 80 millones sobre un presupuesto de 133. Y Gral.
Sarmiento, en manos de Luis Ortega -hermano de Palito-, tenía una deuda de 70
millones de pesos. Al ahogo financiero de esos municipios le sucedió la
división política. Pero los problemas no terminaban allí. Apenas fueron el
inicio.
En 1995 la Legislatura había aprobado dos leyes del
Ejecutivo. Eran el soporte legal de la política provincial de ajuste. La Ley
11.582 reformó el artículo 31 de la Ley Orgánica Municipal (3)
. Con la modificación se estableció que la
formulación, aprobación y ejecución del presupuesto debían ajustarse a un
estricto equilibrio fiscal. El pánico de los intendentes y funcionarios
municipales era una directa consecuencia de la cláusula que los
responsabilizaba patrimonialmente en caso de desequilibrios.Esa norma se
completó con la Ley 11.756 -promulgada en diciembre de 1995-. Con ella se
declaró el interés prioritario del Ejecutivo en sanear financieramente a
las comunas bonaerenses. Entre otras medidas se impuso la reducción en las
remuneraciones por antigüedad y garantizó la puesta en marcha de un plan de
disponibilidad de los empleados. (4) Los trabajadores salieron de inmediato
a rechazar estas medidas. Su presencia frente a la Legislatura produjo una de
las primeras -y más fuertes- respuestas represivas a las protestas.
Junto a estas dos medidas el gobierno provincial
autorizó a los municipios a emitir bonos de cancelación de deudas. Los
proveedores -en su mayoría pequeños empresarios y comerciantes locales-
deberían esperar entre 8 y 16 años para recibir el efectivo.
El Tequilazo había llegado a las calles del
Conurbano. Los barrios del antiguo cordón industrial entraron así a la
globalización: por la ventanilla de los acreedores.
- Estamos armando un sistema para crear un mercado
secundario donde puedan ser negociados esos títulos, que además podrán usarse
para pagar tasas municipales, anunció por esos días el ministro
de Economía provincial, Jorge Lemes Renicov, ante las críticas de los
proveedores que le negaban el mínimo valor a sus bonos de consolidación. (5)
Mientras para el funcionario las comunas sufrieron
complicaciones económicas como sucedió también a nivel provincial y nacional,
otras fuentes daban mayores precisiones del fenómeno. Las causas principales de
estos desequilibrios fueron variadas: a la caída de la recaudación por el
deterioro de la situación económica se le debía agregar una elevada tasa de
evasión fiscal, que en el Conurbano alcanzó un promedio del 65 por ciento; el
aumento de las plantas de personal por motivos de clientelismo político o como
formas de subsidio al desempleo encubierto; y un factor fundamental se
estableció en la mala administración, en los abultados contratos con los
proveedores y prestadores de servicios, y en los manejos dilapidarios de los
fondos públicos, en muchos casos rayanos con la corrupción. (6)
En setiembre de 1996 los intendentes salieron a reclamar
aire. No podían cumplir con las metas impuestas desde La Plata. Y corrían el
serio riesgo de terminar entre rejas. O pagando de su propio bolsillo los
costos de la fiesta. Situación a la que no querían someterse.
Las cuentas flexibles: La iniciativa
la tomaron intendentes y ex intendentes del Conurbano. Sus preocupaciones
fueron transmitidas personalmente al gobernador y al ministro de Gobierno,
Rubén Citara, en varias reuniones:
- Si se aplica la legislación vigente voy a terminar
preso, porque plata no tengo para pagar el déficit que heredé, le reconoció
un jefe comunal al diario El Día. (7)
El reclamo inicial de los intendentes tenía un piso.
Pretendían una flexibilización de los déficit de por lo menos el 10 por ciento
de sus presupuestos comunales. Por primera vez, después de meses de reclamos,
trascendía a los medios que el gobernador había admitido la posibilidad de estudiar
la modificación de la legislación.
Se analizaron varios caminos. Los principales fueron
tres: encontrar fuentes genuinas de financiamiento para las administraciones
municipales -lo que fue rápidamente descartado-; consolidar deudas y utilizar
nuevos bonos para cancelación de importes superiores a los 3.500 pesos y, la
alternativa finalmente explotada, que apuntó a modificar la legislación
vigente.
La legislatura tendría que proveer el aire financiero
que reclamaban los intendentes. Lo que no podía resolver la ciencia económica
iba cerrar con la fuerza de una operación política.
A cuatro semanas de trascender públicamente la voluntad
de estudiar la flexibilización financiera, la intención tenía forma de
ley. El verdadero objetivo se escondía debajo de un proyecto que, ingenuamente,
entró por Comisión con un único artículo. Pero cuando llegó al recinto contaba
con 16. Había llegado la hora de correr los velos.
La idea original de flexibilizar la ejecución
presupuestaria de las comunas dió paso a una norma que arrasó con los controles
financieros. Y puso en manos del gobernador, además, el destino de las comunas
con problemas políticos y judiciales.
La flexibilización lograda era tan absoluta que
había consagrado la impunidad por ley:
Se modificó el
procedimiento de destitución y suspensión de los intendentes. Sólo podrían ser
suspendidos en sus cargos cuando se dicte el auto de prisión preventiva firme
-hasta ese momento bastaba la acusación fiscal-.
Las nuevas
reglas podrían aplicarse en municipios con conflictos a la fecha de sanción de
la ley.
Limitó el
régimen de acefalía. Al intendente sólo podría reemplazarlo el primer concejal
de su propio partido electo en el mismo comicio que el jefe comunal.
En caso que el
primer concejal no pueda asumir, el gobierno provincial designaría un
comisionado municipal que llamará a elecciones.
En situaciones
en las que el intendente sólo haya sido suspendido y el primer concejal no lo
pueda suceder, el comisionado provincial se haría cargo del ejecutivo por el
tiempo que perdure la referida situación.
Reguló también
la acefalía de los Concejos Deliberantes. El gobernador también podría designar
un comisionado.
En el orden
financiero, el proyecto quitó al Tribunal de Cuentas las facultades para
regular las actividades económicas, financieras y patrimoniales de los
municipios. Esas potestades las ejercería el gobierno bonaerense.
Se flexibilizó
además la obligación de los jefes comunales de cerrar sus presupuestos sin
déficit. El gobierno establecería el límite de los endeudamientos.
Al Tribunal de
Cuentas se le estableció un plazo de 90 días para aprobar o desaprobar las
cuentas de los municipios. Pasado ese lapso sin resolución del Tribunal se
darían por aprobadas. (8)
Punteros en apuros: La semana que
la Legislatura aprobó el proyecto -con el voto de la mayoría justicialista- una
extensa lista de intendentes y funcionarios comunales sintieron que la tierra
se habría bajo sus pies.
Las denuncias de corrupción se extendían de despacho en
despacho, y de comuna en comuna.
Si esas presentaciones judiciales continuaban su curso
había quienes llegarían de modo abrupto al final de sus carreras políticas.
Otros perderían sus escritorios. Y había quienes se quedarían sin bienes más
preciados, como la libertad.
La legislatura debía tirarle una soga a los punteros
locales en aprietos.
En gran medida la Legislatura se hizo cargo de aportar
la asistencia sanitaria. Había que cerrar las heridas que provocaba la batalla
interna en los distritos. Las peleas chiquitas entre punteros de la Liga
Federal y la Liga Peronista Bonaerense -LIPEBO- requerían de un gran acuerdo
político de caciques. Las peleas que se libraban por abajo debían contar con un
marco de contención por arriba.
El caso testigo se situó en la localidad de San Miguel.
Su intendente, el federal José Chicho De Luca, acumulaba
denuncias por malversación de fondos y enriquecimiento ilícito. El denunciante,
el concejal lipebista Manuel Hernández, tuvo que callarse la boca cuando
salieron a la luz sus propios procesos por cohecho y estafa. Y en medio de la
comedia, el oficialismo veía a la oposición aumentar sus chances de quedarse
con la intendencia.
En Lanús los corruptos se confesaban frente a una cámara
oculta. El secretario de Salud, Hugo Salice, le revelaba a los periodistas de
Telenoche Investiga -disfrazados de empresarios de coima fácil- los manejos de
la comuna administrada por el histórico Manuel Quindimil:
- (Manolo) recibe de la empresa recolectora de residuos
Alvarez-Patiño un millón de dólares anuales.
El lipebista Quindimil sospechó que detrás de la
operación estaba la mano de Reynaldo Pierri. El hermano del presidente de la
Cámara de Diputados de la Nación, federal como él, intentó todas las
opciones para quedarse con el principal sillón de la intendencia.
El federal Aníbal Fernández fue el encargado de
fundamentar la flexibilización en la Cámara de Senadores. Su interés era
personal. Había sido arrojado por la ventana de la intendencia de Quilmes con
denuncias que nunca tuvieron un claro origen. Su sucesor, el lipebista
Federico Scarabino movió sus fichas cuando Fernández se jugó por la reelección.
En 1993 (Scarabino) habló con una amiga suya, que por entonces era concejal
del Frente Grande. A la semana, el Frepaso denunciaba a Fernández por un
contrato irregular a un estudio de abogados a 15 mil dólares por mes. (9)
Esa misma semana una megacausa cumplía seis meses en un
cajón de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Cuatro jueces en lo Criminal
y Correccional del Departamento Judicial de Lomas de Zamora le habían
transmitido una solicitud atendible: pretendían subdividir una investigación
que alcanzaba a 3000 funcionarios municipales sospechados de enriquecimiento
ilícito desde 1991.
El volumen de la tarea tenía una envergadura inabarcable
para un solo juez. Se trata del mayor proceso de corrupción de todos los que
permanecen en trámite en el país. Pero la mayor parte del proceso lo
transcurrió parado.
El 15 de junio de 1995 los jueces Marcelo Soukop, Hugo
van Schilt, Miguel Navascues y Silvia González iniciaron la causa de oficio.
Para ello ni siquiera contaron con el apoyo de los fiscales. Entre los 3000 investigados se encontraban
todos los intendentes, concejales, consejeros escolares, funcionarios
municipales y sus familiares de cinco distritos justicialistas: Almirante
Brown, Esteban Echeverría, Lanús, Avellaneda y Lomas de Zamora.
Los jueces iniciaron la causa alertados por su sentido
común: encontraron casos donde una persona con un sueldo de mil pesos habría
comprado una casa de 300 mil. Junto a ello, el primer elemento que llamó la
atención de los investigadores fue la falta de las declaraciones juradas
patrimoniales. Este trámite es obligatorio para todo funcionario provincial, pero
en la práctica nadie lo cumple. (10)
La operación: Una filtración de prensa obligó a acelerar
los tiempos. (11) El jueves 3 de octubre, en horas del mediodía, tres
intendentes y dos legisladores se reunieron en un despacho reservado del
Senado. José Díaz Bancalari -titular del Bloque de senadores del
justicialismo-, y Osvaldo Mércuri -presidente de la Cámara de Diputados-
aprobaron la operación. Raúl Othacehé -intendente de Merlo-, Julio Alak
-intendente de la Plata- y Antonio Libonatti -intendente de San Martín- tocaron
el cielo con la manos. El lobby comunal estaba a punto de obtener la anciada flexibilización
administrativa.
Hasta ese momento se trataba de una operación reservada.
El mismo jueves ingresa a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos
del Senado el proyecto ES 134 96-97. En su único artículo proponía la
modificación del Art. 31 de la Ley Orgánica Municipal. La Comisión lo aprueba,
pero eleva el proyecto a 16 artículos.
En el Senado la operación estuvo en manos de Aníbal
Fernández. Su experiencia como intendente de Quilmes, donde los reclamos
judiciales lo pusieron en fuga durante unas semanas, lo convertía en el mejor
exponente de los temores de los jefes comunales en actividad.
El contador Fernández tenía aversión por el Tribunal de
Cuentas, a quién aún le debe las rendiciones presupuestarias de los dos últimos
años de gestión -nada menos que la mitad de su mandato-. En una situación
similar se encontraba Julio Alak, intendente de La Plata -e integrante del
mismo grupo político que Fernández-, que había sido multado por el Tribunal por
irregularidades en sus propias
rendiciones.
- La idea original era hacer una flexibilización bajo
ciertos límites. El gobierno provincial estuvo al tanto de ésta iniciativa y
dió su acuerdo. Era el tema menos conflictivo. Pero después los intendentes
empezaron a trabajar la idea de recortar al Tribunal de Cuentas. A partir de
allí se inicia una polémica entre los impulsores del proyecto. Estaban los que
se inclinaban por mandar sólo la flexibilización de los presupuestos y tirar
para adelante lo del Tribunal. Y en el fin de semana anterior a su tratamiento
resuelven tirar todo junto porque sino el quilombo iba a durar más tiempo. (12)
La iniciativa borró en dos artículos las pocas
atribuciones formales que aún conservaba el Tribunal. Y las que no eliminó ésta
norma se lograrían atenuar por otros medios -como se verá más adelante-.
El inciso 6 del artículo 165 de la Ley Orgánica
Municipal disponía que los municipios publiquen semestralmente en medios de
prensa locales la situación de sus finanzas -en los hechos esto sólo se lleva a
cabo de modo excepcional-. Se debían incluir, también, los servicios prestados,
costos y recursos con los que se financiaron, en la forma que reglamente
el Tribunal. Ni siquiera esa mínima
atribución dejó en pié la iniciativa.
La linea conductiva de las reformas fue una automática
transferencias de atribuciones. Del Tribunal al Ejecutivo bonaerense. El mejor
ejemplo fue la reforma propuesta para el artículo 282 de la Ley Orgánica. La
capacidad de reglamentar en todo lo concerniente a la actividad económica,
financiera y patrimonial de las municipalidades y a sus rendiciones de cuentas,
pasó a convertirse en una atribución del Ejecutivo. (13)
Esta descomunal concentración de poder se gestó de modo
encubierto. La avidez ilimitada de sus impulsores, sin embargo, los colocó al
borde del fracaso.
La noche del 10 de octubre, en los palcos del Senado, se
apiñaban los punteros. Había secretarios, asesores e intendentes. Los celulares
sonaban a destajo. Se sucedían las exposiciones de los senadores opositores. El
contador Fernández tenía su banca llena de apuntes. Le contestaba a todos. En
su fundamentación abundaron las citas históricas.
Se remontó a Martín Rodríguez y a su ley de anulación de
lo cabildos, de 1821. Salpicó su prosa con párrafos de Dardo Rocha, en una
forma de homenajear al fundador de la ciudad que lo escuchaba. En una muestra
de pluralismo democrático pasó también por Ideler Tonelli y Oscar Alende. Desde
uno de los palcos, su sucesor en la intendencia de Quilmes, Federico Scarabino,
escuchó atentamente las palabras de ese momento histórico para la provincia y
sus municipios:
- Aquí se trata de una lucha denodada para explicar la
necesidad de atacar a la corrupción -dijo Fernández-,
y de que se exprese el pueblo... (14)
(1) Clarín. 8-2-96.
(2) "Las deudas de las comunas bonaerenses están
entre los 500 y 800 millones de dólares". El Cronista. 5-3-96.
(3) "No se autorizarán gastos sin la previa
fijación de sus recursos". Art. Nº 31, Ley Orgánica Municipal. Edición de
la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, 1991.
(4) Diario Hoy, La Plata. 10-3-96.
(5) Idem 2.
(6) Idem1.
(7) El Día, 3-9-96.
(8) El Día. 10-10-97.
(9) Ernesto Semán, Página/12. 10-10-96.
(10) A mediados de 1997, la Suprema Corte aún no se
había expedido sobre la solicitud de los jueces.
(11) El semanario El Parlamento, de La Plata, anticipó
la operación en su edición Nº 91. 7-10-96.
(12) Entrevista del autor con un periodista
especializado en temas legislativos provinciales.
(13) El texto original de la Ley Orgánica señalaba:
"El Tribunal de Cuentas reglamentará las disposiciones de ésta ley en todo
lo concerniente a la actividad económica, financiera y patrimonial de las
municipalidades y a sus rendiciones de cuentas". La reforma propuso apenas
una modificación: donde se lee Tribunal de Cuentas debe leerse Poder Ejecutivo.
(14) Versión taquigráfica de la sesión.
El Tribunal de Cuentas
Menos el sueldo, nos sacan todo.
Director del Tribunal (1)
El órgano en el que delegó la Constitución provincial
las funciones de contralor financiero es el Tribunal de Cuentas. Su función
específica es: examinar las cuentas de percepción e inversión de las rentas
públicas, tanto provinciales como municipales, aprobarlas o desaprobarlas y, en
este último caso, indicar el o los funcionarios responsables, como también el
monto y la causa de los alcances respectivos. También está facultado a
inspeccionar las oficinas provinciales o municipales que administren fondos públicos.
(2)
En la realidad, esas atribuciones -antes y después de
las modificaciones aprobadas el 10 de octubre de 1996- se diluyeron entre la
confusión burocrática y las especulaciones políticas.
Para el Tribunal no fue sencilla la tarea de husmear en
las cuentas públicas. No abundó la colaboración. En muchos casos, incluso,
nunca le llegaron las rendiciones que debía aprobar.
En los ejercicios de 1991 a 1995 hubo 22 municipios que
jamás presentaron sus rendiciones, y 141 lo hicieron de modo tardío.
Situaciones similares se presentaron con organismos descentralizados y de la
administración central. La Dirección General de Cultura y Educación -al menos a
diciembre de 1996- no había completado su rendición del año 1994, y el
ministerio de Salud debía la rendición de 1993. (3)
Las modificaciones a la Ley Orgánica significaron un
intento de blanqueo. La estrategia fue sencilla: se le puso plazo al
órgano de contralor para expedirse y, además, a esa modificación se le atribuyó
retroactividad. De este modo quedarían aprobados gastos municipales por 11 mil
millones de pesos. Pero al agregarse las cuentas provinciales -administración
central y reparticiones autárquicas- la masa a blanquear llegaba a los
20 mil millones de pesos.
Pero la actitud del Tribunal de Cuentas recorrió un
camino, cuanto menos, sinuoso. En el 95 y en el 96 falló mucho incluso en
contra de intendencias justicialistas. De esto modo, y de alguna manera,
colaboró con el ajuste. En la medida en que empezaron a saltar temas más
complejos se lo quiso limitar en sus funciones. (4)
De acuerdo a las necesidades políticas de los punteros
el Tribunal fue capaz de modificar sus propios dictámenes: el intendente de San
Pedro, Julio Pangaro, tenía los ojos de una Comisión Investigadora -integrada
por concejales oficialistas y opositores- sobre su administración. El principal
elemento de sospecha era una presentación del Tribunal. Consideraba una
falta grave que Pangaro no conteste sus pedidos de informes. Entre otras
irregularidades el intendente era investigado por los aumentos de sueldo -dispuestos
por decreto- con que benefició a los
miembros de su gabinete. Ese plus lo recibieron por dedicación exclusiva.
Además, Pangaro había dispuesto gastos por un millón de pesos sin autorización
del Concejo Deliberante.
Las sospechas financieras sobre la cuentas de Pangaro
amenazaban con dejarlo fuera del cargo. El intendente respondió políticamente:
organizó una marcha en su favor frente al Palacio municipal. Con 200 adictos
obtuvo el primer punto de apoyo. El otro se lo brindó el gobernador: lo puso al
tanto de la situación. Le expuso los riegos y pidió ayuda. Si estallaba el
escándalo la intendencia podría cambiar de manos.
A las pocas horas del encuentro Duhalde-Pangaro el
Tribunal de Cuentas modificó su dictamen. La falta de respuestas a sus pedidos
de informes perdió gravedad. Sin explicaciones el órgano de contralor
provincial consideró que la actitud de Pangaro no reviste la mayor
importancia. (5) La Comisión Investigadora, de este modo, perdió uno de sus
principales elementos de presión.
Las modificaciones al Tribunal de Cuentas y a la Ley
Orgánica de la Municipalidades fueron una apuesta de máxima. Pero lo que se
obtuvo, de mínima, alcanzó para flexibilizar las cuentas comunales y limitar
aún más los controles financieros. La operación, si bien estuvo protagonizada
por legisladores e intendentes, en todo momento tuvo el acuerdo del Ejecutivo:
- Nada puede salir sin un acuerdo, sobre todo como es la
estructura de gobierno en la provincia. Es unitaria. Nadie hace nada que pueda
irritar al gobernador. El tiene el manejo del poder. La prueba más clara es que
el 90 por ciento de las leyes aprobadas fueron iniciativas de la gobernación. (6)
El Ejecutivo hizo el guiño pero no estaba dispuesto a
poner la cara por el proyecto. El gobernador, al momento de la sanción, se fue
al extremo noreste argentino, en el límite con Brasil. Y cuando regresó a La
Plata las negociaciones se establecieron sobre hechos consumados.
El Tribunal salió a defender sus restos. Para ello
utilizó, con cuentagotas, su mejor arma: las irregularidades detectadas en la
rendiciones de cuentas de los municipios.
Eduardo Grinberg, presidente del Tribunal, es un radical
de San Isidro. Ejerció el cargo desde febrero de 1987. Allí llegó nombrado por
el entonces gobernador Alejandro Armendariz. En 1989 sorteó dos intentos para
limitar sus atribuciones. En ese momento, la iniciativa fue vetada por el
gobernador Antonio Cafiero.
El primer paso que dió para sortear el nuevo avance fue
una carta de siete carillas enviada a Duhalde: esta reforma plantea un
conflicto de poderes, porque elimina facultades que son originarias y que
emanan de la propia Constitución. (..) En caso de aprobarse concurriremos a la
Suprema Corte de Justicia para que dirima la cuestión. (7) Como se verá más
adelante, el recurso de la Corte jamás
podría convertirse en una amenaza de riesgo para alguien con tantos
amigos en su seno.
El segundo paso en la estrategia del Tribunal fue hacer
públicas una serie de irregularidades contables en un municipio especial: Lomas
de Zamora.
La operación tuvo la delicadeza y precisión de un
cirujano. Con simultaneidad a las conversaciones formales e informales con
funcionarios del Ejecutivo, el Tribunal dió a conocer una serie de cifras
escandalosas: el Concejo Deliberante de Lomas gastó 1.600.000 pesos en la
reparación y mantenimiento de 10 autos, y otro millón en fotocopias en un solo
año. (8)
El mensaje enviado al gobernador tenía dos claras
lecturas. Hizo saber que contaba con información judicialmente comprometedora
para numerosos punteros de su staff íntimo, lo cual podría convertirse en una
piedra en el camino de quien tiene a la Casa Rosada en su horizonte. Pero
también, esa misma información podría ser útil para justificar la reducción en
el número de concejales, tal como propuso el Ejecutivo provincial.
La posibilidad de mantener una cumbre entre Duhalde y
Grinberg, a fines de 1996, era una fruta madura.
El encuentro fue en la gobernación. Grinberg concurrió
acompañado por las autoridades del Tribunal. Duhalde asistido por su ministro
de Gobierno, Rubén Citara. Pocillos de café y copas de agua mineral de por
medio, el acuerdo no tardó en llegar. El busto de Eva Perón, ubicado detrás de
la cabecera del gobernador, fue testigo de las coincidencias.
De la cumbre, ambas partes, se retiraron con el anuncio
del veto total a las modificaciones. Cuando el tema perdió intensidad política
se conocieron los términos del reparto: los municipios iban a cerrar sus
cuentas con el ansiado criterio de flexibilidad:
- Se va a estudiar quien la merece -dijo
Grinberg- y quien no la merece...
De este modo, se introdujo la posibilidad de manejar
discrecionalmente las cuentas de los municipios. El criterio neutro de la
revisión administrativa fue reemplazado por un análisis político sujeto a
negociación.
Y el Tribunal conservó una atribución ansiada. A cambio
de aceptar la transferencia al Ejecutivo de la capacidad de regular lo
concerniente a la actividad económica, patrimonial y económica de los
municipios -art. 282-, conservó la facultad de nombrar funcionarios en las
delegaciones del organismo en el interior de la provincia y nombrar personal a
cargo. Para algunos funcionarios fue un buen negocio:
- Nombrar personal implica un nada despreciable aparato
político... (9)
A sesenta kilómetros de la ciudad de La Plata, en el
partido de La Matanza, los concejales tienen mucho trabajo. Sobretodo si se
dedican a analizar los expedientes y proyectos que envía el Ejecutivo. No es
una tarea fácil. Es solitaria y requiere paciencia:
- Ahora el Ejecutivo está mandando los pedidos de
informes del año '88, solicitados por concejales que terminaron su mandato hace
cuatro años...
En los municipios abundan los sobreprecios. Pero no es
fácil probarlo. Y cuando se tienen las pruebas es más complejo aún que los
organismos de control se hagan cargo de la denuncia. Se pueden pagar equipos de
filmación a 42 mil pesos, aunque el precio de mercado no supere lo 4 mil. (10)
Es más complicado aún encontrar a un funcionario que explique la necesidad de
un equipo de filmación profesional en una municipalidad.
El hombre,
después de cuatro años de mandato, dijo que ya no tiene a quién tocarle el
timbre:
Yo fuí a hacer
una denuncia. Era mi primer año como concejal. Fuí con los papeles en la mano.
Me acompañaba un diputado, que era a la vez amigo personal del integrante del
Tribunal que fuimos a ver.
Nos recibió en
la Torre, en la ciudad de La Plata. Nos metieron en un despacho lleno de
papeles. Daba idea de viejo, de abandonado.
Fue una charla
distendida. Amigable. Y sobre todo en confianza. En un momento este hombre nos
dice:
- Mirá, en la
época de Armendariz nosotros éramos poco menos que mendigos. Y ahora cobramos
nueve mil dólares por mes. Yo con estos no me tiro..., si quieren les podemos
llegar a pegar un tirón de orejas...
Me lo dijo en
la cara. No se iba a arriesgar a perder los nueve mil dólares por mes.
- Mucho gusto.
Buenas tardes, le dije.
Le dí la mano,
pegué media vuelta y me fuí. Nunca más volví al Tribunal de Cuentas.
¿Qué iba a
hacer? De ahí me fuí a la Justicia. Hace tres años de ésto. Todavía estoy
esperando que me citen para ratificar la denuncia... (11)
(1) Reconocimiento de un director del Tribunal de
Cuentas. El párrafo completo señala: "'Salvo el sueldo, nos sacan todo',
comentó uno de los directores del Tribunal, que admitió sin embargo que su
salario superaba los 2.000 pesos, y el de Eduardo Grinberg, Presidente del
Tribunal, 'podría llegar a los 10 mil pesos, con los gastos, etcetera... aunque
eso no lo puedo confirmar". El Parlamento. 26-12-96.
(2) Artículo 159 de la Constitución provincial.
(3) Estadística del Tribunal de Cuentas. La Nación,
19-10-96. El Día, 16-11-96.
(4) IBAP, Instituto Bonaerense de Análisis y Proyectos.
Entrevista del autor.
(5) Diario Hoy, 22-8-96.
(6) Entrevista del autor con un periodista especializado
en temas legislativos provinciales.
(7) El Día, 16-11-96.
(8) Estos casos forman parte de otro capítulo de ésta
investigación.
(9) Idem 1.
(11) Orden de compra Nº 677/1993 para la adquisición de
una video cámara Camcorder S-VHS portátil con cargador, fuente y batería: $
13.930.- Orden Nº 1.045/1993 para la adquisición de accesorios para
videograbadoras y fotografías, cabeza de cámara, lente, micrófono, trípode: $
27.788.-
(11) Concejal de La Matanza. Entrevista del autor.
Jueces, letrados y peritos
El Gobierno necesita que la Justicia lo acompañe
desde el punto de vista ideológico. Los poderes
Ejecutivo,
Legislativo y Judicial, deben actuar en forma
coordinada.
Eduardo Duhalde
Lo que dice el gobernador es cierto.
James Cheek (1)
- ¿Existen las
recomendaciones?, preguntó el periodista.
- Yo las
llamaría presentaciones -respondió el ministro de
Justicia-. El candidato normalmente viene presentado por alguien, en su
mayoría jueces. También hay presentaciones de políticos.
- ¿El amiguismo
no marca una incompatibilidad?
- No se ha dado
el amiguismo en el Poder Judicial - estimó Barra-.
Sí lo que los norteamericanos llaman ¨patronazgo¨, la presentación. Lo
importante es que, una vez designado, el que presentó al juez se olvide de esa
amistad. Y el juez también.
- En una
encuesta el 86 % de los encuestados sostiene que ¨los jueces no investigan a
los corruptos¨.¿Por qué será?
- La gente está
mal informada. Si usted hace consumir esos temas la gente va a responder así.
- ¿El
periodismo es nazi?
- No, no, no.
Yo le estoy poniendo un ejemplo. En la Alemania nazi, los jueces dictaban
sentencia según los intereses de la raza y del Fürer. Aquí eso no sucede.
Entonces, no es que el periodismo sea nazi. Es que muchas veces tenemos la
reacción primitiva de querer salir a colgar gente. (2)
El ministro de Justicia de la Nación, Rodolfo Barra,
debió ceder su despacho cuando trascendieron sus pecados de juventud: él
mismo había simpatizado con las ideas nazis.
El Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires se
diferencia con el de la Nación por una circunstancia ajena a sí mismo: no tiene
sobre su estructura los ojos de la opinión pública nacional. Sus escándalos y
sus bajezas apenas trascienden.
Es un poder de códigos reservados.
Cuenta con integrantes que han simpatizado con
ideologías autoritarias. Tiene fiscales nombrados por hermanos senadores. Hay
jueces señalados de asesorar a la policía en la eliminación de la prueba -el
cadáver-, luego de una sesión de tortura. Hay secretarios de juzgados que ponen
el precio del sobreseimiento. Magistrados que doblan patentes de sus autos y
otros que se conforman con usar el celular que le facilita la gobernación. Hay
funcionarios del Ejecutivo que presentaron -con su firma- su propio pliego de
postulación como juez de la Corte.
Y hay otros que pertenecieron, simultáneamente, al Poder
Ejecutivo y al Judicial.
Pero por sobre todo hay jueces y fiscales que callan. Y
padrinos que valoran ese silencio.
Un juez: El albañil
Andrés Nuñez tenía 32 años cuando conoció la picana. La punta metálica cargada
de electricidad recorrió su cuerpo en la Brigada de Investigaciones de La
Plata. Era la madrugada del 28 de setiembre de 1990.
Los oficiales estaban apurados en cerrar un caso menor.
Debían esclarecer el robo de una bicicleta. Y tenían la esperanza que con ese
tratamiento Nuñez aceptara rápidamente el papel de ladrón ofrecido por los
investigadores. Pero se les fue la mano.
Hasta media mañana el cadáver del albañil se
encontraba tirado donde hoy funciona la Guardia y la Oficina de Radio (3)
de la Brigada. Allí lo encontró Amilcar Vara, juez en lo Correccional y
Criminal de La Plata.
El elemento más característico de su personalidad es el
pesado anillo de sello que lleva en su mano derecha.
Su participación fue esencial para encubrir el crimen:
- Vara nos dijo que si el cuerpo del occiso no aparecía
-relató uno de los policías que presenció los hechos-,
no existiría tampoco el delito de homicidio.
De inmediato el personal de la Brigada puso manos a la
obra. Cinco años después, los restos de Nuñez fueron hallados en un campo de la
localidad de Gral. Belgrano, en el interior de la provincia de Buenos Aires.
Habían sido quemados. Y luego enterrados junto a un tanque australiano.
La relación de Amilcar Vara con miembros de la Policía
bonaerense se remontaba a su época de abogado. Operaron en equipo: hay
muchos abogados que trabajan con la policía. Las comisarías le dan los casos.
Desde accidentes de tránsito a situaciones más graves. Cae un detenido y le
dicen que tiene que poner a tal abogado porque sino no sale más. Esto sucede en
casi todas las comisarías. Vara era uno de estos abogados, aunque no es el
único. (3) (4)
Cuando es nombrado juez, durante la gestión radical,
Amilcar Vara se ocupó del trabajo desde el otro lado del mostrador. El mismo se
encargó de derivar causas penales a oficiales bonaerenses responsables del
trabajo sucio: extorsiones a cambio de evitar una inminente detención (5).
Además, su investidura le permitió proteger a sus socios. Y poner el precio:
- Arregló todo y a partir de ese momento tuvimos que
empezar a juntar plata para Vara, señaló el
testigo.
Miguel Bru era un estudiante de periodismo. Dos meses
antes de su desaparición su domicilio fue allanado -de modo ilegal- por
personal de la Comisaría Nº 9 de La Plata. Los uniformados no estaban
dispuestos a tolerar que un simple estudiante los denuncie, tal como hizo, ante
un juez no controlado. Lo siguieron durante varios días. A cualquier costo
pretendían incriminarlo en algún delito. Ante la imposibilidad decidieron chuparlo.
Los testimonios existentes sitúan el lugar de la
operación en la Ruta 11. Testigos que aseguran haber presenciado los hechos
relataron cómo fue su muerte. El hecho irrefutable es que se aplicó la misma
estrategia que tres años antes se había aplicado con los restos de Nuñez: se
hizo desaparecer el cadáver de modo de eliminar la prueba.
El segundo punto en común entre ambos casos es que los
dos ocurrieron durante el turno judicial del juez penal Amilcar Vara.
En 1994 el magistrado acumulaba pedidos de jury de
enjuiciamiento -equivalente a un juicio político- por su actuación en las dos
causas. Lo solicitó una variada gama de legisladores, del oficialismo y de la
oposición: los diputados Roberto Etchenique y Julio Carreto, del MODIN Azul y
Blanco; por Jorge Drkos, en esos días diputado del Partido Intransigente; por
el senador radical Héctor Bertoncello, y por la Comisión para el
Esclarecimiento de Presuntos Delitos, integrada por el Director provincial de
Derechos Humanos, Juan Escatolini, el diputado justicialista Alfredo Antanucci
y el radical Juan Lema.
El pedido de jury también incluyó al fiscal Octavio
Sequeiros: en las instrucciones no encontró ninguna irregularidad que merezca
su queja.
- Hacía la vista gorda, es lo menos
que se dijo de su actitud.
La irregularidades que encontraron en la actuación de
Vara fueron cuantiosas: evitó tomar declaraciones que podrían comprometer a los
acusados, dispuso un cambio de carátula que posibilitó la excarcelación de 18
policías, y finalmente cerró las causas.
Vara no tuvo límites para defender a sus socios. Llegó a decir que
Miguel Brú nunca había muerto. Para sostener esa tesis hizo fabricar la prueba:
recurrió al jefe de la Brigada de La Plata para que hiciera aparecer en su
juzgado una misiva donde una presunta vecina había visto a Bru con vida. Dicha
esquela fue redactada y confeccionada aquí (en la Brigada). (6)
El pedido de enjuiciamiento no prosperó. Vara se
desentendió de las causas. Y los miembros de la Comisión de Acuerdos de la
Cámara de Senadores provincial, a los pocos días, recibieron un pliego enviado
por el Ejecutivo: lo propuso para ascender a camarista.
La causa Nuñez cambió de manos. El juez Ricardo
Szelagowsky le dió crédito a un testigo propuesto por la Dra. Elba Tèmpera
-abogada de la familia de la víctima-:
- Antes de que se
fuera Vara yo tenía la prueba de donde estaba el cadáver de Nunez. Esa prueba
la tuve que aguantar seis meses. Yo tenía al testigo de donde estaba el
cadáver. Pero si lo presentaba no iba a aparecer nunca. Hablé con el Procurador
de la Corte (7). No sabía qué hacer. Habíamos planeado incluso
buscarlo como un NN y después derivarlo a otro juez.
Los restos de Nuñez aparecieron en un campo de Gral.
Belgrano. Al segundo día de búsqueda llegó al lugar una persona muy bien
vestida. Dijo que era abogado. Quería
saber qué ocurría en el lugar:
- No saben -preguntó- que
éste es un campo del comisario Mario Rodríguez...
El instructor mostró la orden de allanamiento. Y nunca
más se supo de ese abogado.
Tampoco pudo adjudicarse la propiedad del campo a
Rodríguez, oriundo de Gral. Belgrano. En cambio, no quedaron dudas del vínculo
entre el comisario y el puestero del campo: Néstor Gerez Duhalde, sobrino de
Mario Rodríguez y, a su vez, primo de uno de los oficiales señalado de eliminar
la prueba del homicidio:
- Hola, dijo la voz de
una mujer mayor.
- Buenas tardes. Mire, le hablo de Buenos Aires. Estamos
haciendo una investigación periodística, y buscamos a una familia de Gral.
Belgrano de apellido Gerez Duhalde. ¿Usted los conoce?
- No somos nosotros. Es mi cuñado.
- ¿Y usted no tendría el teléfono?
- Si, 2862.
- ¿Le puedo hacer otra consulta?
- Si.
- ¿No sabe usted si son familiares del comisario Mario
Rodríguez?
- Si, la señora es parienta...
- Muy bien, muchas gracias.
- Hola.
- Si, buenas tardes. Mire le hablo de Buenos Aires y
quisiera hablar con el señor Gerez Duhalde.
- Si -respondió la voz de una mujer de
mediana edad, y preguntó-: ¿quién le quiere hablar?
- Estamos realizando una investigación periodística y...
- ... no, acá no existe, dijo y cortó.
En abril de 1995 el obstáculo que entorpecía la llegada
del juez Vara a la Cámara Penal era la información que poseía la doctora
Témpera. Apenas lo pensó. Una vez más quiso echar mano a su mejor recurso: eliminar
la prueba.
La escena fue en el patio de la Comisaría 5ª de La
Plata. Vara y un grupo de bonaerenses comían un asado. Entre los oficiales y
suboficiales había imputados de someter a torturas a sus detenidos. El juez
estaba cómodo y era uno más entre ellos. Pero su investidura le permitía dar
órdenes
- Quiero que me la boleteen -ordenó el
juez a sus compañeros de mesa, y agregó-: a ver quién pone los huevos sobre
la mesa y de una vez matan a esa mujer...
La orden no llegó a cumplirse.
- A mi no me mataron porque hubo un bocón que habló -reconoció la
Dra. Témpera a ésta investigación-. Si el policía que estaba en el almuerzo
no lo cuenta, hoy tal vez yo no estaría con vida... (8)
Después de tantos avatares el juez Vara solicitó una
licencia. Como tal, conservó la investidura y el sueldo. Para evitar el jury de
enjuiciamiento inició los trámites de jubilación bajo un juicio de insania, aún
sin resolución. (9) La causa Nuñez llegó a su fin. El sumario fue cerrado a la
espera de la acusación del fiscal. Cuando la Cámara lo determine se deberá
iniciar el juicio oral.
A las 11,27 hs. del 14 de febrero de 1997 el comisario
Pedro Klodzick ingresó a la sede de la Comisión Investigadora de la Aduana, en
la Cámara de Diputados de la Nación. Por primera vez se lo veía públicamente
sin su uniforme de Jefe de la Policía bonarense. Vestía un traje gris y parecía
desarmado. Cuatro horas y quince minutos después Klodzyck volvió a la vida
civil. Acababa de pronunciar una confesión. Tal vez no había tomado conciencia
de sus dichos:
- El crimen de Nuñez era un secreto a voces que se
había quedado en una dependencia. Todos sabíamos un poco en secreto que en un
interrogatorio realizado en la Brigada de La Plata había quedado una persona
muerta, que era este Nuñez, pero no sabíamos nada más. No apareciendo el
cuerpo... (10)
Una noche de setiembre de 1990 la Brigada de La Plata
recibió una denuncia de rutina. Había sido robada una bicicleta en el barrio.
Alguien dijo que la tenía un albañil de la zona. A los pocos minutos detienen a
un menor y le sacan el domicilio del futuro culpable. Van a su casa y lo chupan.
Lo llevan a la Brigada y le dan máquina. Se les muere.
Esa bicicleta hoy está en poder de su hermano. Es uno de
los recuerdos que Andrés Nuñez dejó a sus familiares. El era el dueño de la
bicicleta.
El abogado del gobernador: - Se atribuye
lo que le pasó a este pobre chico (José Luis) Cabezas a una cuestión política.
Pero nosotros creemos que ha sido víctima de una venganza por una extorsión que
él estaba haciendo, reveló Orlando Caporal, apoderado
legal de Eduardo Duhalde durante la audiencia de conciliación en el juicio por
calumnias e injurias contra el autor del libro El Otro.
Al oír esa afirmación, el periodista Hernán López
Echague se levantó para retirarse de la sala del juzgado de Lomas de Zamora,
donde se realizaba el trámite. Caporal ironizó:
- ¿No me va a saludar?, preguntó el
abogado del gobernador y extendió su mano.
- No tengo interés, contestó el
periodista al rechazar el simulacro de saludo.
- Hay que tener paciencia.
- La paciencia tiene sus límites.
- Ya vamos a ver..., amenazó el
apoderado. (11)
La escena fue protagonizada por un hombre acostumbrado a
oficiar de contralor del gobernador para que todo se lleve a pie de orden.
El abogado Orlando Caporal había llegado a la
gobernación, una década atrás, de la mano de Antonio Cafiero. Pero quedó en el
cargo -subsecretario de Trabajo- tras la retirada de su ex jefe. De su paso por
esa dependencia tienen recuerdos los trabajadores rurales -como se verá más
adelante- y los docentes del Suteba:
A mediados de 1993 estalló un escándalo por espionaje
escolar y social a cargo de la Policía provincial. En los distritos de
Quilmes, Avellaneda y Florencio Varela -por lo menos-, se denunciaron casos de
circulares enviadas a las escuelas para que informen sobre actividades
políticas de los maestros.
El gremio docente, en ese entonces, agregó su
experiencia: no sería la primera vez que en la provincia de Buenos Aires se
utiliza esta metodología, pues el subsecretario de Trabajo, doctor Caporal,
intentó solicitar a los directores de escuelas listados de los docentes que
llevaron a cabo, el 21 de mayo pasado, una medida de fuerza dispuesta por el
Suteba. (12)
Caporal mostró sus aptitudes multifuncionales.
De la subsecretaría de Trabajo pasó a la Secretaría
General de la Gobernación. Pero a ese cargo no le brindó dedicación exclusiva.
Parte de su tiempo tuvo que compartirlo con la titularidad del Instituto
Provincial de Medio Ambiente. Si bien puede ser cuestionable, desde el punto de
vista administrativo, que se haya desempeñado simultáneamente en dos cargos
públicos, en este caso es un detalle menor. En verdad, Caporal no estaba en
condiciones de ocupar ninguno.
Desde la Secretaría General tuvo, como una de sus
misiones centrales, gestionar entre inversores estadounidenses la venta de la
empresa provincial de electricidad ESEBA, de Obras Sanitarias y del Astillero
Río Santiago.
El Instituto de Medio Ambiente le otorgaba una función
estratégica: otorgar los certificados de aptitud ambiental a las empresas
para su radicación en la provincia. Como titular del organismo, Caporal
acordó con los dueños de esas empresas el contenido de la Ley de Radicación
Industrial, tras una serie de encuentros realizados en la sede de IDEA.
En la Secretaría General concentró una buena porción de
la capacidad operativa de la provincia. Esa dependencia controla y supervisa
los asuntos legislativos, los pasos administrativos de los actos de gobierno,
lo que firma el gobernador, y tiene a cargo las relaciones internacionales y
con la Iglesia. De esta cartera depende la Dirección de Personal -300 mil
empleados-, el Cinturón Ecológico -CEAMSE-, el Mercado Central, la Zona Franca
La Plata, y una serie de obras encaradas en la ciudad de La Plata.
El plebiscito que convalidó la reelección inmediata del
gobernador y vice, también estuvo en manos de Caporal. Según reconoció la
impresión de boletas, horas extras para empleados y custodios, traslado de
urnas y pago de correo, le costó a la provincia 6 millones de pesos. (13)
Según otras fuentes, el trabajo que requirió modificar los votos de varios
constituyentes del MODIN para incluir la cláusula reeleccionaria tuvo un costo
aún mayor.
La ventana del despacho de Duhalde da al patio interno
de la gobernación. Desde allí se ve la arboleda de la calle 51. Es también el
ingreso de los autos que estacionan en el interior de la sede de gobierno. El
23 de noviembre de 1993 el Secretario General de la Gobernación y Horacio
Daniel Piombo, presidente de la Sala Segunda de la Cámara III de Apelación en
lo Criminal y Correccional de La Plata, recorrieron juntos ese camino.
El Salón Rojo antecede al despacho privado del
gobernador. Ese día lo ocupó el vice. Es un ambiente donde los colores de la
decoración predominantes son el verde agua y crema. Junto a la estufa hay
varios sillones y una amplia mesa bordeau, que resalta por su colorido frente
al resto de la sala.
Caporal y Piombo aguardaban ser atendidos por Romá en
esa sala. Los dos vestían trajes de verano. El del secretario de la gobernación
era claro, y el del juez gris oscuro, con un solo tajo en la espalda del saco.
Mientras aguardaban ser atendidos, la conversación giró en torno a la principal
preocupación que atormentaba a Caporal en esos días:
- Mirá cómo me persiguen..., este es
un proceso kafkiano, se quejó ante el juez.
En 1967 Caporal era secretario del Juzgado Penal Nº 1,
en la localidad de Azul. Y perdió su trabajo por incumplimiento de los deberes
de funcionario público: fue exonerado.
Tres años después volvería a tropezar con la misma
piedra. El episodio también ocurrió en Azul, donde se lo inhabilitó para
ejercer la profesión de abogado. El titular del Juzgado Nº 2, Alberto Pujou,
encontró méritos suficientes para procesarlo bajo el cargo de vaciamiento de
empresa. La firma damnificada -De la Vega Hnos.-, aún opera en la localidad
de Olavarría con estaciones de servicio, actividades inmobiliarias y transporte
de cargas.
Junto a Caporal fue imputado Juan Carlos Pratte. El
hombre resolvió evitarse la detención policial y fugó al Brasil. El futuro
apoderado legal del gobernador, en cambio, no pudo impedir la requisitoria de
la Policía bonaerense.
En diciembre de 1993 Caporal seguía perseguido por su
pasado. Estaba apesadumbrado y molesto. La Corte Suprema acababa de
desestimarle una recusación
. De ese modo, además, le comunicaba que debía abandonar
la actividad pública. Sus antecedentes lo comprendían en la Ley 10.430: no
podrá ingresar en al Administración Pública el que hubiere sido exonerado de
alguno de los tres poderes del Estado.
El juez Piombo le brindó su asesoramiento:
- Los primero que tenés que hacer es conseguirte un
abogado que no sea muy conocido -le dijo-. Un
pichiruchi...
Antes de terminar la conversación, el Secretario General
le entregó al juez una carpeta con los antecedentes y documentación del caso:
- Me voy a ocupar del tema, le prometiò
al Secretario y, seguidamente, ingresaron al despacho del gobernador, en la
oportunidad atendido por el vice -a su vez presidente del Senado-. (14)
La reunión, en definitiva, fue una cumbre con
representantes de los tres poderes del Estado provincial, donde los límites
estuvieron impuestos por la distancia que separó su ubicación en los sillones
del despacho del gobernador.
A pesar de estar impedido judicialmente para desempeñar
cargos públicos, Caporal se mantuvo al frente de la Secretaria General de la
Gobernación hasta los primeros meses de 1996.
Cuando se alejó del cargo pasó a atender los asuntos
legales del gobernador. Se convirtió en su apoderado en las causas originadas
tras la publicación del libro El Otro -que incluía también sus
antecedentes penales-. La estrategia para despegar del contenido periodístico
de la investigación se orientó en dos direcciones: el judicial y el mediático.
Para limpiar su imagen, acompañado por su familia, el
gobernador se presentó en el programa de TV Hora Clave. Se apeló de modo
directo a la sensibilidad de la teleaudiencia: la cámara fijó durante largos
minutos el llanto de los Duhalde.
Para limpiar su honor, en cambio, se inició una
estrategia legal que derivó en dos causas. Por calumnias e injurias presentó
una querella en el Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Allí Caporal
desestimó la mayor parte de los elementos de prueba presentados por el
periodista y en los que basó su investigación. Cuatro cajas con testimonios
documentales y grabados y un listado de 45 testigos. El apoderado intuyó que
sería más nocivo el remedio que la enfermedad. La salud de la imagen publica de
su cliente no toleraría el tratamiento.
Simultáneamente a esa causa, ante el fiscal de la Cámara
Penal de La Plata, Héctor Vogliolo, Duhalde pidió ser investigado por presunto
enriquecimiento ilícito:
- Se me asignan hechos que prima facie revestirían el
carácter de delitos -dice el escrito presentado por
Duhalde-, circunstancia ésta que empaña y perjudica gravosamente mi persona
en su reputación, buen nombre y honor, tanto desde la óptica privada como
pública. (..) Solicito que se practiquen todas las medidas necesarias
tendientes a la investigación de los ilícitos que se me atribuyen.
La primera medida procesal que se tomó fue llevar a
declarar a López Echague a la ciudad de La Plata, por la fuerza. La segunda,
poner en manos del titular del Juzgado Penal Nº 13, Emir Caputo Tártara, la
prosecución de la causa.
Este juez es conocido en la ciudad de La Plata por tres
circunstancias. Una de ellas, justamente, es tener entre manos la causa del
gobernador. La segunda es una directa derivación del origen de sus herramientas
de trabajo: habría utilizado un auto con chofer y un teléfono celular asignados
a la Gobernación.
(15)
La tercera y última circunstancia de su popularidad se
deriva de su acceso al cargo. Su nombramiento responde a la voluntad de Juan
Carlos Hitters, ministro de la Suprema Corte de Justicia bonaerense desde 1994
y señalado como padrino de varios jueces del fuero penal platense.
Hitters es el primer hombre que pudo introducir Duhalde
en el máximo organismo de la Justicia provincial. Y llegó a la cima del Poder
Judicial desde las cumbres del Poder Ejecutivo. Su propio pliego de postulación
como juez de la Corte debió contar al menos con el visado de la subsecretaría
de Justicia bonaerense, a su cargo.
Con una gran dosis de intuición profesional, Caporal
siempre confió en esta causa.
Un Juzgado de Faltas: Las
investigaciones periodísticas del ciclo Edición Plus no eran el fuerte de la
programación de Telefé para captar televidentes. Pero sus 10 puntos promedio de
rating tampoco lo convertían en un producto desestimable.
Durante su existencia se pusieron en el aire
investigaciones sobre -entre otros temas- el asesinato de Poli Armentano, el
director técnico de la Selección Nacional de fútbol, Daniel Passarella, la
inmigración ilegal, el pastor Giménez, los accidentes de tránsito, y los
criminales de guerra nazi en Argentina.Cuando los productores y las cámaras
pusieron un pié en La Matanza el ciclo inició inexorablemente su cuenta
regresiva.
Ese distrito es el feudo de un hombre con el poder
suficiente como para influir sobre la programación de la TV argentina.
Desprenderse de una jueza de Faltas de su distrito, sin
embargo, le llevó a ese hombre poderoso más tiempo y más operaciones que las
imaginadas en los últimos meses de 1994. Tal es así que, como no pudo con ella,
le disolvió el Tribunal.
La investigación de Edición Plus prevista
originariamente para ser emitida el jueves 29 de setiembre de 1994 sufrió dos
postergaciones. Cuatro días después de la fecha prevista para la emisión, el 2
de octubre, se realizaría el plebiscito bonaerense que otorgó la cláusula de
reelección inmediata de gobernador y vice.
A las dos semanas, el 13 de octubre, la audiencia de
Edición Plus recién pudo ver el capítulo Corrupción en La Matanza. Según
diversas fuentes, el producto final tuvo manifiestas diferencias con el tape
original.
El avance del ciclo emitido durante las tandas
promocionales evitó la ambigüedad:
Es algo cotidiano en La Matanza. La consigna parece ser
una sola: callarse y robar. Revelamos los oscuros manejos respecto a los cobros
a los comerciantes a cambio de seguridad y a la venta de cocaína. Corrupción en
el distrito más importante del país. Otro documento de Edición Plus. (16)
De inmediato sonaron los teléfonos de los directivos de
la emisora. Los abogados de Telefé revisan a éstas horas los contenidos de
uno de los capítulos de Edición Plus -escribió un columnista de La Nación-
. En este caso centrado sobre la tormenta política que se cierne sobre el
partido de La Matanza. El capítulo fue demorado por segunda semana consecutiva.
Observadores habituales de los juegos del poder subrayan que los avances
promocionales de la investigación causaron perturbación en el ánimo del diputado
Alberto Pierri. El representante de La Matanza en el Congreso, dicen las
fuentes confiables, levantó de inmediato el teléfono para hablar con los
ejecutivos de la emisora.
La investigación puesta en pantalla reveló parte de los
manejos de la corrupción local: venta barrial de cocaína, extorsiones a
comercios ilegales, aprietes a periodistas y malversación en el manejo de los
fondos municipales.
Fuentes que aportaron su testimonio a la producción del
ciclo aseguraron posteriormente que la versión definitiva fue lavada. Hay
quienes afirman que incluso el mismo Alberto Pierri habría visto el programa
luego de haber salido al aire la promoción y antes de la salida al aire.
(17)
La edición original centraba la reponsabilidad de los
hechos denunciados en la máxima figura política de La Matanza: Alberto Pierri.
La versión emitida reservó para la policía el rol central de malos de la película.
Nada de ello, sin embargo, modificó la escandalosa sucesión de corruptelas que
mostró la investigación.
El programa se inició con los primeros planos de los
conductores del ciclo, Lara Montalván y Franco Salomone, que bocetaron el
contenido de la investigación:
- En el programa de hoy descubrimos que existe un
centro de corrupción y tráfico de drogas a 15 minutos de la Capital, que
funciona gracias a que muchos políticos y funcionarios policiales hacen la
vista gorda. Se trata de La Matanza, el municipio más poblado del país.
- Estos graves delitos son moneda corriente en esta zona
del Gran Buenos Aires. Tenemos tres testigos que describen la complicidad de
funcionarios policiales y políticos en este oasis de corrupción. Nuestros
informantes temen por su vida. Por eso aparecen con la cara cubierta. Aceptamos
sus condiciones porque los hechos que denuncian son realmente terribles.
A la mañana siguiente el gobernador bonaerense participó
de las deliberaciones del Consejo partidario del Justicialismo, en Parque
Norte. El no estaba entre los que otorgaron los 10 puntos del rating de Edición
Plus. Dijo que se enteró por los diarios del contenido del programa. Con
visibles muestras de mal humor enfrentó a la prensa que quería su impresión
sobre los hechos que en el se describían:
- Todos los días hay operativos antidroga. Por otra
parte -agregó-, no creo que los comerciantes de La Matanza
se quejen por los hechos de corrupción. Nos reunimos dos veces por mes con las
cámaras empresariales (18) y no han surgido este tipo de reclamos. Pero
cuando hay una denuncia hay que investigarla..., aseguró Duhalde. (19)
Un tape del programa fue a dar al fuero Criminal y
Correccional de Morón. Jorge Rodríguez, titular del Juzgado Federal Nº 2
prometió seguir el proceso hasta las últimas consecuencias:
- Se está trabajando a full. La causa no tiene un día de
demora. Se reciben todas las declaraciones testimoniales que hay que recibir y
hasta se están haciendo tareas de inteligencia, anunció su
señoría. (20)
El 7 de marzo del 94 la jueza de Faltas de La Matanza
Liliana Simone tomaba una audiencia en su juzgado. Recibió un llamado por su
teléfono interno y atendió. Del otro lado de la línea el secretario del
intendente le dijo que el contador Héctor Cozzi quería hablar con ella. Era la
primera vez en su gestión que el jefe comunal le dirigía la palabra. Después de
los saludos de rigor y los rodeos previos, el hombre fue al punto:
- Quién mierda se cree que es usted para negarme las
Actas de Infracción...
- Señor, no me presione -respondió la
jueza-. Yo me ajusto a derecho, como lo he hecho siempre.
- Yo al derecho me lo paso por las bolas... Ya vas a
ver lo te va a pasar. (21)
Dos años después las palabras de Cozzi adquirieron el
valor de una promesa cumplida.
Liliana Simone llegó al Juzgado de Faltas Nº 1 de La
Matanza en octubre de 1987. Había sido nombrada por el intendente anterior,
Federico Russo -ortodoxo de la primera hora--. El hombre y mucha de su
gente cayó en desgracia luego del ascenso del pierrismo en La Matanza.
Los Juzgados de Faltas son la más cercana instancia
judicial en los municipios. Trabajan sobre la base de las Actas de Infracción y
se centran sobre tres áreas fundamentales: tránsito, comercio e industria.
Fueron concebidos para intervenir en situaciones locales, no siempre menores:
excesos de velocidad, falta de habilitación y actividades industriales o
comerciales en zonas no permitidas.
Pero su rol de órgano primario de justicia fue
modificado. Se los convirtió en entes recaudadores. Por derecha y por
izquierda.
- Que alguien se lleva algo y que no está viviendo
precisamente de su sueldo no me cabe la menor duda -estimó la jueza Simone-.
No puede haber inspectores con sueldos de $ 500 que andan en Peugeot 505 cero
kilómetro, y vestidos con ropa de marca.
El testimonio de la jueza en el capítulo Corrupción
en La Matanza de Edición Plus convalidó en gran medida las revelaciones
periodísticas de la investigación. Su aparición en la TV, inexorablemente, la
convertiría en una desocupada.
Durante su gestión denunció las variadas formas de la
corrupción en su distrito. La más común de las denuncias fueron la derivadas de
los aprietes al comercio. Se trata del clásico vamo y vamo. El
comerciante paga una cifra menor que la correspondiente por una habilitación
legal. Y el inspector recauda para un pozo común:
- Yo molesto. Pido investigaciones, operativos,
careos, que nunca se cumplen. En general en los careos se determina que existen
acuerdos entre los infractores y los inspectores corruptos. Además, hay una
gran cantidad de actas de infracción mal hechas intencionalmente para tener
presionado al imputado.
En La Matanza se lo conoció como Crovara Gate. Fue otro
de los escándalos denunciado por la jueza Simone. Crovara es una de las
avenidas más importantes del distrito. La Municipalidad poseía un predio de
diez cuadras sobre esa avenida. El destino previsto por ley era para espacios
verdes públicos. Sin embargo, allí se construyeron locales comerciales. El
Concejo Deliberante sancionó en noviembre de 1992 una ordenanza que obligaba al
jefe comunal a demolerlos:
- Como el intendente Cozzi no intervenía, el concejal
Aldo Contreras se presentó ante la Justicia y yo misma aporté datos, nombres y
pedí el procesamiento del intendente por incumplimiento de los deberes de
funcionario público. (22)
El pedido de la jueza no fue escuchado. Los locales
continuaron en pié. Algunos incluso sin habilitación. Entre verdulerías,
remiseras y gomerías, el Crovara Gate brindó también un local para el
funcionamiento de la Unidad Básica del barrio.
El miércoles 5 de febrero de 1997 el intendente Cozzi
pudo, finalmente, entregarle el trofeo a su jefe: con el voto de los 16
concejales justicialistas se aprobó su decreto de disolución de los Tribunales
de Faltas de La Matanza.
Durante dos horas las barras -opositoras y oficialistas-
le pusieron el toque popular a la sesión. Cobardes y corruptos,
gritaban unos. Y los otros contestaban con las estrofas de la Marcha Peronista.
A nadie le importó escuchar las fundamentaciones de la ordenanza que se iba a
tratar. Llegó al recinto con la aprobación asegurada de antemano.
Ricardo Rolleri, presidente del bloque de concejales
justicialistas, tuvo a su cargo la defensa de la iniciativa del Ejecutivo. Para
disolver los tres juzgados de Faltas y anular la ordenanza que les dió creación
basó sus argumentos en la gestión de la jueza Simone: gasta mucho y recauda
poco, sentenció.
El mismo Rolleri había participado, en 1984, de la
sesión que creó los juzgados a través de la Ordenanza 7.762. El hombre tuvo
argumentos para aprobar los tribunales y, trece años después, para fundamentar
su disolución.
Tuvo también la influencia necesaria para colocar a su
hermano, Eduardo Rolleri, al frente de uno de los juzgados. Pero cuando liquidó
su fuente de trabajó no le soltó la mano. El ex juez pasó a cumplir tareas en
el Ejecutivo municipal. Y tras la sesión fijó su posición ante la prensa:
- Le doy mi total apoyo al intendente Cozzi.
De acuerdo al Código de Faltas Municipales los jueces
gozan de estabilidad en sus funciones. Si bien son nombrados por el intendente
con acuerdo del Concejo Deliberante, su destitución sólo puede producirse luego
de un jury de enjuiciamiento. Y a esa instancia se llegaría en caso que el juez
manifieste desorden en su conducta, ineptitud y comisión de delitos que
afecten a su nombre y honor.
Al fracasar los intentos administrativos para despedir a
Simone se promovió una operación política. En la única oportunidad que el
intendente tuvo un encuentro con los concejales de la oposición el tema fue la
jueza que alteraba su vida. Cozzi les pidió el voto para promoverle el jury:
- Bueno, muchachos, vamos a mejorar las relaciones -ofertó
el intendente-. Así van a poder solucionar los problemas políticos que
tienen ustedes... (23)
Ante el fracaso de la operación el jefe comunal pateó el
tablero. Después de tres años con la mira puesta en la jueza, y sin resultados,
se optó por apuntarle al juzgado. Y si no hay tribunal, tampoco hay magistrado.
La causa derivada a la justicia federal para investigar
el contenido de las denuncias de la investigación de Edición Plus, como se
verá, no puso nervioso a ningún sospechado.
- El día que en este juzgado alguien se ponga a
juntar los cables se va a producir un cortocircuito descomunal..., señaló
una fuente con acceso directo al Juzgado Federal Nº 2 de Morón.
Jorge Rodríguez inició su carrera judicial en una
Defensoría Oficial nombrado por el radicalismo. Quienes lo impulsaron en el
cargo tuvieron que vencer las resistencias iniciales del futuro juez federal:
- No, doctor, no sirvo para una Defensoría. Yo estoy
para fiscal..., respondió tras el ofrecimiento en la década pasada.
Finalmente aflojó. De la Defensoría fue ascendido a juez
de Primera Instancia. Como titular del juzgado Penal Nº 5 de Morón, Rodríguez
se hizo cargo de causas con alto voltaje político:
- Y allí empezaron los problemas -reconoció una
fuente que influyó en su carrera judicial-. La imagen de este hombre, desde
ese momento, se me cayó estrepitosamente. No parecía un tipo que pudiera
terminar así...
Una de las primeras causas significativas que tramitó
Rodríguez terminó en el sobreseimiento del intendente Juan Carlos Rousselot. El
jefe comunal estaba acusado de administración fraudulenta. Sobre él pesaban 14
demandas. Incluso había sido removido de su cargo, en 1989, tras un juicio
político impulsado desde el Concejo Deliberante.
Rousselot entendió que su pasado entre los 12 apóstoles
menemistas era el origen de sus problemas con la Justicia bonaerense. Su pase a
la Liga Federal le permitió, incluso, regresar a la intendencia. Y la Corte
Suprema, por otro lado, le liquidó un par de cuentas sueltas que le adeudaba a
la Justicia Federal. Fue absuelto. (24)
La causa que sacó a Rodríguez de los juzgados de primera
instancia fue una denuncia de Alberto Pierri, su padrino. En mayo de 1993 el
diputado nacional presentó cargos contra la empresa Edenor, a raíz de un corte
de electricidad en cuatro barrios de La Matanza. A los 10 días la empresa tenía
un fallo en su contra y Rodríguez el pase a la justicia federal.
En su nuevo cargo, quienes conocen su metodología de
trabajo, le asignan una inclinación para el uso de los agentes encubiertos y
una predisposición notable para avalar operativos impulsados por un grupo
selecto de comisarios. Muchos de estos movimientos, incluso, respondieron a
intereses de la interna policial. Otros testimonios le añaden un perfil casi
patético a su gestión:
- Actúa para figurar en los diarios. Hace de
cowboy. Según los policías que lo acompañan, Rodríguez va a los procedimientos
portando armas. Se le cagan de risa...
En noviembre de 1994, a las tres semanas de la emisión
de la investigación de Edición Plus, el juez Jorge Rodríguez recibió a un
periodista de la revista La Maga. La causa derivada del programa tuvo la
colaboración de la Dirección Judicial de la provincia de Buenos Aires:
- El objetivo es que el proceso -afirmó
Rodriguez-, sea ascéptico, bien transparente y cristalino...
Para que no queden dudas del impulso de la instrucción,
el juez agregó:
- Vamos a investigar todo. Absolutamente todo. No
podremos tener ningún inconveniente, porque si llegamos a tener algún tipo de
traba, que no quede ninguna duda de que la vamos a destrabar...
Frente a otros interlocutores, sin embargo, Rodríguez no
mostró la misma voluntad arrolladora de investigar:
- Yo fui a verlo al juez por pedido de un senador que
había aportado elementos a la investigación. A mi Rodríguez me dijo que tenía
muy pocos fundamentos y que el programa -Edición Plus-
no estaba bien hecho. La realidad es que no se investigó nada... (25)
Rodríguez no procesó a nadie y no comprobó la comisión
de ningún delito. A pesar de que las cámaras de Edición Plus filmaron
operaciones de venta de cocaína y personajes que reconocían que se dedicaban a
su comercialización. Tampoco consideró
oportuno tomarle declaración a su colega, la jueza Simone, dispuesta a
acercarle pruebas.
La Matanza quedó sin Tribunales de Faltas. Las
actuaciones pasaron a convertirse en una atribución del asesor letrado del
municipio. Para ello se creó una nueva e inédita dependencia no contemplada en
la ley Orgánica Municipal: la Dirección de Faltas.
Las palabras de Franco Salomone, como cierre de la
investigación de Edición Plus, se convirtieron en un premonitorio anticipo de
los tiempos que vendrían:
Llegamos al fin de nuestro programa. La semana que viene
investigamos el fenómeno de los curas sanadores. Y además averiguamos si es que
en realidad existen personas capaces de curar a otras con la oración, la fé y
la esperanza...
Siete días después el ciclo fue levantado de modo
definitivo.
La Corte: Cuando Duhalde
llegó a la gobernación no pudo elevar el número de miembros de la Suprema Corte
de Justicia. La heredó con nueve integrantes. Y ninguno era del palo. Se
vió obligado a mantener una permanente relación negociadora. Si bien a lo largo
de sus dos gestiones incorporó hombres de su tropa a la máxima instancia de la
Justicia provincial, lo que no tenia resuelto por arriba, lo aseguró por
abajo: el Conurbano bonaerense tramita la mayor parte de los procesos
judiciales de la provincia, y allí fue más sencillo -y necesario- el lento y
silencioso proceso de ubicación de las fichas propias
.
El mejor ejemplo de la estrategia de ocupación de cargos
judiciales se produjo el 11 de setiembre de 1996. El plazo, sin embargo, había
sido puesto por los convencionales constituyentes dos años atrás. El número de
nombramientos aprobados esa agobiante jornada legislativa fue escandaloso. Casi
tanto como el pasado del segundo hombre que el gobernador colocó en la Suprema
Corte de Justicia bonaerense.
Lo que ha ocurrido en la Justicia
Federal de Capital Federal, que ha trascendido ampliamente, está ocurriendo de
modo lento en la provincia. Y es un problema grave porque estamos hablando de
13 millones de habitantes. Yo he visto a senadores decir:
- Tengan cuidado con este que es
mío. Ese juez es amigo mío.
Hay casos de magistrados que fueron
visitados para exponerles críticas a su gestión y se atajaron diciendo:
- Yo soy hombre de Mércuri, a mi no
me pueden venir a decir eso.
En la Comisión de Acuerdos presionan
con el número. Podés demorar un voto cuatro semanas, como máximo. Pero después
vienen y te dicen:
- Mirá, me llamaron. Tiene que
salir...
A lo sumo te lo dirán amablemente,
pero no hay ningún control de la oposición. (26)
La reforma constitucional de 1994 dispuso la creación
del Consejo de la Magistratura, organismo encargado de la designación de jueces
y fiscales del fuero provincial, a partir de 1997. El organismo tiene sede en
la ciudad de La Plata. Lo conforman 18 miembros que duran cuatro años en el
cargo. Está compuesto por el presidente de la Suprema Corte, un juez de Cámara,
uno de primera Instancia, un fiscal, seis representantes del Poder Legislativo,
cuatro del Ejecutivo y otros cuatro del Colegio de Abogados de la provincia.
La ley de creación del Consejo fue promulgada el 18 de
noviembre de 1996. El gobernador hizo el anuncio al cortar la cinta de la sede
del fuero Criminal y Correccional de La Matanza. Con el mismo ímpetu y ligereza
de un discurso de tono inaugural, Duhalde habló de una Justicia que de 1991 a
1996 redujo su participación en el presupuesto bonaerense del 7,24% al 4,27%:
(27)
- Si queremos tener una Justicia sana -dijo-, en la
que todos podamos tener confianza, debemos sacarla del ámbito de la
politiquería...
Ocho semanas atrás, la Comisión de Acuerdos del Senado
se le había adelantado en la tarea al futuro Consejo: cubrió todos los cargos
vacantes de jueces y funcionarios, incluso los de fueros o Tribunales que no
existían al momento de dar el acuerdo. La elección de la fecha no fue
arbitraria. La nueva Constitución había fijado el día a partir del cual el
nuevo organismo debía hacerse cargo de las designaciones: 13 de setiembre de
1996.
La sesión del 11 de setiembre designó a 64 magistrados.
Los pliegos de antecedentes habían sido analizados en los cuatro días previos.
Pero eso no fue todo:
- Desde enero de 1996 han nombrado a 207 funcionarios
judiciales en toda la provincia de Buenos Aires. Entre ellos se incluye a
Fiscales, Fiscales de Cámara, Defensores Oficiales, Asesores de Menores y
Jueces de todos los fueros. (28)
En el Conurbano se tramita el 65 por ciento de las
causas bonaerenses, tanto en los fueros civiles, laborales y comerciales. Son
los departamentos Judiciales más importantes de la provincia.
- Hay legisladores que son dueños de Departamentos
Judiciales. Nada puede salir sin su visto bueno. Hay que ir a verlos para un
nombramiento o un ascenso. Para aceitar y que no se frustre, señaló un
reconocido penalista (29). Y les puso nombre y apellido a los
influyentes:
- En San Isidro es Alberto Piotti; en La Matanza el
diputado Alberto Pierri, el senador Horacio Román y el intendente de Merlo,
Raúl Otahece; en Morón también Pierri y Román; en San Martín el intendente de
Tres de Febrero y ex dirigente de la UOM, Hugo Curto; en Lomas de Zamora el
senador Reynado Pierri -hermano del diputado-, el diputado Osvaldo Mércuri y el
senador Carlos Martínez; en Quilmes el diputado Angel Abasto y el senador y ex
intendente Aníbal Fernández; y en La Plata las influencias más notorias son de
Piotti, el intendente Julio Alak, el integrante de la Corte, Juan Hitters y el
senador Martínez. La influencia de Piotti y Pierri llega también a nueve
juzgados federales del Conurbano.
El presidente de la Comisión de Acuerdos es el senador
Carlos Martínez. El hombre pertenece a la Liga Federal. Mantiene una sociedad
política con el intendente platense, Julio Alak -casado a su vez con una fiscal
provincial-. El senador inició su militancia en el barrio de Los Hornos. Entre
los compañeros de su actividad política se encontró José Auge, uno de los
señalados -sobre todo por el gobernador- de participar del asesinato del
fotógrafo José Luis Cabezas:
- Auge es un buen muchacho -reconoció
Martinez-. Es un afiliado y militante del peronismo. Es trabajador, cuando
tiene trabajo... (31)
El hombre, en la sesión del 11 de setiembre, logró un
nombramiento especial. Mereció un festejo familiar. Julián Martínez, su
hermano, recibió el acuerdo como Fiscal. Fue un buen inicio en la carrera
judicial. Para la cual de poco le sirvió su experiencia laboral anterior:
empleado administrativo de la Dirección de Bellas Artes bonaerense.
La situación del Poder Judicial de la provincia continúa
siendo crítica desde hace muchos años, y ello se debe al incesante crecimiento
de necesidades propias del servicio que no son atendidas ni cubiertas
adecuadamente con los recursos presupuestarios requeridos para el normal
funcionamiento de la administración de Justicia, fue el centro
de un cuestionamiento del Suprema Corte presentado a los otros dos poderes. El
problema de la Justicia, suscribieron sus integrantes, era la falta de fondos
en su presupuesto: 334 millones de pesos en 1996.
Entre los firmantes del reclamo estaba el ex juez
federal de Mar del Plata Eduardo Pettigiani. El más novato de los miembros de
la Corte accedió al cargo con el impulso del gobernador, y el rechazo unánime
de la oposición.
No hay quien explique la llegada de Pettigiani, en 1991,
a la secretaría de Seguridad provincial en pleno proceso de reequipamiento.
Mucho más complejo es determinar porqué se pagó el costo político de su
nombrarmiento como juez de la Corte. Su pasado:
Muchos de los protagonistas de la violencia política que
vivió la Argentina en la últimas tres décadas estuvieron, de algún modo,
relacionados con Tacuara: grupo de choque ultraderechista con actividad en la
década del sesenta, con ramificaciones en las décadas siguientes.
Un importante número de sus integrantes provenía del
ámbito universitario. Allí se organizaron los sindicatos al estilo de la España
franquista.
El único de estos grupos que llegó a tener cierta
relevancia provino de la Facultad de Derecho de la UBA. El Sindicato
Universitario de Derecho -SUD- se convirtió en una agrupación reconocida
oficialmente por las autoridades universitarias, y durante un par de años
funcionó en un local en el ala norte de la Facultad. (...) El SUD, con
unos 60 militantes y un centenar de afiliados, fue uno de los pilares de la
Concentración Nacional Universitaria -CNU-, creada como organismo coordinador
de la derecha peronista en las universidades a principios de los años 70.
(32) Entre los jóvenes abogados surgidos del SUD se encontraba Eduardo
Pettigiani.
Juan Martín Cristo Ciga Correa a mediados de los
setenta era un veterano de Tacuara. Una década después, para su fortuna, el
destino lo cruzaría con Pettigiani.
La nueva oportunidad de entrar en acción se presentó con
el golpe militar en marzo de 1976: Los veteranos de Tacuara y de la Triple A
fueron asimilados a las fuerzas represivas de la dictadura. Reaparece,
entonces, en los grupos de tareas que secuestran, torturan y asesinan. Ciga
Correa, alias mayor Mariano Santa María, fue asignado por el Ejército a
misiones en el exterior, como instructor contrarevolucionario en Centroamérica.
(33)
En mayo de 1984 Ciga Correa recaló en Mar del Plata. Por
circular con un automóvil que no le pertenecía y por el cual había una orden de
captura fue detenido por la policía. La causa recayó en el juzgado de un viejo
compañero.
En marzo de 1985 el entonces juez federal Eduardo
Pettigiani lo sobreseyó en los cargos de portación de arma de guerra y
documentos falsos. El magistrado deshechó el pedido del fiscal de aplicarle
la prisión preventiva. El argumento que utilizó el entonces juez federal para
fundamentar su sobreseimiento fue de forma: faltaba la firma de los testigos
en el acta del secuestro del cuerpo del delito. (34)
El semanario El Periodista, en 1986, publicó una
fotografía de Pettigiani como partícipe de una inusual ceremonia en la Iglesia
Santo Domingo, de la ciudad de Buenos Aires. Con la vestimenta típica de los
admiradores de Hitler lo mostró junto a un buen número de iguales en pleno
saludo nazi: la mano derecha en alto y con un grito a voz de cuello.
Cíclicamente, década tras década, el viejo compañero de
Pettigiani se convirtió en noticia. Y siempre el hecho en cuestión giró
alrededor de la violencia.
El 30 de setiembre de 1974 una carga de trotyl colocada
en la caja de cambios de un Fiat 1600 mató a sus dos ocupantes. El hecho
ocurrió en Malabia 3352, de Capital Federal. El atentado terminó con la vida
del general Carlos Prats -comandante en Jefe del Ejército chileno durante la
presidencia de Salvador Allende-, y de su esposa, Sofía Cuthbert. El caso Prats
es parte de una trilogía de atentados simultáneos: en Nueva York fue asesinado
el ex embajador chileno Orlando Letellier, y en Roma el ex vicepresidente
Bernardo Leigthon. Todos los hechos fueron esclarecidos, excepto el ocurrido en
Argentina.
En abril de 1996 Sofía Prats reveló en una rueda de
prensa realizada en la embajada de Chile en Whashington que existía nueva
información. (35) Con ella se podría esclarecer el asesinato de su padre:
- Estamos buscando repercusiones para que ésta
información -dijo- llegue a manos de la Justicia argentina. No
tendría validez si nos ocupáramos nosotros de llevarla.
La causa se tramitó en Buenos Aires en el juzgado de
María Servini de Cubría. El que estaba dispuesto a hablar era el ex agente de
inteligencia norteamericano, Michael Townley, autor del asesinato de Letellier.
Y la nueva información remitía a los tiempos de la Triple A:
- Fue una operación de gran envergadura -dijo la hija
del general asesinado en Buenos Aires-, y hay presunciones de que han estado
involucrados ciudadanos argentinos. Juan Martín Ciga Correa es uno de los
nuevos nombres. No hay orden de detención contra él, pero están investigándolo.
El más escandaloso de los hechos que giran alrededor de
la figura de Eduardo Pettigiani, sin embargo, se produjo en abril de 1996. Y
fue en la lejana y fría ciudad de Bahía Blanca. Los hechos:
Señor Juez en lo Criminal y Correccional:
Héctor Jorge Bertoncello, abogado (CABB, T. II-F170),
con domicilio legal en . . . . . . . a
VS. digo:
1) Que vengo a solicitar se investigue la llamada
recibida en mi Estudio Jurídico, el día miércoles 17 de abril, en horas de la
mañana, en el teléfono Nº . . . . . , quedó grabada en el casete del
contestador automático.
Por esa llamada, una voz masculina, refiriéndose a mi
persona como 'Dr. Bertoncello', me dijo que si quería impugnar la designación
del Dr. Eduardo Pettigiani como juez de la Suprema Corte de Justicia de la
provincia de Buenos Aires 'recurriera' a la Causa Nº 2860 del Juzgado Federal
Nº 1, de Mar del Plata, caratulada 'Glyn y otros', sobre tráfico de drogas, en
la que estaría involucrado, entre otros, el Sr. Gobernador, y que fuera
archivada en forma sorpresiva por el citado Dr. Pettigiani, cuando era titular
de ese Juzgado Federal.
Es conocida mi posición contraria al acuerdo como juez
de la Suprema Corte del citado Dr. Pettigiani y, evidentemente, alguna persona
ha conocido esta oposición, decidiendo efectuar ésta llamada. Acompaño
fotocopia de una nota aparecida en el diario La Capital, de Mar del Plata, del
día 29-3-96, en la que se hace referencia a los cuestionamientos que he
efectuado a la designación de Pettigiani, y tal vez esa lectura haya motivado
la llamada.
2) Que solicito se libre oficio a Telefónica de
Argentina, a fin de que se informe, teniendo en cuenta la llamada de
referencia, el día y horario aproximado, si se puede constatar desde qué lugar
se efectuó la misma, y el número, ya que esa sería una prueba importante para
determinar la veracidad de la llamada.
Que efectúo ésta presentación ante la certeza que quien
concretó la llamada, está denunciando la supuesta comisión de delitos, por
parte de funcionarios públicos, y aún de un ex magistrado federal, en relación
a una causa sobre tráfico de drogas, como se menciona.
Solicito en consecuencia se de al presente el trámite
que considera conveniente, y se reserve la grabación en la caja fuerte del
Juzgado.
Será Justicia. (36)
Todo indica que la Causa Nº 2860 está desaparecida. Y
hay fuentes que insisten en ver en esa desaparición, la llave que le permitió a
Eduardo Pettigiani abrir la puerta que lo condujo a los despachos que le
ofreció el duhaldismo.
Caso Cabezas, un peritaje:
Si, Su Señoría/ cumplo mi condena/ corto fue mi crímen/
larga es mi pena/ noches de cemento/ y días que me
queman./
Para usted no soy nadie/ solo en esta celda gris./
Yo vivo entre motines/ y colchones que se queman...
Celda gris, La Mississippi
Yo estaba declarando -relató Flavio Steck-. Y el juez me
dice:
- Usted sabe que hay 300 mil dólares de recompensa. Si
conoce algo, cuéntelo.
Los primeros detenidos -acusados de matar a José Luis
Cabezas-, estuvieron varios días sin dormir antes de declarar. Cuando el sueño
los vencía se los despertaba por temas menores. Estuvieron alojados en una
reducida y humeda sala del juzgado. Tenían custodia personal. Steck -uno de los
Pepitos- reiteró varias veces ante el juez todo lo que tenía para decir:
- No sé nada. No puedo decir nada porque no lo sé.
- Yo le duplico la cifra -me dice
entonces el juez-. Le ofrezco 600 mil pesos.
- Yo no sé nada, le repetí.
Hubo un momento de silencio. Nos mirámos a la cara pero
nadie dijo nada. El juez estaba acompañado por su secretario y otras personas
que yo no conocía. Parecían funcionarios. Yo no sabía qué decirle para que me
crea. En ese momento lo miro fijamente a los ojos, y le pregunto:
- ¿Usted me da un millón de dólares si yo le digo
algo?
El juez se quedó duro. Se le notó el escalofrío. Miró
para atrás. Cruzó miradas y cambió gestos con los que lo acompañaban en el
juzgado. Macchi me clavó la mirada y me dijo:
- De acuerdo ..., le doy el millón de dólares.
- No le parece -le contesté- que
si yo supiera algo se lo diría a cambio de toda esa plata. Yo no sé nada, Señor
Juez. (37)
El martes 11 de febrero de 1997 la policía de Mar del
Plata madrugó. A las 8 de la mañana tenía rodeada la esquina de Cervantes y
Saavedra. Los protagonistas del operativo llegaron al lugar en seis autos sin
patente. Tenían cubierta la zona de operaciones.
Con la precisión y agilidad de quien tiene todo
ensayado, el jefe del operativo mandó a varios de sus hombres a instalarse en
el techo de la casa que tenían previsto allanar. Allí vivía Margarita Di Tulio,
conocida -según los investigadores- como Pepita, La Pistolera.
Los ruidos y el movimiento inusual despertaron a los
vecinos. Se asomaron a sus ventanas. Creían estar delante de una pantalla de
TV. Pero eran sin quererlo testigos directos de una escena de la realidad. Allí se escribieron las primeras páginas de
una historia que duró setenta días y varios cientos de fojas en un expediente
judicial plagado de fiascos.
Vieron como los policías de civil sacaron a dos mujeres
esposadas y con la cabeza tapada. Junto a ellas también vieron salir a un
hombre mayor.
Una -la rubia, medio gorda y baja- era Pepita. La
otra, de pelo corto y oscuro, era su empleada doméstica. A las pocas horas el
hombre recuperó la libertad. Volvió a la vida en poco tiempo: era un vecino que
tuvo la poca fortuna de estar en el lugar equivocado en el momento más
inoportuno. La doméstica le siguió los pasos.
A Pepita la retiraron del lugar en su propio
Renault 19.
- Me da plata para la nafta, mangueó uno
de los instructores cuando la subieron a su coche.
La detenida le entregó 100 pesos. Y nunca recibió el
vuelto.
Detrás de los detenidos salieron los policías con la
prueba incautada: en dos bolsas de residuos retiraron una agenda y dos
revolveres calibre 32. Los funcionarios policiales tuvieron en ese lugar el
primer off the record con los periodistas:
- Ninguna de esas dos armas es la que asesinó a Cabezas.
Tenían buena información.
Por esas horas y a pocas cuadras de allí, en otro
allanamiento, apareció el Colt asesino. Bingo. El arma fue transportada
al laboratorio en la cintura del oficial a cargo.
La versión oficial: A Luis
Martinez Maidana -el Uruguayo- prófugo desde 1994, le encontraron el revolver
calibre 32 que, según se determinó, fue el que mató a Cabezas. (38)
No fue desde Mar del Plata -lugar de los allanamientos-
ni desde Dolores -sede del juzgado- de donde partieron los datos biográficos de
Pepita y su banda.
El martes 11 de febrero se produjo la detención, el
jueves 13 la noticia era primera plana: Ya tienen el arma asesina, fue
el título elegido. Y el día 14, desde la ciudad de La Plata -sede de la
Jefatura-, se conoció el prontuario de los detenidos:
Flavio Steck -se dijo- era el responsable de una
agencia de autos. Desde ese local la banda realizaba las maniobras ilegales con
coches robados. Tres meses después la banda fue liberada sin una
sola prueba que los acerque al asesinato por el que privados de su libertad.
(39)
Dos meses después del crímen de Cabezas los peritos del
caso -del SEIT de la Policía bonaerense y de la Aseoría Pericial de la Corte-
enfrentaron a los legisladores con tranquilidad. El recinto estaba cargado de
interrogantes. Los integrantes de la Comisión Bicameral de la legislatura
bonaerense -creada para el seguimiento del caso Cabezas-, querían recibir
información de primera mano. Presentían que cada certeza de la instrucción era
apenas el resultado de una operación.
Los peritos tuvieron una respuesta a cada pregunta.
Aunque estuvieron cargadas de contradicciones:
- Siendo las 3.15 hs. del día domingo 26 de enero -inició el Dr.
Darío Amado del SEIT-, comienza la autopsia en la morgue y se secuestra el
proyectil que es colocado en una caja de rollo de fotografía y se sigue con el
resto de la operación.
Luego agregó:
- Al proyectil se lo toma sin elementos metálicos para
no producirle ninguna marca que pudiera entorpecer el peritaje, se lo
fotografía, se lo coloca en un envase plástico del tipo del rollo de foto, se
lo rotula, se lo sella y lo firmo yo, para guardarlo bajo llave. Luego se lo
remito por correo interno al perito balístico, quien lo recibe en mano.
La operación debió concluir con la firma de los
testigos, se le debió agregar el sello de juzgado y, sobre todo, el destino de
la prueba debió ser estipulado por el juez de la causa, José Luis Macchi.
Al reparar la omisión intervinó ante los legisladores
Néstor De Tomás, jefe del SEIT, de vacaciones al momento de realizarse las
pericias:
- Quiero que tengan en claro que lo que se hace en la
morgue está todo fotografiado, además están los testigos del acto.
La autopsia fue seguida desde una cámara de video. Tanto
la pericia como la filmación -que la convirtió en un documento gráfico de la
operación- quedaron bajo secreto sumarial. En la edición del 22 de febrero de
1997 la secuencia fue publicada por la revista Noticias. El resguardo de la
pericia, por lo tanto, fue violado. Ese fín de semana hubo pruebas en todos los
kioskos del país.
El lunes 27 de enero el proyectil llegó al Laboratorio
de Balística. Lo recibió el Lic. Luis Alberto Olavarría, perito del SEIT:
- Con fecha 30 -de enero-
mando toda esa información y me quedo con el proyectil, no lo remito para que
no de vueltas y yo pueda seguir estudiándolo para ver si era Colt u Orbea.
El martes 11 de febrero de 1997 se producen en Mar del
Plata los allanamientos que derivaron en la detención de los Pepitos y
en el secuestro de 3 Colt:
- En ese interín me remiten 3 armas provenientes de un
secuestro en Mar del Plata, del que ustedes conocen, y entre ellas venía un
Colt 32/20. Se hicieron los ensayos experimentales. Con esto vamos a la segunda
pericia, ya tenía bien visto el proyectil de la causa. Lo estaba trabajando
para que me diera algo con referencia al hecho.
El interín fueron nada menos que once días. El
juez no había visto el proyectil -apenas lo conocía por fotos-. Nunca se supo
quién dictó los pasos de las pericias -resorte del juez-. En respuesta a una
pregunta del diputado Alejandro Mosquera, el técnico dijo que las instrucciones
para desarrollar las pericias emanaron del comisario inspector -Quinteros-,
de la Brigada de Azul:
- ¿Es habitual que cuando usted realiza una pericia se
quede con el proyectil?, preguntó el diputado Carreto.
- No, no es habitual, respondió
Olavarría.
- ¿Cuáles son las normas para la conservación de un
proyectil peritado?, insistió el diputado.
- Podría haberlo enviado, pero quería estudiarlo más y
justamente en esos días llegaron las armas. Además, yo quería achicar el
espectro... (40) (41)
Los peritos tuvieron la libertad de conservar en su
poder los elementos de prueba -proyectil y arma- más allá del tiempo
justificado. Y fue una decisión personal.
- ¿Cuándo usted recibe el proyectil -preguntó el
senador Florio-, lo limpia?
- Es una buena pregunta -estimó el Lic.
Olavarría-. Si yo lo limpio por mi cuenta estoy haciendo destrucción del
material de prueba. Si yo hubiera necesitado limpiarlo porque interfería mi
trabajo, le hubiera tenido que comunicar al juzgado que para trabajar
necesitaba limpiar y en consecuencia destruir parte del material biológico. En
la fotografía no está el resto biológico adherido a la estría.
- ¿Se lava el proyectil?, reitera la
pregunta el senador Florio.
- Se lo pone debajo de una canilla -respondió el
Dr. Amado-. Lo que se hace es sacarlo del encéfalo y darle una primera
limpieza sin cepillo para ver si se condice con un proyectil.
Luego, agrega:
- Si nosotros fueramos a hacer un no lavado en pericias
para hacer un estudio de ADN por cada proyectil que sacamos, fundiríamos a la
provincia. Además estaríamos dudando de si el proyectil que se saca pertenece
al cadáver.
- No todo los días se mata a un periodista -añade
Florio-. Esa es la duda que tenemos: si se cambió el proyectil.
- Para nosotros todos los muertos son iguales.
Fue el director del SEIT, Néstor De Tomás, quien reveló
de dónde se extrajo materia orgánica para establecer el patrón genético:
- Recién se determinó el ADN con los dientes. Es decir,
no es muy facil su determinación con los rastros que se pueden extraer de un
proyectil. La muestra es menos significativa.
- El tratamiento a que sometió el proyectil el Dr.
Amado, ¿no se destruyó prueba?, preguntó un
legislador.
- No, responde Olavarría.
- En ese momento era un NN masculino y el material se trató
como en cualquier otro caso, afirmó Amado.
La Asesoría Pericial de la Corte Suprema recibió el
proyectil el 28 de febrero, a 29 días de la pericia del SEIT. El Dr. Alonso,
perito de la Asesoría Pericial de Suprema Corte, inició la exposición:
- Los testigos de laboratorio confirman lo solicitado
por su señoría que, entre otras cosas, era de la parte externa del arma, y
tomar muestras de presunto tejido orgánico que tenía el proyectil.
Se fotografió todo el material y el proyectil rodado en
la situación que se recibe, que tenía abundante cantidad de tejido orgánico.
Está documentado en fotos.
Posteriormente se vuelve a fotografiar toda la
circunferencia del proyectil -hay fotos ampliadas- para ver el estado en que se
recibe, posterior al lavado y quitado de muestras para estudios pertinentes.
Actualmente el proyectil está en mi poder, en la caja de
seguridad de la Asesoría Pericial, y todavía tiene restos de tejido orgánico.
En el laboratorio se sacó abundante cantidad de material
para estudio. Además, una de las cosas que el juez dispuso es que se utilizaran
todos los elementos pero que no se inutilizaran pruebas, como para estudios
posteriores. Tengo entendido, entonces, que hay material de sobra, extraído del
proyectil, como para hacer varias pericias.
Luego agregó:
- Los estudios de ADN, que tienen piel y materia se
compadece con el encéfalo. Esa piel se la llevó la bala hacia adentro. Hablamos
de piel cruda. El proyectil tiene piel y sustancia que se compadece con la
parte interna de la cabeza.
- ¿Usted recibió el proyectil con material orgánico
adherido?, preguntó el senador Florio.
- Si, en la primera pista del proyectil realizada bajo
microcomparador se detectó materia similar, aunque no afectaba al estudio.
Mientras para el SEIT fue muy dificil identificar de
quién era el material orgánico existente en el proyectil, ya que la muestra no
resultaba significativa, en la Asesoría de la Corte sacaron suficientes
muestras e, incluso, guardaron de más para futuros estudios y dejaron aún
restos en el proyectil.
Los tiempos en que se sucedieron los hechos dan lugar a
especulaciones de peso: la primer pericia -a cargo del SEIT policial- se inició
el 27 de enero; los allanamientos en Mar del Plata -que provocaron el hallazgo
de la supuesta arma asesina- se realizaron el 11 de febrero; y la pericia de la
Corte se inició el 28 de ese mes.
Tras el testimonio de los peritos en la Comisión
Bicameral quedó instalada una pregunta sin respuesta:
- Cómo puede ser que el que el proyectil, que fue lavado
bajo canilla cuando se lo extrajo en la autopsia, pasó a la primera pericia
balística y según fotos no se ve material orgánico adherido, y luego -a los 29
días- pasó al laboratorio de la Corte y se le sacó mucho material como para
hacer varias pericias de ADN.
En manos de un Poder Judicial con fiscales y jueces de
ésta especie, de instructores y de peritos con vicios profesionales
manifiestos, el gobernador es partidario de poner un nuevo instrumento para
acceder a la acción reparadora de la Justicia: la pena de muerte.
(1) El gobernador Duhalde y el embajador norteamericano
James Cheek compartieron esos conceptos durante un encuentro en la Cámara de
Comercio de los Estados Unidos en la Argentina. El Día, 1-11-96.
(2) Revista Noticias, 6-8-95.
(3) El relato pertenece a un testigo presencial de los
hechos. Fue presentado a través de una denuncia anónima a dos senadores
provinciales en diciembre de 1993. Los acontecimientos y testimonios aparecidos
en los años posteriores le asignaron un alto grado de veracidad.
(3) Elba Témpera, abogada del Caso Nuñez. Entrevista del
autor.
(4) La compra y venta de causas entre jueces, abogados y
policías es una metodología confirmada por diversas fuentes. A nivel judicial,
la presunta complicidad de oficiales de la Policía bonaerense con abogados en
causas por accidentes de tránsito, comenzó en abril de 1996 en la localidad de
Campana. El hecho provocó la intervención de la Suprema Corte provincial, a
raíz de una denuncia de la Asociación de Abogados local sobre fabricación u
ocultamiento de pruebas. En esas condiciones las causas eran vendidas a los
abogados quienes, a su vez, pedían indemnizaciones a las compañías de seguros.
La Justicia de Lomas de Zamora, por otra parte, investiga desde 1996 posibles
casos de "arreglos" entre abogados y policías de unas 50 comisarías
del sur bonaerense. La tipificación de los delitos incluye: asociación ilícita,
extorsión, defraudación, falso testimonio agravado e incumplimiento de los deberes
de funcionario público.
(5) Idem 1.
(6) Idem 1.
(7) El Procurador Eduardo De Lazzari pasó a ocupar la
secretaría de Seguridad. No renunció al cargo judicial. Pidió una licencia.. Es
uno de los pocos casos conocidos de un funcionario que perteneció
simultáneamente a dos poderes del Estado.
(8) Los hechos fueron investigados por el juez
Labombarda. Comprobó la veracidad de los mismos pero dictaminó que no había
delito. Señaló que "fue una mera charla de sobremesa". El fallo fue
apelado y la Cámara Penal anuló lo actuado. Ordenó el paso a la Corte y, a dos
años de los hechos, no se había expedido.
(9) Se tramita en el Juzgado de Familia Nº 2 de La Plata
bajo expediente reservado.
(10) Versión taquigráfica de la declaración del
comisario mayor Pedro Klodzcyk, Cámara de Diputados de la Nación.
(11) Horacio Verbitsky, Página/12, 16-2-97.
(12) Despacho de la Agencia Interdiarios, 23-6-93.
(13) Archivo Periodístico, CD Rom Parlamentario.
15-9-94.
(14) Relato de un testigo presencial de la escena.
Entrevista del autor.
(15) Francisco Amato y Edi Zunino. Noticias, 15-11-96.
(16) Texto original del avance de Edición Plus.
(17) La Maga, 12-10-94.
(18) Una de las cámaras empresariales de la provincia es
la Federación Económica de Buenos Aires -FEBA-. Su presidente, Edgardo Furlan
-comerciante de Ramos Mejía, Pdo. de La Matanza- fue diputado provincial del PJ
desde 1991 a 1995. Acompañó a Duhalde en su viaje a España en 1994 y, en los
primeros días de 1995, fue nombrado director del Banco Provincia. Muchos
afiliados de FEBA sostienen que en lugar de un dirigente empresario ante el
gobierno provincial, se convirtió en un delegado del gobernador ante los
comerciantes. Después de una visita a la localidad de Brandsen, ocurrida a
fines de 1996, donde fue duramente criticado y debió escuchar insultos de
variada intensidad, Furlan optó por bajar su perfil. Es habitual encontrar
dirigentes de entidades empresarias en la estructura del duhaldismo. Carbap y
la UIA tienen algunos de sus hombres en esa situación.
(19) Interdiarios, 14-10-94.
(20) Claudio Gómez, La Maga. 16-11-94.
(21) El intendente Héctor Cozzi desmintió la amenaza: Soy
un hombre de paz -dijo-. Jamás se me ocurriría decir una cosa de esa
naturaleza, y menos a una mujer.
(22) Eduardo Blanco, Claudio Gómez y Julio Spina. La Maga,
16-11-94.
(23) Testimonio de uno de los concejales partícipes en
la reunión. Entrevista del autor.
(24) Esta investigación desarrolla más adelante la
escandalosa carrera política de Juan Carlos Rousselot.
(25) El testimonio pertenece a un reconocido abogado
penal bonaerense con acceso al juez Jorge Rodríguez. Solictó expresa reserva de
su nombre. Entrevista del autor.
(26) Testimonio de un senador de la Comisión de
Acuerdos. Entrevista del autor.
(27) Estadística de la Suprema Corte bonaerense. El Día,
12-12-96.
(28) Idem 26.
(29) La fuente pidió reserva de su nombre. Se trata de
un abogado bonaerense con una extensa trayectoria en el Poder Legislativo.
Integró, entre otros cargos, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de
Diputados de la Nación. Entrevista del autor.
(30) Los mismos nombres fueron aportados por la revista
Noticias. Fernando Amato y Edi Zunino, 16-11-96.
(31) Entrevista de Néstor Ibarra. Radio Mitre, 16-4-97.
(32) Ignacio González Jansen, La Triple A. Editorial
Contrapunto.
(33) Idem 32.
(34) Jorge Elías, corresponsal en EE.UU., La Nación.
25-4-96.
(35) Horacio Verbitsky. El Periodista de Buenos Aires,
Nº 70, 10-1-86.
(36) Texto de la presentación judicial del senador (MC)
Héctor Bertoncello. Una versión similar sobre los hechos denunciados fue
brindada a ésta investigación por un penalista de la ciudad de Mar del Plata.
(37) Reconstrucción de un diálogo entre Favio Steck y el
juez José Luis Macchi, a cargo del caso Cabezas. Steck fue procesado por el
magistrado y posteriormente desprocesado por la Cámara por falta de méritos.
(38) De diario Clarín. Los "negocios" de la
organización, texto firmado por el corresponsal de La Plata, 15-2-97.
(39) Idem 38.
(40) Art. 233, Código Procesal Penal: Los efectos
secuestrados serán inventariados y puestos, bajo segura custodia, a disposición
del Tribunal. En caso necesario podrá disponer su depósito. El juez podrá
ordenar la obtención de copias o reproducciones de las cosas secuestradas
cuando éstas puedan desaparecer, alterarse, sean de dificl custodia o convenga
así a la instrucción.
Las cosas secuestradas serán aseguradas con el sello del
tribunal y con la firma del juez y secretario, debiéndose firmar los documentos
en cada una de las hojas.
(41) Manual de Criminalistica, Roberto Albarracín,
inspector general de la PFA, pag. 220: Es de advertir que, antes de aplicar
cualquiera de los sistemas de identificación de las armas de fuego, hay que
proceder al lavado de proyectiles incriminados y testigos para eliminar toda
impureza que presenten adheridas a su superficie cilindrica, con el rpopósito
de que no quede oculta ninguna de las características impresas en la misma. es
claro que, previamente a esa operación de limpieza, el perito en balística debe
asegurarse que ya se llevó a cabo la pericia química ordenada por el juez, con
el fin de estabñecer el origen de las impurezas que presenta proyectil
incriminado, las que, como ya vimos, pueden proceder del cuerpo del
damnificado.
CUATRO
La caja recaudadora
Estás en el kiosco/ tomando una cerveza/ corre el
tiempo/
seguís con la cerveza./ A lo lejos se ve una patrulla/
Alguien grita: allí viene la yuta./ Descarten los tubos/
empiecen a correr./
El oficial grita: documentos, contra la pared.
Demasiado tarde, Dos Minutos
Es "él" el centinela del dinero/ que a veces
grita y otras veces calla./
El es la majestad desde la esquina/ es el mismo que ayer
en la cantina/
hablaba de orden y empinaba el codo./ Sueño de algún
borracho empedernido/
que supo levantarlo de caído/ como una providencia de
beodo.
Mi vecino vigilante, Felipe Fernández "Yacaré"
Siempre se roba para la Corona. Esto es fundamental,
de lo contrario la Corona tendría puesto a un estúpido.
Ningún tipo que sabe que bajo su amparo
se está robando va a decir:
- Roben nomás, que yo miro para otro lado.
Comisario Inspector bonaerense
La policía tiene un rol esencial en toda estructura de
poder. La provincia de Buenos Aires no es la excepción. Por el contrario, tiene
uno de sus mejores ejemplos.
Su papel histórico como aliada de la autoridad de
gobierno en las tareas de control social, ya sea por derecha o por izquierda,
se alteró a medida que la actividad política necesitó incrementar sus recursos
en efectivo. Y se asoció, con total impunidad, al delito.
En esta
concepción política de acceso, concentración y consolidación del poder, la
policía bonaerense cumplió tres misiones centrales: brindar la imagen de un
organismo de seguridad que protege a la sociedad, no reprimer conductas
delictivas originadas desde el poder político y, la más novedosa y perversa,
poner al servicio del delito, con fines económico-políticos, su propia
estructura de seguridad, represión e inteligencia.
Es el crimen perfecto: cuenta con el paraguas de la obediencia
debida al poder político y, en caso de problemas, es la misma Policía la
que tiene la facultad de instruir las causas judiciales y aportar las pruebas a
un Poder Judicial atado de pies y manos -en muchos casos por su propia
voluntad-. Esa atribución, también, otorgada por el poder político.
Para un reconocido jurista platense que integró durante
cuatro décadas el Poder Judicial, la provincia de Buenos Aires es la que
tiene más atraso procesal. La policía es la que reúne las pruebas -agregó-
y ese es un brutal ejercicio de autoridad. El juez interviene cuando la
investigación ha terminado. Son dueños de hacer y deshacer lo que quieren...
(1)
- En la relación entre la política y la policía, ¿cuáles
son las formas de corrupción?, preguntó ésta
investigación a un oficial superior de la bonaerense.
- La que quieras. Por ejemplo, no reprimir alguna de las
actividades ilegales que a los estados municipales, provinciales o nacionales
le puede interesar llevar adelante: narcotráfico, juego clandestino,
prostitución, etc.. Da los mismo la contravención o el delito elegido. Pero
como no conviene que lo reprima a los fines de los intereses del gobernante de
turno, se corrompe.
En una época fueron los guerrilleros. En la época del
gobernador Victorio Calabró era famoso el tema del juego clandestino. Esta es
una sucesión histórica de oleadas de corrupción.
Las modalidades y los instrumentos delictivos que nutren
de fondos a la actividad política son dinámicos. Y están sujetos a innovaciones
permanentes.
A las clásicas fuentes de recursos ilegales de la
policía, como las coimas en operativos ruteros, el pago de llaves para la
explotación del juego clandestino o tráfico de drogas en pequeña escala, la
desaparición de expedientes, la extorsión o protección a ladrones, piratas del
asfalto y reducidores de autos, se le ha sumado en los últimos tiempos el negocio
derivado del contrabando y del narcotráfico en gran escala.
Se trata, en todos los casos, de cifras escalofriantes.
Un negocio chico como la prostitución en la provincia de
Buenos Aires, donde se estima en 30 mil el número de sus practicantes, permite
una recaudación policial que se cuenta en millones de dólares anuales.
La policía le
cobra a cada putita 170 pesos por semana, para trabajar a como sea.
Un polvo sale
25 pesos y un completo sale 30, la mina saca unos 200 pesos por día. Pero hay
de todo: el pete -una chupadita- son diez pesos. Te la chupan, te patean y
fueron tres minutos. Y a boca de jarro. Y donde venga: en lo yuyos, arriba de
un camión o donde sea.
Pagan y tienen
vía libre.
Hay prosti que
la ponen. 170 pesos por semana.
Ahora qué pasa:
hay cincuenta prosti y hay cuarenta que no arreglan. Porque nunca arreglaron.
Porque se rigen por otros códigos: el de la puta y no el de la necesitada.
La puta es como
el malandra, nunca tuvieron transa con la yuta. Ni la va a tener. Y para mí es
más respetable la puta y el malandra que el presidente del Banco Nación, me
refiero a nivel humano.
Por lo menos yo
si tuviera un millón de dólares adentro de un bolsón y se lo tendría que dar a
alguien para que me lo guarde, se lo daría a una prostituta o a un malandra. Sé
que se me van a quedar con la mitad, pero me la van a gastar para comprar la garrafa,
comer todos los días y seguro que me van a avisar. El presidente del banco se
va a tomar el palo y me va a dejar muy envenenado.
Qué pasa:
"Las fuerzas policiales sacen la calle a toda la protitución", dice
el noticiero.
Qué barbaro.
Esa se la come el salame que mira televisión. Lo que están sacando de la calle
son a las que no arreglan.
Es el código.
Salen a la cancha a jugar al gato y al ratón. La puta es puta.
Uno se
prostituye por necesidad. Pero después lo hace con dignidad, sin arreglar con
la yuta. Te digo más, hasta sin coger con la yuta.
La necesitada
también llega un momento en que se prostituye y no arregla más con la yuta. La
necesitada sale a la jungla y en algún momento se tiene que topar con un
malandra.
Primero la coge
el puntero que la quiere usar y tal vez no le paga, y después la coge el
malandra que la aviva. Y ahí se acabó la necesitada. Ahí talla la puta.
El malandra le
dice cómo tiene que caminar y los códigos que tiene que tener. Por ley no se
puede tener transa con la yuta. Y como el tipo le está batiendo la verdad la
mina lo entiende.
No es que le
cree, lo entiende.
Y la mina
aprende, y lo hace mucho más rápido que como por inercia aprendió a abrirse de
piernas.
Eso ya es una
arte. Eludir es una arte. Y ahí es donde te ganás el respeto de la calle.
La que arregla
se lleva 200 por día. La que no arregla, como tiene que cuidarse, se lleva unos
cien. Tal vez le convedría arreglar, pero como talla el código prefiere perder.
Porque el ser humano es así, no hay otra cosa.
El ser humano es así.
Y menos mal que es así. Si no el jefe de calle no
saldría más a buscar ladrones. Haría la recorrida de los viernes, juntando 170
pesos por cada necesitada, y se acabó la canción... (2)
Fuentes políticas bonaerenses afirmaron que el
negocio de cobrar por la protección o vista gorda frente al tráfico de drogas
sería de 12 millones de dólares mensuales. Unos tres millones se repartiría
entre las regionales y un monto menor, aproximadamente unos 500 mil dólares,
por las comisarías. (3)
Esa estimación genera dos interrogantes: ¿a dónde va la
diferencia entre los 3,5 que se reparten y 12 millones que se recaudan? y,
además, ¿a cuánto asciende la recaudación y cómo se reparte cuando es la misma
policía la que comercializa la droga mejicaneada?
Esta investigación tuvo acceso al pensamiento íntimo de
Pedro Anastacio Klodzyck. Sus revelaciones, como se verá, se asemejan a una
confesión. El hombre condujo a la Policía bonaerense durante cinco años, con el
respaldo inquebrantable -y casi sin explicación-, del gobernador.
Al resumir los roles de un oficial de la bonaerense, el
ex Jefe ejemplificó con sus recuerdos de estudiante. Cuando hice el curso de
subcomisario -sostuvo Klodzyck- un profesor me dijo: 'usted piense que el
comisario es el hombre que más poder reúne. Tiene personal, logística,
armamento, comunicaciones, áreas de responsabilidad, instructor de sumario y
detenidos'. (4)
Dicho con palabras de quien no perteneció a la fuerza,
se escuchó el mismo concepto, pero con más realismo.
- En la provincia de Buenos Aires un
comisario es casi como un virrey, tiene que recurrir a él todo el mundo. Por
esto o por el otro, tienen el control de los sumarios. Es un panorama
gravísimo. Terminamos con el problema militar pero tenemos el problema de estas
bandas, dijo un ex funcionario de área de seguridad bonaerense,
y agregó:
- Estamos prisioneros de un gran ejército policial
dispuesto a venderse a lo que sea. De las comisarías, y ahora también de las
cárceles, están saliendo los presos a robar. Y este es un proceso que se inició
hace ya unos años. En la época de la dictadura militar, los que trabajaban para
Ramón Camps eran los grupos operativos de las Brigadas de Investigaciones, y si
analizamos quienes estaban allí, vemos que son los comisarios de hoy con
cuantiosas fortunas amasadas en los días del botín de guerra. Todos estos tipos
que andan por los cincuenta años en aquellos días andaban pateando puertas, y
yo creo que han forzado cambios de escrituras, extorsiones, y secuestros que no
los vamos a conocer nunca. (5)
Las fuentes consultadas -oficiales superiores de la
bonarense y ex funcionarios del área-, y la información obtenida por ésta
investigación coincide en la explicación del fenómeno y en los nombres de sus
responsables.
En todos los casos se mira hacia la secretaría de
Seguridad provincial, escalón previo al gobernador. Está en el centro de las
responsabilidades políticas. Por allí pasaron Eduardo Pettigiani, Alberto
Piotti y Eduardo De Lázzari, todos ellos con experiencia judicial. El último
funcionario en ocupar el cargo fue Carlos Brown, ex intendente de San Martín y
cuyo mejor atributo para acceder al cargo fue su experiencia política-.
Los hechos:
- El rol que cumplió Piotti como secretario de Seguridad
bonaerense fue como gerente de un grupo de comisarios. El, junto a su
secretario, Alejandro Pérez Cárrega, fueron los cajeros. ¿En qué consistió? Muy
fácil: les liberó una zona, les dijo: 'trabajen muchachos', afirmó el ex
funcionario de seguridad provincial, y agregó:
- La Policía es una fuente de recaudación. No es una
situación eventual. De ningún modo: se baja la plata hacia la política. Y esto
fue tradicional, también lo hizo el gobernador Calabró -en los '70- con el
juego clandestino y la prostitución, sobre todo. La Policía es una gran caja de
recaudación del poder político, ya no es sólo influencias. No tengo la menor
duda que son recaudadores.
El oficial bonaerense, por su parte, aportó su
interpretación desde el interior del monstruo:
- ¿Quién es el responsable de la corrupción policial?
- La responsabilidad del político es total. Las policías
no hacen otra que cosa que aplicar las políticas que les dan. Si uno quiere
corromper a una policía no tiene que esforzarse mucho. Se corrompe sola. Pero
en una sociedad abierta, llena de corrupción por todos lados,
le dejan las
manos libres para poder hacer también negocios sucios de todo tipo.
Una policía con altísimos niveles de corrupción es más
fácil de manipular. Y para eso es necesario que existan todos estos
enriquecidos que hoy se conocen.
- Esos enriquecidos, ¿'robaron para la corona'?
- Siempre se roba para la corona. Esto es fundamental,
de lo contario la corona tendría puesto un estúpido. Ningún tipo que sabe que
bajo su sombra y su amparo se está robando, va a decir: 'roben nomás, que yo
miro para otro lado'.
Se deja robar pero a cambio de un pedazo del botín. Y
sino que me expliquen cuál puede ser la otra razón. Si yo no agarro nada,
¿porqué voy a dejar robar? Si partimos del principio bíblico que dice que robar
está mal, porqué voy a dejar robar si yo no agarro nada.
Se roba para la corona o se corrompió para la corona, en
alguna de todas sus formas.
- ¿Qué rol tuvieron los secretarios de Seguridad durante
éstos años?
- Definieron las políticas de la policía. Marcaron los
tiempos y las conductas. Cuando se destapa una pudrición como la actual no se
puede mirar para otro lado que no sea para el sector político. No pueden decir
que no saben lo que pasaba. No se lo cree nadie. Lo pueden decir únicamente
porque nadie tiene la obligación de declarar contra sí mismo.
Ellos sabían todo lo que pasaba. Pedro Klodzyck obedecía
a una conducta marcada e impuesta por ellos. Nadie puede decir que no sabía, ni
siquiera viviendo adentro de un placard.
No lo puede creer nadie y menos de la policía, que se
supone que tiene que saber todo.
Si la policía quiere saber obtiene información hasta del
Papa. Entonces, cómo no va a conocer cosas internas de la propia institución.
Por favor..., no hay policía mogólica.
(1) Mario Wainfield, Página/12. Entrevista a Leopoldo
Schiffrin, miembro de la Cámara Federal de La Plata, 9-2-97.
(2) Testimonio de un malandra.
(3) Daniel Juri, Clarín, 2-2-97.
(4) Las declaraciones de Pedro Klodzyck pertenecen a la
versión taquigráfica de su testimonio ante la Comisión Investigadora de la
Aduana de la Cámara de Diputados de la Nación, del 14 de febrero de 1997. El ex
jefe de Policía bonaerense fue convocado en torno a las investigaciones del
Caso Gutiérrez. Dos semanas después trascendió a la prensa parte de su
contenido. Apenas se conocieron 30 fojas de sus cuatro horas de declaración.
Las 483 fojas que lo componen tienen la característica de una confesión.
(5) El testimonio pertenece a un ex subsecretario de
Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Entrevista del autor.
Verdún: Un botón de muestra
Desde el 1 mayo de 1968 hasta el 25 de julio de 1969
Rodolfo Walsh dirigió el semanario de la CGT de los Argentinos. La fracción
disidente de la central obrera era orientada por Raimundo Ongaro, dirigente del
gremio gráfico. Walsh y Ongaro se conocieron en Madrid. El nexo entre ambos fue
Juan Perón.
En el semanario de la CGT disidente Rodolfo Walsh
publicó, sin su firma, sus investigaciones sobre La secta del gatillo alegre
y La logia de los dedos en la lata: eufemismos con que se refería a la
Policía bonaerense.
En sus notas, Walsh reveló desde la metodología hasta el
lenguaje de la patota. Romper la casa, un concepto que inició la
bonaerense en la década del sesenta -pero que la llevó al éxtasis en los
setenta-, era el clásico ingreso de las fuerzas del orden rompiendo puertas y
ventanas a patadas y culatazos. Actividad que se llevó a cabo sin orden de un
juez y en horas de la madrugada. Al detenido -secuestrado, en realidad- que
sería sometido a una sesión de torturas le decían que iba a hablar con René.
René era la picana, un invento argentino.
Secuestros de madrugada, testimonios arrancados sobre la
mesa de torturas y ausencia de un juez. Esos fueron los pilares que sustentaron
al coronel Ramón Camps al frente de la bonarense, a partir de 1976. Por las
filas de esa fuerza pasaron asesinos, ladrones, secuestradores, traficantes y
toda clase de malandras, rescatados para integrar las patotas.
Pero también hubo testigos:
- Ramón Camps en un momento fue un prócer nacional.
Luego pasó a ser un monstruo y una bestia abominable. El se nos presentó como
un adalid, duro e intransigente, en la lucha contra la corrupción. Pero Camps
cambiaba el cadáver de un terrorista por el botín de ese terrorista. Lo que
tenía que hacer la Policía de la Provincia era matar al terrorista y entregarle
el cadáver a Camps. Eso era lo que a él le interesaba. Las cosas de la casa
reventada quedaban para la Policía, con autorización. El cambio era botín de
guerra por muerto.
Es como cuando las tropas de un ejército invadían una
ciudad y durante una semana se les permitía violar a las mujeres como un premio
para los soldados. Esto fue lo mismo. Lo hacía Camps, señaló un
comisario inspector, hoy retirado, que conoce como testigo presencial todo lo
ocurrido en la bonarense desde mediados de la década del sesenta a la fecha.
Esas patotas se nutrieron con funcionarios
policiales con extensas fojas de servicio. Ramón Camps es apenas un buen
recuerdo en las filas de la bonaerense, pero la mayor parte de esa mano de obra
-lejos de estar desocupada- permanece siempre en actividad, dentro o fuera de
la Policía. Los hechos:
En 1968 el comisario Ernesto Verdún tenía 40 años.
Cargaba con tres procesos: extorsión, cohecho y privación ilegítima de la
libertad. Ocho años después el coronel Ramón Camps requeriría de los
servicios de ese hombre morocho, bajo y con tendencia a la gordura.
Verdún desconocía el futuro. Y el presente lo invertia
en ascender dentro de la fuerza por la vía rápida. Walsh lo relató así:
- ¿Conocés la picana?, le preguntaron a Carlos Romero
mientras lo subían desnudo a "la mesa".
- No.
- Ahora la vas a conocer.
La conoció. Cuando se la pasaron por la boca, empezó a
sangrar. Una radio funcionaba muy alto para que no se oyeran sus gritos. Romero
se hizo autor de una cadena de asaltos a estaciones de servicio.
- ¿Y la florería también?
- Si, la florería también.
Con René la bonarense esclarecía delitos en los
sesenta. En los setenta la usó para obtener las confesiones de los enemigos del
ser nacional. Los encargados de ese interrogatorio eran hombres de Verdún,
por ese entonces jefe de la Brigada de Investigaciones de Avellaneda. A René
la tenían en una casa prefabricada de dos piezas, cocina y baño, forrada en
hardboard, con dos pilares de color blanco al frente.
El 16 de octubre de 1968 fue allanada por el juez
Ozafraín. Los diarios de la época la ubican en la esquina de La Coloradita y
Burzaco, en la localidad de Monte Grande. La casa tenía un cartel con el nombre
con que la había bautizado la patota: El destino.
Se trata de uno de los primeros antecedentes de los
Centros Clandestinos de Detención que vendrían años después. Y Verdún estaría
allí para dar una mano. Aunque sus antecedentes, descubiertos por Walsh, se
remontaban en realidad a la década del cincuenta.
En 1957 llegó como oficial principal a la Comisaría 1º
de San Justo. De inspector ascendió rápidamente a oficial principal, en enero
de ese año. En esos días daba los últimos toques a su preparación como jefe de
la oficina judicial de la comisaría de San Justo. Con esos conocimientos estuvo
a punto de quedarse con los 16.500 pesos que le sacó a una detenida. La mujer,
con la ayuda de su esposo y la del senador provincial Miguel Barbarito, que
operó ante el comisario, recuperó la libertad y la plata.
Verdún recién se estaba haciendo en la profesión. Apenas
tenía 27 años y todo un futuro por conquistar. Del incidente no quedó huella en
su foja personal. Como se verá más adelante, un sumario sin sanción, no
es tampoco un impedimento para ascender en la Policía bonaerense. Muy por el
contrario.
- A la fosa que había la llamaban capacha, y en otros
campos pude ver otras similares. Eran pozos rectangulares de dos metros de
largo por sesenta centímetros de profundidad. Allí ponían los cuerpos, los
rociaban con gas oil y los quemaban, relató Juan
Carlos Urquiza (1), chofer de Ernesto Verdún en los años de Camps, con quien
recorrió los Centros Clandestinos de Detención. El hombre había llegado a
comisario general. Por su responsabilidad como Jefe de la Dirección General de
Investigaciones de la Jefatura de la Policía bonaerense, a Verdún se lo
encontró penalmente responsable en el accionar delictivo del personal
policial y de los Centros Clandestinos que de él dependieron.
Más viejo, más gordo y con papada, Ernesto Verdún está
suelto. Y es apenas un botón de muestra.
(1) Legajo Nº 719, CONADEP, Nunca Más. Eudeba.
Los cinco grandes
Klodczyk es una verdadera garantía
para que la institución siga mejorando.
Eduardo Duhalde
Nadie puede decir que no sabía,
ni siquiera viviendo adentro de un placard.
Oficial bonaerense
- ¿Es verdad que se vá?, preguntó el periodista.
- No sabía, me entero por usted... (1)
El mejor jefe que ha tenido la policía bonaerense en
toda su historia, según la definición de quien lo nombró, se enteró en
vivo durante una entrevista periodística radial que, su jefe, había dispuesto
pasarlo a retiro.
La virtud más significativa que encontró Duhalde al
despedir públicamente a Klodzyck, fue su decisión de sostenerlo en el cargo
durante los primeros cinco años de sus dos gestiones. A pesar de las
innumerables críticas y denuncias que recibió su paso por la jefatura policial
-de afuera y de adentro- el gobernador quiso resguardarlo para la posteridad: es
el jefe de policía que más tiempo duró en la historia de la provincia.
En realidad, a pesar de que Duhalde se elogiaba a si
mismo, el pase a retiro demostró que no hay jefe que dure diez años, ni
gobernador que lo aguante.
El mismo criterio que utilizó para la designación de los
funcionarios políticos, es el que eligió el gobernador para nombrar al Jefe de
Policía: llevó a su gente. Gran parte de ellos pasaron por el gabinete
municipal de Lomas de Zamora, otros establecieron el vínculo por cuestiones
casi vecinales. Y la mayor parte integra una trama íntima de deudas y favores
que se intercambiaron en silencio.
Pedro Anastacio Klodzyck, el Polaco, es un hombre
del sur del Conurbano. De la ciudad de Lanús, limítrofe con Lomas de Zamora.
Parte de su trayectoria policial también la desarrolló en la zona, al frente de
las Brigadas de Altte. Brown y de Quilmes. Pasó por unidades de la costa y fue,
también, jefe de Narcotráfico, tema por el que reconoce tener una debilidad.
La relación entre el futuro gobernador y su jefe de
Policía, según las fuentes, nació en los primeros años de los 80. En esos días
Duhalde se dedicaba a la actividad inmobiliaria y Koldzyck, por su lado,
repartía su tiempo entre la actividad policial y su bulonera de Lanús: Ci-klos
S.A.
No fue una relación de dos. A la amistad original entre
Duhalde y Klodzyck, se sumó al grupo la de Alberto Pierri que trajo consigo al
comisario Mario Rodríguez -entre quienes se dice que, incluso, habría un
vínculo familiar-. El último en arribar fue el ex juez federal Alberto Piotti,
quien a su vez aportó su fuerte relación con el comisario Mario Naldi.
Duhalde al frente del Ejecutivo bonarense. Pettigiani
primero, y Piotti después, en la secretaría de Seguridad, Klodzyck en la
Jefatura bonarense, y Rodríguez y Naldi en operaciones estratégicas,
conformaron un equipo de trabajo.
Durante más de cinco años la seguridad provincial estuvo
en las manos de estos hombres, en las de sus colaboradores, y con una línea
directriz definida con precisión y coherencia.
Entre ellos, sin embargo, hay odios manifiestos.
(1) Entrevista de Jorge Lanata a Pedro Koldzyck, Radio
City, 23-7-96.
No hay policía mogólica
Durante los cinco años que estuvo al frente de la
Policía bonarense -de 1991 a 1996-, Klodzyck se aferró con uñas y dientes al
sostén que lo llevó, mantuvo y sacó del cargo. La lealtad a su jefe, el
gobernador, fue el secreto de su permanencia.
Ese principio también se lo transmitió a su sucesor en
la jefatura, Adolfo Vitelli. El vínculo entre Klodzyck y Duhalde tuvo tal
fortaleza que al comisario general le permitió sobrevivir a la salida urgente
de Eduardo Pettigiani, como titular de la secretaría de Seguridad -en 1994-, se
lo dejó de regalo al reemplazante en la secretaría, Alberto Piotti y, además,
le dió la oportunidad de elegir a su heredero.
- Cuando fuí con la propuesta de Adolfo Vitelli y
Domingo Lugos -jefe y subjefe de la bonaerense-, le dije a Duhalde
que debí recurrir a los comisarios mayores, porque a los generales no les
encontraba individualmente el desprendimiento que debían tener como jefes, pues
existen pasiones personales y otras cosas. Tuve que llegar hasta el número 8,
porque los siete de arriba no servían para nada.
Para Klodzyck el jefe de Policía es el fusible de
la estructura de seguridad provincial. Su organigrama de responsabilidades
políticas ubica luego al secretario de Seguridad y, en última instancia, al
gobernador.
A las pocas semanas de abandonar el cargo se llevó a
cabo en la Jefatura una reunión entre Koldzyck y Vitelli. El nuevo jefe convocó
a su antecesor para intercambiar ideas y sugerencias. Era una manera de
retribuir la bendición. Por esos días ya se habían producido los primeros
cruces entre la bonaerense y la secretaría de Seguridad. La política de
reestructuración implementada por el nuevo secretario -De Lázzari-, convirtió a
la Jefatura en un polvorín al borde del estallido. Klodzyck, revolvió el café,
y le dió al nuevo jefe su punto de vista:
- El es él que te nombró -le dijo a
Vitelli-, y vos le debés lealtad. Si el secretario anda haciendo desastres
vos se lo tenés que decir al gobernador...
El 10 de agosto de 1996 la revista Noticias blanqueó
ante los lectores de fin de semana la política de seguridad provincial. Y apuró
la salida de Klodzyck de la jefatura. Ese año se había iniciado con espanto.
El asesinato y posterior incineración de un joven de 16
años, Christián Campos, en la ciudad de Mar del Plata, conmovió a la población.
Los cuarto policías responsables fueron detenidos a los pocos días del hecho.
Inmediatamente después, una manifestación de estudiantes en la ciudad de La
Plata fue reprimida con un salvajismo superior al habitual.
La violencia fue tan indiscriminada que alcanzó a los
periodistas: las imágenes de un oficial bonaerense que disparó a quemarropa
sobre un camarógrafo de Canal 13 pudieron ser observadas por telespectadores de
todo el mundo. Apenas 3 meses después, un grupo de periodistas de Telenoche
Investiga logró filmar a una banda de narcopolicías, de la zona sur del
Conurbano. Su fuente principal de recursos eran los 300 pesos semanales, por
puntero, que recibían a cambio de la habilitación para la venta de
sustancias prohibidas: cocaína, marihuana y demás.
La nota aparecida en Noticias fue ilustrada con una
secuencia fotográfica tomada por el reportero gráfico José Luis Cabezas
-asesinado en Pinamar el 25 de enero de 1997-. La cara de Klodzyck en tapa,
tomada desde un ángulo extraño y revelador, fue acompañada por un título
definitorio, Maldita Policía.
Los comienzos de la era Klodzyck -decía la nota
de Carlos Dutil- estuvieron signados por denuncias de graves irregularidades
en el reequipamiento de la policía del Siglo XXI, anunciada por Duhalde.
Como se verá más adelante, las irregularidades fueron verdaderamente graves. Y
escandalosas.
- Lo de la revista Noticias, la nota famosa de ésta
revista, Policía Maldita, es un insulto de movida -consideró
Klodzyck ante los legisladores de la Comisiòn Investigadora de la Aduana-. Y
ese periodista, Carlos Dutil, es un sinvergueza de siete suelas...
Al ex jefe no le cayó nada bien la nota. El malestar que
provocaron las revelaciones periodísticas se extendió a gran parte de la
bonaerense. No se puede decir que yo manejo 48 mil forajidos. Hubo
vigilantes que lloraron cuando vieron la nota. Nosotros tenemos mucha gente
sana...
Tras la aparición de esa nota y, sobretodo, luego del asesinato de José Luis Cabezas, la
revista Noticias intentó entrevistar a Klodzyck. Se negó sistemáticamente. Tan
bueno como para poner dos veces la cara no soy -dijo-. No sirvo. No
puedo poner la otra mejilla.
- ¿Cómo no voy a estar dolido?, se preguntó
el ex jefe de la bonaerense. E inmediatamente se contesto a sí mismo: Estoy
terriblemente dolido. Si yo fuera violento querría matarlo..., pero como sé que
no se puede hacer y está la vía legal, preparé la demanda...
Piotti: Las miserias del ser humano
Es de los caretas el tipo más puro,
se empilcha debute para despistar.
El atrapador, Carlos de la Púa.
Alberto Daniel Piotti nació el 7 de junio de 1951. Fue
en la Universidad Católica donde El Tano -o El Actor-, se recibió
de abogado. Ese título le permitió al hombre conocer los pasillos de todos los
poderes de Estado: recorrió a los tres. Fiscal y juez federal en el Judicial,
diputado nacional en el Legislativo, y secretario de Seguridad y de la
Gobernación en el Ejecutivo bonaerense.
Los primeros años de la democracia lo sorprendieron como
fiscal federal. En esos días se declaraba cercano al radicalismo. Junto a un
colega publicó, en 1985, un comentario jurídico sobre la Ley de Defensa de la
Democracia. Tomó intervención como juez en su defensa trepado en los alambrados
de Campo de Mayo cuando, en la Semana Santa de 1986, Aldo Rico inició su serie
de levantamientos militares.
Con esa movida Aldo Rico se inventó a si mismo y a los carapintadas.
Y el juez federal, desde esos días, adoptó la identidad de un personaje del
comics: Superpiotti.
La fortaleza del hombre de leyes que lo convirtió en
superhéroe, fue su política personal de prensa:
- Piotti comenzó su carrera realizando espectaculares
procedimientos entre los chatarreros, seguido por el comisario Mario Naldi
desde un helicóptero, y con las cámaras de televisión detrás, señaló
un ex funcionario de la gobernación, que como él ocupó un cargo en el área de
seguridad.
En su política de prensa, cuando inició su ascenso,
Piotti no tuvo límites. Para muchos periodistas era habitual recibir en esos
días el llamado telefónico del juez, ofreciendo a todos la primicia de
un operativo antidrogas.
Se lo podía ver, además, poniendo su cara en un spots de
Amnistía Internacional contra la tortura. Y días después, en la sección
sociales de algún semanario, aparecía fotografiado en una disco junto a un
breve comentario autobiográfico, como un anticipo de la banalidad que
caracterizaría a la década siguiente:
- Ahora soy un desprejuiciado absoluto. No sé si estaré
en una etapa regresiva, me gusta mucho bailar. Y así como antes tenía
vergüenza, ahora soy capaz de bailar polca, lambada o chamamé.
A Piotti todo le vino bien. Radicales, peronistas.
Judicial, Legislativo y Ejecutivo. Amnistía Internacional y Policía bonaerense.
Polca y lambada. Lo que se dice un hombre con cintura política.
En 1991 fue convocado por el futuro gobernador para
integrar la lista de candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires.
Al hombre de Derecho le quedaba poco por conocer en su carrera judicial:
- Para ser juez se necesita otra cosa más allá de los
conocimientos técnicos; se necesita tener más calle y más mundo de lo que
muchos creen, porque la tarea de juzgar a los otros exige conocer, y bien de
cerca, las miserias del ser humano.
El ex juez abandonó a la dama de la espada y la balanza
y se trepó a las campañas electorales:
Una larga hilera de autos, ómnibus y camiones
embanderados con los colores rojo y verde de la Liga Federal que lideran
Duhalde y Pierri, inició su Caravana de la Victoria este mediodía desde el
asentamiento precario 22 de Enero, en Gregorio de la Laferrere, y se fue
engrosando paulatinamente hasta alcanzar varios kilómetros, a medida que
atravesaba las barriadas de Isidro Casanova, Rafael Castillo, La Loma y
González Catán. Con el paso de las horas, cientos de vehículos y numeroso
público a pie se sumó a la comitiva portando banderas, gorras y buzos con los
colores de la Liga Federal. Allí estuvo Alberto Piotti en su
bautismo como puntero de la Liga.
En su paso como juez federal de San Isidro dejó
recuerdos imborrables en dos fuentes consultadas por ésta investigación. Ambas
coinciden en un punto: el vínculo con el comisario Mario Naldi:
- Piotti es un personaje tétrico. Tiene una relación muy
fuerte con el comisario Mario Naldi. El juez estaba bancado totalmente por el
grupo de policías que lideraba el comisario, en lo económico y en todo, dijo un ex
legislador provincial que acumuló innumerables denuncias sobre la seguridad
provincial.
Otra fuente, perteneciente a la propia Policía
bonaerense, añadió a este grupo a un tercer personaje, que luego acompañó a
Piotti en la Secretaría de Seguridad:
- Alejandro Pérez Cárrega tenía un estudio jurídico en
la zona norte -afirmó un comisario inspector-, y Naldi era el Jefe de
Sustracción de Automotores en Vicente López, desde donde nació la relación con
el juez Piotti.
Para el oficial bonaerense, es vox pópuli en los
pasillos de la Jefatura que desde la zona norte se hizo punta en el negocio de
robar coches y cambiarlos por droga en Paraguay:
- Una 4X4 vale tantos kilos de cocaína. Y cada modelo
tiene su equivalente en droga. También se pueden cambiar por dólares, pero les
pijotean mucho los precios. En cambio con la cocaína no hay tanto problema y además
es de máxima pureza, lo que les permite estirarla. En la frontera
Argentino-Paraguaya-Brasilera es muy común este tipo de canjes, es cosa de
todos los días.
Como diputado de la Nación Alberto Piotti mantuvo su
perfil protagónico. Integró la estratégica Comisión de Juicio Político y, en el
proceso de investigación a la jueza María Servini de Cubría, la participación
de Piotti fue relevante: evitó el juicio.
En setiembre de 1992 la Comisión tenía acumulados 14
pedidos de destitución por irregularidades cometidas por la magistrada en la
causa conocida como Yomagate, en la que se investigaba el presunto
lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Entre los involucrados había tres funcionarios del
gobierno nacional: el secretario de Recursos Hídricos, Mario Caserta, la
secretaria de audiencias presidencial, Amira Yoma, y el funcionario de la
Aduana, Ibrahim Al Ibrahim. Amira e Ibrahím, además de compartir las sospechas,
integraron un extraño matrimonio.
Las relaciones de Amira y Caserta conducían a Menem. Las
de Ibrahim a Duhalde, por haber firmado el decreto que lo nombró funcionario de
la Aduana.
Por once votos contra diez los integrantes
justicialistas de la Comisión aprobaron el cierre del proceso de investigación.
Estaban pendientes los testimonios del empresario Jorge Antonio, del ex asesor
presidencial Emir Yoma y de su hermana Amira, que el cese de la investigación
impidió que se produzcan.
- Ya se han presentado once testigos y la investigación
lleva miles de fojas y varios meses en la Comisión. Los testigos que faltan no
pueden hacer variar la situación, dijo el
diputado Alberto Piotti para fundamentar su pedido de cierre de la
investigación.
Un diputado que votó en contra del pedido de Piotti se
preguntó:
- Cómo vamos a expedirnos sobre cosas que nadie conoce.
Aún no hemos escuchado las cintas secuestradas en el domicilio de Amira Yoma.
No fue la primera vez que Alberto Piotti relativizó el
valor de una prueba. En su juzgado federal hubo por lo menos dos casos de
alteración de la materia: inxeplicablemente el clorihidrato de cocaína se
convertía en ácido bórico.
El 14 de noviembre de 1990, el juzgado de Piotti remitió
al fuero penal económico una bolsa de supermercado con una sustancia húmeda
que, se suponía, era la carga secuestrada a Ana Yesi de Gracia, un correo
sorprendido el 15 de febrero de 1988 con 2,2 kilos de cocaína en el aeropuesto
de Ezeiza. Tenía una pureza del setenta y dos al ochenta y cuatro por ciento:
no era ninguna línea importante.
El caso era de competencia de penal económico, pero
Piotti había intervenido y, después de dos años se había resuelto que no le
correspondía. El 24 de agosto de 1990 envió los expedientes, pero sin las
pruebas. Después de que se las reclamaran con cinco oficios y varios llamados
telñefónicos, en noviembre mandó la bolsa.
Prudentemente, los empleados del juzgado Nº 7 del fuero
penal económico la dejaron en custodia de la Administración de Aduanas, hasta
febrero de 1991, cuando el juez Héctor Acuña exigió una nueva pericia. Se
descubrió entonces que lo que debían ser 2,2 kilos de cocaína de mediana pureza
se había convertido en 3,35 kilos de ácido bórico y apenas 3,36 gramos de
cocaína. (1)
El sumario instruído por la Cámara Federal de San Martín
no fue mella para su ingreso, meses después, en el selecto grupo de diputados
nacionales. Hombres que se diferencian del común de los normales por su
capacidad de legislar. Y por circular por el mundo protegidos por sus fueros.
(1) Gabriel Pasquini y Eduardo De Miguel, Blanca y
Radiante. Editorial Planeta. 1995.
Las cintas
Es una trampa. Ensuciar a los Yoma para que se
salven los drogadictos como Duhalde..., que se atrevan.
De un cassette secuestrado en la casa de Amira Yoma
- Hoy no leí los diarios..., no quiero hablar con nadie,
-dice una de las voces-.
- Pero por eso te estoy diciendo, ¿porqué Amira?,
¿porqué te ponés así? Si vos sos inocente se tiene que aclarar, Amira, es lo
mismo que a mí me echen culpa de algo, ¿porqué me tengo que pelear con toda la
mierda?, -pregunta Beatríz López, sucesora de Amira en la
secretaría de Audiencias de la Presidencia, del otro lado de línea-.
- Vos, porque no sabés nada de nada..., Duhalde...
¿nunca en tu vida lo escuchaste?
- Hace años se comentó...
- ¿Recién ahora te diste cuenta?
- ¿Pero qué hice?
- Nada, vos sos la primera que tendría que haber
agarrado al mismo Duhalde o a los ministros o al Presidente y decirles señores,
discúlpenme, yo hace dos años que trabajo con la Sra. Amira, hace treinta años
que conozco a la familia de ella y yo no acepto, con mi humilde palabra, yo no
acepto que nadie diga absolutamente nada. ¿Tuviste huevos para decir eso, vos?
Pero tampoco hablaste bien, no hablaste mal pero tampoco hablaste bien.
Entonces, cuando yo tuve que dar la cara por vos, por boludeces, yo fuí y la
dí, cuando lo tuve que enfrentarlo a Niembro lo enfrenté y cuando lo tuve que
enfrentar a Toledo lo enfrenté...
Amira Yoma reconoció ante la jueza Amelia Berráz de
Vidal la propiedad de los minicassettes. Habían sido secuestrados de su casa
tras un allanamiento del juez Néstor Blondi, que a su vez investigaba la
actuación de la jueza Servini de Cubría en el proceso del Yomagate.
Esas cintas, plagadas de revelaciones por lo menos
comprometedoras
, contenían diálogos de Amira con colaboradores y con
familiares. A su hermano Emir, por ejemplo, lo ponía al tanto de un supuesto
intento de extorsión de la Brigada Che Guevara:- 'Tenemos conocimiento de
todos los documentos de quienes proveen sus conexiones con el narcotráfico, de
Menem y Duhalde, por este motivo deberá entregar la suma de 50 millones de
dólares'..., que si tendría no estaría acá... -acota Amira-, a las
siguientes direcciones... Bueno, pero (habla en idioma extranjero)... por
correo, sí, esperá, hola? Esperá, esperá un segundito que ahora voy a abrir
otra carta a ver lo que es..., bueno, poné rojo y agarrá la otra línea, apretá
el número rojo, no, apretá el rojo que después apretás y salgo yo otra vez. Acá
hay otra cosa: 'Amira Yoma: nada de lo escrito..., hola..., nada de lo escrito
en el matutino Página 12..., tenemos un tape, fotografías, etc..., treinta
millones de dólares en Paraguay. Norberto Miranda, Brigada Che Guevara'.
Querés que te lo mande a José hasta Olivos que lo lleve
para que lo vea Carlos?.
Las cintas llegaron a manos de los diputados de la
Comisión Investigadora. Pero el cese de la actividad impidió que su contenido
sea utilizado para apuntalar el juicio politico a Servini de Cubría. Fue
Alberto Ballestrini, diputado justicialista de la provincia de Buenos Aires,
quien solicitó el inicio de otro juicio político, en este caso al juez Blondi,
a raíz de la difusión del contenido de los casetes de Amira.
- No, no estoy caliente, estoy perfecto, estoy feliz,
fijáte vos. Fuí yo al Juzgado pero dice: no, digale que no lo voy a poder
recibir, no? y le digo: Ud. le dice a la Doctora que digo yo que se vaya a la
puta que la parió y dígale que no va a salir hasta las 3 y media de la
mañana... Es una trampa, ensuciar a los Yoma para que se salven los drogadictos
como Duhalde. Que se atrevan..., -amenaza desde
el teléfono una vos atribuida a Emir Yoma-.
Como era de esperar, Amira Yoma, tres años después de
iniciado el escándalo, fue absuelta por el juez Nerio Bonifati en abril de
1994.
Surge de las actuaciones que quien estaría involucrado
seriamente en la actividad delictiva investigada es Ibrahim Al Ibrahim, y por
ello, quien fuera su mujer (Yoma) fue sometida a este proceso, expresó el
juez en un párrafo de la resolución de 90 carillas. No existe ni un mínimo
principio de corroboración de los dichos de lavado -sostuvo el juez-,
salvo enervar un reproche por su ex matrimonio con el hoy contumaz Ibrahim.
En la resolución, Bonifati se creyó en la obligación de
aclarar que el vínculo matrimonial no necesariamente deriva en una asociación
ilícita. Amalia Yoma no es responsable por los hechos que hubiere cometido
Ibrahim, tal como éste no es responsable por lo que hubiera cometido ella, ya
que pese a haber convivido, no se fusionaron en forma física permanente. Además,
cabe diferenciar una sociedad conyugal de una asociación ilícita, dado que
tienden a distintos fines intrínsecos, y la sociedad que ellos conformaron fue
de índole social y no delictivo, conjeturó el juez.
Paradójicamente, el culpable en la investigación de
Bonifati no dejó ni rastros. Para frustración de la Justicia, desde junio 1992
se desconoce el paradero de Ibrahim. Para Román Lejtman, autor de la
investigación Yomagate, el ex funcionario de la Aduana huyó de la
Justicia con dinero proporcionado por la familia Yoma. La revista Noticias,
por su parte, aseguró en marzo del 94 que la inteligencia local maneja
seriamente la hipótesis de que el sirio Ibrahim al Ibrahim nunca salió vivo de
la Argentina.
Ibrahim fue designado en la Aduana el 4 de setiembre de
1989 por el entonces vicepresidente Eduardo Duhalde, para ocupar un cargo que creó especialmente
el presidente Carlos Menem, a través de un decreto firmado el 30 de agosto de
ese mismo año.
En los considerandos del decreto 634/89, firmado por Duhalde y por el ex ministro de
Economía, Néstor Rapanelli, se afirma que la designación de Ibrahim requiere
ser realizada con carácter de excepción atento a las necesidades de servicio
que originan la cobertura de dicho cargo. (1)
El carácter de excepción invocado en los
fundamentos de esa norma llevó a suspender dos decretos aprobados en 1985 y
mover partidas presupuestarias de la Ley de Contabilidad. El decreto dejó sin
cumplimiento en la designación de Ibrahim las normas establecidas por el
artículo 7 inciso d) del Régimen Jurídico Básico de la Función Pública aprobada
por Ley 22.140 y su reglamentación y lo dispuesto por el artículo 18 de las
normas aprobadas por el Decreto 2043/80,
que establecen un mínimo de dos años como ciudadano para ocupar altos cargos
oficiales.
Esas irregularidades derivaron en una causa instruída
por la jueza Berraz de Vidal, continuada posteriormente por el juez Martín
Irurzun. Pero el investigado no era solo Ibrahím, sino también quienes pusieron
su firma en el nombramiento: el chancho y el que le daba de comer.
La instrucción debía determinar si la designación de
Ibrahim constituyó un abuso de autoridad y violación de los deberes de
funcionario público, delitos para los
que el artículo 253 del Código Penal contempla penas de multa e inhabilitación
a quien dispone el nombramiento y al que lo acepta.
El juez Irurzun resolvió el sobreseimiento de Ibrahim.
La Cámara Federal, posteriormente, recibió la causa por la apelación del fiscal
Gustavo Bruzzone. El juez consideró que
carecía de elementos suficientes para continuar la investigación, apreciación
que el tribunal estimó, cuanto menos, prematura y le reclamó que ahonde
la pesquisa en relación a la eventual existencia de otros requisitos
necesarios para la designación que se cuestiona, y que investigue si
existían las condiciones que se mencionan en el decreto que firmó Duhalde
designando a Ibrahim, especialmente el
punto de la norma donde se sostiene que se realizó la selección de la persona
que reúne los antecedentes y condiciones para ocupar el cargo.
Ibrahim apenas tenía cinco meses como ciudadano. El
trámite en su caso se caracterizó por la celeridad: a un argentino nativo le
lleva nueve meses, él lo logró en apenas once días.
Pero además, el sirio tenía un obstáculo insalvable para
desempeñarse en la función pública: no sabía leer ni escribir el idioma
castellano, tal como reconoció en una indagatoria judicial antes de
emprender -o de ser arrojado a- la fuga.
La causa judicial, finalmente, entró en en la desmemoria
judicial. El sumario administrativo interno que realizó la Administración
Nacional de Aduanas, determinó -según diputados que tuvieron acceso a el- que
Ibrahim fue el delegado presidencial en el área operacional del aeropuerto
internacional de Ezeiza. Ese dictamen llevó la firma del titular de la
Aduana, Gustavo Parino.
Cuando se aquietaron las aguas del Yomagate, el
primero en la fila para recibir el hueso fue Alberto Daniel Piotti. En abril
del 94 fue designado por Duhalde como secretario de Seguridad bonaerense, una
cartera con 700 mil pesos de fondos reservados.
El diputado Alberto Ballestrini, que impulsó el juicio
político a Blondi, integró la lista de constituyentes por la provincia de
Buenos Aires y luego participó de la reforma de la Constitución Nacional. Como
se dijo anteriormente, Ballestrini fue uno de los nombres que circuló como
posible vice del gobernador en las elecciones generales de 1995.
Al asumir en su nuevo cargo, Piotti anticipó el objetivo
de la gestión que estaba a punto de iniciar: vamos a diseñar a la policía
del siglo XXI. Vamos a llevar al máximo nivel la imagen y la credibilidad de la
policía. Será una de las cuestiones en la que vamos a trabajar brindando a la
justicia todos los elementos necesarios para que los delitos en que
presumiblemente hubo participación policial, se clarifiquen.
Si en verdad fue ese el objetivo de su gestión, Piotti
fracasó estrepitosamente.
Si no fue así, mintió.
(1) Un ex
integrante de la Comisión de Juicio Poliítico de la Cámara de Diputados de la Nación
señaló a ésta
investigación aspectos significativos del expediente de la Causa Yomagate
-Juzgado Federal Nº 6, Dr. Canicoba Corral-: El ex secretario de Recursos
Hídricos y ex funcionario de la municipalidad de Morón, Mario Caserta, e
Ibrahim al Ibrahim declararon en la indagatoria que (Alberto) Bujía -secretario
privado de Duhalde- y Héctor 'Ronco' Lence -diputado nacional por la provincia
de Buenos Aires, propietario del Hotel Sasso de Mar del Plata y conversor de un micro de El Cóndor en el
menemóvil-, eran los tipos mandados por Duhalde para que Ibrahim no les revise
las valijas. Eso está dicho en el expediente...
Cosa de chicos
Estación de Quilmes. Jueves de febrero. 16 horas. Hace
calor y las chimeneas rojas y blancas de la cervecería indican que allí dentro
alguien trabaja. Donde termina el andén unos quince chicos -inquietos y sucios-
esperan el tren que los llevará a Plaza Constitución. Conversan entre sí. Se
empujan, otros miran la escena abrazados y nadie los ve. Estan lejos de los
pocos pasajeros que a esa hora de la tarde esperan al tren.
Se acercan un cronista y un fotógrafo. Para los chicos
son dos intrusos y se ponen nerviosos. Eligen la reirada y corren por el anden
y las vías. Pero hay dos que se deciden por el enfrentamiento:
- Ustedes son policías, dice uno.
La explicación de charlar para una nota y hacer algunas
fotos les atrae, pero no termina de convencerlos. Miran la cámara y el
grabador. Se debaten entre la curiosidad y el miedo. La piensan, se miran entre
sí y finalmente se juegan. Todo tiene precio:
- Hablamos si nos compran un sandwich, propone el
que se envalentona decide definir la situación.
Y hablaron:
- Ahora estamos caminando, buscamos trabajo. Yo estoy en
4º grado pero a mí me gustaría trabajar de mozo. Me voy de mi casa porque mi
papá me caga a palos cuando me mando líos o cuando rompo algo. Lo que pasa es
que cuando me pongo nervioso agarro los platos y los tiro al piso, reconoce
Mariano, de 10 años, que no espera preguntas para dar a conocer los aspectos
centrales de su vida.
- Yo no estudio, no trabajo, no hago nada. Ayudo a mi
mamá a barrer y a limpiar los platos. Y de la escuela me echaron por tirar
cohetes en el baño, dice Marcos, de 8 años, que imita
la verborragia de su compañero de viaje.
- El otro día mi mamá me ató a la pata de la cama para
que no me escape más, se queja Raúl, de 11 años.
Perdieron el miedo. Ahora quieren hablar todos. Se
pelean por contar su historia y por entrar en el reparto de sandwiches. Los que
esperan el tren, desde el andén de enfrente, miran la escena y no la entienden.
¿Qué hacen dos tipos normales rodeados por una banda de chicos sucios y
callejeros?
Dicen que vienen de barrios con lindos nombres: Los
Alamos, Villa Azul. Dicen que van a los vídeos, que juegan, que manguean. Que
andan en la calle hasta las cinco de la tarde, o hasta las diez de la noche. Y
otras veces dicen que andan dando vueltas días y noches sin aparecer por su
casa.
- ¿Cómo los trata la gente?
- Bien, dice uno que
piensa un poco antes de responder y agrega: a veces nos dicen que vayamos a
buscar trabajo. 'Andá a trabajar pibe', te contestan cuando le pedís una
moneda, detalla José, de 10 años.
- Los mozos a veces nos corren de los bares. El otro día
me corrió uno con la escoba. Quise entrar al baño a cagar y como me olvidé de
pedir permiso me sacó a los escobazos, relata
Mariano, una especie de lider del grupo, y levanta la camiseta de River que
lleva puesta y muestra el moretón en la espalda.
Cuando sean grandes dicen que quieren ser futbolistas,
mozos, enfermeros. Si no pinta nada de eso se conforman con laburar de
cualquier cosa. Sin pregunta de por medio aparece uno que pide perdón por
la palabra y dice mi padrastro es un hijo de puta. Me judea, me amaneza de
muerte. Me mezquina un vaso de agua. Si mi mamá se separa de él yo vuelvo, sino
sigo en los trenes.
De pronto uno señala a X. Se asustan y lo insultan desde
lejos. X está en una camioneta, en la calle lateral de la Estación y no los
oye. Desde allí los mira y controla la escena. X es el dueño del lugar, y una
parte de la recaudación en esa zona es para él.
Después comieron los sandwiches. Milanesas y salchichas
con mucha mostaza. El cronista y el fotógrafo se despidieron y bajaron las
escaleras del andén. Ellos quedaron allí. En la Estación de Quilmes, un lugar
público.
La Comisaría 1º de Quilmes está ubicada a media cuadra
de la Municipalidad, en la esquina de Além y Sarmiento. En el primer piso de la
comuna funcionó en 1994 un organismo provincial destinado a dar asistencia a
los menores privados de su libertad.
No tenemos elementos para determinar que es cierto, pero
tampoco podemos afirmar que es mentira lo que estos chicos declararon, fue la
respuesta de la funcionaria a cargo de la asistencia a los menores presos. Ella
no movió un dedo para despejar la duda que le planteó el siguiente testimonio:
- ¿Y cuándo viene la policía qué pasa?
- Corremos.
- Salgo rajando.
- ¿Porqué?, ¿qué les hace la policía?
- Nos faja con esa manguera que tienen.
- ¿Le pegan?
- Si.
- Y algunas veces nos perdonan y nos dícen: 'váyanse si
no quieren que los lleve preso'.
- Los policías son todos bocones.
- Los policías agarran y en ves de llevárselos presos se
los mandan...
- ... los mandan a unos pibes que le hagan...
- ...si..
- ¿Qué le hagan qué?
- ... no..., la palabra...
- Decí lo que tengas que decir.
- Bueno..., que le cojen.
- ¿Los policías a los pibes?
- Si.
- Le hacen que le chupen los huevos.
- ¿Dónde pasa esto?
- En la Comisaría 1º.
- El otro día nos llevaron preso y se estaban violando a
un pibe.
- ¿En la Comisaría 1º?
- Si.
- Se lo estaban violando. Yo lo sé porque me llevaron
preso y lo ví. Ibamos caminando por el pasillo y lo vimos. Y ahí también nos
hacen barrer y si no queremos nos pegan.
- Nos pegan con palos.
- ¿Y esto se lo contaron a alguien?
- No.
- ¿Porqué?
- Te da miedo que buchoneen a alguno.
- Que vayan y se lo digan a la policía.
- ¿En tu casa tampoco lo contaste?
- No.
- No, porque por ahí después tienen lío.
- ¿En la escuela?
- No, tampoco.
- ¿De la Municipalidad nadie se acercó a hablar con
ustedes?
- Nunca.
- Nadie.
Este testimonio fue publicado por un medio local en el
mes de marzo de 1994
. (1) Cinco días después de su aparición el director de
la publicación fue citado por el Juzgado de Menores Nº 1 de Quilmes, a cargo
del Juez Juan Carlos Cairo. El trámite judicial fue breve. Se le solicitó al
periodista que rectifique o ratifique el contenido de la nota. El secretario
del Juzgado, a cargo de la gestión, recibió la ratificación en forma inmediata.
Junto a ella el cassette y las fotos de la entrevista.
Después de firmar su declaración el periodista escuchó
una confesión. La del funcionario judicial:
- Esto es verdad. Sabemos que también involucran a los
chicos con la droga. Pero con esta causa no va a pasar nada. Hace unos días nos
trajeron las Traffic para traladar a los menores que vienen a declarar. Pero no
nos dan plata para la nafta. Esto no le importa a nadie. Sabés lo que pasa: los
chicos no votan...
(1) Gráfica del Sur.
Le gente del Polaco: Canales
No queremos que nos crean, queremos que investiguen y
comprueben la verdad para hacer justicia, solicitaron
los integrantes de una denominada Unión de Oficiales de Policía por la Verdad y
la Justicia. El anónimo fue enviado en 1993 a dos diputados provinciales, uno
del oficialismo y el otro de la oposición.
Con membrete y sello de la Policía bonaerense, les
solicitaba que pasen por la calle 2, entre 51 y 53 -sede de la Jefatura-.
Van a sentir mucho olor a podrido. (Ahora) vamos a darles información sobre
muchos casos, pero la lista no quiere decir que sean todos, porque la
corrupción está generalizada.
Parte de esas denuncias, al menos, fueron comprobadas
Una de las primeras medidas de Klodzyck al asumir el
cargo fue suprimir la Dirección General de Inspección y Control, organismo
que supervisaba el desempeño de las comisarías y otras dependencias policiales,
evitando y previniendo actos de corrupción.
Luego se abocó a los nombramientos. Significativamente,
muchos de los funcionarios policiales convocados por Klodzyck para que lo
acompañen en su gestión al frente de la Jefatura, le debían explicaciones a la
justicia.
Uno de ellos fue el hombre que le atendió su
correspondencia y llamados personales.
Armando Oscar Canales había llegado en 1991 a
subcomisario. Un proceso por asociación ilícita y robo reiterado de
automotor podría manchar su legajo y obstaculizar su carrera. Pero no fué
así. Klodzyck dispuso su ascenso a comisario. Aunque no sería Canales el único
allegado a Klodzyck con cuentas pendientes derivadas de su afición por el
automovilismo.
En la sesión del 27 de febrero de 1991 la Cámara de
Senadores bonaerense aprobó un pedido de informes sobre la situación del
personal policial involucrado en la causa Nº 2307, que tramitó el Juzgado
Criminal Nº 8, del Departamento Judicial La Plata.
Siete meses después, el entonces ministro de Gobierno,
José Díaz Bancalari, -en los últimos meses de la gestión de Antonio Cafiero al
frente de la gobernación- remitió al cuerpo la información producida por la
Jefatura de Policía.
Dieciséis funcionarios policiales habían sido
involucrados en un escándalo relacionado por la venta de autos dobles.
Las actuaciones judiciales, iniciadas en 1989,
caratularon a las conductas policiales de asociación ilícita. El sumario
administrativo interno se originó en la presunción de la connivencia entre
los sumariados y personas extrañas a la institución dedicadas a cometer
ilícitos: sustracción de automotores, adulteración de números de chasis y
motores, sustitución de placas, falsificación de documentación, radicación de
denuncia falsa y falsificación de dominio.
La Cámara de Apelaciones en lo Criminal de La Plata,
según el sumario policial, no acreditó categórica y fehacientemente la
existencia de una organización ilícita. Sin embargo, el sumario reconoce
que en ocasión de tomar intervención -los sumariados- en denuncias
relacionadas con la venta de autos dobles, no actuaron con la diligencia y
sagacidad investigativa que la naturaleza de los ilícitos requerían,
negligencia que posibilitó que se vieran involucrados en un trascendente
proceso penal.
En el terreno de las hipótesis, resulta elemental
conjeturar que si se hubiera desempeñado la tarea policial con diligencia y
sagacidad, podrían haberse comprobado los ilícitos. Y su propia
responsabilidad en ellos, por lo que deberían haberse culpado a sí mismos. Una circunstancia a la que no estaban
obligados.
La Policía bonaerense, de todos modos, hizo caer el peso
de la sanción administrativa sobre Canales: por haber menoscabado la
investidura de la institución y la falta de sagacidad investigativa le
aplicó diez días de arresto. Sin perjuicio del servicio.
- Oiga jefe, ¿me firma el remito?, preguntó el
chofer del corralón.
- Si, pasame la lapicera, contestó el
oficial acomodado en su escritorio.
En la Calle 16, entre 38 y 39, se construyó entre 1993 y
1994 un chalet de dos plantas funcionales. Sobre un terreno de 450 metros, la
vivienda ocupó 140. El empleado que entregó durante dos años los materiales
para la construcción estaba convencido que esa sería la futura residencia
oficial del Jefe de Policía bonaerense. Estaba equivocado. En este caso el dedo
también apuntó a Canales.
En toda historia policial que se precie debe incluirse
un muerto. Y aquí hubo uno:
- El comisario Canales -decía la denuncia- se
está construyendo una casita (..) y lo hace con dinero de la Jefatura. ¿Cómo
procede? Es sencillo. Firma cargos para la compra de materiales destinados a
reparar la residencia del jefe, y hasta la fecha lleva ya una suma que supera
los doscientos mil pesos.
La denuncia, radicada en el Juzgado Penal Nº 5 de La
Plata y ante la Suprema Corte, se convirtió en una causa aún sin resolución.
Sucede que entre los testigos y posibles implicados hay un muerto y una
jubilación anticipada por problemas psíquiátricos.
No existe ninguna duda de la alianza para cometer
delitos -señaló la denuncia- entre Ana María Sosa, jefe de la
División Contable, y el comisario Canales, ya que aquella le autoriza y tramita
los cargos y éste le firma las órdenes de viáticos que no tienen destino. (..)
La documentación referida a los cargos figura asentada en libros y
computadoras, y tiene registro la Delegada Contadora de la Contaduría General
de la provincia.
Esos materiales también habrían sido derivados hacia la
ciudad de Lanús.
Cuando esa contadora comenzó a sospechar y se puso a
hacer preguntas, obtuvo una respuesta breve:
- Es una orden del jefe.
La trama judicial: La causa
dormía el sueño de los justos. Ni el fiscal, César Melazo, ni el juez Federico
Atencio, avanzaron en la instrucción. Ni siquiera se la requirieron a los
funcionarios policiales que la guardaron en un cajón de la Jefatura.
En realidad, se habían adueñado del proceso: (1)
En enero de 1994, Ana María Sosa -28 años de funcionaria
policial en el área administrativa, con rango de comisario- recibió un llamado
telefónico en su casa. Se tenía que presentar de inmediato en la Jefatura. Le
dieron una buena y una mala.
La mala era la denuncia que la involucraba por
enriquecimiento -junto a Klodzyck y Canales-, y la buena era que la situación
estaba bajo control:
- Quédese tranquila. Pero no abra la boca. Caíto Melazo -el fiscal- es
muy amigo mio y nos va a dar una mano, le confió el comisario inspector
Julio Gómez.
Junto con la buena le sugirió que contrate los servicios
de un abogado. Pero no cualquiera. Le puso un profesional con nombre y apellido
que, también, era comisario.
- Como solo cumplía ordenes que me impartían mis
superiores -relató Sosa-, y no había cometido ningún ilícito me
fui a mi casa, sin ver al abogado.
Un mes después su vida cambiaría de rumbo. Y la de su
esposo -Ramón Andino- llegaría a su fin.
Para Sosa fue una muerte harto sospechosa. Para
otras fuentes se trató, diréctamente, de un asesinato. (2)
Los llamados teléfónicos se hicieron incesantes. La
presión para aceptar abogados policiales fue permanente. Se sucedieron
reuniones en oficinas privadas y en despachos policiales. Las operaciones
giraron alrededor de un único objetino: que no abra la boca.
La oficina de Sosa fue allanada por izquierda y
el deterioro en su salud llegó al poco tiempo:
- Me retiré de mi lugar de trabajo, que mantuve durante
28 años con lealtad hacia la institución, y nunca más volví.
Los llamados no cesaron. Por el contrario, tuvieron
éxito.
La ex funcionaria policial aceptó los servicios de un
letrado. La institución correría con los honorarios. Los gastos menores, en
cambio, quedaban a cargo de Sosa.
En una oficina de la calle 13, entre 46 y 47, de la
ciudad de La Plata, se realizó el primer encuentro entre la defendida y su
abogado:
- Lo mío lo paga la Jefatura. Pero usted -estableció el
profesional-, me tiene que dar el dinero para el secretario del juzgado. El
que está arreglado es el juez, y acá los muchachos no quieren quedar afuera.
Hay que ponerse...
Las entregas fueron en cinco cuotas de cinco mil pesos
cada una. El precio total del arregló sumó 25 mil pesos. La operación, incluso,
fue formalizada con recibos:
- ... que aún conservo, señaló Sosa.
Además de los 25 mil pesos, la mujer -como parte del
acuerdo- tenía la orden de cerrar la boca. Eso era todo. Lo que debía
callar era la trama y el contenido de las reuniones que mantuvo con la
jerarquía policial.
Pero no cumplió el acuerdo. Habló:
- En una conversación que mantuvimos en un despacho de
la Sub Jefatura con el comisario mayor Oscar Rossi -a instancia del jefe y
subjefe de Policía-, me comunica que la Jefatura los había designado para
'arreglar' todo lo referente a la causa y a todos los allí involucrados,
también me manifiesta que la Jefatura ya había puesto el dinero para todos, sin
decirme cuanto...
Y agregó:
- El comisario Canales también me había referido que al
juez Atencio se le había puesto mucha plata, me habló de un millón de pesos.
Cuando escuché la confirmación de la cifra me dió un escalofrio...
A dos años de iniciada la causa un rumor ganó los
pasillos de la Jefatura y los de los Tribunales platenses:
Klodczyk le entregó al juez Federico Atencio un millón
de pesos para que detuviera las actuaciones hasta que se 'enfríe todo'.
Sosa rompió las relaciones con los abogados policiales.
Contrató a la abogada Elba Tempera. Una de sus primeras medidas fue comunicarle
al juez Atencio el rumor que lo colocaba en el centro de la escena. Pero ahora
con un nuevo componente.
El rumor había sufrido una alteración en su categoría.
Se convirtió en una acusación. Y había un acusador.
La mujer puso el nombre, la cara y el cuerpo. Y se
presentó en el despacho del juez. Evitó de entrada todo tipo de rodeos. Fue al
punto:
- Vengo a conocer al juez corrupto -dijo la
comisaria Sosa-. Al que le pagaron un millón de pesos para
procesarme.
Atencio llegó a la justicia criminal en 1986. Procedía
de una típica familia conservadora y burocrática de los tribunales platenses.
Tiene aspecto de intelecutal. El detalle, dicen, tal vez solo proviene de
sus lentes. Quienes lo conocieron en sus primeros años de magistrado
rescatan un elemento de su perfil profesional: no guardaba las formas, pero
en los interrogatorios era duro.
Su despacho, en calle 8 entre 57 y 58, es gris e
impersonal. Allí llega todas las mañanas en su Mazda. Su lugar de trabajo es
una estrado que lo coloca por encima de sus interlocutores. Para ellos hay un
grupo de sillones distribuidos en la sala. La decoración se reduce a una
bandera nacional y al gastado retrato del General San Martín.
Después de escuchar el original saludo de la mujer,
Atencio extrajo un rosario de cuentas de uno de sus bolsillos. Tomó el Cristo
por la ornamente. Levantó la vista en dirección a la acusadora y le dijo:
- Le juro que es mentira...
Cuanto menos, el magistrado no parecía desconocer la
versión.
- Doctor..., yo tuve que pagarle a su secretario para
que no me perjudique -agregó la mujer-. Tengo testigos,
y tengo también los recibos...
El secretario del juez Atencio siguíó la carrera
judicial. Pero se fue de La Plata. Guillermo Alejandro Rolón se convirtió en el
titular de un juzgado penal del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Una
de las primeras causas que tuvo entre manos fue la denuncia, por calumnias e
injurias, que el gobernador Eduardo Duhalde le inició al periodista Hernán
Lopez Echague
Te tiro al rio: Una de las
últimas apariciones públicas de Canales fue en Magdalena. Los fines de semana
acostumbró a transcurridos, en familia, en la casa quinta que posee en esa
localidad. A mediados de julio de 1996 un vecino lo acusó formalmente por privación
ilegítima de la libertad y amenazas. La metodología que utilizó Canales
para encontrar al ladrón del autoestereo y los 20 CD robados a su hijo, encajó
perfectamente con un chiste que ilustra la concepción investigativa de la
bonaerense.
El chiste dice así:
Se realiza en París un congreso mundial de fuerzas
policiales. Concurren los mejores investigadores y detectives del planeta.
El FBI norteamericano, el Scotland Yard inglés, la
Suretté francesa y, también, la Policía bonaerense envía a varios de sus
mejores hombres.
Durante el congreso, para ilustración y ejemplo de los
asistentes, se organiza un concurso en varias etapas. En el tramo final quedan
en pié los detectives franceses e ingleses. Para sorpresa de muchos presentes
los bonaerenses también estaban allí.
Hasta ese momento, el desarrollo del certamen no había
mostrado la metodología investigativa de los participantes. En ese punto, los
detectives de la bonaerense concentraban las miradas intrigadas de sus colegas.
La última etapa, que iba a determinar qué fuerza de
seguridad poseía la mayor sagacidad investigativa, consistía en hallar en el
menor tiempo posible unos conejos que, para tal fin, habían sido largados en un
bosque aledaño a la sede del congreso.
Los primeros en salir tras sus pasos fueron los
franceses. A las 6 horas y 20 minutos, el jefe del grupo aparece con un conejo
en perfecto estado. A continuación emprenden la búsqueda los ingleses con la
misión de bajar el tiempo de sus pares galos. A las 5 horas y 15 minutos llegó
el hombre del Scotland Yard con un conejo entre sus brazos.
La imagen enternecedora fue coronada por el aplauso de
todos los presentes.
Por último llegó el turno a los bonaerenses. A las 3
horas y 10 minutos regresó el jefe de la delegación y sobre el estrado arrojó
un chancho magullado.
Tenía el cuerpo lleno de golpes y moretones, con la
cabeza ensangrentada. Los presentes se alarmaron, y el presidente del tribunal,
sin salir de su asombro, preguntó:
- Señor, ¿qué es eso?
- El conejo, respondió
-sobrador- el bonaerense.
- Por favor, señor, eso es un chancho, dijo el
presidente del tribunal.
- Usted está equivocado, retrucó el
bonaerense y, mirando fijamente al chancho herido, lo interrogó con firmeza:
- Decí la verdad, ¿vos qué sos?
- Un conejo..., un conejo..., gritó el
chancho dando así por terminada la investigación.
A Víctor Guarella el comisario Canales lo quiso
convertir en conejo con un tratamiento para chanchos. Y no fue broma.
Según la denuncia -en manos del juez Samuel Saravi Paz-,
el estudiante de 18 años fue 'levantado' en una calle de Magdalena y subido
a una camioneta gris, con vidrios polarizados. En su interior estaban Canales
-que se indentificó como policía- y una mujer, presumiblemnte su esposa. La
víctima fue abordada por el oficial al salir de una Exposición en la Escuela
502. No tuvo tiempo de reaccionar:
- Subi, ordenó la voz imperativa.
Una vez dentro del vehículo, el joven fue agarrado del
cuello y, mientras le apuntaba con un arma, lo interrogó:
- Decíme la verdad o te tiro al Río.
Después de varias de vueltas por Magdalena y ante la
imposibilidad de brindar la respuesta que buscaba Canales, el joven recuperó la
libertad. Lo primero que hizo con ella fue la denuncia. Y aún espera una
reparación judicial. El comisario, mientras tanto, al día siguiente continuó su
labor habitual en la Jefatura.
Hasta el fín de los días de Pedro Klodzyck como Jefe de
Policía, Oscar Armando Canales fue su secretario privado.
(1) Relato elaborado en base a la denuncia presentada
por Ana María Sosa ante la Procuración de la Suprema Corte bonaerense, con
patrocinio de la Dra. Elba Témpera, en abril de 1997.
(2) La causa instruída por la muerte de Andino está en
manos del juez Ricardo Szelagowsky, Juzgado Criminal Nº 8.
Tachi
Oscar Alberto Tacchi fue ascendido a comisario mayor por
Pedro Klodzyck. Al igual que Canales, Tachi venía del proceso por asociación
ilícita, robos de automotor reiterados, falsificación de documento público y
violación de los deberes de funcionario público, entre otros cargos,
derivados del escándalo por los autos dobles de 1989.
El sumario administrativo recayó con mayor fuerza sobre
Tachi. Por tratarse del oficial de mayor rango entre los acusados de asociación
ilícita, el menoscabo a la investidura de la institución se convirtió -en su
caso- en quince días de arresto. Sin perjuicio del servicio.
Pero los sospechosos antecedentes de Tachi fueron su
mejor carta de presentación en la década que se iniciaba. La policía del Siglo
XXI, un concepto incorporado con la llegada de Duhalde a La Plata, tendría un
rol adecuado a su perfil: encargado de la compra de los automotores y del
reequipamiento de la fuerza.
Klodzyck inexplicablemente rebajó de categoría a la
Dirección de Logística, antes a cargo de un comisario general y designó al
frente a su amigo Tachi., sostuvo la denuncia efectuada en 1993 y que formó
parte del pase de facturas dentro de la bonaerense. Debe mencionarse
-agregó- que ese organismo es el encargado de la compra de automotores,
equipos, armamentos, uniformes, etc..
Como después se pudo comprobar, la interna policial se
tiroteó -al menos en algunos tramos- con elementos ciertos: actualmente hay
serias sospechas por la compra de 40 helicópteros de 2 plazas de capacidad, no
aptos para transportar heridos, para el sobrevuelo de ciudades ni para otro
tipo de emergencias, decía la denuncia en 1993.
Un Robinson R 22 -de esos helicópteros se trató- cayó a
tierra en febrero de 1994. Fue el primer accidente. Provocó la muerte de sus
dos pasajeros pero, como se verá más adelante, no fueron los últimos. Según
expertos de la policía, que por su opinión fueron relegados o retirados de la
fuerza, si hubieran comprado solamente 10 aeronaves similares a las que existen
hoy en servicio, bastarían para un excelente servicio y se ahorrarían muchos
miles de dólares a la provincia. Además, no hay tantos pilotos para 40
helicópteros.
Como anticipó esa denuncia, el breve proceso de
capacitación de los pilotos y la improvisación con que salieron a volar,
provocó el primer accidente: la pericia oficial de la Fuerza Aérea no pudo
determinar con certeza científica si el Robinson tenía o no combustible. Las
anotaciones sobre el mantenimiento y la asistencia a las aeronaves se hicieron
en borradores y papeles sueltos, de los que nadie se hizo responsable.
En el mes de junio (de 1993) Klodzyck viajó con el
secretario de Seguridad Pettigiani a Europa, Israel y EE.UU., para realizar
compras de equipos y armamentos, llevando como asesor al comisario Tachi. El
Dr. Pettigiani llevó a su hijo que tiene un puesto en la secretaría, afirmó la
denuncia.
Todas las compras efectuadas por la policía del Siglo
XXI generaron sospechas. En algunos casos las irregularidades derivaron en
escándalos. Sin embargo, nunca se conoció la trama íntima del proceso de
reequipamiento.
Las irregularidades más notorias y escandalosas -a modo
de adelanto- son las siguientes:
La compra de 3500 patrulleros, de los cuales ninguno
está patentado, se realizó mediante compra directa. Para ello se utilizó una
ley secreta firmada por Jorge Rafael Videla, Albano Harguideguy y José Alfredo
Martínez de Hoz, sórdido trío de la última dictadura militar. Por esa ley se
autoriza a la Policía bonaerense a importar equipamiento de seguridad sin
impuestos ni controles aduaneros. Sin embargo, la compra la efectuó una empresa
privada: TATE S.A.. El propietario de la firma, entre sus antecedentes comerciales
inmediatamente anteriores a la operación, incluye la explotación de una
bailanta y un bingo. Para regocijo de sus amigos se destaca como contador de
chistes. Conocido en el ambiente de la farándula, durante unos meses Tate
participó del programa de Tato Bores, donde protagonizaba un sketch consistente
en aparecer frente a la cámara de TV con una caja de zapatos y contar un
chiste. Pero su gran amigo, en el ambiente, fue Alberto Olmedo.
Los 40 helicópteros Robinson también se adquirieron por
compra directa y bajo el amparo de la misma ley secreta. El decreto de compra
señala que se efectuó una compulsa de precios, nacional e internacional.
La compulsa fue impuganada por una de las empresas convocadas. El reclamo nunca
tuvo respuesta. Los valores pagados, las condiciones técnicas e, incluso, el
número de aeronaves adquiridas no guarda relación con las cotizaciones
solicitadas, y tampoco con los presupuestos presentados en la compulsa por la
firma beneficiaria, Hangar Uno.
El proceso de compra de los equipos de comunicaciones
franceses para la Policía fue escandaloso. Al punto que se adulteró el
contenido de la versión taquigráfica de la sesión del Senado bonaerense, del 30
de diciembre de 1992, donde se facultó al Poder Ejecutivo provincial a
endeudarse hasta los 110 millones de pesos para la adquisición del sistema de
comunicaciones de Alcatel-Francia. Las presiones para concretar la operación
fueron múltiples, nacionales y extranjeras. Funcionarios de la embajada
francesa, incluso, participaron del cerco que se tendió sobre legisladores que
se oponían a la compra en las condiciones que se efectuó. El sobrepecio
alcanzaría una cifra cercana a los 30 millones de dólares.
La compra de los uniformes e indumentaria para el
personal policial fue patética. Las presiones, en este caso, tuvieron el sello
de la patota. La operación finalmente se concretó con un empresa china.
Y los uniformes eran para agentes de contextura y tamaño chino. Al punto que
muchos policías con talle bonaerense se negaron a vestirlo. Esta
investigación obtuvo el testimonio de una fuente que relató las presiones
ejercidas sobre una funcionaria de primer nivel del gabinete provincial. Ella
había tenido la mala idea de presentar un proyecto para la confección
comunitaria de ropa para la policía. Después de las amenazas de muerte y
aprietes de todo tipo renunció al proyecto. Eso si, la funcionaria se mantuvo
en el cargo y evitó la denuncia.
El trabajo del comisario Tachi fue supervisar las
operaciones de compra. Y que no deriven en un escándalo público. Lo está
logrando.
Naldi
Ese crímen pudo ser
una amenaza.
Es muy posible que cuando Cabezas subió al auto lo
encañonaron. Ahí le dijeron:
_Corréte. Dejá del volante....
Lo esposaron de inmediato. Muy probablemente ha viajado
otra persona en el asiento trasero. Por esa causa no se resistó. Tal vez pensó
que eran policías. Lo llevaron engañado.
Tal vez pensó que le iban a dar un susto. Y no hizo
resistencia.
Luego ha bajado la persona que estaba atrás. Le disparó
en la sien. Después le han prendido fuego. No es muy común. Seguramente había
otro auto de apoyo. Para escapar.
Para mí no han dejado ningún indicio falso.
Pudo ser una amenaza. No del tipo personal. Pero si por
ésta persona apuntar a otra. (1)
Alrededor de la figura del comisario Mario Naldi
aparecen dos constantes. La primera deriva de su verborragia: es capaz de
reconstruir y asignarle un sentido al asesinato de José Luis Cabezas, a pocas
horas de ocurrido y ante una cámara de televisión. Y la segunda es Alberto
Daniel Piotti: su ahijado.
- En Buenos Aires, a los catorce días del
mes de febrero de 1997, a la hora 11 y 27:
- Sr.
Presidente: Hoy contamos con la presencia del señor comisario Pedro Anastacio
Klodzyck, ex jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
Señor
comisario, los aquí presentes son los señores diputados, asesores y
taquígrafos. Usted tiene todo el derecho de solicitar, en algún momento, que se
interumpa el registro taquigráfico. Además, si desea decir algo en forma
reservada, sin la presencia de los asesores y taquígrafos, puede solicitarlo y
procederemos en consecuencia.
Este mecanismo
se ha utilizado en distintas oportunidades, especialmente cuando se ha querido
mencionar algunos nombres en forma reservada. En este aspecto tratamos de ser
muy cuidadosos y no manchar la imagen de nadie... (..)
- Sr. Diputado:
La sociedad está consternada por el crímen de José Luis Cabezas, pero también
estamos consternados por los hechos posteriores al crímen. Desde el primer día
yo pedí la comparencia del gobernador, del secretario de Seguridad y del jefe
de la Policía bonaerense a la Comisión de Seguimiento de la Seguridad, pero
todavía no lo hicieron. Vinieron Corach, Pellachi, además de otros, y dijeron:
"no sabemos nada, es provincia de Buenos Aires".
Yo soy un
ciudadano argentino y me da escalofrío. Termino de dar el panorama para que se
exprese con el orden que quiera. Qué comentarios puede hacer sobre Naldi, el
retiro y su poder en la zona norte.
- Klodzyck: Es
una persona que trabaja mucho y le encanta figurar, tener muchas relaciones y
hablar de sus bienes, que por otra parte nunca los tiene declarados porque los
que están se encuentran a nombre de su mujer. Según él la mujer tiene una
posición económica holgada. Habrá que investigarla.
A Naldi le
gusta estar con las personalidades. A lo mejor va al -Hotel-
Alvear y le facilitan una habitación. O quizás hable de sus propiedades en
Orlando, pero resulta que en su declaración jurada no tiene ningún bien. (2)
Klodzyck no tuvo reparos en manchar la imagen de Naldi.
En verdad le arrojó un balde de brea:
Es un gordo
bocón y vehemente, porque no tiene tino. Si le molesta algo es capaz de
insultarlo públicamente.
Yo lo hubiera
separado de la Policía. Cumplió su ciclo. Incluso tiene un ascenso que motivó
una discusión con Piotti, pero ya estaba tomada la decision política.
Naldi es policía. Su actividad comercial paralela
declarada es la venta de seguros. A pesar de ello hay gente que no está
dispuesta siquiera a compartir con él un viaje a La Plata. Tiene un figura
prominente. Voluminosa. Le cuesta llenar su ámplia capacidad toráxica. Al
hablar parece que le faltara el aire. La contradicción más notable de Naldi es
de orígen físico. Su voz finita pertenece a otro cuerpo. Sin embargo la usó con
humildad y constancia:
- Usted sabe bien que la gente que
es exitosa..., yo he tenido participaciópn en procedimientos de mucha
trascendencia pública, de mucha envergadura, y bueno..., siempre se puede tener
a alguien en contra. Especialmente entre la gente que queda detenida. Compran
gente, compran conciencias...
Su retiro de la fuerza, en octubre de 1996, no lo liberó
de la actividad profesional.
- Ahora hago lo que hice siempre. Asesorar a
empresas. Yo me relacioné con la liberación de gran cantidad de secuestrados.
Hace treinta años. Yo me relacioné con gente que mayormente me consulta, o le
hago algún trabajo...
Naldi fue jubilado a los 48 años. Nació en Morón. Se
casó, se separó y se volvió a casar. Siempre con mujeres de fortuna que le
dieron un buen pasar a su existencia. Impensada para un sueldo de comisario.
- Yo soy un hombre exitoso. He hecho grandes
procedimientos. Yo soy uno de los funcionarios más felicitados que tuvo la
fuerza...
Ese éxito tiene distintos orígenes. Varían de acuerdo a
quién lo relate:
- La
importancia de Naldi en la Policía estaba dada por la importancia de la
maquinaria bélica, digamos. Por su estrategia y por su fuerza operativa en la
calle. Es decir, la mano de obra. El hombre que sale a hacer los trabajos
sucios. El hombre que maneja bandas.
De los
engranajes de la maquinaria policial ese es un rol nada despreciable.
Pero lo que a
mi me preocupa es que detrás de él había una secretaría que no estaba ajena a
sus acciones. La secretaría de Seguridad
fue creada para manejar las políticas instucionales del área.
Era sabido el
manejo discrecional de la Policía. Se puso y se sacó gente con criterios
personales. Se protegió a los amigos y se persiguió a quienes no comulgaron.
En esta suerte
de estructura mafiosa que tuvo la Policía, no se podía ser un jefe de Brigada o
de Regional sin responder a la política global.
Ahora bien,
dentro de esa estructura se podía ser más o menos operativo. Más o menos
pesado.
Uno no podía
llegar a la Jefatura y decir:
_Mire, yo soy la vigencita de Luján y no voy a
robar...
Al otro día no
estaba más en el puesto. Si permaneció, perteneció. Seguro. (3)
Rubén Beraja, presidente de la DAIA -entidad que
representa a la comunidad judía en Argentina-, es uno de aquellos que
dificilmente acceda a compartir con Naldi un viaje a La Plata. El hombre
accedió a información reservada. Parte de ella, sin embargo, la volcó en la
instrucción del juez Alberto Oyarbide que investigó la desaparición de un video
de la causa por el atentado en el edificio de la AMIA:
- En julio de 1995 denuncié en forma expresa la
necesidad de investigar a aquellos funcionarios policiales, en particular de la
Policía bonaerense, que aparecían involucrados en actividades ilegales y en el
atentado a la AMIA. Pedí una audiencia con Klodzyck. Me fue concedida para el
día siguiente. El jefe de Policía me informó que enviarían un helicóptero de la
repartición para que me trasladara a La Plata. Yo acepté el ofrecimiento.
Posteriormente, observaciones, sugerencias y la firme
oposición de algunos compañeros me llevaron a declinar esa invitación. Para
ello tomé en cuenta razónes de seguridad personal, reservándome la información
de cambio de opinión y el itinerario propiamente dicho hasta último momento... (4)
Cuando Beraja se enteró del ingreso del abogado Mariano
Cúneo Libarona, como defensor del ex comisario José Ribelli -detenido por su
vinculación con la traffic que transportó la bomba-, temió que la cancha iba a
cubrirse de barro. De inmediato concretó una reunión con el letrado para
manifestarle sus temores:
- Considero muy cercanos lo vínculos de Naldi con el
comisario Ribelli, por eso le pregunté a Cúneo.
Semejante revelación no tuvo repuesta del comisario
exitoso. A quien le mandó un mensaje es a su ex jefe, Pedro Klodzyck. Ese
encuentro merecería tener testigos:
- Algún día -dijo Naldi-
nos vamos a encontar. Y nos vamos decir todo lo que tengamos que decirnos...
Rodríguez
Las historias de gansters no me atraen. Yo,
directamente, la vivo.
Comisario Mario Rodríguez
CHORIZO/ZA. adj. Ladrón. Usase también como sustantivo.
"Otras palabras fueron ampliando mi acervo
lunfardo... chorro,
el ladrón, y también barrena, raspo o chorizo".
Diccionario de Voces Lunfardas y Vulgares, Fernando
Casullo.
Mario Rodríguez -Chorizo- nació pobre. Pero se
dedicó con ahínco al estudio en su Gral. Belgrano natal, y llegó al segundo año
bachiller. Apenas habían transcurrido 15 días desde que vestía el uniforme de
oficial bonaerense cuando tuvo su primer éxito profesional: esclareció el
secuestro y violación de tres mujeres en la ciudad de Mar del Plata.
De él, sin embargo, lo que más se destaca son los
testimonios en su contra.
Entre los que que se anotan para reconstruir el estilo
de Mario Rodríguez como hombre operativo de la bonaerense hay ex
subordinados, víctimas, enemigos internos y, también, quien fuera su jefe
institucional por cinco años:
- Es un individuo que hace su propio manejo. Anda bien
con Dios y con el Diablo. Rodríguez es el tipo que siempre cae parado para
acomodarse. Y además -redondeó su idea el Polaco-, no
tiene una línea como para que uno diga que se puede confiar en él...
En noviembre de 1996 se inició un proceso de depuración
en la Policía bonaerense, según la explicación oficial del comisario Adolfo
Vitelli y del por ese entonces secretario de Seguridad, Eduardo de Lázzari.
Rodríguez no se quedó en su casa a esperar el telegrama
que le anunciaría su pase a disponibilidad. Pegó el portazo y, junto a otros 30
oficiales superiores, dió a entender el malestar que causaban las nuevas
medidas dentro de los históricos de la fuerza.
Los que conocen la capacidad profesional de Rodríguez,
destacan su red de informantes y sus conocimientos sobre transporte de
caudales. Las fuentes, sin embargo, no pueden explicar con certeza cual es el
destino de esos atributos.
Los casos más resonantes que cimentaron su trayectoria
fueron los operativos que concluyeron con las detenciones de los integrantes de
las superbandas de Luis Gordo Valor (1) y del ex montonero Máximo
Nicolletii. Entre sus actividades, Valor y Nicoletti incluían el robo a
camiones de transporte de caudales. El ex montonero, por ejemplo, se alzó con
uno de los mayores botines de la estadística delictiva nacional en el rubro:
1.8 millones de dólares.
Alberto Piotti, en sus épocas de secretario de
Seguridad, puso su cara a prueba de balas y salió en su defensa: El
comisario Mario Rodríguez es un hombre de una trayectoria reconocida dentro de
la Policía y al cual conozco dentro de su actividad profesional, de cuando él
estaba en un nivel inferior en su carrera. Desde mi punto de vista se trata de
un excelente policía, un excelente investigador y a dado pruebas de eso.
En sus últimos destinos -en las Brigadas de La Matanza y
Lanús-, ha dejado recuerdos imborrables. Pero ninguno de ellos coincide con el
concepto de Piotti.
A mediados de 1994, el ciclo Edición Plus -de Telefé-
probó periodísticamente la vinculación de funcionarios policiales de la Brigada
de La Matanza con la distribución de drogas, la protección a malandras y con el
cobro de habilitaciones para desempeñar actividades ilegales de todo
tipo. En el centro de las responsabilidades se ubicó al jefe de esa Brigada,
comisario Mario Rodríguez.
- El jefe de la Brigada de San Justo vive desde hace
10 años a una cuadra del zoológico de Capital. Desde hace pocos meses ocupa el
dúplex más alto de Cabello y Lafinur, valuado en 250 mil dólares, dijo con
voz natural Lara Montalván, una de las conductoras de Edición Plus.
En agosto del 96 la revista Noticias -en la nota Maldita
Policía- se ocupó también de Mario Chorizo Rodríguez. Continuó la pista
de Edición Plus y señaló al comisario como el hombre fuerte del Mercado
Central. Entre su patrimonio destacó un duplex valuado en 250 mil dólares.
El testimonio autorizado del ex Jefe Klodzyck exime de
mayores comentarios:
- Mario Rodríguez es un trabajador pícaro. Un hombre que
seguramente debe tener una posición económica más cómoda que la que se le puede
comprobar...
Cuando tuvo que explicar el origen de ese fenómeno
patrimonial, la confesión se acercó al encubrimiento -una situación que, como
se verá, se repite a lo largo de su testimonio-:
- En la Policía se maneja la posibilidad de acceder a
infinidad de cosas ilícitas -aseguró Klodzyck-: drogas,
prostitución, manejo de alguna causa o de algún delincuente, apañar a alguien o
lo que fuere...
La Matanza: Al territorio
de Alberto Pierri no entra cualquiera. Pero Mario Rodríguez reunía los
atributos ideales para hacerse cargo del control delictivo del distrito:
operativo, ambicioso
y con un perfil
relativamente bajo.
Desde el 23 de junio de 1994 en la Procuración General
de la Provincia de Buenos Aires hay una denuncia que no tiene quien la
investigue. Los involucrados existen. La documentación aportada incluye,
fotografías, documentos de identidad e identificaciones de los automóviles
utilizados en varios trabajos. Algunos de los nombrados son funcionarios
públicos. Entre ellos hay quienes están aún en sus cargos, otros pasaron a
cuarteles de invierno y, también, hay quienes lograron un mejor posicionamiento
político y económico. La denuncia, firmada por el diminuto grupo Policías
Honestos, dice lo siguiente:
En la Policía es conocida la designación de la mayoría
de los comisarios y jefes policiales de Unidades Regionales de La Matanza y
Morón, y sus respectivas Brigadas de Investigaciones, que se hacen a pedido del
diputado Alberto Pierri. (..)
El diputado, junto a su hermano -Gustavo Pierri-
establecieron un verdadero feudo policial. Manejan a su antojo la situación. En
esta tarea cumple un papel esencial el actual jefe de la Brigada de
Investigaciones de La Matanza, comisario mayor Mario Rodríguez, (a) Chorizo. La
fuerte relación de Rodríguez con el diputado se inició a través de su hermano,
Gustavo. (..)
Esta amistad de los Pierri les permite controlar todo lo
legal e ilegal que pasa en la Policía: juego clandestino, prostitución, venta
ambulante. Además realizan todo tipo de operaciones: inteligencia, escuchas
telefónicas clandestinas, trabajos sucios, etc.. (..)
Los funcionarios de mayor confianza de los Pierri son:
el ya nombrado Rodríguez, comisario mayor Alberto Oscar Rossi -Subdirector
General de Investigaciones-, y el comisario mayor Domingo Lugos, Jefe Regional
de Morón. (..) Pero, para decirlo más claro, ningún Policía puede estar en La
Matanza o Morón si Pierri o Rodríguez no lo quieren.
Cuentan con el irrestricto apoyo de los jueces del Fuero
Penal de Morón, a través de las influencias del diputado. Esto permite a los
policías adictos sortear los inconvenientes por sus habituales abusos.
Trascendió que algunos magistrados buscan el aval de Rodríguez, para lograr un
ascenso o un nombramiento en la Justicia Federal, a través del diputado Pierri.
(..)
Al hacerse cargo Rodríguez de la Brigada, pidió al jefe
del servicio Penitenciario que destacara en comisión a Daniel del Tránsito
Leguizamón (a) Tribilín. Este oficial penitenciario reúne un vasto conocimiento
sobre sujetos con antecedentes penales que han hecho su paso por las Unidades
provinciales -especialmente Olmos-, y vende sus conocimientos a las Brigadas.
El primer trabajo sucio que realizó Leguizamón para
Pierri, y Rodríguez, fue una falsa denuncia del robo de un camión de
mercaderías perteneciente a la firma CSG S.A., de Gustavo Pierri. En el
supuesto robo, Leguizamón iba de custodio con el suboficial mayor Luis Venancio
Vargas (a) Lagarto -legajo 83.975, de la Brigada de La Matanza y hombre de
confianza de Rodríguez. Viajaban en un Renault 18, color azul, propiedad de
Gustavo Pierri, quien supuestamente manejaba un camión Mercedes Benz 1114,
cubierto por una lona con destino a Villa Carlos Paz. (..)
En las dos oportunidades que golpearon -al periodista
Hernán López Echague- intervinieron las mismas personas: el comisario inspector
Rodríguez convocó a Leguizamón y a Vargas. (..) Rodríguez les dijo que tendrían
que hacer un trabajo político delicado, y los mandó a ver a una persona al
Mercado Central, de contextura física gordo, morocho, que también trabajaría en
la Legislatura. Con ésta persona, que maneja un Gol con vidrios polarizados,
llegaron a un acuerdo sobre la manera de concretar "la operación", y
el precio. (..)
La primera vez -fue agredido- cuando salía de su casa.
(..) Supieron el domicilio de Echague por los "muchachos" que salen a
pintar consignas políticas para Pierri, que hicieron la
"inteligencia". (..)
No podemos firmar ésta denuncia, ya que tememos por
nuestras vidas y las de nuestras familias... (2)
El camión de Gustavo Pierri que debía llegar a Villa
Carlos Paz presumiblemente nunca salió del galpón ubicado en Argentina y Pasco,
de Temperley. Los que salieron de viaje en el Renault 18 fueron el hermano
Pierri, Leguizamón y Vargas.
En las inmediaciones de la localidad santafecina de
Roldán se bajó Pierri. Los dos custodios simularon de un balazo el reventón en
un neumático, y quedaron en la ruta.
La noche del miércoles 30 de junio de 1993, el
sub-comisario Francisco Gambacurta -jefe de la sección Robos y Hurtos de
Rosario-, vió entrar a Pierri a su comisaría. El hombre le contó que acababa de
perder su camión en manos de los ladrones. El hecho, le dijo, había ocurrido en
el kilómetro 8 de la ruta 12. Y le habló también de la custodia que perdió en
el camino.
- Traía 200 mil dólares en televisores, motos-sky y
computadoras, le aseguró Pierri.
El subco no le creyó ni una palabra. Para
retirarse de la comisaría, Gustavo llamó por teléfono a su hermano, el
diputado. Con su investidura le gestionó la libertad.
La operación del robo del camión apuntaba a cobrar los
200 mil dólares en mercaderías por los que había sido asegurado. A Leguizamón y
Vargas le corresponderían 7 mil pesos, una vez cobrada la póliza. A tres años
de los hechos nadie había cobrado una moneda.
La empresa de Pierri -CSG S.A.- mantiene -al momento de
efectuarse ésta investigación- una demanda contra la aseguradora -Sud América
Compañía de Seguros-. La causa -expediente 30132- se tramita en el Juzgado
Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 16, de Capital Federal. La
aseguradora, como era de esperar, se negó a pagar la póliza. Para fundar su
determinación se basó, entre otros elementos, en la denuncia anónima de los Policías
Honestos que aparece en éste capítulo.
Los custodios, a todo esto, se tuvieron que guardar las
demandas. Su venganza fue contar lo que sabían. Aunque les valió de poco. De
Daniel del Transito Leguizamón se perdieron sus rastros. El propio Servicio
Penitenciario desconoce su paradero, y le ha iniciado un sumario por abandono
de servicio. La ausencia inexplicable de alguien con tantos conocimientos
siempre es llamativa.
El Lagarto Vargas, en cambio, siguió con
tranquilidad su carrera en la fuerza. Aunque debieron transcurrir cuatro años
para conocer detalles de su existencia. Esta vez, también Mario Rodríguez
apareció en su destino: el martes 11 de febrero de 1997 Página/12 salió a la
calle con el nombre del reemplazante del despedido comisario de Pinamar. Amadeo
D'Angelo venía a ocupar el lugar del comisario Alberto Gómez, sospechoso de
innumerables irregularidades alrededor de la investigación del Caso Cabezas,
tanto antes como después de su asesinato.
A D'Angelo se lo considera de la línea de Mario
Rodríguez. (..) Gómez también era hombre de Rodríguez, al punto que decía ser
su primo, señaló Página/12. Para confirmar la pertenencia al
grupo, D'Angelo llevó a Luis Lagarto Vargas para integrar su equipo de
colaboradores.
Pero el Lagarto no fué el único que encontró su
destino. Dentro del grupo de confianza de Alberto Pierri en La Matanza, se
incluyó al comisario mayor Domingo Lugos. Al momento de ocurrir los hechos
denunciados se desempeñaba como Jefe de la Regional de Morón. A fines de 1997
recibió una buena noticia. Se la dió el propio Jefe de Policía, horas antes de
su retiro.
Como él reconoció, Klodzyck tuvo que recurrir hasta los
comisarios mayores para encontrar a su sucesor. Los comisarios generales no
servían para nada, afirmó. En esa búsqueda por la trama insondable de la
bonaerense, encontró para el comisario mayor Domingo Lugos un destino acorde:
Sub-Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Lanús: Mario Rodríguez se fue de la
Policía a tiro límpio. Y el miércoles 6 de noviembre de 1996 fue una jornada de
errores irreparables. En la misma ciudad -Avellaneda- y por diferencia de
horas, los protagonistas tuvieron razones sobradas para arrepentirse de los
hechos. Aunque algunos no tuvieron siquiera esa oportunidad. Dejaron sus vidas
cosidas a balazos sobre una vereda del Conurbano.
En el estadio cubierto de Rácing la Liga Federal anunció
la realización del acto por el Día del Militante. Pierri, Toledo, Tavano y
Villaverde pusieron la cara en una conferencia de prensa que, en realidad,
resultó un fiasco. A tal punto que los responsables de prensa de la Liga aún
deben implorar el perdón de sus jefes.
Hay errores que no se cometen, así de simple.
El hampa tiene sus códigos y sus cábalas. Y se respetan.
Una de ellas, por ejemplo, es que los días de lluvia no se sale a robar. Los
malandras saben que un atraco bajo un aguacero trae desgracia. Antes de
ponerle fecha a un conferencia de prensa, hay que confirmar que al día
siguiente, al menos, saldrn los diarios. Nadie deja un anuncio trascendente
para el 31 de diciembre. Tampoco para el 6 de noviembre. Se sabe que el 7 de
ese mes los canillitas festejan su día. Sus negocios están cerrados: no
hay diarios.
Los muchachos de la Liga se comieron el efemérides.
Ese miércoles llovió de modo torrencial. Y el comisario
Rodríguez lo definió como el asalto más sangriento de la historia policial
de la Argentina. Aunque el intento de atraco a la sucursal de Andreani, en
realidad, dejó más interrogantes que muertos.
- Desde allí telefonée a mi familia, que miraba la TV y
me decía qué pasaba, relató un empleado de la firma que
se encontraba dentro de la planta. Alrededor del testigo, 40 policías y un
número incierto ladrones, intercambiaron más de 300 balazos. Aunque estaban
siendo tomados por la televisión en vivo, las balas no eran utilería.
A las 9
de la mañana la
policía se comunicó telefónicamente con la jueza de Lomas de Zamora Silvia
González. La ponen al tanto del operativo que iniciarían minutos después.
- Tenemos el dato que se va a producir un robo en
Andreani, le anunciaron.
Esa información, según reconoció Rodríguez, la tenían
desde el día lunes. Es decir, 48 horas antes de los hechos. Una voz anónima
denunció -dijeron- en la Comisaría 2º de Avellaneda que se iba a realizar un
gran robo en Avellaneda.
A las 11 horas estaba previsto que se inicie el pago de
salarios al personal. Los trescientos mil dólares estaban a resguardo en el
mini-banco de la Banca Nazionale del Lavoro ubicado dentro de la planta. A las
10.55 se inició el tiroteo. A las 11.05, cuando concluyó, había siete muertos y
dos heridos de gravedad irreversible. Murieron en los días siguientes.
A las 11.10 la jueza recibió la noticia que la operación
había concluido.
- No esperabamos nada espectacular -dijo el
comisario-. Todos los días se reciben llamados como ese...
Nueve días después de los hechos,
Rodriguez recibió a un cronista de Clarín que buscaba precisiones sobre el
asalto más sangriento de la historia:
- Subraye la palabra "sangriento", pidió
el comisario.La versión oficial: Alrededor de las 11, un grupo entró por el
portón principal, sobre la calle Pienovi, en el barrio de Piñeiro, con una
Traffic. Dijeron que tenían que entregar una encomienda. Una vez en el interior
de la planta, toman a unas 10 personas como rehenes. Había entre ellos guardias
de seguridad y empleados de la recepción. Mientras tanto, cinco asaltantes
ingresan en un Peugeot 405, gris oscuro, y estacionan cerca del mini-banco.
Las sirenas de los patrulleros alertan a los asaltantes.
Los ocupantes del 405 salen a velocidad por la calle Piénovi, hacia Ecuador.
En esa esquina la policía les corta el
paso. Se produce el tiroteo más intenso. Fue una guerra, dijeron los
vecinos. Los cinco asaltantes bajaron del auto. Disparan sus armas. Minutos
después ninguno estaba vivo.
Para la policía el grupo estaba integrado por un mínimo
de quince personas. Los ocho que lograron escapar, debieron sortear un cordón
policial armado hasta los dientes sobre la calle Ecuador, lateral a la planta.
Además de la Traffic y del 405, la operación incluyó entre el grupo de apoyo a
un Duna, blanco, que logró fugarse.
- El que cayó delante del 405 estaba vivo cuando
terminaron los tiros, y se movía -relató un testigo-. Ahí se le acercaron tres policías y lo
tapan. Ya no podíamos ver que pasaba con el que estaba en sl suelo. Pero sentí
los tres disparos. Uno le dió en el medio de la frente.
Si el grupo era de quince asaltantes, de los 300 mil
pesos del botín no le corresponderían más que 20 mil por cabeza. Si la
banda´tenía más interantes, recibió una balazo en la frente por menos plata.
Poca cosa para un pesado.
Los que conocen el negocio afirman que los integrantes
de una superbanda no se arriesgan por esas cifras. Y deducen: creyeron que
había más plata o les aseguraron que era una excursión de primavera.
- La policía debía saber que iban a asaltarnos -recordó un
empleado de Andreani-. Esa mañana había agentes de civil en el interior del
edificio.
El testimonio de los empleados que permanecieron en el
interior de la planta durante la balacera no se corresponde con la información
que brinda la empresa. La gerencia de Andreani dijo desconocer la
presencia de efectivos policiales en su predio: ni confirma ni desmiente.
- Si no estaban adentro, entonces los 40 estaban
agolpados en la puerta hasta que empezaron los tiros y mágicamente aparecieron
diseminados entre el personal, ironizó el empleado ante la
respuesta de la empresa. El hombre, con preocupación, temió haber sido usado
como señuelo de la operación.
Entre los antecedentes de los asaltantes existe uno de
particular interés. Purgó siete años de condena por robo en la Cárcel de Olmos.
Había recuperado la libertad tres meses antes del tiroteo. De esa cárcel el
comisario Mario Rodríguez supo obtener información.
- Con la información suministrada por personal
penitenciario de Olmos. Realizó varios procedimientos exitosos. Uno de
ellos en Villa Martelli, que terminó con tres delincuentes abatidos.
La interpretación de los hechos del ex jefe de la
policía bonaerense es enriquecedora:
- Por lo que ví de afuera -dijo
Klodzyck- él tenía la información de que iban a asaltar el lugar.
Para el experimentado ex Jefe, el comisario Rodríguez tenía
todo preparado para enfrentarse a un grupo bien armado. Pero se le fue
de madre.
La duda que provocaron en Klodzyck las imágenes del
tiroteo transmitido en vivo por Crónica TV, es aterradora:
- No sé si Rodríguez motivó a los tipos para que
cometieran el asalto...
(1) Dos reconocidos
penalista bonaerenses,
confirmaron a ésta investigación que Luis Valor, en realidad, se
entregó, luego de un acuerdo previo, en la esquina del Juzgado.
(2) La denuncia fue presentada por el diputado nacional
Federido Storani y el senador provincial Héctor Bertoncello al Procurador
General de Corte provincial, en ese entonces a cargo del Dr. Francisco Peña. La
denuncia fu acompañada por una serie de elemementos comprobados por los
legisladores: Daniel del Tránsito Leguizamón existe. Aportó fecha de
nacimiento, domicilio conocido y número de DNI. Se comprobó la titularidad y
números de dominio de los automóviles involucrados. Sobre el supuesto robo del
camión existe una causa radicada en el Juzgado Penal de Instrucción y
Correcional de San Lorenzo, Pcia. de Santa Fé, Sumario Nº 517/93. de la misma
surgió que Gustavo Pierri es propietario de la carga del camión -televisores-
asegurada en Compañía América. Pierri también es propietario del Renault 18 en
el que viajaban Vargas y Leguizamón. La primer pericia determinó que la
cubierta del Renault tenía un impacto de bala y restos de pólvora. Halló dos
orificios, el de entrada -pegado a la llanta- y el de salida en el centro de la
superficie de rodamiento. La segunda pericia fue encomendada a Balística de la
Policía de Rosario, donde se determinó que el disparo fue realizado a poca
distancia y con la rueda detenida, presumiblemente con una pistola 9 mm.
Ribelli
- ¿Juan José Ribelli compró un auto
para Ud.?, preguntó el periodista de Noticias.
- Con su intermediación compré un
jeep. Si necesito comprar algo y hay un amigo que está en el ramo, le digo:
¿qué precio me hacés...?, se sinceró el jefe.
El comisario Juan José Ribelli -Legajo 12325- comenzó su
carrera policial en 1973. Hizo el curso de cadete en el Escuela Juan Vucetich,
adonde arribó procedente de su localidad natal, Lobos, en el interior
bonaerense. Fuera de la capacitación policial, sus estudios y conocimientos
especiales alcanzaron el techo en la enseñanza primaria.
Hasta que el juez Galeano le dictó la prisión preventiva
en julio de 1996 -por su participación en el atentado al edificio de la AMIA-,
Ribelli presentó a lo largo de dos décadas en la fuerza tan sólo 10 partes de
enfermo, casi todos por afecciones menores: aftas, síndrome febril,
enterocolítiis, angina roja, enteritis, y nuevamente enterocolitis, aunque en
la segunda opotunidad aguda.
En 1988 Ribelli llegó a la Brigada de Investigaciones de
Almirante Brown. Allí conoció a Klodzyck. De ahí en más su jefe.
Esa Brigada se convertiría en una escala importante para
el futuro de ambos. Por una cuestión de jurisdicción, Klodzyck estuvo en
contacto con la gente de Duhalde en el gabinete municipal de Lomas de Zamora,
en esa época en manos del escribano Hugo Toledo.
Del mismo modo, trabó amistad e intercambió favores con
funcionarios judiciales de ese Departamento. En especial, según sus enemigos
internos, con un juez penal que luego pasó al fuero federal de La Plata. Las
atenciones del Polaco hacia el juez incluyeron dinero, armas, equipos
de comunicaciones, pagos de servicios, etc., etc..
Pero también inició una fuerte relación profesional, que
se extendería por varios destinos: allí encontró a su pollo.
Ribelli arribó a la Brigada de Altte. Brown procedente
de la desmantelada División de Homicidios. Según reconoció el propio Klodzyck,
de entrada tuvo temores por la capacidad profesional del nuevo oficial, que
llegó acompañado de un equipo de colaboradores
. Se maneja con un grupo de gente muy apegada a él -explicó-,
de mucha confianza. Para su sorpresa, la Brigada levantó la estadística
de modo asombroso.
Tan conforme estuvo de su rendimiento, que cuando
Klodzyck es trasladado a la Brigada de Quilmes llevó consigo a Ribelli y su
grupo.
Distintas fuentes, incluida la investigación de la AMIA,
sostienen que el patrimonio del comisario Juan José Ribelli es tan cuantioso
como inexplicable. Se le adjudica la propiedad de agencias de automóviles,
varios comercios e inmuebles en localidades del Conurbano y del interior de la
provincia.
Como se desprende del propio testimonio de su ex jefe,
la debilidad -y la perdición- de Ribelli fueron los autos. Precisamente
comandaba la División Sustracción de Automotores cuando el juez Galeano lo sacó
de las calles.Para Klodzyck su detención como involucrado en la causa AMIA, no
encaja. Sin embargo, defendió a su pollo arrojándole un salvavidas
de plomo:
- Ribelli es un pícaro. Por ahí le sacaba un auto a uno
y lo vendía. En una de esas dijo:
_ Che, Pérez, vos andá y pasáselo...
El Caso AMIA y el Plan CD
Cuando ocurrió lo de la AMIA, dijimos:
- ¡Qué desgracia!. Menos mal que no fue
en nuestra jurisdicción...
Fue una desgracia, pero con franqueza debo decir que
pensamos que era mejor que haya pasado en la Capital...
Pedro Anastacio Klodzyck
Despachos de agencia:
Condensado. Una explosión destruyó totalmente un
edificio de la comunidad israelí
A las 15:00 se informó oficialmente sobre la existencia
de 12 muertos
Buenos Aires, 18-7-94 (Interdiarios).-No menos de una docena
de muertos y entre 100 y 120 heridos es el saldo provisorio que dejó la
explosión registrada hoy en el edificio de seis plantas donde funcionaban las
sedes de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de
Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en el barrio porteño del Once.
Estimaciones periodísticas elevaban el número de muertos
hasta 22, aunque a principios de la tarde resultaba imposible verificarlo.
Pese a que oficialmente no se informó todavía respecto
de que la detonación ocurrida a las 9:53 haya sido producto de un atentado, el
presidente Carlos Menem ordenó el cierre de las fronteras con el propósito de
evitar la posible huida de los responsables del episodio.
El ministro del Interior, Carlos Ruckauf, se refirió a
una "monstruosidad" que pudo contar con ayuda local y el canciller
Guido Di Tella opinó que se trataba de "una acción deliberada".
Representantes de organizaciones políticas, sociales,
religiosas y gremiales coincidieron en repudiar el hecho, dando por entendido
de que se trata de un atentado.
En el lugar de la explosión, Beraja dijo a Interdiarios
que a la hora de la explosión se encontraban trabajando en el edificio no menos
de ochenta de las cerca de cien personas que lo hacen cotidianamente.
El edificio conjunto de la AMIA y la DAIA estaba ubicado
al 600 de la calle Pasteur, una zona del Once que a la hora del trágico
episodio registra cotidianamente una alta concentración de tránsito de
vehículos y personas, a tal punto que en sus calles se producen los mayores
embotellamientos durante el día.
El edificio ubicado enfrente al de la explosión también
quedó destruido, mientras en todos los inmuebles distantes hasta unos 200
metros del lugar de la detonación sufrieron la destrucción de vidrios y
fachadas.
La confusión dominó pronto la zona de la explosión,
ganada por gritos de dolor y desesperación, al tiempo que las fuerzas de
rescate buscaban organizarse en medio de semejante caos.
La ausencia de un mando centralizado en las tareas de
rescate durante los primeros minutos posteriores a la deflagración ocasionó una
permanente superposición de órdenes y contraórdenes entre policías, médicos,
enfermeros y voluntarios espontáneos que
llegaban para colaborar.
Hasta tal punto llegó en algunos momentos la confusión,
que una remesa de varias cajas conteniendo suero y algodón fue transportada en
círculos por una cadena humana durante varios minutos sin que nadie notara que
por sus manos la misma caja había pasado varias veces.
En medio del nerviosismo y la desesperación por la gran
cantidad de personas que se encontraban inútilmente en el lugar, la Policía
comenzó a emprenderla a golpes de puño, bastonazos y puntapiés contra los
periodistas, camarógrafos y fotógrafos que trabajaban en el lugar.
El único cuerpo identificado hasta el mediodía
pertenecía a Diego Di Pirro, un joven de 24 años fallecido en el Ramos Mejía,
donde también se reconoció la muerte de una mujer de 60 años, y se informó
sobre la atención en el lugar de 25 heridos de distinta gravedad.
En el Clínicas se comunicó oficialmente la muerte de
cuatro personas: un niño de seis años, dos hombres de entre 40 y 50, y una
mujer de 40.
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Lo que vivió una sobreviviente: "De golpe todo se
puso oscuro y empezó a temblar"
Dramático relato de una señora que trabaja en el lugar
de la explosión
Buenos Aires, 18-7-94 (Interdiarios).- La señora Tamara
Bursuck, quien sobrevivió hoy a la explosión en la Asociación Mutual Israelita
Argentina (AMIA), relató que estaba dentro del edificio de la institución
cuando se desató la tragedia y que "de repente todo se puso oscuro y
empezó temblar".
Bursuck, quien trabaja en la AMIA desde hace 30 años y
tenía su oficina a metros del despacho del presidente de la entidad, describió
a Interdiarios que "estaba sentada hablando por teléfono, y de repente
todo se puso oscuro y todo empezó a temblar, había un olor a humo
espantoso".
"Una mujer que estaba conmigo, buscaba a su hija
que también estaba en el edificio, gritaba desesperada y el escritor Simja
Sneh, que trabaja en el lugar y se salvó de la segunda guerra mundial, estaba
herido y me pedía que llamara a un médico", detalló.
La señora agregó: "me quedé sentada, paralizada y
no me moví, Silvina, mi compañera, me agarró, me levantó, me abrazó y nos
pusimos a llorar fuerte y a gritar".
"No se veía nada, creí que había perdido la vista,
todo temblaba y se movía, no podíamos tocar nada porque parecía que todo se
caía, a unos metros de mi oficina estaba todo caído", agregó.
Relató que "Silvina rompió unos vidrios y salimos a
un patiecito del primer piso y gritamos hacia el segundo, pedíamos que nos
salvaran".
"Entonces pusieron una escalera muy chica y en la
que había que hacer malabarismos para subir, con la intención de que pudiérmos
dejar el lugar por las casas vecinas", dijo.
Recordó que "un policía me levantó en brazos,
porque yo me estaba desvaneciendo y hablaba. El me dijo `ahora quédese quieta,
no hable' y me bajó en brazos, pero Silvina le gritó y le explicó que yo no
estaba herida y que podría caminar".
"Era terrible, desesperante, no podría describir
qué sentía y qué veía, una cosa es verlo por televisión y otra cosa es estar
dentro, es desesperante, todos preguntábamos por todos, todos sabíamos que
había compañeros entre los escombros", precisó.
Según el gobernador la bomba estalló en el interior de
la AMIA
Buenos Aires, 24-7-94 (Interdiarios).- El gobernador
bonaerense, Eduardo Duhalde, y su secretario de Seguridad, Alberto Piotti,
entraron en colisión hoy, al ofrecer dos versiones diferentes sobre la forma en
que se produjo el cruento atentado del lunes 18 en la Asociación Mutual
Israelita Argentina (AMIA).
Para Duhalde, el Gobierno nacional hizo todo "lo
máximo que puede hacer un gobierno, que es cuidar la puerta, pero esto pasó
adentro y no era el Estado nacional el que tenía el control y la vigilancia del
interior de la AMIA".
"¿Qué se pudo haber evitado? ¿que entraran personas
con explosivos? -dijo el gobernador en-. Hay que ver quién los puso. En la
calle había un patrullero y ahí no pasó nada".
Sin embargo, Piotti aseguró hoy que el atentado se
produjo con un choche bomba estacionado frente al edificio de la AMIA.
"En vehículo utilizado fue una camioneta con la
caja reforzada, de manera de asegurar que el efecto de la explosión estuviera
centrado en el edificio de la AMIA", dijo Piotti.
Duhalde rechazó que exista alguna responsabilidad
especial de los servicios de inteligencia argentinos, al señalar que "acá
fracasó la inteligencia de todos los países del mundo, porque a estos núcleos
terroristas los estudian con prescindencia de adónde vayan a ir".
"Sinceramente -agregó Duhalde-, si los servicios
más sofisticados del mundo, que nos han ayudado, tampoco encontraron
conexiones, es porque evidentemente debe ser muy difícil".
El gobernador bonaerense supuso que la situación
generada por el atentado en la AMIA será superado porque "los judíos
superan todo".
"Es la raza más perseguida del mundo, son muy
fuertes, para ellos esto es una prueba más de que tienen que seguir manteniendo
en su memoria todo lo que pasó", aseguró el gobernador de la provincia de
Buenos Aires.
msg.
La mirada del comisario Juan José Ribelli cruza el
centro de su personalidad. La nariz, la boca y las cejas son su contexto. Y la
ilustran. La nariz y la boca, sobretodo, lo asemejan a un ave de rapiña. Pero
la dirección de sus movimientos y el objetivo de sus gestos, parten de sus
ojos. Allí guarda los secretos. Con la mirada, nada más, se confiesa.
Los muertos fueron 86. Y los heridos sumaron 300. Esa es
la confirmación más precisa que pudo brindar la investigación oficial.
La causa pisó tierra firme con la detención Carlos
Telleldín. Duplicador de coches de profesión y con contactos en las fuerzas de
seguridad. Su padre, en Córdoba, había trabado una fuerte relación con los
torturadores del Centro Clandestino de Detención La Perla, que operó durante la
última dictadura militar. En esos días entró en escena un ex jefe del campo de
detención, acusado de conducir personalmente las sesiones de torturas. El
represor intentó ablandar a Telleldín:
- Vos sabés más de lo que contás, nosotros te podemos
ofrecer plata y protección, pensálo, que yo igual voy a volver.
Los bonaerenses
tenían de Telleldín un concepto devualuado. Lo consideraban un tipo fácil.
La jerarquía en La Plata conocía sus negocios con autos doblados.
Aunque en eso reconocen que había llegado a la
perfección: Telleldin tenía un lápiz eléctrico con el que se graban los
chasis de los Renault. Un tipo que trabajaba en esa fábrica se robó el lápiz y
los marcaba. De modo tal que el auto, en lo que hace al chasis, lo marcaba
directamente. Y con un motor de otro auto tenía un doble perfecto. Pasaba todos
los registros.
Era tan conocida la habilidad de Telleldín para truchar
autos robados como la de la policía para sacarle plata: cada vez que tenía
un problema, arreglaba, reconoció Klodzyck.
Pero había que mantener la formas. Tras la detención de
funcionarios bonaerenses por su participación en el atentado, la Dirección
General de Investigaciones elabora un informe solicitado por Klodzyck.
Qué información tenía la Jefatura de la actuación de
algunos integrantes de la Brigada de Investigaciones de Vte. López en relación
a la presunta protección a personas vinculadas con el robo y posterior venta de
automotores, preguntó el Jefe.
El informe fue emitido el 11 de setiembre de 1996. Llevó
la firma del Director de Investigaciones, comisario general Armando Calabró. Este
Mando General -sostiene el informe- no poseía ninguna clase de
informaciones sobre el particular, tomando conocimiento de una posible
vinculación a raíz del pedido efectuado por el juez Galeano.
De a poco la Policía bonaerense se fue introduciendo en
la causa. Y lo hizo poniéndo en ridículo la tesis original del gobernador. La
investigación comprobó que la explosión se produjo a través de un coche-bomba.
La descripción del rodado coincidió con la explicación inicial de Alberto
Piotti: una Tráfic.
- La cúpula no fue procesada por el tema de la mutual
judía, si oficiales y suboficiales. Fue un golpe muy duro para la institución..., confesó
Adolfo Vitelli a los pocos días de asumir la conducción de la fuerza, en
octubre de 1996.
La anterior cúpula de la Policía bonarense no fue
procesada. Es cierto. Sin embargo, cuanto menos participó en la estrategia de
defensa por izquierda de los oficiales involucrados. La intención del
máximo jefe bonarense, como se verá, apuntó a despegar a Ribelli de toda
responsabilidad en el atentado.
El juez Galeano sostuvo en su acusación que policías de
las Brigadas de Lanús y Vicente López extorsionaban a Telleldín. A cambio de
dinero le permitían doblar automóviles. En este punto, la acusación coincide
con la información que manejó Klodzyck.
El domingo 10 de julio de 1994 Telleldín fue apretado
por la gente de Ribelli por última vez: les entregó la Trafic.
El 10 de octubre de 1996 trascendió públicamente el Plan
CD: Contra Duhalde. La operación había dado su primer paso, dos
meses antes, en el despacho de Pedro Klodzyck.
Los abogados de Ribelli fueron los encargados de
explicar el Plan: la Tráfic nunca existió y las acusaciones fueron armadas
para perjudicar a los policías bonaerenses y, por elevación, al gobernador.
Los letrados le presentaron a Galeano un anónimo en el
que basaron la teoría. El explosivo -sostenía la tesis- estaba ubicado en un
volquete que fue dejado frente al edificio de la AMIA, en la calle
Pasteur. Nunca hubo una Trafic.
Según la teoría, el motor fue plantado por la Policía
Federal y la SIDE. Para apuntalar ésta versión, los abogados hicieron incapié
en una serie de anomalías en las fechas y horas, entre la confección del acta
que establece el hallazgo el motor y el momento en que fue solicitada la
intervención de los teléfonos de Telleldín.
Sin embargo, esas irregularidades no modificaron lo
inmodificable: los restos del motor fueron hallados entre los escombros dejados
por la explosión. Y el último propietario fue Telleldín. De uno u otro modo,
estaban involucrados en los hechos.
Nace el plan: Durante la
tercera semana de julio de 1996 Pedro Klodzyck recibió en su despacho un
llamado telefónico. Fue el inició de la operación que negó la existencia de la
Trafic. Así lo relató el ex jefe en la intimidad:
- Quiero hablar con usted. Tengo información sobre la
AMIA, le dijo el informante al ex jefe en la primer
comunicación telefónica que matuvieron.
A los pocos días Klodzyck lo recibió en su despacho.
Tomó sus precauciones y grabó la conversación. El informante le dió sus datos
personales y dos números telefónicos, uno de línea y otro celular. Casi de
inmediato pasan al tema que los convoca.
Café de por medio, el hombre le expuso el plan:
- Estoy viendo lo que está pasando con su personal. No
tienen nada que ver -le asegura-. Hay pruebas en la
causa, y yo se las puedo aportar, que demuestran que el motor fue puesto.
A Klodzyck le gustó la idea. La compra. Pero antes de
poner a trabajar a su gente en el plan quiere más datos del informante. El
buchón reconoce una motivación personal:
- Yo fuí víctima de Telleldin. Me secuestró y me reventó
la vida en Córdoba, reconoció el hombre.
De inmediato el Polaco puso en marcha la
maquinaria policial para desincriminar a su gente. En ese momento, el Director
General de Narcotráfico, comisario Hugo Vacarezza, se encontraba adscripto a la
investigación del atentado a la AMIA:
- Vacarezza: mire, le voy a mandar a un hombre de
extrema confianza. Está todo documentado, le anuncia
Klodzyck.
El informante acudió a la reunión con algunos elementos
de su investigación. Esencialmente, se trató de las mismas irregularidades
entre las fechas del acta y la orden de intervención de los teléfonos de
Telleldín.
Los abogados repitieron el plan de modo casi textual.
Pero en la intimidad Klodzyck dió a conocer su convicción personal sobre lo
ocurrido el 18 de julio de 1994, en la sede de la AMIA. Una vez más, Ribelli -su
pollo-, era inocente.
Las investigaciones son una secuencia de hechos que se
suceden y encajan de modo natural. Al menos esa es la idea que tiene Klodzyck.
Y para él, la preventiva dictada contra su pollo, no encajaba.
- En mi convicción, la camioneta no la tuvieron nunca, y
si la tuvieron yo creo que hicieron un "pasamanos".
La convicción íntima de Klodzyck se completó con los
siguientes elementos:
El motor se secuestraba a las dos de la mañana: un
personal de la Policía Federal con un acta levantada a mano, con dos testigos
supuestamente al azar. Uno de ellos creo que tiene relación con alguien que
tuvo una actividad ilícita. No encaja muy bien eso como un investigación
natural. El (informante) después me dice que así como pasó en la
embajada, en la AMIA también había reparaciones, que en los dos lugares fue la
misma empresa, que esa empresa es de unos Haddad (1), de Avellaneda, que
tienen una calera -Santa Rita- y que manejan explosivos. Me agrega
fotocopias, porque este hombre está trabajando con algunos fiscales. Fotocopias
donde a un señor se le había quedado el auto a 50 metros, había estado con el
capot levantado en el momento de la explosión y no vió ninguna Traffic.
El anónimo presentado por los abogados de Ribelli no es
tal: su autor tiene nombre y apellido. Klodzyck lo conoce. Y para ubicarlo
tiene sus números de teléfonos. Uno de línea y otro celular.
(1) Se trata de Nassib Hadad y de su hijo Javier
Alberto, quienes recuperaron su libertad luego de estar demorados en la causa,
en los primeros días de agosto de 1994. Nassib Hadad compró importantes
cantidades de amonal en la ciudad de Azul, en tanto su hijo Javier es el
titular de la empresa de volquetes Santa Rita, una de cuyas unidades se
encontraba frente a la sede de la AMIA al momento del atentado.
A los premios
Durante la ceremonia del 112º Aniversario de la Policía
bonarense, celebrado el 14 de diciembre de 1992, el gobernador entregó los
premios y diplomas. El personal destacado merecía una medalla al mérito. De uno
en uno, los funcionarios se acercaron a recibir su reconocimiento.
La celebración se realizó en el marco de la Semana de la
Policía bonaerense. El acto central se llevó a cabo en la Jefatura, ubicada en
la ciudad de La Plata.
En 1880 se promulgó la Ley de Federalización de la
ciudad de Buenos Aires y la sanción de la Ley para la Reorganización de la
Policía Provincial. De allí que los bonaerenses se reivindiquen como la primer
policía de la República, hecho que no es reconocido por los federales.
El festejo del Aniversario coincidió con el lanzamiento
del Plan Piloto de Seguridad. En esa fecha se lo puso en práctica en la ciudad
de Mar del Plata, y en los partidos de Avellaneda y VIcente López. Por esos
días, aún no se había anunciado con claridad en qué consistía el Plan. Pero,
para llevarlo a cabo, se comenzó por reequipar a la fuerza: patrulleros,
helicópteros, comunicaciones, pistolas y uniformes.
Antes del desfile que dió por terminada la semana de
festejos, se procedió a la entrega de premios. Algunas de las manos que
estrechó Duhalde esa jornada habían cometido crímenes inconfesables. Otros,
burdamente, las habían metido dentro de la lata.
El mensaje fue clarísimo. Los 48 mil hombres de la
bonaerense entendieron el perfil que buscaban los responsables de la seguridad
en la provincia. Y actuaron en consecuencia.
Entre los premiados hubo quienes, años después,
conocerían la fama. Aunque al precio de vivirla desde el lado interno de la
Unidad Carcelaria 16, de Caseros.
El 30 de agosto de 1996, el comisario Canales puso la
firma sobre un memo que llenaría de dolor a su jefe. Pase a la Oficina de
Expedientes -dice el texto- para se agregue al presente copia de la
nómina del personal policial cuya detención fuera oportunamente dispuesta por
el Juez Federal Juan José Galeano, en el marco de la causa 1598.
De los trece funcionarios policiales detenidos
inicialmente por Galeano, de acuerdo a sus legajos seis de ellos habían
recibido en 1992 el reconocimiento de manos del gobernador. Ellos son:
Comisario Juan José Ribelli, acreedor al Premio Liga
Patriótica Argentina.
Comisario Alejandro Burguete, acreedor al Premio Estímulo
y Diploma de Honor.
Subcomisario José Arancibia, acreedor al Premio Estímulo
y Diploma de Honor.
Oficial Principal Oscar Bacigalupo, acreedor al Premio Estímulo
y Diploma de Honor.
Oficial Inspector Walter Araya, acreedor al Premio Estímulo
y Diploma de Honor.
Sargento Ayudante Carlos Cruz, acreedor al Premio Estímulo
y Diploma de Honor.
Es de suponer que estos reconocimientos fueron
entregados en base a los antecedentes de los funcionarios premiados. Puede
aducirse que nadie estaba en condiciones de sospechar siquiera que, cuatro años
después, estarían involucrados en el
asesinato de 86 personas.
De sus legajos personales, sin embargo, surge claramente
que no se trató precisamente de funcionarios ejemplares.
Sobre los trece detenidos, en 1992, pesaban denuncias
escandalosas y repetidas. Se premió a quienes merecían ser sancionados o,
incluso, apartados de la fuerza. Ningún funcionario provincial se hizo cargo de
una respuesta para la siguiente pregunta:
Esos premios, ¿fueron un error o una decisión política?
Los legajos: Al Sr. Jefe
de Policía Bonaerense: comisario General Pedro A. Klodzyck. S/D.: Tengo el
agrado de dirigirme a Ud. en causa Nº 1598, caratulada "Bigada de
Investigaciones de Lanús-Brigada de Investigaciones de Vicente López
p/incumplimiento de los deberes de funcionario público (..) para que proceda
-en el día de la fecha- a detener al siguiente personal: comisario Juan José
Ribelli (leg. 12325), comisario Alejandro Burguete (leg. 12239), subcomisario
Jorge Rago (leg. 13351), subcomisario Irineo Leal (leg. 13301), subcomisario
Raúl Ibarra (leg. 13047), subcomisario José Arancibia (leg. 12976),
subcomisario Bautista Huigi (leg. 12028), oficial principal Oscar Bacigalupo
(leg. 12979), oficial principal Marcelo Albarracín (leg. 14423), oficial inspector
Claudio Araya (leg. 16398), subinspector Daniel Quinteros (leg. 18812), y
sargento ayudante Victor Cruz (leg. 91476), a efectos de recibirles declaración
indagatoria. (..) Saluda a Ud. atentamente. Juan José Galeano. Juez Federal.
(1)
Para entregar la orden de detención el juez y su
secretario viajaron a la ciudad de La Plata. La entrega la hicieron en mano a
su destinatario, Klodzyck. Fue en un encuentro reservado en la Jefatura. Hubo
pocos testigos de la escena. Y fueron los mismos protagonistas: juez,
secretario, el comisario y tres subordinados. En el viaje de regreso Galeano se
dió cuenta de inmediato que era seguido por otros automóviles. La maniobra fue
ostensible. A lo largo de los setenta kilómetros que separan Buenos Aires con La
Plata, el juez y su secretario contaron ocho automóviles -sin patente- que los
acompañaron -e intimidaron- durante el trayecto. (2)
La responsabilidad mayor como partícipes necesarios
del atentado a a la AMIA recayó sobre sobre Ribelli, Leal, Ibarra y Rago. Todos
ellos tienen elementos en común. Pertenecen a la misma generación, nacidos
entre 1955 y 1958. Todos ingresaron a la Escuela Juan Vucetich entre los años
1974 y 1976. Fueron formados con criterios policiales impuestos por el
general Ramón Camps. Y todos ellos, en algún momento, tuvieron destinos comunes
en dependencias del Conurbano bonaerense: Avellaneda, Lanús, Quilmes, Altte.
Brown, La Matanza, Morón, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.
De sus legajos el más abultado, inexplicable y
escandaloso es el del comisario Ribelli. Las penas disciplinarias que recibió
se concentran en el período 1978-1981. En todos los casos, se trata de
cuestiones -comparativamente, como se verá- menores.
Por faltas tales como dejar de cumplir las
obligaciones, no observar puntualidad en la presentación al servicio o
incumplimiento de los deberes propios del cargo, recibió -en siete
sanciones- un total de 15 días de arresto.
A lo largo de su carrera policial se le iniciaron a
Ribelli 20 sumarios. Todos pertenecen a la categoría sin sanción.
La lista se inicia en 1981. Y, a partir de 1992 -cuando
Klodzyck asume la jefatura- a su pollo no se le inició ningún nuevo
sumario.
De todos modos, los que tenía a la fecha conforman un
listado escalofriante: Textual:
1-11-81. Exp.: 262.918/81.
Sumario instruido por robo, atentado, resistencia a la
autoridad y triple homicidio en riña.
18-5-83. Exp: 505.808/83
Sumario instruido por asociación ilícita, robo con
armas, robo automotor con armas, atentado, resistencia a la autoridad
calificada, abuso de armas, y doble homicidio en riña.
22-11-83. Exp: S/N
Sumario instruido por atentado y resistencia a la
autoridad, abuso de armas, homicidio en riña y hurto automotor.
30-5-84. Exp: S/N
Sumario instruido por lesiones culposas, declarar las
lesiones sufridas ajenas al servicio.
15-10-84. Exp: 723.263/84
Sumario instruído por atentado, resistencia a la
autoridad y robo automotor.
1-11-84. Exp: 772.679/84
Sumario instruido por asociación ilícita, robo, atentado
y resistencia a la autoridad.
14-1-85. Exp: 781.492/85
Sumario Instruido por asociación ilícita, robos
reiterados, robo automotor y homicidio.
15-5-85. Exp: 021.042/85
Sumario instruido por atentado, resistencia a la
autoridad, lesiones leves, hurto automotor, robo, homicidio y encubrimiento de
homicidio.
23-8-85. Exp: 043.852/85
Sumario instruido por atentado, resistencia a la
autoridad, robo automotor y homicidio en riña.
17-10-85. Exp: S/N
Sumario instruido por atentado y resistencia a la
autoridad, abuso de armas, robo automotor y doble lesiones en riña.
15-5-86. Exp: 158.899/85
Sumario instruído por denuncia
26-5-87. Exp: 357.707/86
Sumario instruído por denuncia
23-9-87. Exp: 489.061/87
Sumario instruido por privación ilegítima de la libertad
y extorsión.
11/11/87. Exp: 472.383/87
Sumario instruido por atentado y resistencia a la
autoridad.
27-6-88. Exp: 568.994/88
Caratulado atentado, resistencia a la autoridad, abuso
de armas y lesiones en riña.
19-7-88. Exp: 557.960/88
Caratulado atentado, resistencia a la autoridad y
homicidio en riña.
9-12-88. Exp: 647.975/88
Sumario instruído homicidio en riña.
17-3-90. Exp: 647.975/90
Sumario instruido por asociación ilícita, atentado,
resistencia a la autoridad y robo automotor.
13-7-91. Exp: 179.345/90
Sumario instruído por atentado, resistencia a la
autoridad, abuso de armas, tenencia de armas de guerra, privación ilegal de la
libertad, robo automotor y lesiones graves.
12-12-92. Exp: 379.888/92
Denuncia presunta extorsión. (3)
En síntesis: en once años de carrera como oficial
bonaerense a Ribelli se le iniciaron -y no se le concluyeron-, 20 sumarios por
los que fue sospechado de trece atentados, trece resistencias a la autoridad,
once homicidios, nueve robos de automotor, cinco abusos de armas, cuatro robos,
cuatro asociaciones ilícitas, cuatro lesiones en riña, dos privaciones
ilegítimas de la libertad, dos extorsiones y, apenas, un encubrimiento.
(1) Texto de la orden de detención del juez Galeano.
(2) Relato brindado a ésta investigación por un
legislador que aportó información en la causa AMIA.
(3) Legajo personal -012.325- y foja de servicios del
comisario Juan José Ribelli, de la Policía bonaerense.
Salvajes unitarios
- Aparecieron dos muertos más, anunció Duhalde
con cara desencajada.
- Cómo dos muertos más...
- Si, dos muertos más y calcinados.
En La Matanza, ratificó el gobernador.
Todos hicimos silencio. (1)
El 25 de enero de 1997 Duhalde creyó que su suerte había
cambiado de modo definitivo. El asesinato de José Luis Cabezas, fotógrafo de la
revista Noticias, era en realidad su propia muerte política.
Cabezas había sido previamente secuestrado a 80 metros
de su residencia de verano en Pinamar y, por lo tanto, a igual distancia de la
custodia del gobernador.
En la ciudad estaban las caras y cuerpos del poder. Días
atrás, en pequeñas cumbres playeras, se sinteiron dueños de una fortaleza
política los llevó a fantasear cambios en el gabinete nacional.
Estaban todos y todos tenían a sus custodias. Pierri,
Eduardo Menem, Carlos Ruckauf, Eduardo Bauzá,
etc. Era la ciudad más segura de la provincia de Buenos Aires. Un
asesinato durante el mes de enero en Pinamar, tendría la particularidad de
causar el mismo efecto devastador que un asesinato en la residencia del
gobernador, en el mes mayo, cuando la actividad es plena y, también, están
todos. Es impensable.
Pero José Luis Cabezas murió asesinado en Pinamar, en el
mes de enero. Y su cadáver, calcinado, fue dejado a metros del camino que usó
el gobernador ese verano, cada mañana, en sus excursiones de pesca a la Laguna
Salada Grande.
Y él fue de los primeros en enterarse del crimen. Pero a
esa hora el muerto no tenía nombre. Era un muerto más:
- Cualquier cosa avísen, gritó Duhalde
a los agentes de la bonaerense cuando reanudó su camino de pescador.
Después le avisaron.
Mucha mala suerte. Esos días su destino se asemejó al de
algún gobernador norteño. Y para torcerle el brazo a ese destino, Duhalde
convocó al FBI.
El gobernador recibió a la delegación el lunes 3 de
febrero de 1997, en la sala de recepciones de su residencia, en la ciudad de La
Plata.
Construído a fines del siglo pasado, es un salón amplio
y alfombrado. Los sillones que rodean la mesa central están tapizados en cuero,
de color verde, con el escudo de la provincia de Buenos Aires estampado en el
respaldo. Los techos y las puertas son definitivamente altas.
Entre los elementos que decoran la sala hay un busto de
Hipólito Yrigoyen. Sobre la pared que da a la calle 53 cuelga un retrato del
Gral. José de San Martín, de pié y con semblante algo cansado.
Detrás de la silla que usa el gobernador, en la
cabecera, hay un gran crucifijo. A la derecha están los símbolos telúricos: un
apero, un sombrero de gaucho, un facón y una rastra.
Lo más llamativo del salón es una bandera federal
auténtica.
Se encuentra en una esquina de la sala, sobre caballetes
y dentro de una vitrina. Sobre un rojo inconfundible tiene la leyenda
legendaria:
Viva la Confederación Argentina. Mueran los salvages
unitarios. Salvaje está escrito con g.
El día que recibió a la delegación del FBI Duhalde
inició el diálogo con una mala y desconcertante noticia. En la localidad de La
Matanza habían aparecido, calcinados, dos cadáveres. Aún no tenía información
precisa. Pero estaba derrumbado.
Por alguna muy bien guardada razón, ante sus invitados,
defendió una ves más a la bonaerense:
- Yo no descarto ninguna hipótesis -aseguró el
gobernador-. Pero no hay antecedentes de asesinatos de este tipo en la
Policía bonaerense.
(1) Relato de
una fuente que ese día se reunió con el gobernador. Entrevista del autor.
CINCO
De shopping
Me comprás,
mamí?
Algo mejor,
Fabiana Cantilo
Achacar. tr. Asaltar,
chacar. "Si lo relojeaban con tanto vento no sería dificil
que lo achacaran: había que junarlos
dos veces". En Uruguay úsase también con la significación
de cobrar un objeto cualquiera que
está en venta, por sobre el precio corriente.
Dícese: "esto es un
achaque".
Afanar. V. tr. (Voz
de orígen español popular). Estafar, timar, robar.
También dícese del cobrar en
demasía. "... comenzaron
a cantar: 'Paredón, paredón a todos
los que afanaron...'", (La Prensa, 1º Secc. pag 8; 27/5/1973.
Afano. m. Acción y
efecto de afanar. "Ché, no les dá verguenza. ¡Esto es un afano!
Diccionario de
Voces Lunfardas y Vulgares, Fernando Casullo.
Un asesor de la
gobernación que ahora es juez me preguntó,
el día de la sesión, si yo estaba en contra de
la ley:
- Si, le dije.
- Debe haber
algo en esta ley -me confió él-,
porque desde la
Gobernación, en la calle 6, a la Legislatura,
en apenas
cuatro cuadras, aumentó 30 millones.
Relato de un legislador
bonaerense
Los Robinson. La compulsa
A las cinco de la tarde del 17 de setiembre de 1992 en
el Salón Dorado de la Jefatura de la Policía bonarense se inició un negocio. Y
el oficial subinspector Gustavo Soarez de Souza sería, 18 meses después, el
primer muerto.
A los escribanos de la Provincia, Héctor Savoia y Martín
Berterreche, les tomó dos horas y veinte minutos el trámite de recibir las seis
ofertas. La Policía bonarense quería comprar 30 helicópteros.
El 8 de ese mes cursaron la invitación para intervenir
en una compulsa de precios a las empresas Raca SA, Aviacom SRL, Aerofalcom SA,
Tursol, Hangar Uno y Aero-Link SA. Y ese día cada empresa tenía allí a su
representante sentado en el Salón Dorado:
- De la Jefatura nos dijeron que
querían escuchar propuestas y conocer precios. Tenían intenciones de comprar,
pero no habían definido nada, recordó uno de los asistentes.
Las especificaciones mínimas que debían cumplir las
ofertas eran: 30 aeronaves de alas rotativas -monoplazas, biplazas o de tres
plazas, de pequeño porte-; autonomía mínima de dos horas y media, más cuarenta
y cinco minutos de reserva; sistema de comunicación aeronáuticos y aceptación
de los policiales; capacidad de gancho de carga y posibilidad de ser equipados
con camillas para evacuación médica o transporte de elementos de ayuda;
capacidad de operar con flotadores y aterrizar en terrenos no preparados; y
capacidad de vuelo estacionario en condiciones de desembarcar tripulantes o
izar rescatados con alto margen de seguridad. (1)
En representación de la Policía bonaerense participó de
la apertura de ofertas el Director de Administración y Finanzas y el Director
de Logística, el mencionado comisario mayor Alberto Tachi, ascendido y nombrado
por Klodzyck. La secretaría de Seguridad provincial envió a dos funcionarios.
Un civil y un comisario.
La oferta de Robinson Helicopter Company, Inc.
llegó a través de su representante en Argentina. El hombre de Hangar Uno,
mientras se desarrollaba la compulsa, en voz muy baja le dijo a uno de sus
competidores sentado a su lado:
- Yo vengo acá por obligación.
Imagináte que si la policía dice que quiere comprar y yo no me presento, los
yankis van a decir que me estoy durmiendo. Pero esto es para vos...
Darío Valincenti tenía 28 años y era oficial de la
Fuerza Aérea Argentina. Cumplía una misión para encontrar puntos de aterrizaje
alternativos al aeropuerto de Camet, en la ciudad de Mar del Plata. Fue
el segundo
muerto. Aunque no el último:Cinco de las seis oferentes cotizaron 30
helicópteros. Cada propuesta comercial incluyó distintas alternativas técnicas.
Se especificó el valor individual de repuestos, accesorios y de los cursos de
capacitación para el personal. La firme intención de concretar la operación se
desprendía de los 30 renglones que ocupó cada propuesta en el acta de la
compulsa.
Excepto Hangar Uno, que apenas destinó nueve renglones a
su oferta. Sólo cotizó un Robinson R 22 a U$S 113.800, y un lote de repuestos a
U$S 19.388. El más barato.
No siendo para más, siendo las
diecinueve horas y veinte minutos, se da por finalizado el acto. Leída que les
fue se ratifican de su contenido todo ante mi doy fe. (2)
Siguen las firmas.
(1) Solicitud de Cotización. La Plata, 8 de setiembre de
1992.
(2) Acta de la Apertura de Ofertas.
Golpeando las puertas del cielo
En enero del 93 el ex juez federal de Mar del Plata,
Eduardo Luis Pettigiani, todavía era secretario de Seguridad. Dos años después
intentará alcanzar la intendencia marplatense como candidato justicialista.
Ante el fracaso de la misión, el gobernador lo va a recomendar para integrar la
Suprema Corte de Justicia de la provincia. Y fue aceptado.
Cinco -de los seis- participantes de la compulsa de
precios se enteraron del resultado por los diarios. A primera hora de la mañana
del 13 de enero del 93, sobre el escritorio del jefe, había un reclamo en la
Jefatura de la Policía bonaerense, en Calle 2 entre 51 y 53. Pettigiani, en su
despacho, tenía una copia:
Con fecha 15 de diciembre de 1992, y
luego de tomar conocimiento por medios periodísticos de la posible compra de
helicópteros marca Robinson modelo R 22, por parte esa Fuerza, solicitamos por
carta documento (Expreso Nº 4820) se nos confirmara el carácter de la recepción
del primer contingente de un total de 40 unidades de dichos helicópteros y se
nos concediera vista de las actuaciones pertinentes. En la seguridad de haber
expirado generosamente el plazo fijado para la obtención de una respuesta fehaciente
a dicha carta documento, debemos entender que las versiones periodísticas
aludidas corresponden a un aviso de preadjudicación. (1)
Las empresas invitadas por la Policía a la compulsa,
nunca fueron informadas de su resultado. Tampoco en el caso que fue solicitado
por escrito.
Pettigiani defendió casi con vehemencia el sistema de
compra directa, en lugar de la licitación pública, como mecanismo de compra del
Estado. Al hacerlo planteó un interrogante notable:
- ¿Y si en la licitación yo le
manejo el pliego? (..) La contratación directa está permitida -agregó el
funcionario- y nosotros utilizamos un sistema previo de concurso de precios que
le da total transparencia. (2)
El titular de una de las empresas convocadas objetó la
compra de los Robinson. Quiso hacer uso de su derecho a la transparencia, pero
abandonó el intento cuando crecieron las presiones a su alrededor. Al punto
que, misteriosamente, notó que cada día vendía menos.
- Ni repuestos le compraban.
Antes de dar un paso al costado, el empresario reclamó
por escrito aunque sin suerte la transparencia que, un año después, Pettigiani
enarboló en su declaración de prensa.
Al no haber sido concedida la vista
solicitada -escribió el participe de la compulsa-, nuestra empresa ha resuelto
objetar por este medio dicha decisión, por entender que el helicóptero
seleccionado no cumple con la totalidad de las especificaciones mínimas
requeridas, que se especifican en la carta de invitación a cotizar, existiendo
además fundadas dudas sobre la evaluación de las aeronaves ofrecidas.
Elena Cordani vive en Escobar. Habita un chalet
espacioso, con un jardín amplio y arbolado. Tiene parrilla y hamaca, donde
juegan sus hijos. A las 15,40 hs. del 22 de agosto de 1995 no había nadie en
casa. Las ocupaciones de los integrantes de la familia -los chicos en la
escuela y los padres en el trabajo-, les impidió ser testigos de un fenómeno
desconocido en el barrio: la caída de dos helicópteros en el jardín de su casa.
(3)
Nuestra empresa sostiene que el
Robinson R 22 no cumple con las siguientes especificaciones mínimas que se
solicitan en la carta de invitación a cotizar, encabezó el
empresario su reclamo y pasó a detallar:
1- "Autonomía mínima de dos
horas y media, más cuarenta y cinco minutos de reserva".
El R 22 no cumple con dicho
requerimiento en razón de que en su manual de operaciones en la página 2-8
indica que la capacidad usable del tanque de combustible es de 72,7 lts., y que
el consumo aproximado es de 30 lts/h., por lo que la autonomía es de 2 hs. y 24
minutos en total, sin reserva.
2- "Sistema de comunicaciones
aeronáuticos y aceptación de los policiales".
En la página 7-13 del manual de
vuelo del R 22 bajo el título "Precaución", se especifica que no
deben instalarse otros equipos electrónicos que no sean los específicamente
aprobados por fábrica. Por lo que para utilizar cualquier equipo electrónico de
uso policial se deberá requerir una autorización especial, con la posibilidad
de que dicha autorización sea denegada por la fábrica, y la Policía encuentre
limitaciones en su operación por dicha causa.
3- "Capacidad de gancho de
carga y posibilidad de ser equipada con camillas".
El R 22 no cuenta con camillas para
evacuación médica ni tiene posibilidad de instalar bandejas para transporte de
carga externa de elementos de ayuda, búsqueda o rescate. La operación con
gancho de carga limita seriamente las performances, especialmente a lo
relacionado con la carga a transportar, autonomía y velocidad.
4- "Potencia suficiente para
operar dentro de los márgenes normales de manual, en las condiciones de
temperatura extrema que se presentan en la provincia de Buenos Aires, tanto en
época invernal como estival".
En el manual de vuelo del R 22 se
especifica claramente que el enfriamiento satisfactorio del motor se demostró
hasta una temperatura de 38 grados centígrados. estas temperaturas son
fácilmente alcanzables durante el verano, por lo que es evidente que la
operación del helicóptero en esas condiciones configura una situación de riesgo
potencial.
5- "Deberá asegurarse el
mantenimiento total de los aparatos por personal de la Fuerza en el terreno de
operaciones".
Al menos para cumplir con la
inspección correspondiente a 2.000 horas de vuelo, los R 22 deben ser enviados
mandatoriamente a fábrica -en EE.UU.- los componente principales. esto trae
aparejado que una Fuerza como la Policía, que en este momento está siendo
capacitada para efectuar el mantenimiento de helicópteros Bolkow BO 105,
notablemente más complejos, deba enviar los componentes mencionados a un centro
de mantenimiento con características monopólicas, ya que no existe otro similar
para comparación de precios o condiciones. Es evidente que no cumple con la
especificación requerida de asegurar el mantenimiento total de los helicópteros
en el terreno de operaciones.
Se adjunta manual del R 22.
Nada haría cambiar la suerte de la compulsa de precios.
La decisión estaba tomada.
El 25 de noviembre de 1992, el gobernador aprobó con su
firma y por decreto la contratación directa de 40 helicópteros. La
referida compra -señala el decreto- tiene por finalidad proveer a la
repartición policial de un equipamiento moderno y adecuado para incrementar su
accionar en la prevención y represión de ilícitos, como así también realizar un
mejor control de rutas y asistir a la comunidad en casos de accidentes y/o,
teniendo en cuenta la amplitud del territorio provincial y la dispersión
demográfica de la población, procurando aportar seguridad y tranquilidad a la
sociedad en su conjunto.
Además, el Decreto Nº 3608 aclara que se
realizó una compulsa de precios en el país y en el exterior.
En abril de 1995 -tres años después- se conoció un
informe de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos: de los
855 R 22 existentes en ese país 339 tuvieron accidentes, por lo que el
organismo se reservó hasta el 31 de diciembre de 1997 para estudiar y tomar
medidas sobre la capacidad de operatividad de estas aeronaves y, eventualmente,
disponer la prohibiciòn de vuelo. Un dictamen similar había emitido la
propia Policía y la Prefectura Naval Argentina, un año antes de efectuarse la
compra.
La cinta ya estaba cortada. El 2 de enero de 1993, en la
plazoleta Armada Argentina, sobre el boulevard marítimo marplatense, Duhalde
-acompañado por Pettigiani y Klodczyk- lanzó el Plan Piloto de Seguridad
Provincial y el Operativo Sol.
La ceremonia se pensó como una postal turística.
Bajo el sol veraniego la bonaerense expuso los Robinson
R 22, sin matrícula, y los Monza GL, sin patente.
(1) Carta enviada por AVIACOM SRL. Fue firmada por
Norberto Andrés Bahamonde, socio gerente. Adjuntó: Copia del Manual de Vuelo
del R22, copia solicitud de cotización del 9-9-92, y copia carta documento
-Expreso Nº 4820- del 15-12-92.
(2) La Nación, 7-3-94.
(3) Página/12, 23-8-95.
Las pericias
28 de febrero de 1994. El helicóptero despegó del
Aeropuerto de Mar del Plata con dos ocupantes, el piloto y un pasajero. En la comunicación con la TWR-MDP previo al
despegue, el helicóptero se identificó:
- Policial 298, dijo el piloto
en su único y último contacto radioeléctrico. (1)
Luego de 15 minutos se tuvo conocimiento del accidente.
La TWR-MDP intentó comunicarse con el Policial 298, sin resultado.
La aeronave fue hallada en Cobo, a 18 kms. al norte de
Mar del Plata, impactada contra el suelo e incendiada parcialmente. Los dos
ocupantes fallecieron al momento del accidente.
A las 12,50 hora local -15,50 UTC- el oficial
subinspector Gustavo Soares de Souza, piloto privado de helicóptero Nº 51.960,
y Darío Oscar Valincente, oficial de la Fuerza Aérea Argentina, subieron al
Robinson en un vuelo que tenía como finalidad ubicar posibles lugares aptos
para el aterrizaje y despegue de los helicópteros policiales, mientras
desarrollaban tareas de control del tránsito sobre la Ruta 2.
El número de serie del R 22 policial era 2298. Al
momento del accidente no tenía matrícula. El Certificado de Aeronavegabilidad
es de fecha 3 de julio de 1993. La Inscripción como propiedad de la Policía
bonaerense y el Certificado de
Matriculación de la aeronave tienen fecha de emisión 22 de julio de 1993. Sin
embargo, la documentación del R 22 fue entregada a la Policía tres días después
del accidente, en marzo del 94.
El R 22 voló sin matrícula. Por eso el piloto se
identificó con la torre de control del aeropuerto de Camet como Policial 298,
que eran las últimas tres cifras del número de serie de la nave. De todos
modos, ésta fue una irregularidad menor.
Pedro Anastacio Klodczyk, el mejor Jefe que ha tenido
la Policía en toda su historia, firmó la resolución 83290 el 29 de
noviembre de 1994. Ocho meses después del accidente la fuerza dió por concluido
el sumario interno por doble muerte. Por un lado, determinó que el
helicóptero siniestrado no es reparable, debiendo instrumentarse su baja de los
respectivos registros y, además, estableció que corresponde dictar el
pertinente acto administrativo, declarando ajeno al servicio el fallecimiento
del causante. La Policía no quería hacerse cargos de los muertos.La
resolución de Klodczyk estuvo basada -según suscribió- en el dictamen pericial
de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil de la Fuerza
Aérea Argentina. Se trata del único organismo con jurisdicción para realizar el
análisis, investigación y peritaje de todos los accidentes de aviación que
ocurren en el país. Para el jefe policíal no se comprobaron fallas técnicas,
de material o mantenimiento, que hayan sido causales del accidente y el origen
del mismo se ha debido a fallas operativas.
No se pudo apreciar ninguna falla
mecánica -señaló la resolución policial-, constatándose asimismo el perfecto
estado de las bujías, circunstancias que llevan a concluir el buen
funcionamiento del motor, sin existir la posibilidad de falta de combustible.
El informe de la Junta de Investigaciones de la Fuerza
Aérea, sin embargo, reveló otra cosa:
A las 12,50 del 28 de febrero de 1994 el viento en
superficie era de 15 kilómetros. La visibilidad era buena y la temperatura
agradable, 27º. La ciudad entraba en los últimos días de la temporada
veraniega.
Cuando murió Gustavo Soares de Souza tenía 25 años. No
era el único integrante de la familia que pertenecía a la bonarense. Su padre y
su hermano, todos de Berazategui, compartieron su vocación. Y con suerte
parecida.
Su hermano era oficial. En un accidente ocurrido tiempo
atrás al suyo, en la localidad de Lanús, recibió quemaduras graves en todo el
cuerpo, especialmente en la cara. El patrullero policial en que viajaba explotó
por la utilización de gas trucho, según una fuente que tuvo acceso a la
investigación de los hechos. El padre, suboficial mayor retirado, era un hombre
de corazón frágil. A los tres meses de la caída del R 22 sufrió un ataque
cardíaco que puso fin a su vida.
Gustavo de Souza tenía cumplidas 293 horas de vuelo. En
avión 43,7 y en helicóptero 249,3. El informe de la escuela de vuelo donde se
le impartió el curso de piloto privado indica que tanto en el aspecto
teórico de asignaturas como en el práctico el piloto fue poco permeable al
aprendizaje. En el aspecto teórico superó esas dificultades con un buen
esfuerzo de estudios. En el aspecto de vuelo -señala el informe- logró un
desempeño normal a bordo del helicóptero.
El primer vuelo lo realizó el 14 de octubre de 1993, y
el curso lo finalizó el 6 de enero de 1994. A los 52 días un médico policial, a
cargo de la autopsia, certificó su muerte. Las lesiones que presentan el
tripulante y el pasajero, en particular el tipo de lesiones sufridas, son
características de las desaceleraciones bruscas que se sufren en caídas de
helicópteros.
En cuanto a las lesiones en las
piernas -agrega- y su relación con la posición del control de rotor de cola, se
observa que el pedal estaba todo hacia la izquierda, correspondiendo esto con
la quebradura de la pierna izquierda del piloto en posición estirada.
Los primeros que comprobaron las muertes fueron las
personas que se presentaron a tratar de ayudar, tras la caída de la nave en un
campo cercano a la Estación de Cobo, del entonces Ferrocarril Gral. Roca. Sólo
encontraron parte del plástico del parabrisas a 6 metros del R 22, el resto más
alejado, ya que la caída fue de apenas 7 metros. Los que intentaron los
primeros auxilios y sacaron a los tripulantes del helicóptero, dijeron que el
piloto sobrevivió unos 5 minutos, pero al comprobar que no podían hacer nada,
dejaron todo en manos de los bomberos y policías que arribaron al lugar
tiempo después del accidente.
La cronología de los hechos anteriores al accidente son
tan vertiginosos como, se supone, la caída a tierra de un R 22. Y demostraron,
a la vez, que las necesidades políticas deberían respetar la legislación
vigente. Incluida la ley de la gravedad.
Los tiempos políticos:
* El 8 de setiembre de 1992 se invita a seis empresas a
participar de una compulsa de precios por 30 aeronaves.
* El 19 de setiembre de 1992 se realiza dicha compulsa.
* El 25 de noviembre de 1992 Eduardo Duhalde y Carlos
Dellepiane, gobernador y ministro de Gobierno, respectivamente, firman el
Decreto 3608 que autoriza la compra directa de 40 Robinson R 22.
* El 11 de enero de 1993, la secretaría de Seguridad y
la Jefatura de Policía reciben una objeción de compra de los R 22, presentada
por una empresa participante de la compulsa de precios.
* El 22 de julio de 1993 la aeronave recibe el
certificado de Incripción como propiedad de la Policía bonaerense.
* El 14 de octubre de 1993 Gustavo de Souza realiza su
primer vuelo de capacitación en R 22.
* El 1 de enero de 1994 se inicia el Operativo Sol.
* El 5 de enero de 1994 Gustavo de Souza finaliza el
curso de instrucción.
* El 28 de febrero de 1994 de Souza y Valincenti
fallecen.
* El 9 de mayo de 1994 la Jefatura de la Policía recibe
una carta documento de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro que rechaza la
denuncia de siniestro referente al accidente del helicóptero Robinson R 22 Mat.
2298.
La revista americana Aviation Safety publicó el 15 de
noviembre de 1990 un artículo sobre los R 22. El margen de error en el
Robinson es delgado como una navaja, llevó la nota como bajada de un título
expresivo: Helicóptero de alto riesgo.
El entrenamiento en fábrica -dice la
nota- es obligatorio para los instructores que quieran tomar parte en el
programa de seguridad de Robinson. Hay también un mínimo de requerimientos de
experiencia. Los requisitos de las tasas más bajas de seguridad incluyen 150
horas de experiencia en vuelo en R 22, si ese es el único helicóptero que han
volado, o por lo menos 50 de experiencia en R 22, de un total de 300 horas de
vuelo en helicóptero.
De Souza contaba al momento de morir con 190 horas de
vuelo en R 22 y un total de 249 en helicóptero. Para reunir los requisitos de
fábrica, cuanto menos, faltaban 50 horas de vuelo. Y para cumplir los
requisitos de la póliza de seguros faltaban 250 horas.
De acuerdo al rechazo de la denuncia de siniestro, la
Caja de Ahorro y Seguro señaló que de Souza y Valincenti no se encontraban
debidamente habilitados conforme lo estipulado en el artículo 6 de la póliza,
y aclaró que no cubría personas transportadas, aún en operaciones de rescate.
(2)
El Estudio Santamarina, a cargo de los peritajes y
liquidaciones de seguros, ya le había anticipado por nota -fechada el 7 de
abril de 1994- al director de Operaciones Aéreas de la bonaerense, comisario
general Héctor Bassino, que de acuerdo a la póliza de seguros vigente las
tripulaciones de tales helicópteros están restringidas a instructores con más
de 500 horas de vuelo, o vuelos operativos donde ambos tripulantes deben tener
como mínimo licencia de vuelo aprobada por el fabricante. (3)
El comisario Bassino conoce de R 22: por milagro salvó
su vida cuando cayó a tierra con una de éstas aeronaves en la zona del Delta,
acompañado por Pablo Beberina, secretario de juzgado federal Nº 1 de San
Isidro.
Contrariamente a lo que había querido leer el comisario
Klodczyk -y lo puso por escrito en una resolución que llevó su firma-, el
peritaje de la Junta de Investigaciones de la Fuerza Aérea no pudo descartar
con total comprobación una detención del motor por falta de combustible.
La improvisación fue total. Lo dice la Fuerza Aérea:
El primer vuelo se desarrolló sin
novedad, volando un tiempo aproximado de 1,2 hs.. Esta anotación se obtiene a
través del Jefe de Operaciones del Operativo Sol, pero no es coincidente con la
que anotó en un borrador la operadora de la TWR. El aeropuerto no llevaba
registro oficial de los vuelos locales de patrullaje de la Policía, lo que no
permitió hacer una investigación más detallada y precisa, debiendo remitirse
las investigaciones a borradores, anotaciones y otros elementos que aportaron
los testigos operativos en este accidente.
Los pilotos de los R 22 debían garantizar a la
población en su conjunto una seguridad que no estaban en condiciones de
ofrecérsela a sí mismos. La modernidad resultó desconcertante para la
bonarense. Nadie confirmó oficialmente si el R 22 tenía el combustible
suficiente para volar sin el riesgo de precipitarse a tierra, tal como ocurrió.
- Era lo mismo subirse al Torino que
al Robinson, graficó una fuente que participó de la investigación.
Mar del Plata recibe turistas de todo el país. Es un
buen escenario para montar una escenografía sobre las políticas de seguridad en
la provincia. Y había que mostrar a la bonarense ingresar al siglo XXI. El
precio era lo de menos.
(1) Informe de la Junta de Investigaciones de Accidentes
de Aviación Civil, Comando de Regiones Aéreas. Llevó la firma de su presidente,
Brigadier Horacio José Viola. Investigador Operativo: My. D. Miguel Filipanics.
Investigador Técnico: S. M. Rodolfo Malacalza. 19-9-94.
(2) Carta Documento de la Caja Nacional de Ahorro y
Seguro a la Policía Bonaerense. Firmada por Carlos Bonicalzi, Jefe de
Departamento
Caución y Riesgos
Varios, 9-5-94.
(3) Carta del Estudio Santamarina, firmada por el Ing.
Raúl Santamarina, al Comisario General Héctor Bassino, Director General de
Operaciones Aéreas de la Policía bonaerense, 7-4-94.
Lo barato sale caro
Doctor: Le adjunto documentación
técnica que será de su interés para el buen trabajo que usted lleva adelante
referente al equipamiento de helicópteros de la Policía bonarense.
Un helicóptero que tiene tan graves
limitaciones y cuidados en el vuelo no puede ser apto para tareas operativas
policiales. Además su condición de monomotor no le permite ser usado en todo el
espacio aéreo.
¿Sabía usted que en los años 80 el
representante de Robinson en la Argentina era la firma ALPIER S.A. -léase
Alberto Pierri-?
Sepa disculpar que no me
identifique, pero deseo contribuir como un simple ciudadano -no soy comerciante
del ramo- sin padecer las molestias de que fue objeto usted por atreverse a
tratar el tema. Justamente supe de su actuación por la nota de La Nación. Lo
felicito: buena suerte y espero que este informe le sea útil.
CHOPPER (1)
Hangar Uno, con oficinas en el aeropuerto de Don
Torcuato, está considerada una de las firmas pioneras en la comercialización de
helicópteros. Se la reconoce también como una activa lobbista que buscó la
liberación de los cielos porteños para el vuelo de helicópteros privados.
Según declaraciones periodísticas de su titular, Guillermo Tufró, su escuela de
capacitación entrena más de 150 alumnos por año, a 10 mil dólares por curso. Y
uno de cada tres alumnos compra su propio helicóptero. (2)
Hangar Uno representa en la Argentina a la firma
norteamericana Robinson Helicopter Company Inc. Los precios de sus
productos pueden oscilar entre los 110 y los 275 mil dólares. Extrañamente esas
variaciones también se producen entre helicópteros del mismo tipo y modelo. Al
menos esa es la conclusión que surge luego de comparar distintos presupuestos
extendidos por la firma.
El 28 de octubre de 1996 el juez federal de San Isidro
Roberto Marquevich realizó 60 allanamientos. El juez salió a la calle con la
sospecha de una presunta defraudación fiscal. Tenía puesta la mira en las
empresas comercializadoras de helicópteros, repuestos y en sus escuelas de
capacitación. Hangar Uno fue una de las que recibieron la visita del juez.
En los procedimientos Marquevich secuestró documentos
que apuntalaron sus sospechas de evasión fiscal e irregularidades en la
matriculación de aeronaves. La anomalías, según los trascendidos de prensa,
fueron numerosas: aeronaves que no contaban con la matrícula
correspondiente, presunta evasión de IVA y Ganancias, ausencia de facturas y,
además, uso de máquinas y materiales por encima de la cantidad de horas
autorizadas, violando elementales normas de seguridad. El juez desconocía
que la bonaerense recibió la matrícula y documentación de un R 22 cuando jamás
volvería a volar.
El que tiene plata hace lo quiere. Pero no es lo mismo
ser propietario que administrador de los dineros públicos. En julio de 1993, el
entonces secretario de seguridad Eduardo Pettigiani, estaba dispuesto a gastar
la plata de la provincia. Según sus cuentas el equipamiento necesario para
lanzar el Plan de Seguridad provincial iba a redondear una cifra cercana a los
145 millones de dólares. Pero costó más.
Parte de esos mayores costos son los valores pagados a
Hangar Uno por los R 22. Al parecer, la empresa aplicó una estrategia de
comercialización basada en la cara del cliente.
Los hechos: El 26 de
octubre de 1990 Hangar Uno remite un presupuesto al Comando de Aviación Naval
de la Armada Argentina: de acuerdo a conversaciones mantenidas oportunamente
-señala el texto- pasamos a cotizar una oferta de leasing por cuatro
helicópteros Robinson R 22, Mariner, Año 1991. Los mismos se cotizan en base a
un equipamiento que Hangar Uno considera adecuado dadas las necesidades de la
Armada:
R 22 Mariner U$S
108.850.-
Equipos especiales recomendados U$S 19.600.-
Kit completo de esquis y patín de
cola U$S 4.000.-
Pintura básica gris naval U$S 1.500.-
Desarmado/embalaje para transporte U$S 1.700.-
Total FOB USA U$S
135.710.-
Esos valores se aproximan a los precios con que Robinson
Helicopter Company comercializó oficialmente los R 22 cinco años después, según
un listado de precios a enero de 1995, en Estado Unidos, y con equipamiento
standar incluído:
R 22 Mariner U$S
134.500.-
R 22 Beta Police Helicopter U$S
125.850.-
R 22 Beta U$S
125.850.-
El precio que pagó la provincia de Buenos Aires por los
R 22 superó esos valores. El Decreto 3608, que aprobó la contratación directa,
se funda en la compulsa de precios de setiembre de 1992. Sin embargo, en
noviembre de ese año -dos meses después- se pagaron precios más altos a los
ofertados y en distintas condiciones a las requeridas.
El representante de Hangar Uno ofertó un R 22, en lugar
de los 30 que solicitó el pliego. Tal como se desprende del acta el precio
unitario del helicóptero lo estableció en U$S 113.880, y un set de repuestos y
accesorios a U$S 19.388.
Pero la operación se concretó en base a la inversión de
una regla básica del comercio: a mayor cantidad mejor precio unitario.
Los importes pagados según el Decreto 3608 fueron:
27 R 22 Beta U$S
3.496.095.- Precio
Unitario U$S
129.485.-
10 R 22 Mariner U$S
1.433.350.- Precio Unitario U$S
143.335.-
3 R 22 IFR U$S 435.555.- Precio
Unitario U$S
145.185.-
6 Set de accesorios U$S 109.140.- Precio
Unitario U$S 18.190.-
1 Cto. de repuestos U$S
1.521.015.- Precio
Unitario U$S 38.025.-
El secretario Andrés Pettigiani invocó la transparencia
de la contratación directa cuando se realiza previamente una compulsa de
precios. En este caso, al menos, se alteraron las condiciones y los valores
establecidos en el acta de la convocatoria de ofertas. Todo hace suponer que la
operación, entonces, se negoció por fuera de ese marco.
Uno de los participantes de la compulsa puso su queja
por escrito:
La cotización pedía hasta 30
helicópteros. Posteriormente y por medio de entrevistas periodísticas el Sr.
Gobernador y el Sr. secretario de Seguridad mencionaron la compra de 40
unidades. Si dicho cambio de actitud se hubiese puesto en nuestro conocimiento
es evidente que ante la posibilidad de venta de una cantidad mayor de unidades,
hubiésemos tenido la posibilidad de mejorar sensiblemente los precios y
condiciones de nuestra oferta.
La lógica comercial de este empresario lo dejó afuera de
la operación. Hangar Uno cotizó
unitariamente al R 22 en U$S 113.880, pero por tratarse de una operación
sobre 40 unidades lo elevó a U$S 129.485, en su modelo más económico.
Por lo expuesto objetamos la compra
de 40 R 22 para la Policía bonaerense y solicitamos se efectúe una Licitación
Pública formal con un pliego de requerimientos donde se contemplen claramente
los ensayos de evaluación en vuelo, que deberán cumplir los helicópteros
ofrecidos, además de las especificaciones mínimas solicitadas.
Aprovechamos la oportunidad para
reiterar la solicitud de vista de las actuaciones para la adquisición de los
mencionados helicópteros, inspirados en los dichos del Sr. Presidente de la
Nación y del Sr. Gobernador, en el sentido de que los actos del Gobierno deben
ser públicos para mantener su transparencia. En la seguridad de que si
encontramos en dicha vista elementos de juicio suficientes que avalen la
adquisición mencionada, nuestra Empresa se compromete a efectuar, por este
medio, las rectificaciones y/o retracciones que correspondan.
Por último cabe mencionar que
nuestra Empresa se reserva el derecho de efectuar las presentaciones y
apelaciones que considera necesarias.
El hombre se reservó sus derechos. Sintió tan de cerca
las presiones y le aparecieron tantos obstáculos en su actividad comercial, que
optó por meter las apelaciones en la guantera del auto. Situación parecida a la
que atravesó el abogado de la familia de una de las víctimas del accidente R 22
en Mar del Plata. Amenazas telefónicas, avisos de explosivos, su automóvil
violentado y hace pocos días a su casa particular le arrancaron las rejas y le
robaron, fueron las circunstancias que lo llevaron a denunciar lo que considera
una feroz persecución, señala una nota publicada por La Nación, el 14 de
marzo de 1995.
Tras la aparición de esa denuncia, el abogado recibió en
su domicilio de Mar del Plata documentación sobre los R 22. Firmado por Chopper
el anónimo revela una supuesta relación entre los helicópteros Robinson y
Alberto Reinaldo Pierri, como titular de la firma ALPIER S.A., representante de
la marca. Chooper estaba equivocado.
En la calle Donovan 869, de Lanús Este, funcionó en los
primeros años de la década del 80 la empresa ARPIER S.A., -con R y no con
L-, representante exclusivo de Robinson Helicopter Company, Inc. Según un
folleto promocional de la firma Ud. puede fácilmente manejar y guardar el
helicóptero en su hangar sin ayuda de terceros.
Además de las virtudes de los R 22 el folleto daba a
conocer otros servicios de la empresa: ARPIER S.A., con sus talleres propios
en los Hangares del Aeropuerto Internacional de Don Torcuato, asegura un
excelente servicio post venta, con atención profesional de asesoramiento,
sérvice y mantenimiento, y disposición de un ámplio stock de repuestos. Además,
ARPIER S.A. ofrece la posibilidad de incluir en la operación de venta de la
aeronave un sencillo curso de piloto, que le permitirá aprender su maravillosamente
simple manejo. (3)
La lógica de compra de la bonaerense es extraña: pagó
valores más altos a los cotizados en una compulsa por helicópteros que, además,
tenían el vuelo prohibido.
(1) Anónimo recibido en su domicilio por el Dr. Andrés
Barbieri, abogado de la familia De Souza, y ex asesor letrado de la Unidad
Regional IV de la Policía de Mar del Plata.
(2) Raúl Dellatorre, Página/12. 29-10-96.
(3) Texto original de un folleto promocional de ARPIER
S.A.. La copia que obtuvo ésta investigación tiene una serie de escrituras
manuscritas. Puede leerse: En Argentina C/U u$s 80.000.-. En USA, u$s
45.000.-. Sr. Lorenzo o Pierri. Además de la dirección y teléfonos de Lanús
impresos, a mano están escritos dos números de teléfono de San Justo.
Los Monza. Escenas de Poliladron
- Policía...,
todo el mundo quieto.
- ... nosotros no hicimos nada...
- Está todo controlado,
Chino.
Rodríguez y el Chino (1)
Se trata de la irregularidad estatal con el mayor número
imaginable de testigos. Los hay por millones. Merece estar incluida en el
Guinnes:
- ¿Porqué no están patentados los
vehículos de la Patrulla bonaerense?, preguntó ésta
investigación.
- ¿Cómo que no tienen patente? -exclamó la
asesora de la Dirección Nacional del Registro Automotor-. Todos los
vehículos deben tener patente...
- Bueno, hay cerca de 3000
patrulleros de la Policía bonaerense que no tienen patente.
- No le entiendo bien qué quiere
saber...
- Porqué circulan sin patente.
- Bueno, pero eso se lo tiene que
preguntar a la Policía bonaerense.
- Lo hicimos, pero no dan respuesta.
- En el Registro del Automotor se
hace la inscripción. Nosotros no controlamos la circulación de los autos
inscriptos.
- Esta bien, pero los vehículos
tampoco están inscriptos.
- Si no están inscriptos para
nosotros no existen.
- ¿Pueden circular así?
- Teóricamente, no.
- Ustedes no hacen el control.
¿Quién lo debería realizar?
- ... justamente..., la Policía de
la provincia de Buenos Aires. Parece un contrasentido, ¿no?
En 1992 la Policía bonaerense no necesitaba cambiar su
moral ni incorporar la ética. La depuración era un concepto inexistente. Los
patrulleros brasileños en las calles del Conurbano, por arte de presencia, iban
a traer la seguridad y tranquilidad reclamada en los barrios. Esos patrulleros,
además, serían el vehículo ideal para transportar a los uniformados bonaerenses
al Siglo XXI.
El objetivo era de tanta trascendencia que los medios
para alcanzarlo, incluso, podrían tolerar desprolijidades. A favor de ese
detalle sobresalía el hecho que no había modo de descubrirlas. ¿Quién iba a
reclamar la documentación vehícular a un patrullero de la Policía? Es ella,
precisamente, quien tiene a su cargo los operativos de control caminero. Por lo
tanto, ninguno de los 2400 Monza comprados en octubre de 1992 y agosto de 1993,
y los adquiridos en diciembre de 1994 -para reponer el tercio averiado-, tienen
chapa patente. Es más, ni siquiera cuentan con la documentación imprescindible
para circular. Dicho sin vueltas: son patrulleros truchos.
Sobre música
insidental. Clima de suspenso. Se
escucha una voz que dialoga:
- Bien querido,
eh. Muy bien. Estoy muy contento con tu trabajo, che. Tomá, ésto es lo que
faltaba, Ibañez le da un sobre con un fajo de billetes y un
papel con anotaciones. El malandra lo agarra. Y toma nota, en silencio, del
nuevo trabajo:
- Y ahora
necesito que me hagas otro favor -sigue
Ibañez-. Hay un par de nombres ahí adentro que quiero que me los caminés...,
¿eh?. Andá averiguándome todo lo que hacen. Movimientos, rutinas..., pero
todo..., todo lo que hacen. ¿Está claro?.
- ...
- Bien pichón.
Andá.
El patrón lo
palmea y se sube al coche. Enciende el motor. Agarra el celular y marca un
número. Arranca y se va hablando con alguien, pero como si estuviera solo. Se
pierde en una calle desierta y oscura de Ciudadela. Apenas se ven las luces
traseras del coche. Vuelve la música insidental. Y empieza la propaganda. (2)
El 9 de diciembre de 1995 la gobernación publicó en el
diario Crónica un suplemento, de doce páginas,
a todo color: 1991-1995 Cuatro años de realizaciones bonaerenses,
llevó por título. Y agregó: Nunca se hizo tanto en tan poco tiempo.
Entre los logros de la primera gestión de gobierno -al día siguiente Duhalde
asumiría su segundo mandato- se incluyó la Seguridad. El mayor equipamiento
con que haya contado la Policía, rescató el título del recuadro dedicado al
tema, acompañado por dos fotografías.
Los elementos centrales de la política del área para
remarcar, en ese día de balances, eran: 1) La Policía bonaerense cuenta con
un equipamiento como jamás había conocido, revirtiendo un atraso de más de 20
años; 2) Fueron adquiridos 2406 patrulleros, duplicando la cantidad existente a
1991, y el número de helicópteros creció de 2 a 42. El nuevo sistema de
comunicaciones está al nivel de los mejores del mundo; y 3) Se registraron
éxitos sin precedentes, desbaratando poderosas organizaciones de narcotraficantes
y las llamadas 'superbandas'.
Las fotos eran un fiel ejemplo de la política de
seguridad provincial, basada en la cantidad de artefactos comprables. Una
pertenecía a la presentación en sociedad del equipamiento adquirido: En la
Plaza Dardo Rocha, de La Plata, con la Catedral como fondo, se ve una primera
formación con los Robinson R 22 y doce filas infinitas de patrulleros. La otra
fotografía es un detalle de los Monza: puertas y capot abiertos, en exposición.
Claramente se ve que no tiene patente.
La decision de reequipar a la bonaerense se tomó en los
primeros días de 1992. A mediados de abril de ese año, Duhalde acordó con
Domingo Cavallo, en ese entonces ministro de
Economía de la Nación, la compra de los primeros 1400 patrulleros.
- Es una lástima que se halla dejado
de fabricar el Falcon, que era el tradicional auto de patrullaje, se lamentó el
gobernador por esos días. (3)
Sus asesores en mecánica automotriz le habían hecho
saber que los autos de fabricación nacional no son aptos para éstas tareas.
Por lo tanto estaba decidido a importar vehículos especiales. La queja
presentada por la terminal Sevel y por la asociación que nuclea a las plantas
locales pronto quedó en el olvido.
- Para dotar a la provincia de un
sistema de seguridad a la altura de los mejores del mundo es necesario adquirir
1500 patrulleros, anunció el gobernador y anticipó que iban a estar a
disposición de la Policía desde abril de 1993. Y así ocurrió.
Para efectuar la adquisión de los Monza -al igual que en
el caso de los Robinson- se recurrió a una ley secreta de 1978. La firma de sus
impulsores, al pié del texto, exhímen de todo comentario: Alfredo Martinez de
Hoz, Albano Harguindeguy y Jorge Rafael Videla.
El 6 de setiembre de 1994 Nicolás David Timpero
-argentino de 72 años de edad, estado civil casado, instruyendo, domiciliado en
la localidad de Temperley- viajó a la ciudad de La Plata. Tuvo que hacerlo en
micro. Su coche -un Renault 4S, modelo 1974- estaba secuestrado judicialmente.
El hombre tenía una mezcla de bronca e impotencia. Le habían quitado su auto
por una falta menor en un operativo caminero.
Juntó sus atributos -sobre todo la bronca- y se fue a La
Plata. A las 13,15 de ese día le dijo al Fiscal de Cámaras que venía a a
relatar hechos que podrían constituir delitos de acción pública.
Se guardaron las
forman:
- Jura pronunciarse con verdad
respecto de sus circunstancias personales, le
preguntaron.
- Si, respondió el
hombre.
Y se pronunció: que desea denunciar que los móviles
policiales comprados en Brasil por la provincia de Buenos Aires circulan sin
patente y sin el decreto de aduana como para poder circular. Que los únicos
coches que se encuentran en condiciones de circular son los del Jefe y Sub Jefe
de Policía. Que nada más tiene que denunciar, con lo que concluye el acto,
previa e íntegra lectura por parte de la Secretaría, la ratifica, firmando
después del señor Fiscal de Cámaras por disposición superior, y por ante mí de
todo lo que doy fé. Siguen las firmas.
La maquinaria judicial se puso en movimiento. La causa
-Nº 65.638, Juzgado Criminal Nº 6- quedó en el limbo judicial. Sin embargo, en su órbita, reveló que los
patrulleros circulan carentes de toda documentación.
En el bar de
Dana no hay clientes. El Tarta está solo, los codos apoyados en el mostrador le
sostienen la cabeza. Entra Heráclito -el buche-. Nervioso y asustado lo
interroga:
- ¿Dónde está
el Nene?
- Yo que sé.
¿Qué pasa? ¿Pasa algo?, responde y repregunta el Tarta.
- ... el Moncho
Nuñez..., es caño ese tipo. Anduvo averiguando por el Nene.
- ¿Y?
- Se corre la
bola -le contesta Heráclito a los gritos- que labura para
Ibañez.
- ¿Y...?
El Plan de Seguridad mostró su eficiencia en Avellaneda,
uno de los primeros distritos del Conurbano que recibió las patrullas.
Transcurridas una semanas, fue el mismo gobernador quien explicó los alcances
del éxito de su política:
- Los ladrones -afirmó- se
trasladaron a Lanús.
Cabe aclarar que el partido de Lanús, vecino de Avellaneda,
pertenece también a la provincia de Buenos Aires.
(1) y (2) Textos originales de un capítulo de la serie
Poliládron, Canal 13.
(3) Brief, CD Rom,
Archivo Periodístico, 28-4-92
21770. La Ley Secreta
La Ley secreta 21770 fue promulgada -con la legalidad
cuestionable de un gobierno de facto- el 27 de marzo de 1978. Y fue utilizada
dos décadas después por el gobierno democrático de la provincia de Buenos
Aires, según se declaró, para evitar el pago de impuestos y derechos de
importación.
Una ley secreta es, por sobre toda las cosas, un
impedimento para la publicidad de los actos de gobierno. Y una afrenta al
derecho a la información de los ciudadanos de una república.
Su uso, sin embargo, no se ajustó a lo dispuesto por la
propia Ley. Y además, el objetivo podría haber sido otro. Si bien no hay manera
de comprobarlo, su condición de aplicación también secreta le impide
desmentirlo.
La idea inicial que impulsó la Ley 21770 provino, en
realidad, del ex general Ramón Camps -judicialmente responsable de miles de
asesinatos y aplicaciones de tormentos-. El hombre, en esos años, era el Jefe
de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Su paso por la fuerza marcó la
época. Y lo hizo al punto que aún hoy se mantiene su influencia. Para tratar a
los detenidos, para resolver investigaciones, para aniquilar enemigos -reales o
supuestos- e, Incluso, para reequipar a la bonaerense.
Una vez aprobado el anteproyecto por el gobernador, fue
derivado al despacho de Alfredo Martinez de Hoz, ministro de Economía. Los
Chicago Boys le dieron forma definitiva. Y de allí fue elevado al Excelentísimo
Señor Presidente de la Nación, el ex general Jorge Videla, principal
responsable de la época más triste y negra de la historia argentina. Sacado de
la cárcel por voluntad individual de otro presidente, Carlos Menem.
En febrero de 1978 el proyecto tenía la redacción
definitiva. La característica de secreta apuntaba, sencillamente, a que la
guerrilla no se entere del equipamiento incorporado a la Policía. En 1992,
resulta evidente que las condiciones se habían modificado. La más elemental era
que el país había recuperado las instituciones republicanas y democráticas. Y
uno de sus valores esenciales es la transparencia. Un claro contraste con el
secreto y la clandestinidad de los gobiernos autoritarios y de facto.
Pero no fue entendido así por el gobierno de la
provincia de Buenos Aires, que recurrió a una ley de la dictadura para
modernizar a la Policía de la democracia.
- ¿Un amargo?,
jefe, le ofrece Rodríguez al comisario Chappe. Entra Gabriel
a la Brigada y anuncia:
- Jefe,
llamaron de una guardería. Se afanaron un pibe. Acá está la dirección.
- Encargate
Chino, ordena el jefe.
El Chino y el
Negro salen de la escena. Se palpan la 9 milímetros y se alejan.
- Ahí le dejé
el amargo, jefe, grita Rodríguez desde la vereda.
Entra la
oficial Verónica Vega. Saluda al jefe. Vuelve a la actividad después del parto.
El Nene Carrizo fue papá -¿qué talco?-:
- ¿Cómo estás?, pregunta el
jefe. Vega exclama y contesta:
- ... bien.
Bien, muy bien.
- ¿Y el bebé?
- También. Lo
dejé en una guardería.
- ¿En qué
guardería, Vero?
Se acelera el
sonido. La escena cambia con velocidad.
Se estima que el total de leyes secretas almacenadas en
el Congreso de la Nación asciende a 131. Algunas son tan secretas que ni
siquiera se conoce su número. Su acceso, incluso, es restringido para los
legisladores. Para conocer el contenido de una ley secreta el legislador debe
mencionar el número por anticipado y, únicamente, se le permite su lectura.
Hay leyes secretas, y yo afirmo a la
Honorable Camara que en los anales parlamentarios argentinos hay trece o
catorce leyes absolutamente secretas. Mas, en el Senado de la Nación existe un
libro de Leyes Secretas. No se conocen sino los números, y casi podria afirmar
que ni siquiera la fecha, mucho menos el contenido, señaló el
diputado Juan González Calderón en la Camara de Diputados de la Nacion, en la
sesión del 31 de octubre de 1923.
Los gobiernos militares iniciados en 1966 y en 1976
provocaron una avalancha de leyes secretas. Por lo menos se tienen registradas
57 pertenecientes a esos períodos. Para que se cumpla esa condición, el único
requisito que debía cumplir el texto que se convertiría en la norma era estar
precedido por el sello secreto en la primera página. Una alternativa que
tuvieron esos gobiernos fueron las leyes reservadas. No se publicaron en el
Boletín Oficial pero podían aparecer en otras fuentes. Por ejemplo en el Boletín
Reservado del Ejército.
La Ley 21770 -a la que ésta investigación tuvo acceso-,
no solo es secreta en cuanto a su contenido. Lo es también en sus efectos. Todo
importación que se efectúe bajo el amparo de ésta ley está eximida, no solo de
impuestos, sino también de controles aduaneros.
Los decretos 2905, 3215, 3512 y 3608, firmados por
Duhalde, autorizaron la contratación directa para la adquisición de los
patrulleros, helicópteros y pistolas destinadas a la Policía bonaerense. Y lo
hicieron bajo el amparo de las disposiciones de la Ley 21770/78, para la
excepción de los derechos de importación que otorga el mismo, tal como
aclaran los mismos decretos de compra.
Esta ley de facto permite el ingreso de elementos sin
verificación previa. Es decir, no hay control aduanero que determine que lo
declarado coincide con lo efectivamente ingresado. Es decir: que en el baúl de
un Monza se incluyan sustancias ilegales, por ejemplo
Para que los beneficios sean aplicados deben cumplirse
una serie de requisitos que, presumiblemente, no han sido tenido en cuenta:
- A quien autoriza a importar es a la Policía de la
provincia de Buenos Aires.
- Debe constar la autorización de los ministerios de
Interior y Defensa.
- Debe tratarse de material secreto de seguridad.
- Deben tenerse en cuenta las posibilidades de la industria
nacional para satisfacer la provisión
de los bienes.
En los decretos que dispusieron la contratación directa
para la compra de patrulleros no consta la autorización de la autoridad
nacional -ministerios de Interior y Defensa-. Un patrullero es material de
seguridad relativo. Pero, es evidente, que no se trata de material secreto.
Además, la importación no la efectuó la Policía de la
provincia de Buenos Aires -a quien autoriza la Ley- sino TATE S.A., un concesionario local de
General Motors, con domicilio legal en la localidad de Florencio Varela,
República Argentina.
Todo Terreno
El Tarta y
Heráclito encuentran al Nene en la calle. Estaba marcando un negocio desde la
4X4. Cuando los vé, se cabrea:
- ¿Qué hacen
acá? No levanten la perdiz... píren de acá...
- Tenemo' un
dato que te puede inte-interesar, dice el
Tarta.
- Por hoy
banco..., chicanea el Nene.
- No, no. No me
jodás -pide Heráclito y confiesa-. Ibañez anduvo averiguando por vos...
- ... ese
dolobu me la quiera dar... Lo vamos a tener que delatar. Dale vamos..., suban,
suban, ordena el Nene. Se escuchan sirenas de patrulleros sin
patente y arrancan sin hacer olas. Cambia la escena.
En línea generales, los considerandos de los decretos
que autorizaron la compra por contratación directa de los patrulleros Monza y
LUV -4X4-, son la síntesis de la politica de seguridad del gobierno bonaerense.
Cinco años después de haber puesto la firma sobre estos decretos, Duhalde
confesará públicamente que su política fue un fracaso. La autocrítica, sin
embargo, no incluyó ninguna actitud reparadora. Es decir, no hubo quien pague
los platos rotos.
Los decretos: En lo
referente a las características técnicas, calidad de los materiales y adecuada
respuesta de comportamiento para la prestación del servicio requerido por la
Repartición, se ha expedido la Dirección de Logística de la Policía -a
cargo del comisario mayor Alberto Oscar Tachi, de quien anteriormente se
ofreció una reseña-, aconsejando la presente contratación por reunir las
unidades a adquirir las condiciones necesarias y suficientes para las tareas a
que serán destinadas. (..)
Para poner en funcionamiento el
programa, afín de brindar óptimas condiciones de seguridad, fundamentalmente al
Conurbano Bonaerense y Partidos aledaños, resulta necesario proceder a la
importación de determinados vehículos aptos para todo tipo de procedimientos.
(..)
La proporción de pick-up respecto a
los automóviles tiene relación directa con la particular geografía de las
distintas regiones que integran la provincia de Buenos Aires.
Los estudios realizados sobre las
características y estado de las vías de comunicación terrestre entre las
dependencias que componen las distintas Unidades Regionales, ha permitido
obtener un cuadro de situación real a partir del cual podrá llevarse a cabo una
racional distribución de dichos vehículos en todo el territorio de la
provincia.
En lo referente al equipamiento
específico de la fuerza en materia de móviles policiales, la misma se basa en
la concepción de una Policía dinámica, que permita actuar en forma preventiva,
principalmente disuasiva y en una inmediata respuesta anta la comisión de
cualquier ilicitud.
Para eso resulta imprescindible
contar con cantidad y calidad de medios de traslación y equipamiento radial y
policial, para dar así una respuesta más eficiente a dicha problemática.
La eficiencia de estos patrulleros, según el ex
secretario de Seguridad Alberto Piotti, tiene una vigencia limitada a los tres
años de uso. En mayo de 1995, el funcionario dialogó con el diario La Capital,
de Mar del Plata, sobre el criterio de la gobernación para el equipamiento de
la bonaerense:
- Vamos a renovar -los patrulleros- por
tercios, a razón de 800 por año. Serán del mismo tipo y marca que los actuales,
pues resultaron muy efectivos y económicos. Cada unidad cuesta unos 9500 pesos
y es más caro arreglarlos que comprar nuevos, aseguró Piotti.
Cada Monza costó 9.600 pesos y cada pick-up LUV 15.000
pesos. Esos valores no incluyen los
costos de seguros de transporte -unos 90 pesos por unidad- y los de flete -330
y 490 pesos por unidad-, desde Brasil y Chile, respectivamente.
La bondad de estos precios, no debe olvidarse, se basa
en la excisión de impuestos aduaneros.
Esta política de renovación por tercios de la dotación
de patrulleros tiene un primer beneficiario. TATE S.A. aseguró su quintita.
A razón de 800 Monza por año tiene confirmada -y sin mover un dedo- una venta
de 7.680.000 pesos.
El 22 de enero de 1994, a la altura del kilómetro 443 de
la Ruta 11, cerca de Villa Gesell, hubo un accidente. La pick.up LUV Nº 09056,
de la Policía bonaerense, volcó. Era manejada por el sargento Mario Farías, de
31 años de edad. Quedó parapléjico.
- Camila...,
Camila..., Camila, grita Ibañez.
- Shh..., lo
tengo durmiendo.
- Qué, te
agarró un ataque de maternidad ahora.
- Ibañez -dice Camila-,
te quiero pedir algo.
- Vos sabés lo
que yo quiero. Quiero que Vega y Carrizo vengan al pié. Eso quiero, insiste.
-
Si, pero después, cuando eso pase, con el bebé
¿qué vas a hacer?
- Y a vos qué
te importa.
- Me importa.
Porque te quiero pedir que me lo dejes, ¿puede ser?
- ¿A vos?- Si.
- ¿Vos lo vas a
criar?
- Si, ¿porqué
no?
- No me hagas
reír.
- Te estoy
hablando en serio, Ibañez. Quiero que me lo digas ahora. Vos me lo tenés que
dejar a ese bebé. Yo lo quiero...
- Pará un poco,
nena. No te hagás la loca conmigo. Todavía no te perdoné lo de la otra vuelta.
No te abusés. Encargáte del bebé que yo tengo muchas cosas que hacer, grita Ibañez.
Pega un portazo y se vá.
El Operativo Sol estaba en marcha. Al sargento Frías le
habían encomendado, en la jerga policial, un QTH. En lenguaje de calle, un operativo
imagen en las inmediaciones de Villa Gesell:
- Señor, usted se queda en la
camioneta las 24 horas. Y no me la mueve para nada, ordenó el
superior.
- Pero, señor, qué hacemos cuando
queremos comer, preguntó el sargento.
- Si usted quiere comer se camina
los doce kilómetros hasta el pueblo, trae los sanguchitos y come. Pero la
camioneta no me la mueve.
Según una fuente cercana a la demanda -por daños y
perjuicios- iniciada contra la Policía por el accidente, Frías fue destinado a una actividad para la
que no estaba habilitado -no era chofer- y no había recibido la capacitación.
Por otra parte, la fuente señaló que entre las barbaridades que se
dispusieron cuando se compraron los patrulleros fue el que las chocaba quedaba
en 'disponibilidad preventiva'. La medida buscaba disminuir los accidentes,
pero ante el temor de quedarse sin el salarios los agentes no salían a correr a
los delincuentes. En su lógica decían:
- Escucháme..., yo no me voy a
quedar sin el sueldo. Que los corra otro...
El vuelco de la LUV del sargento Frías en Villa Gesell,
además, obligó a la superioridad a tomar mayores recaudos. Seis días después
del accidente, desde la Unidad Regional IV, se envió un radiograma a todas las
unidades de la jurisdicción. El texto, pragmático y de fácil cumplimiento,
ordenó: Por razones técnicas y de mayor estabilidad, todas las dependencias
que hayan recibido camionetas LUV, deberán colocar en la caja trasera una bolsa
de arena.
- A que no sabés quien firmó ese
radiograma, preguntó la fuente.
- No.
- Mirá lo que son las vueltas de la
vida: fue el reemplazante de Klodzyck en la Jefatura de Policía, el comisario
Adolfo Vitelli. (1)
(1) El testimonio pertenece a un letrado con acceso a la
causa. Solicitó reserva de su nombre. Entrevista del autor.
La gestoría policial
Art. 24.- Cada automotor, durante su
existencia como tal,
se identificará en todo el país por
una codificación de dominio
formada por letras y números, las
que deberán figurar
en el título y demás documentos.
Dicha codificación deberá
ser reproducida en placas identificatorias
visibles exteriormente,
que se colocarán en la parte
delantera y trasera del automotor.
Régimen
Jurídico Automotor.
Decreto Ley
6582/58 Ratificado por Ley 14467.
La denuncia efectuada en 1994 por Nicolás Timpero,
vecino de Temperley, derivó en una causa judicial. La 65.638, tramitada en el
Juzgado Criminal Nº 6, del departamento Judicial de La Plata, a cargo de juez
Claudio Bernard. La foja 178 lleva la firma de Pedro Klodzyck. Allí, el jefe
que más duró en el cargo en la historia de la provincia, reconoció que los
2400 patrulleros no tienen dominio. Es decir, ni siquiera están reconocidos por
el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.
- Quiero que
busquen por todos lados -ordena a los gritos el comisario
Chappe-. Hablen con los buches, avísen a todas las taquerías y a las
brigadas. Y no quiero que vuelvan hasta que traigan a esa mina, ¿está claro?
- Si señor, murmura el
Chino.
Un saxo tristón
acompaña la imagen de Vega. Está destruída.
Los papeles: Una vez más el comisario Alberto Tachi
protagonizó la escena. El 21 de diciembre de 1993 -un año después de haber
recibido los primeros vehículos- la Dirección de Logistica elevó un informe a
la superioridad. Objeto: Inscripción patrulleros 0 KM en Reg. Nac. Prop.
Automotor.
Los trámites, según el informe, buscaban alguna vía de
blanqueo de los automóviles. Esa vía, además, debía ser sin cargo, o al menos
barata. El Superior Gobierno de la provincia de Buenos Aires no quería gastar
plata en impuestos nacionales.
De este informe, además, se desprende que no existe
ninguna documentación sobre el parque automotor de la Policía del Siglo XXI:
Los trámites se iniciaron para obtener: la
inscripción inicial del vehículo importado; la inscripción de dominio; placas
patente; fórmula cédula del automotor; legajo; formulario 01 (datos registrales
del titular); y formulario 12 (verificación del automotor).
Esta operación tenía en esa fecha un costo de 250 pesos
por vehículo. Por lo tanto, lo que se buscaba evitar de pagar era un total de
600 mil pesos. Cifra equivalente a los gastos reservados de un
gobernador bonaerense.
El informe preliminar de la Dirección de Logística fue
derivado a la Asesoría Letrada. Esa dependencia debía buscar el mecanismo para
la eximisión en base a los antecedentes en este terreno. En su dictamen señala:
Vista la requisitoria efectuada cabe expresar que las cuestiones atinentes a
inscripción de dominio son regidas por el decreto Ley 6582/50 (..) que
establece que 'los trámites que se realicen ante el Registro Nacional de la
propiedad Automotor, deberán abonar el arancel que fije el Poder Ejecutivo
nacional, salvo los casos expresamente exceptuados por la reglamentación'. En
este sentido (..), las excepciones del pago del arancel no están incluidos los
trámites de la naturaleza del que nos ocupa. La Asesoría Letrada, de todos
modos, sugiere iniciar las gestiones tendientes a obtener por vía de
excepción la regalía pretendida, ante el ministerio de Justicia de la
Nación.
Esa gestión, efectivamente, se llevó a cabo. Pero sin
éxito. El 2 de marzo de 1994 la Dirección Administrativa -a cargo de Fabián
Fernández Garello-, de la secretaría de Seguridad emitió otro informe donde
reconoce la gestiòn ante el Subdirector Nacional de los Registros Automotores,
Enrique del Canto. Las respuesta del organismo nacional fue contundente: las
unidades patrulleras deben cumplimentar necesariamente con el trámite de
inscripción de dominio, de conformidad con la normativa vigente.
Dos días después, el 4 de marzo, el comisario Tachi
deriva el expediente a la División Automotores. Ordena presupuestar la
inscripción dominial. A los cuatro días el sub oficial mayor Padreo Castellani
le hace saber que se constituyó en la Seccional Nº 1 del Registro Automotor
de La Plata. Para esa fecha los precios habían cambiado. La inscripción
dominial, los formularios 13A, 12 y 01, el título y la cédula del automotor,
las placas patente y el alta en la Dirección de Rentas, tenían un costo
unitario de 350, 10 pesos. Por lo tanto, de los 600 mil pesos iniciales para
regularizar los 2400 vehículos se había pasado a 842.340,60 pesos.
Hasta el 4 de abril de 1994 el expediente no incorporó
novedades. Pero ese día se detuvo definitivamente.
Música
insidental. Viene un tipo caminando por una vereda de Ciudadela. Es de noche.
Se ven sombras difusas. Se abre la puerta de una 4X4. Baja Carrizo y apura al
tipo. Es Ibañez. Se miran cara a cara:
- ¿Qué tal?, lo sobra.
- Vos sabés
Ibañez que me tenés podrido. Y ésto se terminó acá, dice el Nene
y lo apunta con el ñoca.
- No, no, no.
No seas atolondrado. Tengo a tu nene...
- ... ¿qué?...
- Si. Ya me
enteré que era tu hijo..., lo chupamos en una guardería.
- Te juro que
te voy a matar.
- Ya te dije
que no sea tan atolondrado. Oíme una cosa, si vos querés volver a ver a tu hijo
de nuevo con vida me vas a tener que escuchar muy bien, idiota. Vos vas a
trabajar para mí. Porque gracias a vos me voltearon mucha merca, mucha. Y vos
la vas a recuperar toda, toda. Hasta el último gramo. Y si no, ¿sabés lo que
voy a hacer con tu hijo? Exactamente lo mismo que hice con tu papá...
Música
insidental. La silueta de Ibañez se va caminando por una vereda de Ciudadela. A
lo lejos, se oyen ladridos de perros y sirenas de patrulleros sin patente.
Tanda. Doce puntos de ráting se relajan. Algunos hicieron záping.
Con la firma de Pedro Klodzyck se puso punto final a los
trámites de regularización de los vehículos. En realidad, según el ex Jefe,
nunca se deberían haber llevado a cabo.
(..) la requisitoria formulada
habría sido, a juicio del suscripto, -Klodzyck- interpretada
erróneamente por el entonces Director General de Administración de la
secretaría de Seguridad, Dr. Fabián Fernández Garello -único no uniformado
involucrado en las gestiones-, quien tuvo a su cargo los trámites ante las
autoridades del Ministerio de Justicia de la Nación, toda vez que lo que se
pretende no es soslayar el trámite de inscripción del dominio, que resulta
obligatorio por imperativo de la ley, sino, realizar todos los trámites que
resulten necesarios al efecto tendientes a lograr una exención o disminución
del pago de aranceles, que evitaría el drenaje de recursos de las arcas
fiscales del Estado provincial en favor del Estado Nacional.
Tateshow
Mirá Ruso, para
vivir así
es mejor no morirse nunca...
Alberto Olmedo
Aron Tate Ostrowiecki, el Ruso, se inició
en el negocio de la venta de coches en la esquina del viejo Canal 7. Su oficina
era una mesa del bar La Rambla. Allí conoció a Alberto Olmedo. El capitán
Piluso era habitué de ese local. Todas las tardes tomaban café y charlaban
:
- Los que venden autos son unos
delincuentes, pero vos tenés una cara de ángel..., dijo Tate
que le decía Olmedo en los primeros años de la década del sesenta. Entre ambos
y desde esos días construyeron una relación que se mantuvo hasta la muerte del Manosanta.
(2)
Para Olmedo y Tate la amistad era un culto. Por eso no
hicieron negocios. Tate nunca le vendió un coche al Negro Olmedo. Con la
Policía bonaerense, en cambio, no tuvo prejuicios.
Tate tiene varias aptitudes que lo distinguen. Una es su
habilidad para vender automóviles. La otra es su capacidad para contar cuentos
y chistes. De ambas supo hacer una, y con esas armas se ganó la vida. Podría
decirse, como él mismo reconoce, que es un buen versero.
El hotel donde
se guardó Camila con el bebé está rodeado. Empieza el operativo de rescate.
Canas en toda la manzana.
- ¿A dónde
está?, pregunta el Nene.
- Adentro -contesta
Vega-. Pero no sé dónde carajo se metió.
Tiros. Música
insidental. Agentes uniformados y de civil ocupan posiciones. Usan de escudos
árboles y coches estacionados. Detrás de uno de ellos aparece Ibañez. Tiene una
llamada en el celular:
- Hola.
- Ibañez, no
puedo hablar fuerte, murmura despacio Camila .
- ¿Dónde estás?
- En la tercera
habitación del primer piso. La que da a la calle lateral.
- Bueno,
asomáte a la ventana que te voy a buscar.
Ibañez manda a
los suyos que vayan por el frente:
- Entretengan
un poco del otro lado, ordena.
El hombre es propietario -por lo menos- de dos agencias
General Motors: TATE S.A., en Capital Federal y en Florencio Varela, y del
restaurant Bruja's de Punta del Este. Pero también incursionó comercialmente en
el rubro bailantero y en el de los juegos de azar.
La revista Alegría reflejó el primer boom de la
música tropical en los noventa. El Nº 5, de marzo de 1991, eligió a María Julia
Alsogaray para su sección con opiniones de famosos, y al Faro Tropical
como 'El baile del mes'. La ex interventora de ENTel, Somisa y luego secretaria
de Ambiente Humano reconoció su predilección para moverse con ritmos calientes.
Venía de unas vacaciones en Punta del Este, donde se había atrevido a bailar
sobre una mesa en la discoteca Bulldog, durante una presentación de Ricki Maravilla:
- Le perdí el miedo al ridículo -reconoció
Marijuly-, ya no soy tan rígida. Ahora me animo a hacer cosas que antes ni
hubiera soñado. Desde chica me gustó la música. Y la verdad es que ésta onda
tropical tiene tanto ritmo que cuando empieza a sonar resulta imposible no
moverse...
Para Marijuly el fenómeno bailantero era una cuestión de
Estado. O por lo menos se debió a una gestión de su gobierno: La Argentina
estaba viviendo con demasiada solemnidad -dijo la funcionaria menemista-, y
la culpa la tienen los gobiernos anteriores. Por eso, lo que experimentamos
ahora nos llega como una ráfaga de aire fresco. Y la aceptación de ésta música
que hoy hace furor es una prueba de lo que digo...
Cinco páginas más adelante de los pareceres de Marijuly
la revista Alegría presentaba a sus lectóres El Faro Tropical. La
bailanta se acababa de inaugurar. Había sido montada sobre las instalaciones de
una antigua estación de servicio: El Faro de los Caminantes, un legendario
punto de referencia sobre la Ruta 2, a la altura del kilómetro 24.
Se trató de una bailanta bien puesta: tenía una
capacidad para 5000 personas. El equipo de sonido, luces y las máquinas de
efectos especiales costaron 60 mil dólares. El detalle más característico de la
decoración eran las paredes, pintadas en blanco con olitas y pescaditos en
colores flúo. Llegaron a trabajar 45 personas, destinadas en tareas de
seguridad, estacionamiento, entradas, disc jockey, locutor y los encargados de
la barra.
Entre los números musicales que pasaron por el Faro
Tropical, según recuerdan algunos bailanteros memoriosos, se destacan Pocho La
Pantera, Los de Bohío, Lía Crucet y Los del Málaga. También hay quien recuerda
haber visto en ese local al intendente de Florencio Varela -en esos días-, y
luego presidente del Ente del Conurbano, Julio Carpinetti.
En el primer piso de la bailanta Tate tenía su reservado.
Sobre el escritorio había una foto suya donde se lo veía sonriendo junto al
presidente Carlos Menem. Somos muy amigos, le confió a un ex empleado.
Hombre de placeres mundanos, dicen los que aseguran conocerlo que a ese sitio subían
las minitas que querían tirar el fideo.
Sus allegados confían que Tate siempre se dedicó
a la venta de automóviles. Y que tuvo épocas buenas y de las otras. Representó
varias marcas y también se dedicó a la importación. Uno de sus Mercedes Benz,
dice gente cercana a él, fue comprado por Lucho Aviles. Otros recuerdan un
lejano incidente con varios camiones de transporte autos. Cargaban con 100
Peugeot 504 y misteriosamente desaparecieron de la faz de la tierra.
En cuestiones de papeles de autos un ex empleado carga
con feos recuerdos. Un compañero de trabajo en la bailanta, por abusar de la
fortuna terminó entre rejas y, además, sin empleo:
- El disck jockey recibió como pago
un Peugeot 504, usado, color celeste, y a los pocos días lo detuvo la policía.
El asunto es que el auto era robado y terminó preso. Yo no se en que terminó la
historia, pero ese DJ a la bailanta no volvió más...
Cuando el furor tropical comenzó a decaer, y los números
dejaron de ser atractivos, bajó la cortina y apagó las luces del Faro. Pero
abrió un Bingo.
La vieja estación de servicio, luego de un par de
temporadas de veladas bailanteras, se convirtió en una sala de juegos. En este
caso, las fuentes aseguran que el entusiasmo por ésta actividad surgió después
de conocer los números del Bingo Avenida. Instalado en Lomas de Zamora, ese
bingo es explotado por el Club Atlético Banfield. En las noches de furor,
cuando la novedad del bingo explotó en todo el Conurbano, podían llegar a
obtenerse ganancias de hasta cinco mil pesos por hora.
En este caso, la amistad con Julio Carpinetti fue
relevante. Le facilitó la documentación de una fundación -se verá más
adelante-, para habilitar el local. Pero siempre se vuelve al primer amor.
Pasado el entusiasmo inicial de los bingos, Tate volvió a los automóviles. Y
volvió con todo. De pronto obtuvo la representación de una marca que apenas
participaba en el mercado argentino. Y lo más importante, un cliente dispuesto
a comprarle 2500 vehículos de contado.
El sitio que reconoce como predilecto es su quincho: El
Quincho de Tate. Lo hizo construir dentro de un viejo garage de la Av. San
Juan. Con ladrillos a la vista y decorado en estilo de mesón español, los dos
amigos -Tate y Olmedo- pasaron allí largas e inolvidables horas:
- Este quincho tiene mucha
intimidad, el Negro -Olmedo- me dijo varias veces que
es un lugar ideal. Venía a cenar a la salida del teatro, entre las doce y media
y la una menos cuarto de la noche, a festejar el rating. Si yo estaba acostado,
me levantaba para atenderlo. Nos quedabamos hasta las ocho de la mañana,
comiendo, tomando y contándonos anécdotas.
En ese quincho todos los años Olmedo festejaba su
cumpleaños. Su amigo Tate le hacía la fiestita con payasos, globos, regalos y
piñata.
- A veces venía cuando yo trabajaba,
me hacía compañía. Si había clientes se tapaba con un diario para que no lo
reconocieran, y se mataba de risa del verso que yo les metía...
Entre sus clientes, tal ves el más importante, está la
Policía de la provincia de Buenos Aires. Le vendió más de 3000 automóviles. Una
cifra que seguramente en los días del bar La Rambla, con su cara de ángel,
no soñó que llegaría a vender en toda su vida.
La participación de TATE S.A. en esas operaciones, sin
embargo, generó una serie de interrogantes que no tienen quien los resuelva.
Los hechos: La primera
operación, por 1.400 vehículos, se autorizó a través del Decreto 2905, del 22
de octubre de 1992. El artículo 1º, además de una descripción de los autos,
señala: Aprobar la contratación directa a realizar por Policía (..) ante la
firma TATE S.A.. El Decreto 3215, del 20 de agosto de 1993, por el que se
adquirieron otros 1000 vehículos, repite la misma redacción: aprobar la
contratación directa a realizar por la Policía ante la firma TATE S.A..
Dentro de la documentación que forma parte de los
legajos, se incluyen los datos de forma de la operación: mantenimiento de la
oferta, plazo de entrega y forma de pago. Y, también, se conforman los datos de
la firma adjudicataria. Entre ellos su domicilio legal: en la provincia de
Buenos Aires, Ruta 2, Km 24,500, Florencio Varela.
Si fue la Policía quien tuvo a su cargo la importación
de los patrulleros la compra nunca pudo haberse efectuado ante un vendedor
local -como es el caso de TATE S.A.-. Sencillamente porque en ese caso no se
hubiera tratado de una operación de comercio exterior -una importación-. En ese
caso, entonces, hubiera quedado excluída la utilización de la Ley secreta
21770, que brindó el amparo a la operación.
Pero como la compra, efectivamente, se efectuó ante TATE
S.A. no corresponde la aplicación de la Ley 21770, por cuanto a quien autoriza
a importar es a la Policía bonaerense.
En todo caso, para estar comprendidas dentro de la norma
secreta, las operaciones debieron haberse efectuado de modo directo
entre el comprador -Policía- y el fabricante -General Motors-. En síntesis:
TATE S.A. y la Ley 21770, se excluyen mutuamente.
- Te voy a
matar, perra. Te voy a matar..., se promete
Vega en voz baja. Camina agazapada por los pasillos del hotel. Lleva el caño
agarrado con las dos manos, a media altura. Como en las películas.
Música
insidental. Un piano marca el tiempo. Se oyen jadeos. A la vuelta del pasillo
termina el capítulo. Pero todavía faltan diez minutos.
- Policía.
Métase adentro ya, le grita Vega a un despistado que
asomó la cabeza por ese pasillo.
Camila
emprendió la retirada. Aparecen algunos heridos.
- Llámen a una
ambulancia, ordena alguien. El piano no cesa.
Ibañez está en
la vereda. Y Camila le hace señas desde la ventana del primer piso.
- Ahí te lo
mando.
- Dale, dice Ibañez y
agarra el paquete. Adentro está el bebé de Vega y el Nene.
Se desata la
balacera: Tiros de escopeta y de revolver. Autos acelerados, frenos, gritos.
Ruidos de botas en las casas. Toques de puertas. Quejas, por dioses, platos
rotos. Estaban dando la telenovela. Por eso nadie miró pa' afuera (1).
Música
insidental. Predominan las cuerdas. Chellos y violas. Más tiros. Llantos de
bebé.
- Se acabó
Camila -dice Vega que le apunta con el ñoca-.
Te vas a dejar de joder. De atrás
aparece Gabriel:- Ya está, Vero. Rescatamos a tu hijo.
- No, grita
Vega. No terminó. De atrás aparece el Nene:
- ...Vega..., dice Carrizo
para decirle que no la mate. Ahora tenemos mucho por vivir, parece
decirle. Largo silencio de Vega. Por fin, dice:
- Llevátela
Gabriel. Llevátela.
- Vení, puta, le dice
Gabriel y se la lleva. Carrizo y Vero cambian miradas. Se aflojan...
Son las diez menos cinco. Tú amor es un karma,
canta Fito. Vega y el Nene se casan por segundo año de éxito consecutivo.
Fiesta en una quinta. Brindis entre canas y chorros. En la puerta quedó
estacionada la 4X4 del Nene y una patrulla bonaerense. Se ve con claridad que
no tiene patente. Todo en orden.
Aparecen los títulos sobre-impresos. Pues me he
enamorado -cantan Los Chunguitos-/ te quiero y te quiero/ solo deseo/
estar a tu lado/ soñar con tus ojos/ besarte los labios...
Son las diez de la noche y en el 9 empieza Grondona.
(1) Desapariciones, Los Cadillacs, En vivo en
Buenos Aires. Letra y música de Rubén Blades.
(2) Los testimonios de Arón Ostrowiecky fueron extraídos
de la publicación Queríamos tanto a Olmedo, Periodismo por Periodistas,
TEA. Abril de 1991
.
Comunicaciones. La mentira tiene
patas cortas
Hace tres años, cuando asumi el
gobierno bonaerense,
nuestra policia tenia enormes
carencias, fundamentalmente
en lo que hace a equipamiento, y
ahora
vemos que está modernizada y que va
camino a ser la
fuerza que yo quiero para el nuevo
siglo.
Eduardo Duhalde
Madrugada del 25 de enero de 1997. Calle Troya, Pinamar.
El dueño de casa, Oscar Andreani, festeja su cumpleaños. Desde la vereda se
escuchan algunas notas de New York, New York. Pero a los vecinos le preocupaban
los ocupantes de un automóvil estacionado en las inmediaciones:
- ¿Qué hacen acá?, ¿ustedes quiénes
son?, preguntó Diana -una vecina-
- Somos custodios, le respondió un
gordo desde adentro del coche.
- ¿Custodios de quién?, insistió la
mujer
- Ya te vas a enterar...
El gordo dibujó una sonrisa. Llamó a uno de los suyos
que estaba de campana en la esquina. Parecía el jefe. Se acercó al grupo. La
miró a Diana con sorna. Después de un breve silencio le dijo:
- Estamos mirando la fiesta.
Ese diálogo terminó en un expediente judicial..
Diana cruzó la calle. Le avisó a uno de los guardias
oficiales de la fiesta que había sospechos merodeando en la cuadra. El hombre
se dirigió hacia el auto donde estaban los mirónes. A los pocos minutos regresó
al sitio donde había quedado Diana, frente a la escena. La previno:
- Métase adentro -le dijo-. Lo
que pasa acá es muy raro.
- Si ustedes no llaman a la policía,
la llamo yo, le contestó Diana.
- Deje, nosotros no encargamos...
El llamado se hizo. En dos oportunidades se avisó a la
Policía bonaerense de Pinamar que había caras extrañas. Y que eran
protagonistas de actitudes sospechosas. La primera etapa de las comunicaciones
funcionaron correctamente. Eso no evitó que el fotógrafo José Luis Cabezas haya
sido secuestrado antes de recibir un balazo en su cien, lo que le quitó la
vida.
La segunda comunicación no se produjo. Desde la
comisaría de Pinamar no se alertó a ningún patrullero para que concurra al
lugar de los hechos.
La falla fue humana.
La solicitada: La
población necesita, reclama y exige un sistema de seguridad que evite el
incesante crecimiento de la actividad delictiva, diariamente revelado, por los
medios de comunicación y también por las estadísticas en materia de daños y
atentados contra la propiedad y las personas. (..)
... los procedimientos del gobierno
provincial, (están) destinados a un único e intransferible objetivo: dotar a
los bonaerenses del más moderno y adecuado sistema de seguridad. Pagando por lo
mejor, el mejor precio. (..)
Comunicaciones:
* Se consultaron precios a 4
empresas representativas: General Electric, Johnsson, Motorola y Alcatel,
recibiéndose sólo ofertas de estas dos últimas, líderes mundiales en telefonía
y radiocomunicaciones.
* La oferta de Alcatel resultó la
más económica -30 millones menos que la más próxima- ofreciendo asimismo la
ventaja de un sistema de última generación a nivel de los mejores del mundo.
* Se trata de un sistema
virtualmente imposible de ser interferido o captado por otros equipos, y
comprende encriptados, microondas, centrales telefónicas digitales,
telesupervisión, sistema de identificación inmediata y permite equipar a 30 mil
agentes.
* Permite un ahorro de
aproximadamente 7.200.000 pesos por año, sólo en comunicaciones telefónicas -el
gasto anual asciende a 12 millones de pesos-. (..)
Es falso que el sistema de compra
sea ilegal, pués está perfectamente encuadrado dentro de la legislación
vigente. (..) Es un sistema utilizado habitualmente por todos los gobiernos.
Secretaría de Seguridad. Gobernación
de la provincia de Buenos Aires.
La solicitada que la secretaría de Eduardo Pettigiani
consideró oportuno dar a conocer, bajo el título La mentira tiene patas
cortas, apareció publicada en la edición de Clarín del 27 de marzo de 1993.
El proceso de compra del sistema de comunicaciones de la Policía tuvo
irregularidades que lo llevaron a los estrados judiciales. Y a cuatro años de
los hechos aún no había salido.
La ley que autorizó a la provincia a endeudarse hasta
la suma de 110 millones de dólares a efectos de adquirir el sistema llevó
por número el 11388. Y para obtener su aprobación se echó mano a todo tipo
recursos: intentos de extorsión, adulteración del contenido de la versión
taquigráfica de una sesión del Senado, presiones de representantes diplomáticos
extranjeros hacia legisladores provinciales opuestos a levantar la mano y
amenazas a empresarios. Y además se le mintió a la opinión pública.
La apertura de ofertas para la compra del sistema de
comunicaciones repitió el proceso que se utilizó para la compra de los
Robinson. Se denunciaron irregularidades hasta en la fecha prevista para la
presentación del proyecto: el 31 de agosto del 92 la Dirección de
Comunicaciones -a través del envió de un fax- fija como fecha límite para la
presentación de la propuesta técnico- económica el día 23 de setiembre de 1992,
a las 10 hs. El mismo día, horas después, las empresas convocadas reciben otro
fax que deja sin efecto el fax anterior. El día siguiente, a través de otro
fax, se informa que la propuesta podrá ser presentada hasta el 18 de setiembre,
a las 10 hs.
Finalmente sólo se recibieron las propuestas de Alcatel
y Motorola. La empresa que presentó la oferta desestimada en ningún momento
tuvo una comunicación oficial sobre la decisión final en cuanto a la
contratación.
La noche del 30 de diciembre de 1992 en la Legislatura
bonaerense hubo una fiesta. Entrada la madrugada ingresaron los mozos con el
servicio de lunch. Se descorcharon botellas de champagne y whisky. Los legisladores
del oficialismo tenían motivos para festejar. Pero nunca los revelaron.
El Día de los Inocentes -una vez más- se convertíria en
una jornada significativa para el duhaldismo: en 24 horas la Legislatura aprobó
un proyecto que, ni siquiera, había pasado por las comisiones. El tratamiento
fue, a la luz de los hechos, unicameral. Entró como proyecto del Ejecutivo en
Diputados el 29 de diciembre, y salió por el Senado el día siguiente con fuerza
de ley. No hubo análisis de comisiones ni debate en el recinto, por la sencilla
razón que no hubo tiempo para ello:
Art. 1.- Autorízase al Poder
Ejecutivo provincial a endeudarse hasta la suma equivalente a dólares
estaudounidenses ciento diez millones, a efectos de adquirir un sistema
integral de comunicaciones para la Policía de la provincia de Buenos Aires, y
que cubrirá todo el territorio provincial. (1)
Se trató -por la cifra involucrada- de una de las
operaciones más importantes del gobierno provincial. La envergadura fue tal
que, incluso, conmovió al mercado mundial de las comunicaciones móviles. La
firma beneficiada fue una empresa estatal francesa: SOFREMI-Alcatel. La
representación diplomática de su país consideró que era oportuno influir de
modo directo sobre los encargados de votar la aprobación de la operación:
Cuando se estaba negociando la
compra de los equipos de comunicación vino a vernos un funcionario del gobierno
socialista francés. Trataron de cambiar nuestra oposición a esa operación. Hubo
una reunión con el agregado comercial de la embajada de Francia -en la oficina
que tienen en el edificio de Sevel, en Capital-. Quería convencerme de que la
compra era excelente. El francés, sin más trámite, me dijo:
- Usted pertenece a un Partido amigo
del nuestro. No pueden negarse a que se concrete ésta operación. (2)
El trámite parlamentario: El artículo 35
de la Constitución provincial señala que no podrá autorizarse empréstito
alguno sobre el crédito general de la Provincia, ni emisión de fondos públicos,
sino por ley sancionada por dos tercios de votos de los miembros presentes de
cada Cámara.
El Ejecutivo envió el proyecto de ley el 29 de diciembre
de 1992. Fue tratado ese mismo día, sobre tablas. De acuerdo al Reglamento de
la Cámara de Diputados se necesita el voto de los dos tercios de los miembros
presentes del Cuerpo para autorizar ese tratamiento -o sea sin que el proyecto
sea analizado por las correspondientes comisiones de la Cámara-. Como el
justicialismo y sus aliados no contaban con el número necesario de
legisladores, violaron el Reglamento. Recurriendo a un ardir, consistente en
pedir un cuarto intermedio sin hora, lo que se aprobó por simple mayoría.
Posteriormente, el día 30 de diciembre, en horas de la madrugada
-aproximadamente a las 2,30 hs.- entró el justicialismo al recinto, sin
comunicarlo al Bloque de Diputados radicales y le dieron media sanción al
proyecto. (3)
A las 11 de la mañana del anteúltimo día de 1992 el
Senado inició la sesión:
- Sr. Presidente, los legisladores
radicales queremos una copia del proyecto que se somete a votación, pidió el
presidente del Bloque, Héctor Bertoncello, al presidente del Cuerpo.
- Sr. Senador, por secretaría se
entregará una copia al Bloque. Después de votarlo, contestó Rafael
Romá.
El proyecto de ley, que ya contaba con media sanción de
Diputados, se trató a libro cerrado. A esta irregularidad se agregó el
desconocimiento del artículo 134 del Reglamento de la Cámara de Senadores: En
ningún caso podrán ser tratados sin despacho de comisión los proyectos que
autoricen gastos.
Finalizada la sesión el Bloque del radicalismo pidió la
versión taquigráfica. Nos encontramos con que se ha inventado un pedido de
que el Cuerpo se constituye en comisión, para cumplir así con el artículo 134
del Reglamento. Esto constituye para la legislación penal argentina el
delito de falsedad ideológica. (4)
El trámite de compra: La secretaría
de Seguridad de la provincia publicó la solicitada en marzo de 1993. Allí
anunció que consultó a cuatro empresas para que presenten sus ofertas
para proveer el sistema de comunicaciones.
La consulta, como se verá, no es el trámite
adecuado para concretar una operación por 110 millones de dólares. Además, esas
empresas no gozaron de las mismas condiciones para presentar sus ofertas.
La siguiente es una enumeración de las irregularidades
más notorias a juicio de un legislador opositor que participó de la sesión y
del proceso de compra:
Un empresario que remitió fax a la
Policía denunciando irregularidades recibió amenazas para que cesara en sus
críticas.
No se brindó al resto de las
empresas suficiente información. Tenemos noticias que el requerimiento que se
dio a algunas empresas, luego de un mes de solicitar esa información, constaba
de una hoja y hablaba de un sistema troncalizado -diferencia técnica sustancial
respecto al comprado-.
Algunas empresas recibieron la carta
para que cotizen el 1 de setiembre de 1992, con la exigencia de presentar la
oferta el 18 de setiembre, dos semanas después.
Cuando algunas empresas cuestionaron
la forma del trámite al secretario de Seguridad, Eduardo Pettigiani respondió
que era "una decisión política".
Ante el cariz que tomaban las cosas
la empresa SOFREMI-Alcatel remitió una carta en la que "el Estado francés
garantiza" el contrato. Como prueba "de buena voluntad" Alcatel
entregó en comodato a la Policía 200 radios para patrulleros. Si la operación
no se concretaba, podrían ser devueltos sin cargo.
El Decreto de compra: La adquisición
del Sistema Integral de telecomunicaciones, de acuerdo al decreto que la
dispuso a través de la contratación directa, estableció un único y excluyente
fundamento: la urgente e imprescindible necesidad de proveer los medios de
comunicaciones a las nuevas unidades móviles -patrulleros Monza- y
aéreas -helicópteros Robinson- adquiridas recientemente. (5)
La solicitada de la secretaría de Seguridad bonaerense
dedicó un párrafo a la compra de los patrulleros Monza. De acuerdo al anuncio
del organismo, esas unidades fueron comprados totalmente equipados para uso
policial.
De esos dos documentos -solicitada y decreto de compra
del sistema de comunicaciones- surge una contradicción notable: los
patrulleros, contrariamente a lo anunciado, no estaban totalmente equipados
para salir a las calles del Conurbano a brindar seguridad: carecían del equipo
de comunicaciones.
Además, el decreto de compra no especifica cuál fue el
mecanismo utilizado por la provincia para determinar que la proupuesta del
Alcatel resultó la más beneficiosa para los intereses de los bonaerenses:
Que el equipamiento en el área de
comunicaciones de procedencia francesa ofertado por la empresa SOFREMI y sus
representantes Alcatel Radiotelephone y Paloutel, que están dedicadas a la
fabricación, comercialización y exportación de este tipo de bienes cuyos
parametros son reconocidos a nivel internacional, satisfacen adecuadamente los
requerimientos técnicos en la materia; (..)
Que la Asesoría General de Gobierno,
la Contaduría General de la Provincia y la Fiscalía de Estado han tomado
intervención pronunciandose oportunamente, aprobando el trámite realizado.
Que a sugerencia del señor Fiscal de
Estado se ha expedido la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de
La Plata, concluyendo que la comparación de las propuestas recibidas la oferta
SOFREMI-Alcatel es la más conveniente desde el punto de vista de los costos y
de la tecnología.
Las afirmaciones de ese decreto son parciales. Se trata
de una verdad a medias. Los hechos:
El 3 de marzo de 1993, Ricardo Szelagowsky, Fiscal de
Estado de la provincia de Buenos Aires, presentó su dictámen. A su
consideración se habían sometido las actuaciones de compra del sistema integral
de telecomunicaciones consistente en: un servicio de radio-móvil con
equipamiento fijo, móvil y portátil; un servicio de radio enlace de microondas;
un servicio de trasmisión de datos facsimil; un servcio de tramsisión
telefónica y un servicio de transmisión radial, con destino a la Policía de
esta provincia.
En su consideración inicial el Fiscal de Estado se opuso
a la realización de la operación. En su segundo dictámen, finalmente, aprueba
la compra por una razón ajena al proceso y al bien adquirido: las
constancias referidas autorizan a tener por cumplimentados los recaudos que la
doctrina requiere para la configuración de la urgencia. (6) Es decir, la
operación tuvo la aprobación de la Fiscalía por una cuestión de apuro. (7)
El informe original del Fiscal sostiene que sobre la
base de las razones seguidamente expuestas, sostengo que no puede darse curso
favorable a la contratación que se propicia en estas actuaciones.
Las razónes de su oposición fueron demoledoras:
Tal como lo ha señalado
reiteradamente este Organismo, en casos como el aquí planteado no resulta
suficiente la mera invocación de la causal de urgencia o emergencia
imprevisibles, sino que es necesario que la misma esté debidamente fundamentada
por el funcionario respectivo, tal como lo exige el Reglamento de
Contrataciones vigente.
Tal fundamentación constituye un
requisito de forma imprescindible e ineludible en el trámite de que se trata,
cuya inobservancia determina, por lógica consecuencia, la nulidad del acto que
eventualmente puede dictarse en las actuaciones.
Y ese recaudo formal debe ser
exigido con mayor rigurosidad en el presenta caso, dada la significativa suma
que importa la operación, y su incidencia en el patrimonio provincial a
comprometer.
El dictámen de la Fiscalía que, según el decreto de
compra, recomendó la operación encontró además irregularidades y anomalías:
a) El pedido de provisión de
elementos, que es el trámite inicial en toda licitación pública, licitación
privada o contratacaión directa (8), se llevó a cabo el día 17 de diciembre de
1992, en tanto que tres meses antes, ya se había efectuado una compulsa de
precios y se realizó la apertura de los sobres con las ofertas. Ello significa
que antes de haberse tomado la decisión de adquirir los elementos en cuestión,
y de especificar las características técnicas pertinentes, se realizó la
selección del co-contratante.
b) Esa irregularidad se ve
particularmente agravada en la especie, dado que no aparecen agregadas a estas
actuaciones, las invitaciones que se afirma haber cursado a las distintas
empresas, lo cual impide verificar si existe coincidencia entre las especificaciones
técnicas y caraceterísticas de los elementos allí consignados, con los que
aparecen mencionados en el posterior pedido de provisión de elementos.
c) Además, la ausencia de las
referidas invitaciones, reviste trascendencia en este caso, no bien se advierte
que en el acta consta que la firma INTEPLA S.A. manifiesta no haber recibido
confirmación de fecha y hora para la presentación y apertura de las ofertas.
Tal circunstancia, que es decisiva a los efectos de evaluar si se dio
participación efectiva a dicha empresa, determina la nulidad de procedimiento
seguido en la especie.
El Ejecutivo provincial insistió sistemáticamente en
reequipar a la Policía a través del sistema de contratación directa, y
desestimó mecanismos más transparentes -y oportunos-, como las liciticaciónes:
privadas, públicas, nacionales e internacionales.
La licitación, como mecanismo de selección, permite a la
Administración Pública arribar al mejor precio que la plaza puede ofrecer,
impide un manejo discrecional -y en algunos casos arbitrario-, de los fondos
estatales, y evita connivencia entre funcionarios y contratistas. (9)
Por ninguna razón el fiscal estaba dispuesto a aprobar
la operación. Ni por razónes de urgencia ni por cuestiones tecnológicas: ninguna
circunstancia (mencionada) acuerda respaldo a la contratación directa que, con
base en la invocación de razones de urgencia, se pretende concretar en estas
actuaciones; en tanto es indiscutible que aquellas razones de mejoramiento
tecnológico y económico en los gastos, están también presentes, en las
distintas contrataciones que celebra el Estado.
Por lo tanto, reitero que me opongo
por corresponder, a que se dé curso favorable a la contratación directa que se
propicia, debiendo seguirse en el presente caso el trámite de licitación
pública nacional e internacional, para lo cual se deberán confeccionar las
pertinentes clásulas del pliego, con la suficiente claridad y detalle
analítico, para posibilitar la participación de la mayor cantidad de oferentes
que sea posible.
El dictámen de la Fiscalía de Estado no tuvo eco. El
Ejecutivo bonaerense evitó con persistencia someterse al papeleo de una
licitación. Pero para ello necesitaba la firma aprobatoria de Szelagowsky. Y la
obtuvo.
Las patas de la mentira: El Fiscal de
Estado no fue el único que encontró anomalías en el proceso de compra.
Una empresa -BGH/Motorola- partícipe de la convocatoria puso sus quejas por
escrito. Y le dió intervención a la representación diplomática de su país de
orígen, Estados Unidos. La primera comunicación fue dirigida al gobernador:
(10)
Nos dirijimos respetuosamente al
señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires, en relación a la solicitada
de la secretaría de Seguridad, del 27 de marzo de 1993, bajo el título "La
mentira tiene patas cortas". (..)
Consideramos que los hechos y datos
están relatados de tal forma que se prestan a interpretaciones erróneas en lo
que se refiere al punto "radiocomunicaciones". Nos permitimos, por lo
tanto, puntualizar al respecto lo siguiente:
En la solicitada se alude al hecho
que la oferta de Alcatel resultó 30 millones de dólares más económica que la de
Motorola.
Motorola dispone de la más amplia
gama de productos y sistemas para satisfacer todo tipo de necesidades de
sistemas de comunicaciones para cuerpos policiales. Dicha gama abarca desde los
más sencillos y económicos hasta los más sofisticados y avanzados del mundo,
permitiendo asimismo que Motorola puede ofrecer la solución óptima adaptada al
presupuesto que se asigne a cada proyecto de modernización.
Al momento de la consulta efectuada
por la Dirección de Comunicaciones de la Policía de la Provincia, se nos
solicitó una propuesta por un sistema "troncalizado" de
radiocomunicaciones móviles, y por ende, substancialmente distinto del sistema "convencional"
que actualmente tiene en operación la Policía.
Motorola, por lo tanto, ofreció un
sistema troncalizado, de acuerdo a lo solicitado. Alcatel, sin embargo, ofreció
un sistema convencional, pese a que la solicitud de cotización que recibimos no
daba lugar a esta alternativa.
Por lo expuesto consideramos
incorrecto comparar, como se lee en la solicitada, los precios de sistemas de
distinta naturaleza -uno troncalizado contra uno convencional-, y más aún,
presentarlo al conocimiento público sin aclarar que se trata de ofertas no
comparables. Se crea de este modo una imagen errónea en la opinión pública de
que los productos y sistemas Motorola son muchísimos más costosos -U$S 30
millones-, que los demás fabricantes.
Se afirma en la solicitada que el
sistema Alcatel es virtualmente imposible de ser interferido o captado por
otros equipos de radio. Esta afirmación es inexacta ya que el 90% de los
móviles y el 95% de los portátiles se solcitaron sin encripción, y sus emisiones
están expuestas a interferencias y pueden ser captadas por equipos de todo
tipo, incluyendo los de aficionados.
Esto ocurre muy especialmente en la
banda de 400 MHz, elegida por Alcatel donde existen interferencias
generalizadas. La banda de 800 MHz propuesta por Motorola está prácticamente
libre de tales interferencias, como lo demuestra, por ejemplo, la telefonía
celular.
En relación con los servicios
encriptados, las emisiones de los equipos de Alcatel aún siendo inenteligibles,
son interferibles. En cambio los equipos Motorola no se pueden captar y por lo
tanto son interferibles, merced a su técnica de modulación especial para
ocultar emisiones.
Para el caso que la institución
policial optara por un sistema de radio convencional, solicitamos se nos
permita competir por la provisión del mismo mediante una oferta de tal sistema.
Sin otro particular, saludamos al
Señor Gobernador con nuestra consideración más distinguida.
Noe Kenig, chairman de Motorola International Inc. -casa
matriz de Schaumbrg, Illinois- envió de modo personal una copia de esa carta al
embajador de Estados Unidos en Argentina, Terence Todman, el 15 de abril de
1993.
El gobernador Duhalde estuvo al tanto de la posición
fijada por la empresa norteamericana y por su Fiscal de Estado. Nada hizo cambiar
la decisión de concretar la operación a través de una contratación directa con
SOFREMI-Alcatel.
Lo unico que me preocupa es poner en
marcha rápidamente el plan de seguridad que reclama la gente -dijo Duhalde-.
Tenemos todos los elementos para brindar un sistema de seguridad eficiente,
pero falta uno que es el corazon del mismo: el de comunicaciones, que sirva
para que casi instantaneamente la policia este en el lugar del hecho delictivo.
La cartas de Motorola no fueron respondidas. Y el
Fiscal, finalmente, tuvo que dar el sí.
El ablande: En el año 93
abundó el delito. Y en todas sus variantes. Contra la propiedad, homicidios y
asaltos. Los piratas del asfalto y las superbandas construyeron sus leyendas en
esos días.
Las crónicas repetían estadistidicas del siguiente
tenor:
Las cifras ya se tornan
escalofriantes: entre 80 y 100 delitos se cometen por dia solo en la zona Norte
del Gran Buenos Aires. En lo que va del año mas de 3000 sucedieron en Vicente
Lopez y San Isidro. Van desde robos de menor cantidad hasta homicidios (en su
mayoria producto de peleas y asaltos). El robo de automoviles crecio un 700% en
los ultimos años y ricos y famosos invierten cada vez mas en seguridad privada.
Desde el primer dia de 1993 al 31 de
julio ultimo se registraron mas robos en bancos que los apuntados en los doce
meses de 1992. Este verdadero ranking del terror da cuenta que desde enero a
diciembre de 1992 los ladrones -que en muchas oportunidades utilizaron metodos
violentos- perpretarion 37 atracos en entidades bancarias a lo largo de todo el
pais, mientras que en siete meses de este virulento 1993 ya se apuntaron 38. Es
decir que en 210 dias se registro un robo mas que en doce meses anteriores.
A la hora de hablar de numeros los
doce meses de 1992, por ahora, fueron mucho mas provechosos para los grupos
comando. Sin incluir el millonario atraco acometido contra el Banco Central de
Rosario, los ladrones se alzaron con 5,4 millones de dolares y en los siete
meses de 1993 ya se llevan mas de cuatro millones.
Por ultimo, la distribucion
geografica de los robos se puede establecer de la siguiente manera: 29 se
perpetraron entre la Capital Federal y el Gran Buenos Aires; 4 en Cordoba; 2 en
Santa Fe y uno, respectivamente, en Tucuman y Jujuy.
El comisario Klodczyk tenía una respuesta acorde para la
violencia que se vivía en las calles del Conurbano. La Policia y Fuerzas
Armadas se pueden manejar con mas personal, de acuerdo al incremento de la
poblacion, pero no contamos con medios. El sistema anterior requeria de tres a
cuatro hombres por vehiculo porque no contaban con otro vehiculo cerca y los sistemas
de comunicacion eran deficientes. Ahora los bajamos a dos y en algunos casos a
uno, por lo que se nos multiplica automaticamente la presencia.
Con esos argumento se ablandó al Fiscal de Estado. El 23
de abril de 1993 Szelagowski emite su segundo informe:
Analizando los cuadros estadísticos
acompañados se advierte, entre otros datos:
1) que los delitos contra la
personas se incrementaron entre el primer semestre de 1991 y el primer semestre
de 1992 en el 25,28%;
2) que los delitos contra la
propiedad en igual lapso, aumentaron en un 52,15%.
3) que los homicidios se
incrementaron desde 1991 a 1992 en un 12,54%.
4) que los asaltos a micros
aumentaron un 28,20%.
5) que la actividad de los
denominados piratas del asfalto, en el período 91-92, se incrementó en un
17,09%.
Las constancias referidas autorizan
a tener por cumplimentados los recaudos que la doctrina requiere para la
configuración de la urgencia. En efecto, de tales elementos de convicción se
desprende que el carácter de concreta, inmediata, probada y objetiva que es
menester adoptar el sistema excepcional de contratación que se propicia, en el
entendimiento de que el sistema integral de telecomunicaiones que se gestiona
contratar, que permirtirá asimismo dotar de elementos de tal tipo a los
patrulleros adquiridos, contribuirá de manera positiva a afianzar el valor
seguridad en la provincia, reclamado por la opinión pública.
El único fundamento para aprobar la contratación directa
fue la urgencia. Importaron los fínes, los medios carecieron de todo valor.
Pero a pesar de haber hecho saltar por los aires el reglamento de compra
provincial, la seguridad no llegó al Conurbano.
De acuerdo a las cifras de la Policía bonaerense, al
analizar el período en que la fuerza se reequipó -adquisición de helicópteros,
patrulleros y equipos de comunicaciones-, los delitos violentos aumentaron un
41%. La cifras totales se elevaron de 71.898 en 1994, a 101.676 en 1996. Los
homicidios pasaron de 958 a 1.179, y los robos de autos de 21.807 a 31.712.
(11)
El párrafo sustancial que autorizó la contratación, sin
embargo, fue premonitorio. El Fiscal de Estado dió la conformidad pero, en
realidad, no se hizo cargo de su decisión: en razón de lo expuesto (..),
bajo la exclusiva responsabilidad de los funcionarios que alegan las razones de
urgencia y conveniencia fiscal, puede, si así lo crea oportuno el señor
Secretario -Pettigiani-, disponer la prosecusión de la contratación en la forma
que se propicia.
Lo expuesto por el fiscal Szelagowski en el segundo
informe cuenta con mayores elementos de peso para fundar el rechazo de la
operación. Los argumentos que esgrimió el Ejecutivo provincial para cambiar la
opinión del fiscal fueron divesos, imaginativos y, también, patéticos.
Las nuevos argurmentos buscaron encuadrar la operación
bajo la característica de secreta. El otro argumento desarrollado apuntó a
encuadrar la compra en una relación entre Estados, tal como los autoriza el
Reglamento de Compras. Pero en su ansiedad el Ejecutivo no reparó que solo
alude a relaciones de Estados de una misma Nación:
... (..) resulta inaplicable al caso
dado, más allá de que pudiere acreditarse que parte del patrimonio de Alcatel
perteneciese al Estado francés, lo que la norma invocada prevé es la
contratación directa con organismos total o mayoritariamente nacionales,
provinciales o municipales argentinos, más no los extranjeros.
También resulta manifiestamente
inatendible la pretensión de encuadramiento de la contratación directa del
referido artículo 26, que la autoriza en supuestos en que las circunstancias
exijan que las operaciones del Gobierno se mantengan secretas. Y resulta
inaplicable el inciso pues tal reserva cabe entender que debe estar relacionada
con las características de los equipos que en definitiva se adquieran, lo que
no impide el ofrecimiento de un número indeterminado de propuestas a través de
una licitación pública. Por fín, la reserva invocada no se compadece con la
amplia difusión que dieron los medios de comunicaciòn masiva a la contratación
que se propicia.
El análisis de precio mereció un estudio paralelo. A las
impugnaciones de la fiscalía se añadió un informe de la Facultad de Ingeniería
de la Universidad Nacional de La Plata. Los elementos entregados a los
organismos de control fueron incompletos:
Se agregó -para el segundo dictámen-
un informe sobre precios unitarios detallados, en el que se desglozan los
valores ofertados para el equipamiento de radio -portátiles, móviles y fijos-,
en tanto no se discriminan los precios correspondientes a microondas -primera y
segunda etapa-, ni tampoco las denominadas "Obras civiles, infraestructura
y servicios", que se encuentran globalizados.
En particular sobre éstas últimas,
no obran constancias sobre torres, elementos de sustentación en general y
cimentación de las mismas con las pertinentes caracterizaciones técnicas para
su evaluación y posterior construcción. (..)
Finalmente, no resultan
suficientemente explícitas las condiciones a través de las cuales la provincia
asumirá una deuda de magnitud, habida cuenta que se financia el 85% del monto
total a contratar. Así, para el denominado "período previo", la tasa
de interés solo se señala que será variable, no indicándose su porcentaje. Para
el llamado "período de reembolso" ocurre algo similar, pués solamente
hace referencia a una tasa oficial para las exportaciones vigente en Francia.
El dictámen favorable de los valores cotizados por
Alcatel y de las caracetrísticas técnicas de los equipos ofrecidos, surgieron
luego de un estudio de los responsables del CeTAD de la Facultad de Ingeniería.
(12) A pesar de la afirmación de la Asesoría General de Gobierno en el sentido
que se trató de un pormenorizado informe, en realidad no contó con un
estudio comparativo de tecnología y precio de otros equipos de plaza de posible
utilización.
La información suministrada por la
Universidad considera que la tecnología ofertada por Alcatel es apropiada para
el uso a que será destinada, con la ventaja de que al ser de tipo más abierto
que otra más moderna, evita la dependencia que crea el empleo de equipos cuyos
protocolos son propiedad del vendedor, impidiendo la utilización de elementos
de otras tecnologías o marcas.
Con relación al monto cotizado por
Alcatel, los informantes han evaluado el costo de uno de los equipos portátiles
denominado 9217 HB SC2, el cual en su país de orígen tendría un precio -por
unidad- del orden del 10% superior al cotizado por el oferente. La diferencia
se debería a la cantidad de equipos ofrecidos. Al respecto, cabe apreciar que,
dado el gran número de equipos portátiles a adquirir, que es del orden de 26
mil, la magnitud de la rebaja por cantidad no aparece como muy significativa.
(..)
No obstante, considero que para
ampliar el espectro de comparación de precios, deberá contarse con un resultado
favorable de la gestión que, en ese sentido, están realizando los técnicos de
la Universidad de La Plata en España. (13)
No hubo tiempo. Apenas quince días después del dictámen
de la Fiscalía ya estaba redactado, firmado y en vigencia el Decreto 2336. El
Ejecutivo bonaerense había logrado la compra del nuevo sistema de
comunicaciones a través de la contratación directa.
Si se hubiera esperado a contar con la información de
Alcatel-España, la provincia prodría haber ahorrado varios millones de dólares.
Esta investigación obtuvo los precios en Alcatel-España
de los mismos productos comprados por la provincia:
Equipos Móviles ATR-420-SC10
Alcatel-Francia u$s
2.098.-
Alcatel-España u$s
1.070.-
* Se compraron estimativamnete 2.250 unidades.
Equipos portatiles ATR-430-DGC
Alcatel-Francia u$s
4.197.-
Alcatel-España u$s
1.090.-
* Se compraron estimativamnete 1.280 unidades
Equipos Portátiles ATR-430-SC2 -Mini con teclado-
Alcatel-Francia u$s
2.146.-
Alcatel-España u$s
1.132.-
* Se compraron estimativamente 24.700 unidades.
De acuerdo a una fuente que participó activamente del
proceso de compra, el sobrepresio comparartivo con los valores de
Alcatel-España podrá redondear los 33 millones de pesos. El hombre no olvidará
jamás el diálogo que mantuvo con un ex funcionario del Ejecutivo:
Un asesor de la gobernación que
ahora es juez me preguntó, el día de la sesión, si yo estaba en contra de la
ley:
- Si, le dije.
- Debe haber algo en esta ley -me
dijo él-, porque desde la Gobernación, en la calle 6, a la Legislatura, en
apenas cuatro cuadras, aumentó 30 millones.
El último expediente que pasó por las manos del Fiscal
fue el decreto de compra. Los hechos consumados. El 28 de junio, sobre su
firma, escribió:
Me notifico del Decreto Nº 2336
precedentemente agregado a estas actuaciones, destacando que no se encuentra
cumplimentado el requerimiento previo formulado por este Organismo. (..)
Consecuentemente, la contratación de que se trata, tal como se expresara a
fojas 223, resulta de exclusiva responsabilidad de los funcionarios que
suscriben el acto.
La operación estaba concretada. Atrás habían quedado los
días de sesiones forzadas y de festejos de madrugada. Se habían intentado todos
los caminos. Pero nadie explicó porqué, si se trató del mejor precio y de los
mejores equipos, se evitó la licitación
pública internacional.
El ex legislador, años después, recordó una anécdota
menor de aquellos días. La escena sucedió en un despacho de la legislatura. El
protagonista ocupa hoy un cargo que le permite manejar fondos frescos para el
Conurbano.
A mí me quiso coimear con la ley de
los equipos de comunicaciones. Me llamó y me dijo:
- Los senadores hemos decidido darte
50 mil dólares.
Se rascaba
la pelada. Es un hombre que cuando se pone
nervioso se rasca la pelada y te mira desde abajo. Estabamos él y yo. No puedo
probarlo, pero que sucedió no tengas dudas. Me acuerdo hasta del traje clarito
que tenía puesto...
(1) Ley 11388.
(2) Testimonio de un senador provincial de la UCR. Fue
uno de los principales opositores a la realización de la operación en las
condiciones que se efectuó. Entrevista del autor.
(3) Fragmento de una carta enviada al embajador de
Francia en Argentina, Pierre Guidoni, por un legislador de la UCR. 11-1-93.
(4) Idem 3. Estos hechos derivaron en dos causas
judiciales: 8506 y 8555, iniciadas el 26 de febrero de 1993. Se tramitan en el
Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 5, de La Plata, a cargo del juez
Federico Atencio. Se denunció la presunta comisión del delito tipificado por el
artículo 293 de Código Penal. El hecho delictivo que se pidió que se investigue
consiste en la adulteración del contenido de la versión taquigráfica de la
sesión del senado bonaerense del 30-12-92, donde se dió sanción definitiva a la
que sería la Ley 11.388. (..) También se denunciaron irregularidades en el
trámite de adquisición de los equipos por contratación directa.
El juez dividió las denuncias en dos
partes. Sobresee la causa en lo que respecta al trámite de compra y se declara
incompetente sobre la falsificación del Diario de Sesiones -versión
taquigráfica-. Cabe decir que esto último está comrpobado en el expediente. Se
envía la causa al Juzgado Nº 1 de La Plata, que se declara competente el
14-2-96, con el número de causa 146.949. Desde el 20-2-96 se encuentra a
despacho.
(5) Decreto del Poder Ejecutivo de la provincia de
Buenos Aires Nº 2336, del 18 de junio de 1993. Lleva las firmas del gobernador
Eduardo Duhalde, del ministro de Gobierno, Fernando Galmarini y del ministro de
Economía, Jorge Lemes Renicov.
(6) Nota de la Asesoría General de Gobierno al Señor
Secretario de Seguridad, foja 231, correspondiente al expediente
2137-539.275/92.
(7) La Fiscalía de Estado presentó dos dictámenes, el
primero de fecha 3 de marzo de 1993, y el segundo del 23 de abril del mismo
año.
(8) Artículos 5, 6 y 7 del reglamento de Contrataciones.
(9) Héctor Mairal, "Licitación Pública";
Rafael Bielsa, "Derecho Administrativo"; Miguel Angel Bercaitz,
"Teoría General de los Contratos Adminbistrativos", citados por el
fiscal Szelagowsky.
(10) Carta del Ing. Alberto Hojman, gerente general de
BGH, representante en Argentina de Motorola International Unc., 14 de abril de
1993.
(11) Estadística de la Dirección de Seguridad de la
Policía bonaerense. Homicidios: En el 94, 958; en el 95,1.020; en el 96, 1.179.
Asaltos: En el 94, 18.574; en el 95, 24.579; en el 96, 30.584. Robos: en el 94,
27.028; en el 95, 31.502; en el 96, 35.149. Piratas del asfalto: en el 94, 484;
en el 95, 596; en el 96, 761. Robos de autos: en el 94, 21.807; en el 95,
25.718; en el 96, 31.712.
(12) Informe de Hugo Lorente y Antonio Quijano,
Subdirector y Director respectivamente del CeTAD, Facultad de Ingeniaría, UNLP,
12 de mayo de 1993.
(13) En su
informe, los ingenieros de la UNLP señalaron: se está realizando en España
un procedimiento semejante -cotización-, pero lamentablemente no se ha recibido
aún la respuesta, estimándose que la misma estará disponible a la brevedad.
SEIS
Intendencias:
El botín de los
punteros
- Yo acepto lo
que el gobernador decida.
Si él me lo
pide, estoy dispuesto hasta barrer las calles.
Senador Horacio
Román (1)
Cuando entrés a
una carpeta donde vayas convidado/
desconfiá de
las barajas y los puntos al jugar/
Un mango tiene
más fuerza que un caballo desbocado/
y en la timba
hasta tu viejo te va a tirar a matar.
Consejos Reos,
Celedonio Flores
La corrupción no es un problema de personas inmorales,
sino de sistemas ineficientes e inmorales. En el sector
privado
o público, en un
lugar donde una persona tiene un poder monopólico,
con discrecionalidad y sin transparencia sobre lo que
hace,
habrá corrupción. Sea China, California o Argentina. (2)
Robert Klitgaard
(1) El Diario, de Morón. 29-12-94.
(2) Robert Klitgaard, sudafricano, fue profesor de
Economía en la Universidad de Yale y de Política Pública en la Escuela John
Kennedy de la Universidad de Harvard. Escribió varios libros sobre el tema,
entre ellos, "Tropical Gangsters" y "Controlando la
corrupción".
El asado (1)
El que pinta
paredes es un pequeño eslabón. Otro eslabón son los proveedores: merca,
alcohol, choripanes o lo que sea. Y proveen cuando pueden y cuando no pueden,
chorean.
- ¿Cómo se
organiza un asado para el candidato?
- Vamos a
suponer: se lanza una candidatura. Esa organización está llena de abrazos. Hay
treinta o cuarenta punteros organizando y todos traen ideas. De todas esas
ideas no se deshecha ni una. Ni una. Las ideas se anotan. Aunque ideas sobran,
porque como todos quieren llegar, todos traen ideas.
Nadie quiere
laburar, entonces tienen que llevar ideas.
- ¿Es la forma
de competir entre ellos?
- Exacto. Ideas
y datos.
- ¿De qué tipo?
- Datos:
_Yo tengo un
panadero que deja enfriar las canastas en un patio. Y ese patio tiene un
alambrado fácil, lo cortamos y tenemos una canasta gratis. Le cagamos la
canasta y sabés lo que hacemos..., zafamos el pan para los choripanes...
¿Me explico? Ya
tienen, supuestamente, una canasta de pan para los choripanes. Entonces, qué
pasa, la plata para ese pan estaba. Con esa plata que se van a ahorrar van a
comprar más vino, o en una de esas aparece otro con la idea del vino y van a
hacer un camión:
_Hay un hijo de
puta que deja el camión estacionado con los cartones en la 14 y Belgrano, todos
los días. Y se mama. Le ponemos una puta y nos piramos con el camión...
Lo que ellos no
saben es que lo único que están haciendo con esas ideas es achicar el
presupuesto para el asado.
El capanga ya
tenía la plata para el vino, el pan y el asado. Ya se la habían dado. Cosa que
él no va a gasta un peso hasta último momento.
Otra que puede
pasar es que el capanga diga:
_Lleváte mi
camioneta para traer el pan. Te la presto.
Y qué pasa:
sale el cabeza de gato, ese que quiere estar adelante de todo, quiere salir en
la foto, quiere aparecer:
- Yo manejo, yo
manejo, dice.
Y va, maneja y
pone y estaciona y ya le sacaron la canasta al panadero. Y el panadero salió y
preguntó:
_ ¿Quien anda
ahí?
Y le pusieron
un tiro y lo mataron... ¿Cuál es? Listo, se acabó la canción.
Nadie puede
saber cómo termino el asunto de la canasta de pan. Nadie. Y seguro que el que
pegó el tiro es el que nunca hizo nada, inexperto de acá a Pacheco. Inexperto y
falto de pelotas.
El problema
radica en que hay que cubrir a ese muerto. Pero como te hablo de ese muerto te
hablo de millones de cubiertas.
El que organiza
el asado de ninguna manera puede permitir que se diga que ese choripan vino de
ahí, con un muerto.
El capanga le
va a dar aire. Lo va a poner por arriba de los otros, para tenerlo tranquilo:
_ Andáte a
Uruguay.
_ ¿Eh?,
¿porqué?
_ Boludo...,
laburaste quince días. Tomáte unas vacaciones. Borráte y lleváte a la familia,
le dice el jefe.
En quince o
veinte días no hay más ruido. Después todos saben quien pegó el tiro, pero
quién se va a animar a decirlo. Nadie.
Las
ramificaciones de la pala, el fumo y el chupi es igual. Es el mismo modus
operandi. No hay otra forma de conseguir nada para el Partido.
Todo es promesa
y afano. Pero no afano de afano, afano gil.
(1) Testimonio de
un malandra del Conurbano bonaerense. Entrevista del autor.
Los reciclables
- Ser puntero es un empleo más. Es
otra fuente de trabajo.
El hombre es un investigador
social, particularmente especializado en zonas del conurbano bonaerense.
Esta estructura -agregó- no es eficiente para la administración pública.
Cuando el objetivo deja de ser construir obras para convertirse en una forma de
enganchar punteros, se hace ineficiente. ¿Hasta cuándo le va a servir a
Duhalde? En algún momento va a tener que mostrar cosas concretas.
Lo mismo pasa en el área social.
Toma tal dinámica la corruptela que el propio Duhalde y Chiche tuvieron que
salir a apretar a sus propios punteros:
_ No sean hijos de puta. No manejen
a la gente con la comida para llevarla a los actos.
Esto es parte de una cultura que se
fue instrumentando en estos años, y esto no les va a servir eternamente.
Produce un gran rechazo en la sociedad. Si bien es una forma de contención para
muchos sectores sin otros recursos, para gran parte de la sociedad esto es
repudiable.
(1)
El caso de Julio El Loco Carpinetti no es
habitual. Es uno de los pocos ex intendentes -además fue presidente del Ente
del Conurbano- que ha quedado a la deriva:
- Sacó los dedos del plato, y se los cortaron...
El gobernador lo echó del gabinete por hablar de más.
Quien maneja dos millones de dólares diarios debe destacarse por un atributo
irremplazable: la reserva. El hombre -en 1993- reveló públicamente
intimidades de su relación con Graciela Giannettasio -ex funcionaria de varias
comunas, entre ellas, secretaria de Gobierno de Florencio Varela, el distrito
del Loco-, senadora y posteriormente directora de Educación y Cultura
bonaerense.
Desde el momento de su alejamiento del staff duhaldista,
Carpinetti no pudo hacer pie en ninguna estructura política: estuvo cerca de
Octavio Bordón, negoció su incorporación con un sector del Frente Grande
bonaerense, le organizó actos a Ramón Palito Ortega en el conurbano,
ronroneó cerca de la Lipebo del Pelado Mércuri. Y no dejó de hablar:
A las 17 en punto, hora convenida para la entrevista,
estacionó su sidecar sobre la vereda de la Av. San Martín, en Florencio Varela.
El calor era insoportable. Vestía una camisa blanca de mangas cortas y un
pantalón oscuro. Los lentes le daban un toque de intelectualidad. En su
juventud estudió teatro e, incluso, se dice que protagonizó alguna obra menor.
Con una apariencia de hombre sencillo se traslucía su
inclinación por los gustos caros. Traía en una de sus manos un maletín, del
cual no se separó en ningún momento. Acababa de aparecer El Otro. Hernán
López Echague le dedicó a este hombre de edad indefinible un capítulo por su
paso en el Ente del conurbano bonaerense:
- ¿Qué hay de cierto sobre la visita a su despacho del
senador Reynaldo Pierri -hermano de Alberto- y el pedido
del 8 por ciento para aprobar la contratación de obras del Ente sin mucho
papeleo?
- Es falso y disparatado. Esto se lo dije, incluso, a
Octavio Bordón. Durante la campaña electoral del 95 él habló sobre el Fondo del
Conurbano. Se equivocó y se le tira todo el mundo encima. Me viene a ver a mí a
ver qué podía decir para arreglar la situación. Y yo le dije que si estaba todo
como yo lo había dejado no iba a encontrar nada raro...
- Pero hubo ciertas empresas que fueron particularmente
beneficiadas...
- Ahh, pero eso sucedió después que yo me fui...
- ... y hay también ciertos distritos que fueron
particularmente beneficiados...
- ... eso es una verdad a medias... Respecto a la
empresas yo quería discutir el precio y la calidad del servicio. En nuestras
reuniones del Ente plantié que quería una auditoría de resultados y no una
auditoría de forma.
- Bastante tentador, ¿no le parece?
- Si, pero el Estado ha creado sistemas de control y más
control que está demostrado que no sirven. En una licitación pública se
contrata cualquier cosa a cualquier precio. Por eso yo propuse un mecanismo
distinto de auditoría. La llamo de resultado, porque es de precios y de
calidad.
- Sigo sin entender porqué es una verdad a medias que se
haya beneficiado particularmente a ciertas empresas y distritos.
- Yo hablé con la Cámara Argentina de la Construcción y
les dije: quiero empresas que vengan a trabajar. No quiero empresas que vengan
a pleitear. Le vamos a dejar ganar poco, van a cobrar sin problemas, y no
queremos discusión ni que después vengan con mayores costos o esas cosas.
Con nuestros equipos técnicos sacábamos los costos. Le
permitíamos ganar un 7 por ciento, ese era el margen de ganancia.
Lo que puedo decir es esto: en la provincia de Buenos
Aires el costo del hormigón de 18 centímetros para pavimento se estaba pagando
60 dólares el metro cuadrado. Nosotros lo bajamos a 42.
Yo contraté a la empresa De Armas, por ejemplo, para
proveer concreto asfáltico para bacheo. Esto es muy concreto: la empresa De
Armas le cobraba al Ente por cada tonelada de concreto colocada 108 dólares, y
a Vialidad Provincial se la cobraba 220. La misma empresa. A Vialidad
Provincial era mediante una licitación pública y a nosotros mediante una cuasi
contratación directa.
Un mensaje: Día D.
Domingo, 21 hs.. América 2. Marzo, 1996. Adolfo Castello se acerca en cámara a
Jorge Lanata -conductor del ciclo-, y lee mensajes de los televidentes. Entre
las felicitaciones aparece una sugerencia:
- ¿Porqué no investigan la relación del hermano del
intendente de Florencio Varela con la droga?
El mensaje hacía referencia a una supuesta detención
policial, en la localidad de Avellaneda, de uno de los hermanos del jefe
comunal, con el baúl de su coche lleno de cocaína.
Consultado por la prensa local al día siguiente del programa,
Julio Pereyra -intendente de Florencio Varela- sólo atinó a anunciar:
- El próximo domingo Jorge Lanata se va a arrepentir de
lo que dijo.
El tema nunca más volvió a ser tratado públicamente.
Pero El Loco, una vez más, habló:
- Mi hijo de 16 años me marcó cinco lugares donde se
vende droga. Me comuniqué personalmente con la Jefatura de la Policía
bonaerense y, a través de un colaborador, le hice saber al comisario Pedro
Klodzick que yo había visto a un funcionario policial de un lugar donde tengo
la absoluta certeza que se vende droga. Es más, el dueño del local me dijo:
_ Me vinieron a cobrar la mensualidad.
Me ofrecí como testigo. Esto no me lo contaron, lo vi
yo.
Yo le voy a confesar algo, y me estoy bandeando: un
secretario del gabinete municipal me confirmó que la detención se había
producido y que el hermano involucrado era Hugo Pereyra, secretario de Obras
Públicas del municipio.
El presidente del Concejo Deliberante, en una reunión
con concejales del Frepaso, el Modín y la UCR, también confirmó la existencia
de estos hechos. A una concejal justicialista se lo confirmó el presidente del
Bloque. Yo creo es suficiente como para investigar.
Cualquiera sabe donde están los kioskos donde se vende
droga. Pero la policía no los encuentra.
- Esta facilidad cotidiana para comprar droga, ¿es
posible sin una cobertura del poder?
- No, no creo que sea posible. Absoluptamente imposible.
Estoy seguro. (2)
El dedo: La misma mano
que utilizó el pulgar para bajarlo de una candidatura a intendente, posó el
índice sobre su figura para incluirlo en una lista sábana de senadores
provinciales.
El contador Aníbal Fernández llegó en diciembre de 1991
a la municipalidad de Quilmes con promesas de alto vuelo poético:
- La justicia estará omnipresente en cada acción de
gobierno. (..) Vamos a poner las bases de un municipio austero y eficaz, que
sirva de marco para un distrito dedicado a la producción y el trabajo. (..) Y
se detectará a toda persona que haga negocios con los dineros públicos.
Cuatro años después se retiró por la puerta de atrás del
edificio municipal.
Lo dejó con una deuda de 11 millones de dólares, un
déficit de 1.400.000, un incremento en los tributos del 40 por ciento, y apenas
200 mil dólares en la cuenta bancaria, según el balance que hizo su sucesor
-justicialista como él-.
Pero Aníbal también cargó con una deuda moral:
- No puedo demostrar a la gente que las denuncias
judiciales son falsas, reconoció públicamente al explicar el tipo de
impedimento que lo frustró de un nuevo período en la intendencia.
Nunca se sabrá si los fueros que le otorgó su banca
fueron la razón de su libertad ambulatoria. Pero esas denuncias que no pudo
desmentir lo pusieron en fuga de la Justicia. Y lo convirtieron en un impresentable.
Fernández y Carpinetti, más allá de sus diferencias
futbolísticas -hincha de Quilmes el primero y de Boca el segundo-, no tienen
perfiles antagónicos. Los iguala una trayectoria pública sembrada de
escándalos.
Sin embargo, no recibieron la misma medicina partidaria.
Aníbal llegó a la municipalidad de Quilmes -embanderado
bajo el verde y rojo de la Liga Federal- de la mano de Angel Abasto. Y Abasto
llegó a su banca de diputado nacional de la mano del gobernador. Ambos
recibieron los beneficios de los fueros cuando su conducta los puso en la mira
de la Justicia.
Un diputado consultado por ésta investigación le puso
cifras al affaire que involucró a Abasto cuando fue secretario
administrivo de la Cámara de Senadores de la Nación:
- De dos a tres millones de dólares. No bajó de esa
cifra.
En esos días -1991- el presidente de la Cámara alta era
el vicepresidente de la Nación, Eduardo Duhalde. Abasto uno de sus operadores.
Y el affaire casi una vulgaridad: se montó una red de venta de pasajes truchos
desde el Senado.
- Tomó tal envergadura que desde Bariloche directamente
consultaban las agencias de turismo. Derivó en un sumario administrativo que
nunca supe en qué terminó. Y en pleno proceso el tipo apareció en la lista de
diputados. Para los que conocíamos el tema realmente nos llamó la atención...
Pueblo chico: Abasto como
máximo referente local de la Liga Federal y Fernández como intendente
convirtieron a Quilmes en un infierno de denuncias.
Hubo escenas del más puro grotesco:
En octubre de 1994 la bonaerense allanó Estadio Chico.
El local fue en sus días de gloria uno de los escenarios que tuvo el rock
nacional en el sur del conurbano. En los noventa cayó en la agonía. Hubo un
pase de manos. Y hubo también un cambió de rubro.
En el procedimiento, la ley secuestró medio kilo
de cocaína de mediana pureza, una balanza de precisión y elementos para el
fraccionamiento. La mercadería estaba ordenada en pequeñas bolsas plásticas.
Tenían una etiqueta que indicaba el destinatario: bares y colegios secundarios
de la zona.
Lo incautado -estimaron los investigadores- fue nada más
que la diaria.
La sustancia y la balanza fueron encontradas entre miles
de boletas -de la reforma constitucional de la provincia-, por el Si, sobrantes
de la consulta popular que se había realizado el 2 de octubre de ese año. Estadio
Chico llevaba tres años como local de la Liga Federal.
Una apretada síntesis de los escándalos que estallaron
durante la gestión de Fernández daría el siguiente resultado: alquiló por 36
meses las instalaciones de una vieja clinica para destinarlas a los Tribunales
a un precio similar al de su compra -$ 792.000-; impulsó y obtuvo el
nombramiento como juez del último intendente de Quilmes durante la dictadura
militar; contrató los servicios de una empresa que entregaba comida con materia
fecal a los empleados del área de salud del municipio. Cuando se descubrió el
condimento de las viandas no suspendió el contrato; pagó 720 mil dólares
anuales en la telefonía celular del municipio, el doble de lo destinado a
Acción Social y la mitad de presupuesto de Salud; a uno de los directores
técnicos del club Quilmes, incluso, le cedió un Movicón -411 0821- de la
intendencia; citó a cien mil contribuyentes -entre ellos jubilados, exentos,
entidades de bien público e incluso vecinos con las cuentas al día-, para que
demuestren que no mantenían deudas con la comuna; privatizó de modo ilegal la
cobranza de deudas municipales. Los estudios beneficiados iniciaron 12 mil
juicios de apremio y en muchos casos los honorarios superaban la deuda.
Etcétera.
De ese raíd -cuando un funcionario judicial tocó a su
puerta- Aníbal pasó a la clandestinidad.
Pidió garantías desde su quinta en Florencio
Varela, donde pasó el breve exilio interno. Y se entregó a la Justicia:
- Vengo para dar la cara -aseguró en su
reaparición pública-. No estoy arrepentido porque lo que llevamos adelante
fue una propuesta honesta de trabajo. Puede haber habido algún error
administrativo, como sucede en las mejores familias.
Las garantías solicitadas tuvieron formato de
banca legislativa. Para incluirlo en la lista de candidatos en las elecciones
de 1995 el gobernador debió rediseñar la ingeniería de repartos. Se bajó a la
candidata femenina -casualmente era la secretaria de Abasto- que ocupaba el
quinto puesto, y se la incluyó en la lista de diputados provinciales. Pero de
representar a los ciudadanos de Quilmes -donde vivía- en el Senado, la mujer
pasó a ocuparse de la represenatividad como diputada de los vecinos de Chacabuco,
donde nació y un día se marchó para no volver.
Tras las elecciones, el primer uso que hizo Aníbal de
sus fueros como senador electo, fue negarse a declarar ante el juez Ariel
Gonzáles Elicabe, en el proceso que se le inició por transferir sin licitación
la Dirección de Servicios Sanitarios a Aguas Argentinas.
No recibieron la misma medicina partidaria.
Carpinetti fue expulsado sin miramientos. Aníbal
encontró cobijo parlamentario e, incluso, escaló luego hasta una subsecretaría
de Gabinete.
El secreto estuvo en la reserva. Y en la lealtad.
El efectivo: El total de
los presupuestos municipales llega a los tres mil millones de dólares. La
recaudación propia es de dos mil millones. Y mil millones de transferencia de
la Provincia -que sale del Presupuesto provincial de 8.700 millones de pesos-.
Esto se desprende de la Ley de Coparticipación -Nº 10.559- que establece que un
14% de la recaudación tiene que ir a los municipios. Después hay otras transferencias
provenientes del juego -lotería, bingo y casinos-, y después vienen los planes
sociales -de Nación a Provincia-, y hay también unos 100 millones de pesos
derivados del Impuesto a los Ingresos Brutos y del Inmobiliario Rural y Urbano,
manejados por lo municipios que los administran y por los que la provincia les
da una comisión. Todo esto suma otros mil millones de pesos.
El criterio de reparto tiene ejemplos repetidos de clientelismo:
- En Florencio Varela, cuando
Carpinetti estuvo al frente del Ente, el presupuesto saltó de 40 a 80 millones
de dólares. En Ramallo -distrito del vicegobernador Rafael Romá-, que tiene un
presupuesto cercano a los 9 millones, pasó en un año a 12 millones, por un
subsidio del Senado Provincial. En realidad, no hay un manejo muy criterioso. (3)
Hay más recursos en la provincia: el Fondo del
Conurbano, que son 600 millones de pesos, de distribución totalmente
discrecional, y después los fondos sociales -alrededor de 590 millones de
dólares-. El más importante es el Plan Vida que maneja el Consejo de la
Familia: 180 millones al año.
La discrecionalidad en el gasto también abunda en
ejemplos: la recolección de residuos es el más claro de todos:
El gasto promedio para la recolección de residuos es el
13% del presupuesto total de los distritos del Conurbano. El gasto en Salud
oscila en el 15%. Sin embargo, hay municipios que destinan a la recolección el
6%, mientras que en otros alcanza el 25%.
Lomas de Zamora, por ejemplo, destina el 19%. La
relación de la empresa beneficiaria -Alvarez y Patiño- con el Ejecutivo fue
observada de modo permanente, desde 1984. La oposición halló en las rendiciones
de cuentas desde sobreprecios y facturaciones dobles, hasta adulteraciones en
las patentes de sus camiones. (4)
Todos ellos, antes de vivir de la política, tuvieron
actividades privadas: fueron abogados, carniceros, médicos, peones de Entel,
contadores, locutores, productores de TV, guardaespaldas, escribanos,
futbolistas, martilleros o boxeadores.
A todos ellos los une la pasión por la gestión pública.
Después de tomar posesión de un despacho oficial nunca más volvieron a su
actividad privada. Cambiaron de roles. Bajaron el perfil y luego retomaron el
protagonismo. Perdieron terrenos que, de la noche a la mañana, recuperaron por
arte de operaciones reservadas.
Algo hay en los sillones públicos que atrae a los
punteros. Jamás dejan uno vacío:
Baldomero Alvarez de Oliveira, antes de ser intendente
de Avellaneda por dos períodos, fue diputado provincial. Federico Scarabino
también calentó una banca en la legislatura provincial, hasta que llegó a la
intendencia de Quilmes. Su antecesor en el cargo, Aníbal Fernández, empezó su
carrera como secretario legislativo del Senado provincial, pasó cuatro años en
la intendencia, luego volvió al senado, dueño de una banca, y de allí lo llevó
el gobernador a la subsecretaría de Gobierno bonaerense.
En Berazategui, Carlos Infanzón heredó la intendencia
como primer concejal. El sillón se lo dejó Juan José Mussi, quien de allí pasó
a la cartera provincial de Salud. Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela
-también por dos períodos-, recibió el mando como primer concejal dejado por
Julio Carpinetti, al hacerse cargo del Ente del Conurbano. El senador nacional
Julio Villaverde empezó sus pasos como jefe comunal de Altte. Brown.
En Lanús, Manuel Quindimil, adquirió la categoría de institución,
lo cual no dejó de significarle un impedimento para justificar sus errores de
gestión. Desde 1973 -excepto durante la dictadura militar- es elegido
intendente. Esta situación
le impidió
responsabilizar por el estado de la comuna a su antecesor.Héctor Cozzi, el
hombre que encontró Alberto Pierri para cubrir el formalismo de la intendencia
en La Matanza, hizo su preparación como concejal. Alberto Descalzo, el
intendente del flamante distrito de Ituzaingo -desprendimiento de Morón- fue
uno de los concejales que votó -en 1989- la primer destitución de Juan Carlos
Rousselot. El locutor, tal vez por su falta de experiencia política, se convirtió
en el jefe comunal con más procesos judiciales en su contra: 25
El primer intendente de San Miguel -hoy detenido en
Devoto- fue José De Luca, ex secretario de gobierno durante la gestión de Luis
Ortega en Gral. Sarmiento. Tras la división del distrito, Rubén Glaría -ex secretario
de Deportes bonaerense-, fue elegido por el gobernador para conducir José C.
Paz. De un distrito vecino partió un día Carlos Brown, ex intendente de San
Martín, para convertirse primero en ministro de la Producción y,
posteriormente, en secretario de Seguridad de la provincia.
El ex concejal y diputado, Bruno Tavano, heredó la
intendencia de Lomas de Zamora de Hugo Toledo, quien fue a la provincia para
ocupar el ministerio de Obras Públicas. Toledo, a su vez, había heredado la
intendencia de quien se inició como concejal, Eduardo Duhalde, y que dejó el
cargo de jefe comunal para convertirse en diputado nacional, vicepresidente de
la Nación y, a la fecha, gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Ninguno de ellos conoció la angustia del desocupado.
Siempre apareció un hueco para que sus dedos queden dentro del plato.
Sirven para todo. Los punteros están hechos de una materia prima que reclama la
época: son reciclables.
(1) Javier Goldín, investigador del PRIES -Programa
Regional de Investigaciones y Estudios Sociales- y del IBAP -Instituto
Bonaerense de Análisis y Proyectos. Entrevista del autor.
(2) Esta investigación verificó la versión con las
fuentes citadas por Julio Carpinetti. Un integrante del Concejo Deliberante de
Florencio Varela confirmó los términos y contenidos de las
reuniones relatas
por Carpinetti. Cuando se le solicitó grabar la entrevista, la misma fuente
negó sus propias afirmaciones.
(3) Idem 1.(4) Las rendiciones de cuentas de la
municipalidad de Lomas de Zamora se analizan en profunidad más adelante. La
información sobre el servicio de recolección de residuos fue aportada por (1).
Entre otros datos, se añadieron:
Hay municipios con servicio
municipal de recolección y gastan el 6%, como Berisso -municipal- y Ensenada -mixto--. El municipio de Tigre
-privado- gasta el 25%. El monto total en el Conurbaono bonaerense es de 231 millones
de pesos.
Perfiles ejemplares
Rousselot, el locutor: Por Dios,
la Patria y los Santos Evangelios. El 10 de diciembre de 1987 se le tomó el
juramento de forma. A su lado estaban dos claras definiciones del
comportamiento humano: a su izquierda Mario Caserta, y a su derecha Alberto
Samid.
Juan Carlos Rousselot, un locutor de las primeras
generaciones de la televisión argentina, con un largo camino recorrido con un
pie en el Justicialismo y el otro en la Marina, y con su sonrisa perenne dijo: Si,
juro.
Era el nuevo intendente de Morón. Su sonrisa, ese día,
estaba justificada.
Nadie imaginó en esos días la vocación que adquiriría el
trío para darle contenido a las fojas de múltiples causas judiciales. Numerosas
páginas del Código Penal son una fiel descripción de sus conductas. El viejo
locutor de Teleonce, incluso, mantiene el récord de procesos penales contra un
intendente en ejercicio: 25. Fue destítuído en tres oportunidades.
Pero siempre cayó parado. Su primer alejamiento del
cargo -en 1989- le permitió conocer las tierras paraguayas. En esa oportunidad
por decreto presidencial y con inmunidad diplomática.
Su vida se puede reconstruir a través de sus domicilios.
Rousselot llegó a intendente de Morón porque poseía la sonrisa más popular de
los justicialistas de El Palomar, donde recaló en los primeros años de la
década de 80. Venía de Mar del Plata. Allí tuvo el cobijo de sus amigos
marineros, en plena dictadura militar.
En la elección de sus amistades, siempre, Rousselot
mantuvo una misma línea. Sinuosa.
De joven, en su Chaco natal, quiso y no pudo ingresar a
la Escuela de Aviación Militar. Su origen social -humilde- no le permitió pasar
más de la puerta: el riguroso examen de antecedentes a que eran sometidos
los aspirantes a la Escuela revelaba que su padre era un obrero de La Forestal.
(1)
Ese rechazo lo
llevó a buscar otros caminos para intimar con la gente de uniforme.
Durante la dictadura iniciada en 1966 por el Gral. Juan
Carlos Onganía accedió, al menos, a un escritorio de las Fuerzas Armadas. En el
ministerio de Marina se ocupó de las tareas de prensa. Su sonrisa se hizo
conocida en los pasillos de la Fuerza, se ganó la confianza de los hombres de
mar y, en 1972, tomó posesión de la secretaría de prensa. Sin embargo, nunca
negó su identidad de origen: peronista y chaqueño.
Por chaqueño conocía la vida en los bordes de la
frontera con el Paraguay del dictador Alfredo Stroessner. Un mundo de cruces
clandestinos, documentos falsos, pistas ilegales y contrabandos a destajo. Y
por peronista militaba con ahínco en el retorno del General.
La tercera y última presidencia de Perón le deparó,
también, un puesto de lucha como secretario de prensa: prestó sus servicios
para José El Brujo López Rega, ministro de Bienestar Social e ideólogo
de la Triple A -Alianza Anticomunista Argentina-: una banda paramilitar que
sembró el terror en un anticipo de los años y métodos que vendrían.
La dictadura de Videla lo devolvió al Chaco. La
provincia había caído en manos operacionales del Ejército. La guerrillas
internas entre uniformados -en especial Marina contra Ejército- le hizo perder
el diario El Norte, que había adquirido con un crédito del ministerio de
Bienestar Social.
Sus vínculos con los marinos lo convertían en un blanco
móvil en plena selva chaqueña. Usó el instinto y huyó. Primero recaló en
Rosario. La ciudad tenía un puerto a orillas del Paraná. Pero las barcazas
areneras y los lanchones guardacostas de la Prefectura eran poca cosa para
quien se había codeado con la trastienda del Poder.
El puerto de Mar del Plata es de aguas profundas. Operan
buques de gran calado. En esos años la Marina amarró en su base -la segunda en
importancia de la Fuerza después de la de Bahía Blanca-, al portaviones 25 de
Mayo y a su dotación de submarinos. La ciudad, además, era la base de
operaciones del ex almirante Emilio Eduardo Massera. Y hacia allí acudió el
locutor en su exilio interno.
En esa ciudad cimentó los vínculos con dos aspirantes a
la presidencia de la Nación.
Para ese objetivo los dos necesitaban del aparato
justicialista. Massera vió trunco su sueño con la apertura democrática y por la
insistencia en construir su imperio con operaciones criminales: secuestros,
torturas, extorsiones y asesinatos. El otro, en cambio, alcanzó su deseo.
Carlos Saúl Menem y Rousselot se conocieron en Mar del
Plata. Y en esos días el chaqueño y peronista vió nacer su propio sueño: la
vicepresidencia de la Nación. Aunque inició el mismo camino que su máximo
enemigo en la provincia, no pudo -a diferencia del otro- pasar de una
intendencia del conurbano.
El circulo que se formó en la ciudad era el germen de un
proyecto de poder. Se desconocía a ciencia cierta quién lo encabezaría, quién
acompañaría el trayecto hasta el fin y quién quedaría en el camino. Pero en el
grupo había voluntades inquebrantables.
Algunos nombres: Carlos Cañón,
Mario Caserta, Carlos "Za Za" Martínez, Jorge Antonio, Julio César
Aráoz, José y Manuel Samid, Luis Santos Casale. Unos llegaban a la ciudad
atraídos por el mar. Otros por sus frutos y las comilonas en el puerto. Y había
quienes no tenían un sitio más seguro donde instalar sus huesos.
Carlos Cañón, vocero del Partido para la Democracia
Social -invento político de Massera-, dirigía el diario El Atlántico e
incluyó en su staff a Rousselot. "Za Za" Martinez era el apoderado
del partido de Massera en Códoba, pero prefería el aire de mar. Jorge Antonio
tenía -y tiene- empresas pesqueras en manos de sus hijos (2). Julio César Aráoz
-ministro, interventor y secretario de Estado, entre otras funciones, durante
el gobierno de Carlos Menem-, también tenía -como Rousselot en la selva
chaqueña- problemas con el aire de las serranías cordobesas en manos del
Ejército, y cada tanto se hacía una escapada a la costa atlántica. Luis Santos
Casale, al frente de ELMA -Líneas Marítimas del Estado- cuando éste aún
existía, cultivaba en esos días fuertes vínculos comerciales con empresas
navieras. El rol de los matarifes y hermanos Samid era casi doméstico: a cargo
de su responsabilidad había quedado la provisión de la carne en los asados del
grupo. (3)
Alrededor de ese corro también merodeó Alberto Pierri.
Uno de los primeros clientes que concretó un pedido de insumos tras su acceso
al control de la Papelera San Justo fue el diario Convicción, invento
-en este caso periodístico- de Massera.
La relación de Rousselot con Pierri fue definida con
exactitud sicologista por Charly García: te odio, te amo, dame más.
Alternaron descarnadas guerrillas internas con imprevistas alianzas
político-comerciales. Aunque hay especulaciones sobre las verdaderas
intenciones de cada escaramuza, lo cierto es que siempre ganó Pierri.
Menem fue -como Rousselot- integrante de la vertiente
del grupo que eligió el destierro marplatense por descarte. Cuando la dictadura
militar le otorgó la libertad condicional le excluyó la posibilidad de retornar
a su provincia, La Rioja. Sin saberlo, el ex gobernador orientó su destino
hacia la ciudad donde incubaría el gérmen inicial del menemismo.
De los vínculos que tejió Rousselot en su exilio interno
en Mar del Plata, obtuvo mucho más de lo que le hubiera deparado su condición
de perseguido en tierras chaqueñas. Sin embargo, cuando el 10 de diciembre de
1987 juró como intendente de Morón estaba convencido que allí, en realidad, se
iniciaba el camino.
No solo fue el fínal, sino que debió luchar a brazo
partido para no ser expulsado de modo definitivo y violento de su ínfima
porción de poder.
A juzgar por las cifras que han pasado por su manos, no
es poca cosa.
El intendente: El fortín que
se construyó por sus características naturales -un lugar alto, montecillo o
morón-, pudo haber sido el origen de su nombre. También porque entre los
primeros pobladores que se afincaron en la región se encontraban muchos
naturales de Morón, pueblo de Andalucía.
La versión más aceptada, sin embargo, dice que el
pionero de éstas tierras fue el capitán Diego de Morón. El hombre instaló el
primer molino en la región. La iniciativa trajo tanto progreso que, en
homenaje, la pobladores bautizaron el sitio con su nombre. Nadie se olvidaría
de él.
Hubo un intento, en la década del 30, de borrar la
memoria del lugar. El gobierno de la época le cambió al distrito el nombre de
Morón por el de "6 de Setiembre". Los conservadores querían imponer
una nueva memoria, y empezaron por grabar a fuego la fecha en que tomaron el
poder. En 1946 el distrito recuperó su nombre original. La evocación del
capitán quedó intacta.
Cuando Rousselot llegó a Morón sus conocimientos del
distrito no superaban esos datos elementales. Y nadie propondrá su nombre,
cuando se vaya, para bautizar siquiera una plazoleta. Sin embargo, nadie se
olvidará de él.
De Rousselot, lo menos que se dice, es que miente de
modo descarado.
Quienes lo trataron políticamente desde la oposición
tienen una idea formada de su personalidad:
- Al lado de él todo es conflicto. Es una persona que no
puede diferenciar entre el bien y el mal. (4)
Sus ex funcionarios, en cambio, doblaron la apuesta:
- ... corrupto desde el punto de vista humano, político
y administrativo... (5)
- ... ególatra personal y vergonzante, rodeado por un
entorno que lo conducirá a la cárcel o a la defenestración. (6)
Es depresivo. Cuando salta un escándalo en el municipio
-situación habitual-, desaparece. A los pocos días regresa demacrado y con
barba crecida. Ese abandono personal que lo invade contrasta con su elegancia
habitual, en los días felices. Al municipio puede concurrir con ropa deportiva
o de traje. Pero siempre -con un estilo muy propio-, impecable: su combinación
preferida es el traje claro, una corbata llamativa, y los zapatos blancos. Pero
sin medias.
La reuniones políticas y de trabajo evita realizarlas en
el municipio. Prefiere las mesas de algún bar. Para lograr la ansiada
privacidad mandó construir una casona en un predio del Polideportivo Municipal,
y allí rosquea tranquilo.
Su relación con los vecinos de Morón es ambigua:
- Es un fenómeno mediático. La gente lo putea, pero el
tipo va caminando por el barrio y lo saludan...
En las encuestas, a pesar de todo, su figura cayó a
lugares insondables. Pero la lista sábana lo ayudó en la última elección:
- El corte de boleta no superó el 4 por ciento. Lo
votaron a Duhalde y entró él...
Su acceso a la intendencia le permitió mudarse a Haedo,
una de las zonas residenciales más caras del Oeste. Según el mismo Rousselot su
actual vivienda -de dos plantas y lujo ostensible- le costó 280 mil dólares.
Dijo haberla pagado con un crédito y con lo obtenido tras la venta de su
antigua casa en El Palomar.
- Nosotros sabemos que no vendió su primer casa en el
distrito. Además allí viven sus padres, reveló un
periodista local.
El hombre, como es de esperar, también negó la propiedad
de dos viviendas en Castelar: en Aristóbulo del Valle al 950 y en Quilmes al
900. Extrañamente, en domicilios que no le pertenecerían, Telecóm Argentina
colocó sendas líneas telefónicas a nombre de un tal Juan Carlos Rousselot.
El locutor intendente desde pequeño tuvo inclinación por
los aviones. Le gusta volar:
- El municipio contrató un curso de vuelo en
helicóptero que lo pagaron los vecinos. Se le abonaron durante varios meses 200
horas de vuelo a la empresa RACA. Nadie sabía quien las usaba. Después supimos
-acotó el periodista- que eran para él.
Cuando todavía no estaba resuelta la división del
partido de Morón -en los primeros meses de 1995-, Rousselot acudió a un reunión
en San Vicente. El gobernador había convocado en su quinta a los intendentes
del Conurbano. Todos llegaron por tierra, menos el hombre de Morón. Llegó por
aire. En helicóptero:
- Este no se cura más, dicen que
dijo Duhalde meneando su cabeza.
Por el alquiler de ese helicóptero abonó a la firma RACA
172 mil pesos. En cuatro pagos: tres de 40 mil y el restante de 52 mil.
Rousselot es un hombre que no se fijó en los gastos.
Sobre todo cuando los dineros para cancelar las facturas de la fiesta no salían
de su bolsillo. Fue capaz de desviar la recaudación de una tasa destinada a
crear una Fondo de Salud, para pagar el
alquiler de un automóvil puesto a su servicio.
Con el mismo criterio, pagó con dineros públicos para
que sus declaraciones aparezcan en medios de prensa.
Se le puede endilgar el despilfarro de los recursos
municipales, pero lo hizo de modo ordenado. Siempre pidió los comprobantes.
La orden de compra de la secretaría Privada de la
Municipalidad de Morón, Nº 0132, del 5 de abril de 1994 fue extendida a nombre
de la firma Lomada S.A., domiciliada en Esmeralda 985, Capital Federal.
Descripción:
Por la contratación de un vehículo Renault 21 TXE FULL,
totalmente equipado, polarizado y con teléfono celular, hasta el 31-12-94,
renovable por un año con iguales condiciones con acuerdo de las partes. Las
siguientes condiciones:
Recambio de vehículo por desperfecto en cualquier punto
del país.
Reserva desde cualquier punto del país o del exterior.
Entrega de unidades en aeropuertos y hoteles.
Autorizaciones especiales para trasladarse a países
limítrofes.
Seguros de todo riesgo a cargo de la locadora.
Precio Unitario: $ 2342.-
Total: 23.420.-
Rousselot pagó por ocho meses -de abril a diciembre- de
alquiler del vehículo una cifra cercana a su valor de compra. En esos días el
preció de R 21 apenas superaba los 30 mil pesos. Pero, en un supuesto error
involuntario, le facturaron dos meses de más.
De acuerdo al precio unitario por mes, el total de la
factura debió sumar $ 18.736.-
A la misma empresa le alquiló también 19 camionetas
Saveiro Volkswagen. Pagó 13.275.- pesos por cada camioneta, para usarlas 9 de
los 12 meses de 1994. El precio de venta al público era de 13.330.- pesos cada
una.
Su política de prensa fue a dos bandas: a unos palos y a
otros pesos:
A Mauro Viale le pagó 3.054.- pesos por su participación
en el programa Primerísimo, que se emitía por radio, en la 9,90. A Roberto
Di Sandro también le pagó buenos dineros en concepto de difusión de notas
periodísticas en la misma emisora. El programa de su amigo se emitía en un
horario poco radial: sábados, de 21 a 23. Sin embargo, durante diez meses, pagó
1500.- pesos cada treinta días. (7)
Con Di Sandro, además, se tiró un lance gremial:
encabezaron como candidatos a secretario y secretario adjunto una oscura Lista
Marrón en la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires -UTPBA-. La Lista
desapareció tal como llegó al sindicato: ignorada.
- A vos te voy a romper la cara. Te voy a matar, le dijo
Santiago Poli -jefe de Prensa del municipio- a Javier Romero -director del
Diario de Morón-. Después pasó a los hechos: lo golpeó en el rostro e intentó
hacerle abandonar el edificio del municipio por la fuerza. Esa agresión fue la
tercera que sufrió el periodista en 1994.
La UTPBA, el gremio en el que Rousselot quizo poner un
pie, tuvo que poner el cuerpo para proteger a los periodistas en sus
excursiones por el territorio de Morón: sólo en 1995 fueron golpeados en la
puerta del Concejo Deliberante 10 periodistas: Pablo Fernández y Mario de
Andrea, de Canal 9; Andrea Gual, de Cablevisión; Florencia Arbeleche, de La
Nación; Alejandro Cancellare, de Cablemundo; Diego Spina, de Supercanal, José
Delgaudio, de FM Argentina de Morón, Patricia Libertini, de FM En Tránsito,
Daniel Raddi, de FM Oeste y, nuevamente, Romero, de El Diario.
Todos los casos fueron denunciados por el gremio ante el
ministerio del Interior y la gobernación. Los agresores mantuvieron sus
despachos.
Más que por su sonrisa, Rousselot será recordado por sus
cloacas.
Llegó a la intendencia en 1987 con un slogan que
anticipó la identidad de su presa: Aguas + Cloacas= Salud.
Su proyecto para realizar el trazado de la red cloacal
de Morón -y extenderlo luego a otros distritos- estuvo a punto de generar un
negocio de 400 millones de dólares, que llegaría a los 1000 millones con la
financiación. La iniciativa fue tan escandalosa que apenas salvó sus huesos de
la cárcel por su amistad con el presidente Menem y su influencia entre los
jueces de la Corte Suprema.
En el proyecto tuvo una destacada participación Mario
Caserta -subsecretario de Planeamiento de Morón-. Fue uno de los principales
vínculos con la empresa que se encargaría de la obra: Sideco-Americana -Grupo
Macri-. No fue casual que Caserta, tras el triunfo de Menem en el 89, haya
ocupado la secretaría de Recursos Hídricos de la Nación.
- Mario Anello, que era el jefe de la banda que traía
los narcodólares de la causa Yomagate, tramitó su partida de nacimiento en la
provincia del Chaco, y lo hizo una persona vinculada a Rousselot a través de su
ex yerno, reconoció a ésta investigación un diputado que integró
la Comisiòn de Juicio Político.
El negocio se derrumbó. En ello jugaron diversos
factores: la oposición de los vecinos a pagar cifras descomunales, los odios
que cosechó Rousselot entre sus opositores internos, y los enemigos de Caserta
que le arrojaban a su paso valijas repletas de dinero sucio.
La conferencia de prensa había sido convocada por el
intendente para dar a conocer el apoyo de la comunidad a las obras cloacales.
Estaban presentes todos los medios locales. Rousselot era acompañado en su
despacho por varios asesores. Y como prueba agitó una nota de apoyo que acababa
de recibir:
- ¿Quién firma la nota?, preguntó un
periodista
- La Federación de Sociedades de Fomento, le respondió
Rousselot.
- ¿Y dice que está a favor?, increpó con
asombro el periodista delante de 80 colegas.
- Si, si. Me dicen acá que están a favor, insistió el
intendente.
La conferencia concluyó y los periodistas se miraban
extrañados entre sí. Rousselot apoyó la nota de la Federación, dada vuelta,
encima de una mesa ratona del despacho. Uno de los periodistas no podía creer
lo que acababa de revelar el intendente. Se acercó a la mesa, dió vuelta la
nota y la leyó: sería muy importante para los vecinos de Morón tener las
cloacas, pero los precios son abusivos y no los vamos a pagar.
Rousselot es una persona locuaz. Habla hasta por los
codos. En las conferencias de prensa o en las audiencias le gusta intercalar
pequeños párrafos que demostrarían sus vínculos. Nadie le cree. Ejemplos:
- Bueno, justamente ayer estuve con el gobernador
Duhalde y me dijo: dale para adelante con el tema de las cloacas.
- Pasado mañana me reúno con Corach porque estoy
preocupado...
- Hoy me encontré con el presidente Menem...
La fantasía máxima de Rousselot se produjo durante
reunión que mantuvo con la Federación de Industrias del Conurbano Bonaerense y
la Unión Industrial de Morón. De ella participaron los presidentes de las
entidades en ese momento, José Lusito y Pascual Turano.
La charla se inició de modo distendido. Los temas
giraban en torno a la situación económica, el comercio y la estabilidad. Al ver
que los empresarios estaban expectantes del nuevo momento económico, el
intendente se confesó:
- El Plan de Convertibilidad, en realidad, es una idea
mía...
De Rousselot se dirá que recurrió a la fábula y que
dominó como nadie los enredos de la comedia. Pero se dirá también que detrás de
cada gesto se descubrían los rasgos del espanto.
Si no fuera que se trató de hechos de la más estricta
realidad, se podría pensar que hubo un admirable manejo del absurdo.
La familia: El leit
motiv de la campaña electoral de Rousselot en 1991 fue un rap de su
autoría. Además, y con el acompañamento instrumental del grupo Los Parranderos,
lo cantó. El estribillo, previsible, decía: Lo primero es la
familia..., la la li la la. Tras el triunfo se convirtió en una de las
escasas promesas electorales cumplidas..
Los tres hijos de su primer matrimonio, su segunda
esposa, y numerosos sobrinos y cuñados formaron parte del staff municipal de
Morón. El gabinete llegó a tener en sus filas a 15 rousellot's.
Gerardo -ahijado de Mario Caserta- es el hijo mayor de
su primer matrimonio. A pesar de no poseer siquiera el título de contador fue
nombrado secretario de Economía y Hacienda de Morón. En premio a su gestión se
hizo cargo también de la Coordinación de Gabinete.
La calidad de su gestión se sintetizó en los números del
déficit del municipio: cuando Rousselot asumió por primera vez al frente del
Ejecutivo la comuna tenía superavit. Cuando reasumió el cargo, en 1991, Morón
ya debía 10 millones de dólares. Cuatro años después, previo a la partición del
distrito, la deuda redondeaba los 90 millones de pesos, sobre un presupuesto de
110 millones.
A Fabián, el segundo vástago de su primer matrimonio, le
gustaban las computadoras. Su padre, en agradecimiento a viejos favores, lo
puso al frente de la Red Administrativa Municipal. La Red, si bien no puede
afirmarse a ciencia cierta que cuente con el equipamiento informático más
eficiente, no dejó dudas que se trató del más costoso: solamente el soft del
sistema habría alcanzado los 300 mil dólares. Junto con la secretaría de
Hacienda, la Red Administriva es la segunda pata del control financiero del municipio.
Por nada Rousselot iba a delegar el control de ésta
valiosísima herramienta informativa, económica y política.
Y con Fabián -ex empleado de Canal 11- tenía una deuda
casi moral: cuando Rousselot padre anduvo en la mala fue una escena habitual
verlo esperar con ansiedad a su hijo en la puerta de su empleo, en los días de
cobro, para convencerlo de compartir el salario.
- El hijo se tenía que andar escondiendo, cuentan con
los que conocieron la familia Rousselot por esos días.
Patricia, la tercer hija del primer matrimonio, tuvo a
su cargo la coordinación del área de Industria y Comercio, la tercer pata estratégica
para el control económico del municipio. La cuarta pata, indispensable para el
trabajo político-asistencial, fue la Dirección de Acción Social. Teresa
Catarcio, su segunda esposa -una ex azafata que aún conserva rasgos de la
belleza de su juventud-, quedó a cargo del reparto de la ayuda social.
De este segundo matrimonio Rousselot procreó otros tres
hijos: la hija menor aún no concluyó los estudios secundarios. El segundo se
dedicó al estudio de publicidad en la Universidad de Morón. Y al mayor de ellos
le tocó cumplir una vieja frustración de su padre: es cadete del Liceo Militar.
La presencia de la familia en el gabinete no sólo
constituyó una de los más claro ejemplos de nepotismo municipal. La experiencia
política de Rousselot le dejó una clara enseñanza: no se puede confiar en
nadie, y menos aún en la propia tropa.
La mayor parte de sus colaboradores lo traicionaron. Se
pasaron a la oposición interna. Cavaron trincheras y le declararon la guerra.
Hubo otros que volvieron con la cabeza gacha y están los que negociaron paso a
paso cada una de las operaciones, con señales de amor y con iracibles
declaraciones de odio, según la marcha del negocio.
Como buen alumno de sus propia experiencia, Rousselot
dejó pasar varios años antes de tomarse sus primeras vacaciones. Sabía que si
dejaba el despacho a su regreso el sillón iba a estar ocupado. La audiencia que
le concedió el papa Juan Pablo II en 1995 se le convirtió en un problema. Antes
de cerrar la valija obtuvo un dictámen de la Asesoría General de Gobierno de la
provincia que impedía que los dos primeros concejales -que debían reemplazarlo-
accedan al cargo por inconducta partidaria. De ese modo, logró que la
sucesión recaiga en un incondicional.
Pero tras las elecciones de 1995 Rousselot perdió de
modo absoluto el control sobre el Concejo Deliberante. El gobernador,
personalmente, le armó la lista. Rousselot se enteró del nombramiento de quien
la encabezaría una vez que la candidatura ya estaba aceptada. Y se lo
presentaron una vez que fue electo.
Un caso similar se suscitó con la contadora Marina
Cassese. La mujer utilizó su figura -treintañera, ojos y cabellos claros, y una
tendencia a los escotes pronunciados- para escalar en su carrera política. La
última elección la mostró en afiches que empapelaron Morón con su sonrisa bajo
una leyenda minimalista: Compare.
La estrategia es inteligente. Es obvio que ella es más
bonita que, digamos, Juan Carlos Rousselot, Horacio Román o Alberto Samid.
Nadie en su sano juicio preferiría quedarse con ellos en una isla desierta. (8)
A pesar del odio que provoca su figura en Chiche
Duhalde, Marina sólo recibió órdenes de quien la impuso en la lista de
concejales: el gobernador. El 11 de diciembre de 1995 la edil debutó en el
Cuerpo con catorce pedidos de informes que descolocaron la sonrisa de
Rousselot. El golpe apuntó directamente a sus hijos:
Las sopechas de Marina giraron sobre las siguientes
irregularidades:
Se observaron grandes construcciones y modificaciones en
edificios realizadas en los últimos años, y no son proporcionales con el monto
del tributo municipal que se liquida.
Se encontraron casos de comisiones abonadas a los
fiscalizadores -funcionarios encargados de negociar con las empresas las deudas
municipales- sin el correspondiente ingreso de los tributos que avalen los
importes de las comisiones liquidadas.
Se recibieron denuncias contra agentes que perciben
cifras en concepto de comisiones, con apenas un mes de antiguedad en el cargo,
sin la indispensable experiencia ni tiempo suficiente para llevar a cabo las
gestiones e intimaciones que permitan lograr la efectivización de la deuda
intimada.
Existen causas por la pérdida de información por parte
del sistema utilizado para la actualización de las bases, y/o adulteración de
recibos y sellos.
A Rousselot -dijo un viejo politico de Morón, conocedor
de las mañas de los punteros-, no le entran las balas. Se le han
efectuado causas por irregularidades cuantiosas: sistema de comunicaciones
para los Vigías de la Comunidad; compra de máquinas motoniveladoras a la
empresa Klia; utilización de elementos y personal municipal para trabajos
particulares; compra de ropa inexistente; pago con fondos municipales por la
reparación de vehículos privados; contratación de una empresa en forma directa
para una futura planta de efluentes de tratamientos cloacales -SIDECO-;
violación al Código de Ordenamiento Urbano por irregularidades en, por lo
menos, 8 construcciones; desaparición de cheques en el Consejo Escolar;
etcétera. (9)
Rousselot asumió su tercer período el 10 de diciembre de
1995. Pero ya no era el mismo del 87. Tenía heridas. Y dos de ellas eran de
gravedad.
No le quedó nadie en quien confiar. Los puestos claves
del gabinete -aunque recortados- los puso en manos de sus hijos, de donde nunca
esperaría una traición. Había perdido el control sobre el Concejo Deliberante.
Y con ello la linea de sucesión. El gobernador puso allí a un desconocido
ingeniero de Haedo, Guillermo Crespo. El hombre venía de la vicepresidencia de
Ferrocarriles pero era un desconocido para el peronismo local:
- ¿Con quién se va a alinear en el peronismo de Morón?, le
preguntaron a Crespo días antes de asumir.
- Con nadie -respondió
sereno-. Yo soy un hombre del gobernador. Si no me dejan trabajar, doy media
vuelta y me voy. Lo digo en serio.
- ¿Y si Rousselot se va para ser diputado o se topa con
un fallo desfavorable en la Justicia?
- No me asusta la idea de ser jefe comunal. Por algo en
cuatro meses ascendí de gerente a vicepresidente de Ferrocarriles
Metropolitanos, cortó con humildad el ingeniero.
La otra herida se la propinó Alberto Pierri. Rousselot
notó que el cerco financiero lo rodeaba por el cuello. Además necesitaba aire
político para enfrentar a su acérrimo enemigo distrital: Horacio Román, senador
provincial.
Los últimos meses de 1993 se inició la operación. Y en
diciembre del 94 Rousselot se entregó a Pierri como quien se deja caer en un
regazo, manso y en paz.
En la sesión del Concejo Deliberante del 28 de diciembre
de 1995 se abrochó el acuerdo. Levantaron las manos y pusieron los dedos:
- A ver si tenemos quórum ésta vez, se preguntó
en voz alta el presidente del Cuerpo.
- Si, somos 48, le respondió
un periodista que cubría la velada.
- Calláte vos -retrucó el
presidente, medio en broma y medio en serio-. Sino, no llegás a fin de año.
En la última sesión -otro vez un Día de los Inocentes-
se aprobaron 3 proyectos. Sobre dos de ellos sobrevoló la figura de Pierri: la
última vez que los trece concejales justicialistas levantaron la mano en ese
duro 1995 autorizaron a Telecentro -el canal de TV de Pierri- a instalarse en
Morón. El proyecto que habían aprobado con anterioridad -por vía de la
excepción- permitió la instalación de un bingo en el distrito. La empresa
beneficiada -LOFA SA- también estaría vinculada con el Muñeco:
Pierri, a través de un contador fantasma, participaría
en un 30% del negocio. Al igual que en el bingo de La Matanza. Se dice, y esto
es imposible de comprobar, que los inversionistas aportaron 800 mil dólares
para 'aceitar' la aprobación de la casa de juegos. Mitad y mitad entre el
Ejecutivo y el Concejo. (10)
Pero la mano de Pierri llegó más lejos aún. Alberto
Levy, ex gerente del bingo de La Matanza, desde 1993 se había convertido en el interventor
de las cuentas municipales. Como en La Matanza, la entidad de bien público que
prestó su nombre a LOFA SA fueron los Bomberos Voluntarios. En ambos casos, se
quedaron con 2,5% de la recaudación bruta.
Rousselot sabe que está custodiado. No puede siquiera
contraer un leve resfriado. Si falta un día a su trabajo es conciente que el
hombre del gobernador hace ejercicios de precalentamiento en el banco. Y sobre
los negocios, encima, tiene aferrada la mano del Muñeco.
Sus primeras palabras luego de su última asunción fueron
una clara demostración de la fé que abrazó una noche de invierno. Cuando se dió
cuenta que se estaba quedando solo, irremediablemente solo:
- Acompañaré la propuesta Duhalde Presidente 99. No soy
de cambiar de vereda. Así lo hice con el general Perón y, a pesar de todas las
persecuciones, no cambié mis ideales. Lo confirmo: no cambio de vereda.
Chicho De Luca, el carnicero:
José De Luca, carece de alias, de nacionalidad argentino
naturalizado, nacido el 29 de setiembre de 1943, en Coversano, provincia de
Bari, Italia, de estado civil casado, documento de identidad DNI Nº 18.762.227,
de ocupación intendente de la Municipalidad de San Miguel.
Los datos centrales de su biografía pertenecen al auto
de procesamiento producido en noviembre de 1996. Cuando se entregó a la
Justicia se le dictó la preventiva. Después le dieron dos años y medio.
Tenía un alias: Don Chico.
Pero en barrio era más conocido por su ocupación
anterior: carnicero.
La mujer siempre vivió en San Miguel. De chica la madre
la enviaba a hacer las compras diarias. Salía con su bolsa. Traía el pan, la
leche, a veces huevos y cada tanto carne.
La más cercana a su casa era una que tenía un nombre
difícil de olvidar. A ella le gustaba. Parecía sacado de un libro de cuentos
infantiles. Carnicería La Vaca Loca, decía el cartel:
- El tano De Luca era el carniza del
barrio. Mi mamá siempre decía: 'no vayas a lo del tano que siempre te roba en
la balanza'. Ya tenía fama...
Con esa fama y con esos vicios llegó al municipio: liquidaba
mal los salarios o se equivocaba en las horas extras. Y se quedaba con la plata,
reconoció indignado un dirigente gremial de San Miguel. En realidad, ese fue un
vicio menor.
Hasta 1991 Don Chico se dedicó con exclusividad a
la venta de carne. Pero ya no era el carniza del barrio. Era matarife. En
los pasillos del Justicialismo se hablaba de una relación con Alberto Samid,
incluso se decía que habían tenido un crecimiento en la misma época,
reconoció el dirigente gremial.
A la carne le añadió el negocio de los corsos. Organizó
en varias oportunidades las fiestas de carnaval y, peso sobre peso, juntó lo
suficiente como para comprar un departamento en Capital Federal -valuado en 40
mil dólares y vendido para financiar la campaña de Luis Ortega, fallecido
posteriormente en un accidente automovilístico, hacia la intendencia del ex
municipio de General Sarmiento-, un Ford Falcon 78 y un Fiat 128 72. Además, ya
poseía la vivienda de Williams 1530, San Miguel, donde el 6 de noviembre de
1996 los gendarmes intentaron inútilmente detenerlo.
Tras 10 meses de gestión, uno de los mandatos más breves
para un puntero del Conurbano, se estimaba que el capital de la Sociedad KEA,
cuyo titular es su esposa, ascendería a los 3 millones de dólares. (11)
El primer cargo público de Don Chicho fue la
secretaría de Gobierno, durante la intendencia de Luis Ortega -hermano de
Palito- al frente de Gral. Sarmiento. Fue un gestión plagada de obstáculos:
- El gobernador Duhalde me tiene en
penitencia. Yo no quise hacer los deberes..., le dijo
Ortega a una dirigente gremial que luego se convirtió en diputada provincial.
Los deberes eran la cesantía de 400 de los 1200
trabajadores de la municipalidad de San Miguel. La tarea quedó a cargo de Don
Chicho. Aunque el cuadro completo mostraba mayor dramatismo en la escena:
- La causa federal por la que terminó preso data de
la gestión de Luis Ortega y De Luca como su secretario de Gobierno. La verdad
es que la gestión de Ortega fue espantosa. En el contexto de la feroz interna
del peronismo, ser el hermano de Palito, profundizó la situación dramática que
vivió el distrito aún antes de que De Luca fuera intendente. A la falta de
recursos y a los recortes que se lo sometiò desde La Plata, hubo además una
gran inoperancia. En el Consejo Anti Corrupción que hicimos en el municipio
comprobamos que no solo había inoperancia. Había indicios de malversación de
fondos públicos, completó la diputada.
En enero del 94 Don Chicho se convenció que sus días
junto a Ortega estaban contados. Veía que el barco hacía agua. Aceptó de buena
gana ser echado por el intendente. Desde el llano empezó a operar:
El presidente Menem había arribado a General Sarmiento
para participar de la inauguración de una serie de obras menores. Luis Ortega
lo acompañaba en el palco y su hermano, Palito, pegó el faltazo sin aviso. Con
organización, un buen número de vecinos y sin reparar en la ausencia, gritaron
a viva voz:
- ... que le diga a Palito que los lleve a Tucumán, repetían.
Finalmente uno del grupo explicó la idea: nosotros
somos militantes peronistas de base y queríamos saludar al Presidente y pedirle
a Palito que se lleve a sus hermanos a Tucumán...
Cuando se convencieron que algún ladero transmitiría el
mensaje al Presidente partieron. Con la bandera que los identificada bien
extendida se fueron con cantos y algún insulto para el intendente. La bandera
decía: Conducción, José de Luca.
El elegido: Para llegar a
la intendencia de San Miguel hubo un gesto que hizo innecesaria cualquier otra
operación: el dedo del gobernador se posó sobre su figura.
Fue el elegido por Duhalde para conducir los destinos
del municipio por cuatro años. El mismo criterio se utilizó para elegir al
primer candidato en la lista de concejales, y primero en la linea sucesoria.
Los roles protagónicos de la siguiente historia
son: José De Luca -Liga Federal-, ex
intendente de San Miguel, detenido, procesado y condenado; Manuel Hernández
-Lipebo-, primer concejal, procesado por defraudación y, por tal razón,
inhabilitado para ejercer la función pública; y Eduardo Duhalde, gobernador.
(12)
El justicialismo de los distritos divididos no eligió a
sus candidatos a cargos gubernamentales. Se eligieron democráticamente en los
casos de cargos partidarios, nada más. En San Miguel, por ejemplo, la alquimia
del gobernador posibilitó que la corriente derrotada ocupe el primer lugar de
la lista de concejales, en la persona de Manuel Hernández, un abogado local de
buena posición económica.
Doce meses después, cuando De Luca era buscado por la
gendarmería -como ser verá más adelante el juez no confiaba en la bonaerense-,
y Hernández debió renunciar al cargo por las acusaciones que aparecieron en su
contra, el gobernador negó toda ingerencia.
En realidad se trató de una simple aplicación del
carácter transitivo. Quien resolvió evitar las internas en los distritos
divididos fue el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires,
presidido por el gobernador:
A fines de 1996 Duhalde visitó Malvinas Argentinas, como
moscas los periodistas locales buscaron su opinión sobre al affaire de Don
Chico con los dineros públicos:
- Ud. designó a De Luca y a Hernández, ¿se arrepiente?.
- Yo no los designé, los eligió la gente, ellos ganaron
la elección interna y la democracia de los partidos es así. Lo que lamento es
que se condene a la gente antes que la justicia los juzgue. (13)
Cuando la Justicia, los medios de prensa y la oposición
acercaron su aliento a la nuca de Don Chicho, su entorno y sus apoyos
polìticos se agolparon en la puerta de salida del municipio. Huían azorados y
confundidos.
En sus declaraciones de prensa se notó el desconcierto
propio de una retirada:
El contrapunto periodístico se produjo a lo largo de
varias semanas. Las declaraciones de Duhalde fueron efectuadas durante las
reiteradas visitas que hizo a San Miguel y a los distritos vecinos por esos
días. Fueron publicadas en el Diario La Hoja:
- Yo soy abogado, usted es abogado, sabemos que tenemos
qué hacer y qué calidad puede tener una prueba. Contra la corrupción, adelante,
fuerza y suerte, reveló el futuro ex concejal Hernández que le había
confiado el gobernador.
- A Hernández hace mucho tiempo que no lo veo...,
años, diría, respondió Duhalde cuando los periodistas de San Miguel
requirieron su confirmación sobre la declaraciones de Hernández.
- No sé porqué lo dijo. No tenía datos o no quería
involucrarse en la denuncia. El sabe por qué lo dijo. El es político y yo no,
él gobierna 12 millones de personas y yo no, insistió
Hernández.
Cuando el contrapunto entre Duhalde y Hernández alcanzó
el climax de confusión, apareció Don Chico con una declaración desde la
clandestinidad: tengo el apoyo del gobernador, dijo. Y aseguró que los
días del juez de la causa estaban contados.
En la carambola a tres bandas que se había convertido el
destino de la intendencia, Hernández puso las manos en el fuego por Duhalde:
- Escuché la versión del intendente. Dice que el
gobernador le prometió cortarle la cabeza al juez, pero esto es una barbaridad.
No creo que el gobernador haya dicho eso, estimó el en
ese momento primer concejal y aún a tiro de la intendencia de San Miguel.
Las causas del derrumbe: Causa Nº
34.656: caratulada "De Luca, José s/ Malversación de Caudales Públicos e
incumplimiento de los deberes de funcionario público". El el juez Carlos
Sorondo dictó la prisión preventiva, el cierre de sumario y el pase a fiscalía.
La causa ingresó en las Fiscalía Nº 1, a cargo del Dr. Héctor Luis Leonardo,
realizó la acusación pertinente, solicitando cuatro años de prisión para el
intendente municipal de San Miguel.
Las pruebas recopiladas por el juez indican que el
intendente habría utilizado una camioneta Traffic y un empleado municipal para
fines particulares. También habría cambiado un tractor para cortar pasto
inservible de su propiedad por otro nuevo de la Municipalidad.
Causa Nº 34.652: caratulada "Funcionarios
Municipalidad de San Miguel s/Amenazas, exacciones ilegales y falsificación de
documento público". Las pruebas: varios registros de conductor en blanco,
firmados por el director de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel y
libretas sanitarias también en blanco y autorizadas. Además: presunta
recaudación de mensualidades de remiseros, basadas en presiones de la Dirección
de Tránsito y venta de licencias de conducir en la plaza, a 50 pesos cada una.
Llevarían la firma del Director de Tránsito y el resto de los datos en blanco.
Procesados: el ex director de Tránsito, Juan Mirco y dos cómplices, por
"exacciones ilegales calificadas e incumplimiento de los deberes de
funcionario público" y el ex director de Medicina Preventiva y concejal
Claudio Pérez, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Causa Nº 34.666: caratulada "De Luca, José
s/Negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública". Se
investigaron irregularidades en la Casa de Tierras del Municipio y terrenos
pertenecientes al IOMA que habrían sido alquilados en beneficio del jefe
comunal. José De Luca habría realizado contactos en la Corte Suprema de
Justicia, ofreciendo en alquiler un inmueble propiedad de KEA (propiedad de su
esposa y de un presunto testaferro, Víctor De Brasi), para la instalación de
los Tribunales de Trabajo de San Miguel.
Causa Nº 34.669: caratulada "Funcionarios
Municipales de San Miguel s/ Malversación de caudales públicos". Se
investigaron irregularidades cometidas en la distribución de la correspondencia
municipal -reparto de impuestos a los contribuyentes-. Podría tratarse de una
asociación ilícita. Uno de los involucrados, Carlos Luque, solicitó eximición
de prisión, pero su pedido fue denegado. En el expediente figura un listado
-emitido por computadora- firmado por el Dr. Enrique Marafetti, subsecretario
de Hacienda de la Municipalidad de San Miguel, donde aparecen 61 agentes
comunales -con su correspondiente número de legajo-, quienes habrían cobrado
por realizar el reparto de correspondencia municipal.
Se investigó una supuesta organización encabezada por el
Director de Control de Gestión y de Acción Social, Educación y Cultura, Carlos
Luque, por la que se distribuiría "en negro" las boletas de las tasas municipales. Esta
tarea se haría mediante punteros y manzaneras a un costo que se estimaría en
20.000 pesos. El dinero provendría de la retribución que recibirían 60
empleados municipales, muchos de ellos de alta jerarquía, por esa distribución
que en realidad no realizarían. La recaudación habría alcanzado los 140.000
dólares mensuales.
Una vez más, el autor del derrumbe, fue un periodista.
Al director del periódico La Ciudad, Ariel Sar,
sus investigaciones le repararon una golpiza. Ocurrieron en pleno centro de San
Miguel y en pleno mediodía del 14 de agosto de 1995. Sus autores -una vez más-
fueron identificados, lo que no impidió que continuaran merodeando con
naturalidad por los pasillos del municipio.
Además de la denuncia contra Don Chicho -que lo
llevó a prisión-, por malversar fondos públicos destinados a una colonia de
vacaciones para chicos discapacitados, Sar presentó querellas contra los
flamantes intendentes de Malvinas Argentinas y José C. Paz.
No habían cumplido el primer año como intendentes de un
municipio reciente -desprendidos del antiguo Gral. Sarmiento, junto con San
Miguel-, cuando Jesús Cariglino y Rubén Glaría, cargaron con sendos procesos: contratación
irregular de la empresa recolectora de residuos y coimas a una empresa de
seguridad.
San Miguel. Las manzanas céntricas son residenciales. La
unidad militar de Campo de Mayo le imprime una fuerte personalidad a la zona.
Gran cantidad de oficiales y suboficiales viven en la inmediaciones. Bella
Vista fue la cuna del fragote -conspirar-. La Ruta 8, que llega hasta la
provincia de Córdoba y cruza la de Santa Fé, atravieza de lado a lado toda la
extención de la unidad militar. Allí se torturó y asesinó durante la dictadura
militar:
- El que estaba de turno recepcionaba a los detenidos. Y
los incluia en una lista. Yo también los recibía. Las condiciones de detención
eran las peores. Yo vi torturar: picana y submarino. A los detenidos después se
los tiraba al mar. Se arrojaron familias enteras. Estábamos todos metidos en
ese infierno. Y hoy yo me arrepiento de todo corazón. El sistema que nosotros
combatimos tanto es el que hoy me permite estar contando estas cosas. (14)
En los barrios periféricos abunda la pobreza. Los
saqueos de comercios -en las hiper de 1989 y 1990- tuvieron en la zona de
General Sarmiento uno de sus epicentros. Los números del distrito -antes de la
partición- sintetizan la miseria: el 80,5 ciento de la población se
encuentra en riesgo sanitario; la mortandad infantil es del 23,7 por mil; el
total de camas hospitalarias es de 327 -2.104,6 por habitante-; el 26,5 por
ciento de los jefes de hogar no completó la escolarización primaria; la tasa de
crecimiento media anual, en la década del 80, fue de 25,01 por mil. El promedio
del Conurbano fue de 14,52 por mil. (15)
Según el último censo, el partido de General Sarmiento
tenía 650 mil habitantes. Sus autoridades estimaron, en cambio, que su
población real superó el millón de personas. (16)
Ariel Sar, el periodista que denunció a Don Chicho,
relató la trama a ésta investigación:
Antes de mi denuncia, el concejal Hernández presenta las
suyas. En los distritos divididos Duhalde puso los candidatos del PJ a dedo. De
la lista que ganó puso al intendente y al resto les dió el Concejo. Hernández,
se había propuesto voltear al De Luca. Y lo volteó.
Mi denuncia la radiqué en 1995, en octubre, en el
Juzgado Federal de San Martín. A partir de allí el juez directamente lo fue a
buscar. En esta causa -por los chicos discapacitados- se quedó con 160.000
pesos del subsidio que mandó el Ministerio de Salud. Lo entregó la secretaria
de Julio Araoz.
Armaron todo, pero burdamente. No tenían técnicos, gente
que sepa y dejaron las pruebas. Era buena plata. Para mi era el doble, porque
cuando salta el escándalo hacen un decreto municipal donde entregan 160 mil
pesos de subsidio a una entidad inexistente. Para mi hubo un doble gasto, yo no
lo puedo probar. Habría que abrir otra causa penal para que se investigue si
fue afectado el erario municipal.
La denuncia pasó a un perito contable. No emitió un
dictamen pero dijo que toda la rendición de gastos era falsificada.
Para que se llevara a cabo el negocio tienen que haber
participado más personas. Se investigó al propio Ministerio y a la gestión de
Aráoz. El segundo cheque -porque el subsidio salió en dos pagos- salió sin
resolución del ministro. Al mismo tiempo, se rindió cuentas al Ministerio, se
justificaron los gastos. Y como el segundo pago salió sin resolución, entonces,
son elementos como para sospechar que el Ministerio manejaba en forma irregular
los subsidios...
Don Chico pudo comprobar que aún en las malas conservó
unos pocos amigos de fierro. Al menos le tiraron una soga. Su colega y vecino,
el metalúrgico Hugo Curto, intendente de Tres de Febrero, presionó a dos
miembros del Tribunal de Apelaciones cuando los abogados de De Luca
interpusieron una recusación al juez de la causa:
- Sabemos que usó su influencia en los Tribunales de San
Martín, confió la diputada.
Pero no fue esa la única mano amiga. El gobernador, por
ejemplo, no le aconsejó que se busque un buen abogado. Por el contrario,
pidió a la población y a la prensa que no se anticipe al juicio de la Justicia.
En la legislatura bonaerense, por esos días, se aprobó de modo relámpago una
ley que llevó su nombre. Por primera vez no iba a responder a su autor, sino a
su beneficiario incial: Don Chicho.
Pero no fue ese el único gesto emitido desde una
institución de la provincia. La bonaerense aportó lo suyo:
Martín Ledesma fue durante cinco años el comisario de
San Miguel. Habría evitado su ascenso, incluso, a cambio de no ser trasladado.
A su cargo estaba la custodia de la casa de su viejo amigo. Don Chico
llevaba varias semanas prófugo. Pero la escena que protagonizó el comisario el
martes 1 de octubre de 1996 le costó su destino.
A las 9 de la mañana, la casa de Williams 1530, de San
Miguel, tenía 3 patrulleros de custodia. Para sorpresa de los gendarmes que
trabajaban con el juez de la causa les llega la información que adentro de ella
estaba su propietario, el intendente prófugo.
Cuando llegan, los hombres del juez no encuentran a
nadie. No había rastros de los patrulleros. Tampoco de Don Chicho. Sin
embargo, el ex carnicero no huyó con ninguno de sus autos. Todos permanecían en
la cochera.
Por este hecho, el comisario Martín Ledesma -primo del
gobernador Eduardo Duhalde- fue trasladado a la comisaría de Villa Tesei. (17)
Mussi, el doctor:
La ciudad de Berazategui -en el sur del Conurbano- fue
declarada Capital Nacional del Vidrio. Allí el poder está repartido en
un reducido grupo de punteros unidos por su profesión: la medicina.
El jefe es Juan José Mussi, clínico.
Su lugarteniente es Carlos Infanzón, neurólogo.
De la intendencia, en 1994, Mussi ascendió al ministerio
de Salud bonaerense:
- ¿Por qué lo llevó Duhalde a la provincia?
- ... no sabría decirte..., supongo que por los votos
que le aporta: unos 56 mil
. (18)Es el responsable de la salud
de 12 millones de personas. Pero en su agenda conservó tiempo para seguir con
un pie en su territorio.
El ministro de Salud no participa formalmente de las
reuniones del gabinete comunal. Aunque a menudo se lo ve en el municipio. Se
reúne con el intendente y los secretarios. Lo que él dispone baja de modo
cristalino, como una catarata:
- Viene a dar órdenes. Se hace lo
que dice Mussi, y punto.
No deja de ser paradójico que, en una ciudad donde la
administración pública está a cargo de profesionales de la salud, el cementerio
se encuentre en manos privadas.
Los orígenes: León Rigoleau
-nacido en Angulen, Francia-, un día del siglo pasado partió hacia América del
Sur. El hombre salió a buscar nuevos horizontes. Viajó con su sobrino, Gastón
Fourbel. Y en 1882 eran los propietarios de una empresa -La Francesa-, dedicada
a la producción de papel. Se llamaba Rigoleau y Sobrino.
Ese año una modificación en los usos del mercado escolar
provocó un cambio mayor aún en sus vidas: en las escuelas comenzó a usarse la
tinta, lo cual trajo aparejada la necesidad de los tinteros.
Junto a cuatro catalanes -en un reducido galpón de
cuatro por cuatro, en la Av. Belgrano 1162, de Capital- comenzaron el proceso
de la fabricación del vidrio. Les fue bien. La demanda creció y debieron
convocar artesanos de Bélgica, España y Francia para ocupar los nuevos puestos
de trabajo.
El pequeño galpón se convirtió en la Fábrica La
Nacional. Para esa época se mudaron a un establecimiento de mejores
dimensiones, en Av. Belgrano al 3.600.
La demanda del vidrio no cesó. En las primeras décadas
del siglo la floreciente industria de la bebida -vino, cerveza, soda- reclamaba
envases. En 1906 nació la Cristalería Rigoleau. Se asentó en un predio de 27
hectáreas, en un lejano paraje llamado Berazategui: un vasco tambero le había
dejado su nombre a esas tierras cercanas al río.
Mussi e Infanzón aún no habían sido engendrados.
Las tierras fueron compradas a las familias Aldozoro y
Echeverri. En 1908, cuando comienza la construcción de la planta, a su
alrededor había solo campo. Noventa años después se encuentra asentado el
centro comercial de la ciudad, la estación de ferrrocarril -TMR-,
Constitución-La Plata, y es el punto neurálgico de un distrito con un padrón
electoral de 120 mil votantes.
En los primeros años de la década del 20, la cristalería
contaba con tecnología de última generación, para la época: los moldes
metálicos, que permitían incluso la producción de vidrios refractarios.
Por esos años el poblado de Berazategui tenía 300
habitantes. En la cristalería trabajaban 4.500 obreros.
Al vidrio lo fundían en crisoles. Hoy el proceso ha
variado notablemente, pero la materia prima es la misma: arena o cuarzo,
carbonato de sodio -que es el fundente de la arena-, y carbonato de calcio.
En el año 1.000 -antes de Cristo- los egipcios iniciaron
la industria del vidrio. Por los siglos de los siglos el proceso no sufrió
grandes cambios: se lo fundía en pequeños hornos y, mediante una caña seca, se
lo extraía.
En 1923 Rigoleau trae de Estados Unidos las primeras
máquinas automáticas para la producción de botellas en escala industrial. Por
más de cinco décadas fue la principal planta productora de vidrio del país.
En los noventa Cristalerías Rigoleau cambió de manos. La
empresa fue comprada por la firma Cattorini S.A. Son otros tiempos: en 1920
los 4500 obreros producían 100 mil artículos por día. En la actualidad sus mil
trabajadores producen diariamente 2.000 millones de piezas. (19)
El padre de Juan José Mussi era afiliado radical. Pero
su hijo eligió la Juventud Peronista. Eran los años de la transición entre los
sesenta y los setenta. Tiempos de ideales, violencia y represión.
La mitad de los setenta lo encontró con su título de
médico. El caudillo del peronismo de Berazategui era Arturo Ramón -ex
intendente y actual diputado provincial-. Fue su primer gran enemigo político.
Lo venció. Le ganó la interna en 1987.
Mussi era la renovación. En las internas del 87
apostó sus fichas al entonces gobernador Antonio Cafiero, en la pelea por
presidencia contra el dúo Menem-Duhalde.
Ese mismo año una denuncia penal lo puso al borde de un
final de carrera abrupto. Pero una palabra salvadora habría torcido ese destino
cantado.
En el despacho de intendente una de las primeras
innovaciones que efectuó fue colgar un banderín de San Lorenzo de Almagro. Esa
es la primer diferencia de peso con su sucesor, Carlos Infanzón. A Mussi le
gustaba la vida en su despacho. Pasó largas jornadas encerrado, con su pava,
tomando mate y construyendo su imagen:
- Era capaz de agarrar la pala y ponerse a hacer una
zanja en un barrio.
Para Mussi la política es ejercicio. No es autoritario, es
ególatra. La segunda innovación que introdujo en las paredes de su
despacho, luego de colgar el banderín de los cuervos y las fotos de
Perón y Evita, fue el mural gigante que reproducía su imagen sonriente. Parecía
un estadista barrial.
Ese ejercicio de la función público ha deparado sombras.
Intrigas e interrogantes. Es tan abierto que su influencia excedió el ámbito de
su propia tropa:
- Hay quienes sospechan que tiene injerencia en las
internas de la oposición, a través de las famosas doble afiliaciones. Y así
puede definir los candidatos del resto de los partidos.
A cuatro cuadras del edificio municipal -Av. 14 y Mitre-
tiene su sede el Club Social de Berazategui. Cita de reunión de los muchachos.
Ocupa el primer piso de 14 y 149: se juega a las cartas, las bochas y al
ping-pong. De joven, Carlos Infanzón -aún estudiante de medicina- iba a jugar a
las cartas. El tiempo que le quedaba lo invirtia en la militancia: Acción
Católica. Aún no sospechaba que llegaría -por un inexplicable devenir de
situaciones ingobernables- a intendente de su ciudad.
Cuando llegó al despacho de intendente fue su turno de
hacer cambios. Trajo un escritorio muy grande. Pero allí no atiendió nunca: lo
cubrió de muñecos, muñequitos, fotos, banderines y juguetitos con los colores
de Boca Juniors, el club de sus amores. Las reuniones las hizo junto a una mesa
destinada originalmente para banquetes.
De las paredes no cambió la decoración. Quedaron las
fotos de Perón y de Duhalde. Y la de su ídolo: Mussi.
Pero hay hechos que denotan diferencias entre el
ministro y el intendente. Una internita. La prueba es la actividad en el
Corralón Municipal:
- En una oportunidad escuchamos los lamentos de
Infanzón: nos dijo que la mafia del Corralón no la controla él.
En el Corralón Municipal se asienta la tropa. Es el
lugar de trabajo del aparato: pintaparedes y servicios varios. En la
última asunción de concejales se vió a algunos de sus integrantes revolear
sillas, aplicar culatazos a los asistentes, y repartir amenazas con claros
destinatarios.
Sus trabajos los cobran en efectivo. Les liquidan por
metro cuadrado de paredón pintado. Las operaciones de choque pueden saldarse en
vales de nafta. Al Ford Falcón personal de uno de los integrantes del grupo, en
1996, se le asignaron 1.100 litros de combustible por mes. (20)
De la seguridad del intendente Infanzón, en cambio, se
encargó un ex suboficial de las Fuerzas Armadas. Luego pasó a encabezar la
lista de candidatos a concejales.
- El intendente es un tipo autoritario que obedece a
Mussi.
No tiene -dicen- iniciativa propia. Pretende salvar
su pucherito. El lo ha dicho:
- Su meta mayor es ser el rufían número uno de Mussi. En
declaraciones públicas él lo reconoció: 'yo soy el cuatro de copas de la
política de Berazategui -dijo-, el ancho de bastos es el Negro Mussi'.
Desde ese momento le quedó de apodo: cuatro de copas.
Dicen los que conocen de cartas que el cuatro de copas no sirve para nada: ni
para el truco, ni para el chin-chon, ni para el póker. Para nada.
El día que se inauguró el hospìtal local -Evita Pueblo-,
movieron 100 mil personas. Fue impresionante. Ahí trabajaron duro los
muchachos del Corralón. Estuvo el presidente y el gobernador, Menem y
Duhalde. Cuando le tocó el turno de hablar a Infanzón, como intendente, el
griterio de la gente era tan fuerte que no lo oía nadie. El hombre agarró el
micrófono con fuerza, se paró sereno delante de la multitud, y desde su más
recóndita voz marcial gritó:
- Silencio...
Hubo una polémica instalada entre sanitaristas locales
en torno a la definición del hospital inaugurado en Berazategui por Mussi: los
que consideraron que no se trata de un Centro de Alta Compeljidad -como se
sostiene oficialmente-, se basaron en que no cuenta con tomógrafo, sistema de
hemodiálisis, ni diagnóstico por imagen.
Los que abonan la tésis oficial, la ejemplifican: se
hacen 5 mil partos por año...
Cuando llegó a Berazategui, en 1995, un crédito del
Banco Mundial para el área de salud, sectores de la comunidad y de la oposición
impulsaron la compra de un tomógrafo computado para el hospital. El distrito no
cuenta con ese servicio. No es casual.
En avisos publicitarios aparecidos en diarios de la
zona, sin embargo, una clínica privada de Berazategui -Tiscornia- ofrecía el
servicio de un tomógrafo:
- Fuimos a averiguar y descubrimos la maniobra. Cuando
alguien hacía un pedido de servicio de tomógrafo en la Clínica Tiscornia era
derivado a la Clínica San Martín, de Ezpeleta.
Con esa información se lanza la campaña política del 95,
y la oposición denuncia el hecho:
En el hospital de Berazategui se utilizan los servicios
de tomografia de las clínicas de Mussi.
- Es mentira -salió a
contestar el oficialismo-, en Berazategui no hay ningún tomógrafo.
El oficialismo decía la verdad. A medias. La Clínica San
Martín, efectivamente, brinda el servicio de tomografía a la Clínica Tiscornia
y al Hospital Evita Pueblo, pero está domiciliada en Ezpeleta, partido de
Quilmes, exactamente a media cuadra del límite con el distrito de Berazategui.
La vinculación del ministro de Salud con las clínicas
Tiscornia y San Martín no fue desmentido por nadie. Ni por Mussi.
Los que le cargan: Hasta 1993
Juan José Merodo se dedicó al trabajo político en La Matanza. Como puntero de
Pierri aportó en la campaña de Héctor Cozzi para retener la intendencia:
- Trabajó muchísimo desde el Mercado Central, recordó
Mónica Alexander, su viuda.
Después de las elecciones vino la tormenta.
La orden que Merodo había recibido de Pierri era
trabajar para la campaña desde el Mercado Central. El hombre era el presidente
de la Cooperativa El Porgreso. Fue Raúl Leguiza -ex changarín, director del
Mercado y el hombre de Pierri por izquierda en la intendencia- quien
convenció a Merodo de trabajar con la Liga en La Matanza.
Para financiar la campaña debía desviar las retenciones
el IVA derivadas de la recaudación de la cooperativa:
- Le prometió que una vez que pasaran las elecciones
Pierri, en persona, se encargaría de arreglar todo el papalerío. También le
había prometido la Delegación Municipal de González Catán...
El acuerdo no se cumplió. Lo traicionó.
Cuando Luis Patti asumió la presidencia del Central no
le aceptó las explicaciones por la falta de pagos del IVA. Pierri se lavó las
manos. Y Merodo se quedó sin su trabajo.
Volvió a Berazategui, su ciudad natal. En en el viaje de
regreso -con la frente marchita y masticando bronca-, le confió a su esposa:
- De aquí en más trabajo políticamente para mí, no para
los demás.
En el 93 y en 95 Merodo, desde una lista de la Liga
Federal, enfrentó a la alianza que establecieron en el distrito Pierri y Mussi.
En el 97 el panorama interno presentó algunos cambios.
Mussi se fue de la Lipebo del Pelado Mércuri, y pasó a encabezar el
Grupo de Trabajo, una nueva corriente interna nutrida de ex punteros de la Liga
y del Lipebo: Brown, Otahcehe, el senador Genoud, y otros.
La gente de Mussi salió a pintar por todo el sur del
Conurbano. La movida apuntaba a ocupar un sillón en manos de su ex socio
político: la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia, lugar de
trabajo del Pelado.
Mércuri acababa de perder un referente de su corriente
en Berazategui y, además, se sentía en la mira de una operación de la que
desconocía a ciencia cierta si el gobernador era absolutamente ajeno. En enero
del 97 el Pelado habló con Merodo:
- Le ofreció solventar la campaña para que en las
internas enfrente desde la Lipebo a la Liga.
El hombre dió el sí. Empezó a operar.
Pero a los pocos días golpearon a su puerta:
- Mirá Juan -le dijo un
puntero enviado de emisario-, no tenés opción. Mussi y Pierri manejan la
policía, los jueces y la mafia de la droga. Si no aceptás trabajar para Mussi,
le van a cerrar la remisería a tu esposa y la verdulería a tu hermano.
El acuerdo, en caso de ser aceptado, incluía un sueldo
de dos mil pesos por mes. Pero Merodo lo rechazó.
- Yo tenía mucho miedo -dijo su
viuda-, le dije que arreglara. Se estaban metiendo con nuestra familia. El
me dijo que no estaba en venta y se fue a la casa de la madre. Decía que yo no
lo entendía.
La madre de Merodo vive en Vicente López. El jueves 26
de febrero tres delincuentes ingresaron al almacén de su propiedad. Sacaron 150
pesos de la caja y se metieron en el interior de la casa. Buscaban a alguien:
- Hijo de puta -gritó uno-,
ya llamaste a la policía.
Merodo quiso apartar el caño del revolver que tenía
apoyado en la sien. Le estaban revisando la agenda y le sacaron algunas hojas.
De atrás, un balazo ingresó por su riñón derecho. Diez días después moría en un
hospital bonaerense.
Setiembre, 1987: semanas antes de asumir como jefe
comunal de Berazategui la Clínica Tiscornia - de la que Mussi no negó su
vinculación- fue allanada. La carátula de la causa era contudente: desfalco
y estafa contra las obras sociales de IOMA y PAMI.
La investigación se inició a raíz de las denuncias -de
innumerables damnificados- por falsificación de prestaciones médicas,
sobrefacturación, cobros por estudios médicos complementarios y prácticas de
radiología y laboratorio innecesarios, y liquidaciones por medicamentos
suministrados en cantidades mayores a las requeridas.
El neurólogo de la Clínica Tiscornia era el Dr.
Infanzón. El director era el Dr. Mussi:
- Mussi esrtuvo a cargo de Sur Médico SA, sociedad de la
que formaba parte, entre otras, la Clinica Privada Tiscornia. Fue declarada
prescindible por el IOMA.
Hay punteros memoriosos que recuerdan pequeños hechos de
aquellos lejanos días. Y cuando reconstruyen la historia aparecieron nombres
que tenían olvidados.
Estos punteros recuerdan el nombre de Juan Corvalán.
El hombre trabajaba para Mussi. Dicen que estaba al
tanto de la operatoria de la Clínica. La documentación que no fue rescatada en
el allanamiento habría sido sacada -en tres bolsas- por Corvalán.
Entre el día que llegó el juez a la Clínica y la fecha
prevista para la ceremonia de la asunción -de Mussi en Berazategui y de Antonio
Cafiero como gobernador-, algo ocurrió. Los punteros desconocen qué motivó la
ruptura de la relación entre Mussi y Corvalán. Pero aseguran que nadie creyó en
el ataque de presión que de improviso obligó a la internación de Corvalán
en la Clínica San Martín, de Ezpeleta -también vinculada a Mussi-, y de la que
nunca salió con vida.
Marzo, 1997: Mussi quiere despegar de la muerte de
Merodo. Para él era un hombre que no pesaba políticamente en el distrito.
Apenas se alzaba con el 8 o el 10 por ciento de los votos:
- No sé..., se vienen la internas -dudó el
ministro de salud Bonaerense, y agregó-, es el tercer hecho que me cargan.
- ¿Cuáles son los otros dos?
- Cuando dijeron que yo llevé al gobernador la foto de
un tipo que merodeaba la casa de Andreani la noche que asesinaron a Cabezas, y
cuando dijeron que eché al director del Hospital Presidente Perón porque no
estaba de acuerdo con sus ideas. (21)
Le cargan más de tres. Y esto se palpa cuando se
interroga a la dirigencia política de su ciudad. Uno de muestra: en Berazategui
hay mucha gente que le agradaría saber porqué murió Juan Corvalán.
En los primeros meses de 1997 Antonio Cafiero visitó la
ciudad. Mussi, junto a ex punteros de la Liga y el Lipebo, habían terminado de
abrochar la nueva corriente provincial: el Grupo de Trabajo. Para el senador
nacional se trató de una traición:
- ... y yo que lo salvé con una palabra..., reconoció
el ex gobernador delante de sus seguidores.
Muchos de ellos no dejan de buscar la respuesta a la
duda que dejó flotando: ¿de cuál de todas lo habrá salvado?
Manolo, el manosanta:
La ciudad de Lanús es el municipio más chico de la
Argentina: 45 km2. Tiene una población de 500 mil personas. El cruce de esas
dos variables la convierten en la comuna con mayor densidad de población del
conurbano: 10 mil habitantes por km2.
Nadie lo asume pero la situación más grave que atravieza
Lanús es de orígen ambiental:
- Nadamos en una gran laguna de materia fecal y
efluentes industriales -señaló un bioquímico local-. Esto
es una gran bomba de tiempo...
La falta de respuestas, en cambio, es un problema de
orígen político.
La medida ambiental más conocida entre los vecinos que
tomó el municipio fue la creación de las Patrullas Ecológicas: dos
traffic O Km -de aproximadamente 30 mil dólares cada una- debían recorrer la
ciudad y detectar los posibles conflictos y denuncias ambientales. Un profesor
de química y sus alumnos del 4º Año de la Media Nº 2 dialogaron con sus
responsables en la esquina del colegio:
- ¿Cual es su función?, preguntó un
alumno.
- Nuestra función -respondió el
jefe de la Patrulla- es manejar y ver.
- ¿Qué título tienen?, interrogó uno
de los chicos.
- Ehh, ehh..., ninguno.
- ¿Y de quién dependen ustedes?
- De la dirección de Medio Ambiente.
- Podemos hacerles una denuncia sobre una planta que
está contaminando, quisieron saber los chicos.
- Nosotros no tenemos nada que ver.
- ¿Y si yo le aviso que hay escapes de efluentes
gaseosos?
- No. Nosotros de eso no sabemos nada.
- ¿Por qué no saben nada?
- ... bueno, te voy a decir la verdad: nosotros somos
muchachos de un concejal y andabamos sin trabajo. Nos consiguió algunas horas
cátedra y nos pagan como choferes. En realidad lo único que nosotros hacemos es
vigilar que la gente saque a horario la basura...
La Patrulla terminó en una anécdota de barrio:
- Una de la pocas víctimas de este control -relató un
vecino-, fue el dueño del restaurante "La Coruña". El gallego
estaba furioso porque sacó la bolsita a las 6 y diez y el horario permitido era
hasta la 6. Y lo multaron...
En 1863 el tendido de la línea férrea llevó a Juan Lanús
a donar una fracción de sus tierras para construir un parador. La casilla de
madera junto a las vías era la única edificación del lugar. El punto elegido
estaba en el último tramo de la cuenca del río Matanza, donde se convertía en
un riachuelo navegable y cristalino.
Ese sitio es recorrido hoy por la Av. Pavón, que nace en
Avellaneda, se convierte en la Av. Yrigoyen y cruza todo Lomas de Zamora, donde
el gobierno provincial la rebautizó -luego de ampliarla-, como la Gran Vía
del Sur.
Catorce décadas después su medio millón de habitantes
ocupa las 3725 manzanas del municipio, 4 de Junio, primero, y Lanús,
desde octubre de 1955.
La zona tiene una temperatura media de 16 grados, típico
clima pampeano, y un promedio de 100 mm. de lluvias anuales. El frío llega en
mayo y se queda hasta agosto.
El crecimiento urbano no respondió a ninguna
planificación: gran parte del partido se encuentra por debajo de la cota de
inundación, de manera que en presencia de sudestadas y con lluvias que superan
los 100 mm., el 33 por ciento de la superficie de municipio queda bajo las
aguas. (22)
Lanús es una ciudad sin flores. El pasto en las plazas
está seco y sus pocos árboles tienen ramas sin fuerza.
Las perforaciones de donde se extrae agua se hicieron en
zonas carentes de servicios cloacales: se infiere que las napas de las que
se extrae agua muy probablemente se encuentren contaminadas. (23) Desde
esos pozos se abastece de agua al 87 por ciento de la población de Lanús.
Los basurales a cielo abierto son atravezados por
riachos contaminados. En ellos flotan animales muertos, botellas, plásticos,
manchas de aceite y un olor indefinible de residuos químicos.
Los árboles de las riberas tienen pegadas a sus ramas
-casi sin hojas- bolsas plásticos y restos de residuos inclasificables. Allí
quedan cuando baja la creciente.
En el aire de Lanús hay plomo. En el agua también.
Las fundiciones, las fábricas de pintura, de vidrio y de
baterías liberan el plomo al ambiente: la hemoglobina es la portadora de
oxígeno hacia las células y parte del anhidrido carbónico desde las células a
los pulmónes. (24) Respirar plomo provoca -sobre todo en los chicos- la
disminución de la hemoglobina en la sangre. Beberlo con el agua es igual a
respirarlo en el aire.
De acuerdo al grado de alteración sanguínea de la
hemoglobina puede acelerar el proceso de crecimiento de un chico: lo
envejece.
Manolo -el intendente eterno- heredó el
caudal político de su hermano Francisco Quindimil:
- Formaron parte de la primera camada de punteros de la
zona. Me acuerdo de algunos nombres: Mura, Pedrera y el senador Francisco
Quindimil. Manolo trabajaba en el frigorífico Wilson, donde tuvo actividad
sindical. Recién en los años 50 comienza su actividad política, en Piñeyro. Era
una época de muchos enfrentamientos...
El hombre que recordó aquellos días del primer peronismo
en Lanús, Valentín Alsina y Piñeyro, también era un dirigente sindical.
Trabajaba en Bagley. Pero era de otro palo:
- Acá hubo como una gran explosión..., sucedió todo de
golpe. Nosotros teníamos como ejemplo a una camada de grandes dirigentes
anarcos y socialistas que marcaron la política argentina desde 1890 en
adelante, y lo hicieron en defensa de los sagrados intereses de los
trabajadores. Pero a ellos le sucedieron una serie de dirigentes que empezaron
a acompañar a los oficialismos. Y el que no participaba de esa corriente corría
una suerte bastante negra...
En 1973, del brazo del aparato sindical, Manolo
llegó por primera vez a la intendencia de Lanús. Con la excepción del período
1976-1983 -de la dictadura militar-, no hubo quien se atreva a arrebatarle el
sillón.
Manolo es un histórico. Es más:
- ... él tiende a convertirse en una especie de padre de
todos.
En diciembre de 1994, cuando se acomodaban los nombres
para la elecciones de mayo del 95, Quindimil se posicionó para la quinta y
consecutiva gestión al frente de la comuna. Para ello recibió apoyos de peso.
El primero fue de Eduardo Duhalde: habiendo sido
autorizado por el justicialismo bonaerense en su reciente congreso, para
designar candidatos -el gobernador- le manifestó a Manuel Quindimil su
incondicional apoyo para que se presente nuevamente como candidato a intendente.
El segundo llegó a través de un llamado telefónico. Tras
los deseos de feliz navidad y próspero año nuevo de rigor, Manolo escuchó la
música de villancico que emitía el auricular:
- ... tengo el deber de apoyarlo para su nuevo
periodo al frente de la comuna lanusense, le sopló al oído Carlos Menem.
(25)
Tantos años en el poder comunal le significaron a Manolo
Quindimil un único problema de dificil resolución: no tuvo antecesor a quien
adjudicarle el descalabro del municipio. Inventó -entonces- una estrategia que
lo eximió de buscar justificaciones. Y la halló en su modo de gestión: incorporar
a la oposición a su proyecto de gobierno.
- Es también una cuestión de personalidad. Pone en los
cargos públicos a gente que no es de su Partido, eso le significa tremendos
dramas políticos. Pero él los coloca igual contra viento y marea. Es un rasgo
mesiánico de alquien que cree que vino a salvar a la sociedad. Pero esos tipos
que coloca lo único que van a hacer es colgar pasacalles por todo Lanús en
apoyo de Manolo. No son otra cosa que 'chupamedias'...
La prensa local se encargó de dar a conocer una de las
mayores incorporaciones masivas de personal: recientemente ingresaron cerca
de cuatrocientos nuevos empleados municipales, entre ellos los cuarenta
barrenderos para los radicales por el convenio de la "bajada de
decibeles", y ahora se agregaron una veintena del Frepaso, a cambio de que
no hagan bandera con la agresión sufrida por un consejero escolar. Incluso se
dice en ámbitos municipales que el Frepaso levantó la denuncia por lesiones a
cambio de la dádiva. (26)
En 1985 apareció el primer caso comprobado de
contaminación ambiental. La presencia de plomo en el aire y en el agua de Lanús
abandonó el territorio de la sospecha y se convirtió en un deterioro de carne y
hueso, con nombre y apellido: Haydee Fernández, una chiquita de 6 años de
edad -DNI 27.372.024-.
No fué el único caso. Pero en ese y en los restantes el
municipio solo atinó a barrer el plomo bajo la alfombra. Los hechos:
- Todo indica que el foco contaminante fue el Parque
Industrial de Lanús. Hay instaladas una gran cantidad de industrias, pero nadie
sabe muy bien a qué se dedican: son fundidoras de plomo, matalúrgicas,
zinguerías e, incluso, alimenticias dedicadas a la fabricación de galletitas. (27)
Se trata de un predio de 60 manzanas. Limita con las
calles Deheza, Centenario, Ayacucho y el Camino General Belgrano. Un informe
oficial se encargó de describirlo: la zona del Parque Industrial es
ambientalmente grave, faltan servicios y obras de infraestructura, como
pavimentos, recolección y tratamientos de deshechos, de efluentes y desagues.
Es una zona en la que incluso está dificultada la circulación de automotores.
Funciona como foco generador de contaminación que se difunde hacia al aire y el
agua. Urge tomar medidas de planificación y contralor por parte del municipio...
(28)
Los ambientalistas de Lanús obtuvieron las pruebas de la
contaminación luego de una operación de espionaje sanitario:
- Fue una situación de ciencia ficción -reveló uno de
los conspiradores-. Uno de nosotros entró una noche disfrazado de médico al
Hospital Finochietto, de Avellaneda. Convenció a uno de los pediátras y obtuvo
las historias clínicas. Las fotocopiamos, las devolvimos a su sitio, y nos
pusimos a hacer denuncias. Nadie hizo nada.
Las historias clínicas están fechadas el 6 de mayo de
1986. Corresponden a 5 pacientes. El diagnóstico, en todos los casos, es
terminante: intoxicación plúmbica e intoxicación plúmbica en grado de
saturnismo crónico. (29)
Los hechos derivan -en 1987- en una denuncia presentada
ante el Juzgado Nº 4, de Lomas de Zamora, a cargo del juez Daniel Llermanos.
Los denunciantes centraron en la mira a las empresas del Parque Industrial y al
municipio de Lanús. A los sies meses los autores de la iniciativa fueron
informados de las novedades de la causa: por una mala presentación técnica
el proceso volvió a fojas cero:
- Yo fuí testigo de la causa -señaló el
bioquímico consultado por ésta investigación-, y hoy, a principios de 1997,
la causa está guardada.
Según la fuente consultada, Llermanos reconoció
públicamente que Lanús es una ciudad endémica de plomo: en total hay detectados
110 casos de chicos con daños cerebrales irreversibles.
- El juez tendría que decir qué pasó con la causa de
intoxicación de plomo en ésta ciudad...
La familia Fernández no vive más en Lanús. El padre
-Pedro- y la madre -Alicia- nunca tuvieron recursos de sobra para mantener a
sus tres hijos: David, Ariel y Haydee. Desde 1977 habitaron un hogar humilde de
Gutierrez al 3300, al fondo, en Lanús Este. El padre trabajó como chofer de
camiones y nunca pudo juntar la plata suficiente para llegar a la casa propia.
El silencio que rodeó a la intoxicación de su hija fue una operación política:
- En forma off the record nos enteramos que 'por orden
superior' se prohibió la internación de Haydee dentro de la comuna, y por eso
se la internó en el Hospital Finoquieto, de Avellaneda.
La últimas noticias de esa chiquita de 6 años con plomo
en su sangre fueron devastadoras:
- A los padres de la nena le ofrecieron un departamento
en la zona de Claypole, en el Barrio Don Orione, a cambio de silencio. Ahí
perdimos el rastro de la familia. La última información que tuvimos la brindó
un repartidor de soda del barrio. Dijo que la vió. Parecía una viejita. Su
intoxicación fue tan grave que aparentaba ser una persona de 80 años... (30)
Cucho, el cuidador de autos que se estacionan frente al
miniestadio de Lanús, no lo podía creer: cuando abrió la mano y advirtió que el
billete que le habían dado de propina era un colorado de cien pesos casi se cae
de espaldas.
¿Quién había sido el generoso automovilista?, se
preguntó el laburante. Levantó la mirada y lo reconoció de inmediato. Manolo
había asistido a un torneo internacional de tae kwon do, la pasó bien, y quiso
compartir su alegría. El hombre es así de bueno. (31)
Manolo Quindimil es un caudillo con trazos
de realismo mágico:
- No se le tiene respeto intelectual. Pero se le tiene
cariño...
La fuente, una vecina de Valentín Alsina que afirmó
conocerlo desde siempre, dice que se trata de un hombre honesto:
- Tiene pocas luces...,
pero es honesto.
Sin embargo, en el juzgado de Marcos Martinez, del fuero
Criminal y Correccional de Lomas de Zamora, se tramita una denuncia por una
nutrida lista de acciones reñidas con ley, sintetizadas bajo la figura de
asociación ilícita.
La demanda se inició tras la irrupcción televisiva de su
ex director de Prevención de la Salud, Hugo Salice. El hombre no tuvo mejor
idea que pedir una coima de 70 mil dólares delante de una cámara de Telenoche
Investiga. Para lavarse la manos, Quindimil habría recurrido a una poco feliz
imagen. También se ventila en los tribunales:
- Hagan los negocios que quieran..., pero no me
involucren a mí.
En las calles de Lanús abundan las historias: de tanques
de acero y puentes gigantescos y herrumbrados de viejas aceiteras abandonadas,
de extraños tornados con ráfagas de viento que abatieron postes de alumbrado,
se llevaron techos y derrumbaron paredes en Villa Obrera -a eso de las tres de
la mañana-, de vecinos que besaron las manos de Eva Duarte y escribieron
leyendas con su propia sangre en las paredes -Evita, mañana cumpliremos con
Perón-.
En los días de elecciones un rumor recorre la ciudad, de
boca en boca, y con cierto temor en las miradas de los mensajeros :
- Manolo está muerto -confía uno en
secreto y a media voz-, pero la noticia va a ser confirmada después de la
elección...
La versión, siempre, la hecha a rodar la Liga Federal
-dicen los amigos de Manolo-:
- ... ellos no saben que es eterno...
La verdad es que alguna afección extraña aqueja a
Quindimil en las épocas de elecciones. Por lo general los días finales de
campaña los pasa internado. Y allí aparecen los corrillos de palacio:
- Manolo no gobierna. Las decisiones las toma su
entorno.
Siempre fue igual. Perpetuamente retornó triunfante a su
despacho. Allí lo aguardó uno de sus objetos más preciados: el traje que
perteneció a Eva Perón y que compró por una cifra nunca revelada.
Allí también guarda los atributos de manosanta:
los amuletos, los fetiches, las imágenes y los cuernitos que requieren sus
curaciones de empacho y mal de ojos.
(1) Gabriela Cerruti, El Jefe. Ed. Planeta.
(2) La empresa pesquera de la familia Antonio es
"Estrella de Mar". El "Operativo Langostino", uno de los
decomisos de droga más importantes de la Argentina, halló la cocaína incautada
dentro de cajas de calamares de la firma.
(3) Reconstrucción de los componentes del grupo a partir
de los datos publicados en El Jefe, ver 1.
(4) Testimonio de un ex diputado nacional. Entrevista
del autor.
(5) Mario Cassese, ex secretario de Salud, periódico La
Tribuna, de Morón, 29-12-88.
(6) Rubén Chorbadjián, ex secretario de Hacienda,
documento partidario, s/fecha.
(7) Rendición de Cuentas del Ejercicio 1994.
(8) El Diario, de Morón, 1ª y 2ª quincena de noviembre
de 1995.
(9) Juzgados Correcionales de Morón Nº 1, Nº 2, Nº 7.
Causas 20.920, 22.919, 21.576, 12.969 y 13.420. Incluyen: abuso de autoridad, violación de los
deberes de funcionario público, malversación de caudales públicos, en concurso
material y en reiteradas oportunidades. En la Causa Sideco -que se verá más
adelante- intervino la Suprema Corte de la Provincia y la Corte Suprema de la
Nación.
(10) Idem 7, 12 de enero de 1995. La versión nunca fue
desmentida.
(11) Diario y Revista La Hoja, San Miguel, 31 de
diciembre de 1996.
(12) Situación procesal de Hernández al momento de ser
elegido candidato a concejal: Cámara Criminal Nº2 de los Tribunales de San
Martín, causa Nº 21.377 derivada de la causa Nº 39.481, tramitada en el Juzgado
Criminal y Correccional Nº 7 a fines del '90, caratulada "Rosatti contra
Hernández Manuel y otros", por defraudación. El 29 de setiembre del '92 el
juez Iacaruso encontró semi plena prueba del delito y dictó el auto de prisión
preventiva en base al artículo 173 inciso 11 del Código Penal. El 7 de setiembre
el fiscal pidió 3 años de prisión para Hernández. Según los artículos 248 y
255 de la Ley Orgánica de Municipalidades Hernández está inhabilitado para ser
concejal, ni siquiera pudo haber sido candidato, aseguró el concejal Daniel
Hagelin (UCR).
(13) La Hoja de San Miguel, 13-9-96.
(14) Testimonio del sargento Victor Ibañez, 24-4-95.
(15) Informe de Coyuntura, Edición Especial Provincia de
Buenos Aires. Centro de Estudios Bonaerenses, diciembre de 1996.
(16) Interdiarios, 14-1-94.
(17) Los elementos informativos de ese relato fueron
extraídos de la revista La Hoja, San Miguel, 31 de diciembre de 1996.
(18) Los testimonios pertenecen a concejales, ex
concejales, dirigentes partidarios de la oposición y ex punteros del
oficialismo. Entrevistas del autor.
(19) En base a testimonio de Octavio Lucarelli, jefe de
Relaciones Comunitarias de Cristalería Rigoleau y, posteriormente, Cattorini
SA. Entrevista del autor.
(20) Rendición de cuentas ejercicio '96.
(21) Relato en base a testimonios de punteros de
Berazategui, Diario La Palabra de Berazategui, Página/12 - Andrés Klipphan-,
despacho de Agencia AIBA de La PLata, del 11-4-94, instrucción del Juszgado
Criminal Nº 10 de San Isidro.
(22) Informe Area de Contaminación, Municipalidad
de Lanús.
(23) y (24) Idem 22.
(25) Comunicado de prensa de la municipalidad de Lanús,
25-12-94.
(26) Periódico La Defensa, de Lanús, Nº 674, 2-4-97.
(27) Rubén Méndez, presidente de la Agrupación Ecológica
de Lanús. Entrevista del autor.
(28) Idem 22.
(29) Los números de orden de las historias clínicas son:
221.977 y 222.274. El profesional interviniente fue el Dr. Miguel Angel Naser,
Jefe del Servicio de Pediatría y Neonatología del Hospital Interzonal Prof.
Ricardo Finochietto.
(30) Idem 27.
(31) Idem 26.
Los códigos (1)
Piratas del
asfalto, de posta, es otra cosa. Hablamos de otra gente. Es gente que no toma
mate con punteros ni capangas. Se trata de una cuestión de códigos.
- Piratas del
asfalto es una ramificación de la delincuencia. No tiene nada que ver ni con la
violación ni con la venta de bebés. Son las únicas dos cosas que no se
perdonan.
- ¿Qué
significa 'que no se perdonan'?
- No es
aceptable que vos estés en cana y venga alguien y te robe el bebé. Te volvés
loco. Por ende adentro no está perdonado. No está perdonado que vos estés preso
y te cojan a tu hija. Porque no te podés defender. Esto es en defensa de la
causa.
Violación y
venta de bebés es artero, es algo feo. Y que no se perdona quiere decir que
estamos hablando de la vida: se mata.
Entró, se mató
y se acabó.
Es un pan más
que comemos nosotros, los delincuentes.
El tipo que no
rancha tampoco es el narco. El narco no rancha con el delincuente.
Pero no porque
sea malo ser narco, sino porque no es delincuente.
Se puede ser
narco por circunstancias, pero el chorro siempre es chorro. Una semana, dos
semanas puede vender pala, pero no va a aguantar agarrar un fierro para ir a
buscar plata para no vender más. ¿Me explico? Va a buscar plata para no vender
más.
Va asaltar un
banco o un garrafero y va a decir:
_ Por fin me
dejo de vender esta mierda.
Después viene
el hambre o por ahí tiene que financiar otro trabajo. Quiere hacerse un camión
y tiene que campearlo durante quince días porque no conoce bien por donde
viene, y entonces necesita plata para la nafta, el desayuno y los cigarrillos.
La única forma
de conseguir esa plata es vendiendo un poco de merca. Son circunstancias.
El narco no
está considerado delincuente. El narco es vendedor de muerte y el delincuente
no genera vida, genera circunstancias. La de él, de tener hambre e ir a robar o
la circunstancia de zafar. Porque de repente yo me pongo un almacén y no robo
más. Eso no quita que el día de mañana me funda y vuelva a las andanzas para
poner otro almacén.
Pero el narco
no tiene nada que ver con la delincuencia. El narco es un sorete. No hay forma
de encontrarle otra palabra: sorete. Si querés ponerle un adjetivo calificativo
diferente no lo vas a encontrar. Es un sorete.
Atrás de la
pala, con los narcos, se pueden voltear desde familias hasta imperios. Por eso
hay que matarlos. Por eso los matan en Bolivia. Cuando les sacan la plata no
los dejan vivos, los matan. Como corresponde.
- ¿En Bolivia
el que la produce no se considera narco?
- Ahí hablamos
de patriotas. En Bolivia hay gente como la gente. No hablamos de punteros
traidores.
(1) Testimonio de
un malandra del Conurbano bonaerense. Entrevista del autor.
Las colinas del sur
Descripción oficial: Florencio Varela es un distrito
de perfil netamente agroíndustrial, con ubicación estratégica para el comercio.
Dista a 26 kilómetros del puerto de la ciudad de Buenos Aires, 32 del
Aeropuerto Internacional de Ezeiza, 29 del Aeroparque Jorge Newbery y 28 de la
Zona Franca de la capital provincial, La Plata.
Es atravesado por la Ruta Nacional Nº 2, principal vía
de comunicación de los productos cuyo destino es el sur de la provincia, por la
Ruta Nacional Nº 1 y las rutas provinciales Nº 4 y Nº 6, que permiten
desarrollar el comercio vía terrestre con las regiones sur y oeste del país,
así también hacia Chile como a los países de Mercosur.
Florencio Varela es una ciudad con historia de trabajo y
desarrollo ecológico. Cuna natal del naturalista Guillermo Enrique Hudson.
Es uno de los principales distritos productores de
frutillas y flores de la provincia de Buenos Aires.
Geográficamente privilegiado, la región desarrolla un
sistema de colinas. Tiene el clima de las sierras pampeanas. Posee uno de los
puntos más altos de la provincia.
Hoy, con un total de 20,600 hectáreas y 280 mil
habitantes, Florencio Varela tiene una proyección hacia 1999 de 5 mil hectáreas
de superficie sembrada, una producción de 60 mil kilogramos de miel, 400 mil
aves en postura, 12 mil cabezas de ganado vacuno, 14 mil cabezas de porcinos,
360 toneladas de carne de conejo y 550 hectáreas vinculadas a la producción de
flores.
Se prevé la radicación de un total de 370 industrias,
respecto de las 170 actuales. (1)
La verdura: Primero se
pasa el tractor. Se ara y se deja la tierra lista para sembrar. Algunas quintas
tienen sembradoras automáticas y en otras siembran a mano. Después se lleva el
agua. Puede ser riego por aspersión, surcos, o con regaderas de 10 litros.
Al nacer la planta, los productores que no tiran matayuyos,
empiezan a escardillar alrededor. Manualmente. Lo hacen con un escardillo: es
como un zapin, pero cortito. Cardillan todo el pasto que no sirve.
- ¿De qué verduras estamos hablando?
- Y bueno... -piensa el
hombre, mitad gremialista y mitad peón de campo-, hablamos de lechuga,
acelga, espinaca, tomate, remolacha, achicoria. Todo lo que es verdura de hoja.
También zapallito, morrones, frutillas... (2)
En invierno la planta tarda en crecer entre 80 y 90
días. En épocas de temporada en cuarenta días está lista para cortar. El
secreto está en el clima: mucha agua y mucho sol.
Después la cortan y la ponen en jaulas. La jaula
es el cajón. Todo el trabajo es manual: planta por planta. Es un trabajo de
artesanos. La jaula tiene entre 12 y 13 kilos.
Y después se vende. El precio depende del mercado.
El productor puede arrancar vendiendo a 4 pesos
la jaula, pero a lo último la puede vender en 1 peso. Una hectárea
produce unas 500 jaulas.
La jaula plástica cuesta 50 centavos. El flete son otros
50 centavos. El 30 por ciento es para descarga y DGI en el mercado. En plata
líquida, de entrada, el productor tiene un 50 por ciento en gastos fijos. Y el
resto es intermediación:
- El verdulero va al mercado y pregunta puesto por
puesto. Mira la lechuga. Uno se la vende a 4, otro a 4, otro 3, y por ahí
encuentra a uno que se la vende a 1 pesos. Y ahí compra.
El trabajador rural: Por convenio
debería ganar 20 pesos por día, en jornadas de 8 horas.
- Si tienen que trabajar más, exigimos que cobren
horas extras.
En la mayor parte de los distritos con superficies
destinadas al trabajo rural la actividad se desarrolla de modo marginal.
- El 90 por ciento de los trabajadores rurales está
en negro. No tienen aportes previsionales, obras social, ni sindicato. No
tienen ninguna regularización.
En Florencio Varela pueden llegar a contarse 3 mil
trabajadores en temporada alta.
Si el trabajador rural es boliviano las condiciones son
peores. El pago son 3 pesos por día -y en ello se incluye la mano de obra de
toda la familia-, con alojamiento y comida:
- ¿Sabés lo que es el alojamiento? Viven adentro de un
galpón. Los baños parecen los de campaña del Ejército: un par de cañas a la
vuelta del galpón, un pozo de un metro, y un par de tablas tiradas arriba. Eso
es el baño.
A los chicos, a los 6 años, ya los ponen a trabajar.
Cuando son más chicos, la boliviana los tiene acostados en una jaula, en algún
surco, al lado de donde ella está trabajando. De ir a la escuela, ni
hablemos...
La cama de los chicos está junto a los tachos de
fertilizantes. Ni el padre ni la madre conocen de venenos. El hombre, a la
mañana, va a salir a curar la verdura sin barbijo ni guantes. Con la mochila en
la espalda va a caminar entre los surcos dándole al matayuyos. Por la
tarde, la madre va a acostar a su hijo bajo una de esas plantas.
Todo empezó con la mediería. El sistema involucra
a no menos de 80 mil trabajadores de las quintas del Conurbano:
- Lo único que falta para convertirse en esclavitud
es que el salario se pague con el techo y la comida.
La mediería es una forma contractual: una
sociedad de hecho entre un trabajador y un productor. El trabajador aporta su
fuerza física. La de él y la de su familia. El acuerdo, incluso, se establece
por escrito. Pero no existe un figura legal que lo sustente. Se trata de una
instancia derivada de la Ley de Arrendamientos, dirigida a la contratación de
maquinaria para levantar una cosecha.
En la mediería el hombre -y su familia-, ocupa el
lugar de la máquina.
Desde hace dos décadas la zona hortícola y florícola, en
el cinturón verde del Conurbano -La Plata, Cañuelas, Marcos Paz, Brandsen,
Pilar, E. Etcheverría, Escobar, Florencio Varela-, que rodea a la Capital
Federal, tiene convenios específicos por rubro: papa, ajo, lechuga, cebolla.
En total hay 19 convenios por cada rama de la producción agrícola.
El subscretario de Trabajo de la provincia era Orlando
Caporal -posterior apoderado legal del gobernador-. Los trabajadores rurales lo
conocen:
- Tenemos documentadas todas las inspecciones que se
hicieron desde la subsecretaría de Trabajo provincial, y todas las
irregularidades que encontraron. Caporal hacía las inspecciones en la época de
la campaña política. Tenía mucha prensa, pero después no pasaba nada.
Durante su gestión se aprobó la Resolución 450/92. Allí
nació la figura de la mediería: los contratos entre productores y
trabajadores iban a ser inscriptos en la subsecretaría. Se abrió un
registro de mediería.
El trámite es simple, elemental: el productor lleva el
contrato y el Estado provincial le estampa un sello. El contrato tipo fue
elaborado por los mismos abogados de la subsecretaría:
- Los productores dijeron que, si la subsecretaría
les daba validez, entonces eran trabajadores autónomos. Decían que eran socios.
El sindicato impugnó la Resolución:
- Lo que nosotros planteamos es que si eran socios,
porque no se hacía un contrato de sociedad, entre capital y trabajo. Si son
socios, que sean socios de verdad...
De este modo se evitó que el productor reconozca una
relación de dependencia.
- Para el gremio hubo un acuerdo..., algo pasó. Esto se
arregló con la Cámara Hortícola de Mar del Plata y la de Olmos. Entre gallos y
medianoche se firmó un convenio con la subsecretaría.
La Comisión Nacional de Trabajo Agrario -del ministerio
de Trabajo de la Nación-, posteriormente, emitió un dictamen por el que declaró
la nulidad de la Resolución 450/92. La subsecretaría provincial, en realidad,
no tenía ninguna injerencia en el trabajo rural. Se trata de una actividad
nacional para la que no está habilitada a crear figuras contractuales:
- Nosotros la impugnamos, pero se sigue llevando
adelante.
Ciccone:
Florencio Varela
es una ciudad dormitorio. La gente va a ella a dormir. Y, los que
pueden, se van de ella a trabajar. El negocio más rentable, entonces, es el
transporte público de pasajeros.
Sin embargo, la empresa El Halcón SA, que llevó y trajo
decenas de miles de pasajeros diarios durante cinco décadas, estuvo en 1996 al
borde de la quiebra.
La magnitud de la empresa está dada por algunas de sus
cifras: en abril de 1996 tuvo en la calle 245 unidades por día, y en las
primeras tres semanas recaudó $ 1.400.451.-Del concurso preventivo, de todos
modos, no salió ilesa:
Señor Juez, ésta Sindicatura está profundizando cada día
más la vigilancia en los negocios y en la administración de la Concursada. Como
resultado de ello, hoy es de resaltar que la misma se encuentra en lo que
podría llamarse una meseta harto peligrosa y crucial para su futuro y que de no
revertirse a la brevedad, la hará desembarcar en una inevitable quiebra. (3)
La situación fue aprovechada por el Bloque Justicialista
del Concejo Deliberante local para modificar el resultado de una licitación.
Fue un negocio chiquito. El Halcón SAT había sido pre-adjudicada con la
concesión de un servicio interno de transporte -Línea 503-.
Pero la bajaron: surge del informe judicial la
deficiente solvencia técnica y financiera de El Halcón. Este Cuerpo considera
que no reúne los requisitos exigidos en el Pliego de Bases y Condiciones, no
resultando por ello su oferta la más conveniente a los intereses municipales.
(4)
Acto seguido le otorgaron la nueva línea de transporte
de pasajeros a la Empresa 30 de Agosto. Era el 3 de octubre de 1996.
El informe judicial había sido claro. Decía otra cosa, y
los concejales entendieron que había que apurarse:
Se fijó el valor de la empresa en $ 6.533.750.- Se
anotaron dos oferentes interesados en su compra, quienes ya han presentado en
el expediente su propuesta de pago a los acreedores. Cuentan hasta el 13 de
noviembre para obtener las conformidades necesarias de acreedores y de capital
y así adquirir la empresa. (5)
El bloque justicialista no esperó a los nuevos dueños.
La versión oficial de la crisis de la empresa tiene
componentes más complejos. Se mezcla en una trama de intereses cruzados y un
tanto más difusos:
Nuestra empresa, que cuenta con cincuenta y tres años de
antiguedad, debido a la liquidación de la Compañía de Seguros Fortaleza en el
año 1988, afrontó un pasivo de 12 millones de pesos, el que tendría que haber
sido asumido por el INDER. El reaseguro nunca existió y la empresa quedó
abandonada a su suerte.
El juez del concurso fijó el vencimiento del período de
exclusividad el 23 de agosto -plazo en el cual los acreedores deben presentar
conformidad a la propuesta de pago presentada por la empresa-. hemos obtenido
la conformidad de los acreedores necesarios para aprobar la propuesta de pago:
DGI, municipalidad de Quilmes, Banco Crédito Argentino, BanSud, subsecretaría
de Trabajo, UTA, SMATA.
La excepción fue el acreedor Trainmet Ciccone Sist.
S.A.. Por contar con un alto porcentaje -30,81% en su categoría, resulta
definitorio para la aprobación del acuerdo.
Los directivos de la empresa acreedora -Luis Carral,
entre ellos- modificaron su actitud exigiendo garantías que decían ser
impuestas por IBM Argentina. Si queríamos la adhesión nos exigían un millón de
dólares sobre la mesa en garantía.
IBM Argentina desmintió categóricamente con
documentación que obra en nuestro poder su responsabilidad en el planteo de las
exigidas garantías.
Estas exigencias no se tratan más que de una forma de
llevar nuestra empresa a la quiebra, para aleccionar y atemorizar al mercado,
en especial la resto de las empresas de colectivos, casi todas clientes de la
firma en cuestión vendedora de la máquinas expendedoras de boletos fabricadas
por IBM.
Trainmet Ciccone tiene en su directorio a directivos de
empresas de transporte vecinas a los recorridos de la nuestra, dirigentes de
FATAP y de la Cámara de Transporte de la provincia de Buenos Aires.
Está compuesta por las firmas Trainmet SA y Ciccone
Calcográfica.
Es inentendible que el productor de ésta crísis social
-que deja a 1200 familias en la calle- sea un proveedor de la provincia de
Buenos Aires. (6)
Ciccone Calcográfica provee al Estado bonaerense las
chequeras del Banco Provincia y los tickets y billetes de la Lotería
provincial, entre otros servicios. Esta empresa fue vinculada con el empresario
Alfredo Yabrán por el ex ministro Domingo Cavallo.
Es socia de OCA en la confección de documentos de
identidad. En la investigación judicial del caso Cabezas, además, se
descubrieron comunicaciones telefónicas entre propiedades de Yabrán y Ciccone
Calcográfica.
Esa investigación, además, determinó que al celular 418
39 74, instalado en la secretaría privada de Julio Pereyra -jefe comunal de
Florencio Varela-, se habían producido seis llamados telefónicos desde Yabito
SA, una de las escasas empresas que Alfredo Yabrán reconoció como de su
propiedad. Toda una casualidad.
Electra, una fundación: En 1992 el
cólera había llegado a la Argentina. Y lo había hecho para quedarse. La miseria
que lo atrajo abunda en el Conurbano bonaerense. Desde los municipios más
pobres se implementaron rudimentarias campañas de prevención: hierva el agua
antes de beber, decían los afiches pegados en las paredes de las unidades
sanitarias barriales.
Pero la pobreza tocó tal grado de extremidad que, en
muchos barrios, ni siquiera había agua para hervir.
En la actualidad -1992- solo
el 7,6% de la población se halla abastecida con agua potable, y el 8% con
desagues cloacales.
De modo que los vecinos tengan algo que hervir en sus
ollas, el Municipio lanzó un plan para la instalación del agua potable en los
barrios.
Florencio Varela -un típico distrito del segundo cordón
del Conurbano- es una ciudad de casas bajas. Sólo se han construído 3 edificios
de más de cuatro pisos. En la ciudad, de 300 mil habitantes, hay tres
ascensores. En las últimas dos décadas vivió una explosión demográfica:
triplicó su población. Los barrios se suceden a través de calles angostas. Las
pocas asfaltadas reciben el tránsito de camiones, colectivos, ciclistas, carros
y peatones. Las casitas -tipo dado- se repiten en toda la superficie urbana. La
mayor parte es campo.
El 19 de de febrero de 1992 sesionó el Concejo
Deliberante local. Ese día se aprobó un convenio entre la provincia, la
municipalidad y una entidad privada. Iban a llevar el agua potable a los
barrios. La trama intima, en realidad, se había iniciado ocho meses antes, en
la ciudad de La Plata.
El encargado de explicar los alcances del proyecto fue
Carlos Kunkel, secretario de Gobierno interino, en representación del entonces
intendente, Julio Carpinetti.
El funcionario, cuando tuvo que explicar el orígen y el
rol de la Fundación Electra en el proyecto, omitió información de modo
descarado:
- Quisiera conocer la trayectoria de la Fundación, sus
fines y si cuenta con personería jurídica, preguntó un
concejal.
- Tiene la palabra el señor secretario de Gobierno
interino, dijo el presidente del Concejo.
- Puedo hablar, por lo que conozco, de los objetivos
generales que persigue -respondió Kunkel-. Lo cierto es
que un grupo de ciudadanos constituyó esta Fundación, que es una forma de
asociación, con personería jurídica. Las razones íntimas que llevaron a su
creación las desconozco, porque no ha tenido ningún tipo de participación
institucional la Municipalidad ni el Concejo. (..)
La intención que se plantea es que en esta gestión del
intendente Carpinetti, logremos llegar con agua potable a toda la población de
Florencio Varela que sea posible. (..)
- Vemos con buena disposición que la obra se realice -interrumpió un
concejal-, pero queremos saber si la Fundación cuenta con el respaldo
suficiente y qué otras actividades realiza.
Con respecto a las actividades de la Fundación Electra,
quiero aclarar que yo no la integro y, por ese motivo, no estoy en condiciones
de responder a esa pregunta totalmente, porque desconozco todas las actividades
que realiza. (..)
Un elemento importante a tener en cuenta en relación con
el tema de los fondos es que la Fundación Electra es una entidad de Bien
Público y también recibe parte de los fondos que se generan mediante el
funcionamiento del Bingo, que está en Florencio Varela. Eso produce una
determinada cantidad de fondos, lo cual está supervisado por la Lotería de la
provincia de Buenos Aires. (..).
- Si ningún otro señor concejal hace uso de la palabra,
se va a votar el tratamiento sobre tablas del asunto.
El presidente cuenta las manos y dice:
- Afirmativa por unanimidad, en particular y en general.
Queda sancionada la presente ordenanza. No habiendo más asuntos que tratar,
queda levantada la sesión. (7)
Eran las 12 y 10.
A los 20 días del mes de agosto de 1991 -seis meses
antes de la sesión-, el entonces ministro de Obras y Servicios Públicos de la
provincia, Eduardo Quiñones (8), el entonces intendente Carpinetti y el
representante de la Fundación Electra, Oscar Sierra, suscribieron la Carta de
Intención que inició el plan.
Se estableció el rol de cada una de las partes: para la
Fundación Electra se reservó la tarea de promover y ejecutar las obras
de agua potable en siete barrios de Florencio Varela.
Todavía no se hablaba de cifras.
Setenta y tres días antes de la firma de la Carta de
Intención, y ocho meses antes de la sesión que la convirtió en Ordenanza, el
Director Provincial de Personas Jurídicas recibió una solicitud de
reconocimiento.
Era el 7 de junio de 1991. Oscar Sierra, como presidente
de la Fundación Electra, se presentó en el despacho para solicitar la
aprobación de los estatutos y su reconocmiento como persona jurídica. La
entidad había sido constituída tres días antes: el 4 de junio de 1991, con
domicilio legal en la calle Alberdi 122, de Florencio Varela.
Se le otorgó un número de matrícula -10.630-. Desde ese
momento el plan ingresó en una aceleración vertiginosa. El 27 de noviembre
quedaron acordados los terminos del proyecto con el Servicio Provincial de Agua
Potable y Saneamiento Rural -SPAR-. El 2 de diciembre ingresó al municipio y se
convirtió en expediente. El 11 de ese mes, la comuna le solicitó a Electra la
presentación de la nomina de empresas para llamar a una compulsa de precios. El
día 17 la lista ya estaba confeccionada e ingresó al municipio. Diez días
después, siete empresas -a través de Electra- presentaron sus presupuestos.
El 3 de enero -mes de feria- el entonces intendente
Carpinetti y su entonces secretario de Gobierno, Julio Pereyra, decretan la
autorización a la empresa beneficiada -PODIC S.A.- a realizar tareas de
promoción y relevamiento.
A la semana siguiente se abre el libro de pases de
punteros: el gobernador convocó a Carpinetti a presidir el Ente del Conurbano,
donde el ex intendente tendrá la posibilidad de manejar cerca de dos millones
de dólares por día.
La tercera semana de enero -el día 20- Julio Pereyra
puso su primer firma sentado interinamente en el sillón de intendente: dispuso
por decreto la apertura del Registro de Opositores a la obra.
Se había acordado un convenio con la provincia, se le
abrió la puerta del municipio a una Fundación desconocida, se convocó a una
compusda de precios y se autorizó a operar a una empresas privada cuando el
Concejo Deliberante todavía no había votado la ordenanza que aprobaba el
proyecto.
Cada vecino tendría que pagar 304 pesos por frente. Y lo
podría hacer hasta en 12 cuotas de 35 pesos, más un adelanto de 75 pesos. La
operación involucró una cifra superior al millón doscientos mil dólares. (9)
La verdad: Nos dirigimos a usted -dice la nota- a
los efectos de designar y autorizar al Dr. Carlos Kunkel para que en forma
conjunta o separadamante con los que suscribimos gestione la personería
juurídica de la Fundacación denominada Electra, domiciliada en la calle Alberdi
122, de Florencio Varela, quedando facultados a adjuntar documentación,
notificarse, solicitar información y retirar desgloces, incluso de las copias
de Actas Constitutitivas y estatutos presentados, y posterior retiro de la
resolución que otorga la personería jurídica y finaliza el trámite. (10)
Carlos Kunkel, el secretario de Gobierno interino, que
el 19 de febrero de 1992 afirmó en una sesión pública del Concejo Deliberante
que no integraba la Fundación y desconocía las actividades que realizaba, era
el profesional que ocho meses antes había sido encargado por la misma Fundación
para tramitar su reconocimiento legal. Al momento de elaborar ésta
investigación, Carlos Kunkel -un hombre de leyes con un lejano pasado
montonero- era el secretario Legal y Técnico del la municipalidad de Florencio
Varela.
El domicilio de Electra, a su vez, tampoco fue ejeno a
la trama: en Alberdi 122 funcionó durante largos años el local partidario de
Julio Carpinetti.
El Acta Constitutiva de la Fundación Electra tiene
estampadas cinco firmas. Una de ellas corresponde a una ciudadana que
desarrolla actividades públicas en Florencio Varela: Beatriz Mohni de Pereyra
-tesorera de la Fundación-, esposa del intendente Pereyra y titular del Consejo
de Defensores de la Niñez.
El bingo del que recibió fondos la Fundación funciónó
sobre la ex Ruta 2. En ese local, Aron Ostrowiecki -Tate- explotó una bailanta,
primero, y luego instaló la agencia que se encargó de proveer 3 mil patrulleros
sin patente a la Policía bonaerense.
Cuando ésta investigación contacto telefónicamente a
Oscar Sierra -presidente de Electra-, en su domicilio de la ciudad de La Plata,
el hombre manifestó un absoluto y extraño desconocimiento del tema. Su
propuesta fue llamativa::
- No sé de que me habla, pero si quiere lo podemos
charlar personalmente...
Cuatro años después de los hechos solo han quedado los
restos:
La Comisiòn Directiva de la Sociedad de Fomento Gral.
Manuel Belgrano se dirige a usted para ponerlo en conocimiento de lo que está
pasando en nuestro Barrio con respecto a la obra de agua corriente realizada
por la empresa PODIC S.A., ya que han llegado intimaciones a los frentistas
para ejecutar la cobranza de las deudas por el no cumplimiento del pago de
dicha obra. El que suscribe y firma es un abogado.
Poniendo en su conocimiento que los 80 frentistas
afectados no se niegan a pagar sino que le es demasiado el interés que les
cobran y temen volver a tener el mismo problema con la empresa PODIC, la cual
nos fue impuesta por el municipio de Florencio Varela, ya que dicha empresa
había ganado la licitación no estando nosotros de acuerdo con dicha empresa. (11)
La Voz del Campo, una cooperativa: El intendente
municipal de Florencio Varela hizo un coctel inédito. Y le resultó indigesto:
convocó a los desocupados del distrito que no tenían siquiera para pagar un
boleto de colectivo y les querían cobrar el doble por la instalación del agua
corriente. Utilizó el perfil agrario de su municipio -grandes extenciones de
tierra improductivas-. Aplicó las condiciones laborales impulsadas desde la
subsecretaría de Trabajo bonaerense. Y se sentó a esperar que crezca la lechuga.
En 1995 la municipalidad de Florencio Varela convocó a
los desocupados del distrito para trabajar en una cooperativa agraria: La
Voz del Campo. Doscientas personas -hombres y mujeres- creyeron ingresar al
reino de los cielos. En realidad, entraban al infierno.
- Para nosotros -dijo el
intendente al anunciar el proyecto-, es una alegría poder llevar mano de
obra, trabajo y dignidad a las familias de Florencio Varela. Yo me siento muy
contento. Ustedes -por los periodistas- pudieron ver que la mayoría de
la gente preguntó: ¿cuándo empezamos?
Los tres primeros meses la paga fue de 200 pesos. El
dinero llegó a través de subsidios del ANSSeS, en concepto de capacitación.
El ministro Carlos Brown visitó los campos. La
producción agraria del distrito se extendía en el horizonte. La mirada del
funcionario se perdió en la lejanía. La paz del lugar lo relajó y le abrio la
mano: prometió la entrega de 50 mil pesos más para el proyecto:
- Estoy muy satisfecho de esta visita a Florencio Varela
y a sus emprendimientos agropecuarios. Veo que están avanzando notablemente. He
felicitado al intendente Pereyra por ésta acción.
El proyecto era atractivo. Podría haberse convertido en
un ejemplo para otras zonas del país: generación de fuentes de trabajo en
tierras improductivas. Y además, producir alimentos. Al ser una cooperativa,
sus integrantes iban a recibir una parte proporcional de su trabajo: no sólo
dejaban de ser desocupados, sino que también pasaban a ser patrones.
- Yo estaba sin trabajo y como soy el sostén de mi casa,
tengo que llevar si o si la comida para mis hijos, me metí acá porque creí que
era un gran proyecto.
Durante los tres primeros meses todo fue bien. En enero
de 1996 cambió el trato. Cesaron las visitas. Ni al intendente ni al ministro
se los volvió ver pasear entre los surcos.
A los pocos días, en cada campo, aparecieron los
encargados: controlaban los horarios y hacían las fichas donde debían asentar
la actitud de la gente ante las nuevas condiciones de trabajo.
- Trabajen, porque ésto es de ustedes, le decían los
encargados a los cooperativistas que pasaban todo el día en los surcos.
Había que regar. No tenían elementos y el agua a los
campos llegaba en regadera. Cientos de viajes por día, cuidando las plantas que
creían propias.
La primer cosecha fue de rabanitos. Estaban contentos.
Tenían la esperanza de que ahora verían algo de plata en serio. Ya no cobraban
el subsidio de la municipalidad. Pero la municipalidad no les decía cuántos
subsidios cobraba a nombre de La Voz del Campo:
Un subsidio del ministerio del Interior, de 75 mil
pesos, debía usarse para comprar herramientas:
- ¿Sabés con qué plantabamos tomates? Con palos...
Pasó la cosecha de rabanitos.
- Al levantar la cosecha nos prometieron que ibamos a
ganar de 500 a 700 pesos por mes.
Pasaron varias cosechas y lo único que vieron fue
emperar, jornada a jornada, las condiciones de trabajo:
- El que no quiere trabajar 12 horas que se vaya, les decía uno
de los concejales -Daniel Zisuela- que manejó el proyecto. (12)
Los camiones y camionetas del municipio venían a retirar
la verdura para comercializarla. Los trabajadores, en cambio, no podían comer
una sola planta de su propia producción.
Se estima en 180 mil dolares el total de la producción
de verdura de la cooperativa, mientras duró. Ese dinero no fue a los
trabajadores:
- Acá tengo el recibo del mes de febrero. Liquidado de
puño y letra por Zizuela: $ 46.-
El 27 de junio de 1996 se radicó en el Juzgado Criminal
Nº1, del Departamento Judicial de Quilmes, una denuncia por malversación de
fondos, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de
autoridad.
Los trabajadores, delante del juez, dijeron lo que les
tocó vivir:
- Trabajabamos hasta 16 horas diarias. Bajo el sol. No
teníamos siquiera un baño. No teníamos agua. No teníamos siquiera un techo
donde guarecernos los dias de lluvia.
- Yo estaba embarazada. Y cuando plantié mi problema me
dijeron que si o si tenía que ir a trabajar. Y perdí mi bebé.
- Nos pagaban en negro. Nos daban de a 20 pesos.
- Me mandaron decir por el secretario que me deje de
romper las pelotas con el campo..., si sigo reclamando me iban a tirar con
munición gruesa, me dijeron.
Un año después de la denuncia judicial la causa sigue
allí. Cada tanto entra en nuevo expediente. Alguna dependencia envía la
respuesta a un pedido de informes. Y nada más. Nadie tiene apuro para ver
llegar a la Justicia.
El intendente Pereyra nunca quizo hablar del tema.
Cuando saltó la denuncia debió acudir de apuro varias mañanas a La Plata. Pero
nada más. Está tranquilo, como si hubiera cometido una travesura infantil. Es
su infancia, justamente, el momento menos conocido de su biografía: los viejos
vecinos del barrio recuerdan que él y sus hermanos no fueron criados por su
familia natural. De ese vínculo con la familia postiza, nació una relación que
él nunca olvidó.
De acuerdo a la documentación incorporada a la causa, se
habrían llegado a comercializar cerca de 180 mil dólares en verdura. Se estima,
además, que en subsidios el municipio podría haber recibido cerca de 400 mil
dólares. A ello habría que sumar créditos italianos destinados a la compra de
herramientas.
Una de las bocas de comercialización, presumiblemente,
fue un mercado de verduras de la ciudad. Ese mercado -Mervar SRL-, fue
inscripto en la DGI el 14 de noviembre de 1996. Sin embargo, llevaba
funcionando por lo menos un año. El trámite fue realizado por el socio gerente
de Mervar SRL, Jorge Dolabjián, abogado.
Este abogado, además, se desempeñó como sindico titular
de la Cooperativa La Voz del Campo. Representó los intereses de los
cooperativistas. Pero eso no fue todo:
A los veintiseis días del mes de julio de mil
novecientos noventa y cuatro, ante mi: Viviana Charchir de Fesler, notaria
titular del Registro Nº 8, comparece don Julio César Pereyra, argentino, mayor
de edad, casado, titular del Documento Nacional de Identidad 8.575.107, vecino
de ésta ciudad, persona capaz, de mi conocimiento, doy fe, quien interviene en
el carácter de intendente Municipal del Partido de Florencio Varela, siendo
público y notorio y como tal dice: que confiere poder general judicial a favor
del doctor Jorge Dolabjían, para que en nombre y representación de la
Municipalidad, inicie y prosiga hasta su total terminación los juicios que al
presente tenga pendiente o que en el futuro se le suscite... (13)
El hombre está rodeado por su infancia. Haciendo pozos
para los postes del tendido de cables de Entel no le quedaba para devolver
favores. De grande, y sin saber explicar muy bien cómo fue que llegó a ese
sitio, Pereyra llegó a un silllón de intendente para mostrar que hay gente de
la que nunca se olvidará. Los Dolabjían, la familia postiza de su infancia, es
uno de esos casos.
(1) Folleto institucional de la Municipalidad de
Florencio Varela.
(2) Testimonio de un secretario general regional de la
Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores -UATRE-. Entrevista del
autor.
(3) Informe de la Sindicatura al titular del Juzgado de
Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 7, de Quilmes, Ricardo Bagú.
(4) Texto de la Ordenanza
(5) Infome del juez Ricardo Bagú.
(6) Carta del presidente del El Halcón SAT dirigida al
presidente del Concejo Deliberante de Florencio Varela, Remigio Padilla.
(7) Versión taquigráfica de la sesión del Concejo
Deliberante del 19 de febrero de 1992.
(8) Eduardo Quiñones tiene antecedentes meritorios: La
sala II de la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires
confirmó la prisión preventiva dictada contra el sucesor de Alieto Guadagni en
el Ministerio de Obras y Servicios Públicos bonaerense, Eduardo Quiñones, por
pagar un sobreprecio de un millón de dólares en los sucesivos reajustes del
contrato -en el marco del Tratado de Asociación Particular Relativa firmado con
Italia en 1987-, acusado de pagar un sobreprecio a la Unión Transitoria de
Empresas (UTE) que obtuvo la licitación para llevar a cabo las obras de
saneamiento de la cuenca del río Matanza.
(9) Extraído del Expediente Administrativo de la
Municipalidad de Florencio Varela: Fundación Electra, 4037-22.225/F/
(2-12-91).
(10) Nota presentada al Director Provincial de Personas
Jurídicas, el 7 de junio de 1991. Demás datos consignados en el expediente de
la Fundación Electra, del Ministerio de Gobierno bonaerense, Nº 2219-10069.
(11) Carta de la Sociedad de Fomento General Belgrano
dirigida al presidente del Concejo Deliberante, fechada el 23 de mayo de 1996.
La misma fue acompañada por recibos cancelatorios de la deuda de frentistas, a
quienes se le intimó nuevamente el pago. De la empresa PODIC SA -que no
participo de ninguna licitación, sino de una compulsa de precios-, se desconoce
el paradero. Los convenios de pago tras las intimaciones establecen el acuerdo
entre el deudor y Nicolás Enrique Rodriguez Alvarez, cédula de identidad y
pasaporte venezolano, cesionario de derechos y acciones de la empresa PODIC
S.A. Otras sociedades de fomento presentaron reclamos similares.
(12) El concejal justicialista Daniel Zisuela -dirigente
del gremio gastronómico, ex mozo- es uno de los principales implicados en la
causa., junto con el intendente Pereyra, y varios funcionarios y familiares del
municipio.
(13) Actuación Notarial AFC 2117914.
Informática. El viejo cordón industrial entra al primer
mundo
Don Juan de Garay, en nombre del adelantado don Juan
Torres de Vera y Aragón, donó al mismo una parte de estancia en el llamado
Valle de Santa Ana. Corría el año 1580. Tenía diez mil varas de frente al Río
de la Plata, y nueve mil varas de fondo desde la playa del río hacia el oeste,
sobre la márgen sur del Riachuelo de los Navíos.
La vara es una medida de longitud que se usó
habitualmente en Castilla. Mide 0,835 metros. Pero variaba en las provincias
del reino.
El escribano público que inscribió la donación, recién
el 16 de febrero de 1594,
fue don Mateo Sanchez. Esa estancia -tres siglos
después- se convertirá en el partido de Barracas al Sud.Los primeros grupos de
pobladores se asentaron en la zona alrededor de tres fuentes de trabajo: los
saladeros de carne, las fábricas de jabón y la industria del sebo para la
iluminación.
En el año 1838 el gobernador -don Juan Manuel de Rosas-
quiso saber a cuántos bonaerenses gobernaba.
Fue el primer censo de la provincia de Buenos Aires. Lo
practicaron los alcaldes de los pagos, cuarteles, curatos y reducciones
de la precaria administración. Debían incluir las profesiones y oficios de cada
uno de los habitantes. En las planillas censales figuró el nombre de la persona
principal de cada hogar y el titular del comercio, y si este era habilitado
en forma permanente.
En la tercer década del siglo XIX eran pocos los vecinos
de Barracas al Sud: apenas 556.
Y era también una población bastante homogénea: 526
blancos, 15 pardos y morenos, 14 extranjeros y un hombre de tropa. Para
tener registrados a los contribuyentes aún no se requería la asistencia de la
informática.
Ellos fueron los pioneros del cordón industrial del
conurbano bonaerense.
Bernardino Rivadavia puso la firma sobre la primera
disposición gubernamental que alentó las bases para una zonificación
industrial, en las inmediaciones de la ciudad de Buenos Aires. Fue en 1822. La
actividad alentada era el salado de la carne vacuna y la elaboración del tasajo
-carne seca en conserva-, sobre la ribera sur del Riachuelo de los Navíos. Aún
era cristalino.
Había sido el gobierno de la colonia, inicialmente,
quien señaló a esa zona como punto único de reunión para la guarda y
clasificación de los productos destinados al Viejo Mundo. El sitio de guarda
eran las barracas.
Medio siglo después, la villa de los vascos
-según la definición que usó Domingo Sarmiento desde las páginas del periódico
El Nacional para referirse a Barracas al Sud-, contaba con una población total
8.244 habitantes. Contarlos y clasificar su orígen se hizo más complejo. Pero
la tarea aún no requería la asistencia de una base de datos.
La población de Barracas en esos años era 50 y 50'.
Mitad locales y mitad visitantes: 4.824 criollos, 6 chilenos, 124 uruguayos, 11
alemanes, 1.913 italianos, 810 españoles, 34 ingleses, 5 portugueses, 6
brasileños, 11 norteamericanos, 10 paraguayos, 454 franceses, 15 suizos y 4
extranjeros sin especificar.
En Barracas al Sud funcionó el primer crisol de razas.
Los locales y los visitantes ponían su sudor diario en
la naciente zona industrial. En la segunda mitad del siglo pasado había
instalados 13 saladeros y graserías, 4 fábricas de carretas, 7 hornos de
ladrillos, 1 fábrica de huano, 6 astilleros y 16 fábricas de manteca.
El 11 de enero de 1904 Barracas -por ley provincial-,
pasó a denominarse Nicolás Avellaneda. Pero el cambio de denominación no
modificó la advocación del Tránsito o Asunción de María Santísima,
patrono de la ciudad.
Nueve décadas después, con 344 mil habitantes y los
restos del cordón industrial recortado en un horizonte gris, el intendente de
Avellaneda estimó que había llegado el tiempo de comprar computadoras.
No fue el único.
Win. Enter. Plin. Caja: En 1994 el
municipio quizo reconvertirse. En el ministerio de Economía de la provincia
había un Programa que calzaba en el objetivo: para el Fortalecimiento y
Desarrollo Comunal. El Banco Mundial pondría la plata: un millón cien mil
dólares. Después habría que devolvérsela.
A través del decreto Nº 757/94 Baldomero Alvarez de
Oliveira -Cacho-, intendente del ex partido de Barracas al Sud, adjudicó
la licitación para informatización de la comuna a IBM -asociada en este caso
con la firma CONSAD, el mismo dúo del Proyecto Centenario del Banco Nación-.
(1)
De las cinco empresas que participaron inicialmente de
la invitación internacional para la presentación de ofertas, tres
quedaron en el camino casi de inmediato. Las otras dos tuvieron que ventilar el
trámite en despachos judiciales.
La firma Unisys, tras quedar afuera luego de sortear los
primeros pasos de la operación, impugnó la designación: resulta extraño el
puntaje técnico otorgado a IBM -sostuvo la presentación-, basado a
nuestro entender en ese márgen discrecional que tiene el muncipio y, que bien
dicho sea de paso, no es ilimitado ya que la discrecionalidad tiene por límite
la razonabilidad de la medida adoptada.
La firma ganadora -IBM-, también debió recurrir a los
Tribunales. Pero en este caso convocada por el juez Hugo van Schilt -titular
del juzgado Nº 7 de Lomas de Zamora-, que consideró atendible la denuncia
presentada por el diputado Fernando Solanas por un ramillete de
irregularidades. Entre ellas, fraude a la administración pública. (2)
El hecho significativo inicial que produjo la actuación
judicial fue quebrar un récord internacional: por primera vez en el mundo se
allanó una de las filiales de IBM Corporation.
De lo que Cacho pensaba pagar inicialmente,
además, se excedió en una cifra superior a los 600 mil dólares.
En el naciente distrito de Ituzaíngo -en el oeste del
conurbano-, también se bajó un récord mundial: en apenas 24 horas se analizaron
3 propuestas -148 fojas- para informatizar el municipio, con valores que
oscilaron entre el medio millón y el millón y medio de dólares. La celeridad
fue tal que incluso hubo tiempo para otorgar la pre-adjudicación en el mismo
día. La firma del contrato ocurrió 72 horas después..
Pero en el apuro se obvió la licitación pública.
Desde 1983 Alberto Descalzo -hincha de Boca Juniors-
jugó en la reserva de la política local de Morón. Fue concejal
interrumpidamente hasta 1991. Criticó con ahínco y persistencia a su compañero
Juan Carlos Rousselot. Fue, incluso, uno de los impulsores de la destitución
del locutor-intendente.
En 1995 logró arrebatarle un buen trozo de su territorio
y cesó en sus críticas. Desde ese momento fue un par. Descalzo llegó a
la cima con el aparato de la Liga Federal. Primero enrolado en las huestes de
Hugo Toledo. Mas tarde con las de Alberyo Pierri. En realidad, sus inicios
fueron en la Lipebo y en las cercanías a Antonio Cafiero. Esa búsqueda
permanente de una referencia política provincial le valió el apodo: panqueque.
Una fuente local fue consultada por ésta investigación.
¿Cuál es la característica central de su personalidad?, fue la pregunta. La
respuesta fue breve:
- Nunca se sabe lo que piensa...
Descalzo tuvo sus 10 minutos de fama nacional. En los
primeros días de 1997 muchos dedos señalaron a su figura cuando se buscó a los
responsables de una protesta frente a la vivienda del ex ministro Domingo
Cavallo. Según la gente de su barrio que no lo quiere se trató de una
operación. Entre los protagonistas hubo integrantes de su agrupación política
-7 de Mayo-, y mucho de ellos habían participado el día anterior a los hechos
de una entrega de escrituras. La ceremonia había sido presidida por un enemigo público
de Cavallo: el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Pierri.
- Muchas madres fuimos engañadas. Si algunas fueron con
las bolsas de las compras. ¿Te parece que teníamos intención de insultar a
Cavallo? Fue indignante, me hicieron sentir mucha verguenza, señaló una de
las asistentes a la protesta consultada por la prensa local.
El 10 de diciembre de 1995 Descalzo asumió como
intendente de Ituzaingo. El municipio vió la luz el 28 de diciembre del año
anterior. La decisión fue del gobernador. Y el patronazgo recayó en San Judas
Tadeo.
A los cinco días de la asunción, en una sola compra,
Descalzo ya tenía gastados 1.424.000 pesos. El cinco por ciento del presupuesto
municipal. (3)
Los fundamentos del apuro fueron expuestos por escrito
por el secretario de Hacienda municipal, Carlos de Angelis. A primera hora de
la mañana del 12 de diciembre, al estrenar su despacho, Descalzo tuvo la
propuesta sobre el escritorio:
Había que dotar al municipio de elementos técnicos
que hagan posible llevar adelante una administración ágil, prolija, confiable y
desburocratizada. Para ello aconsejó la adquisición de un sistema
informático integral que abarque la totalidad de las áreas de gobierno.
Al día siguiente, 13 de diciembre, Descalzo ya había
hecho suya la idea de su secretario. Y puso en marcha una compulsa de
precios y condiciones. Desde el municipio se invitó a tres empresas: ERCOM
S.A., Casa Trastorras y a GMS S.A.
Venticuatro después las tres firmas habían enviado a sus
cadetes con sus respectivas ofertas. La de ERCOM apenas ocupó 4 fojas.
Trastorras ocupó 29 y GMS puso a trabajar a toda su gente en la compulsa:
elaboró una oferta de 110 fojas. Todo ello en una jornada febril.
Pero mayor aún fue la dedicación de los funcionarios
municipales. El 15 de diciembre ya tuvieron elaborado y con firma el pie el
Dictámen de Preadjudicación. La propuesta de GMS arrasó la compulsa. Excepto en
el precio obtuvo el mejor puntaje de la evaluación en todos los rubros.
El Concejo Deliberante aún desconocía que ya se había
dado destino al 5 por ciento del presupuesto municipal del año. El expediente
llegó al cuerpo seis meses después. Pero el rumor había llegado antes. Y ante
la duda que generó la velocidad de la operación, los concejales del Frepaso, la
UCR y la Asamblea de Mayores Contribuyentes manifestaron su rechazo
-inicialmente- al método de compra. Después vendría la causa judicial.
Un concejal, incluso, creyó intuir el trasfondo de la
urgencia:
- Creo que en este caso -dijo-, el
intendente Descalzo utilizó la actividad del Estado en provecho de actividades
ilícitas.
De la lectura de las 110 fojas que ocupó la oferta de
GMS, de todos modos, se desprendieron elementos llamativos:
Desde el 26 de octubre de 1993 la empresa formó parte
del Registro de Firmas Consultoras y Especialistas en Sistemas del ministerio
de Economía provincial. Sus antecedentes, incluso, contaron con la aprobación
del Banco Muncial. (4)
La inclusión en ese Registro -según un listado
confeccionado por la misma empresa-, le permitió contar entre sus clientes y
usuarios al Banco de la Provincia de Buenos Aires, al ministerio de Justicia
provincial, a las 634 agencias de la Lotería bonaerense y a la municipalidad de
Lomas de Zamora.
Extrañamente, entre sus clientes al 14 de diciembre de
1995, la firma GMS tenía incluído en su listado a Ituzaingo, un municipio que
acababa de nacer y que aún no había comprado -oficialmente- una simple PC.
El 15 de diciembre, el director de Informática y el
secretario de Economía y Hacienda del municipio pusieron su firma sobre el
Dictámen de Preadjudicación. El día 18 se dictó el decreto de compra y, ese
mismo día, se firmó el contrato.
Lo que nunca tuvo explicación fue el apuro.
El mismo 15 de diciembre la dirección de Asuntos Legales
promovió la adjudicación a GMS y avaló la aplicación del artículo 132 de la
Ley Orgánica Municipal (5), que habilita al Ejecutivo a efectuar
contrataciones directas por medio de decretos de 'necesidad y urgencia'.
(6)
Cuanto menos quedaron dudas sobre la aplicabilidad de
ese artículo para la informatización del municipio sin convocar a una
licitación.
Por el monto involucrado ese debió ser el método
elegido. Pero el artículo aplicado, además, establece claras excepciones para
evitar la licitación: que se trate de una urgencia reconocida o que tras
el llamado a una licitación no se hayan presentado ofertas. Este no fue
el caso
En verdad, solo una inédita interpretación de Ley
permitiría su aplicación en la compra de computadoras, impresoras y software
para un municipio: el artículo 132 se refiere exclusivamente a obras
públicas.
El secretario de Hacienda también justificó la compra
directa bajo el amparo de la Ley 11752. Por ella se autorizó a los nuevos
municipios a realizar contrataciones directas en un plazo de 180 días.
Esa ley entró en vigencia el 15 de enero de 1996, un mes
después de efectuada la compra y sin efectos retroactivos.
La carta de intención: El concejal
Ricardo Vallarino presentó una denuncia penal. Fue acompañada por un elemento
de prueba demoledor: el texto de un documento que demostraría que la empresa
adjudicataría inició acuerdos precontractuales con las autoridades electas
del municipio de Ituzaingo, en el mes de julio de 1995, seis meses antes del
llamado a compulsar precios, y cuando aún no existía el municipio.
De la lectura de la Carta de Intención suscripta por las
firmas GMS -adjudicataria- y JOTAFI Computación Interactiva -subcontratista y
proveedora de GMS-, surgen dos conclusiones excluyentes: fue fraguada la fecha
de su firma o sus redactores desconocían las reglas mínimas de conjugación
verbal. Hay una notable confusión entre pasado y futuro. Los hechos:
Al pie del texto la Carta de Intención señala: Se
firman dos ejemplares en Buenos Aires, a los 29 días del mes de diciembre de
1995. Es decir, a los 19 días de la existencia del municipio de Ituzaingo
como tal. La presente Carta de Intención resume y sintetiza el acuerdo
establecido entre la municipalidad de Ituzaingo y MGS SA.
Los párrafos con alteraciones verbales son los
siguientes:
Tomando en cuenta que el 10 de diciembre del corriente
año, el municipio debe estar operando administrativamente, por lo cual debe
poder realizar la emisión de tasas, liquidar sueldos de su personal además de
manejar su Contabilidad Presupuestaria... (..).
Como es de conocimiento de las partes, el municipio
estará en condiciones de emitir Ordenes de Compra o suscribir contratos a
partir del día 10 de diciembre.
Además, es de conocimiento de las partes también, que se
encuentra en curso de aprobación en la Legislatura provincial una ley que
dentro de su articulados exime a los Ejecutivos municipales de las normas
vigentes en cuanto a la adquisición de bienes y servicios, permitiéndoles por
el término de 180 días a partir del día 10 de diciembre del año en curso, la
adquisición en forma directa y no por concurso o licitación pública o privada. -Dicha ley, Nº
11.752, fue aprobada por la Legislatura el 7 de diciembre de 1995 y entró en
vigencia el 15 de enero de 1996-.
La Carta de Intención estableció, además, la
responsabilidad de cada una de las partes. La firma Siemens SA sería la
responsable de la tecnología necesaria que permita cumplimentar una instalación
exitosa. Jotafi SA., por su parte, tendría a su cargo la provisión del
software -programas- para la Administración Municipal. Las dos empresas fueron
subcontratistas de GMS SA.
Jotafi SA, por la provisión del software mencionado,
presupuestó a GMS SA un total de 115 mil pesos. La oferta de GMS SA. aprobada
por el municipio en dicho rubro -Administración Municipal-, trepó a los 597 mil
pesos.
Sugestivamente se incluyeron programas destinados al cálculo,
emisión y cuenta corriente de la tasa de cementerios. Era tal la
inexperiencia de los nuevos funcionarios que, incluso, desconocían que el
municipio que administrarían durante los próximos cuatro años carecía de
cementerio.
Respecto al equipamiento -hardware- cuanto menos fue
obsoleto. La cuatro máquinas más potentes -utilizadas presumiblemente como server
o servidores de la red-, fueron PC 586, de 90 Mhz, Ram 32 MB, discos rígidos de
2 GB y solo dos lectores de CD Rom. A ello se sumaron 68 PC 486 de 66 Mhz, Ram
4 MB, discos de 270 MB, y 10 de 100 Mhz, Ram 8 MB y discos de 540 MB. Las
impresoras, marca Epson, HP y Siemens, mantuvieron la misma linea: 29 de matriz
de punto, 8 laser y 8 Desk Jet monocromo. A ello se sumaron accesorios: 1
scanner, 2 modem externos y 9 pistolas de lectura ópitca. El importe total de
este ítem sumó 341 mil dólares. Proveedores en informática -consultados por
ésta investigación-, reconocieron que si encontraban un cliente capaz de pagar
el 50 por ciento de ese valor por los equipos mencionados, tendrían entre manos
un negocio brillante.
Por si faltara algún elemento para sospechar que el
proceso de informatización de Ituzaingo fue escandaloso, existen fuertes
indicios -incluído el testimonio de un empleado de GMS SA- de que al 14 de
diciembre -fecha de recepción de las ofertas- el sistema en verdad estaba
instalado, en funcionamiento e, incluso, ya se habían efectuado pagos a cuenta.
Caso contario, los antecedentes de GMS presentados al municipio serían falsos.
- Desde julio estoy dando instrucciones al futuro
personal. Nos reuníamos en el Consejo Escolar, le dijo al
concejal Vallarino un empleado de GMS cuando la instalación del sistema llegó
al Concejo Deliberante.
Solo así se justifica que el 14 de diciembre de 1995 la
empresa haya podido incluir entre sus clientes al municipio de Ituzaingo,
cuando aún no había comprado -oficialmente- una simple PC.
Todas las dudas que generó ésta operación pudieron ser
despejadas por una investigación judicial. Pero a 18 meses de los hechos el
expediente parecía adormecido.
Los procesos de informatización de los municipios de
Ituzaingo y Avellaneda fueron a dar a los tribunales. Con distinta suerte allí
se mantuvieron un largo período.
El juez van Schilt, por lo pronto, aprovechó ese tiempo
para llevar a cabo un peritaje informático sobre la operación.
La investigación técnica sobre la informatización en
Avellaneda duró siete meses. El cuerpo pericial fue designado por el juez.
Estuvo integrado por catedráticos de las Facultades de Ingeniería y de Ciencias
Exáctas de la UBA, y de la Universidad Privada C.A.E.C.E.. A ellos se sumaron
los peritos de parte ofrecidos por el intendente, IBM y Consad.
Su resultado fue clarificador. La única disidencia la
interpuso el perito del municipio. Los hechos:
En la evaluación de las ofertas preseleccionadas -IBM y
Unisys- no se empleó ninguna metodología científica.
El criterio utilizado en la metodología de evaluación es
ambiguo, habiéndose aplicado una fórmula de evaluación incompleta y arbitraria.
Se observó la consideración de puntos que no se
correspondían exáctamente con los definidos en el pliego, y la utilización de
puntos no existentes en el pliego.
Las mismas personas que intervinieron en la elaboración
del pliego también lo hicieron en la evaluación de los postulantes y en la
selección de la mejor oferta. En esa comisión sólo había una persona capacita
en informática.
Entre las dos ofertas -básica de IBM y de Unisys- existe
un virtual empate en la calificación otorgada por la comisión evaluadora. Sin
embargo el intendente le otorgó la lcitación a IBM, cuya oferta fue un 60 por
ciento más cara que la de Unisys.
Al 13 de julio de 1996
-27 meses después
haberse suscripto el contrato- sólo el 6 por ciento de la población
registrada en el sistema informático adquirido a IBM contaba con una clave
única de identificación -cuenta única por contribuyente-. Por lo que a esa
fecha el 94 por ciento de los datos no estaban depurados.
IBM Argentina SA no cumplió en tiempo y forma la
ejecución del contrato y, a pesar de ello, el municipio de Avellaneda no habría
adoptado ninguna medida en defensa de los intereses municipales. (7)
De todos esos elementos el juzgado hizo incapié en las
diferencias entre lo establecido en el pliego de la licitación y el contrato
firmado con IBM.
El pliego establecía la compra de la propiedad
intelectual del software por parte de la municipalidad. Allí podría
justificarse la diferencia económica entre la propuesta de IBM y la de
Unisys. Pero en el contrato sólo se hizo
referencia al goce y al uso del sistema informático entregado por IBM. Te
lo presto, pero es mío.
Cuando a Cacho se le preguntó por la sutil
diferencia entre la licitación y el contrato, lo que es decir entre el dicho y
el hecho, explicó la situación a su modo:
- ... al elaborar el contrato pudo haber un error y
siempre somos falibles a los errores. (8)
El error fue de exáctamente 680 mil dólares.
(1) La firma Consad S.A está fuertemente ligada al ex
subsecretario de Asuntos de Gobierno, Juan Carlos Cattáneo, segundo hombre de
la Secretaría General de la Presidencia, durante la gestión de Alberto Kohan.
Cattáneo fue procesado en la causa que investigó el pago de sobreprecios en la
informatización -Proyecto Centenario- del Banco Nación.
(2) La denuncia fue presentada por Fernando Solanas el
12 de diciembre de 1995. La causa lleva el Nº 45.199. Se tramita en el Juzgado
Criminal y Correcional Nº 7 de Lomas de Zamora. Entre otros se investiga la
posible comisión de fraude en perjuicio de la administración pública y peculado. Esta causa derivó en
otra -Nº48.726, Juzgado en lo Criminal y Correcional Nº 8 de Lomas de Zamora, a
cargo del juez Rafael Villamayor- por una segunda denuncia derivada de
afirmaciones que constan en fojas 359/360 de la causa penal inicial en donde se
dice que la municipalidad de Avellaneda habría efectuado pagos a Unisys
-empresa cuya oferta fue desestimada- para evitar que dicha firma se
presente en la causa como particular damnificada.
(3) La operación derivó en una causa -Nº 44662/96-. Se
tramita en el juzgado Criminal Nº 4 de Morón, a cargo del juez Diego Bonano y
fue presentada por el concejal del Frepaso, Ricardo Vallarino.
(4) Facsimil presentado por GMS, aprobado por la
Dirección Provincial de Evaluación Económico-Financiera y Asesoría Técnica.
(5) El Art. 132 de la Ley Orgánica señala: La
ejecución de las obras públicas corresponde al Departamento Ejecutivo. En las
realizaciones mediante consorcios, convenios y demás modalidades, su
intervención será obligatoria. las obras públicas que se realicen por contratos
con terceros, aún aquellas respecto de las cuales se impne la percepción de su
costo a los beneficiarios, sólo podrán ser adjudicadas cumplido el requisito de
la licitación. Sin embargo, podrán
contratarse diréctamente sin tal requisito cuando: (..) Inc. e) se trate de
trabajo de urgencia reconocida u obedezcan a circunstancias imprevistas que
demanden una inmediata ejecución; Inc f) se haya realizado una licitación y no
haya habido proponentes o no se hubieren hecho ofertas convenientes.
(6) María Rosa Gómez, periódico Posdatas.
(7) Extraído de un informe elaborado por los asesores
legales del diputado Fernando Solanas.
(8) Martín Dinatale. La Nación, 13-7-97.
Rendiciones de Cuentas
- Yo no lo tengo escondido en mi casa -aseguró el
intendente Bruno Tavano-, ni sé donde está desde hace dos meses...
El hombre al cual se le desconocía el paradero en
diciembre de 1996 era, nada menos, que el ex presidente del Concejo Deliberante
de Lomas de Zamora. Se había borrado. La Justicia estaba tras sus pasos:
debía encontrar una explicacaión para los 3 millones de pesos que gastó en
fotocopias y reparación de automóviles, durante un período de apenas 18 meses.
Para justificar esa cifra el hombre debía encontrar un
buen motivo: se fotocopió a un ritmo de copia de 58 por minuto, durante 9
horas, todos los días hábiles a lo largo de 18 meses. Y se repararon 10 viejos
automoviles cuando, por la misma cifra, se hubieran comprado 35 Mercedes Benz O
KM.
- Entréguense con sus abogados, muchachos. Y si no
tienen abogado recurran a la defensoría de pobres, les recomendó
públicamente el intendente Tavano, con poco eco por parte de los prófugos.
La jueza Silvia González buscaba a seis personas. Entre
ellos a Rubén González -concejal y ex presidente del Concejo, a Julio Sibara
-secretario del Cuerpo-, y también a Raul Menéndez -propietario de la firma
Taller 4-, involucrada en la maniobra de las fotocopias. (1)
La tolerancia del intendente hacia los ex funcionarios y
el imprentero prófugos no se condice con las actitudes que protagonizó Tavano
en su propio despacho. El hombre pertenece al grupo fundador de la Liga
Federal. Heredó la intendencia de Hugo Toledo, y al asumir el cargo se dice que
tuvo que reconocer un primer obstáculo:
- Duhalde se llevó a toda la gente a la provincia. No
tengo ni siquiera a quien poner en la portería del municipio.
Como pudo Tavano armó su gabinete. A su medíco personal,
por ejemplo, le otorgó la cartera de Salud del municipio. Sin embargo, cuando
se recaba en el perfil de este hombre del sur, quienes lo conocen destacan su
vehemencia, típica de un cowboy del oeste:
Los vecinos no tenían agua. Los miembros de la Comisón
Agua para Todos acudieron a la intendencia. La integraban vecinos del los
barrios Galicia y Laprida. Era pleno verano y no tenían una gota de agua.
Fueron a reclamar. Hacen una manifestación, y Tavano los recibe.
El acuerdo no aparece. La gente se enardece, comienzan a
decirse cosas duras, lo increpan y Tavano, sin más trámite, termina la
discusión:
- Váyanse a la puta madre que los
parió. Los voy a cagar a trompadas...
Días de sesiones: Las
rendiciones de cuentas de la municipalidad de Lomas de Zamora son una caja de
sorpresas
.
Por lo general nunca se presentaron en término. Las
rendiciones del ejercicio 1984, por ejemplo, llegaron al recinto del Concejo
Deliberante en los últimos meses de 1986. El tiempo transcurrido, sin embargo,
no clarifícó sus zonas oscuras.
El tenor de las inquietudes que genera su lectura
mereció una explicación que nunca existió: contratación de autos dobles,
contratación de vehículos dados de baja por robo, duplicación de pagos por los
mismos servicios, pagos superiores a los de mercado, contratación de empresas
inexistentes, manipulación de contratos para evitar licitaciones y
convalidación de licitaciones donde se presentaron empresas con vínculos
manifiestos entre sí.
Temáticamente las irregularidades pueden ordenarse del
siguiente modo: (2)
Servicio de recolección de residuos, contratación de
camiones, etc.
Rendición ejercicio 1984: La
contratación de los servicios de la empresa se inició el 10 de abril de 1984.
Los contratos se prorrogaron cada 90 días.
No se deduce que se haya efectuado
un control estricto por parte de la Municipalidad respecto a las obligaciones
de la empresa: en un día de control se determinaron infracciones en 549 cuadras
donde el servicio no se prestó, y nunca más se efectuó un solo control, durante
todo el año.
Aparecen errores, alteraciones,
coincidencias y superposiciones entre los camiones de la empresa que prestó
servicios en el departamento de Vialidad, levantamiento de montículos,
recolección de residuos y distribución de agua potable:
El camión Ford -patente B 252.459-
prestó servicios para la recolección de residuos, para la distribución de agua
potable -por lo que debía ser un camión cisterna-, para trasladar personal,
para cargas de Vialidad y para levantar montículos.
Desde el Ejecutvo respondieron que
dicho vehículo realizaba servicios rotativos, cuando era necesario realizar la
distribución de agua o en su defecto el servicio de levantamiento de
montículos. Por las noches realizaba normalmente el servicio de recolección de
residuos domiciliarios.
Lo más extraño del caso es que la
patente B 252.459 de acuerdo al dominio pertenecía a un automóvil Ford Falcon,
radicado en la localidad de Banfield, según consta en el registro de la
Dirección de Rentas.
La distribución de agua potable la
efectuaba, según la rendición, un camión modelo 1969, patente C 461.314. Y la
recolección de residuos y limpieza de ferias, en cambio, estaba a cargo del
camión patente B 461.316, pero ese dominio en realidad corresponde a una rural
radicada en la localidad de Lanús.
La distribución de agua, en
realidad, la efectuaba el camión Dodge 300, volcador, modelo 74, patente B
1.201.643.
Otros ejemplos:
Para la municipalidad prestaba
servicios en la recolección de residuos el camión Ford, patente B 1.552.644.
Según el dominio se trataba de Renault 12, modelo 79. Para la recolección de
montículos estaba asignado un camión patente B 1.352.644, en esta caso se
trababa de un Renault modelo 75.
El Renault 79 había sido dado de
baja en setiembre de 1983, y el Renault 75 también hacía dado de baja: pero por
robo.
Rendición ejercicio 1985: De la
documentación remitida no se deduce que haya existido un control estricto sobre
el cumplimiento del contratista respecto de sus obligaciones. Son conocidas las
deficiencias que presenta este servicio, y sin embargo no se observa que se
haya labrado una sola acta de infracción.
Las contrataciones, realizadas bajo
la forma de contratación directa, superan los montos autorizados para actuar de
esta manera.
Rendición ejercicio 1990: De lo que
votó este cuerpo, el Departamento Ejecutivo extrajo un 63 por ciento para
destinarlo a otras áreas, como las que tienen que ver con útiles, libros,
propaganda y publicidad.
De una cifra de 2 millones de
australes que había para instrumental científico, el Ejecutivo gastó solamente
27 mil australes.
Las partidas más importantes que
absorvieron gran parte de lo que se tomó de otras muchas de ellas de carácter
solidario y para beneficio de la comunidad, fueron las que solventaron los
contrataciones de terceros en el área de recolección de residuos y conservación
y mantenimiento de la vía pública.
Las prestaciones de servicios
tomaron casi un 10 por ciento más, en términos reales de la globalidad del
presupuesto municipal, de lo que este Cuerpo había votado. Y como ese 10 por
ciento no salió del incremento de la presión tributaria, se lo tomó de las
partidas de carácter solidario.
Rendición ejercicio 1991: El modo
-$1.500.000- de contratación de los vehículos es la licitación privada por
períodos mensuales, a efectos de eludir la licitación pública. Viola el art.
158 del Reglamento de Contrataciones.
De la documentación no existe
verificación técnica de los vehículos, ni tampoco documentación de cada auto
-seguro, título, etc.-. No existe asignación por vehículo.
Patente B 1.724.581. Según la
contratación se trataría de una Ford Ranchera, dicha patente corresponde a un
Fiat 600. La unidad fue robada en 1988.
Patente B 1.541.203. Según la
contratación figura como camioneta. El dominio pertenece a un Renault 12.
Patente C 891.673 según la
contratación figura como camioneta. El dominio pertenece a un Renault 12 Break.
-Información suministrada por el Registro de la Dirección General de Rentas.
Rendición ejercicio 1992: El Decreto 3923
declaró la emergencia sanitaria en el distrito. En base a esa justificación el
intendente Tavano firmó los decretos 3511 y 3326. De modo directo se contrató a
Alvarez y Patiño para el barrido de 1189 cuadras, por un monto de $ 950.650 al año.
Sin embargo, la ley Orgánica Municipal establece que el Concejo debe disponer
el servicio de barrido. Se evitó la licitación pública.
Un concejal levantó la mano y pidió la palabra. Lo suyo
fue un intento de síntesis de la situación:
- La empresa Alvarez y Patiño tuvo un crecimiento que
puede considerarse como un verdadero milagro a nivel mundial. La contratación
directa ha permitido que esta empresa se capitalizara en la forma que lo hizo
desde el año 1984 hasta la actualidad. Estos contratos constituyen el
denominador común que une a todas las administraciones justicialistas, desde el
84 a la fecha.
Alimentos
Rendición ejercicio 1984: Licitación
Pública 45/84, observada en su totalidad por el Decreto 15/84 del Concejo, por
adjudicación directa al único oferente del rubro huevos:
Se efectuaron contrataciones
directas por montos que superaban los límites que facultaba la Circular 37 de
la subsecretaría de Asuntos Municipales. Las compras del 3 de julio de 1984 en
adelante fueron realizadas bajo la forma de compra directa y no cuentan con
ningún decreto del Departamento Ejecutivo que las haya avalado. Se pagaron
precios superiores al precio oficial vigente por entonces. La provisión de
huevos del 3 al 9 de julio tiene una factura que no fue intervenida por el Jefe
de Compras, obligación que corresponde según el reglamento de Contabilidad.
Esta actuación fue reconstruída -ya que no existe en la rendición- con fecha 28
de diciembre de 1984, con certificaciones
del Banco Provincia de que fueron
efectivamente cobrados los cheques de fecha 15 de febrero de 1985. (..) Se
efectuó un "llamado a cotización" -figura un tanto difusa dentro de
la normativa administrativa- para el día 13 de agosto de 1984; sobre este
llamado no existe ninguna constancia documental en la rendición, y por decreto
del 13 de agosto vuelve a contratarse en forma directa al mismo proveedor que
venía siendo beneficiario de las contrataciones directas de huevos desde julio
de 1984.
Se efectúa una licitación pública
-82/84-, y se pagaron precios superiores a los precios oficiales de ese
momento, esgrimiéndose razones poco valederas para ello: se habla de la
modalidad de distribución, de que es en zonas de calles de tierra, que se hace
de manera directa, etc.. Pero se dice que se paga un precio mayor al oficial
porque se hace distribución diaria, y en la misma rendición están las
liquidaciones del beneficiario de esa licitación donde surge que no se entregan
diariamente, sino dos o tres veces por semana.Rendición
ejercicio 1991: A la licitación privada 9/91 y 31/91 -compra de
leche-, se presentaron 3 oferentes: Nutriment -Portela 1246, Lomas-; Héctor
Visconti -Mistral 63, Banfield-; Héctor Herrera -España 84, 5º, Lomas-.
Resultó adjudicataria la firma
Nutriment. Pero el cheque fue retirado por Héctor Visconti -DNI Nº 10.354.849-.
El importe abonado ascendió a A 420.000.000. -mes de enero-. En las dos
licitaciones se produjo la misma situación.
Fotocopias, papelería
Rendición ejercicio 1989: La Orden de
Compra 370 mandó imprimir 10 mil periódicos, de 16 páginas, lujosamente
impresos, sobre información municipal. En realidad era una publicación de
propaganda política pagada por el erario municipal.
El 23 de marzo se autorizó el
suministro de otros 10 mil ejemplares. Y a los pocos meses se imprimieron 30
mil ejemplares más. En total fueron 50 mil. Se debió llamar, por lo menos, a un
concursos de precios...
Con la provisión de resmas ocurrió
lo mismo: se adquirieron 1930 resmas en 5 compras.
Rendición ejercicio 1991: Se efectuó
una licitación pública -4/91-. El contrato fue de un año, con una prórroga de
cuatro más, en forma automática.
El costo por fotocopia adjudicado,
para el mes de enero de 1991, fue de A 519,00.-, en el mes de marzo el
municipio pagaba a otro proveedor por fotocopia -orden Nº 585- A 350,00.-.
El contrato, además, estableció que
las fotocopiadoras -15- deberían encontrarse en dependencias municipales, por
lo tanto la comuna se hizo cargo del costo de energía.
La licitación se inició con la orden
de suministro 005, de fecha 27 de diciembre de 1990. El contador la firma en 2
de enero de 1991. Pero se extiende la orden de publicación en Boletín Oficial y
en un medio local, del llamado a licitación el 13 de diciembre de 1990, para
ser publicados los días 21 y 24 de diciembre de 1990.
Se publicó el llamado a licitación
con anterioridad al inicio del expediente.
Rendición ejercicio 1991: A la
Licitación privada 143/91 y 123/91 -para formularios continuos-, se presentaron
3 oferentes: Artes Gráficas Santa Ana, cotiza Hugo Arce -Payró 1920, Banfield-;
Grafisur, cotiza Raúl Arias -Moreno 2625, Lanús-; Cervantes, cotiza Sr. Morales
-Darragueira 1481, Banfield-.
Dos ofertas pertenecen al mismo
dueño: Daniel Morales -DNI Nº 11.786.304-, quien retiró los cheques
correspondientes a la firma Cervantes y a la firma Grafisur -se detallan 22
ordenes de pago-.
En las facturas emitidas por las
firmas mencionadas figura la misma dirección: Darragueira 1481, Banfield.
Verificado dicho domicilio se comprobó que se trata de una vivienda particular.
Además, se pudo comprobar que la
firma Artes Gráficas Santa Ana no existe. Tras la consulta de varios vecinos
del domicilio denunciado ninguno la conoce.
Las compras directas con la firma
Cervantes fueron habituales: se detallan 3 ordenes de compra.
En el concurso 123/91 se presentó
Grafisur, cambiando su domicilio por Brin 3046, Lanús; Cervantes, que mantuvo
su domicilio; y se agregó Juan Alberto de la Cámara, Añasco 37, 14º,
"G", Capital, TE 432-1646.
Consultado telefónicamente el número
declarado por de la Cámara, se pudo comprobar que el contestador automático
atiende mensajes de la Dra. Falconi.
En el comprobante de remito de la
licitación figura Añasco 37 y en la factura Añasco 27, todo de Capital.
Grúas
Rendición ejercicio 1991: La
contratación se efectuó por mes y por vehículo. Se eludió la licitación.
Ford F-100, patente B 212.989,
modelo 1963, orden de pago Nº 2784, contratada por 196 horas para el mes de
julio de 1991, a un valor de A 250 mil. Importe total A 49 millones.
Ford F-100, patente B 1.048.902,
modelo 1964, orden de pago Nº 2775, contratada por 240 horas para el mes de
agosto de 1991, a un valor de A 250 mil. Importe total A 60.000.000.
Rendición ejercicio 1992: Transporte Villalba,
de Juan Jesús Villalba, Laprida 2692, se le contrata una Ford F-100, 64,
patente B 1.248.908
Aníbal Omar Salinas, Armonía 436,
Llavallol, Ford F-350, 81, patente U 076.331
Fernando Berretino, Paz 656,
Temperley, Ford F-100, 80, patente U 063.693
De las actuaciones realizadas se
pudo verificar que el señor Juan Villalba retiró los cheques emitidos a la
orden de los otros contratistas, según consta en las ordenes de pago 2231,
2230, 1926, 1661, 1239, 1237, 2613, 1611, 2790 y 2791, por un monto total anual
de $192.000.
No hay constancia de seguros ni
controles técnicos. Tampoco constancia que acredite la titularidad de las
unidades.
Su sistema de remolque es antiguo y
producen daños en los vehículos que remolcan. Esto ha provocado juicios contra
la comuna, lo que perjudicó al patrimonio comunal.
Duhalde lo alienta, lo consuela, le promete mediar ante
la Justicia para resolver su situación y le ofrece, hasta que pase la
tempestad, sostén económico y jurídico para la familia y un empleo para el hijo
del Beto -Imbelloni- en la municipalidad de Lomas de Zamora:
administrador de las grúas de la comuna. (3)
El convenio se extendio, cuanto menos, durante cuatro
años, hasta que el estacionamiento fue otorgado en concesión a la firma CTO. El
monto total redondeó los 750 mil dólares. La inversión inicial fue mínima: dos
Ford F100 modelos 63 y 64.
- En la revista Gente Norberto Imbelloni declara, en
1993, que las grúas son de su hijo -señaló un ex concejal-. Allí él
confiesa que su hijo mantiene a la familia. Pero cuando fuimos a los papeles
del Municipio no hay ninguna contratación a nombre de Imbelloni, sino a nombre
de tres personas. Para trampear la Ley Orgánica.
La operación estuvo fraccionada por mes y por grúa, pero
pertenecían a la misma persona y estaban destinadas a cubrir el mismo servicio.
La legislación contempla, para los montos involucrados, la licitación pública o
privada. La convocatoria debe publicarse en medios de prensa y en el Boletín
Oficial. Al fraccionarse en montos que no superan los 6 mil pesos, la operación
se instrumentó a través de una contratación directa.
- Hubo cheques que los retiró Imbelloni -agregó el
concejal-. Nosotros probamos la vinculación y lo denunciamos en el Tribunal de
Cuentas, pero no pasó nada.
El 1 de setiembre de 1993, el juez Eduardo Niklison se
dió cuenta que el Beto -preso por homicidio- no iba a terminar su
condena en el pabellón vip de Devoto.
Allí no estaba solo. Sus compañeros de cautiverio fueron
el Bambino Veira y el ex juez Remigio González Moreno.
Hicieron un buen trío. Tuvieron que aprender a convivir
lejos del sol. Y para evitar los conflictos le pusieron organización a sus
pemurias. Hicieron un reparto de tareas;
A Veira le tocó baldear los pisos. A el ex juez hacerse
cargo de los asados, y a Imbelloni cocinar las pizzas.
Un ex presó que pasó una temporada en el mismo penal
recordó la reglas de convivencia entre los vip's y el resto:
- En la cárcel Imbelloni tenía prohibido, por ley,
mirar a la cara a un delincuente. Cada vez que uno de nosotros pasaba delante
de él, Imbelloni tenía que agachar la cabeza. Si no se lo sopapeaba..
Apenas un año despues de recibir la pena, el presidente
Menem firmó el decreto que redujo de ocho a siete años y siete meses la condena
impuesta en 1992. Beto -con esos cinco meses- logró por su buena
conducta la reducción de la pena. Ganó dos años para volver a las andadas.
Promesas son promesas: sosten económico y mediar ante
la Justicia.
Reparación pavimentos y bacheos
Rendición ejercicio 1992: Licitación
16/92: Ordenes de pago 1798 y 813 por un total de 64 mil pesos.
Se presentan las firmas Puesta del
Sol -Hugo Coloschi, presidente-; Libeca Construcciones; Coloschi Hnos. -Raúl
Coloschi, vicepresidente-; y Tecnamaq.
La adjudicación fue otorgada a la
firma Coloschi Hnos. El cheque fue retirado por Alejandro Cánepa, apoderado de
la firma Coloschi y vicepresidente de la firma Serviobras SA.
En la apertura de la licitación se
encontró presente Rubén Muller, en representación de Tecnamaq. Pero recibe el
llamado a licitación por la firma Puesta del Sol y, además, retira los cheques
de cuatro ordenes de pago a nombre de la firma Coloschi, y un cheque
correspondiente a una orden de pago para la empresa Serviobras SA, de la que es
apoderado.
Licitación 64/92: La licitación era
por 82 mil pesos, pero se la aumentó a 130 mil.
Se presentaron las firmas Ripa
Alsina Construcciones, Carbe SA., Serviobras, y Coloschi, finalmente
adjudicataria.
El apoderado de Serviobras, Rubén
Muller, retiró el cheque de la firma Coloschi.
Licitación 17/92: La licitación era
por un total de 129 mil pesos. Se presentaron las firmas Coloschi Hnos, Puesta
del Sol, Tecamaq y Libeca Constructora.
La adjudicataria fue Coloschi. El
cheque, en este caso, lo retiró el vicepresidente de Serviobras, Alejandro
Cánepa.
Licitación 62/92: La licitación era
por 91 mil pesos. Se presentaron las firmas
Carbe SA, Coloschi Hnos, y Serviobras. Se le adjudica a Coloschi Hnos.
El cheque es retirado por Rubén
Muller quien, a su vez, participa de la apertura de ofertas en representación
de Tecnamaq y es apoderado de Serviobras.
Licitación 80/92: La licitación es
por 45 mil pesos. Se presentan las firmas Carbe SA., Serviobras y Coloschi
Hnos. Se le adjudica a Coloschi y el cheque lo retira Muller.
Licitación 70/92: La licitación es
por 39 mil pesos. Se presentan las firmas Serviobras, Coloschi, Valfos y Carbe
SA.. Se le adjudica a Serviobras. Es Rubén Muller, en su condición de
apoderado, quien retira el cheque.Licitación 18/92: La licitación es por 142
mil pesos. Se presentan las firmas Tecnamaq, Libeca construcciones y Coloschi
Hnos.. Muller está presente en representación de Tecnamaq. La licitación se le
adjudica a Coloschi, y el cheque lo retira Alejandro Cánepa, quien es
vicepresidente de Serviobras.
Licitación 81/92: La licitación es
por 91 mil pesos. Se presentan las firmas Serviobras, Carbe SA, y Coloschi. Se
le adjudica a Coloschi y retira el cheque Cánepa, de Serviobras.
Licitación 93/92: Idem anterior.
Licitación 79/92: La licitación
privada es por 38 mil pesos. Se invita a las firmas Puesta del Sol, Carbe,
Serviobras y Coloschi. Se le adjudica a Coloschi y el cheque es retirado por
Rubén Muller, de Serviobras.
63/92: Idem anterior.
El monto total de las licitaciones redondeó los 900 mil
dólares.
Esta investigación determinó, además, que la firma
Serviobras SA comparte el domicilio con Claudio Coloschi: Muzzilli 44, Lomas de
Zamora.
(1) Siete meses después de los hechos los involucrados
se mantenían prófugos.
(2) Los ejemplos fueron extraídos de las versiones
taquigráficas de las sesiones del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora. La
irregularidades fueron señaladas por concejales de la oposición. En la mayor
parte de los casos las rendiciones de cuentas sólo fueron aprobadas por la
mayoría justicialista.
(3) El Otro,
Hernán Lopez Echague, Ed. Planeta. Texto extraído del relato que describe el
encuentro de Eduardo Duhalde, entonces vicepresidente de la Nación, con
Norberto Imbelloni -entonces prófugo de la Justicia argentina-, ocurrido según
el autor en una suite del Hotel Excelsior, de Asunción del Paraguay, en el
verano de 1990.
EL FIN
Rácing:
El día después
Ahí van estos versos
rengueando, rengueando...
Son como una barra
de reos cansados
cargando la roña de los arrabales
y las porquerías que musita el tango. (..)
Huelen a convento
huelen a yirantas
a chorros, a reos
y a rincón de cama.
Claro, si se han hecho con biabas e insultos
y gargajos del alma. (..)
Burlas atorrantas
como puñetazos...
Roña de las almas
que entienden el tango:
tienen la ironía de hacer que los pobres
crean dendeveras que semos hermanos
Semos hermanos, Dante Linyera
La quinta
- Viste Hugo, hoy gane en serio y por derecha, chicaneó Menem.
- Para mi -respondió el Negro
Toledo-, hubo mucho de suerte...
La quinta Los Caudillos es el orgullo del ministro
Toledo. Allí mantuvo charlas y compartió achuras con gente poderosa. Los
atributos sedantes del verde y el revitalizador aire de los campos de Canning
sirvieron para tejer operaciones políticas.
La mañana del 21 agosto del 95 el presidente Menem jugó
al golf. Al mediodía compartió un asado en Los Caudillos. Ese día alzó la copa
de triunfador con 69 golpes, en un torneo a 18 hoyos, disputado en el Club
Atlético Lomas. Entre los derrotados estaban Roberto Rotman, presidente del
club organizador, Abdulliatef Taman, embajador de Indonesia y el maestro
Roberto De Vicenzo. Entre risas socarronas y ruidos de copas, cuchillos y
tenedores, Menem reveló a los comensales el secreto de su éxito como golfista:
- ... cuando lleguen a presidentes, también ustedes van
a poder ganar...
El gobernador Duhalde, sentado a su lado, tomó nota de
la lección y guardó silencio.
En todas las visitas a Los Caudillos Menem había ocupado
el centro de escena. El sitio del Uno.
Así también había ocurrido en el lejano diciembre del
'92:
Sobre las parrillas de la quinta se doraban las
vituallas. Parecían destinadas a saciar un batallón de hambrientos: corderos al
asador y chivitos, carne vacuna, achuras asadas y ensaladas. Todo regado por
abundante vino y unas pocas bebidas sin alcohol: agua y gaseosas.
Menem llegó a la quinta tras un encuentro matutino con
la prensa. Abundó en la rutina de su mandato:
- ... todos los ciudadanos son inocentes -repitió-
hasta que la Justicia demuestre lo contrario.
El hombre debió poner el pecho a los procesos judiciales
que caían -una vez más- sobre sus funcionarios: Manzano, Lestelle, Sofovich,
etc..
El sol, el olor penetrante de la tierra y el horizonte
lejano que permitía extender la mirada distendían las tensiones. Para redondear
una jornada de rélax el dueño de casa -aún intendente de Lomas-, tenía
organizado un picadito con los integrantes de la Selección Nacional de
Fútbol.
Los triunfadores formaron con Gorosito, Islas, Cravioto,
Acosta, el Turco Garcia, Borelli, Mancuso y el presidente, de refuerzo.
Entre los derrotados se alinearon los federales Toledo, Aníbal Fernández
y el gobernador. El 9 a 4 fue lapidario.
Menem sonrió y se abrazo con Duhalde frente a los
reporteros gráficos. Tras la partida del Uno en su helicóptero, la quinta Los
Caudillos vió partir de tras a la prensa. El Dos quedó solo, con sus federales.
Antes que suene el despertador el gobernador abrió los
ojos. Faltaban unos minutos para las 8 del 17 de noviembre de 1996. Era domingo
y podía seguir durmiendo un rato más, pero estaba ansioso por leer los diarios.
Desayunó en la cama. A su lado, Chiche -ya despierta- le leyó las
primeras planas: El acto de Duhalde fue a estadio lleno -Clarín-, Multitud
vivó a Duhalde -Crónica-, Se sentará en el sillón de Rivadavia -Diario
Popular-, El desafiante -Página/12-, Duhalde apura su carrera por la
presidencia -El Día-.
Los ojos del gobernador y Chiche devoraban página tras
página. Bebían el café de a sorbos. Señalaban las fotos que mejor los
favorecían. Y repetían la cifra mágica:
- Llevamos cincuenta mil personas. Cincuenta lucas ...
Desde la panorámica aérea de Clarín el Cilindro
se veía sin claros. Ahí abajo estaba el bastión del peronismo bonaerense. El
gobernador tenía razones de sobra para sentirse exultante:
- Fue el acto más importante desde la campaña del 95...
Les producía más felicidad revivir a través de los
diarios lo que habían vivido en la realidad, apenas 15 horas atrás. Era el día
después y cada ovación podía ser rebobinada. Cada aplauso podía ser detenido y
vuelto a escuchar. Las tribunas repletas quedarían así para siempre. Reelaborar
lo que había ocurrido en segundos podía llevarles minutos.
Pero valía la pena. Eran años de operaciones, alianzas,
ataques, viajes, abrazos, ofensivas, fotos, caravanas y discursos para estar en
ese sitio. Miles de rostros anónimos llegaron a Rácing para darle algún sentido
a los gestos y a los símbolos. Y en dos rostros, con nombre y apellido, cerraba
el significado de tanto esfuerzo.
Adiós al Uno: Habían llegado
al estadio a las 17 horas. El gobernador y Chiche fueron directamente a
una sala acondicionada para la espera, en el vestuario visitante. Desde un
monitor podían ver el arribo de las columnas. El aparato había funcionado a la
perfección. Doscientos periodistas acreditados, un sistema de audio de 120 mil
wats y 4 torres de sonido aguardaban la palabra del gran militante. Ese
instante preciado ya no iba a ser cedido a nadie.
La distancia entre ambos era evidente. El último
escenario que le cedió al Uno fue en un acto en Laferrere -en noviembre del 94
y en otro Día del Militante-. Pero había llegado el tiempo de ocupar el centro
de la escena.
El Uno lo entendió así. Ese fin de semana lo dejaron
afuera.
En Anillaco -rodeado de una custodia inusual-, jugó al
tenis y habló de temas de la actualidad: las relaciones diplomáticas con
Bolivia.
- Atraviezan el mejor momento de nuestra historia...
A las 18 horas Duhalde caminó hacia el escenario. El
breve trayecto hasta el palco, montado de espaldas al pasaje Corbata, lo hizo
en compañía de Pierri, Toledo y Chiche.
Ella vestía un saco azul y un pantalón crema. Ellos
compartieron el mismo estilo: pantalón y camisa, sin saco ni corbata.
Descamisados. El gobernador y Pierri eligieron el tono claro. Toledo, en
cambio, optó por una camisa a rayas finas. Marrones y blancas.
Así se vieron en los diarios del día después.
Toledo habló de las obras. Y dijo que miró al cielo y
que allí vió los ojos de Perón y Evita que lo miraban:
- ... guardando las distancias, hemos tratado de hacer
lo mismo que ellos en la provincia.
El Negro hablaba de los ojos que veía en el cielo y en
la tierra miraban para otro lado. Detrás de la columna de la gente de Pierri,
en el césped del estadio, los pibes armaron un picadito:
- Se dieron el gusto de jugar en la cancha de Rácing -señaló un
periodista-. ¿Qué más querían?
Pierri salió a confrontar:
- ... hay algunos dirigentes cholulos y faranduleros que
salen en las revistas de moda, pero se olvidan de la gente.
El hombre estaba en el césped, alejado de los grupos que
respondían a los punteros. Dijo que vino solo -de puro peronista-.
Después de la arenga del Muñeco reflexionó:
Pierri hace lo que quiere y resulta que ahora es
peronista.
Lamentablemente Cafiero lo metió en el Partido, ¿qué le
vas a hacer?
Yo no le creo. Por más que me cante la marcha peronista,
no le creo. Está bien, por cuestiones políticas tenés que salir a pintar por
Pierri. Son acuerdos super estructurales y no hay mucho para discutir..., a mi
no me gusta ninguno, pero Pierri...,¡Por favor! Es un empresario de la
política. No creo que tenga un perfil de candidato que pueda convencer al
justicialista puro, al peronista biológico.
La gente no dice nada. Creo que se lo banca, nada más.
La gente no lo nombra. Putean a Menem y al que nombran es a Duhalde. Con Pierri
lo menos que hace el peronista militante es preguntarse:
_¿Este tipo quién
es?
Es el militante que después va y sale a pintar paredes
por Pierri, pero te dice:
_Con este
perdemos...
Es muy duro. Pero que sean dueños del partido no los
hace dueños del Movimiento Justicialista. La esperanza es que Duhalde peronise
al Justicialismo...
Llegó el momento del Dos. Ponerle a sus pies y delante
de sus ojos 50 mil personas costó medio millón de dólares. Solo para cancelar
la deuda originada por la contratación de los 3.000 colectivos.
Se paró frente a la multitud. Su figura, recortada sobre
un fondo de miles de manos y caras anónimas que lo saludaban, sobresalía por
encima de cientos de banderas y pancartas. Extendió ambos brazos al cielo. Con
las palmas de sus manos abiertas abrazó a la multitud.
Se lo veía relajado. Satisfecho. Rebosante. La meta ya
se divisaba con claridad. Llegar a la cima se aparecía desde allí como un
fenómeno temporal antes que una construcción política. Y ese instante -que se le escapaba de las manos como el
agua-, apenas duró 14 minutos, 10 segundos y 77 décimas:
- Nos quieran creer o no, hemos venido a homenajear a
estos misioneros de la vida...
Miró hacia las tribunas. Notó que algo no andaba bien y
apuró la oratoria. La gente, como el tiempo, se le escapaba entre los dedos. Se
trató de dos variables fuera del control del aparato partidario:
Todos esperaron a que entre Duhalde. Pero nadie esperó a
que termine de hablar. Se imaginaron el quilombo de la salida y todo el mundo
se fue antes. Se vió claramente que después de la ovación al gobernador la
gente dijo:
_Vamos, ya está.
Cumplimos...
Y se entraron a levantar. Se fueron. Los de Pierri, todos, fue automático.
Se veían las columnas salir del estadio. Yo creo que Duhalde acortó el discurso
por eso. El tipo hablaba y la gente se iba.
El gobernador lo leyó en Clarín: las tribunas
se fueron despoblando durante el discurso de Duhalde y para el final solo
quedaba la mitad de la gente. El Dos decidió que ya era hora de levantarse:
- Vamos, Chiche. Hoy almorzamos con el embajador en lo
del Negro.
El Uno nunca pudo saber a ciencia cierta quién fue el
padre de la operación: el Dos, el embajador. O ambos. Pero a él lo dejaron
afuera.
- Estamos emocionados -le dijo la ex
gobernadora de Texas-, de comer carne argentina...
En el living de su casona de Los Caudillos el Negro
tenía reunida una selecta delegación de influyentes norteamericanos. Era un
ámbito acogedor. De las paredes de ladrillo a la vista -bajo el techo de madera
natural- colgaban las fotos que resumían la vida publicable del dueño de casa.
Los mozos -de saco blanco y con moño al cuello- servían
unos bocadillos fríos antes del almuerzo. Pequeños grupos bilingües animaban
conversaciones y cambiaban sonrisas. Hubo amistades que se iniciaron y otras
que se fortalecieron:
- Lo felicito, gobernador. Estoy convencida que va a ser
más exitoso porque conocí a su hermosa esposa, le dijo Ann
Richards, la tejana -sesentona, de pelo blanco muy corto y grandes lentes- y la
más animada del grupo de visitantes.
Hacía calor. Estaban en mangas de camisa. Pero no fue
ese el único gesto que salió del protocolo. En una de las cabeceras de la mesa,
Toledo -en su lugar de anfitrión- hizo un muy breve uso de la palabra:
- Este es un almuerzo entre amigos, aseguró
feliz.
Los mozos sirvieron la carne, los chorizos y los vinos
argentinos.
El gobernador desbordaba de estusiasmo. Caminó entre las
mesas. Estrechó las manos de diplomáticos israelitas y de agentes de la CIA.
Con James Cheek, el embajador, tuvo un diálogo aparte. A las cincuenta lucas
de Rácing le sumó un gesto de los norteamericanos que lo llevó a creer que
estaba a centímetros de tocar el cielo con las manos: en lugar del Uno -como
disponen los códigos de la diplomacia y el protocolo-, el invitado a la segunda
asunción del presidente Bill Clinton fue el Dos.
Con los postres apareció un grupo de mariachis que
sorprendió a los norteamericanos. Ellos esperaban un número de tango. El
gobernador estaba dulce. No podía dejar de complacerlos. Se aclaró la garganta,
tomó algo de aliento, y se largó a canturrear unas pocas estrofas de la melodía
más apropiada para la ocasión:
- ...
caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar...

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