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© Libro N° 5582. El Entorno. La Trama Intima Del Duhaldismo. Otero, Daniel. Emancipación. Enero 19  de 2019.

Título original: © El Entorno. La Trama Intima Del Duhaldismo. Daniel Otero

 

Versión Original: © El Entorno. La Trama Intima Del Duhaldismo. Daniel Otero

Circulación conocimiento libre, Diseño y edición digital de Versión original de textos:

Libros Tauro

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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

LEAMOS SIN RESERVAS, ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ENTORNO

La Trama Intima Del Duhaldismo

Daniel Otero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"Frente a la arbitrariedad y a la negación de Justicia en nuestro país, es fundamental la búsqueda de la verdad.

En El Entorno se percibe con claridad que las más aberrantes conductas -si tienen el consentimiento de los poderosos-, estarán condenadas a la impunidad más absoluta e indignante.

La tolerancia a estos abusos hacen imposible la construcción de un proceso democrático."

 

 

                                                              Adolfo Pérez Esquivel

                                                             Premio Nobel de la Paz

 

 

 


Prólogo

 

 

Desde que terminé de leer los originales no puedo dejar de pensar qué le inventarán al autor para desacreditar su trabajo. Para emporcar su nombre.

Nos conocimos hace 15 años en Radio Municipal.

Su maleta "cazadora" rebalsaba de documentos, recortes y anotaciones. Caminaba y escribía todo el tiempo. Y no cambió su manera de ser. No aflojó en sus convicciones. Perduró su mirada aguda y prevenida. Conservó utopías y forjó su camino: el de un auténtico periodista independiente.

Vivió desde siempre en los suburbios del sur. Ama su lugar. Por eso se quedó. Conoce el Gran Buenos Aires como los rasgos de su cuerpo. Transitó obsesivamente sus vericuetos, consultó a políticos, funcionarios, policías y malandras -habló con un listado de fuentes que apabulla-.

Frente al Poder padeció lo que la gente. Le cerraron puertas y sintió el desprecio, pero pudo vencer el desaliento.

Para la recolección de datos utilizó el tren y el colectivo. Los remises de provincia que se meten en el barro.

Su planteo es de Justicia y equilibrio. Y buscó la verdad con una honestidad que se trasunta.

Los policías reunidos en bandas extorsivas, el Poder Judicial dependiente del mejor postor, y políticos pusilánimes cuya ambición personal les impide ver el desamparo ciudadano.

En medio, un negocio que arrasa: el de la cocaína.

Drogas, prostitución, estafas y negociados bajo el amparo, y a veces en nombre, de las instituciones donde dramáticamente los delincuentes encuentran protección.

Da náuseas.

Pero la peor sensación que nos puede invadir ante tanta tropelía es la impotencia.

El libro de Daniel posee una actitud de compromiso y valentía que contagia. Habla sin ambagues de la crisis institucional de la Argentina.

La investigación anticipa un destino decadente ineludible. A menos que pensemos seriamente en la necesidad de ocuparnos mas, renunciando expresamente a los espacios de neutralidad.

Ya no hay tiempo para observar lo que nos pasa. Hay que contribuir activamente para cambiar las cosas. Exigir a los hombres públicos una actitud ética y honrosa frente al resto de los ciudadanos.

Nos corresponde.

 

                                                             Sergio Elguezábal

 

 

 


Palabras preliminares

 

 

La actitud en que se basó ésta investigación es la de quién salió a recorrer el Conurbano bonaerense y preguntó.

Nada más que periodismo: encontrar respuesta a los qué, quién, cómo, cuándo, dónde y porqué.

Para ello hay dos tipos de fuentes: testimoniales o documentales. Todo lo que aquí se relata responde a hechos reales, documentados y respaldados por un testimonio, escrito o grabado.

Para otorgarle agilidad a la lectura se han ambientado algunas situaciones. Pero esas ambientaciones responden a la realidad, producto de la apreciación directa de ésta investigación o, en su defecto, a través de la versión de un testigo presencial de los hechos.

Una gran cantidad de las fuentes consultadas son citadas de modo especial. Otras, por su expresa solicitud, son omitidas porque la condición de su testimonio -a pesar de estar grabado o documentado- es su reserva por razones de seguridad.

Una de las primeras conclusiones, tras diez meses de investigación, fue que en el Conurbano bonaerense hay mucha gente con miedo.

Si todas las fuentes requeridas para dar su testimonio hubieran aportado lo que saben, seguramente la riqueza periodística de éste trabajo hubiese sido otra.

Se ha consultado a fuentes de toda categoría y condición: funcionarios, policías, legisladores, periodistas, vecinos, desocupados, concejales, dirigentes barriales, malandras, militantes políticos, ecologistas, chicos de la calle, funcionarios judiciales, docentes, pintaparedes, empleados públicos, barras bravas, gremialistas, etc.

El testimonio de un director de prensa municipal, tal vez sintetice el clima hallado:

- Este es el palacio de la corrupción. No dejaron nada...

El valor de la afirmación probablemente se encuentre en quien la emite. El funcionario reconoció previamente que él estaba en ese cargo para cumplir una misión especial:

- Yo le tengo que hacer creer a la gente que en ésta municipalidad somos más buenos que Lassie.

 

Para redactar ésta investigación se utilizó una PC 486 y una cita de Rodolfo Walsh, manuscrita sobre el teclado, a modo de orientación: escribir es escuchar.

 

D.O.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


UNO

 

 

 

 

 

Rácing

 

 

 

 

Los operativos de secuestro manifestaban la precisa organización,

a veces en los lugares de trabajo de los señalados,

otras en plena calle y a la luz del día, mediante procedimientos ostensibles

de las fuerzas de seguridad que ordenaban "zona libre" a las

comisarías correspondientes. (..) El tiroteo se detuvo cuando

pudieron oír el grito: "Tenemos zona liberada", acorde a esto dejaron

actuar a los victimarios, quienes después de

robar y destruir, se llevaron a mi amiga...

Informe Nunca Más, CONADEP

 

 

 

 

 

 

No te engrupía el brillo del asfalto/ ni el claro espamentar

de cien bujías/ En donde el empedrao pegaba el alto/ empezaba a

bancar tu algarabía./ Barro, hueco, yuyales, latas viejas/ recortes de la

fábrica cercana/ gallinas por las calles y las quejas/ del carro del frutero

a la mañana./ Pibes descalzos, pibas sin bombachas/ urgueteando el barrial de

la vereda/ El rimel y el carmín de dos muchachas/ sin medias y en

chancleta en la acera./ Fabriqueras, malandras, curdelones/ y un matón

de verdad de cuando en cuando.

Arrabal salvaje, Celedonio Flores

 

 

 

 

 

 

 

El 38 está cargado,/ le puse balas pero

no se hace apretar/ En el Oeste está el agite,/ el líder manda

pero vos te quebrás.

El 38, Divididos

 

 

 

 

 

 

Las tribunas del Estadio Juan Domingo Perón se poblaron de temprano. Pero no era un sábado de fútbol. Desde todo el Conurbano Bonaerense y de distintas localidades del interior de la provincia tres mil colectivos viajaban rumbo a la cancha del Rácing Club de Avellaneda. Traían la carga más preciada para un acto que quiere conmover la interna partidaria: la gente.

A las 12 del mediodía de aquel 16 de noviembre en las afueras del Estadio sólo había movimientos de organización. En la Puerta 19 se descargaban las 370 mil botellas de 1/2 litro de agua mineral que se repartieron gratuitamente. Los hombres de seguridad -punteros partidarios- se calzaban sus brazaletes y comenzaban a ubicarse en los alrededores del Estadio. El grupo cumbiero Luz Mala hacía la prueba de sonido.

A 20 kilómetros de allí, Jorge Gómez, entraba por el ingreso de Varela 1930 al playón de la Universidad Nacional de La Matanza. Al hombre lo habían contratado para llevar gente a Rácing en su micro escolar. Los ciento cincuenta pesos prometidos le venían muy bien. En el playón le tomaron los datos del vehículo y del conductor, le dieron la tarjeta con la que tenía que pasar a cobrar el lunes. El coordinador de la operación llamó por handy al puntero que tenía asignado ese micro, y desde el corazón de San Justo partieron a Ciudad Evita en busca de la gente.

Era temprano. En el viaje, el puntero propuso pasar por su casa, hacer el aguante y tomar unos mates. La casa del puntero quedaba cerca de Ciudad Evita, la suya no era una de las construídas por el General Perón en los años cincuenta -chalets de material con techo de tejas rojas y un pequeño jardín-. El puntero vivía en una barrio lindante, muy humilde.  En una prefabricada con baño afuera, cocina, un líving con muebles viejos de juegos rejuntados y el dormitorio:

- Y ésta es la comida que voy a regalar a la vuelta del acto, le dijo al chofer señalando las cajas de harina, tomate, yerba y polenta que ocupaban todo la pieza y no le dejaban abrir el placard.

En la Estación Bosques, a 200 metros de la Ruta 36 que une la ciudad de Buenos Aires con la capital provincial, llegaba a las 13,15 horas el Tren Federal. Cuarenta y cinco minutos después -cuando el calor se haría insoportable- el primer contingente humano de Florencio Varela partiría hacia el Estadio. Los punteros locales rápidamente peronizaron el convoy de TMR -ex Ferrocarril Nacional Roca-: en el frente de la locomotora pegaron un escudo justicialista gigante y cubrieron los vagones con cintas verdes y rojas y afiches con la caras sonrientes del intendente local y del gobernador.

En el playón de la Universidad se agolpaban los micros. Pocos días antes, Alberto Pierri, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación -el hombre del gobernador en el Congreso, según la prensa amiga- había sentenciado que la nueva capital del peronismo será la columna más grande del Conurbano. Los 600 micros contratados en La Matanza debían garantizar esa apuesta.

El estado en que se encontraba ese playón de San Justo a las 14 horas parecía ratificar un destino. Dos décadas atrás no se amontonaban micros para transportar gente en el Día del Militante. La actividad era muy distinta. En esos años la Chrysler lo destinaba a preparar el stock de las camionetas, camiones y Dodge 1500 que producía en esa planta. Tras su éxodo de Argentina -en los primeros años de la década pasada- la Volkswagen se hizo cargo de las instalaciones. En otra etapa de la reconversión, la fábrica alemana y la Ford se asociaron a través de la empresa Autolatina. La producción se concentró en la Planta de Pacheco, perteneciente a la firma norteamericana, y ese predio que el 16 de noviembre vio ingresar y salir micros a destajo, quedó abandonado a su suerte.

Fue la Fundación Universidad de La Matanza quién lo recuperó y posteriormente cede a la casa de estudios. Tan alto destino justificaría que el Estado haya renunciado a los cuarenta millones de dólares de deuda impositiva y fiscal que acumulaba el predio.

Alberto Pierri, el hombre que pone su firma sobre buena parte de los billetes de cada peso argentino que respalda el Banco Central, compró para su Fundación un predio que estaría valuado en cuarenta y ocho millones de dólares al 10 por ciento de su valor. Luego lo cedió -en préstamo- a la Universidad. Y ese día los coordinadores partidarios no daban abasto para poner un puntero adentro de cada colectivo.

En el Estadio el trabajo estaba casi terminado. Los 60 operarios que desde hacía tres días le habían dado forma al palco tubular, apretaban los últimos bulónes de la estructura. Para el final habían dejado la colocación de la imagen del gobernador en gigantografía: su sonrisa de 10 metros cuadrados sería bien reconocida desde todo el Estadio.

A la altura de su cuello colocaron prolijamente sobre el escenario cuatro sillas. La idea era que sentado debajo de sí mismo y junto a Pierri, Toledo y Chiche, Eduardo Duhalde presida el homenaje que le iba a rendir la Liga Federal, en su condición de primer militante.

 

Merlo. A las piñas y por TV

En cada distrito los referentes de la Liga dedicaron varios semanas a la organización del Acto: había que demostrar trabajo político y capacidad de movilización. Los punteros se aseguraban de contar con las remeras y los gorritos. Otros grupos se dedicaban a pintar las paredes con la convocatoria, había quienes debían contratar los micros y desde algunos municipios se mandaban a imprimir los afiches del referente local. El trabajo del apriete y los canjes se dejó para las horas previas.

Ese día -el 16 de noviembre de 1996- se jugó en el Estadio del Rácing Club un partido especial: el futuro político de gran parte de los punteros de la corriente bonaerense que se declara más cercana al gobernador: el verdadero bastión del peronismo provincial, diría Duhalde en el Acto. La otra -la Lipebo- lo iba a mirar por TV.

La Liga Federal debía demostrar que era la corriente interna del justicialismo con mayor aparato, y que era capaz de exponerlo públicamente a la vista de todo el  país de modo pacífico y sin fracturas.

Apenas cuatro semanas antes, Merlo -en el oeste del Conurbano- había sido el escenario más desagradable que tuvo al gobernador como protagonista, en el final de un año donde la prolijidad de cada movimiento comenzó a ser calculada en el mínimo detalle, con la frialdad de un profesional.

La celebración del Día de la Lealtad Peronista -el 17 de Octubre- fue fugaz: apenas duró 20 minutos. Los disturbios y enfrentamientos de ese sábado entre dos barras lipebistas lograron en un tiempo menor aún -10 minutos- espantar a la multitud reunida en la esquina de la avenida Libertador y Real. Tras la huida medio centenar debió ser atendido en el Hospital local con heridas cortantes y de bala. Los protagonistas de la pelea, de acuerdo al testimonio de los testigos, actuaron bajo el efecto de las drogas.  

Desde la perspectiva de un candidato a la Presidencia de la Nación, sin embargo, lo peor no ocurría allí.

La televisión no perdona. En directo, las imágenes de Merlo, trasmitidas por Crónica TV, detuvieron el pulso en cualquier redacción. Y cuando eso sucede es que algo importante está pasando delante de nuestros ojos, escribió Germán Sopeña en La Nación del domingo siguiente, bajo un título escalofriante: 'El viejo fantasma de Ezeiza'. Se dió cuenta el propio Duhalde. Su cara tensa y sus primeros comentarios revelaron de inmediato, con la misma transparencia implacable de la imagen televisiva, que advertía en toda su dimensión los efectos de largo alcance que tienen esas imágenes para un capital político.

La pelea era por espacios. El primero de ellos geográfico: la cercanía al palco. El segundo respondía a estrategias de los punteros: el intendente local se había rebelado a la conducción lipebista del diputado provincial Osvaldo Mércuri. El único conductor es Duhalde, escribió el intendente Raúl Othacehe en un comunicado dado a conocer tras los hechos, como para confirmar las sospechas de la gente del Pelado Mercuri. Sus muchachos habían recibido días antes una golpiza a manos de empleados municipales mientras pintaban la convocatoria al acto.

Efectivamente, semanas después el intendente de Merlo pasó a conformar una nueva corriente interna: el Grupo de Trabajo, un cóctel interno donde pasaron a militar hombres que abandonaron la Liga y Lipebo, en una suerte de cuarta columna -junto a la Liga Femenina, futuro evitismo- de Duhalde en la provincia.

Si bien era un tema menor, el conflicto ocurrió en el andamiaje político del gobernador y en el escenario geográfico que lo convertía, a la hora de negociar, en el dirigente con mayor cantidad de votos propios. Visiblemente enojado por lo que acababa de presenciar, Duhalde apareció sobre el escenario junto a los punteros que, si bien estaban muy lejos de haber resuelto sus diferencias, bajo ninguna circunstancia aceptarían quedar afuera de la foto: Mércuri, Othacehe, el lipebista intendente de Lanús Manuel Quindimil y Pierri.

Con los dientes apretados, Duhalde ensayó un discurso peronista:

- No queremos el enfrentamiento entre empresarios y trabajadores. Pero si ello ocurre este gobernador estará al lado de los trabajadores.

Bajó del escenario, caminó entre trozos de madera, vidrios, piedras, ladrillos y botellas rotas, sin hallar los miles de brazos humildes y agradecidos que le gusta encontrar como cierre de cada discurso.

La tapa de La Nación de ese domingo lo mató, reconoció una fuente conocedora de las operaciones que se intentaron esa noche sobre los medios para detener la noticia. A cuatro columnas, y con foto de las peleas, el matutino tituló: 'Graves disturbios en el acto de Duhalde'. Entró en un terreno que él no quería. El gobernador está cómodo como abanderado en la lucha contra la droga y la noche. Su discurso de esos días giraba alrededor del caso Cóppola y la pelea de Merlo lo destruyó.

 

Mar del Plata. El rito de la iniciación sindical

Se desconocían aún las cifras definitivas de los comicios del 14 de mayo de 1995 y el hombre ya se posicionaba para el 99:

- La gente acaba de demostrar que no está para cambiar.

Y fue más claro aún:

- Para lograr una nueva reelección del presidente Menem sólo hay que reformar un artículo de la Constitución. Pero si eso no prospera yo apoyo a Palito, que tiene una gran ascendencia sobre las bases del peronismo.

Con el gobernador fue lapidario:

- Llegó a su techo.

La respuesta a Luis Barrionuevo, dirigente del gremio gastronómico y presidente del Club Chacarita Jr., no se hizo esperar. La revista Noticias trajo, semanas después, una de las primeras incursiones conocidas de Duhalde en la futurología:

 

- ¿Qué imagina para Menem en 1999?

- Yo lo veo en la OEA...

- ¿Lo habló con él?

- No, pero creo que en el ´99 hay un cambio de secretario general.

 

Durante la primer semana de noviembre de 1996 hubo en Mar del Plata ráfagas de viento marino que cruzaron toda la ciudad. Y allí volvieron a verse las caras.

El gobernador sentía aún las heridas de Merlo, y Barrionuevo le ofreció olvidar ese mal trago prometiéndole 10 mil dirigentes gremiales que colmarían el Estadio Polideportivo local, vivando su nombre, y la adhesión de más de 80 sindicatos a la candidatura Duhalde '99.

Barrionuevo -junto a Lorenzo Miguel, José Rodríguez, Oscar Lezcano y las principales cabezas del sindicalismo menemista de los '90- llevaron a cabo a tres años de la renovación presidencial el rito de iniciación en una campaña peronista: el apoyo formal de la rama gremial.

La Mesa Sindical Duhalde '99 vio la luz en el momento de mayor confrontación y distanciamiento -público- entre la CGT y el gobierno nacional, enfrentados por las iniciativas gubernamentales de flexibilización laboral y desregulación de la Obras Sociales. Con la flexibilización los gremios se quedaban sin la capacidad de negociación. Y con el arrebato de las Obras Sociales perderían la plata.

La envergadura de la ceremonia fue tal que el diario Clarín, en su tapa del sábado 9, no titubeó: Duhalde se lanzó a la carrera presidencial.

Para poner en claro que la adhesión era hasta sus últimas consecuencias, Barrionuevo puso fichas también en la interna bonaerense. Vamos a tener mucho que ver -dijo-, con el acto de Rácing, que se llevaría a cabo la semana siguiente.

Las promesas, sin embargo, parecieron desvanecerse como el rumor de las olas que entraba por las altas ventanas del Polideportivo marplatense. El gobernador conocía de memoria la letra del entusiasmo que esperaba oir de las tribunas:

- ... se siente, Duhalde Presidente.

Muy por el contrario, al acceder al escenario que le montó la rama gremial Duhalde fue recibido por otra grito:

- ... un minuto de silencio, para el Turco que está muerto.

Todo el estadio se dio cuenta de la incomodidad del gobernador. Se revolvía en su butaca. Esto no era lo convenido, parecía decir por lo bajo.

- Cuando se subió al palco y miró las tribunas, se dió cuenta de que los gremialistas habían organizado un acto antimenemista y lo habían utilizado para que fuese él, Duhalde, el protagonista mayor, mucho antes que un mitin de apoyo a su candidatura, reconocieron días después en su entorno tras el regreso a La Plata.

En cuanto a la asistencia de dirigentes gremiales, lo menos que se dijo es que el Polideportivo quedó grande. Se habían anunciado 10 mil dirigentes a la hora de tomar lista, y delante de las tribunas semipobladas los organizadores estimaron que no había más de 3 mil.

- Realmente esperábamos que los asistentes fuesen dirigentes medios del sindicalismo, históricamente reflexivos y mesurados, y no activistas y militantes furibundos como los que nos encontramos.

Una sector -cuanto menos- de esa dirigencia sindical ya había sacado provecho del mitin. Fue el mismo secretario general de la CGT quien reveló que el encuentro con Menem se había consumado.

De visita en Mar del Plata para participar del Festival de Cine, la noche anterior al acto, el presidente habló con un sector de la cúpula sindical de flexibilizaciones y fondos de obras sociales

. El acuerdo llegó frente a los platos de ravioles a la putanesca que les siervieron en una cantina del Puerto marplatense.

- Si no me creen traigo a los mozos de testigos, propuso Rodolfo Daer, líder alimentario y titular de la CGT.

La presión había dado resultado.

El camino a Balcarse 50 es sinuoso, mañero, plagado de fieras, y con obstáculos imprevistos. En apenas una semana el gobernador se había topado con dos de ellos. Para el acto de Rácing, el sábado siguiente, hizo saber a su tropa que no iba a tolerar la menor desprolijidad.

 

La conferencia de prensa

- Que no se le corte la luz a los desocupados. Solicitamos a los municipios que efectúen una encuesta para conocer la situación del grupo familiar del desocupado, ya que las encuestas del INDEC determinan cuántos desocupados existen, pero no su condición ni lo que sufren.

El hombre salió de su casa de Berazategui rumbo al encuentro con otros desocupados de la zona sur del Conurbano. Desde que les habían dado la posibilidad de utilizar un local un par de horas dos veces por semana, se venían reuniendo regularmente. La comisión ya tenía un nombre: Coordinadora del Movimiento de Trabajadores Desocupados.

Camino a la reunión, el hombre enumeraba mentalmente los reclamos que quería poner en el comunicado de prensa que se aprestaban a dar a conocer en los próximos días:

-  ... y además queremos que se respete la bolsa de trabajo. Del registro que tienen los municipios casi ninguna persona fue llamada a trabajar.

En la reunión estaban todos mojados. Acababa de caer un descomunal chaparrón de primavera y nadie se había salvado. Se secó las manos en el pantalón, saludó a los presentes, tomó papel y lápiz, se sentó y comenzó a darle forma al comunicado. La situación le recordó sus épocas de delegado gremial, tiempo atrás, cuando tenía que salir a denunciar a las empresas constructoras que tomaban indocumentados en negro y se quedaban con los aportes:

- ... si un desocupado sale a buscar trabajo necesita plata para el colectivo, y no la tiene, entonces solicitamos pases de colectivo gratuitos.

Ese día la ciudad de Avellaneda fue el escenario de tres noticias de distinta trascendencia: la Liga Federal anunció en las instalaciones del gimnasio cubierto del Rácing Club la realización del acto del Día de la Militancia; la lluvia caída anegó todas bocas de desagüe de la ciudad y en un atraco tipo comando a un depósito de Andreani -la empresa de correo privado-, murieron los siete delincuentes que intentaron la operación y dos agentes de la Bonaerense que la evitan.

En poco más de una hora los cien milímetros de agua sacaron a relucir los deficientes sistemas de desagote de la ciudad. A las 14 horas, la Avenida Mitre -que la atraviesa como un tajo de norte a sur- estaba cubierta de agua de vereda a vereda. En una escena que se repitió en varias zonas del Conurbano, decenas de coches quedaron a la deriva con los conductores atrapados, rodeados de agua, maldiciendo el momento en que se les ocurrió salir ese día a la calle.

La conferencia de prensa de Rácing significó el primer ensayo de movilización al Estadio. Desde los municipios los punteros tenían el compromiso de hacerse cargo de aparecer en el Gimnasio con la prensa local. Llueva, truene o granize.

Muchos de los remises contratados desde los municipios que venían del sur del Conurbano, previendo que Mitre estaría intransitable, eligieron caminos alternativos. La Avenida Mosconi, que recorre Florencio Varela, Quilmes, Bernal y se interna en Avellaneda fue una de las rutas elegidas para llegar a tiempo con los periodistas y fotógrafos amigos de los caciques locales. Pero a la altura de La Cañada -en Bernal Oeste- hubo problemas.

La Avenida, cruzada por dos arroyos -uno natural y el otro artificial construído por el Ente del Conurbano para aliviar el caudal en los días de fuertes lluvias- estaba inundada. En algunas esquinas el agua llegaba a la altura de las puertas de los automóviles. Pero los vecinos del barrio La Cañada -viviendas precarias de chapa, cartón y deshechos, atestado de cartoneros, desocupados y excluídos de la modernidad-, encontraron una changuita para salvar el día.

Salieron con sus carros y caballos a la avenida y por 5 mangos ofrecían sus servicios para remolcar los autos atrapados por el agua.

Los equipos de rescate estaban conformados por el padre, ubicado en el pescante del carro, y los hijos -pibes descalzos y adelgazados de 6, 8 ó 9 años-, que se sumergían en el agua fangosa y fría a enganchar los chasis de una cuerda. Una vez atado remolcaban al auto tirado por un caballo viejo, hasta una zona alta y seca.

En esa situación se vio enredado uno de los remises que viajaba rumbo a la conferencia de prensa de la Liga en el Rácing Club. Allí los aguardaban sus principales referentes: el intendente de Lomas de Zamora, Bruno Tavano, el senador nacional Jorge Villaverde, el tercer hombre en la sucesión presidencial, Alberto Pierri, y el ministro de Obras Públicas bonaerense, Hugo Toledo:

- Este es el gobierno de la obras -anunció-. Más de dos mil emprendimientos fueron inaugurados durante la gestión de Eduardo Duhalde y de allí se crearon miles de fuentes de trabajo. Duhalde ha recuperado la mística de Perón, ya que para él es una obsesión la justicia social. Y la gente -anticipó Toledo-  va a responder a ese sentimiento llenando el Estadio de Rácing.

Tras la conferencia los periodistas hicieron notas individuales con los referentes de la Liga. Alberto Pierri fue el dirigente más requerido por los medios presentes. De pié, contestó de una en una cada pregunta.

- El acto será un homenaje de la Liga a Eduardo Duhalde, el primer militante de nuestra provincia, repitió.

Exactamente detrás de él, clavado al suelo, tenía una figura imperturbable que se mantuvo estática y silenciosa durante el tiempo que duró el reportaje.

Vestía un traje gris, camisa blanca con pequeños bordados y corbata.

La descripción calzaba con las señas de un puntero reconocido en La Matanza: de contextura física gordo y morocho. Las mismas que un tal Tribilín -quien se atribuyó la responsabilidad de varias trabajos para la policía, desde palizas a periodistas a falsas denuncias- describió delante de un grabador:

 

- Fuimos a la confitería que está en el piso de arriba, entre la nave 8 y 9 del Mercado Central -reveló Tribilín-. El señor Mario Rodríguez nos dijo que teníamos que vernos con este muchacho, Piris, que quería hablar con nosotros. Fuimos y nos preguntó qué había pasado con el trabajo, si nos habíamos echado atrás...

 

Juan Carlos Piris -tal el nombre del muchacho- portaba ese día un significativo prendedor sobre su solapa. No se correspondía con su actitud: a primera vista parecía proteger las espaldas del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.

La conferencia de prensa llegó a su fin y en la puerta del Gimnasio, a medida que salían, un grupo de chicas requería a cada periodista los datos del medio al cual pertenecían y les sacaban la promesa de asistencia al acto. Había dejado de llover, en la playa de estacionamiento aguardaban los remises y los punteros volvían con sus periodistas y fotógrafos a cada municipio.

La Coordinadora del Movimiento de Trabajadores Desocupados dio por terminada la reunión del día. El comunicado de prensa ya tenía las firmas de los miembros de la organización y ahora debían salir a encontrar a alguien que lo publique.

Aprovechamos ésta nota para denunciar que en el barrio de Bosques por resolución del Municipio se han iniciado obras de construcción de escuelas y al cual hemos planteado que trabajen los desocupados del lugar, pero la Municipalidad ha arreglado con una empresa constructora que trae su personal. Exijamos y luchemos junto a los compañeros de Bosques para que puedan trabajar y llevar el mango a sus casas.

El hombre pateaba el barrio, esquivaba los charcos y mordía su bronca. Habían llamado a los padres desocupados de los pibes de la escuela y les habían prometido trabajo. La gente se entusiasmó y ahora, con la obra contratada, los dejaban afuera. El conocía los manejos desde adentro. En sus épocas de trabajador ocupado había llegado a tener un cargo como delegado gremial en UOCRA La Plata y como tal conocía las caras, los nombres y los trucos del negocio:

 

- Somos una empresa chica, no podemos tener a todos los trabajadores por derecha. Pero si usted quiere le puedo dar unos pesos para la nafta o un donativo..., me dijo una vez Gualtieri.

- Mire señor -le digo-, voy a ser conciso: yo no necesito dinero para la nafta ni donaciones, siempre fui pobre y eso no la va conmigo.

 

En Avellaneda había terminado la conferencia de prensa de Rácing pero a la ciudad entraban y salían los movileros, cronistas y camarógrafos: un intento de robo comando sin sobrevivientes se había convertido en la noticia de la jornada.

La calle Pienovi estaba regada de cadáveres que jamás confesarían.

- Fue el asalto más sangriento de la historia policial argentina, diría el comisario inspector Mario Rodríguez, titular de la Brigada de Lanús -adonde arribó procedente de la Brigada de La Matanza-, al explicar ante las cámaras de TV -con la paciencia de un docente- las características del golpe y la rápida y efectiva reacción de las fuerzas policiales.

De 19 a 22 horas la televisión fue suya. Las calles del Conurbano, en cambio, empezaban a ser recorridas por los equipos de propaganda de la Liga Federal. Montados en camionetas destartaladas, con tachos de pintura, brochas, y algún caño por si cabe, salieron a buscar paredones: Todos a Rácing. Con Duhalde, Toledo y Pierri.

 

El pintaparedes

 

Con tal que no sea al pobre/ robá, hermano, sin medida/

yo sé que tu vida de orre/ es muy jodida./ Tomá caña, pitá fuerte/

jugá tu casimba al truco/ y emborrachate, el mañana/ es un grupo/

Tras cartón está la muerte.

Hermano chorro, Carlos de la Púa

 

El hombre reconoce que nunca le gustó trabajar, para nadie.

Se hizo en la calle y asegura contar con ese conocimiento: del choreo, de la transa, de la venta, del corte y el de la vida cotidiana en una selva.

Cuando empezó acababa de darse cuenta que no era con trabajo como iba a salir del pozo:

- Descubro a un tipo más analfabeto que yo pero que ganaba el triple de lo que yo juntaba choreando, ¿me explico?. Yo hacía un laburo de setenta mil pesos y necesitaba cuatro meses de planificación, o seis meses para dos laburos en el año. O ir a sucidarte, que te salga o no te salga.

Sobreviviente de varias huídas, el hombre tiene las marcas de su historia caladas hasta el hueso. Caminó el Conurbano bonaerense, por las avenidas, los adoquines, la tierra y los baldíos. Conoció la angustia de sentir el aliento en la nuca de los federales y bonaerenses en noches interminables.

Perdió, ganó y su suerte dió las vueltas que da en el aire una moneda antes de caer: todo fue a cara o cruz.

Lideró barras bravas y alentó de corazón.

- Este analfabeto a los setenta mil pesos se los ganaba con el cólera. Repartía agua con lavandina para la municipalidad sin joder a nadie, sin riesgo de caer preso y encima era "un señor". Ahí me engancho grosso.

Le hicieron una promesa y se tentó. Al tiempo volvió con un nuevo conocimiento:

- El delincuente no entra en los códigos de los candidatos.

Y después habló:

 

Los que pintan paredes para las campañas políticas necesitan tener dos cosas: capacidad para pintar bien y muy rápido las letras, y un transistor quemado. Eso va de la mano.

Y además no querer trabajar.

Fracasados, gente buscada por la policía, gente que ni siquiera quiere robar. Gente que no es querida ni por los chorros.

Si vos y yo vamos a ser chorros, ni vos vas a ser chofer ni yo voy a bajar. Vamos a decidir entre los dos quien va a bajar y quien va a ser chofer. No, este tipo quiere ser chofer. Porque tiene el pie en el acelerador y se va a pirar en la primera de cambio. Por eso está con el candidato.

Lo que él no sabe es que después lo van a traicionar. Eso se sabe con el tiempo.

El candidato es un tipo muy inteligente. Desde ya que es más inteligente que el que pinta paredes.

 

Supone que yo soy el pintaparedes pero tengo de oficio peluquero:

_Vos vas a ser el peluquero del intendente -me promete-. Porque vos sos mi mano derecha. A vos no hay quien te gane.

¿Qué pasa? Entra la sicología. Si va a ser intendente o gobernador es por algo: porque es más turro que los turros. Es más cara rota que los cara rota, es más ladrón que los ladrones. Y es más garca que los garca y traidor que los traidores.

Hay un dicho que dice que lo peor que le puede pasar a un traidor es no darse cuenta que lo van a traicionar. Por eso muere el traidor. El traidor no muere porque un camión lo aplasta en la esquina, muere porque lo traicionan.

Esa es la cadena ecológica del traidor.

¿Qué pasa? ¿Cuántos chicos nacen? Cinco. Bueno, cuatro son traidores y el otro es el que pinta las paredes. No sé si me explico.

Los que pintan no son cualquiera persona. No se trata de padres de familia loables. Si no es alcohólico es puto. Y si no eso, empieza a serlo. Porque al capanga le conviene que empiece a serlo. Tiene que empezar a serlo. Para cubrirlo, para tenerlo agarrado. Empieza una carrera vertiginosa por un abismo de la que él no se da cuenta.

El se cree que va para arriba pero se cae. Lo que lo engaña es el horizonte, ¿me explico?

Va en un avión y le dicen rumbo 30-14-32 y él pone en su avión el rumbo 30-14-32, pero como no conoce a dónde mierda va cuando se quiere acordar tiene adelante una montaña. Porque lo están traicionando. Porque no puede llegar, es analfabeto, es alcohólico, es puto y drogadicto, ¿adónde va a llegar?  ¿En qué foto va a llegar?

El candidato no se va a sacar una foto al lado de un puto, que todos en el barrio le dicen La Porota. ¿Se va a sacar una foto al lado de un peluquero fracasado? A lado de quién, ¿quién carajo es para estar en la foto al lado del intendente?

La única foto que va a sacarse es esa que se va a llevar para mostrarsela a los amigos que el domingo van a tomar el bordolino a su casa:

_Ves -les dice-, yo era amigo de este hijo de puta.

Y nada más. Nada más.

 

El candidato necesita gente que tenga tiempo para perder.

El delincuente no entra en los códigos de los candidatos, salvo que sea expulsado del ámbito por buchón.

Ellos tienen que rescatar mano de obra desocupada. La mano de obra de ellos no son más los negritos, son los necesitados.

Los negritos aprendieron a vender coca-cola en los semáforos. Son luchadores y hacen lo que pueden. Y como tienen que comer no pueden perder tiempo. No pueden esperar a unas elecciones a ver si les dan un puestito.

El negro que viene de afuera se mete en un hotel, y no bien puede entra en un lote y quiere pagar la cuota.

Y quiere los zapatos blancos, el grabador y el reloj sumergible. Lo vemos como negro, perfecto, los "cabeza": anillo de plata, zapatos blancos, camisa negra y cinturón blanco. Típico. Mozo de acá a Pacheco. Pero ese tipo quiere trabajar de albañil y que no lo saquen de allí.

Entonces qué pasa, necesitan la mano de obra inútil. Al que durante toda la vida le dijeron:

_Ese es un inútil. Fue de campana y tocó el timbre.

El candidato busca inútiles y necesitados.

En los actos no hay más negros. Hay necesitados. Hoy los negros son una especie en extinción y ese lugar pasó a ser ocupado por los necesitados. En una de esas aparece un negro pintando paredes. Pero qué pasa, al negro le sale una changa de albañil y no viene más a pintar. No viene más porque tiene que cumplir. Es un trabajador. Es alguien como la gente. Te la hago corta:

- Es como el que fabrica la merca en Bolivia...

 

Una internita camino al Estado

La convocatoria a Rácing fue la culminación de los Encuentros de la Militancia que la Liga Federal había realizado en los distritos durante las semanas previas. La ceremonia en cada localidad fue parecida. Hugo Toledo, Alberto Pierri, y el senador Luis Villaverde presidían las jornadas de cierre.

Durante dos días, buena parte del personal municipal estuvo movilizado para la organización del Encuentro: habían traslado las computadoras, impresoras, equipos de fax, papel e insumos de la comuna. Hubo equipos dedicados a proveer la comida, dar de beber y transportar a los asistentes. Los vecinos estaban al tanto de la actividad por los afiches -en verde y rojo- pegados en las paredes de las ciudades.

Días después, al mirar uno de esos afiches colgado en el interior de un municipio, un periodista le preguntó al funcionario del área de comunicación quién los pagaba, y el hombre respondió la obviedad:

 

- ¿Y quién lo va a pagar?, la Municipalidad.

- ¿Y corresponde que el municipio se haga cargo de un gasto partidario?

- Claro, porqué no, si siempre fue así. Esto es histórico.

 

En el cierre de uno de estos Encuentros, casi como un descuido, saltó la internita de la interna. Para afuera la Liga confronta con la Lipebo, y para adentro los espacios se disputan entre sus dos grandes aspirantes al único sillón de gobernador que ofrece la provincia: Pierri y Toledo.

El aparato de Alberto Pierri en La Matanza tiene la envergadura suficiente como para dar vuelta una elección nacional. Se trata de un distrito con más de un millón doscientos mil habitantes, quinientos mil electores, cerca de un 25% de desnutrición infantil y un cuerpo de cuatro empleados municipales a cargo de la Dirección de Epidemiología del distrito: 300 mil personas para cada profesional.

Lomas de Zamora, territorio de Hugo Toledo, pierde en todas las comparaciones con La Matanza de Pierri, menos en un detalle. Con seiscientos mil habitantes -el 7% de ellos confinado en villas de emergencia-, 250 mil electores, 51% de la población sin agua potable y 60% sin cloacas, Lomas se distingue del resto de los municipios del Conurbano por ser allí donde el gobernador Eduardo Duhalde vio la luz por primera vez, jugó en sus calles y potreros, hizo sus amigos y se casó. Agradecido de su fortuna a casi todos sus compañeros de infancia y juventud los llevó a la función pública, municipal o provincial.

En esa situación se encontraba a fines del 96 Hugo Toledo. En los años setenta, cuando los militares se habían hecho del poder a punta de pistola y la actividad política estaba prohibida, los dos amigos se recluyeron en la actividad comercial.

Hay gente en su ciudad que aún hoy tiene recuerdos de aquellos años:

- Al futuro ministro los patrulleros lo corrían con la orden de detención por las calles de Lomas de Zamora, por las irregularidades cometidas con las escrituras, confió un vecino memorioso que tuvo un vuelta más de recuerdos:

- Y estamos hablando del socio de Duhalde en la inmobiliaria, al que le suspendieron la matrícula de escribano...

Frente al aparato de Pierri de nada le valía su vieja amistad con el gobernador. A diferencia del diputado nacional, el ministro de Obras Públicas tenía mayores urgencias para apurar el tramado de las alianzas internas de la Liga en su favor. Y hacia allí apuntó con su discurso en uno de los Encuentros de la Militancia:

- Es un honor -afirmó- estar en Florencio Varela, que es la capital del peronismo de la provincia, sin ninguna duda.

El Muñeco Pierri no estaba dispuesto a dejar pasar la afrenta: la envergadura de su aparato debía quedar fuera de toda discusión.

Se había reservado las palabras de cierre del Encuentro, realizado en La Patriada -un predio deportivo administrado por el municipio- y devolvió la chicana casi con una sutileza:

- El próximo 17 de noviembre, Día de la Militancia, confío en que la nueva capital del peronismo seguramente será la columna más grande del Conurbano.

En esa tarea se encontraban los punteros de La Matanza en la segunda semana de noviembre. Recorrían las calles de cada barrio. Visitaban casa por casa. A cada vecino le hacían la cabeza. A uno por uno le explicaron las conveniencias de ir al acto de Rácing. No existían reparos a la hora de elegir argumentos: poco importaban los medios cuando el fin no tiene precio.

Levantando promesas de los vecinos los punteros llegaron al Barrio María Elena, de Gregorio de Lafferrere.

Se trata de 58 manzanas humildes, pero con años de organización comunitaria y experiencia para resistir aprietes. Cuenta con una Sala de Salud y un tramado barrial con el cual, incluso, habían llevado a cabo meses atrás una encuesta familia por familia para tener la cifra propia de sus carencias: la desnutrición en chicos de 0 a 2 años les dio 19% y en los de 2 a 6 años la determinaron en el 22%.

En noviembre del 96 los punteros venían a buscar asistentes al acto de la Liga. A mediados del 92, en cambio, había llegado la policía a buscar plata: si quieren seguridad son 5 pesos por familia, al mes.

- Habían matado a un vecino para sacarle unas monedas -contó uno de ellos-. Nos pusimos a pintar las paredes del barrio, hicimos movilizaciones y buscamos a todos los concejales que quisieran arrimarse para buscar entre todos una solución al tema de la seguridad. Y así es que se presenta en la Sala del barrio el comisario de Rafael Castillo...

Era un negocio redondo. Dos agentes, en ronda nocturna, para 58 manzanas a 5 pesos por cada una de las mil doscientas familias del barrio. Que se sumaban al peso que ya les cobraba la Municipalidad en concepto de "seguridad", incluido en las boletas de la Tasa de Barrido y Limpieza. Es decir, la policía les quería cobrar el servicio que ya facturaba la Municipalidad pero que, en realidad, era responsabilidad del gobierno provincial. Había que pagar tres veces para morir asesinados en una esquina oscura, por unas monedas.

- Para vivir la plata no alcanzaba y morir era carísimo, así que al comisario le dijimos que no.

En Laferrere, las cooperativas dedicadas a la construcción de los pavimentos artesanales impulsados por el gobierno provincial, a través de la Unidad Generadora de Empleo -UGE-, llevan nombres que en una lectura rápida pueden ser confundidos con los de las agrupaciones partidarias. En algunas casos, al menos, la relación va más allá de una simple denominación y llega hasta el puntero.

Las obras son divididas en módulos, de 24 cuadras cada uno, y con un plazo de ejecución de dos años a un ritmo de 1 cuadra por mes para 30 obreros, elegidos por el dedo del puntero.

- El que conoce algo de obras sabe que es imposible hacer un asfalto sin la utilización de máquinas. Hay trabajos que pueden ser manuales, pero el desmonte de tierra, cuando menos, debe efectuarse con maquinaria. Entonces el responsable de la cooperativa lo que hace es contratar a su vez a una empresa constructora, con la cual también tiene una relación, reveló una fuente conocedora de la actividad.

El concejal Víctor Orsingher tiene radicada la unidad básica de su agrupación partidaria en el barrio, a la que denominó Renacer Justicialista. La cooperativa, en cambio, lleva por nombre Renacer Limitado:

- Este señor es el que retira el dinero de la cooperativa y se encarga de las contrataciones. Cuando trajeron este tema al Concejo Deliberante preguntamos, entre otras cosas, quién aprueba la constitución de las cooperativas y cuál es el mecanismo legal. La única respuesta que nos dieron es que "venían aprobadas de La Plata", explicó un compañero de bancada de Orsingher, a quien definió como un influyente puntero del barrio -como se verá más adelante-.

Algunas empresas a cargo de las obras públicas, además, tienen un particular sistema para captar la aprobación de los vecinos cuando se trata de realizar los trabajos:

 

Vino un señor a mi casa -relató una fuente-, golpeó la puerta, mi mamá lo atiende y le dice:

- Buenas, soy de la Municipalidad y le venimos a preguntar si quiere el agua corriente.

- ¿Cómo?, le pregunta mi mamá extrañada.

- Es fácil, si está de acuerdo firme acá.

En ese momento me aparezco yo que había escuchado todo desde adentro y le pregunto a qué área de la Municipalidad pertenece y le pido la credencial:

- No, no..., credencial no nos dieron. Sabes lo que pasa -me confió-, yo soy el cuñado de Cancinos...

 

Alberto Cancinos, director de Obras Públicas de la Municipalidad de La Martanza, nunca pudo explicar porqué se autorizó la realización de una obra a una empresa -TRESA- que se terminó de conformar ocho meses después de haber comenzado el trabajo, y con un costo 100% mayor que el presupuestado por Aguas Argentinas.

 

Un mes antes -mediados de octubre- del acto de la Liga en Rácing el Ateneo Cultural Patricias Argentinas del Barrio María Elena, recibió la visita de un inspector municipal. Allí funcionó desde 1962 un Jardín de Infantes que se solventó exclusivamente con las cuotas de 20 pesos que pagaban los padres de 40 de los 60 chicos que concurrían -el resto estaba becado por imposibilidad de pago-. Ni pidieron ni recibieron subsidios de nadie.

Las mismas carencias del barrio se manifestaban en el Jardín. Carecían de mejores comodidades, la comida que servían a los chicos siempre resultaba escasa, pagarles a las dos maestras cada mes era más difícil y no tenían habilitación. El inspector, fiel custodio de los intereses comunales, procedió a labrar el acta y dictar la clausura del Jardín Ositos Cariñosos.

 

Los hijos de puta

 

Barrio Golondrina/ vive a un costado del día/ porque la gente

se olvida/ a los dos pasos que da/ Barrio Golondrina/

si hoy la pena tiene suerte/ en comida se convertirá

Barrio Golondrina, León Gieco

 

- Nos pasan a buscar con el micro por casa. La primer parada es en San Justo. Te bajan en el local de la agrupación a la cual responde el puntero que te anotó y, después de pasar lista, te dan un paquete de cigarrillos, un sandwich y una caja de vino. Al regreso del acto te dan los artículos.

- Esto lo saben en la gobernación. Duhalde se hace el ciego porque le conviene. Pierri también conoce todo lo que pasa. En La Matanza no se mueve una mosca sin que Pierri lo sepa.

La revelación de los vecinos del Barrio María Elena, aparecidas en el diario Página/12 el viernes anterior al acto, incluyeron el nombre de dos personajes de notable peso dentro del distrito.

El nombrado concejal Víctor Orshinger, con influencias territoriales en Laferrere, y Raúl Leguiza -referente de la agrupación Unidad y Acción-, quien a pesar de no ocupar ningún cargo oficial cuenta con un poder que se extiende a toda La Matanza.

Hay quienes sostienen dentro del municipio que el intendente Héctor Cozzi recibe ordenes de Leguiza, ex changarín del Mercado Central y mano derecha de Pierri en el distrito.

Con anterioridad a la clausura, las autoridades del Ateneo Patricias Argentinas se encontraban sobrepasados de carencias y penurias. Continuar solventando el Jardín era prácticamente imposible, por lo que ya habían iniciado gestiones para lograr su provincialización, con lo que el Estado bonaerense se haría cargo del funcionamiento y los chicos del barrio tendrían un pre-escolar y jardín gratuito.

Tras el arribo de la inspección municipal se inician un serie de movilizaciones y ollas populares en la Plaza de San Justo -frente al municipio-, y visitas de los chicos al Concejo Deliberante. Con estas medidas lograron el levantamiento de la clausura y el establecimiento de un plazo para continuar las gestiones en la Gobernación.

La presión que recibieron los vecinos a partir de ese momento llegó por otros medios. Sabían que sus protestas podrían significar que sus hijos fueran exclusivos de los comedores. Un integrante de la comisión directiva del Ateneo, sin embargo, recibió llamados telefónicos inquietantes:

- Dejáte de joder. Te vamos a matar a vos y a toda tu familia.

Las declaraciones de los vecinos en Página/12 fueron un buen detonante: mientras los punteros se preparaban para el viaje a Rácing, a las 9 mañana del sábado 16 de noviembre, el secretario general y la tesorera del Ateneo ingresaron en la comisaría de Rafael Castillo a denunciar el robo, saqueo e incendio del Jardín Ositos Cariñosos durante la madrugada, a menos de 24 horas de publicadas sus denuncias sobre el ofrecimiento de los punteros de entregar comida a cambio de la asistencia al acto.

La escuelita tiene dos aulas: la roja para el jardín y la verde para los chicos que asisten a preescolar. Sobre el piso de cemento quedaron los rastros del saqueo. sillas rotas, carpetas, pelotas y muñecas quemadas. La saña de los agresores quedó demostrada por el regalo que dejaron: defecaron en el centro de uno de los salones y detrás de la heladera de la pequeña cocina. Se llevaron los paquetes de leche en polvo y galletitas, la garrafa y la cocina de cuatro hornallas.

Las reacciones fueron diversas:

- Se quemó o quemaron unos papeles y después cambiaron todo y lo transformaron en un incendio. Yo ví las fotos de la policía y son distintas a las que aparecieron en la prensa. La realidad es otra, estimó Pierri.

El Muñeco eligió contestar desde el incendio, que según su lógica fue una operación, y evitó hacer mención a las denuncias de canje de comida que cayeron sobre sus punteros.

- En el juzgado los chicos se declararon culpables, anunció cinco días después de los hechos el titular de la comisaría 14º de Rafael Castillo, tras la detención de tres menores que habían reconocido su participación en el robo y en el incendio. La policía los encontró luego de seguir el rastro de la cocina y la garrafas por los comercios de compra-venta de usados de la zona.

- Acá no existieron motivaciones políticas. Fue un simple hecho policial -recalcó el comisario-, los chicos contaron cómo rompieron la ventana, robaron las tres pelotas, unos cajones de gaseosas y una garrafa. Y quién puede dudar de la palabra de un chico...

El gobernador y su esposa, Hilda Chiche González, apuntaron al canje de comida. El escándalo que subyacía a esas denuncias llegaba a poner en duda las verdaderas motivaciones de los miles de asistentes que tuvo el acto de la Liga en Rácing:

¿Fueron a homenajear al primer militante o fueron a buscar una caja de comida?

Duhalde, apremiado por despegar de semejante incertidumbre, apuntó con munición gruesa:

- Los que ofrecen comida para que la gente asista a los actos políticos son unos hijos de puta.

Su esposa llegó tan rápido al barrio que no le dio tiempo a la Comisión Investigadora, creada en el seno del Concejo local para investigar los hechos, a preparar la inivitación para que concurra a hablar con los vecinos.

A las 10,10 horas del lunes 18, vestida con una camisa clara y de pantalón, bajó de un Peugeot 505 e ingresó al Ateneo Patricias Argentinas. Permaneció dos horas dialogando con los vecinos que se sumaban a la reunión a medida que se corría la voz de su presencia en el barrio. Todo lo charlado fue volcado al papel.

En el acta firmada por los presentes, Chiche se comprometió a investigar si existió un uso abusivo de los planes sociales con fines partidarios y a censar el barrio, con planillas oficiales, para determinar el número real de desocupados.

- En persona haré la primera entrega de alimentos a las familias necesitadas. Me llevo los nombres de los punteros políticos y averiguaré para quien trabajan, prometió.

Desde el barrio la despdieron con sus certezas:

- Yo soy afiliado justicialista y le puedo asegurar, señora, que los punteros del PJ de La Matanza se aprovechan de nuestra miseria para acarrearnos como animales a los actos que organiza Pierri, escuchó la Señora.

A los pocos días, el Jardín recuperó su comedor, aunque la cocina y la garrafa no fue provista por el Consejo de la Familia que preside Chiche.

Si el incendio fue una operación nunca se explicó porqué tres menores fueron detenidos por la policía de Rafael Castillo acusados de llevarlo a cabo, y jamás se conoció la identidad del adulto instigador. Y si la denuncia del reparto de alimentos a cambio de la asistencia al acto fue una maniobra -según Pierri- o aún resulta una incertidumbre, ya que se desconoce el resultado de la investigación prometida por la Señora del gobernador, nunca nadie explicó la renuncia de Jorge Mottard, quien hasta el 19 de noviembre se desempeñó como secretario de Acción Social del municipio, de quien dependía formalmente la distribución de ayuda alimentaria.

Su despedida fue tan veloz que la Comisión Investigadora local ni siquiera pudo preguntarle el motivo de su alejamiento.

A pesar de todo la operación se había desarrollado sin mayores contratiempos.

Nadie preguntó por Raúl Leguiza, el hombre de Pierri en el municipio de La Matanza: con un pasado de changarín su destino cambió de rumbo cuando el 6 de enero de 1992 El Muñeco lo nombró Director del Mercado Central, como regalo de Reyes, en un reconocimiento a los trabajos realizados y a los que vendrían y que también se extendió a su mujer. A ella le reservó la presidencia de la Comisión de Hacienda del Consejo Deliberante local.

- Cuando le pedí al intendente Cozzi alimentos para repartir en un barrio me dijo que primero le tenía que preguntar a Leguiza, confió un concejal de La Matanza.

Sólo al tiempo de estos hechos los vecinos repararon en las cusualidades que les deparó el barrio. A cuatro cuadras de Ositos Cariñosos funcionaba un jardín de infantes privado, sobre la Avenida Provincias Unidas. Ese jardín se vería muy perjudicado con la instalación de un establecimiento público.

- Ellos nos cobran una cuota de 65 pesos, pero si viene uno de Estado, gratuito, pasamos a todos los chicos, explicó una madre del barrio.

Myriam Orshinger -hija del concejal y dueña del Jardín Mimí-, respiró aliviada. Los medios de prensa lentamente se olvidaron de ese jardín de infantes que fue saquedo el día que la columna más grande del conurbano se convirtió en la capital del peronismo bonaerense.

 

Bien de bute

 

Vía muerta, calle con asfalto siempre destrozado/

Tren de carga, el humo y el hollín están por todos lados/

Sur y aceite, barriles en el barro, galpón abandonado/

Charco sucio, el agua va pudriendo un zapato olvidado/

Luz que muere, la fábrica parece un duende de hormigón/

Sur, un trozo de éste siglo, barrio industrial...

Avellaneda Blues, Manal

 

Un barrio spamentoso que mancusa/

bien de bute el potien de lo que pasa.

Avellaneda, Celedonio Flores.

 

A seis cuadras del Estadio de Rácing se destaca la casa que el senador nacional Alberto Barceló habitó en los años 30. Está ubicada en diagonal a la Plaza Alsina, en Lavalle 39, entre Mitre y Belgrano. Hoy funciona allí una escuela secundaria.

Se trata de una típica mansión aristocrática de principio de siglo, con tres plantas, seis columnas en la planta media, cabina de seguridad en la entrada de servicio y una reja de dos metros de altura en hierro trabajado por artesanos.

Reconstruir la vida política de Don Alberto -el caudillo conservador más representativo de la década infame-, es imposible hacerlo sin toparse con otra historia: la de Ruggerito, el matón que lo acompañó hasta que un cruce malevo dió por concluida su existencia.

En aquella época, era muy común que las familias tuvieran un integrante que se la rebuscaba tocando la guitarra. Cuando alguna familia andaba en problemas económicos se iban hasta la casa de Don Barceló y le hacían una serenata. Y ya estaba establecido, cuando terminaban salía un empleado del senador y repartía unas monedas a cada uno, recuerdó Don Lider, canillita y viejo vecino de Avellaneda.

- Si cantaba bien le daban algunos centavos más, pero Barceló ni se enteraba que habían estado en la puerta de su casa haciéndole una serenata.

 

Barceló era un hombre de influencias. La leyenda le adjudica una capacidad notable para conceder favores: si en un tiroteo de la Capital el cadáver apuntaba a un poderoso, el senador de Avellaneda le encontraba al muerto un destino en la provincia. El hombre también manejó la confección por izquierda de documentos de identidad. Se dice que en una cantina que funcionó en esos años frente al frigorífico La Negra, sobre la Av. Pavón, en una noche de copas y tango Carlos Gardel conoció a Ruggerito. Gardel tenía problemas de papeles. El segundo del senador le habría hicho la gestión ante Barceló y le tramitó una libreta de enrolamiento. Y de allí vendrían las dudas sobre su identidad: argentino, de orígen uruguayo. (1)

 

Los orígenes de la ciudad son orilleros. Junto al Riachuelo se llevaba a cabo el proceso de salar la carne que los barcos de gran calado transportarían a Europa, en la primeras décadas del siglo pasado.

Avellaneda fue una ciudad de saladeros y barracas, con trabajo para esclavos en jornadas sin horario. Aquí hubo frigoríficos: el Anglo, La Negra, la CAP. Los puentes de la ciudad fueron la puerta de entrada a Buenos Aires. En las intentonas revolucionarias el viejo Puente Barracas era un objetivo de guerra. Para llegar con las multitudes a Plaza de Mayo había que garantizar que el puente no fuera levantado.

Así pasó el 17 de octubre de 1945, desde donde se intentó impedir el paso de las columnas de Ensenada, Berisso y el sur de lo que se conocería más tarde con el nombre de Gran Buenos Aires.

 

Los últimos saladeros cerraron cuando la fiebre amarilla, pero aún perdura en las orillas del Riachuelo ese "olor peculiar" que un viajero inglés señaló hace un siglo. Los buques de la Star anidan en los muelles del Anglo, embarcando el chilled que hizo la riqueza de pocos y la miseria de tantos. Día y noche sube el ganado por las rampas de La Negra para caer bajo el martillo, o bajo la espada del rabino. Petroleros de doscientos metros de eslora entran cautelosamente en el Dock Sud, que iluminan de noche el fulgor anaranjado de la Shell. Millares de hombres transpiran en invierno junto a los trenes de laminación, los crisoles, los tornos. Más que las calles largas y monótonas, más que las plazas desfoliadas por el humo y los residuos, las fábricas son aquí los puntos de referencia: la papelera, la cristalería, la Férrum, la textil...

 

Esa fue la ciudad que encontró Rodolfo Walsh cuando en los años sesenta investigó un tiroteo en la Confitería La Real, de Mitre y Alsina -a una cuadra y media de la casa de Barceló-, donde el dirigente de la UOM Augusto Vandor y un grupo de matones terminaron con la vida de varios dirigentes locales y que Walsh describió en Quién mató a Rosendo.

Pero tres décadas después de esos hechos las referencias de la ciudad son otras. La papelera, la textil y la cristalería bajaron sus persianas. Los pequeños tallercitos cerraron sus puertas y sus tornos fueron comprados en los desarmaderos como hierro viejo.

Solo la Shell, que llegó a estas costas en los años 20, mantuvo su fulgor. Desde la planta de coque que trajo de Holanda en 1993, cubrió las calles y techos del docke de un polvo amarillo que nadie conoce, pero que hace arder la garganta y dejó al barrio sin gorriones ni palómas.

Los frigoríficos se fueron con la modernidad y los obreros del petróleo quedaron desocupados con una flexibilización sin ley. Para las empresas se hizo más rentable contratar trabajadores de la construcción: la diferencia se hizo con el convenio que establece salarios más bajos que el de los petroleros. En los noventa un polo petroquímico es una fuente de trabajo que ocupa albañiles.

Si Rodolfo Walsh no hubiera desaparecido el 25 de marzo de 1977 y volviera a Avellaneda dos décadas después estaría perdido. Como sus referencias.

La gente no se encuentra más en la esquina de la papelera o a dos cuadras de la textil. Hoy las citas de amor son a la vuelta de Walt Mart o frente a Coto. Y para hacer una transa a tres cuadras de Pavón y Mitre la referencia es la esquina de Carrefour, donde día y noche subía el ganado por las rampas de La Negra.

Los hombres transpiran otro sudor. Tenso, frío y desesperanzado. La manos de los hombres producen la humedad de la angustia y el tedio. Las papeleras, las textiles, los frigoríficos y los tallercitos que desaparecieron dejaron ejércitos de conductores de remis esparcidos en agencias, pegadas una al lado de la otra, sobre las avenidas: Mitre, Belgrano, Pavón. Nombres de próceres y batallas que hoy no dicen nada.

Cientos de hombres transpiran tedio, día y noche, a la espera de un cliente que quiera ir a alguna parte. Y cuando pinta algún viaje de negocios los pagos pueden ser en especies:

 

- Nos usan de correo. Se sube el quía con un maletín o con un bolso y te da una dirección, llegamos, se baja, se demora unos minutos y vuelve. Y así siete, ocho veces. Ese tipo está repartiendo merca. Todos los días viene uno de esos. Te dejan buena propina, en una de esas te convidan un papel,  así que aquí nadie vió nada. Después están los que te usan para que hagas de chofer cuando salen a reventar negocios: vienen de a tres, uno se queda en el auto conmigo a media cuadra, los otros bajan, hacen el trabajo, dejan al tipo atado en el baño, vuelven y me dan otra dirección. Lo único que me da cagazo es que marquen el auto.

 

El intendente de Avellaneda -en los noventa- es Carlos Baldomero Alvarez de Oliveria, Cacho. Ex diputado provincial enrolado en la Lipebo.

Cacho es hombre del Pelado Mércuri, que eligió el discurso de la ecología, la protección al medio ambiente y el reciclado de latas de gaseosas para mantenerse en campaña permanente.

El futuro está en nuestras manos, acostumbra a repetir Mércuri en los spots televisivos promocionales de su Pacto Ecológico Bonaerense destinados a un público infantil, grabados por lo general en playas y rodeado de chicos. Una de las fotos que más utiliza es aquella que lo muestra en camisa, pala en mano, y a punto de plantar un árbol. La otra es donde se lo ve acompañado por el gobernador, sonriente, a todo color y en tamaño afiche pegado por todo el Conurbano.

Ese estado de campaña permanente es monitoreado por Osvaldo Mércuri desde su estratégica presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, con un presupuesto que supera los 120 millones de dólares al año.

El 30 por ciento de esa cifra cubre los gastos del Cuerpo, y el resto está destinado a financiar de modo encubierto la actividad política. De allí salen los fondos que pagan los spots, pasacalles y afiches con sus fotos, y los colectivos que transportan a la gente a los actos de la Lipebo donde Mércuri asegura con pasión militante que el futuro está en nuestras manos.

La secretaría de Prensa que montó en la Cámara, además, le permite mentener aceitados contados con mucha gente de los medios. Para darle carácter institucional, incluso, tiene entre sus funcionarios empleados a dirigentes del gremio de prensa provincial.

 

Los días de elecciones -recuerdó Don Lider- los comités de los conservadores de Avellaneda eran una fiesta. Traían el vino en barriles que tenían una canilla de madera, había comida y la gente llegaba desde la mañana. Se iba sentando, se servía lo que quería y pasaban el día del comicio allí dentro. En algún momento se aparecía uno del Partido y en una bolsa iba juntando las libretas de enrolamiento de los que llegaban. A última hora del día regresaba con la bolsa repleta de documentos:

- Señores, les devuelvo la libreta -decía-. Ya votaron todos...

 

Nada permanece tan fijo en la retina de los vecinos de Avellaneda como la muerte de ocho personas a causa de un misterioso escape de gas de la red cloacal -ocurrido en setiembre de 1993-, y que nunca tuvo responsables y menos aún explicación.- Cuando iba entrando a la casa vi tirados en el patio a la doctora, el chofer y el enfermero de Emercor -el servicio médico que había acudido al recibir un llamado para atender un paro cardíaco-. Alcancé a decir que se dejaran de joder, qué hacían ahí tirados, cuando sentí que me ahogaba. Entonces, contuve la respiración y agarrándome de las paredes, salí.  

Daniel Paladino, bombero, fue el único que salió con vida de 25 de Mayo 319, esquina Zeballos. En la vereda, todavía conmocionado por lo que acababa de ver, repetía: no lo puedo creer.

Los vecinos de Avellaneda años después de los hechos tampoco lo pueden creer. Sin embargo esa esquina adquirió un valor simbólico que utilizan como punto de encuentro para exponer sus reclamos.

Allí volvieron a reunirse cuando se enteraron que en el Polo Petroquímico de Dock Sud, a pocas cuadras, el gobernador había colocado en agosto de 1993 la piedra fundamental para la instalación de una planta de coque de la Shell, que en Holanda había sido desmantelada en 1991 debido a los elementos contaminantes que libera su funcionamiento: benceno, azufre y ácidos corrosivos:

- Pocas semanas antes de las elecciones del 93 -recordó un vecino del docke- Duhalde vino a entregar unas viviendas frente al canal de Dock Sud. Aterrizó con un helicóptero a media mañana en la cancha del Sportivo, sobre la Avenida Debenedetti. Venía acompañado por un montón de funcionarios, Mércuri entre ellos, y caminando fue hasta donde estaban las casas. Muchos vecinos salieron a la calle y algunos se sumaron al cortejo. Se hace la ceremonia, entregaron la escritura simbólica a una familia. Y se fue. Se subió a una traffic con un grupo reducido de su comitiva y no supimos más de él. Pero un año después, nos enteramos que desde allí había partido hacia la Shell y sin ningún vecino de testigo puso la piedra fundamental de la planta de coque.

Desde el primero de octubre de 1993 el puerto de Dock Sud pasó a manos de la gobernación. La Planta, ubicada dentro del Polo Petroquímico, comparte ese territorio con otras industrias: YPF, Union Carbide, EG3 y otras desconocidas. Los informes que le han brindado desde distintas dependencias oficiales a los vecinos nunca coinciden con la cantidad de plantas que declaran funcionar: para la municipalidad son 17 y para la provincia son 24.

- Si no saben cuántas son cómo van a controlar que no contaminen, razonan en el barrio.

No saben a quiénes pertenecen pero ven las chimeneas encendidas noche y día. Probablemente desconozcan que en el aire del docke hay monóxido y dióxido de carbono y compuesto de azufre, pero lo sienten con el ardor permanente en la garganta y las fosas nasales.

Allí ven a diario cómo es descargado en el muelle un barco con bananas junto a otro que saca de sus bodegas toneladas de pestizidas, a cielo abierto.

- Lo mismo ocurre con los barcos que bajan la soda solvay. Cargan los volcadores al aire libre, algunos operarios tienen la precaución de ponerse un trapo en la boca, pero no hay ninguna medida de seguridad. El viento se encarga de llevar toda la soda para el interior del barrio.

- Hasta hace cinco años aquí estaba lleno de palomas y gorriones. Yo siempre les ponía medio kilo de pan mojado y un vaso de mijo, que desaparecían en pocas horas. Ahora, en cambio, pasan días sin que nadie los toque. Es que ya no hay pájaros. 

A todos los despachos provinciales y municipales llevaron las conclusiones de su experiencia diaria: en Avellaneda la gente muere porque una nube de ácido cianhídrico se les mete en su casa y el mijo queda en las azoteas porque en el barrio no hay más palomas.

Mércuri, el 16 de noviembre de 1996, no estuvo en Rácing. Ni siquiera pasó cerca.

Pero en Avellaneda lo conocen de cuando lanzó su Pacto Ecológico Bonaerense y dejó palabras que aún resuenan entre el empedrado, las torres de coque y la amenaza de muerte de las alcantarillas:

- Avellaneda fue hace diez, quince, treinta años la ciudad de las chimeneas y hoy, por circunstancias que hemos vivido en el país, no existen mas -recitó el Pelado-. Apostamos a la industrialización sin contaminación, que es una apuesta a la vida y a los ciudadanos de un estado democrático, y los exhortamos a que participen de nuestra cruzada de amor y defensa de la vida.

Si Mércuri hubiese participado del acto de la Liga en Rácing, había vecinos dispuestos a explicarle que Avellaneda es otra cosa. Se la iban a cantar bien de bute.

 

(1) El encuentro fue relatado por Miguel Bonano, bandoneonista que acompañó a Carlos Gardel.

 

El Cilindro

 

En el este y en el oeste, en el norte y el sur,

brillará blanca y celeste, la Academia Racing Club".

Canto tradicional de la hinchada de Rácing

 

El gol que más gritó la hinchada de Rácing en esa década fue convertido en 1951 por Mario Boyé, El Atómico.

Esa tarde la alegría de los hinchas de la Academia no tenía límites: delante de las banderas de todos los clubes le ganó uno a cero a Banfield y se convirtió así en el primer tricampeón de la historia del fútbol argentino, en los torneos de 1949, 50 y 51.

Pero ese gol no pudo ser gritado en el Estadio Juan Domingo Perón -El Cilindro-, inaugurado apenas un año antes.

 

- Fue en el Gasómetro. En el arco opuesto a la Avenida La Plata. Pisando el área, del lado derecho. Boyé la agarró de volea y la clavó en el ángulo...

 

El Atómico había construído su leyenda en Boca Juniors. Fue parte del equipo que ganó los campeonatos de 1943 y 1944. Fue el goleador en la temporada 1946, con 24 tantos. Esas emociones eran devueltas por La 12 con un canto que aún perdura en la memoria xeneize: Yo te daré, te daré niña hermosa, te daré una cosa, una cosa que empieza con B: Boyé.

Lo habían bautizado El Atómico por la potencia de sus disparos.

La elección del calificativo era una influencia directa de la actualidad de la época: la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin luego de la destrucción de la ciudades japonesas de Nagasaky e Hiroshima, bajo el efecto demoledor de un nuevo invento: la bomba atómica.

De Boca Juniors Boyé pasó al Génova, de Italia. En media temporada llegó a convertir 14 goles. Y allí lo fue a buscar Ramón Cereijo, ministro de Hacienda de Perón, para que se incorpore al Rácing Club, en 1950. El retorno de El Atómico a la Argentina fue impulsivo y pasional: lo hizo sin esperar la autorización de los dirigentes del club italiano.

En el torneo de 1951 Rácing y Banfield igualaron en puntos en la cima de la tabla. El campeón iba a salir de un desempate a jugarse en cancha neutral.

En el viejo Gasómetro de San Lorenzo de Almagro, el 1 de diciembre, el Taladro y la Academia no se sacan diferencia e igualan sin goles. A los cuatro días, en el mismo estadio, llegaría la final: fue el primer partido televisado de la historia del fútbol argentino.

La distribución de los jugadores dentro de la cancha que presentaron ambos equipos hoy sería considerado un suicidio futbolístico: arquero, dos defensores, tres en el medio y cinco arriba. La delantera de Banfield estuvo integrada por Converti, Sánchez, Albella, Moreno y Tolosa. La de Rácing por el Atómico Boyé, Ameal, Bravo, Simes y Sued.

El hombre en ese entonces tenía 21 años y fue a alentar a su Club en las dos finales. Cuatro décadas después, socio vitalicio del Taladro, lo recuerda como si fuera ayer:

 

- Fue un partido muy parejo. Rácing lo jugó a muerte y los nuestros se asustaron un poco -dijo-. La verdad es que nosotros lo perdimos unas semanas antes, cuando enfrentamos a Chacarita y se nos lesiona Mouriño...

 

La primer camiseta de la Academia tenía los colores negro y amarillo, pero a la semana la cambiaron por una celeste y rosa. A cuadros. Casi una década después fue reemplazada por la tradicional blanquiceleste.

En la sala de espera de la vieja parada-estación Barracas se reunieron cuarenta y cinco muchachos: 34 de Barracas al Sur y 11 de Colorados Unidos. Dejaron atrás los rencores barriales que los separaban, juntaran todo su capital -40 pesos con 80 centavos- y fusionaron a las dos instituciones. Con caras de satisfacción y después de los abrazos, sólo quedaba por resolver el nombre. Ahí apareció Germán Vidallac, con una revista francesa bajo el brazo y una propuesta que pasaría a la historia:

- Sí lo llamamos Racing, como dice acá.

La sugerencia fue aceptada. Y el 25 de marzo de 1903 Racing Club de Avellaneda vio la luz.

Ese césped que pisaron los asistentes al Acto de la Liga el 16 de noviembre de 1996 era parte de una leyenda escrita por algunos de los más grandes jugadores del fútbol argentino: Enrique "Chueco" García, Oreste Corbatta, Roberto Perfumo, Agustín Cejas, Alfio Basile, Norberto "Tucho" Méndez, Federico Sacchi y El Atómico Boyé.

El ministro de Hacienda del primer gobierno del General Juan Perón no solo piloteó el retorno de Boyé. Fueron tantas las operaciones que las hinchadas rivales rebautizaron a Rácing como Sportivo Cereijo. La gestión más conocida estuvo dirigida a la construcción de su imponente Cilindro, y consistió en la cesión de fondos públicos con amplias facilidades de pago para el club.

La leyenda habla de un desabastecimiento generalizado de cemento en esa época, pero la influencia de Cereijo impidió que esa situación demore las obras del Estadio Juan Perón: no había cemento para nadie -recordó un viejo hincha-, la bolsa que aparecía iba a la cancha de Rácing. Finalmente, el 13 de setiembre de 1950, fue inaugurado con un partido en que el local venció a Velez Sarsfield por uno a cero.

La tarde que se enfrentaron Rácing y Banfield por la final del campeonato del 51, la tribuna del Gasómetro que daba a Avenida La Plata estuvo ocupada por los que hinchaban para el Taladro, el resto del estadio era de Rácing:

 

- Esa fue la única vez que se unieron todas las hinchadas para alentar a un equipo -recordó el hombre-. En la tribuna de Banfield estaban las banderas de todos los clubes. De Boca, de Independiente, de River, de San Lorenzo, de Lanús. Estaba una al lado de la otra, haciendo fuerza para nosotros.

 

En la secretaría de Prensa de Rácing aseguran que Perón era de hincha de la Academia. Y la leyenda dice que en ese partido Evita simpatizó con Banfield, un club humilde que encuadraba con el principio de su gestión: los únicos privilegiados son los chicos. Evita, en realidad, era hincha de Sarmiento de Junín.

La tarde que se encontraron frente a frente, y que Rácing alcanzó el tricampeonato, Valentín Suarez, en ese entonces titular de la Asociación del Fútbol Argentino-, supo en carne propia lo que son las presiones del poder.

En el palco oficial del Gasómetro, en esa final, estuvo presente el Ministro de Hacienda Ramón Cereijo, que se había convertido en el blanco predilecto de la hinchada de Banfield -acompañada en esa tarde por las barras de otros clubes-:

 

Tenemos jugadores/ tenemos corazón/ nos falta un ministerio/ para ser campeón..., era el canto que bajaba desde los tablones de la popular.

 

Los tiempos habían cambiado. Los nombres era otros. Pero la picardía de las tribunas seguía golpeando -varias décadas después-, donde más duele:

 

Che Taladro/ puto y vigilante, lo seguís a Duhalde a todas partes./ Si le sacan la plata de los bingos/ el Taladro no juega los domingos. Banfield sos botón... Banfield sos botón...

 

Antes de morir, Valentín Suárez había recorrido un largo y sinuoso camino: se inició en la función pública junto a Eva Perón en la Secretaría de Trabajo y Previsión, en 1946. En 1949, y hasta 1953, fue designado por el gobierno nacional para hacerse cargo de la AFA y resolver el conflicto que mantenían los jugadores y dirigentes tras la huelga de futbolistas de 1948. De allí pasó a conducir al Club Atlético Banfield.

En 1966 lo convoca el general Juan Carlos Ongania -y Suárez acude- para encargarle la intervención de la AFA. Antes de asumir reconoce que su vinculación con el peronismo había concluida mucho tiempo atrás.

Para la autodenominada Revolución Argentina, Suárez también brindó sus servicios como delegado normalizador de la CGT, un cargo que retomó durante la última dictadura militar, a principios de los ochenta. De allí pasó a asesorar a Amalia Lacroze de Fortabat en la conformación del equipo de fútbol de la empresa cementera Loma Negra, que compitió en los campeonatos de la AFA.

Pero es el retorno de Suárez al peronismo el que da lugar a una serie de coincidencias: su regreso a la presidencia de Banfield, la llegada de Eduardo Duhalde -hincha del Taladro- a la gobernación y el reencuentro de Banfield con la Primera División -donde ascendió con un presupuesto de primas y sueldos para los jugadores elaborado por Carlos Tempone, tesorero del Club y secretario privado del gobernador-.

Hombre de convicciones amplias -de Evita a Fortabat, de Perón a Onganía, de Douglas Haig al  Taladro- el 28 de octubre de 1993, a los 77 años, Valentín Suárez fallece.

Si la leyenda fuera cierta, siempre que tuvo que optar Suárez lo hizo en favor del más poderoso.

- Se dice que el día que Rácing y Banfield jugaron en 1951, Perón y Evita tenían los deseos enfrentados. Cada uno por su lado le había encomendado a Valentín Suárez que desde la AFA vuelque la suerte del partido. Evita para el Taladro y Perón para la Academia. Ganó Rácing, así que ya sabés de qué lado se puso el interventor, relató un viejo socio racinguista que pide omitir su nombre ante el temor de que no lo dejen entrar a la cancha.

Mario Boyé, al dejar el fútbol, se dedicó a la actividad comercial. Con su concuñado y cómplice en varias delanteras, René Pontoni, puso una pizzería en el barrio de Belgrano: La Guitarrrita. Allí abundaron los recuerdos de grandes partidos y de goles espectaculares. En una de las paredes del local, en tamaño mural, estaba reproducido el gol a Banfield en cancha de San Lorenzo.

Con su propio puño el Atómico había escrito sobre la foto: el gol más triste de mi vida.

El hincha de Banfield, hoy socio vitalicio, estuvo en esa pizzería, habló con Boyé y preguntó el porqué de la leyenda debajo de la foto:

 

- Y qué quiere..., estaban todas las hinchadas del lado del club más chico. Y a mí me tocó ser el verdugo, me contestó el Atómico.

 

El gol que consagró a Rácing ganador de la Copa Intercontinental de Clubes, el 4 de noviembre de 1967, tampoco pudo ser gritado por la hinchada en su Estadio.

El equipo de José -como se lo había bautizado por su director técnico, Juan José Pizzuti- había ganado todo. Incluso alcanzó el récord de 39 partidos sin perder en el torneo local de 1966.

La primera final contra el Celtic se jugó en Escocia, la revancha en Avellaneda y el desempate, que un gol de afuera del área de Juan Carlos Chango Cárdenas le dio la Copa a Rácing, se disputó en el Centenario de Montevideo. Una vez más, al Estadio Juan Perón se le negaba la oportunidad de ser el escenario de una consagración.

En realidad, esa cancha no fue testigo de ninguna hazaña futbolística de la Academia: el campeonato local de 1966 Rácing lo gana en el estadio de Gimnasia y Esgrima de La Plata tras empatar 2 a 2; la Copa Libertadores de América de 1967 la obtiene en el desempate con Nacional de Montevideo, jugado en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, donde vence 2 a 1; la Supercopa de 1989 la gana en Brasil frente al Cruzeiro, luego de su triunfo en Avellaneda y un empate como visitante.

Para el Estadio Juan Perón, en cambio, estuvo reservada la jornada más triste que debieron vivir los hinchas de la Academia en toda su historia: tras caer derrotados por 4 a 3 frente a Rácing de Córdoba, en 1983, perdieron la categoría y descendieron a la B.

El ascenso repetiría también esa misteriosa negativa del Cilindro a ser marco de grandes alegrías: en 1984 tiene la posibilidad de volver a Primera División pero Gimnasia y Esgrima de La Plata se lleva el valioso triunfo de Avellaneda, y al año siguiente, si bien logra su regreso al fútbol de los domingos tras empatar 1 a 1 con Atlanta, el partido se juega en el Monumental de River Plate.

 

A ese magnífico Estadio de Italia y Colón, construído en 1950 con amplias facilidades, que se levanta frente a los galpones de carga y playa de maniobras del ferrocarril, no le había llegado aún su jornada de consagración.

Cedido sin cargo a la Liga Federal, el 16 de noviembre de 1996, cuando promediaba el último de los discursos las tribunas del Cilindro comenzaron a despoblarse:

 

- Fue como si cada uno hubiera dicho: cinco minutos antes de que termine el Acto, me voy. El asunto es que todos dijimos lo mismo...

 

El Día del Militante

 

No tengo duda que antes que finalice este siglo

Eduardo Duhalde será elegido presidente por todos los argentinos y nosotros,

los soldados de la Liga Federal, estaremos allí acompañando este proyecto.

Hugo Toledo

 

- Chicos, no jueguen así que se lastiman

Consejo del locutor oficial del Acto ante la guerra de botellas de

agua mineral desatada entre los ocupantes del césped y las tribunas altas.

Rácing Club, 16 de noviembre de 1996

 

A las 11,07 del 17 de noviembre de 1972 en Ezeiza llovía. Una máquina de Alitalia con 146 pasajeros a bordo tocaba suelo argentino, procedente de Roma. La más larga y conflictiva espera de la historia política argentina llegaba a su fin.

Un Ford Fairlane blanco se acercó a la escalerilla del avión y subieron cuatro personas. A metros del espigón internacional del Aeropuerto el automóvil se detiene y Juan Perón, el hombre que llevaba 17 años y 52 días en el exilio, baja y se confunde en un abrazo con José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT.

El gremialista acababa de dar una magistral lección de oportunismo.

Las fotos y cámaras detuvieron eternamente ese instante. Las crónicas de los 1.500 periodistas acreditados lo convirtieron en historia. Qué mejor que ser el portador del único paraguas que esperó al General en su regreso para ganarse un sitio junto a él, en un día de lluvia. Rucci lo entendió así.

Era la culminación del Luche y vuelve que se había iniciado en 1955. Habían sido 17 años de persecuciones y adversidades. Una multitud estimada en 150 mil personas rodeaba el Aeropuerto pugnando por acercarse a su líder.

Los dispositivos de seguridad del gobierno militar contaban con 20 mil efectivos para impedir el contacto entre Perón y la gente. Algunos venían organizados pero otros habían tomado la decisión individual de estar ese día en ese sitio. Muchos miles habían llegado caminando y otros habían cruzado a pie el Río Matanza.

Desde entonces, el Justicialismo recuerda esa jornada como el Día del Militante.

Por la mañana, 24 años después, las inmediaciones del Estadio Juan Perón vivían la agitación que antecede a una concentración popular.

En las calles adyacentes, sobre Alsina, Paláa y Colón, se estacionaron los móviles policiales que darían la seguridad externa al Acto. La consigna era no intervenir.

Los agentes de las comisarías cercanas permanecieron como involuntarios testigos del arribo de las columnas. Fumaban, charlaban o tomaban mate dentro sus Monza GL de fabricación brasilera, blancos, con inscripciones en celeste y sin patentes.

En esos Monza GL fueron trasladados al Estadio los 1930 efectivos que se hicieron cargo de la seguridad del Acto. Al comando de la oprecaión estuvo el comisario mayor Mario Rodríguez. Era el final de su carrera.

Ese fue el último trabajo institucional del comisario para Pierri. Con quien parece unido por la fuerza del destino.

El día que El Muñeco en Avellaneda anunció la realización del Acto, Mario Rodríguez lideró el operativo que abortó el asalto a la sucursal Andreani de esa ciudad. El comisario ganó fama en la Policía bonarense. Quienes lo conocen sostienen que es una de las personas más informadas de la institución, especialista en robos de caudales:

- Si se comete algún delito en el Conurbano, él en pocas horas obtiene algún dato sobre sus autores.

Fue él quien llevó a la cárcel a la superbanda banda del Luis Gordo Valor, entre otras casos resonantes.

El secreto de su éxito se asienta -por lo menos en parte- en sus fuentes: cuando arribó a la Brigada de La Matanza pidió al Jefe del Servicio Penitenciario que destacara en comisión a Daniel Leguizamón -Tribilín-. Este oficial penitenciario reúne un vasto conocimiento sobre sujetos con antecedentes penales que han hecho su paso por las Unidades Penales de la provincia, especialmente en Olmos, y vende sus conocimientos a las Brigadas de Investigaciones, sostuvo una denuncia recibida en la legislatura provincial, acompañada de fotos y un cassette.

Comprobada la veracidad de los nombres, domicilios y números de identidad que contenía, la denuncia fue derivada el 23 de junio de 1994 a la Procuración General bonarense:

- La mano vino así. El jefe de la Brigada de San Justo, Mario Rodríguez, me comenta si quería hacer un trabajo. Yo había hecho algunos trabajos buenos para la Brigada. Este era un trabajo político, tenía que darle un pequeña paliza a un tipo que estaba hinchando las pelotas, se estaba metiendo mucho con el tema de los camiones robados que entraban al Central. Era un tipo jodido que molestaba mucho a un político...

El tipo jodido era el periodista Hernán López Echague. El político encajaba en la figura de Pierri. Y quién reconocía su participación en los hechos era Daniel Tribilín Leguizamón, que había decido prender el ventilador por que Juan Carlos Piris -director del Mercado Central- no había hecho efectivo el pago acordado de 1500 pesos tras las dos pequeñas palizas.

Cuando el juez de Lomas de Zamora Eduardo Alonso, el 8 de julio de 1994, llevó a su despacho a Daniel Leguizamón, resuelve sin más trámite otorgarle la libertad por falta de denuncia en su contra, a pesar que 20 días atrás había quedado radicada una en la Procuración.

Tribilín saludó al magistrado, abrió la puerta y nunca más se volvió a saber de él. Cuando se lo consultó posteriormente al titular del Servicio Penitenciario, Carlos Oricchio, sobre el paradero de Leguizamón dijo que estaba en disponibilidad preventiva y con un sumario por abandono de servicio. Como corresponde, el en ese entonces ministro de Gobierno bonaerense, Fernando Galmarini -y asistente a Rácing en noviembre del 96- prometió que se investigarían los hechos hasta las últimas consecuencias.

La integridad de Juan Carlos Piris, en tanto, tuvo la protección de sus fueros. Con su contextura de hombre gordo y morocho, Piris llegó al Concejo Deliberante de La Matanza en 1986, donde un insignificante cargo de asesor no le permitía siquiera renovar su guardarropa:

- Yo lo vi venir un año seguido al Consejo con el mismo pantalón, recordó un compañero de esos años.

El hombre aún no se explica cómo hizo años después para comprar y reciclar la casa que habitó en Ramos Mejía, valuada en una cifra de seis dígitos. Esa fuente desconocía que la actividad de Piris en el Mercado Central -donde de changarín llegó a director nombrado por Pierri- no impidió que con su Volkswagen Gol, con vidrios polarizados, viajara esporádicamente desde La Matanza a la ciudad de La Plata, donde ocupó hasta 1995 una banca de senador provincial e integró la Comisión de Minoridad.

Junto con Aníbal Fernández, ex intendente de Quilmes, ex senador y luego subsecretario de Gobierno de la provincia, Manuel Quindimil, intendente de Lanús, Antonio Libonatti, intendente de San Martín, Raúl Othacehe, intendente de Merlo, Baldomero Cacho Alvarez, intendente de Avellaneda, Jorge Villaverde, senador nacional, Dardo Otonelo, secretario de gobierno de Florencio Varela, y Osvaldo Mércuri, presidente de la Cámara de Diputados provincial, entre otros, Juan Carlos Piris, fue además uno de los congresales que ideó y redactó la reforma de la Constitución bonaerense, en 1994, que profundizó los derechos y garantías de la población para aumentar la independencia del Poder Judicial. Y permitió la reelección de Eduardo Duhalde como gobernador.

Pero ese no era su techo. En los primeros meses de 1995 Alberto Pierri llevó adelante una operación para bajar de la lista de diputados nacionales al aspirante Alberto Ballestrini, que comenzaba a ascender en la consideración del gobernador e, incluso, se rumoreaba su intención de llevarlo como vice en las elecciones previstas para mayo de ese año.

Pierri logró su objetivo y el lugar de Ballestrini fue ocupado por Piris. Desde diciembre de 1995 ocupó el despacho 2843 del Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación.

Esa banca le permitió portar en su solapa el prendedor con las siglas HCD -Honorable Cámara de Diputados-, aunque cuando se lo vió junto a Alberto Pierri en las conferencias de prensa, en lugar de aparecer como un par, Piris ocupó el sitio de quien le cuida las espaldas.

Un legislador -bonaerense y justicialista- relató en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados el contenido de un diálogo que mantuvo con Piris pocos días antes de asumir:

 

- Se está preparando con todo para desempeñarse en ese cargo. Ya se suscribió al servicio de la red Internet. Piris dice que quiere establecer un trabajo punto a punto con las legislaturas de las principales ciudades del mundo, empezando por las que integran el Parlatino...

 

Nada mejor que el comisario Mario Rodríguez, señalado de tejer en La Matanza una red para trabajos políticos nunca revelada judicialmente, para hacerse cargo del operativo de seguridad en el acto del Día del Militante.

Esa jornada iban a presenciarse excesos varios: de alcohol, de droga y de armas. Pero como a la fiesta estaban todos invitados, la seguridad consistía en saber mirar para otro lado. Y el comisario Rodríguez tenía la capacidad de atrapar delincuentes de la talla del Gordo Valor, pero era incapaz de reconocer a un simple vendedor de papeles de cocaína en las calles de San Justo.

- A los de La Matanza los reconocés enseguida: gente muy pesada. Mueven un aparato muy grosso. Mucho alcohol y mucha droga y, es más, no creo que sepan qué carajo están haciendo allí. Y esos grupos vienen a los actos mezclados con familias, cosa que antes no lo veía..., describió un seguidor de Duhalde presente en el Estadio.

- El ingreso de la columna de Pierri fue impresionante, daba escalofrío. Muchas banderas, mucha gente, una organización terrible. La columna entró rodeada por los que hacían la seguridad, tomados del brazo. Todos con gorritos, remeras y banderas con la inscripción Pierri-La Matanza. No terminaba nunca de pasar esa columna. Pero eran casi todos pibes, no sé si tenían edad para votar..., relató un periodista de un medio local que presenció el Acto desde el palco de prensa.

 

El 25 de mayo -de 1973- más de un millón de personas

 despidieron a gritos al último presidente del gobierno militar. Los carteles de los sindicatos, que las grúas municipales colgaron en la Plaza de Mayo, quedaron en minoría ante las banderas y estandartes del otro sector que le disputaba el predominio: La Juventud Peronista, y las guerrillas. (..) El 19 de junio mil civiles armados hasta los dientes ocuparon posiciones cerca del palco, por indicaciones del teniente coronel Osinde. Su consigna era impedir que se acercaran columnas con carteles de la Juventud Peronista, la Juventud Universitaria Peronista, la Juventud Trabajadora Peronista, Las FAR, Montoneros y otras agrupaciones menores, escribió Horacio Verbitsky en Ezeiza, al trazar un descripción del entornó que rodeaba a los actos políticos del Justicialismo en los años setenta.

El 16 de noviembre de 1996, cuando terminó de ingresar el último contingente y el campo y las bandejas del Estadio Juan Perón quedaron pobladas de carteles, se hizo ostensible el paso del tiempo y la metamórfosis de un Partido que cambió a los militantes por los punteros, gente como José Ignacio Rucci: capaz de cualquier cosa con tal de salir en la foto.

 

El Acto

 

El puntero es el último eslabón.

Vendedor de merca

 

Ser puntero es un empleo más. Es una nueva fuente de trabajo.

Investigador del PRIES

 

Me llevo los nombres de los punteros. Voy a averiguar para quién trabajan.

Hilda Chiche Duhalde

 

La mayoría era gente muy joven, pibes de 15, 16 o 17 años, 18 a lo sumo. No tenían pinta de militantes. Te digo la verdad: tenían una pinta de mafia terrible. El ambiente era extraño, muy loco. Yo vi gente en el césped con bebés de meses rodeada de los clásicos grupos de la esquina del barrio. De eso un montón. Remera negra, torsos desnudos y mucho tatuaje. Había tipos calzados. Estaban los tumbados por el alcohol y los descontrolados por la merca:

- Y junto a ellos una familia, que para mí estaba allí por la caja de comida.

A las 15, 30 el grupo bailantero Luz Mala suspendió su show cuando el escenario se convirtió en el blanco de las botellas de agua mineral repartidas gratuitamente. Tony Caribe -el otro número musical previsto por los organizadores- ni siquiera intentó acercarse al micrófono.

El Estadio, en ese momento, era sobrevolado por un avioncito que llevaba atado un cartel con la leyenda Duhalde 99-Toledo. A la hora sobrevoló nuevamente el estadio remolcando la leyenda Duhalde 99-Libonatti.

Los carteles que portaban los asistentes no hacían referencia a ninguna agrupación. Tampoco se identificaban como justicialistas o peronistas. Mayoritariamente, en verde y rojo -los colores de la Liga Federal- las leyendas consistían en el nombre del referente -diputado, intendente, concejal o aspirante a serlo- y la localidad de donde venían.

No había referencias a corrientes políticas, los estandartes prolijamente impresos respondían a una concepción escénicamente personalista y eran utilizados para enarbolar identidades de punteros y conglomerados urbanos.

La ideología estaba muerta. La convocatoria no tenía motivo y la militancia no tenía pasado.

Se ostentaban las pancartas de Granados-Ezeiza, Pereyra-Varela, Pierri-La Matanza, Barrionuevo-San Martín y Toledo-Lomas por orgullo barrial. La contradicción entre Patria Montonera o Patria Peronista de los setenta, parecía saldada en un objetivo que los igualaba a todos: Duhalde '99.

Quién y cuándo. Para qué no tenía importancia. Y el cómo se podía extender hasta los límites más difusos. Incluso podían exceder los de la legalidad.

El concepto del acto respondió a un principio de los noventa: lo único permanente es el presente.

El pasado ya fue, allí están los que se quedaron en el '45. Y el futuro es una promesa que se formula hoy. El Día del Militante, entonces, era también una excusa para que los punteros movilizen el aparato propio y, de acuerdo a la envergadura, lleguen a intendentes o diputados. Aunque eso ya era una promesa.

 

- Duhalde tiene la costumbre de insinuar cosas. Pero como hay elementos muy subjetivos no me permito decirlo públicamente. Lo que si puedo decir es que Duhalde se ha equivocado en la forma de conducción, reflexionó un hombre que estuvo muy cerca del gobernador y participó del gabinete en los primeros años de gestión. Se rumoréo, también, que él sería el elegido para sucederlo.

Cinco años después de aquellos días de funcionario provincial acompañaba en sus recorridas por el Conurbano a uno de los principales adversarios justicialistas que tenía el gobernador en su carrera a la Presidencia de la Nación. Habló desde la experiencia propia:

- En política hay dos formas de conducir: por los ideales o por las miserias. Y Duhalde se ha inclinado a conducir por las miserias. En algún momento se lo he dicho al gobernador: 'a mí no me tenés que comprar, a mi tenés que convencer'. Y por eso, incluso después de haberme echado, me dijo que me necesitaba...

Me necesitaba cerca de él. El sabe que yo siempre le dije lo que pensaba, le guste o no. Me ofreció ser diputado nacional y me ofreció también presidir Orígenes, la AFJP del Banco Provincia. Yo también he recurrido a conducir gente por sus miserias. Pero los proyectos que se basan sobre esa metodología están condenados al fracaso.

En el caso que tenga éxito en el proyecto de alcanzar el poder, pienso que fracasa en el ejercicio de ese poder.

Se forman sociedades anónimas en donde prevalecen los intereses personales. No hay un ideal. Muchos de mis compañeros fueron capaces de morir por lo que creían. Hoy lamentablemente hay muchos políticos que ...

- ... que son capaces de matar...

- son capaces de matar, exactamente. Son capaces de cualquier cosa con tal que el poder pase por ellos...

 

Cuando el gobernador tuvo que responder cuál era la razón que fundaba su estrecha relación con Alberto Pierri, su respuesta estuvo cargada de pragmatismo:

- No abundan colaboradores que tengan 200 millones de dólares.

 

Yo quiero hablar de Alberto Pierri -dijo Alberto Pierri para hablar de sí mismo como si iniciara la autobiografía de otro-:

Soy hijo y heredero de esos miles y miles de inmigrantes que llegaron a nuestro país. Empecé a los 17 años y nadie me regaló nada. Con mi tío y mi abuelo, uno de esos inmigrantes, en el año 1965 empezamos a trabajar en el mundo del papel. A los cuatro años de haber empezado me quedé solo y compré el primer edificio de mi fábrica, el segundo en 1975.

Después compré mi casa, en 1978, de la calle Larroque, de Banfield. Posteriormente, seguí trabajando, y en el año 79 compré dos quintas. En 1981 compré otra fábrica. En ese año incorporé a mi patrimonio un campo de 9.000 hectáreas y otro campo en Baradero. Compré vehículos, propiedades. Esa empresa que compré debía 20 millones de dólares, y con esfuerzo y trabajo la salvé.

Después compre Aeropel, en el año 1982. En el año 1990 se nos ocurrió lo que han hecho miles de pequeños y medianos empresarios: se nos ocurrió poner un canal de cable. Pero no pusimos la plata y compramos una empresa. Lo hicimos con nuestros propios brazos. Con estas manos lo hemos hecho -y muestra sus manos-. Hemos trabajado muy duro, hemos crecido, nos hemos desarrollado y nos ha ido muy bien... (1)

 

La última gran adquisición de Alberto Pierri fue la empresa Papel Tucumán, en 1994. Tras dos licitaciones fracasadas, en la tercera se presentan dos ofertas: la de Alfredo Yabrán por 20 millones y la del presidente de la Cámara de Diputados por 16 millones de pesos. Yabrán se retira y Pierri suma una nueva empresa a su patrimonio. Excepto Aeropel, que tiene la planta en Pacheco, sus papeleras y su canal de televisión -Telecentro- están radicadas en San Justo.

El puntero, a diferencia del militante, considera a la actividad política como un trabajo. Esta concepción permite eliminar las diferencias entre lo público y lo privado. Entre lo propio y lo ajeno. Los hechos:

Las papeleras y su canal de TV están ubicados en Avenida Juan Manuel de Rosas 2860, San Justo. El mismo domicilio de la Universidad de La Matanza, un organismo nacional en teoría autónomo, utilizado como centro coordinador de los 600 micros que salieron desde La Matanza hacia el acto de Rácing.

Esta investigación consultó la Guía TELECOM/CD. El número de abonado 651-0150 -de Av. J.M. de Rosas 2860, San Justo- pertenece a la Universidad de la Matanza. El diálogo con la telefonista, luego de discar, fue breve:

 

- Telecentro, buenas tardes...

- Perdón, ¿este es el 651-0150?

- Si.

- Y no es de la Universidad de La Matanza.

- No, está equivocado. Usted se comunicó con Telecentro.

- Gracias...

 

- Diez días antes del acto trajeron una parva de etiquetas adhesivas que tenían el nombre y la dirección de los afiliados. Nos tuvieron más de una semana doblando cartas y pegando etiquetas, señaló un empleado de una de las papeleras de Alberto Pierri y agregó:

- Imagínate cómo quedamos... eran un millón y medio de cartas. Y después las cargamos en un camión que salió para la Cámara de Diputados, dijeron que las iban a mandar desde allí...

Tanto trabajo de organización le permitió al intendente Héctor Cozzi, cuando entraba al Estadio, ufanarse porque desde su distrito llevaron  20 mil personas.

- La movilización más importante que se hizo en los últimos cincuenta años.

El primer convoy del Tren Federal llegó a la Estación Avellaneda minutos antes de las 16. Pasaron por la puerta de la Comisaría 2º. Las ochocientas personas de ese grupo subieron en Bosques, donde se les entregó cajas de pizzas, sandwiches, gaseosas, cigarrillos y cajas de vino.

- Esto yo lo vi -dijo un pasajero que estaba en la Estación-, no me lo contó nadie. Me acuerdo que la gente mayor que estaba al lado mío decía:

_Qué sinverguezas, tienen plata para darle a los que van al acto y no tienen para los jubilados.

La consigna de este grupo era no hablar con la prensa. Cuando llegan a la puerta 19, donde ingresaban los contingentes que iban al césped, un cronista de Diario Popular los aborda y la única respuesta que obtiene es: somos de Varela y apoyamos a Duhalde y a Pereyra.

El personalismo de un puntero puede alcanzar status burocrático. En ese Municipio, tanto los secretarios de gabinete como el resto de los funcionarios, tuvieron que solicitar autorización al jefe comunal para hacer declaraciones al periodismo. La orden había sudo trasmitida por memorándum a todas las dependencias.

 

La organización del acto incluyó tres categorías de palcos: para los intendentes, para los referentes y personalidades y para la prensa. Este ultimo estaba ubicado a ambos lados del escenario. El de los intendentes montado en las bandejas bajas, y el de los referentes armado entre las bandejas y el césped.

En los palcos preferenciales pudo verse, entre otros, a un selecto grupo de punteros:

Rubén Citara, ex ministro de Gobierno, y a su esposa, Susana F. de Citara, integrante del Consejo de la Familia que preside Chiche, todos ellos vecinos de Lomas de Zamora; al secretario general de la Gobernación, Alberto Piotti, que quienes lo conocen afirman -cuanto menos- que es gerente de una banda de comisarios.

Antonio Arcuri, presidente del Ente del Conurbano -un hombre con un perfil tan bajo que las entrevistas que otorga a la prensa las hace su equipo de comunicación por escrito, con las preguntas incluidas-, estaba junto a su esposa, Brígida Malacrina, intendenta de San Vicente, donde el gobernador y muchos de sus colaboradores poseen su quinta, y que a su vez se trata de uno de los distritos más beneficiados por las obras del organismo que preside su esposo.

Se pudo ver a Héctor Cozzi, que al decir de una ex jueza de Faltas de La Matanza, simplemente no existe. No podía quedar afuera Bruno Tavano, uno de los pocos hombres del gobernador que dejó en Lomas, un distrito que administra como intendente y que, cuando hay vecinos que reclaman en su despacho más de lo que está dispuesto a tolerar, es capaz de concluir el diálogo con un impropio váyanse a la punta madre que los parió.

También estuvo Aníbal Fernández, senador provincial y subsecretario de Gobierno, que recorrió en su camino como intendente de Quilmes todas las irregularidades que le permitieron sus cuatro años de mandato, hasta que una citación judicial lo puso en fuga y una negociación en la clandestinidad le garantizó los fueros de la banca que ocupó y el trancurrir del tiempo actuó cmo remedio hasta que la cosa se enfríe.

El hombre comparte con Tavano la tendencia a concluir de modo abrupto las conversaciones. Cuando una periodista de su ciudad le preguntó quién había efectuado la compra que lo puso en aprietos judiciales, muy suelto Fernández respondió: Magoya.

Unos escalones más abajo se sentaron, Rubén Glaría, ex futbolista e intendente del nuevo municipio de Islas Malvinas -elegido por el dedo del gobernador-, y Luis Barrionuevo. Juntos le buscaban una explicación a las reducidas columnas de sus distritos, que fueron relegadas a las bandejas superiores del Estadio, en uno de los últimos fiascos del gastronómico.

En ese palco también estuvo María Laura Leguizamón, ex militante de Franja Morada,  que a los 28 años obtuvo una banca de diputada nacional por la provincia de Buenos Aires

sin destacarse precisamente por su ideas propias: para mi, como para el gobernador, la familia es muy importante. Es un concepto de vida...

Quien faltó en ese palco, con aviso, fue Miguel Chicho De Luca, carnicero de San Miguel que llegó a la intendencia con el padrinazgo de Alberto Pierri, y que por confundir los fondos de la comuna con los de su carnicería se encontraba retenido por la Justicia de San Martín que buscaba explicaciones sobre su ostentosa forma de vida, y la de su familia.

Después de varias semanas sin frecuentar los lugares habituales -incluso su despacho-, lo que le valió la categoría de prófugo, Chicho se entregó una vez que su colega de Tres de Febrero, Hugo Curto -también presente en el palco-, operó sobre los jueces amigos de ese Departamento judicial.

 

Cuando apareció Duhalde la ovación fue impresionante. Debajo del escenario empezó a salir humo, verde y rojo, que nos cubrió a todos. De las tribunas tiraban papelitos, como cuando sale la selección a la cancha. Se veían flamear miles y miles de banderas y carteles, verdes y rojos, y también banderas argentinas.

Esa euforia duró un breve momento, después se cantó la Marcha Peronista y después vino el locutor...

- Señoras y señores... -anunció con voz impostada-, el gran militante de la provincia de Buenos Aires...

Minutos después, tras los discursos de Toledo y Pierri, Eduardo Duhalde -vestido con un pantalón pinzado azul y una camisa blanca con rayas muy suaves- iniciaba el suyo:

- Sé que los periodistas van a decir que es el lanzamiento de mi campaña...

 

 

(1) Párrafo autobiográfico de Alberto Pierri formulado en Hora Clave, Canal 9, 1996.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DOS

 

 

 

La compra de voluntades

 

 

 

 

 

Pido a mi pueblo que sea agradecido.

Porque sé que los pueblos agradecidos

pagan en el momento de la elección.

Eduardo Duhalde (1)

 

 

 

 

 

 

 

En algún momento se lo he hecho saber al gobernador:

- A mí no me tenés que comprar -le dije-.

A mí me tenés que convencer...

Ex funcionario del gabinete provincial (2)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si somos derrotados en las próximas elecciones

corremos el riesgo de la disolución.

Ya perdimos la ideología. Ahora sólo nos unen los negocios.

Un puntero (3)

 

 

 

 

(1) Despacho de la Agencia Interdiarios, 6-5-95. Declaraciones del gobernador en la Localidad de Guernica, al dejar inaugurado el paso peatonal "Gobernador Mercante".

(2) y (3) Entrevistas del autor.

 

 

 

 

 

 

El país de las maravillas

 

No cuentes que hay detrás de aquel espejo

no tendrás poder/ ni abogados/ ni testigos

Canción de Alicia, Charly García

 

- Es la política del espejo que distorsiona una imagen. Pretende mostrar una personalidad que no tiene. Quiere mostrar que es una persona sensible, vinculada a la problemática social y que está en condiciones de dar respuesta a esa demanda. Que es amplio y que defiende los valores de la familia. Pero la realidad, sin embargo, demuestra que es todo lo contrario de lo que él quiere mostrarle a la sociedad. (1)

El sábado 8 de Julio de 1989 Carlos Menem llegó al Congreso de la Nación con un discurso de 19 carillas bajo el brazo. Lo esperaba la Asamblea Legislativa de un país con las góndolas de los supermercados custodiadas por gendarmes. Venía de jurar sobre las Sagradas Escrituras, y tenía viva la esperanza de que fuera Dios el encargado de las demandas.

Vivía el sueño por el que había apostado todo. Y allí estaba después de un largo camino, -ante legisladores, invitados especiales, personalidades internacionales, cámaras de TV y flashes fotográficos-, para trazar un anticipo de su gestión de gobierno. En algunos párrafos eligió la prosa poética:

- El país más hermoso es el que todavía no construímos -leyó Menem-. El día más glorioso es el que todavía no amaneció. El futuro más promisorio no es lo que va a ocurrir. Es lo que vamos a ser capaces de construir. Todos juntos.

El vicepresidente de la Nación fue históricamente una figura decorativa.

A pesar de presidir el Senado y de ubicarse en el segundo término de la sucesión presidencial -a menos que el jefe de Estado muera o renuncie-, la vicepresidencia es, definitivamente, el fin del camino. No maneja poder, no cuenta con una estructura significativa y, siempre, ocupa el lugar del número dos. Es el muleto.

Ese sitio ocupó el futuro gobernador de la provincia de Buenos Aires en julio de 1989. No es poco si se lo compara con el despacho de intendente de Lomas de Zamora, que dejó en manos de Hugo Toledo en diciembre 1987. Pero, paradójicamente, el número Uno estaba montado en la cumbre con los votos del número Dos.

- Yo creo que Eduardo Duhalde es uno de los políticos más inteligentes de la Argentina. Es un típico político del Conurbano...

A diez meses del discurso inaugural del menemismo ante la Asamblea Legislativa, en mayo de 1990, Alberto Pierri, Hugo Toledo, Jorge Villaverde, Bruno Tavano y Angel Abasto -entre otros-, encabezados por el vicepresidente Duhalde, convocaron al justicialismo de la 3ª Sección Electoral de la provincia de Buenos Aires al nacimiento de una corriente interna con futuro: la Liga Federal

Ese político inteligente tomó nota de dos elementales datos de la realidad: para mantenerse en carrera había que huir de inmediato de la vicepresidencia y, simultáneamente, construir con los votos del Conurbano una estructura electoral que impulse y sostenga la propia candidatura.

Desde el lugar del segundo, el primer vicepresidente de Menem tuvo inclinación por los temas éticos. En una de las primeras declaraciones en el cargo, el 10 de julio de 1989, Duhalde aseguró que la corrupción administrativa será considerada traición a la patria.

No dudó en anticipar que esto no iba a quedar simplemente en una expresión de voluntad.

Dos semanas antes al lanzamiento de la Liga, acompañado por la esposa del Uno, Zulema Yoma, y por Alberto Pierri, el vicepresidente visitó al gobernador Ramón Saadi en su provincia, Catamarca. El objetivo de la minicumbre, de la que también participó el ministro del interior Julio Mera Figueroa, era tejer los realineamientos y las sucesiones internas del justicialismo. Sin embargo, el momento fue aprovechado por Duhalde para anunciar que al día siguiente -lunes 16 de abril de 1990- presentaría un proyecto de ley para castigar el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos.

- Es una crisis moral que no reconoce fronteras ideológicas ni económicas. En el mundo de esos delincuentes invisibles hay una particularidad criolla. La peor corrupción es la impunidad (2), afirmó Duhalde antes de subir por la escalerilla del avión que lo traería a Buenos Aires desde Catamarca. María Soledad aún vivía.

Ese proyecto se complementaba con la creación de la Comisión para la Recuperación de la Etica de la Sociedad y el Estado, que tuvo como objetivo declarado cubrir el vacío legal y plantear cambios en el plano educativo y en la Justicia. Aún no había quedado formalmente constituída cuando surgió el primer conflicto.

La definición de su órbita de acción generó una pequeña interna entre el Uno y el Dos. Las opciones fueron dónde reunirse: en el Salón Rosado de la Cámara Alta, o en la Sala de Situación de la Casa Rosada.

El 17 de abril de 1990, a las 11 horas, en el Salón Gris del Senado se llevó a cabo la primer reunión plenaria de la Comisión. La misión fue preparar un anteproyecto sobre enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos. El 1 de mayo de ese año, el Presidente quería incluir la ética en su discurso inaugural de las sesiones ordinarias ante la próxima Asamblea Legislativa.

Tal vez el escaso eco de sus propuestas o lo heterogéneo de sus integrantes hicieron que la Comisión se diluyera como una aspirina.

Esa diversidad tuvo su mejor ejemplo en Guillermo Borda. El hombre convocado por el Dos para recuperar la ética del Estado tenía como antecedente el haber ocupado el sillón de ministro del Interior durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, en la década del sesenta. Cuando se le preguntó por qué había sido elegido, Duhalde sólo contestó:

- Hubo personas honestas en los gobiernos militares.

La mañana del lunes 16 de abril de 1991, en el Salón Gris del Senado de la Nación, el vicepresidente que quería dejar de serlo dio la bienvenida a los integrantes de la flamante Comisión para la Recuperación Etica de la Sociedad y el Estado.

Entre ellos, hubo quienes llegaron a intendentes, otros murieron y otros cambiaron de Partido. De aquella mañana nada ha quedado en el mismo sitio. Es más nada ha quedado. Excepto las palabras de Eduardo Duhalde:

 

La corrupción es la ausencia de valores esenciales. En nuestra cultura clásica existían los modelos. Crecíamos queriendo ser como alguien. El hombre moderno, en cambio, está enajenado y se refugia en el consumo. El paradigma de ésta cultura es la droga.

Otro factor corruptivo es que nunca vemos a un funcionario público juzgado y sancionado por haber cometido un delito en su función.

La impunidad mina la confianza en la Justicia.

Nuestra propuesta consiste en recuperar esos valores y en promover en los hombres públicos la ejemplaridad en la conducta.

Venimos a construir un nuevo ordenamiento. (3)

 

Esta investigación demostrará esencialmente un hecho: la tolerancia que exhibió Eduardo Duhalde al frente del Ejecutivo bonaerense, respecto a la gestión pública de sus punteros, lo llevó -cuanto menos- a olvidarse de sus dichos.

 

(1) Entrevista del autor con un senador bonaerense.

(2) Clarín, 16-4-90.

(3) Clarín, 17-4-90.

 

La Liga Federal

Yo creo que el rojo representa al federalismo. Da un mensaje

de integración de todos los distritos, del interior con el Conurbano,

y a nivel nacional la integración de todo el país.

Y el color verde es la esperanza...

Un puntero de la primera hora

 

En un Estado eficiente y sin déficit, la Revolución Productiva cumplirá su mandato popular: más trabajo y más riqueza. Hagámosla entre todos. La propuesta pertenece a un anuncio del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación. Apareció el domingo 27 de mayo de 1990, en el diario Clarín.

En esa página la Liga Federal hizo su presentación en la prensa nacional. El título de la crónica fue: Masivo lanzamiento de Duhalde.

En esos días el Justicialismo era un hervidero. Sobre todo en la provincia de Buenos Aires. El gobernador, Antonio Cafiero, estaba en busca de apoyos para su reelección. Aún faltaba el plebiscito -realizado meses después- que lo dejaría fuera de carrera. Las dos grandes corrientes internas de los ochenta -renovadores y ortodoxos- dejaban paso a las nuevas líneas: menemistas, neomenemistas, cafieristas, no alineados y excluídos.

Excepto éstos últimos, todas las corrientes confluyeron en una cumbre realizada ese fin de semana en la ciudad de Mar del Plata. Esa era la vereda de Menem. Entre los que dejaron del otro lado de la calle había un ramillete de tendencias: los sindicalistas Lorenzo Miguel, Armando Cavalieri y Jorge Triaca, el gobernador de Catamarca, Ramón Saadi, y el de Mendoza, Octavio Bordón, el diputado Alberto Pierri y el vicepresidente de la Nación, Eduardo Duhalde.

Pero todos, hijos y entenados, hicieron explícito su apoyo incondicional a Carlos Menem.

A las 18 horas del sábado 26 de mayo Duhalde y Pierri llegaron al 1680 de la calle 9 de Julio, en la Localidad de Lanús. El Polideportivo granate fue el escenario elegido para lanzar -de locales- la nueva corriente interna.

Clarín describió así la escenografía del acto: Organizado al estilo norteamericano -muchas banderas, pancartas individuales, sombreros ranchos de telgopor y globos, todos rojos y verdes-, pero sin dejar de lado el folclore peronista -bombos, zambas y cuartetazos-.  La ocasión sirvió de marco para presentar, por primera vez, una versión de la Marcha Peronista ejecutada en ritmo de cuarteto, una de las pasiones estéticas del futuro ministro Hugo Toledo.

La prolijidad de la organización incluyó una visita previa al presidente Menem. Le ratificamos nuestro apoyo a su política -dijo Pierri luego de mantener una reunión con el jefe de Estado-, le informamos sobre los objetivos de la Liga, como línea exclusivamente bonaerense, y le mostramos la nómina con las firmas correspondientes: 7 diputados nacionales, 4 diputados provinciales, 2 senadores provinciales, 5 intendentes, 94 concejales y 260 consejeros del partido que participan de esta iniciativa.

Ese fue el capital inicial de la Liga Federal. A él se le sumaron los 30 mil asistentes que colmaron el Polideportivo de Lanús.

La extensión de la corriente, se afirmó, no traspasaba los límites de la 3ª Sección Electoral. Lo que no es poco. Concentra 7 millones de habitantes y con sus 400 mil afiliados peronistas fue decisiva para que en el 88 Menem y yo ganáramos la candidatura presidencial, graficó el mismo vicepresidente. La envergadura del bastión es tal que de allí surgió la mitad de los 300 mil votos que les permitió alzarse con las candidaturas justicialistas.

Ese caudal electoral no iba a ser regalado a nadie.

Y ese primer acto sirvió para jaquear las expectativas reeleccionarias de Cafiero. El indicio que relativizó el apoyo a su candidatura fueron las encuestas. No le daban bien. Los compromisos iban a ser supeditados al pragmatismo: la Liga respaldará a quien garantice el éxito en la provincia.

Los fundamentos formales de la corriente fueron avalar el proceso revolucionario de los compañeros Menem y Duhalde, en el difícil banco de pruebas que supone la provincia de Buenos Aires. Se propuso trabajar con la gente de abajo.

Cuando Duhalde llegó al Polideportivo lo aguardaban miles de afiliados y simpatizantes, con gorritos y banderas verdes y rojos.

El duhaldismo acababa de nacer. Y lo hizo a bordo del menemóvil.  Allí arribo el Dos acompañado por Pierri -el Cuatro-.

El vicepresidente inició desde ese sitio el camino de los grandes objetivos. Pero lo primero que salió de su boca fue un fallido:

 

- Vengo en representación -dijo- del vicepresidente Carlos Menem...

Inmediatamente se corrigió. Para reparar la situación lo calificó como el más grande argentino vivo. Y  reconoció que él -casi en condición de discípulo-, alcanzó el conocimiento:

- Yo descubrí el secreto de Menem: no es ni un vago ni un santón. Es un hombre que sabe que el amor en la política es lo más importante. (1)

 

En ningún momento se hizo mención a la figura de Cafiero. Pero se hablaron pestes de la cumbre de Mar del Plata: el peronismo no son acuerdos de cúpulas ni viajes de fin de semana utilizando los hoteles de los trabajadores, tiró Pierri.

Las cartas estaban sobre la mesa. Las palabras del Cuatro -la Liga no fue lanzada para proyectar candidaturas-, fueron desmentidas por los hechos. Las expectativas tenían piso. Y techo. De mínima la Liga iba reclamar para sí la designación del vicegobernador y los cargos más expectantes en las listas de legisladores. De máxima, tal como ocurrió, la Liga iba a poner el nombre del gobernador.

- Nosotros buscábamos el recambio dirigencial en la provincia, y la Liga Federal fue el ingreso de una corriente de aire fresco... (2), recordó a ésta investigación un puntero partícipe de la corriente desde los días fundacionales.

- Es la línea interna del justicialismo bonarense -agregó- que ideó, imaginó y concibió Duhalde para sustentar su candidatura a la gobernación y a la presidencia de la Nación.

El hombre se acercó a la Liga con la convocatoria fundacional. Desde allí logró una banca de concejal, fue convencional constituyente en 1994 y luego obtuvo una secretaría de Gobierno de un municipio del segundo cordón del Conurbano, el más pobre. Aunque a él no le fue mal:

- Los principios rectores y fundacionales de la Liga Federal son la revalorización del sentido movimientista del peronismo y de la militancia.

Pero en el municipio del puntero, en el sur del Conurbano, cercano a Lomas de Zamora, las filas de la Liga se nutren con adherentes no siempre muy convencidos.

El viejo dirigente barrial no quería hablar. Pero después de mucho ablande se largó: la persecución es grande. Es terrible, más que grande (3). Los hechos:

 

A un compañero nuestro que ocupaba la subsecretaría de la Producción le dijeron:

_Avisale a toda tu gente que mañana haces un acto para anunciar que te pasaste a la Liga Federal. Sino       te hecho a vos y a todos los tuyos...

Esto se lo dijo el intendente, directamente. Y el compañero bajó la cabeza y se fue para el otro lado. Hoy la prioridad es el laburo, no te podés hacer el héroe y mandarlo a la mierda. La especulación pasa por el trabajo, y si te presionan de esa manera ¿qué vas a hacer?

Hoy la Liga tiene el aparato. Maneja los fondos partidarios y también el erario público..., aunque cuando hacen los números las cuentas cierran justo.

Es así. Se compran programas de TV, se compran voluntades. Todo se compra...

 

(1) Clarín, 27-5-90.

(2) y (3) Entrevistas del autor.

 

La hinchada (1)

 

Mala transa/ un policía en el umbral/

cortá por la avenida y volá­.

Mala transa, La Mississippi

 

Pasa lo mismo que en la cárcel. Motín. Pero no podemos hablar de dos cosas juntas: la cancha y la cárcel.

- Bueno, hablá de la cancha.

- Esta bien. Pero no se puede hablar de la cancha si antes no hablamos de la cárcel.

- Bárbaro, hablá de lo que quieras.

- No hablo de lo que quiero. Tengo que llevar la conversación porque sino no vas a entender lo de la cancha.

- Manejá vos.

Las cosas son así: Se aproximan las elecciones. El jefe quiere todo tranquilo. No quiere que se muevan ni los conejos. La cárcel. Qué pasa con la visita. Deja de revisar. Y entra lo que quieras. Cañones, lo que sea. Pero como cañones no se necesitan lo que entra son tranquilizantes, los habidos y por haber. Lo que inventen. Pan lactal con Trapax. Es un relajo.

Y se topan con el tumbero.

El tumbero nace y muere en la tumba. Con el gobernante de turno organiza todo. Estando adentro se tienen contactos con capos hablando de la paz y el amor, pero por conveniencia. O porque dejen estudiar o por cualquier cosa.

Estar en una cárcel es algo muy violento. Es estar en un torbellino.

Vos me vas a decir que el tipo que sale de la cárcel va a ir a relajarse a una biblioteca. ¿A dónde va a relajarse? A la cancha.

Lo único que tenemos que hacer en la cancha es poner los barrotes, y allí tenemos a Deportivo Devoto. Y como visitante viene el Club Atlético Sierra Chica. Es la misma gente. Los tatuados, todo eso.

 

¿Pero cómo se los capta? A veces el cazador es verdaderamente el cazado: está siguiendo el rastro al oso, y el oso se subió al árbol. Se quedó piola. El tipo siguió de largo y el oso se le vino por atrás:

 

El tipo está en un asado y quiere ser intendente. Me arrimo, tengo puesta la camiseta de Boca, y le digo:

_Tengo quinientos votos, te sirve.

El tipo largó el asado, largó el hueso y largó el cuchillo a la mierda. ¿Me explico?

_Tengo quinientos votos, ahora. Todos los domingos estamos con Boca y tenemos aguante, loco.

Eso es amor.

El que te lo está diciendo no tiene amor por nada. Cada vez que sale de la cana va a la cancha con esos quinientos y él es el que hace el aguante.

Pero el tipo que quiere ser intendente se agranda y no se conforma con quinientos. Quiere que le consiga cien más. Si o si.

Yo se la doblo y le digo que tengo esos doscientos más:

_Pasame trescientos gramos para llevar el domingo. Y te traigo lo que quieras.

Voy sumando hinchada y los tengo atrás mío. Si antes eran fieles, ahora son perros de caza. Pero hay que mantenerlos.

_Todos los viernes me tenés los trescientos gramos -lo amenazo-. Guarda que me llevo a los quías para     el otro lado. Me ofrecieron los trescientos gramos sin problema.

Entonces allí empieza a tallar el de remera roja que viene de Bolivia en colectivo, ¿me explico?

 

(1) Testimonio de un malandra del Conurbano. Entrevista del autor.

 

Bº La Sarita

Desde el 9 de setiembre hasta el 28 de diciembre de 1995 estuvieron en los medios. Durante cuatro meses fueron noticia.

Esperaron la oscuridad de la noche. Como fantasmas llegaron al predio del Camino General Belgrano y Catamarca, de Quilmes Oeste. Eran capaces de cargar por sí mismos con todo su patrimonio. Algunas chapas, cartones, lonas viejas, colchones y ollas negras y abolladas. Traían a sus hijos y anunciaron que allí se quedarían a construirles el hogar que merecían:

- Uno se aguanta cualquier cosa, pero con los chicos es distinto...

Los igualaba el hambre y la miseria extrema.

A primera hora de la mañana 200 efectivos policiales rodearon el lugar. Había más de un uniformado por cada familia. Y para el jefe del operativo no eran desesperados. Eran delincuentes. Y le puso carátula a la situación:

- Asociación ilícita y usurpación de la propiedad, sentenció el comisario a cargo.

Las 150 familias que ocuparon las tierras, conocidas como La Sarita, llegaron con el apoyo de la diócesis de Quilmes.

Tres sacerdotes y 20 ocupantes fueron detenidos casi de inmediato. En una situación judicial inédita, el juez Angel González Elicabe, a cargo de las actuaciones, dispuso también el mismo destino para el abogado de los detenidos: los acusados y el letrado compartieron el cautiverio.

 

Para entrar en el asentamiento hay que cruzar una zanja de agua y basura, yuyos crecidos y hacer equilibrio sobre unas maderas. No hay caminos y las carpas improvisadas con plásticos y chapas oxidadas no respetan ningún orden: se desperdigan buscando un pedazo de tierra que no se inunde con las lluvias.

Las familias que viven en los terrenos abandonados hace 40 años no tienen ni agua ni baños. Algunos dicen que no tienen dinero para comer. Viven de la solidaridad. Los vecinos del barrio La Sarita les dan agua. Aunque a veces para conseguirla tienen que caminar 10 cuadras. Y para comer se organizan ollas populares, generalmente a base de polenta, que llevan organizaciones no gubernamentales.

Las 12 hectáreas ocupadas tienen el pasto cortado donde se instaló la gente, y abandonado en los lugares deshabitados. La basura se acumula en el frente del terreno.

Viven en carpas de lona, en casillas levantadas con el rejunte de muchas maderas, o en carpitas de chapas que parecen cuchas para perros, pero donde pueden dormir hasta tres personas. (1)

 

A cuatro semanas de la ocupación el juez tenía clarificado el encuadre delictivo:

- La causa 10.139 está caratulada Usurpación y desobediencia a la medida de no innovar'.

Por lo bajo seguían las presiones. El predio mantenía la custodia policial y desde la justicia se amenazó con cambiar la carátula de la causa por asociación ilícita. En ese caso, la pena ascendería a prisión de 5 a 9 años, no excarcelable.

El barrio sobrevivió a fuerza de solidaridad.

Para que escurra el agua de las lluvias cavaban a mano las canaletas que rodeaban sus pertenencias. Se reunían alrededor de fogones. Organizaban misas y hacían cadenas humanas para transmitirse mensajes. Cuando el tema era importante se convocaban con aplausos. Lo peor era la noche. Había un colchón para cinco. Algunos ni siquiera tenían una manta para cubrirse de las últimas heladas del invierno.

A las dos semanas de la ocupación el gobernador reconoció el problema: se manifestó molesto y enojado por el hecho. Paralelamente mantuvo en encuentro reservado con los sacerdotes que luego serían detenidos. A ellos les hizo una confesión:

- Cuando fui intendente ayudé a la Iglesia en los asentamientos. Me doy cuenta que cometimos un error -dijo-, porque convertimos a los pobres en delincuentes.

El juez decidió poner sobre la mesa toda la artillería legal a su alcance. Por primera vez la Justicia aplicó la norma que reprime la usurpación de inmuebles y procesó a todos los ocupantes del asentamiento.

Pero la estrategia de confrontación, finalmente, se derrumbó -no como un castillo de naipes sino como una casilla de cartón-.

El gobierno podría haber triunfado en el campo judicial. Tenía todas las armas y los soldados de su lado. Pero perdió en el territorio de la opinión pública. Los ocupantes instalaron su pobreza en la televisión. Y la imagen fue desoladora.

La pobreza era tan exuberante y manifiesta que no podía barrerse debajo de ningún código penal. Del lado de los ocupantes, a esa altura de los acontecimientos, estaba gran parte de la Iglesia. Ya no era una diócesis solitaria.

El 8 de noviembre, a dos meses de iniciado el conflicto, el gobernador consideró oportuno hacer la pregunta del millón: qué hacemos por los sin tierra (2).

Cuando todos los caminos de la confrontación habían fracasado, optó por reconocer el derecho a la vivienda de todos los ciudadanos, pobres y ricos. En primer término, se retrocedió en los pasos judiciales: los detenidos fueron liberados por falta de pruebas y el resto de los ocupantes fueron desprocesados. Con los municipios de la zona se abocó a buscar una parcela para destinar a los sin tierra. Se la encontró en Florencio Varela.

Los hechos de La Sarita provocaron un cimbronazo en la gobernación. Se movieron varios escritorios. Hubo funcionarios que pasaron a mejor vida. Y estructuras que desaparecieron de la faz de la tierra, como consecuencia directa de la desagradable imagen de un pobre bonaerense en la televisión nacional.

Juan Maggi, que se desempeñaba como titular de Urbanismo y Vivienda, fue desafectado del staff de la gobernación. El y su subsecretaría fueron los patos de la boda.

Su Fundación, en cambio, sobrevivió bajo los escombros.

 

(1) Silvina Schuchner, Clarín, 12-10-95.

(2) Sección Opinión, Clarín, 8-11-95.

 

Obstáculos en el agua: El Decreto Nº 4614, del 27 de noviembre de 1993, le asignó a Juan Alberto Maggi la titularidad de la subsecretaría de Urbanismo y Vivienda. Asumió 30 días después. Y a los dos años pasó a retiro obligatorio.

Salió del cargo judicialmente limpio. La Procuración General de la Suprema Corte bonaerense no encontró ninguna irregularidad en su paso por la función pública.

 

Arrecife. m. Banco de rocas a flor de agua. Obstáculo. -Diccionario Larousse-.

 

Maggi es oriundo de la localidad bonaerense de Arrecífes. La Fundación que presidió, destinada a la construcción de viviendas, lleva por nombre Obstáculos en el Agua.

La entidad fue fundada el 5 de febrero de 1992. Maggi ejerció la presidencia hasta el 15 de diciembre de 1993. Presentó la renuncia para tomar el cargo en el Ejecutivo provincial, quince días después.

Los términos de la relación entre la Fundación y el Ejecutivo resultaron inciertos. En líneas generales, el Instituto Provincial de la Vivienda se hizo cargo de los gastos -puso la plata- y la Fundación gerenció las obras.

El paso de Maggi a la función pública, sin embargo, no significó el fin de la relación entre la entidad privada y el organismo público:

- Soy subsecretario de Urbanismo y Vivienda -dijo en una Radio de su Arrecífes natal (1)-, que es un organismo que está en el primer piso inferior al ministro -Hugo Toledo-. Lo que hago es decidir las políticas de vivienda, pero hay otro ente que es el que maneja los fondos y que tiene autarquía, que es el Instituto de la Vivienda. El ente que conduzco es netamente político y no administro fondos. Hago la política que me ordena el gobernador...

La actividad de la subsecretaría fue confirmada por la Oficina de Encuestas Preeliminares de la Procuración: señala políticas de vivienda, indicando la necesidad de construcción en determinados puntos de la provincia en base a los estudios de déficit habitacional.

Todos los estudios conocidos, oficiales y privados (2), sitúan el déficit habitacional del Conurbano en una cifra cercana al millón de viviendas. Y las formas irregulares de tenencia de la propiedad -en la región- alcanzan al 14,4%, en promedio. En los partidos más pobres la cifra llega al 18,4%. Nadie duda que es el Conurbano bonaerense donde se concentra el mayor déficit habitacional de la provincia, sin embargo no es la región más beneficiada por los planes oficiales de construcción.

Mientras Maggi fue presidente de Obstáculos en el Agua firmó un total de 23 convenios para la construcción de viviendas con el Ejecutivo provincial. Cuando se hizo cargo de la subsecretaría, su Fundación suscribió otros 15 convenios.

La Procuración, sin embargo, desestimó la incompatibilidad de cargos: la cantidad de convenios celebrados mientras Maggi era presidente fue mayor que los celebrados con posterioridad a su asunción como Subsecretario de Urbanismo, de manera tal que no es posible presumir una influencia en el sentido de orientar políticas de vivienda en interés de la Fundación Obstáculos en el Agua y su zona de influencia.

En el período 1991/1995, el Instituto Provincial de la Vivienda habría destinado un monto cercano a los 123 millones de pesos, en convenios firmados con entidades intermedias. De esos convenios participaron 97 entidades. Mientras el monto destinado a Obstáculos en el Agua fue de 14 millones de pesos, quedó un promedio de aproximadamente un millón cien mil pesos para cada una de las entidades restantes.

Signifícativamente, si bien la mayor cantidades de convenios suscriptos por la Fundación fueron anteriores al nombramiento de Maggi como subsecretario, los montos de los convenios aumentaron durante su último año en la gestión pública. El promedio del 11% del 91 al 95 trepó en ese último año al 20%.

- El 80% de los convenios que se firmaron con la Fundación fueron anteriores a mi asunción, porque para que no se dijera que yo cometía abusos, no seguía avanzando con compromisos de convenio, señaló Maggi a la radio de Arrecífes. Y agregó: creo que firmé tres convenios más. Deben ser 50 de Colón, 60 de Sarmiento y 20 de los bomberos de aquí...

Una vez instruidas las correspondientes actuaciones, el 5 de diciembre de 1996 la Procuración resolvió disponer el archivo de la Encuesta Preliminar (3).

Para el organismo judicial bonaerense no resultó llamativo que, al momento de las correspondientes actuaciones, la Fundación Obstáculos en el Agua haya cambiado el domicilio que figura en los registros, desconociéndose el actual y en consecuencia los beneficiarios directos.

Mucho menos resultó cuestionable, al menos desde la prolijidad administrativa, que los convenios suscriptos por la Fundación, mientras Maggi ejerció la titularidad de la subsecretaría, tengan estampados la firma de Mónica Cardone, esposa del nombrado.

 

(1) Radio L.V.A. de Arrecifes, 28-8-95.

(2) CEB, en base a Andrea Lorenzelli, "Aproximación al monitoreo de metas sociales en el Conurbano Bonaerense", en Infancia y Condiciones de Vida, INDEC, 1995.

(3) Resolución de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia, 5-12-96.

 

Bº Agustín Ramírez: El 28 de diciembre de 1995 desaparecieron de los medios. Dejaron de existir.

A primera hora de la tarde arribaron a su parcela. Por fin tenían un pedazo de tierra propio. Allí llegaron con sus hijos, sus chapas, perros, lonas y colchones.

Era el final del camino. La solidaridad como medio y la justicia como fin les había dado resultado.

Ya tenían la tierra. Y la promesa para la vivienda era muy fuerte. Sin embargo, el nuevo escenario los tomó por sorpresa. Estaban acostumbrados a resistir. Construír un barrio era una experiencia inédita, para la que no estaban preparados.

Con la asistencia oficial llegaron los punteros. Y con ellos las internas, los intereses personales, las chicanas, los aprietes y los trabajos por izquierda.

A la 10 de la mañana del jueves 21 de diciembre de 1995, en la municipalidad de Florencio Varela, un representante del gobierno nacional -Miguel Licco, titular del Plan Arraigo-, un representante del gobierno provincial -Delfor Giménez, flamante secretario de Tierras y Urbanismo-, y el intendente local pusieron la firma sobre el acuerdo: cada familia tendría un lote de 200 metros cuadrados.

En el convenio el gobierno bonaerense se comprometió a llevar adelante un proyecto de urbanización, a gestionar la instalación de todos los servicios y a subsidiar la compra de los materiales para la construcción de viviendas (1). A cargo de la obra quedó el Consejo de la Familia y el Desarrollo Humano, presidido de modo honorario por Hilda González de Duhalde, la Señora.

Los ocupantes del predio La Sarita arribaron a su propiedad. Al nuevo barrio lo bautizaron Agustín Ramírez, un joven víctima del gatillo fácil. Delimitado por la Avenida Monteverde -Camino de Cintura- y las calles El Malambo y Prolongación de la Aguada, el predio de 20 hectáreas limita con la localidad de Claypole.

Cuando todo parecía que se encaminaba a un final controlado, cientos de desposeídos y desocupados de Claypole y Florencio Varela salieron a las calles a reclamar un lote para ellos.

Se plantaron en la Av. Monteverde. Encendieron cubiertas y cortaron el tránsito. Ellos también querían una respuesta a su pobreza. Los reclamos corrían por las calles de los barrios como un reguero de pólvora. Y a cualquier precio había que evitar el estallido:

La casa de Elizabeth Villagrán, de 22 años, queda en Claypole. A 200 metros hay un campo de 20 hectáreas desaprovechado desde siempre, pero ella vive en una de las cuatro casillas que se amontonan en un terrenito de diez por veinte. Tiene dos hijos, de dos y cuatro años, que duermen apilados, uno de cada punta, en una camita de una plaza.

En la casilla, que es solo una pieza, no hay lugar para más. Al lado está la cama matrimonial, enfrente un ropero negro y sobre una de las paredes de madera, un estante con una radio portatil, unas fotos y una muñeca completan el mobiliario. El techo, de chapas de cartón, no supera el metro setenta y no es capaz de aguantar los aguaceros más fuertes:

- Cuando llueve mucho nos tenemos que ir a la casa de mi mamá, contó Elizabeth (2).

El juez en lo Criminal y Correccional de Quilmes, Oscar Hergott, quien finalmente quedó a cargo de la causa y supervisó el traslado de los ocupantes de La Sarita, logró un acuerdo de último momento. La guerra entre pobres se evitó con la promesa de parcelas para todos. Las tierras no se les regalaron -dijo-, deberán pagarlas y las mismas posibilidades tendrán los vecinos de Claypole. (3)

Todos compartían la misma historia de pobreza. Jorge y Sandra tenían 26 años y dos hijos, de tres meses y de un año y medio. El era peón de albañil con trabajo salteado:

- Alquilábamos una casita en el Barrio La Paz, de Quilmes, y nos estaban por desalojar porque hacía meses que no pagábamos el alquiler. Agarramos todo y nos vinimos para acá, relató Jorge.

Los nuevos vecinos, en su mayoría, eran parejas jóvenes con varios hijos pequeños. La pobreza terminal los agarró de sorpresa. No pudieron seguir pagando el alquiler. O tuvieron que devolver la pieza que prestaba una cuñada. Una asistente social de la provincia los describió así:

 

- No son todos pobres estructurales. Es gente que ha sufrido el desempleo. Hay muchos que perdieron todo su patrimonio en remates. Hay desocupados con un significativo nivel cultural. Entre ellos, por ejemplo, hay un ex jefe de familia que recorrió el mundo, es capaz de hablar con conocimiento de ciudades como Nueva York o Atenas. Y el tipo se quedó sin trabajo, pasó los cuarenta años, y no lo tomaron más... Tenía una casa, se la remataron, se le fue la familia y quedó en la lona. Se fue cayendo y cayendo hasta quedar en el piso...

Arribaron al campo en camiones. Llegaron con sus chapas, cartones, latas, lonas y demás bienes. Y eso era todo lo que había en el predio. Era una fracción desolada. Era un inmenso montón de pobreza.

Repitieron las construcciones de La Sarita: Se hizo la distribución de los lotes de diez por veinte metros. Y las 319 familias -cifra definitiva de beneficiarios- se instalaron como pudieron:

- Los que no tenían nada salieron a buscar carteles o pedazos abandonados de casillas. Hicieron lo que podían sus manos y se tiraron ahí dentro. El piso era la tierra. Y el baño, un agujero al fondo del lote. (4)

 

El proyecto original pretendía que una familia compuesta por no menos de cinco personas habite una superficie de 15 metros cuadrados. En ese módulo se debía distribuir la cocina, el comedor, el pasillo y el baño. Sin dormitorio. La construcción inicial propuesta por el Consejo de la Familia no incluía piso, reboque, puertas, ni ventanas. También carecía de todo tipo de instalaciones.

- Nos pusieron en claro que el costo de los materiales, por vivienda, no podía superar los 1350 pesos. Por esa guita más no se puede hacer... Obviamente eso no es una vivienda, pero para el que no tiene absolutamente nada, eso era algo. (5)

Los primeros días de enero de 1996 llegó al barrio Cristina Lamari. Era Consejera titular del Consejo Provincial de la Familia desde 1994. Traía un pasado profesional decididamente alejado de su nueva actividad. La modista de Lomas de Zamora llegó nombrada Coordinadora del Plan de Autoconstrucción de Viviendas.

Las primeras reuniones para delinear las características del barrio y de las viviendas se realizaron en La Plata. Participaron asistentes sociales del Consejo, técnicos del Instituto de la Vivienda -absorbido por el Consejo- y la consejera Lamari.

En esos encuentros la ex modista escuchó las explicaciones de técnicos y asistentes. Finalmente aceptó aumentar el presupuesto por vivienda. Se lo llevó a poco más de 2500 pesos cada una:

- El módulo se amplió a 6,60 por 3,80 metros. Y se incluyó el reboque, una puerta, una ventana y la instalación de agua y luz. (6)

Cuando se pidió portalámparas y timbre, la consejera Lamari se hizo cargo de rechazar la solicitud. Y lo hizo a los gritos.

El barrio se preparó, como pudo, para construir sus casas. En el reglamento se estableció que las ancianos, las embarazadas y los chicos no trabajarían. Levantar las paredes llevó más tiempo que el normal. Se trató de mano de obra no calificada. A veces se retrasaron los envíos de material, aunque el gran enemigo fue el hambre:

- La mayor parte de ésta gente no come. Entonces corremos el riesgo de que se produzcan desmayos o, incluso, que se muera alguien. Laburan, laburan y llega un momento en que se caen... (7)

El agua corriente llegó al barrio diez meses después del arribo de los 1500 vecinos. La que utilizaron para beber, cocinar y para la limpieza tenían que obtenerla en una única canilla comunitaria. La misma que abastecía a los trabajos de construcción. Mientras tanto, la interna entre el Consejo y el Instituto de la Vivienda no terminaba por definir quién se haría cargo de pagar el alquiler -3000 pesos- de los andamios:

- Para construir las 300 viviendas se destinaron 5 mezcladoras, 10 palas, 20 cucharas y 20 baldes. Mezquinaron hasta un balde y una cuchara...

En mayo de 1996 llegó el Plan Vida. El barrio fue preparado para recibir a la Señora y a sus consejeras. Durante los preparativos, la ex modista Cristina Lamari confió a una de sus allegadas la preocupación que por esas horas le inquietaba:

- Se me llena el pelo de tierra...

 

(1) El Expreso Diario, 22-12-95.

(2) Página/12, 28-12-96.

(3) Crónica, 28-12-95.

(4) Entrevista del autor con vecinos y funcionarios y profesionales del Consejo de la Familia y del Instituto Provincial de la Vivienda.

(5) Idem 4.

(6) Idem 4.

(7) Idem 4.

 

El Conurbano

El oficial bajó del colectivo a media mañana. Era su primer día en el nuevo destino: Bº Pepsi. Nadie se lo había dicho, pero él sabía que allí llegaba castigado. Caminó por al acceso principal, desde la Ruta 36 -ex Ruta Nacional Nº2- en dirección a la comisaría. Vestía el uniforme. Llevaba el arma reglamentaria. No quedaban dudas acerca de su profesión. En el camino fue rodeado por cuatro muchachos:

- Buenas, jefe. Si quiere seguir son cinco pesos, le informaron.

El oficial no entendió. O entendió todo de golpe. Calculó la opción más simple: sacar el arma y armar un tiroteo. Pero desistió. Prefirió evitar el papeleo de un par de muertes camino al nuevo servicio. Puso los cinco pesos y llegó a su destino.

Se presentó al comisario. Y lo puso al tanto de la recepción que le brindaron los muchachos:

- Y bueno -le dijo complaciente el taquero-, son los códigos del barrio. (1)

 

Aspectos geográficos: La región se asienta sobre un retazo de la Pampa Ondulada, cuya barranca festonea el litoral platense delimitando las tierras altas, lomadas y planicies. Esta región toma su nombre de una serie de lomadas resultantes del modelado impreso en la zona por la cantidad de ríos, como el Luján, Reconquista y Matanza, además de un variado sistema de arroyos.

El clima es templado y húmedo, registrándose una temperatura media del mes más cálido de 23º, y del mes más frío de 9º. La mayor oscilación térmica se registra en los partidos del Oeste. El promedio de lluvias es de 900 mm. anuales. 

Se ha producido una modificación de los niveles y tipos de escurrimiento, la impermeabilización del suelo por causa de una urbanización creciente y descontrolada, y la alteración del recorrido de los causes naturales.

La industrialización y la concentración poblacional han llevado a la aparición de deshechos y emanaciones que dañan la calidad ambiental. Los tres ríos principales se hallan contaminados, así como todos los arroyos. El alto índice de ocupación del suelo y la elevada densidad de población ha alterado también las características climáticas de algunas zonas, produciendo microclimas específicos.

Aspectos históricos: La región vivió el primer impacto poblacional a fines del siglo pasado, como consecuencia de la inmigración europea que acompañó el modelo agroexportador. Con el inicio de la primera fase sustitutiva de importaciones, hacia 1940, se definió la Región Metropolitana. Las fábricas aceleraron la urbanización, dinamizando el crecimiento de las barriadas obreras a su alrededor, y consolidando el primer anillo periférico a la Capital.

Tras la saturación poblacional de Buenos Aires y su periferia, la Región se expandió hacia una segunda corona suburbana, durante las décadas del '50 y '60. Actualmente, las condiciones de vida de sus habitantes se hallan seriamente comprometidas por las repercusiones negativas de la política económica desarrollada desde mediados de los años '70. Dicha política, caracterízada por estimular la apertura de la economía privilegiando las importaciones por sobre la producción nacional.

Aspectos demográficos:  En apenas un 2 por ciento de la superficie provincial se concentra el 65 por ciento de su población total. La población estimada del Conurbano bonaerense es de ocho millones de habitantes. Con una densidad de población de 1.175 habitantes por kilómetro cuadrado, frente a los 35 habitantes por kilómetro cuadrado en el resto de la provincia.

Estructura poblacional: Entre 1960 y 1980, los partidos del Conurbano evidenciaron tener mayor población joven en aumento que Capital Federal. A partir de esos años se ve claramente una estructura piramidal, con un ensanchamiento en la base con predominio de la población joven. Típica de los países en vías de desarrollo.

Estructura espacial:  El Conurbano puede analizarse estructurado a partir de dos semi-anillos territoriales concéntricos o coronas, vinculados entre sí por el Camino de Cintura. La 1ª Corona incluye total o parcialmente a todos los partidos limítrofes a la Capital Federal. La 2ª Corona incluye parcialmente a algunos de los partidos limítrofes a la Capital y a todo el resto de la trama urbana continúa definida como Conurbano.

Primera Corona: Se caracteriza por el mayor nivel de consolidación de su trama urbana. Exhibe -respecto a la 1ª- una mayor densidad de ocupación y de niveles de servicios; y mayor valorización de la tierra y asentamientos de sectores de alto poder adquisitivo. La coexistencia de viviendas e industrias se hace cada vez más conflictiva. La zona sur ha registrado los mayores porcentajes de cierre de fábricas y los incrementos poblacionales. Las industrias que no han sobrevivido a la crisis han abandonado los edificios e instalaciones, en el contexto de una estructura urbana sin vitalidad económica para producir su reciclaje.

Segunda Corona: La Zona Norte es el sector de evolución más dinámica en los últimos años. Los establecimientos manufactureros de avanzada -competitivos a nivel internacional- buscan instalarse en municipios como Tigre, Pilar y Gral. Rodríguez.

En la Zona Sur se potencian todos los déficit expuestos para la 2ª Corona. Posee un alarmante índice de pobreza, con trabajadores en condiciones precarias e informales, y con asentamientos poblacionales ilegales y en pésimas condiciones de vida. Además, exhibe el mayor crecimiento poblacional de los últimos años.

En el área La Matanza-San Justo se diluyen las diferencias entre la 1ª y 2ª Corona, aunque con tendencia a participar del cuadro alarmante de la Zona Sur. Es el distrito más poblado de la aglomeración y ha sufrido un especial grado de retraso en sus condiciones de progreso.

Articulación entre la 1ª y 2ª Corona: El Camino de Cintura integra subcentros zonales y consolida un subsistema de fuertes relaciones sociales. El Conurbano reconoce dos subcentros. Por el Norte San Isidro y Morón, y por el Sur Lomas de Zamora y Quilmes. San Justo-La Matanza completa este sub-sistema orgánico, integrado por el Camino de Cintura.

Este esquema vial fue consolidando con el tiempo un sistema de relaciones sociales entretejido con el diseño radial convergente hacia Buenos Aires. Actualmente, la crisis productiva generó un redespliegue social. Al disminuir la atracción ejercida por el centro debido a la caída en la demanda de trabajo, comienzan a diluirse las grandes concentraciones. El trabajo informal conduce a una dinámica descentralizada que se expresa en multitud de actividades precarias. (2)

 

- El Bº Pepsi es un lugar peligroso, y con esto no digo nada nuevo -confió a ésta investigación un remisero del lugar-. Si no te conocen no te salvás de que te roben, eso para empezar. El afano es seguro. Vos vas caminando y ves como se te empieza a cruzar gente. Y cuando te querés acordar, te robaron. Fuiste.

Es famosa también la entrada 43. En la parte de atrás del barrio, a cuatro cuadras de la Ruta. A la vuelta de donde estaba la Comisaría 4ª. Es muy conocido como se mueve el asunto de la droga. Distribuidores grandes. Ahí van a comprar los punteros que venden en los barrios. Digamos que no se trata de venta minorista...

 

(1) Entrevista del autor con el oficial.

(2) Extraído del Informe Sobre la Problemática Estructural del Conurbano Bonaerense, Subsecretaría de Asuntos Municipales, Provincia de Buenos Aires, 1992, 3ª edición.

 

Héroes del monoblock

 

El lugar fue bautizado El Morro. La mítica mano del Tanga

 lo escribió el día de la ocupación en el muro del edificio

 que está más cercano a la ruta. En ese pequeño hábitat conviven

 propietarios legales, villeros, trabajadores, gran cantidad de desocupados

 y delincuentes juveniles. Un pasillo de violencia y resentimiento

 se forma entre la villa y los monoblocks.

30 K (1)

 

La ficción: La acción se centra en la actualidad, en un pequeño conglomerado de edificios urbanos -monoblocks-, construídos durante la última dictadura militar mediante un plan de vivienda. El lugar fue tomado por la fuerza por los habitantes de la villa contigua.

Fue una toma parcial. Durante los años siguientes hubo resistencia por parte de los ocupantes a los procedimientos que se efectuaron, sin éxito, para desalojar a los intrusos. Al momento de iniciarse el film los años han transcurrido. La toma es un hecho irreversible. Y los días de resistencia un recuerdo lejano en la mente de los protagonistas.

La ruta, en vez de unirlos al resto del mundo, los aísla.

El Morro se ha convertido en un gheto, con la felicidad de un pueblo salvaje y el dolor de un campo de concentración. Nadie que no sea del barrio entra, excepto la policía en los procedimientos o los compradores de cocaína, que se exponen a las mejicaneadas. Para evitarlas deben ser escoltados por gente del Morro hasta las afueras.

Si bien la acción nos irá llevando por el submundo por donde se mueve una pandilla -la propia villa, sus casas, los recitales de rock, la droga, la cárcel y las calles marginales de la ciudad-, paralelamente mostrará la lucha de poderes que se desencadena entre los punteros políticos, el mundo tribunalicio y, sobre todo el poder judicial y su propia marginalidad.

El protagonista: Es un joven de unos 25 años. (..) Su misterio y parte del poder de la leyenda del Tanga radica justamente en su origen -conocido solo por su prontuario-, y que nunca es develado. Se sabe que llegó a la villa siendo casi un niño, es huérfano y fue aumentando su liderazgo a medida que pasaba el tiempo.

Es el jefe indiscutido de la banda de delincuentes que actúa en el Morro.

Es muy violento y peligroso. Ha logrado concentrar sobre él todo el poder, con el criterio de que existe una Ley. Trata de controlar el tráfico de cocaína y los robos. Su objetivo es que nunca lleguen a un nivel económico que, según su teoría, desataría una brutal represión. (2)

La realidad: Néstor Daniel Sopapita Merlo, a los 22 años, fue enterrado con los rituales que le correspondían por ser el líder de las bandas de la Villa El Mercado, de la localidad de Caseros. Es decir, a los tiros y fumando marihuana. (3)

Sopapita murió en la casa de un vecino, kioskero. Allí fue con una amiga buscando plata. Según otras versiones, buscaba la merca que vendía el dueño de casa. La situación se fue de control.

Sopapita y su amiga perdieron la vida bajo la pesada maza del kioskero.

Los amigos más íntimos del muerto rodearon el ataúd. Cada uno se fumó un porro. El último que encendieron lo dejaron humeando sobre el féretro. Alguna versión afirmó que junto al cuerpo de Sopapita sus amigos le dejaron un arma. La despedida había empezado minutos antes, con cincuenta disparos al aire y la explosión de dos bombas de estruendo.

Los testigos preferenciales, en el cementerio de Pablo Podestá, fueron los 20 agentes del Cuerpo de Infantería bonaerense que miraron la escena a unos setenta metros. Impávidos.

Los números oficiales hablan de 496 villas en el Conurbano. Por lo menos viven allí 600 mil personas. No alcanza al 40% el número de ocupados en actividades fijas, con sueldos promedio que no superan los 300 pesos. Cerca del 45% de sus habitantes no tienen más de 18 años.

Como negocio, la cocaína ha reemplazado a los juegos clandestinos, las agencias de caballos, los pools y los flippers. Buena parte de los que se dedicaban a esas actividades ahora se ocupan de adquirir, fracccionar, distribuir o vender la droga. Hoy, una villa suele ser el punto final de una cadena de comercialización. (..) El minorista la fracciona y la vende cortada. En los kioskitos se vende en ravioles o papelitos de medio o un gramo, a un valor que, según la zona, oscila entre los 4 y los 10 pesos. (4)

Sopapa, el hermano de Sopapita, no pudo asistir al entierro. Estaba recluido en el penal de Sierra Chica.

Cargaban con esos apodos por ser flacos, morochos y por que chupaban. Sopapita llevaba trece años como consumidor de drogas y uno como jefe de las bandas de la Villa El Mercado. Estaba casado y tenía un hijo de dos años.

Su prontuario -Nº 177.843- registraba cuatro hechos destacados: a mediados de 1995 asesinó a un sargento primero que intentó impedir un asalto a un autoservicio de Villa Pineral; en noviembre de ese año mató a otro sargento policial que no quiso entregar su automóvil; en marzo de 1996 ametralló la comisaría de Villa Pineral en represalia por la muerte de un amigo en un tiroteo con la policía; y en abril de 1996 entró a la villa Carlos Gardel junto a dos amigos, Negri y Poxi, a vengar una deuda por un trabajo conjunto con una banda del lugar. Mató a un ex socio e hirió a otros cinco.

Un cartel dice barrio Ejército de los Andes. Sus 92 mil habitantes -reconocidos por fuentes policiales- saben que ese sitio es conocido como Fuerte Apache.

Se trata de una trama infranqueable de nudos y torres. Ubicado en el partido de Tres de Febrero, a cuatro cuadras de la Av. Gral. Paz. Las 35 manzanas que ocupan las 4.020 viviendas fueron concebidas para albergar no más de 20 mil personas.

Aún cuando algunos sectores -nudos y torres- tengan dueño, ningún personaje alcanzó a hacerle sombra a la fama que supo crearse Juan Vivo, detenido en la cárcel de Devoto. En un principio la posta del negocio de la droga fue tomada por su primo, Enrique Coria. pero la gloria del Rey del Nudo 1, como llamaron al sucesor de Vivo, fue fugaz. Murió en un ajuste de cuentas. (5)

En el barrio el gramo de cocaína de máxima pureza se comercializa a 10 pesos. Los precios son oficiales, confirmados por el titular de la comisaría de la zona, que registra los menores índices delictivos de Tres de Febrero. Nadie hace las denuncias:

- Después de un tiroteo llegamos y no encontramos nada. Ellos mismos se encargan de levantar las vainas, limpiar la sangre y hasta llevarse el muerto a otro lado...

El Bº Presidente Perón es conocido como Bº Pepsi. A pesar de que hace más de una década que la planta embotelladora de gaseosas vecina cerró sus puertas definitivamente.

Fue concebido durante la dictadura militar: la construcción pertenece a una mentalidad autoritaria. Es un calco del Centro de Concentración "Hogi", enclavado en la ciudad de Berlín, con un alambrado que separa al barrio del mundo exterior. (6)

Las 8 manzanas están rodeadas por un cerco perimetral de alambre. Tiene exactamente 199 agujeros, usados como entradas o salidas rápidas. Según el Censo 91 lo habitan 6 mil personas. Para el Fondo Nacional de la Vivienda, en cambio, son 13.500. La policía, por su parte, estima el número de habitantes en 18 mil personas.

El barrio cuenta con 1302 viviendas y 1500 familias. La densidad de población es de 2 personas por metro cuadrado.

La portera de la Escuela Nº 34 vive allí desde hace 1985. Le preocupa la falta de seguridad. Dice que se está acostumbrando a ver chicos de corta edad bebiendo, fumando o drogándose:

- Todos lo saben -aseguró-, pero nadie hace nada...

 

(1) Del dossier del film 30K presentado -en 1995- en el Instituto Nacional de Cinematografía. Nunca aprobado. El guión pertenece al periodista Enrique Symns, y la dirección iba a estar a cargo de Carlos Lista. El rodaje se realizaría en el Bº Pepsi, de Florencio Varela. El Tanga fue un personaje real.

(2) Idem 1.

(3) Virginia Messi, Clarín, 12-5-96.

(4) Daniel Guebel, Noticias, 18-5-96.

(5) Horacio Aizpeolea y Diego Rosemberg, Revista Viva.

(6) Monografía de la Cátedra de Salud, Medicina y Sociedad. Universidad Nacional de La Plata, 1993.

 

 

La llave simbólica

- Construir barrios de viviendas ya no trae rédito político. Doscientas viviendas son 1000 votos. Pero en un barrio, una obra de gas o de agua son 10 mil votos. Con el significado que tiene traer las mejoras a un barrio que las esperan desde hace 20 años (1), sintetizó un profesional de la gobernación a ésta investigación.

Esas obras de gas o pavimentos se realizan sin ningún tipo de ordenamiento ni planificación. Decidir el sitio de realización de una obra depende de la interna: hay barrios castigados y otros que no. Depende la influencia de los punteros -añadió la fuente-. La oposición en los barrios no existe, así que siempre son pujas internas de punteros. En el mapa se marca quien está en cada barrio, qué concejal trabaja en cada zona. Esa es la única planificación...

Este criterio determinó el fin de las políticas de construcción de viviendas sociales.

En este marco, el Banco Hipotecario Nacional se reorientó a financiar las obras que los futuros ocupantes pueden pagar. Las cuotas mínimas son de 200 pesos, y se requiere un anticipo del 30%. A nivel provincial, el Instituto de la Vivienda pasó a depender del Consejo de la Familia. A quien brinda el apoyo técnico, aporta los profesionales e, incluso, pone sobre la mesa recursos financieros de su propio presupuesto. A este acuerdo, sin embargo, se llegó luego de una sorda puja entre ambos organismos

Según las fuentes consultadas, en los barrios construídos en el Conurbano hay una larga historia de irregularidades.

- En cada barrio siempre quedan departamentos para funcionarios, que los ponen a nombre de testaferros. Incluso los usan como bulo. Desde lo estrictamente técnico es común que se entreguen departamentos sin agua ni luz ni gas. Y desde lo legal, si alguien investigara los contratos y las certificaciones de obra, seguramente encontraría cosas oscuras y extrañas. Al punto que se pueden conseguir departamentos por izquierda, poniendo de 2 a 5 lucas de cometa. (2)

 

Pero nadie duda que el momento más importante de la obra es el día de la entrega de las viviendas. Es un día de fiesta. Los hechos:

 

Por lo general no se entregan obras completas. Se entregan parciales. Si es un barrio de 300 viviendas, se entregan las primeras 100. Siempre hay apuros. O las elecciones, o las promesas o las campañas permanentes. Hay que entregar y punto.

Nos tienen dando vueltas como locos. Tenemos que aprobar la obra como sea. Aunque falta la conexión de gas, de luz, o las terminaciones.

Por lo general el tipo que recibe la vivienda no la puede ocupar porque todavía no está terminada.

Le entregan un papel y una llave simbólica, que no sirve para abrir ninguna puerta.

Todo el mundo se abraza y llora. Bombos y quilombo por todos lados. El gobernador tiene que salir todas las semanas en televisión.

Hay plazos de entrega parciales contempladas, pero de obras terminadas. Todo se termina como sea. Y después tenemos que avalarlo nosotros. Se nos presiona de todos lados para que demos la recepción provisoria de la obra.

Tres semanas antes de la entrega viene Ceremonial de la municipalidad:

_El palco va acá, dicen.

A la semana siguiente viene Ceremonial de la provincia:

_No, el palco va allá.

Y dos días antes del acto de entrega viene Ceremonial de Nación y dice:

_No, no, no. El palco va del otro lado.

Entonces durante quince días el palco va de un lado a otro del barrio.

Durante los días previos es un revuelo de funcionarios municipales, provinciales y nacionales.

Pero además están los de seguridad. Quieren saber dónde pueden apostar los tiradores. Buscan las salidas de escape, la zona más segura y así, a 24 horas del acto, seguimos dando vueltas con el palco sin ubicación definitiva.

Y atrás del palco vienen los parlantes, el sonido y los pasacalles.

La obra, en realidad, no está terminada. Entonces la empresa agarra un departamento y lo viste. Le ponen muebles, cortinas, alfombras y cuadros. En la mesa está la botella de champagne, las copitas. Una barbaridad, parece Beverly Hills...

Se monta un circuito: el caminito que van a recorrer Menem, Duhalde y Pierri conduce a ese departamento. Está la gente de la empresa y el cura. Brindan. La gente mira desde la ventana. De allí van al palco.

Afuera está lleno de gente. Hay muchos bombos. Traen a los pibes de la escuela para aplaudir. No importa si llueve o hace calor.

Y después viene la entrega simbólica. Les dan una boleto simbólico. Se besan, se abrazan, se sacan fotos, ponen la cara en la cámara. Y se vuelven al rancho.

Pero después tenemos que poner la cara nosotros cuando viene la gente a pedir su casa, y hay que decirle la verdad:

_Señor, su casa todavía no está terminada...

 

(1) Entrevista del autor con profesionales del Instituto Provincial de la Vivienda.

(2) Idem 1.

 

La droga (1)

Un kilo, mil gramos, da para seis cortes. Ponéle cuatro kilos y medio. Son sesenta mil pesos. Te parece a vos que vamos a laburar de peluquero o de albañil, ¿de qué vamos a laburar?

Ahora está de moda la nariz empolvada y la droga es plata fácil. Un kilo de merca en Bolivia sale mil pesos.

Para ver el negocio no hay que subirse a un andamio.

 

Mil pesos cuesta un kilo en el fogón, en la cocina. Pero ojo que en el campo de Bolivia hay gente organizada, con sindicatos y todo eso, no estamos hablando de porteños.

- Y cómo es, ¿cae un tipo con mil pesos y vuelve con un kilo de merca?.

Va cualquiera pero con un código. Con un código de conducta, de presentación y de suerte. Además de todo necesitás 90% de suerte. Pero no para conseguir, para que no te maten.

- ... para volver...

Eso, para volver. Porque ellos son patriotas. Pero patriotas, patriotas. No, pará. Creo que me expresé mal: son patriotas. ¿Me explico? La magnitud de la palabra que estoy diciendo es igual a la magnitud del esfuerzo que pongo en decirla. Patriotas.

Ellos fabrican merca para los demás países que rodean su país. Y la van a fabricar cada día más rica para que no vayan a comprar a otro país. Son patriotas. Tienen el rifle más limpio que el soldado de cualquier otro país. Pasa por eso, lo que ocurre es que no tienen la plata para tener las calles limpias. Porque sino las tendrían más limpias que en Argentina, y el soldado tendría el uniforme más limpio que el soldado argentino. Allí hay patriotas, acá hay consumidores.

Porqué la suerte. Bien. Qué pasa, en una semana no vendieron nada y entonces dicen:

_Al primero que viene lo matamos y le sacamos la plata.

_¿Porqué?

_Porque no podemos vender la merca más barata. Tenemos que matarlo y sacarle la plata.

Y si quedaron diez kilos en la frontera, van a agarrar a tres y le van a sacar la plata...

- No se regala nada...

Regalar, no se regala nunca. Pero tampoco se pierde. Nada se pierde. Cayeron mil kilos en el operativo Ostra Blanca. Toda la van a recuperar. Cada diez embarques pagan dos.

Suponete que fuimos y compramos. Cuando pasamos para el otro lado, de acá ya nos marcaron.

¿Quién va a ir de vacaciones a Bolivia?

 

- Uno que necesita merca para el trabajo político, ¿cómo la consigue?

La mejicanea. En los micros que vienen de Paraguay y Bolivia viene la que van a mejicanear. Los tipos llegan marcados. En la frontera ya pasaron el dato: "el de remera roja y bigotes". Ese tipo que pasó el dato y no hizo la detención, cobró cincuenta pesos. Ojo que pasan trescientos colectivos por día, ¿me explico?

El de remera roja baja tranquilo. Ya lo vieron. Lo dejan ir a su casa con los bolsones. Se mete en la pieza, saca las treinta remeras y dice:

_Para qué mierda las traje si no vieron nada. Con lo que pesaban...

Entonces qué pasa, a él lo mandaron con mil pesos a comprar. Porque lo mandaron, qué tipo inteligente puede ir a comprar con mil pesos para otro que va a hacer 60 mil. Tiene que ser un nulo. Un pinta paredes. De dónde van a sacar alguien de confianza, que se calle la boca y te haga ganar 59 mil pesos. Y él se queda nada más que con la remeras y descontrolado dice: '

_Lo cagué a este gil, las vendo y me quedo con la moneda.

 

A todo esto todavía no entregó el kilo. Ni lo va a entregar. A la noche lo chupan.

La policía lo chupa y uno de la patota se lleva el kilo a su casa. Ya vale cinco mil:

_Precio para vos -que te mejicanearon-, cuatro mil.

Listo. Puso mil de entrada y cuatro para recuperarla. Pero ahora, además, le dicen que tiene quince días para venderla.

_En 71 y 20. Esa esquina es tuya. En quince días hacéla desaparecer o sino metétela en el orto, le dice el     rati.

Pero qué pasa. Al tipo la jugada no le salió mal. En lugar de mil puso cinco, pero no pasa nada. El tipo en quince días recupera esas cinco lucas. Y seguro que hace otras veinte. No pierde nunca.

Pero sabés dónde gana él. En la que le quedó para la hinchada, para convidar..., para pagar favores...

 

(1) Testimonio de un malandra del Conurbano.

 

El Padre Tito

- ¿Conoce al Hogar San Roque?

- No, respondió el funcionario del Consejo Provincial de la Familia.

- Está en Ingeniero Allan.

- No, no lo conozco, reiteró.

- Que raro. Tiene un fluida relación con el Consejo. Es un hogar de ancianos, madres solteras y menores..., insistió ésta investigación.

- ... ¿es el del Padre Tito? (1)

 

Hasta noviembre de 1996, y por lo menos durante los dos años anteriores, el Hogar San Roque fue el destino de las solicitudes de vivienda que llegaban al Consejo. En particular aquellas que requerían una respuesta inmediata.

- Por Guardia se atiende a todas las personas que diariamente se acercan al Consejo -explicó la fuente-. Hay muchos casos de gente sin vivienda. Para dar una prefabricada se deben cumplir una serie de requisitos, que no siempre están al alcance de la gente que trae la demanda. Entonces aparecía la necesidad de derivar esta gente a algún lugar. Y siempre, viva donde viva, se los mandaba al Hogar del Padre Tito...

Esta situación fue ratificada por los internos:

 

- Yo llegué acá por intermedio de Minoridad y Familia de Lomas de Zamora, hace tres años.

- Yo fui a verlo a Quindimil, en la intendencia de Lanús. Y él me mandó a lo de la mujer de Duhalde, en 55 entre 6 y 7, en La Plata. Y de allí me mandaron acá.

- Yo estaba en un hotel y me comí toda la plata que tenía. Después andaba por los hospitales durmiendo con mi valija. Y entonces me dijeron: "Mirá abuela, te voy a poner en un Hogar donde vas a tener techo y comida y vas a estar tranquila". Y bueno, me traje un armario y me traje un montón de cosas, y gracias a Dios yo estoy muy contenta...

- Yo vine del Consejo de la Mujer. Tengo mi nena, tengo mi marido preso, y no tengo para pagar una pensión. (2)

 

El Hogar está ubicado en la localidad de Ingeniero Allan, cercano al El Pato, partido de Berazategui, sobre la Ruta Provincial 36. Consta de tres grandes predios independientes entre sí. Teóricamente, cada uno tiene un destino que responde a la división con que se alberga a los internos: ancianos, madres solteras y menores. En la realidad, esas divisiones no existen.

El Padre Tito es Albel De Bolio. Pero existen testimonios de quienes afirman que se les presentó bajo la identidad de Alberto González. Ese apellido, sostienen, fue utilizado para fundar un lejano parentesco con Hilda González, Chiche. De acuerdo al interlocutor, llegó a afirmar que era su primo o, en otros casos, su sobrino.

A pesar de la inexistencia de ese parentesco, el vínculo con La Señora existe:

- Con nosotros fue muy buena -reveló la madre de De Bolio (3)-. Es amorosa. Nos ayuda permanentemente y ha venido muchas veces a visitarnos. Incluso -agregó- nos compró un predio...

De Bolio y sus hogares llegaron a Ing. Allan procedentes de la ciudad de La Plata. A uno de los empleados se le inició una causa por violación de una menor (4), y tuvieron que dejar esa ciudad. Con anterioridad a los Hogares, la actividad de la familia tenía un muy lejano parecido con los hogares. Se dedicaban al negocio de los comedores empresarios:

- Antes teníamos comedores ejecutivos, y después agarramos ésto... -reveló la madre de Tito-. Trabajamos para (Domingo) Cavallo, antes que lo nombren ministro. Trabajabamos muy bien y ganábamos mucha plata. Nosotros hacíamos servicios de comida, lunchs, casamientos, bautismos y todo eso...

El servicio que prestó el Hogar San Roque al Consejo de la Familia era retribuido con comida. En grandes cantidades. Y también con dinero, en forma de becas, por montos que ninguna fuente atina a revelar, aunque se estiman cuantiosos:

- Al Padre Tito se lo sostenía con comida -señaló el funcionario del Consejo-. Sabíamos que tenía el apoyo de la Señora. Era de su confianza. Y todo indica que también se le pasaba plata.

En noviembre de 1996 estalló una situación que, si bien era un secreto a voces, nadie atinaba a ponerle fin:

- Mucha gente que enviamos al Hogar volvió diciendo: 'A lo de Tito, no'. Decían que habían visto cosas, abusos de menores. Algunos adolescentes decían que los habían toqueteado. Y nos empezamos a alarmar. Esto lo hicimos saber a nivel de jefatura de Dirección y algunas consejeras..., reveló la fuente del Consejo de la Familia y fue ratificado por una realizada ante un senador provincial.

Sin embargo, fue una interna entre el Consejo de la Familia y el Ministerio de la Salud lo que llevó al allanamiento de los Hogares. Personal de la Unidad Regional de Quilmes y una dotación de Bomberos de El Pato ingresaron al Hogar en la primera semana de noviembre de 1996. Se encontraron con una cuadro desolador. El estado en que se vieron a muchos internos era terminal. Las condiciones de vida eran pésimas y el abandono total.

- Hubo internos que fueron enviados desde el Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela y del Hospital de Gonnet, de La Plata. Entre ellos había una abuela -América Escobar-, que estuvo aquí nueve días y luego falleció. Todo ese tiempo estuvo con el mismo camisón y el mismo pañal, relató un interno.

Por lo menos una docena de ancianos fue derivado al Hospital Iriarte de Quilmes. Lo más llamativo, sin embargo, es que de los allanamientos al Hogar participaron perros y personal de Toxicomanía:

- Ha venido la Policía, ha revisado todo. A mi hija -reveló una interna- le revisaron hasta el pañal buscando drogas. Han venido comisarios y jueces. Pero nadie dijo nada ni como se llamaban ni quién los enviaba. Decían que intervenían porque había 'política'. Nosotros creemos que venían del Ministerio de Salud de la provincia.

Tras algunas semanas de revuelo el Hogar recuperó, de a poco, su rutina. Todas las fuentes consultadas reconocen que 'algo pasó'. Pero cuando se indaga nadie vió nada:

 

- ¿Cuál es la situación actual del Hogar?, preguntó ésta investigación a uno de los encargados.

- No..., ahora está mejor -respondió-. Por lo menos..., a lo que yo veo está mejor. No es como antes...

- ¿No hubo más problemas?

- No.

- ¿Cuáles fueron los problemas que tuvieron?

- Ahh..., eso yo desconozco.

 

Tras los allanamientos, los empleados de la Guardia del Consejo de la Familia recibieron un cambio de orden: desde ese momento no se derivó a nadie el Hogar. Se los empezó a mandar al municipio de donde venían, se les dije que se presenten en Acción Social de la comuna. Nosotros llamamos desde acá y les decimos que les den una respuesta.

En el Consejo, sin embargo, nadie sabe qué ocurrió con el Hogar del Padre Tito:

- ¿Tito es sacerdote?

- ... no..., no, le dicen padre por la Fundación..., dijo la madre de De Bolio.

- ¿El no es cura?, reiteró ésta investigación.

- No, no.., si, si, no.... El es diácono, viste. Daba misa y todo... Y después se retiró por el asunto del Hogar. Pero igual sigue en la religión. En la religión somos iguales, pero quedó Padre Tito por la Fundación que hace.

Nunca trabajamos ocultando nada...

 

Dentro del Hogar los internos reconocen los malos tratos, los abusos y, también, que alguno ha debido pagar para ser aceptado. Relatan la situación pero no se quejan:

 

- Nosotros no tenemos a dónde ir. De aquí vamos a la calle, dice una mujer de unos setenta años, sin dientes y con una delgadez extrema.

- Acá -apunta otra sentada en el suelo en un rincón de la pieza, sin luz y sin sillas, cubierta con harapos- estamos mejor que en la calle.

 

(1), (2) y (3) Entrevistas del autor.

(4) Juzgado de Menores de La Plata, Dra. Lima, -causa Nº 13907-, por violación y maltratos. Y otra causa iniciada en los Tribunales de Quilmes tras los allanemientos de noviembre de 1996, a cargo de Ariel González .

 

El Consejo

 

Históricamente la ayuda social era una

herramienta político partidaria. Tres meses antes

de una elección nos acordábamos que había pobres

y empezabamos a trabajar. Y entonces llevabamos a

los barrios frazadas, colchones, alimentos. Pero después

de la elección no existían más. Hay que cambiar ésta mentalidad...

Hilda González de Duhalde (1)

 

La política de prensa del Consejo de la Familia y el Desarrollo Humano es estricta. Las restricciones son tales que lo convirtieron en un organismo al borde del hermetismo:

 

- ¿Usted dice que no pueden darnos información oficial sobre el Plan Vida si antes no ven nuestra revista?, preguntó el periodista. (2)

- Ese es nuestro método -respondió la funcionaria del Consejo-, si no quiere viajar de nuevo desde Buenos Aires para traerla puede mandarla por correo.

- Tenemos un ejemplar aqui..., acotó el cronista como para acelerar el trámite

- Bueno, llámeme la semana que viene a ver qué dice el asesor de prensa.

- De acuerdo, eso para al entrevista. Ahora necesito que nos de material informativo sobre el Plan (Vida).

- Yo no puedo darle nada sin orden del asesor, concluyó la funcionaria.

Si quiere más datos, le hace saber al periodista que tendrá que hablar con su superior. Acuerda. Al rato aparece otra funcionaria. Ratifica todo lo dicho por su subordinada. Y le explica que ellos se ocuparán de 'chequear' el contenido y la tendencia de la publicación. Después -dice- decidirán si facilitan el material informativo sobre el Plan Vida, o no. Al despedirse le anticipa el resultado de la gestión:

- Es muy difícil entrevistar a algunos de los técnicos o funcionarios del Consejo. Y es casi imposible conversar con su presidenta...

 

Entrevista con técnicos y funcionarios: El Consejo de la Familia fue creado por el gobernador en marzo de 1994. Y lo hizo a medida de Chiche, quien lo preside de modo honorario. Es la jefa espiritual, sostienen en su entorno.

El nuevo organismo, desde su misma creación, se dedicó a absorber a toda la estructura asistencial de la provincia. En primer término, heredó al Consejo de la Mujer -a cargo de Chiche desde 1992-,  incorporó el área de Desarrollo Humano, y luego al Instituto de la Vivienda y al de Medio Ambiente. Pasó a concentrar la recepción de solicitudes de transplantes de órganos y de subsidios, y también tercera edad y discapacidad.

El organismo desarrolló -en sus primeros años- 12 planes asistenciales. El de mayor envergadura fue el Plan Vida. Se lanzó de modo experimental, en setiembre de 1994, en Florencio Varela. El lanzamiento formal, meses después, se realizó en La Matanza. Consiste en distribuir alimentos a niños de 1 a 6 años de edad, y controlar mujeres embarazadas o en período de gestación. Los alimentos que reciben son: 1/2 litro diario de leche, 3 huevos de gallina semanales, 1 kilo de cereal semanal -avena, arroz, harina de trigo, de maíz y fideos secos-, y 1 kilo de azúcar por mes.

- El Plan Vida -dijo Chiche-, es la columna vertebral de la acción social en la provincia.

A cargo de la distribución de los alimentos están las manzaneras -trabajadoras vecinales, según la definición oficial-. Se trata de 17 mil mujeres, en algunos casos elegidas por los mismo vecinos. En otros directamente desde el Consejo.

De acuerdo a cifras oficiales la ración llegó -en 1996- a 596.674 mujeres y niños. El costo unitario de cada una fue de 65 centavos. Esas dos variables, a lo largo de los 365 días del año, hicieron un total de 141.660.870 de pesos.

El presupuesto del Consejo, en 1996, fue de 180.795.316 de pesos. Por lo tanto, sólo las raciones del Plan Vida consumieron cerca del 80 por ciento de los fondos del organismo. Esta alquimia financiera tiene una explicación: Chiche sumó diversas áreas de la estructura del gobierno provincial. Lo mismo hizo con sus presupuestos. Las cuentas del Consejo se pagan en varias ventanillas. La de mayor movimiento es la del Ente del Conurbano.

El organismo concentró toda la actividad asistencial de la provincia. Excepto minoridad. Para la cual se creó un ente exclusivo, el Consejo del Menor.

Es llamativa la concepción del organigrama provincial: los chicos no pertenecen a la familia.

Las problemáticas de la minoridad y la adolescencia, especialmente, son las más conflictivas de la acción social. Su solución no tiene rédito político. Los menores en conflicto con la ley penal, sobre todo, son focos latentes de escándalo. Con alta repercusión pública. Se buscó, por ello, desentenderse de esos conflictos. La primer medida fue el traspaso a la Nación de varios institutos provinciales de internación de menores. Entre ellos el Aráoz Alfaro. Por cada menor que se hace cargo el Estado nacional la provincia paga un subsidio. (3)

 

El Consejo tiene su sede en la calle 55, entre 6 y 7, de la ciudad de La Plata. Sus cuarenta metros de frente se elevan ocho pisos hacia el cielo. La entrada y salida de mujeres y chicos es permanente. Los ascensores, frenéticamente, suben y bajan gente en tandas de treinta. La seguridad es rigurosa. Los guardias privados registran a los visitantes. Y les retienen los documentos antes de permitir su ingreso.

Varios pisos del edificio tienen instalado un circuito cerrado de televisión. En el segundo piso la Señora tiene su despacho. Allí el sistema persigue los movimientos del personal, desde la salida del ascensor y por toda la planta. Los empleados definen la situación como de temor permanente:

- No sabés quién es el compañero que tenés al lado. Eso es lo más terrible.

 Es tan jodido el clima de persecución que ya nos pegamos entre nosotros... (4)Según las fuentes la obsecuencia es la clave del sistema. Los dichos y actividades de los empleados forman parte de una red de información interna. Tarde o temprano todo se sabe. El otro elemento de control, y tan importante como la delación, es la política salarial:

 

Salarios: - Buenos noches. Soy Rosa, de Lanús. Llamo a la radio para hacer una pregunta. Pertenezco a un grupo de trabajadoras y trabajadores del Consejo Provincial de la Familia y el Desarrollo Humano. A nosotros nos pagan en negro. Nos pagan subsidios. Y por eso no tenemos aguinaldo, ni vacaciones ni beneficios sociales. ¿No sabe a dónde podemos llevar nuestro problema? (5)

El Consejo tiene 1.000 empleados (6). Además, según Chiche, hay 30 mil mujeres desarrollando actividades para alguno de los planes del organismo. De modo gratuito.

El personal formalmente rentado del Consejo se divide en tres categorías: planta permanente, contratados y temporarios. Los contratos tienen formato legal de becas o subvenciones, se renuevan trimestralmente y, en algunos casos, se denunció firmas en blanco. (7) Los montos oscilan entre los 250 y los 1500 pesos.

Los empleados de planta permanente y temporarios -excepto la relativa estabilidad de los de planta- comparten condiciones. Del efectivo de bolsillo sólo un 30 por ciento es cobrado en blanco. Y el saldo en negro es el utilizado como mecanismo de control.

El salario de bolsillo se compone del básico -450 pesos-, un plus por recomposición, horas extras y viáticos. Cada uno de estos fragmentos salariales son cobrados, también, de modo alternado en cuatro días distintos:

- El plus salarial del 70 por ciento es un mecanismo de presión. Si uno se manda una cagada -si uno no se da cuenta que está en un año electoral, por ejemplo-, te castigan y no viajás. Y así perdiste la guita...(8)

 

Manzaneras: Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 1997, Chiche convocó a su legión al Estadio del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata. Vestía un trajecito blanco. La acompañaba su esposo. Y con 28 mil pares, protagonizó un contrapunto:

 

Chiche: Ultimamente estamos siendo criticadas. Están poniendo en duda nuestra acción. Y dicen, por ejemplo, que las manzaneras cobran 800 pesos por mes por las tareas que realizan...

Manzaneras: Noooooo...

Chiche: ... y dicen, por ejemplo, que cambiamos un litro de leche por una ficha de afiliación...

Manzaneras: ... nooooo....

Chiche: No saben, los que dicen esto, lo que somos capaces las mujeres de la provincia cuando nos convocan... (9)

 

La historia oficial dice que el origen de la vocación asistencialista de Duhalde se inició en Lomas de Zamora. Fue en su primer mandato como intendente, a mediados de los setenta. Le llamó la atención el número importante de angelitos que aparecían en el presupuesto comunal:

- ¿Qué es esto?, preguntó, desinformado, el intendente Duhalde. Y el secretario de Hacienda le respondió:

- Los angelitos son los cajoncitos de muertos que el municipio entrega a las familias muy pobres cuando se les muere un chiquito.

Para dar una respuesta se tomaron como ejemplos modelos socialistas. De Allende, en Chile, y de Fidel Castro, en Cuba. El programa se llamó PAMU -Plan Alimentario Municipal-. Esa fue la primer experiencia que encaró Chiche en asistencia social desde despachos estatales.

Veinte años después su objetivo no fue disminuir el número de necesitados. Sino aumentar la cantidad de raciones.

Explicó su ideario en palabras simples. Con imágenes de pescados y pescadores:

- Sabemos que no hay que dar de comer, sino hay que enseñar a pescar -dijo-. Pero la capacitación lleva tiempo, y mientras eso ocurre algo hay que hacer...

Llevar una ración diaria de alimentos a un millón de personas -

meta fijada para 1997- no fue una tarea menor. Requirió estructura. Financiación. Y manzaneras.El proceso de selección de las trabajadoras vecinales es el siguiente: el gobierno provincial hace el contacto con el intendente del distrito seleccionado para trazar un mapa de los barrios más humildes. Luego, las instituciones intermedias del lugar -parroquias, sociedades de fomento, asociaciones de jubilados-, eligen a dos mujeres de la zona cada 4 manzanas. Una es la titular y otra la auxiliar. Da ahí en más, ellas deben poner su casa para recibir y distribuir los alimentos sin cobrar salario. 'Todas éstas acciones suponen el compromiso de los intendentes y sus gabinetes sociales', aclaró una funcionaria. Una vez elegidas las manzaneras, el gobierno las capacita en organización comunitaria y en los lineamientos del Plan Vida, y comienzan sus tareas. (10)

Esta prolija explicación, sin embargo, no surgió del organigrama del Consejo. El ente de Chiche se manejó con normas no escritas. Los trámites y sus requisitos se establecieron de modo verbal. La ley de creación, incluso, le dió un período de doce meses para desarrollar su estructura de funcionamiento

. Pasado ese plazo, al menos los empleados y profesionales del Consejo, no llegaron a conocerlo. Esta situación, se asegura, permitió un manejo discrecional en la toma decisiones y en el destino de los fondos. (11)

Bernal Oeste. Barrio La Cañada, domingo 8,30 hs. El barrio amanece bajo un cielo plomizo y ráfagas de viento frío. Un hombre montando a pelo un caballo pequeño atraviesa las cales, unos cuantos perros abandonan por un momento su quietud afligida y se le van al humo. Un grupo de coordinadoras recorren las casas invitando a una reunión donde se elegirán las manzaneras para traer el Plan Vida al barrio. (..) 'Las llamamos a esta reunión para elegir a una manzanera titular, una suplente y una comadre. Las condiciones son que las candidatas no tengan actividad política, que en su casa no funcione algún comercio o local partidario, esas son las únicas condiciones'. Levantan la mano tres mujeres y empieza la votación. (..)

Empieza el conteo de las manos en alto, pero hay problemas. 'Les pido que levanten solo una mano', sugiere la que dirige la votación. recomienza el conteo, pero un carro cargado de bolsas de cartones y papeles hace que la ronda se tenga que abrir y darle paso. Otra vez a votar, habrá unas 25 mujeres, cuarenta chicos, 25 perros, un caballo suelto y un pato embarrado hasta la mitad de su largo, inconfundible, cuello. Se contabilizan 18 votos. Se vota a la segunda candidata: 14 votos. La coordinadora frunce el ceño, un camión recolector de basura interrumpe una vez más la reunión. Cuando el polvo deja ver otra vez las caras, se propone votar a la tercera candidata: 16 votos. 'No puede ser', se dicen entre sí las funcionarias municipales, hay más votos que asistentes. 'Lo que pasa es que hay personas que votan a todas las candidatas', explica casi con ingenuidad una de las mujeres. 'Yo voto a las que me parece bien, voté a las tres porque cualquiera me da lo mismo', se defiende otra. 'Vos votaste una vez con las dos manos y las otras dos con una, se vé que no serán todas iguales', acusa una tercera. '¿Qué te metés si votaste a una sola?, ataca la segunda.'. Pero las elecciones no siempre son iguales. (12)

 

Las sociedades de fomento, en los barrios del Conurbano, tuvieron sus más fuerte impulso en las dos primeras presidencias de Perón. Son ejemplo de solidaridad y desinterés. Tienen un prestigio de pequeños logros para el barrio: la iluminación, un teléfono público, la salita o el refugio para esperar el colectivo en la ruta. De modo natural ejercen una influencia sobre los vecinos. Y como tal fueron parte del botín de los punteros.

Un presidente de sociedad de fomento puede dar sus mejores horas al trabajo barrial. Y puede también ser un ñoqui del municipio. Las invocaciones a las entidades barriales, de por sí, no son hoy garantía de imparcialidad.

- Teóricamente a las manzaneras las elige el barrio. Pero sabemos que hay lugares donde va el Consejo y dice: 'las manzaneras no las elige la coordinación del barrio'. Esto sucede en casos puntuales, donde hay una buena organización local y suponen que se les puede venir en contra, relató un profesional del Consejo.

La capacitación de las trabajadoras vecinales dura dos mañanas. Por lo general está a cargo del chofer del camión que luego se encargará de traer la ración. Informa los horarios de entrega. Ilustra sobre las planillas que deben llenar y sobre la mercadería a reclamar. A la tarde, por lo general, se realiza un paseo:

- Y después les dan un buzo, una remera, el escudo y un diploma. Salen convencidas que son las primeras militantes del barrio...

Para el profesional la ausencia de una capacitación técnica las convierte en un incipiente militante político. No se les brinda elementos para dar respuestas en materia de salud. Ni de otra índole comunal. Su trabajo se convierte en político por ausencia de lo técnico. O por confusión.

 

- Yo, personalmente, no estoy de acuerdo con este plan. Pero veo la necesidad de las madres con cinco hijos que no tienen para darles de comer. No me puedo oponer a que les den medio miserable litro de leche todos los días..., dijo una vecina de del Bº Agustín Ramírez, donde la manzaneras fueron elegidas desde el Consejo. Otro vecino, desocupado, agregó:

- Con el Plan Vida entraron los punteros. Esto generó mucha discordia y se nota el trabajo político a cambio del Plan. No es que se extorsione directamente a la gente, pero los punteros ya hacen lo que quieren en el barrio. Y nadie los pone en su lugar por miedo a que les saquen el medio litro de leche y los tres huevos.

 

En los barrios se suman relatos. En Villa Domínico

 -Avellaneda- los punteros son gente conocida por los vecinos. Abunda el recelo y la desconfianza. La Señora del intendente -dijo una manzanera excluída- viene a celebrar el Día Internacional de la Mujer, y solamente invitan a las manzaneras que trabajan para el municipio (13)

En los barrios de San Martín la pobreza es igual al resto del Conurbano. Pero se denunciaron maniobras de duplicación de beneficiados. Hay manzaneras relacionadas con punteros del justicialismo y con Unidades Básicas. Pero aquí fueron los punteros los que organizaron un doble censo. Y entonces las manzaneras tenían que darle de comer al doble de gente que la real. (14)

 

El lanzamiento del Plan Vida en el Bº Agustín Ramírez se realizó en mayo de 1996. Fue la única visita de Chiche al lugar. Su gente descontó que el barrio no le iba a ofrecer una bienvenida con grandes demostraciones de afecto.

El obstáculo se salvó con el aparato: se armó un espectáculo. (15)

El barrio puso su pobreza. Las casillas de cartón y los primeros cimientos de las futuras viviendas. Los perros sueltos. Los chicos descalzos. Y las miradas azoradas de los hambrientos.

El resto corrió por cuenta del Consejo de la Familia.

- La comitiva estaba compuesta por muchas mujeres. Peinados de peluquería, buenos vestidos, aros y tacos altos. El contraste con la gente del lugar era notable...

El barrio rodea un descampado. A un lado hay una larga arboleda de eucaliptos que bordea un camino. Detrás pasa el arroyo Las Piedras. Y más atrás las vías del ferrocarril. Después todo es campo.

Esa zona es el escenario de una leyenda. El paraje es conocido como el Paso de Gaete. Allí habrían acampado

los soldados ingleses en el segundo intento invasor de la Corona Británica, en su camino a Buenos Aires.Llegó Radio Provincia. Llegó BNB -Buenas Noticias Bonaerenses-, equipo provincial de propaganda. También estuvieron los medios locales. El palco estaba armado desde el día anterior.  Para el público, abajo, se cubrió el descampado con cientos de sillas provistas por el Consejo. La comitiva recorrio el barrio en auto, con los vidrios levantados. Una vecina, con su quejas, concentró por un momento la atención de los medios.

 

Las sillas que trajo el Consejo fueron ocupadas por gente que no era del barrio. El público asistente también fue provisto por el Consejo:

- En media hora cambian el mapa. No lo podíamos creer. Y menos lo creen los vecinos, que no conocen a nadie del público. Vos te das cuenta del espectáculo únicamente si sos del lugar...

Chiche recorrió el barrio con la mirada. Desde el palco.

Antes de irse prometió volver. Cuando las casas tengan techo. Se fue seguida por su comitiva. Con ella partieron las consejeras. Partieron los medios. Y al rato los camiones del Consejo de la Familia. Con las sillas y el público. En el apuro se llevaron una mesa de la escuela del barrio. Que nunca devolvieron.

Quedaron los perros merodeando los restos de la fiesta. Husmeando la basura con su hocico y moviendo la cola.

 

(1) Tiempo Nuevo, América, 24-3-97.

(2) Fernando Almirón, El Nuevo Porteño, diciembre 1996.

(3) Identidad de Origen -Asociación de Lucha Contra el Tráfico de Niños-. Entrevista del autor.

(4) Entrevistas del autor con delegados gremiales y profesionales del Consejo de la Familia.

(5) Nuevo Día, Radio América, 21 de marzo de 1997, 0,2 hs.

(6) Idem 1.

(7) Idem 4.

(8) Idem 4.

(9) Página/12. 9-3-97.

(10) Clarín. 27-1-97.

(11) Idem 3.

(12) Idem 2.

(13) Página/12. 16-3-97.

(14) Idem 3.

(15) Entrevistas del autor con vecinos y con profesionales del Instituto de la Vivienda y del Consejo de la Familia.

 

La Señora y las consejeras

 

La beneficencia y la limosna de la ayuda social

son, para mí,  ostentación de riqueza y poder.

No hacen otra cosa que humillar aún más a los humildes.

Eva Perón

 

Chiche es una libriana con luna en Géminis. Es una persona que

 sabe aceptar las limitaciones del destino. Pero aprovecha

 todas las oportunidades. Trata de crear armonía y equilibrio.

Esto la llevó muchas veces a tener que romper su

orden interno para adaptarse a las ideas de su pareja.

Carta natal (1)

 

- Hay como un evitismo de Chiche. El chichismo. Por eso no está Evita.

En el Consejo de la Familia y Desarrollo Humano la figura de Evita no tiene una presencia relevante. Es la gran ausente.

- En algunos despachos hemos visto la foto de Evita con rodete. Pero cuando vemos a esa Evita decimos: 'cagamos'. En cambio, si en un despacho vemos la Evita de camisa y pelo largo, pensamos: 'bueno, por ahí acá la mano viene una poco mejor'..., sintetizó un empleado del Consejo con varios gabinetes de trabajo social. (2)

Al igual que Evita, sin embargo, Chiche también dice estar entregada a un hombre y a una causa. Pero lo manifiesta con palabras de los '90:

- Yo lo único que quiero es acompañar a mi esposo en este proyecto... (3)

 

Las consejeras son la primera fila del chichismo. Son sus soldados. Y la escenografía del movimiento se levantó en sus despachos. Allí están los íconos del ritualismo.

Son salas muy amplias y alfombradas. Con grandes cortinas y mesas muy largas. Sobre las paredes, en todas las cabeceras, cuelgan las imágenes de Chiche y de Duhalde. La mesas están cubiertas de portaretratos, en tamaños y estilos variadísimos. Dorados, negros. Artesanales en madera, de hojalata y de plástico.

Las consejeras exponen allí sus fotos junto a Chiche. Abrazadas, en el instante de un beso, en una caminata o en un acto. También están las fotos de los hijos de las consejeras abrazados a Chiche. Dispersos, sobre las mesas y escritorios, la decoración se completa con ositos de peluche. Grandes y chicos, rojos, lilas y marrones, con voluminosos ojos de vidrio. Todos los ceniceros tienen bolitas de naftalina.

Chiche es menuda. Tiene un metro cuarenta de altura. Es delgada. Se ha comparado su cintura con la de una avispa. Tiene ojos grandes. Su cara puede sostener una sonrisa por varios minutos.

En público, se conoce una única oportunidad en que perdió la compostura. Fue en TV, frente a la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú. La acusó de ser independiente, pero del justicialismo (4). No aportó pruebas. Se quitó el micrófono y dio por terminado el reportaje.

La situación se puede explicar en su inexperiencia -por esos días- frente a las cámaras. En un carácter más fuerte que el que su imagen proyecta. O en una tolerancia con límites bien precisos. 

Chiche nació en Avellaneda. En 1946. En una familia de obreros. Su mamá era costurera y su papá empleado en una fábrica de jabones.

- El día que nos pusimos de novios -recordó- fue un 28 de diciembre. El Día de los Inocentes de 1971. Chiche no recuerda cómo fue la declaración de amor de Duhalde. Pero reconció sus virtudes:

- El es muy romántico. Y ninguno de los dos nos imaginamos ésta historia.

Su matrimonio la convirtió en madre de cinco hijos. Como docente, ejerció cargos de maestra primaria y directora. Se dedicó a la actividad comercial e incursionó en el negocio inmobiliario. Los ratos libres -escasos- los dedicó al cine -como espectadora-, y al tenis. A pintar platos y bandejas y a tejer.

- Me produce una paz muy grande, reconoció Chiche

En Lomas de Zamora preside la Fundación Pueblo de la Paz. Allí canalizó su preocupación por los jóvenes adictos a las sustancias prohibidas. Brinda asistencia y contención. En 1994 firmó un Convenio de Relación Permanente con la secretaría provincial de Prevención a las Adicciones.

Pero también construye viviendas. En la localidad de San Vicente, sitio elegido para el descanso en los fines de semana por gente del duhaldismo -incluido el matrimonio Duhalde-, construyó el Barrio Pueblo de la Paz. Los empleados del Consejo lo rebautizaron. Le dicen Disneylandia.

El emprendimiento se llevó a cabo con fondos de la Fundación -presumiblemente obtenidos a través de subsidios estatales- y con mano de obra -por autoconstrucción- de los beneficiados. Cerca de 80 familias. Se destinaron 9 mil dólares por vivienda y el asesoramiento del personal del Consejo. Se construyeron accesos asfaltados y guarda cierto parecido con un barrio privado. Hay quienes miran el proyecto con recelo:

- Suponemos que si todos tienen la quinta por allí, no quieren que anden muchos pobres bollando cerca...

Una cámara de televisión y otra fotográfica siguen los pasos de Chiche. Vaya donde vaya. No le interesa la actividad política. Ni está preparada para ella, reconoció. Sin embargo, una estructura publicitaria gira a su alrededor para sostener su imagen.  De los barrios del conurbano, Chiche pasó a instalarse en los medios masivos. Y de allí a encabezar la lista de diputados del justicialismo bonaerense, presidido por su esposo.

Recibe 12 mil cartas por mes. La mayor parte -40 por ciento- le piden trabajo: Tiene un equipo de una docena de lectores de correspondencia. Leen, ordenan, clasifican, y derivan. El trabajo se realizaba en el 2º piso del Consejo. Después pasó a su Fundación, en Lomas de Zamora. Un asistente social visitará a quien efectuó el pedido: una par de muletas, una silla de ruedas, un audífono, una casilla o un trasplante. Cuanto menos será censado. Viva donde viva.

Para iniciar un trámite en el Consejo hay un requisito indispensable: tener domicilio en la provincia o constancia policial. Si la solicitud es de un extranjero no se le da curso.

 

- Hay una xenofobia terrible. Las cartas que envían los extranjeros no son respondidas. No se los visita. No se les da comida. Hay paraguayos o bolivianos que están en planes de construcción y no pueden regularizar su situación de dominio de la tierra. Si no quieren perder la casa tienen que pagar 800 pesos, que no tienen. Aunque esto no está escrito en ningún lado... (5)

 

No es habitual la presencia física de Chiche en el Consejo. Allí se la vé no más de una o dos veces por semana. A cargo del organismo hay una consejera ejecutiva. Se la elige cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Cuando concurre a su despacho ingresa directamente desde la cochera:

- Nos damos cuenta que está ella por que el ascensor queda trabado. Cuando vemos una soga colgada delante de la puerta decimos: 'Hoy vino Chiche'.

Las reuniones más importantes entre la presidenta honoraria y las consejeras se realizan en la quinta de San Vicente. Tiene un estilo de conducción aprendido de su esposo. Su autoridad no reside en su presencia. No necesitan estar.

Pero tampoco dejan a cargo a ningún funcionario que pueda manejar la totalidad: no queda nadie con el poder suficiente como para hacerles una cama. Se particionó tan bien la toma de decisiones que nadie puede unir todos los pedazos. Siempre falta su síntesis. Y Chiche sintetiza, si quiere, desde el líving de su casa...

Las consejeras están unidas por el barrio. Lomas de Zamora. Algunas son esposas de los amigos del gobernador. Que también son funcionarios. En esta categoría se encuentran Susana Raffetti de Citara, esposa del ex ministro de Gobierno -Rubén Citara, ex socio en el estudio jurídico de Duhalde y dirigente del Club Tigre-, y Lidia Lynch de Tempone, esposa del secretario privado del gobernador y tesorero del Club Atlético Banfield -Carlos Tempone-.

En este cargo, Tempone reemplazó a Carlos Alberto Bujía. Sus restos descansan en el Cementerio Privado Parque de la Gloria, de Berazategui. Allí concurre el gobernador a recordar a su ex asistente en cada aniversario de su muerte. Ingenua, por cierto, para un hombre acostumbrado a sobrevivir en las condiciones más adversas: con su moto tropezó con un camión que viajaba en dirección contraria.

Por lo menos hasta el primer trimestre de 1997, su viuda  -Ana de Bujía- fue consejera. Se ocupó del Control Externo del Consejo: auditó los programas, verficó la recepción de raciones y la asistencia del personal. Al igual que sus pares llegó al cargo sin conocimientos en asistencia social. Acompañó a Chiche tanto en la Fundación como el Consejo de la Mujer. Su primer actividad en el Consejo de la Familia fue insertar al personal que se incorporó al organismo proveniente del ex ministerio de Acción Social. A la hora de repartir tareas utilizó su lema favorito:

- La Señora pide...

Cristina Duhalde, hermana del gobernador, tiene a su cargo el Plan Barrios. Para los empleados del Consejo es uno de los espacios más tranquilos de trabajo. Al igual que sus pares reconoce su inexperiencia política. Sin embargo, no come vidrio. Antes de una visita de Chiche a un distrito, les baja la directiva:

- La Señora va a ir a algunos barrios -informa Cristina a sus empleados-. Pero por favor digan en confianza en  cuáles puede haber alguna demanda extraña..., y así directamente no pasa por allí...

Susana Avendaño de González, directora de Asistencia Social Directa del Consejo, fue salpicada por un escándalo que protagonizó su esposo. El hombre -al menos hasta mediados de 1997- se encontraba prófugo de la Justicia. La situación la obligó a delegar sus funciones por un tiempo y bajar el perfil.

Rubén González llegó a la presidencia del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora como hombre la Liga Federal. Cuando se retiró del cargo la Justicia local salió tras sus pasos. El Tribunal de Cuentas de la provincia estimó inapropiados los gastos en los rubros reparación de automóviles y fotocopias que elevó el Concejo.

Pero González no se quedó a esperar la citación judicial en su casa. Junto al ex imprentero Raúl Menéndez -propietario de Taller 4, empresa ganadora de la licitación de fotocopias-, emprendieron la fuga. El fiscal de la causa, Pablo Pardo (6), tipificó sus conductas con un alto contenido delictivo: malversación de fondos de caudales públicos, asociación ilícita y falsedad ideológica de instrumento público en 18 oportunidades.

Cristina Lamari es la consejera encargada de los planes de vivienda del Consejo de la Familia. Como tal coordinó y supervisó la actividad en el Bº Agustin Ramírez. Amiga de Chiche. Modista. Y autoritaria: tal ves es la más autoritaria de todas. Así se la define en voz baja en el Consejo.

Cuando Duhalde llegó a la vicepresidencia de la Nación y a la presidencia del Senado, la futura consejera Lamari cambió de trabajo. Taller 4, por esos años, se hizo cargo de la impresión de gran parte de la papelería de la Cámara alta. Ese crecimiento empresario requirió la incorporación de nuevo personal. Y Cristina Lamari fue la elegida para hacerse cargo de una Jefatura de Ventas de la floreciente empresa: de sacar fotocopias al menudeo pasó a importar fotocopiadoras para la venta mayorista.

Allí se mantuvo hasta que Chiche requirió su compañía nuevamente en La Plata. Primero fue su secretaria y luego adquirió un rol institucional:

- Es una de las personas de mayor confianza de Chiche. Es la que más hace cumplir su palabra... (7)

Las consejeras se cuidan de evitar la ostentación. Lamari, incluso, se encargó de hacer saber que ella no tiene casa propia. Aunque el manejo presupuestario, sin embargo, es el área que mayor incertidumbre ha generado alrededor del organismo. Y tampoco hubo voluntad de clarificarlo:

 

- ¿Porqué hay gastos en el presupuesto de su organismo que no se especifican, como el que dice 'Misiones Especiales: $ 2.000.000.-'?, preguntó el periodista.

- Eso son los los congresos que nosotros hacemos acá y en el interior. A fin de año, yo hago la rendición especificando los gastos, respondió Chiche.

- ¿No sería mejor aclararlo?

- ¿Qué le voy a hacer si no está claro? No puedo vivir aclarando todo, concluyó. (8)

 

Desde su perspectiva, Chiche tiene una particular valorización del dinero. Para ella ciento cincuenta millones de pesos no es una cifra cuantiosa. En ese contexto es natural que el presupuesto del Consejo incluya una partida de 250 mil pesos -685 diarios- para telefonía celular:

- Gracias a Dios que tenemos Movicón, agradeció ante las cámaras de Tiempo Nuevo (9).

Y luego lo fundamentó: para hacer acción social en serio hay que estar técnicamente preparado. Necesitamos computadoras, ya no podemos seguir con los ficheros. Tenemos 600 mil beneficiarios en un programa que tienen que estar registrados. Y también necesitamos movicones... Me puse a averiguar y el mes que más gastamos en movicones, en un organismo que tiene 1000 personas trabajando, fue siete mil pesos.

- Después me manda los datos de los teléfonos, se cubrió el conductor pidiendo pruebas.

- Bueno, como no... No los traje acá -acotó Chiche-, pero se los traigo en cualquier momento...

La cámara se fue alejando. El conductor se dirigió a otra mesa. Tenía más invitados. Chiche quedó en el centro de la escena. Tranquila. No había rasgos de tensión en su cara. Sobre-impresa en la pantalla apareció una leyenda: La producción de éste programa se comunica con Movicón.

 

El Consejo de la Familia concentra toda la actividad provincial en materia de acción social. Si bien no lo dice su denominación, en realidad se trata de un ministerio. Esto es reconocido oficialmente (10).

Los 180 millones de pesos formales que conforman su presupuesto son, aproximadamente, el 2 por ciento del presupuesto total de provincia. Sin embargo, los recursos que destina la gobernación a la acción social constituyen una cifra más elevada. Notablemente: en el período 1991-1996 los fondos se incrementaron cerca del 40 por ciento.

En 1991 destinó $ 642.738.115, 24.-. Esa finalidad, en 1995, alcanzó un total de $ 1.008.559.082,82.-. (11) Y toda esa masa de dinero está concentrada en la gestión de La Señora. Y así será en el futuro.

La acción social, está decidido, llegará al año 2000 con recursos frescos. Y cuantiosos.

El Plan Trienal de gobierno anunciado por el gobernador en el inicio de la actividad legislativa de 1997 le puso cifras. El  proyecto fue elaborado, entre otros, por el vicegobernador Romá y por el ex senador, ex intendente y subsecretario Aníbal Fernández. De los 22 mil millones de pesos que invertirá la gobernación en tres años, el once por ciento será destinado al Consejo de la Familia.

Chiche tendrá, entonces, 2500 millones de pesos para continuar con su distribución de raciones de huevos y avena en los barrios carenciados del Conurbano.

 

Todas las consejeras reconocen su falta de conocimientos políticos. Dicen que no entienden. Y que no les interesa. Todas ellas, sin embargo, saben dónde están paradas. Cuando se inició 1997 y se reintegraron a sus tareas, todas ellas pusieron en claro el contexto del trabajo que aguardaba su dedicación. Y no dejaron pasar oportunidad de recordarselo a sus empleados:

- Bueno..., -dijeron- este es un año electoral. Queremos gente de confianza... Nos van a pegar, y nosotras queremos gente que responda...

 

(1) Astróloga Mabel Ianes. Ruleta Rusa, Radio Mitre. Entrevista de Nancy Pasos. 12-4-97.

(2) Entrevista del autor.

(3) Esteban Schmidt, Página/12, 12-2-97.

(4) La situación se produjo en el programa Dos en la Noticia, Canal 9. 10-3-97.

(5) Entrevista del autor con gremialistas y profesionales del Consejo de la Familia.

(6) Página/12. 26-12-96.

(7) Idem 4.

(8) Dario Gallo y Carina Porchetti. Noticias. 5-4-97.

(9) Tiempo Nuevo, América, 24-3-97.

(10) Chiche Duhalde. Dos en la Noticia, Canal 9. 10-3-97.

(11) Centro de Estudios Bonaerenses, CEB. Informe de Coyuntura. Nº 61/62, Nov-Dic. 1996. En base a datos de la Contaduría General de la provincia de Buenos Aires.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TRES

 

 

Las Instituciones:

Subordinación y valor

 

 

 

 

Los magos, los acrobatas, los clown/ mueven los hilos

con habilidad (..)/ Oye hijo: las cosas están de éste modo/

una radio en mi cuarto me lo dice todo/ tenés sábados,

hembras y televisores/ tenés días para amar

aún sin los pantalones/ No preguntes más...

Instituciones, Charly García

 

 

 

 

 

 

- ¿Usted me da un millón de dólares

-preguntó el detenido Steck- si le digo algo?

El juez se quedó duro. Miró para atrás.

Cruzó miradas y cambió gestos con quienes lo acompañaban

en su despacho. Apenas lo pensó.

Macchi me clavó la vista y me dijo:

- De acuerdo ..., le doy el millón de dólares.

De un diálogo en la instrucción del Caso Cabezas

 

 

 

 

 

 

Qué ves. Qué ves cuando me ves/

cuando la mentira es la verdad./

El bien y el mal definen por penal.

Qué ves, Divididos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Legislatura

 

Los macaneos qu' en el Congreso/ largan los lauchas que morfan queso/ (..)

Banderas blancas de parlamento/ que hablan al hombre de poco vento/

de las miserias del arrabal/ cantos de trapos, roña, alegría/

que se termina cuando la orgía/ ya no da más.

Ropa tendida, Dante Linyera

 

El presupuesto del año 1996 de la Legislatura bonaerense fue de 157 millones de pesos. De los cuales 90 correspondieron a gastos de Diputados y los 67 restantes al Senado provincial (1).

De los últimos seis años el 94 fue el que tuvo el presupuesto más alto: 184 millones. A partir de estas dos cifras se puede obtener un promedio del prespuesto legislativo.  La cifra se clava en los 170 millones. Multiplicado, a su vez, por seis años, da un total de mil veinte millones de pesos.

Si el vicegobernador y presidente de la Cámara de Senadores resulta confiable como fuente, el manejo del presupuesto legislativo bonaerense es escandaloso. Los hechos:

Rafael Balito Romá no es una pieza menor en la estructura de poder duhaldista en la provincia. A lo largo de los dos períodos de gestión probablemente pasó más horas en el sillón de gobernador que el propio Duhalde. En ese punto coinciden diversas fuentes.

- El vicegobernador Romá, con quien tengo una excelente relación, se ocupa de la parte ejecutiva mientras yo viajo (por la provincia), reconocía Duhalde en el primer año al frente de la gobernación (2).

Esa confianza fue ratificada a lo largo de los años. Durante los primeros días de 1997 Romá fue encomendado por el gobernador para hacerse cargo de su Plan Trienal de gobierno. No era una tarea menor: se intentará plasmar allí definiciones políticas esenciales que le sirvan a Duhalde como carta de presentación de su pensamiento en su condición de precandidato justicialista a la Presidencia de la Nación; objetivo que ha duplicado la responsabilidad de Romá en el diseño de este Trienal. (3)

La confianza en Romá se funda en dos hechos: sus demostraciones de lealtad y la falta de una estructura que le permita el vuelo propio. Ese punto, precisamente,  lo diferencia de su colega de la Cámara de Diputados, Osvaldo Pelado Mércuri.

Balito llegó a los 42 a la vicegobernación. Pero en La Plata estaba desde 1988. En la gestión de Cafiero había ocupado el sillón de ministro de Acción Social. La actividad política, en la década del setenta, la inició en su Ramallo natal. Pero su llegada al poder no le hizo olvidarse de su pueblo. Los 9 millones del presupuesto anual de su municipio se elevó, a través de un subsidio del Senado provicial, a 12 millones (4).

Los que lo conocen dicen que tiene un carácter temperamental. Lo definen, además, como efusivo y poseedor de un agudo sentido del humor. También se le reconoce una inclinación por la vida sana y el deporte.

Prueba de ello es el gimnasio que hizo construir en el cuarto piso del Senado. (6) En un depósito que había pertenecido al área de Mantenimiento hizo instalar una cinta electrónica sinfin -Vitamaster Premier Series-, con relojes de medición de tiempo y velocidad, indicadores de ritmo cardíaco y consumo de calorías. El ámbito fue previamente empapelado, alfombrado y pintado, con predominio del color gris petróleo. Además de la Vitamaster, instaló un televisor color de 20', un teléfono, una heladera portatil y un espejo de 1,50 metros de alto por 2 metros de ancho.

El Día de los Inocentes, en 1996, cayó un sábado. En su Quinta de San Vicente -Don Tomás-, la casa de gobierno alternativa, Duhalde lo destinó para reunirse con miembros de su gabinete. Romá adelantó el regreso a La Plata. Tenía que hacer declaraciones a la prensa (5). Y tuvieron la envergadura de una operación. Relajado y sonriente, vestido con un jean y una chomba lila, Balito pateó el tablero:

 

- En la Legislatura, sinceramente, debemos admitir que el 30 o 40 por ciento del presupuesto está destinado a su funcionamiento específico. Y el resto es financiamiento encubierto de la actividad política...

 

Semejante revelación no podría haberse efectuado sin un guiño del jefe. La operación, que lo incluía como responsable del manejo de los fondos del Senado, tenía a Mércuri como principal destinatario. En realidad, fue apenas un mensaje íntimo. El presupuesto legislativo del año siguiente no presentó cambios significativos.

De acuerdo a los números de Romá, con el 35 por ciento de su presupuesto se financia la actividad legislativa. Por lo tanto, el 65 por ciento restante fue desviado a otros fines. Según el presidente del Senado, esos fines fueron sostener la actividad partidaria.

Si se le ponen cifras a los porcentajes del vicegobernador el resultado es escandaloso. Sobre un total promedio de 1.020 millones de pesos en los últimos 6 años, la actividad legislativa insumió 357 millones de pesos.

Esos 663 millones de pesos de saldo restante, según las cuentas del presidente del Senado, no se perdieron. Con ellos se financió el merchandasing de la actividad partidaria: pasacalles, afiches, actos, solicitadas y colectivos ...

Palabra de vicegobernador y presidente del Senado.

 

(1) El Día, en base a cifras y fuentes oficiales.

(2) La Nación, 18-10-92.

(3) El Día, 12-1-97.

(4) IBAP, Instituto Bonaerense de Análisis y Proyectos. Entrevista del autor.

(5) El Día, 29-12-96.

(6) Archivo Periodístico, CD Rom, Parlamentario, 1992-1995.

 

Tríptico

 

Hay que ser duro con el que se porta mal.

Senador Aníbal Fernández

 

La segunda semana de octubre de 1996 fue agitada. La Legislatura bonaerense aprobó dos leyes arrasadoras. Apuntaron directamente a las autonomías municipales y a sus controles financieros. La tercer pata de ese tándem -disminución en el número de concejales- no llegó a presentarse. Pero la idea no fue herida de muerte.

El escándalo suscitado por la iniciativa, y por la metodología de aprobación, mutiló su aplicabilidad. Pero pusieron de manifiesto una intención. Revelaron la identidad de la presa. E hicieron saber hasta dónde llegarían las estrategias de captura.

 

El contexto: La tierra es roja. El contraste con la vegetación impacta. Verde, rojo y azul. Selva, tierra y cielo. Es una geografía distinta a la pampeana. Allí un bonaerense juega de visitante. Se pierde el contacto con la rutina de todos los días. No hay reuniones de gabinete. No hay llamados de ministros. Ni operaciones ni consultas de la prensa. Es la selva misionera, un entorno paradisíaco.

A 80 de la ciudad de Posadas y a 4 kilómetros de la pequeña localidad de Leandro Alem -en medio de un paisaje ondulado-, se encuentra el Centro Vida Sana de Misiones. El pastor adventista Ricardo Tré se encarga de dirigirlo. A las 6, 30 del miércoles 9 de octubre de 1996 Duhalde inició la jornada con actividades físicas. Caminó por el parque cerca de una hora y media. Luego desayunó frutas y cereales. El café y el té, por sus componentes estimulantes, estaba excluído de la dieta.

El resto de la mañana lo dedicó a las consultas médicas. Se entrevistó con nutricionistas, cardiólogos y clínicos. Antes del almuerzo hizo una sesión de masajes y sauna. A las 12,30, en punto, se le sirvió un menú basado en ensaladas -abundantes en proteínas- y en sopas.

El gobernador había llegado al Centro el domingo anterior. Se quedó hasta el viernes siguiente.  Estuvo acompañado por su secretario privado Abel Morán, y por el titular de la Casa de la Provincia, Juan Bautista Pampuro. Durante seis días Duhalde fue uno más de un grupo de doce empresarios y profesionales. Todos llegaron hasta esa tierra roja para recuperarse del estrés, para dejar de fumar o perder kilos.

A primera hora de la tarde de ese día, en la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, se reservaba un número de expediente para darle estado parlamentario a un proyecto de ley con media sanción, pero que aún no existía.

El proceso no sólo fue inédito, sino también improcedente.

A las 14, 30 el gobernador retomó las clases de gimnasia. Después hubo deportes. El Centro ofrecía varias opciones: padlle, natación y fútbol. Duhalde eligió meterse en un picadito. Se mostró en buen estado físico. Después hubo reláx. Hasta las 19 ocupó el sauna. Y a las 20 se le sirvió la cena. Esta vez fueron ensaladas en base a frutas cocidas.

El año se había iniciado con cifras preocupantes. Merecían la tranquilidad suficiente como para no actuar bajo tensiones molestas. Había que medir cada paso.

 

Los municipios de la provincia comenzaban a mostrar sus déficit. A febrero de ese año llegaban a los 600 millones de pesos, cerca del 10 por ciento del presupuesto provincial. (1) Otras fuentes arrojaron cifras aún mayores. (2) Oficialmente se reconocían los desequilibrios. Pero se los situaba, apenas, en los 150 millones de pesos. Sólo dos distritos que acababan de ser divididos -Morón y Gral. Sarmiento- cubrían esa cifra.

Los principales problemas financieros se presentaron inicialmente en dos comunas díscolas. Morón, del ex menemista Juan Carlos Rousselot, acumulaba un rojo 80 millones sobre un presupuesto de 133. Y Gral. Sarmiento, en manos de Luis Ortega -hermano de Palito-, tenía una deuda de 70 millones de pesos. Al ahogo financiero de esos municipios le sucedió la división política. Pero los problemas no terminaban allí. Apenas fueron el inicio.

En 1995 la Legislatura había aprobado dos leyes del Ejecutivo. Eran el soporte legal de la política provincial de ajuste. La Ley 11.582 reformó el artículo 31 de la Ley Orgánica Municipal (3)

. Con la modificación se estableció que la formulación, aprobación y ejecución del presupuesto debían ajustarse a un estricto equilibrio fiscal. El pánico de los intendentes y funcionarios municipales era una directa consecuencia de la cláusula que los responsabilizaba patrimonialmente en caso de desequilibrios.Esa norma se completó con la Ley 11.756 -promulgada en diciembre de 1995-. Con ella se declaró el interés prioritario del Ejecutivo en sanear financieramente a las comunas bonaerenses. Entre otras medidas se impuso la reducción en las remuneraciones por antigüedad y garantizó la puesta en marcha de un plan de disponibilidad de los empleados. (4) Los trabajadores salieron de inmediato a rechazar estas medidas. Su presencia frente a la Legislatura produjo una de las primeras -y más fuertes- respuestas represivas a las protestas.

Junto a estas dos medidas el gobierno provincial autorizó a los municipios a emitir bonos de cancelación de deudas. Los proveedores -en su mayoría pequeños empresarios y comerciantes locales- deberían esperar entre 8 y 16 años para recibir el efectivo.

El Tequilazo había llegado a las calles del Conurbano. Los barrios del antiguo cordón industrial entraron así a la globalización: por la ventanilla de los acreedores.

- Estamos armando un sistema para crear un mercado secundario donde puedan ser negociados esos títulos, que además podrán usarse para pagar tasas municipales, anunció por esos días el ministro de Economía provincial, Jorge Lemes Renicov, ante las críticas de los proveedores que le negaban el mínimo valor a sus bonos de consolidación. (5)

Mientras para el funcionario las comunas sufrieron complicaciones económicas como sucedió también a nivel provincial y nacional, otras fuentes daban mayores precisiones del fenómeno. Las causas principales de estos desequilibrios fueron variadas: a la caída de la recaudación por el deterioro de la situación económica se le debía agregar una elevada tasa de evasión fiscal, que en el Conurbano alcanzó un promedio del 65 por ciento; el aumento de las plantas de personal por motivos de clientelismo político o como formas de subsidio al desempleo encubierto; y un factor fundamental se estableció en la mala administración, en los abultados contratos con los proveedores y prestadores de servicios, y en los manejos dilapidarios de los fondos públicos, en muchos casos rayanos con la corrupción. (6)

En setiembre de 1996 los intendentes salieron a reclamar aire. No podían cumplir con las metas impuestas desde La Plata. Y corrían el serio riesgo de terminar entre rejas. O pagando de su propio bolsillo los costos de la fiesta. Situación a la que no querían someterse.

 

Las cuentas flexibles: La iniciativa la tomaron intendentes y ex intendentes del Conurbano. Sus preocupaciones fueron transmitidas personalmente al gobernador y al ministro de Gobierno, Rubén Citara, en varias reuniones:

- Si se aplica la legislación vigente voy a terminar preso, porque plata no tengo para pagar el déficit que heredé, le reconoció un jefe comunal al diario El Día. (7)

El reclamo inicial de los intendentes tenía un piso. Pretendían una flexibilización de los déficit de por lo menos el 10 por ciento de sus presupuestos comunales. Por primera vez, después de meses de reclamos, trascendía a los medios que el gobernador había admitido la posibilidad de estudiar la modificación de la legislación.

Se analizaron varios caminos. Los principales fueron tres: encontrar fuentes genuinas de financiamiento para las administraciones municipales -lo que fue rápidamente descartado-; consolidar deudas y utilizar nuevos bonos para cancelación de importes superiores a los 3.500 pesos y, la alternativa finalmente explotada, que apuntó a modificar la legislación vigente.

La legislatura tendría que proveer el aire financiero que reclamaban los intendentes. Lo que no podía resolver la ciencia económica iba cerrar con la fuerza de una operación política.

A cuatro semanas de trascender públicamente la voluntad de estudiar la flexibilización financiera, la intención tenía forma de ley. El verdadero objetivo se escondía debajo de un proyecto que, ingenuamente, entró por Comisión con un único artículo. Pero cuando llegó al recinto contaba con 16. Había llegado la hora de correr los velos.

La idea original de flexibilizar la ejecución presupuestaria de las comunas dió paso a una norma que arrasó con los controles financieros. Y puso en manos del gobernador, además, el destino de las comunas con problemas políticos y judiciales.

La flexibilización lograda era tan absoluta que había consagrado la impunidad por ley:

 

Se modificó el procedimiento de destitución y suspensión de los intendentes. Sólo podrían ser suspendidos en sus cargos cuando se dicte el auto de prisión preventiva firme -hasta ese momento bastaba la acusación fiscal-.

Las nuevas reglas podrían aplicarse en municipios con conflictos a la fecha de sanción de la ley.

Limitó el régimen de acefalía. Al intendente sólo podría reemplazarlo el primer concejal de su propio partido electo en el mismo comicio que el jefe comunal.

En caso que el primer concejal no pueda asumir, el gobierno provincial designaría un comisionado municipal que llamará a elecciones.

En situaciones en las que el intendente sólo haya sido suspendido y el primer concejal no lo pueda suceder, el comisionado provincial se haría cargo del ejecutivo por el tiempo que perdure la referida situación.

Reguló también la acefalía de los Concejos Deliberantes. El gobernador también podría designar un comisionado.

En el orden financiero, el proyecto quitó al Tribunal de Cuentas las facultades para regular las actividades económicas, financieras y patrimoniales de los municipios. Esas potestades las ejercería el gobierno bonaerense.

Se flexibilizó además la obligación de los jefes comunales de cerrar sus presupuestos sin déficit. El gobierno establecería el límite de los endeudamientos.

Al Tribunal de Cuentas se le estableció un plazo de 90 días para aprobar o desaprobar las cuentas de los municipios. Pasado ese lapso sin resolución del Tribunal se darían por aprobadas. (8)

 

Punteros en apuros: La semana que la Legislatura aprobó el proyecto -con el voto de la mayoría justicialista- una extensa lista de intendentes y funcionarios comunales sintieron que la tierra se habría bajo sus pies.

Las denuncias de corrupción se extendían de despacho en despacho, y de comuna en comuna.

Si esas presentaciones judiciales continuaban su curso había quienes llegarían de modo abrupto al final de sus carreras políticas. Otros perderían sus escritorios. Y había quienes se quedarían sin bienes más preciados, como la libertad.

La legislatura debía tirarle una soga a los punteros locales en aprietos.

En gran medida la Legislatura se hizo cargo de aportar la asistencia sanitaria. Había que cerrar las heridas que provocaba la batalla interna en los distritos. Las peleas chiquitas entre punteros de la Liga Federal y la Liga Peronista Bonaerense -LIPEBO- requerían de un gran acuerdo político de caciques. Las peleas que se libraban por abajo debían contar con un marco de contención por arriba.

El caso testigo se situó en la localidad de San Miguel. Su intendente, el federal José Chicho De Luca, acumulaba denuncias por malversación de fondos y enriquecimiento ilícito. El denunciante, el concejal lipebista Manuel Hernández, tuvo que callarse la boca cuando salieron a la luz sus propios procesos por cohecho y estafa. Y en medio de la comedia, el oficialismo veía a la oposición aumentar sus chances de quedarse con la intendencia.

En Lanús los corruptos se confesaban frente a una cámara oculta. El secretario de Salud, Hugo Salice, le revelaba a los periodistas de Telenoche Investiga -disfrazados de empresarios de coima fácil- los manejos de la comuna administrada por el histórico Manuel Quindimil:

- (Manolo) recibe de la empresa recolectora de residuos Alvarez-Patiño un millón de dólares anuales.

El lipebista Quindimil sospechó que detrás de la operación estaba la mano de Reynaldo Pierri. El hermano del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, federal como él, intentó todas las opciones para quedarse con el principal sillón de la intendencia.

El federal Aníbal Fernández fue el encargado de fundamentar la flexibilización en la Cámara de Senadores. Su interés era personal. Había sido arrojado por la ventana de la intendencia de Quilmes con denuncias que nunca tuvieron un claro origen. Su sucesor, el lipebista Federico Scarabino movió sus fichas cuando Fernández se jugó por la reelección. En 1993 (Scarabino) habló con una amiga suya, que por entonces era concejal del Frente Grande. A la semana, el Frepaso denunciaba a Fernández por un contrato irregular a un estudio de abogados a 15 mil dólares por mes. (9)

Esa misma semana una megacausa cumplía seis meses en un cajón de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Cuatro jueces en lo Criminal y Correccional del Departamento Judicial de Lomas de Zamora le habían transmitido una solicitud atendible: pretendían subdividir una investigación que alcanzaba a 3000 funcionarios municipales sospechados de enriquecimiento ilícito desde 1991.

El volumen de la tarea tenía una envergadura inabarcable para un solo juez. Se trata del mayor proceso de corrupción de todos los que permanecen en trámite en el país. Pero la mayor parte del proceso lo transcurrió parado.

El 15 de junio de 1995 los jueces Marcelo Soukop, Hugo van Schilt, Miguel Navascues y Silvia González iniciaron la causa de oficio. Para ello ni siquiera contaron con el apoyo de los fiscales.  Entre los 3000 investigados se encontraban todos los intendentes, concejales, consejeros escolares, funcionarios municipales y sus familiares de cinco distritos justicialistas: Almirante Brown, Esteban Echeverría, Lanús, Avellaneda y Lomas de Zamora.

Los jueces iniciaron la causa alertados por su sentido común: encontraron casos donde una persona con un sueldo de mil pesos habría comprado una casa de 300 mil. Junto a ello, el primer elemento que llamó la atención de los investigadores fue la falta de las declaraciones juradas patrimoniales. Este trámite es obligatorio para todo funcionario provincial, pero en la práctica nadie lo cumple. (10)

 

La operación:  Una filtración de prensa obligó a acelerar los tiempos. (11) El jueves 3 de octubre, en horas del mediodía, tres intendentes y dos legisladores se reunieron en un despacho reservado del Senado. José Díaz Bancalari -titular del Bloque de senadores del justicialismo-, y Osvaldo Mércuri -presidente de la Cámara de Diputados- aprobaron la operación. Raúl Othacehé -intendente de Merlo-, Julio Alak -intendente de la Plata- y Antonio Libonatti -intendente de San Martín- tocaron el cielo con la manos. El lobby comunal estaba a punto de obtener la anciada flexibilización administrativa.

Hasta ese momento se trataba de una operación reservada. El mismo jueves ingresa a la Comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos del Senado el proyecto ES 134 96-97. En su único artículo proponía la modificación del Art. 31 de la Ley Orgánica Municipal. La Comisión lo aprueba, pero eleva el proyecto a 16 artículos.

En el Senado la operación estuvo en manos de Aníbal Fernández. Su experiencia como intendente de Quilmes, donde los reclamos judiciales lo pusieron en fuga durante unas semanas, lo convertía en el mejor exponente de los temores de los jefes comunales en actividad.

El contador Fernández tenía aversión por el Tribunal de Cuentas, a quién aún le debe las rendiciones presupuestarias de los dos últimos años de gestión -nada menos que la mitad de su mandato-. En una situación similar se encontraba Julio Alak, intendente de La Plata -e integrante del mismo grupo político que Fernández-, que había sido multado por el Tribunal por irregularidades en sus propias  rendiciones.

- La idea original era hacer una flexibilización bajo ciertos límites. El gobierno provincial estuvo al tanto de ésta iniciativa y dió su acuerdo. Era el tema menos conflictivo. Pero después los intendentes empezaron a trabajar la idea de recortar al Tribunal de Cuentas. A partir de allí se inicia una polémica entre los impulsores del proyecto. Estaban los que se inclinaban por mandar sólo la flexibilización de los presupuestos y tirar para adelante lo del Tribunal. Y en el fin de semana anterior a su tratamiento resuelven tirar todo junto porque sino el quilombo iba a durar más tiempo. (12)

La iniciativa borró en dos artículos las pocas atribuciones formales que aún conservaba el Tribunal. Y las que no eliminó ésta norma se lograrían atenuar por otros medios -como se verá más adelante-.

El inciso 6 del artículo 165 de la Ley Orgánica Municipal disponía que los municipios publiquen semestralmente en medios de prensa locales la situación de sus finanzas -en los hechos esto sólo se lleva a cabo de modo excepcional-. Se debían incluir, también, los servicios prestados, costos y recursos con los que se financiaron, en la forma que reglamente el Tribunal.  Ni siquiera esa mínima atribución dejó en pié la iniciativa.

La linea conductiva de las reformas fue una automática transferencias de atribuciones. Del Tribunal al Ejecutivo bonaerense. El mejor ejemplo fue la reforma propuesta para el artículo 282 de la Ley Orgánica. La capacidad de reglamentar en todo lo concerniente a la actividad económica, financiera y patrimonial de las municipalidades y a sus rendiciones de cuentas, pasó a convertirse en una atribución del Ejecutivo. (13)

Esta descomunal concentración de poder se gestó de modo encubierto. La avidez ilimitada de sus impulsores, sin embargo, los colocó al borde del fracaso.

La noche del 10 de octubre, en los palcos del Senado, se apiñaban los punteros. Había secretarios, asesores e intendentes. Los celulares sonaban a destajo. Se sucedían las exposiciones de los senadores opositores. El contador Fernández tenía su banca llena de apuntes. Le contestaba a todos. En su fundamentación abundaron las citas históricas.

Se remontó a Martín Rodríguez y a su ley de anulación de lo cabildos, de 1821. Salpicó su prosa con párrafos de Dardo Rocha, en una forma de homenajear al fundador de la ciudad que lo escuchaba. En una muestra de pluralismo democrático pasó también por Ideler Tonelli y Oscar Alende. Desde uno de los palcos, su sucesor en la intendencia de Quilmes, Federico Scarabino, escuchó atentamente las palabras de ese momento histórico para la provincia y sus municipios:

- Aquí se trata de una lucha denodada para explicar la necesidad de atacar a la corrupción -dijo Fernández-, y de que se exprese el pueblo... (14)

 

(1) Clarín. 8-2-96.

(2) "Las deudas de las comunas bonaerenses están entre los 500 y 800 millones de dólares". El Cronista. 5-3-96.

(3) "No se autorizarán gastos sin la previa fijación de sus recursos". Art. Nº 31, Ley Orgánica Municipal. Edición de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, 1991.

(4) Diario Hoy, La Plata. 10-3-96.

(5) Idem 2.

(6) Idem1.

(7) El Día, 3-9-96.

(8) El Día. 10-10-97.

(9) Ernesto Semán, Página/12. 10-10-96.

(10) A mediados de 1997, la Suprema Corte aún no se había expedido sobre la solicitud de los jueces.

(11) El semanario El Parlamento, de La Plata, anticipó la operación en su edición Nº 91. 7-10-96.

(12) Entrevista del autor con un periodista especializado en temas legislativos provinciales.

(13) El texto original de la Ley Orgánica señalaba: "El Tribunal de Cuentas reglamentará las disposiciones de ésta ley en todo lo concerniente a la actividad económica, financiera y patrimonial de las municipalidades y a sus rendiciones de cuentas". La reforma propuso apenas una modificación: donde se lee Tribunal de Cuentas debe leerse Poder Ejecutivo.

(14) Versión taquigráfica de la sesión.

 

El Tribunal de Cuentas

 

Menos el sueldo, nos sacan todo.

Director del Tribunal (1)

 

El órgano en el que delegó la Constitución provincial las funciones de contralor financiero es el Tribunal de Cuentas. Su función específica es: examinar las cuentas de percepción e inversión de las rentas públicas, tanto provinciales como municipales, aprobarlas o desaprobarlas y, en este último caso, indicar el o los funcionarios responsables, como también el monto y la causa de los alcances respectivos. También está facultado a inspeccionar las oficinas provinciales o municipales que administren fondos públicos. (2)

En la realidad, esas atribuciones -antes y después de las modificaciones aprobadas el 10 de octubre de 1996- se diluyeron entre la confusión burocrática y las especulaciones políticas.

Para el Tribunal no fue sencilla la tarea de husmear en las cuentas públicas. No abundó la colaboración. En muchos casos, incluso, nunca le llegaron las rendiciones que debía aprobar.

En los ejercicios de 1991 a 1995 hubo 22 municipios que jamás presentaron sus rendiciones, y 141 lo hicieron de modo tardío. Situaciones similares se presentaron con organismos descentralizados y de la administración central. La Dirección General de Cultura y Educación -al menos a diciembre de 1996- no había completado su rendición del año 1994, y el ministerio de Salud debía la rendición de 1993. (3)

Las modificaciones a la Ley Orgánica significaron un intento de blanqueo. La estrategia fue sencilla: se le puso plazo al órgano de contralor para expedirse y, además, a esa modificación se le atribuyó retroactividad. De este modo quedarían aprobados gastos municipales por 11 mil millones de pesos. Pero al agregarse las cuentas provinciales -administración central y reparticiones autárquicas- la masa a blanquear llegaba a los 20 mil millones de pesos.

Pero la actitud del Tribunal de Cuentas recorrió un camino, cuanto menos, sinuoso. En el 95 y en el 96 falló mucho incluso en contra de intendencias justicialistas. De esto modo, y de alguna manera, colaboró con el ajuste. En la medida en que empezaron a saltar temas más complejos se lo quiso limitar en sus funciones. (4)

De acuerdo a las necesidades políticas de los punteros el Tribunal fue capaz de modificar sus propios dictámenes: el intendente de San Pedro, Julio Pangaro, tenía los ojos de una Comisión Investigadora -integrada por concejales oficialistas y opositores- sobre su administración. El principal elemento de sospecha era una presentación del Tribunal. Consideraba una falta grave que Pangaro no conteste sus pedidos de informes. Entre otras irregularidades el intendente era investigado por los aumentos de sueldo -dispuestos por decreto-  con que benefició a los miembros de su gabinete. Ese plus lo recibieron por dedicación exclusiva. Además, Pangaro había dispuesto gastos por un millón de pesos sin autorización del Concejo Deliberante.

Las sospechas financieras sobre la cuentas de Pangaro amenazaban con dejarlo fuera del cargo. El intendente respondió políticamente: organizó una marcha en su favor frente al Palacio municipal. Con 200 adictos obtuvo el primer punto de apoyo. El otro se lo brindó el gobernador: lo puso al tanto de la situación. Le expuso los riegos y pidió ayuda. Si estallaba el escándalo la intendencia podría cambiar de manos.

A las pocas horas del encuentro Duhalde-Pangaro el Tribunal de Cuentas modificó su dictamen. La falta de respuestas a sus pedidos de informes perdió gravedad. Sin explicaciones el órgano de contralor provincial consideró que la actitud de Pangaro no reviste la mayor importancia. (5) La Comisión Investigadora, de este modo, perdió uno de sus principales elementos de presión.

Las modificaciones al Tribunal de Cuentas y a la Ley Orgánica de la Municipalidades fueron una apuesta de máxima. Pero lo que se obtuvo, de mínima, alcanzó para flexibilizar las cuentas comunales y limitar aún más los controles financieros. La operación, si bien estuvo protagonizada por legisladores e intendentes, en todo momento tuvo el acuerdo del Ejecutivo:

 

- Nada puede salir sin un acuerdo, sobre todo como es la estructura de gobierno en la provincia. Es unitaria. Nadie hace nada que pueda irritar al gobernador. El tiene el manejo del poder. La prueba más clara es que el 90 por ciento de las leyes aprobadas fueron iniciativas de la gobernación. (6)

 

El Ejecutivo hizo el guiño pero no estaba dispuesto a poner la cara por el proyecto. El gobernador, al momento de la sanción, se fue al extremo noreste argentino, en el límite con Brasil. Y cuando regresó a La Plata las negociaciones se establecieron sobre hechos consumados.

El Tribunal salió a defender sus restos. Para ello utilizó, con cuentagotas, su mejor arma: las irregularidades detectadas en la rendiciones de cuentas de los municipios.

Eduardo Grinberg, presidente del Tribunal, es un radical de San Isidro. Ejerció el cargo desde febrero de 1987. Allí llegó nombrado por el entonces gobernador Alejandro Armendariz. En 1989 sorteó dos intentos para limitar sus atribuciones. En ese momento, la iniciativa fue vetada por el gobernador Antonio Cafiero.

El primer paso que dió para sortear el nuevo avance fue una carta de siete carillas enviada a Duhalde: esta reforma plantea un conflicto de poderes, porque elimina facultades que son originarias y que emanan de la propia Constitución. (..) En caso de aprobarse concurriremos a la Suprema Corte de Justicia para que dirima la cuestión. (7) Como se verá más adelante, el recurso de la Corte jamás  podría convertirse en una amenaza de riesgo para alguien con tantos amigos en su seno.

El segundo paso en la estrategia del Tribunal fue hacer públicas una serie de irregularidades contables en un municipio especial: Lomas de Zamora.

La operación tuvo la delicadeza y precisión de un cirujano. Con simultaneidad a las conversaciones formales e informales con funcionarios del Ejecutivo, el Tribunal dió a conocer una serie de cifras escandalosas: el Concejo Deliberante de Lomas gastó 1.600.000 pesos en la reparación y mantenimiento de 10 autos, y otro millón en fotocopias en un solo año. (8)

El mensaje enviado al gobernador tenía dos claras lecturas. Hizo saber que contaba con información judicialmente comprometedora para numerosos punteros de su staff íntimo, lo cual podría convertirse en una piedra en el camino de quien tiene a la Casa Rosada en su horizonte. Pero también, esa misma información podría ser útil para justificar la reducción en el número de concejales, tal como propuso el Ejecutivo provincial.

La posibilidad de mantener una cumbre entre Duhalde y Grinberg, a fines de 1996, era una fruta madura.

El encuentro fue en la gobernación. Grinberg concurrió acompañado por las autoridades del Tribunal. Duhalde asistido por su ministro de Gobierno, Rubén Citara. Pocillos de café y copas de agua mineral de por medio, el acuerdo no tardó en llegar. El busto de Eva Perón, ubicado detrás de la cabecera del gobernador, fue testigo de las coincidencias.

De la cumbre, ambas partes, se retiraron con el anuncio del veto total a las modificaciones. Cuando el tema perdió intensidad política se conocieron los términos del reparto: los municipios iban a cerrar sus cuentas con el ansiado criterio de flexibilidad:

- Se va a estudiar quien la merece -dijo Grinberg- y quien no la merece...

De este modo, se introdujo la posibilidad de manejar discrecionalmente las cuentas de los municipios. El criterio neutro de la revisión administrativa fue reemplazado por un análisis político sujeto a negociación.

Y el Tribunal conservó una atribución ansiada. A cambio de aceptar la transferencia al Ejecutivo de la capacidad de regular lo concerniente a la actividad económica, patrimonial y económica de los municipios -art. 282-, conservó la facultad de nombrar funcionarios en las delegaciones del organismo en el interior de la provincia y nombrar personal a cargo. Para algunos funcionarios fue un buen negocio:

- Nombrar personal implica un nada despreciable aparato político... (9)

 

A sesenta kilómetros de la ciudad de La Plata, en el partido de La Matanza, los concejales tienen mucho trabajo. Sobretodo si se dedican a analizar los expedientes y proyectos que envía el Ejecutivo. No es una tarea fácil. Es solitaria y requiere paciencia:

- Ahora el Ejecutivo está mandando los pedidos de informes del año '88, solicitados por concejales que terminaron su mandato hace cuatro años...

En los municipios abundan los sobreprecios. Pero no es fácil probarlo. Y cuando se tienen las pruebas es más complejo aún que los organismos de control se hagan cargo de la denuncia. Se pueden pagar equipos de filmación a 42 mil pesos, aunque el precio de mercado no supere lo 4 mil. (10) Es más complicado aún encontrar a un funcionario que explique la necesidad de un equipo de filmación profesional en una municipalidad.

El hombre, después de cuatro años de mandato, dijo que ya no tiene a quién tocarle el timbre:

 

Yo fuí a hacer una denuncia. Era mi primer año como concejal. Fuí con los papeles en la mano. Me acompañaba un diputado, que era a la vez amigo personal del integrante del Tribunal que fuimos a ver.

Nos recibió en la Torre, en la ciudad de La Plata. Nos metieron en un despacho lleno de papeles. Daba idea de viejo, de abandonado.

Fue una charla distendida. Amigable. Y sobre todo en confianza. En un momento este hombre nos dice:

- Mirá, en la época de Armendariz nosotros éramos poco menos que mendigos. Y ahora cobramos nueve mil dólares por mes. Yo con estos no me tiro..., si quieren les podemos llegar a pegar un tirón de orejas...

Me lo dijo en la cara. No se iba a arriesgar a perder los nueve mil dólares por mes.

- Mucho gusto. Buenas tardes, le dije.

Le dí la mano, pegué media vuelta y me fuí. Nunca más volví al Tribunal de Cuentas.

¿Qué iba a hacer? De ahí me fuí a la Justicia. Hace tres años de ésto. Todavía estoy esperando que me citen para ratificar la denuncia... (11)

 

(1) Reconocimiento de un director del Tribunal de Cuentas. El párrafo completo señala: "'Salvo el sueldo, nos sacan todo', comentó uno de los directores del Tribunal, que admitió sin embargo que su salario superaba los 2.000 pesos, y el de Eduardo Grinberg, Presidente del Tribunal, 'podría llegar a los 10 mil pesos, con los gastos, etcetera... aunque eso no lo puedo confirmar". El Parlamento. 26-12-96.

(2) Artículo 159 de la Constitución provincial.

(3) Estadística del Tribunal de Cuentas. La Nación, 19-10-96. El Día, 16-11-96.

(4) IBAP, Instituto Bonaerense de Análisis y Proyectos. Entrevista del autor.

(5) Diario Hoy, 22-8-96.

(6) Entrevista del autor con un periodista especializado en temas legislativos provinciales.

(7) El Día, 16-11-96.

(8) Estos casos forman parte de otro capítulo de ésta investigación.

(9) Idem 1.

(11) Orden de compra Nº 677/1993 para la adquisición de una video cámara Camcorder S-VHS portátil con cargador, fuente y batería: $ 13.930.- Orden Nº 1.045/1993 para la adquisición de accesorios para videograbadoras y fotografías, cabeza de cámara, lente, micrófono, trípode: $ 27.788.-

(11) Concejal de La Matanza. Entrevista del autor.

 

Jueces, letrados y peritos

 

El Gobierno necesita que la Justicia lo acompañe

desde el punto de vista ideológico. Los poderes Ejecutivo,

Legislativo y Judicial, deben actuar en forma coordinada.

Eduardo Duhalde

 

Lo que dice el gobernador es cierto.

James Cheek (1)

 

- ¿Existen las recomendaciones?, preguntó el periodista.

- Yo las llamaría presentaciones -respondió el ministro de Justicia-. El candidato normalmente viene presentado por alguien, en su mayoría jueces. También hay presentaciones de políticos.

- ¿El amiguismo no marca una incompatibilidad?

- No se ha dado el amiguismo en el Poder Judicial - estimó Barra-. Sí lo que los norteamericanos llaman ¨patronazgo¨, la presentación. Lo importante es que, una vez designado, el que presentó al juez se olvide de esa amistad. Y el juez también.

- En una encuesta el 86 % de los encuestados sostiene que ¨los jueces no investigan a los corruptos¨.¿Por qué será?

- La gente está mal informada. Si usted hace consumir esos temas la gente va a responder así.

- ¿El periodismo es nazi?

- No, no, no. Yo le estoy poniendo un ejemplo. En la Alemania nazi, los jueces dictaban sentencia según los intereses de la raza y del Fürer. Aquí eso no sucede. Entonces, no es que el periodismo sea nazi. Es que muchas veces tenemos la reacción primitiva de querer salir a colgar gente. (2)

 

El ministro de Justicia de la Nación, Rodolfo Barra, debió ceder su despacho cuando trascendieron sus pecados de juventud: él mismo había simpatizado con las ideas nazis.

 

El Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires se diferencia con el de la Nación por una circunstancia ajena a sí mismo: no tiene sobre su estructura los ojos de la opinión pública nacional. Sus escándalos y sus bajezas apenas trascienden. 

Es un poder de códigos reservados.

Cuenta con integrantes que han simpatizado con ideologías autoritarias. Tiene fiscales nombrados por hermanos senadores. Hay jueces señalados de asesorar a la policía en la eliminación de la prueba -el cadáver-, luego de una sesión de tortura. Hay secretarios de juzgados que ponen el precio del sobreseimiento. Magistrados que doblan patentes de sus autos y otros que se conforman con usar el celular que le facilita la gobernación. Hay funcionarios del Ejecutivo que presentaron -con su firma- su propio pliego de postulación como juez de la Corte.

Y hay otros que pertenecieron, simultáneamente, al Poder Ejecutivo y al Judicial.

Pero por sobre todo hay jueces y fiscales que callan. Y padrinos que valoran ese silencio.

 

Un juez: El albañil Andrés Nuñez tenía 32 años cuando conoció la picana. La punta metálica cargada de electricidad recorrió su cuerpo en la Brigada de Investigaciones de La Plata. Era la madrugada del 28 de setiembre de 1990.

Los oficiales estaban apurados en cerrar un caso menor. Debían esclarecer el robo de una bicicleta. Y tenían la esperanza que con ese tratamiento Nuñez aceptara rápidamente el papel de ladrón ofrecido por los investigadores. Pero se les fue la mano.

Hasta media mañana el cadáver del albañil se encontraba tirado donde hoy funciona la Guardia y la Oficina de Radio (3) de la Brigada. Allí lo encontró Amilcar Vara, juez en lo Correccional y Criminal de La Plata.

El elemento más característico de su personalidad es el pesado anillo de sello que lleva en su mano derecha.

Su participación fue esencial para encubrir el crimen:

- Vara nos dijo que si el cuerpo del occiso no aparecía -relató uno de los policías que presenció los hechos-, no existiría tampoco el delito de homicidio.

De inmediato el personal de la Brigada puso manos a la obra. Cinco años después, los restos de Nuñez fueron hallados en un campo de la localidad de Gral. Belgrano, en el interior de la provincia de Buenos Aires. Habían sido quemados. Y luego enterrados junto a un tanque australiano.

La relación de Amilcar Vara con miembros de la Policía bonaerense se remontaba a su época de abogado. Operaron en equipo: hay muchos abogados que trabajan con la policía. Las comisarías le dan los casos. Desde accidentes de tránsito a situaciones más graves. Cae un detenido y le dicen que tiene que poner a tal abogado porque sino no sale más. Esto sucede en casi todas las comisarías. Vara era uno de estos abogados, aunque no es el único. (3) (4)

Cuando es nombrado juez, durante la gestión radical, Amilcar Vara se ocupó del trabajo desde el otro lado del mostrador. El mismo se encargó de derivar causas penales a oficiales bonaerenses responsables del trabajo sucio: extorsiones a cambio de evitar una inminente detención (5). Además, su investidura le permitió proteger a sus socios. Y poner el precio:

 

- Arregló todo y a partir de ese momento tuvimos que empezar a juntar plata para Vara, señaló el testigo.

 

Miguel Bru era un estudiante de periodismo. Dos meses antes de su desaparición su domicilio fue allanado -de modo ilegal- por personal de la Comisaría Nº 9 de La Plata. Los uniformados no estaban dispuestos a tolerar que un simple estudiante los denuncie, tal como hizo, ante un juez no controlado. Lo siguieron durante varios días. A cualquier costo pretendían incriminarlo en algún delito. Ante la imposibilidad decidieron chuparlo.

Los testimonios existentes sitúan el lugar de la operación en la Ruta 11. Testigos que aseguran haber presenciado los hechos relataron cómo fue su muerte. El hecho irrefutable es que se aplicó la misma estrategia que tres años antes se había aplicado con los restos de Nuñez: se hizo desaparecer el cadáver de modo de eliminar la prueba.

El segundo punto en común entre ambos casos es que los dos ocurrieron durante el turno judicial del juez penal  Amilcar Vara.

En 1994 el magistrado acumulaba pedidos de jury de enjuiciamiento -equivalente a un juicio político- por su actuación en las dos causas. Lo solicitó una variada gama de legisladores, del oficialismo y de la oposición: los diputados Roberto Etchenique y Julio Carreto, del MODIN Azul y Blanco; por Jorge Drkos, en esos días diputado del Partido Intransigente; por el senador radical Héctor Bertoncello, y por la Comisión para el Esclarecimiento de Presuntos Delitos, integrada por el Director provincial de Derechos Humanos, Juan Escatolini, el diputado justicialista Alfredo Antanucci y el radical Juan Lema.

El pedido de jury también incluyó al fiscal Octavio Sequeiros: en las instrucciones no encontró ninguna irregularidad que merezca su queja.

- Hacía la vista gorda, es lo menos que se dijo de su actitud.

La irregularidades que encontraron en la actuación de Vara fueron cuantiosas: evitó tomar declaraciones que podrían comprometer a los acusados, dispuso un cambio de carátula que posibilitó la excarcelación de 18 policías, y finalmente cerró las causas.  Vara no tuvo límites para defender a sus socios. Llegó a decir que Miguel Brú nunca había muerto. Para sostener esa tesis hizo fabricar la prueba: recurrió al jefe de la Brigada de La Plata para que hiciera aparecer en su juzgado una misiva donde una presunta vecina había visto a Bru con vida. Dicha esquela fue redactada y confeccionada aquí (en la Brigada). (6)

El pedido de enjuiciamiento no prosperó. Vara se desentendió de las causas. Y los miembros de la Comisión de Acuerdos de la Cámara de Senadores provincial, a los pocos días, recibieron un pliego enviado por el Ejecutivo: lo propuso para ascender a camarista.

La causa Nuñez cambió de manos. El juez Ricardo Szelagowsky le dió crédito a un testigo propuesto por la Dra. Elba Tèmpera -abogada de la familia de la víctima-:

-  Antes de que se fuera Vara yo tenía la prueba de donde estaba el cadáver de Nunez. Esa prueba la tuve que aguantar seis meses. Yo tenía al testigo de donde estaba el cadáver. Pero si lo presentaba no iba a aparecer nunca. Hablé con el Procurador de la Corte (7). No sabía qué hacer. Habíamos planeado incluso buscarlo como un NN y después derivarlo a otro juez.

Los restos de Nuñez aparecieron en un campo de Gral. Belgrano. Al segundo día de búsqueda llegó al lugar una persona muy bien vestida. Dijo que era abogado.  Quería saber qué ocurría en el lugar:

- No saben -preguntó- que éste es un campo del comisario Mario Rodríguez...

El instructor mostró la orden de allanamiento. Y nunca más se supo de ese abogado.

Tampoco pudo adjudicarse la propiedad del campo a Rodríguez, oriundo de Gral. Belgrano. En cambio, no quedaron dudas del vínculo entre el comisario y el puestero del campo: Néstor Gerez Duhalde, sobrino de Mario Rodríguez y, a su vez, primo de uno de los oficiales señalado de eliminar la prueba del homicidio:

 

- Hola, dijo la voz de una mujer mayor.

- Buenas tardes. Mire, le hablo de Buenos Aires. Estamos haciendo una investigación periodística, y buscamos a una familia de Gral. Belgrano de apellido Gerez Duhalde. ¿Usted los conoce?

- No somos nosotros. Es mi cuñado.

- ¿Y usted no tendría el teléfono?

- Si, 2862.

- ¿Le puedo hacer otra consulta?

- Si.

- ¿No sabe usted si son familiares del comisario Mario Rodríguez?

- Si, la señora es parienta...

- Muy bien, muchas gracias.

 

- Hola.

- Si, buenas tardes. Mire le hablo de Buenos Aires y quisiera hablar con el señor Gerez Duhalde.

- Si -respondió la voz de una mujer de mediana edad, y preguntó-: ¿quién le quiere hablar?

- Estamos realizando una investigación periodística y...

- ... no, acá no existe, dijo y cortó.

 

En abril de 1995 el obstáculo que entorpecía la llegada del juez Vara a la Cámara Penal era la información que poseía la doctora Témpera. Apenas lo pensó. Una vez más quiso echar mano a su mejor recurso: eliminar la prueba.

La escena fue en el patio de la Comisaría 5ª de La Plata. Vara y un grupo de bonaerenses comían un asado. Entre los oficiales y suboficiales había imputados de someter a torturas a sus detenidos. El juez estaba cómodo y era uno más entre ellos. Pero su investidura le permitía dar órdenes

- Quiero que me la boleteen -ordenó el juez a sus compañeros de mesa, y agregó-: a ver quién pone los huevos sobre la mesa y de una vez matan a esa mujer...

La orden no llegó a cumplirse.

- A mi no me mataron porque hubo un bocón que habló -reconoció la Dra. Témpera a ésta investigación-. Si el policía que estaba en el almuerzo no lo cuenta, hoy tal vez yo no estaría con vida... (8)

Después de tantos avatares el juez Vara solicitó una licencia. Como tal, conservó la investidura y el sueldo. Para evitar el jury de enjuiciamiento inició los trámites de jubilación bajo un juicio de insania, aún sin resolución. (9) La causa Nuñez llegó a su fin. El sumario fue cerrado a la espera de la acusación del fiscal. Cuando la Cámara lo determine se deberá iniciar el juicio oral.

 

A las 11,27 hs. del 14 de febrero de 1997 el comisario Pedro Klodzick ingresó a la sede de la Comisión Investigadora de la Aduana, en la Cámara de Diputados de la Nación. Por primera vez se lo veía públicamente sin su uniforme de Jefe de la Policía bonarense. Vestía un traje gris y parecía desarmado. Cuatro horas y quince minutos después Klodzyck volvió a la vida civil. Acababa de pronunciar una confesión. Tal vez no había tomado conciencia de sus dichos:

 

- El crimen de Nuñez era un secreto a voces que se había quedado en una dependencia. Todos sabíamos un poco en secreto que en un interrogatorio realizado en la Brigada de La Plata había quedado una persona muerta, que era este Nuñez, pero no sabíamos nada más. No apareciendo el cuerpo... (10)

 

Una noche de setiembre de 1990 la Brigada de La Plata recibió una denuncia de rutina. Había sido robada una bicicleta en el barrio. Alguien dijo que la tenía un albañil de la zona. A los pocos minutos detienen a un menor y le sacan el domicilio del futuro culpable. Van a su casa y lo chupan. Lo llevan a la Brigada y le dan máquina. Se les muere.

Esa bicicleta hoy está en poder de su hermano. Es uno de los recuerdos que Andrés Nuñez dejó a sus familiares. El era el dueño de la bicicleta.

 

El abogado del gobernador: - Se atribuye lo que le pasó a este pobre chico (José Luis) Cabezas a una cuestión política. Pero nosotros creemos que ha sido víctima de una venganza por una extorsión que él estaba haciendo, reveló Orlando Caporal, apoderado legal de Eduardo Duhalde durante la audiencia de conciliación en el juicio por calumnias e injurias contra el autor del libro El Otro.

Al oír esa afirmación, el periodista Hernán López Echague se levantó para retirarse de la sala del juzgado de Lomas de Zamora, donde se realizaba el trámite. Caporal ironizó:

- ¿No me va a saludar?, preguntó el abogado del gobernador y extendió su mano.

- No tengo interés, contestó el periodista al rechazar el simulacro de saludo.

- Hay que tener paciencia.

- La paciencia tiene sus límites.

- Ya vamos a ver..., amenazó el apoderado. (11)

La escena fue protagonizada por un hombre acostumbrado a oficiar de contralor del gobernador para que todo se lleve a pie de orden.

El abogado Orlando Caporal había llegado a la gobernación, una década atrás, de la mano de Antonio Cafiero. Pero quedó en el cargo -subsecretario de Trabajo- tras la retirada de su ex jefe. De su paso por esa dependencia tienen recuerdos los trabajadores rurales -como se verá más adelante- y los docentes del Suteba:

A mediados de 1993 estalló un escándalo por espionaje escolar y social a cargo de la Policía provincial. En los distritos de Quilmes, Avellaneda y Florencio Varela -por lo menos-, se denunciaron casos de circulares enviadas a las escuelas para que informen sobre actividades políticas de los maestros.

El gremio docente, en ese entonces, agregó su experiencia: no sería la primera vez que en la provincia de Buenos Aires se utiliza esta metodología, pues el subsecretario de Trabajo, doctor Caporal, intentó solicitar a los directores de escuelas listados de los docentes que llevaron a cabo, el 21 de mayo pasado, una medida de fuerza dispuesta por el Suteba. (12)

Caporal mostró sus aptitudes multifuncionales.

De la subsecretaría de Trabajo pasó a la Secretaría General de la Gobernación. Pero a ese cargo no le brindó dedicación exclusiva. Parte de su tiempo tuvo que compartirlo con la titularidad del Instituto Provincial de Medio Ambiente. Si bien puede ser cuestionable, desde el punto de vista administrativo, que se haya desempeñado simultáneamente en dos cargos públicos, en este caso es un detalle menor. En verdad, Caporal no estaba en condiciones de ocupar ninguno.

 

Desde la Secretaría General tuvo, como una de sus misiones centrales, gestionar entre inversores estadounidenses la venta de la empresa provincial de electricidad ESEBA, de Obras Sanitarias y del Astillero Río Santiago.

El Instituto de Medio Ambiente le otorgaba una función estratégica: otorgar los certificados de aptitud ambiental a las empresas para su radicación en la provincia. Como titular del organismo, Caporal acordó con los dueños de esas empresas el contenido de la Ley de Radicación Industrial, tras una serie de encuentros realizados en la sede de IDEA.

En la Secretaría General concentró una buena porción de la capacidad operativa de la provincia. Esa dependencia controla y supervisa los asuntos legislativos, los pasos administrativos de los actos de gobierno, lo que firma el gobernador, y tiene a cargo las relaciones internacionales y con la Iglesia. De esta cartera depende la Dirección de Personal -300 mil empleados-, el Cinturón Ecológico -CEAMSE-, el Mercado Central, la Zona Franca La Plata, y una serie de obras encaradas en la ciudad de La Plata.

El plebiscito que convalidó la reelección inmediata del gobernador y vice, también estuvo en manos de Caporal. Según reconoció la impresión de boletas, horas extras para empleados y custodios, traslado de urnas y pago de correo, le costó a la provincia 6 millones de pesos. (13) Según otras fuentes, el trabajo que requirió modificar los votos de varios constituyentes del MODIN para incluir la cláusula reeleccionaria tuvo un costo aún mayor.

 

La ventana del despacho de Duhalde da al patio interno de la gobernación. Desde allí se ve la arboleda de la calle 51. Es también el ingreso de los autos que estacionan en el interior de la sede de gobierno. El 23 de noviembre de 1993 el Secretario General de la Gobernación y Horacio Daniel Piombo, presidente de la Sala Segunda de la Cámara III de Apelación en lo Criminal y Correccional de La Plata, recorrieron juntos ese camino.

El Salón Rojo antecede al despacho privado del gobernador. Ese día lo ocupó el vice. Es un ambiente donde los colores de la decoración predominantes son el verde agua y crema. Junto a la estufa hay varios sillones y una amplia mesa bordeau, que resalta por su colorido frente al resto de la sala.

Caporal y Piombo aguardaban ser atendidos por Romá en esa sala. Los dos vestían trajes de verano. El del secretario de la gobernación era claro, y el del juez gris oscuro, con un solo tajo en la espalda del saco. Mientras aguardaban ser atendidos, la conversación giró en torno a la principal preocupación que atormentaba a Caporal en esos días:

- Mirá cómo me persiguen..., este es un proceso kafkiano, se quejó ante el juez.

En 1967 Caporal era secretario del Juzgado Penal Nº 1, en la localidad de Azul. Y perdió su trabajo por incumplimiento de los deberes de funcionario público: fue exonerado.

Tres años después volvería a tropezar con la misma piedra. El episodio también ocurrió en Azul, donde se lo inhabilitó para ejercer la profesión de abogado. El titular del Juzgado Nº 2, Alberto Pujou, encontró méritos suficientes para procesarlo bajo el cargo de vaciamiento de empresa. La firma damnificada -De la Vega Hnos.-, aún opera en la localidad de Olavarría con estaciones de servicio, actividades inmobiliarias y transporte de cargas.

Junto a Caporal fue imputado Juan Carlos Pratte. El hombre resolvió evitarse la detención policial y fugó al Brasil. El futuro apoderado legal del gobernador, en cambio, no pudo impedir la requisitoria de la Policía bonaerense.

En diciembre de 1993 Caporal seguía perseguido por su pasado. Estaba apesadumbrado y molesto. La Corte Suprema acababa de desestimarle una recusación

. De ese modo, además, le comunicaba que debía abandonar la actividad pública. Sus antecedentes lo comprendían en la Ley 10.430: no podrá ingresar en al Administración Pública el que hubiere sido exonerado de alguno de los tres poderes del Estado.

El juez Piombo le brindó su asesoramiento:

- Los primero que tenés que hacer es conseguirte un abogado que no sea muy conocido -le dijo-. Un pichiruchi...

Antes de terminar la conversación, el Secretario General le entregó al juez una carpeta con los antecedentes y documentación del caso:

- Me voy a ocupar del tema, le prometiò al Secretario y, seguidamente, ingresaron al despacho del gobernador, en la oportunidad atendido por el vice -a su vez presidente del Senado-. (14)

La reunión, en definitiva, fue una cumbre con representantes de los tres poderes del Estado provincial, donde los límites estuvieron impuestos por la distancia que separó su ubicación en los sillones del despacho del gobernador.

 

A pesar de estar impedido judicialmente para desempeñar cargos públicos, Caporal se mantuvo al frente de la Secretaria General de la Gobernación hasta los primeros meses de 1996.

Cuando se alejó del cargo pasó a atender los asuntos legales del gobernador. Se convirtió en su apoderado en las causas originadas tras la publicación del libro El Otro -que incluía también sus antecedentes penales-. La estrategia para despegar del contenido periodístico de la investigación se orientó en dos direcciones: el judicial y el mediático.

Para limpiar su imagen, acompañado por su familia, el gobernador se presentó en el programa de TV Hora Clave. Se apeló de modo directo a la sensibilidad de la teleaudiencia: la cámara fijó durante largos minutos el llanto de los Duhalde.

Para limpiar su honor, en cambio, se inició una estrategia legal que derivó en dos causas. Por calumnias e injurias presentó una querella en el Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Allí Caporal desestimó la mayor parte de los elementos de prueba presentados por el periodista y en los que basó su investigación. Cuatro cajas con testimonios documentales y grabados y un listado de 45 testigos. El apoderado intuyó que sería más nocivo el remedio que la enfermedad. La salud de la imagen publica de su cliente no toleraría el tratamiento.

Simultáneamente a esa causa, ante el fiscal de la Cámara Penal de La Plata, Héctor Vogliolo, Duhalde pidió ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito:

- Se me asignan hechos que prima facie revestirían el carácter de delitos -dice el escrito presentado por Duhalde-, circunstancia ésta que empaña y perjudica gravosamente mi persona en su reputación, buen nombre y honor, tanto desde la óptica privada como pública. (..) Solicito que se practiquen todas las medidas necesarias tendientes a la investigación de los ilícitos que se me atribuyen.

La primera medida procesal que se tomó fue llevar a declarar a López Echague a la ciudad de La Plata, por la fuerza. La segunda, poner en manos del titular del Juzgado Penal Nº 13, Emir Caputo Tártara, la prosecución de la causa.

Este juez es conocido en la ciudad de La Plata por tres circunstancias. Una de ellas, justamente, es tener entre manos la causa del gobernador. La segunda es una directa derivación del origen de sus herramientas de trabajo: habría utilizado un auto con chofer y un teléfono celular asignados a la Gobernación.

 (15)

La tercera y última circunstancia de su popularidad se deriva de su acceso al cargo. Su nombramiento responde a la voluntad de Juan Carlos Hitters, ministro de la Suprema Corte de Justicia bonaerense desde 1994 y señalado como padrino de varios jueces del fuero penal platense.

Hitters es el primer hombre que pudo introducir Duhalde en el máximo organismo de la Justicia provincial. Y llegó a la cima del Poder Judicial desde las cumbres del Poder Ejecutivo. Su propio pliego de postulación como juez de la Corte debió contar al menos con el visado de la subsecretaría de Justicia bonaerense, a su cargo.

Con una gran dosis de intuición profesional, Caporal siempre confió en esta causa.

 

Un Juzgado de Faltas: Las investigaciones periodísticas del ciclo Edición Plus no eran el fuerte de la programación de Telefé para captar televidentes. Pero sus 10 puntos promedio de rating tampoco lo convertían en un producto desestimable.

Durante su existencia se pusieron en el aire investigaciones sobre -entre otros temas- el asesinato de Poli Armentano, el director técnico de la Selección Nacional de fútbol, Daniel Passarella, la inmigración ilegal, el pastor Giménez, los accidentes de tránsito, y los criminales de guerra nazi en Argentina.Cuando los productores y las cámaras pusieron un pié en La Matanza el ciclo inició inexorablemente su cuenta regresiva.

Ese distrito es el feudo de un hombre con el poder suficiente como para influir sobre la programación de la TV argentina.

Desprenderse de una jueza de Faltas de su distrito, sin embargo, le llevó a ese hombre poderoso más tiempo y más operaciones que las imaginadas en los últimos meses de 1994. Tal es así que, como no pudo con ella, le disolvió el Tribunal.

La investigación de Edición Plus prevista originariamente para ser emitida el jueves 29 de setiembre de 1994 sufrió dos postergaciones. Cuatro días después de la fecha prevista para la emisión, el 2 de octubre, se realizaría el plebiscito bonaerense que otorgó la cláusula de reelección inmediata de gobernador y vice.

A las dos semanas, el 13 de octubre, la audiencia de Edición Plus recién pudo ver el capítulo Corrupción en La Matanza. Según diversas fuentes, el producto final tuvo manifiestas diferencias con el tape original.

El avance del ciclo emitido durante las tandas promocionales evitó la ambigüedad:

 

Es algo cotidiano en La Matanza. La consigna parece ser una sola: callarse y robar. Revelamos los oscuros manejos respecto a los cobros a los comerciantes a cambio de seguridad y a la venta de cocaína. Corrupción en el distrito más importante del país. Otro documento de Edición Plus. (16)

 

De inmediato sonaron los teléfonos de los directivos de la emisora. Los abogados de Telefé revisan a éstas horas los contenidos de uno de los capítulos de Edición Plus -escribió un columnista de La Nación- . En este caso centrado sobre la tormenta política que se cierne sobre el partido de La Matanza. El capítulo fue demorado por segunda semana consecutiva. Observadores habituales de los juegos del poder subrayan que los avances promocionales de la investigación causaron perturbación en el ánimo del diputado Alberto Pierri. El representante de La Matanza en el Congreso, dicen las fuentes confiables, levantó de inmediato el teléfono para hablar con los ejecutivos de la emisora.

La investigación puesta en pantalla reveló parte de los manejos de la corrupción local: venta barrial de cocaína, extorsiones a comercios ilegales, aprietes a periodistas y malversación en el manejo de los fondos municipales.

Fuentes que aportaron su testimonio a la producción del ciclo aseguraron posteriormente que la versión definitiva fue lavada. Hay quienes afirman que incluso el mismo Alberto Pierri habría visto el programa luego de haber salido al aire la promoción y antes de la salida al aire. (17)

La edición original centraba la reponsabilidad de los hechos denunciados en la máxima figura política de La Matanza: Alberto Pierri. La versión emitida reservó para la policía el rol central de malos de la película. Nada de ello, sin embargo, modificó la escandalosa sucesión de corruptelas que mostró la investigación.

 

El programa se inició con los primeros planos de los conductores del ciclo, Lara Montalván y Franco Salomone, que bocetaron el contenido de la investigación:

 

- En el programa de hoy descubrimos que existe un centro de corrupción y tráfico de drogas a 15 minutos de la Capital, que funciona gracias a que muchos políticos y funcionarios policiales hacen la vista gorda. Se trata de La Matanza, el municipio más poblado del país.

- Estos graves delitos son moneda corriente en esta zona del Gran Buenos Aires. Tenemos tres testigos que describen la complicidad de funcionarios policiales y políticos en este oasis de corrupción. Nuestros informantes temen por su vida. Por eso aparecen con la cara cubierta. Aceptamos sus condiciones porque los hechos que denuncian son realmente terribles.

 

A la mañana siguiente el gobernador bonaerense participó de las deliberaciones del Consejo partidario del Justicialismo, en Parque Norte. El no estaba entre los que otorgaron los 10 puntos del rating de Edición Plus. Dijo que se enteró por los diarios del contenido del programa. Con visibles muestras de mal humor enfrentó a la prensa que quería su impresión sobre los hechos que en el se describían:

- Todos los días hay operativos antidroga. Por otra parte -agregó-, no creo que los comerciantes de La Matanza se quejen por los hechos de corrupción. Nos reunimos dos veces por mes con las cámaras empresariales (18) y no han surgido este tipo de reclamos. Pero cuando hay una denuncia hay que investigarla..., aseguró Duhalde. (19)

Un tape del programa fue a dar al fuero Criminal y Correccional de Morón. Jorge Rodríguez, titular del Juzgado Federal Nº 2 prometió seguir el proceso hasta las últimas consecuencias:

- Se está trabajando a full. La causa no tiene un día de demora. Se reciben todas las declaraciones testimoniales que hay que recibir y hasta se están haciendo tareas de inteligencia, anunció su señoría. (20)

 

El 7 de marzo del 94 la jueza de Faltas de La Matanza Liliana Simone tomaba una audiencia en su juzgado. Recibió un llamado por su teléfono interno y atendió. Del otro lado de la línea el secretario del intendente le dijo que el contador Héctor Cozzi quería hablar con ella. Era la primera vez en su gestión que el jefe comunal le dirigía la palabra. Después de los saludos de rigor y los rodeos previos, el hombre fue al punto:

 

- Quién mierda se cree que es usted para negarme las Actas de Infracción...

- Señor, no me presione -respondió la jueza-. Yo me ajusto a derecho, como lo he hecho siempre.

- Yo al derecho me lo paso por las bolas... Ya vas a ver lo te va a pasar. (21)

 

Dos años después las palabras de Cozzi adquirieron el valor de una promesa cumplida.

Liliana Simone llegó al Juzgado de Faltas Nº 1 de La Matanza en octubre de 1987. Había sido nombrada por el intendente anterior, Federico Russo -ortodoxo de la primera hora--. El hombre y mucha de su gente cayó en desgracia luego del ascenso del pierrismo en La Matanza.

Los Juzgados de Faltas son la más cercana instancia judicial en los municipios. Trabajan sobre la base de las Actas de Infracción y se centran sobre tres áreas fundamentales: tránsito, comercio e industria. Fueron concebidos para intervenir en situaciones locales, no siempre menores: excesos de velocidad, falta de habilitación y actividades industriales o comerciales en zonas no permitidas.

Pero su rol de órgano primario de justicia fue modificado. Se los convirtió en entes recaudadores. Por derecha y por izquierda.

- Que alguien se lleva algo y que no está viviendo precisamente de su sueldo no me cabe la menor duda -estimó la jueza Simone-. No puede haber inspectores con sueldos de $ 500 que andan en Peugeot 505 cero kilómetro, y vestidos con ropa de marca.

 

El testimonio de la jueza en el capítulo Corrupción en La Matanza de Edición Plus convalidó en gran medida las revelaciones periodísticas de la investigación. Su aparición en la TV, inexorablemente, la convertiría en una desocupada. 

Durante su gestión denunció las variadas formas de la corrupción en su distrito. La más común de las denuncias fueron la derivadas de los aprietes al comercio. Se trata del clásico vamo y vamo. El comerciante paga una cifra menor que la correspondiente por una habilitación legal. Y el inspector recauda para un pozo común:

- Yo molesto. Pido investigaciones, operativos, careos, que nunca se cumplen. En general en los careos se determina que existen acuerdos entre los infractores y los inspectores corruptos. Además, hay una gran cantidad de actas de infracción mal hechas intencionalmente para tener presionado al imputado.

En La Matanza se lo conoció como Crovara Gate. Fue otro de los escándalos denunciado por la jueza Simone. Crovara es una de las avenidas más importantes del distrito. La Municipalidad poseía un predio de diez cuadras sobre esa avenida. El destino previsto por ley era para espacios verdes públicos. Sin embargo, allí se construyeron locales comerciales. El Concejo Deliberante sancionó en noviembre de 1992 una ordenanza que obligaba al jefe comunal a demolerlos:

- Como el intendente Cozzi no intervenía, el concejal Aldo Contreras se presentó ante la Justicia y yo misma aporté datos, nombres y pedí el procesamiento del intendente por incumplimiento de los deberes de funcionario público. (22)

El pedido de la jueza no fue escuchado. Los locales continuaron en pié. Algunos incluso sin habilitación. Entre verdulerías, remiseras y gomerías, el Crovara Gate brindó también un local para el funcionamiento de la Unidad Básica del barrio.

El miércoles 5 de febrero de 1997 el intendente Cozzi pudo, finalmente, entregarle el trofeo a su jefe: con el voto de los 16 concejales justicialistas se aprobó su decreto de disolución de los Tribunales de Faltas de La Matanza.

Durante dos horas las barras -opositoras y oficialistas- le pusieron el toque popular a la sesión. Cobardes y corruptos, gritaban unos. Y los otros contestaban con las estrofas de la Marcha Peronista. A nadie le importó escuchar las fundamentaciones de la ordenanza que se iba a tratar. Llegó al recinto con la aprobación asegurada de antemano.

Ricardo Rolleri, presidente del bloque de concejales justicialistas, tuvo a su cargo la defensa de la iniciativa del Ejecutivo. Para disolver los tres juzgados de Faltas y anular la ordenanza que les dió creación basó sus argumentos en la gestión de la jueza Simone: gasta mucho y recauda poco, sentenció.

El mismo Rolleri había participado, en 1984, de la sesión que creó los juzgados a través de la Ordenanza 7.762. El hombre tuvo argumentos para aprobar los tribunales y, trece años después, para fundamentar su disolución.

Tuvo también la influencia necesaria para colocar a su hermano, Eduardo Rolleri, al frente de uno de los juzgados. Pero cuando liquidó su fuente de trabajó no le soltó la mano. El ex juez pasó a cumplir tareas en el Ejecutivo municipal. Y tras la sesión fijó su posición ante la prensa:

- Le doy mi total apoyo al intendente Cozzi.

De acuerdo al Código de Faltas Municipales los jueces gozan de estabilidad en sus funciones. Si bien son nombrados por el intendente con acuerdo del Concejo Deliberante, su destitución sólo puede producirse luego de un jury de enjuiciamiento. Y a esa instancia se llegaría en caso que el juez manifieste desorden en su conducta, ineptitud y comisión de delitos que afecten a su nombre y honor.

Al fracasar los intentos administrativos para despedir a Simone se promovió una operación política. En la única oportunidad que el intendente tuvo un encuentro con los concejales de la oposición el tema fue la jueza que alteraba su vida. Cozzi les pidió el voto para promoverle el jury:

- Bueno, muchachos, vamos a mejorar las relaciones -ofertó el intendente-. Así van a poder solucionar los problemas políticos que tienen ustedes... (23)

Ante el fracaso de la operación el jefe comunal pateó el tablero. Después de tres años con la mira puesta en la jueza, y sin resultados, se optó por apuntarle al juzgado. Y si no hay tribunal, tampoco hay magistrado.

La causa derivada a la justicia federal para investigar el contenido de las denuncias de la investigación de Edición Plus, como se verá, no puso nervioso a ningún sospechado.

 

- El día que en este juzgado alguien se ponga a juntar los cables se va a producir un cortocircuito descomunal..., señaló una fuente con acceso directo al Juzgado Federal Nº 2 de Morón.

Jorge Rodríguez inició su carrera judicial en una Defensoría Oficial nombrado por el radicalismo. Quienes lo impulsaron en el cargo tuvieron que vencer las resistencias iniciales del futuro juez federal:

- No, doctor, no sirvo para una Defensoría. Yo estoy para fiscal..., respondió tras el ofrecimiento en la década pasada.

Finalmente aflojó. De la Defensoría fue ascendido a juez de Primera Instancia. Como titular del juzgado Penal Nº 5 de Morón, Rodríguez se hizo cargo de causas con alto voltaje político:

- Y allí empezaron los problemas -reconoció una fuente que influyó en su carrera judicial-. La imagen de este hombre, desde ese momento, se me cayó estrepitosamente. No parecía un tipo que pudiera terminar así...

Una de las primeras causas significativas que tramitó Rodríguez terminó en el sobreseimiento del intendente Juan Carlos Rousselot. El jefe comunal estaba acusado de administración fraudulenta. Sobre él pesaban 14 demandas. Incluso había sido removido de su cargo, en 1989, tras un juicio político impulsado desde el Concejo Deliberante.

Rousselot entendió que su pasado entre los 12 apóstoles menemistas era el origen de sus problemas con la Justicia bonaerense. Su pase a la Liga Federal le permitió, incluso, regresar a la intendencia. Y la Corte Suprema, por otro lado, le liquidó un par de cuentas sueltas que le adeudaba a la Justicia Federal. Fue absuelto. (24)

La causa que sacó a Rodríguez de los juzgados de primera instancia fue una denuncia de Alberto Pierri, su padrino. En mayo de 1993 el diputado nacional presentó cargos contra la empresa Edenor, a raíz de un corte de electricidad en cuatro barrios de La Matanza. A los 10 días la empresa tenía un fallo en su contra y Rodríguez el pase a la justicia federal.

En su nuevo cargo, quienes conocen su metodología de trabajo, le asignan una inclinación para el uso de los agentes encubiertos y una predisposición notable para avalar operativos impulsados por un grupo selecto de comisarios. Muchos de estos movimientos, incluso, respondieron a intereses de la interna policial. Otros testimonios le añaden un perfil casi patético a su gestión:

- Actúa para figurar en los diarios. Hace de cowboy. Según los policías que lo acompañan, Rodríguez va a los procedimientos portando armas. Se le cagan de risa...

En noviembre de 1994, a las tres semanas de la emisión de la investigación de Edición Plus, el juez Jorge Rodríguez recibió a un periodista de la revista La Maga. La causa derivada del programa tuvo la colaboración de la Dirección Judicial de la provincia de Buenos Aires:

- El objetivo es que el proceso -afirmó Rodriguez-, sea ascéptico, bien transparente y cristalino...

Para que no queden dudas del impulso de la instrucción, el juez agregó:

- Vamos a investigar todo. Absolutamente todo. No podremos tener ningún inconveniente, porque si llegamos a tener algún tipo de traba, que no quede ninguna duda de que la vamos a destrabar...

Frente a otros interlocutores, sin embargo, Rodríguez no mostró la misma voluntad arrolladora de investigar:

- Yo fui a verlo al juez por pedido de un senador que había aportado elementos a la investigación. A mi Rodríguez me dijo que tenía muy pocos fundamentos y que el programa -Edición Plus- no estaba bien hecho. La realidad es que no se investigó nada...  (25)

 

Rodríguez no procesó a nadie y no comprobó la comisión de ningún delito. A pesar de que las cámaras de Edición Plus filmaron operaciones de venta de cocaína y personajes que reconocían que se dedicaban a su comercialización.  Tampoco consideró oportuno tomarle declaración a su colega, la jueza Simone, dispuesta a acercarle pruebas.

La Matanza quedó sin Tribunales de Faltas. Las actuaciones pasaron a convertirse en una atribución del asesor letrado del municipio. Para ello se creó una nueva e inédita dependencia no contemplada en la ley Orgánica Municipal: la Dirección de Faltas.

Las palabras de Franco Salomone, como cierre de la investigación de Edición Plus, se convirtieron en un premonitorio anticipo de los tiempos que vendrían:

 

Llegamos al fin de nuestro programa. La semana que viene investigamos el fenómeno de los curas sanadores. Y además averiguamos si es que en realidad existen personas capaces de curar a otras con la oración, la fé y la esperanza...

 

Siete días después el ciclo fue levantado de modo definitivo.

 

La Corte: Cuando Duhalde llegó a la gobernación no pudo elevar el número de miembros de la Suprema Corte de Justicia. La heredó con nueve integrantes. Y ninguno era del palo. Se vió obligado a mantener una permanente relación negociadora. Si bien a lo largo de sus dos gestiones incorporó hombres de su tropa a la máxima instancia de la Justicia provincial, lo que no tenia resuelto por arriba, lo aseguró por abajo: el Conurbano bonaerense tramita la mayor parte de los procesos judiciales de la provincia, y allí fue más sencillo -y necesario- el lento y silencioso proceso de ubicación de las fichas propias

.

El mejor ejemplo de la estrategia de ocupación de cargos judiciales se produjo el 11 de setiembre de 1996. El plazo, sin embargo, había sido puesto por los convencionales constituyentes dos años atrás. El número de nombramientos aprobados esa agobiante jornada legislativa fue escandaloso. Casi tanto como el pasado del segundo hombre que el gobernador colocó en la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

 

Lo que ha ocurrido en la Justicia Federal de Capital Federal, que ha trascendido ampliamente, está ocurriendo de modo lento en la provincia. Y es un problema grave porque estamos hablando de 13 millones de habitantes. Yo he visto a senadores decir:

- Tengan cuidado con este que es mío. Ese juez es amigo mío.

Hay casos de magistrados que fueron visitados para exponerles críticas a su gestión y se atajaron diciendo:

- Yo soy hombre de Mércuri, a mi no me pueden venir a decir eso.

En la Comisión de Acuerdos presionan con el número. Podés demorar un voto cuatro semanas, como máximo. Pero después vienen y te dicen:

- Mirá, me llamaron. Tiene que salir...

A lo sumo te lo dirán amablemente, pero no hay ningún control de la oposición. (26)

 

La reforma constitucional de 1994 dispuso la creación del Consejo de la Magistratura, organismo encargado de la designación de jueces y fiscales del fuero provincial, a partir de 1997. El organismo tiene sede en la ciudad de La Plata. Lo conforman 18 miembros que duran cuatro años en el cargo. Está compuesto por el presidente de la Suprema Corte, un juez de Cámara, uno de primera Instancia, un fiscal, seis representantes del Poder Legislativo, cuatro del Ejecutivo y otros cuatro del Colegio de Abogados de la provincia.

La ley de creación del Consejo fue promulgada el 18 de noviembre de 1996. El gobernador hizo el anuncio al cortar la cinta de la sede del fuero Criminal y Correccional de La Matanza. Con el mismo ímpetu y ligereza de un discurso de tono inaugural, Duhalde habló de una Justicia que de 1991 a 1996 redujo su participación en el presupuesto bonaerense del 7,24% al 4,27%: (27)

- Si queremos tener una Justicia sana -dijo-, en la que todos podamos tener confianza, debemos sacarla del ámbito de la politiquería...

Ocho semanas atrás, la Comisión de Acuerdos del Senado se le había adelantado en la tarea al futuro Consejo: cubrió todos los cargos vacantes de jueces y funcionarios, incluso los de fueros o Tribunales que no existían al momento de dar el acuerdo. La elección de la fecha no fue arbitraria. La nueva Constitución había fijado el día a partir del cual el nuevo organismo debía hacerse cargo de las designaciones: 13 de setiembre de 1996.

La sesión del 11 de setiembre designó a 64 magistrados. Los pliegos de antecedentes habían sido analizados en los cuatro días previos. Pero eso no fue todo:

- Desde enero de 1996 han nombrado a 207 funcionarios judiciales en toda la provincia de Buenos Aires. Entre ellos se incluye a Fiscales, Fiscales de Cámara, Defensores Oficiales, Asesores de Menores y Jueces de todos los fueros. (28)

En el Conurbano se tramita el 65 por ciento de las causas bonaerenses, tanto en los fueros civiles, laborales y comerciales. Son los departamentos Judiciales más importantes de la provincia.

- Hay legisladores que son dueños de Departamentos Judiciales. Nada puede salir sin su visto bueno. Hay que ir a verlos para un nombramiento o un ascenso. Para aceitar y que no se frustre, señaló un reconocido penalista (29). Y les puso nombre y apellido a los influyentes:

- En San Isidro es Alberto Piotti; en La Matanza el diputado Alberto Pierri, el senador Horacio Román y el intendente de Merlo, Raúl Otahece; en Morón también Pierri y Román; en San Martín el intendente de Tres de Febrero y ex dirigente de la UOM, Hugo Curto; en Lomas de Zamora el senador Reynado Pierri -hermano del diputado-, el diputado Osvaldo Mércuri y el senador Carlos Martínez; en Quilmes el diputado Angel Abasto y el senador y ex intendente Aníbal Fernández; y en La Plata las influencias más notorias son de Piotti, el intendente Julio Alak, el integrante de la Corte, Juan Hitters y el senador Martínez. La influencia de Piotti y Pierri llega también a nueve juzgados federales del Conurbano.

El presidente de la Comisión de Acuerdos es el senador Carlos Martínez. El hombre pertenece a la Liga Federal. Mantiene una sociedad política con el intendente platense, Julio Alak -casado a su vez con una fiscal provincial-. El senador inició su militancia en el barrio de Los Hornos. Entre los compañeros de su actividad política se encontró José Auge, uno de los señalados -sobre todo por el gobernador- de participar del asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas:

- Auge es un buen muchacho -reconoció Martinez-. Es un afiliado y militante del peronismo. Es trabajador, cuando tiene trabajo... (31)

El hombre, en la sesión del 11 de setiembre, logró un nombramiento especial. Mereció un festejo familiar. Julián Martínez, su hermano, recibió el acuerdo como Fiscal. Fue un buen inicio en la carrera judicial. Para la cual de poco le sirvió su experiencia laboral anterior: empleado administrativo de la Dirección de Bellas Artes bonaerense.

 

La situación del Poder Judicial de la provincia continúa siendo crítica desde hace muchos años, y ello se debe al incesante crecimiento de necesidades propias del servicio que no son atendidas ni cubiertas adecuadamente con los recursos presupuestarios requeridos para el normal funcionamiento de la administración de Justicia, fue el centro de un cuestionamiento del Suprema Corte presentado a los otros dos poderes. El problema de la Justicia, suscribieron sus integrantes, era la falta de fondos en su presupuesto: 334 millones de pesos en 1996.

Entre los firmantes del reclamo estaba el ex juez federal de Mar del Plata Eduardo Pettigiani. El más novato de los miembros de la Corte accedió al cargo con el impulso del gobernador, y el rechazo unánime de la oposición.

No hay quien explique la llegada de Pettigiani, en 1991, a la secretaría de Seguridad provincial en pleno proceso de reequipamiento. Mucho más complejo es determinar porqué se pagó el costo político de su nombrarmiento como juez de la Corte. Su pasado:

 

Muchos de los protagonistas de la violencia política que vivió la Argentina en la últimas tres décadas estuvieron, de algún modo, relacionados con Tacuara: grupo de choque ultraderechista con actividad en la década del sesenta, con ramificaciones en las décadas siguientes.

Un importante número de sus integrantes provenía del ámbito universitario. Allí se organizaron los sindicatos al estilo de la España franquista.

El único de estos grupos que llegó a tener cierta relevancia provino de la Facultad de Derecho de la UBA. El Sindicato Universitario de Derecho -SUD- se convirtió en una agrupación reconocida oficialmente por las autoridades universitarias, y durante un par de años funcionó en un local en el ala norte de la Facultad. (...) El SUD, con unos 60 militantes y un centenar de afiliados, fue uno de los pilares de la Concentración Nacional Universitaria -CNU-, creada como organismo coordinador de la derecha peronista en las universidades a principios de los años 70. (32) Entre los jóvenes abogados surgidos del SUD se encontraba Eduardo Pettigiani.

Juan Martín Cristo Ciga Correa a mediados de los setenta era un veterano de Tacuara. Una década después, para su fortuna, el destino lo cruzaría con Pettigiani.

La nueva oportunidad de entrar en acción se presentó con el golpe militar en marzo de 1976: Los veteranos de Tacuara y de la Triple A fueron asimilados a las fuerzas represivas de la dictadura. Reaparece, entonces, en los grupos de tareas que secuestran, torturan y asesinan. Ciga Correa, alias mayor Mariano Santa María, fue asignado por el Ejército a misiones en el exterior, como instructor contrarevolucionario en Centroamérica. (33)

En mayo de 1984 Ciga Correa recaló en Mar del Plata. Por circular con un automóvil que no le pertenecía y por el cual había una orden de captura fue detenido por la policía. La causa recayó en el juzgado de un viejo compañero.

En marzo de 1985 el entonces juez federal Eduardo Pettigiani lo sobreseyó en los cargos de portación de arma de guerra y documentos falsos. El magistrado deshechó el pedido del fiscal de aplicarle la prisión preventiva. El argumento que utilizó el entonces juez federal para fundamentar su sobreseimiento fue de forma: faltaba la firma de los testigos en el acta del secuestro del cuerpo del delito. (34)

El semanario El Periodista, en 1986, publicó una fotografía de Pettigiani como partícipe de una inusual ceremonia en la Iglesia Santo Domingo, de la ciudad de Buenos Aires. Con la vestimenta típica de los admiradores de Hitler lo mostró junto a un buen número de iguales en pleno saludo nazi: la mano derecha en alto y con un grito a voz de cuello.

Cíclicamente, década tras década, el viejo compañero de Pettigiani se convirtió en noticia. Y siempre el hecho en cuestión giró alrededor de la violencia.

El 30 de setiembre de 1974 una carga de trotyl colocada en la caja de cambios de un Fiat 1600 mató a sus dos ocupantes. El hecho ocurrió en Malabia 3352, de Capital Federal. El atentado terminó con la vida del general Carlos Prats -comandante en Jefe del Ejército chileno durante la presidencia de Salvador Allende-, y de su esposa, Sofía Cuthbert. El caso Prats es parte de una trilogía de atentados simultáneos: en Nueva York fue asesinado el ex embajador chileno Orlando Letellier, y en Roma el ex vicepresidente Bernardo Leigthon. Todos los hechos fueron esclarecidos, excepto el ocurrido en Argentina.

En abril de 1996 Sofía Prats reveló en una rueda de prensa realizada en la embajada de Chile en Whashington que existía nueva información. (35) Con ella se podría esclarecer el asesinato de su padre:

- Estamos buscando repercusiones para que ésta información -dijo- llegue a manos de la Justicia argentina. No tendría validez si nos ocupáramos nosotros de llevarla.

La causa se tramitó en Buenos Aires en el juzgado de María Servini de Cubría. El que estaba dispuesto a hablar era el ex agente de inteligencia norteamericano, Michael Townley, autor del asesinato de Letellier. Y la nueva información remitía a los tiempos de la Triple A:

- Fue una operación de gran envergadura -dijo la hija del general asesinado en Buenos Aires-, y hay presunciones de que han estado involucrados ciudadanos argentinos. Juan Martín Ciga Correa es uno de los nuevos nombres. No hay orden de detención contra él, pero están investigándolo.

 

El más escandaloso de los hechos que giran alrededor de la figura de Eduardo Pettigiani, sin embargo, se produjo en abril de 1996. Y fue en la lejana y fría ciudad de Bahía Blanca. Los hechos:

 

Señor Juez en lo Criminal y Correccional:

Héctor Jorge Bertoncello, abogado (CABB, T. II-F170), con domicilio legal en . . . . . . .  a VS. digo:

1) Que vengo a solicitar se investigue la llamada recibida en mi Estudio Jurídico, el día miércoles 17 de abril, en horas de la mañana, en el teléfono Nº . . . . . , quedó grabada en el casete del contestador automático.

Por esa llamada, una voz masculina, refiriéndose a mi persona como 'Dr. Bertoncello', me dijo que si quería impugnar la designación del Dr. Eduardo Pettigiani como juez de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires 'recurriera' a la Causa Nº 2860 del Juzgado Federal Nº 1, de Mar del Plata, caratulada 'Glyn y otros', sobre tráfico de drogas, en la que estaría involucrado, entre otros, el Sr. Gobernador, y que fuera archivada en forma sorpresiva por el citado Dr. Pettigiani, cuando era titular de ese Juzgado Federal.

Es conocida mi posición contraria al acuerdo como juez de la Suprema Corte del citado Dr. Pettigiani y, evidentemente, alguna persona ha conocido esta oposición, decidiendo efectuar ésta llamada. Acompaño fotocopia de una nota aparecida en el diario La Capital, de Mar del Plata, del día 29-3-96, en la que se hace referencia a los cuestionamientos que he efectuado a la designación de Pettigiani, y tal vez esa lectura haya motivado la llamada.

2) Que solicito se libre oficio a Telefónica de Argentina, a fin de que se informe, teniendo en cuenta la llamada de referencia, el día y horario aproximado, si se puede constatar desde qué lugar se efectuó la misma, y el número, ya que esa sería una prueba importante para determinar la veracidad de la llamada.

Que efectúo ésta presentación ante la certeza que quien concretó la llamada, está denunciando la supuesta comisión de delitos, por parte de funcionarios públicos, y aún de un ex magistrado federal, en relación a una causa sobre tráfico de drogas, como se menciona.

Solicito en consecuencia se de al presente el trámite que considera conveniente, y se reserve la grabación en la caja fuerte del Juzgado.

Será Justicia. (36)

 

Todo indica que la Causa Nº 2860 está desaparecida. Y hay fuentes que insisten en ver en esa desaparición, la llave que le permitió a Eduardo Pettigiani abrir la puerta que lo condujo a los despachos que le ofreció el duhaldismo.

 

Caso Cabezas, un peritaje: 

 

Si, Su Señoría/ cumplo mi condena/ corto fue mi crímen/

larga es mi pena/ noches de cemento/ y días que me queman./

Para usted no soy nadie/ solo en esta celda gris./

Yo vivo entre motines/ y colchones que se queman...

Celda gris, La Mississippi

 

Yo estaba declarando -relató Flavio Steck-. Y el juez me dice:

- Usted sabe que hay 300 mil dólares de recompensa. Si conoce algo, cuéntelo.

 

Los primeros detenidos -acusados de matar a José Luis Cabezas-, estuvieron varios días sin dormir antes de declarar. Cuando el sueño los vencía se los despertaba por temas menores. Estuvieron alojados en una reducida y humeda sala del juzgado. Tenían custodia personal. Steck -uno de los Pepitos- reiteró varias veces ante el juez todo lo que tenía para decir:

 

- No sé nada. No puedo decir nada porque no lo sé.

- Yo le duplico la cifra -me dice entonces el juez-. Le ofrezco 600 mil pesos.

- Yo no sé nada, le repetí.

Hubo un momento de silencio. Nos mirámos a la cara pero nadie dijo nada. El juez estaba acompañado por su secretario y otras personas que yo no conocía. Parecían funcionarios. Yo no sabía qué decirle para que me crea. En ese momento lo miro fijamente a los ojos, y le pregunto:

- ¿Usted me da un millón de dólares si yo le digo algo?

El juez se quedó duro. Se le notó el escalofrío. Miró para atrás. Cruzó miradas y cambió gestos con los que lo acompañaban en el juzgado. Macchi me clavó la mirada y me dijo:

- De acuerdo ..., le doy el millón de dólares.

- No le parece -le contesté- que si yo supiera algo se lo diría a cambio de toda esa plata. Yo no sé nada, Señor Juez. (37)

 

El martes 11 de febrero de 1997 la policía de Mar del Plata madrugó. A las 8 de la mañana tenía rodeada la esquina de Cervantes y Saavedra. Los protagonistas del operativo llegaron al lugar en seis autos sin patente. Tenían cubierta la zona de operaciones.

Con la precisión y agilidad de quien tiene todo ensayado, el jefe del operativo mandó a varios de sus hombres a instalarse en el techo de la casa que tenían previsto allanar. Allí vivía Margarita Di Tulio, conocida -según los investigadores- como Pepita, La Pistolera.

Los ruidos y el movimiento inusual despertaron a los vecinos. Se asomaron a sus ventanas. Creían estar delante de una pantalla de TV. Pero eran sin quererlo testigos directos de una escena de la realidad.  Allí se escribieron las primeras páginas de una historia que duró setenta días y varios cientos de fojas en un expediente judicial plagado de fiascos.

Vieron como los policías de civil sacaron a dos mujeres esposadas y con la cabeza tapada. Junto a ellas también vieron salir a un hombre mayor.

Una -la rubia, medio gorda y baja- era Pepita. La otra, de pelo corto y oscuro, era su empleada doméstica. A las pocas horas el hombre recuperó la libertad. Volvió a la vida en poco tiempo: era un vecino que tuvo la poca fortuna de estar en el lugar equivocado en el momento más inoportuno. La doméstica le siguió los pasos.

 

A Pepita la retiraron del lugar en su propio Renault 19.

- Me da plata para la nafta, mangueó uno de los instructores cuando la subieron a su coche.

La detenida le entregó 100 pesos. Y nunca recibió el vuelto.

 

Detrás de los detenidos salieron los policías con la prueba incautada: en dos bolsas de residuos retiraron una agenda y dos revolveres calibre 32. Los funcionarios policiales tuvieron en ese lugar el primer off the record con los periodistas:

- Ninguna de esas dos armas es la que asesinó a Cabezas.

Tenían buena información.

Por esas horas y a pocas cuadras de allí, en otro allanamiento, apareció el Colt asesino. Bingo. El arma fue transportada al laboratorio en la cintura del oficial a cargo.

 

La versión oficial: A Luis Martinez Maidana -el Uruguayo- prófugo desde 1994, le encontraron el revolver calibre 32 que, según se determinó, fue el que mató a Cabezas. (38)

No fue desde Mar del Plata -lugar de los allanamientos- ni desde Dolores -sede del juzgado- de donde partieron los datos biográficos de Pepita y su banda.

El martes 11 de febrero se produjo la detención, el jueves 13 la noticia era primera plana: Ya tienen el arma asesina, fue el título elegido. Y el día 14, desde la ciudad de La Plata -sede de la Jefatura-, se conoció el prontuario de los detenidos:

Flavio Steck -se dijo- era el responsable de una agencia de autos. Desde ese local la banda realizaba las maniobras ilegales con coches robados. Tres meses después la banda fue liberada sin una sola prueba que los acerque al asesinato por el que privados de su libertad. (39)

 

Dos meses después del crímen de Cabezas los peritos del caso -del SEIT de la Policía bonaerense y de la Aseoría Pericial de la Corte- enfrentaron a los legisladores con tranquilidad. El recinto estaba cargado de interrogantes. Los integrantes de la Comisión Bicameral de la legislatura bonaerense -creada para el seguimiento del caso Cabezas-, querían recibir información de primera mano. Presentían que cada certeza de la instrucción era apenas el resultado de una operación.

Los peritos tuvieron una respuesta a cada pregunta. Aunque estuvieron cargadas de contradicciones:

 

- Siendo las 3.15 hs. del día domingo 26 de enero -inició el Dr. Darío Amado del SEIT-, comienza la autopsia en la morgue y se secuestra el proyectil que es colocado en una caja de rollo de fotografía y se sigue con el resto de la operación.

 

Luego agregó:

 

- Al proyectil se lo toma sin elementos metálicos para no producirle ninguna marca que pudiera entorpecer el peritaje, se lo fotografía, se lo coloca en un envase plástico del tipo del rollo de foto, se lo rotula, se lo sella y lo firmo yo, para guardarlo bajo llave. Luego se lo remito por correo interno al perito balístico, quien lo recibe en mano.

 

La operación debió concluir con la firma de los testigos, se le debió agregar el sello de juzgado y, sobre todo, el destino de la prueba debió ser estipulado por el juez de la causa, José Luis Macchi.

Al reparar la omisión intervinó ante los legisladores Néstor De Tomás, jefe del SEIT, de vacaciones al momento de realizarse las pericias:

 

- Quiero que tengan en claro que lo que se hace en la morgue está todo fotografiado, además están los testigos del acto.

 

La autopsia fue seguida desde una cámara de video. Tanto la pericia como la filmación -que la convirtió en un documento gráfico de la operación- quedaron bajo secreto sumarial. En la edición del 22 de febrero de 1997 la secuencia fue publicada por la revista Noticias. El resguardo de la pericia, por lo tanto, fue violado. Ese fín de semana hubo pruebas en todos los kioskos del país.

El lunes 27 de enero el proyectil llegó al Laboratorio de Balística. Lo recibió el Lic. Luis Alberto Olavarría, perito del SEIT:

 

- Con fecha 30 -de enero- mando toda esa información y me quedo con el proyectil, no lo remito para que no de vueltas y yo pueda seguir estudiándolo para ver si era Colt u Orbea.

 

El martes 11 de febrero de 1997 se producen en Mar del Plata los allanamientos que derivaron en la detención de los Pepitos y en el secuestro de 3 Colt:

 

- En ese interín me remiten 3 armas provenientes de un secuestro en Mar del Plata, del que ustedes conocen, y entre ellas venía un Colt 32/20. Se hicieron los ensayos experimentales. Con esto vamos a la segunda pericia, ya tenía bien visto el proyectil de la causa. Lo estaba trabajando para que me diera algo con referencia al hecho.

 

El interín fueron nada menos que once días. El juez no había visto el proyectil -apenas lo conocía por fotos-. Nunca se supo quién dictó los pasos de las pericias -resorte del juez-. En respuesta a una pregunta del diputado Alejandro Mosquera, el técnico dijo que las instrucciones para desarrollar las pericias emanaron del comisario inspector -Quinteros-, de la Brigada de Azul:

 

- ¿Es habitual que cuando usted realiza una pericia se quede con el proyectil?, preguntó el diputado Carreto.

- No, no es habitual, respondió Olavarría.

- ¿Cuáles son las normas para la conservación de un proyectil peritado?, insistió el diputado.

- Podría haberlo enviado, pero quería estudiarlo más y justamente en esos días llegaron las armas. Además, yo quería achicar el espectro... (40) (41)

 

Los peritos tuvieron la libertad de conservar en su poder los elementos de prueba -proyectil y arma- más allá del tiempo justificado. Y fue una decisión personal.

 

- ¿Cuándo usted recibe el proyectil -preguntó el senador Florio-, lo limpia?

- Es una buena pregunta -estimó el Lic. Olavarría-. Si yo lo limpio por mi cuenta estoy haciendo destrucción del material de prueba. Si yo hubiera necesitado limpiarlo porque interfería mi trabajo, le hubiera tenido que comunicar al juzgado que para trabajar necesitaba limpiar y en consecuencia destruir parte del material biológico. En la fotografía no está el resto biológico adherido a la estría.

 

- ¿Se lava el proyectil?, reitera la pregunta el senador Florio.

- Se lo pone debajo de una canilla -respondió el Dr. Amado-. Lo que se hace es sacarlo del encéfalo y darle una primera limpieza sin cepillo para ver si se condice con un proyectil.

Luego, agrega:

- Si nosotros fueramos a hacer un no lavado en pericias para hacer un estudio de ADN por cada proyectil que sacamos, fundiríamos a la provincia. Además estaríamos dudando de si el proyectil que se saca pertenece al cadáver.

- No todo los días se mata a un periodista -añade Florio-. Esa es la duda que tenemos: si se cambió el proyectil.

- Para nosotros todos los muertos son iguales.

 

Fue el director del SEIT, Néstor De Tomás, quien reveló de dónde se extrajo materia orgánica para establecer el patrón genético:

 

- Recién se determinó el ADN con los dientes. Es decir, no es muy facil su determinación con los rastros que se pueden extraer de un proyectil. La muestra es menos significativa.

- El tratamiento a que sometió el proyectil el Dr. Amado, ¿no se destruyó prueba?, preguntó un legislador.

- No, responde Olavarría.

- En ese momento era un NN masculino y el material se trató como en cualquier otro caso, afirmó Amado.

 

La Asesoría Pericial de la Corte Suprema recibió el proyectil el 28 de febrero, a 29 días de la pericia del SEIT. El Dr. Alonso, perito de la Asesoría Pericial de Suprema Corte, inició la exposición:

 

- Los testigos de laboratorio confirman lo solicitado por su señoría que, entre otras cosas, era de la parte externa del arma, y tomar muestras de presunto tejido orgánico que tenía el proyectil.

Se fotografió todo el material y el proyectil rodado en la situación que se recibe, que tenía abundante cantidad de tejido orgánico. Está documentado en fotos.

Posteriormente se vuelve a fotografiar toda la circunferencia del proyectil -hay fotos ampliadas- para ver el estado en que se recibe, posterior al lavado y quitado de muestras para estudios pertinentes.

Actualmente el proyectil está en mi poder, en la caja de seguridad de la Asesoría Pericial, y todavía tiene restos de tejido orgánico.

En el laboratorio se sacó abundante cantidad de material para estudio. Además, una de las cosas que el juez dispuso es que se utilizaran todos los elementos pero que no se inutilizaran pruebas, como para estudios posteriores. Tengo entendido, entonces, que hay material de sobra, extraído del proyectil, como para hacer varias pericias.

 

Luego agregó:

 

- Los estudios de ADN, que tienen piel y materia se compadece con el encéfalo. Esa piel se la llevó la bala hacia adentro. Hablamos de piel cruda. El proyectil tiene piel y sustancia que se compadece con la parte interna de la cabeza.

- ¿Usted recibió el proyectil con material orgánico adherido?, preguntó el senador Florio.

- Si, en la primera pista del proyectil realizada bajo microcomparador se detectó materia similar, aunque no afectaba al estudio.

 

Mientras para el SEIT fue muy dificil identificar de quién era el material orgánico existente en el proyectil, ya que la muestra no resultaba significativa, en la Asesoría de la Corte sacaron suficientes muestras e, incluso, guardaron de más para futuros estudios y dejaron aún restos en el proyectil.

 

Los tiempos en que se sucedieron los hechos dan lugar a especulaciones de peso: la primer pericia -a cargo del SEIT policial- se inició el 27 de enero; los allanamientos en Mar del Plata -que provocaron el hallazgo de la supuesta arma asesina- se realizaron el 11 de febrero; y la pericia de la Corte se inició el 28 de ese mes.

Tras el testimonio de los peritos en la Comisión Bicameral quedó instalada una pregunta sin respuesta:

 

- Cómo puede ser que el que el proyectil, que fue lavado bajo canilla cuando se lo extrajo en la autopsia, pasó a la primera pericia balística y según fotos no se ve material orgánico adherido, y luego -a los 29 días- pasó al laboratorio de la Corte y se le sacó mucho material como para hacer varias pericias de ADN.

 

En manos de un Poder Judicial con fiscales y jueces de ésta especie, de instructores y de peritos con vicios profesionales manifiestos, el gobernador es partidario de poner un nuevo instrumento para acceder a la acción reparadora de la Justicia: la pena de muerte.

 

(1) El gobernador Duhalde y el embajador norteamericano James Cheek compartieron esos conceptos durante un encuentro en la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina. El Día, 1-11-96.

(2) Revista Noticias, 6-8-95.

(3) El relato pertenece a un testigo presencial de los hechos. Fue presentado a través de una denuncia anónima a dos senadores provinciales en diciembre de 1993. Los acontecimientos y testimonios aparecidos en los años posteriores le asignaron un alto grado de veracidad.

(3) Elba Témpera, abogada del Caso Nuñez. Entrevista del autor.

(4) La compra y venta de causas entre jueces, abogados y policías es una metodología confirmada por diversas fuentes. A nivel judicial, la presunta complicidad de oficiales de la Policía bonaerense con abogados en causas por accidentes de tránsito, comenzó en abril de 1996 en la localidad de Campana. El hecho provocó la intervención de la Suprema Corte provincial, a raíz de una denuncia de la Asociación de Abogados local sobre fabricación u ocultamiento de pruebas. En esas condiciones las causas eran vendidas a los abogados quienes, a su vez, pedían indemnizaciones a las compañías de seguros. La Justicia de Lomas de Zamora, por otra parte, investiga desde 1996 posibles casos de "arreglos" entre abogados y policías de unas 50 comisarías del sur bonaerense. La tipificación de los delitos incluye: asociación ilícita, extorsión, defraudación, falso testimonio agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

(5) Idem 1.

(6) Idem 1.

(7) El Procurador Eduardo De Lazzari pasó a ocupar la secretaría de Seguridad. No renunció al cargo judicial. Pidió una licencia.. Es uno de los pocos casos conocidos de un funcionario que perteneció simultáneamente a dos poderes del Estado.

(8) Los hechos fueron investigados por el juez Labombarda. Comprobó la veracidad de los mismos pero dictaminó que no había delito. Señaló que "fue una mera charla de sobremesa". El fallo fue apelado y la Cámara Penal anuló lo actuado. Ordenó el paso a la Corte y, a dos años de los hechos, no se había expedido.

(9) Se tramita en el Juzgado de Familia Nº 2 de La Plata bajo expediente reservado.

(10) Versión taquigráfica de la declaración del comisario mayor Pedro Klodzcyk, Cámara de Diputados de la Nación.

(11) Horacio Verbitsky, Página/12, 16-2-97.

(12) Despacho de la Agencia Interdiarios, 23-6-93.

(13) Archivo Periodístico, CD Rom Parlamentario. 15-9-94.

(14) Relato de un testigo presencial de la escena. Entrevista del autor.

(15) Francisco Amato y Edi Zunino. Noticias, 15-11-96.

(16) Texto original del avance de Edición Plus.

(17) La Maga, 12-10-94.

(18) Una de las cámaras empresariales de la provincia es la Federación Económica de Buenos Aires -FEBA-. Su presidente, Edgardo Furlan -comerciante de Ramos Mejía, Pdo. de La Matanza- fue diputado provincial del PJ desde 1991 a 1995. Acompañó a Duhalde en su viaje a España en 1994 y, en los primeros días de 1995, fue nombrado director del Banco Provincia. Muchos afiliados de FEBA sostienen que en lugar de un dirigente empresario ante el gobierno provincial, se convirtió en un delegado del gobernador ante los comerciantes. Después de una visita a la localidad de Brandsen, ocurrida a fines de 1996, donde fue duramente criticado y debió escuchar insultos de variada intensidad, Furlan optó por bajar su perfil. Es habitual encontrar dirigentes de entidades empresarias en la estructura del duhaldismo. Carbap y la UIA tienen algunos de sus hombres en esa situación.

(19) Interdiarios, 14-10-94.

(20) Claudio Gómez, La Maga. 16-11-94.

(21) El intendente Héctor Cozzi desmintió la amenaza: Soy un hombre de paz -dijo-. Jamás se me ocurriría decir una cosa de esa naturaleza, y menos a una mujer.

(22) Eduardo Blanco, Claudio Gómez y Julio Spina. La Maga, 16-11-94.

(23) Testimonio de uno de los concejales partícipes en la reunión. Entrevista del autor.

(24) Esta investigación desarrolla más adelante la escandalosa carrera política de Juan Carlos Rousselot.

(25) El testimonio pertenece a un reconocido abogado penal bonaerense con acceso al juez Jorge Rodríguez. Solictó expresa reserva de su nombre. Entrevista del autor.

(26) Testimonio de un senador de la Comisión de Acuerdos. Entrevista del autor.

(27) Estadística de la Suprema Corte bonaerense. El Día, 12-12-96.

(28) Idem 26.

(29) La fuente pidió reserva de su nombre. Se trata de un abogado bonaerense con una extensa trayectoria en el Poder Legislativo. Integró, entre otros cargos, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados de la Nación. Entrevista del autor.

(30) Los mismos nombres fueron aportados por la revista Noticias. Fernando Amato y Edi Zunino, 16-11-96.

(31) Entrevista de Néstor Ibarra. Radio Mitre, 16-4-97.

(32) Ignacio González Jansen, La Triple A. Editorial Contrapunto.

(33) Idem 32.

(34) Jorge Elías, corresponsal en EE.UU., La Nación. 25-4-96.

(35) Horacio Verbitsky. El Periodista de Buenos Aires, Nº 70, 10-1-86.

(36) Texto de la presentación judicial del senador (MC) Héctor Bertoncello. Una versión similar sobre los hechos denunciados fue brindada a ésta investigación por un penalista de la ciudad de Mar del Plata.

(37) Reconstrucción de un diálogo entre Favio Steck y el juez José Luis Macchi, a cargo del caso Cabezas. Steck fue procesado por el magistrado y posteriormente desprocesado por la Cámara por falta de méritos.

(38) De diario Clarín. Los "negocios" de la organización, texto firmado por el corresponsal de La Plata, 15-2-97.

(39) Idem 38.

(40) Art. 233, Código Procesal Penal: Los efectos secuestrados serán inventariados y puestos, bajo segura custodia, a disposición del Tribunal. En caso necesario podrá disponer su depósito. El juez podrá ordenar la obtención de copias o reproducciones de las cosas secuestradas cuando éstas puedan desaparecer, alterarse, sean de dificl custodia o convenga así a la instrucción.

Las cosas secuestradas serán aseguradas con el sello del tribunal y con la firma del juez y secretario, debiéndose firmar los documentos en cada una de las hojas.

(41)  Manual de Criminalistica, Roberto Albarracín, inspector general de la PFA, pag. 220: Es de advertir que, antes de aplicar cualquiera de los sistemas de identificación de las armas de fuego, hay que proceder al lavado de proyectiles incriminados y testigos para eliminar toda impureza que presenten adheridas a su superficie cilindrica, con el rpopósito de que no quede oculta ninguna de las características impresas en la misma. es claro que, previamente a esa operación de limpieza, el perito en balística debe asegurarse que ya se llevó a cabo la pericia química ordenada por el juez, con el fin de estabñecer el origen de las impurezas que presenta proyectil incriminado, las que, como ya vimos, pueden proceder del cuerpo del damnificado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CUATRO

 

 

 

 

 

La caja recaudadora

 

 

 

 

 

Estás en el kiosco/ tomando una cerveza/ corre el tiempo/

seguís con la cerveza./ A lo lejos se ve una patrulla/

Alguien grita: allí viene la yuta./ Descarten los tubos/ empiecen a correr./

El oficial grita: documentos, contra la pared.

Demasiado tarde, Dos Minutos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es "él" el centinela del dinero/ que a veces grita y otras veces calla./

El es la majestad desde la esquina/ es el mismo que ayer en la cantina/

hablaba de orden y empinaba el codo./ Sueño de algún borracho empedernido/

que supo levantarlo de caído/ como una providencia de beodo.

Mi vecino vigilante, Felipe Fernández "Yacaré"

 

 

 

 

 

 

 

Siempre se roba para la Corona. Esto es fundamental,

de lo contrario la Corona tendría puesto a un estúpido.

Ningún tipo que sabe que bajo su amparo

se está robando va a decir:

- Roben nomás, que yo miro para otro lado.

Comisario Inspector bonaerense

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La policía tiene un rol esencial en toda estructura de poder. La provincia de Buenos Aires no es la excepción. Por el contrario, tiene uno de sus mejores ejemplos.

Su papel histórico como aliada de la autoridad de gobierno en las tareas de control social, ya sea por derecha o por izquierda, se alteró a medida que la actividad política necesitó incrementar sus recursos en efectivo. Y se asoció, con total impunidad, al delito.

 En esta concepción política de acceso, concentración y consolidación del poder, la policía bonaerense cumplió tres misiones centrales: brindar la imagen de un organismo de seguridad que protege a la sociedad, no reprimer conductas delictivas originadas desde el poder político y, la más novedosa y perversa, poner al servicio del delito, con fines económico-políticos, su propia estructura de seguridad, represión e inteligencia.

Es el crimen perfecto: cuenta con el paraguas de la obediencia debida al poder político y, en caso de problemas, es la misma Policía la que tiene la facultad de instruir las causas judiciales y aportar las pruebas a un Poder Judicial atado de pies y manos -en muchos casos por su propia voluntad-. Esa atribución, también, otorgada por el poder político.

Para un reconocido jurista platense que integró durante cuatro décadas el Poder Judicial, la provincia de Buenos Aires es la que tiene más atraso procesal. La policía es la que reúne las pruebas -agregó- y ese es un brutal ejercicio de autoridad. El juez interviene cuando la investigación ha terminado. Son dueños de hacer y deshacer lo que quieren... (1)

 

- En la relación entre la política y la policía, ¿cuáles son las formas de corrupción?, preguntó ésta investigación a un oficial superior de la bonaerense.

- La que quieras. Por ejemplo, no reprimir alguna de las actividades ilegales que a los estados municipales, provinciales o nacionales le puede interesar llevar adelante: narcotráfico, juego clandestino, prostitución, etc.. Da los mismo la contravención o el delito elegido. Pero como no conviene que lo reprima a los fines de los intereses del gobernante de turno, se corrompe.

En una época fueron los guerrilleros. En la época del gobernador Victorio Calabró era famoso el tema del juego clandestino. Esta es una sucesión histórica de oleadas de corrupción.

 

Las modalidades y los instrumentos delictivos que nutren de fondos a la actividad política son dinámicos. Y están sujetos a innovaciones permanentes.

A las clásicas fuentes de recursos ilegales de la policía, como las coimas en operativos ruteros, el pago de llaves para la explotación del juego clandestino o tráfico de drogas en pequeña escala, la desaparición de expedientes, la extorsión o protección a ladrones, piratas del asfalto y reducidores de autos, se le ha sumado en los últimos tiempos el negocio derivado del contrabando y del narcotráfico en gran escala.

Se trata, en todos los casos, de cifras escalofriantes.

Un negocio chico como la prostitución en la provincia de Buenos Aires, donde se estima en 30 mil el número de sus practicantes, permite una recaudación policial que se cuenta en millones de dólares anuales.

 

La policía le cobra a cada putita 170 pesos por semana, para trabajar a como sea.

Un polvo sale 25 pesos y un completo sale 30, la mina saca unos 200 pesos por día. Pero hay de todo: el pete -una chupadita- son diez pesos. Te la chupan, te patean y fueron tres minutos. Y a boca de jarro. Y donde venga: en lo yuyos, arriba de un camión o donde sea.

Pagan y tienen vía libre.

Hay prosti que la ponen. 170 pesos por semana.

Ahora qué pasa: hay cincuenta prosti y hay cuarenta que no arreglan. Porque nunca arreglaron. Porque se rigen por otros códigos: el de la puta y no el de la necesitada.

La puta es como el malandra, nunca tuvieron transa con la yuta. Ni la va a tener. Y para mí es más respetable la puta y el malandra que el presidente del Banco Nación, me refiero a nivel humano.

Por lo menos yo si tuviera un millón de dólares adentro de un bolsón y se lo tendría que dar a alguien para que me lo guarde, se lo daría a una prostituta o a un malandra. Sé que se me van a quedar con la mitad, pero me la van a gastar para comprar la garrafa, comer todos los días y seguro que me van a avisar. El presidente del banco se va a tomar el palo y me va a dejar muy envenenado.

 

Qué pasa: "Las fuerzas policiales sacen la calle a toda la protitución", dice el noticiero.

Qué barbaro. Esa se la come el salame que mira televisión. Lo que están sacando de la calle son a las que no arreglan.

Es el código. Salen a la cancha a jugar al gato y al ratón. La puta es puta.

Uno se prostituye por necesidad. Pero después lo hace con dignidad, sin arreglar con la yuta. Te digo más, hasta sin coger con la yuta.

La necesitada también llega un momento en que se prostituye y no arregla más con la yuta. La necesitada sale a la jungla y en algún momento se tiene que topar con un malandra.

Primero la coge el puntero que la quiere usar y tal vez no le paga, y después la coge el malandra que la aviva. Y ahí se acabó la necesitada. Ahí talla la puta.

El malandra le dice cómo tiene que caminar y los códigos que tiene que tener. Por ley no se puede tener transa con la yuta. Y como el tipo le está batiendo la verdad la mina lo entiende.

No es que le cree, lo entiende.

Y la mina aprende, y lo hace mucho más rápido que como por inercia aprendió a abrirse de piernas.

Eso ya es una arte. Eludir es una arte. Y ahí es donde te ganás el respeto de la calle.

La que arregla se lleva 200 por día. La que no arregla, como tiene que cuidarse, se lleva unos cien. Tal vez le convedría arreglar, pero como talla el código prefiere perder.

 Porque el ser humano es así, no hay otra cosa. El ser humano es así.

 

Y menos mal que es así. Si no el jefe de calle no saldría más a buscar ladrones. Haría la recorrida de los viernes, juntando 170 pesos por cada necesitada, y se acabó la canción... (2)

 

Fuentes políticas bonaerenses afirmaron que el negocio de cobrar por la protección o vista gorda frente al tráfico de drogas sería de 12 millones de dólares mensuales. Unos tres millones se repartiría entre las regionales y un monto menor, aproximadamente unos 500 mil dólares, por las comisarías. (3)

Esa estimación genera dos interrogantes: ¿a dónde va la diferencia entre los 3,5 que se reparten y 12 millones que se recaudan? y, además, ¿a cuánto asciende la recaudación y cómo se reparte cuando es la misma policía la que comercializa la droga mejicaneada?

Esta investigación tuvo acceso al pensamiento íntimo de Pedro Anastacio Klodzyck. Sus revelaciones, como se verá, se asemejan a una confesión. El hombre condujo a la Policía bonaerense durante cinco años, con el respaldo inquebrantable -y casi sin explicación-, del gobernador.

Al resumir los roles de un oficial de la bonaerense, el ex Jefe ejemplificó con sus recuerdos de estudiante. Cuando hice el curso de subcomisario -sostuvo Klodzyck- un profesor me dijo: 'usted piense que el comisario es el hombre que más poder reúne. Tiene personal, logística, armamento, comunicaciones, áreas de responsabilidad, instructor de sumario y detenidos'. (4)

Dicho con palabras de quien no perteneció a la fuerza, se escuchó el mismo concepto, pero con más realismo.

- En la provincia de Buenos Aires un comisario es casi como un virrey, tiene que recurrir a él todo el mundo. Por esto o por el otro, tienen el control de los sumarios. Es un panorama gravísimo. Terminamos con el problema militar pero tenemos el problema de estas bandas, dijo un ex funcionario de área de seguridad bonaerense, y agregó:

- Estamos prisioneros de un gran ejército policial dispuesto a venderse a lo que sea. De las comisarías, y ahora también de las cárceles, están saliendo los presos a robar. Y este es un proceso que se inició hace ya unos años. En la época de la dictadura militar, los que trabajaban para Ramón Camps eran los grupos operativos de las Brigadas de Investigaciones, y si analizamos quienes estaban allí, vemos que son los comisarios de hoy con cuantiosas fortunas amasadas en los días del botín de guerra. Todos estos tipos que andan por los cincuenta años en aquellos días andaban pateando puertas, y yo creo que han forzado cambios de escrituras, extorsiones, y secuestros que no los vamos a conocer nunca. (5)

Las fuentes consultadas -oficiales superiores de la bonarense y ex funcionarios del área-, y la información obtenida por ésta investigación coincide en la explicación del fenómeno y en los nombres de sus responsables.

En todos los casos se mira hacia la secretaría de Seguridad provincial, escalón previo al gobernador. Está en el centro de las responsabilidades políticas. Por allí pasaron Eduardo Pettigiani, Alberto Piotti y Eduardo De Lázzari, todos ellos con experiencia judicial. El último funcionario en ocupar el cargo fue Carlos Brown, ex intendente de San Martín y cuyo mejor atributo para acceder al cargo fue su experiencia política-. Los hechos:

 

- El rol que cumplió Piotti como secretario de Seguridad bonaerense fue como gerente de un grupo de comisarios. El, junto a su secretario, Alejandro Pérez Cárrega, fueron los cajeros. ¿En qué consistió? Muy fácil: les liberó una zona, les dijo: 'trabajen muchachos', afirmó el ex funcionario de seguridad provincial, y agregó:

- La Policía es una fuente de recaudación. No es una situación eventual. De ningún modo: se baja la plata hacia la política. Y esto fue tradicional, también lo hizo el gobernador Calabró -en los '70- con el juego clandestino y la prostitución, sobre todo. La Policía es una gran caja de recaudación del poder político, ya no es sólo influencias. No tengo la menor duda que son recaudadores.

 

El oficial bonaerense, por su parte, aportó su interpretación desde el interior del monstruo:

- ¿Quién es el responsable de la corrupción policial?

- La responsabilidad del político es total. Las policías no hacen otra que cosa que aplicar las políticas que les dan. Si uno quiere corromper a una policía no tiene que esforzarse mucho. Se corrompe sola. Pero en una sociedad abierta, llena de corrupción por todos lados,

 le dejan las manos libres para poder hacer también negocios sucios de todo tipo.

Una policía con altísimos niveles de corrupción es más fácil de manipular. Y para eso es necesario que existan todos estos enriquecidos que hoy se conocen.

- Esos enriquecidos, ¿'robaron para la corona'?

- Siempre se roba para la corona. Esto es fundamental, de lo contario la corona tendría puesto un estúpido. Ningún tipo que sabe que bajo su sombra y su amparo se está robando, va a decir: 'roben nomás, que yo miro para otro lado'.

Se deja robar pero a cambio de un pedazo del botín. Y sino que me expliquen cuál puede ser la otra razón. Si yo no agarro nada, ¿porqué voy a dejar robar? Si partimos del principio bíblico que dice que robar está mal, porqué voy a dejar robar si yo no agarro nada.

Se roba para la corona o se corrompió para la corona, en alguna de todas sus formas.

- ¿Qué rol tuvieron los secretarios de Seguridad durante éstos años?

- Definieron las políticas de la policía. Marcaron los tiempos y las conductas. Cuando se destapa una pudrición como la actual no se puede mirar para otro lado que no sea para el sector político. No pueden decir que no saben lo que pasaba. No se lo cree nadie. Lo pueden decir únicamente porque nadie tiene la obligación de declarar contra sí mismo.

Ellos sabían todo lo que pasaba. Pedro Klodzyck obedecía a una conducta marcada e impuesta por ellos. Nadie puede decir que no sabía, ni siquiera viviendo adentro de un placard.

No lo puede creer nadie y menos de la policía, que se supone que tiene que saber todo.

Si la policía quiere saber obtiene información hasta del Papa. Entonces, cómo no va a conocer cosas internas de la propia institución.

Por favor..., no hay policía mogólica.

 

(1) Mario Wainfield, Página/12. Entrevista a Leopoldo Schiffrin, miembro de la Cámara Federal de La Plata, 9-2-97.

(2) Testimonio de un malandra.

(3) Daniel Juri, Clarín, 2-2-97.

(4) Las declaraciones de Pedro Klodzyck pertenecen a la versión taquigráfica de su testimonio ante la Comisión Investigadora de la Aduana de la Cámara de Diputados de la Nación, del 14 de febrero de 1997. El ex jefe de Policía bonaerense fue convocado en torno a las investigaciones del Caso Gutiérrez. Dos semanas después trascendió a la prensa parte de su contenido. Apenas se conocieron 30 fojas de sus cuatro horas de declaración. Las 483 fojas que lo componen tienen la característica de una confesión.

(5) El testimonio pertenece a un ex subsecretario de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. Entrevista del autor.

 

Verdún: Un botón de muestra

Desde el 1 mayo de 1968 hasta el 25 de julio de 1969 Rodolfo Walsh dirigió el semanario de la CGT de los Argentinos. La fracción disidente de la central obrera era orientada por Raimundo Ongaro, dirigente del gremio gráfico. Walsh y Ongaro se conocieron en Madrid. El nexo entre ambos fue Juan Perón.

En el semanario de la CGT disidente Rodolfo Walsh publicó, sin su firma, sus investigaciones sobre La secta del gatillo alegre y La logia de los dedos en la lata: eufemismos con que se refería a la Policía bonaerense.

En sus notas, Walsh reveló desde la metodología hasta el lenguaje de la patota. Romper la casa, un concepto que inició la bonaerense en la década del sesenta -pero que la llevó al éxtasis en los setenta-, era el clásico ingreso de las fuerzas del orden rompiendo puertas y ventanas a patadas y culatazos. Actividad que se llevó a cabo sin orden de un juez y en horas de la madrugada. Al detenido -secuestrado, en realidad- que sería sometido a una sesión de torturas le decían que iba a hablar con René. René era la picana, un invento argentino.

Secuestros de madrugada, testimonios arrancados sobre la mesa de torturas y ausencia de un juez. Esos fueron los pilares que sustentaron al coronel Ramón Camps al frente de la bonarense, a partir de 1976. Por las filas de esa fuerza pasaron asesinos, ladrones, secuestradores, traficantes y toda clase de malandras, rescatados para integrar las patotas.

 

Pero también hubo testigos:

- Ramón Camps en un momento fue un prócer nacional. Luego pasó a ser un monstruo y una bestia abominable. El se nos presentó como un adalid, duro e intransigente, en la lucha contra la corrupción. Pero Camps cambiaba el cadáver de un terrorista por el botín de ese terrorista. Lo que tenía que hacer la Policía de la Provincia era matar al terrorista y entregarle el cadáver a Camps. Eso era lo que a él le interesaba. Las cosas de la casa reventada quedaban para la Policía, con autorización. El cambio era botín de guerra por muerto.

Es como cuando las tropas de un ejército invadían una ciudad y durante una semana se les permitía violar a las mujeres como un premio para los soldados. Esto fue lo mismo. Lo hacía Camps, señaló un comisario inspector, hoy retirado, que conoce como testigo presencial todo lo ocurrido en la bonarense desde mediados de la década del sesenta a la fecha.

Esas patotas se nutrieron con funcionarios policiales con extensas fojas de servicio. Ramón Camps es apenas un buen recuerdo en las filas de la bonaerense, pero la mayor parte de esa mano de obra -lejos de estar desocupada- permanece siempre en actividad, dentro o fuera de la Policía.  Los hechos:

 

En 1968 el comisario Ernesto Verdún tenía 40 años. Cargaba con tres procesos: extorsión, cohecho y privación ilegítima de la libertad. Ocho años después el coronel Ramón Camps requeriría de los servicios de ese hombre morocho, bajo y con tendencia a la gordura.

Verdún desconocía el futuro. Y el presente lo invertia en ascender dentro de la fuerza por la vía rápida. Walsh lo relató así:

 

- ¿Conocés la picana?, le preguntaron a Carlos Romero mientras lo subían desnudo a "la mesa".

- No.

- Ahora la vas a conocer.

La conoció. Cuando se la pasaron por la boca, empezó a sangrar. Una radio funcionaba muy alto para que no se oyeran sus gritos. Romero se hizo autor de una cadena de asaltos a estaciones de servicio.

- ¿Y la florería también?

- Si, la florería también.

 

Con René la bonarense esclarecía delitos en los sesenta. En los setenta la usó para obtener las confesiones de los enemigos del ser nacional. Los encargados de ese interrogatorio eran hombres de Verdún, por ese entonces jefe de la Brigada de Investigaciones de Avellaneda. A René la tenían en una casa prefabricada de dos piezas, cocina y baño, forrada en hardboard, con dos pilares de color blanco al frente.

El 16 de octubre de 1968 fue allanada por el juez Ozafraín. Los diarios de la época la ubican en la esquina de La Coloradita y Burzaco, en la localidad de Monte Grande. La casa tenía un cartel con el nombre con que la había bautizado la patota: El destino.

Se trata de uno de los primeros antecedentes de los Centros Clandestinos de Detención que vendrían años después. Y Verdún estaría allí para dar una mano. Aunque sus antecedentes, descubiertos por Walsh, se remontaban en realidad a la década del cincuenta.

En 1957 llegó como oficial principal a la Comisaría 1º de San Justo. De inspector ascendió rápidamente a oficial principal, en enero de ese año. En esos días daba los últimos toques a su preparación como jefe de la oficina judicial de la comisaría de San Justo. Con esos conocimientos estuvo a punto de quedarse con los 16.500 pesos que le sacó a una detenida. La mujer, con la ayuda de su esposo y la del senador provincial Miguel Barbarito, que operó ante el comisario, recuperó la libertad y la plata.

Verdún recién se estaba haciendo en la profesión. Apenas tenía 27 años y todo un futuro por conquistar. Del incidente no quedó huella en su foja personal. Como se verá más adelante, un sumario sin sanción, no es tampoco un impedimento para ascender en la Policía bonaerense. Muy por el contrario.

 

- A la fosa que había la llamaban capacha, y en otros campos pude ver otras similares. Eran pozos rectangulares de dos metros de largo por sesenta centímetros de profundidad. Allí ponían los cuerpos, los rociaban con gas oil y los quemaban, relató Juan Carlos Urquiza (1), chofer de Ernesto Verdún en los años de Camps, con quien recorrió los Centros Clandestinos de Detención. El hombre había llegado a comisario general. Por su responsabilidad como Jefe de la Dirección General de Investigaciones de la Jefatura de la Policía bonaerense, a Verdún se lo encontró penalmente responsable en el accionar delictivo del personal policial y de los Centros Clandestinos que de él dependieron.

Más viejo, más gordo y con papada, Ernesto Verdún está suelto. Y es apenas un botón de muestra.

 

(1) Legajo Nº 719, CONADEP, Nunca Más. Eudeba.

 

Los cinco grandes

 

Klodczyk es una verdadera garantía

para que la institución siga mejorando.

Eduardo Duhalde

 

Nadie puede decir que no sabía,

ni siquiera viviendo adentro de un placard.

Oficial bonaerense

 

- ¿Es verdad que se vá?, preguntó el periodista.

- No sabía, me entero por usted... (1)

 

El mejor jefe que ha tenido la policía bonaerense en toda su historia, según la definición de quien lo nombró, se enteró en vivo durante una entrevista periodística radial que, su jefe, había dispuesto pasarlo a retiro. 

La virtud más significativa que encontró Duhalde al despedir públicamente a Klodzyck, fue su decisión de sostenerlo en el cargo durante los primeros cinco años de sus dos gestiones. A pesar de las innumerables críticas y denuncias que recibió su paso por la jefatura policial -de afuera y de adentro- el gobernador quiso resguardarlo para la posteridad: es el jefe de policía que más tiempo duró en la historia de la provincia.  

En realidad, a pesar de que Duhalde se elogiaba a si mismo, el pase a retiro demostró que no hay jefe que dure diez años, ni gobernador que lo aguante.

 

El mismo criterio que utilizó para la designación de los funcionarios políticos, es el que eligió el gobernador para nombrar al Jefe de Policía: llevó a su gente. Gran parte de ellos pasaron por el gabinete municipal de Lomas de Zamora, otros establecieron el vínculo por cuestiones casi vecinales. Y la mayor parte integra una trama íntima de deudas y favores que se intercambiaron en silencio.

Pedro Anastacio Klodzyck, el Polaco, es un hombre del sur del Conurbano. De la ciudad de Lanús, limítrofe con Lomas de Zamora. Parte de su trayectoria policial también la desarrolló en la zona, al frente de las Brigadas de Altte. Brown y de Quilmes. Pasó por unidades de la costa y fue, también, jefe de Narcotráfico, tema por el que reconoce tener una debilidad.

La relación entre el futuro gobernador y su jefe de Policía, según las fuentes, nació en los primeros años de los 80. En esos días Duhalde se dedicaba a la actividad inmobiliaria y Koldzyck, por su lado, repartía su tiempo entre la actividad policial y su bulonera de Lanús: Ci-klos S.A.

No fue una relación de dos. A la amistad original entre Duhalde y Klodzyck, se sumó al grupo la de Alberto Pierri que trajo consigo al comisario Mario Rodríguez -entre quienes se dice que, incluso, habría un vínculo familiar-. El último en arribar fue el ex juez federal Alberto Piotti, quien a su vez aportó su fuerte relación con el comisario Mario Naldi.

Duhalde al frente del Ejecutivo bonarense. Pettigiani primero, y Piotti después, en la secretaría de Seguridad, Klodzyck en la Jefatura bonarense, y Rodríguez y Naldi en operaciones estratégicas, conformaron un equipo de trabajo.

Durante más de cinco años la seguridad provincial estuvo en las manos de estos hombres, en las de sus colaboradores, y con una línea directriz definida con precisión y coherencia.

Entre ellos, sin embargo, hay odios manifiestos.

 

(1) Entrevista de Jorge Lanata a Pedro Koldzyck, Radio City, 23-7-96.

 

No hay policía mogólica

Durante los cinco años que estuvo al frente de la Policía bonarense -de 1991 a 1996-, Klodzyck se aferró con uñas y dientes al sostén que lo llevó, mantuvo y sacó del cargo. La lealtad a su jefe, el gobernador, fue el secreto de su permanencia.

Ese principio también se lo transmitió a su sucesor en la jefatura, Adolfo Vitelli. El vínculo entre Klodzyck y Duhalde tuvo tal fortaleza que al comisario general le permitió sobrevivir a la salida urgente de Eduardo Pettigiani, como titular de la secretaría de Seguridad -en 1994-, se lo dejó de regalo al reemplazante en la secretaría, Alberto Piotti y, además, le dió la oportunidad de elegir a su heredero.

- Cuando fuí con la propuesta de Adolfo Vitelli y Domingo Lugos -jefe y subjefe de la bonaerense-, le dije a Duhalde que debí recurrir a los comisarios mayores, porque a los generales no les encontraba individualmente el desprendimiento que debían tener como jefes, pues existen pasiones personales y otras cosas. Tuve que llegar hasta el número 8, porque los siete de arriba no servían para nada.

Para Klodzyck el jefe de Policía es el fusible de la estructura de seguridad provincial. Su organigrama de responsabilidades políticas ubica luego al secretario de Seguridad y, en última instancia, al gobernador.

A las pocas semanas de abandonar el cargo se llevó a cabo en la Jefatura una reunión entre Koldzyck y Vitelli. El nuevo jefe convocó a su antecesor para intercambiar ideas y sugerencias. Era una manera de retribuir la bendición. Por esos días ya se habían producido los primeros cruces entre la bonaerense y la secretaría de Seguridad. La política de reestructuración implementada por el nuevo secretario -De Lázzari-, convirtió a la Jefatura en un polvorín al borde del estallido. Klodzyck, revolvió el café, y le dió al nuevo jefe su punto de vista:

- El es él que te nombró -le dijo a Vitelli-, y vos le debés lealtad. Si el secretario anda haciendo desastres vos se lo tenés que decir al gobernador...

 

El 10 de agosto de 1996 la revista Noticias blanqueó ante los lectores de fin de semana la política de seguridad provincial. Y apuró la salida de Klodzyck de la jefatura. Ese año se había iniciado con espanto.

El asesinato y posterior incineración de un joven de 16 años, Christián Campos, en la ciudad de Mar del Plata, conmovió a la población. Los cuarto policías responsables fueron detenidos a los pocos días del hecho. Inmediatamente después, una manifestación de estudiantes en la ciudad de La Plata fue reprimida con un salvajismo superior al habitual.

La violencia fue tan indiscriminada que alcanzó a los periodistas: las imágenes de un oficial bonaerense que disparó a quemarropa sobre un camarógrafo de Canal 13 pudieron ser observadas por telespectadores de todo el mundo. Apenas 3 meses después, un grupo de periodistas de Telenoche Investiga logró filmar a una banda de narcopolicías, de la zona sur del Conurbano. Su fuente principal de recursos eran los 300 pesos semanales, por puntero, que recibían a cambio de la habilitación para la venta de sustancias prohibidas: cocaína, marihuana y demás.

La nota aparecida en Noticias fue ilustrada con una secuencia fotográfica tomada por el reportero gráfico José Luis Cabezas -asesinado en Pinamar el 25 de enero de 1997-. La cara de Klodzyck en tapa, tomada desde un ángulo extraño y revelador, fue acompañada por un título definitorio, Maldita Policía.

Los comienzos de la era Klodzyck -decía la nota de Carlos Dutil- estuvieron signados por denuncias de graves irregularidades en el reequipamiento de la policía del Siglo XXI, anunciada por Duhalde. Como se verá más adelante, las irregularidades fueron verdaderamente graves. Y escandalosas.

- Lo de la revista Noticias, la nota famosa de ésta revista, Policía Maldita, es un insulto de movida -consideró Klodzyck ante los legisladores de la Comisiòn Investigadora de la Aduana-. Y ese periodista, Carlos Dutil, es un sinvergueza de siete suelas...

Al ex jefe no le cayó nada bien la nota. El malestar que provocaron las revelaciones periodísticas se extendió a gran parte de la bonaerense. No se puede decir que yo manejo 48 mil forajidos. Hubo vigilantes que lloraron cuando vieron la nota. Nosotros tenemos mucha gente sana...

Tras la aparición de esa nota y, sobretodo,  luego del asesinato de José Luis Cabezas, la revista Noticias intentó entrevistar a Klodzyck. Se negó sistemáticamente. Tan bueno como para poner dos veces la cara no soy -dijo-. No sirvo. No puedo poner la otra mejilla.

- ¿Cómo no voy a estar dolido?, se preguntó el ex jefe de la bonaerense. E inmediatamente se contesto a sí mismo: Estoy terriblemente dolido. Si yo fuera violento querría matarlo..., pero como sé que no se puede hacer y está la vía legal, preparé la demanda...

 

Piotti: Las miserias del ser humano

 

Es de los caretas el tipo más puro,

se empilcha debute para despistar.

El atrapador, Carlos de la Púa.

 

Alberto Daniel Piotti nació el 7 de junio de 1951. Fue en la Universidad Católica donde El Tano -o El Actor-, se recibió de abogado. Ese título le permitió al hombre conocer los pasillos de todos los poderes de Estado: recorrió a los tres. Fiscal y juez federal en el Judicial, diputado nacional en el Legislativo, y secretario de Seguridad y de la Gobernación en el Ejecutivo bonaerense.

Los primeros años de la democracia lo sorprendieron como fiscal federal. En esos días se declaraba cercano al radicalismo. Junto a un colega publicó, en 1985, un comentario jurídico sobre la Ley de Defensa de la Democracia. Tomó intervención como juez en su defensa trepado en los alambrados de Campo de Mayo cuando, en la Semana Santa de 1986, Aldo Rico inició su serie de levantamientos militares.

Con esa movida Aldo Rico se inventó a si mismo y a los carapintadas. Y el juez federal, desde esos días, adoptó la identidad de un personaje del comics: Superpiotti.

La fortaleza del hombre de leyes que lo convirtió en superhéroe, fue su política personal de prensa:

- Piotti comenzó su carrera realizando espectaculares procedimientos entre los chatarreros, seguido por el comisario Mario Naldi desde un helicóptero, y con las cámaras de televisión detrás, señaló un ex funcionario de la gobernación, que como él ocupó un cargo en el área de seguridad.

En su política de prensa, cuando inició su ascenso, Piotti no tuvo límites. Para muchos periodistas era habitual recibir en esos días el llamado telefónico del juez, ofreciendo a todos la primicia de un operativo antidrogas.

Se lo podía ver, además, poniendo su cara en un spots de Amnistía Internacional contra la tortura. Y días después, en la sección sociales de algún semanario, aparecía fotografiado en una disco junto a un breve comentario autobiográfico, como un anticipo de la banalidad que caracterizaría a la década siguiente:

- Ahora soy un desprejuiciado absoluto. No sé si estaré en una etapa regresiva, me gusta mucho bailar. Y así como antes tenía vergüenza, ahora soy capaz de bailar polca, lambada o chamamé.

A Piotti todo le vino bien. Radicales, peronistas. Judicial, Legislativo y Ejecutivo. Amnistía Internacional y Policía bonaerense. Polca y lambada. Lo que se dice un hombre con cintura política.

En 1991 fue convocado por el futuro gobernador para integrar la lista de candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires. Al hombre de Derecho le quedaba poco por conocer en su carrera judicial:

- Para ser juez se necesita otra cosa más allá de los conocimientos técnicos; se necesita tener más calle y más mundo de lo que muchos creen, porque la tarea de juzgar a los otros exige conocer, y bien de cerca, las miserias del ser humano.

El ex juez abandonó a la dama de la espada y la balanza y se trepó a las campañas electorales:

Una larga hilera de autos, ómnibus y camiones embanderados con los colores rojo y verde de la Liga Federal que lideran Duhalde y Pierri, inició su Caravana de la Victoria este mediodía desde el asentamiento precario 22 de Enero, en Gregorio de la Laferrere, y se fue engrosando paulatinamente hasta alcanzar varios kilómetros, a medida que atravesaba las barriadas de Isidro Casanova, Rafael Castillo, La Loma y González Catán. Con el paso de las horas, cientos de vehículos y numeroso público a pie se sumó a la comitiva portando banderas, gorras y buzos con los colores de la Liga Federal. Allí estuvo Alberto Piotti en su bautismo como puntero de la Liga.

 

En su paso como juez federal de San Isidro dejó recuerdos imborrables en dos fuentes consultadas por ésta investigación. Ambas coinciden en un punto: el vínculo con el comisario Mario Naldi:

- Piotti es un personaje tétrico. Tiene una relación muy fuerte con el comisario Mario Naldi. El juez estaba bancado totalmente por el grupo de policías que lideraba el comisario, en lo económico y en todo, dijo un ex legislador provincial que acumuló innumerables denuncias sobre la seguridad provincial.

Otra fuente, perteneciente a la propia Policía bonaerense, añadió a este grupo a un tercer personaje, que luego acompañó a Piotti en la Secretaría de Seguridad:

- Alejandro Pérez Cárrega tenía un estudio jurídico en la zona norte -afirmó un comisario inspector-, y Naldi era el Jefe de Sustracción de Automotores en Vicente López, desde donde nació la relación con el juez Piotti.

Para el oficial bonaerense, es vox pópuli en los pasillos de la Jefatura que desde la zona norte se hizo punta en el negocio de robar coches y cambiarlos por droga en Paraguay:

- Una 4X4 vale tantos kilos de cocaína. Y cada modelo tiene su equivalente en droga. También se pueden cambiar por dólares, pero les pijotean mucho los precios. En cambio con la cocaína no hay tanto problema y además es de máxima pureza, lo que les permite estirarla. En la frontera Argentino-Paraguaya-Brasilera es muy común este tipo de canjes, es cosa de todos los días.

Como diputado de la Nación Alberto Piotti mantuvo su perfil protagónico. Integró la estratégica Comisión de Juicio Político y, en el proceso de investigación a la jueza María Servini de Cubría, la participación de Piotti fue relevante: evitó el juicio.

En setiembre de 1992 la Comisión tenía acumulados 14 pedidos de destitución por irregularidades cometidas por la magistrada en la causa conocida como Yomagate, en la que se investigaba el presunto lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

Entre los involucrados había tres funcionarios del gobierno nacional: el secretario de Recursos Hídricos, Mario Caserta, la secretaria de audiencias presidencial, Amira Yoma, y el funcionario de la Aduana, Ibrahim Al Ibrahim. Amira e Ibrahím, además de compartir las sospechas, integraron un extraño matrimonio.

Las relaciones de Amira y Caserta conducían a Menem. Las de Ibrahim a Duhalde, por haber firmado el decreto que lo nombró funcionario de la Aduana.

Por once votos contra diez los integrantes justicialistas de la Comisión aprobaron el cierre del proceso de investigación. Estaban pendientes los testimonios del empresario Jorge Antonio, del ex asesor presidencial Emir Yoma y de su hermana Amira, que el cese de la investigación impidió que se produzcan.

- Ya se han presentado once testigos y la investigación lleva miles de fojas y varios meses en la Comisión. Los testigos que faltan no pueden hacer variar la situación, dijo el diputado Alberto Piotti para fundamentar su pedido de cierre de la investigación.

Un diputado que votó en contra del pedido de Piotti se preguntó:

- Cómo vamos a expedirnos sobre cosas que nadie conoce. Aún no hemos escuchado las cintas secuestradas en el domicilio de Amira Yoma.

No fue la primera vez que Alberto Piotti relativizó el valor de una prueba. En su juzgado federal hubo por lo menos dos casos de alteración de la materia: inxeplicablemente el clorihidrato de cocaína se convertía en ácido bórico.

 

El 14 de noviembre de 1990, el juzgado de Piotti remitió al fuero penal económico una bolsa de supermercado con una sustancia húmeda que, se suponía, era la carga secuestrada a Ana Yesi de Gracia, un correo sorprendido el 15 de febrero de 1988 con 2,2 kilos de cocaína en el aeropuesto de Ezeiza. Tenía una pureza del setenta y dos al ochenta y cuatro por ciento: no era ninguna línea importante.

El caso era de competencia de penal económico, pero Piotti había intervenido y, después de dos años se había resuelto que no le correspondía. El 24 de agosto de 1990 envió los expedientes, pero sin las pruebas. Después de que se las reclamaran con cinco oficios y varios llamados telñefónicos, en noviembre mandó la bolsa.

Prudentemente, los empleados del juzgado Nº 7 del fuero penal económico la dejaron en custodia de la Administración de Aduanas, hasta febrero de 1991, cuando el juez Héctor Acuña exigió una nueva pericia. Se descubrió entonces que lo que debían ser 2,2 kilos de cocaína de mediana pureza se había convertido en 3,35 kilos de ácido bórico y apenas 3,36 gramos de cocaína. (1)

 

El sumario instruído por la Cámara Federal de San Martín no fue mella para su ingreso, meses después, en el selecto grupo de diputados nacionales. Hombres que se diferencian del común de los normales por su capacidad de legislar. Y por circular por el mundo protegidos por sus fueros.

 

(1) Gabriel Pasquini y Eduardo De Miguel, Blanca y Radiante. Editorial Planeta. 1995.

 

Las cintas

 

Es una trampa. Ensuciar a los Yoma para que se

salven los drogadictos como Duhalde..., que se atrevan.

De un cassette secuestrado en la casa de Amira Yoma

 

- Hoy no leí los diarios..., no quiero hablar con nadie, -dice una de las voces-.

- Pero por eso te estoy diciendo, ¿porqué Amira?, ¿porqué te ponés así? Si vos sos inocente se tiene que aclarar, Amira, es lo mismo que a mí me echen culpa de algo, ¿porqué me tengo que pelear con toda la mierda?, -pregunta Beatríz López, sucesora de Amira en la secretaría de Audiencias de la Presidencia, del otro lado de línea-.

- Vos, porque no sabés nada de nada..., Duhalde... ¿nunca en tu vida lo escuchaste?

- Hace años se comentó...

- ¿Recién ahora te diste cuenta?

- ¿Pero qué hice?

- Nada, vos sos la primera que tendría que haber agarrado al mismo Duhalde o a los ministros o al Presidente y decirles señores, discúlpenme, yo hace dos años que trabajo con la Sra. Amira, hace treinta años que conozco a la familia de ella y yo no acepto, con mi humilde palabra, yo no acepto que nadie diga absolutamente nada. ¿Tuviste huevos para decir eso, vos? Pero tampoco hablaste bien, no hablaste mal pero tampoco hablaste bien. Entonces, cuando yo tuve que dar la cara por vos, por boludeces, yo fuí y la dí, cuando lo tuve que enfrentarlo a Niembro lo enfrenté y cuando lo tuve que enfrentar a Toledo lo enfrenté...

Amira Yoma reconoció ante la jueza Amelia Berráz de Vidal la propiedad de los minicassettes. Habían sido secuestrados de su casa tras un allanamiento del juez Néstor Blondi, que a su vez investigaba la actuación de la jueza Servini de Cubría en el proceso del Yomagate.

 

Esas cintas, plagadas de revelaciones por lo menos comprometedoras

, contenían diálogos de Amira con colaboradores y con familiares. A su hermano Emir, por ejemplo, lo ponía al tanto de un supuesto intento de extorsión de la Brigada Che Guevara:- 'Tenemos conocimiento de todos los documentos de quienes proveen sus conexiones con el narcotráfico, de Menem y Duhalde, por este motivo deberá entregar la suma de 50 millones de dólares'..., que si tendría no estaría acá... -acota Amira-, a las siguientes direcciones... Bueno, pero (habla en idioma extranjero)... por correo, sí, esperá, hola? Esperá, esperá un segundito que ahora voy a abrir otra carta a ver lo que es..., bueno, poné rojo y agarrá la otra línea, apretá el número rojo, no, apretá el rojo que después apretás y salgo yo otra vez. Acá hay otra cosa: 'Amira Yoma: nada de lo escrito..., hola..., nada de lo escrito en el matutino Página 12..., tenemos un tape, fotografías, etc..., treinta millones de dólares en Paraguay. Norberto Miranda, Brigada Che Guevara'.

Querés que te lo mande a José hasta Olivos que lo lleve para que lo vea Carlos?.

 

Las cintas llegaron a manos de los diputados de la Comisión Investigadora. Pero el cese de la actividad impidió que su contenido sea utilizado para apuntalar el juicio politico a Servini de Cubría. Fue Alberto Ballestrini, diputado justicialista de la provincia de Buenos Aires, quien solicitó el inicio de otro juicio político, en este caso al juez Blondi, a raíz de la difusión del contenido de los casetes de Amira.

- No, no estoy caliente, estoy perfecto, estoy feliz, fijáte vos. Fuí yo al Juzgado pero dice: no, digale que no lo voy a poder recibir, no? y le digo: Ud. le dice a la Doctora que digo yo que se vaya a la puta que la parió y dígale que no va a salir hasta las 3 y media de la mañana... Es una trampa, ensuciar a los Yoma para que se salven los drogadictos como Duhalde. Que se atrevan..., -amenaza desde el teléfono una vos atribuida a Emir Yoma-.

Como era de esperar, Amira Yoma, tres años después de iniciado el escándalo, fue absuelta por el juez Nerio Bonifati en abril de 1994.

Surge de las actuaciones que quien estaría involucrado seriamente en la actividad delictiva investigada es Ibrahim Al Ibrahim, y por ello, quien fuera su mujer (Yoma) fue sometida a este proceso, expresó el juez en un párrafo de la resolución de 90 carillas. No existe ni un mínimo principio de corroboración de los dichos de lavado -sostuvo el juez-, salvo enervar un reproche por su ex matrimonio con el hoy contumaz Ibrahim.

En la resolución, Bonifati se creyó en la obligación de aclarar que el vínculo matrimonial no necesariamente deriva en una asociación ilícita. Amalia Yoma no es responsable por los hechos que hubiere cometido Ibrahim, tal como éste no es responsable por lo que hubiera cometido ella, ya que pese a haber convivido, no se fusionaron en forma física permanente. Además, cabe diferenciar una sociedad conyugal de una asociación ilícita, dado que tienden a distintos fines intrínsecos, y la sociedad que ellos conformaron fue de índole social y no delictivo, conjeturó el juez.

Paradójicamente, el culpable en la investigación de Bonifati no dejó ni rastros. Para frustración de la Justicia, desde junio 1992 se desconoce el paradero de Ibrahim. Para Román Lejtman, autor de la investigación Yomagate, el ex funcionario de la Aduana huyó de la Justicia con dinero proporcionado por la familia Yoma. La revista Noticias, por su parte, aseguró en marzo del 94 que la inteligencia local maneja seriamente la hipótesis de que el sirio Ibrahim al Ibrahim nunca salió vivo de la Argentina.

Ibrahim fue designado en la Aduana el 4 de setiembre de 1989 por el entonces vicepresidente Eduardo Duhalde,  para ocupar un cargo que creó especialmente el presidente Carlos Menem, a través de un decreto firmado el 30 de agosto de ese mismo año.

En los considerandos del decreto 634/89,  firmado por Duhalde y por el ex ministro de Economía,  Néstor Rapanelli,  se afirma que la designación de Ibrahim requiere ser realizada con carácter de excepción atento a las necesidades de servicio que originan la cobertura de dicho cargo. (1)

El carácter de excepción invocado en los fundamentos de esa norma llevó a suspender dos decretos aprobados en 1985 y mover partidas presupuestarias de la Ley de Contabilidad. El decreto dejó sin cumplimiento en la designación de Ibrahim las normas establecidas por el artículo 7 inciso d) del Régimen Jurídico Básico de la Función Pública aprobada por Ley 22.140 y su reglamentación y lo dispuesto por el artículo 18 de las normas aprobadas por el Decreto 2043/80,  que establecen un mínimo de dos años como ciudadano para ocupar altos cargos oficiales.

Esas irregularidades derivaron en una causa instruída por la jueza Berraz de Vidal, continuada posteriormente por el juez Martín Irurzun. Pero el investigado no era solo Ibrahím, sino también quienes pusieron su firma en el nombramiento: el chancho y el que le daba de comer.

La instrucción debía determinar si la designación de Ibrahim constituyó un abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público,  delitos para los que el artículo 253 del Código Penal contempla penas de multa e inhabilitación a quien dispone el nombramiento y al que lo acepta.

El juez Irurzun resolvió el sobreseimiento de Ibrahim. La Cámara Federal, posteriormente, recibió la causa por la apelación del fiscal Gustavo Bruzzone.  El juez consideró que carecía de elementos suficientes para continuar la investigación, apreciación que el tribunal estimó, cuanto menos, prematura y le reclamó que ahonde la pesquisa en relación a la eventual existencia de otros requisitos necesarios para la designación que se cuestiona, y que investigue si existían las condiciones que se mencionan en el decreto que firmó Duhalde designando a Ibrahim,  especialmente el punto de la norma donde se sostiene que se realizó la selección de la persona que reúne los antecedentes y condiciones para ocupar el cargo.

Ibrahim apenas tenía cinco meses como ciudadano. El trámite en su caso se caracterizó por la celeridad: a un argentino nativo le lleva nueve meses, él lo logró en apenas once días.

Pero además, el sirio tenía un obstáculo insalvable para desempeñarse en la función pública: no sabía leer ni escribir el idioma castellano, tal como reconoció en una indagatoria judicial antes de emprender -o de ser arrojado a- la fuga.

La causa judicial, finalmente, entró en en la desmemoria judicial. El sumario administrativo interno que realizó la Administración Nacional de Aduanas, determinó -según diputados que tuvieron acceso a el- que Ibrahim fue el delegado presidencial en el área operacional del aeropuerto internacional de Ezeiza. Ese dictamen llevó la firma del titular de la Aduana, Gustavo Parino.

Cuando se aquietaron las aguas del Yomagate, el primero en la fila para recibir el hueso fue Alberto Daniel Piotti. En abril del 94 fue designado por Duhalde como secretario de Seguridad bonaerense, una cartera con 700 mil pesos de fondos reservados.

El diputado Alberto Ballestrini, que impulsó el juicio político a Blondi, integró la lista de constituyentes por la provincia de Buenos Aires y luego participó de la reforma de la Constitución Nacional. Como se dijo anteriormente, Ballestrini fue uno de los nombres que circuló como posible vice del gobernador en las elecciones generales de 1995.

Al asumir en su nuevo cargo, Piotti anticipó el objetivo de la gestión que estaba a punto de iniciar: vamos a diseñar a la policía del siglo XXI. Vamos a llevar al máximo nivel la imagen y la credibilidad de la policía. Será una de las cuestiones en la que vamos a trabajar brindando a la justicia todos los elementos necesarios para que los delitos en que presumiblemente hubo participación policial, se clarifiquen.

Si en verdad fue ese el objetivo de su gestión, Piotti fracasó estrepitosamente.

Si no fue así, mintió.

 

(1)  Un ex integrante de la Comisión de Juicio Poliítico de la Cámara de Diputados de la Nación

 señaló a ésta investigación aspectos significativos del expediente de la Causa Yomagate -Juzgado Federal Nº 6, Dr. Canicoba Corral-: El ex secretario de Recursos Hídricos y ex funcionario de la municipalidad de Morón, Mario Caserta, e Ibrahim al Ibrahim declararon en la indagatoria que (Alberto) Bujía -secretario privado de Duhalde- y Héctor 'Ronco' Lence -diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, propietario del Hotel Sasso de Mar del Plata  y conversor de un micro de El Cóndor en el menemóvil-, eran los tipos mandados por Duhalde para que Ibrahim no les revise las valijas. Eso está dicho en el expediente...

 

Cosa de chicos

Estación de Quilmes. Jueves de febrero. 16 horas. Hace calor y las chimeneas rojas y blancas de la cervecería indican que allí dentro alguien trabaja. Donde termina el andén unos quince chicos -inquietos y sucios- esperan el tren que los llevará a Plaza Constitución. Conversan entre sí. Se empujan, otros miran la escena abrazados y nadie los ve. Estan lejos de los pocos pasajeros que a esa hora de la tarde esperan al tren.

Se acercan un cronista y un fotógrafo. Para los chicos son dos intrusos y se ponen nerviosos. Eligen la reirada y corren por el anden y las vías. Pero hay dos que se deciden por el enfrentamiento:

- Ustedes son policías, dice uno.

La explicación de charlar para una nota y hacer algunas fotos les atrae, pero no termina de convencerlos. Miran la cámara y el grabador. Se debaten entre la curiosidad y el miedo. La piensan, se miran entre sí y finalmente se juegan. Todo tiene precio:

- Hablamos si nos compran un sandwich, propone el que se envalentona decide definir la situación.

Y hablaron:

- Ahora estamos caminando, buscamos trabajo. Yo estoy en 4º grado pero a mí me gustaría trabajar de mozo. Me voy de mi casa porque mi papá me caga a palos cuando me mando líos o cuando rompo algo. Lo que pasa es que cuando me pongo nervioso agarro los platos y los tiro al piso, reconoce Mariano, de 10 años, que no espera preguntas para dar a conocer los aspectos centrales de su vida.

- Yo no estudio, no trabajo, no hago nada. Ayudo a mi mamá a barrer y a limpiar los platos. Y de la escuela me echaron por tirar cohetes en el baño, dice Marcos, de 8 años, que imita la verborragia de su compañero de viaje.

- El otro día mi mamá me ató a la pata de la cama para que no me escape más, se queja Raúl, de 11 años.

Perdieron el miedo. Ahora quieren hablar todos. Se pelean por contar su historia y por entrar en el reparto de sandwiches. Los que esperan el tren, desde el andén de enfrente, miran la escena y no la entienden. ¿Qué hacen dos tipos normales rodeados por una banda de chicos sucios y callejeros?

Dicen que vienen de barrios con lindos nombres: Los Alamos, Villa Azul. Dicen que van a los vídeos, que juegan, que manguean. Que andan en la calle hasta las cinco de la tarde, o hasta las diez de la noche. Y otras veces dicen que andan dando vueltas días y noches sin aparecer por su casa.

- ¿Cómo los trata la gente?

- Bien, dice uno que piensa un poco antes de responder y agrega: a veces nos dicen que vayamos a buscar trabajo. 'Andá a trabajar pibe', te contestan cuando le pedís una moneda, detalla José, de 10 años.

- Los mozos a veces nos corren de los bares. El otro día me corrió uno con la escoba. Quise entrar al baño a cagar y como me olvidé de pedir permiso me sacó a los escobazos, relata Mariano, una especie de lider del grupo, y levanta la camiseta de River que lleva puesta y muestra el moretón en la espalda.

Cuando sean grandes dicen que quieren ser futbolistas, mozos, enfermeros. Si no pinta nada de eso se conforman con laburar de cualquier cosa. Sin pregunta de por medio aparece uno que pide perdón por la palabra y dice mi padrastro es un hijo de puta. Me judea, me amaneza de muerte. Me mezquina un vaso de agua. Si mi mamá se separa de él yo vuelvo, sino sigo en los trenes.

De pronto uno señala a X. Se asustan y lo insultan desde lejos. X está en una camioneta, en la calle lateral de la Estación y no los oye. Desde allí los mira y controla la escena. X es el dueño del lugar, y una parte de la recaudación en esa zona es para él.

Después comieron los sandwiches. Milanesas y salchichas con mucha mostaza. El cronista y el fotógrafo se despidieron y bajaron las escaleras del andén. Ellos quedaron allí. En la Estación de Quilmes, un lugar público.

 

La Comisaría 1º de Quilmes está ubicada a media cuadra de la Municipalidad, en la esquina de Além y Sarmiento. En el primer piso de la comuna funcionó en 1994 un organismo provincial destinado a dar asistencia a los menores privados de su libertad.

No tenemos elementos para determinar que es cierto, pero tampoco podemos afirmar que es mentira lo que estos chicos declararon, fue la respuesta de la funcionaria a cargo de la asistencia a los menores presos. Ella no movió un dedo para despejar la duda que le planteó el siguiente testimonio:

 

- ¿Y cuándo viene la policía qué pasa?

- Corremos.

- Salgo rajando.

- ¿Porqué?, ¿qué les hace la policía?

- Nos faja con esa manguera que tienen.

- ¿Le pegan?

- Si.

- Y algunas veces nos perdonan y nos dícen: 'váyanse si no quieren que los lleve preso'.

- Los policías son todos bocones.

- Los policías agarran y en ves de llevárselos presos se los mandan...

- ... los mandan a unos pibes que le hagan...

- ...si..

- ¿Qué le hagan qué?

- ... no..., la palabra...

- Decí lo que tengas que decir.

- Bueno..., que le cojen.

- ¿Los policías a los pibes?

- Si.

- Le hacen que le chupen los huevos.

- ¿Dónde pasa esto?

- En la Comisaría 1º.

- El otro día nos llevaron preso y se estaban violando a un pibe.

- ¿En la Comisaría 1º?

- Si.

- Se lo estaban violando. Yo lo sé porque me llevaron preso y lo ví. Ibamos caminando por el pasillo y lo vimos. Y ahí también nos hacen barrer y si no queremos nos pegan.

- Nos pegan con palos.

- ¿Y esto se lo contaron a alguien?

- No.

- ¿Porqué?

- Te da miedo que buchoneen a alguno.

- Que vayan y se lo digan a la policía.

- ¿En tu casa tampoco lo contaste?

- No.

- No, porque por ahí después tienen lío.

- ¿En la escuela?

- No, tampoco.

- ¿De la Municipalidad nadie se acercó a hablar con ustedes?

- Nunca.

- Nadie.

 

Este testimonio fue publicado por un medio local en el mes de marzo de 1994

. (1) Cinco días después de su aparición el director de la publicación fue citado por el Juzgado de Menores Nº 1 de Quilmes, a cargo del Juez Juan Carlos Cairo. El trámite judicial fue breve. Se le solicitó al periodista que rectifique o ratifique el contenido de la nota. El secretario del Juzgado, a cargo de la gestión, recibió la ratificación en forma inmediata. Junto a ella el cassette y las fotos de la entrevista.

Después de firmar su declaración el periodista escuchó una confesión. La del funcionario judicial:

- Esto es verdad. Sabemos que también involucran a los chicos con la droga. Pero con esta causa no va a pasar nada. Hace unos días nos trajeron las Traffic para traladar a los menores que vienen a declarar. Pero no nos dan plata para la nafta. Esto no le importa a nadie. Sabés lo que pasa: los chicos no votan...

 

(1) Gráfica del Sur.

 

Le gente del Polaco: Canales

No queremos que nos crean, queremos que investiguen y comprueben la verdad para hacer justicia, solicitaron los integrantes de una denominada Unión de Oficiales de Policía por la Verdad y la Justicia. El anónimo fue enviado en 1993 a dos diputados provinciales, uno del oficialismo y el otro de la oposición.

Con membrete y sello de la Policía bonaerense, les solicitaba que pasen por la calle 2, entre 51 y 53 -sede de la Jefatura-. Van a sentir mucho olor a podrido. (Ahora) vamos a darles información sobre muchos casos, pero la lista no quiere decir que sean todos, porque la corrupción está generalizada.

Parte de esas denuncias, al menos, fueron comprobadas

Una de las primeras medidas de Klodzyck al asumir el cargo fue suprimir la Dirección General de Inspección y Control, organismo que supervisaba el desempeño de las comisarías y otras dependencias policiales, evitando y previniendo actos de corrupción.

Luego se abocó a los nombramientos. Significativamente, muchos de los funcionarios policiales convocados por Klodzyck para que lo acompañen en su gestión al frente de la Jefatura, le debían explicaciones a la justicia.

Uno de ellos fue el hombre que le atendió su correspondencia y llamados personales.

Armando Oscar Canales había llegado en 1991 a subcomisario. Un proceso por asociación ilícita y robo reiterado de automotor podría manchar su legajo y obstaculizar su carrera. Pero no fué así. Klodzyck dispuso su ascenso a comisario. Aunque no sería Canales el único allegado a Klodzyck con cuentas pendientes derivadas de su afición por el automovilismo.

En la sesión del 27 de febrero de 1991 la Cámara de Senadores bonaerense aprobó un pedido de informes sobre la situación del personal policial involucrado en la causa Nº 2307, que tramitó el Juzgado Criminal Nº 8, del Departamento Judicial La Plata.

Siete meses después, el entonces ministro de Gobierno, José Díaz Bancalari, -en los últimos meses de la gestión de Antonio Cafiero al frente de la gobernación- remitió al cuerpo la información producida por la Jefatura de Policía.

Dieciséis funcionarios policiales habían sido involucrados en un escándalo relacionado por la venta de autos dobles.

Las actuaciones judiciales, iniciadas en 1989, caratularon a las conductas policiales de asociación ilícita. El sumario administrativo interno se originó en la presunción de la connivencia entre los sumariados y personas extrañas a la institución dedicadas a cometer ilícitos: sustracción de automotores, adulteración de números de chasis y motores, sustitución de placas, falsificación de documentación, radicación de denuncia falsa y falsificación de dominio.

La Cámara de Apelaciones en lo Criminal de La Plata, según el sumario policial, no acreditó categórica y fehacientemente la existencia de una organización ilícita. Sin embargo, el sumario reconoce que en ocasión de tomar intervención -los sumariados- en denuncias relacionadas con la venta de autos dobles, no actuaron con la diligencia y sagacidad investigativa que la naturaleza de los ilícitos requerían, negligencia que posibilitó que se vieran involucrados en un trascendente proceso penal.

En el terreno de las hipótesis, resulta elemental conjeturar que si se hubiera desempeñado la tarea policial con diligencia y sagacidad, podrían haberse comprobado los ilícitos. Y su propia responsabilidad en ellos, por lo que deberían haberse culpado a sí mismos.  Una circunstancia a la que no estaban obligados.

La Policía bonaerense, de todos modos, hizo caer el peso de la sanción administrativa sobre Canales: por haber menoscabado la investidura de la institución y la falta de sagacidad investigativa le aplicó diez días de arresto. Sin perjuicio del servicio.

 

- Oiga jefe, ¿me firma el remito?, preguntó el chofer del corralón.

- Si, pasame la lapicera, contestó el oficial acomodado en su escritorio.

 

En la Calle 16, entre 38 y 39, se construyó entre 1993 y 1994 un chalet de dos plantas funcionales. Sobre un terreno de 450 metros, la vivienda ocupó 140. El empleado que entregó durante dos años los materiales para la construcción estaba convencido que esa sería la futura residencia oficial del Jefe de Policía bonaerense. Estaba equivocado. En este caso el dedo también apuntó a Canales.

En toda historia policial que se precie debe incluirse un muerto. Y aquí hubo uno:

- El comisario Canales -decía la denuncia- se está construyendo una casita (..) y lo hace con dinero de la Jefatura. ¿Cómo procede? Es sencillo. Firma cargos para la compra de materiales destinados a reparar la residencia del jefe, y hasta la fecha lleva ya una suma que supera los doscientos mil pesos.

La denuncia, radicada en el Juzgado Penal Nº 5 de La Plata y ante la Suprema Corte, se convirtió en una causa aún sin resolución. Sucede que entre los testigos y posibles implicados hay un muerto y una jubilación anticipada por problemas psíquiátricos.

No existe ninguna duda de la alianza para cometer delitos -señaló la denuncia- entre Ana María Sosa, jefe de la División Contable, y el comisario Canales, ya que aquella le autoriza y tramita los cargos y éste le firma las órdenes de viáticos que no tienen destino. (..) La documentación referida a los cargos figura asentada en libros y computadoras, y tiene registro la Delegada Contadora de la Contaduría General de la provincia.

Esos materiales también habrían sido derivados hacia la ciudad de Lanús.

Cuando esa contadora comenzó a sospechar y se puso a hacer preguntas, obtuvo una respuesta breve:

- Es una orden del jefe.

 

La trama judicial: La causa dormía el sueño de los justos. Ni el fiscal, César Melazo, ni el juez Federico Atencio, avanzaron en la instrucción. Ni siquiera se la requirieron a los funcionarios policiales que la guardaron en un cajón de la Jefatura.

En realidad, se habían adueñado del proceso: (1)

En enero de 1994, Ana María Sosa -28 años de funcionaria policial en el área administrativa, con rango de comisario- recibió un llamado telefónico en su casa. Se tenía que presentar de inmediato en la Jefatura. Le dieron una buena y una mala.

La mala era la denuncia que la involucraba por enriquecimiento -junto a Klodzyck y Canales-, y la buena era que la situación estaba bajo control:

- Quédese tranquila. Pero no abra la boca. Caíto Melazo -el fiscal- es muy amigo mio y nos va a dar una mano, le confió el comisario inspector Julio Gómez.

Junto con la buena le sugirió que contrate los servicios de un abogado. Pero no cualquiera. Le puso un profesional con nombre y apellido que, también, era comisario.

- Como solo cumplía ordenes que me impartían mis superiores -relató Sosa-, y no había cometido ningún ilícito me fui a mi casa, sin ver al abogado.

Un mes después su vida cambiaría de rumbo. Y la de su esposo -Ramón Andino- llegaría a su fin.

Para Sosa fue una muerte harto sospechosa. Para otras fuentes se trató, diréctamente, de un asesinato. (2)

Los llamados teléfónicos se hicieron incesantes. La presión para aceptar abogados policiales fue permanente. Se sucedieron reuniones en oficinas privadas y en despachos policiales. Las operaciones giraron alrededor de un único objetino: que no abra la boca.

La oficina de Sosa fue allanada por izquierda y el deterioro en su salud llegó al poco tiempo:

- Me retiré de mi lugar de trabajo, que mantuve durante 28 años con lealtad hacia la institución, y nunca más volví.

Los llamados no cesaron. Por el contrario, tuvieron éxito.

La ex funcionaria policial aceptó los servicios de un letrado. La institución correría con los honorarios. Los gastos menores, en cambio, quedaban a cargo de Sosa.

En una oficina de la calle 13, entre 46 y 47, de la ciudad de La Plata, se realizó el primer encuentro entre la defendida y su abogado:

- Lo mío lo paga la Jefatura. Pero usted -estableció el profesional-, me tiene que dar el dinero para el secretario del juzgado. El que está arreglado es el juez, y acá los muchachos no quieren quedar afuera. Hay que ponerse...

Las entregas fueron en cinco cuotas de cinco mil pesos cada una. El precio total del arregló sumó 25 mil pesos. La operación, incluso, fue formalizada con recibos:

- ... que aún conservo, señaló Sosa.

Además de los 25 mil pesos, la mujer -como parte del acuerdo- tenía la orden de cerrar la boca. Eso era todo. Lo que debía callar era la trama y el contenido de las reuniones que mantuvo con la jerarquía policial.

Pero no cumplió el acuerdo. Habló:

- En una conversación que mantuvimos en un despacho de la Sub Jefatura con el comisario mayor Oscar Rossi -a instancia del jefe y subjefe de Policía-, me comunica que la Jefatura los había designado para 'arreglar' todo lo referente a la causa y a todos los allí involucrados, también me manifiesta que la Jefatura ya había puesto el dinero para todos, sin decirme cuanto...

Y agregó:

- El comisario Canales también me había referido que al juez Atencio se le había puesto mucha plata, me habló de un millón de pesos. Cuando escuché la confirmación de la cifra me dió un escalofrio...

 

A dos años de iniciada la causa un rumor ganó los pasillos de la Jefatura y los de los Tribunales platenses:

Klodczyk le entregó al juez Federico Atencio un millón de pesos para que detuviera las actuaciones hasta que se 'enfríe todo'.

 

Sosa rompió las relaciones con los abogados policiales. Contrató a la abogada Elba Tempera. Una de sus primeras medidas fue comunicarle al juez Atencio el rumor que lo colocaba en el centro de la escena. Pero ahora con un nuevo componente.

El rumor había sufrido una alteración en su categoría. Se convirtió en una acusación. Y había un acusador.

La mujer puso el nombre, la cara y el cuerpo. Y se presentó en el despacho del juez. Evitó de entrada todo tipo de rodeos. Fue al punto:

- Vengo a conocer al juez corrupto -dijo la comisaria Sosa-. Al que le pagaron un millón de pesos para procesarme.

Atencio llegó a la justicia criminal en 1986. Procedía de una típica familia conservadora y burocrática de los tribunales platenses. Tiene aspecto de intelecutal. El detalle, dicen, tal vez solo proviene de sus lentes. Quienes lo conocieron en sus primeros años de magistrado rescatan un elemento de su perfil profesional: no guardaba las formas, pero en los interrogatorios era duro.

Su despacho, en calle 8 entre 57 y 58, es gris e impersonal. Allí llega todas las mañanas en su Mazda. Su lugar de trabajo es una estrado que lo coloca por encima de sus interlocutores. Para ellos hay un grupo de sillones distribuidos en la sala. La decoración se reduce a una bandera nacional y al gastado retrato del General San Martín.

Después de escuchar el original saludo de la mujer, Atencio extrajo un rosario de cuentas de uno de sus bolsillos. Tomó el Cristo por la ornamente. Levantó la vista en dirección a la acusadora y le dijo:

- Le juro que es mentira...

Cuanto menos, el magistrado no parecía desconocer la versión.

- Doctor..., yo tuve que pagarle a su secretario para que no me perjudique -agregó la mujer-. Tengo testigos, y tengo también los recibos...

 

El secretario del juez Atencio siguíó la carrera judicial. Pero se fue de La Plata. Guillermo Alejandro Rolón se convirtió en el titular de un juzgado penal del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Una de las primeras causas que tuvo entre manos fue la denuncia, por calumnias e injurias, que el gobernador Eduardo Duhalde le inició al periodista Hernán Lopez Echague

 

Te tiro al rio: Una de las últimas apariciones públicas de Canales fue en Magdalena. Los fines de semana acostumbró a transcurridos, en familia, en la casa quinta que posee en esa localidad. A mediados de julio de 1996 un vecino lo acusó formalmente por privación ilegítima de la libertad y amenazas. La metodología que utilizó Canales para encontrar al ladrón del autoestereo y los 20 CD robados a su hijo, encajó perfectamente con un chiste que ilustra la concepción investigativa de la bonaerense.

El chiste dice así:

 

Se realiza en París un congreso mundial de fuerzas policiales. Concurren los mejores investigadores y detectives del planeta.

El FBI norteamericano, el Scotland Yard inglés, la Suretté francesa y, también, la Policía bonaerense envía a varios de sus mejores hombres.

Durante el congreso, para ilustración y ejemplo de los asistentes, se organiza un concurso en varias etapas. En el tramo final quedan en pié los detectives franceses e ingleses. Para sorpresa de muchos presentes los bonaerenses también estaban allí.

Hasta ese momento, el desarrollo del certamen no había mostrado la metodología investigativa de los participantes. En ese punto, los detectives de la bonaerense concentraban las miradas intrigadas de sus colegas.

La última etapa, que iba a determinar qué fuerza de seguridad poseía la mayor sagacidad investigativa, consistía en hallar en el menor tiempo posible unos conejos que, para tal fin, habían sido largados en un bosque aledaño a la sede del congreso.

Los primeros en salir tras sus pasos fueron los franceses. A las 6 horas y 20 minutos, el jefe del grupo aparece con un conejo en perfecto estado. A continuación emprenden la búsqueda los ingleses con la misión de bajar el tiempo de sus pares galos. A las 5 horas y 15 minutos llegó el hombre del Scotland Yard con un conejo entre sus brazos.

La imagen enternecedora fue coronada por el aplauso de todos los presentes.

Por último llegó el turno a los bonaerenses. A las 3 horas y 10 minutos regresó el jefe de la delegación y sobre el estrado arrojó un chancho magullado.

Tenía el cuerpo lleno de golpes y moretones, con la cabeza ensangrentada. Los presentes se alarmaron, y el presidente del tribunal, sin salir de su asombro, preguntó:

- Señor, ¿qué es eso?

- El conejo, respondió -sobrador- el bonaerense.

- Por favor, señor, eso es un chancho, dijo el presidente del tribunal.

- Usted está equivocado, retrucó el bonaerense y, mirando fijamente al chancho herido, lo interrogó con firmeza:

- Decí la verdad, ¿vos qué sos?

- Un conejo..., un conejo..., gritó el chancho dando así por terminada la investigación.

 

A Víctor Guarella el comisario Canales lo quiso convertir en conejo con un tratamiento para chanchos. Y no fue broma.

Según la denuncia -en manos del juez Samuel Saravi Paz-, el estudiante de 18 años fue 'levantado' en una calle de Magdalena y subido a una camioneta gris, con vidrios polarizados. En su interior estaban Canales -que se indentificó como policía- y una mujer, presumiblemnte su esposa. La víctima fue abordada por el oficial al salir de una Exposición en la Escuela 502. No tuvo tiempo de reaccionar:

- Subi, ordenó la voz imperativa.

Una vez dentro del vehículo, el joven fue agarrado del cuello y, mientras le apuntaba con un arma, lo interrogó:

- Decíme la verdad o te tiro al Río.

Después de varias de vueltas por Magdalena y ante la imposibilidad de brindar la respuesta que buscaba Canales, el joven recuperó la libertad. Lo primero que hizo con ella fue la denuncia. Y aún espera una reparación judicial. El comisario, mientras tanto, al día siguiente continuó su labor habitual en la Jefatura.

Hasta el fín de los días de Pedro Klodzyck como Jefe de Policía, Oscar Armando Canales fue su secretario privado.

 

(1) Relato elaborado en base a la denuncia presentada por Ana María Sosa ante la Procuración de la Suprema Corte bonaerense, con patrocinio de la Dra. Elba Témpera, en abril de 1997.

(2) La causa instruída por la muerte de Andino está en manos del juez Ricardo Szelagowsky, Juzgado Criminal Nº 8.

 

Tachi

 

Oscar Alberto Tacchi fue ascendido a comisario mayor por Pedro Klodzyck. Al igual que Canales, Tachi venía del proceso por asociación ilícita, robos de automotor reiterados, falsificación de documento público y violación de los deberes de funcionario público, entre otros cargos, derivados del escándalo por los autos dobles de 1989.

El sumario administrativo recayó con mayor fuerza sobre Tachi. Por tratarse del oficial de mayor rango entre los acusados de asociación ilícita, el menoscabo a la investidura de la institución se convirtió -en su caso- en quince días de arresto. Sin perjuicio del servicio.

Pero los sospechosos antecedentes de Tachi fueron su mejor carta de presentación en la década que se iniciaba. La policía del Siglo XXI, un concepto incorporado con la llegada de Duhalde a La Plata, tendría un rol adecuado a su perfil: encargado de la compra de los automotores y del reequipamiento de la fuerza.

Klodzyck inexplicablemente rebajó de categoría a la Dirección de Logística, antes a cargo de un comisario general y designó al frente a su amigo Tachi., sostuvo la denuncia efectuada en 1993 y que formó parte del pase de facturas dentro de la bonaerense. Debe mencionarse -agregó- que ese organismo es el encargado de la compra de automotores, equipos, armamentos, uniformes, etc..

Como después se pudo comprobar, la interna policial se tiroteó -al menos en algunos tramos- con elementos ciertos: actualmente hay serias sospechas por la compra de 40 helicópteros de 2 plazas de capacidad, no aptos para transportar heridos, para el sobrevuelo de ciudades ni para otro tipo de emergencias, decía la denuncia en 1993.

Un Robinson R 22 -de esos helicópteros se trató- cayó a tierra en febrero de 1994. Fue el primer accidente. Provocó la muerte de sus dos pasajeros pero, como se verá más adelante, no fueron los últimos. Según expertos de la policía, que por su opinión fueron relegados o retirados de la fuerza, si hubieran comprado solamente 10 aeronaves similares a las que existen hoy en servicio, bastarían para un excelente servicio y se ahorrarían muchos miles de dólares a la provincia. Además, no hay tantos pilotos para 40 helicópteros.

Como anticipó esa denuncia, el breve proceso de capacitación de los pilotos y la improvisación con que salieron a volar, provocó el primer accidente: la pericia oficial de la Fuerza Aérea no pudo determinar con certeza científica si el Robinson tenía o no combustible. Las anotaciones sobre el mantenimiento y la asistencia a las aeronaves se hicieron en borradores y papeles sueltos, de los que nadie se hizo responsable.

En el mes de junio (de 1993) Klodzyck viajó con el secretario de Seguridad Pettigiani a Europa, Israel y EE.UU., para realizar compras de equipos y armamentos, llevando como asesor al comisario Tachi. El Dr. Pettigiani llevó a su hijo que tiene un puesto en la secretaría, afirmó la denuncia.

Todas las compras efectuadas por la policía del Siglo XXI generaron sospechas. En algunos casos las irregularidades derivaron en escándalos. Sin embargo, nunca se conoció la trama íntima del proceso de reequipamiento.

Las irregularidades más notorias y escandalosas -a modo de adelanto- son las siguientes:

 

La compra de 3500 patrulleros, de los cuales ninguno está patentado, se realizó mediante compra directa. Para ello se utilizó una ley secreta firmada por Jorge Rafael Videla, Albano Harguideguy y José Alfredo Martínez de Hoz, sórdido trío de la última dictadura militar. Por esa ley se autoriza a la Policía bonaerense a importar equipamiento de seguridad sin impuestos ni controles aduaneros. Sin embargo, la compra la efectuó una empresa privada: TATE S.A.. El propietario de la firma, entre sus antecedentes comerciales inmediatamente anteriores a la operación, incluye la explotación de una bailanta y un bingo. Para regocijo de sus amigos se destaca como contador de chistes. Conocido en el ambiente de la farándula, durante unos meses Tate participó del programa de Tato Bores, donde protagonizaba un sketch consistente en aparecer frente a la cámara de TV con una caja de zapatos y contar un chiste. Pero su gran amigo, en el ambiente, fue Alberto Olmedo.

 

Los 40 helicópteros Robinson también se adquirieron por compra directa y bajo el amparo de la misma ley secreta. El decreto de compra señala que se efectuó una compulsa de precios, nacional e internacional. La compulsa fue impuganada por una de las empresas convocadas. El reclamo nunca tuvo respuesta. Los valores pagados, las condiciones técnicas e, incluso, el número de aeronaves adquiridas no guarda relación con las cotizaciones solicitadas, y tampoco con los presupuestos presentados en la compulsa por la firma beneficiaria, Hangar Uno.

 

El proceso de compra de los equipos de comunicaciones franceses para la Policía fue escandaloso. Al punto que se adulteró el contenido de la versión taquigráfica de la sesión del Senado bonaerense, del 30 de diciembre de 1992, donde se facultó al Poder Ejecutivo provincial a endeudarse hasta los 110 millones de pesos para la adquisición del sistema de comunicaciones de Alcatel-Francia. Las presiones para concretar la operación fueron múltiples, nacionales y extranjeras. Funcionarios de la embajada francesa, incluso, participaron del cerco que se tendió sobre legisladores que se oponían a la compra en las condiciones que se efectuó. El sobrepecio alcanzaría una cifra cercana a los 30 millones de dólares.

 

La compra de los uniformes e indumentaria para el personal policial fue patética. Las presiones, en este caso, tuvieron el sello de la patota. La operación finalmente se concretó con un empresa china. Y los uniformes eran para agentes de contextura y tamaño chino. Al punto que muchos policías con talle bonaerense se negaron a vestirlo. Esta investigación obtuvo el testimonio de una fuente que relató las presiones ejercidas sobre una funcionaria de primer nivel del gabinete provincial. Ella había tenido la mala idea de presentar un proyecto para la confección comunitaria de ropa para la policía. Después de las amenazas de muerte y aprietes de todo tipo renunció al proyecto. Eso si, la funcionaria se mantuvo en el cargo y evitó la denuncia.

 

El trabajo del comisario Tachi fue supervisar las operaciones de compra. Y que no deriven en un escándalo público. Lo está logrando.

 

Naldi

Ese crímen pudo ser una amenaza.

Es muy posible que cuando Cabezas subió al auto lo encañonaron. Ahí le dijeron:

_Corréte. Dejá del volante....

Lo esposaron de inmediato. Muy probablemente ha viajado otra persona en el asiento trasero. Por esa causa no se resistó. Tal vez pensó que eran policías. Lo llevaron engañado.

Tal vez pensó que le iban a dar un susto. Y no hizo resistencia.

Luego ha bajado la persona que estaba atrás. Le disparó en la sien. Después le han prendido fuego. No es muy común. Seguramente había otro auto de apoyo. Para escapar.

Para mí no han dejado ningún indicio falso.

Pudo ser una amenaza. No del tipo personal. Pero si por ésta persona apuntar a otra. (1)

 

Alrededor de la figura del comisario Mario Naldi aparecen dos constantes. La primera deriva de su verborragia: es capaz de reconstruir y asignarle un sentido al asesinato de José Luis Cabezas, a pocas horas de ocurrido y ante una cámara de televisión. Y la segunda es Alberto Daniel Piotti: su ahijado.

 

 

- En Buenos Aires, a los catorce días del

mes de febrero de 1997, a la hora 11 y 27:

 

- Sr. Presidente: Hoy contamos con la presencia del señor comisario Pedro Anastacio Klodzyck, ex jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Señor comisario, los aquí presentes son los señores diputados, asesores y taquígrafos. Usted tiene todo el derecho de solicitar, en algún momento, que se interumpa el registro taquigráfico. Además, si desea decir algo en forma reservada, sin la presencia de los asesores y taquígrafos, puede solicitarlo y procederemos en consecuencia.

Este mecanismo se ha utilizado en distintas oportunidades, especialmente cuando se ha querido mencionar algunos nombres en forma reservada. En este aspecto tratamos de ser muy cuidadosos y no manchar la imagen de nadie... (..)

- Sr. Diputado: La sociedad está consternada por el crímen de José Luis Cabezas, pero también estamos consternados por los hechos posteriores al crímen. Desde el primer día yo pedí la comparencia del gobernador, del secretario de Seguridad y del jefe de la Policía bonaerense a la Comisión de Seguimiento de la Seguridad, pero todavía no lo hicieron. Vinieron Corach, Pellachi, además de otros, y dijeron: "no sabemos nada, es provincia de Buenos Aires".

Yo soy un ciudadano argentino y me da escalofrío. Termino de dar el panorama para que se exprese con el orden que quiera. Qué comentarios puede hacer sobre Naldi, el retiro y su poder en la zona norte.

- Klodzyck: Es una persona que trabaja mucho y le encanta figurar, tener muchas relaciones y hablar de sus bienes, que por otra parte nunca los tiene declarados porque los que están se encuentran a nombre de su mujer. Según él la mujer tiene una posición económica holgada. Habrá que investigarla.

A Naldi le gusta estar con las personalidades. A lo mejor va al -Hotel- Alvear y le facilitan una habitación. O quizás hable de sus propiedades en Orlando, pero resulta que en su declaración jurada no tiene ningún bien. (2)

 

Klodzyck no tuvo reparos en manchar la imagen de Naldi. En verdad le arrojó un balde de brea:

 

Es un gordo bocón y vehemente, porque no tiene tino. Si le molesta algo es capaz de insultarlo públicamente.

Yo lo hubiera separado de la Policía. Cumplió su ciclo. Incluso tiene un ascenso que motivó una discusión con Piotti, pero ya estaba tomada la decision política.

 

Naldi es policía. Su actividad comercial paralela declarada es la venta de seguros. A pesar de ello hay gente que no está dispuesta siquiera a compartir con él un viaje a La Plata. Tiene un figura prominente. Voluminosa. Le cuesta llenar su ámplia capacidad toráxica. Al hablar parece que le faltara el aire. La contradicción más notable de Naldi es de orígen físico. Su voz finita pertenece a otro cuerpo. Sin embargo la usó con humildad y constancia:

- Usted sabe bien que la gente que es exitosa..., yo he tenido participaciópn en procedimientos de mucha trascendencia pública, de mucha envergadura, y bueno..., siempre se puede tener a alguien en contra. Especialmente entre la gente que queda detenida. Compran gente, compran conciencias...

Su retiro de la fuerza, en octubre de 1996, no lo liberó de la actividad profesional.

- Ahora hago lo que hice siempre. Asesorar a empresas. Yo me relacioné con la liberación de gran cantidad de secuestrados. Hace treinta años. Yo me relacioné con gente que mayormente me consulta, o le hago algún trabajo...

Naldi fue jubilado a los 48 años. Nació en Morón. Se casó, se separó y se volvió a casar. Siempre con mujeres de fortuna que le dieron un buen pasar a su existencia. Impensada para un sueldo de comisario.

- Yo soy un hombre exitoso. He hecho grandes procedimientos. Yo soy uno de los funcionarios más felicitados que tuvo la fuerza...

Ese éxito tiene distintos orígenes. Varían de acuerdo a quién lo relate:

 

- La importancia de Naldi en la Policía estaba dada por la importancia de la maquinaria bélica, digamos. Por su estrategia y por su fuerza operativa en la calle. Es decir, la mano de obra. El hombre que sale a hacer los trabajos sucios. El hombre que maneja bandas.

De los engranajes de la maquinaria policial ese es un rol nada despreciable.

Pero lo que a mi me preocupa es que detrás de él había una secretaría que no estaba ajena a sus  acciones. La secretaría de Seguridad fue creada para manejar las políticas instucionales del área.

Era sabido el manejo discrecional de la Policía. Se puso y se sacó gente con criterios personales. Se protegió a los amigos y se persiguió a quienes no comulgaron.

En esta suerte de estructura mafiosa que tuvo la Policía, no se podía ser un jefe de Brigada o de Regional sin responder a la política global.

Ahora bien, dentro de esa estructura se podía ser más o menos operativo. Más o menos pesado.

Uno no podía llegar a la Jefatura y decir:

_Mire, yo soy la vigencita de Luján y no voy a robar...

Al otro día no estaba más en el puesto. Si permaneció, perteneció. Seguro. (3)

 

Rubén Beraja, presidente de la DAIA -entidad que representa a la comunidad judía en Argentina-, es uno de aquellos que dificilmente acceda a compartir con Naldi un viaje a La Plata. El hombre accedió a información reservada. Parte de ella, sin embargo, la volcó en la instrucción del juez Alberto Oyarbide que investigó la desaparición de un video de la causa por el atentado en el edificio de la AMIA:

- En julio de 1995 denuncié en forma expresa la necesidad de investigar a aquellos funcionarios policiales, en particular de la Policía bonaerense, que aparecían involucrados en actividades ilegales y en el atentado a la AMIA. Pedí una audiencia con Klodzyck. Me fue concedida para el día siguiente. El jefe de Policía me informó que enviarían un helicóptero de la repartición para que me trasladara a La Plata. Yo acepté el ofrecimiento.

Posteriormente, observaciones, sugerencias y la firme oposición de algunos compañeros me llevaron a declinar esa invitación. Para ello tomé en cuenta razónes de seguridad personal, reservándome la información de cambio de opinión y el itinerario propiamente dicho hasta último momento... (4)

Cuando Beraja se enteró del ingreso del abogado Mariano Cúneo Libarona, como defensor del ex comisario José Ribelli -detenido por su vinculación con la traffic que transportó la bomba-, temió que la cancha iba a cubrirse de barro. De inmediato concretó una reunión con el letrado para manifestarle sus temores:

- Considero muy cercanos lo vínculos de Naldi con el comisario Ribelli, por eso le pregunté a Cúneo.

Semejante revelación no tuvo repuesta del comisario exitoso. A quien le mandó un mensaje es a su ex jefe, Pedro Klodzyck. Ese encuentro merecería tener testigos:

- Algún día -dijo Naldi- nos vamos a encontar. Y nos vamos decir todo lo que tengamos que decirnos...

 

Rodríguez

 

Las historias de gansters no me atraen. Yo, directamente, la vivo.

Comisario Mario Rodríguez

 

CHORIZO/ZA. adj. Ladrón. Usase también como sustantivo.

"Otras palabras fueron ampliando mi acervo lunfardo... chorro,

el ladrón, y también barrena, raspo o chorizo".

Diccionario de Voces Lunfardas y Vulgares, Fernando Casullo.

 

Mario Rodríguez -Chorizo- nació pobre. Pero se dedicó con ahínco al estudio en su Gral. Belgrano natal, y llegó al segundo año bachiller. Apenas habían transcurrido 15 días desde que vestía el uniforme de oficial bonaerense cuando tuvo su primer éxito profesional: esclareció el secuestro y violación de tres mujeres en la ciudad de Mar del Plata.

De él, sin embargo, lo que más se destaca son los testimonios en su contra.

Entre los que que se anotan para reconstruir el estilo de Mario Rodríguez como hombre operativo de la bonaerense hay ex subordinados, víctimas, enemigos internos y, también, quien fuera su jefe institucional por cinco años:

- Es un individuo que hace su propio manejo. Anda bien con Dios y con el Diablo. Rodríguez es el tipo que siempre cae parado para acomodarse. Y además -redondeó su idea el Polaco-, no tiene una línea como para que uno diga que se puede confiar en él...

En noviembre de 1996 se inició un proceso de depuración en la Policía bonaerense, según la explicación oficial del comisario Adolfo Vitelli y del por ese entonces secretario de Seguridad, Eduardo de Lázzari.

Rodríguez no se quedó en su casa a esperar el telegrama que le anunciaría su pase a disponibilidad. Pegó el portazo y, junto a otros 30 oficiales superiores, dió a entender el malestar que causaban las nuevas medidas dentro de los históricos de la fuerza.

Los que conocen la capacidad profesional de Rodríguez, destacan su red de informantes y sus conocimientos sobre transporte de caudales. Las fuentes, sin embargo, no pueden explicar con certeza cual es el destino de esos atributos.

Los casos más resonantes que cimentaron su trayectoria fueron los operativos que concluyeron con las detenciones de los integrantes de las superbandas de Luis Gordo Valor (1) y del ex montonero Máximo Nicolletii. Entre sus actividades, Valor y Nicoletti incluían el robo a camiones de transporte de caudales. El ex montonero, por ejemplo, se alzó con uno de los mayores botines de la estadística delictiva nacional en el rubro: 1.8 millones de dólares.

Alberto Piotti, en sus épocas de secretario de Seguridad, puso su cara a prueba de balas y salió en su defensa: El comisario Mario Rodríguez es un hombre de una trayectoria reconocida dentro de la Policía y al cual conozco dentro de su actividad profesional, de cuando él estaba en un nivel inferior en su carrera. Desde mi punto de vista se trata de un excelente policía, un excelente investigador y a dado pruebas de eso.

En sus últimos destinos -en las Brigadas de La Matanza y Lanús-, ha dejado recuerdos imborrables. Pero ninguno de ellos coincide con el concepto de Piotti.

A mediados de 1994, el ciclo Edición Plus -de Telefé- probó periodísticamente la vinculación de funcionarios policiales de la Brigada de La Matanza con la distribución de drogas, la protección a malandras y con el cobro de habilitaciones para desempeñar actividades ilegales de todo tipo. En el centro de las responsabilidades se ubicó al jefe de esa Brigada, comisario Mario Rodríguez.

 

- El jefe de la Brigada de San Justo vive desde hace 10 años a una cuadra del zoológico de Capital. Desde hace pocos meses ocupa el dúplex más alto de Cabello y Lafinur, valuado en 250 mil dólares, dijo con voz natural Lara Montalván, una de las conductoras de Edición Plus.

En agosto del 96 la revista Noticias -en la nota Maldita Policía- se ocupó también de Mario Chorizo Rodríguez. Continuó la pista de Edición Plus y señaló al comisario como el hombre fuerte del Mercado Central. Entre su patrimonio destacó un duplex valuado en 250 mil dólares.

El testimonio autorizado del ex Jefe Klodzyck exime de mayores comentarios:

- Mario Rodríguez es un trabajador pícaro. Un hombre que seguramente debe tener una posición económica más cómoda que la que se le puede comprobar...

Cuando tuvo que explicar el origen de ese fenómeno patrimonial, la confesión se acercó al encubrimiento -una situación que, como se verá, se repite a lo largo de su testimonio-:

- En la Policía se maneja la posibilidad de acceder a infinidad de cosas ilícitas -aseguró Klodzyck-: drogas, prostitución, manejo de alguna causa o de algún delincuente, apañar a alguien o lo que fuere...

 

La Matanza: Al territorio de Alberto Pierri no entra cualquiera. Pero Mario Rodríguez reunía los atributos ideales para hacerse cargo del control delictivo del distrito: operativo, ambicioso

 y con un perfil relativamente bajo.

Desde el 23 de junio de 1994 en la Procuración General de la Provincia de Buenos Aires hay una denuncia que no tiene quien la investigue. Los involucrados existen. La documentación aportada incluye, fotografías, documentos de identidad e identificaciones de los automóviles utilizados en varios trabajos. Algunos de los nombrados son funcionarios públicos. Entre ellos hay quienes están aún en sus cargos, otros pasaron a cuarteles de invierno y, también, hay quienes lograron un mejor posicionamiento político y económico. La denuncia, firmada por el diminuto grupo Policías Honestos, dice lo siguiente:

 

En la Policía es conocida la designación de la mayoría de los comisarios y jefes policiales de Unidades Regionales de La Matanza y Morón, y sus respectivas Brigadas de Investigaciones, que se hacen a pedido del diputado Alberto Pierri. (..)

El diputado, junto a su hermano -Gustavo Pierri- establecieron un verdadero feudo policial. Manejan a su antojo la situación. En esta tarea cumple un papel esencial el actual jefe de la Brigada de Investigaciones de La Matanza, comisario mayor Mario Rodríguez, (a) Chorizo. La fuerte relación de Rodríguez con el diputado se inició a través de su hermano, Gustavo. (..)

Esta amistad de los Pierri les permite controlar todo lo legal e ilegal que pasa en la Policía: juego clandestino, prostitución, venta ambulante. Además realizan todo tipo de operaciones: inteligencia, escuchas telefónicas clandestinas, trabajos sucios, etc.. (..)

Los funcionarios de mayor confianza de los Pierri son: el ya nombrado Rodríguez, comisario mayor Alberto Oscar Rossi -Subdirector General de Investigaciones-, y el comisario mayor Domingo Lugos, Jefe Regional de Morón. (..) Pero, para decirlo más claro, ningún Policía puede estar en La Matanza o Morón si Pierri o Rodríguez no lo quieren.

Cuentan con el irrestricto apoyo de los jueces del Fuero Penal de Morón, a través de las influencias del diputado. Esto permite a los policías adictos sortear los inconvenientes por sus habituales abusos. Trascendió que algunos magistrados buscan el aval de Rodríguez, para lograr un ascenso o un nombramiento en la Justicia Federal, a través del diputado Pierri. (..)

Al hacerse cargo Rodríguez de la Brigada, pidió al jefe del servicio Penitenciario que destacara en comisión a Daniel del Tránsito Leguizamón (a) Tribilín. Este oficial penitenciario reúne un vasto conocimiento sobre sujetos con antecedentes penales que han hecho su paso por las Unidades provinciales -especialmente Olmos-, y vende sus conocimientos a las Brigadas.

El primer trabajo sucio que realizó Leguizamón para Pierri, y Rodríguez, fue una falsa denuncia del robo de un camión de mercaderías perteneciente a la firma CSG S.A., de Gustavo Pierri. En el supuesto robo, Leguizamón iba de custodio con el suboficial mayor Luis Venancio Vargas (a) Lagarto -legajo 83.975, de la Brigada de La Matanza y hombre de confianza de Rodríguez. Viajaban en un Renault 18, color azul, propiedad de Gustavo Pierri, quien supuestamente manejaba un camión Mercedes Benz 1114, cubierto por una lona con destino a Villa Carlos Paz. (..)

En las dos oportunidades que golpearon -al periodista Hernán López Echague- intervinieron las mismas personas: el comisario inspector Rodríguez convocó a Leguizamón y a Vargas. (..) Rodríguez les dijo que tendrían que hacer un trabajo político delicado, y los mandó a ver a una persona al Mercado Central, de contextura física gordo, morocho, que también trabajaría en la Legislatura. Con ésta persona, que maneja un Gol con vidrios polarizados, llegaron a un acuerdo sobre la manera de concretar "la operación", y el precio. (..)

La primera vez -fue agredido- cuando salía de su casa. (..) Supieron el domicilio de Echague por los "muchachos" que salen a pintar consignas políticas para Pierri, que hicieron la "inteligencia". (..)

No podemos firmar ésta denuncia, ya que tememos por nuestras vidas y las de nuestras familias... (2)

 

El camión de Gustavo Pierri que debía llegar a Villa Carlos Paz presumiblemente nunca salió del galpón ubicado en Argentina y Pasco, de Temperley. Los que salieron de viaje en el Renault 18 fueron el hermano Pierri, Leguizamón y Vargas.

En las inmediaciones de la localidad santafecina de Roldán se bajó Pierri. Los dos custodios simularon de un balazo el reventón en un neumático, y quedaron en la ruta.

La noche del miércoles 30 de junio de 1993, el sub-comisario Francisco Gambacurta -jefe de la sección Robos y Hurtos de Rosario-, vió entrar a Pierri a su comisaría. El hombre le contó que acababa de perder su camión en manos de los ladrones. El hecho, le dijo, había ocurrido en el kilómetro 8 de la ruta 12. Y le habló también de la custodia que perdió en el camino.

- Traía 200 mil dólares en televisores, motos-sky y computadoras, le aseguró Pierri.

El subco no le creyó ni una palabra. Para retirarse de la comisaría, Gustavo llamó por teléfono a su hermano, el diputado. Con su investidura le gestionó la libertad.

La operación del robo del camión apuntaba a cobrar los 200 mil dólares en mercaderías por los que había sido asegurado. A Leguizamón y Vargas le corresponderían 7 mil pesos, una vez cobrada la póliza. A tres años de los hechos nadie había cobrado una moneda.

La empresa de Pierri -CSG S.A.- mantiene -al momento de efectuarse ésta investigación- una demanda contra la aseguradora -Sud América Compañía de Seguros-. La causa -expediente 30132- se tramita en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº 16, de Capital Federal. La aseguradora, como era de esperar, se negó a pagar la póliza. Para fundar su determinación se basó, entre otros elementos, en la denuncia anónima de los Policías Honestos que aparece en éste capítulo.

Los custodios, a todo esto, se tuvieron que guardar las demandas. Su venganza fue contar lo que sabían. Aunque les valió de poco. De Daniel del Transito Leguizamón se perdieron sus rastros. El propio Servicio Penitenciario desconoce su paradero, y le ha iniciado un sumario por abandono de servicio. La ausencia inexplicable de alguien con tantos conocimientos siempre es llamativa.

El Lagarto Vargas, en cambio, siguió con tranquilidad su carrera en la fuerza. Aunque debieron transcurrir cuatro años para conocer detalles de su existencia. Esta vez, también Mario Rodríguez apareció en su destino: el martes 11 de febrero de 1997 Página/12 salió a la calle con el nombre del reemplazante del despedido comisario de Pinamar. Amadeo D'Angelo venía a ocupar el lugar del comisario Alberto Gómez, sospechoso de innumerables irregularidades alrededor de la investigación del Caso Cabezas, tanto antes como después de su asesinato.

A D'Angelo se lo considera de la línea de Mario Rodríguez. (..) Gómez también era hombre de Rodríguez, al punto que decía ser su primo, señaló Página/12. Para confirmar la pertenencia al grupo, D'Angelo llevó a Luis Lagarto Vargas para integrar su equipo de colaboradores.

Pero el Lagarto no fué el único que encontró su destino. Dentro del grupo de confianza de Alberto Pierri en La Matanza, se incluyó al comisario mayor Domingo Lugos. Al momento de ocurrir los hechos denunciados se desempeñaba como Jefe de la Regional de Morón. A fines de 1997 recibió una buena noticia. Se la dió el propio Jefe de Policía, horas antes de su retiro.

Como él reconoció, Klodzyck tuvo que recurrir hasta los comisarios mayores para encontrar a su sucesor. Los comisarios generales no servían para nada, afirmó. En esa búsqueda por la trama insondable de la bonaerense, encontró para el comisario mayor Domingo Lugos un destino acorde: Sub-Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Lanús: Mario Rodríguez se fue de la Policía a tiro límpio. Y el miércoles 6 de noviembre de 1996 fue una jornada de errores irreparables. En la misma ciudad -Avellaneda- y por diferencia de horas, los protagonistas tuvieron razones sobradas para arrepentirse de los hechos. Aunque algunos no tuvieron siquiera esa oportunidad. Dejaron sus vidas cosidas a balazos sobre una vereda del Conurbano.

En el estadio cubierto de Rácing la Liga Federal anunció la realización del acto por el Día del Militante. Pierri, Toledo, Tavano y Villaverde pusieron la cara en una conferencia de prensa que, en realidad, resultó un fiasco. A tal punto que los responsables de prensa de la Liga aún deben implorar el perdón de sus jefes.

Hay errores que no se cometen, así de simple.

El hampa tiene sus códigos y sus cábalas. Y se respetan. Una de ellas, por ejemplo, es que los días de lluvia no se sale a robar. Los malandras saben que un atraco bajo un aguacero trae desgracia. Antes de ponerle fecha a un conferencia de prensa, hay que confirmar que al día siguiente, al menos, saldrn los diarios. Nadie deja un anuncio trascendente para el 31 de diciembre. Tampoco para el 6 de noviembre. Se sabe que el 7 de ese mes los canillitas festejan su día. Sus negocios están cerrados: no hay diarios.

Los muchachos de la Liga se comieron el efemérides.

Ese miércoles llovió de modo torrencial. Y el comisario Rodríguez lo definió como el asalto más sangriento de la historia policial de la Argentina. Aunque el intento de atraco a la sucursal de Andreani, en realidad, dejó más interrogantes que muertos.

- Desde allí telefonée a mi familia, que miraba la TV y me decía qué pasaba, relató un empleado de la firma que se encontraba dentro de la planta. Alrededor del testigo, 40 policías y un número incierto ladrones, intercambiaron más de 300 balazos. Aunque estaban siendo tomados por la televisión en vivo, las balas no eran utilería.

A las 9

 de la mañana la policía se comunicó telefónicamente con la jueza de Lomas de Zamora Silvia González. La ponen al tanto del operativo que iniciarían minutos después.

- Tenemos el dato que se va a producir un robo en Andreani, le anunciaron.

Esa información, según reconoció Rodríguez, la tenían desde el día lunes. Es decir, 48 horas antes de los hechos. Una voz anónima denunció -dijeron- en la Comisaría 2º de Avellaneda que se iba a realizar un gran robo en Avellaneda.

A las 11 horas estaba previsto que se inicie el pago de salarios al personal. Los trescientos mil dólares estaban a resguardo en el mini-banco de la Banca Nazionale del Lavoro ubicado dentro de la planta. A las 10.55 se inició el tiroteo. A las 11.05, cuando concluyó, había siete muertos y dos heridos de gravedad irreversible. Murieron en los días siguientes.

A las 11.10 la jueza recibió la noticia que la operación había concluido.

- No esperabamos nada espectacular -dijo el comisario-. Todos los días se reciben llamados como ese...

Nueve días después de los hechos, Rodriguez recibió a un cronista de Clarín que buscaba precisiones sobre el asalto más sangriento de la historia:

- Subraye la palabra "sangriento", pidió el comisario.La versión oficial: Alrededor de las 11, un grupo entró por el portón principal, sobre la calle Pienovi, en el barrio de Piñeiro, con una Traffic. Dijeron que tenían que entregar una encomienda. Una vez en el interior de la planta, toman a unas 10 personas como rehenes. Había entre ellos guardias de seguridad y empleados de la recepción. Mientras tanto, cinco asaltantes ingresan en un Peugeot 405, gris oscuro, y estacionan cerca del mini-banco.

Las sirenas de los patrulleros alertan a los asaltantes. Los ocupantes del 405 salen a velocidad por la calle Piénovi, hacia Ecuador. En  esa esquina la policía les corta el paso. Se produce el tiroteo más intenso. Fue una guerra, dijeron los vecinos. Los cinco asaltantes bajaron del auto. Disparan sus armas. Minutos después ninguno estaba vivo.

Para la policía el grupo estaba integrado por un mínimo de quince personas. Los ocho que lograron escapar, debieron sortear un cordón policial armado hasta los dientes sobre la calle Ecuador, lateral a la planta. Además de la Traffic y del 405, la operación incluyó entre el grupo de apoyo a un Duna, blanco, que logró fugarse.

- El que cayó delante del 405 estaba vivo cuando terminaron los tiros, y se movía -relató un testigo-.  Ahí se le acercaron tres policías y lo tapan. Ya no podíamos ver que pasaba con el que estaba en sl suelo. Pero sentí los tres disparos. Uno le dió en el medio de la frente.

Si el grupo era de quince asaltantes, de los 300 mil pesos del botín no le corresponderían más que 20 mil por cabeza. Si la banda´tenía más interantes, recibió una balazo en la frente por menos plata. Poca cosa para un pesado.

Los que conocen el negocio afirman que los integrantes de una superbanda no se arriesgan por esas cifras. Y deducen: creyeron que había más plata o les aseguraron que era una excursión de primavera.

- La policía debía saber que iban a asaltarnos -recordó un empleado de Andreani-. Esa mañana había agentes de civil en el interior del edificio.

El testimonio de los empleados que permanecieron en el interior de la planta durante la balacera no se corresponde con la información que brinda la empresa. La gerencia de Andreani dijo desconocer la presencia de efectivos policiales en su predio: ni confirma ni desmiente.

- Si no estaban adentro, entonces los 40 estaban agolpados en la puerta hasta que empezaron los tiros y mágicamente aparecieron diseminados entre el personal, ironizó el empleado ante la respuesta de la empresa. El hombre, con preocupación, temió haber sido usado como señuelo de la operación.

Entre los antecedentes de los asaltantes existe uno de particular interés. Purgó siete años de condena por robo en la Cárcel de Olmos. Había recuperado la libertad tres meses antes del tiroteo. De esa cárcel el comisario Mario Rodríguez supo obtener información.

- Con la información suministrada por personal penitenciario de Olmos. Realizó varios procedimientos exitosos. Uno de ellos en Villa Martelli, que terminó con tres delincuentes abatidos.

La interpretación de los hechos del ex jefe de la policía bonaerense es enriquecedora:

- Por lo que ví de afuera -dijo Klodzyck- él tenía la información de que iban a asaltar el lugar.

Para el experimentado ex Jefe, el comisario Rodríguez tenía todo preparado para enfrentarse a un grupo bien armado. Pero se le fue de madre.

La duda que provocaron en Klodzyck las imágenes del tiroteo transmitido en vivo por Crónica TV, es aterradora:

- No sé si Rodríguez motivó a los tipos para que cometieran el asalto...

 

(1) Dos reconocidos  penalista bonaerenses,  confirmaron a ésta investigación que Luis Valor, en realidad, se entregó, luego de un acuerdo previo, en la esquina del Juzgado.

(2) La denuncia fue presentada por el diputado nacional Federido Storani y el senador provincial Héctor Bertoncello al Procurador General de Corte provincial, en ese entonces a cargo del Dr. Francisco Peña. La denuncia fu acompañada por una serie de elemementos comprobados por los legisladores: Daniel del Tránsito Leguizamón existe. Aportó fecha de nacimiento, domicilio conocido y número de DNI. Se comprobó la titularidad y números de dominio de los automóviles involucrados. Sobre el supuesto robo del camión existe una causa radicada en el Juzgado Penal de Instrucción y Correcional de San Lorenzo, Pcia. de Santa Fé, Sumario Nº 517/93. de la misma surgió que Gustavo Pierri es propietario de la carga del camión -televisores- asegurada en Compañía América. Pierri también es propietario del Renault 18 en el que viajaban Vargas y Leguizamón. La primer pericia determinó que la cubierta del Renault tenía un impacto de bala y restos de pólvora. Halló dos orificios, el de entrada -pegado a la llanta- y el de salida en el centro de la superficie de rodamiento. La segunda pericia fue encomendada a Balística de la Policía de Rosario, donde se determinó que el disparo fue realizado a poca distancia y con la rueda detenida, presumiblemente con una pistola 9 mm.

 

Ribelli

- ¿Juan José Ribelli compró un auto para Ud.?, preguntó el periodista de Noticias.

- Con su intermediación compré un jeep. Si necesito comprar algo y hay un amigo que está en el ramo, le digo: ¿qué precio me hacés...?, se sinceró el jefe.

 

El comisario Juan José Ribelli -Legajo 12325- comenzó su carrera policial en 1973. Hizo el curso de cadete en el Escuela Juan Vucetich, adonde arribó procedente de su localidad natal, Lobos, en el interior bonaerense. Fuera de la capacitación policial, sus estudios y conocimientos especiales alcanzaron el techo en la enseñanza primaria.

Hasta que el juez Galeano le dictó la prisión preventiva en julio de 1996 -por su participación en el atentado al edificio de la AMIA-, Ribelli presentó a lo largo de dos décadas en la fuerza tan sólo 10 partes de enfermo, casi todos por afecciones menores: aftas, síndrome febril, enterocolítiis, angina roja, enteritis, y nuevamente enterocolitis, aunque en la segunda opotunidad aguda.

En 1988 Ribelli llegó a la Brigada de Investigaciones de Almirante Brown. Allí conoció a Klodzyck. De ahí en más su jefe.

Esa Brigada se convertiría en una escala importante para el futuro de ambos. Por una cuestión de jurisdicción, Klodzyck estuvo en contacto con la gente de Duhalde en el gabinete municipal de Lomas de Zamora, en esa época en manos del escribano Hugo Toledo.

Del mismo modo, trabó amistad e intercambió favores con funcionarios judiciales de ese Departamento. En especial, según sus enemigos internos, con un juez penal que luego pasó al fuero federal de La Plata. Las atenciones del Polaco hacia el juez incluyeron dinero, armas, equipos de comunicaciones, pagos de servicios, etc., etc..

Pero también inició una fuerte relación profesional, que se extendería por varios destinos: allí encontró a su pollo.

Ribelli arribó a la Brigada de Altte. Brown procedente de la desmantelada División de Homicidios. Según reconoció el propio Klodzyck, de entrada tuvo temores por la capacidad profesional del nuevo oficial, que llegó acompañado de un equipo de colaboradores

. Se maneja con un grupo de gente muy apegada a él -explicó-, de mucha confianza. Para su sorpresa, la Brigada levantó la estadística de modo asombroso. 

Tan conforme estuvo de su rendimiento, que cuando Klodzyck es trasladado a la Brigada de Quilmes llevó consigo a Ribelli y su grupo.

Distintas fuentes, incluida la investigación de la AMIA, sostienen que el patrimonio del comisario Juan José Ribelli es tan cuantioso como inexplicable. Se le adjudica la propiedad de agencias de automóviles, varios comercios e inmuebles en localidades del Conurbano y del interior de la provincia.

Como se desprende del propio testimonio de su ex jefe, la debilidad -y la perdición- de Ribelli fueron los autos. Precisamente comandaba la División Sustracción de Automotores cuando el juez Galeano lo sacó de las calles.Para Klodzyck su detención como involucrado en la causa AMIA, no encaja. Sin embargo, defendió a su pollo arrojándole un salvavidas de plomo:

- Ribelli es un pícaro. Por ahí le sacaba un auto a uno y lo vendía. En una de esas dijo:

_ Che, Pérez, vos andá y pasáselo...

 

El Caso AMIA y el Plan CD

 

Cuando ocurrió lo de la AMIA, dijimos:

- ¡Qué desgracia!. Menos mal que no fue

en nuestra jurisdicción...

Fue una desgracia, pero con franqueza debo decir que

pensamos que era mejor que haya pasado en la Capital...

Pedro Anastacio Klodzyck

 

Despachos de agencia:

Condensado. Una explosión destruyó totalmente un edificio de la comunidad israelí

A las 15:00 se informó oficialmente sobre la existencia de 12 muertos

Buenos Aires, 18-7-94 (Interdiarios).-No menos de una docena de muertos y entre 100 y 120 heridos es el saldo provisorio que dejó la explosión registrada hoy en el edificio de seis plantas donde funcionaban las sedes de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), en el barrio porteño del Once.

Estimaciones periodísticas elevaban el número de muertos hasta 22, aunque a principios de la tarde resultaba imposible verificarlo.

Pese a que oficialmente no se informó todavía respecto de que la detonación ocurrida a las 9:53 haya sido producto de un atentado, el presidente Carlos Menem ordenó el cierre de las fronteras con el propósito de evitar la posible huida de los responsables del episodio.

El ministro del Interior, Carlos Ruckauf, se refirió a una "monstruosidad" que pudo contar con ayuda local y el canciller Guido Di Tella opinó que se trataba de "una acción deliberada".

Representantes de organizaciones políticas, sociales, religiosas y gremiales coincidieron en repudiar el hecho, dando por entendido de que se trata de un atentado.

En el lugar de la explosión, Beraja dijo a Interdiarios que a la hora de la explosión se encontraban trabajando en el edificio no menos de ochenta de las cerca de cien personas que lo hacen cotidianamente.

El edificio conjunto de la AMIA y la DAIA estaba ubicado al 600 de la calle Pasteur, una zona del Once que a la hora del trágico episodio registra cotidianamente una alta concentración de tránsito de vehículos y personas, a tal punto que en sus calles se producen los mayores embotellamientos durante el día.

El edificio ubicado enfrente al de la explosión también quedó destruido, mientras en todos los inmuebles distantes hasta unos 200 metros del lugar de la detonación sufrieron la destrucción de vidrios y fachadas.

La confusión dominó pronto la zona de la explosión, ganada por gritos de dolor y desesperación, al tiempo que las fuerzas de rescate buscaban organizarse en medio de semejante caos.

La ausencia de un mando centralizado en las tareas de rescate durante los primeros minutos posteriores a la deflagración ocasionó una permanente superposición de órdenes y contraórdenes entre policías, médicos, enfermeros  y voluntarios espontáneos que llegaban para colaborar.

Hasta tal punto llegó en algunos momentos la confusión, que una remesa de varias cajas conteniendo suero y algodón fue transportada en círculos por una cadena humana durante varios minutos sin que nadie notara que por sus manos la misma caja había pasado varias veces.

En medio del nerviosismo y la desesperación por la gran cantidad de personas que se encontraban inútilmente en el lugar, la Policía comenzó a emprenderla a golpes de puño, bastonazos y puntapiés contra los periodistas, camarógrafos y fotógrafos que trabajaban en el lugar.

El único cuerpo identificado hasta el mediodía pertenecía a Diego Di Pirro, un joven de 24 años fallecido en el Ramos Mejía, donde también se reconoció la muerte de una mujer de 60 años, y se informó sobre la atención en el lugar de 25 heridos de distinta gravedad.

En el Clínicas se comunicó oficialmente la muerte de cuatro personas: un niño de seis años, dos hombres de entre 40 y 50, y una mujer de 40.

ap/rdf/js

 

Lo que vivió una sobreviviente: "De golpe todo se puso oscuro y empezó a temblar"

Dramático relato de una señora que trabaja en el lugar de la explosión

Buenos Aires, 18-7-94 (Interdiarios).- La señora Tamara Bursuck, quien sobrevivió hoy a la explosión en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), relató que estaba dentro del edificio de la institución cuando se desató la tragedia y que "de repente todo se puso oscuro y empezó temblar".

Bursuck, quien trabaja en la AMIA desde hace 30 años y tenía su oficina a metros del despacho del presidente de la entidad, describió a Interdiarios que "estaba sentada hablando por teléfono, y de repente todo se puso oscuro y todo empezó a temblar, había un olor a humo espantoso".

"Una mujer que estaba conmigo, buscaba a su hija que también estaba en el edificio, gritaba desesperada y el escritor Simja Sneh, que trabaja en el lugar y se salvó de la segunda guerra mundial, estaba herido y me pedía que llamara a un médico", detalló.

La señora agregó: "me quedé sentada, paralizada y no me moví, Silvina, mi compañera, me agarró, me levantó, me abrazó y nos pusimos a llorar fuerte y a gritar".

"No se veía nada, creí que había perdido la vista, todo temblaba y se movía, no podíamos tocar nada porque parecía que todo se caía, a unos metros de mi oficina estaba todo caído", agregó.

Relató que "Silvina rompió unos vidrios y salimos a un patiecito del primer piso y gritamos hacia el segundo, pedíamos que nos salvaran".

"Entonces pusieron una escalera muy chica y en la que había que hacer malabarismos para subir, con la intención de que pudiérmos dejar el lugar por las casas vecinas", dijo.

Recordó que "un policía me levantó en brazos, porque yo me estaba desvaneciendo y hablaba. El me dijo `ahora quédese quieta, no hable' y me bajó en brazos, pero Silvina le gritó y le explicó que yo no estaba herida y que podría caminar".

"Era terrible, desesperante, no podría describir qué sentía y qué veía, una cosa es verlo por televisión y otra cosa es estar dentro, es desesperante, todos preguntábamos por todos, todos sabíamos que había compañeros entre los escombros", precisó.

 

 

Según el gobernador la bomba estalló en el interior de la AMIA

Buenos Aires, 24-7-94 (Interdiarios).- El gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde, y su secretario de Seguridad, Alberto Piotti, entraron en colisión hoy, al ofrecer dos versiones diferentes sobre la forma en que se produjo el cruento atentado del lunes 18 en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

Para Duhalde, el Gobierno nacional hizo todo "lo máximo que puede hacer un gobierno, que es cuidar la puerta, pero esto pasó adentro y no era el Estado nacional el que tenía el control y la vigilancia del interior de la AMIA".

"¿Qué se pudo haber evitado? ¿que entraran personas con explosivos? -dijo el gobernador en-. Hay que ver quién los puso. En la calle había un patrullero y ahí no pasó nada".

Sin embargo, Piotti aseguró hoy que el atentado se produjo con un choche bomba estacionado frente al edificio de la AMIA.

"En vehículo utilizado fue una camioneta con la caja reforzada, de manera de asegurar que el efecto de la explosión estuviera centrado en el edificio de la AMIA", dijo Piotti.

Duhalde rechazó que exista alguna responsabilidad especial de los servicios de inteligencia argentinos, al señalar que "acá fracasó la inteligencia de todos los países del mundo, porque a estos núcleos terroristas los estudian con prescindencia de adónde vayan a ir".

"Sinceramente -agregó Duhalde-, si los servicios más sofisticados del mundo, que nos han ayudado, tampoco encontraron conexiones, es porque evidentemente debe ser muy difícil".

El gobernador bonaerense supuso que la situación generada por el atentado en la AMIA será superado porque "los judíos superan todo".

"Es la raza más perseguida del mundo, son muy fuertes, para ellos esto es una prueba más de que tienen que seguir manteniendo en su memoria todo lo que pasó", aseguró el gobernador de la provincia de Buenos Aires.

msg.

La mirada del comisario Juan José Ribelli cruza el centro de su personalidad. La nariz, la boca y las cejas son su contexto. Y la ilustran. La nariz y la boca, sobretodo, lo asemejan a un ave de rapiña. Pero la dirección de sus movimientos y el objetivo de sus gestos, parten de sus ojos. Allí guarda los secretos. Con la mirada, nada más, se confiesa.

 

Los muertos fueron 86. Y los heridos sumaron 300. Esa es la confirmación más precisa que pudo brindar la investigación oficial.

La causa pisó tierra firme con la detención Carlos Telleldín. Duplicador de coches de profesión y con contactos en las fuerzas de seguridad. Su padre, en Córdoba, había trabado una fuerte relación con los torturadores del Centro Clandestino de Detención La Perla, que operó durante la última dictadura militar. En esos días entró en escena un ex jefe del campo de detención, acusado de conducir personalmente las sesiones de torturas. El represor intentó ablandar a Telleldín:

- Vos sabés más de lo que contás, nosotros te podemos ofrecer plata y protección, pensálo, que yo igual voy a volver.

Los  bonaerenses tenían de Telleldín un concepto devualuado. Lo consideraban un tipo fácil. La jerarquía en La Plata conocía sus negocios con autos doblados.

Aunque en eso reconocen que había llegado a la perfección: Telleldin tenía un lápiz eléctrico con el que se graban los chasis de los Renault. Un tipo que trabajaba en esa fábrica se robó el lápiz y los marcaba. De modo tal que el auto, en lo que hace al chasis, lo marcaba directamente. Y con un motor de otro auto tenía un doble perfecto. Pasaba todos los registros.

Era tan conocida la habilidad de Telleldín para truchar autos robados como la de la policía para sacarle plata: cada vez que tenía un problema, arreglaba, reconoció Klodzyck.

Pero había que mantener la formas. Tras la detención de funcionarios bonaerenses por su participación en el atentado, la Dirección General de Investigaciones elabora un informe solicitado por Klodzyck.

Qué información tenía la Jefatura de la actuación de algunos integrantes de la Brigada de Investigaciones de Vte. López en relación a la presunta protección a personas vinculadas con el robo y posterior venta de automotores, preguntó el Jefe.

El informe fue emitido el 11 de setiembre de 1996. Llevó la firma del Director de Investigaciones, comisario general Armando Calabró. Este Mando General -sostiene el informe- no poseía ninguna clase de informaciones sobre el particular, tomando conocimiento de una posible vinculación a raíz del pedido efectuado por el juez Galeano.

De a poco la Policía bonaerense se fue introduciendo en la causa. Y lo hizo poniéndo en ridículo la tesis original del gobernador. La investigación comprobó que la explosión se produjo a través de un coche-bomba. La descripción del rodado coincidió con la explicación inicial de Alberto Piotti: una Tráfic.

- La cúpula no fue procesada por el tema de la mutual judía, si oficiales y suboficiales. Fue un golpe muy duro para la institución..., confesó Adolfo Vitelli a los pocos días de asumir la conducción de la fuerza, en octubre de 1996.

La anterior cúpula de la Policía bonarense no fue procesada. Es cierto. Sin embargo, cuanto menos participó en la estrategia de defensa por izquierda de los oficiales involucrados. La intención del máximo jefe bonarense, como se verá, apuntó a despegar a Ribelli de toda responsabilidad en el atentado.

El juez Galeano sostuvo en su acusación que policías de las Brigadas de Lanús y Vicente López extorsionaban a Telleldín. A cambio de dinero le permitían doblar automóviles. En este punto, la acusación coincide con la información que manejó Klodzyck.

El domingo 10 de julio de 1994 Telleldín fue apretado por la gente de Ribelli por última vez: les entregó la Trafic.

El 10 de octubre de 1996 trascendió públicamente el Plan CD: Contra Duhalde. La operación había dado su primer paso, dos meses antes, en el despacho de Pedro Klodzyck.

Los abogados de Ribelli fueron los encargados de explicar el Plan: la Tráfic nunca existió y las acusaciones fueron armadas para perjudicar a los policías bonaerenses y, por elevación, al gobernador.

Los letrados le presentaron a Galeano un anónimo en el que basaron la teoría. El explosivo -sostenía la tesis- estaba ubicado en un volquete que fue dejado frente al edificio de la AMIA, en la calle Pasteur.  Nunca hubo una Trafic.

Según la teoría, el motor fue plantado por la Policía Federal y la SIDE. Para apuntalar ésta versión, los abogados hicieron incapié en una serie de anomalías en las fechas y horas, entre la confección del acta que establece el hallazgo el motor y el momento en que fue solicitada la intervención de los teléfonos de Telleldín.

Sin embargo, esas irregularidades no modificaron lo inmodificable: los restos del motor fueron hallados entre los escombros dejados por la explosión. Y el último propietario fue Telleldín. De uno u otro modo, estaban involucrados en los hechos.

 

Nace el plan: Durante la tercera semana de julio de 1996 Pedro Klodzyck recibió en su despacho un llamado telefónico. Fue el inició de la operación que negó la existencia de la Trafic. Así lo relató el ex jefe en la intimidad:

 

- Quiero hablar con usted. Tengo información sobre la AMIA, le dijo el informante al ex jefe en la primer comunicación telefónica que matuvieron.

 

A los pocos días Klodzyck lo recibió en su despacho. Tomó sus precauciones y grabó la conversación. El informante le dió sus datos personales y dos números telefónicos, uno de línea y otro celular. Casi de inmediato pasan al tema que los convoca.

Café de por medio, el hombre le expuso el plan:

- Estoy viendo lo que está pasando con su personal. No tienen nada que ver -le asegura-. Hay pruebas en la causa, y yo se las puedo aportar, que demuestran que el motor fue puesto.

A Klodzyck le gustó la idea. La compra. Pero antes de poner a trabajar a su gente en el plan quiere más datos del informante. El buchón reconoce una motivación personal:

- Yo fuí víctima de Telleldin. Me secuestró y me reventó la vida en Córdoba, reconoció el hombre.

De inmediato el Polaco puso en marcha la maquinaria policial para desincriminar a su gente. En ese momento, el Director General de Narcotráfico, comisario Hugo Vacarezza, se encontraba adscripto a la investigación del atentado a la AMIA:

- Vacarezza: mire, le voy a mandar a un hombre de extrema confianza. Está todo documentado, le anuncia Klodzyck.

El informante acudió a la reunión con algunos elementos de su investigación. Esencialmente, se trató de las mismas irregularidades entre las fechas del acta y la orden de intervención de los teléfonos de Telleldín.

Los abogados repitieron el plan de modo casi textual. Pero en la intimidad Klodzyck dió a conocer su convicción personal sobre lo ocurrido el 18 de julio de 1994, en la sede de la AMIA. Una vez más, Ribelli -su pollo-, era inocente.

Las investigaciones son una secuencia de hechos que se suceden y encajan de modo natural. Al menos esa es la idea que tiene Klodzyck. Y para él, la preventiva dictada contra su pollo, no encajaba.

- En mi convicción, la camioneta no la tuvieron nunca, y si la tuvieron yo creo que hicieron un "pasamanos".

La convicción íntima de Klodzyck se completó con los siguientes elementos:

 

El motor se secuestraba a las dos de la mañana: un personal de la Policía Federal con un acta levantada a mano, con dos testigos supuestamente al azar. Uno de ellos creo que tiene relación con alguien que tuvo una actividad ilícita. No encaja muy bien eso como un investigación natural. El (informante) después me dice que así como pasó en la embajada, en la AMIA también había reparaciones, que en los dos lugares fue la misma empresa, que esa empresa es de unos Haddad (1), de Avellaneda, que tienen una calera -Santa Rita- y que manejan explosivos. Me agrega fotocopias, porque este hombre está trabajando con algunos fiscales. Fotocopias donde a un señor se le había quedado el auto a 50 metros, había estado con el capot levantado en el momento de la explosión y no vió ninguna Traffic.

 

El anónimo presentado por los abogados de Ribelli no es tal: su autor tiene nombre y apellido. Klodzyck lo conoce. Y para ubicarlo tiene sus números de teléfonos. Uno de línea y otro celular.

 

(1) Se trata de Nassib Hadad y de su hijo Javier Alberto, quienes recuperaron su libertad luego de estar demorados en la causa, en los primeros días de agosto de 1994. Nassib Hadad compró importantes cantidades de amonal en la ciudad de Azul, en tanto su hijo Javier es el titular de la empresa de volquetes Santa Rita, una de cuyas unidades se encontraba frente a la sede de la AMIA al momento del atentado.

 

A los premios

Durante la ceremonia del 112º Aniversario de la Policía bonarense, celebrado el 14 de diciembre de 1992, el gobernador entregó los premios y diplomas. El personal destacado merecía una medalla al mérito. De uno en uno, los funcionarios se acercaron a recibir su reconocimiento.

La celebración se realizó en el marco de la Semana de la Policía bonaerense. El acto central se llevó a cabo en la Jefatura, ubicada en la ciudad de La Plata.

En 1880 se promulgó la Ley de Federalización de la ciudad de Buenos Aires y la sanción de la Ley para la Reorganización de la Policía Provincial. De allí que los bonaerenses se reivindiquen como la primer policía de la República, hecho que no es reconocido por los federales.

El festejo del Aniversario coincidió con el lanzamiento del Plan Piloto de Seguridad. En esa fecha se lo puso en práctica en la ciudad de Mar del Plata, y en los partidos de Avellaneda y VIcente López. Por esos días, aún no se había anunciado con claridad en qué consistía el Plan. Pero, para llevarlo a cabo, se comenzó por reequipar a la fuerza: patrulleros, helicópteros, comunicaciones, pistolas y uniformes.

Antes del desfile que dió por terminada la semana de festejos, se procedió a la entrega de premios. Algunas de las manos que estrechó Duhalde esa jornada habían cometido crímenes inconfesables. Otros, burdamente, las habían metido dentro de la lata.

El mensaje fue clarísimo. Los 48 mil hombres de la bonaerense entendieron el perfil que buscaban los responsables de la seguridad en la provincia. Y actuaron en consecuencia.

Entre los premiados hubo quienes, años después, conocerían la fama. Aunque al precio de vivirla desde el lado interno de la Unidad Carcelaria 16, de Caseros.

 

El 30 de agosto de 1996, el comisario Canales puso la firma sobre un memo que llenaría de dolor a su jefe. Pase a la Oficina de Expedientes -dice el texto- para se agregue al presente copia de la nómina del personal policial cuya detención fuera oportunamente dispuesta por el Juez Federal Juan José Galeano, en el marco de la causa 1598.

De los trece funcionarios policiales detenidos inicialmente por Galeano, de acuerdo a sus legajos seis de ellos habían recibido en 1992 el reconocimiento de manos del gobernador. Ellos son:

 

Comisario Juan José Ribelli, acreedor al Premio Liga Patriótica Argentina.

Comisario Alejandro Burguete, acreedor al Premio Estímulo y Diploma de Honor.

Subcomisario José Arancibia, acreedor al Premio Estímulo y Diploma de Honor.

Oficial Principal Oscar Bacigalupo, acreedor al Premio Estímulo y Diploma de Honor.

Oficial Inspector Walter Araya, acreedor al Premio Estímulo y Diploma de Honor.

Sargento Ayudante Carlos Cruz, acreedor al Premio Estímulo y Diploma de Honor.

 

Es de suponer que estos reconocimientos fueron entregados en base a los antecedentes de los funcionarios premiados. Puede aducirse que nadie estaba en condiciones de sospechar siquiera que, cuatro años después, estarían  involucrados en el asesinato de 86 personas.

De sus legajos personales, sin embargo, surge claramente que no se trató precisamente de funcionarios ejemplares.

Sobre los trece detenidos, en 1992, pesaban denuncias escandalosas y repetidas. Se premió a quienes merecían ser sancionados o, incluso, apartados de la fuerza. Ningún funcionario provincial se hizo cargo de una respuesta para la siguiente pregunta:

Esos premios, ¿fueron un error o una decisión política?

Los legajos: Al Sr. Jefe de Policía Bonaerense: comisario General Pedro A. Klodzyck. S/D.: Tengo el agrado de dirigirme a Ud. en causa Nº 1598, caratulada "Bigada de Investigaciones de Lanús-Brigada de Investigaciones de Vicente López p/incumplimiento de los deberes de funcionario público (..) para que proceda -en el día de la fecha- a detener al siguiente personal: comisario Juan José Ribelli (leg. 12325), comisario Alejandro Burguete (leg. 12239), subcomisario Jorge Rago (leg. 13351), subcomisario Irineo Leal (leg. 13301), subcomisario Raúl Ibarra (leg. 13047), subcomisario José Arancibia (leg. 12976), subcomisario Bautista Huigi (leg. 12028), oficial principal Oscar Bacigalupo (leg. 12979), oficial principal Marcelo Albarracín (leg. 14423), oficial inspector Claudio Araya (leg. 16398), subinspector Daniel Quinteros (leg. 18812), y sargento ayudante Victor Cruz (leg. 91476), a efectos de recibirles declaración indagatoria. (..) Saluda a Ud. atentamente. Juan José Galeano. Juez Federal. (1)

Para entregar la orden de detención el juez y su secretario viajaron a la ciudad de La Plata. La entrega la hicieron en mano a su destinatario, Klodzyck. Fue en un encuentro reservado en la Jefatura. Hubo pocos testigos de la escena. Y fueron los mismos protagonistas: juez, secretario, el comisario y tres subordinados. En el viaje de regreso Galeano se dió cuenta de inmediato que era seguido por otros automóviles. La maniobra fue ostensible. A lo largo de los setenta kilómetros que separan Buenos Aires con La Plata, el juez y su secretario contaron ocho automóviles -sin patente- que los acompañaron -e intimidaron- durante el trayecto. (2)

La responsabilidad mayor como partícipes necesarios del atentado a a la AMIA recayó sobre sobre Ribelli, Leal, Ibarra y Rago. Todos ellos tienen elementos en común. Pertenecen a la misma generación, nacidos entre 1955 y 1958. Todos ingresaron a la Escuela Juan Vucetich entre los años 1974 y 1976. Fueron formados con criterios policiales impuestos por el general Ramón Camps. Y todos ellos, en algún momento, tuvieron destinos comunes en dependencias del Conurbano bonaerense: Avellaneda, Lanús, Quilmes, Altte. Brown, La Matanza, Morón, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.

 

De sus legajos el más abultado, inexplicable y escandaloso es el del comisario Ribelli. Las penas disciplinarias que recibió se concentran en el período 1978-1981. En todos los casos, se trata de cuestiones -comparativamente, como se verá- menores.

Por faltas tales como dejar de cumplir las obligaciones, no observar puntualidad en la presentación al servicio o incumplimiento de los deberes propios del cargo, recibió -en siete sanciones- un total de 15 días de arresto.

A lo largo de su carrera policial se le iniciaron a Ribelli 20 sumarios. Todos pertenecen a la categoría sin sanción.

La lista se inicia en 1981. Y, a partir de 1992 -cuando Klodzyck asume la jefatura- a su pollo no se le inició ningún nuevo sumario.

 

De todos modos, los que tenía a la fecha conforman un listado escalofriante: Textual:

 

1-11-81. Exp.: 262.918/81.

Sumario instruido por robo, atentado, resistencia a la autoridad y triple homicidio en riña.

18-5-83. Exp: 505.808/83

Sumario instruido por asociación ilícita, robo con armas, robo automotor con armas, atentado, resistencia a la autoridad calificada, abuso de armas, y doble homicidio en riña.

22-11-83. Exp: S/N

Sumario instruido por atentado y resistencia a la autoridad, abuso de armas, homicidio en riña y hurto automotor.

30-5-84. Exp: S/N

Sumario instruido por lesiones culposas, declarar las lesiones sufridas ajenas al servicio.

15-10-84. Exp: 723.263/84

Sumario instruído por atentado, resistencia a la autoridad y robo automotor.

1-11-84. Exp: 772.679/84

Sumario instruido por asociación ilícita, robo, atentado y resistencia a la autoridad.

14-1-85. Exp: 781.492/85

Sumario Instruido por asociación ilícita, robos reiterados, robo automotor y homicidio.

15-5-85. Exp: 021.042/85

Sumario instruido por atentado, resistencia a la autoridad, lesiones leves, hurto automotor, robo, homicidio y encubrimiento de homicidio.

23-8-85. Exp: 043.852/85

Sumario instruido por atentado, resistencia a la autoridad, robo automotor y homicidio en riña.

17-10-85. Exp: S/N

Sumario instruido por atentado y resistencia a la autoridad, abuso de armas, robo automotor y doble lesiones en riña.

15-5-86. Exp: 158.899/85

Sumario instruído por denuncia

26-5-87. Exp: 357.707/86

Sumario instruído por denuncia

23-9-87. Exp: 489.061/87

Sumario instruido por privación ilegítima de la libertad y extorsión.

11/11/87. Exp: 472.383/87

Sumario instruido por atentado y resistencia a la autoridad.

27-6-88. Exp: 568.994/88

Caratulado atentado, resistencia a la autoridad, abuso de armas y lesiones en riña.

19-7-88. Exp: 557.960/88

Caratulado atentado, resistencia a la autoridad y homicidio en riña.

9-12-88. Exp: 647.975/88

Sumario instruído homicidio en riña.

17-3-90. Exp: 647.975/90

Sumario instruido por asociación ilícita, atentado, resistencia a la autoridad y robo automotor.

13-7-91. Exp: 179.345/90

Sumario instruído por atentado, resistencia a la autoridad, abuso de armas, tenencia de armas de guerra, privación ilegal de la libertad, robo automotor y lesiones graves.

12-12-92. Exp: 379.888/92

Denuncia presunta extorsión. (3)

 

En síntesis: en once años de carrera como oficial bonaerense a Ribelli se le iniciaron -y no se le concluyeron-, 20 sumarios por los que fue sospechado de trece atentados, trece resistencias a la autoridad, once homicidios, nueve robos de automotor, cinco abusos de armas, cuatro robos, cuatro asociaciones ilícitas, cuatro lesiones en riña, dos privaciones ilegítimas de la libertad, dos extorsiones y, apenas, un encubrimiento.

 

(1) Texto de la orden de detención del juez Galeano.

(2) Relato brindado a ésta investigación por un legislador que aportó información en la causa AMIA.

(3) Legajo personal -012.325- y foja de servicios del comisario Juan José Ribelli, de la Policía bonaerense.

 

Salvajes unitarios

- Aparecieron dos muertos más, anunció Duhalde con cara desencajada.

- Cómo dos muertos más...

- Si, dos muertos más y calcinados. En La Matanza, ratificó el gobernador.

Todos hicimos silencio. (1)

 

El 25 de enero de 1997 Duhalde creyó que su suerte había cambiado de modo definitivo. El asesinato de José Luis Cabezas, fotógrafo de la revista Noticias, era en realidad su propia muerte política.

Cabezas había sido previamente secuestrado a 80 metros de su residencia de verano en Pinamar y, por lo tanto, a igual distancia de la custodia del gobernador.

En la ciudad estaban las caras y cuerpos del poder. Días atrás, en pequeñas cumbres playeras, se sinteiron dueños de una fortaleza política los llevó a fantasear cambios en el gabinete nacional.

Estaban todos y todos tenían a sus custodias. Pierri, Eduardo Menem, Carlos Ruckauf, Eduardo Bauzá,  etc. Era la ciudad más segura de la provincia de Buenos Aires. Un asesinato durante el mes de enero en Pinamar, tendría la particularidad de causar el mismo efecto devastador que un asesinato en la residencia del gobernador, en el mes mayo, cuando la actividad es plena y, también, están todos. Es impensable.

Pero José Luis Cabezas murió asesinado en Pinamar, en el mes de enero. Y su cadáver, calcinado, fue dejado a metros del camino que usó el gobernador ese verano, cada mañana, en sus excursiones de pesca a la Laguna Salada Grande.

Y él fue de los primeros en enterarse del crimen. Pero a esa hora el muerto no tenía nombre. Era un muerto más:

- Cualquier cosa avísen, gritó Duhalde a los agentes de la bonaerense cuando reanudó su camino de pescador.

Después le avisaron.

Mucha mala suerte. Esos días su destino se asemejó al de algún gobernador norteño. Y para torcerle el brazo a ese destino, Duhalde convocó al FBI.

El gobernador recibió a la delegación el lunes 3 de febrero de 1997, en la sala de recepciones de su residencia, en la ciudad de La Plata.

Construído a fines del siglo pasado, es un salón amplio y alfombrado. Los sillones que rodean la mesa central están tapizados en cuero, de color verde, con el escudo de la provincia de Buenos Aires estampado en el respaldo. Los techos y las puertas son definitivamente altas.

Entre los elementos que decoran la sala hay un busto de Hipólito Yrigoyen. Sobre la pared que da a la calle 53 cuelga un retrato del Gral. José de San Martín, de pié y con semblante algo cansado.

Detrás de la silla que usa el gobernador, en la cabecera, hay un gran crucifijo. A la derecha están los símbolos telúricos: un apero, un sombrero de gaucho, un facón y una rastra.

Lo más llamativo del salón es una bandera federal auténtica.

Se encuentra en una esquina de la sala, sobre caballetes y dentro de una vitrina. Sobre un rojo inconfundible tiene la leyenda legendaria:

Viva la Confederación Argentina. Mueran los salvages unitarios. Salvaje está escrito con g.

El día que recibió a la delegación del FBI Duhalde inició el diálogo con una mala y desconcertante noticia. En la localidad de La Matanza habían aparecido, calcinados, dos cadáveres. Aún no tenía información precisa. Pero estaba derrumbado.

Por alguna muy bien guardada razón, ante sus invitados, defendió una ves más a la bonaerense:

- Yo no descarto ninguna hipótesis -aseguró el gobernador-. Pero no hay antecedentes de asesinatos de este tipo en la Policía bonaerense.

 

(1) Relato de una fuente que ese día se reunió con el gobernador. Entrevista del autor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CINCO

 

 

 

 

De shopping

 

 

 

 

 

 

Me comprás, mamí?

Algo mejor, Fabiana Cantilo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Achacar. tr. Asaltar, chacar. "Si lo relojeaban con tanto vento no sería dificil

que lo achacaran: había que junarlos dos veces". En Uruguay úsase también con la significación

de cobrar un objeto cualquiera que está en venta, por sobre el precio corriente.

Dícese: "esto es un achaque".

Afanar. V. tr. (Voz de orígen español popular). Estafar, timar, robar.

También dícese del cobrar en demasía. "... comenzaron

a cantar: 'Paredón, paredón a todos los que afanaron...'", (La Prensa, 1º Secc. pag 8; 27/5/1973.

Afano. m. Acción y efecto de afanar. "Ché, no les dá verguenza. ¡Esto es un afano!

Diccionario de Voces Lunfardas y Vulgares, Fernando Casullo.

 

 

 

 

 

 

Un asesor de la gobernación que ahora es juez me preguntó,

 el día de la sesión, si yo estaba en contra de la ley:

- Si, le dije.

- Debe haber algo en esta ley -me confió él-,

porque desde la Gobernación, en la calle 6, a la Legislatura,

en apenas cuatro cuadras, aumentó 30 millones.

Relato de un legislador bonaerense

 

 

 

 

 

 

Los Robinson. La compulsa

 

A las cinco de la tarde del 17 de setiembre de 1992 en el Salón Dorado de la Jefatura de la Policía bonarense se inició un negocio. Y el oficial subinspector Gustavo Soarez de Souza sería, 18 meses después, el primer muerto.

A los escribanos de la Provincia, Héctor Savoia y Martín Berterreche, les tomó dos horas y veinte minutos el trámite de recibir las seis ofertas. La Policía bonarense quería comprar 30 helicópteros.

El 8 de ese mes cursaron la invitación para intervenir en una compulsa de precios a las empresas Raca SA, Aviacom SRL, Aerofalcom SA, Tursol, Hangar Uno y Aero-Link SA. Y ese día cada empresa tenía allí a su representante sentado en el Salón Dorado:

- De la Jefatura nos dijeron que querían escuchar propuestas y conocer precios. Tenían intenciones de comprar, pero no habían definido nada, recordó uno de los asistentes.

Las especificaciones mínimas que debían cumplir las ofertas eran: 30 aeronaves de alas rotativas -monoplazas, biplazas o de tres plazas, de pequeño porte-; autonomía mínima de dos horas y media, más cuarenta y cinco minutos de reserva; sistema de comunicación aeronáuticos y aceptación de los policiales; capacidad de gancho de carga y posibilidad de ser equipados con camillas para evacuación médica o transporte de elementos de ayuda; capacidad de operar con flotadores y aterrizar en terrenos no preparados; y capacidad de vuelo estacionario en condiciones de desembarcar tripulantes o izar rescatados con alto margen de seguridad. (1)

En representación de la Policía bonaerense participó de la apertura de ofertas el Director de Administración y Finanzas y el Director de Logística, el mencionado comisario mayor Alberto Tachi, ascendido y nombrado por Klodzyck. La secretaría de Seguridad provincial envió a dos funcionarios. Un civil y un comisario.

La oferta de Robinson Helicopter Company, Inc. llegó a través de su representante en Argentina. El hombre de Hangar Uno, mientras se desarrollaba la compulsa, en voz muy baja le dijo a uno de sus competidores sentado a su lado:

- Yo vengo acá por obligación. Imagináte que si la policía dice que quiere comprar y yo no me presento, los yankis van a decir que me estoy durmiendo. Pero esto es para vos...

Darío Valincenti tenía 28 años y era oficial de la Fuerza Aérea Argentina. Cumplía una misión para encontrar puntos de aterrizaje alternativos al aeropuerto de Camet, en la ciudad de Mar del Plata. Fue

 el segundo muerto. Aunque no el último:Cinco de las seis oferentes cotizaron 30 helicópteros. Cada propuesta comercial incluyó distintas alternativas técnicas. Se especificó el valor individual de repuestos, accesorios y de los cursos de capacitación para el personal. La firme intención de concretar la operación se desprendía de los 30 renglones que ocupó cada propuesta en el acta de la compulsa.

Excepto Hangar Uno, que apenas destinó nueve renglones a su oferta. Sólo cotizó un Robinson R 22 a U$S 113.800, y un lote de repuestos a U$S 19.388. El más barato.

No siendo para más, siendo las diecinueve horas y veinte minutos, se da por finalizado el acto. Leída que les fue se ratifican de su contenido todo ante mi doy fe. (2)

Siguen las firmas.

 

(1) Solicitud de Cotización. La Plata, 8 de setiembre de 1992.

(2) Acta de la Apertura de Ofertas.

 

Golpeando las puertas del cielo

 

En enero del 93 el ex juez federal de Mar del Plata, Eduardo Luis Pettigiani, todavía era secretario de Seguridad. Dos años después intentará alcanzar la intendencia marplatense como candidato justicialista. Ante el fracaso de la misión, el gobernador lo va a recomendar para integrar la Suprema Corte de Justicia de la provincia. Y fue aceptado.

Cinco -de los seis- participantes de la compulsa de precios se enteraron del resultado por los diarios. A primera hora de la mañana del 13 de enero del 93, sobre el escritorio del jefe, había un reclamo en la Jefatura de la Policía bonaerense, en Calle 2 entre 51 y 53. Pettigiani, en su despacho, tenía una copia:

Con fecha 15 de diciembre de 1992, y luego de tomar conocimiento por medios periodísticos de la posible compra de helicópteros marca Robinson modelo R 22, por parte esa Fuerza, solicitamos por carta documento (Expreso Nº 4820) se nos confirmara el carácter de la recepción del primer contingente de un total de 40 unidades de dichos helicópteros y se nos concediera vista de las actuaciones pertinentes. En la seguridad de haber expirado generosamente el plazo fijado para la obtención de una respuesta fehaciente a dicha carta documento, debemos entender que las versiones periodísticas aludidas corresponden a un aviso de preadjudicación. (1)

Las empresas invitadas por la Policía a la compulsa, nunca fueron informadas de su resultado. Tampoco en el caso que fue solicitado por escrito.

Pettigiani defendió casi con vehemencia el sistema de compra directa, en lugar de la licitación pública, como mecanismo de compra del Estado. Al hacerlo planteó un interrogante notable:

- ¿Y si en la licitación yo le manejo el pliego? (..) La contratación directa está permitida -agregó el funcionario- y nosotros utilizamos un sistema previo de concurso de precios que le da total transparencia. (2)

El titular de una de las empresas convocadas objetó la compra de los Robinson. Quiso hacer uso de su derecho a la transparencia, pero abandonó el intento cuando crecieron las presiones a su alrededor. Al punto que, misteriosamente, notó que cada día vendía menos.

- Ni repuestos le compraban.

Antes de dar un paso al costado, el empresario reclamó por escrito aunque sin suerte la transparencia que, un año después, Pettigiani enarboló en su declaración de prensa.

Al no haber sido concedida la vista solicitada -escribió el participe de la compulsa-, nuestra empresa ha resuelto objetar por este medio dicha decisión, por entender que el helicóptero seleccionado no cumple con la totalidad de las especificaciones mínimas requeridas, que se especifican en la carta de invitación a cotizar, existiendo además fundadas dudas sobre la evaluación de las aeronaves ofrecidas.

Elena Cordani vive en Escobar. Habita un chalet espacioso, con un jardín amplio y arbolado. Tiene parrilla y hamaca, donde juegan sus hijos. A las 15,40 hs. del 22 de agosto de 1995 no había nadie en casa. Las ocupaciones de los integrantes de la familia -los chicos en la escuela y los padres en el trabajo-, les impidió ser testigos de un fenómeno desconocido en el barrio: la caída de dos helicópteros en el jardín de su casa. (3)

Nuestra empresa sostiene que el Robinson R 22 no cumple con las siguientes especificaciones mínimas que se solicitan en la carta de invitación a cotizar, encabezó el empresario su reclamo y pasó a detallar:

1- "Autonomía mínima de dos horas y media, más cuarenta y cinco minutos de reserva".

El R 22 no cumple con dicho requerimiento en razón de que en su manual de operaciones en la página 2-8 indica que la capacidad usable del tanque de combustible es de 72,7 lts., y que el consumo aproximado es de 30 lts/h., por lo que la autonomía es de 2 hs. y 24 minutos en total, sin reserva.

2- "Sistema de comunicaciones aeronáuticos y aceptación de los policiales".

En la página 7-13 del manual de vuelo del R 22 bajo el título "Precaución", se especifica que no deben instalarse otros equipos electrónicos que no sean los específicamente aprobados por fábrica. Por lo que para utilizar cualquier equipo electrónico de uso policial se deberá requerir una autorización especial, con la posibilidad de que dicha autorización sea denegada por la fábrica, y la Policía encuentre limitaciones en su operación por dicha causa.

3- "Capacidad de gancho de carga y posibilidad de ser equipada con camillas".

El R 22 no cuenta con camillas para evacuación médica ni tiene posibilidad de instalar bandejas para transporte de carga externa de elementos de ayuda, búsqueda o rescate. La operación con gancho de carga limita seriamente las performances, especialmente a lo relacionado con la carga a transportar, autonomía y velocidad.

4- "Potencia suficiente para operar dentro de los márgenes normales de manual, en las condiciones de temperatura extrema que se presentan en la provincia de Buenos Aires, tanto en época invernal como estival".

En el manual de vuelo del R 22 se especifica claramente que el enfriamiento satisfactorio del motor se demostró hasta una temperatura de 38 grados centígrados. estas temperaturas son fácilmente alcanzables durante el verano, por lo que es evidente que la operación del helicóptero en esas condiciones configura una situación de riesgo potencial.

5- "Deberá asegurarse el mantenimiento total de los aparatos por personal de la Fuerza en el terreno de operaciones".

Al menos para cumplir con la inspección correspondiente a 2.000 horas de vuelo, los R 22 deben ser enviados mandatoriamente a fábrica -en EE.UU.- los componente principales. esto trae aparejado que una Fuerza como la Policía, que en este momento está siendo capacitada para efectuar el mantenimiento de helicópteros Bolkow BO 105, notablemente más complejos, deba enviar los componentes mencionados a un centro de mantenimiento con características monopólicas, ya que no existe otro similar para comparación de precios o condiciones. Es evidente que no cumple con la especificación requerida de asegurar el mantenimiento total de los helicópteros en el terreno de operaciones.

Se adjunta manual del R 22.

Nada haría cambiar la suerte de la compulsa de precios. La decisión estaba tomada.

El 25 de noviembre de 1992, el gobernador aprobó con su firma y por decreto la contratación directa de 40 helicópteros. La referida compra -señala el decreto- tiene por finalidad proveer a la repartición policial de un equipamiento moderno y adecuado para incrementar su accionar en la prevención y represión de ilícitos, como así también realizar un mejor control de rutas y asistir a la comunidad en casos de accidentes y/o, teniendo en cuenta la amplitud del territorio provincial y la dispersión demográfica de la población, procurando aportar seguridad y tranquilidad a la sociedad en su conjunto.

Además, el Decreto Nº 3608 aclara que se realizó una compulsa de precios en el país y en el exterior.

En abril de 1995 -tres años después- se conoció un informe de la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos: de los 855 R 22 existentes en ese país 339 tuvieron accidentes, por lo que el organismo se reservó hasta el 31 de diciembre de 1997 para estudiar y tomar medidas sobre la capacidad de operatividad de estas aeronaves y, eventualmente, disponer la prohibiciòn de vuelo. Un dictamen similar había emitido la propia Policía y la Prefectura Naval Argentina, un año antes de efectuarse la compra.

La cinta ya estaba cortada. El 2 de enero de 1993, en la plazoleta Armada Argentina, sobre el boulevard marítimo marplatense, Duhalde -acompañado por Pettigiani y Klodczyk- lanzó el Plan Piloto de Seguridad Provincial y el Operativo Sol.

La ceremonia se pensó como una postal turística.

Bajo el sol veraniego la bonaerense expuso los Robinson R 22, sin matrícula, y los Monza GL, sin patente.

 

(1) Carta enviada por AVIACOM SRL. Fue firmada por Norberto Andrés Bahamonde, socio gerente. Adjuntó: Copia del Manual de Vuelo del R22, copia solicitud de cotización del 9-9-92, y copia carta documento -Expreso Nº 4820- del 15-12-92.

(2) La Nación, 7-3-94.

(3) Página/12, 23-8-95.

 

Las pericias

 

28 de febrero de 1994. El helicóptero despegó del Aeropuerto de Mar del Plata con dos ocupantes, el piloto y un pasajero.  En la comunicación con la TWR-MDP previo al despegue, el helicóptero se identificó:

- Policial 298, dijo el piloto en su único y último contacto radioeléctrico. (1)

Luego de 15 minutos se tuvo conocimiento del accidente. La TWR-MDP intentó comunicarse con el Policial 298, sin resultado.

La aeronave fue hallada en Cobo, a 18 kms. al norte de Mar del Plata, impactada contra el suelo e incendiada parcialmente. Los dos ocupantes fallecieron al momento del accidente.

A las 12,50 hora local -15,50 UTC- el oficial subinspector Gustavo Soares de Souza, piloto privado de helicóptero Nº 51.960, y Darío Oscar Valincente, oficial de la Fuerza Aérea Argentina, subieron al Robinson en un vuelo que tenía como finalidad ubicar posibles lugares aptos para el aterrizaje y despegue de los helicópteros policiales, mientras desarrollaban tareas de control del tránsito sobre la Ruta 2.

El número de serie del R 22 policial era 2298. Al momento del accidente no tenía matrícula. El Certificado de Aeronavegabilidad es de fecha 3 de julio de 1993. La Inscripción como propiedad de la Policía bonaerense  y el Certificado de Matriculación de la aeronave tienen fecha de emisión 22 de julio de 1993. Sin embargo, la documentación del R 22 fue entregada a la Policía tres días después del accidente, en marzo del 94.

El R 22 voló sin matrícula. Por eso el piloto se identificó con la torre de control del aeropuerto de Camet como Policial 298, que eran las últimas tres cifras del número de serie de la nave. De todos modos, ésta fue una irregularidad menor.

Pedro Anastacio Klodczyk, el mejor Jefe que ha tenido la Policía en toda su historia, firmó la resolución 83290 el 29 de noviembre de 1994. Ocho meses después del accidente la fuerza dió por concluido el sumario interno por doble muerte. Por un lado, determinó que el helicóptero siniestrado no es reparable, debiendo instrumentarse su baja de los respectivos registros y, además, estableció que corresponde dictar el pertinente acto administrativo, declarando ajeno al servicio el fallecimiento del causante. La Policía no quería hacerse cargos de los muertos.La resolución de Klodczyk estuvo basada -según suscribió- en el dictamen pericial de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil de la Fuerza Aérea Argentina. Se trata del único organismo con jurisdicción para realizar el análisis, investigación y peritaje de todos los accidentes de aviación que ocurren en el país. Para el jefe policíal no se comprobaron fallas técnicas, de material o mantenimiento, que hayan sido causales del accidente y el origen del mismo se ha debido a fallas operativas.

No se pudo apreciar ninguna falla mecánica -señaló la resolución policial-, constatándose asimismo el perfecto estado de las bujías, circunstancias que llevan a concluir el buen funcionamiento del motor, sin existir la posibilidad de falta de combustible.

El informe de la Junta de Investigaciones de la Fuerza Aérea, sin embargo, reveló otra cosa:

A las 12,50 del 28 de febrero de 1994 el viento en superficie era de 15 kilómetros. La visibilidad era buena y la temperatura agradable, 27º. La ciudad entraba en los últimos días de la temporada veraniega.

Cuando murió Gustavo Soares de Souza tenía 25 años. No era el único integrante de la familia que pertenecía a la bonarense. Su padre y su hermano, todos de Berazategui, compartieron su vocación. Y con suerte parecida.

Su hermano era oficial. En un accidente ocurrido tiempo atrás al suyo, en la localidad de Lanús, recibió quemaduras graves en todo el cuerpo, especialmente en la cara. El patrullero policial en que viajaba explotó por la utilización de gas trucho, según una fuente que tuvo acceso a la investigación de los hechos. El padre, suboficial mayor retirado, era un hombre de corazón frágil. A los tres meses de la caída del R 22 sufrió un ataque cardíaco que puso fin a su vida.

Gustavo de Souza tenía cumplidas 293 horas de vuelo. En avión 43,7 y en helicóptero 249,3. El informe de la escuela de vuelo donde se le impartió el curso de piloto privado indica que tanto en el aspecto teórico de asignaturas como en el práctico el piloto fue poco permeable al aprendizaje. En el aspecto teórico superó esas dificultades con un buen esfuerzo de estudios. En el aspecto de vuelo -señala el informe- logró un desempeño normal a bordo del helicóptero.

El primer vuelo lo realizó el 14 de octubre de 1993, y el curso lo finalizó el 6 de enero de 1994. A los 52 días un médico policial, a cargo de la autopsia, certificó su muerte. Las lesiones que presentan el tripulante y el pasajero, en particular el tipo de lesiones sufridas, son características de las desaceleraciones bruscas que se sufren en caídas de helicópteros.

En cuanto a las lesiones en las piernas -agrega- y su relación con la posición del control de rotor de cola, se observa que el pedal estaba todo hacia la izquierda, correspondiendo esto con la quebradura de la pierna izquierda del piloto en posición estirada.

Los primeros que comprobaron las muertes fueron las personas que se presentaron a tratar de ayudar, tras la caída de la nave en un campo cercano a la Estación de Cobo, del entonces Ferrocarril Gral. Roca. Sólo encontraron parte del plástico del parabrisas a 6 metros del R 22, el resto más alejado, ya que la caída fue de apenas 7 metros. Los que intentaron los primeros auxilios y sacaron a los tripulantes del helicóptero, dijeron que el piloto sobrevivió unos 5 minutos, pero al comprobar que no podían hacer nada, dejaron todo en manos de los bomberos y policías que arribaron al lugar tiempo después del accidente.

La cronología de los hechos anteriores al accidente son tan vertiginosos como, se supone, la caída a tierra de un R 22. Y demostraron, a la vez, que las necesidades políticas deberían respetar la legislación vigente. Incluida la ley de la gravedad.

Los tiempos políticos:

* El 8 de setiembre de 1992 se invita a seis empresas a participar de una compulsa de precios por 30 aeronaves.

* El 19 de setiembre de 1992 se realiza dicha compulsa.

* El 25 de noviembre de 1992 Eduardo Duhalde y Carlos Dellepiane, gobernador y ministro de Gobierno, respectivamente, firman el Decreto 3608 que autoriza la compra directa de 40 Robinson R 22.

* El 11 de enero de 1993, la secretaría de Seguridad y la Jefatura de Policía reciben una objeción de compra de los R 22, presentada por una empresa participante de la compulsa de precios.

* El 22 de julio de 1993 la aeronave recibe el certificado de Incripción como propiedad de la Policía bonaerense.

* El 14 de octubre de 1993 Gustavo de Souza realiza su primer vuelo de capacitación en R 22.

* El 1 de enero de 1994 se inicia el Operativo Sol.

* El 5 de enero de 1994 Gustavo de Souza finaliza el curso de instrucción.

* El 28 de febrero de 1994 de Souza y Valincenti fallecen.

* El 9 de mayo de 1994 la Jefatura de la Policía recibe una carta documento de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro que rechaza la denuncia de siniestro referente al accidente del helicóptero Robinson R 22 Mat. 2298.

La revista americana Aviation Safety publicó el 15 de noviembre de 1990 un artículo sobre los R 22. El margen de error en el Robinson es delgado como una navaja, llevó la nota como bajada de un título expresivo: Helicóptero de alto riesgo.

El entrenamiento en fábrica -dice la nota- es obligatorio para los instructores que quieran tomar parte en el programa de seguridad de Robinson. Hay también un mínimo de requerimientos de experiencia. Los requisitos de las tasas más bajas de seguridad incluyen 150 horas de experiencia en vuelo en R 22, si ese es el único helicóptero que han volado, o por lo menos 50 de experiencia en R 22, de un total de 300 horas de vuelo en helicóptero.

De Souza contaba al momento de morir con 190 horas de vuelo en R 22 y un total de 249 en helicóptero. Para reunir los requisitos de fábrica, cuanto menos, faltaban 50 horas de vuelo. Y para cumplir los requisitos de la póliza de seguros faltaban 250 horas.

De acuerdo al rechazo de la denuncia de siniestro, la Caja de Ahorro y Seguro señaló que de Souza y Valincenti no se encontraban debidamente habilitados conforme lo estipulado en el artículo 6 de la póliza, y aclaró que no cubría personas transportadas, aún en operaciones de rescate. (2)

El Estudio Santamarina, a cargo de los peritajes y liquidaciones de seguros, ya le había anticipado por nota -fechada el 7 de abril de 1994- al director de Operaciones Aéreas de la bonaerense, comisario general Héctor Bassino, que de acuerdo a la póliza de seguros vigente las tripulaciones de tales helicópteros están restringidas a instructores con más de 500 horas de vuelo, o vuelos operativos donde ambos tripulantes deben tener como mínimo licencia de vuelo aprobada por el fabricante. (3)

El comisario Bassino conoce de R 22: por milagro salvó su vida cuando cayó a tierra con una de éstas aeronaves en la zona del Delta, acompañado por Pablo Beberina, secretario de juzgado federal Nº 1 de San Isidro.

Contrariamente a lo que había querido leer el comisario Klodczyk -y lo puso por escrito en una resolución que llevó su firma-, el peritaje de la Junta de Investigaciones de la Fuerza Aérea no pudo descartar con total comprobación una detención del motor por falta de combustible.

La improvisación fue total. Lo dice la Fuerza Aérea:

El primer vuelo se desarrolló sin novedad, volando un tiempo aproximado de 1,2 hs.. Esta anotación se obtiene a través del Jefe de Operaciones del Operativo Sol, pero no es coincidente con la que anotó en un borrador la operadora de la TWR. El aeropuerto no llevaba registro oficial de los vuelos locales de patrullaje de la Policía, lo que no permitió hacer una investigación más detallada y precisa, debiendo remitirse las investigaciones a borradores, anotaciones y otros elementos que aportaron los testigos operativos en este accidente.

Los pilotos de los R 22 debían garantizar a la población en su conjunto una seguridad que no estaban en condiciones de ofrecérsela a sí mismos. La modernidad resultó desconcertante para la bonarense. Nadie confirmó oficialmente si el R 22 tenía el combustible suficiente para volar sin el riesgo de precipitarse a tierra, tal como ocurrió.

- Era lo mismo subirse al Torino que al Robinson, graficó una fuente que participó de la investigación.

Mar del Plata recibe turistas de todo el país. Es un buen escenario para montar una escenografía sobre las políticas de seguridad en la provincia. Y había que mostrar a la bonarense ingresar al siglo XXI. El precio era lo de menos.

 

(1) Informe de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil, Comando de Regiones Aéreas. Llevó la firma de su presidente, Brigadier Horacio José Viola. Investigador Operativo: My. D. Miguel Filipanics. Investigador Técnico: S. M. Rodolfo Malacalza. 19-9-94.

(2) Carta Documento de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro a la Policía Bonaerense. Firmada por Carlos Bonicalzi, Jefe de Departamento

 Caución y Riesgos Varios, 9-5-94.

(3) Carta del Estudio Santamarina, firmada por el Ing. Raúl Santamarina, al Comisario General Héctor Bassino, Director General de Operaciones Aéreas de la Policía bonaerense, 7-4-94.

Lo barato sale caro

 

Doctor: Le adjunto documentación técnica que será de su interés para el buen trabajo que usted lleva adelante referente al equipamiento de helicópteros de la Policía bonarense.

Un helicóptero que tiene tan graves limitaciones y cuidados en el vuelo no puede ser apto para tareas operativas policiales. Además su condición de monomotor no le permite ser usado en todo el espacio aéreo.

¿Sabía usted que en los años 80 el representante de Robinson en la Argentina era la firma ALPIER S.A. -léase Alberto Pierri-?

Sepa disculpar que no me identifique, pero deseo contribuir como un simple ciudadano -no soy comerciante del ramo- sin padecer las molestias de que fue objeto usted por atreverse a tratar el tema. Justamente supe de su actuación por la nota de La Nación. Lo felicito: buena suerte y espero que este informe le sea útil.

CHOPPER (1)

 

Hangar Uno, con oficinas en el aeropuerto de Don Torcuato, está considerada una de las firmas pioneras en la comercialización de helicópteros. Se la reconoce también como una activa lobbista que buscó la liberación de los cielos porteños para el vuelo de helicópteros privados. Según declaraciones periodísticas de su titular, Guillermo Tufró, su escuela de capacitación entrena más de 150 alumnos por año, a 10 mil dólares por curso. Y uno de cada tres alumnos compra su propio helicóptero. (2)

Hangar Uno representa en la Argentina a la firma norteamericana Robinson Helicopter Company Inc. Los precios de sus productos pueden oscilar entre los 110 y los 275 mil dólares. Extrañamente esas variaciones también se producen entre helicópteros del mismo tipo y modelo. Al menos esa es la conclusión que surge luego de comparar distintos presupuestos extendidos por la firma.

El 28 de octubre de 1996 el juez federal de San Isidro Roberto Marquevich realizó 60 allanamientos. El juez salió a la calle con la sospecha de una presunta defraudación fiscal. Tenía puesta la mira en las empresas comercializadoras de helicópteros, repuestos y en sus escuelas de capacitación. Hangar Uno fue una de las que recibieron la visita del juez.

En los procedimientos Marquevich secuestró documentos que apuntalaron sus sospechas de evasión fiscal e irregularidades en la matriculación de aeronaves. La anomalías, según los trascendidos de prensa, fueron numerosas: aeronaves que no contaban con la matrícula correspondiente, presunta evasión de IVA y Ganancias, ausencia de facturas y, además, uso de máquinas y materiales por encima de la cantidad de horas autorizadas, violando elementales normas de seguridad. El juez desconocía que la bonaerense recibió la matrícula y documentación de un R 22 cuando jamás volvería a volar.

El que tiene plata hace lo quiere. Pero no es lo mismo ser propietario que administrador de los dineros públicos. En julio de 1993, el entonces secretario de seguridad Eduardo Pettigiani, estaba dispuesto a gastar la plata de la provincia. Según sus cuentas el equipamiento necesario para lanzar el Plan de Seguridad provincial iba a redondear una cifra cercana a los 145 millones de dólares. Pero costó más.

Parte de esos mayores costos son los valores pagados a Hangar Uno por los R 22. Al parecer, la empresa aplicó una estrategia de comercialización basada en la cara del cliente.

Los hechos: El 26 de octubre de 1990 Hangar Uno remite un presupuesto al Comando de Aviación Naval de la Armada Argentina: de acuerdo a conversaciones mantenidas oportunamente -señala el texto- pasamos a cotizar una oferta de leasing por cuatro helicópteros Robinson R 22, Mariner, Año 1991. Los mismos se cotizan en base a un equipamiento que Hangar Uno considera adecuado dadas las necesidades de la Armada:

 

R 22 Mariner                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           U$S 108.850.-

Equipos especiales recomendados                                                                                                                                                                                                                                                                                                  U$S   19.600.-

Kit completo de esquis y patín de cola                                                                                                                                                                                                                                                                                                  U$S     4.000.-

Pintura básica gris naval                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     U$S     1.500.-

Desarmado/embalaje para transporte                                                                                                                                                                                                                                                                                                  U$S     1.700.-

 

Total FOB USA                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           U$S 135.710.-

 

Esos valores se aproximan a los precios con que Robinson Helicopter Company comercializó oficialmente los R 22 cinco años después, según un listado de precios a enero de 1995, en Estado Unidos, y con equipamiento standar incluído:

R 22 Mariner                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           U$S 134.500.-

R 22 Beta Police Helicopter                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     U$S 125.850.-

R 22 Beta                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           U$S 125.850.-

 

El precio que pagó la provincia de Buenos Aires por los R 22 superó esos valores. El Decreto 3608, que aprobó la contratación directa, se funda en la compulsa de precios de setiembre de 1992. Sin embargo, en noviembre de ese año -dos meses después- se pagaron precios más altos a los ofertados y en distintas condiciones a las requeridas.

El representante de Hangar Uno ofertó un R 22, en lugar de los 30 que solicitó el pliego. Tal como se desprende del acta el precio unitario del helicóptero lo estableció en U$S 113.880, y un set de repuestos y accesorios a U$S 19.388.

Pero la operación se concretó en base a la inversión de una regla básica del comercio: a mayor cantidad mejor precio unitario.

Los importes pagados según el Decreto 3608 fueron:

 

27 R 22 Beta                                                                                                                                                                                               U$S 3.496.095.-                                                                                         Precio Unitario                                                                                                                                                                                               U$S 129.485.-

10 R 22 Mariner                                                                                            U$S 1.433.350.-                                                                                         Precio Unitario                                                                                                                                                                                               U$S 143.335.-

3 R 22 IFR                                                                                                                                                                                               U$S    435.555.-                                                                                         Precio Unitario                                                                                                                                                                                               U$S 145.185.-

6 Set de accesorios                                                                                            U$S    109.140.-                                                                                         Precio Unitario                                                                                                                                                                                               U$S   18.190.-

1 Cto. de repuestos                                                                                            U$S 1.521.015.-                                                                                         Precio Unitario                                                                                                                                                                                               U$S   38.025.-

 

El secretario Andrés Pettigiani invocó la transparencia de la contratación directa cuando se realiza previamente una compulsa de precios. En este caso, al menos, se alteraron las condiciones y los valores establecidos en el acta de la convocatoria de ofertas. Todo hace suponer que la operación, entonces, se negoció por fuera de ese marco.

Uno de los participantes de la compulsa puso su queja por escrito:

La cotización pedía hasta 30 helicópteros. Posteriormente y por medio de entrevistas periodísticas el Sr. Gobernador y el Sr. secretario de Seguridad mencionaron la compra de 40 unidades. Si dicho cambio de actitud se hubiese puesto en nuestro conocimiento es evidente que ante la posibilidad de venta de una cantidad mayor de unidades, hubiésemos tenido la posibilidad de mejorar sensiblemente los precios y condiciones de nuestra oferta.

La lógica comercial de este empresario lo dejó afuera de la operación. Hangar Uno cotizó  unitariamente al R 22 en U$S 113.880, pero por tratarse de una operación sobre 40 unidades lo elevó a U$S 129.485, en su modelo más económico.

Por lo expuesto objetamos la compra de 40 R 22 para la Policía bonaerense y solicitamos se efectúe una Licitación Pública formal con un pliego de requerimientos donde se contemplen claramente los ensayos de evaluación en vuelo, que deberán cumplir los helicópteros ofrecidos, además de las especificaciones mínimas solicitadas.

Aprovechamos la oportunidad para reiterar la solicitud de vista de las actuaciones para la adquisición de los mencionados helicópteros, inspirados en los dichos del Sr. Presidente de la Nación y del Sr. Gobernador, en el sentido de que los actos del Gobierno deben ser públicos para mantener su transparencia. En la seguridad de que si encontramos en dicha vista elementos de juicio suficientes que avalen la adquisición mencionada, nuestra Empresa se compromete a efectuar, por este medio, las rectificaciones y/o retracciones que correspondan.

Por último cabe mencionar que nuestra Empresa se reserva el derecho de efectuar las presentaciones y apelaciones que considera necesarias.

El hombre se reservó sus derechos. Sintió tan de cerca las presiones y le aparecieron tantos obstáculos en su actividad comercial, que optó por meter las apelaciones en la guantera del auto. Situación parecida a la que atravesó el abogado de la familia de una de las víctimas del accidente R 22 en Mar del Plata. Amenazas telefónicas, avisos de explosivos, su automóvil violentado y hace pocos días a su casa particular le arrancaron las rejas y le robaron, fueron las circunstancias que lo llevaron a denunciar lo que considera una feroz persecución, señala una nota publicada por La Nación, el 14 de marzo de 1995.

Tras la aparición de esa denuncia, el abogado recibió en su domicilio de Mar del Plata documentación sobre los R 22. Firmado por Chopper el anónimo revela una supuesta relación entre los helicópteros Robinson y Alberto Reinaldo Pierri, como titular de la firma ALPIER S.A., representante de la marca. Chooper estaba equivocado.

En la calle Donovan 869, de Lanús Este, funcionó en los primeros años de la década del 80 la empresa ARPIER S.A., -con R y no con L-, representante exclusivo de Robinson Helicopter Company, Inc. Según un folleto promocional de la firma Ud. puede fácilmente manejar y guardar el helicóptero en su hangar sin ayuda de terceros.

Además de las virtudes de los R 22 el folleto daba a conocer otros servicios de la empresa: ARPIER S.A., con sus talleres propios en los Hangares del Aeropuerto Internacional de Don Torcuato, asegura un excelente servicio post venta, con atención profesional de asesoramiento, sérvice y mantenimiento, y disposición de un ámplio stock de repuestos. Además, ARPIER S.A. ofrece la posibilidad de incluir en la operación de venta de la aeronave un sencillo curso de piloto, que le permitirá aprender su maravillosamente simple manejo. (3)

La lógica de compra de la bonaerense es extraña: pagó valores más altos a los cotizados en una compulsa por helicópteros que, además, tenían el vuelo prohibido.

 

(1) Anónimo recibido en su domicilio por el Dr. Andrés Barbieri, abogado de la familia De Souza, y ex asesor letrado de la Unidad Regional IV de la Policía de Mar del Plata.

(2) Raúl Dellatorre, Página/12. 29-10-96.

(3) Texto original de un folleto promocional de ARPIER S.A.. La copia que obtuvo ésta investigación tiene una serie de escrituras manuscritas. Puede leerse: En Argentina C/U u$s 80.000.-. En USA, u$s 45.000.-. Sr. Lorenzo o Pierri. Además de la dirección y teléfonos de Lanús impresos, a mano están escritos dos números de teléfono de San Justo.

 

Los Monza. Escenas de Poliladron

 

- Policía..., todo el mundo quieto.

- ... nosotros no hicimos nada...

- Está todo controlado, Chino.

 

Rodríguez y el Chino (1)

Se trata de la irregularidad estatal con el mayor número imaginable de testigos. Los hay por millones. Merece estar incluida en el Guinnes:

 

- ¿Porqué no están patentados los vehículos de la Patrulla bonaerense?, preguntó ésta investigación.

- ¿Cómo que no tienen patente? -exclamó la asesora de la Dirección Nacional del Registro Automotor-. Todos los vehículos deben tener patente...

- Bueno, hay cerca de 3000 patrulleros de la Policía bonaerense que no tienen patente.

- No le entiendo bien qué quiere saber...

- Porqué circulan sin patente.

- Bueno, pero eso se lo tiene que preguntar a la Policía bonaerense.

- Lo hicimos, pero no dan respuesta.

- En el Registro del Automotor se hace la inscripción. Nosotros no controlamos la circulación de los autos inscriptos.

- Esta bien, pero los vehículos tampoco están inscriptos.

- Si no están inscriptos para nosotros no existen.

- ¿Pueden circular así?

- Teóricamente, no.

- Ustedes no hacen el control. ¿Quién lo debería realizar?

- ... justamente..., la Policía de la provincia de Buenos Aires. Parece un contrasentido, ¿no?

 

En 1992 la Policía bonaerense no necesitaba cambiar su moral ni incorporar la ética. La depuración era un concepto inexistente. Los patrulleros brasileños en las calles del Conurbano, por arte de presencia, iban a traer la seguridad y tranquilidad reclamada en los barrios. Esos patrulleros, además, serían el vehículo ideal para transportar a los uniformados bonaerenses al Siglo XXI.

El objetivo era de tanta trascendencia que los medios para alcanzarlo, incluso, podrían tolerar desprolijidades. A favor de ese detalle sobresalía el hecho que no había modo de descubrirlas. ¿Quién iba a reclamar la documentación vehícular a un patrullero de la Policía? Es ella, precisamente, quien tiene a su cargo los operativos de control caminero. Por lo tanto, ninguno de los 2400 Monza comprados en octubre de 1992 y agosto de 1993, y los adquiridos en diciembre de 1994 -para reponer el tercio averiado-, tienen chapa patente. Es más, ni siquiera cuentan con la documentación imprescindible para circular. Dicho sin vueltas: son patrulleros truchos.

 

Sobre música insidental.  Clima de suspenso. Se escucha una voz que dialoga:

- Bien querido, eh. Muy bien. Estoy muy contento con tu trabajo, che. Tomá, ésto es lo que faltaba, Ibañez le da un sobre con un fajo de billetes y un papel con anotaciones. El malandra lo agarra. Y toma nota, en silencio, del nuevo trabajo:

- Y ahora necesito que me hagas otro favor -sigue Ibañez-. Hay un par de nombres ahí adentro que quiero que me los caminés..., ¿eh?. Andá averiguándome todo lo que hacen. Movimientos, rutinas..., pero todo..., todo lo que hacen. ¿Está claro?.

- ...

- Bien pichón. Andá.

El patrón lo palmea y se sube al coche. Enciende el motor. Agarra el celular y marca un número. Arranca y se va hablando con alguien, pero como si estuviera solo. Se pierde en una calle desierta y oscura de Ciudadela. Apenas se ven las luces traseras del coche. Vuelve la música insidental. Y empieza la propaganda. (2)

 

El 9 de diciembre de 1995 la gobernación publicó en el diario Crónica un suplemento, de doce páginas,  a todo color: 1991-1995 Cuatro años de realizaciones bonaerenses, llevó por título. Y agregó: Nunca se hizo tanto en tan poco tiempo. Entre los logros de la primera gestión de gobierno -al día siguiente Duhalde asumiría su segundo mandato- se incluyó la Seguridad. El mayor equipamiento con que haya contado la Policía, rescató el título del recuadro dedicado al tema, acompañado por dos fotografías.

Los elementos centrales de la política del área para remarcar, en ese día de balances, eran: 1) La Policía bonaerense cuenta con un equipamiento como jamás había conocido, revirtiendo un atraso de más de 20 años; 2) Fueron adquiridos 2406 patrulleros, duplicando la cantidad existente a 1991, y el número de helicópteros creció de 2 a 42. El nuevo sistema de comunicaciones está al nivel de los mejores del mundo; y 3) Se registraron éxitos sin precedentes, desbaratando poderosas organizaciones de narcotraficantes y las llamadas 'superbandas'.

Las fotos eran un fiel ejemplo de la política de seguridad provincial, basada en la cantidad de artefactos comprables. Una pertenecía a la presentación en sociedad del equipamiento adquirido: En la Plaza Dardo Rocha, de La Plata, con la Catedral como fondo, se ve una primera formación con los Robinson R 22 y doce filas infinitas de patrulleros. La otra fotografía es un detalle de los Monza: puertas y capot abiertos, en exposición. Claramente se ve que no tiene patente.

La decision de reequipar a la bonaerense se tomó en los primeros días de 1992. A mediados de abril de ese año, Duhalde acordó con Domingo Cavallo, en ese entonces ministro de  Economía de la Nación, la compra de los primeros 1400 patrulleros.

- Es una lástima que se halla dejado de fabricar el Falcon, que era el tradicional auto de patrullaje, se lamentó el gobernador por esos días. (3)

Sus asesores en mecánica automotriz le habían hecho saber que los autos de fabricación nacional no son aptos para éstas tareas. Por lo tanto estaba decidido a importar vehículos especiales. La queja presentada por la terminal Sevel y por la asociación que nuclea a las plantas locales pronto quedó en el olvido.

- Para dotar a la provincia de un sistema de seguridad a la altura de los mejores del mundo es necesario adquirir 1500 patrulleros, anunció el gobernador y anticipó que iban a estar a disposición de la Policía desde abril de 1993. Y así ocurrió.

Para efectuar la adquisión de los Monza -al igual que en el caso de los Robinson- se recurrió a una ley secreta de 1978. La firma de sus impulsores, al pié del texto, exhímen de todo comentario: Alfredo Martinez de Hoz, Albano Harguindeguy y Jorge Rafael Videla.

El 6 de setiembre de 1994 Nicolás David Timpero -argentino de 72 años de edad, estado civil casado, instruyendo, domiciliado en la localidad de Temperley- viajó a la ciudad de La Plata. Tuvo que hacerlo en micro. Su coche -un Renault 4S, modelo 1974- estaba secuestrado judicialmente. El hombre tenía una mezcla de bronca e impotencia. Le habían quitado su auto por una falta menor en un operativo caminero.

Juntó sus atributos -sobre todo la bronca- y se fue a La Plata. A las 13,15 de ese día le dijo al Fiscal de Cámaras que venía a a relatar hechos que podrían constituir delitos de acción pública.

 Se guardaron las forman:

- Jura pronunciarse con verdad respecto de sus circunstancias personales, le preguntaron.

- Si, respondió el hombre.

Y se pronunció: que desea denunciar que los móviles policiales comprados en Brasil por la provincia de Buenos Aires circulan sin patente y sin el decreto de aduana como para poder circular. Que los únicos coches que se encuentran en condiciones de circular son los del Jefe y Sub Jefe de Policía. Que nada más tiene que denunciar, con lo que concluye el acto, previa e íntegra lectura por parte de la Secretaría, la ratifica, firmando después del señor Fiscal de Cámaras por disposición superior, y por ante mí de todo lo que doy fé. Siguen las firmas.

La maquinaria judicial se puso en movimiento. La causa -Nº 65.638, Juzgado Criminal Nº 6- quedó en el limbo judicial.  Sin embargo, en su órbita, reveló que los patrulleros circulan carentes de toda documentación.

 

En el bar de Dana no hay clientes. El Tarta está solo, los codos apoyados en el mostrador le sostienen la cabeza. Entra Heráclito -el buche-. Nervioso y asustado lo interroga:

- ¿Dónde está el Nene?

- Yo que sé. ¿Qué pasa? ¿Pasa algo?, responde y repregunta el Tarta.

- ... el Moncho Nuñez..., es caño ese tipo. Anduvo averiguando por el Nene.

- ¿Y?

- Se corre la bola -le contesta Heráclito a los gritos- que labura para Ibañez.

- ¿Y...?

 

El Plan de Seguridad mostró su eficiencia en Avellaneda, uno de los primeros distritos del Conurbano que recibió las patrullas. Transcurridas una semanas, fue el mismo gobernador quien explicó los alcances del éxito de su política:

- Los ladrones -afirmó- se trasladaron a Lanús.

Cabe aclarar que el partido de Lanús, vecino de Avellaneda, pertenece también a la provincia de Buenos Aires.

 

(1) y (2) Textos originales de un capítulo de la serie Poliládron, Canal 13.

(3) Brief, CD Rom,  Archivo Periodístico, 28-4-92

 

21770. La Ley Secreta

 

La Ley secreta 21770 fue promulgada -con la legalidad cuestionable de un gobierno de facto- el 27 de marzo de 1978. Y fue utilizada dos décadas después por el gobierno democrático de la provincia de Buenos Aires, según se declaró, para evitar el pago de impuestos y derechos de importación. 

Una ley secreta es, por sobre toda las cosas, un impedimento para la publicidad de los actos de gobierno. Y una afrenta al derecho a la información de los ciudadanos de una república.

Su uso, sin embargo, no se ajustó a lo dispuesto por la propia Ley. Y además, el objetivo podría haber sido otro. Si bien no hay manera de comprobarlo, su condición de aplicación también secreta le impide desmentirlo.

La idea inicial que impulsó la Ley 21770 provino, en realidad, del ex general Ramón Camps -judicialmente responsable de miles de asesinatos y aplicaciones de tormentos-. El hombre, en esos años, era el Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Su paso por la fuerza marcó la época. Y lo hizo al punto que aún hoy se mantiene su influencia. Para tratar a los detenidos, para resolver investigaciones, para aniquilar enemigos -reales o supuestos- e, Incluso, para reequipar a la bonaerense.

Una vez aprobado el anteproyecto por el gobernador, fue derivado al despacho de Alfredo Martinez de Hoz, ministro de Economía. Los Chicago Boys le dieron forma definitiva. Y de allí fue elevado al Excelentísimo Señor Presidente de la Nación, el ex general Jorge Videla, principal responsable de la época más triste y negra de la historia argentina. Sacado de la cárcel por voluntad individual de otro presidente, Carlos Menem.

En febrero de 1978 el proyecto tenía la redacción definitiva. La característica de secreta apuntaba, sencillamente, a que la guerrilla no se entere del equipamiento incorporado a la Policía. En 1992, resulta evidente que las condiciones se habían modificado. La más elemental era que el país había recuperado las instituciones republicanas y democráticas. Y uno de sus valores esenciales es la transparencia. Un claro contraste con el secreto y la clandestinidad de los gobiernos autoritarios y de facto.

Pero no fue entendido así por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, que recurrió a una ley de la dictadura para modernizar a la Policía de la democracia.

 

- ¿Un amargo?, jefe, le ofrece Rodríguez al comisario Chappe. Entra Gabriel a la Brigada y anuncia:

- Jefe, llamaron de una guardería. Se afanaron un pibe. Acá está la dirección.

- Encargate Chino, ordena el jefe.

El Chino y el Negro salen de la escena. Se palpan la 9 milímetros y se alejan.

- Ahí le dejé el amargo, jefe, grita Rodríguez desde la vereda.

Entra la oficial Verónica Vega. Saluda al jefe. Vuelve a la actividad después del parto. El Nene Carrizo fue papá -¿qué talco?-:

- ¿Cómo estás?, pregunta el jefe. Vega exclama y contesta:

- ... bien. Bien, muy bien.

- ¿Y el bebé?

- También. Lo dejé en una guardería.

- ¿En qué guardería, Vero?

Se acelera el sonido. La escena cambia con velocidad.

 

Se estima que el total de leyes secretas almacenadas en el Congreso de la Nación asciende a 131. Algunas son tan secretas que ni siquiera se conoce su número. Su acceso, incluso, es restringido para los legisladores. Para conocer el contenido de una ley secreta el legislador debe mencionar el número por anticipado y, únicamente, se le permite su lectura.

Hay leyes secretas, y yo afirmo a la Honorable Camara que en los anales parlamentarios argentinos hay trece o catorce leyes absolutamente secretas. Mas, en el Senado de la Nación existe un libro de Leyes Secretas. No se conocen sino los números, y casi podria afirmar que ni siquiera la fecha, mucho menos el contenido, señaló el diputado Juan González Calderón en la Camara de Diputados de la Nacion, en la sesión del 31 de octubre de 1923.

Los gobiernos militares iniciados en 1966 y en 1976 provocaron una avalancha de leyes secretas. Por lo menos se tienen registradas 57 pertenecientes a esos períodos. Para que se cumpla esa condición, el único requisito que debía cumplir el texto que se convertiría en la norma era estar precedido por el sello secreto en la primera página. Una alternativa que tuvieron esos gobiernos fueron las leyes reservadas. No se publicaron en el Boletín Oficial pero podían aparecer en otras fuentes. Por ejemplo en el Boletín Reservado del Ejército.

La Ley 21770 -a la que ésta investigación tuvo acceso-, no solo es secreta en cuanto a su contenido. Lo es también en sus efectos. Todo importación que se efectúe bajo el amparo de ésta ley está eximida, no solo de impuestos, sino también de controles aduaneros.

Los decretos 2905, 3215, 3512 y 3608, firmados por Duhalde, autorizaron la contratación directa para la adquisición de los patrulleros, helicópteros y pistolas destinadas a la Policía bonaerense. Y lo hicieron bajo el amparo de las disposiciones de la Ley 21770/78, para la excepción de los derechos de importación que otorga el mismo, tal como aclaran los mismos decretos de compra.

Esta ley de facto permite el ingreso de elementos sin verificación previa. Es decir, no hay control aduanero que determine que lo declarado coincide con lo efectivamente ingresado. Es decir: que en el baúl de un Monza se incluyan sustancias ilegales, por ejemplo

Para que los beneficios sean aplicados deben cumplirse una serie de requisitos que, presumiblemente, no han sido tenido en cuenta:

- A quien autoriza a importar es a la Policía de la provincia de Buenos Aires.

- Debe constar la autorización de los ministerios de Interior y Defensa.

- Debe tratarse de material secreto de seguridad.

- Deben tenerse en cuenta las posibilidades de la industria nacional para satisfacer la provisión                                                                                                                                            de los bienes.

En los decretos que dispusieron la contratación directa para la compra de patrulleros no consta la autorización de la autoridad nacional -ministerios de Interior y Defensa-. Un patrullero es material de seguridad relativo. Pero, es evidente, que no se trata de material secreto.

Además, la importación no la efectuó la Policía de la provincia de Buenos Aires -a quien autoriza la Ley-  sino TATE S.A., un concesionario local de General Motors, con domicilio legal en la localidad de Florencio Varela, República Argentina.

 

Todo Terreno

 

El Tarta y Heráclito encuentran al Nene en la calle. Estaba marcando un negocio desde la 4X4. Cuando los vé, se cabrea:

- ¿Qué hacen acá? No levanten la perdiz... píren de acá...

- Tenemo' un dato que te puede inte-interesar, dice el Tarta.

- Por hoy banco..., chicanea el Nene.

- No, no. No me jodás -pide Heráclito y confiesa-. Ibañez anduvo averiguando por vos...

- ... ese dolobu me la quiera dar... Lo vamos a tener que delatar. Dale vamos..., suban, suban, ordena el Nene. Se escuchan sirenas de patrulleros sin patente y arrancan sin hacer olas. Cambia la escena.

 

En línea generales, los considerandos de los decretos que autorizaron la compra por contratación directa de los patrulleros Monza y LUV -4X4-, son la síntesis de la politica de seguridad del gobierno bonaerense. Cinco años después de haber puesto la firma sobre estos decretos, Duhalde confesará públicamente que su política fue un fracaso. La autocrítica, sin embargo, no incluyó ninguna actitud reparadora. Es decir, no hubo quien pague los platos rotos.

Los decretos: En lo referente a las características técnicas, calidad de los materiales y adecuada respuesta de comportamiento para la prestación del servicio requerido por la Repartición, se ha expedido la Dirección de Logística de la Policía -a cargo del comisario mayor Alberto Oscar Tachi, de quien anteriormente se ofreció una reseña-, aconsejando la presente contratación por reunir las unidades a adquirir las condiciones necesarias y suficientes para las tareas a que serán destinadas. (..)

Para poner en funcionamiento el programa, afín de brindar óptimas condiciones de seguridad, fundamentalmente al Conurbano Bonaerense y Partidos aledaños, resulta necesario proceder a la importación de determinados vehículos aptos para todo tipo de procedimientos. (..)

La proporción de pick-up respecto a los automóviles tiene relación directa con la particular geografía de las distintas regiones que integran la provincia de Buenos Aires.

Los estudios realizados sobre las características y estado de las vías de comunicación terrestre entre las dependencias que componen las distintas Unidades Regionales, ha permitido obtener un cuadro de situación real a partir del cual podrá llevarse a cabo una racional distribución de dichos vehículos en todo el territorio de la provincia.

En lo referente al equipamiento específico de la fuerza en materia de móviles policiales, la misma se basa en la concepción de una Policía dinámica, que permita actuar en forma preventiva, principalmente disuasiva y en una inmediata respuesta anta la comisión de cualquier ilicitud.

Para eso resulta imprescindible contar con cantidad y calidad de medios de traslación y equipamiento radial y policial, para dar así una respuesta más eficiente a dicha problemática.

La eficiencia de estos patrulleros, según el ex secretario de Seguridad Alberto Piotti, tiene una vigencia limitada a los tres años de uso. En mayo de 1995, el funcionario dialogó con el diario La Capital, de Mar del Plata, sobre el criterio de la gobernación para el equipamiento de la bonaerense:

- Vamos a renovar -los patrulleros- por tercios, a razón de 800 por año. Serán del mismo tipo y marca que los actuales, pues resultaron muy efectivos y económicos. Cada unidad cuesta unos 9500 pesos y es más caro arreglarlos que comprar nuevos, aseguró Piotti.

Cada Monza costó 9.600 pesos y cada pick-up LUV 15.000 pesos.  Esos valores no incluyen los costos de seguros de transporte -unos 90 pesos por unidad- y los de flete -330 y 490 pesos por unidad-, desde Brasil y Chile, respectivamente.

La bondad de estos precios, no debe olvidarse, se basa en la excisión de impuestos aduaneros.

Esta política de renovación por tercios de la dotación de patrulleros tiene un primer beneficiario. TATE S.A. aseguró su quintita. A razón de 800 Monza por año tiene confirmada -y sin mover un dedo- una venta de 7.680.000 pesos.

El 22 de enero de 1994, a la altura del kilómetro 443 de la Ruta 11, cerca de Villa Gesell, hubo un accidente. La pick.up LUV Nº 09056, de la Policía bonaerense, volcó. Era manejada por el sargento Mario Farías, de 31 años de edad. Quedó parapléjico.

 

- Camila..., Camila..., Camila, grita Ibañez.

- Shh..., lo tengo durmiendo.

- Qué, te agarró un ataque de maternidad ahora.

- Ibañez -dice Camila-, te quiero pedir algo.

- Vos sabés lo que yo quiero. Quiero que Vega y Carrizo vengan al pié. Eso quiero, insiste.

-

 Si, pero después, cuando eso pase, con el bebé ¿qué vas a hacer?

- Y a vos qué te importa.

- Me importa. Porque te quiero pedir que me lo dejes, ¿puede ser?

- ¿A vos?- Si.

- ¿Vos lo vas a criar?

- Si, ¿porqué no?

- No me hagas reír.

- Te estoy hablando en serio, Ibañez. Quiero que me lo digas ahora. Vos me lo tenés que dejar a ese bebé. Yo lo quiero...

- Pará un poco, nena. No te hagás la loca conmigo. Todavía no te perdoné lo de la otra vuelta. No te abusés. Encargáte del bebé que yo tengo muchas cosas que hacer, grita Ibañez. Pega un portazo y se vá.

 

El Operativo Sol estaba en marcha. Al sargento Frías le habían encomendado, en la jerga policial, un QTH. En lenguaje de calle, un operativo imagen en las inmediaciones de Villa Gesell:

- Señor, usted se queda en la camioneta las 24 horas. Y no me la mueve para nada, ordenó el superior.

- Pero, señor, qué hacemos cuando queremos comer, preguntó el sargento.

- Si usted quiere comer se camina los doce kilómetros hasta el pueblo, trae los sanguchitos y come. Pero la camioneta no me la mueve.

Según una fuente cercana a la demanda -por daños y perjuicios- iniciada contra la Policía por el accidente,  Frías fue destinado a una actividad para la que no estaba habilitado -no era chofer- y no había recibido la capacitación. Por otra parte, la fuente señaló que entre las barbaridades que se dispusieron cuando se compraron los patrulleros fue el que las chocaba quedaba en 'disponibilidad preventiva'. La medida buscaba disminuir los accidentes, pero ante el temor de quedarse sin el salarios los agentes no salían a correr a los delincuentes. En su lógica decían:

- Escucháme..., yo no me voy a quedar sin el sueldo. Que los corra otro...

El vuelco de la LUV del sargento Frías en Villa Gesell, además, obligó a la superioridad a tomar mayores recaudos. Seis días después del accidente, desde la Unidad Regional IV, se envió un radiograma a todas las unidades de la jurisdicción. El texto, pragmático y de fácil cumplimiento, ordenó: Por razones técnicas y de mayor estabilidad, todas las dependencias que hayan recibido camionetas LUV, deberán colocar en la caja trasera una bolsa de arena.

- A que no sabés quien firmó ese radiograma, preguntó la fuente.

- No.

- Mirá lo que son las vueltas de la vida: fue el reemplazante de Klodzyck en la Jefatura de Policía, el comisario Adolfo Vitelli. (1)

 

(1) El testimonio pertenece a un letrado con acceso a la causa. Solicitó reserva de su nombre. Entrevista del autor.

 

La gestoría policial

 

Art. 24.- Cada automotor, durante su existencia como tal,

se identificará en todo el país por una codificación de dominio

formada por letras y números, las que deberán figurar

en el título y demás documentos. Dicha codificación deberá

 ser reproducida en placas identificatorias visibles exteriormente,

que se colocarán en la parte delantera y trasera del automotor.

Régimen Jurídico Automotor.

Decreto Ley 6582/58 Ratificado por Ley 14467.

 

La denuncia efectuada en 1994 por Nicolás Timpero, vecino de Temperley, derivó en una causa judicial. La 65.638, tramitada en el Juzgado Criminal Nº 6, del departamento Judicial de La Plata, a cargo de juez Claudio Bernard. La foja 178 lleva la firma de Pedro Klodzyck. Allí, el jefe que más duró en el cargo en la historia de la provincia, reconoció que los 2400 patrulleros no tienen dominio. Es decir, ni siquiera están reconocidos por el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.

 

- Quiero que busquen por todos lados -ordena a los gritos el comisario Chappe-. Hablen con los buches, avísen a todas las taquerías y a las brigadas. Y no quiero que vuelvan hasta que traigan a esa mina, ¿está claro?

- Si señor, murmura el Chino.

Un saxo tristón acompaña la imagen de Vega. Está destruída.

 

Los papeles:  Una vez más el comisario Alberto Tachi protagonizó la escena. El 21 de diciembre de 1993 -un año después de haber recibido los primeros vehículos- la Dirección de Logistica elevó un informe a la superioridad. Objeto: Inscripción patrulleros 0 KM en Reg. Nac. Prop. Automotor.

Los trámites, según el informe, buscaban alguna vía de blanqueo de los automóviles. Esa vía, además, debía ser sin cargo, o al menos barata. El Superior Gobierno de la provincia de Buenos Aires no quería gastar plata en impuestos nacionales.

De este informe, además, se desprende que no existe ninguna documentación sobre el parque automotor de la Policía del Siglo XXI:

Los trámites se iniciaron para obtener: la inscripción inicial del vehículo importado; la inscripción de dominio; placas patente; fórmula cédula del automotor; legajo; formulario 01 (datos registrales del titular); y formulario 12 (verificación del automotor).

Esta operación tenía en esa fecha un costo de 250 pesos por vehículo. Por lo tanto, lo que se buscaba evitar de pagar era un total de 600 mil pesos. Cifra equivalente a los gastos reservados de un gobernador bonaerense.

El informe preliminar de la Dirección de Logística fue derivado a la Asesoría Letrada. Esa dependencia debía buscar el mecanismo para la eximisión en base a los antecedentes en este terreno. En su dictamen señala: Vista la requisitoria efectuada cabe expresar que las cuestiones atinentes a inscripción de dominio son regidas por el decreto Ley 6582/50 (..) que establece que 'los trámites que se realicen ante el Registro Nacional de la propiedad Automotor, deberán abonar el arancel que fije el Poder Ejecutivo nacional, salvo los casos expresamente exceptuados por la reglamentación'. En este sentido (..), las excepciones del pago del arancel no están incluidos los trámites de la naturaleza del que nos ocupa. La Asesoría Letrada, de todos modos, sugiere iniciar las gestiones tendientes a obtener por vía de excepción la regalía pretendida, ante el ministerio de Justicia de la Nación.

Esa gestión, efectivamente, se llevó a cabo. Pero sin éxito. El 2 de marzo de 1994 la Dirección Administrativa -a cargo de Fabián Fernández Garello-, de la secretaría de Seguridad emitió otro informe donde reconoce la gestiòn ante el Subdirector Nacional de los Registros Automotores, Enrique del Canto. Las respuesta del organismo nacional fue contundente: las unidades patrulleras deben cumplimentar necesariamente con el trámite de inscripción de dominio, de conformidad con la normativa vigente.

Dos días después, el 4 de marzo, el comisario Tachi deriva el expediente a la División Automotores. Ordena presupuestar la inscripción dominial. A los cuatro días el sub oficial mayor Padreo Castellani le hace saber que se constituyó en la Seccional Nº 1 del Registro Automotor de La Plata. Para esa fecha los precios habían cambiado. La inscripción dominial, los formularios 13A, 12 y 01, el título y la cédula del automotor, las placas patente y el alta en la Dirección de Rentas, tenían un costo unitario de 350, 10 pesos. Por lo tanto, de los 600 mil pesos iniciales para regularizar los 2400 vehículos se había pasado a 842.340,60 pesos.

Hasta el 4 de abril de 1994 el expediente no incorporó novedades. Pero ese día se detuvo definitivamente.

 

Música insidental. Viene un tipo caminando por una vereda de Ciudadela. Es de noche. Se ven sombras difusas. Se abre la puerta de una 4X4. Baja Carrizo y apura al tipo. Es Ibañez. Se miran cara a cara:

- ¿Qué tal?, lo sobra.

- Vos sabés Ibañez que me tenés podrido. Y ésto se terminó acá, dice el Nene y lo apunta con el ñoca.

- No, no, no. No seas atolondrado. Tengo a tu nene...

- ... ¿qué?...

- Si. Ya me enteré que era tu hijo..., lo chupamos en una guardería.

- Te juro que te voy a matar.

- Ya te dije que no sea tan atolondrado. Oíme una cosa, si vos querés volver a ver a tu hijo de nuevo con vida me vas a tener que escuchar muy bien, idiota. Vos vas a trabajar para mí. Porque gracias a vos me voltearon mucha merca, mucha. Y vos la vas a recuperar toda, toda. Hasta el último gramo. Y si no, ¿sabés lo que voy a hacer con tu hijo? Exactamente lo mismo que hice con tu papá...

Música insidental. La silueta de Ibañez se va caminando por una vereda de Ciudadela. A lo lejos, se oyen ladridos de perros y sirenas de patrulleros sin patente. Tanda. Doce puntos de ráting se relajan. Algunos hicieron záping.

 

Con la firma de Pedro Klodzyck se puso punto final a los trámites de regularización de los vehículos. En realidad, según el ex Jefe, nunca se deberían haber llevado a cabo.

(..) la requisitoria formulada habría sido, a juicio del suscripto, -Klodzyck- interpretada erróneamente por el entonces Director General de Administración de la secretaría de Seguridad, Dr. Fabián Fernández Garello -único no uniformado involucrado en las gestiones-, quien tuvo a su cargo los trámites ante las autoridades del Ministerio de Justicia de la Nación, toda vez que lo que se pretende no es soslayar el trámite de inscripción del dominio, que resulta obligatorio por imperativo de la ley, sino, realizar todos los trámites que resulten necesarios al efecto tendientes a lograr una exención o disminución del pago de aranceles, que evitaría el drenaje de recursos de las arcas fiscales del Estado provincial en favor del Estado Nacional.

 

Tateshow

 

Mirá Ruso, para vivir así

 es mejor no morirse nunca...

Alberto Olmedo

 

Aron Tate Ostrowiecki, el Ruso, se inició en el negocio de la venta de coches en la esquina del viejo Canal 7. Su oficina era una mesa del bar La Rambla. Allí conoció a Alberto Olmedo. El capitán Piluso era habitué de ese local. Todas las tardes tomaban café y charlaban :

- Los que venden autos son unos delincuentes, pero vos tenés una cara de ángel..., dijo Tate que le decía Olmedo en los primeros años de la década del sesenta. Entre ambos y desde esos días construyeron una relación que se mantuvo hasta la muerte del Manosanta. (2)

Para Olmedo y Tate la amistad era un culto. Por eso no hicieron negocios. Tate nunca le vendió un coche al Negro Olmedo. Con la Policía bonaerense, en cambio, no tuvo prejuicios.

Tate tiene varias aptitudes que lo distinguen. Una es su habilidad para vender automóviles. La otra es su capacidad para contar cuentos y chistes. De ambas supo hacer una, y con esas armas se ganó la vida. Podría decirse, como él mismo reconoce, que es un buen versero.

 

El hotel donde se guardó Camila con el bebé está rodeado. Empieza el operativo de rescate. Canas en toda la manzana.

- ¿A dónde está?, pregunta el Nene.

- Adentro -contesta Vega-. Pero no sé dónde carajo se metió.

Tiros. Música insidental. Agentes uniformados y de civil ocupan posiciones. Usan de escudos árboles y coches estacionados. Detrás de uno de ellos aparece Ibañez. Tiene una llamada en el celular:

- Hola.

- Ibañez, no puedo hablar fuerte, murmura despacio Camila .

- ¿Dónde estás?

- En la tercera habitación del primer piso. La que da a la calle lateral.

- Bueno, asomáte a la ventana que te voy a buscar.

Ibañez manda a los suyos que vayan por el frente:

- Entretengan un poco del otro lado, ordena.

 

El hombre es propietario -por lo menos- de dos agencias General Motors: TATE S.A., en Capital Federal y en Florencio Varela, y del restaurant Bruja's de Punta del Este. Pero también incursionó comercialmente en el rubro bailantero y en el de los juegos de azar.

La revista Alegría reflejó el primer boom de la música tropical en los noventa. El Nº 5, de marzo de 1991, eligió a María Julia Alsogaray para su sección con opiniones de famosos, y al Faro Tropical como 'El baile del mes'. La ex interventora de ENTel, Somisa y luego secretaria de Ambiente Humano reconoció su predilección para moverse con ritmos calientes. Venía de unas vacaciones en Punta del Este, donde se había atrevido a bailar sobre una mesa en la discoteca Bulldog, durante una presentación de Ricki Maravilla:

- Le perdí el miedo al ridículo -reconoció Marijuly-, ya no soy tan rígida. Ahora me animo a hacer cosas que antes ni hubiera soñado. Desde chica me gustó la música. Y la verdad es que ésta onda tropical tiene tanto ritmo que cuando empieza a sonar resulta imposible no moverse...

Para Marijuly el fenómeno bailantero era una cuestión de Estado. O por lo menos se debió a una gestión de su gobierno: La Argentina estaba viviendo con demasiada solemnidad -dijo la funcionaria menemista-, y la culpa la tienen los gobiernos anteriores. Por eso, lo que experimentamos ahora nos llega como una ráfaga de aire fresco. Y la aceptación de ésta música que hoy hace furor es una prueba de lo que digo...

Cinco páginas más adelante de los pareceres de Marijuly la revista Alegría presentaba a sus lectóres El Faro Tropical. La bailanta se acababa de inaugurar. Había sido montada sobre las instalaciones de una antigua estación de servicio: El Faro de los Caminantes, un legendario punto de referencia sobre la Ruta 2, a la altura del kilómetro 24.

Se trató de una bailanta bien puesta: tenía una capacidad para 5000 personas. El equipo de sonido, luces y las máquinas de efectos especiales costaron 60 mil dólares. El detalle más característico de la decoración eran las paredes, pintadas en blanco con olitas y pescaditos en colores flúo. Llegaron a trabajar 45 personas, destinadas en tareas de seguridad, estacionamiento, entradas, disc jockey, locutor y los encargados de la barra.

Entre los números musicales que pasaron por el Faro Tropical, según recuerdan algunos bailanteros memoriosos, se destacan Pocho La Pantera, Los de Bohío, Lía Crucet y Los del Málaga. También hay quien recuerda haber visto en ese local al intendente de Florencio Varela -en esos días-, y luego presidente del Ente del Conurbano, Julio Carpinetti.

En el primer piso de la bailanta Tate tenía su reservado. Sobre el escritorio había una foto suya donde se lo veía sonriendo junto al presidente Carlos Menem. Somos muy amigos, le confió a un ex empleado. Hombre de placeres mundanos, dicen los que aseguran conocerlo que a ese sitio subían las minitas que querían tirar el fideo.

Sus allegados confían que Tate siempre se dedicó a la venta de automóviles. Y que tuvo épocas buenas y de las otras. Representó varias marcas y también se dedicó a la importación. Uno de sus Mercedes Benz, dice gente cercana a él, fue comprado por Lucho Aviles. Otros recuerdan un lejano incidente con varios camiones de transporte autos. Cargaban con 100 Peugeot 504 y misteriosamente desaparecieron de la faz de la tierra.

En cuestiones de papeles de autos un ex empleado carga con feos recuerdos. Un compañero de trabajo en la bailanta, por abusar de la fortuna terminó entre rejas y, además, sin empleo:

- El disck jockey recibió como pago un Peugeot 504, usado, color celeste, y a los pocos días lo detuvo la policía. El asunto es que el auto era robado y terminó preso. Yo no se en que terminó la historia, pero ese DJ a la bailanta no volvió más...

Cuando el furor tropical comenzó a decaer, y los números dejaron de ser atractivos, bajó la cortina y apagó las luces del Faro. Pero abrió un Bingo.

La vieja estación de servicio, luego de un par de temporadas de veladas bailanteras, se convirtió en una sala de juegos. En este caso, las fuentes aseguran que el entusiasmo por ésta actividad surgió después de conocer los números del Bingo Avenida. Instalado en Lomas de Zamora, ese bingo es explotado por el Club Atlético Banfield. En las noches de furor, cuando la novedad del bingo explotó en todo el Conurbano, podían llegar a obtenerse ganancias de hasta cinco mil pesos por hora.

En este caso, la amistad con Julio Carpinetti fue relevante. Le facilitó la documentación de una fundación -se verá más adelante-, para habilitar el local. Pero siempre se vuelve al primer amor. Pasado el entusiasmo inicial de los bingos, Tate volvió a los automóviles. Y volvió con todo. De pronto obtuvo la representación de una marca que apenas participaba en el mercado argentino. Y lo más importante, un cliente dispuesto a comprarle 2500 vehículos de contado.

 

El sitio que reconoce como predilecto es su quincho: El Quincho de Tate. Lo hizo construir dentro de un viejo garage de la Av. San Juan. Con ladrillos a la vista y decorado en estilo de mesón español, los dos amigos -Tate y Olmedo- pasaron allí largas e inolvidables horas:

- Este quincho tiene mucha intimidad, el Negro -Olmedo- me dijo varias veces que es un lugar ideal. Venía a cenar a la salida del teatro, entre las doce y media y la una menos cuarto de la noche, a festejar el rating. Si yo estaba acostado, me levantaba para atenderlo. Nos quedabamos hasta las ocho de la mañana, comiendo, tomando y contándonos anécdotas.

En ese quincho todos los años Olmedo festejaba su cumpleaños. Su amigo Tate le hacía la fiestita con payasos, globos, regalos y piñata.

- A veces venía cuando yo trabajaba, me hacía compañía. Si había clientes se tapaba con un diario para que no lo reconocieran, y se mataba de risa del verso que yo les metía...

Entre sus clientes, tal ves el más importante, está la Policía de la provincia de Buenos Aires. Le vendió más de 3000 automóviles. Una cifra que seguramente en los días del bar La Rambla, con su cara de ángel, no soñó que llegaría a vender en toda su vida.

La participación de TATE S.A. en esas operaciones, sin embargo, generó una serie de interrogantes que no tienen quien los resuelva.

Los hechos: La primera operación, por 1.400 vehículos, se autorizó a través del Decreto 2905, del 22 de octubre de 1992. El artículo 1º, además de una descripción de los autos, señala: Aprobar la contratación directa a realizar por Policía (..) ante la firma TATE S.A.. El Decreto 3215, del 20 de agosto de 1993, por el que se adquirieron otros 1000 vehículos, repite la misma redacción: aprobar la contratación directa a realizar por la Policía ante la firma TATE S.A..

Dentro de la documentación que forma parte de los legajos, se incluyen los datos de forma de la operación: mantenimiento de la oferta, plazo de entrega y forma de pago. Y, también, se conforman los datos de la firma adjudicataria. Entre ellos su domicilio legal: en la provincia de Buenos Aires, Ruta 2, Km 24,500, Florencio Varela.

Si fue la Policía quien tuvo a su cargo la importación de los patrulleros la compra nunca pudo haberse efectuado ante un vendedor local -como es el caso de TATE S.A.-. Sencillamente porque en ese caso no se hubiera tratado de una operación de comercio exterior -una importación-. En ese caso, entonces, hubiera quedado excluída la utilización de la Ley secreta 21770, que brindó el amparo a la operación.

Pero como la compra, efectivamente, se efectuó ante TATE S.A. no corresponde la aplicación de la Ley 21770, por cuanto a quien autoriza a importar es a la Policía bonaerense.

En todo caso, para estar comprendidas dentro de la norma secreta, las operaciones debieron haberse efectuado de modo directo entre el comprador -Policía- y el fabricante -General Motors-. En síntesis: TATE S.A. y la Ley 21770, se excluyen mutuamente.

 

- Te voy a matar, perra. Te voy a matar..., se promete Vega en voz baja. Camina agazapada por los pasillos del hotel. Lleva el caño agarrado con las dos manos, a media altura. Como en las películas.

Música insidental. Un piano marca el tiempo. Se oyen jadeos. A la vuelta del pasillo termina el capítulo. Pero todavía faltan diez minutos.

- Policía. Métase adentro ya, le grita Vega a un despistado que asomó la cabeza por ese pasillo.

Camila emprendió la retirada. Aparecen algunos heridos.

- Llámen a una ambulancia, ordena alguien. El piano no cesa.

Ibañez está en la vereda. Y Camila le hace señas desde la ventana del primer piso.

- Ahí te lo mando.

- Dale, dice Ibañez y agarra el paquete. Adentro está el bebé de Vega y el Nene.

Se desata la balacera: Tiros de escopeta y de revolver. Autos acelerados, frenos, gritos. Ruidos de botas en las casas. Toques de puertas. Quejas, por dioses, platos rotos. Estaban dando la telenovela. Por eso nadie miró pa' afuera (1).

Música insidental. Predominan las cuerdas. Chellos y violas. Más tiros. Llantos de bebé.

- Se acabó Camila -dice Vega que le apunta con el ñoca-.

 Te vas a dejar de joder. De atrás aparece Gabriel:- Ya está, Vero. Rescatamos a tu hijo.

- No, grita Vega. No terminó. De atrás aparece el Nene:

- ...Vega..., dice Carrizo para decirle que no la mate. Ahora tenemos mucho por vivir, parece decirle. Largo silencio de Vega. Por fin, dice:

- Llevátela Gabriel. Llevátela.

- Vení, puta, le dice Gabriel y se la lleva. Carrizo y Vero cambian miradas. Se aflojan...

Son las diez menos cinco. Tú amor es un karma, canta Fito. Vega y el Nene se casan por segundo año de éxito consecutivo. Fiesta en una quinta. Brindis entre canas y chorros. En la puerta quedó estacionada la 4X4 del Nene y una patrulla bonaerense. Se ve con claridad que no tiene patente. Todo en orden.

Aparecen los títulos sobre-impresos. Pues me he enamorado -cantan Los Chunguitos-/ te quiero y te quiero/ solo deseo/ estar a tu lado/ soñar con tus ojos/ besarte los labios...

Son las diez de la noche y en el 9 empieza Grondona.

 

(1) Desapariciones, Los Cadillacs, En vivo en Buenos Aires. Letra y música de Rubén Blades.

(2) Los testimonios de Arón Ostrowiecky fueron extraídos de la publicación Queríamos tanto a Olmedo, Periodismo por Periodistas, TEA. Abril de 1991

.

Comunicaciones. La mentira tiene patas cortas

 

Hace tres años, cuando asumi el gobierno bonaerense,

nuestra policia tenia enormes carencias, fundamentalmente

en lo que hace a equipamiento, y ahora

vemos que está modernizada y que va camino a ser la

fuerza que yo quiero para el nuevo siglo.

Eduardo Duhalde

 

Madrugada del 25 de enero de 1997. Calle Troya, Pinamar. El dueño de casa, Oscar Andreani, festeja su cumpleaños. Desde la vereda se escuchan algunas notas de New York, New York. Pero a los vecinos le preocupaban los ocupantes de un automóvil estacionado en las inmediaciones:

- ¿Qué hacen acá?, ¿ustedes quiénes son?, preguntó Diana -una vecina-

- Somos custodios, le respondió un gordo desde adentro del coche.

- ¿Custodios de quién?, insistió la mujer

- Ya te vas a enterar...

El gordo dibujó una sonrisa. Llamó a uno de los suyos que estaba de campana en la esquina. Parecía el jefe. Se acercó al grupo. La miró a Diana con sorna. Después de un breve silencio le dijo:

- Estamos mirando la fiesta.

Ese diálogo terminó en un expediente judicial..

Diana cruzó la calle. Le avisó a uno de los guardias oficiales de la fiesta que había sospechos merodeando en la cuadra. El hombre se dirigió hacia el auto donde estaban los mirónes. A los pocos minutos regresó al sitio donde había quedado Diana, frente a la escena. La previno:

- Métase adentro -le dijo-. Lo que pasa acá es muy raro.

- Si ustedes no llaman a la policía, la llamo yo, le contestó Diana.

- Deje, nosotros no encargamos...

El llamado se hizo. En dos oportunidades se avisó a la Policía bonaerense de Pinamar que había caras extrañas. Y que eran protagonistas de actitudes sospechosas. La primera etapa de las comunicaciones funcionaron correctamente. Eso no evitó que el fotógrafo José Luis Cabezas haya sido secuestrado antes de recibir un balazo en su cien, lo que le quitó la vida.

La segunda comunicación no se produjo. Desde la comisaría de Pinamar no se alertó a ningún patrullero para que concurra al lugar de los hechos.

La falla fue humana.

 

La solicitada: La población necesita, reclama y exige un sistema de seguridad que evite el incesante crecimiento de la actividad delictiva, diariamente revelado, por los medios de comunicación y también por las estadísticas en materia de daños y atentados contra la propiedad y las personas. (..)

... los procedimientos del gobierno provincial, (están) destinados a un único e intransferible objetivo: dotar a los bonaerenses del más moderno y adecuado sistema de seguridad. Pagando por lo mejor, el mejor precio. (..)

Comunicaciones:

* Se consultaron precios a 4 empresas representativas: General Electric, Johnsson, Motorola y Alcatel, recibiéndose sólo ofertas de estas dos últimas, líderes mundiales en telefonía y radiocomunicaciones.

* La oferta de Alcatel resultó la más económica -30 millones menos que la más próxima- ofreciendo asimismo la ventaja de un sistema de última generación a nivel de los mejores del mundo.

* Se trata de un sistema virtualmente imposible de ser interferido o captado por otros equipos, y comprende encriptados, microondas, centrales telefónicas digitales, telesupervisión, sistema de identificación inmediata y permite equipar a 30 mil agentes.

* Permite un ahorro de aproximadamente 7.200.000 pesos por año, sólo en comunicaciones telefónicas -el gasto anual asciende a 12 millones de pesos-. (..)

Es falso que el sistema de compra sea ilegal, pués está perfectamente encuadrado dentro de la legislación vigente. (..) Es un sistema utilizado habitualmente por todos los gobiernos.

 

Secretaría de Seguridad. Gobernación de la provincia de Buenos Aires.

 

La solicitada que la secretaría de Eduardo Pettigiani consideró oportuno dar a conocer, bajo el título La mentira tiene patas cortas, apareció publicada en la edición de Clarín del 27 de marzo de 1993. El proceso de compra del sistema de comunicaciones de la Policía tuvo irregularidades que lo llevaron a los estrados judiciales. Y a cuatro años de los hechos aún no había salido.

La ley que autorizó a la provincia a endeudarse hasta la suma de 110 millones de dólares a efectos de adquirir el sistema llevó por número el 11388. Y para obtener su aprobación se echó mano a todo tipo recursos: intentos de extorsión, adulteración del contenido de la versión taquigráfica de una sesión del Senado, presiones de representantes diplomáticos extranjeros hacia legisladores provinciales opuestos a levantar la mano y amenazas a empresarios. Y además se le mintió a la opinión pública.

La apertura de ofertas para la compra del sistema de comunicaciones repitió el proceso que se utilizó para la compra de los Robinson. Se denunciaron irregularidades hasta en la fecha prevista para la presentación del proyecto: el 31 de agosto del 92 la Dirección de Comunicaciones -a través del envió de un fax- fija como fecha límite para la presentación de la propuesta técnico- económica el día 23 de setiembre de 1992, a las 10 hs. El mismo día, horas después, las empresas convocadas reciben otro fax que deja sin efecto el fax anterior. El día siguiente, a través de otro fax, se informa que la propuesta podrá ser presentada hasta el 18 de setiembre, a las 10 hs.

Finalmente sólo se recibieron las propuestas de Alcatel y Motorola. La empresa que presentó la oferta desestimada en ningún momento tuvo una comunicación oficial sobre la decisión final en cuanto a la contratación.

 

La noche del 30 de diciembre de 1992 en la Legislatura bonaerense hubo una fiesta. Entrada la madrugada ingresaron los mozos con el servicio de lunch. Se descorcharon botellas de champagne y whisky. Los legisladores del oficialismo tenían motivos para festejar. Pero nunca los revelaron.

El Día de los Inocentes -una vez más- se convertíria en una jornada significativa para el duhaldismo: en 24 horas la Legislatura aprobó un proyecto que, ni siquiera, había pasado por las comisiones. El tratamiento fue, a la luz de los hechos, unicameral. Entró como proyecto del Ejecutivo en Diputados el 29 de diciembre, y salió por el Senado el día siguiente con fuerza de ley. No hubo análisis de comisiones ni debate en el recinto, por la sencilla razón que no hubo tiempo para ello:

 

Art. 1.- Autorízase al Poder Ejecutivo provincial a endeudarse hasta la suma equivalente a dólares estaudounidenses ciento diez millones, a efectos de adquirir un sistema integral de comunicaciones para la Policía de la provincia de Buenos Aires, y que cubrirá todo el territorio provincial. (1)

 

Se trató -por la cifra involucrada- de una de las operaciones más importantes del gobierno provincial. La envergadura fue tal que, incluso, conmovió al mercado mundial de las comunicaciones móviles. La firma beneficiada fue una empresa estatal francesa: SOFREMI-Alcatel. La representación diplomática de su país consideró que era oportuno influir de modo directo sobre los encargados de votar la aprobación de la operación:

 

Cuando se estaba negociando la compra de los equipos de comunicación vino a vernos un funcionario del gobierno socialista francés. Trataron de cambiar nuestra oposición a esa operación. Hubo una reunión con el agregado comercial de la embajada de Francia -en la oficina que tienen en el edificio de Sevel, en Capital-. Quería convencerme de que la compra era excelente. El francés, sin más trámite, me dijo:

- Usted pertenece a un Partido amigo del nuestro. No pueden negarse a que se concrete ésta operación. (2)

 

El trámite parlamentario: El artículo 35 de la Constitución provincial señala que no podrá autorizarse empréstito alguno sobre el crédito general de la Provincia, ni emisión de fondos públicos, sino por ley sancionada por dos tercios de votos de los miembros presentes de cada Cámara.

El Ejecutivo envió el proyecto de ley el 29 de diciembre de 1992. Fue tratado ese mismo día, sobre tablas. De acuerdo al Reglamento de la Cámara de Diputados se necesita el voto de los dos tercios de los miembros presentes del Cuerpo para autorizar ese tratamiento -o sea sin que el proyecto sea analizado por las correspondientes comisiones de la Cámara-. Como el justicialismo y sus aliados no contaban con el número necesario de legisladores, violaron el Reglamento. Recurriendo a un ardir, consistente en pedir un cuarto intermedio sin hora, lo que se aprobó por simple mayoría. Posteriormente, el día 30 de diciembre, en horas de la madrugada -aproximadamente a las 2,30 hs.- entró el justicialismo al recinto, sin comunicarlo al Bloque de Diputados radicales y le dieron media sanción al proyecto. (3)

A las 11 de la mañana del anteúltimo día de 1992 el Senado inició la sesión:

 

- Sr. Presidente, los legisladores radicales queremos una copia del proyecto que se somete a votación, pidió el presidente del Bloque, Héctor Bertoncello, al presidente del Cuerpo.

- Sr. Senador, por secretaría se entregará una copia al Bloque. Después de votarlo, contestó Rafael Romá.

 

El proyecto de ley, que ya contaba con media sanción de Diputados, se trató a libro cerrado. A esta irregularidad se agregó el desconocimiento del artículo 134 del Reglamento de la Cámara de Senadores: En ningún caso podrán ser tratados sin despacho de comisión los proyectos que autoricen gastos.

Finalizada la sesión el Bloque del radicalismo pidió la versión taquigráfica. Nos encontramos con que se ha inventado un pedido de que el Cuerpo se constituye en comisión, para cumplir así con el artículo 134 del Reglamento. Esto constituye para la legislación penal argentina el delito de falsedad ideológica. (4)

El trámite de compra: La secretaría de Seguridad de la provincia publicó la solicitada en marzo de 1993. Allí anunció que consultó a cuatro empresas para que presenten sus ofertas para proveer el sistema de comunicaciones.

La consulta, como se verá, no es el trámite adecuado para concretar una operación por 110 millones de dólares. Además, esas empresas no gozaron de las mismas condiciones para presentar sus ofertas.

La siguiente es una enumeración de las irregularidades más notorias a juicio de un legislador opositor que participó de la sesión y del proceso de compra:

 

Un empresario que remitió fax a la Policía denunciando irregularidades recibió amenazas para que cesara en sus críticas.

No se brindó al resto de las empresas suficiente información. Tenemos noticias que el requerimiento que se dio a algunas empresas, luego de un mes de solicitar esa información, constaba de una hoja y hablaba de un sistema troncalizado -diferencia técnica sustancial respecto al comprado-.

Algunas empresas recibieron la carta para que cotizen el 1 de setiembre de 1992, con la exigencia de presentar la oferta el 18 de setiembre, dos semanas después.

Cuando algunas empresas cuestionaron la forma del trámite al secretario de Seguridad, Eduardo Pettigiani respondió que era "una decisión política".

Ante el cariz que tomaban las cosas la empresa SOFREMI-Alcatel remitió una carta en la que "el Estado francés garantiza" el contrato. Como prueba "de buena voluntad" Alcatel entregó en comodato a la Policía 200 radios para patrulleros. Si la operación no se concretaba, podrían ser devueltos sin cargo.

 

El Decreto de compra: La adquisición del Sistema Integral de telecomunicaciones, de acuerdo al decreto que la dispuso a través de la contratación directa, estableció un único y excluyente fundamento: la urgente e imprescindible necesidad de proveer los medios de comunicaciones a las nuevas unidades móviles -patrulleros Monza- y aéreas -helicópteros Robinson- adquiridas recientemente. (5)

La solicitada de la secretaría de Seguridad bonaerense dedicó un párrafo a la compra de los patrulleros Monza. De acuerdo al anuncio del organismo, esas unidades fueron comprados totalmente equipados para uso policial.

De esos dos documentos -solicitada y decreto de compra del sistema de comunicaciones- surge una contradicción notable: los patrulleros, contrariamente a lo anunciado, no estaban totalmente equipados para salir a las calles del Conurbano a brindar seguridad: carecían del equipo de comunicaciones.

Además, el decreto de compra no especifica cuál fue el mecanismo utilizado por la provincia para determinar que la proupuesta del Alcatel resultó la más beneficiosa para los intereses de los bonaerenses:

 

Que el equipamiento en el área de comunicaciones de procedencia francesa ofertado por la empresa SOFREMI y sus representantes Alcatel Radiotelephone y Paloutel, que están dedicadas a la fabricación, comercialización y exportación de este tipo de bienes cuyos parametros son reconocidos a nivel internacional, satisfacen adecuadamente los requerimientos técnicos en la materia; (..)

Que la Asesoría General de Gobierno, la Contaduría General de la Provincia y la Fiscalía de Estado han tomado intervención pronunciandose oportunamente, aprobando el trámite realizado.

Que a sugerencia del señor Fiscal de Estado se ha expedido la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata, concluyendo que la comparación de las propuestas recibidas la oferta SOFREMI-Alcatel es la más conveniente desde el punto de vista de los costos y de la tecnología.

 

Las afirmaciones de ese decreto son parciales. Se trata de una verdad a medias. Los hechos:

 

El 3 de marzo de 1993, Ricardo Szelagowsky, Fiscal de Estado de la provincia de Buenos Aires, presentó su dictámen. A su consideración se habían sometido las actuaciones de compra del sistema integral de telecomunicaciones consistente en: un servicio de radio-móvil con equipamiento fijo, móvil y portátil; un servicio de radio enlace de microondas; un servicio de trasmisión de datos facsimil; un servcio de tramsisión telefónica y un servicio de transmisión radial, con destino a la Policía de esta provincia.

En su consideración inicial el Fiscal de Estado se opuso a la realización de la operación. En su segundo dictámen, finalmente, aprueba la compra por una razón ajena al proceso y al bien adquirido: las constancias referidas autorizan a tener por cumplimentados los recaudos que la doctrina requiere para la configuración de la urgencia. (6) Es decir, la operación tuvo la aprobación de la Fiscalía por una cuestión de apuro. (7)

El informe original del Fiscal sostiene que sobre la base de las razones seguidamente expuestas, sostengo que no puede darse curso favorable a la contratación que se propicia en estas actuaciones.

Las razónes de su oposición fueron demoledoras:

 

Tal como lo ha señalado reiteradamente este Organismo, en casos como el aquí planteado no resulta suficiente la mera invocación de la causal de urgencia o emergencia imprevisibles, sino que es necesario que la misma esté debidamente fundamentada por el funcionario respectivo, tal como lo exige el Reglamento de Contrataciones vigente.

Tal fundamentación constituye un requisito de forma imprescindible e ineludible en el trámite de que se trata, cuya inobservancia determina, por lógica consecuencia, la nulidad del acto que eventualmente puede dictarse en las actuaciones.

Y ese recaudo formal debe ser exigido con mayor rigurosidad en el presenta caso, dada la significativa suma que importa la operación, y su incidencia en el patrimonio provincial a comprometer.

 

El dictámen de la Fiscalía que, según el decreto de compra, recomendó la operación encontró además irregularidades y anomalías:

 

a) El pedido de provisión de elementos, que es el trámite inicial en toda licitación pública, licitación privada o contratacaión directa (8), se llevó a cabo el día 17 de diciembre de 1992, en tanto que tres meses antes, ya se había efectuado una compulsa de precios y se realizó la apertura de los sobres con las ofertas. Ello significa que antes de haberse tomado la decisión de adquirir los elementos en cuestión, y de especificar las características técnicas pertinentes, se realizó la selección del co-contratante.

b) Esa irregularidad se ve particularmente agravada en la especie, dado que no aparecen agregadas a estas actuaciones, las invitaciones que se afirma haber cursado a las distintas empresas, lo cual impide verificar si existe coincidencia entre las especificaciones técnicas y caraceterísticas de los elementos allí consignados, con los que aparecen mencionados en el posterior pedido de provisión de elementos.

c) Además, la ausencia de las referidas invitaciones, reviste trascendencia en este caso, no bien se advierte que en el acta consta que la firma INTEPLA S.A. manifiesta no haber recibido confirmación de fecha y hora para la presentación y apertura de las ofertas. Tal circunstancia, que es decisiva a los efectos de evaluar si se dio participación efectiva a dicha empresa, determina la nulidad de procedimiento seguido en la especie.

 

El Ejecutivo provincial insistió sistemáticamente en reequipar a la Policía a través del sistema de contratación directa, y desestimó mecanismos más transparentes -y oportunos-, como las liciticaciónes: privadas, públicas, nacionales e internacionales.

La licitación, como mecanismo de selección, permite a la Administración Pública arribar al mejor precio que la plaza puede ofrecer, impide un manejo discrecional -y en algunos casos arbitrario-, de los fondos estatales, y evita connivencia entre funcionarios y contratistas. (9)

Por ninguna razón el fiscal estaba dispuesto a aprobar la operación. Ni por razónes de urgencia ni por cuestiones tecnológicas: ninguna circunstancia (mencionada) acuerda respaldo a la contratación directa que, con base en la invocación de razones de urgencia, se pretende concretar en estas actuaciones; en tanto es indiscutible que aquellas razones de mejoramiento tecnológico y económico en los gastos, están también presentes, en las distintas contrataciones que celebra el Estado.

 

Por lo tanto, reitero que me opongo por corresponder, a que se dé curso favorable a la contratación directa que se propicia, debiendo seguirse en el presente caso el trámite de licitación pública nacional e internacional, para lo cual se deberán confeccionar las pertinentes clásulas del pliego, con la suficiente claridad y detalle analítico, para posibilitar la participación de la mayor cantidad de oferentes que sea posible.

 

El dictámen de la Fiscalía de Estado no tuvo eco. El Ejecutivo bonaerense evitó con persistencia someterse al papeleo de una licitación. Pero para ello necesitaba la firma aprobatoria de Szelagowsky. Y la obtuvo.

Las patas de la mentira: El Fiscal de Estado no fue el único que encontró anomalías en el proceso de compra. Una empresa -BGH/Motorola- partícipe de la convocatoria puso sus quejas por escrito. Y le dió intervención a la representación diplomática de su país de orígen, Estados Unidos. La primera comunicación fue dirigida al gobernador: (10)

 

Nos dirijimos respetuosamente al señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires, en relación a la solicitada de la secretaría de Seguridad, del 27 de marzo de 1993, bajo el título "La mentira tiene patas cortas". (..)

Consideramos que los hechos y datos están relatados de tal forma que se prestan a interpretaciones erróneas en lo que se refiere al punto "radiocomunicaciones". Nos permitimos, por lo tanto, puntualizar al respecto lo siguiente:

En la solicitada se alude al hecho que la oferta de Alcatel resultó 30 millones de dólares más económica que la de Motorola.

Motorola dispone de la más amplia gama de productos y sistemas para satisfacer todo tipo de necesidades de sistemas de comunicaciones para cuerpos policiales. Dicha gama abarca desde los más sencillos y económicos hasta los más sofisticados y avanzados del mundo, permitiendo asimismo que Motorola puede ofrecer la solución óptima adaptada al presupuesto que se asigne a cada proyecto de modernización.

Al momento de la consulta efectuada por la Dirección de Comunicaciones de la Policía de la Provincia, se nos solicitó una propuesta por un sistema "troncalizado" de radiocomunicaciones móviles, y por ende, substancialmente distinto del sistema "convencional" que actualmente tiene en operación la Policía.

Motorola, por lo tanto, ofreció un sistema troncalizado, de acuerdo a lo solicitado. Alcatel, sin embargo, ofreció un sistema convencional, pese a que la solicitud de cotización que recibimos no daba lugar a esta alternativa.

Por lo expuesto consideramos incorrecto comparar, como se lee en la solicitada, los precios de sistemas de distinta naturaleza -uno troncalizado contra uno convencional-, y más aún, presentarlo al conocimiento público sin aclarar que se trata de ofertas no comparables. Se crea de este modo una imagen errónea en la opinión pública de que los productos y sistemas Motorola son muchísimos más costosos -U$S 30 millones-, que los demás fabricantes.

Se afirma en la solicitada que el sistema Alcatel es virtualmente imposible de ser interferido o captado por otros equipos de radio. Esta afirmación es inexacta ya que el 90% de los móviles y el 95% de los portátiles se solcitaron sin encripción, y sus emisiones están expuestas a interferencias y pueden ser captadas por equipos de todo tipo, incluyendo los de aficionados.

Esto ocurre muy especialmente en la banda de 400 MHz, elegida por Alcatel donde existen interferencias generalizadas. La banda de 800 MHz propuesta por Motorola está prácticamente libre de tales interferencias, como lo demuestra, por ejemplo, la telefonía celular.

En relación con los servicios encriptados, las emisiones de los equipos de Alcatel aún siendo inenteligibles, son interferibles. En cambio los equipos Motorola no se pueden captar y por lo tanto son interferibles, merced a su técnica de modulación especial para ocultar emisiones.

Para el caso que la institución policial optara por un sistema de radio convencional, solicitamos se nos permita competir por la provisión del mismo mediante una oferta de tal sistema.

Sin otro particular, saludamos al Señor Gobernador con nuestra consideración más distinguida.

 

Noe Kenig, chairman de Motorola International Inc. -casa matriz de Schaumbrg, Illinois- envió de modo personal una copia de esa carta al embajador de Estados Unidos en Argentina, Terence Todman, el 15 de abril de 1993.

El gobernador Duhalde estuvo al tanto de la posición fijada por la empresa norteamericana y por su Fiscal de Estado. Nada hizo cambiar la decisión de concretar la operación a través de una contratación directa con SOFREMI-Alcatel.

Lo unico que me preocupa es poner en marcha rápidamente el plan de seguridad que reclama la gente -dijo Duhalde-. Tenemos todos los elementos para brindar un sistema de seguridad eficiente, pero falta uno que es el corazon del mismo: el de comunicaciones, que sirva para que casi instantaneamente la policia este en el lugar del hecho delictivo.

La cartas de Motorola no fueron respondidas. Y el Fiscal, finalmente, tuvo que dar el sí.

El ablande: En el año 93 abundó el delito. Y en todas sus variantes. Contra la propiedad, homicidios y asaltos. Los piratas del asfalto y las superbandas construyeron sus leyendas en esos días.

Las crónicas repetían estadistidicas del siguiente tenor:

Las cifras ya se tornan escalofriantes: entre 80 y 100 delitos se cometen por dia solo en la zona Norte del Gran Buenos Aires. En lo que va del año mas de 3000 sucedieron en Vicente Lopez y San Isidro. Van desde robos de menor cantidad hasta homicidios (en su mayoria producto de peleas y asaltos). El robo de automoviles crecio un 700% en los ultimos años y ricos y famosos invierten cada vez mas en seguridad privada.

Desde el primer dia de 1993 al 31 de julio ultimo se registraron mas robos en bancos que los apuntados en los doce meses de 1992. Este verdadero ranking del terror da cuenta que desde enero a diciembre de 1992 los ladrones -que en muchas oportunidades utilizaron metodos violentos- perpretarion 37 atracos en entidades bancarias a lo largo de todo el pais, mientras que en siete meses de este virulento 1993 ya se apuntaron 38. Es decir que en 210 dias se registro un robo mas que en doce meses anteriores.

A la hora de hablar de numeros los doce meses de 1992, por ahora, fueron mucho mas provechosos para los grupos comando. Sin incluir el millonario atraco acometido contra el Banco Central de Rosario, los ladrones se alzaron con 5,4 millones de dolares y en los siete meses de 1993 ya se llevan mas de cuatro millones.

Por ultimo, la distribucion geografica de los robos se puede establecer de la siguiente manera: 29 se perpetraron entre la Capital Federal y el Gran Buenos Aires; 4 en Cordoba; 2 en Santa Fe y uno, respectivamente, en Tucuman y Jujuy.

 

El comisario Klodczyk tenía una respuesta acorde para la violencia que se vivía en las calles del Conurbano. La Policia y Fuerzas Armadas se pueden manejar con mas personal, de acuerdo al incremento de la poblacion, pero no contamos con medios. El sistema anterior requeria de tres a cuatro hombres por vehiculo porque no contaban con otro vehiculo cerca y los sistemas de comunicacion eran deficientes. Ahora los bajamos a dos y en algunos casos a uno, por lo que se nos multiplica automaticamente la presencia.

Con esos argumento se ablandó al Fiscal de Estado. El 23 de abril de 1993 Szelagowski emite su segundo informe:

 

Analizando los cuadros estadísticos acompañados se advierte, entre otros datos:

1) que los delitos contra la personas se incrementaron entre el primer semestre de 1991 y el primer semestre de 1992 en el 25,28%;

2) que los delitos contra la propiedad en igual lapso, aumentaron en un 52,15%.

3) que los homicidios se incrementaron desde 1991 a 1992 en un 12,54%.

4) que los asaltos a micros aumentaron un 28,20%.

5) que la actividad de los denominados piratas del asfalto, en el período 91-92, se incrementó en un 17,09%.

Las constancias referidas autorizan a tener por cumplimentados los recaudos que la doctrina requiere para la configuración de la urgencia. En efecto, de tales elementos de convicción se desprende que el carácter de concreta, inmediata, probada y objetiva que es menester adoptar el sistema excepcional de contratación que se propicia, en el entendimiento de que el sistema integral de telecomunicaiones que se gestiona contratar, que permirtirá asimismo dotar de elementos de tal tipo a los patrulleros adquiridos, contribuirá de manera positiva a afianzar el valor seguridad en la provincia, reclamado por la opinión pública.

 

El único fundamento para aprobar la contratación directa fue la urgencia. Importaron los fínes, los medios carecieron de todo valor. Pero a pesar de haber hecho saltar por los aires el reglamento de compra provincial, la seguridad no llegó al Conurbano.

De acuerdo a las cifras de la Policía bonaerense, al analizar el período en que la fuerza se reequipó -adquisición de helicópteros, patrulleros y equipos de comunicaciones-, los delitos violentos aumentaron un 41%. La cifras totales se elevaron de 71.898 en 1994, a 101.676 en 1996. Los homicidios pasaron de 958 a 1.179, y los robos de autos de 21.807 a 31.712. (11)

El párrafo sustancial que autorizó la contratación, sin embargo, fue premonitorio. El Fiscal de Estado dió la conformidad pero, en realidad, no se hizo cargo de su decisión: en razón de lo expuesto (..), bajo la exclusiva responsabilidad de los funcionarios que alegan las razones de urgencia y conveniencia fiscal, puede, si así lo crea oportuno el señor Secretario -Pettigiani-, disponer la prosecusión de la contratación en la forma que se propicia.

Lo expuesto por el fiscal Szelagowski en el segundo informe cuenta con mayores elementos de peso para fundar el rechazo de la operación. Los argumentos que esgrimió el Ejecutivo provincial para cambiar la opinión del fiscal fueron divesos, imaginativos y, también, patéticos.

Las nuevos argurmentos buscaron encuadrar la operación bajo la característica de secreta. El otro argumento desarrollado apuntó a encuadrar la compra en una relación entre Estados, tal como los autoriza el Reglamento de Compras. Pero en su ansiedad el Ejecutivo no reparó que solo alude a relaciones de Estados de una misma Nación:

 

... (..) resulta inaplicable al caso dado, más allá de que pudiere acreditarse que parte del patrimonio de Alcatel perteneciese al Estado francés, lo que la norma invocada prevé es la contratación directa con organismos total o mayoritariamente nacionales, provinciales o municipales argentinos, más no los extranjeros.

También resulta manifiestamente inatendible la pretensión de encuadramiento de la contratación directa del referido artículo 26, que la autoriza en supuestos en que las circunstancias exijan que las operaciones del Gobierno se mantengan secretas. Y resulta inaplicable el inciso pues tal reserva cabe entender que debe estar relacionada con las características de los equipos que en definitiva se adquieran, lo que no impide el ofrecimiento de un número indeterminado de propuestas a través de una licitación pública. Por fín, la reserva invocada no se compadece con la amplia difusión que dieron los medios de comunicaciòn masiva a la contratación que se propicia.

 

El análisis de precio mereció un estudio paralelo. A las impugnaciones de la fiscalía se añadió un informe de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata. Los elementos entregados a los organismos de control fueron incompletos:

 

Se agregó -para el segundo dictámen- un informe sobre precios unitarios detallados, en el que se desglozan los valores ofertados para el equipamiento de radio -portátiles, móviles y fijos-, en tanto no se discriminan los precios correspondientes a microondas -primera y segunda etapa-, ni tampoco las denominadas "Obras civiles, infraestructura y servicios", que se encuentran globalizados.

En particular sobre éstas últimas, no obran constancias sobre torres, elementos de sustentación en general y cimentación de las mismas con las pertinentes caracterizaciones técnicas para su evaluación y posterior construcción. (..)

Finalmente, no resultan suficientemente explícitas las condiciones a través de las cuales la provincia asumirá una deuda de magnitud, habida cuenta que se financia el 85% del monto total a contratar. Así, para el denominado "período previo", la tasa de interés solo se señala que será variable, no indicándose su porcentaje. Para el llamado "período de reembolso" ocurre algo similar, pués solamente hace referencia a una tasa oficial para las exportaciones vigente en Francia.

 

El dictámen favorable de los valores cotizados por Alcatel y de las caracetrísticas técnicas de los equipos ofrecidos, surgieron luego de un estudio de los responsables del CeTAD de la Facultad de Ingeniería. (12) A pesar de la afirmación de la Asesoría General de Gobierno en el sentido que se trató de un pormenorizado informe, en realidad no contó con un estudio comparativo de tecnología y precio de otros equipos de plaza de posible utilización.

 

La información suministrada por la Universidad considera que la tecnología ofertada por Alcatel es apropiada para el uso a que será destinada, con la ventaja de que al ser de tipo más abierto que otra más moderna, evita la dependencia que crea el empleo de equipos cuyos protocolos son propiedad del vendedor, impidiendo la utilización de elementos de otras tecnologías o marcas.

Con relación al monto cotizado por Alcatel, los informantes han evaluado el costo de uno de los equipos portátiles denominado 9217 HB SC2, el cual en su país de orígen tendría un precio -por unidad- del orden del 10% superior al cotizado por el oferente. La diferencia se debería a la cantidad de equipos ofrecidos. Al respecto, cabe apreciar que, dado el gran número de equipos portátiles a adquirir, que es del orden de 26 mil, la magnitud de la rebaja por cantidad no aparece como muy significativa. (..)

No obstante, considero que para ampliar el espectro de comparación de precios, deberá contarse con un resultado favorable de la gestión que, en ese sentido, están realizando los técnicos de la Universidad de La Plata en España. (13)

 

No hubo tiempo. Apenas quince días después del dictámen de la Fiscalía ya estaba redactado, firmado y en vigencia el Decreto 2336. El Ejecutivo bonaerense había logrado la compra del nuevo sistema de comunicaciones a través de la contratación directa.

Si se hubiera esperado a contar con la información de Alcatel-España, la provincia prodría haber ahorrado varios millones de dólares.

Esta investigación obtuvo los precios en Alcatel-España de los mismos productos comprados por la provincia:

 

Equipos Móviles ATR-420-SC10

Alcatel-Francia                                                                                                                                                                                                 u$s 2.098.-

Alcatel-España                                                                                                                                                                                                 u$s 1.070.-

* Se compraron estimativamnete 2.250 unidades.

 

Equipos portatiles ATR-430-DGC

Alcatel-Francia                                                                                                                                                                                                 u$s 4.197.-

Alcatel-España                                                                                                                                                                                                 u$s 1.090.-

* Se compraron estimativamnete 1.280 unidades

 

Equipos Portátiles ATR-430-SC2 -Mini con teclado-

Alcatel-Francia                                                                                                                                                                                                 u$s 2.146.-

Alcatel-España                                                                                                                                                                                                 u$s 1.132.-

* Se compraron estimativamente 24.700 unidades.

 

De acuerdo a una fuente que participó activamente del proceso de compra, el sobrepresio comparartivo con los valores de Alcatel-España podrá redondear los 33 millones de pesos. El hombre no olvidará jamás el diálogo que mantuvo con un ex funcionario del Ejecutivo:

 

Un asesor de la gobernación que ahora es juez me preguntó, el día de la sesión, si yo estaba en contra de la ley:

- Si, le dije.

- Debe haber algo en esta ley -me dijo él-, porque desde la Gobernación, en la calle 6, a la Legislatura, en apenas cuatro cuadras, aumentó 30 millones.

 

El último expediente que pasó por las manos del Fiscal fue el decreto de compra. Los hechos consumados. El 28 de junio, sobre su firma, escribió:

 

Me notifico del Decreto Nº 2336 precedentemente agregado a estas actuaciones, destacando que no se encuentra cumplimentado el requerimiento previo formulado por este Organismo. (..) Consecuentemente, la contratación de que se trata, tal como se expresara a fojas 223, resulta de exclusiva responsabilidad de los funcionarios que suscriben el acto.

 

La operación estaba concretada. Atrás habían quedado los días de sesiones forzadas y de festejos de madrugada. Se habían intentado todos los caminos. Pero nadie explicó porqué, si se trató del mejor precio y de los mejores equipos,  se evitó la licitación pública internacional.

El ex legislador, años después, recordó una anécdota menor de aquellos días. La escena sucedió en un despacho de la legislatura. El protagonista ocupa hoy un cargo que le permite manejar fondos frescos para el Conurbano.

 

A mí me quiso coimear con la ley de los equipos de comunicaciones. Me llamó y me dijo:

- Los senadores hemos decidido darte 50 mil dólares.

Se rascaba

 la pelada. Es un hombre que cuando se pone nervioso se rasca la pelada y te mira desde abajo. Estabamos él y yo. No puedo probarlo, pero que sucedió no tengas dudas. Me acuerdo hasta del traje clarito que tenía puesto...

 

(1) Ley 11388.

(2) Testimonio de un senador provincial de la UCR. Fue uno de los principales opositores a la realización de la operación en las condiciones que se efectuó. Entrevista del autor.

(3) Fragmento de una carta enviada al embajador de Francia en Argentina, Pierre Guidoni, por un legislador de la UCR. 11-1-93.

(4) Idem 3. Estos hechos derivaron en dos causas judiciales: 8506 y 8555, iniciadas el 26 de febrero de 1993. Se tramitan en el Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 5, de La Plata, a cargo del juez Federico Atencio. Se denunció la presunta comisión del delito tipificado por el artículo 293 de Código Penal. El hecho delictivo que se pidió que se investigue consiste en la adulteración del contenido de la versión taquigráfica de la sesión del senado bonaerense del 30-12-92, donde se dió sanción definitiva a la que sería la Ley 11.388. (..) También se denunciaron irregularidades en el trámite de adquisición de los equipos por contratación directa.

El juez dividió las denuncias en dos partes. Sobresee la causa en lo que respecta al trámite de compra y se declara incompetente sobre la falsificación del Diario de Sesiones -versión taquigráfica-. Cabe decir que esto último está comrpobado en el expediente. Se envía la causa al Juzgado Nº 1 de La Plata, que se declara competente el 14-2-96, con el número de causa 146.949. Desde el 20-2-96 se encuentra a despacho.

(5) Decreto del Poder Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires Nº 2336, del 18 de junio de 1993. Lleva las firmas del gobernador Eduardo Duhalde, del ministro de Gobierno, Fernando Galmarini y del ministro de Economía, Jorge Lemes Renicov.

(6) Nota de la Asesoría General de Gobierno al Señor Secretario de Seguridad, foja 231, correspondiente al expediente 2137-539.275/92.

(7) La Fiscalía de Estado presentó dos dictámenes, el primero de fecha 3 de marzo de 1993, y el segundo del 23 de abril del mismo año.

(8) Artículos 5, 6 y 7 del reglamento de Contrataciones.

(9) Héctor Mairal, "Licitación Pública"; Rafael Bielsa, "Derecho Administrativo"; Miguel Angel Bercaitz, "Teoría General de los Contratos Adminbistrativos", citados por el fiscal Szelagowsky.

(10) Carta del Ing. Alberto Hojman, gerente general de BGH, representante en Argentina de Motorola International Unc., 14 de abril de 1993.

(11) Estadística de la Dirección de Seguridad de la Policía bonaerense. Homicidios: En el 94, 958; en el 95,1.020; en el 96, 1.179. Asaltos: En el 94, 18.574; en el 95, 24.579; en el 96, 30.584. Robos: en el 94, 27.028; en el 95, 31.502; en el 96, 35.149. Piratas del asfalto: en el 94, 484; en el 95, 596; en el 96, 761. Robos de autos: en el 94, 21.807; en el 95, 25.718; en el 96, 31.712.

(12) Informe de Hugo Lorente y Antonio Quijano, Subdirector y Director respectivamente del CeTAD, Facultad de Ingeniaría, UNLP, 12 de mayo de 1993.

(13) En su informe, los ingenieros de la UNLP señalaron: se está realizando en España un procedimiento semejante -cotización-, pero lamentablemente no se ha recibido aún la respuesta, estimándose que la misma estará disponible a la brevedad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SEIS

 

 

Intendencias:

El botín de los punteros

 

 

 

 

 

 

- Yo acepto lo que el gobernador decida.

Si él me lo pide, estoy dispuesto hasta barrer las calles.

Senador Horacio Román (1)

 

 

 

 

 

Cuando entrés a una carpeta donde vayas convidado/

desconfiá de las barajas y los puntos al jugar/

Un mango tiene más fuerza que un caballo desbocado/

y en la timba hasta tu viejo te va a tirar a matar.

Consejos Reos, Celedonio Flores

 

 

 

 

La corrupción no es un problema de personas inmorales,

sino de sistemas ineficientes e inmorales. En el sector privado

 o público, en un lugar donde una persona tiene un poder monopólico,

con discrecionalidad y sin transparencia sobre lo que hace,

habrá corrupción. Sea China, California o Argentina. (2)

Robert Klitgaard

 

 

 

 

 

 

 

(1) El Diario, de Morón. 29-12-94.

(2) Robert Klitgaard, sudafricano, fue profesor de Economía en la Universidad de Yale y de Política Pública en la Escuela John Kennedy de la Universidad de Harvard. Escribió varios libros sobre el tema, entre ellos, "Tropical Gangsters" y "Controlando la corrupción".

 

 

 

 

El asado (1)

 

El que pinta paredes es un pequeño eslabón. Otro eslabón son los proveedores: merca, alcohol, choripanes o lo que sea. Y proveen cuando pueden y cuando no pueden, chorean.

- ¿Cómo se organiza un asado para el candidato?

- Vamos a suponer: se lanza una candidatura. Esa organización está llena de abrazos. Hay treinta o cuarenta punteros organizando y todos traen ideas. De todas esas ideas no se deshecha ni una. Ni una. Las ideas se anotan. Aunque ideas sobran, porque como todos quieren llegar, todos traen ideas.

Nadie quiere laburar, entonces tienen que llevar ideas.

- ¿Es la forma de competir entre ellos?

- Exacto. Ideas y datos.

- ¿De qué tipo?

- Datos:

 

_Yo tengo un panadero que deja enfriar las canastas en un patio. Y ese patio tiene un alambrado fácil, lo cortamos y tenemos una canasta gratis. Le cagamos la canasta y sabés lo que hacemos..., zafamos el pan para los choripanes...

 

¿Me explico? Ya tienen, supuestamente, una canasta de pan para los choripanes. Entonces, qué pasa, la plata para ese pan estaba. Con esa plata que se van a ahorrar van a comprar más vino, o en una de esas aparece otro con la idea del vino y van a hacer un camión:

 

_Hay un hijo de puta que deja el camión estacionado con los cartones en la 14 y Belgrano, todos los días. Y se mama. Le ponemos una puta y nos piramos con el camión...

 

Lo que ellos no saben es que lo único que están haciendo con esas ideas es achicar el presupuesto para el asado.

El capanga ya tenía la plata para el vino, el pan y el asado. Ya se la habían dado. Cosa que él no va a gasta un peso hasta último momento.

Otra que puede pasar es que el capanga diga:

 

_Lleváte mi camioneta para traer el pan. Te la presto.

Y qué pasa: sale el cabeza de gato, ese que quiere estar adelante de todo, quiere salir en la foto, quiere aparecer:

- Yo manejo, yo manejo, dice.

Y va, maneja y pone y estaciona y ya le sacaron la canasta al panadero. Y el panadero salió y preguntó:

_ ¿Quien anda ahí?

Y le pusieron un tiro y lo mataron... ¿Cuál es? Listo, se acabó la canción.

 

Nadie puede saber cómo termino el asunto de la canasta de pan. Nadie. Y seguro que el que pegó el tiro es el que nunca hizo nada, inexperto de acá a Pacheco. Inexperto y falto de pelotas.

El problema radica en que hay que cubrir a ese muerto. Pero como te hablo de ese muerto te hablo de millones de cubiertas.

El que organiza el asado de ninguna manera puede permitir que se diga que ese choripan vino de ahí, con un muerto.

El capanga le va a dar aire. Lo va a poner por arriba de los otros, para tenerlo tranquilo:

 

_ Andáte a Uruguay.

_ ¿Eh?, ¿porqué?

_ Boludo..., laburaste quince días. Tomáte unas vacaciones. Borráte y lleváte a la familia, le dice el jefe.

 

En quince o veinte días no hay más ruido. Después todos saben quien pegó el tiro, pero quién se va a animar a decirlo. Nadie.

Las ramificaciones de la pala, el fumo y el chupi es igual. Es el mismo modus operandi. No hay otra forma de conseguir nada para el Partido.

Todo es promesa y afano. Pero no afano de afano, afano gil.

 

(1)  Testimonio de un malandra del Conurbano bonaerense. Entrevista del autor.

 

Los reciclables

 

- Ser puntero es un empleo más. Es otra fuente de trabajo.

El hombre es un investigador social, particularmente especializado en zonas del conurbano bonaerense. Esta estructura -agregó- no es eficiente para la administración pública. Cuando el objetivo deja de ser construir obras para convertirse en una forma de enganchar punteros, se hace ineficiente. ¿Hasta cuándo le va a servir a Duhalde? En algún momento va a tener que mostrar cosas concretas.

Lo mismo pasa en el área social. Toma tal dinámica la corruptela que el propio Duhalde y Chiche tuvieron que salir a apretar a sus propios punteros:

_ No sean hijos de puta. No manejen a la gente con la comida para llevarla a los actos.

Esto es parte de una cultura que se fue instrumentando en estos años, y esto no les va a servir eternamente. Produce un gran rechazo en la sociedad. Si bien es una forma de contención para muchos sectores sin otros recursos, para gran parte de la sociedad esto es repudiable.

(1)

El caso de Julio El Loco Carpinetti no es habitual. Es uno de los pocos ex intendentes -además fue presidente del Ente del Conurbano- que ha quedado a la deriva:

- Sacó los dedos del plato, y se los cortaron...

El gobernador lo echó del gabinete por hablar de más. Quien maneja dos millones de dólares diarios debe destacarse por un atributo irremplazable: la reserva. El hombre -en 1993- reveló públicamente intimidades de su relación con Graciela Giannettasio -ex funcionaria de varias comunas, entre ellas, secretaria de Gobierno de Florencio Varela, el distrito del Loco-, senadora y posteriormente directora de Educación y Cultura bonaerense.

Desde el momento de su alejamiento del staff duhaldista, Carpinetti no pudo hacer pie en ninguna estructura política: estuvo cerca de Octavio Bordón, negoció su incorporación con un sector del Frente Grande bonaerense, le organizó actos a Ramón Palito Ortega en el conurbano, ronroneó cerca de la Lipebo del Pelado Mércuri. Y no dejó de hablar:

A las 17 en punto, hora convenida para la entrevista, estacionó su sidecar sobre la vereda de la Av. San Martín, en Florencio Varela. El calor era insoportable. Vestía una camisa blanca de mangas cortas y un pantalón oscuro. Los lentes le daban un toque de intelectualidad. En su juventud estudió teatro e, incluso, se dice que protagonizó alguna obra menor.

Con una apariencia de hombre sencillo se traslucía su inclinación por los gustos caros. Traía en una de sus manos un maletín, del cual no se separó en ningún momento. Acababa de aparecer El Otro. Hernán López Echague le dedicó a este hombre de edad indefinible un capítulo por su paso en el Ente del conurbano bonaerense:

 

- ¿Qué hay de cierto sobre la visita a su despacho del senador Reynaldo Pierri -hermano de Alberto- y el pedido del 8 por ciento para aprobar la contratación de obras del Ente sin mucho papeleo?

- Es falso y disparatado. Esto se lo dije, incluso, a Octavio Bordón. Durante la campaña electoral del 95 él habló sobre el Fondo del Conurbano. Se equivocó y se le tira todo el mundo encima. Me viene a ver a mí a ver qué podía decir para arreglar la situación. Y yo le dije que si estaba todo como yo lo había dejado no iba a encontrar nada raro...

- Pero hubo ciertas empresas que fueron particularmente beneficiadas...

- Ahh, pero eso sucedió después que yo me fui...

- ... y hay también ciertos distritos que fueron particularmente beneficiados...

- ... eso es una verdad a medias... Respecto a la empresas yo quería discutir el precio y la calidad del servicio. En nuestras reuniones del Ente plantié que quería una auditoría de resultados y no una auditoría de forma.

- Bastante tentador, ¿no le parece?

- Si, pero el Estado ha creado sistemas de control y más control que está demostrado que no sirven. En una licitación pública se contrata cualquier cosa a cualquier precio. Por eso yo propuse un mecanismo distinto de auditoría. La llamo de resultado, porque es de precios y de calidad.

- Sigo sin entender porqué es una verdad a medias que se haya beneficiado particularmente a ciertas empresas y distritos.

- Yo hablé con la Cámara Argentina de la Construcción y les dije: quiero empresas que vengan a trabajar. No quiero empresas que vengan a pleitear. Le vamos a dejar ganar poco, van a cobrar sin problemas, y no queremos discusión ni que después vengan con mayores costos o esas cosas.

Con nuestros equipos técnicos sacábamos los costos. Le permitíamos ganar un 7 por ciento, ese era el margen de ganancia.

Lo que puedo decir es esto: en la provincia de Buenos Aires el costo del hormigón de 18 centímetros para pavimento se estaba pagando 60 dólares el metro cuadrado. Nosotros lo bajamos a 42.

Yo contraté a la empresa De Armas, por ejemplo, para proveer concreto asfáltico para bacheo. Esto es muy concreto: la empresa De Armas le cobraba al Ente por cada tonelada de concreto colocada 108 dólares, y a Vialidad Provincial se la cobraba 220. La misma empresa. A Vialidad Provincial era mediante una licitación pública y a nosotros mediante una cuasi contratación directa.

 

Un mensaje: Día D. Domingo, 21 hs.. América 2. Marzo, 1996. Adolfo Castello se acerca en cámara a Jorge Lanata -conductor del ciclo-, y lee mensajes de los televidentes. Entre las felicitaciones aparece una sugerencia:

- ¿Porqué no investigan la relación del hermano del intendente de Florencio Varela con la droga?

El mensaje hacía referencia a una supuesta detención policial, en la localidad de Avellaneda, de uno de los hermanos del jefe comunal, con el baúl de su coche lleno de cocaína.

Consultado por la prensa local al día siguiente del programa, Julio Pereyra -intendente de Florencio Varela- sólo atinó a anunciar:

- El próximo domingo Jorge Lanata se va a arrepentir de lo que dijo.

El tema nunca más volvió a ser tratado públicamente. Pero El Loco, una vez más, habló:

 

- Mi hijo de 16 años me marcó cinco lugares donde se vende droga. Me comuniqué personalmente con la Jefatura de la Policía bonaerense y, a través de un colaborador, le hice saber al comisario Pedro Klodzick que yo había visto a un funcionario policial de un lugar donde tengo la absoluta certeza que se vende droga. Es más, el dueño del local me dijo:

_ Me vinieron a cobrar la mensualidad.

Me ofrecí como testigo. Esto no me lo contaron, lo vi yo.

Yo le voy a confesar algo, y me estoy bandeando: un secretario del gabinete municipal me confirmó que la detención se había producido y que el hermano involucrado era Hugo Pereyra, secretario de Obras Públicas del municipio.

El presidente del Concejo Deliberante, en una reunión con concejales del Frepaso, el Modín y la UCR, también confirmó la existencia de estos hechos. A una concejal justicialista se lo confirmó el presidente del Bloque. Yo creo es suficiente como para investigar.

Cualquiera sabe donde están los kioskos donde se vende droga. Pero la policía no los encuentra.

- Esta facilidad cotidiana para comprar droga, ¿es posible sin una cobertura del poder?

- No, no creo que sea posible. Absoluptamente imposible. Estoy seguro. (2)

 

El dedo: La misma mano que utilizó el pulgar para bajarlo de una candidatura a intendente, posó el índice sobre su figura para incluirlo en una lista sábana de senadores provinciales.

El contador Aníbal Fernández llegó en diciembre de 1991 a la municipalidad de Quilmes con promesas de alto vuelo poético:

- La justicia estará omnipresente en cada acción de gobierno. (..) Vamos a poner las bases de un municipio austero y eficaz, que sirva de marco para un distrito dedicado a la producción y el trabajo. (..) Y se detectará a toda persona que haga negocios con los dineros públicos.

Cuatro años después se retiró por la puerta de atrás del edificio municipal.

Lo dejó con una deuda de 11 millones de dólares, un déficit de 1.400.000, un incremento en los tributos del 40 por ciento, y apenas 200 mil dólares en la cuenta bancaria, según el balance que hizo su sucesor -justicialista como él-.

Pero Aníbal también cargó con una deuda moral:

- No puedo demostrar a la gente que las denuncias judiciales son falsas, reconoció públicamente al explicar el tipo de impedimento que lo frustró de un nuevo período en la intendencia.

Nunca se sabrá si los fueros que le otorgó su banca fueron la razón de su libertad ambulatoria. Pero esas denuncias que no pudo desmentir lo pusieron en fuga de la Justicia. Y lo convirtieron en un impresentable.

Fernández y Carpinetti, más allá de sus diferencias futbolísticas -hincha de Quilmes el primero y de Boca el segundo-, no tienen perfiles antagónicos. Los iguala una trayectoria pública sembrada de escándalos.

Sin embargo, no recibieron la misma medicina partidaria.

Aníbal llegó a la municipalidad de Quilmes -embanderado bajo el verde y rojo de la Liga Federal- de la mano de Angel Abasto. Y Abasto llegó a su banca de diputado nacional de la mano del gobernador. Ambos recibieron los beneficios de los fueros cuando su conducta los puso en la mira de la Justicia.

Un diputado consultado por ésta investigación le puso cifras al affaire que involucró a Abasto cuando fue secretario administrivo de la Cámara de Senadores de la Nación:

- De dos a tres millones de dólares. No bajó de esa cifra.

En esos días -1991- el presidente de la Cámara alta era el vicepresidente de la Nación, Eduardo Duhalde. Abasto uno de sus operadores. Y el affaire casi una vulgaridad: se montó una red de venta de pasajes truchos desde el Senado.

- Tomó tal envergadura que desde Bariloche directamente consultaban las agencias de turismo. Derivó en un sumario administrativo que nunca supe en qué terminó. Y en pleno proceso el tipo apareció en la lista de diputados. Para los que conocíamos el tema realmente nos llamó la atención...

Pueblo chico: Abasto como máximo referente local de la Liga Federal y Fernández como intendente convirtieron a Quilmes en un infierno de denuncias.

Hubo escenas del más puro grotesco:

En octubre de 1994 la bonaerense allanó Estadio Chico. El local fue en sus días de gloria uno de los escenarios que tuvo el rock nacional en el sur del conurbano. En los noventa cayó en la agonía. Hubo un pase de manos. Y hubo también un cambió de rubro.

En el procedimiento, la ley secuestró medio kilo de cocaína de mediana pureza, una balanza de precisión y elementos para el fraccionamiento. La mercadería estaba ordenada en pequeñas bolsas plásticas. Tenían una etiqueta que indicaba el destinatario: bares y colegios secundarios de la zona.

Lo incautado -estimaron los investigadores- fue nada más que la diaria.

La sustancia y la balanza fueron encontradas entre miles de boletas -de la reforma constitucional de la provincia-, por el Si, sobrantes de la consulta popular que se había realizado el 2 de octubre de ese año. Estadio Chico llevaba tres años como local de la Liga Federal.

Una apretada síntesis de los escándalos que estallaron durante la gestión de Fernández daría el siguiente resultado: alquiló por 36 meses las instalaciones de una vieja clinica para destinarlas a los Tribunales a un precio similar al de su compra -$ 792.000-; impulsó y obtuvo el nombramiento como juez del último intendente de Quilmes durante la dictadura militar; contrató los servicios de una empresa que entregaba comida con materia fecal a los empleados del área de salud del municipio. Cuando se descubrió el condimento de las viandas no suspendió el contrato; pagó 720 mil dólares anuales en la telefonía celular del municipio, el doble de lo destinado a Acción Social y la mitad de presupuesto de Salud; a uno de los directores técnicos del club Quilmes, incluso, le cedió un Movicón -411 0821- de la intendencia; citó a cien mil contribuyentes -entre ellos jubilados, exentos, entidades de bien público e incluso vecinos con las cuentas al día-, para que demuestren que no mantenían deudas con la comuna; privatizó de modo ilegal la cobranza de deudas municipales. Los estudios beneficiados iniciaron 12 mil juicios de apremio y en muchos casos los honorarios superaban la deuda. Etcétera.

De ese raíd -cuando un funcionario judicial tocó a su puerta- Aníbal pasó a la clandestinidad.

Pidió garantías desde su quinta en Florencio Varela, donde pasó el breve exilio interno. Y se entregó a la Justicia:

- Vengo para dar la cara -aseguró en su reaparición pública-. No estoy arrepentido porque lo que llevamos adelante fue una propuesta honesta de trabajo. Puede haber habido algún error administrativo, como sucede en las mejores familias.

Las garantías solicitadas tuvieron formato de banca legislativa. Para incluirlo en la lista de candidatos en las elecciones de 1995 el gobernador debió rediseñar la ingeniería de repartos. Se bajó a la candidata femenina -casualmente era la secretaria de Abasto- que ocupaba el quinto puesto, y se la incluyó en la lista de diputados provinciales. Pero de representar a los ciudadanos de Quilmes -donde vivía- en el Senado, la mujer pasó a ocuparse de la represenatividad como diputada de los vecinos de Chacabuco, donde nació y un día se marchó para no volver.

Tras las elecciones, el primer uso que hizo Aníbal de sus fueros como senador electo, fue negarse a declarar ante el juez Ariel Gonzáles Elicabe, en el proceso que se le inició por transferir sin licitación la Dirección de Servicios Sanitarios a Aguas Argentinas.

 

No recibieron la misma medicina partidaria.

Carpinetti fue expulsado sin miramientos. Aníbal encontró cobijo parlamentario e, incluso, escaló luego hasta una subsecretaría de Gabinete.

El secreto estuvo en la reserva. Y en la lealtad.

 

El efectivo: El total de los presupuestos municipales llega a los tres mil millones de dólares. La recaudación propia es de dos mil millones. Y mil millones de transferencia de la Provincia -que sale del Presupuesto provincial de 8.700 millones de pesos-. Esto se desprende de la Ley de Coparticipación -Nº 10.559- que establece que un 14% de la recaudación tiene que ir a los municipios. Después hay otras transferencias provenientes del juego -lotería, bingo y casinos-, y después vienen los planes sociales -de Nación a Provincia-, y hay también unos 100 millones de pesos derivados del Impuesto a los Ingresos Brutos y del Inmobiliario Rural y Urbano, manejados por lo municipios que los administran y por los que la provincia les da una comisión. Todo esto suma otros mil millones de pesos.

El criterio de reparto tiene ejemplos repetidos de clientelismo:

- En Florencio Varela, cuando Carpinetti estuvo al frente del Ente, el presupuesto saltó de 40 a 80 millones de dólares. En Ramallo -distrito del vicegobernador Rafael Romá-, que tiene un presupuesto cercano a los 9 millones, pasó en un año a 12 millones, por un subsidio del Senado Provincial. En realidad, no hay un manejo muy criterioso. (3)

 

Hay más recursos en la provincia: el Fondo del Conurbano, que son 600 millones de pesos, de distribución totalmente discrecional, y después los fondos sociales -alrededor de 590 millones de dólares-. El más importante es el Plan Vida que maneja el Consejo de la Familia: 180 millones al año.

La discrecionalidad en el gasto también abunda en ejemplos: la recolección de residuos es el más claro de todos:

El gasto promedio para la recolección de residuos es el 13% del presupuesto total de los distritos del Conurbano. El gasto en Salud oscila en el 15%. Sin embargo, hay municipios que destinan a la recolección el 6%, mientras que en otros alcanza el 25%.

Lomas de Zamora, por ejemplo, destina el 19%. La relación de la empresa beneficiaria -Alvarez y Patiño- con el Ejecutivo fue observada de modo permanente, desde 1984. La oposición halló en las rendiciones de cuentas desde sobreprecios y facturaciones dobles, hasta adulteraciones en las patentes de sus camiones. (4)

 

Todos ellos, antes de vivir de la política, tuvieron actividades privadas: fueron abogados, carniceros, médicos, peones de Entel, contadores, locutores, productores de TV, guardaespaldas, escribanos, futbolistas, martilleros o boxeadores.

A todos ellos los une la pasión por la gestión pública. Después de tomar posesión de un despacho oficial nunca más volvieron a su actividad privada. Cambiaron de roles. Bajaron el perfil y luego retomaron el protagonismo. Perdieron terrenos que, de la noche a la mañana, recuperaron por arte de operaciones reservadas.

Algo hay en los sillones públicos que atrae a los punteros. Jamás dejan uno vacío:

Baldomero Alvarez de Oliveira, antes de ser intendente de Avellaneda por dos períodos, fue diputado provincial. Federico Scarabino también calentó una banca en la legislatura provincial, hasta que llegó a la intendencia de Quilmes. Su antecesor en el cargo, Aníbal Fernández, empezó su carrera como secretario legislativo del Senado provincial, pasó cuatro años en la intendencia, luego volvió al senado, dueño de una banca, y de allí lo llevó el gobernador a la subsecretaría de Gobierno bonaerense.

En Berazategui, Carlos Infanzón heredó la intendencia como primer concejal. El sillón se lo dejó Juan José Mussi, quien de allí pasó a la cartera provincial de Salud. Julio Pereyra, intendente de Florencio Varela -también por dos períodos-, recibió el mando como primer concejal dejado por Julio Carpinetti, al hacerse cargo del Ente del Conurbano. El senador nacional Julio Villaverde empezó sus pasos como jefe comunal de Altte. Brown.

En Lanús, Manuel Quindimil, adquirió la categoría de institución, lo cual no dejó de significarle un impedimento para justificar sus errores de gestión. Desde 1973 -excepto durante la dictadura militar- es elegido intendente. Esta situación

 le impidió responsabilizar por el estado de la comuna a su antecesor.Héctor Cozzi, el hombre que encontró Alberto Pierri para cubrir el formalismo de la intendencia en La Matanza, hizo su preparación como concejal. Alberto Descalzo, el intendente del flamante distrito de Ituzaingo -desprendimiento de Morón- fue uno de los concejales que votó -en 1989- la primer destitución de Juan Carlos Rousselot. El locutor, tal vez por su falta de experiencia política, se convirtió en el jefe comunal con más procesos judiciales en su contra: 25

El primer intendente de San Miguel -hoy detenido en Devoto- fue José De Luca, ex secretario de gobierno durante la gestión de Luis Ortega en Gral. Sarmiento. Tras la división del distrito, Rubén Glaría -ex secretario de Deportes bonaerense-, fue elegido por el gobernador para conducir José C. Paz. De un distrito vecino partió un día Carlos Brown, ex intendente de San Martín, para convertirse primero en ministro de la Producción y, posteriormente, en secretario de Seguridad de la provincia.

El ex concejal y diputado, Bruno Tavano, heredó la intendencia de Lomas de Zamora de Hugo Toledo, quien fue a la provincia para ocupar el ministerio de Obras Públicas. Toledo, a su vez, había heredado la intendencia de quien se inició como concejal, Eduardo Duhalde, y que dejó el cargo de jefe comunal para convertirse en diputado nacional, vicepresidente de la Nación y, a la fecha, gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Ninguno de ellos conoció la angustia del desocupado. Siempre apareció un hueco para que sus dedos queden dentro del plato. Sirven para todo. Los punteros están hechos de una materia prima que reclama la época: son reciclables.

 

(1) Javier Goldín, investigador del PRIES -Programa Regional de Investigaciones y Estudios Sociales- y del IBAP -Instituto Bonaerense de Análisis y Proyectos. Entrevista del autor.

(2) Esta investigación verificó la versión con las fuentes citadas por Julio Carpinetti. Un integrante del Concejo Deliberante de Florencio Varela confirmó los términos y contenidos de las

 reuniones relatas por Carpinetti. Cuando se le solicitó grabar la entrevista, la misma fuente negó sus propias afirmaciones.

(3) Idem 1.(4) Las rendiciones de cuentas de la municipalidad de Lomas de Zamora se analizan en profunidad más adelante. La información sobre el servicio de recolección de residuos fue aportada por (1). Entre otros datos, se añadieron:

Hay municipios con servicio municipal de recolección y gastan el 6%, como Berisso -municipal- y  Ensenada -mixto--. El municipio de Tigre -privado- gasta el 25%. El monto total en el Conurbaono bonaerense es de 231 millones de pesos.

 

Perfiles ejemplares

 

Rousselot, el locutor: Por Dios, la Patria y los Santos Evangelios. El 10 de diciembre de 1987 se le tomó el juramento de forma. A su lado estaban dos claras definiciones del comportamiento humano: a su izquierda Mario Caserta, y a su derecha Alberto Samid.

Juan Carlos Rousselot, un locutor de las primeras generaciones de la televisión argentina, con un largo camino recorrido con un pie en el Justicialismo y el otro en la Marina, y con su sonrisa perenne dijo: Si, juro.

Era el nuevo intendente de Morón. Su sonrisa, ese día, estaba justificada.

Nadie imaginó en esos días la vocación que adquiriría el trío para darle contenido a las fojas de múltiples causas judiciales. Numerosas páginas del Código Penal son una fiel descripción de sus conductas. El viejo locutor de Teleonce, incluso, mantiene el récord de procesos penales contra un intendente en ejercicio: 25. Fue destítuído en tres oportunidades.

Pero siempre cayó parado. Su primer alejamiento del cargo -en 1989- le permitió conocer las tierras paraguayas. En esa oportunidad por decreto presidencial y con inmunidad diplomática.

Su vida se puede reconstruir a través de sus domicilios. Rousselot llegó a intendente de Morón porque poseía la sonrisa más popular de los justicialistas de El Palomar, donde recaló en los primeros años de la década de 80. Venía de Mar del Plata. Allí tuvo el cobijo de sus amigos marineros, en plena dictadura militar.

En la elección de sus amistades, siempre, Rousselot mantuvo una misma línea. Sinuosa.

De joven, en su Chaco natal, quiso y no pudo ingresar a la Escuela de Aviación Militar. Su origen social -humilde- no le permitió pasar más de la puerta: el riguroso examen de antecedentes a que eran sometidos los aspirantes a la Escuela revelaba que su padre era un obrero de La Forestal. (1)

 Ese rechazo lo llevó a buscar otros caminos para intimar con la gente de uniforme.

Durante la dictadura iniciada en 1966 por el Gral. Juan Carlos Onganía accedió, al menos, a un escritorio de las Fuerzas Armadas. En el ministerio de Marina se ocupó de las tareas de prensa. Su sonrisa se hizo conocida en los pasillos de la Fuerza, se ganó la confianza de los hombres de mar y, en 1972, tomó posesión de la secretaría de prensa. Sin embargo, nunca negó su identidad de origen: peronista y chaqueño.

Por chaqueño conocía la vida en los bordes de la frontera con el Paraguay del dictador Alfredo Stroessner. Un mundo de cruces clandestinos, documentos falsos, pistas ilegales y contrabandos a destajo. Y por peronista militaba con ahínco en el retorno del General.

La tercera y última presidencia de Perón le deparó, también, un puesto de lucha como secretario de prensa: prestó sus servicios para José El Brujo López Rega, ministro de Bienestar Social e ideólogo de la Triple A -Alianza Anticomunista Argentina-: una banda paramilitar que sembró el terror en un anticipo de los años y métodos que vendrían.

La dictadura de Videla lo devolvió al Chaco. La provincia había caído en manos operacionales del Ejército. La guerrillas internas entre uniformados -en especial Marina contra Ejército- le hizo perder el diario El Norte, que había adquirido con un crédito del ministerio de Bienestar Social.

Sus vínculos con los marinos lo convertían en un blanco móvil en plena selva chaqueña. Usó el instinto y huyó. Primero recaló en Rosario. La ciudad tenía un puerto a orillas del Paraná. Pero las barcazas areneras y los lanchones guardacostas de la Prefectura eran poca cosa para quien se había codeado con la trastienda del Poder.

El puerto de Mar del Plata es de aguas profundas. Operan buques de gran calado. En esos años la Marina amarró en su base -la segunda en importancia de la Fuerza después de la de Bahía Blanca-, al portaviones 25 de Mayo y a su dotación de submarinos. La ciudad, además, era la base de operaciones del ex almirante Emilio Eduardo Massera. Y hacia allí acudió el locutor en su exilio interno.

En esa ciudad cimentó los vínculos con dos aspirantes a la presidencia de la Nación.

Para ese objetivo los dos necesitaban del aparato justicialista. Massera vió trunco su sueño con la apertura democrática y por la insistencia en construir su imperio con operaciones criminales: secuestros, torturas, extorsiones y asesinatos. El otro, en cambio, alcanzó su deseo.

Carlos Saúl Menem y Rousselot se conocieron en Mar del Plata. Y en esos días el chaqueño y peronista vió nacer su propio sueño: la vicepresidencia de la Nación. Aunque inició el mismo camino que su máximo enemigo en la provincia, no pudo -a diferencia del otro- pasar de una intendencia del conurbano.

El circulo que se formó en la ciudad era el germen de un proyecto de poder. Se desconocía a ciencia cierta quién lo encabezaría, quién acompañaría el trayecto hasta el fin y quién quedaría en el camino. Pero en el grupo había voluntades inquebrantables.

Algunos nombres: Carlos Cañón, Mario Caserta, Carlos "Za Za" Martínez, Jorge Antonio, Julio César Aráoz, José y Manuel Samid, Luis Santos Casale. Unos llegaban a la ciudad atraídos por el mar. Otros por sus frutos y las comilonas en el puerto. Y había quienes no tenían un sitio más seguro donde instalar sus huesos.

Carlos Cañón, vocero del Partido para la Democracia Social -invento político de Massera-, dirigía el diario El Atlántico e incluyó en su staff a Rousselot. "Za Za" Martinez era el apoderado del partido de Massera en Códoba, pero prefería el aire de mar. Jorge Antonio tenía -y tiene- empresas pesqueras en manos de sus hijos (2). Julio César Aráoz -ministro, interventor y secretario de Estado, entre otras funciones, durante el gobierno de Carlos Menem-, también tenía -como Rousselot en la selva chaqueña- problemas con el aire de las serranías cordobesas en manos del Ejército, y cada tanto se hacía una escapada a la costa atlántica. Luis Santos Casale, al frente de ELMA -Líneas Marítimas del Estado- cuando éste aún existía, cultivaba en esos días fuertes vínculos comerciales con empresas navieras. El rol de los matarifes y hermanos Samid era casi doméstico: a cargo de su responsabilidad había quedado la provisión de la carne en los asados del grupo. (3)

Alrededor de ese corro también merodeó Alberto Pierri. Uno de los primeros clientes que concretó un pedido de insumos tras su acceso al control de la Papelera San Justo fue el diario Convicción, invento -en este caso periodístico- de Massera.

La relación de Rousselot con Pierri fue definida con exactitud sicologista por Charly García: te odio, te amo, dame más. Alternaron descarnadas guerrillas internas con imprevistas alianzas político-comerciales. Aunque hay especulaciones sobre las verdaderas intenciones de cada escaramuza, lo cierto es que siempre ganó Pierri.

Menem fue -como Rousselot- integrante de la vertiente del grupo que eligió el destierro marplatense por descarte. Cuando la dictadura militar le otorgó la libertad condicional le excluyó la posibilidad de retornar a su provincia, La Rioja. Sin saberlo, el ex gobernador orientó su destino hacia la ciudad donde incubaría el gérmen inicial del menemismo.

De los vínculos que tejió Rousselot en su exilio interno en Mar del Plata, obtuvo mucho más de lo que le hubiera deparado su condición de perseguido en tierras chaqueñas. Sin embargo, cuando el 10 de diciembre de 1987 juró como intendente de Morón estaba convencido que allí, en realidad, se iniciaba el camino.

No solo fue el fínal, sino que debió luchar a brazo partido para no ser expulsado de modo definitivo y violento de su ínfima porción de poder.

A juzgar por las cifras que han pasado por su manos, no es poca cosa.

El intendente: El fortín que se construyó por sus características naturales -un lugar alto, montecillo o morón-, pudo haber sido el origen de su nombre. También porque entre los primeros pobladores que se afincaron en la región se encontraban muchos naturales de Morón, pueblo de Andalucía.

La versión más aceptada, sin embargo, dice que el pionero de éstas tierras fue el capitán Diego de Morón. El hombre instaló el primer molino en la región. La iniciativa trajo tanto progreso que, en homenaje, la pobladores bautizaron el sitio con su nombre. Nadie se olvidaría de él.

Hubo un intento, en la década del 30, de borrar la memoria del lugar. El gobierno de la época le cambió al distrito el nombre de Morón por el de "6 de Setiembre". Los conservadores querían imponer una nueva memoria, y empezaron por grabar a fuego la fecha en que tomaron el poder. En 1946 el distrito recuperó su nombre original. La evocación del capitán quedó intacta.

Cuando Rousselot llegó a Morón sus conocimientos del distrito no superaban esos datos elementales. Y nadie propondrá su nombre, cuando se vaya, para bautizar siquiera una plazoleta. Sin embargo, nadie se olvidará de él.

De Rousselot, lo menos que se dice, es que miente de modo descarado.

Quienes lo trataron políticamente desde la oposición tienen una idea formada de su personalidad:

- Al lado de él todo es conflicto. Es una persona que no puede diferenciar entre el bien y el mal. (4)

Sus ex funcionarios, en cambio, doblaron la apuesta:

- ... corrupto desde el punto de vista humano, político y administrativo... (5)

- ... ególatra personal y vergonzante, rodeado por un entorno que lo conducirá a la cárcel o a la defenestración. (6)

Es depresivo. Cuando salta un escándalo en el municipio -situación habitual-, desaparece. A los pocos días regresa demacrado y con barba crecida. Ese abandono personal que lo invade contrasta con su elegancia habitual, en los días felices. Al municipio puede concurrir con ropa deportiva o de traje. Pero siempre -con un estilo muy propio-, impecable: su combinación preferida es el traje claro, una corbata llamativa, y los zapatos blancos. Pero sin medias.

La reuniones políticas y de trabajo evita realizarlas en el municipio. Prefiere las mesas de algún bar. Para lograr la ansiada privacidad mandó construir una casona en un predio del Polideportivo Municipal, y allí rosquea tranquilo.

Su relación con los vecinos de Morón es ambigua:

- Es un fenómeno mediático. La gente lo putea, pero el tipo va caminando por el barrio y lo saludan...

En las encuestas, a pesar de todo, su figura cayó a lugares insondables. Pero la lista sábana lo ayudó en la última elección:

- El corte de boleta no superó el 4 por ciento. Lo votaron a Duhalde y entró él...

Su acceso a la intendencia le permitió mudarse a Haedo, una de las zonas residenciales más caras del Oeste. Según el mismo Rousselot su actual vivienda -de dos plantas y lujo ostensible- le costó 280 mil dólares. Dijo haberla pagado con un crédito y con lo obtenido tras la venta de su antigua casa en El Palomar.

- Nosotros sabemos que no vendió su primer casa en el distrito. Además allí viven sus padres, reveló un periodista local.

El hombre, como es de esperar, también negó la propiedad de dos viviendas en Castelar: en Aristóbulo del Valle al 950 y en Quilmes al 900. Extrañamente, en domicilios que no le pertenecerían, Telecóm Argentina colocó sendas líneas telefónicas a nombre de un tal Juan Carlos Rousselot.

El locutor intendente desde pequeño tuvo inclinación por los aviones. Le gusta volar:

- El municipio contrató un curso de vuelo en helicóptero que lo pagaron los vecinos. Se le abonaron durante varios meses 200 horas de vuelo a la empresa RACA. Nadie sabía quien las usaba. Después supimos -acotó el periodista- que eran para él.

Cuando todavía no estaba resuelta la división del partido de Morón -en los primeros meses de 1995-, Rousselot acudió a un reunión en San Vicente. El gobernador había convocado en su quinta a los intendentes del Conurbano. Todos llegaron por tierra, menos el hombre de Morón. Llegó por aire. En helicóptero:

- Este no se cura más, dicen que dijo Duhalde meneando su cabeza.

Por el alquiler de ese helicóptero abonó a la firma RACA 172 mil pesos. En cuatro pagos: tres de 40 mil y el restante de 52 mil.

Rousselot es un hombre que no se fijó en los gastos. Sobre todo cuando los dineros para cancelar las facturas de la fiesta no salían de su bolsillo. Fue capaz de desviar la recaudación de una tasa destinada a crear una Fondo de  Salud, para pagar el alquiler de un automóvil puesto a su servicio.

Con el mismo criterio, pagó con dineros públicos para que sus declaraciones aparezcan en medios de prensa.

Se le puede endilgar el despilfarro de los recursos municipales, pero lo hizo de modo ordenado. Siempre pidió los comprobantes.

La orden de compra de la secretaría Privada de la Municipalidad de Morón, Nº 0132, del 5 de abril de 1994 fue extendida a nombre de la firma Lomada S.A., domiciliada en Esmeralda 985, Capital Federal. Descripción:

Por la contratación de un vehículo Renault 21 TXE FULL, totalmente equipado, polarizado y con teléfono celular, hasta el 31-12-94, renovable por un año con iguales condiciones con acuerdo de las partes. Las siguientes condiciones:

Recambio de vehículo por desperfecto en cualquier punto del país.

Reserva desde cualquier punto del país o del exterior.

Entrega de unidades en aeropuertos y hoteles.

Autorizaciones especiales para trasladarse a países limítrofes.

Seguros de todo riesgo a cargo de la locadora.

Precio Unitario: $ 2342.-

Total: 23.420.-

Rousselot pagó por ocho meses -de abril a diciembre- de alquiler del vehículo una cifra cercana a su valor de compra. En esos días el preció de R 21 apenas superaba los 30 mil pesos. Pero, en un supuesto error involuntario, le facturaron dos meses de más.

De acuerdo al precio unitario por mes, el total de la factura debió sumar $ 18.736.-

A la misma empresa le alquiló también 19 camionetas Saveiro Volkswagen. Pagó 13.275.- pesos por cada camioneta, para usarlas 9 de los 12 meses de 1994. El precio de venta al público era de 13.330.- pesos cada una.

Su política de prensa fue a dos bandas: a unos palos y a otros pesos:

A Mauro Viale le pagó 3.054.- pesos por su participación en el programa Primerísimo, que se emitía por radio, en la 9,90. A Roberto Di Sandro también le pagó buenos dineros en concepto de difusión de notas periodísticas en la misma emisora. El programa de su amigo se emitía en un horario poco radial: sábados, de 21 a 23. Sin embargo, durante diez meses, pagó 1500.- pesos cada treinta días. (7)

Con Di Sandro, además, se tiró un lance gremial: encabezaron como candidatos a secretario y secretario adjunto una oscura Lista Marrón en la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires -UTPBA-. La Lista desapareció tal como llegó al sindicato: ignorada.

- A vos te voy a romper la cara. Te voy a matar, le dijo Santiago Poli -jefe de Prensa del municipio- a Javier Romero -director del Diario de Morón-. Después pasó a los hechos: lo golpeó en el rostro e intentó hacerle abandonar el edificio del municipio por la fuerza. Esa agresión fue la tercera que sufrió el periodista en 1994.

La UTPBA, el gremio en el que Rousselot quizo poner un pie, tuvo que poner el cuerpo para proteger a los periodistas en sus excursiones por el territorio de Morón: sólo en 1995 fueron golpeados en la puerta del Concejo Deliberante 10 periodistas: Pablo Fernández y Mario de Andrea, de Canal 9; Andrea Gual, de Cablevisión; Florencia Arbeleche, de La Nación; Alejandro Cancellare, de Cablemundo; Diego Spina, de Supercanal, José Delgaudio, de FM Argentina de Morón, Patricia Libertini, de FM En Tránsito, Daniel Raddi, de FM Oeste y, nuevamente, Romero, de El Diario.

Todos los casos fueron denunciados por el gremio ante el ministerio del Interior y la gobernación. Los agresores mantuvieron sus despachos.

 

Más que por su sonrisa, Rousselot será recordado por sus cloacas.

Llegó a la intendencia en 1987 con un slogan que anticipó la identidad de su presa: Aguas + Cloacas= Salud.

Su proyecto para realizar el trazado de la red cloacal de Morón -y extenderlo luego a otros distritos- estuvo a punto de generar un negocio de 400 millones de dólares, que llegaría a los 1000 millones con la financiación. La iniciativa fue tan escandalosa que apenas salvó sus huesos de la cárcel por su amistad con el presidente Menem y su influencia entre los jueces de la Corte Suprema.

En el proyecto tuvo una destacada participación Mario Caserta -subsecretario de Planeamiento de Morón-. Fue uno de los principales vínculos con la empresa que se encargaría de la obra: Sideco-Americana -Grupo Macri-. No fue casual que Caserta, tras el triunfo de Menem en el 89, haya ocupado la secretaría de Recursos Hídricos de la Nación.

- Mario Anello, que era el jefe de la banda que traía los narcodólares de la causa Yomagate, tramitó su partida de nacimiento en la provincia del Chaco, y lo hizo una persona vinculada a Rousselot a través de su ex yerno, reconoció a ésta investigación un diputado que integró la Comisiòn de Juicio Político.

El negocio se derrumbó. En ello jugaron diversos factores: la oposición de los vecinos a pagar cifras descomunales, los odios que cosechó Rousselot entre sus opositores internos, y los enemigos de Caserta que le arrojaban a su paso valijas repletas de dinero sucio.

 

La conferencia de prensa había sido convocada por el intendente para dar a conocer el apoyo de la comunidad a las obras cloacales. Estaban presentes todos los medios locales. Rousselot era acompañado en su despacho por varios asesores. Y como prueba agitó una nota de apoyo que acababa de recibir:

- ¿Quién firma la nota?, preguntó un periodista

- La Federación de Sociedades de Fomento, le respondió Rousselot.

- ¿Y dice que está a favor?, increpó con asombro el periodista delante de 80 colegas.

- Si, si. Me dicen acá que están a favor, insistió el intendente.

La conferencia concluyó y los periodistas se miraban extrañados entre sí. Rousselot apoyó la nota de la Federación, dada vuelta, encima de una mesa ratona del despacho. Uno de los periodistas no podía creer lo que acababa de revelar el intendente. Se acercó a la mesa, dió vuelta la nota y la leyó: sería muy importante para los vecinos de Morón tener las cloacas, pero los precios son abusivos y no los vamos a pagar.

 

Rousselot es una persona locuaz. Habla hasta por los codos. En las conferencias de prensa o en las audiencias le gusta intercalar pequeños párrafos que demostrarían sus vínculos. Nadie le cree. Ejemplos:

- Bueno, justamente ayer estuve con el gobernador Duhalde y me dijo: dale para adelante con el tema de las cloacas.

- Pasado mañana me reúno con Corach porque estoy preocupado...

- Hoy me encontré con el presidente Menem...

La fantasía máxima de Rousselot se produjo durante reunión que mantuvo con la Federación de Industrias del Conurbano Bonaerense y la Unión Industrial de Morón. De ella participaron los presidentes de las entidades en ese momento, José Lusito y Pascual Turano.

La charla se inició de modo distendido. Los temas giraban en torno a la situación económica, el comercio y la estabilidad. Al ver que los empresarios estaban expectantes del nuevo momento económico, el intendente se confesó:

- El Plan de Convertibilidad, en realidad, es una idea mía...

 

De Rousselot se dirá que recurrió a la fábula y que dominó como nadie los enredos de la comedia. Pero se dirá también que detrás de cada gesto se descubrían los rasgos del espanto.

Si no fuera que se trató de hechos de la más estricta realidad, se podría pensar que hubo un admirable manejo del absurdo.

La familia: El leit motiv de la campaña electoral de Rousselot en 1991 fue un rap de su autoría. Además, y con el acompañamento instrumental del grupo Los Parranderos, lo cantó. El estribillo, previsible, decía: Lo primero es la familia..., la la li la la. Tras el triunfo se convirtió en una de las escasas promesas electorales cumplidas..

Los tres hijos de su primer matrimonio, su segunda esposa, y numerosos sobrinos y cuñados formaron parte del staff municipal de Morón. El gabinete llegó a tener en sus filas a 15 rousellot's.

Gerardo -ahijado de Mario Caserta- es el hijo mayor de su primer matrimonio. A pesar de no poseer siquiera el título de contador fue nombrado secretario de Economía y Hacienda de Morón. En premio a su gestión se hizo cargo también de la Coordinación de Gabinete.

La calidad de su gestión se sintetizó en los números del déficit del municipio: cuando Rousselot asumió por primera vez al frente del Ejecutivo la comuna tenía superavit. Cuando reasumió el cargo, en 1991, Morón ya debía 10 millones de dólares. Cuatro años después, previo a la partición del distrito, la deuda redondeaba los 90 millones de pesos, sobre un presupuesto de 110 millones.

A Fabián, el segundo vástago de su primer matrimonio, le gustaban las computadoras. Su padre, en agradecimiento a viejos favores, lo puso al frente de la Red Administrativa Municipal. La Red, si bien no puede afirmarse a ciencia cierta que cuente con el equipamiento informático más eficiente, no dejó dudas que se trató del más costoso: solamente el soft del sistema habría alcanzado los 300 mil dólares. Junto con la secretaría de Hacienda, la Red Administriva es la segunda pata del control financiero del municipio.

Por nada Rousselot iba a delegar el control de ésta valiosísima herramienta informativa, económica y política.

Y con Fabián -ex empleado de Canal 11- tenía una deuda casi moral: cuando Rousselot padre anduvo en la mala fue una escena habitual verlo esperar con ansiedad a su hijo en la puerta de su empleo, en los días de cobro, para convencerlo de compartir el salario.

- El hijo se tenía que andar escondiendo, cuentan con los que conocieron la familia Rousselot por esos días.

Patricia, la tercer hija del primer matrimonio, tuvo a su cargo la coordinación del área de Industria y Comercio, la tercer pata estratégica para el control económico del municipio. La cuarta pata, indispensable para el trabajo político-asistencial, fue la Dirección de Acción Social. Teresa Catarcio, su segunda esposa -una ex azafata que aún conserva rasgos de la belleza de su juventud-, quedó a cargo del reparto de la ayuda social.

De este segundo matrimonio Rousselot procreó otros tres hijos: la hija menor aún no concluyó los estudios secundarios. El segundo se dedicó al estudio de publicidad en la Universidad de Morón. Y al mayor de ellos le tocó cumplir una vieja frustración de su padre: es cadete del Liceo Militar.

La presencia de la familia en el gabinete no sólo constituyó una de los más claro ejemplos de nepotismo municipal. La experiencia política de Rousselot le dejó una clara enseñanza: no se puede confiar en nadie, y menos aún en la propia tropa.

La mayor parte de sus colaboradores lo traicionaron. Se pasaron a la oposición interna. Cavaron trincheras y le declararon la guerra. Hubo otros que volvieron con la cabeza gacha y están los que negociaron paso a paso cada una de las operaciones, con señales de amor y con iracibles declaraciones de odio, según la marcha del negocio.

Como buen alumno de sus propia experiencia, Rousselot dejó pasar varios años antes de tomarse sus primeras vacaciones. Sabía que si dejaba el despacho a su regreso el sillón iba a estar ocupado. La audiencia que le concedió el papa Juan Pablo II en 1995 se le convirtió en un problema. Antes de cerrar la valija obtuvo un dictámen de la Asesoría General de Gobierno de la provincia que impedía que los dos primeros concejales -que debían reemplazarlo- accedan al cargo por inconducta partidaria. De ese modo, logró que la sucesión recaiga en un incondicional.

Pero tras las elecciones de 1995 Rousselot perdió de modo absoluto el control sobre el Concejo Deliberante. El gobernador, personalmente, le armó la lista. Rousselot se enteró del nombramiento de quien la encabezaría una vez que la candidatura ya estaba aceptada. Y se lo presentaron una vez que fue electo.

Un caso similar se suscitó con la contadora Marina Cassese. La mujer utilizó su figura -treintañera, ojos y cabellos claros, y una tendencia a los escotes pronunciados- para escalar en su carrera política. La última elección la mostró en afiches que empapelaron Morón con su sonrisa bajo una leyenda minimalista: Compare.

La estrategia es inteligente. Es obvio que ella es más bonita que, digamos, Juan Carlos Rousselot, Horacio Román o Alberto Samid. Nadie en su sano juicio preferiría quedarse con ellos en una isla desierta. (8)

A pesar del odio que provoca su figura en Chiche Duhalde, Marina sólo recibió órdenes de quien la impuso en la lista de concejales: el gobernador. El 11 de diciembre de 1995 la edil debutó en el Cuerpo con catorce pedidos de informes que descolocaron la sonrisa de Rousselot. El golpe apuntó directamente a sus hijos:

Las sopechas de Marina giraron sobre las siguientes irregularidades:

Se observaron grandes construcciones y modificaciones en edificios realizadas en los últimos años, y no son proporcionales con el monto del tributo municipal que se liquida.

Se encontraron casos de comisiones abonadas a los fiscalizadores -funcionarios encargados de negociar con las empresas las deudas municipales- sin el correspondiente ingreso de los tributos que avalen los importes de las comisiones liquidadas.

Se recibieron denuncias contra agentes que perciben cifras en concepto de comisiones, con apenas un mes de antiguedad en el cargo, sin la indispensable experiencia ni tiempo suficiente para llevar a cabo las gestiones e intimaciones que permitan lograr la efectivización de la deuda intimada.

Existen causas por la pérdida de información por parte del sistema utilizado para la actualización de las bases, y/o adulteración de recibos y sellos.

A Rousselot -dijo un viejo politico de Morón, conocedor de las mañas de los punteros-, no le entran las balas. Se le han efectuado causas por irregularidades cuantiosas: sistema de comunicaciones para los Vigías de la Comunidad; compra de máquinas motoniveladoras a la empresa Klia; utilización de elementos y personal municipal para trabajos particulares; compra de ropa inexistente; pago con fondos municipales por la reparación de vehículos privados; contratación de una empresa en forma directa para una futura planta de efluentes de tratamientos cloacales -SIDECO-; violación al Código de Ordenamiento Urbano por irregularidades en, por lo menos, 8 construcciones; desaparición de cheques en el Consejo Escolar; etcétera. (9)

Rousselot asumió su tercer período el 10 de diciembre de 1995. Pero ya no era el mismo del 87. Tenía heridas. Y dos de ellas eran de gravedad.

No le quedó nadie en quien confiar. Los puestos claves del gabinete -aunque recortados- los puso en manos de sus hijos, de donde nunca esperaría una traición. Había perdido el control sobre el Concejo Deliberante. Y con ello la linea de sucesión. El gobernador puso allí a un desconocido ingeniero de Haedo, Guillermo Crespo. El hombre venía de la vicepresidencia de Ferrocarriles pero era un desconocido para el peronismo local:

- ¿Con quién se va a alinear en el peronismo de Morón?, le preguntaron a Crespo días antes de asumir.

- Con nadie -respondió sereno-. Yo soy un hombre del gobernador. Si no me dejan trabajar, doy media vuelta y me voy. Lo digo en serio.

- ¿Y si Rousselot se va para ser diputado o se topa con un fallo desfavorable en la Justicia?

- No me asusta la idea de ser jefe comunal. Por algo en cuatro meses ascendí de gerente a vicepresidente de Ferrocarriles Metropolitanos, cortó con humildad el ingeniero.

La otra herida se la propinó Alberto Pierri. Rousselot notó que el cerco financiero lo rodeaba por el cuello. Además necesitaba aire político para enfrentar a su acérrimo enemigo distrital: Horacio Román, senador provincial.

Los últimos meses de 1993 se inició la operación. Y en diciembre del 94 Rousselot se entregó a Pierri como quien se deja caer en un regazo, manso y en paz.

En la sesión del Concejo Deliberante del 28 de diciembre de 1995 se abrochó el acuerdo. Levantaron las manos y pusieron los dedos:

- A ver si tenemos quórum ésta vez, se preguntó en voz alta el presidente del Cuerpo.

- Si, somos 48, le respondió un periodista que cubría la velada.

- Calláte vos -retrucó el presidente, medio en broma y medio en serio-. Sino, no llegás a fin de año.

En la última sesión -otro vez un Día de los Inocentes- se aprobaron 3 proyectos. Sobre dos de ellos sobrevoló la figura de Pierri: la última vez que los trece concejales justicialistas levantaron la mano en ese duro 1995 autorizaron a Telecentro -el canal de TV de Pierri- a instalarse en Morón. El proyecto que habían aprobado con anterioridad -por vía de la excepción- permitió la instalación de un bingo en el distrito. La empresa beneficiada -LOFA SA- también estaría vinculada con el Muñeco:

Pierri, a través de un contador fantasma, participaría en un 30% del negocio. Al igual que en el bingo de La Matanza. Se dice, y esto es imposible de comprobar, que los inversionistas aportaron 800 mil dólares para 'aceitar' la aprobación de la casa de juegos. Mitad y mitad entre el Ejecutivo y el Concejo. (10)

Pero la mano de Pierri llegó más lejos aún. Alberto Levy, ex gerente del bingo de La Matanza, desde 1993 se había convertido en el interventor de las cuentas municipales. Como en La Matanza, la entidad de bien público que prestó su nombre a LOFA SA fueron los Bomberos Voluntarios. En ambos casos, se quedaron con 2,5% de la recaudación bruta.

Rousselot sabe que está custodiado. No puede siquiera contraer un leve resfriado. Si falta un día a su trabajo es conciente que el hombre del gobernador hace ejercicios de precalentamiento en el banco. Y sobre los negocios, encima, tiene aferrada la mano del Muñeco.

Sus primeras palabras luego de su última asunción fueron una clara demostración de la fé que abrazó una noche de invierno. Cuando se dió cuenta que se estaba quedando solo, irremediablemente solo:

- Acompañaré la propuesta Duhalde Presidente 99. No soy de cambiar de vereda. Así lo hice con el general Perón y, a pesar de todas las persecuciones, no cambié mis ideales. Lo confirmo: no cambio de vereda.

 

Chicho De Luca, el carnicero:

José De Luca, carece de alias, de nacionalidad argentino naturalizado, nacido el 29 de setiembre de 1943, en Coversano, provincia de Bari, Italia, de estado civil casado, documento de identidad DNI Nº 18.762.227, de ocupación intendente de la Municipalidad de San Miguel.

Los datos centrales de su biografía pertenecen al auto de procesamiento producido en noviembre de 1996. Cuando se entregó a la Justicia se le dictó la preventiva. Después le dieron dos años y medio.

Tenía un alias: Don Chico.

Pero en barrio era más conocido por su ocupación anterior: carnicero.

La mujer siempre vivió en San Miguel. De chica la madre la enviaba a hacer las compras diarias. Salía con su bolsa. Traía el pan, la leche, a veces huevos y cada tanto carne.

La más cercana a su casa era una que tenía un nombre difícil de olvidar. A ella le gustaba. Parecía sacado de un libro de cuentos infantiles. Carnicería La Vaca Loca, decía el cartel:

- El tano De Luca era el carniza del barrio. Mi mamá siempre decía: 'no vayas a lo del tano que siempre te roba en la balanza'. Ya tenía fama...

Con esa fama y con esos vicios llegó al municipio: liquidaba mal los salarios o se equivocaba en las horas extras. Y se quedaba con la plata, reconoció indignado un dirigente gremial de San Miguel. En realidad, ese fue un vicio menor.

Hasta 1991 Don Chico se dedicó con exclusividad a la venta de carne. Pero ya no era el carniza del barrio. Era matarife. En los pasillos del Justicialismo se hablaba de una relación con Alberto Samid, incluso se decía que habían tenido un crecimiento en la misma época, reconoció el dirigente gremial.

A la carne le añadió el negocio de los corsos. Organizó en varias oportunidades las fiestas de carnaval y, peso sobre peso, juntó lo suficiente como para comprar un departamento en Capital Federal -valuado en 40 mil dólares y vendido para financiar la campaña de Luis Ortega, fallecido posteriormente en un accidente automovilístico, hacia la intendencia del ex municipio de General Sarmiento-, un Ford Falcon 78 y un Fiat 128 72. Además, ya poseía la vivienda de Williams 1530, San Miguel, donde el 6 de noviembre de 1996 los gendarmes intentaron inútilmente detenerlo.

Tras 10 meses de gestión, uno de los mandatos más breves para un puntero del Conurbano, se estimaba que el capital de la Sociedad KEA, cuyo titular es su esposa, ascendería a los 3 millones de dólares. (11)

El primer cargo público de Don Chicho fue la secretaría de Gobierno, durante la intendencia de Luis Ortega -hermano de Palito- al frente de Gral. Sarmiento. Fue un gestión plagada de obstáculos:

- El gobernador Duhalde me tiene en penitencia. Yo no quise hacer los deberes..., le dijo Ortega a una dirigente gremial que luego se convirtió en diputada provincial.

Los deberes eran la cesantía de 400 de los 1200 trabajadores de la municipalidad de San Miguel. La tarea quedó a cargo de Don Chicho. Aunque el cuadro completo mostraba mayor dramatismo en la escena:

- La causa federal por la que terminó preso data de la gestión de Luis Ortega y De Luca como su secretario de Gobierno. La verdad es que la gestión de Ortega fue espantosa. En el contexto de la feroz interna del peronismo, ser el hermano de Palito, profundizó la situación dramática que vivió el distrito aún antes de que De Luca fuera intendente. A la falta de recursos y a los recortes que se lo sometiò desde La Plata, hubo además una gran inoperancia. En el Consejo Anti Corrupción que hicimos en el municipio comprobamos que no solo había inoperancia. Había indicios de malversación de fondos públicos, completó la diputada.

En enero del 94 Don Chicho se convenció que sus días junto a Ortega estaban contados. Veía que el barco hacía agua. Aceptó de buena gana ser echado por el intendente. Desde el llano empezó a operar:

El presidente Menem había arribado a General Sarmiento para participar de la inauguración de una serie de obras menores. Luis Ortega lo acompañaba en el palco y su hermano, Palito, pegó el faltazo sin aviso. Con organización, un buen número de vecinos y sin reparar en la ausencia, gritaron a viva voz:

- ... que le diga a Palito que los lleve a Tucumán, repetían.

Finalmente uno del grupo explicó la idea: nosotros somos militantes peronistas de base y queríamos saludar al Presidente y pedirle a Palito que se lleve a sus hermanos a Tucumán...

Cuando se convencieron que algún ladero transmitiría el mensaje al Presidente partieron. Con la bandera que los identificada bien extendida se fueron con cantos y algún insulto para el intendente. La bandera decía: Conducción, José de Luca.

El elegido: Para llegar a la intendencia de San Miguel hubo un gesto que hizo innecesaria cualquier otra operación: el dedo del gobernador se posó sobre su figura.

Fue el elegido por Duhalde para conducir los destinos del municipio por cuatro años. El mismo criterio se utilizó para elegir al primer candidato en la lista de concejales, y primero en la linea sucesoria.

 

Los roles protagónicos de la siguiente historia son:  José De Luca -Liga Federal-, ex intendente de San Miguel, detenido, procesado y condenado; Manuel Hernández -Lipebo-, primer concejal, procesado por defraudación y, por tal razón, inhabilitado para ejercer la función pública; y Eduardo Duhalde, gobernador. (12)

 

El justicialismo de los distritos divididos no eligió a sus candidatos a cargos gubernamentales. Se eligieron democráticamente en los casos de cargos partidarios, nada más. En San Miguel, por ejemplo, la alquimia del gobernador posibilitó que la corriente derrotada ocupe el primer lugar de la lista de concejales, en la persona de Manuel Hernández, un abogado local de buena posición económica.

Doce meses después, cuando De Luca era buscado por la gendarmería -como ser verá más adelante el juez no confiaba en la bonaerense-, y Hernández debió renunciar al cargo por las acusaciones que aparecieron en su contra, el gobernador negó toda ingerencia.

En realidad se trató de una simple aplicación del carácter transitivo. Quien resolvió evitar las internas en los distritos divididos fue el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, presidido por el gobernador:

A fines de 1996 Duhalde visitó Malvinas Argentinas, como moscas los periodistas locales buscaron su opinión sobre al affaire de Don Chico con los dineros públicos:

- Ud. designó a De Luca y a Hernández, ¿se arrepiente?.

- Yo no los designé, los eligió la gente, ellos ganaron la elección interna y la democracia de los partidos es así. Lo que lamento es que se condene a la gente antes que la justicia los juzgue. (13)

 

Cuando la Justicia, los medios de prensa y la oposición acercaron su aliento a la nuca de Don Chicho, su entorno y sus apoyos polìticos se agolparon en la puerta de salida del municipio. Huían azorados y confundidos.

En sus declaraciones de prensa se notó el desconcierto propio de una retirada:

El contrapunto periodístico se produjo a lo largo de varias semanas. Las declaraciones de Duhalde fueron efectuadas durante las reiteradas visitas que hizo a San Miguel y a los distritos vecinos por esos días. Fueron publicadas en el Diario La Hoja:

 

- Yo soy abogado, usted es abogado, sabemos que tenemos qué hacer y qué calidad puede tener una prueba. Contra la corrupción, adelante, fuerza y suerte, reveló el futuro ex concejal Hernández que le había confiado el gobernador.

 

- A Hernández hace mucho tiempo que no lo veo..., años, diría, respondió Duhalde cuando los periodistas de San Miguel requirieron su confirmación sobre la declaraciones de Hernández.

 

- No sé porqué lo dijo. No tenía datos o no quería involucrarse en la denuncia. El sabe por qué lo dijo. El es político y yo no, él gobierna 12 millones de personas y yo no, insistió Hernández.

 

Cuando el contrapunto entre Duhalde y Hernández alcanzó el climax de confusión, apareció Don Chico con una declaración desde la clandestinidad: tengo el apoyo del gobernador, dijo. Y aseguró que los días del juez de la causa estaban contados.

En la carambola a tres bandas que se había convertido el destino de la intendencia, Hernández puso las manos en el fuego por Duhalde:

 

- Escuché la versión del intendente. Dice que el gobernador le prometió cortarle la cabeza al juez, pero esto es una barbaridad. No creo que el gobernador haya dicho eso, estimó el en ese momento primer concejal y aún a tiro de la intendencia de San Miguel.

 

Las causas del derrumbe: Causa Nº 34.656: caratulada "De Luca, José s/ Malversación de Caudales Públicos e incumplimiento de los deberes de funcionario público". El el juez Carlos Sorondo dictó la prisión preventiva, el cierre de sumario y el pase a fiscalía. La causa ingresó en las Fiscalía Nº 1, a cargo del Dr. Héctor Luis Leonardo, realizó la acusación pertinente, solicitando cuatro años de prisión para el intendente municipal de San Miguel.

Las pruebas recopiladas por el juez indican que el intendente habría utilizado una camioneta Traffic y un empleado municipal para fines particulares. También habría cambiado un tractor para cortar pasto inservible de su propiedad por otro nuevo de la Municipalidad.

 

Causa Nº 34.652: caratulada "Funcionarios Municipalidad de San Miguel s/Amenazas, exacciones ilegales y falsificación de documento público". Las pruebas: varios registros de conductor en blanco, firmados por el director de Tránsito de la Municipalidad de San Miguel y libretas sanitarias también en blanco y autorizadas. Además: presunta recaudación de mensualidades de remiseros, basadas en presiones de la Dirección de Tránsito y venta de licencias de conducir en la plaza, a 50 pesos cada una. Llevarían la firma del Director de Tránsito y el resto de los datos en blanco. Procesados: el ex director de Tránsito, Juan Mirco y dos cómplices, por "exacciones ilegales calificadas e incumplimiento de los deberes de funcionario público" y el ex director de Medicina Preventiva y concejal Claudio Pérez, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.

 

Causa Nº 34.666: caratulada "De Luca, José s/Negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública". Se investigaron irregularidades en la Casa de Tierras del Municipio y terrenos pertenecientes al IOMA que habrían sido alquilados en beneficio del jefe comunal. José De Luca habría realizado contactos en la Corte Suprema de Justicia, ofreciendo en alquiler un inmueble propiedad de KEA (propiedad de su esposa y de un presunto testaferro, Víctor De Brasi), para la instalación de los Tribunales de Trabajo de San Miguel.

 

Causa Nº 34.669: caratulada "Funcionarios Municipales de San Miguel s/ Malversación de caudales públicos". Se investigaron irregularidades cometidas en la distribución de la correspondencia municipal -reparto de impuestos a los contribuyentes-. Podría tratarse de una asociación ilícita. Uno de los involucrados, Carlos Luque, solicitó eximición de prisión, pero su pedido fue denegado. En el expediente figura un listado -emitido por computadora- firmado por el Dr. Enrique Marafetti, subsecretario de Hacienda de la Municipalidad de San Miguel, donde aparecen 61 agentes comunales -con su correspondiente número de legajo-, quienes habrían cobrado por realizar el reparto de correspondencia municipal.

Se investigó una supuesta organización encabezada por el Director de Control de Gestión y de Acción Social, Educación y Cultura, Carlos Luque, por la que se distribuiría "en negro"  las boletas de las tasas municipales. Esta tarea se haría mediante punteros y manzaneras a un costo que se estimaría en 20.000 pesos. El dinero provendría de la retribución que recibirían 60 empleados municipales, muchos de ellos de alta jerarquía, por esa distribución que en realidad no realizarían. La recaudación habría alcanzado los 140.000 dólares mensuales.

 

Una vez más, el autor del derrumbe, fue un periodista.

Al director del periódico La Ciudad, Ariel Sar, sus investigaciones le repararon una golpiza. Ocurrieron en pleno centro de San Miguel y en pleno mediodía del 14 de agosto de 1995. Sus autores -una vez más- fueron identificados, lo que no impidió que continuaran merodeando con naturalidad por los pasillos del municipio.

Además de la denuncia contra Don Chicho -que lo llevó a prisión-, por malversar fondos públicos destinados a una colonia de vacaciones para chicos discapacitados, Sar presentó querellas contra los flamantes intendentes de Malvinas Argentinas y José C. Paz.

No habían cumplido el primer año como intendentes de un municipio reciente -desprendidos del antiguo Gral. Sarmiento, junto con San Miguel-, cuando Jesús Cariglino y Rubén Glaría, cargaron con sendos procesos: contratación irregular de la empresa recolectora de residuos y coimas a una empresa de seguridad.

 

San Miguel. Las manzanas céntricas son residenciales. La unidad militar de Campo de Mayo le imprime una fuerte personalidad a la zona. Gran cantidad de oficiales y suboficiales viven en la inmediaciones. Bella Vista fue la cuna del fragote -conspirar-. La Ruta 8, que llega hasta la provincia de Córdoba y cruza la de Santa Fé, atravieza de lado a lado toda la extención de la unidad militar. Allí se torturó y asesinó durante la dictadura militar:

- El que estaba de turno recepcionaba a los detenidos. Y los incluia en una lista. Yo también los recibía. Las condiciones de detención eran las peores. Yo vi torturar: picana y submarino. A los detenidos después se los tiraba al mar. Se arrojaron familias enteras. Estábamos todos metidos en ese infierno. Y hoy yo me arrepiento de todo corazón. El sistema que nosotros combatimos tanto es el que hoy me permite estar contando estas cosas. (14)

En los barrios periféricos abunda la pobreza. Los saqueos de comercios -en las hiper de 1989 y 1990- tuvieron en la zona de General Sarmiento uno de sus epicentros. Los números del distrito -antes de la partición- sintetizan la miseria: el 80,5 ciento de la población se encuentra en riesgo sanitario; la mortandad infantil es del 23,7 por mil; el total de camas hospitalarias es de 327 -2.104,6 por habitante-; el 26,5 por ciento de los jefes de hogar no completó la escolarización primaria; la tasa de crecimiento media anual, en la década del 80, fue de 25,01 por mil. El promedio del Conurbano fue de 14,52 por mil. (15)

Según el último censo, el partido de General Sarmiento tenía 650 mil habitantes. Sus autoridades estimaron, en cambio, que su población real superó el millón de personas. (16)

Ariel Sar, el periodista que denunció a Don Chicho, relató la trama a ésta investigación:

 

Antes de mi denuncia, el concejal Hernández presenta las suyas. En los distritos divididos Duhalde puso los candidatos del PJ a dedo. De la lista que ganó puso al intendente y al resto les dió el Concejo. Hernández, se había propuesto voltear al De Luca. Y lo volteó.

Mi denuncia la radiqué en 1995, en octubre, en el Juzgado Federal de San Martín. A partir de allí el juez directamente lo fue a buscar. En esta causa -por los chicos discapacitados- se quedó con 160.000 pesos del subsidio que mandó el Ministerio de Salud. Lo entregó la secretaria de Julio Araoz.

Armaron todo, pero burdamente. No tenían técnicos, gente que sepa y dejaron las pruebas. Era buena plata. Para mi era el doble, porque cuando salta el escándalo hacen un decreto municipal donde entregan 160 mil pesos de subsidio a una entidad inexistente. Para mi hubo un doble gasto, yo no lo puedo probar. Habría que abrir otra causa penal para que se investigue si fue afectado el erario municipal.

La denuncia pasó a un perito contable. No emitió un dictamen pero dijo que toda la rendición de gastos era falsificada.

Para que se llevara a cabo el negocio tienen que haber participado más personas. Se investigó al propio Ministerio y a la gestión de Aráoz. El segundo cheque -porque el subsidio salió en dos pagos- salió sin resolución del ministro. Al mismo tiempo, se rindió cuentas al Ministerio, se justificaron los gastos. Y como el segundo pago salió sin resolución, entonces, son elementos como para sospechar que el Ministerio manejaba en forma irregular los subsidios...

 

Don Chico pudo comprobar que aún en las malas conservó unos pocos amigos de fierro. Al menos le tiraron una soga. Su colega y vecino, el metalúrgico Hugo Curto, intendente de Tres de Febrero, presionó a dos miembros del Tribunal de Apelaciones cuando los abogados de De Luca interpusieron una recusación al juez de la causa:

- Sabemos que usó su influencia en los Tribunales de San Martín, confió la diputada.

Pero no fue esa la única mano amiga. El gobernador, por ejemplo, no le aconsejó que se busque un buen abogado. Por el contrario, pidió a la población y a la prensa que no se anticipe al juicio de la Justicia. En la legislatura bonaerense, por esos días, se aprobó de modo relámpago una ley que llevó su nombre. Por primera vez no iba a responder a su autor, sino a su beneficiario incial: Don Chicho.

Pero no fue ese el único gesto emitido desde una institución de la provincia. La bonaerense aportó lo suyo:

Martín Ledesma fue durante cinco años el comisario de San Miguel. Habría evitado su ascenso, incluso, a cambio de no ser trasladado. A su cargo estaba la custodia de la casa de su viejo amigo. Don Chico llevaba varias semanas prófugo. Pero la escena que protagonizó el comisario el martes 1 de octubre de 1996 le costó su destino.

A las 9 de la mañana, la casa de Williams 1530, de San Miguel, tenía 3 patrulleros de custodia. Para sorpresa de los gendarmes que trabajaban con el juez de la causa les llega la información que adentro de ella estaba su propietario, el intendente prófugo.

Cuando llegan, los hombres del juez no encuentran a nadie. No había rastros de los patrulleros. Tampoco de Don Chicho. Sin embargo, el ex carnicero no huyó con ninguno de sus autos. Todos permanecían en la cochera.

Por este hecho, el comisario Martín Ledesma -primo del gobernador Eduardo Duhalde- fue trasladado a la comisaría de Villa Tesei. (17)

 

Mussi, el doctor:

La ciudad de Berazategui -en el sur del Conurbano- fue declarada Capital Nacional del Vidrio. Allí el poder está repartido en un reducido grupo de punteros unidos por su profesión: la medicina.

El jefe es Juan José Mussi, clínico.

Su lugarteniente es Carlos Infanzón, neurólogo.

De la intendencia, en 1994, Mussi ascendió al ministerio de Salud bonaerense:

- ¿Por qué lo llevó Duhalde a la provincia?

- ... no sabría decirte..., supongo que por los votos que le aporta: unos 56 mil

. (18)Es el responsable de la salud de 12 millones de personas. Pero en su agenda conservó tiempo para seguir con un pie en su territorio.

El ministro de Salud no participa formalmente de las reuniones del gabinete comunal. Aunque a menudo se lo ve en el municipio. Se reúne con el intendente y los secretarios. Lo que él dispone baja de modo cristalino, como una catarata:

- Viene a dar órdenes. Se hace lo que dice Mussi, y punto.

No deja de ser paradójico que, en una ciudad donde la administración pública está a cargo de profesionales de la salud, el cementerio se encuentre en manos privadas.

 

Los orígenes: León Rigoleau -nacido en Angulen, Francia-, un día del siglo pasado partió hacia América del Sur. El hombre salió a buscar nuevos horizontes. Viajó con su sobrino, Gastón Fourbel. Y en 1882 eran los propietarios de una empresa -La Francesa-, dedicada a la producción de papel. Se llamaba Rigoleau y Sobrino.

Ese año una modificación en los usos del mercado escolar provocó un cambio mayor aún en sus vidas: en las escuelas comenzó a usarse la tinta, lo cual trajo aparejada la necesidad de los tinteros.

Junto a cuatro catalanes -en un reducido galpón de cuatro por cuatro, en la Av. Belgrano 1162, de Capital- comenzaron el proceso de la fabricación del vidrio. Les fue bien. La demanda creció y debieron convocar artesanos de Bélgica, España y Francia para ocupar los nuevos puestos de trabajo.

El pequeño galpón se convirtió en la Fábrica La Nacional. Para esa época se mudaron a un establecimiento de mejores dimensiones, en Av. Belgrano al 3.600.

La demanda del vidrio no cesó. En las primeras décadas del siglo la floreciente industria de la bebida -vino, cerveza, soda- reclamaba envases. En 1906 nació la Cristalería Rigoleau. Se asentó en un predio de 27 hectáreas, en un lejano paraje llamado Berazategui: un vasco tambero le había dejado su nombre a esas tierras cercanas al río.

Mussi e Infanzón aún no habían sido engendrados.

Las tierras fueron compradas a las familias Aldozoro y Echeverri. En 1908, cuando comienza la construcción de la planta, a su alrededor había solo campo. Noventa años después se encuentra asentado el centro comercial de la ciudad, la estación de ferrrocarril -TMR-, Constitución-La Plata, y es el punto neurálgico de un distrito con un padrón electoral de 120 mil votantes.

En los primeros años de la década del 20, la cristalería contaba con tecnología de última generación, para la época: los moldes metálicos, que permitían incluso la producción de vidrios refractarios.

Por esos años el poblado de Berazategui tenía 300 habitantes. En la cristalería trabajaban 4.500 obreros.

Al vidrio lo fundían en crisoles. Hoy el proceso ha variado notablemente, pero la materia prima es la misma: arena o cuarzo, carbonato de sodio -que es el fundente de la arena-, y carbonato de calcio.

En el año 1.000 -antes de Cristo- los egipcios iniciaron la industria del vidrio. Por los siglos de los siglos el proceso no sufrió grandes cambios: se lo fundía en pequeños hornos y, mediante una caña seca, se lo extraía.

En 1923 Rigoleau trae de Estados Unidos las primeras máquinas automáticas para la producción de botellas en escala industrial. Por más de cinco décadas fue la principal planta productora de vidrio del país.

En los noventa Cristalerías Rigoleau cambió de manos. La empresa fue comprada por la firma Cattorini S.A. Son otros tiempos: en 1920 los 4500 obreros producían 100 mil artículos por día. En la actualidad sus mil trabajadores producen diariamente 2.000 millones de piezas. (19)

 

El padre de Juan José Mussi era afiliado radical. Pero su hijo eligió la Juventud Peronista. Eran los años de la transición entre los sesenta y los setenta. Tiempos de ideales, violencia y represión.

La mitad de los setenta lo encontró con su título de médico. El caudillo del peronismo de Berazategui era Arturo Ramón -ex intendente y actual diputado provincial-. Fue su primer gran enemigo político. Lo venció. Le ganó la interna en 1987.

Mussi era la renovación. En las internas del 87 apostó sus fichas al entonces gobernador Antonio Cafiero, en la pelea por presidencia contra el dúo Menem-Duhalde.

Ese mismo año una denuncia penal lo puso al borde de un final de carrera abrupto. Pero una palabra salvadora habría torcido ese destino cantado.

En el despacho de intendente una de las primeras innovaciones que efectuó fue colgar un banderín de San Lorenzo de Almagro. Esa es la primer diferencia de peso con su sucesor, Carlos Infanzón. A Mussi le gustaba la vida en su despacho. Pasó largas jornadas encerrado, con su pava, tomando mate y construyendo su imagen:

- Era capaz de agarrar la pala y ponerse a hacer una zanja en un barrio.

Para Mussi la política es ejercicio. No es autoritario, es ególatra. La segunda innovación que introdujo en las paredes de su despacho, luego de colgar el banderín de los cuervos y las fotos de Perón y Evita, fue el mural gigante que reproducía su imagen sonriente. Parecía un estadista barrial.

Ese ejercicio de la función público ha deparado sombras. Intrigas e interrogantes. Es tan abierto que su influencia excedió el ámbito de su propia tropa:

- Hay quienes sospechan que tiene injerencia en las internas de la oposición, a través de las famosas doble afiliaciones. Y así puede definir los candidatos del resto de los partidos.

A cuatro cuadras del edificio municipal -Av. 14 y Mitre- tiene su sede el Club Social de Berazategui. Cita de reunión de los muchachos. Ocupa el primer piso de 14 y 149: se juega a las cartas, las bochas y al ping-pong. De joven, Carlos Infanzón -aún estudiante de medicina- iba a jugar a las cartas. El tiempo que le quedaba lo invirtia en la militancia: Acción Católica. Aún no sospechaba que llegaría -por un inexplicable devenir de situaciones ingobernables- a intendente de su ciudad.

Cuando llegó al despacho de intendente fue su turno de hacer cambios. Trajo un escritorio muy grande. Pero allí no atiendió nunca: lo cubrió de muñecos, muñequitos, fotos, banderines y juguetitos con los colores de Boca Juniors, el club de sus amores. Las reuniones las hizo junto a una mesa destinada originalmente para banquetes.

De las paredes no cambió la decoración. Quedaron las fotos de Perón y de Duhalde. Y la de su ídolo: Mussi.

Pero hay hechos que denotan diferencias entre el ministro y el intendente. Una internita. La prueba es la actividad en el Corralón Municipal:

- En una oportunidad escuchamos los lamentos de Infanzón: nos dijo que la mafia del Corralón no la controla él.

En el Corralón Municipal se asienta la tropa. Es el lugar de trabajo del aparato: pintaparedes y servicios varios. En la última asunción de concejales se vió a algunos de sus integrantes revolear sillas, aplicar culatazos a los asistentes, y repartir amenazas con claros destinatarios.

Sus trabajos los cobran en efectivo. Les liquidan por metro cuadrado de paredón pintado. Las operaciones de choque pueden saldarse en vales de nafta. Al Ford Falcón personal de uno de los integrantes del grupo, en 1996, se le asignaron 1.100 litros de combustible por mes. (20)

De la seguridad del intendente Infanzón, en cambio, se encargó un ex suboficial de las Fuerzas Armadas. Luego pasó a encabezar la lista de candidatos a concejales.

- El intendente es un tipo autoritario que obedece a Mussi.

No tiene -dicen- iniciativa propia. Pretende salvar su pucherito. El lo ha dicho:

- Su meta mayor es ser el rufían número uno de Mussi. En declaraciones públicas él lo reconoció: 'yo soy el cuatro de copas de la política de Berazategui -dijo-, el ancho de bastos es el Negro Mussi'.

Desde ese momento le quedó de apodo: cuatro de copas. Dicen los que conocen de cartas que el cuatro de copas no sirve para nada: ni para el truco, ni para el chin-chon, ni para el póker. Para nada.

 

El día que se inauguró el hospìtal local -Evita Pueblo-, movieron 100 mil personas. Fue impresionante. Ahí trabajaron duro los muchachos del Corralón. Estuvo el presidente y el gobernador, Menem y Duhalde. Cuando le tocó el turno de hablar a Infanzón, como intendente, el griterio de la gente era tan fuerte que no lo oía nadie. El hombre agarró el micrófono con fuerza, se paró sereno delante de la multitud, y desde su más recóndita voz marcial gritó:

- Silencio...

 

Hubo una polémica instalada entre sanitaristas locales en torno a la definición del hospital inaugurado en Berazategui por Mussi: los que consideraron que no se trata de un Centro de Alta Compeljidad -como se sostiene oficialmente-, se basaron en que no cuenta con tomógrafo, sistema de hemodiálisis, ni diagnóstico por imagen.

Los que abonan la tésis oficial, la ejemplifican: se hacen 5 mil partos por año...

Cuando llegó a Berazategui, en 1995, un crédito del Banco Mundial para el área de salud, sectores de la comunidad y de la oposición impulsaron la compra de un tomógrafo computado para el hospital. El distrito no cuenta con ese servicio. No es casual.

En avisos publicitarios aparecidos en diarios de la zona, sin embargo, una clínica privada de Berazategui -Tiscornia- ofrecía el servicio de un tomógrafo:

- Fuimos a averiguar y descubrimos la maniobra. Cuando alguien hacía un pedido de servicio de tomógrafo en la Clínica Tiscornia era derivado a la Clínica San Martín, de Ezpeleta.

Con esa información se lanza la campaña política del 95, y la oposición denuncia el hecho:

 

En el hospital de Berazategui se utilizan los servicios de tomografia de las clínicas de Mussi.

 

- Es mentira -salió a contestar el oficialismo-, en Berazategui no hay ningún tomógrafo.

El oficialismo decía la verdad. A medias. La Clínica San Martín, efectivamente, brinda el servicio de tomografía a la Clínica Tiscornia y al Hospital Evita Pueblo, pero está domiciliada en Ezpeleta, partido de Quilmes, exactamente a media cuadra del límite con el distrito de Berazategui.

La vinculación del ministro de Salud con las clínicas Tiscornia y San Martín no fue desmentido por nadie. Ni por Mussi.

 

Los que le cargan: Hasta 1993 Juan José Merodo se dedicó al trabajo político en La Matanza. Como puntero de Pierri aportó en la campaña de Héctor Cozzi para retener la intendencia:

- Trabajó muchísimo desde el Mercado Central, recordó Mónica Alexander, su viuda.

Después de las elecciones vino la tormenta.

La orden que Merodo había recibido de Pierri era trabajar para la campaña desde el Mercado Central. El hombre era el presidente de la Cooperativa El Porgreso. Fue Raúl Leguiza -ex changarín, director del Mercado y el hombre de Pierri por izquierda en la intendencia- quien convenció a Merodo de trabajar con la Liga en La Matanza.

Para financiar la campaña debía desviar las retenciones el IVA derivadas de la recaudación de la cooperativa:

- Le prometió que una vez que pasaran las elecciones Pierri, en persona, se encargaría de arreglar todo el papalerío. También le había prometido la Delegación Municipal de González Catán...

El acuerdo no se cumplió. Lo traicionó.

Cuando Luis Patti asumió la presidencia del Central no le aceptó las explicaciones por la falta de pagos del IVA. Pierri se lavó las manos. Y Merodo se quedó sin su trabajo.

Volvió a Berazategui, su ciudad natal. En en el viaje de regreso -con la frente marchita y masticando bronca-, le confió a su esposa:

- De aquí en más trabajo políticamente para mí, no para los demás.

En el 93 y en 95 Merodo, desde una lista de la Liga Federal, enfrentó a la alianza que establecieron en el distrito Pierri y Mussi.

En el 97 el panorama interno presentó algunos cambios. Mussi se fue de la Lipebo del Pelado Mércuri, y pasó a encabezar el Grupo de Trabajo, una nueva corriente interna nutrida de ex punteros de la Liga y del Lipebo: Brown, Otahcehe, el senador Genoud, y otros.

La gente de Mussi salió a pintar por todo el sur del Conurbano. La movida apuntaba a ocupar un sillón en manos de su ex socio político: la presidencia de la Cámara de Diputados de la Provincia, lugar de trabajo del Pelado.

Mércuri acababa de perder un referente de su corriente en Berazategui y, además, se sentía en la mira de una operación de la que desconocía a ciencia cierta si el gobernador era absolutamente ajeno. En enero del 97 el Pelado habló con Merodo:

- Le ofreció solventar la campaña para que en las internas enfrente desde la Lipebo a la Liga.

El hombre dió el sí. Empezó a operar.

Pero a los pocos días golpearon a su puerta:

- Mirá Juan -le dijo un puntero enviado de emisario-, no tenés opción. Mussi y Pierri manejan la policía, los jueces y la mafia de la droga. Si no aceptás trabajar para Mussi, le van a cerrar la remisería a tu esposa y la verdulería a tu hermano.

El acuerdo, en caso de ser aceptado, incluía un sueldo de dos mil pesos por mes. Pero Merodo lo rechazó.

- Yo tenía mucho miedo -dijo su viuda-, le dije que arreglara. Se estaban metiendo con nuestra familia. El me dijo que no estaba en venta y se fue a la casa de la madre. Decía que yo no lo entendía.

La madre de Merodo vive en Vicente López. El jueves 26 de febrero tres delincuentes ingresaron al almacén de su propiedad. Sacaron 150 pesos de la caja y se metieron en el interior de la casa. Buscaban a alguien:

- Hijo de puta -gritó uno-, ya llamaste a la policía.

Merodo quiso apartar el caño del revolver que tenía apoyado en la sien. Le estaban revisando la agenda y le sacaron algunas hojas. De atrás, un balazo ingresó por su riñón derecho. Diez días después moría en un hospital bonaerense.

 

Setiembre, 1987: semanas antes de asumir como jefe comunal de Berazategui la Clínica Tiscornia - de la que Mussi no negó su vinculación- fue allanada. La carátula de la causa era contudente: desfalco y estafa contra las obras sociales de IOMA y PAMI.

La investigación se inició a raíz de las denuncias -de innumerables damnificados- por falsificación de prestaciones médicas, sobrefacturación, cobros por estudios médicos complementarios y prácticas de radiología y laboratorio innecesarios, y liquidaciones por medicamentos suministrados en cantidades mayores a las requeridas.

El neurólogo de la Clínica Tiscornia era el Dr. Infanzón. El director era el Dr. Mussi:

- Mussi esrtuvo a cargo de Sur Médico SA, sociedad de la que formaba parte, entre otras, la Clinica Privada Tiscornia. Fue declarada prescindible por el IOMA.

 

Hay punteros memoriosos que recuerdan pequeños hechos de aquellos lejanos días. Y cuando reconstruyen la historia aparecieron nombres que tenían olvidados.

Estos punteros recuerdan el nombre de Juan Corvalán.

El hombre trabajaba para Mussi. Dicen que estaba al tanto de la operatoria de la Clínica. La documentación que no fue rescatada en el allanamiento habría sido sacada -en tres bolsas- por Corvalán.

Entre el día que llegó el juez a la Clínica y la fecha prevista para la ceremonia de la asunción -de Mussi en Berazategui y de Antonio Cafiero como gobernador-, algo ocurrió. Los punteros desconocen qué motivó la ruptura de la relación entre Mussi y Corvalán. Pero aseguran que nadie creyó en el ataque de presión que de improviso obligó a la internación de Corvalán en la Clínica San Martín, de Ezpeleta -también vinculada a Mussi-, y de la que nunca salió con vida.

 

Marzo, 1997: Mussi quiere despegar de la muerte de Merodo. Para él era un hombre que no pesaba políticamente en el distrito. Apenas se alzaba con el 8 o el 10 por ciento de los votos:

- No sé..., se vienen la internas -dudó el ministro de salud Bonaerense, y agregó-, es el tercer hecho que me cargan.

- ¿Cuáles son los otros dos?

- Cuando dijeron que yo llevé al gobernador la foto de un tipo que merodeaba la casa de Andreani la noche que asesinaron a Cabezas, y cuando dijeron que eché al director del Hospital Presidente Perón porque no estaba de acuerdo con sus ideas. (21)

Le cargan más de tres. Y esto se palpa cuando se interroga a la dirigencia política de su ciudad. Uno de muestra: en Berazategui hay mucha gente que le agradaría saber porqué murió Juan Corvalán.

En los primeros meses de 1997 Antonio Cafiero visitó la ciudad. Mussi, junto a ex punteros de la Liga y el Lipebo, habían terminado de abrochar la nueva corriente provincial: el Grupo de Trabajo. Para el senador nacional se trató de una traición:

- ... y yo que lo salvé con una palabra..., reconoció el ex gobernador delante de sus seguidores.

Muchos de ellos no dejan de buscar la respuesta a la duda que dejó flotando: ¿de cuál de todas lo habrá salvado?

 

Manolo, el manosanta:

La ciudad de Lanús es el municipio más chico de la Argentina: 45 km2. Tiene una población de 500 mil personas. El cruce de esas dos variables la convierten en la comuna con mayor densidad de población del conurbano: 10 mil habitantes por km2.

Nadie lo asume pero la situación más grave que atravieza Lanús es de orígen ambiental:

- Nadamos en una gran laguna de materia fecal y efluentes industriales -señaló un bioquímico local-. Esto es una gran bomba de tiempo...

La falta de respuestas, en cambio, es un problema de orígen político.

La medida ambiental más conocida entre los vecinos que tomó el municipio fue la creación de las Patrullas Ecológicas: dos traffic O Km -de aproximadamente 30 mil dólares cada una- debían recorrer la ciudad y detectar los posibles conflictos y denuncias ambientales. Un profesor de química y sus alumnos del 4º Año de la Media Nº 2 dialogaron con sus responsables en la esquina del colegio:

 

- ¿Cual es su función?, preguntó un alumno.

- Nuestra función -respondió el jefe de la Patrulla- es manejar y ver.

- ¿Qué título tienen?, interrogó uno de los chicos.

- Ehh, ehh..., ninguno.

- ¿Y de quién dependen ustedes?

- De la dirección de Medio Ambiente.

- Podemos hacerles una denuncia sobre una planta que está contaminando, quisieron saber los chicos.

- Nosotros no tenemos nada que ver.

- ¿Y si yo le aviso que hay escapes de efluentes gaseosos?

- No. Nosotros de eso no sabemos nada.

- ¿Por qué no saben nada?

- ... bueno, te voy a decir la verdad: nosotros somos muchachos de un concejal y andabamos sin trabajo. Nos consiguió algunas horas cátedra y nos pagan como choferes. En realidad lo único que nosotros hacemos es vigilar que la gente saque a horario la basura...

 

La Patrulla terminó en una anécdota de barrio:

- Una de la pocas víctimas de este control -relató un vecino-, fue el dueño del restaurante "La Coruña". El gallego estaba furioso porque sacó la bolsita a las 6 y diez y el horario permitido era hasta la 6. Y lo multaron...

 

En 1863 el tendido de la línea férrea llevó a Juan Lanús a donar una fracción de sus tierras para construir un parador. La casilla de madera junto a las vías era la única edificación del lugar. El punto elegido estaba en el último tramo de la cuenca del río Matanza, donde se convertía en un riachuelo navegable y cristalino.

Ese sitio es recorrido hoy por la Av. Pavón, que nace en Avellaneda, se convierte en la Av. Yrigoyen y cruza todo Lomas de Zamora, donde el gobierno provincial la rebautizó -luego de ampliarla-, como la Gran Vía del Sur.

Catorce décadas después su medio millón de habitantes ocupa las 3725 manzanas del municipio, 4 de Junio, primero, y Lanús, desde octubre de 1955.

La zona tiene una temperatura media de 16 grados, típico clima pampeano, y un promedio de 100 mm. de lluvias anuales. El frío llega en mayo y se queda hasta agosto.

El crecimiento urbano no respondió a ninguna planificación: gran parte del partido se encuentra por debajo de la cota de inundación, de manera que en presencia de sudestadas y con lluvias que superan los 100 mm., el 33 por ciento de la superficie de municipio queda bajo las aguas. (22)

Lanús es una ciudad sin flores. El pasto en las plazas está seco y sus pocos árboles tienen ramas sin fuerza.

Las perforaciones de donde se extrae agua se hicieron en zonas carentes de servicios cloacales: se infiere que las napas de las que se extrae agua muy probablemente se encuentren contaminadas. (23) Desde esos pozos se abastece de agua al 87 por ciento de la población de Lanús.

Los basurales a cielo abierto son atravezados por riachos contaminados. En ellos flotan animales muertos, botellas, plásticos, manchas de aceite y un olor indefinible de residuos químicos.

Los árboles de las riberas tienen pegadas a sus ramas -casi sin hojas- bolsas plásticos y restos de residuos inclasificables. Allí quedan cuando baja la creciente.

En el aire de Lanús hay plomo. En el agua también.

Las fundiciones, las fábricas de pintura, de vidrio y de baterías liberan el plomo al ambiente: la hemoglobina es la portadora de oxígeno hacia las células y parte del anhidrido carbónico desde las células a los pulmónes. (24) Respirar plomo provoca -sobre todo en los chicos- la disminución de la hemoglobina en la sangre. Beberlo con el agua es igual a respirarlo en el aire.

De acuerdo al grado de alteración sanguínea de la hemoglobina puede acelerar el proceso de crecimiento de un chico: lo envejece.

 

Manolo -el intendente eterno- heredó el caudal político de su hermano Francisco Quindimil:

- Formaron parte de la primera camada de punteros de la zona. Me acuerdo de algunos nombres: Mura, Pedrera y el senador Francisco Quindimil. Manolo trabajaba en el frigorífico Wilson, donde tuvo actividad sindical. Recién en los años 50 comienza su actividad política, en Piñeyro. Era una época de muchos enfrentamientos...

El hombre que recordó aquellos días del primer peronismo en Lanús, Valentín Alsina y Piñeyro, también era un dirigente sindical. Trabajaba en Bagley. Pero era de otro palo:

- Acá hubo como una gran explosión..., sucedió todo de golpe. Nosotros teníamos como ejemplo a una camada de grandes dirigentes anarcos y socialistas que marcaron la política argentina desde 1890 en adelante, y lo hicieron en defensa de los sagrados intereses de los trabajadores. Pero a ellos le sucedieron una serie de dirigentes que empezaron a acompañar a los oficialismos. Y el que no participaba de esa corriente corría una suerte bastante negra...

En 1973, del brazo del aparato sindical, Manolo llegó por primera vez a la intendencia de Lanús. Con la excepción del período 1976-1983 -de la dictadura militar-, no hubo quien se atreva a arrebatarle el sillón.

Manolo es un histórico. Es más:

- ... él tiende a convertirse en una especie de padre de todos.

En diciembre de 1994, cuando se acomodaban los nombres para la elecciones de mayo del 95, Quindimil se posicionó para la quinta y consecutiva gestión al frente de la comuna. Para ello recibió apoyos de peso.

El primero fue de Eduardo Duhalde: habiendo sido autorizado por el justicialismo bonaerense en su reciente congreso, para designar candidatos -el gobernador- le manifestó a Manuel Quindimil su incondicional apoyo para que se presente nuevamente como candidato a intendente.

El segundo llegó a través de un llamado telefónico. Tras los deseos de feliz navidad y próspero año nuevo de rigor, Manolo escuchó la música de villancico que emitía el auricular:

- ... tengo el deber de apoyarlo para su nuevo periodo al frente de la comuna lanusense, le sopló al oído Carlos Menem. (25)

 

Tantos años en el poder comunal le significaron a Manolo Quindimil un único problema de dificil resolución: no tuvo antecesor a quien adjudicarle el descalabro del municipio. Inventó -entonces- una estrategia que lo eximió de buscar justificaciones. Y la halló en su modo de gestión: incorporar a la oposición a su proyecto de gobierno.

- Es también una cuestión de personalidad. Pone en los cargos públicos a gente que no es de su Partido, eso le significa tremendos dramas políticos. Pero él los coloca igual contra viento y marea. Es un rasgo mesiánico de alquien que cree que vino a salvar a la sociedad. Pero esos tipos que coloca lo único que van a hacer es colgar pasacalles por todo Lanús en apoyo de Manolo. No son otra cosa que 'chupamedias'...

La prensa local se encargó de dar a conocer una de las mayores incorporaciones masivas de personal: recientemente ingresaron cerca de cuatrocientos nuevos empleados municipales, entre ellos los cuarenta barrenderos para los radicales por el convenio de la "bajada de decibeles", y ahora se agregaron una veintena del Frepaso, a cambio de que no hagan bandera con la agresión sufrida por un consejero escolar. Incluso se dice en ámbitos municipales que el Frepaso levantó la denuncia por lesiones a cambio de la dádiva. (26)

 

En 1985 apareció el primer caso comprobado de contaminación ambiental. La presencia de plomo en el aire y en el agua de Lanús abandonó el territorio de la sospecha y se convirtió en un deterioro de carne y hueso, con nombre y apellido: Haydee Fernández, una chiquita de 6 años de edad -DNI 27.372.024-.

No fué el único caso. Pero en ese y en los restantes el municipio solo atinó a barrer el plomo bajo la alfombra. Los hechos:

- Todo indica que el foco contaminante fue el Parque Industrial de Lanús. Hay instaladas una gran cantidad de industrias, pero nadie sabe muy bien a qué se dedican: son fundidoras de plomo, matalúrgicas, zinguerías e, incluso, alimenticias dedicadas a la fabricación de galletitas. (27)

Se trata de un predio de 60 manzanas. Limita con las calles Deheza, Centenario, Ayacucho y el Camino General Belgrano. Un informe oficial se encargó de describirlo: la zona del Parque Industrial es ambientalmente grave, faltan servicios y obras de infraestructura, como pavimentos, recolección y tratamientos de deshechos, de efluentes y desagues. Es una zona en la que incluso está dificultada la circulación de automotores. Funciona como foco generador de contaminación que se difunde hacia al aire y el agua. Urge tomar medidas de planificación y contralor por parte del municipio... (28)

Los ambientalistas de Lanús obtuvieron las pruebas de la contaminación luego de una operación de espionaje sanitario:

- Fue una situación de ciencia ficción -reveló uno de los conspiradores-. Uno de nosotros entró una noche disfrazado de médico al Hospital Finochietto, de Avellaneda. Convenció a uno de los pediátras y obtuvo las historias clínicas. Las fotocopiamos, las devolvimos a su sitio, y nos pusimos a hacer denuncias. Nadie hizo nada.

Las historias clínicas están fechadas el 6 de mayo de 1986. Corresponden a 5 pacientes. El diagnóstico, en todos los casos, es terminante: intoxicación plúmbica e intoxicación plúmbica en grado de saturnismo crónico. (29)

Los hechos derivan -en 1987- en una denuncia presentada ante el Juzgado Nº 4, de Lomas de Zamora, a cargo del juez Daniel Llermanos. Los denunciantes centraron en la mira a las empresas del Parque Industrial y al municipio de Lanús. A los sies meses los autores de la iniciativa fueron informados de las novedades de la causa: por una mala presentación técnica el proceso volvió a fojas cero:

- Yo fuí testigo de la causa -señaló el bioquímico consultado por ésta investigación-, y hoy, a principios de 1997, la causa está guardada.

Según la fuente consultada, Llermanos reconoció públicamente que Lanús es una ciudad endémica de plomo: en total hay detectados 110 casos de chicos con daños cerebrales irreversibles.

- El juez tendría que decir qué pasó con la causa de intoxicación de plomo en ésta ciudad...

 

La familia Fernández no vive más en Lanús. El padre -Pedro- y la madre -Alicia- nunca tuvieron recursos de sobra para mantener a sus tres hijos: David, Ariel y Haydee. Desde 1977 habitaron un hogar humilde de Gutierrez al 3300, al fondo, en Lanús Este. El padre trabajó como chofer de camiones y nunca pudo juntar la plata suficiente para llegar a la casa propia. El silencio que rodeó a la intoxicación de su hija fue una operación política:

- En forma off the record nos enteramos que 'por orden superior' se prohibió la internación de Haydee dentro de la comuna, y por eso se la internó en el Hospital Finoquieto, de Avellaneda.

La últimas noticias de esa chiquita de 6 años con plomo en su sangre fueron devastadoras:

- A los padres de la nena le ofrecieron un departamento en la zona de Claypole, en el Barrio Don Orione, a cambio de silencio. Ahí perdimos el rastro de la familia. La última información que tuvimos la brindó un repartidor de soda del barrio. Dijo que la vió. Parecía una viejita. Su intoxicación fue tan grave que aparentaba ser una persona de 80 años... (30)

 

Cucho, el cuidador de autos que se estacionan frente al miniestadio de Lanús, no lo podía creer: cuando abrió la mano y advirtió que el billete que le habían dado de propina era un colorado de cien pesos casi se cae de espaldas.

¿Quién había sido el generoso automovilista?, se preguntó el laburante. Levantó la mirada y lo reconoció de inmediato. Manolo había asistido a un torneo internacional de tae kwon do, la pasó bien, y quiso compartir su alegría. El hombre es así de bueno. (31)

 

Manolo Quindimil es un caudillo con trazos de realismo mágico:

- No se le tiene respeto intelectual. Pero se le tiene cariño...

La fuente, una vecina de Valentín Alsina que afirmó conocerlo desde siempre, dice que se trata de un hombre honesto:

- Tiene pocas luces...,  pero es honesto.

Sin embargo, en el juzgado de Marcos Martinez, del fuero Criminal y Correccional de Lomas de Zamora, se tramita una denuncia por una nutrida lista de acciones reñidas con ley, sintetizadas bajo la figura de asociación ilícita.

La demanda se inició tras la irrupcción televisiva de su ex director de Prevención de la Salud, Hugo Salice. El hombre no tuvo mejor idea que pedir una coima de 70 mil dólares delante de una cámara de Telenoche Investiga. Para lavarse la manos, Quindimil habría recurrido a una poco feliz imagen. También se ventila en los tribunales:

- Hagan los negocios que quieran..., pero no me involucren a mí.

 

En las calles de Lanús abundan las historias: de tanques de acero y puentes gigantescos y herrumbrados de viejas aceiteras abandonadas, de extraños tornados con ráfagas de viento que abatieron postes de alumbrado, se llevaron techos y derrumbaron paredes en Villa Obrera -a eso de las tres de la mañana-, de vecinos que besaron las manos de Eva Duarte y escribieron leyendas con su propia sangre en las paredes -Evita, mañana cumpliremos con Perón-.

En los días de elecciones un rumor recorre la ciudad, de boca en boca, y con cierto temor en las miradas de los mensajeros :

- Manolo está muerto -confía uno en secreto y a media voz-, pero la noticia va a ser confirmada después de la elección...

La versión, siempre, la hecha a rodar la Liga Federal -dicen los amigos de Manolo-:

- ... ellos no saben que es eterno...

La verdad es que alguna afección extraña aqueja a Quindimil en las épocas de elecciones. Por lo general los días finales de campaña los pasa internado. Y allí aparecen los corrillos de palacio:

- Manolo no gobierna. Las decisiones las toma su entorno.

Siempre fue igual. Perpetuamente retornó triunfante a su despacho. Allí lo aguardó uno de sus objetos más preciados: el traje que perteneció a Eva Perón y que compró por una cifra nunca revelada.

Allí también guarda los atributos de manosanta: los amuletos, los fetiches, las imágenes y los cuernitos que requieren sus curaciones de empacho y mal de ojos.

 

(1) Gabriela Cerruti, El Jefe. Ed. Planeta.

(2) La empresa pesquera de la familia Antonio es "Estrella de Mar". El "Operativo Langostino", uno de los decomisos de droga más importantes de la Argentina, halló la cocaína incautada dentro de cajas de calamares de la firma.

(3) Reconstrucción de los componentes del grupo a partir de los datos publicados en El Jefe, ver 1.

(4) Testimonio de un ex diputado nacional. Entrevista del autor.

(5) Mario Cassese, ex secretario de Salud, periódico La Tribuna, de Morón, 29-12-88.

(6) Rubén Chorbadjián, ex secretario de Hacienda, documento partidario, s/fecha.

(7) Rendición de Cuentas del Ejercicio 1994.

(8) El Diario, de Morón, 1ª y 2ª quincena de noviembre de 1995.

(9) Juzgados Correcionales de Morón Nº 1, Nº 2, Nº 7. Causas 20.920, 22.919, 21.576, 12.969 y 13.420. Incluyen:  abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público, malversación de caudales públicos, en concurso material y en reiteradas oportunidades. En la Causa Sideco -que se verá más adelante- intervino la Suprema Corte de la Provincia y la Corte Suprema de la Nación.

(10) Idem 7, 12 de enero de 1995. La versión nunca fue desmentida.

(11) Diario y Revista La Hoja, San Miguel, 31 de diciembre de 1996.

(12) Situación procesal de Hernández al momento de ser elegido candidato a concejal: Cámara Criminal Nº2 de los Tribunales de San Martín, causa Nº 21.377 derivada de la causa Nº 39.481, tramitada en el Juzgado Criminal y Correccional Nº 7 a fines del '90, caratulada "Rosatti contra Hernández Manuel y otros", por defraudación. El 29 de setiembre del '92 el juez Iacaruso encontró semi plena prueba del delito y dictó el auto de prisión preventiva en base al artículo 173 inciso 11 del Código Penal. El 7 de setiembre el fiscal pidió 3 años de prisión para Hernández. Según los artículos 248 y 255 de la Ley Orgánica de Municipalidades Hernández está inhabilitado para ser concejal, ni siquiera pudo haber sido candidato, aseguró el concejal Daniel Hagelin (UCR).

(13) La Hoja de San Miguel, 13-9-96.

(14) Testimonio del sargento Victor Ibañez, 24-4-95.

(15) Informe de Coyuntura, Edición Especial Provincia de Buenos Aires. Centro de Estudios Bonaerenses, diciembre de 1996.

(16) Interdiarios, 14-1-94.

(17) Los elementos informativos de ese relato fueron extraídos de la revista La Hoja, San Miguel, 31 de diciembre de 1996.

(18) Los testimonios pertenecen a concejales, ex concejales, dirigentes partidarios de la oposición y ex punteros del oficialismo. Entrevistas del autor.

(19) En base a testimonio de Octavio Lucarelli, jefe de Relaciones Comunitarias de Cristalería Rigoleau y, posteriormente, Cattorini SA. Entrevista del autor.

(20) Rendición de cuentas ejercicio '96.

(21) Relato en base a testimonios de punteros de Berazategui, Diario La Palabra de Berazategui, Página/12 - Andrés Klipphan-, despacho de Agencia AIBA de La PLata, del 11-4-94, instrucción del Juszgado Criminal Nº 10 de San Isidro.

(22) Informe Area de Contaminación, Municipalidad de Lanús.

(23) y (24) Idem 22.

(25) Comunicado de prensa de la municipalidad de Lanús, 25-12-94.

(26) Periódico La Defensa, de Lanús, Nº 674, 2-4-97.

(27) Rubén Méndez, presidente de la Agrupación Ecológica de Lanús.  Entrevista del autor.

(28) Idem 22.

(29) Los números de orden de las historias clínicas son: 221.977 y 222.274. El profesional interviniente fue el Dr. Miguel Angel Naser, Jefe del Servicio de Pediatría y Neonatología del Hospital Interzonal Prof. Ricardo Finochietto.

(30) Idem 27.

(31) Idem 26.

 

Los códigos (1)

 

Piratas del asfalto, de posta, es otra cosa. Hablamos de otra gente. Es gente que no toma mate con punteros ni capangas. Se trata de una cuestión de códigos.

 

- Piratas del asfalto es una ramificación de la delincuencia. No tiene nada que ver ni con la violación ni con la venta de bebés. Son las únicas dos cosas que no se perdonan.

- ¿Qué significa 'que no se perdonan'?

- No es aceptable que vos estés en cana y venga alguien y te robe el bebé. Te volvés loco. Por ende adentro no está perdonado. No está perdonado que vos estés preso y te cojan a tu hija. Porque no te podés defender. Esto es en defensa de la causa.

Violación y venta de bebés es artero, es algo feo. Y que no se perdona quiere decir que estamos hablando de la vida: se mata.

Entró, se mató y se acabó.

Es un pan más que comemos nosotros, los delincuentes.

 

El tipo que no rancha tampoco es el narco. El narco no rancha con el delincuente.

Pero no porque sea malo ser narco, sino porque no es delincuente.

Se puede ser narco por circunstancias, pero el chorro siempre es chorro. Una semana, dos semanas puede vender pala, pero no va a aguantar agarrar un fierro para ir a buscar plata para no vender más. ¿Me explico? Va a buscar plata para no vender más.

Va asaltar un banco o un garrafero y va a decir:

_ Por fin me dejo de vender esta mierda.

Después viene el hambre o por ahí tiene que financiar otro trabajo. Quiere hacerse un camión y tiene que campearlo durante quince días porque no conoce bien por donde viene, y entonces necesita plata para la nafta, el desayuno y los cigarrillos.

La única forma de conseguir esa plata es vendiendo un poco de merca. Son circunstancias.

 

El narco no está considerado delincuente. El narco es vendedor de muerte y el delincuente no genera vida, genera circunstancias. La de él, de tener hambre e ir a robar o la circunstancia de zafar. Porque de repente yo me pongo un almacén y no robo más. Eso no quita que el día de mañana me funda y vuelva a las andanzas para poner otro almacén.

Pero el narco no tiene nada que ver con la delincuencia. El narco es un sorete. No hay forma de encontrarle otra palabra: sorete. Si querés ponerle un adjetivo calificativo diferente no lo vas a encontrar. Es un sorete.

Atrás de la pala, con los narcos, se pueden voltear desde familias hasta imperios. Por eso hay que matarlos. Por eso los matan en Bolivia. Cuando les sacan la plata no los dejan vivos, los matan. Como corresponde.

- ¿En Bolivia el que la produce no se considera narco?

- Ahí hablamos de patriotas. En Bolivia hay gente como la gente. No hablamos de punteros traidores.

 

(1)  Testimonio de un malandra del Conurbano bonaerense. Entrevista del autor.

 

Las colinas del sur   

 

Descripción oficial: Florencio Varela es un distrito de perfil netamente agroíndustrial, con ubicación estratégica para el comercio. Dista a 26 kilómetros del puerto de la ciudad de Buenos Aires, 32 del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, 29 del Aeroparque Jorge Newbery y 28 de la Zona Franca de la capital provincial, La Plata.

Es atravesado por la Ruta Nacional Nº 2, principal vía de comunicación de los productos cuyo destino es el sur de la provincia, por la Ruta Nacional Nº 1 y las rutas provinciales Nº 4 y Nº 6, que permiten desarrollar el comercio vía terrestre con las regiones sur y oeste del país, así también hacia Chile como a los países de Mercosur.

Florencio Varela es una ciudad con historia de trabajo y desarrollo ecológico. Cuna natal del naturalista Guillermo Enrique Hudson.

Es uno de los principales distritos productores de frutillas y flores de la provincia de Buenos Aires.

Geográficamente privilegiado, la región desarrolla un sistema de colinas. Tiene el clima de las sierras pampeanas. Posee uno de los puntos más altos de la provincia.

Hoy, con un total de 20,600 hectáreas y 280 mil habitantes, Florencio Varela tiene una proyección hacia 1999 de 5 mil hectáreas de superficie sembrada, una producción de 60 mil kilogramos de miel, 400 mil aves en postura, 12 mil cabezas de ganado vacuno, 14 mil cabezas de porcinos, 360 toneladas de carne de conejo y 550 hectáreas vinculadas a la producción de flores.

Se prevé la radicación de un total de 370 industrias, respecto de las 170 actuales. (1)

 

La verdura: Primero se pasa el tractor. Se ara y se deja la tierra lista para sembrar. Algunas quintas tienen sembradoras automáticas y en otras siembran a mano. Después se lleva el agua. Puede ser riego por aspersión, surcos, o con regaderas de 10 litros.

Al nacer la planta, los productores que no tiran matayuyos, empiezan a escardillar alrededor. Manualmente. Lo hacen con un escardillo: es como un zapin, pero cortito. Cardillan todo el pasto que no sirve.

 

- ¿De qué verduras estamos hablando?

- Y bueno... -piensa el hombre, mitad gremialista y mitad peón de campo-, hablamos de lechuga, acelga, espinaca, tomate, remolacha, achicoria. Todo lo que es verdura de hoja. También zapallito, morrones, frutillas... (2)

 

En invierno la planta tarda en crecer entre 80 y 90 días. En épocas de temporada en cuarenta días está lista para cortar. El secreto está en el clima: mucha agua y mucho sol.

Después la cortan y la ponen en jaulas. La jaula es el cajón. Todo el trabajo es manual: planta por planta. Es un trabajo de artesanos. La jaula tiene entre 12 y 13 kilos.

Y después se vende. El precio depende del mercado.

El productor puede arrancar vendiendo a 4 pesos la jaula, pero a lo último la puede vender en 1 peso. Una hectárea produce unas 500 jaulas.

La jaula plástica cuesta 50 centavos. El flete son otros 50 centavos. El 30 por ciento es para descarga y DGI en el mercado. En plata líquida, de entrada, el productor tiene un 50 por ciento en gastos fijos. Y el resto es intermediación:

- El verdulero va al mercado y pregunta puesto por puesto. Mira la lechuga. Uno se la vende a 4, otro a 4, otro 3, y por ahí encuentra a uno que se la vende a 1 pesos. Y ahí compra.

 

El trabajador rural: Por convenio debería ganar 20 pesos por día, en jornadas de 8 horas.

- Si tienen que trabajar más, exigimos que cobren horas extras.

En la mayor parte de los distritos con superficies destinadas al trabajo rural la actividad se desarrolla de modo marginal.

- El 90 por ciento de los trabajadores rurales está en negro. No tienen aportes previsionales, obras social, ni sindicato. No tienen ninguna regularización.

En Florencio Varela pueden llegar a contarse 3 mil trabajadores en temporada alta.

Si el trabajador rural es boliviano las condiciones son peores. El pago son 3 pesos por día -y en ello se incluye la mano de obra de toda la familia-, con alojamiento y comida:

- ¿Sabés lo que es el alojamiento? Viven adentro de un galpón. Los baños parecen los de campaña del Ejército: un par de cañas a la vuelta del galpón, un pozo de un metro, y un par de tablas tiradas arriba. Eso es el baño.

A los chicos, a los 6 años, ya los ponen a trabajar. Cuando son más chicos, la boliviana los tiene acostados en una jaula, en algún surco, al lado de donde ella está trabajando. De ir a la escuela, ni hablemos...

 

La cama de los chicos está junto a los tachos de fertilizantes. Ni el padre ni la madre conocen de venenos. El hombre, a la mañana, va a salir a curar la verdura sin barbijo ni guantes. Con la mochila en la espalda va a caminar entre los surcos dándole al matayuyos. Por la tarde, la madre va a acostar a su hijo bajo una de esas plantas.

 

Todo empezó con la mediería. El sistema involucra a no menos de 80 mil trabajadores de las quintas del Conurbano:

- Lo único que falta para convertirse en esclavitud es que el salario se pague con el techo y la comida.

 

La mediería es una forma contractual: una sociedad de hecho entre un trabajador y un productor. El trabajador aporta su fuerza física. La de él y la de su familia. El acuerdo, incluso, se establece por escrito. Pero no existe un figura legal que lo sustente. Se trata de una instancia derivada de la Ley de Arrendamientos, dirigida a la contratación de maquinaria para levantar una cosecha.

En la mediería el hombre -y su familia-, ocupa el lugar de la máquina.

Desde hace dos décadas la zona hortícola y florícola, en el cinturón verde del Conurbano -La Plata, Cañuelas, Marcos Paz, Brandsen, Pilar, E. Etcheverría, Escobar, Florencio Varela-, que rodea a la Capital Federal, tiene convenios específicos por rubro: papa, ajo, lechuga, cebolla. En total hay 19 convenios por cada rama de la producción agrícola.

 

 

El subscretario de Trabajo de la provincia era Orlando Caporal -posterior apoderado legal del gobernador-. Los trabajadores rurales lo conocen:

- Tenemos documentadas todas las inspecciones que se hicieron desde la subsecretaría de Trabajo provincial, y todas las irregularidades que encontraron. Caporal hacía las inspecciones en la época de la campaña política. Tenía mucha prensa, pero después no pasaba nada.

Durante su gestión se aprobó la Resolución 450/92. Allí nació la figura de la mediería: los contratos entre productores y trabajadores iban a ser inscriptos en la subsecretaría. Se abrió un registro de mediería.

El trámite es simple, elemental: el productor lleva el contrato y el Estado provincial le estampa un sello. El contrato tipo fue elaborado por los mismos abogados de la subsecretaría:

- Los productores dijeron que, si la subsecretaría les daba validez, entonces eran trabajadores autónomos. Decían que eran socios.

El sindicato impugnó la Resolución:

- Lo que nosotros planteamos es que si eran socios, porque no se hacía un contrato de sociedad, entre capital y trabajo. Si son socios, que sean socios de verdad...

De este modo se evitó que el productor reconozca una relación de dependencia.

- Para el gremio hubo un acuerdo..., algo pasó. Esto se arregló con la Cámara Hortícola de Mar del Plata y la de Olmos. Entre gallos y medianoche se firmó un convenio con la subsecretaría.

La Comisión Nacional de Trabajo Agrario -del ministerio de Trabajo de la Nación-, posteriormente, emitió un dictamen por el que declaró la nulidad de la Resolución 450/92. La subsecretaría provincial, en realidad, no tenía ninguna injerencia en el trabajo rural. Se trata de una actividad nacional para la que no está habilitada a crear figuras contractuales:

- Nosotros la impugnamos, pero se sigue llevando adelante.

 

Ciccone:

 Florencio Varela es una ciudad dormitorio. La gente va a ella a dormir. Y, los que pueden, se van de ella a trabajar. El negocio más rentable, entonces, es el transporte público de pasajeros.

Sin embargo, la empresa El Halcón SA, que llevó y trajo decenas de miles de pasajeros diarios durante cinco décadas, estuvo en 1996 al borde de la quiebra.

La magnitud de la empresa está dada por algunas de sus cifras: en abril de 1996 tuvo en la calle 245 unidades por día, y en las primeras tres semanas recaudó $ 1.400.451.-Del concurso preventivo, de todos modos, no salió ilesa:

Señor Juez, ésta Sindicatura está profundizando cada día más la vigilancia en los negocios y en la administración de la Concursada. Como resultado de ello, hoy es de resaltar que la misma se encuentra en lo que podría llamarse una meseta harto peligrosa y crucial para su futuro y que de no revertirse a la brevedad, la hará desembarcar en una inevitable quiebra. (3)

 

La situación fue aprovechada por el Bloque Justicialista del Concejo Deliberante local para modificar el resultado de una licitación. Fue un negocio chiquito. El Halcón SAT había sido pre-adjudicada con la concesión de un servicio interno de transporte -Línea 503-.

Pero la bajaron: surge del informe judicial la deficiente solvencia técnica y financiera de El Halcón. Este Cuerpo considera que no reúne los requisitos exigidos en el Pliego de Bases y Condiciones, no resultando por ello su oferta la más conveniente a los intereses municipales. (4)

Acto seguido le otorgaron la nueva línea de transporte de pasajeros a la Empresa 30 de Agosto. Era el 3 de octubre de 1996.

El informe judicial había sido claro. Decía otra cosa, y los concejales entendieron que había que apurarse:

Se fijó el valor de la empresa en $ 6.533.750.- Se anotaron dos oferentes interesados en su compra, quienes ya han presentado en el expediente su propuesta de pago a los acreedores. Cuentan hasta el 13 de noviembre para obtener las conformidades necesarias de acreedores y de capital y así adquirir la empresa. (5)

El bloque justicialista no esperó a los nuevos dueños.

 

La versión oficial de la crisis de la empresa tiene componentes más complejos. Se mezcla en una trama de intereses cruzados y un tanto más difusos:

 

Nuestra empresa, que cuenta con cincuenta y tres años de antiguedad, debido a la liquidación de la Compañía de Seguros Fortaleza en el año 1988, afrontó un pasivo de 12 millones de pesos, el que tendría que haber sido asumido por el INDER. El reaseguro nunca existió y la empresa quedó abandonada a su suerte.

El juez del concurso fijó el vencimiento del período de exclusividad el 23 de agosto -plazo en el cual los acreedores deben presentar conformidad a la propuesta de pago presentada por la empresa-. hemos obtenido la conformidad de los acreedores necesarios para aprobar la propuesta de pago: DGI, municipalidad de Quilmes, Banco Crédito Argentino, BanSud, subsecretaría de Trabajo, UTA, SMATA.

La excepción fue el acreedor Trainmet Ciccone Sist. S.A.. Por contar con un alto porcentaje -30,81% en su categoría, resulta definitorio para la aprobación del acuerdo.

Los directivos de la empresa acreedora -Luis Carral, entre ellos- modificaron su actitud exigiendo garantías que decían ser impuestas por IBM Argentina. Si queríamos la adhesión nos exigían un millón de dólares sobre la mesa en garantía.

IBM Argentina desmintió categóricamente con documentación que obra en nuestro poder su responsabilidad en el planteo de las exigidas garantías.

Estas exigencias no se tratan más que de una forma de llevar nuestra empresa a la quiebra, para aleccionar y atemorizar al mercado, en especial la resto de las empresas de colectivos, casi todas clientes de la firma en cuestión vendedora de la máquinas expendedoras de boletos fabricadas por IBM.

Trainmet Ciccone tiene en su directorio a directivos de empresas de transporte vecinas a los recorridos de la nuestra, dirigentes de FATAP y de la Cámara de Transporte de la provincia de Buenos Aires.

Está compuesta por las firmas Trainmet SA y Ciccone Calcográfica.

Es inentendible que el productor de ésta crísis social -que deja a 1200 familias en la calle- sea un proveedor de la provincia de Buenos Aires. (6)

 

Ciccone Calcográfica provee al Estado bonaerense las chequeras del Banco Provincia y los tickets y billetes de la Lotería provincial, entre otros servicios. Esta empresa fue vinculada con el empresario Alfredo Yabrán por el ex ministro Domingo Cavallo.

Es socia de OCA en la confección de documentos de identidad. En la investigación judicial del caso Cabezas, además, se descubrieron comunicaciones telefónicas entre propiedades de Yabrán y Ciccone Calcográfica.

Esa investigación, además, determinó que al celular 418 39 74, instalado en la secretaría privada de Julio Pereyra -jefe comunal de Florencio Varela-, se habían producido seis llamados telefónicos desde Yabito SA, una de las escasas empresas que Alfredo Yabrán reconoció como de su propiedad. Toda una casualidad.

 

Electra, una fundación: En 1992 el cólera había llegado a la Argentina. Y lo había hecho para quedarse. La miseria que lo atrajo abunda en el Conurbano bonaerense. Desde los municipios más pobres se implementaron rudimentarias campañas de prevención: hierva el agua antes de beber, decían los afiches pegados en las paredes de las unidades sanitarias barriales.

Pero la pobreza tocó tal grado de extremidad que, en muchos barrios, ni siquiera había agua para hervir.

En la actualidad -1992- solo el 7,6% de la población se halla abastecida con agua potable, y el 8% con desagues cloacales.

De modo que los vecinos tengan algo que hervir en sus ollas, el Municipio lanzó un plan para la instalación del agua potable en los barrios.

Florencio Varela -un típico distrito del segundo cordón del Conurbano- es una ciudad de casas bajas. Sólo se han construído 3 edificios de más de cuatro pisos. En la ciudad, de 300 mil habitantes, hay tres ascensores. En las últimas dos décadas vivió una explosión demográfica: triplicó su población. Los barrios se suceden a través de calles angostas. Las pocas asfaltadas reciben el tránsito de camiones, colectivos, ciclistas, carros y peatones. Las casitas -tipo dado- se repiten en toda la superficie urbana. La mayor parte es campo.

El 19 de de febrero de 1992 sesionó el Concejo Deliberante local. Ese día se aprobó un convenio entre la provincia, la municipalidad y una entidad privada. Iban a llevar el agua potable a los barrios. La trama intima, en realidad, se había iniciado ocho meses antes, en la ciudad de La Plata.

El encargado de explicar los alcances del proyecto fue Carlos Kunkel, secretario de Gobierno interino, en representación del entonces intendente, Julio Carpinetti.

El funcionario, cuando tuvo que explicar el orígen y el rol de la Fundación Electra en el proyecto, omitió información de modo descarado:

- Quisiera conocer la trayectoria de la Fundación, sus fines y si cuenta con personería jurídica, preguntó un concejal.

- Tiene la palabra el señor secretario de Gobierno interino, dijo el presidente del Concejo.

- Puedo hablar, por lo que conozco, de los objetivos generales que persigue -respondió Kunkel-. Lo cierto es que un grupo de ciudadanos constituyó esta Fundación, que es una forma de asociación, con personería jurídica. Las razones íntimas que llevaron a su creación las desconozco, porque no ha tenido ningún tipo de participación institucional la Municipalidad ni el Concejo. (..)

La intención que se plantea es que en esta gestión del intendente Carpinetti, logremos llegar con agua potable a toda la población de Florencio Varela que sea posible. (..)

- Vemos con buena disposición que la obra se realice -interrumpió un concejal-, pero queremos saber si la Fundación cuenta con el respaldo suficiente y qué otras actividades realiza.

Con respecto a las actividades de la Fundación Electra, quiero aclarar que yo no la integro y, por ese motivo, no estoy en condiciones de responder a esa pregunta totalmente, porque desconozco todas las actividades que realiza. (..)

Un elemento importante a tener en cuenta en relación con el tema de los fondos es que la Fundación Electra es una entidad de Bien Público y también recibe parte de los fondos que se generan mediante el funcionamiento del Bingo, que está en Florencio Varela. Eso produce una determinada cantidad de fondos, lo cual está supervisado por la Lotería de la provincia de Buenos Aires. (..).

- Si ningún otro señor concejal hace uso de la palabra, se va a votar el tratamiento sobre tablas del asunto.

El presidente cuenta las manos y dice:

- Afirmativa por unanimidad, en particular y en general. Queda sancionada la presente ordenanza. No habiendo más asuntos que tratar, queda levantada la sesión. (7)

Eran las 12 y 10.

 

A los 20 días del mes de agosto de 1991 -seis meses antes de la sesión-, el entonces ministro de Obras y Servicios Públicos de la provincia, Eduardo Quiñones (8), el entonces intendente Carpinetti y el representante de la Fundación Electra, Oscar Sierra, suscribieron la Carta de Intención que inició el plan.

Se estableció el rol de cada una de las partes: para la Fundación Electra se reservó la tarea de promover y ejecutar las obras de agua potable en siete barrios de Florencio Varela.

Todavía no se hablaba de cifras.

Setenta y tres días antes de la firma de la Carta de Intención, y ocho meses antes de la sesión que la convirtió en Ordenanza, el Director Provincial de Personas Jurídicas recibió una solicitud de reconocimiento.

Era el 7 de junio de 1991. Oscar Sierra, como presidente de la Fundación Electra, se presentó en el despacho para solicitar la aprobación de los estatutos y su reconocmiento como persona jurídica. La entidad había sido constituída tres días antes: el 4 de junio de 1991, con domicilio legal en la calle Alberdi 122, de Florencio Varela.

 

Se le otorgó un número de matrícula -10.630-. Desde ese momento el plan ingresó en una aceleración vertiginosa. El 27 de noviembre quedaron acordados los terminos del proyecto con el Servicio Provincial de Agua Potable y Saneamiento Rural -SPAR-. El 2 de diciembre ingresó al municipio y se convirtió en expediente. El 11 de ese mes, la comuna le solicitó a Electra la presentación de la nomina de empresas para llamar a una compulsa de precios. El día 17 la lista ya estaba confeccionada e ingresó al municipio. Diez días después, siete empresas -a través de Electra- presentaron sus presupuestos.

El 3 de enero -mes de feria- el entonces intendente Carpinetti y su entonces secretario de Gobierno, Julio Pereyra, decretan la autorización a la empresa beneficiada -PODIC S.A.- a realizar tareas de promoción y relevamiento.

A la semana siguiente se abre el libro de pases de punteros: el gobernador convocó a Carpinetti a presidir el Ente del Conurbano, donde el ex intendente tendrá la posibilidad de manejar cerca de dos millones de dólares por día.

La tercera semana de enero -el día 20- Julio Pereyra puso su primer firma sentado interinamente en el sillón de intendente: dispuso por decreto la apertura del Registro de Opositores a la obra.

Se había acordado un convenio con la provincia, se le abrió la puerta del municipio a una Fundación desconocida, se convocó a una compusda de precios y se autorizó a operar a una empresas privada cuando el Concejo Deliberante todavía no había votado la ordenanza que aprobaba el proyecto.

Cada vecino tendría que pagar 304 pesos por frente. Y lo podría hacer hasta en 12 cuotas de 35 pesos, más un adelanto de 75 pesos. La operación involucró una cifra superior al millón doscientos mil dólares. (9)

 

La verdad:  Nos dirigimos a usted -dice la nota- a los efectos de designar y autorizar al Dr. Carlos Kunkel para que en forma conjunta o separadamante con los que suscribimos gestione la personería juurídica de la Fundacación denominada Electra, domiciliada en la calle Alberdi 122, de Florencio Varela, quedando facultados a adjuntar documentación, notificarse, solicitar información y retirar desgloces, incluso de las copias de Actas Constitutitivas y estatutos presentados, y posterior retiro de la resolución que otorga la personería jurídica y finaliza el trámite. (10)

Carlos Kunkel, el secretario de Gobierno interino, que el 19 de febrero de 1992 afirmó en una sesión pública del Concejo Deliberante que no integraba la Fundación y desconocía las actividades que realizaba, era el profesional que ocho meses antes había sido encargado por la misma Fundación para tramitar su reconocimiento legal. Al momento de elaborar ésta investigación, Carlos Kunkel -un hombre de leyes con un lejano pasado montonero- era el secretario Legal y Técnico del la municipalidad de Florencio Varela.

El domicilio de Electra, a su vez, tampoco fue ejeno a la trama: en Alberdi 122 funcionó durante largos años el local partidario de Julio Carpinetti.

El Acta Constitutiva de la Fundación Electra tiene estampadas cinco firmas. Una de ellas corresponde a una ciudadana que desarrolla actividades públicas en Florencio Varela: Beatriz Mohni de Pereyra -tesorera de la Fundación-, esposa del intendente Pereyra y titular del Consejo de Defensores de la Niñez.

El bingo del que recibió fondos la Fundación funciónó sobre la ex Ruta 2. En ese local, Aron Ostrowiecki -Tate- explotó una bailanta, primero, y luego instaló la agencia que se encargó de proveer 3 mil patrulleros sin patente a la Policía bonaerense.

Cuando ésta investigación contacto telefónicamente a Oscar Sierra -presidente de Electra-, en su domicilio de la ciudad de La Plata, el hombre manifestó un absoluto y extraño desconocimiento del tema. Su propuesta fue llamativa::

- No sé de que me habla, pero si quiere lo podemos charlar personalmente...

 

Cuatro años después de los hechos solo han quedado los restos:

La Comisiòn Directiva de la Sociedad de Fomento Gral. Manuel Belgrano se dirige a usted para ponerlo en conocimiento de lo que está pasando en nuestro Barrio con respecto a la obra de agua corriente realizada por la empresa PODIC S.A., ya que han llegado intimaciones a los frentistas para ejecutar la cobranza de las deudas por el no cumplimiento del pago de dicha obra. El que suscribe y firma es un abogado.

Poniendo en su conocimiento que los 80 frentistas afectados no se niegan a pagar sino que le es demasiado el interés que les cobran y temen volver a tener el mismo problema con la empresa PODIC, la cual nos fue impuesta por el municipio de Florencio Varela, ya que dicha empresa había ganado la licitación no estando nosotros de acuerdo con dicha empresa. (11)

 

La Voz del Campo, una cooperativa: El intendente municipal de Florencio Varela hizo un coctel inédito. Y le resultó indigesto: convocó a los desocupados del distrito que no tenían siquiera para pagar un boleto de colectivo y les querían cobrar el doble por la instalación del agua corriente. Utilizó el perfil agrario de su municipio -grandes extenciones de tierra improductivas-. Aplicó las condiciones laborales impulsadas desde la subsecretaría de Trabajo bonaerense. Y se sentó a esperar que crezca la lechuga.

 

En 1995 la municipalidad de Florencio Varela convocó a los desocupados del distrito para trabajar en una cooperativa agraria: La Voz del Campo. Doscientas personas -hombres y mujeres- creyeron ingresar al reino de los cielos. En realidad, entraban al infierno.

- Para nosotros -dijo el intendente al anunciar el proyecto-, es una alegría poder llevar mano de obra, trabajo y dignidad a las familias de Florencio Varela. Yo me siento muy contento. Ustedes -por los periodistas- pudieron ver que la mayoría de la gente preguntó: ¿cuándo empezamos?

Los tres primeros meses la paga fue de 200 pesos. El dinero llegó a través de subsidios del ANSSeS, en concepto de capacitación.

El ministro Carlos Brown visitó los campos. La producción agraria del distrito se extendía en el horizonte. La mirada del funcionario se perdió en la lejanía. La paz del lugar lo relajó y le abrio la mano: prometió la entrega de 50 mil pesos más para el proyecto:

- Estoy muy satisfecho de esta visita a Florencio Varela y a sus emprendimientos agropecuarios. Veo que están avanzando notablemente. He felicitado al intendente Pereyra por ésta acción.

El proyecto era atractivo. Podría haberse convertido en un ejemplo para otras zonas del país: generación de fuentes de trabajo en tierras improductivas. Y además, producir alimentos. Al ser una cooperativa, sus integrantes iban a recibir una parte proporcional de su trabajo: no sólo dejaban de ser desocupados, sino que también pasaban a ser patrones.

- Yo estaba sin trabajo y como soy el sostén de mi casa, tengo que llevar si o si la comida para mis hijos, me metí acá porque creí que era un gran proyecto.

Durante los tres primeros meses todo fue bien. En enero de 1996 cambió el trato. Cesaron las visitas. Ni al intendente ni al ministro se los volvió ver pasear entre los surcos.

A los pocos días, en cada campo, aparecieron los encargados: controlaban los horarios y hacían las fichas donde debían asentar la actitud de la gente ante las nuevas condiciones de trabajo.

- Trabajen, porque ésto es de ustedes, le decían los encargados a los cooperativistas que pasaban todo el día en los surcos.

Había que regar. No tenían elementos y el agua a los campos llegaba en regadera. Cientos de viajes por día, cuidando las plantas que creían propias.

La primer cosecha fue de rabanitos. Estaban contentos. Tenían la esperanza de que ahora verían algo de plata en serio. Ya no cobraban el subsidio de la municipalidad. Pero la municipalidad no les decía cuántos subsidios cobraba a nombre de La Voz del Campo:

Un subsidio del ministerio del Interior, de 75 mil pesos, debía usarse para comprar herramientas:

- ¿Sabés con qué plantabamos tomates? Con palos...

Pasó la cosecha de rabanitos.

- Al levantar la cosecha nos prometieron que ibamos a ganar de 500 a 700 pesos por mes.

Pasaron varias cosechas y lo único que vieron fue emperar, jornada a jornada, las condiciones de trabajo:

- El que no quiere trabajar 12 horas que se vaya, les decía uno de los concejales -Daniel Zisuela- que manejó el proyecto. (12)

Los camiones y camionetas del municipio venían a retirar la verdura para comercializarla. Los trabajadores, en cambio, no podían comer una sola planta de su propia producción.

Se estima en 180 mil dolares el total de la producción de verdura de la cooperativa, mientras duró. Ese dinero no fue a los trabajadores:

- Acá tengo el recibo del mes de febrero. Liquidado de puño y letra por Zizuela: $ 46.-

 

El 27 de junio de 1996 se radicó en el Juzgado Criminal Nº1, del Departamento Judicial de Quilmes, una denuncia por malversación de fondos, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad.

Los trabajadores, delante del juez, dijeron lo que les tocó vivir:

 

- Trabajabamos hasta 16 horas diarias. Bajo el sol. No teníamos siquiera un baño. No teníamos agua. No teníamos siquiera un techo donde guarecernos los dias de lluvia.

 

- Yo estaba embarazada. Y cuando plantié mi problema me dijeron que si o si tenía que ir a trabajar. Y perdí mi bebé.

 

- Nos pagaban en negro. Nos daban de a 20 pesos.

 

- Me mandaron decir por el secretario que me deje de romper las pelotas con el campo..., si sigo reclamando me iban a tirar con munición gruesa, me dijeron.

 

Un año después de la denuncia judicial la causa sigue allí. Cada tanto entra en nuevo expediente. Alguna dependencia envía la respuesta a un pedido de informes. Y nada más. Nadie tiene apuro para ver llegar a la Justicia.

 

El intendente Pereyra nunca quizo hablar del tema. Cuando saltó la denuncia debió acudir de apuro varias mañanas a La Plata. Pero nada más. Está tranquilo, como si hubiera cometido una travesura infantil. Es su infancia, justamente, el momento menos conocido de su biografía: los viejos vecinos del barrio recuerdan que él y sus hermanos no fueron criados por su familia natural. De ese vínculo con la familia postiza, nació una relación que él nunca olvidó.

 

De acuerdo a la documentación incorporada a la causa, se habrían llegado a comercializar cerca de 180 mil dólares en verdura. Se estima, además, que en subsidios el municipio podría haber recibido cerca de 400 mil dólares. A ello habría que sumar créditos italianos destinados a la compra de herramientas.

Una de las bocas de comercialización, presumiblemente, fue un mercado de verduras de la ciudad. Ese mercado -Mervar SRL-, fue inscripto en la DGI el 14 de noviembre de 1996. Sin embargo, llevaba funcionando por lo menos un año. El trámite fue realizado por el socio gerente de Mervar SRL, Jorge Dolabjián, abogado.

Este abogado, además, se desempeñó como sindico titular de la Cooperativa La Voz del Campo. Representó los intereses de los cooperativistas. Pero eso no fue todo:

A los veintiseis días del mes de julio de mil novecientos noventa y cuatro, ante mi: Viviana Charchir de Fesler, notaria titular del Registro Nº 8, comparece don Julio César Pereyra, argentino, mayor de edad, casado, titular del Documento Nacional de Identidad 8.575.107, vecino de ésta ciudad, persona capaz, de mi conocimiento, doy fe, quien interviene en el carácter de intendente Municipal del Partido de Florencio Varela, siendo público y notorio y como tal dice: que confiere poder general judicial a favor del doctor Jorge Dolabjían, para que en nombre y representación de la Municipalidad, inicie y prosiga hasta su total terminación los juicios que al presente tenga pendiente o que en el futuro se le suscite... (13)

 

El hombre está rodeado por su infancia. Haciendo pozos para los postes del tendido de cables de Entel no le quedaba para devolver favores. De grande, y sin saber explicar muy bien cómo fue que llegó a ese sitio, Pereyra llegó a un silllón de intendente para mostrar que hay gente de la que nunca se olvidará. Los Dolabjían, la familia postiza de su infancia, es uno de esos casos.

 

(1) Folleto institucional de la Municipalidad de Florencio Varela.

(2) Testimonio de un secretario general regional de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores -UATRE-. Entrevista del autor.

(3) Informe de la Sindicatura al titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 7, de Quilmes, Ricardo Bagú.

(4) Texto de la Ordenanza

(5) Infome del juez Ricardo Bagú.

(6) Carta del presidente del El Halcón SAT dirigida al presidente del Concejo Deliberante de Florencio Varela, Remigio Padilla.

(7) Versión taquigráfica de la sesión del Concejo Deliberante del 19 de febrero de 1992.

(8) Eduardo Quiñones tiene antecedentes meritorios: La sala II de la Cámara Federal en lo Criminal y Correccional de Buenos Aires confirmó la prisión preventiva dictada contra el sucesor de Alieto Guadagni en el Ministerio de Obras y Servicios Públicos bonaerense, Eduardo Quiñones, por pagar un sobreprecio de un millón de dólares en los sucesivos reajustes del contrato -en el marco del Tratado de Asociación Particular Relativa firmado con Italia en 1987-, acusado de pagar un sobreprecio a la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que obtuvo la licitación para llevar a cabo las obras de saneamiento de la cuenca del río Matanza.

(9) Extraído del Expediente Administrativo de la Municipalidad de Florencio Varela: Fundación Electra, 4037-22.225/F/ (2-12-91).

(10) Nota presentada al Director Provincial de Personas Jurídicas, el 7 de junio de 1991. Demás datos consignados en el expediente de la Fundación Electra, del Ministerio de Gobierno bonaerense, Nº 2219-10069.

(11) Carta de la Sociedad de Fomento General Belgrano dirigida al presidente del Concejo Deliberante, fechada el 23 de mayo de 1996. La misma fue acompañada por recibos cancelatorios de la deuda de frentistas, a quienes se le intimó nuevamente el pago. De la empresa PODIC SA -que no participo de ninguna licitación, sino de una compulsa de precios-, se desconoce el paradero. Los convenios de pago tras las intimaciones establecen el acuerdo entre el deudor y Nicolás Enrique Rodriguez Alvarez, cédula de identidad y pasaporte venezolano, cesionario de derechos y acciones de la empresa PODIC S.A. Otras sociedades de fomento presentaron reclamos similares.

(12) El concejal justicialista Daniel Zisuela -dirigente del gremio gastronómico, ex mozo- es uno de los principales implicados en la causa., junto con el intendente Pereyra, y varios funcionarios y familiares del municipio.

(13) Actuación Notarial AFC 2117914.

 

Informática. El viejo cordón industrial entra al primer mundo

 

Don Juan de Garay, en nombre del adelantado don Juan Torres de Vera y Aragón, donó al mismo una parte de estancia en el llamado Valle de Santa Ana. Corría el año 1580. Tenía diez mil varas de frente al Río de la Plata, y nueve mil varas de fondo desde la playa del río hacia el oeste, sobre la márgen sur del Riachuelo de los Navíos.

La vara es una medida de longitud que se usó habitualmente en Castilla. Mide 0,835 metros. Pero variaba en las provincias del reino.

El escribano público que inscribió la donación, recién el 16 de febrero de 1594,

fue don Mateo Sanchez. Esa estancia -tres siglos después- se convertirá en el partido de Barracas al Sud.Los primeros grupos de pobladores se asentaron en la zona alrededor de tres fuentes de trabajo: los saladeros de carne, las fábricas de jabón y la industria del sebo para la iluminación.

En el año 1838 el gobernador -don Juan Manuel de Rosas- quiso saber a cuántos bonaerenses gobernaba.

Fue el primer censo de la provincia de Buenos Aires. Lo practicaron los alcaldes de los pagos, cuarteles, curatos y reducciones de la precaria administración. Debían incluir las profesiones y oficios de cada uno de los habitantes. En las planillas censales figuró el nombre de la persona principal de cada hogar y el titular del comercio, y si este era habilitado en forma permanente.

En la tercer década del siglo XIX eran pocos los vecinos de Barracas al Sud: apenas 556.

Y era también una población bastante homogénea: 526 blancos, 15 pardos y morenos, 14 extranjeros y un hombre de tropa. Para tener registrados a los contribuyentes aún no se requería la asistencia de la informática.

Ellos fueron los pioneros del cordón industrial del conurbano bonaerense.

Bernardino Rivadavia puso la firma sobre la primera disposición gubernamental que alentó las bases para una zonificación industrial, en las inmediaciones de la ciudad de Buenos Aires. Fue en 1822. La actividad alentada era el salado de la carne vacuna y la elaboración del tasajo -carne seca en conserva-, sobre la ribera sur del Riachuelo de los Navíos. Aún era cristalino.

Había sido el gobierno de la colonia, inicialmente, quien señaló a esa zona como punto único de reunión para la guarda y clasificación de los productos destinados al Viejo Mundo. El sitio de guarda eran las barracas.

Medio siglo después, la villa de los vascos -según la definición que usó Domingo Sarmiento desde las páginas del periódico El Nacional para referirse a Barracas al Sud-, contaba con una población total 8.244 habitantes. Contarlos y clasificar su orígen se hizo más complejo. Pero la tarea aún no requería la asistencia de una base de datos.

La población de Barracas en esos años era 50 y 50'. Mitad locales y mitad visitantes: 4.824 criollos, 6 chilenos, 124 uruguayos, 11 alemanes, 1.913 italianos, 810 españoles, 34 ingleses, 5 portugueses, 6 brasileños, 11 norteamericanos, 10 paraguayos, 454 franceses, 15 suizos y 4 extranjeros sin especificar.

En Barracas al Sud funcionó el primer crisol de razas.

Los locales y los visitantes ponían su sudor diario en la naciente zona industrial. En la segunda mitad del siglo pasado había instalados 13 saladeros y graserías, 4 fábricas de carretas, 7 hornos de ladrillos, 1 fábrica de huano, 6 astilleros y 16 fábricas de manteca.

El 11 de enero de 1904 Barracas -por ley provincial-, pasó a denominarse Nicolás Avellaneda. Pero el cambio de denominación no modificó la advocación del Tránsito o Asunción de María Santísima, patrono de la ciudad.

Nueve décadas después, con 344 mil habitantes y los restos del cordón industrial recortado en un horizonte gris, el intendente de Avellaneda estimó que había llegado el tiempo de comprar computadoras.

No fue el único.

Win. Enter. Plin. Caja: En 1994 el municipio quizo reconvertirse. En el ministerio de Economía de la provincia había un Programa que calzaba en el objetivo: para el Fortalecimiento y Desarrollo Comunal. El Banco Mundial pondría la plata: un millón cien mil dólares. Después habría que devolvérsela.

A través del decreto Nº 757/94 Baldomero Alvarez de Oliveira -Cacho-, intendente del ex partido de Barracas al Sud, adjudicó la licitación para informatización de la comuna a IBM -asociada en este caso con la firma CONSAD, el mismo dúo del Proyecto Centenario del Banco Nación-. (1)

De las cinco empresas que participaron inicialmente de la invitación internacional para la presentación de ofertas, tres quedaron en el camino casi de inmediato. Las otras dos tuvieron que ventilar el trámite en despachos judiciales.

La firma Unisys, tras quedar afuera luego de sortear los primeros pasos de la operación, impugnó la designación: resulta extraño el puntaje técnico otorgado a IBM -sostuvo la presentación-, basado a nuestro entender en ese márgen discrecional que tiene el muncipio y, que bien dicho sea de paso, no es ilimitado ya que la discrecionalidad tiene por límite la razonabilidad de la medida adoptada.

La firma ganadora -IBM-, también debió recurrir a los Tribunales. Pero en este caso convocada por el juez Hugo van Schilt -titular del juzgado Nº 7 de Lomas de Zamora-, que consideró atendible la denuncia presentada por el diputado Fernando Solanas por un ramillete de irregularidades. Entre ellas, fraude a la administración pública. (2)

El hecho significativo inicial que produjo la actuación judicial fue quebrar un récord internacional: por primera vez en el mundo se allanó una de las filiales de IBM Corporation.

De lo que Cacho pensaba pagar inicialmente, además, se excedió en una cifra superior a los 600 mil dólares.

 

En el naciente distrito de Ituzaíngo -en el oeste del conurbano-, también se bajó un récord mundial: en apenas 24 horas se analizaron 3 propuestas -148 fojas- para informatizar el municipio, con valores que oscilaron entre el medio millón y el millón y medio de dólares. La celeridad fue tal que incluso hubo tiempo para otorgar la pre-adjudicación en el mismo día. La firma del contrato ocurrió 72 horas después..

Pero en el apuro se obvió la licitación pública.

Desde 1983 Alberto Descalzo -hincha de Boca Juniors- jugó en la reserva de la política local de Morón. Fue concejal interrumpidamente hasta 1991. Criticó con ahínco y persistencia a su compañero Juan Carlos Rousselot. Fue, incluso, uno de los impulsores de la destitución del locutor-intendente.

En 1995 logró arrebatarle un buen trozo de su territorio y cesó en sus críticas. Desde ese momento fue un par. Descalzo llegó a la cima con el aparato de la Liga Federal. Primero enrolado en las huestes de Hugo Toledo. Mas tarde con las de Alberyo Pierri. En realidad, sus inicios fueron en la Lipebo y en las cercanías a Antonio Cafiero. Esa búsqueda permanente de una referencia política provincial le valió el apodo: panqueque.

Una fuente local fue consultada por ésta investigación. ¿Cuál es la característica central de su personalidad?, fue la pregunta. La respuesta fue breve:

- Nunca se sabe lo que piensa...

Descalzo tuvo sus 10 minutos de fama nacional. En los primeros días de 1997 muchos dedos señalaron a su figura cuando se buscó a los responsables de una protesta frente a la vivienda del ex ministro Domingo Cavallo. Según la gente de su barrio que no lo quiere se trató de una operación. Entre los protagonistas hubo integrantes de su agrupación política -7 de Mayo-, y mucho de ellos habían participado el día anterior a los hechos de una entrega de escrituras. La ceremonia había sido presidida por un enemigo público de Cavallo: el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Pierri.

- Muchas madres fuimos engañadas. Si algunas fueron con las bolsas de las compras. ¿Te parece que teníamos intención de insultar a Cavallo? Fue indignante, me hicieron sentir mucha verguenza, señaló una de las asistentes a la protesta consultada por la prensa local.

El 10 de diciembre de 1995 Descalzo asumió como intendente de Ituzaingo. El municipio vió la luz el 28 de diciembre del año anterior. La decisión fue del gobernador. Y el patronazgo recayó en San Judas Tadeo.

A los cinco días de la asunción, en una sola compra, Descalzo ya tenía gastados 1.424.000 pesos. El cinco por ciento del presupuesto municipal. (3)

Los fundamentos del apuro fueron expuestos por escrito por el secretario de Hacienda municipal, Carlos de Angelis. A primera hora de la mañana del 12 de diciembre, al estrenar su despacho, Descalzo tuvo la propuesta sobre el escritorio:

Había que dotar al municipio de elementos técnicos que hagan posible llevar adelante una administración ágil, prolija, confiable y desburocratizada. Para ello aconsejó la adquisición de un sistema informático integral que abarque la totalidad de las áreas de gobierno.

Al día siguiente, 13 de diciembre, Descalzo ya había hecho suya la idea de su secretario. Y puso en marcha una compulsa de precios y condiciones. Desde el municipio se invitó a tres empresas: ERCOM S.A., Casa Trastorras y a GMS S.A.

Venticuatro después las tres firmas habían enviado a sus cadetes con sus respectivas ofertas. La de ERCOM apenas ocupó 4 fojas. Trastorras ocupó 29 y GMS puso a trabajar a toda su gente en la compulsa: elaboró una oferta de 110 fojas. Todo ello en una jornada febril.

Pero mayor aún fue la dedicación de los funcionarios municipales. El 15 de diciembre ya tuvieron elaborado y con firma el pie el Dictámen de Preadjudicación. La propuesta de GMS arrasó la compulsa. Excepto en el precio obtuvo el mejor puntaje de la evaluación en todos los rubros.

El Concejo Deliberante aún desconocía que ya se había dado destino al 5 por ciento del presupuesto municipal del año. El expediente llegó al cuerpo seis meses después. Pero el rumor había llegado antes. Y ante la duda que generó la velocidad de la operación, los concejales del Frepaso, la UCR y la Asamblea de Mayores Contribuyentes manifestaron su rechazo -inicialmente- al método de compra. Después vendría la causa judicial.

Un concejal, incluso, creyó intuir el trasfondo de la urgencia:

- Creo que en este caso -dijo-, el intendente Descalzo utilizó la actividad del Estado en provecho de actividades ilícitas.

De la lectura de las 110 fojas que ocupó la oferta de GMS, de todos modos, se desprendieron elementos llamativos:

 

Desde el 26 de octubre de 1993 la empresa formó parte del Registro de Firmas Consultoras y Especialistas en Sistemas del ministerio de Economía provincial. Sus antecedentes, incluso, contaron con la aprobación del Banco Muncial. (4)

La inclusión en ese Registro -según un listado confeccionado por la misma empresa-, le permitió contar entre sus clientes y usuarios al Banco de la Provincia de Buenos Aires, al ministerio de Justicia provincial, a las 634 agencias de la Lotería bonaerense y a la municipalidad de Lomas de Zamora.

Extrañamente, entre sus clientes al 14 de diciembre de 1995, la firma GMS tenía incluído en su listado a Ituzaingo, un municipio que acababa de nacer y que aún no había comprado -oficialmente- una simple PC.

 

El 15 de diciembre, el director de Informática y el secretario de Economía y Hacienda del municipio pusieron su firma sobre el Dictámen de Preadjudicación. El día 18 se dictó el decreto de compra y, ese mismo día, se firmó el contrato.

 

Lo que nunca tuvo explicación fue el apuro.

El mismo 15 de diciembre la dirección de Asuntos Legales promovió la adjudicación a GMS y avaló la aplicación del artículo 132 de la Ley Orgánica Municipal (5), que habilita al Ejecutivo a efectuar contrataciones directas por medio de decretos de 'necesidad y urgencia'. (6)

Cuanto menos quedaron dudas sobre la aplicabilidad de ese artículo para la informatización del municipio sin convocar a una licitación.

Por el monto involucrado ese debió ser el método elegido. Pero el artículo aplicado, además, establece claras excepciones para evitar la licitación: que se trate de una urgencia reconocida o que tras el llamado a una licitación no se hayan presentado ofertas. Este no fue el caso

En verdad, solo una inédita interpretación de Ley permitiría su aplicación en la compra de computadoras, impresoras y software para un municipio: el artículo 132 se refiere exclusivamente a obras públicas.

El secretario de Hacienda también justificó la compra directa bajo el amparo de la Ley 11752. Por ella se autorizó a los nuevos municipios a realizar contrataciones directas en un plazo de 180 días.

Esa ley entró en vigencia el 15 de enero de 1996, un mes después de efectuada la compra y sin efectos retroactivos.

La carta de intención: El concejal Ricardo Vallarino presentó una denuncia penal. Fue acompañada por un elemento de prueba demoledor: el texto de un documento que demostraría que la empresa adjudicataría inició acuerdos precontractuales con las autoridades electas del municipio de Ituzaingo, en el mes de julio de 1995, seis meses antes del llamado a compulsar precios, y cuando aún no existía el municipio.

De la lectura de la Carta de Intención suscripta por las firmas GMS -adjudicataria- y JOTAFI Computación Interactiva -subcontratista y proveedora de GMS-, surgen dos conclusiones excluyentes: fue fraguada la fecha de su firma o sus redactores desconocían las reglas mínimas de conjugación verbal. Hay una notable confusión entre pasado y futuro. Los hechos:

 

Al pie del texto la Carta de Intención señala: Se firman dos ejemplares en Buenos Aires, a los 29 días del mes de diciembre de 1995. Es decir, a los 19 días de la existencia del municipio de Ituzaingo como tal. La presente Carta de Intención resume y sintetiza el acuerdo establecido entre la municipalidad de Ituzaingo y MGS SA.

Los párrafos con alteraciones verbales son los siguientes:

 

Tomando en cuenta que el 10 de diciembre del corriente año, el municipio debe estar operando administrativamente, por lo cual debe poder realizar la emisión de tasas, liquidar sueldos de su personal además de manejar su Contabilidad Presupuestaria... (..).

 

Como es de conocimiento de las partes, el municipio estará en condiciones de emitir Ordenes de Compra o suscribir contratos a partir del día 10 de diciembre.

 

Además, es de conocimiento de las partes también, que se encuentra en curso de aprobación en la Legislatura provincial una ley que dentro de su articulados exime a los Ejecutivos municipales de las normas vigentes en cuanto a la adquisición de bienes y servicios, permitiéndoles por el término de 180 días a partir del día 10 de diciembre del año en curso, la adquisición en forma directa y no por concurso o licitación pública o privada. -Dicha ley, Nº 11.752, fue aprobada por la Legislatura el 7 de diciembre de 1995 y entró en vigencia el 15 de enero de 1996-.

 

La Carta de Intención estableció, además, la responsabilidad de cada una de las partes. La firma Siemens SA sería la responsable de la tecnología necesaria que permita cumplimentar una instalación exitosa. Jotafi SA., por su parte, tendría a su cargo la provisión del software -programas- para la Administración Municipal. Las dos empresas fueron subcontratistas de GMS SA.

Jotafi SA, por la provisión del software mencionado, presupuestó a GMS SA un total de 115 mil pesos. La oferta de GMS SA. aprobada por el municipio en dicho rubro -Administración Municipal-, trepó a los 597 mil pesos.

Sugestivamente se incluyeron programas destinados al cálculo, emisión y cuenta corriente de la tasa de cementerios. Era tal la inexperiencia de los nuevos funcionarios que, incluso, desconocían que el municipio que administrarían durante los próximos cuatro años carecía de cementerio.

Respecto al equipamiento -hardware- cuanto menos fue obsoleto. La cuatro máquinas más potentes -utilizadas presumiblemente como server o servidores de la red-, fueron PC 586, de 90 Mhz, Ram 32 MB, discos rígidos de 2 GB y solo dos lectores de CD Rom. A ello se sumaron 68 PC 486 de 66 Mhz, Ram 4 MB, discos de 270 MB, y 10 de 100 Mhz, Ram 8 MB y discos de 540 MB. Las impresoras, marca Epson, HP y Siemens, mantuvieron la misma linea: 29 de matriz de punto, 8 laser y 8 Desk Jet monocromo. A ello se sumaron accesorios: 1 scanner, 2 modem externos y 9 pistolas de lectura ópitca. El importe total de este ítem sumó 341 mil dólares. Proveedores en informática -consultados por ésta investigación-, reconocieron que si encontraban un cliente capaz de pagar el 50 por ciento de ese valor por los equipos mencionados, tendrían entre manos un negocio brillante.

Por si faltara algún elemento para sospechar que el proceso de informatización de Ituzaingo fue escandaloso, existen fuertes indicios -incluído el testimonio de un empleado de GMS SA- de que al 14 de diciembre -fecha de recepción de las ofertas- el sistema en verdad estaba instalado, en funcionamiento e, incluso, ya se habían efectuado pagos a cuenta. Caso contario, los antecedentes de GMS presentados al municipio serían falsos.

- Desde julio estoy dando instrucciones al futuro personal. Nos reuníamos en el Consejo Escolar, le dijo al concejal Vallarino un empleado de GMS cuando la instalación del sistema llegó al Concejo Deliberante.

Solo así se justifica que el 14 de diciembre de 1995 la empresa haya podido incluir entre sus clientes al municipio de Ituzaingo, cuando aún no había comprado -oficialmente- una simple PC.

Todas las dudas que generó ésta operación pudieron ser despejadas por una investigación judicial. Pero a 18 meses de los hechos el expediente parecía adormecido.

 

Los procesos de informatización de los municipios de Ituzaingo y Avellaneda fueron a dar a los tribunales. Con distinta suerte allí se mantuvieron un largo período.

El juez van Schilt, por lo pronto, aprovechó ese tiempo para llevar a cabo un peritaje informático sobre la operación.

La investigación técnica sobre la informatización en Avellaneda duró siete meses. El cuerpo pericial fue designado por el juez. Estuvo integrado por catedráticos de las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Exáctas de la UBA, y de la Universidad Privada C.A.E.C.E.. A ellos se sumaron los peritos de parte ofrecidos por el intendente, IBM y Consad.

Su resultado fue clarificador. La única disidencia la interpuso el perito del municipio. Los hechos:

 

En la evaluación de las ofertas preseleccionadas -IBM y Unisys- no se empleó ninguna metodología científica.

El criterio utilizado en la metodología de evaluación es ambiguo, habiéndose aplicado una fórmula de evaluación incompleta y arbitraria.

Se observó la consideración de puntos que no se correspondían exáctamente con los definidos en el pliego, y la utilización de puntos no existentes en el pliego.

Las mismas personas que intervinieron en la elaboración del pliego también lo hicieron en la evaluación de los postulantes y en la selección de la mejor oferta. En esa comisión sólo había una persona capacita en informática.

Entre las dos ofertas -básica de IBM y de Unisys- existe un virtual empate en la calificación otorgada por la comisión evaluadora. Sin embargo el intendente le otorgó la lcitación a IBM, cuya oferta fue un 60 por ciento más cara que la de Unisys.

Al 13 de julio de 1996

 -27 meses después haberse suscripto el contrato- sólo el 6 por ciento de la población registrada en el sistema informático adquirido a IBM contaba con una clave única de identificación -cuenta única por contribuyente-. Por lo que a esa fecha el 94 por ciento de los datos no estaban depurados.

IBM Argentina SA no cumplió en tiempo y forma la ejecución del contrato y, a pesar de ello, el municipio de Avellaneda no habría adoptado ninguna medida en defensa de los intereses municipales. (7)

De todos esos elementos el juzgado hizo incapié en las diferencias entre lo establecido en el pliego de la licitación y el contrato firmado con IBM.

El pliego establecía la compra de la propiedad intelectual del software por parte de la municipalidad. Allí podría justificarse la diferencia económica entre la propuesta de IBM y la de Unisys.  Pero en el contrato sólo se hizo referencia al goce y al uso del sistema informático entregado por IBM. Te lo presto, pero es mío.

Cuando a Cacho se le preguntó por la sutil diferencia entre la licitación y el contrato, lo que es decir entre el dicho y el hecho, explicó la situación a su modo:

- ... al elaborar el contrato pudo haber un error y siempre somos falibles a los errores. (8)

El error fue de exáctamente 680 mil dólares.

 

(1) La firma Consad S.A está fuertemente ligada al ex subsecretario de Asuntos de Gobierno, Juan Carlos Cattáneo, segundo hombre de la Secretaría General de la Presidencia, durante la gestión de Alberto Kohan. Cattáneo fue procesado en la causa que investigó el pago de sobreprecios en la informatización -Proyecto Centenario- del Banco Nación.

(2) La denuncia fue presentada por Fernando Solanas el 12 de diciembre de 1995. La causa lleva el Nº 45.199. Se tramita en el Juzgado Criminal y Correcional Nº 7 de Lomas de Zamora. Entre otros se investiga la posible comisión de fraude en perjuicio de la administración  pública y peculado. Esta causa derivó en otra -Nº48.726, Juzgado en lo Criminal y Correcional Nº 8 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Rafael Villamayor- por una segunda denuncia derivada de afirmaciones que constan en fojas 359/360 de la causa penal inicial en donde se dice que la municipalidad de Avellaneda habría efectuado pagos a Unisys -empresa cuya oferta fue desestimada- para evitar que dicha firma se presente en la causa como particular damnificada.

(3) La operación derivó en una causa -Nº 44662/96-. Se tramita en el juzgado Criminal Nº 4 de Morón, a cargo del juez Diego Bonano y fue presentada por el concejal del Frepaso, Ricardo Vallarino.

(4) Facsimil presentado por GMS, aprobado por la Dirección Provincial de Evaluación Económico-Financiera y Asesoría Técnica.

(5) El Art. 132 de la Ley Orgánica señala: La ejecución de las obras públicas corresponde al Departamento Ejecutivo. En las realizaciones mediante consorcios, convenios y demás modalidades, su intervención será obligatoria. las obras públicas que se realicen por contratos con terceros, aún aquellas respecto de las cuales se impne la percepción de su costo a los beneficiarios, sólo podrán ser adjudicadas cumplido el requisito de la licitación.  Sin embargo, podrán contratarse diréctamente sin tal requisito cuando: (..) Inc. e) se trate de trabajo de urgencia reconocida u obedezcan a circunstancias imprevistas que demanden una inmediata ejecución; Inc f) se haya realizado una licitación y no haya habido proponentes o no se hubieren hecho ofertas convenientes.

(6) María Rosa Gómez, periódico Posdatas.

(7) Extraído de un informe elaborado por los asesores legales del diputado Fernando Solanas.

(8) Martín Dinatale. La Nación, 13-7-97.

 

Rendiciones de Cuentas

 

- Yo no lo tengo escondido en mi casa -aseguró el intendente Bruno Tavano-, ni sé donde está desde hace dos meses...

El hombre al cual se le desconocía el paradero en diciembre de 1996 era, nada menos, que el ex presidente del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora. Se había borrado. La Justicia estaba tras sus pasos: debía encontrar una explicacaión para los 3 millones de pesos que gastó en fotocopias y reparación de automóviles, durante un período de apenas 18 meses.

Para justificar esa cifra el hombre debía encontrar un buen motivo: se fotocopió a un ritmo de copia de 58 por minuto, durante 9 horas, todos los días hábiles a lo largo de 18 meses. Y se repararon 10 viejos automoviles cuando, por la misma cifra, se hubieran comprado 35 Mercedes Benz O KM.

- Entréguense con sus abogados, muchachos. Y si no tienen abogado recurran a la defensoría de pobres, les recomendó públicamente el intendente Tavano, con poco eco por parte de los prófugos.

La jueza Silvia González buscaba a seis personas. Entre ellos a Rubén González -concejal y ex presidente del Concejo, a Julio Sibara -secretario del Cuerpo-, y también a Raul Menéndez -propietario de la firma Taller 4-, involucrada en la maniobra de las fotocopias. (1)

La tolerancia del intendente hacia los ex funcionarios y el imprentero prófugos no se condice con las actitudes que protagonizó Tavano en su propio despacho. El hombre pertenece al grupo fundador de la Liga Federal. Heredó la intendencia de Hugo Toledo, y al asumir el cargo se dice que tuvo que reconocer un primer obstáculo:

- Duhalde se llevó a toda la gente a la provincia. No tengo ni siquiera a quien poner en la portería del municipio.

Como pudo Tavano armó su gabinete. A su medíco personal, por ejemplo, le otorgó la cartera de Salud del municipio. Sin embargo, cuando se recaba en el perfil de este hombre del sur, quienes lo conocen destacan su vehemencia, típica de un cowboy del oeste:

 

Los vecinos no tenían agua. Los miembros de la Comisón Agua para Todos acudieron a la intendencia. La integraban vecinos del los barrios Galicia y Laprida. Era pleno verano y no tenían una gota de agua. Fueron a reclamar. Hacen una manifestación, y Tavano los recibe.

El acuerdo no aparece. La gente se enardece, comienzan a decirse cosas duras, lo increpan y Tavano, sin más trámite, termina la discusión:

- Váyanse a la puta madre que los parió. Los voy a cagar a trompadas...

 

Días de sesiones: Las rendiciones de cuentas de la municipalidad de Lomas de Zamora son una caja de sorpresas

.

Por lo general nunca se presentaron en término. Las rendiciones del ejercicio 1984, por ejemplo, llegaron al recinto del Concejo Deliberante en los últimos meses de 1986. El tiempo transcurrido, sin embargo, no clarifícó sus zonas oscuras.

El tenor de las inquietudes que genera su lectura mereció una explicación que nunca existió: contratación de autos dobles, contratación de vehículos dados de baja por robo, duplicación de pagos por los mismos servicios, pagos superiores a los de mercado, contratación de empresas inexistentes, manipulación de contratos para evitar licitaciones y convalidación de licitaciones donde se presentaron empresas con vínculos manifiestos entre sí.

 

Temáticamente las irregularidades pueden ordenarse del siguiente modo: (2)

Servicio de recolección de residuos, contratación de camiones, etc.

Rendición ejercicio 1984: La contratación de los servicios de la empresa se inició el 10 de abril de 1984. Los contratos se prorrogaron cada 90 días.

No se deduce que se haya efectuado un control estricto por parte de la Municipalidad respecto a las obligaciones de la empresa: en un día de control se determinaron infracciones en 549 cuadras donde el servicio no se prestó, y nunca más se efectuó un solo control, durante todo el año.

Aparecen errores, alteraciones, coincidencias y superposiciones entre los camiones de la empresa que prestó servicios en el departamento de Vialidad, levantamiento de montículos, recolección de residuos y distribución de agua potable:

El camión Ford -patente B 252.459- prestó servicios para la recolección de residuos, para la distribución de agua potable -por lo que debía ser un camión cisterna-, para trasladar personal, para cargas de Vialidad y para levantar montículos.

Desde el Ejecutvo respondieron que dicho vehículo realizaba servicios rotativos, cuando era necesario realizar la distribución de agua o en su defecto el servicio de levantamiento de montículos. Por las noches realizaba normalmente el servicio de recolección de residuos domiciliarios.

Lo más extraño del caso es que la patente B 252.459 de acuerdo al dominio pertenecía a un automóvil Ford Falcon, radicado en la localidad de Banfield, según consta en el registro de la Dirección de Rentas.

La distribución de agua potable la efectuaba, según la rendición, un camión modelo 1969, patente C 461.314. Y la recolección de residuos y limpieza de ferias, en cambio, estaba a cargo del camión patente B 461.316, pero ese dominio en realidad corresponde a una rural radicada en la localidad de Lanús.

La distribución de agua, en realidad, la efectuaba el camión Dodge 300, volcador, modelo 74, patente B 1.201.643.

Otros ejemplos:

Para la municipalidad prestaba servicios en la recolección de residuos el camión Ford, patente B 1.552.644. Según el dominio se trataba de Renault 12, modelo 79. Para la recolección de montículos estaba asignado un camión patente B 1.352.644, en esta caso se trababa de un Renault modelo 75.

El Renault 79 había sido dado de baja en setiembre de 1983, y el Renault 75 también hacía dado de baja: pero por robo.

Rendición ejercicio 1985: De la documentación remitida no se deduce que haya existido un control estricto sobre el cumplimiento del contratista respecto de sus obligaciones. Son conocidas las deficiencias que presenta este servicio, y sin embargo no se observa que se haya labrado una sola acta de infracción.

Las contrataciones, realizadas bajo la forma de contratación directa, superan los montos autorizados para actuar de esta manera.

Rendición ejercicio 1990: De lo que votó este cuerpo, el Departamento Ejecutivo extrajo un 63 por ciento para destinarlo a otras áreas, como las que tienen que ver con útiles, libros, propaganda y publicidad.

De una cifra de 2 millones de australes que había para instrumental científico, el Ejecutivo gastó solamente 27 mil australes.

Las partidas más importantes que absorvieron gran parte de lo que se tomó de otras muchas de ellas de carácter solidario y para beneficio de la comunidad, fueron las que solventaron los contrataciones de terceros en el área de recolección de residuos y conservación y mantenimiento de la vía pública.

Las prestaciones de servicios tomaron casi un 10 por ciento más, en términos reales de la globalidad del presupuesto municipal, de lo que este Cuerpo había votado. Y como ese 10 por ciento no salió del incremento de la presión tributaria, se lo tomó de las partidas de carácter solidario.

Rendición ejercicio 1991: El modo -$1.500.000- de contratación de los vehículos es la licitación privada por períodos mensuales, a efectos de eludir la licitación pública. Viola el art. 158 del Reglamento de Contrataciones.

De la documentación no existe verificación técnica de los vehículos, ni tampoco documentación de cada auto -seguro, título, etc.-. No existe asignación por vehículo.

Patente B 1.724.581. Según la contratación se trataría de una Ford Ranchera, dicha patente corresponde a un Fiat 600. La unidad fue robada en 1988.

Patente B 1.541.203. Según la contratación figura como camioneta. El dominio pertenece a un Renault 12.

Patente C 891.673 según la contratación figura como camioneta. El dominio pertenece a un Renault 12 Break. -Información suministrada por el Registro de la Dirección General de Rentas.

Rendición ejercicio 1992: El Decreto 3923 declaró la emergencia sanitaria en el distrito. En base a esa justificación el intendente Tavano firmó los decretos 3511 y 3326. De modo directo se contrató a Alvarez y Patiño para el barrido de 1189 cuadras, por un monto de $ 950.650 al año. Sin embargo, la ley Orgánica Municipal establece que el Concejo debe disponer el servicio de barrido. Se evitó la licitación pública.

Un concejal levantó la mano y pidió la palabra. Lo suyo fue un intento de síntesis de la situación:

- La empresa Alvarez y Patiño tuvo un crecimiento que puede considerarse como un verdadero milagro a nivel mundial. La contratación directa ha permitido que esta empresa se capitalizara en la forma que lo hizo desde el año 1984 hasta la actualidad. Estos contratos constituyen el denominador común que une a todas las administraciones justicialistas, desde el 84 a la fecha.

 

 

Alimentos

Rendición ejercicio 1984: Licitación Pública 45/84, observada en su totalidad por el Decreto 15/84 del Concejo, por adjudicación directa al único oferente del rubro huevos:

Se efectuaron contrataciones directas por montos que superaban los límites que facultaba la Circular 37 de la subsecretaría de Asuntos Municipales. Las compras del 3 de julio de 1984 en adelante fueron realizadas bajo la forma de compra directa y no cuentan con ningún decreto del Departamento Ejecutivo que las haya avalado. Se pagaron precios superiores al precio oficial vigente por entonces. La provisión de huevos del 3 al 9 de julio tiene una factura que no fue intervenida por el Jefe de Compras, obligación que corresponde según el reglamento de Contabilidad. Esta actuación fue reconstruída -ya que no existe en la rendición- con fecha 28 de diciembre de 1984, con certificaciones

 del Banco Provincia de que fueron efectivamente cobrados los cheques de fecha 15 de febrero de 1985. (..) Se efectuó un "llamado a cotización" -figura un tanto difusa dentro de la normativa administrativa- para el día 13 de agosto de 1984; sobre este llamado no existe ninguna constancia documental en la rendición, y por decreto del 13 de agosto vuelve a contratarse en forma directa al mismo proveedor que venía siendo beneficiario de las contrataciones directas de huevos desde julio de 1984.

Se efectúa una licitación pública -82/84-, y se pagaron precios superiores a los precios oficiales de ese momento, esgrimiéndose razones poco valederas para ello: se habla de la modalidad de distribución, de que es en zonas de calles de tierra, que se hace de manera directa, etc.. Pero se dice que se paga un precio mayor al oficial porque se hace distribución diaria, y en la misma rendición están las liquidaciones del beneficiario de esa licitación donde surge que no se entregan diariamente, sino dos o tres veces por semana.Rendición ejercicio 1991: A la licitación privada 9/91 y 31/91 -compra de leche-, se presentaron 3 oferentes: Nutriment -Portela 1246, Lomas-; Héctor Visconti -Mistral 63, Banfield-; Héctor Herrera -España 84, 5º, Lomas-.

Resultó adjudicataria la firma Nutriment. Pero el cheque fue retirado por Héctor Visconti -DNI Nº 10.354.849-. El importe abonado ascendió a A 420.000.000. -mes de enero-. En las dos licitaciones se produjo la misma situación.

 

Fotocopias, papelería

Rendición ejercicio 1989: La Orden de Compra 370 mandó imprimir 10 mil periódicos, de 16 páginas, lujosamente impresos, sobre información municipal. En realidad era una publicación de propaganda política pagada por el erario municipal.

El 23 de marzo se autorizó el suministro de otros 10 mil ejemplares. Y a los pocos meses se imprimieron 30 mil ejemplares más. En total fueron 50 mil. Se debió llamar, por lo menos, a un concursos de precios...

Con la provisión de resmas ocurrió lo mismo: se adquirieron 1930 resmas en 5 compras.

Rendición ejercicio 1991: Se efectuó una licitación pública -4/91-. El contrato fue de un año, con una prórroga de cuatro más, en forma automática.

El costo por fotocopia adjudicado, para el mes de enero de 1991, fue de A 519,00.-, en el mes de marzo el municipio pagaba a otro proveedor por fotocopia -orden Nº 585- A 350,00.-.

El contrato, además, estableció que las fotocopiadoras -15- deberían encontrarse en dependencias municipales, por lo tanto la comuna se hizo cargo del costo de energía.

La licitación se inició con la orden de suministro 005, de fecha 27 de diciembre de 1990. El contador la firma en 2 de enero de 1991. Pero se extiende la orden de publicación en Boletín Oficial y en un medio local, del llamado a licitación el 13 de diciembre de 1990, para ser publicados los días 21 y 24 de diciembre de 1990.

Se publicó el llamado a licitación con anterioridad al inicio del expediente.

Rendición ejercicio 1991: A la Licitación privada 143/91 y 123/91 -para formularios continuos-, se presentaron 3 oferentes: Artes Gráficas Santa Ana, cotiza Hugo Arce -Payró 1920, Banfield-; Grafisur, cotiza Raúl Arias -Moreno 2625, Lanús-; Cervantes, cotiza Sr. Morales -Darragueira 1481, Banfield-.

Dos ofertas pertenecen al mismo dueño: Daniel Morales -DNI Nº 11.786.304-, quien retiró los cheques correspondientes a la firma Cervantes y a la firma Grafisur -se detallan 22 ordenes de pago-.

En las facturas emitidas por las firmas mencionadas figura la misma dirección: Darragueira 1481, Banfield. Verificado dicho domicilio se comprobó que se trata de una vivienda particular.

Además, se pudo comprobar que la firma Artes Gráficas Santa Ana no existe. Tras la consulta de varios vecinos del domicilio denunciado ninguno la conoce.

Las compras directas con la firma Cervantes fueron habituales: se detallan 3 ordenes de compra.

En el concurso 123/91 se presentó Grafisur, cambiando su domicilio por Brin 3046, Lanús; Cervantes, que mantuvo su domicilio; y se agregó Juan Alberto de la Cámara, Añasco 37, 14º, "G", Capital, TE 432-1646.

Consultado telefónicamente el número declarado por de la Cámara, se pudo comprobar que el contestador automático atiende mensajes de la Dra. Falconi.

En el comprobante de remito de la licitación figura Añasco 37 y en la factura Añasco 27, todo de Capital.

 

Grúas

Rendición ejercicio 1991: La contratación se efectuó por mes y por vehículo. Se eludió la licitación.

Ford F-100, patente B 212.989, modelo 1963, orden de pago Nº 2784, contratada por 196 horas para el mes de julio de 1991, a un valor de A 250 mil. Importe total A 49 millones.

Ford F-100, patente B 1.048.902, modelo 1964, orden de pago Nº 2775, contratada por 240 horas para el mes de agosto de 1991, a un valor de A 250 mil. Importe total A 60.000.000.

Rendición ejercicio 1992: Transporte Villalba, de Juan Jesús Villalba, Laprida 2692, se le contrata una Ford F-100, 64, patente B 1.248.908

Aníbal Omar Salinas, Armonía 436, Llavallol, Ford F-350, 81, patente U 076.331

Fernando Berretino, Paz 656, Temperley, Ford F-100, 80, patente U 063.693

De las actuaciones realizadas se pudo verificar que el señor Juan Villalba retiró los cheques emitidos a la orden de los otros contratistas, según consta en las ordenes de pago 2231, 2230, 1926, 1661, 1239, 1237, 2613, 1611, 2790 y 2791, por un monto total anual de $192.000.

No hay constancia de seguros ni controles técnicos. Tampoco constancia que acredite la titularidad de las unidades.

Su sistema de remolque es antiguo y producen daños en los vehículos que remolcan. Esto ha provocado juicios contra la comuna, lo que perjudicó al patrimonio comunal.

 

Duhalde lo alienta, lo consuela, le promete mediar ante la Justicia para resolver su situación y le ofrece, hasta que pase la tempestad, sostén económico y jurídico para la familia y un empleo para el hijo del Beto -Imbelloni- en la municipalidad de Lomas de Zamora: administrador de las grúas de la comuna. (3)

El convenio se extendio, cuanto menos, durante cuatro años, hasta que el estacionamiento fue otorgado en concesión a la firma CTO. El monto total redondeó los 750 mil dólares. La inversión inicial fue mínima: dos Ford F100 modelos 63 y 64.

- En la revista Gente Norberto Imbelloni declara, en 1993, que las grúas son de su hijo -señaló un ex concejal-. Allí él confiesa que su hijo mantiene a la familia. Pero cuando fuimos a los papeles del Municipio no hay ninguna contratación a nombre de Imbelloni, sino a nombre de tres personas. Para trampear la Ley Orgánica.

La operación estuvo fraccionada por mes y por grúa, pero pertenecían a la misma persona y estaban destinadas a cubrir el mismo servicio. La legislación contempla, para los montos involucrados, la licitación pública o privada. La convocatoria debe publicarse en medios de prensa y en el Boletín Oficial. Al fraccionarse en montos que no superan los 6 mil pesos, la operación se instrumentó a través de una contratación directa.

- Hubo cheques que los retiró Imbelloni -agregó el concejal-. Nosotros probamos la vinculación y lo denunciamos en el Tribunal de Cuentas, pero no pasó nada.

El 1 de setiembre de 1993, el juez Eduardo Niklison se dió cuenta que el Beto -preso por homicidio- no iba a terminar su condena en el pabellón vip de Devoto.

Allí no estaba solo. Sus compañeros de cautiverio fueron el Bambino Veira y el ex juez Remigio González Moreno.

Hicieron un buen trío. Tuvieron que aprender a convivir lejos del sol. Y para evitar los conflictos le pusieron organización a sus pemurias. Hicieron un reparto de tareas;

A Veira le tocó baldear los pisos. A el ex juez hacerse cargo de los asados, y a Imbelloni cocinar las pizzas.

Un ex presó que pasó una temporada en el mismo penal recordó la reglas de convivencia entre los vip's y el resto:

- En la cárcel Imbelloni tenía prohibido, por ley, mirar a la cara a un delincuente. Cada vez que uno de nosotros pasaba delante de él, Imbelloni tenía que agachar la cabeza. Si no se lo sopapeaba..

Apenas un año despues de recibir la pena, el presidente Menem firmó el decreto que redujo de ocho a siete años y siete meses la condena impuesta en 1992. Beto -con esos cinco meses- logró por su buena conducta la reducción de la pena. Ganó dos años para volver a las andadas.

Promesas son promesas: sosten económico y mediar ante la Justicia.

 

Reparación pavimentos y bacheos

 

Rendición ejercicio 1992: Licitación 16/92: Ordenes de pago 1798 y 813 por un total de 64 mil pesos.

Se presentan las firmas Puesta del Sol -Hugo Coloschi, presidente-; Libeca Construcciones; Coloschi Hnos. -Raúl Coloschi, vicepresidente-; y Tecnamaq.

La adjudicación fue otorgada a la firma Coloschi Hnos. El cheque fue retirado por Alejandro Cánepa, apoderado de la firma Coloschi y vicepresidente de la firma Serviobras SA.

En la apertura de la licitación se encontró presente Rubén Muller, en representación de Tecnamaq. Pero recibe el llamado a licitación por la firma Puesta del Sol y, además, retira los cheques de cuatro ordenes de pago a nombre de la firma Coloschi, y un cheque correspondiente a una orden de pago para la empresa Serviobras SA, de la que es apoderado.

Licitación 64/92: La licitación era por 82 mil pesos, pero se la aumentó a 130 mil.

Se presentaron las firmas Ripa Alsina Construcciones, Carbe SA., Serviobras, y Coloschi, finalmente adjudicataria.

El apoderado de Serviobras, Rubén Muller, retiró el cheque de la firma Coloschi.

Licitación 17/92: La licitación era por un total de 129 mil pesos. Se presentaron las firmas Coloschi Hnos, Puesta del Sol, Tecamaq y Libeca Constructora.

La adjudicataria fue Coloschi. El cheque, en este caso, lo retiró el vicepresidente de Serviobras, Alejandro Cánepa.

Licitación 62/92: La licitación era

 por 91 mil pesos. Se presentaron las firmas Carbe SA, Coloschi Hnos, y Serviobras. Se le adjudica a Coloschi Hnos.

El cheque es retirado por Rubén Muller quien, a su vez, participa de la apertura de ofertas en representación de Tecnamaq y es apoderado de Serviobras.

Licitación 80/92: La licitación es por 45 mil pesos. Se presentan las firmas Carbe SA., Serviobras y Coloschi Hnos. Se le adjudica a Coloschi y el cheque lo retira Muller.

Licitación 70/92: La licitación es por 39 mil pesos. Se presentan las firmas Serviobras, Coloschi, Valfos y Carbe SA.. Se le adjudica a Serviobras. Es Rubén Muller, en su condición de apoderado, quien retira el cheque.Licitación 18/92: La licitación es por 142 mil pesos. Se presentan las firmas Tecnamaq, Libeca construcciones y Coloschi Hnos.. Muller está presente en representación de Tecnamaq. La licitación se le adjudica a Coloschi, y el cheque lo retira Alejandro Cánepa, quien es vicepresidente de Serviobras.

Licitación 81/92: La licitación es por 91 mil pesos. Se presentan las firmas Serviobras, Carbe SA, y Coloschi. Se le adjudica a Coloschi y retira el cheque Cánepa, de Serviobras.

Licitación 93/92: Idem anterior.

Licitación 79/92: La licitación privada es por 38 mil pesos. Se invita a las firmas Puesta del Sol, Carbe, Serviobras y Coloschi. Se le adjudica a Coloschi y el cheque es retirado por Rubén Muller, de Serviobras.

63/92: Idem anterior.

El monto total de las licitaciones redondeó los 900 mil dólares.

Esta investigación determinó, además, que la firma Serviobras SA comparte el domicilio con Claudio Coloschi: Muzzilli 44, Lomas de Zamora.

 

(1) Siete meses después de los hechos los involucrados se mantenían prófugos.

(2) Los ejemplos fueron extraídos de las versiones taquigráficas de las sesiones del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora. La irregularidades fueron señaladas por concejales de la oposición. En la mayor parte de los casos las rendiciones de cuentas sólo fueron aprobadas por la mayoría justicialista.

(3) El Otro, Hernán Lopez Echague, Ed. Planeta. Texto extraído del relato que describe el encuentro de Eduardo Duhalde, entonces vicepresidente de la Nación, con Norberto Imbelloni -entonces prófugo de la Justicia argentina-, ocurrido según el autor en una suite del Hotel Excelsior, de Asunción del Paraguay, en el verano de 1990.

 

 

 

 

EL FIN

 

 

 

Rácing:

El día después

 

 

 

 

 

 

 

 

Ahí van estos versos

rengueando, rengueando...

Son como una barra

de reos cansados

cargando la roña de los arrabales

y las porquerías que musita el tango. (..)

Huelen a convento

huelen a yirantas

a chorros, a reos

y a rincón de cama.

Claro, si se han hecho con biabas e insultos

y gargajos del alma. (..)

Burlas atorrantas

como puñetazos...

Roña de las almas

que entienden el tango:

tienen la ironía de hacer que los pobres

crean dendeveras que semos hermanos

Semos hermanos, Dante Linyera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La quinta

 

- Viste Hugo, hoy gane en serio y por derecha, chicaneó Menem.

- Para mi -respondió el Negro Toledo-, hubo mucho de suerte...

La quinta Los Caudillos es el orgullo del ministro Toledo. Allí mantuvo charlas y compartió achuras con gente poderosa. Los atributos sedantes del verde y el revitalizador aire de los campos de Canning sirvieron para tejer operaciones políticas.

La mañana del 21 agosto del 95 el presidente Menem jugó al golf. Al mediodía compartió un asado en Los Caudillos. Ese día alzó la copa de triunfador con 69 golpes, en un torneo a 18 hoyos, disputado en el Club Atlético Lomas. Entre los derrotados estaban Roberto Rotman, presidente del club organizador, Abdulliatef Taman, embajador de Indonesia y el maestro Roberto De Vicenzo. Entre risas socarronas y ruidos de copas, cuchillos y tenedores, Menem reveló a los comensales el secreto de su éxito como golfista:

- ... cuando lleguen a presidentes, también ustedes van a poder ganar...

El gobernador Duhalde, sentado a su lado, tomó nota de la lección y guardó silencio.

En todas las visitas a Los Caudillos Menem había ocupado el centro de escena. El sitio del Uno.

Así también había ocurrido en el lejano diciembre del '92:

Sobre las parrillas de la quinta se doraban las vituallas. Parecían destinadas a saciar un batallón de hambrientos: corderos al asador y chivitos, carne vacuna, achuras asadas y ensaladas. Todo regado por abundante vino y unas pocas bebidas sin alcohol: agua y gaseosas.

Menem llegó a la quinta tras un encuentro matutino con la prensa. Abundó en la rutina de su mandato:

- ... todos los ciudadanos son inocentes -repitió- hasta que la Justicia demuestre lo contrario.

El hombre debió poner el pecho a los procesos judiciales que caían -una vez más- sobre sus funcionarios: Manzano, Lestelle, Sofovich, etc..

El sol, el olor penetrante de la tierra y el horizonte lejano que permitía extender la mirada distendían las tensiones. Para redondear una jornada de rélax el dueño de casa -aún intendente de Lomas-, tenía organizado un picadito con los integrantes de la Selección Nacional de Fútbol.

Los triunfadores formaron con Gorosito, Islas, Cravioto, Acosta, el Turco Garcia, Borelli, Mancuso y el presidente, de refuerzo. Entre los derrotados se alinearon los federales Toledo, Aníbal Fernández y el gobernador. El 9 a 4 fue lapidario.

Menem sonrió y se abrazo con Duhalde frente a los reporteros gráficos. Tras la partida del Uno en su helicóptero, la quinta Los Caudillos vió partir de tras a la prensa. El Dos quedó solo, con sus federales.

 

Antes que suene el despertador el gobernador abrió los ojos. Faltaban unos minutos para las 8 del 17 de noviembre de 1996. Era domingo y podía seguir durmiendo un rato más, pero estaba ansioso por leer los diarios. Desayunó en la cama. A su lado, Chiche -ya despierta- le leyó las primeras planas: El acto de Duhalde fue a estadio lleno -Clarín-, Multitud vivó a Duhalde -Crónica-, Se sentará en el sillón de Rivadavia -Diario Popular-, El desafiante -Página/12-, Duhalde apura su carrera por la presidencia -El Día-.

Los ojos del gobernador y Chiche devoraban página tras página. Bebían el café de a sorbos. Señalaban las fotos que mejor los favorecían. Y repetían la cifra mágica:

- Llevamos cincuenta mil personas. Cincuenta lucas ...

Desde la panorámica aérea de Clarín el Cilindro se veía sin claros. Ahí abajo estaba el bastión del peronismo bonaerense. El gobernador tenía razones de sobra para sentirse exultante:

- Fue el acto más importante desde la campaña del 95...

Les producía más felicidad revivir a través de los diarios lo que habían vivido en la realidad, apenas 15 horas atrás. Era el día después y cada ovación podía ser rebobinada. Cada aplauso podía ser detenido y vuelto a escuchar. Las tribunas repletas quedarían así para siempre. Reelaborar lo que había ocurrido en segundos podía llevarles minutos.

Pero valía la pena. Eran años de operaciones, alianzas, ataques, viajes, abrazos, ofensivas, fotos, caravanas y discursos para estar en ese sitio. Miles de rostros anónimos llegaron a Rácing para darle algún sentido a los gestos y a los símbolos. Y en dos rostros, con nombre y apellido, cerraba el significado de tanto esfuerzo.

 

Adiós al Uno: Habían llegado al estadio a las 17 horas. El gobernador y Chiche fueron directamente a una sala acondicionada para la espera, en el vestuario visitante. Desde un monitor podían ver el arribo de las columnas. El aparato había funcionado a la perfección. Doscientos periodistas acreditados, un sistema de audio de 120 mil wats y 4 torres de sonido aguardaban la palabra del gran militante. Ese instante preciado ya no iba a ser cedido a nadie.

La distancia entre ambos era evidente. El último escenario que le cedió al Uno fue en un acto en Laferrere -en noviembre del 94 y en otro Día del Militante-. Pero había llegado el tiempo de ocupar el centro de la escena.

El Uno lo entendió así. Ese fin de semana lo dejaron afuera.

En Anillaco -rodeado de una custodia inusual-, jugó al tenis y habló de temas de la actualidad: las relaciones diplomáticas con Bolivia.

- Atraviezan el mejor momento de nuestra historia...

A las 18 horas Duhalde caminó hacia el escenario. El breve trayecto hasta el palco, montado de espaldas al pasaje Corbata, lo hizo en compañía de Pierri, Toledo y Chiche.

Ella vestía un saco azul y un pantalón crema. Ellos compartieron el mismo estilo: pantalón y camisa, sin saco ni corbata. Descamisados. El gobernador y Pierri eligieron el tono claro. Toledo, en cambio, optó por una camisa a rayas finas. Marrones y blancas.

Así se vieron en los diarios del día después.

 

Toledo habló de las obras. Y dijo que miró al cielo y que allí vió los ojos de Perón y Evita que lo miraban:

- ... guardando las distancias, hemos tratado de hacer lo mismo que ellos en la provincia.

El Negro hablaba de los ojos que veía en el cielo y en la tierra miraban para otro lado. Detrás de la columna de la gente de Pierri, en el césped del estadio, los pibes armaron un picadito:

- Se dieron el gusto de jugar en la cancha de Rácing -señaló un periodista-. ¿Qué más querían?

Pierri salió a confrontar:

- ... hay algunos dirigentes cholulos y faranduleros que salen en las revistas de moda, pero se olvidan de la gente.

El hombre estaba en el césped, alejado de los grupos que respondían a los punteros. Dijo que vino solo -de puro peronista-. Después de la arenga del Muñeco reflexionó:

 

Pierri hace lo que quiere y resulta que ahora es peronista.

Lamentablemente Cafiero lo metió en el Partido, ¿qué le vas a hacer?

Yo no le creo. Por más que me cante la marcha peronista, no le creo. Está bien, por cuestiones políticas tenés que salir a pintar por Pierri. Son acuerdos super estructurales y no hay mucho para discutir..., a mi no me gusta ninguno, pero Pierri...,¡Por favor! Es un empresario de la política. No creo que tenga un perfil de candidato que pueda convencer al justicialista puro, al peronista biológico.

La gente no dice nada. Creo que se lo banca, nada más. La gente no lo nombra. Putean a Menem y al que nombran es a Duhalde. Con Pierri lo menos que hace el peronista militante es preguntarse:

_¿Este tipo quién es?

Es el militante que después va y sale a pintar paredes por Pierri, pero te dice:

_Con este perdemos...

Es muy duro. Pero que sean dueños del partido no los hace dueños del Movimiento Justicialista. La esperanza es que Duhalde peronise al Justicialismo...

 

Llegó el momento del Dos. Ponerle a sus pies y delante de sus ojos 50 mil personas costó medio millón de dólares. Solo para cancelar la deuda originada por la contratación de los 3.000 colectivos.

Se paró frente a la multitud. Su figura, recortada sobre un fondo de miles de manos y caras anónimas que lo saludaban, sobresalía por encima de cientos de banderas y pancartas. Extendió ambos brazos al cielo. Con las palmas de sus manos abiertas abrazó a la multitud.

Se lo veía relajado. Satisfecho. Rebosante. La meta ya se divisaba con claridad. Llegar a la cima se aparecía desde allí como un fenómeno temporal antes que una construcción política. Y ese instante  -que se le escapaba de las manos como el agua-, apenas duró 14 minutos, 10 segundos y 77 décimas:

- Nos quieran creer o no, hemos venido a homenajear a estos misioneros de la vida...

Miró hacia las tribunas. Notó que algo no andaba bien y apuró la oratoria. La gente, como el tiempo, se le escapaba entre los dedos. Se trató de dos variables fuera del control del aparato partidario:

 

Todos esperaron a que entre Duhalde. Pero nadie esperó a que termine de hablar. Se imaginaron el quilombo de la salida y todo el mundo se fue antes. Se vió claramente que después de la ovación al gobernador la gente dijo:

_Vamos, ya está. Cumplimos...

Y se entraron a levantar. Se fueron. Los de Pierri, todos, fue automático. Se veían las columnas salir del estadio. Yo creo que Duhalde acortó el discurso por eso. El tipo hablaba y la gente se iba.

 

El gobernador lo leyó en Clarín: las tribunas se fueron despoblando durante el discurso de Duhalde y para el final solo quedaba la mitad de la gente. El Dos decidió que ya era hora de levantarse:

- Vamos, Chiche. Hoy almorzamos con el embajador en lo del Negro.

 

El Uno nunca pudo saber a ciencia cierta quién fue el padre de la operación: el Dos, el embajador. O ambos. Pero a él lo dejaron afuera.

- Estamos emocionados -le dijo la ex gobernadora de Texas-, de comer carne argentina...

En el living de su casona de Los Caudillos el Negro tenía reunida una selecta delegación de influyentes norteamericanos. Era un ámbito acogedor. De las paredes de ladrillo a la vista -bajo el techo de madera natural- colgaban las fotos que resumían la vida publicable del dueño de casa.

 

Los mozos -de saco blanco y con moño al cuello- servían unos bocadillos fríos antes del almuerzo. Pequeños grupos bilingües animaban conversaciones y cambiaban sonrisas. Hubo amistades que se iniciaron y otras que se fortalecieron:

- Lo felicito, gobernador. Estoy convencida que va a ser más exitoso porque conocí a su hermosa esposa, le dijo Ann Richards, la tejana -sesentona, de pelo blanco muy corto y grandes lentes- y la más animada del grupo de visitantes.

Hacía calor. Estaban en mangas de camisa. Pero no fue ese el único gesto que salió del protocolo. En una de las cabeceras de la mesa, Toledo -en su lugar de anfitrión- hizo un muy breve uso de la palabra:

- Este es un almuerzo entre amigos, aseguró feliz.

Los mozos sirvieron la carne, los chorizos y los vinos argentinos.

El gobernador desbordaba de estusiasmo. Caminó entre las mesas. Estrechó las manos de diplomáticos israelitas y de agentes de la CIA. Con James Cheek, el embajador, tuvo un diálogo aparte. A las cincuenta lucas de Rácing le sumó un gesto de los norteamericanos que lo llevó a creer que estaba a centímetros de tocar el cielo con las manos: en lugar del Uno -como disponen los códigos de la diplomacia y el protocolo-, el invitado a la segunda asunción del presidente Bill Clinton fue el Dos.

Con los postres apareció un grupo de mariachis que sorprendió a los norteamericanos. Ellos esperaban un número de tango. El gobernador estaba dulce. No podía dejar de complacerlos. Se aclaró la garganta, tomó algo de aliento, y se largó a canturrear unas pocas estrofas de la melodía más apropiada para la ocasión:

- ... caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar...

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