Libro N° 14717. La Verdadera Historia De La Revolución Comunista. revcom.us.
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La Verdadera Historia De La
Revolución Comunista
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La Verdadera
Historia De La Revolución Comunista
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CONTENIDO
—El Manifiesto Comunista
—De inicios a mediados del siglo 19
—1848
—La Comuna de París
—1871
—El primer estado socialista del mundo
—1914
—1917
—Los capitalistas atacan a la nueva sociedad
—De 1917 a 1921
La economía socialista soviética
—Los años 1920
—De una cárcel de pueblos a la Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas
—De los años 1920 a mediados de los 1930
—La liberación de la mujer en la Unión Soviética
—De los años 1920 a mediados de los 1930
—La Segunda Guerra Mundial y la Unión Soviética
—De 1933 a 1938
—De 1939 a 1945
—1956
+
—China antes de la revolución
—Triunfa la revolución china
—1921
—1934
—De 1937 a 1945
—El nuevo poder estatal en China
—De 1949 a 1957
—El Gran Salto Adelante
—De 1958 a 1960
—Mao lanza la Revolución Cultural
—1966
—Retomando el poder político
—De 1966 a 1969
—De 1967 a 1968
—La "Tempestad de Enero" de Shanghái
—1967
—"Las mujeres sostienen la mitad del
cielo"
—De 1966 a 1976
—El arte revolucionaria
—De 1966 a 1976
—Las "nuevas cosas socialistas"
—De 1966 a 1976
—Servir al pueblo
—De 1966 a 1976
—La última gran batalla de Mao
—De 1973 a 1976
—Bob Avakian desarrolla una nueva síntesis del
comunismo
La efímera Comuna de París de 1871, la revolución
rusa de 1917 a 1956 y la revolución china de 1949 a 1976 eran titánicos
levantamientos de los “esclavos” de la sociedad de ese tiempo contra sus
“amos”. Ante adversidades y obstáculos increíbles y durando lo que constituye
un nanosegundo de la historia humana, estas revoluciones realizaron cosas
asombrosas — y cambiaron el curso de la historia humana. Por primera vez, se
despejó la larga noche de tinieblas de la humanidad — el período en que la
sociedad ha estado dividida entre el explotador y el explotado, entre el
opresor y el oprimido. Se inició el proceso de forjar una forma de sociedad
completamente nueva.
—El Manifiesto Comunista
—De inicios a
mediados del siglo 19
—1848
+
— De inicios a
mediados del siglo 19
El capitalismo empezó a dominar en Europa y
ocasionó cambios políticos, económicos y sociales tumultuosos. El capitalismo
sacudió al viejo orden, pero solamente lo reemplazó con nuevas formas de
explotación y opresión. De Gran Bretaña a Rusia, expulsó violentamente a
decenas de millones de gentes trabajadoras del campo hacia las ciudades en
rápida expansión. Se generalizaba la muerte de los obreros por cólera y otras
enfermedades. Un millón de rusos murieron en la epidemia de cólera de 1847 a
1851. Era común que los niños —a menudo huérfanos— trabajaran en las fábricas
de 12 a 14 horas al día.
— 1848
Carlos Marx y Federico Engels publicaron el Manifiesto
Comunista, el que reveló por primera vez “que la existencia de las
clases sólo va unida a determinadas fases históricas” del desarrollo humano.
Otro mundo mucho mejor era posible para la humanidad. El Manifiesto
Comunista convocó a los trabajadores de todos los países a unirse para
derrocar al capitalismo y a establecer sociedades socialistas con el objetivo
de un mundo sin clases.
Dibujo de Carlos Marx, autor del Manifiesto Comunista, bajo
arresto, Bruselas, Bélgica, 1848.
Cerrar
—La Comuna de
París
—1871
+
— 1871
En marzo, los obreros, gente de la clase media baja
y otros sectores de la población de París, Francia, se levantaron contra el
régimen capitalista. Expulsaron al ejército francés de la ciudad. Los
revolucionarios establecieron la Comuna de París. Ésta separó la iglesia y el
estado. Los obreros tomaron y administraron las fábricas abandonadas por los
capitalistas. La Comuna se puso a darle el poder de gobernar la sociedad a toda
la población. Las mujeres jugaron un rol importante y heroico en el levantamiento
y el breve desarrollo de la Comuna.
El viejo régimen reagrupó sus fuerzas militares y
lanzó un sanguinario ataque contra la Comuna. Ahogó a la Comuna en sangre con
un claro mensaje: nunca más se levantarán los de abajo, nunca más llegarán al
poder el socialismo y el comunismo.
La Comuna proclamó ante el mundo que los oprimidos
y explotados tomaban por asalto el escenario de la historia para escalar las
alturas de la emancipación humana. Marx apoyó con entusiasmo la Comuna. La vio
como un primer intento histórico de crear una nueva forma de gobierno de clase
y un nuevo modo de gobernanza: los trazos iniciales de la dictadura del
proletariado. Pero también señaló que una de las debilidades fatales de la
Comuna fue que no tomó medidas decisivas para hacer añicos y desmantelar completamente
la vieja maquinaria estatal, concentrada en el ejército permanente del antiguo
régimen. Para establecer un sistema económico y social completamente nuevo, es
necesario crear un nuevo poder estatal que pueda ejercer la voluntad de los
anteriormente oprimidos y explotados.
Desde las barricadas, unos combatientes revolucionarios defienden a la
Comuna de París, 1871.
Cerrar
—El primer
estado socialista del mundo
—1914
—1917
+
—1914
Al inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914,
enviaron a trabajadores, campesinos y otros al frente para matarse entre sí en
una guerra entre bloques encabezados por Alemania por un lado, y por Gran
Bretaña y posteriormente Estados Unidos, por otro. Se trataba de una guerra imperialista por la supremacía mundial y en particular por
el control de las regiones coloniales oprimidas de África, Asia y el Medio
Oriente. Unos 10 millones de personas murieron en esa guerra.
El líder comunista ruso V.I. Lenin luchó por
defender y aprender de la experiencia inspiradora de la Comuna de París así
como de sus debilidades. Identificó la necesidad de tener un partido comunista
de vanguardia y forjó ese partido — conocido como los bolcheviques. Lenin y los
bolcheviques sobresalieron entre todos los partidos importantes de Europa por
su oposición al patriotismo de “unirse en torno a la bandera nacional” que echó
raíces en sectores de las masas de los países imperialistas de modo que apoyaran
y combatieran en la guerra.
Lenin, el líder de la revolución rusa
—1917
Lenin llamó la Primera Guerra Mundial una guerra
imperialista “de conquista, de bandidaje y de robo”. La gente de Rusia sufrió
terriblemente bajo la tiranía autocrática del zar (el emperador). Rusia era un
país imperialista, pero la abrumadora mayoría de la población eran campesinos
muy pobres. En octubre de 1917, Lenin y los bolcheviques dirigieron una
insurrección armada que arrasó del poder al viejo régimen. Al principio el
levantamiento revolucionario se basaba en los trabajadores en las ciudades principales
de Rusia y luego se extendió al campo, uniéndose especialmente con los más
pobres y oprimidos de los campesinos.
Mira: Diez
días que conmovieron al mundo
—Los
capitalistas atacan a la nueva sociedad
—De 1917 a 1921
+
—1917-1921
El nuevo gobierno revolucionario publicó de
inmediato dos decretos asombrosos. El primero retiró de la guerra a Rusia e
hizo un llamamiento por el fin de la matanza y por una paz sin conquistas ni
anexiones. El segundo autorizó que los campesinos se tomaran las vastas tierras
del zar, de las clases terratenientes aristocráticas y de la iglesia (un gran
terrateniente).
Nacía un mundo nuevo — por primera vez desde el
surgimiento de la sociedad de clases, una sociedad no estaba organizada en
torno a la explotación. La revolución bolchevique repercutió e inspiró a los
oprimidos por todo el mundo. Los revolucionarios del mundo forjaron partidos
comunistas de vanguardia. Las potencias capitalistas imperialistas atacaron con
furia a la Unión Soviética — con calumnias y fusiles. Catorce países invadieron
para aniquilar la revolución y se aliaron con los defensores reaccionarios del
viejo orden ahí.
La devastadora guerra civil ardió durante tres
años. Las fuerzas soviéticas “rojas” combatieron con heroísmo contra las
fuerzas contrarrevolucionarias “blancas”. Para 1921, ya se había establecido el
dominio revolucionario en toda la Unión Soviética.
Soldados bolcheviques durante la insurrección, Petrogrado, Rusia, 1917.
La economía socialista soviética
—Los años 1920
+
—Los años 1920
Lenin dirigió a la Unión Soviética hasta su muerte
en 1924. Después de su muerte, Stalin, un gran revolucionario, dirigió al
pueblo soviético en la construcción de una sociedad y economía socialistas. En
1928, la Unión Soviética lanzó el primer “Plan Quinquenal”. Millones de
trabajadores y campesinos se prendieron del espíritu de “estamos construyendo
un mundo nuevo”. En las fábricas y aldeas, la gente discutía los planes: cómo
reorganizar la producción y qué tanto iba a importar para su vida —y la vida de
la gente del mundo— el hecho de que se estaba construyendo una economía de ese
tipo. Se ofrecían como voluntarios para construir los ferrocarriles en tierras
silvestres. Los obreros trabajaban horas extras por voluntad propia. En las
acerías, cantaban canciones revolucionarias rumbo al trabajo. Nunca antes en la
historia había ocurrido semejante movilización de la gente para alcanzar
conscientemente los propuestos objetivos económicos y sociales.
Todo eso constituyó un fuerte contraste con el
mundo capitalista azotado por la Gran Depresión. El índice de desempleo en
Estados Unidos fue de 24% en 1933. En la Unión Soviética, en esencia existía el
pleno empleo y el Partido Comunista movilizó a la sociedad para satisfacer las
necesidades cruciales.
Las nuevas granjas colectivas, como la que se muestra aquí,
transformaron el antiguo sistema privado de explotación agrícola que no podía
alimentar de manera confiable a la población. La colectivización de fines de
los años 1920 y principios de los 1930 fue también un gran levantamiento social
que desafió las viejas costumbres e incorporó a la vida política a los
campesinos más pobres.
—De una cárcel
de pueblos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
—De los años
1920 a mediados de los 1930
+
—De los años
1920 a mediados de los 1930
La Rusia pre-revolucionaria había sido un imperio —
conocido como la “cárcel de pueblos”. La nación dominante rusa había colonizado
a las zonas y regiones de Asia central (por ejemplo, Uzbekistán) y también
había subordinado a las zonas más desarrolladas como Ucrania. Las
nacionalidades no rusas componían aproximadamente el 45% de la población, pero
esas culturas minoritarias eran objeto de una supresión por la fuerza y
prohibiciones de hablar o enseñar sus idiomas en las escuelas. Los judíos
estaban sujetos a periódicos “pogromos” antisemitas, similares a las chusmas de
linchamiento en Estados Unidos.
Después de la revolución, la mayoría de estos
pueblos y nacionalidades se unieron en la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas. Dedicaron recursos para elevar el nivel de vida de las
nacionalidades de Asia central y para promover sus culturas anteriormente
suprimidas y rechazadas. El sistema educativo, los medios de comunicación y las
instituciones culturales concientizaban a la población acerca de las
condiciones de los pueblos oprimidos y combatieron los prejuicios. El nuevo estado declaró ilegal el antisemitismo.
Campesinos en una granja colectiva conversan sobre la siembra de
primavera, Uzbekistán, los años 1930.
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—La liberación
de la mujer en la Unión Soviética
—De los años 1920 a mediados de los 1930
+
—De los años 1920 a mediados de los 1930
En los primeros 10 años, una extensísima revolución
social transformó a la sociedad soviética. El hombre ya no tenía la autoridad
patriarcal absoluta bajo la ley sobre la esposa y los hijos. La mujer recibió
un salario igual. Se ofreció gratis el cuidado para la maternidad. La Unión
Soviética fue el primer país en la Europa moderna que despenalizara el aborto.
Todos esos cambios fueron trascendentales en sí, pero fueron parte de una
visión y misión más amplias de construir un mundo nuevo libre de toda explotación
y opresión.
Un eje importante de la transformación socialista
en la Unión Soviética fue la liberación de la mujer. Un hito: el Día
Internacional de la Mujer, el Partido Comunista lanzó un movimiento para echar
por tierra las tradiciones cruelmente opresivas y profundamente arraigadas
impuestas sobre las mujeres en las repúblicas soviéticas de Asia central, como
el matrimonio de niñas con viejos y los hombres con múltiples esposas. En
Uzbekistán, Tayikistán y Azerbaiyán, el estado revolucionario apoyó a las
mujeres para deshacerse de la vestimenta pesada de pies a cabeza hecha de crin
y algodón que las mujeres y niñas mayores de 9 o 10 años tuvieron que ponerse
en la presencia de un hombre de fuera de la familia.
Una mujer de Uzbekistán vestida de la vestimenta opresiva.
Joven mujer uzbeka después de la liberación, los años 1930. Foto:
Langston Hughes
Cerrar
—La Segunda
Guerra Mundial y la Unión Soviética
—De 1933 a
1938
—De 1939 a
1945
—1956
+
—De 1933 a
1938
Hitler y los nazis subieron al poder en Alemania en
1933. Para fines de los años 1930, la Unión Soviética estaba en la mira del
poderoso ejército imperialista alemán, el que se veía impelido a hacer añicos y
dominar a la Unión Soviética. La nueva sociedad socialista se enfrentaba a una
situación sumamente peligrosa
—De 1939 a
1945
En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial entre
bloques de potencias imperialistas que pretendían repartir el mundo por medio
de la violencia. Encabezaron los bloques en contienda Japón y Alemania por un
lado y por otro, Estados Unidos y Gran Bretaña.
En 1943 la Unión Soviética venció a las tropas
invasoras alemanas en la épica Batalla de Stalingrado. Unos 26 millones de
ciudadanos soviéticos perdieron la vida en la Segunda Guerra Mundial. La Unión
Soviética salió victoriosa pero sufrió una enorme devastación.
Soldados soviéticos defienden a Stalingrado contra los nazis, 1943
—1956
Después de la muerte de Stalin en 1953, nuevas
fuerzas burguesas (capitalistas imperialistas) dentro del Partido Comunista
maniobraron para tomar el poder. En 1956, Jrushchov consolidó el dominio de una
nueva clase capitalista y dirigió la reestructuración sistemática de la Unión
Soviética en la forma de una sociedad capitalista, la que siguió llamándose
socialista. Eso representó el fin del primer estado proletario.
Los comunistas en todo el mundo confrontaron la
necesidad de resumir esa experiencia, sacarle lecciones y avanzar sobre esa
base. Mao Zedong, el líder de la Revolución China, asumió ese gran desafío.
Cerrar
—China antes
de la revolución
+
Antes de la revolución de 1949, las grandes
potencias capitalistas habían repartido y dominado a China en los ámbitos
económico y militar. La gran mayoría de la población eran campesinos
indigentes, sujetos al dominio cruel y arbitrario del latifundismo. Ante
frecuentes hambrunas y la cruel explotación, a menudo el campesino moría de
hambre y a veces tuvo que vender a una o uno de sus hijos para que otros de su
familia pudieran sobrevivir. Las mujeres estaban sujetas a las golpizas,
matrimonios concertados, la prostitución forzada y los pies vendados, una
práctica que en el caso de las jóvenes les amarraba fuertemente los pies con
vendajes y los doblaba para achicarlos y hacerlos “atractivos” para los
hombres. En las ciudades cundía la desesperación. En Shanghái antes de la
Segunda Guerra Mundial, se recogían 25 mil cuerpos sin vida en las calles al
año. Era un país de 500 millones de habitantes que solo tenía 12 mil doctores
entrenados en la medicina occidental. Cuatro millones de personas morían al año
de enfermedades infecciosas y parasíticas. La expectativa de vida era de 32
años. Había 60 millones de adictos al opio.
Ésta es la situación en la que la gente hizo la
revolución.
Unas personas hacen cola para recibir comida, China, 1909.
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—Triunfa la
revolución china
—1921
—1934
—De 1937 a
1945
+
—1921
Mao Zedong participa en la fundación del Partido
Comunista de China — la dirección de vanguardia de la revolución china.
—1934
Mao dirigió a 100.000 soldados del Ejército Rojo y
organizadores comunistas en la Gran Marcha — una peligrosa travesía de 9.600 km
por ciénagas y montañas para reagruparse y reorganizarse ante la represión
generalizada y para propagar la revolución. Combatieron contra los ejércitos
reaccionarios y señores de la guerra. Solamente 10.000 personas lograron
terminar la marcha en Yenán en el noroeste de China, pero la revolución logró
seguir adelante. Mao, ahora el líder definitivo del Partido Comunista de China,
forjó y aplicó un camino para tomar de poder nacional y establecer el
socialismo — un camino que incluyó la estrategia militar de la guerra popular
prolongada.
—De 1937 a
1945
En 1939, estalló la Segunda Guerra Mundial. En
1937, los japoneses ya habían invadido y ocupado grandes partes de China. En
ese contexto y con la mira puesta en el premio de la toma del poder nacional,
Mao y el Partido Comunista dirigieron la guerra contra la ocupación japonesa.
Derrotaron a las fuerzas japonesas en 1945. De inmediato, estalló una guerra
civil entre las fuerzas dirigidas por los comunistas, y las fuerzas
reaccionarias del Kuomintang apoyadas por los imperialistas estadounidenses.
Tras cuatro años de fuertes combates, la revolución triunfó en 1949.
Mao en Yenán, 1944.
—El nuevo
poder estatal en China
—De 1949 a
1957
+
—De 1949 a
1957
La revolución estableció un nuevo poder estatal,
una forma de la dictadura del proletariado, cuyo eje era la alianza entre los
obreros y los campesinos. Este nuevo poder estatal protegió los derechos del
pueblo, suprimió la contrarrevolución e hizo posible la transformación integral
de la sociedad y el apoyo para la revolución mundial. En las ciudades y en el
campo establecieron nuevas instituciones en todo ámbito de la sociedad,
dirigidas por el Partido Comunista y con la participación de millones y millones
de los anteriormente explotados en la toma de la iniciativa para transformar y
administrar la sociedad.
Con el poder estatal, llevaron a cabo la reforma
agraria como un movimiento revolucionario de masas. Una nueva ley de matrimonio
le dio el derecho de divorciarse a la mujer. Lanzaron campañas de masas de
salud y educación y erradicaron la generalizada adicción al opio.
Se lee en voz alta la ley de reforma agraria de 1950.
—El Gran Salto
Adelante
—De 1958 a
1960
+
—De 1958 a
1960
Se lanzó el Gran Salto Adelante en la China
socialista. En el campo, las comunas reunieron a decenas y decenas de millones
de campesinos para trabajar las tierras de forma colectiva. Además, combinaron
actividad económica, la actividad política y social, la milicia y lo
administrativo.
Movilizaron y desencadenaron las energías y
creatividad de la gente. Las comunas hicieron labores para recuperar tierras,
sembrar árboles, construir caminos y levantar proyectos de riego y control de
inundaciones. Usaron tractores y maquinaria de manera más racional debido a la
propiedad colectiva de las tierras. Desarrollaron industrias en pequeña escala
como fertilizantes, fábricas de cemento y pequeñas plantas hidroeléctricas. Los
campesinos empezaron a dominar la tecnología y el conocimiento científico. De
esas y otras maneras, redujeron las brechas entre la ciudad y el campo, entre
los campesinos y los trabajadores, y entre el trabajo intelectual y el trabajo
manual.
Les han echado la culpa a las comunas por una gran
hambruna de 1959 a 1960. Pero la realidad es que las comunas no causaron esa
hambruna. Para 1970, China ya había solucionado el milenario problema del
hambre. Las comunas y la economía socialista en general establecieron un
sistema confiable de producción y distribución de alimentos para el pueblo por
primera vez en la historia de China.
Desafiaron la opresión de la mujer. La
colectivización de las cocinas, comedores y guarderías infantiles facilitó la
participación de la mujer en la batalla por crear una sociedad nueva. Lucharon
contra las viejas costumbres y valores persistentes, como la superstición, el
fatalismo así como las costumbres feudales, como el matrimonio concertado.
Las comunas representaron un salto en la
participación directa de las masas en todas las esferas de la sociedad y en la
transformación de las relaciones entre las personas.
Un comedor en una comuna popular durante el Gran Salto Adelante, 1959.
—Mao lanza la
Revolución Cultural
—1966
+
—1966
En parte por su resumen de la restauración del
capitalismo en la Unión Soviética, Mao entendió que era posible que el Partido
Comunista se transformara en un instrumento de una nueva clase explotadora. De
hecho, se dio una aguda lucha en la dirección del Partido Comunista entre un
núcleo de revolucionarios dirigidos por Mao, y ciertos altos líderes del
partido y del estado, los “seguidores del camino capitalista”, que habían
venido cobrando fuerza y estaban trabajando para derrocar al socialismo y reinstaurar
el capitalismo.
La Revolución Cultural representó un adelanto en la
solución de un problema histórico-mundial de la revolución comunista: cómo
impedir la contrarrevolución, pero de una manera que capacite a las masas para
jugar el papel decisivo y consciente en la transformación de la sociedad y a sí
mismas, y no la destitución desde arriba a los seguidores del camino
capitalista. Mediante una amplia lucha política e ideológica dirigida por el
núcleo revolucionario del partido, las masas jugaron un papel decisivo en la
eliminación política de los centros de poder burgués en el Partido Comunista.
La Revolución Cultural suponía la revolucionarización de toda la sociedad y la
transformación del pensamiento, modo de pensar y valores de la gente.
Jóvenes de la Guardia Roja durante la Revolución Cultural.
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—Retomando el
poder político
—De 1966 a
1969
—De 1967 a
1968
+
—De 1966 a
1969
Las y los jóvenes activistas revolucionarios, los
Guardias Rojos, jugaron un papel crucial en el inicio y propagación de la
Revolución Cultural. Esa lucha estaba llena de inventiva e innovación: mítines
en las calles, protestas, huelgas y manifestaciones. Aparecieron “cartelones de
grandes caracteres” por todo el país. Había afiches de protesta de letra grande
que se colgaron en todas partes y en los que la gente criticaba a las políticas
y líderes. Se pusieron a la disposición de la gente centros públicos para sus
reuniones y debates. Florecieron los periódicos pequeños. Solo en Pekín había
900 periódicos. El estado revolucionario proporcionó materiales y lugares para
la actividad política de masas y los debates.
—De 1967 a
1968
La Revolución Cultural dio un giro nuevo. Cuarenta
millones de trabajadores en todo el país se metieron en intensas y complejas
luchas de masas para retomar el poder a las conservadoras y atrincheradas
administraciones municipales y del partido. Hubo paros de trabajo y, a veces,
luchas para no suspender el trabajo.
Unas muchachas cuelgan "cartelones de grandes caracteres"
durante la Revolución Cultural.
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—La
"Tempestad de Enero" de Shanghái
—1967
+
—1967
Shanghái, otoño de 1966: unas 700 organizaciones
existían en las fábricas. Las fuerzas revolucionarias se movilizaron, y los
seguidores del camino capitalista contraatacaron en un intento de desacreditar
a los revolucionarios y comprar a los trabajadores con aumentos salariales.
Los trabajadores revolucionarios, bajo dirección
maoísta, unieron a amplios sectores de la población de Shanghái. En enero de
1967, rompieron el control de los seguidores del camino capitalista que
gobernaban la ciudad. Se tomaron el principal edificio del gobierno municipal,
se apoderaron de los centros de comunicaciones y empezaron a organizar la
distribución de artículos de primera necesidad por la ciudad. Esa fue la
“Tempestad de Enero” de Shanghái.
La gente discutía y debatía en masa sobre cómo
manejar la ciudad y qué estructuras políticas servirían mejor a las metas de la
revolución. Experimentaron con nuevas instituciones de gobierno político a
nivel de la ciudad.
Un mitin en la calle durante la toma del poder por la "Tempestad de
Enero" a los contrarrevolucionarios, Shanghái, 1967.
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—"Las
mujeres sostienen la mitad del cielo"
—De 1966 a
1976
+
—De 1966 a
1976
La lucha contra la opresión de la mujer constituía
una gran parte de la “revolución dentro de la revolución”. Se lanzaron campañas
de masas durante la Revolución Cultural que criticaron los modos de pensar
feudal de Confucio y del capitalismo que defendían las divisiones explotadoras
de opresión y desigualdad en la sociedad.
En contraste con la cultura mundial de hoy que
denigra a la mujer como débil o un objeto sexual, durante la Revolución
Cultural las óperas y ballet modelos presentaban a las masas al frente y al
centro del escenario y a las mujeres como personajes centrales con fuerza
física e ideológica. Esas obras expresaban la vida del pueblo y su papel en la
sociedad y la historia y se popularizaron por todo el país.
Millones de jóvenes mujeres participaban en la
lucha revolucionaria más amplia. Tanto las mujeres como los hombres se
movilizaban para combatir la opresión de la mujer, como parte de construir una
nueva sociedad. Y al construir el socialismo, se dio el desencadenamiento de
las mujeres para “sostener la mitad del cielo”, no solo en la lucha contra su
propia opresión sino en la lucha por transformar y liberar a toda la sociedad.
Escena del ballet revolucionario El destacamento rojo de mujeres.
Cerrar
—El arte
revolucionaria
—De 1966 a
1976
+
—De 1966 a
1976
Antes de la Revolución Cultural, los temas y los
personajes feudales y burgueses dominaron la cultura popular, y los seguidores
del camino capitalista promovían eso.
La Revolución Cultural prendió una explosión de
actividad artística entre los trabajadores y campesinos, en la poesía, la
pintura, la música, los cuentos e incluso el cine. Los proyectos de arte de
masas y las nuevas formas de colaboración artística se extendían, incluyendo al
campo y las zonas remotas.
Se organizaron equipos de trabajadores culturales
para viajar a zonas remotas y trabajar con los campesinos en la creación y
presentación de dramas y conciertos, y cargaron generadores accionados por
bicicletas para proyectar películas. La enorme mayoría de la población, los
campesinos chinos, jamás había visto una película o un drama ni tampoco había
tenido la oportunidad de participar en alguna actividad cultural a ese nivel.
Algunos artistas se mudaron al campo, donde convivían y trabajaban con los campesinos,
aprendiendo de éstos y a su vez enseñándoles las artes. Así crearon una cultura
revolucionaria fresca y dinámica y también se iban echando abajo las divisiones
entre la ciudad y el campo y entre los que hacían trabajo manual y los artistas
e intelectuales.
El arte revolucionario durante la Revolución Cultural: En una pintura
creada por campesinos del cantón de Husien, éstos recogen peces en el estanque
para peces de la comuna.
—Las
"nuevas cosas socialistas"
—De 1966 a
1976
+
—De 1966 a
1976
La educación se transformó radicalmente durante la
Revolución Cultural. Cuestionaban los métodos de enseñanza basados en la
memorización para pasar los exámenes y se promovía un espíritu crítico en las
escuelas. Se combinaron los estudios y la actividad productiva. Las políticas
de admisión a las universidades posibilitaron la matrícula de las y los hijos
de campesinos y trabajadores. Se libró una lucha contra la idea
burguesa-elitista de usar el conocimiento para sacar una ventaja competitiva
sobre los demás y para el éxito individual, el lucro propio y el prestigio. Al
contrario, se usaba el conocimiento al servicio de la lucha revolucionaria de
rehacer la sociedad y el mundo en beneficio de la humanidad.
Las “nuevas cosas socialistas” reflejaron y
promovieron las nuevas relaciones y valores socialistas. Las investigaciones a
“puertas abiertas” trasladaron a los científicos al campo para hacer sus
experimentos entre los campesinos. Los científicos aprendieron sobre la vida de
los campesinos y de sus preguntas y observaciones; y los campesinos aprendieron
el método científico. Las instituciones educativas y los institutos de
investigaciones en las ciudades desarrollaron relaciones de cooperación con las
fábricas, los comités vecinales y otras organizaciones. La gente fue a los
laboratorios y los laboratorios fueron a la gente.
En lo que se llamó “el movimiento de médicos
descalzos”, capacitaron a jóvenes de las ciudades y a campesinas y campesinos
jóvenes en los elementos básicos de la medicina preventiva y la asistencia
sanitaria. Había 1.3 millones de médicos descalzos que vivían en el campo y
contribuían a solucionar las necesidades sanitarias básicas del pueblo.
En el campo, una joven médica descalza, capacitada para ofrecer los
elementos básicos de la medicina preventiva y la asistencia sanitaria, 1971.
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—Servir al
pueblo
—De 1966 a
1976
+
—De 1966 a
1976
En la China revolucionaria, convocaron a los
artistas, médicos, trabajadores técnicos y científicos y muchas otras personas
educadas a ir entre los trabajadores y campesinos: a aplicar sus conocimientos
a las necesidades de la sociedad, a compartir la vida de la gente trabajadora y
a aprender de ésta. Un gran número de jóvenes y profesionales respondieron al
llamamiento de la Revolución Cultural de “servir al pueblo” e ir al campo y
servir de ejemplo para los demás.
Yichiao, una comunera de la nacionalidad tai y antigua campesina pobre lee el Libro Rojo de Mao con su tataranieta, 1970.
—La última
gran batalla de Mao
—De 1973 a
1976
+
—De 1973 a
1976
Mao seguía advirtiendo del peligro de la
restauración capitalista. Las masas tenían el poder estatal en el socialismo,
pero la revolución tenía que continuar. Pero el socialismo nace con los rezagos
de la sociedad de clases y la lucha tiene que continuar para superarlos; de lo
contrario, la sociedad será arrastrada de nuevo al capitalismo, tal como ha
pasado hoy en China. La Revolución Cultural ardía durante 10 años, si bien
mediante complejas curvas, giros y vaivenes.
Cuando Mao murió en septiembre de 1976, eso
representó la señal para los reaccionarios dentro del partido. En octubre del
mismo año, éstos montaron un golpe de estado militar. Tomaron acción
inmediatamente contra el núcleo revolucionario en los altos niveles del partido
y desplegaron tropas en importantes regiones del país. Hubo resistencia, pero
la represión fue rápida y severa, con un gran número de arrestos y ejecuciones.
El socialismo en China fue derrotado. La primera
etapa de la revolución comunista llegó a su fin.
Cerrar
—Bob Avakian
desarrolla una nueva síntesis del comunismo
+
La derrota en China fue un verdadero punto de
viraje. Suscitó confusión, conmoción y desorientación en todo el mundo entre
aquellos que habían considerado a China como un modelo de inspiración. En esas
circunstancias Bob Avakian (BA), el presidente del Partido Comunista
Revolucionario, Estados Unidos, se puso a la altura de cumplir con una gran
necesidad histórica: hacer un balance de lo que pasó en China y de las
responsabilidades que eso acarrea para los auténticos revolucionarios.
BA aportó una claridad científica a esa coyuntura
crucial y empezó a desbrozar y trazar el camino para seguir adelante. Defendió
los grandes logros de Mao y de la revolución china, al mismo tiempo que
investigaba profundamente la experiencia no solamente de China sino de toda la
primera etapa de la revolución comunista. Exploró profundamente y examinó
críticamente la primera etapa de la revolución comunista y, en realidad, el
proyecto comunista entero. Además, en las más de tres décadas que han pasado desde
la contrarrevolución en China, Bob Avakian desarrolló y forjó una nueva
síntesis del comunismo.
Por Bob Avakian y el trabajo que ha hecho durante
varias décadas, de sintetizar las experiencias positivas y negativas de la
revolución comunista hasta hoy y de aprender de una amplia gama de experiencias
de la humanidad, se ha desarrollado una nueva síntesis del comunismo — existen
en realidad una visión y estrategia viables para una sociedad y mundo
radicalmente nuevos y mucho mejores, y existe la dirección crucial que se
necesita para hacer avanzar la lucha hacia ese objetivo.
Bob Avakian
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