Libro N° 14707. La Política Vista Desde Hannah Arendt: La Esfera Pública Y La Esfera Privada. Arendt, Hannah.
© Libro N° 14707. La Política Vista Desde Hannah Arendt: La Esfera Pública Y La Esfera Privada. Arendt, Hannah. Emancipación. Enero 17 de 2026
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La Política Vista Desde
Hannah Arendt:
LA ESFERA PÚBLICA Y LA
ESFERA PRIVADA
Hannah Arendt
La Política
Vista Desde Hannah Arendt:
La Esfera
Pública Y La Esfera Privada
Hannah Arendt
La Política Vista Desde Hannah Arendt
La Esfera Pública Y La Esfera Privada
Hannah Arendt
Lecturas: ARENDT, Hannah. "La esfera pública y
la privada" Cap.2. en: La Condición Humana, Paidós, 1993, pp.37-97 ARENDT,
Hannah. "Labor, trabajo, acción. Una conferencia" en : De la Historia
a la Acción, Paidós, 1995, pp.89-109
Las condiciones que permiten entender la política en el siglo XXI se
contagian de ciertos elementos que resultan del ordenamiento social alrededor
de conceptualizaciones surgidas con la modernidad en torno al paradigma de la productividad
y que terminan por manifestarse en el funcionamiento de la esfera pública. Hoy,
el sentido de la política a la luz de este paradigma no es el de la libertad
sino el de la necesidad y, por ello, el quehacer político se ubica en el ámbito
del consumo en una renovada práctica y lectura de lo económico.
La premisa de la cual se parte históricamente es que los consumidores
entran en la esfera del mercado persiguiendo intereses privados y los
ciudadanos por el contrario entran en la esfera de la política persiguiendo
intereses comunes. Por tanto ser ciudadanos y ser consumidores serían dos cosas
enteramente distintas.
Hannah Arendt rescata la experiencia de la democracia clásica griega
para hacernos ver, las inmensas diferencias que existían en su inicio entre la
esfera del mercado y la esfera de la política. Para Arendt estas dos
actividades son radicalmente distintas. La capacidad del hombre para
organizarse políticamente esta en franca oposición a la asociación de un hogar,
de una familia o del mercado.
Los griegos comprendían que la esfera del mercado era una esfera donde
el hombre se encontraba sometido, en cambio la esfera de la política era una
esfera donde el hombre ejercía su libertad. Su organización social se
fundamentaba sobre la división tajante entre la esfera público-política y la
esfera privada, donde se interactuaba en la familia y se realizaban las
actividades básicas para mantener la supervivencia. La esfera público-política
era regida por el principio de la libertad. Era accesible sólo a aquellos
hombres libres de estar sometidos a las necesidades de la vida. El no estar
sometidos a las necesidades de la vida o a la coerción de otro hombre era la condición
objetiva de la libertad. Ser político y vivir en una polis significaba que todo
se decía por medio de palabras y de persuasión y no con la fuerza o la
violencia. Para los griegos mandar en vez de persuadir eran formas prepolíticas
que se manejaban en el hogar y la vida familiar. En este ámbito el jefe de
familia ordenaba con poderes despóticos.
"La polis se diferenciaba de la familia en que aquella solo conocía
iguales, mientras que la segunda era el centro de la más estricta desiguladad."
Los ciudadanos de la comunidad política ateniense, eran libres en tanto
iguales. La igualdad era la propia esencia de la libertad.
La libertad al igual que la felicidad(eudaimonia de la cual era
condición la primera) era un estado objetivo de la vida del ciudadano
ateniense. Ser libre significaba no estar sometido a las exigencias de las
necesidades de la vida, libres de la fuerza, ni bajo el mando de alguien y no
mandar sobre nadie, es decir ni gobernar ni ser gobernado en los términos
modernos que implican dominación. Los ciudadanos eran iguales en tanto poseían
privadamente todos un lugar en el mundo que les permitía participar de los
asuntos del mundo común, que les permitía la entrada a la esfera público-política
ya la vez ocultar aquello que era necesario.
La esfera público-política cumplía con dos condiciones esenciales: a)
Permitía a todos los ciudadanos ser vistos y oídos por todos, es decir la más
amplia publicidad para un hecho visible desde todas las perspectivas posibles.
En este ámbito la presencia de los otros asegura la realidad del mundo y la
publicidad es lo que permite hacer brillar a través de siglos cualquier cosa
que los hombres quieran salvar de la ruina natural del tiempo y b) Posibilitaba
un mundo común diferenciado del lugar que se poseía privadamente en él. El
mundo de los asuntos humanos comunes. Esta esfera era el lugar donde los
hombres podían mostrar su unicidad, su distinción y alteridad a través del
discurso y la acción. Aquí ellos encontraban el recinto donde podían revelar
quienes eran.
La esfera pública era el sitio donde todo individuo tenía que
distinguirse constantemente de los demás, demostrar con acciones únicas o
logros que era el mejor( aien aristevien). La esfera privada en cambio era
regida por la necesidad. Tenía un rasgo privativo primordial: en ella, los
hombres estaban privados de realizar algo más permanente que la vida misma.
Estaban privados de la presencia de los demás. Sobretodo significaba estar
privado de las más elevadas y humanas capacidades, el discurso y la acción.
Pero cumplía por lo menos con dos condiciones: a) era el lugar que se poseía
privadamente, es decir un lugar propio en el mundo y b) donde lo que necesitaba
ocultarse permanecía oculto. Aquí encontraban refugio las pasiones del corazón,
los pensamientos de la mente, las delicias de los sentidos, todos estos tienen
una oscura existencia tanto como el amor , la muerte, el dolor. En la Edad
Moderna desaparece la brecha entre lo público y lo privado.
Con el ascenso de la sociedad , esto es para Arendt del conjunto
doméstico o de las actividades económicas a la esfera pública, la
administración de la casa y todas las materias que anteriormente pertenecían a
la esfera privada se han convertido en interés colectivo. El auge de lo social
coincide históricamente con la transformación del interés privado por la
propiedad privada en un interés público. La sociedad cuando entró por primera
vez en la esfera pública adoptó el disfraz de una organización de propietarios
que en lugar de exigir el acceso a la esfera pública debido a su riqueza, pidió
protección para acumular
más riqueza.
Otro de los aspectos a los que conlleva el auge de lo social, como lo
llama Hannah Arendt es que la distinción y la diferencia han pasado a ser
asuntos privados del individuo. En la sociedad, se sustituye la acción por la
conducta. En un tiempo relativamente corto la nueva esfera de lo social transformó
todas las comunidades modernas en sociedades de trabajadores y empleados, que
quedaron enseguida centradas en una actividad necesaria para mantener la vida.
Todas las actividades relacionadas con la pura supervivencia se permiten
aparecer en público.
El inconformismo de Arendt para con la sociedad moderna y su sustituto
la sociedad de masas es que le quita al hombre no sólo un lugar público donde
puede revelar quien es sino a la vez su hogar privado donde en otro tiempo se
sentía protegido del mundo y donde en todo caso incluso los excluídos del mundo
podían encontrar un sustituto en el calor del hogar y en la limitada realidad
de la vida familiar. Pues la Edad Moderna comenzó con la expropiación de los
pobres y luego procedió a emancipar a las clases sin propiedad. He aquí un
segundo aspecto del inconformismo de Arendt: la emancipación de las clases
trabajadoras y de las mujeres se hace sólo a nivel formal. Si antes la
condición para la ciudadanía era la propiedad privada con el auge de la
sociedad se pierde la condición objetiva de la libertad que era estar libres no
sólo de la coerción de otros hombres sino de las necesidades de la vida, y el
tener un lugar en el mundo común al tener un lugar privado propio. La abolición
de este requisito de la ciudadanía, disfraza una falsa libertad de los
ciudadanos modernos.
No se puede ser libre sin tener las necesidades de la vida resueltas, un
lugar privado propio y sin estar libre de la coerción de otros hombres. Este
último aspecto se configura como una crítica radical las concepciones modernas
de la política como dominación y hasta cierto punto como representación. La
crítica de Arendt acerca de la libertad moderna se refiere a que su fundamento
no es más, la igualdad.
La libertad moderna admite precisamente aquellas condiciones que por su
exclusión definían la libertad en la Grecia antigua: dominación, fuerza,
desigualdad. La libertad deja de ser un estado objetivo, evidenciado en la
omisión por parte de las discusiones modernas de libertad, sobre la objetiva y
tangible diferencia entre ser libre y estar obligado por la necesidad. Esta es
una diferencia que para Arendt ha dejado de captarse.
La importancia de la relación entre propiedad y libertad reside en la
concepción de la propiedad privada en el sentido de tangible y mundano lugar de
uno mismo, como condición para la libertad, para lo cual lo íntimo-el
descubrimiento más grande de lo privado moderno, -no es un sustituto muy digno.
El moderno concepto de propiedad privada se ha trasladado del lugar de uno
mismo a la propia persona de uno mismo, que Marx llamó la "fuerza de
trabajo", traslado en el cual la propiedad pierde su carácter mundano, en
detrimento del individuo.
Todos estos conceptos definían la política auténtica y clásica, y nos
permiten con Arendt realizar críticas a la concepción de la política moderna de
la cual participamos en la actualidad: la inmensa desigualdad real de los
ciudadanos donde en muchos casos ni las necesidades básicas de la vida se
encuentran satisfechas y mucho menos el tener propiedad privada, y por otra
parte las decisiones políticas se toman no por los ciudadanos sino por unas élites
ya transnacionales que compiten por el mercado electoral. Por último la
evidencia de que se ha gestado una transformación en las esferas de lo público
y lo privado en nuestra sociedad se encuentra en que el consumo que en
principio estaba ligado al ámbito de la vida privada ahora penetra y
resignifica lo público. En consecuencia al ciudadano se le da un trato de
consumidor sin solventar la inequidad y desigualdad real política, económica y
social que existe en la sociedad.
FIN

