© Libro N° 12026.
La Física De Las Palabras. Feynman,
Michelle. Emancipación. Diciembre 30 de 2023
Título original: ©
La Física De Las Palabras. Michelle Feynman
Versión Original: © La Física De Las Palabras. Michelle Feynman
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© Edición,
reedición y Colección Biblioteca
Emancipación:
Guillermo Molina Miranda
Michelle Feynman
La Física
De Las Palabras
Michelle
Feynman
CONTENIDO
Una nota
breve sobre las fuentes
Prólogo
Reflexiones
sobre Richard Feynman
Prefacio.
Mi citable padre
Cronología
1.
Juventud
2.
Familia
3.
Autobiográfica
4. Arte,
música y poesía
5.
Naturaleza
6.
Imaginación
7. Humor
8. Amor
9.
Filosofía y religión
10.
Naturaleza de la ciencia
11.
Curiosidad y descubrimiento
12. Cómo
piensan los físicos
13. El
mundo cuántico
14.
Ciencia y sociedad
15.
Matemáticas
16.
Tecnología
17.
Guerra
18.
Challenger
19.
Política
20. Duda
e incertidumbre
21.
Educación y enseñanza
22.
Consejo e inspiración
23.
Inteligencia
24. El
premio Nobel
25.
Visión del mundo
26. El
futuro
27.
Honrando a Richard Feynman
Agradecimientos
Fuentes
Una nota
breve sobre las fuentes
De
Richard Feynman se ha dicho que era el gran explicador. Este libro de citas
caracteriza cómo abordaba mi padre la resolución de problemas científicos, su
filosofía y su estilo de comunicación. Agrupadas por temas, estas citas
proporcionan un conocimiento más rico y profundo de cómo pensaba, destacan lo
que él creía que era importante y proporcionan brillantes ejemplos de cómo se
expresaba.
Las
fuentes han sido sus muchos trabajos publicados, sus documentos personales, que
ocupan catorce grandes archivadores, y docenas de horas de lecciones y
conferencias registradas. Varias citas importantes proceden, asimismo, de
entrevistas que hizo con Charles Weiner para un proyecto de historia oral para
el Instituto Americano de Física entre 1966 y 1973. Yo, personalmente, junto
con mis ayudantes de investigación Anisha Cook y Janna Wennberg, que fueron
decisivas para dar forma al libro a lo largo del último verano, reunimos miles
de citas y después las ordenamos en los veintiséis temas que constituyen este
libro.
Aunque
ninguna colección de citas extraídas de trabajos escritos, de notas, de
correspondencia y de conferencias puede captar completamente la extensa gama de
pensamientos de mi padre sobre temas diversos, espero que esta compilación
proporcione al lector una idea de su claridad, su humor y su manera única de
contemplar el mundo.
Michelle
Feynman
Prólogo
Si el
lector visitara cualquier departamento de física de cualquier universidad del
mundo y preguntara a los estudiantes universitarios a qué científico aspiran a
parecerse, creo que una mayoría diría Richard Feynman. Einstein podría estar en
segundo lugar. Yo diría Feynman.
Richard
Feynman fue uno de los más grandes físicos del siglo XX. El premio Nobel que
obtuvo en 1965, compartido con Julian Schwinger y Sin-Itiro Tomonaga, le fue
concedido por su trabajo en el desarrollo de la teoría de la electrodinámica
cuántica, que hasta el momento presente sigue siendo nuestra descripción más
precisa de la interacción entre la luz y la materia. No comprenderíamos los
átomos sin ella. El nombre de Feynman está más estrechamente relacionado con
ella debido a su introducción de los diagramas de Feynman. A todos los físicos
que trabajan en el CERN, o en cualquier laboratorio moderno de física de
partículas, se les ha enseñado cómo usar los diagramas de Feynman. Son los
cimientos de nuestra comprensión del mundo subatómico, que nos permiten
calcular qué ocurrirá cuando las partículas colisionan e incluso predecir la
existencia de nuevas partículas, como el bosón de Higgs. No puedo imaginar la
física de partículas sin estos diagramas, y probablemente hoy en día no
existirían sin Feynman; no creo que nadie más hubiera dado con ellos. Una vez
nos los han explicado son intuitivamente evidentes, pero uno tiene la sensación
de que nunca los hubiera inventado. Este era el genio particular de Richard
Feynman: explorar la naturaleza utilizando una especie de magia intuitiva
internalizada. Es famoso el resumen que de su manera de abordar los problemas
hizo su amigo y colega Hans Bethe: «Existen dos tipos de genios. Los genios
ordinarios hacen grandes cosas, pero te dejan bastante margen para que uno crea
que podría hacer lo mismo si trabajara lo suficiente. Después están los magos,
y uno no tiene ni idea de cómo lo hacen. Feynman era un mago».
La
electrodinámica cuántica por sí sola es suficiente para situar firmemente a
Feynman entre los grandes, pero hay muchos físicos que han sido galardonados
con el premio Nobel cuyos nombres apenas recuerdan los estudiantes
universitarios, y mucho menos que los adoren como héroes. Pienso que la razón
por la excepcional estima que se tiene a Richard Feynman puede encontrarse en
este libro. Es su lógica humilde e incisiva; su aguda precisión, desplegada con
humanidad; la maravilla que cataliza el descubrimiento; un profundo amor por la
naturaleza y un poderoso deseo de comprender cómo funciona. Cuando leo sus
palabras, que hay que leer con acento de trabajador de Nueva York, oigo la
claridad reconfortante de un viejo ingeniero que ha venido a arreglar la fontanería.
No hay artificio, ni ofuscación, ningún intento de embaucar o de exagerar su
papel; sólo una sensación de que esta persona hará el trabajo con un mínimo de
alharaca. Richard Feynman pensaba así de la física. A menudo lo cito en mis
libros porque nunca puedo describir mis sentimientos acerca de la física de
manera tan clara como él podía hacerlo. Hay una hermosa entrevista que emitió
la BBC en 1981, titulada «El placer de descubrir», en la que a Feynman se le
pregunta acerca de la posibilidad de descubrir una teoría del todo: una
estructura matemática completa que describa toda la naturaleza al nivel más
fundamental.
«La gente
me pregunta: “¿Está usted buscando las leyes últimas de la física?”. No, no lo
hago. Simplemente intento encontrar más cosas sobre el mundo, y si resulta que
hay una ley simple y última que lo explica todo, que así sea; sería bonito
descubrirla. Si resulta que es como una cebolla con millones de capas y
acabamos enfermos y cansados de observar las capas, ¡entonces que así sea! Y
por lo tanto, cuando vamos a investigar no deberíamos decidir de antemano qué
es lo que intentamos hacer, excepto encontrar más cosas acerca de ello… Mi
interés por la ciencia es simplemente descubrir más cosas sobre el mundo».
Esta es,
para mí, una descripción perfecta de la ciencia. Si nos deleitamos en lo
pequeño, en lugar de adoptar posturas intelectuales fútiles frente a la
intrincada e infinita exquisitez de la naturaleza, podremos conseguir algo de
progreso. Al leer sus palabras, se oirá una y otra vez este mensaje: «Soy un
hombre sencillo, y me gusta pensar detenidamente sobre cosas sencillas». El que
habla es un físico real.
Esta
simplicidad directa no descartaba ciertamente el lirismo cuando se trataba de
describir el proceso de hacer ciencia. Algunas de mis citas favoritas son las
que revelan la imagen interior que Feynman tenía del esfuerzo científico:
«Vivimos en una época heroica, única y maravillosa de emoción. En las épocas
venideras será contemplada con gran envidia. ¿Cómo sería haber vivido en los
tiempos en que se estaban descubriendo las leyes fundamentales?». Para emplear
un tópico que a veces se arroja contra los científicos, esto se halla
impregnado de asombro infantil, y Feynman se encontraba absolutamente cómodo
con este cumplido de doble filo. «Odio a los adultos».
Feynman
era también un polemista, que hacía uso de su deliberada claridad lingüística
para conseguir un potente efecto siempre que tenía la oportunidad. Se me
ocurren pocos físicos que pudieran escribir en una clase de introducción al
electromagnetismo: «Desde una distancia temporal considerable de la historia de
la humanidad, contemplada desde, pongamos por caso, diez mil años antes del
presente, poca duda cabe de que se juzgará que el acontecimiento más importante
del siglo XIX fue el descubrimiento por parte de Maxwell de las leyes de la
electrodinámica. La guerra civil americana palidecerá hasta una insignificancia
provinciana en comparación con este importante acontecimiento científico de la
misma década». Me encanta. Lo leo como una bofetada totalmente apropiada a la
futilidad de las guerras provincianas, que prefigura el Pale Blue Dot[1] de
Carl Sagan, la gran lamentación de la estupidez provinciana humana, escrito
tres décadas más tarde: «La Tierra es un escenario muy pequeño en una vasta
liza cósmica. Piénsese en los ríos de sangre vertida por todos aquellos
generales y emperadores con el fin de que en gloria y triunfo pudieran
convertirse en los dueños momentáneos de una fracción de un punto».
Así,
pues, en estas páginas el lector captará un atisbo del genio, y leerá los
pensamientos de uno de los grandes eruditos de la historia y uno de los mayores
científicos que hayan existido nunca. Espero que el lector aprenda muchas
cosas, como yo he hecho, y que quizá termine con un poco de curiosidad,
asombro, humildad y respeto adicionales por el mundo natural. Una vez dicho
esto, «no quiero tomarme este asunto en serio. Pienso que simplemente
tendríamos que divertirnos imaginándolo y no preocuparnos por ello».
Brian Cox
Profesor de Física de Partículas
Universidad de Manchester
Reflexiones
sobre Richard Feynman
Parece
que existe un insaciable apetito público para sentir una proximidad con la
mente y la personalidad gigantes de Richard Feynman. Dicha curiosidad
trasciende generaciones, cruza a través de disciplinas y culturas. Más de un
cuarto de siglo después de su muerte, sigue vivo en la consciencia pública, sus
libros todavía se publican, sus clases legendarias son accesibles vía internet,
los científicos continúan forcejeando y enredándose con muchas de las teorías
que propuso hace décadas.
¿De dónde
proviene, pues, la longevidad de su aura? Sólo puedo ofrecer un atisbo de
instantánea.
Hace unas
tres décadas, yo solía ver a Richard entre bastidores en los conciertos. Acudía
no porque le gustaran particularmente los conciertos de violonchelo, sino
porque tocaba su amada hijita, Michelle, y, naturalmente, ¿qué padre amantísimo
no querría agradar a su hija? A veces pasábamos el tiempo en animada charla
sobre qué verdad hay en la ciencia y en el arte, y Richard siempre decía: «En
ciencia, tienes que demostrarlo». Y después nos entretenía con los relatos de
sus aventuras cuando tocaba los bongos. Una vez fuimos a su casa y me enseñó
sus bellos dibujos de la figura humana. Nos explicó que su deseo de ir a Tuvá[2] se
originó al jugar a un juego de geografía. Siempre era enérgico y estaba atento
y presente.
Uno de
mis héroes, en mi juventud, era el gran violonchelista Pau Casals. Me
impresionó en particular cuando explicaba que ante todo era un ser humano,
después un músico y en tercer lugar un violonchelista. Me sentí igualmente
conmovido cuando leí una de las citas de Richard: «No puedes desarrollar una
personalidad únicamente con la física; tienes que hacer hueco para el resto de
tu vida».
He aquí
una pista para la longevidad de Richard Feynman. Sí, fue uno de los grandes
físicos de todas las épocas, pero también prestó atención a la vida y al amor,
a sus hijos, a su familia, a la sensualidad de la figura humana, a las
complejidades primarias de tocar el tambor, a todo su entorno. Al tiempo que
prestaba gran atención a los problemas que generamos y a los que nos
enfrentamos, también sabía que los humanos son un subconjunto de la naturaleza,
y la naturaleza tenía para él la mayor fascinación; porque la imaginación de la
naturaleza es muchísimo mayor que la imaginación del ser humano, y la
naturaleza conserva celosamente sus secretos.
Así, para
Richard, valían la pena los años de trabajo para extraer algunos de dichos
secretos con el fin de transmitirlos al resto de nosotros de la forma más
directa y comprensible. Debido a que introdujo toda su vida en su personalidad,
podemos identificarnos con su humanidad, y por lo tanto, permanecer a su lado
cuando nos hizo participar en el viaje más espectacular de todos, la
interminable búsqueda para comprenderlo todo.
¡Con toda
seguridad sigue estando usted de broma, señor Feynman!
YO-YO MA
Violonchelista
Para Ava
y Marco
Prefacio
Mi citable padre
Recientemente
cayeron en mis manos algunos de mis cuadernos del instituto y la universidad y
encontré en ellos los garabatos que escribía en ellos en horas de clase. A
veces divertidos, a veces inspiradores, dolorosos y ocasionalmente molestos,
estos retazos de mi vida de hace unos cuantos años me recordaban un momento
concreto o una clase particular mucho más rápidamente que las notas que en la
actualidad tomo en clase: hay algo muy poderoso en una afirmación concisa. De
modo que siempre me han gustado las citas.
Una de
mis citas favoritas de mi padre me llegó en una tarjeta de cumpleaños cuando
cumplí los 18: «¡Ponte en marcha!», escribió. Cuando leí estas palabras,
recuerdo mi reacción: orgullo y emoción, mezclados con una cierta aprensión.
También recuerdo que por lo general mi padre no se ocupaba de las trivialidades
de las tarjetas de cumpleaños; esto lo dejaba para mi madre, lo que hace que
esta cita concreta sea mucho más conmovedora.
Mi padre
me dejó sus palabras. Por ellas recuerdo tanto su actitud frente a la vida como
su voz, positiva y clara. Era una persona que no se preocupaba de los problemas
pequeños. Su consejo en este aspecto (déjalo; déjalo estar) es inspirador:
Y todos
hacemos cosas estúpidas, y sabemos que algunas personas hacen más cosas
estúpidas que otras, pero es inútil intentar comprobar quién hace un mayor
número.
A veces
me preguntan qué tipo de padre era, y aunque en ocasiones me burlaba de él
porque no recordaba lo que yo consideraba que eran detalles pertinentes de mi
vida (edad, escuela, etc.), siempre estaba contento y dispuesto a pasar tiempo
conmigo. Quizá tuviera la reputación de no soportar gustosamente a los tontos,
pero lo recuerdo como un hombre divertido, enérgico, amable, bromista,
paciente. Recuerdo su sabio consejo acerca de encontrar una carrera, muy
parecido a una carta que escribió a un estudiante de instituto en 1984:
Es
maravilloso que puedas encontrar algo que te guste hacer en tu juventud y que
sea lo bastante grande para mantener tu interés a lo largo de toda tu vida
adulta. Porque, sea lo que sea, si lo haces lo bastante bien (y lo harás, si
realmente te gusta), la gente te pagará para hacer lo que de todas maneras
quieras hacer.
Siempre
que leo sus palabras, oigo su voz. Todavía me hace reír pensar que usó el
término «cocinar» en su discurso del premio Nobel:
No
utilicé nunca toda aquella maquinaria que yo había cocinado para resolver ni un
solo problema relativista.
Me
encanta el uso que hacía mi padre de expresiones que ya no están en rotación, y
me fascina su característico ritmo al hablar. Recuerdo unas cuantas expresiones
arcaicas de mi adolescencia: la nevera era la «caja de hielo», ¡por Dios! O
bien: «Dan toda la vuelta alrededor del granero de Robin Hood para llegar hasta
aquí», para describir un camino con rodeos.
Sé que
estaba fascinado con Las Vegas. Incorporaba a sus conferencias relatos de las
visitas que hizo a allí. Me encanta especialmente el fragmento siguiente porque
era un experto en transgredir las normas gramaticales.[3] El
ritmo establece realmente la escena:
Ejemplo.
Estoy en Las Vegas, supongamos. Y conozco a un mentalista o, pongamos por caso,
a un hombre que afirma que no puede leer la mente pero que, hablando en
términos más técnicos, tiene la capacidad de telequinesis, que quiere decir que
puede influir sobre la manera en que las cosas se comportan simplemente
mediante el pensamiento. Este tipo se me acerca y dice: «Se lo demostraré. Nos
pondremos junto a la ruleta y le diré con antelación si saldrá negro o rojo en
cada tirada».
Digamos
que creo, antes de empezar, que no supone ninguna diferencia el número que se
elija para ello. Resulta que estoy predispuesto contra los mentalistas a partir
de la experiencia en la naturaleza, en la física. No veo, si creo que este
hombre está compuesto de átomos y si conozco todas (la mayor parte) las maneras
en que los átomos interactúan entre sí, ninguna manera directa en que las
maquinaciones en la mente puedan afectar a la bola. De modo que debido a otras
experiencias y al conocimiento general, albergo un potente prejuicio en contra
de los que leen la mente. De un millón a uno.
Ahora
empezamos. El mentalista dice que saldrá negro. Y es negro. El mentalista dice
que ahora saldrá rojo. Y rojo es. ¿Creo en los mentalistas? No. Puede ocurrir.
El mentalista dice que saldrá rojo. Y sale rojo. Sudor. Estoy a punto de
aprender algo…
También
era revelador ver de qué manera pasaba su tiempo libre. ¿Me sorprendió ver
citas que revelaban su afición a trabajar siempre en física? No, realmente. Era
un interruptor que él no podía apagar. Recuerdo que siempre parecía estar
pensando en la física. Cuando no tenía un bloc de notas, era corriente
encontrar ecuaciones en pedazos de papel, incluso en los márgenes del
periódico. Incluso cuando era muy joven, recordaba, le fastidiaba que lo
apartaran del trabajo.
No
conseguía hacer todo lo que quería hacer, porque mi madre me hacía salir
continuamente, a jugar.
Esta
realmente me hizo reír. Las dos que siguen ejemplifican su actitud abierta y
honrada y cómo no había nada que le gustara más que pensar sobre física:
Sin
embargo, es un problema interesante, y acostumbro a pasar el tiempo en los
aviones intentando resolverlo. Todavía no lo he conseguido.
Debió de
ser un día después, aproximadamente, cuando me hallaba tendido en la cama
pensando en estas cosas, que imaginé lo que ocurriría si quisiera calcular la
función de onda en un intervalo finito posterior.
Siempre
me impresionó su humildad:
Padezco
la enfermedad que aqueja a todos los profesores; es decir, nunca parece haber
tiempo suficiente, e inventé más problemas de los que sin duda podremos hacer,
y por lo tanto he procurado acelerar las cosas escribiendo de antemano algunas
cosas en la pizarra, con la ilusión que tiene todo profesor: que si habla de
más cosas, enseñará más cosas. Desde luego, existe sólo una tasa finita a la
que el material puede ser absorbido por la mente humana, pero no respetamos
este fenómeno, y a pesar de ello vamos demasiado deprisa.
Recuerdo
muchos consejos de mi padre: piensa acerca de un problema de matemáticas para
ver si tu respuesta tiene sentido. Trabaja para ser directa y honesta en
comunicación. Intenta ser amable y atenta. Date cuenta de que la vida es una
aventura emocionante. Encuentra algo que hacer que te guste. Trabaja duro. Y
siempre, siempre, ¡recuerda tu sentido del humor! No siempre he
sido capaz de reírme de mí misma, pero esto era algo en lo que mi padre
sobresalía. Recuerdo que una vez se abría camino fatigosamente por un
aeropuerto, arrastrando el equipaje, esforzándose por tomar un vuelo de
conexión que lo llevara a casa. Y decía entre dientes: «¡Volar es para los
pájaros!»; y, al darse cuenta de lo cierto que era aquello, soltó una carcajada
y recuperó su ecuanimidad. De todos los consejos que dio, quizá su exhortación
a recordar el propio sentido del humor es el más crucial. Hacerlo así me ha
ayudado a superar momentos difíciles en mi propia vida.
Por
extraño que parezca, di con una de las citas de mi padre acerca de su padre
que resume cómo yo me siento con respecto a mi padre:
Al no
tener experiencia de muchos padres, no me di cuenta de lo extraordinario que
era.
Siempre
estaré agradecida a mi padre por haber compartido su vida conmigo, desde los
momentos espléndidos, absurdos y alegres, hasta los serios.
Michelle
Feynman, 2014
Foto de Ursula de Swart, cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
|
Cronología |
|
|
1918 |
Nace en Nueva York el 11 de mayo. |
|
1939 |
Se gradúa en el MIT, inicia los estudios de posgrado en Princeton. |
|
1940-1941 |
Ayudante de investigación, Universidad de Princeton. |
|
1942 |
Se doctora en Princeton. |
|
1942 |
Se casa con Arline Greenbaum. |
|
1943-1945 |
Trabaja en el Proyecto Manhattan, Los Álamos, Nuevo México. |
|
1945 |
Arline muere. |
|
1945-1950 |
Profesor de Física Teórica, Universidad de Cornell. |
|
1950 |
Profesor visitante en Caltech; pasa un año enseñando en Brasil. |
|
1950-1959 |
Profesor de Física Teórica en Caltech. |
|
1952 |
Se casa con Mary Louise Bell. |
|
1954 |
Obtiene el Premio Albert Einstein. |
|
1956 |
Se divorcia de Mary Louise. |
|
1959 |
Imparte la conferencia «Hay mucho espacio en el fondo»; plantea dos
retos de la nanotecnología. |
|
1959 |
Nombrado profesor de la Richard Chase Tolman de Física Teórica, en
Caltech. |
|
1960 |
Se casa con Gweneth Howarth. |
|
1961-1963 |
Imparte las lecciones de física a estudiantes de primer año en Caltech
que se convierten en The Feynman Lectures on Physics. |
|
1962 |
Obtiene el premio E. O. Lawrence. |
|
1962 |
Nace su hijo, Carl Richard Feynman. |
|
1963 |
Imparte las conferencias John Danz Lectures que habrían de convertirse
en The Meaning of It All. |
|
1964 |
Imparte las conferencias Messenger en la Universidad de Cornell, que
se convierten en el texto The Character of Physical Law. |
|
1965 |
Elegido miembro extranjero de la Royal Society. |
|
1965 |
Obtiene el premio Nobel. |
|
1968 |
Nace su hija, Michelle Catherine Feynman. |
|
1972 |
Obtiene la Medalla Oersted por la enseñanza. |
|
1973 |
Obtiene la Medalla de Oro Niels Bohr Internacional. |
|
1979 |
Imparte las conferencias sir Douglas Robb sobre
electrodinámica cuántica en la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, que se
convierten en QED: The Strange Theory of Light and Matter. |
|
1985 |
Participa como miembro de la Comisión Presidencial que investiga el
accidente de la lanzadera espacial Challenger. |
|
1985 |
Publica Surely You’re Joking, Mr. Feynman!, que permanece
catorce semanas en la lista de libros más vendidos del New York Times. |
|
1988 |
Muere en California el 15 de febrero. |
Capítulo
1
Juventud
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
No
conseguía hacer todo lo que quería hacer, porque mi madre me hacía salir
continuamente, a jugar.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!,[4] p.
17
Cuando yo
era niño, tenía la idea de que se podía tomar la importancia del problema y
multiplicarla por la probabilidad de resolverlo. Usted sabe cómo es un chico de
mentalidad técnica: le gusta la idea de optimizarlo todo de alguna manera; si
puedes tener la combinación adecuada de estos factores, no te pasarás la vida
yendo a ninguna parte con un problema profundo, o resolviendo muchos problemas
pequeños que otros podrían resolver igualmente bien.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
No te
desesperes ante los libros de texto estándar y aburridos. Simplemente cierra el
libro de vez en cuando y piensa en lo que dicen en tus propios términos, como
una revelación del espíritu y una maravilla de la naturaleza. Los libros te dan
hechos, pero tu imaginación puede proporcionarte vida. Mi padre me enseñó cómo
hacerlo cuando yo era un muchachito sobre sus rodillas, ¡y me leía la Encyclopaedia
Britannica!
—Carta a
Rodney C. Lewis, agosto de 1981 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track,[5] pp.
332-333)
Fui a
tomar prestado el libro de cálculo, y la profesora (perdón, la bibliotecaria)
me dijo: «Niño, no puedes llevarte este libro. ¿Por qué quieres tomar prestado
este libro?». Le dije: «Es para mi padre». De modo que me llevé el libro, e
intenté comprender algo. Mi padre miró los primeros párrafos y no podía
entenderlos, y esto fue una sorpresa para mí, una pequeña sorpresa, según
recuerdo. Fue la primera vez que me di cuenta de que yo podía entender lo que
él no podía entender.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Aprendí
muy pronto la diferencia entre saber el nombre de algo y saber algo.
—What
Do You Care What Other People Think?,[6] p.
14
Cuando
era un niño y descubrí que el Papá Noel no era real, no me disgusté. Por el
contrario, me sentí aliviado porque había un fenómeno mucho más sencillo para
explicar de qué manera tantos niños en todo el mundo recibían regalos en la
misma noche.
—Los Angeles
Times, 27 de noviembre de 1994
Cuando yo
era joven, lo que llamo el laboratorio era sólo un lugar en el que hacer
chapuzas, construir radios y artilugios y fotocélulas y todo eso. Me sorprendí
mucho cuando descubrí a qué llaman laboratorio en una universidad. Se trata de
un lugar en el que se supone que uno mide cosas de manera muy seria. Nunca medí
una maldita cosa en mi laboratorio.
—Entrevista
en Future for Science
[Sobre su
primera charla]: Recuerdo que me levanté para hablar, y en la audiencia había
aquellos grandes hombres, y era aterrador. Y todavía puedo ver mis manos cuando
saqué mis papeles del sobre en el que los tenía. Temblaban. Tan pronto como
pude sacar mis papeles y empecé a hablar, me ocurrió algo que siempre me ha
pasado desde entonces y que es una cosa maravillosa. Si hablo de física, me
gusta el tema. Sólo pienso en física, no me importa dónde estoy; no me preocupo
por nada, y todo se desarrolla con mucha facilidad.
—Entrevista
en Future for Science
El
momento en que me di cuenta de que ahora estaba trabajando en algo nuevo fue
cuando leí algo acerca de la electrodinámica cuántica en aquella época, y leí
un libro, y aprendí sobre el tema. Por ejemplo, leí el libro de Dirac, y tenían
aquellos problemas que nadie sabía cómo resolver. No pude entender muy bien el
libro porque yo no estaba a la altura, pero en el último párrafo, al final
mismo del libro, se decía: «¡Aquí se necesitan algunas ideas nuevas!». ¡Y allí
estaba yo! Se necesitaban algunas ideas nuevas, de modo que empecé a pensar en
ideas nuevas.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
[A uno de
sus antiguos profesores de instituto]: Otra cosa que recuerdo que fue muy
importante para mí fue aquella vez que me llamaste después de la clase y me
dijiste: «Metes mucho ruido en clase». Y continuaste diciendo que entendías la
razón, que era que la clase era demasiado aburrida en su totalidad. Después
sacaste un libro de detrás de ti y dijiste: «Aquí tienes, lee esto, te lo
llevas al fondo de la sala, te sientas allí y lo estudias; cuando sepas todo lo
que hay en él, puedes volver a hablar». Y así, en mi clase de física, yo no
prestaba atención a lo que ocurría, sino que sólo estudiaba el Advanced
Calculus de Woods en la parte de atrás de la clase. Fue allí donde
aprendí sobre funciones gamma, funciones elípticas y a diferenciar bajo un
signo de integral. Un truco en el que me convertí en experto.
—Carta a
Abraham Bader, noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, pp. 176-177)
[La CBS]
me preguntó qué pensaba yo del sistema escolar de Nueva York, y yo dije que
sólo soy bueno en física y que no conozco el sistema escolar de Nueva York,
excepto por la escuela concreta a la que yo fui hace treinta años. Creo que mi
instituto era muy bueno. Ofrecía una gran variedad de cursos de ciencia por
aquella época: matemáticas avanzadas, física, química y biología. Algunos
profesores me proporcionaron estímulo directo, buenos consejos y me enseñaron
cosas específicas fuera de los cursos regulares. Me lo pasé muy bien en el
instituto.
—Carta a
Miriam Cohen, noviembre de 1965
[A su
tía]: Es bueno tener noticias de alguien que hace tanto tiempo que me conoce.
Has pasado, junto a mi madre, por todas las fases, desde las toallas de baño
estropeadas hasta la preocupación de mamá por si yo haría explotar la casa con
mi laboratorio.
—Carta a
Jesse M. Davidson, diciembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 181)
[Sobre su
padre]: Era racional; le gustaba la mente racional y las cosas que pueden
comprenderse pensando.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
fui al jardín de infancia, que fue mucho más tarde (yo tenía seis años), tenían
una cosa en aquellos tiempos que era el «tejido». Tenían una especie de papel
de color: un papel cuadrado con rendijas de un centímetro situadas en paralelo.
Y teníamos tiras de papel de un centímetro. Uno era la trama y la otra la
urdimbre. Se suponía que teníamos que tejer y producir dibujos que fueran
regulares e interesantes. Y aparentemente esto es muy difícil para un niño. Se
comentaba en especial mi trabajo; la maestra estaba muy emocionada y
sorprendida. Yo producía patrones complejos, correctamente, sin ninguna
dificultad, mientras que ello era tan difícil para la mayoría de los niños que
esto ya no se hace en el jardín de infancia.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Mi padre
me solía llevar al Museo de Historia Natural: este era un lugar magnífico.
Contemplábamos los huesos de dinosaurio y cosas como estas… ¡era estupendo!
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre su
padre, que describía los glaciares]: ¡Lo entendió! Lo que era muy importante
acerca de mi padre no son los hechos, sino el proceso: el significado de todo.
Cómo lo descubríamos; ¿cuál es la consecuencia de encontrar esta roca? Con una
vívida descripción del hielo, ¡que con toda probabilidad no es exactamente
correcta! Quizá la velocidad no era de 25 centímetros al año, sino de tres
metros al año; nunca lo supe; él nunca lo supo. Pero no obstante lo describía,
de una manera gráfica, y siempre con un algún tipo de lección relacionada. Del
tipo: «¿Cómo piensas que descubrimos estas cosas?».
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre su
hermana, también física]: Nos oía hablar, y me preguntaba, y yo se lo
explicaba. En su caso no era tan directo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Siempre
me molestaba mucho si algo iba mal, o si yo me portaba mal; siempre intenté ser
un buen chico.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
aritmética era muy fácil; era demasiado fácil. Por ejemplo, cuando yo tenía
diez u once años, un día una profesora anterior me llamó de una clase para una
clase previa en la que había estado, para que explicara a la clase cómo hacer
la resta. Yo había «inventado» (según decían) una manera mejor de hacer la
resta que la que usaban, y que a ella le gustaba. La profesora la había
olvidado, de modo que me llamó a la clase para que se la explicara.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre su
amigo Bernard Walker]: Yo tenía un amigo que estaba tan interesado por la
ciencia como yo, de modo que juntos hicimos muchas cosas; yo tenía unos doce
años. Estudiábamos juntos, discutíamos juntos, hacíamos experimentos de
química.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Yo no era
bueno en atletismo. Esto siempre me preocupó: me sentía como una nenaza porque
no podía jugar a béisbol. Era para mí, en una edad infantil, un asunto muy
serio. Tuve dificultades en aprender a ir en bicicleta… Con cierta frecuencia,
me expulsaban del grupo. Teníamos una cabaña, y cada vez que me expulsaban del
grupo yo inventaba alguna cosa, como un periscopio para la cabaña o un diseño
para un segundo piso, o alguna otra cosa.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Pusimos
ferrocianuro de sodio (¿ferrocianuro de sodio?) o algo, en las toallas, y otra
sustancia, una sal de hierro, probablemente alumbre, en el jabón. Cuando se
unen, producen tinta azul. De modo que se suponía que íbamos a tomarle el pelo
a mi madre, ¿sabe? Se iba a lavar las manos, y después, cuando se las secara,
sus manos se volverían azules. Pero no pensamos que la toalla se volvería azul.
Esto ocurría en la época de Cedarhurst.[7] En
cualquier caso, mi madre se horrorizó. Gritaba: «¡Dios mío, mis toallas
buenas!». Pero siempre cooperaba. Nunca le asustaron estos experimentos.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre
hervir agua]: Recuerdo que utilizaba las bandejas de revelar, que eran
enceradas, de modo que estaban aisladas, ponía agua en ellas y la hacía hervir…
y al final contemplaba el fenómeno más hermoso, cuando toda el agua hierve y
desaparece, y las últimas gotas de agua quedan, se secan y producen chispas,
porque rompen el circuito. Y las chispas se desplazan, porque se rompen aquí,
pero el agua fluye, ¿sabe?, y fluye aquí y conecta, y después produce otra
chispa aquí, y finalmente, aquellas líneas de sal, y hermosas líneas de chispas
amarillas y azules. De hecho, ahora que usted me lo recuerda, pienso que tengo
que preparar una y ver qué aspecto tiene, después de todos estos años. Solía
hervir agua continuamente con esta cosa.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Tuve
muchos problemas, porque recuerdo, mi amigo y yo… el hombre dibujaba en la
pizarra (todavía lo recuerdo, ¿sabe?, iba a explicar cómo funciona un sistema
de proyección, ¿sabe?, el proyector que forma imágenes en la pared), de modo
que dibujó una bombilla, y dibujó una lente y así para explicarlo. Y después
dibujó líneas que surgían paralelas de la bombilla, los rayos de luz iban
paralelos entre sí. Y así, no recuerdo si fui yo o fue mi amigo, pero uno de
nosotros dijo: «Pero esto no puede ser así. Los rayos salen del filamento
radialmente, en todas direcciones». No sé si utilizó el término «radialmente»,
pero en cualquier caso nos explicamos. Se dio la vuelta y exclamó: «¡Yo digo
que van paralelos, de modo que van paralelos!». Bueno, esto no nos sentó nada
bien porque yo sabía, con seguridad, que no importara lo que él dijera, los
rayos no iban paralelos.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre la
Gran Depresión]: También estaba la actitud de que uno tenía que hacer algo,
trabajar… ¿sabe?, la idea de que esperar y no hacer nada era algo… Había una
sensación de algún tipo de responsabilidad para ganar dinero. No puedo
explicarlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Siempre
conservé esta capacidad de trabajar muy rápidamente con las matemáticas, con el
fin de librarme de los deberes.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No sé
mucho acerca de la «teoría general de la inteligencia», pero sí que recuerdo
que cuando era joven yo era muy parcial. Era ciencia y matemáticas y nada de
humanidades (excepto por enamorarme de una maravillosamente inteligente amante
del piano, de la poesía, de la literatura, etc.).
—Carta al
Dr. William L. McConnell, marzo de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 281)
Me
inspiraron los comentarios en estos libros [de Heitler y Dirac]; no aquellas
partes en las que todo se probaba y se demostraba de manera detenida y
calculada, porque no podía entenderlas muy bien. A aquella temprana edad lo que
yo podía entender eran los comentarios acerca del hecho de que esto no tiene
mucho sentido, y todavía puedo recordar la última frase del libro de Dirac:
«Parece que aquí se necesitan algunas ideas esencialmente nuevas en física». De
modo que la tomé como un reto y una inspiración. También tenía una sensación
personal, de que puesto que ellos no obtenían una respuesta satisfactoria al
problema que yo quería resolver, yo no tenía que prestar mucha atención a lo
que hacían.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
A los
trece años me convertí a puntos de vista religiosos no judíos.
—Carta a
Tina Levitan, enero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten
Track, p. 234)
Sabe
usted, lo que me ocurrió, lo que ocurrió al resto de nosotros es que empezamos
por una buena razón, pero después trabajábamos muy duro para hacer algo, y
conseguirlo es un placer, es emocionante.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Capítulo
2
Familia
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Tengo una
casa bonita y acogedora con una buena familia en ella.
—Carta a
los profesores Gilberto Bernadini y Luigi A. Radicati (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 209)
Me
sorprendió agradablemente su regalo de la hermosa fotografía, que ahora está en
mi despacho. Muchas gracias. Cuando llegué a casa con ella y la mostré a mi
hijo (que tiene doce años), quedó encantado con ella. Le pregunté qué era, y
pasados unos momentos me dijo: «Probablemente un patrón de difracción producido
por un láser a partir de un patrón regular de agujeros cuadrados». ¡Podría
haberlo matado! ¡Temí preguntarle acerca de la distancia focal del objetivo
utilizado!
—Carta a
Sheila Sorensen, octubre de 1974
Otra cosa
que mi padre me dijo (y que apenas puedo explicar, porque era más una emoción
que un relato) fue que la relación entre la circunferencia y el diámetro de
todos los círculos era siempre el mismo, con independencia del tamaño. Esto no
parecía ser demasiado discutible, pero la relación tenía alguna propiedad
maravillosa. Este número tenía un misterio que yo no acababa de comprender
cuando era joven, pero fue una gran cosa, y el resultado fue que yo buscaba pi
en todas partes.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
[Acerca
de su hijo]: Se me parece mucho, de modo que al menos le he transmitido esta
idea de que todo es interesante al menos para alguna otra persona. Desde luego,
no sé si esto es una cosa buena o no, ¿sabe?
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
[Consejo
a un padre acerca de un hijo]: Los dos (padre e hijo) tendríais que pasear al
atardecer y hablar (sin propósito ni rutas) sobre esto y aquello. Porque su
padre es un hombre sabio, y pienso que el hijo también es sabio porque tienen
las mismas opiniones que yo tenía cuando era un padre y también cuando era un
hijo. Desde luego, estas no coinciden siempre, pero la sabiduría más profunda
del hombre mayor crecerá a partir de la atención concentrada y enérgica del más
joven. Paciencia.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 415)
[Sobre su
hijo]: Habla por los codos. Podría ganar un premio Nobel por hablar.
—South
Shore Record, 28 de octubre de 1965
Me
sorprendió al leer su comentario acerca de mi encuentro con la prensa que no
mencionara usted lo guapo y maravilloso que es mi chico. ¿Acaso se trata de
modestia?
—Carta al
Dr. Richard Pettit, el médico que asistió en el parto de su hijo Carl,
noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track,
p. 186)
[Consejo
a un padre]: No se enfade demasiado con Mike por su aprobado en física. Yo tuve
un aprobado en literatura inglesa. Quizá no hubiera recibido nunca un premio en
física si hubiera sido mejor en inglés.
—Carta a
Arnold Phillips, noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 185)
[Consejo
a un padre acerca de un hijo]: Déjalo estar, deja que se dedique a todos los
estudios distorsionados que más le interesan. Es verdad, nuestro sistema
escolar le dará calificaciones bajas, pero saldrá bien librado. Mucho mejor que
saber sólo un poco de muchísimas cosas.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 415)
He
trabajado en innumerables problemas que usted llamaría «modestos», pero con los
que disfruté y me sentí muy bien, porque a veces pude tener un éxito parcial.
—Carta a
Koichi Mano, febrero de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 201)
Compramos
una nueva autocaravana con la que viajamos por ahí. Nos gusta acampar en el
desierto y en estos lugares, y está toda ella decorada con estos diagramas.
—Entrevista
en la BBC: «Hablando científicamente», abril de 1976
[Sobre su
padre]: Cuando me hice mayor, me llevaba a recorrer los bosques y me mostraba
los animales, los pájaros y todo eso. Me contaba acerca de las estrellas y los
átomos y todo lo demás. Me contaba qué es lo que tenían de tan interesante.
Tenía una actitud hacia el mundo y sobre la manera de observarlo que yo
consideraba que era profundamente científica para un hombre que no había tenido
una formación científica directa.
—Entrevista
en Future for Science
Mi padre
me había enseñado a venerar pi; a que pi me inspirara respeto y asombro. Le
gustaba pi porque había esa extraña proporción y era una cosa muy simple con un
círculo.
—Entrevista
en Future for Science
[Sobre su
padre]: Tenía maneras de contemplar las cosas. Acostumbraba a decir: «Supón que
fuéramos marcianos y que llegáramos a la Tierra y que viéramos a estos extraños
seres haciendo cosas, ¿qué pensaríamos?». Por ejemplo, decía, pongamos por
caso: «Supón que nunca durmiéramos. Somos marcianos, pero tenemos una
consciencia que funciona continuamente y encontramos a estos seres que durante
ocho horas cada día se detienen, cierran los ojos y se tornan más o menos
inertes. Tendríamos una pregunta interesante que plantearles. Les diríamos:
“¿Cómo se siente uno al hacer esto continuamente? ¿Qué les ocurre a vuestras
ideas? Estáis funcionando muy bien, pensáis claramente… ¿y qué ocurre? ¿Se
detienen de golpe vuestras ideas? ¿O bien se hacen cada vez más lentas y se
paran, o exactamente cómo desconectáis los pensamientos?”». Posteriormente
pensé mucho en esto, e hice experimentos en el instituto para intentar
encontrar la respuesta a esto: qué les ocurre a nuestros pensamientos cuando
nos vamos a dormir.
—Entrevista
en Future for Science
Al no
tener experiencia de muchos padres, no me di cuenta de lo extraordinario que
era. ¿Cómo aprendió los profundos principios de la ciencia y el amor por ella,
qué hay detrás de ella, y por qué vale la pena hacer ciencia?
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 14
[Sobre su
padre]: Antes de que yo naciera, le dijo a mi madre: «Este chico será un
científico». No puedes decir cosas como esta en el ambiente de la liberación de
las mujeres de aquella época, pero esto es lo que decían en aquella época. Pero
nunca me dijo que fuera un científico. La manera en que lo hizo cuando yo era
muy pequeño era explicándome cosas.
—Entrevista
en Future for Science
Capítulo
3
Autobiográfica
Impartiendo una clase en el Día del Seminario de Caltech, mayo de 1978.
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Algunas
personas dicen: «¿Cómo puedes vivir sin saber?». No sé qué quieren decir. Yo
siempre vivo sin saber. Esto es fácil. Cómo consigues saber es lo que quiero
saber.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Recuerdo
el trabajo que hice para obtener un diploma real en Princeton y los tipos en la
misma plataforma que recibieron diplomas honorarios sin trabajo… y tuve la
sensación de que un «diploma honorario» era una devaluación de la idea de un
«diploma que confirma que se ha realizado un determinado trabajo». Es como
conceder una «licencia honoraria de electricista». Juré que, si por casualidad
alguna vez se me ofrecía uno, no lo aceptaría.
—Carta al
Dr. George W. Beadle (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track,
p. 233)
El
trabajo que hago no tiene nada de secreto. Es conocido internacionalmente; es
transmitido mediante cartas, de ida y vuelta, y mediante revistas por todo el
mundo.
—Entrevista
para Viewpoint
Por
favor, considere que esto no es un asunto de principio fundamental para mí, de
modo que si mi dimisión le causa alguna dificultad importante, siéntase libre
de ignorar mis preferencias. Pero su bandada contendrá un pájaro muy peculiar,
triste y reluctante.
—Carta al
Dr. Detlev W. Bronk y a la Academia Nacional de Ciencias, agosto de 1961 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 109)
Es algo
muy interesante y revelador coger el periódico de la mañana y leer acerca de
uno, en especial si es algo tan bien escrito y elogioso.
—Carta al
Dr. Irving S. Bengelsdorf (Los Angeles Times), abril de 1967
Yo estuve
unos veinte minutos sin hacer nada y después la abrí, ¿sabe?; bueno, la abrí de
inmediato para ver que todo era correcto y después me senté allí durante veinte
minutos para concederme una buena reputación de que no era demasiado fácil, y
no había truco en ello, no había truco. Y después salí, ¿sabe?, sudando un
poco, y dije: «Está abierta. Aquí la tienen». Y todo eso.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975, en relación con su afición a abrir cajas fuertes
Con el
fin de trabajar duro en algo, has de creer que la respuesta está allí, de modo
que excavarás allí con ahínco, ¿de acuerdo? De modo que temporalmente estás
predispuesto o influenciado, pero todo el tiempo, en lo más recóndito de tu
mente, te estás riendo. Olvide lo que haya oído sobre ciencia sin prejuicio.
Aquí, en una entrevista, hablando sobre el Gran Estallido, yo no tengo ningún
prejuicio, pero cuando estoy trabajando, tengo muchos.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
[Después
de debatir sobre el cálculo de la posición de Venus]: No sé nada de la
filosofía de los mayas; tenemos muy poca información debido a la eficiencia de
los conquistadores españoles y, bueno, de la mayoría de sus sacerdotes, que
quemaron todos los libros. Tenían cientos de miles de libros y han quedado
tres. Y uno de ellos tiene estos cálculos de Venus, y así es como lo sabemos.
Imagine nuestra civilización reducida a tres libros, los que quedaron por
accidente, ¿qué libros serían?
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Soy un
tipo anticuado y reacio a realizar actividades.
—Carta a
los profesores Gilberto Bernadini y Luigi A. Radicati, febrero de 1966 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 209)
Los
viejos amigos deberían decirse lo que están haciendo.
—Carta a
Morrie Jacobs, noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 179)
Pero de
cualquier manera que yo lo hiciera, no me importaba un comino. Sé que no me
importaba encontrar de qué manera tuviste que hacerlo, porque me parecía que,
si yo iba a hacerlo, iba a hacerlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Es
interesante que las relaciones humanas, si es que hay una manera independiente
de juzgar la verdad, pueden convertirse en no controvertidas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Pero
nunca pensé en la física teórica como un campo que fuera divisible, en aquella
época; sólo algo teórico. Porque, ¿sabe?, mis talentos matemáticos habían
superado finalmente a mis talentos experimentales. Solía tontear, pero cada vez
tonteaba menos y hacía más análisis, análisis matemáticos, como estos teoremas
y estos artículos, de modo que me estaba convirtiendo en teórico en lugar de
experimental.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Pienso
que es muy importante resistirse a aceptar demasiados detalles poco importantes
y demasiadas necedades. Se necesita algo de sabiduría y de habilidad para
separar el grano de la paja. Pero, si no, tenemos demasiadas cosas en las que
pensar y no podemos concentrar nuestra pequeña mente en los problemas.
—Carta a
Jim Barclay, enero de 1967
Es
difícil trabajar en secreto; hay implicada una especie de esquizofrenia, en el
sentido de que uno tiene que recordar qué es lo que sabe que no se le permite
decir. Y lo que ocurre es que uno tiene que refrenarse para evitar decir cosas
hasta el punto de que pareces incoherente en relación con ciertos temas, porque
si empiezas a hablar sobre un tema del que oíste que hay algo secreto, temes
decir algo acerca de este por miedo a que quizá esta sea una de las cosas que
era secreta. De modo que no me gustan los secretos.
—Entrevista
para Viewpoint
[Sobre
los filósofos]: No es la filosofía lo que me molesta, es la pomposidad. ¡Si al
menos se rieran de sí mismos!
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979 (The Pleasure of Finding Things Out,
p. 195)
Encuentro
que desde el punto de vista psicológico es muy ofensivo juzgar el «mérito» de
las personas.
—Carta al
Dr. Detlev W. Bronk y a la Academia Nacional de Ciencias, agosto de 1961 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 108)
Mi
lamento era que un tipo de intensa belleza que yo veo que la ciencia me
proporciona, lo ven muy pocas personas.
—Carta a
la esposa de Robert Weiner, octubre de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 248)
Sospecho
que hay mucha gente ingeniosa capaz de tratar, tan bien como yo, los problemas
que usted menciona, y que en la actualidad están empleados en cualquier cosa,
desde gestor hasta criminal.
—Carta a
Jarrold R. Zacharias, Laboratorio de Ciencia e Ingeniería Nuclear (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 82)
Para mí
fue una gran conmoción ver que un comité de hombres podía presentar todo un
conjunto de ideas, cada uno de ellos pensando en una nueva faceta, al tiempo
que recordaba lo que había dicho el otro colega, de modo que, al final, se
tomaba la decisión de qué idea era la mejor (recapitulándolo todo) sin tener
que decirlo tres veces. De modo que esto fue una conmoción. Eran realmente
hombres muy grandes.
—Sobre su
experiencia en el Proyecto Manhattan, «Los Álamos desde abajo», 1976
Me agradó
hojear su revista Science and Children, pero creo que debo rechazar
su invitación para escribir un artículo para la misma. Entiendo que mis
talentos son mucho mejores en la línea de bailar y de ser un acompañante que de
escribir artículos para una revista de este tipo.
—Carta a
Diane Ruth (Science and Children), junio de 1966
De modo
que tomé la decisión de no ser un miembro de una sociedad honorífica, si sólo
era una sociedad honorífica. Si esta maldita cosa hacía algo, entonces todo
iría bien.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!]: Yo le contaba todas estas cosas a un amigo.
No había idea alguna de que yo se las contara a nadie más, de modo que no hubo
corrección ni preocupación por lo estúpido o inteligente que la cosa parecía o
por si yo aparecía en la historia como un egoísta o un idiota. No suponía mucha
diferencia. Yo lo conté de la manera como me ocurrió. Después Ralph tuvo la
idea de escribirlas, de modo que las arregló un poco e hizo que parecieran como
si las hubiera escrito yo.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Ahora que
estoy quemado y nunca lograré nada, he conseguido esta magnífica posición en la
universidad, dando clases con las que disfruto, y de la misma manera que me
gusta leer Las mil y una noches por placer, me dedicaré a
jugar con la física, siempre que quiera, sin preocuparme en absoluto por su
importancia.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 173
No soy
muy bueno en este tipo de espectáculos, pero veamos qué ocurre.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 12, 7 de
noviembre de 1961
De alguna
manera, yo sabía que iba a ser un científico.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Las cosas
no son realmente tan duras; simplemente, es divertido tener aventuras
estrafalarias. La vida me apasiona, de modo que algunas veces me ocurren cosas
raras.
—Carta a
Mary Bowers, noviembre de 1960
A Mulaika
le alegrará saber que estoy sentado aquí con uno de los ojos a la funerala más
hermosos que yo, al menos, haya visto. Al parecer, los bares en Buffalo son más
duros que los chiles y los marineros cerca del Arsenal Naval de Brooklyn.
—Carta a
Bert y Mulaika Corben, 1948
Probablemente,
fue simplemente el tipo de ocasión que todo el mundo tiene en California, pero
a mí me pareció que era especialmente bueno.
—Carta al
profesor E. O. Lawrence, julio de 1947 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 76)
A los
brasileños les impresionó mi portugués, y de hecho las conferencias se
impartieron en el idioma que ellos llamaban el portugués de Feynman.
—Carta al
profesor Joe Keller, septiembre de 1949
[En
relación con una solicitud para que diera una charla]: ¡Oh!, diablos, nos
conocemos bastante bien, lo que quiero decir es que no quiero darla.
—Carta al
Dr. Victor F. Weisskopf, abril de 1962
La
primera mañana en que llegué en automóvil fue tremendamente impresionante; la
belleza del paisaje, para una persona del este que no había viajado mucho, era
sensacional. Hay aquellos grandes riscos; probablemente han visto ustedes las
imágenes, no entraré en demasiados detalles. Estas cosas se hallaban a gran
altura sobre el altiplano y nos acercábamos desde abajo y veíamos estos grandes
riscos y nos sorprendió mucho. Lo más impresionante para mí fue que, a medida
que subíamos, dije que quizá todavía había indios que incluso vivían allí, y el
chico que conducía el automóvil lo detuvo; detuvo el automóvil y dio la vuelta
a la esquina y allí había cuevas indias que se podían inspeccionar.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Me dirigí
al lugar de los dormitorios para que me asignaran habitaciones, y me dijeron
que podía elegir mi habitación entonces. Intenté elegir una; ¿saben qué hice?
Busqué dónde estaba el dormitorio de las chicas y elegí una desde la que podía
observarlo. Después descubrí que había un gran árbol que crecía directamente
frente a ella.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Bueno,
los solteros, y las chicas solteras, la gente que vivía en el dormitorio,
sentían que habían de tener una disensión, porque se había promulgado una nueva
norma: nada de mujeres en el dormitorio de los hombres, por ejemplo. Bueno,
esto es absolutamente ridículo. Todos éramos adultos, desde luego. ¿Qué clase
de tontería? De modo que teníamos que emprender una acción política.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
El
problema con hacerle una broma a un hombre muy inteligente como el señor Teller
es que el tiempo que pasa desde que se da cuenta de que hay algo que no
funciona hasta que comprende exactamente qué es lo que ocurrió, es tan
condenadamente reducido que no le da a uno ningún placer.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
No puedo
olvidar Hawai. Miro mi vieja máscara y mis guantes y anhelo estar de nuevo
entre los peces de la bahía de Hanauma.
—Carta al
Dr. San Fu Tuan (Universidad de Hawai), septiembre de 1973
Conocí a
algunos hombres muy grandes además de los hombres del comité de evaluación, los
hombres que conocí en Los Álamos. Y hay tantos que una de mis grandes
experiencias en la vida es haber conocido a todos estos físicos maravillosos.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
No sé
nada, pero lo que sí sé es que todo es interesante si uno lo aborda con la
suficiente profundidad.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Hay una
diferencia entre el nombre de la cosa y lo que ocurre.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Quizá es
simplemente que me complace ser peculiar.
—Carta al
Dr. Detlev W. Bronk y a la Academia Nacional de Ciencias, agosto de 1961 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 108)
Mi
política es mantener el nivel de mi obra publicada.
—Carta a
Alladi Ramakrishnan, enero de 1963 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 130)
Por
favor, le aseguro que no estoy interesado en propaganda o en persuadir a la
gente. Estamos de acuerdo en que sólo debiéramos estar interesados en lo que
está bien en ciencia.
—Carta a
F. Harrison Stamper, febrero de 1962
Las
palabras pueden carecer de significado. Si se usan de manera que no se puedan
extraer conclusiones nítidas, como en mi ejemplo de «umf», entonces la
proposición que enuncian es casi huera.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Se podría
decir que, en el caso de que ustedes empiecen a creer que algunas de las cosas
que dije antes son ciertas porque soy un científico y, según el folleto que
tienen, gané algunos premios, etcétera, en lugar de considerar las ideas por sí
mismas y juzgarlas directamente; que, en otras palabras, ustedes tienen alguna
sensibilidad hacia la autoridad. Esta noche me libraré de esto. Dedico esta
conferencia a demostrar lo ridículas que pueden ser algunas conclusiones y lo
extrañas que pueden ser algunas afirmaciones que hombres como yo pueden hacer.
Por lo tanto, deseo destruir cualquier imagen de autoridad que se haya generado
previamente.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Entre las
muchas cosas de las que sé muy poco, una es lo que uno tiene que hacer para
prepararse para ser un físico teórico.
—Carta a
Eric W. Leuliette, septiembre de 1984 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 369)
Siempre
tiene que haber un paralelismo entre un teorema general y un ejemplo especial
de aquel tipo. En realidad, personalmente encuentro que la gente es diferente;
algunas personas piensan muy bien de manera abstracta; yo, no. Siempre he de
disponer de ejemplos para comprender algo la primera vez que lo oigo, y después
generalizo a partir de los ejemplos. A otras personas les gusta la cosa
general, y después la aplican a una cosa.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
No
realicé experimentos, nunca los hice, sólo hacía chapuzas. Construí aparatos de
radio y artilugios. Hice chapuzas. Gradualmente, mediante libros y manuales,
empecé a descubrir que había fórmulas aplicables a, pongamos por caso, la
electricidad y que relacionaban la corriente y la resistencia.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
El
resultado de esto es que no puedo recordar el nombre de nadie, y cuando la
gente discute sobre física conmigo, a menudo se exasperan cuando dicen: «el
efecto Fitz-Gronin», y yo pregunto: «¿Cuál es el efecto?». No puedo recordar el
nombre.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Me
encanta el tema de la física y mi deseo ha sido intentar compartir las delicias
de comprenderla con cualquier mente que fuera capaz de ello, masculina o
femenina, y no creo que haya ninguna razón, nunca he creído que haya ninguna
razón que sepamos, para que haya diferencia en la capacidad de una u otra
persona para comprender la física.
—Discurso
de aceptación de la Medalla Oersted, 1972
Lamento
ser incapaz de darle una recomendación para una nominación para la Medalla
Niels Bohr, pero siempre he hecho un principio de no recomendar nunca a un
colega, ni de criticarlo.
—Carta a
Bjorn Andersen, febrero de 1976
Un día me
convenceré de que hay un tipo determinado de simetría en el que todos creen, y
al día siguiente intentaré imaginar las consecuencias de que no es así, y todos
se ponen de los nervios menos yo.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
No sé el
efecto que tengo. Quizá sea sólo mi carácter; no lo sé. No soy un psicólogo ni
un sociólogo, no sé cómo comprender a la gente, yo incluido.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
En el
programa dice que esto es una conferencia fundamental. Cuando me enteré de que
yo iba a dictar una conferencia fundamental, telefoneé para preguntar «¿Qué
significa esto?», y me dijeron que sería la conferencia de después de la cena,
y yo dije: «No». De modo que la desplazaron a ahora, pero no cambiaron el
título, y no sé qué es una conferencia fundamental. No intento en modo alguno
sugerir lo que en este congreso deben ser los temas fundamentales o nada que se
le parezca. Tengo mis propias cosas que decir y de qué hablar, y no hay ninguna
implicación de que nadie tenga que hablar acerca de la misma cosa ni nada que
se le parezca.
—Conferencia
en el MIT,[8] mayo
de 1981
Todas
estas cosas no las entiendo: cuestiones de enjundia, cuestiones profundas; sin
embargo, los físicos tienen una manera aturdida de evitar todas estas cosas.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
Es
necesaria alguna forma nueva de pensar, pero los físicos, al ser algo
aburridos, sólo contemplan la naturaleza y no saben cómo pensar de estas
maneras nuevas.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
Yo nunca
pienso: «Esto es lo que me gusta, y esto es lo que no me gusta»; yo pienso:
«Esto es lo que es, y esto es lo que no es», y si me gusta o no me gusta es
realmente irrelevante, y lo he sacado de mi pensamiento.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
No podré
hablar de la manera en que suelo hacerlo porque hablo demasiado deprisa, de
manera que tendré que hablar lentamente y no tendré tiempo para decir muchas
cosas.
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
Les
cuentas que algunas personas solían creer en brujas, y desde luego nadie cree
en brujas en la actualidad, y preguntas: «¿Cómo podía ser que la gente creyera
en brujas?», y después te giras y dices: «¡Oh!, ¿en qué brujas creemos ahora?
¿Qué ceremonias efectuamos? ¡Cada mañana nos cepillamos los dientes! ¿Qué
pruebas hay de que cepillarnos los dientes nos sirve de algo con las caries? A
medida que la Tierra gira en su órbita, hay un límite entre la luz y la
oscuridad, y en dicho límite, toda la gente… está en este límite haciendo el
mismo ritual por ninguna buena razón. De la misma manera que en la Edad Media
tenían otros rituales, ¡intentad imaginaros esta línea perpetua de gente que se
cepilla los dientes que gira alrededor de la Tierra!».
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
El placer
de la física, para mí, es que se revela que la verdad es muy notable y
asombrosa. Tengo esta enfermedad, y otras muchas personas que han estudiado lo
suficiente para empezar a comprender un poco cómo funcionan las cosas se
sienten fascinadas por ello, y esta fascinación las guía hasta tal extremo que
han sido capaces de convencer a gobiernos para que sigan apoyándolas en esta
investigación que la carrera está realizando.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
He
intentado comprender el universo físico de muchas maneras distintas.
—Carta a
Richard D. Farley, agosto de 1975
[Respuesta
a la sugerencia de un colega de que escribiera una autobiografía]: En realidad,
su sugerencia me ha producido una obsesión que espero que muera antes de que me
disponga a trabajar.
—Carta al
Dr. Erik M. Pell, marzo de 1976
Me causa
un enorme placer pensar de forma diferente acerca de las cosas, y me encanta
descubrir que le he infectado con el mismo placer.
—Carta al
Dr. Frank Potter, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 413)
Me
pregunta usted qué pienso acerca de la vida, etc., como si yo poseyera alguna
sabiduría. Quizá, por accidente, la tengo (desde luego, no lo sé); todo lo que
sé es que tengo opiniones.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 413)
Gracias
por su carta sobre mi entrevista en la KNXT. Tiene usted mucha razón cuando
dice que soy un ignorante en relación con la neblina fotoquímica y otras muchas
cosas, incluido el uso del inglés más refinado.
—Carta a
Raymond Rogers, enero de 1996 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 209)
Existe
muchísima intimidación por parte de los intelectuales en un país de gente menos
intelectual. Se da en la forma de estudios pomposos y palabras altisonantes
para describir ideas que son relativamente sencillas o que tienen muy poco
contenido. Si alguien dice que no entiende una de estas ideas, lo suelen
menospreciar, lo que tiene que ser duro para quienes no tienen mucha confianza
en su propia inteligencia.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Puedo
escribir bajo presión. Es la única manera en que realmente puedo escribir.
—«La
alegría de la carrera», The Daily Telegraph, 5 de julio de 1988
¿Y qué
hay de mí? Tuve que venir aquí directamente para dar clases después de que dos
hermosas ninfas y sus comandos asistentes me esperaran dispuestas a todo. Fue
duro.
—Carta a
Mariela Johansen, enero de 1975
Mi esposa
y yo pensamos que estoy loco.
—Carta a
Mariela Johansen, enero de 1975
Si vas en
la misma dirección que todos los demás, tienes toda una multitud de gente a la
que tienes que adelantar.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Esta
gente que durante años ha estado insistiendo, a pesar de todas las pruebas
evidentes en contra, en que machos y hembras son igualmente capaces de
pensamiento racional, puede que tengan algo de razón.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Decidí
quedarme en el Caltech[9] para
siempre. No podía soportar echar en falta a gente corriendo por ahí, todos
excitados por los descubrimientos.
—The
Daily Times, 5 de octubre de 1966
Sé que la
fraternidad fue una cosa muy importante en mi vida. Lo sé (quiero decir, en lo
que se refiere a cosas sociales) porque, aunque fue difícil hacerlo, me obligó
a hacerlo. Es fácil no hacerlo, es alarmante, y es fácil no hacerlo, pero se
aseguraron de que yo lo hiciera. Me enseñaron a bailar. De modo que al poco
tiempo la confianza llegó con relativa rapidez.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre
las clases de inglés]: Sí. No veía la razón por la que tenía que preocuparme
por ello entonces. Después de todo, ¿cómo se deletrea algo? Supongamos que
cometo una equivocación. (Esta era mi actitud; era la actitud por aquel
entonces.) Se comete una equivocación al deletrear. ¿Qué significa? Significa
que el maldito lenguaje es irracional. No es más que un método estúpido de
deletrear. Un chico tendría que hacer algún progreso. Si estos profesores de
inglés se sentaran e imaginaran cómo enderezar la ortografía, en lugar de
enseñar esta idiotez continuamente… no tenían ninguna sensación de progreso,
ninguna sensación de desarrollo, como las ciencias o alguna cosa.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre
los cursos en el instituto]: Intento poner énfasis en que mi esfuerzo en
humanidades fue siempre imaginar de qué manera podía, empleando la ciencia,
librarme de las humanidades. Luché contra ellas hasta las últimas
consecuencias.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No puedo
concebir que de la manera como me expresé pudiera producirse antagonismo, sino
quizá sólo del hecho de que me expresara.
—Carta a
Bill Whitley (KNXT), mayo de 1959 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 101)
El mundo
físico era real, y las matemáticas, que me habían cautivado, pero no por sí
mismas, realmente; ¿comprende lo que quiero decir? Era fascinante, pero mi
corazón real estaba en alguna otra parte. De modo que decidí: tengo que
ensuciarme las manos, no puedo soportar estas cosas abstractas. Así que me pasé
a la ingeniería eléctrica, porque había algo que era real. Pero entonces, unos
meses después, me di cuenta de que había ido demasiado lejos, y que algo
intermedio… que la física era el lugar adecuado. De modo que al principio me
moví un poco, y terminé con el curso de física.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Fui a una
facultad de ciencias, el MIT. Y en la fraternidad, cuando entras por primera
vez, intentan, si piensas que eres listo, evitar que pienses que eres demasiado
listo planteándote lo que parecen preguntas sencillas, para intentar que
imagines lo que ocurre realmente. Es como entrenarte para la imaginación. Es
divertido.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Siempre
intenté hacerlo yo, porque había aprendido algo, quizá una idea diferente.
Nunca lo busqué.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Sucedió
que las notas que yo tomaba en los congresos no fueron nunca demasiado útiles
para nada, y ya no tomo muchas notas en los congresos.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Tienes
gran cantidad de espacio y no demasiada gente, y parece que esto tendría que
ser bueno. En cualquier caso, lo haces, y no olvides que tienes a Rutherford,
de modo que es perfecto.
—Sobre la
vida en Nueva Zelanda, «Electrodinámica cuántica: fotones, corpúsculos de luz»,
conferencias sir Douglas Robb, Universidad de Auckland, junio
de 1979
Sí,
escribiré para usted un artículo sobre «energía». Sin embargo, en lugar de la
compensación que me propone de 225 dólares más 25 copias de mi contribución, me
gustaría recibir una colección completa de la nueva enciclopedia cuando salga
publicada.
—Carta a
Warren E. Preece (Encyclopaedia Britannica), enero de 1970
La gente
suele pensar que soy un farsante, pero por lo general soy honesto, de una
cierta manera… ¡de tal manera que la gente no suele creerme!
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 41
Mis
talentos no incluyen competencia para asesorar en relaciones internacionales.
—Carta a
Clarence Streit, enero de 1966
Cualquier
teoría vaga que no sea completamente absurda puede ser apañada mediante charlas
más vagas en todos los puntos que planteen inconsistencias; y si empezamos a
creer en la charla y no en las pruebas, nos hallaremos en un estado lamentable.
—Feynman
Lectures on Gravitation, p. 22
Así que
me gradué. Y para graduarme tenía que ponerme un atuendo académico. Y también
recuerdo que se burlaban de mí, que Princeton no sabía qué es lo que le
esperaba, que Princeton era un lugar elegante, y que yo era simplemente,
¿sabe?, un tipo rudo, y cosas así. No es que realmente me preocupara, pero me
lo tomé en serio, que algo había de eso; ¿sabe usted?, Princeton tiene una
cierta elegancia. Y yo no era una persona elegante.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Yo me
encontraba perfectamente, pero era un tipo rudo, sencillo, en el aspecto
social. Pero eso no me preocupaba. Más bien me sentía medianamente orgulloso
por ello.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Esto
solía preocuparme: ¿qué aspecto tengo, qué parezco? Pero dejé todo esto cuando
estuve en el MIT. Probablemente fue lo usual, que crecí, aunque tengo razones,
afirmo que lo entiendo un poco en términos de esta lucha, etcétera. Pero en
cualquier caso cambié en el MIT, mi personalidad, mi temor a las chicas; mi
carácter joven, tímido, temeroso y algo inseguro desapareció.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Creo,
aunque no puedo garantizarlo, que la mayor parte de mi educación como
estudiante graduado se debió a mi propio estudio, se debió a preocuparme por
problemas, a hablar con los amigos, y a muy pocos cursos. Y así es como era en
aquellos días.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
estaba en el MIT, leía mucho. Esto no lo había explicado; olvidé hacerlo.
Pasaba mucho tiempo en la biblioteca. Leía libros avanzados. Esta es la manera
como aprendía, leía cantidad de temas; tenía gran avidez por leer, estudiar y
aprender. Leí sobre la relatividad general, lo aprendí de un libro, y leí mucho
sobre mecánica cuántica junto con Welpin,[10] y
todos estos temas, los aprendí leyendo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Yo tenía
una gran fe en esta manera de contemplar el mundo: científica; asegúrate de lo
que es la realidad, no te confundas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Puedo
contarle una anécdota divertida; después siempre puede descartarla, ¿sabe?
Llegué finalmente a Ithaca a las 2 de la madrugada o pasadas las 12, de noche.
Bajé del tren y me cargué mi maleta al hombro, como hacía siempre. Después me
dije: «Espera un minuto. Eres un profesor, y tienes que intentar comportarte
como tal». Un maletero me preguntó: «¿Puedo llevar su maleta?». «No, la llevo
yo mismo». Después me di cuenta: he de empezar a vivir de una manera digna. De
modo que dejé que la llevara hasta un taxi, y me senté de manera más bien
elegante en el asiento de atrás del taxi, y el tipo me pregunta: «¿Adónde?». Y
yo le digo: «Al mayor hotel de la ciudad, por favor».
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
¿Sabe
usted?, yo soy un tipo parcial. Entiendo y me gustan las ciencias. Pero hay
muchos campos de cosas intelectuales que realmente no me interesan, como la
literatura, la psicología, la filosofía, etcétera, a menos que se planteen de
una manera muy científica. Soy muy parcial. No soy un tipo muy abierto, sólo
soy muy abierto en las ciencias, pero mucho en las ciencias, y limitado.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No me
gustan los problemas que no son técnicos. No son de mi agrado. Simplemente, no
me siento bien con ellos. De modo que no tengo mucho que hacer con ellos y, por
esta razón, nunca he hecho mucha consultoría.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No quiero
decir que no creo en pensar acerca de lo que hago. Hablar de ello es otro
asunto. Ya no me gusta hablar de ello.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Se me
consultó sobre un problema de seguridad para las plantas de energía nuclear en
época de paz. Pensé en diseñar una en la compañía General Electric. Desde
luego, la razón por la que me impliqué en ello era porque estuve implicado en
la seguridad en Los Álamos. De modo que pensé: tendrías que ayudar si sabes de
estas cosas para su uso en los negocios en época de paz.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Soy un
hombre muy complicado. Quiero decir que tengo todo tipo de cosas laterales, una
cantidad infinita de ellas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Bob
Wilson vino y dijo que le habían financiado para hacer un trabajo que era
secreto, y que se suponía que no iba a contárselo a nadie, pero que iba a
contármelo porque sabía que tan pronto como yo supiera qué es lo que iba a
hacer, yo comprendería que tendría que aceptarlo.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Pero lo
que yo hice de inmoral, diría, fue no recordar la razón por la que dije que lo
haría, de modo que cuando la razón cambió (Alemania estaba derrotada), ni
siquiera se me ocurrió que ahora tendría que reconsiderar por qué continuaba
haciéndolo. Simplemente, no pensé en ello, ¿de acuerdo?
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
La física
teórica es una empresa humana, uno de los mayores progresos de los seres
humanos; y este deseo perpetuo de probar que las personas que la cultivan son
humanos demostrando que hacen otras cosas que también hacen otros seres humanos
(como tocar los bongos) me resulta insultante.
—Carta a
Tord Pramberg, enero de 1967, en relación con las fotografías de un libro de
física en el que aparecía Feynman tocando los bongos (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 230)
¿Sabe
usted?, el problema real (tiene usted que apreciar, realmente, todo el tiempo
que pasé en estas facultades y por ahí) era la falta de existencias. Quizá esto
era bueno, de modo que tenía muchísimo tiempo para preocuparme de cosas
elementales antes de que me encontrara inundado por cosas avanzadas. No podía
obtener libros. La biblioteca no tenía ningún libro de cálculo. Cuando por fin
lo tuvieron, no pasaron una o dos semanas, estoy seguro, hasta que lo tomé
prestado: el primer tipo que se lo llevaba. El primer libro de cálculo que hubo
en la ciudad.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Esto era
también lo que te preocupaba: que las chicas pensaran que eras un afeminado.
Estúpido, pero la vida es así.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No me
siento feliz como miembro de una sociedad honoraria que se autoperpetúa.
—Carta al
Dr. Detlev W. Bronk y a la Academia Nacional de Ciencias, agosto de 1961 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 108)
Al
principio, teníamos secretos terriblemente importantes. Habíamos descubierto
cantidad de cosas sobre el uranio, cómo funcionaba, y todo este material estaba
en documentos que se guardaban en archivos que estaban hechos de madera y que
tenían candados pequeños y ordinarios.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Sí que
recuerdo un momento. Yo estaba en pijama, trabajando en el suelo y
completamente rodeado de papeles, llenos de estos diagramas de aspecto
divertido de burujos de los que salían líneas. Me dije: ¿no sería divertido que
estos diagramas fueran realmente útiles, y otra gente empezara a usarlos, y
la Physical Review tuviera que imprimir estas ridículas
imágenes?
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979, contemplando los diagramas de Feynman
Era
radiactivo; era plutonio. Y nos encontrábamos a la puerta de esta habitación
hablando de ello. Había un nuevo elemento que el hombre había producido y que
nunca antes había existido en la Tierra, excepto posiblemente durante un
período muy breve, en el principio mismo.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Debo
explicar que por el hecho de que yo sea un científico, ello no significa que no
haya tenido contacto con seres humanos. Seres humanos ordinarios. Sé qué
aspecto tienen. Me gusta ir a Las Vegas y hablar con las cabareteras, con los
jugadores, etcétera. He dado muchos tumbos por la vida, de modo que conozco a
gente ordinaria.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
[Cuando
se le preguntó si le gustaría leer su obituario preparado]: He decidido que no
es una idea muy buena el que un hombre lo lea antes de tiempo; le quita el
elemento de sorpresa.
—«El
culto de Richard Feynman», Los Angeles Times Magazine, 2 de
diciembre de 2001
Capítulo
4
Arte, música y poesía
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
La verdad
es muchísimo más maravillosa de lo que ningún artista del pasado llegó a
imaginar. ¿Por qué no hablan de ello los poetas del presente? ¿Qué clase de
hombres son los poetas que pueden hablar de Júpiter si fuera un hombre, pero
que si es una inmensa esfera giratoria de metano y amoníaco han de permanecer
mudos?
—Feynman
Lectures on Physics,[11] vol.
1, pp. 3-6
Comprendí
finalmente para qué es realmente el arte, al menos en determinados aspectos.
Proporciona a alguien, individualmente, placer. ¡Puedes producir algo que a
alguien le guste tanto que se sienta deprimido, o que se sienta feliz, debido a
la maldita cosa que hiciste! En ciencia, en cierto modo y en líneas generales,
no conoces a los individuos que la han apreciado directamente.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 267
Si se
quiere decir que esta es una época de ciencia, en el sentido de que en el arte,
en la literatura, y en las actitudes y en el pensamiento, etcétera, de la gente
la ciencia desempeña un papel importante, no creo que esta sea en absoluto una
época científica.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Pienso
que la mayoría de chicos en el instituto son muy maduros. Porque conozco a mis
amigos que estaban en literatura (¿sabe usted?, que escribían) y mis amigos que
escribían obras de teatro, y leían las grandes obras de teatro. No leían las
obras para niños, ¿sabe? Es lo mismo. Quienquiera que sea bueno en el instituto
ya sabe que tiene que dedicarse a las cosas reales.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Tengo un
amigo que es artista y a veces manifiesta un punto de vista con el que no estoy
muy de acuerdo. Sostiene una flor y dice: «Mira qué bonita es», y estoy de
acuerdo. Pero después dice: «En tanto que artista, puedo ver lo bonita que es
una flor. Pero tú, como científico, lo desmontas todo, y se convierte en algo
apagado». Pienso que está un poco chiflado. En primer lugar, la belleza que él
ve está disponible para otra gente, y también para mí, según creo. Aunque quizá
yo no sea tan refinado estéticamente como es él, puedo apreciar la belleza de
una flor. Pero, al mismo tiempo, puedo ver mucho más en una flor de lo que él
ve. Puedo imaginar las células de su interior, que también tienen una belleza.
Existe belleza no sólo a la dimensión de un centímetro; también hay belleza a
una dimensión menor. Están las complicadas acciones de las células, y otros
procesos. El hecho de que los colores de las flores hayan evolucionado con el
fin de atraer insectos que las polinicen es interesante; esto significa que los
insectos pueden ver los colores. Esto añade una pregunta: este sentido estético
que nosotros poseemos, ¿existe también en las formas de vida inferiores? Hay
todo tipo de preguntas interesantes que proceden de un conocimiento de la
ciencia, y que no hace más que sumarse a la excitación y el misterio y asombro
de la flor. No hace más que sumarse. No comprendo cómo puede restar.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 11
Yo
deseaba muchísimo aprender a dibujar, por una razón que mantuve para mí: quería
transmitir una emoción que tengo acerca de la belleza del mundo.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 261
Los
artistas del Renacimiento decían que la primera preocupación del hombre debiera
ser para el hombre, y sin embargo hay otras cosas de interés en el mundo.
Incluso los artistas aprecian las puestas de sol, y las olas del océano, y la
marcha de las estrellas a través de los cielos. Así, pues, hay alguna razón
para hablar a veces de otras cosas.
—The
Character of Physical Law,[12] p.
13
Para mí,
tocar los bongos no ha sido nunca «música» (no leo las notas ni sé nada de
música convencional), sólo ha sido divertirme en hacer ruido con ritmo; en ello
no hay implicada mucha «inteligencia» en el sentido intelectual.
—Carta al
Dr. William L. McConnell, marzo de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 281)
Lamento
no querer enviarle un dibujo, porque mi política ha sido no vendérselos a
personas que los quieren porque los ha hecho un físico.
—Carta al
Dr. William L. McConnell, marzo de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 282)
El poema
de Auden sólo confirma su falta de respuesta a las maravillas de la naturaleza,
porque él mismo dice que quisiera saber más claramente «para qué queremos el
conocimiento». Lo queremos para que podamos amar más a la naturaleza.
—Carta a
la esposa de Robert Weiner, octubre de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 248)
Y la
vulgaridad de nuestra época, tan lamentada, es una vulgaridad que sólo puede
ser paliada por el arte, y con seguridad no por la ciencia sin arte. El arte y
la poesía pueden recordar a la mente la belleza, y hacer gradualmente que la
vida sea más hermosa.
—Carta a
la esposa de Robert Weiner, octubre de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 248)
Nunca
había pensado en esta idea de que muchos puntos de vista posibles no obviamente
equivalentes sean también una señal de grandeza en el arte.
—Carta a
Jay A. Young, agosto de 1966
El valor
de la ciencia sigue sin ser cantado por los cantantes, de modo que nos vemos
reducidos a escuchar… no una canción o un poema, sino una conferencia
vespertina sobre ella. Esta no es todavía una época científica.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
El hecho
de que yo golpee un tambor no tiene nada que ver con el hecho de que haga
física teórica.
—Carta a
Tord Pramberg, enero de 1967, en relación con las fotografías de un libro de
física en el que aparecía Feynman tocando los bongos (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 230)
[Sobre el
trabajo del premio Nobel]: Es cierto que la mayor parte de trabajo se hizo en
la atmósfera tranquila y pacífica en Telluride,[13] una
quietud y paz que yo intentaba disipar continuamente mediante ritmos de la
jungla.
—Carta a
Erik M. Pell, noviembre de 1965
La mente
humana, cuando evolucionó, lo hizo a partir de un animal, y evoluciona de tal
manera que es como una nueva herramienta, en el sentido de que tiene sus
enfermedades y sus dificultades. Tiene sus problemas, y uno de los problemas es
que resulta contaminada por sus propias supersticiones y se confunde, y que el
descubrimiento se hace finalmente de una manera que la mantenga más o menos en
línea, de modo que pueda hacer un poco de progreso en una determinada dirección
en lugar de girar en círculo y meterse en un agujero.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Capítulo
5
Naturaleza
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Los
poetas dicen que la ciencia hurta la belleza de las estrellas, meros pegotes de
átomos de gas. También yo puedo ver las estrellas en una noche en el desierto,
y sentirlas. Pero ¿veo menos o más? La vastedad de los cielos despliega mi
imaginación: fijo en este tiovivo, mi pequeño ojo puede captar la luz de un
millón de años de antigüedad. Un patrón enorme, del que yo formo parte… ¿Cuál
es el patrón, o el significado, o el porqué? No hace ningún daño al misterio
saber un poco más sobre este.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 1, pp. 3-10
El
propósito de mis observaciones sobre los poetas no pretendía ser una queja de
que los poetas modernos no muestran interés por la física moderna, sino que no
demuestran apreciación emocional para aquellos aspectos de la naturaleza que
han sido revelados en los últimos cuatrocientos años.
—Carta a
la esposa de Robert Weiner, octubre de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 248)
Los
físicos intentan descubrir cómo se comporta la naturaleza.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Si
observamos desde la física, que desde luego es el centro del universo, y vemos
lo que nos rodea…
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
Si
alguien quisiera quemar un diamante en el aire, podría hacerlo… pero sería una
especie de bobo.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
Pero
ilustra que, si metemos la pata de manera suficiente en la geometría, es
posible que toda la gravitación esté relacionada de alguna manera con
pseudofuerzas.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 12, 7 de
noviembre de 1961
A pequeña
escala, las cosas no se comportan en absoluto como a una escala grande. Esto es
lo que hace que la física sea difícil, y muy interesante.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
La
naturaleza, por cierto, parece estar diseñada de tal manera que las cosas más
importantes del mundo real resultan ser un tipo de resultados accidentales
complicados de un montón de leyes.
—The
Character of Physical Law, p. 122
Hay el
valor de la visión del mundo creada por la ciencia. Hay la belleza y la
maravilla del mundo que se descubre mediante los resultados de estas nuevas
experiencias.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
El núcleo
es muy pequeño. El átomo tiene un diámetro de 10-8 cm, y el
núcleo tiene un diámetro de 10-13 cm. ¿Qué significa esto? Si
tenemos un átomo y queremos ver el núcleo, tendríamos que expandirlo,
agrandarlo, de manera que todo el átomo tuviera el tamaño de esta sala y
entonces el núcleo sería una simple mota que apenas podríamos discernir a simple
vista, con un diámetro de 1/50 centímetros.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
La vida
está muy cercana a la vida. La universalidad de la química profunda de los
seres vivos es de hecho una cosa fantástica y hermosa. Y durante todo el tiempo
los seres humanos hemos sido demasiado orgullosos para reconocer nuestro
parentesco con los animales.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Es fácil
demostrar que si la naturaleza fuera no relativista, entonces si las cosas se
iniciaran de esta manera sería de esta manera para toda la eternidad, y de este
modo el problema se remontaría hasta la misma Creación, y sólo Dios sabe cómo
se hizo aquello.
—Lecciones
Conmemorativas Dirac, «La razón para las antipartículas», 1986
Para una
tecnología de éxito, la realidad ha de tener prioridad ante las relaciones
públicas, porque no se puede engañar a la naturaleza.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera especial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Hay un
número muy grande de estrellas en la galaxia. Si intentáramos ponerles nombre,
un segundo para cada nombre, bautizar a todas las estrellas de nuestra galaxia
(y no quiero decir a todas las estrellas del universo, sólo las de esta
galaxia) tomaría tres mil años. Y, aun así, este no es un número muy grande.
Porque si estas estrellas dejaran caer un billete de un dólar sobre la Tierra
durante un año, si cada estrella dejara caer un billete de un dólar, podrían
encargarse del déficit que se sugiere que tiene el presupuesto de los Estados
Unidos.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
[En
respuesta a la pregunta de un niño: «¿Qué ocurre cuando una fuerza irresistible
topa con un objeto inamovible?»]: Se dan la mano.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Todas las
cosas que hacemos son naturaleza. Las disponemos de manera que se adapten a
nuestro propósito.
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
Si
dejamos caer un huevo en la acera, se rompe y salpica en todas direcciones. En
cambio, si viéramos la mancha de huevo en la acera, no esperaríamos que se
aglutinara para formar un huevo completo y que volviera a nuestra mano. De modo
que tendría que ser evidente que las leyes de la naturaleza parecen diferentes
si pudiéramos invertir la dirección del tiempo.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
El
ejemplo biológico de escribir información a una escala pequeña me ha inspirado
a pensar en algo que debe ser posible. La biología no es simplemente escribir
información; es hacer algo con ella. Un sistema biológico ha de ser sumamente
pequeño. Muchas de las células son muy diminutas, pero son muy activas;
fabrican varias sustancias; se desplazan; se contonean; y hacen todo tipo de
cosas maravillosas… todo ello a una escala muy pequeña.
—«Hay
mucho espacio en el fondo», diciembre de 1959
El origen
de la fuerza de gravitación es un problema que también me intriga, y no creo en
absoluto que la comprendamos plenamente.
—Correspondencia
con R. I. Elliott sobre la gravitación, enero de 1949
Intentar
comprender la manera en que funciona la naturaleza implica una prueba
absolutamente terrible de la capacidad de razonamiento humano. Implica un sutil
engaño, hermosas cuerdas flojas de lógica sobre las que uno tiene que andar con
el fin de no cometer un error al predecir lo que sucederá.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
La
imaginación se extiende de forma repetida intentando conseguir algún nivel
superior de comprensión, hasta que de repente me encuentro momentáneamente solo
frente a un nuevo rincón del patrón de belleza y de la verdadera majestad de la
naturaleza revelada. Este fue mi premio.
—«Los
premios Nobel en 1965» [Fundación Nobel], Estocolmo, 1966
Por
ejemplo, me hallo a la orilla del mar, solo, y empiezo a pensar.
Están las
olas que se precipitan
montañas
de moléculas
cada una
de ellas dedicada estúpidamente a sus propios asuntos
billones
de ellas separadas
pero
formando al unísono el blanco oleaje.
Eones y
eones
antes que
ningún ojo pudiera ver
año tras
año
golpeando
estruendosamente en la costa como ahora.
¿Para
quién, para qué?
En un
planeta muerto, sin albergar vida.
Nunca en
reposo
torturado
por la energía
despilfarrada
prodigiosamente por el Sol
vertida
al espacio.
Algo hace
que el mar ruja.
En lo
profundo del mar
todas las
moléculas repiten
los
patrones de una a otra
hasta que
se forman otras nuevas y complejas.
Hacen
otras como ellas
y empieza
una nueva danza.
Crecen en
tamaño y complejidad
seres
vivos
masas de
átomos
DNA,
proteína
que
danzan un patrón más intricado todavía.
Salen de
la cuna
y
penetran en la tierra seca
aquí se
hallan
parados:
átomos
con consciencia;
materia
con curiosidad.
Se halla
junto al mar
se
maravilla de maravillarse: yo
un
universo de átomos
un átomo
en el universo.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
Aunque
admiramos la mente humana, que es algo que nos gusta hacer (siempre es la mente
de alguna otra persona la que nos gusta admirar), deberíamos tomarnos algún
tiempo para permanecer asombrados ante la naturaleza, una naturaleza que puede
seguir, con una tal completitud y generalidad un principio tan elegantemente
simple como la ley de la gravitación.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
Es
característico de las leyes físicas que tengan este carácter abstracto. De la
misma manera que la conservación de la energía es un teorema sobre cantidades
que uno tiene que sumar sin una maquinaria, así las grandes leyes de la
mecánica son leyes matemáticas cuantitativas para las que no existe una
maquinaria disponible.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
[Sobre su
padre]: Solía decir que en el mundo, siempre que existe una fuente de algo que
pueda ser comido para que la vida siga, alguna forma de vida encuentra una
manera de utilizar dicha fuente; y que cada pedacito de material que no se
utiliza es comido por algo.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Hemos
aprendido de mucha experiencia que todas las intuiciones filosóficas acerca de
lo que es la naturaleza están condenadas al fracaso.
—The
Character of Physical Law, p. 53
Solíamos
reírnos de los griegos que afirmaban que los planetas tenían que moverse en
círculos porque esta era una figura perfecta. Si hablaran en la época moderna
utilizarían argumentos de teoría de grupos e implicarían que desde un punto de
vista del planeta, el Sol siempre tiene el mismo aspecto, o que tenemos
invariancia según un desplazamiento de tiempo y rotación. ¡Pero los planetas no
se mueven en círculos! La naturaleza no es «simétrica», y la pregunta es: ¿por
qué no?
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
La
naturaleza sólo utiliza las hebras más largas para tejer sus pautas, de modo
que cada pequeño pedazo de tejido revela la organización de todo el tapiz.
—The
Character of Physical Law, p. 34
Las
aparentes complejidades enormes de la naturaleza, con todas sus leyes y reglas
divertidas, cada una de las cuales os ha sido explicada detenidamente, se
hallan en realidad entretejidas a fondo. Sin embargo, si no apreciáis las
matemáticas, no podréis ver, entre la gran variedad de hechos, que la lógica os
permite ir de uno a otro.
—The
Character of Physical Law, p. 41
Contemplamos
las estrellas: toda la luz que vemos, esta minúscula e influyente luz se
extiende desde la estrella a lo largo de esta enorme distancia de tres años
luz, para la estrella más cercana. De manera continua, esta luz procedente de
la estrella se extiende, los frentes de onda se hacen cada vez más amplios,
cada vez más débiles, más y más débiles, hacia todo el espacio, y finalmente,
la minúscula fracción de luz llega en la vigésima parte de un centímetro, un
minúsculo agujero negro, y me hace algo, de manera que sé que está ahí.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Todas las
argumentaciones intelectuales que puedas hacer no comunicarán a oídos sordos lo
que es realmente la experiencia de la música.
—The
Character of Physical Law, p. 58
¿Qué es
lo que tiene la naturaleza que deja que ocurra esto, que sea posible adivinar a
partir de una parte lo que va a hacer el resto? Esta pregunta no es científica:
no sé cómo darle respuesta, y por lo tanto daré una respuesta que no es
científica. Creo que ello se debe a que la naturaleza tiene simplicidad, y por
lo tanto una gran belleza.
—The
Character of Physical Law, p. 173
Existe
siempre otra manera de decir lo mismo que no se parece en nada a la manera en
que se dijo antes. No sé cuál es la razón de ello. Creo que, de alguna manera,
es una representación de la simplicidad de la naturaleza.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Quizá una
cosa es simple si se la puede describir completamente de varias maneras
distintas sin saber de inmediato que se está describiendo la misma cosa.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
La
naturaleza siempre ha tenido el aspecto de una horrible confusión, pero a
medida que avanzamos vemos pautas y encajamos teorías; se produce una cierta
claridad y las cosas se tornan más simples.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter,[14] p.
149
Podemos
saber el nombre de un pájaro en todos los idiomas del mundo, pero cuando
hayamos acabado, no conoceremos absolutamente nada de nada acerca del pájaro.
Sólo conoceremos acerca de los seres humanos en diferentes lugares, y cómo
llaman al pájaro. De modo que observemos el pájaro y veamos qué hace; esto es
lo que cuenta.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 14
Si
tomáramos una manzana y la agrandáramos hasta el tamaño de la Tierra, entonces
los átomos de la manzana tendrían aproximadamente el tamaño de la manzana
original.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 1, pp. 1-3
A la
naturaleza no le importa cómo la llamemos, simplemente sigue haciendo las cosas
de la manera que quiere.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
El hecho
de que no exista en absoluto el movimiento perpetuo es una afirmación general
de la ley de la conservación de la energía.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 4, 6 de octubre
de 1961
Si uno
quiere hablar sobre la naturaleza, tendrá que hablar sobre algo complicado y
sucio, y por lo tanto en primeras aproximaciones, cada vez de manera creciente
en precisión.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 12, 7 de
noviembre de 1961
La
naturaleza es, sin ninguna duda, más simple que todos nuestros pensamientos
acerca de ella.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Intento
descubrir no cómo podría ser la naturaleza, sino cómo es. Ver lo que está bien.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
De modo
que puede ser que parezca que distancias y tiempos cambien, y las cosas serán
aterradoras y alarmantes y disfrazarán un sentido del tiempo diferente de
nuestro sentido del tiempo, pero ello es sólo porque nos dejamos algo. Hay otra
manera de verlo, en la que el tiempo y el espacio se suman, lo que hace que
este sea un nuevo sentido, pero ello requiere una cantidad enorme de
imaginación, porque no tenemos ninguna experiencia análoga de este tipo.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Si
hubiera una experiencia común para que los sistemas biológicos se movieran tan
rápidamente, entonces sin duda dentro del cerebro se habría desarrollado una
conexión especial que, de hecho, no necesitaría que aprendiéramos la teoría de
la relatividad; sería una sensación innata de que esto es lo correcto.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Esta
comprensión más bien trivial de la relatividad se podía haber comprendido en el
momento en que se comprendió la perspectiva, y la famosa leyenda del Imperio
Antiguo acerca de los tipos[15] que
tocaban un elefante, ¿sabe usted?, y lo interpretaban como una cuerda porque
cogían la cola, o como una hoja porque cogían la oreja, y así sucesivamente, es
simplemente la misma idea de que las cosas dependen de nuestro punto de vista.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
La
energía es un concepto muy sutil. Es muy, muy difícil captarlo correctamente.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
¿Acaso es
increíble que una parte del cerebro pueda realizar mucho «pensamiento» e
interpretación y que nosotros no seamos conscientes de ello y no podamos
controlarlo? Quizá. Pero quizá no. El animal más sencillo tiene que poder
pensar a esta clase de nivel si es que ve.
—Sobre la
visión animal y humana, en una carta a Edwin H. Land (Compañía Polaroid), de
mayo de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track, p.
224)
La
relatividad no es simplemente que las cosas dependen de nuestro punto de vista;
existe.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
La luz
tiene peso, un peso finito proporcional a su masa finita: ni cero ni infinito.
A medida que aumenta su velocidad, cualquier objeto se hace más pesado hasta
que a la velocidad de la luz es infinitamente más pesado de lo que sería en
reposo. Pero la luz nunca está en reposo, de modo que este argumento no es de
aplicación a la luz. En los campos gravitatorios la luz cae, muy poco, y las
imágenes de estrellas que se ven muy cerca del Sol (durante un eclipse) se
hallan ligeramente desplazadas porque la luz no se mueve en línea recta, sino
que se curva levemente hacia el Sol al desplazarse, porque cae.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
El mundo
es una bola que gira, y la gente permanece sobre ella en todos los lugares,
algunos cabeza abajo. Y giramos como un asador frente a un gran fuego. Damos
vueltas alrededor del Sol. Esto es más romántico, más excitante. ¿Y qué nos
sostiene? La fuerza de la gravedad, que no es sólo una cosa de la Tierra, sino
que es lo que, para empezar, hace que la Tierra sea redonda, mantiene el Sol
unido y nos hace girar alrededor del Sol en nuestro intento perpetuo de
permanecer lejos. Esta gravedad domina no sólo en las estrellas, sino entre las
estrellas; las mantiene en las grandes galaxias a lo largo de kilómetros y
kilómetros en todas las direcciones.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
El
principio de la relatividad puede enunciarse de este modo: que el movimiento de
los cuerpos entre ellos en un espacio cerrado es el mismo si el espacio cerrado
permanece inmóvil o si se mueve de manera uniforme a una velocidad constante en
línea recta.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
La
maquinaria interna de la vida, la química de las partes, es algo hermoso.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Lo que a
nuestros ojos toscos les parece inmóvil, es una danza salvaje y dinámica.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Todos los
demás aspectos y características de la ciencia pueden entenderse directamente
cuando comprendemos que la observación de la ciencia es el juez último y final
de la verdad de una idea.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Si uno
tiene algo de aprecio por las complejidades de la naturaleza y por la evolución
de la vida en la Tierra, podrá comprender la tremenda variedad de formas
posibles que la vida debe tener.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Así,
nuestra sensación psicológica del flujo del tiempo se ha convertido en una idea
física definida de una cantidad que podemos medir con precisión y podemos
hablar de intervalos iguales de tiempo.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
De modo
que ahora, cuando preguntamos cuán antiguo es el universo, sería mejor que
preguntáramos dónde.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
La
cuestión es si dos acontecimientos que me parece que tienen lugar de forma
simultánea, también le parecen simultáneos a cualquier otra persona. Esta
cuestión es la cuestión de si existe un significado absoluto del «presente»,
porque el presente son todos estos acontecimientos que tienen lugar al mismo
tiempo como «ahora». Si un conjunto diferente de acontecimientos tiene lugar
«ahora» desde vuestro punto de vista, entonces tendremos que decir que el
presente para mí y para vosotros no es el mismo, y no tiene un significado
absoluto.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Tienes
suerte de tener este profundo interés por la naturaleza, e incluso si
encuentras que es mucho más complicada y difícil de comprender de lo que
pensabas, cuando aprendas más sobre ella, de determinadas maneras también es
más simple y hermosa de lo que puedas imaginar.
—Carta al
estudiante Charles E. Tucker, abril de 1967
Todos
ustedes saben algo acerca de las maravillas de la ciencia (no estoy hablando a
una audiencia popular), de modo que no intentaré entusiasmarles una vez más con
las realidades sobre el mundo; el hecho de que todos estemos constituidos por
átomos, la enorme extensión de tiempo y espacio que existe, nuestra posición
desde el punto de vista histórico como resultado de una notable serie de
evolución, nuestra posición en la secuencia evolutiva, y además el aspecto más
notable de nuestra visión científica del mundo es su universalidad en este
sentido, aunque hablamos como si fuéramos especialistas, lo que en realidad no
somos.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
El hecho
de que nuestro conocimiento sea en realidad universal es algo que no se acaba
de apreciar del todo, que la posición de las teorías sea tan completa que
salimos a la búsqueda de excepciones y resulta que son muy difíciles de
encontrar (al menos en física), y el gran coste de todas esas máquinas y todo
esto es para encontrar alguna excepción a lo que ya se sabe.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
¿Tiene
usted alguna idea acerca de los mesones y de las partículas fundamentales? Las
ideas de la teoría de los mesones que tengo son o bien sólo observaciones
fenomenológicas o bien modificaciones infantiles de la electrodinámica. ¡A buen
seguro la naturaleza tiene una imaginación mejor que utilizar la teoría del
campo pseudoescalar!
—Carta al
profesor L. Landau, noviembre de 1954
Había
otra cosa que alguien podía medir en la física clásica, que era algo como la
velocidad; en realidad se denomina «momento»: es la velocidad multiplicada por
la masa, ¡que nos dice lo bien que algo va en punto muerto!
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1ª parte), octubre
de 1984
De modo
que llegó una época, quizá, en la que para algunas especies el ritmo al que
aumentaba el aprendizaje alcanzó una pendiente tal que, de repente, ocurrió una
cosa completamente nueva; un animal podía aprender cosas, transmitirlas a otro
y a otro con la suficiente rapidez para que no se perdieran para la especie.
Así fue posible una acumulación de saber de la especie. A veces a esto se le ha
llamado enlazar el tiempo.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Este
fenómeno de tener memoria para la especie, de poseer un conocimiento acumulado
transmisible de una generación a otra, era nuevo en el mundo. Pero tenía
asociada una enfermedad. Era posible transmitir ideas equivocadas. Era posible
transmitir ideas que no eran posibles para la especie humana.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Entonces
se descubrió una manera de evitar la enfermedad. Esta es dudar de que lo que se
transmite desde el pasado sea en realidad cierto, y tratar de encontrar ab
initio, de nuevo a partir de la experiencia, cuál es la situación, en lugar
de confiar en la experiencia del pasado en la forma en que fue transmitida.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Los
árboles están compuestos de aire, básicamente. Cuando se queman, retornan al
aire, y en el calor ardiente se libera el calor ardiente del Sol que se combinó
para convertir el aire en árbol, y en la ceniza se encuentra el pequeño residuo
de la parte que no venía del aire, que procedía de la tierra sólida.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Y no me
siento nada feliz con todos los análisis que se hacen únicamente con la teoría
clásica porque la naturaleza no es clásica, ¡demonios!, y si queréis hacer una
simulación de la naturaleza, es mejor que la hagáis con la mecánica cuántica, y
vaya que es un problema maravilloso porque no parece nada fácil.
—«Simular
la física mediante ordenadores», conferencia en el MIT, mayo de 1981
Hay una
gama enorme de esta propiedad (la longitud de onda), una gama de fenómenos que
es este espectro completo y enorme. El ojo ve una porción muy reducida de dicho
espectro, y todo se ensambla con esta teoría única de las ondas
electromagnéticas. Voy a hablar de esta parte del espectro, y la voy a llamar
«luz» en lugar de decir «radiación electromagnética». La luz, lo que vemos, es
sólo una pequeña parte, pero el punto de vista del físico es que el accidente
de que el ojo humano resulte ser sensible a ondas que van desde aquí hasta aquí
no es esencial. Los fenómenos son los mismos: ¡es toda una gama!
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, junio de 1979
Si
queremos saber la manera en que la naturaleza funciona, la contemplamos
alegremente, ¡y este es el aspecto que tiene! ¿No os gusta? Id a algún otro
lugar… ¡a otro universo en el que las reglas sean más simples!
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Siempre
es posible que mañana alguien lo descubra, pero será muy difícil y muy extraño.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Por mucho
que admiremos la mente humana, también hemos de contemplar con asombro la
naturaleza, que sigue con tanta completitud y generalidad un principio tan
elegante y simple como esta ley de la gravedad. ¿Y qué es esta ley? Que todo
objeto en el universo atrae a cualquier otro con una fuerza que es proporcional
a la masa de cada uno y que varía con el inverso del cuadrado de la distancia
entre ellos.
—Notas
personales
Cosas que
son muy comunes y que se observan continuamente y que parecen perfectamente
evidentes son totalmente diferentes en este mundo. Resulta que lo que
pensábamos que era evidente está equivocado, y es mucho más complicado… o no
más complicado, ¡sino simplemente diferente! En realidad, a veces es más
sencillo y más hermoso.
—«Electrodinámica
cuántica: los electrones y sus interacciones», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, junio de 1979
La
mayoría de objetos elásticos, como los muelles de acero y otros parecidos, no
son otra cosa que este retroceso eléctrico: separamos un poco los átomos cuando
doblamos algo, y después intentan volver a la situación anterior. Pero las
cintas de goma funcionan según un principio distinto. Hay algunas moléculas
largas, como cadenas, y otras pequeñas que se agitan continuamente, que las
bombardean. Y todas las cadenas son como onduladas. Cuando distiendes la cinta
de goma, las cuerdas se ponen más tensas. Pero estas cuerdas son bombardeadas
lateralmente por otros átomos que intentan acortarlas retorciéndolas. De modo
que retroceden, intentan retroceder. ¡Retroceden únicamente debido al calor!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Siempre
he considerado que las tiras de goma son fascinantes. Pensar que cuando han
estado en un viejo paquete de papeles durante mucho tiempo, manteniendo juntos
estos papeles, ello se consigue mediante un golpeteo, golpeteo, golpeteo
perpetuo de los átomos contra estas cadenas, intentando retorcerlas e
intentando retorcerlas, un año tras otro.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
El mundo
es una confusión dinámica de cosas que se menean.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Estamos
muy acostumbrados a las circunstancias en las que estos fenómenos eléctricos se
neutralizan, todo queda como neutro, en que empujar y tirar es algo apagado,
pero la naturaleza tiene estas cosas maravillosas: fuerzas magnéticas y fuerzas
eléctricas.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Tiene
usted que comparar sus ideas con la naturaleza; ella le dirá sí o no. Produce
fenómenos que requieren explicación. No puede usted hacer sus propias
conjeturas y analizar las consecuencias.
—Carta a
Robert Bonic, enero de 1974
[Sobre
las leyes de la gravitación]: Las únicas aplicaciones del conocimiento de la
ley en que puedo pensar son en la prospección geofísica, en la predicción de
las mareas y, en la actualidad, más modernamente, en deducir los movimientos de
los satélites y las sondas planetarias que enviamos al espacio, y cosas por el
estilo; y al final, también modernamente, para calcular las predicciones de las
posiciones de los planetas, que tienen gran utilidad para los astrólogos que
publican sus predicciones en los horóscopos de las revistas. Es un mundo
extraño este en el que vivimos: que todos los nuevos avances en el conocimiento
se utilicen sólo para continuar las sandeces que han existido durante dos mil
años.
—The Character
of Physical Law, p. 27
La
astronomía es más antigua que la física. En realidad, hizo que la física
iniciara su andadura al demostrar la hermosa simplicidad del movimiento de
estrellas y planetas, cuya comprensión fue el principio de la física.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 1, p. 59
Pienso
que la imaginación de la naturaleza es muchísimo mayor que la del hombre:
¡nunca dejará que nos relajemos!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
El
descubrimiento más notable en toda la astronomía es que las estrellas están
constituidas por átomos del mismo tipo que los de la Tierra.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 1, p. 3
Desde
luego, los hombres quieren el conocimiento también para otras muchas cosas,
para hacer la guerra, para tener éxito comercial, para ayudar a los enfermos o
los pobres, etc., motivos de diversos valores. Los poetas comprenden estos
motivos obvios y sus consecuencias, y escriben sobre ellos. Pero las emociones
de asombro, maravilla, deleite y amor que se evocan al descubrir las maneras de
la naturaleza a la vez en el mundo animado e inanimado (porque son una sola
cosa) rara vez se expresan en la poesía moderna, en la que el aspecto que se
aprecia de la naturaleza es uno que ya podía ser conocido por los hombres del
Renacimiento.
—Carta a
la esposa de Robert Weiner, octubre de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 248)
¿Cómo es
posible, al contemplar un fragmento de la naturaleza, adivinar qué aspecto debe
tener otra parte, en la que no hemos estado nunca antes? Es únicamente en época
moderna cuando el hombre ha sido realmente capaz de adivinar qué es lo que hará
la naturaleza en situaciones que nunca antes había contemplado.
—BBC, Extrañeza
menos tres, 1964
Este
universo lo han descrito muchos, pero continúa expandiéndose, y su borde es tan
desconocido como el fondo del mar sin fondo que imaginaban los antiguos; igual
de misterioso, igual de asombroso, e igual de incompleto que las imágenes
poéticas que hubo antes.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Me gusta
la ciencia porque cuando pensamos en algo se puede comprobar mediante
experimentos: la naturaleza dice «sí» o «no», y a partir de aquí avanzamos
progresivamente. No hay otro saber que tenga una manera igualmente cierta de
separar la verdad de la falsedad.
—Carta a
Beata Kemp, febrero de 1983 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten
Track, p. 356)
Estamos
tan acostumbrados a contemplar el mundo desde el punto de vista de los seres
vivos que no podemos comprender lo que significa no estar vivo, y sin embargo
durante la mayor parte del tiempo el mundo no tenía nada vivo. Y probablemente,
en la mayoría de lugares del universo en la actualidad no hay nada vivo.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
¿Qué le
hace estar tan seguro de que el nuevo descubrimiento de la interrelación entre
las fuerzas nucleares será tan maravilloso? ¿Cómo sabemos que no va a ser una
cosa complicada, sucia o simple? No lo sabemos. Pero seguimos intentándolo. No
estamos seguros. El riesgo vale la pena. Porque es muy probable que sea
peculiar y, si lo es, será muy interesante.
—BBC, Extrañeza
menos tres, 1964
Capítulo
6
Imaginación
Fotógrafo Richard Hartt, cortesía del Instituto de Tecnología de California.
No sé por
qué hay personas que encuentran que la ciencia es aburrida y difícil, y otras
personas que la encuentran divertida y fácil, pero hay una característica que
me produce un gran efecto, y es que hace falta mucha imaginación para intentar
llegar a comprender cómo es realmente el mundo.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
No me
gustaría subestimar el valor de la forma de ver la vida que es el resultado del
esfuerzo científico. Nos hemos visto compelidos a imaginar toda suerte de cosas
infinitamente más maravillosas que lo que imaginaron los poetas y soñadores del
pasado. Este demuestra que la imaginación de la naturaleza es muchísimo mayor
que la imaginación del hombre.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
En la
Edad Media se pensaba que la gente hace simplemente muchas observaciones, y que
las propias observaciones sugieren las leyes. Pero la cosa no funciona de esta
manera. Hace falta mucha más imaginación que esto. De modo que lo siguiente de
que hablaremos es de dónde proceden las nuevas ideas. En realidad, esto no
supone ninguna diferencia, mientras estas vengan.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Es
sorprendente que la gente no crea que haya imaginación en la ciencia. Es un
tipo muy interesante de imaginación, diferente de la del artista. La gran
dificultad estriba en intentar imaginar algo que nunca se ha visto, que es
consistente en todos los detalles con lo que ya se ha visto, y que es diferente
de lo que se pensaba; además, tiene que ser algo definido y no una proposición
vaga. Esto es realmente difícil.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
El juego
al que juego es muy interesante. Es imaginación, en una camisa de fuerza muy
apretada, que es esta: esto tiene que concordar con las leyes físicas
conocidas.
—«Máquinas
minúsculas», Instituto Esalen
Intento
imaginar todo tipo de cosas, continuamente, y es algo que me flipa, del mismo
modo que a un corredor le flipa sudar. Me flipa pensar en estas cosas. ¡No
puedo detenerme!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Pienso
que una de las cosas que hace que la ciencia sea muy difícil es que hace falta
mucha imaginación.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
La gran
parte de la astronomía es la imaginación que ha sido necesaria para adivinar
qué tipo de estructuras, qué tipo de cosas, podían estar ocurriendo para
producir la luz y los efectos de la luz, etcétera, de las estrellas que vemos.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
En
ciencia, muchas veces al usar la imaginación hemos imaginado algo que podría
ser, según todo el saber conocido de la ley, y no sabemos si es o no.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Hemos de
imaginar qué aspecto podrían tener las cosas desde otro punto de vista. Un
punto de vista que quizá nunca hemos sido capaces de adoptar.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Es
necesario un estudio detenido de los experimentos detallados, y gran cantidad
de reflexión, para que nuestra imaginación se eleve hasta el punto de poder ver
esto. De otro modo, estaríamos bien. Si pudiéramos movernos, pongamos por caso,
muy rápidamente, entonces podríamos ver todas estas cosas de manera bastante
directa.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Para mí
es mucho más interesante (a menos que esté trabajando en ello) dejar que un
misterio siga siendo un misterio, en lugar de fingir que sé una respuesta al
mismo.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
El
conocimiento no tiene un valor real si todo lo que puedes decirme es qué
ocurrió ayer. Es necesario decir qué es lo que ocurrirá mañana si haces algo no
sólo necesario, sino divertido. Sólo tú estarás deseando arriesgar el pellejo.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Nuestra
imaginación está estirada al máximo, no como en la ficción, para imaginar cosas
que no están realmente allí, sino sólo para comprender aquellas cosas que sí
están allí.
—The Character
of Physical Law, pp. 127-128
El hecho
de fantasear al contemplar el mundo, de imaginar cosas, que realmente no es
fantasear porque uno simplemente intenta imaginar cómo es realmente, a veces
resulta muy útil.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
¡Tendré
que detenerme alguna vez, para dejaros algo que imaginar!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Capitulo
7
Humor
Retrato formal de los premios Nobel, 1965, Clemens de Copenhague. Cortesía
del Instituto de Tecnología de California.
Soy el
profesor Feynman, a pesar de este traje.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Un poeta,
creo que fue, dijo una vez,
todo el
universo está en un vaso de vino
no creo
que sepamos nunca en qué sentido lo dijo
(porque
los poetas no escriben para que se les comprenda)
pero es
cierto que si se contempla un vaso de vino lo bastante cerca
veréis el
universo entero.
Ahí están
las cosas físicas:
el
líquido que se agita, los reflejos en el vaso,
y nuestra
imaginación añade los átomos.
Se
evapora, en función del viento y del tiempo.
El vaso
es una destilación de las rocas de la Tierra,
y en su
composición, como hemos visto,
el
secreto de la edad del universo,
y la
evolución de las estrellas.
¿Qué
extraña variedad de sustancias químicas hay en el vino?
¿Cómo
llegaron a formarse?
Están los
fermentos, los enzimas,
los
sustratos y los productos.
Y aquí,
en el vino, se encontró la gran generalización:
toda la
vida es fermentación.
Ni se
puede descubrir la química del vino
sin
descubrir, como hizo Pasteur,
la causa
de muchas enfermedades.
¡Qué
alegre es el vino clarete, que imprime su experiencia
en la
consciencia que lo observa!
Y si
nuestra pequeña mente, por alguna conveniencia,
divide
este vaso de vino, este universo, en partes
(la
física, biología, geología, astronomía, psicología y todas)
recordad
que la naturaleza no lo sabe.
De modo
que tenemos que ponerlas otra vez todas juntas,
y no
olvidar, finalmente, cuál es su finalidad.
Dejemos
que nos proporcione otro placer último:
¡bebámoslo
y olvidémonos de todo!
—Feynman
Lectures on Physics, pp. 3-10
Aunque mi
madre no sabía nada de ciencia, tuvo también una gran influencia sobre mí. En
particular, tenía un maravilloso sentido del humor, y de ella aprendí que las
mayores formas de comprensión que podemos alcanzar son la risa y la compasión
humana.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 19
Mi esposa
no podía creer que yo hubiera aceptado realmente una invitación para dar una
charla en un lugar en el que tuviera que llevar esmoquin. Cambié de opinión un
par de veces.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Me
encanta oír que creas que el espectáculo está muy bien, pero me sorprende mucho
saber que tengo un «enfoque profesional». ¿Qué profesión? ¿Personalidad de
televisión? Bueno, todo lo que sé lo aprendí de mi director. ¡Quizá con
«enfoque profesional» quisiste decir que actúo como puede hacerlo un contenedor
de basura de acero!
—Correspondencia
con Philip Daly (BBC), agosto de 1964
Gracias
por su invitación para asistir al Congreso sobre Color, Sabor y Unificación,
que tendrá lugar el 30 de noviembre. Puesto que me indica usted el año 1975 y
me ofrece pagar el desplazamiento en avión, ¿puedo suponer que vamos a efectuar
un viaje hacia atrás en el tiempo a bordo del Enterprise? En
cualquier caso, me complace aceptar.
—Carta al
Dr. Gordon Shaw, mayo de 1979
[Mientras
dibujaba flechas]: Estas flechas se denominan amplitudes, de modo que puedo
decir amplitud en lugar de flecha. No es más que una palabra, y podemos tener
la palabra que queramos, ¡como decía Lewis Carroll!
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (2ª parte), octubre
de 1984
Hay 1011 estrellas
en la galaxia. Antes este era un número enorme. Pero sólo son cien mil
millones. ¡Es menos que el déficit nacional! Antes los denominábamos «números
astronómicos». Ahora debiéramos llamarlos «números económicos».
—Feynman
Lectures on Physics
Creo que
es mucho más probable que los informes de platillos volantes sean el resultado
de las conocidas características irracionales de la inteligencia terrestre que
de los esfuerzos desconocidos de inteligencia extraterrestre.
—The
Character of Physical Law, pp. 165-166
Pero
podemos apreciar las dificultades que los químicos tienen y apreciar también
por qué los nombres son tan largos. No es debido a que quieran ser obstinados,
sino porque tienen un problema muy difícil, describir esta cosa en palabras.
Por qué no dibujan simplemente las imágenes siempre, es algo que desconozco.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
¿Qué hay
de malo en ello? Esta es una manera excelente de hacer las cosas: primero hacer
una buena estimación a ojo, y después comprobarla.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
Todos los
que asisten a una conferencia científica saben que no van a entenderla, pero
quizá el conferenciante lleve una corbata bonita y coloreada que poder
contemplar. ¡No es este el caso!
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 9
No digas
nunca que vas a dar una charla a menos que sepas claramente de qué vas a hablar
y de manera aproximada lo que dirás.
—Notas
personales
Para
aquellos que quieren alguna prueba de que los físicos son humanos, la prueba
está en la idiotez de todas las diferentes unidades que emplean para medir la
energía.
—The
Character of Physical Law, p. 75
Si
dirigimos nuestra mirada hacia arriba, al cielo, para muchos antiguos este
tenía el aspecto de la superficie de una cúpula en la que hay puntos de luz. Y
esta idea de que podía tratarse de un armazón con puntos de luz no es algo que
sea evidentemente estrafalario. Sólo el resultado de mucha observación
astronómica permite la idea de que no es esto lo que estamos observando.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Una de
las herramientas mayores y más importante de la física teórica es la papelera.
—Entrevista
en Future for Science
Para mí
fue una completa sorpresa cuando me dijo: «Quería decirte que ganaste el
premio». «¿Gané?», dije, «¡perrito caliente!». ¿Ve? Y va y me dice: «Es
interesante oír a un científico serio diciendo algo como “perrito caliente”».
Le dije: «Oye, llama a cualquier científico serio diciéndole que ganó 15 000
dólares, y te dirá “perrito caliente”».
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Y, por lo
tanto, sopla a la sopa si quieres que se enfríe.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
Estás en
el aire, dicen. Desde luego, no tiene nada que ver con el aire. Podríamos tener
emisiones de radio sin nada de aire.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Todas
estas partículas son realmente huellas de gallinas en una cámara de niebla.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
¡Si no
podéis ver que la gravitación actúa aquí, es que no tenéis alma!
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
Los
griegos estaban algo confundidos… les ayudaron, desde luego, algunos griegos
muy poco claros.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
La
cuestión es: ¿cómo le contestaríais si fuerais el policía? Bien, si sois
realmente el policía, entonces no hay sutilezas que valgan; es muy sencillo. Le
dices: «Dígaselo al juez».
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
Soy lo
bastante humano para decirle que se vaya al diablo.
—Carta a
Tord Pramberg, enero de 1967, en relación con las fotografías de un libro de
física en el que aparecía Feynman tocando los bongos (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 230)
He estado
pensando acerca de la gente culta que hace cosmología y 1) puedo escribir el
capítulo 25 con un manuscrito para usted el 1 de abril de 1969, 2) puedo hablar
en una grabadora y usted puede hacer lo que pueda del lío resultante, 3) espero
que deje de atosigarme, maldito cabrón. En el caso que sean los dos primeros,
mis cordiales saludos.
—Carta a
Allan Sandage, febrero de 1969
Cuando
voy al este, siempre tengo la impresión de que el este está retrasado. Si en el
oeste tuviéramos una habitación tan calurosa, le pondríamos aire acondicionado.
—«Current
Algebras and Strong Interactions», 1967
[Después
del fallo de un micrófono]: ¡Ahora predigo que la probabilidad de que tenga un
micrófono de este tipo la próxima vez es muy baja!
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Siempre
es posible seguir las líneas adecuadas después de los acontecimientos.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950, en relación con la
lectura que hacían unos sacerdotes de las líneas del hígado de ovejas para
predecir el futuro
Cuando
trabajas duramente, hay momentos en los que piensas: «Por fin, he descubierto
que las matemáticas son inconsistentes». Pero muy pronto descubres el error,
como yo hice finalmente.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 63
[De pie
ante tres micrófonos de la prensa]: ¿Por qué tres micrófonos? Es ridículo. ¿Por
qué no conectar tres líneas a un micrófono, si necesitáis tres?
—Conferencia
de prensa, 23 de abril de 1963
Yo obtuve
las felicitaciones, y todo lo que tú consigues es alguna observación como «y no
hubo ningún comentarista bufón que le hiciera preguntas tontas», o algo
parecido. La mayoría de gente (incluso algunos del oficio) apenas se dio cuenta
de cómo se hizo realmente. Todos creyeron en la ilusión de que todo lo que tuve
que hacer fue abrir la boca y hablar durante una hora. Como todo el arte
verdadero, el artista desaparece y todo parece natural y maravilloso.
—Carta a
Christopher Sykes (BBC), marzo de 1983
Mi
programa va tan retrasado que he de rechazar empantanarme leyendo la teoría de
alguna otra persona; puede resultar que sea maravillosa, y entonces yo tendría
alguna otra cosa en la que pensar.
—Carta a
Francis Crick, marzo de 1978 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, pp. 317-318)
Algo de
lo que pienso que los físicos teóricos tendríamos que avergonzarnos: cuando se
piensa en la gran cantidad de dinero que se inyecta en estos experimentos, y
los aparatos grandes y todo eso, ¡y nosotros no hacemos más que estar sentados
ahí, con una bonita teoría y farfullando sobre ella, sin poder calcular ningún
número! No tendríamos que cobrar nuestros salarios, creo. O quizá tendrían que
aumentarlos: ¡trabajaríamos más deprisa!
—«Electrodinámica
cuántica: nuevos interrogantes», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Hay
ciertos tipos de hombres en cualquier campo a los que puedo hablar tan bien
como puedo hablar a un buen científico.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Si se da
más dinero a la física teórica, esto no hace ningún bien si sólo aumenta el
número de tipos que siguen la cabeza del cometa.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
De modo
que mientras fui profesor, podía actuar como si fuera un estudiante, incluso un
estudiante de primer año. Se me podía confundir con un principiante de manera
perfectamente legítima.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Si el
doctor dice «A este chico le están saliendo chichones», hacemos algo. Pero si
dice «Está un poco chiflado», tememos hacerle preguntas. Muy divertido.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Bien,
lamentablemente, usted ya ve que siempre he sido pasado de moda. Pero esto del
partón[16] ha
tenido tanto éxito que ahora estoy de moda. Tengo que encontrar una cosa pasada
de moda para hacer.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1973, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
Este
congreso fue peor que un test de Rorschach. Hay una mancha de tinta que no
tiene ningún sentido, y los demás te preguntan qué crees ver, pero cuando se lo
dices, ¡empiezan a discutir contigo!
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!
[En
respuesta a la carta de una admiradora]: Ahora soy único: un físico con una
admiradora que se ha enamorado de él al verlo en la televisión. ¡Gracias,
admiradora! Ahora tengo todo lo que cualquiera puede desear. Ya no necesito
tener celos de las estrellas de cine. [Carta firmada: Tu admirado (o como sea
que lo llames; todo esto es nuevo para mí), Richard P. Feynman]
—Carta a
Ilene Ungerleider, agosto de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 286)
Me
encanta el olor de las ratas, porque es el rastro de una aventura apasionante.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, febrero de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 402)
De modo
que he inventado otro mito para mí: que soy irresponsable. Soy activamente
irresponsable. A todos les digo que no hago nada. Si alguien me pide que esté
en un comité para cuidarme de las admisiones, le digo: «No, soy irresponsable.
Me importan un bledo los estudiantes». Naturalmente, los estudiantes me
importan, pero sé que alguna otra persona lo hará.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Es grato
ser honrado por los amigos y vecinos. Sin embargo, he descubierto que ganar
premios siempre ocasiona algunos inconvenientes y obstáculos. Tuve que ir a
Suecia para aceptar un premio, y tuve que levantarme a las 7 de la mañana para
aceptar otro.
—Discurso
de aceptación del premio de Ciudadano Distinguido de la Cámara de Comercio
Esta es
una idea tremenda: que uno haga algunos experimentos minuciosos en lugar de
profundos debates filosóficos y que descubra algo.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
Por lo
tanto, no tengo mucho que decir. Pero de todos modos hablaré durante un buen
rato.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Desde
luego, en el mundo hay muchos fenómenos que no puedes ocultar que son
simplemente el resultado de una estupidez general. Y todos nosotros hacemos
cosas estúpidas, y sabemos que algunas personas hacen más cosas estúpidas que
otras, pero no tiene sentido intentar comprobar quién hace el mayor número.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
[En
respuesta a la carta de un admirador]: Uno obtiene una sensación agradable
cuando lee cartas de personas a las que les agradó algo que uno hizo, y por lo
general el brillo no desaparece a la hora del almuerzo.
—Carta a
J. S. Paxton, enero de 1982
Por
ejemplo, ahí está lo absurdo de que estos días los jóvenes canten cosas acerca
de comedores de hombres de color púrpura y perros de caza, algo que no podemos
criticar en absoluto si formamos parte de los antiguos tíos pies planos o de la
música desciende y nos rodea. Hijos de madres que cantaban sobre «Ven,
Josefina, en mi máquina voladora», que parece tan moderna como «Me gustaría
llevarte en un barco lento a la China».[17] De
modo que, en la vida, en la alegría, en la emoción, en los placeres y
actividades humanos, y en la literatura y cosas por el estilo, no hay necesidad
de ser científico, no hay razón para ser científico. Uno debe relajarse y gozar
de la vida.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Es
extraño, pero en las ocasiones infrecuentes en que se me ha pedido que toque
los bongos en un lugar formal, al presentador nunca le parece que sea necesario
mencionar que también hago física teórica.
—The
Character of Physical Law, p. 13
Capítulo
8
Amor
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Es
necesario enamorarse de una teoría, y al igual que enamorarse de una mujer,
esto sólo es posible si uno no la comprende totalmente.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Rubia
hermosa o no rubia hermosa, sigo sin estar casado, de manera que todavía puedo
trabajar en física.
—Carta al
Dr. Ted Welton, octubre de 1948
Si estoy
sentado junto a una piscina y alguien se lanza al agua y no es demasiado
hermosa, de modo que yo pueda pensar en alguna otra cosa, pienso en las olas y
en las cosas que se han formado en el agua.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Hay otras
cosas en las que los métodos científicos serían de algún valor; son
perfectamente evidentes, pero cada vez es más difícil discutirlas; cosas tales
como tomar decisiones. No quiero decir que tengan que hacerse científicamente,
de la misma manera que en los Estados Unidos la compañía Rand se prepara y
realiza cálculos aritméticos. Esto me recuerda la época en que era estudiante
de segundo año en el instituto, en que al hablar sobre mujeres descubrimos que
mediante el uso de terminología eléctrica (impedancia, reluctancia,
resistencia) teníamos una comprensión más profunda de la situación.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
[Acerca
de lo que se sentía más orgulloso]: Pude amar a mi primera esposa con un amor
todo lo profundo que yo podía dar.
—Los
Angeles Times, 16 de febrero de 1988
Mi madre
me instruyó, me dijo que debía bajar primero del autobús y ayudarla a bajar a
ella, y todo eso, y yo estaba preocupado: ¿de qué le hablaré? Todavía recuerdo
de qué hablamos. Es tan tonto, porque, ¿sabe usted?, era la primera
experiencia. Me preguntó si yo tocaba el piano, y le dije que había intentado
aprender, y que había tomado lecciones durante un corto período. Después ya era
mayor; después de muchos largos meses de eso yo sólo podía tocar algo llamado
«El baile de las margaritas», o hadas o algo parecido, y esto no me parecía una
cosa muy buena, de modo que no seguí con el piano. Hablamos de esto y de
aquello. Después, cuando nos despedíamos, ella dijo: «Gracias por una velada
encantadora». Yo estaba muy impresionado. Yo estaba muy feliz. Después
descubrí, en mi segunda cita, que la chica dijo: «Gracias por una velada
encantadora». En mi tercera cita, cuando nos dimos las buenas noches, a la
puerta de su casa, le dije: «Gracias por una velada encantadora», y ella quedó
paralizada, incapaz de decir nada, porque esto era lo que ella iba a decir. De
modo que pronto aprendí a distinguir lo formal de la verdad, ¿ve usted?
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Me
asustaban las chicas cuando fui allí. Recuerdo cuando tenía que repartir el
correo. Sólo estoy intentando contarle las diferencias. Es interesante la
manera en que se desarrollan las actitudes sociales. Cuando yo tenía que
repartir el correo y recoger el correo del piso de arriba. Era una época en que
algunos de los estudiantes de tercero del instituto tenían unas cuantas novias,
dos novias. Allí estaban, sentados en las escaleras y hablando, y yo no tenía
la menor idea de cómo iba a poder llevar aquellas cartas pasando entre ellos.
Las chicas me aterrorizaban. Todo esto me asustaba.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre su
primera esposa]: Esto probablemente le ocurre a todo el mundo, pero en
cualquier caso para mí era algo independiente y personal, que su dulzura
femenina y su visión distinta del mundo (y ella también era una artista), de lo
que era valioso, de lo que era hermoso, etc., eran cosas por las que de
ordinario yo no tenía interés, como la falta de interés por las humanidades, en
cierto modo. Pero debido a su interés en estas cosas y al amor que se estaba
desarrollando entre nosotros, presté mucha atención a estos temas, y me
ablandé. Me convertí en mejor persona como resultado de la relación y de
escuchar sus ideas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Capítulo
9
Filosofía y religión
Impartiendo una clase en el Día del Seminario de Caltech, mayo de 1978.
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Los
filósofos dicen muchas cosas acerca de lo que es absolutamente necesario para
la ciencia, y siempre es, hasta donde uno puede ver, bastante ingenuo, y
probablemente falso.
—Feynman
Lectures on Physics, pp. 2-7
La
ciencia crea un poder mediante su conocimiento, un poder para hacer cosas. Uno
es capaz de hacer cosas una vez que algo se conoce desde el punto de vista
científico. Pero la ciencia no da instrucciones con este poder acerca de cómo
hacer algún bien o en contra de hacer el mal.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
En la
mente de muchas personas se plantea la cuestión de si comprenderán alguna vez
lo que les gusta denominar consciencia subjetiva o una consciencia personal.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
¿Cómo
podemos mantener esta inspiración sin una teoría metafísica, sin creer
necesariamente determinadas ideas, como que Jesucristo ascendió de entre los
muertos, o algo por el estilo? ¿Acaso es esto necesario con el fin de creer que
la idea de que uno ha de ayudar a su vecino, de que hemos de comportarnos con
nuestro vecino como él se comporta con nosotros, es necesario creer que Cristo
ascendió de entre los muertos, con el fin de vivir como un cristiano?
—Entrevista
para Viewpoint
No
obstante, hay muchísima más verdad que puede conocerse que la que puede
demostrarse.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Yo, un
universo de átomos, un átomo en el universo.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
No me
parece que este universo fantásticamente maravilloso, esta tremenda extensión
de tiempo y espacio y diferentes tipos de animales, y todos los diferentes
planetas, y todos estos átomos con todos sus movimientos, etc., toda esta cosa
complicada pueda ser meramente un escenario para que Dios pueda contemplar a
los seres humanos luchando por el bien y el mal… que es la visión que tiene la
religión. El escenario es demasiado grande para el drama.
—Entrevista
para Viewpoint
Yo diría
que la concepción del mundo que tienen los físicos no infringe ninguna de las
conjeturas de la biología, o de la religión, o de cualquier otra cosa.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
No
podemos definir nada de manera precisa. Si intentamos hacerlo,
entramos en esta parálisis del pensamiento que les acaece a los filósofos que
están sentados uno frente a otro, y uno le dice al otro: «¡Tú no sabes de lo
que hablas!». Y el segundo dice: «¿Qué es lo que quieres decir con sabes?
¿Qué quieres decir con hablas? ¿Qué quieres decir con tú?»,
y así sucesivamente.
—Feynman
Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre de 1961
Yo no
pretendía realmente insistir en que ética y ciencia están separadas, sino en
que la base fundamental de la ética ha de escogerse de alguna manera no
científica. Después, una vez esto se ha escogido, la ciencia puede ayudar a
decidir si hemos de hacer o no hemos de hacer determinadas cosas. La ciencia
puede ayudarnos a ver qué podría ocurrir si las hacemos, pero la cuestión de si
queremos que ocurra algo depende de una elección del bien ético último.
—Carta al
profesor Lawrence Cranberg, marzo de 1965
Pero
resulta que la falsedad y el mal pueden enseñarse tan fácilmente como el bien.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
La paz es
una gran fuerza para el bien o para el mal. Cómo pueda serlo para el mal, no lo
sé. Lo veremos, si acaso alguna vez logramos la paz.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Los
científicos son exploradores, los filósofos son turistas.
—No
Ordinary Genius, p. 260
Los
partidarios de una idea han contemplado con horror las acciones de los que
creen en otra. Horror porque desde un punto de vista de discrepancia todas las
grandes potencialidades de la raza se canalizaban en un callejón falso y
confinado. En realidad, es a partir de la historia de las enormes
monstruosidades que se han generado debido a las falsas creencias cuando los
filósofos han acabado por darse cuenta de las fantásticas potencialidades y de
las maravillosas capacidades de los seres humanos.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Si se
contemplan retrospectivamente las peores épocas, siempre parece que hubo
tiempos en los que había gente que creía con fe absoluta y dogmatismo absoluto
en algo. Y eran tan serios en este asunto que insistían en que el resto del
mundo estuviera de acuerdo con ellos.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Digo que
no sabemos cuál es el significado de la vida y cuáles son los valores morales
correctos, que no tenemos manera de escogerlos.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Todo lo
que intento hacer es plantear una cierta duda de confusión en el principio de
que la supervivencia permite la ética sin cuestión, y que todo el mundo estará
de acuerdo en que la supervivencia es el determinante real del bien. Si uno
puede ver que cabe una cierta duda acerca de ello, ¿quién resolverá la duda
para la ciencia?
—Carta al
profesor Lawrence Cranberg, marzo de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 150)
Bien, y
ahora qué pasa con el vocabulario. ¿Acaso tenemos demasiadas palabras? No, no.
Las necesitamos para expresar ideas. ¿Acaso tenemos demasiado pocas palabras?
No. Por algún accidente, desde luego, a lo largo de la historia del tiempo,
resulta que desarrollamos por accidente la perfecta combinación de palabras.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Este
problema de valores morales y juicios éticos es uno en el que la ciencia no
puede entrar.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Para ver
la generosidad, uno tiene que ser lo bastante generoso para no ver la
mezquindad, y para ver sólo mezquindad en un hombre uno tiene que ser lo
bastante mezquino para no ver la generosidad.
—Carta al
reverendo John Alex y a la señora Marjorie Howard, diciembre de 1965 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 184)
Si
pensaras que intentabas descubrir más cosas porque obtendrías una respuesta a
alguna profunda cuestión filosófica, puede que estuvieras equivocado. Puede ser
que no puedas obtener una respuesta a esta pregunta particular al descubrir más
cosas acerca del carácter de la naturaleza. Mi interés en ciencia es
simplemente descubrir cosas sobre el mundo.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
No deseo
ser elegido miembro de la Sociedad Filosófica Americana. Mis razones son
completamente personales y no reflejan en absoluto mi opinión de la sociedad.
Por el contrario, creo que es una organización magnífica.
—Carta a
George W. Corner y a la Sociedad Filosófica Americana, julio de 1968
¿Cuál es,
pues, el significado de todo esto? ¿Qué podemos decir hoy en día para disipar
el misterio de la existencia?
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Estoy de
acuerdo en que la ciencia no puede refutar a Dios. Estoy absolutamente de
acuerdo. También acepto que creer en la ciencia y la religión es consistente.
Conozco a muchos científicos que creen en Dios. No es mi propósito refutar
nada.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Me parece
que hay una especie de independencia entre los puntos de vista éticos y morales
y la teoría de la maquinaria del universo.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Porque un
poco de conocimiento es peligroso, que el joven que aprende únicamente un poco
de ciencia piensa que lo sabe todo.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Parece
que los aspectos metafísicos de la religión no tienen nada que ver con los
valores éticos, que de alguna manera los valores morales parecen estar fuera
del ámbito científico.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Los
hombres, filósofos de todas las épocas, han intentado encontrar el secreto de
la existencia, el significado de todo ello. Porque si pudieran encontrar el
significado real de la vida, entonces todo este esfuerzo humano, toda esta
maravillosa potencialidad de los seres humanos, podría moverse en la dirección
correcta y avanzaríamos con mucho éxito. Y por lo tanto probamos estas ideas
diferentes. Pero a la pregunta del significado de todo el mundo, de la vida, y
de los seres humanos, etcétera, han dado respuesta muchísimas personas y
muchísimas veces. Lamentablemente, todas las respuestas son diferentes, y la
gente que tiene una respuesta contempla horrorizada las acciones y el
comportamiento de la gente con otra respuesta.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
No
sabemos cuál es el significado de la existencia. Cuando consideramos el
resultado de estudiar todos los puntos de vista que hemos tenido antes
encontramos que no sabemos el significado de la existencia; pero al decir que
no sabemos el significado de la existencia, probablemente hemos encontrado un
canal abierto.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Lo que la
ciencia es, no es lo que los filósofos han dicho que es.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
En la
religión, se enseñan las lecciones morales, pero no se enseñan sólo una vez; se
nos suscita una y otra vez, y creo que es necesario que se nos suscite una y
otra vez, para recordar el valor de la ciencia para los niños, para los
adultos, para todo el mundo, de diversas maneras.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Un hombre
no puede vivir más allá de la tumba.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Ahora
sabemos que, incluso con valores morales asumidos, los seres humanos son muy
débiles; se les han de recordar los valores morales con el fin de que puedan
seguir a su consciencia. No es simplemente cuestión de tener la consciencia
correcta; es asimismo cuestión de mantener la fortaleza para hacer lo que
sabemos que es correcto. Y es necesario que la religión confiera fortaleza y
consuelo y la inspiración para seguir estos pareceres morales. Este es el
aspecto inspirador de la religión. Confiere inspiración no sólo para la
conducta moral; confiere inspiración asimismo para las artes y para todo tipo
de grandes pensamientos y acciones.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
Es una
gran aventura contemplar el universo más allá del hombre, pensar en lo que
significa sin el hombre: como fue durante la mayor parte de su larga historia,
y como es en la gran mayoría de lugares. Cuando se alcanza finalmente esta
opinión objetiva, y se aprecia el misterio y la majestad de la materia, volver
entonces el ojo objetivo de nuevo al hombre considerado como materia, ver la
vida como parte del misterio universal de la mayor profundidad, es sentir una
experiencia que rara vez se describe. Por lo general termina en risa, placer en
la futilidad de intentar comprender. Estas opiniones científicas terminan en
asombro y misterio, perdidas en los confines de la incertidumbre, pero parecen
ser tan profundas e impresionantes que la teoría de que todo está dispuesto
simplemente como un escenario para que Dios contemple la lucha del hombre por
el bien y el mal parece ser inadecuada.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
Aunque
creo que, de vez en cuando, se encuentran pruebas científicas que pueden
interpretarse parcialmente como que confieren determinada evidencia de algún
aspecto particular de la vida de Jesucristo, por ejemplo, o de otras ideas
religiosas metafísicas, me parece que no hay pruebas científicas relacionadas
con la regla de oro. Me parece que esto es, en cierto modo, diferente.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
La
civilización occidental, me parece, se basa en dos grandes tradiciones. Una es
el espíritu científico de la aventura: la aventura hacia lo ignoto, un ignoto
que ha de reconocerse que es desconocido para poder ser explorado; la demanda
de que los misterios incontestables del universo permanezcan incontestados; la
actitud de que todo es inseguro; para resumirlo: la humildad del intelecto. La
otra gran tradición es la ética cristiana, la base de la acción en el amor, la
hermandad de todos los hombres, el valor del individuo: la humildad del
espíritu. Estas dos tradiciones son lógicamente, absolutamente consistentes.
Pero la lógica no lo es todo; se necesita el corazón para seguir una idea.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
Una cosa
que Von Neumann me proporcionó fue una idea que él tenía y que era interesante.
Y es que uno no ha de ser responsable del mundo en el que vive, de modo que he
desarrollado un sentido muy potente de irresponsabilidad social como resultado
del consejo de Von Neumann. Desde entonces he sido un hombre muy feliz.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
La
incertidumbre que es necesaria con el fin de apreciar la naturaleza no se
correlaciona fácilmente con la sensación de certeza de la fe que por lo general
se asocia con una profunda creencia religiosa.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
La
mayoría de las personas son malas, ¿sabe usted?, de una manera o de otra; pero
no siempre son malas, y tienen otros puntos buenos para compensar.
—Correspondencia
con Mimi Phillips, publicada en el Wheeling News Register, 5 de
octubre de 1958
A los
trece años no sólo me convertí a otros puntos de vista religiosos, sino que
dejé de creer que el pueblo judío fuera «el pueblo elegido».
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 236)
Aquí
están todos los que han venido, según creo, pero veo a alguien que no está
aquí… ¿Qué les parece esto? Ahora bien, esta es una antigua cuestión
filosófica, ¿no es verdad?, si uno puede ver a alguien que no está aquí.
Recuerdo discutir durante horas y horas en Princeton con los estudiantes
graduados, los estudiantes de filosofía, acerca de lo que se quería decir
cuando uno decía que no hay pollo en la nevera. Esta es la razón por la que no
quiero tener nada que ver con los filósofos.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
En mi
opinión, no es posible que la religión encuentre un conjunto de ideas
metafísicas que garantice que no entrarán en conflicto con una ciencia siempre
en progreso y siempre cambiante que penetre en lo desconocido. No sabemos cómo
dar respuesta a las preguntas; es imposible encontrar una respuesta que algún
día no se demuestre que es errónea. La dificultad surge porque tanto la ciencia
como la religión intentan aquí dar respuesta a preguntas del mismo ámbito.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
De modo
que a menudo me pregunto: ¿cuál es la relación entre la integridad y trabajar
en el gobierno?
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 218
Una cosa
es que ya no tengo estómago para cuestiones filosóficas y cuestiones políticas.
Una de las razones es que me… Las evito de manera mucho más positiva de lo que
nunca hice antes. Ni siquiera las discutiré. No sé por qué.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966; 4 de febrero de 1973, Biblioteca y
Archivos de Niels Bohr en el Centro para la Historia de la Física
¿Por qué
hacerse a sí mismo desdichado diciendo cosas tales como «¿por qué tenemos tan
mala suerte?, ¿qué nos ha hecho Dios?, ¿qué he hecho yo para merecer esto?»,
¿todas las cuales, si uno entiende la realidad y se la toma en serio, son
irrelevantes e irresolubles? Simplemente, son cosas que nadie puede saber. Su
situación es simplemente un accidente de la vida.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 51
En esta
época de especialización, hombres que conocen a fondo un campo suelen ser
incompetentes a la hora de discutir otro. Los grandes problemas de las
relaciones entre un aspecto y otro de la actividad humana se discuten cada vez
menos en público, por esta razón. Cuando contemplamos los grandes debates del
pasado sobre estos temas, sentimos celos de aquella época, porque nos hubiera
gustado la emoción de aquellas discusiones. Los viejos problemas, como la
relación entre la ciencia y la religión, están todavía entre nosotros, y creo
que presentan dilemas tan difíciles como siempre, pero no se suelen discutir
públicamente debido a las limitaciones de la especialización.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
Capítulo
10
Naturaleza de la ciencia
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Usted me
pregunta, ¿estamos consiguiendo algo? Recuerdo una situación en la que se me
preguntó lo mismo. Yo intentaba abrir una caja fuerte. Alguien me preguntó:
«¿Qué tal va? ¿Estás consiguiendo algo?». No se puede decir hasta que la abres.
Pero has probado con muchos números que sabes que no funcionan.
—Mesa
redonda, congreso de física de partículas, Irvine, California, 1971
[Sobre la
relación de la física con otras ciencias]: En cualquier caso, uno ve que todo
está tan interconectado que no vale la pena darles nombres diferentes excepto
por conveniencia.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961, Preguntas y respuestas
Porque
hoy en día todos los físicos saben, a partir del estudio de Einstein y Bohr,
que a veces una idea que parece completamente paradójica al principio, si se
analiza enteramente en todo detalle y en situaciones experimentales, puede, en
realidad, no ser paradójica.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Estoy
relacionado con varios físicos experimentales y son gente con los pies en el
suelo. Por lo tanto, siempre he sospechado que, un día, trabajando lejos de los
teóricos, cerca de sus grandes máquinas, se les ocurrirá la idea de un nuevo
experimento: un experimento que pondrá a prueba el oráculo. Querrán ver qué
ocurriría, sólo para divertirse, si informaran falsamente de que existe una
determinada protuberancia, o una oscilación en cierta curva, y ver cómo los
teóricos lo predicen. Conozco tan bien a estos hombres que desde el momento en
que pensé en esta posibilidad, honestamente siempre me ha preocupado que algún
día hagan precisamente esto. Pueden ustedes imaginarse lo absurdos que
parecerán los físicos teóricos, al hacer todos estos cálculos complicados para
demostrar la existencia de aquella protuberancia, mientras aquellos tipos se
desternillan de risa. Por esta razón, he descubierto que casi soy incapaz de
hacer cálculos del tipo que la mayoría de la otra gente hace. ¡Tengo miedo de
que me pillen!
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Hay tanta
distancia entre las reglas fundamentales y los fenómenos finales que es
increíble que la variedad final de fenómenos pueda surgir de una operación tan
uniforme de reglas simples.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
El
conocimiento científico nos permite hacer todo tipo de cosas y producir todo
tipo de cosas. Desde luego, si hacemos cosas buenas, ello es mérito no sólo de
la ciencia; es mérito asimismo de la elección moral que nos condujo a un buen
trabajo. El conocimiento científico es un poder que nos autoriza a hacer el
bien o el mal; pero no lleva instrucciones de cómo usarlo.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
Nos gusta
decir que el mundo exterior es real o que lo que podemos medir es real, y si
observamos durante un poco más de tiempo nos damos cuenta de que la única cosa
que es real es lo que sentimos que medimos y cómo sentimos que el mundo
exterior podía haber sido fácilmente una ilusión del cerebro.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
Es
probable que una discusión científica implique una gran cantidad de risa e
incertidumbre por ambas partes, y que ambas partes piensen en experimentos y
ofrezcan apostar por el resultado.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Esta es
una de las ventajas de la sociedad moderna: que no tenemos que habérnoslas con
estos difíciles problemas técnicos.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Pero no
hay nada que se haya encontrado todavía en la biología que indique la
inevitabilidad de la muerte.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Ahora
pueden ver por qué me siento un tanto incómodo cuando alguien me pide que dé
una charla: «Por favor, cuéntenos lo último», porque entonces, naturalmente,
¡les hablo acerca de los problemas que tenemos para comprender las entrañas de
un protón! Así, pues, esto les proporciona una cierta idea de por qué me siento
tan incómodo al hablar todo el tiempo acerca de cosas de las que no sabemos
mucho, ¡y nadie me pide que hable de las cosas de las que lo sabemos todo!
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
La única
manera de tener un éxito real en ciencia, el campo que me es familiar, es
describir con mucho detalle las evidencias, sin tener en cuenta la manera como
uno cree que debieran ser. Si uno tiene una teoría, ha de intentar explicar de
igual manera lo que tiene de bueno y lo que tiene de malo. En ciencia, uno
aprende una especie de integridad y de honestidad habituales.
—What
Do You Care What Other People Think?, pp. 117-118
El
problema con los profesores de física, dicen ustedes, es que no explican la
mecánica cuántica de esta manera, que las partículas se comportan como ondas, o
que se comportan como bolas de billar, o que se comportan como… no sé qué. No
se comportan como nada que conozcamos, ¿saben? De modo que es imposible
describir las cosas excepto de manera analítica.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Como de
costumbre, la imaginación de la naturaleza sobrepasa con mucho a la nuestra,
como hemos visto a partir de las otras teorías que son sutiles y profundas.
Conseguir esta hipótesis sutil y profunda no es tan fácil. Uno ha de ser
realmente listo para adivinar, y no es posible hacerlo ciegamente,
mecánicamente.
—The
Character of Physical Law, p. 162
Sí,
bueno, iluminamos un rincón y es apasionante cuando llegamos allí, pero si te
quedas atascado en un muro, entonces no sirve de nada; hemos de encontrar otra
salida, ¿de acuerdo?
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
La física
no es matemática, y las matemáticas no son física. Una ayuda a la otra. Pero en
física has de tener una comprensión de la conexión de las palabras con el mundo
real. Es necesario, al final, traducir lo que has imaginado al inglés, al
mundo, a los bloques de cobre y vidrio con los que vas a hacer experimentos.
Sólo de esta manera descubrirás si las consecuencias son ciertas.
—The
Character of Physical Law, p. 55
Ahora
bien, este poder para hacer cosas no lleva consigo instrucciones de cómo
usarlo, si usarlo para el bien o para el mal. El producto de este poder es el
bien o el mal, depende de cómo se use.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
En
general, buscamos una nueva ley según el proceso siguiente. Primero la
suponemos. Después computamos las consecuencias de la suposición para ver qué
implicaciones habría si esta ley que supusimos es correcta. Entonces comparamos
el resultado del cómputo con la naturaleza, con experimento o experiencia, lo
comparamos directamente con la observación, para ver si funciona. Si no
coincide con el experimento, es errónea. En esta sencilla afirmación está la
clave de la ciencia. No supone ninguna diferencia lo bonita que sea tu
suposición. No supone ninguna diferencia lo listo que seas, quién hizo la
suposición o cuál sea su nombre: si no está de acuerdo con el experimento, está
equivocada.
—The
Character of Physical Law, p. 156
Los
matemáticos exploran en todas direcciones, y para un físico es más rápido
ponerse al día en lo que necesita que intentar estar informado de todo lo que
concebiblemente le sería útil.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Intentamos
demostrar que estamos equivocados tan rápidamente como sea posible, porque sólo
de esta manera podemos encontrar el progreso.
—The
Character of Physical Law, p. 158
Descubrir
las leyes de la física es como intentar ensamblar las piezas de un
rompecabezas. Tenemos todas estas piezas diferentes, y hoy en día proliferan
muy rápidamente. Muchas de ellas se encuentran por ahí y no pueden encajarse
con otras. ¿Cómo sabemos que corresponden al mismo rompecabezas? ¿Cómo sabemos
que forman realmente parte de una imagen? No estamos seguros, y esto nos
preocupa en cierto modo, pero nos anima ver que varias piezas tienen
características comunes. Todas muestran un cielo azul, o bien están todas
hechas del mismo tipo de madera.
—The
Character of Physical Law, p. 83
Lo que es
necesario «para la existencia misma de la ciencia», y lo que son las
características de la ciencia, no han de estar determinados por precondiciones
pomposas, están determinados por el material con el que trabajamos, la misma
naturaleza. Observamos, y vemos lo que encontramos, y no podemos decir
satisfactoriamente con antelación qué aspecto tendrá.
—The
Character of Physical Law, p. 147
Si la
ciencia ha de avanzar, lo que necesitamos es la capacidad de experimentar,
honestidad a la hora de informar de los resultados (los resultados han de
difundirse sin que nadie diga cómo le hubiera gustado que fueran los
resultados) y finalmente, una cosa importante, la inteligencia para interpretar
los resultados.
—The
Character of Physical Law, p. 148
De modo
que mi antagonista preguntó: «¿Es imposible que existan platillos volantes?
¿Puede usted demostrar que es imposible?». «No», le dije. «No puedo demostrar
que es imposible. Sólo es muy improbable». Y a esto me contestó: «Usted es muy
poco científico. Si no puede demostrar usted que es imposible, ¿entonces cómo
puede decir que es improbable?». Pero esta es la manera de ser científico. Es
científico decir únicamente lo que es más probable y lo que es menos probable,
y no estar demostrando continuamente lo posible y lo imposible.
—The
Character of Physical Law, pp. 165-166
Cuando
uno está poniendo juntas ideas que son vagas y difíciles de recordar, esto es
algo parecido (tengo muchas veces esta sensación), es parecido a construir
estos castillos de naipes y cada carta es inestable, y si nos olvidamos de una,
todo el conjunto se viene abajo y no sabes cómo llegaste hasta allí. Tienes que
construirlo de nuevo. Si te interrumpen, y si olvidas cómo van juntas las
cartas (las cartas son partes diferentes de la idea, o diferentes tipos de
ideas que tienen que ponerse juntos para construir la idea principal), es un
jaleo y es fácil equivocarse. Hace falta mucha concentración: mucho tiempo para
pensar.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Es un
conocimiento mucho más profundo y cálido, y significa que uno puede estar
excavando en algún lugar en el que está convencido temporalmente de que
encontrará la respuesta, y llega alguien y dice: «¿Has visto con lo que han
dado ahí al lado?», y miras y dices: «¡Vaya! ¡Estoy en el lugar equivocado!».
Ocurre continuamente.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
La idea
es intentar dar toda la información para contribuir a que otros juzguen el
valor de tu contribución: no sólo la información que conduce al juicio en una
dirección concreta u otra.
—«La
ciencia del culto al cargamento», discurso inaugural en el Caltech, 1974
Integridad
científica. Un principio de pensamiento científico que es honestidad absoluta.
—Notas
personales
El
principio de la ciencia, casi su definición, es el siguiente: el distintivo de
todo el saber es el experimento. El experimento es el único juez de la
«prueba».
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
En este
complicado surtido de cosas que se mueven, se puede imaginar que es algo
parecido a intentar contemplar una gran partida de ajedrez que juegan los
dioses. Y no conocemos cuáles son las reglas del juego, pero todo lo que se nos
permite es observar cómo juegan. Ahora bien, desde luego, si observamos durante
un tiempo lo bastante prolongado, podemos captar al final algunas de las
reglas. Las reglas del juego es lo que yo quiero decir con física fundamental.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Si nos
dicen que una determinada situación ha de producir siempre el mismo resultado,
eso está muy bien. Pero si cuando lo probamos no ocurre, entonces no ocurre.
Simplemente, hemos de tomar lo que vemos.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Puesto
que la ciencia es buena, digámoslo así, ello no significa que lo que no es
ciencia no sea bueno.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
Incidentalmente,
el psicoanálisis no es una ciencia: es un asunto médico, es como la curandería.
Tiene una teoría acerca de qué causa la enfermedad: muchos espíritus
diferentes, y esto y aquello. Digamos que el curandero tiene una teoría según
la cual la enfermedad es causada por un espíritu que viene a través del aire;
es cierto, hay algo que, efectivamente, se transmite por el aire; pero no es el
mismo tipo de espíritu, y no nos libraremos de él, pongamos por caso, agitando
una serpiente, pero la quinina sí que ayuda a combatir la malaria. De modo que,
si caes enfermo, te sugeriría que vayas al curandero porque es el hombre de la
tribu que más sabe sobre la enfermedad; por otro lado, no es ciencia.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
Es
bastante fácil inventar una teoría hablando.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961, Preguntas y respuestas
No es que
yo supiera que era listo. Sólo es que… ¿ve?, las cosas científicas son
racionalmente correctas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Sí,
siempre he estado interesado en la relación, los asuntos prácticos; que la cosa
no significa realmente nada a menos que haya alguna manera de hacer que algo
funcione.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Has de
saber, si sabes cómo jugar al ajedrez, que es fácil aprender todas las reglas,
y aun así es muy difícil seleccionar el mejor movimiento, o comprender por qué
Alekhine[18] hizo
aquello. Y así, de la misma manera, ocurre en la naturaleza, sólo que mucho
peor, que podemos ser capaces de encontrar todas las reglas (en realidad, no
tenemos todas las reglas, sabemos que no poseemos todas las reglas), y de vez
en cuando ocurre algo parecido al enroque, o algo parecido, que todavía no
comprendemos.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Porque
hay muchas personas que sienten que la manera de hacerlo es encontrar en qué
problemas están trabajando las grandes figuras, y trabajar en ello. No es un
plan demasiado bueno. Puede que estés persiguiendo el objetivo equivocado, si
es que tú no pensaste en ello antes.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Si es
física, es interesante. ¿Ve?, todo encaja perfectamente.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Pero el
experimento precioso, que todavía recuerdo, en el laboratorio, era este. Había
una anilla. ¿Sabe usted?, otros experimentos… bajar con el aparato, con tapones
que despedían chispas, con ruedas, con todo tipo de cosas. Había un gancho en
la pared; quiero decir un clavo clavado en la pared, y una anilla de metal, una
anilla metálica, un anellus, como quiera que se le llame, como una
arandela grande, un gran objeto. Decía: «Colgadlo en la pared, medid el
período, calculad el período a partir de la forma, y ved si concuerdan». Me
encantaba. Pensé que era la cosa más condenadamente buena. Los otros
experimentos no me importaban tanto (estoy intentando recordarlo), me gustaban,
pero implicaban chispas y todos los demás abracadabras, que eran demasiado fáciles.
Con todo este equipo, se podía medir la aceleración de la gravedad. Pero pensar
que la física es tan buena, no que puedas resolver algo cuidadosamente
preparado, sino algo tan natural como una anilla vieja y asquerosa que colgaba
de un gancho… esto me impresionó, que ahora yo tuviera el poder de decir qué es
lo que algo tan estúpido como esto iba a hacer.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
situación es, como ocurre siempre que estamos cerca de la respuesta, que parece
mucho más sencillo de lo que tiene ningún derecho a ser. Y hemos de comprender
esta simplicidad. Y por qué pensamos que tendría que ser más complicado.
Nuestra mente es demasiado complicada, de alguna manera.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Yo tengo
un principio para las teorías de la interacción fuerte: si la teoría es
complicada, es errónea.
—Mesa
redonda, congreso de física de partículas, Irvine, California, 1971
No soy en
absoluto pesimista: la respuesta acabará por caer. No podemos fracasar. La
naturaleza no puede resistir la penetración perpetua mediante experimento, y
estos simios que están sentados de manera tosca y torpe, contemplando lo que
ocurre, más pronto o más tarde acabarán viendo, cuando se les restriegue la
respuesta por la nariz, lo que es.
—Mesa
redonda, congreso de física de partículas, Irvine, California, 1971
Se puede
reconocer la verdad por su belleza y su simplicidad.
—The
Character of Physical Law, p. 171
Algunos
teóricos no comprenden la relación de la teoría con el experimento; ¿y dónde
residen el origen y prueba reales de todo su conocimiento?
—Carta al
Dr. Blas Cabrera, septiembre de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 349)
En
ciencia (a diferencia de lo que ocurre en los negocios o en cualquier otra
empresa) todos trabajamos juntos, cooperando para intentar entender la
naturaleza, y hemos aprendido a ser muy cautos a la hora de reconocer y elogiar
a quienquiera que consigue una nueva idea realmente útil.
—Carta al
Dr. Rafael Dy-Liacco, junio de 1978 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 321)
Las ideas
nuevas siempre son fascinantes, porque los físicos quieren descubrir cómo
funciona la naturaleza. Cualquier experimento que se aparte de las expectativas
según la ley conocida reclama la atención inmediata, porque podemos encontrar
algo nuevo.
—Carta a
L. Dembart (Los Angeles Times), enero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 397)
La
mayoría de nuestros problemas son provocados por el hombre, de este tipo.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
En
realidad, seguramente la mejor manera de definir a un ingeniero es como un
hombre que sabe cómo convertir energía de una unidad en otra.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Las
complicaciones de los argumentos relativistas son que uno tiene dos puntos de
vista. Lo común que hace un principiante es pasar de uno a otro una vez y otra
durante un cálculo.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Es
asombrosa la reducida capacidad predictiva que tiene la física teórica, aunque
se basa únicamente en principios fundamentales bien establecidos.
—Carta al
Dr. Hans Bethe, junio de 1951
No existe
en la actualidad, según mi opinión, ninguna ciencia capaz de seleccionar o
juzgar adecuadamente a las personas. De modo que dudo que se conozca ningún
método inteligente.
—Carta a
Douglas M. Fowle, septiembre de 1962 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 135)
Los
físicos que consideran la psicología, a fuerza de hábito, intentan sugerir que
se encuentre algún elemento simple para estudiar, en lugar de todo el cerebro
humano a la vez.
—Sobre la
visión humana y animal, en una carta a Edwin H. Land (Compañía Polaroid), mayo
de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 223)
Cada vez
hay más personas que encuentran que la física fundamental es un tema
relativamente poco interesante. Así permanece en un estado incompleto, con unos
cuantos que trabajan muy lentamente a la vanguardia de la pregunta de ¿cuál es
el campo tensor de tercer orden que tiene una constante de acoplamiento 1030 veces
menor que la gravedad?
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
El
objetivo del pensamiento científico es predecir qué ocurrirá en determinadas
circunstancias experimentales.
—Carta a
F. Harrison Stamper, abril de 1962
No
siempre es una buena idea ser demasiado preciso.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
La
característica más obvia de la ciencia es su aplicación, el hecho de que como
consecuencia de la ciencia tenemos el poder de hacer cosas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Pero si
una cosa no es científica, si no puede someterse a la prueba de la observación,
esto no significa que esté muerta, o que esté equivocada, o que sea estúpida.
No intentamos aducir que la ciencia es algo de alguna forma bueno y que otras
cosas son de alguna forma no buenas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Incidentalmente,
el mero hecho de que existan reglas que pueden comprobarse es una especie de
milagro; que sea posible encontrar una regla, como la ley cuadrática inversa de
la gravitación, es algo así como un milagro.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
La
ciencia no es un asunto de especialistas; es completamente universal.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
La
velocidad a la que la ciencia se ha desarrollado durante los últimos doscientos
años ha ido aumentando progresivamente, y ahora hemos alcanzado una culminación
de la velocidad.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
El que
algo no sea científico no es malo, no tiene nada que ver con ello.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
A
diferencia de otros temas científicos, no ha habido un desarrollo general
detallado de nuestras ideas del tiempo. No sabemos mucho más de lo que se
conoce a partir del sentido común. Todos conocen como fluye inexorablemente
hacia delante, y el científico con todos sus estudios ha encontrado
relativamente poco que añadir a nuestro conocimiento de este misterio.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Los
problemas científicos, por así decirlo, se separan en dos clases. Una, los
destinados a comprender el origen de la disposición de las cosas tal como las
encontramos, y otra, los que quieren entender cómo se comportarán si empiezan
en una circunstancia dada.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Es
interesante que esta minuciosidad, que es una virtud, a menudo sea mal
interpretada. Cuando alguien dice que algo se ha hecho científicamente, a
menudo todo lo que quiere decir es que se ha hecho minuciosamente.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Supongamos
que Galileo estuviera aquí y que le mostráramos el mundo tal como es hoy en día
e intentáramos hacerlo feliz, o ver qué es lo que descubre. Y le hablaríamos
acerca de las cuestiones de evidencia, aquellos métodos de juzgar las cosas que
él desarrolló. Y le indicaríamos que todavía nos hallamos exactamente en la
misma tradición, la seguimos exactamente, incluso en el detalle de realizar
mediciones numéricas y de utilizarlas como una de las mejores herramientas, al
menos en física. Y que las ciencias se han desarrollado de una manera muy buena
de forma directa y continua a partir de su original, en el mismo espíritu que
él desarrolló. Y que como resultado ya no hay más brujas ni fantasmas.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Ahora
bien, podría ser verdad que la astrología esté en lo cierto. Podría ser verdad
que si vamos al dentista el día en que se encuentra en ángulo recto con
respecto a Venus, esto sea mejor que si vamos otro día distinto. Podría ser
verdad que pudiéramos curarnos por el milagro de Lourdes. Pero si es verdad,
debería investigarse. ¿Por qué? Para mejorarlo. Si es verdad, entonces quizá
pudiéramos descubrir si las estrellas influyen realmente sobre la vida; que
pudiéramos hacer que el sistema fuera más potente al investigar
estadísticamente, al juzgar científicamente las pruebas y hacerlo de manera
objetiva y más detenida.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
La
ciencia es una larga historia de aprender la manera de no engañarnos.
—Citado
en K. C. Cole, The Universe and the Teacup: The Mathematics of Truth
and Beauty, 1998[19]
Creo que
hemos de atacar aquellas cosas en las que no creemos. No atacar por el método
de cortar la cabeza de la gente, sino atacar en el sentido de discutir.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Estoy
absolutamente convencido de que la visión del mundo de la física es adecuada
para describir los fenómenos de experiencias de otras ciencias.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
En física
creemos amablemente que tenemos una teoría por la que, si se nos dicen las
condiciones iniciales, predeciremos lo que ocurrirá en el futuro.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
Otras
teorías, temas, poseen una cosa llamada «pasado» como una parte fundamental de
esta estructura teórica. Pero la física no suele requerir un estudio del pasado
con el fin de analizar qué es lo que ocurrirá a continuación.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
Hay una
manera de pensar en el pasado que lo convierte en el presente, lo que hace que
una teoría del pasado sea realmente una teoría predictiva de lo que ocurrirá en
el futuro.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
Hay esta
relación de la física y la biología en la que todos hablamos mucho e intentamos
describir el mundo biológico describiendo siempre cosas exteriores. Siempre
intentamos describirte a ti, nunca a mí.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
Si existe
esta consciencia, entonces tenemos un gran número de preguntas acerca de cómo
apareció por evolución, cuán extensa es, cuán extendida está en el mundo
natural entre otros animales o incluso en el mundo natural, etcétera. Produce
más preguntas que respuestas. No obstante, hay muchos de vosotros que sospecho
que tienen una especie de sensación de que todo es real desde dentro, como lo
es a la luz.
—Conferencias
en la Universidad de California en Berkeley, «Tiempo y física en la historia
evolutiva», primavera de 1968
No
intentamos descubrir con seguridad qué aspecto tiene el mundo, sino lo que
hemos visto hasta ahora.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
Suspendemos
una conjetura de que somos capaces de decir «esta es una condición de esto o de
aquello» cuando todavía no hemos hecho ninguna observación. Y después podemos
continuar pensando francamente, y esta es la manera más eficiente que
conocemos.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
Esto es
lo que es la ciencia: el resultado del descubrimiento que vale la pena volver a
comprobar mediante nueva experiencia directa, y no necesariamente confiar en la
experiencia de la raza del pasado.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Existe
asimismo un valor de la ciencia en el valor que enseña, el valor del
pensamiento racional, así como la importancia de la libertad de pensamiento;
los resultados positivos que provienen de dudar que las lecciones sean verdad.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Por lo
general, cuando publicamos cosas, las cosas que publicamos en las revistas
técnicas están pulidas muy cuidadosamente, y se eliminan todas las rutas y
callejones laterales y todas las ideas previas, etcétera, que se tomaron. No se
describe nuestra aventura personal ni nuestra sucesión de ideas. Las
referencias que se presentan corresponden a la primera persona que pensó en
aquello, no al tipo que nos dio la referencia, y así sucesivamente.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Pienso
que quizá sea esta la razón por la que los jóvenes tienen éxito. No saben lo
suficiente. Porque cuando uno sabe lo suficiente es evidente que cualquier idea
que uno tenga no es buena.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Todo lo
que hacen es tomar el mundo físico y cortarlo en lonchas para analizarlo. Y
este lo analizáis de una manera distinta, y con independencia de la manera como
lo rebanéis, es la misma mortadela, de modo que debierais observar la
mortadela, no el proceso de cortarla en lonchas.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Fijaos en
el rodeo salvaje y maravilloso que di para volver a nada. Ni siquiera resolví
el problema de la autoenergía infinita; sigue siendo tan infinita como era
antes de que yo empezara.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Parece
que es posible escribir de muchas maneras diferentes cada una de las teorías
que tenemos en el mundo, y observarlas desde muchísimos puntos de vista físicos
distintos.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Me parece
relativamente maravilloso que las leyes de la física sean de tal manera que
puedan escribirse de otra manera que no es obviamente la misma y sin embargo es
la misma. Quiero proponer, sólo por diversión (aunque tengo que pensar más en
ello para ver si es razonable), que ello se debe a que es simple, y que una
cosa simple es algo que puede describirse de dos maneras diferentes y uno no
sabe que está describiendo la misma cosa. Mientras que si se toma una cosa
complicada, con el fin de describirla completamente, ya ha dicho tantas cosas
de ella, que no hay otra manera de que uno pueda ver que tiene un aspecto
distinto.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Cuando
observas las cosas desde diferentes puntos de vista, si no vendes tu alma a uno
de ellos, que es lo que yo hacía, sino que los tomas todos, entonces eres mucho
mejor.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Las
probabilidades de que tu teoría sea en realidad correcta y de que la cosa
general en la que todos están trabajando sea correcta, son bajas. Pero las
probabilidades de que tú, Little Boy Schmidt, seas el tipo que descubras la
solución, no son más bajas.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Es muy
importante que no todos sigamos la misma moda. Porque aunque es seguro en un 90
por 100 que la respuesta está ahí, donde trabaja [Murray] Gell-Mann, ¿qué
ocurre si no es así, y si todo el mundo está haciendo lo mismo?
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Si os
decidís a poner una teoría a prueba, o queréis explicar alguna idea, siempre
tenéis que decidir publicarla, salga como salga. Si sólo publicamos resultados
de un determinado tipo, podemos hacer que el argumento parezca bueno. Hemos de
publicar AMBOS tipos de resultados.
—«La
ciencia del culto al cargamento», discurso inaugural en el Caltech, 1974
A pesar
del hecho de que la ciencia puede producir un horror enorme en el mundo, tiene
valor porque puede producir algo.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
La
ciencia es una forma de enseñar de qué manera se llega a conocer algo, lo que
no se conoce, hasta qué punto las cosas se conocen (porque nada se conoce
absolutamente), cómo manejar la duda y la incertidumbre, cuáles son las reglas
de la evidencia, cómo pensar en las cosas de manera que se puedan emitir
juicios, cómo distinguir la verdad del fraude y del espectáculo. Estos son
ciertamente réditos secundarios importantes de enseñar ciencia, y física en
concreto.
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
Puede que
no sea de esta manera, ¡en cuyo caso uno busca la maldita cosa que encontró!
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
¡Toda la
idea con la que empezaste se fue! Este es el tipo de cosa excitante que ocurre
de vez en cuando.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Hasta
aquí, la física ha intentado encontrar leyes y constantes sin preguntar de
dónde venían, pero puede que estemos acercándonos al punto en el que nos
veremos obligados a considerar la historia.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
La
lección que aprendes, a medida que vas creciendo en física, es que lo que
podemos hacer es una fracción muy pequeña de lo que hay.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Tenemos
la ilusión de que podemos hacer cualquier experimento que queramos. Sin
embargo, todos procedemos del mismo universo que evoluciona, y no tenemos
realmente ninguna libertad «real». Porque obedecemos a determinadas leyes y
procedemos de un determinado pasado.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
También
existe la posibilidad de que no comprendáis porque estéis un poco confundidos.
Estáis seguros de que tenéis que haber interpretado mal lo que dije o algo por
el estilo, y desconectáis. Dejadme que os asegure que la mayor parte del tiempo
interpretasteis correctamente lo que dije porque la manera en la que la
naturaleza funciona realmente va a ser tan sorprendente que tampoco vais a
creer esto.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
La
ciencia (es decir, la ciencia pura) no puede florecer, o en el mejor de los
casos sólo puede florecer por accidente.
—Notas
para la charla «La ciencia en América»
Es
natural explicar ideas nuevas en los términos de lo que ya está en nuestra
cabeza, pero todos estos conceptos se amontonan unos encima de otros: esta idea
se enseña en términos de aquella idea, y aquella idea se enseña en términos de
otra idea, que proviene del cálculo, ¡que puede ser distinta para personas
distintas!
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 59
Cuando el
argumento para la existencia de un término es únicamente para explicar un
experimento único, es una cuestión de gusto físico.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Tengo la
sensación de que en cada reunión se hacen muy pocos progresos. No obstante, si
consideramos cualquier extensión de tiempo razonable, pongamos que unos pocos
años, encontramos un progreso fantástico y es difícil comprender cómo puede
suceder esto al mismo tiempo que en cualquier momento dado no ocurre nada.
Pienso que es algo parecido a la manera en que las nubes cambian en el cielo:
gradualmente desaparecen de aquí y crecen allí, y si miramos más tarde es
diferente.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
En la
actualidad, resulta evidente para cualquiera que la física se halla casi
totalmente en manos de los experimentadores. Pienso, no obstante, que
deberíamos apreciar que se supone que la teoría tiene un valor predictivo.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Si
intentamos poner a prueba la teoría moderna en función de su valor predictivo,
encontramos que este es muy débil.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Cuando se
descubre una nueva partícula o un nuevo hecho, fijaos que todos los teóricos
hacen una de estas dos cosas: o bien forman un grupo, o bien se dispersan.
—Programa
de la Reunión Anual de la Sociedad Física de América, 1950
Se ha de
buscar con gran esfuerzo para encontrar un fracaso «esperado». Probablemente me
he convertido desde mi prejuicio de que ha de fracasar, justo a tiempo para que
me coja desprevenido un experimento realizado al mes siguiente que demuestra
que, efectivamente, eso es lo que ocurre.
—«La
situación actual en electrodinámica cuántica», Congreso Solvay, 1961
En los
mares del Sur existe un culto al cargamento. Durante la segunda guerra mundial,
aquella gente veía aviones que aterrizaban y descargaban gran cantidad de
material bueno, y quieren que ahora ocurra lo mismo. De modo que disponen las
cosas para que parezcan pistas de aterrizaje, ponen fuegos a lo largo de las
mismas, construyen una choza de madera para que en ella se siente un hombre,
con dos piezas de madera en su cabeza como si fueran auriculares, y barras de
bambú que sobresalen como antenas: es el controlador. Esperan que los aviones
aterricen. Lo hacen todo bien. La forma es perfecta. Pero no funciona. Por eso
llamo a estas cosas «la ciencia del culto al cargamento», porque siguen todos
los preceptos y formas aparentes de la investigación científica, pero les falta
algo esencial.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
A menudo,
el progreso científico para descubrir cosas nuevas resulta de observar pequeñas
desviaciones a partir de las predicciones de teorías antiguas, y esto no puede
hacerse a menos que las predicciones sean muy precisas y detalladas.
—«El
comportamiento cualitativo de la teoría de Yang-Mills en 2 + 1 dimensiones»,
enero de 1981
Si habéis
oído que el átomo es como un sistema solar en pequeño, con el núcleo en el
centro como el Sol y los planetas girando alrededor como los electrones,
entonces habéis retornado a mil novecientos y algo.
—«Electrodinámica
cuántica: los electrones y sus interacciones», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Es
interesante que algunas personas encuentren que la ciencia es muy interesante,
y otras personas la encuentren aburrida y difícil. Especialmente los niños:
algunos simplemente disfrutan con ella.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
En el
caso de la ciencia, pienso que una de las cosas que la hacen difícil es que
hace falta mucha imaginación. Es muy difícil imaginar todo lo extravagantes que
son realmente las cosas.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Hay
determinadas disciplinas en el campo de la ciencia en las que tienes que
aprender a saber cuándo sabes y cuándo no sabes, y qué es lo que sabes y qué es
lo que no sabes. ¡Has de tener cuidado en no confundirte!
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
El mundo
es extraño; el universo entero es muy extraño, pero cuando se contemplan los
detalles, se encuentra que las reglas son muy sencillas.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Creo que
los números son un problema en astronomía… los tamaños y los números.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Yo diría
que Newton es un genio de algo, un maestro de algo. Es el tipo que nos enseñó
cómo pensar sobre ciencia de manera moderna, con el fin de que pudiéramos hacer
algún progreso. Es quien distinguió de manera muy detallada entre los hechos
que quería desarrollar y determinar experimentalmente: «¡Esto ocurrió
realmente!».
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Primero
tenéis que decirme por qué un gramo es tan grande como es. Y ello se debe a que
alguien eligió un gramo durante la Revolución Francesa o algo parecido.
Decidieron que esto y esto es un gramo, ¡y por ello un electrón tiene tantos
gramos!
—«Electrodinámica
cuántica: nuevos interrogantes», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Esta es
una ventaja que tenemos los físicos: sabemos qué encontramos hace un siglo.
—Carta al
Dr. Robert S. Alexander, noviembre de 1965
Quise
ofreceros una cierta valoración del mundo maravilloso y de la manera que tiene
el físico de observarlo que, según creo, es una parte principal de la verdadera
cultura de la época moderna. (Probablemente haya profesores de otros temas que
objeten, pero creo que están totalmente equivocados). Quizá no sólo tengáis una
cierta valoración de esta cultura; incluso es posible que queráis uniros a la
mayor aventura que la mente humana haya iniciado jamás.
—Feynman
Lectures on Physics, Apéndice
La
concentración actual de instalaciones de investigación y de universidades
científicas presenta peligros evidentes.
—Carta al
profesor M. L. Oliphant, en relación con la expansión de la investigación en el
extranjero (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track, p.
82)
Muchos
físicos están trabajando muy duro para intentar componer una gran imagen que lo
unifique todo en un modelo magnífico. Es un juego delicioso, pero en el momento
actual ninguno de los especuladores se pone de acuerdo con ningún otro
especulador acerca de cuál sea la gran imagen.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 150
Si estoy
jugando en Las Vegas, y estoy a punto de poner una cierta cantidad de dinero en
el número veintidós de la ruleta, y la chica que está a mi lado derrama su
bebida porque ve a alguien que conoce, de manera que me detengo antes de
apostar, y sale el número veintidós, puedo ver que para mí, toda la trayectoria
del universo pendía del hecho de que algún pequeño fotón incidiera en las
terminaciones nerviosas de la retina de la chica.
—Feynman
Lectures on Gravitation
[Acerca
de lo que señalaría el final de la física]: Buscar problemas… y no encontrar
ninguno.
—Mesa
redonda en el MIT
[Sobre su
padre]: Fue en gran medida un autodidacta: leía mucho y estudiaba mucho porque,
como ahora sé, entendía mucho de ciencia.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
ciencia no tiene un propósito; la investigación en ingeniería sí. Nuestros
mayores progresos proceden de investigadores no dirigidos al uso, sino sólo a
divertirse, a la curiosidad y al deseo de comprender.
—Notas de
Los Álamos
No hay
necesidad de detener la investigación atómica para controlar la bomba. El único
requisito real es controlar el uso al que se dedica la investigación.
—Notas de
Los Álamos
Los
problemas de la química y la biología se verán muy facilitados si al final se
desarrolla nuestra capacidad de ver lo que estamos haciendo y hacemos cosas a
un nivel atómico, una evolución que pienso que es inevitable.
—Notas
personales
En
ciencia no existe ninguna afirmación exacta sobre nada.
—Notas
personales
Lo que
ocurre cuando las ideas físicas llegan al mundo exterior, y se aplican a la
sociedad y a la psicología, etcétera, es que resultan distorsionadas hasta tal
punto que se convierten en cosas triviales, obvias, aburridas, sin precisión ni
exactitud.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Tienes
que detenerte y pensar en ello, para obtener realmente el placer acerca de la
complejidad, la inconcebible naturaleza de la naturaleza.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Pienso
que el descubrimiento de la electricidad y el magnetismo y los efectos
electromagnéticos que finalmente se resolvieron son probablemente la
transformación más fundamental de la cosa más notable de la historia, el mayor
cambio en la historia.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Con el
fin de hablar acerca del impacto de las ideas en un campo sobre las ideas en
otro campo uno siempre es propenso a ser un idiota de un tipo u otro. En estos
días de especialización, hay pocas personas que tengan un conocimiento tan
profundo de dos departamentos de nuestro conocimiento que no se pongan en
ridículo en uno u otro.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Cómo
podemos decir que sólo se ha de permitir a los mejores unirse a los que ya
están dentro, sin proclamar a voces a nuestro yo interior que los que estamos
dentro hemos de ser muy buenos, realmente. Desde luego, yo creo que soy muy
bueno, pero esto es un asunto privado y no puedo admitir públicamente que lo
hago, en la medida en que tengo el coraje de decidir que este hombre, o aquel,
no son dignos de unirse a mi club de elite.
—Carta al
Dr. Detlev W. Bronk y la Academia Nacional de Ciencias, agosto de 1961 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 108)
Os
introduje a las teorías gauge, si lo recordáis. Pero debo confesar que no estoy
en absoluto contento con ellas. Son como mapas que muestran las diferentes
partículas. Un mapa ordinario que muestra las cumbres de las montañas no nos
dice por qué las montañas están ahí. Todavía tenemos que encontrar cómo
funciona la Tierra.
—Entrevista
en la BBC, «Más allá de las teorías actuales»
La
ciencia significa, a veces, un método especial de descubrir cosas. A veces
significa el cuerpo de conocimientos que surge de las cosas que se descubren.
También puede significar las nuevas cosas que se pueden hacer cuando se ha
descubierto algo, o la realización real de cosas nuevas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Al
aprender ciencia aprendes a manejar prueba y error, a desarrollar un espíritu
de invención y de indagación libre, que es de un valor tremendo mucho más allá
de la ciencia. Uno aprende a preguntarse: «¿Hay una manera mejor de hacerlo?».
(Y la respuesta a esto no es el reflejo condicionado: «Veamos cómo lo hacen en
los Estados Unidos», ¡porque ciertamente ha de haber una manera mejor que
esta!)
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
[Sobre la
revelación]: Y después, piensas: «¿Por qué diablos fui tan estúpido y no vi
esto?». Y esto no sólo es cierto de ti sino cierto de la historia de la
ciencia. Siempre puedes contemplar la historia humana y preguntarte por qué no
se había pensado en ello veinte años antes, o diez años antes, en función del
ritmo.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Imagino
que a veces los físicos experimentales han de mirar a menudo con envidia a
hombres como Kamerlingh Onnes, quien descubrió un campo como las bajas
temperaturas, que parece no tener fondo, y en el que uno puede descender cada
vez más. Un hombre como este es un líder y tiene cierto monopolio temporal en
una aventura científica.
—«Hay
mucho espacio en el fondo», diciembre de 1959
Comprender
el espacio significa realmente comprender qué aspecto podrían tener las cosas
desde otro punto de vista.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
En ningún
campo se ha hecho toda la investigación. La investigación conduce a nuevos
descubrimientos y nuevas preguntas que contestar mediante más investigación.
—Carta al
estudiante Mark Minguillón, agosto de 1976 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 306)
Creo con
toda seguridad que la ciencia que viene se encontrará en dificultades morales
con sus aplicaciones a la biología, y si los problemas de la física en relación
con la ciencia parecen difíciles, los problemas del desarrollo del conocimiento
biológico serán fantásticos.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
El mundo
gira debido a que las diferencias de opinión e intereses resultan en una
división del trabajo, incluso del trabajo voluntario. Espero que no todo el
mundo piense como yo; si descubriera que lo hacían, cambiaría mi punto de
vista. Porque de esta variedad de enfoques ha de surgir el progreso real. Hemos
de probarlo todo.
—Carta a
John M. Fowler, marzo de 1966
No diré
que mi física no estuviera a la altura del premio, pero yo no estoy a la
altura, en un aspecto humano, de ser un ganador de premio y un científico
importante. No lo estoy, eso es todo. Yo era un niño que hacía el tonto. Yo
estaba en pijama en el suelo, jugando con papel y lápiz y pergeñé algo, ¿de
acuerdo?
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
De modo
que es algo divertido imaginar que esta mezcla íntima de opuestos muy
atractivos que son tan fuertes que anulan los efectos y que sólo es a veces,
cuando se tiene un exceso de un tipo o de otro, que se obtiene esta misteriosa
fuerza eléctrica. ¿Y cómo puedo explicar estas fuerzas eléctricas de alguna
otra manera? ¿Por qué tendría que intentar explicarlas en términos de algo como
jalea u otras cosas que están hechas?
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Pero
hemos de continuar, descubrimos más cosas si simplemente continuamos, de modo
que continuamos.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
Incidentalmente,
permítaseme que diga desde el principio que si una cosa no es ciencia, no es
necesariamente mala. Por ejemplo, el amor no es una ciencia. De modo que si de
algo se dice que no es una ciencia, ello no significa que haya nada erróneo en
ello; simplemente significa que no es una ciencia.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
Fui al
pueblo a buscar provisiones y llevaba un cesto que era una papelera y algunas
otras cosas, y me encontré con [Leonard] Eisenbud, que era un físico teórico;
me avanzó en la calle. «¡Ah!», me dijo, «parece que vas a ser un buen físico
teórico. Llevas las herramientas adecuadas: aquí hay un borrador y una
papelera».
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre
Einstein]: Llevaba aquel jersey, sin camisa debajo, sin calcetines (tal como
todos dicen), y era un hombre muy cariñoso y muy agradable en las discusiones,
en todos los aspectos. Era un hombre muy interesante con el que hablar.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Usted
sabe que la naturaleza puede parecer muy, muy extraña en los aspectos
fundamentales, y sin embargo producir al final los fenómenos naturales de una
manera que parecen muy distintos de lo que uno pensaría al principio. Está
bien. Tenemos que pensarlo, no podemos simplemente llegar a la conclusión de
que es algo equivocado.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre la
primera prueba nuclear]: Siempre me ha impresionado la acústica. La acústica
tiene significado para mí. No tanto como lo visual. Cuando oí la solidez del
chasquido, a treinta kilómetros de distancia, entonces supe que aquello era
algo, y me emocioné.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
He
descubierto que mi problema es que no he escrito las cosas. Descubro cosas, y
después otra gente las descubre más tarde, y entonces ya no vale la pena
escribirlas. Por ejemplo, resolví la teoría cuántica de la gravitación hasta un
orden infinitamente superior (quiero decir, hasta un grado de detalle
infinitamente superior) que nadie a quien yo conozca. Pero no está completa.
Hay algunos pequeños puntos débiles. Por eso no la he publicado. Pero es una
locura: de eso ya hace cinco años. Debería publicarse.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Lo que le
ocurre (esto es interesante, porque descubrí que esta es la manera en que la
ciencia funciona), lo que le ocurre a una persona, cuando cree algo, es que ve
algunas cosas que funcionan de aquella manera, que se deben a alguna otra cosa.
Entonces cree en la existencia de la cosa. Entonces, todo el resto de cosas que
no son buenas se convierten en pruebas corroborativas, ninguna de las cuales es
muy robusta, pero que parecen ser muy numerosas. Pero en el mismo momento que
propones que aquello no es cierto, todas las pruebas corroborativas desaparecen
de golpe. Quiero decir, son cosas muy pequeñas: sólo la selección de una placa
muy pequeña, que parece que se halla en la dirección correcta. No es algo
robusto. De modo que uno puede construir un argumento y creer algo, y pensar
que tiene una gran cantidad de peso, cuando en realidad si vas y lo observas
detenidamente, el peso es muy débil, y cada uno de los elementos es débil, y su
suma no significa mucho.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
He
adoptado siempre la actitud de que sólo tengo que explicar las regularidades de
la naturaleza; no tengo que explicar los métodos de mis amigos. No tengo que
aprender los sistemas y métodos de mis amigos, sólo las regularidades de la
naturaleza, y esta es una manera muy económica de proceder.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
ciencia sólo es útil si te cuenta algún experimento que no se ha hecho; no es
buena si sólo te cuenta lo que simplemente ocurre.
—The
Character of Physical Law, p. 164
Por lo
tanto, psicológicamente necesitamos mantener todas las teorías en nuestra
cabeza, y todo físico teórico que se precie conoce seis o siete
representaciones teóricas diferentes para exactamente la misma física.
—The
Character of Physical Law, p. 168
Einstein
y Bohr y los demás nos adiestraron a apreciar que una idea que a primera vista
es absurda, puede al cabo de un tiempo ponerse en línea, concordar con la
experiencia. Es decir, cosas que parecen absolutamente alocadas, como la falta
de tiempo simultáneo o la incertidumbre, etcétera, son perfectamente posibles.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Tenemos
el hábito, cuando escribimos artículos que se publican en las revistas
científicas, de hacer que el trabajo esté tan acabado como sea posible, cubrir
todas las pistas, no preocuparnos de los callejones sin salida ni de describir
de qué manera primero tuvimos la idea equivocada, etcétera.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
La
investigación es un método de conseguir información. Mediante la investigación
no construyes una bomba; descubres la manera cómo construirla mediante
investigación.
—Notas de
Los Álamos
Si
esperáis que la ciencia os dé todas las respuestas a las maravillosas preguntas
acerca de qué somos, hacia dónde vamos, y cuál es el significado del universo,
entonces pienso que es fácil que os sintáis desilusionados y busquéis una
respuesta mística a estos problemas. Cómo un científico puede desear una
respuesta mística, es algo que ignoro.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Y lo
mismo ocurre con la ciencia. En cierto modo es una llave para las puertas del
cielo, y la misma llave abre las puertas del infierno, y no tenemos ninguna
instrucción que nos diga qué puerta es una u otra. ¿Acaso hemos de tirar la
llave y no disponer nunca de una manera de entrar a través de las puertas del
cielo? ¿O bien hemos de bregar con el problema de cuál es la mejor manera de
utilizar la llave?
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
El
control de las innovaciones científicas significa el fin de la ciencia. La
ciencia es el origen de todo nuestro desarrollo ingenieril; procurad no matarlo
mediante el control.
—Notas de
Los Álamos
Únicamente
la ciencia, de todas las materias, contiene en sí misma la lección del peligro
de creer en la infalibilidad de los mayores maestros de la generación
precedente.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Bueno,
estas opiniones científicas terminan en asombro y misterio, perdidas en el
límite de la incertidumbre, pero parecen ser tan profundas y tan impresionantes
que la teoría de que todo está dispuesto como un escenario para que Dios
contemple la lucha del hombre para el bien y para el mal parece inadecuada.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Capítulo
11
Curiosidad y descubrimiento
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Cuanto
más pregunto por qué, más interesante se vuelve. Esta es mi idea, que cuanto
más profunda es una cosa, más interesante se vuelve.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Me
encantan los retos. Siempre los tengo. En realidad, los últimos pasatiempos al
principio no eran científicos, sino que siempre eran retos. Abrir cerraduras,
descifrar códigos, analizar jeroglíficos que nadie sabe cómo traducir; ¿ve
usted?, ahora todos son iguales.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
El otro
día, estaba yo en el dentista, y este se disponía a agujerear con su
taladradora eléctrica, y pensé: ¡es mejor que piense rápidamente en algo, o si
no me va a doler! Y entonces pensé en este motorcito que giraba, y qué es lo
que lo hacía girar, y qué ocurría.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Pienso
que seguir intentando nuevas soluciones es la manera de hacerlo todo.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Me
pregunto por qué. Me pregunto por qué. Me pregunto por qué me pregunto. ¡Me
pregunto por qué me pregunto por qué me pregunto por qué me
pregunto!
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 48
El sueño
es encontrar el canal abierto.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Lo que un
tonto puede hacer, también lo puede hacer otro, y el hecho de que algún otro
tonto te gane la mano no debiera inquietarte: debes apasionarte por haber
descubierto algo.
—Feynman
Lectures on Computation, pp. 15-16
Supongamos
que hay unas personas que exploran un nuevo continente, ¿de acuerdo? Ven correr
agua por el suelo, es algo que han visto antes, y lo llaman «ríos». De modo que
dicen que van a explorar la cabecera, se dirigen río arriba y, desde luego,
allí está, todo va muy bien. Pero hete aquí que cuando suben algo más
encuentran que todo el sistema es diferente: hay un gran lago, o manantiales, o
los ríos fluyen en círculos. Se podría decir: «¡Ajá! ¡Han fracasado!», ¡pero no
es así en absoluto! La razón real por la que lo hacían era para explorar el
territorio.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Mientras
yo no supiera que ellos lo descubrieron, porque en aquel momento supe algo y
había descubierto una ley, y podía hacer predicciones acerca de la naturaleza,
que es el objetivo que yo tenía. Y el hecho de que alguna otra persona ya
estuviera haciendo las predicciones, sin que yo lo supiera, de ningún modo me
quita el placer, de ningún modo. De modo que aquel fue realmente un gran
momento. Me gustarían más momentos como aquel, pero no tengo que pedírselo todo
a los dioses.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Hacer
chapuzas es la respuesta. Experimentar es hacer chapuzas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Este
asunto de fantasear y de contemplar el mundo, imaginando cosas, que realmente
no es fantasear porque sólo intentas imaginar cosas de la manera que realmente
son, suele ser útil.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Usted se
me acerca ahora, en una entrevista, y me pide que le cuente los últimos
descubrimientos que se han hecho. ¿Sabe usted?, nadie pregunta nunca acerca de
un fenómeno simple y ordinario en la calle, como: «¿Y qué hay de estos
colores?». O algo parecido. Podríamos tener una magnífica entrevista,
explicarlo todo acerca de los colores. Alas de mariposas y muchas cosas
importantes. No es esto lo que quiere. Usted quiere el gran resultado final.
Pues va a ser complicado, porque me encuentro al final de cuatrocientos años de
un método muy efectivo de descubrir cosas acerca del mundo.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
La verdad
siempre es graciosa en el sentido de que explica mucho más de lo que uno
esperaba cuando empezó a descubrir la solución.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961, Preguntas y respuestas
No puedo
entender nada en general a menos de que lleve conmigo mentalmente un ejemplo
específico y vea cómo se desarrolla.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 244
Se ha
detenido antes al hombre al detener sus ideas.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Además,
en la búsqueda de nuevas leyes, siempre tienes la excitación psicológica de
sentir que posiblemente nadie ha pensado todavía en la extravagante posibilidad
que ahora mismo tú estás considerando.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Las
excepciones a cualquier regla son muy interesantes por sí mismas, porque nos
demuestran que la regla antigua es errónea. Y entonces es muy emocionante
descubrir cuál es la regla correcta, si es que hay alguna.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
He de
entender el mundo, ¿sabe?
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 231
[Sobre la
física teórica]: Es como explorar un país nuevo, y no se puede explorar con
éxito un país si te preocupa lo que encuentras porque puedes decirte: «No creo
que vaya a ocurrir de la manera que pensé, de modo que dejaré de explorar». No,
es lo divertido de encontrar lo que es en lugar de empezar con una idea
preestablecida y si encuentras que no es de aquella manera, te decepcionas;
esto es ridículo, de modo que no lleno mi mente de ideas sobre de qué manera
irá la cosa, sólo intento descubrir tanto como puedo.
—Entrevista
en la BBC: «Hablando científicamente», abril de 1976
Vivimos
en una época de entusiasmo única, heroica y maravillosa. En las épocas
venideras será contemplada con gran envidia. ¿Cómo habría sido vivir en la
época en la que descubrían las leyes fundamentales? No se puede descubrir
América en dos ocasiones, y podemos tener envidia de Colón. Diréis que sí, pero
que hay otros planetas que explorar. Es verdad. Y si no en la física
fundamental, hay otras cuestiones que investigar.
—Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 440
Y es un
milagro que sea posible, haciendo experimentos aquí, predecir qué es lo que va
a ocurrir allí. Ya no es tanto un milagro predecir algo si se conocen las leyes
que lo rigen. En otras palabras, ya es bastante milagro que existan leyes, pero
lo que es realmente un milagro es encontrar la ley. Es otro tipo de milagro.
Veamos, conocer una ley para deducir que esto y aquello hará algo, y después
que resulte que la naturaleza lo haga, de acuerdo, está muy bien. Pero observar
otros aspectos y adivinar, y saber que ahí hay un patrón, y decirle a la
naturaleza que en este experimento ella hará esto (no por deducción, hablando
de manera estricta, a partir de lo que se conoce, sino adivinando a partir de
lo que se conoce), me parece una cosa maravillosa. Y siempre quise hacerlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Fue
porque era un desafío, por su propio mérito: completamente, siempre, por su
propio mérito. Era la excitación, la diversión de descubrirlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Incluso
en mi extravagante libro no destaqué (pero es cierto) que trabajé tan duro como
pude en dibujar, en descifrar el maya, en tocar los bongos, en abrir cajas
fuertes, etc. La alegría real de la vida es esta perpetua puesta a prueba para
descubrir lo lejos que uno puede ir en cualquiera de sus potencialidades.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 414)
La manera
en que pienso en lo que estamos haciendo es: estamos explorando, intentamos
descubrir tanto como podamos acerca del mundo. La gente me pregunta: «¿Está
usted buscando las leyes definitivas de la física?». No, no lo hago. Sólo
pretendo descubrir más cosas acerca del mundo. Si resulta que existe una ley
sencilla y definitiva que lo explica todo, que así sea; estaría muy bien
descubrirla. Si resulta que es como una cebolla, con millones de capas, y
enfermamos y nos cansamos de observar las capas, entonces así es como es. Pero
sea lo que sea que salga a relucir, es la naturaleza, ¡y va a resultar de la
manera que es! Por lo tanto, cuando vamos a investigarla no debiéramos decidir
previamente qué es lo que vamos a encontrar, excepto encontrar más cosas.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
A menudo
pienso en ello, especialmente cuando enseño alguna técnica esotérica como
integrar funciones de Bessel. Cuando veo ecuaciones, veo las letras en colores;
no sé por qué. Mientras hablo, veo una imagen vaga de las funciones de Bessel
del libro de Jahnke y Emde, con jotas de color tostado
claro, enes de color azulado algo violeta y equis de
color marrón oscuro que vuelan a mi alrededor. Y me pregunto qué caramba debo
parecerles a los estudiantes.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 59
Mi
interés en la ciencia es simplemente descubrir más cosas sobre el mundo, y
cuántas más descubra, mejor. Me gusta descubrir.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Nunca
cometeré esta equivocación otra vez, leer la opinión de los expertos. Desde
luego, uno sólo vive una vida: cometes todas tus equivocaciones y aprendes qué
es lo que no hay que hacer… y este es tu final.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 255
Desde
entonces no presto ninguna atención a nada de lo que digan los «expertos». Lo
calculo todo yo mismo.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 255
No te
interesará hasta que comprendas en profundidad el problema y sus complejidades.
Entonces todos los temas son interesantes.
—Notas
personales
El
trabajo no se hace por el mérito de una aplicación. Se hace por la emoción de
lo que se descubre.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Aprende
cómo es el resto del mundo. La variedad vale la pena.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 63
Al día
siguiente, en la reunión, vi a [Murray] Slotnick y le dije: «Slotnick, lo
calculé la noche pasada, quería saber si obtenía las mismas respuestas que tú.
Obtuve una respuesta diferente para cada binomio, pero quisiera comprobar en
detalle contigo porque quiero estar seguro de mis métodos». Y él me dijo: «¿Qué
quieres decir con que estuviste trabajando en ello la noche pasada? ¡Yo tardé
seis meses!». Este fue un momento emocionante para mí, como si hubiera recibido
el premio Nobel, porque esto me convenció, finalmente, de que tenía algún tipo
de método y técnica y que comprendía cómo hacer algo que otras personas no
sabían cómo hacer. Este fue mi momento de triunfo, en el que me di cuenta de
que realmente había tenido éxito en deducir algo que valía la pena.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Tiene que
ver con la curiosidad. Tiene que ver con gente que se pregunta qué hace que
algo haga algo. Y después descubrir que si uno intenta obtener respuestas, que
estas están relacionadas entre sí. Las cosas que hacen el viento hacen las
olas, y el movimiento del agua es como el movimiento del aire es como el
movimiento de la arena. El hecho de que las cosas tengan rasgos comunes resulta
cada vez más universal. Lo que estamos buscando es cómo todo funciona. Qué hace
que todo funcione.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Es
curiosidad, en relación con dónde estamos, con qué somos. Es muchísimo más
apasionante descubrir que estamos sobre una bola, la mitad de nosotros pegados
cabeza abajo, que esta gira por el espacio, que existe una fuerza misteriosa
que nos sostiene, que la bola da vueltas alrededor de un enorme pegote de gas
que arde, alimentado por un fuego que es completamente diferente de cualquier
fuego que podamos hacer (bueno, ahora podemos hacer este fuego: el fuego
nuclear), pero este es un relato mucho más excitante para muchas personas que
los relatos que otras personas solían inventar, personas que se preocupaban por
el universo: que vivíamos sobre el caparazón de una tortuga, y cosas por el
estilo. Eran relatos maravillosos, pero la verdad es mucho más notable. Para
mí, el placer de la física es que se ha revelado que la verdad es muy notable,
muy asombrosa.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
La misma
emoción, el mismo asombro y misterio, aparecen una y otra vez cuando observamos
cualquier problema con la suficiente profundidad. Con más conocimiento se
produce un misterio más profundo y más maravilloso, que nos atrae para penetrar
todavía más profundamente. No nos preocupamos nunca porque la respuesta pueda
resultar decepcionante, sino que con placer y confianza revolvemos cada nueva
piedra para encontrar novedades no imaginadas que conducen a preguntas y
misterios todavía más maravillosos; ¡ciertamente, es una gran aventura!
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
[Sobre
los problemas de la física]: La mayoría de las veces no los resuelvo. Lo hago
una vez cada mucho tiempo. Y puesto que los problemas en los que he elegido
trabajar son relativamente grandes, problemas duros que ninguna otra persona ha
resuelto, cuando resuelves algo que ningún otro ha resuelto, te sientes un poco
orgulloso. Te anima mucho haberlo hecho.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
No sé
nada, pero lo que sé es que todo es interesante si te adentras lo bastante en
ello.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Las
aplicaciones no son la única cosa en el mundo. Resulta interesante saber de qué
está hecho el mundo. Es el mismo interés, la curiosidad del hombre, lo que le
hace construir telescopios. ¿Qué utilidad tiene descubrir la edad del universo?
¿O qué son estos cuásares que explotan a grandes distancias? Quiero decir: ¿qué
utilidad tiene toda la astronomía? No tiene ninguna. No obstante, es
interesante.
—Entrevista
en Future for Science
Entró un
tipo en mi habitación y me encontró reclinado en una ventana completamente
abierta en pleno invierno, mientras sostenía un frasco en una mano y removía
con la otra. Yo sentía curiosidad por saber si la gelatina se coagularía si se
la mantenía continuamente en movimiento.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 56
No
contesto a su pregunta, pero le digo lo difícil que es una pregunta de «por
qué». Has de saber qué es lo que te está permitido comprender y lo que se te
concede entender y saber, y qué es lo que no.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Si
calientas una tira de goma, tirará con más fuerza. Por ejemplo, si cuelgas un
peso de una tira de goma, y le acercas una cerilla, es algo divertido ver como
se eleva.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Me
encantan los acertijos: un tipo intenta hacer algo para que otro tipo quede
fuera; ha de haber una manera de ganarlo.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 139
Nunca has
de temer que aparezca una cosa nueva. Aparecerá a su debido tiempo, y entonces
intentarás entenderla. ¡Desde luego, será muy excitante!
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961, Preguntas y respuestas
Es la
manera como estudio: comprender algo intentando deducirlo o, en otras palabras,
comprender algo creándolo. No creándolo al cien por cien, desde luego, sino
tomando una pista para saber en qué dirección ir, pero sin recordar los
detalles. Estos los deduzco por mí mismo.
—Feynman
Lectures on Computation, p. 15
¿No es
interesante vivir en nuestra época y tener estos magníficos acertijos para
trabajar en ellos?
—Carta al
Dr. Victor F. Weisskopf, enero-febrero de 1961
Solía
empezar a hablar acerca de las cosas así: «Supongamos que un hombre procedente
de Marte aterrizara y contemplara el mundo». Es una manera muy buena de
considerar el mundo.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
A veces
intento imaginar qué me habría ocurrido si hubiera vivido en la época actual.
Me horroriza bastante. Pienso que hay tantísimos libros que la mente queda
anonadada. Si me interesara, tendría tantas cosas que consultar que
enloquecería. Es demasiado fácil. Quizá. Quizá no. Quizá esto no sea más que un
punto de vista anticuado.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Y a veces
la gente pregunta: «¿Cómo es que de repente estás trabajando en esto?». Es que
finalmente tuve algún éxito. A menudo trabajo en una amplia gama de cosas que
no funcionan. Entonces hay silencio. Y después la gente dice: «¿Cómo es que de
repente estás trabajando en esto?». Bueno, sí, finalmente llegué a alguna parte
con esto. No es que lo hiciera repentinamente.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Lo que
estamos buscando es cómo funciona todo y qué es lo que hace que todo funcione.
Y lo que ocurre primero en la historia es que descubrimos primero las cosas que
son obvias a primera vista, y gradualmente planteamos más preguntas y
profundizamos un poco más en cosas en las que necesitamos hacer experimentos un
poco más complicados para descubrir algo.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Muchas de
las demás personas que os cuentan cosas acerca de Los Álamos conocen a alguien
en la cumbre de algún nivel superior de organización gubernamental o algo,
preocupado acerca de alguna gran decisión. Yo no me preocupaba de grandes
decisiones. Yo siempre estaba revoloteando en algún lugar de la parte inferior.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Quizá la
razón por la que hacemos tantos progresos en física es porque es tan fácil.
—Great
American Scientists, p. 24
Estudié
metalografía, por ejemplo, porque era un campo del que no sabía nada. Siempre
estuve interesado en aprender algo sobre lo cual yo no sabía nada: para ver qué
ocurriría, ¿sabe usted?, en metalurgia y metalografía. Recuerdo aquel curso en
particular. Entonces es cuando descubrí por primera vez el grandísimo uso de
nuestro conocimiento de la física, la universalidad.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Pienso
que la manera correcta, desde luego, es decir que lo que tenemos que observar
es toda la interconexión estructural de la cosa; y que todas las ciencias, y no
sólo las ciencias, sino todos los esfuerzos de tipo intelectual, son un empeño
para ver las conexiones de las jerarquías, conectar la belleza a la historia,
conectar la historia a la psicología humana, la psicología humana al
funcionamiento del cerebro, el cerebro al impulso neural, el impulso neural a
la química, y demás, arriba y abajo, en ambos sentidos.
—The
Character of Physical Law, p. 125
No puedo
contestar preguntas adultas. Son malas preguntas. Por lo general quieren saber
el significado de una nueva palabra que han visto y es algo que nunca
comprenderán. Odio a los adultos. La gente joven es curiosa acerca de la
naturaleza.
—Columbia
Dispatch, 22 de octubre de 1966
Decidí
que, cuando era un niño, me gustaba gozar del tema por lo divertido que era. Me
gustaba la naturaleza, porque me entretenía. De modo que lo que tenía que hacer
era jugar con ella, simplemente lo que era curioso y que me interesaba: sólo
tenía que jugar. ¿Ve? Exactamente igual que cuando era un niño: intentar
encontrar una relación entre cosas, hacer esto, hacer aquello, cualquier cosa
que crea adecuada. No tengo que abordar este problema porque sea importante o
aquel problema porque sea importante, o porque todos esperan que haga algo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
En
realidad, no leo mucho de lo que hace el otro tipo. Leo cuáles son sus
conjeturas, y si parecen razonables entonces deduzco las conclusiones. La
mayoría de las veces no necesito leer cómo deduce las conclusiones.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No quiero
tomarme en serio este asunto. Pienso que sólo tenemos que divertirnos
imaginándolo y no preocuparnos por él. Al final no habrá un profesor haciéndote
preguntas. Si no, es un tema horrible.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983, en relación con
la física de partículas
A veces
primero se descubre la verdad, y la belleza o la «necesidad» de dicha verdad
sólo se ve más tarde.
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
Pero si
te dedicas a demostrar cosas que los demás han hecho, ganando confianza,
aumentando las complejidades de tus soluciones (por diversión), entonces un día
te darás la vuelta ¡y descubrirás que nadie hizo realmente aquella cosa!
—Feynman
Lectures on Computation, p. 16
Quiero
hacer investigación científica, es decir, descubrir más cosas acerca de cómo
funciona el mundo. Y esto no es un secreto; este trabajo no es un secreto.
—Entrevista
para Viewpoint
La parte
más dura del problema del helio se hizo únicamente mediante razonamiento
físico, sin poder escribir nada. Simplemente estando de pie, ¿sabe?, recuerdo
que apoyado en el fregadero de la cocina, mirándolo, y sólo pensando. Y fue
muy, muy interesante poder abrirse camino a través de esta maldita cosa sin
tener material para escribir.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
explicas un «por qué», tienes que hallarte en algún marco de referencia en el
que permites que algo sea verdad. De otro modo, estarás preguntando
perpetuamente por qué.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Empiezas
a tener una visión muy interesante del mundo y de todas sus complicaciones. Si
intentas hacer el seguimiento de algo, profundizas cada vez más en varias
direcciones.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Todo lo
que sabemos es que, a medida que avanzamos, encontramos que podemos amalgamar
piezas, y después encontrar piezas que no encajan, y seguir intentando
ensamblar el rompecabezas. Pero si hay un número finito de piezas, y si hay un
límite a este rompecabezas, o no, es algo desde luego desconocido. Y nunca será
conocido hasta que consigamos terminar la imagen… si es que lo hacemos.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Esto fue
el principio, y la idea me pareció tan evidente y tan elegante que me enamoré
profundamente de ella. Y, al igual que enamorarse de una mujer, ello sólo es
posible si no la conoces mucho, de modo que no puedes ver sus defectos. Los
defectos se harán aparentes más adelante, pero después de que el amor sea lo
bastante fuerte para mantenerte unido a ella. Así, me mantuve unido a esta
teoría, a pesar de todas las dificultades, debido a mi entusiasmo juvenil.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Vivimos
en una época heroica. Vivimos en un momento que nunca volverá. Estos
descubrimientos no pueden hacerse dos veces. Uno no descubre América dos o tres
veces seguidas, realmente, y uno no descubre las leyes de las fuerzas nucleares
o de la electricidad más de una vez.
—BBC,
«Extrañeza menos tres», 1964
Así es
como ocurre siempre en estos descubrimientos cumbre. Pruebas una y otra vez la
gran acumulación de material, todas las cosas antiguas que antes habías
pensado, pero el gran descubrimiento siempre implica una gran sorpresa
filosófica.
—BBC,
«Extrañeza menos tres», 1964
Existe
una gran probabilidad de que la verdad se encuentre en la dirección novedosa.
Pero, en el caso improbable de que se halle en otra dirección (una dirección
evidente desde una visión no novedosa de la teoría de campo), ¿quién la
encontrará? Sólo alguien que se haya sacrificado aprendiendo electrodinámica
cuántica a partir de un punto de vista peculiar y no novedoso; un punto de
vista que quizá tenga que inventar él mismo.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Capítulo
12
Cómo piensan los físicos
Con Paul Dirac en el Congreso de Relatividad en Varsovia, julio de 1962.
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Siempre
hay la posibilidad de demostrar que cualquier teoría concreta es errónea; pero
adviértase que nunca podemos demostrar que sea cierta. Supongamos que uno
inventa una buena hipótesis, calcula las consecuencias y descubre cada vez que
las consecuencias que ha calculado concuerdan con el experimento. ¿Entonces la
teoría es cierta? No, simplemente no se ha demostrado que esté equivocada.
—The
Character of Physical Law, p. 157
La gente
está diseñando todavía nuevos giroscopios, nuevos dispositivos, nuevas maneras,
y bien pudiera ser que uno de ellos resuelva los problemas, por ejemplo, esta
inanidad de que los rodamientos del eje tengan que ser tan precisos. Si se
juega durante un tiempo con el giroscopio se verá que la fricción en su eje no
es pequeña. La razón es que, si se hiciera que los rodamientos tuvieran poca
fricción, el eje se bambolearía, y entonces tendríamos que preocuparnos por
esta décima de millonésima de centímetro, lo que es ridículo. Ha de haber una
manera mejor.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 129
Es
importante darse cuenta de que, en la física de hoy, no tenemos ningún
conocimiento de lo que es la energía.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 4, 6 de octubre
de 1961
Pensar no
es otra cosa que hablar a nuestro yo interior.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 54
A los
físicos les gusta pensar que ahora todo lo que hay que hacer es decir: «Estas
son las condiciones, ahora, ¿qué es lo que ocurre a continuación?».
—The
Character of Physical Law, p. 114
Todo lo
que quisiera hacer es como esto, siempre quisiera tener un problema práctico
para ejemplificarlo. Siempre he pensado que la cosa no era buena a menos que se
la pudiera usar de alguna manera.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Una gran
cantidad de trabajo de formulación se hace al escribir el artículo, trabajo
organizacional, organización. Pienso que hay una manera mejor, una manera
mejor, una manera mejor de llegar ahí, de demostrarlo. Nunca hago mucho de
esto; quiero decir, es sólo más limpio, más limpio y más limpio. Es como pulir
un jarrón toscamente acabado. La forma, sabes lo que quieres y sabes lo que es.
Sólo se trata de pulirlo. Que quede brillante, limpio y todo lo demás.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
pienso en algo, voy siguiendo un camino determinado, y después me siento
jodido, y vuelvo atrás, y pienso… y fácilmente quedo confundido. Me resulta
fácil quedar confundido, que es el horror de todo el asunto cuando uno piensa.
Es como hacer un castillo de naipes y que todo él se desplome, y sigues
probando y se desploma.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Siempre
intento trabajar con el menor conocimiento posible, con poco conocimiento de lo
que otras personas están haciendo, porque me siento más feliz siendo más
individual, si no sigo la línea marcada y no me confundo con lo que dicen
otros.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No me
gusta juzgar a otras personas, o su trabajo, en absoluto. No me gusta. No
quiero juzgar el trabajo de los demás.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cada
verano he viajado a algún lugar, y esta vez pensé: ¿a dónde voy a ir? Y me
dije: ¡Al diablo! No tengo ganas de viajar. En lugar de viajar, haré
experimentos de biología. Iré a un campo distinto, en lugar de ir a un país
distinto.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Yo tenía
un principio: que todo lo que escribiera, tendría que entenderlo al revés; que
sólo estaría un poquitín menos escrito que lo que yo sabía; y que, escribiera
lo que escribiera, sería correcto. No me gustaban los artículos que alguien
escribía, que sugerían una idea que a los tres meses descubrían que era
absurda.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Para mí
fue una cosa bastante fastidiosa, porque me di cuenta de que lo que supondría
es todo este ruido y este jaleo y este asunto alocado, ¿sabe? Habría
periodistas por los que no sentía ningún respeto, publicidad por la que no
sentía ningún respeto. Este mundo está tan lleno de aire caliente, y sólo
propaganda adicional y basura hoy, que no es real. Simplemente, no quiero verme
implicado en todo este asunto, y no sabía cómo librarme de ello. Todavía
imaginé que podía hacerlo no contestando al teléfono. De modo que descolgué el
teléfono.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Ha
sucedido que muchas cosas que me preocupaban y que pensaba que no las entendía
porque no sabía demasiado del tema, resultaron que no las entendía porque no
eran lógicas, no eran válidas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
Pero yo
no trabajo siguiendo una línea recta. De modo que doy un salto hacia delante en
una dirección y espero acercarme con la otra y conseguir un producto acabado,
¿de acuerdo? Pero el salto que se hizo en la dirección de avance funciona.
Pienso que no se trata sólo de esto. Pienso que seré capaz de hacer algo más
grande, y trabajo en ello, pero no consigo que sea más grande. Quedo confundido
o algo parecido. Pero el salto hacia delante fue muy importante.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
Usted
sabe cómo los científicos suelen considerar al resto del mundo, piensan lo
absurdo que es todo, lo estúpido que es todo el mundo, qué bobos los chicos de
la Armada que midieron las distancias diferentes, de modo que ¡ja, ja! Pero
deberían avergonzarse, deberíamos avergonzarnos, porque no hay diferencia, por
ejemplo, en las maneras en que medimos cualquier cosa.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Imaginad
que vais en un taxi, corriendo para alcanzar un avión, y de pronto descubrís
que estáis siguiendo el horario de ahorro de energía en lugar del horario
estándar o algo parecido, y no sabéis si llegaréis a tiempo para coger el avión
o no, e intentáis descubrirlo, ¿de qué manera? Sabéis lo complicado que es.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Tomé este
material que obtuve de vuestra junta y lo puse en agua helada, y descubrí que
cuando ejerces algo de presión sobre él durante un rato y después dejas de
ejercerla, no se recupera. Conserva la misma dimensión. En otras palabras,
durante unos pocos segundos al menos, y más segundos que esto, no hay
resiliencia en este material concreto cuando se halla a una temperatura de 0o C.
—Transcripción
de la sesión de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera
espacial Challenger, 11 de febrero de 1986
La cosa
que no encaja es la cosa que es más interesante, la parte que no va según lo
que uno esperaba.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Los
físicos tendrían que sentirse avergonzados de sí mismos: los astrónomos no
paran de preguntarles: «¿Por qué no resolvéis para nosotros lo que ocurriría si
tenemos una gran masa de basura unida por la gravedad y que gira? ¿Podéis
comprender la forma de estas nebulosas?». Y nadie les da respuesta nunca.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 127
Creo que
esto tiene alguna importancia para nuestro problema.
—Transcripción
de la sesión de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera
espacial Challenger, 11 de febrero de 1986
Una vez
que pasé a la física, me olvidé de con quién estaba hablando.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Tendrán
ustedes que agarrarse bien para esto, y no porque sea difícil de entender, sino
porque es absolutamente ridículo: todo lo que hago es trazar unas flechitas
sobre un pedazo de papel. ¡Eso es todo!
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 24
La
paradoja es únicamente un conflicto entre la realidad y la sensación que uno
tiene de cómo tendría que ser la realidad.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 3, pp. 18-19
¿Pensáis
que no es una paradoja, pero que todavía es muy peculiar? En esto podemos estar
de acuerdo. Es lo que hace que la física sea fascinante.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 3, pp. 18-19
El
problema real a la hora de hablar no es el lenguaje preciso. El problema es el
lenguaje claro. El deseo es que la idea se comunique de manera clara a la otra
persona. Sólo es necesario ser preciso cuando existe alguna duda en relación
con el significado de una frase, y entonces la precisión debe ponerse en el
lugar en el que existe la duda. Realmente, es casi imposible decir nada con una
precisión absoluta, a menos que ello sea tan abstracto en relación con el mundo
real que no represente ninguna cosa real.
—«Nuevos
libros de texto para las “nuevas” matemáticas», Engineering and Science,
28, 6, marzo de 1965
Y uno
puede recrear las cosas que ha olvidado perpetuamente… si uno no olvida
demasiado y si sabe lo suficiente. En otras palabras, llega un momento en el
que conocerás tantas cosas que cuando las olvidas, puedes reconstruirlas a
partir de los fragmentos que todavía puedes recordar. Por lo tanto, es de la
mayor importancia que sepas cómo triangular; es decir, saber cómo deducir algo
a partir de lo que ya sabes. Es absolutamente necesario.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 39
Hay una
unidad de tiempo que tengo que usar aquí si uso millas aquí: c es
igual a la velocidad de la luz. Si queréis, esta fórmula os dice lo que acabo
de indicar. Que es que convertís el tiempo en millas al preguntar, ¿cuál es la
unidad de tiempo? El tiempo necesario para recorrer una milla. ¿Queréis medirlo
en kilómetros? De acuerdo, y la unidad de tiempo es el tiempo necesario para
recorrer un kilómetro. Y si empleáis este intervalo para medir el tiempo, en
lugar de segundos, entonces la fórmula es correcta.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Incidentalmente,
desde el punto de vista de la física básica, los fenómenos más interesantes
son, desde luego, los nuevos lugares, los lugares que no funcionan, no los
lugares que funcionan. Porque allí es donde descubriremos nuevas reglas.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
No
servirá de nada memorizar las fórmulas, y decirse a uno mismo: «Sé todas las
fórmulas; ¡todo lo que tengo que hacer es deducir dónde tengo que ponerlas en
el problema!».
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 38
Primero,
voy a deciros cuál es la teoría; os diré qué aspecto tiene, qué hacemos para
realizar los cálculos, sólo lo que es la cosa porque, de otro modo, ¿cómo vais
a entender qué «imagen del mundo» es esta cosa? ¡Y es una «imagen del mundo»
porque describe todos los fenómenos (excepto la radiactividad y la gravedad)
del mundo! ¡Son muchos fenómenos! ¡Esto debiera explicar, si todo se entiende
cabalmente, la risa del auditorio cuando hagáis una observación tonta!
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
En
realidad, la cantidad total de cosas que un físico conoce es muy pequeña. Sólo
tiene que recordar las reglas que le lleven de un lugar a otro, y ya está.
—The
Character of Physical Law, p. 45
Descubrí
que realmente la física es un marco de referencia muy útil para lo que parecen
campos diferentes; que el mundo es el mismo, que las leyes físicas no son tan
inútiles, ¿entiende lo que quiero decir? Funcionan. Sí, funcionan, y puedes
usar las ideas de campos diferentes, y pasas delante de los otros tipos, porque
hay un elevado número de cosas que para ti son muy evidentes pero que ellos
todavía han de aprender. Pero, desde luego, uno tiene que aprender también por
experiencia. No intento decir que… ambas cosas juntas son mucho mejor que
cualquiera. Pero es cierto que estudiar física es bueno en todas las
situaciones.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Es un
empleo muy duro. Es una gran cantidad de trabajo. ¿Y por qué lo hacemos? Debido
a la emoción, debido al hecho de que cada vez que obtenemos una de estas cosas
tenemos un El Dorado espectacular, tenemos una nueva visión de la naturaleza.
Vemos el ingenio, si puedo decirlo de esta manera, de la propia naturaleza. La
peculiaridad de la manera en que trabaja. Hace falta una terrible tensión de la
mente para entender estas cosas. Y el valor real del desarrollo de la ciencia,
en esta conexión, la cosa que me hace seguir adelante, es esto, la dificultad
de comprenderla. El que estos simios, de pie y contemplando la naturaleza,
encuentran que para comprenderla realmente han de pulir su mente al máximo.
—BBC,
«Extrañeza menos tres», 1964
Resulta
que sé eso, y resulta que sé aquello, y quizá conozco aquello otro; y todo lo
trabajo a partir de aquí. Mañana quizá olvide que esto es verdad, pero recuerde
que otra cosa es verdad, de modo que pueda reconstruirlo todo de nuevo. Nunca
estoy totalmente seguro de por dónde se supone que voy a comenzar, o dónde su
supone que voy a terminar. Únicamente recuerdo lo bastante durante todo el
tiempo de manera que, a medida que la memoria se desvanece y algunos de los
fragmentos caen, puedo ensamblar de nuevo la cosa cada día.
—The
Character of Physical Law, p. 47
Capítulo
13
El mundo cuántico
Fotógrafo Clemens de Copenhague. Cortesía de Michelle Feynman y Carl
Feynman.
Nosotros
los físicos siempre estamos comprobando si hay algún problema con la teoría.
Este es el juego, porque si hay algún problema, ¡es interesante! Pero hasta
ahora, no hemos encontrado nada equivocado en la teoría de la electrodinámica
cuántica. Por lo tanto es, me atrevo a decir, la joya de la física: nuestra
posesión más imponente.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 8
Lo que
estoy a punto de contarles es lo que explicamos a nuestros estudiantes de
física en el tercer o cuarto año de la escuela de posgrado… ¿y piensan ustedes
que se lo voy a explicar para que puedan entenderlo? No, no podrán entenderlo.
¿Por qué razón, entonces, voy a fastidiarles con todo eso? ¿Por qué van ustedes
a permanecer sentados aquí todo este tiempo, cuando no van a poder entender lo
que voy a decirles? Mi tarea es convencerlos de que no se vayan ustedes porque
no lo entienden. ¿Saben ustedes?, mis estudiantes de física no lo entienden.
Ello se debe a que yo no lo entiendo. Nadie lo entiende.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 9
Los
escritores de ciencia ficción que han interpretado mi concepción del positrón
como un electrón que viaja hacia atrás en el tiempo no se han dado cuenta de
que la teoría es completamente consistente con principios de causalidad, y que
en modo alguno implica que podamos viajar hacia atrás en el tiempo.
—Correspondencia
con David Paterson (BBC), febrero de 1976
En toda
mi vida adulta he intentado destilar lo extraña que es la mecánica cuántica en
circunstancias cada vez más simples. He dado muchas conferencias de simplicidad
y pureza cada vez mayores.
—Carta al
Dr. N. David Mermin, marzo de 1984 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 368)
Quizá la
gravedad es una manera en que la mecánica cuántica falla a grandes distancias.
—Carta al
Dr. Victor F. Weisskopf, enero-febrero de 1961
Antes y
después no son ideas absolutas; dependen del punto de vista. Es parecido a la
pregunta de qué está enfrente y qué está detrás. Si me giro un poquito, puedo
cambiar la disposición. Dos cosas pueden parecerle a un hombre que se hallan a
la misma distancia, pero a otro que se hallan a distancias diferentes.
Asimismo, es verdad que dos acontecimientos que parecen darse al mismo tiempo
desde un punto de vista pueden no parecerlo desde otro. Esto nos lleva a la
idea de la representación del tiempo como una cuarta dimensión geométrica.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Creo
realmente que la mecánica cuántica es fundamentalmente correcta, y que todo
esto es simplemente dificultad psicológica. Es muy difícil acostumbrarse a ello
porque hay mucho de sentido común y de saber popular en esta idea de que cuando
no miramos algo, es de esta manera o de esta otra. Y ser capaz de decir: «¡Dios
mío!, ¿es que ni siquiera puedes decir que es de esta manera o de esta otra
cuando no lo miras? ¡Pero tiene que ser una cosa o la otra!». ¡No, no puedes
decirlo, o te meterás en problemas! Dicen que no puede ser tan malo. Tiene que
ser que la naturaleza no es así.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
Y ahora
llego a la mayor vergüenza de la física teórica. Durante los últimos
veinticinco años, bueno, es más que esto, son casi cuarenta años, ha habido
teorías de campo, y todavía nadie puede computar exactamente la mayoría de sus
consecuencias. Ni siquiera las predicciones de la teoría de campo de Yukawa,
por ejemplo, pueden calcularse con exactitud. Podemos calcular aproximadamente
en electrodinámica únicamente porque el acoplamiento es pequeño. Hacemos una
expansión en serie en la constante de acoplamiento. Cuando no podemos hacer la
expansión en serie somos demasiado estúpidos para imaginar cuáles son las
consecuencias. Esto es un pecado. Es una de las razones por las que no hacemos
muchos avances.
—Conferencia
en Caltech sobre partículas, 1973
Uno es
presuntuoso si dice: «Vamos a encontrar la partícula fundamental, o las leyes
de campo unificado», o «el» cualquier cosa. Si resulta sorprendente, el
científico está todavía más encantado. ¿Pensáis que dirá: «¡Oh!, no es lo que
yo pensaba, no es la partícula fundamental, no quiero explorarlo?». No, dirá:
«¿Qué demonios es entonces?».
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
El
comportamiento de las cosas a una escala pequeña mediante mecánica cuántica es
extraño y maravilloso, y los físicos teóricos siempre han intentado deleitar al
público general con las maravillas del mundo pequeño.
—«Teoría
y aplicaciones de los circuitos superconductores de Mercereau», octubre de 1964
En la
actualidad, los problemas más interesantes, y ciertamente los problemas más
prácticos, se encuentran desde luego en la física del estado sólido. Pero
alguien dijo que no hay nada tan práctico como una buena teoría, y,
definitivamente, ¡la teoría de la electrodinámica cuántica es una buena teoría!
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 114
Y lo
mejor que podemos hacer es relajarnos y disfrutar de esto: nuestro carácter
minúsculo, y la enormidad del resto del universo. Desde luego, si esto les
deprime, siempre pueden considerarlo de la otra manera, y pensar lo grandes que
somos en comparación con los átomos y las partes de los átomos, y entonces
ustedes son un universo enorme para dichos átomos, y digamos que después pueden
situarse en medio y gozar de todo de ambas maneras.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Podemos
pensar en dos cuarks y anticuarks con una salchicha a su alrededor; pero mover
la salchicha implica inercia de campo o masa efectiva proporcional a la
longitud de la salchicha.
—«La masa
varía con la posición», Physics, 230, 1987 (artículos de R. P.
Feynman, Archivos del Instituto de Tecnología de California)
Los
principios de la física, hasta donde puedo ver, no hablan en contra de la
posibilidad de maniobrar las cosas átomo a átomo. No es un intento de violar
ninguna ley; es algo que en principio puede hacerse; pero en la práctica no se
ha hecho porque somos demasiado grandes.
—«Hay
mucho espacio en el fondo», diciembre de 1959
Es muy
importante saber que la luz se comporta como partículas, especialmente para
aquellos de vosotros que han ido al instituto, donde probablemente os dijeron
algo acerca de que la luz se comporta como ondas. Os estoy diciendo de la
manera en que se comporta: como partículas.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 15
Los
periódicos decían que hubo una época en la que sólo doce hombres entendían la
teoría de la relatividad. No creo que existiera nunca dicha época. Pudo haber
habido una época en que sólo un hombre lo hiciera, porque fue el único tipo que
lo captó, antes de escribir su artículo. Pero después que la gente leyera el
artículo, muchas personas entendieron la teoría de la relatividad de una forma
u otra, ciertamente más de doce. En cambio, pienso que puedo decir sin miedo a
equivocarme que nadie entiende la mecánica cuántica.
—The
Character of Physical Law, p. 129
La teoría
de la electrodinámica cuántica describe la naturaleza como absurda desde el
punto de vista del sentido común. Y concuerda completamente con los
experimentos. De modo que espero que se acepte a la naturaleza tal como es:
absurda.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 10
Nuestro
primer experimento para intentar entender el protón como objeto complicado,
como un reloj, fue hacer chocar entre sí dos de estos relojes a alta energía y
observar qué tipo de engranajes y otras piezas surgían y en qué ángulos. Esta
es la típica colisión hadrón-hadrón, e implica dos desconocidos, tanto el
blanco como el misil.
—Discurso
de aceptación de la Medalla Oersted, 1972
A menudo
hemos hecho grandes progresos en física al reconocer que la complejidad de las
cosas a un nivel es el resultado del hecho de que estas cosas están compuestas
por elementos más simples a otro nivel.
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
[Sobre la
existencia de cuarks]: Existen, sin embargo, varios argumentos teóricos en
contra de esta idea. Dichos argumentos eran tan robustos que al principio
parecían conducir a paradojas. Pero, de una en una, aprendimos de qué manera
puede ser posible sortear dichas paradojas. Quizá estemos contemplando los
primeros atisbos de una teoría realmente dinámica de los hadrones.
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
Si los
experimentos continúan confirmando la necesidad de cuarks en los protones,
entonces esta es la manera en que la teoría se desarrollará aparentemente:
cuarks de tres colores, es decir, nueve en total. Y ocho tipos de gluones. Esta
parte parece complicada pero es simple desde el punto de vista matemático. Y
una fuerza de largo alcance, que parece sencilla pero desde el punto de vista
matemático resulta poco natural. Las sugerencias para explicar esta fuerza de
largo alcance, como la de Kauffmann, parecen todas un poco incómodas y no
tienen la belleza interior que solemos esperar de la verdad. Pero a veces se
descubre primero la verdad, y la belleza o «necesidad» de dicha verdad sólo se
ve posteriormente.
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
Además de
nuestros ocho gluones y nueve cuarks, quedarían todavía el electrón, el muon,
el fotón, el gravitón y dos neutrinos, de modo que todavía dejaremos una nueva
proliferación de partículas para que las analice la siguiente generación.
¿Acaso encontrarán que todas están compuestas por elementos todavía más simples
a otro nivel?
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
El protón
y el neutrón son sólo dos de cerca de cuatrocientas variedades conocidas de
cosas. ¡Esta es una confusión terrible, peor que la química en la época de
Mendeléyev por un factor de cuatro o cinco!
—Conferencia
sobre partículas en Caltech, 1973
Si las
predicciones funcionan, entonces uno puede decir: «Sí, las cosas no están
hechas realmente de partones, pero actúan como si estuvieran hechas de partones
en este aspecto, y en aquel aspecto, y en aquel otro aspecto». Esto es lo que
la realidad es en física, una idea que se ajusta a una clase incluso mayor de
experimentos. En la época en que la gente decía que las cosas están compuestas
por átomos, había objeciones en el sentido de que se podían obtener los mismos
resultados a partir de la termodinámica. Sólo las propiedades termodinámicas
eran correctas. En este caso particular, a medida que se hacían cada vez más
experimentos, la proposición de que las cosas estaban constituidas por átomos
resultó ser de una generalidad y corrección mucho mayores que sólo la
termodinámica.
—Conferencia
sobre partículas en Caltech, 1973
Nunca ha
habido un modelo satisfactorio de la reflexión de la luz desde superficies
delgadas o, después de esto, desde cualquier otro fenómeno. Satisfactorio en su
sentido clásico y pasado de moda; se ha de hacer un truco lógico desde la
mecánica cuántica con el fin de describir estas cosas.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (2.ª parte), octubre
de 1984
El
comportamiento de los sistemas subnucleares es tan extraño en comparación con
los que el cerebro evolucionó para tratar que el análisis ha de ser muy
abstracto: para entender el hielo, hemos de comprender cosas que son muy
distintas del hielo.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Si
explicaran que esta es su mejor aproximación pero que muy pocas sirven; en
cambio, aprovechan la posibilidad de que puede que no exista ninguna partícula
fundamental definitiva, y dicen que deberíamos dejar de trabajar y consideran
con gran profundidad: «No has pensado en ello con la suficiente profundidad,
deja que primero defina el mundo para ti». Bueno, ¡voy a investigarlo sin
definirlo!
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Siempre
me he entretenido apretujando la dificultad de la mecánica cuántica en un lugar
cada vez más pequeño.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
La
imperfección de nuestra concepción actual de la electrodinámica cuántica no
debe cegarnos ante el enorme progreso que se ha hecho.
—«La
situación actual en electrodinámica cuántica», Congreso Solvay, 1961
Resulta
que a la escala microscópica, todas las leyes de la física son exactamente
reversibles; hacia delante en el tiempo, hacia atrás en el tiempo: todo tiene
el mismo aspecto. Pero todos estos fenómenos (y hay muchos, desde luego: la
vida y los huevos fritos son dos ejemplos) que van en una dirección sólo tienen
que ser interpretados por la complejidad de las circunstancias, que hay
muchísimas partículas que se mezclan.
—«Electrodinámica
cuántica: los electrones y sus interacciones», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
De modo
que de lo que voy a hablar en esta conferencia es de toda la física, realmente:
de toda la física que se conoce hasta este momento, más muchas cosas que se
suponen. De modo que la conferencia va a ser más extensa incluso que las
anteriores porque entonces yo traté de dos partículas, ¡y ahora tengo que
habérmelas con dos docenas de partículas!
—«Electrodinámica
cuántica: los electrones y sus interacciones», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Es una
suerte que tengamos esta visión a gran escala de todo de manera que podamos
verlas como cosas en lugar de preocuparnos continuamente acerca de estos
pequeños átomos.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Cuando
hablábamos acerca de los átomos, uno de los problemas que la gente tenía con
los átomos era que son muy diminutos y que es muy difícil imaginar la escala.
Que el tamaño de lo que son los átomos, comparado con el de una manzana, es la
misma escala que el tamaño de la manzana comparado con el de la Tierra. Y esto
es algo difícil de aceptar. Hay que considerar estas cosas continuamente, y la
gente encuentra que estos números son inconcebibles. ¡Y lo mismo me pasa a mí!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
[Sobre
los átomos]: Ahora, lo que hacemos es sencillamente cambiar nuestra escala.
Estamos pensando únicamente en pequeñas bolas; muy a menudo no intentamos
pensar exactamente en lo muy pequeñas que son, pues si no acabaríamos algo
chiflados.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Fue hacia
los primeros años de la década de 1900 cuando se descubrió que la luz, en
realidad, se comporta como partículas, lo que fue una sorpresa terrible después
del gran éxito que había tenido la teoría ondulatoria. Y entonces el problema
de intentar ver de qué manera las partículas podían hacer que estos fenómenos
de tipo ondulatorio pudieran explicarse tan bien mediante ondas llegó a
conocerse como la «dualidad onda-partícula». La luz se comporta como partículas
los jueves y como ondas los martes, y esto, desde luego, no es una teoría
satisfactoria.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Recuerdo
que me impresionó de manera muy evidente la audacia y la novedad de utilizar la
mecánica cuántica para describir estas cosas macroscópicas.
—Carta al
Dr. Scully, febrero de 1974
Sólo con
que concediéramos que, a medida que avanzamos, permanecemos inseguros,
dejaríamos oportunidades para las alternativas. No nos convertiremos en
entusiastas por el hecho, el conocimiento, la verdad absoluta del día, sino que
permaneceremos siempre inseguros. Con el fin de hacer progresos, hay que dejar
entreabierta la puerta a lo desconocido.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Pero lo
que es insólito acerca de los buenos científicos es que no están tan seguros de
sí mismos como otros suelen estarlo. Pueden vivir con la duda constante, pensar
«quizá sea así» y actuar en consecuencia, sabiendo todo el tiempo que sólo es
«quizá».
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Multiplica
la importancia de un problema por tu capacidad de hacer algo acerca del mismo.
—Notas
personales
¡El
comportamiento de las cosas a la escala pequeña es tan fantástico! ¡Es tan
maravillosamente diferente! Tan maravillosamente diferente de cualquier cosa
que se comporte a una escala grande.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Cuando
estas ideas nuevas de la relatividad y la mecánica cuántica se desarrollaron a
principios de este siglo, parecían tan extrañas que muchas personas
conservadoras esperaban que finalmente se demostraría que estaban equivocadas,
pero el último medio siglo de experimentos con energía, alcance y precisión
cada vez mayores sólo han continuado confirmándolas.
—«Estructura
del protón», conferencia de la Medalla Niels Bohr impartida en Copenhague,
Dinamarca, octubre de 1973
He
intentado explicar que todas las mejoras de la teoría relativista fueron al
principio chanchullos más o menos directos y semiempíricos. Sin embargo, cada
vez que yo descubría algo, volvía sobre mis pasos y lo comprobaba de muchas
maneras, lo comparaba con todos los problemas que se habían hecho previamente
en electrodinámica (y posteriormente, en teoría de acoplamiento débil de
mesones) para ver si siempre concordaba, etcétera, hasta que estaba
absolutamente convencido de la verdad de las diferentes reglas y regulaciones
que yo inventaba para simplificar todo el trabajo.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Lo que
ocurra dentro será lo mismo si esta cosa permanece inmóvil o se mueve a una
velocidad constante.
—Registro
sonoro de una conferencia sobre relatividad, Laboratorio Douglas de
Investigación Avanzada, 1967
Nunca me
opuse a lo que otras personas se hubieran opuesto de inmediato, ¿sabe usted?
Todos los libros dicen que no podemos usar ondas avanzadas porque ello
supondría que los efectos precederían a las causas. Pero cosas como estas nunca
me preocuparon. Me importan un comino. Nunca pensé en términos de causa y
efecto necesariamente, en nada.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre la
mecánica cuántica]: No podemos pretender entenderla puesto que ofende todas
nuestras ideas de sentido común. Lo mejor que podemos hacer es describir lo que
ocurre en matemáticas, en ecuaciones, y esto es muy difícil. Lo que todavía es
más complicado es intentar decidir qué significan las ecuaciones. Esta es la
cosa más compleja de todas, pero es lo que hace que todo este asunto de la
física del núcleo sea tan apasionante. Esta es la razón por la que lo hago.
Nadie puede decir de manera honesta que esto conducirá a un conocimiento
práctico. No podemos decir que vamos a conseguir una nueva fuente de energía.
Lo hacemos porque es lo que somos buenos haciendo y porque es una gran aventura
de la imaginación.
—BBC,
«Horizonte: la caza del cuark», mayo de 1974
Se solía
pensar que los átomos eran pequeños, y que este era el límite de la medida,
pero en la actualidad, con los nuevos instrumentos y el nuevo diseño durante
todo este tiempo, hemos podido fabricar instrumentos que pueden poner a prueba
esta teoría. Ahora las distancias pueden describirse de esta manera: si se hace
que el átomo tenga cien kilómetros de lado, entonces lo medimos con una
precisión de un centímetro.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Realizar
estos experimentos con partículas es fácil; es mucho más difícil analizar qué
significan los resultados. ¿Qué se podría deducir de una colisión en la que dos
coches mini chocaran frontalmente a gran velocidad y produjeran un Rolls Royce…
o dos Rolls Royce que chocaran para producir una motocicleta?
—BBC,
«Horizonte: la caza del cuark», mayo de 1974
Capítulo
14
Ciencia y sociedad
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
No se
puede entender la ciencia ni su relación con nada a menos que se entienda y se
aprecie la gran aventura de nuestra época. Uno no vive en nuestra época a menos
que se comprenda que esta es una aventura tremenda y algo salvaje y
apasionante.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Es
necesario enseñar tanto a aceptar como a rechazar el pasado con una especie de
equilibrio que requiere una habilidad considerable.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
La
conclusión de todos los investigadores es que toda la gente del mundo es tan
boba como se puede ser, y que la única manera de decirles algo es insultar
perpetuamente su inteligencia.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
En
cualquier decisión para la acción, cuando uno tiene que decidir qué hacer,
siempre hay implícito un «debería», y esto no puede resolverse únicamente a
partir de «si hago esto, ¿qué ocurrirá?». Uno dice: «Es claro, vemos lo que
ocurrirá y entonces decidimos si queremos que ocurra o no». Pero este último
paso, la decisión de si quieres que ocurra o no, es el paso en el que los
científicos no pueden ayudaros.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Pienso
que decir que estos son problemas científicos es una exageración. Son,
muchísimo más, problemas humanitarios. El hecho de cómo trabajar la energía es
fácil, pero cómo controlarla no lo es, es algo no científico y no es algo
acerca de lo cual los científicos sepan muchas cosas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Tengo un
elevado número de sentimientos incómodos acerca del mundo.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
La
actitud del pueblo es intentar encontrar la respuesta en lugar de intentar
encontrar un hombre que tenga una manera de conseguir la respuesta.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Estar
predispuesto contra la capacidad de leer la mente en una proporción de un
millón a uno no significa que nunca puedas convencerte de que un hombre es un
lector de la mente.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Quisiera
señalar que la gente no es honesta. Los científicos tampoco son honestos, en
absoluto. Es inútil. Nadie es honesto. Los científicos no son honestos. Y la
gente suele creer que lo son. Esto lo empeora. Por honesto no quiero decir que
sólo dirás lo que es verdad. Sino que clarifiques toda la situación. Que
clarifiques toda la información que se necesita para que alguien que es
inteligente tome una decisión.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
¿Quiénes
son los chamanes? Los psicoanalistas y los psiquiatras, desde luego. Si se
observan todas las ideas complicadas que han desarrollado en un espacio de
tiempo infinitesimal, si se compara con lo mucho que se tarda en cualquiera de
las ciencias para tener una idea tras otra. Si se consideran todas las
estructuras e invenciones y cosas complicadas, los ids y los egos, las
tensiones y las fuerzas, y los impulsos y las pulsiones, os digo que no todos
pueden estar allí. Es demasiado para que un cerebro o unos pocos cerebros lo
hayan inventado en un período tan corto.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Los
artículos de los periódicos y los libros de divulgación tienden a intentar
«explicar» las últimas teorías de una manera que es simplificada para que sea
fácil de entender, pero entonces lo que se entiende está equivocado; a veces
sólo un poquitín equivocado, pero lo suficiente para desconcertarnos.
—Carta al
estudiante Charles E. Tucker, abril de 1967
Encontrar
el lugar adecuado de la cultura científica en la sociedad moderna no es
resolver los problemas de la sociedad moderna. Hay un gran número de problemas
que no tienen mucho que ver con la posición de la ciencia en la sociedad, y es
un sueño pensar, si es que acaso se piensa esto, que decidir simplemente que un
aspecto, como la manera en que la ciencia y la sociedad debieran casar
idealmente, resolverá de una manera u otra todos los problemas.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Esta
concepción del mundo todos nosotros intentamos comunicarla de vez en cuando a
nuestros amigos no científicos y con mucha frecuencia tenemos dificultades
porque intentamos explicarles las últimas cuestiones, como el significado de la
conservación de la CP,[20] mientras
que no saben nada acerca de las cosas más preliminares. Durante cuatrocientos
años, desde Galileo, hemos estado acopiando información acerca del mundo que
ellos desconocen.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
La gran
mayoría de la gente, la enorme mayoría de la gente, es lamentablemente,
patéticamente, absolutamente ignorante de la ciencia del mundo en que vive, y
pueden seguir siéndolo, no quiero decir eso, digo que al diablo con ellos, lo
que quiero decir es que son capaces de permanecer de esta manera sin que esto
les preocupe en absoluto (sólo un poco); de modo que de vez en cuando, cuando
ven que en el periódico se menciona la CP preguntan qué es. Una cuestión
interesante de la relación de la ciencia con la sociedad moderna es
precisamente esta: ¿por qué es posible que la gente sea tan lamentablemente
ignorante, y sin embargo razonablemente feliz, en la sociedad moderna cuando
carecen de tanto saber?
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Del mismo
modo que me gustaría poderle enseñar nuestro mundo a Galileo, también tendría
que mostrarle algo con una enorme vergüenza. Si dejamos de lado la ciencia y
contemplamos el mundo que nos rodea, encontramos algo que es bastante
deplorable. Que el ambiente en el que vivimos es tan activamente, tan
intensamente acientífico.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Creo que
la ciencia ha permanecido irrelevante porque esperamos hasta que alguien nos
hace preguntas o hasta que se nos invita a dar una charla sobre la teoría de
Einstein a personas que no entienden la mecánica newtoniana, pero nunca nos
invitan a atacar la curación por la fe o la astrología, a explicar cuál es la
opinión científica actual sobre la astrología.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Creo que
debiéramos pedir que la gente intente en su propia mente obtener por sí misma
una imagen más consistente de su propio mundo; que no acepten el lujo de tener
su cerebro cortado en cuatro pedazos o incluso en dos pedazos, y que en un lado
crean esto y en el otro crean aquello, pero que nunca intenten comparar los dos
puntos de vista. Porque hemos aprendido que, al intentar poner juntos los
puntos de vista que tenemos en la cabeza y al compararlos entre sí, hacemos
algún progreso en comprender y apreciar dónde estamos y qué somos.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Creo que
vivimos en una época acientífica en la que casi todo el zarandeo de palabras de
las comunicaciones y la televisión, los libros, etcétera, son acientíficos.
Esto no significa que sean malos, sino acientíficos. Como resultado, hay una
considerable cantidad de tiranos intelectuales en el nombre de la ciencia.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
La gente
cree que los expertos saben lo que hacen. Pero la mayoría de expertos, ya sea
en el mercado bursátil, la educación, la sociología o algunas partes de la
psicología, no saben más que la persona promedio. Realizan estudios, siguen
determinados métodos, y tienen resultados.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
La
publicidad es una mala cosa: una vez ha empezado a funcionar, sus practicantes
no saben cuándo detenerse y se hace cada vez mayor.
—Carta a
Jeanne Henry, julio de 1974
Aunque
usted dice «Me encantaría obtener toda la publicidad que podamos soportar», yo
personalmente no puedo soportar la publicidad, y mi deseo sería exactamente lo
contrario. Me encantaría no tener publicidad, en absoluto. Ambos tendremos que
hacer algunas concesiones.
—Carta a
Jeanne Henry, julio de 1974
Parece
que en el mundo hay un cierto interés acerca de cómo es, cómo se siente,
etcétera, hacer física, etcétera. Y siempre tenemos el aliento de varios
psicólogos tras el cuello para descubrir el modo, cómo funciona la creatividad.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Leí su
artículo detenidamente, y debo decir que el Pakistan Observer contenía
uno de los mejores artículos, y más claros, sobre lo que hicimos para obtener
el premio Nobel. Realmente, los grandes diarios y sistemas de noticias no
presentan nada que se asemeje a un intento de la verdad o a una explicación de
la situación real. Hace falta un periódico local y un hombre que realmente
entiende de qué van las cosas, para crear un artículo serio y adecuado que no
está lleno simplemente de cumplidos y banalidades.
—Carta al
Dr. A. M. Harun-ar Rashid, noviembre de 1965
Es
injusto que me use para promover su propia compañía.
—Carta a
Jeanne Henry, julio de 1974
Una de
las maneras de hacer que la ciencia se detenga sería hacer experimentos
únicamente en las áreas de las que se conoce la ley.
—The
Character of Physical Law, p. 158
Sea
cierta o equivocada, tuve la idea de que las tradiciones de la ciencia no son…
son frágiles. Las tradiciones del pensamiento científico, no creo que sean
frágiles. Creo que son muy frágiles, y que se pueden perder fácilmente, y que
la ciencia tiene realmente un valor. El punto de vista implícito, la
objetividad, la manera de hacer las cosas son valiosos, ¿ve? De modo que pensé
que tenía valor, y que podría ser destruido. Podría ser destruido porque quizá
las personas sin esta tradición serían las únicas que quedaran que tendrían un
cierto poder.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La gente
tiene esta sensación de que los científicos saben más de esto que ellos. No es
verdad. Es como el Mago de Oz. Miras atrás y ves que es un tipo ordinario, como
lo eres tú.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Si el
empleo de una tal actitud científica produjera el éxito, se podría animar a un
país a seguir y desarrollar un nuevo interés en los problemas de la ciencia
misma.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
Encuentro
que los señuelos que emite la industria suelen exceder la realidad.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
¿Tiene
algún valor la ciencia? Creo que un poder de hacer algo tiene valor. Si el
resultado es una buena o una mala cosa depende de cómo se use, pero el poder es
un valor.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Capítulo
15
Matemáticas
Fotógrafo Richard Hartt. Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Desearía
que ustedes, señoras y señores que se hallan ahí afuera, conocieran algo de
estas matemáticas. No es sólo su lógica y su precisión lo que se pierden:
también es la poesía.
—Entrevista
en la BBC, «Una nueva fuerza en la naturaleza»
Tomemos
esta ecuación pequeña y clara de aquí. Me dice todas las maneras en que un
electrón puede sentirse cómodo en o alrededor de un átomo. Esta es su lógica.
Su poesía es que me dice lo brillante que es el oro, por qué las rocas son
duras, qué hace que la hierba sea verde, y por qué no podemos ver el viento. Y
un millón de otras cosas, acerca de la manera en que funciona la naturaleza.
—Entrevista
en la BBC sobre las teorías gauge, «Una nueva fuerza en la naturaleza»
No es un
número grande accidental, como el número grande que es la proporción del
volumen de la Tierra al volumen de una pulga.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 7, 17 de octubre
de 1961
Un vector
es como un impulso que tiene una determinada dirección, o una velocidad que
tiene una determinada dirección, o un movimiento que tiene una determinada
dirección… y se representa en un pedazo de papel mediante una flecha en la
dirección de la cosa.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 23
¿Sabe
usted?, no es cierto que lo que se denomina matemáticas «abstrusas» sea tan
difícil. Tomemos algo como la programación informática, y la lógica minuciosa
que se necesita para ello: el tipo de pensamiento que mamá y papá hubieran
dicho que era sólo para profesores. Bueno, en la actualidad forma parte de
muchas actividades cotidianas, es una manera de ganarse la vida; ¡sus hijos se
interesan por ella, se agencian un ordenador y hacen las cosas más alocadas y
maravillosas!
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Pero, ¿ve
usted?, desde el principio yo estaba desconectado. Intentaba encontrar una
fórmula para sumar números enteros porque deseaba la fórmula. No me importaba,
no significaba nada para mí que esto lo hubieran solucionado los griegos o
incluso los babilonios en el 2000 a. C. Esto no me interesaba en absoluto. Era
mi problema y me divertía, ¿ve usted? Siempre fue así. Yo siempre estaba
jugando a mi propio juego independiente.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
A los que
no conocen las matemáticas es difícil hacerles entender una sensación real de
la belleza, la más profunda belleza, de la naturaleza. C. P. Snow habló de las
dos culturas. Pienso realmente que estas dos culturas separan a las personas
que han tenido de las que no han tenido esta experiencia de entender las
matemáticas lo bastante bien para apreciar alguna vez la naturaleza.
—The
Character of Physical Law, p. 58
Los
errores en álgebra, diferenciación e integración son sólo tonterías; son cosas
que simplemente molestan a los físicos, y molestan tu mente mientras intentas
analizar algo. Tendrías que poder hacer cálculos tan rápidamente como fuera
posible, y con un mínimo de errores. Esto no requiere más que práctica y
memoria; es la única manera de hacerlo.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 19
Es
notable, pero en este momento es posible decir que no hay discrepancia
experimental en absoluto entre las teorías de la física en cualquier parte y
los resultados del experimento. Esto no quiere decir que podamos computarlo
todo. Las reglas del juego mediante las cuales hacemos el cómputo son la base
de todo. Así es como funciona la naturaleza. Es simple.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Ahora
bien, la idea es esta: queremos ver la distribución del momento de los partones
del interior. Imaginad que un enjambre de abejas se dirige hacia vosotros.
Supongamos que dispersáis radar procedente del enjambre. Las diferentes abejas
tendrán diferentes velocidades, y cuando disperséis radar de ellas, veréis una
distribución de frecuencias dispersada desde una onda de radio monocromática
por un grupo de abejas en movimiento, obtendréis la distribución del momento de
las abejas dentro del enjambre.
—Conferencia
sobre partículas en Caltech, 1973
Las
matemáticas son un lenguaje más el razonamiento; son como un lenguaje más la
lógica. Las matemáticas son un instrumento para el razonamiento.
—The
Character of Physical Law, p. 40
Euclides
dijo: «No hay camino fácil a la geometría». Y no hay camino fácil. Los físicos
no pueden mantener una conversación en ningún otro lenguaje. Si queremos
aprender de la naturaleza, apreciar la naturaleza, es necesario entender el
idioma en el que esta habla. La naturaleza ofrece su información de una forma
solamente; no somos tan poco humildes como para pedirle que cambie antes de que
le prestemos atención.
—The
Character of Physical Law, p. 58
De modo
que cada vez me interesé más por el asunto matemático asociado a la física.
Además, las matemáticas por sí mismas me resultaban muy atractivas. Me gustaron
a lo largo de toda mi vida.
—Entrevista
en Future for Science
Para
emplear las matemáticas con éxito, se ha de tener una determinada actitud
mental: saber que hay muchas maneras de considerar cualquier problema y
cualquier tema.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Se
necesita una respuesta para un determinado problema; la cuestión es cómo
obtenerla. El usuario competente de matemáticas es prácticamente un inventor de
nuevas maneras de obtener respuestas en situaciones dadas.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
¿Cuál es
el mejor método para obtener la solución a un problema? La respuesta es:
cualquier forma que funcione.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Las
matemáticas no son una ciencia desde mi punto de vista, en el sentido de que no
son una ciencia natural. Quizá sean una ciencia antinatural.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
El
resultado final de calcular los límites se escribe todavía de otra manera,
como ds/dt. Ahora la cosa se torna incluso más abstracta.
Estas ds no tienen que volverse a dividir. Y si les digo que
lo llamaremos un pequeñísimo pedacito de tiempo y distancia, los matemáticos se
enfadarán mucho conmigo. Pero funciona bien. Pueden usarlo. Si imaginan que
estos dos son más pequeños que cualquier cosa, han captado la idea correcta.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
Ahora
están realizando cálculo. Este es un cálculo de alto nivel. Diferenciando
cosas. Nada como esto.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
Pueden
construir su propia tabla de integrales mediante diferenciales hasta que se les
pongan verdes las agallas, y encontrarán que por cada fórmula con un
diferencial, tendrán una fórmula integral si le dan la vuelta.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
A
diferencia del caso de las matemáticas, en las que puede definirse todo y
después uno no sabe de qué habla (en realidad, la gloria de las matemáticas es
que uno no sabe de lo que habla). La gloria es que las leyes, los argumentos y
la lógica son independientes de lo que es.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 12, 7 de
noviembre de 1961
Nunca
pongo bien los signos; quizá ustedes tampoco, pero al final pueden descubrirlo.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 13, 10 de
noviembre de 1961
Siempre
estoy comprobando las cosas cuando calculo, porque cometo muchas
equivocaciones. Una manera de comprobar es hacer las matemáticas de manera muy
minuciosa; la otra manera de comprobar es ver si los números que salen son
razonables, si describen lo que realmente sucede.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 63
La
aparente facilidad con la que hago esto es falsa: ¡juro que lo hice más de una
vez hasta que di con el resultado correcto!
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 62
Recuerden:
si se quedan atascados en un análisis matemático, ¡siempre pueden hacerlo
mediante aritmética!
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 82
Yo sabía
que uno de los grandes problemas de la geometría era trisecar un ángulo. De
modo que, ¡al diablo con todas estas cosas, seguiríamos adelante y
resolveríamos el gran problema!, ¿ve usted? Esta es una manera de aprender, sin
embargo; así se lo digo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No fue
nada brillante, es sólo que yo tenía facilidad para las matemáticas, para la
manipulación matemática, como un chico que es bueno haciendo cálculos
aritméticos mentales rápidamente. Este tipo de cosas. Es muy útil poder
hacerlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La única
cosa en que podía pensar era: esto era bueno para enseñar a alguien, pero no
era bueno por sí mismo. Todavía tengo esta sensación acerca de las matemáticas.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No puedo
apostar. Entiendo las matemáticas de las probabilidades. Creo firmemente que
los juegos son presumiblemente imparciales. Son honestos. Si son honestos, no
hay manera de apostar, porque sólo es una cuestión de cómo salen los dados, y
esto no me resulta interesante. Es sólo un accidente.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No sé por
qué la teoría de números no encuentra aplicación en física. En cambio, parece
que necesitemos las matemáticas de funciones de variables continuas, números
complejos y álgebra abstracta.
—Carta a
Robert Boeninger, mayo de 1969
No puedo
entender muy bien las matemáticas, como les he dicho, y he de tener ejemplos
físicos, pero esta es solamente la manera en que mi mente trabaja.
—Carta a
Bert y Mulaika Corben, 1948
Pensando
que yo entiendo la geometría y necesitando cortar una pieza de madera que
encaje en la diagonal de un cuadrado de 1,5 metros, intento calcular qué
longitud ha de tener. Al no ser muy experto, obtengo infinito: inútil, y
tampoco ayuda decir que puede ser cero, porque ambos son círculos. No es la
filosofía lo que buscamos, sino el comportamiento de las cosas reales. De modo
que, desesperado, lo mido directamente; ¡vaya, es de algo más de dos metros (ni
infinito ni cero)! De modo que hemos medido estas cosas para las que nuestra
teoría nos da números cercanos a lo que medimos. Estamos buscando la fórmula
que nos dé la raíz cuadrada de cincuenta.
—Carta a
Barbara Kyle, octubre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 152)
No estoy
interesado en lo que los matemáticos de hoy en día encuentran interesante.
—Carta al
Dr. John A. Wheeler, mayo de 1966
La teoría
de conjuntos se utiliza algunas veces, pero no muy a menudo, en aspectos
prácticos. Sus mayores usos y su belleza aparecen en el estudio de los
cimientos lógicos de las matemáticas.
—Carta a
Alexander Calandra, septiembre de 1965
Un
matemático puro es muy impráctico: no está interesado (de hecho, a propósito no
está interesado) en el significado de los símbolos, las letras y las ideas
matemáticos, sino que únicamente está interesado en las interconexiones lógicas
de los axiomas, mientras que el usuario de las matemáticas ha de entender la
conexión de las matemáticas con el mundo real.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
El
usuario de las matemáticas que tiene éxito es prácticamente un inventor de
nuevas maneras de obtener respuestas a situaciones concretas.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Hay
muchas maneras de resolver un problema pero, lamentablemente, también hay
maneras fijas conocidas y definidas de resolver los problemas. Lo que hemos
estado haciendo en el pasado es enseñar sólo una manera fijada de resolver
problemas aritméticos en lugar de enseñar la flexibilidad de la mente: es
decir, las diversas maneras posibles de plantear un problema, las maneras
posibles de pensar en él, y las posibles maneras de resolver el problema.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Con el
fin de usar las matemáticas hay que tener una comprensión más profunda de la
relación entre los objetos matemáticos y las cosas reales, y esta comprensión
más profunda se opone a una tendencia a intentar hacer que todos los diferentes
tipos de aplicaciones matemáticas representen la misma cosa.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Desde un
punto de vista estricto y técnico, si se supiera, la teoría de los fundamentos
de las matemáticas no se halla en un estado completamente satisfactorio e
implica algunas complicaciones muy grandes.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Podría
mencionar, quizá, por qué se dedica una cierta atención a diferentes sistemas
de bases además de la base 10. El objetivo es únicamente aumentar de nuevo la
experiencia matemática. Para dejar claro a los niños que la base 10 es un
accidente de la historia humana y que no hay nada de especial acerca del número
10.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Si
estuviera dando una charla sobre matemáticas, ya le habría contestado. Las
matemáticas buscan patrones.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
De manera
que él conocía toda su aritmética, y era muy bueno en esto, y ello supuso un
reto para mí. Yo no dejaba de practicar. Solíamos tener un pequeño concurso.
Cada vez que teníamos que calcular algo, nos apresurábamos a encontrar la
respuesta, él y yo, y yo perdía. Pasados algunos años empecé a ganar yo de vez
en cuando, quizá una vez de cada cuatro. Uno tiene que darse cuenta de los
números, ¿sabe?, y cada uno de nosotros lo hacía de manera diferente. Nos
divertíamos mucho.
—Sobre su
experiencia con el Proyecto Manhattan, «Los Álamos desde abajo», 1976
Desde
luego, tienes que darte cuenta de algo divertido en relación con un número,
como si tienes que multiplicar 174 por 140, por ejemplo. Adviertes que 173 por
141 es como la raíz cuadrada de 3, multiplicado por la raíz cuadrada de 2, que
es la raíz cuadrada de 6, que es 245. Pero tienes que darte cuenta de los
números, ¿sabe?, y cada tipo lo hacía de manera diferente; nos divertíamos
mucho.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Estaban
estos sumos sacerdotes que podían predecir Venus, y los hombres normales, que
ustedes imaginarán que decían: «¡Dios!, ¿cómo lo hacen? Esto es maravilloso, me
asusta, no puedo aprender aritmética, esto es imposible», y cosas por el
estilo. Ahora bien, si en aquella época hubiera habido un intento de pedagogía,
en otras palabras, que los sacerdotes intentaran explicar a los profanos lo que
hacían, podrían haber explicado que sólo contaban, o hacían el equivalente de
contar.
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (2.ª parte), octubre
de 1984
¡Les
mostraré cómo hacer estos cálculos, como si sacaran habichuelas de sus botes!
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (2.ª parte), octubre
de 1984
Pienso
que hemos entendido todo lo que podemos desde este punto de vista; lo que hemos
encontrado en este siglo es lo bastante diferente y lo bastante oscuro para que
el avance futuro requiera muchas matemáticas.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
No creo
en la idea de que hay unas pocas personas peculiares capaces de comprender las
matemáticas, y que el resto del mundo es normal. Las matemáticas son un
descubrimiento humano, y no es más complicado que lo que los humanos pueden
comprender.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Las
matemáticas sólo son un lenguaje.
—Notas
personales
Las
matemáticas pueden permitir puntos de partida aparentes absolutamente
diferentes.
—Notas
personales
Las
reglas del álgebra son cosas que estudian los matemáticos, ¡y los matemáticos
han intentado hallar todos los objetos que puedan encontrarse que obedezcan
dichas reglas! Originalmente, las reglas se hicieron para contar manzanas: se
mejoraron con el uso de números negativos; se mejoraron todavía más al inventar
las fracciones.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
[Sobre
los números complejos]: Es interesante que los matemáticos inventaran todas
estas matemáticas para estos números extraños sin tener nada a las que
aplicarlas directamente en física, y que después resultara ser tan fundamental
para las leyes básicas de la física usar estos números raros.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
En la
actualidad, nos hemos vuelto muy refinados. En los días iniciales, cuando las
matemáticas se desarrollaban por primera vez y se decía que un número es algo
relacionado con cuando se cuenta el número de manzanas o de personas, o algo
parecido, entonces la idea de media persona era más bien un problema. Pero hoy
en día no hay ninguna dificultad, y nadie tiene ninguna sensación moral,
incómoda o sangrienta cuando oye que en determinada región hay 3,2 personas por
kilómetro cuadrado.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Les
sorprendería cuántos números se pueden obtener jugando con pi, y con 2 y 5,
etcétera, y si no tienen nada para guiarlos excepto la respuesta, incluso
pueden hacer que esta alcance varios lugares decimales jugando con ellos de
forma adecuada. Es sorprendente lo mucho que puede acercarse uno a un número
arbitrario jugando con números bonitos como pi.
—«Electrodinámica
cuántica: nuevos interrogantes», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Ahora
bien, ustedes preguntan: ¿es esta la manera correcta de hacerlo? ¡No existe tal
cosa! No hay maneras «correctas» de hacer nada. Una manera concreta de hacerlo
puede ser correcta, pero no es la manera correcta.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 58
Al
considerar retrospectivamente el trabajo, sólo puedo sentir una especie de
arrepentimiento por la enorme cantidad de razonamiento físico y de reexpresión
matemática que termina simplemente volviendo a expresar lo que ya se conocía
previamente, aunque de una forma que es mucho más eficiente para el cálculo de
problemas específicos. ¿No habría sido mucho más fácil simplemente trabajar por
entero en el marco matemático para elaborar una expresión más eficiente?
Ciertamente, parecería que este fuera el caso, pero debe señalarse que aunque
el problema que realmente se resolvió fue sólo el de dicha reformulación, el
problema con el que nos enfrentamos originalmente fue el problema (que quizá
esté todavía por resolver) de evitar los infinitos de la teoría usual. Por lo
tanto, se buscaba una nueva teoría, no sólo una modificación de la antigua.
Aunque la búsqueda fue infructuosa, hemos de considerar la cuestión del valor
de las ideas físicas para el desarrollo de una nueva teoría.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Cuando yo
estaba en el instituto teníamos un equipo de álgebra, y yo estaba en el equipo
de álgebra. Era algo de locos: nos encontrábamos con otro instituto, y se abría
un sobre con problemas que alguien había inventado en algún lugar, y se
anunciaba: «Este problema es de 45 segundos», o quizá «dos minutos y medio», y
lo escribían en la pizarra. Tenías 15 segundos para pensar y después tenías que
trabajar como un demonio, y trazar un círculo alrededor de tu respuesta. No
importaba de qué manera conseguías la respuesta. Esto es lo que me gustaba. Yo
solía practicar, para hacer esto, y logré ser muy, muy rápido. La capacidad de
hacer cálculos algebraicos rápidamente, que después se convirtió en la
capacidad de hacer cálculos rápidamente, siempre me sirvió mucho.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Me parece
que si usted me dice 2x = 32, sé lo que significa. x siempre
representa algún número, de modo que si resulta que el número se halla ahí
arriba, como un exponente, ¿supone esto alguna diferencia? Quiero decir,
sabemos lo que son los exponentes. ¿Supone esto alguna diferencia para el
problema?
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
estuve en el MIT, leía libros sobre campos que no conocía, como la relatividad
general y cosas por el estilo, o incluso en la enciclopedia, cuando extraía
materiales del artículo. Yo parecía tener un sentido para extraer, en
electrostática, una gran cantidad de material, pero cuando se trataba del
cálculo de la capacitancia de un condensador elíptico, que era relativamente
complicado, no me preocupaba el hecho de que no lo entendiera. Yo sabía que no
era tan interesante como los teoremas generales sobre las leyes del cuadrado
inverso, y, ¿sabe usted?, yo tenía alguna manera de saber qué era importante y
qué no.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Mi padre
me explicó el número pi antes de que hubiera aprendido en la escuela los
decimales para las fracciones, y me explicó los decimales. Ve usted, yo estaba
realmente adelantado en aritmética. Lo recuerdo cuando me explicaba que pi era
un misterio grande y maravilloso. Todo era siempre espectacular: que todos los
círculos tienen la misma relación entre la distancia a su alrededor y la
distancia a su través, y que este número, este número extraño, es de una gran
importancia, y es un número maravilloso. De modo que es como si pi estuviera
escrito en letras de oro, ¿sabe?
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Las
matemáticas puras son simplemente una abstracción del mundo real, y las
matemáticas puras tienen un lenguaje preciso especial para tratar de sus temas
especiales y técnicos. Pero este lenguaje preciso no es preciso de ninguna
manera si uno trata con objetos reales del mundo, y sólo es pedante y bastante
confuso usarlo a menos que haya algunas sutilezas especiales que han de
distinguirse detenidamente.
—«Nuevas
matemáticas», preparado para el Departamento de Educación del Estado de
California, 1965
Capítulo
16
Tecnología
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Hay una
enfermedad de los ordenadores que todos los que trabajan con ordenadores
conocen bien. Es una enfermedad muy grave e interfiere completamente con el
trabajo. ¡El problema con los ordenadores es que «jugamos» con ellos!
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 127
La
respuesta adecuada ha de ser determinada mediante experimento, y la pura
especulación no tiene lugar; pero al no poder realizar experimentos no pude
evitar que mi mente vagara en el avión. De modo que me gustaría informar de mis
especulaciones puras sólo como diversión, no en el sentido de que crea que
estas cosas son necesariamente así, sino sólo por la diversión de pensar lo
emocionante que puede ser.
—Carta a
Edwin H. Land (Compañía Polaroid), mayo de 1966 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 221)
Sin
embargo, los ordenadores todavía no pueden «captar» lo que se les dice, de la
manera en que lo hace una persona. Es necesario decirles con un detalle
insoportable exactamente lo que tienen que hacer. Quizá un día dispongamos de
máquinas que puedan habérselas con descripciones aproximadas de las tareas,
pero mientras tanto hemos de ser muy remilgados en cómo les decimos a los
ordenadores que hagan las cosas.
—Feynman
Lectures on Computation, p. 3
[Sobre
los ordenadores cuánticos]: De lo que tenemos que preocuparnos realmente no es
de la energía absoluta, sino de la energía que se pierde; es decir, la energía
libre que produce caos o irregularidades. Este problema es muy parecido a lo
que alguien me dijo acerca de mi ordenador atómico. Has estimado la energía, me
dijo, pero has olvidado cuánta energía hace falta para fabricar el ordenador.
Muy bien. Digamos que esta es la mc2 de todos los
átomos. Pero cuando haya acabado de computar después de cien años, recuperaré
esta energía.
—«Ordenadores
diminutos que obedecen leyes mecánicas cuánticas», New Directions in
Physics: The Los Alamos 40th Anniversary Volume, 1987
Quiero
hablar de la posibilidad de que haya una simulación exacta, que el ordenador
haga exactamente lo mismo que la naturaleza. Si ha de demostrarse esto y si el
tipo de ordenador ya se ha explicado, entonces será necesario que todo lo que
ocurre en un volumen finito de espacio y tiempo tenga que ser exactamente
analizable con un número finito de operaciones lógicas.
—«Simular
la física mediante ordenadores», International Journal of Theoretical
Physics, mayo de 1981
El
descubrimiento de los ordenadores y el pensamiento de los ordenadores han
resultado ser muy útiles en muchas ramas del razonamiento humano. Por ejemplo,
nunca llegamos a comprender realmente lo malísima que es nuestra comprensión
del lenguaje, la teoría de la gramática y todo este tema, hasta que intentamos
hacer un trabajo de ordenador que fuera capaz de entender el lenguaje.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
[Sobre la
explosión del Challenger]: El hecho de que este peligro no
condujera a la catástrofe antes no es garantía de que no lo haga la próxima
vez, a menos que lo entendamos completamente.
—«Feynman
llama la atención a la NASA», Pasadena Star-News, 11 de junio de
1986
Un
ordenador es un empleado dedicado a archivar, de clase superior, de gran
velocidad, magnífico, elegante.
—Lección
Esalen, «Ordenadores de dentro afuera», octubre de 1984
Siempre
es mejor hacer las máquinas más pequeñas, y la pregunta es cuánto más pequeñas
es todavía posible construir máquinas según las leyes de la naturaleza, en
principio. No discutiré cuáles de estas cosas aparecerán realmente en el
futuro. Esto depende de problemas económicos y problemas sociales, y no
intentaré adivinar sobre estos aspectos.
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
La idea
del telescopio es enfocar la luz procedente de un área mayor en un área menor,
de modo que podamos ver cosas que son más débiles y tienen menos luz.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
La buena
fabricación es esencial para construir buenos aparatos para las mediciones
precisas y minuciosas que se requieren en física para descubrir las leyes de la
naturaleza.
—Carta a
Raymond Rogers, enero de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 208)
Hay una
gran cantidad de trabajo para intentar desarrollar máquinas más inteligentes,
máquinas que tengan una mejor relación con los humanos, de manera que las
entradas y salidas puedan hacerse con menos esfuerzo que la compleja
programación que es necesaria en la actualidad. Esto lleva el nombre de
inteligencia artificial, pero no me gusta dicho nombre. Quizá las máquinas no
inteligentes puedan hacerlo incluso mejor que las inteligentes.
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
Mencioné
algo acerca de la posibilidad del tiempo… de que las cosas sean afectadas no
sólo por el pasado, sino también por el futuro y, por lo tanto, que nuestras
posibilidades sean en cierto sentido «ilusionantes». Poseemos únicamente la
información procedente del pasado, e intentamos predecir el paso siguiente,
pero en realidad este depende del futuro inmediato, con el que no podemos
hacernos, o algo parecido.
—Conferencia
en el MIT, mayo de 1981
De nuevo
para divertirnos y por placer intelectual, podríamos imaginar máquinas
diminutas, de unas pocas micras de diámetro, con ruedas y cables todos
interconectados mediante conexiones metálicas y de silicio, de modo que la cosa
en su conjunto, un dispositivo muy grande, se mueva no con los movimientos
torpes de nuestras máquinas rígidas actuales, sino en la manera suave del
cuello de un cisne, que después de todo es un conjunto de pequeñas máquinas,
las células, todas interconectadas y todas controladas de una manera delicada.
¿Por qué no podemos hacer eso nosotros?
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
[Sobre la
investigación de la explosión del Challenger]: La cosa principal
que aprendí en aquella reunión fue lo ineficiente que es una investigación
pública. La mayor parte del tiempo, otras personas hacen preguntas de las que
ya conoces la respuesta (o en las que no estás interesado), y te quedas tan
confundido que apenas escuchas cuando se pasan por alto puntos importantes.
—«Feynman:
frustrado por el lento ritmo de la investigación», Pasadena Star-News,
29 de enero de 1989
No es
necesario comprender la manera en que las aves baten sus alas y en cómo están
diseñadas las plumas para construir una máquina voladora. No es necesario
comprender el sistema de palanca en las patas de un guepardo, es decir, un
animal que corre deprisa, para construir un automóvil con ruedas que vaya muy
deprisa. Por lo tanto, no es necesario imitar el comportamiento de la
naturaleza en detalle para diseñar un dispositivo que en muchos aspectos supere
las capacidades de la naturaleza.
—«Las
máquinas computadoras del futuro», Lección Conmemorativa Nishina, agosto de
1985
¿Se ha
preguntado usted alguna vez de qué está hecho? Si responde, de carne y hueso,
entonces le preguntaré de qué están hechos; usted dirá de moléculas, proteínas,
quizá incluso de DNA. ¿De qué están hechas estas moléculas? De átomos: todos
somos un montón de átomos.
—BBC,
«Horizonte: la caza del cuark», mayo de 1974
Capítulo
17
Guerra
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Hay una
responsabilidad para todos nosotros por la manera en que el mundo ha resultado,
pero no tuvimos el sentido suficiente para pensar en una manera de evitarlo.
—«900 en
Caltech y JPL declaran su apoyo a la suspensión de las armas nucleares», The
Los Angeles Times, 16 de octubre de 1982
Después,
la gente preguntaba: «¿No se siente usted culpable?». No, porque en aquel
momento es cuando pensé en la gravedad de la situación en el mundo, en las
posibilidades de hacer una bomba, en los peligros que resultarían si el otro
bando lo consiguiera y nosotros no, y me pareció que era absolutamente claro
que teníamos que hacer realmente un esfuerzo para salvar al mundo de la otra
posibilidad. Es verdad, después resultó que no avanzaban mucho, pero en aquel
entonces no había manera de saberlo, porque era posible. Demostramos que era
posible. No era imposible, por lo tanto, que ellos lo consiguieran, y si lo
hubieran hecho, esto habría sido terrible.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Por otro
lado, como una posibilidad de una gran liberación de energía, ahora se suele
decir que la ciencia produce la bomba. No es así. Es la ingeniería la que
produce la bomba. La razón para construir la bomba fue una razón militar
durante la guerra. Es cierto que hubo científicos que trabajaron en ello, pero
no trabajaban en ciencia, durante la guerra actuaban como ingenieros. Se los
sacó de los laboratorios para que hicieran esto.
—Entrevista
para Viewpoint
Un
resultado adicional de la calamidad de la guerra podría ser un antagonismo
universal hacia la física, como resultado de que la gente podría echar la culpa
a los científicos por haber hecho posible la destrucción.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
Me
gustaría tener la oportunidad de describir, en lugar del horror de las cosas
que ayudé a construir, más bien alguna de las esperanzas y valores que también
se crearon y que pueden surgir si el problema de la guerra pudiera
solucionarse.
—Notas
sobre la bomba atómica
El logro
práctico durante la guerra de la transmutación de los elementos y de la
liberación de energía subatómica ha puesto de relieve una vez más que los
descubrimientos de la ciencia no son nunca buenos o malos por sí mismos. Se
trata del uso que hagamos de los descubrimientos. La ciencia nos da poder.
Podemos utilizarlo para producir el bien o para producir el mal. Y la
liberación de energía nuclear es la liberación de un poder de lo más tremendo.
Potencialmente es de un valor extremo, o, como hemos visto, es capaz de una
destrucción sin precedentes.
—Notas de
Los Álamos
Una
discusión sobre el futuro de la energía atómica es una discusión de los
problemas a la hora de tomar decisiones.
—Notas de
Los Álamos
Debido a
que el conocimiento puede aplicarse a la guerra y la guerra es mala, no hay
razón para intentar detener la guerra suprimiendo el conocimiento. Incluso si
mantuviéramos la ciencia funcionando aquí sin que hubiera filtraciones, no
podríamos impedir su avance en otras manos. Nosotros nos quedamos sentados,
otros actúan.
—Notas de
Los Álamos
El debate
más agrio se centra en el control de la información, el desarrollo de armas
militares y la investigación de nuevos conocimientos.
—Notas de
Los Álamos
El
problema es que la ciencia confiere poder para el bien o para el mal. Nos
preocupa que pueda ser usado para el mal. La monopolización por los militares
no sorprende a ningún hombre sensato que la elección es desarrollar los fines
buenos… pero obliga a la ciencia a desarrollarse precisamente en aquellas
direcciones en las que puede hacerse más destructiva.
—Notas de
Los Álamos
Los
científicos descubrieron la energía encerrada en los átomos y soñaron en la
época de su liberación. La gran era atómica apareció de una manera matemática y
horrible. El mayor de los problemas, con toda probabilidad, es el de la guerra
y la paz.
—Notas
personales
Yo mismo
no sé si estoy a favor o en contra de los ensayos nucleares. Hay razones en
ambos lados. Produce radiactividad, y es peligrosa, y también es muy malo tener
una guerra. Pero si hay más probabilidades de tener una guerra porque se
realizan los ensayos, esto no lo sé. Si la preparación detendrá la guerra, o la
falta de preparación, no lo sé.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Todo el
equipo de diferentes investigaciones se puso en común para construir el nuevo
aparato para hacer el experimento de intentar separar los isótopos de uranio.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
La bomba
tiene un gran peligro: la guerra; cualquier nación puede desarrollar la energía
atómica y lo hará.
—Notas de
antes de Los Álamos
La
lección de la última guerra es no pensar que la gente posee atributos
adquiridos especiales simplemente porque nacieron de determinados padres, sino
intentar enseñar estos elementos «valiosos» a todos los hombres porque todos
los hombres pueden aprender, con independencia de cuál sea su raza.
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 235)
Aunque en
mi campo, en la actualidad, soy un hombre relativamente famoso, en aquella
época no era nadie que fuera famoso en absoluto. Ni siquiera tenía un título
cuando empecé a trabajar en mi materia asociada con el Proyecto Manhattan.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Toda la
ciencia se detuvo durante la guerra, excepto la poquísima que se hacía en Los
Álamos.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Todas las
cosas que sobre la bomba atómica se habían pensado en Berkeley, y la física
nuclear, y todas estas cosas, y yo no sabía mucho acerca de ello. Yo había
estado haciendo otro tipo de cosas. De modo que tuve que hacer una cantidad
enorme de trabajo.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Nunca
había viajado en avión antes; viajé en avión. ¡Me sujetaron los secretos con
una pequeña cosa con una correa, a la espalda!
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Tengo
muchísimo respeto por estos tipos militares porque nunca puedo decidir nada muy
importante en un tiempo determinado, en absoluto.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Siempre
teníamos prisa. Tengo que explicar que todo lo que hicimos, lo hicimos tan
rápidamente como fue posible.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Les conté
lo que estábamos haciendo, y todos estaban emocionados. Estábamos empeñados en
una guerra. Vemos lo que esto supone. Ellos sabían qué significaban los
números. Si salía la presión mayor, esto significaba que se liberaba más
energía, etcétera, etcétera. Sabían lo que estaban haciendo.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Estaba
sentado en un restaurante en Nueva York, por ejemplo, y contemplaba los
edificios y hasta qué distancia, ¿saben?, pensaba, cuál era el radio de
destrucción de la bomba de Hiroshima, y cosas así. Hasta qué distancia desde
allí hasta la calle 34. Todos estos edificios destruidos, etcétera. Y tenía una
sensación muy extraña. Salía a caminar y veía a gente construyendo un puente. O
bien hacían una carretera nueva, y yo pensaba: están locos, simplemente no lo
comprenden, no lo comprenden. ¿Por qué hacen cosas nuevas? ¡Es tan inútil!
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
La
actitud es que este asunto de cómo abro cajas fuertes no es algo que todo el
mundo tenga que saber, porque hace que todo sea muy inseguro, es muy peligroso
que todo el mundo sepa cómo hacerlo.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Trabajé
en el proyecto en Los Álamos durante la segunda guerra mundial. Después del
primer ensayo con éxito había una excitación tremenda. Todos celebrábamos
fiestas; todos corríamos. Me senté en la parte trasera de un jeep y
toqué los bongos Un hombre, Bob Wilson, estaba sentado y deprimido. Cuándo le
pregunté por qué, me dijo: «Hemos hecho una cosa terrible».
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
[Sobre la
bomba atómica]: Quizá, por algún milagro, los que tienen la responsabilidad de
controlar esta cosa empezarán a darse cuenta (o quizá ya se den cuenta) de su
inutilidad. En este caso, puede resultar que la bomba haya sido útil para
impedirnos el antiguo ejercicio histórico de destruirnos los unos a los otros.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
[Sobre el
proyecto de Los Álamos]: Supongamos que los científicos no hubieran ido a la
cabeza y, en cambio, hubieran dicho: «Más adelante será un problema tan grande
para la humanidad que no creemos que tengamos que hacerlo». ¡Qué vocerío se
hubiera producido si Hitler y su pandilla hubieran conseguido fabricar la bomba
y la hubieran usado para dominar el mundo!
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Es muy
fastidioso que todo el mundo te pida tu opinión, y se supone que tienes que ser
sabio de repente, y yo sé que no soy sabio de repente.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Tomé la
decisión de trabajar en el Proyecto Manhattan al principio de la guerra porque
pensé que los alemanes lo conseguirían. No sé si esta fue la decisión correcta.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Desde un
punto de vista científico, el Proyecto Manhattan no era lo que de ordinario yo
hubiera deseado hacer; era más ingeniería que ciencia. Fue muy emocionante
conocer a todos los grandes hombres y a los personajes inteligentes acerca de
los cuales uno lee. Es una respuesta similar a la que tengo en relación con la
comisión. No hubiera querido participar en la comisión aparte del sentimiento
del deber, pero una vez que decidí que no había otra opción y que tenía que
hacerlo, entonces tuve que trabajar duro. Pero si se me hubiera dado media
oportunidad, lo hubiera dejado. Es apasionante, una vez estás atrapado en ello.
Es como preguntarle a alguien que casi ha tenido un accidente de automóvil si
es algo excitante. Es de lo más divertido ir tocando el claxon mientras se
intenta conducir entre los coches, ¿no es verdad? Sólo que preferiría no haber
tenido que hacerlo.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
[En
relación con su oposición al desarme nuclear bilateral]: [Reagan es uno de los]
expertos, especialmente en el gobierno, que no sabe lo que están haciendo.
—Citado
en Star-News, 16 de octubre de 1982
El terror
y el peligro de la bomba atómica se han contado repetidas veces.
—Notas
personales
La bomba
atómica es esencialmente sólo una bomba muy grande, mil veces más energética
que la mayor bomba revientamanzanas.
—Notas
personales
Muy
pronto, una nación podrá declarar la sentencia de muerte a la mitad de la
población de cualquier otra nación y en el mismo día llevar a cabo la
ejecución.
—Notas
personales
Una leve
esperanza de que pueda ser una bendición en un disfraz horrible al llevar el
idealismo tibio hacia la cooperación entre la gente a una realidad nacida de la
necesidad.
—Notas
personales
Siempre
ha sido evidente que la cooperación era muy deseable.
—Notas
personales
La leve
esperanza de que el horror de la bomba atómica pueda finalmente convencer a la
humanidad de que la división es una locura.
—Notas
personales
[Sobre el
proyecto de Los Álamos]: Lo que me ocurrió (lo que les ocurrió al resto de
nosotros) es que empezamos por una buena razón, y después se trabaja muy duro
para conseguir algo, y es un placer, una excitación. Y dejas de pensar, ¿sabe?;
sencillamente, dejas de hacerlo.
—«La
leyenda de Feynman», The Los Angeles Times, 17 de febrero de 1988
Este
mismo asunto con la bomba y este pesimismo estuvo conmigo durante varios años
y, hacia 1950, yo todavía era pesimista acerca del mundo y estaba completamente
seguro de que estaba en lo cierto, que nadie llegaba a ninguna parte y de que
todos dábamos vueltas en círculos y que íbamos a tener problemas. Entonces,
cuando tuviéramos problemas con Rusia, etcétera, nos bombardearíamos unos a
otros, y el hemisferio Norte quedaría muy malparado.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre la
bomba nuclear]: Hasta donde yo sé (quizá otras personas no están de acuerdo),
en mi experiencia no se produjo una dificultad seria porque la información se
mantenía como un secreto que era esencial para una comprensión más o menos
fundamental, o se mantenía secreta demasiado tiempo. Había cosas importantes de
las que se informaba gradualmente… pero a su debido tiempo, por así decirlo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Los
científicos somos listos, demasiado listos, ¿esto no le satisface? ¿Es que diez
kilómetros cuadrados en una bomba no basta? Los hombres siguen pensando. ¡Sólo
díganos lo grande que la quiere!
—Notas
personales
Y esta es
una cosa que aprendí: que si tienes alguna razón para hacer algo que es muy
fuerte y empiezas a trabajar en ello, tienes que mirar a tu alrededor de vez en
cuando y enterarte de si los motivos originales siguen siendo correctos.
—Entrevista
en Future for Science
Capítulo
18
Challenger
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Haría
falta como mínimo una citación del Congreso para que yo volviera a Washington.
—Carta a
David Acheson, 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track,
p. 405)
Cuando se
usa un modelo matemático, debe prestarse una minuciosa atención a las
incertidumbres del modelo.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
[Sobre la
Comisión Rogers]:[21] Me
siento como un toro en una cristalería. Lo mejor que se puede hacer es poner al
toro a trabajar con el arado. Una metáfora mejor sería un buey en una
cristalería, porque el cristal es el toro, desde luego.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 402)
Si de
esta manera el gobierno no los apoya, que así sea.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
La NASA
les debe a los ciudadanos, a los que les pide apoyo, ser franca, honesta e
informativa, de manera que dichos ciudadanos puedan tomar las decisiones más
sensatas para el uso de sus recursos limitados.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
[Sobre la
Comisión Rogers]: Me preocupa un poco que experimente un sentido del deber.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
[Sobre la
Comisión Rogers]: Antes, durante la discusión, ha habido varios comentarios
solícitos acerca de cómo nosotros, como individuos o, mejor, en pequeños grupos
(llamados subcomités), podemos ir adonde queramos para recabar información.
Intento proponer que haré esto (y algunos físicos me dicen que les gustaría ir
conmigo), y dispongo mis cosas de manera que pueda trabajar de forma intensiva
durante un rato. No parece que me den un encargo, y la reunión termina
prácticamente mientras estoy hablando, con la observación del vicepresidente
(Armstrong) de que no hagamos un trabajo detallado.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 399)
El
domingo voy con Graham y su familia a ver el Museo del Aire y del Espacio, que
tanto le gustó a Carl; tenemos una hora antes de la inauguración oficial, y no
hay público. Influencia; después de todo, es el director en funciones de la
NASA.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
[Sobre la
indulgencia de Rogers a la hora de fraternizar con la prensa]: Me gustó su
reacción, pero ahora, mientras escribo esto, no lo tengo tan claro. Fue muy
fácil después de que hablara explícitamente sobre la importancia de que no
hubiera filtraciones, etc., en las reuniones anteriores. ¿Me está tendiendo una
trampa? (Ya lo ves, querida: la paranoia de Washington se apodera de mí.) Si es
así, cuando quiera detenerme o desacreditarme me puede acusar de filtrar algo
importante. Pienso que es posible que haya cosas en esto que alguien intente
evitar que yo descubra, y que pueda intentar desacreditarme si me acerco
demasiado a ellas.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
[Sobre
Rogers]: Probablemente soy un grano en su culo.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
[Sobre la
Comisión Rogers]: A este paso nunca llegaremos a acercarnos lo bastante al
asunto para descubrir qué es lo que ocurrió.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
[Sobre la
Comisión Rogers]: Estoy determinado a hacer el trabajo de descubrir lo que
ocurrió… caiga quien caiga.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
[Sobre la
Comisión Rogers]: Creo que me dejarán hacerlo, abrumado por datos y detalles,
con la esperanza de que me halle ocupado, enterrado con toda la atención a los
detalles técnicos, de modo que tengan tiempo de ablandar a testigos
especialmente peligrosos, etc. Pero no funcionará porque: 1) yo intercambio y
comprendo la información técnica mucho más rápidamente de lo que imaginan, y 2)
ya huelo algunas ratas que no olvidaré porque me encanta el olor de las ratas.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 402)
La
gestión oficial, en cambio, afirma que cree que la probabilidad de fallo es mil
veces menor. Una razón de ello puede ser un intento de garantizar al gobierno
la perfección y el éxito de la NASA con el fin de asegurarse el suministro de
fondos. La otra puede ser que creyeran sinceramente que era verdad, lo que
demostraría una casi increíble falta de comunicación entre ellos y sus
ingenieros operativos.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Parece
que hay enormes diferencias de opinión acerca de la probabilidad de fallos con
pérdida del vehículo y de vidas humanas. Las estimaciones van desde
aproximadamente 1 de cada 100 hasta 1 de cada 100 000. Las cifras más altas
proceden de los ingenieros operativos, y las cifras muy bajas de la dirección.
¿Cuáles son las causas y consecuencias de esta falta de concordancia? Puesto
que 1 parte en 100 000 significa que se podría propulsar una lanzadera cada día
durante trescientos años y esperar perder sólo una, sería adecuado que
planteáramos la siguiente pregunta: «¿Cuál es la causa de la fantástica fe de
la dirección en la maquinaria?».
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
El
argumento de que con el mismo riesgo hubo lanzamientos anteriores sin fallos se
suele aceptar como un argumento para la seguridad de aceptarlo de nuevo. Debido
a ello, se aceptan una y otra vez puntos débiles, en ocasiones sin un intento
lo bastante serio para remediarlos, o de demorar un vuelo debido a su presencia
continuada.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Parece
que, cualquiera que sea la finalidad, ya sea para el consumo interno o externo,
la dirección de la NASA exagera la fiabilidad de su producto, hasta llegar a la
fantasía.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Las
juntas tóricas de los cohetes aceleradores sólidos no estaban diseñadas para
que se deterioraran. El deterioro era una clave de que algo estaba equivocado.
El deterioro no era algo a partir de lo cual se pudiera inferir seguridad.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Un
aterrizaje totalmente automático probablemente no es tan seguro como un
aterrizaje controlado por un piloto.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Encontramos
que la actitud ante los fallos y la fiabilidad del sistema no es tan buena como
lo es para el sistema informático. Por ejemplo, se encontraron dificultades con
determinados sensores de temperatura que a veces fallaban. Pero 18 meses más
tarde, todavía se usaban los mismos sensores, que a veces todavía fallaban,
hasta que se tuvo que cancelar un lanzamiento porque dos de ellos fallaron al
mismo tiempo.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
La acción
de los reactores es comprobada por sensores y, si no consiguen encenderse, los
ordenadores eligen encender otro reactor. Pero no están diseñados para fallar,
y el problema debería resolverse.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Si hay
que mantener un programa razonable de lanzamientos, a menudo la actividad de
ingeniería no puede hacerse con la rapidez suficiente para estar a la altura de
las expectativas de criterios de certificación originalmente conservadores
diseñados para garantizar un vehículo muy seguro. En estas situaciones, de
manera sutil y a menudo con criterios en apariencia lógicos, se alteran los
criterios de manera que todavía puedan certificarse los vuelos a tiempo. Por lo
tanto, vuelan en una condición relativamente insegura, con una probabilidad de
fallos del orden de un centésimo.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
Hagamos
recomendaciones para asegurar que los funcionarios de la NASA traten con un
mundo de realidad a la hora de entender lo suficientemente bien las
imperfecciones y los puntos débiles tecnológicos para que intenten eliminarlos
activamente.
—Informe
de la Comisión Presidencial sobre el accidente de la lanzadera espacial Challenger,
volumen 2: apéndice F, junio de 1986
También
hemos encontrado que los criterios de certificación usados en las Revisiones de
Disposición de Vuelo suelen desarrollar un rigor que se reduce gradualmente. El
argumento de que con el mismo riesgo se voló antes sin averías se suele aceptar
como un argumento para la seguridad de aceptarlo de nuevo. Debido a ello, se
aceptan puntos débiles evidentes una y otra vez, a veces sin un intento lo
suficientemente serio para remediarlos, o de demorar un vuelo debido a su
presencia continuada.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
De un
total de casi 2900 vuelos, 121 fallaron (1 de cada 25). Sin embargo, esto
incluye lo que podrían llamarse errores iniciales, cohetes que se lanzaban por
primera vez y en los que se descubren y se resuelven errores de diseño. Una
cifra más razonable para los cohetes veteranos sería de 1 de cada 50. Con un
cuidado especial en la selección de las partes y en la inspección, podría
conseguirse una cifra inferior a 1 de cada 100, pero probablemente no se pueda
conseguir 1 de cada 1000 con la tecnología de hoy en día. Los funcionarios de
la NASA dicen que la cifra es muy inferior.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
En
realidad, experimentos previos de la NASA han demostrado, en ocasiones,
precisamente estas dificultades, casi accidentes y accidentes, todos los cuales
daban avisos de que la probabilidad de fallos en el vuelo no era tan pequeña.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
¿Por qué
encontramos una disparidad tan enorme entre la estima de la dirección y el
juicio de los ingenieros? Parece que, cualquiera que sea la finalidad, ya sea
para el consumo interno o externo, la dirección de la NASA exagera la
fiabilidad de su producto, hasta llegar a la fantasía.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
El hecho
de que este peligro no llevara a una catástrofe antes no es garantía de que no
lo haga la próxima vez. A menos que se entienda completamente. Cuando se juega
a la ruleta rusa, el hecho de que el primer disparo no sea efectivo no es
ningún consuelo para el siguiente.
—Pasadena
Star-News, opinión, 18 de junio de 1986
Le he
comentado a Rogers que tengo estos parientes con conexiones en la prensa, y que
si es correcto visitarlos. Es muy amable y me ha dicho: «Desde luego».
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 401)
No estoy
interesado en mi comodidad personal, sino en el bienestar del país.
—Correspondencia
con Rogers («El Sr. Feynman va a Washington», 1986)
Capítulo
19
Política
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Todos
sabemos que en Washington no saben lo que hacen. No es que sean necios; es
simplemente que nadie sabe cómo manejar muchos de los problemas. Muchos
expertos han estudiado estos temas. Pero saben mucho menos de lo que quieren
admitir. Si alguien se presentara a las elecciones diciendo que no tiene
respuestas, nadie le prestaría atención. Todos queremos una respuesta. Pero
algún día, quizá, todos acabarán por darse cuenta de que los expertos no lo
saben casi todo.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Si puede
controlarse en reacciones termonucleares, entonces resulta que la energía que
puede obtenerse a partir de un litro de agua por segundo es igual a toda la
energía eléctrica generada en los Estados Unidos. Con un grifo que suministre
60 litros de agua por minuto, tenemos el combustible para proveer toda la
energía que se usa en la actualidad en los Estados Unidos. Por lo tanto, les
compete a los físicos descubrir cómo liberarnos de la necesidad de tener
energía. Y puede hacerse, en la práctica.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 4, 6 de octubre
de 1961
[Sobre la
negatividad del electrón]: Es la escala lo que quiero medir, y utilizo el
«menos» debido a Benjamin Franklin, que decidió llamar «menos» al electrón. ¿De
acuerdo? De modo que estamos atascados con esto desde 1776. Y hay muchas otras
cosas con las que estamos atascados desde 1776. Y para algunas, ellos no están
tan preocupados como yo lo estoy.
—«Electrodinámica
cuántica: nuevos interrogantes», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
La
ciencia es un esfuerzo humano internacional, y no habría «ciencia americana» si
no fuera por el desarrollo científico en el resto del mundo.
—Carta a
Stuart Zimmer, febrero de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 344)
En la
mente de la gente hay una actitud según la cual han de tener una respuesta, y
que un hombre que da una respuesta es mejor que un hombre que no da una
respuesta, cuando el hecho real del asunto es, en la mayoría de casos,
exactamente al revés. Y el resultado de ello es que el político ha de dar una
respuesta. Y el resultado de ello es que nunca se pueden mantener las promesas
electorales. Es un hecho mecánico, es imposible. El resultado de ello es que
nadie se cree las promesas electorales. Y el resultado de ello es un desprecio
general de los políticos, una falta general de respeto para las personas que
intentan resolver problemas.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Decidieron
hacer algo absolutamente ilegal, que era censurar el correo de personas dentro
de los Estados Unidos, en los Estados Unidos continentales, cosa que no tienen
derecho a hacer. De manera que tuvo que establecerse de manera muy delicada,
como una cosa voluntaria. Todos accedimos a no cerrar los sobres en los que
íbamos a enviar nuestras cartas. Aceptamos, estaría bien, que abrieran las
cartas que nos llegaran; esto fue aceptado voluntariamente por nosotros.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Para un
resumen rápido, no veo nada malo en la energía nuclear, excepto cuestiones de
la posibilidad de explosiones, sabotaje, robo de combustible para fabricar
bombas, fugas de radiactividad por parte de los bastones agotados almacenados,
etc. Pero todas estas son cuestiones técnicas o ingenieriles, sobre las cuales
podemos hacer muchas cosas.
—Carta al
estudiante Mark Minguillón, abril de 1976 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, pp. 304-305)
La
industria de la televisión puede estar orgullosa de ser una parte de la
tradición de libertad de expresión de este país.
—Carta a
Bill Whitley (KNXT), mayo de 1959 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 101)
El
gobierno de los Estados Unidos no es muy bueno, pero, con la posible excepción
del gobierno de Inglaterra, es el más grande de los gobiernos que hay en la
Tierra en la actualidad, es el más satisfactorio, el más moderno, pero no es
muy bueno.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
No pienso
que el problema sea entre socialismo y capitalismo, sino más bien entre la
supresión de ideas y la libertad de ideas. Si hay libertad de ideas y el
socialismo es mejor que el comunismo, se abrirá camino. Y será mejor para
todos. Y si el capitalismo es mejor que el socialismo, se abrirá camino.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Según la
Constitución, se supone que tiene que haber votos. No se supone que sea
determinable automáticamente antes de tiempo en cada uno de los temas qué está
bien y qué está mal. De otro modo no habría que preocuparse para inventar el
Senado para tener los votos. Mientras se tengan los votos, entonces la
finalidad de los votos es intentar hacerse a la idea de cuál es el camino a
seguir.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Hay un
sistema de leyes, de jurados y de jueces. Y aunque, desde luego, hay muchos
fallos y defectos, y hemos de continuar trabajando en ellos, tengo una gran
admiración por ello.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
La
educación universal es probablemente una cosa buena, pero puedes enseñar lo
bueno, así como lo malo: puedes enseñar la falsedad tanto como la verdad. La
comunicación entre naciones tal como se produce a través de un desarrollo
técnico de la ciencia debería, ciertamente, mejorar las relaciones entre
naciones. Bueno, depende de lo que se comunique. Puedes comunicar la verdad o
puedes comunicar mentiras. Puedes comunicar amenazas o amabilidad.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Mi teoría
es que la pérdida de interés común (entre los ingenieros y científicos por un
lado y la dirección por el otro) es la causa del deterioro de la cooperación.
—«El Sr.
Feynman va a Washington», 1987
Espero
permanecer lejos del Comité Presidencial de Maestros Fontaneros tanto como sea
posible, y espero que usted no me reclute.
—Carta al
congresista Barber B. Conable Jr., noviembre de 1965
Escribe
usted que los verdaderos americanos tienen un corazón grande y generoso, que no
hace más que demostrar el corazón grande y generoso que usted tiene. Porque ha
de saber usted que una gran nación, al menos una en la que florezcan las ideas
británicas de libertad, es muy compleja, y uno junto a otro están los grandes y
los mezquinos, los generosos y los egoístas, de la misma manera que residen uno
junto a otro en cada hombre.
—Carta al
reverendo John Alex y a la señora Marjorie Howard, diciembre de 1965 (Perfectly
Reasonable Deviations from the Beaten Track, p. 184)
Ningún
gobierno tiene el derecho a decidir sobre la verdad de los principios
científicos, ni de prescribir de ninguna manera el carácter de las cuestiones
investigadas. Tampoco puede determinar un gobierno el valor estético de las
creaciones artísticas, ni limitar las formas de expresión literaria o
artística. Ni debe pronunciarse sobre la validez de las doctrinas económicas,
históricas, religiosas o filosóficas. En cambio, tiene un deber para con sus
ciudadanos de mantener la libertad, de permitir a dichos ciudadanos que
contribuyan a fomentar la aventura y el desarrollo de la raza humana.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
En
aquella época decidí, creo, que la cosa moralmente correcta que había que hacer
era protegernos; sentía que había un gran mal por todas partes, y que este mal
no haría más que crecer si tuviera más poder técnico. La única manera que yo
conocía de evitarlo era llegar allí antes, de modo que pudiéramos impedir que
lo hiciera, o derrotarlo.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
El Sr.
Hollingsworth tiene valor al llamarme especialista de la CEA. ¿Están todos los
científicos del país trabajando para la Comisión de la Energía Atómica?
—Carta a
Lewis L. Strauss, 6 de julio de 1956
[Sobre la
Comisión Rogers]: Tengo una única cualificación: soy completamente libre y no
hay palancas que se puedan usar para influir sobre mí, y soy razonablemente
sincero y honesto. Aquí hay implicadas fuerzas y consecuencias políticas
enormemente poderosas. Pero aunque la gente me lo ha explicado desde diferentes
puntos de vista los ignoro todos, y actúo con un propósito aparentemente
ingenuo y decidido para un único fin: primero, por qué, físicamente, la
lanzadera falló, dejando para después la pregunta de por qué los humanos
tomaron, aparentemente, malas decisiones cuando las tomaron.
—Carta a
Gweneth y Michelle Feynman, 12 de febrero de 1986 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 398)
[Después
de una reunión de las Naciones Unidas sobre energía atómica]: Desde entonces he
tenido una idea mucho mejor de cómo funciona el gobierno, y de cuál es el
maldito problema al respecto. Quiero decir, que aquellas cosas que es vital
decidir se deciden demasiado fácilmente. Quiero decir, es magnífico que una
persona pueda decidir tan fácilmente. ¿Puede decidir un dado rápidamente? Es
sólo que… es malo. Era algo muy serio.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Hay una
gran cantidad de decisiones ligeras de importancia histórica.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
[Sobre
los trabajadores de una empresa]: Tienen un conflicto, y tensiones, y por lo
general, o bien ceden completamente, o bien se produce otra tensión. Si se
implican al 100 por 100 en el trabajo de la empresa, entonces se produce otro
problema. Siempre tienen a otro tipo por encima de ellos, el jefe, que es más
tonto técnicamente que ellos, y que toma las decisiones sobre lo que tienen que
hacer, y de si lo que hacen vale la pena.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
cuestión real del gobierno frente a la empresa privada se argumenta sobre una
base demasiado filosófica y abstracta. Teóricamente, la planificación puede ser
buena. Pero nadie ha descubierto nunca la causa de la estupidez del gobierno; y
hasta que lo hagan (y encuentren la cura), todos los planes ideales acabarán en
arenas movedizas.
—What
Do You Care What Other People Think?, pp. 90-91
Así que,
de manera muy delicada, entre todos aquellos tipos científicos de talante
liberal que aceptaron dicha proposición, finalmente tuvimos la censura
instalada.
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
La otra
cosa que pone de los nervios a un hombre científico en el mundo de hoy son los
métodos de elegir a los líderes… en cualquier nación. Hoy, por ejemplo, en los
Estados Unidos, los dos partidos políticos han decidido emplear hombres de
relaciones públicas, es decir, publicitarios, que están adiestrados en los
métodos necesarios de decir la verdad y mentir con el fin de desarrollar un
producto. Esta no era la idea original. Se supone que deben discutir
situaciones y no simplemente inventarse eslóganes. Sin embargo es cierto, si
consideramos la historia, que la elección de líderes políticos en los Estados
Unidos se ha basado en muchas ocasiones diferentes en eslóganes.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Capítulo
20
Duda e incertidumbre
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Pero yo
no tengo que conocer una respuesta. No me asusta no saber cosas, encontrarme
perdido en un universo misterioso sin ningún propósito, que es como realmente
es, mientras yo pueda decirlo. No me asusta.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
[La duda]
no es una idea nueva; esta es la idea de la época de la razón. Esta es la
filosofía que guio a los hombres que hicieron la democracia bajo la cual
vivimos. La idea de que nadie sabía realmente cómo hacer funcionar un gobierno
llevó a la idea de que teníamos que preparar un sistema mediante el cual se
pudieran desarrollar nuevas ideas, probarlas, desecharlas, aportar nuevas
ideas; un sistema de prueba y error. Este método fue un resultado del hecho de
que la ciencia ya se estaba mostrando como una aventura de éxito a finales del
siglo XVIII. Incluso entonces, las gentes socialmente orientadas tenían claro
que la abertura de nuevas posibilidades era una oportunidad, y que la duda y la
discusión eran esenciales para avanzar hacia lo desconocido.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
Puedo
vivir con la duda, y la incertidumbre, y no sabiendo. Pienso que es mucho más
interesante vivir no sabiendo algo que tener respuestas que podrían ser
equivocadas. Tengo respuestas aproximadas, y creencias posibles, y diferentes
grados de certidumbre acerca de cosas diferentes, pero no estoy absolutamente
seguro de nada.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Los
ideales americanos de libertad son los mismos que los ideales de desarrollo
científico. El desarrollo último de las potencialidades de la humanidad
requiere un margen de error.
—Notas
para la charla «La ciencia en América»
Ahora
bien, los científicos estamos acostumbrados a esto, y damos por sentado que es
perfectamente consistente no estar seguro, que es posible vivir y no saber.
Pero no sé si alguien se da cuenta de que esto es cierto. Nuestra libertad para
dudar nació de una lucha contra la autoridad en los primeros días de la
ciencia. Fue una lucha muy profunda y fuerte: permitidnos cuestionar (dudar),
no estar seguros. Creo que es importante que no olvidemos esta lucha y así
perdamos quizá lo que hemos ganado.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
Este
asunto de no entender es uno muy serio que tenemos entre los científicos y el
público. Y quiero trabajar con ustedes porque quiero decirles algo: los
estudiantes tampoco lo entienden, y ello se debe a que el profesor tampoco lo
comprende, lo que no es un chiste, sino algo muy interesante.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
La gente
que oye que todo lo que voy a hacer es dibujar un par de flechas en una pizarra
para calcular la probabilidad de que algo ocurra… dicen: este tipo no sabe de
física. Pero este es el tipo que sabe que esto es lo que tenéis que hacer y
admite, por lo tanto, que no sabe por qué hace lo que hace. Y podéis tener la
confianza que cuando digo que no sé lo que hago, probablemente nadie más lo
sabe, tampoco.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Todo ha
de comprobarse muy minuciosamente. De otro modo os convertís en una de estas
personas que se creen todo tipo de cosas estrafalarias y no comprenden el mundo
en el que están. Nadie comprende el mundo en el que vive, pero algunas personas
están mejor preparadas para comprenderlo que otras.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Es en la
admisión de la ignorancia y en la admisión de la incertidumbre donde existe una
esperanza para el movimiento continuo de los seres humanos en alguna dirección
que no se vea confinada, permanentemente bloqueada, como ha ocurrido tantas
veces antes en diversos períodos de la historia del hombre.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Habría
sido acientífico no adivinar.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
¿Significa
esto que la física, una ciencia de gran exactitud, se ha visto reducida a
calcular únicamente la probabilidad de un acontecimiento, y a no predecir
exactamente lo que ocurrirá? Sí.
—QED:
The Strange Theory of Light and Matter, p. 19
Pienso
que es mucho más interesante vivir sin saber que tener respuestas que pueden
ser equivocadas. Tengo respuestas aproximadas y creencias posibles y diferentes
grados de incertidumbre sobre cosas diferentes, pero no estoy absolutamente
seguro de nada y hay muchas cosas de las que no sé nada, como si tiene algún
significado preguntar por qué estamos aquí. No tengo por qué saber una
respuesta. No me asusta no saber cosas, sino estar perdido en un universo
misterioso sin propósito alguno, que es la manera en que realmente es, hasta
donde puedo decir.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
Pienso
que cuando sabemos que en realidad vivimos en la incertidumbre, entonces
deberíamos admitirlo; tiene un gran valor darse cuenta de que no sabemos las
respuestas a diferentes preguntas. Esta actitud mental (esta actitud de
incertidumbre) es vital para el científico, y es dicha actitud mental la que el
estudiante debe adquirir primero. Se convierte en un hábito de pensamiento. Una
vez adquirido, uno ya no puede retractarse de él nunca más.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
He
aprendido a vivir sin saber. No tengo que estar seguro de haber tenido éxito,
como dije antes a propósito de la ciencia, pienso que mi vida es más completa
porque me doy cuenta de que no sé lo que estoy haciendo. ¡Me encanta la
amplitud del mundo!
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
[Sobre la
«ciencia de máquina de escribir»]: Algún intelectual se sienta ante la máquina
de escribir y lo escribe todo como si la información se conociera realmente. El
intelectual nunca dice: «Esto no lo sé» o «No estoy realmente seguro». Si lo
hiciera, no podría vender sus artículos porque aparecería algún otro y diría
que tiene todas las respuestas.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Todo el
conocimiento científico es incierto. Esta experiencia con la duda y la
incertidumbre es importante. Creo que es de un valor muy grande, y un valor que
se extiende más allá de las ciencias. Creo que para resolver cualquier problema
que nunca se ha resuelto antes, has de dejar entreabierta la puerta a lo
desconocido. Has de permitir la posibilidad de que no lo hayas captado
correctamente. De otro modo, si ya te has decidido, puede que no lo resuelvas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
De modo
que lo que hoy denominamos «saber científico» es un cuerpo de afirmaciones en
un grado variado de certeza. Algunos de ellos son de lo más inseguros; algunos
son casi seguros; pero ninguno es absolutamente cierto.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
No es
posible predecir exactamente lo que ocurrirá en ninguna circunstancia.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 2, 29 de
septiembre de 1961
Lo que no
puedes afrontar es no saber lo que alguien está tramando. Es duro, no saber.
Pero cualquier cosa real, simplemente te sientas aquí, la tomas por la
realidad, y ves lo que haces dadas las circunstancias.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No hay
daño alguno en ser inseguro. Es mejor decir algo y no estar seguro que no decir
nada en absoluto.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Es de la
mayor importancia, con el fin de hacer avances, que reconozcamos esta
ignorancia y esta duda. Debido a que tenemos la duda, entonces proponemos mirar
en nuevas direcciones en busca de nuevas ideas.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Si no
fuéramos capaces o no deseáramos mirar en ninguna dirección nueva, si no
tuviéramos una duda ni reconociéramos la ignorancia, entonces no obtendríamos
ninguna idea nueva.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Lo que en
la actualidad llamamos «conocimiento científico» es un conjunto de
declaraciones de grados variados de certidumbre.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Siento
una responsabilidad como científico que conoce el gran valor de una filosofía
satisfactoria de la ignorancia, y el progreso que dicha filosofía ha hecho
posible, progreso que es fruto de la libertad de pensamiento. Siento una
responsabilidad de proclamar el valor de esta libertad y de que no hay que
temer enseñar dicha duda, sino que hay que darle la bienvenida como la
posibilidad de un nuevo potencial para los seres humanos.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Quiero
sostener aquí que en la admisión de ignorancia y en la admisión de
incertidumbre hay esperanza para el movimiento continuo de los seres humanos en
alguna dirección que no queda confinada, permanentemente bloqueada como ha
ocurrido tantas veces antes en diversos períodos de la historia del hombre.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
La única
manera en que cometeremos un error es que en la impetuosa juventud de la
humanidad decidamos que conocemos la respuesta.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Toda mi
vida me he sentido inspirado por Galileo y por su lucha con la Iglesia, su
lucha por una libertad para dudar, y la lucha que tuvo lugar con otras personas
conectadas con Galileo.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Una
manera de considerar la incertidumbre en el mundo es suponer que estas cosas
están ahí pero que sólo las vemos de manera aproximada. Hemos de
desembarazarnos de esta idea: ¡no funciona!
—Lección
Esalen, «Visión de la realidad desde la mecánica cuántica» (1.ª parte), octubre
de 1984
Lo que es
insólito acerca de los científicos es que mientras hacen lo que sea que estén
haciendo, no están tan seguros de sí mismos como otros suelen estar. Pueden
vivir con una duda constante, pensar que «quizá sea así» y actuar en
consecuencia, sabiendo todo el tiempo que sólo es «quizá».
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Creo que
un científico que considera problemas no científicos es tan tonto como
cualquier hijo de vecino, y cuando habla de un asunto no científico parecerá
tan ingenuo como cualquiera que sea inexperto en la materia.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
Cuando
hablamos entre nosotros a estos niveles elevados y complejos, pensamos que
estamos hablando muy bien, que estamos comunicando, pero lo que hacemos
realmente es tener en marcha una especie de plan de gran traducción, que
traduce lo que este tipo dice a nuestras imágenes, que son muy diferentes.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
La duda y
el escepticismo no causan daño, porque es mediante ellos que se producen nuevos
descubrimientos.
—Carta a
Armando García, diciembre de 1985 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 396)
En
física, la verdad rara vez es perfectamente clara, y este es ciertamente y de
manera universal el caso en los asuntos humanos. De ahí que lo que no esté
rodeado de incertidumbre no puede ser la verdad.
—Carta al
editor de California Tech, febrero de 1976
Ustedes
pueden pensar que sería posible inventar un sistema metafísico para la religión
que enuncie las cosas de tal manera que la ciencia no se halle nunca en
desacuerdo. Pero no creo que sea posible tomar una ciencia atrevida y en
continua expansión que penetre en lo desconocido, y dar respuesta a preguntas
hechas antes de tiempo, y no esperar que, más pronto o más tarde, con
independencia de lo que se haga, se encuentre que algunas de las respuestas de
este tipo son erróneas.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963 (The
Meaning of It All, pp. 46-47)
La
ciencia es la creencia en la ignorancia de los expertos.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Cuando se
piensa en algo que no se entiende, se tiene una sensación terrible e incómoda
llamada confusión. Es un asunto muy difícil y triste. De modo que la mayor
parte del tiempo te sientes bastante infeliz, realmente, con esta confusión. No
puedes penetrar en esta cosa. Ahora bien, esta confusión es porque todos somos
una especie de simios que son algo estúpidos, intentando descubrir de qué
manera pueden unir los palos para alcanzar el plátano, y no acabamos de poder
hacerlo, la idea. Y yo tengo esta sensación continuamente, que soy un simio que
intento juntar los dos palos. De modo que siempre me siento estúpido. Sin
embargo, de vez en cuando los dos palos se me juntan y alcanzo el plátano.
—Entrevista
en la televisión sueca a los ganadores del premio Nobel, 1965
Para
hacer progreso en la comprensión, hemos de ser modestos y reconocer que no lo
sabemos. Nada es seguro ni se demuestra más allá de toda duda. Uno investiga
por curiosidad, porque es desconocido, no porque uno sepa la respuesta. Y a
medida que desarrollas más información en las ciencias, no es que descubras la
verdad, sino que descubres que esto o aquello es más o menos probable.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
El hecho
de que no estés seguro significa que es posible que algún día se descubra que
hay otro camino.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Hemos de
dejar margen para la duda, absolutamente, o no habrá progreso ni habrá
conocimiento. No hay conocimiento si no se puede plantear una pregunta. Y una
pregunta requiere duda. La gente busca certidumbre. Pero no hay certidumbre. La
gente está aterrorizada: ¿cómo puedes vivir y no saber? No es extraño, en
absoluto. Uno sólo piensa que sabe, por cierto. Y la mayoría de nuestras
acciones están basadas en conocimiento incompleto, y realmente no se sabe de
qué va todo, o cuál es el propósito del mundo, o sabe muchas otras cosas. Es
posible vivir y no saber.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Capítulo
21
Educación y enseñanza
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
No creo
que realmente pudiera prescindir de enseñar. La razón es que tengo que hacer
algo, de manera que cuando no tengo ideas y no llego a ninguna parte, pueda
decirme a mí mismo: «Al menos vivo; al menos hago algo; hago alguna
contribución»; sólo es psicológico.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 165
Aprenderás
infinitamente mejor, más fácilmente y de manera más completa seleccionando un
problema para ti con el que encuentres interesante entretenerte con algún tipo
de cosa que oíste y que no comprendes, o que quieres analizar más
profundamente, o con el que quieres hacer algún tipo de truco; esta es la mejor
manera de aprender algo.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 15
Al
enseñar ciencia les estás contando a mentes nuevas el mundo más maravilloso en
el que viven, estás transmitiendo las mayores ideas que el hombre haya
contemplado: el espacio insondable, los giros infinitos de los átomos, la red
de interacciones de toda la vida, y de la vida con lo inanimado. Y este vasto
mar de conocimiento está rodeado por todas partes por áreas de ignorancia mucho
más vastas, que no son cosas que hay que temer, sino retos de los que hay que
aprender.
—Notas
para la charla «La ciencia en América»
En
realidad, a la larga es imposible hacerlo todo de memoria. Esto no significa
que no haya que hacer nada de memoria (cuanto más recuerdes, en un cierto
sentido, mejor), pero tienes que poder recrear cualquier cosa que hayas
olvidado.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 41
Por
cierto, esta es la manera en que empiezas en cualquier problema complicado o
desconocido: primero te haces una idea aproximada; después, cuando lo
comprendes mejor, vuelves sobre tus pasos y lo haces más detenidamente.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 77
Cuando me
llegó el momento de dar una charla sobre el tema, empecé dibujando un boceto
del gato para dar nombre a los diversos músculos. Los otros estudiantes de la
clase me interrumpieron. «¡Ya sabemos todo eso!». Les dije: «¡Oh!, ¿ya lo
sabéis? Entonces no es raro que os haya dado alcance tan rápidamente después de
que hayáis tenido cuatro años de biología». Habían desperdiciado todo el tiempo
memorizando cosas como estas, cuando se podía haber captado en quince minutos.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 77
A menudo
recuerdo de forma vívida mi viaje más agradable. Muchas cosas me lo recuerdan,
como la camiseta de color azul oscuro en un cajón en casa, o la imagen de
interferencia en mi despacho, o simplemente ahora, cuando mi secretaria me
preguntó si quería dar una charla a estudiantes en una universidad cercana
(USC,[22] a
35 kilómetros) o en un instituto. Mi respuesta fue que daré una charla a
estudiantes siempre que estén lo bastante cerca de casa, o que se encuentren en
Vancouver (Columbia Británica).
—Carta a
Mariela Johansen, abril de 1975
Quizá los
estudiantes no puedan ver aquello a lo que quiero dar respuesta, o las
sutilezas sobre las que quiero pensar, pero me recuerdan un problema cuando me
hacen preguntas en las cercanías de dicho problema. No es fácil recordarse a sí
mismo estas cosas.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 166
No
busquéis la respuesta, simplemente descubrid la solución. Después de todo, sólo
es la naturaleza, no puede ganaros. Si pensáis de manera lo bastante intensa,
descubriréis la solución.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 30, 20 de
febrero de 1962
Aprenda
intentando comprender cosas sencillas en términos de otras ideas, siempre de
manera honesta y directa. Qué mantiene a las nubes allá arriba, por qué no
puedo ver las estrellas durante el día, por qué aparecen colores en el agua
aceitosa, qué produce las líneas en la superficie del agua que se vierte de una
jarra, por qué una lámpara colgante se mueve de un lado a otro… y todas las
innumerables pequeñas cosas que usted ve a su alrededor. Entonces, cuando haya
aprendido a explicar las cosas más sencillas, de manera que haya aprendido qué
es realmente una explicación, entonces podrá dedicarse a cuestiones más
sutiles.
—Carta al
maestro Ashok Arora, enero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 230)
No tiene
nada que ver con lo que se supone que aprenderéis. De lo que se trata es que
podéis aprender algo, y es útil aprender tanto como sea posible. Sin embargo,
es imperativo aprender una determinada cantidad mínima con el fin de continuar
y aprender algo más.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 17, 28 de
noviembre de 1961
Intentaré
deciros qué aspecto tiene el mundo de la luz y los electrones desde el punto de
vista de la física moderna. Es un gran reto, y puede que fracase totalmente…
pero intentémoslo.
—Sobre el
tema de su conferencia para las conferencias sir Douglas Robb,
junio de 1979
Esto son
sólo nombres, y la gente los usa, de modo que vamos a usarlos.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 30, 20 de
febrero de 1962
¡Hace
mucho tiempo que se enseñan en todas partes idiomas extranjeros! ¿No hay
estudios de métodos y resultados, al menos estudios no concluyentes que
demuestren que cualquier método es peor que cualquier otro que pueda usarse
para demostrar o refutar algo? Esto es exactamente lo que usted necesita para
generar duda y humildad y una atmósfera más propicia a la incertidumbre.
—Carta al
Dr. Amos J. Lessard, febrero de 1983
Si
comprendes algo, lo puedes recordar, cuando lo resuelves tú mismo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
A medida
que gano en experiencia me doy cuenta de que no sé nada en absoluto de cómo
enseñar aritmética a niños. Hice alguna cosa y escribí algunas cosas antes de
alcanzar mi actual estado de sabiduría.
—Carta a
Beryl S. Cochran, abril de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 241)
No sé
nada sobre niños pequeños. Tengo uno, de modo que sé que no sé nada.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Veréis
que no llegaré a ninguna parte en física si sigo hablando de todo esto. Pero es
interesante. ¿Y entonces qué? Entonces no supone ninguna diferencia. Así
aprendéis algo más.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 14, 14 de
noviembre de 1961
Es
necesario aprender palabras. No es una ciencia. Ello no significa que sólo
porque no es una ciencia no tengamos que enseñar las palabras. No estamos
hablando acerca de qué enseñar; estamos hablando de lo que es la ciencia. No es
ciencia saber pasar de grados centígrados a grados Fahrenheit. Es necesario,
pero no es exactamente ciencia. En el mismo sentido, si discutierais qué es el
arte, no diríais que el arte es el conocimiento del hecho de que un lápiz 3-B
es más blando que un lápiz 2-H. Es una diferencia evidente. Esto no significa
que un profesor de arte no tenga que enseñar esto, o que un artista se las
apañe muy bien si no conoce esto.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Es
natural explicar una idea en términos de lo que ya tenéis en la cabeza. Los
conceptos se amontonan uno sobre otro: esta idea se enseña en términos de
aquella idea, y aquella idea se enseña en términos de otra idea, que procede de
contar, ¡lo que puede ser muy diferente para personas diferentes!
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 59
El
interés es una emoción, como el amor. No es una propiedad de un sujeto.
—Notas
personales
En
cualquier proceso de pensamiento hay momentos en los que todo va bien y has
tenido ideas maravillosas. Enseñar es una interrupción, de modo que es el mayor
incordio que hay en el mundo.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 165
En
psicología hay una pregunta de enjundia acerca de qué tipo de facilidad permite
que un niño aprenda un idioma a partir simplemente de oírlo hablar y de verlo
usar. Estamos lejos de saber cómo se hace esto. Incluso es muy difícil ver cómo
puede hacerse. Pero lo hacen todos los niños. No podemos esperar resolver estos
problemas estudiando máquinas. No obstante, es una investigación académica
intrigante ver, al menos en principio, alguna manera en que ello podría hacerlo
una máquina.
—Carta a
R. B. Leighton, abril de 1974
Me
pregunta, ¿cómo puede enseñar este tipo, cómo puede estar motivado si no sabe
lo que está haciendo? En realidad, me encanta enseñar. Me gusta pensar en
nuevas maneras de considerar las cosas a medida que las explico, hacerlas más
claras (aunque quizá no las hago más claras). Probablemente lo que hago es
divertirme.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Uno no
aprende un tema utilizando las palabras que la gente que conoce el tema emplea
al discutirlo. Hay que aprender cómo manejar las ideas y después, cuando surgen
las sutilezas que requieren un lenguaje especial, dicho lenguaje especial puede
usarse y desarrollarse fácilmente. Mientras tanto, el deseo es la claridad.
—«Nuevas
matemáticas», escrito para el Departamento de Educación del Estado de
California
En
Vancouver me trataron de forma tan amable que ahora sé realmente el secreto de
cómo ser invitado y dar una charla: hay que esperar a que los estudiantes te
pregunten.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 303
No sé
cuál es el problema con la gente: no aprenden mediante la comprensión; aprenden
de alguna otra manera: de memoria o así. Su conocimiento es muy frágil.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, pp. 36-37
Soy un
conferenciante de éxito en física para audiencias populares. El verdadero truco
de entretenimiento es la emoción, el drama y el misterio de la materia. A la
gente le encanta aprender algo, les «entretiene» enormemente que se les permita
comprender un poquito de algo que nunca entendieron antes. Se ha de tener fe en
el tema y en el interés de la gente por este.
—Carta a
Ralph Brown, marzo de 1958 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten
Track, p. 98)
Creo que
todos los ejercicios en todos los libros, desde el primer año hasta el octavo,
deberían se comprensibles por parte de cualquier adulto ordinario; es decir,
aquello que se intenta encontrar debería ser claro para cualquier persona.
—«Nuevas
matemáticas», escrito para el Departamento de Educación del Estado de
California
La física
tiene un profundo efecto sobre todas las demás ciencias. De modo que
estudiantes de muchas otras ciencias la estudian.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 3, 3 de octubre
de 1961
Veis, con
todas estas cosas el gran problema son las palabras. Suenan como algo terrible,
pero la idea realmente no es tan mala.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
Esto sólo
son símbolos; tenéis que conocer la idea.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 8, 20 de octubre
de 1961
No toméis
apuntes; sólo escuchad lo que se dice. De otro modo no entenderéis nada cuando
haya terminado.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 15, 17 de
noviembre de 1961
Nadie
sabe cómo enseñar física, o educar a la gente; esto es un hecho, y si no os
gusta la manera en que se hace, es perfectamente natural. Es imposible enseñar
de manera satisfactoria: durante cientos de años, más incluso, la gente ha
intentado descubrir cómo enseñar, y nadie lo ha descubierto todavía.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 15
Padezco
la enfermedad que aqueja a todos los profesores; es decir, nunca parece haber
tiempo suficiente, e inventé más problemas de los que sin duda podremos hacer,
y por lo tanto he procurado acelerar las cosas escribiendo de antemano algunas
cosas en la pizarra, con la ilusión que tiene todo profesor: que si habla de
más cosas, enseñará más cosas. Desde luego, existe sólo una tasa finita a la
que el material puede ser absorbido por la mente humana, pero no respetamos
este fenómeno, y a pesar de ello vamos demasiado deprisa.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 71
Una de
las cosas que se aprenden en la escuela que es incorrecta es que los problemas
son relativamente fáciles, si se formulan se pueden preparar, se pueden
resolver… lo que no es cierto en absoluto.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Yo
pensaba que uno de los problemas con todos los cursos de física era que ellos
decían simplemente: aprendes todo esto, aprendes todo aquello, y cuando salgas
por el otro extremo entenderás las conexiones. Pero no hay ningún mapa, ninguna
«guía para los perplejos», ¿sabe usted? De modo que quiero hacer un mapa. Pero
resulta que no es un diseño factible. Quiero decir que, sencillamente, nunca
hice dicho mapa.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Pero ha
de haber personas vivas que no escuchan las conferencias de algún profesor, que
están sentadas leyendo un libro y pensando por sí mismas. Han de sacar algún
partido de ello. De modo que si mantengo alguna esperanza de que esto les sirva
de algo, quizá pueda sentirme mejor en relación con todo el asunto.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Lo que yo
hacía realmente era enseñarme a mí mismo. No estaba interesado en absoluto en
publicar. Pero descubrí muchas cosas. ¿Sabe?, yo pensaba que todo el mundo
sabía todas estas cosas. Mientras tanto intentaba enseñarme a mí mismo. De modo
que aprendí muchísimas cosas que no eran conocidas, o unas cuantas cosas que no
eran bien conocidas. Y comprobé… cosas que más tarde la gente se ha dado cuenta
de que son sencillas, a veces las advertí un poco antes. Pero lo principal que
hacía era enseñarme a mí mismo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
Finalmente
imaginé una manera de comprobar si has enseñado una idea o solamente has
enseñado una definición. Se comprueba de esta manera: les dices: «Sin utilizar
la nueva palabra que acabáis de aprender, intentad reformular lo que acabáis de
aprender en vuestro propio lenguaje».
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Aprender
una fórmula mística para contestar a preguntas es muy malo.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
A un niño
se le ha de dar una respuesta de niño. «Ábrelo; veamos qué hay».
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Tengo su
carta del 6 de febrero, en la que me pide mi opinión sobre enseñar ciencia a
los chicos. Sólo tengo una sugerencia (olvídese de todas las grandes frases
sobre materiales): consiga una buena profesora y dele su apoyo. ¡No hay otro
modo!
—Carta a
Douglas O’Brien (Escuela Elemental de Sunset Hill, marzo de 1967)
No quiero
escatimar el tiempo en los estudiantes que no son de ciencias. Cualquier cosa
que diga les será fácilmente accesible leyendo o hablando con los estudiantes
de ciencias, o bien estará por encima de su cabeza.
—Carta a
Franklin W. Stahl (Universidad de Oregón), abril de 1961
[En
respuesta a la pregunta de un niño: ¿Existe el tiempo?]: Supón que no. ¿Qué
ocurriría entonces?
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Cuando
llegamos a la consideración de las palabras y definiciones que los niños tienen
que aprender, hemos de tener cuidado de no enseñarles «solo» palabras. Es
posible dar una ilusión de conocimiento al enseñar los términos técnicos que
alguien emplea en un campo y que suenan insólitos a los oídos ordinarios, sin
que al mismo tiempo se enseñen algunas ideas o algunos hechos usando dichas
palabras que requieren las palabras especiales de la manera especial y con el
cuidado especial con que se las ha definido.
—«Nuevas
matemáticas», escrito para el Departamento de Educación del Estado de
California
Esto
termina los puntos principales que yo quería dejar sentados: el primero, que ha
de haber libertad de pensamiento; segundo, que no queremos enseñar únicamente
palabras, y tercero, que los temas no han de presentarse sin explicar el
propósito o la razón, o sin producir ningún resultado cuando se estudia el tema
durante los ocho primeros años de escuela.
—Versión
ampliada y no publicada de «Nuevas matemáticas», preparado para el Departamento
de Educación del Estado de California, 1965
Los
estudiantes poseen una resiliencia y una habilidad para reconocer que «todas
estas cosas» son sólo «cosas». ¡Fue un niño quien comprendió el vestido del
emperador!
—Carta a
Richard Godshall, marzo de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 218)
Creo que
un libro ha de ser únicamente una ayuda para un buen profesor, y no un
dictador.
—Carta a
Richard Godshall, marzo de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 218)
Sé humano
y ponte del lado de tu pupilo.
—Carta a
Richard Godshall, marzo de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 218)
Sería muy
bueno para los estudiantes aprender que la ciencia es un tema en desarrollo, en
el que nuevas investigaciones siempre modifican las viejas ideas, y yo mismo
estaría dispuesto a ver la crítica minuciosa de mis ideas que sus físicos han
hecho.
—Carta a
Sandor Solt, abril de 1969 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten
Track, p. 251)
Las
preguntas simples con respuestas complicadas las hacen siempre los estudiantes
torpes. Sólo los estudiantes inteligentes han sido preparados para hacer
preguntas complicadas con respuestas sencillas, como cualquier profesor sabe (y
sólo los profesores creen que existen preguntas sencillas con respuestas
sencillas).
—Carta al
professor Michael H. Hart, diciembre de 1980 (Perfectly Reasonable
Deviations from the Beaten Track, p. 330)
Yo sólo
tengo mucha experiencia en enseñar a estudiantes graduados en física, y como
resultado de ello, sé que no sé cómo enseñar.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Decidimos
que ya no hemos de impartir un curso de mecánica cuántica elemental en la
escuela universitaria de graduados. Cuando yo era estudiante, ni siquiera había
un curso de mecánica cuántica en la escuela universitaria, se consideraba un
tema demasiado difícil. Cuando yo empecé a enseñar, teníamos uno. Ahora lo
enseñamos a los estudiantes universitarios. Ahora hemos descubierto que no
hemos de tener mecánica cuántica elemental para graduados de otras escuelas.
¿Por qué cada vez se imparte en cursos más bajos? Porque somos capaces de
enseñar mejor en la universidad, y ello se debe a que los estudiantes que nos
llegan están mejor preparados.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Pienso
que es muy importante (al menos lo era para mí) que si vais a enseñar a la
gente a hacer observaciones, tenéis que demostrar que de ellas puede surgir
algo maravilloso.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Ahora sé
que es posible que el trabajo de toda una noche de un estudiante graduado lo
haga un profesor en diez segundos.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Existen
muchos planes nuevos en muchos países para intentar enseñar física, lo que
demuestra que nadie está satisfecho con ningún método. Es probable que muchos
de los nuevos planes tengan buena pinta, porque nadie los ha probado el tiempo
suficiente para ver qué problemas presentan, mientras que todos los viejos
métodos han estado entre nosotros el tiempo suficiente para mostrar claramente
sus defectos.
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
El hecho
es que nadie sabe muy bien cómo decirle a los demás cómo enseñar. De modo que
cuando intentamos resolver cómo enseñar física hemos de ser algo modestos,
porque nadie conoce realmente cómo hacerlo. Es, al mismo tiempo, un problema
grave y una oportunidad para nuevos descubrimientos.
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
La
ciencia es una actividad de hombres; para muchos hombres es un gran placer, y
no debe negarse a la gente de una gran parte del mundo simplemente debido a un
defecto del sistema educativo o a la carencia del mismo.
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
Si se
memoriza, el conocimiento no se comprende, y no se aprecia la belleza de la
naturaleza. No nos dice de qué manera se descubrieron las cosas, ni nos revela
el valor de una mente libre e inventiva.
—«El
problema de enseñar física en Latinoamérica», 1963
Entiendo
que se supone que tengo que dar alguna respuesta, de modo que planeé una charla
sobre mi filosofía docente. Después de meditarlo extensamente, descubrí que no
tenía nada que decir que no fueran tópicos y cosas sin importancia, de modo que
llamé para preguntar si podría hablar de alguna otra cosa, de modo que me
gustaría hablar sobre algo de la física misma en lugar de hablar de enseñar,
porque no sé nada acerca de enseñar.
—Discurso
de aceptación de la Medalla Oersted, 1972
Pongamos
que usted tiene una enfermedad, la granulomatosis de Wegener o cualquier otra,
y consulta lo que se dice de ella en un libro médico de referencia. Bien
pudiera ser que encuentre que entonces sabe más de dicha enfermedad de lo que
sabe su médico, aunque él pasara todo aquel tiempo en la facultad de medicina,
¿ve usted? Es mucho más fácil aprender acerca de un tema especial y restringido
que de todo un campo.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Siempre
estoy decepcionado con mis alumnos. No soy un profesor que sepa lo que está
haciendo.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Mi tarea
es explicar todo esto y convencerles de que no se den la vuelta porque parece
incomprensible. Esto es lo que nos lleva cuatro años hacerle a un estudiante:
persuadirlo de que no se vaya corriendo porque parece algo de locos. ¡Lo que es
apasionante de esto es que la naturaleza es tan extraña como puede ser en este
sentido!
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
A veces
creo que sería mucho mejor no educar a nuestros hijos en temas tales como las
matemáticas y la ciencia. Si dejáramos solos a nuestros chicos, habría una
probabilidad mayor de que, por accidente, los chavales encontraran un buen
libro o un viejo manual o un programa de televisión que los emocionara. Pero
cuando los chicos van a la escuela, aprenden que estos temas son aburridos,
horribles e imposibles de entender.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
[Sobre
los manuales universitarios]: No intentan hacer que los temas sean más fáciles
de comprender. Intentan hacer más fácil saber qué hay que hacer para pasar el
examen y agradar al profesor.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Uno tiene
la ventaja de utilizar preguntas para terminar la lección.
—«Electrodinámica
cuántica: ajustes de reflexión y transmisión», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Mi teoría
es que un profesor emocionado y entusiasta que enseña en una situación nueva y
experimental (que prueba nuevas cosas) exuda tanta personalidad y energía que
los estudiantes (o algunos estudiantes, al menos) no pueden hacer otra cosa que
responder. Y responden de manera magnífica.
—Carta a
Robert Bonic, enero de 1974
La
educación general es necesaria para un número tan elevado de estudiantes que se
requiere un gran número de profesores. Puesto que hay tantos profesores y
puesto que sólo unas pocas personas son realmente excelentes en algo, hemos de
ser conscientes de que la mayoría de profesores han de ser mediocres o
aburridos. Esto no es una crítica a la profesión; es simplemente cuestión de
aritmética.
—Carta a
Robert Bonic, enero de 1974
Es
demasiado fácil memorizar mucho o leer mucho y realmente no entender nada.
—Carta a
Apostolos Tournas, febrero de 1985
Acerca de
sus intentos de enseñar: es muy difícil, ¿no es verdad? Usted puede llevar a
los caballos al agua, ¡pero no puede hacer que los malditos locos beban!
—Carta a
Malcolm Joseph, enero de 1982
Uno de
mis pequeños placeres en la vida es ir al Instituto Van Nuys una o dos veces al
año para contestar a las preguntas de los estudiantes de ciencias de las clases
del señor Coutts. Esta actividad la inició el señor Coutts hace muchos años, y
tengo muchas ganas de hacerla cada año. Las preguntas son sobre cualquier cosa:
relatividad, agujeros negros, nubes, peonzas que giran, fuerza magnética, lo
que usted quiera. La clase es viva y muy interesada, y parece pasárselo tan
bien como yo.
—Carta a
Melinda Jan, abril de 1985 (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten
Track, p. 380)
[Consejo
a un estudiante]: Si tus profesores y tus compañeros estudiantes parecen saber
algunas cosas pero parecen olvidarse de otras, esto no te excluye de aprender
lo que saben al tiempo que permaneces totalmente consciente de aquello a lo que
ellos son ciegos.
—Carta a
Alan Woodward, marzo de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 345)
La
mayoría de teóricos no saben que el espacio que ocupan los cables es un
problema. Para ellos, un cable es un filamento largo e idealizado que no ocupa
ningún espacio, pero los diseñadores de ordenadores reales descubren pronto que
no pueden introducir en ellos los cables suficientes.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Cuando el
estudiante no entiende al profesor, por lo general el estudiante piensa que
ello se debe a que es bobo y que no captó la cosa. Esta vez se debió a que el
profesor no dijo nada que fuera razonable.
—«Ordenadores
diminutos que obedecen leyes mecánicas cuánticas», New Directions in
Physics: The Los Alamos 40th Anniversary Volume, 1987
Es fácil
enseñar que cualquier tema es aburrido; es muy raro, pero no imposible, enseñar
un tema que sea interesante.
—Notas
personales
La
biología no es simplemente escribir información; es hacer algo con ella.
—«Hay
mucho espacio en el fondo», diciembre de 1959
Si
observáis con la suficiente atención cualquier cosa, veréis que no hay nada más
apasionante que la verdad, la mina de oro del científico.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Uno
enseña el valor de una mente libre, curiosa y descubridora, el tipo de mente
que construyó América y para la que América fue construida.
—Notas
para la charla «La ciencia en América»
Puede
haber alguna idea que sea difícil de comprender la primera vez que uno la
estudia. Por ejemplo, la teoría de Einstein o algo parecido. Y un hombre que
intenta estudiarla puede no entenderla. Después, al final la entiende; pongamos
por caso, cuando va a enseñarla, finalmente la entiende. Piensa que esta manera
particular de entenderla es mucho más clara que la manera como se le presentó
anteriormente. Por lo tanto, nada del otro mundo, escribe un artículo: ¡una
nueva manera de considerarla! En realidad, no es una nueva manera. Quiero
decir, quizá es un poquitín nueva, pero es muy personal, y no es lo bastante
diferente.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Trabajé
duro en la enseñanza al principio, y los estudiantes lo aprobaban. Creo que
estaban satisfechos. Después, das el mismo curso una y otra vez, y no trabajas
tan duro si no lo reorganizas. Me volví cada vez más descuidado a la hora de
enseñar. Y si enseño una cosa que ya enseñé antes, ya no es un buen curso,
porque tomo prestado demasiado material de antes; y me vuelvo tan perezoso a la
hora de corregir artículos y de preparar cursos que ya no pienso que son
buenos. Pienso que cada vez soy menos cuidadoso como profesor, relativamente.
Quiero decir que todavía soy útil, pero pienso que era bueno, realmente bueno,
relativamente. Y ahora soy perezoso.
—Entrevista
con Charles Weiner, 27 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Hay una
terrible cantidad de aprendizaje de memoria, y una cantidad de conocimiento
equivocado por los términos técnicos correctos, etcétera, ¿sabe usted? De un
tipo que utiliza las palabras adecuadas se cree que sabe algo. No lo hice, pero
podría haber enseñado a mi hijo, cuando aprendió a hablar, a decir (y pienso
que lo hubiera hecho, simplemente para divertirse, para demostrarlo, pero no
molesté al pobre chaval), pero no es en absoluto imposible enseñar a un niño a
decir que pi es la relación entre la circunferencia y el diámetro de un
círculo. Es tan fácil enseñarle esto como enseñarle unos versos infantiles. Y
después, que diga que pi es numéricamente igual a 3,14159. De esta manera te
pueden tomar el pelo. No tienes ni la más mínima idea de lo que dices, pero
parece que sí.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Nunca sé,
cuando imparto una conferencia o enseño, cuál es la respuesta.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Enseñadles
la cultura de nuestro gobierno y de nuestra época, y preparad a los mejores
para que puedan contemplar y apreciar la mayor aventura en la que jamás se ha
embarcado la mente humana, o quizá tomar parte en ella.
—Notas
para la charla «La ciencia en América»
Hoy en
día no tenemos el poder de expresión para decirle a un estudiante cómo entender
físicamente la física. Podemos escribir las leyes, pero todavía no podemos
decir cómo entenderlas físicamente. La única manera en que se puede entender
físicamente la física, debido a nuestra carencia de mecanismos para expresarlo,
es seguir la manera aburrida en que lo hacían los babilonios: hacer muchos
problemas hasta que calaba la idea. Esto es todo lo que puedo hacer por
ustedes. Y en Babilonia, los estudiantes que no captaban la idea cateaban, y
los chicos que sí que captaban la idea morían, ¡de modo que da igual!
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 50
Si vamos
a explicar esta teoría, la primera pregunta es: ¿la entenderéis? ¿Entenderéis
la teoría? Cuando os diga que la primera vez que la explicamos por completo a
nuestros estudiantes de física, están en el tercer año de la carrera de física,
entonces pensaréis que la respuesta será que no. Y es correcta: no la
entenderéis.
—«Electrodinámica
cuántica: fotones, corpúsculos de luz», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Creo que
hemos de enseñarles que el propósito del conocimiento es apreciar todavía más
las maravillas. Y que el conocimiento es sólo poner en su marco adecuado la
maravilla que es la naturaleza.
—Sobre
enseñar ciencia al público, Simposio Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el
papel de la cultura científica en la sociedad moderna», septiembre de 1964
Si los
profesores de inglés se me quejan de que los estudiantes que llegan a la
universidad, después de todos estos años de estudio, todavía no pueden
deletrear «amigo», les digo que alguna cosa habrá en la manera en que los
profesores deletrean «amigo»[23].
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
Capítulo
22
Consejo e inspiración
Cortesía del Instituto de Tecnología de California.
Si tienes
algún talento, o cualquier ocupación con la que disfrutes, hazla, y hazla hasta
el final. No preguntes por qué o con qué dificultades te encontrarás.
—Carta al
estudiante Frederic Hipp, abril de 1961 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 120)
No tienes
ninguna responsabilidad en estar a la altura de lo que otras personas piensan
que deberías conseguir. No tengo ninguna responsabilidad en ser como se espera
de mí que sea. Es su error, no mi fracaso.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 172
Me
pregunta usted si una persona ordinaria podría llegar a ser capaz de imaginar
estas cosas como yo las imagino. ¡Desde luego! Yo era una persona ordinaria que
estudió mucho. No hay personas milagro. Simplemente sucede que se interesan por
cosas y aprenden todo este material, pero son sólo personas.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
[Sobre la
revelación]: La esperanza de este oro… que puede hacer que sigas adelante.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Que sepas
cómo resolver cualquier problema que ya se ha resuelto.
—Escrito
sobre una pizarra cuando murió
Sólo
porque Feynman dice que está a favor de la energía nuclear, este no es
argumento que merezca que se le preste atención, porque puedo decirte (porque
lo sé) que Feynman realmente no sabe de qué está hablando cuando habla de estas
cosas. Conoce otras cosas (quizá). No prestes atención a las «autoridades»,
piensa por ti mismo.
—Carta al
estudiante Mark Minguillón, agosto de 1976 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 305)
Cualquier
conocimiento real ha tenido que ser descubierto de alguna manera. Si un experto
te dice que «un gran hombre lo inventó» y las ideas no pueden explicarse,
entonces desconfía.
—Entrevista
en U. S. News and World Report, febrero de 1985
Todo lo
que tiene que hacer es, de vez en cuando (a pesar de todo), sólo intentar
examinar un problema de una manera nueva. Usted no «reprimirá el proceso
creativo» si recuerda pensar de vez en cuando. ¿No tiene usted tiempo para
pensar?
—Carta a
Michael E. Stanley, marzo de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 283)
Encuentra
y persigue algo interesante que te guste especialmente, de manera que te
conviertas en una especie de experto temporal en algún fenómeno del que has
oído hablar. Es la manera de salvar tu alma; entonces siempre podrás decir:
«¡Bueno, al menos los otros tipos no saben nada de eso!».
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 41
Para
saber cuándo sabes, y cuándo no sabes, y qué es lo que sabes y qué es lo que no
sabes, has de tener mucho cuidado en no confundirte.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
En
ciencia, has de creer en la lógica y en las argumentaciones cuidadosamente
planteadas, y no en las autoridades.
—Carta a
Beulah E. Cox, septiembre de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 290)
Estudie
lo que más le interese a fondo y de la manera más indisciplinada, irreverente y
original posible.
—Carta a
J. M. Szabados, noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 206)
Trabaje
tan duro y tanto como desee en las cosas que más le gusta hacer. Intente que
las otras notas no sean cero, si puede.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 415)
Es
maravilloso que puedas encontrar algo que te guste hacer en tu juventud y que
sea lo bastante grande para mantener tu interés a lo largo de toda tu vida
adulta. Porque, sea lo que sea, si lo haces lo bastante bien (y lo harás, si
realmente te gusta), la gente te pagará para hacer lo que de todas maneras
quieras hacer.
—Carta a
Eric W. Leuliette, septiembre de 1984 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 369)
Para
algunas personas, cuando se es joven sólo se quiere ir tan deprisa, tan lejos y
tan profundamente como se pueda en un tema; todos los demás se ignoran por ser
relativamente poco interesantes. Pero más tarde, cuando uno se hace mayor
encuentra que casi todo es realmente interesante si se profundiza lo bastante.
Debido a que lo que uno aprendió cuando joven es que una cosa es cada vez más
interesante cuando más se profundiza en ella.
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 283)
Trabaja
duro para encontrar algo que te fascine. Cuando lo encuentres, sabrás la obra
de tu vida.
—Carta al
estudiante Mike Flasar, noviembre de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 229)
No piense
en lo que «quiere ser», sino en lo que «quiere hacer».
—Carta a
V. A. Van Der Hyde, julio de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 415)
Sólo
tengo un deseo para vosotros: la buena suerte de estar en algún lugar en el que
seáis libres para mantener el tipo de integridad que he descrito, y donde no os
veáis obligados por una necesidad a mantener vuestra posición en la
organización, o el apoyo financiero, o lo que sea, para perder vuestra
integridad. Que tengáis esta libertad.
—«La
ciencia del culto al cargamento», discurso inaugural en Caltech, 1974
[Sobre la
elegancia social de las personas]: No es verdad que sea muy sofisticada y que
todo el mundo crea en ella, y que tú seas una especie de chico divertido porque
no acabas de encajar en el sistema. Hay allí mucha gente sonriendo, o que
incluso son elegantes y superiores, que comprenden lo que es: es un
espectáculo. Pero al principio tú no lo sabes.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No lea
tanto, mire a su alrededor y piense en lo que ve allí.
—Carta al
maestro Ashok Arora, enero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 230)
No puede
usted desarrollar una personalidad sólo con la física; debe hacer un hueco para
el resto de la vida.
—Carta a
Alan Woodward, marzo de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 345)
Un hombre
puede estar cavando una zanja para algún otro, o porque se ve obligado a
hacerlo, o porque es estúpido; este hombre es como una «herramienta», pero otro
que trabaja incluso más duramente puede que no sea reconocido como diferente
por los espectadores, pero puede estar cavando en busca de un tesoro. De modo
que cava en busca de un tesoro, y cuando lo encuentres sabrás qué has de hacer.
—Carta al
estudiante Mike Flasar, noviembre de 1986 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 229)
Si os
mantenéis como personas reflexivas permaneceréis libres. Porque la libertad es
una consistencia de pensamiento y acción.
—Notas
para el discurso en una ceremonia de graduación
No
permanezcas anónimo para ti mismo; es una manera demasiado triste de ser.
Conoce tu lugar en el mundo y evalúate de manera imparcial, no en términos de
los ideales ingenuos de tu propia juventud, ni en los términos de lo que
imaginas erróneamente que son los ideales de tu profesor.
—Carta a
Koichi Mano, febrero de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 201)
No puedo
creer que yo dijera alguna vez que me gusta tener noticias de los viejos amigos
(o quizá lo dije), ¡pero odio tener que contestar las cartas!
—Carta al
Dr. N. H. Spector, septiembre de 1985
Ningún
problema es demasiado pequeño o demasiado trivial si realmente podemos hacer
alguna cosa al respecto.
—Carta a
Koichi Mano, febrero de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 201)
Yo entré
en el MIT para hacer matemáticas, cambié a ingeniería eléctrica durante un
tiempo y después me quedé en física. ¿Qué campo de la física? Aparte de decidir
que prefería hacer trabajo teórico, he vagado desde las tensiones en moléculas
hasta la teoría de la electrodinámica cuántica, teoría del helio líquido,
física nuclear, turbulencia en el flujo de agua (no tuve éxito en los dos
últimos problemas, de modo que no hay nada publicado), y recientemente física
de partículas. Uno hace cualquier problema que puede, con independencia del
campo.
—Carta al
estudiante Mark Minguillón, agosto de 1976 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, pp. 306 y 309)
¿Qué
aconsejo? Olvídalo todo. No tengas miedo. Haz aquello que te produzca el mayor
placer. ¿Que es construir una cámara de niebla? Entonces haz cosas como esta.
Desarrolla tus talentos, sea a donde sea que te puedan conducir. ¡Lanza los
torpedos a toda velocidad!
—Carta al
estudiante Frederic Hipp, abril de 1961 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 120)
Dile a tu
hijo que deje de intentar llenarte la cabeza con ciencia, porque es suficiente
que te llene tu corazón con amor.
—No
Ordinary Genius, p. 161
Hemos
aprendido por experiencia que la verdad aparecerá. Otros experimentadores
repetirán tu experimento y encontrarán si estuviste equivocado o en lo cierto.
Los fenómenos de la naturaleza estarán de acuerdo o no lo estarán con tu
teoría. Y, aunque puedas obtener una cierta fama y emoción temporales, no
obtendrás una buena reputación como científico si no has intentado ser muy
minucioso en este tipo de trabajo. Y es este tipo de integridad, este tipo de
cuidado en no engañarte a ti mismo, lo que falta en gran medida en buena parte
de la investigación de la ciencia del culto al cargamento.
—«La
ciencia del culto al cargamento», discurso inaugural en Caltech, 1974
Por lo
tanto, es de la máxima importancia que sepáis cómo «triangular», es decir,
saber cómo resolver algo a partir de lo que ya conocéis. Es absolutamente
necesario.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 39
Lo mejor
que puede hacer es lo que le parezca mejor a usted, no a mí, de manera que
pueda motivar a sus estudiantes por su propia confianza, interés y
personalidad. No es bueno buscar el criterio de otras personalidades.
—Carta al
profesor P. Mitra, diciembre de 1973
Si usted
cree que usted o sus amigos saben lo suficiente para dar consejos, sugerir
planes de estudio, etc., esto es de su incumbencia. Si no, entonces ocúpese de
sus asuntos, vaya a su casa y dé a sus propios estudiantes de física el maldito
mejor curso que pueda.
—Carta a
John M. Fowler, marzo de 1966
Vamos a
suponer algo: que todas las energías son positivas. Si las energías fueran
negativas sabemos que podríamos resolver todos nuestros problemas de energía al
verter partículas en este pozo de energía negativa y hacer funcionar el mundo
con la energía sobrante.
—Lecciones
Conmemorativas Dirac, «La razón para las antipartículas», 1986
Capítulo
23
Inteligencia
Cortesía de Michelle Feynman.
Después
de todo, nací sin saber y sólo he tenido un poco de tiempo para cambiar esto
aquí y allí.
—Carta a
Armando García, diciembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 396)
Los
necios ordinarios no suponen problemas: puedes hablar con ellos e intentar
echarles una mano. Pero los necios pretenciosos, tipos que son necios y lo
esconden e impresionan a la gente diciéndoles lo maravillosos que son con todos
sus trucos, ¡A ESTOS NO LOS SOPORTO!
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 284
No hay
talento, no hay una especial capacidad para comprender la mecánica cuántica, o
para imaginar los campos electromagnéticos, que surja sin práctica y lectura,
aprendizaje y estudio. Nací sin entender la mecánica cuántica… ¡y sigo sin
entender la mecánica cuántica!
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Toda la
idea de que la persona promedio es poco inteligente es una idea muy peligrosa.
Aunque fuera verdad, no debería tratarse de la manera como se la trata.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
No sé lo
que es exactamente, pero es interesante que cuando uno hace algo estúpido, se
protege a sí mismo de conocer su propia estupidez.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
Soy un
hombre muy curioso, y observo fenómenos que ocurren continuamente. A menudo os
preguntáis cómo sería volverse un poco loco. Y yo tuve esta experiencia de
volverme loco, o de que algo estaba mal en mi mente, y no me di cuenta de ello.
La misma mente que se debilita ha perdido su capacidad analítica para
observarse. De manera que yo simplemente racionalizaba cada fracaso. No tenía
el sentido de darme cuenta de lo que era perfectamente evidente: ¡Una persona
no se vuelve vieja en una semana!
—Charla
en la Universidad de California en Santa Bárbara, «Los Álamos desde abajo»,
febrero de 1975
Incluso
si eres uno de la última pareja de chicos de la clase, esto no significa que no
seas bueno. Sólo tienes que compararte con un grupo razonable, en lugar de esta
colección de insensatos que tenemos aquí en Caltech.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 18
La
primera tiene que ver con si un hombre sabe de qué está hablando, de si lo que
dice tiene alguna base o no. Y el truco que yo uso es muy fácil. Si se le hacen
preguntas inteligentes (es decir, preguntas penetrantes, interesadas, honestas,
francas, directas sobre el tema, y no preguntas trampa), entonces rápidamente
se queda atascado. Es como un niño que hace preguntas ingenuas. Si se le hacen
preguntas ingenuas pero relevantes, entonces casi de inmediato la persona no
sabe la respuesta, si es un hombre honesto.
—«La
época acientífica», serie de conferencias John Danz, 1963
No somos
mucho más listos que cualquier otra persona.
—Citado
en el New York Times Magazine, James Gleick, 26 de septiembre de
1992
Soy un
explorador, ¿de acuerdo? Siento curiosidad por todo, y quiero investigar todo
tipo de temas.
—BBC, No
Ordinary Genius, 1993
Lo que no
puedo crear, no lo entiendo.
—Escrito
en una pizarra cuando murió
He
aprendido a dibujar y leo un poco, pero todavía soy una persona muy parcial y
no sé muchas cosas. Tengo una inteligencia limitada y la uso en una dirección
concreta.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 11
No
importa lo minuciosos que seamos a la hora de seleccionar a los hombres [en
1961, en Caltech sólo se admitían hombres], no importa lo pacientemente que
hagamos los análisis, cuando llegan aquí algo ocurre: ¡siempre resulta que
aproximadamente la mitad de ellos están por debajo de la media! Desde luego, os
reís de esto porque es algo evidente para la mente racional, pero no para la
mente emocional: la mente emocional no se puede reír de esto. Cuando has vivido
todo el tiempo como el número uno o el número dos (o posiblemente el número
tres) en el instituto de ciencias, y cuando sabes que todos los que estaban por
debajo de la media en los cursos de ciencias de donde tú venías eran
completamente idiotas, y ahora descubres de golpe que tú estás por debajo de la
media (y la mitad de vosotros, chicos, lo estáis); es un golpe terrible, porque
imaginas que eres tan tonto como aquellos chicos lo eran en el instituto,
relativamente. Esta es la gran desventaja de Caltech: que este golpe
psicológico es muy difícil de aceptar.
—Feynman’s
Tips on Physics, p. 17
Capítulo
24
El premio Nobel
Hughes Aircraft Company.
No me
gustan los honores. Lo aprecio por el trabajo que hice, y sé que hay muchos
físicos que utilizan mi obra. No necesito nada más. No creo que exista ningún
sentido en nada más. No veo que tenga sentido que alguien en la Academia Sueca
decida que esta obra es «lo bastante noble» para recibir un premio. Ya he
tenido el premio: el premio es el placer de descubrir, el efecto del
descubrimiento, la observación de que otras personas lo usan. Estas son las
cosas reales.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
¿Sabe
usted? Este trabajo lo hice en 1949. Supongo que se quedaron sin ganadores y
revisaron el material antiguo.
—South
Shore Record, 28 de octubre de 1965
Y así,
ustedes, pueblo sueco, con sus honores, y sus trompetas y su rey… perdónenme.
Porque finalmente comprendo: estas cosas proporcionan entrada al corazón.
Usadas por un pueblo sabio y pacífico, pueden generar buenos sentimientos,
incluso amor, entre los hombres, incluso en tierras muy alejadas de la propia.
Por esta lección, os doy las gracias. Tack![24]
—«Los
premios Nobel en 1965» [Fundación Nobel], Estocolmo, 1966
Así,
pues, ¿qué le ocurrió a la vieja teoría de la que me enamoré cuando era joven?
Bueno, yo diría que se ha convertido en una vieja señora, a la que le queda muy
poco atractivo y que a los jóvenes de hoy en día no les latirá el corazón
cuando la miran. Pero podemos decir lo mejor que podemos para cualquier vieja
señora: que fue una muy buena madre y que dio a luz algunos hijos muy buenos. Y
doy las gracias a la Academia de Ciencias Sueca por elogiar a uno de ellos.
Gracias.
—Nobel
Lectures, Physics 1963-1970, Elsevier, Ámsterdam, 1972
Una de
las cosas agradables de obtener el premio es tener noticias de antiguos
estudiantes.
—Carta a
Loren A. Page, noviembre de 1965
También
me encantó cuando supe del premio Nobel, pues pensé, como hizo usted, que
finalmente se me reconocía que tocara los bongos.
—Carta a
Sandra Chester (Perfectly Reasonable Deviations from the Beaten Track,
pp. 163-164)
Hubo todo
tipo de cosas, serias y divertidas, telegramas y cartas. Y en cada una de ellas
yo vi felicidad por parte de la gente que las enviaba y una sensación real de
afecto, que me abrumaba y me hacía sentir amor real por todas estas personas,
porque todas parecían tener muy buen corazón y estar muy contentas por las
felicitaciones. No me había dado cuenta de que cuando todo ocurre de golpe,
como así fue, hace que uno se sienta realmente bien. De modo que esta fue la
parte buena de todo, las cartas. Esta fue la parte buena.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
No hemos
comprobado cuantitativamente esta teoría con los gluones; podría estar
equivocada. Sólo hemos hecho unos pocos experimentos para comprobar el bosón W…
que podría estar equivocado. Por otro lado, ¿por qué parece que podría ser la
misma cosa repetida? Uno: el límite de la imaginación del hombre. Cuando ve una
teoría nueva y un fenómeno nuevo, intenta encajarlo en aquella teoría, y hasta
que ha hecho suficientes experimentos, no sabe que no funciona. De modo que
cuando imparte una conferencia en 1979 en Nueva Zelanda, ¡piensa que funciona!
—«Electrodinámica
cuántica: nuevos interrogantes», conferencias sir Douglas
Robb, Universidad de Auckland, 1979
Un tipo
que hizo muchísimo dinero con la dinamita quiere hacerse famoso y dio su nombre
al gran premio, de modo que todos recuerden el nombre Nobel, y por esto tendría
que estar enojado. ¡Al diablo con ello!
—«El
premio Nobel: la otra cara de la medalla», The Los Angeles Times, 7
de octubre de 1983
Apariencias,
cena con el rey, audiencia con el rey, concesión del premio, tatata, todas
estas cosas, ¿ve? Y lo peor de todo era que yo ridiculizo a los reyes y cosas
como estas. Me burlo de la ceremonia. Solía hacerlo. Todavía lo hago. Me río de
estas cosas. Y aquí tengo que ser parte de ello. No es muy consistente burlarse
de esto cuando lo hace alguna otra persona, pero cuando eres tú quien está en
ello, porque recibes un premio, etcétera, tendrás que consentirlo sin una
especie de… ¿Sabe usted?, solías reírte, y aquí estás, el Gran Tipo, justo en
medio de todo esto, y ya no ríes, ¡ja, ja, ja!
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
La
equivocación real que uno hace cuando gana un premio es tomárselo demasiado en
serio, por ejemplo este discurso. Me preocupó mucho (¿es apropiado dar un
discurso así? No supone ninguna maldita diferencia). Realmente, no es muy
serio. No supone ninguna diferencia lo que digas. Después de todo, ¿puedo
recordarle que nunca, en toda mi vida, he leído el discurso del premio Nobel de
nadie? Están publicados, pero ¿quién los lee?
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Si
alguien me dice: «Necesitamos un ganador del premio Nobel para firmar una carta
a Rusia sobre los judíos», le contesto: «Estoy dispuesto a firmar una carta a
Rusia sobre los judíos, pero no estoy dispuesto a ser un ganador del premio
Nobel que firma una carta a Rusia sobre los judíos».
—Entrevista
con Charles Weiner, 4 de febrero de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr
en el Centro para la Historia de la Física
Ahora
resulta que después de ganar el premio, se supone que tienes que dar una charla
sobre lo que hiciste para ganar el premio. Cabría pensar que sabían la razón
cuando te dieron el premio, pero aparentemente están un poco inseguros o algo
así.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
[Al
enterarse del premio Nobel]: Sonó el teléfono, y el tipo dijo que era de alguna
compañía de comunicación. Me fastidió mucho que me hubiera despertado. Esta fue
mi reacción natural. ¿Sabe?, uno está medio dormido, y está molesto. De modo
que el tipo me dice: «Nos gustaría informarle de que ha ganado el premio
Nobel». Y yo pienso para mí (sigo molesto, ¿saben?) y no lo capto. Así que le
dije: «Podría habérmelo dicho por la mañana». Y él me dice: «Pensé que le
gustaría saberlo». Bueno, le dije que estaba dormido y colgué el teléfono.
—«El
premio Nobel: la otra cara de la medalla», The Los Angeles Times, 7
de octubre de 1983
Me
considero un tipo ordinario, y odio ser descubierto. Odio descubrir que la
manera como me considero no es la manera como me retratan. Me tienen como una
especie de ganador del premio Nobel, pero realmente no he comprendido todavía
que sea diferente de lo que era antes.
—Entrevista
en Future for Science
Me
fastidia que todos eligen siempre a «los ganadores del premio Nobel» como
ejemplos importantes de científicos. ¿Por qué prestamos tanta atención a la
elección que han hecho los miembros de la Academia Sueca? Esto puede estar bien
para el público desconocedor, pero seguramente un profesor de ciencias puede
hacer sus propias elecciones independientes de qué científicos excitan su
imaginación y sobre qué hombres le gustaría llamar la atención de sus
estudiantes.
—Carta a
Stuart Zimmer, febrero de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 340)
Ya me he
cansado de ser un «ganador del premio Nobel» de vez en cuando.
—Carta a
Stuart Zimmer, febrero de 1982 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 340)
Es muy
duro que te saquen de la torre de marfil; la luz es tan fuerte que hace daño.
Lo que hace más daño todavía es pensar en mí en frac recibiendo algo del rey de
Suecia, mientras las cámaras de televisión observan.
—Carta a
Betsy Holland Gehman, noviembre de 1965 (Perfectly Reasonable Deviations
from the Beaten Track, p. 187)
Bueno, es
emocionante saber de antiguos compañeros de la escuela; es una de las mejores
partes de ganar el premio Nobel. Toda clase de personas a las que conocía y
apreciaba, y de las que no había oído nada desde hacía mucho tiempo, salían de
debajo de las piedras.
—Carta a
Wanna M. Hecker, noviembre de 1965
Yo antes
iba a cualquier instituto y contestaba las preguntas que se me hacían en los
clubes de física. Pero ahora, ni siquiera me piden que vaya. Tienen miedo. No
quieren pedirle a un premio Nobel de física que dé una charla en un club de
física. Y si finalmente algún estudiante reúne el valor para hacerlo, lo que
ocurre es que yo acepto. Y cuando voy allí, no está sólo el club de física,
sino todo el maldito instituto. El director descubre, o el profesor de física
descubre lo que el chico del club de física ha hecho, y dicen: «¡Oh!, es un
hombre tan importante que todos tienen que estar interesados en este tipo». Es
algo fuera de proporción. No lo aguanto.
—«El
extraordinario Dr. Feynman», Los Angeles Times Magazine, 20 de
abril de 1986
[Acerca
de ganar el premio Nobel]: No puedes librarte de ello. Un tipo te llama en
medio de la noche, y mi primera reacción fue: no lo aceptaré. Pero entonces me
di cuenta de que si hubiera dicho esto hubiera montado un escándalo mayor que
si lo aceptaba. Estás atrapado. No es justo quedar atrapado de esta manera. No
hay razón para que esto interfiera en tu vida privada y en todo.
—«El
premio Nobel: la otra cara de la medalla», The Los Angeles Times, 7
de octubre de 1983
[Después
de ganar el premio Nobel]: Tuvimos cientos de cartas, de amigos de todo el
mundo, y de parientes; como un familiar mío que estaba en un barco, ¿sabe
usted?, viajando desde España hacia algún lugar, y que prácticamente estalló de
alegría y envió un gran telegrama. Recibí llamadas telefónicas de Ciudad de
México que no pude oír porque el sistema telefónico no era bueno. Aun así
intenté contestar la llamada y decirle a aquella persona que realmente me había
gustado y que gracias por la llamada, pero no sé la dirección, de manera que
estoy atorado. Fue difícil oírlo, pero finalmente comprendí quién era. Todo
tipo de cosas demenciales. Cartas muy amables. Estaban llenas de… una especie
de alegría. Todo el mundo estaba emocionado. Cada carta indicaba emoción en la
casa, fuera quien fuera.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
En el
baile posterior (¿sabe?, tuve que liberarme algo de las formalidades) me
excedí. Cuando me pongo informal, entonces actúo alocadamente, ¿sabe? De modo
que cuando empezó el baile, empezamos, bailé con mi esposa; después bailé con
alguna otra, la hermana de un ganador del premio Nobel. No llegué a bailar con
la princesa, porque tuve un… ¿sabe?, ni siquiera lo intenté.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Cuando
bailé con mi esposa, cuando bailé con la hermana del ganador de un premio
Nobel, sacaban fotografías, continuamente: clic, flash, flash.
Cuando bailé con aquella chica, que lo hice el doble de veces de las que bailé
con todas las demás juntas, no hubo fotografías. Nada. No en el periódico. Ni
una fotografía. Nada. Aparentemente hay algo malo en esto, ¿sabe?, y protegen a
los ganadores del premio Nobel de sus estúpidas idiosincrasias. Pero esta era
mi idea de relajarme, de informalidad. Yo tenía que hacer algo porque tenía que
salir de debajo, ¿sabe lo que quiero decir? Fue una broma. Fue divertido.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
El premio
fue una señal para permitirles expresar sus sentimientos, y para mí conocerlos.
Cada alegría, aunque sea una emoción transitoria, repetida en tantos lugares,
supone una suma considerable de felicidad humana. Y cada nota de afecto enviada
así, una tras otra, me ha permitido darme cuenta de una profundidad de amor
para mis amigos y conocidos que nunca había sentido antes de manera tan
enternecedora.
—«Los
premios Nobel en 1965» [Fundación Nobel], Estocolmo, 1966
Diablos,
si yo lo pudiera explicar a la gente común, no habría valido el premio Nobel.
—People,
22 de julio de 1985
[A un
periodista, después de que lo despertara para decirle que había ganado el
premio Nobel]: Es una hora de mierda. Podría haberlo sabido más tarde, por la
mañana.
—California
Tech, periódico de los estudiantes del Caltech, octubre de 1965
Sí,
«denos una frase» es realmente lo que quieren decir. Y yo no podía imaginar una
manera de decirla. Gradualmente desarrollé una manera, pero ya era demasiado
tarde, diciendo que había trabajado en la interacción entre la radiación y la
materia. Suena bien y no dice nada.
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Capítulo
25
Visión del mundo
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
El primer
principio es que no debes engañarte a ti mismo… y tú eres la persona que más
fácilmente puede ser engañada.
—«La
ciencia del culto al cargamento», discurso inaugural en el Caltech, 1974
La
inteligencia, sin embargo, es relativa.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 4, 6 de octubre
de 1961
Todo el
tiempo te estás diciendo: «Yo podría hacer esto, pero no lo haré», que es sólo
otra manera de decir que no puedes hacerlo.
—Surely
You’re Joking, Mr. Feynman!, p. 68
Aprendí
muy pronto la diferencia entre saber el nombre de algo y saber algo.
—What
Do You Care What Other People Think?, p. 14
Es
necesario, creo, aceptar esta idea, no sólo para la ciencia, sino también para
otras cosas; es de gran valor reconocer la ignorancia. Es un hecho que cuando
tomamos decisiones en nuestra vida, no sabemos necesariamente que las tomamos
de manera correcta; sólo pensamos que hacemos lo mejor que podemos… y esto es
lo que hemos de hacer.
—«La
relación entre ciencia y religión», mayo de 1956
No hay
autoridad que decida qué es una buena idea.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
¿Qué te
importa lo que piensen los demás?
—What Do
You Care What Other People Think?
Es bueno
saber que tengo estos partidarios leales y permanentes, con independencia de lo
que haga, sea bueno o malo.
—Carta a
Evie Frank, diciembre de 1965
Con el
fin de hablar entre nosotros, hemos de tener palabras, y esto está bien.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Cada
mañana, a las seis, tengo esta costumbre tonta de salir y correr lentamente (10
km/h), durante 8 o 10 kilómetros. Nunca me he parado a pensar por qué: no sé si
me hace sentir bien o qué. Siempre me siento bien, pero ya me pasaba antes de
empezar a correr.
—Carta a
Mariela Johansen, enero de 1975
Se ha
hablado mucho de la manera en que los científicos consideran el amor y estas
cosas, y pienso que realmente no está bien, que la ciencia no es un asunto
aburrido, duro y frío, pero en realidad entonces creía, y todavía creo, que si
se usa correctamente te da una manera de contemplar el mundo y el significado
de las cosas que te ocurren que te da un cierto control y calma en situaciones
que por otra parte son difíciles, y cosas por el estilo.
—Entrevista
con Charles Weiner, 5 de marzo de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
Tengo la
filosofía de que no hace ningún bien lamentarse de lo que hiciste antes, sino
que hay que intentar recordar cómo tomaste la decisión en aquel momento.
—Entrevista
para Viewpoint
[Sobre
Hans Bethe]: Como la mayoría de europeos, era un hombre muy serio. Y ello
significa que piensa mejor, y que es legítimo hablar de temas intelectuales en
una fiesta con cerveza. Es todo lo que significa.
—Charla
en el CERN, diciembre de 1965
Tenemos
suerte de vivir en una época en la que todavía hacemos descubrimientos.
—The
Character of Physical Law, p. 127
Si
creíais que la ciencia era incuestionable… bueno, esto es sólo un error por
vuestra parte.
—The
Character of Physical Law, p. 77
No daña a
un misterio saber algo acerca del mismo.
—Feynman
Lectures on Physics, vol. 1, p. 3
La
fraternidad que intentamos esta semana no es un punto de vista para tener
durante siete días. Ni es simplemente un concepto que hay que tener presente
durante todo el tiempo. La fraternidad ha de ser un programa de acción, un
programa de cooperación real y activa entre los pueblos del mundo. Y esta
cooperación no es sólo una cosa deseable. La cooperación es una necesidad para
la supervivencia de una fracción justa de la enorme población de la Tierra… que
nos incluye a ustedes y a mí.
—Notas
anteriores a Los Álamos
Tengo
curiosidad por conocer lo fiables que son los viejos recuerdos y me pregunto
cuánto añadimos de nuestra propia cosecha cuando revisamos acontecimientos.
Quizá recordamos que dijimos aquello que nos hubiera gustado decir.
—Carta al
Dr. Judah Cahn, marzo de 1983 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 362)
Y hay
algo que me sorprendió, es muy curioso: sospecho que lo que hay en la cabeza de
cada hombre puede ser muy, muy diferente.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Comparto
el dolor por la pérdida de la vida de un hombre, que añadió importancia e
interés a toda la vida humana.
—En un
telegrama al Dr. Aage Bohr, en relación con la muerte del Dr. Niels Bohr
Si en
algún cataclismo se destruyera todo el conocimiento científico y sólo una frase
se transmitiera a las siguientes generaciones de seres, ¿qué sería lo mejor, lo
que contiene la mayor información en el menor número de palabras? Creo que es
la hipótesis atómica, o el hecho atómico, o cómo queráis llamarlo: que todas
las cosas están hechas de átomos, pequeñas partículas que se mueven, que están
en movimiento perpetuo, que se atraen entre sí cuando se hallan separadas por
una cierta distancia, pero que se repelen si se las aprieta unas contra otras.
En esta única frase se puede ver que hay una cantidad enorme de información
acerca del mundo, sólo con que se le aplique un poco de imaginación y
pensamiento.
—Registro
sonoro de las Feynman Lectures on Physics, lección 1, 26 de
septiembre de 1961
Los
problemas que merecen la pena son los que puedes resolver realmente o ayudar a
resolver, aquellos a los que puedes hacer alguna contribución real. Un problema
es grande en ciencia si se halla frente a nosotros sin resolver, y vemos alguna
manera de realizar algo de progreso en él. Le aconsejaría que abordara
problemas más sencillos o, como usted dice, más modestos, hasta que encuentre
alguno que pueda resolver realmente de manera fácil, no importa lo trivial que
sea. Tendrá entonces el placer del éxito, y de ayudar a su prójimo, incluso si
sólo es para dar respuesta a una pregunta en la mente de un colega menos capaz
que usted.
—Carta a
Koichi Mano, febrero de 1966 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 198)
El mundo
es un revoltijo dinámico de cosas que se menean si se observa adecuadamente.
—BBC,
serie de televisión Qué divertido imaginar, 1983
Lo que
intento hacer es hacer nacer la claridad, que es realmente una cosa
medianamente bien pensada, pictórica y semiespectacular.
—Citado
en James Gleick, Genius: The Life and Science of Richard Feynman,
1992, p. 244
Las
grandes épocas de las diferentes civilizaciones están caracterizadas por la
enorme confianza de la gente en el éxito, su creencia de que poseen algo nuevo
que es diferente, y su certeza de que lo están desarrollando por sí mismos.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
Es
bastante seguro que muchas cosas se heredan, pero es malo y peligroso sostener,
en estos días de poco conocimiento de estos asuntos, que hay una verdadera raza
judía o un carácter hereditario judío específico.
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 235)
Seleccionar,
para su aprobación, los elementos peculiares que proceden de alguna supuesta
herencia judía es abrir la puerta a todo tipo de tonterías sobre la teoría
racial. Estas ideas teóricas fueron las que utilizó Hitler. Es seguro que no
puede usted sostener, por un lado, que determinados elementos valiosos pueden
ser heredados del «pueblo judío», y negar que otros elementos que otras
personas pueden encontrar molestos o peores sean heredados por este mismo
«pueblo».
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 235)
El error
del antisemitismo no es que los judíos no sean realmente malos, después de
todo, sino que la maldad, la estupidez y la ordinariez no son un monopolio de
los judíos, sino una característica universal de la humanidad en general.
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 235)
[Sobre su
salud mental después de la bomba atómica]: Yo veía a gente construyendo un
puente y decía: «No lo entienden». Yo creía realmente que no tenía sentido
construir nada porque de todas maneras sería destruido muy pronto, pero ellos
no lo entendían. Y yo tenía esta extraña sensación de cualquier construcción
que viera. Siempre pensé lo necios que eran al intentar hacer algo. De modo que
me encontraba realmente en una especie de condición depresiva.
—BBC, «El
placer de descubrir», 1981
El error
del prosemitismo no es que el pueblo judío o la herencia judía no sean
realmente buenos, sino más bien el error es que la inteligencia, la buena
voluntad y la amabilidad no son, a Dios gracias, un monopolio de los judíos,
sino una característica universal de la humanidad en general.
—Carta a
Tina Levitan, febrero de 1967 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 235)
La manera
en que mis dos hijos respondían a mis cuentos era muy diferente, pero no creo
que ello se debiera a que uno era un chico y la otra una chica. Pienso que las
personas son muy diferentes y que si yo hubiera tenido dos hijos también
hubieran respondido de manera diferente… quizá.
—Carta a
Dorothy Weeks, febrero de 1983 (Perfectly Reasonable Deviations from the
Beaten Track, p. 358)
Capítulo
26
El futuro
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
¿Por qué
repetir todo esto? Porque cada día nacen nuevas generaciones. Porque hay ideas
muy grandes que se desarrollaron en la historia del hombre, y estas ideas no
duran a menos que se transmitan a propósito y de manera clara de generación en
generación.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Cuando
quedamos atascados en un lugar determinado, es un lugar en el que la historia
no se repetirá. Y esto lo hace más apasionante todavía, porque cualquier cosa
que contemplemos (el método y el truco y el aspecto que tendrá) será muy
diferente de todo lo que hayamos visto antes, porque hemos usado todos los
métodos de antes.
—Entrevista
en el programa de Yorkshire Television Consideremos el mundo desde otro
punto de vista, 1972
Si
pensábamos que el pasado fue un tiempo largo, el futuro parece
incomprensiblemente más extenso.
—De las
notas para el programa Sobre el tiempo, 1957
Siempre
podemos decirles a otras personas: «Fueron ustedes muy listos por haber
explicado por qué el mundo ha de ser precisamente de la manera en que hasta
ahora hemos descubierto que es. Pero ¿qué aspecto tendrá mañana?». El vigor de
nuestra filosofía procede del hecho de que todavía estamos bregando.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
La física
fundamental tiene una vida útil finita. Todavía le queda algo de tiempo. En el
momento presente, procede con un entusiasmo terrible, y yo no quiero retirarme.
Pero aprovecho la ventaja del hecho de vivir en la época adecuada.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
Nos gusta
la producción mejorada, pero tenemos problemas con la automoción. Nos alegra el
desarrollo de la medicina, y después nos preocupamos por el número de
nacimientos y por el hecho de que nadie muere de las enfermedades que hemos
eliminado. O también, con el mismo conocimiento de las bacterias, tenemos
laboratorios ocultos en los que hay hombres que trabajan tan duro como pueden
para desarrollar enfermedades para las que nadie más será capaz de encontrar un
remedio. Nos encanta el desarrollo del transporte aéreo y nos impresionan los
aviones grandes, pero también somos conscientes de los graves horrores de la
guerra aérea. Nos satisface la capacidad de comunicar entre naciones, y después
nos preocupa el hecho de que podamos ser espiados tan fácilmente. Nos apasiona
el hecho de que ahora podemos penetrar en el espacio; bien, sin duda aquí
también tendremos dificultades. La más famosa de todas ellas es, desde luego,
el desarrollo de la energía nuclear y sus problemas evidentes.
—«La
incertidumbre de la ciencia», serie de conferencias John Danz, 1963
Aquí nos
hallamos sólo al principio mismo del tiempo para la raza humana. Hay miles de
años en el pasado, y una cantidad desconocida de tiempo en el futuro. Hay todo
tipo de oportunidades, y hay todo tipo de peligros.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Desde una
distancia temporal considerable de la historia de la humanidad, contemplada
desde, pongamos por caso, diez mil años después del presente, poca duda cabe de
que se juzgará que el acontecimiento más importante del siglo XIX fue el
descubrimiento por parte de Maxwell de las leyes de la electrodinámica. La
guerra civil americana palidecerá hasta una insignificancia provinciana en
comparación con este importante acontecimiento científico de la misma década.
—Feynman
Lectures on Physics, pp. 1-11
Lamento
tener que contestar a su pregunta (de si considero que la energía nuclear es
una maldición o una salvación para la humanidad) diciendo que no lo sé
realmente. Espero el futuro ni con esperanza ni con temor, sino con
incertidumbre acerca de lo que será.
—Carta al
Dr. David A. Marcus, febrero de 1975 (Perfectly Reasonable Deviations from
the Beaten Track, p. 279)
Espero
que las generaciones futuras tengan libertad, libertad para dudar, para
desarrollarse, para continuar la aventura de descubrir nuevas maneras de hacer
las cosas, de resolver los problemas.
—«La
incertidumbre de los valores», serie de conferencias John Danz, 1963
Nos
hallamos sólo al principio del desarrollo de la especie humana; del desarrollo
de la mente humana, de la vida inteligente, tenemos años y años en el futuro.
Es nuestra responsabilidad no dar la respuesta hoy en día de lo que va todo
esto, de conducir a todo el mundo en una determinada dirección y de decir:
«Esto es una solución para todo». Porque entonces nos encontraríamos
encadenados a los límites de nuestra imaginación actual.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
Estamos
al principio mismo del tiempo para la especie humana. No es poco razonable que
tratemos de resolver los problemas. Pero hay decenas de miles de años en el
futuro. Nuestra responsabilidad es hacer lo que podamos, mejorar las
soluciones, y transmitirlas.
—«El
valor de la ciencia», diciembre de 1955
A menudo
he planteado la hipótesis de que en último término la física no precisará un
enunciado matemático, que al final se revelará el mecanismo, y que las leyes
resultarán ser sencillas, como el tablero de ajedrez con todas sus
complejidades aparentes.
—The
Character of Physical Law, pp. 57-58
La gente,
en el pasado, en la pesadilla de su época, tenía sueños para el futuro. Y ahora
que el futuro se ha materializado, vemos que de muchas maneras los sueños se
han visto superados, pero en más maneras todavía hay muchos de nuestros sueños
de hoy en día que son muy parecidos a los sueños de la gente del pasado.
—Simposio
Galileo, «Cuál es y cuál debería ser el papel de la cultura científica en la
sociedad moderna», septiembre de 1964
De modo
que hay muchas cosas que pasan de una ciencia a la otra, y la cosa más
importante que pasa es el carácter de la ciencia, el carácter crítico. Es en
gran, gran medida lo mismo. Las fuentes de suciedad y las fuentes de error son
físicamente diferentes. Pero todavía puedes hacerte una idea: ¿tiene sentido, o
no tiene sentido?
—Entrevista
con Charles Weiner, 28 de junio de 1966, Biblioteca y Archivos de Niels Bohr en
el Centro para la Historia de la Física
El futuro
siempre es incierto. ¿Hay un futuro?
—Notas
personales
Hay unos
cuantos jóvenes que esperan ser físicos teóricos y que obtendrían inspiración
de adoptar esta actitud: «Estos tipos no saben de qué diablos han estado
hablando todos estos años, ni siquiera han podido resolver el problema más
sencillo. Voy a mostrarles cómo hacerlo». Esto es bueno, esto podría ocurrir.
—Conferencia
sobre partículas en Caltech, 1973
Una vez
tuve un libro de cálculo que decía: «Lo que un necio puede hacer, otro también
lo hará». Lo que hemos sido capaces de descubrir acerca de la naturaleza puede
parecerle abstracto y amenazador a quien no la haya estudiado, pero fueron
necios los que lo hicieron, y en la próxima generación, todos los necios lo
entenderán.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Cada
generación que descubre algo a partir de su experiencia debe transmitirlo, pero
ha de transmitirlo con un equilibrio delicado de respeto y falta de respeto, de
manera que la raza que ahora es consciente de la enfermedad en la que puede
caer no inflija sus errores de manera demasiado rígida a su juventud, sino que
transmita la sabiduría acumulada, más la sabiduría que quizá no sea sabiduría.
—Conferencia
en el 14.º Congreso Nacional de la Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué
es la ciencia?», abril de 1966
Si uno
estuviera andando a través de un edificio para ir de un lado al otro y no
hubiera alcanzado todavía la puerta, podría aducir: «Mirad, hemos estado
andando a través de este edificio, y no hemos alcanzado la puerta; por lo
tanto, no hay una puerta en el otro extremo». Me parece que hemos estado
andando a través de un edificio, pero no sabemos si es un edificio infinito o
un edificio finito, de modo que todavía existe la posibilidad de una solución
final. Una cosa que ocurriría, pienso, si se encontrara una solución final
sería el deterioro en la filosofía de la ciencia.
—Centenario
del MIT, «Conferencia de nuestra época», diciembre de 1961
Mi hijo
es así, también, aunque tiene unos intereses mucho más amplios que los que yo
tenía a su edad. Le interesa la magia, la programación informática, la historia
de la iglesia primitiva, la topología… ¡Oh!, le espera una época terrible,
porque hay tantísimas cosas interesantes.
—Entrevista
en Omni, febrero de 1979
Capítulo
27
Honrando a Richard Feynman
Cortesía de Michelle Feynman y Carl Feynman.
Fue la
mente más original de su generación.
—Freeman
Dyson, del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, New York Times,
17 de febrero de 1988
Es el
físico teórico más creativo de su época, y un verdadero genio. Con su
creatividad única tocó casi todos los campos de la física.
—Sidney
D. Drell, antiguo presidente de la Sociedad Física Americana, New York
Times, 17 de febrero de 1988
En
ciencia, al igual que en otros campos del empeño humano, hay dos tipos de
genios: los «ordinarios» y los «magos». Un genio ordinario es un tipo al que
tanto usted como yo nos pareceríamos si fuéramos muchas veces mejores. No hay
ningún misterio en cómo funciona su mente. Una vez que entendemos lo que ha
hecho, estamos seguros de que también nosotros lo podríamos haber hecho. Con
los magos es diferente… Incluso después de que comprendemos lo que han hecho,
es completamente oscuro… Richard Feynman es un mago del mayor calibre.
—Marc
Kac, Enigmas of Chance, pág. XXV
C. P.
Snow describió a Feynman «como si Groucho Marx representara de pronto a un gran
científico».
—«El
culto de Richard Feynman», Los Angeles Times Magazine, 2 de
diciembre de 2001
Dejaría
todo lo que estuviera haciendo para oírle dar una conferencia en el sistema de
alcantarillado municipal.
—David
Mermin, de la Universidad de Cornell, citado en Feynman Lectures on
Computation, editado por Tony Hey
Dick hizo
un esfuerzo consciente para considerar los problemas desde un punto de vista
diferente. Era deliberado.
—Thomas
A. Tombrello, entrevistado por Heidi Aspaturian, diciembre de 2010, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Estoy
pensando cómo medir lo inteligente que era Feynman, porque no era ningún tipo
de inteligente estándar. Era su manera de ver el mundo de manera oblicua, e
intentaba llegar ahí de manera deliberada. Pienso que trabajó de forma
realmente dura en ello y lo consiguió de maneras maravillosas.
—Thomas
A. Tombrello, entrevistado por Heidi Aspaturian, diciembre de 2010, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Bueno,
Dick Feynman reinventó la rueda, pero resultó ser una rueda mucho mejor.
—Valentine
L. Telegdi, entrevistada por Sara Lippincott, marzo de 2002, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Feynman
no fue un teórico de teóricos, sino un físico de físicos y un maestro de
maestros.
—Valentine
L. Telegdi, Physics Today, febrero de 1989
Es un
segundo Dirac, sólo que en este caso humano.
—Eugene
Wigner, citado por Robert Oppenheimer en una carta al profesor Raymond Birge,
noviembre de 1943, Universidad de California, Berkeley
Un hombre
honesto, la persona intuitiva más espectacular de nuestra época, y un ejemplo
básico de lo que puede haber en reserva para quienquiera que se atreva a seguir
el ritmo de un tambor diferente.
—Julian
Schwinger, Physics Today, febrero de 1989
Conocí un
poco a Feynman, y diré que Feynman podía hacer en un día lo que cien John
Rigdens nunca podrían hacer. Nunca podrían.
—John
Rigden, entrevistado por el Dr. Dudley Herschbach, Instituto Americano de
Física, 2003
Tenía una
gran reputación. Ya se le presentaba como aquel tipo inteligentísimo de
Princeton que lo sabía todo. Y lo sabía todo, ¿sabe usted? Resolvía problemas
para nosotros, así de simple.
—Philip
Morrison, entrevistado por Charles Weiner, Instituto Americano de Física, 1967
Puedes
hablar con Feynman y sus respuestas son precisas y del tipo que un físico
experimental puede entender, o al menos piensa que entiende.
—Carl
Anderson, entrevistado por Harriett Lyle, Archivos de Historia Oral de Caltech,
1979
Cuando
Dick se enfrentaba a un problema de matemáticas, era tremendamente intuitivo.
Encontraba maneras de resolver el problema, o de demostrar algo que había
conjeturado que era cierto. Estas maneras eran muy originales y por lo general
eran consideradas completamente heterodoxas por la comunidad de matemáticos.
Pero funcionaban. Comprendía lo bastante bien las matemáticas para inventar
nuevas matemáticas que eran intrínsecamente correctas. No cometía
equivocaciones; es sólo que desarrollaba maneras nuevas de hacer las cosas que
encajaban con su experiencia, y conseguía resultados que a veces a otras
personas les costaba tiempo comprender cómo los había conseguido.
—Charles
A. Barnes, entrevistado por Heidi Aspaturian, Archivos de Historia Oral de
Caltech, julio-agosto de 1987
Antes de
viajar a Suecia para recibir el premio Nobel, dictó una conferencia
absolutamente maravillosa para la gente local en el campus, en el pequeño
teatro (Culbertson) que entonces había en el campus. Era un edificio pequeño y
bonito, con una capacidad de dos o trescientas personas, me parece. Estábamos
fascinados mientras Dick exponía de manera muy clara y extremadamente modesta,
típica de Dick Feynman, de cómo había llegado a la posición que finalmente
acabó con que lo invitaran a Suecia para recibir el premio Nobel. Explicó que
la manera en que llegó a poder formular sus reglas para la electrodinámica
cuántica era resolviendo todos los problemas difíciles de electrodinámica
cuántica que la gente le proponía.
—Charles
A. Barnes, entrevistado por Heidi Aspaturian, Archivos de Historia Oral de
Caltech, julio-agosto de 1987
Pero
siempre que Dick iba a algún lugar para discutir las dificultades con la que
entonces era la teoría estándar, invitaba a la gente a que trabajara en
problemas que él no había podido resolver o sólo había resuelto con una enorme
dificultad. Los problemas que eran particularmente importantes para él eran los
que otras personas habían resuelto, pero sólo con una gran dificultad.
Considerando dichos problemas y aprendiendo a resolverlos mediante sus propios
métodos, Dick desarrolló su propio conjunto de reglas.
—Charles
A. Barnes, entrevistado por Heidi Aspaturian, Archivos de Historia Oral de
Caltech, julio-agosto de 1987
Recuerdo
que Richard Feynman decía: «Nunca pude imaginar qué es lo que todos estos otros
tipos hacían, de modo que lo hice a mi manera». Y, ¿sabe usted?, parafraseando
a Frost, esto suponía toda la diferencia con Dick.
—Thomas
A. Tombrello, entrevistado por Heidi Aspaturian, diciembre de 2010, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Realmente,
una de las personas más originales en Caltech.
—Thomas
A. Tombrello, entrevistado por Heidi Aspaturian, diciembre de 2010, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Con Dick,
se producía el efecto Feynman. Es como el efecto del restaurante chino: diez
minutos después de cenar, vuelves a tener hambre. Con Dick, la conferencia era
tan clara que dejabas de tomar apuntes. Y después, diez minutos después de la
conferencia, ¡no la podías reproducir! Recuerdo cuando Matt Sands y Leighton,
gente como esta, tomaban notas de las conferencias de Feynman en las clases de
física de primer año. A menudo se daban cuenta, al final de una charla, que no
podían reproducirla. Tenían fotografías de la pizarra. Habían registrado lo que
Feynman decía. Aun así, había algo escurridizo en todo ello. No digo que
estuviera equivocado o que fuera incompleto. Era sutil. Y no te dabas cuenta de
la sutileza, porque era muy leve, se hacía de una manera muy bella. Era una
obra de arte. Pero constantemente tenías que ser consciente del hecho de que
debido a que Dick hacía que pareciera tan sencillo, pasabas por alto cosas
fundamentales. El efecto Feynman. Era muy interesante.
—Thomas
A. Tombrello, entrevistado por Heidi Aspaturian, diciembre de 2010, Archivos de
Historia Oral de Caltech
Tuve una
interacción muy extraña con Feynman. Estábamos discutiendo algo y me dijo: «Si
no sé absolutamente nada sobre esto, no digo que sé algo sobre esto». Y lo dijo
de manera muy amistosa. No te ofendes por ello.
—Samuel
Epstein, entrevistado por Carol Bugé, Archivos de Historia Oral de Caltech,
diciembre de 1985-enero de 1986
Hacía que
la persona con la que hablaba se sintiera fascinante e ingeniosa, y que de
pronto sintiera que podía hacer física de alto nivel. Y te escuchaba de una
manera maravillosa.
—Jenijoy
La Belle, entrevistada por Heidi Aspaturian, Archivos de Historia Oral de
Caltech, febrero-mayo de 2008, abril de 2009
Los
estudiantes lo consideraban su santo patrón en Caltech, [y la reputación] era
bien merecida.
—Steven
C. Frautschi, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de
Caltech, junio de 2003
Recuerdo
esta anécdota de Feynman. Lo llamaron y le dijeron: «Ha ganado usted el premio
Einstein». Feynman dijo: «Bien, ¿y qué es esto?». Y le dijeron: «Bueno, son 15
000 dólares. ¿Tiene usted algo que decir?». Dijo: «¡Perrito caliente!».
—Seymour
Benzer, entrevistado por Heidi Aspaturian, Archivos de Historia Oral de
Caltech, septiembre de 1990-febrero de 1991
Yo no
conocía muy bien a Feynman. Lo conocía lo bastante bien para llamarlo Dick,
pero esto era casi todo; no teníamos mucha interacción. Le dije: «Dick, ¿qué
tiene de especial el centro de la galaxia? ¿Por qué hemos de ver algo como
esto? ¿Hay algo especial en ello?». Estaba de pie aquí y miraba esto de aquí
abajo [mapa en el suelo]. Me dijo: «Aquí es donde vive Dios».
—James A.
Westphal, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de
Caltech, julio de 1998
Tuvo un
enorme impacto en mí, no sólo desde el punto de vista intelectual, sino por su
manera de buscar la verdad. Todas estas cosas subyacentes que lo impulsaban (no
sólo lo inteligente que era) tuvieron una influencia realmente grande en mí.
—Barry C.
Barish, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de
Caltech, julio de 1998
Feynman
es una persona muy exuberante y muy extrovertida, realmente. La vida es sólo
felicidad para él, aunque haya tenido todos estos problemas médicos. Es
fundamentalmente una persona feliz.
—Hans A.
Bethe, entrevistado por Judith R. Goodstein, Archivos de Historia Oral de
Caltech, febrero de 1982
Lo que
siempre me impresionó de Dick es que le podías hacer una pregunta, y si no era
una buena pregunta, la tomaba y le daba la vuelta y contestaba quizá con otra
pregunta que era una pregunta buena. Aprendías muchísimo con él.
—Alvin V.
Tollenstrup, entrevistado por David A. Valone, Archivos de Historia Oral de
Caltech, diciembre de 1994
Y estas
áreas nuevas; cuando yo era un estudiante universitario, nadie hacía mecánica
cuántica, excepto estudiantes de doctorado superavanzados. Primero tenían que
aprender toda suerte de mecánica hamiltoniana sofisticada y todo tipo de cosas,
entonces era duro. Tenías que pasar por todas estas tonterías antes de poder
esperar siquiera empezar con la mecánica cuántica… Richard Feynman, entre otras
personas, demostró que no tenías que pasar por todas estas otras cosas.
Simplemente, empiezas a hablar acerca de mecánica cuántica y los chicos lo
acogen con entusiasmo.
—David S.
Wood, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de Caltech,
mayo de 1994
Aquí, el
profesorado y los estudiantes son, en muchos aspectos, muy parecidos. Esto
empecé a aprenderlo gradualmente en aquellos días de la posguerra, cuando aquí
todos eran nuevos o empezaban de nuevo después de la guerra. Los estudiantes,
desde luego, en un cierto sentido copian al profesorado, porque los profesores
son modelos a imitar por ellos. Dick Feynman es el gran ejemplo. Todos lo
quieren, y por buenas razones.
—Rodman
W. Paul, entrevistado por Carol Bugé, Archivos de Historia Oral de Caltech,
febrero de 1982
Una
conferencia del Dr. Feynman es realmente un raro obsequio. En humor y
dramatismo, suspense e interés suele rivalizar con las obras teatrales de
Broadway. Y, por encima de todo, crepita de claridad. Si la física es la
«melodía» de fondo de la ciencia, entonces el Dr. Feynman es su trovador más
lúcido.
—Irving
Bengelsdorf, editor científico de The Los Angeles Times, 1967
Cuando
alguien gana un premio Nobel, este es probablemente uno de los principales
problemas que tiene el presidente de la división: intentar retener a las
mejores personas de la facultad, e intentar gestionar las ofertas que
continuamente les hacen. Y si obtienen un premio Nobel, esto no ayuda a
resolver el problema. Excepto, quiero decirlo, en el caso de Feynman, que decía
que ya había tomado una decisión; le gusta Caltech y quiere permanecer aquí, no
importa qué ofertas le hagan (y puede estar seguro de que le han llovido de
casi cualquier lugar del mundo).
Oí que
cuando contestaba al teléfono, decía: «¿Va a hacerme usted una oferta?». Si la
persona decía: «No, no estoy en absoluto interesado en esto», entonces Feynman
continuaba y hablaba con ella; si no era así, decía: «La respuesta es no» y
colgaba. Quizá esto sea una broma, pero lo he oído con referencia a Dick
Feynman. Es un profesor muy leal a Caltech.
—Carl
Anderson, entrevistado por Harriett Lyle, Archivos de Historia Oral de Caltech,
enero de 1979
Visto en
retrospectiva, toda la física que utilizo actualmente, parece que el 90 por 100
de ella tuve que haberla aprendido de Feynman, y no he visto nunca a nadie
trabajar tan rápidamente, de modo que nunca encontré un físico como él.
Ciertamente, nadie en Princeton o en Oxford era como él. Y cuando era joven era
rapidísimo y terrible. Ahora no es mucho menos rápido ni mucho menos terrible.
¿Sabe usted?, cuando una idea surgía en su cabeza le tomaba literalmente no más
de 5 o 10 minutos resolver este tipo de cosa.
—Robert
Hellwarth, entrevistado por Joan Bromberg, Instituto Americano de Física, mayo
de 1985
Una de
las grandes cosas acerca de Feynman era la alegría que demostraba al empezar a
tratar un problema y discutirlo, lanzando ideas, riendo. Puedo recordar su
regocijo en una de las bromas en las que participó cuando era un estudiante en
el MIT: los estudiantes se ponían de acuerdo, levantaban un automóvil y lo
dejaban en el tejado de uno de los edificios para que la administración lo
resolviera. [Risas] Y disfrutaba también abriendo cajas fuertes. Pienso que ya
he contado la historia de las dos cajas fuertes de General Electric en
Schenectady que Feynman abrió mientras el hombre de la seguridad estaba
mirando… Pienso en este sentido de la diversión que tenía Feynman; después
explicaba que muchísima gente utiliza números como e y pi y su
número de matrícula o de teléfono. Estos eran los números que probaba primero
con la mayor probabilidad de resolver el problema de abrir las cajas fuertes.
—John
Wheeler, entrevistado por Kenneth W. Ford, Instituto Americano de Física, marzo
de 1994
La gente
que conozco admiraba su amplitud de intereses, su curiosidad y su amor por la
vida. La mayoría de nosotros solemos tener una vida mucho más limitada que él,
y muchos de nosotros lamentamos a veces no haber tenido el abanico de
experiencias y relaciones que él tuvo.
—Kip
Thorne, «El culto de Richard Feynman», Los Angeles Times Magazine,
2 de diciembre de 2001, p. 16
La cosa
se desarrollaba de manera ordenada, pero era evidente que las personas honestas
estaban en contra. Entonces, finalmente, Feynman se levantó y dijo: «He estado
pensando en ello y pienso que es un terrible error. No es propio de Caltech.
Estaríamos emitiendo el mensaje equivocado. Y pienso que deberíamos sofocarlo
rápidamente. No importa si hemos hecho promesas equivocadas. Sencillamente, no
deberíamos hacerlo». Y este fue el voto, esencialmente; esta fue la resolución.
Lo que Feynman dijo fue lo que triunfó. Lo había dicho de manera muy
persuasiva.
—Fred
Anson, recordando la votación sobre si establecer un centro de investigación
del ejército en Caltech, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de
Historia Oral de Caltech, febrero de 1997
Era todo
un carácter, con un sentido del humor que no lo abandonaba.
—Joseph
Heller, un amigo de la infancia, entrevistado por Shelley Erwin, Archivos de
Historia Oral de Caltech, mayo de 2010
Recuerdo
que Dick acostumbraba a plantear una pregunta a su clase. Les decía: «Bien.
Tenéis un aspersor para el césped, abrís el grifo del agua y el aspersor gira
al tiempo que emite chorros oblicuos de agua. Ahora, suponed que ponéis este
mismo aspersor dentro de una piscina y empezáis a succionar el agua a su
través. ¿Giraría todavía el aspersor?». Suponía una gran diferencia, como el
día y la noche. Cosas como esta hacían que la categoría de flujos separados
fuera muy interesante… Creo que fue un curso universitario, pero no puedo
recordar exactamente qué clase. Yo estaba allí cuando nos hizo esta pregunta, y
pensé: «¡Ah, he aquí un gran profesor!». Un aspersor de jardín: todo el mundo
los ve, a diario. Pero él cambió simplemente la dirección del flujo de agua en
la manguera y teníamos que decir qué ocurriría.
—Theodore
Y. Wu, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de Caltech,
febrero-marzo de 2002
Pero la
única persona de aquí que tuvo una influencia tremenda en mí y que yo
consideraba único era Feynman. Tuvo un impacto enorme en mí, no sólo desde el
punto de vista intelectual, sino en la manera de buscar la verdad. Todas estas
cosas subyacentes que lo impulsaban (no sólo lo inteligente que era) tuvieron
en mí una influencia realmente grande.
—Barry C.
Barish, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de
Caltech, mayo-julio de 1998
Tuve a
Dick Feynman en física matemática. Y acostumbraba a ir a todos sus seminarios
cuando era estudiante universitario. No podía entender nada de sus matemáticas,
pero de vez en cuando se detenía y decía: «Lo que esto significa realmente
es…», y aquello yo lo podía entender.
—Carver
Mead, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de Caltech,
julio de 1996
Le
gustaba enseñar, pero no le gustaba dirigir tesis. La razón me la contó una
vez, y era que si podía formular un problema de manera lo bastante clara para
que un estudiante universitario hiciera una tesis, lo podría hacer él mismo en
una tarde. Si podía plantear un problema de manera tan evidente, no podría
resistirse a resolverlo.
—Robert
F. Christy, entrevistado por Sara Lippincott, Archivos de Historia Oral de
Caltech, junio de 1994
Creo que
durante mi época en Caltech, la cosa interesante para mí fue el gran movimiento
de avance en la pedagogía. La enseñanza de estos cursos básicos, así llamados.
En términos de física, creo que en gran medida se debió a Feynman. Se pensaba
que un estudiante, antes de tener una esperanza de empezar siquiera a aprender
algo de mecánica cuántica, tenía que pasar por todo el largo embrollo de la
mecánica clásica a niveles muy complicados, etcétera. Y Feynman demostró que
ello no era cierto. No tienes que hacer esto… El material que se les da y lo
que aprenden aquí ahora es mucho, muchísimo más avanzado, en comparación a
cuando yo era estudiante. ¿Sabe usted?, es como la diferencia entre el Modelo T
de Ford y el último automóvil, o entre el aeroplano de los hermanos Wright y un
747.
—David S.
Wood, entrevistado por Shirley K. Cohen, Archivos de Historia Oral de Caltech,
junio de 1994
Feynman
inventó una manera totalmente nueva de hacer mecánica cuántica, y sus diagramas
no surgieron de ningún contacto con los matemáticos; de hecho, Dick ha generado
cosas. Y a veces hacía comentarios en el sentido de que los matemáticos
realmente no ayudan mucho. Le irritaba mucho la manera como se enseñaban las
matemáticas en las escuelas de California. Formó parte de un comité o algo
parecido, para el gobernador o alguien. Y, ¿ve usted?, las cosas cambiaron por
completo.
—William
A. Fowler, entrevistado por John Greenberg y Carol Bugé, Archivos de Historia
Oral de Caltech, mayo de 1983-mayo de 1984
Le puedes
hablar a Feynman y sus respuestas son precisas y del tipo que un físico
experimental puede entender, o al menos que piensa que entiende.
—Carl
Anderson, entrevistado por Harriett Lyle, Archivos de Historia Oral de Caltech,
enero de 1979
Una vez
discutí este asunto con Feynman, que es quizá el físico de los Estados Unidos
que más entiende este aspecto de la física. Tiene este tipo de actitud de ver
si la cosa es correcta. Pero lo discutimos y dijo: «Bien, en la actualidad,
entre la generación más joven hay muy pocas personas que se atrevan a publicar
algo que contenga contradicciones». Prácticamente nadie lo haría, porque diría:
«Entonces seré pronto criticado por los otros colegas, que dirían: “Aquí está
tu contradicción, tienes que estar equivocado”». Pero después diría: «Bueno, sé
que tengo que estar equivocado; ciertamente hay una contradicción, pero maldita
sea, puedo ver que es correcto». Ahora bien, desde luego, puede usted volver a
decir que esta es una actitud muy divertida. ¿Cómo puede saberlo? No puede
demostrarlo; contiene contradicciones.
—Werner
Heisenberg, entrevistado por Thomas S. Kuhn, Instituto Americano de Física,
febrero de 1963
[Sobre el
humor de Feynman]: No tengo ninguna discrepancia con este aspecto de la
personalidad de Dick Feynman; como la mayoría de las demás personas, lo
encontraba delicioso. Pero deja fuera muchas cosas: no sólo su genio
científico, sino su profundo amor por la naturaleza, su pasión por enseñar, y
por encima de todo sus extraordinarios valores de integridad personal, no siempre presente
en los niveles más altos de creatividad… Sea lo que fuere que Dick Feynman se
tomara a broma, su amor por la física se acerca a la reverencia.
—Laurie
M. Brown, Physics Today, febrero de 1989
[Sobre su
personalidad]: Tuve un atisbo de ella en la televisión británica, años antes de
que yo supiera quién era Feynman más allá de un profesor americano que podía
haber sido inventado por Arthur Miller para hacer monólogos sobre esta materia
(y, si a esto vamos, antimateria) por la que yo no tenía un interés especial,
ninguna formación ni conocimientos, pero que conseguía que fuera
misteriosamente cautivadora. Posteriormente, esta personalidad surgía de manera
embriagadora en sus reminiscencias grabadas, publicadas como Surely
You’re Joking, Mr. Feynman! Era el físico no del club de la facultad,
sino del salón.
—Tom
Stoppard, «El punto de vista del escenario», New York Times, 27 de
noviembre de 1994
Recuerdo
la ocasión en que vi por primera vez a Richard, durante unas pocas horas, hace
cuarenta y cinco años. Iba camino de Nuevo México, creo, y pasaba por el
Laboratorio de Chicago del distrito de Manhattan. Se reunieron media docena de
teóricos para recibirle; su reputación le había precedido desde Princeton. Una
o dos personas le mostraron integrales difíciles que esperaban que él pudiera
resolver, algo así como pedirle al hombre forzudo que los visitaba que aflojara
alguna puerta oxidada. Actuó como se esperaba, pero no era el tipo de luz en el
que se podía vislumbrar su maravilloso entusiasmo por los ritmos y los enigmas
del mundo. Pero esto lo vi claramente con posterioridad, en Los Álamos y en el
viejo despacho que compartíamos en la Universidad de Cornell, y llegué a amar y
admirar su mente asombrosamente original, generosa, honesta y juguetona, y un
espíritu que parecía, como sus gestos, para bailar a través de la vida.
—Philip
Morrison, carta personal de condolencia, febrero de 1988
Las
contribuciones de Dick Feynman a la física han tenido un impacto extraordinario
en nuestro trabajo: su desarrollo de la electrodinámica cuántica, su invento de
la integral de caminos de la teoría del campo cuántico, sus contribuciones
esenciales a la teoría de las interacciones débiles, su invento del modelo del
partón para la dispersión inelástica profunda del electrón-protón, y sus
extraordinarias intuiciones de la naturaleza de las colisiones de altas
energías que condujeron a desentrañar la estructura de la materia de cuarks y
gluones. Su trabajo afectó prácticamente a todas las áreas de la física.
Mediante
sus enseñanzas y su notable personalidad, Feynman nos enseñó que la física no
sólo es profunda, sino también intuitiva y comprensible. También estamos
orgullosos de su servicio a este país y del valor que demostró en la
investigación del Challenger. Pocos científicos han hecho un
impacto mayor en la ciencia y la sociedad. Atesoramos su recuerdo.
—Grupo de
física teórica SLAC (Centro del Acelerador Lineal de Stanford), carta personal
de condolencia, febrero de 1988
En la
veintena de años que lo conocí, como conferenciante semanal en los
laboratorios, cada miércoles; como crítico, asesor y ser muy humano, fue una
gran inspiración, una gran mente, y un gran espíritu. A menudo mostraba la
mayor paciencia y amabilidad en transformar un pregunta inocente pero
desinformada o estúpida en otra rica y brillante, con lo que le evitaba el
bochorno al que había preguntado. Su gran humor era parejo a su gran intelecto.
Vivirá para siempre en la mente de esta generación de físicos y las futuras, y
en la de todas las personas cultas.
—Bernard
Soffer, Laboratorios de Investigación de la Compañía de Aviación Hughes, carta
personal de condolencia, febrero de 1988
Dick
tenía una personalidad dinámica y original. Mostraba un gran entusiasmo por
aprender. Era conocido como uno de los físicos más brillantes y de los
pensadores más originales del mundo, pero le preocupaba hacer que la ciencia
fuera comprensible y fascinante para los demás, lo que lo convirtió en uno de
los profesores más destacados y favoritos de Caltech. Era muy creativo a la
hora de explicar los conceptos más esotéricos, con el fin de que la gente
ordinaria pudiera entenderlos. Las anécdotas de Feynman son leyenda aquí, y
siempre se cuentan con afecto y admiración.
—Sunney
I. Chan, presidente de la facultad, Instituto de Tecnología de California,
carta personal de condolencia, febrero de 1988
Dick fue
el mejor y el favorito de los «tíos» que enriquecieron mi infancia. Durante el
tiempo que pasó en Cornell, era un visitante frecuente y siempre bienvenido a
nuestra casa, con el que se podía contar para que consiguiera tiempo de las
conversaciones con mis padres y con otros adultos para prodigar su atención a
los niños. Era a la vez un gran jugador de juegos con nosotros y un maestro que
nos abrió los ojos al mundo que nos rodea.
—Henry
Bethe, carta personal de condolencia, febrero de 1988
Agradecimientos
Hay
muchas personas a las que debo agradecer su colaboración.
En primer
lugar, mis dos investigadoras han sido increíbles: Anisha Cook y Janna
Wennberg. He tenido muchísima suerte al contar con vuestra ayuda en este
proyecto. Me resulta imposible imaginar que lo hubiera podido llevar a cabo sin
vosotras dos y sin vuestras horas de duro trabajo. Gracias por vuestros
esfuerzos.
Siempre
puedo contar con una evaluación honesta de mi trabajo por parte de mi amigo
Gregory Feldmeth, vicedirector y profesor de historia desde hace mucho tiempo
en la Polytechnic School. Aprecio realmente sus incansables esfuerzos a la hora
de ayudarme en este proyecto. Feldmeth fue fundamental para revisar de manera
crítica la clasificación de citas en categorías, colaborar en la minuciosa
tarea de eliminar citas duplicadas y ayudarme a elaborar una cronología de la
vida de mi padre. Estoy agradecida por tener su consejo y su compañía. Grace
Hamilton, profesora de inglés de la Escuela Superior de la Polytechnic, fue
increíblemente generosa con su tiempo y experiencia al considerar el prefacio.
Otro amigo, Richard White, profesor de física y de ciencia informática de la
Polytechnic School, recomendó el equipo imparable de Janna y Anisha, y fue
generoso con sus consejos y su ingenio técnico. Puedo comprender por qué estos
tres profesores son queridos por los estudiantes.
Es un
sueño trabajar con Leslie Carmell, directora de comunicaciones en la
Polytechnic School. Me ha dado un gran apoyo, y le estoy muy agradecida por su
gran capacidad de observación y por sus sugerencias, siempre acertadas. Mis
colegas son excepcionales: Jennifer Godwin Minto, Barbara Bohr, John Yen, así
como el conjunto de profesores de talento y el personal de la Polytechnic
School. Soy muy afortunada por trabajar allí.
Melanie
Jackson, estoy encantada de tener una agente literaria maravillosamente
inteligente y amable como tú para que me defienda.
Gracias a
mi hermano, Carl Feynman, por su confianza en mí para completar este proyecto.
Ralph
Leighton fue muy servicial y me envió mediante correo electrónico los archivos
de audio de The Feynman Lectures on Physics al tiempo que los
digitalizaba, y fue muy, muy útil con sus sugerencias y consejos. Christopher
Sykes fue sorprendente por sus ideas y conocimientos en relación con las
fuentes de varias citas. Adam Cochran, del Instituto de Tecnología de California,
fue fundamental para la comunicación con Caltech: hizo de todo, desde obtener
permisos hasta conectarme con personas que fueron provechosas, concienzudas y
eficientes. Shelley Erwin y Loma Karklins, de los archivos de Caltech, fueron
así, exactamente. Gracias por vuestros conocimientos y ayuda. Tony Hey fue muy
amable al rebuscar en sus archivos personales y escanear la transcripción de
una mesa redonda que era difícil de encontrar. Ann Rho, directora de desarrollo
en Caltech, estaba deseosa de ayudar y fue una buena persona con la que
discutir toda clase de ideas. Alan Alda, gracias por tu amistad y apoyo. Estoy
agradecida a Kip Thorne por sus orientaciones, ¡de las que no fue la menor
ponerme en contacto con Brian Cox!
Brian Cox
tiene un estilo de comunicación que me recuerda al de mi padre, y me encantó
que aceptara escribir un prólogo para este libro.
Yo-Yo Ma
es un amigo de la familia desde hace tiempo al que yo describiría como la
amabilidad personificada. Mi padre y yo pasamos muchas tardes divertidísimas
tras el escenario y en la cena después de asistir a conciertos de Yo-Yo (la
tradición continúa: ahora voy con mis hijos), y Yo-Yo dedicó una serie de
conciertos a mi padre poco después que este muriera. No estoy segura de por qué
pensé que era una buena idea agobiar a mi amigo, que es un violonchelista
profesional, para escribir algo para este libro, pero estoy impresionada porque
no rehusó el reto.
Los
últimos años no han sido fáciles, y cada vez estoy más agradecida a mis
fantásticos amigos (de los que, a veces, he dependido). Parece una larga lista,
y sólo me entristece que no pueda agradecer a todas las
personas que tanto han significado para mí durante los últimos años. Tengo
mucha suerte de formar parte de una comunidad maravillosa. Quiero dar las
gracias a Megan Foker: no sé dónde estaría sin ella. Me ayudó durante un
período crítico en mi vida y lo hizo con tanto humor, gracia y ecuanimidad que
me resultó más fácil conservar el equilibrio. Todos necesitamos una amiga como
Megan. Aprecio la ayuda de Rick Foker a su familia para que Megan pudiera pasar
tiempo conmigo. Estoy orgullosa de que mi comunidad incluya a Heather y Tom
Unterseher, Cheryl Wold y Paul Wennberg, Electra y Peter Lang, Jane Kaczmarek,
Stacy y Michael Berger, Dyanne di Rosario-Halsted y Chris Halsted, Tim Hartley
y Jason Lyon, Tiffany y Marc Harris, Mario Miralles y Brenda Bork, Ralph
Leighton y Phoebe Kwan, Kevin y Kristen Tyson, Scott Lee y Karen Wong,
Francisco Miralles, Susan Blaisdell, Dorothy Shubin, Carl y Paula Feynman,
Charles Hirshberg y Alison Adler y Joan Feynman. Sois mi equipo de apoyo.
Vuestra amistad, amor y apoyo han hecho que mis ánimos se mantuvieran a flote a
lo largo de los años. John Murlowski, llegaste exactamente en el momento
oportuno y supiste cómo ayudarme y apoyarme.
Finalmente,
quiero agradecer a mis hijos, Ava y Marco Miralles, por sus ideas fantásticas,
su independencia latente y su actitud general constructiva hacia el proyecto.
Os quiero.
Fuentes
·
«900 en Caltech y JPL declaran su apoyo a la
suspensión de las armas nucleares», The Los Angeles Times, 16 de
octubre de 1982.
·
BBC, «El placer de descubrir», 1981.
·
BBC, entrevista: «Hablando científicamente», abril
de 1976.
·
BBC, entrevista: «Una nueva fuerza en la
naturaleza».
·
BBC, entrevista: «Más allá de las teorías
actuales».
·
BBC, «Extrañeza menos tres», 1964.
·
BBC, «Horizonte: La caza del cuark», mayo de 1974.
·
BBC, serie de televisión Qué divertido
imaginar, 1983.
·
California Tech, periódico de los estudiantes de
Caltech, octubre de 1965.
·
Centenario del MIT, «Conferencia de nuestra época»,
diciembre de 1961.
·
Charla en el CERN, diciembre de 1965.
·
Charla en la Universidad de California en Santa
Bárbara, «Los Álamos desde abajo», febrero de 1975.
·
Comité de discusión, Congreso de Física de
Partículas, Irvine, California, 1971.
·
Conferencia en el MIT, mayo de 1981: «Simular la
física mediante ordenadores», International Journal of Theoretical
Physics, 21.
·
Conferencia en el 14.º Congreso Nacional de la
Asociación de Profesores de Ciencias, «¿Qué es la ciencia?», abril de 1966.
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Conferencia sobre partículas en Caltech, 1973.
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Conferencias en la Universidad de Berkeley, «Tiempo
y física en la historia evolutiva», primavera de 1968.
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Correspondencia y notas personales inéditas.
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Discurso de aceptación de la Medalla Oersted, 1972.
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«El comportamiento cualitativo de la teoría de
Yang-Mills en 2+1 dimensiones», enero de 1981.
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«El culto al cargamento en la ciencia», discurso
inaugural en Caltech, 1974.
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«El culto de Richard Feynman», Los Angeles
Times Magazine, 2 de diciembre de 2001.
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«Electrodinámica cuántica: ajustes de reflexión y
transmisión», conferencias sir Douglas Robb, Universidad de
Auckland, 1979.
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«Electrodinámica cuántica: nuevos interrogantes»,
conferencias sir Douglas Robb, Universidad de Auckland, 1979.
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«Electrodinámica cuántica: fotones, corpúsculos de
luz», conferencias sir Douglas Robb, Universidad de Auckland,
1979.
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«El extraordinario Dr. Feynman», Los
Angeles Times Magazine, 20 de abril de 1986.
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«El problema de enseñar física en Latinoamérica»,
1963.
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«El valor de la ciencia», diciembre de 1955.
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Entrevista de Alvin V. Tollestrup por David A.
Valone el 23 de diciembre de 1994, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Barry C. Barish por Shirley K. Cohen
el 21 de julio de 1998, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Barry C. Barish por Shirley K. Cohen,
mayo-julio de 1998, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Bill Stout para Viewpoint y
para KNX Television, hacia 1959.
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Entrevista de Carl Anderson por Harriett Lyle, 9 de
enero-8 de febrero de 1979, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Carl Anderson por Harriett Lyle, 30
de enero de 1979, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Carver Mead por Shirley K. Cohen, 17
de julio de 1996, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Charles A. Barnes por Heidi
Aspaturian, julio-agosto de 1987, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista con Charles Weiner, 4 y 5 de marzo y 27
y 28 de junio de 1966; 4 de febrero de 1973, Biblioteca y Archivos de Niels
Bohr en el Centro para la Historia de la Física.
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Entrevista de David S. Wood por Shirley K. Cohen,
25 de mayo de 1994, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de David S. Wood por Shirley K. Cohen,
junio de 1994, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Fred Anson por Shirley K. Cohen, 26
de febrero de 1997, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Hans A. Bethe por Judith R.
Goodstein, 17 de febrero de 1982, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de James A. Westphal por Shirley K.
Cohen, 8-29 de julio de 1998, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Jenijoy La Belle por Heidi
Aspaturian, febrero-mayo de 2008 y abril de 2009, Archivos de Historia Oral de
Caltech.
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Entrevista de John Rigden por el Dr. Dudley
Herschbach, 21 de mayo de 2003, Instituto Americano de Física, College Park,
MD, .
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Entrevista de John Wheeler por Kenneth W. Ford, 15
de marzo de 1994, Instituto Americano de Física, College Park, MD,
www.aip.org/history/ohist.
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Entrevista de Joseph Heller por Shelley Erwin, 5 de
mayo de 2010, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Philip Morrison por Charles Weiner, 7
de febrero de 1967, Instituto Americano de Física, College Park, MD,
www.aip.org/history/ohist.
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Entrevista de Robert F. Christy por Sara
Lippincott, junio de 1994, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Robert Hellwarth por Joan Bromberg,
28 de mayo de 1985, Instituto Americano de Física, College Park, MD,
www.aip.org/history/ohist.
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Entrevista de Rodman W. Paul por Carol Bugé, 17 de
febrero de 1982, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Samuel Epstein por Carol Bugé, 19 y
26 de diciembre de 1985 y 10 de enero de 1986, Archivos de Historia Oral de
Caltech.
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Entrevista de Seymour Benzer por Heidi Aspaturian,
11 de septiembre de 1990-febrero de 1991, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Steven C. Frautschi por Shirley K.
Cohen, 17 de junio de 2003, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Theodore Y. Wu por Shirley K. Cohen,
febrero-marzo de 2002, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Thomas A. Tombrello por Heidi
Aspaturian, 26-31 de diciembre de 2010, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Valentine L. Telegdi por Sara
Lippincott, 4 y 9 de marzo de 2002, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista de Werner Heisenberg por Thomas S. Kuhn,
13 de febrero de 1963, Instituto Americano de Física, College Park, MD,
www.aip.org/history/ohist.
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Entrevista de William A. Fowler por John Greenberg
y Carol Bugé, mayo de 1983-mayo de 1984, Archivos de Historia Oral de Caltech.
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Entrevista en Future for Science, R. P.
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Entrevista en Omni, febrero de 1979.
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Taller Esalen, «Máquinas minúsculas», Instituto
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Tom Stoppard, «El punto de vista del
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What Do You Care What Other People Think?, Richard
P. Feynman y Ralph Leighton, W. W. Norton, Nueva York, 1988. [Hay trad.
española: ¿Qué te importa lo que piensen los demás? Nuevas aventuras de
un curioso personaje como le fueron referidas a Ralph Leighton, Richard P.
Feynman y Ralph Leighton, Alianza Editorial, Madrid, 2011].
Notas:
[1] Carl
Sagan, Un punto azul pálido, Planeta, Barcelona, 2003. (N. del
t.).
[2] Una
de las repúblicas de la Federación Rusa. (N. del t.).
[3] En
la versión española se ha intentado reducir al mínimo dichas transgresiones,
pero como buena parte de las citas proceden de registros sonoros transcritos
literalmente, ello no siempre ha sido posible. (N. del t.).
[4] Richard
P. Feynman y Ralph Leighton, ¿Está Ud. de broma, Sr. Feynman? Aventuras
de un curioso personaje tal como le fueron referidas a Ralph Leighton,
Alianza Editorial, Madrid, 2010. (N. del t.).
[5] Richard
P. Feynman, ¡Ojalá lo supiera! Las cartas de Richard P. Feynman,
Crítica, Barcelona, 2006. (N. del t.).
[6] Richard
P. Feynman y Ralph Leighton, ¿Qué te importa lo que piensen los demás?
Nuevas aventuras de un curioso personaje como le fueron referidas a Ralph
Leighton, Alianza Editorial, Madrid, 2011. (N. del t.).
[7] Villa
de Long Island, Nueva York. (N. del t.).
[8] Instituto
de Tecnología de Massachusetts. (N. del t.).
[9] Instituto
de Tecnología de California. (N. del t.).
[10] Ted
Welpin, un amigo de la época. (N. del t.).
[11] Richard
P. Feynman, Física, Fondo Educativo Interamericano, Bogotá,
1971-1972. (N. del t.).
[12] Richard
P. Feynman, El carácter de la ley física, Tusquets, Barcelona,
2000. (N. del t.).
[13] Pueblo
en las montañas de Colorado. (N. del t.).
[14] Richard
P. Feynman, Electrodinámica cuántica. La extraña teoría de la luz y la
materia, Alianza Editorial, Madrid, 1988. (N. del t.).
[15] Ciegos.
(N. del t.).
[16] El
modelo del partón lo propusieron Feynman y James Bjorken en la década de 1960
para abordar los nuevos descubrimientos en la colisión de hadrones. (N. de la
c.).
[17] Canciones
que fueron grandes éxitos en épocas distintas: «The Purple People Eater», de
Sheb Wooley, y «Hound Dog», de Elvis Presley, en la década de 1950; «Flat Foot
Floogie (with a Floy Floy)», de Gaillard y Stewart, y «The Music Goes Round and
Round», de Tommy Dorsey, en la década de 1930; «Come Josephine in My Flying
Machine», en la década de 1910, y «I’d like to get you on a slow boat to
China», en las de 1940 y 1950. (N. del t.).
[18] Alexandre
Alekhine, uno de los mejores jugadores de ajedrez de todos los tiempos. (N.
del t.).
[19] K.
C. Cole, El universo y la taza de té. Las matemáticas de la verdad y la
belleza, Ediciones B, Barcelona, 1999. (N. del t.).
[20] CP
son las siglas en inglés de paridad de carga. Los físicos creían antaño que las
leyes de la física para una partícula y una antipartícula son las mismas
mientras se haga que las partículas sean simétricas con respecto a la posición,
pero James Cronin y Val Fitch descubrieron en 1964 que esta creencia era
incorrecta, lo que hizo que se les concediera en 1980 el premio Nobel de
Física.
[21] La
comisión que estudió las causas del accidente de la lanzadera espacial Challenger.
(N. del t.).
[22] Universidad
del Sur de California. (N. del t.).
[23]Friend. (N.
del t.).
[24] Gracias!
(N. del t.).

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