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Libro N° 9599. Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Hoxha, Enver.

Guillermo Molina Miranda diciembre 30, 2025

 


© Libro N° 9599. Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Hoxha, Enver. Emancipación. Febrero 12 de 2022.

 

Título original: ©  Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Enver Hoxha

 

Versión Original: © Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Enver Hoxha

 

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© Edición, reedición y Colección Biblioteca Emancipación: Guillermo Molina Miranda

LEAMOS SIN RESERVAS, ANALICEMOS SIN PEREZA Y SOMETAMOS A CRÍTICA TODA LA CULTURA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ALBANIA FRENTE A LOS REVISIONISTAS JRUSCHOVISTAS

Enver Hoxha

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas

Enver Hoxha 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡PROLETARIOS  DE  TODOS  LOS  PAISES,  UNIOS!

 

 

 

 

ENVER HOXHA

 

 

 

 

 

 

 

 

ALBANIA

 

FRENTE A LOS REVISIONISTAS

 

JRUSCHOVISTAS

 

 

ENVER HOXHA

 

 

 

INSTITUTO DE ESTUDIOS MARXISTA-LENINISTAS ADJUNTO AL CC DEL PTA

 

 

 

 

 

ENVER HOXHA

 

ALBANIA

 

FRENTE A LOS REVISIONISTAS

 

JRUSCHOVISTAS

 

(Escritos tomados del tomo XIX de las Obras)

 

CASA EDITORA «8 NËNTORI»

 

 

TIRANA, 1977

 

 

 

 

 

 


PREFACIO DEL TOMO XIX1

 

 

Los  documentos  de  este  tomo  ocupan  un  lugar  de excepción      en      las         Obras del     camarada  Enver   Hoxha.

Estos  documentos,        la  mayor  parte  de  los  cuales  se publican aquí   por         primera       vez,   corresponden        al       período de junio-diciembre de 1960. Eran momentos de gran complejidad, cuando en el movimiento comunista in­ ternacional, en las relaciones entre los partidos, habían surgido profundas divergencias ideológicas y políticas. En este período nuestro Partido tuvo que tomar deci­ siones de una responsabilidad particular y alzarse abier­ tamente delante del movimiento comunista internacio­ nal entero para defender el marxisto-leninismo contra la nueva y peligrosa corriente revisionista que se cris­ talizaba en su seno, el revisionismo jruschovista.

Este tomo está consagrado en su mayor parte a los documentos en los que aparece elaborada la línea estratégica y táctica del PTA contra la propagación del revisionismo contemporáneo y sobre todo contra la acti­ vidad antimarxista escisionista de la dirección soviética encabezada por Jruschov. Hasta entonces, el PTA había dado  a  conocer  a  la  dirección  soviética  su  oposición  y sus reservas sobre una serie de tesis y de actos incorrec­ tos de esta última. Pero los hechos demostraban, que el grupo de Jruschov continuaba siguiendo obstinada­ mente un camino erróneo y lleno de peligros para el movimiento comunista y obrero internacional, cosa que quedó particularmente clara en los tejemanejes urdidos por él en la Reunión de Bucarest. En esas circunstan­ cias, era indispensable someter la línea y las posturas antimarxistas       de  la dirección     soviética  a  una    crítica abierta        y  valerosa  ante  todos  los     partidos  comunistas y  obreros.                 

__________

1 Extractos del prefacio de la edición en lengua albanesa de este tomo de las Obras de Enver Hoxha.

                                              

En     este    tomo se      presenta      un      cuadro        nítido de  la lucha consecuente que el Partido del Trabajo de Albania desarrolló en la Reunión de Bucarest y en la Conferen­ cia de Moscú. En Bucarest el PTA no aceptó que fuesen juzgados los supuestos errores del Partido Comunista de China ni tampoco que se le condenara en base a un documento lleno de acusaciones calumniosas, que había fabricado la dirección soviética, sin antes dar al Partido Comunista de China tiempo y oportunidad de leer este material y exponer su punto de vista. En la Conferencia de Moscú el PTA expresó con coraje revolucionario su opinión y, ante el comunismo internacional, criticó abiertamente la línea errónea de la dirección soviética sobre una serie de grandes problemas de principio. El PTA no hizo ninguna concesión en los principios ni aceptó seguir el rumbo revisionista del grupo de Jruschov. Vivo testimonio de ello son la serie de docu­ mentos, informes, discursos, intervenciones y entre­ vistas publicados en este tomo. En él se publican asimismo un cierto número de radiogramas y cartas en­ viados desde Tirana a Bucarest y a Moscú, a Pekín y a Nueva York, portadores de las directrices del PTA, de su línea revolucionaria. La firma «Shpati» que llevan algunos radiogramas recuerda los años tormentosos de la Lucha de Liberación Nacional.

La lucha ideológica entre el PTA y la dirección so­ viética se hizo aún más dura después de la Reunión de

Bucarest,  cuando  el  grupo  de  Jruschov  lanzó   un     violento  ataque   contra  el  PTA para  doblegarle  y       obligarle a  seguir la       línea  revisionista.  En  un  principio,    el       grupo de   Jruschov   utilizó   principalmente   dos   métodos:         la amenaza  y       la   demagogia.  Pero  no  dejó  de      actuar a través de la embajada soviética en Tirana, la cuál desplegaba una actividad hostil y subversiva contra el PTA y su dirección. La dirección soviética jruschovista intentó «tomar la fortaleza desde dentro», y con este fin se atrajo a Liri Belishova y Koço Tashko poniéndoles a su servicio. Los puntos de vista y las posturas de estos dos enemigos se oponían abiertamente a la justa línea seguida por nuestro Partido respecto a la direc­ ción soviética encabezada por Jruschov. Por ello sus esfuerzos  por  revisar  esta   línea  terminaron  fracasando.

Los    escritos       de      este   tomo ponen al  descubierto      no  sólo la          actividad     de      los     enemigos  del        exterior,  sino       también la de los enemigos del interior, la lucha de clases que el PTA ha librado contra ellos en defensa de su unidad de acero, de su línea límpida, de la pureza del marxismo-leninismo ...

 

Las enseñanzas que se sacan de los documentos de este tomo son muchas y valiosas. Son enseñanzas que nos dan nuevas armas en la lucha por la construcción del socialismo y por la defensa de los altos intereses de nuestra Patria y de nuestro pueblo, contra los enemigos del exterior y del interior. Los documentos del tomo diecinueve constituyen una rica aportación a la teoría y la práctiva revolucionarias de nuestro Partido, al gran tesoro del marxismo-leninismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST1

 

21 de junio de 1960

 

Hora 11:30

 

Al  camarada        Hysni,        estrictamente  personal:

 

         A  través     de      tus     telegramas  vemos         que    la       situación se         precipita     por    un     camino        erróneo,      por    eso    se         presenta muy delicada.                                                                                                                             

         Ten    mucho        cuidado.     Dales a        entender     que    parti ciparás solamente en la reunión que hemos decidido conjuntamente y donde estarán únicamente los parti­ dos del campo socialista para determinar la fecha y el lugar de la futura reunión más amplia de los partidos comunistas y obreros. Mantennos al corriente. Avísanos con exactitud de cuándo se celebrará la reunión.-

                   _____________

         1  El  2  de  junio  de  1960  el  Comité  Central  del  Partido  Comunista  de  la  Unión  Soviética  envió       al  Comité  Central  del  Partido  del  Trabajo  de  Albania  una  carta  en    la       que    proponía,    para fines  de        junio, la         convocatoria  de  una  reunión  de  los  representantes  de  los  partidos  comunistas  y  obreros    del  campo  socialista «para     intercambiar opiniones         sobre los              problemas   derivados de         la       actual situación         internacional  y     para  determinar  una    línea de       conducta     común         para   el  futuro».  El  7  de  junio  el  CC    del PCUS,   a        través de         otra  carta  proponía  al  CC  del  PTA  que  la reunión   fuera aplazada         y        que  la  fecha  de   la       convocatoria         se  fijara en un encuentro preliminar que tendrían en Bucarest los representantes de los partidos hermanos del campo socialista que participarían en el III Congreso del Partido Obrero Rumano. De conformidad con esto, el CC del PTA autorizó al camarada Hysni Kapo, miembro del Buró Político y secretario del CC del

 

Abrazos

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en el   tomo XIX   (Ed.   albanesa) según         el original   depositado en       los     Archivos     Centrales    del Partido PTA  que  encabezaba  la  delegación  del  PTA  al  III  Congreso  del Partido         Obrero        Rumano,  a  intercambiar         puntos        de      vista  y  determinar  la  fecha  de  la  reunión junto con    los     representantes de  los         demás         partidos  hermanos.                                            

De     hecho,         la  delegación  del PTA  se  encontró en      Bucarest ante una reunión internacional preparada de antemano por los dirigentes soviéticos para atacar al Partido Comunista de China.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA

 

 

Extractos de la intervención en la reunión del Buró Político del CC del PTA

 

22 de junio de 1960

 

 

La cuestión de que trataremos hoy se refiere a la Reunión de Bucarest. Así como habíamos decidido, enviamos a Rumania una delegación de nuestro Partido, encabezada por el camarada Hysni Kapo para partici­ par en los trabajos del III Congreso del Partido Obrero

 

Rumano.  Habíamos  previsto  que    con  tal        motivo        irían

al  frente  de  las  delegaciones de      los     respectivos partidos,

sus  primeros  secretarios,  o  al menos         una    parte de      ellos,

sin embargo por múltiples razones que conocemos, juz­ gamos oportuno que yo no fuera. A nuestra delegación se le autorizó además a que, independientemente de su

participación        en  los  trabajos  del  Congreso del     Partido

Obrero        Rumano,  tomara  parte  también      en      la       Reunión

de  los  representantes  de  los  partidos      comunistas y

obreros       del     campo  socialista, para  fijar,   conforme    al

acuerdo establecido, el lugar y la fecha de una confe­ rencia de todos los partidos, en la que serían discutidas, entre        otras  cosas, las     divergencias existentes         entre el Partido    Comunista  de  la Unión Soviética    y  el   Partido Comunista  de      China.

 

Sin duda alguna, estas diferencias deben ser allanadas    cuanto        antes y         por    vía     marxista-leninista, en primer    lugar entre  el       Partido         Comunista  de      la       Unión Soviética    y       el  Partido   Comunista  de      China,         y,      en      caso de  que no     se  llegue     a        una         solución      entre  ambos,        sus tesis  deben     someterse   a        un         debate         entre  los     partidos, donde se pronuncien los representantes de los partidos comunistas y obreros con el fin de solucionar los desa­ cuerdos por el camino correcto.

 

Sin embargo, los dirigentes soviéticos en Bucarest tratan de conseguir que estas divergencias se discutan desde ahora. El camarada Hysni nos dice en el radio­ grama que nos envía que, aplazada la Reunión de los representantes de los partidos comunistas y obreros, ellos proponen que se organice un encuentro de los representantes      de  todos     los  partidos que    están  allí,   en el  que  se  planteen      los  desacuerdos   de      la       Unión Soviética  con       China,         naturalmente  según       el       punto de vista       de      la       Unión         Soviética.    Según Jruschov,    en      este

encuentro pueden tomarse también decisiones y todos los partidos expresar sus puntos de vista, solidarizarse con la Unión Soviética y la Declaración de la conferencia Moscú de 19571 a la que, como dice Jruschov, «¡los ca­

 

 

1 Esta reunión de los partidos comunistas y obreros se ce­ lebró en Moscú en noviembre de 1957.

 

En ella el grupo de Jruschov se esforzó por legalizar el rumbo revisionista del XX Congreso del PCUS como línea general del movimiento comunista internacional, pero chocó con la oposi­

 

SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA     5

 

maradas chinos no se atienen!» Estas maniobras las pre­ paran tomando contacto con las delegaciones e intentan­ do persuadirlas una a una, con el objetivo de que más tarde le sea comunicado a la delegación del Partido

Comunista  de  China     si  ha de  seguir  formando  parte  o

no  del         campo  socialista.  Dicen  que  este  encuentro  no

tiene el        objetivo de  aislar a        China, sino «el que seamos

informados,  que  adoptemos  una      actitud  común».

 

Pienso que la decisión que hemos tomado1 es justa. No debemos escuchar solamente lo que dicen los sovié­ ticos, sino también lo que dicen los chinos, luego lo

 

discutiremos         y       nos    pronunciaremos.   Por    eso    se      plantea

la       cuestión:     ¿Qué           actitud        observará    nuestra       delegación

en  este  encuentro  montado  por  los soviéticos,  con

Jruschov     a        la  cabeza?                                                          

                                              

ción  de  las  delegaciones  del  PC    de      China,  del  PTA  (encabezada

por    el       camarada    Enver   Hoxha)     y       otras, que    defendieron

los  principios  fundamentales  del  marxismo-leninismo y       denun­

ciaron  los   puntos  de  vista  revisionistas  de  la  dirección     soviética.

         Frente  a  la  férrea  lógica  de  los  argumentos  científicos,  los

revisionistas  se    vieron         obligados    a  dar marcha       atrás. No         obstante

en      la Declaración      de      la       Conferencia,         a        la       par de su contenido en

general revolucionario, se mantuvo la formulación incorrecta so­ bre el XX Congreso del PCUS, como un congreso que supuesta­ mente inauguraba una nueva etapa en el movimiento comunista internacional.

 

         Asimismo  sobre  ciertas  cuestiones,  que  se  incluían  en  la

Declaración,         el       PTA  tuvo  sus     reservas      que    manifestó    a  través

de      la       prensa  y     la  propaganda      del     Partido.               

         1        Se      trata  de  la  participación  en  la        Reunión  de  los  partidos

del     campo        socialista    en      Bucarest  para  fijar        el  lugar  y  la  fecha

de      una    futura reunión       más  amplia de      los     partidos      comunistas

y  obreros.                                                                             

 

En ella hemos sido objeto de buen número de provocaciones, a las que Hysni se ha enfrentado firme­ mente, pero necesita ayuda y nuevas instrucciones, porque se encuentra ante una serie de dificultades, de presiones y de provocacions de las más diversas.

 

Nosotros debemos seguir como siempre una justa línea, ya que asumimos una gran responsabilidad ante

nuestro       pueblo.       Somos  un  partido  marxista-leninista  y

nos    corresponde,  ante cualquier  acontecimiento,       adop­

tar     una    actitud        marxista-leninista.  La  vida  es testigo

de      que  siempre  hemos  sido  inflexibles,  y  por  eso  tam­

poco  ahora  hay   fuerza en  el mundo        capaz de apartarnos

de      la  justa  línea  que  sigue  nuestro  Partido.  La  práctica

ha      demostrado que  nuestros        juicios         y  nuestras  posturas

respecto a los revisionistas yugoslavos han sido justos. No nos hemos equivocado. Si Jruschov y consortes han adoptado una actitud diferente, no combatiendo a los revisionistas yugoslavos, es asunto suyo, así lo juzgan, pero independientemente de ello nosotros tenemos derecho a decirles nuestra opinión. Hemos apoyado la Declaración de la Conferencia de Moscú de 1957 no sólo en lo que se refiere a la cuestión yugoslava, sino

 

también  a  otras  cuestiones,  como  son:  la  unidad       del

campo  socialista,  la  coexistencia  pacífica,  etc.  Pero,  por

otro  lado,  respecto  a  muchas  cuestiones  que  se         han

incluido en ella, tenemos ciertas reservas que hemos manifestado a los soviéticos, o las hemos hecho patentes a través de la prensa y la propaganda del Partido.

 

Estamos por la coexistencia pacífica, pero tal como la concebía Lenin, sin extenderla al dominio de la ideolo­ gía, ya que esto sería extremadamente peligroso. En lo que         concierne  al  desarme,   la  práctica  ha      demostrado

que    el  imperialismo  no  se   desarma,  sino      que,   por  el

contrario, se arma cada vez más. Entonces ¿cómo podemos desarmamos nosotros? Todo lo contrario, debemos estar vigilantes. Nosotros lo estamos, y hemos hecho bien. En consonancia con la línea que ha seguido nuestro Partido, el pueblo y todos los comunistas están dispuestos a levantarse en armas contra cualquier peligro de agresión. Hay cosas sobre las que podemos decirles a los soviéticos que no están en lo cierto, podemos decirles, por ejemplo, que no estamos de acuerdo con su postura de no desenmascarar a fondo a los revisionistas yugoslavos. Del mismo modo, si tene­ mos alguna otra objeción respecto a los demás, se la diremos abiertamente con un espíritu de camaradería, por vía marxista. Por eso debemos prepararnos sobre

todas  estas  cuestiones  y  acudir  a  la  Conferencia  de  los representantes de los partidos comunistas y obreros para expresar nuestras opiniones. En lo referente a

estas cuestiones se debe adoptar una posición marxista-leninista clara y firme, sin tolerar ninguna provoca­ ción, por parte de nadie.

 

Ahora, si lo desean, podemos leer el radiograma enviado por el camarada Hysni.

Después      de      la       lectura        del     despacho    del     camarada

 

Hysni  Kapo,        el  camarada Enver Hoxha        toma de      nuevo

la palabra.                                                                             

Apenás llegado a Moscú, el      camarada    Gogo [Nushi]1

                                              

1  Miembro del     Buró Político  del CC  del  PTA  y  Presidente

del  Consejo  Central      de      las     Uniones      Profesionales       de         Albania

 

8       ENVER HOXHA

 

ha sido llamado por Brezhnev1. Después de los saludos de costumbre, le informó de sus tesis sobre los chinos. Asimismo, cuando el camarada Mehmet [Shehu]2 fue a Moscú se le presentó Kosiguin3, y le habló de estas cuestiones durante una hora y media. El camarada Mehmet le respondió diciendo que «puesto que las cosas están así, ¿por qué las han dejado agravarse, cuando era posible arreglarlas por vía marxista-leni­ nista entre los dos partidos primero, y luego, en caso de necesidad, sometiéndolas a los demás partidos?» Mehmet le ha dicho que «nuestro Partido adoptará una posición justa, conforme a los principios marxista-le-ninistas, sin caer en posiciones sentimentalistas y oportunistas».

 

 

En su carta, el camarada Hysni afirma que Todor Zhivkov4 le ha provocado. Le dijo: «¿Qué hace Alba­ nia? ¡Albania es la única que no está de acuerdo!» El camarada Hysni le respondió: «¿Qué quiere decir con ello? Zhivkov le replicó enseguida: «Fue una broma». Hysni le señaló que para decir que «Albania es la que regresaba de Pekín, donde, a la cabeza de una delegación de las Uniones Profesionales de Albania, había participado en los trabajos de la Sesión del Consejo General de la Federación Sin­

 

dical  Mundial.

 

1       En     aquel tiempo,       Presidente   del     Soviet         Supremo     de         la

 

URSS  y  miembro  del  Presidium  del  CC  del  PCUS.

 

2  Miembro  del  Buró  Político  del  CC  del  PTA  y  Presidente

 

del  Consejo  de  Ministros  de  la  RPA.

3       En aquel entonces, vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS.

4       Primer Secretario del Comité Central del Partido Comu­ nista Búlgaro, conocido lacayo de los revisionistas de Moscú.

 

         SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA     9

única  que  no  está  de  acuerdo»  uno  debe  tener alguna

razón. El      le  respondió        de  nuevo:  «Fue  una  broma».

Los    búlgaros      han    publicado   en      un     folleto         ilus­

trado un      mapa de      los     Balcanes     donde Albania      figura

como parte  de      Yugoslavia.  Al  respecto         le       dije  a Behar1

que convocara al embajador búlgaro para decirle qué significaba esto y exigirle que este folleto fuera retirado inmediatamente de la circulación.

Pienso que conviene orientar al camarada Hysni sobre las cuestiones que acabamos de discutir aquí. He preparado una carta y voy a leérsela despacio dada su importancia.

 

Después de la lectura de la carta2  y de su aproba­

 

ción,  el       camarada    Enver Hoxha        prosiguió:

 

Debo subrayar      que    nuestra       fuerza reside en      la

 

unidad        de      pensamiento y       acción         de      nuestra       dirección

 

mente importante. Nuestra unidad está fundada en las enseñanzas del marxismo-leninismo, por eso debemos templarla cada vez más. Siempre hemos avanzado por este camino, luchando porque sean aplicadas minuciosa­ mente y hasta el fin las decisiones que tomamos con­ juntamente aquí, en el Buró Político, y cuando algún problema lo exige nos consultamos de nuevo. Pero cuando alguno de nosotros se encuentra solo y en dificultades                  y       no  puede  consultar  a  nadie,  debe  actuar, como lo hacíamos durante la guerra cuando, sin cama-radas al lado, había que decidir individualmente si de­ bían lanzarse o no todas las fuerzas al ataque, o bien cómo defender y aplicar la línea del Partido.

 

                           

1       Behar Shtylla,  en  aquel  tiempo  ministro  de  Asuntos  Exte­

riores de      la       RPA.

2       Ver  la  carta  dirigida  a  Bucarest  al  camarada  Hysni  Kapo,

publicada    en      el       presente  tomo,  pág. 11.

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en el  tomo XIX   (Ed.   albanesa) según  el  original  depositado  en los       Archivos     Centrales    del Partido

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA A BUCAREST AL CAMARADA HYSNI KAPO

 

22 de junio de 1960

 

 

Querido      camarada  Hysni:

 

Recibimos tus telegramas y la carta, y los hemos estudiado en el Buró Político. Nuestra opinión unánime es que la situación se presenta muy grave y no se de­ sarrolla conforme a las reglas partidarias. El desarrollo de los acontecimientos, el estallido y la propagación del conflicto entre la Unión Soviética y China, de la manera que se está llevando a cabo, nuestro Buró Polí­ tico lo ha calificado de muy erróneo, muy nocivo y peligroso, por eso no puede estar de acuerdo de ningún modo con los métodos y las formas empleados para resolver este conflicto que le está costando caro a nuestro campo socialista y al comunismo internacional. Nuestro Buró Político se mantiene firme, como siempre, en el punto de vista marxista-leninista de que no debía

 

permitirse   de   ninguna manera   que         los     desacuerdos

entre  la  Unión  Soviética  y  China  se       agravaran,   y       no

debe  consentirse  en  adelante  que  se        ahonde       el       con­

flicto,  sino  que    debe  ser     solucionado por    el       camino       y

con    los     métodos      marxista-leninistas.       

                           

         El      Buró Político       piensa         que    los              desacuerdos que

existen        entre  la Unión Soviética y China han sido dados

a        conocer       a        los     partidos      comunistas y       obreros       no         de

acuerdo       con    las     normas       leninistas,   sino   ocasionalmente,

a        través  de    polémicas   abiertas  o  indirectas  en  la     prensa

y       de  manera  verbal.  Este  no  es  un  método  correcto,

porque        en la  solución      de      un      conflicto     tal, en el caso        de

que fuera eso lo que se deseara, debieran haber inter­ venido y ayudado igualmente los demás partidos con su experiencia y su peso como lo exige el marxismo-leninismo. Esta ayuda no ha sido solicitada hasta el presente, sino que, a pesar de todo, según los tele­ gramas que nos enviaste, aún ahora, por parte de los

 

soviéticos,   se  intenta   obstaculizar y  evitar  este        modo

correcto      de      solución.     Sacamos,    pues, la       conclusión  de

que  no        se  han  hecho  todos  los esfuerzos  por       aclarar

esta  cuestión  de  un  modo  regular  y  objetivo,  por    el

camino        marxista-leninista  entre los     dos    más   grandes

partidos      del     campo        socialista.    El      que    esta   cuestión  sea

 

solucionada en  una  reunión  donde  participen  asimismo

los     partidos      comunistas y  obreros  de        nuestro       campo,

nos    parece         que  no  se  ha       tomado  muy        en  serio,     ya  que

los  dos  partidos  que  están  en  desacuerdo,  no  han  pre­

 

sentado       oficialmente a        los     demás  partidos    hermanos

sus    tesis   y       puntos  de   vista  sobre estos desacuerdos.

         El      Buró Político       considera    que    nuestro       Partido

tiene  una    responsabilidad    tan    grande  como  la  de  los

demás  partidos,   tanto en      el       fortalecimiento     de      la       unidad

del     campo        socialista              por    el       camino       marxista-leninista,

como en la salvaguardia de la pureza del Partido y del marxismo-leninismo. Para nuestro Partido la Unión

 

Soviética es querida, pero también China es querida para nosotros. Por eso no se nos permite cometer erro­

 

res,  no  se  nos  permite  que  metamos  al  Partido  en  un

 

callejón       sin     salida y       en  la confusión    ideológica   y  polí­

tica.   Esto  no     lo      hemos         hecho ni      lo      haremos               jamás.

Cuando       se      trata  de      defender  los         principios,  no               toma­

mos   en      cuenta         si       se      puede  disgustar    el       uno   o        el         otro.

Nuestro Partido ha mantenido y mantendrá siempre justas posiciones marxista-leninistas y se caracterizará en todo momento por su audacia marxista-leninista de principios.

 

         Ahora  bien,  ¿qué  actitud  debe        adoptarse  frente  a

los     acontecimientos  que  se  desarrollan allí?   En     cuanto

a  la   línea  de  nuestro  Partido  lo  tienes   todo  claro  y       no

hay    necesidad  de  que  nos  extendamos.  Pero  dado  que

han    estallado  las  pasiones  por  una        vía  no        regular        de

partido, debes estar muy atento. La respuesta debe ser prudente y bien sopesada. Ten siempre presente el interés del Partido y del marxismo-leninismo. Pero esto no significa que no tengas que dar la debida e inme­ diata respuesta a quienquiera que sea. Ya que, por ejemplo, ¿no es ridículo e inadmisible que venga un tal Magyarosi1 a «convencernos» a los albaneses de la «justeza» de la línea de la Unión Soviética y de las «culpas» de China! Que Magyarosi vaya a otros merca­ dos a vender su palabrería barata y que no venga a nosotros. No necesitamos que Magyarosi venga a «acla­ ramos» los principios y

verdades por los que nuestro

Partido  ha  luchado  y  está  dispuesto  a  luchar  en  cualquier momento. O, por ejemplo, déjale bien claro a Andropov1 que no estamos de acuerdo con que los

soviéticos   se      dirijan  a  nuestros camaradas,  miembros de        la         delegación   al  Congreso del     Partido  Obrero  Ruma­

 

 

 

 

1 A. Magyarosi, en aquel tiempo miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Obrero Rumano.

 

 

no,    y        les     digan sorprendidos:        «¡Cómo,  su  dirección  no

les     ha      puesto        al       corriente  de estas  cosas?»       Recuérdale

a Andropov que Mikoyan2 no ha querido contarle estas cuestiones3 más que al camarada Enver y fue éste (Enver), quien por propia iniciativa se hizo acompañar también por el camarada Mehmet. Mikoyan le rogó al

 

camarada  Enver  que  mantuviera  todo      lo  que  le    había

dicho  en  el  más  estricto        secreto,  y   cuando  se   le       dice

esto  a  nuestra  dirección,        mantiene     su      palabra,      porque

no  tiene  la  costumbre  de  hacer  de  estos  asuntos  charlas

 

callejeras.    Pero, dile    a        Andropov,  nosotros               observamos

en      los     camaradas            soviéticos   que    conversaron         con

nuestra  delegación  dos  peligrosas  tendencias:    Primera,

subestimar  el       peligro        del     revisionismo,        cosa  con    la       que

                                                        

1       Entonces     director  del  Departamento      de      Relaciones  Ex­

teriores  con  los  países  de  Europa  Oriental       adjunto       al       CC    del

PCUS,  hoy miembro  del        Buró  Político       del     CC    del     PCUS.       

2       Miembro  del  Presidium  del  CC  del  PCUS,  primer  vice­

presidente  del  Consejo de               Ministros    de      la       URSS.                                             

3       A principios de febrero de 1960, el camarada Enver Hoxha,

que  se        encontraba  en      Moscú        a  la   cabeza        de      la         delegación   del

PTA  para  participar  en  la  reunión  de  los         representantes      de      los

partidos      comunistas y       obreros       de  los  países       socialistas   de         Euro­

pa  sobre     los  problemas  de desarrollo   de      la       agricultura, se      entre­

vistó con Mikoyan a petición de éste. En esta entrevista Mikoyan habló alrededor de 5 horas sobre los desacuerdos ideológicos y políticos existentes entre el PCUS y el PC de China.

 

jamás estaremos de acuerdo, y segunda, la tendencia a culpar, a los ojos de nuestros camaradas, a la dirección de nuestro Partido de que supuestamente no les tiene al

corriente.  Dile  a  Andropov  que      interrumpa  de      inme­

diato estas  tácticas       antimarxistas,       y       que    ellos  deben

saber que    la       unidad                 de      nuestra       dirección     es      férrea,

férrea al       igual  que  la         unidad        de      nuestra  dirección con

todo  el  Partido   del     Trabajo,      y  quien,      de      una    u       otra

forma se  dedique  a  tales  siniestras  tentativas,  que  esté

seguro  de   recibir  golpes      de      nuestra        parte.  Dile  asimismo

a Andropov que no es ni correcto ni necesario que los camaradas soviéticos informen de nada a nuestros ca­

 

maradas,  porque  nuestra       dirección,    que  sabe    defender

el       marxismo-leninismo,  sabe      también      poner al       corriente

a        sus    miembros,  cuando       debe  y  de  lo  que se      debe.

         Esto  díselo  a  Andropov  con  serenidad,  pero  com­

prenderás    bien  por     qué    hay    que    decírselo.    Los    sovié­

ticos  están  actuando     de      forma irregular      y  no  por    una

vía  de  partido  y  ha  llegado  la       ocasión       de      cortarles     el

paso. Dile   asimismo    a        Andropov   que    «me   ha               sentado

muy  mal             que    trajera         consigo  a  Magyarosi  no  como

anfitrión,     sino   para  convencerme  de  la  ’justeza’  de  la

línea  de      la       Unión Soviética  y  del  ’camino  equivocado’

de      China.         Dile   que    sólo  por  cortesía,  puesto  que estaba

en      la       casa   de      él,      no     me  mostré  «villano  con         razón».

O, cuando se presente la ocasión, como cuando Andropov te dijo que «el Partido Comunista de China,

 

pensando    de      que    ustedes       están decididamente      en      contra

de  los  yugoslavos,  quiso  atraerles  a  su   lado,  pero  se

equivocó...»  etc.,  dile  que  «ya        se      han    terminado   los

tiempos       en      que    nuestro       Partido        del     Trabajo,      su         dirección, se equivocara por obra de alguien y tomara par­ tido por líneas erróneas. Nuestro Partido se ha tem­

 

plado  en  las  luchas  y  no  dará  un  paso  en  falso. Se  ha

 

mantenido   y       se      mantendrá  siempre       en      el       camino        de

 

los  principios  marxista-leninistas».

 

Debes tener  en      cuenta         también      otras  cuestiones

 

 

que pueden servirte de ayuda, antes de que vayamos al fondo del problema. La situación está tomando un mal cariz, como nos dices en tu carta, allí se están urdiendo tejemanejes y provocaciones. Por ello mantente firme y demuéstrales que en nuestra dirección existe unidad,

 

resolución  y         valor.

 

De     acuerdo       con    las     decisiones   del     Buró Político

 

debes  actuar        de  la siguiente  manera:

 

I. — Cita a Andropov y dile en nombre de la direc­

 

ción   del     Partido       (siempre     en      nombre       del     Partido,       en

 

nombre de la dirección): «Le he comunicado a mi direc­ ción lo que me dijo usted. Nuestra dirección ha tenido conocimiento a nivel general de estos desacuerdos y los ha considerado muy importantes, muy nocivos para

 

nuestra        causa común,  y    expresa  nuevamente      la  opinión

de  que        deben resolverse,  y       deben resolverse   correcta­

mente,         de  acuerdo  con   las     normas       organizativas  mar-

xista-leniinistas. Nuestra dirección ha expresado la opi­ nión, de que estos desacuerdos ideológicos y políticos entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el

Partido        Comunista  de      China  deben        ser     resueltos  de

manera                 marxista-leninista, mediante              conversaciones

entre  ambos  partidos.  Y  si    es  que  no  se  solucionaran

así,  entonces        sería  necesario    convocar     a        los     represen­

tantes de      los     partidos      comunistas  y  obreros    del  campo del         socialismo, quienes       discutirían   y       presentarían sus puntos  de  vista.  Las  posturas  que  se  adoptaran  en  esta reunión podrían       ser  planteadas         en      una    reunión  más

amplia        de      los     partidos      comunistas  y  obreros,  como  la

de  Moscú   de  1957.                                         

«Ya se ha decidido celebrar esta reunión. La direc­

ción   de      nuestro       Partido       ha  considerado  justa  esta  deci­

sión,  la  ha  aprobado,  se        prepara  para  expresar  su  opi­

nión  sobre  el  asunto,  y espera  que  se  fije  la  fecha».

Diles que    «yo,  [Hysni],      estoy autorizado   para  discutir

sobre la fecha a fijar. Nuestra dirección ha decidido y comunicado igualmente que nuestra delegación a la futura reunión estará encabezada por el camarada Enver Hoxha.

 

«La reunión que se proyecta realizar ahora en Bu­ carest acerca de los desacuerdos entre el PCUS y el PC de China, con la participación de los representantes de los partidos comunistas y obreros hermanos que asisten como delegados al Congreso del Partido Obrero Ru­ mano, nuestra dirección la considera prematura y muy nociva.        Nuestro      Partido       consideraría asimismo    muy

dañina        una  campaña  de  prensa  abierta  o  disimulada

sobre cuestiones   tan  delicadas.  Que        la  futura     reunión

juzgue         quién  tiene  razón  y  quién     está  equivocado.

Nuestro  Partido   consagrará  todas  sus    energías      y       apor­

tará   su      modesta      experiencia para   resolver      estos graves

 

desacuerdos  por  una     vía  de         principios,   marxista-leni-

nista. Nuestro       Partido       asume         todas las     responsabili­

dades,         luchará       como siempre       digna y       valientemente

para  defender      su  justa  línea  marxista-leninista,  para

defender   el marxismo-leninismo,   para      defender   el

 

 

18

campo  del  socialismo  y  su  unidad.  Para  nuestro  Partido

 

 

han sido y serán muy queridos la Unión Soviética y el Partido Bolchevique. Es al mismo tiempo innegable e indiscutible que, tanto para ustedes, como para no­ sotros y todo nuestro campo, la gran China es también muy querida. Por eso, nuestra dirección piensa y re­ calca que los errores, allí donde haya, deben exami­ narse de manera realista en la Reunión y deben desple­ garse todos los esfuerzos y hacerse lo imposible porque sean rectificados por la vía y con los métodos marxista-leninistas, por el bien del socialismo y del comunismo. Esta ha sido la opinión oficial de nuestra dirección cuando me envió a Bucarest y sigue siéndolo ahora des­ pués de haberle puesto al corriente de todo lo que me han comunicado ustedes».

 

 

Dile también a Andropov: «Yo [Hysni] estoy autorizado únicamente para representar al Partido del Trabajo de Albania en el Congreso del Partido Obrero Rumano y sostener conversaciones con los represen­ tantes de los demás partidos del campo del socialismo sobre la fecha de la próxima reunión. Si la reunión que proponen ustedes y el Partido Obrero Rumano se cele­

 

brará ahora, inmediatemente,   en  Bucarest,        tal     como

he  señalado  anteriormente  nuestra  dirección      la       consi­

deraría        prematura,  pero  sin     embargo     estoy autorizado

para  participar  en ella.                                        

«Estoy        autorizado  oficialmente para  comunicarles

esto,  a  fin  de  que  lo  transmitan  a  su  dirección.  Nuestro

 

Partido  lo  que  piensa  lo  dice  abiertamente  y  sin  temor,

 

en  la vía  leninista».

 

II.        En  la reunión  que  pueda celebrarse  mantente sereno. Sé prudente en tus palabras. No debes pronun­ ciarte sobre los desacuerdos que existen entre la Unión Soviética y China. Tu declaración debe ser corta y con­ cisa.

 

En     esencia        debes declarar      en      nombre       de      nuestro

 

Partido:

 

1.      — Nuestro Partido del Trabajo ha aprobado y aplicado las decisiones de la Conferencia de Moscú [1957].

 

2.      — Haz hincapié en la política acertada, conse­ cuente y de principios de nuestro Partido, su fidelidad

 

ilimitada     al       marxismo-leninismo,     el   profundo        afecto

de      nuestro       Partido       y       de  nuestro  pueblo         por    los         partidos

y       los  pueblos de      los     países  del   campo        del     socialismo,

por todos los demás partidos comunistas y obreros hermanos del mundo, por la unidad de nuestro campo que de ninguna manera debe ser puesta en peligro, sino que debe fortalecerse y templarse por el camino mar-xista-leninista.

 

3.      — Expresa el profundo pesar de nuestro Partido por estos desacuerdos surgidos entre el PC de la Unión

 

Soviética     y       el       PC  de  China,      y       manifiesta  la  convicción

de      que    serán resueltos     por    el       camino  marxista-leninis-

ta      en      la       futura  reunión     de  los  partidos  comunistas  y

obreros       que    se      celebrará     más   tarde.

4.      — Expresa la resolución de nuestro Partido de combatir hombro a hombro con los países socialistas,

 

manteniéndose     siempre      vigilante      y       denunciando         hasta

 

el  fin  e  implacablemente  al  imperialismo  y  a  sus  agen­

 

tes,  los       revisionistas.

 

Esto  debe   constituir  la esencia  de  tu       intervención.

 

Creemos que todo marchará bien. Estamos en el camino correcto, por eso sigue atentamente la situación

 

con la serenidad y el valor revolucionario que te ca­ racterizan.

 

Ponnos       al  corriente  de     todo.

 

Una noticia feliz: Ayer cayó una buena lluvia por todas partes.

 

Todos los camaradas te mandan saludos y yo un abrazo.

 

E n v e r

 

 

P.D.

 

A toda tentativa o sugerencia de los soviéticos sobre mi ida a Bucarest debes responder que no irá.

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

con    alguna         supresión    según el

 

original       depositado  en      los

 

Archivos     Centrales    del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA1 SOBRE LA ACTITUD QUE DEBIA ADOPTAR EN PEKIN EN RELACION CON LOS DESACUERDOS SURGIDOS ENTRE LA UNION SOVIETICA

 

Y CHINA

 

23 de junio de 1960

 

 

Desde el mismo momento que nos enviaste la carta y la información, el Buró Político piensa que has incu­ rrido en un grave error informando a la embajada soviética en Pekín de lo que te han dicho los camaradas chinos, porque, en primer lugar, aún no habías infor­ mado a la dirección de tu Partido, ni mucho menos contabas con su aprobación; en segundo lugar, no eran asuntos de nuestro Partido y no te correspondía infor­ mar de ello a los soviéticos, y, en tercer lugar, sabías

 

nuestra        opinión,      que    estos desacuerdos debían        y       deben

ser     resueltos     por    una             vía     y       en  formas  marxista-leninis-

tas y no hablando al oído de     modo  reservado  con     unos

                                              

1  Miembro  del  Buró  Político y  secretaria del  CC       del     PTA.

En  junio  de  1960  formó  parte       de  una  delegación  que  fue  de

visita a        la       RP     China y       a        otros países  socialistas  de  Asia.  Esta

carta  se      le       envió  con   un     correo         especial.                       

 

22     ENVER HOXHA

 

y  otros.  Al  margen  de  esta  vía,  nuestro  partido,  sobre

 

tales  cuestiones,  no      debe  tomar posición.

 

Por  eso  te  escribo  esta  breve  carta  para  que  tengas

 

cuidado de no pronunciarte sobre los desacuerdos que existen entre la Unión Soviética y China, debido a que nuestro Buró Político ha juzgado que este conflicto, tal como se desarrolla, no es regular ni está bien enca­ minado. Todos los partidos de nuestro campo han de­ cidido que estas cuestiones sean tratadas en una pró­ xima reunión cuya fecha se fijará más tarde. Este es un modo correcto de proceder, por eso será en esta reunión donde haremos saber nuestra opinión.

 

A cualquiera que te pregunte dile que «estos de­ sacuerdos son nocivos y peligrosos para nuestra causa, han sido descuidados y se han agravado, debieron ser solucionados entre ambos partidos por la vía marxista-leninista, y ahora que se ha decidido celebrar en un futuro próximo la conferencia de los partidos comunis­ tas y obreros, deben ser resueltos de una vez por todas.

 

Nuestro       Partido       mantendrá,  como siempre,  una        actitud

de principios,       marxista-leninista».                         

Primero  en  Moscú1  y  ahora  en  Bucarest,  los  sovié­

ticos  han    informado   a  todos  los  delegados  que  han

asistido       al                congreso     rumano       de      los     desacuerdos  que

tienen con    los  chinos. En  estas  informaciones  se  te  cita

a  ti  también  entre  los  que  han  informado  a  los  sovié­

ticos  de      lo      que    les     habían        dicho los     chinos.        Segura­

mente los soviéticos se sienten muy satisfechos por las informaciones que les has dado tú, por eso te ponen

 

 

 

1 A  las  delegaciones  que  hacían  escala  en  Moscú.

 

QUE ACTITUD DEBIA ADOPTAR L. BELISHOVA EN PEKIN   23

 

por los nubes, calificando tu gesto de «heroico», «de principios» y otros términos por el estilo. Te están haciendo y te harán muchas alabanzas. Naturalmente, no debes envanecerte por estas alabanzas, porque per­ siguen premeditados fines.

 

Por ello te escribo esta carta para que te muestres cuidadosa y, todo lo que te escribo, ¡es exclusivamente para ti!

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el tomo XIX (Ed. albanesa) se­

 

gún la copia del original depo­

 

sitado  en  los  Archivos  Centra­

 

les     del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST

 

24 de junio de 1960

 

 

Querido      Hysni:

 

En la reunión matinal debes decir: «Nuestra direc­ ción sabe, por las cartas del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, que nuestras delega­ ciones, no de alto nivel, fijarán, aquí en Bucarest, sola­

mente  la  fecha  y  el      lugar de  la futura Conferencia de

los  partidos  comunistas  y  obreros.  En     esas   cartas se

habla  de  la posibilidad  de      intercambiar opiniones    sobre

la  situación política       internacional        creada         por    el       fracaso

de la conferencia de París1. Mientras aquí veo que se plantean cuestiones extraordinariamente serias en rela­ ción con el Partido Comunista de China. La delegación soviética nos ha entregado un documento voluminoso

 

 

1 Esta conferencia prevista para mayo de 1960 no llegó a celebrarse a causa de las disensiones surgidas entre Jruschov y

Eisenhower como consecuencia        del     derribo       en  territorio sovié­

tico    de      un     avión espía  norteamericano  (U-2)  en        mayo de      ese

año.   La      violación    del  espacio aéreo de  la Unión Soviética    por

este   avión provocó      la  indignación  de  las  amplias  masas  de  los

pueblos       de      la  URSS.                                                  

 

RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST  25

 

sólo diez horas ante de la reunión sin darnos tiempo siquiera para respirar. Esto nos asombra».

Cuando tomes la palabra en la reunión debes de­ clarar: «No estoy autorizado a pronunciarme sobre estas cuestiones, porque nuestra dirección sabe que serán

discutidas   en      la  futura     Conferencia  de  los        representan­

tes de los partidos comunistas y obreros, tal y como       ha

sido  acordado  por  todos».  En  caso  de     que  «algún

grande»      haga  alguna        alusión  provocadora      respecto      a

nuestro no pronunciamiento en esta reunión, entonces, después de hacer uso de la palabra, dale lectura a la declaración oficial que te enviamos para que la comu­

 

niques         a  la  dirección  soviética  por  medio  de  Andropov.

Si  la  «alusión»  tiene  lugar  después  de  que  hayas  ha­

blado, entonces pide la palabra por segunda vez y lee la

declaración de nuestro Comité Central que la transmis-tiste a Andropov.

 

Comprendemos tu difícil situación, pero no te preocupes en absoluto porque seguimos un camino

 

correcto.     Salud  y      paciencia.

                                      E n v e r

Publicado   por    primera  vez  en

el  tomo      XIX   (Ed.   albanesa)

según el       original       depositado

en      los     Archivos     Centrales

                   del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION

 

 

De  la  intervención en la reunión  del  Buró  Político  del Comité  Central  del  Partido  del  Trabajo  de  Albania

 

24 de junio de 1960

 

 

Del camarada Hysni hemos recibido una serie de radiogramas relacionados con la Reunión de Bucarest. Dichos radiogramas han seguido llegando hasta las 3 de la madrugada. Estimé que no era necesario convocar nuevamente al Buró Político después de la medianoche, pero, sobre la base de sus directrices, he transmitido al camarada Hysni las respuestas correspondientes.

 

Después  de  dar  lectura  a  los  radiogramas  enviados

 

por    el       camarada    Hysni y       a        las     respectivas  respuestas,

 

el       camarada    Enver Hoxha        continuó     diciendo:

 

Está  claro  que    Hysni se      encuentra    en      una    situa­

 

ción muy difícil en Bucarest. El acuerdo era que las delegaciones de los partidos comunistas y obreros que

 

participan  en  el   Congreso    del     Partido        Obrero        Rumano,

se  reunieran  en  Bucarest  sólo para decidir  la fecha     y el

lugar  de  la  celebración  de     una    conferencia  de     los     par­

tidos  comunistas  y  obreros   del     mundo.       Pero, de  hecho,

 

NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION        27

 

el camarada Hysni se encuentra frente a una reunión internacional inesperada, fraguada por el grupo de Jruschov.

 

Pienso que, en caso de que dicha reunión emita algún comunicado que no esté en oposición a la Decla­ ración de la Conferencia de los partidos comunistas y obreros celebrada en Moscú en 1957, Hysni lo acepte. Mas puede ocurrir que el comunicado tenga otros matices, porque emana de una reunión irregular, en la que los representantes de los partidos comunistas y obreros han recibido un informe de 65 páginas de la dirección soviética y donde se condena al Partido Co­ munista de China. Nosotros no podemos aceptar un comunicado en el que se haga la más mínima alusión

 

contra China.         Esto  es  importante  ya  que    la  situación

es      tal      que  en  la  actual  Reunión  de  los  representantes

de      los     países comunistas  y  obreros    de      Bucarest  se

plantean               problemas   extremadamente   serios.         El      infor­

me     de      la       delegación  soviética  contra  el  Partido      Comu­

nista  de  China  tendrá  grandes  repercusiones     en      el       mun­

do,    al       igual  que    las     tuvo  el       informe       «secreto»    que

Jruschov               presentó      ante   el       XX    Congreso    del     PCUS

sobre  el      llamado  culto  a  Stalin1.                                                                

         Incluso  si   aceptamos  un     comunicado sin     alusiones,

de  todas     formas  debemos  considerarlo  irregular    porque

sería  el       resultado     de      una    reunión       imprevista,  opuesta

 

 

1 En este informe se atacaba a J. V. Stalin y a su gran obra revolucionaria. El objetivo de este ataque era justificar la des­ trucción de la línea marxista-leninista del Partido Bolchevi­ que y sustituirla por una línea revisionista.

 

28                        ENVER HOXHA                   

a        las  normas  organizativas  marxista-leninistas.     Por    eso,

es      justa  la  posición  de  nuestro  Partido        en      contra de

dicha reunión.                                           

         Estas son  algunas opiniones    preliminares,        pero  por

lo      que    al       comunicado se  refiere,   a  Hysni      se      le  informó

de que no se pronuncie hasta que no reciba nuevas orientaciones. Si se le entrega un comunicado con alusiones contra China, que diga de forma categórica: «Este comunicado no lo firmo sin dar parte de él a la dirección del Partido que represento». Si por el con­ trario no contiene alusión alguna, entonces Hysni debe levantarse y decir en la reunión: «Tengo la autoriza­ ción del Partido del Trabajo de Albania para declarar que estoy de acuerdo con el presente comunicado, pero añado que éste comunicado es resultado de los tra­ bajos de una reunión irregular. Por consiguiente, no hemos venido preparados para tal reunión ni podemos pronunciarnos sobre las cuestiones que se plantean contra el Partido Comunista de China».

 

Los camaradas chinos han exigido que la reunión se aplace, pero los representantes de los demás partidos comunistas y obreros no están de acuerdo. Esto es injusto y coloca a los camaradas chinos en una posición difícil. Un partido hermano de un país socialista pide que se le conceda tiempo para prepararse para una reunión, y no se le concede. Está claro que esto se hace

 

intencionadamente.                                                                

Hysni  debe decir  que  nuestro  Partido  del Trabajo

no  está  de  acuerdo  con el       procedimiento      que    se  pro­

pone  seguir la       Reunión      de      los     partidos      comunistas y

obreros  de  Bucarest     y       que    por    ahora sólo   está   de

 

NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION        29

acuerdo  con  que  determinemos  cuándo  y  dónde        deberá

ser celebrada la futura Conferencia de los partidos co­ munistas y obreros sobre la cual hemos llegado a un acuerdo en principio y, sólo después de que hayamos recibido los materiales informativos de la otra parte, del Partido Comunista de China, nos prepararemos y diremos nuestra palabra en la próxima Conferencia.

 

Muchas cosas podrán ocurrir, pero nosotros no de­ bemos sometemos a ninguna presión, debemos aplicar en todo momento nuestra justa línea marxista-leninista.

 

 

Publicado   por    primera  vez  en

el  tomo      XIX   (Ed.   albanesa)

según el       original       depositado

en      los     Archivos     Centrales

del     Partido.

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO

 

                                                         EN BUCAREST 

                                                                                     25     de junio de 1960

         Querido      Hysni:                                    

         Recibimos  los  radiogramas  de  anoche  y  te  escribo

esta             breve  carta hoy  por      la       mañana1,    para  decirte  sólo

que    le has dado una buena respuesta al «amigo»2. Ni se

te       ocurra  turbarte  cuando  te  provoque  alguien,  sino

que             contéstale,  incluso  con  fuerza,       sólo   que  con  sangre

fría.             Se      hacen infamias,    pero  la       razón triunfa  siempre.

En     el  caso  de  que  continúen  haciéndote  provocaciones,

no     dejes  nada  sobre  nuestras  espaldas,  sino  que  échalo

sobre las     suyas.                            Te abraza

                                                                                    

                                                                                     E n v e r

Publicado   por    primera  vez en                        

el  tomo      XIX   (Ed.  albanesa)                       

según el       original       depositado                    

en               los     Archivos     Centrales                                

                   del  Partido.                           

 

 

1 Enviada con el avión que traería de vuelta a la Patria al camarada Hysni Kapo.

 

2 Nikita  Jruschov

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST

 

25 de junio de 1960

 

Hora 24:00

 

 

Camarada   Hysni:

 

Mañana debes hablar en base a las orientaciones del Buró Político que has recibido por carta. Al final de tu discurso, o si encuentras un momento oportuno, debes hacer la siguiente declaración: «En nombre de

 

nuestro       Partido       declaro       que    el  Partido  del  Trabajo  no

está en absoluto de acuerdo      con el espíritu de esta reu­

nión  ni  con  los  métodos  que se  utilizan  en  ella  para

resolver      un  problema                 tan     importante  para  el       movi­

miento        comunista   internacional.       Nuestro                Partido        opina

que    estas  cuestiones   deben tratarse       con    cuidado,  se­

renidad       y       en      un     espíritu       de      camaradería conforme  a

las  normas  leninistas».  Si,  una       vez    hecha esta   declara­

ción,  se  te  formulan  preguntas       u        objeciones  provoca­

doras, levántate     para  decir: «Aparte  de lo      ya      dicho,

no  tengo  nada  más  que  decir         en  esta  reunión».  Si  ya

has hecho uso de la palabra      pídela de nuevo para hacer

esta   declaración.  Si     no     te       conceden     la       palabra,      enton­

 

32     ENVER HOXHA

 

ces entrega a la presidencia de la reunión el discurso que ibas a pronunciar pidiendo que se registre en el acta.

 

Te  esperamos.     Feliz  regreso.

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales    del

 

Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA SOBRE EL DESARROLLO DE LA REUNION DE BUCAREST Y SOBRE LA ACTITUD QUE DEBIA

 

ADOPTAR EN MOSCU1

 

28 de junio de 1960

 

 

La Reunión de Bucarest no fue organizada ni se desarrolló por un camino y en un espíritu marxista-leninistas. Fueron violadas las normas leninistas en la práctica del trabajo y de las relaciones entre partidos. Estos puntos de vista de nuestro Buró fueron plan­ teados abiertamente en la reunión.

 

Nuestras tesis: «Estos eran desacuerdos entre dos partidos y debían ser resueltos entre ellos. Puesto que no se hizo así, estamos de acuerdo con que se celebre la Conferencia de los partidos comunistas y obreros en

 

Moscú,  en  noviembre  del  presente  año».

 

La tesis de los soviéticos (a las que se unieron en Bucarest, en el plazo de dos días, también los demás

 

 

 

1  Esta  carta,  enviada  con  un  correo  especial,  fue  entregada

 

a  Liri  Belishova  el  mismo  día  en  que  la  delegación  de  la  que

 

formaba  parte  llegó  a  Moscú.

 

34     ENVER HOXHA.

 

partidos de los países de democracia popular de Europa): «China ha violado las decisiones de la Conferencia de Moscú y los desacuerdos se establecen entre China y nuestro campo».

 

Las cosas llegaron hasta el extremo de que Jrus­ chov les dijo a los chinos «trotskistas» y «si quieren, pueden irse de nuestro campo». No te escribo más am­

 

pliamente,   porque    sabrás  comprender  de  inmediato

la       situación.    Naturalmente  a  Jruschov  no  le  han  gustado

las     actitudes     prudentes y de principios de nuestro Comi­

       Central,                pero  nosotros,  independientemente  de  que  no

 

le guste a uno o a otro, defendemos los principios. Nues­

 

tra     opinión  acerca     de      los  desacuerdos   soviético-chinos

la       expresaremos       en      la       futura Conferencia de      noviembre

en      Moscú.                                                      

         Te      escribo        esto   para  que     lo  tengas  en  cuenta,  por­

que    los     soviéticos   entablarán  conversaciones      contigo,

para «aclararte las cosas». Escucha atentamente, con serenidad, pero no expreses ninguna opinión, diles solamente: «No estoy al corriente de los acontecimien­ tos, por lo tanto no puedo darles ninguna opinión», diles que «nuestra dirección ha actuado correctamente en Bucarest y me solidarizo completamente con la posi­ ción del Comité Central de nuestro Partido».

No digas más que esto. Que sepan apreciar la férrea unidad de nuestra dirección, la justeza y el valor leni­ nista de toda nuestra línea y de cada miembro de nues­ tra dirección.

 

A sí   debes actuar en  estas      cuestiones   tan  impor-

 

QUE ACTITUD DEBIA ADOPTAR L. BELISHOVA EN MOSCU 35

 

tantes y delicadas. Te doy sólo un consejo ¡Cada palabra sopésala bien y cuantas menos digas, mejor!

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según la copia del original de­

 

positada  en  los  Archivos  Cen­

 

trales del Partido

 

 

 

 

 

 

 

NOTA VERBAL PRESENTADA AL EMBAJADOR

 

SOVIETICO EN TIRANA SOBRE LA ACTITUD

 

ANTIMARXISTA DEL EMBAJADOR SOVIETICO

 

Y DEL AGREGADO MILITAR EN BELGRADO

 

EN RELACION CON EL MITIN DE SREMSKA

 

MITROVICA

 

9 de julio de 1960

 

 

Como es sabido, en sus relaciones con el Partido Comunista de la Unión Soviética y con todos los demás partidos comunistas y obreros, el Partido del Trabajo de Albania se ha basado y se basa siempre en los prin­ cipios inmortales del marxismo-leninismo y del inter­ nacionalismo proletario. Partiendo de estos principios, deseamos manifestarles abierta y sinceramente nuestra

 

profunda  indignación  por       un     acontecimiento     que  ha

tenido lugar  en  los         últimos       tiempos.     

El      4        de  julio  de  1960,  en  Sremska        Mitrovica,

Servia,        el       infame        agente         de      la  burguesía         capitalista,

uno de los cabecillas revisionistas de la camarilla de Belgrado, enemigo mortal del pueblo albanés y verdugo sanguinario de la población albanesa de Kosova, Alek-sander Rancovich1, hablando en un mitin «solemne»,

 

 

1 Antiguo ministro del Interior de Yugoslavia y antiguo se­ cretario del Comité Central del partido revisionista yugoslavo.

 

NOTA AL EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA   37

atacó  abiertamente        la  política  de  los  países        socialistas

y,  con  particular  virulencia,  se  lanzó  contra  el  Partido

del     Trabajo       de      Albania,     el       pueblo        albanés       y        nuestra

 

República  Popular.

 

Además      de      calificar      a        nuestro       país   socialista    de

 

«infierno     donde reinan las     alambradas»,        etc.,   el       agente

 

del     imperialismo,       Aleksander Rancovich,  llegó  al       punto

 

de afirmar que el régimen neofascista italiano ¡es más democrático que nuestro régimen de democracia po­ pular!

 

Pero, para nosotros, los comunistas albaneses, para el pueblo albanés, no hay en absoluto nada sor­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

prendente o de inesperado en estas declaraciones de un enemigo de nuestro pueblo y del campo socialista,

al servicio del imperialismo, como es Aleksander Ran­ covich. Cuando el enemigo te ataca, esto significa que estás en el camino correcto. Y nosotros, para dar la respuesta merecida a los enemigos del marxismo-lenismo, de nuestra Patria y del campo socialista, hemos mantenido y mantendremos siempre el palo listo. Pero no es ésta la esencia de la cuestión sobre la cual vamos a manifestar nuestra preocupación a través de esta nota.

 

Los infames ataques de Rancovich, lanzados con premeditados fines, contra el socialismo en general y contra la República Popular de Albania, en particular, adquieren un nuevo significado cuando se sabe que, según informa también la agencia de noticias soviética TASS, al mitin «solemne» de Sremska Mitrovica asistieron el embajador de la Unión Soviética en Bel­ grado, I. K. Zamchevski y el agregado militar soviético

 

38     ENVER HOXHA

 

en Belgrado coronel V. K. Tarasevich, y que escucharon hasta el final todas las calumnias que Aleksander Ran-covich lanzó contra nosotros en el mitin.

 

Con este motivo, el Comité Central de nuestro Partido expresa al Comité Central del Partido Co­ munista de la Unión Soviética su sorpresa y su disgusto por la actitud del embajador y del agregado militar soviéticos, actitud que consideramos contraria a los principios del internacionalismo proletario sobre cuya base están construidas las relaciones entre nuestros dos partidos y Estados, y como una actitud nada amistosa hacia el Partido del Trabajo de Albania y el pueblo albanés, amigos verdaderos, consecuentemente leales y sin zigzags de los pueblos soviéticos y del Partido

 

Comunista  de      la  Unión  Soviética.                                           

         Naturalmente        a        nosotros      no     nos    incumbe      decidir

si  el  embajador  y  el  agregado  militar     de  la Unión So-

vitica deben o       no     asistir a este o a aquel mitin, ya que

es      un      asunto        que    sólo atañe a la Unión Soviética y,      por

lo      que    a        nosotros      se      refiere,        jamás se      nos  ha pasado         ni

se      nos    pasa            por    la  cabeza  intervenir  en  los  asuntos

internos  de  los  demás.  Por  nuestra parte  nosotros      no

hemos                  permitido    ni      lo  permitiremos  jamás, en      ninguna

circunstancia, que un embajador de la República Popu­ lar de Albania permanezca sentado en un mitin, como el de Sremska Mitrovica, en el que los enemigos del comunismo y agentes del imperialismo ataquen de manera infame a otro partido hermano o a otro país socialista. Esto lo haríamos, y lo haremos, porque lo consideramos un deber intemacionalista, enteramente en consonancia con los principios en que se apoyan las

 

                   NOTA AL EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA   39

relaciones   entre  los   partidos        marxista-leninistas y

entre  los     países         socialistas.                    

         A       pesar  de     que  todo    el  mundo  se  ha  enterado       de

lo      que    se      dijo   en  Sremska Mitrovica  y  de  quién  asistió

a        dicho mitin revisionista, nosotros  consideramos  como

un     deber intemacionalista   y       camaraderil  el  que        la

actitud del embajador y del agregado militar soviético, actitud que de hecho no fue en absoluto marxista, sea tratada entre nuestros partidos en base a las normas

leninistas    y       sin     darle publicidad. Mientras que en lo que

se      refiere         a        los     ataques,  calumnias  y  tendenciosos  fines

de      Rancovich,  también  esta        vez    como  en     otras  oca­

siones,        nada  de      ello  quedará         sin     la  respuesta  merecida.

         No     podemos  creernos  que  el       embajador  Zamchevski

y el colonel Tarasevich ignoren lo que son los revisio­ nistas titoístas y el peligro que representan para el

movimiento  comunista  internacional y  la   unidad        del

campo  socialista;  lo      que    ellos  han    hecho y       los     fines

que  persiguen  contra    la       República   Popular       de      Albania

y nuestro Partido del Trabajo. En la actualidad, todo el mundo sabe que los revisionistas de Belgrado son ene­ migos peligrosos del movimiento comunista interna­ cional, son conspiradores peligrosos contra la indepen­ dencia del pueblo albanés y de los demás países socialistas. Los revisionistas yugoslavos han llegado tan lejos en sus complots contra la República Popular de Albania que, en 1948, intentaron manu militari sub­ yugar a Albania1. La historia de los 19 años de

 

 

 

1 La dirección revisionista yugoslava había fraguado planes para ocupar militarmente Albania. En 1948 inventó el peligro de

 

40     ENVER HOXHA

 

existencia    de      nuestro       Partido        testimonia   toda  la       acti­

 

vidad criminal      de      los     trotskistas   de      Belgrado     contra

 

nuestro  país.

 

Al  igual  que  los  pueblos  de  la  Unión  Soviética  se

 

rebelaron con toda la razón contra la rastrera agresión norteamericana, cuando, por orden del presidente Eisen-hower, el avión espía estadounidense U-2 violó la sobe­ ranía de la Unión Soviética, así el pueblo albanés lleva más de 15 años demostrando su repulsa a la actividad hostil de los revisionistas de Belgrado contra la inde­ pendencia de nuestra Patria. Nosotros, todo el pueblo albanés sin excepción, hemos aprobado y aprobamos de todo corazón la actitud adoptada por el Gobierno sovié­ tico frente al imperialismo norteamericano como res­ puesta a la agresión del avión espía U-2. Apoyamos de corazón toda posición resuelta en contra del enemigo número uno de la humanidad, el imperialismo norte­ americano, pero al mismo tiempo combatimos a sus fieles lacayos, los revisionistas de Belgrado.

 

Estamos convencidos de que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética comprenderá

 

correctamente  la  legítima      indignación del     Comité       Cen­

tral    de      nuestro       Partido,      frente  a  la  actitud  no  marxista

del     embajador   soviético     Zamchevski y       del     agregado

militar         Tarasevich.                                      

         De  este  asunto,  como  de  cualquier  otro, les     habla­

mos   abiertamente  y  con       sinceridad  comunista,    como  el

 

 

 

un     ataque         inminente   contra Albania       por    parte de      Grecia         y        se

 

valió  de  ello  para  solicitar  el  urgente  envío  de  algunas  divisio­

 

nes  militares  yugoslavas.

 

NOTA AL EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA   41

 

marxismo-leninismo nos enseña. Y ustedes deben com­ prendernos correctamente.

Por    nuestra        parte les  aseguramos  que  haremos  todo

lo  que         esté  a  nuestro  alcance  porque  la  amistad  entre

nuestros      pueblos       se      consolide  continuamente,  ya  que  se

basa en la sangre derramada por ambos frente al mismo enemigo, en los principios inmortales del marxismo-leninismo y del internacionalismo proletario.

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales    del

 

Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN LA REUNION DE BUCAREST NO ACEPTAMOS

 

QUE FUERAN VIOLADAS LAS NORMAS

 

LENINISTAS QUE RIGEN LAS

 

RELACIONES ENTRE PARTIDOS

 

 

Extractos del discurso pronunciado en el X V I I  Pleno del CC del PTA1

 

11 de julio de 1960

 

 

Deseo agregar algunas observaciones al informe presentado por el camarada Hysni [Kapo], jefe de nuestra delegación al III Congreso del Partido Obrero Rumano y a la Reunión de los representantes de los partidos que tuvo lugar en Bucarest. Las cuestiones que voy a plantear están relacionadas con las que han sido tratadas en el informe, sólo señalaré que es nece­

 

 

1 El XVII Pleno del CC del PTA, que desarrolló sus tra­ bajos los días 11 y 12 de julio de 1960, escuchó, discutió y a-probó el informe «Sobre el desarrollo de los trabajos en la Reu­ nión de Bucarest de los representantes de los partidos comu­ nistas y obreros hermanos y la posición mantenida por la dele­ gación de nuestro Partido en esta reunión», presentado por el camarada Hysni Kapo.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       43

sario  que  se  las  comprenda  bien,  ya  que  son  de      una

gran  importancia.                  

         El  asunto  es  el  siguiente:  Entre  el  Partido       Co­

munista  de la  Unión  Soviética       y  el  Partido         Comunista

de      China existen  importantes       desacuerdos,         que    han

creado una situación muy grave para el campo del so­ cialismo y todo el comunismo internacional. Y porque se ha producido esta difícil y grave situación, debido a estos desacuerdos entre ambos partidos, se hace indis­

pensable  que        todos  los    partidos  comunistas       y       obreros

del     campo        socialista    y       del     mundo        entero,        contribuyan

con    todas sus    fuerzas        a        que    estos desacuerdos ideoló­

gicos y políticos sean sometidos a un debate de princi­ pios, a fin de solucionarlos los más pronto, lo mejor y

 

lo más correctamente posible, tal como lo exigen los intereses del comunismo internacional, del campo so­ cialista y de nuestro porvenir.

 

El Buró político del CC del PTA estima que estos desacuerdos no son acerca de cuestiones de poca im­ portancia, que pueden solucionarse de cualquier ma­ nera. Tales problemas no pueden ser resueltos de nin­ guna manera a la ligera, puesto que son problemas serios y conciernen a la existencia y al porvenir de la humanidad. Y lo decimos con pleno conocimiento de causa, e, independientemente de ser los representantes de un pequeño pueblo de millón y medio de habitantes, vemos las cuestiones como marxistas que defienden los intereses de su pueblo, de su Partido y del campo so­

 

cialista,  no solamente  hoy,  sino  también  en  el  futuro.

En     nuestra        calidad        de  marxistas,  tenemos  el  derecho

de      expresar      nuestra       opinión.

 

 

44

 

ENVER HOXHA

 

 

Las    opiniones    que    expresará    cada  partido        tienen

 

 

una gran importancia. Por eso, en este caso sobre todo, dichas opiniones deberán ser sometidas a un profundo debate en la dirección de cada partido, examinándose

atentamente  los    orígenes      del  conflicto  y  las  divergen­

cias,  sin      parti  pris,  sin  ideas  preconcebidas,  para  llegar

a        una    justa  conclusión  marxista-leninista,  y  después

discutir       estas  cuestiones  por  una  vía  marxista-leninista

en      una    reunión       regular,       determinar  quiénes       son    los

culpables    y       por    qué  han      incurrido     en  estas      faltas, y

por último hacer todos los esfuerzos necesarios para encauzar a los culpables por el justo camino. Y una vez que se haya trabajado en este sentido con toda la paciencia del mundo, se podrá incluso tomar una me­ dida radical, según el caso y el grado de culpabilidad, conforme a la práctica marxista-leninista de nuestros partidos. Tal práctica, nos enseña el marxismo-leninis-mo, es necesario seguirla no solamente para resolver estos problemas tan graves de importancia internacio­ nal, sino incluso cuando se toman medidas en relación con un simple miembro de partido. Hasta en este caso, hay que esforzarse al máximo para traer al culpable (si lo es verdaderamente) al justo camino. Esta es una práctica leninista. Y es ésta la práctica que nuestro Par­ tido ha seguido y seguirá siempre tanto en las grandes cuestiones como en las pequeñas. Por eso, nadie tiene

 

 

derecho       a        criticar        a        nuestro       Partido en   lo      que    se         refiere

a  estas  cuestiones  de  principio,  sobre      las  que       se  man­

tiene  firme como una    roca.                                      

En     la       Reunión  de  Bucarest,  los       dirigentes    sovié­

ticos, en  lo relativo       a        sus    desacuerdos con    el       Partido

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

45

 

 

Comunista  de      China,        han    intentado     presentar     las     cosas

 

 

como si la posición adoptada por este último estuviera contra la línea del movimiento comunista internacional. Nuestro Partido estima que la manera cómo los diri­ gentes soviéticos intentaron presentar estas cuestiones tan importantes para el campo socialista y para todo el movimiento comunista internacional no es en absoluto razonable y es indigna de ellos, no es un correcto pro­ cedimiento marxista-leninista. Plantear la cuestión de improviso del modo que lo han hecho, y pedir a los representantes de los partidos que se habían reunido en Bucarest con otro objetivo, que en pocas horas tomaran una postura en contra del Partido Comunista de China,

 

es tanto como admitir la muy precipitada tesis de Nikita

Jruschov     de  que        «si  no         estás  tú,  China,  con  nosotros,

sepárate:     deja  el        campo        socialista,  ¡ya  no  eres  nuestra

camarada!». Si  nuestro  delegado  se  hubiese  plegado  a

tal     actitud        hubiera  cometido  un  error  grave,  intolerable,

que    habría mancillado  nuestro  Partido.  No  hablo  ahora

de los demás partidos; aquí en el Comité Central juzga­ mos la actitud adoptada por nuestro Buró Político. Estimamos que no se le habría permitido adoptar otra actitud sin antes estudiar atentamente la cuestión, sin disponer de datos concretos sobre ambas partes. El Buró Político no podría permitir jamás que las genera­ ciones actuales y futuras de nuestro Partido y de nues­ tro pueblo pudieran decirle: «¡Como es posible que nuestro Partido, en este momento histórico, haya podido cometer tan grave error?»

 

Entendámonos bien, camaradas, no me refiero al conflicto entre nosotros y el Partido Comunista de la

 

 

46

 

ENVER HOXHA

 

 

Unión  Soviética.  El  problema  reside  en  la  manera  cómo

 

 

los dirigentes soviéticos han actuado para arreglar una cuestión tan importante, tan seria y que afecta tanto a la vida del campo socialista. Nosotros solicitamos del Comité Central que juzgue si hemos actuado bien o no.

 

Nosotros, camaradas, somos marxistas. Nuestro Partido no es ya un partido con dos o tres años de existencia, es un partido que el año próximo cumplirá veinte años. Este período no lo ha pasado en un lecho de plumas, sino volcado en una lucha sangrienta e in­

transigente  contra el       fascismo     italiano,  el  nazismo      ale-

man,  los  «ballistas»1,  los  ingleses,  los  norteamericanos,

los     revisionistas yugoslavos, los     monarcofascistas  grie­

gos    y  toda  suerte       de  enemigos        exteriores   e  interiores.

Así    el       marxismo-leninismo      lo       hemos         aprendido   en      los

 

libros,         en      la       guerra         y  en  la  vida.  Por  ello  ahora  no

somos         ni      jóvenes  ni  inmaduros.  Nuestro  Partido  no  es

un  partido  de  jovenzuelos  y  no  se puede  decir  que  no

está   en  condiciones     de      comprender el       marxismo   tanto

en      la       teoría como en  su  aplicación  práctica.  Nuestro

Partido        se      ha      esforzado    siempre  en ir       por  el  justo ca­

mino, y por eso en él no se han cometido errores de principio, porque en toda circunstancia ha aplicado correctamente el marxismo.

 

Por lo tanto, como marxistas que somos, nadie podrá convencernos de que estos desacuerdos tan serios entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el

 

 

1 Miembros de una organización de traidores durante la Lucha de Liberación Nacional que se hacía llamar «Balli Kom-bëtar».

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

47

 

 

Partido Comunista de China hayan surgido en uno o dos meses. La dialéctica marxista se niega admitir tal

 

cosa; estos desacuerdos tienen raíces profundas. Hay muchos datos que demuestran cómo se ha operado este

 

 

 

 

proceso, y cómo los errores, acumúlandose, han llegado a tomar este cariz, hasta el punto de que se diga que

«China quiere la guerra», que «no es partidaria del desarme», o «de la coexistencia pacífica». Los chinos dicen: «Hemos sido y somos partidarios de este camino».

 

Y       en verdad, lean al respecto la última nota del Go­ bierno de la RP China dirigida al Gobierno de la URSS. Dicha nota demuestra que la RP China se adhiere a las

 

proposiciones  soviéticas  sobre  el  desarme,  sobre  la  sal­

 

vaguardia de la paz. Tal actitud sobre estos problemas ha sido mantenida no solamente en este documento, sino también en otras ocasiones.

 

violan el marxismo-leninismo y tomemos las medidas apropiadas para corregirlos. Esta es la única actitud justa y en ella están interesados todos los partidos del mundo entero, en concreto nuestro Partido y nuestro pueblo, que defienden consecuentemente el marxismo-leninismo. Gomulka1 y compañía, que ahora se hacen pasar por amigos de la Unión Soviética, han hecho tabla rasa de la amistad con la Unión Soviética. En

 

 

 

1 Antiguo primer secretario del CC del Partido Obrero Uni­ ficado Polaco. En 1949 fue condenado por su actividad antipar­ tido. En octubre de 1956 fue rehabilitado por los revisionistas y puesto a la cabeza del Partido. El tiempo demostró que era un revisionista acérrimo.

 

48     ENVER HOXHA         

Polonia, como es sabido, se      le permitió a la iglesia     y a

la       reacción  levantarse  contra  el  Ejército       Soviético.   De

allí     fueron  expulsados  los   mariscales   soviéticos   que

estuvieron al frente del Ejército Rojo, que liberó Po­ lonia y Europa del fascismo, y ahora pretenden ense­ ñarnos a nosotros, a los albaneses. El representante del Partido Obrero Rumano, Magyarosi, se tomó la molestia de «convencer» a la dirección de nuestro Partido de la «justeza» de la línea del Partido Comunista de la Unión Soviética.

 

Esto se lo hemos manifestado ya, por medio del representante de nuestro Partido, al mismo Nikita Jruschov. Nuestros camaradas que combatían en las montañas, guardaban en el pecho la «Historia del Par­ tido Comunista(b) de la Unión Soviética», mientras las legiones rumanas de entonces martirizaban al pueblo soviético. No aceptamos los esfuerzos realizados por Magyarosi juntamente con el representante del Partido Comunista de la Unión Soviética por «convencer» al representante del Partido del Trabajo de Albania de la

 

«justeza»    de      la       línea  del  Partido Comunista  de      la

Unión  Soviética.  Esto  no     lo      tragamos.  Si  queremos a

la       Unión Soviética,  no       es      por  satisfacer  a  Magyarosi  o

a        Andropov.  Hemos        sentido        y       sentiremos  siempre

afecto por la Unión Soviética, por el Partido Comunista Bolchevique de Lenin y Stalin. Pero cuando vemos las

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cosas que pasan, sería un gran error por nuestra parte no mantener una justa posición, puesto que un error

acarrea otro. El marxismo-leninismo y la dialéctica nos enseñan que, si te equivocas una vez y no comprendes que te has equivocado, tú error se agranda como al

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       49

 

rodar por la pendiente una bola de nieve. Y nunca permitiremos semejante cosa.

¿Cómo podríamos participar en esta incorrecta ac­ tividad? Hasta los últimos tiempos, los camaradas chi­ nos no nos habían comunicado nada de este problema. Sólo Mikoyan, en febrero de este año, nos puso al co­ rriente. Cuando nuestro avión acababa de aterrizar en

Moscú,       un  funcionario     del     Comité  Central  se         presentó

ante  nosotros  para        decirnos      que    Mikoyan     quería tener

una  entrevista  conmigo  al  día         siguiente     para  discutir

algunas       cuestiones   importantes. «De   acuerdo,    

le  dije  yo    pero  vendrá     conmigo      el       camarada

Mehmet      [Shehu]».    Me    respondió    «me  ha       dicho sola­

mente  con  usted»,  pero  yo  insistí  en  ser  acompañado. Fuimos  pues  a  esta  entrevista  y  nos  retuvo  no menos de cinco horas, y esto antes de la conferencia de los  representantes  de  los  partidos  comunistas  y  obreros del mes de febrero, que debía tratar sobre los problemas

 

de  la agricultura.

 

Mikoyan nos dijo: «Camaradas albaneses, quiero ponerles al tanto de las numerosas divergencias que tenemos con el Partido Comunista de China, subrayo, con el Partido Comunista de China. Habíamos decidido informarles únicamente a los primeros secretarios, por eso le ruego al camarada Mehmet Shehu que no nos lo

tome  a        mal,   no  es  que  no  tengamos  confianza  en  él,

sino   que  así       lo  habíamos  decidido».  «No,  dijo  Mehmet,

voy   a        irme, incluso        he  cometido  un  grave  error  al

venir».        Pero  el  propio    Mikoyan  no  le  dejó  que  se  reti­

rara. Después nos contó lo que han escuchado en el informe del camarada Hysni.

 

 

50

 

ENVER HOXHA

 

 

Nosotros     le       dijimos       a        Mikoyan     que    no     se      trataba

 

 

aquí de pequeñas cosas, sino de problemas muy im­ portantes existentes entre los dos partidos, y que no

comprendíamos  por       qué    se      los     había dejado        adquirir

tan    grandes       proporciones;       pensábamos que    debían

haber sido   resueltos     inmediatamente    dado  el       peligro

que  suponen  para  nuestro  campo.                    

Nos  dijo     que  daría   cuenta         de  nuestra  conversación

al       Presidium   del     Comité       Central       del     PCUS.        Nosotros

 

recalcamos,  en  nombre  de  nuestro Partido,       que    se      tra­

taba  de  una  cuestión  extremadamente      importante  y       que

por  eso  debía  ser  resuelta  entre     sus    partidos.     Final­

mente  nos  señaló  que  «éste  es  un asunto         muy  secreto,

por    ello    no     lo      comenten    ni       con  el  Buró  Político».  Y

 

nosotros      no     se      lo revelamos ni al  Buró Político,      excepto

a  algunos  camaradas.  Ustedes  comprenderán  que       no­

sotros  observamos  esta  actitud  porque  la  cuestión     nos

pareció       muy  delicada      y       teníamos     la       esperanza    de      que

los  desacuerdos   surgidos      podían  ser  resueltos  a  través

de  conversaciones  y  debates  internos.                                 

Pero  en  la  Reunión  de  Bucarest,  Nikita  Jruschov

encontró     sorprendente        la       postura       de      nuestro       Partido

que no se sumó a los demás partidos para condenar a China, en la forma y por las razones que el había plan­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

teado, sin juzgar a fondo estas cuestiones. Tal vez él sí ha reflexionado personalmente sobre estas cuestiones,

pero también tenemos nosotros derecho a decir que no hemos reflexionado sobre los voluminosos materiales que le fueron entregados a Hysni, los cuales ni él

 

mismo tuvo tiempo de leer, y mucho menos de dar una opinión al respecto. Aquí no se trataba de una cuestión

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       51

 

pequeña.     Acerca        de      muchas       otras  cosas, de      distinta

 

naturaleza,  le       hemos         respondido  inmediatamente    al

Comité        Central       del     Partido  Comunista  de   la       Unión

Soviética     dando nuestra       aprobación, pero  en      una    cues­

tión   tan     importante  como la  de  decirle  a  China:  «¡Vete

de      nuestro       campo!»,    nos    parecía  incorrecto hacerlo.      El

Buró Político ha pensado que nosotros no debíamos co­ meter nunca tal acto. Y por ello se nos ha dicho «sen­

timos mucho  que el  Partido  del  Trabajo  de      Albania      no

se  haya  alineado junto al  Partido  Comunista  de        la

Unión Soviética,  pues  las        cuestiones  que     se      plantearon

en Bucarest son cuestiones de todo el campo socialista». Pero ¿es que para nosotros no es amargo el no tener el derecho, como marxista-leninistas, de preguntar a

 

Nikita Jruschov si todas las importantes cuestiones de carácter internacional las ha solucionado de la misma manera que ha querido solucionar la cuestión de China? También tenemos todo el derecho de decírselo.

 

Tomemos la cuestión de los revisionistas yugo­ slavos, sobre la que hablaré también más adelante. Dos

 

o       tres días antes de su primer viaje a Yugoslavia para reconciliarse con los revisionistas yugoslavos, Nikita Jruschov le envió una carta al Comité Central de nues­ tro Partido, informándonos de esta cuestión. Nuestro Buró Político se reunió y juzgó la cuestión con sangre fría. Es sabido que los revisionistas yugoslavos fueron condenados y desenmascarados en 1948 por un or­ ganismo internacional de los partidos hermanos, la Kominform, puesto que no era un conflicto simple ni únicamente entre dos partidos, sino una cuestión que concernía a todos los partidos comunistas y obreros del

 

52     ENVER HOXHA

 

mundo.       Así,   para  adoptar       otra   línea  contra los     revi­

 

sionistas      yugoslavos,  hacía falta  que  se        reuniera      de

nuevo el       mismo        organismo  que    había tomado       esta

decisión, y   que él anulara la    decisión tomada o definiera

la forma y el método de examinar esta cuestión y la amplitud del giro en la actitud hacia los revisionistas. Así pensamos nosotros que debía procederse según las normas leninistas.

 

El      Buró  Político       de      nuestro       Partido       le       envió una

 

carta1 al       Comité       Central       del     Partido       Comunista  de      la

 

Unión Soviética     informándole        que    no     estaba en      contra

 

de dicha visita, dado que no dependía de nosotros si Jruschov debía ir o no a Belgrado. Sin embargo, el Comité Central de nuestro Partido, señalamos nosotros,

 

estima         que    es      conveniente  tomar  una  nueva  decisión

sobre esta   cuestión,  que  la  Kominform  debe  reunirse

                                     

1       «Somos      de      la  opinión,  se  decía  entre  otras  cosas  en  la

carta, de      que    hay    bastante  diferencia  entre  el    contenido  de  su

carta de fecha 23 de mayo de 1955 y la tesis principal de nuestra

actitud        conjunta     mantenida   hasta el  presente  hacia  los  yugo­

slavos...      El      procedimiento      que    se      propone      seguir para   apro­

bar  la  abrogación  de  la  Resolución de  la  Reunión  de  la  Komin­

form  efectuada    en  noviembre      de      1949  no  nos  parece  justo...

A  nuestro  juicio  una  decisión  tan  rápida (e       incluso        apresurada)

sobre          una    cuestión      de      tanta  importancia de      principios

sin  haber  hecho  de  antemano  un  análisis profundo     de      esta   cues­

tión   junto con    todos los     partidos      interesados  en      ella,  y         tanto

más  su  publicación  en  la  prensa  y  su  consagración  en  las  con­

versaciones  de     Belgrado,  además de      ser     prematura,  ocasionaría

serios  perjuicios   a  la   orientación general».     (Extraído    de  la  copia

de  la  carta  que  se        encuentra    en      los     Archivos     Centrales  del

Partido).                                                    

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

53

 

 

de      nuevo y       decidir        en      su      reunión       plenaria      la       actitud

 

 

que debe adoptarse. Como no éramos miembros de la Kominform expresamos el deseo de ser invitados a esta

 

reunión  en  calidad  de  observadores y  de  expresar      nues­

tra  opinión.  Pero,  no  se  procedió   así,    no     obstante      ser

una  cuestión        que  no       concernía  sólo     a  dos  partidos,    sino

a  todos  los partidos      comunistas  y       obreros.      El      Comité

Central de nuestro Partido adoptó una posición frente a este paso, de la que informó en una nueva carta al Comité Central del Partido Comunista de la Unión

Soviética,  copias  de  las  cuales  se  encuentran   en                         los

archivos      del     Partido       Comunista  de      la       Unión         Soviética

y       del     Comité  Central             de      nuestro       Partido.                                                              

                   Se      produjo       la       contrarrevolución en               Hungría1,            fue

un               tremendo    caos. El      imperialismo,       de               concierto              con

los              revisionistas yugoslavos, con             Imre            Nagy2         y         toda   la

                  

         1  La  contrarrevolución  de  Hungría  (23  de  octubre    4  de

noviembre  de  1956)  fue  un  engendro  del         revisionismo        que    se

propagó  ampliamente  y  echó  profundas  raíces  en      ese     país   des­

pués  del     XX  Congreso      del  PCUS.                                                                                                                           

         El  grupo  de  Jruschov  había  colaborado  directamente  en  la

destrucción del     Partido       de      los     Trabajadores                  Húngaros,         llevando

al       poder a        la       camarilla    revisionista Kadar-Nagy y       creando                de

esta  manera  las  condiciones  para  el  estallido  de       la       contrarrevo­

lución.        Sin    embargo,    a        causa  de  la  gran  presión       ejercida         por    la

base  y  sobre  todo  al  ver  que  Hungría    iba  a           escaparse    de      la                es­

fera  de  influencia  soviética,  se  vio  obligado              a        permitir      que             las

tropas soviéticas    acudieran             en      ayuda de      los              defensores         hungaros

de  la  revolución.  La  contrarrevolución  fue  desbaratada,               pero

quedaron     sus    raíces.                  Los    revisionistas conservaron          posiciones

clave en      el       poder político                y       en      el       partido         reorganizado.                                   

         2        Antiguo  primer    ministro      de      la       República   Popular         de      Hun­

gría   a        partir de      julio  de      1953. En     1954, por             su         actividad     antiso-

 

54     ENVER HOXHA

 

escoria anticomunista, le asestó un golpe al socialismo. ¿Qué actitud se mantuvo antes y después de estos acon­ tecimientos? Esta también era una cuestión que con­ cernía al comunismo internacional, en particular al campo socialista. Se sabía que poco tiempo atrás se habían verificado intentos de provocar una contra­ rrevolución análoga en Albania. Se había puesto en peligro la existencia de un miembro del Tratado de Varsovia1, Albania, que había sido constantemente amenazada durante esos años y que seguía estando amenazada de perder su libertad y su independencia. Pero nuestro Partido supo golpear a los enemigos in­ ternos e hizo que en nuestro país no se produjera tal cosa. En cuanto a lo ocurrido en Hungría, no se nos había informado, Albania «había sido olvidada». Los

 

 

 

 

cialista y anticomunista, fue destituido y expulsado también del Partido. En 1956 los revisionistas intentaron llevarlo de nue­ vo al poder. Con su ayuda, se convirtió en uno de los principales

promotores de      la  contrarrevolución      que    ahogó en      sangre         Hungría.

1       Fue  creado en      octubre       de      1954 con    la                participación         de

8  países  socialistas       de      Europa,       como contrapeso  al       Pacto  agre­

sivo   del     Atlántico    (OTAN)      para   garantizar   la                paz  y la         se­

guridad  en  Europa.  Después  de  la  traición  de  la       dirección     so­

viética,  se  transformó  en  un  pacto  agresivo               de      tipo   fascista.

Testimonio de      ello    es      la       agresión      contra  la              República         Socia­

lista de Checoslovaquia (21 de agosto de 1968) por parte de las fuerzas armadas de cinco países del Tratado de Varsovia. La República Popular de Albania, que era uno de los miembros de dicho Tratado, ya se había retirado de facto desde 1960-1961,

mientras  que  el  12  de  septiembre  de  1968,     por  decisión        especial

de      la  Asamblea  Popular  de  la  República      Popular       de      Albania,

se      liberó  también  de  jure  de  toda  obligación  que emanaba  de

este   Tratado.                        

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       55

 

miembros del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética hicieron una gira en avión por todos los países socialistas para explicar la cuestión de la contrarrevolución húngara, pero a Al­ bania que era sin embargo un punto muy neurálgico del campo socialista, atacado durante años por los re­ visionistas encabezados por Tito y no obstante estar

 

perfectamente       enterados  de        que  se  había  preparado  en

ella    una    contrarrevolución análoga,      nadie  vino,  ni      nadie

nos    dijo    nada.                   

         ¿Han oído  alguna vez   algo de        esto? Nunca. No   hici­

mos de ello un problema, ya que pensábamos que se trataba de errores de individuos aislados y que un día serían corregidos. Tampoco se lo dijemos al Comité

 

Central       de  nuestro  Partido,  no obstante  ser nuestro

Comité                 Central       la       dirección  del        Partido       del              Trabajo.

Pero  en       esos  tiempos  difíciles   no      queríamos   transmitir

la       amargura    del     Buró Político       a        todos los     camaradas

del     Comité        Central,      no     queríamos   de  ninguna manera

que estas críticas, aunque fuera inconscientemente, se transformaran en una actitud de frialdad hacia los camaradas soviéticos. Eso no lo hemos permitido. Pero pensábamos que individuos aislados podían cometer errores, tanto entre nosotros como entre ellos.

Después se produjeron los acontecimientos de Po­ lonia1. Pero no fuimos informados de ellos, ni se celebró ninguna reunión y hay que tener en cuenta que no se trataba únicamente de cuestiones internas de Polonia,

 

 

1 El imperialismo internacional y los revisionistas, en junio de 1956, organizaron una revuelta contrarrevolucionaria en Poz-

 

56     ENVER HOXHA

 

porque, al estar ligados a Polonia a través de un tra­ tado, llegado el caso, se le pedirá a nuestro pueblo derramar su sangre por las fronteras del Oder-Neisse.

 

Y       dado que las cosas son así, el pueblo albanés no ten­ drá acaso el derecho de preguntar ¿qué significan todos esos curas en el ejército polaco? ¿Junto a semejante

ejército        tendremos   que  combatir?      Estamos  ligados  por

un  tratado,  pero  ni  siquiera  nos    han    consultado  sobre

estas  cuestiones.  Jruschov     me     había dicho  una   vez

francamente: «No comprendemos lo que dice este Gomulka, sólo los fascistas pueden hablar como él». ¿Eran, pues, problemas concernientes únicamente a dos partidos? Hasta hoy no hemos planteado de lleno estas cuestiones, y lo hacemos cuando Nikita Jruschov y los demás dirigentes soviéticos expresan su pesar de que supuestamente no hayamos comprendido correcta­ mente sus actos erróneos de Bucarest, cuando decimos que se trata de cuestiones que conciernen al Partido

 

Comunista  de  la  Unión  Soviética   y al  Partido Comunista

de  China.  Su       actitud  no  es      una    actitud  lógica.

Dos  o  tres  días  antes  de  la  Reunión  de  Bucarest,

Kosiguin  se  le  presentó  a     Mehmet      Shehu que  entonces

se  encontraba      en  Moscú   y       le       dijo   entre  otras  cosas:

«De ninguna manera podemos consentir el menor com­ promiso, la menor concesión hacia los chinos», y repitió esta frase cuatro veces consecutivas. Esto significa que todo estaba decidido de antemano por los soviéticos.

 

 

 

nan, Polonia, para derrocar el régimen socialista y restaurar el capitalismo, lo que realizaron más tarde mediante la degenera­ ción ideológica y política burguesa-revisionista.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

57

 

 

Cuando no se admite ninguna otra opinión, entonces ¿por qué se me cita a mí, para completar el número,

 

 

para alzar la mano? No, si se me invita debo expresar también mi opinión. Estamos por la Declaración de Moscú [1957] y luchamos por su aplicación en nuestro país. Pero, camaradas, en la aplicación de las cuestiones nosotros tenemos algo que decir y también los sovié­ ticos, sobre nosotros también tienen cosas que decir los camaradas chinos y checoslovacos, y nosotros sobre ellos, etc. Son cuestiones que pueden surgir en la vida. Naturalmente puede ocurrir que cada partido en la práctica haga concesiones o cometa errores. Pero, ¿para qué estamos aquí? Para ayudamos mutuamente y para corregirnos por el justo camino.

 

Pero vemos que sobre ciertas cuestiones la actitud del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y de buen número de partidos no concuerda con la justa línea a aplicar. Se trata de cuestiones que conciernen a la lucha contra el revisionismo yugoslavo, en base a la Declaración de Moscú, y antes de la De­ claración de Moscú.

 

No quiero repetir aquí lo que son los revisionistas yugoslavos y cómo debe lucharse contra ellos. Pero, sobre la forma de luchar, no todos están de acuerdo con nosotros. Sin embargo, el Buró Político del Comité Cen­

 

tral  de        nuestro       Partido       no  puede    permitir      jamás  que

nuestro       Partido       sea  criticado        por    su  heroica  actitud

marxista-leninista contra los     revisionistas yugoslavos

que pretenden dividir a los partidos de los países so­ cialistas y que intentan acabar con Albania. Nuestro

 

 

58

 

ENVER HOXHA

 

 

Comité  Central,  nuestro  Partido  y  pueblo  han  aprobado

 

 

la justa actitud que hemos observado y que obervamos hacia los revisionistas yugoslavos. Nuestra actitud goza del respeto de muchos partidos y comunistas del

 

mundo.                                                               

Nuestro       Buró Político  tampoco ha      convertido  en

un  asunto   de  mercado  las  divergencias  surgidas      en

cuanto  a     la       aplicación  práctica  de   la       línea  marxista-

leninista      contra  los   revisionistas  yugoslavos por  todos

los partidos hermanos sin excepción, sino que ha sabido maniobrar con perspicacia, con sangre fría y sin cólera, contrariamente a lo que afirma Jruschov. El Buró Polí­ tico ha actuado de esta manera para no dar a entender no solamente al pueblo y a la opinión pública interna­ cional, sino incluso en muchos de los casos ni siquiera al Comité Central, que en la aplicación práctica de esta cuestión existen diferencias entre nosotros.

 

Las    pruebas       aportadas    han    sido   tan    rotundas,    que

 

no  se  puede  tener  la  menor  duda  de  que  los  revisio­

 

nistas yugoslavos son jurados enemigos del campo so­ cialista. Son agentes del imperialismo. El propio mi­ nistro del Interior de la Unión Soviética lo ha declarado en la conferencia de los ministros del Interior de los paí­ ses socialistas de Europa, que tuvo lugar hace dos sema­

 

nas  en  Praga,  y  todos  han  aprobado       esta  conclusión.

Nikita Jruschov  ha criticado  nuestra  actitud  hacia

los     revisionistas  yugoslavos.  Cuando    fuimos        con    la

delegación  de  nuestro  Partido  y  Gobierno        a  Moscú     en

1957  y  hablamos,  entre  otras  cosas,        de      nuestra       actitud

hacia los     revisionistas yugoslavos, Jruschov     se      en­

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       59

 

fureció        de      tal     manera,      que    poniéndose en      pie     declaró:

 

«No se puede conversar con ustedes, interrumpamos las conversaciones». Nosotros nos indignamos, pero

conservamos la serenidad, porque estábamos en el co­ rrecto camino y defendíamos nuestro pueblo y nuestro Partido, defendíamos nuestra amistad con la Unión Soviética. No nos doblegamos ante esta presión y obli­ gamos a Jruschov con nuestra actitud a sentarse y pro­ seguir las conversaciones. Yo y Mehmet estábamos muy preocupados, cuando fuimos al mitin, después de lo que

 

había ocurrido,  pero  no  temblaron  nuestra  mano  ni

nuestro       corazón.     Comportarse         de   esta      manera       con

nuestro       Partido       porque  observa  una  actitud  revolucio­

naria hacia  los     revisionistas yugoslavos, no  es nada

justo. A pesar de todo, en ningún momento nos doble­ gamos. Por el contrario resistimos pacientemente, y juzgamos que estábamos en lo cierto y que el tiempo demostraría la justeza de la línea de nuestro Partido. No pasó mucho tiempo y los revisionistas yugoslavos mostraron de nuevo su verdadera catadura con los complots preparados en su congreso1. Entonces el propio

Partido        Comunista  de      la       Unión  Soviética   tomó posi­

ción   y        el  propio  Jruschov  los  desenmascaró,  calificán­

dolos de      «bandidos», de  «caballo  de  Troya»,  etc.

Esto no fue todo. Quince días antes de que se pro­

dujera la       contrarrevolución en      Hungría,     yo     y  Mehmet,

                                                                           

1       El      VII  Congreso      del              partido        revisionista yugoslavo,         que  se

celebró  del  22  al  26  de  abril  de  1958,  aprobó  un  programa  to­

talmente      antimarxista,        antisocialista,       que  fue       presentado  como

un     «manifiesto  internacional».  Este      congreso     asumió  la   defensa

de      todas las  camarillas      revisionistas de  todos     países.       

 

60     ENVER HOXHA

 

en el curso de un encuentro con Suslov1 en Moscú, hablando de cuestiones internacionales, le dimos a co­ nocer nuestras impresiones sobre los acontecimientos de Hungría, pusimos de relieve lo que ocurría allí y la necesidad que había de tomar medidas y mostrarnos vigilantes. Nos preguntó cuál era nuestra opinión sobre Imre Nagy2. Cuando le respondimos que era un ele­ mento infame, un antimarxista, Suslov nos respondió

 

inmediatamente  que      estábamos  equivocados,  que  Nagy,

no     era  un         hombre       malo.  Nosotros    le                replicamos  que

ésta  era  nuestra  opinión,  sin  embargo     él       nos    dijo   que

aquel  partido       había cometido    un      error  excluyéndole        de

sus    filas. El       tiempo        demostró     lo      que    era     Imre  Nagy, así

como toda la justeza y la exactitud de nuestra opinión sobre él.

 

Nikita Jruschov había recibido una extensa carta del traidor3 Panajot Plaku donde hablaba de su gran «patriotismo», de su «ferviente amor» por la Unión Soviética y por el Partido del Trabajo de Albania y solicitaba que Jruschov, haciendo uso de su autoridad,

 

interviniera para  liquidar       la       dirección     de  nuestro  Par­

tido  con  Enver  Hoxha  a  la  cabeza,         porque,       según él,

éramos        «antimarxistas»,   «stalinistas».        Contaba      que    se

había          fugado        a                 Yugoslavia, porque,       supuestamente,         se

                                              

1 Miembro del Presidium del CC del PCUS.                                    

2       Después      del              fracaso        de      la       contrarrevolución  en         Hungría,

Imre  Nagy fue     ayudado      por    los     revisionitas yugoslavos, quienes

le  dieron  asilo  en  su  embajada  de  Budapest.  Más  tarde    fue     en­

viado a        Rumania     donde fue     juzgado       y  ejecutado,         porque         ya

era  una       carta  muerta        y       los     revisionistas no     le       necesitaban.

3 al    Partido        del     Trabajo       de      Albania      y       al       pueblo         albanés.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

61

 

 

había organizado  un     complot      para   matarlo.      Apenas

 

 

Jruschov  recibió  esta  carta  nos  dijo:  «¿Y  si  este  Plaku

 

viniera        a        Albania,     o  si  nosotros       lo      acogiéramos  en  la

Unión Soviética?». Nosotros  le respondimos         que    «si

viene a  Albania,  le       colgaremos  veinte  veces,  y  si  va  a

la  Unión     Soviética,   esto  constituiría   un  acto       fatal  para

nuestra        amistad».  Estonces       él       se  retractó.

 

Pero las cosas fueron aún más lejos. Jruschov nos dijo que no habíamos hecho bien en matar a Dali Ndreu y a Liri Gega, que estaba encinta. «Ni el mismo zar ha cometido un acto semejante» — dijo. Nosotros le res­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

pondimos con calma que no matábamos a nadie por que sí y que pasábamos por las armas únicamente a

los que traicionan a la Patria y al pueblo y sólo una vez que se han probado sus actos hostiles y que han llegado al colmo. A estas personas, nuestro Partido las viene

denunciando         desde  hace  años, eran  traidores  y   agentes

de      los  revisionistas   yugoslavos y  sólo  cuando     intenta­

ron    fugarse,       nuestros      órganos       competentes  los   captura­

ron y el tribunal del pueblo, sobre la base de hechos perfectamente probados, les dio el merecido castigo. En cuanto a lo que se alega de que Liri Gega estaba encinta, no es más que una pura invención.

 

Jamás hemos revelado estas cosas, y ustedes mis­ mos las escuchan por primera vez. El no criticar estos errores como los ha criticado nuestro Buró Político, hubiera sido inadmisible. Ustedes mismos no debían permitírnoslo, puesto que tal actitud no fortalece la amistad. ¿Cuál ha sido nuestra actitud frente a todo lo ocurrido y a lo urdido contra nosotros tanto en el plano internacional, como en el nacional? ¿Han encontrado

 

 

62

 

ENVER HOXHA

 

 

algo  en  la  prensa  o  han  dudado  del  menor  acto  hostil

 

 

hacia la Unión Soviética o hacia la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética? No.

 

No hemos dado parte a nadie de estas actitudes que se han adoptado hacia nosotros, pero somos marxistas y ahora es el momento de revelarlas. Se comenta que los albaneses son violentos. ¿Y por qué lo somos? ¿Es ser

 

violento  defender  tu  patria  y  tu  pueblo  contra los     re­

visionistas   yugoslavos, los     monarcofascistas  griegos,

los     neofascistas  italianos     que    nos    atacan  y     nos    provocan

en      nuestras      fronteras     desde hace   16  años?  Si         se      nos

tacha  de     violentos     porque        defendemos los     intereses

vitales de nuestro pueblo, no lo aceptamos. Maldeciría­ mos la leche que nos han dado nuestras madres y el pan que nos da el Partido y el pueblo si no defendié­ ramos los intereses de nuestro pueblo. Y actuando así, defendemos al mismo tiempo los intereses de la Unión

 

Soviética     y       de      todo  el  campo  socialista.              

         Daré  un     pequeño      ejemplo       de  esta  actitud.  Se  trata

de      un  episodio que    ocurrió       anteanoche. El      embajador

de  la  Unión  Soviética  Ivanov         vino  a  verme  y   me  trajo

una  nota  de  Jruschov  relativa         a  un  encuentro  que  tuvo

con    Sófocles      Venizelos1.  Entre otras  cosas éste   le  habló

a  Jruschov  de  Albania.  Venizelos  le  dijo:  «Nos  enten­

deremos  con  Albania,  si  hablamos  también      de  la cues­

tión   del  Epiro  del  Norte2, que  debería  solucionarse  con

                                     

1       Político  reaccionario  griego.           

2       Los  chovinistas  griegos  llaman  «Epiro  del        Norte»        a  la

Albania Meridional, zona sobre la que tienen pretensiones ane­ xionistas, considerando «territorio griego» de una manera en­ teramente absurda a este antiguo territorio albanés.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       63

la  autonomía  de  esta  región».  Jruschov   le       declaró:

«Ustedes  deben  resolver  esta  cuestión  por        vía     pacífica,

pero  este  punto  de  vista  se  lo  comunicaré       a  los  cama-

radas  albaneses».                   

Le  dije  inmediatamente  al  embajador      soviético     que

la  respuesta  de  Jruschov  no  era  correcta,  que  no  había

 

debido        darle  esta  respuesta,     sino  decirle a        Venizelos

que  las fronteras de Albania    son inviolables. El embaja­

dor  soviético  me  dijo:  «Pero ustedes       conocen  la  actitud

de  la Unión Soviética».  «La   conozco,     pero, en      concreto

 

la respuesta dada a Venizelos no ha sido justa. No co­ nocemos a este Venizelos, le dije al embajador Ivanov, pero conocemos bien a su padre. Si Moscú no le conoce, aunque debe conocerlo1, le informamos de que él in­

cendió         toda  la  Albania   del     Sur,  que  ha  asesinado  a

miles de      albaneses,   que    ha      querido  prender   también

fuego a        Gjirokastra, que    ha      organizado  bandas        y  que

desde hace tiempo ha salido con la idea de la autonomía

 

del  ’Epiro  del  Norte’». Así    la  idea  del  nuevo  Venizelos

es  una  vieja  idea,  es    la       idea  de       todo  el       chovinismo

griego.  Por ello,  contra esta  idea     el       pueblo        albanés  en

el pasado ha derramado  su      sangre         y,      si el   caso lo exige,

la derramará también en el futuro, en defensa de la integridad de su país. Estamos por la paz en los Bal­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

canes, estamos por relaciones normales entre Estados, por relaciones comerciales, pero no aceptamos tales

 

 

1 Se trata de Eleutherius Venizelos (1864-1936), dirigente reaccionario griego, representante de los intereses de la gran burguesía griega. Durante varios años consecutivos fue primer ministro de Grecia. En 1919 envió al ejército griego a que to­ mara parte en lo intervención contra la Rusia Soviética.

 

64     ENVER HOXHA

 

condiciones para tener relaciones con Grecia. Normali­ zaremos nuestras relaciones con Grecia cuando declare que no está en estado de guerra con Albania, de lo contrario no podemos firmar ningún acuerdo. Debemos cooperar con ella sobre bases de paridad. Hemos dado nuestra respuesta en la forma habitual. Mañana otro dirigente soviético podría declarar que el camarada Enver ha dicho que la Unión Soviética no defiende Albania. Esto no es exactamente así, las cosas deben aparecer claramente tal y como se han dicho.

 

Hablamos en base a los hechos y sin exagerar, puesto que ante todo vemos el intéres supremo, el interés general. Y en este caso el asunto es de gran interés. El Buró Político, adoptando la posición que ha adoptado en Bucarest, ha actuado correctamente y con calma, ya que es inadmisible que todas estas impor­ tantes cuestiones políticas e ideológicas entre dos gran­ des partidos sean resueltas con tanta ligereza y sin responsabilidad.

 

Por ultimo, planteamos la pregunta: ¿Qué pasó en Bucarest? No se arregló nada, sino que se alinearon las fuerzas para una encarnizada lucha, como si tuviéramos que vérnoslas con los Estados Unidos y no con nuestra gran hermana, China. Nosotros aceptamos las propues­ tas de la dirección soviética de ir a la Conferencia de Moscú para arreglar estas cuestiones, pero a condición de que dispusiéramos también del documento de los camaradas chinos. Del mismo modo que la Unión So­ viética ha expuesto la cuestión en Bucarest, que también China tome la palabra y presente su punto de vista, y después juzgaremos.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L

 

65

 

 

Desde el momento que hemos decidido celebrar la Conferencia de Moscú con un programa determinado,

 

en      necesario  que  nosotros  también  tengamos  tiempo  de

 

estudiar  atentamente  la  cuestión.  Los       soviéticos   han

aceptado esto, entonces ¿por  qué actúan     así? Esta     no     es

una  actitud  correcta.  Así  lo  ha  considerado  el Buró

Político       del     Comité  Central  de  nuestro     Partido.               

El      Buró  Político  ha  estimado  que       nuestro       Partido

no debe mancillarse de ninguna manera con tales actos contrarios al marxismo-leninismo en materia de orga­ nización. Entonces, ¿con qué fin irían los demás par­ tidos? Cada dirección de partido es responsable ante su partido, ante su pueblo, así como ante el comunismo internacional. Que el Comité Central de nuestro Partido

 

juzgue         nuestros      actos, ya  que        somos  responsables  de

nuestra        actitud        ante   él,  ante  nuestro  Partido,  ante

nuestro       pueblo        y       el       movimiento  comunista  interna­

cional.                                                       

Pero  ¿por   qué    los     primeros     secretarios  de       los  par­

tidos de los países socialistas fueron a Bucarest y yo no? Hice muy bien en no ir, he cumplido con la decisión del Buró Político, a fin de no comprometer a nuestro Partido en cuestiones que se han encauzado por vías

contrarias    al  marxismo-leninismo.  Yo  debía  manifestar

allí  las        opiniones  del  Buró  Político,  que  con  tanta

exactitud     transmitió  Hysni. Mi  ausencia         ha  disgustado

a  los  dirigentes  soviéticos     porque  fueron      todos,  única­

mente Enver no fue, porque las cosas que se proyectaba hacer allí olían mal. El Partido me enviará en no­ viembre a Moscú para que exprese su palabra. Nuestro Partido expondrá su opinión cuando esta opinión sea

 

66                                  ENVER HOXHA                   

aprobada     por    el  Comité  Central,  puesto  que        no  se trata

de      una  cuestión  simple.                       

         En  Bucarest  se  determinó  la  fecha  y  la  comisión

compuesta  de      los     representantes  de 26  partidos para

que    estudien      bien   estas  cuestiones,  las     redacten,     de

manera que los materiales sean enviados a los comités centrales de todos los partidos respectivos a fin de que los estudien y discutan. Después de ello, se le debe decir al Comité Central: camaradas, he aquí los docu­ mentos de una y de otra parte, y he aquí la opinión del Buró Político, y pensamos que es conveniente ob­ servar esta actitud. Así es como pensamos discutir esta cuestión en el Comité Central y después ir a la Con­ ferencia. He aquí la manera de proceder, la más con­ forme a las reglas. Negarse a dar uno o dos meses de

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

plazo a un partido hermano para que reflexione, actuar de tal manera, no da ningún resultado, es

injusto.  Estimo  que  el  Buró  Político  en  esta  ocasión  ha

 

observado   una    actitud        marxista-leninista, en      defensa

de      los     intereses     del     campo        socialista.  Nuestra actitud

no     ha      sido   del     agrado        de      los  dirigentes       soviéticos,

puesto         que    nosotros      no     nos    hemos  adherido   a  ellos

como  lo      han  hecho  Gomulka,  Kadar1  y  Zhivkov en

         del  CC  del  Partido  Socialista  de  los

1  Primer  secretarlo      

Trabajadores        de      Hungría.     En     1951, por    sus    graves         errores         y

actividad     antipartido  y  antisocialista,    fue     encarcelado. En  julio

de  1954,     como consecuencia        de  la campaña     desencadenada     por

N. Jruschov contra el llamado «culto a la personalidad», fue rehabilitado. En él curso de los acontecimientos de octubre-no-viembre de 1956 en Hungría, los revisionistas contemporáneos,

 

 

 

 

 

 

 

principalmente los soviéticos, le pusieron a la cabeza del gobier­ no y más tarde del Partido húngaro.

 

EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       67

 

estas cuestiones. Pero lo cierto es que, en lo que a de­ fender a la Unión Soviética, al Partido Comunista de la Unión Soviética, se refiere, el Partido del Trabajo de Albania ha sido el único en actuar bien, y debemos seguir siendo siempre fieles a los principios en estas

 

cuestiones.  Pueden  producirse  errores  y   malentendidos,

pero  deben  ser  resueltos  por  una  justa  vía,  conforme  a

los  principios       y  a    las     normas       leninistas.            

         Después  de  todo  lo  ocurrido,  no  puede  dejar  de

causarnos    un     profundo     disgusto      y       una    gran  amargura,

ver    al       embajador  soviético     y        al       embajador  búlgaro

quedarse  en  la  sala  hasta  el  final  y  aplaudir  al  agente

 

Rancovich  en      Sremska  Mitrovica        de      Servia,        mientras

se      expresaba   en      términos     tan  viles  contra  el  campo

socialista  y particularmente    contra Albania.  Definió  a

la       Albania       socialista    como un      «infierno     donde reinan

las     alambradas»  y     a        nuestra        democracia popular       peor

que  al  actual  régimen  de       Italia. Puso  como ejemplo,

como  modelo,      las     relaciones  entre   Yugoslavia e        Italia,

porque millones de yugoslavos e italianos entran y salen libremente cada año por sus fronteras comunes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nosotros lamentamos esta actitud y se lo manifestamos al Partido Comunista de la Unión Soviética.

El      Comité        Central       del     Partido        Comunista  Búlgaro

 

ha  tomado  la  decisión  de  no  atacar  a  los  revisionistas

 

yugoslavos  ni      a  través  de  la  prensa  ni        en      los     discursos

de  sus  dirigentes.  Todor  Zhivkov,  mientras  le  daba  la

mano  al      camarada    Hysni,        que    acababa      de      llegar a

Bucarest,    le       dijo   con    la       mayor         desvergüenza:  «¿Qué

hace  Albania?      ¡Albania     es      la  única      que    no     está   de

 

68     ENVER HOXHA

 

acuerdo!» «¿Qué quiere decir con esto?» — le preguntó Hysni. «¡Nada, nada, bromeaba!» — le respondió Zhiv-kov. Si no se lleva a cabo consecuentemente la lucha

 

contra los  revisionistas   yugoslavos,          puede suceder       lo

que    ha      sucedido     en      Bulgaria.     Las    editoras  búlgaras

han    publicado    hace  dos    meses,         con    crasos errores,       un

folleto  ilustrado  con     un     mapa de      los  Balcanes,       en      el

cual   Albania       aparece       integrada     en      la       República   Fede­

rativa Popular       de      Yugoslavia. Naturalmente        el       Comité

 

Central       de  nuestro  Partido        protestó      y,  a  pesar  de  que

los  dirigentes  búlgaros  expresaron  su       pesar por    lo

ocurrido  y  prometieron  que  tomarían  medidas  para   re­

coger  todos estos folletos,      de      hecho se      han    distribuido

en  todo  el  mundo.  Presentaron  este         acto   como un

simple  error  técnico.  Pero  ¿por  qué  no   se      cometió      el

error  de  atribuir  una  parte  de  Bulgaria,   digamos,     a

Turquía?                                                                                         

En     Polonia,      hace  6  meses,  gente  recomendada  por

el  Ministerio        de      Relaciones  Exteriores   de      la       RP     de

Polonia, en la fiesta de 29 noviembre, intentó robar documentos de Estado e incendiar la embajada albanesa y, después de haberles cogido con las manos en la masa,

los  ladrones,  para  disimular  sus  intenciones,     se      apode­

raron  de     la       película       «Skënderbeg».      Pero  el       criminal

fue     capturado    y  nosotros  protestamos contra este   acto.

¿Y  qué  ocurrió?  El  fiscal  pidió  en su  requisitoria      una

pena  de  12  años  de     prisión  para  el     culpable,     mientras

que    el  tribunal  lo  condenó  nada  más    que  a dos  meses

de      libertad       condicional.                                     

         Hace  una  semana,  un  antiguo  encargado  de  la  co­

municación cifrada  de   la       embajada    polaca        en      Tirana,

 

EN BUCABEST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L       69

 

actualmente empleado    del     Ministerio   de      Relaciones

 

Exteriores   en      Varsovia,  fue       a  nuestra    embajada  y sacó

su      revólver      para  matar a        nuestro       embajador,  pero

nuestros      funcionarios lo      capturaron  y       se      lo  entregaron

a        la       policía.                                                                        

         ¿Cómo  calificar  estos  actos?  ¿Qué  significa     este

terror blanco         contra nuestro       país? Hemos        enviado      una

nota  de  protesta  al  Gobierno  polaco,  retiramos  a  nuestro

 

 

embajador y hemos dicho al Gobierno polaco que si no le asegura al Gobierno albanés que tales actos contra

el personal de nuestra embajada en Varsovia, no se repetirán más, no enviaremos a nuestro embajador a dicho país. Hemos puesto también al corriente de este incidente a todos los embajadores de los países socia­ listas, quienes se han indignado ante este hecho.

 

Entonces ¿qué significan estas cosas? ¿Por qué ocurren? Por eso juzguémoslas y que se nos diga si nos hemos equivocado o no, si hemos actuado con juicio o

llevados  por  la    cólera.  Ustedes  comprenden  bien  que

estas  cuestiones   son    de  la  mayor  importancia  para

todos nosotros,  y que    deben  ser  solucionadas  lo  más

pronto posible por una justa vía, en un espíritu de camaradería. No queda otro camino para solucionar estas cuestiones. Estas normas han sido definidas por Lenin, y debemos pues aplicarlas. ¿Por qué habrían de admitirse dos normas, dos medidas, dos pesos? No debe haber más que una sola norma, una sola medida, un solo peso. De aquí debemos salir convencidos de que tenemos razón, de que nuestra conciencia está limpia y que nada ha cambiado en nuestras inconmovibles posiciones.

 

 

70

 

ENVER HOXHA

 

 

Debemos  tener  una  visión clara  de  estas  cuestiones,

 

ya que así no cometeremos jamás errores, y no debemos

 

 

cometerlos, no debemos desviarnos de nuestra brújula ni permitir jamás desviaciones por parte de nadie. Debemos tener en cuenta que estamos en el co­

 

mienzo de una tarea muy delicada, pero con nuestra profunda convicción y nuestras modestas posibilidades haremos todo lo posible para que estas cuestiones sean arregladas correctamente, por el camino marxista-le­ ninista. Ahora se exige una férrea unidad del Comité

Central       de  nuestro  Partido,  la  unidad  del  Comité        Cen­

tral    con  toda     la       militancia  del       Partido,  la  del     Partido

con    nuestro  pueblo.                      

         Debemos  salir  de  este  pleno  fuertes  como  el  acero,

como siempre       lo      hemos  sido, y  hoy  más que    nunca,

puesto que defendemos el marxismo-leninismo. Defen­ damos firmemente nuestra Patria y nuestro Partido, porque así habremos defendido a nuestro pueblo y su porvenir. Esta es la única vía justa.

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según el       texto extraído      del

 

acta   de      la       reunión       del     XVII

 

Pleno  del  CC  del  PTA,  depo­

 

sitada en      los     Archivos

 

Centrales    del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

HABLAREMOS EN MOSCU COMO NOS ENSEÑA EL MARXISMO-LENINISMO, NO HAY PARA

 

NOSOTROS OTRO LENGUAJE

 

 

Discurso  de  clausura  del  XVII  Pleno  del  CC  del  PTA

 

12 de julio de 1960

 

 

Como todos ustedes dijeron, y como dijo también el camarada Mehmet quien expresó correctamente, de

manera  marxista-leninista,  el  punto  de     vista  de      todo

nuestro       Partido,      las     cuestiones   sometidas   a        discusión    en

este   Pleno,         son    de      una  importancia  vital    y       no     teníamos

la       menor         duda  de  que  el  Comité  Central  de  nuestro

Partido,       que  ha        nacido  de  la  lucha,  de  los  esfuerzos  y

de      los     grandes       sufrimientos de  nuestro           pueblo        y        de

nuestro Partido, estaría indefectiblemente a la altura requerida en un momento tan difícil como el que atra­ viesa el movimiento comunista internacional.

 

Podemos     sacar  una   importante  conclusión, y  es

que  los  miembros  del  Comité  Central     de      nuestro       Par­

tido,  sin  que  se  haya  descubierto  el        pastel,         se      man­

tienen   extraordinariamente     vigilantes    y       armados      con

la  ideología marxista-leninista,  comprenden        los     pro­

 

72                        ENVER HOXHA         

blemas        mejor que    muchas       personas     que    diariamente

los  pregonan  pero         que  de  hecho  se  dedican       a  embau­

car  a  la  gente  y  a        los  pueblos.  Los  miembros  del  Co­

mité  Central  de  nuestro  Partido  se  han   templado  en  la

lucha que  éste      ha      librado        en  defensa  del     marxismo-

leninismo. Por su aspecto exterior son gente sencilla, y éste es un gran mérito de nuestra dirección. Pero los camaradas del Pleno de nuestro Comité Central tienen un nivel elevado en lo que se refiere a la correcta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

comprensión de los problemas políticos e ideológicos y una perspicacia extraordinaria para discernir las

cosas, para juzgar las cuestiones y dar, con un coraje ex­ cepcional y ejemplar, su opinión sobre todo aquel que comete errores graves que pueden costarle muy caro al socialismo y a la revolución proletaria en el mundo.

 

Precisamente porque nuestro Partido posee una dirección así, ha ganado todas estas batallas y con ella

vencerá       todas las     dificultades,  por  grandes  que  sean.

Del   mismo modo ustedes,      camaradas   del   Comité

Central,      tienen toda  la  razón     al  decir  que         nuestro  pe­

queño pero valiente y heroico Partido actuará con se­ guridad en favor del movimiento comunista interna­ cional.

 

Iremos a Moscú a hablar como nos enseña el mar­ xismo-leninismo y hablaremos únicamente como nos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

recomienda el Comité Central, para nosotros no hay otro lenguaje. Seguramente, habrá quienes no encuen­

tren de su gusto lo que nosotros digamos, pero pensamos que nuestras justas palabras, fundadas en el marxismo-leninismo y en los hechos, no quedarán entre las cuatro paredes de la sala donde se desarrolle la Con­

 

                            HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L          73

ferencia,      sino   que    serán  oídos  con  toda  seguridad      por

todos los demás partidos y pueblos. La verdad      no puede

ser     encubierta,  no     puede  ser  encerrada  en  una  prisión,

ni      reprimida    con    amenazas    o        chantajes.   Nuestro      Par­

tido,  que  ha  nacido     del     pueblo,       no  ha  temido      jamás  ni

a        las     amenazas    ni      a        los     chantajes,   y       se      mantendrá

siempre       firme.                                                                                    

         Es      indispensable       mantener     tales  posiciones  de       fir­

meza porque nos son vitales en tanto que comunistas, marxistas y patriotas. ¿Por qué los dirigentes sovié­ ticos han manejado las cosas como en una feria, y con asombrosa ligereza discuten toda una mezcolanza de fórmulas, recurren a ciertos términos y a ciertas ex­ presiones, utilizando argumentos capciosos, lo que cons­ tituye una práctica no sólo inadmisible, sino también bastante sospechosa? En la Conferencia de Moscú dis­ cutiremos conforme a los principios del marxismo-leninismo y fundándonos en nuestra experiencia revo­ lucionaria, en los hechos cotidianos.

 

¿Puede permitirse que al mismo tiempo que el im­ perialismo se arma hasta los dientes y se dedica a or­ ganizar provocaciones, al mismo que la situación revo­

lucionaria  en        Asia  y  otras  partes  está  en  ascenso        y       que

en  el Japón,         por    ejemplo,  millones de      personas     atacan

a  Kishi  y  a  su  gobierno  inspirados en      el       heroico       Par­

tido   Comunista  de   China,  en      el       pensamiento de

Mao  Tsetung,     los     dirigentes    soviéticos   y       Jruschov,    in­

vocando  fórmulas,  marchen  hacia  la  escisión  del  campo

 

socialista!   Justamente  en      estos momentos   los  dirigen­

tes     soviéticos   escinden     nuestro       campo  y     desacreditan

esta   gran   fuerza revolucionaria  que  inspira      a  toda  Asia.

 

74                                           ENVER HOXHA                            

         Precisamente  en  estos  momentos  en  que  se  está

jugando      el       destino       de      la       humanidad, decirle         a        China

que    abandone    nuestro       campo        es      cometer  un grave

crimen        contra la  humanidad  y  el  movimiento                comu­

nista  internacional.  Mientras  la  Bundeswehr     alemana

recibe  armas        y       cohetes       conviertiéndose    en  una        amenaza

para  Europa        y       el  mundo,  Nikita  Jruschov  ataca    al  Par­

tido   Comunista  de      China y       le       acusa de      belicista,     porque

con  justa  razón  sostiene  que  los  slogans  de  desarme  no

 

pasan  de  ser  falsas  ilusiones.  ¡Vaya,  sólo        Nikita Jrus­

chov  está  por  la  paz!                    

         Con  seguridad  los  hechos  y  la  actitud    de      los     par­

tidos  marxista-leninistas   desenmascararán esta   activi­

dad    no  marxista y  obligarán  a  Jruschov  a       modificar  su

conducta. Este se ha visto obligado a declarar en la reunión de los oficiales recién graduados que tuvo lugar en el Kremlin: «Nos hemos retirado de la comisión de

Ginebra  de  los  diez,  porque  el  desarme  se      ha      conver­

tido  en  una  ilusión,      en  una        cortina        de      humo de      la       que

se  sirven  para  engañar  a  los  pueblos».                     

Vean pues  los     métodos      que    emplean.     Y       hoy   se

dice  una  cosa,  mañana  otra,  hoy   una    frase  en      pro    de

una  tesis     y  mañana   cinco  contra  ella, es  decir  una        tre­

menda confusión y si pretendes poner los puntos sobre las íes, como por arte de magia te sale un número del

«Pravda»  donde  se  explica  que  ya  se  han        tratado  todas

estas  cuestiones.  Se  han  tratado     pero,  ¿qué  ha      resultado

de  todo  ello?  Has  abandonado  la  comisión      de      los  diez,

pero  ¿has  consultado  con  alguien  antes   de      hacerlo?

¿Desde        cuando       están ustedes,      camarades,  al       corriente

de esta        cuestión?    Hace  unos 10       días. Pero,   ¿somos o no

 

HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 75

 

uno de los países miembros del Tratado de Varsovia?

 

Y       hoy nos llega un telegrama del Gobierno soviético en el que se nos anuncia que abandonaron Ginebra y que han llevado el problema a la ONU. Pero, ¿cómo explicar estas actitudes? Y hay, camaradas, muchos ejemplos de este género.

 

Los camaradas se han referido una por una a todas las cuestiones y esto demuestra la gran madurez del Comité Central de nuestro Partido y no solamente del Buró Político. Cualquiera de nosotros puede cometer errores, pero esto no nos ha pasado a nosotros, porque estamos estrechamente unidos, intercambiamos nuestras opiniones, las pasamos cuidadosamente por el tamiz y nos mantenemos así en el camino correcto. Este es el método marxista-leninista, el método más justo para no

equivocarse y       nosotros      no     nos    hemos         equivocado, no

por  mérito  de  una  o    dos    personas,    sino  de       nuestra

unidad  de  pensamiento,  de  las  francas    discusiones lle­

vadas  a  cabo  en  un  espíritu  fraternal  y  camaraderil,  ya

que    todos combatimos por    una    causa grande        y       única,

por    el       triunfo        del     comunismo, por el bienestar    de      nues­

tro  pueblo,  por  la  construcción  del  socialismo en      Al­

bania, para   sacar a  este  sufrido      pueblo        adelante.             

         Esta  unidad hace  nuestra       fuerza invencible,  esto

acrecienta nuestra confianza en la lucha contra las dificultades, contra todas las tempestades, por con­ quistar la victoria, y la conquistaremos con seguridad. Pero no tenemos delante un camino sembrado de flores, tendremos que batirnos. ¿Por qué? Porque los diri­ gentes soviéticos no actúan según una sana lógica marxista-leninista. Puedo decirles, y es el punto de

 

76     ENVER HOXHA

 

vista de todo el Buró Político, que en su actividad hay graves y profundos errores, hay violaciones de las nor­ mas leninistas, hay subjetivismo, hay antimarxismo, hay un terrible chovinismo. Fórmulas y normas puedes citar cuando quieras, pero si reparamos bien en las co­ sas y nos decimos: analicemos un poco sus actos, porque se nos dice: «¡o lo que decimos nosotros o nada!»¿Qué significa esto? Entonces, ¡no nos hables de leninismo!

 

Tengo mis opiniones y quiero expresarlas, sean buenas o malas. Sin embargo, tú tomas medidas antileninistas,

 

que, si yo fuera cobarde, me harían ponerme de rodillas. Pero los verdaderos comunistas no son así, tal vez lo sean algunos.

 

Esta es una cuestión muy importante. El Partido nos ha enseñado y educado a no tragarnos la podre­ dumbre que nos sirven los revisionistas, a no aceptar

 

que    se  nos              gato  por     liebre.

 

Hace  tiempo        que    estamos      preparados  para  esta

 

lucha. Tal    vez    nos    critiquen     un      poco  por    habernos

 

mostrado,    si       puedo  decirlo      así,    un  tanto  clandestinos

con    ustedes       sobre estas  cuestiones.  Y  tendrían  razón.

Pero  no      pueden       imaginarse  las     fuerzas  que  cobramos

aquí,  en      el       Pleno del     Comité        Central,      las     importantes

 

lecciones     de      valentía  que         sacamos  de ustedes,      de

la  que  deberemos  dar  pruebas  en  el  futuro,     ya      que,   a

juzgar  por  la       manera  como  se  han  alineado        las     fuerzas

en      Bucarest,    será   muy  difícil desbaratar   inmediata­

mente las     filas  del  enemigo.  En  la  Conferencia      de

Moscú        se      librará  una  terrible  batalla.  Pero     después      de

que    las     cuestiones   han    sido   planteadas   aquí  como  lo

han    sido   y       de  que        el       Comité        Central       nos    ha         armado

 

HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 77

 

como  lo  ha  hecho,  si  hemos  sido  diez  veces  impavidos,

 

ahora  lo      seremos  mil         veces.

 

Por  eso       esta  reunión  del  Pleno  ha  sido  para  no­

 

sotros,         miembros   del     Buró Político,      una    gran  lección,

 

aunque        ustedes       nos    han    echado        muchas       flores. No

 

hemos dado parte antes de estas cuestiones al Comité Central porque no queríamos comunicarle esta ansiedad a toda la dirección del Partido. Estábamos plenamente convencidos de que un día estas cuestiones saldrían a la luz y serían planteadas y solucionadas. Y tenemos la firme esperanza de que lo serán. Pensamos que algo se

 

hará  en      la  Conferencia  de noviembre.  Pero  las  cosas

no     serán tan  fáciles,  ya  que  vimos  también  la  rapidez

con    que    Jruschov  organizó la  Reunión de  Bucarest,  así

como las palabras que le dirigió a Hysni el delegado oficial del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Violando lo convenido, le dijo a Hysni que en esta reunión se tomarían también decisiones, es decir que se excluiría a China, pero si tal cosa no se hizo en Bucarest es porque Jruschov sintió miedo y reculó. Había pensado pues que se tomarían decisiones.

 

Aunque       no     consiguió    que    se      tomaran,     preparó       en

cambio        el       terreno  para otra   reunión,      la       de      noviembre,

para  decirle a        China:        «¡Miren      como todos estamos

unidos  como  un  solo  hombre,  reflexionen  bien,        somé­

tanse  a  la  mayoría  o  váyanse!»  Pero  China     no  se  traga

este  anzuelo.  Al  final  de  la  Reunión  de Bucarest,  el

Comité  Central  del  Partido  Comunista  de         China dis­

tribuyó        a        todas las  delegaciones   una    carta  fundada      en

los principios marxista-leninistas, en la que se acusaba directamente a N. S. Jruschov y se denunciaban los

 

78                                  ENVER HOXHA

métodos      antimarxistas  empleados  por  él  y  otros  y  en  la

que    se      subrayaba  que  estas  cuestiones  serían      exami-

nadas en  la futura conferencia.        

N.  Jruschov  acusa  a  China  de  querer  la  guerra  y

deforma      de      manera       flagrante  y  con  males  intenciones

las  afirmaciones  de  Mao  Tsetung.  Nosotros     mismos

hemos         oído  al  camarada  Mao Tsetung  hablar     en  la

Conferencia de los partidos comunistas y obreros que se celebró en Moscú en 1957. El camarada Mao Tsetung habló extensamente de la gran fuerza del campo socia­ lista, evocándola a partir de la Segunda Guerra Mun­ dial, la guerra de Corea, la guerra de Indochina, etc. Después de referirse a la gran fuerza de nuestro campo, subrayó la posibilidad de un ataque de los imperialis­ tas. Si estalla la guerra, el imperialismo podrá utilizar incluso la bomba atómica y centenares de millones de seres pueden encontrar la muerte, pero, no obstante, venceremos. Tampoco interpretan bien la expresión de los camaradas chinos de que «el imperialismo es un tigre de papel». Los dirigentes soviéticos se aferran a una fórmula y la explotan para sus fines deformándola. Con esta expresión los chinos han querido ilustrar la descomposición del imperialismo. Mao Tsetung en per­ sona puso de relieve la gran fuerza de nuestro campo, afirmando que ante la gran fuerza del campo socialista el imperialismo es un tigre de papel.

 

 

Estamos      por    la       coexistencia,        pero  no     por    lo      co­

 

 

existencia que preconiza Jruschov, que trata a Nehru de hermano, mientras éste reprime de manera san­ grienta las revueltas del hambriento pueblo hindú. Tantas veces como he ido a Kremlin, me he

 

HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 79

 

encontrado sobre el escritorio de Jruschov el busto de Gandhi1. Ustedes saben quién era Gandhi. ¿Y por qué el Primer Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética debe tener sobre su escritorio el busto de Gandhi?

 

El desarme de que habla Nikita Jruschov no es más que una ilusión, simple apariencia. Pero si de estas

cuestiones  que  conciernen  al  destino  de  la       revolución,

a        la  suerte  de  la  humanidad,  hasta  nosotros,       que    somos

un     país  pequeño,  nos  responsabilizamos,       con    más   razón

los dirigentes soviéticos tienen una responsabilidad excepcional, por eso hace falta acabar con toda actitud vacilante. Si Nikita Jruschov y compañía llevan la cuestión a una callejón sin salida, nosotros también tenemos que decir nuestra palabra y nuestro Partido ha dicho y dice su palabra solamente por la justa vía, mar-xista-leninista.

 

... Pienso que el Buró Politico debe revisar atenta­ mente la cuestión de Liri2 y que ella misma debe refle­ xionar sobre el particular. La unidad de nuestra direc­ ción reviste una importancia excepcional, debemos pre­ servarla como a las niñas de los ojos, ya que los enemi­ gos intentan dividirnos, intentan corromper a los elemen­ tos vacilantes. Sin unidad el Partido no puede vivir y

 

peligra        la       construcción         del     socialismo  en      nuestro       país.

                                                                 

1       M. K. Gandhi       (1869-1948) personalidad         política       hindú.        

2       El      Pleno  del             CC  del       PTA  criticó  duramente a        Liri         Beli-

shova por    sus    graves  errores      de      línea  cometidos   en      el         transcurso

de su visita a la República Popular China, y por su postura an­ tipartido adoptada en Moscú en las entrevistas con los dirigentes soviéticos (Véase la página 136 de este tomo).

 

80                        ENVER HOXHA                            

         Los    métodos      empleados  por    los     dirigentes    sovié­

ticos  son  antimarxistas.  Esto, el       camarada    Hysni lo  dijo

en      nombre  del Buró  Político       en      Bucarest,  sugiriendo

que    se      pusiera  inmediatamente fin     a        los     mismos.  Con

estos métodos, los enemigos tratan de conseguir que los militantes de nuestro Partido se opongan a su direc­ ción, pero nuestro Partido sabrá acabar con tales métodos.

 

Por un lado, Mikoyan nos dice a mí y a Mehmet: «Por favor, camaradas albaneses, mantengan en secreto estas cosas», por eso ni siquiera al Buró Político le hablamos de ello, mientras que, por el otro, Andropov les dijo a los miembros de nuestra delegación en el III Congreso del Partido Obrero Rumano, en Bucarest: «¿Su Buró Político no les ha dicho nada sobre estas cuestiones?» Le informamos a Jruschov por medio del camarada Hysni que nuestro Partido sabe qué debe decirles a sus miembros y cuándo hacerlo.

 

Ahora vemos que los soviéticos tenían con seguri­ dad instrucciones para actuar así. Por ejemplo, aquí mismo, sin conocerlo en absoluto, se han dirigido a un

 

funcionario del     aparato       del  Comité  Central,      y,      después

de      las  acostumbradas  fórmulas  de        cortesía,      le       han  dado

a        entender      que    querían       reunirse      con  él         para  discutir

juntos estos asuntos, pero este funcionario les ha res­ pondido eso háblenlo donde se debe y no conmigo.

 

¿Qué conducta es ésta? En modo alguno marxista. Por eso enviamos una carta a los comités del Partido. El Buró Político ha tomado la decisión de no publicar en nuestros periódicos ni una palabra de los documentos soviéticos que haga directa o indirectamente la menor

 

         HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L          81

alusión  a  este  conflicto,  puesto  que         no     queremos    pro­

vocar confusión    en  el Partido,  antes       de      que    se  juzgue

la  cuestión,  y  preocuparle  en  estos dificilísimos mo­

mentos        internacionales     también  por lo      que  se        refiere  a

la  causa  de  nuestro  campo,  a  su  unidad.         

Ustedes  tienen  una  clara  visión      de      este   problema.

Para  nuestro       Partido       es   muy      importante  que    los

miembros del Pleno del Comité Central, los primeros secretarios y los cuadros hayan comprendido correcta­ mente estas cuestiones, incluso antes de que el Comité Central y el Buró Político se las sometiera. Así, siguiendo su ejemplo, se ha armado todo al Partido, no cabe la menor duda de ello. Está claro que todos no­

sotros deseamos  que  estas      diferencias  se                resuelvan.

Nuestra       actitud        está   clara, por    eso    nos  presentaremos

de  nuevo  ante  el  Comité       Central       para  solicitar      su

ayuda,         con  el         fin     de      estar  perfectamente       preparados.

Pero  subrayo                que    debemos     tener  en      cuenta         también

algunas       otras  cuestiones.                                                                   

         Que   esta   gran  cuestión       que  nos  preocupa  ahora  y

que    nos    preocupará  hasta que    se      resuelva      correcta­

mente no      constituya   un     obstáculo  para     la       amistad       de

que debemos dar prueba hacia los pueblos de la Unión Soviética. Si los soviéticos que trabajan en nuestro país plantean estas cuestiones, que se les diga que estas diferencias se solucionarán en la Conferencia de Moscú por vía marxista-leninista.

 

Otra cuestión es que la vigilancia debe estar en todo momento a la altura requerida. Debemos estar preparados y saber prever cómo explotarán esta situa­ ción los numerosos enemigos que nos rodean. Ellos

 

 

82

 

ENVER HOXHA

 

 

intentarán,   con    la       gente que    tienen aquí,  vomitar       hiel

 

 

contra  nosotros  para  extender  y  atizar  esta  lucha  contra

 

nuestro  Partido  y  contra  la  construcción  del  socialismo

 

en      Albania.      Por    ello    debemos     agudizar     al       máximo

 

nuestra  vigilancia.

 

Otro  problema    es      la       actividad     que    debemos     llevar

 

a cabo para la realización de nuestros planes, como lo expuso también el camarada Mehmet. Debemos con­ siderar seriamente los problemas económicos, refle­ xionar mucho sobre ellos, ya que podemos encontrarnos con situaciones difíciles. Debemos estar pues pre­ parados para cualquier eventualidad. ¿Qué eventuali­ dad? Puede ser que los enemigos nos ataquen. Por ello debemos permanecer vigilantes como siempre ante los enemigos, enfrentarnos a ellos combatiendo duramente y sin compromisos, golpearles implacablemente.

 

Ciertamente, nuestros enemigos tramarán complots contra nosotros. Conocemos los planes de los revisio­

nistas yugoslavos  contra  nuestro  país.      Por    eso  hemos

estado         y  estaremos vigilantes,   pero  ahora es      necesario

elevar aún  más     la       vigilancia    en      las     filas   de      nuestro

Partido,  y  esto  en  todos  los  dominios,  hasta  en  la  dis­

 

ciplina        en      la       producción, para   que    nada  escape        a        la

 

acción  del   Partido.

 

Que  el  Partido  tome  firmemente  en  sus  manos  las

 

riendas  de  los  problemas  económicos,  no  lo  achaquemos

 

todo  al  tiempo,  si  ha  sido  malo,    etc.,  dejando  que las

cosas sigan  su  curso  espontáneamente.  Tenemos        la

posibilidad  de      trabajar       bien,  de      cosechar     más  trigo,

maíz, algodón      y       otros productos,  independientemente

de  las         condiciones atmosféricas.        Debemos    aprovechar

 

         HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 83

estas  grandes       posibilidades,   movilizamos    totalmente

en  este        sentido,      ya  que  los  imperialistas  pueden  reser­

vamos         sorpresas    desagradables.     

Para  este  fin  nuestro  ejército  debe  estar  bien  ar­

mado, en estado de alerta y vigilante y que este fuego revolucionario que arde en los corazones de los co­ munistas, penetre en todo nuestro ejército. Que el Par­ tido esté siempre alerta, que empuñe firmemente sus armas, que esté disciplinado y políticamente bien for­ mado. Entonces, con tal disposición de combate y pre­ paración, nuestros asuntos marcharán bien con toda seguridad.

 

Que los órganos del Ministerio del Interior den pruebla de una gran vigilancia revolucionaria, que estén, como siempre han estado, listos para el ataque contra los enemigos de dentro y de fuera, para la defensa de nuestras fronteras contra las numerosas y hostiles tentativas que emprenderán nuestros enemigos. Que el Partido movilice todas sus fuerzas, se mantenga firme y aseste a los enemigos duros e implacables golpes. Nuestra línea ha sido y es justa y nuestra vigi­ lancia jamás se ha apagado. Por eso también en el futuro mantenernos siempre vigilantes y no dormirnos. Esto tiene una extraordinaria importancia.

 

La verdad es que los comunistas albaneses son valientes y no impulsivos como ha dicho Jruschov, sino ecuánimes. El hombre verdaderamente valiente tiene sangre fría. Lo digo porque no se ha notado ningún síntoma de alarma en nuestro trabajo. Hemos atra­ vesado también otros momentos muy difíciles, pero nos

 

 

84

 

ENVER HOXHA

 

 

hemos         mantenido  inconmovibles      y       jamás hemos         per­

 

dido  el  norte.

 

Movilicemos  a  las  masas  por el camino  del Partido

 

 

para realizar los planes, para fortalecer la vigilancia revolucionaria, y todos, sin alarmarnos, — esto es lo que el enemigo desea, — cumplamos con rigor las tareas que nos asignan estos momentos. El enemigo usa múltiples métodos para sembrar pánico, pero el Partido dará su ejemplo, los comunistas se mantendrán firmes,

heroicos      y       no  se dejarán       desconcertar.        Si      se      mantiene

tal     actitud,       también      el       pueblo se inspirará  y se templará

en      la       inquebrantable      resistencia  del      Partido.      Por  eso

todas estas           cualidades  de  nuestro  Partido  deben  ser

resaltadas    ampliamente,       trasladadas  a        la       base, movili­

zando a        los     hombres     y       forjando      en      ellos  las     virtudes

del     Partido.                                                                                           

         Este  Pleno  ha  sido  una  gran  escuela  para  todos

nosotros.     Así    pues, pertrechémonos    con    las     enseñanzas

de este Pleno y pongámonos manos a la obra. Ahora proponemos que sea publicado el proyecto de comuni­ cado, para que nuestro pueblo y nuestros amigos co­ nozcan el desarrollo de nuestra reunión del Comité Central.

 

 

Publicado por primera vez en el

 

tomo XIX   (Ed.   albanesa)    con

 

algunas       supresiones, según el

 

texto extraído      del     acta   de      la

 

reunión  del  XVII  Pleno  del  CC

 

del     PTA, depositada  en      los

 

Archivos     Centrales    del

 

Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

EL COMITE CENTRAL ES LA DIRECCION DEL PARTIDO, QUE JUZGA SIEMPRE DE MANERA JUSTA, PRUDENTE Y SERENA, PERO TAMBIEN SEVERAMENTE CUANDO

 

ES NECESARIO

 

 

De  la  conversación  con  Koço  Tashko1

 

3 de agosto de 1960

 

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Recibí la carta que me enviaste en la que solicitabas un encuentro conmigo. Le autoricé al camarada Hysni Kapo para que

 

hablara  contigo,   pero  has    puesto         muchas  pegas  porque

se  te  había  metido  en  la  cabeza    o  hablar     conmigo  o

nada.  Sin  duda    hasta un     simple         ciudadano   puede  pedir

hablar con el Primer Secretario del Comité Central, pero puede ocurrir que el Primer Secretario esté muy ocupado con otros asuntos o que no se encuentre en Tirana. En estos casos se autoriza a otra persona, como hice yo.

 

La  misma noche  que  recibí  tu       carta,  se     la       mandé

 

 

 

1 En aquel tiempo, presidente de la Comisión Central de Revisión del PTA.

 

 

86

 

ENVER HOXHA

 

 

de      inmediato   a        Hysni mediante     un     oficial.        Al      oficial

 

 

le  encargaron  decirte  que  te  presentaras  en      el       Comité

Central  para         la  entrevista.  Pero  resulta  que        esto   no  te

ha      gustado       y  has  hablado  mal  de  nuestros  oficiales.

Cuando  un secretario    del  Comité Central       te       cita,   debes

ir       sin más ni más a la hora que él  te       fije     y no cuando a

ti se te antoje. De otra forma ¿cómo puede considerarse comunista una persona que no se muestra correcta y disciplinada cuando le llama un camarada al que el Partido ha elegido para su dirección?1 Además, bien sabes tú que los oficiales son nuestros camaradas, son comunistas y no «policías» como tu dices. No es justo que hables así, porque eres miembro del Partido. A ellos el Partido les ha encomendado tareas importantes.

 

Hoy te hemos llamado2 para que conversemos sobre lo que has escrito en la carta y sobre lo que has hablado con Hysni. Por eso debes hablar abiertamente, de manera clara y detallada, como miembro del Partido. Tenemos tiempo a nuestra disposición y paciencia para escucharte hasta el fin. Ante todo háblanos del asunto que te traes entre manos. ¿En qué consiste y de dónde viene tu oposición al Comité Central? Háblanos de tus

 

conversaciones     con    los  funcionarios  de  la  embajada

soviética     y       cuéntanos   qué    te       han    dicho y       qué    les     has

dicho       a                 ellos.                                                                                               

Koço           Tashko       comenzó     a        hablar irresponsablemente

                                              

1       También     a        la       entrevista  con  el  camarada  Enver  Hoxha,

se  presentó          con    tres    horas  de     retraso,       hecho por  el         cual         fue

criticado  severamente.                                                                                                

2       Asistía        también      el       camarada  Rita     Marko,       miembro         del

Buró Político       del     CC    del     PTA.                                                         

 

EL CC JUZGA CORRECTA. SABIA Y SEVERAMENTE     87

 

y  con  una  acentuada  altanería.  Interviniendo  y  hacién­

 

dole   preguntas    de      vez    en      cuando,       el       camarada

Enver Hoxha  se    esforzó       en      ayudarle  con        paciencia.

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Has  intentado

andarte       por  las       ramas diciéndonos lo  que        se      habló  en

e!  Pleno1  del  Comité   Central  de  nuestro       Partido,      como

si       yo      no  hubiese participado en      la  reunión. ¿Por  qué

no     nos  hablas  de      los     demás         asuntos  que te       hemos

pedido? Nada nos has dicho de lo que le expusiste a. Hysni. Yo digo que debes juzgar mejor. Muchas de las

 

cosas  que  nos  planteas son    fruto  de      tu      imaginación.

              no     estás  en      tus     cabales  cuando    dices  que    las

críticas        que  le  hicimos  a  Jruschov  no  eran  correctas.

En     tu      opinión,      ¿en    qué    se      ha      equivocado Jruschov?

¿O     es      que    no     se      ha      equivocado en      nada? Como

mismo acabas de decir, tu opinión es que «Jruschov fue injustamente atacado por los que intervinieron en el Pleno y contra los cuales no fue adoptada medida alguna». Esto es sorprendente. En vez de condenar la actitud de Jruschov, pretendes condenar a los cama-radas que con razón hablaron contra él en el Pleno.

 

Poco antes dijiste: «Quizás Jruschov, viajando-tanto por los países capitalistas, puede traer otras ideas. Quiero decir que puede ser que ciertas circunstancias hayan influido en él. Pero, si Jruschov se equivoca, también Stalin ha incurrido en errores». No, Koço Tashko, no mezcles a Jruschov con Stalin. No nos hables en general, dinos concretamente si Jruschov se ha equivocado o no.

 

 

 

 

1 El XVII Pleno, 11-12 de julio de 1960.

 

 

88

 

ENVER HOXHA

 

 

KOÇO TASHKO: Digo que  no  se  ha       equivocado.

 

EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:    ¿Pero acabas

 

 

de decir que Jruschov puede equivocarse como Stalin! KOÇO TASHKO: Incluso si se equivoca tengo con-

 

fianza  en    que  se        corregirá.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Dijiste que no estabas de acuerdo con que yo no fuera a la Reunión de Bucarest y que no respondiera, según dices, a la invitación que me hicieron los soviéticos. Las cosas no son así. Nunca he recibido tal invitación. Inventas cosas inexistentes.

 

Las normas de los partidos marxista-leninistas son conocidas por todos, pero si no las sabes, entonce voy a decírtelas yo. En ninguna ocasión ha ocurrido ni ocurre que, cuando se le invita al Primer Secretario a una reunión de los partidos comunistas y obreros del campo

 

socialista  o del     mundo,       el  Comité   Central       de      nuestro

Partido        le  diga:  no  vayas.  También  en  el  último  Pleno

se  ha decidido      que  el         Primer  Secretario del     Comité

Central       vaya  al       frente de  la  delegación  de  nuestro

Partido        en      la       próxima      Conferencia de  noviembre  en

Moscú. A Bucarest nos invitó sólo el Partido Obrero Rumano para que participáramos en su congreso y nosotros enviamos nuestra delegación. Según los acuerdos tomados con anterioridad, el único objetivo de la Reunión de los representantes de los partidos co­

 

munistas  y  obreros  celebrada en      Bucarest,    era     fijar   la

fecha  y  el  lugar  de  la  futura  reunión      de      los     partidos

comunistas  y  obreros  del  mundo,  y         por    eso    nuestro

Comité  Central    no  consideró                 necesario    enviarme    a       

a  Bucarest,  sino  que  autorizó        al       camarada    Hysni Kapo

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE

 

89

 

 

a  que  tomara  parte  en  esa  reunión.  Ahora  bien  nosotros

 

 

no     comprendemos     de      dónde sacas estas  cosas que    no

 

responden  a  la  realidad  y      cuáles son    las     bases  de     las

que    partes,         por    eso    explícanoslas                        mismo.                         

           eres  miembro  del  Partido,  ¿cómo  se  explica  que

llegues                  a        afirmar       que    las     cuestiones   abordadas   en         el

Pleno del     Comité       Central       del     Partido       no     fueron         plan­

teadas          correctamente                y        son             infundadas? Entonces,

¿cuáles        están  fundadas,  las  que  dices  tú?                              

         KOÇO  TASHKO:  ¡Deben  tener  más  confianza  en

Jruschov!                                                                                                                                       

         EL     CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Cuando,  sobre

la       base   de      las     normas  organizativas    marxista-leninistas

y  de  las  reglas  del  internacionalismo       proletario,  un       par­

tido   critica a        otro   partido        o  cuando  un  dirigente  critica

a  un           dirigente     de      otro   partido        porque        ha      cometido

errores,                 esta   actitud                  es      correcta.                                                             

         Tu  opinión  es  que  la  Conferencia  de  Moscú  no  se

celebre                  en      noviembre, sino   lo  más  pronto  posible.  Pero

ésta   es      una    propuesta    que  se        hace            por    tu      parte. Lo

esencial       es                que    participaremos      en      la  Conferencia     de

Moscú y que allí expresaremos nuestros puntos de vista. ¿Qué puedes decimos al respecto?

 

KOÇO TASHKO: No estoy de acuerdo con que se entre en datalles.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero ¿en qué estás de acuerdo?

 

KOÇO TASHKO: Ya he hablado, no tengo por qué extenderme, además soy una persona enferma.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: No Koço Tashko, no estás tan enfermo del cuerpo como preten­

 

 

90

 

ENVER HOXHA

 

 

des, la que está enferma es tu cabeza. Pero el Partido está sano. El Partido puede sanar a los que tienen

 

enferma la cabeza, si ellos lo desean. Tiene el deber de

 

ayudar        a  las  personas  para  que  digan        su  palabra,  para

que  se  corrijan  y  se  encaucen  por  el      camino  correcto,

pero, para  poder  recibir  esta  ayuda,        deben  presentarse

ante el Partido con el corazón abierto. ¿Conoces tú estos principios?

 

KOÇO TASHKO: Si, los conozco, por eso solicité hablar con usted, porque en el Pleno no es posible hablar como aquí. ¿Quién te deja allí hablar así? Allí me agarrarían por el cuello.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Qué es lo que dices? Explícanos ¿quién no te deja hablar en el Pleno del Comité Central? Según tu opinión, si no puedes hablar en el Pleno, será que en él existe una situación insana. Tú mismo acabas de decirnos que tienes gran

 

confianza    en               el  Comité  Central         del  Partido Comunista

de  la  Unión         Soviética  entonces,  ¿por  qué  no     tienes  la

misma  fe    en      nuestro  Partido,   miembro  del        cual  eres

      también?

 

KOÇO TASHKO: Lo dije, porque si se me inte­ rrumpe cuando hablo, soy una persona nerviosa... luego,

 

una    interrupción,         una  observación  que  se  me  hace,  me

saca   de  quicio.  

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Lo  que 

sientes,  no  lo  sé. Yo  sólo  conozco  las  normas  leninistas

de      nuestro  Partido.  El  Comité  Central  es  la  dirección

del     Partido,  que         juzga  siempre  de  manera  justa,  pru­

dente y serena, pero también severamente cuando es necesario. Entonces, ¿cómo puedes hablar así del Comité

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     91

 

Central, de la dirección del Partido? Los miembros del Comité Central no son niños que, como tú dices, no te juzgarían correctamente y te agarrarían por el cuello. ¿Qué quieres decir con eso de que eres nervioso?

 

KOÇO TASHKO: Es cuestión de constitución física el que allí me es imposible hablar.

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: ¿Puede califi­

 

carse de marxista tal actitud ante el Comité Central de nuestro Partido? A Hysni le dijiste anoche que, si hubieses hablado en el Pleno, habrías causado una escisión, mientras que a mi me dices, que, si lo hubieras

 

hecho,         «te     habrían  agarrado  por  el  cuello».  ¿Cuál    de

las     dos             cosas  vale?  Si  pretendes  explicarlo  con  tu

«estado       de      salud»,  eso  no  nos       convence.   Tienes         la  o-

bligación     de  dar las  explicaciones que  el  Comité Central

te       exige, porque  eres  miembro   del  Partido. Dinos pues,

¿por qué piensas que los miembros del Pleno no te juzgarían bien?

 

En     las     reuniones    del     Partido,       el       comunista   habla

 

abiertamente.        Cuando       expresa  un  punto  de  vista  co­

rrecto,         esto   va  en beneficio     del  Partido y  por eso

defiende      su      opinión       hasta  el       fin,  incluso  si      todos están

en contra. Así nos lo enseña Lenin. Todo hay que someterlo a los intereses del Partido y no al interés personal. El comunista puede incluso morirse o des­ mayarse en una reunión, mas el Partido debe saber su opinión ahora o después de 50 años, y por eso debe expresar su punto de vista tal y como es. Así piensan los miembros del Partido y no como piensas tú, que tienes miedo de hablar en el Pleno y vienes a decirnos que «temo que se me pare el corazón si hablo». Exijo

 

92                        ENVER HOXHA

de      nuevo que nos digas qué es esa idea que le expusiste

a        Hysni de  que  tu  intervención  provocaría una escisión.

         KOÇO  TASHKO:  Yo  dije  que  los  camaradas  del

Comité        Central  no  debían  pensar  que  le  estaba  criti­

cando a        usted.

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Eso lo     piensas

tú y no los camaradas del Pleno, que comprenden co­ rrectamente la crítica. Además, ¿por qué no podrías

criticarme  también  a  mi?  Dinos,  qué  es  el       Comité

Central       y       qué    soy  yo.  Yo  soy  un  miembro del     Parti­

do,  un  soldado  del  Partido.  Por  encima  de      mi     está  el

Buró  Político,  sobre  el  Buró  Político  está        el       Comité

Central       y       por    encima  de  éste,  el  Congreso del     Parti­

do.  Entonces,       ¿por  qué  prefieres  hablar  a   solas  con­

migo y no con el Comité Central, que es el organismo dirigente del Partido, mientras que yo soy un miembro del Comité Central? Mañana de nuevo será al Comité

Central  al  que  irás       a  dar  explicaciones  de  estos  puntos

de      vista.         

         KOÇO  TASHKO:  Pero  hay  cosas  que  uno  debe

decir  un  poco  más       privadamente.      

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Al  parecer, 

no     tienes una concepción justa del Comité Central. ¿Qué

es      lo  que  ocurre      para  que  sea        necesario  discutir  en

privado? ¿Por qué deben ser discutidas estas cosas en privado, qué razón hay? ¿Cómo explicas que intentes no decir estas cosas en el Comité Central? ¿Por qué te reconcome la idea de que, hablando en el Pleno del Comité Central, provocarías la escisión en sus filas? No nos has aclarado esto.

 

Afirmaste    aquí   que,   si       hubieses      hablado      en      el

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE

 

93

 

 

Pleno,  se  hubiera  podido  pensar:  «¡Koço  esperó  y  dijo

 

 

estas cosas en una reunión donde había gentío!» Pero, ¿cómo osas hablar así del Comité Central? ¿Estas o no en tus cabales? ¿Qué es el Comité Central, un «gentío», una agrupación casual de personas? Todo esto debías

 

decirlo  en  el  Pleno  donde,  lejos  de         sembrar      la       escisión,

sólo   se      hubiera  venido    abajo la  autoridad que    el       Partido

te       ha      dado. ¡Piensa,      habla como se      debe  hablar ante

el       Partido,       desgraciado!         ¡Qué  significa      todo  esto? Hace

20     días  que  mantienes  esa  opinión      sin     manifestárnosla.

                   Has  dicho  que  sólo  estabas  de  acuerdo  con  que

fuéramos  a Moscú  y     que  «si  tenemos  algo   que    decirle

a  Jruschov,  que  se  lo  digamos  a   él       mismo».          bien

sabes, porque        estabas       en      el       Comité       Central       y        lo         oíste,

que    a        Jruschov     le       hemos         hecho saber siempre      nuestra

 

opinión.  Por        eso,  lo        que    le       podamos  decir  a  Jruschov

no  es  en  nada  nuevo  y,  lejos         de      guardárnoslo,       se      lo

hemos  dicho  cara  a  cara.  ¿Lo        has    oído en el Pleno o no?

Como lo       demuestran los              hechos,    no  estás  de

acuerdo  con  las  resoluciones  del  Pleno,  excepto        en      una

cosa,  que  a  Moscú  podemos  ir.                                          

Estas no      son    cuestiones            familiares,   ni      cuestiones

entre  amigos.  Sales  con  puntos      de  vista  opuestos  a  los

del  Comité Central.      ¿Cómo        es  entonces que    expones

hoy y no a su debido tiempo estos problemas tan preocupantes, en relación a los cuales el Comité Central ha fijado ya la actitud a adoptar? Para tales cuestiones partidarias, ¿por qué esperar y pensar «entrevistémonos con el camarada Enver cuando se vaya de vacaciones»? Hubieras debido venir al día siguiente a tratar con nosotros todas estas cosas que mantienes y que están

 

94     ENVER HOXHA

 

en oposición al Partido. ¿Por qué entonces has dejado este asunto 20 días sin plantear? Este no es un com­ portamiento de partido. ¿Cómo explicarás esta actitud a la organización de base?

 

KOÇO TASHKO: No vine porque pensé que estabas ocupado con Thorez1.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero con Thorez estuve sólo dos horas. Tú debías haber solicitado una entrevista, porque tenías la obligación de decírselo todo al Partido y no pensar que «ahora el camarada Enver está reunido con Thorez», que «iré a verle cuando se vaya a Korça de vacaciones», etc. Y si yo no hubiese ido a Korça, ¿cómo habrías hecho tú, hubieras seguido guardándote estas cosas para ti? Además, estos asuntos no quisiste exponérselos a ninguno de los demás secre­ tarios del Comité Central.

 

KOÇO TASHKO: Tenía la esperanza de que, como también se lo dije a los camaradas soviéticos, con Tho­ rez usted trataría estos problemas y él mediaría para darles una solución.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Este es tu punto de vista. Y, al parecer, esto te ha llevado a no venir a hablar de inmediato conmigo. ¿Cómo es que tienes confianza en Thorez y en ti mismo y no en Enver, al que tienes como Primer Secretario? ¿Es correcta tu idea de que todo se arreglará ahora que ha venido

 

 

1 En esa época, Secretario General del Partido Comunista Francés, que aquellos días se encontraba de vacaciones en Al­ bania.

 

         EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     95

Thorez?      Dinos,  ¿que cosas van    a  arreglarse,         has    pen­

sado  bien  o         no?                                        

     has    pensado      que,   ahora que  vino     Thorez,  se

harán intentos       de  mejorar las  relaciones  con  Jruschov.

¿Qué intentos son éstos? ¿Cuál sería, según tú, la media­ ción que solicitaríamos de Thorez? ¡Explícate!

 

KOÇO TASHKO: Es muy sencillo: Thorez es el secretario general de un partido glorioso y pensé que el camarada Enver hablaría con él para que la Con­ ferencia de Moscú se celebre antes de noviembre.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Te obstinas en que la conferencia de noviembre se celebre antes. Te dije que esto no depende de nosotros. Hemos querido y queremos que dicha conferencia se celebre y esto lo hemos declarado ante los representantes de más de 50 partidos. En Bucarest se decidió que la Conferencia tuviera lugar en Moscú, con motivo del aniversario de la gran Revolución Socialista de Octubre. Asimismo se decidió que la comisión integrada por los representan­ tes de 12 partidos de los países socialistas y de 14 par­ tidos de los países capitalistas celebrara sus trabajos antes de la Conferencia. Estos problemas serán dis­ cutidos primero en la comisión y, posteriormente, los materiales les serán enviados a cada partido, y, por consiguiente, también al nuestro. Cuando los reci­ bamos, los estudiaremos con la máxima atención y actua­

 

remos como se      decidió        en      el       Pleno  del    Comité       Central,

y       como tú bien         sabes. Por   eso,   no     tienes por    qué    pedirle

a        nuestro  Partido  que      la  Conferencia  sea  celebrada  lo

antes posible.       Nosotros     estamos      listas para  participar

si       se      celebra        antes.                                                        

 

96                        ENVER HOXHA                   

     quieres        que    la       Conferencia se  celebre   muy

pronto,        pero  venir  aquí,  conforme    a  las  reglas         del

Partido,       a  exponer  al  Primer  Secretario  del  Partido       lo

que  te         atormenta,  esto  no       lo  haces.     Entonces,  ¿cuál   es

la  razón  que  te  induce  a  pensar  que  «ahora  que  vino

 

Thorez  las  cosas  se  encauzarán  por  un   buen  camino  y

se  solucionarán»?  ¿A  qué  cosas  te  refieres?    

KOÇO  TASHKO:  Pues a las cosas   ya      sabidas,      ¡por

favor!  A  todo  lo  que  se  ha  dicho  en     el       Pleno  y      que

estamos      repitiendo  también        aquí.

 

EL     CAMARADA  ENVER HOXHA:  ¡Es decir que

 

debíamos decírselo todo a Thorez y que él lo planteara donde tú crees! Pero, ¿qué se ha decidido en el Comité Central? En el Pleno resolvimos que estos asuntos los plantearíamos en la Conferencia de Moscú. Si estos

problemas   los  hubiésemos  solucionado  a  través  de  Tho­

rez,  esto     hubiera       significado  que  actuábamos   al       margen

de      la  resolución        del  Comité Central.  ¿Cómo   has    llegado

a        pensar         esto?                             

         KOÇO  TASHKO:  Estimo  que  sería  justo         recurrir

a Thorez para alguna de las divergencias que tienen con

Brezhnev,   Coslov1  y  otros.                            

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  ¿Quién  es

este   Brezhnev,   por    qué    pretendes    amedrentarnos      con

ellos? No     tenemos      nada  que  hacer  con  el  Presidente

del     Presidium   del  Soviet  Supremo  de  la  Unión  Sovié­

tica.   Deja  de  provocarnos.  A        Coslov  le    he  dicho     y  le

diré   a        la       cara   todo  lo      que    tenga que    decirle.       

 

 

1 En ese tiempo, miembro del Presidium y secretario del PCUS.

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     97

        

 

Háblanos ¿hora de tus encuentros con los sovié­ ticos. Nos interesa saber lo que has hablado con ellos. Dinos lo que sea importante.

KOÇO        TASHKO:  El      29  de  julio,  Bespalov1   me

llamó  por   teléfono  y  me      invitó  a  que  conversáramos.

Me  encontré  con  él  en  el      club  soviético  y,  después  de

ver  una  película,  fuimos  al   Hotel  «Dajti».      Bespalov    me

dijo  que  las  relaciones  entre  nosotros  se habían        en­

friado.                                    

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  ¿Y no te dijo

por  qué?                                

KOÇO  TASHKO:  Ni   me lo dijo ni se     lo pregunté.

Hablamos de muchas cosas. Le dije que el Pleno del Comité Central de nuestro Partido le había encomen­ dado al camarada Enver la solución de los problemas. Le dije que quizás algo se podía hacer a través de las conversaciones que se desarrollarán con Thorez.

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Y tu opinión,

¿cuál  era?           

         KOÇO        TASHKO:  Mi     opinión era que dichos pro­

blemas        se      solucionen  en      la  Conferencia  de  noviembre

o       en      cualquier  otra  reunión  que  pudiera  celebrarse.

Yo     no      excluyo  la  posibilidad  de  otra  reunión,  además

de      la  de  noviembre.

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: Así que tú no

excluyes      otra  reunión.  Continúa.

         KOÇO        TASHKO:  Le      dije a Bespalov que algo de

positivo      tendría  la  llegada  de  Thorez  a  nuestro  país,

porque        aquellos  días  había       leído  en  el  periódico  «Zëri

 

 

 

1 Primer  Secretario  de  la  embajada  soviética  en  Tirana

 

 

98

 

ENVER HOXHA

 

 

i        Popullit»     el       discurso      que    Thorez        había pronunciado

 

 

en Korça y me impresionó el que hablara tan bien de nuestro Partido, del Comité Central y del camarada Enver.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Es decir que llegaste a la conclusión de que habíamos hablado y tratado estos problemas también con Thorez y que com­ partíamos su opinión. Así, juzgando por tu propia cuenta, inventas con tu imaginación que Thorez no ha venido de vacaciones, sino para entrevistarse y, ade­ más, esto se lo dices a Bespalov. Has pensado que los

camaradas  del  Buró  podían  haber  llegado         a  un  acuerdo

con  Thorez  y,     sobre  la      base  de      la  valoración       que  éste

hizo  de       nuestro  Partido    en      el       discurso      que  pronunció

en  Korça,   has    llegado  a    la       conclusión  de      que    también

la dirección de nuestro Partido había cedido. Por con­ siguiente, según tu punto de vista, resultaría que se echaban por tierra las resoluciones del Partido y que Enver mantenía la misma opinión que Koço. ¿Y con Novikov1 te has entrevistado?

 

KOÇO TASHKO: Me he entrevistado. Bespalov me dijo que fuera a cenar a casa de Novikov, donde tam­ bién se encontraría Ivanov2. Después de la cena, enta­ blamos una larga conversación, y no recuerdo cómo fue que, al final, llegamos también al tema de Thorez.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Esfuérzate en recordar, como se llegó a este tema.

 

KOÇO TASHKO:  Pues así,    hablamos  de        Thorez.

 

 

1 Consejero  de  la  embajada  soviética  en  Tirana.

 

2 Embajador  de  la  URSS  en  la  RP  de  Albania.

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     99

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Toda la con­ versación giró sobre Thorez?

 

KOÇO TASHKO: Sí, porque Thorez sería el sal­ vador.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Y qué te dijo Ivanov?

 

KOÇO TASHKO: No    lo  sé, habló  en     general.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: A Ivanov le conocemos de sobra, no es persona que hable en general.

 

KOÇO TASHKO: Ivanov no ha hablado nunca con­ migo de las cuestiones que estamos tratando aquí, ni él, ni Zolotov1 ni Bespalov, les tengo muy amigos míos.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Me sorprende el hecho de que no hayan conversado contigo, siendo amigos tan íntimos, mientras que se dirigen a cuadros que no conocen y les dicen «conversemos».

 

KOÇO TASHKO: No sólo no han conversado ahora conmigo, sino tampoco en 1957 cuando estuve en la Unión Soviética. De todo lo que hicieron por mí en­ tonces algo comprendí. Me hicieron objeto de todos los honores, me dijeron «si quieres, puedes quedarte en la misma residencia en la que está alojado el camarada Enver con la delegación gubernamental», también me invitaron a la recepción que ofrecieron en el Kremlin. A mí, pues, me tienen «uvazhenie»* y me tratan bien. Pero he observado en los últimos tiempos que, cuando Ivanov me da la mano, la retira inmediatamente, para

 

 

 

 

1) Funcionario  de  la  embajada soviética  en  Tirana.

 

* En  ruso  en  el  original    respeto.

 

 

100

 

ENVER HOXHA

 

 

no     comprometerme   ante   alguna         persona       que    no     me

 

 

quiera.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Por qué puede comprometerte? ¿Quién no te quiere, es verdad esto?

 

KOÇO TASHKO: No    sé,     no  como explicarlo.

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Pero, ¿por qué

 

más   tarde  se  acercó    de  nuevo    a        ti  Ivanov?

 

KOÇO TASHKO: Esto es lo que yo también me pregunto.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Dijiste que «toda la conversación con los soviéticos se centró sobre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Thorez, porque era una cuestión bastante importante». Si juzgas importante la cuestión de Thorez, ¿por qué

la discutes con Novikov e Ivanov y no vienes a tratarla conmigo? La conversación con ellos la has mantenido antes de enviarme tu carta.

 

KOÇO TASHKO: Fui    a        verles  por   casualidad.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Los camaradas del Partido se reirán de ti cuando se discuta este asunto. Puesto que admites la tesis de que el camarada Enver ha podido hablar con Thorez, entonces ¿por qué tratas la cuestión con los soviéticos?

 

KOÇO TASHKO: No    veo  nada    malo  en      ello.

 

EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:    Aquí  estamos

 

en la sede del Comité Central, así que habla como es debido. Yo no soy el fiscal, sino el Primer Secretario del Comité Central del Partido, por eso discute los problemas como se discuten en el Partido. Lo que nos dices no tiene sentido. Por un lado dices que sólo puedes hablar con el camarada Enver, porque es el

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE

 

101

 

 

Primer Secretario del Comité Central y, por el otro, lo que piensas de nuestro Partido no se lo manifiestas a

 

él,  sino  sólo  a  Bespalov,  al  que,  como  acabas  de  decir,

 

consideras  amigo  íntimo.  ¿Qué  significa  lo  que        nos

dices? Bespalov  tiene     su  sitio,  y  el  Primer  Secretario

del  Comité Central       de      nuestro  Partido  tiene  el  suyo.

¿Por  qué  no  respetaste  las  normas organizativas        del

Partido        no     viniendo     a        hablar  conmigo?  Si      tienes  diver­

gencias con el Comité Central y querías exponérselas al Primer Secretario, debías haberlo hecho a su debido tiempo, incluso inmediatamente después del Pleno. Si después irías o no a hablar con los soviéticos ésa es otra cuestión. En mi opinión no tenías por qué ir, más no sólo fuiste y conversaste con ellos, sino que incluso lo

hiciste  sin  hablar en      absoluto      con  nosotros        y       tuviste

tres  entrevistas  con  los  soviéticos.                                      

KOÇO TASHKO: No,   sólo   he      tenido  dos.                   

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Eso  has  es­

crito  en      tu  carta.  Incluso  si  no  te       hubieras  entrevistado

con  ellos,  sólo  la  idea  que  tuviste de      hablar con  ellos

antes de      dirigirte      a        tu      Partido,       es      inadmisible y        se

opone a        las     normas       organizativas        del     Partido.                        

No     estoy de      acuerdo      contigo       cuando  dices       que    la

carta la has redactado antes de ir a hablar con los so­ viéticos, porque su propio contenido desmiente tus afirmaciones.

 

Así que, a tu parecer, Thorez ha venido inten­ cionadamente de París para tratar estas cuestiones con nosotros y después ir a Moscú. Cuando Ivanov te dijo que, además de Thorez, otros irían a Moscú el 8 de agosto, ¿no te entró un poco de curiosidad y le pregun­

 

 

102

 

ENVER HOXHA

 

 

taste  quiénes       eran   los     otros? Además,     ¿quién         te       en­

 

 

cargó a ti que le dijeras a Ivanov que también al cama-rada Enver se le extendiera una invitación para dicho encuentro? ¿Quién te ha autorizado a hablar en nombre del Primer Secretario del Comité Central? Ahora vienes y me dices que, en tu opinión, la discusión de los pro­

blemas  no  se      debe  dejar  para  noviembre,  «porque  luego

se      agravan».    Esto  lo  sabemos,  pero  también  sabemos

que    no      es      nuestro       Partido  quien  agrava  los  problemas

sino   tus     actos, por    tanto  no  acuses  a  nuestro  Partido.

         Hace  cuatro o       cinco  años  que  no  decimos  pública­

mente ni una palabra sobre los actos injustos de algunos

 

dirigentes  soviéticos.  Nos  hemos    mostrado  pacientes

frente  a       los  ataques  de  algunos  dirigentes  soviéticos  y

  nos         vienes         a  decir  que  no  debemos  dejar  que  se

agraven       estos problemas.  ¿Acaso  no  es  ésta  una  acusa­

ción? Te dije y te repito que la fecha de la Conferencia no depende de nuestro Partido. ¿Por qué insistes en que la Conferencia se celebre lo más pronto posible? A Ivanov le dices que el camarada Enver debe ser in­ vitado y ahora sugieres que yo vaya a hablar con él. ¿Has pensado un poco por dónde te andas? ¿Por qué

actúas  así?  Qué  te  ha  hecho  de  malo    nuestro       Partido?

Te  ha  hecho  crecer,  te  ha  ayudado,  te  ayuda  y       con­

tinuará  haciéndolo,  pero  lo  que    has  hecho   es      muy

grave.                                                        

         Dices que  amas   al       Partido,  entonces,  ¿por qué  no

le  expones  lo  que  tanto  te  preocupa?                       

         KOÇO  TASHKO:  Yo  le  dije  a  usted  que  soy  un

tipo   flemático,  y  por  eso  debe  tener     en      cuenta         también

el       aspecto       humano      y       el  carácter  de      las     personas.

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE

 

103

 

 

Además, después de que hablé con los soviéticos, éstos me metieron en un puño.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo fue que te metieron en un puño ¡Explícate!

 

KOÇO TASHKO: Tenía la intención de entrevis­ tarme con usted, pero aplacé esta decisión de un día para otro. Cuando conversé con Bespalov, comprendí que era imposible aplazar este asunto.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Explícanos por qué fuiste a hablar con él, siendo que condenas esta conversación.

 

KOÇO TASHKO: No, no la condeno, pero algo tenía que decirle también a usted.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: A ellos les dices todo, mientras que al Primer Secretario del Co­ mité Central de tu Partido, le dices sólo «algo». ¿Quién tiene la culpa de todo lo que has hecho? Si admites tu

 

culpa,  hazte  por  lo  menos  un  poco  de    autocrítica.  ¿No

te  preguntaron  los  soviéticos,  con  los      que  te  entrevis­

taste,  cómo  se  desarrolló  el  Pleno?         

KOÇO TASHKO: (Vacila en hablar y después dice):

Puede  ser  que  me  hayan  preguntado...             

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Habla  claro,

¿dijiste  algo  sobre  el  Pleno?  No  te preguntó     Ivanov

¿cómo  se  discutieron  estos  problemas     en  él?         Te  digo

una vez más, ¿te preguntó Ivanov sobre cómo fueron tratadas estas cuestiones en el Pleno? ¿Te planteó esta pregunta?

 

¿Qué fue lo que le dijiste a Hysni y cómo pretendes hacernos creer que conoces la historia del Partido Co­ munista de la Unión Soviética, cuando colocas a nues-

 

104                                ENVER HOXHA         

tra     dirección     en      las  posiciones      de  los         mencheviques  y

de  los  trotskistas  y  cuando   afirmas  que  en  nuestro  país

ocurre         lo  mismo   «que  en      los     tiempos      de      Kronstadt»1

en      la       Unión Soviética!   ¿Eso  piensas       de      tu  Partido?

¿Qué somos nosotros, guardias blancos? ¿Conoces tú la historia de nuestro Partido? El gran amor que nuestro

pueblo  abriga      por    los  pueblos de  la Unión Soviética,

no  lo has forjado tú, sino nuestro Partido con       su lucha,

con su sangre y su sudor, y tú vienes ahora a         hacernos

tales  acusaciones. La     raíz  de  lo  que  dices  está  en  otra

parte, por    eso    debes pensar  y     reflexionar  sólo   sobre  la

base  de      la  línea       del     Partido,       porque        no     te       corregirás

de otra manera. Bájate de las nubes. El Partido te ha respetado más de lo que merecías. Tu imaginación es

 

morbosa      y  no  es      que    haya  enfermado   ahora  sino  que

ya      antes lo      estaba.                                             

         De  verdad  te  digo  que  jamás  en  mi  vida  le  he

escuchado   a        nadie una    intervención  tal    y       tal  manera

de      plantear      los     problemas  sin  sentido,  sin     ilación        al­

guna, como lo que te he escuchado a ti. Cuando in­ currieron en errores, muchos camaradas han venido y me han hablado con el corazón en la mano, pero de las

conversaciones  han       salido  reconfortados.  ¡Tú,  en  cam­

bio,   me     hablas         de      «humanismo»,      del     tipo   flemático!

Yo me  he mostrado       humano  con  las  personas,  con  los

                                                                           

1       Con   evidentes    fines  hostiles       Koço Tashko       compara  las

justas críticas  de   principio     que  el         PTA  les  hace  a   los     revisio­

nistas jruschovistas        con    la  rebelión  de      Kronstadt   en      1921, cuando

las fuerzas mencheviques y trotskistas, con la ayuda del impe­ rialismo anglo-norteamericano, se alzaron contra el poder so­ viético.

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     105

 

camaradas. Dime, ¿qué es lo que pretendes cuando me dices que «tenga en cuenta también el aspecto humano», no querrás que deje de defender la línea y los intereses del Partido? No hombre, para mí los intereses del Par­ tido y de nuestro pueblo están por encima de todo y los defenderé hasta el último aliento. Y si alguien tiene motivos para criticarme a mí y al Comité Central, las críticas justas las recibiremos, como siempre, sincera­ mente.

 

Pero, si alguien nos critica por nuestra actitud ha­ cia los revisionistas yugoslavos, le decimos «¡alto!», a quienquiera que sea, incluido Jruschov, porque noso­ tros llamamos al pan pan, y al vino vino. El mismo ha dicho que los dirigentes yugoslavos son agentes del imperialismo. Entonces, ¿por qué atacan a nuestro Par­ tido por la justa actitud que mantiene hacia los revisio­ nistas yugoslavos? ¿Por qué razón? ¿Cómo podemos cerrar la boca frente a estas cosas? Cuando decimos que el Partido Comunista de la Unión Soviética es el partido padre, esto no significa que guardemos silencio frente a los errores de alguno de sus dirigentes.

 

         Después      de  las  conversaciones  que  desarrollamos

en      1957  en      Moscú,  por  respeto  al  Partido  Comunista

de      la       Unión Soviética,  dejamos  de  escribir  por  algún

tiempo        en      la       prensa  en  contra  del  revisionismo  yugos­

lavo. Pero, no mucho tiempo después, los revisionistas yugoslavos realizaron su tristemente célebre VII Con­ greso, en relación con el cual de nuevo se confirmó la

justeza        de  la línea  de      nuestro  Partido.  Manteniéndonos

en  posiciones       revolucionarias  también  defendemos  a  la

Unión Soviética  y a        su  Partido  Comunista,  mientras

 

106   ENVER HOXHA

 

que a quienquiera que, de una u otra forma, viole los principios del marxismo-leninismo, lo criticaremos sobre bases marxista-leninistas. ¿Acaso no tenemos el derecho de criticar a quien se pase de la raya? No

podemos  quedarnos  callados  cuando  se   cometen  errores

y  criticaremos  sobre  la  base  del     marxismo-leninismo,

porque  así  se  defiende la       libertad       y       la       independencia

de  nuestra  Patria  y  de la       propia         Unión Soviética,  por

las cuales se ha derramado mucha sangre. Así, Koço Tashko, se defiende el marxismo-leninismo y el inter­ nacionalismo proletario, y no como tú crees. Tu rumias las cosas en tu propia imaginación. El Partido Comu­ nista de la Unión Soviética tiene el derecho de actuar como quiera, pero también nosotros tenemos el derecho de opinar sobre las observaciones que se le hacen a nuestro Partido. Nuestro Partido lucha incesantemente para defender frente a los enemigos los intereses del pueblo y del marxismo-leninismo, pero tu imaginación morbosa no lo cree así. La crítica es la crítica, y sería oportunismo dejar de hacerla cuando estás ante errores. Pero en cierta medida has padecido esta enfermedad. Desde el principio he seguido con atención la vida del Partido. Hay casos en que se debe hablar poco, pero también hay otros en que se debe tomar una resolu­ ción y, cuando se trata de los principios, hay que de­ fenderlos, no podemos violarlos.

 

 

¿Has leído nuestros escritos donde criticamos a los revisionistas yugoslavos? En ellos hemos hablado con­

 

tinuamente  de  la  experiencia  del  Partido Comunista  de

la       Unión Soviética.  Entonces,      ¿por  qué     me     enumeras

los     artículos  publicados  por  los   soviéticos?  Los    conozco,

 

EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE     107

 

pero también hay diferencias en cuanto a las actitudes, que no son sólo de carácter táctico. Nuestras obser­ vaciones se las hemos hecho incluso a Jruschov, no las

 

murmuramos  en  secreto,  se  las  hemos  hecho   y       también

nos    las     ha      hecho cara   a        cara,  esto   no  nos        ha      llevado

a  la  ruptura.  Bien  sabes    que  el  punto  de    vista  de

nuestro       Partido       es      que    las     divergencias  surgidas,   lo

son    entre  los     dos    partidos,     entre  el       Partido       Comunista

de      la  Unión Soviética        y       el Partido Comunista      de China,

y       a        tiempo        hemos         señalado     que    sería  prematuro,

precipitado, analizarlas en Bucarest, que debían ser solucionadas cuidadosamente y ateniéndose rigurosa­ mente a las reglas organizativas leninistas en las rela­ ciones entre los partidos. ¿Qué te induce pues a man­ tener esta actitud en contra del Comité Central? Como

 

camarada    te  digo  que  reflexiones  sobre  estos  asuntos.

Tienes  la    posibilidad,  conforme  a  las  reglas  del  Partido,

de      exponer      por    escrito        al  Comité  Central  en  estos  2-3

días   todas estas  cuestiones.                             

         KOÇO TASHKO: No  tengo   nada  más  que      decir.

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Es  decir,  no

quieres  actuar      como  cualquier    miembro     del  Partido  al

que    el  Partido  ayuda  a  meditar  profundamente  sobre

los     errores.  No  vayas  a  decir  mañana:  El  camarada

Enver  no    me  dio  la  posibilidad  de  reflexionar,  para  ver

más   profundamente  mis       errores.                                  

         KOÇO  TASHKO:  No  tengo  nada  más  que     decir.

Lo     que    tenía  lo      dije  aquí.                               

         EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:  En       síntesis,

ésta   es  tu  actitud.  ¿No  reexaminarás  tu  posición?  Una

vez    más             te       aconsejo     reflexionar,  hoy,  mañana       hasta

 

108   ENVER HOXHA

 

pasado mañana y exponernos por escrito tus puntos de vista, después analizaremos tus problemas en el Comité Central, porque se trata de una cuestión importante que debe ser discutida y sobre la que debe decidir el Pleno del Comité Central del Partido.

 

KOÇO TASHKO: Escribir, no escribiré, lo que tenía que decir lo he dicho.

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según el       texto extraído      del

 

acta   de      esta   entrevista,   depo­

 

sitada en      los     Archivos     Cen­

 

trales del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CC DEL PC DE LA UNION SOVIETICA RESPECTO A LA FLAGRANTE INGERENCIA DE ALGUNOS FUNCIONARIOS

DE LA EMBAJADA DE LA UNION

 

SOVIETICA EN TIRANA EN LOS ASUNTOS

 

INTERNOS DEL PTA Y DEL ESTADO

 

ALBANES

 

M o s c ú

 

6 de agosto de 1960

 

 

El Partido del Trabajo del Albania, en sus relacio­ nes con el Partido Comunista de la Unión Soviética, se ha regido y se rige por los grandes principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo pro­ letario. ...

 

Con el más profundo pesar ponemos en su conoci­ miento que en estos últimos tiempos, después dé la Reunión de los representantes de los partidos comunis­ tas y obreros en Bucarest, constatamos un cambio radical en la actitud de algunos miembros de la em­ bajada soviética en Tirana, que no hace más que per­ judicar las relaciones de amistad entre nuestros dos países y partidos, ya que se trata de una actitud de

 

 

110

 

ENVER HOXHA

 

 

flagrante ingerencia por parte de dichas personas en los asuntos internos de nuestro Partido y de nuestro

 

Estado, y que está en contradicción con la actitud mar­ xista-leninista que han adoptado siempre los ciudadanos soviéticos respecto a nuestros asuntos internos.

 

Comprobamos con gran amargura que el camarada K. I. Novikov, consejero de la embajada soviética en

Tirana,        al       margen       de      toda   regla  partidaria  y  de     las

normas       que  rigen    nuestras      relaciones  fraternales,    ha

intentado              varias  veces         obtener  informaciones   de      los

cuadros       y       funcionarios de      nuestro  Partido    tanto en

Tirana, Elbasan y Durrës como en otras partes, sobre cuestiones tan importantes como las que está examinan­ do el Pleno del Comité Central del Partido, y que se

refieren       a  la   línea  política  general  del  Partido  del

Trabajo       de      Albania.   Se   ha   expresado   abiertamente

ante   nuestros      cuadros   del   Partido   contra   la   línea

general del mismo llevando a cabo una campaña de agitación entre ellos a fin de impulsarles a adoptar posiciones erróneas en contra del Comité Central del Partido.

 

El primer secretario de la embajada soviética, F. P. Bespalov, juntamente con el embajador, camarada V. I. Ivanov, y el consejero de la embajada, camarada K. I. Novikov, mediante métodos inadmisibles, contrarios a las relaciones que deben mantenerse entre partidos marxista-ileninistas, han conseguido ejercer una influen­ cia negativa en Koço Tashko, presidente de la Comi­ sión Central de Revisión en nuestro Partido, que le ha llevado a adoptar posturas abiertamente contrarias a la línea general del Partido.

 

SOBRE LA INGERENCIA DE LA EMBAJADA DE LA URSS       111

 

Tal actividad constituye una flagrante e intolerable ingerencia en los asuntos internos de nuestro Partido marxista-leninista por parte de estos funcionarios de la embajada soviética, representa una abierta actividad en contra de la unidad de nuestro Partido y de su línea general.

 

Estamos particularmente disgustados con la actitud observada últimamente por el embajador soviético, camarada Ivanov, quien ha llegado tan lejos en su ac­ tividad hostil hacia nuestro Partido que públicamente, en el aeropuerto de Tirana, tuvo la osadía de hacer a nuestros generales y oficiales la sorprendente y sos­ pechosa pregunta: «¿A quién le es fiel el ejército?». Nuestros generales le dieron la debida e inmediata res­ puesta y han venido luego con lágrimas en los ojos al Comité Central del Partido, a manifestar su indigna­ ción ante esta pregunta tendenciosa del camarada Iva­ nov, preguntándose a su vez: «¿Qué significa semejante pregunta, por qué pone en tela de juicio la fidelidad de nuestro ejército al Partido, a la Patria, al pueblo y al campo del socialismo?». Para todos nosotros esta ac­ titud del embajador de la Unión Soviética, camarada Ivanov, es enteramente intolerable.

 

 

Estos hechos (y como éstos hay muchos más) nos han causado una profunda indignación. Hasta el pre­ sente hemos hecho oídos sordos y hemos cerrado los ojos ante el comportamiento de estos funcionarios de la embajada soviética, y si hemos actuado así es única­ mente en aras de la gran amistad que existe entre nuestros dos países. Pero ahora que los actos de algunos funcionarios de la embajada soviética dirigidos contra

 

112   ENVER HOXHA

 

la línea general y la unidad de nuestro Partido están cobrando intolerables proporciones, consideramos que es nuestro deber informarles de ello de manera cama-raderil con la esperanza de que ustedes tomen las medidas pertinentes. Estos actos de algunos fun­ cionarios de la embajada soviética no contribuyen al

 

fortalecimiento de la amistad que existe entre nues­ tros dos países, por el contrario, perjudican las rela­

 

ciones intemacionalistas existentes entre nuestros dos partidos.

 

Creemos un deber el informarles de estas cues­ tiones, hablar franca y correctamente con ustedes, co­ mo lo hemos hecho siempre, como nos enseña el propio

 

Partido                 del     gran  Lenin.         No     llegamos     a        comprender  el

por  qué      de      tal     cambio       en      la       actitud        de  estos  fun­

cionarios     de      la       embajada    soviética.    Critican      abierta­

mente ante   nuestros  cuadros  la  actitud  adoptada  por

nuestro       Partido  en  la  Reunión  de     los     partidos      comunis­

tas     y        obreros       celebrada    en      Bucarest     y       hacen intensos

 

esfuerzos    por    romper       la  unidad    de      nuestro       Partido  y

de      su  dirección.                                             

         La  posición  de  nuestro  Partido  en  la  Reunión  de

Bucarest  está  clara  como  la  luz     del     día.    Nuestro  Par­

tido   en      esa    reunión       expresó  sin tapujos       y       claramente

sus propios puntos de vista y a nadie se le consiente deformar la realidad sobre tal actitud de nuestro Par­ tido. Así como en la Reunión de Bucarest hablamos a-

bierta y        claramente  sobre las  cuestiones  que  en  ella

se      plantearon,  abierta        y       claramente  hablaremos  tam­

bién   en      la  próxima Conferencia  que  se  celebrará  en

Moscú        conforme    a la    decisión de todos los partidos que

 

SOBRE LA INGERENCIA DE LA EMBAJADA DE LA URSS       113

 

participaron en la Reunión de Bucarest. No le consen­ tiremos a nadie, por ningun motivo, inmiscuirse en nuestros asuntos internos para cambiar la justa actitud

 

marxista-leninista   de   nuestro Partido,       como intentan

hacer algunos  funcionarios     de      la  embajada soviética

en  Tirana.                              

A  nuestro  Partido,  al  igual  que  a  todos  los  demás

partidos      marxista-leninistas,        le       asiste el  derecho   de

tener sus propios puntos de vista y de manifestarlos libremente, tal y como piense, según nos enseña el gran Lenin. Este derecho de expresar libremente sus

 

propios       puntos        de  vista      se      lo      ha  dado  a  nuestro  Partido

el  marxismo-leninismo,  y       es      absolutamente  intolerable

que  se        intente        presentar     a        nuestro  Partido  como  si  en

estos últimos tiempos se hubiera metido por caminos tortuosos, tal como intentan «demostrar» algunos fun­

cionarios  de  la  embajada  soviética  en     Tirana.        Quien­

quiera que  intente  deformar  la  realidad     sobre la       ac­

titud  de  nuestro  Partido,  se  equivoca       gravemente. El

Partido        del  Trabajo  de  Albania  ha  sido,    es      y  será         toda

la  vida        fiel  al  marxismo-leninismo,  y el       mejor tes­

timonio de ello es el glorioso camino que ha recorrido nuestro Partido, desde el día de su fundición hasta el presente. ...

 

El Partido del Trabajo de Albania, como siempre, seguirá luchando con todas sus fuerzas para mante­ nerse fiel hasta el fin al marxismo-leniismo, como nos enseña el gran Lenin. ...

 

El Comité Central de nuestro Partido considera que la diferencia de posturas mantenidas por el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido del Tra­

 

114                                ENVER HOXHA         

bajo   de  Albania en      la  Reunión  de  Bucarest  no  debe

ser     motivo        para  que    alguien        se  inmiscuya       en      los  asun­

tos     internos      de      uno   u  otro         Partido,  ya que    esto  no

favorecería nuestra causa, sino que afectaría a los intereses comunes de nuestros dos partidos.

 

Estamos convencidos de que ustedes tomarán las medidas necesarias para que no vuelvan a repetirse tales casos en la actividad de los funcionarios de la

 

 

 

 

 

 

 

 

 

embajada  soviética  en  Tirana.

 

Saludos comunistas En nombre del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania

 

 

El Primer Secretario

 

E n v e r  H o x h a

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

 

 

Se      publica       según el

 

 

«Documentos       Principales  del

 

 

tomo XIX

 

 

PTA»,         t.       III,     1970, pág.   344,

 

ed. albanesa

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA A TODAS LOS ORGANIZACIONES

 

DE BASE DEL PARTIDO, CONCERNIENTE AL DESARROLLO DE LA REUNION DE BUCAREST

 

Y       A LOS DESACUERDOS ENTRE EL PARTIDO COMUNISTA DE LA UNION SOVIETICA Y EL

PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

 

9 de agosto de 1960

 

 

Algunos desacuerdos ideológicos y políticos impor­ tantes han surgido entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China. Estos

desacuerdos  han  comenzado  a  ser mencionados        en  la

prensa  china  y  soviética,  y    a  ser  tratados      en  los  dis­

cursos  de    los  dirigentes  de  ambos         países,        naturalmente

sin  citar      explícitamente  los nombres      de  uno  y  de        otro,

pero haciendo alusiones que cada uno puede fácilmente comprender. Estas cuestiones han sido también plan­ teadas y discutidas abiertamente en la Reunión que ha tenido lugar en Bucarest, entre las delegaciones de los partidos comunistas y obreros enviadas al III Congreso del Partido Obrero Rumano.

 

Por medio de la presente carta, el Comité Central considera necesario hacer saber a todas las organizacio­ nes del Partido nuestra actitud frente a este problema.

 

 

116

 

ENVER HOXHA

 

 

El 2 de junio de 1960 el Comité Central del Par­

 

 

tido Comunista de la Unión Soviética envió al Comité Central de nuestro Partido una carta en la que proponía, para fines de junio, la convocatoria de una reunión de los representantes de los partidos comunistas y obreros de los países del campo socialista «para intercambiar opiniones sobre los problemas derivados de la actual situación internacional y para determinar una línea de conducta común para el futuro». El Comité Central de nuestro Partido respondió inmediatamente a esta carta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

señalando que estaba plenamente de acuerdo con la idea de organizar a fines de junio la reunión propuesta

y que la delegación de nuestro Partido en esta ocasión estaría presidida por el camarada Enver Hoxha. Sin embargo el 7 de junio nuestro Comité Central recibió otra carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. En ella se nos comunicaba que todos los partidos estaban en principio de acuerdo con la con­

vocatoria  de  la  reunión  de  los        representantes  de  los

partidos      comunistas y  obreros   del     campo        socialista,

pero  que    algunos       de  ellos  proponían  aplazarla  a  una

fecha posterior.  En        dicha  carta se      decía  al      respecto:

«En cuanto a la fecha de convocatoria de la reunión, podemos realizar conversaciones preliminares con los representantes de su Partido con ocasión del III Con­ greso del Partido Obrero Rumano el 20 de junio, des­ pués de las cuales, de común acuerdo con los comités centrales de los partidos hermanos, decidiremos defini­ tivamente la fecha de la reunión». El Comité Central de nuestro Partido, en la respuesta enviada al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética

 

ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST    117

expresaba  su  total  acuerdo  con  la  idea  de  retrasar    la

reunión y de discutir en Bucarest la fecha de su con­ vocatoria. Para ello, el Buró Político del Comité Central autorizó al camarada Hysni Kapo, que encabezaba la

 

delegación  de  nuestro  Partido  al     III  Congreso        del     Par­

tido   Obrero  Rumano,  a        intercambiar  puntos       de      vista

con    los     representantes      de      los     partidos  hermanos         que

asistían       a  dicho  Congreso,        para   determinar  la       fecha  de

la reunión propuesta por el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.

 

Pero de hecho, nuestra delegación encargada de asistir al Congreso del Partido Obrero Rumano y de ponerse de acuerdo sobre la fecha de la Reunión de los representantes de los partidos comunistas y obreros del campo socialista, se encontró en Bucarest ante una reunión internacional preparada de antemano. Esta reunión era todo lo contrario de lo que se había anun­ ciado, contraria incluso al contenido de las cartas del Comité Central del Partido Comunista de la Unión

 

Soviética,  mencionadas más   arriba.         Incluso       el       orden

del  día  era  enteramente diferente:  en         lugar  de      proceder

a  un  intercambio  de  puntos  de  vista      para  fijar    la       fecha

de la Reunión de los representantes de los partidos comunistas y obreros, como se decía en la carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión

Soviética,    se      empezaba   con  una  serie  de  acusaciones

al  Partido   Comunista  de      China.  A  tal  efecto,  solamente

diez  horas  antes  de  la  reunión,  se  distribuyó  a  los

delegados    extranjeros  (la     mayoría      de      los     cuales eran

sólo   simples       miembros   de  los         comités       centrales)    un

texto de  65 páginas,      redactado  por      los     camaradas  sovié­

 

 

118

 

ENVER HOXHA

 

 

ticos, en      el       que    se      exponían     los     puntos        de      vista  del

 

 

Partido Comunista de la Unión Soviética sobre los desacuerdos que habían surgido entre ellos y los cama-radas chinos. Y sobre una cuestión tan importante y delicada se les exigía a los representantes de más de 50 partidos comunistas y obreros de diferentes países, que habían acudido a Bucarest con otro objetivo, que definieran, en diez horas, su posición y acusaran al Partido Comunista de China.

 

Es evidente que esta reunión había sido organizada apresuradamente y de manera contraria a las normas leninistas de organización más elementales. Ustedes saben bien, queridos camaradas, que incluso en las organizaciones de base del Partido, cuando se somete a

 

discusión    un  problema  referente  a  un  simple         militante,

el  Partido   nos    enseña  a  ser  prudentes,  cuidadosos, jus­

tos  y  en  ningún  caso  impulsivos.  Aplicando  este      prin­

cipio  leninista      del  Partido,  las   organizaciones     de      base

se reúnen una vez, dos e incluso hasta tre veces, se les comunica a los comunistas por lo menos con tres días de antelación el orden del día y su contenido, se cons­ tituyen las comisiones que preparan los materiales necesarios, etc. Y éste, y sólo éste, es el método correcto de partido, el método organizativo que nos enseña el

marxismo-leninismo.  Si  actuamos  así       con    un  miembro

del  Partido,  ¿sería        justo  que    todo  un      partido,       que    cuen­

ta  en  sus  filas  con  muchos  millones       de      militantes,   que

dirige  un  pueblo  de  cerca     de      700    millones      de      seres,

fuera acusado      tan    precipitadamente, violando     todas las

reglas de      organización?                                                              

Dadas las     circunstancias      en      que  había   sido            pre­

 

ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST    119

 

parada  y  la  forma  en  que  se  desarrolló  la  Reunión  de

 

Bucarest,  el  Buró Político       de      nuestro  Partido    adoptó

una    actitud        justa, la       única actitud        correcta,  conforme

a        los     principios   marxista-leninistas,        que    podía adop­

tar.  ¿Cúal   fue     esta  actitud?                                              primero,

         En     pocas palabras      puede ser     resumida     así:   

los desacuerdos sobre los que se está tratando, son desa­ cuerdos entre el Partido Comunista de la Unión Sovié­ tica y el Partido Comunista de China: segundo, la Reu­ nión de Bucarest ha sido prematura y se ha desa­ rrollado al margen de las reglas de organización leninis­ tas; tercero, nuestro Partido expresará su opinión sobre estos desacuerdos en la próxima reunión, que deberá prepararse según las reglas y la práctica vigentes en los partidos comunistas y obreros.

 

Nuestro Partido del Trabajo estima que la reunión organizada en Bucarest no ha sido correcta, no respetó el acuerdo establecido en las cartas intercambiadas

entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y los demás partidos hermanos, según el cual en Bucarest había de fijarse únicamente la fecha de la futura reu­ nión; ha sido prematura y contraria a las reglas de

 

organización         que    aplican       los     partidos      comunistas y

obreros.      He     aquí   por  qué,  teniendo  en  cuenta  por  un

lado  lo        ya      indicado  más       arriba,         y  por el  otro  que el

texto en que se exponía el punto de vista de los cama-

 

 

radas soviéticos había sido distribuido nada más que diez horas antes de la reunión, nuestro Partido se negó

a pronunciarse en Bucarest sobre los desacuerdos exis­ tentes entre el Partido Comunista de la Unión Sovié­ tica y el Partido Comunista de China. Nuestro Partido

 

120                                         ENVER HOXHA                                               

expresará    su      opinión,      expondrá     su      punto de      vista  sobre

los     mencionados        desacuerdos,         en      la  futura     reunión       de

los     representantes      de      los  partidos comunistas y       obre­

ros,  que  deberá  celebrarse  posteriormente,        después      de

haber  estudiado  atenta  y  reposadamente  y       con    un

espíritu       de      justicia        marxista-leninista, los              materiales

de      ambas         partes.        Nuestro       Partido,      que    siempre       ha         lu­

 

chado  por  defender  los  principios  del     marxismo-leninis­

mo    y  lo  ha  hecho  siempre fielmente,    opina que  sólo

en      una  reunión  organizada según las     reglas leninistas

de organización, después de haberse escuchado con paciencia y serenidad, en un espíritu de camaradería, los argumentos de ambas partes, se puede llegar a la conclusión de quién tiene razón y quién está equi­ vocado, y de cómo debe trabajarse en el futuro de común acuerdo, por el bien del socialismo y del comu­ nismo, por el bien de la unidad de nuestro campo so­ cialista.

 

Tal  actitud  prudente  de  principios  y  leninista,  con­

 

 

forme a las instrucciones del Buró Político, es la que ha mantenido el camarada Hysni Kapo en la Reunión

de Bucarest. Esta actitud, como ustedes saben por el comunicado aparecido en la prensa, fue entera y uná­ nimemente aprobada por el Pleno del Comité Central del Partido, reunido el 11 y el 12 de julio de 1960. El Comité Central está convencido de que esta actitud justa y de principios será aprobada asimismo por todos

los     militantes  de  nuestro  heroico  Partido.  Nuestra  justa

actitud  sólo desagradará  a  los que    no      quieren       respetar

las     normas       leninistas.                               

         Los  desacuerdos  existentes    entre  el       Partido       Comu­

 

         ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST    121

nista  de  la  Unión  Soviética  y  el  Partido  Comunista  de

China afectan  a  los  dos  más  grandes  países  y  partidos

del campo socialista. Nuestro Partido no puede per­ manecer indiferente ante estas divergencias ... Nuestro Partido, tal como hasta ahora, también en el futuro se esforzará por fortalecer, sobre la base del marxismo-leninismo, nuestro afecto y nuestra gran amistad por la Unión Soviética, por los pueblos soviéticos, por el Par­ tido Comunista de la Unión Soviética, ya que no existe

 

afecto más grande y más sincero, que el que se basa        en

las     enseñanzas   victoriosas   del   marxismo-leninismo   y

del     internacionalismo  proletario.  Pero  al  mismo  tiempo

es      innegable  e  incuestionable  que  la  gran    China,        su

pueblo y su Partido son para nosotros entrañables y queridos, al igual que para todos los países del campo socialista.

 

Por    eso,   nuestro       Partido,      como todos los     demás

 

partidos,     tiene  gran   interés  en  que  esta       importante

cuestión      sea  solucionada  de  manera  justa,  sobre  la  base

de   las        enseñanzas del   marxismo-leninismo.       Nuestro

Partido está convencido de que este problema se solu­ cionará en la próxima reunión que tendrá lugar dentro de dos o tres meses, y cuya preparación ha sido con­

fiada a una comisión de representantes de numerosos partidos hermanos, incluido el nuestro. Estamos plena­ mente convencidos de ello, porque tenemos confianza

 

numerosas  tempestades  y  siempre  ha  salido  victorioso. Nuestro  Partido  del  Trabajo  ha  trabajado  y  lu­ chado  siempre  por  hacer  triunfar  el  marxismo-leninis­ mo,  por  ponerlo  en  práctica,  por  salvaguardar  la  pureza

 

122   ENVER HOXHA

 

de sus principios. Por esta razón nuestro Partido, en el curso de toda su gloriosa historia, ha mantenido y man­ tiene una línea enteramente justa, una línea que res­ ponde a las enseñanzas de Lenin, que responde a los intereses del pueblo albanés, a los intereses del socialis­ mo y del comunismo. Nuestro Partido seguirá también en el futuro esta línea fundada en los principios sin ninguna vacilación. Lucharemos con todas nuestras fuerzas por el triunfo del marxismo-leninismo, por la aplicación de los principios de la Declaración de Moscú de 1957 y del Comunicado de Bucarest que, como ha

 

informado  la        prensa,  ha  sido   aprobado     por    unanimidad

por  el  Comité  Central  de  nuestro  Partido.                          

Nuestro       Partido       agudizará    y  reforzará su      vigilan­

cia  revolucionaria,         que    debe  estar  siempre      al       nivel

requerido,  al  nivel  que  corresponde  a  la dignidad  de

nuestro  heroico  Partido, dado  que    los     enemigos    del

Partido        y       del     pueblo,       los     elementos   débiles,       los     opor­

 

tunistas       y  cobardes, como siempre,  intentarán,  de  diver­

sas    formas,       atacar  al  Partido  y  a  su  justa  línea,        poner

en      tela    de      juicio y  mancillar  nuestra       amistad       con  la

gran  Unión  Soviética  y  la  República       Popular       China,

difundir      diversas      consignas   y  puntos     de      vista  tendentes

a        provocar     la       confusión   ideológica   en      nuestras      filas.

Todos los     miembros   de      nuestro       glorioso      Partido,      man­

 

teniéndose  vigilantes,  deben  luchar  con   coraje y       fir­

meza  contra  cualquier  tentativa  de  los     enemigos    por

alcanzar      estos infames  objetivos.                                     

Nuestro  Partido  debe    fortalecer    aún    más   la       unidad

de  acero  de  sus  filas,  su  unidad  total     en      torno  a       su

Comité        Central       leninista,     su  unidad   con    nuestro       heroico

 

ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST    123

pueblo.  Nuestra  invencible  unidad  ha  constituido       siem­

pre un factor decisivo para superar con éxito cualquier obstáculo, para marchar hacia nuevos éxitos. Esta unidad es también hoy el factor decisivo para lograr el triunfo de la línea del Partido, para aplastar la acti­ vidad de nuestros enemigos, para aniquilar a los opor­

tunistas,      a        los     elementos   vacilantes   y  cobardes.

El  Comité  Central  del  Partido  tiene  la  firme  con­

vicción        de      que  todas   las     organizaciones     de      base, todos

los  militantes       que    el  Partido  ha  educado  como a  sus

fieles hijos,  como fieles hijos  de      nuestro       pueblo,       fieles

hasta la       muerte        al       marxismo-leninismo,     se      mostrarán

como siempre, también a la hora de juzgar esta impor­ tante cuestión, prudentes, justos, valientes, fieles a los principios, y de que cerrarán aún más filas en torno al

 

Comité  Central  leninista de    nuestro       Partido.     

El Primer Secretario del Comité Central

del  Partido del  Trabajo de      Albania

E n v e r      H o x h a    

Publicado por primera vez en             Se      publica       según

«Documentos Principales del             el       tomo XIX

PTA», t. I I I , 1970, pág. 348,                                      

ed.  albanesa                                             

 

 

 

 

 

 

 

 

LA VERDADERA UNIDAD SE LOGRA Y SE FORTALECE SOLO SOBRE LA BASE DE LOS PRINCIPIOS MARXISTA-LENINISTAS

 

 

Carta dirigida al CC del PCUS y al CC del PC de China1

 

27 de agosto de 1960

 

 

Queridos  camaradas:

 

Como es sabido, en la Reunión de Bucarest de los representantes de los partidos comunistas y obreros, que se celebró en junio de este año, en relación con las divergencias surgidas entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, la delegación del Partido del Trabajo de Albania, en base a las directrices del Comité Central de nuestro Partido,

 

mantuvo una postura diferente a la de la delegación del Partido Comunista de la Unión Soviética y a la

 

 

1 La copia de esta carta fue enviada también a los partidos de los demás países antaño socialistas.

 

LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L        125

 

mayoría de las delegaciones de los partidos que parti­ ciparon en esta reunión.

 

El Partido del Trabajo de Albania siente el más profundo respeto por todos los partidos comunistas y obreros del mundo y expresa su inmenso pesar porque, por primera vez en su historia revolucionaria, se viera obligado a tomar una actitud como la adoptada en la Reunión de Bucarest, contraria a la postura de la mayoría de las delegaciones de los partidos comunistas y obreros. Nuestro Partido, al igual que cualquier otro partido marxista, tiene el derecho de expresar su opinión tal como en conciencia la siente y mantener la actitud que juzgue correcta.

 

En la Reunión de Bucarest, la delegación del Par­ tido Comunista de la Unión Soviética distribuyó a las

delegaciones         de  los  demás  partidos  un      material  escrito,

a  través  del cual  se  declaraba que    el  Partido   Comunista

de  China  había  violado  la     Declaración de      Moscú        de

1957.  En  aquella  reunión...   nos    encontramos         frente a

una    verdadera    conferencia          internacional        organizada

expresamente       para  criticar        al       Partido       Comunista  de

China por    «violación» de      la       Declaración de      Moscú,

 

basándose   en      el       material      presentado  por  la         delegación

del  Partido  Comunista  de  la  Unión  Soviética,  que  a

nuestra  delegación        le       fue     entregado    sólo   diez   horas

antes  de      la  reunión.                                      

Como es      sabido,        el  marxismo-leninismo  nos    enseña

que no sólo cuando se analizan los errores de un partido marxista, que cuenta en sus filas millones de miembros y un largo pasado de actividad revolucionaria con­

 

126   ENVER HOXHA

 

secuente, como es el Partido Comunista de China, sino también cuando se analizan los errores de un comunista debemos ser muy cuidadosos, muy ponderados, analizar profundamente todas las causas de los errores que ha cometido este comunista, tratar de convencerle de los mismos, plantear su problema a la organización de base

 

o       al  organismo  correspondiente  del  Partido,  en    el       que

debe  examinarse  con    la       mayor  objetividad,  en   base  a

los     principios  marxista-leninistas,  tendiendo   a        alcanzar

un     solo  objetivo:  el  mejoramiento  de  este  comunista      y

su      encauzamiento  por  el  correcto  camino.    Si      para

analizar  los  errores       de      un  comunista  y   para  salvarle

de los errores desplegamos tantos esfuerzos, de ello se deducen los grandes esfuerzos que se hubieran debido realizar antes de que «se intercambiaran opiniones sobre los errores de un partido» en una reunión comunista

 

internacional,       como  lo      fue     la       Reunión  de Bucarest.

Pero  desgraciadamente no     se      actuó así.            

El  Comité  Central  del  Partido  del  Trabajo  de  Al­

bania parte  del     principio     marxista-leninista de      que,

para  expresar      su      opinión       sobre los     errores        ideológicos

y       políticos      de      otro   partido        marxista,    antes debe  con­

 

vencerse  con        hechos  de  la        existencia    de      dichos         errores

y  esta         convicción  puede formarse     analizando  en      el

Pleno del  Comité Central  del Partido,  con  serenidad  y

en  base  al  método  marxista-leninista,  todos  los ar­

gumentos  respectivos  en  relación  con  esta  cuestión,  es

decir, tanto  los  argumentos    que    presenta      la  parte      que

critica,        como los     que  presenta        la       parte criticada.    Des­

pués de que haya sido efectuado este análisis marxista-leninista por el Pleno del Comité Central de nuestro

 

LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L        127

Partido,       estaremos   entonces     y  sólo  entonces  en  con­

diciones      de  expresar con    objetividad  nuestra        opinión

sobre  los  errores de      otro   partido.  Opinamos        que    éste

es el método más correcto para examinar los errores ideológicos de un partido hermano. El Comité Central de nuestro Partido empleará este método para llegar a conclusiones definitivas sobre los «errores» que el Par­ tido Comunista de la Unión Soviética le atribuye al Partido Comunista de China y para expresar su opinión al respecto en la próxima Conferencia de los partidos

 

comunistas  y       obreros  que se  celebrará en  noviembre      de

este   año.   Consideramos      que    actuar de      otra  manera,

actuar como se  actuó  en la       Reunión      de      Bucarest,    es

tanto  como  condenar  a  un  partido  hermano  sin  analizar

 

hasta  el       fin     y       con  serenidad      todos los     hechos  para  lle­

gar a la        conclusión  de si  dicho partido        se      ha      equivocado

o  no. En     estos casos el       apresurarse es      dañino.

Por    estas  razones,      la  delegación  de  nuestro  Partido

declaró                 en      la       Reunión               de      Bucarest     que    estas         divergen­

cias han surgido entre el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y el Comité Central del Partido Comunista de China y que, para su solución, hubieran debido hacerse tentativas a través de conver­ saciones entre estos dos partidos y, en caso de que no hubiesen dado resultado, la cuestión hubiera debido

plantearse  a todos  los  demás  partidos  hermanos  para

que    expresaran  su  opinión;  que  la         Reunión  de Bucarest

era     prematura   e  incompatible  con       las  normas leninistas;

que en lo referente a las divergencias surgidas entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido

 

128   ENVER HOXHA

 

Comunista  de  China,  el  Partido  del  Trabajo  de  Albania

 

expresará    su  punto  de         vista  en  la próxima      Conferencia

de  los  partidos  comunistas  y obreros       el       mes  de

noviembre.                                                

Sin  lugar  a  dudas,  las  divergencias  entre  el  Partido

Comunista  de  la  Unión  Soviética   y  el  Partido         Comu­

nista  de      China  tienen        una    gran   importancia de      prin­

cipios, ideológica y política, y la solución de estas diver­ gencias tiene una importancia vital para la unidad del campo del socialismo y del movimiento comunista in­ ternacional. Hoy, todos los partidos marxistas, y entre ellos el Partido del Trabajo de Albania, no sólo están interesados en resolver estas divergencias, sino que es para ellos un deber el prestar su contribución a la solu­ ción de las mismas puesto que se han salido ya del marco de las relaciones entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China y han tomado un carácter internacional.

 

Después de la Reunión de Bucarest, algunos parti­ dos comunistas y obreros de los países del campo so­ cialista, entre ellos también el Partido Comunista de la

 

Unión  Soviética,  han  enviado  al     Comité        Central  de

nuestro       Partido  copias     de  las         cartas que    le       han  dirigido

al       Partido        Comunista  de      China.         En     estas  cartas se      llega

a  la  conclusión  de  que el  Partido   Comunista  de  China

«se  ha  desviado  de  la  teoría  y  práctica  marxista-leninis­

tas»...,         se      hacen  afirmaciones       que    nos    convencen  aún

más  de  que  nuestra  posición  en     la       Reunión      de      Bucarest

ha      sido   enteramente         correcta,     marxista-leninista. En

 

LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L        129

 

nuestra opinión, estas afirmaciones demuestran que la Reunión de Bucarest no se limitó a ser un simple «in­ tercambio» de opiniones «sobre los errores del Partido

Comunista  de      China»,      y       que    el  Partido  Comunista  de

China ha      sido   condenado  de      facto  por    los     partidos      que

le       han    enviado  estas  cartas.                                                   

                   Además,  en  la  mismas  se  subraya que    en      la       Reu­

nión  de      Bucarest     quedó probada      «la     completa     unidad

de      todos los  partidos  comunistas  y  obreros»  en  la  crí­

tica             que    hicieron      de      los     «errores»    del     Partido        Comu­

nista  de  China.  Esta  afirmación  da  a  entender  que  tam­

 

bién   el       Partido       del     Trabajo       de      Albania  se  ha      puesto

del  lado  de  la  mayoría  de     los     partidos      comunistas y

obreros  en  lo  referente  a  los  «errores»  que      se      le  atri­

buyen al       Partido       Comunista  de      China.        Si      se      refieren         a

la  aprobación  del  Comunicado  de  la  Reunión  de      Buca­

rest,  estamos  de  acuerdo  en  que    ha      habido        unidad        de

todos los     partidos,     ya  que        el       Comunicado         ha      sido   a-

probado también por nuestro Partido. Pero, si se trata de la «unidad de todos los partidos» en relación con los desacuerdos surgidos entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, esto no responde a la verdad, por lo menos en lo que con­

 

cierne a        nuestro  Partido,   ya      que  el  Partido     del     Trabajo

de Albania no se ha        unido a la mayoría de los partidos,

y  su  opinión  sobre      estas  divergencias  la     dirá   en      la

próxima      Conferencia de      los     partidos  comunistas       y       o-

breros, el mes de noviembre de este año, como ha de­ clarado muchas veces. Afirmar que en la Reunión de Bucarest ha habido «plena unidad de todos los partidos»

 

130   ENVER HOXHA

 

en  la  crítica  de  los  «errores»  del  Partido  Comunista  de

 

China,  significa   deformar     los  hechos  y  la   verdad.

 

El  Comité  Central  de  nuestro  Partido  está  hoy  aún

 

más   convencido de      lo      que    estaba en      la       Reunión      de

 

Bucarest  de  que  esta  reunión,        lejos  de  haber     eliminado

los     desacuerdos  surgidos    entre  el       Partido  Comunista  de

la       Unión  Soviética  y  el    Partido        Comunista  de  China,

los ha acentuado aún más hasta tomar proporciones preocupantes.

 

Como ya hemos dicho, la solución de las divergen­ cias surgidas entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China tiene im­

 

portancia     vital  para   la  unidad  del  campo  del  socialismo,

y       para   la       unidad        del  movimiento   comunista   inter­

nacional.     Por    eso,   opinamos    que    debemos     hacer todos

los     esfuerzos    por  solucionar     estas  divergencias  en    base

a        los  principios  marxista-leninistas.  Es  un  hecho  que

los     enemigos    del     marxismo-leninismo,     el       imperialismo

y el revisionismo, ya han comenzado a aprovechar la existencia de estos desacuerdos para atacar al marxismo-

leninismo,   desacreditar y  escindir  al  campo  del  socialis­

mo    y        al       movimiento comunista   internacional.      

         El      Comité       Central       de      nuestro  Partido    considera    que

en      el       presente      no               hay  nada  más  importante  para        la

vida   de      todos los     partidos      comunistas  y       obreros       del

mundo,  para  la  salvaguardia  y  la  consolidación  de   la

unidad  del  campo         socialista  y  del  movimiento  comunista

internacional,       que    la       solución      de      estas  divergencias en

base  a         los  principios  del  marxismo-leninismo. ...

         Nuestro       Partido                 se      mantendrá   siempre   vigilante

 

LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L

 

131

 

 

contra los planes y los actos belicistas del imperialismo y contra el revisionismo contemporáneo, quien, como

 

se define en la Declaración de Moscú, es el peligro prin­ cipal para el movimiento comunista internacional.

 

Saludos fraternales

 

Por el Comité Central del Partido

 

del     Trabajo  del Albania

 

 

E n v e r

 

 

H o x h a

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

con    alguna         supresión,   según el

 

original       depositado  en      los

 

Archivos     Centrales    del

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CC DEL PCUS ACERCA DE

 

LA PROPUESTA HECHA POR ESTE PARA ORGANIZAR UN ENCUENTRO ENTRE REPRESENTANTES DEL PCUS Y DEL PTA ANTES DE LA CONFERENCIA DE NOVIEMBRE DE 1960 DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS EN MOSCU

 

M o s c ú

 

29 de agosto de 1960

 

 

Hemos recibido estos días su carta del 13 de agosto del presente año, referente a la Reunión de los re­ presentantes de los partidos comunistas y obreros en Bucarest y en la que proponen organizar un encuentro entre los representantes de nuestros partidos antes de la Conferencia que los partidos comunistas y obreros celebrarán en noviembre, a fin de que «el Partido del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de la Unión

 

Soviética     acudan        a  la   futura  conferencia de      noviembre

con    una  completa       unidad  de   pensamiento»       y       «de    apagar

a        tiempo        la       chispa         del     malentendido       surgido,      para

evitar  que  prenda...»                                          

         Como es      sabido,        el  marxismo-leninismo  nos    enseña

 

CARTA AL PCUS SOBRE UN ENCUENTRO QUE PROPONE     133

 

que las incomprensiones, las contradicciones y las divergencias entre dos partidos marxistas, deben ser solucionadas a través de conversaciones entre los dos partidos interesados, basándose en los principios del marxismo-leninismo. Asimismo nos enseña que cons­

tituye  una  violación  de  las  normas  elementales del

marxismo-leninismo      que    regulan       las   relaciones      entre

los     partidos      comunistas y  obreros   el       que  el         objetivo  de

las     conversaciones     que  desarrollan  dos  partidos  sea  el

de      criticar        la       línea  general  de  otro   partido        marxista.

         Es  sabido  que  en  la  Reunión  de  Bucarest  de  los

partidos  comunistas       y       obreros,                no     fueron         analizadas

las     relaciones   entre  él       Partido        del     Trabajo       de  Albania

y el Partido Comunista de la Unión Soviética. Con­ tradiciendo lo que con anterioridad había sido decidi­ do por todos los partidos de los países del campo so­ cialista en cuanto al orden del día, en dicha reunión fue discutido de manera inesperada y precipitada un

 

problema    tan    grande        y       vital   como el  de las  divergen­

cias   de      principio,  ideológicas    y  políticas,  que  han  sur­

gido   entre  el  Partido  Comunista  de  la  Unión  Soviética

y  el   Partido        Comunista  de      China.                 

         En     la       Reunión      de      Bucarest,    nuestra       actitud  fue

clara; no fue adoptada como resultado de ningún «malentendido», tal como se alude en su carta, sino con plena conciencia, y de ella aceptamos toda la res­ ponsabilidad frente a nuestro pueblo y al movimiento comunista internacional.

 

Nuestra actitud en la Reunión de Bucarest fue la aplicación consecuente de la línea ideológica y política general de nuestro Partido, la cual, como ustedes tam­

 

134   ENVER HOXHA

 

bién han reconocido, siempre ha sido una línea de prin­

 

cipios,         marxista-leninista  y  en  completa  consonancia

con    la       Declaración de      Moscú.

         La      contradicción       que  en  Bucarest  surgió  entre

nuestra        actitud  y  la  suya  no  es  resultado  del  análisis

de      las     relaciones  entre  el  Partido  Comunista  de  la

Unión Soviética     y       el       Partido  del  Trabajo  de  Albania,

sino   resultado     del     «intercambio  de  puntos  de  vista»

sobre  los  errores  que  el  Partido  Comunista  de  la  Unión

 

Soviética  atribuye al  Partido  Comunista    de  China.

 

Por    consiguiente,        si       tuviese        lugar un     encuentro

 

entre  los     representantes      del     Partido        del     Trabajo       de

 

Albania  y  del  Partido  Comunista  de  la  Unión  Soviética,

 

tal  y  como  se  propone  en  la  mencionada  carta,  en  la

 

entrevista    se      discutirían  los     errores  que  el      Comité       Cen­

tral  del  Partido  Comunista  de  la  Unión  Soviética     le

atribuye  al  Partido  Comunista  de  China,  y       esto   se      haría

por    los     representantes      de      nuestros      dos    partidos,               sin

estar  presente  el  tercer  partido  interesado,  es   decir  el

Partido  Comunista  de  China.  Es  evidente  que  tal               ac­

titud  no      sería correcta,       no     ayudaría a   la causa,     sino   que

la  perjudicaría.                                                            

         Como cualquier    otro   partido        marxista,    también

nuestro       Partido  considera un  deber     contribuir   a        la

solución de estas divergencias. El indiferentismo y la neutralidad frente a problemas tan grandes son incom­ patibles con el marxismo-leninismo. Por eso, como lo hemos declarado reiteradamente, nuestro Partido ex­ presará su punto de vista en la futura conferencia de los partidos comunistas y obreros, en relación con los desacuerdos que han surgido entre el Partido Comu­

 

CARTA AL PCUS SOBRE UN ENCUENTRO QUE PROPONE     135

 

nista  de      China y       el       Partido        Comunista  de      la       Unión

 

Soviética.                                        

Les    aseguramos que    el       Partido        del     Trabajo  de

Albania       permanecerá         siempre       fiel  al  marxismo-leninis-

mo ... y        a los intereses       de      su      pueblo        y  de  su  Patria.

Estamos convencidos de que no somos nosotros los que provocamos la «chispa del malentendido» en la Reu­ nión de Bucarest y les aseguramos que tampoco sere­ mos los que la «enciendan».

 

Tenemos fe en que el Partido Comunista de la Unión Soviética y todos los demás partidos hermanos comprenderán correctamente nuestra actitud marxista-leninista. ...

 

 

Saludos fraternales

 

Por el Comité Central del Partido del

 

Trabajo de Abania

 

E n v e r  H o x h a

 

 

 

Publicado  por  primera  vez  en «Documentos   Principales   del PTA»  t.  III,  1970,  pág.  353, ed.  albanesa

 

 

 

Se publica según el tomo XIX

 

 

 

 

 

 

 

 

 

IREMOS A MOSCU NO CON DIEZ BANDERAS, SINO CON UNA SOLA, CON LA BANDERA DEL MARXISMO-LENINISMO

 

 

Discurso en el X V I I I  Pleno del CC del PTA concerniente a los graves errores de línea cometidos por Liri Belishova

 

                                                                  6 de septiembre de 1960

Antes de      hablar de      Liri    Belishova,   informaré    al

Pleno de      ciertas         decisiones   tomadas por el      Buró Político.

Estas  últimas  semanas  hemos  mantenido  correspon­

dencia  con  el       Comité       Central       del  Partido Comunista  de

la  Unión     Soviética.                                        

Hemos  sido  puestos  al  corriente  por  los  comités

centrales  de  los  partidos  comunistas  de  la        Unión  Sovié­

tica,   de  Bulgaria,         de      Rumania     y  de  Checoslovaquia    de

una carta que cada uno de ellos ha enviado al Partido Comunista de China. Estas cartas en esencia acusan duramente al Partido Comunista de China de desvia­ ción del marxismo-leninismo, de dogmatismo, de sec­ tarismo y de Chovinismo de gran Estado y otras acusa­ ciones de este género. Al mismo tiempo en estas cartas

 

         IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  137

se      defiende  a  N.  S.  Jruschov  contra   las     tesis  contenidas

en      un      documento  distribuido  por    la       delegación  del

PCCH  a     los  representantes de      los     partidos  comunistas

y       obreros  del  campo  socialista  al  final  de  la  Reunión

de      Bucarest.                                                            

         El      documento  de  los         camaradas   chinos         sostiene,

entre otras cosas, que la Reunión de Bucarest se ha celebrado de forma irregular, que las intervenciones y los actos de N. S. Jruschov en el curso de la Reunión eran contrarios a la práctica del marxismo-leninismo y que las cuestiones planteadas tenían una gran im­ portancia para el ininterrumpido desarrollo del movi­ miento comunista internacional.

 

Más tarde recibimos una carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética en la que,

después       de      afirmar       que  los  lazos  entre  nuestros           dos

partidos      han    sido   extraordinariamente   estrechos,        se

dice  que     en      la  Reunión  de  Bucarest  ha  surgido una

«chispa       de      malentendido»,  que  no  debe  estallar        en

llamas.  Así  pues  se      nos  proponía  celebrar  un  encuen­

tro del nivel que quisiéramos y en el momento que lo deseáramos, para discutir juntos estos malentendidos, a fin de que en la próxima conferencia del mes de noviembre en Moscú, «el Partido del Trabajo de Al­ bania y el Partido Comunista de la Unión Soviética se presenten con una completa unidad de pensamiento».

 

Hemos enviado al Comité Central del Partido Co­ munista de la Unión Soviética tres cartas1. ...

 

 

1  Estas  cartas  se  publican  en  este  tomo  en  las  páginas  109,

 

124  y  132  respectivamente.

 

 

138

 

ENVER HOXHA

 

 

Para  que  el  Pleno  esté  mejor  preparado  en  cuanto

 

 

a        las     cuestiones   que    discutiremos,        recomiendo que    sea

 

puesta  a  disposición  de  todos  los   miembros  y suplentes

del  Comité  Central  la  colección     de      artículos     chinos

titulada       «Viva  el     leninismo»,  el      documento  distribuido

por  los       soviéticos   en  la  Reunión     de      Bucarest,    la  De­

claración de Moscú de 1957, las copias de las cartas que hemos enviado últimamente al CC del PCUS, a las que me referí más arriba, así como los documentos señala­ dos, que aún no han sido leídos. Que todos estos ma­ teriales sean estudiados atentamente de manera que, cuando discutamos en el Pleno, los camaradas estén preparados. Si recibimos otros materiales del Partido

 

Comunista  de  China  sobre  sus  puntos  de  vista,  tam­

bién   serán puestos       a        disposición de      ustedes       para  su

estudio,                                                     

         Abordemos  ahora  concretamente  la  cuestión  de  Liri

Belishova.                                                 

         Ustedes       saben que    en  el  Pleno de      julio  Liri,  entre

otras  cosas, ha  sido  criticada  por  los  grandes  y  serios

errores que  cometió      en      el curso de   su estancia  en China

y  en  la  Unión  Soviética.  Pero  en esa  reunión del  Pleno

 

estos  errores        fueron         tratados       someramente        en  el  curso

de  las         discusiones. Sin    embargo     Liri,  después       de      que

se  plantearon  estas  cuestiones  sobre  las  cuales inter­

vinieron  algunos  camaradas,  no  se  autocriticó  ante   el

Pleno,         aunque       sabía que    el       Buró Político       había llegado

a la conclusión de que la autocrítica que hiciera ante el Buró no había sido completa, tenía muchas lagunas. Precisamente por estas razones dije en el Pleno que su problema, después de ser reexaminado por el Buró

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L

 

139

 

 

Político,  debería  someterse  de  nuevo  al  Pleno.  En  rea­

 

lidad  la  cuestión de      Liri  ya  la   examinamos1.

 

Le      dimos la       posibilidad  de      reflexionar  profunda­

 

 

mente,         de      meditar       sobre los     graves         errores        que    había

 

cometido     en      situaciones  tan    complicadas y       difíciles  y

de      sacar justas conclusiones,       de      descubrir    las     causas

que    la       habían        impulsado   a        incurrir       en      ellos.          

         En  la  reunión  del  Buró Político,      Liri    manifestó

ciertos         síntomas     de  nerviosismo    respecto      a        las     pregun­

tas  que  los  camaradas  le  hicieron,  contribuyendo  a  des­

 

cubrir y  a  aclarar más  sus      titubeos       en  lo que    respecta

a        la       línea  política       e        ideológica  de  nuestro  Partido.  Más

tarde yo      mismo        la       llamé, privadamente,       para  ayudarla

a        reflexionar  sobre estas  cuestiones,  incluso        le       recordé

los  métodos         no  marxistas        que  han  utilizado los     dirigen­

tes soviéticos para escindir las direcciones de algunos partidos comunistas y obreros, y le di el consejo de meditar sobre estos problemas.

 

Quiero decir con esto que el Buró Político del Co­ mité Central, guiándose siempre por el principio de aclarar los conceptos a los camaradas y apartarles del

camino        equivocado  y  de  los     errores,  ha  dado  muestra

de  paciencia  y  de  serenidad  para  ayudar        a  Liri.  Sus

errores        no  son  pequeños ni  ligeros,   son  errores profun­

dos, que, en el caso de que no los comprenda, existe el

 

         peligro  de  que  se  hagan  más graves         y       funestos      tanto

         para   el       Partido,  como      para  la        posición  de  ella  en  él.

                                                                                    

1       El      3       de  septiembre      el  Buró      Político       distribuyó  a todos

los  miembros  del  Pleno  un  material,       en  el  que  se  trataba  de  los

         errores        de  Liri  Belishova  y  de  la      actitud  que había  mantenido

         en  el  Buró Político.                                           

 

 

140

 

ENVER HOXHA

 

 

Por otra parte, el Partido, criticando al que se equivoca, le ayuda a armarse, a esforzarse en descubrir

 

las  razones  de  sus  errores,  a  fin  de  que  no  vuelva  a

 

repetirlos.  Este     ha      sido   el  camino  que  el  Comité       Cen­

tral,  el        Buró Político  y   yo     hemos  seguido     para  ayudar

a        corregirse    a        los     que    se  equivocan.                                  

         El      Buró Político  es  del  parecer  de  que  los  errores

de      Liri    Belishova   son    muy  importantes y       serios,         sus

errores        demuestran que    ella    efectivamente       se  opone    a

la       línea  de  nuestro  Partido,      que  no  está de  acuerdo ni

en unidad de pensamiento y acción con el Comité Cen­ tral de nuestro Partido, con todo nuestro Partido sobre

 

ciertas         cuestiones   ideológicas y        políticas.     No     comprende

la       importancia vital  que  representa  para  nuestro  Par­

tido   como  para           todo  partido        marxista,  la unidad  ideo­

lógica y        política       en      el  Partido  y  con  mayor  razón  la

unidad  del  propio  Comité  Central  y        del     Buró  Político.

Esta  cuestión      reviste        una    importancia particularmente

vital  en      la  situación que    se      ha      creado        actualmente,

cuando los enemigos imperialistas y los revisionistas contemporáneos se esfuerzan por escindir a cualquier precio la dirección de nuestro Partido, aunque sea pro­ vocando pequeñas fisuras para debitarlo y después gol­

 

pearlo.  Por  eso  los  que intentan  quebrantar  esta unidad

de      acero, que el Partido       ha forjado con su lucha y con

la       sangre         derramada,  atravesando  tempestades,        deben

ser condenados severamente, como lo merecen, como lo exigen los altos intereses del Partido y del pueblo.

 

¿Cuáles  son         los  errores  de  Liri        Belishova?

 

Como ustedes saben Liri fue a China. Este viaje tenía un carácter oficial y la delegación de la que for-

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  141

 

maba parte  no     estaba constituida  por    personas     co­

 

rrientes,  sino  por  cuadros  del  Partido.  Así  pues  nuestra

 

delegación   no  estaba   compuesta  por     hombres     apolíticos,

sino   por  personalidades  conocidas  de  nuestro  Partido  y

de      nuestro       Estado.                         

         Antes  de  partir  hacia  China,  estaba  al  corriente  de

los     desacuerdos  que  existían  entre       el  Partido  Comu­

nista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, tal vez no en toda la amplitud que cobraron más tarde, pero sabía bastantes cosas. El que se le hubiera recomendado que, en la medida de lo posible, no ex­ presara su opinión sobre estas cuestiones aún pendien­ tes, significa que estaba al corriente del objeto de los desacuerdos surgidos entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China. Pero Liri Belishova fue a China y no actuó como se le había recomendado.

 

Durante su permanencia en China, Liri Belishova ha manifestado un miedo extraño y ha evitado toda conversación con los camaradas chinos cuando se tra­ taba de expresar la opinión de nuestro Partido sobre el

 

revisionismo         contemporáneo,    sobre nuestra       amistad

con  el  PC  de  China  y  el  Gobierno  de  la  RP  China y

sobre la  justa       concepción de  nuestros lazos con    la

Unión Soviética.    Incluso  les  solicitó,       de      diversas      formas,

que en lo posible no se discutiera de cuestiones parti­ darias, so pretexto de «no estar autorizada para ello»1, etc.

 

 

 

 

1 Se trata de una falsa justificación de Liri Belishova. No sólo había recibido las debidas instrucciones del Buró Político

 

142   ENVER HOXHA

 

El por qué actuaba así, lo veremos más adelante, pero el hecho es que los camaradas chinos deseaban conversar con nosotros de cuestiones partidarias. No podemos impedirles que traten de estas cuestiones. Nosotros tenemos nuestra posición y esta posición puede ser expresada en todo momento. No es tan simple pedir que no se discuta de cuestiones partidarias. Pese a que Liri trataba a toda costa de evitar las cues­ tiones partidarias en las conversaciones con los cama-radas chinos, ellos consideraron razonable hablarnos de una cuestión tan importante y delicada. Y lo considera­ ron así seguramente porque tenían una gran confianza

 

 

 

 

del CC del PTA en cuanto a la actitud que debia observar en la RP China sino que inclusive, por medio de un radiograma es­ pecial del 4 de junio de 1960, el camarada Enver Hoxha le lla­ maba la atención al respecto y le recomendaba: «Leemos en los periódicos tus discursos de saludo y nos sorprenden. Son extraordinariamente secos y contienen errores.

 

Ante todo debe hablarse más extensamente y con extraor­ dinario calor de China, desenmascarar duramente a los impe­ rialistas y los revisionistas jugoslavos ... Es enteramente inad­ misible limitarse a hablar de un cierto revisionismo contempo­

ráneo.  En  todas  partes  deben ponerse  clara       y  ampliamente  de

manifiesto  los  éxitos  de  nuestro     país  y         la  justa  política  del  Par­

tido  en  todos  los  terrenos.  Que      los  discursos        tengan        altura  polí­

tica  e  ideológica  y  no  frases          triviales.     ...  Rompan los  saludos

y discursos tópicos  que  han  preparado  y  redacten  otros  nuevos». Mientras  que  en  otro  radiograma,  del  6  de  junio,  se  le  de­ cía:  «Las  conversaciones  con  los  camaradas  chinos  en  relación con  las  cuestiones  ideológicas  en  discusión  realízalas  sólo  tú». (Extraído  de  las  copias  de  los  originales  de  los  radiogramas  de­

 

positados  en  los  ACP).

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L

 

143

 

 

y  un  profundo  respeto  por  nuestro  Partido.  Al  parecer,

 

Liri    Belishova  no       apreció       esta  cuestión        así.

 

En     lugar  de      mantener    la       posición      que    era     preciso

 

 

mantener en el curso de estas conversaciones con los camaradas chinos, se opuso a sus puntos de vista sobre ciertas cuestiones y les dio a entender que nosotros nos inclinábamos hacia los dirigentes soviéticos, sin haber recibido instrucciones para actuar en este sentido. No solamente nuestro Partido no se había pronunciado a favor de tal actitud, sino que todos los camaradas del Buró Político estaban lejos de aprobar una serie de posiciones de los dirigentes soviéticos sobre problemas políticos e ideológicos, que aparecían tanto en su acti­ vidad práctica como en su prensa. Por eso nuestro Par­ tido jamás se ha pronunciado contra China. Con su actitud Liri Belishova les dio a entender a los cama-radas chinos que nuestro Partido no estaba de acuerdo con sus puntos de vista1.

 

 

Otro error de Liri Belishova fue el tomar contacto con el consejero de la embajada soviética en Pekín e

 

         informarle  de  lo  que  le habían  dicho  los camaradas

         chinos.        Este   hecho demuestra   claramente  su      objetivo.

                                              

         1  El  6  de  junio  de      1960, el  camarada  Enver  Hoxha,  en  un

radiograma «muy urgente»  que       enviaba  a  Liri  Belishova  lla­

         mándole  la  atención,    le       orientaba:    «Debes  encontrar la  ocasión

de decirles a los camaradas chinos que sus artículos sobre el leninismo, el CC del PTA los ha considerado excelentes. No hay

razón  para  que  no  te   pronuncies  sobre  ellos.  Continúa  exponien­

do  en  todas  partes  y    en      todas sus    aspectos  la  línea  de  nuestro

Partido»  (Extraído  de   la       copia del     original  depositado  en  los

ACP).                                    

 

144                      ENVER HOXHA

Los    dirigentes  soviéticos,  desde  Jruschov  hasta  Polians-

ki,     adivinaron  los     pensamientos  de  Liri,   compren­

dieron que eran     sus    opiniones personales, que        se oponía

a los puntos de vista chinos a favor de las posiciones soviéticas sobre estas cuestiones.

 

Liri Belishova fue considerada por ellos como la «heroína» del momento. Los dirigentes soviéticos se aprovecharon de su actuación para crear una situación difícil a nuestro Partido, en nuestra dirección y entre

nuestros               cuadros.      Después  de la  Reunión de      Bucarest,

se      pusieron      en      contacto      con    todos nuestros      camaradas

que    se                encontraban en      la  Unión  Soviética,  para  ex­

ponerles      sus    puntos        de      vista  y       para  intentar        sonsacar­

les,    de      una    manera       u  otra,  si    estaban       de      acuerdo       con

el  Comité  Central  de  PTA.  Según uno    de      estos  puntos

de      vista, Liri  Belishova     había  adoptado  en  China  una

actitud        de  «heroína»,      «había        respondido  como se      debía

a  los  camaradas  chinos         y  no  les  había  permitido  pu­

blicar un      comunicado sobre          las     conversaciones     que

habían        sostenido    con    ella». Así    se      han    expresado   los

 

dirigentes    soviéticos.                                       

Liri    Belishova,   además       de      estar  predispuesta  a

adoptar       tal     actitud,       había  cometido  otro     error  de      carác­

ter  organizativo,  infringiendo la       disciplina  del       Partido.

No se tomó la molestia, en absoluto, de consultar al Buró Político al respecto. No comprendió que ésta era una acción nefasta que no hacía más que atizar el fuego en esta situación de desacuerdos existentes entre esos dos partidos. Sabía que existían desacuerdos entre el Parti­ do Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comu­ nista de China, y no entre el Partido Comunista de

 

                   IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  145

China  y  el  comunismo  internacional  tal  como  se      planteó

esta   cuestión  en  la  Reunión  de  Bucarest.                

         Hemos  tenido  relaciones  sinceras  con  el  Partido

Comunista  de      la  Unión  Soviética  en  todos  los  terrenos.

Pero  dado  el       curso que    tomaron  los acontecimientos

y       cuando        se      trata  de      una    acusación  hecha  contra  un

tercer partido,       no     debíamos    echar  leña   al  fuego.     Antes

de      que  partiera para  China,  conversé   con    Liri    acerca

de lo que me había dicho Mikoyan sobre el Partido Comunista de China. Le recomendé asimismo que no hablara con nadie de esta cuestión, dado que aún no

 

habíamos  informado  de  estas  divergencias  al    CC    de

nuestro  Partido.  Liri  debía  haber    comprendido        que    no

nos    correspondía  a     nosotros      poner al       Partido  Comunista

de      China  al     corriente  de lo      que    Mikoyan  había    dicho

de      él,  cuando  ni      siquiera      habíamos    informado   a        nues­

tro Partido. Liri había recibido una recomendación al respecto, pero incluso si no la hubiera recibido, en su calidad de miembro del Buró Político, debía haber pen­ sado que las cuestiones que le habían expuesto los ca­ maradas chinos no debían convertirse en objeto de con­ versaciones con un tercer partido sin tener la aproba­ ción de nuestro Comité Central.

 

¿Por qué no solicitó Liri la opinión de la direc­ ción del Partido? Porque no ha tenido nunca una justa concepción de la dirección, del Buró Político. Adolecía de presunción y sobrestimaba sus capacidades y su inteligencia, de no ser así, como todo miembro del Co­ mité Central, cuantas veces hubiera chocado con dificul­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

tades en un problema importante, habría consultado a la dirección del Partido y no habría actuado sin recibir

 

146   ENVER HOXHA

 

sus consejos. Liri no hizo esto porque le satisfacía la posición que adoptó.

En el Buró Político intentó por todos los medios justificar los errores que había cometido en Pekín. Recurrió a argumentos tales como que estaba sola y que no había nadie con quien pudiera consultar. Pero el hecho es que continuó cometiendo errores en Moscú, e incluso en la reunión del Buró Político después de su regreso. Ella no quiere comprender sus errores y no los reconoce.

 

Cuando Liri estaba en Pekin, le envié un radio­ grama. ¿Cuál fue su contenido? Cuando se nos propuso celebrar la Reunión de Bucarest en junio, habíamos recibido un radiograma de nuestra embajada en Pekín, en el que se nos informaba brevemente de lo que había ocurrido en la reunión del Consejo de la Federación Sindical Mundial, de las importantes divergencias de principio entre las delegaciones de la Unión Soviética y China. Sabíamos que Liri tendría encuentros con los camaradas chinos, por ello le enviamos un radiograma

 

concerniente         a        la       reunión  de  los  partidos  comunistas

y       obreros       que    se      pensaba  celebrar  en  junio.  Le  de­

cíamos        que    los     camaradas  chinos  habían  propuesto

aplazar        la       reunión       de  junio,  y  que  si  el  Partido  Comu­

nista  de      la                Unión Soviética  y los     otros  partidos  estaban

de      acuerdo       con    su  propuesta,       tampoco  nosotros  te­

níamos nada en contra. En caso de que la reunión se celebrara en junio, decíamos en el radiograma, hacía falta señalar a los camaradas chinos que, a nuestro parecer, y si nos permitían expresar nuestra modesta

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L

 

147

 

 

opinión,      la       participación        del     gran  Partido       Comunista

 

de  China  en        esta  reunión  era  indispensable.

 

Durante      ese     período       recibimos    otra   carta  del     Par­

 

 

tido Comunista de la Unión Soviética en la que se nos comunicaba el aplazamiento de la reunión proyectada para junio. Entonces enviamos un nuevo radiograma a Liri, en el que le decíamos que no era necesario que comunicara a los camaradas chinos el texto del primer radiograma, puesto que ya no temíamos que los cama-radas chinos no asistieran a la reunión que habían pro­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

puesto retrasar. Liri leyó e interpretó el radiograma a su gusto y según el plan que rumiaba en su cabeza. Le recomendamos asimismo que encontrara la

 

ocasión       para  hacer saber a        los     camaradas  chinos         que

 

habíamos  leído  los  artículos  publicados  por      ellos  con

ocasión       del  90  Aniversario  del  nacimiento  de      Lenin  y

que    nos    habían        gustado.                                                                       

         Liri    no  cumplió  esta  recomendación  que        le       hacía

el  Buró      Político,      puesto        que  tenía    sus    propios       puntos

de  vista.  Pero  independientemente  del     hecho de      que

estos artículos      no     eran   de      su      agrado,       debía transmitir

a los camaradas chinos el punto de vista del Buró Polí­

tico  del  Comité  Central  de  nuestro  Partido.     Y       a        su

regreso        habría  podido  dar parte al       Buró Político       de      su

punto de vista personal. Esto demuestra que Liri Beli­ shova fue a China con ideas preconcebidas, diferentes de las de los camaradas del Buró Político, los cuales aquellos días discutían frecuentemente sobre las posi­ ciones políticas e ideológicas del PCUS y del PCCH.

 

Cuando Liri llegó a Moscú estaba mejor armada. Ustedes saben que le enviamos a Liri dos cartas sen­

 

148                                ENVER HOXHA         

cillas, pero  muy  claras,  armas       completamente     suficien­

tes  para  prevenirla        de  cualquier  error1.      Teniendo  en

cuenta         su      actitud        en      China  y      sobre  todo  sus    defectos

de carácter, como la presunción y la ambición, añadién­ dole a ello las lisonjas de que fue objeto por parte de la

dirección  soviética        al  calificarla  de   «heroína»,  temíamos

por    su actitud y tomamos esta medida a fin de    que ella

no     incurriera  de        nuevo  en  errores. Es  decir,     hicimos

estas dos cartas para salvar a Liri. Pero no cumplió las recomendaciones enviadas.

 

En     la       primera       carta, que  recibió a  su  llegada  a

Ulan-Bator, el  Buró  Político  le       señalaba      que    había

cometido     un     grave error  en      China y       que    debía mos­

trarse más cuidadosa para no dejar que los humos se le subieran a la cabeza a causa de las lisonjas y los epitetos rimbombantes que podían atribuirle los dirigentes so­

 

viéticos.  En  la  segunda  carta,  que  recibió  al    llegar  a

Moscú,       se      le       informaba   del     desarrollo  de       la       Reunión

de      Bucarest,    de      la  actitud   que    mantuvo     allí     nuestro

Partido,       y       se      le       recalcaba    que    esta   actitud  no  había

sido  del  agrado  de  los dirigentes    soviéticos,   por    eso

debía  poner  mucho  cuidado  en       la       defensa       de      la       línea

del     Partido,       puntualizar que    estaba plenamente de

acuerdo con la actitud del Comité Central del Partido, manifestada en Bucarest por el camarada Hysni. Esta

 

 

1 Se refiere a las cartas del 23 y 28 de junio (Ver las pá­ ginas 21 y 23 de este tomo). A su regreso a Albania, el Buró Político y la organización de base de la que formaba parte le pidieron que entregara las cartas. Ella declaró que las había destruido. En realidad se las había entregado a los dirigentes soviéticos en el curso de las entrevistas que mantuvo con ellos.

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  149

 

actitud  sería  la  justa  y  cerraría  el  paso  a  las  tentativas

 

de  quienquiera  que  fuese  por  escindir  a  nuestra  direc­

 

ción.

 

Liri Belishova estaba pues bien preparada para no cometer errores, si hubiera estado de acuerdo con la línea del Comité Central. Pero en realidad no fue así.

 

Conocemos la táctica seguida por los dirigentes so­ viéticos. Invitaron a Liri a almorzar. Allí ella no ob­ servó la actitud que el Buró Político le había recomen­ dado. Liri usó la táctica de las bromas, «bromeemos, pensó ella, para salir de esta situación», pero de hecho las bromas no le sirvieron de nada. Así se creó una situación favorable a los dirigentes soviéticos, des­ favorable para el Comité Central de nuestro Partido,

contraria     a        la       posición  de éste  y,        en      definitiva,   com­

patible        con    los  puntos  de  vista  de  Liri  Belishova.   

         En     el       curso del  almuerzo,  los  dirigentes  soviéticos

se  pusieron, por    una  parte,   a        elogiar        a        Liri  y  a  hacer

brindis        por    ella             y,  por  la  otra,  a  atacar  a  nuestro  Par­

tido,            pero  Liri    esquivó       las     cuestiones   delicadas,   los

golpes         y  los  dardos  venenosos,  que  lanzaba  en  par­

ticular         Coslov.  Este  expresó  su  descontento  por la       ac­

titud  del     camarada    Hysni [Kapo]  en  Bucarest,  sin  que

ella    le       lanzara       a        la       cara   la       debida        respuesta. Ella         simula

no tener una idea clara de esta cuestión, pero pretende haberle dicho a Coslov que «Enver Hoxha no tiene ni una sombra en su vida, contrariamente a Gomulka», de quien dijeron que se ha comportado «pravilno», «yasno»*. Ella debía haber intervenido inmediatamente

 

 

 

* En  ruso  en  el  original    correctamente,  claramente.

 

150                                ENVER HOXHA                   

y       decir  que    nuestro       Partido  ha  adoptado     en      Bucarest

una  actitud justa  y       clara,  con  la        que  se        solidarizaba.

         Luego  Coslov      dijo:  «Nosotros    queremos    ser     amigos,

pero sin zigzags.» Pero, ¿quién practica una amistad con

 

zigzags?      Tampoco    a        esto   Liri    respondió   como debía.

En  la  carta  le  decíamos  a     Liri  que  a  Jruschov  no  le

había  gustado  la  actitud  de   nuestro  Partido  en  la  Reu­

nión  de  Bucarest,  por  ello     debía comprender  que   si  se

hacía alusión a los zigzags        se      atacaba       a nuestro Partido,

y  debía       responder   que    nuestro       Partido       no     zigzaguea.

Liri Belishova ha adoptado pues tal actitud cons­ cientemente.

 

En el curso del almuerzo se lanzaron también otras indirectas como: «Ustedes los albaneses, ¿con quiénes están, con los 200 millones o con los 600?» Pero tam­

 

poco a esta frase le         dio Liri la debida respuesta. Duran­

te  la  entrevista    que    tuve  con  Ivanov  le  dije  que  esta

frase  de      Coslov  era antimarxista.        Y       ¿qué  quiere decir

éste   «con  los     200   o  con  los  600  millones?»  Nuestro

Partido  sigue  el   camino  marxista, por    lo  tanto  está        con

todos  los  países  de  nuestro  campo  socialista.  Pero  en  el

 

Pleno,  Liri  nos  dijo  que        no  había  oído  o  comprendido

bien  esta    cuestión.     Pero  es      imposible    que    esta  frase   se

le  haya       escapado,    puesto        que  Coslov la       pronunció   en

el curso del almuerzo y muy cerca de ella. No podemos

 

 

admitir tal excusa. Ellos bien podrían haberse expre­ sado de una manera confusa, de forma indirecta, pero al final del almuerzo debía haberse levantado ella y

 

declarar: «¡Camaradas, nuestra línea no tiene zigzags, estamos por la unidad de todos los países de nuestro campo, por eso brindemos por el triunfo del marxismo-

 

         IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  151

leninismo!»  Pero de      hecho  no  actuó   así,    y       el       almuerzo

y todas las alusiones venenosas de los soviéticos   pasaron

por    bromas.                                                                       

         Y  ¿por  qué  todas  estas  bromas?  Porque  Liri  Beli­

shova  no  estaba  de  acuerdo  con  la línea  de      nuestro

Partido   sobre   estas   cuestiones,   tenía     una    opinión

diferente  y  la  estimaba  justa y,  a  fin       de      cuentas,      según

ella,   los puntos   de      vista de la dirección de   nuestro       Par­

tido   no  eran  correctos,  y  nosotros,         en      esta  situación,

nos    equivocábamos.                                                           

         Por  eso,  también  a  su  regreso,  Liri  ha  manifestado

ciertas  actitudes   y       realizado     algunos       actos que    confir­

man lo que acabamos de decir. Sobre todo empezó a decirles a los camaradas: «Dejemos al margen de estas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cuestiones al camarada Enver, no le saquemos a relucir en esta situación, no vayamos a comprometerle». En

otros  términos  esto  significa  que  «no  se  sabe  como  ter­

 

minará        el  conflicto entre  el       Partido        Comunista  de

China  y      el       Partido       Comunista  de      la       Unión  Soviética.

Por  eso       hay    que  dejar  al         margen       al       camarada  Enver,

no mezclarlo en estos asuntos y cuando esta cuestión finalice, se verá quién tiene razón si ustedes o yo, en­ tonces que el camarada Enver salga a escena, y les

arreglamos  las  cuentas  a  los que  se  han  equivocado  y

todo  queda en      orden»,       a  su  modo  de ver.

         Es      decir, incluso        después       de  su  regreso  a  Tirana,

no     obstante      los     consejos     que  se  le  dieron  en  la  reunión

del     Buró  Político,      Liri    Belishova  se  mantuvo  en  las

mismas       posiciones  y       continuó  tramando  intrigas  para

escindir       la       dirección              del     Partido.

         En     lo      referente     a        esta   actitud  debe  recordarse

 

152   ENVER HOXHA

 

igualmente la otra afirmación de Liri según la cual «deberíamos preparar una serie de variantes para la Conferencia de Moscú», y después de ver de qué lado sopla el «viento» utilizar aquella que nos parezca más ventajosa. Este es un punto de vista muy erróneo, opor­ tunista y absolutamente inaceptable para nuestro Par­ tido del Trabajo. Debemos ir a la Conferencia de Mos­ cú, no con una «serie de variantes», sino con una ac­ titud bien definida, no con diez banderas, sino con una sola, con la bandera del marxismo-leninismo.

 

Según otro punto de vista de Liri, no se les debía entregar a los camaradas del Pleno ni a los miembros

suplentes  del        Buró  Político       los     documentos intercam­

biados         entre  nuestro       Buró Político  y   el       camarada

Hysni Kapo cuando       este  último estaba en  Bucarest,  a

través de los cuales se le daban instrucciones sobre la actitud que debía mantener allí. ¿Qué quiere decir esto? Esto está relacionado con el hecho de que «estos do­ cumentos llevan la firma de Enver, y por ello no deben ser divulgados». Y ¿por qué no deberíamos poner al corriente al Comité Central de la práctica seguida por el Buró Político y hacer que el Pleno juzgue su ac­

 

tividad?      ¿Qué de      malo  hay    en      esto?

         En     realidad      Liri    Belishova  tiene  y  debía  tener  en

su      cabeza  segundas  intenciones. Las  explicaciones  que

ha      dado  de      que    ha      comprendido  a  fondo  sus  errores

no     han    convencido  al      Buró Político.  Ella  debía  confesar

la razón de haber actuado como lo hizo y quién la había impulsado, las raíces de sus opiniones, dicho de otra manera, proceder a un análisis profundo de sus errores.

 

         IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  153

Por    ello  hemos  analizado  de  nuevo  esta  cuestión  en  el

Buró Político.                                                                                

         El  objetivo de  este       debate  en    el       Buró  Político       ha

sido   el  de  ayudar  a  Liri.  Las  discusiones  han  sido

ardientes,    severas,      puesto        que    se      trataba        de      defender

los     intereses     del     Partido,  su línea, su      existencia.  En

defensa  de  los     intereses     del  Partido debemos     mantener­

nos    firmes.        A       decir  verdad,       bastante      ayuda le  dieron

los camaradas a Liri y ella debía haber hecho una autocrítica franca, sin tapujos. Pero su autocrítica ante el Buró Político no fue satisfactoria. Liri no dijo nada,

 

incluso,       con    sus   intervenciones   manifestó indirec­

tamente       su      descontento y  sus dudas en  cuanto   a  la

actitud  que se      adoptaba     hacia ella.                     

Liri    simplifica  mucho  sus  errores.  No  hizo  un

análisis       marxista-leninista de      estos  errores,       de      sus

orígenes,  como  se  esperaba  de  ella.  No  partió  del  prin­

 

cipio  de  decir  al  Partido       las     verdaderas  causas        que    la

habían        llevado       a        incurrir       en      estos errores,  sino        que

echó  mano  de  excusas  tales  como  que   «estaba       sola   y

que    no      tenía  con  quién  consultar».  Esta  táctica  de       Liri

no     es      sana.  Debía  haberle  dicho  al Buró  Político       por

qué    se      han cometido  estos       errores  y  cuál  es  su  origen.

         Los    camaradas  del     Buró Político       analizaron            los

errores        de      Liri    Belishova   y        llegaron      a  la   conclusión           de

que no los habría podido cometer con facilidad si no hubiese tenido puntos de vista erróneos sobre los demás camaradas y sobreestimado su persona.

 

Liri Belishova debía comprender claramente que el revisionismo no existe sólo en Yugoslavia, que puntos de vista revisionistas hay también en partidos de otros

 

 

154

 

ENVER HOXHA

 

 

países,        que    se      están desviando   del     justo  camino       mar­

 

 

xista-leninista.

 

A menudo hemos hablado con Liri de que muchos actos de los dirigentes soviéticos no están en una justa vía, sino en una vía oportunista, y van en favor de los revisionistas, en particular de los revisionistas yugo­ slavos.

 

Y no se trataba solamente de actitudes tácticas por su parte. Constatamos que los dirigentes soviéticos han

abandonado la                lucha contra  los  revisionistas           yugo­

slavos.        De     vez    en  cuando  escriben  artículos teóricos

contra los  revisionistas  yugoslavos,  que  presentan       mu­

chas  lagunas;      mientras     que    han    cesado        la  lucha      con­

creta  contra  ellos.  Incluso  hay  partidos,  como el       Par­

tido   Comunista  de  Bulgaria que  ha  tomado  la  decisión

de  no pronunciarse  contra  los  revisionistas  yugoslavos.

         No     podemos     decir  que    para   Liri    Belishova   estas

cuestiones cayeron llovidas del cielo y no tienen, por lo tanto, derecho a decir: «¡Cómo podía imaginarme que

existen        tales  puntos de      vista  revisionistas  en    la       línea

de  los         dirgentes  soviéticos!»   Todos  los   días   hablamos

de  estos  problemas,  pero  a  Liri  Belishova        le  han  ofus­

cado  las  adulaciones  y  los    epítetos       sonoros       de      los

dirigentes  soviéticos      y       se  ha puesto         de      acuerdo      con

ellos. Ha olvidado que en una cuestión tan importante como es la de los desacuerdos entre el PCUS y el PCCH, a ningun partido marxista se le puede impedir que diga su opinión del mismo modo que no se le puede impedir expresarse sobre los actos de Jruschov o de Coslov, cuando precisamente pensamos que no son en modo alguno correctos.

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L  155

Cuando  hablamos  de  nuestro  afecto  por  la  Unión

Soviética  no  debemos  englobar  en  este  sentimiento   a  los

que   siguen   un   camino   erróneo,   quienesquiera        que

sean, soviéticos, checos, búlgaros y albaneses. Todo marxista y dirigente debe tener bien claro que no que­ remos a la Unión Soviética por los lindos ojos de Ivanov. Este no quiere a la Unión Soviética, ni quiere nuestra amistad con la Unión Soviética desde el momento en que

actúa  de  manera  hostil  contra         un      pueblo  y    un     partido

que sienten un sincero afecto por el pueblo  soviético,    lo

que  ha  podido  constatar  con sus    propios       ojos   en      el

curso  de     su      estancia      de  tres  años        en      nuestro  país.        ¿Y

por    qué    deberíamos tratar con    miramientos a        Ivanov,

por    miedo a        que  se  rompa      nuestra        amistad?     Lo     mismo

se  puede  decir  de  Coslov,  de  Jruschov  y  de  otros.  

         Nosotros     tenemos      nuestros      puntos        de      vista  que

hemos expresado y seguiremos expresando. Pero Liri Belishova no se adhirió a esta actitud, puesto que había vacilado en cuanto a la línea del Partido. Es su presun­ ción lo que la ha llevado a adoptar estas posiciones. Se ha vuelto vanidosa, sobreestima sus capacidades y desprecia a los demás. Por ello ha sido criticada varias veces.

 

         Pese  a  los  consejos  que        se  le  han  dado,   observa

una    actitud        extremadamente   arrogante    con    los     cuadros,

los  ha  ofendido  y  continúa   haciéndolo, ha      tomado

severas  medidas   contra  ellos,  hasta        el       punto de      que    en

el  aparato  del  Comité  Central        hay    camaradas  que    por

esta   razón han    solicitado    ser     trasladados. No     obstante

las críticas de que fue objeto, ha demostrado aún su arrogancia hacia los cuadros en la última reunión del

 

156   ENVER HOXHA

 

Comité Central de la UJTA. Del mismo modo ha ac­ tuado en la conferencia de los maestros. Actuar así después de haber sido objeto de tantas críticas, significa no haber reflexionado sobre tus errores.

 

Estas manifestaciones demuestran que cuando tienes una opinión despreciativa de los cuadros que tienes a tu cargo tendrás la misma concepción de los que están a tu mismo nivel. En realidad, tampoco con los camaradas del Buró Político Liri Belishova ha ob­ servado una correcta y sana actitud. Subestimar a los camaradas de la dirección y manifestarlo en muchas ocasiones, incluso públicamente, esto es inadmisible. Criticar a los cuadros ante las masas es una cosa, — esto lo hemos hecho y seguiremos haciéndolo, — y despreciarlos y desacreditarlos es otra.

 

Son numerosos los hechos de esta naturaleza, en lo que respecta a Liri Belishova. Cuando tienes tal con­ cepción de los cuadros, en los momentos cruciales co­ meterás errores como los que ha cometido ella que se ha equivocado incluso en la línea. Cuando tienes tales

 

puntos        de  vista      sobre los              cuadros,      incluyendo  a        los         de

la       dirección,    naturalmente                  no     tendrás       tampoco      juicios

sanos de      las     decisiones   que    toma  esta   dirección,  que

son,  en  sus  múltiples   formas,       la       expresión    concreta      de

la       línea  política       del     Partido.                                                              

         Por eso, si andas con estas       falsas ideas en la cabeza,

si       vives sobreestimándote, te       equivocarás sin     lugar a

dudas también      en      la       línea  política.                                           

         Liri  Belishova,  pues,  se  ha  equivocado  en  estas

cuestiones   y       todavía       no               ha      comprendido        la         gravedad

de      sus    errores.       El      Buró Político       llegó  a        la       conclusión

 

IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L

 

157

 

 

de      que    Liri    debía reflexionar  aún    sobre sus    errores.

 

 

No hemos quedado satisfechos con su autocrítica, nos prometió que reflexionaría y debe haberlo hecho. Ahora la opinión que se tenga de ella depende de la autocrítica

 

que haga ante el Pleno y de en qué medida haya aprovechado la ayuda del Buró Político.

 

Todo depende ahora de la apreciación que haga de estos problemas ante el Pleno del Comité Central. Le

 

 

 

 

 

 

 

 

 

aconsejamos que considere correctamente y a fondo sus errores, desde sólidos fundamentos marxista-leninis-

tas,  porque  ningún  camarada  le  ha  deseado  ni  le  desea

 

ningún        mal,   no     sólo   a        Liri,   sino  tampoco       a        ninguna

persona       sencilla       que    se      equivoca.    Nosotros     queremos

su      bien  y  por  ello    nos    esforzamos en  corregirla.       Pero

con    las     concepciones        que  tiene,  no  puede  permanecer

en               el  Buró      Político,      porque  es   muy  grave el       no      estar

de      acuerdo       con    la       línea  del     Comité       Central.      El      Buró

 

         Político       ha      decidido      proponer     al       Pleno  que   Liri    Beli­

         shova sea    destituida    de      sus    funciones    de      miembro     del

         Buró  Político       y  de  secretaria  de  propaganda1   del  Co­

         mité   Central,      porque        en  estos  altos  organismos  del

                                                                                                                          

                   1       A       pesar de      los     enormes      esfuerzos             desplegados por    el

         Buró  Político       y       el  Pleno  del  CC  a  fin  de  que  Liri  Belishova

         volviera      al       correcto      camino        marxista-leninista, ella,   entera­

mente comprometida      por    los     revisionistas jruschovistas,       no      tu­

vo     el       valor de      decírselo     todo  al       Partido,      sino   que         ateniéndose

         con    fidelidad     a        las  recomendaciones  de sus    patrones      de         Moscú,

         se      obstinó       en      su  actitud  antimarxista,  antipartido  y  hostil.  Por

ello    también      el       Pleno,  por  unanimidad, la                excluyó       de         sus    fi­

las. Más tarde la organización de base del Partido de la que for­ maba parte, viendo que proseguía manteniendo una actitud an­

 

158                      ENVER HOXHA         

Partido  no  debe  haber camaradas  que  se        opongan  a

los     puntos        de  vista      y  a    la       línea  ideológica  y  política

del     Comité        Central.      En     el       Buró Político  y   el  Comité

Central debe existir una completa unidad de pen­ samiento y acción y en primer lugar sobre las cues­ tiones esenciales, como es la cuestión actual, cuya im­ portancia es excepcional para la construcción del so­ cialismo en nuestro país y para el comunismo inter­ nacional.

 

 

 

Publicado   por    primera  vez en      Se  publica  según  el  tomo

el       tomo XIX   (Ed,   albanesa)    XIX  con  alguna

con    alguna         supresión,   según el       supresión.

original       depositado  en      los    

         Archivos     Centrales    del             

                            Partido                         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

timarxista, hostil a la línea general del PTA y al marxismo-leninismo, la expulsó también del Partido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA DEFENSA DE LA LINEA MARXISTA-LENINISTA ES VITAL PARA NUESTRO PARTIDO Y PUEBLO Y  PARA EL COMUNISMO INTERNACIONAL

 

 

Intervención en el XVIII Pleno del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania

 

7 de septiembre de 1960

 

 

... La cuestión de la defensa de la línea del Par­ tido, en todos sus aspectos, es vital para el pueblo, para nuestro país y para el comunismo internacional.

 

Hablemos aquí como marxistas y no como la direc­ ción de un pequeño Estado. Por lo tanto, como marxis­ tas, tenemos el derecho de decir nuestra palabra, de defender el comunismo con el mismo derecho que les asiste también a los soviéticos y a cualquier partido marxista-leninista ya sea grande o pequeño. No nos jac­

 

tamos  cuando  decimos  que    defendemos  y      ayudamos  a

la  causa  del  comunismo  internacional      con    nuestra       ac­

titud  consecuente,  correcta.  Los  marxistas  comprenden

esto   correctamente.  Los  que  no  son  marxistas  y  ocultan

sus    puntos  de  vista  antimarxistas,  burgueses,  pueden

decir  irónicamente:  «¿Pero    quiénes       son    ustedes       que

 

160   ENVER HOXHA

 

hablan así y defienden el comunismo internacional? Us­ tedes no tienen ningún valor para nosotros». Pero lo que puedan decir los demás poco nos importa de la misma manera que nos importa poco que nos llamen o puedan llamarnos «dogmáticos», «sectarios» o que nos pongan otros epítetos como estos que no tienen nada que ver con nuestro Partido.

 

La línea de nuestro Partido ha sido justa, marxista-leninista, ha sido probada en la práctica a lo largo de casi 20 años de existencia, en la lucha cotidiana por la liberación de la Patria, por la construcción del socialis­ mo, por la defensa del marxisimo-leninismo de los ene­ migos de toda laya y de los revisionistas yugoslavos. Esto lo han demostrado los grandes éxitos que ha conquista­ do nuestro pueblo, las importantes transformaciones que se han operado en Albania en el terreno económico, político, cultural, etc. El pueblo albanés habla con ad­ miración de todos estos éxitos.

 

Pero lo principal que se advierte en nuestro pueblo es su convicción, su correcta comprensión de que estas grandes transformaciones económicas, espirituales y so­ ciales se las debe al marxismo-leninismo, a la acertada línea marxista-leninista de nuestro Partido. Esto tiene una particular importancia y los confirman los lazos

 

extraordinariamente       estrechos    entre  el       Partido       y       nues­

tro     pueblo.                                                                        

         Así  pues,  la  vida  y  la  obra  de  nuestro  Partido

demuestran  que   su      línea  es      justa, que    ha  contado con

la       aprobación  y        el       respaldo      de  nuestro  pueblo        y        no         es

ni dogmática ni sectaria. Estos epítetos, que nos colocan ahora a media voz y mañana con gran alboroto, noso­

 

LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL    161

tros  los  rechazamos  y  seguimos  nuestro  camino        marxis­

ta-leninista. Los que intenten hacer tales cosas, están destinados a fracasar, los desenmascarará la lucha, la vida.

 

De la justa línea de nuestro Partido, de los grandes éxitos de nuestro país, hablan con admiración no sola­ mente los comunistas y nuestro pueblo, sino también los partidos comunistas y obreros de muchos países del

mundo.  Se  expresan  de  esta  manera  porque  el Partido

del Trabajo de Albania liberó   el       país y lo ha encauzado

por  el  camino  del  progreso,  por    el  camino  del      socialis­

mo.  Ven  la  enorme  vitalidad  y  el  heroísmo  del  pueblo

 

albanés       y  de  nuestro       Partido,  que  se  enfrentan  llenos

de  resolución       a  todas       estas  tempestades.

Por    eso    que  no       vaya  a  pensar  nadie,  ni  siquiera

Liri Belishova, que esta admiración que sienten los co­ munistas del mundo entero por nuestro Partido, pequeño pero heroico, se debe a Jruschov. De ningúna

manera.      Si      hubiera                estado         en      manos  de   Jruschov         y  de

la       actual  dirección             soviética,    Albania      no     sería  lo       que

hoy   es  y  no  existiría  este  aprecio  y               admiración que

sienten        los     demás         partidos      por    nuestro       Partido        y         nues­

tro     país.                                                                                                         

         Estamos aquí en el Comité Central, por       eso    es                justo

que    se      desarrollen  abiertos      debates                 marxistas.             Liri

puede  asombrarse de  que        haya  habido                  ocasiones    en

que    en      la       reunión       del     Buró  Político       hemos         hecho

claras alusiones.  Hemos  dicho,        por    ejemplo,     que  hay

dirigentes    de      partido        que    aprecian  el  valor  de     la  direc­

ción  de       otro   partido        por    el  nivel  de  producción  de  pa­

tatas y  de  tomates y      no     por  la         línea  política       que sigue.

Liri  ha        intervenido  y       ha      dicho:  «¿Cómo  puede  hablarse

 

162   ENVER HOXHA

 

así de estos camaradas!» Le hemos contestado que ha­ blamos de ellos con pruebas, y no en la calle, sino aquí en el Comité Central, y hablamos sin tapujos. Pero ya llegará el momento en que estos pensamientos y esta opinión, junto con otras pruebas extraídas de la vida, serán indudablemente mencionados incluso en con­ ferencias internacionales.

 

Muchos otros partidos han apoyado al Partido del Trabajo de Albania por su resuelta actitud en contra del revisionismo contemporáneo, particularmente del

yugoslavo.  Esto  demuestra  que  en  estos  partidos      exis­

ten     realmente  importantes   y       sanas fuerzas        a  pesar  de

que  en  las  direcciones  de  algunos de  ellos  se  ha  infil­

trado  el  gusano  del  revisionismo  y les     está   corroyendo

por    dentro.  Como  quiera     que    sea,    es      muy  difícil vencer

a  las  fuerzas  marxista-leninistas  en  el  seno  de  todos  los

 

partidos.     Ellas  han    comprendido  nuestra     actitud        a  pesar

de      que    no     nos    hemos  expresado  abiertamente        contra

los     errores        de      los     dirigentes    soviéticos.           

         Que   no     vaya  a  pensar  Liri  Belishova  que  ésta  es

una    táctica         para  resguardar    a  Jruschov, no,  de         ningún

modo. Hemos luchado y seguiremos luchando contra el revisionismo. El comunismo internacional se ha dado cuenta de que estamos contra Jruschov, y los auténticos

 

marxista-leninistas han apreciado la actitud y la tác­ tica correctas de nuestro Partido. Nuestra actuación ha sido justa y por ello nadie ha osado atacarnos abier­

tamente,      sin  embargo  se  han  hecho  diversos  amagos

que  han      venido        intensificándose  hasta  llegar  a  las

amenazas,   presiones    y  Chantajes,  pero  nosotros  les

hemos  puesto  en su      sitio.

 

LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL    163

Entonces  han  pasado  a  utilizar  la  táctica  de  desa­

creditar  al  Partido  del  Trabajo  de  Albania.       ¿Y  como?

Nos dicen: «Ustedes gritan y se desgañitan contra el revisionismo y hacen que los revisionistas se envanez­ can». Esta consigna la han adoptado todas las direc­ ciones de los países de democracia popular e incluso las direcciones de algunos partidos comunistas de Europa Occidental. Lo que dicen carece de toda base. En reali­

dad,  se  trata  de  un       llamamiento  a  apagar  la  lucha

contra  el     revisionismo        yugoslavo.                                                

         Por    el       momento    esta   táctica         continúa,    ha      tomado

una    forma nueva  y      se      convertirá  en       ataques       contra

nuestro       Partido,      por    no  habernos  alineado  tal  como

quería  la  dirección  soviética,  es  decir  por        seguir otro

camino.       Pero  ningúna       de      estas  tácticas       les     ha      servido.

No     hay    fuerza capaz de  asustar  a        nuestro  Partido,   aun­

que    nos    califiquen    de      «dogmáticos»,      «sectarios», «na­

 

cionalistas   estrechos»   y       se      esfuercen    en      metemos

en      un      callejón       sin  salida.  Esto  los  demuestra      la       fuer­

za      de      nuestro       Partido       y        de      su      Comité       Central.         Está

claro que son vanos los intentos de meternos por este camino.

 

No es una cuestión de respeto. Respeto y cariño abrigamos por los pueblos de la Unión Soviética, mas no por Pospielov1. Mientras se mantenía en posiciones

marxista-leninistas,        nosotros      le       respetábamos,      pero

ahora que  adopta tales  posiciones   antimarxistas        hacia

nuestro       Partido,  le  decimos:     «Un  momento,  por       favor».

 

 

 

1 En aquel entonces, miembro suplente del Presidium del CC del PCUS.

 

164   ENVER HOXHA

 

Cuando       no     encuentra    ni      la       más   mínima       violación     del

 

marxismo   por  parte    nuestra,  por  qué  nos  dice:  «¡Lean

a        Lenin!».  Eso  le    dijo  Pospielov  a  nuestro  embajador

en      Moscú,       camarada  Nesti  Nase,  quien  mantuvo  una

actitud  admirable  frente  a  los  ataques  de  Pospielov.

         Nosotros     queremos  que  las  diferencias  entre  los

partidos      se      solucionen  por  un  camino  correcto.  Pero

ellos  no      han    hecho ni  quieren  hacer  esfuerzos  para  que

estas  diferencias  se  solucionen.  Y  no  todo  termina  aquí,

 

porque        Pospielov   debe  saber que    el  marxismo-leninis­

mo    nos    enseña        que    no  debemos mantener    conversa­

ciones         a        espaldas      de  otro  partido,  que  es  necesario  ha­

blar   abiertamente         sobre  los    errores        que  haya    cometido

un     camarada,   según las     reglas marxista-leninistas.        ¿Qué

 

 

respeto debemos tener por quien actúa de otra manera? Si defiendes al marxismo-leninismo, debes ser con­

secuente hasta el fin. Y nosotros le decimos a Pospielov: «Usted ha leído durante toda su vida a Lenin, pero los hechos demuestran que ahora le está deformando».

 

La cuestión de la justeza de la línea que nuestro Partido ha seguido en todo momento, está clara. ¿Se ha equivocado nuestro Partido en cuanto al problema yugoslavo? Los hechos confirman que no se ha equivo­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cado. Son otros los que se han equivocado, Jruschov en primer lugar. No es marxista para tener coraje y

decir que se ha equivocado. Puesto que se ha equivo­ cado, debe autocriticarse y decir «he acusado a Stalin de haberse equivocado respecto a los yugoslavos». La realidad ha demostrado que Stalin tenía razón. Enton­ ces, si eres marxista, levántate y dí que Stalin no se ha equivocado en estas cuestiones.

 

LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL    165

¿Qué  quieren  decir  con  que  guardemos   silencio,

con que no desenmascaremos a los revisionistas yugo­ slavos, porque se envanecerían? Quieren decirnos ¡cá­ llense!, porque si hablan en contra de los revisionistas

yugoslavos  saldrán  al  descubierto  las       lacras          de      los

demás,        porque        revisionistas no      son    sólo   los  yugoslavos.

El  incrementar  la  lucha  contra  los revisionistas yugo­

slavos significa      que    te       mantienes   ojo    avizor también

frente a  los demás         elementos   revisionistas,        en      cual­

quier  forma  que  se  presenten.                                                      

Los  dirigentes  checoslovacos  dicen:  «Su  Partido  ha

tomado       posición      contra los     revisionistas,        pero  no     ob­

serva  la  misma  actitud  hacia  el  PC  de  China,  que  no

 

 

respeta los principios de la coexistencia». Pero ¿por qué estar en contra del Partido Comunista de China?

¿Cuál es la línea de nuestro Partido en este sentido? Nosotros estamos por la coexistencia pacífica, pero Lenin, cuando hablaba de coexistencia, no nos aconse­ jaba que nos besáramos y abrazáramos con los repre­ sentantes de la burguesía monopolista.

 

Si vieran una película que han producido hace poco, verdaderamente se indignarían. Esta película, que me parece que se titula «SOS», narra como un marinero y un koljosiano van a vivir juntos con un multimillonario in­ glés. Su hija le da la mejor habitación al koljosiano, se enamora del marinero soviético, mientras que el lord ex­

 

pulsa de      su casa        a        su      yerno  bebedor,  vagabundo  etc. etc.

         Nosotros     estamos      por  la  coexistencia  pacífica,  no

por    una    convivencia semejante  a la  de esta  película,

sino   por    la       coexistencia  leninista,   para  desenmascarar

al  imperialismo    y       al       revisionismo,        para  denunciar  cada

 

166   ENVER HOXHA

 

maniobra e intento suyo de destruimos. Su objetivo es destruir al comunismo, nuestro objetivo es destruir al

imperialismo        y  a  su  agente,  el revisionismo.        Aspiramos

a        coexistir,     por ejemplo, con Grecia, y por qué no, pero

de      ninguna      manera  entregándole     Gjirokastra y  Korça1

a Grecia, como pretenden los chovinistas griegos. De ninguna manera podemos hacer concesiones a los chovinistas griegos bajo la máscara de la coexistencia pacífica. A esta gente que tienen intenciones anexionis­ tas hacia nosotros, mañana Jruschov podrá incluso con­ cederles la medalla de la paz, pero estos asuntos los plantearemos en la futura Conferencia.

 

Nosotros  no  somos  partidarios  de  que  se  les  abran las puertas a los espías norteamericanos, al arte decaden­ te  y  al  modo  norteamericano  de  vida.  ¡No,  nosotros  no estamos por este camino! Con nuestra ideología debemos combatir  todas  las  maniobras  y  denunciar  los  planes  y la  línea  de  conciliación  con  la  ideología  burguesa.  El imperialismo,  no  sólo  pretende  destruir  nuestros  países mediante  otros  medios,  sino  también  a  través  de  la ideología  el  teatro,  la  música,  el  ballet,  la  prensa,  la televisión,  etc.  Para  nosotros  coexistencia  no  significa que  se  propaguen  las  «americanadas»,  no  estamos  de acuerdo  con  que  los  funcionarios  checos  o  soviéticos organicen en las embajadas recepciones y bailen al estilo norteamericano.  Los  camaradas  que  trabajan  en  nues­ tras  representaciones  en  el  extranjero  se  han  escandali­ zado con  estas  cosas.  No  estamos  por  un  camino  así. Nosotros  le  hemos  dicho  también  a  Mikoyan  que

 

 

 

1 Regiones  de  Albania  del  Sur.

 

LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL    167

revisen  su  posición  sobre  los  problemas  fronterizos

entre China y la India. Les decimos que si los griegos violan nuestras fronteras en Gramoz1, no nos queda­ remos en modo alguno con los brazos cruzados. Esto fue lo que hicieron los chinos con los hindúes.

 

Pero ahora los soviéticos acusan a China de belicis­ ta y dicen que no ha consultado con nadie a la hora de

actuar.        Pero, ¿a      quién  consultaron  ellos cuando  de­

clararon      que,   si       los     Estados  Unidos  atacan  Cuba,  la

Unión  Soviética   les     atacará  con  cohetes?     Ante  todo,  si

en Cuba estallase una guerra, en ella nos empeñaríamos todos. Entonces, si los dirigentes soviéticos dicen que respetan a los demás países de nuestro campo, que nos consulten por lo menos también a nosotros acerca de estos pasos tan importantes. Es verdad que Cuba es el país de un pueblo que ha luchado. Pero si los dirigen­ tes soviéticos califican la defensa de Cuba de actitud correcta, entonces por qué acusan a China en la cues­ tión de Taiwan, una gran isla de 10-12 millones de habitantes y de gran importancia estratégica. En esta isla, que es parte integrante de China, la VII Flota nor­ teamericana ha establecido su nido. ¿Por qué China debe tener paciencia y no exigir que se le devuelva su terri­ torio? No obstante, China no ha perdido la paciencia, pero de nuestra parte deben hacerse esfuerzos y presio­ nes sobre el imperialismo, porque somos una gran fuerza.

 

Tanto nosotros como los chinos decimos que nuestro campo es fuerte, pero otra cosa es que, a causa de la línea oportunista en la concepción de la coexistencia

 

 

 

1 Montaña  en  la  frontera  con  Grecia.

 

168   ENVER HOXHA

 

pacífica, no se defienden cuestiones como éstas de im­ portancia tan grande, que rebasa lo nacional, cuya defensa serviría también al fortalecimiento de todo nuestro campo. No es en absoluto justo no dedicar la debida atención a los intereses de la gran China. Pueden

 

decir  que    han    alzado         su  voz  con  este  propósito  en  la

ONU, pero  ¿cuántas      otras  situaciones  hay  para  poder

hablar en      defensa  de  los  intereses         de      China?                

Por  todas  partes  se  dice  que  nuestro  campo    es

monolítico, que    hay    unidad        en  su seno,  etc.    Pero  de

sobra sabemos que la existencia de divergencias tan profundas en el seno de nuestro campo no es en ab­ soluto bueno. Y si no se hacen esfuerzos por el camino

 

marxista-leninista para  eliminar      dichas         divergencias,

entonces     los  dirigentes       soviéticos  se  meterán  en  un  ca­

mino  revisionista sumamente peligroso.   

¿De quién es         la culpa? Nosotros hemos exigido que

en  las         relaciones   entre  los     partidos      sean  respetadas  las

normas marxista-leninistas. Los dirigentes soviéticos nos acusan de que supuestamente damos mucha impor­ tancia a la forma y metemos los problemas en moldes. Pero las cuestiones que hemos planteado no son cues­ tiones de forma, Jruschov fue cuatro veces a Brioni [Jugoslavia] para hablar con los yugoslavos sobre la cuestión húngara, ¿pero por qué no habló por lo menos una vez con nosotros y no se convocó una reunión de los partidos miembros de la Kominform, donde se es­ cuchara también la voz de nuestro Partido e informá­ ramos sobre las maniobras de los revisionistas yugosla­ vos, para que adquirieran experiencia también los demás partidos? ¿Es ésta una cuestión de forma?

 

LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL    169

Por  qué      el  problema  tan  importante  de  Polonia  se

solucionó  de        manera       bilateral?    

Nuestro       Partido       ha  mantenido  actitudes correctas

en      todas  estas situaciones, porque        en      caso  contrario      lo

 

atacarían   directamente.   No   obstante,   el ataque         fue

desencadenado     después      de      la                Reunión               de         Bucarest.

Hasta  ese  momento,  los  dirigentes  soviéticos   no     ha­

blaban        mal    de      la       línea  de      nuestro  Partido,   salvo  cuando

se      referían       a        la       actitud        severa                  que    manteníamos         hacia

los     revisionistas yugoslavos, diciendo      que    supuesta­

mente  somos  violentos,  etc.  Mientras  que        ahora, para

ellos  nuestro  Partido  es  «sectario»,  «nacionalista       estre­

cho».  Pero  nosotros  no  somos        sectarios,    ni      nacionalistas

ni  dogmáticos,  sino  marxistas.  La  línea   correcta      de

nuestro       Partido       la  ha  confirmado  la  vida,      nuestra       lu­

cha, por eso goza de la simpatía        de      todos los     comunis­

tas del         mundo        y  esto  nos  estimula  a  marchar       adelante.

         Estas cuestiones  han     estado         y       están claras,         iremos

concretizándolas  cada  vez  más,  y  señalaremos  que  nadie

 

tiene  por    qué    acusar         a        China y       que    nosotros      estamos

en      contra de      las              acusaciones formuladas contra ella.

Saldrán       asimismo    al       descubierto los     errores        oportunis­

tas     y        revisionistas         de      los  dirigentes       soviéticos   y  de

otros. ...                                                                                                                      

Publicado   por  primera         vez    en               Se publica según el tomo

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)              XIX  con     algunas

con    alguna         supresión             según el                          supresiones

original       depositado           en      los                                                   

         Archivos     Centrales              del                                                             

                                      Partido                                                                                            

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RESGUARDEMOSNOS DE LAS PROVOCACIONES Y DEFENDAMOS AL PARTIDO

 

Intervención en el XVIII Pleno del CC del PTA sobre la actitud hostil y antipartido de Koço Tashko

 

8 de septiembre de 1960

 

 

El Pleno se pronunció unánimemente y con razón por la expulsión de Koço Tashko del Partido1. Ya no cabe duda alguna de que se trata no sólo de un elemento antipartido, sino también de un provocador, de un ins­

 

trumento     en      manos        de      otros  para  quebrar       la       unidad

de      nuestro  Partido.                                                                                                

         Koço Tashko       no     ha      actuado       por    propia         iniciativa,

                           

         1  El  Buró  Político  del  CC  del  PTA,  después  de  examinar la

cuestión  de  Koço  Tashko,  la  planteó  para        su      discusión    ante   el

Pleno  del    Comité  Central    y  de  la  Comisión  Central  de  Revisión

y       propuso      que    por    su      actividad     antipartido, por    su         infracción

de      la disciplina,         por    su violación de      los     secretos y de         las         normas

de  organización  del  Partido,  por  su  deformación  de  la  línea  del

Partido,       por    el  hecho  de  haberse  mantenido      en      oposición    al

Partido        desde tiempo        atrás,  fuera destituido  de        su      función         de

presidente  de       la       Comisión    Central       de      Revisión     así     como  exclui­

do  de  las  filas  de  esta  Comisión.  La      propuesta  fue  aprobada  por

unanimidad.  El    Pleno le       expulsó  asimismo  del   Partido.     

 

INTERVENCION EN EL XVIII PLENO DEL CC DEL PTA  171

 

los hechos así lo confirman. Después de la conversación que sostuvo conmigo, le aconsejé que reflexionara y expusiera por escrito sus puntos de vista, a fin de que el Buró Político y el Comité Central conocieran sus opiniones y estuvieran en condiciones de juzgar. Con este objeto le concedimos un plazo de 2-3 días para que reflexionara y escribiera, pero se negó a hacerlo

diciendo:     «Escribir,    no     escribiré  nada,  lo  que   tenía  que

decir  lo       he      dicho».                         

         En     el       Buró  Político  no  dijo  nada  nuevo, mientras

que,   en      el       Pleno,  a  pesar  de  que  se  había      negado  a

exponer      por    escrito        sus    opiniones,  presentó  su  interven­

ción por escrito. Al parecer, sus «amigos» no le aban­ donaron. Ustedes mismos vieron que la intervención había sido redactada por otros1. Esto demuestra clara­ mente que ellos (los soviéticos), no teniendo a dónde agarrarse para levantarse contra nuestro Partido en su línea, en su actitud correcta y en sus estrechos lazos con el leninismo y el pueblo soviético, encontraron un provocador y lo pusieron en acción. Pero nosotros de­ bemos resguardarnos de las provocaciones y tener un

 

cuidado       extraordinariamente  grande  frente   a  ellos.      

Los    dirigentes  soviéticos      quieren       acusarnos  de        anti­

        

1  Koço  Tashko,  en  el  curso  de  su  intervención,  después  de

terminar  una  frase  leyó  también     el  signo      de      puntuación: «pun­

to». En la sala estallaron las risas y los asistentes agregaron inmediatamente: «tochka», que en ruso significa «punto». Este acto cómico de Koço Tashko era un testimonio suficiente para

comprender que    el       texto  de      la  intervención     había sido  dictado

por los funcionarios       de la embajada soviética y en el curso de la

traducción   había confundido  el      texto con los         signos         de puntuación.

 

 

172

 

ENVER HOXHA

 

 

soviéticos,   trabajan      para  ello,   por    eso,   todas las     tesis

 

 

de Koço Tashko son ante todo de ellos. ¡Miren cuán in­ fames son estos fines trotskistas que intentan poner en acción por medio de provocadores! Por eso debemos cerrar filas hoy más que nunca en la lucha contra los provocadores y reforzar la unidad.

 

Sabemos quién es Koço Tashko1 y por eso no tenemos por qué hablar de él.

 

Pero parece que a Koço le han dado «garantías» y esto se observa en su actitud. Cuando le llamé a la entrevista, se aterrorizó porque creyó que lo deten­ drían, en la reunión del Buró estaba muy inquieto, mientras que aquí se nos presenta con arrogancia, in­ sultando y provocando. Ellos le han dicho: «ve al Co­

mité  Central  y  suelta  estas             ’elevadas’   ideas, porque

puede  haber         gente que,  incluso  no  estando  actualmente

a        favor  nuestro,      debe  conocer       nuestra       verdadera    línea

y       reflexionar  cara   al       futuro».      Están  dispuestos  a        tomar

el pulso a uno y a otra para dividirnos. Incluso preten­ derán dejarnos sin pan. ¡Miren, pues, qué infame es la actividad de estas personas!

 

Camaradas, nuestra justa causa triunfará, pero chocamos y chocaremos con dificultades que son inevitables. Nosotros nos esforzaremos en salvar a las personas, pero a los elementos como Koço Tashko, a pasar de que también debemos hacer esfuerzos por salvarles, hay que expulsarles de inmediato del Partido.

____________________                   criticado     por    el  Partido

         1  Varias  veces  consecutivas  ha  sido                         

por    desarrollar  una  actividad       escisionista, por    su      arribismo,  por

su      constante    descontento, manifestaciones    de      miedo desconfian­

za      y  presunción  respecto   al       Partido.                                  

 

         INTERVENCION EN EL XVIII PLENO DEL CC DEL PTA  173

         No  cabe  la  menor  duda  de  que  tampoco  Ivanov  y

compañía  se  sacan  de  su       cabeza  estas         cosas, todo  esto

viene  de  arriba  y  además      no  de  cualquier  persona,  sino

del     propio         Jruschov,  ya        que  incluso los     cereales       que

deben  ser    suministrados       a        Albania,      están sujetos        al

visto  bueno de  Jruschov,        a        pesar  de     que    los     pagamos

con    dinero         contante.                                                            

         Debemos  conservar  la            serenidad,   partiendo    de      que

esta   gente  pretende  dañar    nuestra  amistad    con             los  pue­

blos de la Unión Soviética, pero no lo conseguirán, se levantarán temporales pero los comunistas albaneses y los comunistas intemacionalistas de la Unión Soviética sabrán capearlas. Por eso, salvaguardemos la unidad del Partido como a la niña de los ojos, permanezcamos vigilantes, frente a toda ingerencia, respondamos in­ mediatamente y conservemos la amistad con los pue­ blos de la Unión Soviética. Que sea difundido todo esto, como siempre, entre el pueblo.

 

No quiero decir con esto que no se hable contra las posiciones revisionistas de los dirigentes soviéticos, porque llegará también el momento de hablar abierta­ mente, pero todo se hará a su debido tiempo. Resguar­ démonos de las provocaciones y defendamos al Partido.

 

 

Publicado   por    primera  vez  en

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

según el       texto extraído      del     acta

de      la       reunión       del  XVIII   Pleno

del  CC  del  PTA,  depositado en

 

los     Archivos     Centrales    del

 

Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK1

 

20 de septiembre de 1960

 

Querido Mehmet:

 

1)      De donde tú sabes recibimos un material es­ tupendo, pero desgraciadamente no podemos enviártelo para que lo leas porque estás lejos. Sin embargo, basta que lo hayamos leído nosotros para que a ti te desa­ parezca el aburrimiento que te causan las miserias de Nueva York. El material es como si nosotros mismos lo hubiésemos escrito. Creo que las explicaciones son

 

suficientes  para    que  nada    te  desconcierte  allí.

 

2)      A  cada  nueva  propuesta  que  pueda  hacerse  en

 

la ONU que a tu juicio no esté en regla, no sólo polí­

 

tica sino también ideológicamente, no sólo de efecto inmediato, sino también de efecto a largo plazo, no te apresures en dar inmediatamente la aprobación, para

 

 

1 El camarada Mehmet Shehu, Presidente del Consejo de Ministros de la RP de Albania, había viajado a Nueva York para participar en los trabajos de la XV sesión de la Asamblea General de la ONU.

 

         RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK   175

no     separarte  del  «rebaño»  por  decirlo  así.  Y  tal,  como

ya      hemos         decidido,     ponnos  también  al  corriente  porque

tal     vez   las   circunstancias   políticas   nos   impongan

alinearnos,  pero  al       mismo  tiempo  debes    plantearles  a

los     «amigos»  nuestras  objeciones  verbales     y  escritas.

3)      En lo que respecta a tus discursos oficiales, siempre respetando la forma diplomática e indepen­ dientemente de que los demás suavicen su tono, debes tomar firmemente posición sobre todos los puntos clave, contra el imperialismo norteamericano, etc., etc. De modo que nadie en ningún momento ose acusarnos de blandura. Lo demás lo sabes. Aquí todo está en orden. Estamos preparando el viaje de la delegación a Moscú.

 

Muchos saludos

 

S h p a t i 1

 

 

Publicado   por    primera  vez  en

el   tomo     XIX   (Ed.   albanesa)

según el       original       depositado

en      los     Archivos     Centrales

                   del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Uno de los seudónimos del camarada Enver Hoxha du­ rante la Lucha de Liberación Nacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

23 de septiembre de 1960

 

Camarada  Mehmet:

 

Recibimos los radiogramas, sigan enviándonoslos porque son «divertidos».

1)      La delegación oficial alemana aplazó su llegada indefinidamente. Dan razones, pero no nos convencen. Las razones son las que sabemos.

 

2)      Acércate a los que se muestran accesibles y no han cambiado su actitud hacia nosotros; busca la manera de romper el frente y de sacarles de la con­ fusión, porque deben tener vacilaciones.

 

3)      ...

 

4)      ...

 

5)      Los  soviéticos,  después  de  nuestras  peticiones

 

que          conoces,     revisaron  su         decisión  respecto  al  grano

y  nos concedieron  una  cantidad  con  «clearing»  y  con

oro.   Volvimos  a decirles       que    no  estábamos  satisfechos,

pero la compraremos. Los rumanos no dan nada en absoluto.

 

6) ...

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     177

 

7)      Aquí todo va muy bien, no te preocupes. Nues­ tra Radio protestó ante los soviéticos porque en las emisiones de Radio Moscú en lengua albanesa no se dice nada de ti, ni dónde estás, si hablas o no, pero lo hace en sus emisiones en lengua árabe. Les dijimos que protestamos y que, si mantienen esta vil actitud, no

 

retransmitiremos   más   las     emisiones    de      Radio Moscú

 

por    Radio  Tirana.

 

Nos   preparamos a        enviar la       delegación1.         Estos

 

días   ha      llovido.       Tu     familia        está   muy  bien,  los     cama-

 

radas  están bien,  te       mandan      saludos.

 

Abrazos

 

S h p a t i

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 El 27 de septiembre de 1960 salió para Moscú la dele­ gación del PTA, integrada por el camarada Hysni Kapo y el camarada Ramiz Alia, secretario del CC del PTA, que parti­ ciparía en la Comisión de los 26 partidos encargada de prepa­ rar los materiales de la Conferencia de noviembre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

26 de septiembre de 1960

 

 

Camarada  Mehmet:

 

1)      Nuestra delegación parte mañana para Moscú. Irán Hysni y Ramiz, acompañados de algunos cama-radas del sector de agitación y propaganda. Te man­

 

tendré  al  corriente  del  desarrollo  de        la  situación.

 

2)      También mañana sale para China en el marco del mes de la amistad albano-china, una delegación que asistirá igualmente a las fiestas.

3)      ...

 

4)      Los soviéticos continúan sus provocaciones; lo han hecho también con el personal de la marina. Los nuestros les dieron la respuesta que se merecían. No te inquietes. Sus bajezas van en detrimento de ellos. Se

 

retiran  con  el       rabo  entre  las  piernas.

 

5)      Mantente sereno y firme frente a todos los que ladren o provoquen. Atente firmemente a lo que hemos convenido.

 

6)      Leimos los  discursos.  Lo  dicho sobre el «rey» de

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     179

 

Belgrado1,  les  estuvo  bien  encajado.  Una  vez  más  mos­

tró  que  no  es  sino  un  agente  del  imperialismo,  al  que

no  mencionó  ninguna  vez  en  todo  su  discurso.  Desen­

 

mascáralo sin piedad, no sólo entre sus adeptos en nues­

 

tro  campo,  sino  también       entre  los     demás.

 

7) ...

 

Saludos       a        Behar.        Esperamos  escuchar     esta   noche

 

tu  discurso.

 

Abrazos

 

S h p a t i

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Se  trata  de  J. B. Tito.

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

28 de septiembre de 1960

 

 

Querido  Mehmet:

 

1) Tu discurso nos gustó mucho. Lo recibimos con retraso de la Agencia TASS, así que no pudimos darlo a conocer el mismo día que lo presentaste ni por radio

 

ni en la prensa. Al día siguiente lo publicamos en los diarios y lo trasmitimos repetidas veces por radio. En los diarios aparecerán algunos artículos basados en este discurso.

 

2)      El discurso de Castro fue bueno. Publicamos lo que dio TASS. No hemos publicado los discursos de los

demás  amigos.  A  la  hora  de  publicarlos  tendremos  en

 

cuenta la reciprocidad: tantas líneas publiquen ellos del tuyo, así publicaremos de los suyos.

3)      Nuestros camaradas, Behar o Reiz, que nos en­ víen telegramas abiertos con los comunicados de las conversaciones y los contactos que tengas con diferen­ tes dirigentes, para que la Agencia Telegráfica Al­ banesa pueda imprimirlos.

 

4)      El Comité Central del PC de China nos entregó

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     181

 

las cartas de respuesta a los partidos que le habían dirigido cartas y de lo que tú estás al tanto. Denún-ciales enérgicamente, particularmente a tu vecino en la ONU, Zhivko.

 

5)      Nuestra delegación en Moscú ha sido recibida por Pospielov, una recepción muy fría, sólo el acostum­

brado como estás, como estoy y nada más. Les llevaron

a  un  hotel. Allí    han    llevado a     todas las delegaciones. ...

6)      De  Bulgaria  nos  informan  que...             

El      último  libro de      Kardelj1     en      lengua         búlgara       se

vende como churros       en      la       Feria  de      Plovdiv.              

7)  El  día  30  se  reúne  el  Buró  para  analizar  los

problemes  de       la       enseñanza   y        las     directrices   del  plan.

Es  probable  que  celebremos  el  Pleno  el  día  3  ó  5   de

octubre.                                                                                          

8)      Les hemos dado el documento chino a los prin­ cipales cuadros del Partido y del Poder para que lo lean de manera organizada. Leimos juntos también el do­ cumento soviético. Todos los cuadros están entusias­ mados por la correcta línea del Partido, en la que depositan gran confianza. Los cuadros están firmes.

 

9)      El día 30 es la fiesta de los chinos. En el dis­ curso2 lanzaré algunas «salvas de advertencia» para los «amigos» soviéticos, tocaré en el umbral para que lo oiga la puerta.

 

 

 

         1        Ideólogo     revisionista yugoslavo.  En  su  libro  «El   socialismo

y       la       guerra»       falsifica       los  principios  fundamenales  de  la  cien­

cia     marxista-leninista, deforma  la  realidad  del  socialismo  y  se

pone  abiertamente  al    servicio       de      los  provocadores de  guerras

de      rapiña.                                                      

         2 Ver  la      página        186   de      este   tomo.

 

 

182

 

ENVER HOXHA

 

 

10) Fiqret y los niños están bien. La mantengo in­ formada respecto a ti. Todos los camaradas están bien,

 

te       mandan       recuerdos.   Espero        impacientemente  el       tele­

 

 

grama con el que me pondrás al corriente de cómo fue el famoso almuerzo.

 

Te  abraza

 

S h p a t i

 

 

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el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  al  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

29 de septiembre de 1960

 

Querido  Mehmet:

 

1)      Los discursos de todos los estamos siguiéndo con mucha atención y podemos caracterizarlos con las pala­ bras de Shakespeare «Mucho ruido para nada». De he­ cho, el ruido que se hace es grande y sobre todo cuando el «autoruido», si podemos utilizar este término, es también ensordecedor. Es más el ruido que las nueces, pues nada se sacará en limpio. Estamos plenamente de acuerdo contigo, todo salió como lo habíamos previsto. Naturalmente al final, como conclusión, se dirá que la reunión ha sido positiva y, como ya ha dicho «Rrapo

 

Lelo»1  en  el        almuerzo,  que      «hicimos  bien      en  venir».

2)      Las íntimas negociaciones con el archirrevisio-nista de Belgrado son vergonzosas. Sus conversaciones continuas y a plena luz del día preparan seguramente nuevos actos catastróficos. ...

 

1       Se refiere irónicamente a Jruschov. Rrapo Lelo fue un enemigo del pueblo, kulak de la región de Mallakastra.

 

 

184   ENVER HOXHA

 

La influencia de la Unión Soviética, de China y de todos nuestros países está siendo minada. Resalta sobre todo la labor de zapa contra la influencia china en los nuevos Estados, del llamado «Tercer Mundo». Con una maniobra de envergadura, «Rrapo Lelo» tiene la inten­ ción de golpear a China ideológicamente y de socavarla políticamente. Con estos actos ayuda al desarrollo del capitalismo, fortalece el imperialismo, debilita nuestro campo y nuestras posiciones en la ONU. ...

 

Esta terrible claudicación es calificada por los acólitos y aduladores serviles de «Rrapo Lelo» de gran éxito. Pienso que debes comunicarles con tacto nues­ tros puntos de vista sobre estas maniobras a quienes creas que les preocupa esta situación, pero que no tienen coraje para decir ni una palabra. ¿Por qué man­ tener tan en secreto nuestras justas opiniones? Es posible que alguno de ellos le cuente a «Rrapo Lelo» nuestros puntos de vista, pero nos importa un bledo. «Rrapo» se dará cuenta de que no conversamos con él

 

sobre  estas  cuestiones  y        si  quiere     que  patalee.

3)  Por  lo  que  se  refiere  al  discurso  de  Gomulka,

nosotros      hemos         llegado        a  las  mismas  conclusiones  que

tú.  De         ninguna      manera       podemos     aceptar  sus  propues­

tas. El statu quo a favor de los imperialistas es ab­ solutamente inadmisible. Mantén la actitud que hemos decidido. En lo que concierne a las propuestas de Gomulka, además de no aceptarlas, diles que las denun­ ciaremos en la Conferencia plenaria de los partidos comunistas y obreros en Moscú en caso de que se in­ cluyan en la resolución.

 

4) ...

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     185

 

5)      ...

 

6)      Anoche visité a tu familia. Le di a Fiqret tus radiogramas y se divirtió leyéndolos. Tu madre y los niños están bien. No te preocupes. Tu hijo pequeño tiene la espada rota, así que cuando vengas traele una nueva. Creo que allí encontrarás, porque no todas las espadas se habrán convertido en arados.

Dale saludos a Behar. Su hijo está bien. Dile que guarde bien a Lukanov1 no vaya a llevárselo el viento.

 

Un fuerte abrazo

 

S h p a t i

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa),

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Entonces ministro de Relaciones Exteriores de la RP de Bulgaria. Se tenía la intención de destituirlo y así ocurrió.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

NUESTRO PUEBLO Y NUESTRO PARTIDO TRABAJARAN CON TODAS SUS FUERZAS

 

POR CONSERVAR Y DESARROLLAR AUN MAS LA AMISTAD CON LA RP CHINA

 

 

 

Discurso pronunciado en la recepción ofrecida por la Embajada de la RP China con motivo del XI aniversario de la proclamación de la RP China

 

30 de septiembre de 1960

 

 

Queridos  camaradas,     amigos:

 

Es para mí una gran alegría saludar de todo corazón en nombre del Comité Central del Partido, del Gobierno y del Presidium de la Asamblea Popular al gran y heroico pueblo chino, al glorioso Partido Co­ munista de China y al Gobierno chino, con motivo del XI aniversario de la proclamación de la República Po­ pular China y desearles éxitos cada vez mayores en la edificación del socialismo y en la lucha resuelta que desarrollan en defensa del socialismo y de la paz en todo el mundo.

 

El triunfo de la Revolución Popular y la proclama­

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       187

 

ción de la República Popular China el 1o. de octubre de 1949, constituyó un acontecimiento de gran tras­ cendencia histórica no sólo para el hermano pueblo chino, sino también para toda la humanidad. Después del triunfo de la gran Revolución Socialista de Octubre, gloriosamente dirigida por el Partido Bolchevique y el gran Lenin, la Revolución Popular China marca el acon­ tecimiento histórico más importante del siglo. La pro­

clamación   de      la  República  Popular  China  es  la  corona­

ción  de       las     aspiraciones  y      de      las     luchas  seculares   del

pueblo  chino       por  la  libertad     y        la       independencia,  por        el

pan y la paz, es el resultado de la correcta dirección marxista-leninista del Partido Comunista de China, que

condujo      a        China  a      la       conquista    de      su      mayor         victoria,

la       creación      de      la       República  Popular.                                   

         El      pueblo        numéricamente     mayor         del     mundo,  el

heroico       pueblo        chino  de  650  millones  de  seres,  dirigido

por    el       glorioso      Partido       Comunista  de      China,        con    su gran

hijo el camarada Mao Tsetung a la cabeza, tras una larga guerra revolucionaria y en condiciones extraor­

 

dinariamente        difíciles,      venció         y  destruyó  de  una  vez

y  para  siempre  hace  once  años  a  los     imperialistas

japoneses,  a         los  seguidores  de Chiang        Kai-shek,  lacayos

de los imperialistas, a     los capitalistas y   a los  terratenien­

tes sanguijuelas de todo pelaje, e instauró su Poder de democracia popular. El nacimiento de la nueva China Popular constituyó un gran golpe para el imperialismo internacional, y su odioso sistema colonialista entró rápidamente en el camino de su completo desmorona­ miento. Fue una contribución de gran importancia his­ tórica mundial para toda la humanidad, para la libera­

 

188   ENVER HOXHA

 

ción nacional y social. El movimiento revolucionario no sólo en Asia sino en el mundo entero cobró un nuevo ímpetu y se apoyó y continúa apoyándose aún en los resultados de aquella victoria colosal.

 

V. I. Lenin y J. V. Stalin valoraron altamente el gran potencial revolucionario del pueblo chino, su po­ derosa contribución a la lucha de liberación de los pue­ blos que están bajo las garras del imperialismo. En

 

las  resoluciones  de  la  Conferencia  de  Praga  del  Partido

 

Obrero  Socialdemócrata  Ruso,        V. I. Lenin  escribe:

 

«La Conferencia... hace constar la significa­ ción internacional de la lucha revolucionaria del pueblo chino, que lleva la liberación al Asia y socava la dominación de la burguesía europea; saluda a los revolucionarios republicanos de China, testimonia el profundo entusiasmo y la plena simpatía con que el proletariado de Rusia sigue los éxitos del pueblo revolucionario de China...*

 

 

«Las fuerzas del movimiento revolucionario en China, ha dicho J. V. Stalin, son extraor­ dinariamente grandes. Aún no se han manifes­ tado debidamente. Se manifestarán en el futuro. Las camarillas dominantes de Oriente y Occi­ dente que no ven estas fuerzas ni las toman en consideración en la debida medida, sufrirán las consecuencias... La razón y el derecho están

 

 

 

* V. I. Lenin,        Obras,  t. XVII,  pág. 548,  ed. albanesa.

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       189

 

enteramente con la revolución china. He aquí por qué simpatizamos y simpatizaremos con la revolución china en su lucha por liberar al pue­ blo chino del yugo de los imperialistas y por la unificación de China en un Estado único. Aquel que tanto hoy como en el futuro no tome en consideración esta fuerza, con toda seguri­ dad perderá»*.

 

 

La reacción interna china y los imperialistas equi­ vocaron sus cálculos frente a las fuerzas revolucionarias del pueblo chino que les venció de una vez y para siempre y proclamó la República Popular el 1o. de oc­

tubre de      1949.                                                        

La     vieja  China,  donde  dominaban  los  imperialistas

y  sus lacayos,  los  gobernantes        sanguijuelas reacciona­

rios,  a        pesar  de  ser  un  país    de      riquezas      colosales,    con

una  cultura  antigua,  con  un  gran  territorio  y  de  contar

con  la  mayor  población  del  mundo,  ha  sido,  desde  el

punto          de      vista  económico, extraordinariamente       atra­

sada. La      bárbara       explotación colonialista y       la       de      las

clases dominantes mantenían oprimidas las inagotables energías de este pueblo de gran talento y de inmensa

capacidad   creadora.    Este   pueblo        grande  y  valiente,  sólo

en      un      breve período de 11 años después de haber toma­

do     el       poder,  mostró  al  mundo  entero  su  capacidad  y

talento        magníficos  y  conquistó  éxitos  sin  precendentes

en      su      historia       milenaria.   Está   transformando      rápida­

mente su      Patria en      un     país   socialista avanzado        e inspira

 

 

 

* J. V. Stalin,  Obras,  t. VII,  págs. 296-297,  ed. albanesa.

 

190   ENVER HOXHA

 

con su brillante ejemplo a los demás pueblos del mundo que acaban de liberarse del yugo colonial del im­ perialismo o que sufren todavía bajo la feroz explota­ ción imperialista.

 

En los años posteriores a la Liberación, la economía nacional china se ha venido desarrollando a rápidos ritmos, siendo ésta una característica únicamente de los países socialistas, dirigidos por los partidos marxista-leninistas.

 

La República Popular China, después de realizar con éxito el primer plan quinquenal en 1957, ha con­ quistado éxitos sorprendentes en el período de 1958 a 1959, realizando tres años antes del plazo previsto los principales índices del segundo plan quinquenal 1958-1962. Sólo el año pasado el valor de la producción in­ dustrial global fue un 39,3 por ciento mayor que en 1958 y el de la producción agrícola un 16,7 por ciento mayor. Hoy la gran China, de un país donde antaño imperaban la miseria y el hambre crónico, donde do­ minaban los terratenientes, los capitalistas del país, así como los imperialistas, desde los japoneses, británicos y franceses hasta los norteamericanos, de día en día se transforma en un país socialista avanzado, donde el

 

nivel  material      y       cultural       de      las     masas trabajadoras

 

mejora  continuamente.

 

Se  han  terminado  para  siempre  los  tiempos  en  que

 

en China el pueblo no gozaba de ningún derecho. Unica­ mente ahora las amplias masas populares gozan de todos los bienes de la democracia socialista y participan

 

 

 

 

 

 

 

 

amplia y activamente en la solución de los problemas del país. En la China popular de muchas nacionalidades

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       191

 

ha desaparecido, junto con el derrocamiento del viejo poder, la opresión nacional, y hoy todas las nacionali­ dades viven en armonía como una gran familia, gozan de iguales derechos, se ayudan mutuamente y de manera fraternal y viven en una unidad total y ejem­ plar.

 

         Los  profundos  cambios económicos  y      sociales       que

en  estos  11  años  se  han  operado  en  la  hermana      Repú­

blica  Popular  China,    se      deben  a      la       resolución   en      la

justa  aplicación  y  de    manera       creadora      de      los  principios

del     marxismo-leninismo      por    parte  del     Partido       Comu­

nista  de  China,  a  sus  estrechos  vínculos  con  las  masas

 

 

trabajadoras, a su autoridad y al ardiente cariño que todo el pueblo chino abriga por el Partido Comunista,

su Comité Central y por el gran hijo del pueblo y del Partido, camarada Mao Tsetung. Los continuos y colo­ sales éxitos del talentoso pueblo chino en la edificación del socialismo, se deben asimismo a la lucha justa, de

 

principio  y  sin  vacilaciones  del  Partido   Comunista  de

China  en  defensa  de  la pureza        de  los                  principios   mar­

xista-leninistas,    contra el       revisionismo         contemporáneo

y  contra  cualquier        otra   manifestación       antimarxista no­

civa.  Las  grandiosas  victorias  alcanzadas por  la  Repú­

blica  Popular       China en      estos 11      años, han  convertido    a

la nueva China en una gran potencia mundial, en una resuelta combatiente por la paz y el socialismo, con una gran autoridad internacional que crece incesantemente.

 

En su política exterior, el Partido Comunista de China se ha orientado y se orienta por los grandes principios de la política leninista de paz y amistad entre los pueblos, por los altos principios del internacionalis­

 

192                      ENVER HOXHA         

mo    proletario.   Este   Partido  grande     y  glorioso, en  cuyo

seno  militan        unos  14  millones  de    miembros,  constituye

una fuerza colosal en el movimiento comunista inter­ nacional y avanza hombro a hombro y en filas compac­

tas  con  todos  los  partidos  comunistas  y  obreros  del

mundo,  manteniendo  en  alto  y       sin     mancha       la       bandera

del   marxismo-leninismo.   La gran  República   Popular

China  que  forma  parte de      la       gran   familia                 del     campo

del     socialismo, desempeña  un     papel grande        e        impor­

tante  en  la  arena  internacional.  Lucha  incesantemente

por    reforzar       y       forjar  la      unidad        del  campo  del  socialis­

mo y presta una inmensa contribución a la lucha que desarrollan los pueblos del mundo en defensa de la paz y por una justa solución de todos los problemas inter­

 

nacionales   pendientes. El      Partido        Comunista  de      China

y  el  gran  pueblo  chino juzgan         correctamente,      de      ma­

nera   revolucionaria,     la       causa de      la       liberación   de      los

pueblos       subyugados por    el  imperialismo  y  el  colonialis­

mo    y        les     ayudan       en      la       medida  de  sus  posibilidades  en

su  liberación        nacional.                                                                               

         Precisamente        gracias        a        esta   justa  lucha, la       Repú­

blica  Popular       China se      ha      granjeado    respeto       y       sim­

patía no sólo en el continente asiático, sino en todo el mundo. Por eso, son vanos todos los esfuerzos de los

imperialistas         agresores,   particularmente    los   norteame­

ricanos        y       sus    fieles  lacayos,  los revisionistas yugosla­

vos,   que    la       calumnian   e        inventan      mil    y  una infamias

con    el       fin     de      presentar     a  China      como «un   país  que

no quiere la paz, sino la guerra, que no está por la coexistencia pacífica entre los países con diferentes sistemas sociales», etc.

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       193

 

Con el fin de minar la gran influencia y simpatía que la República Popular China conquista continua­ mente en la arena internacional, los imperialistas norte­ americanos luchan con obstinación para que no se le conceda el lugar legítimo en la Organización de las Na­

 

ciones         Unidas        o       en      otras  organizaciones     internaciona­

les.    Los             rapaces       imperialistas         norteamericanos             han

ocupado  el  secular  territorio  chino  de     Taiwán       y       re­

curren         a        todos los     medios        por  impedir que    China par­

ticipe en  la  solución  de  los  problemas     internacionales.

Todos estos  actos de      los     imperialistas         norteamericanos

son  parte  de  la  política  agresiva  que  siguen    contra  el

campo        del     socialismo  en      general        y       la       China  Popular

en  particular.  Por  eso,  la  defensa  de  la   República   Po­

pular China de      cualquier    tentativa      de               los     imperialistas

y  nuestra    insistencia  en  que  conquiste  todos los     dere­

chos  que    le       corresponden        en      la       arena internacional,

 

contribuyen a        reforzar  el  campo  socialista  y  a     evitar

una    nueva  guerra  mundial.  Permitir  que  el  imperialis­

mo    norteamericano  lleve  adelante  sus  objetivos  contra

la       República   Popular   China,   significa   permitir que

golpee  una de      las  posiciones      más  sólidas  de  nuestro

campo socialista, que golpee la paz y la coexistencia pacífica entre los pueblos. Toda tentativa, cualquiera que sea su naturaleza, de los imperialistas y sus lacayos contra la gran China Popular, encontrará ante si golpes

contundentes        del  campo  socialista,  de        todos los  co­

munistas     del     mundo,       de      toda   la  humanidad      progresista.

La  gran      China triunfará     en  la  obtención  de  sus  legí­

timos  derechos    sobre los     imperialistas  y     sus    lacayos.

Con   el       fin     de      engañar  y   adormecer a los     pueblos,

 

194   ENVER HOXHA

 

los imperialistas norteamericanos propagan a bombo y platillo que supuestamente están por la coexistencia pacífica entre los Estados con diferentes sistemas polí­ tico-sociales, pero sus palabras no son más que blufs.

 

Y esto lo confirma claramente la actitud que el Go­ bierno norteamericano mantiene hacia China, Albania y muchos otros Estados. El Gobierno de la República Popular China ha realizado y realiza sinceros esfuerzos por vivir en paz con todos los Estados, independien­ temente de su sistema, siendo un testimonio de ello los múltiples lazos de amistad que la República Popular China mantiene con un gran número de Estados de Asia, Africa, con Cuba y otros. Lo demuestran las rela­ ciones comerciales y culturales que China mantiene y desarrolla cada más con un gran número de Es­ tados. Pero los imperialistas fracasarán en su política ignominiosamente, tal como han fracasado hasta ahora.

 

 

Como es sabido, en Nueva York, se ha abierto y prosigue sus trabajos la sesión ordinaria de la Organiza­ ción de las Naciones Unidas. El Presidente del Consejo de Ministros de la República Popular de Albania, ca­ marada Mehmet Shehu, expresó allí la voluntad del pueblo albanés, de nuestro Partido y nuestro Gobierno, de salvaguardar la paz en el mundo. Condenó al co­

 

lonialismo.  El      camarada    Mehmet      Shehu defendió     y

exigió  perseverantemente  que  la  gran  China     fuera  ad­

mitida  en  la  Organización  de  las   Naciones     Unidas        y

fuera expulsado   el       pelele Chiang        Kai-shek,    señalando

con    razón que    sin     la       participación        de      China  ningun

gran  problema    internacional        puede tener  una    solución

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       195

 

justa y verdadera. El imperialismo está en decadencia. No obstante, el marxismo-leninismo nos enseña que, mientras exista el imperialismo, existirán también las causas de las guerras de rapiña. Por eso, es necesario permanecer siempre vigilantes frente a ellos, porque sólo así les impondremos la voluntad de la humanidad amante de la paz a estas fieras imperialistas con rostro humano. Esto se logrará únicamente a través del ca­ mino revolucionario, sin hacer a los imperialistas con­ cesiones de principio y permaneciendo en todo mo­ mento vigilantes ante sus intentos de debilitar nues­ tras posiciones políticas, ideológicas, económicas y mili­ tares. Debemos sumar nuestros esfuerzos a la lucha de liberación revolucionaria de los países coloniales y dependientes y a todas las fuerzas del mundo amantes de la paz y del progreso. Es necesario denunciar enér­ gicamente los intensos preparativos de guerra de los imperialistas norteamericanos y sus servidores; hay que combatirlos y desenmascararlos inexorablemente junto con los revisionistas de Belgrado, tanto política como ideológicamente, porque sólo así serviremos debida­ mente a la causa de la verdadera paz, de la coexistencia

 

 

pacífica,  de  la  liberación  de  los     pueblos  del  yugo colo­

nial,   del     triunfo  del  socialismo  y        el       comunismo. Este

es  el  camino  que  ha  seguido nuestro       Partido,      y       con­

tinuará   este   camino   marxista-leninista   sin   una       sola

vacilación.                                                                             

Al  igual  que  la  República  Popular  China,  nuestra

República   Popular       continuará  aplicando    consecuente­

mente la       política       de      paz  y de      coexistencia pacífica

entre  los     pueblos,      tal     y  como       el       gran  Lenin nos  ha

 

 

196

 

ENVER HOXHA

 

 

señalado, es decir que, paralelamente a los esfuerzos por establecer relaciones de amistad entre los Estados,

 

no debemos renunciar jamás a la lucha política e ideoló­ gica contra los capitalistas y los revisionistas contem­ poráneos, traidores al marxismo-leninismo.

 

El pueblo albanés está ligado al gran pueblo chino por una amistad inquebrantable y sigue con simpatía y admiración su lucha por la paz y el socialismo. Nuestro

Partido  y    Gobierno    siempre  han  apoyado    y       apoyarán

con    todas sus    fuerzas        la       política       pacífica       y       los         derechos

de      la  República  Popular  China  en  la  arena  internacio­

nal.    Nuestro       pueblo        y       nuestro       Partido       se      alegran  de

tener  en  el  pueblo  chino  un  amigo  grande  y  leal  y  se

 

 

dedicarán con todas sus fuerzas a la tarea de conservar y desarrollar cada vez más la sana amistad, basada en

el marxismo-leninismo, que liga a nuestros dos pueblos hermanos.

 

Aprovecho la ocasión de estar aquí reunidos con motivo de este glorioso aniversario, para reiterar en nombre de nuestro Partido y de nuestro pueblo, al Partido Comunista, al Gobierno de la República Popular China y a todo el gran pueblo hermano chino nuestro profundo reconocimiento y nuestro agradecimiento sin­ cero por la ayuda que siempre han prestado y prestan a nuestro país en la edificación del socialismo. En estos momentos de felicidad para el amigo pueblo chino le enviamos nuestros más calurosos deseos de que realice sus aspiraciones por la edificación del socialismo y el triunfo de la paz en todo el mundo.

 

Permítanme  camaradas  y       amigos  brindar:

 

¡Por  el        grande  y     talentoso     pueblo  chino!

 

DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA       197

 

¡Por el glorioso Partido Comunista de China, con el eminente marxista-leninista, el camarada Mao Tsetung,

a  la   cabeza!                                            

¡Por  el  Gobierno  de  la  República  Popular  China,

presidido     por    el       camarada    Chou En-lai!        

¡Por   la       eterna amistad       entre  nuestros  dos  pueblos!

¡Por   la       paz    en      todo  el  mundo! 

¡A  su  salud,  camaradas  y  amigos!

Publicado  por  primera  vez  en         Se   publica según   el

«Zëri i Popullit», Nr. 235 (3764),      tomo XIX

1o     de      octubre       de  1960              

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

1o de octubre de 1960

 

Querido  camarada         Hysni:

 

Ayer, cuando celebrábamos la reunión del Buró Político para analizar el proyecto de directrices del Ter­ cer Plan Quinquenal que será sometido al IV Congreso del Partido, así como el informe sobre la reorganización de la enseñanza, recibí la carta y los materiales que me enviaste. Después de recibir los materiales llegó tam­ bién el radiograma, a través del cual nos informabas de que dichos materiales debían ser devueltos, por eso los dimos a mecanografiar. De todo esto comprenderás que

 

hasta el       momento  en        que  te         escribo,       no  he  comenzado

la  lectura  de  los  materiales  que     me     enviaste,     por    esta

razón no      puedo aún    decirte        nada  al       respecto.     Te     daré

a  conocer  mi  opinión  mediante      un      radiograma o       una

carta  más  extensa,  que  enviaré  por  vía  aérea.                    

Coincidiendo        con    tu  punto  de vista,  también      pienso

que los soviéticos fraguan una rastrera maniobra con premeditados fines.

 

Los    documentos que    ellos  han    entregado    pueden

 

CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

 

199

 

 

ser hasta cierto punto aceptables, incluso redactados con la predisposición a que se les hagan correciones

 

aún    más   profundas.  ¡Esto no     les     causa molestias!   «Si

 

ustedes       quieren,   pueden  decirnos,   los       convertiremos

incluso        en  pólvora, con    tal  de  que  no  haya      polémica

entre  nosotros,  que       todo  pase  sin  historias, en      cuanto  a

la aplicación de lo que escribimos en el papel, nos en­ cargamos nosotros de ello, en una palabra seguimos nuestro camino, violamos también esta declaración igual que la de Moscú [1957] y si vuelven a acusarnos, convocamos un segundo Bucarest y les ajustamos las cuentas».

 

Si los soviéticos han hecho ciertas concesiones y están dispuestos a que se le dé un tono más fuerte a la Declaración, lo hacen, no porque hayan cambiado de actitud, ni porque hayan reconocido sus errores, sino para cerrar la discusión. Ellos se imaginan que no pen­ samos más que en declaraciones y que esta idea nos atormenta. Pero nosotros contamos con el marxismo-leninismo. Lo que queremos y sobre lo que insistimos, es que los soviéticos corrijan sus errores oportunistas.

 

La Declaración debe ser la conclusión de estas discu­ siones Es precisamente esto lo que amedrenta a los soviéticos y precisamente esto es lo que a nosotros no nos atemoriza.

 

Los    soviéticos   tienen miedo a        las     discusiones,

 

no solamente porque después de Bucarest se ha produ­ cido una conmoción en los otros partidos, sino porque la conmoción se acentuará aún más después de noviem­ bre. Entonces ellos toman la delantera y presentan esta declaración afirmando: «Si ustedes quieren podemos

 

200   ENVER HOXHA

 

hacerla aún más fuerte» y, así, todos sus adeptos, se pondrán a gritar y a aclamarles: «¡Eureka!. Esta es, ha sido y será nuestra línea. Jamás nos hemos equivocado ¡China ha reflexionado, ha reexaminado sus errores y ha vuelto al buen camino! Así, Bucarest ha demostrado ser muy «paliezno»*. En nuestros partidos hemos con­ denado a China y Albania como dogmáticas, etc. Hemos matado dos pajaros de un tiro, y les hemos desenmas­ carado, y les hemos curado y al mismo tiempo, nos hemos reservado la posibilidad de decir mañana a los partidos que los enfermos no estaban perfectamente curados y que de nuevo han tenido una recaída de dog­ matismo. Finalmente, salimos vencedores en ambos casos y continuamos por el camino que hemos empren­ dido». Este debe ser, a mi parecer, el razonamiento de los soviéticos y de sus adeptos. Nikita ha encontrado una buena medicina para Zhivko** y Cía.

 

 

De ninguna manera debemos caer en las artimañas de los revisionistas soviéticos. Debemos dejar bien claro a los soviéticos y a otros que aceptamos elaborar estos

 

documentos, agregar o suprimir pasajes, pero que en todo caso, este documento debe ser la conclusión de las discusiones generales que tendrán lugar en noviembre próximo y que tendrán por objeto determinar: cómo

 

han sido aplicados los principios del marxismo-leninis­ mo y las decisiones de la Conferencia de Moscú (1957), quién los ha pasado por alto y quién los ha aplicado

 

 

* En  ruso  en  el  original    útil.

 

* Abreviación  irónica  de  T. Zhivkov.

 

CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 201

 

consecuentemente. Se procederá a una revisión de la Reunión de Bucarest sobre la base no sólo de los «he­ chos» planteados por los soviéticos, sino también de los hechos que los demás partidos presenten sobre esta cuestión.

 

La próxima Conferencia de Moscú no puede ser ni una reunión puramente formal, ni una reunión de polé­ mica esteril, debe ser una reunión de gran importancia constructiva en base al marxismo-leninismo y a las normas leninistas. No deberá tener el sentido de una reunión conciliatoria «pacifista», para correr un velo sobre los graves errores, sino de una reunión donde los errores serán puestos al desnudo y corregidos radical­ mente. No hay otra vía y que no se espere ninguna otra propuesta de nuestra parte. Si los errores no se miran de frente, estamos seguros de que los revisionistas pro­ seguirán con mayor afán su actividad de zapa. Por ello, para nosotros no hay más que el camino de la lucha en defensa del marxismo-leninismo, sin transigir con los errores oportunistas y revisionistas en ideología y polí­ tica, como transigen Jruschov y su grupo. Yo pienso que la lucha debe comenzar ya en la comisión, donde los otros partidos, a excepción de China, han enviado gente de poca importancia, puesto que, naturalmente, los so­

 

viéticos se han entendido con ellos, han adoptado una táctica única e intentan franquear fácilmente el foso que ellos mismos han creado y acusamos a China y a

 

nosotros      de      mil    cosas. Pero  eso  no         nos  lo  tragamos.

         No     me     extiendo     más,  pues  estás  al  corriente  de

las     cuestiones.  Podré escribirte    más   largamente  cuando

te       envíe las     observaciones  sobre      los     documentos.

 

202   ENVER HOXHA

 

Transmite mis saludos a Ramiz y a los demás ca­ maradas.

 

Abrazos

 

E n v e r

 

Te escribo a toda velocidad porque se va el avión, por eso tendrás dificultad en leer la presente. Ayer estuvimos donde los camaradas chinos y metí «salvas de advertencia» en mi discurso.

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

1o de octubre de 1960

 

Camarada  Hysni:

 

1)      El problema se plantea así. Qué camino debe seguir el movimiento comunista internacional en la situación actual y cómo ha marchado a partir del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética hasta el presente.

 

2)      Tanto los chinos como nosotros pensamos que el grupo de Jruschov ha cometido graves errores de prin­ cipio, tácticos y estratégicos. Este grupo se ha desviado de los principios marxista-leninistas y ha violado la Declaración de la Conferencia de Moscú de 1957. Este grupo no sólo agravó sus errores, sino que organizó la Reunión de Bucarest acusando a China directamente y a nosotros indirectamente de dogmatismo, etc. Así pues, los chinos y nosotros lucharemos para que sean reco­ nocidas y admitidas por todos nuestras justas tesis además del grave error que la dirección soviética co­ metió en la Reunión de Bucarest.

 

3)      El grupo de Jruschov y aquellos a los que ha logrado comprometer defienden la tesis contraria. En

 

 

204

 

ENVER HOXHA

 

 

Bucarest alineó de su lado a casi todos los presentes en

 

 

la Reunión y consiguió que al menos las direcciones reconocieran que «Jruschov no se ha equivocado y los chinos sí, que la Reunión de Bucarest era necesaria y correcta».

 

4)      Para  nosotros,  todos  los  problemas  deben  solu­

 

cionarse      en      la       próxima      Conferencia de      Moscú        [1960].

 

En  cambio el grupo  de  Jruschov, a  su conveniencia, los

 

ha solucionado en Bucarest. Así pues, el grupo de Jrus­ chov se presentará en la Conferencia de Moscú con el punto de vista de que su camino y sus actos han sido correctos y que debemos aprobar una declaración en la que se señale el rumbo que debe tomar el movimiento comunista internacional, pero silenciando por completo, quién se ha desviado, quién es el culpable y qué re­

 

presenta  la  Reunión  de  Bucarest,  es  decir,  manteniendo

 

la  condena  de  China.

 

5) Ahora bien, supongamos que la Declaración de la próxima Conferencia de Moscú puede redactarse debidamente e indicar el camino correcto al movimiento comunista internacional. Tal declaración sería una es­ pecie de copia de la que adoptó la Conferencia de Mos­ cú de 1957. Del mismo modo, supongamos que la comi­ sión reunida allí para preparar la Conferencia de Moscú modifica la declaración, pero no aclara concretamente quién se ha desviado y por qué se condenó a China en Bucarest. Tampoco así se habrá alcanzado nuestro justo objetivo.

 

6)      Nuestro objetivo y tarea no consiste en aumen­ tar la colección de declaraciones, sino en rectificar y condenar los errores y esto tiene importancia, porque

 

RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU     205

 

sólo entonces habrá la seguridad de que tanto la De­ claración de 1957 como la nueva, se apliquen correcta­

mente y  por vía     marxista-leninista.

7)  Para  el  grupo  de     Jruschov,  el  marxismo-leninis­

mo, la Declaración de la  Conferencia de Moscú de 1957

y  la   nueva que    saldrá de  la  próxima  Conferencia  de

Moscú,       carecen       de      valor. Por    consiguiente,        aún    esfor­

 

zándonos  por       hacer buena esta  última,  esto  no  tendrá

ningún        valor si       ellos  no     analizan      ni      reconocen   sus

errores.       Por    eso    la       reunión       de      ustedes       debe  iniciar         la

lucha           contra los     errores  y    no      contentarse únicamente

con    la       discusión    de      la       declaración. La     declaración  debe

ser     discutida     denunciando         los     errores        del     grupo de

Jruschov. Así es probable que no se llegue a ninguna conclusión hasta la Conferencia, fracasando su ma­ niobra.

 

8)      El nuevo documento adolece de muchas deficien­ cias, de ello hablaremos más tarde, pero con sus tenues concesiones el grupo de Jruschov se propone adorme­

cernos         y       hacer que    pensemos    que    con  la         modificación

de  la declaración ya  no  hacen  falta  las   discusiones

sobre los     errores  del  grupo.                  

9)  En  la  Conferencia  de  Moscú  plantearemos  los

problemas   tal     como afirmamos  mas   arriba,         porque,  en

lo que a nosotros se refiere, los problemas siguen plan­ teados en su totalidad. Hemos entregado al grupo de Jruschov y a todos los partidos un proyecto de declara­ ción justo, sobre cuya base exigimos que se desarrollen los trabajos. En la Conferencia rebasaremos los límites de la declaración, porque la consideramos como una conclusión de los debates que tendrán lugar, mientras

 

 

206

 

ENVER HOXHA

 

 

que  el  grupo  de  Jruschov  la  concibe  distinta,  se  pro­

 

 

pone todo lo contrario. Muchos representantes de los demás partidos en esta Conferencia, de una manera u otra, están, quién más quién menos, previamente com­ prometidos, y, encontrándose ante una declaración bien elaborada por la comisión, se sorprenderán de lo bien fundado de nuestra discusión, de nuestras severas y justas críticas, a las que el grupo de Jruschov se opon­ drá en la imposibilidad de impedirlas; y finalmente se

 

llegará         a  la  conclusión  de  que  no  estamos  de  acuerdo

con    el       grupo  de  Jruschov  y  sus  sostenedores,  pero 

con    el       proyecto     de      declaración elaborado.

         10)    Por  una  parte,  llegamos  a  un  desacuerdo  por­

que    el       grupo  de  Jruschov  no  admite  nunca  sus  errores

y,      por    la  otra,       la       Conferencia de  Moscú  nos  planteará

la cuestión: ¿firman esta declaración que es justa (pero donde no se dice quién cometió errores de línea, etc.), o no la firman? Si firmamos una declaración que con­

tiene  errores  de   principio     y       si  no logramos    nuestro

objetivo  de  poner bien   de      manifiesto   en  ella  los  errores

del  grupo  de  Jruschov, entonces     este    grupo  habrá triun­

fado y se mantendrá la condena a China. Si no la fir­ mamos, proporcionamos un arma al grupo de Jruschov y a quienes le siguen para acusamos de no firmar una declaración justa.

 

Esto constituye una táctica bien pensada por el grupo de Jruschov. Esta táctica ha sido elaborada con seguridad por todo el grupo de los soviéticos y de Zhivko y compañía, los cuales están al tanto de este

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

material con anterioridad. Por eso, intenten corregir la declaración según nuestros puntos de vista. Si no

 

RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU     207

 

consiguen   esto,  entonces     terminamos en      el       camino       que

 

les  expliqué  más arriba y  que es  peligroso.

 

En     la       declaración elaborada    correctamente       deben

 

reconocerse los     errores        del     grupo de      Jruschov     y       con­

 

denarse  los objetivos  que       éste  se  proponía  con    la  Reu­

nión  de  Bucarest.  El  grupo  de  Jruschov  no  reconoce

sus    errores,  el  documento  quedará  en  suspenso  y,  así,

todo  tendrá que  decidirse       después       de  las  discusiones        en

la  Conferencia.                               

         Concluyendo,  éstas  son  algunas  ideas  previas.  Uste­

des    mismos       reflexionen y  actúen     de  acuerdo con    la

correcta línea de nuestro Partido, de acuerdo con las orientaciones que el Buró Político les ha dado y les da. Téngannos también a nosotros al corriente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estamos trabajando en las anotaciones al material y, en la medida de nuestras posibilidades, les ayuda­

remos.

 

Muchos saludos a ti, a Ramiz y a los demás cama-radas.

 

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

1° de octubre de 1960

 

Querido  Mehmet:

 

1)      La reunión1 en Moscú se abre hoy. Las delega­ ciones, aparte de la china y la nuestra, muy tenues, 50 personas en total. Nos enteramos de que la delegación búlgara actuará como le digan los soviéticos — evitar que se susciten polémicas. Esta es la consigna general

 

lanzada  por  el     «amigo»     que    tienes  allá.

 

2)      Los soviéticos presentaron un material en forma de declaración de 36 páginas para que sirva de base de discusión en el sentido de agregar o de suprimir alguna parte. Acabamos de traducirlo y de reproducirlo por­

 

que    nos    llegó  ayer,  y       apenás        logré  darle  rápidamente

una    primera  lectura.   La     verdadera    reunión       de      trabajo

en      Moscú        comenzará  el       próximo      martes,  el   día     cuatro.

3)      La primera impresión sobre el material: Vil maniobra de los revisionistas, sin tono polémico, pero con ciertas insinuaciones sutiles y abyectas, varias

 

 

 

1 La  comisión  preparatoria  de  los  26  partidos.

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     209

 

grandes lagunas, tentativas de redondear los ángulos peligrosos para ellos, algunas reculadas tácticas para meternos los dedos por los ojos, algunas aproxima­ ciones a nuestras tesis, como si quisieran decir «vean, estamos haciendo concesiones ante su obstinación y tenemos un feroz enemigo delante, por eso tomen esta declaración, conténtense con ella y empléenla como incienso». Pero habrá que leerla otra vez atentamente y hacerle recomendaciones a Hysni sobre la esencia de esta declaración.

 

 

4)      ¿En qué consiste a nuestro juicio la maniobra de los revisionistas? En cubrir con un velo todos los errores y el velo es esta declaración. Ellos se imaginan que tenemos sed de declaraciones, como si no tuviéra­

 

mos  nuestra  ideología,  el  marxismo-leninismo.  Así,  según

 

ellos, «satisfacen nuestro deseo» con una declaración, en la que se permiten correcciones, incluso que «se le

meta pólvora». Me imagino que aflojarán la cuerda y finalmente dirán: «Mirad, ésta ha sido nuestra línea,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

vosotros hicisteis algunas adiciones, nosotros estuvimos de acuerdo, ahora nada nos separa y ¡hurra! Pero quién

se ha desviado del marxismo-leninismo, quién es re­ visionista o dogmático, qué pasó en Bucarest y qué rumbo tomaron los asuntos posteriormente etc. etc., éstas son cuestiones ya decididas y decididas correcta y unánimemente; vosotros os deslizasteis en el dog­ matismo, os condenamos con razón, os desenmascara­ mos ante nuestros partidos, y esto os ha servido, refle­ xionasteis sobre vuestros errores y vinisteis a la Con­ ferencia, luego discutimos, nos pusimos de acuerdo y formulamos también esta declaración. Ahora, mucha­

 

210                      ENVER HOXHA         

chos, idos  a         casa,  autocriticaos  ante vuestros      partidos

y       no      volváis       a  cometer  el  error  de  criticarnos,  porque

os      hacemos     comparecer  de  nuevo   ante  un       segundo

Bucarest y esta vez seréis reincidentes» Esto es más o menos el objetivo de «Rrapo Lelo». Este razonamiento y esta táctica de «Rrapo» seguramente han sido del in­ menso agrado de Zhivko y compañía, porque cierta­ mente si no es hoy será mañana cuando se produzca el terremoto bajo sus pies, el cual piensan evitar con esta maniobra. Este naturalmente es su camino, pero no el nuestro. Nuestro camino es el que hemos decidido, es el correcto.

 

5)      Le notifiqué a Hysni que desde el momento en que se reúna la comisión debe empezar la lucha y hacer­ les comprender claramente que podemos discutir la declaración, suprimirle partes o hacerle adiciones, pero que esta declaración será la conclusión de discusiones

 

marxista-leninistas sobre las cuestiones en controver­ sia: quién ha aplicado correctamente el marxismo-le­

ninismo  y  la  Declaración      de      Moscú        [1957]        y       quién  los

ha      traicionado; quiénes  son los     revisionistas y       quién

no     es      el dogmático; quién       preparó       la       Reunión      de Buca­

rest    y        cuáles fueron  sus  móviles;      quién provocó      esta

ruptura y por qué lo hizo. Todas las cuestiones se pon­ drán sobre el tapete y no serán estudiadas únicamente en base a las falsas pruebas de los soviéticos, sino tam­ bién sobre la base de los argumentos tanto de los chi­ nos, como nuestros y de los demás, de quién los tenga. La paz por la paz en el movimiento comunista, no lo aceptamos; que se encubran las culpas, no lo per­ mitimos. No podemos permitir que la Conferencia de

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     211

 

Moscú        sea    una    «conferencia         de      revisionistas»       y        de

 

pacifistas    de      derecha;      lucharemos porque        sea    una    con­

 

ferencia       marxista,    combativa,  constructiva.         No     hay    otro

 

camino.  De  esta  manera  desaparecen  todas  las  ilusiones

 

de los jruschovistas, se frustra su maniobra y se va has­

 

ta  el  final.  Creo  que  los chinos actuarán como nosotros.

 

Esto por el momento. Si tienes observaciones y sugerencias, escríbenoslas.

 

Abrazos

 

S h p a t i

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QUE LA DECLARACION DE MOSCU SEA LO MAS FUERTE POSIBLE, QUE CONTENGA POLVORA

 

Y NO ALGODON

 

 

Carta enviada al camarada Hysni Kapo en Moscú

 

4 de octubre de 1960

 

Querido  camarada         Hysni:

 

He recibido la carta esta mañana y he comprendido sus puntos de vista. Estoy de acuerdo con estas opi­ niones y con las propuestas que hacen, que en general coinciden con las que les he escrito.

 

Señalo  pues  una  vez  más,  tal  como  habíamos  ha­

 

blado cuando        tu      dejaste  Tirana,     que    ustedes       deben  lu­

char   para   que    la  Declaración  de  Moscú  sea  lo  más

fuerte posible,  que  contenga  pólvora  y  no  algodón,  y

tesis  formuladas  claramente, conforme    a        nuestra       visión

de  las  cosas        y       no     planteamientos  equívocos       y       triviales

como los  que  intentará  introducir  la         delegación  sovié­

tica,  cuyas  ideas  son  oportunistas  y  revisionistas.     

Deben         tener  en      cuenta         una    cosa  y  es  que    a        través

de esta declaración expresemos no solamente las justas concepciones marxista-leninistas de nuestro Partido

 

QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 213

 

sobre los diversos problemas, sino que tratemos de con­ seguir que cada comunista en el mundo, leyendo este documento, comprenda inmediatamente que en el «conflicto ideológico» tan pregonado dentro y fuera de nuestro campo por el grupo de Jruschov, éste ha sido el perdedor y su línea revisionista la denunciada. Esto deben comprenderlo con la lectura de la declaración primeramente los miembros de aquellos partidos en cuyo seno se ha planteado esta cuestión deformándola, calumiando al Partido Comunista de China y al Partido del Trabajo de Albania, que han sido censurados y cubiertos de lodo injustamente. Esto es de gran impor­ tancia puesto que los calumniadores no piensan en ab­ soluto regresar a sus partidos con la intención de auto-criticarse. Por tanto, esto depende en una gran medida de sus intervenciones en el curso de los debates, de los planteamientos que hagan. Muéstrense muy atentos en las formulaciones de las cuestiones esenciales. En estas formulaciones tengan cuidado de no atenerse estrecha­ mente al anunciado soviético y a la forma en que ellos han planteado el problema. Con esto quiero decir que ustedes no deben intentar rectificar la manera de con­

 

 

siderar        una    cuestión      tomando  por        base  la  frase  cons­

truida por    los  soviéticos,  ni  temer  alterar  el  «cuadro»

general        o       parcial  de   la  estructura         del     texto  soviético.

Tal manera de estructurar la declaración les impediría plantear las ideas tal como las concebimos nosotros, puesto que los soviéticos han redactado este texto con­

forme a  sus  puntos  de  vista,  se  han  explayado  en  al­

gunos aspectos      para  así poder     echar un poco  de  veneno,

o  han vertido        el       veneno  en  toda   una  «tirada»,  mez-

 

 

214

 

ENVER HOXHA

 

 

ciándolo en el camino con un poco de azúcar en polvo. Por eso no presten atención a la estructura y a la cons­

 

trucción del texto soviético, preocúpense de los pro­ blemas clave del texto, supriman todo lo que es baga­ tela y artificio, y dejen que el Secretariado se encargue

después       de      la       estructura  de        la       Declaración.        

En  mi  opinión,  la  declaración  está  podrida  en  las

cuestiones   esenciales   y       así     lo       piensan  ustedes   también.

La  he leído  una    vez    atentamente  poniendo   notas  al

margen.  No  he  tenido  tiempo  de  reunir  todas  estas  ob­

 

servaciones y  elaborarlas.       Así  pues     he  decidido enviar­

les     el  texto      con  notas  al  margen.  No  crean  que  cada

nota  en  el  texto  es  una        perla,  en     ellas  hay    también

cosas superfluas, apresuradas, escritas a impulsos de la cólera, por eso deben juzgarlas ustedes mismos. Estas notas ante todo sirven para recordarles algún punto que se les haya escapado y que yo he descubierto, o viceversa. Estoy seguro de que ustedes han realizado un estudio exhaustivo de los materiales soviéticos, que

 

ustedes       han    detectado  todas    las     cuestiones   delicadas,

por    eso    me  siento  tranquilo  en  este  aspecto.  Sin  em­

bargo,         aunque  les  costará  descifrar  las  notas,  porque

las     he      garrapateado,       me     sentiría       contento     de      que    pue­

dan    serles de      alguna        utilidad.                                           

         En el caso de que tengan algo de particular impor­

tancia que             consultarnos envíen         un   radiograma.   En

cuanto        al  discurso  que  van  a  pronunciar, sería  muy

bueno  que  nos  enviasen       una    copia,  como         ustedes       mis­

mos dicen, ya que podríamos ayudarles con alguna ob­ servación sea por radiograma, sea devolviéndoles el

 

QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 215

 

texto con observaciones si es que las hay y nos lo per­

 

mite   el  tiempo  de        escala  del   avión.

 

... El grupo de Jruschov ha agrupado en tomo suyo

 

a un gran número de partidos, a quienes ha cogido desprevenidos, y en los que explota la confianza y el. amor que sienten por el Partido Comunista de la Unión Soviética. Será difícil que estos partidos y estos comu­ nistas tengan de inmediato la audacia de cortar radical­ mente con esta postura. Esto es verdad. Pero sería ex­

tremadamente       peligroso    ir       arrastrando  esta   cuestión,

puesto         que  el         revisionismo         irá     preparando su  odiosa

obra, comprometerá  a   hombres     y  partidos,  desplegará

una  campaña       demagógica  de     envergadura a        través  de

la propaganda a la que consagrará considerables medios materiales. En diez años la camarilla de Tito ha degra­ dado completamente al partido y ha encarcelado o eje­ cutado a los verdaderos comunistas y patriotas. Por eso la actitud más justa es que en esta reunión vayamos al fondo de esta cuestión, como marxistas que somos. Que aparezca al desnudo quién está en la vía antimarxista, quién está traicionando al marxismo-leninismo y vio­ lando la Declaración de Moscú de 1957. Este es el grupo de Jruschov. Por eso la reunión debe poner los puntos sobre las íes. Que se puntualice detalladamente lo ocurrido en Bucarest, y que aquellos que han cometido

 

errores,       los     reconozcan como  marxistas   en      el       curso de

la  reunión  y  que  vayan  a  corregirlos      al       seno  de      sus

partidos.     El      grupo  de    Jruschov  no reconocerá  sus

errores, así pues es el responsable de la escisión de la unidad ideológica del movimiento comunista interna­ cional. Nosotros estamos en el correcto camino mar-

 

216                      ENVER HOXHA                   

xista-leninista.      El      grupo de      Jruschov     se  ha deslizado    en

el       revisionismo,        y  por ello    será   desenmascarado   por

nuestra  lucha       y       por  el  desarrollo  de  los  acontecimentos.

Sin    embargo,    la       amenaza     y        la  escisión  acelerarán   el

proceso       de      bancarrota  del     grupo de      Jruschov     y       su

 

aislamiento del  Partido  Comunista  de  la Unión  Sovié­

tica    y        de      otros  partidos,  que  se  verán  conmocionados

por    ello    y       sentarán  mejor  y  más   rápido         la  cabeza.  De

lo contrario, estos partidos adoptarán una postura pre­ tendidamente al margen del conflicto, incluso conside­ rarían como un éxito que no se llegara a la ruptura, y dejarían que el tiempo confirmase la justeza de la línea soviética o de la nuestra. La consigna de que «el tiempo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

confirme la justeza de la línea», que preconizan al­ gunos..., le viene a la medida a Jruschov, es una con­ signa oportunista, revisionista y antimarxista. Expresa

 

el temor de ir hasta el fondo de las cosas y de rectificar radicalmente los errores. Esta idea sirve para mantener el statu quo jruschovista con algunos remiendos, que

 

Jruschov  no  ha  tenido,  no  tiene     ni       tendrá  jamás        en

cuenta.  Esta  consigna  ayuda  a  los  revisionistas  a      pro­

seguir sus    actividades, a        propagar     el       revisionismo.       En

una    palabra,      estamos      seguros       de      que    la       adapción     de

esta   consigna     entrañará    grandes  peligros.                   

         El revisionismo es el peligro principal, hay que gol­

pearle por    grandes  que sean  las     «cabezas»   que    llevan

dentro esta inmunda enfermedad. El tumor debe ser extirpado con el bisturí. Todos los que dicen «dejemos que el tiempo juzgue» comprenden la situación, pero no tienen el coraje de los revolucionarios para poner el dedo en la llaga y utilizar medios eficaces para curarla.

 

QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 217

 

Por    otra   parte, debemos     saber que    el       grupo de

 

Jruschov     está   asustado     ante   la       situación     creada,        teme

 

la       ruptura.       Ve     que    su      política       sufre  fracasos,     que    ha

 

creado una grave situación, incorrecta, que se está en­ caminando ideológicamente, con plena conciencia, ha­ cia un abismo sin esperanza de salvación. En estas cir­ cunstancias ¿nos estaría permitido dejar que este grupo revisionista volviera a cobrar fuerza, que franquease el gran foso que él mismo ha creado? Yo creo que no. Cometeríamos un error si no desenmascaráramos al grupo de Jruschov, puesto que éste lo aprovecharía para dañar más a la Unión Soviética, al Partido Comu­

nista  de      la       Unión  Soviética  y  al  comunismo  inter­

nacional.     Jruschov     es      un     saltimbanqui         de      ferias. Vean

lo que hace en la ONU. Esta    es      la razón       por    la       que te

he enviado  un  largo  radiograma  anteayer  por   la       noche.

                   Pero  en      cualquier    caso,  querido       Hysni,        continuén

la       tarea           que    han  emprendido,  están  en  lo  justo.

                   Vito  está   bien,  ella  y  Nexhmije  se  están  quemando

las               pestañas      estudiando1.  Besnik  también  esta   bien,

vino  a        almorzar  el  domingo.                                                           

                   Todos  los  días  recibo  de  Mehmet  radiogramas

«divertidos».        Las  cosas  siguen  el  curso  de siempre.

Ningún       resultado     concreto.    Ni      desarme,     ni      reorganiza­

ción  del  Secretariado  de  la  ONU,  ni  encuentro,       ni  dian-

tre. El único «éxito»  ha  sido   la       creación      de      la       tercera

 

 

 

1 En este tiempo las camaradas Vito Kapo y Nexhmije Hoxha seguían estudios por correspondencia en la Facultad de His­ toria y Filología de la Universidad de Tirana.

 

218   ENVER HOXHA

 

fuerza  con  Tito  a  la  cabeza  y  su  bendición  por  parte

 

del  «diadia»*       Jruschov...

 

Muchos  saludos  a  Ramiz  y  a  los  demás  camaradas.

 

Los    camaradas  les  envían    saludos.

 

Abrazos

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* En  ruso  en  el  original    tío

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

4 de octubre de 1960

 

Camarada  Mehmet:

 

He recibido todos los radiogramas. Seguimos el «fiasco»* de la ONU.

1)      La reunión en Moscú empezó el sábado. Sola­ mente el acto de apertura. La abrió Suslovka. Asistían Coslovka, Andropovka, Mujitdinovka, Pospielovka** y demás. Atmósfera fría y glacial. Se dio tiempo para estudiar el material y hoy, martes, a las 14 horas, em­ pezará la primera sesión. El representante del PC de China tomará la palabra antes que Hysni, mientras está

 

previsto  que         éste  lo        haga  el       jueves  o     el  viernes.

 

2)      El proyecto de declaración lo estudié atenta­ mente y las observaciones se las envié a Hysni indicán­

dole   además       la       táctica         que  debe  seguir  en  la  comisión.

La     declaración es      inmunda,    revisionista, contiene

repeticiones trilladas,     dilación  de las  cuestiones      dosifi­

 

 

 

*        En italiano en el original.

 

**      Diminutivos de burla.

 

220   ENVER HOXHA

 

cando el veneno para hacérnoslo tragable y espol­ voreándolo junto con un poco de azúcar para hacer que nos parezca dulce. Hace algunos «regates», supuestas retiradas, pero que no nos gustan nada, así que puse en guardia a Hysni y le dí instrucciones de cómo se debían formular las cuestiones.

 

3)      Hysni me escribe que me enviará el discurso de apertura para que lo vea. Hysni es enteramente apto y está bien armado para mantener les actitudes debidas.

 

...En la reunión hay algunos que temen lo que nosotros no tememos, es decir, que el grupo de Jrus­ chov no entre en razón. No estamos de acuerdo con ellos al respecto. Debemos discutir con ellos y per­ suadirles, porque nosotros vemos la cuestión más co­

 

rrecta y radicalmente. Lejos de temerle, es el grupo de Jruschov el que debe tener miedo a lo que nosotros pensamos. Mantenemos justas y sólidas posiciones. Las de ellos son revisionistas y débiles. Por eso hay que trabajar el hierro mientras esté candente, porque si el

 

prestidigitador  de  ferias  se  nos       escapa        de      la       mano  es

capaz  de  hacerle  a  uno  mil  y        un  trucos,  y,  con  más

razón,  al  cabo  de  10-15        años, puede causar         estragos.

Pero,  sea como sea,       ésta es la última    etapa,       regresa­

rás  y conversaremos     aquí   antes de  partir  para      Moscú.

4)      Hysni  me  escribía         que    Coslovka    le       invitó  ayer

a almorzar juntos, pero Hysni se lo agradeció y no fue. Teniendo en cuenta lo que ha hecho contra nosotros, esto le estuvo bien empleado, para que aprenda con quién tiene que vérselas.

 

5)      Nos enteramos de fuentes bien informadas de que la Reunión de Bucarest ha sido preparada a espal­

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     221

 

das    de      nuestro       Partido       y        del     Partido       Comunista  de

 

China. Jruschov había informado a sus muchachos, había discutido con ellos y obtenido su aprobación sobre el planteamiento de las cuestiones en Bucarest, sobre la

naturaleza   de      las     conversaciones     que    se      llevarían  a

cabo  y de   las     decisiones   que habría   que    tomar. Se trata,

a  todas  luces,  no  de  una  fracción,  sino  de      un     complot.

Esto  mismo  explica     el       objetivo  de la       lucha de      Ivanov

y  Koço  Tashko,  que  insistían  en  que  fuera  a  la  Unión

 

Soviética     a        pasar las     vacaciones: para  comprometerme

 

y       meterme      en  la danza.         Pero  les     salió  el  tiro  por  la

 

culata. ...

 

6) ...

 

Fiqret  y      los     niños  están bien.

 

Te  abrazo  y        te       esperamos  cuanto antes.

 

S h p a t i

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

6 de octubre de 1960

 

 

Camarada  Mehmet:

 

1) Contestaste bien a Vinogradov en lo referente al problema del desarme. «Rrapo Lelo» desea disimular su fracaso en la ONU, adormecer a la gente y movilizar

 

a la prensa porque el próximo año habrá nuevos espec­ táculos. Que la opinión pública ejerza presión sobre los

norteamericanos,  es  algo       bueno,        contribuye  a        acrecen­

tar el odio y la vigilancia de los pueblos,      pero  «Rrapo»

lo  hace  para        figurar  él    mismo,       tomar  él     la       iniciativa,

irse él mismo a todas partes y hacerlo todo él. Por eso hiciste bien en no darle a Vinogradov una negativa de

principio.  En       cuanto  a     pronunciarnos,      tenemos      tiempo.

El  declarará seguramente su  posición, porque        no     toma

en  consideración  nuestra  opinión.  Y        lo  hace       porque

tiene  diabólicas  intenciones.                     

2)      La reunión de la comisión en Moscú empezó ayer, hablaron unas cinco personas, dóciles delegados, quienes habían hecho suya la consigna: «Ni una pala­ bra sobre las divergencias», como si nada hubiera ocu­

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     223

 

rrido. No mencionaron ni a la Unión Soviética ni a China. Palabras generales y solidaridad con el proyecto de declaración soviético. Tomaron la palabra el fin­ landés, el húngaro, el alemán del oeste, el mongol y el italiano. Hoy hablará el chino.

 

3)      ...

 

4)      Del frente interno no hay ninguna novedad. Se trabajan las tierras; ha empezado la cosecha de la remolacha azucarera, una cosecha muy pobre. Un ligero sismo se ha registrado en la zona de Kardhiq, sin pér­ didas humanas, sólo algunas casas derrumbadas. La

 

situación no es inquietante. El censo de la población se hizo bien. Spiro1 se ha encerrado y trabaja en la redacción del informe.

 

Hoy fui otra vez a ver a tu madre y le dí la buena noticia de tu regreso. Se alegró mucho. Fiqret y los niños están bien, te mandan saludos, al igual que los camaradas y Nexhmije. Saludos a Behar, a Reiz y a los

 

demás         camaradas.                              Tuyo

                                                                                    

                                                                                     S h p a t i

Publicado   por    primera  vez en     

el       tomo           XIX   (Ed.   albanesa)   

según  el  original  depositado  en     

         los     Archivos     Centrales             

                   del     Partido                                   

                                                        

         1  Spiro       Koleka,       miembro     del     Buró  Político  del  CC  del  PTA

y       vicepresidente  del Consejo      de      Ministros  de  la  RP  de Albania.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

7 de octubre de 1960

 

Hora 24:00

 

Querido  camarada  Hysni:

 

Hoy dimos apertura al Pleno, los trabajos marchan bien, prosiguen las discusiones sobre la reforma de la enseñanza. Las discusiones son buenas. También mañana continuará la discusión de este problema y luego trata­ remos sobre el proyecto de directrices del quinquenio.

 

Hoy a mediodía recibí un paquete con los docu­ mentos que me enviaste. Comprenderás que efectiva­ mente he tenido muy poco tiempo, he dado una lectura rápida a tus cartas, a tu discurso, así como a las nuevas formulaciones y correcciones que piensan hacer al proyecto de declaración.

 

1)      En lo referente a tu discurso, me ha gustado, se han abordado bien los problemas y el tono era correcto. Si se les presenta la ocasión, ya sea en la reunión

 

plenaria, o a Ramiz en la comisión, deben defender fir­ memente al Partido Comunista de China, porque es ob­

 

jeto de los principales ataques, contra él están dirigidas

 

las  principales  baterías.  Nos  guardan  el  mismo  rencor

 

         CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU         225

que    a  los  chinas  y  no  cabe duda  de  que  nos atacarán,

pero  su  principal  ataque  lo    concentrarán         contra el       Par­

tido   Comunista  de  China,  porque  tienen la  idea,       y  así

es,     de  que  el  mayor  peligro  para  ellos,  considerando

su      potencial,  es  el  Partido  Comunista  de  China    y       pien­

san    que «si logran vencerlo, la cuestión de los albaneses

no     tiene  importancia».                                   

Por eso, por el momento, estamos en posiciones inatacables, pero seremos atacados, sobre todo cuando arrojemos nuestros dardos contra Jruschov, nos acu­ sarán también a nosotros de «dogmáticos», porque nos mantenemos de lado de China. Debemos demostrar a

 

los soviéticos y a quienes les apoyan, que seguimos una línea marxista-leninista, que defendemos al Partido

 

Comunista de China porque tiene una acertada línea marxista-leninista, que combatimos los puntos de vista revisionistas, oportunistas de derecha, así como a los calumniadores y falsificadores.

 

Desde estas posiciones nos lanzaremos contra todos aquellos que se atreven a atacarnos encubierta o abier­ tamente.

 

Con aquellos partidos, — a excepción de los que sabemos que mantienen posiciones erróneas —, que

 

vacilan,       que    no     tienen  el     coraje de      hablar abiertamente,

que  no        hablan        de  nuestro  Partido  o    dicen alguna  pala-

ra inofensiva        de nosotros, no se  metan, no    los obliguen

a lanzarse en abierta lucha contra nosotros, procuren maniobrar. El ataque ha de concentrarse contra los prin­ cipales, los que son causantes de la desviación opor­ tunista y los que atacan nuestra justa línea. Si algunos de entre éstos, además del soviético, búlgaro, polaco y

 

226   ENVER HOXHA

 

algún otro igual, atacan sólo de palabra al Partido Co­ munista de China, porque no pueden hacerlo de otra manera, no se metan con ellos, dejen que los mismos chinos juzguen la táctica que deben seguir.

 

2) ...

 

En mi opinión los soviéticos están interesados en

 

dar por terminadas las cosas, en encubrir sus inmun­ dicias, porque no les favorece por el momento ahondar

 

en las contradicciones. Están dispuestos a hacer algunas concesiones, con tal de atravesar el río sin mojarse los

pies;  hacer las  correcciones  exigidas,  en  una   forma u

otra,  y  luego  decir  que  «no  tienen  por  qué     entrar en

debates  y  discusiones». «Estamos  de  acuerdo», «¡Váyan­

se  a   sus  casas!»                   

Puede que  me  equivoque  al  apreciar         la       maniobra

que    pueden        urdir  los  soviéticos.  Te  dije  ya      al       principio

que solamente he dado una lectura rápida a los docu­ mentos. Tu discurso no crea a los soviéticos esta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

posibilidad porque deja claro que «tenemos cuentas que ajustar». Nuestros discursos en un comienzo pueden

ser como un «preludio», para estallar luego como las sinfonías de Beethoven; no somos partidarios de «sere­ natas nocturnas».

 

3)      He leído igualmente las formulaciones y las ob­ servaciones del proyecto de declaración Me parecen buenas. Consulten y colaboren con los camaradas chinos.

 

¿Por  qué  los  soviéticos  y  otros     coordinen  entre    ellos

sus    actividades  y       nosotros      no?                      

         Yo  les  aconsejaría  que  examinen  una  vez  más  el

planteamiento  de  la  «transición  al  socialismo» para  que

sea    fiel  a  nuestro      punto  de    vista. Les  recuerdo       una    vez

 

CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 227

 

más que la cuestión del «culto» debe ser formulada de otra manera, puesto que en noviembre la abordaremos al tratar sobre la cuestión de Stalin y la actitud de

 

Jruschov. En un pasaje se habla de «fracciones», fíjense

 

si esto no ha sido puesto con mala intención. Una última

 

observación:  en  la  página  27,  segundo    párrafo       del

proyecto  de  declaración mecanografiado    en      Tirana  o     en

la  página  14  de  sus     formulaciones,      debe  aparecer      la

idea de Lenin: «...mientras la burguesía no ponga obstá­

 

culos  al  movimiento  obrero  y  a  su vanguardia  en      su

lucha ideológica,  política  y  económica...» (ésta  es      una

cita  de  Lenin),  pero  debe  precisarse  la  idea  que       han

incluido      los     soviéticos  posteriormente,      porque  tiene        que

ver    con    Nehru y  otros,  con  el  fin        de      justificar     las

ayudas  que les     conceden.                               

4)      Es difícil decir qué es lo que debes o no echarles en cara. Esto depende de las situaciones. Atente a los

 

principios, defiende al Partido y su línea sin temor, y sin vacilar sobre si «¿debo decirle esto o reservármelo?» Actúa como mejor consideres. Tú debes desenmascarar

al adversario con argumentos correctos y aplastarlo. Para ello puede serte suficiente un hecho utilizado a tiempo y en su sitio para que así aquél (el adversario) quede completamente desarmado. Por eso no te cruces

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

de  brazos  ni  te  preocupes  por  incurrir  en  error.

 

Lo importante es que algunas cuestiones, en lugar de plantearlas en la comisión, nos las reservemos para

 

la Conferencia de Moscú, porque, de enterarse los so­ viéticos, elaborarían una táctica para lanzarse a la con­ traofensiva.

 

Cántaselas claras a los búlgaros y a los polacos, que

 

228   ENVER HOXHA

 

son de la misma camada que los soviéticos. Hay tam­ bién otros que gravitan en tomo a ellos, pero actúa consecuentemente. Sé más reservado con los checos, si es que no te atacan; te digo esto porque Novotni se comportó con Mehmet en Nueva York como en el pasado, como si nada hubiera ocurrido. También los húngaros, por lo que sabemos nosotros, se muestran poco activos, no obstante el discurso que pronunciaron allí.

 

A los franceses, puesto que vacilan, diles diplomá­ ticamente: «¿Qué camino están tomando? Presentimos que ustedes comprenden donde están los errores y deben prestar su colaboración a fin de que no se cometan otros errores aún más graves, etc., etc.» Es­ fuércense en este sentido.

 

Uno de los diplomáticos de un país de democracia popular dijo, en Roma, a uno de nuestros camaradas, que los dirigentes de los partidos comunistas y obreros, a excepción del Partido del Trabajo de Albania y del Partido Comunista de China, estaban al tanto de las cuestiones planteadas en Bucarest, puesto que Jruschov había consultado con ellos. Así pues, Bucarest, había

 

sido organizado de antemano, entre bastidores, como una fracción internacional (este argumento lo utiliza­ remos en la Conferencia de Moscú).

Qué más decirte, buen trabajo. Sé que se fatigan y sufren por la «atmosfera glacial» de allí, pero no po­ demos hacer otra cosa, la lucha por lo justo no te ofrece caminos regados de flores. Cuando se lucha por el Par­ tido, por el pueblo y el comunismo no hay fatiga ni aburrimiento.

 

CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 229

 

Los    camaradas   fueron         al       «priyom»*  de      los     ale­

 

manes,  yo  no  fui,  porque  te  escribí  esta  carta  que  en­

 

viaré mañana por avión. No fui a la recepción de los alemanes también para darles a entender que no nos ha gustado que su delegación no nos devolviera la visita oficial, pese a que habían decidido la fecha y la com­

posición.     Presentaron  razones      infundadas  para  justificar

la       anulación    de su visita, pero las      razones       las     conocemos

y       son  precisamente aquellas      por    las  que       luchan        ustedes

allí.                                                                     

         ¡En    la       ONU un  «fiasco»!        Con  «F»    mayúscula.

Mehmet parte de Nueva York el 11 de octubre y regresa

 

a Tirana el 20 ó 21.

 

El  25  de  octubre  convocamos  la  Asamblea  Popular

 

y       con    esta   ocasión       hablará       Mehmet      sobre el       «triunfo»

 

del desarme y de la coexistencia de «Rrapo Lelo» en la

 

ONU. Saluda  a     Ramiz         de  mi parte.

 

Un fuerte abrazo

 

S h p a t i

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

según el       original       depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

del Partido

 

 

 

 

 

 

* En ruso en el original — recepción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA

 

YORK

 

9 de octubre de 1960

 

 

Camarada Mehmet:

 

La lucha arreció1, es decir, los asuntos marchan bien. Que esas basuras se desenmascaren de una vez por

todas. Todos los     que    han    intervenido nos    han  atacado,

tanto a        China como a        nosotros,  con       excepción   del

japonés,      del     coreano y    del     vietnamita,  que    no dijeron   ni

una palabra ni de nosotros ni de los soviéticos, pero sus

 

observaciones  sobre  el  proyecto  de  declaración se      pare­

cen    a        las     nuestras      en      todas las     cuestiones,  incluyendo

los     planteamientos     contra el       revisionismo         contem­

poráneo      y       el       yugoslavo.                                       

         Bagdash2  en  particular  nos  ha  atacado  a  China  y  a

nosotros.     De     nosotros      dijo:  «No  comprendemos      qué

clase de comunismo quieren los albaneses». Pero hasta ahora han hablado con mayor vileza el rumano y, par-

 

 

1 En la reunión de la comisión preparatoria de los 26 par­ tidos en Moscú.

 

2 Secretario General del CC del Partido Comunista de Siria, residente en Moscú.

 

RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK     231

 

ticularmente Suslovka. Suslov dijo de nosotros que nos oponemos a la coexistencia y nos comparó con los parti­ dos burgueses y con Kerenski1.

 

El lunes recibirán también nuestros golpes y los de los chinos. Aún no tenemos noticia de que haya

hablado       el       búlgaro       ni      el       checo.

Te     esperamos.  Que   tengas         buen  regreso.

                                                                  S h p a t i

Publicado por primera vez en            

el tomo XIX (Ed. albanesa)              

según el original depositado en

los Archivos Centrales                     

         del  Partido                            

                                     

1  Jefe         del  gobierno        provisional  contrarrevolucionario  de  Ru­

sia  en  1917.

En  el  radiograma  del  9  de  octubre  de  1960  que  el  camarada

Enver Hoxha        enviaba  al  camarada    Hysni Kapo,  entre otras  cosas,

le  recomendaba:  «Dile  también  esto  a     Suslov.       Les  será     muy

difícil a        los     falsificadores        acusar         a        los     comunistas         albaneses  de

no  comprender  la  coexistencia  y  de         estar  en  contra  de  ella.  Ellos

han  estado  y  estarán  siempre  por            la  coexistencia,  tal  como  nos

enseñan      Lenin  y      Stalin.         Pero  mucho        más   dificil todavía         será

que    los     sostenedores         del     traidor        fascista         contrarrevolucionario,

Imre  Nagy, acusen        al       Partido        del     Trabajo       de      Albania         de      ser

un  partido  burgués  y  a  los  comunistas  albaneses  de  ser  kerenskis.

Como  quiera  que  sea,  pronto demostraremos  con       pruebas  quiénes

son    los     kerenskis  y quiénes       los  auténticos  marxista-leninistas».

         En  cuanto  a  los  demás,         haz    lo  que  te  parezca  mejor,  pero

que    esto   lo  encaje    Suslovka,    que    vean  también       los  demás  que

 

los soviéticos han sido los primeros en atacarnos de esta manera y no se sorprendan de lo que caerá sobre la cabeza de los jruschovistas en noviembre. Que prueben los entremeses. (Extraído del tomo XIX, pág. 324, ed. albanesa)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

11 de octubre de 1960

 

Camarada Hysni:

 

Estoy de acuerdo contigo. No malgasten los argu­ mentos de más peso en una reunión así. Conténtense sólo con algunos pinchazos como señal de advertencia contra todos los que se lo merecen. El «frente» que han creado será desbaratado en noviembre con más fuerza que ahora, ¡Bravo por el indonesio! Es muy importante que los soviéticos y sus lacayos vean que no todo el mundo se deja engañar. Que Ramiz en la comisión les «cruce la cara» a todos los provocadores y calum­ niadores. El avión llega hoy.

 

 

Saludos

 

E n v e r

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

13 de octubre de 1960

 

 

Querido Hysni:

 

...No compartimos la opinión de aquellos que pretenden que las cuestiones se resuelvan modificando

frases en  resoluciones  o declaraciones.

No     apoyamos  el  punto  de  vista  de  que  «se  arregle

lo  que         pueda  arreglarse, mientras  que  el  tiempo  se  en­

cargará       de  hacer  el  resto.  Nosotros  estamos  porque  se

vaya  al       fondo  del  asunto.

Si no se comprende esto, quiere decirse que no se comprende el grado de peligrosidad que representa el grupo de Jruschov para el movimiento comunista mun­ dial.

 

No depende de nosotros si este grupo debe con­ tinuar en el poder o no, pero sí es imprescindible que

 

desenmascaremos a este grupo con Jruschov a la cabeza, tal como lo merece.

 

Estamos viendo que este peligroso grupo de revi­ sionistas tiene posiciones muy débiles tanto ideológica, como políticamente.

 

No  nos  preocupa  la  impresión  y  la  atmósfera  que

 

 

234

 

ENVER HOXHA

 

 

puede  crearse  en  los  delegados  de  la  comisión  o  más

 

tarde  en      la  Conferencia     de  Moscú.

 

No     debemos     dejar  a        los     soviéticos   espacio       libre

 

para  campear  a  sus    anchas.

 

...Estoy       de      acuerdo      en      que    debemos     hacer una

 

 

buena declaración, ¿pero es suficiente esto? No podemos contentarnos soló con esto. ¿Nos sentiremos contentos únicamente poniéndonos a la defensiva o debemos ata­ car?... Un revisionista obstinado no cambia de camino. Los revisionistas no reconocerán ninguno de sus errores. Un compromiso con ellos no beneficia a nuestra causa. Igual que nos «ayudó» Tito el revisionista, pasando cada día de una traición a otra, lo harán estos nuevos revisionistas.

 

Estoy preparando el discurso para la Conferen­ cia de Moscú, tal como lo hemos decidido... En esta

Conferencia,         además       de  los  camaradas  chinos,  seremos

los  únicos   en  mantener  esta  actitud.  La  mayoría  se

enojará  con nosotros,     nos  insultará,  pero  nosotros  es­

tamos en lo justo y el tiempo nos dará la razón. Ten la

 

seguridad    de  que  en  la  Conferencia  no se      atreverán

hacernos     justicia...     Pero  nosotros      cumpliremos   con

nuestro       deber, defenderemos       el       marxismo-leninismo.

El      grupo de Jruschov tiene  la       culpa. Si      no     estigmatizas

a        los culpables,       no separas el grano         de la  paja,  entonces

te       habrás         atado las     manos         y       perjudicado gravemente.

No, no debemos dejarnos impresionar por lo que dicen: ¿Como es posible que se ataque a la gloriosa Unión Soviética o al gran Partido Comunista de Lenin por culpa de algunos elementos sin escrúpulos?». Nosotros decimos: Precisamente para defender a la Unión sovié­

 

CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 235

 

tica y al Partido de Lenin hay que desenmascarar a estos «elementos sin escrúpulos» y no ablandar la crí­ tica y encubrir a los desviacionistas. En tal caso, in­

 

dependientemente de que se pueda parir una declara­ ción «atlichno»*, el peligro subsiste, incluso se hace más

 

amenazador tanto para nuestro campo, como para todo el movimiento comunista y obrero.

 

Pero  ya      veremos,     «quiera       dios», como dice   Jrus­

 

chov, que    me     haya  equivocado en      mis    opiniones.   ¡No

 

nos  han  informado  de  cuándo  se  prevé  que  termine  el

 

primer        acto,  pues  ya      han  pasado  cerca  de  tres  semanas!

         Por    aquí  no  hay  nada  de  nuevo  (hay  muchas  cosas

de      las               habituales   relativas  a  los  soviéticos  de  aquí).

Mehmet      partió  de    Nueva  York  el  11  y  regresará  a

Tirana         el  20  ó  21  de  octubre.

         Muchos saludos para ti y Ramiz de parte mía y de

Nexhmije.                      E n v e r

                                                        

Publicado   por    primera       vez  en

el       tomo           XIX   (Ed.   albanesa),

con    algunas  supresiones,  según

el  original  depositado  en  los

         Archivos     Centrales    del

                            Partido                

 

 

 

 

 

 

 

 

* En ruso en el original — a la perfección.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LOS ALBANESES ESTAMOS DISPUESTOS A QUEDARNOS INCLUSO SIN PAN CON TAL DE NO VIOLAR LOS PRINCIPIOS, NO TRAICIONAR AL MARXISMO-LENINISMO

 

 

Intervención en la reunión del Buró Político del CC del PTA1

 

31 de octubre de 1960

 

 

El Pleno del Comité Central de nuestro Partido nos encomendó preparar el proyecto del discurso que será presentado en la Conferencia de Moscú. Este

 

proyecto de discurso ha sido preparado ya y se ha dis­ tribuido entre ustedes para que lo examinen y para que

 

discutan sobre él. Como  ven,  en      él  se  habla  mucho  de

                                              

1  En  esta  reunión  se  aprobó el       Discurso  que       en      nombre  del

CC  del  PTA  sería  pronunciado      en      la  Conferencia     de      los  parti­

dos  comunistas  y  obreros  en  Moscú,  en  noviembre  de  1960.  Este

discurso      fue     presentado  también  al  XX  Pleno  del  CC  del  PTA

(10    de      noviembre  de      1960),         que  lo  aprobó  por  unanimidad.  El

Pleno designó       asimismo    a  la   delegación  presidida  por  el  camara­

da Enver Hoxha y compuesta por los camaradas Mehmet Shehu, Hysni Kapo y Ramiz Alia, que participaría en dicha Conferencia.

 

LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS        237

 

la dirección soviética. A nuestro juicio esto es correcto, porque los dirigentes soviéticos se han desviado del

marxismo-leninismo  y   han    caído en  el  oportunismo  y

el  revisionismo.                              

En  la  Conferencia  de  Moscú,  que  se  celebrará  en

noviembre,  no  habrá,    en      nuestra        opinión,      otro  discurso

como el nuestro. En base a las informaciones que tene­ mos, tampoco el discurso de los camaradas chinos será dulce, en él se procederá a desenmascarar la línea opor­ tunista de la dirección soviética. Los camaradas chinos tratarán ampliamente también las cuestiones teóricas, porque en este terreno han sido acusados injustamente por la dirección soviética, con Jruschov a la cabeza. El suyo no será un discurso académico, sino que se referirá también a hechos concretos que ilustrarán los graves errores de los dirigentes soviéticos.

 

Tampoco nuestro discurso se limitará a presentar algunos hechos concretos, sino que irá relacionando éstos con problemas y conclusiones téoricos. Nuestros hechos testimonian que los dirigentes soviéticos han pisoteado los principios del marxismo-leninismo y las decisiones conjuntas. Pero estos problemas no los trata­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mos en base a la estructura del proyecto de declaración de la Conferencia de Moscú, preparado por la comisión. ¿Por qué pensamos actuar de esta manera? Noso­

 

tros  no  dejamos  de  tener  en  cuenta  que  el  Partido  Co­

 

munista       de      la  Unión    Soviética,    antes, mientras     vivía

J.  V.  Stalin,  ha  defendido  siempre a        nuestro       Partido,

pero  hoy  sucede  todo  lo  contrario. Hoy  la  actitud  de

los     dirigentes    soviéticos  con  respecto a        nuestro       Partido

hay    que    considerarla negativa.     Los    actuales      dirigentes

 

238   ENVER HOXHA

 

de la Unión Soviética están contra nosotros, porque les criticamos correcta y enérgicamente. Pero ellos no ad­

miten  críticas,      son    vanidosos   y  lo  principal      es  que        se

han    desviado     del  marxismo-leninismo.  Respecto  a  ellos

no     debemos     hacernos  ninguna ilusión.       Es     toda  una

trayectoria  en       la  actividad  de  Jruschov  y  compañía,  por

eso    su      actitud        hacia  nosotros     no     será   nunca justa.

         Los    dirigentes    soviéticos   han    podido  constatar  a        lo

largo de toda nuestra actividad en qué consisten las di­ ferencias entre nosotros y ellos. Una de ellas es la di­ ferente actitud que mantenemos hacia el revisionismo contemporáneo, en particular hacia el yugoslavo. En muchas otras cuestiones de principio relativas a la polí­ tica exterior nos hemos opuesto a ellos. Además, se han

dado  cuenta         de      que  tampoco  estamos  de  acuerdo  con

la  posición que    mantienen  hacia  Stalin.  Pero  nuestras

más   profundas   divergencias  políticas  e  ideológicas  se

han centrado sobre todo en la actitud hacia el revi­ sionismo. Después de la Reunión de Bucarest, la direc­ ción soviética desencadenó contra nosotros una serie de infames y hostiles ataques. Prosiguiendo en sus ata­ ques, han llegado a decir a la delegación china: «Trata­

 

remos a  Albania  como  a        Yugoslavia».                                             

         En  todo  ello  lo  importante  es  que  nosotros  mante­

nemos                  una    actitud        marxista-leninista en      aras   del     pre­

sente y        del     futuro de      nuestro       Partido.      Por    eso  debemos

ser     conscientes de      la       resuelta       política       que    seguimos  y

de      las     dificultades con  que  tropezaremos  en  nuestro

camino.  En  este  sentido  debemos  movilizar  todas     nues­

tras  fuerzas,  organizar  nuestra  lucha        y       nuestra       resis­

tencia,         porque        las     cosas no  van  a    ir       sobre ruedas.

 

LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS

 

239

 

 

Hemos estado y estamos cercados. Ahora se nos creará una difícil situación tanto en las relaciones con

 

los países de democracia popular como con la Unión Soviética. Situación que irá empeorándose, con el ob­ jetivo de que nuestro país se vea aislado política y económicamente. La aparición de una situación tal no deja de ser advertida por el imperialismo, quien, con­ juntamente con los revisionistas, intentará destruir nuestras sinceras relaciones con China, porque nosotros tenemos una unidad de puntos de vista con ella y con una serie de países de Asia y de América Latina. Los enemigos imperialistas y revisionistas se prepararán en gran escala para atacarnos, pero combatiremos vic­ toriosamente hasta el fin, defendiendo consecuente­ mente el marxismo-leninismo, la Patria y el socia­ lismo.

 

 

Desde la información preliminar sometida a dis­ cusión sobre el desarrollo de la Reunión de Bucarest, el Comité Central, el Buró Político y todo el Partido expresaron su convicción de que nos mantendremos

 

firmemente en      la       línea  marxista-leninista sin     transigir

en  modo  alguno  con    los     principios.   Debemos    criticar

sin     temor a        quienquiera que  tergiverse      estos princi­

pios,  como lo      hacen actualmente  la     dirección     de  la

Unión Soviética y las direcciones de algunos otros par­ tidos. La justeza de nuestra línea vencerá, el marxismo-

leninismo    triunfará.                                                            

La     justa  lucha de      principios   de      nuestro       Partido

contra el       revisionismo        ha  confirmado     y       confirma  la

justeza        de      nuestra       línea. Han   transcurrido varios años,

se han         producido algunos virajes         e        incluso        se han creado

 

 

240

 

ENVER HOXHA

 

 

situaciones  que  han  favorecido  también  al  revisionismo,

 

 

aun así todo ha confirmado la justeza de nuestra línea. Estamos decididos a seguir este camino hasta el fin. Los rencores personales y la venganza de Jruschov y de otros dirigentes que le siguen no nos amedrentan, defende­ remos los principios marxista-leninistas convencidos de que su camino es erróneo. Jruschov y sus secuaces asumen una gran responsabilidad hacia nuestro campo y el marxismo-leninismo; con su actitud han ocasionado escisiones en el seno de nuestro campo. Y ahora se imaginan que sobre todo esto puede correrse un velo,

 

presentándose       al       final  de      la  Conferencia  de  Moscú  con

una    declaración que  contenga  algunas  frases  generales

que    no      son    ni      chicha         ni       limonada.

         De     todos los indicios resulta que la dirección sovié­

tica    no  da  ningún  paso  adelante,  sino  que  se  obstina

en      mantener     sus    propios       puntos  de  vista.  La  declara­

ción puede contener también alguna frase contra el imperialismo, pero es un hecho que, en el fondo, la dirección soviética no modifica sus posturas, incluso ha dado un gran paso atrás desde el encuentro con los camaradas chinos en septiembre hasta la reunión de la comisión redactora del proyecto de declaración para la Conferencia de Moscú. En la comisión redactora se ne­ garon a reconocer sus propios errores. Esta no es una actitud marxista-leninista. Por lo tanto el discurso que pronunciaremos en noviembre en la Conferencia de Moscú chocará con la fuerta oposición de la dirección soviética. Esto debemos tenerlo presente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Naturalmente habrá direcciones de otros partidos que respaldarán a la dirección del Partido Comunista

 

LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS

 

241

 

 

de      la       Unión Soviética    y       no      serán pocas. Habrá otras

 

que  nadarán         entre  dos    aguas.

 

Algunos      partidos      continúan   viviendo     con    el       mito

 

 

de la infalibilidad de la dirección soviética. Están en el estadio en que nos encontrábamos también nosotros antes. Quando Stalin vivía estábamos plenamente con­

vencidos,  espiritual       y       moralmente, de      que  el         camino

del     Partido        Comunista  de      la       Unión Soviética    era     co­

rrecto  por   eso    lo      respaldamos con  total     confianza.   Pero

el       tiempo        se      encargará    de      poner al       descubierto los

trapos sucios de la actual dirección soviética, de estos revisionistas de hoy. Hasta ahora hemos defendido los

 

principios,   sin     lanzar  una  piedra contra  la     dirección

soviética.    Pero  ya      es  la  hora  de  poner  el  dedo  en  la

llaga.  Se     trata  de      arrancar      de  cuajo     el  mal.       Y  esto  no

será   un      tarea  fácil,  la       lucha  será  prolongada.

         El  revisionismo  ha  de  ser  combatido  en  el  plano

teórico,       de  lo contrario  se  convertirá  en  una  gangrena.

Los    revisionistas  yugoslavos  han  reforzado  estos  últimos

años  sus  posiciones  aprovechándose  de  las  lisonjas  de

los     dirigentes    soviéticos   encabezados  por  Jruschov  y  de

la política de reconciliación que éstos han seguido hacia ellos, por eso, de no combatirlos se harán aún más peligrosos. Del mismo modo, dado que estamos con­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

vencidos de que los dirigentes soviéticos marchan por el camino revisionista, debemos dar prueba de deci­

sión en la lucha contra ellos, porque sólo mediante una lucha consecuente conforme a los principios, y no con frases que encubren la verdad, se llega a la verdadera unidad. Así pues, si en el proyecto de declaración de la Conferencia de Moscú se hablara de unidad cuando de

 

242                                ENVER HOXHA         

hecho no  hay,       sería  tanto  como engañar       a  los partidos

y       los     pueblos       del  mundo.                  

         La      situación de la dirección soviética irá empeoran­

do     aceleradamente.    Los  errores en  su política       interior

y exterior irán agravándose. Tratará de encubrirlos por todos los medios. Tito no disimula su calidad de dema­ gogo y agente del imperialismo y no deja de hacer demagogia, y sin embargo Jruschov y otros han em­ prendido una política de acercamiento hacia él, lle­ gando al punto de estudiar sus discursos hasta en la Escuela del Partido. Comprendemos cuán difícil es de­

 

senmascarar  a      la  actual  dirección  soviética,  que  maneja

un     potencial     económico  y  propagandístico  tan  grande,

pero  no  nos        reconciliaremos  con  ella.  Y  conquistaremos

la victoria porque la razón está con nosotros. N. S. Jrus­ chov está bastante desacreditado, pero podrá ganar fama haciendo algún gesto aventurero, por ejemplo, amenazar a los norteamericanos ante una eventual in­ tervención en Cuba y exigir su retirada. Estos actos dificultan más la lucha contra Jruschov a escala inter­ nacional, porque éste da siempre una de cal y veinte

 

de  arena     al  comunismo.

 

No     tenemos      la       pretensión   de      cambiar      la       correla­

 

ción  de  fuerzas,  pero  no  por  ello  dejaremos  de  expresar

 

nuestra  opinión.  Quien  quiera  oiría  que   la  oiga        y  la

juzgue   con   serenidad.   Habrá   quienes    califiquen    de

«locura»  a  nuestra  actitud  de  principios. Pero  no      im­

porta,  los    que  hoy  piensan  así,  mañana  cambiarán  de

opinión  ante        la  correcta  actitud  de  nuestro  Partido.  Es

el  tiempo   el       que  se  encargará  de  probarlo.  Esto  tam­

bién  debemos      tenerlo  en   cuenta.

 

LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS

 

243

 

 

Con nuestra palabra y obra debemos dar a enten­ der a todos los demás partidos que el Partido del Tra­

 

bajo de Albania quiere la unidad, pero una unidad cimentada exclusivamente en el marxismo-leninismo.

Debemos    defender  sin  vacilar      el  marxismo-leninismo  y

la  personalidad    de      nuestro                 Partido.      Nuestro      Partido

tampoco está de acuerdo con    el punto      de      vista de Cos­

lov  que       planteó       la       alternativa:  «o  con        la       Unión Sovié­

tica,  o  con  China».  No  faltarán  personas  que  lleguen  a

 

conclusiones  de  este  género   y       piensen       que    Albania      se

ha  separado  de  la  Unión  Soviética  y      se      ha      ido    con

China.  En  principio      esto   es  un disparate.    Nos   oponemos

a  quienquiera  que         viole  los     principios   marxista-leninis-

tas  y defendemos a  quien       los     salvaguarda.

 

Los albaneses estamos dispuestos a quedarnos in­ cluso sin pan con tal de no violar los principios, no traicionar al marxismo-leninismo. Esto que lo tengan claro todos, amigos y enemigos.

 

Nuestro Partido ha ganado su intachable personali­ dad, marxista-leninista, librando una guerra sin cuar­ tel en defensa de los principios, con su actividad revolucionaria, venciendo las pruebas del tiempo, sobre todo ahora cuando en la dirección del Partido Comu­ nista de la Unión Soviética se han manifestado abier­ tamente posturas revisionistas. El tiempo y la lucha han dotado a nuestro Partido de una madurez cada vez más grande, por eso hoy comprende mucho mejor los pro­ blemas. Nuestro Partido ha estado en condiciones de percatarse de la actividad enemiga no sólo en su propio seno, sino también en el de otros partidos, por eso manifestó su personalidad en muchas cuestiones, en

 

244   ENVER HOXHA

 

oposición incluso a la actual línea del Partido Comu­ nista de la Unión Soviética.

Este asunto debemos ponerlo de manifiesto clara­ mente. Afirmamos tajantemente que en los errores de la actual dirección soviética tienen su origen todos los ma­ les que afligen hoy al campo socialista. Este es nuestro punto de vista, y nadie logrará que lo cambiemos, ni si­ quiera las amenazas de que seremos objeto, porque «Al­ bania es un país cercado, tiene necesidades económicas», etc. Pero estos señores que hablan así deben saber que Albania y los comunistas albaneses no se venden ni por rublos y dólares, ni a cambio de trigo. Quien quiera la unidad con nosotros, que construya sus relaciones única­ mente sobre la base del marxismo-leninismo y del inter­ nacionalismo proletario. Por lo que se refiere a la ayuda, los que se consideren marxistas y amigos de nuestro pueblo están en la obligación de concedérnosla. También nosotros debemos cumplir nuestros compro­ misos con los verdaderos amigos. En cambio, los falsos amigos, los que violan los compromisos contraídos, antes que nada se causan daño a sí mismos, mientras que el prestigio de nuestro Partido crece.

 

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según el texto extraído del acta

 

de la reunión del Buró Político

 

del CC del PTA, depositada en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

QUE SEA O NO ALBANIA UN PAIS SOCIALISTA, ES ALGO QUE NO LO DECIDE JRUSCHOV, SINO QUE LO HA DECIDIDO EL PUEBLO ALBANES CON SUS LUCHAS, CON SU SANGRE

 

 

De la conversación mantenida con J. Andropov en Moscú

 

8 de noviembre de 1960

 

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Hoy me comu­ nicaron que Jruschov ha manifestado el deseo de entre­ vistarse conmigo mañana a las 11. Yo había decidido dar una respuesta positiva a esta petición, pero hoy he leído un material soviético, en el que Albania no figura como país socialista.

 

J. ANDROPOV: ¿De qué material se trata, no le comprendo, dígame concretamente a qué material se refiere, dónde se ha dicho esto!

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: En un material del Partido Comunista de la Unión Soviética dirigido al Partido Comunista de China1.

 

 

 

1 Se trata de la carta de 125 páginas que el CC del PCUS envió el 5 de noviembre de 1960 al CC del PC de China, en

 

 

246

 

ENVER HOXHA

 

 

J.       ANDROPOV:      Pero  ¿qué  relación       guarda        con

 

eso,   ésa     es      una    carta  para  China,         qué    relación      hay

 

entre  China y  Albania?

 

EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:    Y       esto   ha

 

 

puesto fin definitivamente a toda posibilidad de entre­ vistarme con Jruschov.

 

J. ANDROPOV: No le comprendo, ¿qué se ha dicho de ustedes en ese material?

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Léalo y lo com­ prenderá.

 

J. ANDROPOV: Lo he leído y conozco muy bien este material, ya que he tomado parte en su redacción. Pero su declaración, camarada Enver, es una declara­ ción muy seria.

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: Sí, muy seria,

 

y dígale a Jruschov que el que Albania sea o no un país socialista, es algo que Jruschov no lo decide, sino que lo ha decidido el pueblo albanés con sus luchas, con su sangre. Que lo ha decidido el Partido del Trabajo de Albania el cual ha seguido y seguirá el camino marxista-

leninista.                                

         J. ANDROPOV:  No le comprendo, camarada Enver,

aquél era     un  material  para  China,  ¿qué  tiene  que  ver

esto   con    Albania?                       

         EL CAMARADA ENVER HOXHA: Yo hablo de mi

Patria,  de    mi  pueblo,           de  mi país.

                                              

la       que    el  CC  del  PCUS, además       de  formular  acusaciones  contra

el       PC     de      China,  ignoraba  la  existencia  de  la  RP  de  Albania

como país   socialista  y  denigraba   al  Partido  del  Trabajo  de  Al­

bania.                                     

 

QUE SEA SOCIALISTA ALBANIA, LO DECIDE EL PUEBLO     247

 

J. ANDROPOV: La suya es una declaración muy seria, por la que sólo puedo manifestarle mi pesar.

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Ya tendremos la Conferencia de los partidos en la que nuestro Partido expresará su punto de vista. Así son las cosas, hasta la vista.

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según las     notas tomadas      du­

 

rante la       conversación,       deposi­

 

tadas  en  los  Archivos  Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL MARXISMO-LENINISMO Y LOS INTERESES DEL

 

 

PUEBLO LOS DEFENDEREMOS CON ARDOR

 

 

De la conversación de la delegación del PTA con los

 

representantes del PCUS, A. Mikoyan, F. Coslov, M. Suslov, P. Pospielov, J. Andropov, en Moscú1

 

10 de noviembre de 1960

 

 

El primero en tomar la palabra es A. Mikoyan, quien, manifestando su «pesar» por los desacuerdos surgidos entre el PCUS y el Partido del Trabajo de Alba­ nia, acusa a nuestro Partido de ser «responsable» de estos desacuerdos, de «no tener» ya en el PCUS «la misma confianza que tenía antes...»; nuestros oficiales, según él, se han comportado de una manera enteramente diferente con los oficiales soviéticos de la base naval de

 

 

         1  Los  dirigentes  soviéticos  propusieron   este   encuentro   con

la       delegación  del  PTA,     entonces  en  Moscú,      para  «persuadirla»

de      que  no  planteara  en     la  Conferencia  de los     81     partidos      las

cuestiones en las que el PTA no estaba de acuerdo con ellos y, particularmente, en lo referente a los actos antimarxistas y hos­ tiles cometidos por ellos contra nuestro país después de la Reunión de Bucarest.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 249

 

Vlora, ¿no querrán retirarse del Tratado de Varsovia?...» etc., y que la dirección soviética desea, supuestamente, solucionar estos «malentendidos» por la vía más justa. «Dígannos, prosiguió, en qué consisten nuestros errores, no vamos a enfadarnos. Nos enfadamos sólo cuando hablan a espaldas nuestras».

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Díganos ¿cuán­ do y dónde les hemos criticado a sus espaldas? Nosotros los albaneses tenemos la costumbre de no hablar nunca a espaldas de nadie.

 

No es verdad lo que dice en relación a la base mi­ litar de Vlora: allí reina una estrecha amistad entre los marineros y los oficiales soviéticos y albaneses. Así ha sido hasta la Reunión de Bucarest, y por nuestra parte sigue siendo así. El Comité Central de nuestro Partido ha dado instrucciones a nuestros hombres para que en la base de Vlora adopten una actitud correcta con los soviéticos. Pero algunos de sus marineros han llegado incluso a pegar a los nuestros. Asimismo ha dado instruc­ ciones para que estas cosas sean arregladas a través de las organizaciones de base del Partido. Algo sucedió entre un oficial de nuestra marina y un contraalmirante soviético que había venido de Sebastopol para inspec­ cionar, y que tenía la costumbre de beber. Contra­

 

riamente  a  toda  regla,  había  tomado  contacto  con  uno

de      nuestros      oficiales, un buen camarada que había hecho

sus    estudios      en la Unión Soviética, y le había pedido que

le dijera lo que se había decidido en el XVIII Pleno del Comité Central, después de decirle que «daré charlas al respecto en Sebastopol, allí me preguntarán». Nuestro oficial le respondió que el comunicado del Pleno del

 

 

250

 

ENVER HOXHA

 

 

Comité        Central       había sido   publicado    en      el       periódico1,

 

 

¿qué más quiere? Tomó la gorra y se fue a informar de este incidente a su jefe. Sus camaradas reprendieron al contraalmirante, éste presentó sus excusas y el incidente

se  dio  por  terminado.

 

En cuanto a la entrega de los submarinos a nuestro

 

país, nuestros militares han sido instruidos y preparados durante dos años y medio en Sebastopol, se distinguieron en las prácticas de tiro. Nuestro estado mayor y nuestros marineros estaban preparados para la ceremonia de entrega de los submarinos. En nuestro estado mayor hay un contraalmirante soviético, no sabemos lo que es exactamente, pero desde luego contraalmirante no es. Ha dicho que «los submarinos no pueden entregárseles, porque sus tripulaciones no están bien preparadas». Nuestros camaradas del Ministerio de Defensa le repli­ caron manifestando su asombro. Y le dijeron que si nuestros militares tienen necesidad de algunos meses más de instrucción, pueden decírnoslo. Pero el mismo estado mayor soviético ha declarado que las tripulaciones

 

albanesas    están preparadas.                                                         

Se  nos  dijo  más  tarde que    llegó  el  invierno y       que

el  mar  está  muy  agitado.  Nuestros  camaradas  vinieron

aquí,  al       almirantazgo        de  ustedes,  plantearon  el       problema

y  se  les  respondió  que  «los  submarinos  se      les     entre­

garán».  Pero  nuevamente  a  sus  hombres  se      les  dio        la

orden de      que    no     se      nos    entregaran.  Cuando       estábamos

en Tirana, nuestro Ministerio de        Defensa envió                una    carta

 

 

1 «Zëri i Popullit» (La voz del pueblo), órgano del CC del PTA, 9 de septiembre de 1960.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 251

 

a Gorshkov1 explicándole el problema en un espíritu de camaradería, tal como se lo expliqué. En la carta se indicaba que si nuestros militares tienen aún necesidad

de      algunos       meses de      instrucción  pueden       decírnoslo.

 

Pero  ésta  no        es      la  verdadera  razón.

 

A. MIKOYAN: ¿Y         cuál   es      la  razón?

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Eso son ustedes

 

los que deben decírnoslo. Pero éste no es el problema principal... Abordemos ahora la cuestión de nuestra retirada del Tratado de Varsovia, ya que en un comienzo hablaron al respecto...

 

A. MIKOYAN: No, pero ésa es la impresión que nos ha dado.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo se ha creado esta impresión? ¿En base a los datos de cierto contraalmirante? Examinemos esta cuestión puesto que hay cosas más serias.

 

A. MIKOYAN: ¿Ah       sí?     Nosotros  no         sabemos nada.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo que no saben nada? Si esto es verdad, no está bien que su Comité Central ignore estas cosas. ¿Saben ustedes que se nos ha amenazado con excluimos del Tratado de Varsovia? Y lo ha hecho Grechko2.

A. MIKOYAN: No        sabemos     nada,  cuéntennoslo.

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Sí, se lo diremos

 

y       enérgicamente,     puesto        que    se      trata  de      una    cuestión

 

de      principio.    Dos   de      sus    mariscales,  Malinovsky y

 

 

 

1 Almirante,  viceministro  de  Defensa  de  la  URSS.

 

2       En     ese     entonces,  comandante  en  jefe  de  las  fuerzas  ar­

 

madas  del  Tratado  de  Varsovia.

 

252   ENVER HOXHA

 

Grechko, son los que han proferido tal amenaza. Ustedes deben saberlo.

EL     CAMARADA      HYSNI       KAPO:  Yo le he dado

 

parte  de      esto  el        22  de octubre       a  Poliansky.

 

A. MIKOYAN: Pueden no creerme, pero yo no sé nada.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Si ustedes plan­ tean la cuestión de esta manera, y pretenden no saber nada, debemos recordarles que les hemos escrito en relación con su embajador hace cuatro meses. ¿Por qué no han usado la práctica leninista de su partido, respon­ diéndonos?

 

F. COSLOV: Les  enviaremos  otro   embajador.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Esto lo dice ahora, pero ¿por qué no nos han respondido? Hace cuatro meses que les hemos escrito y no hemos recibido respuesta.

 

A.      MIKOYAN:         Hemos  hecho  bien  en  no  contes­

 

tarles. Y       he      aquí   el       por    qué:   Hace  quince         años  que

 

nuestros      embajadores van  a informarse  a  los  comités

de      los     partidos,     así     ha  sido  también  en  Albania.  ¿Es

una    intromisión por    parte de  nuestro  embajador  el

preguntar al  presidente  de la Comisión  Central de Revi­

 

sión1  sobre lo      que  ha        ocurrido  en el  Pleno?

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Sí, lo es y ente­

ramente      intolerable. Puedo decir  que    en      nuestro       país

 

no  ha  habido  nunca  ningún  secreto  para  los  soviéticos.

 

Hace 16 años que venimos observando una práctica que consiste en informarles de las decisiones y de los docu­

 

 

 

1 Koço Tashko.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 253

 

mentos importantes del Comité Central de nuestro Partido o de nuestro Gobierno. Y ¿por qué lo hemos hecho? Porque hemos sido francos y sinceros con la Unión Soviética y con el PCUS. No tienen derecho de acusar a nuestro Partido de haberse comportado mal con el PCUS. Hemos estado siempre ligados a los camaradas soviéticos, desde el embajador, hasta el más simple especialista, todas las puertas estaban abiertas para ellos.

 

A. MIKOYAN, M. SUSLOV: Sí,     exactamente  así  ha

 

sido.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Nosotros pensa­ mos que no hay otro partido que se haya comportado así con el PCUS. ¿Por qué lo hemos hecho? Porque

hemos         considerado al       PCUS,        como  el  Partido  que,  bajo

la       dirección de Lenin,         hizo   la       Gran Revolución  Socialista

y       fue     el  primero  en      abrir  el       camino  hacia  el   socialismo

y       el       comunismo.                                     

Antes de Bucarest hemos tenido divergencias que explicaré. Por ejemplo, en relación con el revisionismo yugoslavo. Pero hemos actuado de manera que nada se filtrara fuera de nuestros partidos. ¿Por qué se han enfriado nuestras relaciones después de la Reunión de Bucarest? ¿Qué dijimos en Bucarest? Hemos explicado nuestra actitud, sosteniendo que los desacuerdos expues­ tos en la Reunión de Bucarest por Jruschov son desacuerdos que han surgido entre el PCUS y el PC de China y que sobre ellos el Partido del Trabajo de Alba­ nia se reserva el derecho de expresar su opinión en la Conferencia de Moscú. Entonces ¿por qué se atacó a nuestro Partido?

 

254   ENVER HOXHA

 

No estamos de acuerdo con lo sucedido en Bucarest,

 

pero no hemos hecho nada que justifique un cambio tan

 

radical  en  su       actitud  hacia  nosotros.  En  primer  lugar:

su      embajador se ha comportado de manera vil. Nosotros

le       apreciábamos.  Después  de  la  Reunión  de  Bucarest  y

en      particular    después  de  su  retorno  de  Moscú,  empezó

a atacamos y a comportarse despreciativamente con nosotros.

 

A. MIKOYAN: Jamás he pensado que pudiera llegar hasta ese extremo.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Es decir que no

 

nos    creen. Tengan  en  cuenta  que  soy  el  Primer  Secre­

tario  del Comité  Central del Partido del Trabajo. He sido

y  soy  un    amigo de      la  Unión  Soviética.  Probablemente

no me creen a mí, pero creen a sus «chinovniks»*. ¿Qué

 

interés         tiene  el       PTA  en      crear  desacuerdos e        inventar

 

cosas  sobre  el      embajador  de  la Unión Soviética!

 

A.      MIKOYAN:         Yo  no  pienso  que  tengan  interés.

 

El embajador no ha dicho nada malo de ustedes. Como hombre, es buena persona.

 

A. SUSLOV: No muy perspicaz, sobre todo en po­ lítica.

 

A. MIKOYAN: Dígannos qué debemos hacer para mejorar nuestras relaciones. En cuanto al embajador, lo cambiaremos.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: La cuestión no es ésa. No tenemos simples relaciones diplomáticas, sino también vínculos de partido y éstos deben estar cimentados sobre bases marxista-leninistas. Su emba­

 

 

 

* En ruso en el original — funcionario burócrata.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 255

 

jador Ivanov,       por    ejemplo,     se  mantenía  en  contacto

conmigo.     ¿Por  qué  debía  entrevistarse  con  el  presidente

de      la       Comisión    Central  de  Revisión!

         Yo     soy    el       Primer  Secretario  del  CC  del  Partido.

¿Les he preguntado por qué     expulsaron a Yukov1? Hasta

el       momento,   no     sé nada. El embajador soviético siempre

ha      venido  a     verme y  me  ha  preguntado  por  los  plenos

de nuestro Partido, y le he informado. Me ha preguntado asimismo sobre los trabajos de este Pleno2. Le dije lo que debía decirle. Desde el momento en que el Primer Se­ cretario del Comité Central le había dicho esto, él hu­ biera debido regresar a casa e irse a dormir. Pero en caso contrario, si su embajador se pone en contacto con unos y otros extraoficialmente, él y sus camaradas no son diplomáticos y representantes de un país socialista, sino agentes secretos. Los funcionarios de la embajada, por intermedio de Bespalov, tomaron contacto con el presidente de la Comisión Central de Revisión, y lo

 

prepararon  en  dos        entrevistas, después       la       tercera        vez

lo  invitaron a        almorzar     en      nombre                del     embajador,  en

casa  del      primer        secretario    de      la  embajada.        Y  estaban

los  tres,  el  embajador,  el  consejero y  el  secretario.  Y

nuestro       camarada,   que    quince         días   antes estaba de

 

 

1       Miembro del CC del PCUS, mariscal de la URSS, Ministro de Defensa de la Unión Soviética. Durante su visita a la RP de

Albania  el  grupo  de  Jruschov        le  destituyó  de  todas    sus  funciones

y  fue  informado  de  ello  apenas  llegó  a  Moscú         procedente  de

Albania.                       

         2        El XVII Pleno del CC del PTA, 11-12 de julio de 1960,

que    aprobó        la  actividad  de  la delegación  del  PTA      en  la  Reunión

de      Bucarest.             

 

256   ENVER HOXHA

 

acuerdo con la decisión del Pleno, con la línea del Comité Central, se ha vuelto contra la línea del Partido. Y ahora les pregunto: ¿Puede permitirse que un embajador actúe de tal manera y por propia iniciativa!

 

Nosotros pensamos que el objetivo de estos actos ha sido el de suscitar la subversión en nuestro Partido. Su embajador ha ido aún más lejos. En el aeropuerto dijo a nuestros generales haciendo alusión a los aconteci­ mientos de Bucarest: «¿De qué lado se pondrá el ejército?»

 

A. MIKOYAN, F. COSLOV: Es       un      tonto.

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Yo les respeto,

 

pero  no  podemos  tragarnos  tales  «justificaciones»  a  pe­

 

sar  de         no     tener  la       experiencia  de     ustedes.

 

En lo que concierne a la invitación que me ha hecho

 

Jruschov, esto es lo principal. Al principio decidí entre­ vistarme con él. Pero cuando recibí su documento, la carta informativa que le han dirigido a los camaradas chinos el 5 de noviembre, vi que Albania había sido excluida del campo socialista. En ella se enumeraban todos los países de democracia popular de Europa, a excepción de Albania.

 

A. SUSLOV: Tampoco se menciona a la Unión So­ viética.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Qué quieren decirnos con esto? Si yo estuviera en su lugar, recono­ cería mi error. Ivanov ha actuado así, Grechko ha hecho lo mismo, en el documento se han escrito estas cosas, Jruschov hablando con la delegación china se ha refe­ rido a Albania en viles términos, y ustedes no reconocen nada de esto. Mientras que nosotros hemos sido siempre

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR  257

 

francos con ustedes. Tampoco Kosiguin se ha compor­ tado bien conmigo en una conversación que tuvimos.

Adoptó  la  actitud de  un  patrón  conmigo. Dijo   que    «en

su  Partido  hay  enemigos  que quieren  la   escisión».  

Este año nos ha ido mal con el pan a causa de las

malas  condiciones         atmosféricas.        Teníamos   pan   sólo   para

15 días. Les hicimos un pedido de 50 mil toneladas de grano, esperamos 45 días, pero no recibimos respuesta.

Compramos en  Francia  con  divisas.  El  comerciante

francés        vino  inmediatamente    a        Albania      a        tomarnos     el

pulso. Dijo   que  «cómo  es  posible  esto,  Albania  jamás

ha      comprado   cereales a los        países occidentales, ¿no vende

la       Unión  Soviética  grano  en      todas  partes?»      Para  disipar

sus  dudas,  le  dijimos  que  «la         Unión Soviética    nos    ha

dado  grano, nos  ha  dado        maíz, pero  lo      utilizamos  para

la alimentación de los cerdos». Nosotros sabemos bien a quién le venden ustedes grano, a quién se lo venden los rumanos, los alemanes: a Inglaterra y a otros países. Ustedes nos pusieron condiciones y nosotros nos vimos obligados a ofrecerles oro, para adquirir el grano que necesitábamos.

 

A. MIKOYAN: No nos hemos negado a enviarles grano. Yo sé que se les ha enviado todos los meses por barco. Ustedes habían propuesto a nuestros represen­ tantes pagarnos en oro, ellos lo aceptaron. ¡Para qué necesitamos sus divisas?

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Camarada Pos-pielov usted habrá podido constatar cuando estuvo en

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Albania el afecto que guarda nuestro pueblo por la Unión Soviética. Pero ahora ustedes buscan este afecta en Koço Tashko y Liri Belishova y no en nosotros.

 

 

258

 

ENVER HOXHA

 

 

La  táctica que siguen es enteramente errónea. Antes

 

 

de escribir estas cosas en la carta que mencioné, debían haber hablado primero conmigo. Pero cuando ustedes a nuestro Partido y a su dirección les acusan de antisovie-tismo, de criminales, tal como dicen ustedes «de métodos

 

stalinistas»  y, después de que les han acusado a   los     ojos

de      todos, ahora  quieren  hablar  conmigo,  esto ya      no

puedo  aceptarlo  de  ninguna  manera.                

         A.  MIKOYAN:  Anteriormente  le  habíamos      invitado

a        entablar      conversaciones,  pero  usted  no  aceptó.    

         EL CAMARADA ENVER HOXHA: No han sido así

las cosas. Yo me había tomado unos días de descanso, era un descanso a medias, ya que estaba redactando el informe que debía presentar al Congreso de nuestro Partido1. El camarada Hysni Kapo me dijo que Ivanov le había hecho saber que, si lo deseaba, el camarada Enver podía ir a pasar un período de reposo a la Unión Sovié­

tica. Pero nada  me  dijo  de     un     encuentro  con      Jruschov.

EL  CAMARADA  HYSNI  KAPO:  En lo que con­

cierne  a  su  carta,  a  través  de  la  que  nos  invitaban  a

entablar  conversaciones,  en    ella    se  veía        claramente  de

qué  cuestiones  tendríamos     que    discutir.                        

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: En la carta se

decía  que  nos  encontraríamos para  hablar de  la cuestión

de  China.                                                 

A. MIKOYAN: No de    la       cuestión de  China;        la pala­

                   cuyos  trabajos     se

1  Se  refiere  al  IV  Congreso  del  PTA,            

había decidido que se desarrollaran el mes de noviembre de 1960.

 

Posteriormente, debido a la celebración de la Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros en Moscú, se decidió aplazar el Congreso para el mes de febrero de 1961.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 259

 

bra «China» ni siquiera figura1 en la carta. Ustedes rechazaron este encuentro.

 

EL CAMARADA MEHMET SHEHU: ¿Cómo pueden negar tal cosa? ¿Cómo pueden comportarse así con nuestro país? ¡Allá usted con su vergüenza camarada Coslov, que se permite lanzar a la pequeña Albania el ultimátum «o con nosotros, o con China»!

 

F.      COSLOV:  Cuando su delegación pasó por aquí,

 

les     dije    solamente   que    la       posición      del     camarada    Kapo

 

me sorprendió. Su actitud era diferente de la de otros partidos. Nosotros nos hemos llevado tan bien con ustedes. El camarada Enver, en su discurso de Lenin-grado dijo que el pueblo albanés se siente no como si fuera un millón de personas, sino como 201 millones.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Y lo digo tam­ bién ahora, pero no si ustedes no tienen en cuenta a China. Ustedes y nosotros debemos estar por la unidad del campo, por los mil millones de personas. Nosotros queremos a la Unión Soviética, pero también al pueblo chino, también al Partido Comunista de China les quere­ mos mucho. Entonces, ¿por qué después de Bucarest,

 

usted, camarada    Coslov, habló de los «zigzags» de nues­

                           

1       Esta fue una descarada mentira de A. Mikoyan. En la car­

ta del 13 de agosto,        que el CC del PCUS dirigía al CC del PTA,

se  decía  expresamente:  «La  Reunión  de  los  representantes  de  los

partidos  comunistas  y   obreros       que  se        llevó  a  cabo        en  Bucarest

ha      puesto  de   evidencia    que  entre  el  Partido  Comunista  de  China

y       los  demás   partidos      hermanos    existe una    opinión       diferente  so­

bre una serie de cuestiones importantes relativas a la situación internacional y a la táctica de los partidos comunistas...».

Leáse  la  página  114  de  este  tomo.

 

 

260

 

ENVER HOXHA

 

 

tro  Partido,  de  con  quién  estaríamos:  «¿con  los  200  o

 

 

con los 600 millones?». Y en un encuentro con la asisten­ cia también de otros embajadores, usted ha dicho que bastaría una bomba para reducir Albania a cenizas....

EL  CAMARADA  HYSNI  KAPO:  Ustedes dicen que

 

nosotros hablamos de otros a sus espaldas. Sin embargo Jruschov ha dicho el 22 de octubre a la delegación china que de ahora en adelante hacia Albania adoptaría la misma actitud que hacia Yugoslavia.

 

J.       ANDROPOV:      Les    explicaré     como ha      ocurrido

 

esto: en el curso de una conversación que tuvo con los camaradas chinos, el camarada Jruschov dijo que algu­ nos dirigentes albaneses no están satisfechos de que el asunto de Berlín no haya concluido.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Yo he expre­ sado la misma opinión. Después de la vuelta de Jruschov de París, Ivanov me preguntó sobre el asunto de Berlín. Le respondí: En mi opinión personal, el imperialismo ha

 

recibido      un  fuerte    impacto,     nuestras  posiciones       son

fuertes,       en  Norteamérica  se  ha  creado  una  situación

política       favorable,   que   puede ser   aprovechada  para

resolver      el       problema    de      Berlín.        Esta  era     mi     opinión

 

personal.                                         

         A.  MIKOYAN:  No había nada  de  malo en  juzgarlo

así,    pero          como  lo  ha  hecho  cierta  persona   que  nos

ha      ofendido,    que    ha  dicho  a  nuestros  oficiales: «ustedes

se      asustaron    en      Berlín,        no  mantuvieron   su      palabra»,

etc. ...                                     

         J.  ANDROPOV:  Jruschov,  al  respecto,    ha  dicho

que    hemos         tenido buenas        relaciones  con      los     albaneses,

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 261

 

pero viendo como han evolucionado las cosas, ya no podemos tener confianza en ellos, hemos perdido a Al­ bania. ...

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Tampoco es eso camaraderil en lo más mínimo. ¿Qué nos ha enseñado el Partido de los bolcheviques? Todas estas cosas tienen

 

un origen. El marxismo-leninismo no reconoce que los acontecimientos se desarrollen espontáneamente. Debe­ mos pues ir al fondo de las cosas. ¿Cuáles son las razo­ nes que condujeron a estas actitudes después de la Reunión de Bucarest? Nosotros pensamos que son uste­ des quienes deben decírnoslas.

 

A. MIKOYAN: Puede que seamos malas personas, pero no somos tontos. ¿De qué nos serviría el empeo­ ramiento de nuestras relaciones con ustedes?

EL CAMARADA ENVER HOXHA: También noso­ tros hemos hecho esta pregunta. Ante todo, nosotros no nos hemos equivocado, y aunque hubiésemos cometido errores, el PCUS, que ha visto tantas cosas ¿por qué no se ha mostrado paciente con nosotros los albaneses y por

 

qué    su      dirección     no  ha  dicho:  bien,  los  albaneses  se

han    equivocado, esperemos  a  ver  qué  dicen  mañana

cuando        hayan reflexionado?                         

         Deben         saber, camaradas,  que  a nosotros      no     nos

agrada        ver    lo      que    se  está        produciendo en  la  actitud        de

sus    dirigentes    y  de  otras  personalidades  oficiales sovié­

ticas hacia Albania y nuestro Partido del Trabajo. Noso­ tros les decimos que debe cambiar enteramente ese espíritu insano que caracteriza a su gente en Albania. Después de la Reunión de Bucarest y como consecuencia de los manejos de Ivanov y compañía, no me he entre­

 

 

262

 

ENVER HOXHA

 

 

vistado        ni      me     entrevistaré con    sus    representantes      en

 

 

Tirana.

 

A. MIKOYAN: Son los cuadros de ustedes los que han cambiado de actitud hacia nosotros. No se menciona

nunca  al  Comité  Central  de  nuestro  Partido,  solamente

a  Jruschov  para   decir  que  actúa  incorrectamente.

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Quiero  decirles

con  toda  camaradería  que  Jruschov  nos  acusa  a  menudo

de «coléricos». Pero es el mismo Jruschov quien debe controlar sus palabras, puesto que todo Estado, todo hombre tiene su dignidad. El ha dicho que iba a tratar a Albania de la misma manera que a Yugoslavia.

 

P. POSPIELOV: El camarada Kapo en Bucarest con sus réplicas no ha actuado correctamente.

 

EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:    Bucarest,    tal

 

como ustedes lo han organizado, nosotros tampoco lo aprobamos ahora.

 

A. MIKOYAN: La Reunión de Bucarest es otra cosa. La cuestión que se plantea ahora es saber si noso­ tros mejoraremos o no nuestras relaciones. Hoy el camarada Jruschov, en su discurso, ha dicho que man­ tendremos una relación amistosa incluso con los parti­ dos con los que tenemos divergencias. Debemos entre­ vistarnos y discutir.

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  No estamos en

 

contra de las entrevistas. Pero a los camaradas de la dirección del PCUS les pedimos que sean más cuidado­ sos, puesto que distribuir a ochenta y tantos partidos un documento en el que se exluye a Albania del conjunto de los países socialistas, y después invitarnos: «vengan a discutir», es para nosotros enteramente inaceptable.

 

DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR  263

 

A. SUSLOV, A. MIKOYAN: Reunámonos para discutir la manera de mejorar nuestras relaciones.

EL CAMARADA ENVER HOXHA: También noso­ tros deseamos que mejoren nuestras relaciones.

 

M. SUSLOV: Pero         no  con        este  tono.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Deseo darles un consejo: quítense de la cabeza la idea de que nosotros somos coléricos. Cuando se trate de defender el marxis­ mo-leninismo y los intereses de nuestro pueblo, los de­ fenderemos con ardor.

 

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según las notas tomadas en esta

 

entrevista,   depositadas en      los

 

Archivos     Centrales    del

 

Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

HEMOS LUCHADO INCLUSO SIN PAN Y DESCALZOS, PERO JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE

 

 

Conversación de la delegación del PTA presidida por

 

el camarada Enver Hoxha, en el encuentro con N.S. Jruschov en Moscú, en el Kremlin1

 

12 de noviembre de 1960

 

 

N. S. JRUSCHOV: Puede tomar la palabra, le escuchamos.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Usted nos ha invitado, el dueño de la casa debe hablar primero.

 

N. S. JRUSCHOV: Aceptamos las condiciones de los albaneses. ¡No comprendo lo que ha pasado después de mi visita a Albania en 1959! Si también entonces estaban descontentos con nosotros, debo haber sido tonto o muy ingenuo para no haberme dado cuenta.

 

 

1 La delegación del PTA aceptó entrevistarse una vez más el 12 de noviembre con los representantes del PCUS. Por la parte soviética asistieron a esta entrevista también A. Mikoyan, F. Coslov, J. Andropov.

 

         JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE  265

Excepto  buenas  palabras  en  aquel  entonces  no nos  diji­

mos   nada,  si  se  excluyen  determinadas  bromas        como  la

que    le  hice  al  camarada  Mehmet  Shehu  en  relación  a

los     álamos1.    

         EL CAMARADA ENVER HOXHA: Como introduc­

ción   a la conversación, pasa. De todas formas,    la broma

de      los  álamos  no  tiene  aquí  sentido.  

         N.  S.  JRUSCHOV: Entonces, ¿qué otra razón les ha

llevado  a  modificar  su  actitud  hacia  nosotros?

         EL CAMARADA ENVER HOXHA: No hemos sido

nosotros  quienes  hemos  cambiado  de  actitud,  sino  uste­

des. Ya anteriormente hemos tenido divergencias, por ejemplo en relación a la actitud hacia los revisionistas yugoslavos. Pero este cambio de actitud se manifestó después de Bucarest y precisamente por su parte.

 

N.      S.      JRUSCHOV:  Quisiera precisar un punto. He

 

pensado siempre que en relación con Yugoslavia no he­ mos tenido ninguna divergencia. Ustedes han hablado más que nosotros sobre esta cuestión, pero también no­ sotros hemos escrito al respecto, aunque sin pasión. Hemos sostenido que cuanto más se les ataque, tanto más aumentará su importancia. Y efectivamente así ha ocurrido.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Para nosotros no ha ocurrido así.

 

N. S. JRUSCHOV: Hablo        por    lo  que         respecta  a

 

 

 

1 La única observación que se le ocurrió a N. Jruschov du­ rante su visita a Albania en mayo de 1959 era ¡que los álamos a ambos lados de nuestras carreteras se sustituyéran con higueros y ciruelos!...

 

 

266

 

ENVER HOXHA

 

 

nosotros.     Después      quisiera      preguntarles:        ¿En   qué    tono

 

 

vamos a hablar? Si no desean la amistad con nosotros, dígannoslo.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Queremos que seamos siempre amigos, queremos discutir como amigos. Pero esto no quiere decir que estemos de acuerdo con ustedes en todas las cuestiones.

 

N. S. JRUSCHOV: Les hemos invitado tres veces a entablar conversaciones, ¿no será que quieren romper las relaciones!

 

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Son ustedes los

 

que han provocado el empeoramiento de nuestras rela­ ciones después de la Reunión de Bucarest. Les hemos relatado numerosos hechos a sus camaradas, se lo habrán dicho seguramente.

 

N. S. JRUSCHOV: No le comprendo bien; en Bu­ carest no he tenido ningún conflicto con Hysni Kapo. Este dijo que no estaba autorizado por su Comité Central para adoptar una postura sobre las cuestiones que se discutían.

 

EL     CAMARADA      HYSNI       KAPO:       En  Bucarest  ex­

 

presé la actitud de nuestro Partido declarando que la Reunión de Bucarest era prematura y se desarrollaba

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

contrariamente a las reglas organizativas leninistas; que las diferencias de las que se trataba, eran diferencias

entre  el  PCUS  y  el  PC  de  China  y  que  el  Partido  del

 

Trabajo       de      Albania      se  pronunciaría    sobre estas  cuestio­

nes    en      la  próxima  conferencia.  Entonces,  usted  mani­

festó  su      sorpresa  ante  la  posición  del  Partido  del  Tra­

bajo   de      Albania.     Y  la  manifestó  usted  tanto  en  la

reunión       de      los  12         partidos  de  los    países socialistas,  co­

 

JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE  267

 

mo en la reunión ampliada de los 50 y tantos partidos. Nosotros de hecho les informamos de nuestra posición antes de hablar en la reunión de los 12 partidos. De ello he hablado con Andropov. Después de que él se lo

contara,  usted      le       dijo  que     transmitiera a  los albaneses

que  pensaran       en      modificar    su      actitud.                                   

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: El Comité Cen­

tral  de  nuestro  Partido  no     ha      estado  jamás        de  acuerdo

con  la  Reunión  de  Bucarest. Desde el       principio     he

estado  al  corriente  de  todo   lo  que         tenía  lugar en

Bucarest.                                                                     

N.  S.  JRUSCHOV: Eso no     tiene mucha importancia.

La cuestión es que ya antes de la Reunión de Bucarest ustedes no estaban de acuerdo con nosotros, pero tal cosa no se nos ha dicho. En cambio nosotros les hemos considerado amigos. La culpa es mía que he confiado mucho en ustedes.

 

EL     CAMARADA      MEHMET  SHEHU:  Le  ruego  al

 

camarada Jruschov que trate de acordarse de nuestras conversaciones de 1957. Le hablamos francamente de todas las cuestiones, entre otras también de la actividad de los revisionistas yugoslavos. Usted nos escuchó, y

 

después  de una  réplica  del  camarada       Enver,  se    puso

de      pie y nos dijo: «¿No querrán que sigamos el camino

de      Stalin!»       Es  decir,  usted  desde  antes   sabía  que   tenía­

mos una opinión diferente sobre los revisionistas yugos­ lavos. Todo esto lo sabe al menos desde el mes de abril de 1957. Pero debe recordar usted que, cuando en 1955 se disponía a ir de vista a Yugoslavia, a su carta, en la que nos proponía que modificáramos nuestra actitud hacia los revisionistas yugoslavos, nosotros contestamos

 

268                                ENVER HOXHA

que    esta   cuestión      debía analizarse  y decidirse  antes  por

la       Kominform.                  

         A. MIKOYAN: Sí,         así  fue.      

         N.  S.  JRUSCHOV:  Ustedes dicen que en la Unión

Soviética     han  subido  al  poder  gente  joven  sin  expe­

riencia.  ¿No         querrán  enseñamos  a  nosotros?

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  No,  no  es

necesario.   Es     una    cuestión  interna   de  ustedes.  Pero,

¿saben  lo  que  ha  dicho  su  embajador?  Dejando  de  lado

 

otras  cosas, voy   a  mencionar        solamente  un       hecho  que

tiene  que ver        con    el ejército. Ha preguntado que a quién

se      mantendrá   fiel     el  ejército  albanés.  Esta  pregunta  se

la       hizo a nuestros     generales en el aeropuerto,       en presen­

cia del general de ustedes. Nuestros oficiales le respon­ dieron que el ejército albanés se mantendrá fiel al marxismo-leninismo, al Partido del Trabajo y al socia­ lismo.

 

N. S. JRUSCHOV: Si el embajador ha dicho tal cosa, ha hecho una tontería.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero es una tontería política.

 

N. S. JRUSCHOV: En   cualquier    caso  tontería.

 

A. MIKOYAN: ¿Acaso el comportamiento del em­ bajador refleja nuestra línea?

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Las tonterías de un tonto pueden perdonarse una vez, aun si tienen carácter político, pero cuando se repiten muchas veces, entonces reflejan ya una determinada línea.

 

N. S. JRUSCHOV: Esto es  verdad.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Su embajador era amigo de nuestro Partido, amigo nuestro personal.

 

JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE

 

269

 

 

Tonto no      era.    Esta  «tontería»   la       cometió      después      de

 

 

la Reunión de Bucarest. ¿Por qué no ha cometido «tonterías» antes de la Reunión de Bucarest, durante los tres años que ha permanecido en Albania? Es sor­ prendente.

 

A. MIKOYAN: No es sorprendente, ya que antes recibía de usted indicaciones regularmente y no había observado un comportamiento tal por su parte.

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Me parece que ustedes han dicho que él no sabía que entre nosotros existen desacuerdos...

 

A.      MIKOYAN:         El      camarada    Enver nos    dijo   que

 

antes  le  contaba  todo   a  Ivanov,  pero  que  después  no,

lo que ha motivado el     cambio de actitud del embajador.

Ya  hemos  hablado  de  ello.

EL  CAMARADA ENVER  HOXHA:  Si  ya  hemos

hablado, como dice Mikoyan, entonces, ¿por qué estamos aquí? Si, después de discutir las cuestiones, les decimos que no estamos de acuerdo con ustedes, ustedes podrán

 

decirnos  que  «ya  hemos        hablado  de  ello».         

         A.  MIKOYAN:  Pero  nosotros  hemos      llamado      a

nuestro  embajador,  ¿por         qué  inflan  esta  cuestión?      

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Bueno, dejemos

al       embajador,  pero  lo  que  han  escrito  sobre         Albania      y

el       Partido        del  Trabajo en  su  carta  a  los camaradas

chinos,  para         nosotros  es monstruoso.        

         A. MIKOYAN: Hemos  expresado  nuestra opinión.     

         EL CAMARADA RAMIZ ALIA: Nos han acusado de

antisovietismo delante de todos (Lee la página 46 de la carta).

 

270   ENVER HOXHA

 

N. S. JRUSCHOV: Es nuestro punto de vista. No se acaloren.

EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Nos atacan, y pretenden que no nos acaloremos.

 

N. S. JRUSCHOV: Lamentamos lo que se pasó con estas personas1. Ustedes no están de acuerdo. Pero a Koço Tashko, yo no le he conocido, puedo haberle visto, pero si me enseñan su fotografía, no le reconoceré.

 

EL     CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Si quieren su

 

fotografía,  podemos  enviársela.

 

N.  S.  JRUSCHOV:  A Belishova la conozco menos

 

que a ustedes. Sé que era miembro de su Buró Político. Ella nos contó la conversación que había mantenido en China. Kosiguin se lo dijo a Mehmet cuando estaba en Moscú, y éste, al escucharlo, se puso pálido de cólera. Era una mujer valerosa, nos dijo francamente lo que pensaba. Es una tragedia, ¡la han excluido porque estaba por la amistad con nosotros! Por eso nos referi­ mos a ello en el documento.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Es decir que ustedes estiman justo lo que está escrito en su docu­ mento?

 

N. S. JRUSCHOV: Sí.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Aquí hay dos cosas que aclarar. Primero ustedes afirman que hemos excluido al miembro del Buró Político por una vía no democrática. ¿Quién les ha dicho que esta exclusión no se ha hecho de conformidad con las reglas democrá­ ticas y las normas leninistas, sino según «los métodos

 

 

 

1 Se  refiere  a  Liri  Belishova  y  Koço  Tashko.

 

JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE

 

271

 

 

stalinistas»  como ustedes       los     califican!     Segundo,    dicen

 

 

que la hemos excluido por prosoviétismo, de donde re­ sulta que somos antisoviéticos. ¿Pueden explicárnoslo?

 

N. S. JRUSCHOV: Si ustedes han venido aquí con la idea de no ponerse de acuerdo, sino de romper las relaciones, dígannoslo para que no perdamos más tiempo.

 

EL     CAMARADA      ENVER      HOXHA:    Usted no     ha

 

respondido a nuestra pregunta. Y han distribuido este documento a todos los partidos.

 

N. S. JRUSCHOV: A los mismos partidos a los que los chinos les han distribuido su documento.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Nosotros tene­ mos también nuestro punto de vista que no concuerda con el suyo. Dos o tres veces nos ha preguntado que si estamos por la amistad o por la ruptura de relaciones. Hemos venido aquí para reforzar nuestros lazos de amis­ tad. Pero ustedes no reconocen ninguno de sus errores.

 

Tienen  críticas  que  hacernos  y  nosotros  a  ustedes.  Nos

han  hecho  críticas  confidenciales  y          críticas        abiertas,

públicas.  Pueden  incluso  tener  más.  Dígannoslas  y   les

diremos  las  nuestras,  para  que       las     sepan nuestros

comités  centrales.  El  Comité  Central       de  nuestro  Partido

nos  ha        enviado  aquí        para  reforzar        nuestra       amistad.     

N.  S.  JRUSCHOV: Uno de sus camaradas ha dicho

a  nuestros  militares  que         Jruschov     no     es  marxista.

EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA:  Lo concerniente

a  los  militares,  lo  hemos  hablado  con    sus    camaradas.

¿Qué interés         tenemos      en      que    nuestros      militares  en la

base  de      Vlora tengan        peleas!        En  tanto     que    ustedes       nos

 

272   ENVER HOXHA

 

sacan «documentos» de que un camarada nuestro ha dicho esto y lo otro. Fíjense bien en sus militares. Le dije a Mikoyan que su contraalmirante en la base mili­ tar de Vlora no es un contraalmirante.

 

N.      S.      JRUSCHOV:       Si  quieren,  podemos  quitar  la

 

base.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Entonces resulta ser cierto lo que nos han dicho Malinovski y Grechko. ¿No querrán amenazarnos? Si el pueblo soviético se entera de que quieren suprimir la base de Vlora cuando sirve para la defensa de Albania y de otros países socialistas de Europa, no se lo perdonará jamás...

 

N. S. JRUSCHOV: Camarada  Enver,         no     levante  la

 

voz.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Si quitan la base cometerán un grave error. Hemos luchado incluso sin pan y descalzos, pero nunca nos hemos doblegado ante nadie.

 

N. S. JRUSCHOV: Los  submarinos  son  nuestros.

 

EL CAMARADA ENVER HOXHA: Suyos y nues­ tros, nosotros luchamos por el socialismo. El territorio de la base es nuestro. Sobre los submarinos, tenemos acuerdos firmados que reconocen los derechos del Estado albanés. Yo defiendo los intereses de mi país.

 

A. MIKOYAN: A juzgar por su tono, se diría que Jruschov no les ha dado nada. Hemos conversado entre nosotros sobre la base. Jruschov no era partidario de su supresión. Yo le he dicho que si nuestros oficiales se pelean con los albaneses, entonces ¿para qué mantener la base?

 

JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE  273

 

EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Ustedes nos han considerado enemigos. Incluso aquí, en Moscú, han desplegado una actividad de espionaje contra nosotros. Ustedes lo saben bien1.

         EL CAMARADA ENVER HOXHA: Como se plan­

teó     aquí  la  cuestión,  podemos  discutirla  en  el  Tratado

de      Varsovia.  Tengo  que  decirles  que  han  sido  ustedes,

y no nosotros, los que han pensado esto. Y luego nos dicen que «si lo desean, podemos quitarla». En la base de Vlora han existido siempre buenas relaciones entre albaneses y soviéticos, sólo después de la Reunión de Bucarest se han producido algunos incidentes aislados, debido a la incorrección de sus oficiales. Si insisten,

podemos  convocar  el  Tratado  de    Varsovia.  Pero  la base

de      Vlora  es  nuestra  y  seguirá    siendo  nuestra.   

         N.  S.  JRUSCHOV: Se acalora usted, me ha salpica­

do     de      saliva,  no  se  puede      discutir       con  usted. 

         EL CAMARA ENVER HOXHA: Usted dice siempre

que    somos  coléricos.                             

         N.  S.  JRUSCHOV:  Y ustedes deforman mis       pala­

bras.  ¿El  intérprete  conoce    bien   el       ruso?

         EL  CAMARADA  ENVER  HOXHA: No le eche la

culpa al  intérprete,  porque     conoce        muy  bien  el         ruso.

Yo     le       respeto  a  usted,  y        usted debe  respetarme.

         N.  S.  JRUSCHOV: Así quiso hablar conmigo Mac-

millan.                                             

 

 

1 Se refiere a los micrófonos escondidos por los re­ visionistas soviéticos tanto en la sede donde se albergaría la de­ legación del PTA, en Zareche (Moscú), como en las oficinas de la. Embajada de la RP de Albania en Moscú.

 

274   ENVER HOXHA

 

LOS CAMARADAS MEHMET SHEHU Y HYSNI KAPO: El camarada Enver no es Macmillan1, por tanto retire lo que acaba de decir.

N. S. JRUSCHOV: ¿Y   dónde  me   lo  meto?

 

EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Métaselo en el bolsillo.

 

EL CAMARADA HYSNI KAPO: (Dirigiéndose a los camaradas de nuestra delegación) No estoy de acuerdo en que se desarrollen así las conversaciones.

 

El camarada Enver Hoxha y los otros camaradas se

 

levantan  y  se  retiran.

 

 

Publicado   por    primera       vez    el

 

tomo XIX   (Ed.   albanesa)    con

 

alguna         supresión    según las

 

notas  tomadas  durante  la  con­

 

versación,   depositadas en      los

 

Archivos     Centrales    del

 

Partido.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Antiguo  Primer  Ministro  de  la  Gran  Bretaña.

 

 

 

 

 

 

 

 

DISCURSO PRONUNCIADO EN NOMBRE DEL CC

 

DEL PTA EN LA CONFERENCIA DE LOS 81 PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS CELEBRADA EN MOSCU1

 

16 de noviembre de 1960

 

Queridos  camaradas:

 

Esta Conferencia de los partidos comunistas y obreros tiene una importancia histórica para el movi­ miento comunista internacional, ya que procede a un análisis detallado de la situación política internacional, realiza el balance de los éxitos y de los errores que pueden haber sido comprobados en nuestro camino y nos ayuda a determinar más claramente la línea que debemos seguir desde ahora a fin de lograr nuevos

 

 

 

1 La Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros se celebró en Moscú del 10 de noviembre al 10 de diciembre de 1960. Tuvo lugar en una situación bastante compleja para el movi­ miento comunista internacional como consecuencia de la pro­ pagación del revisionismo contemporáneo y sobre todo de la actividad escisionista y antimarxista de la dirección soviética en­ cabezada por Jruchov.

 

El camarada Enver Hoxha presidía la delegación del Partido del Trabajo de Albania.

 

276   ENVER HOXHA

 

éxitos en favor del socialismo, del comunismo y de la paz.

 

La existencia del campo socialista, encabezado por la Unión Soviética, es hoy una realidad. El movimiento comunista en general, se ha ampliado, fortalecido y templado. En todo el mundo los partidos comunistas y obreros se han transformado en una fuerza colosal que

 

conduce      a  la   humanidad  adelante  hacia  el  socialismo  y

la       paz.                     

         Como también se subraya en el proyecto de declara­

ción   ya      preparado,  nuestro  campo      socialista  es  más

poderoso     que  el  imperialista.  El  socialismo  se  fortalece

y       crece  cada  día, mientras que el imperialismo se debilita

y       se      pudre. Debemos  acelerar  este  proceso  movilizán­

donos con todas las fuerzas y por todos los medios, y esto sólo lo conseguiremos si nos atenemos firme y fielmente al marxismo-leninismo y lo aplicamos correc­

tamente.      En  caso  contrario  frenaríamos        este  proceso

porque        nos  encontramos  ante  feroces  enemigos,  tales

como  el      imperialismo  acaudillado  por  el      norteamericano,

a  quienes    tenemos      que  vencer y  aniquilar.

 

Nosotros amamos la paz, mientras que el imperia­ lismo no la ama y se prepara para una tercera guerra mundial. Debemos luchar con todas las energías para evitar otra conflagración mundial y hacer triunfar en todo el mundo una paz justa y democrática. Alcanzare­ mos este objetivo cuando hayamos obligado al imperia­ lismo a desarmarse. El imperialismo no depondrá las armas por su propia voluntad. Creer en semejante cosa significa engañarse a sí mismo y engañar a los demás. Debemos, por lo tanto, oponer al imperialismo la colosal

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       277

potencia  económica,  militar,  moral,  política  e   ideológica

del     campo        socialista,   al       mismo        tiempo        que    las  fuerzas

 

unidas  de  los  pueblos  del      mundo  entero,     para  impedir

por  todos  los  medios  la        guerra         que    los              imperialistas

están preparando.                                                        

El  Partido  del     Trabajo       del  Albania no     ha      ocultado

ni ocultará a su pueblo la actual situación     y       la       amenaza

que    representa   el       imperialismo        para  la       humanidad

ansiosa  de  paz.  Podemos  asegurarles  que  el  pueblo  al­

 

banés,         que  odia     la  guerra,   no      se  ha asustado     por  esta

justa  actitud        de      su  Partido  al  ponerlo  en  guardia:  no

ha  caído  en el       pesimismo, ni      tampoco      se  ha estancado

en la edificación del socialismo. Ve claro su porvenir y trabaja con plena confianza, permaneciendo siempre vigilante y manteniendo en una mano el pico y en la otra el fusil.

 

Nuestro punto de vista es que el imperialismo, acaudillado por el norteamericano, debe ser desenmas­ carado sin conmiseración, política e ideológicamente, y jamás se debe permitir la lisonja ni la adulación frente al imperialismo, ni tampoco que se le dé lustre. Ninguna concesión de principios debe hacerse al imperialismo. Las tácticas y los compromisos de nuestra parte, para ser admisibles, deben ayudar a nuestra causa y no a la del enemigo.

 

         Ante  un  enemigo feroz,  la  garantía  de  la  victoria

de      nuestra        causa  reside  en  nuestra  completa  unidad,  y

ésta   será   asegurada   eliminando  las  profundas  diver­

gencias surgidas, basándola en los fundamentos del marxismo-leninismo, en la igualdad, la fraternidad, el espíritu de camaradería y el internacionalismo proleta­

 

278   ENVER HOXHA

 

rio. Nuestro Partido estima que no sólo no debe existir ninguna brecha ideológica en nuestra unidad, sino que, por el contrario, debemos observar una actitud política única sobre todas las cuestiones. Nuestra táctica y estrategia frente a los enemigos deben ser elaboradas por todos nuestros partidos y fundarse en los principios

 

marxista-leninistas,        en      justos  criterios     políticos  adapta­

dos  a  las  situaciones  concretas  y  reales. . . .

Todos  los  pueblos        del  mundo  aspiran  a  la  libertad,

la  independencia, la       soberanía,  la        justicia  social,  la

cultura,  la  paz  y  luchan  por  ellas.  Estas  sagradas  aspi­

 

 

raciones han sido y son sofocadas por los capitalistas, los señores feudales y los imperialistas y es pues natural

que la lucha de estos pueblos se libre con mayor rigor contra capitalistas, señores feudales e imperialistas. Es

natural        también      que    los     pueblos       del     mundo  busquen

aliados  en  esta  lucha  por      la       existencia    que    desarrollan

contra  sus  verdugos. ...                                      

Por  eso,  en  la  lucha  por  la  paz,  el  desarme  y  el

progreso     social en      el  mundo,  el       campo  socialista  no

está  sólo  frente  al  campo      imperialista,  sino  que  se  halla

en  estrecha  alianza       con    todos los     pueblos       progresistas

del mundo, mientras que los imperialistas se encuentran aislados frente al campo socialista.

 

Vivimos en una época en que presenciamos la des­ trucción total del colonialismo, la desaparición de esa peste que exterminaba a los pueblos de la haz de la tierra. Nuevos Estados están surgiendo en Africa y en Asia. Países donde imperaban el capital, el látigo y el plomo, están sacudiendo el yugo de la esclavitud y los pueblos toman sus destinos en sus propias manos. Esto

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       279

se  está  logrando  gracias  a  la  lucha  librada  por estos

pueblos y a la ayuda moral que les conceden la Unión Soviética, la China Popular y los demás países del campo socialista.

 

Traidores al marxismo-leninismo, agentes del impe­ rialismo e intrigantes como José Broz Tito, intentan de mil formas, urdiendo planes diabólicos, desorientar a pueblos y a nuevos Estados, apartarlos de sus aliados naturales y ligarlos directamente al imperialismo nor­ teamericano. Debemos empeñarnos con todas las fuerzas para destruir los planes de estos lacayos del imperia­ lismo.

 

Asistimos actualmente a la descomposición del imperialismo, a su putrefacción y agonía. Vivimos y luchamos en la época cuya característica es la transición

 

incontenible  del  capitalismo  al  socialismo.        Se      están

comprobando       todas las     enseñanzas  geniales      de      Carlos

Marx  y  Vladimir  Ilich  Lenin,  las   cuales,  contrariamente

a  lo  que pretenden  los  revisionistas,  jamás       envejecerán.

Los duros    golpes         que recibe el         imperialismo mundial

son tales que demuestran a las claras que ya no se encuentra en su «edad de oro», cuando hacía la ley siempre y como se le antojaba. Ha perdido ya la inicia­ tiva sin que eso se produjera por su gusto y deseo. Esta iniciativa no le fue arrebatada simplemente mediante palabras y discursos, sino a través de un largo proceso de revoluciones sangrientas y luchas provocadas por el mismo capitalismo en sus esfuerzos por reprimir al proletariado, contra la fuerza de los pueblos que se levan­ taban para destruir el mundo del hambre y de la miseria, el mundo de la esclavitud. Esta página gloriosa fue

 

280   ENVER HOXHA

escrita         por la gran Revolución   Socialista    de Octubre, por

la  gran  Unión  Soviética,  por el  gran       Lenin.

El      imperialismo  mundial,  acaudillado  por  el  norte­

americano, también ahora, en los momentos en que se aproxima su fin, cuando se enfrenta a fuertes y resueltos adversarios, como es el campo socialista en gran alianza con todos los pueblos del mundo, está concentrando,

organizando  y  armando  sus  fuerzas agresivas.    Se  pre­

para  para   la       guerra.        Quien  no  ve  esto,  es  un  ciego,  y

quien  lo  ve  pero  lo      encubre,  es un      traidor        al       servicio

del     imperialismo.                                            

         El Partido del Trabajo de Albania considera que, no

obstante      las     grandes       dificultades con  que      tropezamos

para  establecer la paz   en el mundo,        lograr el      desarme y

dar solución a los demás problemas internacionales, no tenemos motivos para sentirnos pesimistas. Solamente nuestros enemigos, que sufren una derrota tras otra, son y tienen que sentirse pesimistas. Puesto que hemos vencido, vencemos y venceremos, hemos sido y somos optimistas, y estamos convencidos de que nuestros esfuerzos serán coronados con éxito.

 

Sin embargo, estimamos que el optimismo exage­ rado, falto de realismo, lejos de ser bueno, es perjudicial. Quien niega y minimiza nuestra gran fuerza económica,

 

política,      militar        y       moral,         quien  no  tiene  confianza  en

ella,   es      un  derrotista  y  no  merece     llamarse      comunista.

Pero  quien  embriagado  por  nuestra fuerza,        toma  por

insectos      a los adversarios,  quien se cree que el enemigo

ha      perdido       toda  esperanza,   que  ya  no  representa  peligro

y  que está   enteramente  a      su  merced,  no  es  realista  y

no     hace  más  que      engañar,     adormecer   a  la  gente,  ador­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       281

mecer  a  los  pueblos  frente  a  estas  situaciones compli­

cadas y preñadas de peligros que exigen de todos la máxima vigilancia, que exigen la elevación del ímpetu revolucionario de las masas y no su disminución, rela­ jamiento y descomposición, ni el compromiso. Nuestro sufrido pueblo sentencia: El agua reposa mas no el enemigo.

 

Miremos los hechos de frente. El imperialismo mun­ dial, dirigido por el norteamericano como destacamento más agresivo, orienta su economía a la preparación de la guerra, se arma hasta los dientes. El imperialismo norte­ americano está abasteciendo con todo tipo de armas a la Alemania de Bonn, al Japón y a todos sus aliados y

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

satélites. Ha organizado y perfecciona los pactos milita­ res agresivos, ha instalado e instala bases militares en los cuatro flancos del campo socialista. Está acrecentando

 

el arsenal de armas nucleares, rehúsa el desarme y la suspensión de las pruebas nucleares y trabaja febril­ mente en nuevos inventos de exterminio en masa. ¿Por qué hace todo esto? ¿Acaso se prepara para una boda? ¡No! Al contrario, prepara la guerra contra nosotros, con el fin de destruir al socialismo y al comunismo y

 

subyugar     a  los  pueblos.                                 

A  juicio  del         Partido  del  Trabajo       de      Albania,  hablar

y  pensar     de      otra   manera  sería        ilusionarse  y        embaucar

a  los  demás.  No  podríamos  llamarnos     comunistas  en

caso  de       temer a        las  adversidades   de      la       vida.  Nosotros,

los comunistas, odiamos la guerra, los comunistas com­ batiremos hasta el fin para acabar con los diabólicos planes de guerra que urde el imperialismo norteameri­ cano, pero si el imperialismo nos declara la guerra, le

 

282                                ENVER HOXHA

propinaremos       el       golpe definitivo  haciendo  que sea  ba­

rrido  de      la       haz    de  la tierra.

Ante  las     amenazas  de  guerra  nuclear  del  imperia­

lismo mundial      encabezado  por  el  norteamericano,  de­

bemos         estar  completamente  preparados,  tanto     económi­

ca, política y moralmente como militarmente, para hacer frente a cualquier eventualidad.

 

Debemos tratar de evitar una guerra mundial, ya que no es fatalmente ineluctable, pero nadie nos per­ donaría si nos forjamos ilusiones y nos dejamos sorpren­ der, porque la lealtad ha sido siempre extraña a nuestros enemigos; de haber sido de otra manera, no hubieran sido nuestros enemigos. Nuestros enemigos son y segui­ rán siendo pérfidos enemigos. Quien confía en el ene­ migo, tarde o temprano perderá la partida. ...

 

La política pacífica de los países del campo socia­ lista ha contribuido enormemente a desenmascarar los designios agresivos del imperialismo, a movilizar a los

pueblos       contra los  belicistas  y  a  impulsar    su      gloriosa

lucha  contra  los  opresores  imperialistas  y         sus    instru­

mentos. ...                                        

         Pero,  a  pesar  de  todo  esto,  muchos  problemas  con­

cretos llevados      a  la  mesa  de  las  conversaciones,   como

las     propuestas  sobre el  desarme,  sobre  la     conferencia

de      alto    nivel, etc.,  no       han  sido  solucionados  y       su      solu­

ción   está   siendo         saboteada   sistemáticamente  por    los

 

imperialistas         norteamericanos.                    

         ¿Qué  conclusiones  debemos  sacar  de  esto?  El  Par­

tido  del  Trabajo  de      Albania  estima  que  el  imperialismo,

el       norteamericano     en  primer   lugar,  no    ha      cambiado

ni      de pellejo,   ni de  pelaje, ni     de naturaleza.       Es     y seguirá

 

         DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU                283

siendo         agresivo  aunque  sólo  le         quede  un    colmillo.  Por

su  naturaleza  agresiva  es  capaz      de  lanzar    al       mundo  a

otra  guerra.  Por  eso,  como  subrayábamos  en   la       Comi­

sión de        Redacción, insistimos en la necesidad de     explicar

a los pueblos que solamente el triunfo del socialismo en todo el mundo o en la mayoría de los países del globo, será garantía absoluta de que no habrá conflagración mundial. Los norteamericanos no ocultan su juego, no aceptan el desarme, es más, incrementan su armamento y hacen preparativos bélicos, por eso debemos estar vigilantes.

 

No debemos hacer ninguna concesión de principios al enemigo, ni abrigar ilusiones acerca del imperialismo, porque creyendo salir de lodazales, entramos en cena­ gales. Además de armarse y preparar la guerra contra nosotros, el enemigo está desarrollando una desenfre­ nada propaganda para emponzoñar los espíritus, para aturdir a la gente. Emplea millones de dólares para comprar agentes y espías y organizar en nuestros países actos de espionaje, de subversión y atentados. Miles de

 

millones  de  dólares      ha      dado  y        está   dando el  imperia­

lismo  norteamericano    a  su  fiel  agente:  la  banda  traidora

de  Tito.  Hace  todo       esto   con    el       fin     de abrir       una  brecha

en nuestro frente interno, dividimos, debilitar y desor­ ganizar nuestras retaguardias.

 

Se discute demasiado sobre el problema de la coe­ xistencia pacífica, y hay quienes afirman insensateces tales como que la China Popular y Albania se oponen a la coexistencia pacífica. A mi parecer, deben ser dese­ chados de una vez y para siempre tales puntos de vista nocivos y erróneos. No podrá haber Estado socialista,

 

284   ENVER HOXHA

 

no  podrá  haber  comunista  verdadero       que    esté   contra la

coexistencia  pacífica,  contra  la  paz.         El      gran  Lenin ha

establecido,  por  primera  vez,  el  principio de      la  coexis­

tencia pacífica       de      los  países  con  diferentes  sistemas

sociales       como una    necesidad  objetiva,  mientras  existan

a  la   par  en        el       mundo  países  socialistas  y    países

capitalistas.  Nuestro  Partido  del  Trabajo,  fiel  a  este  gran

 

principio  de  Lenin,  siempre  ha  pensado  y  sigue  pen­

sando que  la  política  de  coexistencia  pacífica   responde

a  los intereses  fundamentales  de  todos    los     pueblos,

responde al objetivo de fortalecer en mayor grado las posiciones del socialismo; por eso, este principio de Lenin está en la base de la política exterior de nuestro Estado popular.

 

Coexistencia pacífica entre dos sistemas opuestos no quiere decir, como pretenden los revisionistas con­ temporáneos, que tengamos que renunciar a la lucha de clases. Por el contrario, la lucha de clases ha de pro­ seguir, y debe fortalecerse cada vez más la lucha polí­ tica e ideológica contra el imperialismo, contra la ideo­ logía burguesa y la revisionista. A la vez que se lucha consecuentemente para establecer la coexistencia pací­ fica leninista sin hacer ninguna concesión de principios al imperialismo, se ha de desarrollar en gran medida la lucha de clases en los países capitalistas, así como el movimiento de liberación nacional de los pueblos de los países coloniales y dependientes.

 

Según nuestro punto de vista, los partidos comu­ nistas y obreros de los países capitalistas deben luchar porque se establezca la coexistencia pacífica entre sus países, todavía bajo el sistema capitalista, y nuestros

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       285

países  socialistas.  ...  Pero  su  deber  no  ha        concluido

con esto. En esos países debe desarrollarse, crecer y fortalecerse la lucha de clases, y las masas trabajadoras, dirigidas por el proletariado de cada país con su partido comunista a la cabeza y en alianza con todo el proleta­ riado mundial, deben hacer la vida imposible al imperia­ lismo, destruir sus bases de guerra y económicas, arreba­ tarle de las manos la fuerza económica y política, y enca­ minarse hacia el aniquilamiento de su viejo poder, instaurando el nuevo poder del pueblo. ¿Conseguirán esto por la violencia o por la vía pacífica y parlamen­ taria?

 

Esta cuestión estaba clara, el camarada Jruschov la embrolló en balde en el vigésimo Congreso y lo hizo hasta el punto de llegar a agradar a los oportunistas. ¿Por qué parodiar, como se hizo, las diáfanas tesis de Lenin y la Revolución Socialista de Octubre? El Par­ tido del Trabajo de Albania ha tenido siempre una clara comprensión de las enseñanzas de Lenin sobre esa cuestión y se ha mantenido fiel a ellas. Hasta ahora ningún pueblo, ningún proletariado y ningún partido comunista u obrero ha tomado el poder sin sangre y sin violencia.

 

Algunos camaradas se apartan de la realidad cuando pretenden que han tomado el poder sin sangre, olvidando que por ellos ha derramado ríos de sangre en la Segunda Guerra Mundial el glorioso Ejército Soviético.

 

En lo que respecta a esta cuestión, nuestro Partido opina que debemos preparamos para los dos caminos y hacerlo bien, fundamentalmente para la toma del poder mediante la violencia, ya que si nos preparamos bien

 

286   ENVER HOXHA

 

en este sentido también la otra posibilidad tiene mayor probabilidad de éxito. La burguesía puede dejarte ser­

monear para luego dar un golpe fascista y liquidarte, y todo eso como resultado de no haber preparado ni

 

los cuadros de choque, ni la labor clandestina, ni sitios donde guarecerse y trabajar, ni medios de combate. De­ bemos prevenir esta trágica eventualidad.

 

El Partido del Trabajo de Albania ha luchado, lucha y luchará por la paz y la coexistencia pacífica en la vía marxista-leninista, tal como nos enseña Lenin y lo define la Declaración de Moscú. Ha estado, está y estará

 

por    el       desarme  general,  y       con             este  fin  luchará   activa­

mente.         Por  ninguna  circunstancia      y  ni  un  solo  momen­

to      el       Partido  del  Trabajo      de      Albania      hará  una    pausa

en      la       lucha  política  e  ideológica     tanto contra los     mane­

jos de los imperialistas y capitalistas como contra la ideología burguesa, no cesará su lucha enconada, inin­ terrumpida y sin compromiso alguno contra el revisio­ nismo contemporáneo y, en particular, contra el revi­ sionismo titoísta yugoslavo. Podrá haber camaradas que nos acusen a nosotros, los albaneses, de testarudos, de ser buscapleitos, de arrebatados, de sectarios, de dogmá­ ticos y quién sabe de cuántas cosas más, pero refutamos tales acusaciones falsas y les decimos que no nos retrac­ taremos de estas posiciones, porque son marxista-leni­ nistas.

 

Se dice que nosotros queremos la guerra y estamos en contra de la coexistencia. Inclusive el camarada Coslov nos coloca a los albaneses ante la siguiente alter­ nativa: o bien la coexistencia tal como él la entiende, o bien una bomba atómica de los imperialistas, que hará de

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       287

 

Albania cenizas y no dejará con vida a ningún albanés. Hasta el presente, nadie, ni siquiera algún representante del imperialismo norteamericano, le ha hecho al pueblo albanés semejante amenaza atómica. Mas resulta que tal amenaza procede de un miembro del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de la Unión So­ viética, y ¿ a quién se la dirige? A un pequeño y heroico pueblo que durante siglos luchó frente a feroces e innumerables enemigos y que jamás se doblegó, a un pequeño pueblo que combatió con singular heroísmo contra los hitlerianos y los fascistas italianos, se la dirige a un Partido que se mantiene consecuentemente fiel al marxismo-leninismo. Pero, camarada Frol Coslov, usted se ha equivocado de dirección y no conseguirá intimi­

 

darnos        para  someternos  a  su   mala  voluntad.  Por  nues­

tra  parte,  jamás  confundiremos  el   glorioso      Partido  de

Lenin con este comportamiento tan    hostil y        tan descara­

do hacia el pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania. El Partido del Trabajo de Albania prestará todo su apoyo a las justas y pacíficas propuestas de la Unión

 

Soviética     y       de      los     demás         países  del   campo  socialista,

así     como a        las     del     resto de       los países amantes de la paz,

y       luchará       por    verlas  materializadas.   

         El  Partido  del     Trabajo       de  Albania se  empeñará  con

todas sus fuerzas, hará uso de todos sus derechos y cumplirá todos sus deberes por el fortalecimiento de la unidad del campo socialista, de una unidad marxista-le-ninista. Es absurdo pensar que la pequeña Albania socialista intenta separarse y vivir fuera del campo socialista, fuera de la fraternidad de nuestros pueblos socialistas. La presencia de Albania en el seno del campo

 

288             ENVER HOXHA

socialista  no        se  la  ha      dado  nadie como  un  regalo,  sino

que  nuestro pueblo        y       el  Partido   del  Trabajo  de  Alba­

nia la han ganado con sangre, trabajo, sacrificios y sudor, gracias al sistema de gobierno que han instaurado y al camino marxista-leninista que siguen. Pero que nadie se imagine que Albania, por ser un pequeño país, y el Partido del Trabajo de Albania, por ser un partido pe­ queño, obedecerán a quienquiera que sea si están con­ vencidos de que se equivoca.

 

Como lo dije más arriba, el Partido del Trabajo de Albania estima que nuestro campo socialista, que per­ sigue un objetivo único y se guía por el marxismo-leni­ nismo, debe tener también una estrategia y una táctica

 

propias,      y  éstas  deben  ser  elaboradas  en  común  por

nuestros      partidos  y   Estados  del campo        socialista.  En

el  seno       de  nuestro  campo  hemos      creado        algunas  formas

de organización del trabajo, tales como los órganos del Tratado de Varsovia y el Consejo de Ayuda Mutua Eco­ nómica1, pero es justo decir que han quedado algo formales o, mejor dicho, no funcionan según el principio de la dirección colectiva. Entendámonos bien. No planteamos la cuestión de saber si también nosotros debemos ser consultados o no. Naturalmente, nadie puede negamos el derecho a ser consultados, pero para ello es necesario que nos reunamos. La cuestión la plan­

 

 

 

1 Fue creado en enero de 1949, a fines de febrero del mismo año también la RP de Albania se hizo miembro. Con el adveni­ miento al poder de la camarilla revisionista jruschovista en la Unión Soviética también el CAME degeneró, transformándose, de una institución de ayuda mutua, en un instrumento de esta ca­ marilla para llevar a cabo sus fines socialimperialistas.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       289

 

teamos en principio, y afirmamos que estas formas de organización deben funcionar regularmente, en ellas deben plantearse los problemas, tomarse decisiones y

 

controlarse  su  cumplimiento.                   

         El desarrollo y el fortalecimiento       de      la economía de

los     países  socialistas  ha  sido siempre    una    de  las         prime­

ras     preocupaciones  de  la  política  de     nuestros      partidos

y gobiernos, uno de los factores determinantes de la invencible fuerza del campo socialista.

 

En nuestros países, la edificación del socialismo y del comunismo avanza impetuosamente. Esto se debe a los grandes esfuerzos de nuestros pueblos y a la ayuda que se dan mutuamente.

 

Hasta ahora la República Popular de Albania no ha ayudado económicamente a nadie, primero porque nuestro país es pobre y segundo porque nadie necesita

 

nuestra        ayuda.  Mas,         ateniéndonos        a        normas       justas,

hemos         hecho  y  hacemos  esfuerzos  para  ayudar  con

nuestras      exportaciones,      en lo posible,        a        los países    amigos

y hermanos. Nos han ayudado nuestros amigos y, en primer lugar, la Unión Soviética. ...

 

Esta ayuda de la Unión Soviética y de los demás países de democracia popular, el Partido del Trabajo de Albania y el Gobierno de la República Popular de Alba­

nia  la han    aprovechado         lo  mejor     posible  en  beneficio

del  pueblo.  Nuestro  pueblo  estará  eternamente agrade­

cido  por  esta  ayuda  a  los  pueblos soviéticos   y       a  los

pueblos       de      los países de democracia popular. Esta        ayuda

la hemos concebido, la concebimos y la concebiremos no como una limosna, sino como una ayuda fraternal, como una ayuda intemacionalista.

 

 

290

 

ENVER HOXHA

 

 

Nuestro pueblo, un pueblo que vivió en la más completa indigencia, que luchó con heroísmo, que fue

 

masacrado y devastado, estaba por lo tanto obligado a pedir ayuda a los amigos y hermanos mayores más ricos

económicamente   que    él.      Por  su  parte,  también  los  ami­

gos    tenían y       tienen la       obligación   intemacionalista  de

otorgar        esta ayuda. Por eso, se ha de refutar   todo  punto

de      vista  tenebroso    y       antimarxista que  eventualmente

pudiera       manifestarse en      relación  al  carácter      y  al   pro­

pósito  de  esa  ayuda.  Las  presiones  económicas  sobre  el

 

Partido  del  Trabajo  de  Albania,  sobre  el  Gobierno  alba­

 

nés  y sobre  nuestro       pueblo,  están  destinadas al     fracaso.

 

Deseo plantear aquí que las ayudas de los países económicamente más fuertes destinadas a los países con una economía más débil, como es el caso del nuestro, deben ser mayores. El pueblo albanés no piensa en ningún instante cruzarse de brazos y esperar a que otros le alimenten. Esta no es su costumbre. Tampoco nuestro pueblo pretende que el nivel de vida en nuestro país, alcance de golpe el de muchos países de democra­ cia popular, pero sí que hay que darle una mayor ayuda para el desarrollo ininterrumpido de sus fuerzas produc­

 

tivas. Consideramos      que    los     países   económicamente

fuertes        del     campo        socialista     deben conceder     créditos

también      a        los  países   capitalistas  neutrales,  también  a

los     pueblos       que  acaban  de  liberarse  del  colonialismo,

cuando        los     gobiernos  de  estos  países  capitalistas  se

oponen       al       imperialismo,  respaldan  la  política  pacífica

del     campo        socialista  y  no  obstaculizan  ni  contrarrestan

la       legítima       lucha  de  las  fuerzas  revolucionarias,  pero,

en      primer        lugar, deben examinarse con  más     deteni­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       291

 

miento y satisfacerse las necesidades de los países del campo socialista. La India, es cierto, tiene necesidad de hierro y acero, pero los necesita más y antes Albania

 

socialista; Egipto tiene necesidad de obras de irrigación y de energía eléctrica, pero las necesita más y antes Albania socialista.

En muchos problemas políticos de primordial im­ portancia, los países que integran nuestro campo socia­ lista han tenido y tienen idénticos puntos de vista. Pero, por no llegar a constituir una regla las consultas mutuas, a menudo se ha observado que Estados de nuestro campo socialista toman iniciativas políticas — y en principio no estamos en contra de la toma de iniciativas — que muchas veces afectan también a otros Estados de este campo. Algunas de estas iniciativas no son justas, en particular las que debían ser tomadas colectivamente por los miembros del Tratado de Varsovia.

 

De este carácter es la iniciativa del Gobierno búl­ garo, que notificó al Gobierno griego, sin tomar en cuenta para nada a Albania, que los países de demo­ cracia popular de los Balcanes están dispuestos a desar­ marse si accede a esto también el Gobierno griego. A nuestro parecer esa iniciativa ha sido errónea, y tal

 

propuesta,   aún    aceptándola  Grecia,  no sería  aprobada

por  el  Gobierno  albanés.      Albania       está   de      acuerdo      con

la  propuesta  soviética  hecha  por    Nikita Jruschov     en

mayo de      19591,        pero  no      con  la         búlgara       que    desea el

 

 

1 Mediante esta propuesta y las notas que el Gobierno so­ viético envió el 25 de mayo de 1959 a los Gobiernos de Albania, Bulgaria, Rumania, Yugoslavia, Turquía, Grecia, Italia, Francia, Inglaterra y Estados Unidos pedía la creación de una zona sin

 

292   ENVER HOXHA

 

desarme de los países de los Balcanes olvidando la presencia de Italia. ¿Acaso los camaradas búlgaros no recuerdan que la Italia burguesa y fascista ha atacado varias veces a Albania durante este siglo?

 

¿Acaso se puede permitir a los camaradas búlgaros que, sin consultar para nada al Gobierno albanés con el cual les une un tratado de defensa, propongan al Gobierno griego un tratado de amistad y de no agresión cuando Grecia se mantiene en estado de guerra con Albania y tiene pretensiones territoriales sobre nuestra Patria? Nos parece peligroso que tales acciones sean emprendidas unilateralmente.

 

Puede ser que esta justa y legítima oposición nuestra haya llevado a los camaradas búlgaros a la supuesta conclusión de que nosotros, los albaneses, no tenemos una justa concepción de la coexistencia, que deseamos la guerra, etc. Estos puntos de vista son erróneos.

 

Actos análogos han tenido por protagonistas tam­ bién a los camaradas polacos en las Naciones Unidas, cuando el camarada Gomulka declaró unilateralmente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que Polonia proponía mantener el «statu quo» de las fuer­ zas militares en el mundo y, concretamente, que no se

estableciesen        más  bases  militares,  dejando  en  pie  las

existentes,  que     no     se      instalasen    más  cohetes,        pero  que

se      conservaran los     existentes,  que  guardasen       el       secreto

de      la bomba     atómica      los  Estados poseedores y        no     se      lo

 

 

armas nucleares y sin cohetes en los Balcanes y en la región del Adriático.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       293

 

revelaran a otros Estados. A nuestro parecer, semejante propuesta se opone a los intereses de nuestro campo. Que no se instalen más cohetes, pero ¿por quién y dónde? Todos los miembros de la OTAN incluyendo Italia, Ale­

mania  Occidental  y  Grecia  están    equipados   con  cohetes.

Que no se conceda el secreto de         la       bomba        atómica,     pero

¿a  quién?  Lo  tiene  Inglaterra,        lo       tiene  Francia       y  lo

tiene también Alemania Occidental. Es obvio que tal propuesta de ser aceptada nos obligaría a nosotros, los países de democracia popular, a no instalar cohetes, o a algún otro país del campo socialista, además de la Unión Soviética, a no poseer la bomba atómica.

 

Preguntamos, ¿por qué la China comunista no debe poseer la bomba atómica? Estimamos que debe tenerla, y cuando China cuente con la bomba y cohetes entonces veremos en qué términos se expresa el imperialismo nor­ teamericano, veremos si continúa negándole a China sus derechos en la palestra internacional, veremos si los imperialistas norteamericanos se atreven a blandir las armas como lo han hecho hasta hoy.

 

Se podrá preguntar si la posesión de la bomba ató­ mica y la posibilidad de servirse de ella permitiría a China obtener esos derechos a pesar de los Estados Unidos de América. No, China no hará uso jamás de esta arma si no somos atacados por los que llevan en la sangre la agresión y la guerra. Si la Unión Soviética no poseyera la bomba, el imperialismo hablaría en otros términos con ella. Jamás seremos los primeros en em­ plear las armas nucleares, estamos en contra de la guerra, estamos dispuestos a destruirlas, pero necesita­ mos la bomba para defendernos. El miedo guarda los

 

294   ENVER HOXHA

 

viñedos, dice nuestro pueblo. Es necesario que los im­ perialistas nos teman, incluso es necesario que nos teman mucho.

 

El Partido del Trabajo de Albania, basándose en el marxismo-leninismo y en la Declaración y el Manifiesto por la Paz de Moscú, ha perseverado en una línea justa marxista-leninista tanto en lo concerniente a las cues­ tiones de política internacional, como en los importantes problemas de la edificación del socialismo. En lo que

respecta  a  las  relaciones  internacionales,  la      línea  de

nuestro       Partido       ha      concordado  con  la        política  del cam­

po     socialista. ...                                              

         Los  grandes  problemas  de  la  actualidad  han  preo­

cupado        tanto  al      Partido  del Trabajo       de  Albania como

a        nuestro  pequeño  pueblo.       Nuestra       República   Popular

ha      estado         y       está   cercada       geográficamente   por    Estados

 

capitalistas  y  por los     revisionistas  yugoslavos,        por    eso

ha      sido   preciso       que    permaneciéramos  muy  vigilantes,

que    empleáramos        hombres  y  fondos  considerables     para

la defensa de nuestras fronteras, de la libertad y de la soberanía de la Patria frente a las innumerables tenta­ tivas de los imperialistas y de los satélites servidores suyos.

 

Somos un país pequeño y un pueblo pequeño, y he­ mos sufrido enormemente, pero también hemos luchado mucho. Nadie nos ha regalado la libertad de que go­ zamos hoy, sino que la hemos conquistado con sangre. Hemos aprendido a conocer y estamos conociendo cada vez mejor a nuestros enemigos imperialistas, sus manio­ bras contra el campo socialista y, en particular, contra nuestro país, por eso no hemos abrigado ni abrigaremos

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       295

 

ilusión alguna de que cambien su naturaleza y sus de­ signios contra los pueblos, contra nuestro campo y, en

particular,  contra  Albania  socialista. ...                       

Los  imperialistas norteamericanos   e        ingleses       nos

han  acusado         y  nos  acusan  a  los  albaneses de  «violentos

y belicistas».        Esto es        explicable sólo por         el       hecho de      que

el pueblo albanés les ha cortado las manos en sus nu­ merosas tentativas para subyugarnos y ha cortado la cabeza a sus agentes que conspiraban en contra del Partido del Trabajo de Albania y de nuestro régimen de

 

democracia  popular. ...

 

Nos  parece  superfluo  reafirmar  en  esta  reunión  que

 

la guerra es ajena a los países socialistas, a nuestros partidos marxista-leninistas, pero la cuestión consiste en saber por qué los imperialistas y sus agentes acusan a China y a Albania de belicistas y de ser supuestamente contrarios a la coexistencia pacífica.

 

Y ahora, tomemos la cuestión de Albania. ¿A quién ha de declarar la guerra Albania y por qué? Sería ridí­ culo si nos pusiésemos a responder esa pregunta. Lo cierto es que quienes nos lanzan esta acusación, lo hacen para encubrir sus proyectos agresivos hacia Albania.

 

Rancovich desea que hagamos de nuestra Patria fonda cuyas puertas franqueen sin visado agentes y armas yugoslavos, italianos y griegos, para traernos su cultura de «señores de horca y cuchillo», para que Tito realice su sueño de hacer de Albania la séptima repú­ blica de Yugoslavia, para que la burguesía reaccionaria italiana ponga en marcha por tercera vez sus planes de rapiña contra Albania, o bien para que los monarco-fascistas griegos hagan realidad su sueño loco de anexio­

 

296                                         ENVER HOXHA                   

narse la       Albania      del     Sur. Como no les hemos permitido

ni  les permitiremos        jamás  hacer  lo  que  se  les     antoja,

nos  tildan  de  «belicistas».  Ellos  saben  muy     bien   que  si

osan  tocar  nuestras      fronteras,    tendrán  que enfrentarse

con    nosotros      y       con    todo  el       campo        socialista.  

Así    pues, su      objetivo      sigue siendo aislarnos del cam­

po socialista y de los amigos, y porque no les abrimos nuestras fronteras para que campeen libremente en nuestro territorio, nos acusan de ser «violentos y beli­ cistas», de ser «contrarios a la coexistencia». Pero por ironía de la vida hay camaradas que creen en este juego de los revisionistas y en estas calumnias contra el Par­ tido del Trabajo de Albania. Naturalmente, estamos en contra de una coexistencia tal, en aras de la cual los albaneses tengamos que hacer concesiones territoriales y políticas a Sófocles Venizelos. ¡No! Los tiempos en los que el territorio de Albania era moneda de cambio han pasado para siempre. Estamos en contra de una coexis­ tencia con el Estado yugoslavo que imponga como con­ dición la extinción de la lucha ideológica y política con­ tra los revisionistas yugoslavos, contra estos agentes del

 

imperialismo        internacional,       contra         estos traidores     al

marxismo-leninismo.  Estamos  en  contra   de      semejante

coexistencia con    los     ingleses  o  los      norteamericanos,  en

aras   de      la       cual   debamos     reconocerles,        tal     como exigen,

la  validez   de      las     viejas concesiones políticas,     diplomáti­

cas  y  comerciales  que  les      había hecho  el  régimen del

rey    Zogu.                                                                                                                

         Como  conclusión  general,  el  Partido  del  Trabajo  de

Albania       está   enteramente convencido de      que    nuestra

gran  causa, la       causa de la  victoria       del     socialismo  y de la

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       297

 

paz, triunfará. Las fuerzas unidas del campo socialista encabezadas por la Unión Soviética, las del movimiento comunista y obrero internacional y las de todos los hombres y pueblos amantes de la paz, tienen la posibi­ lidad, mediante acciones decididas, de imponer a los imperialistas la coexistencia pacífica y de evitar una guerra mundial. Pero, al mismo tiempo, no debemos dejar de reforzar nuestra vigilancia revolucionaria para que nuestros enemigos nunca puedan cogernos despre­ venidos. Estamos convencidos de que la victoria en esta noble lucha por la paz en el mundo y por el triunfo del socialismo será nuestra. El pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania, igual que hasta ahora, no esca­ timarán nada para contribuir con todas sus fuerzas al triunfo de nuestra causa común. Como siempre, avanza­ remos en férrea unidad con todo el campo socialista, con la gloriosa Unión Soviética y todo el movimiento comu­ nista y obrero internacional.

 

 

Queridos  camaradas:

 

La unidad del movimiento comunista y obrero in­ ternacional constituye el factor decisivo para la realiza­ ción del noble objetivo que es el triunfo de la paz, la democracia, la independencia nacional y el socialismo. Esta cuestión se subraya de manera particular tanto en la Declaración de Moscú del año 1957, como en el proyec­ to de declaración preparado para nuestra Conferencia. En la Declaración de Moscú del año 1957 se afirma que,

 

 

«los partidos comunistas y obreros asumen una responsabilidad histórica muy seria para los des-

 

298   ENVER HOXHA

 

tinos del sistema socialista mundial y del movi­ miento comunista internacional. Los partidos co­ munistas y obreros participantes en la Confe­ rencia declaran que fortalecerán sin cesar su unidad y colaboración camaraderil, en interés del continuo fortalecimiento de la unidad de la familia de los Estados socialistas, en interés del movimiento obrero internacional, de la causa de la paz y del socialismo».*

 

Hay que señalar que, particularmente en los últimos tiempos, en el movimiento comunista internacional y en las relaciones entre algunos partidos han surgido profundos desacuerdos ideológicos y políticos, cuya agravación puede acarrear solamente daños a nuestra gran causa. Por eso, el Partido del Trabajo de Albania estima que, para avanzar unidos hacia nuevas victorias, debemos criticar los errores y las manifestaciones nega­ tivas revelados hasta ahora y rectificarlos.

 

Queremos ahora detenernos en la cuestión de la Reunión de Bucarest, en la cual, como se sabe, nuestro Partido no expuso su opinión respecto a los desacuerdos que han surgido entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, reservándose desde entonces el derecho de hacerlo en esta Conferencia de los representantes de los partidos comunistas y obre­ ros. En aquella ocasión, el Partido del Trabajo de Al­

 

 

 

1 Declaración de la Conferencia de los representantes de los partidos comunistas y obreros de los países socialistas. Tirana 1958, pág. 24, ed. albanesa.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       299

 

bania fue acusado por los camaradas soviéticos y por algunos camaradas de otros partidos hermanos de todo lo que pueda imaginarse, pero a nadie se le ocurrió reflexionar un momento y preguntarse por qué ese Par­ tido había adoptado tal actitud contraria a la corriente, por qué a ese Partido, que se ha mantenido hasta el fin leal al marxismo-leninismo y a la Declaración de Moscú, se le acusaba inesperadamente de estar «en contra del marxismo-leninismo y de la Declaración de Moscú», y por qué ese Partido, ligado tan estrechamente a la Unión

 

Soviética y al Partido Comunista de la Unión Soviética, se oponía de repente a la dirección de la Unión Sovié­ tica.

 

Ahora que todos los camaradas tienen en la mano tanto el material informativo soviético como el material del Partido Comunista de China, deben reflexionar ellos mismos al respecto. Por nuestra parte hemos leído y estudiado tanto el material soviético como el chino, he­ mos discutido cuidadosamente con el activo del Partido estos documentos y acudimos por tanto a esta Confe­ rencia con el punto de vista unánime de todo el Partido.

 

Como se sabe, el 24 de junio de este año, con ocasión del III Congreso del Partido Obrero Rumano, inopinada­ mente y sin previo aviso, — al menos en lo que se refiere a nuestro Partido —, por iniciativa de los cama-radas de la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética se organizó la Reunión de Bucarest. En vez de «intercambiar opiniones» y fijar la fecha de esta confe­ rencia que estamos realizando — como se había acor­ dado en las cartas con fecha 2 y 7 de junio — dicha reunión se ocupó de otro asunto, de la acusación ideoló­

 

300   ENVER HOXHA

 

gica y política dirigida contra el Partido Comunista de China, basándose en el material «informativo soviético». En base a este material, totalmente desconocido hasta algunas horas antes de la apertura de la Reunión, los delegados de los partidos comunistas y obreros herma­ nos que se hallaban en Bucarest para otro asunto, — sin tener (por lo menos la delegación de nuestro Partido) ninguna autorización para discutirlo y menos aún para decidir en esta cuestión tan importante del comunismo internacional —, debían pronunciarse en favor de los puntos de vista del Comité Central del Partido Comu­ nista de la Unión Soviética. No se podía esperar una discusión seria de este material, que contenía tan graves acusaciones contra otro partido marxista-leninista, cuan­ do no se daba la oportunidad a los delegados y sobre todo a las direcciones de los partidos comunistas y obre­

 

ros, de estudiarlo en todos los aspectos, y no se dejaba el tiempo necesario a la parte acusada para que planteara

 

a tiempo y en toda la amplitud que emplea la parte acusadora sus puntos de vista. El hecho es que la direc­ ción soviética tenía como única preocupación dominante hacer rápidamente sus acusaciones contra el Partido Co­ munista de China y obtener una condena contra este Partido a toda costa.

 

Era esta cuestión la que preocupaba al camarada Jruschov y a los demás camaradas soviéticos en Buca­ rest, y no los problemas de política internacional surgidos después del fracaso de la conferencia de alto nivel de

 

París, problemas   que    preocupaban         a        nuestro       campo        y

 

a  todo        el  mundo.

 

Nuestro       Partido       estaría        completamente     de      acuerdo

 

         DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       301

con    que  se  reuniera  una  conferencia  internacional  de

los     partidos  comunistas  y  obreros,  también  lo  estaría

con    cualquier  otra  conferencia,  con  cualquier orden  del

día,    pero  a  condición  de  que  estas  conferencias  fueran

regulares, tuvieran la aprobación de todos los partidos, se determinara clara y previamente el orden del día, se entregara a los partidos comunistas y obreros los mate­ riales necesarios, y se les dejara tiempo para estudiar dichos materiales, para prepararse y para que los burós políticos de los partidos obtuvieran, en caso de ser

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

imprescindible, incluso la aprobación de los plenos de los comités centrales, acerca de las hipotéticas resolu­

ciones a adoptar en dichas conferencias. Por tanto, las conferencias deben ser desarrolladas dentro de las nor­ mas leninistas que regulan las relaciones entre los par­ tidos comunistas y obreros, en base a la completa igual­ dad de todos los partidos, en el espíritu camaraderil comunista e intemacionalista y con elevada moral co­ munista.

 

La Reunión de Bucarest no respondía a estas nor­ mas, por consiguiente, nuestro Partido, no obstante haber participado en ella la condenó y la condena como una reunión irregular, por haber sido violadas en ella las normas leninistas.

 

Estimamos que la Reunión de Bucarest sirvió muy mal a la causa del movimiento comunista internacional, a la causa de la solidaridad internacional de los traba­ jadores, a la causa del fortalecimiento de la unidad del campo socialista, a la causa de la solución marxista-leninista de los desacuerdos ideológicos, políticos y organizativos que puedan surgir en el seno de los parti­

 

302   ENVER HOXHA

 

dos comunistas y obreros y que perjudican al marxismo-leninismo. La culpa de ello es imputable a los camaradas

de  la  dirección  del  Partido  Comunista     de      la  Unión

Soviética     que    organizaron esa    reunión,      la       concibieron

en  esa         forma y       aplicaron    esas   normas       no     marxistas.

Su  objetivo era  lograr   que    el  Partido  Comunista  de

China fuera condenado por el movimiento comunista internacional imputándole errores y faltas infundadas e inexistentes. Esta es la rotunda convicción del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, fundada en el estudio de los hechos, en base a los materiales soviético y chino de que ya dispone el Partido del Tra­

 

bajo  de  Albania,  en  base  al  análisis  minucioso  que  ha

hecho de la evolución de la      situación     internacional y      de

las  posiciones      oficiales      del     Partido        Comunista  de      la

Unión Soviética     y       del     Partido        Comunista  de  China.   

El      Partido        del     Trabajo       de      Albania      considera    unáni­

memente que los camaradas soviéticos se han equivocado gravemente en Bucarest, condenando injustamente al Partido Comunista de China por haberse desviado, por decirlo así, del marxismo-leninismo, por haber infrin­ gido y abandonado supuestamente la Declaración de Moscú de 1957, acusando al Partido Comunista de China de «dogmático», «sectario», de estar «por la gue­ rra» y «contra la coexistencia pacífica», de reclamar una «posición privilegiada» en el campo socialista y en el movimiento comunista internacional, etc.

 

Los camaradas soviéticos se equivocaron gravemente también en el sentido de que, aprovechándose del gran cariño y confianza que los comunistas sienten por la Unión Soviética y por el Partido Comunista de la Unión

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       303

 

Soviética,    intentaron   imponer      a        los     demás         partidos

 

comunistas  y       obreros       sus  puntos  de      vista  incorrectos

con  respecto  al  Partido  Comunista  de     China.       

Para  el  Partido  del  Trabajo  de       Albania  ha sido

evidente  desde  los  primeros  momentos    desde       que

comenzaron las     febriles       maniobras   que    no     debían        ha­

berse permitido los camaradas soviéticos, tendentes a convencer a nuestra delegación en Bucarest — que los camaradas soviéticos deseaban con infundadas argumen­ taciones y con presiones atraer a la delegación del Par­

 

tido  del  Trabajo  de  Albania  a  la trampa  que  preparaban

 

y  alinearlo  junto  a  sus puntos        de  vista      erróneos.

 

Para  el       camarada    Jruschov     era     significativo el

 

hecho de «si nos alineábamos o no de la parte soviética»

 

(eso   le  fue  dicho         al  camarada  Hysni  Kapo  por  Andro­

pov).  El      camarada    Jruschov     manifestó  esta  idea       también

de      otras  formas,       en  las         intervenciones  contra    nuestro

Partido en la Reunión de Bucarest. Eso fue confirmado varias veces también por la injustificada y poco amisto­ sa actitud de la dirección soviética y del personal de la embajada soviética en Tirana después de la Reunión de Bucarest, actitud de la cual hablaremos más adelante.

 

Para  los     camaradas  dirigentes    soviéticos  no       tenía  nin­

guna  importancia  el      punto  de    vista  de      un     partido  mar­

xista-leninista  como      el       nuestro,      pero         les     interesaba

que    éste    mantuviera la       misma         actitud        que             el  Comité

Central del Partido Comunista de la Unión Soviética en Bucarest.

 

El Partido Comunista de la Unión Soviética, que or­ ganizó la Reunión de Bucarest, en ningún momento comunicó al Partido del Trabajo de Albania que, con

 

304   ENVER HOXHA

 

ocasión       del     Congreso    del     Partido        Obrero        Rumano,     se

 

pronunciarían       acusaciones contra  el     Partido       Comunista

de      China pretendidamente  motivadas     por    los     graves

errores  de   su      línea.  El     Partido        del  Trabajo de  Albania

supo  esto   de      la  forma     más   inesperada.  Y  es  ahora

que nos enteramos de que los demás partidos del campo socialista, con excepción del Partido del Trabajo de Al­ bania, del Partido Comunista de China, del Partido del Trabajo de Corea y del Partido de los Trabajadores de Viet-Nam, tenían conocimiento de que se organizaría en Bucarest tal reunión para acusar a China. Si esto es cierto, entonces es del todo evidente que la cuestión se hace mucho más seria y adquiere la forma de una frac­ ción de carácter internacional.

 

Sin embargo, nuestro Partido no fue cogido por sorpresa ni le faltó la vigilancia; y esto se lo debe al hecho de que siempre respeta las normas leninistas en sus relaciones con los demás partidos, tiene un gran respeto marxista por el Partido Comunista de la Unión

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Soviética, por el Partido Comunista de China y todos los demás partidos comunistas y obreros, respeta el

principio de la igualdad entre los partidos, principio que deben respetar también los demás partidos en las rela­ ciones con el Partido del Trabajo de Albania, indepen­ dientemente de ser éste pequeño en número.

 

Nuestro Partido vio desde un principio que todas estas normas se estaban infringiendo en la Reunión de Bucarest y por eso mantuvo la actitud ya conocida por todos, actitud que consideró y considera como la única justa frente a los acontecimientos tal como se desarro­ llaron.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       305

Algunos  dirigentes  de  los  partidos  hermanos  nos

calificaron   de  «neutralistas»,  algunos  nos  acusaron   de

que  «nos    separábamos  de   la  justa  línea  marxista-leni­

nista»,  y     esos  dirigentes     llegaron  hasta  emprender       en

el seno de sus partidos una campaña tendente a desa­ creditar al nuestro. Rechazamos todos estos manejos con desdén, porque se trata sólo de calumnias, de prácticas deshonestas incompatibles con la moral comunista.

 

Preguntamos a los que emprendieron estos actos reprobables contra el Partido del Trabajo de Albania: ¿Tiene derecho un partido a exponer libremente su opinión tal como la juzga correcta? ¿Qué opinión expuso el Partido del Trabajo de Albania en Bucarest? Nosotros expresamos nuestra fidelidad al marxismo-leninismo y esta fidelidad queda comprobada por toda la vida y la lucha del Partido del Trabajo de Albania; manifestamos nuestra fidelidad a las resoluciones de la Declaración de Moscú y del Manifiesto por la Paz de 1957, y eso lo confirma la línea seguida consecuentemente por el Partido del Trabajo de Albania; manifestamos nuestra fidelidad a la unidad del campo socialista y nuestra determinación de defenderla y estos sentimientos están confirmados por toda la lucha del Partido del Trabajo de Albania; expresamos el afecto y la fidelidad al Partido Comunista de la Unión Soviética y a los pueblos sovié­ ticos y esto lo prueba toda la vida del Partido del Tra­ bajo de Albania. Rehusamos juzgar «los errores» del Partido Comunista de China y menos aún «condenarlo» sin antes tomar en consideración los puntos de vista del Partido Comunista de China acerca de las cuestiones que se planteaban tan erróneamente, en forma precipi­

 

 

306

 

ENVER HOXHA

 

 

tada   y        antimarxista contra este   Partido.       Aconsejamos

 

 

que era necesario ser prudentes y mostrar sangre fría y espíritu de camaradería en la solución de esa cuestión vital y extremadamente seria para el comunismo inter­ nacional. Ese fue todo nuestro «crimen», lo que motivó que nos lanzaran la piedra. Pero creemos que la piedra

 

levantada    para  golpearnos  les     dio     en      la       cabeza  a     los

mismos       que  la  lanzaron.  Con  el  transcurso  del  tiempo

se      está   confirmando         la       justa  actitud        del     Partido        del

Trabajo       de  Albania.                                                                 

         ¿Por  qué  el  camarada  Jruschov  y  los  demás  cama-

radas se      apresuraron  tanto  a  acusar  al  Partido  Comu­

nista  de      China  de  manera  infundada  y  sin  presentar

pruebas?     ¿Acaso       se      les     puede permitir      a        los     comunistas

y,      en      particular,   a        los     principales  dirigentes    de  un par­

tido  tan  grande  como  el  Partido  Comunista  de  la  Unión

 

Soviética     cometer      semejante   acto   condenable? Ellos

pueden  dar  su  respuesta  al  respecto,       pero  también      el

Partido        del     Trabajo       de  Albania tiene  el       pleno derecho

a  exponer   su      opinión.                                                    

El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  estima  que  la

Reunión  de  Bucarest  constituye  un gran   error  en      sí,

error  que,   por    lo      demás,  fue agravado     conscientemente

en ella. De ningún modo se ha de echar al olvido la Reunión de Bucarest, por el contrario hay que conde­ narla severamente como una mancha en el movimiento comunista internacional.

 

No cabe la menor duda de que grandes desacuerdos ideológicos han surgido y se han desarrollado entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Co­ munista de China. Estos desacuerdos entre los dos par­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       307

 

tidos debían ser allanados a tiempo por el camino mar­ xista-leninista.

 

El Partido Comunista de China dice en su docu­ mento que estos desacuerdos de principio han surgido inmediatamente después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética y que las cuestiones en

controversia  han  sido  planteadas  por       los     camaradas

chinos. Algunos de estos puntos de vista fueron    tomados

en  consideración  por  los  camaradas         soviéticos,  otros

fueron  rechazados.                                             

         El  Partido  del  Trabajo  de  Albania estima         que    en

caso  de  no  ser  solucionados  estos  desacuerdos          entre  los

dos    partidos,  habría  que  recurrir  a  la    organización        de

una    reunión  de  los  partidos  comunistas y  obreros   donde

se      plantearan  esas  cuestiones,  se  discutieran  y      se      adop­

tara una actitud. No es justo que esos desacuerdos se relegaran a segundo plano, y de ello la culpa recae sobre

los     camaradas  soviéticos     que  conocían  esos        desacuerdos

y       que  los       menospreciaban   porque  estaban    convencidos

de      la justeza     de su línea   y       de la «inviolabilidad» de ésta,

lo que, a nuestro juicio, constituye un punto de vista idealista y metafísico.

 

Si los camaradas soviéticos estaban convencidos de la justeza de su línea y su táctica, ¿por qué no organiza­ ron a tiempo tal reunión a fin de solucionar esos desa­

 

cuerdos?     ¿Acaso       eran   insignificantes      las     cuestiones   que

se      planteaban, como por   ejemplo                  la       condena      de

J.V.   Stalin,  la  importante     cuestión      de      la       contrarrevolu­

ción   en      Hungría,     la de  las     formas        de      la       toma del poder,

sin referimos a muchas otras cuestiones igualmente muy importantes que surgieron posteriormente? ¡No! No eran

 

308   ENVER HOXHA

 

insignificantes. Todos tenemos nuestros puntos de vista sobre estos problemas, porque a todos, como comunistas, nos interesan, y si todos nuestros partidos han asumido una responsabilidad ante sus pueblos, son responsables

también  ante  el  comunismo  internacional.        

Para  poder  condenar  al  Partido  Comunista       de  China

por  culpas  y        pecados      imaginarios, el  camarada Jruschov

y  los  demás        dirigentes    soviéticos   estaban  muy        interesa­

dos en presentar estas cuestiones como si se tratara de de­ sacuerdos entre China y el conjunto del movimiento co­ munista internacional, pero cuando se trató de cuestiones como las referidas líneas arriba, fueron juzgadas y deci­

 

didas exclusivamente     por  el  camarada  Jruschov  y  su

círculo        de  camaradas,      pensando  que  no  era  menester

que    se      discutiera  en        forma  colectiva,  en  una  reunión

de representantes de todos los partidos, pese a ser im­ portantes cuestiones de carácter internacional.

Estalló        la  contrarrevolución  en  Hungría,  pero  se

pasaron       en      silencio  las  cuestiones  que    le  concernían.

¿Por qué      se      sigue esta táctica de cerrar un   asunto cuando

a los camaradas soviéticos les conviene hacerlo, mientras que, en caso contrario, organizan no sólo reuniones como la de Bucarest, sino que mueven todos los resortes para imponer a los demás el punto de vista de que China «se

opone  a      la       línea  de  todos  los  partidos  comunistas  y

obreros       del     mundo»?

         Algo  semejante  hicieron  los  camaradas  soviéticos

también      con    nosotros. En el mes de agosto de este año,

la       dirección     soviética  dirigió  una  carta  a  nuestro  Partido

a        través         de      la cual nos proponía que «con el fin de que

la       chispa         de      los desacuerdos  no  se encendiera», se  reu­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       309

nieran  los  representantes  de  nuestros  dos  partidos     para

que nuestro Partido se alineara al lado de la Unión So­ viética contra el Partido Comunista de China, para que nuestros dos partidos llegaran formando un frente unido a la actual Conferencia. Naturalmente, el Comité Central de nuestro Partido no aprobó tal cosa, y en su respuesta oficial consideró eso como una labor en nada marxista, como una actividad fraccionalista contra un tercer parti-do hermano, contra el Partido Comunista de China. Seguramente esta posición justa y de principios de nuestro Partido no ha agradado a la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética.

 

De que estas cuestiones son de primordial importan­ cia y de que nos interesan a todos, no cabe duda, y no

existe ninguna duda tampoco para     el       Partido del  Trabajo

de Albania de que las cuestiones,      tal      como se      plantearon

en  Bucarest  contra  China,  eran      tendenciosas         y       tenían

como objetivo      condenar     y       aislar el       Partido       Comunista

de  China de todo el  movimiento      comunista   internacional.

El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  consideraba  tal

acción         como escandalosa e        inadmisible,  no    sólo   porque

no estaba convencido de su oportunidad, sino porque sospechó con razón que se emprendía por un camino no

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

marxista una acción contra un partido hermano, grande y glorioso, como es el Partido Comunista de China; que

se organizaba, con la excusa de acusar a China de dog­ matismo, un ataque contra el marxismo-leninismo.

 

En la reunión, el Partido Comunista de China fue acusado de muchas faltas. Esto debía reflejarse en un comunicado. ¿Por qué no se hizo tal cosa? Si las acusa­ ciones eran fundadas ¿por qué hubo vacilaciones y por

 

310   ENVER HOXHA

 

qué se dio a conocer un comunicado que no respondía ai propósito de la reunión? ¿Por qué no se habló en él del «gran peligro de dogmatismo» que supuestamente ame­

nazaba        al       comunismo internacional?                        

         No,    camaradas,  la       Reunión      de      Bucarest     no     puede

ser  defendida,  contravenía  a  los     principios,  era      tenden­

ciosa por  cuanto  se  proponía  lograr  ciertos      objetivos,

de      los     cuales, el principal, a juicio del Partido       del     Traba­

jo      de      Albania,  era        encubrir  algunos  graves         errores  de

línea que se han permitido los camaradas soviéticos acusando al Partido Comunista de China de dogmatismo.

 

Los camaradas soviéticos tenían necesidad del apoyo de los demás partidos en esta cuestión. Por eso inten­ taron abiertamente cogerlos desprevenidos. Los camara­ das soviéticos lograron a medias su objetivo y recabaron el derecho de que se planteara en el seno de dichos parti­ dos la condena de China, como el fruto de una «confe­ rencia internacional del comunismo». Los partidos co­ munistas y obreros, a excepción del Partido del Trabajo de Albania y de algunos otros partidos comunistas y obreros, plantearon los «graves errores de línea cometi­ dos por el Partido Comunista de China», informaron de la condena «unánime» sancionada contra China en Bu­

 

carest,  lucharon   por  imponer        tal  opinión  en  sus  partidos

y sus pueblos. En algunas de    estas reuniones     de partido,

fue   condenado    también  el  Partido  del Trabajo  de

Albania.

 

Después de la Reunión de Bucarest, el Comité Cen­ tral del Partido del Trabajo de Albania decidió, con justa razón, examinar en el seno del Partido únicamente el Comunicado, informar a sus filas de que entre el Partido

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       311

Comunista  de la  Unión Soviética   y el    Partido Comunista

de  China    habían        surgido  divergencias     de  principio  que

serían  planteadas y  solucionadas     en      la       próxima      confe­

rencia convocada para noviembre en Moscú. Y así se hizo.

 

Pero  esta    actitud        de  nuestro  Partido        no     agradó        a

los  camaradas      de  la  dirección    del     Partido       Comunista  de

la  Unión  Soviética,  lo  que  comenzamos  a        notar  muy

pronto.  Inmediatamente después      de      lo  de Bucarest,    un

ataque inesperado, en oposición a los principios, y que tomó la forma de una brutal ingerencia y de presiones procedentes de varias direcciones, fue lanzado contra nuestro Partido y su Comité Central. El ataque empeza­ do por el camarada Jruschov en Bucarest, fue reanudado por el camarada Coslov en Moscú. Se empeñaron en convencer a los camaradas del Buró Político de paso en Moscú, para indisponerlos con la dirección de nuestro Partido, planteándoles la cuestión como si «la dirección del Partido del Trabajo de Albania había traicionado la amistad con la Unión Soviética», que «la línea seguida por la dirección del Partido del Trabajo de Albania se caracterizaba por ’zigzags’», que «Albania se encontraba ante la alternativa de ir con los 200 millones (es decir con la Unión Soviética) o con los 650 millones (es decir con China Popular)», y finalmente que «Albania, aislada, estaba en peligro, que bastaba una bomba atómica lanzada por los norteamericanos para que Albania y toda su población fueran reducidas a cenizas», y otras ame­ nazas por el estilo. Es del todo obvio que se perseguía el fin de sembrar la escisión en la dirección de nuestro Partido, de eliminar de la dirección del Partido del Tra­ bajo de Albania a los elementos que los dirigentes sovié­

 

312   ENVER HOXHA

 

ticos consideraban un obstáculo en su siniestra e innoble empresa.

El hecho de que Liri Belishova, antiguo miembro del Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, capitulara frente a las lisonjas de los diri­ gentes soviéticos, frente a los chantajes e intimidaciones, y se colocara en abierta oposición con la línea de su Partido, fue resultado de esos manejos escisionistas.

 

La tentativa hecha por los camaradas soviéticos en la carta que dirigen al Comité Central del Partido Co­ munista de China para presentar esta cuestión como si en Albania se estuviera condenando a los amigos de la Unión Soviética es falsa. Amigos eternos de los pueblos soviéticos son el millón y medio de albaneses y el Par­ tido del Trabajo de Albania que ha forjado y cimentado esta amistad templada con sangre, y no los diversos capitulacionistas, escisionistas y desviacionistas.

 

Pero no fue solamente en Moscú donde los cama-radas soviéticos intentaron suscitar dudas en cuanto a la justeza de la actitud de nuestro Partido en Bucarest. Tentativas incluso más vehementes fueron hechas también en Tirana por los empleados de la embajada soviética y el propio embajador soviético.

 

Como dije más arriba, con anterioridad a la Reunión de Bucarest, no podían imaginarse lazos más estrechos, más sinceros y más fraternales entre nosotros y los camaradas soviéticos. De nuestra parte no había ningún secreto sea de partido o de Estado para los camaradas soviéticos. Esta actitud había sido decidida por nuestro Comité Central. Y estos lazos reflejaban los vivos senti­ mientos de afecto y fidelidad del pueblo albanés hacia

 

                   DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       313

el       pueblo        soviético,    sentimientos         que    nuestro       Partido

templó        con    su      sangre  derramada.                           

         Algunos   elementos   malsanos,   con   el   embajador

soviético  a  la  cabeza,   violaron      estos  sagrados     sentimien­

tos     del     Partido       del     Trabajo       de      Albania      y       de         nuestro

pueblo. Aprovechándose de los lazos de amistad y de buena fe de nuestros cuadros, comenzaron febril e inten­ sivamente a atacar la línea marxista-leninista del Par­ tido del Trabajo de Albania, a dividir el Partido, a crear pánico y confusión en sus filas para apartar a la direc­ ción de la base del Partido, y se llegó a tal punto que el embajador soviético en Tirana intentó incitar a los generales de nuestro ejército a sublevar el Ejército Popular de Albania contra la dirección del Partido del Trabajo de Albania y contra el Estado albanés. Pero sus planes se hicieron añicos frente a la férrea unidad de nuestro Partido. Nuestros cuadros endurecidos en la Lucha de Liberación Nacional y en la lucha de vida o muerte con los revisionistas yugoslavos, defendieron como marxistas a su heroico Partido; y ellos saben muy bien diferenciar el Partido Comunista de la Unión So­ viética, el de Lenin, de los escisionistas. Y desde luego estos denigradores tuvieron su merecido.

 

 

Los empleados de la embajada soviética en Tirana, con el embajador a la cabeza, llegaron, sin embargo,

mediante     métodos      intolerables y        antimarxistas,       a

hacer  que  el  presidente  de  la  Comisión  Central       de

Revisión  del  Partido  del  Trabajo  de        Albania,     el  cual

quince         días   antes se      había  mostrado    solidario     con    la

línea  seguida  por  el  Comité  Central        del     Partido       del

Trabajo                de      Albania      en      Bucarest,    cayera         en      las garras de

 

 

314

 

ENVER HOXHA

 

 

estos intrigantes, se descarriara completamente del marxismo-leninismo y terminara en abierta oposición

 

con la línea de su Partido. Es evidente que los reproba­ bles esfuerzos de esos camaradas soviéticos tenían como objetivo escindir la dirección del Partido del Trabajo de Albania, apartarla de la militancia, y todo eso como condena por el «crimen» que cometimos en Bucarest, por la osadía de manifestar libremente nuestro punto de vista de la manera que estimábamos justa.

 

Los funcionarios de la embajada soviética en Tira­ na avanzaron aún más por este camino. Se dirigieron a los albaneses que habían terminado los estudios en la Unión Soviética con el fin de incitarles contra la direc­ ción albanesa, considerándoles como elementos propicios para sus siniestros designios. Pero los albaneses, tanto los que han cursado estudios en la Unión Soviética como los que no, saben bien que los abyectos métodos que

utilizan  los empleados  de      la  embajada  soviética  en  Ti­

rana  son   enteramente   ajenos   al   marxismo-leninismo.

Los    albaneses son hijos de su propio pueblo, son hijos de

su  Partido, son  marxista-leninistas  e  intemacionalistas.

         Podemos  enumerar  muchos  ejemplos  más,  pero,  para

no     quitar mucho  tiempo     a  esta  importante  reunión,

sólo  referiré otros dos ejemplos representativos. Las pre­

 

siones sobre nuestro       Partido       continuaron incluso        en      los

días  en  que  aquí  en     Moscú        estaba reunida  lo  comisión

para  la       redacción  del  proyecto de      declaración que    se

nos    ha      presentado, cuando       los     camaradas  soviéticos

decían         que se debía mirar hacia adelante      y no   atrás. En

el curso de aquellos días en Moscú, en una reunión ampliada de los jefes de los Estados Mayores de los

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       315

 

países del Tratado de Varsovia, el miembro del Comité Central y ministro de la Unión Soviética, mariscal Malinovski, atacó abiertamente al pueblo albanés, al Partido del Trabajo de Albania, al Gobierno albanés y a nuestra dirección. Este ataque inamistoso y público es muy parecido al ataque subversivo del embajador soviético en Tirana, quien buscaba incitar a nuestro Ejército Popular contra la dirección del Partido y de nuestro Estado. Pero, al igual que el embajador soviético, se equivocó muy gravemente también el mariscal Mali­

 

novski. Nadie puede esperar alcanzar así tal objetivo y menos aún romper la amistad de nuestro pueblo con

 

los pueblos de la Unión Soviética. La justa lucha del Partido del Trabajo de Albania contra estas actividades de zapa fortalece la amistad sincera que une a nuestro pueblo con los pueblos de la Unión Soviética. Esta amistad no puede ser alterada tampoco por las sorpren­ dentes declaraciones del mariscal Grechko, comandante en jefe del Tratado de Varsovia, quien, no contento con

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

decir a nuestra delegación militar que supuestamente le sería difícil cubrir las necesidades de nuestro ejército con algunos armamentos imprescindibles, cuyo suminis­

 

tro se preveía en los acuerdos suscritos, también declaró abiertamente que «ustedes forman parte sólo de momen­ to del Tratado de Varsovia», dando a entender que el mariscal Grechko había decidido echarnos de dicho Tra­ tado. Pero por fortuna no es el camarada mariscal quien

 

decide  tal  cosa.

 

En  octubre  de  este  año,  el  camarada  Jruschov,  con

 

la  mayor  seriedad,  declaró  a  los  camaradas  chinos  tex­

 

tualmente:  «Trataremos  a       Albania  como  a  Yugoslavia».

 

316   ENVER HOXHA

 

Decimos tal cosa a esta reunión del comunismo interna­ cional para que se vea cuán lejos han ido las cosas y qué actitud se mantiene contra un pequeño país socialista. ¿Qué «crimen» ha cometido el Partido del Trabajo de Albania para motivar el mismo trato para nuestro país que para la Yugoslavia titoísta? ¿Acaso traicionamos al marxismo-leninismo, como lo hizo la camarilla de Tito? O, ¿es que nos separamos tal vez del campo socialista y nos unimos al carro del imperialismo norteamericano, como se ha unido el revisionismo yugoslavo? ¡No! Y de

 

eso  es  testigo  todo  el  movimiento comunista   internacio­

nal, lo demuestra la concreta actividad política,     ideológica

y       económica  de  nuestro  Partido  y      Estado  durante    toda

la       Lucha de Liberación Nacional y        en el curso de       estos

16 años a partir de la liberación del país, y, por lo demás, lo confirma el propio Comité Central del Partido Co­

 

munista de la Unión Soviética, el cual, en carta dirigida al Comité Central del Partido del Trabajo de Albania el

 

13 de agosto de 1960, subraya: «Las relaciones entre el Partido del Trabajo de Albania y el Partido Comunista de la Unión Soviética, fundadas en los principios del internacionalismo proletario, siempre han sido verdade­

 

ramente  fraternales.       La     amistad       entre  nuestros      partidos

y       pueblos  jamás      se      ha      visto  eclipsada     por    desacuerdos

o       distanciamientos.  Las    posiciones   del Partido  del     Traba­

jo de Albania y del Partido Comunista de la Unión So­ viética sobre las cuestiones más trascendentales del movimiento comunista y obrero internacional y de la política exterior han coincidido». Entonces, ¿en qué consiste nuestra falta? Nuestro único «crimen» es no haber aceptado en Bucarest que se condenara injusta­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       317

 

mente  a  un  partido  comunista  hermano  como  lo  es  el

 

Partido  Comunista  de  China,  nuestro  único      «crimen»    es

el       haber tenido la  valentía  de  oponemos       abiertamente

en      una    reunión       comunista   internacional  (y    no  en una

plaza de      mercado),   a        los     injustos       actos del     camarada

 

Jruschov,  nuestro único «crimen»  es  que  somos  un

pequeño      Partido,      el       Partido   de  un     país   peque­

ño  y  pobre,  que,  según  las  concepciones  del   ca­

marada       Jruschov,    debe  contentarse con    aplaudir,     con

aprobar, pero sin expresar su opinión. Pero esta con­ cepción no es marxista ni es admisible. Es el marxismo-leninismo el que nos ha dado el derecho a exponer nuestras ideas y nadie nos lo puede quitar, ni con pre­ siones políticas o económicas ni con amenazas o los epítetos que puedan aplicarnos. En esta ocasión quisié­ ramos hacer la siguiente pregunta al camarada Jruschov:

¿Por qué no nos hizo      tal declaración a nosotros, en vez

de      a  un  representante        de  un tercer  partido?  ¿O  es  que

el       camarada  Jruschov        piensa         que  el  Partido  del  Trabajo

de  Albania  no  tiene  puntos   de  vista  propios,  que  ha

hecho  causa  común,  de  una  forma carente de  principios,

con el Partido Comunista de China y que, por consi­ guiente, se puede dialogar con los camaradas chinos acerca de los problemas de nuestro Partido? No, cama-rada Jruschov, usted persiste en sus errores y tiene muy mala opinión de nuestro Partido. El Partido del Trabajo de Albania tiene sus propios puntos de vista, de los que responde tanto ante su pueblo, como ante el movi­ miento comunista y obrero internacional.

 

Nos vemos en la obligación de comunicar a esta Conferencia que la dirección soviética ha pasado, efecti­

 

318   ENVER HOXHA

 

vamente, de las amenazas de tratar a Albania como a la Yugoslavia titoísta, a acciones concretas. Este año nuestro país ha sufrido calamidades naturales. Hubo un terre­

moto, en  octubre  inundaciones,  pero  sobre        todo,  la

sequía         ha      sido  terrible,  pues  durante  120  días        consecu­

tivos  no      cayó  ni  una  gota  de  lluvia.  Casi  todo    el  trigo

se quemó. El hambre amenazaba al pueblo. Las escasí­ simas reservas de cereales se consumieron. Nuestro Gobierno pidió con gran urgencia a la Unión Soviética que le vendiera cereales, explicándole la gravísima situación que atravesaba nuestro país. Esto sucedió des­ pués de la Reunión de Bucarest. Tuvimos que esperar 45 días para recibir respuesta del Gobierno soviético, mientras que nuestro pueblo disponía de reservas de cereales solamente para 15 días. Después de 45 días y luego de reiteradas demandas oficiales, el Gobierno soviético nos concedió solamente 10 mil toneladas de las 50 mil que socilitamos, lo que significa 15 días de provisiones en cereales, cantidad que por lo demás se nos entregaría en los meses de septiembre y octubre. Esto era una abierta presión ejercida sobre nuestro Partido para que se plegara a la voluntad de los cama-radas soviéticos.

 

 

En aquellos difíciles días nos dimos cuenta de muchas cosas. ¿Acaso no podía la Unión Soviética, que vende cereales a todo el mundo, dar al pueblo albanés, hermano leal del pueblo soviético, fiel al marxismo-le­ ninismo y al campo socialista, 50 mil toneladas de cereales, cuando no por su culpa lo amenazaba el ham­ bre? En otro tiempo el camarada Jruschov nos había dicho: «No se preocupen por cereales, lo que ustedes

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       319

 

consumen en un año, en nuestro país se lo comen las ratas». Las ratas, pues, tenían qué comer en la Unión Soviética, sin embargo el pueblo albanés debía morir de hambre, hasta que la dirección del Partido del Trabajo de Albania se sometiera a la voluntad de la dirección soviética. Esto es horrible, camaradas, pero es la verdad. Si el pueblo soviético se entera de esto, no lo perdonará

 

jamás, porque este comportamiento no es ni marxista, ni intemacionalista, ni camaraderil. Tampoco es amis­ toso que no se aceptara nuestro «clearing» para comprar

 

cereales en la Unión Soviética y se nos       obligara a sacar

la  pequeña  reserva  de  oro     de      nuestro       Banco         Nacional

para  comprar  en  la  Unión     Soviética     el       maíz  necesario

para  la  subsistencia  de  nuestro  pueblo.            

Lejos  de  constituir  algo  casual,  estos  actos  están

relacionados  los  unos  con     los     otros. Particularmente  en

los     útimos        días   han    llegado        al       colmo los     ataques       del

 

camarada    Jruschov  contra   nuestro       Partido       del     Trabajo.

Usted,  camarada  Jruschov,    declaró        el  día  6      de      noviem­

bre,  que      «los   albaneses    se  comportan       con    nosotros

igual que Tito». Usted dijo a los camaradas chinos que «nosotros perdimos una Albania, mientras que ustedes, los chinos, la ganaron». Finalmente, usted declaró que «el Partido del Trabajo de Albania constituye nuestro eslabón débil».

 

¿Qué significan esas monstruosas acusaciones, esos tratos de «mercader» para con nuestro Partido, nuestro pueblo y un país socialista al que se podría perder o ganar como en una partida de cartas? ¿Qué significan esas consideraciones acerca de un partido hermano que, según usted, constituye el eslabón débil del movimiento

 

320   ENVER HOXHA

 

comunista internacional? Para nosotros es evidente y comprendemos muy bien que nuestra actitud marxista-

leninista,     justa  y       de      principios,   que    nuestra  valentía

en      no  aprobar y       en  denunciar  aquellos  actos  suyos  que

son    erróneos,     le       llevan a  atacar      a        nuestro       Partido,  a

ejercer  todo  tipo de  presiones  sobre  él    y       a        emitir hasta

las     más   inauditas     monstruosidades   en               su      contra.        Nada

de camaraderil, nada de comunista hay en esta actitud. Usted nos compara con los revisionistas yugoslavos. Pero todo el mundo sabe bien cómo nuestro Partido ha luchado y lucha contra los revisionistas yugoslavos. No somos nosotros los que actuamos como los yugoslavos, sino usted, camarada Jruschov, que está empleando contra nuestro Partido métodos extraños al marxismo-leninismo. Usted considera Albania como una mercancía que puede ser adquirida o perdida por uno u otro. Ha habido un tiempo en que Albania era considerada como una mercancía, cuando los demás creían que dependía de ellos la existencia o la inexistencia de Albania, pero aquellos tiempos se han acabado desde que las ideas del marxismo-leninismo triunfaron en nuestro país. Y usted está repitiendo eso mismo; lo hizo al considerar que «perdió» Albania y que otro la «ganaba» y también cuando decidió que Albania no era un país socialista, como resulta de la carta que nos entregaron el 8 de

 

 

noviembre,  donde no  se  mencionaba         nuestro       país   como

un     país   socialista.                                                           

         El      que Albania avance por el camino      del     socialismo

y  forme  parte  del  campo  socialista no      lo      determina

usted,  camarada  Jruschov,  ni depende      de      su  deseo.  Esto

lo      ha      decidido      el       pueblo        albanés,      encabezado por  el

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       321

Partido del Trabajo, con su lucha, y no hay fuerza capaz

de      apartarlo  de ese  camino.

 

Con relación a lo de que el Partido del Trabajo de Albania constituye, por decirlo así, el más débil eslabón del campo socialista y del movimiento comunista inter­ nacional, nosotros decimos que la historia de 20 años de nuestro Partido, la heroica lucha de nuestro pueblo y Partido contra los ocupantes fascistas, y los 16 años desde la Liberación hasta el presente, durante los cuales nuestro Partido y nuestro pequeño pueblo han hecho frente a todas las tempestades, demuestran lo contrario. Cercada de enemigos, como una isla en medio de las tempestades, la República Popular de Albania ha resisti­ do audazmente todos los ataques y las provocaciones de los imperialistas y sus lacayos. Como una roca de granito ha mantenido y mantiene en alto la bandera del socia­ lismo en la retaguardia del enemigo. Usted, camarada Jruschov, levantó la mano contra nuestro pequeño pueblo y contra su Partido, pero tenemos la convicción de que el pueblo soviético, que ha derramado su sangre también por la libertad de nuestro pueblo, y el gran Partido de Lenin, no estarán de acuerdo con este acto suyo. Tenemos plena confianza en el marxismo-leninis­ mo, estamos seguros de que los partidos hermanos cuyos representantes se encuentran en esta Conferencia, exa­ minarán y juzgarán esta cuestión guiados por la justicia marxista-leninista.

 

 

Nuestro Partido ha considerado siempre al Partido Comunista de la Unión Soviética como el partido padre porque es el partido más antiguo, el glorioso partido de los bolcheviques; lo ha considerado así teniendo en

 

 

322

 

ENVER HOXHA

 

 

cuenta         su      experiencia universal     y       su      gran  madurez.

 

 

Mas,  nuestro  Partido  jamás  ha  consentido  y  jamás  con­

 

sentirá        que    un     dirigente     soviético,    quienquiera  que  sea,

 

le imponga sus propias concepciones si por nuestra parte

 

las     juzgamos  equivocadas.

 

La     dirección     soviética     consideró    esta   importante

 

cuestión de principio de manera errónea, idealista y metafísica. Se envanece de los colosales éxitos alcanza­ dos por los pueblos soviéticos y el Partido Comunista de la Unión Soviética, viola los principios marxista-leninis-tas, se cree infalible, considera infalible e indiscutible toda resolución, acto, palabra y gesto suyos. Los demás pueden equivocarse, los demás son criticables, pero no la

 

dirección  soviética.  «Nuestras  resoluciones  son  sagradas,

son    inviolables»,  «No  podemos  hacer  ninguna  concesión

al       Partido  Comunista  de  China,  ningún  compromiso  con

él»,    decían  a  nuestros  camaradas  los  dirigentes  de  la

Unión Soviética.    Entonces,    ¿por  qué    nos    convocaban a

 

Bucarest?             Seguramente        para   que    votáramos   a        ciegas  a

favor de               los  puntos  de  vista  de  la       dirección     soviética.

¿Es    esto   marxista?  ¿Acaso  es  normal?         

         ¿Es    que    se  pueden  permitir  actos  de  subversión  en

un     partido        estimulados por    otro   con    el  fin de      escindir

su      unidad,       y       derrocar      a  la   dirección     de  dicho  partido

o la de cualquier otro Estado? ¡De ningún modo! Los dirigentes soviéticos acusaron al camarada Stalin de que «intervenía en los asuntos de los otros partidos e impo­ nía a los demás los puntos de vista del Partido Bolchevi­ que». Podemos probar que el camarada Stalin no hizo jamás algo semejante con nosotros, pues en todo mo­ mento se condujo con el pueblo albanés y el Partido del

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       323

 

Trabajo de Albania como un gran marxista, como un internacionalista ejemplar, como camarada, hermano y amigo sincero del pueblo albanés. En 1945, cuando el pueblo albanés estaba en peligro de pasar hambre, el

camarada    Stalin ordenó  que cambiaran   el       rumbo        los

buques  cargados  de      cereales       destinados   al       pueblo  sovié­

tico  que,     en  aquel     entonces,    también      sufría escasez       de

los mismos, enviando inmediatamente el cargamento al pueblo albanés. En cambio, la actual dirección soviética se ha permitido los innobles actos ya señalados.

 

¿Acaso son admisibles tales presiones económicas, y es admisible que se amenace al pueblo albanés, tal como lo hizo la dirección soviética después de la Reunión de Bucarest? ¡De ninguna manera! ...

 

Sabemos que la ayuda dada a nuestro pequeño pueblo, — que antes de la guerra estaba sumido en una gran miseria, que vio su país calcinado y devastado por la Segunda Guerra Mundial y que, lejos de doblegarse,

 

luchó bajo   la  gloriosa  dirección  del  Partido  Comunista

de      Albania       dando  muestras de gran heroísmo y se libe­

ró,           es      una    ayuda  intemacionalista.

         Mas, ¿por qué razón, después de lo de Bucarest, la

actitud        de      la       dirección  soviética  respecto  a  nosotros

cambió, llegando al punto de dejar     que el pueblo albanés

padeciera  hambre?  Así procedió     también      la       dirección

rumana  que  no  accedió a  dar ni  un  grano  de  trigo  a

nuestro  pueblo  en  el     marco  del   acuerdo       «clearing»,  en

un  momento  en  que     Rumania     comerciaba con    cereales

con los países capitalistas, y así nos vimos obligados a comprar maíz con divisas a los agricultores franceses.

 

Meses antes de la Reunión       de  Bucarest, el camarada

 

324   ENVER HOXHA

 

Dej1 invitó expresamente a una delegación de nuestro Partido para sostener conversaciones acerca de las pers­ pectivas de desarrollo de Albania. He aquí una preo­

cupación  loable   y  marxista.  El  camarada  Dej  dijo  a

nuestro  Partido:   «Nosotros,  los  otros  países  de  democra­

cia     popular,      no     debemos  discutir  más   sobre  la      cantidad

de      créditos       que    se han de conceder a       Albania,     sino que

en Albania se ha de decidir la construcción de éstas o aquellas fábricas, la elevación del nivel de los medios de producción, y, en cuanto a los millones de rublos que estas realizaciones puedan costar, poco importa» y el camarada Dej añadió incluso: «Hemos hablado al res­ pecto también con el camarada Jruschov y él está de acuerdo con nosotros».

 

Pero llegó la Reunión de Bucarest y nuestro Partido adoptó la actitud que se conoce. Los camaradas rumanos olvidaron lo que habían dicho anteriormente y escogie­ ron el camino de dejar que el pueblo albanés sufriera hambre.

 

Con anterioridad hemos puesto en conocimiento oficialmente de estas cuestiones al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética; no las hemos planteado ni discutido en un mercado, ni las hemos transmitido de boca en boca a nadie, sino que las esta­ mos expresando por primera vez en una reunión de partidos como lo es esta Conferencia. Ahora bien, ¿por qué planteamos estas cuestiones? Nuestro propósito es que se ponga término a estas manifestaciones negativas

 

 

1 En esa época, primer secretario del CC del Partido Obrero Rumano.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       325

 

que lejos de fortalecer, debilitan nuestra unidad. Nuestro deseo es que se robustezcan las relaciones y los lazos marxista-leninistas entre los partidos comunistas y obreros, entre los Estados socialistas, desechando toda manifestación perniciosa que pueda haber surgido hasta ahora. Somos optimistas en eso y tenemos la firme con­ vicción de que los camaradas soviéticos, al igual que los demás camaradas, comprenderán correctamente nuestras críticas. Nuestras críticas son severas, pero francas y

sinceras,     y  tienden    a  fortalecer nuestras      relaciones.

Nuestro       Partido       y       nuestro  pueblo,    independientemente

de  estas      injustas       y       perniciosas  actitudes  que       se  adoptan

con respecto a nosotros, y con la confianza de que cesa­

 

rán  en         el  futuro,    reforzarán  aún     más   el  cariño    y       la

fidelidad     infinitas      hacia los  pueblos soviéticos   y       el

Partido        Comunista  de  la Unión Soviética,  hacia   los

pueblos y partidos comunistas y obreros del campo socialista, un cariño y una fidelidad que siempre estarán cimentados en las enseñanzas marxista-leninistas.

 

Nuestro Partido concibe la amistad únicamente fundada en la justicia, el respeto mutuo y los principios marxista-leninistas. Esto se lee en la Declaración de Moscú de 1957 y esto se subraya también en el proyecto de declaración que se nos ha presentado. Declaramos con la mayor seriedad que el Partido del Trabajo y el

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

pueblo albanés siempre combatirán resueltamente por el fortalecimiento de las relaciones y de la unidad del

campo socialista y del movimiento comunista interna­ cional.

 

El pueblo albanés está presto a lanzarse al fuego para defender a sus verdaderos amigos. Estas no son

 

326   ENVER HOXHA

 

palabras hueras que sólo salen de mis labios; por el contrario, no hago otra cosa que expresar los senti­ mientos de mi pueblo y de mi Partido, y se ha de saber bien que si apreciamos a la Unión Soviética y al Partido Comunista de la Unión Soviética no es por los bellos ojos de nadie ni para adular a ninguna persona.

 

Queridos  camaradas:

 

La Declaración de Moscú de 1957 al igual que el proyecto de declaración que se nos ha presentado constatan que el revisionismo constituye el principal peligro en el movimiento comunista y obrero interna­ cional. En la Declaración de Moscú de 1957 se subraya con justa razón que la fuente interna del revisionismo es la existencia de la influencia burguesa, mientras que la capitulación ante la presión del imperialismo es su fuente externa. La práctica ha confirmado cabalmente que el revisionismo contemporáneo se ha esforzado por todos los medios en desacreditar, disfrazándose con slogans seudomarxistas y seudorrevolucionarios, nuestra gran doctrina, el marxismo-leninismo, a la que ha declarado «envejecida» e inadecuada al desarrollo social. Ocultán­ dose tras el slogan del marxismo creador y de las nuevas condiciones, los revisionistas han intentado, por un lado, despojar al marxismo-leninismo de su espíritu revolu­ cionario y sofocar la confianza de la clase obrera y del pueblo trabajador en el socialismo y, por el otro, se han esforzado en embellecer al imperialismo y en presen­ tarlo como amansado y pacífico. Los tres años transcu­ rridos desde la Conferencia de Moscú han confirmado

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       327

plenamente  que  los  revisionistas  contemporáneos       no  son

sino escisionistas del movimiento comunista y del campo

 

del     socialismo, fieles lacayos       del     imperialismo        y       ene­

 

migos jurados       del  socialismo  y  de  la clase  obrera.

 

La     misma         experiencia ha      demostrado hasta ahora

 

que el revisionismo contemporáneo tiene en los revisio­ nistas yugoslavos, en la camarilla traidora de Tito y compañía, sus abanderados, sus más agresivos y peligro­ sos representantes. Cuando se aprobó la Declaración de

 

Moscú,       a        pesar  de  que       existían  a  nuestro juicio  hechos

y  datos  suficientes  para  hacerlo,  este       grupo hostil  y

agente         del     imperialismo        norteamericano     no     fue     denun­

ciado públicamente. Es más, posteriormente, cuando su peligrosidad comenzó a salir a flote más claramente, la lucha contra el revisionismo yugoslavo, la lucha conse­ cuente e ininterrumpida por su aniquilamiento ideoló­ gico y político, no se ha llevado a cabo con la fuerza debida. Al contrario. Y he aquí el origen de tantos males y perjuicios registrados en nuestro movimiento comu­ nista y obrero internacional. Según el parecer de nuestro Partido, si el grupo revisionista de Tito no ha sido desen­ mascarado totalmente, si se han abrigado «esperanzas» infundadas de un supuesto «mejoramiento» y «viraje» positivo de ese grupo traidor, eso se debe a la influencia de la tendencia conciliadora, de la concepción errónea y de la apreciación inexacta del camarada Jruschov y de algunos otros dirigentes soviéticos con respecto al peli­ groso grupo revisionista titoísta.

 

Se ha dicho que J.V. Stalin se equivocó en su apre­ ciación sobre los revisionistas yugoslavos y al exacer­ bar la actitud adoptada para con ellos. Nuestro Partido

 

 

328

 

ENVER HOXHA

 

 

jamás ha estado de acuerdo con semejante punto de vista

 

 

y el tiempo y la práctica han demostrado lo contrario, dándonos la razón. Stalin hizo una apreciación muy justa del peligro que representan los revisionistas yugos­ lavos y se esforzó en resolver esta cuestión a su debido tiempo y por el camino marxista. En aquel tiempo se

 

 

 

 

 

 

 

reunió la Kominform como órgano colectivo, y, una vez desenmascarado el grupo titoísta se sostuvo una

lucha inexorable contra él. Y el tiempo ha demostrado y está demostrando que tal acción era justa e indispen­ sable.

 

El Partido del Trabajo de Albania ha tenido siempre la convicción de que el grupo de Tito ha traicionado al marxismo-leninismo, es una agencia del imperialismo, un peligroso enemigo del campo socialista y de todo el movimiento comunista y obrero internacional, y de que, por eso, es preciso realizar contra él una lucha despia­ dada. Por nuestra parte hemos sostenido y seguimos sosteniendo esta lucha porque somos comunistas inter­ nacionalistas y porque hemos sentido y sentimos sobre nuestra espalda todo el peso de la actividad hostil de la camarilla revisionista de Tito contra nuestro Partido y nuestro país. Pero esta actitud de nuestro Partido no ha sido del agrado del camarada Jruschov ni de algunos otros camaradas.

 

El grupo titoísta es, desde hace mucho tiempo, un grupo de trotskistas y de renegados. Al menos para el

 

Partido del Trabajo de Albania lo es desde el año 1942,

 

es  decir,     desde  hace 18  años.

 

A partir de 1942, cuando la lucha del pueblo albanés

 

adquirió      gran  impulso,     el       grupo trotskista     de  Belgrado,

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       329

tras la máscara de la amistad y aprovechándose de nues­

tra buena fe, se esforzó por todos los medios en obsta­ culizar el desarrollo de nuestra lucha armada, en impedir la creación de poderosos destacamentos guerrilleros al­ baneses, e, incapaz de lograrlo, intentó apoderarse direc­

 

tamente       de  su  mando       político  y  militar. Este   grupo

intentó        hacer  que  todo  dependiera  de  Belgrado, que

nuestro       Partido  y  nuestro  Ejército  guerillero  fueran

simples       apéndices   del     Partido        Comunista  de      Yugoslavia

y  del  Ejército  de  Liberación  Nacional  Yugoslavo.    

Nuestro  Partido,  preservando  la  amistad  que  le  unía

con  los       guerilleros  yugoslavos, opuso  con  éxito  resis­

tencia a estos siniestros designios. En esa época el grupo titoísta se esforzaba por sentar los cimientos de la Fe­ deración Balcánica que debía ponerse bajo la dirección de los titoístas de Belgrado, por llevar a los partidos co­ munistas de los países de los Balcanes a remolque del PCY y poner los ejércitos guerrilleros de estos países bajo la dependencia del Estado Mayor titoísta yugoslavo. Con este fin y de concierto con los ingleses, intentaron crear el Estado Mayor Balcánico y ponerlo — es decir a nuestros ejércitos — bajo el mando de los anglo-nor-teamericanos. Nuestro Partido frustró victoriosamente esos diabólicos planes. Y cuando se enarboló la bandera de la Liberación en Tirana, la banda titoísta de Belgrado ordenó que sus agentes en Albania rebajaran el éxito del Partido Comunista de Albania y organizaran un com­ plot1 para derrocar a la dirección del Partido, a la que

 

 

 

 

1 En el II Pleno del CC del PCA llevado a cabo el 23 de noviembre de 1944 en Berat, el delegado del Comité Central del

 

330   ENVER HOXHA

 

había organizado el Partido, había dirigido la Lucha de Liberación Nacional y conducido al pueblo albanés a la

victoria.  Así  pues  Tito,  de  común  acuerdo       con    sus

agentes       secretos,     fue     quien  organizó  el  primer       complot

en  nuestro  Partido.  Pero  el  Partido  Comunista de      Al­

bania  hizo  fracasar  dicho  complot.         

Sin    embargo,    los     conspiradores  de  Belgrado     no     de­

pusieron las armas y en colaboración con el traidor Koçi Xoxe, su principal agente en nuestro Partido, reanuda­ ron mediante nuevas formas la organización del complot

contra  la  nueva  Albania.  Perseguían  el    objetivo      de      hacer

de  Albania  la  séptima  república  de  Yugoslavia.                 

Cuando  el  país  estaba  devastado,  calcinado  y  era

necesario  reconstruirlo  desde  sus  cimientos,  cuando  el

pueblo        estaba sin  pan  y  sin      abrigo  pero  animado    por

una  moral  elevada,  cuando  pueblo  y       ejército,      con    las

armas en  la mano,  montaban  guardia       vigilantes    contra

los complots de la reacción organizados por las misiones anglo-norteamericanas, que amenazaban a la nueva Al­ bania con nuevas invasiones, cuando una gran parte del ejército guerrillero albanés atravesaba la frontera de la Patria yendo a ayudar a los hermanos yugoslavos y luchaba hombro a hombro con éstos, liberando conjun­

 

tamente       Montenegro,        Bosnia,       Herzegovina,        Kosova,

                                     

Partido        Comunista  de  Yugoslavia  urdió  entre  bastidores        un      com­

plot  contra  el  Partido  Comunista    de      Albania      con  la         participa­

ción  de                los  elementos  antipartido  Sejfulla  Malëshova,  Koçi   Xoxe

y  Pandi                Kristo.  El  principal       objetivo      de  este       complot         era  derro­

car  la  dirección  del  Partido  con  el  camarada  Enver  Hoxha         a  la

cabeza         y       sustituirla  por  una        nueva dirección     proyugoslava.      

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       331

 

Metohia y Macedonia, los conspiradores de Belgrado tra­ maban planes para subyugar Albania.

Pero nuestro Partido opuso una resistencia heroica a estos agentes disfrazados de comunistas. Cuando los trotskistas de Belgrado vieron que habían perdido la partida, que los complots eran reducidos a nada por nuestro Partido, jugaron la última carta intentando invadir Albania con sus ejércitos, estrangular la re­ sistencia, detener a los dirigentes del Partido del Trabajo de Albania y del Estado albanés y declarar el país sép­ tima república de Yugoslavia. El Partido hizo que fraca­ sara también este diabólico plan urdido por ellos. El apoyo y la intervención de José Stalin en aquellos

 

momentos   fueron  decisivos  para  nuestro  Partido  y  para

la       libertad       del  pueblo  albanés.                        

         Era    precisamente        el       momento    en  que        la       camarilla

de      Tito   estaba siendo desenmascarada  por  la Kominform.

         La Kominform hizo fracasar los manejos y los com­

plots  de      la  camarilla de      Tito  no       solamente   en      Albania,

sino también en los demás países de democracia popular. Tito y su banda, esos renegados y agentes del imperia­ lismo disfrazados de comunistas, intentaron quebrar la amistad y la alianza de lucha que unían a los países de democracia popular de los Balcanes y de Europa Central

 

con    la       Unión Soviética,   destruir       los     partidos  comunistas

y       obreros       de      nuestros      países y       transformar nuestros

Estados       en      reserva  del imperialismo        anglo-norteameri-

cano.                                                                  

         ¿Quién        no     conocía,      quién no     fue     testigo        de  esos

hostiles planes del imperialismo y de su fiel lacayo Tito? Todos tenían conocimiento, todos fueron informados de

 

332   ENVER HOXHA

 

ellos  y        todos unánimemente      aprobaron   las     justas deci­

 

siones  de    la Kominform, todos, sin excepción, aprobaron

las     resoluciones  de    la  misma,   que,   según nuestro       punto

de      vista, eran  y  siguen  siendo  justas.          

         Los    que    no  quisieron  ver  ni  comprender  la actua­

ción  de       esta   banda pudieron     darse cuenta         por  segunda

vez, con la contrarrevolución en Hungría y los incesantes complots en Albania, que muda el lobo los dientes y no las mientes; Tito y su banda podrán recurrir a todas las

astucias,      disfrazarse  de      mil    maneras,     pero  seguirán

siendo         traidores,    agentes       del     imperialismo,  asesinos  de

los  heroicos  comunistas intemacionalistas  yugoslavos, y

serán  y       actuarán      como tales  hasta  que    desaparezcan.      

En     cuanto  a     las     decisiones  tomadas       contra el  grupo

de Tito por la Kominform, el Partido del Trabajo de Albania no las considera como tomadas personalmente por el camarada Stalin, sino por todos los partidos que formaban parte de ella. Y no sólo por los partidos, miem­ bros de la Kominform, sino también por los partidos comunistas y obreros que no participaban en ella. Esta cuestión, concerniente a todos los partidos comunistas y obreros, tocaba también al Partido del Trabajo de Al­ bania, que, habiendo recibido y estudiado la carta diri­ gida al Comité Central del Partido Comunista de Yugos­ lavia por Stalin y Molotov, se mostró plenamente soli­ dario con ella y con las decisiones de la Kominform.

 

¿Por qué, entonces, el «viraje» operado por el cama-rada Jruschov y por el Comité Central del Partido Co­ munista de la Unión Soviética en 1955 respecto a los revisionistas yugoslavos no dio lugar a una consulta regular con los otros partidos comunistas y obreros, sino

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       333

 

que fue concebido y aplicado de un modo muy rápido y unilateral? He aquí una cuestión que nos concernía a todos. O los revisionistas yugoslavos se habían levan­ tado contra el marxismo-leninismo y contra los partidos comunistas y obreros del mundo, o no lo habían hecho; o habían cometido errores ellos, o nos habíamos equi­ vocado nosotros con relación a ellos, y no únicamente

 

Stalin. Y esta cuestión, el camarada Jruschov no podía ni le estaba permitido resolverla él solo y a su antojo.

 

Sin embargo, así lo hizo y él relacionó el viraje en las relaciones con los revisionistas yugoslavos con su viaje a Belgrado. Esta iniciativa tuvo el efecto de una bomba para el Partido del Trabajo de Albania, que al momento se opuso terminantemente. Antes que el camarada Jruschov partiera para Belgrado, en mayo de 1955, el

Comité        Central       del     Partido        del  Trabajo  de  Albania  diri­

gió     una    carta  al  Comité   Central  del  Partido  Comunista

de  la Unión Soviética, en        la que expresaba la oposición

de      nuestro  Partido  a  ese  viaje, subrayando  que la  cues­

tión   yugoslava   no     podía solucionarse  unilateralmente,

sino que debía discutirse en una reunión de la Komin­ form, en la que pedíamos que tomara parte como invita­ do el Partido del Trabajo de Albania. Allí debía deci­ dirse esta cuestión, después de largos y justos debates.

 

Claro está que, desde un punto de vista formal, no nos incumbía decidir si el camarada Jruschov debía ha­ cer o no el viaje a Belgrado y por eso nos retractamos, pero, en el fondo, teníamos razón y el tiempo ha con­

 

firmado       que    la       cuestión      yugoslava   no     debía resolverse

 

tan  a la  ligera.

 

Se  lanzó  el  slogan  de  la  «superposición»,  se  anuló

 

 

334

 

ENVER HOXHA

 

 

rápidamente la       segunda      resolución   de      la       Kominform,

 

 

«se inauguró la época de la reconciliación» con los «camaradas yugoslavos», se revisó la causa de los conspi­

radores,      que    fueron         rehabilitados,  no  se  hizo  otra  cosa

que  hablar, con  fervor,  de  los        «camaradas yugoslavos»,

y  los «camaradas yugoslavos» aparecieron sin  mancha

como  gallos  victoriosos,  clamando  que  «su  justa  causa»

 

había triunfado,  que  era  «Stalin,  ese        criminal»    el       que

había urdido         todas  esas  acusaciones contra  ellos y       se

creó   así  una       situación  tal         que  quien   se  negaba   a        tomar

el nuevo rumbo era tratado de «stalinista» y debía ser eliminado.

 

Nuestro Partido se opuso a tal camino de concilia­ ción y oportunismo. Se mantuvo en las justas posiciones ideológicas marxista-leninistas, en posiciones de lucha

ideológica   y       política       contra los  revisionistas   yugoslavos.

El      Partido  del  Trabajo  de  Albania      reafirmó     con    fuerza

su      punto de      vista de       que el grupo titoísta era un       grupo

de  traidores,  renegados,  trotskistas y agentes  de los  nor­

 

teamericanos,       y  que  el  Partido  del  Trabajo  de  Albania

no     se      había equivocado respecto  a   ellos.

         El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  mantuvo  firme­

mente su punto de vista  según el cual el camarada Stalin

no     se      había equivocado  en  esta  cuestión,  los  revisionis­

tas,    con  su        línea  de  traición,  habían        intentado  subyugar

a Albania, destruir a su Partido del Trabajo y, tramando contra nuestro país una serie de complots internacio­ nales en colusión con los imperialistas anglo-norteame-ricanos, buscaban implicar a Albania en conflictos inter­ nacionales.

 

Por    otra   parte, el       Partido       del     Trabajo       de      Albania

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       335

 

estaba de acuerdo en establecer con la República Fede­ rativa Popular de Yugoslavia relaciones estatales de buena vecindad, relaciones comerciales y culturales, si las normas de la coexistencia pacífica entre Estados con regímenes diferentes se respetaban, puesto que para el Partido del Trabajo de Albania, la Yugoslavia titoísta jamás ha sido, no es, ni será un país socialista mientras tenga a su cabeza a un grupo de renegados y agentes del imperialismo.

 

Ninguna tentativa abierta o encubierta logró apar­ tar al Partido del Trabajo de Albania de estas justas posiciones. En vano el Comité Central del Partido Co­ munista de la Unión Soviética se esforzó, por medio del camarada Suslov, en convencemos de que no expusiése­ mos la cuestión de Koçi Xoxe en el informe a nuestro

 

III      Congreso, celebrado en mayo de 1956, lo que habría significado que renegáramos de nuestra lucha y de nuestras posiciones de principios.

 

En Albania, los titoístas se encontraron con un hueso

 

duro de roer, o, como dice Tito, «Albania se convirtió en una espina en el pie», y, naturalmente, el grupo de traidores titoístas prosiguió la lucha contra el Partido del Trabajo de Albania creyendo desenmascararnos calificándonos de «stalinistas».

 

El grupo de Belgrado no se limitó a combatirnos mediante la propaganda, sino que continuó sus actos de espionaje y de subversión, los complots, el envío de bandas armadas a nuestro país, mostrándose aún más activo que antes de 1948. Todo esto está documentado con hechos. Pero la tragedia reside en que, por una parte el Partido del Trabajo de Albania debía defenderse de

 

336   ENVER HOXHA

 

los duros e incesantes ataques de los revisionistas yugos­ lavos y que, por la otra, la inconmovible posición de principios, marxista-leninista, de nuestro Partido estaba en contradicción con la actitud conciliadora que los diri­ gentes soviéticos y los de otros partidos comunistas y obreros habían adoptado con respecto a los revisionistas yugoslavos.

 

Entonces se decía y se escribía con gran alharaca que «Yugoslavia es de hecho un país socialista», que «los comunistas yugoslavos tienen gran experiencia y grandes méritos», que «la experiencia yugoslava es digna de gran interés y merece un estudio atento», que «el período de las disputas y los malentendidos no había sido suscitado por Yugoslavia, que ésta había sido vícti­ ma de una gran injusticia», etc. etc. Naturalmente, estas posiciones estimulaban a la camarilla de Tito, que creyó salir ganando en todo, habiéndole quedado solamente «una espina en el pie» que esperaba aislar y luego liqui­ dar. Pero no logró aislar y menos liquidar a nuestro

 

Partido,       y       el       tiempo        vino   a        confirmar   la       justeza         de

los  puntos  de  vista  de  nuestro  Partido.                                        

Nuestro       Partido,      por    haber adoptado     esta   posición,

se  hizo  objeto  de  muchas  presiones.  La  dirección     alba­

nesa  era      considerada como «colérica»,  «testaruda»  y       se

le  acusaba  de      «exagerar»  la       importancia de      sus    proble­

mas con Yugoslavia y de hostigar injustamente a los yugoslavos, etc. En este sentido nuestro Partido fue

 

 

 

 

 

 

 

 

 

atacado, en primer lugar, por el camarada Jruschov. Más arriba recordé brevemente los manejos de los revisionistas yugoslavos contra nuestro Partido y nues­ tro país durante la guerra, después de la misma y

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       337

 

después de 1948, pero me detendré un poco en el período anterior a la contrarrevolución en Hungría, que fue obra de los agentes yugoslavos. El grupo traidor de Bel­ grado emprendió la organización de la contrarrevolución también en Albania. Si nuestro Partido hubiera cometido el error de entrar en «la danza de la reconciliación» con los revisionistas yugoslavos, como se predicaba después de 1955, entonces la democracia popular en Albania se la hubiera llevado el río, y nosotros los albaneses, no estaríamos hoy en esta sala, sino combatiendo aún en nuestras montañas.

 

Nuestro Partido y nuestro pueblo, en una férrea unidad y permaneciendo muy vigilantes, descubrieron y desenmascararon a los espías de Tito en nuestro Comité

Central,      que    trabajaban  en  combinación  con       la       legación

de  Yugoslavia  en Tirana. Tito  hizo saber a         esos   traido­

res  que       se      habían  precipitado  y  que  debían     haber  espe­

rado sus instrucciones. A su vez estos espías y traidores escribieron también al camarada Jruschov para que interviniera contra el Comité Central del Partido del Trabajo de Albania. Esto está probado con documentos. Tito se proponía coordinar la contrarrevolución en Al­ bania con la húngara.

 

Después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, debía realizarse nuestro III Congreso. Los agentes yugoslavos juzgaron propicia la ocasión para derrocar a la dirección albanesa «obstinada y sta-linista» y organizaron el complot que se descubrió y se aplastó en la Conferencia del Partido de la ciudad de Tirana, en abril de 1956. Los participantes en el complot recibieron el severo castigo que merecían.

 

 

338

 

ENVER HOXHA

 

 

Otros peligrosos agentes de Tito en Albania, Dali Ndreu y Liri Gega, recibieron de aquél la orden de huir

 

a Yugoslavia ya que «estaban en peligro y las acciones contra nuestro Partido debían organizarse en territorio yugoslavo». El Partido tenía pleno conocimiento de su

 

actividad     y  de  la orden secreta    de      Tito. Estaba vigilante

y  detuvo     a  los  traidores  en  la  frontera  cuando  intenta­

ban  huir.    Estos fueron  juzgados   y        fusilados.  Los      agentes

yugoslavos que preparaban la contrarrevolución en Al­ bania fueron descubiertos y aniquilados por completo. Es asombroso como el camarada Jruschov llegó a enfren­ társenos como defensor de estos traidores y agentes yugoslavos: nos acusó de que habíamos fusilado a la agente yugoslava, la traidora Liri Gega, «cuando estaba embarazada, lo que no tenía precedentes ni en la época del zar, y que había producido una mala impresión en la opinión pública mundial». Esas eran calumnias de los yugoslavos en quienes el camarada Jruschov tenía más confianza que en nosotros. Naturalmente, refutamos las insinuaciones del camarada Jruschov.

 

Mas la actitud injusta, contraria a los principios y nada amistosa del camarada Jruschov para con nuestro Partido y su dirección, no se limitó a eso. Panajot Plaku, otro agente yugoslavo, traidor al Partido del Trabajo de Albania y al pueblo albanés, huyó a Yugoslavia y se puso al servicio de los yugoslavos. Era él quien organi­ zaba las emisiones hostiles de la estación de radio llama­ da «La Albania socialista». Este traidor escribió al rene­ gado Tito y al camarada Jruschov pidiendo a este último que, valiéndose de su autoridad, eliminara a la dirección albanesa, con Enver Hoxha a la cabeza, porque decía

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       339

 

que éramos «antimarxistas y stalinistas». El camarada Jruschov, lejos de indignarse con la carta de ese traidor, estimaba que éste podía regresar a Albania, a condi­ ción de que no tomáramos medidas contra él, o podía encontrar asilo político en la Unión Soviética. Al saber eso, tuvimos la impresión de que los muros del Kremlin se desplomaban sobre nuestras cabezas, ya que jamás habríamos podido imaginar que el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión So­ viética llegara hasta apoyar a los agentes de Tito y a los traidores a nuestro Partido, contra nuestro Partido y nuestro pueblo.

 

Pero, nuestras divergencias de principio con el ca­ marada Jruschov sobre la cuestión yugoslava alcanzaron su punto culminante cuando, ante nuestra insistencia de principio en desenmascarar a la agencia titoísta de Bel­ grado, se indignó tanto que en el curso de las conversa­ ciones oficiales entre nuestras delegaciones, en abril de 1957, nos dijo colérico: «Interrumpamos nuestras con­ versaciones, no podemos entendernos con ustedes. Uste­ des intentan llevamos por el camino de Stalin».

 

Estábamos indignados por la actitud nada amistosa del camarada Jruschov que quería interrumpir las conversaciones, lo que significaba agravar las relaciones con el Partido y el Estado albanés por la cuestión de los traidores al marxismo-leninismo, del grupo de Tito. Nosotros no podíamos estar de acuerdo, de ninguna manera, sobre esta cuestión, pero aunque tachados de impulsivos, tuvimos sangre fría, ya que estábamos con­ vencidos de que éramos nosotros, y no el camarada Jruschov, quienes teníamos razón, y que nuestra línea

 

340   ENVER HOXHA

 

sería demostrada otra vez por la realidad, como lo fue efectivamente.

A nuestro juicio, la contrarrevolución en Hungría es principalmente obra de los titoístas. Los imperialistas norteamericanos tenían, en primer lugar, en Tito y en Ios renegados de Belgrado la mejor arma para socavar la

democracia popular       en      Hungría.              

         Después del viaje del camarada Jruschov    a        Belgrado

en      1955,  quedó  desatendida  la  cuestión  de   la       actividad

de      zapa  de      Tito.  La     contrarrevolución  en     Hungría  no

estalló inesperadamente, sino, podemos afirmar, que se preparó abiertamente, y nadie logrará convencernos de que esta contrarrevolución ha sido organizada en el mayor secreto. La contrarrevolución fue preparada por los agentes de la banda de Tito en colaboración con el traidor Imre Nagy y los fascistas húngaros, quienes, en conjunto, actuaban abiertamente bajo la dirección de los norteamericanos.

 

Los titoístas, principales organizadores de la con­ trarrevolución húngara, proyectaban que Hungría se separara de nuestro campo socialista, se transformara en una segunda Yugoslavia, se aliara con la OTAN por intermedio de Yugoslavia, Grecia y Turquía, recibiera ayuda de los EE. UU. y prosiguiera la lucha, de acuerdo

con    Yugoslavia, bajo la         dirección  del imperialismo, con­

tra     el  campo  socialista.                        

         Los   contrarrevolucionarios    actuaban     abiertamente

en      Hungría.  ¿Cómo  es       que  su        actividad  no        fue  notada

por nadie? No logramos concebir que en una democracia hermana como Hungría, donde el Partido estaba en el poder y disponía de las armas de la dictadura, donde

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       341

 

estaban acantonadas tropas soviéticas, Tito y las bandas horthystas hayan podido obrar tan libremente como lo hicieron.

 

Consideramos que la actitud del camarada Jruschov y de los demás camaradas soviéticos con respecto a

 

Hungría no ha sido clara, ya que sus puntos de vista completamente erróneos sobre la banda de Belgrado, les impedían tener una justa visión sobre esta cuestión.

 

Los camaradas soviéticos tenían confianza en Imre Nagy, hombre ligado a Tito. Y lo que decimos no es vano

e        infundado.  Antes de  que  estallara  la  contrarrevolución,

y       cuando la caldera bullía en el club «Petőfi», yo estaba

de      paso  en  Moscú    y  en  el  curso  de  una  entrevista  con

el camarada Suslov le comuniqué lo que había visto en Budapest, le aclaré también que el revisionista Imre Nagy estaba levantando cabeza y organizaba la contra­

rrevolución  en  el  club  «Petőfi».  El camarada    Suslov

refutó  categóricamente  mi  punto  de  vista y       para  probar­

me  las  buenas  intenciones  de  Imre  Nagy,  sacó de      su

cartera        «la     autocrítica  con    tinta  fresca de      Imre  Nagy».

Sin    embargo,  reiteré  al       camarada    Suslov  que  Imre  Nagy

era     un      traidor.                                                                        

         Otra  cosa  más    nos    sorprende  y preguntamos        con

justa razón: «¿Por qué el camarada Jruschov y los ca­ maradas soviéticos fueron tantas veces a Brioni para conversar con el renegado Tito sobre el asunto de Hun­ gría? Si los camaradas dirigentes soviéticos tenían conocimiento de que los titoístas estaban preparando la contrarrevolución en un país de nuestro campo socia­ lista, ¿les estaba permitido acaso ir a conversar con un

 

 

342

 

ENVER HOXHA

 

 

enemigo  que  organiza  complots  y  contrarrevoluciones  en

 

los     países  socialistas?

 

Es     justo  que    preguntemos        al       camarada    Jruschov     y

 

 

a los camaradas soviéticos como Partido Comunista, Es­ tado de democracia popular, miembro del Tratado de Varsovia y del campo socialista que somos, el por qué de todos estos encuentros con Tito en Brioni en 1956, con este traidor al marxismo-leninismo, sin reunirse ninguna vez con dirigentes de nuestros países y sin organizar tan siquiera una reunión de los miembros del Tratado de Varsovia.

 

Nosotros estimamos que el hecho de intervenir o no con las armas en Hungría es una cuestión que no con­ cierne únicamente a una persona. Dado que hemos creado el Tratado de Varsovia, debemos decidir conjun­ tamente, de lo contrario sería en vano hablar de alianza, de trabajo colectivo y de cooperación entre los partidos. La contrarrevolución húngara le costó sangre a nuestro campo socialista, le costó sangre a Hungría y a la Unión Soviética.

 

¿Cómo se permitió ese derramamiento de sangre y no se tomaron medidas para prevenirlo? Somos de la opinión de que ninguna medida previa se podía tomar, ya que el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos tenían confianza en el organizador de la contrarrevolu­ ción húngara, en el traidor Tito, ya que consideraban a la ligera las reuniones regulares indispensables con sus amigos, con sus aliados, y juzgaban justas solamente sus propias decisiones unilaterales sobre cuestiones que in­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cumbían a todos, sin hacer ni el menor caso del trabajo y de las decisiones colectivas.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       343

El Partido del Trabajo de Albania no tiene una      idea

clara de cómo se han desarrollado las cosas y de qué manera se han tomado las decisiones sobre este asunto. Precisamente mientras los titoístas, por un lado, conver­ saban con los camaradas soviéticos en Brioni y, por el otro, organizaban febrilmente la contrarrevolución en Hungría y en Albania, los camaradas soviéticos no se tomaron la molestia de poner a nuestra dirección al corriente aunque fuera por simple fórmula, como aliados que somos, de lo que ocurría y de las medidas que se pensaba tomar. Pero no se trata de una cuestión de forma. Los camaradas soviéticos sabían muy bien cuáles eran la opinión y las intenciones de la banda de Bel­ grado hacia Albania. En efecto, la actitud de los cama-radas soviéticos no sólo es condenable, sino también incomprensible.

 

 

Hungría nos ha proporcionado una gran lección por todo lo que ha pasado y ha sido montado en la escena y entre bastidores. Pensábamos que después de la con­

 

trarrevolución       húngara      era  más      que  clara  la  traición  de

Tito  y  de  su        banda.        Sabemos     que  muchos  documentos

  que  desenmascaran  la  brutal     actividad  del        grupo  de

Tito  en  la  cuestión  húngara        se  conservan        bajo  llave

y no se hacen públicos. No comprendemos por qué se actúa así. ¿Qué intereses se ocultan detrás de estos documentos que no se revelan, sino se conservan cuida­

dosamente  en      archivos?    Rebuscaron  y  sacaron  a  luz

hasta  los     más   insignificantes      documentos  para  condenar

a Stalin después de su muerte y,         en cambio, ocultan en

sus    cajones  los documentos que    desenmascararían  a       ese

vil     traidor        que    es  Tito.                                  

 

344                                ENVER HOXHA         

Sin    embargo,    incluso  después   de      la  contrarrevolu­

ción   húngara,     la       lucha  política       e        ideológica  contra  la

banda titoísta        en  vez  de  ir  intensificándose  como  lo

requiere      el       marxismo-leninismo,     fue     extinguiéndose

hasta llegar  a       la       reconciliación,      las     sonrisas,  los  contac­

tos,  la  amabilidad,  y  casi  a  los  abrazos.  De  hecho  los

 

titoístas,      gracias        a        esa    actitud        oportunista, lograron

 

saltar también  ese barranco.

 

El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  se  oponía  a  la

 

línea que seguían el camarada Jruschov y los demás camaradas con respecto a los revisionistas yugoslavos. Nuestro Partido prosiguió su lucha contra los revisionis­ tas con más fuerza aún. Nuestros amigos y camaradas, y en primer lugar los camaradas soviéticos y los camara­ das búlgaros, incapaces de atacar nuestra justa línea, tenían para nosotros una sonrisa irónica, se burlaban de nosotros y, mediante sus contactos amistosos con los titoístas, aislaban en todas partes a nuestros represen­ tantes.

 

 

Teníamos la esperanza de que después del VII Con­ greso titoísta, inclusive los ciegos, sin hablar de los marxista-leninistas verían con quiénes trataban y cómo debían actuar. Por desgracia no sucedió así. Poco tiempo después del VII Congreso titoísta, se amortiguó el desen­ mascaramiento del revisionismo. Las revistas teóricas hablaban de toda suerte de revisionismo, hasta del revi­ sionismo de Honolulú, pero decían poca cosa sobre el revisionismo yugoslavo. Esto significaba no ver el lobo que se tenía delante, y buscar su huella. Aparecieron los slogans: «No hablemos más de Tito y de su grupo porque eso alimenta su vanidad», «No hablemos de Tito y su

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       345

 

grupo ya que perjudicamos al pueblo yugoslavo», «No hablemos de los renegados titoístas, ya que Tito se vale de nuestra palabra para movilizar al pueblo yugoslavo contra nuestro campo», etc. Un buen número de partidos hicieron suyos estos slogans, pero no el nuestro, y con­ sideramos que hemos actuado correctamente.

 

Se creó así una situación tal que los órganos de prensa de los países amigos no aceptaban artículos de colaboradores albaneses si no era a condición de no mencionar a los revisionistas yugoslavos. En todos los países de democracia popular de Europa, — con excepción de Checoslovaquia, donde los camaradas checoslovacos juzgaran por lo común correctamente nuestras acciones1,

nuestros      embajadores         fueron         aislados      indirectamente,

puesto  que  los  diplomáticos  de  los  países        amigos  prefe­

rían   hablar  con  los     diplomáticos         titoístas       y       detestaban

a  los nuestros      hasta el       punto de      no  querer   verlos.

Y  las  cosas  llegaron  a  tal  punto  que  el  camarada

Jruschov     condicionó  su      visita a        Albania,     en      mayo  de

1959, a la cabeza de la delegación del Partido y del Gobierno soviético, a la cuestión yugoslava. Las prime­ ras palabras del camarada Jruschov al comenzar las conversaciones en Tirana, fueron para advertir a los que asistían a la reunión que no hablaría contra los revisionistas yugoslavos, sin que nadie le hubiera obli­ gado a hacerlo, pero con esta declaración hacía saber claramente su desacuerdo con el Partido del Trabajo de Albania acerca de esta cuestión.

 

Nosotros  respetamos  el deseo  del    huésped      mientras

 

 

 

1 Esta actitud fue mantenida sólo en un principio.

 

346   ENVER HOXHA

 

estuvo en Albania, independientemente de que la prensa titoísta, que se alegró sobremanera de esta actitud, anunciaba que Jruschov había cerrado la boca a los

 

albaneses.   Esto, en  efecto,  no       correspondía         exactamente

a  la   realidad,  ya que    el       camarada  Jruschov        estaba  muy

lejos  de      persuadirnos         en      esta   cuestión,  y los  titoístas

supieron claramente después de la partida de nuestro huésped que el Partido del Trabajo de Albania no estaba ya ligado a las condiciones que el huésped nos puso, y continuaba por su propio camino marxista-leninista.

 

El camarada Jruschov, en sus conversaciones con Vukmanovich Tempo1, entre otras cosas ha juzgado nuestra actitud, en cuanto al tono, similar a la de los yugoslavos y ha desaprobado el tono de los albaneses. Consideramos erróneo y reprochable lo que el camarada Jruschov dijo a Vukmanovich Tempo, a ese enemigo del marxismo, del campo socialista y de Albania. Deci­ mos que cada uno debe ser tratado como merece y, por nuestra parte, no estamos de acuerdo con el tono conci­ liador del camarada Jruschov con respecto a los revisio­ nistas, ya que nuestro pueblo bien dice que se debe hablar duramente al enemigo y tener palabras dulces

 

para  los  que       se      quiere.

 

Dado que observamos esta actitud con respecto a los

 

titoístas,      algunos       camaradas,  juzgando     erróneamente

 

esta   cuestión,     suponen      que    nosotros  deseamos  ser  los

 

 

1 Uno de los dirigentes revisionistas yugoslavos; ya desde 1943 se dedicaba a lanzar acusaciones calumniosas contra el CC del Partido Comunista de Albania (hoy Partido del Trabajo de Albania).

 

         DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       347

portaestandartes  de        la  lucha  contra  el  revisionismo,  o

que    tenemos      una    manera  estrecha,  estrictamente  nacio­

nal,    de  ver         ese     problema,   por    eso    insinúan      que  nos

hemos  metido      en      un  camino  que    si       no  es  «chovinista»

es, por lo menos, el de un «nacionalismo estrecho». El Partido del Trabajo de Albania ha considerado y consi­ dera la cuestión del revisionismo yugoslavo a través del prisma del marxismo-leninismo, lo ha visto como el principal peligro para el movimiento comunista inter­ nacional, como un peligro para la unidad del campo socialista, y como tal lo combate.

 

Pero nosotros, siendo intemacionalistas, somos también comunistas de un país determinado, de Albania. Nosotros, los comunistas albaneses, no nos considera­

 

ríamos  comunistas  si    no  defendiéramos consecuente­

mente  y  con  determinación  la        libertad       de      nuestra       queri­

da      Patria  de  los  complots  y       los     ataques       subversivos  de

la       camarilla revisionista de Tito que tiene        como objetivo

la       invasión      de      Albania,     algo   sabido        por    todos. ¿Acaso

es      posible        y       permisible   que    los     comunistas albaneses

dejemos que nuestro país se convierta en presa de Tito, de los norteamericanos, de los griegos o de los italianos? ¡No, jamás!

 

Otros nos aconsejan no tomarla con los yugoslavos. «¿Qué temen, nos dicen, ustedes tienen la protección de la Unión Soviética!» Hemos dicho y repetimos a esos camaradas que no tememos ni a los trotskistas yugos­ lavos ni a nadie. Hemos dicho y repetimos que, como marxista-leninistas, no relajaremos ni un momento la lucha contra los revisionistas y los imperialistas, hasta que los hayamos liquidado. Porque, para tener la protec-

 

348   ENVER HOXHA

 

ción de la Unión Soviética, es necesario poder defen­ demos antes que nada por nuestras propias fuerzas.

Los yugoslavos nos acusan de «chovinistas, de inter­ venir en sus asuntos internos y de reclamar una rectifi­ cación de fronteras con Yugoslavia». Bastantes amigos piensan y dan a entender que nosotros, los comunistas albaneses, tenemos tales intenciones. Les decimos a los amigos que tienen esa opinión que se equivocan grave­ mente. No somos chovinistas, no hemos pedido ni pedi­ mos ninguna rectificación de fronteras. Pero lo que

exigimos y exigiremos continuamente a los titoístas — y

en eso les denunciaremos hasta el fin —,     es que pongan

fin  a  sus  crímenes  de  genocidio  contra   la       población

albanesa  de Kosova  y  Metohia,  al  terror  blanco        contra

los albaneses        de Kosova, a la expulsión de los        albaneses

de sus territorios y a su envío en masa a Turquía; pedi­ mos que, conforme a la Constitución de la República Federativa Popular de Yugoslavia, se reconozcan a las minorías albaneses sus derechos. Esa actitud, ¿es cho­

 

vinista  o     marxista?

 

He  aquí  nuestra  posición  sobre      esta  cuestión.  Pero

 

si  los  titoístas  hablan  de  coexistencia,  de  paz,  de  rela­

 

ciones  de  buena  vecindad,  mientras  urden  complots,  or­

 

ganizan ejércitos de mercenarios y fascistas en Yugosla­ via para atacar nuestras fronteras y para despedazar, de concierto con la Grecia monarcofascista, nuestra Alba­ nia socialista, entonces pueden tener la convicción de que se levantarán, arma en mano, no sólo el pueblo alba­ nés de la nueva Albania, sino también un millón de albaneses que viven bajo la esclavitud titoísta para dete­ ner la mano al criminal. Y todo esto es marxista, y se

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       349

 

procedería de tal manera si ocurriera algo semejante. El Partido del Trabajo de Albania no permite a nadie que

juegue o haga política con        los     derechos     del pueblo   albanés.

No     intervenimos        en      los     asuntos       internos      de      los

demás,        pero  cuando,      como  resultado    de  la  atenuación

de  la  lucha contra  los   revisionistas  yugoslavos,        se      llega

al punto de que en un país amigo como Bulgaria se imprime el mapa de los Balcanes incluyendo a Albania dentro de Yugoslavia Federativa, ante esta situación no podemos permanecer callados. Se nos ha dicho que lo

 

sucedido     fue     un     error  técnico        de      un     empleado.   Pero,

 

¿por  qué  se produjo  esto        ahora  y       no  antes?

 

Y éste no es un caso aislado. En un mitin en Srems-

 

ka Mitrovica, el bandido Rancovich, atacó como de costumbre a Albania, calificándola de «infierno donde reinan las alambradas y las botas de los guardas fron­

 

teras»,         considerando        que    la       democracia de      los     neofas­

 

cistas  italianos     es      más  avanzada      que  la         nuestra.

 

Las palabras de Rancovich no tendrían ninguna importancia para nosotros de no ser porque fueron escuchadas con la mayor serenidad y sin la menor pro­

 

testa  por     el  embajador  soviético  y  por  el      embajador

búlgaro en Belgrado, que asistían a    ese     mitin. Por    nues­

tra     parte  protestamos amistosamente      contra esta   acti­

tud    ante   los  comités  centrales  del  Partido  Comunista  de

la       Unión Soviética    y       del     Partido        Comunista  Búlgaro.

         El  camarada        Zhivkov,     en  su carta  de      respuesta

dirigida  al  Comité  Central  del  Partido     del     Trabajo  de

Albania,  pretendió        rechazar  nuestra   protesta      y       definir

el  discurso del  bandido  Rancovich  como  positivo.  Jamás

hubiéramos podido        imaginarnos  que  el       primer        secreta­

 

350   ENVER HOXHA

 

rio del Comité Central del Partido Comunista Búlgaro calificara de positivo el discurso de un bandido como Rancovich que ultraja tan gravemente a Albania llamán­ dola infierno. No solamente rechazamos con desdén esta injuria intolerable del primer secretario del Comité Cen­ tral del Partido Comunista Búlgaro, sino que estamos plenamente convencidos de que el Partido Comunista Búlgaro y el pueblo heroico búlgaro se indignarían sin medida si supieran esto. Si permitimos errores tales, unos más graves que otros, entonces las cosas no irán bien.

 

Nosotros no podemos estar de acuerdo, de ninguna manera, con el camarada Jruschov — y esta protesta se la hicimos a él a su debido tiempo — sobre las conver­ saciones que había sostenido con Sófocles Venizelos en relación con las minorías griegas en Albania. El cama-rada Jruschov sabe bien que las fronteras de Albania son inviolables y sagradas y que quien las toca es un agresor. El pueblo albanés derramará su sangre si alguien viola sus fronteras. El camarada Jruschov se equivocó gravemente cuando dijo a Venizelos que había visto en Korça a griegos y albaneses trabajando hombro con hombro como hermanos. No existe en Korça ni la más pequeña minoría griega, pero lo que sí existe son las codicias seculares de los griegos de apoderarse de la región de Korça y de toda Albania. Existe una muy pequeña minoría griega en Gjirokastra. El camarada Jruschov sabe bien que a esta minoría se le han recono­ cido todos los derechos, el uso de la lengua griega, tiene sus escuelas en griego, y, además, los miembros de esta minoría gozan de los mismos derechos que todos los demás ciudadanos albaneses.

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       351

 

Las reivindicaciones de los griegos, incluyendo las formuladas por Sófocles Venizelos — por el hijo de

Eleutherios Venizelos, asesino de albaneses, devastador de las regiones de Albania del Sur, rabioso chovinista

 

griego y padre de la «Megaliidhea» griega de la desmem­ bración de Albania y de su anexión bajo la consigna de la autonomía, — son bien conocidas por todos. El cama-rada Jruschov conoce bien la actitud del Partido del Trabajo de Albania, del Gobierno albanés y del pueblo albanés sobre esta cuestión. En estas condiciones, no darle la respuesta que se merecía, darle esperanzas, mantenerlo con ilusiones y decirle que transmitiría a los camaradas albaneses sus deseos, los de un agente inglés, de un chovinista, de un enemigo del comunismo y de Albania, eso, para nosotros, es inadmisible y condenable.

 

Hemos dado, camarada Jruschov, nuestra respuesta a Sófocles Venizelos y esperamos que se haya enterado usted a través de la prensa. No nos oponemos a que usted haga su política con Sófocles Venizelos, pero no con nuestras fronteras y derechos, ya que esto jamás lo hemos permitido ni lo permitiremos a nadie. Y en eso no somos nacionalistas, sino intemacionalistas.

 

Alguien podría considerar lo que digo como inopor­ tuno, como declaraciones que no están a la altura de la Conferencia. No me sería difícil hacer un discurso con un supuesto tono teórico, ensartar frases y citas de carácter general, presentar un informe general, satisfa­ cerles y pasar de largo. Pero el Partido del Trabajo de Albania considera que no es el momento oportuno para actuar así. Quizás alguien juzgue mis palabras como ataque, pero de hecho son críticas que han seguido el

 

352   ENVER HOXHA

 

curso  normal,  siendo  ya  formuladas  donde  y  cuando  era

 

necesario,  dentro de      las     normas       leninistas.   Pero,  ante

los  errores  que    se      agravan,     sería  un     error  callarse,  ya

que  la  toma  de  posición,  los  actos,  la    práctica,     confir­

man,  enriquecen  y  crean       la       teoría.                  

¡Cuánta       prisa  en      organizar  la reunión       de      Bucarest

y repudiar por «dogmatismo» al Partido Comunista de China! Pero, ¿por qué no se ha organizado rápidamente también una conferencia para condenar al revisionismo?

¿Acaso el revisionismo ha sido desenmascarado totalmente, como sostienen los camaradas soviéticos? De ninguna manera. El revisionismo ha sido y continúa siendo el principal peligro, el revisionismo yugoslavo no

 

ha      sido liquidado y, por la manera como nos comporta­

mos  frente  a  él,   le       dejamos      un  vasto  campo  de  acción

en      todos  los    terrenos.    

         ¿Acaso        en      otros partidos      no  habrá  manifestaciones

inquietantes del revisionismo contemporáneo? Quien lo niega no hace otra cosa que cerrar los ojos ante este peligro, y un buen día tendremos desagradables sorpre­ sas. Somos marxistas, y es preciso que analicemos nues­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

tro trabajo como nos enseña Lenin, como él mismo lo hacía en la práctica. No temía los errores, los afron­

taba y los rectificaba. Tal como se forjó el Partido Bol­ chevique, se han forjado también nuestros partidos.

 

Pero, ¿qué sucede en el seno de nuestros partidos? ¿Qué pasa en el seno de nuestro campo socialista a par­ tir del XX Concreso? El camarada Suslov puede ser muy

optimista  a este  respecto.  Este  optimismo lo      manifestó

en la comisión reunida en         octubre,      acusando    al       camarada

Hysni  Kapo,        delegado  del        Partido        del  Trabajo de  Alba­

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       353

nia, de pesimismo en la valoración de los acontecimien­

tos.  Nosotros,  los comunistas  albaneses,  no  hemos  sido

 

pesimistas ni en los tiempos más       sombríos     de la  historia

de  nuestro  Partido  y    de      nuestro       pueblo        y       no     seremos

jamás,  sino que  somos y       seremos  siempre  realistas.

Se  habla  mucho  de  nuestra  unidad.  Esta  es  indis­

pensable  y  debemos     luchar para  fortalecerla y       cimen­

tarla. Pero  es      un     hecho que    sobre muchas       importantes

 

cuestiones  de       principio  esta      unidad        no  existe.

 

El Partido del Trabajo de Albania estima que se han

 

de      reexaminar  los     problemas   a        la       luz     de      un     análisis

 

marxista-leninista y rectificar los errores que existan. Tomemos la cuestión de la crítica a Stalin y su obra. Nuestro Partido, como partido marxista-leninista, es ple­ namente consciente de que el culto a la personalidad es una manifestación extraña y nociva para los partidos y para el movimiento comunista. Los partidos marxistas no sólo no deben permitir el desarrollo del culto a la personalidad, que frena la actividad de las masas, niega su papel, se opone al mismo desarrollo de la vida del partido y de las leyes que la rigen, sino que deben luchar con todas las fuerzas para arrancarlo de raíz, desde que comienza a manifestarse o cuando ya ha apa­ recido en algún país. Estamos enteramente de acuerdo con que el culto a la personalidad de Stalin como ma­ nifestación perjudicial en la vida del partido, debía ser criticado a través de ese prisma. En nuestra opinión, el

 

XX    Congreso y, en particular, el informe secreto del camarada Jruschov, no plantearon la cuestión del cama­ rada Stalin de una manera correcta y objetiva, con espí­ ritu marxista-leninista.

 

 

354

 

ENVER HOXHA

 

 

Respecto a esta cuestión Stalin fue condenado grave

 

 

e injustamente por el camarada Jruschov y el XX Con­ greso. El camarada Stalin y su actividad no pertenecen

 

 

 

solamente al Partido Comunista de la Unión Soviética y al pueblo soviético, sino a todos nosotros. Igual que

el       camarada Jruschov planteó en Bucarest que las diver­

gencias        existentes  no       son    entre  el  Partido  Comunista  de

la       Unión  Soviética   y       el       Partido        Comunista  de      China,

sino  entre  el  Partido  Comunista  de  China  y    el       comu­

nismo internacional,       de      la       manera       que  se  complace  en

decir que las resoluciones de los XX y XXI Congresos fueron adoptadas por todos los partidos comunistas y obreros del mundo, así, de la misma forma, debió mos­ trarse más generoso y consecuente en juzgar los actos de Stalin, para que aquellas decisiones fueran adoptadas conscientemente por los partidos comunistas y obreros

del  mundo  entero.

 

No puede haber dos balanzas y dos medidas para estas cuestiones. ¿Por qué el camarada Stalin fue conde­ nado en el XX Congreso sin que los otros partidos comu­ nistas y obreros del mundo fueran consultados previa­ mente? ¿Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó súbitamente el «anatema» contra Stalin, y muchos partidos hermanos se enteraron de esto sólo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran can­ tidad el informe secreto del camarada Jruschov?

 

Al mundo comunista y al mundo progresista se le impuso, por el camarada Jruschov, la condena del cama-rada Stalin. ¿Qué podían hacer nuestros partidos en estas condiciones, cuando súbitamente, empleando la

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       355

gran autoridad      de la  Unión Soviética, se les imponía así,

en  bloque,  semejante    cuestión?   

El  Partido  del     Trabajo  de  Albania  se  encontraba

ante un gran dilema. No estaba, como por lo demás no estará jamás, convencido de la razón por la que se con­ denó al camarada Stalin de la manera y en la forma como lo hizo el camarada Jruschov. Si, en general, nuestro Partido adoptó las formulaciones del XX Con­ greso sobre esta cuestión, no se ajustó estrictamente a las limitaciones fijadas por él, ni cedió frente a los chan­

 

tajes  e         intimidaciones      que    se      le hacían desde el exterior.

El      Partido        del     Trabajo       de  Albania se  mostraba

realista        sobre  la      cuestión      de      Stalin,  se    mostraba  justo

y agradecido para con este glorioso marxista a quien, mientras vivió, nadie tuvo la «valentía» de criticar y a quien, después de muerto se le cubre de barro. Así se ha creado una situación intolerable tal que en toda una época gloriosa de la Unión Soviética, cuando fue erigido el primer Estado socialista en el mundo, fortalecida la Unión Soviética, vencidos con éxito los complots impe­ rialistas, aplastados los trotskistas, los bujarinistas y los kulaks como clase; cuando se logró levantar la industria

 

pesada  y  triunfó  la       colectivización,  en  una palabra,  toda

una    época en  que        la  Unión  Soviética  se  convirtió  en

una    gran   potencia,     edificó  triunfalmente     el  socialismo,

luchó con heroísmo legendario en la Segunda Guerra Mundial venciendo al fascismo, una época en que fue

creado         el       poderoso     campo        socialista,  etc.  etc.,       así  pues

en  toda  esta  gloriosa  época   de  la  Unión  Soviética  se

niegue         el       papel  dirigente    de      J.V. Stalin.          

El      Partido del  Trabajo       de      Albania considera que    no

 

356                                ENVER HOXHA

es      justo, normal        ni      marxista  que  el  nombre  y  la  gran

Obra  de      Stalin sean  borrados  de  toda  esa  época,  como

se      está haciendo.       La     obra inmortal de Stalin nos incumbe

a todos defenderla. Quien no la defiende es un oportu­ nista y un cobarde.

 

El camarada Stalin, por su papel personal y como dirigente del Partido Comunista Bolchevique, fue al mismo tiempo el más eminente guía del comunismo internacional después de la muerte de Lenin; influyó positivamente y con gran autoridad en la consolidación y el desarrollo de las conquistas del comunismo en el

 

mundo  entero.  Todas  las  obras  teóricas  del      camarada

Stalin son un vivo testimonio de su fidelidad a      su maes­

tro  genial,   el  gran  Lenin,  y  al  leninismo.      

Stalin luchó  por  los  derechos  de  la  clase obrera  y

de  los  trabajadores  del  mundo  entero,  luchó  consecuen­

 

temente y hasta el fin por la libertad de nuestros países

 

de  democracia  popular.

 

Viéndolo  desde  este  punto  de  vista,  Stalin  pertenece

 

a todo el mundo comunista y no solamente a los comu­

 

nistas  soviéticos,  pertenece    a        todos los  trabajadores

del  mundo  y       no     sólo   a        los     trabajadores soviéticos.

Si  el  camarada  Jruschov  y  los  camaradas  soviéticos

hubiesen     enfocado     la       cuestión      con    este   espíritu,      los

graves         errores        cometidos   se      hubieran     evitado.      Pero

ellos  consideraron         de      manera       superficial   la       cuestión      de

 

Stalin,  y     únicamente según  el      punto  de     vista  interno

de  la  Unión  Soviética.  Mas, a  juicio  del  Partido  del

Trabajo  de  Albania,  incluso  desde este    punto de      vista

han  valorado       unilateralmente    la       cuestión,     han    visto

solamente   sus    errores        pasando      por    alto   casi   toda  su

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       357

inmensa  actividad,  su  gran  contribución  al       fortaleci­

miento de la Unión Soviética, al temple del Partido Comunista de la Unión Soviética, a la edificación de la

 

economía,   de      la  industria y       de  la  agricultura  koljosiana,

y a la dirección del pueblo soviético hacia la         gran  victo­

ria  sobre     el  fascismo  alemán.              

¿Ha  tenido  errores  Stalin?  Es  inevitable  que  en  un

período  tan largo,  lleno de      heroísmo,  esfuerzos,     luchas

y victorias, hubiera también errores, no solamente per­ sonales de José Stalin, sino también de la dirección soviética como órgano colectivo. ¿Qué partido, qué diri­ gente puede considerarse exento de errores en su tra­ bajo? Cuando se dirigen críticas a la actual dirección soviética, los camaradas soviéticos nos aconsejan que miremos adelante, que dejemos a un lado la polémica, pero cuando se trató de Stalin, lejos de mirar adelante, miraron hacia atrás, muy atrás, para rebuscar sola­ mente en los puntos débiles del trabajo de Stalin.

 

Desde luego, había que superar el culto a la perso­ nalidad de Stalin, pero, ¿acaso se puede decir, como se dijo, que Stalin era el artífice mismo de ese culto a la personalidad? El culto a la personalidad debía ser supe­

rado  indiscutiblemente, pero  ¿era   acaso necesario    y

justo que se llegara al     extremo      de que quien         mencionaba

el       nombre       de  Stalin    era     señalado     inmediatamente    con

el       dedo  y        quien  citaba  a     Stalin  era   mirado  con  malos

ojos? Algunos destruyeron con rapidez y diligencia las estatuas de Stalin y cambiaron los nombres de las ciu­ dades bautizadas con el de Stalin. Pero, ¿por qué ir tan lejos? En Bucarest, el camarada Jruschov se dirigió a los camaradas chinos diciéndoles: «Se agarran ustedes

 

 

358

 

ENVER HOXHA

 

 

a  un  caballo  muerto,  si  quieren,  vengan  a  llevarse  tam­

 

 

bién sus huesos». Todo esto lo decía refiriéndose a Stalin. El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  declara  solem­ nemente  que  se  opone  a  estos  actos  y  a  estas  aprecia­

ciones  sobre  la  obra  y  la  persona  de  José  Stalin. Pero,  camaradas  soviéticos,  ¿por  qué  se  planteó  esta cuestión  de  tal  manera  y  en  tal  forma  retorcida,  cuando

existía  la  posibilidad  de  que,  tanto  los  errores  de     Stalin

como  los  de        la  dirección,        fueran  señalados  debidamente

y  rectificados       sin  que  se  produjera  aquella gran  con­

moción en los corazones de los comunistas del mundo entero, los cuales no llegaron a estallar sólo debido a su espíritu de disciplina y a la autoridad de la Unión Soviética?

 

El camarada Mikoyan nos ha dicho que no osaban criticar al camarada Stalin, mientras estaba vivo, porque les hubiera cortado la cabeza. Estamos seguros de que el camarada Jruschov no nos cortará la cabeza si le

 

criticamos   correctamente.                                                    

         Después  del         XX    Congreso  se  produjeron  en  Polo­

nia     los     ya      conocidos   acontecimientos,  en       Hungría  tuvo

lugar la       contrarrevolución, se      dio     inicio  a       ataques       con­

tra     el       sistema       soviético,    en      muchos  partidos  comunistas

y       obreros       del     mundo        hubo  conmociones,       y       finalmente

lo  que         está  sucediendo  ahora.                             

         Preguntamos,       ¿por  qué  suceden  tales  cosas  en  el

seno  del     movimiento comunista   internacional,       en  el

seno de nuestro campo, precisamente después del XX Congreso? ¿Será porque la dirección del Partido del

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajo de Albania es, según dicen, sectaria, dogmá­ tica y pesimista?

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       359

Tal  situación  nos  tiene  que  preocupar  sobremanera,

debemos  buscar  el  origen  de  la  enfermedad     y  curarla.

La enfermedad no se cura, con toda seguridad, ni dando

 

palmadas  en  los  hombros  al  renegado  Tito  ni señalando

en      la       Declaración  que  el        revisionismo         contemporáneo

ha      sido  destruido  definitivamente,  tal  como  pretenden

los     camaradas   soviéticos.                                                 

         La      autoridad    del     leninismo    ha      sido   y       es      decisiva,

y  debe        ser  implantada  de  manera  que  barra        por  doquier

y       en      forma radical        todas las     concepciones        erróneas.

Para  nosotros       los     comunistas no  existe  otro  camino.  Si

se      puede y si    se      debe  plantear las cuestiones   sin rodeos,

tal como son, eso se ha de hacer ahora en esta Confe­ rencia, antes de que sea tarde. Creemos que los comu­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

nistas deben tener la conciencia tranquila, fortalecer la unidad marxista, pero sin fomentar en sus corazones

ni reservas, ni preferencias malsanas, ni rencores. El comunista debe decir abiertamente lo que tiene en su corazón, y las cuestiones deben ser juzgadas correcta­ mente.

 

Habrá a quienes desagrade lo que dice nuestro pequeño Partido; puede ser que nuestro pequeño Par­ tido sea aislado, que se presione económicamente a nuestro país, para demostrar, por decirlo así, a nuestro

 

pueblo        la       incapacidad de  los  que  lo      guían;  puede        ser

que  nuestro  Partido  sea  atacado  y  de  hecho     lo      está

siendo:        Mihail         Suslov        compara  el Partido       del     Trabajo

de  Albania con    los  partidos  burgueses  y  a    sus    dirigen­

tes con Kerenski. Pero esto no nos amedrenta. Estamos acostumbrados a este género de actitud hacia nosotros. Rancovich ha dicho ni más ni menos esto mismo en

 

 

360

 

ENVER HOXHA

 

 

contra del     Partido       del     Trabajo       de      Albania;     Tito   nos

 

 

ha  tratado  de  Goebbels,  pero  a  pesar  de  todo  nosotros

 

somos  leninistas  y       ellos  son  trotskistas      traidores,    lacayos

y  agentes    del     imperialismo.                                                               

         Deseo subrayar     que el Partido del Trabajo de Alba­

nia     y        el       pueblo        albanés  han  probado  con  sus  actos

cuánto        aprecian      y       respetan      a        la  Unión    Soviética     y  al

Partido        Comunista  de  la  Unión         Soviética,   y       que    cuando

el  Partido  del  Trabajo  de  Albania  critica los     actos erra­

dos    de      ciertos        dirigentes    soviéticos,   esto   no     significa

que hemos cambiado de punto de vista y de posición. Nosotros, los albaneses, tenemos el coraje marxista de criticar a estos camaradas con rigor marxista, nos diri­ gimos a ellos en un espíritu de camaradería, les abrimos sinceramente el corazón, les decimos francamente lo que pensamos, porque no hemos sido ni seremos hipó­ critas.

 

El Partido Comunista de la Unión Soviética nos apreciará no obstante la dureza que mostramos, inde­ pendientemente de que podamos equivocarnos, y si hay una cosa por la que no nos condenarán el Partido Comu­

 

nista  de      la       Unión Soviética    ni       los     partidos      comunistas

y obreros del mundo, es por nuestra   sinceridad   y       porque

no hablamos a espaldas de nadie, ni   somos como los     de

las     cien   banderas.                                                                               

         Finalmente,   deseaba   hablar   un   poco              sobre el

proyecto     de      declaración  que   nos    ha      sido   presentado  por

la       Comisión    de      Redacción.  Nuestra       delegación  se  puso

al       corriente     de      este  proyecto  y   lo      estudió       atentamente.

En     el  nuevo  proyecto  que  nos  ha        sido   presentado  se

han    hecho varias modificaciones     al       presentado  por    la

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       361

delegación  soviética  que  sirvió  de  base  para    su  trabajo

a la Comisión de Redacción. Gracias a las modificaciones

 

realizadas,   el       nuevo  proyecto  se  ha  mejorado  bastante,

han    tomado       consistencia muchas       importantes ideas,  se

han  formulado  correctamente  bastantes  tesis     y       elimi­

nado,  en     su      inmensa      mayoría,     las  alusiones        en      contra

del     Partido  Comunista        de      China.                          

         La  delegación  de  nuestro  Partido  hizo  muchas

observaciones       en  la  reunión  de la       Comisión    de      Redac­

ción que, en parte, se tomaron en cuenta. Pese a que nuestra delegación no estaba de acuerdo con que algunas importantes cuestiones de principio quedaran en el proyecto tal como estaban formuladas, dio su aprobación para que este documento se presentara a esta Confe­ rencia, reservándose el derecho de exponer una vez más su opinión acerca de aquellas cuestiones que no aprobaba. Ante todo, estimamos conveniente arreglar, de una manera que sea aceptable por todos, las cinco

 

cuestiones sobre las cuales no se ha   llegado        a        un acuer­

do,    para   que    sea    publicado   un      documento  aprobado

por    unanimidad.                                                                 

         Consideramos      necesario    que    aparezca               claramente

en  la  Declaración  la  idea  de  Lenin,  expresada  en     los

últimos  tiempos  por  el  camarada    Maurice      Thorez,       así

como en      el  discurso del     camarada    Suslov        pronunciado

en      la       reunión       de      la       Comisión  de        Redacción,  según la

cual  la  garantía  absoluta  de  que  no  habrá        guerra  sólo

podrá existir cuando       el       socialismo  triunfe        en  todo      el

mundo o, por lo menos, en una serie de otros grandes países imperialistas. En cambio, debe quitarse el pá­ rrafo que habla de la actividad fraccionalista y grupista

 

362   ENVER HOXHA

 

en el movimiento comunista internacional, ya que esto, como lo hemos explicado también en la reunión de la Comisión, lejos de servir al fortalecimiento de la unidad, la socava. Asimismo proponemos que se supriman las

palabras  que  tratan  de  la  superación        de      las     consecuen­

cias  nocivas  del  culto  a  la    personalidad,        o       bien  se  le

añada  «que  había aparecido    en      una    serie  de  partidos»,

cosa  que  responde  mejor  a   la       realidad.              

No  quisiera quitar  más  tiempo        a        la       Conferencia

extendiéndome en esta cuestión y en hacer otras obje­ ciones acerca del proyecto de declaración. Nuestra dele­ gación planteará sus objeciones concretas cuando se examine el propio proyecto de declaración.

 

Haríamos bien, y sería decisivo, si en esta Confe­ rencia encaráramos con valor los errores y curáramos las heridas existentes, antes de que se agraven y consti­

tuyan un      peligro.  No será  para    nosotros      una    ofensa  si

los  camaradas  nos  critican  con       justeza        y       aduciendo

pruebas       documentadas,     pero  no      consentiremos  jamás

que    nos    tilden  de  «dogmáticos», «sectarios», «naciona­

listas estrechos»,  únicamente porque        luchamos    con

 

perseverancia       contra el       revisionismo                  contemporáneo     y,

en      particular,  contra el       revisionismo         yugoslavo.  Si      al­

guien considera    nuestra       lucha contra el       revisionismo

como  dogmatismo  o  sectarismo,  le  decimos     que    se      quite

los     anteojos      revisionistas,        porque        así     verá   mejor.                 

         El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  estima  que  esta

Conferencia hará  historia       porque        será   continuación        de

la  tradición  de  las  conferencias      leninistas    que    el       Par­

tido  Bolchevique  ha  organizado  para  desenmascarar  y

extirpar       los     puntos        de  vista  erróneos,         para  fortalecer    y

 

DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU       363

 

templar, sobre la base del marxismo-leninismo, la uni­ dad de nuestro movimiento comunista y obrero inter­ nacional. Nuestro Partido del Trabajo luchará resuel­ tamente, también en el futuro, para robustecer nuestra unidad, los lazos de fraternidad y la acción conjunta entre los partidos comunistas y obreros, porque esto constituye la garantía del triunfo de la causa de la paz y del socialismo. ...

 

 

 

 

Publicado

 

 

 

 

por

 

 

 

 

primera

 

 

 

 

vez

 

 

 

 

en

 

 

 

 

Se      publica       según el

 

 

«Documentos

 

 

Principales

 

 

del

 

 

tomo XIX

 

 

PTA», t. III, 1970, pág. 414, ed.

 

albanesa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RADIOGRAMA

 

AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU

 

30 de noviembre de 1960

 

Hora 10:40

 

Camarada   Hysni:

 

Recibimos el radiograma. Si se suprime del proyecto de declaración todo lo que nos escribían en su despacho, se le añade la propuesta china y queda solamente la fórmula de la Declaración de Moscú [1957] sobre el XX Congreso, entonces pueden firmar la Declaración. Sobre estas cuestiones, pónganse siempre de completo acuerdo con los camaradas chinos. Si es preciso emitir una de­ claración de rechazo de la inserción del XX Congreso o de la formulación según la Conferencia de Moscú, haz una declaración por escrito, entrégala y firma el Docu­

 

mento de      la       Conferencia.                 

Regresamos  bien1.  Anoche  asistimos  a  la  recepción

dada  en      el       Palacio                 de      las  Brigadas2.      Indescriptible

                                                         de  noviembre  de  1960  los  camaradas

1       La      tarde del     29              

Enver Hoxha  y     Mehmet      Shehu  regresaron  a  la  Patria.

2       Con   motivo        del     XLVIII        Aniversario  de     la  Proclamación

Je la independencia de Albania y el XVI Aniversario de la Li­ beración.

 

RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU     365

 

entusiasmo.  Los  camaradas  están  bien.  Saludos  a  Ramiz.

 

Les  esperamos.

 

Abrazos

 

E n v e r

 

 

Publicado   por    primera       vez    en

 

el       tomo XIX   (Ed.   albanesa)

 

según  el  original  depositado  en

 

los     Archivos     Centrales

 

del     Partido

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INFORME PRESENTADO EN EL XXI PLENO DEL CC

 

DEL PTA «SOBRE LA CONFERENCIA DE LOS

 

REPRESENTANTES DE LOS PARTIDOS

 

COMUNISTAS Y OBREROS REUNIDA EN

 

MOSCU EN NOVIEMBRE DE 1960»

 

19 de diciembre de 1960

 

 

Del  10  de  noviembre  al  1o  de  diciembre  de  1960,

en Moscú, se celebró la Conferencia de los representan­

tes de los 81 partidos comunistas y obreros de diferentes países del mundo. Esta Conferencia aprobó la Declara­ ción y el Llamamiento dirigido a todos los pueblos, como un programa de trabajo para el movimiento comunista

 

y       obrero         internacional        en      la       lucha por    el       socialismo,

 

por  la         paz  y la  democracia.

 

 

I. — SOBRE LOS DESACUERDOS FUNDAMENTALES

 

EN EL SENO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA

Y OBRERO INTERNACIONAL

 

 

Al comienzo el camarada Enver Hoxha trató sobre los problemas fundamentales sobre los cuales existían contradicciones en el seno del movimiento comunista y

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      367

 

obrero internacional tales como: la definición del carác­ ter de nuestra época; la guerra y la paz; los caminos de transición al socialismo; la coexistencia pacífica; el revisionismo y el dogmatismo; la unidad del campo socia­ lista y del movimiento comunista y obrero internacional.

 

Sobre estos asuntos tan importantes se desarrolló una gran lucha de principios primero en Bucarest, donde, como es sabido, los dirigentes soviéticos y los de algunos otros partidos pretendieron plantear como un hecho consumado la «condena» del marxismo, la conde­ na de los correctos puntos de vista defendidos por el Partido Comunista de China, calificándole de «dogmá­ tico» y «sectario». Nuestro Partido no se unió a tal ma­ quinación antimarxista, dado que, en principio, no estaba de acuerdo ni con los métodos practicados por los organizadores de la Reunión de Bucarest ni con las cuestiones que planteaban. También se libró una encar­ nizada lucha en torno a estos problemas de principio en la reunión de la comisión en Moscú durante el mes de octubre, y, por último, por una comprensión marxista de los mismos, en defensa del leninismo a la hora de explicarlos, concebirlos e interpretarlos, se llevó a cabo una decidida batalla en la Conferencia de los represen­

 

tantes  de  los  partidos  comunistas  y  obreros,  en         noviem­

bre,   en      Moscú.                                                                        

         En  esta  lucha,  en  este  largo proceso,      se      definió

también  la  posición  de  los    distintos      partidos      frente  a

dichas         cuestiones.  Así,   en  la Conferencia  de    noviembre

se      pudo  observar     claramente  que  los       desacuerdos sobre

estos problemas no eran sólo   entre  el       Partido       Comunista

de      la       Unión  Soviética   y  el  Partido         Comunista           de      China

 

368   ENVER HOXHA

 

— y menos aún entre este Partido y todo el comunismo

 

internacional,  como       pretendían  los  dirigentes       soviéticos

en      Bucarest,    sino  que  las      divergencias abarcaban

a        muchos  partidos, habiéndose convertido  en       divergen­

cias entre marxistas y oportunistas, entre partidos que defendían la pureza del marxismo-leninismo y partidos que deformaban e interpretaban de manera unilateral algunas de sus tesis. Si bien en Bucarest sólo el Partido Comunista de China y nuestro Partido del Trabajo se levantaron abiertamente en defensa de los principios

 

marxistas y contra la corriente que     deformaba  el       marxis­

mo-leninismo       y       la       Declaración  de  Moscú  [1957],  ya  en

la  comisión de      octubre,      de  los  26   partidos      representa­

dos,  mantenían    posiciones  correctas     siete  de      ellos, ...      

En  la  Conferencia  de  Moscú esta   correlación  de

fuerzas  cambió.   No     sólo   asumieron   posiciones  correctas

en  todas  las  cuestiones  que  fueron  discutidas  estos  siete

 

partidos,  sino  tambión  otro  4-5  partidos  más   ...      Y

tampoco  era  pequeño  el  número  de  partidos  que      apoya­

ban    nuestras      tesis  sobre  cuestiones  particulares, como,

por    ejemplo,      en  lo referente  al  problema  de  las  vías   de

transición al socialismo, a la agresividad del imperia­ lismo, a la necesidad de combatir al revisionismo, parti­ cularmente al revisionismo yugoslavo, etc. Posiciones tales fueron asumidas por casi todos los partidos de América Latina, como. ...

 

El cambio en la correlación de fuerzas refleja la lucha resuelta que en la Conferencia realizaron la dele­ gación china, la de nuestro Partido y otras, las cuales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

demolieron con argumentos convincentes los puntos de vista erróneos y dejaron clara ante todo el mundo su

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

 

369

 

 

posición  de  principios  sobre  las  cuestiones  en  discusión.

 

 

El hecho de que un considerable número de partidos pasaron a asumir completamente o en parte posiciones

correctas,    demuestra   que   la        razón   marxista-leninista

está  de        nuestro  lado,       que    rápidamente  es     abrazada

también      por  otros,   que    lo      justo  triunfará      sobre  lo

erróneo, que el marxismo-leninismo como siempre hasta ahora vencerá al oportunismo y al revisionismo. Como hasta el presente, con la misma fe y firma convicción, nuestro Partido continuará luchando resueltamente por la pureza de nuestra ideología marxista-leninista, por el triunfo del socialismo y del comunismo.

 

 

II. — LA ACTITUD DEL PARTIDO DEL TRABAJO DE ALBANIA HACIA LAS DIVERGENCIAS SURGIDAS EN EL SENO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA

 

         Nuestro       Partido       del  Trabajo ha  seguido  siempre

una    línea  marxista-leninista  correcta  y  se  ha  atenido  a

los     principios   de  la Declaración de  Moscú  [1957].  En

todos los asuntos fundamentales que hemos mencionado anteriormente, es decir, en cuanto a la definición de la época, en la cuestión de la lucha contra el imperialismo, en el problema de la guerra y la paz, etc., nuestro Par­ tido ha defendido y aplicado el correcto punto de vista marxista-leninista. Jamás, en ningún momento, nuestro Partido ha dicho que el leninismo ha «envejecido» o ha admitido tal idea, sino que, por el contrario, ha luchado sin descanso y con resolución contra los revisionistas

 

 

370

 

ENVER HOXHA

 

 

yugoslavos  que,   a        fin     de      justificar     su      traición,      consi­

 

 

deran «envejecido» al marxismo. Nunca jamás nuestro Partido se ha forjado ilusiones acerca del carácter del

 

imperialismo        norteamericano    y        de      sus    cabecillas,   sino

que    continuamente      ha      educado      a        las     masas  en    el       odio

y la    vigilancia    frente a él;   jamás hemos         pensado      que se

nos    regalará      la       paz    y que sin ser liquidado el imperialis­

mo    podrá  crearse       un     mundo  sin  armas,  sin  ejércitos  y

sin     guerras.      Por    el       contrario,    enfocando  correctamente

el  problema de      la       guerra  y     la       paz,   y       el       peligro        que  el

imperialismo y la reacción representan para la huma­ nidad, nuestro Partido ha movilizado al pueblo bajo la consigna «en una mano el pico y en la otra el fusil». Nuestro Partido ha luchado consecuentemente para desenmascarar al imperialismo y a sus lacayos, los revisionistas yugoslavos, y jamás ha aprobado la polí­ tica «blanda», la política «grande» de los dirigentes soviéticos, o tampoco la de los cabecillas búlgaros, en

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

relación al imperialismo norteamericano, así como hacía el revisionismo yugoslavo. Nuestro Partido nunca jamás

ha pensado que la lucha de clases en los países capita­ listas y la lucha política e ideológica contra el imperia­

lismo y        la       burguesía    deben ser     liquidadas   en      aras   de

la       coexistencia pacífica.      Nuestro       Partido,      por    el       con­

trario, se      ha      opuesto       a        este    concepto  oportunista     sobre

la       coexistencia pacífica.                                                             

         Por    consiguiente,        la       posición      de  nuestro  Partido        en

estos problemas   de      principios   ha      estado         en      completa

 

consonancia  con  las  enseñanzas  del  marxismo-leninismo,

y       desde hace  tiempo  ha  estado  en  contradicción  con  la

de      los     dirigentes    soviéticos.  Además,  también  en  rela-

 

INFORME EN EL, XXI PLENO DEL CC DEL PTA     371

 

ción  con  otra  serie  de  cuestiones  de  principio  que  son

 

conocidas   por    nuestro       Comité        Central,      nuestro       Partido

 

ha estado en contra de los puntos de vista y la actuación

 

de  los         actuales      dirigentes  soviéticos.

 

Así, no hemos estado de acuerdo con los dirigentes soviéticos en cuanto a su actitud hacia el revisionismo yugoslavo. Esto ha comenzado a partir de mayo de 1955, cuando Jruschov y Bulganin1 fueron a Belgrado y, de manera unilateral, haciendo caso omiso de la Kominform, decidieron rehabilitar a la camarilla de Tito, hecho que, como es sabido, acarreó posteriormente grandes males al movimiento comunista y obrero inter­ nacional. Ya entonces nuestro Partido se pronunció contra esta rehabilitación y después jamás ha estado de acuerdo con la táctica y actitud de los dirigentes soviéticos hacia Tito y su camarilla, camarilla a la que

 

adulaban,    consideraban        socialista,    consultaban para

 

todo, etc., etc.

 

Nuestro Partido no ha estado de acuerdo con el XX

 

Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética particularmente con la crítica a Stalin y con la explica­ ción de la vía pacífica al socialismo. Por lo que al pri­ mer asunto se refiere, no hemos estado ni estamos de acuerdo, ante todo, porque la crítica al «culto a Stalin» fue formulada sin consultar antes a los partidos her­ manos, dado que Stalin era no sólo dirigente de la Unión Soviética, sino también del proletariado inter­ nacional, y, en segundo lugar, porque sólo se habló de los errores de Stalin y no se dijo ni una palabra de los

 

 

 

 

1 Entonces,  Presidente  del  Consejo  de  Ministros  de la URSS.

 

372   ENVER HOXHA

 

aspectos positivos de su actividad. En cuanto al segundo asunto, de hecho el XX Congreso suministró armas ideológicas a los oportunistas a fin de pregonar única­ mente la vía pacífica para la toma del poder.

 

En el XX Congreso, Jruschov planteó de manera deformada el problema de la transición al socialismo. Subrayó de manera especial la toma del poder a través de la vía pacífica y parlamentaria, lo que está en con­ tradicción con las enseñanzas del marxismo-leninismo y con la experiencia histórica hasta el momento actual.

 

Además, nuestro Partido ha estado en desacuerdo con los dirigentes soviéticos en cuanto a los aconteci­ mientos de Hungría, con su valoración de ellos, con las vacilaciones demostradas en el aplastamiento de la con­ trarrevolución y en el desenmascaramiento total de los revisionistas yugoslavos en el asunto. El Comité Central conoce estas cuestiones y, por consiguiente, no es nece­ sario que nos extendamos.

 

Por último, nuestro Partido no ha estado de acuerdo y ha tenido divergencias con los dirigentes soviéticos también en cuanto a muchos otros asuntos relacionados con la correcta comprensión leninista de las relaciones entre partidos hermanos, los cuales son iguales, indepen­ dientes el uno del otro. En relación con esto, el Comité Central conoce asimismo la injusta ingerencia de los dirigentes soviéticos en los asuntos internos de nuestro

 

Partido, como en el caso de los enemigos de nues­ tro Partido, Liri Gega, Tuk Jakova, Panajot Plaku

 

y otros.

 

Por consiguiente, tal como puede observarse, en los problemas fundamentales de la política exterior, de la

 

         INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA                         373

táctica  y     la       estrategia    del     movimiento comunista,  nues­

tro  Partido  ha  seguido  en  todo  momento una    línea

marxista-leninista  justa  y  contraria a        la  que         aplicaba

la       dirección     soviética.    Sin    embargo,    el       Comité       Central

de      nuestro       Partido,      aplicando    de      manera       consecuente

dicha   línea,   ateniéndose   resueltamente   a        los              justos

principios   marxista-leninistas y       no      haciendo     concesión

alguna en ellos, no obstante las muchas presiones efec­ tuadas por los dirigentes soviéticos, no expuso pública­ mente sus divergencias. ¿Por qué actuó así el Comité Central?

 

         Primero,     porque  después    del  XX  Congreso,        todos

los     ataques  de  los  enemigos        imperialistas         y  revisionistas

se      centraban    en  quebrar  la      unidad  de   nuestro       movi­

miento        comunista.  Por    eso,   en      aras   de      esta   unidad,

 

debíamos  atenernos  a  la  línea  marxista-leninista        y  apli­

carla  de  manera  consecuente,  evitando  críticas públicas

hacia  la  dirección  soviética.           

         Segundo,    porque,       como es  sabido,  como  resultado

de      la crítica      a Stalin,      — en unos momentos en los que

la       reacción y   los revisionistas    habían comenzado a poner

en duda todo el sistema soviético — y, particularmente, como consecuencia de los acontecimientos en Polonia y Hungría, toda la reacción mundial desplegaba enormes esfuerzos por rebajar la autoridad del Partido Comunista de la Unión Soviética y el prestigio mismo de la Unión Soviética. En estas condiciones, el deber intemaciona­ lista exigía defender la Unión Soviética y su Partido Comunista, no suministrar armas a la reacción y, a través de críticas camaraderiles, ayudar a la dirección soviética a encauzarse por el camino correcto. Y así

 

 

374

 

ENVER HOXHA

 

 

actuó nuestro       Partido.      Defendió     públicamente        el       Par­

 

 

tido Comunista de la Unión Soviética, la propia Unión Soviética, aunque, en diversos casos, en 1957 y posterior­

 

 

 

mente, hemos hecho algunas observaciones críticas a los dirigentes soviéticos, particularmente en relación

con su actitud frente al revisionismo yugoslavo, a los acontecimientos en Hungría y a su ingerencia en los asuntos internos de nuestro Partido.

 

Esta actitud de nuestro Partido es correcta, inter­ nacionalista, marxista-leninista. Actuar de otra manera en aquel entonces, significaba hacer el juego al enemigo, dañar la causa general del socialismo y de la clase obrera internacional.

 

Pero los dirigentes soviéticos se fueron hundiendo cada vez más en sus errores. Llegaron no sólo a adular a Tito y a su camarilla, sino también a cubrir de elogios incluso a Eisenhower, confirmando así que estaban deformando la concepción marxista-leninista sobre el imperialismo y la lucha de clases. Con mucha razón los camaradas chinos consideraron justo poner, a través de algunos artículos, los puntos sobre las íes en relación con los problemas fundamentales de la situación inter­ nacional y de la estrategia y la táctica del movimiento comunista, explicándolas sobre la base de las enseñan­ zas del marxismo-leninismo. Pero, lejos de reflexionar, los dirigentes soviéticos organizaron la tramoya anti­ marxista de Bucarest, a fin de ajustar las cuentas al Partido Comunista de China y a cualquier otro partido que se atravesara en su errónea trayectoria.

 

No nos detendremos a analizar el desarrollo de la Reunión de Bucarest, dado que el Pleno del Comité

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      375

 

Central ha sido bien informado al respecto, pero me referiré sucintamente a la actitud que asumimos allí.

Como acabamos de decir, nuestro Partido no estaba de acuerdo con los organizadores de la Reunión de Bu­ carest, con los dirigentes soviéticos, no solo por el méto­ do antimarxista al que se recurrió allí, sino, esencial­ mente, también por las acusaciones que se le hicieron al Partido Comunista de China. Por eso adoptó la correcta actitud de principios por todos conocida.

 

¿A qué se debió que nuestro Partido adoptara dicha actitud? ¿Acaso ésta fue casual? No, la posición que nuestro Partido asumió en Bucarest no fue casual.

 

Respondía a la línea consecuente que nuestro Partido seguía constantemente y a las posiciones de principio que en todo momento defendió frente a los problemas fundamentales que eran objeto de discusión. En Buca­ rest defendimos el marxismo-leninismo, defendimos la línea de nuestro Partido, y, al llevar a cabo esta lucha audaz y de principios nos encontramos, de una parte, al lado de los camaradas chinos y defendimos su glorioso Partido, el cual, al igual que nosotros, luchaba en de­ fensa de la pureza del marxismo-leninismo, y, de la otra, entramos en contradicción con la dirección soviéti­ ca y todos los representantes de otros partidos que organizaron la Reunión de Bucarest, quienes defendían una causa errónea y contraria a las enseñanzas del marxismo-leninismo. En esto radica la importancia de principios de nuestra posición en Bucarest, posición que era el resultado lógico y consecuente de toda la línea marxista-leninista que aplicaba nuestro Partido,

 

 

376

 

ENVER HOXHA

 

 

posición que ha hecho crecer su autoridad y su prestigio a los ojos del movimiento comunista internacional. Nuestro Partido condenó la Reunión de Bucarest y

 

 

con razón la calificó de mancha negra en el movimiento comunista. La Conferencia de Moscú y los documentos aprobados por ella confirmaron la justeza de nuestra actitud en Bucarest y de nuestra apreciación de los tejemanejes antimarxistas que allí se fraguaron. Ningún

representante  de  ningún  partido  tuvo       la       osadía         de

defender  la  Reunión  de  Bucarest  y  de    contradecir las

críticas  formuladas  por  nosotros  y  por    los     camaradas

chinos  al  trabajo  fraccionalista  realizado  allí.    Y       no  sólo

eso,   sino   que    incluso        nadie osó    proponer     que    se      dijera

ni      una    palabra       buena acerca         de      la  Reunión de      Bucarest

en      la                declaración de      52  páginas que    fue     publicada.  Así,

de  la  Reunión  de  Bucarest  no  quedó      ni      siquiera      la

sombra.                                                                                                                                         

         Mas,  por  otro  lado,  la  Reunión  de Bucarest     marca

el       principio  del  abierto  empeoramiento  de   las     relacio­

nes    entre  nuestro  Partido  y  los  dirigentes      soviéticos,  lo

que    muy   pronto        se  haría      sentir también      en      el       terreno

de      las     relaciones   políticas      y        económicas entre  nuestros

dos  países  y  Estados.  La  responsabilidad por    la       situa­

ción   creada         recae enteramente  sobre la       parte soviética,

a la cual no agradaba      la actitud de principios que      nues­

tro     Partido        mantuvo     en      Bucarest.    Este            descontento

comenzó a manifestarlo en muchos actos erróneos, los cuales comenzaron a perjudicar seriamente la amistad y los vínculos fraternales entre nuestros dos partidos y países. Así, los soviéticos dieron inicio a sus intervencio­ nes antimarxistas en los asuntos internos de nuestro

 

                            INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA               377

Partido,       a  fin  de      escindirlo,   suscitar       descontento hacia

sus              dirigentes,   sembrar      dudas sobre la       justeza        de      la

línea  de  nuestro  Partido       y       atacar  a      su  dirección         con    el

fin               de      liquidarla.   En     este    sentido       trabajó        el  personal

de      la       embajada    soviética  en Tirana,        con    el       embajador

a        la       cabeza;  en  este   sentido        actuó          Suslov        en      Moscú

con nuestros camaradas que hacían escala; éste fue el objetivo del discurso que el mariscal Malinosvki pro­ nunció en el almuerzo ofrecido a los jefes de los estados mayores del Tratado de Varsovia; con este fin comen­

 

zaron a ejercer presiones económicas en relación con el pan y a reducir las ayudas económicas, con ello también se relacionan las amenazas formuladas por el

 

mariscal  Grechko  de  excluir  a  nuestro  país  del  Tratado

 

de      Varsovia,    las     provocaciones      en      la       base  militar         de

 

Vlora,         etc.

Está  claro  el       objetivo      de      estos  actos erróneos     y

 

antimarxistas: la dirección soviética pretendía que o cambiábamos nuestra actitud, es decir, renunciábamos al justo camino marxista-leninista, a las posiciones de principio que nuestro Partido mantenía, o, como resul­ tado de las dificultades que se crearían, como se lo ima­ ginaban los dirigentes soviéticos, se produciría alguna

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

escisión en el Partido, aumentaría el descontento en sus filas y en el seno del pueblo, y, como consecuencia

de ello, sería liquidada la dirección del Partido para colocar a su cabeza a los «salvadores», quienes serían

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

fieles a la línea antimarxista de la dirección sovié­ tica.

 

Pero, como es sabido, habían echado la cuenta sin la huéspeda, todos estos planes fracasaron. No tuvieron

 

 

378

 

ENVER HOXHA

 

 

éxito  gracias  a  la  fidelidad  de  nuestro  Partido  al  mar­

 

 

xismo-leninismo, a su actitud viril y de principios, a la unidad marxista-leninista de acero del Partido con las masas populares, del Partido con su Comité Central y del Comité Central con el Buró Político. Esta unidad

 

inquebrantable  sigue  siendo  la  garantía  de  todas       las

victorias      de      nuestro  pueblo  y  de  nuestro  Partido,      por

eso    nuestro       principal  deber  es         conservarla  como la       niña

de      los     ojos   y       reforzarla    cada  vez    más.                    

         La  fuente  de  los  actos  erróneos  de la       dirección

soviética     contra nuestro       Partido        hay    que    buscarla      en

los     puntos  de  vista  no  marxistas de      aquélla        en      relación

con    los  problemas  fundamentales,  y  en  las    divergencias

de      principio     que  nuestro Partido        tiene  con    los     dirigen­

tes soviéticos en cuanto a las cuestiones de principio del movimiento comunista y obrero internacional. En la errónea actitud de los dirigentes soviéticos hacia nuestro Partido también se refleja su concepción antimarxista sobre las relaciones entre partidos y países hermanos, su concepción de la crítica y de la unidad marxista-le­

 

ninista        del  movimiento  comunista  y  del  campo  socia­

lista.  Nosotros  nos       pronunciamos  en Bucarest     contra

la  actitud  de  los  dirigentes  soviéticos  y, sobre correctas

bases  de  principio,  criticamos su  incorrecta       actuación.

Para  los  marxistas,  la  crítica  justa y        de      principios,

lejos  de  ir  contra la  unidad,  contribuye    a        consolidarla,

es una fuerza motriz, una ley del desarrollo. Los diri­ gentes soviéticos no ven así el problema. No están acos­ tumbrados a oír críticas, sino sólo a hacerlas. De pala­ bra, admiten la igualdad de derechos en las relaciones entre partidos, mas, de hecho, se arrogan el derecho de

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      379

 

decir  la       última         palabra,      mientras      que    los     demás         deben

 

limitarse     a        obedecer     ciegamente. Por    consiguiente,        si

algún partido        tiene  la                osadía                  de      criticarles,   adopta,

según ellos, posiciones  antisoviéticas,                es      un     fracciona-

lista,  está  contra la       unidad  del  movimiento comunista,

etc.    Esta  concepción  deformada  les  lleva  a  cometer

actos erróneos      como los     que    acabamos    de      mencionar.

En  tales  concepciones  y  actos,  la   dialéctica  marxista        ha

sido   reemplazada por    la       metafísica,  el       idealismo.  

La     actividad     que    realizaron   y        la       actitud        errónea

que    adoptaron   los     dirigentes    soviéticos   hacia nuestro

Partido después de la Reunión de Bucarest, nos con­ vencieron aún más de que nuestro Partido adoptaba posiciones marxista-leninistas correctas y de que su posición frente a los problemas fundamentales estaba asentada en los principios y por eso debía ser defendida resueltamente, oponiéndonos a toda presión.

 

A tal actitud correcta y de principios se atuvo la delegación de nuestro Partido en la reunión de octubre que en Moscú celebró la comisión encargada de elaborar el proyecto de declaración que posteriormente aprobó la Conferencia de noviembre. En dicha reunión, nuestra delegación expuso abiertamente el correcto punto de vista de nuestro Partido sobre todas las cuestiones de principio en discusión y, junto a los camaradas chinos y los camaradas de otros partidos que asimismo mante­ nían posiciones correctas, defendió con resolución y con argumentos concretos las enseñanzas del marxismo-leninismo. En la comisión se desarrolló una gran lucha de principios en cada cuestión, en cada párrafo, en cada palabra, durante cerca de 25 días.

 

 

380

 

ENVER HOXHA

 

 

Para formarnos una idea sobre la lucha correcta que llevó a cabo nuestra delegación, así como las demás

 

delegaciones que permanecían en posiciones justas, basta exponer los hechos siguientes: la base de la ela­ boración del proyecto de declaración, fue el proyecto presentado por el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Este proyecto de 36 páginas con­ tenía muchos puntos de vista erróneos y en muchas ocasiones ataques solapados contra el Partido Comunis­ ta de China y el Partido del Trabajo de Albania. Por ejemplo, nos acusaba de «comunismo nacional», de adversarios de la política de coexistencia pacífica, se nos comparaba con Yugoslavia, se nos acusaba de «frac-cionalistas», etc. Además, el proyecto no subrayaba como es debido la lucha contra el imperialismo, estaba caracterizado por un espíritu blando y frecuentemente oportunista, recalcaba mucho la vía pacífica al socia­ lismo, la burguesía nacional era casi presentada como partidaria del socialismo, no se refería al revisionismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

yugoslavo, el dogmatismo era considerado más peligro­ so que el revisionismo a pesar de que se decía que éste

era el peligro principal, etc. Sobre este proyecto fueron presentadas 175 páginas de observaciones, de las cuales sólo nuestra delegación presentó 20 y la delegación china otras 40. Es necesario señalar que ninguna de

 

nuestras  observaciones  pudo ser     rechazada  como  injusta

con    argumentos, sino   que,   las     que    no     fueron         incluidas

en      la declaración       fueron dejadas      de      lado   con el pretexto

de la táctica o por mayoría de votos. No obstante, el proyecto base fue cambiado casi totalmente. Se amplió de 36 a 52 páginas. Se rechazaron los ataques solapados

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      381

 

que se nos hacían, la parte relativa al imperialismo fue reforzada y añadido el párrafo referente al revisio­ nismo yugoslavo, fue arreglado el asunto de la lucha contra el revisionismo y el dogmatimo, etc. A pesar de ello, quedaron pendientes algunos asuntos, como el de la importancia de los XX y XXI Congresos, el de las fracciones, del culto a la personalidad, etc., con los que

nuestra        delegación, la       china y        las     de      algunos       otros

partidos      no  estaban  de  acuerdo,  pero  que  serían  discuti­

dos    de      nuevo en      la                Conferencia de      noviembre.

         En     la reunión   de      la comisión se      observó cuán        justas

y  de  principio     eran   nuestras      posiciones   y       cuán  erróneas

las     de      los dirigentes        soviéticos y las     de      los partidos que

les apoyaban. Allí se vio claramente el espíritu opor­ tunista que ha invadido a algunos partidos, como a los

partidos      comunistas de               Italia, Siria, Gran Bretaña,

Estados       Unidos,  etc.,        lo      que    se      hizo   aún  más     patente

en  la  Conferencia  de  noviembre.    Los    dirigentes    sovié­

ticos  pretendieron  recurrir      a        las     maniobras,  utilizando

todo tipo de métodos, desde el trabajo individual con las diversas delegaciones hasta las maquinaciones de pro­ cedimiento. Un rasgo típico es el hecho de que la comi­

sión  aceptó que  en  el   proyecto     de  declaración     fuese

incluida       una    frase  de  Maurice  Thorez,  y  precisamente

la  que         había pronunciado en  un discurso  de  esos  días:

«Sólo cuando el socialismo haya triunfado en todos los paises o en los principales países capitalistas, existirá la garantía absoluta de que se evitará todo tipo de

guerra». Esta tesis fue incluida a propuesta de la dele­ gación francesa y fue respaldada por la nuestra y la china. Pero, apenas dos días después, los soviéticos

 

 

382

 

ENVER HOXHA

 

 

propusieron revisarla     porque,       al       parecer,      su      presidium

 

 

no la había aprobado. A pesar de nuestra resistencia, la reunión resolvió, por mayoría de votos, suprimir la fra­ se, pero se vieron obligados a incluirla de nuevo en la Conferencia de noviembre, redactada en otros tér­ minos.

 

Los trabajos de la comisión preparatoria y los puntos de vista que en ella se expusieron, confirmaron

claramente  que  la         Conferencia  de  Moscú  en      noviem­

bre    se  convertiría       en  arena     de  lucha  entre  los  puntos

de      vista  marxista-leninistas correctos  y  las     tendencias

a apartarse de las posiciones revolucionarias de nuestra ideología.

 

Nuestro Partido y la delegación designada por el Comité Central del Partido se prepararon para esta lucha. El Comité Central de nuestro Partido encomendó a su delegación a la Conferencia de Moscú la tarea de exponer abiertamente, con sinceridad y valor marxista-

 

leninista,  los  puntos  de  vista  de  principio        de      nuestro

Partido  sobre  todas  las  cuestiones  que    serían discutidas

allí,  informar a  la Conferencia acerca de los        actos erró­

neos  de  los  dirigentes  soviéticos  en  contra       de      nuestro

Partido  después   de  la Reunión  de Bucarest     y                 criticar­

los severamente    a fin   de que tales actos no     se      repitieran

en el futuro. Informamos al Comité Central de nuestro Partido de que la delegación aplicó puntualmente esta directriz y, tal como el Comité Central del Partido había decidido, expuso todas las cuestiones ante la Confe­ rencia de los representantes de los 81 partidos comu­ nistas y obreros, celebrada el pasado noviembre en Moscú.

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      383

 

¿Actuó correctamente el Comité Central del Partido cuando resolvió exponer abiertamente todas las cues­ tiones en la Conferencia de noviembre? Nosotros res­ pondemos: Sí, la resolución del Comité Central fue muy justa, por las siguientes razones:

 

1.      — Porque, como Partido marxista-leninista que somos, nos incumbía la tarea de defender las posiciones de principio de la Declaración de Moscú [1957], que estaban siendo pisoteadas. No nos consideraríamos comunistas, si guardáramos silencio ante la tergiversa­ ción del marxismo-leninismo, ante actos que contrave­

 

nían  a  los  principios  fundamentales  de  nuestra  ideolo­

 

gía, no obstante el hecho de que, en el caso concreto, los transgresores y los desviacionistas eran los dirigen­

tes del Partido Comunista de la Unión Soviética. En la defensa de la pureza del marxismo-leninismo y de la causa del socialismo y del comunismo, debemos mante­ ner siempre una actitud de principios y jamás ser sen­ timentales ni unilaterales.

 

2. — Los dirigentes soviéticos fueron tan lejos en la violación de la Declaración de Moscú [1957], así como en su actuación concreta, que hubiera constituido un

 

suicidio,      un     crimen        hacia  nuestra       causa común,  el   que

no  se  hablara  de  estos  graves  errores      y       culpas.        La

Reunión      de      Bucarest     y       las     maquinaciones     antimarxistas

de  los  dirigentes  soviéticos  en  ella,  las   presiones    y       los

actos nocivos       contra nuestro       Partido        y       contra el       Par­

tido   Comunista  de  China    (tengo         en      cuenta         el       retiro de

los especialistas, la anulación de los pedidos de diversas maquinarias, etc.), fueron los primeros síntomas de una acción sumamente peligrosa que, si no se la denunciaba,

 

384   ENVER HOXHA

 

acarrearía consecuencias aún más graves para el movi­ miento comunista y el campo socialista.

3.      — Debido a que nuestra crítica era sincera y de principios, estaba bien intencionada: al denunciar los puntos de vista y los actos erróneos, tendía a eliminar­

los,    cerrar  el      camino       para  que  no  se  repitieran,  limpiar

el       ambiente     de      las     manifestaciones    negativas   y

ayudar,  sobre       esta   base, a  consolidar         nuestro  movi­

miento comunista y a forjar nuestra unidad que estaba siendo amenazada. No fue sino este objetivo el que indujo, con razón, al Comité Central del Partido a expo­ ner abiertamente sus puntos de vista.

 

4.      — Por último, afirmamos, con plena convicción, que el Comité Central actuó correctamente cuando resolvió plantear estos problemas en la Conferencia de

 

Moscú también por otra razón. Hemos sido testigos de que, tanto antes de la Conferencia como durante su desarrollo, los dirigentes soviéticos estaban decididos a continuar avanzando por el camino que habían em­

 

prendido     contra  nuestro  Partido,  que,  si  hubiéramos

guardado     silencio,      estaban  preparados        a  culparnos  de

todo,  y       por  esta      razón  ejercieron  sobre  nuestra  delega­

ción una presión extraordinariamente fuerte a fin de cerrarnos la boca.

 

Está claro que, si en la Conferencia hubiésemos guardado silencio sobre la actuación errónea de los dirigentes soviéticos, no sólo hubiera significado renun­ ciar a toda nuestra línea de principios, sino hubiera sido fatal para nuestro Partido y los destinos del socia­ lismo en Albania.

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      385

 

 

III.     — SOBRE LA ACTITUD DE LOS DIRIGENTES SOVIETICOS HACIA NUESTRA DELEGACION Y NUESTRAS ENTREVISTAS CON ELLOS

 

Como es sabido, nuestra delegación viajó a la Unión Soviética como delegación oficial, invitada por el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética a la celebración del XLIII aniversario de la Revolución Socialista de Octubre. Como tal, a nuestra delegación desde el punto de vista formal se le hicie­ ron todos los honores. Pero la actitud hacia nosotros era fría y las conversaciones nada amistosas. Así nos entrevistamos con Coslov el día de nuestra llegada a Moscú, con Kosiguin y Polianski en la cena del 7 de

 

noviembre  y       se      manifestó   claramente  su      posición:

querían       echarle  la   culpa  de  todo  a  nuestro  Partido.  Al

día     siguiente,    es      decir  el  8   noviembre,  todo  se      hizo

aún    mas   claro.                                                                                     

         El  8  de  noviembre  se  nos  entregó la       copia  de     la

carta  que    el       Comité       Central       del     Partido       Comunista  de

la  Unión  Soviética  le  enviaba  al    Comité        Central                 del

Partido        Comunista  de      China como respuesta    a        la       carta

del  mes  de  septiembre  del  Partido Comunista  de  China.

En            mismo        este   hecho no      nos  gustó,  ya      que    era     un

mal    preludio      para  el       desarrollo  de        la  Conferencia,    pero

de esto hablaremos más abajo. Lo que nos impresionó fueron los hechos siguientes: En la carta, en un párrafo donde se mencionaban todos los países socialistas de Europa, citándolos nominalmente, se exceptuaba a Al­ bania. Esto significaba que la dirección de la Unión

 

 

386

 

ENVER HOXHA

 

 

Soviética     no     consideraba Albania       como país   socialista.

 

 

Más abajo, a pesar de que la carta se dirigía al Partido Comunista de China, había un ataque abierto y tenden­ cioso contra nuestro Partido. Pretendiendo que en el Partido Comunista de la Unión Soviética, tras las críti­ cas contra el «culto a la personalidad», los problemas se solucionan supuestamente en base a las normas del centralismo democrático, en la carta se decía:

 

«Pero por desgracia hay también otros ejemplos. Podemos citar un ejemplo reciente en este sentido, como lo es la solución dada a estas cuestiones por los camaradas albaneses. En el mes de septiembre de este año excluyeron del Comité Central y retiraron del puesto de secretaria del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania a la camarada Liri Belishova, y al

 

camarada  Koço  Tashko de  su  función  de  presidente  de

la       Comisión  Central de      Revisión  del  Partido  de  Trabajo

de      Albania       además       de      expulsarle  del  Partido.  ¿Y  por

qué?  Sólo   porque  estos        camaradas  expresaron  la  opinión

de que es inadmisible que se calumnie al Partido Comu­ nista de la Unión Soviética y al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.

Expresamos nuestra preocupación de que pueden tener un mal fin todas las personas cuya «culpa» consis­ te únicamente en ser amigos de la Unión Soviética, en comprender correctamente la situación y manifestar su simpatía hacia el pueblo soviético, hacia el Partido Co­ munista de la Unión Soviética».

 

De     esta   manera       de      presentar     el       problema    resulta:

 

Primero,     que    el       Comité       Central       de      nuestro       Partido         no

 

ha  aplicado  las reglas de  la democracia interna del Par­

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

387

 

 

tido  cuando  excluyó  de  sus  filas  a  Liri  Belishova  y  de

 

 

las filas de la Comisión Central de Revisión a Koço Tashko. Me parece superfluo demostrar aquí, en el Comité Central del Partido, que ésta es una calumnia tendenciosa. Segundo, que en nuestro Partido se con­ dena y se persigue a los amigos de la Unión Soviética, por consiguiente, que el Comité Central de nuestro Partido mantiene posiciones antisoviéticas, etc. Que también ésta es una calumnia, no es necesario probarlo. Pero de estas acusaciones tendenciosas se deduce cla­ ramente el objetivo que persigue la dirección sovié­ tica: desacreditar a nuestro Partido, presentarlo como si se hubiera apartado del leninismo, como si hubiera to­ mado el camino de Yugoslavia (por esta razón, en el mismo documento, Albania no es mencionada como país socialista).

 

 

Esto demuestra que los dirigentes soviéticos no se interesaban en solucionar los desacuerdos que habían surgido entre nosotros, al contrario se proponían acen­ tuarlos e, incluso, utilizarlos para desacreditar a nuestro Partido. Por otra parte, para tener un éxito total en su

 

actividad     contra nuestro       Partido,       se      valieron      de      todos

los     medios        para  cerrarnos    la       boca.                            

         El  primer  método  fue  el        de  la  amenaza.  Con  este

fin,    Nikita Jruschov  les         habló personalmente      dos    veces

a  los camaradas   chinos         sobre Albania.  La  primera     vez

el       25      de      octubre       [1960]         le       dijo a la       delegación del         PC

de  China:  «Nosotros     trataremos  a  Albania  como  a

Yugoslavia» y la  segunda vez le dijo         a un miembro       de

la  delegación  del  PC    de  China  que      «los   albaneses    se

comportan  con  nosotros  igual que  Tito»,  que  «nosotros

 

388   ENVER HOXHA

 

hemos perdido una Albania y ustedes los chinos la han ganado», que «el Partido del Trabajo de Albania es nuestro eslabón débil».

 

¿Cuál era su objetivo?

 

Primero, los dirigentes soviéticos intentaban inti­ midamos, obligarnos a reexaminar nuestra posición y a renunciar al planteamiento de todos los problemas que

 

habíamos    decidido      exponer.     Hay   que    tener  en      cuenta

que    los     soviéticos   más   o       menos         estaban       al  corriente de

lo  que  plantearíamos  nosotros  en  la         Conferencia de

Moscú.  Les  había  informado  sobre  nuestros     puntos        de

vista  Koço Tashko.                                                                                          

         Segundo,  hablando  contra  nuestro  Partido  y  ame­

nazándonos, de      hecho advertían    también      a        los     chinos,

con    ello    pensaban    matar dos    pajaros        de      un     tiro.  

         Y  tercero,   presentando la       cuestión      como que    noso­

tros   estábamos   siguiendo    el       camino        de      Yugoslavia, los

 

dirigentes    soviéticos   querían        desacreditar          a        nuestro

Partido,       deformar     nuestra       actitud,       llevar la                discusión

de  una  base  de  principios  a  la  calumnia,         etc.   

Junto  con   el       método       de      las     amenazas    indirectas,

los  dirigentes       soviéticos   utilizaron    también                el       método

de las presiones directas, de las entrevistas y las con­ versaciones con nuestra delegación.

 

Antes de hablar sobre las entrevistas que sostu­ vimos en Moscú, es necesario decir algunas palabras acerca de nuestro punto de vista respecto al método de conversaciones, entrevistas y consultas. Es imprescindi­ ble, porque los dirigentes soviéticos trataron muchas

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      389

 

veces de presentar la cuestión como si nosotros estuvié­ ramos en contra de las conversaciones y para demos­ trarlo adujeron estos ejemplos: nuestra negativa a en­ trevistamos con los dirigentes soviéticos en base a la

propuesta  que      éstos hicieron      con  la         conocida  carta  del

13     de agosto    [1960];       el que el camarada Enver no fuera

a        la       Unión  Soviética   para  pasar  las  vacaciones  veranie­

gas,   supuestamente      porque        nosotros      queríamos  evitar

toda  entrevista,   y,      por    último,        el       que    rechazáramos       la

 

invitación   de      Jruschov     para  entrevistarnos       con    él       el       9

 

de  noviembre  de lo  que        hablaré  más adelante.

 

Nuestro  Partido  y  nuestro  Comité  Central  han  sido

 

siempre y son de la opinión de que el método de entre­

 

vistas,         conversaciones  y  consultas  entre    los  dirigentes

de  los         partidos  hermanos,  el   intercambio de  opiniones

sobre los  diversos  problemas de  interés             mutuo  y  con

mayor  motivo  cuando  entre  dos  partidos  o  países  socia­

 

listas han    surgido  desacuerdos,  es  el  método  más  co­

rrecto,         el       método       aconsejable marxista-leninista.   Por

eso,   ni       en      el  pasado   ni  en  el      futuro,  nuestro  Partido  y

su Comité Central han rechazado ni rechazarán ninguna entrevista, sobre todo cuando tienden a consolidar y templar la unidad marxista-leninista del campo socia­ lista y del movimiento comunista internacional.

 

Pero, partiendo de estas posiciones de principio, nuestro Partido sostiene al mismo tiempo que en estas

entrevistas   deben respetarse   algunos       otros   principios

del  marxismo-leninismo,  entre        los     cuales:        Primero,     que

es inadmisible y se opone a las normas        leninistas el que

en  una  entrevista  entre  dos   partidos      se      hable de      un

tercer  partido,  se haga  objeto de      conversación        su  línea

 

 

390

 

ENVER HOXHA

 

 

general,       cuando       éste   partido        no     está   presente,     y,

 

 

segundo, que toda entrevista o conversación entre dos partidos, cualesquiera que sean, debe desarrollarse en

condiciones de  igualdad,  sobre  la  base  de  la    consulta      y

el  respeto  mutuos,  excluyendo  toda manifestación       ten­

dente  a  imponer  la  voluntad  de  una        parte  a  la  otra,  o

toda  posición  privilegiada  de  una  parte  sobre  la      otra,

etc.    Estos principios  nuestro  Partido      los     ha      respetado    y

los respetará. Esta es la posición de principios de nuestro Partido en lo referente al problema de las entrevistas, conversaciones y consultas. Esta posición la hemos man­ tenido en el pasado y la mantendremos también en el futuro.

 

Ahora veamos concretamente: ¿tienen acaso razón los dirigentes soviéticos cuando nos acusan de que estamos en contra de las entrevistas, aduciendo los

casos  mencionados  líneas  arriba?  Es  verdad  que       rehu­

samos  asistir  a  la  entrevista  propuesta  en  la  carta  del

Comité  Central    del  Partido Comunista  de      la       Unión

Soviética  del  13  de  agosto    de  1960.     Pero  rechazamos

esta  entrevista      no  porque  en      principio     estemos  en con­

tra     de      las     entrevistas, o       porque        quisiéramos evitar la

 

entrevista    con    los     dirigentes    soviéticos,   sino   porque

una    entrevista    así     habría  estado  en  contradicción  con

las  normas leninistas,  porque, como  es  sabido,  en  su

carta  los     dirigentes    soviéticos   proponían   que    discutié­

ramos para apagar «a su debido tiempo la chispa del malentendido» que había surgido entre nosotros en Bucarest, de manera que a la Conferencia de noviembre nuestros dos partidos «acudan con una completa identi­ dad de opiniones». Pero, ¿por qué surgió el malentendido

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      391

 

en Bucarest? ¿Cuál fue el problema fundamental de la Reunión de Bucarest? Fue la crítica al Partido Comu­ nista de China. Así pues, debíamos discutir sobre la cuestión de China, formular un punto de vista común sobre este problema y todo ello debía hacerse a espal­ das del Partido Comunista de China. ¿Está acaso esto de acuerdo con los principios? ¿No se parece a una labor fraccionalista? Todo ello se lo explicamos al Comité Cen­ tral del Partido Comunista de la Unión Soviética en nuestra carta de respuesta ya en el mes de agosto, recal­ cando que una entrevista entre nosotros con este objeto no era justa. También ahora seguimos pensando que he­ mos actuado correctamente.

 

 

Tomemos la cuestión de nuestra negativa a entrevis­ tarnos con Nikita Jruschov el 9 de noviembre de 1960. Opinamos que nuestra delegación actuó correctamente al negarse a esa entrevista y esto se lo explicamos a los dirigentes soviéticos. La cuestión es que, por un lado, el 8 de noviembre de 1960 la dirección soviética nos entregó la carta que se le dirigía al Partido Comunista de China, en la que, como hemos dicho líneas arriba, Albania no se citaba como país socialista y nuestro Par­ tido era acusado injustamente de ser antisoviético, de haber pisoteado los principios del centralismo democrá­ tico, etc, y este material había sido distribuido a los representantes de los 81 partidos, mientras que, por el

 

otro lado, ¡ese mismo día nos invitaban       a        reunimos para

analizar  los  desacuerdos  surgidos  entre  nosotros!       Por  un

lado dicen a los     camaradas  chinos: «¡Nosotros trataremos

a  Albania  como  a  Yugoslavia»  y,  por   el       otro,  quieren

entrevistarse con    nosotros!    Dadas  estas circunstancias,

 

392   ENVER HOXHA

 

¿se podrá hablar acaso de condiciones de igualdad para celebrar conversaciones? ¿Se han sentado acaso las bases de un espíritu camaraderil imprescindible para mante­ ner conversaciones fructíferas? ¿No se manifiesta acaso claramente en esta ocasión la tendencia de los dirigentes soviéticos a ocupar posiciones privilegiadas en las con­ versaciones? Es evidente que en tales condiciones noso­ tros no podíamos entrevistarnos, porque ello iba en con­ tra de los principios de la igualdad y del respeto mutuo, tanto más cuando, ante el movimiento comunista y obre­ ro internacional, no habíamos dicho ni media palabra sobre los desacuerdos concretos que teníamos con los dirigentes soviéticos. Esta es la razón por la que rechaza­ mos esta entrevista. Que el Comité Central del Partido juzgue si nuestra delegación actuó correctamente o no.

 

En cuanto a la cuestión de «por qué no fue el cama-rada Enver este año a la Unión Soviética para pasar las vacaciones», no valdría la pena decir ni una sola palabra, ya que en ello no hay nada de político. Tampoco el año pasado fui a la Unión Soviética a pasar las vacaciones, y sin embargo nadie se escandalizó. El caso es que este año los dirigentes soviéticos «han pensado» que, cuando fuera el camarada Enver a pasar las vacaciones, conver­ sarían con él. Pero de ello no teníamos ninguna notifi­ cación ni el Buró Político ni yo personalmente. Debíamos haber recurrido a un «adivino» para descubrir sus inten­ ciones.

 

De hecho, son los dirigentes soviéticos los que han estado en contra de las conversaciones, en contra de la solución de los desacuerdos mediante consultas y no nuestro Partido. Como es sabido, ya a principios del mes

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      393

 

de agosto, enviamos al Comité Central del Partido Comu­ nista de la Unión Soviética una carta sobre los actos antimarxistas de algunos empleados de la embajada soviética, con el embajador Ivanov a la cabeza. ¿Por qué los dirigentes soviéticos, que se muestran decididos a so­

 

lucionar los problemas a través de conversaciones, hasta el presente no nos han dado ninguna respuesta? En

 

Moscú nos dijeron  que no  nos habían contestado  porque

 

supuestamente   no         querían       perjudicar   las     relaciones,

dado  que  su  respuesta  podía ser  ofensiva  para  nosotros.

Esto  demuestra  claramente  que      no      pensaban    en      absoluto

en  la necesidad    de      solucionar   los     desacuerdos,        en  que

había que discutir con tal objeto, sino que   habían        decidi­

do de antemano su actitud: negarlo todo. Entonces, ¿para qué entrevistarse? ¿Quién está, de hecho, en contra de las conversaciones? Es evidente que nosotros no, el Partido del Trabajo de Albania no, sino que es la direc­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ción del Partido Comunista de la Unión Soviética la que está en contra de las conversaciones. Independientemente de todo esto, a pesar de la situa­

 

ción de desigualdad ante las conversaciones, que, como dijimos, la crearon los propios dirigentes soviéticos, a pesar de su actitud nada camaraderil hacia nuestra dele­ gación y de haber llegado al extremo de emplear incluso métodos antimarxistas y policiacos tales como el control de nuestras conversaciones con aparatos especiales de escucha en el edificio donde nos alojábamos, y en nuestra embajada, nuestra delegación, viendo su insistencia en entrevistarse y ateniéndose al principio de nuestro Par­ tido de la necesidad de conversaciones, consultas e in­ tercambios de opiniones, antes de que se diera inicio a la

 

394             ENVER HOXHA                            

Conferencia y  durante  el  desarrollo  de     la       misma        aceptó

y       sostuvo       tres  entrevistas  con       los     dirigentes    sovié­

ticos.                                      

         Nuestra       delegación  comprendió  el  verdadero  obje­

tivo   de  los         dirigentes  soviéticos      en  las         conversaciones

que desarrolló el 9 de noviembre de 1960 con Maurice Thorez, quien, como resultó claramente de esta entre­ vista, había recibido el encargo por parte de ellos de entrevistarse con nosotros. Thorez trató de «convencer­ nos» de la justeza de la línea que sigue la Unión Sovié­

 

tica  en  todos  los sentidos,     en  el  problema  de  la  guerra

y       la  paz,  en  la  política  de        coexistencia pacífica,      calificó

a        Jruschov  como    el  Lenin     de  hoy,  etc.         Por  otra     parte,

habló contra China presentando al Partido Comunista de China como «dogmático, fraccionalista y trotskista, como un grave peligro para el movimiento comunista, partida­ rio de la guerra, que intenta desacreditar a la Unión Soviética», etc. Por último, nos habló del cariño que la Unión Soviética siente por Albania, de las ayudas que ha prestado a Albania, nos dijo que debíamos estarle agradecidos y, por último, que todos debemos seguir a la Unión Soviética.

 

Nosotros le hablamos sobre nuestros puntos de vis­ ta, subrayando que teníamos desacuerdos con los diri­ gentes soviéticos, que plantearíamos en la Conferencia (teníamos presente que todo lo que le decíamos era escuchado por los dirigentes soviéticos o que se lo trans­ mitiría el mismo Thorez). Thorez trató de «convencer­ nos» de que no planteáramos estas cuestiones en la Con­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ferencia, porque en caso contrario, toda la Conferencia se levantaría contra nosotros y nos calificaría de provo­

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

395

 

 

cadores,  de  que  estas  cosas  debíamos  solucionarlas  con

 

 

los dirigentes soviéticos reposadamente, mediante con­ versaciones, y, en este punto, dijo que supuestamente habíamos actuado mal no entrevistándonos con Jruschov. La entrevista con Thorez se prolongó tres horas y, al final, ambas partes se separaron conservando cada una sus propios puntos de vista. Esta fue la primera presión directa para que no habláramos abiertamente en la Conferencia y un intento de enterarse de lo que plantea­ ríamos en ella.

 

Después de esta entrevista tuvieron lugar otras dos con dirigentes soviéticos, la primera los días 10 y 11 de

noviembre  y        la  segunda el  12 de  noviembre.     

                   En  la  primera  entrevista  se  expusieron    los  puntos

de      vista  de  ambas  parte  y,  por  decirlo  así,  se  preparó

el       terreno  para  la  segunda  entrevista  que,  de  hecho,  era

la       oficial.1 ...                                                 

                                              

         1        El  camarada  Enver  Hoxha  informó  al  Pleno    de  cómo     tanto

en      la       primera       como  en  la segunda      entrevista  los       dirigentes         so­

viéticos       intentaron   culpar al       Partido        del     Trabajo       de         Albania       del

empeoramiento     de      las     relaciones   soviético-albanesas,   mientras

que    ellos,  por    su      parte, supuestamente  no habían        hecho  nada

malo. Acusaron    al       PTA  de  antisovietismo, porque        había  expul­

sado  del  Comité  Central  y  del  Partido  a  Liri  Belishova  y  Koço

Tashko  que  habían  tomado  partido  por  la        Unión Soviética,  y

porque  los  oficiales  albaneses  no  se  habían     sometido     a        las     ame­

nazas y a     las provocaciones de los oficiales      soviéticos en la     base

de  Vlora.    Nuestra  delegación  basándose  en    pruebas       y       argumen­

tos  rechazó  todas  las  calumnias  y  demostró  que  los  verdaderos

culpables    del     empeoramiento  de  las   relaciones  eran  los  dirigen­

tes     soviéticos,   que  perseguían  el  objetivo  de  poner  bajo  su  con­

trol    al       PTA, obligarle  a  apartarse               de  su  camino  revolucionario

 

 

396

 

ENVER HOXHA

 

 

Como  conclusión,  podemos  decir  que  los  dirigentes

 

 

soviéticos no querían discutir, ni ponerse de acuerdo con nosotros sobre ningún problema. Tenían sus planes, sus puntos de vista preconcebidos. Por eso, habían comen­ zado a hablar con los demás teniendo como objetivo:

 

desacreditar a nuestro Partido. Si pidieron entrevistarse, lo hicieron no porque desearan solucionar los desa­ cuerdos, sino para amenazarnos, para obligarnos a re­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

nunciar a nuestro discurso en la Conferencia. Después de estas entrevistas, se vio claramente una vez más

quién estaba a favor de las conversaciones y quién en contra. Estas reuniones demostraron asimismo que los dirigentes soviéticos no pensaban autocriticarse por todo

 

lo  que         habían  hecho       contra nuestro       Partido       y       nuestro

país,  al       contrario,  como  lo  demostró  la       amenaza     relativa

a  la  base  de  Vlora,      estaban       decididos    a        ir       más   lejos.

Por    eso, podemos       afirmar       una vez       más   que,   en      esas

condiciones, el       Comité       Central       del     Partido       actuó muy

 

correctamente, hizo muy bien en decidirse a plantear, y en plantearlas de hecho, todas nuestras contradicciones con los dirigentes soviéticos en la Conferencia de los

 

representantes  de los  81  partidos  comunistas    y       obreros

en  Moscú.                                       

                           

aceptando  el        rumbo        revisionista  del  XX  Congreso  del  PCUS.

En  un         momento    dado,  cuando  Jruschov,  irritado      al       ver  que

la  delegación  del  PTA  se  negaba  a  aceptar  sus  puntos  de  vista

antimarxistas  y    antialbaneses,  comparó las     conversaciones     con

las  sostenidas      con  Macmillan,  nuestra  delegación,  en  señal  de

protesta,  abandonó  el  lugar    de  la  entrevista.  (Respecto  a estas

entrevisas  véase   las  páginas 248  y  264  de      este  tomo).

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      397

 

 

IV. — SOBRE EL DESARROLLO DE LOS TRABAJOS DE LA CONFERENCIA DE MOSCU

 

La Conferencia de Moscú fue organizada para discu­ tir los problemas actuales de la situación internacional y las cuestiones de la estrategia y la táctica del movi­ miento comunista internacional. La base para el desa­ rrollo de los trabajos de la Conferencia era el proyecto de declaración preparado por la comisión de los 26 par­ tidos, que, como hemos dicho, se reunió en Moscú el mes de octubre. Al discutir sobre estos problemas, de hecho la Conferencia debía pronunciarse acerca de los desacuerdos que se habían manifestado en el seno del movimiento comunista y obrero internacional, condenar los puntos de vista erróneos y determinar en la declara­ ción que debía aprobar, el correcto punto de vista mar-xista-leninista, un punto de vista único de todo el movi­ miento comunista sobre estas cuestiones.

 

Pero, ya al comienzo de la Conferencia, incluso antes de ella, se vio claramente que los dirigentes soviéticos y los de algunos partidos comunistas de los países socia­ listas y capitalistas de Europa pensaban de distinta ma­ nera. La distribución de la carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética dirigida al Comité Central del Partido Comunista de China en vís­ peras de la Conferencia y el examen que de ella hicieron con todas las delegacionés, echaron más luz sobre el plan de los dirigentes soviéticos. Se tendía a organizar un nuevo Bucarest, legalizar al margen de la Conferencia todo lo que se dijo en Bucarest contra China, crear la

 

 

398

 

ENVER HOXHA

 

 

opinión  en  todo  el  mundo  de  que  el  Partido  Comunista

 

 

de China era «dogmático y fraccionalista», de que «ha violado la Declaración de Moscú y actúa contra todo el movimiento comunista, y de que, junto al Partido

 

Comunista  de      China,        también      sigue el       mismo  camino

el  Partido   del     Trabajo       de  Albania»,        contra  el     que  tam­

bién se hablaba en la       carta del Comité Central del Par­

tido  Comunista  de        la  Unión  Soviética.               

Para  crear  este   estado  de   opinión,      los     dirigentes

soviéticos organizaron, algunos días antes de la Confe­ rencia, un intenso trabajo preparatorio con las diversas delegaciones. Con este fin, trabajaron de manera parti­ cular a la delegación del Partido Comunista de Francia (entre las delegaciones de los países capitalistas de Europa), la delegación del Partido Comunista de España y del Partido Popular de Cuba (entre los países de Amé­ rica Latina) y la delegación de Siria (entre las delegacio­ nes de los países árabes y africanos). Además de este

 

trabajo        organizado,  durante  el  cual  se        leía  y se  comen­

taba   la       carta  del  Comité  Central  del Partido       Comunista

de      la       Unión  Soviética  del  5  de  noviembre       dirigida  al

Partido Comunista de China, se desarrollaron también muchas entrevistas y conversaciones bilaterales entre la delegación soviética y las delegaciones de los países so­ cialistas de Europa. Tal actuación, como es lógico, no puede considerarse normal, al contrario es siniestra y antimarxista. Demuestra, por otra parte, lo débiles que son las posiciones de los dirigentes soviéticos, ya que, quien está en el camino correcto y se atiene a las ense­ ñanzas de Marx y Lenin no tiene necesidad de recurrir

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      399

 

a estos métodos incorrectos, a las presiones y a la acti­

 

vidad de      este   género,       para  hacerse       aliados.               

         Con   este   trabajo        preparatorio,         realizado     al       margen

de      la       Conferencia,  los  dirigentes  soviéticos  se proponían

dar    al       desarrollo  de  ésta  un   carácter  puramente        aparen­

te,      conseguir    que    se      pronunciaran        en      ella    discursos     de

 

carácter  general,  se  elogiaran los  éxitos  alcanzados,  no

se      manifestaran  las  contradicciones  existentes,  sino  que,

de      manera  enmascarada,  se         lanzaran  indirectas  contra

la       correcta  posición  marxista-leninista  del  Partido  Co­

munista       de  China    y  del  Partido       del     Trabajo  de Albania

en      los     problemas   fundamentales.     Un     desarrollo   así  de

la       Conferencia hubiera favorecido         a la dirección        soviética

y a los partidos que apoyaban su punto de vista, porque, por un lado, ellos conseguían, al margen de la Confe­ rencia, lo que se proponían, creando la opinión de que el Partido Comunista de China supuestamente está equivo­ cado, incluso que está a favor de la guerra, de las aven­

 

turas, contra la      coexistencia pacífica, etc. y, por el otro,

no     descubriendo  en  la  Conferencia  las  contradicciones,

los     dirigentes    soviéticos   se  presentaban  supuestamente

como resueltos     partidarios  de  la  salvaguardia  de  la  uni­

dad             del  movimiento  comunista  y  del  campo  socialista,

por    ende, se      mostraban   «magnánimos»     y       eludían       la

 

discusión de su línea,      de sus errores, de sus desviaciones

de      la       Declaración de      Moscú  [1957]  y de las  enseñanzas

del     marxismo-leninismo.                                 

         Para  los  dirigentes  soviéticos  estaba  claro  que  una

franca discusión    en      la       Conferencia  de    las     contradic­

ciones,        les     desacreditaría       ante  el        movimiento comunista

en      muchos       aspectos:     Primero,     porque        han    pisoteado

 

400   ENVER HOXHA

 

la Declaración de Moscú y adoptado una política con­ ciliadora en la lucha contra el imperialismo y el revi­ sionismo; segundo, porque han violado las normas le­ ninistas que regulan las relaciones entre los Estados socialistas y los partidos comunistas y obreros, como ha ocurrido en el caso de China y Albania; tercero, porque a los ojos de todo el movimiento comunista, de los representantes de los 81 partidos comunistas y obreros del mundo, desaparecería la opinión creada sobre la infabilidad del Partido Comunista de la Unión Sovié­ tica y de sus dirigentes, la opinión de que el Partido Comunista de la Unión Soviética y sus dirigentes son

 

incriticables,  que todo  lo       que    ellos  dicen «es    la       ley,

es  justo,  es  la  palabra  definitiva  del        marxismo   y,      por

tanto,  de  aplicación      obligatoria  para  todos»,         etc.,   etc.

De  acuerdo con    esta   táctica,  en  la  Conferencia     de

Moscú, ya al primer día de su inicio, en nombre de la delegación soviética habló Nikita Jruschov. Su discurso de hecho era una orientación sobre el espíritu que debía caracterizar las intervenciones en esta Conferencia.

 

El discurso de Jruschov había sido preparado astu­ tamente, difería mucho de la carta que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética dirigiera el 5 de noviembre al Comité Central del Partido Comu­ nista de China y que fue distribuida a todas las delega­ ciones antes de la Conferencia, en la que se acusaba

abiertamente  a     los  camaradas  chinos  de        haber violado

la       Declaración de      Moscú        y  los principios  del  marxis­

mo-leninismo.      El      discurso      pronunciado en      la  Conferen­

cia     estaba  escrito       en  un  tono  tal     como si       entre  el       Par­

tido  Comunista    de      la  Unión  Soviética        y       el       Partido        Co­

 

INFORME EN EL, XXI PLENO DEL CC DEL PTA     401

 

munista de China no existiese casi ningún desacuerdo, incluso en todo el discurso de más de 80 páginas no se mencionaba por su nombre, ni una sola vez, el Partido Comunista de China. En el discurso de Jruschov se pre­

 

sentaban los «argumentos» principales en defensa de las tesis del Comité Central del Partido Comunista de

 

la Unión Soviética en lo concerniente a los problemas principales sobre los cuales existen desacuerdos, tales como el problema de la guerra y la paz, los problemas teóricos del XX Congreso, la cuestión de la lucha contra el «fraccionalismo» en el movimiento comunista inter­ nacional, etc. Los oradores que apoyaron más tarde a Jruschov, como Zhivkov y otros, calificaron el discurso de Jruschov como «desarrollo creador del marxismo» y

 

repitieron  en  diversas   formas  sus argumentos.        

A pesar de que en el discurso   de      Jruschov se hacía

un  esfuerzo  por  no  mencionar        los     desacuerdos,        por

mantener  un  tono  moderado,  contenía     en  forma    camu­

flada  alusiones  llenas   de  veneno, dirigidas  en primer

lugar contra los camaradas chinos, sobre una serie de problemas importantes.

 

Jruschov insistió en condenar la llamada actividad fraccionalista en el movimiento comunista y obrero

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

internacional, declarando con hipocresía que esta tesis no se dirigía contra ningún partido en particular y

recalcó a grandes voces que la condición decisiva para conseguir la unidad en el movimiento comunista inter­ nacional era supuestamente el respeto y la aplicación de las decisiones de la mayoría por parte de la minoría, Con esto marcó la línea a seguir a todos sus sostene­ dores en la Conferencia sobre el problema clave y su

 

 

402

 

ENVER HOXHA

 

 

objetivo      principal:    la       condena      y       el       sometimiento       del

 

Partido  Comunista        de  China  y del  Partido  del  Trabajo

 

de  Albania.

 

Inmediatamente    después      del     discurso      de      Jruschov,

 

 

la Conferencia inició su curso «tranquilo», tal como lo requerían la táctica y el objetivo de los dirigentes sovié­ ticos, en base al principio de «nadar y guardar la ropa». Así, en los tres primeros días hicieron uso de la palabra 18 representantes de diversos partidos, entre los cuales figuraban los de los partidos de Bulgaria, Hungría, Ca­ nada, Grecia, Argentina, Irak, Unión Sudafricana, y otros, quienes, apoyando la postura de la delegación soviética en todos los problemas abordados en el discur­ so de Jruschov y elogiándole, criticaron de forma velada los correctos puntos de vista del Partido Comunista de China. Todos ellos, siguiendo el ejemplo de Jruschov, insistieron en que en la declaración preparada no se

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

modificara el planteamiento de los problemas contra los que se habían expresado, ya en la comisión de octu­

bre la delegación de China, nuestra delegación y las de algunos otros partidos. Como es sabido, estos problemas eran: la valoración de los XX y XXI congresos del Partido Comunista de la Unión Soviética, la cuestión del «culto a la personalidad», la cuestión de las «frac­ ciones» y la del «comunismo nacional».

 

Así dio inicio a sus trabajos la Conferencia y esta apariencia de «calma» la tuvo la primera fase de su

desarrollo.   Pero,   si   aparentemente   había   calma,   de

hecho la      atmósfera era tensa, ya que a todos les corroía

algo   por    dentro,  todos  tenían  un  peso  en  el  corazón

del     que    únicamente  podían  salvarse  extrayéndolo.  A

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      403

 

todos les preocupaba la cuestión de la unidad, pero el camino que había tomado la Conferencia no conducía a la unidad. Encubría las contradicciones, no las elimi­ naba, por eso tarde o temprano éstas estallarían, se harían públicas y cuanto más tarde esto ocurriera, tanto peor sería para la suerte de nuestro movimiento. El marxismo-leninismo nos enseña que debemos mirar la

verdad directamente a los  ojos y no temerla por   amarga

que    sea.  Las      contradicciones    existían,      por  eso                debían

ser     discutidas   con  valor,  se       debía determinar  quién

tiene razón y quién no, a través de la crítica y la auto­ crítica, por medio de una consulta y discusión abiertas y camaraderiles, para después, desembarazados de las inmundicias, unidos en una verdadera unidad marxis­ ta-leninista, marchar adelante hacia nuevas victorias. Así concebíamos nosotros y los camaradas chinos el desarrollo de la Conferencia de Moscú de los represen­ tantes de los partidos comunistas y obreros.

 

Por  eso,  era  imprescindible  que  cambiase  el  espíri­

 

tu de los trabajos y de las discusiones en la Conferencia,

 

se  debía  poner  fin  a  la fase  de  «calma»  relativa,  que

interesaba  a  los  dirigentes     soviéticos,   pero  que  no        servía

a  un  fortalecimiento     real    de  nuestra  unidad.      

La  atmósfera  de  los     trabajos  de  la  reunión  cambió

después del discurso       de la  delegación   china y del  discur­

so que pronuncié yo en nombre de la delegación del Partido del Trabajo de Albania. La Conferencia entró en su segunda fase, que se caracterizó por la discusión abierta de los desacuerdos existentes en el movimiento comunista y obrero internacional sobre los problemas fundamentales. Esta discusión obligó a los represen­

 

 

404

 

ENVER HOXHA

 

 

tantes  de  todos  los  partidos  a  definir  su  posición  hacia

 

 

estos  grandes  problemas,  y,  por  consiguiente,  se  mani­

 

festaron      más   claramente  también      los     verdaderos  puntos

 

de  vista      de      cada  partido.

 

El  discurso  de  la  delegación  del  Partido  Comunista

 

de China era un discurso de un profundo contenido ideológico, un discurso de principios, muy bien argu­ mentado, que desenmascaraba las desviaciones, los pun­ tos de vista erróneos y las deformaciones de los diri­ gentes soviéticos en los problemas fundamentales de la estrategia y la táctica del movimiento comunista inter­

 

nacional.  Desde  el  principio  de  su discurso      el  delegado

del     PC  de  China  denunció  el  método  y  la    intención    de

los     dirigentes    soviéticos   de  no plantear      abiertamente

los     problemas   en  dicha     Conferencia.  El    consideró    de

hecho la carta del 5 de noviembre de 125 páginas, que estaba llena de furiosos ataques contra el Partido Co­

munista       de      China y   su dirigente,   el         camarada

Mao  Tsetung,      como el  discurso  principal  del  Comité

Central       del  Partido Comunista  de  la  Unión         Soviética.

La diferencia — subrayó — consiste sólo en que, apro­ vechando de las condiciones favorables que le suponía la celebración de la Conferencia en Moscú, el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética distribuyó dicho discurso fuera de la Conferencia mien­ tras que en ella pronunciaba otro.

La delegación china rebatió la deformación reali­ zada de las posiciones del Comité Central del Partido Comunista de China, en relación al carácter funda­ mental de la época actual. Dijo que jamás el Partido Comunista de China la ha caracterizado como la época

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

405

 

 

del imperialismo, de la guerra y la revolución, sino como la época de las revoluciones, del desmoronamiento

 

del imperialismo, del triunfo del socialismo y del comu­ nismo. Junto con otras deformaciones, el jefe de la delegación soviética lanzó por primera vez estas cálum-nias en la Reunión de Bucarest, afirmando que presun­ tamente los chinos sobrestiman las fuerzas del imperia­

lismo y        subestiman las  nuestras.         Hablando    sobre el

carácter       de  la  época  actual,  el  delegado     chino se

opuso a        sustitutir  la actividad  de  las   masas  en    la  lucha

por la paz, por la actividad de los dirigentes estatales, explicó el significado de las expresiones «el viento del Este predomina sobre el viento del Oeste», «el imperia­ lismo es un tigre de papel» y planteó la necesidad de educar a las masas en el espíritu de la lucha resuelta contra el enemigo de clase.

 

Refiriéndose a las cuestiones de la guerra y la paz y de la coexistencia pacífica, el delegado del Partido Comunista de China explicó donde está la fuente de las guerras y rebatió la acusación de que el Partido Comu­ nista de China quiere la guerra, que está por la guerra fría y que pretende instaurar el socialismo en el mundo a través de la guerra. Esto — dijo — equivale a decir que el peligro de guerra proviene de China y no del imperialismo. El delegado del PC de China, señaló que se debía hablar de las dos posibilidades, tanto de la de evitar la guerra como de la de su estallido, y que debe­ mos prepararnos cuidadosamente para cualquiera de ambas posibilidades. «El sobrestimar las fuerzas de los pueblos y subestimar las de los enemigos — dijo — es una tendencia existente. Si no se la combate, puede

 

406   ENVER HOXHA

 

conducir a errores aventureros de izquierda y sectarios. Sobrestimar las fuerzas del enemigo y subestimar las de los pueblos, también es otra tendencia existente. Si

 

no luchamos contra ella, puede llevar a errores revisio­ nistas y oportunistas de derecha. Es necesario combatir ambas tendencias. Estimamos — dijo — que en las condiciones actuales, el principal peligro en las filas del movimiento comunista internacional es la segunda tendencia y no la primera.

 

Exigió que en el proyecto de declaración fuese incluida la frase: «No habrá guerras con seguridad

 

únicamente cuando       el       socialismo  triunfe  al    menos  en

los     principales  países del  mundo».  Explicó  la  diferencia

que    existe entre  la       posibilidad  de  evitar     la  guerra

mundial y la de excluir todo tipo de guerras. Los pueblos

 

 

oprimidos inevitablemente se levantarán en lucha con­ tra los gobiernos reaccionarios y nosotros debemos

apoyar estas luchas. El representante del Partido Co­ munista de China declaró que la política de la Unión Soviética de negociaciones es apoyada por la República Popular China. Pero no todas o las principales esperan­ zas deben depositarse en las negociaciones. Todo de­ pende de la lucha activa de las masas en todo el mundo por la paz.

 

El delegado chino dijo que el revisionismo repre­ senta el peligro principal en el movimiento comunista internacional. Jamás ha ocurrido — dijo — que el revisionismo se haya extendido a causa de que se combata ampliamente contra él, como los dirigentes soviéticos pretenden. Asimismo exigió que fuese com­ pletado el capítulo del proyecto de declaración que se

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      407

 

refiere a esta cuestión y afirmó que también existen tendencias dogmáticas que, en determinadas condicio­ nes, pueden convertirse en el peligro principal. Pero el

dogmatismo  no  se        manifiesta   en  el  Partido       Comunista

de      China  y      menos         aún  en        los     asuntos  por los  cuales

se      le  calumnia.                                             

         Un  lugar     especial  dedicó    a        las     relaciones   entre  los

partidos comunistas y obreros hermanos. Acentuó par­ ticularmente el principio de la igualdad, de la inde­ pendencia de los diversos partidos y del internaciona­ lismo proletario. Dedicó gran importancia al principio de las consultas entre los partidos y al alcance de la unanimidad. Señaló que la crítica entre los partidos constituye una base saludable para su unidad. La dele­

 

gación         china  rechazó      la  acusación         de  que        el  Comité

Central       del  Partido  Comunista  de  China  tiene  la  inten­

ción  de       negar  todo  lo  que  el  Partido  Comunista  de  la

Unión Soviética  ha         realizado.  Es        erróneo       pensar  que

la crítica destruye la unidad. Si la crítica se hizo con un tono duro, de ello no es culpable el Comité Central del

 

Partido        Comunista  de      China.  En  las  relaciones  entre

los     partidos  no debe  ni      puede  ser  aplicado  el  principio

de      la       mayoría  y  de      la       minoría.  Este  principio  se  aplica

en el seno de los partidos, mas no en las reuniones internacionales, donde cada partido conserva su propia independencia. El delegado del Partido Comunista de China criticó la Reunión de Bucarest, donde se violaron los principios marxista-leninistas, puso de relieve los aspectos positivos y negativos del XX y del XXI Con­ gresos del PCUS, criticó la actitud del Comité Central del PCUS hacia el Partido del Trabajo de Albania y

 

408   ENVER HOXHA

 

rechazó la propuesta de condenar en la declaración la «actividad fraccionalista», proposición que estaba diri­ gida contra el Partido Comunista de China.

 

Por último, analizó detalladamente las divergencias entre el Comité Central del Partido Comunista de China y el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Después de exponer la historia de las diver­ gencias y de afirmar que el Comité Central del Par­ tido Comunista de la Unión Soviética las estaba exten­

diendo  también  a las  relaciones  estatales,  dijo  que

aquéllas  se  agudizaron  como  resultado  de  que la  direc­

ción   soviética  había     violado       el       principio  de la       igualdad

entre  los  partidos y  por no     haber  sido  respetada  la

Declaración  de     Moscú.

 

En cuanto al discurso de nuestra delegación, no es necesario detenemos a explicar su contenido, ya que el Comité Central lo conoce. No obstante podemos afirmar

que  fue  escuchado  con  gran  atención  por        los     partici­

pantes         en  la  Conferencia  y  que,       a        pesar  de  los        ataques

de  los  que  posteriormente  fuimos  blanco y       sobre los

cuales  hablaremos  más  adelante,  nadie,  ni        siquiera      el

Comité  Central  del  Partido  Comunista  de         la       Unión

Soviética  en  su  declaración  escrita  del  1o  de   diciembre,

pudo  refutar  con  argumentos  convincentes        ni      una    sola

tesis  nuestra.  Por  el     contrario,    el       carácter      de      principios

de  nuestro  discurso,      su  análisis  correcto  de los     proble­

mas y la critica valerosa que en él se hacía a los diri­ gentes soviéticos, fueron saludados por muchas delega­ ciones de los partidos hermanos.

 

Como ya hemos dicho, la Conferencia cambió de rumbo después de nuestros discursos.

 

                   INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA     409

         También esta fase de la Conferencia  puede dividirse

en      dos    partes:        en  los         dos-tres       primeros     días  posteriores

a        nuestros      discursos,   predominaron  las intervenciones

de      los     representantes      de      los     partidos      comunistas y

obreros       que    defendían    las     tesis   de  los  dirigentes  sovié­

ticos  y,       por    tanto, atacaban  al  Partido       Comunista  de

China y        a        nuestro       Partido        del     Trabajo;  mientras  que   en

los     últimos       dos-tres      días de  la    Conferencia predominaron

los  discursos  de  las  delegaciones  de  los  partidos  comu­

 

nistas y        obreros       que    defendían  las  justas  posturas  mar­

xista-leninistas,  es  decir,  aquellas   que    compartían el

punto  de  vista  de  los   camaradas  chinos  y  nuestro.  ¿Por

qué    ocurrió        esto? Porque        los     dirigentes    soviéticos

también      en      este  sentido siguieron  un        procedimiento

injusto:       tratando      de      crear  la       impresión   de      que    en

contra          nuestra       estaba todo  el       movimiento,         dieron         la

palabra una tras otra a aquellas delegaciones que estaban convencidos de que defenderían el punto de vista del Partido Comunista de la Unión Soviética, mientras que no les era concedida a los demás. Así, por ejemplo, a la delegación indonesia se le aplazó por tres días conse­ cutivos el derecho a la palabra. Pero, postergando así la intervención de todos ellos, sucedió que los últimos discursos fueron los de los partidos con una correcta posición marxista-leninista.

 

¿Qué hay de característico en los discursos de la segunda fase de la Conferencia?

 

Primero, los ataques contra el Partido Comunista de China y sobre todo contra nuestro Partido estaban organizados (hasta el punto de que estaban dotados también de citas de documentos de nuestro Partido, de

 

410   ENVER HOXHA

 

los que sólo disponía el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética) y otra característica era la falta de argumentos, su sustitución con palabras ofensivas.

 

Segundo, en un principio, después del discurso del delegado chino, los ataques se dirigieron únicamente contra el Partido Comunista de China, después de nuestro discurso se dirigieron principalmente contra nuestro Partido y al final, sobre todo durante las se­ gundas intervenciones, las críticas se concentraron simultáneamente contra nuestros dos partidos, el Par­ tido Comunista de China y el Partido del Trabajo de

 

Albania.                                                                                

         Tercero,      las     intervenciones      eran   tendenciosas,

condenaban todo lo que era chino o   albanés,      pero  pasa­

ban    por  alto,  es  decir  apoyaban,  las               manifestaciones

más   extremas     del     oportunismo         de      derecha,      que    trató

de      aprovechar  la  situación  para  lanzar sus    ideas. Así,

por    ejemplo,  en  su  discurso,  que  daba la  impresión  de

ser     mas   la       intervención  de    un      socialdemócrata   que

de      un      comunista,  el  representante   del     Partido       Co­

munista de Suecia, Hagberg, planteó estas tesis opor­ tunistas:

 

1)      Dijo que, en el marco de la colaboración con el partido socialdemócrata, el Partido Comunista de Suecia

 

ha logrado éxitos precisamente gracias al hecho de que es partidario de una amplia colaboración con todos los

 

socialdemócratas,  que  hablan  con  los       socialdemócratas

sobre  lo  que  les  une  y  no  sobre  lo        que    les     separa.

Declaró       que    la       dirección     del     Partido       Comunista  de

Suecia         está   en      contra  de    la       creación      de      una    ala     de

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      411

 

izquierda en el partido socialdemócrata, dado que los comunistas deben colaborar con todos los destacamen­ tos de la clase obrera.

 

2)      Defendió a los revisionistas yugoslavos y cri­ ticó a los que hablan con un lenguaje duro contra ellos. Declaró que lo principal para nosotros es aislar al ene­ migo principal y no a la Liga de los Comunistas Yugos­ lavos, que no debe mantenerse hacia los dirigentes yugoslavos una actitud más dura que hacia los cabe­ cillas socialdemócratas, lo que ofende los sentimientos nacionales del pueblo yugoslavo. No debemos agravar

 

las     relaciones  con  la  dirección  yugoslava,  de  manera

que    contemos con ella como compañera de viaje, aunque

sea    provisional y no muy segura, en la lucha común por

la       paz,  etc.

3)      Declaró que «en el documento que adoptara la Conferencia no debe figurar el término ’dictadura del

 

proletariado’, el cual sólo puede ocasionar perjuicios. El término ’dictadura del proletariado’ es una vieja expresión del siglo XIX, que ha pasado de moda y atemoriza a las masas. Aunque nosotros, los comunistas, comprendemos el contenido de este término, no lo utilizamos, porque tanto desde el punto de vista lógico, como también desde el filológico, ’dictadura’ significa lo contrario de democracia, la negación de ésta. Los obreros suecos consideran una cosa ofensiva el hablar­ les de ’dictadura del proletariado’. Este término no está incluido en el programa del Partido Comunista de Suecia y, cuando hablamos a los obreros sobre el poder socialista, les subrayamos que éste es el poder más de­ mocrático», etc.

 

412                                         ENVER HOXHA                   

         También               los     representantes  del Partido       Comunista

de      EE.UU.       y       del  Partido  Comunista  de  Gran  Bretaña

pidieron,     con    diversos  pretextos,  que  se  quitase  del

proyecto     de      declaración la  formulación  sobre     la       dicta­

dura  del     proletariado.                                    

         El  representante  del  Partido  Comunista  de  EE.UU.

pidió  asimismo  que  se quitase  del  proyecto  de  declara­

ción   la       frase: «Si    los     imperialistas         enloquecidos        desen­

cadenarán la guerra, los pueblos barrerán de la faz de la tierra y sepultarán al capitalismo». Mientras que el delegado del Partido Comunista Italiano declaró en su discurso que ningún obrero estaría de acuerdo en pagar con su sangre el triunfo del socialismo, es decir, que están por «la paz a toda costa». El representante del Partido Comunista Italiano propuso una nueva formu­ lación de aquella parte del proyecto de declaración que habla del revisionismo yugoslavo, en la que se supri­ miera la tesis de que los revisionistas yugoslavos han traicionado al marxismo-leninismo y desarrollan una actividad de zapa contra el campo socialista y el movi­ miento comunista internacional.

 

 

Sin embargo, ninguno de los delegados a la Confe­ rencia, incluido el delegado soviético, se levantaron para oponerse a estas tesis antimarxistas y abiertamente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

revisionistas. Sólo la delegacion del Partido Comunista de China, la nuestra y las de algunos otros partidos

que    se      mantienen   en      posiciones   marxista-leninistas,

 

rebatieron   en  la  comisión  de  redacción  estos  puntos

de      vista  erróneos   y   oportunistas   y   lucharon   con­

tra     ellos.

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      413

 

 

Sobre la posición de algunas delegaciones hacia el discurso de nuestra delegación

 

Inmediatamente después del discurso que nuestra delegación pronunció en la Conferencia, los representan­ tes de algunos partidos comunistas y obreros desencade­ naron brutales ataques llenos de epítetos ofensivos contra el Partido del Trabajo de Albania. Sin tomar en consideración los hechos o desconociéndolos absoluta­ mente, calificaron de calumnias todas las críticas de nuestro discurso dirigidas hacia los dirigentes del Par­ tido Comunista de la Unión Soviética.

 

El primer ataque fue lanzado por Dolores Ibarruri que, entre otras cosas, dijo: «En la mañana de hoy escuché el discurso más vergonzoso en tantos años de movimiento comunista. No habíamos escuchado un discurso así ni siquiera en tiempos de Trotsky. Fue un discurso provocador. ¿Cómo es posible formular falsi­ ficaciones tales contra la Unión Soviética... Protes­ tamos por las calumnias dirigidas contra Jruschov. Espe­ ramos que todo el movimiento condene vuestro discurso...», etc.

 

En contra del discurso pronunciado y de nuestro Partido también Gomulka habló con los epítetos más ofensivos. Calificó nuestro discurso como un irrespon­ sable ataque contra el Partido Comunista de la Unión Soviética, como un acto propio de canallas, que nadie con sentimiento de responsabilidad puede permitirse, y más adelante añadio: «Y si alguien no cree en el frac-cionalismo de los chinos, que vea el de los albaneses...».

 

414             ENVER HOXHA                   

Atacando    el  discurso de  nuestra  delegación,  Longo

y  los  representantes      de      algunos       otros partidos      declara­

ron  que  «Suena  como  una  ofensa  y        una  humillación  no

sólo  para  el         Partido       Comunista  de      la       Unión Soviética

sino también para todo el movimiento comunista inter­ nacional».

 

También el representante del Partido Comunista de Marruecos, Ali Yata, dirigió ataques infames contra la

dirección     de      nuestro       Partido.                        

         Gheorghiu  Dej     se  expresó  contra  nuestro  discurso

en      estos  términos:    «Hemos      escuchado   con  indignación

el       discurso      pronunciado por    el       Primer        Secretario  del

Partido  del Trabajo       de      Albania.      Nos  contuvimos,  pusi­

mos a prueba nuestra paciencia, porque nos parecía que desde esta tribuna hablaba «La voz de América» o «Euro­ pa Libre». Ninguna diferencia con los revisionistas yugo­ slavos. Los albaneses crean una situación difícil en los Balcanes con su política aventurera.... Nuestra con­

 

ferencia debe condenar con resolución el discurso y la actuación escisionista del delegado albanés».

 

Las delegaciones de algunos partidos que se habían pronunciado antes de que yo hiciera uso de la palabra, no tardaron en realizar declaraciones por escrito para

condenar  el discurso  de  la  delegación  de nuestro       Partido

y a     su dirección. Así actuaron las delegaciones del Par­

tido   Comunista  Búlgaro,  del  Partido  Comunista  Francés,

del     Partido        Comunista  de      Checoslovaquia  y otras.

         En  la  declaración  difundida  por  la  delegación  del

Partido        Comunista  Búlgaro,      entre  otras  cosas  se     decía:

«...lo que    los     representantes      del     Partido       del     Trabajo

de      Albania       han    hecho,         es  un acto   de  negra     ingratitud  y

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

415

 

 

cinismo. Las ayudas fraternales son recompensadas con las más infames falsificaciones y calumnias contra el

 

Partido Comunista de la Unión Soviética y la Unión Soviética. Los revisionistas de Belgrado no tienen moti­ vo alguno de estar descontentos con la lucha de los dirigentes del Partido del Trabajo de Albania contra ellos. Esta «lucha» contribuye únicamente a revalorizar-les en el mercado norteamericano y a que reciban una ayuda más generosa y préstamos de los Estados Unidos».

 

En la declaración de la delegación del Comité Cen­ tral del Partido Comunista de Checoslovaquia, en rela­ ción con el discurso de la delegación del Partido del Trabajo de Albania, entre otras cosas, se dice: «¿Qué objetivo persiguen las monstruosas calumnias de la delegación albanesa, la cual se permite considerar al Partido Comunista de la Unión Soviética casi como culpable de la contrarrevolución húngara? Mayor indig­

nación  aún  suscitan  las  recientes  palabras        de  la dele­

gación  albanesa,  que  acusa  gravemente   a        la       Unión

Soviética  casi  de  métodos  colonialistas    y       chovinismo

de      gran   Estado.       Estas ofensas       sólo   pueden       suministrar

 

armas  a      la       propaganda burguesa     y       revisionista acerca

del     llamado      ’colonialismo’  y  ’hegemonismo’    soviéti­

cos», etc.                                                                                                           

Gran parte  de      las     delegaciones         que    hicieron      uso    de

la  palabra   después      de      nosotros,     se      limitaron     únicamente

a  pronunciar  alguna  que  otra frase  refiriéndose a

nuestro  discurso,  como,  por  ejemplo,       «no  era      éste   el

lugar para   iniciar         estas  discusiones»         o       «los   discursos

de los camaradas chinos y albaneses no eran oportunos, eran daniños y contenían calumnias contra el Partido

 

416   ENVER HOXHA

 

Comunista de la Unión Soviética», o bien «estamos de acuerdo con la valoración hecha por los oradores prece­

dentes         del     discurso      del     delegado     albanés»,    etc.   

         En     general,       es      posible  dividir  en  tres  grupos  la

actitud        que    las     diversas  delegaciones    adoptaron   hacia

los     puntos        de      vista  expresados  en  nuestro  discurso:

         a)       En     el       primer        grupo  se incluyen  los partidos que

nos    defendieron abiertamente        o        apoyaron    nuestras      tesis

sin     mencionarnos       en      absoluto,  o  que  sólo  por  guardar

las     formas        dijeron        alguna         que    otra   palabra       contra

nuestro       discurso.                                                                               

         Ante  todo   en  este       grupo es                necesario    destacar  a  la

delegación   china que    defendió     resueltamente       a        nuestro

 

Partido.                                  

         Además  de  la  delegación  china,  nuestro  Partido

fue     defendido    abiertamente        por  muchas delegaciones

de      los  partidos comunistas y  obreros   de      Asia,  algunas

de      las cuales, como por ejemplo las de Birmania, Malasia

e        Indonesia  criticaron  los métodos      no  comunistas  de

inferir injurias contra los partidos que se expresan abiertamente y con valentía, etc., mientras que otras

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

delegaciones no se pronunciaron abiertamente, sin embargo nos dijeron aparte, en privado, que estaban de acuerdo con nosotros.

 

b)      El segundo grupo lo integran las delegaciones que hablaron en contra de nosotros, peor, como decía­ mos más arriba, en términos muy discretos, como «discurso inoportuno», etc. Aquí se incluyen la mayoría de los países de América Latina, los países escandina­

 

vos,  algunas        delegaciones  de   Africa,  etc.

 

c)       El      tercer grupo abarca        a        las     delegaciones         que

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      417

 

arremetieron vehementemente contra nosotros y defen­ dieron sin reservas las posiciones de los dirigentes soviéticos. Pero también entre ellas hay ciertos matices:

 

— Los más agresivos fueron: Gomulka, Ibarruri, Ali Yata de Marruecos, Zhivkov y el checo (estos dos últimos formularon declaraciones por escrito), Dej,. Longo de Italia y otros, los cuales recurrieron contra nosotros a las expresiones más ofensivas.

 

— Menos agresivos, los franceses, que emitieron declaraciones por escrito, los tunecinos y otros, quienes nos atacaron mas no en esos términos, sino con «un discurso vergonzoso», «un discurso ilícito e inaceptable»,

 

«tendente  a  desacreditar         a  la   Unión  Soviética» etc.

 

— Por último los moderados, entre los cuales pueden figurar los húngaros, que en su declaración por

escrito  fueron  muy  discretos.

 

Los ataques virulentos contra la delegación china y la nuestra no nos cogieron por sorpresa. Fueron, por

el contrario, un desbordamiento organizado de pasiones carentes de principios, un vano esfuerzo tendente a ahogar con ataques infames, con palabras injuriosas, nuestros puntos de vista y nuestras críticas de principio para desviar, mediante una fraseología sentimental, la discusión de principios de los problemas que estaban planteados, etc. Pero no alcanzaron su objetivo. De hecho, la mayoría de las delegaciones comenzó a vacilar y, a medida que la sangre se enfriaba y la lógica predo­ minaba sobre los sentimientos, una serie de delegaciones comenzaron a juzgar objetivamente los correctos puntos de vista de principio, marxista-leninistas, que la dele­ gación china, la de nuestro Partido y otras, defendían.

 

418                      ENVER HOXHA                                               

Esto  se  manifestó  claramente  en    el                cambio       de      la

correlación  de fuerzas   y en la         clausura      de      las     labores        de

la       Conferencia.                                                                          

         Como  hemos  señalado al comienzo  de este informe,

además  de  la  delegación  china       y  de  la       nuestra,      también

los     representantes  de bastantes     otros  partidos      adoptaron

una    actitud        marxista-leninista resuelta                en      la       Conferen­

cia de Moscú. Todos se expresaron a favor de la unidad del movimiento comunista y admitieron abiertamente que no se puede imaginar la unidad del movimiento comunista y del campo socialista sin China y su Partido Comunista. Esta era una actitud diametralmente contra­ ria a las tesis y propuestas soviéticas y de sus celosos

sostenedores  de  condenar  al  Partido  Comunista        de      China

y       al       Partido       del     Trabajo       de      Albania      como fracciona-

listas, etc.                                                                               

         Al      final  de      la  sesión  plenaria  de  la  Conferencia,

cuando                 ya      habían        intervenido 79     representantes   de

diversos      partidos,     hizo  uso     de      la       palabra  por segunda

vez    N.S.   Jruschov     y       después       de      él,  el  delegado    chino

y otros 23 delegados. Un rasgo característico en los discursos de Jruschov y de sus partidarios fue que se mostraron más moderados, emplearon expresiones más

controladas, trataron       principalmente     no     de  atacar,  sino

de      defender               sus    puntos        de      vista.                            

                   El  segundo  discurso  de  Nikita  Jruschov  reflejaba  la

situación  que       se      había creado  en  la  Conferencia  hasta

ese     momento:  por  una        parte,  el  discurso  de     la  delega­

ción            china y       el       de      nuestra        delegación  fueron         un         golpe

a        los     argumentos de  los  dirigentes  soviéticos  relativos

a        las     acusaciones contra el       Partido        Comunista  de      China,

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

419

 

 

y, por la otra, era un hecho que, a excepción de los partidos que apoyaron abiertamente, — aunque sin

 

argumentos convincentes, — la postura de la dirección soviética contra el Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania, existía también un grupo no reducido de partidos que apoyó nuestros puntos de vista y otro grupo centrista que estaba en contra de la ruptura.

 

De     conformidad         con    esto,  el       segundo      discurso      de

 

Jruschov  tenía     dos  aspecto característicos:

 

a)      Aunque en cuanto a la forma exterior fue más duro que el primero y se refería directamente a los camaradas chinos y a nosotros, en esencia era un discurso desde posiciones defensivas. En él Jruschov, defendiéndose de las críticas de los camaradas chinos y nuestras, trató de justificar los puntos de vista de la dirección soviética sobre una serie de cuestiones: el

 

problema  de  la  guerra  y  la  paz,  la  actitud  hacia  el

 

 

imperialismo, las tesis del XX Concreso sobre las vías de transición al socialismo, la actitud hacia el movi­

 

miento de liberación nacional, la crítica al «culto a la personalidad de Stalin», etc. En este sentido, no atre­ viéndose a entrar en el análisis de los hechos, dijo con una frase vaga que a todas las «calumnias y ataques contra el Partido Comunista de la Unión Soviética», el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética responderia con una carta especial. Además, en el segundo discurso de Jruschov, se manifestaron los primeros síntomas de un retroceso, cuando declaró que frente al enemigo, es imprescindible que la Conferencia

 

 

420

 

ENVER HOXHA

 

 

concluya sus trabajos con un documento común y con la eliminación de los desacuerdos.

 

b)      Basándose en el apoyo de la mayoría, Jruschov en su segundo discurso, prosiguió la presión sobre el Partido Comunista de China para condenarlo y some­

terlo. En     este   sentido       insistió        en      que,   supuestamente,

las     divergencias         tienen lugar entre  el       Partido       Comu­

nista  de      China y       el  Partido  del  Trabajo  de      Albania      por

una    parte  y       todos  los  partidos comunistas  y       obreros       por

la       otra;  que    la       minoría       debe  someterse   a        la       mayoría

y respetar su opinión; que debe condenarse la «actividad fraccionalista» en el movimiento comunista interna­ cional, etc. Prosiguió sus ataques contra los camaradas chinos, acusándoles de que no quieren aceptar sus errores porque ponen su dignidad por encima de los

intereses  del  movimiento  comunista  internacional,      etc.

Atacó  asimismo,  sin  argumentos  y  falsificando los     he­

chos, a        la dirección  del  Partido del  Trabajo  de     Albania.

         El      segundo  discurso  de  Nikita  Jruschov       demostró

que    la       dirección  del  Partido  Comunista  de la  Unión

Soviética, acaudillada por Jruschov, no ha renunciado a sus puntos de vista y a sus métodos incorrectos en las relaciones entre los partidos hermanos.

 

Después del  discurso  de Jruschov, y como respuesta

 

a éste, hizo uso de la palabra por segunda vez el dele­

 

gado  del     PC     de  China.

 

Su     discurso      se      centró alrededor    de      dos    problemas

 

principales: Primero, ¿ha defendido o ha violado la Declaración de Moscú de 1957 la dirección del Partido Comunista de China? Segundo, la posición de la direc­ ción del Partido Comunista de China, ¿tiene por objeto

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      421

 

defender      la       cohesión     del     movimiento comunista   inter­

 

nacional  o  ha  supuesto un     peligro  para ella?

 

En  lo  concerniente  a  la  primera  cuestión,  el  dele­

 

gado  chino  subrayó  que  la  dirección  del  Partido  Comu­

 

nista  de      China  ha  permanecido  de  manera  consecuente

en      las     posiciones  de  la  Declaración  de     Moscú        de

1957  y       la  ha  defendido   resueltamente.      Rebatió       una

vez más las acusaciones de muchos oradores de que supuestamente los camaradas chinos, sobre todo en los artículos recopilados en el folleto «Viva el leninismo» se han alejado de la Declaración de 1957, que supues­ tamente niegan la importancia del sistema socialista mundial en la arena internacional, niegan el principio de la coexistencia pacífica, son aventureristas de izquierda, dogmáticos, etc. Demostró que, al contrario, los dirigen­ tes soviéticos y los de algunos otros partidos hermanos habían comenzado a declarar envejecidas algunas im­ portantes tesis del leninismo, a actuar en base a la supo­ sición de que el carácter del imperialismo ha cambiado, a sembrar ilusiones nocivas sobre las reuniones de alto

 

nivel,  etc.  Los     artículos  recopilados     en      el  folleto    «Viva

el       leninismo»  se      dirigían       contra  el     imperialismo,       contra

el       revisionismo         y  contra     las  ilusiones         dañinas       creadas

por los dirigentes soviéticos sobre el imperialismo. Así pues, éstos fueron los que se habían alejado de las posiciones de la Declaración de Moscú de 1957 y no los camaradas chinos; por consiguiente, son ellos los que debían consultar con los demás partidos sobre estos puntos de vista que diferían de los de la Declaración, y no los camaradas chinos sobre sus artículos, los cuales son una defensa de las tesis de dicha Declaración.

 

 

422

 

ENVER HOXHA

 

 

En  lo  que  atañe  a  la  segunda  cuestión,  el  delegado

 

 

del Partido Comunista de China desmanteló la acusación hecha por muchos oradores de que supuestamente el primer discurso de la delegación del Partido Comunista de China había puesto en peligro la cohesión del mo­ vimiento comunista internacional. Por el contrario, el discurso fue una respuesta a la carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética del 5 de noviembre, la que de hecho agravó las contradicciones. El delegado del PC de China rechazó asimismo resuelta­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mente las acusaciones que muchos oradores formularon en el curso de la Conferencia contra el Partido Comu­

nista de China, así como la acusación realizada en el segundo discurso de Jruschov de que supuestamente los camaradas chinos ponen su dignidad por encima de los intereses del movimiento comunista internacional.

 

Demostró claramente que se ha creado una situa­ ción insana e inadmisible, en la que toda crítica dirigida a la dirección del Partido Comunista de la Unión Sovié­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

tica es declarada «actividad fraccionalista», mientras que a los camaradas soviéticos se les permite decidir

en todo por su cuenta y sin consultar en lo más mínimo con los demás, y los otros partidos sólo deben seguirles. Esto pisotea el principio de la igualdad y de las consul­ tas en las relaciones entre partidos hermanos. Relacio­ nado con esto, el delegado chino desenmascaró la ma­

niobra  de    Jruschov,    quien, para  justificar     sus    actos

arbitrarios,  en      su  segundo discurso  dijo        que  la  cuestión

de la  condena del «culto a la personalidad de Stalin» no

podía haberse       convertido  en      objeto de      discusión    entre

los  partidos hermanos    antes del  XX       Congreso    del     Par­

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      423

 

tido Comunista de la Unión Soviética sin consultar previamente con el Partido, mientras que después de la decisión del Congreso no podía pasarse por encima de esta decisión suya (es decir, de hecho, se negaba comple­ tamente la posibilidad de consultas entre los partidos hermanos).

 

El delegado chino declaró enérgicamente que el principio de las consultas mutuas no es en absoluto im­ posición de la voluntad de la minoría a la mayoría, que la unidad del movimiento comunista no fue puesta en peligro por el principio de la igualdad y de las consultas, sino por el hecho de que este principio está siendo violado. Se expresó resueltamente contra la inclusión en el proyecto de tesis tales como la de la llamada «actividad fraccionalista» en el movimiento comunista internacional, sobre el «comunismo nacional», etc., que están dirigidas contra el Partido Comunista de China, y recalcó que sobre esta base no puede alcan­ zarse la unidad. Se expresó asimismo contra la tesis sobre la importancia del XX Congreso del Partido Co-

 

munisa  de  la  Unión  Soviética,  cuya  inclusión  en      el

proyecto     significaría  la  imposición  de los  puntos  de

vista  de      un  partido  a  los  demás  partidos.  Recalcó que

la  lucha      común  de   todos  los  partidos comunistas y

obreros constituye una sólida base que permite la supe­ ración de todas les divergencias existentes.

 

El discurso de su delegado demostró que el Partido Comunista de China permanece firmemente en sus jus­ tas posiciones marxista-leninistas, que éste es el único camino justo para alcanzar la unidad.

 

Nuestra       delegación  decidió        no      intervenir    por    se­

 

424   ENVER HOXHA

 

gunda vez, por eso no pidió de nuevo la palabra, aunque hicimos una breve declaración por escrito, que fue distribuida a todas las delegaciones. En nuestra declara­

 

ción   recalcábamos        que    nos    ratificábamos       en  las  posi­

ciones  expresadas en  el  discurso  y  poníamos  de  relieve

que    las  críticas  ofensivas    que    se      nos    había  dirigido

eran   precipitadas y  no  ayudaban    a        la  consolidación  de

la unidad de nuestro movimiento. A este respecto sub­ rayábamos:

 

«Típico en este sentido era el discurso del delegado del Partido Obrero Unificado de Polonia, Vladislav Gomulka, quien llegó tan lejos en sus viles esfuerzos tendentes a deformar la verdad sobre el Partido del Trabajo de Albania, que empleó contra él epítetos, cali­ ficaciones e insinuaciones totalmente inadmisibles en las relaciones entre los partidos marxistas, los cuales son repetidos diariamente contra nosotros sólo por los impe­ rialistas y los revisionistas yugoslavos. Del contenido y del tono del discurso del delegado polaco, se deduce claramente que a él no le interesa en absoluto la elimi­ nación de los desacuerdos entre los partidos y la con­ solidación de la unidad del movimiento comunista y obrero, sino que, al contrario, con el mayor celo trata de agravarlos, cosa que sólo beneficia a nuestros ene­ migos. El fin que se proponía era meter nuestra Confe­

 

rencia en  un callejón  sin salida  y      desacreditar al       Par­

tido  del  Trabajo  de  Albania  ante   el       movimiento comu­

nista  y        obrero        internacional.  Pero        este  intento de      aislar

a  nuestro  Partido  fracasó,  y  está    destinado    a        fracasar

siempre       vergonzosamente.                                               

«Nosotros   refutamos   todas  las              calumnias   y       provo­

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

 

425

 

 

caciones      de      las     que    nuestra        delegación, nuestro       Partido

 

y  nuestro    pueblo  fueron      objeto  en    la  Conferencia.

 

«El  Partido  del  Trabajo  de  Albania  expresa  su  pe­

 

 

sar porque también otros delegados de algunos partidos hermanos, en sus discursos o en las declaraciones por escrito que distribuyeron en esta Conferencia, sin estu­ diar bien los hechos reales y sin estar en absoluto al corriente de la verdad, se precipitaran y emplearan un lenguaje incorrecto y no camaraderil hacia el Partido del Trabajo de Albania. Sin embargo, nuestro Partido confía en que estos camaradas reflexionarán más pro­

 

fundamente  y  comprenderán  la  verdad  sobre    el  conte­

nido  del  discurso  de  la  delegación  del  Partido del  Tra­

bajo  de  Albania».

Como  se  ve,  a  excepción  del  nombre  de Gomulka,

no mencionamos ningún otro y no respondimos a los ataques personales para no apartamos también nosotros de las posiciones de principios. Esta breve declaración nuestra fue bien acogida por las delegaciones y contra ella no habló ninguno de los 23 oradores que hicieron uso de la palabra por segunda vez, incluido el mismo Gomulka.

 

Así finalizó la primera y más importante parte de la Conferencia de Moscú y a continuación la comisión

encargada   de      la       redacción    definitiva    de  la declaración

dio    inicio a        su      trabajo.       La      comisión     trabajó        5        días.         En

su      seno  se      desarrolló   una    lucha enconada    y       resuelta

por    parte  de  la  delegación  china,  de  nuestra  delegación

y  de  las     demás         delegaciones  que  mantenían   puntos        de

vista idénticos a los nuestros. En la comisión se mani­ festó claramente el cambio en la situación. Destacaron

 

426                                ENVER HOXHA                   

mejor,  no   sólo  el  cambio  en  la  correlación    de  fuerzas,

sino   también      los     resultados  de  la   decidida      lucha  y       de

la  postura   valerosa  e  indoblegable que  mantuvieron  so­

bre    todo  en      la       reunión  plenaria,  la  delegación  china       y

la nuestra. Muchas delegaciones de los partidos que mantenían una actitud centrista se comportaban con respeto hacia las propuestas de nuestras delegaciones.

 

Por tanto, en el proyecto de declaración presentado se hicieron algunas modificaciones que lo mejoraron,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mientras que todas las propuestas que tendían a debili­ tar la Declaración, a darle un carácter oportunista, — tales como las propuestas de los italianos para moderar

 

el párrafo sobre el revisionismo yugoslavo, o las pro­ puestas de los suecos, etc., —, fueron rechazadas. La comisión rechazó asimismo la tesis sobre el «comunis­ mo nacional», pero, por último, quedaron sin resolver cuatro cuestiones: La valoración de los XX y XXI

 

congresos,   la       cuestión      del     culto  a        la  personalidad,   la

cuestión  de  las  fracciones  y  la  inclusión  en  la  Declara­

ción  del  principio  de  la         consulta      como método       para

alcanzar  la  unidad,       propuesto  por      la       delegación  china.

Se  decidió  un  día  de    descanso     para   realizar       con­

sultas  con   los     jefes  de      las     delegaciones         con  el         fin     de

hallar una vía de salida. A pesar de ello, nuestras dele­ gaciones expresaron su resolución de no aceptar la inclu­

sión  en  la   Declaración de      las  tres  primeras cuestiones

de      las  cuatro  mencionadas  más  arriba. Incluso,      a        través

de      algunas       delegaciones         con    posturas      centristas,   había­

mos dejado entender que, en el caso de que se incluyeran en la Declaración las cuestiones arriba indicadas, noso­ tros no firmaríamos la Declaración.

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

427

 

 

Sólo en la segunda mitad del último día, gracias a nuestra resuelta lucha y firme actitud, se llegó a la

 

plena unanimidad, ya que la delegación del Partido Comunista de la Unión Soviética se vio obligada a retroceder. En efecto, los problemas discutidos fueron

solucionados        así:    se      eliminó       completamente     del     texto

la  cuestión  de  las  fracciones;  se  incluyó en  la Declara­

ción   la       propuesta  china   sobre las  consultas;       se      quitó

la valoración del XXI Congreso y quedó     sólo la fórmula

de  la  Declaración  del  año  1957  sobre     el       XX    Congreso,

pero  añadiéndole  una  frase  sobre  la        contribución que

prestan        también      los     demás         partidos      al       enriquecimiento

del     marxismo-leninismo;     se      mantuvo     la       fórmula      sobre

el culto        a la    personalidad, pero ya no como un fenóme­

no  que  estaba  relacionado  con  todo  el  movimiento  co­

 

munista       internacional.  Después  de      estas  modificaciones,

la       Declaración  fue   aprobada     unánimemente  por        todas

las     delegaciones.                                   

         Las  cuestiones  fundamentales  sobre  las  que  había

divergencia  de  puntos  de  vista,  aparecen  en  la Decla­

ración de  manera  correcta  y   son    interpretadas  confor­

me  el  punto  de  vista  marxista.  La  caracterización  de  la

 

época,         los     problemas  de  la  guerra  y  la  paz,  la  cuestión

de  la coexistencia pacífica,  los  problemas  del  movi­

miento        de      liberación   nacional,  del  movimiento  comunis­

ta en los países capitalistas, de la unidad del campo socialista y de los partidos comunistas, han sido refle­ jados correctamente en la Declaración. El único proble­ ma fundamental sobre el que no estábamos de acuerdo, pero sobre el que tuvimos que ceder en aras de la unidad, es la mención del XX Congreso.

 

 

428

 

ENVER HOXHA

 

 

Pero una cosa hay que tener siempre presente. Existe la posibilidad de que cada cual interprete a su

 

manera las tesis de la Declaración. Se sabe que la Declaración de Moscú de 1957 era también justa, pero, sin embargo, en lo que atañe a su interpretación, sur­ gieron muchos desacuerdos. Pueden tener lugar tergi­ versaciones no sólo revisando las tesis de la Declaración y reemplazándolas con nuevas tesis, sino también subrayando en forma unilateral sus tesis, mencionando sólo un aspecto del problema y pasando por alto el otro. Así, por ejemplo, existe el peligro de que en la caracterización de nuestra época se recalquen y se

 

sobrestimen únicamente nuestras      fuerzas;       existe el

peligro de que, en relación con el problema de      la       guerra,

no     se      ponga debidamente         de relieve    el       peligro        de      guerra

y       no      se      desenmascare  al  imperialismo;        existe el       peligro

de      que    únicamente se      aplique  la   política  de  alianzas

con  los  socialdemocratas  y  la  burguesía  nacional      y       se

pase  por  alto  la  lucha  y  la  crítica contra sus    puntos        de

vista  y        su      actividad     reaccionaria;         existe el       peligro        de

que se haga hincapié      principalmente     en      la       vía     pacífica       y

no se mencione debidamente el camino no pacífico de transición al socialismo; existe el peligro de que el revi­ sionismo sea considerado sólo de palabra como el peligro principal, y se recalque más la lucha contra el dogma­ tismo y el sectarismo. Tergiversaciones de este estilo pueden producirse también en los demás problemas que se mencionan en la Declaración.

 

Aquí surge la pregunta: ¿Cómo será aplicada esta Declaración? ¿Será respetada por todos?

 

Con   certeza        podemos     responder    únicamente en      lo

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

429

 

 

que atañe a nuestro Partido. Nuestro Partido del Tra­ bajo luchará con todas sus fuerzas, no sólo por aplicar

 

la       Declaración aprobada,    sino   que    consideramos       nuestro

 

deber  luchar,  al  mismo  tiempo,      también      contra quien­

quiera que    la       viole, quienquiera que    trate  de      adulterar

su  contenido.                                                                                 

En  lo que    concierne  a  los    demás         partidos,     hace­

mos  votos  porque,  en  aras  de        la       unidad,       de      la       lucha

común  contra  el  imperialismo  y     el       revisionismo,  en  aras

del  campo  del  socialismo  y  del      comunismo, apliquen

todos la       Declaración aprobada.    La      rigurosa      aplicación

de esta Declaración marcará una etapa decisiva para la eliminación de todos los desacuerdos en el seno del movimiento comunista, será una valiosa contribución al temple de la unidad del campo socialista y del movimiento comunista internacional, lo que es impres­ cindible para vencer sobre los enemigos. La propia

Declaración y       su  contenido  constituyen  una  base  real

sobre  la  que  se  puede  basar  esta   unidad.                

Pero  no      podemos     dejar  de      informar     al       Comité

Central       acerca         de      algunas       reservas      que    se      observan

desde ahora en      los     dirigentes    soviéticos   en      lo  que  atañe

a  la   aplicación   de      la       Declaración.                                    

Las reservas que han formulado, que nosotros consideramos incorrectas, son éstas: El mismo Nikita Jruschov en el discurso que pronunciara en octubre, durante el banquete en honor de los participantes en la comisión de redacción de la Declaración, calificó la Declaración como un «documento de compromiso». «Como es sabido, recalcó, tales documentos no tienen larga vida». Más tarde, durante el último banquete ofre­

 

430   ENVER HOXHA

 

cido en honor de los participantes en la Conferencia de Moscú, el 2 de diciembre de 1960, es decir después de haber sido firmada la Declaración, Nikita Jruschov, hablando de Yugoslavia, recalcó que éste no es un país socialista, pero que su economía se desarrolla por la vía socialista (!) y que nosotros no lucharemos contra el revisionismo yugoslavo como luchan los albaneses, porque tenemos presente que Yugoslavia en caso de guerra dispone de algunas divisiones y nosotros no queremos tenerlas contra nosotros.

 

Trataremos de no hacer comentarios sobre qué se encubre detrás de esta declaraciones y cuál es su fina­ lidad. Viviremos y veremos. Sólo constatamos estos hechos y estamos informando de ellos al Comité Central del Partido. Naturalmente, según nuestro punto de vista, estas declaraciones no se prestan al optimismo. Hacen pensar que la dirección soviética no luchará, como debe luchar cada partido, para cumplir con las

 

obligaciones  que  dimanan  de la  aprobación  unánime  de

la       Declaración  suscrita.                       

         V. — LAS TAREAS FUTURAS DEL PARTIDO

         La  actividad  de  la  delegación  de  nuestro  Partido,

su      resuelta  actitud  de  principios, el  valeroso discurso,

todo  el  trabajo  desarrollado  en       la       Conferencia de  Moscú

ha      estado  muy  bien  y,  como      acabamos  de  señalar,  ha

dado resultados positivos. Debemos señalar que, como consecuencia de todo esto, ha aumentado el prestigio de nuestro Partido, y el cariño y el respeto por su audacia,

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      431

 

por su actitud de principios y por su resolución en de­ fensa del marxismo-leninismo han crecido sin límites. Esto nos alegra, pero no nos induce a jactarnos y a envanecernos. No hemos hecho más que cumplir con nuestro deber hacia el marxismo-leninismo, el inter­ nacionalismo proletario, el Partido y nuestro pueblo.

 

Pero, al mismo tiempo se nos plantean nuevos problemas que debemos solucionar con la prudencia que caracteriza a nuestro Partido, con serenidad e inte­ ligencia.

 

Debemos  ser        conscientes de      que    nuestra  actitud

audaz  y      de  principios  no  ha  complacido     en      absoluto      ni

a  los  dirigentes  soviéticos  ni a        los  representantes de

algunos       partidos  de los     países socialistas   y       capitalistas,

y esto también se observa en sus ataques contra nuestro Partido. Por otro lado, como resultado de la labor de los dirigentes soviéticos con diversas delegaciones, particu­ larmente después de nuestro discurso, y de las calum­ nias formuladas contra nosotros en la Conferencia, en muchas delegaciones se creó la impresión de que no­ sotros atacamos a la Unión Soviética y a su Partido Comunista. . . . . . . . . . . . . . . .

 

 

 

Sobre las relaciones con el Partido Comunista de China

 

En los últimos tiempos, los vínculos y las relaciones con los camaradas chinos se han hecho aún más estre­ chos. Esto lo explica el hecho de que nuestros dos partidos avanzan por el mismo camino, con el mismo

 

432   ENVER HOXHA

 

objetivo, y a ambos les unió y les vinculó más estrecha­ mente la lucha de principios en defensa del marxismo-

leninismo.   En     Moscú        algunos       representantes  de parti­

dos,   como Zhivkov  y  otros, pretendieron hacer creer

que  el  Partido  del  Trabajo  de        Albania  actuó      y       actúa

según las  orientaciones  del  Partido  Comunista  de  China.

Es  superfluo        subrayar     que  nuestro  Partido  tiene  su

propia         opinión,      su  propio  punto  de  vista,     su      personali­

dad. Desde hace muchos años lucha resueltamente en defensa del marxismo-leninismo. En esta lucha perma­

necimos      hombro       con  hombro  junto  a  los  camaradas

chinos,        quienes       igualmente  luchan         con  audacia y       deci­

sión  en       defensa       de  nuestras  ideas victoriosas. Y       sobre

esta base, sobre la base de la lucha por el marxismo-le­

 

ninismo,     se      vincularon  y       se      unieron       fuertemente nues­

 

tros  dos      partidos.

 

Es  necesario  señalar  que,  en  la  Reunión  de  Buca­

 

rest,  defendimos  a  los  camaradas  chinos  desde  las  posi­

 

ciones  del  marxismo-leninismo.      Sobre esta  misma  base

les     defendimos también      en      la       Conferencia de  Moscú.

Por    su  parte,     también      los     camaradas   chinos         defendie­

ron resueltamente en la Conferencia de Moscú a nuestro Partido y sus posiciones de principios. Permítanme exponer aquí lo que el delegado del Partido Comunista de China dijo en sus dos discursos en relación con nues­ tro Partido.

 

En su primer discurso, señaló, entre otras cosas, que la actitud que en los últimos tiempos el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética ha adop­ tado hacia el Partido del Trabajo de Albania, nos ha causado gran preocupación. Que la Unión Soviética ha

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA      433

 

concedido  ayudas a  Albania   nadie puede  negarlo.     «Pero

 

— señaló — ¿acaso es posible afirmar que carece de importancia la ayuda intemacionalista que el heroico y

 

laborioso pueblo albanés concede a la Unión Soviética, a todo el campo socialista, al movimiento comunista internacional, a la causa de la paz mundial y a la revo­ lución de los pueblos de diversos países? Como quiera que sea, el Comité Central del Partido Comunista de la

Unión  Soviética,  porque        haya  concedido  ayuda  a  Alba­

nia,    no  puede    permitirse   el  privilegio  de  intervenir  en

los     asuntos  internos  de       Albania  y,  precisamente  por

esta  razón,  los  camaradas  albaneses  no  han  perdido  en

 

absoluto  el  derecho  a  solucionar  sus  problemas         internos

de      manera       independiente.              

         En  los  últimos  tiempos  los  dirigentes  del  Partido

Comunista  de      la       Unión  Soviética   han  atacado más  de

una    vez ante      los     camaradas chinos al Partido del        Traba­

jo de Albania declarando que asumirían hacia el Partido marxista-leninista del Trabajo de Albania y la Repú­ blica Popular de Albania la misma actitud que mantie­ nen hacia Yugoslavia, que tienen la intención de con­ denar al Partido del Trabajo de Albania, cortándole toda ayuda, por el simple hecho de que los camaradas albaneses defienden sus puntos de vista en una serie de cuestiones y, porque, sobre todo en la Reunión de Bucarest y después de ésta, no siguieron a los camaradas soviéticos en la actividad que mantuvieron contra el Partido Comunista de China. En la carta que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética dirigió el 5 de noviembre al Comité Central del Partido Comunista de China, incluso expresa su abierto apoyo

 

434   ENVER HOXHA

 

a los elementos antipartido en Albania, denominándoles amigos de la Unión Soviética. ¿Cuáles son los principios

que orientan a los camaradas soviéticos al mantener esta actitud hacia el Partido del Trabajo de Albania,

 

los principios del internacionalismo proletario o los prin­ cipios patriarcales que son inadmisibles en las filas

comunistas? Esperamos   que  reflexionarán con   calma

sobre este    asunto.  Y  si        las  cosas    llegaran      al  punto  de

que    todos los  partidos y  países     hermanos    intervinieran

en      los     asuntos       internos      de      los  demás   y       se      provocaran

 

mutuamente escisiones,   sin     detenerse   ante     ningún

medio,        vale   entonces   preguntar:   ¿Qué   ocurrirá   con

nuestra        gran  familia  comunista?        No  cabe  duda  de  que

estos actos son   enteramente incompatibles       con   los

intereses del campo socialista y del movimiento comu­ nista internacional...».

 

Y en su segundo discurso dijo:

 

«La delegación del Partido Comunista de China esti­ ma que los problemas que el camarada Enver Hoxha planteó acerca de las relaciones entre los partidos y Estados de la Unión Soviética y de Albania, son serios y merecen seria atención y estudio por parte de los cama-radas. Los camaradas pueden no compartir ésta o aqué­ lla de sus observaciones críticas, mas deben basarse únicamente en los hechos y sin analizar los hechos no deben calificar de calumnias todo lo que se les ha dicho, como si así fuera posible solucionar los serios desacuer­ dos surgidos entre partidos y países hermanos. El Par­ tido Comunista de China desea sinceramente que los desacuerdos entre los partidos y los Estados de la Unión

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

 

435

 

 

Soviética y de Albania se solucionen a través de consul­

 

 

tas amistosas y que igualmente en el futuro continúen manteniendo las buenas y fraternales relaciones creadas durante tantos años. Esto lo exigen los intereses del campo socialista y del movimiento comunista interna­

cional.  Algunos   camaradas  ofendieron  a  la  delegación

del     Partido        del     Trabajo  de  Albania,  cosa  que  va  contra

el       espíritu       de      igualdad  entre  partidos  hermanos.  Nos

causó sorpresa el hecho de que incluso el camarada Gomulka se permitiera utilizar palabras ofensivas en su discurso, afirmando que el discurso de los camaradas

albaneses  es  un  «ataque  sordido  propio   de      canallas».

¿Acaso        Albania  no es  un país   socialista     y       el  Partido

del  Trabajo  de  Albania  no    es      un  Partido  intemaciona­

lista  y         comunista? ¿Quizás      los     camaradas  albaneses  no

llevan a cabo una lucha resuelta contra el imperialismo y el revisionismo yugoslavo? Si pensamos con calma en que Albania es un país pequeño de nuestro campo socialista y está rodeado de enemigos, será difícil creer que los camaradas albaneses tratan con desprecio a los demás. Estas u otras palabras ofensivas que se han dirigido a los camaradas albaneses no ayudan ni a la

 

cohesión     del     movimiento comunista   internacional   ni

al       mejoramiento       de      las  relaciones  entre       la       Unión Sovié­

tica y Albania.                                                    

         Algunos  camaradas  se  permitieron  declarar  que  el

discurso      de      los     camaradas  albaneses    era     supuestamente

el       resultado     de      la       actividad     fraccionalista        de  los         cama-

radas chinos, incluso declararon que se trataba de un «reparto de papeles» entre los camaradas albaneses y chinos. Nos resulta muy difícil comprender cómo esos

 

436   ENVER HOXHA

 

camaradas pueden decir tales patrañas. El que se consi­ dere actividad fraccionalista o resultado de dicha activi­ dad el hecho de que los camaradas albaneses y chinos expresen el mismo punto de vista sobre una serie de problemas, nos lleva a preguntar: ¿Cómo es que también

los  camaradas  de  otros  partidos  hermanos        expresaron

puntos        de      vista  idénticos?    En  nuestras  filas, camaradas,

en  las  filas  de  los  partidos  hermanos,  se ha      creado

también      tal     atmósfera  de        irresponsabilidad  y        de      injus­

ticia.  Esto  no     puede dejar  de  suscitar  una  seria  preo­

 

cupación...».                                                       

                   Nuestro  Partido  del  Trabajo  agradece  al  Partido

hermano     de      China este   apoyo  intemacionalista  y       mar­

xista-leninista.                                           

                   En     el       futuro,  nuestro  Partido  consolidará  los  víncu­

los     y  la   amistad  con  el  Partido  Comunista  de  China

y       el       gran            pueblo        chino, ateniéndose  en     todo  momento

a        las  enseñanzas  del  marxismo-leninismo  y  a  la  correc­

ta      línea            que  siempre  ha  seguido  el  Comité  Central

de      nuestro       Partido.                                           

         Sobre el       análisis       de estos problemas en el Partido

                                                         y Congreso                   

                   El  Comité  Central  del  Partido  ha  informado  hasta

el       momento    al  Partido,  con  una  carta      especial,     única­

mente  en  lo  referente  a  la  Reunión  de  Bucarest.  Pen­

 

samos que  ahora  debemos  informar  mediante  otra  carta

a  las organizaciones     del  Partido  acerca  de  la  Conferen­

cia  de         Moscú  y  las        divergencias  que  existen entre nues-

 

INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA

 

 

437

 

 

tro  Partido  y  la  dirección  del  Partido  Comunista  de  la

 

 

Unión Soviética.    Opinamos   que    esta   carta  del     Comité

 

Central  debe        ser  estudiada  en  las     conferencias  regiona­

les     del  Partido  (o  en  los  activos)  y  posteriormente  en

las     organizaciones  de  base  del  Partido.  Sería  bueno  que

este   trabajo        finalizara  antes    del     Congreso,  con  objeto

de que los delegados que acudan a él, tengan de ante­ mano conocimiento de estas cuestiones.

 

Las organizaciones del Partido deben prestar aten­ ción a que nuestra gente, ante todo los comunistas, eleven aún más la vigilancia política revolucionaria y presten mayor atención a los problemas de la produc­ ción, a la realización de los planes económicos, en la industria, la construcción, minería, comercio, agricultu­ ra, etc. En las condiciones actuales se exige una movi­ lización general, incluso decuplicar el entusiasmo y la resolución de las masas, para vencer las dificultades y

 

obstáculos   que  nos  esperan,1  para  salir  de  ellos  airosos,

tanto el                Partido       como  el      pueblo.                

        

1  El  tiempo  demostró  las  previsiones  del  PTA.  La  dirección

soviética     se      lanzó en  un  ataque  general    y  abierto    contra  el  PTA

y  la   RP     de  Albania.  De  manera  unilateral  rompió  todos  los

acuerdos     firmados,    interrumpió todos  los    créditos      que  en  base  a

los acuerdos tenía la obligación de conceder a la RP de Albania durante los años 1961-1965, rompió todas las relaciones comer­ ciales, técnico-científicas y culturales, retiró de Albania en plan de amenaza a todos los especialistas, y a los ojos de la opinión pública mundial retiró sus buques de la base naval de Vlora robándole a Albania 8 submarinos así como los buques de guerra que estaban siendo reparados en Sebastopol (Unión Soviética), suspendió las becas concedidas, y expulsó a todos los albaneses que cursaban estudios en la Unión Soviética y por último rompió

 

438   ENVER HOXHA

 

Por lo que al Congreso del Partido se refiere, pen­ semos que es mejor que lo aplacemos, que lo dejemos para comienzos de febrero, a fin de que tengamos tiempo para plantear al Partido las cuestiones de las que hemos hablado, así como para preparamos mejor para el Congreso.

 

 

 

Camaradas:

 

Estos eran los asuntos de los que queríamos infor­ mar al Pleno. Nuestro Partido como siempre continuará avanzando hacia nuevas victorias bajo la bandera del marxismo-leninismo. Conquistaremos éxitos cada vez más grandes porque estamos en el camino justo, porque luchamos por una causa noble, razón por la cual no hay ni habrá obstáculos ni dificultades capaces de contener nuestro ímpetu victorioso1.

 

 

 

Publicado  por      primera  vez en      Se  publica  según  el  tomo

el  tomo  XIX  (Ed.  albanesa)  XIX   con  algunas

según  el  original depositado  en      supresiones.

los  Archivos        Centrales                      

del     Partido.                        

 

 

 

 

las relaciones diplomáticas, acto sin precendentes en las rela­ ciones entre países socialistas. Más tarde se organizó todo un bloqueo económico contra la República Popular de Albania.

 

1 El Pleno aprobó enteramente y por unanimidad la acti­ vidad de la delegación del CC del PTA en la Conferencia de Moscú.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS Y CONSECUENTE CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL REVISIONISMO HA SIDO Y SIGUE SIENDO EL CAMINO DE NUESTRO PARTIDO

 

 

Discurso de clausura pronunciado en el XXI Pleno del CC del PTA

 

20 de diciembre de 1960

 

 

Trataré  de  hablar  brevemente,  ya  que  las  interven­

 

ciones         de  los                  camaradas   del  Pleno    sobre este   problema

tan    importante  y  decisivo  para  la        defensa       del     marxis­

mo-leninismo       y       de  la  línea  de  nuestro  Partido       estuvie­

ron    al       debido        nivel  y  completaron     muy  bien  el        informe

que se presentó al Pleno en nombre del Buró Político del

 

Comité  Central.

 

Deseo puntualizar  en      primer        lugar  que    el       mérito

 

de lo que hicimos en Moscú, donde presentamos la línea de nuestro Partido, no le corresponde sólo a mi persona o a nuestra delegación, sino a todo nuestro Partido y sobre todo a su dirección, el Comité Central, que siempre ha dirigido acertadamente al Partido, ha analizado las situaciones por el prisma del marxismo-

 

440                                                            ENVER HOXHA                            

leninismo,   se      ha      atenido       en      todo  momento    con    fidelidad

a        nuestra        gloriosa                teoría, ha               aplicado      puntualmente

todas las  justas  decisiones  que  se  han  adoptado  y  ha

sabido         asimismo  comunicarlas  como  es  debido  al  Par-

tido  y         armarlo       bien.  Por    estas           razones       toda  la       línea

general        de      nuestro       Partido   ha  conquistado grandes

éxitos.         Por    eso,   debemos     comprender claramente  que

el  mérito  por  todo  esto  le     corresponde al       Comité       Cen­

tral    y        a        nuestro       heroico       Partido.                                           

         Los  revisionistas  pueden  pensar  y  decir  que,  si

nuestro       Partido  se   enterase      de      la  actitud   que    mantuvo

la       delegación   en      la       Conferencia internacional  de   Moscú,

no podría soportar al Comité Central. Pero ninguno de nosotros tiene la menor duda de la férrea unidad que existe en nuestra dirección, de la férrea unidad de nuestro Partido en tomo al Comité Central y al Buró Político. Esto constituye la gran fuerza de nuestro Par­ tido y esta unidad le ha dado a nuestro Partido la posi­ bilidad de contribuir a la defensa del marxismo-leninis­ mo también a escala internacional. Ciertamente, actuando así sólo hemos cumplido con nuestro deber como partido marxista, como intemacionalistas. Con esta correcta comprensión del deber que caracteriza a nuestro Partido, estamos convencidos y seguros de que como un sólo hombre nos empeñaremos con todas nuestras fuerzas para aplicar el marxismo-leninismo hasta el fin, sin vacilar y en cualquier circunstancia.

 

Como recalcaron los camaradas, tenemos por delan­ te una lucha ardua de grandes dimensiones. Todos nosotros somos conscientes de la lucha que nos espera, lucha que no nos amedrenta. Esto no lo decimos para

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     441

 

darnos        coraje mutuamente,        esto   lo      ha      demostrado toda

 

la vida de nuestro Partido, lo han demostrado particu­ larmente los acontecimientos de los últimos años. Nuestro Partido, manteniendo posiciones de principios, conse­ cuentes, por la defensa de su justa línea, es decir del mar­ xismo-leninismo, no ha tenido en cuenta ni las difi­ cultades actuales ni las futuras. Por eso las dificultades y la lucha no nos amedrentan. Este es un rasgo caracte­ rístico de los marxistas. Jamás hemos sido ni somos pesimistas sobre el futuro, al contrario seremos optimis­ tas y estamos convencidos de que el marxismo triunfará siempre sobre el oportunismo, sobre el revisionismo y sobre el imperialismo.

 

Pero, ¿por qué es ardua esta lucha? Porque, cuando decimos que tenemos enfrente el revisionismo contem­ poráneo, hay que comprender que no tenemos enfrente sólo el revisionismo yugoslavo, de quien se dice en la Declaración de Moscú que es la expresión concentrada del revisionismo contemporáneo, sino que tenemos ene­ migos aún más peligrosos. Esto aparentemente lo acep­ taron todos, también los demás revisionistas, también Jruschov y compañia siendo ellos mismos revisionistas. Esto lo hicieron para enmascararse, para escoger entre los dos males, el menor. En caso contrario, habrían quedado desenmascarados, se descubriría lo que quieren

esconder.    En     este  sentido,        para   encubrirse   valiéndose

de      todas las     artimañas,   han    trabajado y lo harán también

en      el  futuro.                                         

         Estos  elementos  propusieron  que  no  se  hablara  en

la       Declaración de Moscú sobre el revisionismo yugoslavo

y       sólo   después  de una    lucha prolongada, aceptaron

 

 

442

 

ENVER HOXHA

 

 

incluir esta cuestión. Pero el revisionismo no se concen­ tra sólo en Yugoslavia. Es toda una corriente peligrosa

 

en el movimiento comunista internacional. Se ha vuelto peligroso sobre todo por los esfuerzos que los oportu­ nistas despliegan para tranquilizar a la gente, propa­ gando la idea de que el revisionismo existe sólo en Yugoslavia, por consiguiente luchan por limitar el pro­ blema a este pais. Así, el revisionismo internacional provoca y en el futuro seguirá provocando gran confu­ sión, tratará de encubrir este grave peligro que se cierne

sobre el  movimiento     comunista  internacional, prose­

guirá en      el       futuro  sus  esfuerzos  tendentes  a  desorientar

y  a    engañar       también      a  otras  personas.  Frente         a        este

peligro,       uno   de  los  partidos  marxista-leninistas  que    tie­

ne que desplegar y desplegará un lucha enconada y consecuente contra el revisionismo, es también nuestro Partido.

 

Es un hecho que no estamos solos en esta lucha. Cuando Jruschov les dijo a los representantes del Par­ tido Comunista de China «nosotros trataremos a Alba­ nia como a Yugoslavia», o «los albaneses se comportan con nosotros como Tito», se trataba de un bluf y no engañó a nadie. No es Tito el enemigo de Jruschov, sino nosotros. Pero, dado que los revisionistas yugos­ lavos, contra la voluntad de Jruschov, fueron condenados por el movimiento comunista internacional como trai­ dores y renegados del marxismo-leninismo, Jruschov, y compañía, sin defenderlos directamente, tratan de man­ cillar las posiciones de los marxistas auténticos y colo­ car a los «dogmáticos», es decir a los que realmente defienden los principios del marxismo-leninismo, en un

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     443

 

mismo plano con los revisionistas, con quienes, como nos enseña el marxismo, Jruschov y sus seguidores, por el camino que siguen, terminarán uniéndose completa e

ineluctablemente  cualquier     día.  Así      Jruschov     dice  que

los     albaneses    no  son  revisionistas,     sino   «dogmáticos»,

y       que,  por     decirlo  así, combatimos  a      los     soviéticos

igual que los titoístas; es decir, según él, resulta que Jruschov y compañía son marxistas, mientras que noso­ tros seríamos el ala «izquierda» del marxismo. «Así, dice Jruschov, a nosotros los marxistas nos combaten de la

misma         manera,  Tito  por la       derecha       y       los     albaneses    por

la       izquierda».                                                

         Pero, los enemigos de Jruschov y        de      todo su grupo

no     son    los  revisionistas.  La     vida  está    demostrando        que

los enemigos de este grupo son los marxistas. El Buró Político señala que, desde su llegada al poder, Jruschov y su grupo revisionista, tenían concebido un plan com­ pleto: negar el marxismo-leninismo y rehabilitar a to­ das las corrientes y elementos que habían sido descu­ biertos, golpeados y aniquilados como antimarxistas, o

 

liquidados  por  el  marxismo-leninismo      en      acción;        negar

toda  la  lucha  de  la  Unión     Soviética  y del     PCUS contra

los  renegados  del  marxismo-leninismo,    lucha que    había

sido  personificada  por  el  Partido  Comunista  (b)        de      la

Unión  Soviética  dirigida  por  Lenin  y      Stalin.                          

Esto  quiere  decir  que   se  debía     atacar también      a

Lenin y Stalin. Pero atacar a Lenin era imposible para ellos, habría sido una gran catástrofe para los revisio­ nistas, por eso se limitaron a Stalin y contra el inventa­ ron mil cosas. Hoy es todavía más evidente que estos intrigantes, embusteros, oportunistas y revisionistas

 

 

444

 

ENVER HOXHA

 

 

hacen  todas  estas  cosas  ante  los  ojos  de  todos,  fraguan

 

 

todas estas infamias en el movimiento comunista inter­ nacional, organizan vergonzosas maniobras entre bas­ tidores en el seno de los partidos hermanos.

 

Considerando       los     métodos      rastreros      empleados  por

 

los  revisionistas,  nuestro  Partido     está   plenamente con­

vencido  de  que  también  contra      Stalin  se  han       urdido

acusaciones  y  semejantes  calumnias         monstruosas,        para

desacreditarle como persona y desacreditar la obra de este eminente marxista-leninista. Estas invenciones en la Unión Soviética las han aceptado los elementos re­

 

visionistas,  arribistas,    no     marxistas.   Han   aceptado     las

tesis  de      Jruschov     y       de      su  grupo  en         lo      que    se  refiere

a  los  «errores      de      Stalin»,       etc.                               

         El  Buró  Político  recalca  que  la  dirección  soviética

encabezada por    Jruschov,    intentó  rehabilitar  a  la  cama­

rilla   de      Tito y esto   es      un     hecho. No   hay    que    fijarse en

los matices y los zigzags que él no ha podido evitar, por­ que no estaba en condiciones de cambiar la situación en un día; el partido contaba con fuerzas sanas marxista-leninistas que no le han permitido avanzar por este camino con la rapidez que hubiera deseado para realizar con su grupo de inmediato sus planes. Pero, es un hecho que se ha esforzado al máximo para rehabilitar plena­ mente a todos los enemigos del marxismo-leninismo condenados hasta entonces en la Unión Soviética. Desen­ terró acusaciones contra Stalin tales como la de si se había debido matar o no a Kameniev y Zinoviev, que habían traicionado a Lenin. Independientemente de que Stalin fusilara o no a estos traidores, ellos, con la trai­ ción perpetrada contra la Unión Soviética y el comu­

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     445

 

nismo, estaban fusilados. Ahora, Jruschov saca a relucir todas estas cosas y trata de rehabilitar a elementos como éstos. Por tanto, para rehabilitar también a los revisio­ nistas yugoslavos, tenía que inventar muchas calumnias contra Stalin.

 

No pensemos ni por un momento que la línea de Jruschov y de su grupo pueda cambiar. Esta línea no cambiará en lo más mínimo en lo que se refiere a la política internacional y a la defensa que hace del revi­ sionismo. Jruschov y su grupo están en la vía revisio­ nista. Esta actitud de Jruschov ha tenido y tendrá graves repercusiones en la arena internacional.

 

Pero, ¿tendrán éxito en sus planes Jruschov y su grupo? Nosotros tenemos la completa convicción de que

él  no  tendrá  éxito,  a  pesar  de        lo       cual  chocaremos  con

muchas  dificultades  en nuestro       camino.       Debemos  tener

en  cuenta  su  política    y  tratarla    con    mucho  cuidado,

porque no es un revisionista cualquiera, sino un hombre refinado, un hábil saltimbanqui. Si analizamos atenta­ mente su actividad desde que ha llegado al poder, vere­

mos   que    en      todas partes  ha  ocupado  los  puestos  clave,

que    ha      empleado    toda  clase  de  formas  para  enmasca­

rarse  y        que    sigue realizando  su  peligrosa  actividad.  En

un  principio,        con    sus  artimañas,  logró  crear  una  situa­

ción que le evitara las oposiciones, se aferró a algunas consignas de la vida política internacional o del desa­ rrollo de la economía, propagándolas a los cuatro vientos para desorientar de momento a la gente.

 

Esta táctica siguió también en la Unión Soviética predicando un cierto cambio hasta en la vida de los hombres. Proclamó a bombo y platillos que la vida de

 

446   ENVER HOXHA         

los  trabajadores  en  la  Unión  Soviética  en        la  época     de

Stalin era  pretendidamente  un  infierno,     mientras     que

ahora Jruschov  se  ha  convertido  en  el     «promotor  de

una    vida   democrática y       rica    desde el       punto de      vista

 

económico».  Luego  sacó  a  relucir  la       cuestión      de      la       paz

en  el  mundo  que  él  «impondría»   a        los     imperialistas, etc.

Esta  política,  ya  desde  el  principio  de  su  carrera,

cuando        sus    orientaciones        todavía       no  habían   dado  sus

frutos,         se      propagó      ampliamente.        Palabras      se      dijeron

mucho,       pero  sin     ningún        resultado     en      la       práctica.      Y

todo ello se hacía para preparar el      terreno y     la       situación.

Por  este  camino  ha  seguido  avanzando   Jruschov.            

Esta  línea  ha  tenido  grandes          repercusiones       en      la

política       internacional,       ha      adormecido a        la       gente frente

al  peligro  imperialista,  al  peligro   revisionista y       al       de

todas las     demás         corrientes   oportunistas que    amenazan

al  comunismo      internacional.                                                                        

Con sus       puntos        de vista       y su   política de   oportunista

y       revisionista, Jruschov     ha      estimulado  y       ha      puesto         en

 

movimiento a        todos  los  elementos  revisionistas,  por  eso

se  ha  vuelto        muy  peligroso.    Los    revisionistas que

había antes  en      los demás países,  no se  hacían sentir,        no

porque les asustara Stalin ni porque les fuera a fusilar, ya que Stalin, incluso si lo hubiese querido y fuera de verdad como lo presenta ahora Jruschov, no hubiera podido encontrarles en Bulgaria, en Albania o en otras partes, sino porque en aquella época en todos los partidos existía la correcta línea marxista-leninista, que no per­ mitía al revisionismo revivir.

 

El revisionismo yugoslavo fue desenmascarado y condenado por el PCUS y por Stalin. Esta línea la

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     447

 

abrazaron    todos  los    demás         partidos.     Cuando  Jruschov

y  compañía  llegaron  al  poder,        todos los  revisionistas

vieron  que  en  ellos      tendrían      un      poderoso  respaldo,  dado

que estas personas estaban en la dirección de la Unión Soviética. Por eso ahora se observa que en muchos par­ tidos marxista-leninistas que han tenido actitud conse­ cuente, elementos de las corrientes oportunista-revisio-nistas durante este período han asomado la cabeza, incluso han llegado a ocupar puestos de dirección en al­ gunos partidos.

 

Pero Jruschov pensó por un momento que su línea iría sobre ruedas, por eso dio rienda suelta a sus ideas tanto en lo referente a las medidas internas económicas y organizativas que se adoptaron en la Unión Soviética, como en la política internacional. Así, siguiendo su línea oportunista y revisionista, decía lo que se le ocu­ rría y hacía continuas concesiones al imperialismo. A los imperialistas se les puede amenazar todo lo que se quiera de palabra, pero como no son idiotas y saben echar bien sus cuentas, juzgan no sólo en base a las

 

declaraciones  y    a  las tácticas       de      los     otros, sino  también

en  base  a  sus  medios  y       fuerzas.       Los    imperialistas

reciben        también      la       ayuda de los revisionistas, que cono­

cen    la       realidad      concreta      en      nuestros      países.       

         Es un hecho innegable que desde       la llegada al poder

de      Nikita  Jruschov   y       su      grupo,         el  imperialismo   no  ha

hecho ninguna concesión. Por el contrario se ha armado aún más y se prepara para la guerra. Tenemos toda la razón cuando afirmamos que el campo del socialismo y las fuerzas de la paz son mucho más fuertes que las del imperialismo. Pero estas fuerzas pueden debilitarse, si

 

448   ENVER HOXHA

 

nosotros aflojamos la vigilancia, si no defendemos resuel­ tamente al marxismo-leninismo, si no decimos ¡alto! a estos actos de los revisionistas y no desenmascaramos sin descanso al imperialismo y al revisionismo, no edu­

camos         políticamente       al       pueblo  y     no     le       armamos     para

que  esté      siempre  listo       ante   cualquier     peligro  eventual.

Es  evidente  que  los  métodos  empleados  por  Nikita

Jruschov     y  los  que  le  ayudan,  contribuyen  a  que  se

afloje la       vigilancia    frente  a      este    peligro.       Por  eso,     tal

y como se pone de relieve en el informe del Buró Polí­ tico, ha llegado el momento en que no se puede esperar más, no se puede consentir ya estos métodos. La afir­ mación de los dirigentes soviéticos de que «tú has empe­ zado antes el ataque», etc., son patrañas, son máscaras para encubrir su camino. La cuestión fundamental reside en el hecho de que han comenzado a seguir una línea

 

desde  que  tomaron       el       poder  en     sus    manos.

 

Su     defensa       la       basan sólo   en      fórmulas,    ya      dijiste

 

esto,  ya  dijiste  lo  otro.  Pero  sin  éxito.  Nosotros  consta­

 

tamos que,  desde  que  han  llegado  al  poder,  siguen  una

línea  revisionista y  se  afanan        en      debilitar      la       lucha

contra el  imperialismo,  aflojar  la  vigilancia  de  los  pue­

blos  y         ayudar        al       revisionismo  para tomar en      sus    manos

el       movimiento comunista   internacional.                                   

         Pero  ahora  a  esta  actividad   se      le       ha      dicho ¡basta!

Así    se      puso  en      peligro        toda  esta    línea  oportunista  diri­

gida por Jruschov, quien de manera oportunista quiso aplastar la resistencia marxista-leninista a su línea. Jruschov pensó que en la Unión Soviética esta resisten­ cia podía romperse sacando a relucir la cuestión de

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     449

 

Stalin, condenando su «culto» a la personalidad. Pensó asimismo que contaba con fuerzas suficientes en el mo­ vimiento comunista internacional para asestar un golpe

decisivo      a        la       ofensiva      marxista-leninista contra esta

línea  oportunista. Esto  se       puso  de      manifiesto  claramente

en  la  Reunión  de  Bucarest    donde se      hicieron      esfuerzos

por  condenar  y  acabar  con    la       situación  que       les     suponía

un  obstáculo,       pero,  como se      sabe,  no     tuvieron      éxito.

En la Reunión de Bucarest, nuestro Partido jugó un

papel de      importancia. Fue  el       único partido que se       opuso

a lo que allí se tramaba. Allí nació la abierta enemistad hacia nosotros, que hasta entonces había permanecido encubierta. De ello se puede deducir cuán grave fue para ellos y qué gran pérdida supuso la postura de nuestro Partido.

 

Debemos estar plenamente convencidos de que la situación que Jruschov ha creado en muchos partidos comunistas de Europa, a los que ha podido ganarse, es una situación transitoria. Esta confianza la fundamos en la fuerza del marxismo-leninismo. Sin embargo aún

 

temporalmente     ha      creado        esta   situación  insana,  llevando

en      una  forma  u       otra,  a        la  dirección  de  algunos  partidos

a        elementos   con    puntos        de      vista  oportunista-revisionis­

tas. En esta situación tan favorable que se había prepa­ rado, sólo se levantó contra su línea el gran Partido Comunista de China y un Partido pequeño, que se dio cuenta de la peligrosidad de la misma y le dijo resuel­ tamente: «¡Alto! ¡Hasta aquí, no estoy más con ustedes, con el camino que siguen!»

 

Hasta ahora, en interés del movimiento comunista internacional, hemos mantenido una actitud táctica, pe­

 

 

450

 

ENVER HOXHA

 

 

ro ahora que Jruschov trata de golpear a la parte sana del movimiento comunista internacional y obligarla a

 

seguir su línea oportunista, le decimos: «¡Alto!». Esto es

 

para  ellos   naturalmente  una  grave  pérdida.              

         Pero  su      situación  se complicó  aún  más  en  la  Con­

ferencia       de      Moscú.       Los    trabajos       de      dicha Conferencia

no     se  desarrollaron   como  ellos  lo      habían  previsto.   Cosa

que    ha      confirmado la  Declaración     de      Moscú,       que    es  un

documento positivo, aprobado por todos. Naturalmente, si la situación hubiese sido sana, habría resultado una declaración más radical, más combativa. Sin embargo, el documento es aceptable y hay que comprenderlo correctamente, tal como es.

 

Ahora se plantea la pregunta: ¿No cambiarán de opinión las personas que suscribieron este documento? Debemos decirle al Comité Central que no cambiarán su línea. Esto se deduce de las palabras dichas por Jruschov y que se mencionaron en el informe, palabras que no hay que olvidar. De la Declaración dijo que «es un documento de compromiso». Para Jruschov es un compromiso, porque está entrando en una nueva fase, pero también nuestra táctica entra ahora en una nueva fase.

 

 

Todos los     partidos      comunistas y        obreros       marxista-

 

leninistas  han  abrigado  un  amor  entrañable,     una    con­

fianza  total  hacia  la  Unión  Soviética,      el       Partido       Comu­

nista  de  la  Unión  Soviética  y        la  dirección del     PCUS

con    Stalin  a  la  cabeza.  Era  una  confianza  merecida,

justa, marxista-leninista.  Cuando     llegó  al       poder el       gru­

po de Jruschov, no encontró ya en el corazón de los comunistas albaneses ni de los demás países aquel amor

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     451

 

que existía en el pasado. Nosotros seguíamos abrigan­ do hacia la Unión Soviética y el PCUS, el mismo amor y la misma confianza que en el pasado, con la sóla

 

diferencia  de  que,  basándonos        en      los  acontecimientos

que  se  desarrollaban  allí,  decíamos que  en  el  PCUS  se

están  cometiendo  injusticias,  se      está   deformando  la  línea.

En un principio había cosas no bien definidas, pero más tarde se concretizaron.

 

El amor por la Unión Soviética lo conservamos también en esta fase, pero durante este tiempo vimos y comprendimos que la dirección del PCUS se encami­ naba hacia la derecha, hacia el camino oportunista, revisionista. En estas condiciones adoptamos la táctica del silencio en público, particularmente a nivel inter­ nacional. Era una táctica justa y no casual en nuestra dirección. Su objeto era defender el marxismo-leninis­ mo, la línea de nuestro Partido.

 

Pero, ¿cuál es nuestra línea? La lucha contra el revisionismo y toda corriente oportunista o dogmática que ataque o trate de destruir el marxismo-leninismo; el desenmascaramiento del imperialismo y del revisio­ nismo yugoslavo y de todo tipo de revisionismo, ideoló­

 

gica   y  políticamente;   el  reforzamiento  de  la  vigilancia,

el  estar       armados      y       listos  permanentemente ante   cual­

quier peligro  eventual   y  la  amistad  inquebrantable  con

todos los     partidos      comunistas y obreros y con      los     países

del campo socialista, sin tener en cuenta si a Jruschov, Zhivkov, Gomulka y demás, les gusta o no nuestra línea. Es decir que no hemos hecho ninguna concesión, ni política ni ideológicamente en nuestra línea; las concesiones las hacen ellos.

 

452   ENVER HOXHA

 

Nos esforzamos en defender resueltamente nuestra línea y en preservar el amor al PCUS y a la Unión Soviética, pero con Jruschov y compañía ni hemos estado ni estamos de acuerdo. Y esto ellos lo han com­ prendido y lo saben.

 

Ahora viene otra fase abierta por la Reunión de Bucarest y la de Moscú. En esta fase su táctica ha toma­ do y tomará nuevas formas. Pero tampoco la nuestra permanecerá fija; se ajustará al desarrollo de los acon­ tecimientos, pero siempre seguiremos defendiendo re­

 

sueltamente   el     marxismo-leninismo,     desenmascararemos

a  todos       los  enemigos  del  marxismo-leninismo.    

Las    posiciones   de      estas  personas,  que       pensaban

haber  triunfado    tras   la       Reunión  de Bucarest     y  sobre

todo tras la de Moscú, se han resentido, y de esto nadie tiene la menor duda. Nikita Jruschov no se pavonea ya en el trono que había ocupado en el movimiento comu­ nista internacional, como consecuencia de la lucha de principios desarrollada por nuestro Partido, el Partido Comunista de China y muchos otros partidos que man­ tuvieron una actitud marxista-leninista.

 

Esta postura tiene una gran importancia histórica porque le dio el alto a Jruschov. Removió desde los cimientos sus posiciones en los diversos partidos, posi­ ciones que se las imaginaba inconmovibles.

 

Pero debemos tener presente que Jruschov tratará de tener de su parte a todos los que le siguieron en la Reunión de Bucarest y la de Moscú, porque están bas­ tante comprometidos. A los revisionistas soviéticos y a sus aduladores, que participaron en la Conferencia de Moscú, les interesaba mucho que no les criticáramos,

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     453

 

por eso trataron de meternos los dedos por los ojos dándonos la razón. Así actuó Mikoyan antes de que hiciéramos uso de la palabra en la Conferencia. «Esta­ mos de acuerdo con ustedes, dijo más o menos, en lo referente a Stalin, a la condena del revisionismo yugos­

lavo,  por    eso  dígannos       lo  que         quieren».   

         Si  consideramos  el  problema  desde  el  punto  de

vista  ideológico,  nos  convenceremos  de  qué  era       lo  que

tenía  más   importancia: hablar de  los  grandes     proble­

mas de principio del movimiento comunista, o de otras cosas, por ejemplo, de las palabras que dijo Malinovski, etc. Naturalmente, la defensa de los problemas de prin­ cipio del movimiento comunista en primer lugar, tenía más importancia que lo que los dirigentes soviéticos nos habían hecho a nosotros, pero también esto les desacreditaba mucho, por eso trataron de evitar que

hiciéramos  mención      de  ello  en  nuestro  discurso,  porque

tal     cosa   no  sólo       desenmascararía   su  línea      oportunista,

sino  también  los  métodos  ocultos,  pérfidos      y       sucios que

los     revisionistas y       la  dirección  soviética  han  empleado

contra  nosotros    y       contra  muchos     otros, métodos      que

ahora han cubierto con una membrana que ha formado costra, pero que no han sido olvidados y han influido en que se cometieran errores en muchas cuestiones de importancia del comunismo internacional.

 

Maurice Thorez, por ejemplo, puede que tuviera otros motivos para mantener la actitud que mantuvo contra nosotros en la Conferencia de Moscú, a pesar de que, cuando estuvo en Albania de vacaciones, estaba plenamente de acuerdo con todo lo que yo le referí. Pero también a él le ha herido en lo más vivo el discurso

 

 

454

 

ENVER HOXHA

 

 

de  nuestro  Partido  en  Moscú,  ya  que  como  representante

 

 

y dirigente del PC de Francia tiene una gran respon­ sabilidad por haber permitido que un asunto tan impor­ tante, como es el de la actitud hacia los revisionistas

 

 

 

 

yugoslavos, a los que había condenado la Kominform, no fuese resuelto por Nikita Jruschov y sus secuaces

por la vía marxista-leninista, sino sólo mediante un telegrama.

 

 

 

 

 

 

Muchas fueron las razones que llevaron a Gomulka a levantarse en la Conferencia y pedir que la cuestión de Albania fuese examinada en el Tratado de Varsovia,

 

pero también lo dijo porque el representante de nuestro Partido se opuso a su política y no estuvo de acuerdo con las propuestas de Gomulka en la ONU. Esta es una cuestión muy importante, porque con sus propues­ tas venía a decirles a los imperialistas: «Conserven el gran número de bases militares que han instalado, con­ serven la bomba atómica y que los demás no la tengan». Se comprende fácilmente que, según Gomulka, esta arma no debe tenerla China cosa que interesa mucho a los imperialistas. Así pues, la actitud de nuestra dele­ gación fue un duro golpe para su política aventurera y oportunista que tiene por objeto llevar el campo socia­ lista al abismo. Por esta razón Gomulka propuso que

 

Albania  fuese      expulsada  del  Tratado  de  Varsovia.

 

El      plantear      estos grandes       problemas   revestía       parti­

 

cular importancia para la suerte del socialismo. A la dirección soviética le importaba poco que sacáramos a relucir sólo el comportamiento de Ivanov en Albania, etc. Lo que les preocupaba era el que se plantearan los problemas como lo hicimos nosotros, porque de esta

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     455

 

forma quedaría desenmascarada su política. Pero plan­ teando la cuestión de la ingerencia en los asuntos inter­ nos de nuestro país, la cuestión de sus intentos de dividir

nuestra        dirección,    también      se      sintió herido         Zhivkov,

porque,       como es      sabido,        fue     la       intervención  de    Jruschov

la  que         le  llevó  al  poder  en  Bulgaria.                

Así    pues, nuestro       discurso      en  la Conferencia  de

Moscú, hirió extraordinariamente a Jruschov. Como es lógico, este total desenmascaramiento le creaba proble­ mas muy graves, lo que les llevó a Jruschov y compañía a lanzarse a ofensas sin principios, porque si los demás profundizaban en estas cuestiones, esto crearía proble­ mas no sólo a los que nos insultaban, sino también a sus jefes.

 

Como es sabido, después del XX Congreso del PCUS, cambiaron las direcciones de muchos partidos comunistas y obreros. Jruschov comprendía que los partidos que no habían cambiado sus direcciones, repre­

 

sentaban     un     gran  peligro        para   su      línea, porque        sus

manejos  y  sus  puntos  de       vista  en      estos partidos      no

podrían       tener  cabida.  Por eso,   contra su      voluntad  se

vio  obligado  a  sonreir  y        en  apariencia       mantenía  rela­

ciones         amistosas    también      con    nuestro       Partido.      Pero

veía que no alcanzaba su objetivo y si no lo logró hoy, pensaba, me esforzaré en lograrlo mañana. Eso pensaba de nuestro Partido, del PC de China y de algunos otros partidos. Son partidos cuyas direcciones no ha podido minar, por eso, viendo en ellos un peligro, se ha esfor­

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

zado en realizar sus planes también por otros medios. Al principio intentó reforzar sus posiciones, crear una atmósfera de confianza como si se tratara del

 

456             ENVER HOXHA

«Lenin        de  hoy»,  disipar  cualquier  duda  hacia  su  per­

sona  y,       mientras  tanto,  preparar  a  sus  cuadros  fieles

que    lo       apoyarían.  Veía  que  en  Albania  se  desarrollaba

una buena propaganda en favor de la Unión Soviética y esperaba que llegase un día en que también nosotros

siguiésemos su  camino. Pero  no  le salió.                   

         A  pesar  de  que  han  firmado la       Declaración,         esto

no     significa      que    hayan cambiado    de      camino.      Es     sólo

una  táctica.  No  se  sabe  cuánto  durará,    pero  es      una

táctica  peligrosa.  Eso   lo      veremos,     lo      seguiremos paso

a        paso,  la  situación  internacional  se  hará  más   compleja,

a        pesar  de  que  Jruschov  y  sus  seguidores  han    predicado

el       desarrollo   pacífico.     Pero  vemos         que    en  todas  partes

hay    huelgas,      insurrecciones,     movimientos        de      liberación

 

 

nacional por parte de los pueblos y terror por parte de los imperialistas. Esto refuta el tan difundido punto de

vista de Jruschov sobre el desarrollo pacífico de los acontecimientos.

 

Son gente que no se detendrá en su camino si no es

 

por  la  fuerza  enorme  del  comunismo  internacional,   la

fuerza  de  aquellos  partidos  que      luchan         consecuente­

mente  por  la  defensa  del  marxismo-leninismo.                            

Debemos    ser     optimistas.  Cada día     que    pasa            las

cosas se      aclaran       más   y       la       situación     internacional                 sin

duda  confirmará  nuestras       tesis. Pero  tenemos  por        delan­

te  una  larga  lucha.  No  debemos    pensar         de               ninguna

manera  que  van  a  arrojar  las  armas,  por el       contrario

tratarán  de  maniobrar  de  la  forma más   brutal          y       refi­

nada.  Las  contradicciones  de  la      política       que    siguen

hacia los     imperialistas         se      pondrán      en               evidencia    cada

vez  más      con    mayor  claridad;   los  que       son    marxistas    lo

 

         LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO   457

comprenderán      ya  que  mientras  el  imperialismo  se  pre­

para  para  la        guerra,        los  revisionistas  quieren         frenarlo

con    palabras.     Con  la        política  que  siguen  están       dejando

el campo libre al imperialismo, por lo cual se está convirtiendo en un peligro cada vez más grave para el

campo        del     socialismo, para  todo  el         mundo  comunista  y

para  la        paz  mundial.                                                      

Hemos        tenido  confianza  en      la  Unión     Soviética,

porque        en      las  situaciones  difíciles tanto ella    como los

países de      democracia popular       nos    han    ayudado.     Pero

nunca nos hemos dormido ni hemos basado nuestras esperanzas en la ayuda de los amigos. Jruschov nos decía siempre demagógicamente: «¿Para que necesitan ustedes las armas, les defendemos nosotros!». Pero ¿qué significa todo lo que está sucediendo? ¿Por qué no nos hemos reunido a discutir estos problemas tan impor­ tantes para el destino del campo socialista y del comu­ nismo internacional, a examinarlos conjuntamente dada su importancia? ¿Con qué objetivo ha sido designado nuestro ministro de Defensa vicecomandante de las fuerzas unidas del Tratado de Varsovia? ¿Qué fin per­ sigue asimismo la designación de sus colegas de Polo­ nia, Checoslovaquia y otros países? Lo son sólo formal­

 

mente, porque a ninguno de ellos les ha llamado nadie a conversar, todas las medidas que se toman en nombre del campo socialista las decide Jruschov y compañía,

«Confíen  en         nosotros,     dice   Jruschov,    estamos      bien

armados».  Pero    el  enemigo  puede  atacamos  por  sorpresa

y       no      tenemos      armas  con  que  responderle.  «Le  atacare­

mos   nosotros desde Siberia», dice él. Pero, a      juzgar por

el       desarrollo   de  los         acontecimientos,   todos conjunta­

 

458   ENVER HOXHA

 

mente debemos prepararnos mejor. A la guerra iremos juntos. Por ello también la manera de defendemos debemos decidirla entre todos nosotros. Nosotros no pretendemos conocer los secretos militares de la Unión

 

Soviética, pero Jruschov sigue planeando en el Kremlin su gran estrategia para todos los países del campo

 

socialista sin llamamos ni una sólo vez al menos para decimos: «Contamos con este tipo de armas y en lugares seguros». No se reúnen periódicamente los represen­ tantes de los países del Tratado de Varsovia para con­ trolar los armamentos militares, tomar medidas conjun­ tas con objeto de que nuestros ejércitos se conozcan y confraternicen. Esta situación la conocen sólo los camaradas de Jruschov. Estoy convencido de que también los demás, incluso Gomulka que ahora se calla, tiene con seguridad divergencias sobre estos problemas, pero ahora Gomulka se ha puesto de acuerdo con Jruschov y, a una simple crítica nuestra, entre otras amenazas, pidió de inmediato que se nos expulsara

 

 

del     Tratado  de  Varsovia.

 

Es  decir,  la  lucha  que  tenemos  por  delante,  en  la

 

situación     creada,        no     es      nada  fácil.  Por    el       contrario

 

será muy difícil. Pero nosotros debemos luchar resuel­ tamente, seguir paso a paso el desarrollo de los aconte­ cimientos, teniendo bién claro que clase de gente son y lo que quieren hacernos. Si volvieran al buen camino, nosotros cambiaríamos nuestra actitud hacia ellos y marcharíamos con ellos como antes, pero no se nos permite dormir despreocupadamente. Después de todas las cosas que han sucedido, no tendremos ya una confianza ciega, porque los puntos de vista y los actos

 

         LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO   459

de      esta   persona       son    abiertamente         antimarxistas.

Jruschov     está   perpetrando un     grave crimen        contra

el       pueblo        soviético     y       contra  el     comunismo interna­

cional.                                                                

         Las  amenazas  que        nos    lanzan,  debemos  analizarlas

seriamente. Si      no     pueden       echamos     del     Tratado       de

 

Varsovia,    si       no  retiran  sus      hombres      de      la  base       naval

de  Vlora,    si       no  nos  cortan  los  créditos,  no  lo  harán

porque  nos quieran,  sino       porque        su      ímpetu  se   vio

frenado en Moscú, y también por razón de las circuns­ tancias políticas internacionales. Lo que nos hicieron con la base naval no eran meros chantajes, sino que

formaban  parte  de  toda  una  línea  previamente elabo­

rada y no      sólo   por  Jruschov.                                                     

         ¿Por  qué    tomaron      posición      contra nosotros      cuando

aún    no      habíamos  manifestado   nuestros  puntos    de      vista?

Se      habían        consultado  entre         y,      para  ello,   la       señal

fue     dada  en      la       Reunión      de      Bucarest.    Más   tarde nos

 

exhortaron  a  seguir  su  camino  y,  dado  que     no     lo      hici­

mos,  tenían pensado      qué    actitud        mantener    hacia noso­

tros.                                                                             

Si  su  carrera  no  hubiese  sido  frenada  en  la  Con­

ferencia  de Moscú,       ellos  hubieran     tratado        de      atraemos

a  su  camino  antimarxista      o,  si  no      hubiesen     alcanzado

esto, quitamos del medio y, de no poder excluirnos, mantener la actitud que ahora han adoptado.

 

No tuvieron éxito ni en el primer ni en el segundo intento y se llegó a la situación que todos conocemos. Seguramente eran otros sus planes hacia nosotros, pero no les era fácil ponerlos en práctica, porque hubieran quedado desenmascarados ante el movimiento comunis­

 

 

460

 

ENVER HOXHA

 

 

ta      internacional,       sobre todo  a        los     ojos  de  los pueblos

 

 

de      la       Unión Soviética.   Aunque       su      plan  contra nuestro

 

Partido  fracasó,  no  olvidarán  nunca         la  viril  y    correcta

actitud        marxista-leninista que    nuestro       Partido       ha

mantenido  y        mantiene     y       seguirán      fraguando   planes

para  vengarse,     si  no hoy,  mañana.      Pero  nosotros      no

les daremos armas para combatirnos. No cometeremos errores, no violaremos la línea ni doblaremos el espina­ zo, nos mantendremos como siempre vigilantes en las

posiciones  del  marxismo-leninismo.                            

Tanto la  actitud    marxista-leninista que    mantuvi­

mos  nosotros,  como  la  que  mantuvo  el   PC     de  China,

tienen  una  importancia decisiva      para   la       existencia   de

los  Estados socialistas,  para  la       paz  y el       socialismo  en

todo el mundo. El Partido Comunista de China se man­ tiene firme en el camino marxista-leninista y se ha

convertido  en      un     obstáculo    extremadamente   serio  para

ellos.  Una  de      las     causas  principales de  su retroceso     en

la  Conferencia     de      Moscú        fue  la correcta      actitud        de

principio  del        PC  de         China.

 

Pensamos que, si Jruschov y compañía no hubiesen cejado habría sido una gran catástrofe para ellos mis­ mos y para todos sus perros falderos, porque sus respec­ tivos partidos no hubiesen admitido que se perpetrase un crimen semejante contra el comunismo internacional. Pero, incluso si sus partidos lo hubiesen admitido provisionalmente, en poco tiempo se habría demostrado sin falta que ellos eran unos revisionistas y traidores, mientras que China y Albania están en el camino marxista-leninista, luchan contra el revisionismo y construyen el socialismo. Por eso, prefirieron y acep­

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     461

 

taron dar un paso atras con objeto de recobrar nuevas fuerzas desde las posiciones retrocedidas. Por eso, pen­

samos  que  tendremos   por    delante        una    lucha difícil y

de      gran  responsabilidad  por  la  defensa del     socialismo

en      Albania,      de  la línea  general        de  nuestro  Partido       y

de      los     correctos     principios   de      la       Declaración de

Moscú.                                                                                           

         Pero  la  grave  situación  creada  en  el  movimiento

comunista   internacional        y       en      nuestras      relaciones  con

la  dirección  del  PCUS  y  con  las  de  algunos  otros  par­

 

tidos, nos    plantea       tareas  muy  importantes  que  hoy

como en      el  pasado   debemos     realizar  siempre   correcta

e  inteligentemente  y     con  valor  marxista-leninista.

En  primer  lugar  debemos     consolidar  cada    vez  más

la       unidad        del     Partido.      Esta   unidad        es      de      acero, pero

 

debemos     trabajar       continuamente  para  templarla, porque

en      estos  momentos  se  están  produciendo  importantes

virajes         y       en  estos  virajes  hay  también gente  que   vacila.

Por    eso,  el  Partido  debe  estar  muy  cerca  no  sólo  de

los     comunistas,  sino  de  cada  persona,  junto  a  las  masas

del     pueblo,  de  manera  que  la  unidad  en  las  filas  del

Partido  y  la  unidad  Partido-pueblo se      temple                  por    un

camino        marxista-leninista.                                                        

         Somos de la opinión de que el Partido debe conocer

los     actos hostiles       y  revisionistas     de      estos traidores,

ver    quienes  son  los  que  quieren  cavarle        la       tumba  a

nuestro       Partido       y       al       comunismo internacional.       Para

dar    a  conocer  esto  contamos  con documentos escritos,

pero  hay    que    trabajar       oralmente    para  aclararle     las

cosas al Partido, con objeto de que se lleve una lucha resuelta contra el revisionismo, no sólo en el plano

 

 

462

 

ENVER HOXHA

 

 

teórico,       sino   también      en      la       práctica      con    ejemplos

 

 

concretos. Los miembros del Partido deben estar vigi­ lantes, defender la línea de éste y salvaguardar los grandes intereses de nuestro pueblo, del Partido y del marxismo-leninismo.

 

Tiene pues gran importancia el que eduquemos bien al Partido, porque así comprenderá correctamente también las tácticas que debemos emplear en estas

situaciones  tan     complicadas.                 

         Nuestro  Partido  empleará  tácticas,  y  esto  es  indis­

pensable  entre  otras      cosas  para  que    el  pueblo  soviético

y       los demás pueblos de los países de democracia popu­

lar     comprendan que    nosotros  estamos  en  el  camino

marxista-leninista y       mantenemos la       amistad  con  ellos,

y  que  estamos  en  contra  de  aquellos  que  son  sus  ene­

 

migos y  enemigos del  marxismo-leninismo.

 

Si  las  direcciones  de  estos  países  siguen  su  activi­

 

dad    contra nosotros,     recibirán     la       merecida     respuesta,

 

sin embargo nos esforzaremos por mantener relaciones amistosas con todos los países socialistas, sin hacer concesiones de principios, sin deformar la línea y adop­ tando siempre actitudes correctas, sobre la base de los principios del marxismo-leninismo.

 

Hay que tener en cuenta que tendremos contactos con representantes soviéticos o de los países de demo­

cracia popular.  No cambiaremos  nuestra     actitud,  mas,

sin  embargo,  nuestras  relaciones  con       ellos, natural­

mente,         no  seguirán siendo  las  mismas  de   antes, cosa  de

la que no somos nosotros los culpables, sino ellos mis­ mos. Mikoyan nos ha dicho: «Ahora no hace falta que tengamos estrechas relaciones de partido, sino única­

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     463

mente  relaciones  comerciales».  Nosotros  le       respondimos

que    no  estábamos  de  acuerdo  con  semejante punto de

vista, pero  dado  que  así  lo  desean,  también     así     pode­

mos   hacer nosotros.                                         

Hemos        sido  nosotros       quienes,  cuando   venían        Iva­

nov   o  Novikov  a  mantener  conversaciones,             les  ponía­

mos,  con    benevolencia,  al   corriente  de  los   problemas

que deseaban conocer. Y esto lo hacíamos no para ren­ dirles cuentas, sino porque relacionábamos este com­ portamiento con la amistad estrecha y sin reservas que abrigábamos por la Unión Soviética. Ahora que la situación ha cambiado únicamente por culpa suya, cuando vengan otra vez, nosotros los acogeremos, les

 

preguntaremos      qué    desean,       y   les   informaremos   de

aquello        que  nosotros  consideramos  razonable  y  no  de

lo  que         intenten      saber.

Con   los  técnicos  y  especialistas  que  trabajan  en

nuestras      empresas,   debemos     comportarnos  de  manera

afable, cariñosa y darles muestras de nuestra amistad. Seguramente, entre ellos puede haber también malas personas, pero aunque no lo sean, algunas tendrán órdenes de comportarse como tales. Por eso debemos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

mostramos cuidadosos y vigilantes, saber distinguir bien quiénes son honestos y sinceros con nosotros y

quiénes han sido enviados para poner en práctica las instrucciones hostiles de Jruschov y compañía. Debemos defender en todo momento y frente a todos nuestra línea marxista-leninista. No tengamos ningún miedo en responderles, cuando estos, desde su erróneo camino, ataquen a nuestro Partido, a nuestra dirección y a nuestra unidad. Debemos guardarnos de las provoca­

 

464             ENVER HOXHA                                               

ciones,  porque  hay  gente  que  se  dedica  a        hacerlas,     pero

hay    también  provocaciones  a        las  que       se                debe  responder

de  inmediato  y  dar  el  golpe  merecido     a        los     que  las

urden.                                                                                             

         Debemos  ser  atentos  y  vigilantes             para  sabernos

orientar       correctamente       y       en      cualquier              ocasión       sobre

la  base  de  la  línea  del  Partido.  En  esto debe  manifes­

tarse  la       capacidad  y la       inteligencia de      los     comunistas.

Es  muy  fácil  decirle  a  otro  «vete»,  o  «no  quiero  hablar

 

contigo»,  pero  tal  actitud  no sería  ni       política       ni  mar­

xista.  Por  eso  debemos  actuar  con  madurez     y       elastici­

dad.                                                                                                          

A       los     extranjeros  que    se      encuentran  en      Albania

debe  hablárseles  de  la  línea  de       nuestro       Partido,      de

nuestra        actitud,       procurando aclararles    las     cosas, para

que  las  comprendan               correctamente,      porque        es      posible

que  muchas  de  ellas  no  las  tengan  claras.                         

Sobre todo  los     órganos      de      la       prensa        deben ser

muy  vigilantes  y  prudentes.  Nuestra  prensa      debe  pre­

sentar debidamente         la       línea  y        la       táctica         de      nuestro

Partido. La Dirección de Propaganda y Agitación debe desarrollar cuidadosamente este trabajo. Es de gran importancia mantener derecho el timón en lo que a la prensa se refiere, porque de un error nuestro pueden aprovecharse los enemigos del exterior imperialistas y

 

revisionistas,        u       orientarse   incorrectamente     las   am­

plias  masas del  Partido  y  del  pueblo.                        

         Por    eso    trabajemos  cuidadosamente    para  orientar

de      manera  correcta   al  Partido   a        través de      la       prensa.

En     este    frente debe  reflejarse     todo  aquello  que está  en

la       justa  vía     marxista-leninista y        sirve  a        los     intereses

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO     465

 

del Partido, del pueblo y del socialismo, mientras que cualquier maniobra revisionista que pueda parecer aceptable, pero que de hecho es dañina, no debe publi­ carse en la prensa, sin que de ello haya que dar expli­ caciones a nadie.

 

Todo debemos juzgarlo con pleno conocimiento, sopesar cuidadosamente tanto lo bueno como lo malo y escoger lo mejor, lo que sirve a nuestro trabajo y a nuestra causa.

 

Esta difícil situación la superaremos sin ninguna duda. Por eso el Partido, en primer lugar debe movili­ zarse, tener las cosas claras y estar unido. Debe ele­ varse su nivel político e ideológico y aplicarse conse­ cuentemente su línea marxista-leninista, además de movilizamos totalmente para realizar nuestros planes.

 

Los camaradas del Partido y del Poder deben tener en cuenta estas situaciones y dedicar cuidado muy par­

 

ticular al trabajo de persuasión y de educación entre las masas, hacerles tomar conciencia para realizar

 

todas las     tareas y       sobre todo  para   aprovechar  nuestras

 

posibilidades  internas.  Así  que,  cuando   decimos      que

deben   roturarse   nuevas   tierras,   no        debemos     poner

nuestras      esperanzas  únicamente en      los     tractores.    Si

hay    posibilidades,       por    supuesto     que    traeremos   tracto­

res,    pero  debemos     reforzar  nuestro   potencial     econó­

mico  basándonos  en  nuestras  posibilidades,      para  abas­

tecer  así     regularmente        al  pueblo,   sin     que    se      produzcan

crisis, y crear reservas en todos los terrenos, econo­ mizando correctamente nuestros recursos.

 

En este sentido debe trazarse un programa de trabajo por parte de todo el Partido y los aparatos del

 

466   ENVER HOXHA

 

Estado.       Son  muchas  las  tareas  al  respecto  que  se  nos

 

plantean      en      la       práctica.                                                    

         Nuestro       Partido       y  nuestro  pueblo se      han    templado

en  las  dificultades,  por  eso   nuestros  planes    siempre      han

sido   realizados.  Del    mismo        modo superaremos las     nue­

vas    dificultades,         vendrán      días   mejores       para  nuestro

Partido  y    nuestro       pueblo,  porque     de      nuestra  parte        está

la  justicia,  y  en  el       mundo        tenemos      numerosos  amigos,

no     sólo   la       gran  China,        sino   todos los     pueblos       y        los

 

auténticos   comunistas, para  quienes       es      sagrada  la  causa

de      la       libertad,      de      la       independencia      y       del     socialismo.

         Esto  es  todo       lo      que    tenía  que    decir.  Ahora  pase­

mos   a        aprobar       el       comunicado.         Además  de ello,   tene­

mos delante el IV Congreso del Partido que, como ha­ bíamos decidido, se celebrará en febrero del año que viene. Hasta ese momento el Partido debe movilizar todas sus fuerzas, desplegar un vasto trabajo político, ideológico y ecónomico, a fin de que al Congreso nos presentemos con una unidad de acero marxista-leni-nista, con las tareas realizadas en todos los terrenos,

 

conscientes de      que    discutiremos  con  un  alto  espíritu

de  partido  y  asumiremos  las  tareas  difíciles,  pero  glo­

riosas  que  se  nos  encomendarán.

Publicado   por  primera vez

en  el  tomo  XIX  (Ed.  alba-

nesa)  según  el  original  de­

positado      en      los     Archivos

Centrales    del     Partido      

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INDICE

 

 

EXTRACTOS DEL PREFACIO DEL TOMO XIX        V

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO        EN

 

BUCAREST (21 de junio de 1960)    1

 

SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA

 

  Extractos  de  la  intervención  en  la  reunión  del  Buró

 

Político del CC del PTA (22 de junio de 1960)      3

 

CARTA      DIRIGIDA A       BUCAREST        AL    CAMARADA

 

HYSNI KAPO (22 de junio de 1960) 11

 

DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA SO­

BRE  LA     ACTITUD  QUE DEBIA       ADOPTAR EN

 

PEKIN        EN    RELACION CON LOS  DESACUERDOS

 

SURGIDOS ENTRE LA UNION SOVIETICA Y CHINA

 

(23 de junio de 1960)     21

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO        EN

BUCAREST (24 de junio de 1960)    24

 

NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION — De

la  intervención  en la  reunión  del Buró Político  del CC

del PTA (24 de junio de 1960) 26

 

CARTA      DIRIGIDA AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO

 

EN BUCAREST (25 de junio de 1960)       30

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO        EN

 

BUCAREST (25 de junio de 1960)    31

 

468             INDICE              

DE  LA  CARTA  ENVIADA  A  LIRI  BELISHOVA  

SOBRE  EL  DESARROLLO  DE  LA  REUNION  DE

BUCAREST  Y  SOBRE  LA  ACTITUD  QUE  DEBIA        33

ADOPTAR EN MOSCU (28 de junio de 1960) ________      

NOTA VERBAL PRESENTADA AL EMBAJADOR SO­     

VIETICO  EN  TIRANA  SOBRE  LA  ACTITUD  ANTI­    

MARXISTA  DEL  EMBAJADOR  SOVIETICO  Y  DEL     

AGREGADO  MILITAR  EN  BELGRADO  EN  RELA­      

CION CON  EL     MITIN  DE  SREMSKA-MITROVICA.    

(9 de julio de 1960) _______________________________      36

EN  LA  REUNION  DE  BUCAREST  NO  ACEPTAMOS  

QUE  FUERAN  VIOLADAS  LAS  NORMAS  LENI­

NISTAS  QUE  RIGEN  LAS  RELACIONES  ENTRE

PARTIDOS — Extractos del discurso pronunciado en el

XVII Pleno del CC del PTA (11 de julio de 1960) ......... 42

HABLAREMOS  EN  MOSCU  COMO  NOS  ENSEÑA      

EL  MARXISMO-LENINISMO,  NO  HAY  PARA  NO­      

SOTROS  OTRO  LENGUAJE    Discurso  de  clausura     

del XVII Pleno del CC del PTA (12 de julio de 1960)     71

EL  COMITE  CENTRAL  ES  LA  DIRECCION  DEL

PARTIDO,  QUE  JUZGA  SIEMPRE  DE  MANERA 

JUSTA,  PRUDENTE  Y  SERENA,  PERO  TAMBIEN       

SEVERAMENTE CUANDO  ES  NECESARIO    De        

la conversación con Koço Tashko (3 de agosto de 1960) 85

CARTA  DIRIGIDA  AL  CC  DEL  PC  DE  LA  UNION     

SOVIETICA  RESPECTO  A  LA  FLAGRANTE  INGE­     

RENCIA  DE  ALGUNOS  FUNCIONARIOS  DE  LA

EMBAJADA  DE  LA  UNION  SOVIETICA  EN  TIRA­     

NA  EN  LOS  ASUNTOS  INTERNOS  DEL  PTA  Y

DEL ESTADO ALBANES. (6 de agosto de 1960) 109

CARTA  DIRIGIDA  A  TODAS  LAS  ORGANIZACIO­     

NES  DE  BASE  DEL  PARTIDO, CONCERNIENTE        

AL DESARROLLO DE LA REUNION DE BUCAREST      

Y A LOS DESACUERDOS  ENTRE EL  PARTIDO    

 

INDICE      469

 

COMUNISTA DE LA UNION SOVIETICA Y EL PAR­

 

TIDO COMUNISTA DE CHINA (9 de agosto de 1960) 115

 

LA  VERDADERA  UNIDAD  SE  LOGRA  Y  SE  FOR­

 

TALECE    SOLO         SOBRE      LA     BASE         DE    LOS  PRIN­

 

CIPIOS       MARXISTA-LENINISTAS          Carta dirigida

 

al  CC  del  PCUS  y  al  CC  del  PC  de  China  (27  de

 

agosto de 1960)    124

 

CARTA  DIRIGIDA  AL  CC  DEL  PCUS  ACERCA  DE

 

LA    PROPUESTA      HECHA     POR  ESTE PARA        OR­

 

GANIZAR  UN    ENCUENTRO     ENTRE      REPRESEN­

 

TES DEL PCUS Y DEL PTA ANTES DE LA CONFE­

 

RENCIA  DE  NOVIEMBRE  DE  1960  DE  LOS  PAR­

 

TIDOS        COMUNISTAS   Y       OBREROS EN    MOSCU

 

(29 de agosto de 1960)   132

 

IREMOS    A       MOSCU     NO    CON DIEZ BANDERAS,

 

SINO CON UNA SOLA,        CON LA     BANDERA DEL

 

MARXISMO-LENINISMO          Discurso     en      el       XVIII

 

Pleno del     CC    del     PTA  concerniente         a        los     graves

 

errores        de      línea  cometidos   por    Liri    Belishova   (6      de

septiembre de 1960)       136

 

LA  DEFENSA  DE  LA  LINEA  MARXISTA-LENINIS­

 

TA  ES  VITAL  PARA  NUESTRO  PARTIDO  Y  PUE­

 

BLO Y PARA EL COMUNISMO INTERNACIONAL

 

      Intervención  en  el  XVIII  Pleno  del  CC  del  PTA.

 

(7 de septiembre de 1960)        159

 

RESGUARDEMOSNOS  DE  LAS  PROVOCACIONES  Y

 

DEFENDAMOS AL PARTIDO — Intervención en el

 

XVIII Pleno  del  CC  del  PTA  sobre  la  actitud  hostil

y antipartido de Koço Tashko (8 de septiembre de 1960) 170

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      MEHMET  SHEHU

 

EN NUEVA YORK (20 de septiembre de 1960)   174

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      MEHMET  SHEHU

 

EN NUEVA YORK (23 de septiembre de 1960)   176

 

470   INDICE     

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU     178

EN NUEVA YORK (26 de septiembre de 1960) ..............       

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU     180

EN NUEVA YORK (28 de septiembre de 1960) ...............      

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU     183

EN NUEVA YORK. (29 de septiembre de 1960)...............      

NUESTRO  PUEBLO  Y  NUESTRO  PARTIDO  TRA­       

BAJARAN   CON   TODAS   SUS   FUERZAS   POR 

CONSERVAR  Y  DESARROLLAR  AUN  MAS  LA 

AMISTAD  CON  LA  RP  CHINA    Discurso  pronun­     

ciado en  la  recepción  ofrecida  por  la  Embajada  de  la       

RP  China  con  motivo  del  XI  aniversario  de  la  pro­

clamación de la RP China (30 de septiembre de 1960)    186

CARTA  DIRIGIDA  AL  CAMARADA  HYSNI  KAPO      

EN MOSCU (10  de octubre de 1960)...................................    198

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  HYSNI  KAPO  EN     

MOSCU (10  de octubre de 1960)     203

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU    

EN NUEVA YORK (10  de octubre de 1960)       208

QUE LA DECLARACION DE MOSCU SEA LO MAS

FUERTE  POSIBLE,  QUE  CONTENGA  POLVORA  Y     

NO  ALGODON    Carta  enviada  al  camarada  Hysni       

Kapo en Moscú (4 de octubre de 1960)..............................       212

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU    

EN NUEVA YORK (4 de octubre de 1960) 219

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU    

EN NUEVA YORK (6 de octubre de 1960) 222

CARTA  DIRIGIDA  AL  CAMARADA  HYSNI  KAPO      

EN MOSCU (7 de octubre de 1960)  224

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  MEHMET  SHEHU    

EN NUEVA YORK (9 de octubre de 1960) 230

 

INDICE      471

 

RADIOGRAMA  AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO        EN

 

MOSCU (11 de octubre de 1960)      232

 

CARTA      DIRIGIDA AL    CAMARADA      HYSNI       KAPO

 

EN MOSCU (13 de octubre de 1960) 233

 

LOS  ALBANESES  ESTAMOS  DISPUESTOS  A  QUE­

 

DARNOS   INCLUSO  SIN   PAN  CON TAL  DE    NO

 

VIOLAR     LOS  PRINCIPIOS,      NO    TRAICIONAR     AL

 

MARXISMO-LENINISMO          Intervención en      la       reu­

 

nión del Buró Político del CC del PTA (31 de octubre

de 1960)     236

 

QUE  SEA  O  NO  ALBANIA  UN  PAIS  SOCIALISTA,

 

ES  ALGO  QUE  NO  LO  DECIDE  JRUSCHOV,  SINO

 

QUE LO HA DECIDIDO EL PUEBLO ALBANES CON

 

SUS  LUCHAS,  CON  SU  SANGRE    De  la  conver­

 

sación mantenida con J. Andropov en Moscú (8 de no­

 

viembre de 1960)  245

 

EL MARXISMO-LENINISMO Y LOS INTERESES DEL PUEBLO LOS DEFENDEREMOS CON ARDOR

— De la conversación de la delegación del PTA con los representantes del PCUS, A. Mikoyan, F. Coslov, M. Suslov, P. Pospielov, J. Andropov, en Moscú

 

(10 de noviembre de 1960)      248

 

HEMOS     LUCHADO INCLUSO  SIN   PAN  Y       DES­

 

CALZOS,  PERO  JAMAS  NOS  HEMOS  DOBLEGADO

 

ANTE         NADIE             Conversación       de      la       delegación   del

 

PTA  presidida     por    el       camarada    Enver Hoxha,       en      el

 

encuentro  con  N.  S.  Jruschov,  en Moscú,  en  el  Krem­

 

lin. (12 de noviembre de 1960) 264

 

DISCURSO PRONUNCIADO EN    NOMBRE  DEL  CC

 

DEL PTA EN LA CONFERENCIA DE LOS 81 PAR­

 

TIDOS COMUNISTAS Y OBREROS CELEBRADA EN

 

MOSCU (16 de noviembre de 1960) 275

 

472   INDICE     

RADIOGRAMA  AL  CAMARADA  HYSNI  KAPO  EN     

MOSCU (30 de noviembre de 1960) 364

 

INFORME  PRESENTADO   EN    EL     XXI   PLENO      DEL

 

CC    DEL PTA «SOBRE LA CONFERENCIA DE LOS REPRESENTANTES DE LOS PARTIDOS COMUNIS­ TAS Y OBREROS REUNIDA EN MOSCU EN NO­

VIEMBRE DE 1960». (19 diciembre de 1960)     366

 

LA LUCHA DE PRINCIPIOS Y CONSECUENTE CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL REVISIONISMO HA SIDO Y SIGUE SIENDO EL CAMINO DE

 

 

NUESTRO PARTIDO — Discurso de clausura pro­ nunciado en el XXI Pleno del CC del PTA (20 de di­ ciembre de 1960)

 

 

 

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