Libro N° 9599. Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Hoxha, Enver.
© Libro N° 9599. Albania Frente A Los Revisionistas
Jruschovistas. Hoxha, Enver. Emancipación. Febrero
12 de 2022.
Título original: © Albania Frente A Los Revisionistas
Jruschovistas. Enver Hoxha
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Original: © Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas. Enver Hoxha
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ALBANIA FRENTE A LOS REVISIONISTAS JRUSCHOVISTAS
Enver Hoxha
Albania Frente A Los Revisionistas Jruschovistas
Enver Hoxha
¡PROLETARIOS
DE TODOS LOS
PAISES, UNIOS!
ENVER HOXHA
FRENTE A LOS
REVISIONISTAS
JRUSCHOVISTAS
ENVER HOXHA
INSTITUTO DE ESTUDIOS MARXISTA-LENINISTAS ADJUNTO
AL CC DEL PTA
ENVER HOXHA
ALBANIA
FRENTE A LOS REVISIONISTAS
JRUSCHOVISTAS
(Escritos tomados del tomo XIX de las Obras)
CASA EDITORA «8 NËNTORI»
TIRANA, 1977
PREFACIO DEL TOMO XIX1
Los documentos de
este tomo ocupan
un lugar de excepción en las Obras del camarada Enver Hoxha.
Estos documentos, la
mayor parte de los cuales
se publican aquí por primera vez, corresponden al período
de junio-diciembre de 1960. Eran momentos de gran complejidad, cuando en el
movimiento comunista in ternacional, en las relaciones entre los partidos,
habían surgido profundas divergencias ideológicas y políticas. En este período
nuestro Partido tuvo que tomar deci siones de una responsabilidad particular y
alzarse abier tamente delante del movimiento comunista internacio nal entero
para defender el marxisto-leninismo contra la nueva y peligrosa corriente
revisionista que se cris talizaba en su seno, el revisionismo jruschovista.
Este tomo está consagrado en su mayor parte a los documentos en los que
aparece elaborada la línea estratégica y táctica del PTA contra la propagación
del revisionismo contemporáneo y sobre todo contra la acti vidad antimarxista
escisionista de la dirección soviética encabezada por Jruschov. Hasta entonces,
el PTA había dado a
conocer a la
dirección soviética su
oposición y sus reservas sobre
una serie de tesis y de actos incorrec tos de esta última. Pero los hechos
demostraban, que el grupo de Jruschov continuaba siguiendo obstinada mente un
camino erróneo y lleno de peligros para el movimiento comunista y obrero
internacional, cosa que quedó particularmente clara en los tejemanejes urdidos
por él en la Reunión de Bucarest. En esas circunstan cias, era indispensable
someter la línea y las posturas antimarxistas de la dirección soviética
a una crítica abierta y valerosa ante todos los partidos
comunistas y obreros.
__________
1 Extractos del prefacio de la edición en lengua albanesa de este tomo
de las Obras de Enver Hoxha.
En este tomo se presenta un cuadro nítido de la lucha
consecuente que el Partido del Trabajo de Albania desarrolló en la Reunión de
Bucarest y en la Conferen cia de Moscú. En Bucarest el PTA no aceptó que
fuesen juzgados los supuestos errores del Partido Comunista de China ni tampoco
que se le condenara en base a un documento lleno de acusaciones calumniosas,
que había fabricado la dirección soviética, sin antes dar al Partido Comunista
de China tiempo y oportunidad de leer este material y exponer su punto de
vista. En la Conferencia de Moscú el PTA expresó con coraje revolucionario su
opinión y, ante el comunismo internacional, criticó abiertamente la línea
errónea de la dirección soviética sobre una serie de grandes problemas de
principio. El PTA no hizo ninguna concesión en los principios ni aceptó seguir
el rumbo revisionista del grupo de Jruschov. Vivo testimonio de ello son la
serie de docu mentos, informes, discursos, intervenciones y entre vistas
publicados en este tomo. En él se publican asimismo un cierto número de
radiogramas y cartas en viados desde Tirana a Bucarest y a Moscú, a Pekín y a
Nueva York, portadores de las directrices del PTA, de su línea revolucionaria.
La firma «Shpati» que llevan algunos radiogramas recuerda los años tormentosos
de la Lucha de Liberación Nacional.
La lucha ideológica entre el PTA y la dirección so viética se hizo aún
más dura después de la Reunión de
Bucarest, cuando el
grupo de Jruschov
lanzó un violento ataque contra
el PTA para doblegarle
y obligarle a seguir la línea
revisionista. En un
principio, el grupo de
Jruschov utilizó principalmente dos
métodos: la amenaza y la demagogia. Pero
no dejó de actuar a través de la embajada soviética en Tirana, la
cuál desplegaba una actividad hostil y subversiva contra el PTA y su dirección.
La dirección soviética jruschovista intentó «tomar la fortaleza desde dentro»,
y con este fin se atrajo a Liri Belishova y Koço Tashko poniéndoles a su
servicio. Los puntos de vista y las posturas de estos dos enemigos se oponían
abiertamente a la justa línea seguida por nuestro Partido respecto a la direc
ción soviética encabezada por Jruschov. Por ello sus esfuerzos por
revisar esta línea terminaron fracasando.
Los escritos de este tomo ponen al
descubierto no sólo la actividad de los enemigos
del exterior, sino también
la de los enemigos del interior, la lucha de clases que el PTA ha librado
contra ellos en defensa de su unidad de acero, de su línea límpida, de la
pureza del marxismo-leninismo ...
Las enseñanzas que se sacan de los documentos de este tomo son muchas y
valiosas. Son enseñanzas que nos dan nuevas armas en la lucha por la
construcción del socialismo y por la defensa de los altos intereses de nuestra
Patria y de nuestro pueblo, contra los enemigos del exterior y del interior.
Los documentos del tomo diecinueve constituyen una rica aportación a la teoría
y la práctiva revolucionarias de nuestro Partido, al gran tesoro del
marxismo-leninismo.
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST1
21 de junio de 1960
Hora 11:30
Al camarada Hysni, estrictamente personal:
A través de tus telegramas vemos que la situación
se precipita por un camino erróneo, por eso se presenta
muy delicada.
Ten mucho cuidado. Dales a entender que parti ciparás solamente en la reunión que hemos decidido conjuntamente y donde
estarán únicamente los parti dos del campo socialista para determinar la fecha
y el lugar de la futura reunión más amplia de los partidos comunistas y
obreros. Mantennos al corriente. Avísanos con exactitud de cuándo se celebrará
la reunión.-
_____________
1 El
2 de junio
de 1960 el
Comité Central del
Partido Comunista de
la Unión Soviética
envió al Comité
Central del Partido
del Trabajo de
Albania una carta
en la que proponía, para fines
de junio, la convocatoria de
una reunión de los representantes de
los partidos comunistas
y obreros del campo socialista «para intercambiar opiniones sobre los problemas derivados de la actual situación internacional y para determinar una línea de conducta común para el futuro». El
7 de junio
el CC del PCUS, a través de otra
carta proponía al
CC del PTA
que la reunión fuera aplazada y que la
fecha de la convocatoria se
fijara en un encuentro preliminar que tendrían en Bucarest los
representantes de los partidos hermanos del campo socialista que participarían
en el III Congreso del Partido Obrero Rumano. De conformidad con esto, el CC
del PTA autorizó al camarada Hysni Kapo, miembro del Buró Político y secretario
del CC del
Abrazos
E n v e r
Publicado por primera vez en el tomo XIX (Ed. albanesa) según el original depositado
en los Archivos Centrales del Partido PTA que
encabezaba la delegación
del PTA al
III Congreso del Partido Obrero Rumano,
a intercambiar puntos de vista y determinar la fecha
de la reunión junto con los representantes de los demás partidos hermanos.
De hecho, la
delegación del PTA se encontró en Bucarest ante una reunión internacional
preparada de antemano por los dirigentes soviéticos para atacar al Partido
Comunista de China.
SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA
Extractos de la intervención en la reunión del Buró Político del CC del
PTA
22 de junio de 1960
La cuestión de que trataremos hoy se refiere a la Reunión de Bucarest.
Así como habíamos decidido, enviamos a Rumania una delegación de nuestro
Partido, encabezada por el camarada Hysni Kapo para partici par en los
trabajos del III Congreso del Partido Obrero
Rumano. Habíamos previsto que con
tal motivo irían
al frente de
las delegaciones de los respectivos partidos,
sus primeros secretarios,
o al menos una parte de ellos,
sin embargo por múltiples razones que conocemos, juz gamos oportuno que
yo no fuera. A nuestra delegación se le autorizó además a que,
independientemente de su
participación en los
trabajos del Congreso del Partido
Obrero Rumano, tomara
parte también en la Reunión
de los representantes de los partidos comunistas y
obreros del campo
socialista, para fijar, conforme al
acuerdo establecido, el lugar y la fecha de una confe rencia de todos
los partidos, en la que serían discutidas, entre otras cosas, las divergencias existentes entre
el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido
Comunista de China.
Sin duda alguna, estas diferencias deben ser allanadas cuanto antes y por vía marxista-leninista, en primer lugar entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, y, en caso de
que no se llegue a una solución entre ambos, sus tesis deben someterse a un debate entre los partidos,
donde se pronuncien los representantes de los partidos comunistas y obreros con
el fin de solucionar los desa cuerdos por el camino correcto.
Sin embargo, los dirigentes soviéticos en Bucarest tratan de conseguir
que estas divergencias se discutan desde ahora. El camarada Hysni nos dice en
el radio grama que nos envía que, aplazada la Reunión de los representantes de
los partidos comunistas y obreros, ellos proponen que se organice un encuentro
de los representantes de todos los partidos que están
allí, en el que
se planteen los
desacuerdos de la Unión Soviética
con China, naturalmente según el punto de
vista de la Unión Soviética. Según Jruschov, en este
encuentro pueden tomarse también decisiones y todos los partidos
expresar sus puntos de vista, solidarizarse con la Unión Soviética y la
Declaración de la conferencia Moscú de 19571 a la que, como dice Jruschov,
«¡los ca
1 Esta reunión de los partidos comunistas y obreros se ce lebró en
Moscú en noviembre de 1957.
En ella el grupo de Jruschov se esforzó por legalizar el rumbo
revisionista del XX Congreso del PCUS como línea general del movimiento
comunista internacional, pero chocó con la oposi
SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA 5
maradas chinos no se atienen!» Estas maniobras las pre paran tomando
contacto con las delegaciones e intentan do persuadirlas una a una, con el
objetivo de que más tarde le sea comunicado a la delegación del Partido
Comunista de China si ha de seguir
formando parte o
no del campo
socialista. Dicen que
este encuentro no
tiene el objetivo de aislar a China,
sino «el que seamos
informados, que adoptemos
una actitud común».
Pienso que la decisión que hemos tomado1 es justa. No debemos escuchar
solamente lo que dicen los sovié ticos, sino también lo que dicen los chinos,
luego lo
discutiremos y nos pronunciaremos. Por eso se plantea
la cuestión: ¿Qué actitud observará nuestra delegación
en este encuentro
montado por los soviéticos, con
Jruschov a la
cabeza?
ción de las
delegaciones del PC de China,
del PTA (encabezada
por el camarada Enver Hoxha) y otras, que defendieron
los principios fundamentales
del marxismo-leninismo y denun
ciaron los puntos de vista
revisionistas de la dirección soviética.
Frente a
la férrea lógica
de los argumentos
científicos, los
revisionistas se vieron obligados a dar marcha atrás. No obstante
en la Declaración de la Conferencia, a la par de su contenido en
general revolucionario, se mantuvo la formulación incorrecta so bre el
XX Congreso del PCUS, como un congreso que supuesta mente inauguraba una nueva
etapa en el movimiento comunista internacional.
Asimismo sobre
ciertas cuestiones, que se incluían
en la
Declaración, el PTA tuvo sus reservas que manifestó a
través
de la prensa y la
propaganda del Partido.
1 Se trata de
la participación en la Reunión
de los partidos
del campo socialista en Bucarest para
fijar el lugar
y la fecha
de una futura reunión más
amplia de los partidos comunistas
y obreros.
En ella hemos sido objeto de buen número de provocaciones, a las que
Hysni se ha enfrentado firme mente, pero necesita ayuda y nuevas
instrucciones, porque se encuentra ante una serie de dificultades, de presiones
y de provocacions de las más diversas.
Nosotros debemos seguir como siempre una justa línea, ya que asumimos
una gran responsabilidad ante
nuestro pueblo. Somos
un partido marxista-leninista y
nos corresponde, ante cualquier acontecimiento, adop
tar una actitud marxista-leninista. La
vida es testigo
de que siempre
hemos sido inflexibles,
y por eso
tam
poco ahora hay fuerza en el mundo capaz
de apartarnos
de la justa
línea que sigue
nuestro Partido. La
práctica
ha demostrado que
nuestros juicios y
nuestras posturas
respecto a los revisionistas yugoslavos han sido justos. No nos hemos
equivocado. Si Jruschov y consortes han adoptado una actitud diferente, no
combatiendo a los revisionistas yugoslavos, es asunto suyo, así lo juzgan, pero
independientemente de ello nosotros tenemos derecho a decirles nuestra opinión.
Hemos apoyado la Declaración de la Conferencia de Moscú de 1957 no sólo en lo
que se refiere a la cuestión yugoslava, sino
también a otras
cuestiones, como son:
la unidad del
campo socialista, la
coexistencia pacífica, etc.
Pero, por
otro lado, respecto
a muchas cuestiones
que se han
incluido en ella, tenemos ciertas reservas que hemos manifestado a los
soviéticos, o las hemos hecho patentes a través de la prensa y la propaganda
del Partido.
Estamos por la coexistencia pacífica, pero tal como la concebía Lenin,
sin extenderla al dominio de la ideolo gía, ya que esto sería extremadamente
peligroso. En lo que concierne al
desarme, la práctica
ha demostrado
que el imperialismo
no se desarma, sino que, por el
contrario, se arma cada vez más. Entonces ¿cómo podemos desarmamos
nosotros? Todo lo contrario, debemos estar vigilantes. Nosotros lo estamos, y
hemos hecho bien. En consonancia con la línea que ha seguido nuestro Partido,
el pueblo y todos los comunistas están dispuestos a levantarse en armas contra
cualquier peligro de agresión. Hay cosas sobre las que podemos decirles a los
soviéticos que no están en lo cierto, podemos decirles, por ejemplo, que no
estamos de acuerdo con su postura de no desenmascarar a fondo a los
revisionistas yugoslavos. Del mismo modo, si tene mos alguna otra objeción
respecto a los demás, se la diremos abiertamente con un espíritu de
camaradería, por vía marxista. Por eso debemos prepararnos sobre
todas estas cuestiones
y acudir a
la Conferencia de los
representantes de los partidos comunistas y obreros para expresar nuestras
opiniones. En lo referente a
estas cuestiones se debe adoptar una posición marxista-leninista clara y
firme, sin tolerar ninguna provoca ción, por parte de nadie.
Ahora, si lo desean, podemos leer el radiograma enviado por el camarada
Hysni.
Después de la lectura del despacho del camarada
Hysni Kapo, el
camarada Enver Hoxha toma de nuevo
la palabra.
Apenás llegado a Moscú, el camarada Gogo [Nushi]1
1 Miembro del Buró Político
del CC del
PTA y Presidente
del Consejo Central de las Uniones Profesionales de Albania
8 ENVER HOXHA
ha sido llamado por Brezhnev1. Después de los saludos de costumbre, le
informó de sus tesis sobre los chinos. Asimismo, cuando el camarada Mehmet
[Shehu]2 fue a Moscú se le presentó Kosiguin3, y le habló de estas cuestiones
durante una hora y media. El camarada Mehmet le respondió diciendo que «puesto
que las cosas están así, ¿por qué las han dejado agravarse, cuando era posible
arreglarlas por vía marxista-leni nista entre los dos partidos primero, y
luego, en caso de necesidad, sometiéndolas a los demás partidos?» Mehmet le ha
dicho que «nuestro Partido adoptará una posición justa, conforme a los
principios marxista-le-ninistas, sin caer en posiciones sentimentalistas y
oportunistas».
En su carta, el camarada Hysni afirma que Todor Zhivkov4 le ha
provocado. Le dijo: «¿Qué hace Alba nia? ¡Albania es la única que no está de
acuerdo!» El camarada Hysni le respondió: «¿Qué quiere decir con ello? Zhivkov
le replicó enseguida: «Fue una broma». Hysni le señaló que para decir que
«Albania es la que regresaba de Pekín, donde, a la cabeza de una delegación de
las Uniones Profesionales de Albania, había participado en los trabajos de la
Sesión del Consejo General de la Federación Sin
dical Mundial.
1 En aquel tiempo, Presidente del Soviet Supremo de la
URSS y miembro
del Presidium del
CC del PCUS.
2 Miembro del
Buró Político del
CC del PTA
y Presidente
del Consejo de
Ministros de la
RPA.
3 En aquel entonces,
vicepresidente del Consejo de Ministros de la URSS.
4 Primer Secretario del
Comité Central del Partido Comu nista Búlgaro, conocido lacayo de los
revisionistas de Moscú.
SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA
LINEA JUSTA 9
única que no
está de acuerdo»
uno debe tener alguna
razón. El le respondió de
nuevo: «Fue una
broma».
Los búlgaros han publicado en un folleto ilus
trado un mapa de los Balcanes donde Albania figura
como parte de Yugoslavia. Al
respecto le dije
a Behar1
que convocara al embajador búlgaro para decirle qué significaba esto y
exigirle que este folleto fuera retirado inmediatamente de la circulación.
Pienso que conviene orientar al camarada Hysni sobre las cuestiones que
acabamos de discutir aquí. He preparado una carta y voy a leérsela despacio
dada su importancia.
Después de la lectura de la carta2
y de su aproba
ción, el camarada Enver Hoxha prosiguió:
Debo subrayar que nuestra fuerza reside en la
unidad de pensamiento y acción de nuestra dirección
mente importante. Nuestra unidad está fundada en las enseñanzas del
marxismo-leninismo, por eso debemos templarla cada vez más. Siempre hemos
avanzado por este camino, luchando porque sean aplicadas minuciosa mente y
hasta el fin las decisiones que tomamos con juntamente aquí, en el Buró
Político, y cuando algún problema lo exige nos consultamos de nuevo. Pero
cuando alguno de nosotros se encuentra solo y en dificultades y no puede consultar
a nadie, debe
actuar, como lo hacíamos durante la guerra cuando, sin cama-radas al
lado, había que decidir individualmente si de bían lanzarse o no todas las
fuerzas al ataque, o bien cómo defender y aplicar la línea del Partido.
1 Behar Shtylla,
en aquel tiempo
ministro de Asuntos
Exte
riores de la RPA.
2 Ver la
carta dirigida a
Bucarest al camarada
Hysni Kapo,
publicada en el presente tomo,
pág. 11.
Publicado por primera vez en el tomo XIX (Ed. albanesa) según el
original depositado en los Archivos Centrales del
Partido
CARTA DIRIGIDA A BUCAREST AL CAMARADA HYSNI KAPO
22 de junio de 1960
Querido camarada Hysni:
Recibimos tus telegramas y la carta, y los hemos estudiado en el Buró
Político. Nuestra opinión unánime es que la situación se presenta muy grave y
no se de sarrolla conforme a las reglas partidarias. El desarrollo de los
acontecimientos, el estallido y la propagación del conflicto entre la Unión
Soviética y China, de la manera que se está llevando a cabo, nuestro Buró Polí
tico lo ha calificado de muy erróneo, muy nocivo y peligroso, por eso no puede
estar de acuerdo de ningún modo con los métodos y las formas empleados para
resolver este conflicto que le está costando caro a nuestro campo socialista y
al comunismo internacional. Nuestro Buró Político se mantiene firme, como
siempre, en el punto de vista marxista-leninista de que no debía
permitirse de ninguna manera que los desacuerdos
entre la Unión
Soviética y China
se agravaran, y no
debe consentirse en
adelante que se ahonde el con
flicto, sino que debe ser solucionado por el camino y
con los métodos marxista-leninistas.
El Buró Político piensa que los desacuerdos que
existen entre la Unión Soviética y China han sido dados
a conocer a los partidos comunistas y obreros no de
acuerdo con las normas leninistas, sino ocasionalmente,
a través de polémicas abiertas
o indirectas en la prensa
y de manera verbal. Este
no es un
método correcto,
porque en la solución de un conflicto tal, en el caso de
que fuera eso lo que se deseara, debieran haber inter venido y ayudado
igualmente los demás partidos con su experiencia y su peso como lo exige el
marxismo-leninismo. Esta ayuda no ha sido solicitada hasta el presente, sino
que, a pesar de todo, según los tele gramas que nos enviaste, aún ahora, por
parte de los
soviéticos, se intenta obstaculizar y
evitar este modo
correcto de solución. Sacamos, pues, la conclusión de
que no se han hecho
todos los esfuerzos por aclarar
esta cuestión de
un modo regular
y objetivo, por el
camino marxista-leninista entre los dos más grandes
partidos del campo socialista. El que esta cuestión sea
solucionada en una
reunión donde participen
asimismo
los partidos comunistas y obreros
de nuestro campo,
nos parece que
no se ha tomado muy en serio, ya que
los dos partidos
que están en
desacuerdo, no han
pre
sentado oficialmente a los demás
partidos hermanos
sus tesis y puntos de vista sobre estos desacuerdos.
El Buró Político considera que nuestro Partido
tiene una responsabilidad tan grande
como la de los
demás partidos, tanto en el fortalecimiento de la unidad
del campo socialista por el camino marxista-leninista,
como en la salvaguardia de la pureza del Partido y del
marxismo-leninismo. Para nuestro Partido la Unión
Soviética es querida, pero también China es querida para nosotros. Por
eso no se nos permite cometer erro
res, no se
nos permite que
metamos al Partido
en un
callejón sin salida y en
la confusión ideológica y polí
tica. Esto no lo hemos hecho ni lo haremos jamás.
Cuando se trata de defender
los principios, no toma
mos en cuenta si se puede disgustar el uno o el otro.
Nuestro Partido ha mantenido y mantendrá siempre justas posiciones
marxista-leninistas y se caracterizará en todo momento por su audacia
marxista-leninista de principios.
Ahora bien,
¿qué actitud debe adoptarse frente
a
los acontecimientos que
se desarrollan allí? En cuanto
a la línea de nuestro
Partido lo tienes todo claro y no
hay necesidad de
que nos extendamos.
Pero dado que
han estallado las
pasiones por una vía no regular de
partido, debes estar muy atento. La respuesta debe ser prudente y bien
sopesada. Ten siempre presente el interés del Partido y del marxismo-leninismo.
Pero esto no significa que no tengas que dar la debida e inme diata respuesta
a quienquiera que sea. Ya que, por ejemplo, ¿no es ridículo e inadmisible que
venga un tal Magyarosi1 a «convencernos» a los albaneses de la «justeza» de la
línea de la Unión Soviética y de las «culpas» de China! Que Magyarosi vaya a
otros merca dos a vender su palabrería barata y que no venga a nosotros. No
necesitamos que Magyarosi venga a «acla ramos» los principios y
verdades por los que nuestro
Partido ha luchado
y está dispuesto
a luchar en
cualquier momento. O, por ejemplo, déjale bien claro a Andropov1 que no
estamos de acuerdo con que los
soviéticos se dirijan
a nuestros camaradas, miembros de la delegación al
Congreso del Partido Obrero Ruma
1 A. Magyarosi, en aquel tiempo miembro del Buró Político del Comité
Central del Partido Obrero Rumano.
no, y les digan sorprendidos: «¡Cómo, su
dirección no
les ha puesto al corriente
de estas cosas?» Recuérdale
a Andropov que Mikoyan2 no ha querido contarle estas cuestiones3 más que
al camarada Enver y fue éste (Enver), quien por propia iniciativa se hizo
acompañar también por el camarada Mehmet. Mikoyan le rogó al
camarada Enver que
mantuviera todo lo
que le había
dicho en el
más estricto secreto,
y cuando se le dice
esto a nuestra
dirección, mantiene su palabra, porque
no tiene la
costumbre de hacer
de estos asuntos
charlas
callejeras. Pero, dile a Andropov, nosotros observamos
en los camaradas soviéticos que conversaron con
nuestra delegación dos
peligrosas tendencias: Primera,
subestimar el peligro del revisionismo, cosa con la que
1 Entonces director
del Departamento de Relaciones Ex
teriores con los
países de Europa
Oriental adjunto al CC del
PCUS, hoy miembro del Buró
Político del CC del PCUS.
2 Miembro del
Presidium del CC del PCUS,
primer vice
presidente del Consejo de Ministros de la URSS.
3 A principios de febrero de
1960, el camarada Enver Hoxha,
que se encontraba en Moscú a la cabeza de la delegación del
PTA para participar
en la reunión
de los representantes de los
partidos comunistas y obreros de
los países socialistas de Euro
pa sobre los problemas de desarrollo de la agricultura, se entre
vistó con Mikoyan a petición de éste. En esta entrevista Mikoyan habló
alrededor de 5 horas sobre los desacuerdos ideológicos y políticos existentes
entre el PCUS y el PC de China.
jamás estaremos de acuerdo, y segunda, la tendencia a culpar, a los ojos
de nuestros camaradas, a la dirección de nuestro Partido de que supuestamente
no les tiene al
corriente. Dile a
Andropov que interrumpa de inme
diato estas tácticas antimarxistas, y que ellos deben
saber que la unidad de nuestra dirección es férrea,
férrea al igual que la unidad de nuestra dirección con
todo el Partido del Trabajo, y quien, de una u otra
forma se dedique
a tales siniestras
tentativas, que esté
seguro de recibir golpes de nuestra parte.
Dile asimismo
a Andropov que no es ni correcto ni necesario que los camaradas
soviéticos informen de nada a nuestros ca
maradas, porque nuestra dirección, que
sabe defender
el marxismo-leninismo, sabe también poner al corriente
a sus miembros, cuando debe
y de lo que se debe.
Esto díselo
a Andropov con
serenidad, pero com
prenderás bien por qué hay que decírselo. Los sovié
ticos están actuando de forma irregular y
no por una
vía de partido
y ha llegado la ocasión de cortarles el
paso. Dile asimismo a Andropov que «me ha sentado
muy mal que trajera consigo
a Magyarosi no
como
anfitrión, sino para convencerme de
la ’justeza’ de la
línea de la Unión Soviética
y del ’camino
equivocado’
de China. Dile que sólo
por cortesía, puesto
que estaba
en la casa de él, no me
mostré «villano con razón».
O, cuando se presente la ocasión, como cuando Andropov te dijo que «el
Partido Comunista de China,
pensando de que ustedes están decididamente en contra
de los yugoslavos,
quiso atraerles a su lado, pero se
equivocó...» etc., dile
que «ya se han terminado los
tiempos en que nuestro Partido del Trabajo, su dirección, se equivocara por obra de
alguien y tomara par tido por líneas erróneas. Nuestro Partido se ha tem
plado en las
luchas y no
dará un paso
en falso. Se ha
mantenido y se mantendrá siempre en el camino de
los principios marxista-leninistas».
Debes tener en cuenta también otras cuestiones
que pueden servirte de ayuda, antes de que vayamos al fondo del
problema. La situación está tomando un mal cariz, como nos dices en tu carta,
allí se están urdiendo tejemanejes y provocaciones. Por ello mantente firme y
demuéstrales que en nuestra dirección existe unidad,
resolución y valor.
De acuerdo con las decisiones del Buró Político
debes actuar de
la siguiente manera:
I. — Cita a Andropov y dile en nombre de la direc
ción del Partido (siempre en nombre del Partido, en
nombre de la dirección): «Le he comunicado a mi direc ción lo que me
dijo usted. Nuestra dirección ha tenido conocimiento a nivel general de estos
desacuerdos y los ha considerado muy importantes, muy nocivos para
nuestra causa común, y expresa
nuevamente la opinión
de que deben resolverse, y deben resolverse correcta
mente, de acuerdo
con las normas organizativas mar-
xista-leniinistas. Nuestra dirección ha expresado la opi nión, de que
estos desacuerdos ideológicos y políticos entre el Partido Comunista de la
Unión Soviética y el
Partido Comunista de China deben ser resueltos
de
manera marxista-leninista, mediante conversaciones
entre ambos partidos.
Y si es que no
se solucionaran
así, entonces sería necesario convocar a los represen
tantes de los partidos comunistas
y obreros del campo del socialismo, quienes discutirían y presentarían sus puntos
de vista. Las
posturas que se
adoptaran en esta reunión podrían ser
planteadas en una reunión más
amplia de los partidos comunistas y obreros, como la
de Moscú de 1957.
«Ya se ha decidido celebrar esta reunión. La direc
ción de nuestro Partido ha
considerado justa esta
deci
sión, la ha
aprobado, se prepara
para expresar su
opi
nión sobre el
asunto, y espera que se
fije la fecha».
Diles que «yo, [Hysni], estoy autorizado para discutir
sobre la fecha a fijar. Nuestra dirección ha decidido y comunicado
igualmente que nuestra delegación a la futura reunión estará encabezada por el
camarada Enver Hoxha.
«La reunión que se proyecta realizar ahora en Bu carest acerca de los
desacuerdos entre el PCUS y el PC de China, con la participación de los
representantes de los partidos comunistas y obreros hermanos que asisten como
delegados al Congreso del Partido Obrero Ru mano, nuestra dirección la
considera prematura y muy nociva. Nuestro Partido consideraría asimismo muy
dañina una campaña
de prensa abierta
o disimulada
sobre cuestiones tan
delicadas. Que la
futura reunión
juzgue quién tiene
razón y quién está equivocado.
Nuestro Partido consagrará todas sus energías y apor
tará su modesta experiencia para resolver estos graves
desacuerdos por una vía de principios, marxista-leni-
nista. Nuestro Partido asume todas las responsabili
dades, luchará como siempre digna y valientemente
para defender su
justa línea marxista-leninista, para
defender el marxismo-leninismo, para defender el
18
campo del socialismo
y su unidad.
Para nuestro Partido
han sido y serán muy queridos la Unión Soviética y el Partido
Bolchevique. Es al mismo tiempo innegable e indiscutible que, tanto para
ustedes, como para no sotros y todo nuestro campo, la gran China es también
muy querida. Por eso, nuestra dirección piensa y re calca que los errores,
allí donde haya, deben exami narse de manera realista en la Reunión y deben
desple garse todos los esfuerzos y hacerse lo imposible porque sean
rectificados por la vía y con los métodos marxista-leninistas, por el bien del
socialismo y del comunismo. Esta ha sido la opinión oficial de nuestra
dirección cuando me envió a Bucarest y sigue siéndolo ahora des pués de
haberle puesto al corriente de todo lo que me han comunicado ustedes».
Dile también a Andropov: «Yo [Hysni] estoy autorizado únicamente para
representar al Partido del Trabajo de Albania en el Congreso del Partido Obrero
Rumano y sostener conversaciones con los represen tantes de los demás partidos
del campo del socialismo sobre la fecha de la próxima reunión. Si la reunión
que proponen ustedes y el Partido Obrero Rumano se cele
brará ahora, inmediatemente, en Bucarest, tal como
he señalado anteriormente
nuestra dirección la consi
deraría prematura, pero sin embargo estoy autorizado
para participar en ella.
«Estoy autorizado oficialmente para comunicarles
esto, a fin
de que lo
transmitan a su
dirección. Nuestro
Partido lo que
piensa lo dice
abiertamente y sin
temor,
en la vía leninista».
II. — En la
reunión que pueda celebrarse mantente sereno. Sé prudente en tus palabras.
No debes pronun ciarte sobre los desacuerdos que existen entre la Unión
Soviética y China. Tu declaración debe ser corta y con cisa.
En esencia debes declarar en nombre de nuestro
Partido:
1. — Nuestro Partido del
Trabajo ha aprobado y aplicado las decisiones de la Conferencia de Moscú
[1957].
2. — Haz hincapié en la
política acertada, conse cuente y de principios de nuestro Partido, su
fidelidad
ilimitada al marxismo-leninismo, el
profundo afecto
de nuestro Partido y de
nuestro pueblo por los partidos
y los pueblos de los países del campo del socialismo,
por todos los demás partidos comunistas y obreros hermanos del mundo,
por la unidad de nuestro campo que de ninguna manera debe ser puesta en
peligro, sino que debe fortalecerse y templarse por el camino
mar-xista-leninista.
3. — Expresa el profundo pesar
de nuestro Partido por estos desacuerdos surgidos entre el PC de la Unión
Soviética y el PC de
China, y manifiesta la
convicción
de que serán resueltos por el camino
marxista-leninis-
ta en la futura reunión de los
partidos comunistas y
obreros que se celebrará más tarde.
4. — Expresa la resolución de
nuestro Partido de combatir hombro a hombro con los países socialistas,
manteniéndose siempre vigilante y denunciando hasta
el fin e
implacablemente al imperialismo
y a sus
agen
tes, los revisionistas.
Esto debe constituir la esencia
de tu intervención.
Creemos que todo marchará bien. Estamos en el camino correcto, por eso
sigue atentamente la situación
con la serenidad y el valor revolucionario que te ca racterizan.
Ponnos al corriente
de todo.
Una noticia feliz: Ayer cayó una buena lluvia por todas partes.
Todos los camaradas te mandan saludos y yo un abrazo.
E n v e r
P.D.
A toda tentativa o sugerencia de los soviéticos sobre mi ida a Bucarest
debes responder que no irá.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
con alguna supresión según el
original depositado en los
Archivos Centrales del Partido
DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA1 SOBRE LA ACTITUD QUE DEBIA ADOPTAR
EN PEKIN EN RELACION CON LOS DESACUERDOS SURGIDOS ENTRE LA UNION SOVIETICA
Y CHINA
23 de junio de 1960
Desde el mismo momento que nos enviaste la carta y la información, el
Buró Político piensa que has incu rrido en un grave error informando a la
embajada soviética en Pekín de lo que te han dicho los camaradas chinos,
porque, en primer lugar, aún no habías infor mado a la dirección de tu
Partido, ni mucho menos contabas con su aprobación; en segundo lugar, no eran
asuntos de nuestro Partido y no te correspondía infor mar de ello a los
soviéticos, y, en tercer lugar, sabías
nuestra opinión, que estos desacuerdos debían y deben
ser resueltos por una vía y en
formas marxista-leninis-
tas y no hablando al oído de modo reservado
con unos
1 Miembro del
Buró Político y
secretaria del CC del PTA.
En junio de
1960 formó parte de una
delegación que fue de
visita a la RP China y a otros países
socialistas de Asia.
Esta
carta se le envió con un correo especial.
22 ENVER HOXHA
y otros. Al
margen de esta
vía, nuestro partido,
sobre
tales cuestiones, no debe tomar posición.
Por eso te
escribo esta breve
carta para que
tengas
cuidado de no pronunciarte sobre los desacuerdos que existen entre la
Unión Soviética y China, debido a que nuestro Buró Político ha juzgado que este
conflicto, tal como se desarrolla, no es regular ni está bien enca minado.
Todos los partidos de nuestro campo han de cidido que estas cuestiones sean
tratadas en una pró xima reunión cuya fecha se fijará más tarde. Este es un
modo correcto de proceder, por eso será en esta reunión donde haremos saber
nuestra opinión.
A cualquiera que te pregunte dile que «estos de sacuerdos son nocivos y
peligrosos para nuestra causa, han sido descuidados y se han agravado, debieron
ser solucionados entre ambos partidos por la vía marxista-leninista, y ahora
que se ha decidido celebrar en un futuro próximo la conferencia de los partidos
comunis tas y obreros, deben ser resueltos de una vez por todas.
Nuestro Partido mantendrá, como siempre, una actitud
de principios, marxista-leninista».
Primero en Moscú1
y ahora en
Bucarest, los sovié
ticos han informado a todos
los delegados que
han
asistido al congreso rumano de los desacuerdos que
tienen con los chinos. En estas informaciones
se te cita
a ti también
entre los que han informado
a los sovié
ticos de lo que les habían dicho los chinos. Segura
mente los soviéticos se sienten muy satisfechos por las informaciones
que les has dado tú, por eso te ponen
1 A las delegaciones
que hacían escala
en Moscú.
QUE ACTITUD DEBIA ADOPTAR L. BELISHOVA EN PEKIN 23
por los nubes, calificando tu gesto de «heroico», «de principios» y
otros términos por el estilo. Te están haciendo y te harán muchas alabanzas.
Naturalmente, no debes envanecerte por estas alabanzas, porque per siguen
premeditados fines.
Por ello te escribo esta carta para que te muestres cuidadosa y, todo lo
que te escribo, ¡es exclusivamente para ti!
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa) se
gún la copia del original depo
sitado en los
Archivos Centra
les del Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST
24 de junio de 1960
Querido Hysni:
En la reunión matinal debes decir: «Nuestra direc ción sabe, por las
cartas del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, que
nuestras delega ciones, no de alto nivel, fijarán, aquí en Bucarest, sola
mente la fecha
y el lugar de la futura Conferencia de
los partidos comunistas
y obreros. En esas cartas se
habla de la posibilidad de intercambiar opiniones sobre
la situación política internacional creada por el fracaso
de la conferencia de París1. Mientras aquí veo que se plantean
cuestiones extraordinariamente serias en rela ción con el Partido Comunista de
China. La delegación soviética nos ha entregado un documento voluminoso
1 Esta conferencia prevista para mayo de 1960 no llegó a celebrarse a
causa de las disensiones surgidas entre Jruschov y
Eisenhower como consecuencia del derribo en territorio sovié
tico de un avión espía
norteamericano (U-2) en mayo de ese
año. La violación del espacio aéreo de la Unión Soviética por
este avión provocó la indignación
de las amplias
masas de los
pueblos de la
URSS.
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST 25
sólo diez horas ante de la reunión sin darnos tiempo siquiera para
respirar. Esto nos asombra».
Cuando tomes la palabra en la reunión debes de clarar: «No estoy
autorizado a pronunciarme sobre estas cuestiones, porque nuestra dirección sabe
que serán
discutidas en la
futura Conferencia de los representan
tes de los partidos comunistas y obreros, tal y como ha
sido acordado por
todos». En caso
de que «algún
grande» haga alguna alusión provocadora respecto a
nuestro no pronunciamiento en esta reunión, entonces, después de hacer
uso de la palabra, dale lectura a la declaración oficial que te enviamos para
que la comu
niques a la
dirección soviética por
medio de Andropov.
Si la «alusión» tiene lugar
después de que
hayas ha
blado, entonces pide la palabra por
segunda vez y lee la
declaración de nuestro Comité Central que la transmis-tiste a Andropov.
Comprendemos tu difícil situación, pero no te preocupes en absoluto
porque seguimos un camino
correcto. Salud y paciencia.
E
n v e r
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado
en los Archivos Centrales
del Partido
NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION
De la intervención en la reunión del
Buró Político del Comité
Central del Partido
del Trabajo de
Albania
24 de junio de 1960
Del camarada Hysni hemos recibido una serie de radiogramas relacionados
con la Reunión de Bucarest. Dichos radiogramas han seguido llegando hasta las 3
de la madrugada. Estimé que no era necesario convocar nuevamente al Buró
Político después de la medianoche, pero, sobre la base de sus directrices, he
transmitido al camarada Hysni las respuestas correspondientes.
Después de dar
lectura a los
radiogramas enviados
por el camarada Hysni y a las respectivas respuestas,
el camarada Enver Hoxha continuó diciendo:
Está claro que Hysni se encuentra en una situa
ción muy difícil en Bucarest. El acuerdo era que las delegaciones de los
partidos comunistas y obreros que
participan en el Congreso del Partido Obrero Rumano,
se reunieran en
Bucarest sólo para decidir la fecha y
el
lugar de la
celebración de una conferencia de los par
tidos comunistas y
obreros del mundo. Pero, de
hecho,
NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION 27
el camarada Hysni se encuentra frente a una reunión internacional
inesperada, fraguada por el grupo de Jruschov.
Pienso que, en caso de que dicha reunión emita algún comunicado que no
esté en oposición a la Decla ración de la Conferencia de los partidos
comunistas y obreros celebrada en Moscú en 1957, Hysni lo acepte. Mas puede
ocurrir que el comunicado tenga otros matices, porque emana de una reunión
irregular, en la que los representantes de los partidos comunistas y obreros
han recibido un informe de 65 páginas de la dirección soviética y donde se
condena al Partido Co munista de China. Nosotros no podemos aceptar un
comunicado en el que se haga la más mínima alusión
contra China. Esto
es importante ya que la
situación
es tal que en la
actual Reunión de
los representantes
de los países comunistas y
obreros de Bucarest
se
plantean problemas extremadamente serios. El infor
me de la delegación soviética
contra el Partido Comu
nista de China
tendrá grandes repercusiones en el mun
do, al igual que las tuvo el informe «secreto» que
Jruschov presentó ante el XX Congreso del PCUS
sobre el llamado culto a
Stalin1.
Incluso si aceptamos un comunicado sin alusiones,
de todas formas debemos considerarlo
irregular porque
sería el resultado de una reunión imprevista, opuesta
1 En este informe se atacaba a J. V. Stalin y a su gran obra
revolucionaria. El objetivo de este ataque era justificar la des trucción de
la línea marxista-leninista del Partido Bolchevi que y sustituirla por una
línea revisionista.
28 ENVER
HOXHA
a las normas
organizativas
marxista-leninistas. Por eso,
es justa la
posición de nuestro Partido en contra de
dicha reunión.
Estas son
algunas opiniones preliminares, pero por
lo que al comunicado se
refiere, a Hysni se le
informó
de que no se pronuncie hasta que no reciba nuevas orientaciones. Si se
le entrega un comunicado con alusiones contra China, que diga de forma
categórica: «Este comunicado no lo firmo sin dar parte de él a la dirección del
Partido que represento». Si por el con trario no contiene alusión alguna,
entonces Hysni debe levantarse y decir en la reunión: «Tengo la autoriza ción
del Partido del Trabajo de Albania para declarar que estoy de acuerdo con el
presente comunicado, pero añado que éste comunicado es resultado de los tra
bajos de una reunión irregular. Por consiguiente, no hemos venido preparados
para tal reunión ni podemos pronunciarnos sobre las cuestiones que se plantean
contra el Partido Comunista de China».
Los camaradas chinos han exigido que la reunión se aplace, pero los
representantes de los demás partidos comunistas y obreros no están de acuerdo.
Esto es injusto y coloca a los camaradas chinos en una posición difícil. Un
partido hermano de un país socialista pide que se le conceda tiempo para
prepararse para una reunión, y no se le concede. Está claro que esto se hace
intencionadamente.
Hysni debe decir que nuestro
Partido del Trabajo
no está de
acuerdo con el procedimiento que se pro
pone seguir la Reunión de los partidos comunistas y
obreros de Bucarest y que por ahora sólo está de
NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION 29
acuerdo con que
determinemos cuándo y
dónde deberá
ser celebrada la futura Conferencia de los partidos co munistas y
obreros sobre la cual hemos llegado a un acuerdo en principio y, sólo después
de que hayamos recibido los materiales informativos de la otra parte, del
Partido Comunista de China, nos prepararemos y diremos nuestra palabra en la
próxima Conferencia.
Muchas cosas podrán ocurrir, pero nosotros no de bemos sometemos a
ninguna presión, debemos aplicar en todo momento nuestra justa línea
marxista-leninista.
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado
en los Archivos Centrales
del Partido.
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO
EN
BUCAREST
25 de junio de 1960
Querido Hysni:
Recibimos los
radiogramas de anoche
y te escribo
esta breve carta hoy por la mañana1, para decirte
sólo
que le has dado una buena
respuesta al «amigo»2. Ni se
te ocurra turbarte
cuando te provoque
alguien, sino
que contéstale, incluso
con fuerza, sólo que con
sangre
fría. Se hacen infamias, pero la razón triunfa siempre.
En el caso
de que continúen
haciéndote provocaciones,
no dejes nada
sobre nuestras espaldas,
sino que échalo
sobre las suyas. Te
abraza
E
n v e r
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado
en los Archivos Centrales
del Partido.
1 Enviada con el avión que traería de vuelta a la Patria al camarada
Hysni Kapo.
2 Nikita Jruschov
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN BUCAREST
25 de junio de 1960
Hora 24:00
Camarada Hysni:
Mañana debes hablar en base a las orientaciones del Buró Político que
has recibido por carta. Al final de tu discurso, o si encuentras un momento
oportuno, debes hacer la siguiente declaración: «En nombre de
nuestro Partido declaro que el
Partido del Trabajo
no
está en absoluto de acuerdo con
el espíritu de esta reu
nión ni con
los métodos que se utilizan
en ella para
resolver un problema tan importante para el movi
miento comunista internacional. Nuestro Partido opina
que estas cuestiones deben tratarse con cuidado,
se
renidad y en un espíritu de camaradería conforme a
las normas leninistas».
Si, una vez hecha esta declara
ción, se te
formulan preguntas u objeciones provoca
doras, levántate para decir: «Aparte
de lo ya dicho,
no tengo nada
más que decir en esta
reunión». Si ya
has hecho uso de la palabra pídela
de nuevo para hacer
esta declaración. Si no te conceden la palabra, enton
32 ENVER HOXHA
ces entrega a la presidencia de la reunión el discurso que ibas a
pronunciar pidiendo que se registre en el acta.
Te esperamos. Feliz
regreso.
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales del
Partido
DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA SOBRE EL DESARROLLO DE LA REUNION
DE BUCAREST Y SOBRE LA ACTITUD QUE DEBIA
ADOPTAR EN MOSCU1
28 de junio de 1960
La Reunión de Bucarest no fue organizada ni se desarrolló por un camino
y en un espíritu marxista-leninistas. Fueron violadas las normas leninistas en
la práctica del trabajo y de las relaciones entre partidos. Estos puntos de
vista de nuestro Buró fueron plan teados abiertamente en la reunión.
Nuestras tesis: «Estos eran desacuerdos entre dos partidos y debían ser
resueltos entre ellos. Puesto que no se hizo así, estamos de acuerdo con que se
celebre la Conferencia de los partidos comunistas y obreros en
Moscú, en noviembre
del presente año».
La tesis de los soviéticos (a las que se unieron en Bucarest, en el
plazo de dos días, también los demás
1 Esta carta,
enviada con un
correo especial, fue
entregada
a Liri Belishova
el mismo día
en que la
delegación de la que
formaba parte llegó
a Moscú.
34 ENVER HOXHA.
partidos de los países de democracia popular de Europa): «China ha
violado las decisiones de la Conferencia de Moscú y los desacuerdos se
establecen entre China y nuestro campo».
Las cosas llegaron hasta el extremo de que Jrus chov les dijo a los
chinos «trotskistas» y «si quieren, pueden irse de nuestro campo». No te
escribo más am
pliamente, porque tú
sabrás comprender de
inmediato
la situación. Naturalmente
a Jruschov no
le han gustado
las actitudes prudentes y de principios de nuestro Comi
té Central, pero nosotros,
independientemente de que no
le guste a uno o a otro, defendemos los principios. Nues
tra opinión acerca de los
desacuerdos soviético-chinos
la expresaremos en la futura Conferencia de noviembre
en Moscú.
Te escribo esto para
que lo tengas
en cuenta, por
que los soviéticos entablarán conversaciones contigo,
para «aclararte las cosas». Escucha atentamente, con serenidad, pero no
expreses ninguna opinión, diles solamente: «No estoy al corriente de los
acontecimien tos, por lo tanto no puedo darles ninguna opinión», diles que
«nuestra dirección ha actuado correctamente en Bucarest y me solidarizo
completamente con la posi ción del Comité Central de nuestro Partido».
No digas más que esto. Que sepan apreciar la férrea unidad de nuestra
dirección, la justeza y el valor leni nista de toda nuestra línea y de cada
miembro de nues tra dirección.
A sí debes actuar en estas cuestiones tan
impor-
QUE ACTITUD DEBIA ADOPTAR L. BELISHOVA EN MOSCU 35
tantes y delicadas. Te doy sólo un consejo ¡Cada palabra sopésala bien y
cuantas menos digas, mejor!
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según la copia del original de
positada en los
Archivos Cen
trales del Partido
NOTA VERBAL PRESENTADA AL EMBAJADOR
SOVIETICO EN TIRANA SOBRE LA ACTITUD
ANTIMARXISTA DEL EMBAJADOR SOVIETICO
Y DEL AGREGADO MILITAR EN BELGRADO
EN RELACION CON EL MITIN DE SREMSKA
MITROVICA
9 de julio de 1960
Como es sabido, en sus relaciones con el Partido Comunista de la Unión
Soviética y con todos los demás partidos comunistas y obreros, el Partido del
Trabajo de Albania se ha basado y se basa siempre en los prin cipios
inmortales del marxismo-leninismo y del inter nacionalismo proletario.
Partiendo de estos principios, deseamos manifestarles abierta y sinceramente
nuestra
profunda indignación por un acontecimiento que ha
tenido lugar en los últimos tiempos.
El 4 de julio de
1960, en Sremska Mitrovica,
Servia, el infame agente de la burguesía capitalista,
uno de los cabecillas revisionistas de la camarilla de Belgrado, enemigo
mortal del pueblo albanés y verdugo sanguinario de la población albanesa de
Kosova, Alek-sander Rancovich1, hablando en un mitin «solemne»,
1 Antiguo ministro del Interior de Yugoslavia y antiguo se cretario del
Comité Central del partido revisionista yugoslavo.
NOTA AL EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA 37
atacó abiertamente la
política de los
países socialistas
y, con particular virulencia, se
lanzó contra el
Partido
del Trabajo de Albania, el pueblo albanés y nuestra
República Popular.
Además de calificar a nuestro país socialista de
«infierno donde reinan las alambradas», etc., el agente
del imperialismo, Aleksander Rancovich, llegó al punto
de afirmar que el régimen neofascista italiano ¡es más democrático que
nuestro régimen de democracia po pular!
Pero, para nosotros, los comunistas albaneses, para el pueblo albanés,
no hay en absoluto nada sor
prendente o de inesperado en estas declaraciones de un enemigo de
nuestro pueblo y del campo socialista,
al servicio del imperialismo, como es Aleksander Ran covich. Cuando el
enemigo te ataca, esto significa que estás en el camino correcto. Y nosotros,
para dar la respuesta merecida a los enemigos del marxismo-lenismo, de nuestra
Patria y del campo socialista, hemos mantenido y mantendremos siempre el palo
listo. Pero no es ésta la esencia de la cuestión sobre la cual vamos a
manifestar nuestra preocupación a través de esta nota.
Los infames ataques de Rancovich, lanzados con premeditados fines,
contra el socialismo en general y contra la República Popular de Albania, en
particular, adquieren un nuevo significado cuando se sabe que, según informa
también la agencia de noticias soviética TASS, al mitin «solemne» de Sremska
Mitrovica asistieron el embajador de la Unión Soviética en Bel grado, I. K.
Zamchevski y el agregado militar soviético
38 ENVER HOXHA
en Belgrado coronel V. K. Tarasevich, y que escucharon hasta el final
todas las calumnias que Aleksander Ran-covich lanzó contra nosotros en el
mitin.
Con este motivo, el Comité Central de nuestro Partido expresa al Comité
Central del Partido Co munista de la Unión Soviética su sorpresa y su disgusto
por la actitud del embajador y del agregado militar soviéticos, actitud que
consideramos contraria a los principios del internacionalismo proletario sobre
cuya base están construidas las relaciones entre nuestros dos partidos y
Estados, y como una actitud nada amistosa hacia el Partido del Trabajo de
Albania y el pueblo albanés, amigos verdaderos, consecuentemente leales y sin
zigzags de los pueblos soviéticos y del Partido
Comunista de la
Unión Soviética.
Naturalmente a nosotros no nos incumbe decidir
si el embajador
y el agregado
militar de la Unión So-
vitica deben o no asistir a este o a aquel mitin, ya que
es un asunto que sólo atañe a la Unión Soviética y, por
lo que a nosotros se refiere, jamás se nos
ha pasado ni
se nos pasa por la
cabeza intervenir en
los asuntos
internos de los
demás. Por nuestra parte nosotros no
hemos permitido ni lo permitiremos
jamás, en ninguna
circunstancia, que un embajador de la República Popu lar de Albania
permanezca sentado en un mitin, como el de Sremska Mitrovica, en el que los
enemigos del comunismo y agentes del imperialismo ataquen de manera infame a
otro partido hermano o a otro país socialista. Esto lo haríamos, y lo haremos,
porque lo consideramos un deber intemacionalista, enteramente en consonancia
con los principios en que se apoyan las
NOTA AL
EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA 39
relaciones entre los
partidos marxista-leninistas y
entre los países socialistas.
A pesar de que
todo el mundo
se ha enterado de
lo que se dijo en
Sremska Mitrovica y
de quién asistió
a dicho mitin revisionista, nosotros
consideramos como
un deber intemacionalista y camaraderil el que la
actitud del embajador y del agregado militar soviético, actitud que de
hecho no fue en absoluto marxista, sea tratada entre nuestros partidos en base
a las normas
leninistas y sin darle
publicidad. Mientras que en lo que
se refiere a los ataques,
calumnias y tendenciosos
fines
de Rancovich, también
esta vez como
en otras oca
siones, nada de ello quedará sin la
respuesta merecida.
No podemos creernos que el embajador Zamchevski
y el colonel Tarasevich ignoren lo que son los revisio nistas titoístas
y el peligro que representan para el
movimiento comunista internacional y la unidad del
campo socialista; lo que ellos
han hecho y los fines
que persiguen contra la República Popular de Albania
y nuestro Partido del Trabajo. En la actualidad, todo el mundo sabe que
los revisionistas de Belgrado son ene migos peligrosos del movimiento
comunista interna cional, son conspiradores peligrosos contra la indepen
dencia del pueblo albanés y de los demás países socialistas. Los revisionistas
yugoslavos han llegado tan lejos en sus complots contra la República Popular de
Albania que, en 1948, intentaron manu militari sub yugar a Albania1. La
historia de los 19 años de
1 La dirección revisionista yugoslava había fraguado planes para ocupar
militarmente Albania. En 1948 inventó el peligro de
40 ENVER HOXHA
existencia de nuestro Partido testimonia toda la acti
vidad criminal de los trotskistas de Belgrado contra
nuestro país.
Al igual que
los pueblos de
la Unión Soviética
se
rebelaron con toda la razón contra la rastrera agresión norteamericana,
cuando, por orden del presidente Eisen-hower, el avión espía estadounidense U-2
violó la sobe ranía de la Unión Soviética, así el pueblo albanés lleva más de
15 años demostrando su repulsa a la actividad hostil de los revisionistas de
Belgrado contra la inde pendencia de nuestra Patria. Nosotros, todo el pueblo
albanés sin excepción, hemos aprobado y aprobamos de todo corazón la actitud
adoptada por el Gobierno sovié tico frente al imperialismo norteamericano como
res puesta a la agresión del avión espía U-2. Apoyamos de corazón toda
posición resuelta en contra del enemigo número uno de la humanidad, el
imperialismo norte americano, pero al mismo tiempo combatimos a sus fieles lacayos,
los revisionistas de Belgrado.
Estamos convencidos de que el Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética comprenderá
correctamente la legítima indignación del Comité Cen
tral de nuestro Partido, frente
a la actitud
no marxista
del embajador soviético Zamchevski y del agregado
militar Tarasevich.
De este
asunto, como de
cualquier otro, les habla
mos abiertamente y con sinceridad comunista, como el
un ataque inminente contra Albania por parte de Grecia y se
valió de ello
para solicitar el
urgente envío de
algunas divisio
nes militares yugoslavas.
NOTA AL EMBAJADOR SOVIETICO EN TIRANA 41
marxismo-leninismo nos enseña. Y ustedes deben com prendernos
correctamente.
Por nuestra parte les aseguramos
que haremos todo
lo que esté a nuestro
alcance porque la
amistad entre
nuestros pueblos se consolide continuamente, ya
que se
basa en la sangre derramada por ambos frente al mismo enemigo, en los
principios inmortales del marxismo-leninismo y del internacionalismo
proletario.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales del
Partido
EN LA REUNION DE BUCAREST NO ACEPTAMOS
QUE FUERAN VIOLADAS LAS NORMAS
LENINISTAS QUE RIGEN LAS
RELACIONES ENTRE PARTIDOS
Extractos del discurso pronunciado en el X V I I Pleno del CC del PTA1
11 de julio de 1960
Deseo agregar algunas observaciones al informe presentado por el
camarada Hysni [Kapo], jefe de nuestra delegación al III Congreso del Partido
Obrero Rumano y a la Reunión de los representantes de los partidos que tuvo
lugar en Bucarest. Las cuestiones que voy a plantear están relacionadas con las
que han sido tratadas en el informe, sólo señalaré que es nece
1 El XVII Pleno del CC del PTA, que desarrolló sus tra bajos los días
11 y 12 de julio de 1960, escuchó, discutió y a-probó el informe «Sobre el
desarrollo de los trabajos en la Reu nión de Bucarest de los representantes de
los partidos comu nistas y obreros hermanos y la posición mantenida por la
dele gación de nuestro Partido en esta reunión», presentado por el camarada
Hysni Kapo.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 43
sario que se
las comprenda bien,
ya que son de una
gran importancia.
El asunto
es el siguiente:
Entre el Partido Co
munista de la Unión Soviética y el
Partido Comunista
de China existen
importantes desacuerdos, que han
creado una situación muy grave para el campo del so cialismo y todo el
comunismo internacional. Y porque se ha producido esta difícil y grave
situación, debido a estos desacuerdos entre ambos partidos, se hace indis
pensable que todos
los partidos comunistas y obreros
del campo socialista y del mundo entero, contribuyan
con todas sus fuerzas a que estos desacuerdos ideoló
gicos y políticos sean sometidos a un debate de princi pios, a fin de
solucionarlos los más pronto, lo mejor y
lo más correctamente posible, tal como lo exigen los intereses del
comunismo internacional, del campo so cialista y de nuestro porvenir.
El Buró político del CC del PTA estima que estos desacuerdos no son
acerca de cuestiones de poca im portancia, que pueden solucionarse de
cualquier ma nera. Tales problemas no pueden ser resueltos de nin guna manera
a la ligera, puesto que son problemas serios y conciernen a la existencia y al
porvenir de la humanidad. Y lo decimos con pleno conocimiento de causa, e,
independientemente de ser los representantes de un pequeño pueblo de millón y
medio de habitantes, vemos las cuestiones como marxistas que defienden los
intereses de su pueblo, de su Partido y del campo so
cialista, no solamente
hoy, sino también
en el futuro.
En nuestra calidad de marxistas,
tenemos el derecho
de expresar nuestra opinión.
44
ENVER HOXHA
Las opiniones que expresará cada partido tienen
una gran importancia. Por eso, en este caso sobre todo, dichas opiniones
deberán ser sometidas a un profundo debate en la dirección de cada partido,
examinándose
atentamente los orígenes del conflicto
y las divergen
cias, sin parti pris, sin
ideas preconcebidas, para
llegar
a una justa conclusión marxista-leninista, y
después
discutir estas cuestiones
por una vía
marxista-leninista
en una reunión regular, determinar quiénes son los
culpables y por qué han incurrido en
estas faltas, y
por último hacer todos los esfuerzos necesarios para encauzar a los
culpables por el justo camino. Y una vez que se haya trabajado en este sentido
con toda la paciencia del mundo, se podrá incluso tomar una me dida radical,
según el caso y el grado de culpabilidad, conforme a la práctica
marxista-leninista de nuestros partidos. Tal práctica, nos enseña el
marxismo-leninis-mo, es necesario seguirla no solamente para resolver estos
problemas tan graves de importancia internacio nal, sino incluso cuando se toman
medidas en relación con un simple miembro de partido. Hasta en este caso, hay
que esforzarse al máximo para traer al culpable (si lo es verdaderamente) al
justo camino. Esta es una práctica leninista. Y es ésta la práctica que nuestro
Par tido ha seguido y seguirá siempre tanto en las grandes cuestiones como en
las pequeñas. Por eso, nadie tiene
derecho a criticar a nuestro Partido
en lo que se refiere
a estas cuestiones
de principio, sobre las que se man
tiene firme como una roca.
En la Reunión de Bucarest,
los dirigentes sovié
ticos, en lo relativo a sus desacuerdos con el Partido
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
45
Comunista de China, han intentado presentar las cosas
como si la posición adoptada por este último estuviera contra la línea
del movimiento comunista internacional. Nuestro Partido estima que la manera
cómo los diri gentes soviéticos intentaron presentar estas cuestiones tan
importantes para el campo socialista y para todo el movimiento comunista
internacional no es en absoluto razonable y es indigna de ellos, no es un
correcto pro cedimiento marxista-leninista. Plantear la cuestión de improviso
del modo que lo han hecho, y pedir a los representantes de los partidos que se
habían reunido en Bucarest con otro objetivo, que en pocas horas tomaran una
postura en contra del Partido Comunista de China,
es tanto como admitir la muy
precipitada tesis de Nikita
Jruschov de que «si no estás tú,
China, con nosotros,
sepárate: deja el campo socialista, ¡ya
no eres nuestra
camarada!». Si nuestro
delegado se hubiese
plegado a
tal actitud hubiera
cometido un error
grave, intolerable,
que habría mancillado
nuestro Partido. No
hablo ahora
de los demás partidos; aquí en el Comité Central juzga mos la actitud
adoptada por nuestro Buró Político. Estimamos que no se le habría permitido
adoptar otra actitud sin antes estudiar atentamente la cuestión, sin disponer
de datos concretos sobre ambas partes. El Buró Político no podría permitir
jamás que las genera ciones actuales y futuras de nuestro Partido y de nues
tro pueblo pudieran decirle: «¡Como es posible que nuestro Partido, en este
momento histórico, haya podido cometer tan grave error?»
Entendámonos bien, camaradas, no me refiero al conflicto entre nosotros
y el Partido Comunista de la
46
ENVER HOXHA
Unión Soviética. El
problema reside en
la manera cómo
los dirigentes soviéticos han actuado para arreglar una cuestión tan
importante, tan seria y que afecta tanto a la vida del campo socialista.
Nosotros solicitamos del Comité Central que juzgue si hemos actuado bien o no.
Nosotros, camaradas, somos marxistas. Nuestro Partido no es ya un
partido con dos o tres años de existencia, es un partido que el año próximo
cumplirá veinte años. Este período no lo ha pasado en un lecho de plumas, sino
volcado en una lucha sangrienta e in
transigente contra el fascismo italiano,
el nazismo ale-
man, los «ballistas»1,
los ingleses, los
norteamericanos,
los revisionistas yugoslavos, los monarcofascistas grie
gos y toda
suerte de enemigos exteriores e
interiores.
Así el marxismo-leninismo lo hemos aprendido en los
libros, en la guerra y
en la vida.
Por ello ahora
no
somos ni jóvenes
ni inmaduros. Nuestro
Partido no es
un partido de
jovenzuelos y no se puede
decir que no
está en condiciones de comprender el marxismo tanto
en la teoría como en
su aplicación práctica.
Nuestro
Partido se ha esforzado siempre
en ir por el justo ca
mino, y por eso en él no se han cometido errores de principio, porque en
toda circunstancia ha aplicado correctamente el marxismo.
Por lo tanto, como marxistas que somos, nadie podrá convencernos de que
estos desacuerdos tan serios entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y
el
1 Miembros de una organización de traidores durante la Lucha de
Liberación Nacional que se hacía llamar «Balli Kom-bëtar».
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
47
Partido Comunista de China hayan surgido en uno o dos meses. La
dialéctica marxista se niega admitir tal
cosa; estos desacuerdos tienen raíces profundas. Hay muchos datos que
demuestran cómo se ha operado este
proceso, y cómo los errores, acumúlandose, han llegado a tomar este
cariz, hasta el punto de que se diga que
«China quiere la guerra», que «no es partidaria del desarme», o «de la
coexistencia pacífica». Los chinos dicen: «Hemos sido y somos partidarios de
este camino».
Y en verdad, lean al respecto
la última nota del Go bierno de la RP China dirigida al Gobierno de la URSS.
Dicha nota demuestra que la RP China se adhiere a las
proposiciones soviéticas sobre
el desarme, sobre
la sal
vaguardia de la paz. Tal actitud sobre estos problemas ha sido mantenida
no solamente en este documento, sino también en otras ocasiones.
violan el marxismo-leninismo y tomemos las medidas apropiadas para
corregirlos. Esta es la única actitud justa y en ella están interesados todos
los partidos del mundo entero, en concreto nuestro Partido y nuestro pueblo,
que defienden consecuentemente el marxismo-leninismo. Gomulka1 y compañía, que
ahora se hacen pasar por amigos de la Unión Soviética, han hecho tabla rasa de
la amistad con la Unión Soviética. En
1 Antiguo primer secretario del CC del Partido Obrero Uni ficado
Polaco. En 1949 fue condenado por su actividad antipar tido. En octubre de
1956 fue rehabilitado por los revisionistas y puesto a la cabeza del Partido.
El tiempo demostró que era un revisionista acérrimo.
48 ENVER HOXHA
Polonia, como es sabido, se le
permitió a la iglesia y a
la reacción levantarse
contra el Ejército Soviético. De
allí fueron expulsados
los mariscales soviéticos que
estuvieron al frente del Ejército Rojo, que liberó Po lonia y Europa
del fascismo, y ahora pretenden ense ñarnos a nosotros, a los albaneses. El
representante del Partido Obrero Rumano, Magyarosi, se tomó la molestia de
«convencer» a la dirección de nuestro Partido de la «justeza» de la línea del
Partido Comunista de la Unión Soviética.
Esto se lo hemos manifestado ya, por medio del representante de nuestro
Partido, al mismo Nikita Jruschov. Nuestros camaradas que combatían en las
montañas, guardaban en el pecho la «Historia del Par tido Comunista(b) de la
Unión Soviética», mientras las legiones rumanas de entonces martirizaban al
pueblo soviético. No aceptamos los esfuerzos realizados por Magyarosi
juntamente con el representante del Partido Comunista de la Unión Soviética por
«convencer» al representante del Partido del Trabajo de Albania de la
«justeza» de la línea del
Partido Comunista de la
Unión Soviética. Esto no lo tragamos. Si
queremos a
la Unión Soviética,
no es por satisfacer a
Magyarosi o
a Andropov. Hemos sentido y sentiremos siempre
afecto por la Unión Soviética, por el Partido Comunista Bolchevique de
Lenin y Stalin. Pero cuando vemos las
cosas que pasan, sería un gran error por nuestra parte no mantener una
justa posición, puesto que un error
acarrea otro. El marxismo-leninismo y la dialéctica nos enseñan que, si
te equivocas una vez y no comprendes que te has equivocado, tú error se agranda
como al
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 49
rodar por la pendiente una bola de nieve. Y nunca permitiremos semejante
cosa.
¿Cómo podríamos participar en esta incorrecta ac tividad? Hasta los
últimos tiempos, los camaradas chi nos no nos habían comunicado nada de este
problema. Sólo Mikoyan, en febrero de este año, nos puso al co rriente. Cuando
nuestro avión acababa de aterrizar en
Moscú, un funcionario del Comité
Central se presentó
ante nosotros para decirnos que Mikoyan quería tener
una entrevista conmigo
al día siguiente para discutir
algunas cuestiones importantes. «De acuerdo, —
le dije yo
— pero vendrá conmigo el camarada
Mehmet [Shehu]». Me respondió «me
ha dicho sola
mente con usted»,
pero yo insistí
en ser acompañado. Fuimos pues a esta
entrevista y nos
retuvo no menos de cinco horas, y
esto antes de la conferencia de los
representantes de los
partidos comunistas y
obreros del mes de febrero, que debía tratar sobre los problemas
de la agricultura.
Mikoyan nos dijo: «Camaradas albaneses, quiero ponerles al tanto de las
numerosas divergencias que tenemos con el Partido Comunista de China, subrayo,
con el Partido Comunista de China. Habíamos decidido informarles únicamente a
los primeros secretarios, por eso le ruego al camarada Mehmet Shehu que no nos
lo
tome a mal, no es
que no tengamos
confianza en él,
sino que así lo habíamos
decidido». «No, dijo
Mehmet,
voy a irme, incluso he
cometido un grave
error al
venir». Pero el
propio Mikoyan no
le dejó que
se reti
rara. Después nos contó lo que han escuchado en el informe del camarada
Hysni.
50
ENVER HOXHA
Nosotros le dijimos a Mikoyan que no se trataba
aquí de pequeñas cosas, sino de problemas muy im portantes existentes
entre los dos partidos, y que no
comprendíamos por qué se los había dejado adquirir
tan grandes proporciones; pensábamos que debían
haber sido resueltos inmediatamente dado el peligro
que suponen para
nuestro campo.
Nos dijo que daría cuenta de nuestra conversación
al Presidium del Comité Central del PCUS. Nosotros
recalcamos, en nombre
de nuestro Partido, que se tra
taba de una
cuestión extremadamente importante y que
por eso debía
ser resuelta entre sus partidos. Final
mente nos señaló
que «éste es un asunto muy secreto,
por ello no lo comenten ni con
el Buró Político».
Y
nosotros no se lo
revelamos ni al Buró Político, excepto
a algunos camaradas.
Ustedes comprenderán que no
sotros observamos esta
actitud porque la
cuestión nos
pareció muy delicada y teníamos la esperanza de que
los desacuerdos surgidos podían ser resueltos a través
de conversaciones y
debates internos.
Pero en la
Reunión de Bucarest,
Nikita Jruschov
encontró sorprendente la postura de nuestro Partido
que no se sumó a los demás partidos para condenar a China, en la forma y
por las razones que el había plan
teado, sin juzgar a fondo estas cuestiones. Tal vez él sí ha
reflexionado personalmente sobre estas cuestiones,
pero también tenemos nosotros derecho a decir que no hemos reflexionado
sobre los voluminosos materiales que le fueron entregados a Hysni, los cuales
ni él
mismo tuvo tiempo de leer, y mucho menos de dar una opinión al respecto.
Aquí no se trataba de una cuestión
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 51
pequeña. Acerca de muchas otras cosas, de distinta
naturaleza, le hemos respondido inmediatamente al
Comité Central del Partido Comunista
de la Unión
Soviética dando nuestra aprobación, pero en una cues
tión tan importante como la
de decirle a
China: «¡Vete
de nuestro campo!», nos parecía
incorrecto hacerlo. El
Buró Político ha pensado que nosotros no debíamos co meter nunca tal
acto. Y por ello se nos ha dicho «sen
timos mucho que el Partido
del Trabajo de Albania no
se haya alineado junto al
Partido Comunista de la
Unión Soviética, pues
las cuestiones que se plantearon
en Bucarest son cuestiones de todo el campo socialista». Pero ¿es que
para nosotros no es amargo el no tener el derecho, como marxista-leninistas, de
preguntar a
Nikita Jruschov si todas las importantes cuestiones de carácter
internacional las ha solucionado de la misma manera que ha querido solucionar
la cuestión de China? También tenemos todo el derecho de decírselo.
Tomemos la cuestión de los revisionistas yugo slavos, sobre la que
hablaré también más adelante. Dos
o tres días antes de su
primer viaje a Yugoslavia para reconciliarse con los revisionistas yugoslavos,
Nikita Jruschov le envió una carta al Comité Central de nues tro Partido,
informándonos de esta cuestión. Nuestro Buró Político se reunió y juzgó la cuestión
con sangre fría. Es sabido que los revisionistas yugoslavos fueron condenados y
desenmascarados en 1948 por un or ganismo internacional de los partidos
hermanos, la Kominform, puesto que no era un conflicto simple ni únicamente
entre dos partidos, sino una cuestión que concernía a todos los partidos
comunistas y obreros del
52 ENVER HOXHA
mundo. Así, para adoptar otra línea contra los revi
sionistas yugoslavos, hacía falta que se reuniera de
nuevo el mismo organismo que había tomado esta
decisión, y que él anulara la decisión
tomada o definiera
la forma y el método de examinar esta cuestión y la amplitud del giro en
la actitud hacia los revisionistas. Así pensamos nosotros que debía procederse
según las normas leninistas.
El Buró Político de nuestro Partido le envió una
carta1 al Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética informándole que no estaba en contra
de dicha visita, dado que no dependía de nosotros si Jruschov debía ir o
no a Belgrado. Sin embargo, el Comité Central de nuestro Partido, señalamos
nosotros,
estima que es conveniente tomar
una nueva decisión
sobre esta cuestión, que la
Kominform debe reunirse
1 «Somos de la opinión,
se decía entre
otras cosas en la
carta, de que hay bastante
diferencia entre el contenido de su
carta de fecha 23 de mayo de 1955 y la tesis principal de nuestra
actitud conjunta mantenida hasta el
presente hacia los
yugo
slavos... El procedimiento que se propone seguir para apro
bar la abrogación
de la Resolución de la
Reunión de la
Komin
form efectuada en
noviembre de 1949
no nos parece
justo...
A nuestro juicio
una decisión tan rápida (e incluso apresurada)
sobre una cuestión de tanta importancia de principios
sin haber hecho
de antemano un
análisis profundo de esta cues
tión junto con todos los partidos interesados en ella, y tanto
más su publicación
en la prensa
y su consagración
en las con
versaciones de Belgrado,
además de ser prematura, ocasionaría
serios perjuicios a la orientación general». (Extraído de la
copia
de la carta
que se encuentra en los Archivos Centrales
del
Partido).
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
53
de nuevo y decidir en su reunión plenaria la actitud
que debe adoptarse. Como no éramos miembros de la Kominform expresamos
el deseo de ser invitados a esta
reunión en calidad
de observadores y de expresar nues
tra opinión. Pero,
no se procedió así, no obstante ser
una cuestión que
no concernía sólo a dos
partidos, sino
a todos los partidos comunistas
y obreros. El Comité
Central de nuestro Partido adoptó una posición frente a este paso, de la
que informó en una nueva carta al Comité Central del Partido Comunista de la
Unión
Soviética, copias de
las cuales se
encuentran en los
archivos del Partido Comunista de la Unión Soviética
y del Comité Central de nuestro Partido.
Se produjo la contrarrevolución en Hungría1, fue
un tremendo caos. El imperialismo, de concierto con
los revisionistas yugoslavos, con Imre Nagy2 y toda la
1 La
contrarrevolución de Hungría
(23 de octubre
— 4 de
noviembre de 1956)
fue un engendro
del revisionismo que se
propagó ampliamente y
echó profundas raíces en ese país des
pués del XX Congreso del
PCUS.
El grupo
de Jruschov había
colaborado directamente en la
destrucción del Partido de los Trabajadores Húngaros, llevando
al poder a la camarilla revisionista Kadar-Nagy y creando de
esta manera las
condiciones para el
estallido de la contrarrevo
lución. Sin embargo, a causa
de la gran
presión ejercida por la
base y sobre
todo al ver
que Hungría iba a escaparse de la es
fera de influencia
soviética, se vio
obligado a permitir que las
tropas soviéticas acudieran en ayuda de los defensores hungaros
de la revolución.
La contrarrevolución fue
desbaratada, pero
quedaron sus raíces. Los revisionistas conservaron posiciones
clave en el poder político y en el partido reorganizado.
2 Antiguo primer ministro de la República Popular de Hun
gría a partir de julio de 1953.
En 1954, por su actividad antiso-
54 ENVER HOXHA
escoria anticomunista, le asestó un golpe al socialismo. ¿Qué actitud se
mantuvo antes y después de estos acon tecimientos? Esta también era una
cuestión que con cernía al comunismo internacional, en particular al campo
socialista. Se sabía que poco tiempo atrás se habían verificado intentos de
provocar una contra rrevolución análoga en Albania. Se había puesto en peligro
la existencia de un miembro del Tratado de Varsovia1, Albania, que había sido
constantemente amenazada durante esos años y que seguía estando amenazada de
perder su libertad y su independencia. Pero nuestro Partido supo golpear a los
enemigos in ternos e hizo que en nuestro país no se produjera tal cosa. En
cuanto a lo ocurrido en Hungría, no se nos había informado, Albania «había sido
olvidada». Los
cialista y anticomunista, fue destituido y expulsado también del
Partido. En 1956 los revisionistas intentaron llevarlo de nue vo al poder. Con
su ayuda, se convirtió en uno de los principales
promotores de la
contrarrevolución que ahogó en sangre Hungría.
1 Fue creado en octubre de 1954 con la participación de
8 países socialistas de Europa, como contrapeso al Pacto
agre
sivo del Atlántico (OTAN) para garantizar la paz y la se
guridad en Europa.
Después de la
traición de la dirección so
viética, se transformó
en un pacto
agresivo de tipo fascista.
Testimonio de ello es la agresión contra
la República Socia
lista de Checoslovaquia (21 de agosto de 1968) por parte de las fuerzas
armadas de cinco países del Tratado de Varsovia. La República Popular de
Albania, que era uno de los miembros de dicho Tratado, ya se había retirado de
facto desde 1960-1961,
mientras que el
12 de septiembre
de 1968, por decisión especial
de la Asamblea
Popular de la
República Popular de Albania,
se liberó también
de jure de
toda obligación que emanaba de
este Tratado.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 55
miembros del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética hicieron una gira en avión por todos los países socialistas
para explicar la cuestión de la contrarrevolución húngara, pero a Al bania que
era sin embargo un punto muy neurálgico del campo socialista, atacado durante
años por los re visionistas encabezados por Tito y no obstante estar
perfectamente enterados de que se
había preparado en
ella una contrarrevolución análoga, nadie
vino, ni nadie
nos dijo nada.
¿Han oído alguna
vez algo de esto? Nunca. No hici
mos de ello un problema, ya que pensábamos que se trataba de errores de
individuos aislados y que un día serían corregidos. Tampoco se lo dijemos al
Comité
Central de nuestro
Partido, no obstante
ser nuestro
Comité Central la dirección del Partido del Trabajo.
Pero en esos tiempos difíciles no queríamos transmitir
la amargura del Buró Político a todos los camaradas
del Comité Central, no queríamos de ninguna manera
que estas críticas, aunque fuera inconscientemente, se transformaran en
una actitud de frialdad hacia los camaradas soviéticos. Eso no lo hemos
permitido. Pero pensábamos que individuos aislados podían cometer errores,
tanto entre nosotros como entre ellos.
Después se produjeron los acontecimientos de Po lonia1. Pero no fuimos
informados de ellos, ni se celebró ninguna reunión y hay que tener en cuenta
que no se trataba únicamente de cuestiones internas de Polonia,
1 El imperialismo internacional y los revisionistas, en junio de 1956,
organizaron una revuelta contrarrevolucionaria en Poz-
56 ENVER HOXHA
porque, al estar ligados a Polonia a través de un tra tado, llegado el
caso, se le pedirá a nuestro pueblo derramar su sangre por las fronteras del
Oder-Neisse.
Y dado que las cosas son así,
el pueblo albanés no ten drá acaso el derecho de preguntar ¿qué significan
todos esos curas en el ejército polaco? ¿Junto a semejante
ejército tendremos que
combatir? Estamos ligados por
un tratado, pero ni siquiera nos han consultado sobre
estas cuestiones. Jruschov me había dicho una vez
francamente: «No comprendemos lo que dice este Gomulka, sólo los
fascistas pueden hablar como él». ¿Eran, pues, problemas concernientes
únicamente a dos partidos? Hasta hoy no hemos planteado de lleno estas
cuestiones, y lo hacemos cuando Nikita Jruschov y los demás dirigentes
soviéticos expresan su pesar de que supuestamente no hayamos comprendido
correcta mente sus actos erróneos de Bucarest, cuando decimos que se trata de
cuestiones que conciernen al Partido
Comunista de la
Unión Soviética y al
Partido Comunista
de China. Su actitud no es una actitud lógica.
Dos o tres
días antes de
la Reunión de
Bucarest,
Kosiguin se le
presentó a Mehmet Shehu que
entonces
se encontraba en
Moscú y le dijo entre otras cosas:
«De ninguna manera podemos consentir el menor com promiso, la menor
concesión hacia los chinos», y repitió esta frase cuatro veces consecutivas.
Esto significa que todo estaba decidido de antemano por los soviéticos.
nan, Polonia, para derrocar el régimen socialista y restaurar el
capitalismo, lo que realizaron más tarde mediante la degenera ción ideológica
y política burguesa-revisionista.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
57
Cuando no se admite ninguna otra opinión, entonces ¿por qué se me cita a
mí, para completar el número,
para alzar la mano? No, si se me invita debo expresar también mi
opinión. Estamos por la Declaración de Moscú [1957] y luchamos por su
aplicación en nuestro país. Pero, camaradas, en la aplicación de las cuestiones
nosotros tenemos algo que decir y también los sovié ticos, sobre nosotros
también tienen cosas que decir los camaradas chinos y checoslovacos, y nosotros
sobre ellos, etc. Son cuestiones que pueden surgir en la vida. Naturalmente
puede ocurrir que cada partido en la práctica haga concesiones o cometa
errores. Pero, ¿para qué estamos aquí? Para ayudamos mutuamente y para
corregirnos por el justo camino.
Pero vemos que sobre ciertas cuestiones la actitud del Comité Central
del Partido Comunista de la Unión Soviética y de buen número de partidos no
concuerda con la justa línea a aplicar. Se trata de cuestiones que conciernen a
la lucha contra el revisionismo yugoslavo, en base a la Declaración de Moscú, y
antes de la De claración de Moscú.
No quiero repetir aquí lo que son los revisionistas yugoslavos y cómo
debe lucharse contra ellos. Pero, sobre la forma de luchar, no todos están de
acuerdo con nosotros. Sin embargo, el Buró Político del Comité Cen
tral de nuestro Partido no
puede permitir jamás
que
nuestro Partido sea
criticado por su
heroica actitud
marxista-leninista contra los revisionistas yugoslavos
que pretenden dividir a los partidos de los países so cialistas y que
intentan acabar con Albania. Nuestro
58
ENVER HOXHA
Comité Central, nuestro
Partido y pueblo
han aprobado
la justa actitud que hemos observado y que obervamos hacia los
revisionistas yugoslavos. Nuestra actitud goza del respeto de muchos partidos y
comunistas del
mundo.
Nuestro Buró Político
tampoco ha convertido en
un asunto de mercado las
divergencias surgidas en
cuanto a la aplicación práctica
de la línea marxista-
leninista contra los revisionistas yugoslavos por todos
los partidos hermanos sin excepción, sino que ha sabido maniobrar con
perspicacia, con sangre fría y sin cólera, contrariamente a lo que afirma
Jruschov. El Buró Polí tico ha actuado de esta manera para no dar a entender
no solamente al pueblo y a la opinión pública interna cional, sino incluso en
muchos de los casos ni siquiera al Comité Central, que en la aplicación
práctica de esta cuestión existen diferencias entre nosotros.
Las pruebas aportadas han sido tan rotundas, que
no se puede
tener la menor
duda de que
los revisio
nistas yugoslavos son jurados enemigos del campo so cialista. Son
agentes del imperialismo. El propio mi nistro del Interior de la Unión
Soviética lo ha declarado en la conferencia de los ministros del Interior de
los paí ses socialistas de Europa, que tuvo lugar hace dos sema
nas en Praga,
y todos han
aprobado esta conclusión.
Nikita Jruschov ha criticado nuestra actitud hacia
los revisionistas yugoslavos.
Cuando fuimos con la
delegación de nuestro
Partido y Gobierno a Moscú en
1957 y hablamos,
entre otras cosas, de nuestra actitud
hacia los revisionistas yugoslavos, Jruschov se en
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 59
fureció de tal manera, que poniéndose en pie declaró:
«No se puede conversar con ustedes, interrumpamos las conversaciones».
Nosotros nos indignamos, pero
conservamos la serenidad, porque estábamos en el co rrecto camino y
defendíamos nuestro pueblo y nuestro Partido, defendíamos nuestra amistad con
la Unión Soviética. No nos doblegamos ante esta presión y obli gamos a
Jruschov con nuestra actitud a sentarse y pro seguir las conversaciones. Yo y
Mehmet estábamos muy preocupados, cuando fuimos al mitin, después de lo que
había ocurrido, pero
no temblaron nuestra
mano ni
nuestro corazón. Comportarse de esta manera con
nuestro Partido porque
observa una actitud
revolucio
naria hacia los revisionistas yugoslavos, no es nada
justo. A pesar de todo, en ningún momento nos doble gamos. Por el
contrario resistimos pacientemente, y juzgamos que estábamos en lo cierto y que
el tiempo demostraría la justeza de la línea de nuestro Partido. No pasó mucho
tiempo y los revisionistas yugoslavos mostraron de nuevo su verdadera catadura
con los complots preparados en su congreso1. Entonces el propio
Partido Comunista de la Unión
Soviética tomó posi
ción y el propio Jruschov
los desenmascaró, calificán
dolos de «bandidos», de «caballo
de Troya», etc.
Esto no fue todo. Quince días antes de que se pro
dujera la contrarrevolución en Hungría, yo y
Mehmet,
1 El VII Congreso del partido revisionista yugoslavo, que se
celebró del 22
al 26 de
abril de 1958,
aprobó un programa
to
talmente antimarxista, antisocialista, que fue presentado como
un «manifiesto internacional». Este congreso asumió
la defensa
de todas las
camarillas revisionistas de todos países.
60 ENVER HOXHA
en el curso de un encuentro con Suslov1 en Moscú, hablando de cuestiones
internacionales, le dimos a co nocer nuestras impresiones sobre los
acontecimientos de Hungría, pusimos de relieve lo que ocurría allí y la
necesidad que había de tomar medidas y mostrarnos vigilantes. Nos preguntó cuál
era nuestra opinión sobre Imre Nagy2. Cuando le respondimos que era un ele
mento infame, un antimarxista, Suslov nos respondió
inmediatamente que estábamos
equivocados, que Nagy,
no era un hombre malo.
Nosotros le replicamos que
ésta era nuestra
opinión, sin embargo él nos dijo que
aquel partido había cometido un error excluyéndole de
sus filas. El tiempo demostró lo que era Imre Nagy, así
como toda la justeza y la exactitud de nuestra opinión sobre él.
Nikita Jruschov había recibido una extensa carta del traidor3 Panajot
Plaku donde hablaba de su gran «patriotismo», de su «ferviente amor» por la
Unión Soviética y por el Partido del Trabajo de Albania y solicitaba que
Jruschov, haciendo uso de su autoridad,
interviniera para liquidar la dirección de nuestro
Par
tido con Enver
Hoxha a la
cabeza, porque, según él,
éramos «antimarxistas», «stalinistas». Contaba que se
había fugado a Yugoslavia, porque, supuestamente, se
1 Miembro del Presidium del CC del PCUS.
2 Después del fracaso de la contrarrevolución en Hungría,
Imre Nagy fue ayudado por los revisionitas yugoslavos, quienes
le dieron asilo
en su embajada
de Budapest. Más
tarde fue en
viado a Rumania donde fue juzgado y
ejecutado, porque ya
era una carta muerta y los revisionistas no le necesitaban.
3 al Partido del Trabajo de Albania y al pueblo albanés.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
61
había organizado un complot para matarlo. Apenas
Jruschov recibió esta
carta nos dijo:
«¿Y si este
Plaku
viniera a Albania, o si
nosotros lo acogiéramos en la
Unión Soviética?». Nosotros
le respondimos que «si
viene a Albania,
le colgaremos veinte
veces, y si va a
la Unión Soviética, esto constituiría un acto fatal para
nuestra amistad». Estonces él se
retractó.
Pero las cosas fueron aún más lejos. Jruschov nos dijo que no habíamos
hecho bien en matar a Dali Ndreu y a Liri Gega, que estaba encinta. «Ni el
mismo zar ha cometido un acto semejante» — dijo. Nosotros le res
pondimos con calma que no matábamos a nadie por que sí y que pasábamos
por las armas únicamente a
los que traicionan a la Patria y al pueblo y sólo una vez que se han
probado sus actos hostiles y que han llegado al colmo. A estas personas,
nuestro Partido las viene
denunciando desde hace
años, eran traidores
y agentes
de los revisionistas yugoslavos y
sólo cuando intenta
ron fugarse, nuestros órganos competentes los captura
ron y el tribunal del pueblo, sobre la base de hechos perfectamente
probados, les dio el merecido castigo. En cuanto a lo que se alega de que Liri
Gega estaba encinta, no es más que una pura invención.
Jamás hemos revelado estas cosas, y ustedes mis mos las escuchan por
primera vez. El no criticar estos errores como los ha criticado nuestro Buró
Político, hubiera sido inadmisible. Ustedes mismos no debían permitírnoslo,
puesto que tal actitud no fortalece la amistad. ¿Cuál ha sido nuestra actitud
frente a todo lo ocurrido y a lo urdido contra nosotros tanto en el plano
internacional, como en el nacional? ¿Han encontrado
62
ENVER HOXHA
algo en la
prensa o han
dudado del menor
acto hostil
hacia la Unión Soviética o hacia la dirección del Partido Comunista de
la Unión Soviética? No.
No hemos dado parte a nadie de estas actitudes que se han adoptado hacia
nosotros, pero somos marxistas y ahora es el momento de revelarlas. Se comenta
que los albaneses son violentos. ¿Y por qué lo somos? ¿Es ser
violento defender tu
patria y tu
pueblo contra los re
visionistas yugoslavos, los monarcofascistas griegos,
los neofascistas italianos que nos atacan y nos provocan
en nuestras fronteras desde hace 16 años?
Si se nos
tacha de violentos porque defendemos los intereses
vitales de nuestro pueblo, no lo aceptamos. Maldeciría mos la leche que
nos han dado nuestras madres y el pan que nos da el Partido y el pueblo si no
defendié ramos los intereses de nuestro pueblo. Y actuando así, defendemos al
mismo tiempo los intereses de la Unión
Soviética y de todo el
campo socialista.
Daré un pequeño ejemplo de esta
actitud. Se trata
de un episodio que ocurrió anteanoche. El embajador
de la Unión
Soviética Ivanov vino
a verme y me trajo
una nota de
Jruschov relativa a
un encuentro que
tuvo
con Sófocles Venizelos1. Entre otras cosas éste le
habló
a Jruschov de
Albania. Venizelos le
dijo: «Nos enten
deremos con Albania,
si hablamos también de la cues
tión del Epiro
del Norte2, que debería
solucionarse con
1 Político reaccionario
griego.
2 Los chovinistas
griegos llaman «Epiro
del Norte» a
la
Albania Meridional, zona sobre la que tienen pretensiones ane
xionistas, considerando «territorio griego» de una manera en teramente absurda
a este antiguo territorio albanés.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 63
la autonomía de
esta región». Jruschov le declaró:
«Ustedes deben resolver
esta cuestión por vía pacífica,
pero este punto
de vista se
lo comunicaré a
los cama-
radas albaneses».
Le dije inmediatamente al
embajador soviético que
la respuesta de
Jruschov no era
correcta, que no
había
debido darle esta
respuesta, sino decirle a Venizelos
que las fronteras de Albania son inviolables. El embaja
dor soviético me
dijo: «Pero ustedes conocen la
actitud
de la Unión Soviética». «La conozco, pero, en concreto
la respuesta dada a Venizelos no ha sido justa. No co nocemos a este
Venizelos, le dije al embajador Ivanov, pero conocemos bien a su padre. Si
Moscú no le conoce, aunque debe conocerlo1, le informamos de que él in
cendió toda la
Albania del Sur,
que ha asesinado
a
miles de albaneses, que ha querido prender también
fuego a Gjirokastra, que ha organizado bandas y que
desde hace tiempo ha salido con la idea de la autonomía
del ’Epiro del
Norte’». Así la idea del
nuevo Venizelos
es una vieja
idea, es la idea de todo el chovinismo
griego. Por ello,
contra esta idea el pueblo albanés en
el pasado ha derramado su sangre y, si
el caso lo exige,
la derramará también en el futuro, en defensa de la integridad de su
país. Estamos por la paz en los Bal
canes, estamos por relaciones normales entre Estados, por relaciones
comerciales, pero no aceptamos tales
1 Se trata de Eleutherius Venizelos (1864-1936), dirigente reaccionario
griego, representante de los intereses de la gran burguesía griega. Durante
varios años consecutivos fue primer ministro de Grecia. En 1919 envió al
ejército griego a que to mara parte en lo intervención contra la Rusia
Soviética.
64 ENVER HOXHA
condiciones para tener relaciones con Grecia. Normali zaremos nuestras
relaciones con Grecia cuando declare que no está en estado de guerra con
Albania, de lo contrario no podemos firmar ningún acuerdo. Debemos cooperar con
ella sobre bases de paridad. Hemos dado nuestra respuesta en la forma habitual.
Mañana otro dirigente soviético podría declarar que el camarada Enver ha dicho
que la Unión Soviética no defiende Albania. Esto no es exactamente así, las
cosas deben aparecer claramente tal y como se han dicho.
Hablamos en base a los hechos y sin exagerar, puesto que ante todo vemos
el intéres supremo, el interés general. Y en este caso el asunto es de gran
interés. El Buró Político, adoptando la posición que ha adoptado en Bucarest,
ha actuado correctamente y con calma, ya que es inadmisible que todas estas
impor tantes cuestiones políticas e ideológicas entre dos gran des partidos
sean resueltas con tanta ligereza y sin responsabilidad.
Por ultimo, planteamos la pregunta: ¿Qué pasó en Bucarest? No se arregló
nada, sino que se alinearon las fuerzas para una encarnizada lucha, como si
tuviéramos que vérnoslas con los Estados Unidos y no con nuestra gran hermana,
China. Nosotros aceptamos las propues tas de la dirección soviética de ir a la
Conferencia de Moscú para arreglar estas cuestiones, pero a condición de que
dispusiéramos también del documento de los camaradas chinos. Del mismo modo que
la Unión So viética ha expuesto la cuestión en Bucarest, que también China
tome la palabra y presente su punto de vista, y después juzgaremos.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L
65
Desde el momento que hemos decidido celebrar la Conferencia de Moscú con
un programa determinado,
en necesario que
nosotros también tengamos
tiempo de
estudiar atentamente la
cuestión. Los soviéticos han
aceptado esto, entonces ¿por qué
actúan así? Esta no es
una actitud correcta.
Así lo ha
considerado el Buró
Político del Comité
Central de nuestro Partido.
El Buró Político ha estimado
que nuestro Partido
no debe mancillarse de ninguna manera con tales actos contrarios al
marxismo-leninismo en materia de orga nización. Entonces, ¿con qué fin irían
los demás par tidos? Cada dirección de partido es responsable ante su partido,
ante su pueblo, así como ante el comunismo internacional. Que el Comité Central
de nuestro Partido
juzgue nuestros actos, ya que somos responsables
de
nuestra actitud ante él, ante
nuestro Partido, ante
nuestro pueblo y el movimiento comunista interna
cional.
Pero ¿por qué los primeros secretarios de los par
tidos de los países socialistas fueron a Bucarest y yo no? Hice muy bien
en no ir, he cumplido con la decisión del Buró Político, a fin de no
comprometer a nuestro Partido en cuestiones que se han encauzado por vías
contrarias al marxismo-leninismo. Yo
debía manifestar
allí las opiniones del Buró
Político, que con
tanta
exactitud transmitió Hysni. Mi ausencia ha disgustado
a los dirigentes
soviéticos porque fueron todos, única
mente Enver no fue, porque las cosas que se proyectaba hacer allí olían
mal. El Partido me enviará en no viembre a Moscú para que exprese su palabra.
Nuestro Partido expondrá su opinión cuando esta opinión sea
66 ENVER
HOXHA
aprobada por el
Comité Central, puesto
que no se trata
de una cuestión
simple.
En Bucarest
se determinó la
fecha y la
comisión
compuesta de los representantes de 26 partidos para
que estudien bien estas cuestiones, las redacten, de
manera que los materiales sean enviados a los comités centrales de todos
los partidos respectivos a fin de que los estudien y discutan. Después de ello,
se le debe decir al Comité Central: camaradas, he aquí los docu mentos de una
y de otra parte, y he aquí la opinión del Buró Político, y pensamos que es
conveniente ob servar esta actitud. Así es como pensamos discutir esta
cuestión en el Comité Central y después ir a la Con ferencia. He aquí la
manera de proceder, la más con forme a las reglas. Negarse a dar uno o dos
meses de
plazo a un partido hermano para que reflexione, actuar de tal manera, no
da ningún resultado, es
injusto. Estimo que
el Buró Político
en esta ocasión
ha
observado una actitud marxista-leninista, en defensa
de los intereses del campo socialista. Nuestra actitud
no ha sido del agrado de los
dirigentes soviéticos,
puesto que nosotros no nos hemos adherido a ellos
como lo han hecho Gomulka,
Kadar1 y Zhivkov en
del CC
del Partido Socialista
de los
1 Primer secretarlo
Trabajadores de Hungría. En 1951, por sus graves errores y
actividad antipartido y
antisocialista, fue encarcelado. En julio
de 1954, como consecuencia de
la campaña desencadenada por
N. Jruschov contra el llamado «culto a la personalidad», fue
rehabilitado. En él curso de los acontecimientos de octubre-no-viembre de 1956
en Hungría, los revisionistas contemporáneos,
principalmente los soviéticos, le pusieron a la cabeza del gobier no y
más tarde del Partido húngaro.
EN BUCAREST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 67
estas cuestiones. Pero lo cierto es que, en lo que a de fender a la
Unión Soviética, al Partido Comunista de la Unión Soviética, se refiere, el
Partido del Trabajo de Albania ha sido el único en actuar bien, y debemos
seguir siendo siempre fieles a los principios en estas
cuestiones. Pueden producirse
errores y malentendidos,
pero deben ser
resueltos por una justa vía,
conforme a
los principios y
a las normas leninistas.
Después de
todo lo ocurrido,
no puede dejar
de
causarnos un profundo disgusto y una gran amargura,
ver al embajador soviético y al embajador búlgaro
quedarse en la
sala hasta el
final y aplaudir
al agente
Rancovich en Sremska
Mitrovica de Servia, mientras
se expresaba en términos tan
viles contra el
campo
socialista y particularmente contra Albania.
Definió a
la Albania socialista como un «infierno donde reinan
las alambradas» y a nuestra democracia popular peor
que al actual
régimen de Italia. Puso como ejemplo,
como modelo, las relaciones entre Yugoslavia e Italia,
porque millones de yugoslavos e italianos entran y salen libremente cada
año por sus fronteras comunes.
Nosotros lamentamos esta actitud y se lo manifestamos al Partido
Comunista de la Unión Soviética.
El Comité Central del Partido Comunista Búlgaro
ha tomado la
decisión de no
atacar a los
revisionistas
yugoslavos ni a
través de la
prensa ni en los discursos
de sus dirigentes.
Todor Zhivkov, mientras
le daba la
mano al camarada Hysni, que acababa de llegar a
Bucarest, le dijo con la mayor desvergüenza: «¿Qué
hace Albania? ¡Albania es la
única que no está de
68 ENVER HOXHA
acuerdo!» «¿Qué quiere decir con esto?» — le preguntó Hysni. «¡Nada,
nada, bromeaba!» — le respondió Zhiv-kov. Si no se lleva a cabo
consecuentemente la lucha
contra los revisionistas yugoslavos, puede suceder lo
que ha sucedido en Bulgaria. Las editoras
búlgaras
han publicado hace dos meses, con crasos errores, un
folleto ilustrado con un mapa de los
Balcanes, en el
cual Albania aparece integrada en la República Fede
rativa Popular de Yugoslavia. Naturalmente el Comité
Central de nuestro
Partido protestó y,
a pesar de que
los dirigentes búlgaros
expresaron su pesar por lo
ocurrido y prometieron
que tomarían medidas
para re
coger todos estos folletos, de hecho se han distribuido
en todo el
mundo. Presentaron este acto como un
simple error técnico.
Pero ¿por qué no se cometió el
error de atribuir
una parte de
Bulgaria, digamos, a
Turquía?
En Polonia, hace
6 meses, gente
recomendada por
el Ministerio de Relaciones Exteriores de la RP de
Polonia, en la fiesta de 29 noviembre, intentó robar documentos de
Estado e incendiar la embajada albanesa y, después de haberles cogido con las
manos en la masa,
los ladrones, para
disimular sus intenciones, se apode
raron de la película «Skënderbeg». Pero el criminal
fue capturado y
nosotros protestamos contra este acto.
¿Y qué ocurrió?
El fiscal pidió
en su requisitoria una
pena de 12
años de prisión para el culpable, mientras
que el tribunal
lo condenó nada
más que a dos meses
de libertad condicional.
Hace una
semana, un antiguo
encargado de la co
municación cifrada de la embajada polaca en Tirana,
EN BUCABEST NO HEMOS VIOLADO LAS NORMAS M-L 69
actualmente empleado del Ministerio de Relaciones
Exteriores en Varsovia,
fue a nuestra embajada y sacó
su revólver para matar a nuestro embajador, pero
nuestros funcionarios lo capturaron y se lo
entregaron
a la policía.
¿Cómo calificar
estos actos? ¿Qué
significa este
terror blanco contra nuestro país? Hemos enviado una
nota de protesta
al Gobierno polaco,
retiramos a nuestro
embajador y hemos dicho al Gobierno polaco que si no le asegura al
Gobierno albanés que tales actos contra
el personal de nuestra embajada en Varsovia, no se repetirán más, no
enviaremos a nuestro embajador a dicho país. Hemos puesto también al corriente
de este incidente a todos los embajadores de los países socia listas, quienes
se han indignado ante este hecho.
Entonces ¿qué significan estas cosas? ¿Por qué ocurren? Por eso
juzguémoslas y que se nos diga si nos hemos equivocado o no, si hemos actuado
con juicio o
llevados por la cólera. Ustedes
comprenden bien que
estas cuestiones son de la
mayor importancia para
todos nosotros, y que deben
ser solucionadas lo más
pronto posible por una justa vía, en un espíritu de camaradería. No
queda otro camino para solucionar estas cuestiones. Estas normas han sido
definidas por Lenin, y debemos pues aplicarlas. ¿Por qué habrían de admitirse
dos normas, dos medidas, dos pesos? No debe haber más que una sola norma, una
sola medida, un solo peso. De aquí debemos salir convencidos de que tenemos
razón, de que nuestra conciencia está limpia y que nada ha cambiado en nuestras
inconmovibles posiciones.
70
ENVER HOXHA
Debemos tener una
visión clara de estas
cuestiones,
ya que así no cometeremos jamás errores, y no debemos
cometerlos, no debemos desviarnos de nuestra brújula ni permitir jamás
desviaciones por parte de nadie. Debemos tener en cuenta que estamos en el co
mienzo de una tarea muy delicada, pero con nuestra profunda convicción y
nuestras modestas posibilidades haremos todo lo posible para que estas
cuestiones sean arregladas correctamente, por el camino marxista-le ninista.
Ahora se exige una férrea unidad del Comité
Central de nuestro Partido, la
unidad del Comité Cen
tral con toda la militancia del Partido, la del Partido
con nuestro pueblo.
Debemos salir
de este pleno
fuertes como el
acero,
como siempre lo hemos sido, y hoy
más que nunca,
puesto que defendemos el marxismo-leninismo. Defen damos firmemente
nuestra Patria y nuestro Partido, porque así habremos defendido a nuestro
pueblo y su porvenir. Esta es la única vía justa.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el texto extraído del
acta de la reunión del XVII
Pleno del CC
del PTA, depo
sitada en los Archivos
Centrales del Partido
HABLAREMOS EN MOSCU COMO NOS ENSEÑA EL MARXISMO-LENINISMO, NO HAY PARA
NOSOTROS OTRO LENGUAJE
Discurso de clausura
del XVII Pleno
del CC del
PTA
12 de julio de 1960
Como todos ustedes dijeron, y como dijo también el camarada Mehmet quien
expresó correctamente, de
manera marxista-leninista, el
punto de vista de todo
nuestro Partido, las cuestiones sometidas a discusión en
este Pleno, son de una
importancia vital y no teníamos
la menor duda de que
el Comité Central
de nuestro
Partido, que ha nacido de
la lucha, de
los esfuerzos y
de los grandes sufrimientos de
nuestro pueblo y de
nuestro Partido, estaría indefectiblemente a la altura requerida en un
momento tan difícil como el que atra viesa el movimiento comunista
internacional.
Podemos sacar una importante conclusión, y es
que los miembros
del Comité Central de nuestro Par
tido, sin que
se haya descubierto
el pastel, se man
tienen extraordinariamente vigilantes y armados con
la ideología marxista-leninista, comprenden los pro
72 ENVER
HOXHA
blemas mejor que muchas personas que diariamente
los pregonan pero que de
hecho se dedican a embau
car a la
gente y a los pueblos.
Los miembros del
Co
mité Central de
nuestro Partido se han templado
en la
lucha que éste ha librado en defensa del marxismo-
leninismo. Por su aspecto exterior son gente sencilla, y éste es un gran
mérito de nuestra dirección. Pero los camaradas del Pleno de nuestro Comité
Central tienen un nivel elevado en lo que se refiere a la correcta
comprensión de los problemas políticos e ideológicos y una perspicacia
extraordinaria para discernir las
cosas, para juzgar las cuestiones y dar, con un coraje ex cepcional y
ejemplar, su opinión sobre todo aquel que comete errores graves que pueden
costarle muy caro al socialismo y a la revolución proletaria en el mundo.
Precisamente porque nuestro Partido posee una dirección así, ha ganado
todas estas batallas y con ella
vencerá todas las dificultades, por
grandes que sean.
Del mismo modo ustedes, camaradas del Comité
Central, tienen toda la razón al decir
que nuestro pe
queño pero valiente y heroico Partido actuará con se guridad en favor
del movimiento comunista interna cional.
Iremos a Moscú a hablar como nos enseña el mar xismo-leninismo y
hablaremos únicamente como nos
recomienda el Comité Central, para nosotros no hay otro lenguaje.
Seguramente, habrá quienes no encuen
tren de su gusto lo que nosotros digamos, pero pensamos que nuestras
justas palabras, fundadas en el marxismo-leninismo y en los hechos, no quedarán
entre las cuatro paredes de la sala donde se desarrolle la Con
HABLAREMOS
COMO NOS ENSENA EL M-L 73
ferencia, sino que serán oídos
con toda seguridad por
todos los demás partidos y pueblos. La verdad no puede
ser encubierta, no puede ser
encerrada en una
prisión,
ni reprimida con amenazas o chantajes. Nuestro Par
tido, que ha
nacido del pueblo, no ha
temido jamás ni
a las amenazas ni a los chantajes, y se mantendrá
siempre firme.
Es indispensable mantener tales posiciones de fir
meza porque nos son vitales en tanto que comunistas, marxistas y
patriotas. ¿Por qué los dirigentes sovié ticos han manejado las cosas como en
una feria, y con asombrosa ligereza discuten toda una mezcolanza de fórmulas,
recurren a ciertos términos y a ciertas ex presiones, utilizando argumentos
capciosos, lo que cons tituye una práctica no sólo inadmisible, sino también
bastante sospechosa? En la Conferencia de Moscú dis cutiremos conforme a los
principios del marxismo-leninismo y fundándonos en nuestra experiencia revo
lucionaria, en los hechos cotidianos.
¿Puede permitirse que al mismo tiempo que el im perialismo se arma
hasta los dientes y se dedica a or ganizar provocaciones, al mismo que la
situación revo
lucionaria en Asia y otras
partes está en
ascenso y que
en el Japón, por ejemplo,
millones de personas atacan
a Kishi y
a su gobierno
inspirados en el heroico Par
tido Comunista de
China, en el pensamiento de
Mao Tsetung, los dirigentes soviéticos y Jruschov, in
vocando fórmulas, marchen
hacia la escisión
del campo
socialista! Justamente en estos momentos los dirigen
tes soviéticos escinden nuestro campo
y desacreditan
esta gran fuerza revolucionaria que
inspira a toda
Asia.
74 ENVER
HOXHA
Precisamente en
estos momentos en que se
está
jugando el destino de la humanidad, decirle a China
que abandone nuestro campo es cometer un grave
crimen contra la
humanidad y el
movimiento comu
nista internacional. Mientras
la Bundeswehr alemana
recibe armas y cohetes conviertiéndose en una amenaza
para Europa y el mundo,
Nikita Jruschov ataca al Par
tido Comunista de China y le acusa de belicista, porque
con justa razón
sostiene que los
slogans de desarme
no
pasan de ser
falsas ilusiones. ¡Vaya,
sólo Nikita Jrus
chov está por la paz!
Con seguridad
los hechos y la actitud de los par
tidos marxista-leninistas desenmascararán esta activi
dad no marxista y obligarán
a Jruschov a modificar su
conducta. Este se ha visto obligado a declarar en la reunión de los
oficiales recién graduados que tuvo lugar en el Kremlin: «Nos hemos retirado de
la comisión de
Ginebra de los
diez, porque el
desarme se ha conver
tido en una
ilusión, en una cortina de humo de la que
se sirven para
engañar a los
pueblos».
Vean pues los métodos que emplean. Y hoy se
dice una cosa,
mañana otra, hoy una frase en pro de
una tesis y mañana cinco
contra ella, es
decir una tre
menda confusión y si pretendes poner los puntos sobre las íes, como por
arte de magia te sale un número del
«Pravda» donde se
explica que ya
se han tratado todas
estas cuestiones. Se
han tratado pero,
¿qué ha resultado
de todo ello?
Has abandonado la
comisión de los
diez,
pero ¿has consultado
con alguien antes de hacerlo?
¿Desde cuando están ustedes, camarades, al corriente
de esta cuestión? Hace unos
10 días. Pero, ¿somos o no
HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 75
uno de los países miembros del Tratado de Varsovia?
Y hoy nos llega un telegrama
del Gobierno soviético en el que se nos anuncia que abandonaron Ginebra y que
han llevado el problema a la ONU. Pero, ¿cómo explicar estas actitudes? Y hay,
camaradas, muchos ejemplos de este género.
Los camaradas se han referido una por una a todas las cuestiones y esto
demuestra la gran madurez del Comité Central de nuestro Partido y no solamente
del Buró Político. Cualquiera de nosotros puede cometer errores, pero esto no
nos ha pasado a nosotros, porque estamos estrechamente unidos, intercambiamos
nuestras opiniones, las pasamos cuidadosamente por el tamiz y nos mantenemos
así en el camino correcto. Este es el método marxista-leninista, el método más
justo para no
equivocarse y nosotros no nos hemos equivocado, no
por mérito de
una o dos personas, sino
de nuestra
unidad de pensamiento,
de las francas discusiones lle
vadas a cabo
en un espíritu fraternal y camaraderil, ya
que todos combatimos por una causa grande y única,
por el triunfo del comunismo, por el bienestar de nues
tro pueblo, por
la construcción del
socialismo en Al
bania, para sacar a este
sufrido pueblo adelante.
Esta unidad hace nuestra fuerza invencible, esto
acrecienta nuestra confianza en la lucha contra las dificultades, contra
todas las tempestades, por con quistar la victoria, y la conquistaremos con
seguridad. Pero no tenemos delante un camino sembrado de flores, tendremos que
batirnos. ¿Por qué? Porque los diri gentes soviéticos no actúan según una sana
lógica marxista-leninista. Puedo decirles, y es el punto de
76 ENVER HOXHA
vista de todo el Buró Político, que en su actividad hay graves y
profundos errores, hay violaciones de las nor mas leninistas, hay
subjetivismo, hay antimarxismo, hay un terrible chovinismo. Fórmulas y normas
puedes citar cuando quieras, pero si reparamos bien en las co sas y nos
decimos: analicemos un poco sus actos, porque se nos dice: «¡o lo que decimos
nosotros o nada!»¿Qué significa esto? Entonces, ¡no nos hables de leninismo!
Tengo mis opiniones y quiero expresarlas, sean buenas o malas. Sin
embargo, tú tomas medidas antileninistas,
que, si yo fuera cobarde, me harían ponerme de rodillas. Pero los
verdaderos comunistas no son así, tal vez lo sean algunos.
Esta es una cuestión muy importante. El Partido nos ha enseñado y
educado a no tragarnos la podre dumbre que nos sirven los revisionistas, a no
aceptar
que se nos dé gato
por liebre.
Hace tiempo que estamos preparados para esta
lucha. Tal vez nos critiquen un poco por habernos
mostrado, si puedo
decirlo así, un
tanto clandestinos
con ustedes sobre estas cuestiones.
Y tendrían razón.
Pero no pueden imaginarse las fuerzas que
cobramos
aquí, en el Pleno del Comité Central, las importantes
lecciones de valentía
que sacamos de ustedes, de
la que deberemos
dar pruebas en
el futuro, ya que, a
juzgar por la manera como
se han alineado las fuerzas
en Bucarest, será muy difícil desbaratar inmediata
mente las filas del enemigo.
En la Conferencia de
Moscú se librará
una terrible batalla.
Pero después de
que las cuestiones han sido planteadas aquí
como lo
han sido y de que el Comité Central nos ha armado
HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 77
como lo ha
hecho, si hemos
sido diez veces
impavidos,
ahora lo seremos mil veces.
Por eso esta reunión del
Pleno ha sido
para no
sotros, miembros del Buró Político, una gran lección,
aunque ustedes nos han echado muchas flores. No
hemos dado parte antes de estas cuestiones al Comité Central porque no
queríamos comunicarle esta ansiedad a toda la dirección del Partido. Estábamos
plenamente convencidos de que un día estas cuestiones saldrían a la luz y
serían planteadas y solucionadas. Y tenemos la firme esperanza de que lo serán.
Pensamos que algo se
hará en la Conferencia de noviembre. Pero
las cosas
no serán tan fáciles, ya
que vimos también
la rapidez
con que Jruschov organizó la
Reunión de Bucarest,
así
como las palabras que le dirigió a Hysni el delegado oficial del Comité
Central del Partido Comunista de la Unión Soviética. Violando lo convenido, le
dijo a Hysni que en esta reunión se tomarían también decisiones, es decir que
se excluiría a China, pero si tal cosa no se hizo en Bucarest es porque
Jruschov sintió miedo y reculó. Había pensado pues que se tomarían decisiones.
Aunque no consiguió que se tomaran, preparó en
cambio el terreno
para otra reunión, la de noviembre,
para decirle a China: «¡Miren como todos estamos
unidos como un
solo hombre, reflexionen
bien, somé
tanse a la
mayoría o váyanse!»
Pero China no se traga
este anzuelo. Al
final de la
Reunión de Bucarest, el
Comité Central del
Partido Comunista de China dis
tribuyó a todas las delegaciones una carta fundada en
los principios marxista-leninistas, en la que se acusaba directamente a
N. S. Jruschov y se denunciaban los
78 ENVER
HOXHA
métodos antimarxistas empleados
por él y
otros y en la
que se subrayaba que estas
cuestiones serían exami-
nadas en la futura conferencia.
N. Jruschov acusa
a China de
querer la guerra
y
deforma de manera flagrante y con males
intenciones
las afirmaciones de
Mao Tsetung. Nosotros mismos
hemos oído al
camarada Mao Tsetung
hablar en la
Conferencia de los partidos comunistas y obreros que se celebró en Moscú
en 1957. El camarada Mao Tsetung habló extensamente de la gran fuerza del campo
socia lista, evocándola a partir de la Segunda Guerra Mun dial, la guerra de
Corea, la guerra de Indochina, etc. Después de referirse a la gran fuerza de
nuestro campo, subrayó la posibilidad de un ataque de los imperialis tas. Si
estalla la guerra, el imperialismo podrá utilizar incluso la bomba atómica y
centenares de millones de seres pueden encontrar la muerte, pero, no obstante,
venceremos. Tampoco interpretan bien la expresión de los camaradas chinos de
que «el imperialismo es un tigre de papel». Los dirigentes soviéticos se
aferran a una fórmula y la explotan para sus fines deformándola. Con esta
expresión los chinos han querido ilustrar la descomposición del imperialismo.
Mao Tsetung en per sona puso de relieve la gran fuerza de nuestro campo,
afirmando que ante la gran fuerza del campo socialista el imperialismo es un
tigre de papel.
Estamos por la coexistencia, pero no por lo co
existencia que preconiza Jruschov, que trata a Nehru de hermano,
mientras éste reprime de manera san grienta las revueltas del hambriento
pueblo hindú. Tantas veces como he ido a Kremlin, me he
HABLAREMOS COMO NOS ENSENA EL M-L 79
encontrado sobre el escritorio de Jruschov el busto de Gandhi1. Ustedes
saben quién era Gandhi. ¿Y por qué el Primer Secretario del Partido Comunista
de la Unión Soviética debe tener sobre su escritorio el busto de Gandhi?
El desarme de que habla Nikita Jruschov no es más que una ilusión,
simple apariencia. Pero si de estas
cuestiones que conciernen
al destino de la revolución,
a la suerte
de la humanidad,
hasta nosotros, que somos
un país pequeño,
nos responsabilizamos, con más razón
los dirigentes soviéticos tienen una responsabilidad excepcional, por
eso hace falta acabar con toda actitud vacilante. Si Nikita Jruschov y compañía
llevan la cuestión a una callejón sin salida, nosotros también tenemos que
decir nuestra palabra y nuestro Partido ha dicho y dice su palabra solamente
por la justa vía, mar-xista-leninista.
... Pienso que el Buró Politico debe revisar atenta mente la cuestión
de Liri2 y que ella misma debe refle xionar sobre el particular. La unidad de
nuestra direc ción reviste una importancia excepcional, debemos pre servarla
como a las niñas de los ojos, ya que los enemi gos intentan dividirnos,
intentan corromper a los elemen tos vacilantes. Sin unidad el Partido no puede
vivir y
peligra la construcción del socialismo en nuestro país.
1 M. K. Gandhi (1869-1948) personalidad política hindú.
2 El Pleno del CC
del PTA criticó
duramente a Liri Beli-
shova por sus graves errores de línea
cometidos en el transcurso
de su visita a la República Popular China, y por su postura an
tipartido adoptada en Moscú en las entrevistas con los dirigentes soviéticos
(Véase la página 136 de este tomo).
80 ENVER
HOXHA
Los métodos empleados por los dirigentes sovié
ticos son antimarxistas. Esto, el camarada Hysni lo dijo
en nombre del Buró Político en Bucarest,
sugiriendo
que se pusiera inmediatamente fin a los mismos. Con
estos métodos, los enemigos tratan de conseguir que los militantes de
nuestro Partido se opongan a su direc ción, pero nuestro Partido sabrá acabar
con tales métodos.
Por un lado, Mikoyan nos dice a mí y a Mehmet: «Por favor, camaradas
albaneses, mantengan en secreto estas cosas», por eso ni siquiera al Buró
Político le hablamos de ello, mientras que, por el otro, Andropov les dijo a
los miembros de nuestra delegación en el III Congreso del Partido Obrero
Rumano, en Bucarest: «¿Su Buró Político no les ha dicho nada sobre estas
cuestiones?» Le informamos a Jruschov por medio del camarada Hysni que nuestro
Partido sabe qué debe decirles a sus miembros y cuándo hacerlo.
Ahora vemos que los soviéticos tenían con seguri dad instrucciones para
actuar así. Por ejemplo, aquí mismo, sin conocerlo en absoluto, se han dirigido
a un
funcionario del aparato del Comité
Central, y, después
de las acostumbradas
fórmulas de cortesía, le han dado
a entender que querían reunirse con él para discutir
juntos estos asuntos, pero este funcionario les ha res pondido eso
háblenlo donde se debe y no conmigo.
¿Qué conducta es ésta? En modo alguno marxista. Por eso enviamos una
carta a los comités del Partido. El Buró Político ha tomado la decisión de no
publicar en nuestros periódicos ni una palabra de los documentos soviéticos que
haga directa o indirectamente la menor
HABLAREMOS COMO NOS ENSENA
EL M-L 81
alusión a este
conflicto, puesto que no queremos pro
vocar confusión en el Partido,
antes de que se juzgue
la cuestión, y
preocuparle en estos dificilísimos mo
mentos internacionales también
por lo que se refiere
a
la causa de
nuestro campo, a
su unidad.
Ustedes tienen una
clara visión de este problema.
Para nuestro Partido es muy importante que los
miembros del Pleno del Comité Central, los primeros secretarios y los
cuadros hayan comprendido correcta mente estas cuestiones, incluso antes de
que el Comité Central y el Buró Político se las sometiera. Así, siguiendo su
ejemplo, se ha armado todo al Partido, no cabe la menor duda de ello. Está
claro que todos no
sotros deseamos que
estas diferencias se resuelvan.
Nuestra actitud está clara, por eso nos
presentaremos
de nuevo ante
el Comité Central para solicitar su
ayuda, con el fin de estar perfectamente preparados.
Pero subrayo que debemos tener en cuenta también
algunas otras cuestiones.
Que esta gran cuestión que nos
preocupa ahora y
que nos preocupará hasta que se resuelva correcta
mente no constituya un obstáculo
para la amistad de
que debemos dar prueba hacia los pueblos de la Unión Soviética. Si los
soviéticos que trabajan en nuestro país plantean estas cuestiones, que se les
diga que estas diferencias se solucionarán en la Conferencia de Moscú por vía
marxista-leninista.
Otra cuestión es que la vigilancia debe estar en todo momento a la
altura requerida. Debemos estar preparados y saber prever cómo explotarán esta
situa ción los numerosos enemigos que nos rodean. Ellos
82
ENVER HOXHA
intentarán, con la gente que tienen aquí, vomitar hiel
contra nosotros para
extender y atizar
esta lucha contra
nuestro Partido y
contra la construcción
del socialismo
en Albania. Por ello debemos agudizar al máximo
nuestra vigilancia.
Otro problema es la actividad que debemos llevar
a cabo para la realización de nuestros planes, como lo expuso también el
camarada Mehmet. Debemos con siderar seriamente los problemas económicos,
refle xionar mucho sobre ellos, ya que podemos encontrarnos con situaciones
difíciles. Debemos estar pues pre parados para cualquier eventualidad. ¿Qué
eventuali dad? Puede ser que los enemigos nos ataquen. Por ello debemos
permanecer vigilantes como siempre ante los enemigos, enfrentarnos a ellos
combatiendo duramente y sin compromisos, golpearles implacablemente.
Ciertamente, nuestros enemigos tramarán complots contra nosotros.
Conocemos los planes de los revisio
nistas yugoslavos contra
nuestro país. Por eso hemos
estado y estaremos vigilantes, pero ahora es necesario
elevar aún más la vigilancia en las filas de nuestro
Partido, y esto
en todos los
dominios, hasta en
la dis
ciplina en la producción, para que nada escape a la
acción del Partido.
Que el Partido
tome firmemente en
sus manos las
riendas de los
problemas económicos, no lo achaquemos
todo al tiempo,
si ha sido
malo, etc., dejando
que las
cosas sigan su
curso espontáneamente. Tenemos la
posibilidad de trabajar bien, de cosechar más
trigo,
maíz, algodón y otros productos,
independientemente
de las condiciones atmosféricas. Debemos aprovechar
HABLAREMOS COMO NOS ENSENA
EL M-L 83
estas grandes posibilidades, movilizamos totalmente
en este sentido, ya que
los imperialistas pueden
reser
vamos sorpresas desagradables.
Para este fin
nuestro ejército debe
estar bien ar
mado, en estado de alerta y vigilante y que este fuego revolucionario
que arde en los corazones de los co munistas, penetre en todo nuestro
ejército. Que el Par tido esté siempre alerta, que empuñe firmemente sus
armas, que esté disciplinado y políticamente bien for mado. Entonces, con tal
disposición de combate y pre paración, nuestros asuntos marcharán bien con
toda seguridad.
Que los órganos del Ministerio del Interior den pruebla de una gran
vigilancia revolucionaria, que estén, como siempre han estado, listos para el
ataque contra los enemigos de dentro y de fuera, para la defensa de nuestras
fronteras contra las numerosas y hostiles tentativas que emprenderán nuestros
enemigos. Que el Partido movilice todas sus fuerzas, se mantenga firme y aseste
a los enemigos duros e implacables golpes. Nuestra línea ha sido y es justa y
nuestra vigi lancia jamás se ha apagado. Por eso también en el futuro
mantenernos siempre vigilantes y no dormirnos. Esto tiene una extraordinaria
importancia.
La verdad es que los comunistas albaneses son valientes y no impulsivos
como ha dicho Jruschov, sino ecuánimes. El hombre verdaderamente valiente tiene
sangre fría. Lo digo porque no se ha notado ningún síntoma de alarma en nuestro
trabajo. Hemos atra vesado también otros momentos muy difíciles, pero nos
84
ENVER HOXHA
hemos mantenido inconmovibles y jamás hemos per
dido el norte.
Movilicemos a las
masas por el camino del Partido
para realizar los planes, para fortalecer la vigilancia revolucionaria,
y todos, sin alarmarnos, — esto es lo que el enemigo desea, — cumplamos con
rigor las tareas que nos asignan estos momentos. El enemigo usa múltiples
métodos para sembrar pánico, pero el Partido dará su ejemplo, los comunistas se
mantendrán firmes,
heroicos y no
se dejarán desconcertar. Si se mantiene
tal actitud, también el pueblo se inspirará y se templará
en la inquebrantable resistencia del Partido. Por
eso
todas estas cualidades de nuestro
Partido deben ser
resaltadas ampliamente, trasladadas a la base, movili
zando a los hombres y forjando en ellos las virtudes
del Partido.
Este Pleno
ha sido una
gran escuela para
todos
nosotros. Así pues, pertrechémonos con las enseñanzas
de este Pleno y pongámonos manos a la obra. Ahora proponemos que sea
publicado el proyecto de comuni cado, para que nuestro pueblo y nuestros
amigos co nozcan el desarrollo de nuestra reunión del Comité Central.
Publicado por primera vez en el
tomo XIX (Ed. albanesa) con
algunas supresiones, según el
texto extraído del acta de la
reunión del XVII
Pleno del CC
del PTA, depositada en los
Archivos Centrales del
Partido
EL COMITE CENTRAL ES LA DIRECCION DEL PARTIDO, QUE JUZGA SIEMPRE DE
MANERA JUSTA, PRUDENTE Y SERENA, PERO TAMBIEN SEVERAMENTE CUANDO
ES NECESARIO
De la conversación
con Koço Tashko1
3 de agosto de 1960
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Recibí la carta que me enviaste en la que
solicitabas un encuentro conmigo. Le autoricé al camarada Hysni Kapo para que
hablara contigo, pero has puesto muchas pegas
porque
se te había
metido en la
cabeza o hablar conmigo o
nada. Sin duda hasta un simple ciudadano puede pedir
hablar con el Primer Secretario del Comité Central, pero puede ocurrir
que el Primer Secretario esté muy ocupado con otros asuntos o que no se
encuentre en Tirana. En estos casos se autoriza a otra persona, como hice yo.
La misma noche que
recibí tu carta, se la mandé
1 En aquel tiempo, presidente de la Comisión Central de Revisión del
PTA.
86
ENVER HOXHA
de inmediato a Hysni mediante un oficial. Al oficial
le encargaron decirte
que te presentaras en el Comité
Central para la
entrevista. Pero resulta
que esto no te
ha gustado y
has hablado mal de nuestros
oficiales.
Cuando un secretario del Comité Central te cita, debes
ir sin más ni más a la hora que él te fije y
no cuando a
ti se te antoje. De otra forma ¿cómo puede considerarse comunista una
persona que no se muestra correcta y disciplinada cuando le llama un camarada
al que el Partido ha elegido para su dirección?1 Además, bien sabes tú que los
oficiales son nuestros camaradas, son comunistas y no «policías» como tu dices.
No es justo que hables así, porque eres miembro del Partido. A ellos el Partido
les ha encomendado tareas importantes.
Hoy te hemos llamado2 para que conversemos sobre lo que has escrito en
la carta y sobre lo que has hablado con Hysni. Por eso debes hablar
abiertamente, de manera clara y detallada, como miembro del Partido. Tenemos
tiempo a nuestra disposición y paciencia para escucharte hasta el fin. Ante
todo háblanos del asunto que te traes entre manos. ¿En qué consiste y de dónde
viene tu oposición al Comité Central? Háblanos de tus
conversaciones con los
funcionarios de la
embajada
soviética y cuéntanos qué te han dicho y qué les has
dicho tú a ellos.
Koço Tashko comenzó a hablar irresponsablemente
1 También a la entrevista con
el camarada Enver
Hoxha,
se presentó con tres horas
de retraso, hecho por el cual fue
criticado severamente.
2 Asistía también el camarada
Rita Marko, miembro del
Buró Político del CC del PTA.
EL CC JUZGA CORRECTA. SABIA Y SEVERAMENTE 87
y con una
acentuada altanería. Interviniendo
y hacién
dole preguntas de vez en cuando, el camarada
Enver Hoxha se esforzó en ayudarle con paciencia.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Has
intentado
andarte por las ramas diciéndonos lo que se habló
en
e! Pleno1 del
Comité Central de nuestro Partido, como
si yo no hubiese participado en la
reunión. ¿Por qué
no nos hablas de los demás asuntos
que te hemos
pedido? Nada nos has dicho de lo que le expusiste a. Hysni. Yo digo que
debes juzgar mejor. Muchas de las
cosas que nos
planteas son fruto de tu imaginación.
Tú no estás en tus cabales
cuando dices que las
críticas que le
hicimos a Jruschov
no eran correctas.
En tu opinión, ¿en qué se ha equivocado Jruschov?
¿O es que no se ha equivocado en nada? Como tú
mismo acabas de decir, tu opinión es que «Jruschov fue injustamente
atacado por los que intervinieron en el Pleno y contra los cuales no fue
adoptada medida alguna». Esto es sorprendente. En vez de condenar la actitud de
Jruschov, pretendes condenar a los cama-radas que con razón hablaron contra él
en el Pleno.
Poco antes dijiste: «Quizás Jruschov, viajando-tanto por los países
capitalistas, puede traer otras ideas. Quiero decir que puede ser que ciertas
circunstancias hayan influido en él. Pero, si Jruschov se equivoca, también
Stalin ha incurrido en errores». No, Koço Tashko, no mezcles a Jruschov con
Stalin. No nos hables en general, dinos concretamente si Jruschov se ha
equivocado o no.
1 El XVII Pleno, 11-12 de julio de 1960.
88
ENVER HOXHA
KOÇO TASHKO: Digo que no
se ha equivocado.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Pero acabas
de decir que Jruschov puede equivocarse como Stalin! KOÇO TASHKO:
Incluso si se equivoca tengo con-
fianza en que se corregirá.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Dijiste que no estabas de acuerdo con que yo no
fuera a la Reunión de Bucarest y que no respondiera, según dices, a la
invitación que me hicieron los soviéticos. Las cosas no son así. Nunca he
recibido tal invitación. Inventas cosas inexistentes.
Las normas de los partidos marxista-leninistas son conocidas por todos,
pero si no las sabes, entonce voy a decírtelas yo. En ninguna ocasión ha
ocurrido ni ocurre que, cuando se le invita al Primer Secretario a una reunión
de los partidos comunistas y obreros del campo
socialista o del mundo, el
Comité Central de nuestro
Partido le diga:
no vayas. También
en el último
Pleno
se ha decidido que el Primer Secretario del Comité
Central vaya al frente de
la delegación de
nuestro
Partido en la próxima Conferencia de noviembre en
Moscú. A Bucarest nos invitó sólo el Partido Obrero Rumano para que
participáramos en su congreso y nosotros enviamos nuestra delegación. Según los
acuerdos tomados con anterioridad, el único objetivo de la Reunión de los
representantes de los partidos co
munistas y obreros
celebrada en Bucarest, era fijar la
fecha y el
lugar de la
futura reunión de los partidos
comunistas y obreros
del mundo, y por eso nuestro
Comité Central no
consideró necesario enviarme a mí
a Bucarest, sino que autorizó al camarada Hysni Kapo
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE
89
a que tomara
parte en esa
reunión. Ahora bien
nosotros
no comprendemos de dónde sacas estas cosas que no
responden a la
realidad y cuáles son las bases de las
que partes, por eso explícanoslas tú mismo.
Tú eres
miembro del Partido,
¿cómo se explica
que
llegues a afirmar que las cuestiones abordadas en el
Pleno del Comité Central del Partido no fueron plan
teadas correctamente y son infundadas? Entonces,
¿cuáles están fundadas,
las que dices
tú?
KOÇO TASHKO:
¡Deben tener más
confianza en
Jruschov!
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
Cuando, sobre
la base de las normas
organizativas marxista-leninistas
y de las
reglas del internacionalismo proletario, un par
tido critica a otro partido o cuando
un dirigente critica
a un dirigente de otro partido porque ha cometido
errores, esta actitud es correcta.
Tu opinión
es que la
Conferencia de Moscú
no se
celebre en noviembre, sino lo
más pronto posible.
Pero
ésta es una propuesta que
se hace por tu parte. Lo
esencial es que participaremos en la
Conferencia de
Moscú y que allí expresaremos nuestros puntos de vista. ¿Qué puedes
decimos al respecto?
KOÇO TASHKO: No estoy de acuerdo con que se entre en datalles.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero ¿en qué estás de acuerdo?
KOÇO TASHKO: Ya he hablado, no tengo por qué extenderme, además soy una
persona enferma.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: No Koço Tashko, no estás tan enfermo del cuerpo
como preten
90
ENVER HOXHA
des, la que está enferma es tu cabeza. Pero el Partido está sano. El
Partido puede sanar a los que tienen
enferma la cabeza, si ellos lo desean. Tiene el deber de
ayudar a las
personas para que
digan su palabra,
para
que se corrijan
y se encaucen
por el camino correcto,
pero, para poder
recibir esta ayuda, deben presentarse
ante el Partido con el corazón abierto. ¿Conoces tú estos principios?
KOÇO TASHKO: Si, los conozco, por eso solicité hablar con usted, porque
en el Pleno no es posible hablar como aquí. ¿Quién te deja allí hablar así?
Allí me agarrarían por el cuello.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Qué es lo que dices? Explícanos ¿quién no te
deja hablar en el Pleno del Comité Central? Según tu opinión, si no puedes
hablar en el Pleno, será que en él existe una situación insana. Tú mismo acabas
de decirnos que tienes gran
confianza en el Comité
Central del Partido Comunista
de la Unión Soviética entonces,
¿por qué no tienes la
misma fe en nuestro Partido, miembro del cual eres
tú también?
KOÇO TASHKO: Lo dije, porque si se me inte rrumpe cuando hablo, soy una
persona nerviosa... luego,
una interrupción, una
observación que se
me hace, me
saca de quicio.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Lo que tú
sientes, no lo sé. Yo
sólo conozco las
normas leninistas
de nuestro Partido.
El Comité Central
es la dirección
del Partido, que juzga siempre
de manera justa,
pru
dente y serena, pero también severamente cuando es necesario. Entonces,
¿cómo puedes hablar así del Comité
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE 91
Central, de la dirección del Partido? Los miembros del Comité Central no
son niños que, como tú dices, no te juzgarían correctamente y te agarrarían por
el cuello. ¿Qué quieres decir con eso de que eres nervioso?
KOÇO TASHKO: Es cuestión de constitución física el que allí me es
imposible hablar.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: ¿Puede califi
carse de marxista tal actitud ante el Comité Central de nuestro Partido?
A Hysni le dijiste anoche que, si hubieses hablado en el Pleno, habrías causado
una escisión, mientras que a mi me dices, que, si lo hubieras
hecho, «te habrían
agarrado por el
cuello». ¿Cuál de
las dos cosas vale? Si
pretendes explicarlo con tu
«estado de salud»,
eso no nos convence. Tienes la o-
bligación de dar las
explicaciones que el Comité Central
te exige, porque
eres miembro del
Partido. Dinos pues,
¿por qué piensas que los miembros del Pleno no te juzgarían bien?
En las reuniones del Partido, el comunista habla
abiertamente. Cuando expresa
un punto de
vista co
rrecto, esto va en beneficio del Partido y por eso
defiende su opinión hasta el fin, incluso
si todos están
en contra. Así nos lo enseña Lenin. Todo hay que someterlo a los
intereses del Partido y no al interés personal. El comunista puede incluso
morirse o des mayarse en una reunión, mas el Partido debe saber su opinión
ahora o después de 50 años, y por eso debe expresar su punto de vista tal y
como es. Así piensan los miembros del Partido y no como piensas tú, que tienes
miedo de hablar en el Pleno y vienes a decirnos que «temo que se me pare el
corazón si hablo». Exijo
92 ENVER
HOXHA
de nuevo que nos digas qué es esa idea que le expusiste
a Hysni de
que tu intervención
provocaría una escisión.
KOÇO TASHKO:
Yo dije que
los camaradas del
Comité Central no
debían pensar que le estaba criti
cando a usted.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Eso lo piensas
tú y no los camaradas del Pleno, que comprenden co rrectamente la
crítica. Además, ¿por qué no podrías
criticarme también a
mi? Dinos, qué es el Comité
Central y qué soy yo.
Yo soy un
miembro del Parti
do, un soldado
del Partido. Por
encima de mi está el
Buró Político, sobre
el Buró Político
está el Comité
Central y por encima de
éste, el Congreso del Parti
do. Entonces, ¿por
qué prefieres hablar
a solas con
migo y no con el Comité Central, que es el organismo dirigente del
Partido, mientras que yo soy un miembro del Comité Central? Mañana de nuevo
será al Comité
Central al que
irás a dar
explicaciones de estos
puntos
de vista.
KOÇO TASHKO:
Pero hay cosas
que uno debe
decir un poco
más privadamente.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Al
parecer, tú
no tienes una concepción justa
del Comité Central. ¿Qué
es lo que
ocurre para que
sea necesario discutir
en
privado? ¿Por qué deben ser discutidas estas cosas en privado, qué razón
hay? ¿Cómo explicas que intentes no decir estas cosas en el Comité Central?
¿Por qué te reconcome la idea de que, hablando en el Pleno del Comité Central,
provocarías la escisión en sus filas? No nos has aclarado esto.
Afirmaste aquí que, si hubieses hablado en el
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE
93
Pleno, se hubiera
podido pensar: «¡Koço
esperó y dijo
estas cosas en una reunión donde había gentío!» Pero, ¿cómo osas hablar
así del Comité Central? ¿Estas o no en tus cabales? ¿Qué es el Comité Central,
un «gentío», una agrupación casual de personas? Todo esto debías
decirlo en el
Pleno donde, lejos
de sembrar la escisión,
sólo se hubiera venido abajo la autoridad que el Partido
te ha dado. ¡Piensa, habla como se debe hablar ante
el Partido, desgraciado! ¡Qué significa todo esto? Hace
20 días que
mantienes esa opinión sin manifestárnosla.
Has dicho
que sólo estabas
de acuerdo con
que
fuéramos a Moscú y que
«si tenemos algo que decirle
a Jruschov, que
se lo digamos
a él mismo». Tú bien
sabes, porque estabas en el Comité Central y lo oíste,
que a Jruschov le hemos hecho saber siempre nuestra
opinión. Por eso,
lo que le podamos decir
a Jruschov
no es en
nada nuevo y,
lejos de guardárnoslo, se lo
hemos dicho cara
a cara. ¿Lo has oído en el Pleno o no?
Como lo demuestran los hechos, tú
no estás de
acuerdo con las
resoluciones del Pleno,
excepto en una
cosa, que a
Moscú podemos ir.
Estas no son cuestiones familiares, ni cuestiones
entre amigos. Sales
con puntos de vista opuestos
a los
del Comité Central. ¿Cómo es
entonces que expones
hoy y no a su debido tiempo estos problemas tan preocupantes, en
relación a los cuales el Comité Central ha fijado ya la actitud a adoptar? Para
tales cuestiones partidarias, ¿por qué esperar y pensar «entrevistémonos con el
camarada Enver cuando se vaya de vacaciones»? Hubieras debido venir al día
siguiente a tratar con nosotros todas estas cosas que mantienes y que están
94 ENVER HOXHA
en oposición al Partido. ¿Por qué entonces has dejado este asunto 20
días sin plantear? Este no es un com portamiento de partido. ¿Cómo explicarás
esta actitud a la organización de base?
KOÇO TASHKO: No vine porque pensé que estabas ocupado con Thorez1.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero con Thorez estuve sólo dos horas. Tú
debías haber solicitado una entrevista, porque tenías la obligación de
decírselo todo al Partido y no pensar que «ahora el camarada Enver está reunido
con Thorez», que «iré a verle cuando se vaya a Korça de vacaciones», etc. Y si
yo no hubiese ido a Korça, ¿cómo habrías hecho tú, hubieras seguido guardándote
estas cosas para ti? Además, estos asuntos no quisiste exponérselos a ninguno
de los demás secre tarios del Comité Central.
KOÇO TASHKO: Tenía la esperanza de que, como también se lo dije a los
camaradas soviéticos, con Tho rez usted trataría estos problemas y él mediaría
para darles una solución.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Este es tu punto de vista. Y, al parecer, esto
te ha llevado a no venir a hablar de inmediato conmigo. ¿Cómo es que tienes
confianza en Thorez y en ti mismo y no en Enver, al que tienes como Primer
Secretario? ¿Es correcta tu idea de que todo se arreglará ahora que ha venido
1 En esa época, Secretario General del Partido Comunista Francés, que
aquellos días se encontraba de vacaciones en Al bania.
EL CC JUZGA CORRECTA,
SABIA Y SEVERAMENTE 95
Thorez? Dinos, ¿que cosas van a arreglarse, has pen
sado bien o no?
Tú has pensado que, ahora que vino Thorez, se
harán intentos de
mejorar las relaciones
con Jruschov.
¿Qué intentos son éstos? ¿Cuál sería, según tú, la media ción que
solicitaríamos de Thorez? ¡Explícate!
KOÇO TASHKO: Es muy sencillo: Thorez es el secretario general de un
partido glorioso y pensé que el camarada Enver hablaría con él para que la Con
ferencia de Moscú se celebre antes de noviembre.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Te obstinas en que la conferencia de noviembre
se celebre antes. Te dije que esto no depende de nosotros. Hemos querido y
queremos que dicha conferencia se celebre y esto lo hemos declarado ante los
representantes de más de 50 partidos. En Bucarest se decidió que la Conferencia
tuviera lugar en Moscú, con motivo del aniversario de la gran Revolución
Socialista de Octubre. Asimismo se decidió que la comisión integrada por los
representan tes de 12 partidos de los países socialistas y de 14 par tidos de
los países capitalistas celebrara sus trabajos antes de la Conferencia. Estos
problemas serán dis cutidos primero en la comisión y, posteriormente, los
materiales les serán enviados a cada partido, y, por consiguiente, también al nuestro.
Cuando los reci bamos, los estudiaremos con la máxima atención y actua
remos como se decidió en el Pleno
del Comité Central,
y como tú bien sabes. Por eso, no tienes por qué pedirle
a nuestro Partido
que la Conferencia
sea celebrada lo
antes posible. Nosotros estamos listas para participar
si se celebra antes.
96 ENVER
HOXHA
Tú quieres que la Conferencia se celebre muy
pronto, pero venir aquí, conforme a las
reglas del
Partido, a exponer
al Primer Secretario
del Partido lo
que te atormenta, esto no lo haces. Entonces, ¿cuál es
la razón que
te induce a
pensar que «ahora
que vino
Thorez las cosas
se encauzarán por un buen
camino y
se solucionarán»? ¿A
qué cosas te
refieres?
KOÇO TASHKO: Pues a
las cosas ya sabidas, ¡por
favor! A todo
lo que se ha dicho
en el Pleno y que
estamos repitiendo también aquí.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¡Es decir que
debíamos decírselo todo a Thorez y que él lo planteara donde tú crees!
Pero, ¿qué se ha decidido en el Comité Central? En el Pleno resolvimos que
estos asuntos los plantearíamos en la Conferencia de Moscú. Si estos
problemas los hubiésemos
solucionado a través
de Tho
rez, esto hubiera significado que
actuábamos al margen
de la resolución del Comité Central. ¿Cómo has llegado
a pensar esto?
KOÇO TASHKO:
Estimo que sería
justo recurrir
a Thorez para alguna de las divergencias que tienen con
Brezhnev, Coslov1 y otros.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: ¿Quién
es
este Brezhnev, por qué pretendes amedrentarnos con
ellos? No tenemos nada que
hacer con el
Presidente
del Presidium del
Soviet Supremo de
la Unión Sovié
tica. Deja de provocarnos. A Coslov le he dicho y le
diré a la cara todo lo que tenga que decirle.
1 En ese tiempo, miembro del Presidium y secretario del PCUS.
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE 97
Háblanos ¿hora de tus encuentros con los sovié ticos. Nos interesa
saber lo que has hablado con ellos. Dinos lo que sea importante.
KOÇO TASHKO: El 29 de
julio, Bespalov1 me
llamó por teléfono y me invitó a
que conversáramos.
Me encontré con
él en el club soviético
y, después de
ver una película,
fuimos al Hotel «Dajti». Bespalov me
dijo que las
relaciones entre nosotros
se habían en
friado.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: ¿Y no te dijo
por qué?
KOÇO TASHKO: Ni me
lo dijo ni se lo pregunté.
Hablamos de muchas cosas. Le dije que el Pleno del Comité Central de
nuestro Partido le había encomen dado al camarada Enver la solución de los
problemas. Le dije que quizás algo se podía hacer a través de las
conversaciones que se desarrollarán con Thorez.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Y tu opinión,
¿cuál era?
KOÇO TASHKO:
Mi opinión era que dichos pro
blemas se solucionen
en la Conferencia
de noviembre
o en cualquier otra reunión
que pudiera celebrarse.
Yo no excluyo la posibilidad
de otra reunión,
además
de la de
noviembre.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Así que tú no
excluyes otra reunión.
Continúa.
KOÇO TASHKO:
Le dije a Bespalov que algo de
positivo tendría la
llegada de Thorez
a nuestro país,
porque aquellos días
había leído en
el periódico «Zëri
1 Primer Secretario de
la embajada soviética
en Tirana
98
ENVER HOXHA
i Popullit» el discurso que Thorez había pronunciado
en Korça y me impresionó el que hablara tan bien de nuestro Partido, del
Comité Central y del camarada Enver.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Es decir que llegaste a la conclusión de que
habíamos hablado y tratado estos problemas también con Thorez y que com
partíamos su opinión. Así, juzgando por tu propia cuenta, inventas con tu
imaginación que Thorez no ha venido de vacaciones, sino para entrevistarse y,
ade más, esto se lo dices a Bespalov. Has pensado que los
camaradas del Buró
podían haber llegado a un acuerdo
con Thorez y, sobre la base de la valoración que éste
hizo de nuestro Partido en el discurso que pronunció
en Korça, has llegado a la conclusión de que también
la dirección de nuestro Partido había cedido. Por con siguiente, según
tu punto de vista, resultaría que se echaban por tierra las resoluciones del
Partido y que Enver mantenía la misma opinión que Koço. ¿Y con Novikov1 te has
entrevistado?
KOÇO TASHKO: Me he entrevistado. Bespalov me dijo que fuera a cenar a
casa de Novikov, donde tam bién se encontraría Ivanov2. Después de la cena,
enta blamos una larga conversación, y no recuerdo cómo fue que, al final,
llegamos también al tema de Thorez.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Esfuérzate en recordar, como se llegó a este
tema.
KOÇO TASHKO: Pues así, hablamos de Thorez.
1 Consejero de la
embajada soviética en
Tirana.
2 Embajador de la
URSS en la
RP de Albania.
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE 99
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Toda la con versación giró sobre Thorez?
KOÇO TASHKO: Sí, porque Thorez sería el sal vador.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Y qué te dijo Ivanov?
KOÇO TASHKO: No lo sé, habló en general.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: A Ivanov le conocemos de sobra, no es persona
que hable en general.
KOÇO TASHKO: Ivanov no ha hablado nunca con migo de las cuestiones que
estamos tratando aquí, ni él, ni Zolotov1 ni Bespalov, les tengo muy amigos
míos.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Me sorprende el hecho de que no hayan
conversado contigo, siendo amigos tan íntimos, mientras que se dirigen a
cuadros que no conocen y les dicen «conversemos».
KOÇO TASHKO: No sólo no han conversado ahora conmigo, sino tampoco en
1957 cuando estuve en la Unión Soviética. De todo lo que hicieron por mí en
tonces algo comprendí. Me hicieron objeto de todos los honores, me dijeron «si
quieres, puedes quedarte en la misma residencia en la que está alojado el
camarada Enver con la delegación gubernamental», también me invitaron a la
recepción que ofrecieron en el Kremlin. A mí, pues, me tienen «uvazhenie»* y me
tratan bien. Pero he observado en los últimos tiempos que, cuando Ivanov me da
la mano, la retira inmediatamente, para
1) Funcionario de la
embajada soviética en Tirana.
* En ruso en
el original —
respeto.
100
ENVER HOXHA
no comprometerme ante alguna persona que no me
quiera.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Por qué puede comprometerte? ¿Quién no te
quiere, es verdad esto?
KOÇO TASHKO: No sé, no
sé como explicarlo.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Pero, ¿por qué
más tarde se
acercó de nuevo a ti
Ivanov?
KOÇO TASHKO: Esto es lo que yo también me pregunto.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Dijiste que «toda la conversación con los
soviéticos se centró sobre
Thorez, porque era una cuestión bastante importante». Si juzgas
importante la cuestión de Thorez, ¿por qué
la discutes con Novikov e Ivanov y no vienes a tratarla conmigo? La
conversación con ellos la has mantenido antes de enviarme tu carta.
KOÇO TASHKO: Fui a verles
por casualidad.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Los camaradas del Partido se reirán de ti
cuando se discuta este asunto. Puesto que admites la tesis de que el camarada
Enver ha podido hablar con Thorez, entonces ¿por qué tratas la cuestión con los
soviéticos?
KOÇO TASHKO: No veo nada malo en ello.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Aquí estamos
en la sede del Comité Central, así que habla como es debido. Yo no soy
el fiscal, sino el Primer Secretario del Comité Central del Partido, por eso
discute los problemas como se discuten en el Partido. Lo que nos dices no tiene
sentido. Por un lado dices que sólo puedes hablar con el camarada Enver, porque
es el
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE
101
Primer Secretario del Comité Central y, por el otro, lo que piensas de
nuestro Partido no se lo manifiestas a
él, sino sólo
a Bespalov, al
que, como acabas
de decir,
consideras amigo íntimo.
¿Qué significa lo que nos
dices? Bespalov tiene su sitio,
y el Primer
Secretario
del Comité Central de nuestro
Partido tiene el
suyo.
¿Por qué no
respetaste las normas organizativas del
Partido no viniendo a hablar
conmigo? Si tienes diver
gencias con el Comité Central y querías exponérselas al Primer
Secretario, debías haberlo hecho a su debido tiempo, incluso inmediatamente
después del Pleno. Si después irías o no a hablar con los soviéticos ésa es
otra cuestión. En mi opinión no tenías por qué ir, más no sólo fuiste y
conversaste con ellos, sino que incluso lo
hiciste sin hablar en absoluto con nosotros y tuviste
tres entrevistas con
los soviéticos.
KOÇO TASHKO: No, sólo he tenido dos.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Eso has
es
crito en tu carta. Incluso
si no te hubieras entrevistado
con ellos, sólo
la idea que
tuviste de hablar con ellos
antes de dirigirte a tu Partido, es inadmisible y se
opone a las normas organizativas del Partido.
No estoy de acuerdo contigo cuando dices que la
carta la has redactado antes de ir a hablar con los so viéticos, porque
su propio contenido desmiente tus afirmaciones.
Así que, a tu parecer, Thorez ha venido inten cionadamente de París
para tratar estas cuestiones con nosotros y después ir a Moscú. Cuando Ivanov
te dijo que, además de Thorez, otros irían a Moscú el 8 de agosto, ¿no te entró
un poco de curiosidad y le pregun
102
ENVER HOXHA
taste quiénes eran los otros? Además, ¿quién te en
cargó a ti que le dijeras a Ivanov que también al cama-rada Enver se le
extendiera una invitación para dicho encuentro? ¿Quién te ha autorizado a
hablar en nombre del Primer Secretario del Comité Central? Ahora vienes y me
dices que, en tu opinión, la discusión de los pro
blemas no se debe dejar
para noviembre, «porque
luego
se agravan». Esto lo sabemos,
pero también sabemos
que no es nuestro Partido
quien agrava los
problemas
sino tus actos, por tanto
no acuses a
nuestro Partido.
Hace cuatro o cinco
años que no
decimos pública
mente ni una palabra sobre los actos injustos de algunos
dirigentes soviéticos. Nos
hemos mostrado pacientes
frente a los ataques de
algunos dirigentes soviéticos
y
tú nos vienes a decir
que no debemos
dejar que se
agraven estos problemas.
¿Acaso no es ésta una
acusa
ción? Te dije y te repito que la fecha de la Conferencia no depende de
nuestro Partido. ¿Por qué insistes en que la Conferencia se celebre lo más
pronto posible? A Ivanov le dices que el camarada Enver debe ser in vitado y
ahora sugieres que yo vaya a hablar con él. ¿Has pensado un poco por dónde te
andas? ¿Por qué
actúas así? Qué
te ha hecho de malo nuestro Partido?
Te ha hecho
crecer, te ha
ayudado, te ayuda y con
tinuará haciéndolo, pero
lo que tú
has hecho es muy
grave.
Dices que amas al Partido, entonces,
¿por qué no
le expones lo que tanto
te preocupa?
KOÇO TASHKO:
Yo le dije
a usted que
soy un
tipo flemático, y por eso
debe tener en cuenta también
el aspecto humano y el
carácter de las personas.
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE
103
Además, después de que hablé con los soviéticos, éstos me metieron en un
puño.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo fue que te metieron en un puño
¡Explícate!
KOÇO TASHKO: Tenía la intención de entrevis tarme con usted, pero
aplacé esta decisión de un día para otro. Cuando conversé con Bespalov,
comprendí que era imposible aplazar este asunto.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Explícanos por qué fuiste a hablar con él,
siendo que condenas esta conversación.
KOÇO TASHKO: No, no la condeno, pero algo tenía que decirle también a
usted.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: A ellos les dices todo, mientras que al Primer
Secretario del Co mité Central de tu Partido, le dices sólo «algo». ¿Quién
tiene la culpa de todo lo que has hecho? Si admites tu
culpa, hazte por
lo menos un
poco de autocrítica. ¿No
te preguntaron los
soviéticos, con los que te
entrevis
taste, cómo se
desarrolló el Pleno?
KOÇO TASHKO: (Vacila en hablar y después dice):
Puede ser que
me hayan preguntado...
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Habla claro,
¿dijiste algo sobre
el Pleno? No te preguntó Ivanov
¿cómo se discutieron
estos problemas en
él? Te digo
una vez más, ¿te preguntó Ivanov sobre cómo fueron tratadas estas
cuestiones en el Pleno? ¿Te planteó esta pregunta?
¿Qué fue lo que le dijiste a Hysni y cómo pretendes hacernos creer que
conoces la historia del Partido Co munista de la Unión Soviética, cuando
colocas a nues-
104 ENVER
HOXHA
tra dirección en las posiciones de los mencheviques y
de los trotskistas
y cuando afirmas que en
nuestro país
ocurre lo mismo «que en los tiempos de Kronstadt»1
en la Unión Soviética! ¿Eso piensas de tu Partido?
¿Qué somos nosotros, guardias blancos? ¿Conoces tú la historia de
nuestro Partido? El gran amor que nuestro
pueblo abriga por los pueblos de la Unión Soviética,
no lo has forjado tú, sino nuestro Partido con su lucha,
con su sangre y su sudor, y tú vienes ahora a hacernos
tales acusaciones. La raíz de
lo que dices
está en otra
parte, por eso debes pensar y reflexionar sólo sobre
la
base de la línea del Partido, porque no te corregirás
de otra manera. Bájate de las nubes. El Partido te ha respetado más de
lo que merecías. Tu imaginación es
morbosa y no es que haya enfermado ahora sino que
ya antes lo estaba.
De verdad
te digo que
jamás en mi
vida le he
escuchado a nadie una intervención
tal y tal manera
de plantear los problemas sin
sentido, sin ilación al
guna, como lo que te he escuchado a ti. Cuando in currieron en errores,
muchos camaradas han venido y me han hablado con el corazón en la mano, pero de
las
conversaciones han salido
reconfortados. ¡Tú, en
cam
bio, me hablas de «humanismo», del tipo flemático!
Yo me he mostrado humano
con las personas,
con los
1 Con evidentes fines hostiles Koço Tashko compara las
justas críticas de principio que
el PTA les
hace a los revisio
nistas jruschovistas con la rebelión de Kronstadt en 1921, cuando
las fuerzas mencheviques y trotskistas, con la ayuda del impe rialismo
anglo-norteamericano, se alzaron contra el poder so viético.
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE 105
camaradas. Dime, ¿qué es lo que pretendes cuando me dices que «tenga en
cuenta también el aspecto humano», no querrás que deje de defender la línea y
los intereses del Partido? No hombre, para mí los intereses del Par tido y de
nuestro pueblo están por encima de todo y los defenderé hasta el último
aliento. Y si alguien tiene motivos para criticarme a mí y al Comité Central,
las críticas justas las recibiremos, como siempre, sincera mente.
Pero, si alguien nos critica por nuestra actitud ha cia los
revisionistas yugoslavos, le decimos «¡alto!», a quienquiera que sea, incluido
Jruschov, porque noso tros llamamos al pan pan, y al vino vino. El mismo ha
dicho que los dirigentes yugoslavos son agentes del imperialismo. Entonces,
¿por qué atacan a nuestro Par tido por la justa actitud que mantiene hacia los
revisio nistas yugoslavos? ¿Por qué razón? ¿Cómo podemos cerrar la boca frente
a estas cosas? Cuando decimos que el Partido Comunista de la Unión Soviética es
el partido padre, esto no significa que guardemos silencio frente a los errores
de alguno de sus dirigentes.
Después de
las conversaciones que
desarrollamos
en 1957 en Moscú, por
respeto al Partido
Comunista
de la Unión Soviética, dejamos
de escribir por
algún
tiempo en la prensa en
contra del revisionismo
yugos
lavo. Pero, no mucho tiempo después, los revisionistas yugoslavos
realizaron su tristemente célebre VII Con greso, en relación con el cual de
nuevo se confirmó la
justeza de la línea de nuestro Partido.
Manteniéndonos
en posiciones revolucionarias también
defendemos a la
Unión Soviética y a su
Partido Comunista, mientras
106 ENVER HOXHA
que a quienquiera que, de una u otra forma, viole los principios del
marxismo-leninismo, lo criticaremos sobre bases marxista-leninistas. ¿Acaso no
tenemos el derecho de criticar a quien se pase de la raya? No
podemos quedarnos callados cuando se cometen errores
y criticaremos sobre
la base del marxismo-leninismo,
porque así se defiende la libertad y la independencia
de nuestra Patria y de la propia Unión Soviética,
por
las cuales se ha derramado mucha sangre. Así, Koço Tashko, se defiende
el marxismo-leninismo y el inter nacionalismo proletario, y no como tú crees.
Tu rumias las cosas en tu propia imaginación. El Partido Comu nista de la
Unión Soviética tiene el derecho de actuar como quiera, pero también nosotros
tenemos el derecho de opinar sobre las observaciones que se le hacen a nuestro
Partido. Nuestro Partido lucha incesantemente para defender frente a los
enemigos los intereses del pueblo y del marxismo-leninismo, pero tu imaginación
morbosa no lo cree así. La crítica es la crítica, y sería oportunismo dejar de
hacerla cuando estás ante errores. Pero en cierta medida has padecido esta
enfermedad. Desde el principio he seguido con atención la vida del Partido. Hay
casos en que se debe hablar poco, pero también hay otros en que se debe tomar
una resolu ción y, cuando se trata de los principios, hay que de fenderlos,
no podemos violarlos.
¿Has leído nuestros escritos donde criticamos a los revisionistas
yugoslavos? En ellos hemos hablado con
tinuamente de la
experiencia del Partido Comunista de
la Unión Soviética.
Entonces, ¿por qué me enumeras
los artículos publicados
por los soviéticos? Los conozco,
EL CC JUZGA CORRECTA, SABIA Y SEVERAMENTE 107
pero también hay diferencias en cuanto a las actitudes, que no son sólo
de carácter táctico. Nuestras obser vaciones se las hemos hecho incluso a
Jruschov, no las
murmuramos en secreto,
se las hemos
hecho y también
nos las ha hecho cara a cara,
esto no nos ha llevado
a la ruptura.
Bien sabes tú
que el punto
de vista de
nuestro Partido es que las divergencias surgidas, lo
son entre los dos partidos, entre el Partido Comunista
de la Unión Soviética y el Partido
Comunista de China,
y a tiempo hemos señalado que sería prematuro,
precipitado, analizarlas en Bucarest, que debían ser solucionadas
cuidadosamente y ateniéndose rigurosa mente a las reglas organizativas
leninistas en las rela ciones entre los partidos. ¿Qué te induce pues a man
tener esta actitud en contra del Comité Central? Como
camarada te digo
que reflexiones sobre
estos asuntos.
Tienes la posibilidad, conforme a
las reglas del
Partido,
de exponer por escrito al
Comité Central en
estos 2-3
días todas estas cuestiones.
KOÇO TASHKO: No tengo nada más
que decir.
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Es
decir, no
quieres actuar como
cualquier miembro del
Partido al
que el Partido
ayuda a meditar
profundamente sobre
los errores. No
vayas a decir
mañana: El camarada
Enver no me dio la
posibilidad de reflexionar,
para ver
más profundamente mis errores.
KOÇO TASHKO:
No tengo nada más que decir.
Lo que tenía lo dije
aquí.
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
En síntesis,
ésta es tu
actitud. ¿No reexaminarás
tu posición? Una
vez más te aconsejo reflexionar, hoy, mañana hasta
108 ENVER HOXHA
pasado mañana y exponernos por escrito tus puntos de vista, después
analizaremos tus problemas en el Comité Central, porque se trata de una
cuestión importante que debe ser discutida y sobre la que debe decidir el Pleno
del Comité Central del Partido.
KOÇO TASHKO: Escribir, no escribiré, lo que tenía que decir lo he dicho.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el texto extraído del
acta de esta entrevista, depo
sitada en los Archivos Cen
trales del Partido
CARTA DIRIGIDA AL CC DEL PC DE LA UNION SOVIETICA RESPECTO A LA
FLAGRANTE INGERENCIA DE ALGUNOS FUNCIONARIOS
DE LA EMBAJADA DE LA UNION
SOVIETICA EN TIRANA EN LOS ASUNTOS
INTERNOS DEL PTA Y DEL ESTADO
ALBANES
M o s c ú
6 de agosto de 1960
El Partido del Trabajo del Albania, en sus relacio nes con el Partido
Comunista de la Unión Soviética, se ha regido y se rige por los grandes
principios del marxismo-leninismo y del internacionalismo pro letario. ...
Con el más profundo pesar ponemos en su conoci miento que en estos
últimos tiempos, después dé la Reunión de los representantes de los partidos
comunis tas y obreros en Bucarest, constatamos un cambio radical en la actitud
de algunos miembros de la em bajada soviética en Tirana, que no hace más que
per judicar las relaciones de amistad entre nuestros dos países y partidos, ya
que se trata de una actitud de
110
ENVER HOXHA
flagrante ingerencia por parte de dichas personas en los asuntos
internos de nuestro Partido y de nuestro
Estado, y que está en contradicción con la actitud mar xista-leninista
que han adoptado siempre los ciudadanos soviéticos respecto a nuestros asuntos
internos.
Comprobamos con gran amargura que el camarada K. I. Novikov, consejero
de la embajada soviética en
Tirana, al margen de toda regla partidaria
y de las
normas que rigen nuestras relaciones
fraternales, ha
intentado varias veces obtener informaciones de los
cuadros y funcionarios de nuestro Partido tanto en
Tirana, Elbasan y Durrës como en otras partes, sobre cuestiones tan
importantes como las que está examinan do el Pleno del Comité Central del
Partido, y que se
refieren a la línea política
general del Partido
del
Trabajo de Albania.
Se ha expresado
abiertamente
ante nuestros cuadros
del Partido contra
la línea
general del mismo llevando a cabo una campaña de agitación entre ellos a
fin de impulsarles a adoptar posiciones erróneas en contra del Comité Central
del Partido.
El primer secretario de la embajada soviética, F. P. Bespalov,
juntamente con el embajador, camarada V. I. Ivanov, y el consejero de la
embajada, camarada K. I. Novikov, mediante métodos inadmisibles, contrarios a
las relaciones que deben mantenerse entre partidos marxista-ileninistas, han
conseguido ejercer una influen cia negativa en Koço Tashko, presidente de la
Comi sión Central de Revisión en nuestro Partido, que le ha llevado a adoptar
posturas abiertamente contrarias a la línea general del Partido.
SOBRE LA INGERENCIA DE LA EMBAJADA DE LA URSS 111
Tal actividad constituye una flagrante e intolerable ingerencia en los
asuntos internos de nuestro Partido marxista-leninista por parte de estos
funcionarios de la embajada soviética, representa una abierta actividad en
contra de la unidad de nuestro Partido y de su línea general.
Estamos particularmente disgustados con la actitud observada últimamente
por el embajador soviético, camarada Ivanov, quien ha llegado tan lejos en su
ac tividad hostil hacia nuestro Partido que públicamente, en el aeropuerto de
Tirana, tuvo la osadía de hacer a nuestros generales y oficiales la
sorprendente y sos pechosa pregunta: «¿A quién le es fiel el ejército?».
Nuestros generales le dieron la debida e inmediata res puesta y han venido
luego con lágrimas en los ojos al Comité Central del Partido, a manifestar su
indigna ción ante esta pregunta tendenciosa del camarada Iva nov,
preguntándose a su vez: «¿Qué significa semejante pregunta, por qué pone en
tela de juicio la fidelidad de nuestro ejército al Partido, a la Patria, al
pueblo y al campo del socialismo?». Para todos nosotros esta ac titud del
embajador de la Unión Soviética, camarada Ivanov, es enteramente intolerable.
Estos hechos (y como éstos hay muchos más) nos han causado una profunda
indignación. Hasta el pre sente hemos hecho oídos sordos y hemos cerrado los
ojos ante el comportamiento de estos funcionarios de la embajada soviética, y
si hemos actuado así es única mente en aras de la gran amistad que existe
entre nuestros dos países. Pero ahora que los actos de algunos funcionarios de
la embajada soviética dirigidos contra
112 ENVER HOXHA
la línea general y la unidad de nuestro Partido están cobrando
intolerables proporciones, consideramos que es nuestro deber informarles de
ello de manera cama-raderil con la esperanza de que ustedes tomen las medidas
pertinentes. Estos actos de algunos fun cionarios de la embajada soviética no
contribuyen al
fortalecimiento de la amistad que existe entre nues tros dos países,
por el contrario, perjudican las rela
ciones intemacionalistas existentes entre nuestros dos partidos.
Creemos un deber el informarles de estas cues tiones, hablar franca y
correctamente con ustedes, co mo lo hemos hecho siempre, como nos enseña el
propio
Partido del gran Lenin. No llegamos a comprender el
por qué de tal cambio en la actitud de
estos fun
cionarios de la embajada soviética. Critican abierta
mente ante nuestros cuadros la
actitud adoptada por
nuestro Partido en la Reunión
de los partidos comunis
tas y obreros celebrada en Bucarest y hacen intensos
esfuerzos por romper la unidad de nuestro Partido y
de su dirección.
La posición
de nuestro Partido
en la Reunión
de
Bucarest está clara
como la luz del día. Nuestro Par
tido en esa reunión expresó
sin tapujos y claramente
sus propios puntos de vista y a nadie se le consiente deformar la
realidad sobre tal actitud de nuestro Par tido. Así como en la Reunión de
Bucarest hablamos a-
bierta y claramente sobre las
cuestiones que en
ella
se plantearon, abierta y claramente hablaremos
tam
bién en la próxima Conferencia
que se celebrará
en
Moscú conforme a la decisión
de todos los partidos que
SOBRE LA INGERENCIA DE LA EMBAJADA DE LA URSS 113
participaron en la Reunión de Bucarest. No le consen tiremos a nadie,
por ningun motivo, inmiscuirse en nuestros asuntos internos para cambiar la
justa actitud
marxista-leninista de nuestro Partido, como intentan
hacer algunos funcionarios de la
embajada soviética
en Tirana.
A nuestro Partido,
al igual que
a todos los
demás
partidos marxista-leninistas, le asiste el
derecho de
tener sus propios puntos de vista y de manifestarlos libremente, tal y
como piense, según nos enseña el gran Lenin. Este derecho de expresar
libremente sus
propios puntos de
vista se lo ha dado
a nuestro Partido
el marxismo-leninismo, y es absolutamente intolerable
que se intente presentar a nuestro Partido
como si en
estos últimos tiempos se hubiera metido por caminos tortuosos, tal como
intentan «demostrar» algunos fun
cionarios de la
embajada soviética en Tirana. Quien
quiera que intente
deformar la realidad sobre la ac
titud de nuestro
Partido, se equivoca gravemente. El
Partido del Trabajo
de Albania ha
sido, es y será toda
la vida fiel al marxismo-leninismo, y el mejor tes
timonio de ello es el glorioso camino que ha recorrido nuestro Partido,
desde el día de su fundición hasta el presente. ...
El Partido del Trabajo de Albania, como siempre, seguirá luchando con
todas sus fuerzas para mante nerse fiel hasta el fin al marxismo-leniismo,
como nos enseña el gran Lenin. ...
El Comité Central de nuestro Partido considera que la diferencia de
posturas mantenidas por el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido
del Tra
114 ENVER
HOXHA
bajo de Albania en la
Reunión de Bucarest
no debe
ser motivo para que alguien se inmiscuya en los
asun
tos internos de uno u otro Partido, ya que esto
no
favorecería nuestra causa, sino que afectaría a los intereses comunes de
nuestros dos partidos.
Estamos convencidos de que ustedes tomarán las medidas necesarias para
que no vuelvan a repetirse tales casos en la actividad de los funcionarios de
la
embajada soviética en
Tirana.
Saludos comunistas En nombre del Comité Central del Partido del Trabajo
de Albania
El Primer Secretario
E n v e r H o x h a
Publicado por primera vez en
Se publica según el
«Documentos Principales del
tomo XIX
PTA», t. III, 1970, pág. 344,
ed. albanesa
CARTA DIRIGIDA A TODAS LOS ORGANIZACIONES
DE BASE DEL PARTIDO, CONCERNIENTE AL DESARROLLO DE LA REUNION DE
BUCAREST
Y A LOS DESACUERDOS ENTRE EL
PARTIDO COMUNISTA DE LA UNION SOVIETICA Y EL
PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
9 de agosto de 1960
Algunos desacuerdos ideológicos y políticos impor tantes han surgido
entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de
China. Estos
desacuerdos han comenzado a ser mencionados en
la
prensa china y
soviética, y a
ser tratados en
los dis
cursos de los dirigentes de ambos países, naturalmente
sin citar explícitamente los nombres de uno
y de otro,
pero haciendo alusiones que cada uno puede fácilmente comprender. Estas
cuestiones han sido también plan teadas y discutidas abiertamente en la
Reunión que ha tenido lugar en Bucarest, entre las delegaciones de los partidos
comunistas y obreros enviadas al III Congreso del Partido Obrero Rumano.
Por medio de la presente carta, el Comité Central considera necesario
hacer saber a todas las organizacio nes del Partido nuestra actitud frente a
este problema.
116
ENVER HOXHA
El 2 de junio de 1960 el Comité Central del Par
tido Comunista de la Unión Soviética envió al Comité Central de nuestro
Partido una carta en la que proponía, para fines de junio, la convocatoria de
una reunión de los representantes de los partidos comunistas y obreros de los
países del campo socialista «para intercambiar opiniones sobre los problemas
derivados de la actual situación internacional y para determinar una línea de
conducta común para el futuro». El Comité Central de nuestro Partido respondió
inmediatamente a esta carta
señalando que estaba plenamente de acuerdo con la idea de organizar a
fines de junio la reunión propuesta
y que la delegación de nuestro Partido en esta ocasión estaría presidida
por el camarada Enver Hoxha. Sin embargo el 7 de junio nuestro Comité Central
recibió otra carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética. En ella se nos comunicaba que todos los partidos estaban en
principio de acuerdo con la con
vocatoria de la
reunión de los representantes de los
partidos comunistas y
obreros del campo socialista,
pero que algunos de ellos
proponían aplazarla a una
fecha posterior. En dicha carta se decía
al respecto:
«En cuanto a la fecha de convocatoria de la reunión, podemos realizar
conversaciones preliminares con los representantes de su Partido con ocasión
del III Con greso del Partido Obrero Rumano el 20 de junio, des pués de las
cuales, de común acuerdo con los comités centrales de los partidos hermanos,
decidiremos defini tivamente la fecha de la reunión». El Comité Central de
nuestro Partido, en la respuesta enviada al Comité Central del Partido
Comunista de la Unión Soviética
ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST 117
expresaba su total
acuerdo con la
idea de retrasar la
reunión y de discutir en Bucarest la fecha de su con vocatoria. Para
ello, el Buró Político del Comité Central autorizó al camarada Hysni Kapo, que
encabezaba la
delegación de nuestro
Partido al III Congreso del Par
tido Obrero Rumano, a intercambiar puntos de vista
con los representantes de los partidos hermanos que
asistían a dicho
Congreso, para determinar
la fecha de
la reunión propuesta por el Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética.
Pero de hecho, nuestra delegación encargada de asistir al Congreso del
Partido Obrero Rumano y de ponerse de acuerdo sobre la fecha de la Reunión de
los representantes de los partidos comunistas y obreros del campo socialista,
se encontró en Bucarest ante una reunión internacional preparada de antemano.
Esta reunión era todo lo contrario de lo que se había anun ciado, contraria
incluso al contenido de las cartas del Comité Central del Partido Comunista de
la Unión
Soviética, mencionadas más arriba. Incluso el orden
del día era
enteramente diferente: en lugar de proceder
a un intercambio
de puntos de vista para
fijar la fecha
de la Reunión de los representantes de los partidos comunistas y
obreros, como se decía en la carta del Comité Central del Partido Comunista de
la Unión
Soviética, se empezaba con una
serie de acusaciones
al Partido Comunista de China.
A tal efecto,
solamente
diez horas antes
de la reunión, se distribuyó
a los
delegados extranjeros (la mayoría de los cuales eran
sólo simples miembros de los comités centrales) un
texto de 65 páginas, redactado
por los camaradas sovié
118
ENVER HOXHA
ticos, en el que se exponían los puntos de vista del
Partido Comunista de la Unión Soviética sobre los desacuerdos que habían
surgido entre ellos y los cama-radas chinos. Y sobre una cuestión tan
importante y delicada se les exigía a los representantes de más de 50 partidos
comunistas y obreros de diferentes países, que habían acudido a Bucarest con
otro objetivo, que definieran, en diez horas, su posición y acusaran al Partido
Comunista de China.
Es evidente que esta reunión había sido organizada apresuradamente y de
manera contraria a las normas leninistas de organización más elementales.
Ustedes saben bien, queridos camaradas, que incluso en las organizaciones de
base del Partido, cuando se somete a
discusión un problema
referente a un
simple militante,
el Partido nos enseña a
ser prudentes, cuidadosos, jus
tos y en
ningún caso impulsivos.
Aplicando este prin
cipio leninista del
Partido, las organizaciones de base
se reúnen una vez, dos e incluso hasta tre veces, se les comunica a los
comunistas por lo menos con tres días de antelación el orden del día y su
contenido, se cons tituyen las comisiones que preparan los materiales
necesarios, etc. Y éste, y sólo éste, es el método correcto de partido, el
método organizativo que nos enseña el
marxismo-leninismo. Si actuamos
así con un
miembro
del Partido, ¿sería justo que todo un partido, que cuen
ta en sus
filas con muchos
millones de militantes, que
dirige un pueblo
de cerca de 700 millones de seres,
fuera acusado tan precipitadamente, violando todas las
reglas de organización?
Dadas las circunstancias en que
había sido pre
ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST 119
parada y la
forma en que
se desarrolló la
Reunión de
Bucarest, el Buró Político de nuestro Partido adoptó
una actitud justa, la única actitud correcta, conforme
a los principios marxista-leninistas, que podía adop
tar. ¿Cúal fue esta actitud? primero,
En pocas palabras puede ser resumida así:
los desacuerdos sobre los que se está tratando, son desa cuerdos entre
el Partido Comunista de la Unión Sovié tica y el Partido Comunista de China:
segundo, la Reu nión de Bucarest ha sido prematura y se ha desa rrollado al
margen de las reglas de organización leninis tas; tercero, nuestro Partido
expresará su opinión sobre estos desacuerdos en la próxima reunión, que deberá
prepararse según las reglas y la práctica vigentes en los partidos comunistas y
obreros.
Nuestro Partido del Trabajo estima que la reunión organizada en Bucarest
no ha sido correcta, no respetó el acuerdo establecido en las cartas
intercambiadas
entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y los demás partidos
hermanos, según el cual en Bucarest había de fijarse únicamente la fecha de la
futura reu nión; ha sido prematura y contraria a las reglas de
organización que aplican los partidos comunistas y
obreros. He aquí por qué,
teniendo en cuenta
por un
lado lo ya indicado más arriba, y
por el otro
que el
texto en que se exponía el punto de vista de los cama-
radas soviéticos había sido distribuido nada más que diez horas antes de
la reunión, nuestro Partido se negó
a pronunciarse en Bucarest sobre los desacuerdos exis tentes entre el
Partido Comunista de la Unión Sovié tica y el Partido Comunista de China.
Nuestro Partido
120 ENVER
HOXHA
expresará su opinión, expondrá su punto de vista sobre
los mencionados desacuerdos, en la futura reunión de
los representantes de los partidos comunistas y obre
ros, que deberá
celebrarse posteriormente, después de
haber estudiado atenta
y reposadamente y con un
espíritu de justicia marxista-leninista, los materiales
de ambas partes. Nuestro Partido, que siempre ha lu
chado por defender
los principios del marxismo-leninis
mo y lo
ha hecho siempre fielmente, opina que sólo
en una reunión
organizada según las reglas leninistas
de organización, después de haberse escuchado con paciencia y serenidad,
en un espíritu de camaradería, los argumentos de ambas partes, se puede llegar
a la conclusión de quién tiene razón y quién está equi vocado, y de cómo debe
trabajarse en el futuro de común acuerdo, por el bien del socialismo y del
comu nismo, por el bien de la unidad de nuestro campo so cialista.
Tal actitud prudente
de principios y
leninista, con
forme a las instrucciones del Buró Político, es la que ha mantenido el
camarada Hysni Kapo en la Reunión
de Bucarest. Esta actitud, como ustedes saben por el comunicado
aparecido en la prensa, fue entera y uná nimemente aprobada por el Pleno del
Comité Central del Partido, reunido el 11 y el 12 de julio de 1960. El Comité
Central está convencido de que esta actitud justa y de principios será aprobada
asimismo por todos
los militantes de
nuestro heroico Partido.
Nuestra justa
actitud sólo desagradará
a los que no quieren respetar
las normas leninistas.
Los desacuerdos
existentes entre el Partido Comu
ACERCA DE LA REUNION DE
BUCAREST 121
nista de la
Unión Soviética y
el Partido Comunista
de
China afectan a
los dos más
grandes países y partidos
del campo socialista. Nuestro Partido no puede per manecer indiferente
ante estas divergencias ... Nuestro Partido, tal como hasta ahora, también en
el futuro se esforzará por fortalecer, sobre la base del marxismo-leninismo,
nuestro afecto y nuestra gran amistad por la Unión Soviética, por los pueblos
soviéticos, por el Par tido Comunista de la Unión Soviética, ya que no existe
afecto más grande y más sincero, que el que se basa en
las enseñanzas victoriosas
del marxismo-leninismo y
del internacionalismo proletario.
Pero al mismo
tiempo
es innegable e
incuestionable que la
gran China, su
pueblo y su Partido son para nosotros entrañables y queridos, al igual
que para todos los países del campo socialista.
Por eso, nuestro Partido, como todos los demás
partidos, tiene gran interés en
que esta importante
cuestión sea solucionada
de manera justa,
sobre la base
de las enseñanzas del marxismo-leninismo. Nuestro
Partido está convencido de que este problema se solu cionará en la
próxima reunión que tendrá lugar dentro de dos o tres meses, y cuya preparación
ha sido con
fiada a una comisión de representantes de numerosos partidos hermanos,
incluido el nuestro. Estamos plena mente convencidos de ello, porque tenemos
confianza
numerosas tempestades y
siempre ha salido
victorioso. Nuestro Partido del
Trabajo ha trabajado
y lu chado siempre
por hacer triunfar
el marxismo-leninis mo, por
ponerlo en práctica,
por salvaguardar la
pureza
122 ENVER HOXHA
de sus principios. Por esta razón nuestro Partido, en el curso de toda
su gloriosa historia, ha mantenido y man tiene una línea enteramente justa,
una línea que res ponde a las enseñanzas de Lenin, que responde a los
intereses del pueblo albanés, a los intereses del socialis mo y del comunismo.
Nuestro Partido seguirá también en el futuro esta línea fundada en los
principios sin ninguna vacilación. Lucharemos con todas nuestras fuerzas por el
triunfo del marxismo-leninismo, por la aplicación de los principios de la
Declaración de Moscú de 1957 y del Comunicado de Bucarest que, como ha
informado la prensa,
ha sido aprobado por unanimidad
por el Comité
Central de nuestro
Partido.
Nuestro Partido agudizará y reforzará su vigilan
cia revolucionaria, que debe estar siempre al nivel
requerido, al nivel
que corresponde a la dignidad
de
nuestro heroico Partido, dado que los enemigos del
Partido y del pueblo, los elementos débiles, los opor
tunistas y cobardes, como siempre,
intentarán, de diver
sas formas, atacar
al Partido y
a su justa
línea, poner
en tela de juicio y
mancillar nuestra amistad con la
gran Unión Soviética
y la República Popular China,
difundir diversas consignas y puntos de vista tendentes
a provocar la confusión ideológica en nuestras filas.
Todos los miembros de nuestro glorioso Partido, man
teniéndose vigilantes, deben
luchar con coraje y fir
meza contra cualquier
tentativa de los enemigos por
alcanzar estos infames
objetivos.
Nuestro Partido debe fortalecer aún más la unidad
de acero de
sus filas, su
unidad total en torno a su
Comité Central leninista, su unidad con nuestro heroico
ACERCA DE LA REUNION DE BUCAREST 123
pueblo. Nuestra invencible
unidad ha constituido siem
pre un factor decisivo para superar con éxito cualquier obstáculo, para
marchar hacia nuevos éxitos. Esta unidad es también hoy el factor decisivo para
lograr el triunfo de la línea del Partido, para aplastar la acti vidad de
nuestros enemigos, para aniquilar a los opor
tunistas, a los elementos vacilantes y cobardes.
El Comité Central
del Partido tiene
la firme con
vicción de que
todas las organizaciones de base, todos
los militantes que el Partido
ha educado como a sus
fieles hijos, como fieles hijos de nuestro pueblo, fieles
hasta la muerte al marxismo-leninismo, se mostrarán
como siempre, también a la hora de juzgar esta impor tante cuestión,
prudentes, justos, valientes, fieles a los principios, y de que cerrarán aún
más filas en torno al
Comité Central leninista de nuestro Partido.
El Primer Secretario del Comité Central
del Partido del
Trabajo de Albania
E n v e r H o x h a
Publicado por primera vez en Se publica según
«Documentos Principales del el tomo XIX
PTA», t. I I I , 1970, pág. 348,
ed. albanesa
LA VERDADERA UNIDAD SE LOGRA Y SE FORTALECE SOLO SOBRE LA BASE DE LOS
PRINCIPIOS MARXISTA-LENINISTAS
Carta dirigida al CC del PCUS y al CC del PC de China1
27 de agosto de 1960
Queridos camaradas:
Como es sabido, en la Reunión de Bucarest de los representantes de los
partidos comunistas y obreros, que se celebró en junio de este año, en relación
con las divergencias surgidas entre el Partido Comunista de la Unión Soviética
y el Partido Comunista de China, la delegación del Partido del Trabajo de
Albania, en base a las directrices del Comité Central de nuestro Partido,
mantuvo una postura diferente a la de la delegación del Partido
Comunista de la Unión Soviética y a la
1 La copia de esta carta fue enviada también a los partidos de los demás
países antaño socialistas.
LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L 125
mayoría de las delegaciones de los partidos que parti ciparon en esta
reunión.
El Partido del Trabajo de Albania siente el más profundo respeto por
todos los partidos comunistas y obreros del mundo y expresa su inmenso pesar
porque, por primera vez en su historia revolucionaria, se viera obligado a
tomar una actitud como la adoptada en la Reunión de Bucarest, contraria a la
postura de la mayoría de las delegaciones de los partidos comunistas y obreros.
Nuestro Partido, al igual que cualquier otro partido marxista, tiene el derecho
de expresar su opinión tal como en conciencia la siente y mantener la actitud
que juzgue correcta.
En la Reunión de Bucarest, la delegación del Par tido Comunista de la
Unión Soviética distribuyó a las
delegaciones de los
demás partidos un material escrito,
a través del cual se
declaraba que el
Partido Comunista
de China había
violado la Declaración de Moscú de
1957. En aquella
reunión... nos encontramos frente a
una verdadera conferencia internacional organizada
expresamente para criticar al Partido Comunista de
China por «violación» de la Declaración de Moscú,
basándose en el material presentado por la delegación
del Partido Comunista
de la Unión
Soviética, que a
nuestra delegación le fue entregado sólo diez horas
antes de la reunión.
Como es sabido, el marxismo-leninismo nos enseña
que no sólo cuando se analizan los errores de un partido marxista, que
cuenta en sus filas millones de miembros y un largo pasado de actividad
revolucionaria con
126 ENVER HOXHA
secuente, como es el Partido Comunista de China, sino también cuando se
analizan los errores de un comunista debemos ser muy cuidadosos, muy
ponderados, analizar profundamente todas las causas de los errores que ha
cometido este comunista, tratar de convencerle de los mismos, plantear su
problema a la organización de base
o al organismo
correspondiente del Partido,
en el que
debe examinarse con la mayor
objetividad, en base a
los principios marxista-leninistas, tendiendo a alcanzar
un solo objetivo:
el mejoramiento de
este comunista y
su encauzamiento por
el correcto camino. Si para
analizar los errores de un
comunista y para salvarle
de los errores desplegamos tantos esfuerzos, de ello se deducen los
grandes esfuerzos que se hubieran debido realizar antes de que «se
intercambiaran opiniones sobre los errores de un partido» en una reunión
comunista
internacional, como lo fue la Reunión de Bucarest.
Pero desgraciadamente no se actuó así.
El Comité Central
del Partido del
Trabajo de Al
bania parte del principio marxista-leninista de que,
para expresar su opinión sobre los errores ideológicos
y políticos de otro partido marxista, antes debe con
vencerse con hechos
de la existencia de dichos errores
y esta convicción puede formarse analizando en el
Pleno del Comité Central del Partido, con
serenidad y
en base al
método marxista-leninista, todos
los ar
gumentos respectivos en
relación con esta
cuestión, es
decir, tanto los argumentos que presenta la
parte que
critica, como los que presenta la parte criticada. Des
pués de que haya sido efectuado este análisis marxista-leninista por el
Pleno del Comité Central de nuestro
LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L 127
Partido, estaremos entonces y sólo
entonces en con
diciones de expresar con objetividad
nuestra opinión
sobre los errores de otro partido. Opinamos que éste
es el método más correcto para examinar los errores ideológicos de un
partido hermano. El Comité Central de nuestro Partido empleará este método para
llegar a conclusiones definitivas sobre los «errores» que el Par tido
Comunista de la Unión Soviética le atribuye al Partido Comunista de China y
para expresar su opinión al respecto en la próxima Conferencia de los partidos
comunistas y obreros
que se celebrará en noviembre de
este año. Consideramos que actuar de otra
manera,
actuar como se actuó en la Reunión de Bucarest, es
tanto como condenar
a un partido
hermano sin analizar
hasta el fin y con
serenidad todos los hechos para
lle
gar a la conclusión de si dicho partido se ha equivocado
o no. En estos casos el apresurarse es dañino.
Por estas razones, la delegación
de nuestro Partido
declaró en la Reunión de Bucarest que estas divergen
cias han surgido entre el Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética y el Comité Central del Partido Comunista de China y que, para
su solución, hubieran debido hacerse tentativas a través de conver saciones
entre estos dos partidos y, en caso de que no hubiesen dado resultado, la
cuestión hubiera debido
plantearse a todos
los demás partidos
hermanos para
que expresaran su
opinión; que la Reunión de Bucarest
era prematura e
incompatible con las
normas leninistas;
que en lo referente a las divergencias surgidas entre el Partido
Comunista de la Unión Soviética y el Partido
128 ENVER HOXHA
Comunista de China,
el Partido del
Trabajo de Albania
expresará su punto
de vista en la próxima Conferencia
de los partidos
comunistas y obreros el mes
de
noviembre.
Sin lugar a
dudas, las divergencias
entre el Partido
Comunista de la
Unión Soviética y
el Partido Comu
nista de China tienen una gran importancia de prin
cipios, ideológica y política, y la solución de estas diver gencias
tiene una importancia vital para la unidad del campo del socialismo y del
movimiento comunista in ternacional. Hoy, todos los partidos marxistas, y
entre ellos el Partido del Trabajo de Albania, no sólo están interesados en
resolver estas divergencias, sino que es para ellos un deber el prestar su
contribución a la solu ción de las mismas puesto que se han salido ya del
marco de las relaciones entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el
Partido Comunista de China y han tomado un carácter internacional.
Después de la Reunión de Bucarest, algunos parti dos comunistas y
obreros de los países del campo so cialista, entre ellos también el Partido
Comunista de la
Unión Soviética, han
enviado al Comité Central de
nuestro Partido copias de las cartas que le han
dirigido
al Partido Comunista de China. En estas cartas se llega
a la conclusión
de que el Partido Comunista de China
«se ha desviado
de la teoría
y práctica marxista-leninis
tas»..., se hacen
afirmaciones que nos convencen aún
más de que
nuestra posición en la Reunión de Bucarest
ha sido enteramente correcta, marxista-leninista. En
LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L 129
nuestra opinión, estas afirmaciones demuestran que la Reunión de
Bucarest no se limitó a ser un simple «in tercambio» de opiniones «sobre los
errores del Partido
Comunista de China», y que el Partido
Comunista de
China ha sido condenado de facto por los partidos que
le han enviado estas cartas.
Además, en
la mismas se
subraya que en la Reu
nión de Bucarest quedó probada «la completa unidad
de todos los
partidos comunistas y
obreros» en la
crí
tica que hicieron de los «errores» del Partido Comu
nista de China.
Esta afirmación da
a entender que
tam
bién el Partido del Trabajo de Albania
se ha puesto
del lado de
la mayoría de los partidos comunistas y
obreros en lo
referente a los
«errores» que se le atri
buyen al Partido Comunista de China. Si se refieren a
la aprobación del
Comunicado de la
Reunión de Buca
rest, estamos de
acuerdo en que ha habido unidad de
todos los partidos, ya que el Comunicado ha sido a-
probado también por nuestro Partido. Pero, si se trata de la «unidad de
todos los partidos» en relación con los desacuerdos surgidos entre el Partido
Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, esto no
responde a la verdad, por lo menos en lo que con
cierne a nuestro Partido, ya que el
Partido del Trabajo
de Albania no se ha unido a
la mayoría de los partidos,
y su opinión sobre estas divergencias la dirá en la
próxima Conferencia de los partidos
comunistas y o-
breros, el mes de noviembre de este año, como ha de clarado muchas
veces. Afirmar que en la Reunión de Bucarest ha habido «plena unidad de todos
los partidos»
130 ENVER HOXHA
en la crítica
de los «errores»
del Partido Comunista
de
China, significa deformar los hechos y la verdad.
El Comité Central
de nuestro Partido
está hoy aún
más convencido de lo que estaba en la Reunión de
Bucarest de que
esta reunión, lejos
de haber eliminado
los desacuerdos surgidos entre el Partido Comunista
de
la Unión Soviética
y el Partido Comunista de
China,
los ha acentuado aún más hasta tomar proporciones preocupantes.
Como ya hemos dicho, la solución de las divergen cias surgidas entre el
Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China tiene
im
portancia vital para la unidad
del campo del
socialismo,
y para la unidad del
movimiento comunista inter
nacional. Por eso, opinamos que debemos hacer todos
los esfuerzos por
solucionar estas divergencias
en base
a los principios
marxista-leninistas. Es un
hecho que
los enemigos del marxismo-leninismo, el imperialismo
y el revisionismo, ya han comenzado a aprovechar la existencia de estos
desacuerdos para atacar al marxismo-
leninismo, desacreditar y
escindir al campo
del socialis
mo y al movimiento comunista internacional.
El Comité Central de nuestro Partido considera que
en el presente no hay nada
más importante para la
vida de todos los partidos comunistas y obreros del
mundo, para la
salvaguardia y la
consolidación de la
unidad del campo socialista y
del movimiento comunista
internacional, que la solución de estas divergencias en
base a los principios del
marxismo-leninismo. ...
Nuestro Partido se mantendrá
siempre vigilante
LA UNIDAD SE LOGRA SOLO SOBRE LA BASE DEL M-L
131
contra los planes y los actos belicistas del imperialismo y contra el
revisionismo contemporáneo, quien, como
se define en la Declaración de Moscú, es el peligro prin cipal para el
movimiento comunista internacional.
Saludos fraternales
Por el Comité Central del Partido
del Trabajo del Albania
E n v e r
H o x h a
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
con alguna supresión, según el
original depositado en los
Archivos Centrales del
CARTA DIRIGIDA AL CC DEL PCUS ACERCA DE
LA PROPUESTA HECHA POR ESTE PARA ORGANIZAR UN ENCUENTRO ENTRE
REPRESENTANTES DEL PCUS Y DEL PTA ANTES DE LA CONFERENCIA DE NOVIEMBRE DE 1960
DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS EN MOSCU
M o s c ú
29 de agosto de 1960
Hemos recibido estos días su carta del 13 de agosto del presente año,
referente a la Reunión de los re presentantes de los partidos comunistas y
obreros en Bucarest y en la que proponen organizar un encuentro entre los
representantes de nuestros partidos antes de la Conferencia que los partidos
comunistas y obreros celebrarán en noviembre, a fin de que «el Partido del
Trabajo de Albania y el Partido Comunista de la Unión
Soviética acudan a
la futura conferencia de noviembre
con una completa unidad de pensamiento» y «de apagar
a tiempo la chispa del malentendido surgido, para
evitar que prenda...»
Como es sabido, el
marxismo-leninismo nos enseña
CARTA AL PCUS SOBRE UN ENCUENTRO QUE PROPONE 133
que las incomprensiones, las contradicciones y las divergencias entre
dos partidos marxistas, deben ser solucionadas a través de conversaciones entre
los dos partidos interesados, basándose en los principios del
marxismo-leninismo. Asimismo nos enseña que cons
tituye una violación
de las normas
elementales del
marxismo-leninismo que regulan las relaciones entre
los partidos comunistas y obreros el que
el objetivo de
las conversaciones que
desarrollan dos partidos
sea el
de criticar la línea general
de otro partido marxista.
Es sabido
que en la
Reunión de Bucarest
de los
partidos comunistas y obreros, no fueron analizadas
las relaciones entre él Partido del Trabajo de Albania
y el Partido Comunista de la Unión Soviética. Con tradiciendo lo que
con anterioridad había sido decidi do por todos los partidos de los países del
campo so cialista en cuanto al orden del día, en dicha reunión fue discutido
de manera inesperada y precipitada un
problema tan grande y vital como el de las
divergen
cias de principio, ideológicas y
políticas, que han
sur
gido entre el
Partido Comunista de la Unión
Soviética
y el Partido Comunista de China.
En la Reunión de Bucarest, nuestra actitud fue
clara; no fue adoptada como resultado de ningún «malentendido», tal como
se alude en su carta, sino con plena conciencia, y de ella aceptamos toda la
res ponsabilidad frente a nuestro pueblo y al movimiento comunista
internacional.
Nuestra actitud en la Reunión de Bucarest fue la aplicación consecuente
de la línea ideológica y política general de nuestro Partido, la cual, como
ustedes tam
134 ENVER HOXHA
bién han reconocido, siempre ha sido una línea de prin
cipios, marxista-leninista y
en completa consonancia
con la Declaración de Moscú.
La contradicción que en
Bucarest surgió entre
nuestra actitud y
la suya no
es resultado del
análisis
de las relaciones entre el
Partido Comunista de la
Unión Soviética y el Partido
del Trabajo de
Albania,
sino resultado del «intercambio de
puntos de vista»
sobre los errores
que el Partido
Comunista de la
Unión
Soviética atribuye al
Partido Comunista de
China.
Por consiguiente, si tuviese lugar un encuentro
entre los representantes del Partido del Trabajo de
Albania y del
Partido Comunista de
la Unión Soviética,
tal y como
se propone en
la mencionada carta,
en la
entrevista se discutirían los errores que el Comité Cen
tral del Partido
Comunista de la
Unión Soviética le
atribuye al Partido
Comunista de China,
y esto se haría
por los representantes de nuestros dos partidos, sin
estar presente el
tercer partido interesado,
es decir el
Partido Comunista de
China. Es evidente
que tal ac
titud no sería correcta, no ayudaría a la
causa, sino que
la perjudicaría.
Como cualquier otro partido marxista, también
nuestro Partido considera un deber contribuir a la
solución de estas divergencias. El indiferentismo y la neutralidad
frente a problemas tan grandes son incom patibles con el marxismo-leninismo.
Por eso, como lo hemos declarado reiteradamente, nuestro Partido ex presará su
punto de vista en la futura conferencia de los partidos comunistas y obreros,
en relación con los desacuerdos que han surgido entre el Partido Comu
CARTA AL PCUS SOBRE UN ENCUENTRO QUE PROPONE 135
nista de China y el Partido Comunista de la Unión
Soviética.
Les aseguramos que el Partido del Trabajo
de
Albania permanecerá siempre fiel al
marxismo-leninis-
mo ... y a los intereses de su pueblo y de su Patria.
Estamos convencidos de que no somos nosotros los que provocamos la
«chispa del malentendido» en la Reu nión de Bucarest y les aseguramos que
tampoco sere mos los que la «enciendan».
Tenemos fe en que el Partido Comunista de la Unión Soviética y todos los
demás partidos hermanos comprenderán correctamente nuestra actitud
marxista-leninista. ...
Saludos fraternales
Por el Comité Central del Partido del
Trabajo de Abania
E n v e r H o x h a
Publicado por primera
vez en «Documentos Principales
del PTA» t. III,
1970, pág. 353, ed.
albanesa
Se publica según el tomo XIX
IREMOS A MOSCU NO CON DIEZ BANDERAS, SINO CON UNA SOLA, CON LA BANDERA
DEL MARXISMO-LENINISMO
Discurso en el X V I I I Pleno
del CC del PTA concerniente a los graves errores de línea cometidos por Liri
Belishova
6
de septiembre de 1960
Antes de hablar de Liri Belishova, informaré al
Pleno de ciertas decisiones tomadas por el Buró Político.
Estas últimas semanas
hemos mantenido correspon
dencia con el Comité Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética.
Hemos sido puestos
al corriente por
los comités
centrales de los
partidos comunistas de la Unión
Sovié
tica, de Bulgaria, de Rumania y de
Checoslovaquia de
una carta que cada uno de ellos ha enviado al Partido Comunista de
China. Estas cartas en esencia acusan duramente al Partido Comunista de China
de desvia ción del marxismo-leninismo, de dogmatismo, de sec tarismo y de
Chovinismo de gran Estado y otras acusa ciones de este género. Al mismo tiempo
en estas cartas
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA
BANDERA DEL M-L 137
se defiende a
N. S. Jruschov
contra las tesis contenidas
en un documento distribuido por la delegación del
PCCH a los representantes de los partidos
comunistas
y obreros del
campo socialista al
final de la
Reunión
de Bucarest.
El documento de los camaradas chinos sostiene,
entre otras cosas, que la Reunión de Bucarest se ha celebrado de forma
irregular, que las intervenciones y los actos de N. S. Jruschov en el curso de
la Reunión eran contrarios a la práctica del marxismo-leninismo y que las
cuestiones planteadas tenían una gran im portancia para el ininterrumpido
desarrollo del movi miento comunista internacional.
Más tarde recibimos una carta del Comité Central del Partido Comunista
de la Unión Soviética en la que,
después de afirmar que los
lazos entre nuestros dos
partidos han sido extraordinariamente estrechos, se
dice que en la Reunión
de Bucarest ha
surgido una
«chispa de malentendido», que
no debe estallar en
llamas. Así pues
se nos proponía
celebrar un encuen
tro del nivel que quisiéramos y en el momento que lo deseáramos, para
discutir juntos estos malentendidos, a fin de que en la próxima conferencia del
mes de noviembre en Moscú, «el Partido del Trabajo de Al bania y el Partido
Comunista de la Unión Soviética se presenten con una completa unidad de
pensamiento».
Hemos enviado al Comité Central del Partido Co munista de la Unión
Soviética tres cartas1. ...
1 Estas cartas
se publican en
este tomo en
las páginas 109,
124 y 132
respectivamente.
138
ENVER HOXHA
Para que el
Pleno esté mejor
preparado en cuanto
a las cuestiones que discutiremos, recomiendo que sea
puesta a disposición
de todos los miembros y suplentes
del Comité Central
la colección de artículos chinos
titulada «Viva el leninismo», el documento distribuido
por los soviéticos en la
Reunión de Bucarest, la De
claración de Moscú de 1957, las copias de las cartas que hemos enviado
últimamente al CC del PCUS, a las que me referí más arriba, así como los
documentos señala dos, que aún no han sido leídos. Que todos estos ma
teriales sean estudiados atentamente de manera que, cuando discutamos en el
Pleno, los camaradas estén preparados. Si recibimos otros materiales del
Partido
Comunista de China
sobre sus puntos
de vista, tam
bién serán puestos a disposición de ustedes para
su
estudio,
Abordemos ahora
concretamente la cuestión
de Liri
Belishova.
Ustedes saben que en
el Pleno de julio Liri,
entre
otras cosas, ha
sido criticada por
los grandes y
serios
errores que cometió en el
curso de su estancia en China
y en la
Unión Soviética. Pero
en esa reunión del Pleno
estos errores fueron tratados someramente en el curso
de las discusiones. Sin embargo Liri, después de que
se plantearon estas
cuestiones sobre las
cuales inter
vinieron algunos camaradas,
no se autocriticó ante el
Pleno, aunque sabía que el Buró Político había llegado
a la conclusión de que la autocrítica que hiciera ante el Buró no había
sido completa, tenía muchas lagunas. Precisamente por estas razones dije en el
Pleno que su problema, después de ser reexaminado por el Buró
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L
139
Político, debería someterse
de nuevo al
Pleno. En rea
lidad la cuestión de Liri
ya la examinamos1.
Le dimos la posibilidad de reflexionar profunda
mente, de meditar sobre los graves errores que había
cometido en situaciones tan complicadas y difíciles y
de sacar justas conclusiones, de descubrir las causas
que la habían impulsado a incurrir en ellos.
En la
reunión del Buró Político, Liri manifestó
ciertos síntomas de
nerviosismo respecto a las pregun
tas que los
camaradas le hicieron,
contribuyendo a des
cubrir y a
aclarar más sus titubeos en
lo que respecta
a la línea política e ideológica de
nuestro Partido. Más
tarde yo mismo la llamé, privadamente, para ayudarla
a reflexionar sobre estas cuestiones, incluso le recordé
los métodos no
marxistas que han
utilizado los dirigen
tes soviéticos para escindir las direcciones de algunos partidos
comunistas y obreros, y le di el consejo de meditar sobre estos problemas.
Quiero decir con esto que el Buró Político del Co mité Central,
guiándose siempre por el principio de aclarar los conceptos a los camaradas y
apartarles del
camino equivocado y de los errores, ha dado muestra
de paciencia y
de serenidad para ayudar a
Liri. Sus
errores no son
pequeños ni ligeros, son errores profun
dos, que, en el caso de que no los comprenda, existe el
peligro de
que se hagan
más graves y funestos tanto
para el Partido, como para la posición de
ella en él.
1 El 3 de septiembre el Buró Político distribuyó a todos
los miembros del
Pleno un material, en el
que se trataba
de los
errores de
Liri Belishova y
de la actitud que había
mantenido
en el Buró Político.
140
ENVER HOXHA
Por otra parte, el Partido, criticando al que se equivoca, le ayuda a
armarse, a esforzarse en descubrir
las razones de
sus errores, a
fin de que
no vuelva a
repetirlos. Este ha sido el
camino que el
Comité Cen
tral, el Buró Político y yo hemos
seguido para ayudar
a corregirse a los que se equivocan.
El Buró Político es del parecer
de que los
errores
de Liri Belishova son muy importantes y serios, sus
errores demuestran que ella efectivamente se opone a
la línea de
nuestro Partido, que
no está de acuerdo ni
en unidad de pensamiento y acción con el Comité Cen tral de nuestro
Partido, con todo nuestro Partido sobre
ciertas cuestiones ideológicas y políticas. No comprende
la importancia vital que representa
para nuestro Par
tido como para todo partido marxista, la unidad ideo
lógica y política en el
Partido y con
mayor razón la
unidad del propio
Comité Central y del Buró
Político.
Esta cuestión reviste una importancia particularmente
vital en la situación que se ha creado actualmente,
cuando los enemigos imperialistas y los revisionistas contemporáneos se
esfuerzan por escindir a cualquier precio la dirección de nuestro Partido,
aunque sea pro vocando pequeñas fisuras para debitarlo y después gol
pearlo. Por eso
los que intentan quebrantar esta unidad
de acero, que el Partido ha
forjado con su lucha y con
la sangre derramada, atravesando tempestades, deben
ser condenados severamente, como lo merecen, como lo exigen los altos
intereses del Partido y del pueblo.
¿Cuáles son los
errores de Liri Belishova?
Como ustedes saben Liri fue a China. Este viaje tenía un carácter
oficial y la delegación de la que for-
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L 141
maba parte no estaba constituida por personas co
rrientes, sino por
cuadros del Partido.
Así pues nuestra
delegación no estaba compuesta por hombres apolíticos,
sino por personalidades conocidas
de nuestro Partido y
de nuestro Estado.
Antes de
partir hacia China,
estaba al corriente
de
los desacuerdos que existían entre el Partido
Comu
nista de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, tal vez no
en toda la amplitud que cobraron más tarde, pero sabía bastantes cosas. El que
se le hubiera recomendado que, en la medida de lo posible, no ex presara su
opinión sobre estas cuestiones aún pendien tes, significa que estaba al
corriente del objeto de los desacuerdos surgidos entre el Partido Comunista de
la Unión Soviética y el Partido Comunista de China. Pero Liri Belishova fue a
China y no actuó como se le había recomendado.
Durante su permanencia en China, Liri Belishova ha manifestado un miedo
extraño y ha evitado toda conversación con los camaradas chinos cuando se tra
taba de expresar la opinión de nuestro Partido sobre el
revisionismo contemporáneo, sobre nuestra amistad
con el PC
de China y
el Gobierno de
la RP China y
sobre la justa concepción de
nuestros lazos con la
Unión Soviética. Incluso
les solicitó, de diversas formas,
que en lo posible no se discutiera de cuestiones parti darias, so
pretexto de «no estar autorizada para ello»1, etc.
1 Se trata de una falsa justificación de Liri Belishova. No sólo había
recibido las debidas instrucciones del Buró Político
142 ENVER HOXHA
El por qué actuaba así, lo veremos más adelante, pero el hecho es que
los camaradas chinos deseaban conversar con nosotros de cuestiones partidarias.
No podemos impedirles que traten de estas cuestiones. Nosotros tenemos nuestra
posición y esta posición puede ser expresada en todo momento. No es tan simple
pedir que no se discuta de cuestiones partidarias. Pese a que Liri trataba a
toda costa de evitar las cues tiones partidarias en las conversaciones con los
cama-radas chinos, ellos consideraron razonable hablarnos de una cuestión tan
importante y delicada. Y lo considera ron así seguramente porque tenían una
gran confianza
del CC del PTA en cuanto a la actitud que debia observar en la RP China
sino que inclusive, por medio de un radiograma es pecial del 4 de junio de
1960, el camarada Enver Hoxha le lla maba la atención al respecto y le
recomendaba: «Leemos en los periódicos tus discursos de saludo y nos
sorprenden. Son extraordinariamente secos y contienen errores.
Ante todo debe hablarse más extensamente y con extraor dinario calor de
China, desenmascarar duramente a los impe rialistas y los revisionistas
jugoslavos ... Es enteramente inad misible limitarse a hablar de un cierto
revisionismo contempo
ráneo. En todas
partes deben ponerse
clara y ampliamente
de
manifiesto los éxitos
de nuestro país y la
justa política del
Par
tido en todos
los terrenos. Que los discursos tengan altura
polí
tica e ideológica
y no frases triviales. ...
Rompan los saludos
y discursos tópicos que han
preparado y redacten
otros nuevos». Mientras que
en otro radiograma,
del 6 de
junio, se le de
cía: «Las conversaciones con
los camaradas chinos
en relación con las
cuestiones ideológicas en
discusión realízalas sólo
tú». (Extraído de las
copias de los
originales de los
radiogramas de
positados en los
ACP).
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L
143
y un profundo
respeto por nuestro
Partido. Al parecer,
Liri Belishova no apreció esta
cuestión así.
En lugar de mantener la posición que era preciso
mantener en el curso de estas conversaciones con los camaradas chinos,
se opuso a sus puntos de vista sobre ciertas cuestiones y les dio a entender
que nosotros nos inclinábamos hacia los dirigentes soviéticos, sin haber
recibido instrucciones para actuar en este sentido. No solamente nuestro
Partido no se había pronunciado a favor de tal actitud, sino que todos los
camaradas del Buró Político estaban lejos de aprobar una serie de posiciones de
los dirigentes soviéticos sobre problemas políticos e ideológicos, que
aparecían tanto en su acti vidad práctica como en su prensa. Por eso nuestro
Par tido jamás se ha pronunciado contra China. Con su actitud Liri Belishova
les dio a entender a los cama-radas chinos que nuestro Partido no estaba de
acuerdo con sus puntos de vista1.
Otro error de Liri Belishova fue el tomar contacto con el consejero de
la embajada soviética en Pekín e
informarle de
lo que le habían dicho
los camaradas
chinos. Este hecho demuestra claramente su objetivo.
1 El
6 de junio de 1960, el camarada
Enver Hoxha, en un
radiograma «muy urgente»
que enviaba a
Liri Belishova lla
mándole la
atención, le orientaba: «Debes encontrar la
ocasión
de decirles a los camaradas chinos que sus artículos sobre el leninismo,
el CC del PTA los ha considerado excelentes. No hay
razón para que
no te pronuncies sobre ellos.
Continúa exponien
do en todas
partes y en todas sus aspectos la
línea de nuestro
Partido» (Extraído de la copia del original
depositado en los
ACP).
144 ENVER
HOXHA
Los dirigentes soviéticos,
desde Jruschov hasta
Polians-
ki, adivinaron los pensamientos de
Liri, compren
dieron que eran sus opiniones personales, que se oponía
a los puntos de vista chinos a favor de las posiciones soviéticas sobre
estas cuestiones.
Liri Belishova fue considerada por ellos como la «heroína» del momento.
Los dirigentes soviéticos se aprovecharon de su actuación para crear una
situación difícil a nuestro Partido, en nuestra dirección y entre
nuestros cuadros. Después
de la Reunión de Bucarest,
se pusieron en contacto con todos nuestros camaradas
que se encontraban en la
Unión Soviética, para
ex
ponerles sus puntos de vista y para
intentar sonsacar
les, de una manera u
otra, si estaban de acuerdo con
el Comité Central
de PTA. Según uno de estos puntos
de vista, Liri
Belishova había adoptado
en China una
actitud de «heroína», «había respondido como se debía
a los camaradas chinos y
no les había
permitido pu
blicar un comunicado sobre las conversaciones que
habían sostenido con ella». Así se han expresado los
dirigentes soviéticos.
Liri Belishova, además de estar predispuesta a
adoptar tal actitud, había cometido
otro error de carác
ter organizativo, infringiendo la disciplina del Partido.
No se tomó la molestia, en absoluto, de consultar al Buró Político al
respecto. No comprendió que ésta era una acción nefasta que no hacía más que
atizar el fuego en esta situación de desacuerdos existentes entre esos dos
partidos. Sabía que existían desacuerdos entre el Parti do Comunista de la
Unión Soviética y el Partido Comu nista de China, y no entre el Partido
Comunista de
IREMOS A MOSCU
SOLO CON LA BANDERA DEL M-L 145
China y el
comunismo internacional tal
como se planteó
esta cuestión en
la Reunión de
Bucarest.
Hemos tenido
relaciones sinceras con el Partido
Comunista de la
Unión Soviética en
todos los terrenos.
Pero dado el curso que tomaron los acontecimientos
y cuando se trata de una acusación
hecha contra un
tercer partido, no debíamos echar
leña al fuego. Antes
de que partiera para China,
conversé con Liri acerca
de lo que me había dicho Mikoyan sobre el Partido Comunista de China. Le
recomendé asimismo que no hablara con nadie de esta cuestión, dado que aún no
habíamos informado de
estas divergencias al CC de
nuestro Partido. Liri
debía haber comprendido que no
nos correspondía a nosotros poner al Partido
Comunista
de China al corriente de lo que Mikoyan había dicho
de él, cuando ni siquiera habíamos informado a nues
tro Partido. Liri había recibido una recomendación al respecto, pero
incluso si no la hubiera recibido, en su calidad de miembro del Buró Político,
debía haber pen sado que las cuestiones que le habían expuesto los ca maradas
chinos no debían convertirse en objeto de con versaciones con un tercer
partido sin tener la aproba ción de nuestro Comité Central.
¿Por qué no solicitó Liri la opinión de la direc ción del Partido?
Porque no ha tenido nunca una justa concepción de la dirección, del Buró
Político. Adolecía de presunción y sobrestimaba sus capacidades y su
inteligencia, de no ser así, como todo miembro del Co mité Central, cuantas
veces hubiera chocado con dificul
tades en un problema importante, habría consultado a la dirección del
Partido y no habría actuado sin recibir
146 ENVER HOXHA
sus consejos. Liri no hizo esto porque le satisfacía la posición que
adoptó.
En el Buró Político intentó por todos los medios justificar los errores
que había cometido en Pekín. Recurrió a argumentos tales como que estaba sola y
que no había nadie con quien pudiera consultar. Pero el hecho es que continuó
cometiendo errores en Moscú, e incluso en la reunión del Buró Político después
de su regreso. Ella no quiere comprender sus errores y no los reconoce.
Cuando Liri estaba en Pekin, le envié un radio grama. ¿Cuál fue su
contenido? Cuando se nos propuso celebrar la Reunión de Bucarest en junio,
habíamos recibido un radiograma de nuestra embajada en Pekín, en el que se nos
informaba brevemente de lo que había ocurrido en la reunión del Consejo de la
Federación Sindical Mundial, de las importantes divergencias de principio entre
las delegaciones de la Unión Soviética y China. Sabíamos que Liri tendría
encuentros con los camaradas chinos, por ello le enviamos un radiograma
concerniente a la reunión de
los partidos comunistas
y obreros que se pensaba
celebrar en junio.
Le de
cíamos que los camaradas chinos
habían propuesto
aplazar la reunión de junio,
y que si
el Partido Comu
nista de la Unión Soviética
y los otros partidos estaban
de acuerdo con su propuesta, tampoco nosotros
te
níamos nada en contra. En caso de que la reunión se celebrara en junio,
decíamos en el radiograma, hacía falta señalar a los camaradas chinos que, a
nuestro parecer, y si nos permitían expresar nuestra modesta
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L
147
opinión, la participación del gran Partido Comunista
de China en esta reunión
era indispensable.
Durante ese período recibimos otra carta del Par
tido Comunista de la Unión Soviética en la que se nos comunicaba el
aplazamiento de la reunión proyectada para junio. Entonces enviamos un nuevo
radiograma a Liri, en el que le decíamos que no era necesario que comunicara a
los camaradas chinos el texto del primer radiograma, puesto que ya no temíamos
que los cama-radas chinos no asistieran a la reunión que habían pro
puesto retrasar. Liri leyó e interpretó el radiograma a su gusto y según
el plan que rumiaba en su cabeza. Le recomendamos asimismo que encontrara la
ocasión para hacer saber a los camaradas chinos que
habíamos leído los
artículos publicados por ellos con
ocasión del 90
Aniversario del nacimiento
de Lenin y
que nos habían gustado.
Liri no
cumplió esta recomendación
que le hacía
el Buró Político, puesto que
tenía sus propios puntos
de vista. Pero
independientemente del hecho de que
estos artículos no eran de su agrado, debía transmitir
a los camaradas chinos el punto de vista del Buró Polí
tico del Comité
Central de nuestro
Partido. Y a su
regreso habría podido
dar parte al Buró Político de su
punto de vista personal. Esto demuestra que Liri Beli shova fue a China
con ideas preconcebidas, diferentes de las de los camaradas del Buró Político,
los cuales aquellos días discutían frecuentemente sobre las posi ciones
políticas e ideológicas del PCUS y del PCCH.
Cuando Liri llegó a Moscú estaba mejor armada. Ustedes saben que le
enviamos a Liri dos cartas sen
148 ENVER
HOXHA
cillas, pero muy claras, armas completamente suficien
tes para prevenirla de cualquier
error1. Teniendo en
cuenta su actitud en China
y sobre todo sus defectos
de carácter, como la presunción y la ambición, añadién dole a ello las
lisonjas de que fue objeto por parte de la
dirección soviética al
calificarla de «heroína», temíamos
por su actitud y tomamos esta
medida a fin de que ella
no incurriera de nuevo en
errores. Es decir, hicimos
estas dos cartas para salvar a Liri. Pero no cumplió las recomendaciones
enviadas.
En la primera carta, que
recibió a su
llegada a
Ulan-Bator, el Buró
Político le señalaba que había
cometido un grave error en China y que debía mos
trarse más cuidadosa para no dejar que los humos se le subieran a la
cabeza a causa de las lisonjas y los epitetos rimbombantes que podían
atribuirle los dirigentes so
viéticos. En la
segunda carta, que
recibió al llegar a
Moscú, se le informaba del desarrollo de la Reunión
de Bucarest, de la actitud que mantuvo allí nuestro
Partido, y se le recalcaba que esta actitud no
había
sido del agrado
de los dirigentes soviéticos, por eso
debía poner mucho
cuidado en la defensa de la línea
del Partido, puntualizar que estaba plenamente de
acuerdo con la actitud del Comité Central del Partido, manifestada en
Bucarest por el camarada Hysni. Esta
1 Se refiere a las cartas del 23 y 28 de junio (Ver las pá ginas 21 y
23 de este tomo). A su regreso a Albania, el Buró Político y la organización de
base de la que formaba parte le pidieron que entregara las cartas. Ella declaró
que las había destruido. En realidad se las había entregado a los dirigentes
soviéticos en el curso de las entrevistas que mantuvo con ellos.
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L 149
actitud sería la
justa y cerraría
el paso a
las tentativas
de quienquiera que
fuese por escindir
a nuestra direc
ción.
Liri Belishova estaba pues bien preparada para no cometer errores, si
hubiera estado de acuerdo con la línea del Comité Central. Pero en realidad no
fue así.
Conocemos la táctica seguida por los dirigentes so viéticos. Invitaron
a Liri a almorzar. Allí ella no ob servó la actitud que el Buró Político le
había recomen dado. Liri usó la táctica de las bromas, «bromeemos, pensó ella,
para salir de esta situación», pero de hecho las bromas no le sirvieron de
nada. Así se creó una situación favorable a los dirigentes soviéticos, des
favorable para el Comité Central de nuestro Partido,
contraria a la posición de éste y, en definitiva, com
patible con los
puntos de vista
de Liri Belishova.
En el curso del
almuerzo, los dirigentes
soviéticos
se pusieron, por una parte, a elogiar a Liri
y a hacer
brindis por ella y, por
la otra, a
atacar a nuestro
Par
tido, pero Liri esquivó las cuestiones delicadas, los
golpes y los
dardos venenosos, que
lanzaba en par
ticular Coslov. Este
expresó su descontento
por la ac
titud del camarada Hysni [Kapo]
en Bucarest, sin
que
ella le lanzara a la cara la debida respuesta. Ella simula
no tener una idea clara de esta cuestión, pero pretende haberle dicho a
Coslov que «Enver Hoxha no tiene ni una sombra en su vida, contrariamente a
Gomulka», de quien dijeron que se ha comportado «pravilno», «yasno»*. Ella
debía haber intervenido inmediatamente
* En ruso en
el original —
correctamente, claramente.
150 ENVER
HOXHA
y decir que nuestro Partido
ha adoptado en Bucarest
una actitud justa y clara,
con la que se solidarizaba.
Luego Coslov dijo: «Nosotros queremos ser amigos,
pero sin zigzags.» Pero, ¿quién practica una amistad con
zigzags? Tampoco a esto Liri respondió como debía.
En la carta
le decíamos a Liri que
a Jruschov no le
había gustado la
actitud de nuestro Partido en
la Reu
nión de Bucarest,
por ello debía comprender que si se
hacía alusión a los zigzags se atacaba a nuestro Partido,
y debía responder que nuestro Partido no zigzaguea.
Liri Belishova ha adoptado pues tal actitud cons cientemente.
En el curso del almuerzo se lanzaron también otras indirectas como:
«Ustedes los albaneses, ¿con quiénes están, con los 200 millones o con los
600?» Pero tam
poco a esta frase le dio
Liri la debida respuesta. Duran
te la entrevista que tuve
con Ivanov le
dije que esta
frase de Coslov era antimarxista. Y ¿qué
quiere decir
éste «con los 200 o
con los 600
millones?» Nuestro
Partido sigue el camino marxista, por lo
tanto está con
todos los países
de nuestro campo
socialista. Pero en el
Pleno, Liri nos
dijo que no había oído o comprendido
bien esta cuestión. Pero es imposible que esta frase se
le haya escapado, puesto que
Coslov la pronunció en
el curso del almuerzo y muy cerca de ella. No podemos
admitir tal excusa. Ellos bien podrían haberse expre sado de una manera
confusa, de forma indirecta, pero al final del almuerzo debía haberse levantado
ella y
declarar: «¡Camaradas, nuestra línea no tiene zigzags, estamos por la
unidad de todos los países de nuestro campo, por eso brindemos por el triunfo
del marxismo-
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA
BANDERA DEL M-L 151
leninismo!» Pero de hecho no
actuó así, y el almuerzo
y todas las alusiones venenosas de los soviéticos pasaron
por bromas.
Y ¿por
qué todas estas
bromas? Porque Liri
Beli
shova no estaba
de acuerdo con la línea de nuestro
Partido sobre estas
cuestiones, tenía una opinión
diferente y la
estimaba justa y,
a fin de cuentas, según
ella, los puntos de vista
de la dirección de nuestro Par
tido no eran
correctos, y nosotros, en esta
situación,
nos equivocábamos.
Por eso,
también a su
regreso, Liri ha
manifestado
ciertas actitudes y realizado algunos actos que confir
man lo que acabamos de decir. Sobre todo empezó a decirles a los
camaradas: «Dejemos al margen de estas
cuestiones al camarada Enver, no le saquemos a relucir en esta
situación, no vayamos a comprometerle». En
otros términos esto
significa que «no
se sabe como
ter
minará el conflicto entre el Partido Comunista de
China y el Partido Comunista de la Unión Soviética.
Por eso hay que dejar
al margen al camarada Enver,
no mezclarlo en estos asuntos y cuando esta cuestión finalice, se verá
quién tiene razón si ustedes o yo, en tonces que el camarada Enver salga a
escena, y les
arreglamos las cuentas
a los que se han
equivocado y
todo queda en orden», a
su modo de ver.
Es decir, incluso después de su
regreso a Tirana,
no obstante los consejos que
se le dieron
en la reunión
del Buró Político, Liri Belishova
se mantuvo en las
mismas posiciones y continuó tramando
intrigas para
escindir la dirección del Partido.
En lo referente a esta actitud
debe recordarse
152 ENVER HOXHA
igualmente la otra afirmación de Liri según la cual «deberíamos preparar
una serie de variantes para la Conferencia de Moscú», y después de ver de qué
lado sopla el «viento» utilizar aquella que nos parezca más ventajosa. Este es
un punto de vista muy erróneo, opor tunista y absolutamente inaceptable para
nuestro Par tido del Trabajo. Debemos ir a la Conferencia de Mos cú, no con
una «serie de variantes», sino con una ac titud bien definida, no con diez
banderas, sino con una sola, con la bandera del marxismo-leninismo.
Según otro punto de vista de Liri, no se les debía entregar a los
camaradas del Pleno ni a los miembros
suplentes del Buró
Político los documentos intercam
biados entre nuestro Buró Político
y el camarada
Hysni Kapo cuando este último estaba en
Bucarest, a
través de los cuales se le daban instrucciones sobre la actitud que
debía mantener allí. ¿Qué quiere decir esto? Esto está relacionado con el hecho
de que «estos do cumentos llevan la firma de Enver, y por ello no deben ser
divulgados». Y ¿por qué no deberíamos poner al corriente al Comité Central de
la práctica seguida por el Buró Político y hacer que el Pleno juzgue su ac
tividad? ¿Qué de malo hay en esto?
En realidad Liri Belishova
tiene y debía
tener en
su cabeza segundas intenciones. Las
explicaciones que
ha dado de que ha comprendido a
fondo sus errores
no han convencido al Buró Político. Ella
debía confesar
la razón de haber actuado como lo hizo y quién la había impulsado, las
raíces de sus opiniones, dicho de otra manera, proceder a un análisis profundo
de sus errores.
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA
BANDERA DEL M-L 153
Por ello hemos
analizado de nuevo
esta cuestión en el
Buró Político.
El objetivo de este debate en el Buró
Político ha
sido el de
ayudar a Liri.
Las discusiones han
sido
ardientes, severas, puesto que se trataba de defender
los intereses del Partido, su línea, su existencia. En
defensa de los intereses del
Partido debemos mantener
nos firmes. A decir verdad, bastante ayuda le dieron
los camaradas a Liri y ella debía haber hecho una autocrítica franca,
sin tapujos. Pero su autocrítica ante el Buró Político no fue satisfactoria.
Liri no dijo nada,
incluso, con sus
intervenciones manifestó indirec
tamente su descontento y sus dudas en cuanto a la
actitud que se adoptaba hacia ella.
Liri simplifica mucho
sus errores. No
hizo un
análisis marxista-leninista de estos errores, de sus
orígenes, como se
esperaba de ella.
No partió del
prin
cipio de decir
al Partido las verdaderas causas que la
habían llevado a incurrir en estos errores,
sino que
echó mano de
excusas tales como
que «estaba sola y
que no tenía con quién
consultar». Esta táctica
de Liri
no es sana. Debía haberle
dicho al Buró Político por
qué se han cometido estos errores
y cuál es
su origen.
Los camaradas del Buró Político analizaron los
errores de Liri Belishova y llegaron a
la conclusión de
que no los habría podido cometer con facilidad si no hubiese tenido
puntos de vista erróneos sobre los demás camaradas y sobreestimado su persona.
Liri Belishova debía comprender claramente que el revisionismo no existe
sólo en Yugoslavia, que puntos de vista revisionistas hay también en partidos
de otros
154
ENVER HOXHA
países, que se están desviando del justo camino mar
xista-leninista.
A menudo hemos hablado con Liri de que muchos actos de los dirigentes
soviéticos no están en una justa vía, sino en una vía oportunista, y van en
favor de los revisionistas, en particular de los revisionistas yugo slavos.
Y no se trataba solamente de actitudes tácticas por su parte.
Constatamos que los dirigentes soviéticos han
abandonado la lucha contra los revisionistas yugo
slavos. De vez en cuando escriben artículos teóricos
contra los revisionistas
yugoslavos, que presentan mu
chas lagunas; mientras que han cesado la
lucha con
creta contra ellos.
Incluso hay partidos, como el Par
tido Comunista de
Bulgaria que ha
tomado la decisión
de no pronunciarse contra los
revisionistas yugoslavos.
No podemos decir que para Liri Belishova estas
cuestiones cayeron llovidas del cielo y no tienen, por lo tanto, derecho
a decir: «¡Cómo podía imaginarme que
existen tales puntos de vista revisionistas en la línea
de los dirgentes
soviéticos!» Todos los días hablamos
de estos problemas,
pero a Liri
Belishova le han
ofus
cado las adulaciones
y los epítetos sonoros de los
dirigentes soviéticos y se ha puesto de acuerdo con
ellos. Ha olvidado que en una cuestión tan importante como es la de los
desacuerdos entre el PCUS y el PCCH, a ningun partido marxista se le puede
impedir que diga su opinión del mismo modo que no se le puede impedir
expresarse sobre los actos de Jruschov o de Coslov, cuando precisamente
pensamos que no son en modo alguno correctos.
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L 155
Cuando hablamos de
nuestro afecto por
la Unión
Soviética no debemos
englobar en este
sentimiento a los
que siguen un
camino erróneo, quienesquiera que
sean, soviéticos, checos, búlgaros y albaneses. Todo marxista y
dirigente debe tener bien claro que no que remos a la Unión Soviética por los
lindos ojos de Ivanov. Este no quiere a la Unión Soviética, ni quiere nuestra
amistad con la Unión Soviética desde el momento en que
actúa de manera
hostil contra un pueblo y un partido
que sienten un sincero afecto por el pueblo soviético, lo
que ha podido
constatar con sus propios ojos en el
curso de su estancia de
tres años en nuestro país. ¿Y
por qué deberíamos tratar con miramientos a Ivanov,
por miedo a que se
rompa nuestra amistad? Lo mismo
se puede decir
de Coslov, de
Jruschov y de
otros.
Nosotros tenemos nuestros puntos de vista
que
hemos expresado y seguiremos expresando. Pero Liri Belishova no se
adhirió a esta actitud, puesto que había vacilado en cuanto a la línea del
Partido. Es su presun ción lo que la ha llevado a adoptar estas posiciones. Se
ha vuelto vanidosa, sobreestima sus capacidades y desprecia a los demás. Por
ello ha sido criticada varias veces.
Pese a
los consejos que se le han dado, observa
una actitud extremadamente arrogante con los cuadros,
los ha ofendido
y continúa haciéndolo, ha tomado
severas medidas contra
ellos, hasta el punto de que en
el aparato del
Comité Central hay camaradas que por
esta razón han solicitado ser trasladados. No obstante
las críticas de que fue objeto, ha demostrado aún su arrogancia hacia
los cuadros en la última reunión del
156 ENVER HOXHA
Comité Central de la UJTA. Del mismo modo ha ac tuado en la conferencia
de los maestros. Actuar así después de haber sido objeto de tantas críticas,
significa no haber reflexionado sobre tus errores.
Estas manifestaciones demuestran que cuando tienes una opinión
despreciativa de los cuadros que tienes a tu cargo tendrás la misma concepción
de los que están a tu mismo nivel. En realidad, tampoco con los camaradas del
Buró Político Liri Belishova ha ob servado una correcta y sana actitud.
Subestimar a los camaradas de la dirección y manifestarlo en muchas ocasiones,
incluso públicamente, esto es inadmisible. Criticar a los cuadros ante las
masas es una cosa, — esto lo hemos hecho y seguiremos haciéndolo, — y
despreciarlos y desacreditarlos es otra.
Son numerosos los hechos de esta naturaleza, en lo que respecta a Liri
Belishova. Cuando tienes tal con cepción de los cuadros, en los momentos
cruciales co meterás errores como los que ha cometido ella que se ha
equivocado incluso en la línea. Cuando tienes tales
puntos de vista sobre los cuadros, incluyendo a los de
la dirección, naturalmente no tendrás tampoco juicios
sanos de las decisiones que toma esta dirección, que
son, en sus
múltiples formas, la expresión concreta de
la línea política del Partido.
Por eso, si andas con
estas falsas ideas en la cabeza,
si vives sobreestimándote, te equivocarás sin lugar a
dudas también en la línea política.
Liri Belishova,
pues, se ha
equivocado en estas
cuestiones y todavía no ha comprendido la gravedad
de sus errores. El Buró Político llegó a la conclusión
IREMOS A MOSCU SOLO CON LA BANDERA DEL M-L
157
de que Liri debía reflexionar aún sobre sus errores.
No hemos quedado satisfechos con su autocrítica, nos prometió que
reflexionaría y debe haberlo hecho. Ahora la opinión que se tenga de ella
depende de la autocrítica
que haga ante el Pleno y de en qué medida haya aprovechado la ayuda del
Buró Político.
Todo depende ahora de la apreciación que haga de estos problemas ante el
Pleno del Comité Central. Le
aconsejamos que considere correctamente y a fondo sus errores, desde
sólidos fundamentos marxista-leninis-
tas, porque ningún
camarada le ha
deseado ni le
desea
ningún mal, no sólo a Liri, sino
tampoco a ninguna
persona sencilla que se equivoca. Nosotros queremos
su bien y
por ello nos esforzamos en
corregirla. Pero
con las concepciones que tiene,
no puede permanecer
en el Buró Político, porque
es muy grave el no estar
de acuerdo con la línea del Comité Central. El Buró
Político ha decidido proponer al Pleno
que Liri Beli
shova sea destituida de sus funciones de miembro del
Buró Político y de
secretaria de propaganda1
del Co
mité Central, porque en
estos altos organismos
del
1 A pesar de los enormes esfuerzos desplegados por el
Buró Político y el
Pleno del CC
a fin de
que Liri Belishova
volviera al correcto camino marxista-leninista, ella, entera
mente comprometida por los revisionistas jruschovistas, no tu
vo el valor de decírselo todo al Partido, sino que ateniéndose
con fidelidad a las
recomendaciones de sus patrones de Moscú,
se obstinó en su
actitud antimarxista, antipartido
y hostil. Por
ello también el Pleno, por unanimidad, la excluyó de sus fi
las. Más tarde la organización de base del Partido de la que for maba
parte, viendo que proseguía manteniendo una actitud an
158 ENVER
HOXHA
Partido no debe haber camaradas que se opongan a
los puntos de
vista y a la línea
ideológica y política
del Comité Central. En el Buró Político
y el Comité
Central debe existir una completa unidad de pen samiento y acción y en
primer lugar sobre las cues tiones esenciales, como es la cuestión actual,
cuya im portancia es excepcional para la construcción del so cialismo en
nuestro país y para el comunismo inter nacional.
Publicado por primera
vez en Se publica según
el tomo
el tomo XIX (Ed, albanesa) XIX con
alguna
con alguna supresión, según el supresión.
original depositado en los
Archivos Centrales del
Partido
timarxista, hostil a la línea general del PTA y al marxismo-leninismo,
la expulsó también del Partido.
LA DEFENSA DE LA LINEA MARXISTA-LENINISTA ES VITAL PARA NUESTRO PARTIDO
Y PUEBLO Y PARA EL COMUNISMO
INTERNACIONAL
Intervención en el XVIII Pleno del Comité Central del Partido del
Trabajo de Albania
7 de septiembre de 1960
... La cuestión de la defensa de la línea del Par tido, en todos sus
aspectos, es vital para el pueblo, para nuestro país y para el comunismo
internacional.
Hablemos aquí como marxistas y no como la direc ción de un pequeño
Estado. Por lo tanto, como marxis tas, tenemos el derecho de decir nuestra
palabra, de defender el comunismo con el mismo derecho que les asiste también a
los soviéticos y a cualquier partido marxista-leninista ya sea grande o
pequeño. No nos jac
tamos cuando decimos
que defendemos y ayudamos a
la causa del
comunismo internacional con nuestra ac
titud consecuente, correcta.
Los marxistas comprenden
esto correctamente. Los
que no son
marxistas y ocultan
sus puntos de
vista antimarxistas, burgueses,
pueden
decir irónicamente: «¿Pero quiénes son ustedes que
160 ENVER HOXHA
hablan así y defienden el comunismo internacional? Us tedes no tienen
ningún valor para nosotros». Pero lo que puedan decir los demás poco nos
importa de la misma manera que nos importa poco que nos llamen o puedan
llamarnos «dogmáticos», «sectarios» o que nos pongan otros epítetos como estos
que no tienen nada que ver con nuestro Partido.
La línea de nuestro Partido ha sido justa, marxista-leninista, ha sido
probada en la práctica a lo largo de casi 20 años de existencia, en la lucha
cotidiana por la liberación de la Patria, por la construcción del socialis mo,
por la defensa del marxisimo-leninismo de los ene migos de toda laya y de los
revisionistas yugoslavos. Esto lo han demostrado los grandes éxitos que ha
conquista do nuestro pueblo, las importantes transformaciones que se han
operado en Albania en el terreno económico, político, cultural, etc. El pueblo
albanés habla con ad miración de todos estos éxitos.
Pero lo principal que se advierte en nuestro pueblo es su convicción, su
correcta comprensión de que estas grandes transformaciones económicas,
espirituales y so ciales se las debe al marxismo-leninismo, a la acertada
línea marxista-leninista de nuestro Partido. Esto tiene una particular
importancia y los confirman los lazos
extraordinariamente estrechos entre el Partido y nues
tro pueblo.
Así pues,
la vida y
la obra de
nuestro Partido
demuestran que su línea es justa, que ha contado con
la aprobación y el respaldo de nuestro pueblo y no es
ni dogmática ni sectaria. Estos epítetos, que nos colocan ahora a media
voz y mañana con gran alboroto, noso
LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL 161
tros los rechazamos
y seguimos nuestro
camino marxis
ta-leninista. Los que intenten hacer tales cosas, están destinados a
fracasar, los desenmascarará la lucha, la vida.
De la justa línea de nuestro Partido, de los grandes éxitos de nuestro
país, hablan con admiración no sola mente los comunistas y nuestro pueblo,
sino también los partidos comunistas y obreros de muchos países del
mundo. Se expresan
de esta manera porque el Partido
del Trabajo de Albania liberó el país y lo ha encauzado
por el camino
del progreso, por el camino
del socialis
mo. Ven la
enorme vitalidad y
el heroísmo del
pueblo
albanés y de nuestro Partido,
que se enfrentan
llenos
de resolución a
todas estas tempestades.
Por eso que no vaya a pensar
nadie, ni siquiera
Liri Belishova, que esta admiración que sienten los co munistas del
mundo entero por nuestro Partido, pequeño pero heroico, se debe a Jruschov. De
ningúna
manera. Si hubiera estado en manos de Jruschov y
de
la actual dirección soviética, Albania no sería lo que
hoy es y
no existiría este
aprecio y admiración que
sienten los demás partidos por nuestro Partido y nues
tro país.
Estamos aquí en el Comité
Central, por eso es justo
que se desarrollen abiertos debates marxistas. Liri
puede asombrarse de que haya habido ocasiones en
que en la reunión del Buró Político hemos hecho
claras alusiones. Hemos
dicho, por ejemplo, que hay
dirigentes de partido que aprecian
el valor de la direc
ción de otro partido por el nivel
de producción de pa
tatas y de tomates y no por
la línea política que
sigue.
Liri ha intervenido y ha dicho: «¿Cómo
puede hablarse
162 ENVER HOXHA
así de estos camaradas!» Le hemos contestado que ha blamos de ellos con
pruebas, y no en la calle, sino aquí en el Comité Central, y hablamos sin
tapujos. Pero ya llegará el momento en que estos pensamientos y esta opinión,
junto con otras pruebas extraídas de la vida, serán indudablemente mencionados
incluso en con ferencias internacionales.
Muchos otros partidos han apoyado al Partido del Trabajo de Albania por
su resuelta actitud en contra del revisionismo contemporáneo, particularmente
del
yugoslavo. Esto demuestra
que en estos partidos exis
ten realmente importantes y sanas fuerzas a
pesar de
que en las
direcciones de algunos de ellos
se ha infil
trado el gusano
del revisionismo y les está corroyendo
por dentro. Como
quiera que sea, es muy
difícil vencer
a las fuerzas
marxista-leninistas en el
seno de todos
los
partidos. Ellas han comprendido nuestra actitud a
pesar
de que no nos hemos
expresado abiertamente contra
los errores de los dirigentes soviéticos.
Que no vaya a
pensar Liri Belishova
que ésta es
una táctica para
resguardar a Jruschov, no, de ningún
modo. Hemos luchado y seguiremos luchando contra el revisionismo. El
comunismo internacional se ha dado cuenta de que estamos contra Jruschov, y los
auténticos
marxista-leninistas han apreciado la actitud y la tác tica correctas de
nuestro Partido. Nuestra actuación ha sido justa y por ello nadie ha osado
atacarnos abier
tamente, sin embargo
se han hecho
diversos amagos
que han venido intensificándose hasta
llegar a las
amenazas, presiones y
Chantajes, pero nosotros
les
hemos puesto en su sitio.
LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL 163
Entonces han pasado
a utilizar la
táctica de desa
creditar al Partido
del Trabajo de
Albania. ¿Y como?
Nos dicen: «Ustedes gritan y se desgañitan contra el revisionismo y
hacen que los revisionistas se envanez can». Esta consigna la han adoptado
todas las direc ciones de los países de democracia popular e incluso las
direcciones de algunos partidos comunistas de Europa Occidental. Lo que dicen
carece de toda base. En reali
dad, se trata
de un llamamiento a apagar
la lucha
contra el revisionismo yugoslavo.
Por el momento esta táctica continúa, ha tomado
una forma nueva y se convertirá en ataques contra
nuestro Partido, por no habernos
alineado tal como
quería la dirección
soviética, es decir
por seguir otro
camino. Pero ningúna de estas tácticas les ha servido.
No hay fuerza capaz de
asustar a nuestro Partido, aun
que nos califiquen de «dogmáticos», «sectarios», «na
cionalistas estrechos» y se esfuercen en metemos
en un callejón sin salida. Esto los
demuestra la fuer
za de nuestro Partido y de su Comité Central. Está
claro que son vanos los intentos de meternos por este camino.
No es una cuestión de respeto. Respeto y cariño abrigamos por los
pueblos de la Unión Soviética, mas no por Pospielov1. Mientras se mantenía en
posiciones
marxista-leninistas, nosotros le respetábamos, pero
ahora que adopta tales posiciones antimarxistas hacia
nuestro Partido, le decimos: «Un
momento, por favor».
1 En aquel entonces, miembro suplente del Presidium del CC del PCUS.
164 ENVER HOXHA
Cuando no encuentra ni la más mínima violación del
marxismo por parte nuestra, por
qué nos dice:
«¡Lean
a Lenin!». Eso le dijo
Pospielov a nuestro
embajador
en Moscú, camarada
Nesti Nase, quien
mantuvo una
actitud admirable frente
a los ataques
de Pospielov.
Nosotros queremos
que las diferencias
entre los
partidos se solucionen
por un camino
correcto. Pero
ellos no han hecho ni
quieren hacer esfuerzos
para que
estas diferencias se
solucionen. Y no
todo termina aquí,
porque Pospielov debe saber que el marxismo-leninis
mo nos enseña que no
debemos mantener conversa
ciones a espaldas de otro
partido, que es
necesario ha
blar abiertamente sobre
los errores que
haya cometido
un camarada, según las reglas marxista-leninistas. ¿Qué
respeto debemos tener por quien actúa de otra manera? Si defiendes al
marxismo-leninismo, debes ser con
secuente hasta el fin. Y nosotros le decimos a Pospielov: «Usted ha
leído durante toda su vida a Lenin, pero los hechos demuestran que ahora le
está deformando».
La cuestión de la justeza de la línea que nuestro Partido ha seguido en
todo momento, está clara. ¿Se ha equivocado nuestro Partido en cuanto al
problema yugoslavo? Los hechos confirman que no se ha equivo
cado. Son otros los que se han equivocado, Jruschov en primer lugar. No
es marxista para tener coraje y
decir que se ha equivocado. Puesto que se ha equivo cado, debe
autocriticarse y decir «he acusado a Stalin de haberse equivocado respecto a
los yugoslavos». La realidad ha demostrado que Stalin tenía razón. Enton ces,
si eres marxista, levántate y dí que Stalin no se ha equivocado en estas
cuestiones.
LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL 165
¿Qué quieren decir
con que guardemos silencio,
con que no desenmascaremos a los revisionistas yugo slavos, porque se
envanecerían? Quieren decirnos ¡cá llense!, porque si hablan en contra de los
revisionistas
yugoslavos saldrán al
descubierto las lacras de los
demás, porque revisionistas no son sólo los yugoslavos.
El incrementar la
lucha contra los revisionistas yugo
slavos significa que te mantienes ojo avizor también
frente a los demás elementos revisionistas, en cual
quier forma que
se presenten.
Los dirigentes checoslovacos
dicen: «Su Partido
ha
tomado posición contra los revisionistas, pero no ob
serva la misma
actitud hacia el
PC de China,
que no
respeta los principios de la coexistencia». Pero ¿por qué estar en
contra del Partido Comunista de China?
¿Cuál es la línea de nuestro Partido en este sentido? Nosotros estamos
por la coexistencia pacífica, pero Lenin, cuando hablaba de coexistencia, no
nos aconse jaba que nos besáramos y abrazáramos con los repre sentantes de la
burguesía monopolista.
Si vieran una película que han producido hace poco, verdaderamente se
indignarían. Esta película, que me parece que se titula «SOS», narra como un
marinero y un koljosiano van a vivir juntos con un multimillonario in glés. Su
hija le da la mejor habitación al koljosiano, se enamora del marinero
soviético, mientras que el lord ex
pulsa de su casa a su yerno
bebedor, vagabundo etc. etc.
Nosotros estamos por la
coexistencia pacífica, no
por una convivencia semejante a la de esta película,
sino por la coexistencia leninista, para desenmascarar
al imperialismo y al revisionismo, para denunciar cada
166 ENVER HOXHA
maniobra e intento suyo de destruimos. Su objetivo es destruir al
comunismo, nuestro objetivo es destruir al
imperialismo y a
su agente, el revisionismo. Aspiramos
a coexistir, por ejemplo, con Grecia, y por qué no, pero
de ninguna manera
entregándole Gjirokastra y Korça1
a Grecia, como pretenden los chovinistas griegos. De ninguna manera
podemos hacer concesiones a los chovinistas griegos bajo la máscara de la
coexistencia pacífica. A esta gente que tienen intenciones anexionis tas hacia
nosotros, mañana Jruschov podrá incluso con cederles la medalla de la paz,
pero estos asuntos los plantearemos en la futura Conferencia.
Nosotros no somos
partidarios de que
se les abran las puertas a los espías
norteamericanos, al arte decaden te y al
modo norteamericano de
vida. ¡No, nosotros
no estamos por este camino! Con nuestra ideología debemos combatir todas
las maniobras y
denunciar los planes
y la línea de
conciliación con la
ideología burguesa. El imperialismo, no
sólo pretende destruir
nuestros países mediante otros
medios, sino también
a través de la
ideología el teatro,
la música, el
ballet, la prensa,
la televisión, etc. Para
nosotros coexistencia no
significa que se propaguen
las «americanadas», no
estamos de acuerdo con
que los funcionarios
checos o soviéticos organicen en las embajadas
recepciones y bailen al estilo norteamericano.
Los camaradas que
trabajan en nues tras
representaciones en el
extranjero se han
escandali zado con estas cosas.
No estamos por
un camino así. Nosotros
le hemos dicho
también a Mikoyan
que
1 Regiones de Albania
del Sur.
LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL 167
revisen su posición
sobre los problemas fronterizos
entre China y la India. Les decimos que si los griegos violan nuestras
fronteras en Gramoz1, no nos queda remos en modo alguno con los brazos
cruzados. Esto fue lo que hicieron los chinos con los hindúes.
Pero ahora los soviéticos acusan a China de belicis ta y dicen que no
ha consultado con nadie a la hora de
actuar. Pero, ¿a quién consultaron
ellos cuando de
clararon que, si los Estados
Unidos atacan Cuba,
la
Unión Soviética les atacará con
cohetes? Ante todo,
si
en Cuba estallase una guerra, en ella nos empeñaríamos todos. Entonces,
si los dirigentes soviéticos dicen que respetan a los demás países de nuestro
campo, que nos consulten por lo menos también a nosotros acerca de estos pasos
tan importantes. Es verdad que Cuba es el país de un pueblo que ha luchado.
Pero si los dirigen tes soviéticos califican la defensa de Cuba de actitud
correcta, entonces por qué acusan a China en la cues tión de Taiwan, una gran
isla de 10-12 millones de habitantes y de gran importancia estratégica. En esta
isla, que es parte integrante de China, la VII Flota nor teamericana ha
establecido su nido. ¿Por qué China debe tener paciencia y no exigir que se le
devuelva su terri torio? No obstante, China no ha perdido la paciencia, pero
de nuestra parte deben hacerse esfuerzos y presio nes sobre el imperialismo,
porque somos una gran fuerza.
Tanto nosotros como los chinos decimos que nuestro campo es fuerte, pero
otra cosa es que, a causa de la línea oportunista en la concepción de la
coexistencia
1 Montaña en la
frontera con Grecia.
168 ENVER HOXHA
pacífica, no se defienden cuestiones como éstas de im portancia tan
grande, que rebasa lo nacional, cuya defensa serviría también al
fortalecimiento de todo nuestro campo. No es en absoluto justo no dedicar la
debida atención a los intereses de la gran China. Pueden
decir que han alzado su
voz con este
propósito en la
ONU, pero ¿cuántas otras situaciones hay para
poder
hablar en defensa de los
intereses de China?
Por todas partes
se dice que
nuestro campo es
monolítico, que hay unidad en
su seno, etc. Pero de
sobra sabemos que la existencia de divergencias tan profundas en el seno
de nuestro campo no es en ab soluto bueno. Y si no se hacen esfuerzos por el
camino
marxista-leninista para eliminar dichas divergencias,
entonces los dirigentes soviéticos se
meterán en un ca
mino revisionista sumamente peligroso.
¿De quién es la culpa?
Nosotros hemos exigido que
en las relaciones entre los partidos sean respetadas las
normas marxista-leninistas. Los dirigentes soviéticos nos acusan de que
supuestamente damos mucha impor tancia a la forma y metemos los problemas en
moldes. Pero las cuestiones que hemos planteado no son cues tiones de forma,
Jruschov fue cuatro veces a Brioni [Jugoslavia] para hablar con los yugoslavos
sobre la cuestión húngara, ¿pero por qué no habló por lo menos una vez con
nosotros y no se convocó una reunión de los partidos miembros de la Kominform,
donde se es cuchara también la voz de nuestro Partido e informá ramos sobre
las maniobras de los revisionistas yugosla vos, para que adquirieran
experiencia también los demás partidos? ¿Es ésta una cuestión de forma?
LA DEFENSA DE LA LINEA M-L ES VITAL 169
Por qué el problema tan
importante de Polonia
se
solucionó de manera bilateral?
Nuestro Partido ha
mantenido actitudes correctas
en todas estas situaciones, porque en caso
contrario lo
atacarían directamente. No
obstante, el ataque fue
desencadenado después de la Reunión de Bucarest.
Hasta ese momento,
los dirigentes soviéticos no ha
blaban mal de la línea
de nuestro Partido, salvo cuando
se referían a la actitud severa que manteníamos hacia
los revisionistas yugoslavos, diciendo que supuesta
mente somos violentos,
etc. Mientras que ahora, para
ellos nuestro Partido
es «sectario», «nacionalista estre
cho». Pero nosotros
no somos sectarios, ni nacionalistas
ni dogmáticos, sino
marxistas. La línea correcta de
nuestro Partido la
ha confirmado la
vida, nuestra lu
cha, por eso goza de la simpatía de todos los comunis
tas del mundo y
esto nos estimula
a marchar adelante.
Estas cuestiones
han estado y están claras, iremos
concretizándolas cada vez
más, y señalaremos
que nadie
tiene por qué acusar a China y que nosotros estamos
en contra de las acusaciones formuladas contra ella.
Saldrán asimismo al descubierto los errores oportunis
tas y revisionistas de los
dirigentes soviéticos y de
otros. ...
Publicado por primera vez en Se
publica según el tomo
el tomo XIX (Ed. albanesa) XIX con algunas
con alguna supresión según el supresiones
original depositado en los
Archivos Centrales del
Partido
RESGUARDEMOSNOS DE LAS PROVOCACIONES Y DEFENDAMOS AL PARTIDO
Intervención en el XVIII Pleno del CC del PTA sobre la actitud hostil y
antipartido de Koço Tashko
8 de septiembre de 1960
El Pleno se pronunció unánimemente y con razón por la expulsión de Koço
Tashko del Partido1. Ya no cabe duda alguna de que se trata no sólo de un
elemento antipartido, sino también de un provocador, de un ins
trumento en manos de otros para quebrar la unidad
de nuestro Partido.
Koço Tashko no ha actuado por propia iniciativa,
1 El
Buró Político del
CC del PTA,
después de examinar la
cuestión de Koço
Tashko, la planteó
para su discusión ante el
Pleno del Comité Central y
de la Comisión
Central de Revisión
y propuso que por su actividad antipartido, por su infracción
de la disciplina, por su
violación de los secretos y de las normas
de organización del
Partido, por su
deformación de la
línea del
Partido, por el
hecho de haberse
mantenido en oposición al
Partido desde tiempo atrás, fuera destituido de su función de
presidente de la Comisión Central de Revisión así como
exclui
do de las
filas de esta
Comisión. La propuesta
fue aprobada por
unanimidad. El Pleno le expulsó
asimismo del Partido.
INTERVENCION EN EL XVIII PLENO DEL CC DEL PTA 171
los hechos así lo confirman. Después de la conversación que sostuvo
conmigo, le aconsejé que reflexionara y expusiera por escrito sus puntos de
vista, a fin de que el Buró Político y el Comité Central conocieran sus
opiniones y estuvieran en condiciones de juzgar. Con este objeto le concedimos
un plazo de 2-3 días para que reflexionara y escribiera, pero se negó a hacerlo
diciendo: «Escribir, no escribiré nada,
lo que tenía que
decir lo he dicho».
En el Buró Político
no dijo nada
nuevo, mientras
que, en el Pleno, a
pesar de que
se había negado a
exponer por escrito sus opiniones,
presentó su interven
ción por escrito. Al parecer, sus «amigos» no le aban donaron. Ustedes
mismos vieron que la intervención había sido redactada por otros1. Esto
demuestra clara mente que ellos (los soviéticos), no teniendo a dónde
agarrarse para levantarse contra nuestro Partido en su línea, en su actitud
correcta y en sus estrechos lazos con el leninismo y el pueblo soviético,
encontraron un provocador y lo pusieron en acción. Pero nosotros de bemos
resguardarnos de las provocaciones y tener un
cuidado extraordinariamente grande
frente a ellos.
Los dirigentes soviéticos quieren acusarnos
de anti
1 Koço Tashko,
en el curso
de su intervención,
después de
terminar una frase
leyó también el
signo de puntuación: «pun
to». En la sala estallaron las risas y los asistentes agregaron
inmediatamente: «tochka», que en ruso significa «punto». Este acto cómico de
Koço Tashko era un testimonio suficiente para
comprender que el texto de la intervención había sido
dictado
por los funcionarios de la
embajada soviética y en el curso de la
traducción había confundido
el texto con los signos de
puntuación.
172
ENVER HOXHA
soviéticos, trabajan para ello, por eso, todas las tesis
de Koço Tashko son ante todo de ellos. ¡Miren cuán in fames son estos
fines trotskistas que intentan poner en acción por medio de provocadores! Por
eso debemos cerrar filas hoy más que nunca en la lucha contra los provocadores
y reforzar la unidad.
Sabemos quién es Koço Tashko1 y por eso no tenemos por qué hablar de él.
Pero parece que a Koço le han dado «garantías» y esto se observa en su
actitud. Cuando le llamé a la entrevista, se aterrorizó porque creyó que lo
deten drían, en la reunión del Buró estaba muy inquieto, mientras que aquí se
nos presenta con arrogancia, in sultando y provocando. Ellos le han dicho: «ve
al Co
mité Central y
suelta estas ’elevadas’ ideas, porque
puede haber gente que, incluso
no estando actualmente
a favor nuestro, debe conocer nuestra verdadera línea
y reflexionar cara al futuro». Están dispuestos a tomar
el pulso a uno y a otra para dividirnos. Incluso preten derán dejarnos
sin pan. ¡Miren, pues, qué infame es la actividad de estas personas!
Camaradas, nuestra justa causa triunfará, pero chocamos y chocaremos con
dificultades que son inevitables. Nosotros nos esforzaremos en salvar a las
personas, pero a los elementos como Koço Tashko, a pasar de que también debemos
hacer esfuerzos por salvarles, hay que expulsarles de inmediato del Partido.
____________________ criticado por el Partido
1 Varias
veces consecutivas ha
sido
por desarrollar una
actividad escisionista, por su arribismo,
por
su constante descontento, manifestaciones de miedo desconfian
za y presunción
respecto al Partido.
INTERVENCION EN EL XVIII
PLENO DEL CC DEL PTA 173
No cabe
la menor duda
de que tampoco
Ivanov y
compañía se sacan
de su cabeza estas cosas, todo esto
viene de arriba
y además no de cualquier
persona, sino
del propio Jruschov, ya que incluso los cereales que
deben ser suministrados a Albania, están sujetos al
visto bueno de Jruschov, a pesar de que los pagamos
con dinero contante.
Debemos conservar
la serenidad, partiendo de que
esta gente pretende
dañar nuestra amistad con los
pue
blos de la Unión Soviética, pero no lo conseguirán, se levantarán
temporales pero los comunistas albaneses y los comunistas intemacionalistas de
la Unión Soviética sabrán capearlas. Por eso, salvaguardemos la unidad del
Partido como a la niña de los ojos, permanezcamos vigilantes, frente a toda
ingerencia, respondamos in mediatamente y conservemos la amistad con los pue
blos de la Unión Soviética. Que sea difundido todo esto, como siempre, entre el
pueblo.
No quiero decir con esto que no se hable contra las posiciones
revisionistas de los dirigentes soviéticos, porque llegará también el momento
de hablar abierta mente, pero todo se hará a su debido tiempo. Resguar
démonos de las provocaciones y defendamos al Partido.
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el texto extraído del acta
de la reunión del XVIII Pleno
del CC del
PTA, depositado en
los Archivos Centrales del
Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK1
20 de septiembre de 1960
Querido Mehmet:
1) De donde tú sabes recibimos
un material es tupendo, pero desgraciadamente no podemos enviártelo para que
lo leas porque estás lejos. Sin embargo, basta que lo hayamos leído nosotros
para que a ti te desa parezca el aburrimiento que te causan las miserias de
Nueva York. El material es como si nosotros mismos lo hubiésemos escrito. Creo
que las explicaciones son
suficientes para que
nada te desconcierte
allí.
2) A cada
nueva propuesta que
pueda hacerse en
la ONU que a tu juicio no esté en regla, no sólo polí
tica sino también ideológicamente, no sólo de efecto inmediato, sino
también de efecto a largo plazo, no te apresures en dar inmediatamente la
aprobación, para
1 El camarada Mehmet Shehu, Presidente del Consejo de Ministros de la RP
de Albania, había viajado a Nueva York para participar en los trabajos de la XV
sesión de la Asamblea General de la ONU.
RADIOGRAMA AL C. MEHMET
SHEHU EN NUEVA YORK 175
no separarte del
«rebaño» por decirlo
así. Y tal,
como
ya hemos decidido, ponnos también al
corriente porque
tal vez las
circunstancias políticas nos
impongan
alinearnos, pero al mismo tiempo
debes plantearles a
los «amigos» nuestras
objeciones verbales y
escritas.
3) En lo que respecta a tus
discursos oficiales, siempre respetando la forma diplomática e indepen
dientemente de que los demás suavicen su tono, debes tomar firmemente posición
sobre todos los puntos clave, contra el imperialismo norteamericano, etc., etc.
De modo que nadie en ningún momento ose acusarnos de blandura. Lo demás lo
sabes. Aquí todo está en orden. Estamos preparando el viaje de la delegación a
Moscú.
Muchos saludos
S h p a t i 1
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado
en los Archivos Centrales
del Partido
1 Uno de los seudónimos del camarada Enver Hoxha du rante la Lucha de
Liberación Nacional.
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
23 de septiembre de 1960
Camarada Mehmet:
Recibimos los radiogramas, sigan enviándonoslos porque son «divertidos».
1) La delegación oficial
alemana aplazó su llegada indefinidamente. Dan razones, pero no nos convencen.
Las razones son las que sabemos.
2) Acércate a los que se
muestran accesibles y no han cambiado su actitud hacia nosotros; busca la
manera de romper el frente y de sacarles de la con fusión, porque deben tener
vacilaciones.
3) ...
4) ...
5) Los soviéticos,
después de nuestras
peticiones
que tú conoces, revisaron su decisión respecto
al grano
y nos concedieron una cantidad
con «clearing» y con
oro. Volvimos a decirles que no estábamos
satisfechos,
pero la compraremos. Los rumanos no dan nada en absoluto.
6) ...
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 177
7) Aquí todo va muy bien, no
te preocupes. Nues tra Radio protestó ante los soviéticos porque en las
emisiones de Radio Moscú en lengua albanesa no se dice nada de ti, ni dónde
estás, si hablas o no, pero lo hace en sus emisiones en lengua árabe. Les
dijimos que protestamos y que, si mantienen esta vil actitud, no
retransmitiremos más las emisiones de Radio Moscú
por Radio Tirana.
Nos preparamos a enviar la delegación1. Estos
días ha llovido. Tu familia está muy bien, los cama-
radas están bien, te mandan saludos.
Abrazos
S h p a t i
Publicado por primera vez en
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
1 El 27 de septiembre de 1960 salió para Moscú la dele gación del PTA,
integrada por el camarada Hysni Kapo y el camarada Ramiz Alia, secretario del
CC del PTA, que parti ciparía en la Comisión de los 26 partidos encargada de
prepa rar los materiales de la Conferencia de noviembre.
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
26 de septiembre de 1960
Camarada Mehmet:
1) Nuestra delegación parte
mañana para Moscú. Irán Hysni y Ramiz, acompañados de algunos cama-radas del
sector de agitación y propaganda. Te man
tendré al corriente
del desarrollo de la situación.
2) También mañana sale para
China en el marco del mes de la amistad albano-china, una delegación que
asistirá igualmente a las fiestas.
3) ...
4) Los soviéticos continúan
sus provocaciones; lo han hecho también con el personal de la marina. Los
nuestros les dieron la respuesta que se merecían. No te inquietes. Sus bajezas
van en detrimento de ellos. Se
retiran con el rabo entre las piernas.
5) Mantente sereno y firme
frente a todos los que ladren o provoquen. Atente firmemente a lo que hemos
convenido.
6) Leimos los discursos.
Lo dicho sobre el «rey» de
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 179
Belgrado1, les estuvo
bien encajado. Una
vez más mos
tró que no
es sino un
agente del imperialismo,
al que
no mencionó ninguna
vez en todo
su discurso. Desen
mascáralo sin piedad, no sólo entre sus adeptos en nues
tro campo, sino también entre
los demás.
7) ...
Saludos a Behar. Esperamos escuchar esta noche
tu discurso.
Abrazos
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
1 Se trata de J.
B. Tito.
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
28 de septiembre de 1960
Querido Mehmet:
1) Tu discurso nos gustó mucho. Lo recibimos con retraso de la Agencia
TASS, así que no pudimos darlo a conocer el mismo día que lo presentaste ni por
radio
ni en la prensa. Al día siguiente lo publicamos en los diarios y lo
trasmitimos repetidas veces por radio. En los diarios aparecerán algunos
artículos basados en este discurso.
2) El discurso de Castro fue
bueno. Publicamos lo que dio TASS. No hemos publicado los discursos de los
demás amigos. A
la hora de
publicarlos tendremos en
cuenta la reciprocidad: tantas líneas publiquen ellos del tuyo, así
publicaremos de los suyos.
3) Nuestros camaradas, Behar o
Reiz, que nos en víen telegramas abiertos con los comunicados de las
conversaciones y los contactos que tengas con diferen tes dirigentes, para que
la Agencia Telegráfica Al banesa pueda imprimirlos.
4) El Comité Central del PC de
China nos entregó
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 181
las cartas de respuesta a los partidos que le habían dirigido cartas y
de lo que tú estás al tanto. Denún-ciales enérgicamente, particularmente a tu
vecino en la ONU, Zhivko.
5) Nuestra delegación en Moscú
ha sido recibida por Pospielov, una recepción muy fría, sólo el acostum
brado como estás, como estoy y nada
más. Les llevaron
a un hotel. Allí han llevado
a todas las delegaciones. ...
6) De Bulgaria
nos informan que...
El último libro de Kardelj1 en lengua búlgara se
vende como churros en la Feria de Plovdiv.
7) El día
30 se reúne
el Buró para
analizar los
problemes de la enseñanza y las directrices del plan.
Es probable que
celebremos el Pleno
el día 3
ó 5 de
octubre.
8) Les hemos dado el documento
chino a los prin cipales cuadros del Partido y del Poder para que lo lean de
manera organizada. Leimos juntos también el do cumento soviético. Todos los
cuadros están entusias mados por la correcta línea del Partido, en la que
depositan gran confianza. Los cuadros están firmes.
9) El día 30 es la fiesta de
los chinos. En el dis curso2 lanzaré algunas «salvas de advertencia» para los
«amigos» soviéticos, tocaré en el umbral para que lo oiga la puerta.
1 Ideólogo revisionista yugoslavo.
En su libro
«El socialismo
y la guerra» falsifica los
principios fundamenales de
la cien
cia marxista-leninista, deforma
la realidad del
socialismo y se
pone abiertamente al servicio de los provocadores de guerras
de rapiña.
2 Ver la página 186 de este tomo.
182
ENVER HOXHA
10) Fiqret y los niños están bien. La mantengo in formada respecto a
ti. Todos los camaradas están bien,
te mandan recuerdos. Espero impacientemente el tele
grama con el que me pondrás al corriente de cómo fue el famoso almuerzo.
Te abraza
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según al original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
29 de septiembre de 1960
Querido Mehmet:
1) Los discursos de todos los
estamos siguiéndo con mucha atención y podemos caracterizarlos con las pala
bras de Shakespeare «Mucho ruido para nada». De he cho, el ruido que se hace
es grande y sobre todo cuando el «autoruido», si podemos utilizar este término,
es también ensordecedor. Es más el ruido que las nueces, pues nada se sacará en
limpio. Estamos plenamente de acuerdo contigo, todo salió como lo habíamos
previsto. Naturalmente al final, como conclusión, se dirá que la reunión ha
sido positiva y, como ya ha dicho «Rrapo
Lelo»1 en el almuerzo, que «hicimos bien en venir».
2) Las íntimas negociaciones
con el archirrevisio-nista de Belgrado son vergonzosas. Sus conversaciones
continuas y a plena luz del día preparan seguramente nuevos actos
catastróficos. ...
1 Se refiere irónicamente a
Jruschov. Rrapo Lelo fue un enemigo del pueblo, kulak de la región de
Mallakastra.
184 ENVER HOXHA
La influencia de la Unión Soviética, de China y de todos nuestros países
está siendo minada. Resalta sobre todo la labor de zapa contra la influencia
china en los nuevos Estados, del llamado «Tercer Mundo». Con una maniobra de
envergadura, «Rrapo Lelo» tiene la inten ción de golpear a China
ideológicamente y de socavarla políticamente. Con estos actos ayuda al
desarrollo del capitalismo, fortalece el imperialismo, debilita nuestro campo y
nuestras posiciones en la ONU. ...
Esta terrible claudicación es calificada por los acólitos y aduladores
serviles de «Rrapo Lelo» de gran éxito. Pienso que debes comunicarles con tacto
nues tros puntos de vista sobre estas maniobras a quienes creas que les
preocupa esta situación, pero que no tienen coraje para decir ni una palabra.
¿Por qué man tener tan en secreto nuestras justas opiniones? Es posible que
alguno de ellos le cuente a «Rrapo Lelo» nuestros puntos de vista, pero nos
importa un bledo. «Rrapo» se dará cuenta de que no conversamos con él
sobre estas cuestiones
y si quiere que patalee.
3) Por lo
que se refiere
al discurso de
Gomulka,
nosotros hemos llegado a las
mismas conclusiones que
tú. De ninguna manera podemos aceptar sus
propues
tas. El statu quo a favor de los imperialistas es ab solutamente
inadmisible. Mantén la actitud que hemos decidido. En lo que concierne a las
propuestas de Gomulka, además de no aceptarlas, diles que las denun ciaremos
en la Conferencia plenaria de los partidos comunistas y obreros en Moscú en
caso de que se in cluyan en la resolución.
4) ...
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 185
5) ...
6) Anoche visité a tu familia.
Le di a Fiqret tus radiogramas y se divirtió leyéndolos. Tu madre y los niños
están bien. No te preocupes. Tu hijo pequeño tiene la espada rota, así que
cuando vengas traele una nueva. Creo que allí encontrarás, porque no todas las
espadas se habrán convertido en arados.
Dale saludos a Behar. Su hijo está bien. Dile que guarde bien a Lukanov1
no vaya a llevárselo el viento.
Un fuerte abrazo
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa),
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
1 Entonces ministro de Relaciones Exteriores de la RP de Bulgaria. Se
tenía la intención de destituirlo y así ocurrió.
NUESTRO PUEBLO Y NUESTRO PARTIDO TRABAJARAN CON TODAS SUS FUERZAS
POR CONSERVAR Y DESARROLLAR AUN MAS LA AMISTAD CON LA RP CHINA
Discurso pronunciado en la recepción ofrecida por la Embajada de la RP
China con motivo del XI aniversario de la proclamación de la RP China
30 de septiembre de 1960
Queridos camaradas, amigos:
Es para mí una gran alegría saludar de todo corazón en nombre del Comité
Central del Partido, del Gobierno y del Presidium de la Asamblea Popular al
gran y heroico pueblo chino, al glorioso Partido Co munista de China y al
Gobierno chino, con motivo del XI aniversario de la proclamación de la
República Po pular China y desearles éxitos cada vez mayores en la edificación
del socialismo y en la lucha resuelta que desarrollan en defensa del socialismo
y de la paz en todo el mundo.
El triunfo de la Revolución Popular y la proclama
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 187
ción de la República Popular China el 1o. de octubre de 1949, constituyó
un acontecimiento de gran tras cendencia histórica no sólo para el hermano
pueblo chino, sino también para toda la humanidad. Después del triunfo de la
gran Revolución Socialista de Octubre, gloriosamente dirigida por el Partido
Bolchevique y el gran Lenin, la Revolución Popular China marca el acon
tecimiento histórico más importante del siglo. La pro
clamación de la
República Popular China
es la corona
ción de las aspiraciones y de las luchas seculares del
pueblo chino por
la libertad y la independencia, por el
pan y la paz, es el resultado de la correcta dirección
marxista-leninista del Partido Comunista de China, que
condujo a China
a la conquista de su mayor victoria,
la creación de la República
Popular.
El pueblo numéricamente mayor del mundo,
el
heroico pueblo chino
de 650 millones
de seres, dirigido
por el glorioso Partido Comunista de China, con su gran
hijo el camarada Mao Tsetung a la cabeza, tras una larga guerra
revolucionaria y en condiciones extraor
dinariamente difíciles, venció y destruyó
de una vez
y para siempre
hace once años a los imperialistas
japoneses, a los
seguidores de Chiang Kai-shek, lacayos
de los imperialistas, a los
capitalistas y a los terratenien
tes sanguijuelas de todo pelaje, e instauró su Poder de democracia
popular. El nacimiento de la nueva China Popular constituyó un gran golpe para
el imperialismo internacional, y su odioso sistema colonialista entró
rápidamente en el camino de su completo desmorona miento. Fue una contribución
de gran importancia his tórica mundial para toda la humanidad, para la libera
188 ENVER HOXHA
ción nacional y social. El movimiento revolucionario no sólo en Asia
sino en el mundo entero cobró un nuevo ímpetu y se apoyó y continúa apoyándose
aún en los resultados de aquella victoria colosal.
V. I. Lenin y J. V. Stalin valoraron altamente el gran potencial
revolucionario del pueblo chino, su po derosa contribución a la lucha de
liberación de los pue blos que están bajo las garras del imperialismo. En
las resoluciones de
la Conferencia de
Praga del Partido
Obrero Socialdemócrata Ruso, V.
I. Lenin escribe:
«La Conferencia... hace constar la significa ción internacional de la
lucha revolucionaria del pueblo chino, que lleva la liberación al Asia y socava
la dominación de la burguesía europea; saluda a los revolucionarios
republicanos de China, testimonia el profundo entusiasmo y la plena simpatía
con que el proletariado de Rusia sigue los éxitos del pueblo revolucionario de
China...*
«Las fuerzas del movimiento revolucionario en China, ha dicho J. V.
Stalin, son extraor dinariamente grandes. Aún no se han manifes tado
debidamente. Se manifestarán en el futuro. Las camarillas dominantes de Oriente
y Occi dente que no ven estas fuerzas ni las toman en consideración en la
debida medida, sufrirán las consecuencias... La razón y el derecho están
* V. I. Lenin, Obras, t. XVII,
pág. 548, ed. albanesa.
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 189
enteramente con la revolución china. He aquí por qué simpatizamos y
simpatizaremos con la revolución china en su lucha por liberar al pue blo
chino del yugo de los imperialistas y por la unificación de China en un Estado
único. Aquel que tanto hoy como en el futuro no tome en consideración esta
fuerza, con toda seguri dad perderá»*.
La reacción interna china y los imperialistas equi vocaron sus cálculos
frente a las fuerzas revolucionarias del pueblo chino que les venció de una vez
y para siempre y proclamó la República Popular el 1o. de oc
tubre de 1949.
La vieja China,
donde dominaban los imperialistas
y sus lacayos, los gobernantes sanguijuelas reacciona
rios, a pesar de ser
un país de riquezas colosales, con
una cultura antigua,
con un gran territorio y
de contar
con la mayor
población del mundo,
ha sido, desde
el
punto de vista económico, extraordinariamente atra
sada. La bárbara explotación colonialista y la de las
clases dominantes mantenían oprimidas las inagotables energías de este
pueblo de gran talento y de inmensa
capacidad creadora. Este pueblo grande
y valiente, sólo
en un breve período de 11 años después de haber toma
do el poder, mostró al
mundo entero su
capacidad y
talento magníficos y
conquistó éxitos sin
precendentes
en su historia milenaria. Está transformando rápida
mente su Patria en un país socialista avanzado e inspira
* J. V. Stalin, Obras, t. VII,
págs. 296-297, ed. albanesa.
190 ENVER HOXHA
con su brillante ejemplo a los demás pueblos del mundo que acaban de
liberarse del yugo colonial del im perialismo o que sufren todavía bajo la
feroz explota ción imperialista.
En los años posteriores a la Liberación, la economía nacional china se
ha venido desarrollando a rápidos ritmos, siendo ésta una característica
únicamente de los países socialistas, dirigidos por los partidos
marxista-leninistas.
La República Popular China, después de realizar con éxito el primer plan
quinquenal en 1957, ha con quistado éxitos sorprendentes en el período de 1958
a 1959, realizando tres años antes del plazo previsto los principales índices
del segundo plan quinquenal 1958-1962. Sólo el año pasado el valor de la
producción in dustrial global fue un 39,3 por ciento mayor que en 1958 y el de
la producción agrícola un 16,7 por ciento mayor. Hoy la gran China, de un país
donde antaño imperaban la miseria y el hambre crónico, donde do minaban los
terratenientes, los capitalistas del país, así como los imperialistas, desde
los japoneses, británicos y franceses hasta los norteamericanos, de día en día
se transforma en un país socialista avanzado, donde el
nivel material y cultural de las masas trabajadoras
mejora continuamente.
Se han terminado
para siempre los
tiempos en que
en China el pueblo no gozaba de ningún derecho. Unica mente ahora las
amplias masas populares gozan de todos los bienes de la democracia socialista y
participan
amplia y activamente en la solución de los problemas del país. En la
China popular de muchas nacionalidades
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 191
ha desaparecido, junto con el derrocamiento del viejo poder, la opresión
nacional, y hoy todas las nacionali dades viven en armonía como una gran
familia, gozan de iguales derechos, se ayudan mutuamente y de manera fraternal
y viven en una unidad total y ejem plar.
Los profundos
cambios económicos y sociales que
en estos 11
años se han
operado en la
hermana Repú
blica Popular China, se deben
a la resolución en la
justa aplicación y de manera creadora de los principios
del marxismo-leninismo por parte del Partido Comu
nista de China,
a sus estrechos
vínculos con las
masas
trabajadoras, a su autoridad y al ardiente cariño que todo el pueblo
chino abriga por el Partido Comunista,
su Comité Central y por el gran hijo del pueblo y del Partido, camarada
Mao Tsetung. Los continuos y colo sales éxitos del talentoso pueblo chino en
la edificación del socialismo, se deben asimismo a la lucha justa, de
principio y sin
vacilaciones del Partido Comunista de
China en defensa
de la pureza de los principios mar
xista-leninistas, contra el revisionismo contemporáneo
y contra cualquier otra manifestación antimarxista no
civa. Las grandiosas
victorias alcanzadas por
la Repú
blica Popular China en estos 11 años, han convertido a
la nueva China en una gran potencia mundial, en una resuelta combatiente
por la paz y el socialismo, con una gran autoridad internacional que crece
incesantemente.
En su política exterior, el Partido Comunista de China se ha orientado y
se orienta por los grandes principios de la política leninista de paz y amistad
entre los pueblos, por los altos principios del internacionalis
192 ENVER
HOXHA
mo proletario. Este Partido grande y glorioso, en cuyo
seno militan unos 14 millones
de miembros, constituye
una fuerza colosal en el movimiento comunista inter nacional y avanza
hombro a hombro y en filas compac
tas con todos
los partidos comunistas
y obreros del
mundo, manteniendo en
alto y sin mancha la bandera
del marxismo-leninismo. La gran República Popular
China que forma parte de la gran familia del campo
del socialismo, desempeña un papel grande e impor
tante en la
arena internacional. Lucha
incesantemente
por reforzar y forjar la unidad del
campo del socialis
mo y presta una inmensa contribución a la lucha que desarrollan los
pueblos del mundo en defensa de la paz y por una justa solución de todos los
problemas inter
nacionales pendientes. El Partido Comunista de China
y el gran
pueblo chino juzgan correctamente, de ma
nera revolucionaria, la causa de la liberación de los
pueblos subyugados por el imperialismo
y el colonialis
mo y les ayudan en la medida
de sus posibilidades
en
su liberación nacional.
Precisamente gracias a esta justa lucha, la Repú
blica Popular China se ha granjeado respeto y sim
patía no sólo en el continente asiático, sino en todo el mundo. Por eso,
son vanos todos los esfuerzos de los
imperialistas agresores, particularmente los norteame
ricanos y sus fieles lacayos,
los revisionistas yugosla
vos, que la calumnian e inventan mil y una infamias
con el fin de presentar a China como «un país que
no quiere la paz, sino la guerra, que no está por la coexistencia
pacífica entre los países con diferentes sistemas sociales», etc.
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 193
Con el fin de minar la gran influencia y simpatía que la República
Popular China conquista continua mente en la arena internacional, los
imperialistas norte americanos luchan con obstinación para que no se le
conceda el lugar legítimo en la Organización de las Na
ciones Unidas o en otras organizaciones internaciona
les. Los rapaces imperialistas norteamericanos han
ocupado el secular
territorio chino de Taiwán y re
curren a todos los medios por impedir que China par
ticipe en la
solución de los
problemas internacionales.
Todos estos actos de los imperialistas norteamericanos
son parte de
la política agresiva
que siguen contra el
campo del socialismo en general y la China Popular
en particular. Por
eso, la defensa
de la República Po
pular China de cualquier tentativa de los imperialistas
y nuestra insistencia en que
conquiste todos los dere
chos que le corresponden en la arena internacional,
contribuyen a reforzar
el campo socialista
y a evitar
una nueva guerra
mundial. Permitir que el imperialis
mo norteamericano lleve
adelante sus objetivos
contra
la República Popular
China, significa permitir que
golpee una de las posiciones más sólidas
de nuestro
campo socialista, que golpee la paz y la coexistencia pacífica entre los
pueblos. Toda tentativa, cualquiera que sea su naturaleza, de los imperialistas
y sus lacayos contra la gran China Popular, encontrará ante si golpes
contundentes del campo socialista, de todos los co
munistas del mundo, de toda la humanidad progresista.
La gran China triunfará en
la obtención de
sus legí
timos derechos sobre los imperialistas y sus lacayos.
Con el fin de engañar
y adormecer a los pueblos,
194 ENVER HOXHA
los imperialistas norteamericanos propagan a bombo y platillo que
supuestamente están por la coexistencia pacífica entre los Estados con
diferentes sistemas polí tico-sociales, pero sus palabras no son más que
blufs.
Y esto lo confirma claramente la actitud que el Go bierno
norteamericano mantiene hacia China, Albania y muchos otros Estados. El
Gobierno de la República Popular China ha realizado y realiza sinceros
esfuerzos por vivir en paz con todos los Estados, independien temente de su
sistema, siendo un testimonio de ello los múltiples lazos de amistad que la
República Popular China mantiene con un gran número de Estados de Asia, Africa,
con Cuba y otros. Lo demuestran las rela ciones comerciales y culturales que
China mantiene y desarrolla cada más con un gran número de Es tados. Pero los
imperialistas fracasarán en su política ignominiosamente, tal como han
fracasado hasta ahora.
Como es sabido, en Nueva York, se ha abierto y prosigue sus trabajos la
sesión ordinaria de la Organiza ción de las Naciones Unidas. El Presidente del
Consejo de Ministros de la República Popular de Albania, ca marada Mehmet
Shehu, expresó allí la voluntad del pueblo albanés, de nuestro Partido y
nuestro Gobierno, de salvaguardar la paz en el mundo. Condenó al co
lonialismo. El camarada Mehmet Shehu defendió y
exigió perseverantemente que
la gran China fuera ad
mitida en la
Organización de las Naciones Unidas y
fuera expulsado el pelele Chiang Kai-shek, señalando
con razón que sin la participación de China ningun
gran problema internacional puede tener una solución
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 195
justa y verdadera. El imperialismo está en decadencia. No obstante, el
marxismo-leninismo nos enseña que, mientras exista el imperialismo, existirán
también las causas de las guerras de rapiña. Por eso, es necesario permanecer
siempre vigilantes frente a ellos, porque sólo así les impondremos la voluntad
de la humanidad amante de la paz a estas fieras imperialistas con rostro
humano. Esto se logrará únicamente a través del ca mino revolucionario, sin
hacer a los imperialistas con cesiones de principio y permaneciendo en todo
mo mento vigilantes ante sus intentos de debilitar nues tras posiciones
políticas, ideológicas, económicas y mili tares. Debemos sumar nuestros
esfuerzos a la lucha de liberación revolucionaria de los países coloniales y
dependientes y a todas las fuerzas del mundo amantes de la paz y del progreso.
Es necesario denunciar enér gicamente los intensos preparativos de guerra de
los imperialistas norteamericanos y sus servidores; hay que combatirlos y
desenmascararlos inexorablemente junto con los revisionistas de Belgrado, tanto
política como ideológicamente, porque sólo así serviremos debida mente a la
causa de la verdadera paz, de la coexistencia
pacífica, de la
liberación de los pueblos del
yugo colo
nial, del triunfo del socialismo y el comunismo. Este
es el camino
que ha seguido nuestro Partido, y con
tinuará este camino
marxista-leninista sin una sola
vacilación.
Al igual que
la República Popular
China, nuestra
República Popular continuará aplicando consecuente
mente la política de paz
y de coexistencia pacífica
entre los pueblos, tal y
como el gran Lenin nos ha
196
ENVER HOXHA
señalado, es decir que, paralelamente a los esfuerzos por establecer
relaciones de amistad entre los Estados,
no debemos renunciar jamás a la lucha política e ideoló gica contra los
capitalistas y los revisionistas contem poráneos, traidores al
marxismo-leninismo.
El pueblo albanés está ligado al gran pueblo chino por una amistad
inquebrantable y sigue con simpatía y admiración su lucha por la paz y el
socialismo. Nuestro
Partido y Gobierno siempre han
apoyado y apoyarán
con todas sus fuerzas la política pacífica y los derechos
de la República
Popular China en la arena internacio
nal. Nuestro pueblo y nuestro Partido se alegran de
tener en el
pueblo chino un
amigo grande y
leal y se
dedicarán con todas sus fuerzas a la tarea de conservar y desarrollar
cada vez más la sana amistad, basada en
el marxismo-leninismo, que liga a nuestros dos pueblos hermanos.
Aprovecho la ocasión de estar aquí reunidos con motivo de este glorioso
aniversario, para reiterar en nombre de nuestro Partido y de nuestro pueblo, al
Partido Comunista, al Gobierno de la República Popular China y a todo el gran
pueblo hermano chino nuestro profundo reconocimiento y nuestro agradecimiento
sin cero por la ayuda que siempre han prestado y prestan a nuestro país en la
edificación del socialismo. En estos momentos de felicidad para el amigo pueblo
chino le enviamos nuestros más calurosos deseos de que realice sus aspiraciones
por la edificación del socialismo y el triunfo de la paz en todo el mundo.
Permítanme camaradas y amigos brindar:
¡Por el grande y talentoso pueblo chino!
DESARROLLAREMOS LA AMISTAD CON LA R.P. CHINA 197
¡Por el glorioso Partido Comunista de China, con el eminente
marxista-leninista, el camarada Mao Tsetung,
a la cabeza!
¡Por el Gobierno
de la República
Popular China,
presidido por el camarada Chou En-lai!
¡Por la eterna amistad entre
nuestros dos pueblos!
¡Por la paz en todo el mundo!
¡A su salud,
camaradas y amigos!
Publicado por primera
vez en Se publica según
el
«Zëri i Popullit», Nr. 235 (3764), tomo XIX
1o de octubre de 1960
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
1o de octubre de 1960
Querido camarada Hysni:
Ayer, cuando celebrábamos la reunión del Buró Político para analizar el
proyecto de directrices del Ter cer Plan Quinquenal que será sometido al IV
Congreso del Partido, así como el informe sobre la reorganización de la
enseñanza, recibí la carta y los materiales que me enviaste. Después de recibir
los materiales llegó tam bién el radiograma, a través del cual nos informabas
de que dichos materiales debían ser devueltos, por eso los dimos a
mecanografiar. De todo esto comprenderás que
hasta el momento en que
te escribo, no
he comenzado
la lectura de
los materiales que me enviaste, por esta
razón no puedo aún decirte nada al respecto. Te daré
a conocer mi
opinión mediante un radiograma o una
carta más extensa,
que enviaré por
vía aérea.
Coincidiendo con tu
punto de vista, también pienso
que los soviéticos fraguan una rastrera maniobra con premeditados fines.
Los documentos que ellos han entregado pueden
CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
199
ser hasta cierto punto aceptables, incluso redactados con la
predisposición a que se les hagan correciones
aún más profundas. ¡Esto no les causa molestias! «Si
ustedes quieren, pueden decirnos, los convertiremos
incluso en pólvora, con tal
de que no
haya polémica
entre nosotros, que todo pase
sin historias, en cuanto a
la aplicación de lo que escribimos en el papel, nos en cargamos
nosotros de ello, en una palabra seguimos nuestro camino, violamos también esta
declaración igual que la de Moscú [1957] y si vuelven a acusarnos, convocamos
un segundo Bucarest y les ajustamos las cuentas».
Si los soviéticos han hecho ciertas concesiones y están dispuestos a que
se le dé un tono más fuerte a la Declaración, lo hacen, no porque hayan
cambiado de actitud, ni porque hayan reconocido sus errores, sino para cerrar
la discusión. Ellos se imaginan que no pen samos más que en declaraciones y
que esta idea nos atormenta. Pero nosotros contamos con el marxismo-leninismo.
Lo que queremos y sobre lo que insistimos, es que los soviéticos corrijan sus
errores oportunistas.
La Declaración debe ser la conclusión de estas discu siones Es
precisamente esto lo que amedrenta a los soviéticos y precisamente esto es lo
que a nosotros no nos atemoriza.
Los soviéticos tienen miedo a las discusiones,
no solamente porque después de Bucarest se ha produ cido una conmoción
en los otros partidos, sino porque la conmoción se acentuará aún más después de
noviem bre. Entonces ellos toman la delantera y presentan esta declaración
afirmando: «Si ustedes quieren podemos
200 ENVER HOXHA
hacerla aún más fuerte» y, así, todos sus adeptos, se pondrán a gritar y
a aclamarles: «¡Eureka!. Esta es, ha sido y será nuestra línea. Jamás nos hemos
equivocado ¡China ha reflexionado, ha reexaminado sus errores y ha vuelto al
buen camino! Así, Bucarest ha demostrado ser muy «paliezno»*. En nuestros
partidos hemos con denado a China y Albania como dogmáticas, etc. Hemos matado
dos pajaros de un tiro, y les hemos desenmas carado, y les hemos curado y al
mismo tiempo, nos hemos reservado la posibilidad de decir mañana a los partidos
que los enfermos no estaban perfectamente curados y que de nuevo han tenido una
recaída de dog matismo. Finalmente, salimos vencedores en ambos casos y
continuamos por el camino que hemos empren dido». Este debe ser, a mi parecer,
el razonamiento de los soviéticos y de sus adeptos. Nikita ha encontrado una
buena medicina para Zhivko** y Cía.
De ninguna manera debemos caer en las artimañas de los revisionistas
soviéticos. Debemos dejar bien claro a los soviéticos y a otros que aceptamos
elaborar estos
documentos, agregar o suprimir pasajes, pero que en todo caso, este
documento debe ser la conclusión de las discusiones generales que tendrán lugar
en noviembre próximo y que tendrán por objeto determinar: cómo
han sido aplicados los principios del marxismo-leninis mo y las
decisiones de la Conferencia de Moscú (1957), quién los ha pasado por alto y
quién los ha aplicado
* En ruso en
el original —
útil.
* Abreviación irónica de T.
Zhivkov.
CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 201
consecuentemente. Se procederá a una revisión de la Reunión de Bucarest
sobre la base no sólo de los «he chos» planteados por los soviéticos, sino
también de los hechos que los demás partidos presenten sobre esta cuestión.
La próxima Conferencia de Moscú no puede ser ni una reunión puramente
formal, ni una reunión de polé mica esteril, debe ser una reunión de gran
importancia constructiva en base al marxismo-leninismo y a las normas
leninistas. No deberá tener el sentido de una reunión conciliatoria
«pacifista», para correr un velo sobre los graves errores, sino de una reunión
donde los errores serán puestos al desnudo y corregidos radical mente. No hay
otra vía y que no se espere ninguna otra propuesta de nuestra parte. Si los
errores no se miran de frente, estamos seguros de que los revisionistas pro
seguirán con mayor afán su actividad de zapa. Por ello, para nosotros no hay
más que el camino de la lucha en defensa del marxismo-leninismo, sin transigir
con los errores oportunistas y revisionistas en ideología y polí tica, como
transigen Jruschov y su grupo. Yo pienso que la lucha debe comenzar ya en la
comisión, donde los otros partidos, a excepción de China, han enviado gente de
poca importancia, puesto que, naturalmente, los so
viéticos se han entendido con ellos, han adoptado una táctica única e
intentan franquear fácilmente el foso que ellos mismos han creado y acusamos a
China y a
nosotros de mil cosas. Pero
eso no nos lo tragamos.
No me extiendo más,
pues estás al
corriente de
las cuestiones. Podré escribirte más largamente cuando
te envíe las observaciones sobre los documentos.
202 ENVER HOXHA
Transmite mis saludos a Ramiz y a los demás ca maradas.
Abrazos
E n v e r
Te escribo a toda velocidad porque se va el avión, por eso tendrás
dificultad en leer la presente. Ayer estuvimos donde los camaradas chinos y
metí «salvas de advertencia» en mi discurso.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
1o de octubre de 1960
Camarada Hysni:
1) El problema se plantea así.
Qué camino debe seguir el movimiento comunista internacional en la situación
actual y cómo ha marchado a partir del XX Congreso del Partido Comunista de la
Unión Soviética hasta el presente.
2) Tanto los chinos como
nosotros pensamos que el grupo de Jruschov ha cometido graves errores de prin
cipio, tácticos y estratégicos. Este grupo se ha desviado de los principios
marxista-leninistas y ha violado la Declaración de la Conferencia de Moscú de
1957. Este grupo no sólo agravó sus errores, sino que organizó la Reunión de
Bucarest acusando a China directamente y a nosotros indirectamente de
dogmatismo, etc. Así pues, los chinos y nosotros lucharemos para que sean reco
nocidas y admitidas por todos nuestras justas tesis además del grave error que
la dirección soviética co metió en la Reunión de Bucarest.
3) El grupo de Jruschov y
aquellos a los que ha logrado comprometer defienden la tesis contraria. En
204
ENVER HOXHA
Bucarest alineó de su lado a casi todos los presentes en
la Reunión y consiguió que al menos las direcciones reconocieran que
«Jruschov no se ha equivocado y los chinos sí, que la Reunión de Bucarest era
necesaria y correcta».
4) Para nosotros,
todos los problemas
deben solu
cionarse en la próxima Conferencia de Moscú [1960].
En cambio el grupo de
Jruschov, a su conveniencia, los
ha solucionado en Bucarest. Así pues, el grupo de Jrus chov se
presentará en la Conferencia de Moscú con el punto de vista de que su camino y
sus actos han sido correctos y que debemos aprobar una declaración en la que se
señale el rumbo que debe tomar el movimiento comunista internacional, pero
silenciando por completo, quién se ha desviado, quién es el culpable y qué re
presenta la Reunión
de Bucarest, es
decir, manteniendo
la condena de
China.
5) Ahora bien, supongamos que la Declaración de la próxima Conferencia
de Moscú puede redactarse debidamente e indicar el camino correcto al
movimiento comunista internacional. Tal declaración sería una es pecie de
copia de la que adoptó la Conferencia de Mos cú de 1957. Del mismo modo,
supongamos que la comi sión reunida allí para preparar la Conferencia de Moscú
modifica la declaración, pero no aclara concretamente quién se ha desviado y
por qué se condenó a China en Bucarest. Tampoco así se habrá alcanzado nuestro
justo objetivo.
6) Nuestro objetivo y tarea no
consiste en aumen tar la colección de declaraciones, sino en rectificar y
condenar los errores y esto tiene importancia, porque
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 205
sólo entonces habrá la seguridad de que tanto la De claración de 1957
como la nueva, se apliquen correcta
mente y por vía marxista-leninista.
7) Para el
grupo de Jruschov, el marxismo-leninis
mo, la Declaración de la Conferencia
de Moscú de 1957
y la nueva que saldrá de la
próxima Conferencia de
Moscú, carecen de valor. Por consiguiente, aún esfor
zándonos por hacer buena esta
última, esto no
tendrá
ningún valor si ellos no analizan ni reconocen sus
errores. Por eso la reunión de ustedes debe iniciar la
lucha contra los errores y no contentarse únicamente
con la discusión de la declaración. La declaración debe
ser discutida denunciando los errores del grupo de
Jruschov. Así es probable que no se llegue a ninguna conclusión hasta la
Conferencia, fracasando su ma niobra.
8) El nuevo documento adolece
de muchas deficien cias, de ello hablaremos más tarde, pero con sus tenues
concesiones el grupo de Jruschov se propone adorme
cernos y hacer que pensemos que con
la modificación
de la declaración ya no
hacen falta las discusiones
sobre los errores del grupo.
9) En la
Conferencia de Moscú
plantearemos los
problemas tal como afirmamos mas arriba, porque,
en
lo que a nosotros se refiere, los problemas siguen plan teados en su
totalidad. Hemos entregado al grupo de Jruschov y a todos los partidos un
proyecto de declara ción justo, sobre cuya base exigimos que se desarrollen
los trabajos. En la Conferencia rebasaremos los límites de la declaración,
porque la consideramos como una conclusión de los debates que tendrán lugar,
mientras
206
ENVER HOXHA
que el grupo
de Jruschov la
concibe distinta, se
pro
pone todo lo contrario. Muchos representantes de los demás partidos en
esta Conferencia, de una manera u otra, están, quién más quién menos,
previamente com prometidos, y, encontrándose ante una declaración bien
elaborada por la comisión, se sorprenderán de lo bien fundado de nuestra
discusión, de nuestras severas y justas críticas, a las que el grupo de
Jruschov se opon drá en la imposibilidad de impedirlas; y finalmente se
llegará a la
conclusión de que
no estamos de
acuerdo
con el grupo de Jruschov
y sus sostenedores,
pero sí
con el proyecto de declaración elaborado.
10) Por una parte,
llegamos a un
desacuerdo por
que el grupo de Jruschov
no admite nunca
sus errores
y, por la otra, la Conferencia de
Moscú nos planteará
la cuestión: ¿firman esta declaración que es justa (pero donde no se
dice quién cometió errores de línea, etc.), o no la firman? Si firmamos una
declaración que con
tiene errores de principio y si no logramos nuestro
objetivo de poner bien de manifiesto en
ella los errores
del grupo de
Jruschov, entonces este grupo habrá triun
fado y se mantendrá la condena a China. Si no la fir mamos,
proporcionamos un arma al grupo de Jruschov y a quienes le siguen para acusamos
de no firmar una declaración justa.
Esto constituye una táctica bien pensada por el grupo de Jruschov. Esta
táctica ha sido elaborada con seguridad por todo el grupo de los soviéticos y
de Zhivko y compañía, los cuales están al tanto de este
material con anterioridad. Por eso, intenten corregir la declaración
según nuestros puntos de vista. Si no
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 207
consiguen esto, entonces terminamos en el camino que
les expliqué más arriba y que es
peligroso.
En la declaración elaborada correctamente deben
reconocerse los errores del grupo de Jruschov y con
denarse los objetivos
que éste se
proponía con la
Reu
nión de Bucarest.
El grupo de
Jruschov no reconoce
sus errores, el
documento quedará en
suspenso y, así,
todo tendrá que decidirse después de las
discusiones en
la Conferencia.
Concluyendo, éstas
son algunas ideas
previas. Uste
des mismos reflexionen y actúen de
acuerdo con la
correcta línea de nuestro Partido, de acuerdo con las orientaciones que
el Buró Político les ha dado y les da. Téngannos también a nosotros al
corriente.
Estamos trabajando en las anotaciones al material y, en la medida de
nuestras posibilidades, les ayuda
remos.
Muchos saludos a ti, a Ramiz y a los demás cama-radas.
E n v e r
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el tomo XIX (Ed. albanesa)
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depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
1° de octubre de 1960
Querido Mehmet:
1) La reunión1 en Moscú se
abre hoy. Las delega ciones, aparte de la china y la nuestra, muy tenues, 50
personas en total. Nos enteramos de que la delegación búlgara actuará como le
digan los soviéticos — evitar que se susciten polémicas. Esta es la consigna
general
lanzada por el «amigo» que tienes allá.
2) Los soviéticos presentaron
un material en forma de declaración de 36 páginas para que sirva de base de
discusión en el sentido de agregar o de suprimir alguna parte. Acabamos de
traducirlo y de reproducirlo por
que nos llegó ayer, y apenás logré darle rápidamente
una primera lectura. La verdadera reunión de trabajo
en Moscú comenzará el próximo martes,
el día cuatro.
3) La primera impresión sobre
el material: Vil maniobra de los revisionistas, sin tono polémico, pero con
ciertas insinuaciones sutiles y abyectas, varias
1 La comisión preparatoria
de los 26
partidos.
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 209
grandes lagunas, tentativas de redondear los ángulos peligrosos para
ellos, algunas reculadas tácticas para meternos los dedos por los ojos, algunas
aproxima ciones a nuestras tesis, como si quisieran decir «vean, estamos
haciendo concesiones ante su obstinación y tenemos un feroz enemigo delante,
por eso tomen esta declaración, conténtense con ella y empléenla como
incienso». Pero habrá que leerla otra vez atentamente y hacerle recomendaciones
a Hysni sobre la esencia de esta declaración.
4) ¿En qué consiste a nuestro
juicio la maniobra de los revisionistas? En cubrir con un velo todos los
errores y el velo es esta declaración. Ellos se imaginan que tenemos sed de
declaraciones, como si no tuviéra
mos nuestra ideología,
el marxismo-leninismo. Así,
según
ellos, «satisfacen nuestro deseo» con una declaración, en la que se
permiten correcciones, incluso que «se le
meta pólvora». Me imagino que aflojarán la cuerda y finalmente dirán:
«Mirad, ésta ha sido nuestra línea,
vosotros hicisteis algunas adiciones, nosotros estuvimos de acuerdo,
ahora nada nos separa y ¡hurra! Pero quién
se ha desviado del marxismo-leninismo, quién es re visionista o
dogmático, qué pasó en Bucarest y qué rumbo tomaron los asuntos posteriormente
etc. etc., éstas son cuestiones ya decididas y decididas correcta y
unánimemente; vosotros os deslizasteis en el dog matismo, os condenamos con
razón, os desenmascara mos ante nuestros partidos, y esto os ha servido,
refle xionasteis sobre vuestros errores y vinisteis a la Con ferencia, luego
discutimos, nos pusimos de acuerdo y formulamos también esta declaración.
Ahora, mucha
210 ENVER
HOXHA
chos, idos a casa, autocriticaos
ante vuestros partidos
y no volváis a cometer
el error de
criticarnos, porque
os hacemos comparecer
de nuevo ante un segundo
Bucarest y esta vez seréis reincidentes» Esto es más o menos el objetivo
de «Rrapo Lelo». Este razonamiento y esta táctica de «Rrapo» seguramente han
sido del in menso agrado de Zhivko y compañía, porque cierta mente si no es
hoy será mañana cuando se produzca el terremoto bajo sus pies, el cual piensan
evitar con esta maniobra. Este naturalmente es su camino, pero no el nuestro.
Nuestro camino es el que hemos decidido, es el correcto.
5) Le notifiqué a Hysni que
desde el momento en que se reúna la comisión debe empezar la lucha y hacer les
comprender claramente que podemos discutir la declaración, suprimirle partes o
hacerle adiciones, pero que esta declaración será la conclusión de discusiones
marxista-leninistas sobre las cuestiones en controver sia: quién ha
aplicado correctamente el marxismo-le
ninismo y la
Declaración de Moscú [1957] y quién los
ha traicionado; quiénes
son los revisionistas y quién
no es el dogmático; quién preparó la Reunión de Buca
rest y cuáles fueron sus móviles; quién provocó esta
ruptura y por qué lo hizo. Todas las cuestiones se pon drán sobre el
tapete y no serán estudiadas únicamente en base a las falsas pruebas de los
soviéticos, sino tam bién sobre la base de los argumentos tanto de los chi
nos, como nuestros y de los demás, de quién los tenga. La paz por la paz en el
movimiento comunista, no lo aceptamos; que se encubran las culpas, no lo per
mitimos. No podemos permitir que la Conferencia de
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 211
Moscú sea una «conferencia de revisionistas» y de
pacifistas de derecha; lucharemos porque sea una con
ferencia marxista, combativa, constructiva. No hay otro
camino. De esta
manera desaparecen todas
las ilusiones
de los jruschovistas, se frustra su maniobra y se va has
ta el final. Creo que los
chinos actuarán como nosotros.
Esto por el momento. Si tienes observaciones y sugerencias,
escríbenoslas.
Abrazos
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
del Partido
QUE LA DECLARACION DE MOSCU SEA LO MAS FUERTE POSIBLE, QUE CONTENGA
POLVORA
Y NO ALGODON
Carta enviada al camarada Hysni Kapo en Moscú
4 de octubre de 1960
Querido camarada Hysni:
He recibido la carta esta mañana y he comprendido sus puntos de vista.
Estoy de acuerdo con estas opi niones y con las propuestas que hacen, que en
general coinciden con las que les he escrito.
Señalo pues una
vez más, tal
como habíamos ha
blado cuando tu dejaste Tirana, que ustedes deben lu
char para que la Declaración
de Moscú sea lo más
fuerte posible, que
contenga pólvora y no algodón,
y
tesis formuladas claramente, conforme a nuestra visión
de las cosas y no planteamientos equívocos y triviales
como los que
intentará introducir la delegación sovié
tica, cuyas ideas
son oportunistas y
revisionistas.
Deben tener en cuenta una cosa y es que a través
de esta declaración expresemos no solamente las justas concepciones
marxista-leninistas de nuestro Partido
QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 213
sobre los diversos problemas, sino que tratemos de con seguir que cada
comunista en el mundo, leyendo este documento, comprenda inmediatamente que en
el «conflicto ideológico» tan pregonado dentro y fuera de nuestro campo por el
grupo de Jruschov, éste ha sido el perdedor y su línea revisionista la
denunciada. Esto deben comprenderlo con la lectura de la declaración
primeramente los miembros de aquellos partidos en cuyo seno se ha planteado
esta cuestión deformándola, calumiando al Partido Comunista de China y al
Partido del Trabajo de Albania, que han sido censurados y cubiertos de lodo
injustamente. Esto es de gran impor tancia puesto que los calumniadores no
piensan en ab soluto regresar a sus partidos con la intención de
auto-criticarse. Por tanto, esto depende en una gran medida de sus
intervenciones en el curso de los debates, de los planteamientos que hagan.
Muéstrense muy atentos en las formulaciones de las cuestiones esenciales. En
estas formulaciones tengan cuidado de no atenerse estrecha mente al anunciado
soviético y a la forma en que ellos han planteado el problema. Con esto quiero
decir que ustedes no deben intentar rectificar la manera de con
siderar una cuestión tomando por base la
frase cons
truida por los soviéticos, ni
temer alterar el
«cuadro»
general o parcial
de la estructura del texto
soviético.
Tal manera de estructurar la declaración les impediría plantear las
ideas tal como las concebimos nosotros, puesto que los soviéticos han redactado
este texto con
forme a sus
puntos de vista,
se han explayado
en al
gunos aspectos para así
poder echar un poco de veneno,
o han vertido el veneno
en toda una «tirada», mez-
214
ENVER HOXHA
ciándolo en el camino con un poco de azúcar en polvo. Por eso no presten
atención a la estructura y a la cons
trucción del texto soviético, preocúpense de los pro blemas clave del
texto, supriman todo lo que es baga tela y artificio, y dejen que el
Secretariado se encargue
después de la estructura de la Declaración.
En mi opinión,
la declaración está
podrida en las
cuestiones esenciales y así lo piensan ustedes también.
La he leído una vez atentamente poniendo notas al
margen. No he
tenido tiempo de
reunir todas estas
ob
servaciones y elaborarlas. Así pues he decidido enviar
les el texto con notas
al margen. No
crean que cada
nota en el texto es una perla,
en ellas hay también
cosas superfluas, apresuradas, escritas a impulsos de la cólera, por eso
deben juzgarlas ustedes mismos. Estas notas ante todo sirven para recordarles
algún punto que se les haya escapado y que yo he descubierto, o viceversa.
Estoy seguro de que ustedes han realizado un estudio exhaustivo de los
materiales soviéticos, que
ustedes han detectado
todas las cuestiones delicadas,
por eso me siento tranquilo
en este aspecto.
Sin em
bargo, aunque les
costará descifrar las
notas, porque
las he garrapateado, me sentiría contento de que pue
dan serles de alguna utilidad.
En el caso de que tengan
algo de particular impor
tancia que consultarnos envíen un
radiograma. En
cuanto al discurso
que van a pronunciar, sería muy
bueno que nos enviasen una copia, como ustedes mis
mos dicen, ya que podríamos ayudarles con alguna ob servación sea por
radiograma, sea devolviéndoles el
QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 215
texto con observaciones si es que las hay y nos lo per
mite el tiempo
de escala del avión.
... El grupo de Jruschov ha agrupado en tomo suyo
a un gran número de partidos, a quienes ha cogido desprevenidos, y en
los que explota la confianza y el. amor que sienten por el Partido Comunista de
la Unión Soviética. Será difícil que estos partidos y estos comu nistas tengan
de inmediato la audacia de cortar radical mente con esta postura. Esto es
verdad. Pero sería ex
tremadamente peligroso ir arrastrando esta cuestión,
puesto que el revisionismo irá preparando su
odiosa
obra, comprometerá a hombres y
partidos, desplegará
una campaña demagógica de envergadura a través de
la propaganda a la que consagrará considerables medios materiales. En
diez años la camarilla de Tito ha degra dado completamente al partido y ha
encarcelado o eje cutado a los verdaderos comunistas y patriotas. Por eso la
actitud más justa es que en esta reunión vayamos al fondo de esta cuestión,
como marxistas que somos. Que aparezca al desnudo quién está en la vía
antimarxista, quién está traicionando al marxismo-leninismo y vio lando la
Declaración de Moscú de 1957. Este es el grupo de Jruschov. Por eso la reunión
debe poner los puntos sobre las íes. Que se puntualice detalladamente lo
ocurrido en Bucarest, y que aquellos que han cometido
errores, los reconozcan como marxistas en el curso de
la reunión y
que vayan a
corregirlos al seno de sus
partidos. El grupo
de Jruschov no reconocerá sus
errores, así pues es el responsable de la escisión de la unidad
ideológica del movimiento comunista interna cional. Nosotros estamos en el
correcto camino mar-
216 ENVER
HOXHA
xista-leninista. El grupo de Jruschov se ha deslizado en
el revisionismo, y
por ello será desenmascarado por
nuestra lucha y por el
desarrollo de los
acontecimentos.
Sin embargo, la amenaza y la escisión acelerarán el
proceso de bancarrota del grupo de Jruschov y su
aislamiento del Partido
Comunista de la Unión Sovié
tica y de otros partidos,
que se verán
conmocionados
por ello y sentarán mejor
y más rápido la cabeza.
De
lo contrario, estos partidos adoptarán una postura pre tendidamente al
margen del conflicto, incluso conside rarían como un éxito que no se llegara a
la ruptura, y dejarían que el tiempo confirmase la justeza de la línea
soviética o de la nuestra. La consigna de que «el tiempo
confirme la justeza de la línea», que preconizan al gunos..., le viene
a la medida a Jruschov, es una con signa oportunista, revisionista y
antimarxista. Expresa
el temor de ir hasta el fondo de las cosas y de rectificar radicalmente
los errores. Esta idea sirve para mantener el statu quo jruschovista con
algunos remiendos, que
Jruschov no ha
tenido, no tiene ni tendrá
jamás en
cuenta. Esta consigna
ayuda a los revisionistas a pro
seguir sus actividades, a propagar el revisionismo. En
una palabra, estamos seguros de que la adapción de
esta consigna entrañará grandes peligros.
El revisionismo es el
peligro principal, hay que gol
pearle por grandes que sean las «cabezas» que llevan
dentro esta inmunda enfermedad. El tumor debe ser extirpado con el
bisturí. Todos los que dicen «dejemos que el tiempo juzgue» comprenden la
situación, pero no tienen el coraje de los revolucionarios para poner el dedo
en la llaga y utilizar medios eficaces para curarla.
QUE LA DECLARACION DE MOSCU CONTENGA POLVORA 217
Por otra parte, debemos saber que el grupo de
Jruschov está asustado ante la situación creada, teme
la ruptura. Ve que su política sufre fracasos, que ha
creado una grave situación, incorrecta, que se está en caminando
ideológicamente, con plena conciencia, ha cia un abismo sin esperanza de
salvación. En estas cir cunstancias ¿nos estaría permitido dejar que este
grupo revisionista volviera a cobrar fuerza, que franquease el gran foso que él
mismo ha creado? Yo creo que no. Cometeríamos un error si no desenmascaráramos
al grupo de Jruschov, puesto que éste lo aprovecharía para dañar más a la Unión
Soviética, al Partido Comu
nista de la Unión Soviética
y al comunismo
inter
nacional. Jruschov es un saltimbanqui de ferias. Vean
lo que hace en la ONU. Esta es la razón por la que
te
he enviado un largo
radiograma anteayer por la noche.
Pero en cualquier caso, querido Hysni, continuén
la tarea que han emprendido,
están en lo
justo.
Vito está bien, ella
y Nexhmije se
están quemando
las pestañas estudiando1. Besnik
también esta bien,
vino a almorzar el domingo.
Todos los
días recibo de
Mehmet radiogramas
«divertidos». Las cosas
siguen el curso
de siempre.
Ningún resultado concreto. Ni desarme, ni reorganiza
ción del Secretariado
de la ONU, ni encuentro, ni dian-
tre. El único «éxito»
ha sido la creación de la tercera
1 En este tiempo las camaradas Vito Kapo y Nexhmije Hoxha seguían
estudios por correspondencia en la Facultad de His toria y Filología de la
Universidad de Tirana.
218 ENVER HOXHA
fuerza con Tito
a la cabeza
y su bendición
por parte
del «diadia»* Jruschov...
Muchos saludos a
Ramiz y a
los demás camaradas.
Los camaradas les
envían saludos.
Abrazos
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
* En ruso en
el original — tío
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
4 de octubre de 1960
Camarada Mehmet:
He recibido todos los radiogramas. Seguimos el «fiasco»* de la ONU.
1) La reunión en Moscú empezó
el sábado. Sola mente el acto de apertura. La abrió Suslovka. Asistían
Coslovka, Andropovka, Mujitdinovka, Pospielovka** y demás. Atmósfera fría y
glacial. Se dio tiempo para estudiar el material y hoy, martes, a las 14 horas,
em pezará la primera sesión. El representante del PC de China tomará la
palabra antes que Hysni, mientras está
previsto que éste
lo haga el jueves o el viernes.
2) El proyecto de declaración
lo estudié atenta mente y las observaciones se las envié a Hysni indicán
dole además la táctica que
debe seguir en
la comisión.
La declaración es inmunda, revisionista, contiene
repeticiones trilladas, dilación
de las cuestiones dosifi
* En italiano en el
original.
** Diminutivos de burla.
220 ENVER HOXHA
cando el veneno para hacérnoslo tragable y espol voreándolo junto con
un poco de azúcar para hacer que nos parezca dulce. Hace algunos «regates»,
supuestas retiradas, pero que no nos gustan nada, así que puse en guardia a
Hysni y le dí instrucciones de cómo se debían formular las cuestiones.
3) Hysni me escribe que me
enviará el discurso de apertura para que lo vea. Hysni es enteramente apto y
está bien armado para mantener les actitudes debidas.
...En la reunión hay algunos que temen lo que nosotros no tememos, es
decir, que el grupo de Jrus chov no entre en razón. No estamos de acuerdo con
ellos al respecto. Debemos discutir con ellos y per suadirles, porque nosotros
vemos la cuestión más co
rrecta y radicalmente. Lejos de temerle, es el grupo de Jruschov el que
debe tener miedo a lo que nosotros pensamos. Mantenemos justas y sólidas
posiciones. Las de ellos son revisionistas y débiles. Por eso hay que trabajar
el hierro mientras esté candente, porque si el
prestidigitador de ferias
se nos escapa de la mano es
capaz de hacerle
a uno mil y un
trucos, y, con
más
razón, al cabo
de 10-15 años, puede causar estragos.
Pero, sea como sea, ésta es la última etapa, tú regresa
rás y conversaremos aquí antes de partir
para Moscú.
4) Hysni me
escribía que Coslovka le invitó
ayer
a almorzar juntos, pero Hysni se lo agradeció y no fue. Teniendo en
cuenta lo que ha hecho contra nosotros, esto le estuvo bien empleado, para que
aprenda con quién tiene que vérselas.
5) Nos enteramos de fuentes
bien informadas de que la Reunión de Bucarest ha sido preparada a espal
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 221
das de nuestro Partido y del Partido Comunista de
China. Jruschov había informado a sus muchachos, había discutido con
ellos y obtenido su aprobación sobre el planteamiento de las cuestiones en
Bucarest, sobre la
naturaleza de las conversaciones que se llevarían
a
cabo y de las decisiones que habría que tomar. Se trata,
a todas luces,
no de una
fracción, sino de un complot.
Esto mismo explica el objetivo
de la lucha de Ivanov
y Koço Tashko,
que insistían en
que fuera a
la Unión
Soviética a pasar las vacaciones: para comprometerme
y meterme en
la danza. Pero les salió el tiro
por la
culata. ...
6) ...
Fiqret y los niños están bien.
Te abrazo y te esperamos
cuanto antes.
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
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depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
6 de octubre de 1960
Camarada Mehmet:
1) Contestaste bien a Vinogradov en lo referente al problema del
desarme. «Rrapo Lelo» desea disimular su fracaso en la ONU, adormecer a la
gente y movilizar
a la prensa porque el próximo año habrá nuevos espec táculos. Que la
opinión pública ejerza presión sobre los
norteamericanos, es algo bueno, contribuye a acrecen
tar el odio y la vigilancia de los pueblos, pero «Rrapo»
lo hace para figurar él mismo, tomar
él la iniciativa,
irse él mismo a todas partes y hacerlo todo él. Por eso hiciste bien en
no darle a Vinogradov una negativa de
principio. En cuanto
a pronunciarnos, tenemos tiempo.
El declarará seguramente su posición, porque no toma
en consideración nuestra
opinión. Y lo hace porque
tiene diabólicas intenciones.
2) La reunión de la comisión
en Moscú empezó ayer, hablaron unas cinco personas, dóciles delegados, quienes
habían hecho suya la consigna: «Ni una pala bra sobre las divergencias», como
si nada hubiera ocu
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 223
rrido. No mencionaron ni a la Unión Soviética ni a China. Palabras
generales y solidaridad con el proyecto de declaración soviético. Tomaron la
palabra el fin landés, el húngaro, el alemán del oeste, el mongol y el
italiano. Hoy hablará el chino.
3) ...
4) Del frente interno no hay
ninguna novedad. Se trabajan las tierras; ha empezado la cosecha de la
remolacha azucarera, una cosecha muy pobre. Un ligero sismo se ha registrado en
la zona de Kardhiq, sin pér didas humanas, sólo algunas casas derrumbadas. La
situación no es inquietante. El censo de la población se hizo bien.
Spiro1 se ha encerrado y trabaja en la redacción del informe.
Hoy fui otra vez a ver a tu madre y le dí la buena noticia de tu
regreso. Se alegró mucho. Fiqret y los niños están bien, te mandan saludos, al
igual que los camaradas y Nexhmije. Saludos a Behar, a Reiz y a los
demás camaradas. Tuyo
S
h p a t i
Publicado por primera
vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
1 Spiro Koleka, miembro del Buró
Político del CC
del PTA
y vicepresidente del Consejo de Ministros de
la RP de Albania.
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
7 de octubre de 1960
Hora 24:00
Querido camarada Hysni:
Hoy dimos apertura al Pleno, los trabajos marchan bien, prosiguen las
discusiones sobre la reforma de la enseñanza. Las discusiones son buenas.
También mañana continuará la discusión de este problema y luego trata remos
sobre el proyecto de directrices del quinquenio.
Hoy a mediodía recibí un paquete con los docu mentos que me enviaste.
Comprenderás que efectiva mente he tenido muy poco tiempo, he dado una lectura
rápida a tus cartas, a tu discurso, así como a las nuevas formulaciones y
correcciones que piensan hacer al proyecto de declaración.
1) En lo referente a tu
discurso, me ha gustado, se han abordado bien los problemas y el tono era
correcto. Si se les presenta la ocasión, ya sea en la reunión
plenaria, o a Ramiz en la comisión, deben defender fir memente al
Partido Comunista de China, porque es ob
jeto de los principales ataques, contra él están dirigidas
las principales baterías.
Nos guardan el
mismo rencor
CARTA AL CAMARADA HYSNI
KAPO EN MOSCU 225
que a los
chinas y no
cabe duda de
que nos atacarán,
pero su principal
ataque lo concentrarán contra el Par
tido Comunista de
China, porque tienen la idea, y así
es, de que
el mayor peligro
para ellos, considerando
su potencial, es
el Partido Comunista
de China y pien
san que «si logran vencerlo, la
cuestión de los albaneses
no tiene importancia».
Por eso, por el momento, estamos en posiciones inatacables, pero seremos
atacados, sobre todo cuando arrojemos nuestros dardos contra Jruschov, nos acu
sarán también a nosotros de «dogmáticos», porque nos mantenemos de lado de
China. Debemos demostrar a
los soviéticos y a quienes les apoyan, que seguimos una línea
marxista-leninista, que defendemos al Partido
Comunista de China porque tiene una acertada línea marxista-leninista,
que combatimos los puntos de vista revisionistas, oportunistas de derecha, así
como a los calumniadores y falsificadores.
Desde estas posiciones nos lanzaremos contra todos aquellos que se
atreven a atacarnos encubierta o abier tamente.
Con aquellos partidos, — a excepción de los que sabemos que mantienen
posiciones erróneas —, que
vacilan, que no tienen el coraje de hablar abiertamente,
que no hablan de nuestro Partido o dicen alguna
pala-
ra inofensiva de nosotros, no se metan,
no los obliguen
a lanzarse en abierta lucha contra nosotros, procuren maniobrar. El
ataque ha de concentrarse contra los prin cipales, los que son causantes de la
desviación opor tunista y los que atacan nuestra justa línea. Si algunos de
entre éstos, además del soviético, búlgaro, polaco y
226 ENVER HOXHA
algún otro igual, atacan sólo de palabra al Partido Co munista de
China, porque no pueden hacerlo de otra manera, no se metan con ellos, dejen
que los mismos chinos juzguen la táctica que deben seguir.
2) ...
En mi opinión los soviéticos están interesados en
dar por terminadas las cosas, en encubrir sus inmun dicias, porque no
les favorece por el momento ahondar
en las contradicciones. Están dispuestos a hacer algunas concesiones,
con tal de atravesar el río sin mojarse los
pies; hacer las correcciones exigidas,
en una forma u
otra, y luego
decir que «no
tienen por qué entrar en
debates y discusiones». «Estamos de
acuerdo», «¡Váyan
se a sus casas!»
Puede que me
equivoque al apreciar la maniobra
que pueden urdir
los soviéticos. Te
dije ya al principio
que solamente he dado una lectura rápida a los docu mentos. Tu discurso
no crea a los soviéticos esta
posibilidad porque deja claro que «tenemos cuentas que ajustar».
Nuestros discursos en un comienzo pueden
ser como un «preludio», para estallar luego como las sinfonías de
Beethoven; no somos partidarios de «sere natas nocturnas».
3) He leído igualmente las
formulaciones y las ob servaciones del proyecto de declaración Me parecen
buenas. Consulten y colaboren con los camaradas chinos.
¿Por qué los
soviéticos y otros coordinen entre ellos
sus actividades y nosotros no?
Yo les
aconsejaría que examinen
una vez más el
planteamiento de la
«transición al socialismo» para que
sea fiel a
nuestro punto de vista. Les
recuerdo una vez
CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 227
más que la cuestión del «culto» debe ser formulada de otra manera,
puesto que en noviembre la abordaremos al tratar sobre la cuestión de Stalin y
la actitud de
Jruschov. En un pasaje se habla de «fracciones», fíjense
si esto no ha sido puesto con mala intención. Una última
observación: en la
página 27, segundo párrafo del
proyecto de declaración mecanografiado en Tirana o en
la página 14
de sus formulaciones, debe aparecer la
idea de Lenin: «...mientras la burguesía no ponga obstá
culos al movimiento
obrero y a su vanguardia en su
lucha ideológica, política
y económica...» (ésta es una
cita de Lenin),
pero debe precisarse
la idea que han
incluido los soviéticos
posteriormente, porque tiene que
ver con Nehru y otros,
con el fin de justificar las
ayudas que les conceden.
4) Es difícil decir qué es lo
que debes o no echarles en cara. Esto depende de las situaciones. Atente a los
principios, defiende al Partido y su línea sin temor, y sin vacilar
sobre si «¿debo decirle esto o reservármelo?» Actúa como mejor consideres. Tú
debes desenmascarar
al adversario con argumentos correctos y aplastarlo. Para ello puede
serte suficiente un hecho utilizado a tiempo y en su sitio para que así aquél
(el adversario) quede completamente desarmado. Por eso no te cruces
de brazos ni
te preocupes por
incurrir en error.
Lo importante es que algunas cuestiones, en lugar de plantearlas en la
comisión, nos las reservemos para
la Conferencia de Moscú, porque, de enterarse los so viéticos,
elaborarían una táctica para lanzarse a la con traofensiva.
Cántaselas claras a los búlgaros y a los polacos, que
228 ENVER HOXHA
son de la misma camada que los soviéticos. Hay tam bién otros que
gravitan en tomo a ellos, pero actúa consecuentemente. Sé más reservado con los
checos, si es que no te atacan; te digo esto porque Novotni se comportó con
Mehmet en Nueva York como en el pasado, como si nada hubiera ocurrido. También
los húngaros, por lo que sabemos nosotros, se muestran poco activos, no
obstante el discurso que pronunciaron allí.
A los franceses, puesto que vacilan, diles diplomá ticamente: «¿Qué
camino están tomando? Presentimos que ustedes comprenden donde están los
errores y deben prestar su colaboración a fin de que no se cometan otros
errores aún más graves, etc., etc.» Es fuércense en este sentido.
Uno de los diplomáticos de un país de democracia popular dijo, en Roma,
a uno de nuestros camaradas, que los dirigentes de los partidos comunistas y
obreros, a excepción del Partido del Trabajo de Albania y del Partido Comunista
de China, estaban al tanto de las cuestiones planteadas en Bucarest, puesto que
Jruschov había consultado con ellos. Así pues, Bucarest, había
sido organizado de antemano, entre bastidores, como una fracción
internacional (este argumento lo utiliza remos en la Conferencia de Moscú).
Qué más decirte, buen trabajo. Sé que se fatigan y sufren por la
«atmosfera glacial» de allí, pero no po demos hacer otra cosa, la lucha por lo
justo no te ofrece caminos regados de flores. Cuando se lucha por el Par tido,
por el pueblo y el comunismo no hay fatiga ni aburrimiento.
CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 229
Los camaradas fueron al «priyom»* de los ale
manes, yo no
fui, porque te
escribí esta carta
que en
viaré mañana por avión. No fui a la recepción de los alemanes también
para darles a entender que no nos ha gustado que su delegación no nos
devolviera la visita oficial, pese a que habían decidido la fecha y la com
posición. Presentaron razones infundadas para justificar
la anulación de su visita,
pero las razones las conocemos
y son precisamente aquellas por las que luchan ustedes
allí.
¡En la ONU un
«fiasco»! Con «F» mayúscula.
Mehmet parte de Nueva York el 11 de octubre y regresa
a Tirana el 20 ó 21.
El 25 de
octubre convocamos la
Asamblea Popular
y con esta ocasión hablará Mehmet sobre el «triunfo»
del desarme y de la coexistencia de «Rrapo Lelo» en la
ONU. Saluda a Ramiz de
mi parte.
Un fuerte abrazo
S h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
* En ruso en el original — recepción.
RADIOGRAMA
AL CAMARADA MEHMET SHEHU EN NUEVA
YORK
9 de octubre de 1960
Camarada Mehmet:
La lucha arreció1, es decir, los asuntos marchan bien. Que esas basuras
se desenmascaren de una vez por
todas. Todos los que han intervenido nos han atacado,
tanto a China como a nosotros, con excepción del
japonés, del coreano y del vietnamita, que no dijeron ni
una palabra ni de nosotros ni de los soviéticos, pero sus
observaciones sobre el
proyecto de declaración se pare
cen a las nuestras en todas las cuestiones, incluyendo
los planteamientos contra el revisionismo contem
poráneo y el yugoslavo.
Bagdash2 en
particular nos ha
atacado a China
y a
nosotros. De nosotros dijo: «No
comprendemos qué
clase de comunismo quieren los albaneses». Pero hasta ahora han hablado
con mayor vileza el rumano y, par-
1 En la reunión de la comisión preparatoria de los 26 par tidos en
Moscú.
2 Secretario General del CC del Partido Comunista de Siria, residente en
Moscú.
RADIOGRAMA AL C. MEHMET SHEHU EN NUEVA YORK 231
ticularmente Suslovka. Suslov dijo de nosotros que nos oponemos a la
coexistencia y nos comparó con los parti dos burgueses y con Kerenski1.
El lunes recibirán también nuestros golpes y los de los chinos. Aún no
tenemos noticia de que haya
hablado el búlgaro ni el checo.
Te esperamos. Que tengas buen
regreso.
S
h p a t i
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
1 Jefe del gobierno provisional contrarrevolucionario
de Ru
sia en 1917.
En el radiograma
del 9 de
octubre de 1960
que el camarada
Enver Hoxha enviaba al camarada Hysni Kapo,
entre otras cosas,
le recomendaba: «Dile
también esto a Suslov. Les
será muy
difícil a los falsificadores acusar a los comunistas albaneses de
no comprender la
coexistencia y de estar en
contra de ella.
Ellos
han estado y
estarán siempre por la coexistencia,
tal como nos
enseñan Lenin y Stalin. Pero mucho más dificil todavía será
que los sostenedores del traidor fascista contrarrevolucionario,
Imre Nagy, acusen al Partido del Trabajo de Albania de ser
un partido burgués
y a los
comunistas albaneses de
ser kerenskis.
Como quiera que
sea, pronto demostraremos
con pruebas quiénes
son los kerenskis y quiénes los auténticos
marxista-leninistas».
En cuanto
a los demás, haz lo
que te parezca
mejor, pero
que esto lo encaje Suslovka, que vean
también los demás
que
los soviéticos han sido los primeros en atacarnos de esta manera y no se
sorprendan de lo que caerá sobre la cabeza de los jruschovistas en noviembre.
Que prueben los entremeses. (Extraído del tomo XIX, pág. 324, ed. albanesa)
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
11 de octubre de 1960
Camarada Hysni:
Estoy de acuerdo contigo. No malgasten los argu mentos de más peso en
una reunión así. Conténtense sólo con algunos pinchazos como señal de
advertencia contra todos los que se lo merecen. El «frente» que han creado será
desbaratado en noviembre con más fuerza que ahora, ¡Bravo por el indonesio! Es
muy importante que los soviéticos y sus lacayos vean que no todo el mundo se
deja engañar. Que Ramiz en la comisión les «cruce la cara» a todos los
provocadores y calum niadores. El avión llega hoy.
Saludos
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
13 de octubre de 1960
Querido Hysni:
...No compartimos la opinión de aquellos que pretenden que las
cuestiones se resuelvan modificando
frases en resoluciones
o declaraciones.
No apoyamos el
punto de vista
de que «se
arregle
lo que pueda arreglarse, mientras
que el tiempo
se en
cargará de hacer
el resto. Nosotros
estamos porque se
vaya al fondo del asunto.
Si no se comprende esto, quiere decirse que no se comprende el grado de
peligrosidad que representa el grupo de Jruschov para el movimiento comunista
mun dial.
No depende de nosotros si este grupo debe con tinuar en el poder o no,
pero sí es imprescindible que
desenmascaremos a este grupo con Jruschov a la cabeza, tal como lo
merece.
Estamos viendo que este peligroso grupo de revi sionistas tiene
posiciones muy débiles tanto ideológica, como políticamente.
No nos preocupa
la impresión y
la atmósfera que
234
ENVER HOXHA
puede crearse en
los delegados de
la comisión o más
tarde en la Conferencia de
Moscú.
No debemos dejar a los soviéticos espacio libre
para campear a sus anchas.
...Estoy de acuerdo en que debemos hacer una
buena declaración, ¿pero es suficiente esto? No podemos contentarnos
soló con esto. ¿Nos sentiremos contentos únicamente poniéndonos a la defensiva
o debemos ata car?... Un revisionista obstinado no cambia de camino. Los
revisionistas no reconocerán ninguno de sus errores. Un compromiso con ellos no
beneficia a nuestra causa. Igual que nos «ayudó» Tito el revisionista, pasando
cada día de una traición a otra, lo harán estos nuevos revisionistas.
Estoy preparando el discurso para la Conferen cia de Moscú, tal como lo
hemos decidido... En esta
Conferencia, además de
los camaradas chinos,
seremos
los únicos en mantener esta
actitud. La mayoría
se
enojará con nosotros, nos insultará,
pero nosotros es
tamos en lo justo y el tiempo nos dará la razón. Ten la
seguridad de que
en la Conferencia
no se atreverán
hacernos justicia... Pero nosotros cumpliremos con
nuestro deber, defenderemos el marxismo-leninismo.
El grupo de Jruschov tiene la culpa. Si no estigmatizas
a los culpables, no separas el grano de la paja, entonces
te habrás atado las manos y perjudicado gravemente.
No, no debemos dejarnos impresionar por lo que dicen: ¿Como es posible
que se ataque a la gloriosa Unión Soviética o al gran Partido Comunista de
Lenin por culpa de algunos elementos sin escrúpulos?». Nosotros decimos:
Precisamente para defender a la Unión sovié
CARTA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 235
tica y al Partido de Lenin hay que desenmascarar a estos «elementos sin
escrúpulos» y no ablandar la crí tica y encubrir a los desviacionistas. En tal
caso, in
dependientemente de que se pueda parir una declara ción «atlichno»*, el
peligro subsiste, incluso se hace más
amenazador tanto para nuestro campo, como para todo el movimiento
comunista y obrero.
Pero ya veremos, «quiera dios», como dice Jrus
chov, que me haya equivocado en mis opiniones. ¡No
nos han informado
de cuándo se
prevé que termine
el
primer acto, pues ya han
pasado cerca de
tres semanas!
Por aquí no hay
nada de nuevo
(hay muchas cosas
de las habituales relativas a
los soviéticos de
aquí).
Mehmet partió de Nueva York
el 11 y
regresará a
Tirana el 20
ó 21 de
octubre.
Muchos saludos para ti y
Ramiz de parte mía y de
Nexhmije. E n
v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa),
con algunas supresiones,
según
el original depositado
en los
Archivos Centrales del
Partido
* En ruso en el original — a la perfección.
LOS ALBANESES ESTAMOS DISPUESTOS A QUEDARNOS INCLUSO SIN PAN CON TAL DE
NO VIOLAR LOS PRINCIPIOS, NO TRAICIONAR AL MARXISMO-LENINISMO
Intervención en la reunión del Buró Político del CC del PTA1
31 de octubre de 1960
El Pleno del Comité Central de nuestro Partido nos encomendó preparar el
proyecto del discurso que será presentado en la Conferencia de Moscú. Este
proyecto de discurso ha sido preparado ya y se ha dis tribuido entre
ustedes para que lo examinen y para que
discutan sobre él. Como ven, en él se
habla mucho de
1 En esta
reunión se aprobó el Discurso
que en nombre del
CC del PTA
sería pronunciado en la Conferencia de los
parti
dos comunistas y
obreros en Moscú,
en noviembre de
1960. Este
discurso fue presentado también al
XX Pleno del
CC del PTA
(10 de noviembre de 1960), que lo
aprobó por unanimidad.
El
Pleno designó asimismo a la delegación presidida
por el camara
da Enver Hoxha y compuesta por los camaradas Mehmet Shehu, Hysni Kapo y
Ramiz Alia, que participaría en dicha Conferencia.
LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS 237
la dirección soviética. A nuestro juicio esto es correcto, porque los
dirigentes soviéticos se han desviado del
marxismo-leninismo y han caído en el oportunismo
y
el revisionismo.
En la Conferencia
de Moscú, que
se celebrará en
noviembre, no habrá, en nuestra opinión, otro
discurso
como el nuestro. En base a las informaciones que tene mos, tampoco el
discurso de los camaradas chinos será dulce, en él se procederá a desenmascarar
la línea opor tunista de la dirección soviética. Los camaradas chinos tratarán
ampliamente también las cuestiones teóricas, porque en este terreno han sido
acusados injustamente por la dirección soviética, con Jruschov a la cabeza. El
suyo no será un discurso académico, sino que se referirá también a hechos
concretos que ilustrarán los graves errores de los dirigentes soviéticos.
Tampoco nuestro discurso se limitará a presentar algunos hechos
concretos, sino que irá relacionando éstos con problemas y conclusiones
téoricos. Nuestros hechos testimonian que los dirigentes soviéticos han
pisoteado los principios del marxismo-leninismo y las decisiones conjuntas.
Pero estos problemas no los trata
mos en base a la estructura del proyecto de declaración de la
Conferencia de Moscú, preparado por la comisión. ¿Por qué pensamos actuar de
esta manera? Noso
tros no dejamos
de tener en
cuenta que el
Partido Co
munista de la
Unión Soviética, antes, mientras vivía
J. V. Stalin,
ha defendido siempre a nuestro Partido,
pero hoy sucede
todo lo contrario. Hoy la
actitud de
los dirigentes soviéticos
con respecto a nuestro Partido
hay que considerarla negativa. Los actuales dirigentes
238 ENVER HOXHA
de la Unión Soviética están contra nosotros, porque les criticamos
correcta y enérgicamente. Pero ellos no ad
miten críticas, son vanidosos y
lo principal es
que se
han desviado del
marxismo-leninismo. Respecto a
ellos
no debemos hacernos
ninguna ilusión. Es toda una
trayectoria en la
actividad de Jruschov
y compañía, por
eso su actitud hacia nosotros no será nunca justa.
Los dirigentes soviéticos han podido constatar
a lo
largo de toda nuestra actividad en qué consisten las di ferencias entre
nosotros y ellos. Una de ellas es la di ferente actitud que mantenemos hacia
el revisionismo contemporáneo, en particular hacia el yugoslavo. En muchas
otras cuestiones de principio relativas a la polí tica exterior nos hemos
opuesto a ellos. Además, se han
dado cuenta de que tampoco
estamos de acuerdo
con
la posición que mantienen hacia
Stalin. Pero nuestras
más profundas divergencias
políticas e ideológicas
se
han centrado sobre todo en la actitud hacia el revi sionismo. Después
de la Reunión de Bucarest, la direc ción soviética desencadenó contra nosotros
una serie de infames y hostiles ataques. Prosiguiendo en sus ata ques, han
llegado a decir a la delegación china: «Trata
remos a Albania
como a Yugoslavia».
En todo
ello lo importante
es que nosotros
mante
nemos una actitud marxista-leninista en aras del pre
sente y del futuro de nuestro Partido. Por eso
debemos
ser conscientes de la resuelta política que seguimos y
de las dificultades con que
tropezaremos en nuestro
camino. En este
sentido debemos movilizar
todas nues
tras fuerzas, organizar
nuestra lucha y nuestra resis
tencia, porque las cosas no
van a ir sobre ruedas.
LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS
239
Hemos estado y estamos cercados. Ahora se nos creará una difícil
situación tanto en las relaciones con
los países de democracia popular como con la Unión Soviética. Situación
que irá empeorándose, con el ob jetivo de que nuestro país se vea aislado
política y económicamente. La aparición de una situación tal no deja de ser
advertida por el imperialismo, quien, con juntamente con los revisionistas,
intentará destruir nuestras sinceras relaciones con China, porque nosotros
tenemos una unidad de puntos de vista con ella y con una serie de países de
Asia y de América Latina. Los enemigos imperialistas y revisionistas se
prepararán en gran escala para atacarnos, pero combatiremos vic toriosamente
hasta el fin, defendiendo consecuente mente el marxismo-leninismo, la Patria y
el socia lismo.
Desde la información preliminar sometida a dis cusión sobre el
desarrollo de la Reunión de Bucarest, el Comité Central, el Buró Político y
todo el Partido expresaron su convicción de que nos mantendremos
firmemente en la línea marxista-leninista sin transigir
en modo alguno con los principios. Debemos criticar
sin temor a quienquiera que
tergiverse estos princi
pios, como lo hacen actualmente
la dirección de
la
Unión Soviética y las direcciones de algunos otros par tidos. La
justeza de nuestra línea vencerá, el marxismo-
leninismo triunfará.
La justa lucha de principios de nuestro Partido
contra el revisionismo ha confirmado y confirma
la
justeza de nuestra línea. Han transcurrido varios años,
se han producido algunos virajes e incluso se
han creado
240
ENVER HOXHA
situaciones que han
favorecido también al
revisionismo,
aun así todo ha confirmado la justeza de nuestra línea. Estamos
decididos a seguir este camino hasta el fin. Los rencores personales y la
venganza de Jruschov y de otros dirigentes que le siguen no nos amedrentan,
defende remos los principios marxista-leninistas convencidos de que su camino
es erróneo. Jruschov y sus secuaces asumen una gran responsabilidad hacia
nuestro campo y el marxismo-leninismo; con su actitud han ocasionado escisiones
en el seno de nuestro campo. Y ahora se imaginan que sobre todo esto puede
correrse un velo,
presentándose al final de la
Conferencia de Moscú
con
una declaración que
contenga algunas frases
generales
que no son ni chicha ni limonada.
De todos los indicios resulta que la dirección sovié
tica no da
ningún paso adelante,
sino que se
obstina
en mantener sus propios puntos
de vista. La
declara
ción puede contener también alguna frase contra el imperialismo, pero es
un hecho que, en el fondo, la dirección soviética no modifica sus posturas,
incluso ha dado un gran paso atrás desde el encuentro con los camaradas chinos
en septiembre hasta la reunión de la comisión redactora del proyecto de
declaración para la Conferencia de Moscú. En la comisión redactora se ne garon
a reconocer sus propios errores. Esta no es una actitud marxista-leninista. Por
lo tanto el discurso que pronunciaremos en noviembre en la Conferencia de Moscú
chocará con la fuerta oposición de la dirección soviética. Esto debemos tenerlo
presente.
Naturalmente habrá direcciones de otros partidos que respaldarán a la
dirección del Partido Comunista
LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS
241
de la Unión Soviética y no serán pocas. Habrá otras
que nadarán entre dos aguas.
Algunos partidos continúan viviendo con el mito
de la infalibilidad de la dirección soviética. Están en el estadio en
que nos encontrábamos también nosotros antes. Quando Stalin vivía estábamos
plenamente con
vencidos, espiritual y moralmente, de que el camino
del Partido Comunista de la Unión Soviética era co
rrecto por eso lo respaldamos con total confianza. Pero
el tiempo se encargará de poner al descubierto los
trapos sucios de la actual dirección soviética, de estos revisionistas
de hoy. Hasta ahora hemos defendido los
principios, sin lanzar
una piedra contra la dirección
soviética. Pero ya es la
hora de poner
el dedo en la
llaga. Se trata de arrancar de cuajo el mal. Y esto
no
será un tarea fácil, la lucha será
prolongada.
El revisionismo
ha de ser
combatido en el
plano
teórico, de lo contrario se
convertirá en una
gangrena.
Los revisionistas yugoslavos
han reforzado estos
últimos
años sus posiciones
aprovechándose de las
lisonjas de
los dirigentes soviéticos encabezados por
Jruschov y de
la política de reconciliación que éstos han seguido hacia ellos, por
eso, de no combatirlos se harán aún más peligrosos. Del mismo modo, dado que
estamos con
vencidos de que los dirigentes soviéticos marchan por el camino
revisionista, debemos dar prueba de deci
sión en la lucha contra ellos, porque sólo mediante una lucha
consecuente conforme a los principios, y no con frases que encubren la verdad,
se llega a la verdadera unidad. Así pues, si en el proyecto de declaración de
la Conferencia de Moscú se hablara de unidad cuando de
242 ENVER
HOXHA
hecho no hay, sería tanto
como engañar a los partidos
y los pueblos del mundo.
La situación de la dirección
soviética irá empeoran
do aceleradamente. Los
errores en su política interior
y exterior irán agravándose. Tratará de encubrirlos por todos los
medios. Tito no disimula su calidad de dema gogo y agente del imperialismo y
no deja de hacer demagogia, y sin embargo Jruschov y otros han em prendido una
política de acercamiento hacia él, lle gando al punto de estudiar sus
discursos hasta en la Escuela del Partido. Comprendemos cuán difícil es de
senmascarar a la
actual dirección soviética,
que maneja
un potencial económico
y propagandístico tan
grande,
pero no nos reconciliaremos con
ella. Y conquistaremos
la victoria porque la razón está con nosotros. N. S. Jrus chov está
bastante desacreditado, pero podrá ganar fama haciendo algún gesto aventurero,
por ejemplo, amenazar a los norteamericanos ante una eventual in tervención en
Cuba y exigir su retirada. Estos actos dificultan más la lucha contra Jruschov
a escala inter nacional, porque éste da siempre una de cal y veinte
de arena al comunismo.
No tenemos la pretensión de cambiar la correla
ción de fuerzas,
pero no por
ello dejaremos de
expresar
nuestra opinión. Quien
quiera oiría que la oiga y la
juzgue con serenidad.
Habrá quienes califiquen de
«locura» a nuestra
actitud de principios. Pero no im
porta, los que hoy piensan
así, mañana cambiarán
de
opinión ante la
correcta actitud de
nuestro Partido. Es
el tiempo el que se
encargará de probarlo.
Esto tam
bién debemos tenerlo
en cuenta.
LOS ALBANESES NO VIOLAMOS LOS PRINCIPIOS
243
Con nuestra palabra y obra debemos dar a enten der a todos los demás
partidos que el Partido del Tra
bajo de Albania quiere la unidad, pero una unidad cimentada
exclusivamente en el marxismo-leninismo.
Debemos defender sin
vacilar el marxismo-leninismo y
la personalidad de nuestro Partido. Nuestro Partido
tampoco está de acuerdo con el
punto de vista de Cos
lov que planteó la alternativa: «o con la Unión Sovié
tica, o con
China». No faltarán
personas que lleguen
a
conclusiones de este
género y piensen que Albania se
ha separado de
la Unión Soviética
y se ha ido con
China. En principio esto es un disparate. Nos oponemos
a quienquiera que viole los principios marxista-leninis-
tas y defendemos a quien los salvaguarda.
Los albaneses estamos dispuestos a quedarnos in cluso sin pan con tal
de no violar los principios, no traicionar al marxismo-leninismo. Esto que lo
tengan claro todos, amigos y enemigos.
Nuestro Partido ha ganado su intachable personali dad,
marxista-leninista, librando una guerra sin cuar tel en defensa de los
principios, con su actividad revolucionaria, venciendo las pruebas del tiempo,
sobre todo ahora cuando en la dirección del Partido Comu nista de la Unión
Soviética se han manifestado abier tamente posturas revisionistas. El tiempo y
la lucha han dotado a nuestro Partido de una madurez cada vez más grande, por
eso hoy comprende mucho mejor los pro blemas. Nuestro Partido ha estado en
condiciones de percatarse de la actividad enemiga no sólo en su propio seno,
sino también en el de otros partidos, por eso manifestó su personalidad en
muchas cuestiones, en
244 ENVER HOXHA
oposición incluso a la actual línea del Partido Comu nista de la Unión
Soviética.
Este asunto debemos ponerlo de manifiesto clara mente. Afirmamos
tajantemente que en los errores de la actual dirección soviética tienen su
origen todos los ma les que afligen hoy al campo socialista. Este es nuestro
punto de vista, y nadie logrará que lo cambiemos, ni si quiera las amenazas de
que seremos objeto, porque «Al bania es un país cercado, tiene necesidades
económicas», etc. Pero estos señores que hablan así deben saber que Albania y
los comunistas albaneses no se venden ni por rublos y dólares, ni a cambio de
trigo. Quien quiera la unidad con nosotros, que construya sus relaciones única
mente sobre la base del marxismo-leninismo y del inter nacionalismo
proletario. Por lo que se refiere a la ayuda, los que se consideren marxistas y
amigos de nuestro pueblo están en la obligación de concedérnosla. También
nosotros debemos cumplir nuestros compro misos con los verdaderos amigos. En
cambio, los falsos amigos, los que violan los compromisos contraídos, antes que
nada se causan daño a sí mismos, mientras que el prestigio de nuestro Partido
crece.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el texto extraído del acta
de la reunión del Buró Político
del CC del PTA, depositada en
los Archivos Centrales
del Partido
QUE SEA O NO ALBANIA UN PAIS SOCIALISTA, ES ALGO QUE NO LO DECIDE
JRUSCHOV, SINO QUE LO HA DECIDIDO EL PUEBLO ALBANES CON SUS LUCHAS, CON SU
SANGRE
De la conversación mantenida con J. Andropov en Moscú
8 de noviembre de 1960
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Hoy me comu nicaron que Jruschov ha
manifestado el deseo de entre vistarse conmigo mañana a las 11. Yo había
decidido dar una respuesta positiva a esta petición, pero hoy he leído un
material soviético, en el que Albania no figura como país socialista.
J. ANDROPOV: ¿De qué material se trata, no le comprendo, dígame
concretamente a qué material se refiere, dónde se ha dicho esto!
EL CAMARADA ENVER HOXHA: En un material del Partido Comunista de la
Unión Soviética dirigido al Partido Comunista de China1.
1 Se trata de la carta de 125 páginas que el CC del PCUS envió el 5 de
noviembre de 1960 al CC del PC de China, en
246
ENVER HOXHA
J. ANDROPOV: Pero ¿qué relación guarda con
eso, ésa es una carta para China, qué relación hay
entre China y
Albania?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Y esto ha
puesto fin definitivamente a toda posibilidad de entre vistarme con
Jruschov.
J. ANDROPOV: No le comprendo, ¿qué se ha dicho de ustedes en ese
material?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Léalo y lo com prenderá.
J. ANDROPOV: Lo he leído y conozco muy bien este material, ya que he
tomado parte en su redacción. Pero su declaración, camarada Enver, es una
declara ción muy seria.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Sí, muy seria,
y dígale a Jruschov que el que Albania sea o no un país socialista, es
algo que Jruschov no lo decide, sino que lo ha decidido el pueblo albanés con
sus luchas, con su sangre. Que lo ha decidido el Partido del Trabajo de Albania
el cual ha seguido y seguirá el camino marxista-
leninista.
J. ANDROPOV: No le comprendo, camarada Enver,
aquél era un material para
China, ¿qué tiene
que ver
esto con Albania?
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
Yo hablo de mi
Patria, de mi pueblo, de
mi país.
la que el CC del
PCUS, además de formular acusaciones
contra
el PC de China, ignoraba
la existencia de la RP
de Albania
como país socialista y denigraba al Partido
del Trabajo de Al
bania.
QUE SEA SOCIALISTA ALBANIA, LO DECIDE EL PUEBLO 247
J. ANDROPOV: La suya es una declaración muy seria, por la que sólo puedo
manifestarle mi pesar.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Ya tendremos la Conferencia de los partidos en
la que nuestro Partido expresará su punto de vista. Así son las cosas, hasta la
vista.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según las notas tomadas du
rante la conversación, deposi
tadas en los
Archivos Centrales
del Partido
EL MARXISMO-LENINISMO Y LOS INTERESES DEL
PUEBLO LOS DEFENDEREMOS CON ARDOR
De la conversación de la delegación del PTA con los
representantes del PCUS, A. Mikoyan, F. Coslov, M. Suslov, P. Pospielov,
J. Andropov, en Moscú1
10 de noviembre de 1960
El primero en tomar la palabra es A. Mikoyan, quien, manifestando su
«pesar» por los desacuerdos surgidos entre el PCUS y el Partido del Trabajo de
Alba nia, acusa a nuestro Partido de ser «responsable» de estos desacuerdos,
de «no tener» ya en el PCUS «la misma confianza que tenía antes...»; nuestros
oficiales, según él, se han comportado de una manera enteramente diferente con
los oficiales soviéticos de la base naval de
1 Los
dirigentes soviéticos propusieron este encuentro con
la delegación del
PTA, entonces en
Moscú, para «persuadirla»
de que no
planteara en la
Conferencia de los 81 partidos las
cuestiones en las que el PTA no estaba de acuerdo con ellos y,
particularmente, en lo referente a los actos antimarxistas y hos tiles
cometidos por ellos contra nuestro país después de la Reunión de Bucarest.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 249
Vlora, ¿no querrán retirarse del Tratado de Varsovia?...» etc., y que la
dirección soviética desea, supuestamente, solucionar estos «malentendidos» por
la vía más justa. «Dígannos, prosiguió, en qué consisten nuestros errores, no
vamos a enfadarnos. Nos enfadamos sólo cuando hablan a espaldas nuestras».
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Díganos ¿cuán do y dónde les hemos criticado a
sus espaldas? Nosotros los albaneses tenemos la costumbre de no hablar nunca a
espaldas de nadie.
No es verdad lo que dice en relación a la base mi litar de Vlora: allí
reina una estrecha amistad entre los marineros y los oficiales soviéticos y
albaneses. Así ha sido hasta la Reunión de Bucarest, y por nuestra parte sigue
siendo así. El Comité Central de nuestro Partido ha dado instrucciones a
nuestros hombres para que en la base de Vlora adopten una actitud correcta con
los soviéticos. Pero algunos de sus marineros han llegado incluso a pegar a los
nuestros. Asimismo ha dado instruc ciones para que estas cosas sean arregladas
a través de las organizaciones de base del Partido. Algo sucedió entre un
oficial de nuestra marina y un contraalmirante soviético que había venido de
Sebastopol para inspec cionar, y que tenía la costumbre de beber. Contra
riamente a toda regla, había
tomado contacto con
uno
de nuestros oficiales, un buen camarada que había hecho
sus estudios en la Unión Soviética, y le había pedido que
le dijera lo que se había decidido en el XVIII Pleno del Comité Central,
después de decirle que «daré charlas al respecto en Sebastopol, allí me
preguntarán». Nuestro oficial le respondió que el comunicado del Pleno del
250
ENVER HOXHA
Comité Central había sido publicado en el periódico1,
¿qué más quiere? Tomó la gorra y se fue a informar de este incidente a
su jefe. Sus camaradas reprendieron al contraalmirante, éste presentó sus
excusas y el incidente
se dio por terminado.
En cuanto a la entrega de los submarinos a nuestro
país, nuestros militares han sido instruidos y preparados durante dos
años y medio en Sebastopol, se distinguieron en las prácticas de tiro. Nuestro
estado mayor y nuestros marineros estaban preparados para la ceremonia de
entrega de los submarinos. En nuestro estado mayor hay un contraalmirante
soviético, no sabemos lo que es exactamente, pero desde luego contraalmirante
no es. Ha dicho que «los submarinos no pueden entregárseles, porque sus
tripulaciones no están bien preparadas». Nuestros camaradas del Ministerio de
Defensa le repli caron manifestando su asombro. Y le dijeron que si nuestros
militares tienen necesidad de algunos meses más de instrucción, pueden
decírnoslo. Pero el mismo estado mayor soviético ha declarado que las
tripulaciones
albanesas están preparadas.
Se nos dijo
más tarde que llegó el
invierno y que
el mar está
muy agitado. Nuestros
camaradas vinieron
aquí, al almirantazgo de ustedes,
plantearon el problema
y se les
respondió que «los
submarinos se les entre
garán». Pero nuevamente
a sus hombres
se les dio la
orden de que no se nos entregaran. Cuando estábamos
en Tirana, nuestro Ministerio de Defensa envió una carta
1 «Zëri i Popullit» (La voz del pueblo), órgano del CC del PTA, 9 de
septiembre de 1960.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 251
a Gorshkov1 explicándole el problema en un espíritu de camaradería, tal
como se lo expliqué. En la carta se indicaba que si nuestros militares tienen
aún necesidad
de algunos meses de instrucción pueden decírnoslo.
Pero ésta no es la
verdadera razón.
A. MIKOYAN: ¿Y cuál es la razón?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Eso son ustedes
los que deben decírnoslo. Pero éste no es el problema principal...
Abordemos ahora la cuestión de nuestra retirada del Tratado de Varsovia, ya que
en un comienzo hablaron al respecto...
A. MIKOYAN: No, pero ésa es la impresión que nos ha dado.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo se ha creado esta impresión? ¿En base a
los datos de cierto contraalmirante? Examinemos esta cuestión puesto que hay
cosas más serias.
A. MIKOYAN: ¿Ah sí? Nosotros
no sabemos nada.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Cómo que no saben nada? Si esto es verdad, no
está bien que su Comité Central ignore estas cosas. ¿Saben ustedes que se nos
ha amenazado con excluimos del Tratado de Varsovia? Y lo ha hecho Grechko2.
A. MIKOYAN: No sabemos nada,
cuéntennoslo.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Sí, se lo diremos
y enérgicamente, puesto que se trata de una cuestión
de principio. Dos de sus mariscales, Malinovsky y
1 Almirante, viceministro de
Defensa de la
URSS.
2 En ese entonces, comandante
en jefe de las fuerzas
ar
madas del Tratado
de Varsovia.
252 ENVER HOXHA
Grechko, son los que han proferido tal amenaza. Ustedes deben saberlo.
EL CAMARADA HYSNI KAPO: Yo le he dado
parte de esto el 22
de octubre a Poliansky.
A. MIKOYAN: Pueden no creerme, pero yo no sé nada.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Si ustedes plan tean la cuestión de esta
manera, y pretenden no saber nada, debemos recordarles que les hemos escrito en
relación con su embajador hace cuatro meses. ¿Por qué no han usado la práctica
leninista de su partido, respon diéndonos?
F. COSLOV: Les enviaremos otro embajador.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Esto lo dice ahora, pero ¿por qué no nos han
respondido? Hace cuatro meses que les hemos escrito y no hemos recibido
respuesta.
A. MIKOYAN: Hemos
hecho bien en
no contes
tarles. Y he aquí el por qué: Hace quince años que
nuestros embajadores van a informarse a los
comités
de los partidos, así ha
sido también en
Albania. ¿Es
una intromisión por parte de
nuestro embajador el
preguntar al presidente de la Comisión Central de Revi
sión1 sobre lo que ha ocurrido en el Pleno?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Sí, lo es y ente
ramente intolerable. Puedo decir que en nuestro país
no ha habido
nunca ningún secreto
para los soviéticos.
Hace 16 años que venimos observando una práctica que consiste en
informarles de las decisiones y de los docu
1 Koço Tashko.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 253
mentos importantes del Comité Central de nuestro Partido o de nuestro
Gobierno. Y ¿por qué lo hemos hecho? Porque hemos sido francos y sinceros con
la Unión Soviética y con el PCUS. No tienen derecho de acusar a nuestro Partido
de haberse comportado mal con el PCUS. Hemos estado siempre ligados a los
camaradas soviéticos, desde el embajador, hasta el más simple especialista,
todas las puertas estaban abiertas para ellos.
A. MIKOYAN, M. SUSLOV: Sí, exactamente
así ha
sido.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Nosotros pensa mos que no hay otro partido que
se haya comportado así con el PCUS. ¿Por qué lo hemos hecho? Porque
hemos considerado al PCUS, como
el Partido que,
bajo
la dirección de Lenin, hizo la Gran Revolución Socialista
y fue el primero en abrir el camino hacia
el socialismo
y el comunismo.
Antes de Bucarest hemos tenido divergencias que explicaré. Por ejemplo,
en relación con el revisionismo yugoslavo. Pero hemos actuado de manera que
nada se filtrara fuera de nuestros partidos. ¿Por qué se han enfriado nuestras
relaciones después de la Reunión de Bucarest? ¿Qué dijimos en Bucarest? Hemos
explicado nuestra actitud, sosteniendo que los desacuerdos expues tos en la
Reunión de Bucarest por Jruschov son desacuerdos que han surgido entre el PCUS
y el PC de China y que sobre ellos el Partido del Trabajo de Alba nia se
reserva el derecho de expresar su opinión en la Conferencia de Moscú. Entonces
¿por qué se atacó a nuestro Partido?
254 ENVER HOXHA
No estamos de acuerdo con lo sucedido en Bucarest,
pero no hemos hecho nada que justifique un cambio tan
radical en su actitud hacia
nosotros. En primer
lugar:
su embajador se ha comportado
de manera vil. Nosotros
le apreciábamos. Después
de la Reunión
de Bucarest y
en particular después
de su retorno
de Moscú, empezó
a atacamos y a comportarse despreciativamente con nosotros.
A. MIKOYAN: Jamás he pensado que pudiera llegar hasta ese extremo.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Es decir que no
nos creen. Tengan
en cuenta que
soy el Primer
Secre
tario del Comité Central del Partido del Trabajo. He sido
y soy un amigo de la Unión
Soviética. Probablemente
no me creen a mí, pero creen a sus «chinovniks»*. ¿Qué
interés tiene el PTA en crear desacuerdos e inventar
cosas sobre el embajador de la Unión Soviética!
A. MIKOYAN: Yo
no pienso que
tengan interés.
El embajador no ha dicho nada malo de ustedes. Como hombre, es buena
persona.
A. SUSLOV: No muy perspicaz, sobre todo en po lítica.
A. MIKOYAN: Dígannos qué debemos hacer para mejorar nuestras relaciones.
En cuanto al embajador, lo cambiaremos.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: La cuestión no es ésa. No tenemos simples
relaciones diplomáticas, sino también vínculos de partido y éstos deben estar
cimentados sobre bases marxista-leninistas. Su emba
* En ruso en el original — funcionario burócrata.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 255
jador Ivanov, por ejemplo, se
mantenía en contacto
conmigo. ¿Por qué
debía entrevistarse con
el presidente
de la Comisión Central de Revisión!
Yo soy el Primer
Secretario del CC
del Partido.
¿Les he preguntado por qué expulsaron
a Yukov1? Hasta
el momento, no sé
nada. El embajador soviético siempre
ha venido a verme y
me ha preguntado
por los plenos
de nuestro Partido, y le he informado. Me ha preguntado asimismo sobre
los trabajos de este Pleno2. Le dije lo que debía decirle. Desde el momento en
que el Primer Se cretario del Comité Central le había dicho esto, él hu biera
debido regresar a casa e irse a dormir. Pero en caso contrario, si su embajador
se pone en contacto con unos y otros extraoficialmente, él y sus camaradas no
son diplomáticos y representantes de un país socialista, sino agentes secretos.
Los funcionarios de la embajada, por intermedio de Bespalov, tomaron contacto
con el presidente de la Comisión Central de Revisión, y lo
prepararon en dos entrevistas, después la tercera vez
lo invitaron a almorzar en nombre del embajador, en
casa del primer secretario de la embajada. Y estaban
los tres, el
embajador, el consejero y el
secretario. Y
nuestro camarada, que quince días antes estaba de
1 Miembro del CC del PCUS,
mariscal de la URSS, Ministro de Defensa de la Unión Soviética. Durante su
visita a la RP de
Albania el grupo de Jruschov le destituyó
de todas sus funciones
y fue informado
de ello apenas
llegó a Moscú procedente de
Albania.
2 El XVII Pleno del CC del PTA, 11-12 de julio de 1960,
que aprobó la
actividad de la delegación del
PTA en la
Reunión
de Bucarest.
256 ENVER HOXHA
acuerdo con la decisión del Pleno, con la línea del Comité Central, se
ha vuelto contra la línea del Partido. Y ahora les pregunto: ¿Puede permitirse
que un embajador actúe de tal manera y por propia iniciativa!
Nosotros pensamos que el objetivo de estos actos ha sido el de suscitar
la subversión en nuestro Partido. Su embajador ha ido aún más lejos. En el
aeropuerto dijo a nuestros generales haciendo alusión a los aconteci mientos
de Bucarest: «¿De qué lado se pondrá el ejército?»
A. MIKOYAN, F. COSLOV: Es un tonto.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Yo les respeto,
pero no podemos
tragarnos tales «justificaciones» a pe
sar de no tener la experiencia de ustedes.
En lo que concierne a la invitación que me ha hecho
Jruschov, esto es lo principal. Al principio decidí entre vistarme con
él. Pero cuando recibí su documento, la carta informativa que le han dirigido a
los camaradas chinos el 5 de noviembre, vi que Albania había sido excluida del
campo socialista. En ella se enumeraban todos los países de democracia popular
de Europa, a excepción de Albania.
A. SUSLOV: Tampoco se menciona a la Unión So viética.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Qué quieren decirnos con esto? Si yo estuviera
en su lugar, recono cería mi error. Ivanov ha actuado así, Grechko ha hecho lo
mismo, en el documento se han escrito estas cosas, Jruschov hablando con la
delegación china se ha refe rido a Albania en viles términos, y ustedes no
reconocen nada de esto. Mientras que nosotros hemos sido siempre
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 257
francos con ustedes. Tampoco Kosiguin se ha compor tado bien conmigo en
una conversación que tuvimos.
Adoptó la actitud de un
patrón conmigo. Dijo que «en
su Partido hay
enemigos que quieren
la escisión».
Este año nos ha ido mal con el pan a causa de las
malas condiciones atmosféricas. Teníamos pan sólo para
15 días. Les hicimos un pedido de 50 mil toneladas de grano, esperamos
45 días, pero no recibimos respuesta.
Compramos en Francia
con divisas. El
comerciante
francés vino inmediatamente a Albania a tomarnos el
pulso. Dijo que «cómo es
posible esto, Albania
jamás
ha comprado cereales a los países occidentales, ¿no vende
la Unión Soviética
grano en todas partes?» Para disipar
sus dudas, le
dijimos que «la Unión Soviética nos ha
dado grano, nos
ha dado maíz, pero lo utilizamos para
la alimentación de los cerdos». Nosotros sabemos bien a quién le venden
ustedes grano, a quién se lo venden los rumanos, los alemanes: a Inglaterra y a
otros países. Ustedes nos pusieron condiciones y nosotros nos vimos obligados a
ofrecerles oro, para adquirir el grano que necesitábamos.
A. MIKOYAN: No nos hemos negado a enviarles grano. Yo sé que se les ha
enviado todos los meses por barco. Ustedes habían propuesto a nuestros
represen tantes pagarnos en oro, ellos lo aceptaron. ¡Para qué necesitamos sus
divisas?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Camarada Pos-pielov usted habrá podido
constatar cuando estuvo en
Albania el afecto que guarda nuestro pueblo por la Unión Soviética. Pero
ahora ustedes buscan este afecta en Koço Tashko y Liri Belishova y no en
nosotros.
258
ENVER HOXHA
La táctica que siguen es
enteramente errónea. Antes
de escribir estas cosas en la carta que mencioné, debían haber hablado
primero conmigo. Pero cuando ustedes a nuestro Partido y a su dirección les
acusan de antisovie-tismo, de criminales, tal como dicen ustedes «de métodos
stalinistas» y, después de que les
han acusado a los ojos
de todos, ahora
quieren hablar conmigo,
esto ya no
puedo aceptarlo de
ninguna manera.
A. MIKOYAN:
Anteriormente le habíamos invitado
a entablar conversaciones, pero
usted no aceptó.
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
No han sido así
las cosas. Yo me había tomado unos días de descanso, era un descanso a
medias, ya que estaba redactando el informe que debía presentar al Congreso de
nuestro Partido1. El camarada Hysni Kapo me dijo que Ivanov le había hecho
saber que, si lo deseaba, el camarada Enver podía ir a pasar un período de
reposo a la Unión Sovié
tica. Pero nada me dijo
de un encuentro con Jruschov.
EL CAMARADA HYSNI
KAPO: En lo que con
cierne a su
carta, a través
de la que
nos invitaban a
entablar conversaciones, en ella se
veía claramente de
qué cuestiones tendríamos que discutir.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: En la carta se
decía que nos
encontraríamos para hablar de la cuestión
de China.
A. MIKOYAN: No de la cuestión de China; la pala
cuyos trabajos se
1 Se refiere
al IV Congreso
del PTA,
había decidido que se desarrollaran el mes de noviembre de 1960.
Posteriormente, debido a la celebración de la Conferencia de los 81
partidos comunistas y obreros en Moscú, se decidió aplazar el Congreso para el
mes de febrero de 1961.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 259
bra «China» ni siquiera figura1 en la carta. Ustedes rechazaron este
encuentro.
EL CAMARADA MEHMET SHEHU: ¿Cómo pueden negar tal cosa? ¿Cómo pueden
comportarse así con nuestro país? ¡Allá usted con su vergüenza camarada Coslov,
que se permite lanzar a la pequeña Albania el ultimátum «o con nosotros, o con
China»!
F. COSLOV: Cuando su delegación pasó por aquí,
les dije solamente que la posición del camarada Kapo
me sorprendió. Su actitud era diferente de la de otros partidos.
Nosotros nos hemos llevado tan bien con ustedes. El camarada Enver, en su
discurso de Lenin-grado dijo que el pueblo albanés se siente no como si fuera
un millón de personas, sino como 201 millones.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Y lo digo tam bién ahora, pero no si ustedes
no tienen en cuenta a China. Ustedes y nosotros debemos estar por la unidad del
campo, por los mil millones de personas. Nosotros queremos a la Unión
Soviética, pero también al pueblo chino, también al Partido Comunista de China
les quere mos mucho. Entonces, ¿por qué después de Bucarest,
usted, camarada Coslov, habló de los «zigzags» de nues
1 Esta fue una descarada mentira de A. Mikoyan. En la car
ta del 13 de agosto, que el CC del PCUS dirigía al CC del
PTA,
se decía expresamente:
«La Reunión de los representantes de los
partidos comunistas y obreros que
se llevó a cabo en
Bucarest
ha puesto de evidencia que
entre el Partido
Comunista de China
y los demás partidos hermanos existe una opinión diferente
so
bre una serie de cuestiones importantes relativas a la situación
internacional y a la táctica de los partidos comunistas...».
Leáse la página
114 de este
tomo.
260
ENVER HOXHA
tro Partido, de
con quién estaríamos:
«¿con los 200 o
con los 600 millones?». Y en un encuentro con la asisten cia también de
otros embajadores, usted ha dicho que bastaría una bomba para reducir Albania a
cenizas....
EL CAMARADA HYSNI
KAPO: Ustedes dicen que
nosotros hablamos de otros a sus espaldas. Sin embargo Jruschov ha dicho
el 22 de octubre a la delegación china que de ahora en adelante hacia Albania
adoptaría la misma actitud que hacia Yugoslavia.
J. ANDROPOV: Les explicaré como ha ocurrido
esto: en el curso de una conversación que tuvo con los camaradas chinos,
el camarada Jruschov dijo que algu nos dirigentes albaneses no están
satisfechos de que el asunto de Berlín no haya concluido.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Yo he expre sado la misma opinión. Después de
la vuelta de Jruschov de París, Ivanov me preguntó sobre el asunto de Berlín.
Le respondí: En mi opinión personal, el imperialismo ha
recibido un fuerte impacto, nuestras
posiciones son
fuertes, en Norteamérica
se ha creado
una situación
política favorable, que
puede ser aprovechada para
resolver el problema de Berlín. Esta era mi opinión
personal.
A. MIKOYAN:
No había nada de malo en
juzgarlo
así, pero sí como lo
ha hecho cierta
persona que nos
ha ofendido, que ha dicho
a nuestros oficiales: «ustedes
se asustaron en Berlín, no
mantuvieron su palabra»,
etc. ...
J. ANDROPOV:
Jruschov, al respecto, ha dicho
que hemos tenido buenas relaciones con los albaneses,
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 261
pero viendo como han evolucionado las cosas, ya no podemos tener
confianza en ellos, hemos perdido a Al bania. ...
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Tampoco es eso camaraderil en lo más mínimo.
¿Qué nos ha enseñado el Partido de los bolcheviques? Todas estas cosas tienen
un origen. El marxismo-leninismo no reconoce que los acontecimientos se
desarrollen espontáneamente. Debe mos pues ir al fondo de las cosas. ¿Cuáles
son las razo nes que condujeron a estas actitudes después de la Reunión de
Bucarest? Nosotros pensamos que son uste des quienes deben decírnoslas.
A. MIKOYAN: Puede que seamos malas personas, pero no somos tontos. ¿De
qué nos serviría el empeo ramiento de nuestras relaciones con ustedes?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: También noso tros hemos hecho esta pregunta.
Ante todo, nosotros no nos hemos equivocado, y aunque hubiésemos cometido
errores, el PCUS, que ha visto tantas cosas ¿por qué no se ha mostrado paciente
con nosotros los albaneses y por
qué su dirección no ha
dicho: bien, los
albaneses se
han equivocado, esperemos
a ver qué
dicen mañana
cuando hayan reflexionado?
Deben saber, camaradas, que a nosotros no nos
agrada ver lo que se
está produciendo en
la actitud de
sus dirigentes y
de otras personalidades oficiales sovié
ticas hacia Albania y nuestro Partido del Trabajo. Noso tros les
decimos que debe cambiar enteramente ese espíritu insano que caracteriza a su
gente en Albania. Después de la Reunión de Bucarest y como consecuencia de los
manejos de Ivanov y compañía, no me he entre
262
ENVER HOXHA
vistado ni me entrevistaré con sus representantes en
Tirana.
A. MIKOYAN: Son los cuadros de ustedes los que han cambiado de actitud
hacia nosotros. No se menciona
nunca al Comité Central de
nuestro Partido, solamente
a Jruschov para decir que
actúa incorrectamente.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Quiero decirles
con toda camaradería
que Jruschov nos
acusa a menudo
de «coléricos». Pero es el mismo Jruschov quien debe controlar sus
palabras, puesto que todo Estado, todo hombre tiene su dignidad. El ha dicho
que iba a tratar a Albania de la misma manera que a Yugoslavia.
P. POSPIELOV: El camarada Kapo en Bucarest con sus réplicas no ha
actuado correctamente.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Bucarest, tal
como ustedes lo han organizado, nosotros tampoco lo aprobamos ahora.
A. MIKOYAN: La Reunión de Bucarest es otra cosa. La cuestión que se
plantea ahora es saber si noso tros mejoraremos o no nuestras relaciones. Hoy
el camarada Jruschov, en su discurso, ha dicho que man tendremos una relación
amistosa incluso con los parti dos con los que tenemos divergencias. Debemos
entre vistarnos y discutir.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: No estamos en
contra de las entrevistas. Pero a los camaradas de la dirección del PCUS
les pedimos que sean más cuidado sos, puesto que distribuir a ochenta y tantos
partidos un documento en el que se exluye a Albania del conjunto de los países
socialistas, y después invitarnos: «vengan a discutir», es para nosotros
enteramente inaceptable.
DEFENDEREMOS EL MARXISMO-LENINISMO CON ARDOR 263
A. SUSLOV, A. MIKOYAN: Reunámonos para discutir la manera de mejorar
nuestras relaciones.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: También noso tros deseamos que mejoren
nuestras relaciones.
M. SUSLOV: Pero no con este tono.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Deseo darles un consejo: quítense de la cabeza
la idea de que nosotros somos coléricos. Cuando se trate de defender el marxis
mo-leninismo y los intereses de nuestro pueblo, los de fenderemos con ardor.
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según las notas tomadas en esta
entrevista, depositadas en los
Archivos Centrales del
Partido
HEMOS LUCHADO INCLUSO SIN PAN Y DESCALZOS, PERO JAMAS NOS HEMOS
DOBLEGADO ANTE NADIE
Conversación de la delegación del PTA presidida por
el camarada Enver Hoxha, en el encuentro con N.S. Jruschov en Moscú, en
el Kremlin1
12 de noviembre de 1960
N. S. JRUSCHOV: Puede tomar la palabra, le escuchamos.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Usted nos ha invitado, el dueño de la casa debe
hablar primero.
N. S. JRUSCHOV: Aceptamos las condiciones de los albaneses. ¡No
comprendo lo que ha pasado después de mi visita a Albania en 1959! Si también
entonces estaban descontentos con nosotros, debo haber sido tonto o muy ingenuo
para no haberme dado cuenta.
1 La delegación del PTA aceptó entrevistarse una vez más el 12 de
noviembre con los representantes del PCUS. Por la parte soviética asistieron a
esta entrevista también A. Mikoyan, F. Coslov, J. Andropov.
JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO
ANTE NADIE 265
Excepto buenas palabras
en aquel entonces
no nos diji
mos nada, si
se excluyen determinadas
bromas como la
que le hice
al camarada Mehmet
Shehu en relación
a
los álamos1.
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
Como introduc
ción a la conversación, pasa. De
todas formas, la broma
de los álamos
no tiene aquí
sentido.
N. S.
JRUSCHOV: Entonces, ¿qué otra razón les ha
llevado a modificar
su actitud hacia
nosotros?
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
No hemos sido
nosotros quienes hemos
cambiado de actitud,
sino uste
des. Ya anteriormente hemos tenido divergencias, por ejemplo en relación
a la actitud hacia los revisionistas yugoslavos. Pero este cambio de actitud se
manifestó después de Bucarest y precisamente por su parte.
N. S. JRUSCHOV: Quisiera
precisar un punto. He
pensado siempre que en relación con Yugoslavia no he mos tenido ninguna
divergencia. Ustedes han hablado más que nosotros sobre esta cuestión, pero
también no sotros hemos escrito al respecto, aunque sin pasión. Hemos
sostenido que cuanto más se les ataque, tanto más aumentará su importancia. Y
efectivamente así ha ocurrido.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Para nosotros no ha ocurrido así.
N. S. JRUSCHOV: Hablo por lo
que respecta a
1 La única observación que se le ocurrió a N. Jruschov du rante su
visita a Albania en mayo de 1959 era ¡que los álamos a ambos lados de nuestras
carreteras se sustituyéran con higueros y ciruelos!...
266
ENVER HOXHA
nosotros. Después quisiera preguntarles: ¿En qué tono
vamos a hablar? Si no desean la amistad con nosotros, dígannoslo.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Queremos que seamos siempre amigos, queremos
discutir como amigos. Pero esto no quiere decir que estemos de acuerdo con
ustedes en todas las cuestiones.
N. S. JRUSCHOV: Les hemos invitado tres veces a entablar conversaciones,
¿no será que quieren romper las relaciones!
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Son ustedes los
que han provocado el empeoramiento de nuestras rela ciones después de
la Reunión de Bucarest. Les hemos relatado numerosos hechos a sus camaradas, se
lo habrán dicho seguramente.
N. S. JRUSCHOV: No le comprendo bien; en Bu carest no he tenido ningún
conflicto con Hysni Kapo. Este dijo que no estaba autorizado por su Comité
Central para adoptar una postura sobre las cuestiones que se discutían.
EL CAMARADA HYSNI KAPO: En
Bucarest ex
presé la actitud de nuestro Partido declarando que la Reunión de
Bucarest era prematura y se desarrollaba
contrariamente a las reglas organizativas leninistas; que las
diferencias de las que se trataba, eran diferencias
entre el PCUS
y el PC
de China y
que el Partido
del
Trabajo de Albania se pronunciaría sobre estas
cuestio
nes en la próxima conferencia.
Entonces, usted mani
festó su sorpresa ante la
posición del Partido
del Tra
bajo de Albania. Y la
manifestó usted tanto
en la
reunión de los
12 partidos de los países socialistas, co
JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE 267
mo en la reunión ampliada de los 50 y tantos partidos. Nosotros de hecho
les informamos de nuestra posición antes de hablar en la reunión de los 12
partidos. De ello he hablado con Andropov. Después de que él se lo
contara, usted le dijo que transmitiera a los albaneses
que pensaran en modificar su actitud.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: El Comité Cen
tral de nuestro
Partido no ha estado jamás de acuerdo
con la Reunión
de Bucarest. Desde el principio he
estado al corriente
de todo lo que tenía lugar en
Bucarest.
N. S. JRUSCHOV: Eso no tiene mucha importancia.
La cuestión es que ya antes de la Reunión de Bucarest ustedes no estaban
de acuerdo con nosotros, pero tal cosa no se nos ha dicho. En cambio nosotros
les hemos considerado amigos. La culpa es mía que he confiado mucho en ustedes.
EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Le
ruego al
camarada Jruschov que trate de acordarse de nuestras conversaciones de
1957. Le hablamos francamente de todas las cuestiones, entre otras también de
la actividad de los revisionistas yugoslavos. Usted nos escuchó, y
después de una réplica del
camarada Enver, se puso
de pie y nos dijo: «¿No
querrán que sigamos el camino
de Stalin!» Es
decir, usted desde
antes sabía que tenía
mos una opinión diferente sobre los revisionistas yugos lavos. Todo
esto lo sabe al menos desde el mes de abril de 1957. Pero debe recordar usted
que, cuando en 1955 se disponía a ir de vista a Yugoslavia, a su carta, en la
que nos proponía que modificáramos nuestra actitud hacia los revisionistas
yugoslavos, nosotros contestamos
268 ENVER
HOXHA
que esta cuestión debía analizarse
y decidirse antes
por
la Kominform.
A. MIKOYAN: Sí, así
fue.
N. S.
JRUSCHOV: Ustedes dicen que en la
Unión
Soviética han subido
al poder gente
joven sin expe
riencia. ¿No querrán
enseñamos a nosotros?
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: No, no es
necesario. Es una cuestión interna de ustedes.
Pero,
¿saben lo que
ha dicho su
embajador? Dejando de
lado
otras cosas, voy a mencionar solamente un hecho que
tiene que ver con el
ejército. Ha preguntado que a quién
se mantendrá fiel el ejército
albanés. Esta pregunta
se
la hizo a nuestros generales en el aeropuerto, en presen
cia del general de ustedes. Nuestros oficiales le respon dieron que el
ejército albanés se mantendrá fiel al marxismo-leninismo, al Partido del
Trabajo y al socia lismo.
N. S. JRUSCHOV: Si el embajador ha dicho tal cosa, ha hecho una
tontería.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Pero es una tontería política.
N. S. JRUSCHOV: En cualquier caso
tontería.
A. MIKOYAN: ¿Acaso el comportamiento del em bajador refleja nuestra
línea?
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Las tonterías de un tonto pueden perdonarse una
vez, aun si tienen carácter político, pero cuando se repiten muchas veces,
entonces reflejan ya una determinada línea.
N. S. JRUSCHOV: Esto es verdad.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Su embajador era amigo de nuestro Partido,
amigo nuestro personal.
JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE
269
Tonto no era. Esta «tontería» la cometió después de
la Reunión de Bucarest. ¿Por qué no ha cometido «tonterías» antes de la
Reunión de Bucarest, durante los tres años que ha permanecido en Albania? Es
sor prendente.
A. MIKOYAN: No es sorprendente, ya que antes recibía de usted
indicaciones regularmente y no había observado un comportamiento tal por su
parte.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Me parece que ustedes han dicho que él no sabía
que entre nosotros existen desacuerdos...
A. MIKOYAN: El camarada Enver nos dijo que
antes le contaba
todo a Ivanov,
pero que después
no,
lo que ha motivado el cambio de
actitud del embajador.
Ya hemos hablado
de ello.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Si ya
hemos
hablado, como dice Mikoyan, entonces, ¿por qué estamos aquí? Si, después
de discutir las cuestiones, les decimos que no estamos de acuerdo con ustedes,
ustedes podrán
decirnos que «ya
hemos hablado de
ello».
A. MIKOYAN:
Pero nosotros hemos llamado a
nuestro embajador, ¿por qué inflan
esta cuestión?
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: Bueno, dejemos
al embajador, pero
lo que han
escrito sobre Albania y
el Partido del
Trabajo en su
carta a los camaradas
chinos, para nosotros es monstruoso.
A. MIKOYAN: Hemos expresado
nuestra opinión.
EL CAMARADA RAMIZ ALIA:
Nos han acusado de
antisovietismo delante de todos (Lee la página 46 de la carta).
270 ENVER HOXHA
N. S. JRUSCHOV: Es nuestro punto de vista. No se acaloren.
EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Nos atacan, y pretenden que no nos acaloremos.
N. S. JRUSCHOV: Lamentamos lo que se pasó con estas personas1. Ustedes
no están de acuerdo. Pero a Koço Tashko, yo no le he conocido, puedo haberle
visto, pero si me enseñan su fotografía, no le reconoceré.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Si quieren su
fotografía, podemos enviársela.
N. S. JRUSCHOV:
A Belishova la conozco menos
que a ustedes. Sé que era miembro de su Buró Político. Ella nos contó la
conversación que había mantenido en China. Kosiguin se lo dijo a Mehmet cuando
estaba en Moscú, y éste, al escucharlo, se puso pálido de cólera. Era una mujer
valerosa, nos dijo francamente lo que pensaba. Es una tragedia, ¡la han
excluido porque estaba por la amistad con nosotros! Por eso nos referi mos a
ello en el documento.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: ¿Es decir que ustedes estiman justo lo que está
escrito en su docu mento?
N. S. JRUSCHOV: Sí.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Aquí hay dos cosas que aclarar. Primero ustedes
afirman que hemos excluido al miembro del Buró Político por una vía no
democrática. ¿Quién les ha dicho que esta exclusión no se ha hecho de
conformidad con las reglas democrá ticas y las normas leninistas, sino según
«los métodos
1 Se refiere a
Liri Belishova y
Koço Tashko.
JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE
271
stalinistas» como ustedes los califican! Segundo, dicen
que la hemos excluido por prosoviétismo, de donde re sulta que somos
antisoviéticos. ¿Pueden explicárnoslo?
N. S. JRUSCHOV: Si ustedes han venido aquí con la idea de no ponerse de
acuerdo, sino de romper las relaciones, dígannoslo para que no perdamos más
tiempo.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Usted no ha
respondido a nuestra pregunta. Y han distribuido este documento a todos
los partidos.
N. S. JRUSCHOV: A los mismos partidos a los que los chinos les han
distribuido su documento.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Nosotros tene mos también nuestro punto de
vista que no concuerda con el suyo. Dos o tres veces nos ha preguntado que si
estamos por la amistad o por la ruptura de relaciones. Hemos venido aquí para
reforzar nuestros lazos de amis tad. Pero ustedes no reconocen ninguno de sus
errores.
Tienen críticas que
hacernos y nosotros a ustedes.
Nos
han hecho críticas
confidenciales y críticas abiertas,
públicas. Pueden incluso
tener más. Dígannoslas
y les
diremos las nuestras,
para que las sepan nuestros
comités centrales. El
Comité Central de
nuestro Partido
nos ha enviado aquí para
reforzar nuestra amistad.
N. S. JRUSCHOV: Uno de sus camaradas ha dicho
a nuestros militares
que Jruschov no es marxista.
EL CAMARADA ENVER
HOXHA: Lo concerniente
a los militares,
lo hemos hablado con sus camaradas.
¿Qué interés tenemos en que nuestros militares
en la
base de Vlora tengan peleas! En tanto que ustedes nos
272 ENVER HOXHA
sacan «documentos» de que un camarada nuestro ha dicho esto y lo otro.
Fíjense bien en sus militares. Le dije a Mikoyan que su contraalmirante en la
base mili tar de Vlora no es un contraalmirante.
N. S. JRUSCHOV: Si quieren,
podemos quitar la
base.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Entonces resulta ser cierto lo que nos han
dicho Malinovski y Grechko. ¿No querrán amenazarnos? Si el pueblo soviético se
entera de que quieren suprimir la base de Vlora cuando sirve para la defensa de
Albania y de otros países socialistas de Europa, no se lo perdonará jamás...
N. S. JRUSCHOV: Camarada Enver, no levante la
voz.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Si quitan la base cometerán un grave error.
Hemos luchado incluso sin pan y descalzos, pero nunca nos hemos doblegado ante
nadie.
N. S. JRUSCHOV: Los submarinos son
nuestros.
EL CAMARADA ENVER HOXHA: Suyos y nues tros, nosotros luchamos por el
socialismo. El territorio de la base es nuestro. Sobre los submarinos, tenemos
acuerdos firmados que reconocen los derechos del Estado albanés. Yo defiendo
los intereses de mi país.
A. MIKOYAN: A juzgar por su tono, se diría que Jruschov no les ha dado
nada. Hemos conversado entre nosotros sobre la base. Jruschov no era partidario
de su supresión. Yo le he dicho que si nuestros oficiales se pelean con los
albaneses, entonces ¿para qué mantener la base?
JAMAS NOS HEMOS DOBLEGADO ANTE NADIE 273
EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Ustedes nos han considerado enemigos. Incluso
aquí, en Moscú, han desplegado una actividad de espionaje contra nosotros.
Ustedes lo saben bien1.
EL CAMARADA ENVER HOXHA:
Como se plan
teó aquí la
cuestión, podemos discutirla
en el Tratado
de Varsovia. Tengo
que decirles que
han sido ustedes,
y no nosotros, los que han pensado esto. Y luego nos dicen que «si lo
desean, podemos quitarla». En la base de Vlora han existido siempre buenas
relaciones entre albaneses y soviéticos, sólo después de la Reunión de Bucarest
se han producido algunos incidentes aislados, debido a la incorrección de sus
oficiales. Si insisten,
podemos convocar el
Tratado de Varsovia. Pero la base
de Vlora es
nuestra y seguirá siendo nuestra.
N. S.
JRUSCHOV: Se acalora usted, me ha salpica
do de saliva, no se
puede discutir con
usted.
EL CAMARA ENVER HOXHA:
Usted dice siempre
que somos coléricos.
N. S.
JRUSCHOV: Y ustedes deforman mis pala
bras. ¿El intérprete
conoce bien el ruso?
EL CAMARADA
ENVER HOXHA: No le eche la
culpa al intérprete,
porque conoce muy
bien el ruso.
Yo le respeto a usted,
y usted debe
respetarme.
N. S.
JRUSCHOV: Así quiso hablar conmigo Mac-
millan.
1 Se refiere a los micrófonos escondidos por los re visionistas
soviéticos tanto en la sede donde se albergaría la de legación del PTA, en
Zareche (Moscú), como en las oficinas de la. Embajada de la RP de Albania en
Moscú.
274 ENVER HOXHA
LOS CAMARADAS MEHMET SHEHU Y HYSNI KAPO: El camarada Enver no es
Macmillan1, por tanto retire lo que acaba de decir.
N. S. JRUSCHOV: ¿Y dónde me lo meto?
EL CAMARADA MEHMET SHEHU: Métaselo en el bolsillo.
EL CAMARADA HYSNI KAPO: (Dirigiéndose a los camaradas de nuestra
delegación) No estoy de acuerdo en que se desarrollen así las conversaciones.
El camarada Enver Hoxha y los otros camaradas se
levantan y se
retiran.
Publicado por primera vez el
tomo XIX (Ed. albanesa) con
alguna supresión según las
notas tomadas durante
la con
versación, depositadas en los
Archivos Centrales del
Partido.
1 Antiguo Primer Ministro
de la Gran
Bretaña.
DISCURSO PRONUNCIADO EN NOMBRE DEL CC
DEL PTA EN LA CONFERENCIA DE LOS 81 PARTIDOS COMUNISTAS Y OBREROS
CELEBRADA EN MOSCU1
16 de noviembre de 1960
Queridos camaradas:
Esta Conferencia de los partidos comunistas y obreros tiene una
importancia histórica para el movi miento comunista internacional, ya que
procede a un análisis detallado de la situación política internacional, realiza
el balance de los éxitos y de los errores que pueden haber sido comprobados en
nuestro camino y nos ayuda a determinar más claramente la línea que debemos
seguir desde ahora a fin de lograr nuevos
1 La Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros se celebró en
Moscú del 10 de noviembre al 10 de diciembre de 1960. Tuvo lugar en una
situación bastante compleja para el movi miento comunista internacional como
consecuencia de la pro pagación del revisionismo contemporáneo y sobre todo de
la actividad escisionista y antimarxista de la dirección soviética en cabezada
por Jruchov.
El camarada Enver Hoxha presidía la delegación del Partido del Trabajo
de Albania.
276 ENVER HOXHA
éxitos en favor del socialismo, del comunismo y de la paz.
La existencia del campo socialista, encabezado por la Unión Soviética,
es hoy una realidad. El movimiento comunista en general, se ha ampliado,
fortalecido y templado. En todo el mundo los partidos comunistas y obreros se
han transformado en una fuerza colosal que
conduce a la humanidad adelante
hacia el socialismo
y
la paz.
Como también se subraya en
el proyecto de declara
ción ya preparado, nuestro campo socialista es más
poderoso que el
imperialista. El socialismo
se fortalece
y crece cada día,
mientras que el imperialismo se debilita
y se pudre. Debemos acelerar
este proceso movilizán
donos con todas las fuerzas y por todos los medios, y esto sólo lo
conseguiremos si nos atenemos firme y fielmente al marxismo-leninismo y lo
aplicamos correc
tamente. En caso
contrario frenaríamos este
proceso
porque nos encontramos
ante feroces enemigos,
tales
como el imperialismo
acaudillado por el norteamericano,
a quienes tenemos que vencer y aniquilar.
Nosotros amamos la paz, mientras que el imperia lismo no la ama y se
prepara para una tercera guerra mundial. Debemos luchar con todas las energías
para evitar otra conflagración mundial y hacer triunfar en todo el mundo una
paz justa y democrática. Alcanzare mos este objetivo cuando hayamos obligado
al imperia lismo a desarmarse. El imperialismo no depondrá las armas por su
propia voluntad. Creer en semejante cosa significa engañarse a sí mismo y
engañar a los demás. Debemos, por lo tanto, oponer al imperialismo la colosal
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 277
potencia económica, militar,
moral, política e ideológica
del campo socialista, al mismo tiempo que las
fuerzas
unidas de los
pueblos del mundo
entero, para impedir
por todos los
medios la guerra que los imperialistas
están preparando.
El Partido del Trabajo del
Albania no ha ocultado
ni ocultará a su pueblo la actual situación y la amenaza
que representa el imperialismo para la humanidad
ansiosa de paz.
Podemos asegurarles que
el pueblo al
banés, que odia la guerra, no se
ha asustado por esta
justa actitud de su Partido
al ponerlo en
guardia: no
ha caído en el pesimismo, ni tampoco se
ha estancado
en la edificación del socialismo. Ve claro su porvenir y trabaja con
plena confianza, permaneciendo siempre vigilante y manteniendo en una mano el
pico y en la otra el fusil.
Nuestro punto de vista es que el imperialismo, acaudillado por el
norteamericano, debe ser desenmas carado sin conmiseración, política e
ideológicamente, y jamás se debe permitir la lisonja ni la adulación frente al
imperialismo, ni tampoco que se le dé lustre. Ninguna concesión de principios
debe hacerse al imperialismo. Las tácticas y los compromisos de nuestra parte,
para ser admisibles, deben ayudar a nuestra causa y no a la del enemigo.
Ante un
enemigo feroz, la
garantía de la
victoria
de nuestra causa
reside en nuestra
completa unidad, y
ésta será asegurada eliminando las
profundas diver
gencias surgidas, basándola en los fundamentos del marxismo-leninismo,
en la igualdad, la fraternidad, el espíritu de camaradería y el
internacionalismo proleta
278 ENVER HOXHA
rio. Nuestro Partido estima que no sólo no debe existir ninguna brecha
ideológica en nuestra unidad, sino que, por el contrario, debemos observar una
actitud política única sobre todas las cuestiones. Nuestra táctica y estrategia
frente a los enemigos deben ser elaboradas por todos nuestros partidos y
fundarse en los principios
marxista-leninistas, en justos
criterios políticos adapta
dos a las
situaciones concretas y
reales. . . .
Todos los pueblos del mundo
aspiran a la
libertad,
la independencia, la soberanía, la justicia social,
la
cultura, la paz
y luchan por
ellas. Estas sagradas
aspi
raciones han sido y son sofocadas por los capitalistas, los señores
feudales y los imperialistas y es pues natural
que la lucha de estos pueblos se libre con mayor rigor contra
capitalistas, señores feudales e imperialistas. Es
natural también que los pueblos del mundo
busquen
aliados en esta
lucha por la existencia que desarrollan
contra sus verdugos. ...
Por eso, en
la lucha por
la paz, el
desarme y el
progreso social en el mundo, el campo
socialista no
está sólo frente
al campo imperialista, sino que
se halla
en estrecha alianza con todos los pueblos progresistas
del mundo, mientras que los imperialistas se encuentran aislados frente
al campo socialista.
Vivimos en una época en que presenciamos la des trucción total del
colonialismo, la desaparición de esa peste que exterminaba a los pueblos de la
haz de la tierra. Nuevos Estados están surgiendo en Africa y en Asia. Países
donde imperaban el capital, el látigo y el plomo, están sacudiendo el yugo de
la esclavitud y los pueblos toman sus destinos en sus propias manos. Esto
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 279
se está logrando
gracias a la
lucha librada por estos
pueblos y a la ayuda moral que les conceden la Unión Soviética, la China
Popular y los demás países del campo socialista.
Traidores al marxismo-leninismo, agentes del impe rialismo e
intrigantes como José Broz Tito, intentan de mil formas, urdiendo planes
diabólicos, desorientar a pueblos y a nuevos Estados, apartarlos de sus aliados
naturales y ligarlos directamente al imperialismo nor teamericano. Debemos
empeñarnos con todas las fuerzas para destruir los planes de estos lacayos del
imperia lismo.
Asistimos actualmente a la descomposición del imperialismo, a su
putrefacción y agonía. Vivimos y luchamos en la época cuya característica es la
transición
incontenible del capitalismo
al socialismo. Se están
comprobando todas las enseñanzas geniales de Carlos
Marx y Vladimir
Ilich Lenin, las cuales, contrariamente
a lo que pretenden
los revisionistas, jamás envejecerán.
Los duros golpes que recibe el imperialismo mundial
son tales que demuestran a las claras que ya no se encuentra en su «edad
de oro», cuando hacía la ley siempre y como se le antojaba. Ha perdido ya la
inicia tiva sin que eso se produjera por su gusto y deseo. Esta iniciativa no
le fue arrebatada simplemente mediante palabras y discursos, sino a través de
un largo proceso de revoluciones sangrientas y luchas provocadas por el mismo
capitalismo en sus esfuerzos por reprimir al proletariado, contra la fuerza de
los pueblos que se levan taban para destruir el mundo del hambre y de la
miseria, el mundo de la esclavitud. Esta página gloriosa fue
280 ENVER HOXHA
escrita por la gran
Revolución Socialista de Octubre, por
la gran Unión
Soviética, por el gran Lenin.
El imperialismo mundial, acaudillado por
el norte
americano, también ahora, en los momentos en que se aproxima su fin,
cuando se enfrenta a fuertes y resueltos adversarios, como es el campo
socialista en gran alianza con todos los pueblos del mundo, está concentrando,
organizando y armando
sus fuerzas agresivas. Se pre
para para la guerra. Quien
no ve esto,
es un ciego,
y
quien lo ve
pero lo encubre, es un traidor al servicio
del imperialismo.
El Partido del Trabajo de
Albania considera que, no
obstante las grandes dificultades con que tropezamos
para establecer la paz en el mundo, lograr
el desarme y
dar solución a los demás problemas internacionales, no tenemos motivos
para sentirnos pesimistas. Solamente nuestros enemigos, que sufren una derrota
tras otra, son y tienen que sentirse pesimistas. Puesto que hemos vencido,
vencemos y venceremos, hemos sido y somos optimistas, y estamos convencidos de
que nuestros esfuerzos serán coronados con éxito.
Sin embargo, estimamos que el optimismo exage rado, falto de realismo,
lejos de ser bueno, es perjudicial. Quien niega y minimiza nuestra gran fuerza
económica,
política, militar y moral, quien
no tiene confianza
en
ella, es un derrotista y
no merece llamarse comunista.
Pero quien embriagado
por nuestra fuerza, toma por
insectos a los adversarios, quien se cree que el enemigo
ha perdido toda esperanza, que
ya no representa
peligro
y que está enteramente a su merced,
no es realista
y
no hace más
que engañar, adormecer a la
gente, ador
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 281
mecer a los
pueblos frente a
estas situaciones compli
cadas y preñadas de peligros que exigen de todos la máxima vigilancia,
que exigen la elevación del ímpetu revolucionario de las masas y no su
disminución, rela jamiento y descomposición, ni el compromiso. Nuestro sufrido
pueblo sentencia: El agua reposa mas no el enemigo.
Miremos los hechos de frente. El imperialismo mun dial, dirigido por el
norteamericano como destacamento más agresivo, orienta su economía a la
preparación de la guerra, se arma hasta los dientes. El imperialismo norte
americano está abasteciendo con todo tipo de armas a la Alemania de Bonn, al
Japón y a todos sus aliados y
satélites. Ha organizado y perfecciona los pactos milita res agresivos,
ha instalado e instala bases militares en los cuatro flancos del campo
socialista. Está acrecentando
el arsenal de armas nucleares, rehúsa el desarme y la suspensión de las
pruebas nucleares y trabaja febril mente en nuevos inventos de exterminio en
masa. ¿Por qué hace todo esto? ¿Acaso se prepara para una boda? ¡No! Al
contrario, prepara la guerra contra nosotros, con el fin de destruir al
socialismo y al comunismo y
subyugar a los
pueblos.
A juicio del Partido del
Trabajo de Albania,
hablar
y pensar de otra manera
sería ilusionarse y embaucar
a los demás.
No podríamos llamarnos comunistas en
caso de temer a las
adversidades de la vida. Nosotros,
los comunistas, odiamos la guerra, los comunistas com batiremos hasta
el fin para acabar con los diabólicos planes de guerra que urde el imperialismo
norteameri cano, pero si el imperialismo nos declara la guerra, le
282 ENVER
HOXHA
propinaremos el golpe definitivo haciendo
que sea ba
rrido de la haz de la tierra.
Ante las amenazas de guerra
nuclear del imperia
lismo mundial encabezado
por el norteamericano, de
bemos estar completamente
preparados, tanto económi
ca, política y moralmente como militarmente, para hacer frente a
cualquier eventualidad.
Debemos tratar de evitar una guerra mundial, ya que no es fatalmente
ineluctable, pero nadie nos per donaría si nos forjamos ilusiones y nos
dejamos sorpren der, porque la lealtad ha sido siempre extraña a nuestros
enemigos; de haber sido de otra manera, no hubieran sido nuestros enemigos.
Nuestros enemigos son y segui rán siendo pérfidos enemigos. Quien confía en el
ene migo, tarde o temprano perderá la partida. ...
La política pacífica de los países del campo socia lista ha contribuido
enormemente a desenmascarar los designios agresivos del imperialismo, a
movilizar a los
pueblos contra los
belicistas y a
impulsar su gloriosa
lucha contra los
opresores imperialistas y sus instru
mentos. ...
Pero, a
pesar de todo
esto, muchos problemas
con
cretos llevados a
la mesa de
las conversaciones, como
las propuestas sobre el desarme,
sobre la conferencia
de alto nivel, etc., no han sido
solucionados y su solu
ción está siendo saboteada sistemáticamente por los
imperialistas norteamericanos.
¿Qué conclusiones
debemos sacar de
esto? El Par
tido del Trabajo
de Albania estima
que el imperialismo,
el norteamericano en
primer lugar, no ha cambiado
ni de pellejo, ni de pelaje,
ni de naturaleza. Es y
seguirá
DISCURSO EN LA CONFERENCIA
DE MOSCU 283
siendo agresivo aunque
sólo le quede un colmillo.
Por
su naturaleza agresiva
es capaz de lanzar al mundo a
otra guerra. Por
eso, como subrayábamos
en la Comi
sión de Redacción,
insistimos en la necesidad de explicar
a los pueblos que solamente el triunfo del socialismo en todo el mundo o
en la mayoría de los países del globo, será garantía absoluta de que no habrá
conflagración mundial. Los norteamericanos no ocultan su juego, no aceptan el
desarme, es más, incrementan su armamento y hacen preparativos bélicos, por eso
debemos estar vigilantes.
No debemos hacer ninguna concesión de principios al enemigo, ni abrigar
ilusiones acerca del imperialismo, porque creyendo salir de lodazales, entramos
en cena gales. Además de armarse y preparar la guerra contra nosotros, el
enemigo está desarrollando una desenfre nada propaganda para emponzoñar los
espíritus, para aturdir a la gente. Emplea millones de dólares para comprar
agentes y espías y organizar en nuestros países actos de espionaje, de
subversión y atentados. Miles de
millones de dólares ha dado y está dando el
imperia
lismo norteamericano a
su fiel agente:
la banda traidora
de Tito. Hace
todo esto con el fin de
abrir una brecha
en nuestro frente interno, dividimos, debilitar y desor ganizar
nuestras retaguardias.
Se discute demasiado sobre el problema de la coe xistencia pacífica, y
hay quienes afirman insensateces tales como que la China Popular y Albania se
oponen a la coexistencia pacífica. A mi parecer, deben ser dese chados de una
vez y para siempre tales puntos de vista nocivos y erróneos. No podrá haber
Estado socialista,
284 ENVER HOXHA
no podrá haber
comunista verdadero que esté contra la
coexistencia pacífica, contra
la paz. El gran Lenin ha
establecido, por primera
vez, el principio de la
coexis
tencia pacífica de los países
con diferentes sistemas
sociales como una necesidad objetiva,
mientras existan
a la par en el mundo países
socialistas y países
capitalistas. Nuestro Partido
del Trabajo, fiel
a este gran
principio de Lenin,
siempre ha pensado y sigue
pen
sando que la
política de coexistencia
pacífica responde
a los intereses fundamentales de
todos los pueblos,
responde al objetivo de fortalecer en mayor grado las posiciones del
socialismo; por eso, este principio de Lenin está en la base de la política
exterior de nuestro Estado popular.
Coexistencia pacífica entre dos sistemas opuestos no quiere decir, como
pretenden los revisionistas con temporáneos, que tengamos que renunciar a la
lucha de clases. Por el contrario, la lucha de clases ha de pro seguir, y debe
fortalecerse cada vez más la lucha polí tica e ideológica contra el
imperialismo, contra la ideo logía burguesa y la revisionista. A la vez que se
lucha consecuentemente para establecer la coexistencia pací fica leninista sin
hacer ninguna concesión de principios al imperialismo, se ha de desarrollar en
gran medida la lucha de clases en los países capitalistas, así como el
movimiento de liberación nacional de los pueblos de los países coloniales y
dependientes.
Según nuestro punto de vista, los partidos comu nistas y obreros de los
países capitalistas deben luchar porque se establezca la coexistencia pacífica
entre sus países, todavía bajo el sistema capitalista, y nuestros
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 285
países socialistas. ...
Pero su deber
no ha concluido
con esto. En esos países debe desarrollarse, crecer y fortalecerse la
lucha de clases, y las masas trabajadoras, dirigidas por el proletariado de
cada país con su partido comunista a la cabeza y en alianza con todo el
proleta riado mundial, deben hacer la vida imposible al imperia lismo,
destruir sus bases de guerra y económicas, arreba tarle de las manos la fuerza
económica y política, y enca minarse hacia el aniquilamiento de su viejo
poder, instaurando el nuevo poder del pueblo. ¿Conseguirán esto por la
violencia o por la vía pacífica y parlamen taria?
Esta cuestión estaba clara, el camarada Jruschov la embrolló en balde en
el vigésimo Congreso y lo hizo hasta el punto de llegar a agradar a los
oportunistas. ¿Por qué parodiar, como se hizo, las diáfanas tesis de Lenin y la
Revolución Socialista de Octubre? El Par tido del Trabajo de Albania ha tenido
siempre una clara comprensión de las enseñanzas de Lenin sobre esa cuestión y
se ha mantenido fiel a ellas. Hasta ahora ningún pueblo, ningún proletariado y
ningún partido comunista u obrero ha tomado el poder sin sangre y sin
violencia.
Algunos camaradas se apartan de la realidad cuando pretenden que han
tomado el poder sin sangre, olvidando que por ellos ha derramado ríos de sangre
en la Segunda Guerra Mundial el glorioso Ejército Soviético.
En lo que respecta a esta cuestión, nuestro Partido opina que debemos
preparamos para los dos caminos y hacerlo bien, fundamentalmente para la toma
del poder mediante la violencia, ya que si nos preparamos bien
286 ENVER HOXHA
en este sentido también la otra posibilidad tiene mayor probabilidad de
éxito. La burguesía puede dejarte ser
monear para luego dar un golpe fascista y liquidarte, y todo eso como
resultado de no haber preparado ni
los cuadros de choque, ni la labor clandestina, ni sitios donde
guarecerse y trabajar, ni medios de combate. De bemos prevenir esta trágica
eventualidad.
El Partido del Trabajo de Albania ha luchado, lucha y luchará por la paz
y la coexistencia pacífica en la vía marxista-leninista, tal como nos enseña
Lenin y lo define la Declaración de Moscú. Ha estado, está y estará
por el desarme general, y con este fin
luchará activa
mente. Por ninguna
circunstancia y ni
un solo momen
to el Partido del Trabajo de Albania hará una pausa
en la lucha política e
ideológica tanto contra los mane
jos de los imperialistas y capitalistas como contra la ideología
burguesa, no cesará su lucha enconada, inin terrumpida y sin compromiso alguno
contra el revisio nismo contemporáneo y, en particular, contra el revi
sionismo titoísta yugoslavo. Podrá haber camaradas que nos acusen a nosotros,
los albaneses, de testarudos, de ser buscapleitos, de arrebatados, de
sectarios, de dogmá ticos y quién sabe de cuántas cosas más, pero refutamos
tales acusaciones falsas y les decimos que no nos retrac taremos de estas
posiciones, porque son marxista-leni nistas.
Se dice que nosotros queremos la guerra y estamos en contra de la
coexistencia. Inclusive el camarada Coslov nos coloca a los albaneses ante la
siguiente alter nativa: o bien la coexistencia tal como él la entiende, o bien
una bomba atómica de los imperialistas, que hará de
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 287
Albania cenizas y no dejará con vida a ningún albanés. Hasta el
presente, nadie, ni siquiera algún representante del imperialismo
norteamericano, le ha hecho al pueblo albanés semejante amenaza atómica. Mas
resulta que tal amenaza procede de un miembro del Presidium del Comité Central
del Partido Comunista de la Unión So viética, y ¿ a quién se la dirige? A un
pequeño y heroico pueblo que durante siglos luchó frente a feroces e
innumerables enemigos y que jamás se doblegó, a un pequeño pueblo que combatió con
singular heroísmo contra los hitlerianos y los fascistas italianos, se la
dirige a un Partido que se mantiene consecuentemente fiel al
marxismo-leninismo. Pero, camarada Frol Coslov, usted se ha equivocado de
dirección y no conseguirá intimi
darnos para someternos
a su mala voluntad. Por
nues
tra parte, jamás
confundiremos el glorioso Partido de
Lenin con este comportamiento tan hostil
y tan descara
do hacia el pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania. El
Partido del Trabajo de Albania prestará todo su apoyo a las justas y pacíficas
propuestas de la Unión
Soviética y de los demás países del campo socialista,
así como a las del resto
de los países amantes de la paz,
y luchará por verlas materializadas.
El Partido del Trabajo de Albania se empeñará
con
todas sus fuerzas, hará uso de todos sus derechos y cumplirá todos sus
deberes por el fortalecimiento de la unidad del campo socialista, de una unidad
marxista-le-ninista. Es absurdo pensar que la pequeña Albania socialista
intenta separarse y vivir fuera del campo socialista, fuera de la fraternidad
de nuestros pueblos socialistas. La presencia de Albania en el seno del campo
288 ENVER HOXHA
socialista no se
la ha dado nadie como
un regalo, sino
que nuestro pueblo y el
Partido del Trabajo
de Alba
nia la han ganado con sangre, trabajo, sacrificios y sudor, gracias al
sistema de gobierno que han instaurado y al camino marxista-leninista que
siguen. Pero que nadie se imagine que Albania, por ser un pequeño país, y el
Partido del Trabajo de Albania, por ser un partido pe queño, obedecerán a
quienquiera que sea si están con vencidos de que se equivoca.
Como lo dije más arriba, el Partido del Trabajo de Albania estima que
nuestro campo socialista, que per sigue un objetivo único y se guía por el
marxismo-leni nismo, debe tener también una estrategia y una táctica
propias, y éstas
deben ser elaboradas
en común por
nuestros partidos y Estados del campo socialista. En
el seno de nuestro campo
hemos creado algunas
formas
de organización del trabajo, tales como los órganos del Tratado de
Varsovia y el Consejo de Ayuda Mutua Eco nómica1, pero es justo decir que han
quedado algo formales o, mejor dicho, no funcionan según el principio de la
dirección colectiva. Entendámonos bien. No planteamos la cuestión de saber si
también nosotros debemos ser consultados o no. Naturalmente, nadie puede
negamos el derecho a ser consultados, pero para ello es necesario que nos
reunamos. La cuestión la plan
1 Fue creado en enero de 1949, a fines de febrero del mismo año también
la RP de Albania se hizo miembro. Con el adveni miento al poder de la
camarilla revisionista jruschovista en la Unión Soviética también el CAME
degeneró, transformándose, de una institución de ayuda mutua, en un instrumento
de esta ca marilla para llevar a cabo sus fines socialimperialistas.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 289
teamos en principio, y afirmamos que estas formas de organización deben
funcionar regularmente, en ellas deben plantearse los problemas, tomarse
decisiones y
controlarse su cumplimiento.
El desarrollo y el
fortalecimiento de la economía de
los países socialistas
ha sido siempre una de las prime
ras preocupaciones de
la política de nuestros partidos
y gobiernos, uno de los factores determinantes de la invencible fuerza
del campo socialista.
En nuestros países, la edificación del socialismo y del comunismo avanza
impetuosamente. Esto se debe a los grandes esfuerzos de nuestros pueblos y a la
ayuda que se dan mutuamente.
Hasta ahora la República Popular de Albania no ha ayudado económicamente
a nadie, primero porque nuestro país es pobre y segundo porque nadie necesita
nuestra ayuda. Mas, ateniéndonos a normas justas,
hemos hecho y
hacemos esfuerzos para
ayudar con
nuestras exportaciones, en lo posible, a los países amigos
y hermanos. Nos han ayudado nuestros amigos y, en primer lugar, la Unión
Soviética. ...
Esta ayuda de la Unión Soviética y de los demás países de democracia
popular, el Partido del Trabajo de Albania y el Gobierno de la República
Popular de Alba
nia la han aprovechado lo
mejor posible en beneficio
del pueblo. Nuestro
pueblo estará eternamente agrade
cido por esta
ayuda a los
pueblos soviéticos y a los
pueblos de los países de democracia popular. Esta ayuda
la hemos concebido, la concebimos y la concebiremos no como una limosna,
sino como una ayuda fraternal, como una ayuda intemacionalista.
290
ENVER HOXHA
Nuestro pueblo, un pueblo que vivió en la más completa indigencia, que
luchó con heroísmo, que fue
masacrado y devastado, estaba por lo tanto obligado a pedir ayuda a los
amigos y hermanos mayores más ricos
económicamente que él. Por su
parte, también los
ami
gos tenían y tienen la obligación intemacionalista de
otorgar esta ayuda. Por eso,
se ha de refutar todo punto
de vista tenebroso y antimarxista que eventualmente
pudiera manifestarse en relación al carácter y
al pro
pósito de esa
ayuda. Las presiones
económicas sobre el
Partido del Trabajo
de Albania, sobre
el Gobierno alba
nés y sobre nuestro pueblo,
están destinadas al fracaso.
Deseo plantear aquí que las ayudas de los países económicamente más
fuertes destinadas a los países con una economía más débil, como es el caso del
nuestro, deben ser mayores. El pueblo albanés no piensa en ningún instante
cruzarse de brazos y esperar a que otros le alimenten. Esta no es su costumbre.
Tampoco nuestro pueblo pretende que el nivel de vida en nuestro país, alcance
de golpe el de muchos países de democra cia popular, pero sí que hay que darle
una mayor ayuda para el desarrollo ininterrumpido de sus fuerzas produc
tivas. Consideramos que los países
económicamente
fuertes del campo socialista deben conceder créditos
también a los
países capitalistas neutrales,
también a
los pueblos que
acaban de liberarse
del colonialismo,
cuando los gobiernos
de estos países
capitalistas se
oponen al imperialismo, respaldan
la política pacífica
del campo socialista y
no obstaculizan ni
contrarrestan
la legítima lucha
de las fuerzas
revolucionarias, pero,
en primer lugar, deben examinarse con más deteni
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 291
miento y satisfacerse las necesidades de los países del campo
socialista. La India, es cierto, tiene necesidad de hierro y acero, pero los
necesita más y antes Albania
socialista; Egipto tiene necesidad de obras de irrigación y de energía
eléctrica, pero las necesita más y antes Albania socialista.
En muchos problemas políticos de primordial im portancia, los países
que integran nuestro campo socia lista han tenido y tienen idénticos puntos de
vista. Pero, por no llegar a constituir una regla las consultas mutuas, a
menudo se ha observado que Estados de nuestro campo socialista toman
iniciativas políticas — y en principio no estamos en contra de la toma de
iniciativas — que muchas veces afectan también a otros Estados de este campo.
Algunas de estas iniciativas no son justas, en particular las que debían ser
tomadas colectivamente por los miembros del Tratado de Varsovia.
De este carácter es la iniciativa del Gobierno búl garo, que notificó
al Gobierno griego, sin tomar en cuenta para nada a Albania, que los países de
demo cracia popular de los Balcanes están dispuestos a desar marse si accede
a esto también el Gobierno griego. A nuestro parecer esa iniciativa ha sido
errónea, y tal
propuesta, aún aceptándola
Grecia, no sería aprobada
por el Gobierno albanés. Albania está de acuerdo con
la propuesta soviética
hecha por Nikita Jruschov en
mayo de 19591, pero
no con la búlgara que desea el
1 Mediante esta propuesta y las notas que el Gobierno so viético envió
el 25 de mayo de 1959 a los Gobiernos de Albania, Bulgaria, Rumania,
Yugoslavia, Turquía, Grecia, Italia, Francia, Inglaterra y Estados Unidos pedía
la creación de una zona sin
292 ENVER HOXHA
desarme de los países de los Balcanes olvidando la presencia de Italia.
¿Acaso los camaradas búlgaros no recuerdan que la Italia burguesa y fascista ha
atacado varias veces a Albania durante este siglo?
¿Acaso se puede permitir a los camaradas búlgaros que, sin consultar
para nada al Gobierno albanés con el cual les une un tratado de defensa,
propongan al Gobierno griego un tratado de amistad y de no agresión cuando
Grecia se mantiene en estado de guerra con Albania y tiene pretensiones
territoriales sobre nuestra Patria? Nos parece peligroso que tales acciones
sean emprendidas unilateralmente.
Puede ser que esta justa y legítima oposición nuestra haya llevado a los
camaradas búlgaros a la supuesta conclusión de que nosotros, los albaneses, no
tenemos una justa concepción de la coexistencia, que deseamos la guerra, etc.
Estos puntos de vista son erróneos.
Actos análogos han tenido por protagonistas tam bién a los camaradas
polacos en las Naciones Unidas, cuando el camarada Gomulka declaró
unilateralmente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que Polonia
proponía mantener el «statu quo» de las fuer zas militares en el mundo y,
concretamente, que no se
estableciesen más bases
militares, dejando en pie las
existentes, que no se instalasen más cohetes, pero que
se conservaran los existentes, que
guardasen el secreto
de la bomba atómica los Estados poseedores
y no se lo
armas nucleares y sin cohetes en los Balcanes y en la región del
Adriático.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 293
revelaran a otros Estados. A nuestro parecer, semejante propuesta se
opone a los intereses de nuestro campo. Que no se instalen más cohetes, pero
¿por quién y dónde? Todos los miembros de la OTAN incluyendo Italia, Ale
mania Occidental y
Grecia están equipados con cohetes.
Que no se conceda el secreto de la bomba atómica, pero
¿a quién? Lo
tiene Inglaterra, lo tiene Francia y lo
tiene también Alemania Occidental. Es obvio que tal propuesta de ser
aceptada nos obligaría a nosotros, los países de democracia popular, a no
instalar cohetes, o a algún otro país del campo socialista, además de la Unión
Soviética, a no poseer la bomba atómica.
Preguntamos, ¿por qué la China comunista no debe poseer la bomba
atómica? Estimamos que debe tenerla, y cuando China cuente con la bomba y
cohetes entonces veremos en qué términos se expresa el imperialismo nor
teamericano, veremos si continúa negándole a China sus derechos en la palestra
internacional, veremos si los imperialistas norteamericanos se atreven a
blandir las armas como lo han hecho hasta hoy.
Se podrá preguntar si la posesión de la bomba ató mica y la posibilidad
de servirse de ella permitiría a China obtener esos derechos a pesar de los
Estados Unidos de América. No, China no hará uso jamás de esta arma si no somos
atacados por los que llevan en la sangre la agresión y la guerra. Si la Unión
Soviética no poseyera la bomba, el imperialismo hablaría en otros términos con
ella. Jamás seremos los primeros en em plear las armas nucleares, estamos en
contra de la guerra, estamos dispuestos a destruirlas, pero necesita mos la
bomba para defendernos. El miedo guarda los
294 ENVER HOXHA
viñedos, dice nuestro pueblo. Es necesario que los im perialistas nos
teman, incluso es necesario que nos teman mucho.
El Partido del Trabajo de Albania, basándose en el marxismo-leninismo y
en la Declaración y el Manifiesto por la Paz de Moscú, ha perseverado en una
línea justa marxista-leninista tanto en lo concerniente a las cues tiones de
política internacional, como en los importantes problemas de la edificación del
socialismo. En lo que
respecta a las
relaciones internacionales, la línea de
nuestro Partido ha concordado con la política
del cam
po socialista. ...
Los grandes
problemas de la
actualidad han preo
cupado tanto al Partido del Trabajo de
Albania como
a nuestro pequeño pueblo. Nuestra República Popular
ha estado y está cercada geográficamente por Estados
capitalistas y por los revisionistas yugoslavos, por eso
ha sido preciso que permaneciéramos muy vigilantes,
que empleáramos hombres
y fondos considerables para
la defensa de nuestras fronteras, de la libertad y de la soberanía de la
Patria frente a las innumerables tenta tivas de los imperialistas y de los
satélites servidores suyos.
Somos un país pequeño y un pueblo pequeño, y he mos sufrido
enormemente, pero también hemos luchado mucho. Nadie nos ha regalado la
libertad de que go zamos hoy, sino que la hemos conquistado con sangre. Hemos
aprendido a conocer y estamos conociendo cada vez mejor a nuestros enemigos
imperialistas, sus manio bras contra el campo socialista y, en particular,
contra nuestro país, por eso no hemos abrigado ni abrigaremos
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 295
ilusión alguna de que cambien su naturaleza y sus de signios contra los
pueblos, contra nuestro campo y, en
particular, contra Albania
socialista. ...
Los imperialistas norteamericanos e ingleses nos
han acusado y
nos acusan a
los albaneses de
«violentos
y belicistas». Esto es explicable sólo por el hecho
de que
el pueblo albanés les ha cortado las manos en sus nu merosas tentativas
para subyugarnos y ha cortado la cabeza a sus agentes que conspiraban en contra
del Partido del Trabajo de Albania y de nuestro régimen de
democracia popular. ...
Nos parece superfluo
reafirmar en esta
reunión que
la guerra es ajena a los países socialistas, a nuestros partidos
marxista-leninistas, pero la cuestión consiste en saber por qué los
imperialistas y sus agentes acusan a China y a Albania de belicistas y de ser
supuestamente contrarios a la coexistencia pacífica.
Y ahora, tomemos la cuestión de Albania. ¿A quién ha de declarar la
guerra Albania y por qué? Sería ridí culo si nos pusiésemos a responder esa
pregunta. Lo cierto es que quienes nos lanzan esta acusación, lo hacen para
encubrir sus proyectos agresivos hacia Albania.
Rancovich desea que hagamos de nuestra Patria fonda cuyas puertas
franqueen sin visado agentes y armas yugoslavos, italianos y griegos, para
traernos su cultura de «señores de horca y cuchillo», para que Tito realice su
sueño de hacer de Albania la séptima repú blica de Yugoslavia, para que la
burguesía reaccionaria italiana ponga en marcha por tercera vez sus planes de
rapiña contra Albania, o bien para que los monarco-fascistas griegos hagan
realidad su sueño loco de anexio
296 ENVER
HOXHA
narse la Albania del Sur. Como no les hemos permitido
ni les permitiremos jamás hacer
lo que se les antoja,
nos tildan de
«belicistas». Ellos saben
muy bien que si
osan tocar nuestras fronteras, tendrán
que enfrentarse
con nosotros y con todo el campo socialista.
Así pues, su objetivo sigue
siendo aislarnos del cam
po socialista y de los amigos, y porque no les abrimos nuestras
fronteras para que campeen libremente en nuestro territorio, nos acusan de ser
«violentos y beli cistas», de ser «contrarios a la coexistencia». Pero por
ironía de la vida hay camaradas que creen en este juego de los revisionistas y
en estas calumnias contra el Par tido del Trabajo de Albania. Naturalmente,
estamos en contra de una coexistencia tal, en aras de la cual los albaneses
tengamos que hacer concesiones territoriales y políticas a Sófocles Venizelos.
¡No! Los tiempos en los que el territorio de Albania era moneda de cambio han
pasado para siempre. Estamos en contra de una coexis tencia con el Estado
yugoslavo que imponga como con dición la extinción de la lucha ideológica y
política con tra los revisionistas yugoslavos, contra estos agentes del
imperialismo internacional, contra estos traidores al
marxismo-leninismo. Estamos en
contra de semejante
coexistencia con los ingleses o los norteamericanos, en
aras de la cual debamos reconocerles, tal como exigen,
la validez de las viejas concesiones políticas, diplomáti
cas y comerciales
que les había hecho el
régimen del
rey Zogu.
Como conclusión
general, el Partido
del Trabajo de
Albania está enteramente convencido de que nuestra
gran causa, la causa de la victoria del socialismo y de la
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 297
paz, triunfará. Las fuerzas unidas del campo socialista encabezadas por
la Unión Soviética, las del movimiento comunista y obrero internacional y las
de todos los hombres y pueblos amantes de la paz, tienen la posibi lidad,
mediante acciones decididas, de imponer a los imperialistas la coexistencia
pacífica y de evitar una guerra mundial. Pero, al mismo tiempo, no debemos
dejar de reforzar nuestra vigilancia revolucionaria para que nuestros enemigos
nunca puedan cogernos despre venidos. Estamos convencidos de que la victoria
en esta noble lucha por la paz en el mundo y por el triunfo del socialismo será
nuestra. El pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania, igual que hasta
ahora, no esca timarán nada para contribuir con todas sus fuerzas al triunfo
de nuestra causa común. Como siempre, avanza remos en férrea unidad con todo
el campo socialista, con la gloriosa Unión Soviética y todo el movimiento comu
nista y obrero internacional.
Queridos camaradas:
La unidad del movimiento comunista y obrero in ternacional constituye
el factor decisivo para la realiza ción del noble objetivo que es el triunfo
de la paz, la democracia, la independencia nacional y el socialismo. Esta
cuestión se subraya de manera particular tanto en la Declaración de Moscú del
año 1957, como en el proyec to de declaración preparado para nuestra
Conferencia. En la Declaración de Moscú del año 1957 se afirma que,
«los partidos comunistas y obreros asumen una responsabilidad histórica
muy seria para los des-
298 ENVER HOXHA
tinos del sistema socialista mundial y del movi miento comunista
internacional. Los partidos co munistas y obreros participantes en la Confe
rencia declaran que fortalecerán sin cesar su unidad y colaboración
camaraderil, en interés del continuo fortalecimiento de la unidad de la familia
de los Estados socialistas, en interés del movimiento obrero internacional, de
la causa de la paz y del socialismo».*
Hay que señalar que, particularmente en los últimos tiempos, en el
movimiento comunista internacional y en las relaciones entre algunos partidos
han surgido profundos desacuerdos ideológicos y políticos, cuya agravación
puede acarrear solamente daños a nuestra gran causa. Por eso, el Partido del
Trabajo de Albania estima que, para avanzar unidos hacia nuevas victorias,
debemos criticar los errores y las manifestaciones nega tivas revelados hasta
ahora y rectificarlos.
Queremos ahora detenernos en la cuestión de la Reunión de Bucarest, en
la cual, como se sabe, nuestro Partido no expuso su opinión respecto a los
desacuerdos que han surgido entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y
el Partido Comunista de China, reservándose desde entonces el derecho de
hacerlo en esta Conferencia de los representantes de los partidos comunistas y
obre ros. En aquella ocasión, el Partido del Trabajo de Al
1 Declaración de la Conferencia de los representantes de los partidos
comunistas y obreros de los países socialistas. Tirana 1958, pág. 24, ed.
albanesa.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 299
bania fue acusado por los camaradas soviéticos y por algunos camaradas
de otros partidos hermanos de todo lo que pueda imaginarse, pero a nadie se le
ocurrió reflexionar un momento y preguntarse por qué ese Par tido había
adoptado tal actitud contraria a la corriente, por qué a ese Partido, que se ha
mantenido hasta el fin leal al marxismo-leninismo y a la Declaración de Moscú,
se le acusaba inesperadamente de estar «en contra del marxismo-leninismo y de
la Declaración de Moscú», y por qué ese Partido, ligado tan estrechamente a la
Unión
Soviética y al Partido Comunista de la Unión Soviética, se oponía de
repente a la dirección de la Unión Sovié tica.
Ahora que todos los camaradas tienen en la mano tanto el material
informativo soviético como el material del Partido Comunista de China, deben
reflexionar ellos mismos al respecto. Por nuestra parte hemos leído y estudiado
tanto el material soviético como el chino, he mos discutido cuidadosamente con
el activo del Partido estos documentos y acudimos por tanto a esta Confe
rencia con el punto de vista unánime de todo el Partido.
Como se sabe, el 24 de junio de este año, con ocasión del III Congreso
del Partido Obrero Rumano, inopinada mente y sin previo aviso, — al menos en
lo que se refiere a nuestro Partido —, por iniciativa de los cama-radas de la
dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética se organizó la Reunión de
Bucarest. En vez de «intercambiar opiniones» y fijar la fecha de esta confe
rencia que estamos realizando — como se había acor dado en las cartas con
fecha 2 y 7 de junio — dicha reunión se ocupó de otro asunto, de la acusación
ideoló
300 ENVER HOXHA
gica y política dirigida contra el Partido Comunista de China, basándose
en el material «informativo soviético». En base a este material, totalmente
desconocido hasta algunas horas antes de la apertura de la Reunión, los
delegados de los partidos comunistas y obreros herma nos que se hallaban en
Bucarest para otro asunto, — sin tener (por lo menos la delegación de nuestro
Partido) ninguna autorización para discutirlo y menos aún para decidir en esta
cuestión tan importante del comunismo internacional —, debían pronunciarse en
favor de los puntos de vista del Comité Central del Partido Comu nista de la
Unión Soviética. No se podía esperar una discusión seria de este material, que
contenía tan graves acusaciones contra otro partido marxista-leninista, cuan
do no se daba la oportunidad a los delegados y sobre todo a las direcciones de
los partidos comunistas y obre
ros, de estudiarlo en todos los aspectos, y no se dejaba el tiempo
necesario a la parte acusada para que planteara
a tiempo y en toda la amplitud que emplea la parte acusadora sus puntos
de vista. El hecho es que la direc ción soviética tenía como única
preocupación dominante hacer rápidamente sus acusaciones contra el Partido Co
munista de China y obtener una condena contra este Partido a toda costa.
Era esta cuestión la que preocupaba al camarada Jruschov y a los demás
camaradas soviéticos en Buca rest, y no los problemas de política
internacional surgidos después del fracaso de la conferencia de alto nivel de
París, problemas que preocupaban a nuestro campo y
a todo el mundo.
Nuestro Partido estaría completamente de acuerdo
DISCURSO EN LA CONFERENCIA
DE MOSCU 301
con que se
reuniera una conferencia
internacional de
los partidos comunistas
y obreros, también
lo estaría
con cualquier otra
conferencia, con cualquier orden del
día, pero a
condición de que
estas conferencias fueran
regulares, tuvieran la aprobación de todos los partidos, se determinara
clara y previamente el orden del día, se entregara a los partidos comunistas y
obreros los mate riales necesarios, y se les dejara tiempo para estudiar
dichos materiales, para prepararse y para que los burós políticos de los
partidos obtuvieran, en caso de ser
imprescindible, incluso la aprobación de los plenos de los comités
centrales, acerca de las hipotéticas resolu
ciones a adoptar en dichas conferencias. Por tanto, las conferencias
deben ser desarrolladas dentro de las nor mas leninistas que regulan las
relaciones entre los par tidos comunistas y obreros, en base a la completa
igual dad de todos los partidos, en el espíritu camaraderil comunista e
intemacionalista y con elevada moral co munista.
La Reunión de Bucarest no respondía a estas nor mas, por consiguiente,
nuestro Partido, no obstante haber participado en ella la condenó y la condena
como una reunión irregular, por haber sido violadas en ella las normas
leninistas.
Estimamos que la Reunión de Bucarest sirvió muy mal a la causa del
movimiento comunista internacional, a la causa de la solidaridad internacional
de los traba jadores, a la causa del fortalecimiento de la unidad del campo
socialista, a la causa de la solución marxista-leninista de los desacuerdos
ideológicos, políticos y organizativos que puedan surgir en el seno de los
parti
302 ENVER HOXHA
dos comunistas y obreros y que perjudican al marxismo-leninismo. La
culpa de ello es imputable a los camaradas
de la dirección
del Partido Comunista de la
Unión
Soviética que organizaron esa reunión, la concibieron
en esa forma y aplicaron esas normas no marxistas.
Su objetivo era
lograr que el Partido Comunista
de
China fuera condenado por el movimiento comunista internacional
imputándole errores y faltas infundadas e inexistentes. Esta es la rotunda
convicción del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, fundada en el
estudio de los hechos, en base a los materiales soviético y chino de que ya
dispone el Partido del Tra
bajo de Albania,
en base al
análisis minucioso que ha
hecho de la evolución de la situación internacional y de
las posiciones oficiales del Partido Comunista de la
Unión Soviética y del Partido Comunista de
China.
El Partido del Trabajo de Albania considera unáni
memente que los camaradas soviéticos se han equivocado gravemente en
Bucarest, condenando injustamente al Partido Comunista de China por haberse
desviado, por decirlo así, del marxismo-leninismo, por haber infrin gido y
abandonado supuestamente la Declaración de Moscú de 1957, acusando al Partido
Comunista de China de «dogmático», «sectario», de estar «por la gue rra» y
«contra la coexistencia pacífica», de reclamar una «posición privilegiada» en
el campo socialista y en el movimiento comunista internacional, etc.
Los camaradas soviéticos se equivocaron gravemente también en el sentido
de que, aprovechándose del gran cariño y confianza que los comunistas sienten
por la Unión Soviética y por el Partido Comunista de la Unión
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 303
Soviética, intentaron imponer a los demás partidos
comunistas y obreros sus puntos de vista incorrectos
con respecto al
Partido Comunista de China.
Para el Partido
del Trabajo de Albania ha sido
evidente desde los
primeros momentos —
desde que
comenzaron las febriles maniobras que no debían ha
berse permitido los camaradas soviéticos, tendentes a convencer a
nuestra delegación en Bucarest — que los camaradas soviéticos deseaban con
infundadas argumen taciones y con presiones atraer a la delegación del Par
tido del Trabajo
de Albania a la
trampa que preparaban
y alinearlo junto
a sus puntos de vista erróneos.
Para el camarada Jruschov era significativo el
hecho de «si nos alineábamos o no de la parte soviética»
(eso le fue
dicho al camarada
Hysni Kapo por
Andro
pov). El camarada Jruschov manifestó
esta idea también
de otras formas, en las intervenciones contra nuestro
Partido en la Reunión de Bucarest. Eso fue confirmado varias veces
también por la injustificada y poco amisto sa actitud de la dirección
soviética y del personal de la embajada soviética en Tirana después de la
Reunión de Bucarest, actitud de la cual hablaremos más adelante.
Para los camaradas dirigentes soviéticos
no tenía nin
guna importancia el punto de vista de un partido
mar
xista-leninista como el nuestro, pero sí les interesaba
que éste mantuviera la misma actitud que el Comité
Central del Partido Comunista de la Unión Soviética en Bucarest.
El Partido Comunista de la Unión Soviética, que or ganizó la Reunión de
Bucarest, en ningún momento comunicó al Partido del Trabajo de Albania que, con
304 ENVER HOXHA
ocasión del Congreso del Partido Obrero Rumano, se
pronunciarían acusaciones contra
el Partido Comunista
de China pretendidamente
motivadas por los graves
errores de su línea. El Partido del
Trabajo de Albania
supo esto de la forma más inesperada.
Y es ahora
que nos enteramos de que los demás partidos del campo socialista, con
excepción del Partido del Trabajo de Al bania, del Partido Comunista de China,
del Partido del Trabajo de Corea y del Partido de los Trabajadores de Viet-Nam,
tenían conocimiento de que se organizaría en Bucarest tal reunión para acusar a
China. Si esto es cierto, entonces es del todo evidente que la cuestión se hace
mucho más seria y adquiere la forma de una frac ción de carácter
internacional.
Sin embargo, nuestro Partido no fue cogido por sorpresa ni le faltó la
vigilancia; y esto se lo debe al hecho de que siempre respeta las normas
leninistas en sus relaciones con los demás partidos, tiene un gran respeto
marxista por el Partido Comunista de la Unión
Soviética, por el Partido Comunista de China y todos los demás partidos
comunistas y obreros, respeta el
principio de la igualdad entre los partidos, principio que deben
respetar también los demás partidos en las rela ciones con el Partido del
Trabajo de Albania, indepen dientemente de ser éste pequeño en número.
Nuestro Partido vio desde un principio que todas estas normas se estaban
infringiendo en la Reunión de Bucarest y por eso mantuvo la actitud ya conocida
por todos, actitud que consideró y considera como la única justa frente a los
acontecimientos tal como se desarro llaron.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 305
Algunos dirigentes de
los partidos hermanos
nos
calificaron de «neutralistas», algunos
nos acusaron de
que «nos separábamos de la
justa línea marxista-leni
nista», y esos dirigentes llegaron
hasta emprender en
el seno de sus partidos una campaña tendente a desa creditar al
nuestro. Rechazamos todos estos manejos con desdén, porque se trata sólo de
calumnias, de prácticas deshonestas incompatibles con la moral comunista.
Preguntamos a los que emprendieron estos actos reprobables contra el
Partido del Trabajo de Albania: ¿Tiene derecho un partido a exponer libremente
su opinión tal como la juzga correcta? ¿Qué opinión expuso el Partido del
Trabajo de Albania en Bucarest? Nosotros expresamos nuestra fidelidad al
marxismo-leninismo y esta fidelidad queda comprobada por toda la vida y la
lucha del Partido del Trabajo de Albania; manifestamos nuestra fidelidad a las
resoluciones de la Declaración de Moscú y del Manifiesto por la Paz de 1957, y
eso lo confirma la línea seguida consecuentemente por el Partido del Trabajo de
Albania; manifestamos nuestra fidelidad a la unidad del campo socialista y
nuestra determinación de defenderla y estos sentimientos están confirmados por
toda la lucha del Partido del Trabajo de Albania; expresamos el afecto y la
fidelidad al Partido Comunista de la Unión Soviética y a los pueblos sovié
ticos y esto lo prueba toda la vida del Partido del Tra bajo de Albania.
Rehusamos juzgar «los errores» del Partido Comunista de China y menos aún
«condenarlo» sin antes tomar en consideración los puntos de vista del Partido
Comunista de China acerca de las cuestiones que se planteaban tan erróneamente,
en forma precipi
306
ENVER HOXHA
tada y antimarxista contra este Partido. Aconsejamos
que era necesario ser prudentes y mostrar sangre fría y espíritu de
camaradería en la solución de esa cuestión vital y extremadamente seria para el
comunismo inter nacional. Ese fue todo nuestro «crimen», lo que motivó que nos
lanzaran la piedra. Pero creemos que la piedra
levantada para golpearnos
les dio en la cabeza
a los
mismos que la
lanzaron. Con el
transcurso del tiempo
se está confirmando la justa actitud del Partido del
Trabajo de Albania.
¿Por qué
el camarada Jruschov
y los demás
cama-
radas se apresuraron tanto a
acusar al Partido
Comu
nista de China de manera
infundada y sin
presentar
pruebas? ¿Acaso se les puede permitir a los comunistas
y, en particular, a los principales dirigentes de un par
tido tan grande
como el Partido
Comunista de la
Unión
Soviética cometer semejante acto condenable? Ellos
pueden dar su
respuesta al respecto, pero también el
Partido del Trabajo de Albania tiene el pleno derecho
a exponer su opinión.
El Partido del
Trabajo de Albania
estima que la
Reunión de Bucarest
constituye un gran error en sí,
error que, por lo demás,
fue agravado conscientemente
en ella. De ningún modo se ha de echar al olvido la Reunión de Bucarest,
por el contrario hay que conde narla severamente como una mancha en el
movimiento comunista internacional.
No cabe la menor duda de que grandes desacuerdos ideológicos han surgido
y se han desarrollado entre el Partido Comunista de la Unión Soviética y el
Partido Co munista de China. Estos desacuerdos entre los dos par
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 307
tidos debían ser allanados a tiempo por el camino mar xista-leninista.
El Partido Comunista de China dice en su docu mento que estos
desacuerdos de principio han surgido inmediatamente después del XX Congreso del
Partido Comunista de la Unión Soviética y que las cuestiones en
controversia han sido
planteadas por los camaradas
chinos. Algunos de estos puntos de vista fueron tomados
en consideración por
los camaradas soviéticos, otros
fueron rechazados.
El Partido
del Trabajo de
Albania estima que en
caso de no
ser solucionados estos
desacuerdos entre los
dos partidos, habría
que recurrir a la organización de
una reunión de
los partidos comunistas y obreros donde
se plantearan esas
cuestiones, se discutieran
y se adop
tara una actitud. No es justo que esos desacuerdos se relegaran a
segundo plano, y de ello la culpa recae sobre
los camaradas soviéticos que conocían
esos desacuerdos
y que los menospreciaban porque
estaban convencidos
de la justeza de su línea y de la «inviolabilidad» de ésta,
lo que, a nuestro juicio, constituye un punto de vista idealista y
metafísico.
Si los camaradas soviéticos estaban convencidos de la justeza de su
línea y su táctica, ¿por qué no organiza ron a tiempo tal reunión a fin de
solucionar esos desa
cuerdos? ¿Acaso eran insignificantes las cuestiones que
se planteaban, como por ejemplo la condena de
J.V. Stalin, la
importante cuestión de la contrarrevolu
ción en Hungría, la de las formas de la toma del poder,
sin referimos a muchas otras cuestiones igualmente muy importantes que
surgieron posteriormente? ¡No! No eran
308 ENVER HOXHA
insignificantes. Todos tenemos nuestros puntos de vista sobre estos
problemas, porque a todos, como comunistas, nos interesan, y si todos nuestros
partidos han asumido una responsabilidad ante sus pueblos, son responsables
también ante el
comunismo internacional.
Para poder condenar
al Partido Comunista de China
por culpas y pecados imaginarios, el camarada Jruschov
y los demás dirigentes soviéticos estaban muy interesa
dos en presentar estas cuestiones como si se tratara de de sacuerdos
entre China y el conjunto del movimiento co munista internacional, pero cuando
se trató de cuestiones como las referidas líneas arriba, fueron juzgadas y
deci
didas exclusivamente por
el camarada Jruschov
y su
círculo de camaradas, pensando que
no era menester
que se discutiera en forma
colectiva, en una
reunión
de representantes de todos los partidos, pese a ser im portantes
cuestiones de carácter internacional.
Estalló la contrarrevolución en
Hungría, pero se
pasaron en silencio
las cuestiones que le concernían.
¿Por qué se sigue esta táctica de cerrar un asunto cuando
a los camaradas soviéticos les conviene hacerlo, mientras que, en caso
contrario, organizan no sólo reuniones como la de Bucarest, sino que mueven
todos los resortes para imponer a los demás el punto de vista de que China «se
opone a la línea de
todos los partidos
comunistas y
obreros del mundo»?
Algo semejante
hicieron los camaradas
soviéticos
también con nosotros. En el mes de agosto de este año,
la dirección soviética
dirigió una carta
a nuestro Partido
a través de la
cual nos proponía que «con el fin de que
la chispa de los
desacuerdos no se encendiera», se reu
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 309
nieran los representantes de
nuestros dos partidos para
que nuestro Partido se alineara al lado de la Unión So viética contra
el Partido Comunista de China, para que nuestros dos partidos llegaran formando
un frente unido a la actual Conferencia. Naturalmente, el Comité Central de
nuestro Partido no aprobó tal cosa, y en su respuesta oficial consideró eso
como una labor en nada marxista, como una actividad fraccionalista contra un
tercer parti-do hermano, contra el Partido Comunista de China. Seguramente esta
posición justa y de principios de nuestro Partido no ha agradado a la dirección
del Partido Comunista de la Unión Soviética.
De que estas cuestiones son de primordial importan cia y de que nos
interesan a todos, no cabe duda, y no
existe ninguna duda tampoco para el Partido del Trabajo
de Albania de que las cuestiones, tal como se plantearon
en Bucarest contra
China, eran tendenciosas y tenían
como objetivo condenar y aislar el Partido Comunista
de China de todo el movimiento comunista internacional.
El Partido del
Trabajo de Albania
consideraba tal
acción como escandalosa e inadmisible, no sólo porque
no estaba convencido de su oportunidad, sino porque sospechó con razón
que se emprendía por un camino no
marxista una acción contra un partido hermano, grande y glorioso, como
es el Partido Comunista de China; que
se organizaba, con la excusa de acusar a China de dog matismo, un
ataque contra el marxismo-leninismo.
En la reunión, el Partido Comunista de China fue acusado de muchas
faltas. Esto debía reflejarse en un comunicado. ¿Por qué no se hizo tal cosa?
Si las acusa ciones eran fundadas ¿por qué hubo vacilaciones y por
310 ENVER HOXHA
qué se dio a conocer un comunicado que no respondía ai propósito de la
reunión? ¿Por qué no se habló en él del «gran peligro de dogmatismo» que
supuestamente ame
nazaba al comunismo internacional?
No, camaradas, la Reunión de Bucarest no puede
ser defendida, contravenía
a los principios, era tenden
ciosa por cuanto
se proponía lograr
ciertos objetivos,
de los cuales, el principal, a juicio del Partido del Traba
jo de Albania, era encubrir
algunos graves errores
de
línea que se han permitido los camaradas soviéticos acusando al Partido
Comunista de China de dogmatismo.
Los camaradas soviéticos tenían necesidad del apoyo de los demás
partidos en esta cuestión. Por eso inten taron abiertamente cogerlos
desprevenidos. Los camara das soviéticos lograron a medias su objetivo y
recabaron el derecho de que se planteara en el seno de dichos parti dos la
condena de China, como el fruto de una «confe rencia internacional del
comunismo». Los partidos co munistas y obreros, a excepción del Partido del
Trabajo de Albania y de algunos otros partidos comunistas y obreros, plantearon
los «graves errores de línea cometi dos por el Partido Comunista de China»,
informaron de la condena «unánime» sancionada contra China en Bu
carest, lucharon por
imponer tal opinión
en sus partidos
y sus pueblos. En algunas de estas
reuniones de partido,
fue condenado también
el Partido del Trabajo de
Albania.
Después de la Reunión de Bucarest, el Comité Cen tral del Partido del
Trabajo de Albania decidió, con justa razón, examinar en el seno del Partido
únicamente el Comunicado, informar a sus filas de que entre el Partido
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 311
Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista
de China habían surgido divergencias de principio
que
serían planteadas y
solucionadas en la próxima confe
rencia convocada para noviembre en Moscú. Y así se hizo.
Pero esta actitud de nuestro Partido no agradó a
los camaradas de
la dirección del Partido Comunista de
la Unión Soviética,
lo que comenzamos a notar
muy
pronto. Inmediatamente después de lo
de Bucarest, un
ataque inesperado, en oposición a los principios, y que tomó la forma de
una brutal ingerencia y de presiones procedentes de varias direcciones, fue
lanzado contra nuestro Partido y su Comité Central. El ataque empeza do por el
camarada Jruschov en Bucarest, fue reanudado por el camarada Coslov en Moscú.
Se empeñaron en convencer a los camaradas del Buró Político de paso en Moscú,
para indisponerlos con la dirección de nuestro Partido, planteándoles la
cuestión como si «la dirección del Partido del Trabajo de Albania había
traicionado la amistad con la Unión Soviética», que «la línea seguida por la
dirección del Partido del Trabajo de Albania se caracterizaba por ’zigzags’»,
que «Albania se encontraba ante la alternativa de ir con los 200 millones (es
decir con la Unión Soviética) o con los 650 millones (es decir con China
Popular)», y finalmente que «Albania, aislada, estaba en peligro, que bastaba
una bomba atómica lanzada por los norteamericanos para que Albania y toda su
población fueran reducidas a cenizas», y otras ame nazas por el estilo. Es del
todo obvio que se perseguía el fin de sembrar la escisión en la dirección de
nuestro Partido, de eliminar de la dirección del Partido del Tra bajo de
Albania a los elementos que los dirigentes sovié
312 ENVER HOXHA
ticos consideraban un obstáculo en su siniestra e innoble empresa.
El hecho de que Liri Belishova, antiguo miembro del Buró Político del
Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, capitulara frente a las
lisonjas de los diri gentes soviéticos, frente a los chantajes e
intimidaciones, y se colocara en abierta oposición con la línea de su Partido,
fue resultado de esos manejos escisionistas.
La tentativa hecha por los camaradas soviéticos en la carta que dirigen
al Comité Central del Partido Co munista de China para presentar esta cuestión
como si en Albania se estuviera condenando a los amigos de la Unión Soviética
es falsa. Amigos eternos de los pueblos soviéticos son el millón y medio de
albaneses y el Par tido del Trabajo de Albania que ha forjado y cimentado esta
amistad templada con sangre, y no los diversos capitulacionistas, escisionistas
y desviacionistas.
Pero no fue solamente en Moscú donde los cama-radas soviéticos
intentaron suscitar dudas en cuanto a la justeza de la actitud de nuestro
Partido en Bucarest. Tentativas incluso más vehementes fueron hechas también en
Tirana por los empleados de la embajada soviética y el propio embajador
soviético.
Como dije más arriba, con anterioridad a la Reunión de Bucarest, no
podían imaginarse lazos más estrechos, más sinceros y más fraternales entre
nosotros y los camaradas soviéticos. De nuestra parte no había ningún secreto
sea de partido o de Estado para los camaradas soviéticos. Esta actitud había
sido decidida por nuestro Comité Central. Y estos lazos reflejaban los vivos
senti mientos de afecto y fidelidad del pueblo albanés hacia
DISCURSO EN LA
CONFERENCIA DE MOSCU 313
el pueblo soviético, sentimientos que nuestro Partido
templó con su sangre derramada.
Algunos elementos
malsanos, con el
embajador
soviético a la
cabeza, violaron estos
sagrados sentimien
tos del Partido del Trabajo de Albania y de nuestro
pueblo. Aprovechándose de los lazos de amistad y de buena fe de nuestros
cuadros, comenzaron febril e inten sivamente a atacar la línea
marxista-leninista del Par tido del Trabajo de Albania, a dividir el Partido,
a crear pánico y confusión en sus filas para apartar a la direc ción de la
base del Partido, y se llegó a tal punto que el embajador soviético en Tirana
intentó incitar a los generales de nuestro ejército a sublevar el Ejército
Popular de Albania contra la dirección del Partido del Trabajo de Albania y
contra el Estado albanés. Pero sus planes se hicieron añicos frente a la férrea
unidad de nuestro Partido. Nuestros cuadros endurecidos en la Lucha de
Liberación Nacional y en la lucha de vida o muerte con los revisionistas
yugoslavos, defendieron como marxistas a su heroico Partido; y ellos saben muy
bien diferenciar el Partido Comunista de la Unión So viética, el de Lenin, de
los escisionistas. Y desde luego estos denigradores tuvieron su merecido.
Los empleados de la embajada soviética en Tirana, con el embajador a la
cabeza, llegaron, sin embargo,
mediante métodos intolerables y antimarxistas, a
hacer que el
presidente de la
Comisión Central de
Revisión del Partido
del Trabajo de Albania, el
cual
quince días antes se había
mostrado solidario con la
línea seguida por
el Comité Central del Partido del
Trabajo de Albania en Bucarest, cayera en las
garras de
314
ENVER HOXHA
estos intrigantes, se descarriara completamente del marxismo-leninismo y
terminara en abierta oposición
con la línea de su Partido. Es evidente que los reproba bles esfuerzos
de esos camaradas soviéticos tenían como objetivo escindir la dirección del
Partido del Trabajo de Albania, apartarla de la militancia, y todo eso como
condena por el «crimen» que cometimos en Bucarest, por la osadía de manifestar
libremente nuestro punto de vista de la manera que estimábamos justa.
Los funcionarios de la embajada soviética en Tira na avanzaron aún más
por este camino. Se dirigieron a los albaneses que habían terminado los
estudios en la Unión Soviética con el fin de incitarles contra la direc ción
albanesa, considerándoles como elementos propicios para sus siniestros
designios. Pero los albaneses, tanto los que han cursado estudios en la Unión
Soviética como los que no, saben bien que los abyectos métodos que
utilizan los empleados
de la embajada
soviética en Ti
rana son enteramente
ajenos al marxismo-leninismo.
Los albaneses son hijos de su
propio pueblo, son hijos de
su Partido, son
marxista-leninistas e intemacionalistas.
Podemos enumerar
muchos ejemplos más,
pero, para
no quitar mucho
tiempo a esta
importante reunión,
sólo referiré otros dos ejemplos
representativos. Las pre
siones sobre nuestro Partido continuaron incluso en los
días en que
aquí en Moscú estaba reunida
lo comisión
para la redacción del proyecto de declaración que se
nos ha presentado, cuando los camaradas soviéticos
decían que se debía mirar
hacia adelante y no atrás. En
el curso de aquellos días en Moscú, en una reunión ampliada de los jefes
de los Estados Mayores de los
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 315
países del Tratado de Varsovia, el miembro del Comité Central y ministro
de la Unión Soviética, mariscal Malinovski, atacó abiertamente al pueblo
albanés, al Partido del Trabajo de Albania, al Gobierno albanés y a nuestra
dirección. Este ataque inamistoso y público es muy parecido al ataque
subversivo del embajador soviético en Tirana, quien buscaba incitar a nuestro
Ejército Popular contra la dirección del Partido y de nuestro Estado. Pero, al
igual que el embajador soviético, se equivocó muy gravemente también el
mariscal Mali
novski. Nadie puede esperar alcanzar así tal objetivo y menos aún romper
la amistad de nuestro pueblo con
los pueblos de la Unión Soviética. La justa lucha del Partido del
Trabajo de Albania contra estas actividades de zapa fortalece la amistad
sincera que une a nuestro pueblo con los pueblos de la Unión Soviética. Esta
amistad no puede ser alterada tampoco por las sorpren dentes declaraciones del
mariscal Grechko, comandante en jefe del Tratado de Varsovia, quien, no
contento con
decir a nuestra delegación militar que supuestamente le sería difícil
cubrir las necesidades de nuestro ejército con algunos armamentos
imprescindibles, cuyo suminis
tro se preveía en los acuerdos suscritos, también declaró abiertamente
que «ustedes forman parte sólo de momen to del Tratado de Varsovia», dando a
entender que el mariscal Grechko había decidido echarnos de dicho Tra tado.
Pero por fortuna no es el camarada mariscal quien
decide tal cosa.
En octubre de
este año, el
camarada Jruschov, con
la mayor seriedad,
declaró a los
camaradas chinos tex
tualmente: «Trataremos a Albania como a Yugoslavia».
316 ENVER HOXHA
Decimos tal cosa a esta reunión del comunismo interna cional para que
se vea cuán lejos han ido las cosas y qué actitud se mantiene contra un pequeño
país socialista. ¿Qué «crimen» ha cometido el Partido del Trabajo de Albania
para motivar el mismo trato para nuestro país que para la Yugoslavia titoísta?
¿Acaso traicionamos al marxismo-leninismo, como lo hizo la camarilla de Tito?
O, ¿es que nos separamos tal vez del campo socialista y nos unimos al carro del
imperialismo norteamericano, como se ha unido el revisionismo yugoslavo? ¡No! Y
de
eso es testigo
todo el movimiento comunista internacio
nal, lo demuestra la concreta actividad política, ideológica
y económica de
nuestro Partido y Estado durante toda
la Lucha de Liberación
Nacional y en el curso de estos
16 años a partir de la liberación del país, y, por lo demás, lo confirma
el propio Comité Central del Partido Co
munista de la Unión Soviética, el cual, en carta dirigida al Comité
Central del Partido del Trabajo de Albania el
13 de agosto de 1960, subraya: «Las relaciones entre el Partido del
Trabajo de Albania y el Partido Comunista de la Unión Soviética, fundadas en
los principios del internacionalismo proletario, siempre han sido verdade
ramente fraternales. La amistad entre nuestros partidos
y pueblos jamás se ha visto eclipsada por desacuerdos
o distanciamientos. Las posiciones del Partido del Traba
jo de Albania y del Partido Comunista de la Unión So viética sobre las
cuestiones más trascendentales del movimiento comunista y obrero internacional
y de la política exterior han coincidido». Entonces, ¿en qué consiste nuestra
falta? Nuestro único «crimen» es no haber aceptado en Bucarest que se condenara
injusta
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 317
mente a un
partido comunista hermano
como lo es el
Partido Comunista de
China, nuestro único «crimen» es
el haber tenido la valentía de oponemos abiertamente
en una reunión comunista internacional
(y no en una
plaza de mercado), a los injustos actos del camarada
Jruschov, nuestro único «crimen» es
que somos un
pequeño Partido, el Partido de un país
peque
ño y pobre, que, según
las concepciones del ca
marada Jruschov, debe contentarse con aplaudir, con
aprobar, pero sin expresar su opinión. Pero esta con cepción no es
marxista ni es admisible. Es el marxismo-leninismo el que nos ha dado el
derecho a exponer nuestras ideas y nadie nos lo puede quitar, ni con pre
siones políticas o económicas ni con amenazas o los epítetos que puedan
aplicarnos. En esta ocasión quisié ramos hacer la siguiente pregunta al
camarada Jruschov:
¿Por qué no nos hizo tal
declaración a nosotros, en vez
de a un
representante de un tercer partido?
¿O es que
el camarada Jruschov piensa que
el Partido del
Trabajo
de Albania no
tiene puntos de
vista propios, que ha
hecho causa común,
de una forma carente de principios,
con el Partido Comunista de China y que, por consi guiente, se puede
dialogar con los camaradas chinos acerca de los problemas de nuestro Partido?
No, cama-rada Jruschov, usted persiste en sus errores y tiene muy mala opinión
de nuestro Partido. El Partido del Trabajo de Albania tiene sus propios puntos
de vista, de los que responde tanto ante su pueblo, como ante el movi miento
comunista y obrero internacional.
Nos vemos en la obligación de comunicar a esta Conferencia que la
dirección soviética ha pasado, efecti
318 ENVER HOXHA
vamente, de las amenazas de tratar a Albania como a la Yugoslavia
titoísta, a acciones concretas. Este año nuestro país ha sufrido calamidades
naturales. Hubo un terre
moto, en octubre
inundaciones, pero sobre todo, la
sequía ha sido
terrible, pues durante
120 días consecu
tivos no cayó ni una
gota de lluvia.
Casi todo el trigo
se quemó. El hambre amenazaba al pueblo. Las escasí simas reservas de
cereales se consumieron. Nuestro Gobierno pidió con gran urgencia a la Unión
Soviética que le vendiera cereales, explicándole la gravísima situación que
atravesaba nuestro país. Esto sucedió des pués de la Reunión de Bucarest.
Tuvimos que esperar 45 días para recibir respuesta del Gobierno soviético,
mientras que nuestro pueblo disponía de reservas de cereales solamente para 15
días. Después de 45 días y luego de reiteradas demandas oficiales, el Gobierno
soviético nos concedió solamente 10 mil toneladas de las 50 mil que
socilitamos, lo que significa 15 días de provisiones en cereales, cantidad que
por lo demás se nos entregaría en los meses de septiembre y octubre. Esto era
una abierta presión ejercida sobre nuestro Partido para que se plegara a la
voluntad de los cama-radas soviéticos.
En aquellos difíciles días nos dimos cuenta de muchas cosas. ¿Acaso no
podía la Unión Soviética, que vende cereales a todo el mundo, dar al pueblo
albanés, hermano leal del pueblo soviético, fiel al marxismo-le ninismo y al
campo socialista, 50 mil toneladas de cereales, cuando no por su culpa lo
amenazaba el ham bre? En otro tiempo el camarada Jruschov nos había dicho: «No
se preocupen por cereales, lo que ustedes
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 319
consumen en un año, en nuestro país se lo comen las ratas». Las ratas,
pues, tenían qué comer en la Unión Soviética, sin embargo el pueblo albanés
debía morir de hambre, hasta que la dirección del Partido del Trabajo de
Albania se sometiera a la voluntad de la dirección soviética. Esto es horrible,
camaradas, pero es la verdad. Si el pueblo soviético se entera de esto, no lo
perdonará
jamás, porque este comportamiento no es ni marxista, ni
intemacionalista, ni camaraderil. Tampoco es amis toso que no se aceptara
nuestro «clearing» para comprar
cereales en la Unión Soviética y se
nos obligara a sacar
la pequeña reserva
de oro de nuestro Banco Nacional
para comprar en
la Unión Soviética el maíz necesario
para la subsistencia
de nuestro pueblo.
Lejos de constituir
algo casual, estos
actos están
relacionados los unos
con los otros. Particularmente en
los útimos días han llegado al colmo los ataques del
camarada Jruschov contra nuestro Partido del Trabajo.
Usted, camarada Jruschov, declaró el
día 6 de noviem
bre, que «los albaneses se
comportan con nosotros
igual que Tito». Usted dijo a los camaradas chinos que «nosotros
perdimos una Albania, mientras que ustedes, los chinos, la ganaron».
Finalmente, usted declaró que «el Partido del Trabajo de Albania constituye
nuestro eslabón débil».
¿Qué significan esas monstruosas acusaciones, esos tratos de «mercader»
para con nuestro Partido, nuestro pueblo y un país socialista al que se podría
perder o ganar como en una partida de cartas? ¿Qué significan esas
consideraciones acerca de un partido hermano que, según usted, constituye el
eslabón débil del movimiento
320 ENVER HOXHA
comunista internacional? Para nosotros es evidente y comprendemos muy
bien que nuestra actitud marxista-
leninista, justa y de principios, que nuestra valentía
en no aprobar y en
denunciar aquellos actos
suyos que
son erróneos, le llevan a atacar a nuestro Partido,
a
ejercer todo tipo de presiones
sobre él y a emitir hasta
las más inauditas monstruosidades en su contra. Nada
de camaraderil, nada de comunista hay en esta actitud. Usted nos compara
con los revisionistas yugoslavos. Pero todo el mundo sabe bien cómo nuestro
Partido ha luchado y lucha contra los revisionistas yugoslavos. No somos
nosotros los que actuamos como los yugoslavos, sino usted, camarada Jruschov,
que está empleando contra nuestro Partido métodos extraños al
marxismo-leninismo. Usted considera Albania como una mercancía que puede ser
adquirida o perdida por uno u otro. Ha habido un tiempo en que Albania era
considerada como una mercancía, cuando los demás creían que dependía de ellos
la existencia o la inexistencia de Albania, pero aquellos tiempos se han
acabado desde que las ideas del marxismo-leninismo triunfaron en nuestro país.
Y usted está repitiendo eso mismo; lo hizo al considerar que «perdió» Albania y
que otro la «ganaba» y también cuando decidió que Albania no era un país
socialista, como resulta de la carta que nos entregaron el 8 de
noviembre, donde no
se mencionaba nuestro país como
un país socialista.
El que Albania avance por el
camino del socialismo
y forme parte
del campo socialista no lo determina
usted, camarada Jruschov,
ni depende de su deseo.
Esto
lo ha decidido el pueblo albanés, encabezado por el
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 321
Partido del Trabajo, con su lucha, y no hay fuerza capaz
de apartarlo de ese camino.
Con relación a lo de que el Partido del Trabajo de Albania constituye,
por decirlo así, el más débil eslabón del campo socialista y del movimiento
comunista inter nacional, nosotros decimos que la historia de 20 años de
nuestro Partido, la heroica lucha de nuestro pueblo y Partido contra los
ocupantes fascistas, y los 16 años desde la Liberación hasta el presente,
durante los cuales nuestro Partido y nuestro pequeño pueblo han hecho frente a
todas las tempestades, demuestran lo contrario. Cercada de enemigos, como una
isla en medio de las tempestades, la República Popular de Albania ha resisti
do audazmente todos los ataques y las provocaciones de los imperialistas y sus
lacayos. Como una roca de granito ha mantenido y mantiene en alto la bandera
del socia lismo en la retaguardia del enemigo. Usted, camarada Jruschov,
levantó la mano contra nuestro pequeño pueblo y contra su Partido, pero tenemos
la convicción de que el pueblo soviético, que ha derramado su sangre también
por la libertad de nuestro pueblo, y el gran Partido de Lenin, no estarán de
acuerdo con este acto suyo. Tenemos plena confianza en el marxismo-leninis mo,
estamos seguros de que los partidos hermanos cuyos representantes se encuentran
en esta Conferencia, exa minarán y juzgarán esta cuestión guiados por la
justicia marxista-leninista.
Nuestro Partido ha considerado siempre al Partido Comunista de la Unión
Soviética como el partido padre porque es el partido más antiguo, el glorioso
partido de los bolcheviques; lo ha considerado así teniendo en
322
ENVER HOXHA
cuenta su experiencia universal y su gran madurez.
Mas, nuestro Partido
jamás ha consentido
y jamás con
sentirá que un dirigente soviético, quienquiera que
sea,
le imponga sus propias concepciones si por nuestra parte
las juzgamos equivocadas.
La dirección soviética consideró esta importante
cuestión de principio de manera errónea, idealista y metafísica. Se
envanece de los colosales éxitos alcanza dos por los pueblos soviéticos y el
Partido Comunista de la Unión Soviética, viola los principios
marxista-leninis-tas, se cree infalible, considera infalible e indiscutible
toda resolución, acto, palabra y gesto suyos. Los demás pueden equivocarse, los
demás son criticables, pero no la
dirección soviética. «Nuestras
resoluciones son sagradas,
son inviolables», «No
podemos hacer ninguna
concesión
al Partido Comunista
de China, ningún
compromiso con
él», decían a
nuestros camaradas los
dirigentes de la
Unión Soviética. Entonces, ¿por qué nos convocaban a
Bucarest? Seguramente para que votáramos a ciegas
a
favor de los puntos de
vista de la dirección soviética.
¿Es esto marxista? ¿Acaso es
normal?
¿Es que se pueden permitir actos
de subversión en
un partido estimulados por otro con el fin de escindir
su unidad, y derrocar a
la dirección de
dicho partido
o la de cualquier otro Estado? ¡De ningún modo! Los dirigentes
soviéticos acusaron al camarada Stalin de que «intervenía en los asuntos de los
otros partidos e impo nía a los demás los puntos de vista del Partido
Bolchevi que». Podemos probar que el camarada Stalin no hizo jamás algo
semejante con nosotros, pues en todo mo mento se condujo con el pueblo albanés
y el Partido del
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 323
Trabajo de Albania como un gran marxista, como un internacionalista
ejemplar, como camarada, hermano y amigo sincero del pueblo albanés. En 1945,
cuando el pueblo albanés estaba en peligro de pasar hambre, el
camarada Stalin ordenó
que cambiaran el rumbo los
buques cargados de cereales destinados al pueblo sovié
tico que, en aquel entonces, también sufría escasez de
los mismos, enviando inmediatamente el cargamento al pueblo albanés. En
cambio, la actual dirección soviética se ha permitido los innobles actos ya
señalados.
¿Acaso son admisibles tales presiones económicas, y es admisible que se
amenace al pueblo albanés, tal como lo hizo la dirección soviética después de
la Reunión de Bucarest? ¡De ninguna manera! ...
Sabemos que la ayuda dada a nuestro pequeño pueblo, — que antes de la
guerra estaba sumido en una gran miseria, que vio su país calcinado y devastado
por la Segunda Guerra Mundial y que, lejos de doblegarse,
luchó bajo la gloriosa dirección
del Partido Comunista
de Albania dando
muestras de gran heroísmo y se libe
ró, — es una ayuda
intemacionalista.
Mas, ¿por qué razón,
después de lo de Bucarest, la
actitud de la dirección soviética
respecto a nosotros
cambió, llegando al punto de dejar que
el pueblo albanés
padeciera hambre? Así procedió también la dirección
rumana que no
accedió a dar ni un
grano de trigo
a
nuestro pueblo en el marco
del acuerdo «clearing», en
un momento en que Rumania comerciaba con cereales
con los países capitalistas, y así nos vimos obligados a comprar maíz
con divisas a los agricultores franceses.
Meses antes de la Reunión de Bucarest, el camarada
324 ENVER HOXHA
Dej1 invitó expresamente a una delegación de nuestro Partido para
sostener conversaciones acerca de las pers pectivas de desarrollo de Albania.
He aquí una preo
cupación loable y
marxista. El camarada
Dej dijo a
nuestro Partido: «Nosotros,
los otros países
de democra
cia popular, no debemos discutir
más sobre la cantidad
de créditos que se
han de conceder a Albania, sino que
en Albania se ha de decidir la construcción de éstas o aquellas
fábricas, la elevación del nivel de los medios de producción, y, en cuanto a
los millones de rublos que estas realizaciones puedan costar, poco importa» y
el camarada Dej añadió incluso: «Hemos hablado al res pecto también con el
camarada Jruschov y él está de acuerdo con nosotros».
Pero llegó la Reunión de Bucarest y nuestro Partido adoptó la actitud
que se conoce. Los camaradas rumanos olvidaron lo que habían dicho
anteriormente y escogie ron el camino de dejar que el pueblo albanés sufriera
hambre.
Con anterioridad hemos puesto en conocimiento oficialmente de estas
cuestiones al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética; no
las hemos planteado ni discutido en un mercado, ni las hemos transmitido de
boca en boca a nadie, sino que las esta mos expresando por primera vez en una
reunión de partidos como lo es esta Conferencia. Ahora bien, ¿por qué
planteamos estas cuestiones? Nuestro propósito es que se ponga término a estas
manifestaciones negativas
1 En esa época, primer secretario del CC del Partido Obrero Rumano.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 325
que lejos de fortalecer, debilitan nuestra unidad. Nuestro deseo es que
se robustezcan las relaciones y los lazos marxista-leninistas entre los
partidos comunistas y obreros, entre los Estados socialistas, desechando toda
manifestación perniciosa que pueda haber surgido hasta ahora. Somos optimistas
en eso y tenemos la firme con vicción de que los camaradas soviéticos, al
igual que los demás camaradas, comprenderán correctamente nuestras críticas.
Nuestras críticas son severas, pero francas y
sinceras, y tienden a fortalecer nuestras relaciones.
Nuestro Partido y nuestro pueblo, independientemente
de estas injustas y perniciosas actitudes
que se adoptan
con respecto a nosotros, y con la confianza de que cesa
rán en el futuro, reforzarán
aún más el cariño y la
fidelidad infinitas hacia los pueblos soviéticos y el
Partido Comunista de la Unión Soviética, hacia los
pueblos y partidos comunistas y obreros del campo socialista, un cariño
y una fidelidad que siempre estarán cimentados en las enseñanzas
marxista-leninistas.
Nuestro Partido concibe la amistad únicamente fundada en la justicia, el
respeto mutuo y los principios marxista-leninistas. Esto se lee en la
Declaración de Moscú de 1957 y esto se subraya también en el proyecto de
declaración que se nos ha presentado. Declaramos con la mayor seriedad que el
Partido del Trabajo y el
pueblo albanés siempre combatirán resueltamente por el fortalecimiento
de las relaciones y de la unidad del
campo socialista y del movimiento comunista interna cional.
El pueblo albanés está presto a lanzarse al fuego para defender a sus
verdaderos amigos. Estas no son
326 ENVER HOXHA
palabras hueras que sólo salen de mis labios; por el contrario, no hago
otra cosa que expresar los senti mientos de mi pueblo y de mi Partido, y se ha
de saber bien que si apreciamos a la Unión Soviética y al Partido Comunista de
la Unión Soviética no es por los bellos ojos de nadie ni para adular a ninguna
persona.
Queridos camaradas:
La Declaración de Moscú de 1957 al igual que el proyecto de declaración
que se nos ha presentado constatan que el revisionismo constituye el principal
peligro en el movimiento comunista y obrero interna cional. En la Declaración
de Moscú de 1957 se subraya con justa razón que la fuente interna del
revisionismo es la existencia de la influencia burguesa, mientras que la
capitulación ante la presión del imperialismo es su fuente externa. La práctica
ha confirmado cabalmente que el revisionismo contemporáneo se ha esforzado por
todos los medios en desacreditar, disfrazándose con slogans seudomarxistas y
seudorrevolucionarios, nuestra gran doctrina, el marxismo-leninismo, a la que
ha declarado «envejecida» e inadecuada al desarrollo social. Ocultán dose tras
el slogan del marxismo creador y de las nuevas condiciones, los revisionistas
han intentado, por un lado, despojar al marxismo-leninismo de su espíritu
revolu cionario y sofocar la confianza de la clase obrera y del pueblo
trabajador en el socialismo y, por el otro, se han esforzado en embellecer al
imperialismo y en presen tarlo como amansado y pacífico. Los tres años
transcu rridos desde la Conferencia de Moscú han confirmado
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 327
plenamente que los
revisionistas contemporáneos no
son
sino escisionistas del movimiento comunista y del campo
del socialismo, fieles lacayos del imperialismo y ene
migos jurados del
socialismo y de la clase
obrera.
La misma experiencia ha demostrado hasta ahora
que el revisionismo contemporáneo tiene en los revisio nistas
yugoslavos, en la camarilla traidora de Tito y compañía, sus abanderados, sus
más agresivos y peligro sos representantes. Cuando se aprobó la Declaración de
Moscú, a pesar
de que existían a nuestro juicio hechos
y datos suficientes
para hacerlo, este grupo hostil y
agente del imperialismo norteamericano no fue denun
ciado públicamente. Es más, posteriormente, cuando su peligrosidad
comenzó a salir a flote más claramente, la lucha contra el revisionismo
yugoslavo, la lucha conse cuente e ininterrumpida por su aniquilamiento
ideoló gico y político, no se ha llevado a cabo con la fuerza debida. Al
contrario. Y he aquí el origen de tantos males y perjuicios registrados en
nuestro movimiento comu nista y obrero internacional. Según el parecer de
nuestro Partido, si el grupo revisionista de Tito no ha sido desen mascarado
totalmente, si se han abrigado «esperanzas» infundadas de un supuesto
«mejoramiento» y «viraje» positivo de ese grupo traidor, eso se debe a la
influencia de la tendencia conciliadora, de la concepción errónea y de la
apreciación inexacta del camarada Jruschov y de algunos otros dirigentes
soviéticos con respecto al peli groso grupo revisionista titoísta.
Se ha dicho que J.V. Stalin se equivocó en su apre ciación sobre los
revisionistas yugoslavos y al exacer bar la actitud adoptada para con ellos.
Nuestro Partido
328
ENVER HOXHA
jamás ha estado de acuerdo con semejante punto de vista
y el tiempo y la práctica han demostrado lo contrario, dándonos la
razón. Stalin hizo una apreciación muy justa del peligro que representan los
revisionistas yugos lavos y se esforzó en resolver esta cuestión a su debido
tiempo y por el camino marxista. En aquel tiempo se
reunió la Kominform como órgano colectivo, y, una vez desenmascarado el
grupo titoísta se sostuvo una
lucha inexorable contra él. Y el tiempo ha demostrado y está demostrando
que tal acción era justa e indispen sable.
El Partido del Trabajo de Albania ha tenido siempre la convicción de que
el grupo de Tito ha traicionado al marxismo-leninismo, es una agencia del
imperialismo, un peligroso enemigo del campo socialista y de todo el movimiento
comunista y obrero internacional, y de que, por eso, es preciso realizar contra
él una lucha despia dada. Por nuestra parte hemos sostenido y seguimos
sosteniendo esta lucha porque somos comunistas inter nacionalistas y porque
hemos sentido y sentimos sobre nuestra espalda todo el peso de la actividad
hostil de la camarilla revisionista de Tito contra nuestro Partido y nuestro
país. Pero esta actitud de nuestro Partido no ha sido del agrado del camarada
Jruschov ni de algunos otros camaradas.
El grupo titoísta es, desde hace mucho tiempo, un grupo de trotskistas y
de renegados. Al menos para el
Partido del Trabajo de Albania lo es desde el año 1942,
es decir, desde hace 18 años.
A partir de 1942, cuando la lucha del pueblo albanés
adquirió gran impulso, el grupo trotskista de
Belgrado,
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 329
tras la máscara de la amistad y aprovechándose de nues
tra buena fe, se esforzó por todos los medios en obsta culizar el
desarrollo de nuestra lucha armada, en impedir la creación de poderosos
destacamentos guerrilleros al baneses, e, incapaz de lograrlo, intentó
apoderarse direc
tamente de su
mando político y
militar. Este grupo
intentó hacer que
todo dependiera de
Belgrado, que
nuestro Partido y
nuestro Ejército guerillero
fueran
simples apéndices del Partido Comunista de Yugoslavia
y del Ejército
de Liberación Nacional
Yugoslavo.
Nuestro Partido, preservando
la amistad que le unía
con los guerilleros yugoslavos, opuso
con éxito resis
tencia a estos siniestros designios. En esa época el grupo titoísta se
esforzaba por sentar los cimientos de la Fe deración Balcánica que debía
ponerse bajo la dirección de los titoístas de Belgrado, por llevar a los
partidos co munistas de los países de los Balcanes a remolque del PCY y poner
los ejércitos guerrilleros de estos países bajo la dependencia del Estado Mayor
titoísta yugoslavo. Con este fin y de concierto con los ingleses, intentaron
crear el Estado Mayor Balcánico y ponerlo — es decir a nuestros ejércitos —
bajo el mando de los anglo-nor-teamericanos. Nuestro Partido frustró
victoriosamente esos diabólicos planes. Y cuando se enarboló la bandera de la
Liberación en Tirana, la banda titoísta de Belgrado ordenó que sus agentes en
Albania rebajaran el éxito del Partido Comunista de Albania y organizaran un
com plot1 para derrocar a la dirección del Partido, a la que
1 En el II Pleno del CC del PCA llevado a cabo el 23 de noviembre de
1944 en Berat, el delegado del Comité Central del
330 ENVER HOXHA
había organizado el Partido, había dirigido la Lucha de Liberación
Nacional y conducido al pueblo albanés a la
victoria. Así pues
Tito, de común
acuerdo con sus
agentes secretos, fue quien organizó
el primer complot
en nuestro Partido.
Pero el Partido
Comunista de Al
bania hizo fracasar
dicho complot.
Sin embargo, los conspiradores de
Belgrado no de
pusieron las armas y en colaboración con el traidor Koçi Xoxe, su
principal agente en nuestro Partido, reanuda ron mediante nuevas formas la
organización del complot
contra la nueva
Albania. Perseguían el objetivo de hacer
de Albania la
séptima república de
Yugoslavia.
Cuando el país
estaba devastado, calcinado
y era
necesario reconstruirlo desde
sus cimientos, cuando el
pueblo estaba sin
pan y sin abrigo pero
animado por
una moral elevada,
cuando pueblo y ejército, con las
armas en la mano, montaban guardia vigilantes contra
los complots de la reacción organizados por las misiones
anglo-norteamericanas, que amenazaban a la nueva Al bania con nuevas
invasiones, cuando una gran parte del ejército guerrillero albanés atravesaba
la frontera de la Patria yendo a ayudar a los hermanos yugoslavos y luchaba
hombro a hombro con éstos, liberando conjun
tamente Montenegro, Bosnia, Herzegovina, Kosova,
Partido Comunista de
Yugoslavia urdió entre
bastidores un com
plot contra el
Partido Comunista de Albania con
la participa
ción de los
elementos antipartido Sejfulla
Malëshova, Koçi Xoxe
y Pandi Kristo.
El principal objetivo de este complot era
derro
car la dirección
del Partido con
el camarada Enver
Hoxha a la
cabeza y sustituirla por
una nueva dirección proyugoslava.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 331
Metohia y Macedonia, los conspiradores de Belgrado tra maban planes
para subyugar Albania.
Pero nuestro Partido opuso una resistencia heroica a estos agentes
disfrazados de comunistas. Cuando los trotskistas de Belgrado vieron que habían
perdido la partida, que los complots eran reducidos a nada por nuestro Partido,
jugaron la última carta intentando invadir Albania con sus ejércitos,
estrangular la re sistencia, detener a los dirigentes del Partido del Trabajo
de Albania y del Estado albanés y declarar el país sép tima república de
Yugoslavia. El Partido hizo que fraca sara también este diabólico plan urdido
por ellos. El apoyo y la intervención de José Stalin en aquellos
momentos fueron decisivos
para nuestro Partido
y para
la libertad del
pueblo albanés.
Era precisamente el momento en que la camarilla
de Tito estaba siendo desenmascarada
por la Kominform.
La Kominform hizo fracasar
los manejos y los com
plots de la camarilla de Tito no solamente en Albania,
sino también en los demás países de democracia popular. Tito y su banda,
esos renegados y agentes del imperia lismo disfrazados de comunistas,
intentaron quebrar la amistad y la alianza de lucha que unían a los países de
democracia popular de los Balcanes y de Europa Central
con la Unión Soviética, destruir los partidos
comunistas
y obreros de nuestros países y transformar nuestros
Estados en reserva
del imperialismo anglo-norteameri-
cano.
¿Quién no conocía, quién no fue testigo de
esos
hostiles planes del imperialismo y de su fiel lacayo Tito? Todos tenían
conocimiento, todos fueron informados de
332 ENVER HOXHA
ellos y todos unánimemente aprobaron las justas deci
siones de la Kominform, todos, sin excepción, aprobaron
las resoluciones de la misma, que, según nuestro punto
de vista, eran
y siguen siendo
justas.
Los que no quisieron
ver ni comprender
la actua
ción de esta banda pudieron darse cuenta por segunda
vez, con la contrarrevolución en Hungría y los incesantes complots en
Albania, que muda el lobo los dientes y no las mientes; Tito y su banda podrán
recurrir a todas las
astucias, disfrazarse de mil maneras, pero seguirán
siendo traidores, agentes del imperialismo, asesinos de
los heroicos comunistas intemacionalistas yugoslavos, y
serán y actuarán como tales hasta que desaparezcan.
En cuanto a las decisiones
tomadas contra el grupo
de Tito por la Kominform, el Partido del Trabajo de Albania no las
considera como tomadas personalmente por el camarada Stalin, sino por todos los
partidos que formaban parte de ella. Y no sólo por los partidos, miem bros de
la Kominform, sino también por los partidos comunistas y obreros que no
participaban en ella. Esta cuestión, concerniente a todos los partidos
comunistas y obreros, tocaba también al Partido del Trabajo de Al bania, que,
habiendo recibido y estudiado la carta diri gida al Comité Central del Partido
Comunista de Yugos lavia por Stalin y Molotov, se mostró plenamente soli
dario con ella y con las decisiones de la Kominform.
¿Por qué, entonces, el «viraje» operado por el cama-rada Jruschov y por
el Comité Central del Partido Co munista de la Unión Soviética en 1955
respecto a los revisionistas yugoslavos no dio lugar a una consulta regular con
los otros partidos comunistas y obreros, sino
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 333
que fue concebido y aplicado de un modo muy rápido y unilateral? He aquí
una cuestión que nos concernía a todos. O los revisionistas yugoslavos se
habían levan tado contra el marxismo-leninismo y contra los partidos
comunistas y obreros del mundo, o no lo habían hecho; o habían cometido errores
ellos, o nos habíamos equi vocado nosotros con relación a ellos, y no
únicamente
Stalin. Y esta cuestión, el camarada Jruschov no podía ni le estaba
permitido resolverla él solo y a su antojo.
Sin embargo, así lo hizo y él relacionó el viraje en las relaciones con
los revisionistas yugoslavos con su viaje a Belgrado. Esta iniciativa tuvo el
efecto de una bomba para el Partido del Trabajo de Albania, que al momento se
opuso terminantemente. Antes que el camarada Jruschov partiera para Belgrado,
en mayo de 1955, el
Comité Central del Partido del
Trabajo de Albania
diri
gió una carta al Comité Central del
Partido Comunista
de la Unión Soviética, en la que expresaba la oposición
de nuestro Partido
a ese viaje, subrayando que la
cues
tión yugoslava no podía solucionarse
unilateralmente,
sino que debía discutirse en una reunión de la Komin form, en la que
pedíamos que tomara parte como invita do el Partido del Trabajo de Albania.
Allí debía deci dirse esta cuestión, después de largos y justos debates.
Claro está que, desde un punto de vista formal, no nos incumbía decidir
si el camarada Jruschov debía ha cer o no el viaje a Belgrado y por eso nos
retractamos, pero, en el fondo, teníamos razón y el tiempo ha con
firmado que la cuestión yugoslava no debía resolverse
tan a la ligera.
Se lanzó el
slogan de la
«superposición», se anuló
334
ENVER HOXHA
rápidamente la segunda resolución de la Kominform,
«se inauguró la época de la reconciliación» con los «camaradas
yugoslavos», se revisó la causa de los conspi
radores, que fueron rehabilitados, no
se hizo otra
cosa
que hablar, con
fervor, de los «camaradas yugoslavos»,
y los «camaradas yugoslavos» aparecieron sin mancha
como gallos victoriosos,
clamando que «su
justa causa»
había triunfado, que
era «Stalin, ese criminal» el que
había urdido todas esas acusaciones contra ellos y se
creó así una situación tal que quien se negaba a tomar
el nuevo rumbo era tratado de «stalinista» y debía ser eliminado.
Nuestro Partido se opuso a tal camino de concilia ción y oportunismo.
Se mantuvo en las justas posiciones ideológicas marxista-leninistas, en
posiciones de lucha
ideológica y política contra los
revisionistas yugoslavos.
El Partido del
Trabajo de Albania reafirmó con fuerza
su punto de vista
de que el grupo titoísta era un grupo
de traidores, renegados,
trotskistas y agentes de los nor
teamericanos, y que
el Partido del
Trabajo de Albania
no se había equivocado respecto
a ellos.
El Partido
del Trabajo de
Albania mantuvo firme
mente su punto de vista según el
cual el camarada Stalin
no se había equivocado en
esta cuestión, los
revisionis
tas, con su línea de
traición, habían intentado subyugar
a Albania, destruir a su Partido del Trabajo y, tramando contra nuestro
país una serie de complots internacio nales en colusión con los imperialistas
anglo-norteame-ricanos, buscaban implicar a Albania en conflictos inter
nacionales.
Por otra parte, el Partido del Trabajo de Albania
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 335
estaba de acuerdo en establecer con la República Fede rativa Popular de
Yugoslavia relaciones estatales de buena vecindad, relaciones comerciales y
culturales, si las normas de la coexistencia pacífica entre Estados con
regímenes diferentes se respetaban, puesto que para el Partido del Trabajo de
Albania, la Yugoslavia titoísta jamás ha sido, no es, ni será un país
socialista mientras tenga a su cabeza a un grupo de renegados y agentes del
imperialismo.
Ninguna tentativa abierta o encubierta logró apar tar al Partido del
Trabajo de Albania de estas justas posiciones. En vano el Comité Central del
Partido Co munista de la Unión Soviética se esforzó, por medio del camarada
Suslov, en convencemos de que no expusiése mos la cuestión de Koçi Xoxe en el
informe a nuestro
III Congreso, celebrado en
mayo de 1956, lo que habría significado que renegáramos de nuestra lucha y de
nuestras posiciones de principios.
En Albania, los titoístas se encontraron con un hueso
duro de roer, o, como dice Tito, «Albania se convirtió en una espina en
el pie», y, naturalmente, el grupo de traidores titoístas prosiguió la lucha
contra el Partido del Trabajo de Albania creyendo desenmascararnos
calificándonos de «stalinistas».
El grupo de Belgrado no se limitó a combatirnos mediante la propaganda,
sino que continuó sus actos de espionaje y de subversión, los complots, el
envío de bandas armadas a nuestro país, mostrándose aún más activo que antes de
1948. Todo esto está documentado con hechos. Pero la tragedia reside en que,
por una parte el Partido del Trabajo de Albania debía defenderse de
336 ENVER HOXHA
los duros e incesantes ataques de los revisionistas yugos lavos y que,
por la otra, la inconmovible posición de principios, marxista-leninista, de
nuestro Partido estaba en contradicción con la actitud conciliadora que los
diri gentes soviéticos y los de otros partidos comunistas y obreros habían
adoptado con respecto a los revisionistas yugoslavos.
Entonces se decía y se escribía con gran alharaca que «Yugoslavia es de
hecho un país socialista», que «los comunistas yugoslavos tienen gran
experiencia y grandes méritos», que «la experiencia yugoslava es digna de gran
interés y merece un estudio atento», que «el período de las disputas y los
malentendidos no había sido suscitado por Yugoslavia, que ésta había sido
vícti ma de una gran injusticia», etc. etc. Naturalmente, estas posiciones
estimulaban a la camarilla de Tito, que creyó salir ganando en todo, habiéndole
quedado solamente «una espina en el pie» que esperaba aislar y luego liqui
dar. Pero no logró aislar y menos liquidar a nuestro
Partido, y el tiempo vino a confirmar la justeza de
los puntos de
vista de nuestro
Partido.
Nuestro Partido, por haber adoptado esta posición,
se hizo objeto
de muchas presiones.
La dirección alba
nesa era considerada como «colérica»,
«testaruda» y se
le acusaba de «exagerar» la importancia de sus proble
mas con Yugoslavia y de hostigar injustamente a los yugoslavos, etc. En
este sentido nuestro Partido fue
atacado, en primer lugar, por el camarada Jruschov. Más arriba recordé
brevemente los manejos de los revisionistas yugoslavos contra nuestro Partido y
nues tro país durante la guerra, después de la misma y
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 337
después de 1948, pero me detendré un poco en el período anterior a la
contrarrevolución en Hungría, que fue obra de los agentes yugoslavos. El grupo
traidor de Bel grado emprendió la organización de la contrarrevolución también
en Albania. Si nuestro Partido hubiera cometido el error de entrar en «la danza
de la reconciliación» con los revisionistas yugoslavos, como se predicaba
después de 1955, entonces la democracia popular en Albania se la hubiera
llevado el río, y nosotros los albaneses, no estaríamos hoy en esta sala, sino
combatiendo aún en nuestras montañas.
Nuestro Partido y nuestro pueblo, en una férrea unidad y permaneciendo
muy vigilantes, descubrieron y desenmascararon a los espías de Tito en nuestro
Comité
Central, que trabajaban
en combinación con la legación
de Yugoslavia en Tirana. Tito hizo saber a esos traido
res que se habían precipitado
y que debían haber espe
rado sus instrucciones. A su vez estos espías y traidores escribieron
también al camarada Jruschov para que interviniera contra el Comité Central del
Partido del Trabajo de Albania. Esto está probado con documentos. Tito se
proponía coordinar la contrarrevolución en Al bania con la húngara.
Después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética,
debía realizarse nuestro III Congreso. Los agentes yugoslavos juzgaron propicia
la ocasión para derrocar a la dirección albanesa «obstinada y sta-linista» y
organizaron el complot que se descubrió y se aplastó en la Conferencia del
Partido de la ciudad de Tirana, en abril de 1956. Los participantes en el
complot recibieron el severo castigo que merecían.
338
ENVER HOXHA
Otros peligrosos agentes de Tito en Albania, Dali Ndreu y Liri Gega,
recibieron de aquél la orden de huir
a Yugoslavia ya que «estaban en peligro y las acciones contra nuestro
Partido debían organizarse en territorio yugoslavo». El Partido tenía pleno
conocimiento de su
actividad y de la
orden secreta de Tito. Estaba vigilante
y detuvo a los traidores
en la frontera
cuando intenta
ban huir. Estos fueron juzgados y fusilados. Los agentes
yugoslavos que preparaban la contrarrevolución en Al bania fueron
descubiertos y aniquilados por completo. Es asombroso como el camarada Jruschov
llegó a enfren társenos como defensor de estos traidores y agentes yugoslavos:
nos acusó de que habíamos fusilado a la agente yugoslava, la traidora Liri
Gega, «cuando estaba embarazada, lo que no tenía precedentes ni en la época del
zar, y que había producido una mala impresión en la opinión pública mundial».
Esas eran calumnias de los yugoslavos en quienes el camarada Jruschov tenía más
confianza que en nosotros. Naturalmente, refutamos las insinuaciones del
camarada Jruschov.
Mas la actitud injusta, contraria a los principios y nada amistosa del
camarada Jruschov para con nuestro Partido y su dirección, no se limitó a eso.
Panajot Plaku, otro agente yugoslavo, traidor al Partido del Trabajo de Albania
y al pueblo albanés, huyó a Yugoslavia y se puso al servicio de los yugoslavos.
Era él quien organi zaba las emisiones hostiles de la estación de radio llama
da «La Albania socialista». Este traidor escribió al rene gado Tito y al
camarada Jruschov pidiendo a este último que, valiéndose de su autoridad,
eliminara a la dirección albanesa, con Enver Hoxha a la cabeza, porque decía
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 339
que éramos «antimarxistas y stalinistas». El camarada Jruschov, lejos de
indignarse con la carta de ese traidor, estimaba que éste podía regresar a
Albania, a condi ción de que no tomáramos medidas contra él, o podía encontrar
asilo político en la Unión Soviética. Al saber eso, tuvimos la impresión de que
los muros del Kremlin se desplomaban sobre nuestras cabezas, ya que jamás
habríamos podido imaginar que el primer secretario del Comité Central del
Partido Comunista de la Unión So viética llegara hasta apoyar a los agentes de
Tito y a los traidores a nuestro Partido, contra nuestro Partido y nuestro
pueblo.
Pero, nuestras divergencias de principio con el ca marada Jruschov
sobre la cuestión yugoslava alcanzaron su punto culminante cuando, ante nuestra
insistencia de principio en desenmascarar a la agencia titoísta de Bel grado,
se indignó tanto que en el curso de las conversa ciones oficiales entre
nuestras delegaciones, en abril de 1957, nos dijo colérico: «Interrumpamos
nuestras con versaciones, no podemos entendernos con ustedes. Uste des
intentan llevamos por el camino de Stalin».
Estábamos indignados por la actitud nada amistosa del camarada Jruschov
que quería interrumpir las conversaciones, lo que significaba agravar las
relaciones con el Partido y el Estado albanés por la cuestión de los traidores
al marxismo-leninismo, del grupo de Tito. Nosotros no podíamos estar de
acuerdo, de ninguna manera, sobre esta cuestión, pero aunque tachados de
impulsivos, tuvimos sangre fría, ya que estábamos con vencidos de que éramos
nosotros, y no el camarada Jruschov, quienes teníamos razón, y que nuestra
línea
340 ENVER HOXHA
sería demostrada otra vez por la realidad, como lo fue efectivamente.
A nuestro juicio, la contrarrevolución en Hungría es principalmente obra
de los titoístas. Los imperialistas norteamericanos tenían, en primer lugar, en
Tito y en Ios renegados de Belgrado la mejor arma para socavar la
democracia popular en Hungría.
Después del viaje del
camarada Jruschov a Belgrado
en 1955, quedó
desatendida la cuestión
de la actividad
de zapa de Tito. La contrarrevolución en Hungría no
estalló inesperadamente, sino, podemos afirmar, que se preparó
abiertamente, y nadie logrará convencernos de que esta contrarrevolución ha
sido organizada en el mayor secreto. La contrarrevolución fue preparada por los
agentes de la banda de Tito en colaboración con el traidor Imre Nagy y los
fascistas húngaros, quienes, en conjunto, actuaban abiertamente bajo la
dirección de los norteamericanos.
Los titoístas, principales organizadores de la con trarrevolución
húngara, proyectaban que Hungría se separara de nuestro campo socialista, se
transformara en una segunda Yugoslavia, se aliara con la OTAN por intermedio de
Yugoslavia, Grecia y Turquía, recibiera ayuda de los EE. UU. y prosiguiera la
lucha, de acuerdo
con Yugoslavia, bajo la dirección del imperialismo, con
tra el campo
socialista.
Los contrarrevolucionarios actuaban abiertamente
en Hungría. ¿Cómo
es que su actividad no fue notada
por nadie? No logramos concebir que en una democracia hermana como
Hungría, donde el Partido estaba en el poder y disponía de las armas de la
dictadura, donde
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 341
estaban acantonadas tropas soviéticas, Tito y las bandas horthystas
hayan podido obrar tan libremente como lo hicieron.
Consideramos que la actitud del camarada Jruschov y de los demás
camaradas soviéticos con respecto a
Hungría no ha sido clara, ya que sus puntos de vista completamente
erróneos sobre la banda de Belgrado, les impedían tener una justa visión sobre
esta cuestión.
Los camaradas soviéticos tenían confianza en Imre Nagy, hombre ligado a
Tito. Y lo que decimos no es vano
e infundado. Antes de que
estallara la contrarrevolución,
y cuando la caldera bullía en
el club «Petőfi», yo estaba
de paso en
Moscú y en
el curso de
una entrevista con
el camarada Suslov le comuniqué lo que había visto en Budapest, le
aclaré también que el revisionista Imre Nagy estaba levantando cabeza y
organizaba la contra
rrevolución en el
club «Petőfi». El camarada Suslov
refutó categóricamente mi
punto de vista y para probar
me las buenas
intenciones de Imre
Nagy, sacó de su
cartera «la autocrítica con tinta fresca de Imre Nagy».
Sin embargo, reiteré al camarada Suslov que
Imre Nagy
era un traidor.
Otra cosa
más nos sorprende y preguntamos con
justa razón: «¿Por qué el camarada Jruschov y los ca maradas soviéticos
fueron tantas veces a Brioni para conversar con el renegado Tito sobre el
asunto de Hun gría? Si los camaradas dirigentes soviéticos tenían conocimiento
de que los titoístas estaban preparando la contrarrevolución en un país de
nuestro campo socia lista, ¿les estaba permitido acaso ir a conversar con un
342
ENVER HOXHA
enemigo que organiza
complots y contrarrevoluciones en
los países socialistas?
Es justo que preguntemos al camarada Jruschov y
a los camaradas soviéticos como Partido Comunista, Es tado de
democracia popular, miembro del Tratado de Varsovia y del campo socialista que
somos, el por qué de todos estos encuentros con Tito en Brioni en 1956, con
este traidor al marxismo-leninismo, sin reunirse ninguna vez con dirigentes de
nuestros países y sin organizar tan siquiera una reunión de los miembros del
Tratado de Varsovia.
Nosotros estimamos que el hecho de intervenir o no con las armas en
Hungría es una cuestión que no con cierne únicamente a una persona. Dado que
hemos creado el Tratado de Varsovia, debemos decidir conjun tamente, de lo
contrario sería en vano hablar de alianza, de trabajo colectivo y de
cooperación entre los partidos. La contrarrevolución húngara le costó sangre a
nuestro campo socialista, le costó sangre a Hungría y a la Unión Soviética.
¿Cómo se permitió ese derramamiento de sangre y no se tomaron medidas
para prevenirlo? Somos de la opinión de que ninguna medida previa se podía
tomar, ya que el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos tenían confianza
en el organizador de la contrarrevolu ción húngara, en el traidor Tito, ya que
consideraban a la ligera las reuniones regulares indispensables con sus amigos,
con sus aliados, y juzgaban justas solamente sus propias decisiones
unilaterales sobre cuestiones que in
cumbían a todos, sin hacer ni el menor caso del trabajo y de las
decisiones colectivas.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 343
El Partido del Trabajo de Albania no tiene una idea
clara de cómo se han desarrollado las cosas y de qué manera se han
tomado las decisiones sobre este asunto. Precisamente mientras los titoístas,
por un lado, conver saban con los camaradas soviéticos en Brioni y, por el
otro, organizaban febrilmente la contrarrevolución en Hungría y en Albania, los
camaradas soviéticos no se tomaron la molestia de poner a nuestra dirección al
corriente aunque fuera por simple fórmula, como aliados que somos, de lo que
ocurría y de las medidas que se pensaba tomar. Pero no se trata de una cuestión
de forma. Los camaradas soviéticos sabían muy bien cuáles eran la opinión y las
intenciones de la banda de Bel grado hacia Albania. En efecto, la actitud de
los cama-radas soviéticos no sólo es condenable, sino también incomprensible.
Hungría nos ha proporcionado una gran lección por todo lo que ha pasado
y ha sido montado en la escena y entre bastidores. Pensábamos que después de la
con
trarrevolución húngara era
más que clara
la traición de
Tito y de su banda. Sabemos que
muchos documentos
— que desenmascaran
la brutal actividad del grupo
de
Tito en la
cuestión húngara — se conservan bajo llave
y no se hacen públicos. No comprendemos por qué se actúa así. ¿Qué
intereses se ocultan detrás de estos documentos que no se revelan, sino se
conservan cuida
dosamente en archivos? Rebuscaron y
sacaron a luz
hasta los más insignificantes documentos
para condenar
a Stalin después de su muerte y, en
cambio, ocultan en
sus cajones los documentos que desenmascararían a ese
vil traidor que es Tito.
344 ENVER
HOXHA
Sin embargo, incluso
después de la contrarrevolu
ción húngara, la lucha política e ideológica contra
la
banda titoísta en
vez de ir
intensificándose como lo
requiere el marxismo-leninismo, fue extinguiéndose
hasta llegar a la reconciliación, las sonrisas, los
contac
tos, la amabilidad,
y casi a
los abrazos. De
hecho los
titoístas, gracias a esa actitud oportunista, lograron
saltar también ese barranco.
El Partido del
Trabajo de Albania
se oponía a la
línea que seguían el camarada Jruschov y los demás camaradas con
respecto a los revisionistas yugoslavos. Nuestro Partido prosiguió su lucha
contra los revisionis tas con más fuerza aún. Nuestros amigos y camaradas, y
en primer lugar los camaradas soviéticos y los camara das búlgaros, incapaces
de atacar nuestra justa línea, tenían para nosotros una sonrisa irónica, se
burlaban de nosotros y, mediante sus contactos amistosos con los titoístas,
aislaban en todas partes a nuestros represen tantes.
Teníamos la esperanza de que después del VII Con greso titoísta,
inclusive los ciegos, sin hablar de los marxista-leninistas verían con quiénes
trataban y cómo debían actuar. Por desgracia no sucedió así. Poco tiempo
después del VII Congreso titoísta, se amortiguó el desen mascaramiento del
revisionismo. Las revistas teóricas hablaban de toda suerte de revisionismo,
hasta del revi sionismo de Honolulú, pero decían poca cosa sobre el
revisionismo yugoslavo. Esto significaba no ver el lobo que se tenía delante, y
buscar su huella. Aparecieron los slogans: «No hablemos más de Tito y de su
grupo porque eso alimenta su vanidad», «No hablemos de Tito y su
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 345
grupo ya que perjudicamos al pueblo yugoslavo», «No hablemos de los
renegados titoístas, ya que Tito se vale de nuestra palabra para movilizar al
pueblo yugoslavo contra nuestro campo», etc. Un buen número de partidos
hicieron suyos estos slogans, pero no el nuestro, y con sideramos que hemos
actuado correctamente.
Se creó así una situación tal que los órganos de prensa de los países
amigos no aceptaban artículos de colaboradores albaneses si no era a condición
de no mencionar a los revisionistas yugoslavos. En todos los países de
democracia popular de Europa, — con excepción de Checoslovaquia, donde los
camaradas checoslovacos juzgaran por lo común correctamente nuestras acciones1,
nuestros embajadores fueron aislados indirectamente,
puesto que los
diplomáticos de los
países amigos prefe
rían hablar con los diplomáticos titoístas y detestaban
a los nuestros hasta el punto de no querer verlos.
Y las cosas
llegaron a tal
punto que el
camarada
Jruschov condicionó su visita a Albania, en mayo de
1959, a la cabeza de la delegación del Partido y del Gobierno soviético,
a la cuestión yugoslava. Las prime ras palabras del camarada Jruschov al
comenzar las conversaciones en Tirana, fueron para advertir a los que asistían
a la reunión que no hablaría contra los revisionistas yugoslavos, sin que nadie
le hubiera obli gado a hacerlo, pero con esta declaración hacía saber
claramente su desacuerdo con el Partido del Trabajo de Albania acerca de esta
cuestión.
Nosotros respetamos el deseo del huésped mientras
1 Esta actitud fue mantenida sólo en un principio.
346 ENVER HOXHA
estuvo en Albania, independientemente de que la prensa titoísta, que se
alegró sobremanera de esta actitud, anunciaba que Jruschov había cerrado la
boca a los
albaneses. Esto, en
efecto, no correspondía exactamente
a la realidad, ya que el camarada
Jruschov estaba muy
lejos de persuadirnos en esta cuestión, y los titoístas
supieron claramente después de la partida de nuestro huésped que el
Partido del Trabajo de Albania no estaba ya ligado a las condiciones que el
huésped nos puso, y continuaba por su propio camino marxista-leninista.
El camarada Jruschov, en sus conversaciones con Vukmanovich Tempo1,
entre otras cosas ha juzgado nuestra actitud, en cuanto al tono, similar a la
de los yugoslavos y ha desaprobado el tono de los albaneses. Consideramos
erróneo y reprochable lo que el camarada Jruschov dijo a Vukmanovich Tempo, a
ese enemigo del marxismo, del campo socialista y de Albania. Deci mos que cada
uno debe ser tratado como merece y, por nuestra parte, no estamos de acuerdo
con el tono conci liador del camarada Jruschov con respecto a los revisio
nistas, ya que nuestro pueblo bien dice que se debe hablar duramente al enemigo
y tener palabras dulces
para los que se quiere.
Dado que observamos esta actitud con respecto a los
titoístas, algunos camaradas, juzgando erróneamente
esta cuestión, suponen que nosotros
deseamos ser los
1 Uno de los dirigentes revisionistas yugoslavos; ya desde 1943 se
dedicaba a lanzar acusaciones calumniosas contra el CC del Partido Comunista de
Albania (hoy Partido del Trabajo de Albania).
DISCURSO EN LA CONFERENCIA
DE MOSCU 347
portaestandartes de la
lucha contra el
revisionismo, o
que tenemos una manera estrecha,
estrictamente nacio
nal, de ver ese problema, por eso insinúan que
nos
hemos metido en un camino que si no es
«chovinista»
es, por lo menos, el de un «nacionalismo estrecho». El Partido del
Trabajo de Albania ha considerado y consi dera la cuestión del revisionismo
yugoslavo a través del prisma del marxismo-leninismo, lo ha visto como el
principal peligro para el movimiento comunista inter nacional, como un peligro
para la unidad del campo socialista, y como tal lo combate.
Pero nosotros, siendo intemacionalistas, somos también comunistas de un
país determinado, de Albania. Nosotros, los comunistas albaneses, no nos
considera
ríamos comunistas si no defendiéramos consecuente
mente y con
determinación la libertad de nuestra queri
da Patria de
los complots y los ataques subversivos de
la camarilla revisionista de
Tito que tiene como objetivo
la invasión de Albania, algo sabido por todos. ¿Acaso
es posible y permisible que los comunistas albaneses
dejemos que nuestro país se convierta en presa de Tito, de los
norteamericanos, de los griegos o de los italianos? ¡No, jamás!
Otros nos aconsejan no tomarla con los yugoslavos. «¿Qué temen, nos
dicen, ustedes tienen la protección de la Unión Soviética!» Hemos dicho y
repetimos a esos camaradas que no tememos ni a los trotskistas yugos lavos ni
a nadie. Hemos dicho y repetimos que, como marxista-leninistas, no relajaremos
ni un momento la lucha contra los revisionistas y los imperialistas, hasta que
los hayamos liquidado. Porque, para tener la protec-
348 ENVER HOXHA
ción de la Unión Soviética, es necesario poder defen demos antes que
nada por nuestras propias fuerzas.
Los yugoslavos nos acusan de «chovinistas, de inter venir en sus
asuntos internos y de reclamar una rectifi cación de fronteras con
Yugoslavia». Bastantes amigos piensan y dan a entender que nosotros, los
comunistas albaneses, tenemos tales intenciones. Les decimos a los amigos que
tienen esa opinión que se equivocan grave mente. No somos chovinistas, no
hemos pedido ni pedi mos ninguna rectificación de fronteras. Pero lo que
exigimos y exigiremos continuamente a los titoístas — y
en eso les denunciaremos hasta el fin —, es
que pongan
fin a sus
crímenes de genocidio
contra la población
albanesa de Kosova
y Metohia, al
terror blanco contra
los albaneses de Kosova, a
la expulsión de los albaneses
de sus territorios y a su envío en masa a Turquía; pedi mos que,
conforme a la Constitución de la República Federativa Popular de Yugoslavia, se
reconozcan a las minorías albaneses sus derechos. Esa actitud, ¿es cho
vinista o marxista?
He aquí nuestra
posición sobre esta
cuestión. Pero
si los titoístas
hablan de coexistencia,
de paz, de
rela
ciones de buena
vecindad, mientras urden
complots, or
ganizan ejércitos de mercenarios y fascistas en Yugosla via para atacar
nuestras fronteras y para despedazar, de concierto con la Grecia
monarcofascista, nuestra Alba nia socialista, entonces pueden tener la
convicción de que se levantarán, arma en mano, no sólo el pueblo alba nés de
la nueva Albania, sino también un millón de albaneses que viven bajo la
esclavitud titoísta para dete ner la mano al criminal. Y todo esto es
marxista, y se
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 349
procedería de tal manera si ocurriera algo semejante. El Partido del
Trabajo de Albania no permite a nadie que
juegue o haga política con los derechos del
pueblo albanés.
No intervenimos en los asuntos internos de los
demás, pero cuando, como resultado de la
atenuación
de la lucha contra los revisionistas yugoslavos, se llega
al punto de que en un país amigo como Bulgaria se imprime el mapa de los
Balcanes incluyendo a Albania dentro de Yugoslavia Federativa, ante esta
situación no podemos permanecer callados. Se nos ha dicho que lo
sucedido fue un error técnico de un empleado. Pero,
¿por qué se produjo esto ahora y no antes?
Y éste no es un caso aislado. En un mitin en Srems-
ka Mitrovica, el bandido Rancovich, atacó como de costumbre a Albania,
calificándola de «infierno donde reinan las alambradas y las botas de los
guardas fron
teras», considerando que la democracia de los neofas
cistas italianos es más avanzada que la nuestra.
Las palabras de Rancovich no tendrían ninguna importancia para nosotros
de no ser porque fueron escuchadas con la mayor serenidad y sin la menor pro
testa por el embajador soviético
y por el embajador
búlgaro en Belgrado, que asistían a ese mitin. Por nues
tra parte protestamos amistosamente contra esta acti
tud ante los comités centrales
del Partido Comunista
de
la Unión Soviética y del Partido Comunista Búlgaro.
El camarada Zhivkov, en
su carta de respuesta
dirigida al Comité
Central del Partido del Trabajo
de
Albania, pretendió rechazar
nuestra protesta y definir
el discurso del
bandido Rancovich como
positivo. Jamás
hubiéramos podido imaginarnos que el primer secreta
350 ENVER HOXHA
rio del Comité Central del Partido Comunista Búlgaro calificara de
positivo el discurso de un bandido como Rancovich que ultraja tan gravemente a
Albania llamán dola infierno. No solamente rechazamos con desdén esta injuria
intolerable del primer secretario del Comité Cen tral del Partido Comunista
Búlgaro, sino que estamos plenamente convencidos de que el Partido Comunista
Búlgaro y el pueblo heroico búlgaro se indignarían sin medida si supieran esto.
Si permitimos errores tales, unos más graves que otros, entonces las cosas no
irán bien.
Nosotros no podemos estar de acuerdo, de ninguna manera, con el camarada
Jruschov — y esta protesta se la hicimos a él a su debido tiempo — sobre las
conver saciones que había sostenido con Sófocles Venizelos en relación con las
minorías griegas en Albania. El cama-rada Jruschov sabe bien que las fronteras
de Albania son inviolables y sagradas y que quien las toca es un agresor. El
pueblo albanés derramará su sangre si alguien viola sus fronteras. El camarada
Jruschov se equivocó gravemente cuando dijo a Venizelos que había visto en
Korça a griegos y albaneses trabajando hombro con hombro como hermanos. No
existe en Korça ni la más pequeña minoría griega, pero lo que sí existe son las
codicias seculares de los griegos de apoderarse de la región de Korça y de toda
Albania. Existe una muy pequeña minoría griega en Gjirokastra. El camarada
Jruschov sabe bien que a esta minoría se le han recono cido todos los
derechos, el uso de la lengua griega, tiene sus escuelas en griego, y, además,
los miembros de esta minoría gozan de los mismos derechos que todos los demás
ciudadanos albaneses.
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 351
Las reivindicaciones de los griegos, incluyendo las formuladas por
Sófocles Venizelos — por el hijo de
Eleutherios Venizelos, asesino de albaneses, devastador de las regiones
de Albania del Sur, rabioso chovinista
griego y padre de la «Megaliidhea» griega de la desmem bración de
Albania y de su anexión bajo la consigna de la autonomía, — son bien conocidas
por todos. El cama-rada Jruschov conoce bien la actitud del Partido del Trabajo
de Albania, del Gobierno albanés y del pueblo albanés sobre esta cuestión. En
estas condiciones, no darle la respuesta que se merecía, darle esperanzas,
mantenerlo con ilusiones y decirle que transmitiría a los camaradas albaneses
sus deseos, los de un agente inglés, de un chovinista, de un enemigo del
comunismo y de Albania, eso, para nosotros, es inadmisible y condenable.
Hemos dado, camarada Jruschov, nuestra respuesta a Sófocles Venizelos y
esperamos que se haya enterado usted a través de la prensa. No nos oponemos a
que usted haga su política con Sófocles Venizelos, pero no con nuestras
fronteras y derechos, ya que esto jamás lo hemos permitido ni lo permitiremos a
nadie. Y en eso no somos nacionalistas, sino intemacionalistas.
Alguien podría considerar lo que digo como inopor tuno, como
declaraciones que no están a la altura de la Conferencia. No me sería difícil
hacer un discurso con un supuesto tono teórico, ensartar frases y citas de
carácter general, presentar un informe general, satisfa cerles y pasar de
largo. Pero el Partido del Trabajo de Albania considera que no es el momento
oportuno para actuar así. Quizás alguien juzgue mis palabras como ataque, pero
de hecho son críticas que han seguido el
352 ENVER HOXHA
curso normal, siendo
ya formuladas donde
y cuando era
necesario, dentro de las normas leninistas. Pero,
ante
los errores que se agravan, sería un error callarse,
ya
que la toma
de posición, los
actos, la práctica, confir
man, enriquecen y crean la teoría.
¡Cuánta prisa en organizar la reunión de Bucarest
y repudiar por «dogmatismo» al Partido Comunista de China! Pero, ¿por
qué no se ha organizado rápidamente también una conferencia para condenar al
revisionismo?
¿Acaso el revisionismo ha sido desenmascarado totalmente, como sostienen
los camaradas soviéticos? De ninguna manera. El revisionismo ha sido y continúa
siendo el principal peligro, el revisionismo yugoslavo no
ha sido liquidado y, por la
manera como nos comporta
mos frente a él, le dejamos un
vasto campo de
acción
en todos los terrenos.
¿Acaso en otros partidos no habrá
manifestaciones
inquietantes del revisionismo contemporáneo? Quien lo niega no hace otra
cosa que cerrar los ojos ante este peligro, y un buen día tendremos
desagradables sorpre sas. Somos marxistas, y es preciso que analicemos nues
tro trabajo como nos enseña Lenin, como él mismo lo hacía en la
práctica. No temía los errores, los afron
taba y los rectificaba. Tal como se forjó el Partido Bol chevique, se
han forjado también nuestros partidos.
Pero, ¿qué sucede en el seno de nuestros partidos? ¿Qué pasa en el seno
de nuestro campo socialista a par tir del XX Concreso? El camarada Suslov
puede ser muy
optimista a este
respecto. Este optimismo lo manifestó
en la comisión reunida en octubre, acusando al camarada
Hysni Kapo, delegado
del Partido del
Trabajo de Alba
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 353
nia, de pesimismo en la valoración de los acontecimien
tos. Nosotros, los comunistas albaneses,
no hemos sido
pesimistas ni en los tiempos más sombríos de la historia
de nuestro Partido y de nuestro pueblo y no seremos
jamás, sino que
somos y seremos siempre realistas.
Se habla mucho
de nuestra unidad.
Esta es indis
pensable y debemos luchar para fortalecerla y cimen
tarla. Pero es un hecho que sobre muchas importantes
cuestiones de principio
esta unidad no
existe.
El Partido del Trabajo de Albania estima que se han
de reexaminar los problemas a la luz de un análisis
marxista-leninista y rectificar los errores que existan. Tomemos la
cuestión de la crítica a Stalin y su obra. Nuestro Partido, como partido
marxista-leninista, es ple namente consciente de que el culto a la
personalidad es una manifestación extraña y nociva para los partidos y para el
movimiento comunista. Los partidos marxistas no sólo no deben permitir el
desarrollo del culto a la personalidad, que frena la actividad de las masas,
niega su papel, se opone al mismo desarrollo de la vida del partido y de las
leyes que la rigen, sino que deben luchar con todas las fuerzas para arrancarlo
de raíz, desde que comienza a manifestarse o cuando ya ha apa recido en algún
país. Estamos enteramente de acuerdo con que el culto a la personalidad de
Stalin como ma nifestación perjudicial en la vida del partido, debía ser
criticado a través de ese prisma. En nuestra opinión, el
XX Congreso y, en particular, el
informe secreto del camarada Jruschov, no plantearon la cuestión del cama rada
Stalin de una manera correcta y objetiva, con espí ritu marxista-leninista.
354
ENVER HOXHA
Respecto a esta cuestión Stalin fue condenado grave
e injustamente por el camarada Jruschov y el XX Con greso. El camarada
Stalin y su actividad no pertenecen
solamente al Partido Comunista de la Unión Soviética y al pueblo
soviético, sino a todos nosotros. Igual que
el camarada Jruschov planteó
en Bucarest que las diver
gencias existentes no son entre
el Partido Comunista
de
la Unión Soviética y el Partido Comunista de China,
sino entre el
Partido Comunista de
China y el comu
nismo internacional, de la manera que se
complace en
decir que las resoluciones de los XX y XXI Congresos fueron adoptadas
por todos los partidos comunistas y obreros del mundo, así, de la misma forma,
debió mos trarse más generoso y consecuente en juzgar los actos de Stalin,
para que aquellas decisiones fueran adoptadas conscientemente por los partidos
comunistas y obreros
del mundo entero.
No puede haber dos balanzas y dos medidas para estas cuestiones. ¿Por
qué el camarada Stalin fue conde nado en el XX Congreso sin que los otros
partidos comu nistas y obreros del mundo fueran consultados previa mente?
¿Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó súbitamente
el «anatema» contra Stalin, y muchos partidos hermanos se enteraron de esto
sólo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran can tidad el informe secreto
del camarada Jruschov?
Al mundo comunista y al mundo progresista se le impuso, por el camarada
Jruschov, la condena del cama-rada Stalin. ¿Qué podían hacer nuestros partidos
en estas condiciones, cuando súbitamente, empleando la
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 355
gran autoridad de la Unión Soviética, se les imponía así,
en bloque, semejante cuestión?
El Partido del Trabajo de
Albania se encontraba
ante un gran dilema. No estaba, como por lo demás no estará jamás,
convencido de la razón por la que se con denó al camarada Stalin de la manera
y en la forma como lo hizo el camarada Jruschov. Si, en general, nuestro
Partido adoptó las formulaciones del XX Con greso sobre esta cuestión, no se
ajustó estrictamente a las limitaciones fijadas por él, ni cedió frente a los
chan
tajes e intimidaciones que se le
hacían desde el exterior.
El Partido del Trabajo de
Albania se mostraba
realista sobre la cuestión de Stalin, se mostraba justo
y agradecido para con este glorioso marxista a quien, mientras vivió,
nadie tuvo la «valentía» de criticar y a quien, después de muerto se le cubre
de barro. Así se ha creado una situación intolerable tal que en toda una época
gloriosa de la Unión Soviética, cuando fue erigido el primer Estado socialista
en el mundo, fortalecida la Unión Soviética, vencidos con éxito los complots
impe rialistas, aplastados los trotskistas, los bujarinistas y los kulaks como
clase; cuando se logró levantar la industria
pesada y triunfó
la colectivización, en una palabra,
toda
una época en que la Unión Soviética
se convirtió en
una gran potencia, edificó triunfalmente el socialismo,
luchó con heroísmo legendario en la Segunda Guerra Mundial venciendo al
fascismo, una época en que fue
creado el poderoso campo socialista, etc.
etc., así pues
en toda esta
gloriosa época de
la Unión Soviética se
niegue el papel
dirigente de J.V. Stalin.
El Partido del Trabajo de Albania considera que no
356 ENVER
HOXHA
es justo, normal ni marxista
que el nombre
y la gran
Obra de Stalin sean borrados
de toda esa
época, como
se está haciendo. La obra
inmortal de Stalin nos incumbe
a todos defenderla. Quien no la defiende es un oportu nista y un
cobarde.
El camarada Stalin, por su papel personal y como dirigente del Partido
Comunista Bolchevique, fue al mismo tiempo el más eminente guía del comunismo
internacional después de la muerte de Lenin; influyó positivamente y con gran
autoridad en la consolidación y el desarrollo de las conquistas del comunismo
en el
mundo entero. Todas
las obras teóricas
del camarada
Stalin son un vivo testimonio de su fidelidad a su maes
tro genial, el
gran Lenin, y
al leninismo.
Stalin luchó por
los derechos de la clase obrera y
de los trabajadores
del mundo entero,
luchó consecuen
temente y hasta el fin por la libertad de nuestros países
de democracia popular.
Viéndolo desde este
punto de vista,
Stalin pertenece
a todo el mundo comunista y no solamente a los comu
nistas soviéticos, pertenece a todos los trabajadores
del mundo y no sólo a los trabajadores soviéticos.
Si el camarada
Jruschov y los
camaradas soviéticos
hubiesen enfocado la cuestión con este espíritu, los
graves errores cometidos se hubieran evitado. Pero
ellos consideraron de manera superficial la cuestión de
Stalin, y únicamente según el punto de vista interno
de la Unión
Soviética. Mas, a
juicio del Partido
del
Trabajo de Albania,
incluso desde este punto de vista
han valorado unilateralmente la cuestión, han visto
solamente sus errores pasando por alto casi toda su
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 357
inmensa actividad, su
gran contribución al fortaleci
miento de la Unión Soviética, al temple del Partido Comunista de la
Unión Soviética, a la edificación de la
economía, de la
industria y de la agricultura koljosiana,
y a la dirección del pueblo soviético hacia la gran victo
ria sobre el fascismo alemán.
¿Ha tenido errores
Stalin? Es inevitable
que en un
período tan largo,
lleno de heroísmo, esfuerzos, luchas
y victorias, hubiera también errores, no solamente per sonales de José
Stalin, sino también de la dirección soviética como órgano colectivo. ¿Qué
partido, qué diri gente puede considerarse exento de errores en su tra bajo?
Cuando se dirigen críticas a la actual dirección soviética, los camaradas
soviéticos nos aconsejan que miremos adelante, que dejemos a un lado la
polémica, pero cuando se trató de Stalin, lejos de mirar adelante, miraron
hacia atrás, muy atrás, para rebuscar sola mente en los puntos débiles del
trabajo de Stalin.
Desde luego, había que superar el culto a la perso nalidad de Stalin,
pero, ¿acaso se puede decir, como se dijo, que Stalin era el artífice mismo de
ese culto a la personalidad? El culto a la personalidad debía ser supe
rado indiscutiblemente, pero ¿era acaso necesario y
justo que se llegara al extremo de que quien mencionaba
el nombre de
Stalin era señalado inmediatamente con
el dedo y quien citaba
a Stalin era mirado con
malos
ojos? Algunos destruyeron con rapidez y diligencia las estatuas de
Stalin y cambiaron los nombres de las ciu dades bautizadas con el de Stalin.
Pero, ¿por qué ir tan lejos? En Bucarest, el camarada Jruschov se dirigió a los
camaradas chinos diciéndoles: «Se agarran ustedes
358
ENVER HOXHA
a un caballo
muerto, si quieren,
vengan a llevarse
tam
bién sus huesos». Todo esto lo decía refiriéndose a Stalin. El Partido
del Trabajo de
Albania declara solem nemente que se opone
a estos actos
y a estas
aprecia
ciones sobre la
obra y la
persona de José
Stalin. Pero, camaradas soviéticos,
¿por qué se
planteó esta cuestión de
tal manera y
en tal forma
retorcida, cuando
existía la posibilidad
de que, tanto
los errores de Stalin
como los de la dirección, fueran señalados debidamente
y rectificados sin
que se produjera aquella gran con
moción en los corazones de los comunistas del mundo entero, los cuales
no llegaron a estallar sólo debido a su espíritu de disciplina y a la autoridad
de la Unión Soviética?
El camarada Mikoyan nos ha dicho que no osaban criticar al camarada
Stalin, mientras estaba vivo, porque les hubiera cortado la cabeza. Estamos
seguros de que el camarada Jruschov no nos cortará la cabeza si le
criticamos correctamente.
Después del XX Congreso
se produjeron en
Polo
nia los ya conocidos acontecimientos, en Hungría tuvo
lugar la contrarrevolución, se dio inicio a ataques con
tra el sistema soviético, en muchos partidos comunistas
y obreros del mundo hubo conmociones, y finalmente
lo que está sucediendo ahora.
Preguntamos, ¿por qué suceden
tales cosas en el
seno del movimiento comunista internacional, en el
seno de nuestro campo, precisamente después del XX Congreso? ¿Será
porque la dirección del Partido del
Trabajo de Albania es, según dicen, sectaria, dogmá tica y pesimista?
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 359
Tal situación nos
tiene que preocupar
sobremanera,
debemos buscar el
origen de la
enfermedad y curarla.
La enfermedad no se cura, con toda seguridad, ni dando
palmadas en los
hombros al renegado Tito ni señalando
en la Declaración que el revisionismo contemporáneo
ha sido destruido
definitivamente, tal como
pretenden
los camaradas soviéticos.
La autoridad del leninismo ha sido y es decisiva,
y debe ser implantada de
manera que barra por doquier
y en forma radical todas las concepciones erróneas.
Para nosotros los comunistas no
existe otro camino.
Si
se puede y si se debe plantear las cuestiones sin rodeos,
tal como son, eso se ha de hacer ahora en esta Confe rencia, antes de
que sea tarde. Creemos que los comu
nistas deben tener la conciencia tranquila, fortalecer la unidad
marxista, pero sin fomentar en sus corazones
ni reservas, ni preferencias malsanas, ni rencores. El comunista debe
decir abiertamente lo que tiene en su corazón, y las cuestiones deben ser
juzgadas correcta mente.
Habrá a quienes desagrade lo que dice nuestro pequeño Partido; puede ser
que nuestro pequeño Par tido sea aislado, que se presione económicamente a
nuestro país, para demostrar, por decirlo así, a nuestro
pueblo la incapacidad de los que lo guían;
puede ser
que nuestro Partido
sea atacado y
de hecho lo está
siendo: Mihail Suslov compara el Partido del Trabajo
de Albania con los partidos
burgueses y a sus dirigen
tes con Kerenski. Pero esto no nos amedrenta. Estamos acostumbrados a
este género de actitud hacia nosotros. Rancovich ha dicho ni más ni menos esto
mismo en
360
ENVER HOXHA
contra del Partido del Trabajo de Albania; Tito nos
ha tratado de
Goebbels, pero a
pesar de todo
nosotros
somos leninistas y ellos son
trotskistas traidores, lacayos
y agentes del imperialismo.
Deseo subrayar que
el Partido del Trabajo de Alba
nia y el pueblo albanés
han probado con
sus actos
cuánto aprecian y respetan a la Unión Soviética y al
Partido Comunista de
la Unión Soviética, y que cuando
el Partido del
Trabajo de Albania
critica los actos erra
dos de ciertos dirigentes soviéticos, esto no significa
que hemos cambiado de punto de vista y de posición. Nosotros, los
albaneses, tenemos el coraje marxista de criticar a estos camaradas con rigor
marxista, nos diri gimos a ellos en un espíritu de camaradería, les abrimos
sinceramente el corazón, les decimos francamente lo que pensamos, porque no
hemos sido ni seremos hipó critas.
El Partido Comunista de la Unión Soviética nos apreciará no obstante la
dureza que mostramos, inde pendientemente de que podamos equivocarnos, y si
hay una cosa por la que no nos condenarán el Partido Comu
nista de la Unión Soviética ni los partidos comunistas
y obreros del mundo, es por nuestra sinceridad y porque
no hablamos a espaldas de nadie, ni somos
como los de
las cien banderas.
Finalmente, deseaba
hablar un poco sobre el
proyecto de declaración que nos ha sido presentado por
la Comisión de Redacción. Nuestra delegación se puso
al corriente de este proyecto
y lo estudió atentamente.
En el nuevo
proyecto que nos ha sido presentado se
han hecho varias modificaciones al presentado por la
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 361
delegación soviética que
sirvió de base
para su trabajo
a la Comisión de Redacción. Gracias a las modificaciones
realizadas, el nuevo
proyecto se ha
mejorado bastante,
han tomado consistencia muchas importantes ideas,
se
han formulado correctamente
bastantes tesis y elimi
nado, en su inmensa mayoría, las alusiones en contra
del Partido Comunista de China.
La delegación
de nuestro Partido
hizo muchas
observaciones en la
reunión de la Comisión de Redac
ción que, en parte, se tomaron en cuenta. Pese a que nuestra delegación
no estaba de acuerdo con que algunas importantes cuestiones de principio
quedaran en el proyecto tal como estaban formuladas, dio su aprobación para que
este documento se presentara a esta Confe rencia, reservándose el derecho de
exponer una vez más su opinión acerca de aquellas cuestiones que no aprobaba.
Ante todo, estimamos conveniente arreglar, de una manera que sea aceptable por
todos, las cinco
cuestiones sobre las cuales no se ha llegado a un
acuer
do, para que sea publicado un documento aprobado
por unanimidad.
Consideramos necesario que aparezca claramente
en la Declaración
la idea de
Lenin, expresada en los
últimos tiempos por
el camarada Maurice Thorez, así
como en el discurso del camarada Suslov pronunciado
en la reunión de la Comisión de Redacción, según la
cual la garantía
absoluta de que
no habrá guerra sólo
podrá existir cuando el socialismo triunfe en todo el
mundo o, por lo menos, en una serie de otros grandes países
imperialistas. En cambio, debe quitarse el pá rrafo que habla de la actividad
fraccionalista y grupista
362 ENVER HOXHA
en el movimiento comunista internacional, ya que esto, como lo hemos
explicado también en la reunión de la Comisión, lejos de servir al
fortalecimiento de la unidad, la socava. Asimismo proponemos que se supriman
las
palabras que tratan
de la superación de las consecuen
cias nocivas del
culto a la personalidad, o bien se le
añada «que había aparecido en una serie
de partidos»,
cosa que responde
mejor a la realidad.
No quisiera quitar
más tiempo a la Conferencia
extendiéndome en esta cuestión y en hacer otras obje ciones acerca del
proyecto de declaración. Nuestra dele gación planteará sus objeciones
concretas cuando se examine el propio proyecto de declaración.
Haríamos bien, y sería decisivo, si en esta Confe rencia encaráramos
con valor los errores y curáramos las heridas existentes, antes de que se
agraven y consti
tuyan un peligro. No será
para nosotros una ofensa si
los camaradas nos
critican con justeza y aduciendo
pruebas documentadas, pero
no consentiremos jamás
que nos tilden de «dogmáticos», «sectarios», «naciona
listas estrechos», únicamente porque luchamos con
perseverancia contra el revisionismo contemporáneo y,
en particular, contra el revisionismo yugoslavo. Si al
guien considera nuestra lucha contra el revisionismo
como dogmatismo o
sectarismo, le decimos que se quite
los anteojos revisionistas, porque así verá mejor.
El Partido
del Trabajo de
Albania estima que
esta
Conferencia hará historia porque será continuación de
la tradición de
las conferencias leninistas que el Par
tido Bolchevique ha
organizado para desenmascarar y
extirpar los puntos de vista
erróneos, para fortalecer y
DISCURSO EN LA CONFERENCIA DE MOSCU 363
templar, sobre la base del marxismo-leninismo, la uni dad de nuestro
movimiento comunista y obrero inter nacional. Nuestro Partido del Trabajo
luchará resuel tamente, también en el futuro, para robustecer nuestra unidad,
los lazos de fraternidad y la acción conjunta entre los partidos comunistas y
obreros, porque esto constituye la garantía del triunfo de la causa de la paz y
del socialismo. ...
Publicado
por
primera
vez
en
Se publica según el
«Documentos
Principales
del
tomo XIX
PTA», t. III, 1970, pág. 414, ed.
albanesa
RADIOGRAMA
AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU
30 de noviembre de 1960
Hora 10:40
Camarada Hysni:
Recibimos el radiograma. Si se suprime del proyecto de declaración todo
lo que nos escribían en su despacho, se le añade la propuesta china y queda
solamente la fórmula de la Declaración de Moscú [1957] sobre el XX Congreso,
entonces pueden firmar la Declaración. Sobre estas cuestiones, pónganse siempre
de completo acuerdo con los camaradas chinos. Si es preciso emitir una de
claración de rechazo de la inserción del XX Congreso o de la formulación según
la Conferencia de Moscú, haz una declaración por escrito, entrégala y firma el
Docu
mento de la Conferencia.
Regresamos bien1. Anoche
asistimos a la
recepción
dada en el Palacio de las Brigadas2. Indescriptible
de noviembre
de 1960 los
camaradas
1 La tarde del 29
Enver Hoxha y Mehmet Shehu
regresaron a la
Patria.
2 Con motivo del XLVIII Aniversario de la Proclamación
Je la independencia de Albania y el XVI Aniversario de la Li beración.
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN MOSCU 365
entusiasmo. Los camaradas
están bien. Saludos
a Ramiz.
Les esperamos.
Abrazos
E n v e r
Publicado por primera vez en
el tomo XIX (Ed. albanesa)
según el original
depositado en
los Archivos Centrales
del Partido
INFORME PRESENTADO EN EL XXI PLENO DEL CC
DEL PTA «SOBRE LA CONFERENCIA DE LOS
REPRESENTANTES DE LOS PARTIDOS
COMUNISTAS Y OBREROS REUNIDA EN
MOSCU EN NOVIEMBRE DE 1960»
19 de diciembre de 1960
Del 10 de
noviembre al 1o
de diciembre de
1960,
en Moscú, se celebró la Conferencia de los representan
tes de los 81 partidos comunistas y obreros de diferentes países del
mundo. Esta Conferencia aprobó la Declara ción y el Llamamiento dirigido a
todos los pueblos, como un programa de trabajo para el movimiento comunista
y obrero internacional en la lucha por el socialismo,
por la paz y la
democracia.
I. — SOBRE LOS DESACUERDOS FUNDAMENTALES
EN EL SENO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA
Y OBRERO INTERNACIONAL
Al comienzo el camarada Enver Hoxha trató sobre los problemas
fundamentales sobre los cuales existían contradicciones en el seno del
movimiento comunista y
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 367
obrero internacional tales como: la definición del carác ter de nuestra
época; la guerra y la paz; los caminos de transición al socialismo; la
coexistencia pacífica; el revisionismo y el dogmatismo; la unidad del campo
socia lista y del movimiento comunista y obrero internacional.
Sobre estos asuntos tan importantes se desarrolló una gran lucha de
principios primero en Bucarest, donde, como es sabido, los dirigentes
soviéticos y los de algunos otros partidos pretendieron plantear como un hecho
consumado la «condena» del marxismo, la conde na de los correctos puntos de
vista defendidos por el Partido Comunista de China, calificándole de «dogmá
tico» y «sectario». Nuestro Partido no se unió a tal ma quinación
antimarxista, dado que, en principio, no estaba de acuerdo ni con los métodos
practicados por los organizadores de la Reunión de Bucarest ni con las
cuestiones que planteaban. También se libró una encar nizada lucha en torno a
estos problemas de principio en la reunión de la comisión en Moscú durante el
mes de octubre, y, por último, por una comprensión marxista de los mismos, en
defensa del leninismo a la hora de explicarlos, concebirlos e interpretarlos,
se llevó a cabo una decidida batalla en la Conferencia de los represen
tantes de los
partidos comunistas y
obreros, en noviem
bre, en Moscú.
En esta
lucha, en este largo proceso, se definió
también la posición
de los distintos partidos frente
a
dichas cuestiones. Así, en la Conferencia de noviembre
se pudo observar claramente que los desacuerdos sobre
estos problemas no eran sólo entre el Partido Comunista
de la Unión Soviética y
el Partido Comunista de China
368 ENVER HOXHA
— y menos aún entre este Partido y todo el comunismo
internacional, como pretendían los dirigentes soviéticos
en Bucarest, —
sino que las divergencias abarcaban
a muchos partidos, habiéndose convertido
en divergen
cias entre marxistas y oportunistas, entre partidos que defendían la
pureza del marxismo-leninismo y partidos que deformaban e interpretaban de
manera unilateral algunas de sus tesis. Si bien en Bucarest sólo el Partido
Comunista de China y nuestro Partido del Trabajo se levantaron abiertamente en
defensa de los principios
marxistas y contra la corriente que deformaba el marxis
mo-leninismo y la Declaración de
Moscú [1957], ya en
la comisión de octubre, de
los 26 partidos representa
dos, mantenían posiciones correctas siete de ellos, ...
En la Conferencia
de Moscú esta correlación de
fuerzas cambió. No sólo asumieron posiciones correctas
en todas las
cuestiones que fueron
discutidas estos siete
partidos, sino tambión
otro 4-5 partidos
más ... Y
tampoco era pequeño
el número de
partidos que apoya
ban nuestras tesis sobre cuestiones
particulares, como,
por ejemplo, en
lo referente al
problema de las vías de
transición al socialismo, a la agresividad del imperia lismo, a la
necesidad de combatir al revisionismo, parti cularmente al revisionismo
yugoslavo, etc. Posiciones tales fueron asumidas por casi todos los partidos de
América Latina, como. ...
El cambio en la correlación de fuerzas refleja la lucha resuelta que en
la Conferencia realizaron la dele gación china, la de nuestro Partido y otras,
las cuales
demolieron con argumentos convincentes los puntos de vista erróneos y
dejaron clara ante todo el mundo su
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
369
posición de principios
sobre las cuestiones
en discusión.
El hecho de que un considerable número de partidos pasaron a asumir
completamente o en parte posiciones
correctas, demuestra que
la razón marxista-leninista
está de nuestro lado, que rápidamente es abrazada
también por otros, que lo justo triunfará sobre lo
erróneo, que el marxismo-leninismo como siempre hasta ahora vencerá al
oportunismo y al revisionismo. Como hasta el presente, con la misma fe y firma
convicción, nuestro Partido continuará luchando resueltamente por la pureza de
nuestra ideología marxista-leninista, por el triunfo del socialismo y del
comunismo.
II. — LA ACTITUD DEL PARTIDO DEL TRABAJO DE ALBANIA HACIA LAS
DIVERGENCIAS SURGIDAS EN EL SENO DEL MOVIMIENTO COMUNISTA
Nuestro Partido del Trabajo ha seguido
siempre
una línea marxista-leninista correcta
y se ha
atenido a
los principios de la Declaración de Moscú
[1957]. En
todos los asuntos fundamentales que hemos mencionado anteriormente, es
decir, en cuanto a la definición de la época, en la cuestión de la lucha contra
el imperialismo, en el problema de la guerra y la paz, etc., nuestro Par tido
ha defendido y aplicado el correcto punto de vista marxista-leninista. Jamás,
en ningún momento, nuestro Partido ha dicho que el leninismo ha «envejecido» o
ha admitido tal idea, sino que, por el contrario, ha luchado sin descanso y con
resolución contra los revisionistas
370
ENVER HOXHA
yugoslavos que, a fin de justificar su traición, consi
deran «envejecido» al marxismo. Nunca jamás nuestro Partido se ha
forjado ilusiones acerca del carácter del
imperialismo norteamericano y de sus cabecillas, sino
que continuamente ha educado a las masas
en el odio
y la vigilancia frente a
él; jamás hemos pensado que se
nos regalará la paz y que sin ser liquidado el imperialis
mo podrá crearse un mundo
sin armas, sin
ejércitos y
sin guerras. Por el contrario, enfocando correctamente
el problema de la guerra
y la paz, y el peligro que
el
imperialismo y la reacción representan para la huma nidad, nuestro
Partido ha movilizado al pueblo bajo la consigna «en una mano el pico y en la
otra el fusil». Nuestro Partido ha luchado consecuentemente para desenmascarar
al imperialismo y a sus lacayos, los revisionistas yugoslavos, y jamás ha
aprobado la polí tica «blanda», la política «grande» de los dirigentes
soviéticos, o tampoco la de los cabecillas búlgaros, en
relación al imperialismo norteamericano, así como hacía el revisionismo
yugoslavo. Nuestro Partido nunca jamás
ha pensado que la lucha de clases en los países capita listas y la
lucha política e ideológica contra el imperia
lismo y la burguesía deben ser liquidadas en aras de
la coexistencia pacífica. Nuestro Partido, por el con
trario, se ha opuesto a este concepto
oportunista sobre
la coexistencia pacífica.
Por consiguiente, la posición de nuestro
Partido en
estos problemas de principios ha estado en completa
consonancia con las
enseñanzas del marxismo-leninismo,
y desde hace
tiempo ha estado
en contradicción con la
de los dirigentes soviéticos. Además,
también en rela-
INFORME EN EL, XXI PLENO DEL CC DEL PTA 371
ción con otra
serie de cuestiones
de principio que
son
conocidas por nuestro Comité Central, nuestro Partido
ha estado en contra de los puntos de vista y la actuación
de los actuales dirigentes soviéticos.
Así, no hemos estado de acuerdo con los dirigentes soviéticos en cuanto
a su actitud hacia el revisionismo yugoslavo. Esto ha comenzado a partir de
mayo de 1955, cuando Jruschov y Bulganin1 fueron a Belgrado y, de manera
unilateral, haciendo caso omiso de la Kominform, decidieron rehabilitar a la
camarilla de Tito, hecho que, como es sabido, acarreó posteriormente grandes
males al movimiento comunista y obrero inter nacional. Ya entonces nuestro
Partido se pronunció contra esta rehabilitación y después jamás ha estado de
acuerdo con la táctica y actitud de los dirigentes soviéticos hacia Tito y su
camarilla, camarilla a la que
adulaban, consideraban socialista, consultaban para
todo, etc., etc.
Nuestro Partido no ha estado de acuerdo con el XX
Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética particularmente con
la crítica a Stalin y con la explica ción de la vía pacífica al socialismo.
Por lo que al pri mer asunto se refiere, no hemos estado ni estamos de
acuerdo, ante todo, porque la crítica al «culto a Stalin» fue formulada sin
consultar antes a los partidos her manos, dado que Stalin era no sólo
dirigente de la Unión Soviética, sino también del proletariado inter nacional,
y, en segundo lugar, porque sólo se habló de los errores de Stalin y no se dijo
ni una palabra de los
1 Entonces, Presidente del
Consejo de Ministros
de la URSS.
372 ENVER HOXHA
aspectos positivos de su actividad. En cuanto al segundo asunto, de
hecho el XX Congreso suministró armas ideológicas a los oportunistas a fin de
pregonar única mente la vía pacífica para la toma del poder.
En el XX Congreso, Jruschov planteó de manera deformada el problema de
la transición al socialismo. Subrayó de manera especial la toma del poder a
través de la vía pacífica y parlamentaria, lo que está en con tradicción con
las enseñanzas del marxismo-leninismo y con la experiencia histórica hasta el
momento actual.
Además, nuestro Partido ha estado en desacuerdo con los dirigentes
soviéticos en cuanto a los aconteci mientos de Hungría, con su valoración de
ellos, con las vacilaciones demostradas en el aplastamiento de la con
trarrevolución y en el desenmascaramiento total de los revisionistas yugoslavos
en el asunto. El Comité Central conoce estas cuestiones y, por consiguiente, no
es nece sario que nos extendamos.
Por último, nuestro Partido no ha estado de acuerdo y ha tenido
divergencias con los dirigentes soviéticos también en cuanto a muchos otros
asuntos relacionados con la correcta comprensión leninista de las relaciones
entre partidos hermanos, los cuales son iguales, indepen dientes el uno del
otro. En relación con esto, el Comité Central conoce asimismo la injusta
ingerencia de los dirigentes soviéticos en los asuntos internos de nuestro
Partido, como en el caso de los enemigos de nues tro Partido, Liri
Gega, Tuk Jakova, Panajot Plaku
y otros.
Por consiguiente, tal como puede observarse, en los problemas
fundamentales de la política exterior, de la
INFORME EN EL XXI PLENO
DEL CC DEL PTA 373
táctica y la estrategia del movimiento comunista, nues
tro Partido ha
seguido en todo
momento una línea
marxista-leninista justa y
contraria a la que aplicaba
la dirección soviética. Sin embargo, el Comité Central
de nuestro Partido, aplicando de manera consecuente
dicha línea, ateniéndose
resueltamente a los justos
principios marxista-leninistas y no haciendo concesión
alguna en ellos, no obstante las muchas presiones efec tuadas por los
dirigentes soviéticos, no expuso pública mente sus divergencias. ¿Por qué
actuó así el Comité Central?
Primero, porque
después del XX
Congreso, todos
los ataques de
los enemigos imperialistas y revisionistas
se centraban en
quebrar la unidad de nuestro movi
miento comunista. Por eso, en aras de esta unidad,
debíamos atenernos a
la línea marxista-leninista y apli
carla de manera
consecuente, evitando críticas públicas
hacia la dirección
soviética.
Segundo, porque, como es
sabido, como resultado
de la crítica a Stalin, —
en unos momentos en los que
la reacción y los revisionistas habían comenzado a poner
en duda todo el sistema soviético — y, particularmente, como
consecuencia de los acontecimientos en Polonia y Hungría, toda la reacción
mundial desplegaba enormes esfuerzos por rebajar la autoridad del Partido
Comunista de la Unión Soviética y el prestigio mismo de la Unión Soviética. En
estas condiciones, el deber intemaciona lista exigía defender la Unión
Soviética y su Partido Comunista, no suministrar armas a la reacción y, a
través de críticas camaraderiles, ayudar a la dirección soviética a encauzarse
por el camino correcto. Y así
374
ENVER HOXHA
actuó nuestro Partido. Defendió públicamente el Par
tido Comunista de la Unión Soviética, la propia Unión Soviética, aunque,
en diversos casos, en 1957 y posterior
mente, hemos hecho algunas observaciones críticas a los dirigentes
soviéticos, particularmente en relación
con su actitud frente al revisionismo yugoslavo, a los acontecimientos
en Hungría y a su ingerencia en los asuntos internos de nuestro Partido.
Esta actitud de nuestro Partido es correcta, inter nacionalista,
marxista-leninista. Actuar de otra manera en aquel entonces, significaba hacer
el juego al enemigo, dañar la causa general del socialismo y de la clase obrera
internacional.
Pero los dirigentes soviéticos se fueron hundiendo cada vez más en sus
errores. Llegaron no sólo a adular a Tito y a su camarilla, sino también a
cubrir de elogios incluso a Eisenhower, confirmando así que estaban deformando
la concepción marxista-leninista sobre el imperialismo y la lucha de clases.
Con mucha razón los camaradas chinos consideraron justo poner, a través de
algunos artículos, los puntos sobre las íes en relación con los problemas
fundamentales de la situación inter nacional y de la estrategia y la táctica
del movimiento comunista, explicándolas sobre la base de las enseñan zas del
marxismo-leninismo. Pero, lejos de reflexionar, los dirigentes soviéticos
organizaron la tramoya anti marxista de Bucarest, a fin de ajustar las cuentas
al Partido Comunista de China y a cualquier otro partido que se atravesara en
su errónea trayectoria.
No nos detendremos a analizar el desarrollo de la Reunión de Bucarest,
dado que el Pleno del Comité
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 375
Central ha sido bien informado al respecto, pero me referiré
sucintamente a la actitud que asumimos allí.
Como acabamos de decir, nuestro Partido no estaba de acuerdo con los
organizadores de la Reunión de Bu carest, con los dirigentes soviéticos, no
solo por el méto do antimarxista al que se recurrió allí, sino, esencial
mente, también por las acusaciones que se le hicieron al Partido Comunista de
China. Por eso adoptó la correcta actitud de principios por todos conocida.
¿A qué se debió que nuestro Partido adoptara dicha actitud? ¿Acaso ésta
fue casual? No, la posición que nuestro Partido asumió en Bucarest no fue
casual.
Respondía a la línea consecuente que nuestro Partido seguía
constantemente y a las posiciones de principio que en todo momento defendió
frente a los problemas fundamentales que eran objeto de discusión. En Buca
rest defendimos el marxismo-leninismo, defendimos la línea de nuestro Partido,
y, al llevar a cabo esta lucha audaz y de principios nos encontramos, de una
parte, al lado de los camaradas chinos y defendimos su glorioso Partido, el
cual, al igual que nosotros, luchaba en de fensa de la pureza del marxismo-leninismo,
y, de la otra, entramos en contradicción con la dirección soviéti ca y todos
los representantes de otros partidos que organizaron la Reunión de Bucarest,
quienes defendían una causa errónea y contraria a las enseñanzas del
marxismo-leninismo. En esto radica la importancia de principios de nuestra
posición en Bucarest, posición que era el resultado lógico y consecuente de
toda la línea marxista-leninista que aplicaba nuestro Partido,
376
ENVER HOXHA
posición que ha hecho crecer su autoridad y su prestigio a los ojos del
movimiento comunista internacional. Nuestro Partido condenó la Reunión de
Bucarest y
con razón la calificó de mancha negra en el movimiento comunista. La
Conferencia de Moscú y los documentos aprobados por ella confirmaron la justeza
de nuestra actitud en Bucarest y de nuestra apreciación de los tejemanejes
antimarxistas que allí se fraguaron. Ningún
representante de ningún
partido tuvo la osadía de
defender la Reunión
de Bucarest y de contradecir las
críticas formuladas por
nosotros y por los camaradas
chinos al trabajo
fraccionalista realizado allí. Y no
sólo
eso, sino que incluso nadie osó proponer que se dijera
ni una palabra buena acerca de la
Reunión de Bucarest
en la declaración de 52
páginas que fue publicada. Así,
de la Reunión
de Bucarest no
quedó ni siquiera la
sombra.
Mas, por
otro lado, la
Reunión de Bucarest marca
el principio del
abierto empeoramiento de las relacio
nes entre nuestro
Partido y los
dirigentes soviéticos, lo
que muy pronto se haría sentir también en el terreno
de las relaciones políticas y económicas entre nuestros
dos países y
Estados. La responsabilidad por la situa
ción creada recae enteramente sobre la parte soviética,
a la cual no agradaba la
actitud de principios que nues
tro Partido mantuvo en Bucarest. Este descontento
comenzó a manifestarlo en muchos actos erróneos, los cuales comenzaron a
perjudicar seriamente la amistad y los vínculos fraternales entre nuestros dos
partidos y países. Así, los soviéticos dieron inicio a sus intervencio nes
antimarxistas en los asuntos internos de nuestro
INFORME
EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 377
Partido, a fin de escindirlo, suscitar descontento hacia
sus dirigentes, sembrar dudas sobre la justeza de la
línea de nuestro Partido y atacar a su dirección con el
fin de liquidarla. En este sentido trabajó el
personal
de la embajada soviética en Tirana, con el embajador
a la cabeza; en este sentido actuó Suslov en Moscú
con nuestros camaradas que hacían escala; éste fue el objetivo del
discurso que el mariscal Malinosvki pro nunció en el almuerzo ofrecido a los
jefes de los estados mayores del Tratado de Varsovia; con este fin comen
zaron a ejercer presiones económicas en relación con el pan y a reducir
las ayudas económicas, con ello también se relacionan las amenazas formuladas
por el
mariscal Grechko de
excluir a nuestro
país del Tratado
de Varsovia, las provocaciones en la base militar de
Vlora, etc.
Está claro el objetivo de estos actos erróneos y
antimarxistas: la dirección soviética pretendía que o cambiábamos
nuestra actitud, es decir, renunciábamos al justo camino marxista-leninista, a
las posiciones de principio que nuestro Partido mantenía, o, como resul tado
de las dificultades que se crearían, como se lo ima ginaban los dirigentes
soviéticos, se produciría alguna
escisión en el Partido, aumentaría el descontento en sus filas y en el
seno del pueblo, y, como consecuencia
de ello, sería liquidada la dirección del Partido para colocar a su
cabeza a los «salvadores», quienes serían
fieles a la línea antimarxista de la dirección sovié tica.
Pero, como es sabido, habían echado la cuenta sin la huéspeda, todos
estos planes fracasaron. No tuvieron
378
ENVER HOXHA
éxito gracias a
la fidelidad de
nuestro Partido al
mar
xismo-leninismo, a su actitud viril y de principios, a la unidad
marxista-leninista de acero del Partido con las masas populares, del Partido
con su Comité Central y del Comité Central con el Buró Político. Esta unidad
inquebrantable sigue siendo
la garantía de
todas las
victorias de nuestro
pueblo y de
nuestro Partido, por
eso nuestro principal
deber es conservarla como la niña
de los ojos y reforzarla cada vez más.
La fuente
de los actos
erróneos de la dirección
soviética contra nuestro Partido hay que buscarla en
los puntos de
vista no marxistas de aquélla en relación
con los problemas
fundamentales, y en las divergencias
de principio que
nuestro Partido tiene con los dirigen
tes soviéticos en cuanto a las cuestiones de principio del movimiento
comunista y obrero internacional. En la errónea actitud de los dirigentes
soviéticos hacia nuestro Partido también se refleja su concepción antimarxista
sobre las relaciones entre partidos y países hermanos, su concepción de la
crítica y de la unidad marxista-le
ninista del movimiento
comunista y del
campo socia
lista. Nosotros nos pronunciamos en Bucarest contra
la actitud de
los dirigentes soviéticos
y, sobre correctas
bases de principio,
criticamos su incorrecta actuación.
Para los marxistas,
la crítica justa y de principios,
lejos de ir
contra la unidad,
contribuye a consolidarla,
es una fuerza motriz, una ley del desarrollo. Los diri gentes
soviéticos no ven así el problema. No están acos tumbrados a oír críticas,
sino sólo a hacerlas. De pala bra, admiten la igualdad de derechos en las
relaciones entre partidos, mas, de hecho, se arrogan el derecho de
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 379
decir la última palabra, mientras que los demás deben
limitarse a obedecer ciegamente. Por consiguiente, si
algún partido tiene la osadía de criticarles, adopta,
según ellos, posiciones antisoviéticas, es un fracciona-
lista, está contra la unidad
del movimiento comunista,
etc. Esta concepción
deformada les lleva
a cometer
actos erróneos como los que acabamos de mencionar.
En tales concepciones
y actos, la dialéctica marxista ha
sido reemplazada por la metafísica, el idealismo.
La actividad que realizaron y la actitud errónea
que adoptaron los dirigentes soviéticos hacia nuestro
Partido después de la Reunión de Bucarest, nos con vencieron aún más de
que nuestro Partido adoptaba posiciones marxista-leninistas correctas y de que
su posición frente a los problemas fundamentales estaba asentada en los
principios y por eso debía ser defendida resueltamente, oponiéndonos a toda
presión.
A tal actitud correcta y de principios se atuvo la delegación de nuestro
Partido en la reunión de octubre que en Moscú celebró la comisión encargada de
elaborar el proyecto de declaración que posteriormente aprobó la Conferencia de
noviembre. En dicha reunión, nuestra delegación expuso abiertamente el correcto
punto de vista de nuestro Partido sobre todas las cuestiones de principio en
discusión y, junto a los camaradas chinos y los camaradas de otros partidos que
asimismo mante nían posiciones correctas, defendió con resolución y con
argumentos concretos las enseñanzas del marxismo-leninismo. En la comisión se
desarrolló una gran lucha de principios en cada cuestión, en cada párrafo, en
cada palabra, durante cerca de 25 días.
380
ENVER HOXHA
Para formarnos una idea sobre la lucha correcta que llevó a cabo nuestra
delegación, así como las demás
delegaciones que permanecían en posiciones justas, basta exponer los
hechos siguientes: la base de la ela boración del proyecto de declaración, fue
el proyecto presentado por el Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética. Este proyecto de 36 páginas con tenía muchos puntos de vista
erróneos y en muchas ocasiones ataques solapados contra el Partido Comunis ta
de China y el Partido del Trabajo de Albania. Por ejemplo, nos acusaba de
«comunismo nacional», de adversarios de la política de coexistencia pacífica,
se nos comparaba con Yugoslavia, se nos acusaba de «frac-cionalistas», etc.
Además, el proyecto no subrayaba como es debido la lucha contra el
imperialismo, estaba caracterizado por un espíritu blando y frecuentemente
oportunista, recalcaba mucho la vía pacífica al socia lismo, la burguesía
nacional era casi presentada como partidaria del socialismo, no se refería al
revisionismo
yugoslavo, el dogmatismo era considerado más peligro so que el
revisionismo a pesar de que se decía que éste
era el peligro principal, etc. Sobre este proyecto fueron presentadas
175 páginas de observaciones, de las cuales sólo nuestra delegación presentó 20
y la delegación china otras 40. Es necesario señalar que ninguna de
nuestras observaciones pudo ser rechazada
como injusta
con argumentos, sino que, las que no fueron incluidas
en la declaración fueron dejadas de lado con el pretexto
de la táctica o por mayoría de votos. No obstante, el proyecto base fue
cambiado casi totalmente. Se amplió de 36 a 52 páginas. Se rechazaron los
ataques solapados
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 381
que se nos hacían, la parte relativa al imperialismo fue reforzada y
añadido el párrafo referente al revisio nismo yugoslavo, fue arreglado el
asunto de la lucha contra el revisionismo y el dogmatimo, etc. A pesar de ello,
quedaron pendientes algunos asuntos, como el de la importancia de los XX y XXI
Congresos, el de las fracciones, del culto a la personalidad, etc., con los que
nuestra delegación, la china y las de algunos otros
partidos no estaban
de acuerdo, pero
que serían discuti
dos de nuevo en la Conferencia de noviembre.
En la reunión de la comisión se observó cuán justas
y de principio eran nuestras posiciones y cuán erróneas
las de los dirigentes soviéticos
y las de los partidos que
les apoyaban. Allí se vio claramente el espíritu opor tunista que ha
invadido a algunos partidos, como a los
partidos comunistas de Italia, Siria, Gran Bretaña,
Estados Unidos, etc., lo que se hizo aún más patente
en la Conferencia
de noviembre. Los dirigentes sovié
ticos pretendieron recurrir a las maniobras, utilizando
todo tipo de métodos, desde el trabajo individual con las diversas
delegaciones hasta las maquinaciones de pro cedimiento. Un rasgo típico es el
hecho de que la comi
sión aceptó que
en el proyecto de declaración fuese
incluida una frase
de Maurice Thorez,
y precisamente
la que había pronunciado en un discurso
de esos días:
«Sólo cuando el socialismo haya triunfado en todos los paises o en los
principales países capitalistas, existirá la garantía absoluta de que se
evitará todo tipo de
guerra». Esta tesis fue incluida a propuesta de la dele gación francesa
y fue respaldada por la nuestra y la china. Pero, apenas dos días después, los
soviéticos
382
ENVER HOXHA
propusieron revisarla porque, al parecer, su presidium
no la había aprobado. A pesar de nuestra resistencia, la reunión
resolvió, por mayoría de votos, suprimir la fra se, pero se vieron obligados a
incluirla de nuevo en la Conferencia de noviembre, redactada en otros tér
minos.
Los trabajos de la comisión preparatoria y los puntos de vista que en
ella se expusieron, confirmaron
claramente que la Conferencia de
Moscú en noviem
bre se convertiría en arena de lucha
entre los puntos
de vista marxista-leninistas correctos y las tendencias
a apartarse de las posiciones revolucionarias de nuestra ideología.
Nuestro Partido y la delegación designada por el Comité Central del
Partido se prepararon para esta lucha. El Comité Central de nuestro Partido
encomendó a su delegación a la Conferencia de Moscú la tarea de exponer
abiertamente, con sinceridad y valor marxista-
leninista, los puntos
de vista de
principio de nuestro
Partido sobre todas
las cuestiones que serían discutidas
allí, informar a la Conferencia acerca de los actos erró
neos de los
dirigentes soviéticos en
contra de nuestro
Partido después de la Reunión
de Bucarest y criticar
los severamente a fin de que tales actos no se repitieran
en el futuro. Informamos al Comité Central de nuestro Partido de que la
delegación aplicó puntualmente esta directriz y, tal como el Comité Central del
Partido había decidido, expuso todas las cuestiones ante la Confe rencia de
los representantes de los 81 partidos comu nistas y obreros, celebrada el
pasado noviembre en Moscú.
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 383
¿Actuó correctamente el Comité Central del Partido cuando resolvió
exponer abiertamente todas las cues tiones en la Conferencia de noviembre?
Nosotros res pondemos: Sí, la resolución del Comité Central fue muy justa, por
las siguientes razones:
1. — Porque, como Partido
marxista-leninista que somos, nos incumbía la tarea de defender las posiciones
de principio de la Declaración de Moscú [1957], que estaban siendo pisoteadas.
No nos consideraríamos comunistas, si guardáramos silencio ante la tergiversa
ción del marxismo-leninismo, ante actos que contrave
nían a los
principios fundamentales de
nuestra ideolo
gía, no obstante el hecho de que, en el caso concreto, los transgresores
y los desviacionistas eran los dirigen
tes del Partido Comunista de la Unión Soviética. En la defensa de la
pureza del marxismo-leninismo y de la causa del socialismo y del comunismo,
debemos mante ner siempre una actitud de principios y jamás ser sen
timentales ni unilaterales.
2. — Los dirigentes soviéticos fueron tan lejos en la violación de la
Declaración de Moscú [1957], así como en su actuación concreta, que hubiera
constituido un
suicidio, un crimen hacia nuestra causa común,
el que
no se hablara
de estos graves
errores y culpas. La
Reunión de Bucarest y las maquinaciones antimarxistas
de los dirigentes
soviéticos en ella,
las presiones y los
actos nocivos contra nuestro Partido y contra el Par
tido Comunista de
China (tengo en cuenta el retiro de
los especialistas, la anulación de los pedidos de diversas maquinarias,
etc.), fueron los primeros síntomas de una acción sumamente peligrosa que, si
no se la denunciaba,
384 ENVER HOXHA
acarrearía consecuencias aún más graves para el movi miento comunista y
el campo socialista.
3. — Debido a que nuestra
crítica era sincera y de principios, estaba bien intencionada: al denunciar los
puntos de vista y los actos erróneos, tendía a eliminar
los, cerrar el camino para que no
se repitieran, limpiar
el ambiente de las manifestaciones negativas y
ayudar, sobre esta base, a
consolidar nuestro movi
miento comunista y a forjar nuestra unidad que estaba siendo amenazada.
No fue sino este objetivo el que indujo, con razón, al Comité Central del
Partido a expo ner abiertamente sus puntos de vista.
4. — Por último, afirmamos,
con plena convicción, que el Comité Central actuó correctamente cuando resolvió
plantear estos problemas en la Conferencia de
Moscú también por otra razón. Hemos sido testigos de que, tanto antes de
la Conferencia como durante su desarrollo, los dirigentes soviéticos estaban
decididos a continuar avanzando por el camino que habían em
prendido contra nuestro
Partido, que, si
hubiéramos
guardado silencio, estaban
preparados a culparnos
de
todo, y por esta razón
ejercieron sobre nuestra
delega
ción una presión extraordinariamente fuerte a fin de cerrarnos la boca.
Está claro que, si en la Conferencia hubiésemos guardado silencio sobre
la actuación errónea de los dirigentes soviéticos, no sólo hubiera significado
renun ciar a toda nuestra línea de principios, sino hubiera sido fatal para
nuestro Partido y los destinos del socia lismo en Albania.
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 385
III. — SOBRE LA ACTITUD DE LOS
DIRIGENTES SOVIETICOS HACIA NUESTRA DELEGACION Y NUESTRAS ENTREVISTAS CON ELLOS
Como es sabido, nuestra delegación viajó a la Unión Soviética como
delegación oficial, invitada por el Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética a la celebración del XLIII aniversario de la Revolución
Socialista de Octubre. Como tal, a nuestra delegación desde el punto de vista
formal se le hicie ron todos los honores. Pero la actitud hacia nosotros era
fría y las conversaciones nada amistosas. Así nos entrevistamos con Coslov el
día de nuestra llegada a Moscú, con Kosiguin y Polianski en la cena del 7 de
noviembre y se manifestó claramente su posición:
querían echarle la culpa de
todo a nuestro
Partido. Al
día siguiente, es decir el 8 noviembre, todo se hizo
aún mas claro.
El 8
de noviembre se
nos entregó la copia de la
carta que el Comité Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética
le enviaba al Comité Central del
Partido Comunista de China como respuesta a la carta
del mes de
septiembre del Partido Comunista de
China.
En sí mismo este hecho no nos
gustó, ya que era un
mal preludio para el desarrollo de la Conferencia, pero
de esto hablaremos más abajo. Lo que nos impresionó fueron los hechos
siguientes: En la carta, en un párrafo donde se mencionaban todos los países
socialistas de Europa, citándolos nominalmente, se exceptuaba a Al bania. Esto
significaba que la dirección de la Unión
386
ENVER HOXHA
Soviética no consideraba Albania como país socialista.
Más abajo, a pesar de que la carta se dirigía al Partido Comunista de
China, había un ataque abierto y tenden cioso contra nuestro Partido.
Pretendiendo que en el Partido Comunista de la Unión Soviética, tras las críti
cas contra el «culto a la personalidad», los problemas se solucionan
supuestamente en base a las normas del centralismo democrático, en la carta se
decía:
«Pero por desgracia hay también otros ejemplos. Podemos citar un ejemplo
reciente en este sentido, como lo es la solución dada a estas cuestiones por
los camaradas albaneses. En el mes de septiembre de este año excluyeron del
Comité Central y retiraron del puesto de secretaria del Comité Central del
Partido del Trabajo de Albania a la camarada Liri Belishova, y al
camarada Koço Tashko de su
función de presidente
de
la Comisión Central de Revisión
del Partido de
Trabajo
de Albania además de expulsarle
del Partido. ¿Y por
qué? Sólo porque estos camaradas expresaron
la opinión
de que es inadmisible que se calumnie al Partido Comu nista de la Unión
Soviética y al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética.
Expresamos nuestra preocupación de que pueden tener un mal fin todas las
personas cuya «culpa» consis te únicamente en ser amigos de la Unión
Soviética, en comprender correctamente la situación y manifestar su simpatía
hacia el pueblo soviético, hacia el Partido Co munista de la Unión Soviética».
De esta manera de presentar el problema resulta:
Primero, que el Comité Central de nuestro Partido no
ha aplicado las reglas de
la democracia interna del Par
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
387
tido cuando excluyó
de sus filas
a Liri Belishova
y de
las filas de la Comisión Central de Revisión a Koço Tashko. Me parece
superfluo demostrar aquí, en el Comité Central del Partido, que ésta es una
calumnia tendenciosa. Segundo, que en nuestro Partido se con dena y se
persigue a los amigos de la Unión Soviética, por consiguiente, que el Comité
Central de nuestro Partido mantiene posiciones antisoviéticas, etc. Que también
ésta es una calumnia, no es necesario probarlo. Pero de estas acusaciones
tendenciosas se deduce cla ramente el objetivo que persigue la dirección
sovié tica: desacreditar a nuestro Partido, presentarlo como si se hubiera
apartado del leninismo, como si hubiera to mado el camino de Yugoslavia (por
esta razón, en el mismo documento, Albania no es mencionada como país
socialista).
Esto demuestra que los dirigentes soviéticos no se interesaban en
solucionar los desacuerdos que habían surgido entre nosotros, al contrario se
proponían acen tuarlos e, incluso, utilizarlos para desacreditar a nuestro
Partido. Por otra parte, para tener un éxito total en su
actividad contra nuestro Partido, se valieron de todos
los medios para cerrarnos la boca.
El primer
método fue el de la
amenaza. Con este
fin, Nikita Jruschov
les habló personalmente dos veces
a los camaradas chinos sobre Albania. La
primera vez
el 25 de octubre [1960] le dijo a la delegación del PC
de China: «Nosotros trataremos a
Albania como a
Yugoslavia» y la segunda vez le dijo a
un miembro de
la delegación del PC de
China que «los albaneses se
comportan con nosotros
igual que Tito», que «nosotros
388 ENVER HOXHA
hemos perdido una Albania y ustedes los chinos la han ganado», que «el
Partido del Trabajo de Albania es nuestro eslabón débil».
¿Cuál era su objetivo?
Primero, los dirigentes soviéticos intentaban inti midamos, obligarnos
a reexaminar nuestra posición y a renunciar al planteamiento de todos los
problemas que
habíamos decidido exponer. Hay que tener en cuenta
que los soviéticos más o menos estaban al corriente de
lo que plantearíamos
nosotros en la Conferencia de
Moscú. Les había
informado sobre nuestros puntos de
vista Koço Tashko.
Segundo, hablando
contra nuestro Partido
y ame
nazándonos, de hecho advertían también a los chinos,
con ello pensaban matar dos pajaros de un tiro.
Y tercero, presentando la cuestión como que noso
tros estábamos siguiendo el camino de Yugoslavia, los
dirigentes soviéticos querían desacreditar a nuestro
Partido, deformar nuestra actitud, llevar la discusión
de una base
de principios a la calumnia, etc.
Junto con el método de las amenazas indirectas,
los dirigentes soviéticos utilizaron también el método
de las presiones directas, de las entrevistas y las con versaciones con
nuestra delegación.
Antes de hablar sobre las entrevistas que sostu vimos en Moscú, es
necesario decir algunas palabras acerca de nuestro punto de vista respecto al
método de conversaciones, entrevistas y consultas. Es imprescindi ble, porque
los dirigentes soviéticos trataron muchas
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 389
veces de presentar la cuestión como si nosotros estuvié ramos en contra
de las conversaciones y para demos trarlo adujeron estos ejemplos: nuestra
negativa a en trevistamos con los dirigentes soviéticos en base a la
propuesta que éstos hicieron con
la conocida carta
del
13 de agosto [1960]; el
que el camarada Enver no fuera
a la Unión Soviética para
pasar las vacaciones
veranie
gas, supuestamente porque nosotros queríamos
evitar
toda entrevista, y, por último, el que rechazáramos la
invitación de Jruschov para entrevistarnos con él el 9
de noviembre de lo que hablaré más adelante.
Nuestro Partido y
nuestro Comité Central
han sido
siempre y son de la opinión de que el método de entre
vistas, conversaciones y
consultas entre los
dirigentes
de los partidos
hermanos, el intercambio de opiniones
sobre los diversos
problemas de interés mutuo y con
mayor motivo cuando
entre dos partidos
o países socia
listas han surgido desacuerdos, es
el método más
co
rrecto, el método aconsejable marxista-leninista. Por
eso, ni en el pasado ni en el futuro,
nuestro Partido y
su Comité Central han rechazado ni rechazarán ninguna entrevista, sobre
todo cuando tienden a consolidar y templar la unidad marxista-leninista del
campo socia lista y del movimiento comunista internacional.
Pero, partiendo de estas posiciones de principio, nuestro Partido
sostiene al mismo tiempo que en estas
entrevistas deben respetarse algunos otros
principios
del marxismo-leninismo, entre los cuales: Primero, que
es inadmisible y se opone a las normas leninistas
el que
en una entrevista
entre dos partidos se hable de un
tercer partido, se haga objeto de conversación su línea
390
ENVER HOXHA
general, cuando éste partido no está presente, y,
segundo, que toda entrevista o conversación entre dos partidos,
cualesquiera que sean, debe desarrollarse en
condiciones de igualdad,
sobre la base
de la consulta y
el respeto mutuos,
excluyendo toda manifestación ten
dente a imponer
la voluntad de una parte
a la otra,
o
toda posición privilegiada
de una parte sobre la otra,
etc. Estos principios
nuestro Partido los ha respetado y
los respetará. Esta es la posición de principios de nuestro Partido en
lo referente al problema de las entrevistas, conversaciones y consultas. Esta
posición la hemos man tenido en el pasado y la mantendremos también en el
futuro.
Ahora veamos concretamente: ¿tienen acaso razón los dirigentes
soviéticos cuando nos acusan de que estamos en contra de las entrevistas,
aduciendo los
casos mencionados líneas
arriba? Es verdad
que rehu
samos asistir a
la entrevista propuesta
en la carta
del
Comité Central del
Partido Comunista de la Unión
Soviética del 13
de agosto de 1960. Pero rechazamos
esta entrevista no
porque en principio estemos en con
tra de las entrevistas, o porque quisiéramos evitar la
entrevista con los dirigentes soviéticos, sino porque
una entrevista así habría estado
en contradicción con
las normas leninistas, porque, como
es sabido, en su
carta los dirigentes soviéticos proponían que discutié
ramos para apagar «a su debido tiempo la chispa del malentendido» que
había surgido entre nosotros en Bucarest, de manera que a la Conferencia de
noviembre nuestros dos partidos «acudan con una completa identi dad de
opiniones». Pero, ¿por qué surgió el malentendido
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 391
en Bucarest? ¿Cuál fue el problema fundamental de la Reunión de
Bucarest? Fue la crítica al Partido Comu nista de China. Así pues, debíamos
discutir sobre la cuestión de China, formular un punto de vista común sobre
este problema y todo ello debía hacerse a espal das del Partido Comunista de
China. ¿Está acaso esto de acuerdo con los principios? ¿No se parece a una
labor fraccionalista? Todo ello se lo explicamos al Comité Cen tral del
Partido Comunista de la Unión Soviética en nuestra carta de respuesta ya en el
mes de agosto, recal cando que una entrevista entre nosotros con este objeto
no era justa. También ahora seguimos pensando que he mos actuado
correctamente.
Tomemos la cuestión de nuestra negativa a entrevis tarnos con Nikita
Jruschov el 9 de noviembre de 1960. Opinamos que nuestra delegación actuó
correctamente al negarse a esa entrevista y esto se lo explicamos a los
dirigentes soviéticos. La cuestión es que, por un lado, el 8 de noviembre de
1960 la dirección soviética nos entregó la carta que se le dirigía al Partido
Comunista de China, en la que, como hemos dicho líneas arriba, Albania no se
citaba como país socialista y nuestro Par tido era acusado injustamente de ser
antisoviético, de haber pisoteado los principios del centralismo democrá tico,
etc, y este material había sido distribuido a los representantes de los 81
partidos, mientras que, por el
otro lado, ¡ese mismo día nos invitaban a reunimos para
analizar los desacuerdos
surgidos entre nosotros! Por un
lado dicen a los camaradas chinos:
«¡Nosotros trataremos
a Albania como a Yugoslavia»
y, por el otro, quieren
entrevistarse con nosotros! Dadas estas circunstancias,
392 ENVER HOXHA
¿se podrá hablar acaso de condiciones de igualdad para celebrar
conversaciones? ¿Se han sentado acaso las bases de un espíritu camaraderil
imprescindible para mante ner conversaciones fructíferas? ¿No se manifiesta
acaso claramente en esta ocasión la tendencia de los dirigentes soviéticos a
ocupar posiciones privilegiadas en las con versaciones? Es evidente que en
tales condiciones noso tros no podíamos entrevistarnos, porque ello iba en
con tra de los principios de la igualdad y del respeto mutuo, tanto más
cuando, ante el movimiento comunista y obre ro internacional, no habíamos
dicho ni media palabra sobre los desacuerdos concretos que teníamos con los
dirigentes soviéticos. Esta es la razón por la que rechaza mos esta
entrevista. Que el Comité Central del Partido juzgue si nuestra delegación
actuó correctamente o no.
En cuanto a la cuestión de «por qué no fue el cama-rada Enver este año a
la Unión Soviética para pasar las vacaciones», no valdría la pena decir ni una
sola palabra, ya que en ello no hay nada de político. Tampoco el año pasado fui
a la Unión Soviética a pasar las vacaciones, y sin embargo nadie se
escandalizó. El caso es que este año los dirigentes soviéticos «han pensado»
que, cuando fuera el camarada Enver a pasar las vacaciones, conver sarían con
él. Pero de ello no teníamos ninguna notifi cación ni el Buró Político ni yo
personalmente. Debíamos haber recurrido a un «adivino» para descubrir sus
inten ciones.
De hecho, son los dirigentes soviéticos los que han estado en contra de
las conversaciones, en contra de la solución de los desacuerdos mediante
consultas y no nuestro Partido. Como es sabido, ya a principios del mes
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 393
de agosto, enviamos al Comité Central del Partido Comu nista de la
Unión Soviética una carta sobre los actos antimarxistas de algunos empleados de
la embajada soviética, con el embajador Ivanov a la cabeza. ¿Por qué los
dirigentes soviéticos, que se muestran decididos a so
lucionar los problemas a través de conversaciones, hasta el presente no
nos han dado ninguna respuesta? En
Moscú nos dijeron que no nos habían contestado porque
supuestamente no querían perjudicar las relaciones,
dado que su
respuesta podía ser
ofensiva para nosotros.
Esto demuestra claramente
que no pensaban en absoluto
en la necesidad de solucionar los desacuerdos, en que
había que discutir con tal objeto, sino que habían decidi
do de antemano su actitud: negarlo todo. Entonces, ¿para qué
entrevistarse? ¿Quién está, de hecho, en contra de las conversaciones? Es
evidente que nosotros no, el Partido del Trabajo de Albania no, sino que es la
direc
ción del Partido Comunista de la Unión Soviética la que está en contra
de las conversaciones. Independientemente de todo esto, a pesar de la situa
ción de desigualdad ante las conversaciones, que, como dijimos, la
crearon los propios dirigentes soviéticos, a pesar de su actitud nada
camaraderil hacia nuestra dele gación y de haber llegado al extremo de emplear
incluso métodos antimarxistas y policiacos tales como el control de nuestras
conversaciones con aparatos especiales de escucha en el edificio donde nos
alojábamos, y en nuestra embajada, nuestra delegación, viendo su insistencia en
entrevistarse y ateniéndose al principio de nuestro Par tido de la necesidad
de conversaciones, consultas e in tercambios de opiniones, antes de que se
diera inicio a la
394 ENVER HOXHA
Conferencia y durante
el desarrollo de la misma aceptó
y sostuvo tres
entrevistas con los dirigentes sovié
ticos.
Nuestra delegación comprendió
el verdadero obje
tivo de los dirigentes soviéticos en las conversaciones
que desarrolló el 9 de noviembre de 1960 con Maurice Thorez, quien, como
resultó claramente de esta entre vista, había recibido el encargo por parte de
ellos de entrevistarse con nosotros. Thorez trató de «convencer nos» de la
justeza de la línea que sigue la Unión Sovié
tica en todos
los sentidos, en
el problema de
la guerra
y la paz,
en la política
de coexistencia pacífica, calificó
a Jruschov como el Lenin de hoy,
etc. Por otra parte,
habló contra China presentando al Partido Comunista de China como
«dogmático, fraccionalista y trotskista, como un grave peligro para el
movimiento comunista, partida rio de la guerra, que intenta desacreditar a la
Unión Soviética», etc. Por último, nos habló del cariño que la Unión Soviética
siente por Albania, de las ayudas que ha prestado a Albania, nos dijo que
debíamos estarle agradecidos y, por último, que todos debemos seguir a la Unión
Soviética.
Nosotros le hablamos sobre nuestros puntos de vis ta, subrayando que
teníamos desacuerdos con los diri gentes soviéticos, que plantearíamos en la
Conferencia (teníamos presente que todo lo que le decíamos era escuchado por
los dirigentes soviéticos o que se lo trans mitiría el mismo Thorez). Thorez
trató de «convencer nos» de que no planteáramos estas cuestiones en la Con
ferencia, porque en caso contrario, toda la Conferencia se levantaría
contra nosotros y nos calificaría de provo
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
395
cadores, de que
estas cosas debíamos
solucionarlas con
los dirigentes soviéticos reposadamente, mediante con versaciones, y,
en este punto, dijo que supuestamente habíamos actuado mal no entrevistándonos
con Jruschov. La entrevista con Thorez se prolongó tres horas y, al final,
ambas partes se separaron conservando cada una sus propios puntos de vista.
Esta fue la primera presión directa para que no habláramos abiertamente en la
Conferencia y un intento de enterarse de lo que plantea ríamos en ella.
Después de esta entrevista tuvieron lugar otras dos con dirigentes
soviéticos, la primera los días 10 y 11 de
noviembre y la
segunda el 12 de noviembre.
En la
primera entrevista se
expusieron los puntos
de vista de
ambas parte y,
por decirlo así,
se preparó
el terreno para
la segunda entrevista
que, de hecho,
era
la oficial.1 ...
1 El camarada Enver
Hoxha informó al
Pleno de cómo tanto
en la primera como en la segunda entrevista los dirigentes so
viéticos intentaron culpar al Partido del Trabajo de Albania del
empeoramiento de las relaciones soviético-albanesas, mientras
que ellos, por su parte, supuestamente no habían hecho
nada
malo. Acusaron al PTA de
antisovietismo, porque había
expul
sado del Comité
Central y del
Partido a Liri
Belishova y Koço
Tashko que habían
tomado partido por la Unión Soviética, y
porque los oficiales
albaneses no se
habían sometido a las ame
nazas y a las provocaciones de
los oficiales soviéticos en la base
de Vlora. Nuestra delegación basándose
en pruebas y argumen
tos rechazó todas
las calumnias y demostró que
los verdaderos
culpables del empeoramiento de las relaciones
eran los dirigen
tes soviéticos, que
perseguían el objetivo
de poner bajo
su con
trol al PTA, obligarle a
apartarse de su
camino revolucionario
396
ENVER HOXHA
Como conclusión, podemos
decir que los
dirigentes
soviéticos no querían discutir, ni ponerse de acuerdo con nosotros sobre
ningún problema. Tenían sus planes, sus puntos de vista preconcebidos. Por eso,
habían comen zado a hablar con los demás teniendo como objetivo:
desacreditar a nuestro Partido. Si pidieron entrevistarse, lo hicieron
no porque desearan solucionar los desa cuerdos, sino para amenazarnos, para
obligarnos a re
nunciar a nuestro discurso en la Conferencia. Después de estas
entrevistas, se vio claramente una vez más
quién estaba a favor de las conversaciones y quién en contra. Estas
reuniones demostraron asimismo que los dirigentes soviéticos no pensaban
autocriticarse por todo
lo que habían hecho contra nuestro Partido y nuestro
país, al contrario, como lo
demostró la amenaza relativa
a la base
de Vlora, estaban decididos a ir más lejos.
Por eso, podemos afirmar una
vez más que, en esas
condiciones, el Comité Central del Partido actuó muy
correctamente, hizo muy bien en decidirse a plantear, y en plantearlas
de hecho, todas nuestras contradicciones con los dirigentes soviéticos en la
Conferencia de los
representantes de los
81 partidos comunistas y obreros
en Moscú.
aceptando el rumbo revisionista del
XX Congreso del
PCUS.
En un momento dado, cuando
Jruschov, irritado al ver que
la delegación del
PTA se negaba
a aceptar sus
puntos de vista
antimarxistas y antialbaneses, comparó las conversaciones con
las sostenidas con
Macmillan, nuestra delegación,
en señal de
protesta, abandonó el
lugar de la
entrevista. (Respecto a estas
entrevisas véase las
páginas 248 y 264 de este tomo).
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 397
IV. — SOBRE EL DESARROLLO DE LOS TRABAJOS DE LA CONFERENCIA DE MOSCU
La Conferencia de Moscú fue organizada para discu tir los problemas
actuales de la situación internacional y las cuestiones de la estrategia y la
táctica del movi miento comunista internacional. La base para el desa rrollo
de los trabajos de la Conferencia era el proyecto de declaración preparado por
la comisión de los 26 par tidos, que, como hemos dicho, se reunió en Moscú el
mes de octubre. Al discutir sobre estos problemas, de hecho la Conferencia
debía pronunciarse acerca de los desacuerdos que se habían manifestado en el
seno del movimiento comunista y obrero internacional, condenar los puntos de
vista erróneos y determinar en la declara ción que debía aprobar, el correcto
punto de vista mar-xista-leninista, un punto de vista único de todo el movi
miento comunista sobre estas cuestiones.
Pero, ya al comienzo de la Conferencia, incluso antes de ella, se vio
claramente que los dirigentes soviéticos y los de algunos partidos comunistas
de los países socia listas y capitalistas de Europa pensaban de distinta ma
nera. La distribución de la carta del Comité Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética dirigida al Comité Central del Partido Comunista de China en
vís peras de la Conferencia y el examen que de ella hicieron con todas las
delegacionés, echaron más luz sobre el plan de los dirigentes soviéticos. Se
tendía a organizar un nuevo Bucarest, legalizar al margen de la Conferencia
todo lo que se dijo en Bucarest contra China, crear la
398
ENVER HOXHA
opinión en todo
el mundo de
que el Partido
Comunista
de China era «dogmático y fraccionalista», de que «ha violado la
Declaración de Moscú y actúa contra todo el movimiento comunista, y de que,
junto al Partido
Comunista de China, también sigue el mismo
camino
el Partido del Trabajo de
Albania», contra el que tam
bién se hablaba en la carta del Comité Central del Par
tido Comunista de la Unión
Soviética.
Para crear este estado de opinión, los dirigentes
soviéticos organizaron, algunos días antes de la Confe rencia, un
intenso trabajo preparatorio con las diversas delegaciones. Con este fin,
trabajaron de manera parti cular a la delegación del Partido Comunista de
Francia (entre las delegaciones de los países capitalistas de Europa), la
delegación del Partido Comunista de España y del Partido Popular de Cuba (entre
los países de Amé rica Latina) y la delegación de Siria (entre las delegacio
nes de los países árabes y africanos). Además de este
trabajo organizado, durante
el cual se leía y se comen
taba la carta del Comité
Central del Partido Comunista
de la Unión Soviética del
5 de noviembre dirigida al
Partido Comunista de China, se desarrollaron también muchas entrevistas
y conversaciones bilaterales entre la delegación soviética y las delegaciones
de los países so cialistas de Europa. Tal actuación, como es lógico, no puede
considerarse normal, al contrario es siniestra y antimarxista. Demuestra, por
otra parte, lo débiles que son las posiciones de los dirigentes soviéticos, ya
que, quien está en el camino correcto y se atiene a las ense ñanzas de Marx y
Lenin no tiene necesidad de recurrir
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 399
a estos métodos incorrectos, a las presiones y a la acti
vidad de este género, para hacerse aliados.
Con este trabajo preparatorio, realizado al margen
de la Conferencia, los dirigentes
soviéticos se proponían
dar al desarrollo de ésta
un carácter puramente aparen
te, conseguir que se pronunciaran en ella discursos de
carácter general, se
elogiaran los éxitos
alcanzados, no
se manifestaran las
contradicciones existentes, sino
que,
de manera enmascarada,
se lanzaran indirectas
contra
la correcta posición
marxista-leninista del Partido
Co
munista de China y del
Partido del Trabajo
de Albania
en los problemas fundamentales. Un desarrollo así de
la Conferencia hubiera
favorecido a la dirección soviética
y a los partidos que apoyaban su punto de vista, porque, por un lado,
ellos conseguían, al margen de la Confe rencia, lo que se proponían, creando
la opinión de que el Partido Comunista de China supuestamente está equivo
cado, incluso que está a favor de la guerra, de las aven
turas, contra la coexistencia pacífica, etc. y, por el
otro,
no descubriendo en
la Conferencia las
contradicciones,
los dirigentes soviéticos se presentaban
supuestamente
como resueltos partidarios de la
salvaguardia de la
uni
dad del movimiento
comunista y del
campo socialista,
por ende, se mostraban «magnánimos» y eludían la
discusión de su línea, de sus errores, de sus desviaciones
de la Declaración de Moscú
[1957] y de las enseñanzas
del marxismo-leninismo.
Para los
dirigentes soviéticos estaba
claro que una
franca discusión en la Conferencia de las contradic
ciones, les desacreditaría ante el movimiento comunista
en muchos aspectos: Primero, porque han pisoteado
400 ENVER HOXHA
la Declaración de Moscú y adoptado una política con ciliadora en la
lucha contra el imperialismo y el revi sionismo; segundo, porque han violado
las normas le ninistas que regulan las relaciones entre los Estados
socialistas y los partidos comunistas y obreros, como ha ocurrido en el caso de
China y Albania; tercero, porque a los ojos de todo el movimiento comunista, de
los representantes de los 81 partidos comunistas y obreros del mundo,
desaparecería la opinión creada sobre la infabilidad del Partido Comunista de
la Unión Sovié tica y de sus dirigentes, la opinión de que el Partido
Comunista de la Unión Soviética y sus dirigentes son
incriticables, que todo lo que ellos dicen «es la ley,
es justo, es
la palabra definitiva
del marxismo y, por
tanto, de aplicación obligatoria para
todos», etc., etc.
De acuerdo con esta táctica,
en la Conferencia de
Moscú, ya al primer día de su inicio, en nombre de la delegación
soviética habló Nikita Jruschov. Su discurso de hecho era una orientación sobre
el espíritu que debía caracterizar las intervenciones en esta Conferencia.
El discurso de Jruschov había sido preparado astu tamente, difería
mucho de la carta que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética dirigiera el 5 de noviembre al Comité Central del Partido Comu nista
de China y que fue distribuida a todas las delega ciones antes de la
Conferencia, en la que se acusaba
abiertamente a los
camaradas chinos de haber violado
la Declaración de Moscú y
los principios del
marxis
mo-leninismo. El discurso pronunciado en la Conferen
cia estaba escrito en un
tono tal como si entre el Par
tido Comunista de la Unión
Soviética y el Partido Co
INFORME EN EL, XXI PLENO DEL CC DEL PTA 401
munista de China no existiese casi ningún desacuerdo, incluso en todo el
discurso de más de 80 páginas no se mencionaba por su nombre, ni una sola vez,
el Partido Comunista de China. En el discurso de Jruschov se pre
sentaban los «argumentos» principales en defensa de las tesis del Comité
Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética en lo concerniente a los problemas principales sobre
los cuales existen desacuerdos, tales como el problema de la guerra y la paz,
los problemas teóricos del XX Congreso, la cuestión de la lucha contra el
«fraccionalismo» en el movimiento comunista inter nacional, etc. Los oradores
que apoyaron más tarde a Jruschov, como Zhivkov y otros, calificaron el
discurso de Jruschov como «desarrollo creador del marxismo» y
repitieron en diversas formas sus argumentos.
A pesar de que en el discurso de Jruschov se hacía
un esfuerzo por
no mencionar los desacuerdos, por
mantener un tono
moderado, contenía en
forma camu
flada alusiones llenas de veneno, dirigidas en primer
lugar contra los camaradas chinos, sobre una serie de problemas
importantes.
Jruschov insistió en condenar la llamada actividad fraccionalista en el
movimiento comunista y obrero
internacional, declarando con hipocresía que esta tesis no se dirigía
contra ningún partido en particular y
recalcó a grandes voces que la condición decisiva para conseguir la
unidad en el movimiento comunista inter nacional era supuestamente el respeto
y la aplicación de las decisiones de la mayoría por parte de la minoría, Con
esto marcó la línea a seguir a todos sus sostene dores en la Conferencia sobre
el problema clave y su
402
ENVER HOXHA
objetivo principal: la condena y el sometimiento del
Partido Comunista de
China y del Partido del
Trabajo
de Albania.
Inmediatamente después del discurso de Jruschov,
la Conferencia inició su curso «tranquilo», tal como lo requerían la
táctica y el objetivo de los dirigentes sovié ticos, en base al principio de
«nadar y guardar la ropa». Así, en los tres primeros días hicieron uso de la
palabra 18 representantes de diversos partidos, entre los cuales figuraban los
de los partidos de Bulgaria, Hungría, Ca nada, Grecia, Argentina, Irak, Unión
Sudafricana, y otros, quienes, apoyando la postura de la delegación soviética
en todos los problemas abordados en el discur so de Jruschov y elogiándole,
criticaron de forma velada los correctos puntos de vista del Partido Comunista
de China. Todos ellos, siguiendo el ejemplo de Jruschov, insistieron en que en
la declaración preparada no se
modificara el planteamiento de los problemas contra los que se habían
expresado, ya en la comisión de octu
bre la delegación de China, nuestra delegación y las de algunos otros
partidos. Como es sabido, estos problemas eran: la valoración de los XX y XXI
congresos del Partido Comunista de la Unión Soviética, la cuestión del «culto a
la personalidad», la cuestión de las «frac ciones» y la del «comunismo
nacional».
Así dio inicio a sus trabajos la Conferencia y esta apariencia de
«calma» la tuvo la primera fase de su
desarrollo. Pero, si
aparentemente había calma,
de
hecho la atmósfera era tensa,
ya que a todos les corroía
algo por dentro, todos tenían
un peso en
el corazón
del que únicamente podían salvarse
extrayéndolo. A
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 403
todos les preocupaba la cuestión de la unidad, pero el camino que había
tomado la Conferencia no conducía a la unidad. Encubría las contradicciones, no
las elimi naba, por eso tarde o temprano éstas estallarían, se harían públicas
y cuanto más tarde esto ocurriera, tanto peor sería para la suerte de nuestro
movimiento. El marxismo-leninismo nos enseña que debemos mirar la
verdad directamente a los ojos y no temerla por amarga
que sea. Las contradicciones existían, por eso debían
ser discutidas con
valor, se debía determinar quién
tiene razón y quién no, a través de la crítica y la auto crítica, por
medio de una consulta y discusión abiertas y camaraderiles, para después,
desembarazados de las inmundicias, unidos en una verdadera unidad marxis
ta-leninista, marchar adelante hacia nuevas victorias. Así concebíamos nosotros
y los camaradas chinos el desarrollo de la Conferencia de Moscú de los
represen tantes de los partidos comunistas y obreros.
Por eso, era
imprescindible que cambiase
el espíri
tu de los trabajos y de las discusiones en la Conferencia,
se debía poner
fin a la fase de
«calma» relativa, que
interesaba a los
dirigentes soviéticos, pero
que no servía
a un fortalecimiento real de nuestra unidad.
La atmósfera de los trabajos
de la reunión
cambió
después del discurso de la delegación china
y del discur
so que pronuncié yo en nombre de la delegación del Partido del Trabajo
de Albania. La Conferencia entró en su segunda fase, que se caracterizó por la
discusión abierta de los desacuerdos existentes en el movimiento comunista y
obrero internacional sobre los problemas fundamentales. Esta discusión obligó a
los represen
404
ENVER HOXHA
tantes de todos
los partidos a
definir su posición
hacia
estos grandes problemas,
y, por consiguiente,
se mani
festaron más claramente también los verdaderos puntos
de vista de cada partido.
El discurso de
la delegación del
Partido Comunista
de China era un discurso de un profundo contenido ideológico, un
discurso de principios, muy bien argu mentado, que desenmascaraba las
desviaciones, los pun tos de vista erróneos y las deformaciones de los diri
gentes soviéticos en los problemas fundamentales de la estrategia y la táctica
del movimiento comunista inter
nacional. Desde el
principio de su discurso el
delegado
del PC de
China denunció el
método y la intención de
los dirigentes soviéticos de no plantear abiertamente
los problemas en
dicha Conferencia. El consideró de
hecho la carta del 5 de noviembre de 125 páginas, que estaba llena de
furiosos ataques contra el Partido Co
munista de China y su dirigente, el camarada
Mao Tsetung, como el discurso
principal del Comité
Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética.
La diferencia — subrayó — consiste sólo en que, apro vechando de las
condiciones favorables que le suponía la celebración de la Conferencia en
Moscú, el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética distribuyó
dicho discurso fuera de la Conferencia mien tras que en ella pronunciaba otro.
La delegación china rebatió la deformación reali zada de las posiciones
del Comité Central del Partido Comunista de China, en relación al carácter
funda mental de la época actual. Dijo que jamás el Partido Comunista de China
la ha caracterizado como la época
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
405
del imperialismo, de la guerra y la revolución, sino como la época de
las revoluciones, del desmoronamiento
del imperialismo, del triunfo del socialismo y del comu nismo. Junto
con otras deformaciones, el jefe de la delegación soviética lanzó por primera
vez estas cálum-nias en la Reunión de Bucarest, afirmando que presun tamente
los chinos sobrestiman las fuerzas del imperia
lismo y subestiman las nuestras. Hablando sobre el
carácter de la
época actual, el delegado chino se
opuso a sustitutir la actividad
de las masas en la
lucha
por la paz, por la actividad de los dirigentes estatales, explicó el
significado de las expresiones «el viento del Este predomina sobre el viento
del Oeste», «el imperia lismo es un tigre de papel» y planteó la necesidad de
educar a las masas en el espíritu de la lucha resuelta contra el enemigo de
clase.
Refiriéndose a las cuestiones de la guerra y la paz y de la coexistencia
pacífica, el delegado del Partido Comunista de China explicó donde está la
fuente de las guerras y rebatió la acusación de que el Partido Comu nista de
China quiere la guerra, que está por la guerra fría y que pretende instaurar el
socialismo en el mundo a través de la guerra. Esto — dijo — equivale a decir
que el peligro de guerra proviene de China y no del imperialismo. El delegado
del PC de China, señaló que se debía hablar de las dos posibilidades, tanto de
la de evitar la guerra como de la de su estallido, y que debe mos prepararnos
cuidadosamente para cualquiera de ambas posibilidades. «El sobrestimar las
fuerzas de los pueblos y subestimar las de los enemigos — dijo — es una tendencia
existente. Si no se la combate, puede
406 ENVER HOXHA
conducir a errores aventureros de izquierda y sectarios. Sobrestimar las
fuerzas del enemigo y subestimar las de los pueblos, también es otra tendencia
existente. Si
no luchamos contra ella, puede llevar a errores revisio nistas y
oportunistas de derecha. Es necesario combatir ambas tendencias. Estimamos —
dijo — que en las condiciones actuales, el principal peligro en las filas del
movimiento comunista internacional es la segunda tendencia y no la primera.
Exigió que en el proyecto de declaración fuese incluida la frase: «No
habrá guerras con seguridad
únicamente cuando el socialismo triunfe
al menos en
los principales países del mundo».
Explicó la diferencia
que existe entre la posibilidad de evitar la
guerra
mundial y la de excluir todo tipo de guerras. Los pueblos
oprimidos inevitablemente se levantarán en lucha con tra los gobiernos
reaccionarios y nosotros debemos
apoyar estas luchas. El representante del Partido Co munista de China
declaró que la política de la Unión Soviética de negociaciones es apoyada por
la República Popular China. Pero no todas o las principales esperan zas deben
depositarse en las negociaciones. Todo de pende de la lucha activa de las
masas en todo el mundo por la paz.
El delegado chino dijo que el revisionismo repre senta el peligro
principal en el movimiento comunista internacional. Jamás ha ocurrido — dijo —
que el revisionismo se haya extendido a causa de que se combata ampliamente
contra él, como los dirigentes soviéticos pretenden. Asimismo exigió que fuese
com pletado el capítulo del proyecto de declaración que se
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 407
refiere a esta cuestión y afirmó que también existen tendencias
dogmáticas que, en determinadas condicio nes, pueden convertirse en el peligro
principal. Pero el
dogmatismo no se manifiesta en el Partido Comunista
de China y menos aún
en los asuntos
por los cuales
se le calumnia.
Un lugar especial dedicó a las relaciones entre
los
partidos comunistas y obreros hermanos. Acentuó par ticularmente el
principio de la igualdad, de la inde pendencia de los diversos partidos y del
internaciona lismo proletario. Dedicó gran importancia al principio de las
consultas entre los partidos y al alcance de la unanimidad. Señaló que la
crítica entre los partidos constituye una base saludable para su unidad. La
dele
gación china rechazó la acusación de que el Comité
Central del Partido
Comunista de China
tiene la inten
ción de negar todo lo
que el Partido
Comunista de la
Unión Soviética ha realizado. Es erróneo pensar
que
la crítica destruye la unidad. Si la crítica se hizo con un tono duro,
de ello no es culpable el Comité Central del
Partido Comunista de China. En
las relaciones entre
los partidos no debe ni puede ser
aplicado el principio
de la mayoría y de la minoría.
Este principio se
aplica
en el seno de los partidos, mas no en las reuniones internacionales,
donde cada partido conserva su propia independencia. El delegado del Partido
Comunista de China criticó la Reunión de Bucarest, donde se violaron los
principios marxista-leninistas, puso de relieve los aspectos positivos y
negativos del XX y del XXI Con gresos del PCUS, criticó la actitud del Comité
Central del PCUS hacia el Partido del Trabajo de Albania y
408 ENVER HOXHA
rechazó la propuesta de condenar en la declaración la «actividad
fraccionalista», proposición que estaba diri gida contra el Partido Comunista
de China.
Por último, analizó detalladamente las divergencias entre el Comité
Central del Partido Comunista de China y el Comité Central del Partido
Comunista de la Unión Soviética. Después de exponer la historia de las diver
gencias y de afirmar que el Comité Central del Par tido Comunista de la Unión
Soviética las estaba exten
diendo también a las relaciones
estatales, dijo que
aquéllas se agudizaron
como resultado de que la
direc
ción soviética había violado el principio de la igualdad
entre los partidos y por no haber
sido respetada la
Declaración de Moscú.
En cuanto al discurso de nuestra delegación, no es necesario detenemos a
explicar su contenido, ya que el Comité Central lo conoce. No obstante podemos
afirmar
que fue escuchado
con gran atención
por los partici
pantes en la
Conferencia y que, a pesar
de los ataques
de los que
posteriormente fuimos blanco y sobre los
cuales hablaremos más
adelante, nadie, ni siquiera el
Comité Central del
Partido Comunista de la Unión
Soviética en su
declaración escrita del
1o de diciembre,
pudo refutar con
argumentos convincentes ni una sola
tesis nuestra. Por el contrario, el carácter de principios
de nuestro discurso, su análisis correcto de los proble
mas y la critica valerosa que en él se hacía a los diri gentes
soviéticos, fueron saludados por muchas delega ciones de los partidos
hermanos.
Como ya hemos dicho, la Conferencia cambió de rumbo después de nuestros
discursos.
INFORME EN EL
XXI PLENO DEL CC DEL PTA 409
También esta fase de la
Conferencia puede dividirse
en dos partes: en los dos-tres primeros días posteriores
a nuestros discursos, predominaron las intervenciones
de los representantes de los partidos comunistas y
obreros que defendían las tesis de los
dirigentes sovié
ticos y, por tanto, atacaban
al Partido Comunista de
China y a nuestro Partido del Trabajo;
mientras que en
los últimos dos-tres días
de la Conferencia
predominaron
los discursos de
las delegaciones de
los partidos comu
nistas y obreros que defendían
las justas posturas
mar
xista-leninistas, es decir,
aquellas que compartían el
punto de vista
de los camaradas chinos y
nuestro. ¿Por
qué ocurrió esto? Porque los dirigentes soviéticos
también en este
sentido siguieron un procedimiento
injusto: tratando de crear la impresión de que en
contra nuestra estaba todo el movimiento, dieron la
palabra una tras otra a aquellas delegaciones que estaban convencidos de
que defenderían el punto de vista del Partido Comunista de la Unión Soviética,
mientras que no les era concedida a los demás. Así, por ejemplo, a la
delegación indonesia se le aplazó por tres días conse cutivos el derecho a la
palabra. Pero, postergando así la intervención de todos ellos, sucedió que los
últimos discursos fueron los de los partidos con una correcta posición
marxista-leninista.
¿Qué hay de característico en los discursos de la segunda fase de la
Conferencia?
Primero, los ataques contra el Partido Comunista de China y sobre todo
contra nuestro Partido estaban organizados (hasta el punto de que estaban
dotados también de citas de documentos de nuestro Partido, de
410 ENVER HOXHA
los que sólo disponía el Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética) y otra característica era la falta de argumentos, su
sustitución con palabras ofensivas.
Segundo, en un principio, después del discurso del delegado chino, los
ataques se dirigieron únicamente contra el Partido Comunista de China, después
de nuestro discurso se dirigieron principalmente contra nuestro Partido y al
final, sobre todo durante las se gundas intervenciones, las críticas se
concentraron simultáneamente contra nuestros dos partidos, el Par tido
Comunista de China y el Partido del Trabajo de
Albania.
Tercero, las intervenciones eran tendenciosas,
condenaban todo lo que era chino o albanés, pero pasa
ban por alto,
es decir apoyaban, las manifestaciones
más extremas del oportunismo de derecha, que trató
de aprovechar la
situación para lanzar sus ideas. Así,
por ejemplo, en
su discurso, que
daba la impresión
de
ser mas la intervención de un socialdemócrata que
de un comunista, el representante del Partido Co
munista de Suecia, Hagberg, planteó estas tesis opor tunistas:
1) Dijo que, en el marco de la
colaboración con el partido socialdemócrata, el Partido Comunista de Suecia
ha logrado éxitos precisamente gracias al hecho de que es partidario de
una amplia colaboración con todos los
socialdemócratas, que hablan
con los socialdemócratas
sobre lo que
les une y
no sobre lo que les separa.
Declaró que la dirección del Partido Comunista de
Suecia está en contra de la creación de una ala de
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 411
izquierda en el partido socialdemócrata, dado que los comunistas deben
colaborar con todos los destacamen tos de la clase obrera.
2) Defendió a los
revisionistas yugoslavos y cri ticó a los que hablan con un lenguaje duro
contra ellos. Declaró que lo principal para nosotros es aislar al ene migo
principal y no a la Liga de los Comunistas Yugos lavos, que no debe mantenerse
hacia los dirigentes yugoslavos una actitud más dura que hacia los cabe cillas
socialdemócratas, lo que ofende los sentimientos nacionales del pueblo
yugoslavo. No debemos agravar
las relaciones con
la dirección yugoslava,
de manera
que contemos con ella como
compañera de viaje, aunque
sea provisional y no muy segura,
en la lucha común por
la paz, etc.
3) Declaró que «en el
documento que adoptara la Conferencia no debe figurar el término ’dictadura del
proletariado’, el cual sólo puede ocasionar perjuicios. El término
’dictadura del proletariado’ es una vieja expresión del siglo XIX, que ha
pasado de moda y atemoriza a las masas. Aunque nosotros, los comunistas,
comprendemos el contenido de este término, no lo utilizamos, porque tanto desde
el punto de vista lógico, como también desde el filológico, ’dictadura’
significa lo contrario de democracia, la negación de ésta. Los obreros suecos
consideran una cosa ofensiva el hablar les de ’dictadura del proletariado’.
Este término no está incluido en el programa del Partido Comunista de Suecia y,
cuando hablamos a los obreros sobre el poder socialista, les subrayamos que
éste es el poder más de mocrático», etc.
412 ENVER
HOXHA
También los representantes del Partido Comunista
de EE.UU. y del Partido
Comunista de Gran
Bretaña
pidieron, con diversos
pretextos, que se
quitase del
proyecto de declaración la formulación sobre la dicta
dura del proletariado.
El representante
del Partido Comunista
de EE.UU.
pidió asimismo que se quitase
del proyecto de
declara
ción la frase: «Si los imperialistas enloquecidos desen
cadenarán la guerra, los pueblos barrerán de la faz de la tierra y
sepultarán al capitalismo». Mientras que el delegado del Partido Comunista
Italiano declaró en su discurso que ningún obrero estaría de acuerdo en pagar
con su sangre el triunfo del socialismo, es decir, que están por «la paz a toda
costa». El representante del Partido Comunista Italiano propuso una nueva
formu lación de aquella parte del proyecto de declaración que habla del
revisionismo yugoslavo, en la que se supri miera la tesis de que los
revisionistas yugoslavos han traicionado al marxismo-leninismo y desarrollan
una actividad de zapa contra el campo socialista y el movi miento comunista
internacional.
Sin embargo, ninguno de los delegados a la Confe rencia, incluido el
delegado soviético, se levantaron para oponerse a estas tesis antimarxistas y
abiertamente
revisionistas. Sólo la delegacion del Partido Comunista de China, la
nuestra y las de algunos otros partidos
que se mantienen en posiciones marxista-leninistas,
rebatieron en la
comisión de redacción
estos puntos
de vista erróneos
y oportunistas y
lucharon con
tra ellos.
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 413
Sobre la posición de algunas delegaciones hacia el discurso de nuestra
delegación
Inmediatamente después del discurso que nuestra delegación pronunció en
la Conferencia, los representan tes de algunos partidos comunistas y obreros
desencade naron brutales ataques llenos de epítetos ofensivos contra el
Partido del Trabajo de Albania. Sin tomar en consideración los hechos o
desconociéndolos absoluta mente, calificaron de calumnias todas las críticas
de nuestro discurso dirigidas hacia los dirigentes del Par tido Comunista de
la Unión Soviética.
El primer ataque fue lanzado por Dolores Ibarruri que, entre otras
cosas, dijo: «En la mañana de hoy escuché el discurso más vergonzoso en tantos
años de movimiento comunista. No habíamos escuchado un discurso así ni siquiera
en tiempos de Trotsky. Fue un discurso provocador. ¿Cómo es posible formular
falsi ficaciones tales contra la Unión Soviética... Protes tamos por las
calumnias dirigidas contra Jruschov. Espe ramos que todo el movimiento condene
vuestro discurso...», etc.
En contra del discurso pronunciado y de nuestro Partido también Gomulka
habló con los epítetos más ofensivos. Calificó nuestro discurso como un
irrespon sable ataque contra el Partido Comunista de la Unión Soviética, como
un acto propio de canallas, que nadie con sentimiento de responsabilidad puede
permitirse, y más adelante añadio: «Y si alguien no cree en el frac-cionalismo
de los chinos, que vea el de los albaneses...».
414 ENVER HOXHA
Atacando el discurso de nuestra delegación, Longo
y los representantes de algunos otros partidos declara
ron que «Suena
como una ofensa
y una humillación
no
sólo para el Partido Comunista de la Unión Soviética
sino también para todo el movimiento comunista inter nacional».
También el representante del Partido Comunista de Marruecos, Ali Yata,
dirigió ataques infames contra la
dirección de nuestro Partido.
Gheorghiu Dej se expresó
contra nuestro discurso
en estos términos: «Hemos escuchado con indignación
el discurso pronunciado por el Primer Secretario del
Partido del Trabajo de Albania. Nos contuvimos,
pusi
mos a prueba nuestra paciencia, porque nos parecía que desde esta
tribuna hablaba «La voz de América» o «Euro pa Libre». Ninguna diferencia con
los revisionistas yugo slavos. Los albaneses crean una situación difícil en
los Balcanes con su política aventurera.... Nuestra con
ferencia debe condenar con resolución el discurso y la actuación
escisionista del delegado albanés».
Las delegaciones de algunos partidos que se habían pronunciado antes de
que yo hiciera uso de la palabra, no tardaron en realizar declaraciones por
escrito para
condenar el discurso
de la delegación
de nuestro Partido
y a su dirección. Así actuaron
las delegaciones del Par
tido Comunista Búlgaro,
del Partido Comunista
Francés,
del Partido Comunista de Checoslovaquia y otras.
En la
declaración difundida por la delegación
del
Partido Comunista Búlgaro, entre otras cosas se decía:
«...lo que los representantes del Partido del Trabajo
de Albania han hecho, es
un acto de negra ingratitud
y
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
415
cinismo. Las ayudas fraternales son recompensadas con las más infames
falsificaciones y calumnias contra el
Partido Comunista de la Unión Soviética y la Unión Soviética. Los
revisionistas de Belgrado no tienen moti vo alguno de estar descontentos con
la lucha de los dirigentes del Partido del Trabajo de Albania contra ellos.
Esta «lucha» contribuye únicamente a revalorizar-les en el mercado
norteamericano y a que reciban una ayuda más generosa y préstamos de los
Estados Unidos».
En la declaración de la delegación del Comité Cen tral del Partido
Comunista de Checoslovaquia, en rela ción con el discurso de la delegación del
Partido del Trabajo de Albania, entre otras cosas, se dice: «¿Qué objetivo
persiguen las monstruosas calumnias de la delegación albanesa, la cual se
permite considerar al Partido Comunista de la Unión Soviética casi como
culpable de la contrarrevolución húngara? Mayor indig
nación aún suscitan
las recientes palabras de la dele
gación albanesa, que
acusa gravemente a la Unión
Soviética casi de
métodos colonialistas y chovinismo
de gran Estado. Estas ofensas sólo pueden suministrar
armas a la propaganda burguesa y revisionista acerca
del llamado ’colonialismo’ y ’hegemonismo’ soviéti
cos», etc.
Gran parte de las delegaciones que hicieron uso de
la palabra después de nosotros, se limitaron únicamente
a pronunciar alguna
que otra frase refiriéndose a
nuestro discurso, como,
por ejemplo, «no
era éste el
lugar para iniciar estas discusiones» o «los discursos
de los camaradas chinos y albaneses no eran oportunos, eran daniños y
contenían calumnias contra el Partido
416 ENVER HOXHA
Comunista de la Unión Soviética», o bien «estamos de acuerdo con la
valoración hecha por los oradores prece
dentes del discurso del delegado albanés», etc.
En general, es posible
dividir en tres
grupos la
actitud que las diversas delegaciones adoptaron hacia
los puntos de vista expresados en nuestro discurso:
a) En el primer grupo se incluyen
los partidos que
nos defendieron abiertamente o apoyaron nuestras tesis
sin mencionarnos en absoluto, o
que sólo por
guardar
las formas dijeron alguna que otra palabra contra
nuestro discurso.
Ante todo en este grupo es necesario destacar
a la
delegación china que defendió resueltamente a nuestro
Partido.
Además de
la delegación china,
nuestro Partido
fue defendido abiertamente por muchas delegaciones
de los partidos comunistas y
obreros de Asia, algunas
de las cuales, como por
ejemplo las de Birmania, Malasia
e Indonesia criticaron
los métodos no comunistas de
inferir injurias contra los partidos que se expresan abiertamente y con
valentía, etc., mientras que otras
delegaciones no se pronunciaron abiertamente, sin embargo nos dijeron
aparte, en privado, que estaban de acuerdo con nosotros.
b) El segundo grupo lo
integran las delegaciones que hablaron en contra de nosotros, peor, como decía
mos más arriba, en términos muy discretos, como «discurso inoportuno», etc.
Aquí se incluyen la mayoría de los países de América Latina, los países escandina
vos, algunas delegaciones de Africa, etc.
c) El tercer grupo abarca a las delegaciones que
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 417
arremetieron vehementemente contra nosotros y defen dieron sin reservas
las posiciones de los dirigentes soviéticos. Pero también entre ellas hay
ciertos matices:
— Los más agresivos fueron: Gomulka, Ibarruri, Ali Yata de Marruecos,
Zhivkov y el checo (estos dos últimos formularon declaraciones por escrito),
Dej,. Longo de Italia y otros, los cuales recurrieron contra nosotros a las
expresiones más ofensivas.
— Menos agresivos, los franceses, que emitieron declaraciones por
escrito, los tunecinos y otros, quienes nos atacaron mas no en esos términos,
sino con «un discurso vergonzoso», «un discurso ilícito e inaceptable»,
«tendente a desacreditar a la Unión Soviética» etc.
— Por último los moderados, entre los cuales pueden figurar los
húngaros, que en su declaración por
escrito fueron muy
discretos.
Los ataques virulentos contra la delegación china y la nuestra no nos
cogieron por sorpresa. Fueron, por
el contrario, un desbordamiento organizado de pasiones carentes de
principios, un vano esfuerzo tendente a ahogar con ataques infames, con
palabras injuriosas, nuestros puntos de vista y nuestras críticas de principio
para desviar, mediante una fraseología sentimental, la discusión de principios
de los problemas que estaban planteados, etc. Pero no alcanzaron su objetivo.
De hecho, la mayoría de las delegaciones comenzó a vacilar y, a medida que la
sangre se enfriaba y la lógica predo minaba sobre los sentimientos, una serie
de delegaciones comenzaron a juzgar objetivamente los correctos puntos de vista
de principio, marxista-leninistas, que la dele gación china, la de nuestro
Partido y otras, defendían.
418 ENVER
HOXHA
Esto se manifestó
claramente en el cambio de la
correlación de fuerzas y en la clausura de las labores de
la Conferencia.
Como hemos
señalado al comienzo de este
informe,
además de la
delegación china y
de la nuestra, también
los representantes de bastantes otros partidos adoptaron
una actitud marxista-leninista resuelta en la Conferen
cia de Moscú. Todos se expresaron a favor de la unidad del movimiento
comunista y admitieron abiertamente que no se puede imaginar la unidad del
movimiento comunista y del campo socialista sin China y su Partido Comunista.
Esta era una actitud diametralmente contra ria a las tesis y propuestas
soviéticas y de sus celosos
sostenedores de condenar
al Partido Comunista de China
y al Partido del Trabajo de Albania como fracciona-
listas, etc.
Al final de la
sesión plenaria de
la Conferencia,
cuando ya habían intervenido 79 representantes de
diversos partidos, hizo
uso de la palabra por segunda
vez N.S. Jruschov y después de él,
el delegado chino
y otros 23 delegados. Un rasgo característico en los discursos de
Jruschov y de sus partidarios fue que se mostraron más moderados, emplearon
expresiones más
controladas, trataron principalmente no de atacar,
sino
de defender sus puntos de vista.
El segundo
discurso de Nikita
Jruschov reflejaba la
situación que se había creado
en la Conferencia
hasta
ese momento: por
una parte, el
discurso de la
delega
ción china y el de nuestra delegación fueron un golpe
a los argumentos de los
dirigentes soviéticos relativos
a las acusaciones contra el Partido Comunista de China,
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
419
y, por la otra, era un hecho que, a excepción de los partidos que
apoyaron abiertamente, — aunque sin
argumentos convincentes, — la postura de la dirección soviética contra
el Partido Comunista de China y el Partido del Trabajo de Albania, existía
también un grupo no reducido de partidos que apoyó nuestros puntos de vista y
otro grupo centrista que estaba en contra de la ruptura.
De conformidad con esto, el segundo discurso de
Jruschov tenía dos
aspecto característicos:
a) Aunque en cuanto a la forma
exterior fue más duro que el primero y se refería directamente a los camaradas
chinos y a nosotros, en esencia era un discurso desde posiciones defensivas. En
él Jruschov, defendiéndose de las críticas de los camaradas chinos y nuestras,
trató de justificar los puntos de vista de la dirección soviética sobre una
serie de cuestiones: el
problema de la
guerra y la
paz, la actitud
hacia el
imperialismo, las tesis del XX Concreso sobre las vías de transición al
socialismo, la actitud hacia el movi
miento de liberación nacional, la crítica al «culto a la personalidad de
Stalin», etc. En este sentido, no atre viéndose a entrar en el análisis de los
hechos, dijo con una frase vaga que a todas las «calumnias y ataques contra el
Partido Comunista de la Unión Soviética», el Comité Central del Partido
Comunista de la Unión Soviética responderia con una carta especial. Además, en
el segundo discurso de Jruschov, se manifestaron los primeros síntomas de un
retroceso, cuando declaró que frente al enemigo, es imprescindible que la
Conferencia
420
ENVER HOXHA
concluya sus trabajos con un documento común y con la eliminación de los
desacuerdos.
b) Basándose en el apoyo de la
mayoría, Jruschov en su segundo discurso, prosiguió la presión sobre el Partido
Comunista de China para condenarlo y some
terlo. En este sentido insistió en que, supuestamente,
las divergencias tienen lugar entre el Partido Comu
nista de China y el
Partido del Trabajo de Albania por
una parte y todos los
partidos comunistas y obreros por
la otra; que la minoría debe someterse a la mayoría
y respetar su opinión; que debe condenarse la «actividad fraccionalista»
en el movimiento comunista interna cional, etc. Prosiguió sus ataques contra
los camaradas chinos, acusándoles de que no quieren aceptar sus errores porque
ponen su dignidad por encima de los
intereses del movimiento
comunista internacional, etc.
Atacó asimismo, sin
argumentos y falsificando los he
chos, a la dirección del Partido del
Trabajo de Albania.
El segundo discurso de
Nikita Jruschov demostró
que la dirección del Partido
Comunista de la Unión
Soviética, acaudillada por Jruschov, no ha renunciado a sus puntos de
vista y a sus métodos incorrectos en las relaciones entre los partidos
hermanos.
Después del discurso de Jruschov, y como respuesta
a éste, hizo uso de la palabra por segunda vez el dele
gado del PC de China.
Su discurso se centró alrededor de dos problemas
principales: Primero, ¿ha defendido o ha violado la Declaración de Moscú
de 1957 la dirección del Partido Comunista de China? Segundo, la posición de la
direc ción del Partido Comunista de China, ¿tiene por objeto
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 421
defender la cohesión del movimiento comunista inter
nacional o ha supuesto un peligro para ella?
En lo concerniente
a la primera
cuestión, el dele
gado chino subrayó
que la dirección
del Partido Comu
nista de China ha permanecido
de manera consecuente
en las posiciones de la Declaración de Moscú de
1957 y la ha defendido resueltamente. Rebatió una
vez más las acusaciones de muchos oradores de que supuestamente los
camaradas chinos, sobre todo en los artículos recopilados en el folleto «Viva
el leninismo» se han alejado de la Declaración de 1957, que supues tamente
niegan la importancia del sistema socialista mundial en la arena internacional,
niegan el principio de la coexistencia pacífica, son aventureristas de
izquierda, dogmáticos, etc. Demostró que, al contrario, los dirigen tes
soviéticos y los de algunos otros partidos hermanos habían comenzado a declarar
envejecidas algunas im portantes tesis del leninismo, a actuar en base a la
supo sición de que el carácter del imperialismo ha cambiado, a sembrar
ilusiones nocivas sobre las reuniones de alto
nivel, etc. Los artículos recopilados en el
folleto «Viva
el leninismo» se dirigían contra
el imperialismo, contra
el revisionismo y
contra las ilusiones dañinas creadas
por los dirigentes soviéticos sobre el imperialismo. Así pues, éstos
fueron los que se habían alejado de las posiciones de la Declaración de Moscú
de 1957 y no los camaradas chinos; por consiguiente, son ellos los que debían
consultar con los demás partidos sobre estos puntos de vista que diferían de
los de la Declaración, y no los camaradas chinos sobre sus artículos, los
cuales son una defensa de las tesis de dicha Declaración.
422
ENVER HOXHA
En lo que
atañe a la
segunda cuestión, el
delegado
del Partido Comunista de China desmanteló la acusación hecha por muchos
oradores de que supuestamente el primer discurso de la delegación del Partido
Comunista de China había puesto en peligro la cohesión del mo vimiento
comunista internacional. Por el contrario, el discurso fue una respuesta a la
carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética del 5 de
noviembre, la que de hecho agravó las contradicciones. El delegado del PC de
China rechazó asimismo resuelta
mente las acusaciones que muchos oradores formularon en el curso de la
Conferencia contra el Partido Comu
nista de China, así como la acusación realizada en el segundo discurso
de Jruschov de que supuestamente los camaradas chinos ponen su dignidad por
encima de los intereses del movimiento comunista internacional.
Demostró claramente que se ha creado una situa ción insana e
inadmisible, en la que toda crítica dirigida a la dirección del Partido
Comunista de la Unión Sovié
tica es declarada «actividad fraccionalista», mientras que a los
camaradas soviéticos se les permite decidir
en todo por su cuenta y sin consultar en lo más mínimo con los demás, y
los otros partidos sólo deben seguirles. Esto pisotea el principio de la
igualdad y de las consul tas en las relaciones entre partidos hermanos.
Relacio nado con esto, el delegado chino desenmascaró la ma
niobra de Jruschov, quien, para justificar sus actos
arbitrarios, en su
segundo discurso dijo que la
cuestión
de la condena del «culto a la
personalidad de Stalin» no
podía haberse convertido en objeto de discusión entre
los partidos hermanos antes del XX Congreso del Par
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 423
tido Comunista de la Unión Soviética sin consultar previamente con el
Partido, mientras que después de la decisión del Congreso no podía pasarse por
encima de esta decisión suya (es decir, de hecho, se negaba comple tamente la
posibilidad de consultas entre los partidos hermanos).
El delegado chino declaró enérgicamente que el principio de las
consultas mutuas no es en absoluto im posición de la voluntad de la minoría a
la mayoría, que la unidad del movimiento comunista no fue puesta en peligro por
el principio de la igualdad y de las consultas, sino por el hecho de que este
principio está siendo violado. Se expresó resueltamente contra la inclusión en
el proyecto de tesis tales como la de la llamada «actividad fraccionalista» en
el movimiento comunista internacional, sobre el «comunismo nacional», etc., que
están dirigidas contra el Partido Comunista de China, y recalcó que sobre esta
base no puede alcan zarse la unidad. Se expresó asimismo contra la tesis sobre
la importancia del XX Congreso del Partido Co-
munisa de la
Unión Soviética, cuya
inclusión en el
proyecto significaría la
imposición de los
puntos de
vista de un partido a
los demás partidos.
Recalcó que
la lucha común de todos
los partidos comunistas y
obreros constituye una sólida base que permite la supe ración de todas
les divergencias existentes.
El discurso de su delegado demostró que el Partido Comunista de China
permanece firmemente en sus jus tas posiciones marxista-leninistas, que éste
es el único camino justo para alcanzar la unidad.
Nuestra delegación decidió no intervenir por se
424 ENVER HOXHA
gunda vez, por eso no pidió de nuevo la palabra, aunque hicimos una
breve declaración por escrito, que fue distribuida a todas las delegaciones. En
nuestra declara
ción recalcábamos que nos ratificábamos en las posi
ciones expresadas en
el discurso y
poníamos de relieve
que las críticas ofensivas que se nos había dirigido
eran precipitadas y no ayudaban a la
consolidación de
la unidad de nuestro movimiento. A este respecto sub rayábamos:
«Típico en este sentido era el discurso del delegado del Partido Obrero
Unificado de Polonia, Vladislav Gomulka, quien llegó tan lejos en sus viles
esfuerzos tendentes a deformar la verdad sobre el Partido del Trabajo de
Albania, que empleó contra él epítetos, cali ficaciones e insinuaciones
totalmente inadmisibles en las relaciones entre los partidos marxistas, los
cuales son repetidos diariamente contra nosotros sólo por los impe rialistas y
los revisionistas yugoslavos. Del contenido y del tono del discurso del
delegado polaco, se deduce claramente que a él no le interesa en absoluto la
elimi nación de los desacuerdos entre los partidos y la con solidación de la
unidad del movimiento comunista y obrero, sino que, al contrario, con el mayor
celo trata de agravarlos, cosa que sólo beneficia a nuestros ene migos. El fin
que se proponía era meter nuestra Confe
rencia en un callejón sin salida y desacreditar al Par
tido del Trabajo
de Albania ante el movimiento comu
nista y obrero internacional. Pero este intento de aislar
a nuestro Partido
fracasó, y está destinado a fracasar
siempre vergonzosamente.
«Nosotros refutamos todas
las calumnias y provo
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
425
caciones de las que nuestra delegación, nuestro Partido
y nuestro pueblo fueron objeto
en la Conferencia.
«El Partido del
Trabajo de Albania
expresa su pe
sar porque también otros delegados de algunos partidos hermanos, en sus
discursos o en las declaraciones por escrito que distribuyeron en esta
Conferencia, sin estu diar bien los hechos reales y sin estar en absoluto al
corriente de la verdad, se precipitaran y emplearan un lenguaje incorrecto y no
camaraderil hacia el Partido del Trabajo de Albania. Sin embargo, nuestro
Partido confía en que estos camaradas reflexionarán más pro
fundamente y comprenderán
la verdad sobre el conte
nido del discurso
de la delegación
del Partido del Tra
bajo de Albania».
Como se ve,
a excepción del
nombre de Gomulka,
no mencionamos ningún otro y no respondimos a los ataques personales
para no apartamos también nosotros de las posiciones de principios. Esta breve
declaración nuestra fue bien acogida por las delegaciones y contra ella no
habló ninguno de los 23 oradores que hicieron uso de la palabra por segunda
vez, incluido el mismo Gomulka.
Así finalizó la primera y más importante parte de la Conferencia de
Moscú y a continuación la comisión
encargada de la redacción definitiva de la declaración
dio inicio a su trabajo. La comisión trabajó 5 días. En
su seno se desarrolló una lucha enconada y resuelta
por parte de la delegación
china, de nuestra
delegación
y de las demás delegaciones que mantenían puntos de
vista idénticos a los nuestros. En la comisión se mani festó claramente
el cambio en la situación. Destacaron
426 ENVER
HOXHA
mejor, no sólo el cambio
en la correlación de fuerzas,
sino también los resultados de la decidida lucha y de
la postura valerosa e indoblegable que mantuvieron
so
bre todo en la reunión
plenaria, la delegación
china y
la nuestra. Muchas delegaciones de los partidos que mantenían una
actitud centrista se comportaban con respeto hacia las propuestas de nuestras
delegaciones.
Por tanto, en el proyecto de declaración presentado se hicieron algunas
modificaciones que lo mejoraron,
mientras que todas las propuestas que tendían a debili tar la
Declaración, a darle un carácter oportunista, — tales como las propuestas de
los italianos para moderar
el párrafo sobre el revisionismo yugoslavo, o las pro puestas de los
suecos, etc., —, fueron rechazadas. La comisión rechazó asimismo la tesis sobre
el «comunis mo nacional», pero, por último, quedaron sin resolver cuatro
cuestiones: La valoración de los XX y XXI
congresos, la cuestión del culto a la
personalidad, la
cuestión de las
fracciones y la
inclusión en la
Declara
ción del principio
de la consulta como método para
alcanzar la unidad, propuesto por la delegación china.
Se decidió un
día de descanso para realizar con
sultas con los jefes de las delegaciones con el fin de
hallar una vía de salida. A pesar de ello, nuestras dele gaciones
expresaron su resolución de no aceptar la inclu
sión en la Declaración de las tres
primeras cuestiones
de las cuatro
mencionadas más arriba. Incluso, a través
de algunas delegaciones con posturas centristas, había
mos dejado entender que, en el caso de que se incluyeran en la
Declaración las cuestiones arriba indicadas, noso tros no firmaríamos la
Declaración.
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
427
Sólo en la segunda mitad del último día, gracias a nuestra resuelta
lucha y firme actitud, se llegó a la
plena unanimidad, ya que la delegación del Partido Comunista de la Unión
Soviética se vio obligada a retroceder. En efecto, los problemas discutidos
fueron
solucionados así: se eliminó completamente del texto
la cuestión de
las fracciones; se
incluyó en la Declara
ción la propuesta china sobre las consultas; se quitó
la valoración del XXI Congreso y quedó sólo
la fórmula
de la Declaración
del año 1957
sobre el XX Congreso,
pero añadiéndole una
frase sobre la contribución que
prestan también los demás partidos al enriquecimiento
del marxismo-leninismo; se mantuvo la fórmula sobre
el culto a la personalidad, pero ya no como un fenóme
no que estaba
relacionado con todo
el movimiento co
munista internacional. Después de estas
modificaciones,
la Declaración fue aprobada unánimemente por todas
las delegaciones.
Las cuestiones
fundamentales sobre las
que había
divergencia de puntos
de vista, aparecen
en la Decla
ración de manera correcta y son interpretadas confor
me el punto
de vista marxista.
La caracterización de la
época, los problemas
de la guerra
y la paz,
la cuestión
de la coexistencia pacífica, los
problemas del movi
miento de liberación nacional, del
movimiento comunis
ta en los países capitalistas, de la unidad del campo socialista y de
los partidos comunistas, han sido refle jados correctamente en la Declaración.
El único proble ma fundamental sobre el que no estábamos de acuerdo, pero
sobre el que tuvimos que ceder en aras de la unidad, es la mención del XX
Congreso.
428
ENVER HOXHA
Pero una cosa hay que tener siempre presente. Existe la posibilidad de
que cada cual interprete a su
manera las tesis de la Declaración. Se sabe que la Declaración de Moscú
de 1957 era también justa, pero, sin embargo, en lo que atañe a su
interpretación, sur gieron muchos desacuerdos. Pueden tener lugar tergi
versaciones no sólo revisando las tesis de la Declaración y reemplazándolas con
nuevas tesis, sino también subrayando en forma unilateral sus tesis,
mencionando sólo un aspecto del problema y pasando por alto el otro. Así, por
ejemplo, existe el peligro de que en la caracterización de nuestra época se
recalquen y se
sobrestimen únicamente nuestras fuerzas; existe el
peligro de que, en relación con el problema de la guerra,
no se ponga debidamente de relieve el peligro de guerra
y no se desenmascare al
imperialismo; existe el peligro
de que únicamente se aplique
la política de
alianzas
con los socialdemocratas y
la burguesía nacional y se
pase por alto
la lucha y
la crítica contra sus puntos de
vista y su actividad reaccionaria; existe el peligro de
que se haga hincapié principalmente en la vía pacífica y
no se mencione debidamente el camino no pacífico de transición al
socialismo; existe el peligro de que el revi sionismo sea considerado sólo de
palabra como el peligro principal, y se recalque más la lucha contra el dogma
tismo y el sectarismo. Tergiversaciones de este estilo pueden producirse
también en los demás problemas que se mencionan en la Declaración.
Aquí surge la pregunta: ¿Cómo será aplicada esta Declaración? ¿Será
respetada por todos?
Con certeza podemos responder únicamente en lo
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
429
que atañe a nuestro Partido. Nuestro Partido del Tra bajo luchará con
todas sus fuerzas, no sólo por aplicar
la Declaración aprobada, sino que consideramos nuestro
deber luchar, al
mismo tiempo, también contra quien
quiera que la viole, quienquiera que trate de adulterar
su contenido.
En lo que concierne a los demás partidos, hace
mos votos porque,
en aras de la unidad, de la lucha
común contra el
imperialismo y el revisionismo, en
aras
del campo del
socialismo y del comunismo, apliquen
todos la Declaración aprobada. La rigurosa aplicación
de esta Declaración marcará una etapa decisiva para la eliminación de
todos los desacuerdos en el seno del movimiento comunista, será una valiosa
contribución al temple de la unidad del campo socialista y del movimiento
comunista internacional, lo que es impres cindible para vencer sobre los
enemigos. La propia
Declaración y su
contenido constituyen una
base real
sobre la que
se puede basar esta unidad.
Pero no podemos dejar de informar al Comité
Central acerca de algunas reservas que se observan
desde ahora en los dirigentes soviéticos en lo que
atañe
a la aplicación de la Declaración.
Las reservas que han formulado, que nosotros consideramos incorrectas,
son éstas: El mismo Nikita Jruschov en el discurso que pronunciara en octubre,
durante el banquete en honor de los participantes en la comisión de redacción
de la Declaración, calificó la Declaración como un «documento de compromiso».
«Como es sabido, recalcó, tales documentos no tienen larga vida». Más tarde,
durante el último banquete ofre
430 ENVER HOXHA
cido en honor de los participantes en la Conferencia de Moscú, el 2 de
diciembre de 1960, es decir después de haber sido firmada la Declaración,
Nikita Jruschov, hablando de Yugoslavia, recalcó que éste no es un país
socialista, pero que su economía se desarrolla por la vía socialista (!) y que
nosotros no lucharemos contra el revisionismo yugoslavo como luchan los
albaneses, porque tenemos presente que Yugoslavia en caso de guerra dispone de
algunas divisiones y nosotros no queremos tenerlas contra nosotros.
Trataremos de no hacer comentarios sobre qué se encubre detrás de esta
declaraciones y cuál es su fina lidad. Viviremos y veremos. Sólo constatamos
estos hechos y estamos informando de ellos al Comité Central del Partido.
Naturalmente, según nuestro punto de vista, estas declaraciones no se prestan
al optimismo. Hacen pensar que la dirección soviética no luchará, como debe
luchar cada partido, para cumplir con las
obligaciones que dimanan
de la aprobación
unánime de
la Declaración suscrita.
V. — LAS TAREAS FUTURAS
DEL PARTIDO
La actividad
de la delegación
de nuestro Partido,
su resuelta actitud
de principios, el
valeroso discurso,
todo el trabajo
desarrollado en la Conferencia de Moscú
ha estado muy
bien y, como acabamos de
señalar, ha
dado resultados positivos. Debemos señalar que, como consecuencia de
todo esto, ha aumentado el prestigio de nuestro Partido, y el cariño y el
respeto por su audacia,
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 431
por su actitud de principios y por su resolución en de fensa del
marxismo-leninismo han crecido sin límites. Esto nos alegra, pero no nos induce
a jactarnos y a envanecernos. No hemos hecho más que cumplir con nuestro deber
hacia el marxismo-leninismo, el inter nacionalismo proletario, el Partido y
nuestro pueblo.
Pero, al mismo tiempo se nos plantean nuevos problemas que debemos
solucionar con la prudencia que caracteriza a nuestro Partido, con serenidad e
inte ligencia.
Debemos ser conscientes de que nuestra
actitud
audaz y de principios no ha complacido en absoluto ni
a los dirigentes
soviéticos ni a los representantes de
algunos partidos de los países socialistas y capitalistas,
y esto también se observa en sus ataques contra nuestro Partido. Por
otro lado, como resultado de la labor de los dirigentes soviéticos con diversas
delegaciones, particu larmente después de nuestro discurso, y de las calum
nias formuladas contra nosotros en la Conferencia, en muchas delegaciones se
creó la impresión de que no sotros atacamos a la Unión Soviética y a su
Partido Comunista. . . . . . . . . . . . . . . .
Sobre las relaciones con el Partido Comunista de China
En los últimos tiempos, los vínculos y las relaciones con los camaradas
chinos se han hecho aún más estre chos. Esto lo explica el hecho de que
nuestros dos partidos avanzan por el mismo camino, con el mismo
432 ENVER HOXHA
objetivo, y a ambos les unió y les vinculó más estrecha mente la lucha
de principios en defensa del marxismo-
leninismo. En Moscú algunos representantes de parti
dos, como Zhivkov y otros, pretendieron hacer creer
que el Partido
del Trabajo de Albania actuó y actúa
según las orientaciones del Partido
Comunista de China.
Es superfluo subrayar que nuestro
Partido tiene su
propia opinión, su
propio punto de
vista, su personali
dad. Desde hace muchos años lucha resueltamente en defensa del
marxismo-leninismo. En esta lucha perma
necimos hombro con
hombro junto a
los camaradas
chinos, quienes igualmente luchan con audacia y deci
sión en defensa de nuestras
ideas victoriosas. Y sobre
esta base, sobre la base de la lucha por el marxismo-le
ninismo, se vincularon y se unieron fuertemente nues
tros dos partidos.
Es necesario señalar
que, en la
Reunión de Buca
rest, defendimos a
los camaradas chinos
desde las posi
ciones del marxismo-leninismo. Sobre esta misma
base
les defendimos también en la Conferencia de
Moscú.
Por su parte, también los camaradas chinos defendie
ron resueltamente en la Conferencia de Moscú a nuestro Partido y sus
posiciones de principios. Permítanme exponer aquí lo que el delegado del
Partido Comunista de China dijo en sus dos discursos en relación con nues tro
Partido.
En su primer discurso, señaló, entre otras cosas, que la actitud que en
los últimos tiempos el Comité Central del Partido Comunista de la Unión
Soviética ha adop tado hacia el Partido del Trabajo de Albania, nos ha causado
gran preocupación. Que la Unión Soviética ha
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA 433
concedido ayudas a Albania nadie puede
negarlo. «Pero
— señaló — ¿acaso es posible afirmar que carece de importancia la ayuda
intemacionalista que el heroico y
laborioso pueblo albanés concede a la Unión Soviética, a todo el campo
socialista, al movimiento comunista internacional, a la causa de la paz mundial
y a la revo lución de los pueblos de diversos países? Como quiera que sea, el
Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética, porque haya concedido
ayuda a Alba
nia, no puede permitirse el
privilegio de intervenir
en
los asuntos internos
de Albania y,
precisamente por
esta razón, los
camaradas albaneses no
han perdido en
absoluto el derecho
a solucionar sus
problemas internos
de manera independiente.
En los
últimos tiempos los
dirigentes del Partido
Comunista de la Unión Soviética han atacado más de
una vez ante los camaradas
chinos al Partido del Traba
jo de Albania declarando que asumirían hacia el Partido
marxista-leninista del Trabajo de Albania y la Repú blica Popular de Albania
la misma actitud que mantie nen hacia Yugoslavia, que tienen la intención de
con denar al Partido del Trabajo de Albania, cortándole toda ayuda, por el
simple hecho de que los camaradas albaneses defienden sus puntos de vista en
una serie de cuestiones y, porque, sobre todo en la Reunión de Bucarest y
después de ésta, no siguieron a los camaradas soviéticos en la actividad que
mantuvieron contra el Partido Comunista de China. En la carta que el Comité
Central del Partido Comunista de la Unión Soviética dirigió el 5 de noviembre
al Comité Central del Partido Comunista de China, incluso expresa su abierto
apoyo
434 ENVER HOXHA
a los elementos antipartido en Albania, denominándoles amigos de la
Unión Soviética. ¿Cuáles son los principios
que orientan a los camaradas soviéticos al mantener esta actitud hacia
el Partido del Trabajo de Albania,
los principios del internacionalismo proletario o los prin cipios
patriarcales que son inadmisibles en las filas
comunistas? Esperamos que
reflexionarán con calma
sobre este asunto. Y si las cosas llegaran al
punto de
que todos los partidos y países hermanos intervinieran
en los asuntos internos de los demás y se provocaran
mutuamente escisiones, sin detenerse ante ningún
medio, vale entonces
preguntar: ¿Qué ocurrirá
con
nuestra gran familia
comunista? No cabe
duda de que
estos actos son enteramente incompatibles con los
intereses del campo socialista y del movimiento comu nista
internacional...».
Y en su segundo discurso dijo:
«La delegación del Partido Comunista de China esti ma que los problemas
que el camarada Enver Hoxha planteó acerca de las relaciones entre los partidos
y Estados de la Unión Soviética y de Albania, son serios y merecen seria
atención y estudio por parte de los cama-radas. Los camaradas pueden no
compartir ésta o aqué lla de sus observaciones críticas, mas deben basarse
únicamente en los hechos y sin analizar los hechos no deben calificar de
calumnias todo lo que se les ha dicho, como si así fuera posible solucionar los
serios desacuer dos surgidos entre partidos y países hermanos. El Par tido
Comunista de China desea sinceramente que los desacuerdos entre los partidos y
los Estados de la Unión
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
435
Soviética y de Albania se solucionen a través de consul
tas amistosas y que igualmente en el futuro continúen manteniendo las
buenas y fraternales relaciones creadas durante tantos años. Esto lo exigen los
intereses del campo socialista y del movimiento comunista interna
cional. Algunos camaradas
ofendieron a la
delegación
del Partido del Trabajo de
Albania, cosa que va contra
el espíritu de igualdad entre
partidos hermanos. Nos
causó sorpresa el hecho de que incluso el camarada Gomulka se permitiera
utilizar palabras ofensivas en su discurso, afirmando que el discurso de los
camaradas
albaneses es un
«ataque sordido propio de canallas».
¿Acaso Albania no es un país socialista y el
Partido
del Trabajo de
Albania no es un Partido intemaciona
lista y comunista? ¿Quizás los camaradas albaneses
no
llevan a cabo una lucha resuelta contra el imperialismo y el
revisionismo yugoslavo? Si pensamos con calma en que Albania es un país pequeño
de nuestro campo socialista y está rodeado de enemigos, será difícil creer que
los camaradas albaneses tratan con desprecio a los demás. Estas u otras
palabras ofensivas que se han dirigido a los camaradas albaneses no ayudan ni a
la
cohesión del movimiento comunista internacional ni
al mejoramiento de las relaciones
entre la Unión Sovié
tica y Albania.
Algunos camaradas
se permitieron declarar
que el
discurso de los camaradas albaneses era supuestamente
el resultado de la actividad fraccionalista de
los cama-
radas chinos, incluso declararon que se trataba de un «reparto de
papeles» entre los camaradas albaneses y chinos. Nos resulta muy difícil
comprender cómo esos
436 ENVER HOXHA
camaradas pueden decir tales patrañas. El que se consi dere actividad
fraccionalista o resultado de dicha activi dad el hecho de que los camaradas
albaneses y chinos expresen el mismo punto de vista sobre una serie de
problemas, nos lleva a preguntar: ¿Cómo es que también
los camaradas de
otros partidos hermanos expresaron
puntos de vista
idénticos? En nuestras
filas, camaradas,
en las filas
de los partidos
hermanos, se ha creado
también tal atmósfera
de irresponsabilidad y de injus
ticia. Esto no puede dejar de suscitar
una seria preo
cupación...».
Nuestro Partido
del Trabajo agradece
al Partido
hermano de China este apoyo
intemacionalista y mar
xista-leninista.
En el futuro, nuestro
Partido consolidará los
víncu
los y la amistad con
el Partido Comunista
de China
y el gran pueblo chino, ateniéndose en todo momento
a las enseñanzas
del marxismo-leninismo y a la
correc
ta línea que
siempre ha seguido
el Comité Central
de nuestro Partido.
Sobre el análisis de estos problemas en el Partido
y
Congreso
El Comité
Central del Partido
ha informado hasta
el momento al
Partido, con una
carta especial, única
mente en lo
referente a la
Reunión de Bucarest.
Pen
samos que ahora
debemos informar mediante
otra carta
a las organizaciones del Partido
acerca de la
Conferen
cia de Moscú y las divergencias que
existen entre nues-
INFORME EN EL XXI PLENO DEL CC DEL PTA
437
tro Partido y
la dirección del
Partido Comunista de la
Unión Soviética. Opinamos que esta carta del Comité
Central debe ser
estudiada en las conferencias regiona
les del Partido
(o en los
activos) y posteriormente en
las organizaciones de
base del Partido.
Sería bueno que
este trabajo finalizara antes del Congreso,
con objeto
de que los delegados que acudan a él, tengan de ante mano conocimiento
de estas cuestiones.
Las organizaciones del Partido deben prestar aten ción a que nuestra
gente, ante todo los comunistas, eleven aún más la vigilancia política
revolucionaria y presten mayor atención a los problemas de la produc ción, a
la realización de los planes económicos, en la industria, la construcción,
minería, comercio, agricultu ra, etc. En las condiciones actuales se exige una
movi lización general, incluso decuplicar el entusiasmo y la resolución de las
masas, para vencer las dificultades y
obstáculos que nos
esperan,1 para salir
de ellos airosos,
tanto el Partido como el pueblo.
1 El tiempo
demostró las previsiones
del PTA. La
dirección
soviética se lanzó en un
ataque general y
abierto contra el PTA
y la RP de Albania.
De manera unilateral
rompió todos los
acuerdos firmados, interrumpió todos los créditos que
en base a
los acuerdos tenía la obligación de conceder a la RP de Albania durante
los años 1961-1965, rompió todas las relaciones comer ciales,
técnico-científicas y culturales, retiró de Albania en plan de amenaza a todos
los especialistas, y a los ojos de la opinión pública mundial retiró sus buques
de la base naval de Vlora robándole a Albania 8 submarinos así como los buques
de guerra que estaban siendo reparados en Sebastopol (Unión Soviética),
suspendió las becas concedidas, y expulsó a todos los albaneses que cursaban
estudios en la Unión Soviética y por último rompió
438 ENVER HOXHA
Por lo que al Congreso del Partido se refiere, pen semos que es mejor
que lo aplacemos, que lo dejemos para comienzos de febrero, a fin de que
tengamos tiempo para plantear al Partido las cuestiones de las que hemos
hablado, así como para preparamos mejor para el Congreso.
Camaradas:
Estos eran los asuntos de los que queríamos infor mar al Pleno. Nuestro
Partido como siempre continuará avanzando hacia nuevas victorias bajo la
bandera del marxismo-leninismo. Conquistaremos éxitos cada vez más grandes
porque estamos en el camino justo, porque luchamos por una causa noble, razón
por la cual no hay ni habrá obstáculos ni dificultades capaces de contener
nuestro ímpetu victorioso1.
Publicado por primera
vez en Se publica según
el tomo
el tomo XIX
(Ed. albanesa) XIX con algunas
según el original depositado en supresiones.
los Archivos Centrales
del Partido.
las relaciones diplomáticas, acto sin precendentes en las rela ciones
entre países socialistas. Más tarde se organizó todo un bloqueo económico
contra la República Popular de Albania.
1 El Pleno aprobó enteramente y por unanimidad la acti vidad de la
delegación del CC del PTA en la Conferencia de Moscú.
LA LUCHA DE PRINCIPIOS Y CONSECUENTE CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL
REVISIONISMO HA SIDO Y SIGUE SIENDO EL CAMINO DE NUESTRO PARTIDO
Discurso de clausura pronunciado en el XXI Pleno del CC del PTA
20 de diciembre de 1960
Trataré de hablar
brevemente, ya que
las interven
ciones de los camaradas del
Pleno sobre este problema
tan importante y
decisivo para la defensa del marxis
mo-leninismo y de
la línea de
nuestro Partido estuvie
ron al debido nivel y
completaron muy bien el informe
que se presentó al Pleno en nombre del Buró Político del
Comité Central.
Deseo puntualizar en primer lugar que el mérito
de lo que hicimos en Moscú, donde presentamos la línea de nuestro
Partido, no le corresponde sólo a mi persona o a nuestra delegación, sino a
todo nuestro Partido y sobre todo a su dirección, el Comité Central, que
siempre ha dirigido acertadamente al Partido, ha analizado las situaciones por
el prisma del marxismo-
440 ENVER
HOXHA
leninismo, se ha atenido en todo momento con fidelidad
a nuestra gloriosa teoría, ha aplicado puntualmente
todas las justas
decisiones que se han adoptado
y ha
sabido asimismo comunicarlas
como es debido
al Par-
tido y armarlo bien. Por estas razones toda la línea
general de nuestro Partido ha conquistado grandes
éxitos. Por eso, debemos comprender claramente que
el mérito por
todo esto le corresponde al Comité Cen
tral y a nuestro heroico Partido.
Los revisionistas
pueden pensar y
decir que, si
nuestro Partido se enterase de la actitud que mantuvo
la delegación en la Conferencia internacional de Moscú,
no podría soportar al Comité Central. Pero ninguno de nosotros tiene la
menor duda de la férrea unidad que existe en nuestra dirección, de la férrea
unidad de nuestro Partido en tomo al Comité Central y al Buró Político. Esto
constituye la gran fuerza de nuestro Par tido y esta unidad le ha dado a
nuestro Partido la posi bilidad de contribuir a la defensa del
marxismo-leninis mo también a escala internacional. Ciertamente, actuando así
sólo hemos cumplido con nuestro deber como partido marxista, como intemacionalistas.
Con esta correcta comprensión del deber que caracteriza a nuestro Partido,
estamos convencidos y seguros de que como un sólo hombre nos empeñaremos con
todas nuestras fuerzas para aplicar el marxismo-leninismo hasta el fin, sin
vacilar y en cualquier circunstancia.
Como recalcaron los camaradas, tenemos por delan te una lucha ardua de
grandes dimensiones. Todos nosotros somos conscientes de la lucha que nos
espera, lucha que no nos amedrenta. Esto no lo decimos para
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 441
darnos coraje mutuamente, esto lo ha demostrado toda
la vida de nuestro Partido, lo han demostrado particu larmente los
acontecimientos de los últimos años. Nuestro Partido, manteniendo posiciones de
principios, conse cuentes, por la defensa de su justa línea, es decir del mar
xismo-leninismo, no ha tenido en cuenta ni las difi cultades actuales ni las
futuras. Por eso las dificultades y la lucha no nos amedrentan. Este es un
rasgo caracte rístico de los marxistas. Jamás hemos sido ni somos pesimistas
sobre el futuro, al contrario seremos optimis tas y estamos convencidos de que
el marxismo triunfará siempre sobre el oportunismo, sobre el revisionismo y
sobre el imperialismo.
Pero, ¿por qué es ardua esta lucha? Porque, cuando decimos que tenemos
enfrente el revisionismo contem poráneo, hay que comprender que no tenemos
enfrente sólo el revisionismo yugoslavo, de quien se dice en la Declaración de
Moscú que es la expresión concentrada del revisionismo contemporáneo, sino que
tenemos ene migos aún más peligrosos. Esto aparentemente lo acep taron todos,
también los demás revisionistas, también Jruschov y compañia siendo ellos
mismos revisionistas. Esto lo hicieron para enmascararse, para escoger entre
los dos males, el menor. En caso contrario, habrían quedado desenmascarados, se
descubriría lo que quieren
esconder. En este
sentido, para encubrirse valiéndose
de todas las artimañas, han trabajado
y lo harán también
en el futuro.
Estos elementos
propusieron que no se hablara
en
la Declaración de Moscú sobre
el revisionismo yugoslavo
y sólo después de una lucha prolongada, aceptaron
442
ENVER HOXHA
incluir esta cuestión. Pero el revisionismo no se concen tra sólo en
Yugoslavia. Es toda una corriente peligrosa
en el movimiento comunista internacional. Se ha vuelto peligroso sobre
todo por los esfuerzos que los oportu nistas despliegan para tranquilizar a la
gente, propa gando la idea de que el revisionismo existe sólo en Yugoslavia,
por consiguiente luchan por limitar el pro blema a este pais. Así, el
revisionismo internacional provoca y en el futuro seguirá provocando gran
confu sión, tratará de encubrir este grave peligro que se cierne
sobre el movimiento comunista internacional, prose
guirá en el futuro sus
esfuerzos tendentes a
desorientar
y a engañar también a
otras personas. Frente a este
peligro, uno de los partidos
marxista-leninistas que tie
ne que desplegar y desplegará un lucha enconada y consecuente contra el
revisionismo, es también nuestro Partido.
Es un hecho que no estamos solos en esta lucha. Cuando Jruschov les dijo
a los representantes del Par tido Comunista de China «nosotros trataremos a
Alba nia como a Yugoslavia», o «los albaneses se comportan con nosotros como
Tito», se trataba de un bluf y no engañó a nadie. No es Tito el enemigo de
Jruschov, sino nosotros. Pero, dado que los revisionistas yugos lavos, contra
la voluntad de Jruschov, fueron condenados por el movimiento comunista
internacional como trai dores y renegados del marxismo-leninismo, Jruschov, y
compañía, sin defenderlos directamente, tratan de man cillar las posiciones de
los marxistas auténticos y colo car a los «dogmáticos», es decir a los que
realmente defienden los principios del marxismo-leninismo, en un
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 443
mismo plano con los revisionistas, con quienes, como nos enseña el
marxismo, Jruschov y sus seguidores, por el camino que siguen, terminarán
uniéndose completa e
ineluctablemente cualquier día.
Así Jruschov dice
que
los albaneses no
son revisionistas, sino «dogmáticos»,
y que, por decirlo así, combatimos a los soviéticos
igual que los titoístas; es decir, según él, resulta que Jruschov y
compañía son marxistas, mientras que noso tros seríamos el ala «izquierda» del
marxismo. «Así, dice Jruschov, a nosotros los marxistas nos combaten de la
misma manera, Tito
por la derecha y los albaneses por
la izquierda».
Pero, los enemigos de
Jruschov y de todo su grupo
no son los revisionistas. La vida está demostrando que
los enemigos de este grupo son los marxistas. El Buró Político señala
que, desde su llegada al poder, Jruschov y su grupo revisionista, tenían
concebido un plan com pleto: negar el marxismo-leninismo y rehabilitar a to
das las corrientes y elementos que habían sido descu biertos, golpeados y
aniquilados como antimarxistas, o
liquidados por el
marxismo-leninismo en acción; negar
toda la lucha
de la Unión Soviética y del PCUS contra
los renegados del
marxismo-leninismo, lucha que había
sido personificada por
el Partido Comunista
(b) de la
Unión Soviética dirigida
por Lenin y Stalin.
Esto quiere decir
que se debía atacar también a
Lenin y Stalin. Pero atacar a Lenin era imposible para ellos, habría
sido una gran catástrofe para los revisio nistas, por eso se limitaron a
Stalin y contra el inventa ron mil cosas. Hoy es todavía más evidente que
estos intrigantes, embusteros, oportunistas y revisionistas
444
ENVER HOXHA
hacen todas estas
cosas ante los
ojos de todos,
fraguan
todas estas infamias en el movimiento comunista inter nacional,
organizan vergonzosas maniobras entre bas tidores en el seno de los partidos
hermanos.
Considerando los métodos rastreros empleados por
los revisionistas, nuestro
Partido está plenamente con
vencido de que
también contra Stalin
se han urdido
acusaciones y semejantes
calumnias monstruosas, para
desacreditarle como persona y desacreditar la obra de este eminente
marxista-leninista. Estas invenciones en la Unión Soviética las han aceptado
los elementos re
visionistas, arribistas, no marxistas. Han aceptado las
tesis de Jruschov y de su grupo
en lo que se refiere
a los «errores de Stalin», etc.
El Buró
Político recalca que la dirección
soviética
encabezada por Jruschov, intentó rehabilitar
a la cama
rilla de Tito y esto es un hecho. No hay que fijarse en
los matices y los zigzags que él no ha podido evitar, por que no estaba
en condiciones de cambiar la situación en un día; el partido contaba con
fuerzas sanas marxista-leninistas que no le han permitido avanzar por este
camino con la rapidez que hubiera deseado para realizar con su grupo de
inmediato sus planes. Pero, es un hecho que se ha esforzado al máximo para
rehabilitar plena mente a todos los enemigos del marxismo-leninismo condenados
hasta entonces en la Unión Soviética. Desen terró acusaciones contra Stalin
tales como la de si se había debido matar o no a Kameniev y Zinoviev, que
habían traicionado a Lenin. Independientemente de que Stalin fusilara o no a
estos traidores, ellos, con la trai ción perpetrada contra la Unión Soviética
y el comu
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 445
nismo, estaban fusilados. Ahora, Jruschov saca a relucir todas estas
cosas y trata de rehabilitar a elementos como éstos. Por tanto, para
rehabilitar también a los revisio nistas yugoslavos, tenía que inventar muchas
calumnias contra Stalin.
No pensemos ni por un momento que la línea de Jruschov y de su grupo
pueda cambiar. Esta línea no cambiará en lo más mínimo en lo que se refiere a
la política internacional y a la defensa que hace del revi sionismo. Jruschov
y su grupo están en la vía revisio nista. Esta actitud de Jruschov ha tenido y
tendrá graves repercusiones en la arena internacional.
Pero, ¿tendrán éxito en sus planes Jruschov y su grupo? Nosotros tenemos
la completa convicción de que
él no tendrá
éxito, a pesar
de lo cual chocaremos con
muchas dificultades en nuestro camino. Debemos tener
en cuenta su
política y tratarla con mucho
cuidado,
porque no es un revisionista cualquiera, sino un hombre refinado, un
hábil saltimbanqui. Si analizamos atenta mente su actividad desde que ha
llegado al poder, vere
mos que en todas partes
ha ocupado los
puestos clave,
que ha empleado toda clase
de formas para
enmasca
rarse y que sigue realizando
su peligrosa actividad.
En
un principio, con sus artimañas,
logró crear una
situa
ción que le evitara las oposiciones, se aferró a algunas consignas de la
vida política internacional o del desa rrollo de la economía, propagándolas a
los cuatro vientos para desorientar de momento a la gente.
Esta táctica siguió también en la Unión Soviética predicando un cierto
cambio hasta en la vida de los hombres. Proclamó a bombo y platillos que la
vida de
446 ENVER HOXHA
los trabajadores en
la Unión Soviética
en la época de
Stalin era pretendidamente un
infierno, mientras que
ahora Jruschov se
ha convertido en el «promotor de
una vida democrática y rica desde el punto de vista
económico». Luego sacó
a relucir la cuestión de la paz
en el mundo
que él «impondría» a los imperialistas,
etc.
Esta política, ya
desde el principio
de su carrera,
cuando sus orientaciones todavía no habían dado sus
frutos, se propagó ampliamente. Palabras se dijeron
mucho, pero sin ningún resultado en la práctica. Y
todo ello se hacía para preparar el terreno
y la situación.
Por este camino
ha seguido avanzando Jruschov.
Esta línea ha
tenido grandes repercusiones en la
política internacional, ha adormecido a la gente frente
al peligro imperialista,
al peligro revisionista y al de
todas las demás corrientes oportunistas que amenazan
al comunismo internacional.
Con sus puntos de vista y
su política de oportunista
y revisionista, Jruschov ha estimulado y ha puesto en
movimiento a todos los elementos
revisionistas, por eso
se ha vuelto muy peligroso. Los revisionistas que
había antes en los demás países, no se hacían sentir, no
porque les asustara Stalin ni porque les fuera a fusilar, ya que Stalin,
incluso si lo hubiese querido y fuera de verdad como lo presenta ahora
Jruschov, no hubiera podido encontrarles en Bulgaria, en Albania o en otras
partes, sino porque en aquella época en todos los partidos existía la correcta
línea marxista-leninista, que no per mitía al revisionismo revivir.
El revisionismo yugoslavo fue desenmascarado y condenado por el PCUS y
por Stalin. Esta línea la
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 447
abrazaron todos los demás partidos. Cuando Jruschov
y compañía llegaron
al poder, todos los revisionistas
vieron que en ellos tendrían un poderoso
respaldo, dado
que estas personas estaban en la dirección de la Unión Soviética. Por
eso ahora se observa que en muchos par tidos marxista-leninistas que han
tenido actitud conse cuente, elementos de las corrientes
oportunista-revisio-nistas durante este período han asomado la cabeza, incluso
han llegado a ocupar puestos de dirección en al gunos partidos.
Pero Jruschov pensó por un momento que su línea iría sobre ruedas, por
eso dio rienda suelta a sus ideas tanto en lo referente a las medidas internas
económicas y organizativas que se adoptaron en la Unión Soviética, como en la
política internacional. Así, siguiendo su línea oportunista y revisionista,
decía lo que se le ocu rría y hacía continuas concesiones al imperialismo. A
los imperialistas se les puede amenazar todo lo que se quiera de palabra, pero
como no son idiotas y saben echar bien sus cuentas, juzgan no sólo en base a
las
declaraciones y a las tácticas de los otros, sino
también
en base a
sus medios y fuerzas. Los imperialistas
reciben también la ayuda de los revisionistas, que cono
cen la realidad concreta en nuestros países.
Es un hecho innegable que
desde la llegada al poder
de Nikita Jruschov y su grupo, el
imperialismo no ha
hecho ninguna concesión. Por el contrario se ha armado aún más y se
prepara para la guerra. Tenemos toda la razón cuando afirmamos que el campo del
socialismo y las fuerzas de la paz son mucho más fuertes que las del
imperialismo. Pero estas fuerzas pueden debilitarse, si
448 ENVER HOXHA
nosotros aflojamos la vigilancia, si no defendemos resuel tamente al
marxismo-leninismo, si no decimos ¡alto! a estos actos de los revisionistas y
no desenmascaramos sin descanso al imperialismo y al revisionismo, no edu
camos políticamente al pueblo y no le armamos para
que esté siempre listo ante cualquier peligro
eventual.
Es evidente que
los métodos empleados
por Nikita
Jruschov y los
que le ayudan,
contribuyen a que se
afloje la vigilancia frente a este peligro. Por eso, tal
y como se pone de relieve en el informe del Buró Polí tico, ha llegado
el momento en que no se puede esperar más, no se puede consentir ya estos
métodos. La afir mación de los dirigentes soviéticos de que «tú has empe zado
antes el ataque», etc., son patrañas, son máscaras para encubrir su camino. La
cuestión fundamental reside en el hecho de que han comenzado a seguir una línea
desde que tomaron el poder
en sus manos.
Su defensa la basan sólo en fórmulas, ya dijiste
esto, ya dijiste
lo otro. Pero
sin éxito. Nosotros
consta
tamos que, desde
que han llegado
al poder, siguen
una
línea revisionista y se afanan en debilitar la lucha
contra el imperialismo,
aflojar la vigilancia
de los pue
blos y ayudar al revisionismo para tomar en sus manos
el movimiento comunista internacional.
Pero ahora
a esta actividad se le ha dicho ¡basta!
Así se puso en peligro toda esta línea oportunista
diri
gida por Jruschov, quien de manera oportunista quiso aplastar la
resistencia marxista-leninista a su línea. Jruschov pensó que en la Unión
Soviética esta resisten cia podía romperse sacando a relucir la cuestión de
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 449
Stalin, condenando su «culto» a la personalidad. Pensó asimismo que
contaba con fuerzas suficientes en el mo vimiento comunista internacional para
asestar un golpe
decisivo a la ofensiva marxista-leninista contra esta
línea oportunista. Esto se puso
de manifiesto claramente
en la Reunión
de Bucarest donde se hicieron esfuerzos
por condenar y
acabar con la situación que les suponía
un obstáculo, pero,
como se sabe, no tuvieron éxito.
En la Reunión de Bucarest, nuestro Partido jugó un
papel de importancia. Fue el único partido que se opuso
a lo que allí se tramaba. Allí nació la abierta enemistad hacia
nosotros, que hasta entonces había permanecido encubierta. De ello se puede
deducir cuán grave fue para ellos y qué gran pérdida supuso la postura de
nuestro Partido.
Debemos estar plenamente convencidos de que la situación que Jruschov ha
creado en muchos partidos comunistas de Europa, a los que ha podido ganarse, es
una situación transitoria. Esta confianza la fundamos en la fuerza del
marxismo-leninismo. Sin embargo aún
temporalmente ha creado esta situación
insana, llevando
en una forma u otra,
a la dirección
de algunos partidos
a elementos con puntos de vista oportunista-revisionis
tas. En esta situación tan favorable que se había prepa rado, sólo se
levantó contra su línea el gran Partido Comunista de China y un Partido
pequeño, que se dio cuenta de la peligrosidad de la misma y le dijo resuel
tamente: «¡Alto! ¡Hasta aquí, no estoy más con ustedes, con el camino que
siguen!»
Hasta ahora, en interés del movimiento comunista internacional, hemos
mantenido una actitud táctica, pe
450
ENVER HOXHA
ro ahora que Jruschov trata de golpear a la parte sana del movimiento
comunista internacional y obligarla a
seguir su línea oportunista, le decimos: «¡Alto!». Esto es
para ellos naturalmente una grave
pérdida.
Pero su situación se complicó aún
más en la
Con
ferencia de Moscú. Los trabajos de dicha Conferencia
no se desarrollaron como ellos
lo habían previsto. Cosa
que ha confirmado la Declaración de Moscú, que es un
documento positivo, aprobado por todos. Naturalmente, si la situación
hubiese sido sana, habría resultado una declaración más radical, más combativa.
Sin embargo, el documento es aceptable y hay que comprenderlo correctamente,
tal como es.
Ahora se plantea la pregunta: ¿No cambiarán de opinión las personas que
suscribieron este documento? Debemos decirle al Comité Central que no cambiarán
su línea. Esto se deduce de las palabras dichas por Jruschov y que se
mencionaron en el informe, palabras que no hay que olvidar. De la Declaración
dijo que «es un documento de compromiso». Para Jruschov es un compromiso,
porque está entrando en una nueva fase, pero también nuestra táctica entra
ahora en una nueva fase.
Todos los partidos comunistas y obreros marxista-
leninistas han abrigado
un amor entrañable, una con
fianza total hacia
la Unión Soviética, el Partido Comu
nista de la
Unión Soviética y la dirección del PCUS
con Stalin a
la cabeza. Era
una confianza merecida,
justa, marxista-leninista. Cuando llegó al poder el gru
po de Jruschov, no encontró ya en el corazón de los comunistas albaneses
ni de los demás países aquel amor
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 451
que existía en el pasado. Nosotros seguíamos abrigan do hacia la Unión
Soviética y el PCUS, el mismo amor y la misma confianza que en el pasado, con
la sóla
diferencia de que,
basándonos en los
acontecimientos
que se desarrollaban
allí, decíamos que
en el PCUS
se
están cometiendo injusticias,
se está deformando la línea.
En un principio había cosas no bien definidas, pero más tarde se
concretizaron.
El amor por la Unión Soviética lo conservamos también en esta fase, pero
durante este tiempo vimos y comprendimos que la dirección del PCUS se encami
naba hacia la derecha, hacia el camino oportunista, revisionista. En estas
condiciones adoptamos la táctica del silencio en público, particularmente a
nivel inter nacional. Era una táctica justa y no casual en nuestra dirección.
Su objeto era defender el marxismo-leninis mo, la línea de nuestro Partido.
Pero, ¿cuál es nuestra línea? La lucha contra el revisionismo y toda
corriente oportunista o dogmática que ataque o trate de destruir el
marxismo-leninismo; el desenmascaramiento del imperialismo y del revisio nismo
yugoslavo y de todo tipo de revisionismo, ideoló
gica y políticamente; el reforzamiento de
la vigilancia,
el estar armados y listos
permanentemente ante cual
quier peligro eventual y la
amistad inquebrantable con
todos los partidos comunistas y
obreros y con los países
del campo socialista, sin tener en cuenta si a Jruschov, Zhivkov,
Gomulka y demás, les gusta o no nuestra línea. Es decir que no hemos hecho
ninguna concesión, ni política ni ideológicamente en nuestra línea; las
concesiones las hacen ellos.
452 ENVER HOXHA
Nos esforzamos en defender resueltamente nuestra línea y en preservar el
amor al PCUS y a la Unión Soviética, pero con Jruschov y compañía ni hemos
estado ni estamos de acuerdo. Y esto ellos lo han com prendido y lo saben.
Ahora viene otra fase abierta por la Reunión de Bucarest y la de Moscú.
En esta fase su táctica ha toma do y tomará nuevas formas. Pero tampoco la
nuestra permanecerá fija; se ajustará al desarrollo de los acon tecimientos,
pero siempre seguiremos defendiendo re
sueltamente el marxismo-leninismo, desenmascararemos
a todos los enemigos del
marxismo-leninismo.
Las posiciones de estas personas,
que pensaban
haber triunfado tras la Reunión
de Bucarest y sobre
todo tras la de Moscú, se han resentido, y de esto nadie tiene la menor
duda. Nikita Jruschov no se pavonea ya en el trono que había ocupado en el
movimiento comu nista internacional, como consecuencia de la lucha de
principios desarrollada por nuestro Partido, el Partido Comunista de China y
muchos otros partidos que man tuvieron una actitud marxista-leninista.
Esta postura tiene una gran importancia histórica porque le dio el alto
a Jruschov. Removió desde los cimientos sus posiciones en los diversos
partidos, posi ciones que se las imaginaba inconmovibles.
Pero debemos tener presente que Jruschov tratará de tener de su parte a
todos los que le siguieron en la Reunión de Bucarest y la de Moscú, porque
están bas tante comprometidos. A los revisionistas soviéticos y a sus
aduladores, que participaron en la Conferencia de Moscú, les interesaba mucho
que no les criticáramos,
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 453
por eso trataron de meternos los dedos por los ojos dándonos la razón.
Así actuó Mikoyan antes de que hiciéramos uso de la palabra en la Conferencia.
«Esta mos de acuerdo con ustedes, dijo más o menos, en lo referente a Stalin,
a la condena del revisionismo yugos
lavo, por eso dígannos lo
que quieren».
Si consideramos
el problema desde
el punto de
vista ideológico, nos
convenceremos de qué
era lo que
tenía más importancia: hablar de los grandes proble
mas de principio del movimiento comunista, o de otras cosas, por
ejemplo, de las palabras que dijo Malinovski, etc. Naturalmente, la defensa de
los problemas de prin cipio del movimiento comunista en primer lugar, tenía
más importancia que lo que los dirigentes soviéticos nos habían hecho a
nosotros, pero también esto les desacreditaba mucho, por eso trataron de evitar
que
hiciéramos mención de
ello en nuestro
discurso, porque
tal cosa no sólo desenmascararía su línea oportunista,
sino también los
métodos ocultos, pérfidos y sucios que
los revisionistas y la dirección
soviética han empleado
contra nosotros y contra muchos otros, métodos que
ahora han cubierto con una membrana que ha formado costra, pero que no
han sido olvidados y han influido en que se cometieran errores en muchas
cuestiones de importancia del comunismo internacional.
Maurice Thorez, por ejemplo, puede que tuviera otros motivos para
mantener la actitud que mantuvo contra nosotros en la Conferencia de Moscú, a
pesar de que, cuando estuvo en Albania de vacaciones, estaba plenamente de
acuerdo con todo lo que yo le referí. Pero también a él le ha herido en lo más
vivo el discurso
454
ENVER HOXHA
de nuestro Partido
en Moscú, ya
que como representante
y dirigente del PC de Francia tiene una gran respon sabilidad por haber
permitido que un asunto tan impor tante, como es el de la actitud hacia los
revisionistas
yugoslavos, a los que había condenado la Kominform, no fuese resuelto
por Nikita Jruschov y sus secuaces
por la vía marxista-leninista, sino sólo mediante un telegrama.
Muchas fueron las razones que llevaron a Gomulka a levantarse en la
Conferencia y pedir que la cuestión de Albania fuese examinada en el Tratado de
Varsovia,
pero también lo dijo porque el representante de nuestro Partido se opuso
a su política y no estuvo de acuerdo con las propuestas de Gomulka en la ONU.
Esta es una cuestión muy importante, porque con sus propues tas venía a
decirles a los imperialistas: «Conserven el gran número de bases militares que
han instalado, con serven la bomba atómica y que los demás no la tengan». Se
comprende fácilmente que, según Gomulka, esta arma no debe tenerla China cosa
que interesa mucho a los imperialistas. Así pues, la actitud de nuestra dele
gación fue un duro golpe para su política aventurera y oportunista que tiene
por objeto llevar el campo socia lista al abismo. Por esta razón Gomulka
propuso que
Albania fuese expulsada
del Tratado de
Varsovia.
El plantear estos grandes problemas revestía parti
cular importancia para la suerte del socialismo. A la dirección
soviética le importaba poco que sacáramos a relucir sólo el comportamiento de
Ivanov en Albania, etc. Lo que les preocupaba era el que se plantearan los
problemas como lo hicimos nosotros, porque de esta
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 455
forma quedaría desenmascarada su política. Pero plan teando la cuestión
de la ingerencia en los asuntos inter nos de nuestro país, la cuestión de sus
intentos de dividir
nuestra dirección, también se sintió herido Zhivkov,
porque, como es sabido, fue la intervención de Jruschov
la que le llevó al
poder en Bulgaria.
Así pues, nuestro discurso en
la Conferencia de
Moscú, hirió extraordinariamente a Jruschov. Como es lógico, este total
desenmascaramiento le creaba proble mas muy graves, lo que les llevó a
Jruschov y compañía a lanzarse a ofensas sin principios, porque si los demás
profundizaban en estas cuestiones, esto crearía proble mas no sólo a los que
nos insultaban, sino también a sus jefes.
Como es sabido, después del XX Congreso del PCUS, cambiaron las
direcciones de muchos partidos comunistas y obreros. Jruschov comprendía que
los partidos que no habían cambiado sus direcciones, repre
sentaban un gran peligro para su línea, porque sus
manejos y sus
puntos de vista en estos partidos no
podrían tener cabida.
Por eso, contra su voluntad
se
vio obligado a
sonreir y en apariencia mantenía
rela
ciones amistosas también con nuestro Partido. Pero
veía que no alcanzaba su objetivo y si no lo logró hoy, pensaba, me
esforzaré en lograrlo mañana. Eso pensaba de nuestro Partido, del PC de China y
de algunos otros partidos. Son partidos cuyas direcciones no ha podido minar,
por eso, viendo en ellos un peligro, se ha esfor
zado en realizar sus planes también por otros medios. Al principio
intentó reforzar sus posiciones, crear una atmósfera de confianza como si se
tratara del
456 ENVER HOXHA
«Lenin de hoy»,
disipar cualquier duda
hacia su per
sona y, mientras tanto, preparar
a sus cuadros
fieles
que lo apoyarían. Veía que
en Albania se
desarrollaba
una buena propaganda en favor de la Unión Soviética y esperaba que
llegase un día en que también nosotros
siguiésemos su camino. Pero no le salió.
A pesar
de que han
firmado la Declaración, esto
no significa que hayan cambiado de camino. Es sólo
una táctica. No
se sabe cuánto
durará, pero es una
táctica peligrosa. Eso lo veremos, lo seguiremos paso
a paso, la
situación internacional se hará más compleja,
a pesar de
que Jruschov y
sus seguidores han predicado
el desarrollo pacífico. Pero vemos que en
todas partes
hay huelgas, insurrecciones, movimientos de liberación
nacional por parte de los pueblos y terror por parte de los
imperialistas. Esto refuta el tan difundido punto de
vista de Jruschov sobre el desarrollo pacífico de los acontecimientos.
Son gente que no se detendrá en su camino si no es
por la fuerza
enorme del comunismo
internacional, la
fuerza de aquellos
partidos que luchan consecuente
mente por la
defensa del marxismo-leninismo.
Debemos ser optimistas. Cada día que pasa las
cosas se aclaran más y la situación internacional sin
duda confirmará nuestras tesis. Pero tenemos por delan
te una larga
lucha. No debemos pensar de ninguna
manera que van
a arrojar las
armas, por el contrario
tratarán de maniobrar
de la forma más brutal y refi
nada. Las contradicciones de la política que siguen
hacia los imperialistas se pondrán en evidencia cada
vez más con mayor claridad; los que son marxistas lo
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES
EL CAMINO DEL PARTIDO 457
comprenderán ya que
mientras el imperialismo
se pre
para para la guerra, los
revisionistas quieren frenarlo
con palabras. Con
la política que
siguen están dejando
el campo libre al imperialismo, por lo cual se está convirtiendo en un
peligro cada vez más grave para el
campo del socialismo, para todo
el mundo comunista
y
para la paz mundial.
Hemos tenido confianza en la
Unión Soviética,
porque en las
situaciones difíciles tanto ella como los
países de democracia popular nos han ayudado. Pero
nunca nos hemos dormido ni hemos basado nuestras esperanzas en la ayuda
de los amigos. Jruschov nos decía siempre demagógicamente: «¿Para que necesitan
ustedes las armas, les defendemos nosotros!». Pero ¿qué significa todo lo que
está sucediendo? ¿Por qué no nos hemos reunido a discutir estos problemas tan
impor tantes para el destino del campo socialista y del comu nismo
internacional, a examinarlos conjuntamente dada su importancia? ¿Con qué
objetivo ha sido designado nuestro ministro de Defensa vicecomandante de las
fuerzas unidas del Tratado de Varsovia? ¿Qué fin per sigue asimismo la
designación de sus colegas de Polo nia, Checoslovaquia y otros países? Lo son
sólo formal
mente, porque a ninguno de ellos les ha llamado nadie a conversar, todas
las medidas que se toman en nombre del campo socialista las decide Jruschov y
compañía,
«Confíen en nosotros, dice Jruschov, estamos bien
armados». Pero el
enemigo puede atacamos
por sorpresa
y no tenemos armas con
que responderle. «Le
atacare
mos nosotros desde Siberia», dice él. Pero, a juzgar por
el desarrollo de los acontecimientos, todos conjunta
458 ENVER HOXHA
mente debemos prepararnos mejor. A la guerra iremos juntos. Por ello
también la manera de defendemos debemos decidirla entre todos nosotros.
Nosotros no pretendemos conocer los secretos militares de la Unión
Soviética, pero Jruschov sigue planeando en el Kremlin su gran
estrategia para todos los países del campo
socialista sin llamamos ni una sólo vez al menos para decimos: «Contamos
con este tipo de armas y en lugares seguros». No se reúnen periódicamente los
represen tantes de los países del Tratado de Varsovia para con trolar los
armamentos militares, tomar medidas conjun tas con objeto de que nuestros
ejércitos se conozcan y confraternicen. Esta situación la conocen sólo los
camaradas de Jruschov. Estoy convencido de que también los demás, incluso
Gomulka que ahora se calla, tiene con seguridad divergencias sobre estos
problemas, pero ahora Gomulka se ha puesto de acuerdo con Jruschov y, a una
simple crítica nuestra, entre otras amenazas, pidió de inmediato que se nos
expulsara
del Tratado de Varsovia.
Es decir, la
lucha que tenemos
por delante, en la
situación creada, no es nada fácil. Por el contrario
será muy difícil. Pero nosotros debemos luchar resuel tamente, seguir
paso a paso el desarrollo de los aconte cimientos, teniendo bién claro que
clase de gente son y lo que quieren hacernos. Si volvieran al buen camino,
nosotros cambiaríamos nuestra actitud hacia ellos y marcharíamos con ellos como
antes, pero no se nos permite dormir despreocupadamente. Después de todas las
cosas que han sucedido, no tendremos ya una confianza ciega, porque los puntos
de vista y los actos
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES
EL CAMINO DEL PARTIDO 459
de esta persona son abiertamente antimarxistas.
Jruschov está perpetrando un grave crimen contra
el pueblo soviético y contra el comunismo interna
cional.
Las amenazas
que nos lanzan,
debemos analizarlas
seriamente. Si no pueden echamos del Tratado de
Varsovia, si no
retiran sus hombres de la
base naval
de Vlora, si no nos
cortan los créditos,
no lo harán
porque nos quieran, sino porque su ímpetu
se vio
frenado en Moscú, y también por razón de las circuns tancias políticas
internacionales. Lo que nos hicieron con la base naval no eran meros chantajes,
sino que
formaban parte de
toda una línea previamente elabo
rada y no sólo por Jruschov.
¿Por qué tomaron posición contra nosotros cuando
aún no habíamos manifestado nuestros
puntos de vista?
Se habían consultado entre sí y, para ello, la señal
fue dada en la Reunión de Bucarest. Más tarde nos
exhortaron a seguir
su camino y,
dado que no lo hici
mos, tenían pensado qué actitud mantener hacia noso
tros.
Si su carrera
no hubiese sido
frenada en la
Con
ferencia de Moscú, ellos hubieran tratado de atraemos
a su camino antimarxista o,
si no hubiesen alcanzado
esto, quitamos del medio y, de no poder excluirnos, mantener la actitud
que ahora han adoptado.
No tuvieron éxito ni en el primer ni en el segundo intento y se llegó a
la situación que todos conocemos. Seguramente eran otros sus planes hacia
nosotros, pero no les era fácil ponerlos en práctica, porque hubieran quedado
desenmascarados ante el movimiento comunis
460
ENVER HOXHA
ta internacional, sobre todo a los ojos
de los pueblos
de la Unión Soviética. Aunque su plan contra nuestro
Partido fracasó, no
olvidarán nunca la
viril y correcta
actitud marxista-leninista que nuestro Partido ha
mantenido y mantiene y seguirán fraguando planes
para vengarse, si
no hoy, mañana. Pero nosotros no
les daremos armas para combatirnos. No cometeremos errores, no
violaremos la línea ni doblaremos el espina zo, nos mantendremos como siempre
vigilantes en las
posiciones del marxismo-leninismo.
Tanto la actitud marxista-leninista que mantuvi
mos nosotros, como
la que mantuvo
el PC de China,
tienen una importancia decisiva para la existencia de
los Estados socialistas, para la paz y el socialismo en
todo el mundo. El Partido Comunista de China se man tiene firme en el
camino marxista-leninista y se ha
convertido en un obstáculo extremadamente serio para
ellos. Una de las causas
principales de su retroceso en
la Conferencia de Moscú fue
la correcta actitud de
principio del PC
de China.
Pensamos que, si Jruschov y compañía no hubiesen cejado habría sido una
gran catástrofe para ellos mis mos y para todos sus perros falderos, porque
sus respec tivos partidos no hubiesen admitido que se perpetrase un crimen
semejante contra el comunismo internacional. Pero, incluso si sus partidos lo
hubiesen admitido provisionalmente, en poco tiempo se habría demostrado sin
falta que ellos eran unos revisionistas y traidores, mientras que China y
Albania están en el camino marxista-leninista, luchan contra el revisionismo y
construyen el socialismo. Por eso, prefirieron y acep
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 461
taron dar un paso atras con objeto de recobrar nuevas fuerzas desde las
posiciones retrocedidas. Por eso, pen
samos que tendremos por delante una lucha difícil y
de gran responsabilidad por
la defensa del socialismo
en Albania, de
la línea general de nuestro Partido y
de los correctos principios de la Declaración de
Moscú.
Pero la
grave situación creada
en el movimiento
comunista internacional y en nuestras relaciones con
la dirección del
PCUS y con
las de algunos
otros par
tidos, nos plantea tareas muy
importantes que hoy
como en el pasado debemos realizar siempre correcta
e inteligentemente y con valor
marxista-leninista.
En primer lugar debemos consolidar
cada vez más
la unidad del Partido. Esta unidad es de acero, pero
debemos trabajar continuamente para
templarla, porque
en estos momentos
se están produciendo
importantes
virajes y en
estos virajes hay
también gente que vacila.
Por eso, el
Partido debe estar
muy cerca no
sólo de
los comunistas, sino
de cada persona,
junto a las
masas
del pueblo, de
manera que la
unidad en las
filas del
Partido y la
unidad Partido-pueblo se temple por un
camino marxista-leninista.
Somos de la opinión de que
el Partido debe conocer
los actos hostiles y revisionistas de estos traidores,
ver quienes son
los que quieren cavarle la tumba a
nuestro Partido y al comunismo internacional. Para
dar a conocer
esto contamos con documentos escritos,
pero hay que trabajar oralmente para aclararle las
cosas al Partido, con objeto de que se lleve una lucha resuelta contra
el revisionismo, no sólo en el plano
462
ENVER HOXHA
teórico, sino también en la práctica con ejemplos
concretos. Los miembros del Partido deben estar vigi lantes, defender
la línea de éste y salvaguardar los grandes intereses de nuestro pueblo, del
Partido y del marxismo-leninismo.
Tiene pues gran importancia el que eduquemos bien al Partido, porque así
comprenderá correctamente también las tácticas que debemos emplear en estas
situaciones tan complicadas.
Nuestro Partido
empleará tácticas, y esto es
indis
pensable entre otras cosas para que el
pueblo soviético
y los demás pueblos de los países de democracia popu
lar comprendan que nosotros estamos
en el camino
marxista-leninista y mantenemos la amistad con
ellos,
y que estamos
en contra de
aquellos que son
sus ene
migos y enemigos del marxismo-leninismo.
Si las direcciones
de estos países
siguen su activi
dad contra nosotros, recibirán la merecida respuesta,
sin embargo nos esforzaremos por mantener relaciones amistosas con todos
los países socialistas, sin hacer concesiones de principios, sin deformar la
línea y adop tando siempre actitudes correctas, sobre la base de los
principios del marxismo-leninismo.
Hay que tener en cuenta que tendremos contactos con representantes
soviéticos o de los países de demo
cracia popular. No cambiaremos nuestra actitud, mas,
sin embargo, nuestras
relaciones con ellos, natural
mente, no seguirán siendo las
mismas de antes, cosa de
la que no somos nosotros los culpables, sino ellos mis mos. Mikoyan nos
ha dicho: «Ahora no hace falta que tengamos estrechas relaciones de partido,
sino única
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 463
mente relaciones comerciales».
Nosotros le respondimos
que no estábamos
de acuerdo con
semejante punto de
vista, pero dado
que así lo
desean, también así pode
mos hacer nosotros.
Hemos sido nosotros quienes, cuando venían Iva
nov o Novikov
a mantener conversaciones, les ponía
mos, con benevolencia, al corriente
de los problemas
que deseaban conocer. Y esto lo hacíamos no para ren dirles cuentas,
sino porque relacionábamos este com portamiento con la amistad estrecha y sin
reservas que abrigábamos por la Unión Soviética. Ahora que la situación ha
cambiado únicamente por culpa suya, cuando vengan otra vez, nosotros los
acogeremos, les
preguntaremos qué desean, y les
informaremos de
aquello que nosotros
consideramos razonable y no de
lo que intenten saber.
Con los técnicos
y especialistas que
trabajan en
nuestras empresas, debemos comportarnos de
manera
afable, cariñosa y darles muestras de nuestra amistad. Seguramente,
entre ellos puede haber también malas personas, pero aunque no lo sean, algunas
tendrán órdenes de comportarse como tales. Por eso debemos
mostramos cuidadosos y vigilantes, saber distinguir bien quiénes son
honestos y sinceros con nosotros y
quiénes han sido enviados para poner en práctica las instrucciones
hostiles de Jruschov y compañía. Debemos defender en todo momento y frente a
todos nuestra línea marxista-leninista. No tengamos ningún miedo en
responderles, cuando estos, desde su erróneo camino, ataquen a nuestro Partido,
a nuestra dirección y a nuestra unidad. Debemos guardarnos de las provoca
464 ENVER HOXHA
ciones, porque hay
gente que se
dedica a hacerlas, pero
hay también provocaciones
a las que se debe responder
de inmediato y
dar el golpe
merecido a los que las
urden.
Debemos ser
atentos y vigilantes para sabernos
orientar correctamente y en cualquier ocasión sobre
la base de
la línea del
Partido. En esto debe manifes
tarse la capacidad y la inteligencia de los comunistas.
Es muy fácil
decirle a otro
«vete», o «no
quiero hablar
contigo», pero tal
actitud no sería ni política ni mar
xista. Por eso
debemos actuar con
madurez y elastici
dad.
A los extranjeros que se encuentran en Albania
debe hablárseles de
la línea de nuestro Partido, de
nuestra actitud, procurando aclararles las cosas, para
que las comprendan correctamente, porque es posible
que muchas de
ellas no las
tengan claras.
Sobre todo los órganos de la prensa deben ser
muy vigilantes y
prudentes. Nuestra prensa debe pre
sentar debidamente la línea y la táctica de nuestro
Partido. La Dirección de Propaganda y Agitación debe desarrollar
cuidadosamente este trabajo. Es de gran importancia mantener derecho el timón
en lo que a la prensa se refiere, porque de un error nuestro pueden
aprovecharse los enemigos del exterior imperialistas y
revisionistas, u orientarse incorrectamente las am
plias masas del
Partido y del
pueblo.
Por eso trabajemos cuidadosamente para orientar
de manera correcta al Partido a través de la prensa.
En este frente debe reflejarse todo aquello
que está en
la justa vía marxista-leninista y sirve a los intereses
LA LUCHA DE PRINCIPIOS ES EL CAMINO DEL PARTIDO 465
del Partido, del pueblo y del socialismo, mientras que cualquier
maniobra revisionista que pueda parecer aceptable, pero que de hecho es dañina,
no debe publi carse en la prensa, sin que de ello haya que dar expli caciones
a nadie.
Todo debemos juzgarlo con pleno conocimiento, sopesar cuidadosamente
tanto lo bueno como lo malo y escoger lo mejor, lo que sirve a nuestro trabajo
y a nuestra causa.
Esta difícil situación la superaremos sin ninguna duda. Por eso el
Partido, en primer lugar debe movili zarse, tener las cosas claras y estar
unido. Debe ele varse su nivel político e ideológico y aplicarse conse
cuentemente su línea marxista-leninista, además de movilizamos totalmente para
realizar nuestros planes.
Los camaradas del Partido y del Poder deben tener en cuenta estas
situaciones y dedicar cuidado muy par
ticular al trabajo de persuasión y de educación entre las masas,
hacerles tomar conciencia para realizar
todas las tareas y sobre todo para aprovechar nuestras
posibilidades internas. Así
que, cuando decimos que
deben roturarse nuevas
tierras, no debemos poner
nuestras esperanzas únicamente en los tractores. Si
hay posibilidades, por supuesto que traeremos tracto
res, pero debemos reforzar nuestro potencial econó
mico basándonos en
nuestras posibilidades, para abas
tecer así regularmente al pueblo, sin que se produzcan
crisis, y crear reservas en todos los terrenos, econo mizando
correctamente nuestros recursos.
En este sentido debe trazarse un programa de trabajo por parte de todo
el Partido y los aparatos del
466 ENVER HOXHA
Estado. Son muchas
las tareas al
respecto que se nos
plantean en la práctica.
Nuestro Partido y nuestro
pueblo se han templado
en las dificultades,
por eso nuestros planes siempre han
sido realizados. Del mismo modo superaremos las nue
vas dificultades, vendrán días mejores para nuestro
Partido y nuestro pueblo, porque de nuestra
parte está
la justicia, y en el mundo tenemos numerosos amigos,
no sólo la gran China, sino todos los pueblos y los
auténticos comunistas, para quienes es sagrada la causa
de la libertad, de la independencia y del socialismo.
Esto es todo lo que tenía que decir.
Ahora pase
mos a aprobar el comunicado. Además de ello, tene
mos delante el IV Congreso del Partido que, como ha bíamos decidido, se
celebrará en febrero del año que viene. Hasta ese momento el Partido debe
movilizar todas sus fuerzas, desplegar un vasto trabajo político, ideológico y
ecónomico, a fin de que al Congreso nos presentemos con una unidad de acero
marxista-leni-nista, con las tareas realizadas en todos los terrenos,
conscientes de que discutiremos con
un alto espíritu
de partido y asumiremos las
tareas difíciles, pero
glo
riosas que se
nos encomendarán.
Publicado por primera vez
en el tomo
XIX (Ed. alba-
nesa) según el
original de
positado en los Archivos
Centrales del Partido
INDICE
EXTRACTOS DEL PREFACIO DEL TOMO XIX V
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN
BUCAREST (21 de junio de 1960) 1
SIGAMOS COMO SIEMPRE UNA LINEA JUSTA
— Extractos de
la intervención en
la reunión del
Buró
Político del CC del PTA (22 de junio de 1960) 3
CARTA DIRIGIDA A BUCAREST AL CAMARADA
HYSNI KAPO (22 de junio de 1960) 11
DE LA CARTA ENVIADA A LIRI BELISHOVA SO
BRE LA ACTITUD QUE DEBIA ADOPTAR EN
PEKIN EN RELACION CON LOS DESACUERDOS
SURGIDOS ENTRE LA UNION SOVIETICA Y CHINA
(23 de junio de 1960) 21
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN
BUCAREST (24 de junio de 1960) 24
NO NOS SOMETAMOS A NINGUNA PRESION — De
la intervención en la
reunión del Buró Político del CC
del PTA (24 de junio de 1960) 26
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO
EN BUCAREST (25 de junio de 1960) 30
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN
BUCAREST (25 de junio de 1960) 31
468 INDICE
DE LA CARTA
ENVIADA A LIRI
BELISHOVA
SOBRE EL DESARROLLO
DE LA REUNION
DE
BUCAREST Y SOBRE
LA ACTITUD QUE
DEBIA 33
ADOPTAR EN MOSCU (28 de junio de 1960) ________
NOTA VERBAL PRESENTADA AL EMBAJADOR SO
VIETICO EN TIRANA
SOBRE LA ACTITUD
ANTI
MARXISTA DEL EMBAJADOR
SOVIETICO Y DEL
AGREGADO MILITAR EN
BELGRADO EN RELA
CION CON EL MITIN DE
SREMSKA-MITROVICA.
(9 de julio de 1960) _______________________________ 36
EN LA REUNION
DE BUCAREST NO
ACEPTAMOS
QUE FUERAN VIOLADAS
LAS NORMAS LENI
NISTAS QUE RIGEN
LAS RELACIONES ENTRE
PARTIDOS — Extractos del discurso pronunciado en el
XVII Pleno del CC del PTA (11 de julio de 1960) ......... 42
HABLAREMOS EN MOSCU
COMO NOS ENSEÑA
EL MARXISMO-LENINISMO, NO
HAY PARA NO
SOTROS OTRO LENGUAJE
— Discurso de
clausura
del XVII Pleno del CC del PTA (12 de julio de 1960) 71
EL COMITE CENTRAL
ES LA DIRECCION
DEL
PARTIDO, QUE JUZGA
SIEMPRE DE MANERA
JUSTA, PRUDENTE Y
SERENA, PERO TAMBIEN
SEVERAMENTE CUANDO ES
NECESARIO — De
la conversación con Koço Tashko (3 de agosto de 1960) 85
CARTA DIRIGIDA AL
CC DEL PC
DE LA UNION
SOVIETICA RESPECTO A
LA FLAGRANTE INGE
RENCIA DE ALGUNOS
FUNCIONARIOS DE LA
EMBAJADA DE LA
UNION SOVIETICA EN
TIRA
NA EN LOS
ASUNTOS INTERNOS DEL
PTA Y
DEL ESTADO ALBANES. (6 de agosto de 1960) 109
CARTA DIRIGIDA A
TODAS LAS ORGANIZACIO
NES DE BASE DEL PARTIDO, CONCERNIENTE
AL DESARROLLO DE LA REUNION DE BUCAREST
Y A LOS DESACUERDOS ENTRE EL
PARTIDO
INDICE 469
COMUNISTA DE LA UNION SOVIETICA Y EL PAR
TIDO COMUNISTA DE CHINA (9 de agosto de 1960) 115
LA VERDADERA UNIDAD
SE LOGRA Y
SE FOR
TALECE SOLO SOBRE LA BASE DE LOS PRIN
CIPIOS MARXISTA-LENINISTAS — Carta dirigida
al CC del
PCUS y al CC del
PC de China
(27 de
agosto de 1960) 124
CARTA DIRIGIDA AL
CC DEL PCUS
ACERCA DE
LA PROPUESTA HECHA POR ESTE PARA OR
GANIZAR UN ENCUENTRO ENTRE REPRESEN
TES DEL PCUS Y DEL PTA ANTES DE LA CONFE
RENCIA DE NOVIEMBRE
DE 1960 DE
LOS PAR
TIDOS COMUNISTAS Y OBREROS EN MOSCU
(29 de agosto de 1960) 132
IREMOS A MOSCU NO CON DIEZ BANDERAS,
SINO CON UNA SOLA, CON LA BANDERA DEL
MARXISMO-LENINISMO — Discurso en el XVIII
Pleno del CC del PTA concerniente a los graves
errores de línea cometidos por Liri Belishova (6 de
septiembre de 1960) 136
LA DEFENSA DE
LA LINEA MARXISTA-LENINIS
TA ES VITAL
PARA NUESTRO PARTIDO
Y PUE
BLO Y PARA EL COMUNISMO INTERNACIONAL
— Intervención en
el XVIII Pleno
del CC del
PTA.
(7 de septiembre de 1960) 159
RESGUARDEMOSNOS DE LAS
PROVOCACIONES Y
DEFENDAMOS AL PARTIDO — Intervención en el
XVIII Pleno del
CC del PTA
sobre la actitud
hostil
y antipartido de Koço Tashko (8 de septiembre de 1960) 170
RADIOGRAMA AL CAMARADA MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (20 de septiembre de 1960) 174
RADIOGRAMA AL CAMARADA MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (23 de septiembre de 1960) 176
470 INDICE
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU 178
EN NUEVA YORK (26 de septiembre de 1960) ..............
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU 180
EN NUEVA YORK (28 de septiembre de 1960) ...............
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU 183
EN NUEVA YORK. (29 de septiembre de 1960)...............
NUESTRO PUEBLO Y
NUESTRO PARTIDO TRA
BAJARAN CON TODAS
SUS FUERZAS POR
CONSERVAR Y DESARROLLAR
AUN MAS LA
AMISTAD CON LA
RP CHINA —
Discurso pronun
ciado en la
recepción ofrecida por la Embajada
de la
RP China con
motivo del XI
aniversario de la
pro
clamación de la RP China (30 de septiembre de 1960) 186
CARTA DIRIGIDA AL
CAMARADA HYSNI KAPO
EN MOSCU (10 de octubre de
1960)................................... 198
RADIOGRAMA AL CAMARADA
HYSNI KAPO EN
MOSCU (10 de octubre de 1960) 203
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (10 de octubre de
1960) 208
QUE LA DECLARACION DE MOSCU SEA LO MAS
FUERTE POSIBLE, QUE
CONTENGA POLVORA Y
NO ALGODON —
Carta enviada al
camarada Hysni
Kapo en Moscú (4 de octubre de 1960).............................. 212
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (4 de octubre de 1960) 219
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (6 de octubre de 1960) 222
CARTA DIRIGIDA AL
CAMARADA HYSNI KAPO
EN MOSCU (7 de octubre de 1960) 224
RADIOGRAMA AL CAMARADA
MEHMET SHEHU
EN NUEVA YORK (9 de octubre de 1960) 230
INDICE 471
RADIOGRAMA AL CAMARADA HYSNI KAPO EN
MOSCU (11 de octubre de 1960) 232
CARTA DIRIGIDA AL CAMARADA HYSNI KAPO
EN MOSCU (13 de octubre de 1960) 233
LOS ALBANESES ESTAMOS
DISPUESTOS A QUE
DARNOS INCLUSO SIN PAN CON TAL DE NO
VIOLAR LOS PRINCIPIOS, NO TRAICIONAR AL
MARXISMO-LENINISMO — Intervención en la reu
nión del Buró Político del CC del PTA (31 de octubre
de 1960) 236
QUE SEA O
NO ALBANIA UN
PAIS SOCIALISTA,
ES ALGO QUE
NO LO DECIDE
JRUSCHOV, SINO
QUE LO HA DECIDIDO EL PUEBLO ALBANES CON
SUS LUCHAS, CON
SU SANGRE —
De la conver
sación mantenida con J. Andropov en Moscú (8 de no
viembre de 1960) 245
EL MARXISMO-LENINISMO Y LOS INTERESES DEL PUEBLO LOS DEFENDEREMOS CON
ARDOR
— De la conversación de la delegación del PTA con los representantes del
PCUS, A. Mikoyan, F. Coslov, M. Suslov, P. Pospielov, J. Andropov, en Moscú
(10 de noviembre de 1960) 248
HEMOS LUCHADO INCLUSO SIN PAN Y DES
CALZOS, PERO JAMAS
NOS HEMOS DOBLEGADO
ANTE NADIE — Conversación de la delegación del
PTA presidida por el camarada Enver Hoxha, en el
encuentro con N.
S. Jruschov, en Moscú,
en el Krem
lin. (12 de noviembre de 1960) 264
DISCURSO PRONUNCIADO EN NOMBRE DEL CC
DEL PTA EN LA CONFERENCIA DE LOS 81 PAR
TIDOS COMUNISTAS Y OBREROS CELEBRADA EN
MOSCU (16 de noviembre de 1960) 275
472 INDICE
RADIOGRAMA AL CAMARADA
HYSNI KAPO EN
MOSCU (30 de noviembre de 1960) 364
INFORME PRESENTADO EN EL XXI PLENO DEL
CC DEL PTA «SOBRE LA CONFERENCIA
DE LOS REPRESENTANTES DE LOS PARTIDOS COMUNIS TAS Y OBREROS REUNIDA EN MOSCU
EN NO
VIEMBRE DE 1960». (19 diciembre de 1960) 366
LA LUCHA DE PRINCIPIOS Y CONSECUENTE CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL
REVISIONISMO HA SIDO Y SIGUE SIENDO EL CAMINO DE
NUESTRO PARTIDO — Discurso de clausura pro nunciado en el XXI Pleno del
CC del PTA (20 de di ciembre de 1960)
439

