Libro N° 9597. Rechazar Las Tesis Revisionistas Del XX Congreso Del Partido Comunista De La Unión Soviética Y La Posición Anti-Marxista Del Grupo De Krushchev! Enarbolar El Marxismo-Leninismo! Hoxha, Enver.
© Libro N° 9597. Rechazar Las Tesis Revisionistas Del
XX Congreso Del Partido Comunista De La Unión Soviética Y La Posición
Anti-Marxista Del Grupo De Krushchev! Enarbolar El Marxismo-Leninismo! Hoxha, Enver. Emancipación. Febrero 12 de 2022.
Título original: © Rechazar Las Tesis Revisionistas Del XX
Congreso Del Partido Comunista De La Unión Soviética Y La Posición
Anti-Marxista Del Grupo De Krushchev!
Enarbolar El
Marxismo-Leninismo! Enver Hoxha
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Original: © Rechazar Las Tesis Revisionistas Del XX Congreso Del Partido
Comunista De La Unión Soviética Y La Posición Anti-Marxista Del Grupo De
Krushchev!
Enarbolar El
Marxismo-Leninismo! Enver Hoxha
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ENARBOLAR EL
MARXISMO-LENINISMO!
Enver Hoxha
Rechazar Las Tesis Revisionistas Del XX Congreso Del Partido Comunista De
La Unión Soviética Y La Posición Anti-Marxista Del Grupo De Krushchev!
Enarbolar El Marxismo-Leninismo!
Enver Hoxha
Enver Hoxha
Rechazar las tesis revisionistas del XX Congreso
del Partido Comunista
de la Unión Soviética y la posición anti-marxista del grupo de Krushchev!
Enarbolar el Marxismo-Leninismo!
Discurso pronunciado en nombre del Comité Central
del Partido del Trabajo de Albania en la Conferencia de los 81 Partidos
Comunistas y Obreros
en Moscú 16 de noviembre de 1960*
Primera edición: Documentos Princípales del PTA, t.
III, 1970, ed. albanesa.
Edición electrónica: Marxists Internet Archive, enero de 2000.
Queridos camaradas:
Esta Conferencia de los partidos comunìstas y
obreros tiene una importancia histórica para el movimiento comunista
internacional, ya que procede a un análisis detallado de la situación política
internacional, realiza el balance de los éxitos y de los errores que pueden
haber sido comprobados en nuestro camino y nos ayuda a determinar más
claramente la linea que debemos s:eguir desde ahora a fin de lograr nuevos
éxitos en favor del socialismo, del comunismo y de la paz.
La existencia del campo socialista, encabezado por
la Unión Soviética, es hoy una realidad. El movimiento comunista en general, se
ha ampliado, fortalecido y templado. En todo el mundo los partidos comunistas y
obreros se han transformado en una fuerza colosal que conduce a la humanidad
adelante hacia el socialismo y la paz.
Como también se subraya en el proyecto de
declaración ya preparado, nuestro campo socialista es más poderoso que el
imperialista. El socialismo se fortalece y crece cada dia, mientras que el
imperialismo se debilita y se pudre. Debemos acelerar este proceso
movilizándonos con todas las fuerzas y por todos los medios, y esto sólo lo
conseguiremos si nos atenemos firme y fielmente al marxismo-leninismo y lo
aplicamos correctamente. En caso contrario frenaríamos este proceso porque nos
encontramos ante feroces enemigos, tales como el imperialismo acaudíllado por
el norteamericano, a quienes tenemos que vencer y aniquilar.
Nosotros amamos la paz, mientras que el
imperialísmo no la ama y se prepara para una tercera guerra mundial. Debemos
luchar con todas las energías para evitar otra conflagración mundial y hacer
triunfar en todo el mundo una paz justa y democrática. Alcanzaremos este
objetivo cuando hayamos obligado al imperialismo a desarmarse. El imperialismo
no depondrá las armas por su propia voluntad. Creer en semejante cosa significa
engafiarse a si mismo y engafiar a los demás. Debemos, por lo tanto, oponer al
im-perialísmo la colesal potencia económica, militar, moral, politica e
ideológica del campo socialista, al mismo tiempo que las fuerzas unidas de los
pueblos del mundo entero, para impedir por todos los medios la guerra que los
imperialistas están preparando.
El Partido del Trabajo del Albania no ha ocultado
ni ocultará a su pueblo la actual situación y la amenaza que representa el
imperialismo para la humanidad ansiosa de paz. Podemos asegurarles que el
pueblo albanés, que odia la guerra, no se ha asustado por esta justa actitud de
su Partido al ponerlo en guardia: no ha icaído en el pesimismo, ni tampoco se
ha estancado en la edificación del socialismo. Ve claro su porvenir y trabaja
con plena confianza, permaneciendo siempre vigilante y manteniendo en una mano
el pico y en la otra el fusil.
Nuestro punto de vista es que el imperialismo,
acaudillado por el norteamericano, debe ser desenmascarado sin conmiseración,
politica e ideológicamente, y jamás se debe permitir la lisonja ni la adulación
frente al imperialismo, ni tampoco que se le dé lustre. Ninguna concesión de
principios debe hacerse al imperialismo. Las táctiicas y los compromisos de
nuestra parte, para ser admisibles, deben ayudar a nuestra causa y no a la del
enemigo.
Ante un enemigo feroz, la garantía de la victoria
de nuestra causa reside en nuestra completa unidad, y ésta será asegurada
eliminando las profundas divergencias surgidas, basándola en los fundamentos
del marxismo-leninismo, en la igualdad, la fraternidad, el espiritu. de
camaradería y el internacionalismo proletario. Nuestro Partido estima que no
sólo no debe existir ninguna brecha ideológica en nuestra unidad, sino que, por
el contrario, debemos observar una actitud política úniea subre todas las cuestiones.
Nuestra táetica y estrategia frente a los enemigos deben ser elaboradas. por
todos nuestros partidos y fundarse en los principios marxista-leninistas, en
justos criterios políticos adaptados a las situaciones coneretas y reales. . .
.
Todos los puéblos del mundo aspiran a la libiertad,
la independencia, la soberanía, la justicia social, la cultura, la paz y luchan
por ellas. Estas sagradas aspiraciones han sido y son sofocadas por los
capitalistas, los sefiores feudales y los imperialistas y se pus naturale que
la Lucca de esteso pueblo se libre con mayor rigor contra capitalistas, senores
feudales e imperialistas. Es natural también que los pueblos del mundo busquen
aliados en esta Lucca por la existencia que desarrollan contra sus verdugo. ...
Por eso, en la lucha por la paz, el desarme y el
progreso social en el mundo, el campo socialista no está sólo frente al campo
imperialista, sino que se halla en estrecha alianza con todos los pueblos
progresistas del mundo, mientras que los imperialistas se encuentran aislados
frente al campo socialista.
Vivimos en una época en que presenciamos la
destrucción total del colonialismo, la desaparición de esa peste que
exterminaba a los pueblos de la haz de la tierra. Nuevos Estados están
surgiendo en Africa y en Asia. Países donde imperaban el capital, el látigo y
el plomo, están sacudiendo el yugo de la esclavitud y los pueblos toman sus
destínos en sus propias manos. Esto se está logrando gracias a la lucha librada
por estos pueblos y a la ayuda moral que les conceden la Unión Soviética, la
China Popular y los demás países del campo socialista.
Traidores al marxismo-leninismo, agentes del
imperialismo e intrigantes como José Broz Tito, intentan de mil formas,
urdiendo planes diabólicos, desorientar a pueblos y a nuevos Estados,
apartarlos de sus aliados naturales y ligarlos directamente al imperialismo
norteamericano. Debemos empenarnos con todas las fuerzas para destruir los
planes de estos lacayos del imperialismo.
Asistimos actualmente a la descomposición del
imperialismo, a su putrefacción y agonia. Vivimos y luchamos en la época cuya
característica es la transición incontenible del capitalismo al socialismo. Se
están comprobando todas las ensenanzas geniales de Carlos Marx y Vladimir Ilich
Lenin, las cuales, contrariamente a lo que pretenden los revisionistas, jamás
envejecerán.
Los duros golpes que recibe el imperialismo mundial
son tales que demuestran a las claras que ya no se encuentra en su <<edad
de oro>>, cuando hacía la ley siempre y como se le antojaba. Ha perdido
ya la iniciativa sin que eso se produjera por su gusto y deseo. Esta iniciativa
no le fue arrebatada simplemente mediante palabras y discursos, sino a través
de un largo proceso de revoluciones sangrientas y luchas provocadas por el
mismo capitalismo en sus esfuerzos por reprimir al proletariado, contra la
fuerza de los pueblos que se levantaban para destruir el mundo del hambre y de
la miseria, el mundo de la esclavitud. Esta página gloriosa fue escrita por la
gran Revolución Socialista de Octubre, por la gran Unión Soviética, por el gran
Lenin.
El imperialismo mundial, acaudillado por el
norteamericano, también ahora, en los momentos en que se aproxima su fin,
cuando se enfrenta a fuertes y resueltos adversarios, como es el campo
socialista en gran alianza con todos los pueblos del mundo, está concentrando,
organizando y armando sus fuerzas agresivas. Se prepara para la guerra. Quien
no ve esto, es un ciego, y quien lo ve pero lo encubre, es un traidor al
servicio del imperialismo.
El Partido del Trabajode Albania considera que, no
obstante las grandes dificultades con que tropezamos para establecer la paz en
el mundo, lograr el desarme y dar solución a los demás problemas
internacionales, no tenemos motivos para sentirnos pesimistas. Sólamente
nuestros enemigos, que sufren una derrota tras otra, son y tienen que sentirse
pesimistas. Puesto que hemos vencido, vencemos y venceremos, hemos sido y somos
optimistas, y estamos convencidos de que nuestros esfuerzos serán coronados con
éxito.
Sin embargo, estimamos que el optimismo exagerado,
falto de realismo, lejos de ser bueno, es perjudicial. Quien niega y minimiza
nuestra gran fuerza econòmica, política, militar y moral, quien no tiene
confianza en ella, es un derrotista y no merece Ilamarse comunista. Pero quien
embriagado por nuestra fuerza, toma por insectos a los adversarios, quien se
cree que el enemigo ha perdido toda esperanza, que ya no representa peligro y
que está enteramente a su merced, no es realista y no hace más que engafiar,
adormecer a la gente, adormecer a los pueblos frente a estas situaciones
complicadas y prefiadas de peligros que exigen de todos la máxima vigilancia,
que exigen la elevación del ímpetu revolucionario de las masas y no su
disminución, relajamiento y descomposición, ni el compromiso. Nuestro sufrido
pueblo sentencia: El agua reposa mas no el enemigo.
Miremos los hechos de frente. El imperialismo
mundial, dirigido por el norteamericano como destacamento más agresivo, orienta
su economia a la preparaciòn de la guerra, se arma hasta los dientes. El
imperialismo norteamericano está abasteciendo con todo tipo de armas a la
Alemania de Bonn, al Japón y a todos sus aliados y satélites. Ha organizado y
perfecciona los pactos militares agresivos, ha instalado e instala bases
militares en los cuatro flancos del campo socialista. Está acrecentando el
arsenal de armas nucleares, rehúsa el desarme y la suspensián de las pruebas
nucleares y trabaja febrilmente en nuevos inventos de exterminio en masa. Por
qué hace todo esto? Acaso se prepara para una boda? No! Al contrario, prepara
la guerra contra nosotros, con el fin de destruir al socialismo y al comunismo
y subyugar a los pueblos.
A juiciodel Partido del Trabajo de Albania, hablar
y pensar de otra manera seria ilusionarse y embaucar a los demás. No podríamos
llamarnos comunistas en caso de temer a las adversidades de la vida. Nosotros,
los comunistas, odiamos la guerra, los comunistas combatiremos hasta el fin
para acabar con los diabólicos planes de guerra que urde el imperialismo
norteamericano, pero si el imperialismo nos declara la guerra, le propinaremos
el golpe definitivo haciendo que sea barrido de la haz de la tierra.
Ante las amenazas de guerra nuclear del
imperialismo mundial encabezado por el norteamericano, debemos estar
completamente preparados, tanto económica, politica y moralmente como
militarmente, para hacer frente a cualquier eventualidad.
Debernos tratar de evitar una guerra mundial, ya
que no es fatalmente ineluctable, pero nadie nos perdonnría si nos forjamos
ilusiones y nos dejamos sorprender, porque la lealtad ha sido siempre extrana a
nuestros enemigos; de haber sido de otra manera, no hubieran sido nuestros
enerniyns. Nuestros enemigos son y seguiran siendo perfidos enemigos. Quien
confía en el enemigo, tarde o temprano perderá la partida. . . .
La politica pacifica de los países del campo
socialista ha contribuido enormemente a desenmascarar los designios agresivos
del imperialismo, a movilizar a los pueblos contra los belicistas y a impulsar
su gloriosa lucha contra los opresores imperialistas y sus instrumentos. ...
Pero, a pesar de lodo esto, muchos problemas
concretos llevados a la mesa de las conversaciones, como las propuestas sobre
el desarme, sobre la conferencia de alto nivel, etc., no han sido solucionados
y su solución está siendo saboteada sistemáticamente por los imperialistas
norteamericanos.
Qué conclusiones debemos sacar de esto? El Partido
del Trabajo de Albania estima que el imperialismo, el norteamericano en primer
lugar, no ha cambiado ni de pellejo, ni de pelaje, ni de naturaleza. Es y
seguirá siendo agresivo aunque sólo le quede un colmillo. Por su naturaleza
agresiva es capaz de lanzar al mundo a otra guerra. Por eso, como subrayábamos
en la Comisión de Redacción, insistimos en la necesidad de explicar a los
pueblos que solamente el triunfo del socialismo en todo el mundo o en la mayoría
de los países del globo, será garantía absoluta de que no habrá conflagración
mundial. Los norteamericanos no ocultan su juego, no aceptan el desarme, es
más, incrementan su armamento y hacen preparativos bélicos, por eso debemos
estar vigilantes.
No debemos hacer ninguna concesiónde principios al
enemigo, ni abrigar ilusiones acerca del imperialismo, porque creyendo salir de
lodazales, entramos en cenagales. Además de armarse y preparar la guerra contra
nosotros, el enemigo está desarrollando una desenfrenada propaganda para emponzonar
los espíritus, para aturdir a la gente. Emplea millones de dólares para comprar
agentes y espías y organizar en nuestros países actos de espionaje, de
subversión y atentados. Miles de millones de dólares ha dado y está dando el
imperialismo norteamericano a su fiel agente: la banda traidora de Tito. Hace
todo esto con el fin de abrir una brecha en nuestro frente interno, dividirnos,
debilitar y desorganizar nuestras retaguardias.
Se discute demasiado sobre el problema de la
coexistencia pacifica, y hay quienes afirman insensateces tales como que la
China Popular y Albania se oponen a la coexistencia pacifica. A mi parecer,
deben ser desechados de una vez y para siempre tales puntos de vista nocivos y
erroneos. No podrá haber Estado socialista, no podrá haber comunista verdadero
que esté contra la coexistencia pacífica, contra la paz. El gran Lenin ha
establecido, por primera vez, el principio de la coexistencia pacifica de los países
con diferentes sistemas sociales como una necesidad objetiva mientras existan a
la par en el. mundo paìses socialistas y países capitalistas. Nuestro Partido
del Trabajo, fiel a este gran principio de Lenin, siempre ha pensado y sigue
pensando que la politica de coexistencia pacifica responde a los intereses
fundamentales de todos los pueblos, responde al objetivo de fortalecer en mayor
grado las posiciones del socialismo; por eso, este principio de Lenin está en
la base de la politica exterior de nuestro Estado popular.
Coexistencia pacifica entre dos sistemas opuestos
no quiere decir, como pretenden, los revisionistas contemporáneos, que tengamos
que renunciar a la lucha de clases. Por el contrario, la lucha de clases ha de
proseguir, y debe fortalecerse cada vez más la lucha politica contra el
imperialismo, contra la ideologia burguesa y la revisionista. A la vez que se
lucha consecuentemente para establecere, la coexistencia pacífica leninista sin
hacer ninguna concesión de principios al imperialismo, se ha de desarrollar en
gran medida la lucha de clases en los paíse capitalistas, así como el
movimiento de liberación nacional de los pueblos de los países coloniales y
dependientes.
Según nuestro punto de vista, los partidos
comunistas y obreros de los países, capitalistas deben luchar porque se
establezca la coexistencia pacífica entre sus paises, todavía bajo el sistema
capitalista, y nuestros países socialistas. . . . Pero su deber no ha concluido
con esto. En esos países debe desarrollarse, crecer y fortalecerse la lucha de
clases, y las masas trabajadoras, dirigidas por el proletariado de cada país
con su partido comunista a la cabeza yen alianza con todo el proletariado mundial,deben
hacer la vida imposible al imperialismo, destruir sus bases de guerra y
económícas, arrebatarle de las manos la fuerza económica y política, y
encaminarse hacia el aniquilamiento de su viejo poder, instaurando el nuevo
poder del pueblo. Conseguirán esto por la violencia o por la vía pacífica y
parlamentaria?
Esta cuestión eistaba clara, el camarada Jruschov
la embrolló en balde en e vigésimo ongreso y o hizo hasta el punto de Ilegar a
agradar a los oportunistas. Por qué parodiar, como se hizo, las diáfanas tesis
de Lenin y la Revolución Socialista de Octubre? El Partido del Trabajo de
Albania ha tenido siempre una clara comprensión de las ensefíanzas de Lenin
sobre esa cuestión y se ha mantenido fiel a ellas. Hasta ahora ningún puehlo,
ningún proletariado y ningún partido comunista u obrero ha tomado, el poder sin
sangre y sin violencia.
Algunos camaradas se apartande la realidad cuando
pretenden que han tomado el poder sin sangre, olvidando que porellos ha
derramado ríos de sangre en la Segunda Guerra Mundial el glorioso Ejército
Soviético.
En lo que respecta a esta cuestión, nuestro Partido
opi,na que debemos prepararnos para los dos caminos y hacerlo bien,
fundamentalmente para la toma del poder mediante la violencia, ya que si nos
preparamos bien en este sentido también la otra posibilidad tiene mayor
probabilidad de éxito. La burguesía puede dejarte sermonear para luego dar un
golpe fascista y liquidarte, y todo eso como resultado de no haber preparado ni
los cuadros de choque, ni la labor clandestina, ni sitios donde guarecerse y
trabajar, ni medios de combate. Debemos prevenir esta trágica eventualidad.
El Partido del Trabajo de Albania ha luchado, lucha
y luchará por la paz y la coexistencia pacifica en la vía marxista-leninista,
tal como nos ensefia Lenin y lo define la Declaración de Moscú. Ha estado, está
y estará por el desarme general, y con este fin luchará activamente. Por
ninguna circunstancia y ni un solo momento el Partido del Trabajo de Albania
hará una pausa en la lucha politica e ideologica tanto contra los manejos de
los imperialistas y capitalistas como contra la ideologia burguesa, no cesará
su lucha enconada, ininterrumpida y sin compromiso alguno contra el
revìsionismo contemporáneo y, en particular, contra el revisionismo titoísta
yugoslavo. Podrá haber camaradas que nos acusen a nosotros, los albaneses, de
testarudos, de ser buscapleitos, de arrebatados, de sectarios, de dogmáticos y
quién sabe de cuántas cosas más, pero refutamos tales acusaciones falsas y les
decimos que no nos retractaremos de estas posiciones, porque son
marxista-leninistas.
Se dice que nosotros queremos la guerra y estamos
en contra de la coexistencia. Inclusive el camarada Coslov nos coloca a los
albaneses ante la siguiente alternativa: o bíen la coexistencia tal como él la
entiende, o bien una bomba atómica de los imperialistas, que hará de Albania
cenizas y no dejará con vida a ningún albanés. Hasta el presente, nadie, ni
siquiera algún representante del imperialismo norteamericano, le ha hecho al
pueblo albanés semejante amenaza atómica. Mas resulta que tal amenaza procede
de un miembro del Presidium del Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética, y i aquién se la dirige? A un pequefío y heroico pueblo que
durante siglos luchó frente a feroces e innumerables enemigos y que jamás se
doblegó, a un pequeflo -pueblo que combatió con singular heroísmo contra los
hitlerianos y los fascistas italianos, se la dirige a un Partido que se
mantiene consecuentemente fiel al marxismo-leninismo. Pero, camarada Frol
Coslov, usted se ha equivocado de dirección y no conseguirá intimidarnos para
someternos a su mala voluntad. Por nuestra parte, jamás confundiremos el
glorioso Partido de Lenin con este comportamiento tan hostil y tan descarado
hacia el pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania. El Partido del
Trabajo de Albania prestará todo su apoyo a las justas y pacíficas propuestas
de la Unión Soviética y de los demás países del campo socialista, asi como a
las del resto de los países amantes de la paz, y luchará por verlas
materializadas.
El Partido del Trabajo de Albania se empefiará con
todas sus fuerzas, hará uso de todos sus derechos y cumplìrá todos sus deberes
por el fortalecimiento de la unidad del campo socialista, de una unidad
marxista-leninista. Es absurdo pensar que la pequefía Albania socialista
intenta separarse y vivir fuera del campo socialista, fuera de la fraternidad
de nuestros pueblos socialistas. La pres-encia de Albaniaen el seno del campo
socialista no se la ha dado nadie como un regalo, sino que nuestro pueblo y el
Partido del Trabajo de Albanía la han ganado con sangre, trabaj o, sacrificios
y sudor, gracias al sistema de gobierno que han instaurado y al camino
marxista-leninista que siguen. Pero que nadie se imagine que Albania, por ser
un pequeflo país, y el Partido del Trabajo de Albania, por ser un partido
pequefio, obedecerán a quienquiera que sea si están convencidos de que se
equivoca.
Como lodije más arriba, el Partido del Trabajo de
Albania estima que nuestro campo socialista, que persìgue un objetivo único y
se guía por el marxismo-leninismo, debe tener también una estrategia y una
táctíca propias, y éstas deben scr elaboradas en común por nuestros partidos y
Estados del campo socialista. En el seno de nuestro campo hemos creado algunas
formas de organización del trabajo, tales como los órganos del Tratado de
Varsovia y el Consejo de Ayuda Mutua Econúmica* *(Fue creado en enero de
1949, a fines de febrero del rnismo afio también la RP de Albania se hizo
miembro. Con el advenimiento al poder de la camarilla revisíonista jruschovista
en la Unión Soviética también el CAME degeneró, transformándose, de una
institución de ayuda mutua, en un instrumento de esta camarilla para llevar a
cabo sus fines socialimperialistas.) , pero es justo decir que han quedado
algo formales o, mejor dicho, no funcionan según el principio de la dirección
colectiva. Entendámonos bien. No planteamos la cuestión de saber si también
nosotros debemos ser consultados o no. Naturalmente, nadie puede negarnos el
derecho a ser consultados, pero para ello es necesario que nos reunamos. La
cuestión la plan teamos en principio, y afirmamos que estas formas de
organización deben funcionar regularmente, en ellas deben plantearse los
problemas, tomarse decisiones y controlarse su cumplimiento.
El desarrollo y el fortalecimiento de laeconomía de
los países socialistas ha sido siempre una de las primeras preocupaciones de la
politica de nuestros partidos y gobiernos, uno de los factores determinantes de
la invencible fuerza del campo socialista.En nuestros países, la edificación
del socialismo y del comunismo avanza impetuosamente. Esto se debe a los
grandes esfuerzos de nuestros pueblos y a la ayuda que se dan mutuamente.
Hasta ahora la República Popular de Albania no ha
ayudado económicamente a nadie, primero porque nuestro país es pobre y segundo
porque nadie necesita nuestra ayuda. Mas, ateniéndonos a normas justas, hemos
hecho y hacemos esfuerzos para ayudar con nuestrasexportaciones, en lo posible,
a los países amigos y hermanos. Nos han ayudado nuestros amigos y, en primer
lugar, la Unión Soviética. ...
Esta ayuda de la Unión Soviética y de los demás
países de democracia popular, el Partido del Trabajo de Albania y el Góbierno
de la República Popular de Albania la han aprovechado lo mejor posible en
beneficio del pueblo. Nuestro pueblo estará eternamente agradecido por esta
ayuda a los pueblos soviéticos y a los pueblos de los países de democracia
popular. Esta ayuda la hemos concebido, la concebimos y la concebiremos nocomo
una limosna, sino como una ayuda fraternal, coma una ayuda internacionalista.
Nuestro pueblo, un pucblo que vivió en la más
Conipleta ffidigencia, que luchú con heroísmo, que fue masacrado y devastado,
estaba por lo tanto obligado a pedir ayuda a los amigos y hermanos mayores más
ricos económicamente que él. Por su parte, también los amigos tenían y tienen
la obligación internacionalísta de Otorgar esta ayuda. Por eso, se ha de
refutar todo punto de vista tenebroso y antimarxista que eventualmente pudiera
manifestarse en ralaciòn al caràcter y al propósito de esa ayuda. Las presiones
económicas sobre el Partido del Trabajo de Albania, sobre el Gobierno albanés y
sobre nuestro pueblo, están destinadas al fracaso. Desco plantear aquí que las
ayudas de los países ecòmicamente más fuertes destinadas a los países con una
economía más débil, como es el caso del nuestro, deben ser mayores. El pueblo
albanés no piensa en ningún instante cruzarse de brazos y esperar a que otros
le alimenten. Esta no es su costumbre. Tampoco nuestro pueblo pretende que el
nivel de vida en nuestro país, alcance de golpeel de muchos países de
democracia popular, pero sí que hay que darle una mayor ayuda para el
desarrol1o ininterrurnpido de sus fuerzas productivas. Consìderamos que los
países económicamente. CucrIes del campo socialista deben conceder créditos también
a los países capitalistas neutrales, también a los pueblos que acaban de
liberarse del colonialísmo, cuando los gobiernos cle estos países capitalistas
se al irnperialisino, respaldan la política pacífica p(,n del campo socialista
y no obstaculizan ni contrarrestan la legítima lucha de las fuerzas
revolucionarias, pero, en primer lugar, deben examinarse con más detenimiento y
satisfacerse las necesidades de los países del campo socialista. La India, es
cierto, tiene necesidad de bierro y acero, pero los necesita más y antes
Albania socialista; Egípto tiene necesidad de obras de irrigación y de energia
eléctrica, pero las necesita más y antes Albania socialista.
En muchos problemas políticos de primordial
irnportancia, los países que integran nuestro campo socialista han tenido y
tienen idénticos puntos de vista. Pero, por no llegar a constituir una regla
las consultas mutuas, a menudo se ha observado que Estados de nuestro campo
socialista toman inìciativas políticas - y en principio no estamos en contra de
la toma de iniciativas - que muchas veces afectan también a otros Estados de
este campo. Algunas de estas iniciativas no son justas, en particular las que debían
ser tomadas colectìvamente por los miembros del Tratado de Varsovia.
De este carácter es la iniciativa del Gobierno
búlgaro, que notificó al Gobierno griego, sin tomar en cuenta para nada a
Albania, que los países de democracia popular de los Balcanes están dispuestos
a desarmarse si accede a esto también el Gobierno griego. A nuestro parecer esa
inicíatíva ha sido errónea, y tal propuesta, aún aceptándola Grecia, no seria
aprobada por el Gobierno albanés. Albania está de acuerdo con la propuesta
soviética h,echa por Nikita Jruschov en mayo de 1959* *( Mediante esta
propuesta y las notas que el Gobíerno soviético envió el 25 de mayo de 1959 a
los Gobiernos de Albania, Bulgaria, Rumanía, Yugoslavia, Turquía, Grecia,
Italia, Frarìcìa, Inglaterra y Estados Unidos pedía la creacíón de una zona sin
armas nucleares y cohetes en los Balcanes y en la regiòn del Adriàtico.), pero
no con la búlgara que desea el desarme de los países de las Balcanes olvidando
la presencia de Italia. Acaso los camaradas búlgaros no recuerdan que la Italia
burguesa y fascista ha atacado varías veces a Albania durante este siglo?
Acaso se puede permitir a los camaradas búlgaros
que, sin consultar para nada al Gobierno albanés con el cual les une un tratado
de defensa, propongan al Gobierno griego un tratado de amistad y de no agresión
cuando Grecia se mantiene en estado de guerra con Albania y tiene pretensiones
territoriales sobre nuestra Patría? Nos parece peligroso que tales acciones
sean emprendidas unilateralmente.
Puede ser que esta justa y legítima oposición
nuestra haya Ilevado a los camaradas búlgaros a la supuesta conclusìón de que
nosotros, los albaneses, no tenemos una justa concepción de la coexistencia,
que deseamos la guerra, etc. Estos puntos de vista son erróneos.
Actos análogos han tenido por protagonistas también
a los camaradas polacos en las Naciones Unidas, cuando el camarada Gomulka
declaró unilateralmente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que
Polonia proponía mantener el <<statu quo>> de las fuerzas militares
en el mundo y, concretamente, que no se estableciesen más bases militares,
dejando en pie las existentes, que no se instalasen más cohetes, pero que se
conservaran los existentes, que guardasen el secreto de la bomba atómica los
Estados poseedores y no se lo revelaran a otros Estados. A nuestro parecer,
semejante propuesta se opone a los intereses de nuestro campo. Que no se
instalen más cohetes, pero por quién y dónde? Todos los miembros de la OTAN
incluyendo Italia, Alemania Occidental y Grecia están equipadois con cohetes.
Que no se conceda el secreto de la bomba atómica, pero a quién? Lo tiene
Inglaterra, lo, tiene Francia y lo tiene también Alemania Occidental. Es obvio
que tal propuesta de ser aceptada nos obligaria a nosotros, los paises d,e
democracia popular, a no instalar cohetes, o a algún otro país del campo
socialista, además de la Unión Soviética, a no poseer la bomba atómica.
Preguntamos, por qué la China comunista no debe
poseer la bomba atómica? Estimamos que debe tenerla, y cuando China cuente con
la bomba y cohetes entonces veremos en qué términos se expresa el imperialismo
norteamericano, veremos si continúa negándole a China sus derechos en la
palestra internacional, veremos si los imperialistas norteameriicanos se
atreven a blandir las armas como lo han hecho hasta hoy.
Se podrá preguntar si la pGsesión de la bomba ató
mica y la posibilidad de servirse de ella permitiría a China obtener esos
derechos a pesar de los Estados Unidos de América. No, China no hará uso jamás
de esta arma si no somos atacados por los que llevan en la sangre la agresión y
la guerra. Si la Unión Soviética no poseyera la bomba, el imperialismo hablaría
en otros términos con ella. Jarnás seremos los primeros en emplear las armas
nucleares, estamos en contra de la guerra, estamos dispuestos a destruirlas,
pero necesitamos la bomba parq defendernos. El miedo guarda los
vifiedos, dice nuestro pueblo. Es necesario que los
imperialistas nos teman, incluso es necesario que nos teman mucho.
El Partido del Trabajo de Albania, basándose en el
marxismo-leninismo y en la Declaración yeI Manifiesto, por la Paz de Moscú, ha
perseverado en una linea justa Marxísta-leninista tanto en lo concernient,e a
las cuestiones de política internacional, comoen los importantes probl-mas de
la edificación del socialismo. En lo que respecta a las relaciones
internacionales, la línea de nuestro Particlo ha con,cordado con la politica
del campo socialista. . . .
Los grandes problemas de la actualidad han
preocupado tanto al Partido del Trabajo de Albania como a nuestro pequerío
puebIo. Nuestra República Popular ha estado y está cercada geográficamente por
Estados capitalistas y por los revisionistas yugoslavos, por eso, ha sido
preciso que permaneciéramos muy vigilantes, que empleáramos hombres y fondos
considerables para la defensa de nuestras fronteras, de la libertad y de la
soberanía de la Patria frente a las innumerables tentativas cle los
imperialistas y de los satélites servidores suyos.
Somos un país pequeno y un pueblo pequeno, y hemos
sufrido enormemente, pero también hemos luchado mucho. Nadie nos ha regalado la
libertad de que gozamos hoy, sino que la hemos conquistado con sangre. Hemos
aprendido a conocer y estamos conociendo cada vez mejor a nuestros enemigos
imperialistas, sus maniobras contra el campo socialista y, en particular,
contra nuestro país, por eso no hemos abrigado ni abrigaremos ilusión alguna de
que cambien su naturaleza y sus designios contra los pueblos, contra nuestro
campo y, en particular, contra Albania socialista. . . .
Los ímperialistas norteamericanos e ingleses nos
han acusado y nos acusan a los albaneses de <<violentos y
belicistas>>. Esto es explicable sólo por el hecho de que el pueblo
albanés les ha cortado las manos en sus numerosas tentativas para subyugarnos y
ha cortado la cabeza a sus agentes que conspiraban en contra del Partido del
Trabajo de Albania y de nuestro régimen de democracia popular. ...
Nos parec,e superfluo reafirmar en esta reunìón que
la guerra es ajena a los países socialistas, a nuestros partidos
rnarxista-leninistas, pero la cuestión consiste en saber por qué los
imperialistas y sus agentes acusan a China y a Albania de belicistas y de ser
supuestamente contrarios a la coexistencia pacífica.
Y ahora, tomemos la cuestión de Albania. iA quién
ha de declarar la guerra Albania y por qué? Seria ridículo sì nos pusiésemos a
re:sponder esa pregunta. Lo cierto es que quienes nos lanzan esta acusación, lo
hacen para encubrir sus proyectos agresivos hacia Albania.
Rancovich desea que hagamos de nuestra Patria fonda
cuyas puertas franqueen sin visado agentes y armas yugoslavos, italianos y
griegos, para traernos su cultura de <<sefiores de horca y
cuchillo>>, para que Tito realice su sueflo de hacer de Albania la
séptima república de Yugoslavia, para que la burguesía reaccionaria italiana
ponga en marcha por tercera vez sus plan«es de rapifia contra Albanìa, o bien
para que los monarcofascistas griegos hagan realidad su suefio loco de
anexionarse la Albania del Sur. Como no les hemos permitido ni les permitiremos
jamás hacer lo que se les antoja, nos tildan de <<belicistas>>.
Ellos saben muy bien que si osan tocar nuestras fronteras, tendrán que
enfrentarse con nosotros y con todo el campo socialista.
Así pues, su objetivo sigue siendo aislarnos del
campo socialista y de los amigos, y porque no les abrimos nuestras fronteras
para que campeen libremente en nuestro territorio, nos acusan de ser
<<violentos y belicistas>>, de sei, <<contrarios a la
coexistencia>>. Pero por irorna de la vida hay camaradas que creen en
este juego de los revisionistas y en estas calumnias contra el Partido del
Trabajo de Albania. Naturalmente, estamos en contra de una coexistencia tal, en
aras de la cual los albaneses tengamos que hacer concesiones territoriales y
políticas a Sófocles Venizelos. No! Los tiempos en los que el territorio de
Albania era moneda de cambio han pasado para siempre. Estamos en contra de una
coexistencia con el Estado yugoslavo que imponga como condición la extinción de
la lucha ideológica y politica contra los revisionistas yugoslavos, contra
estos agentes del imperialismo internacional, contra estos traidores al
marxismo-leninisrno. Estamos en contra de semejante coexistencia con los
ingleses o los norteamericanos, en aras de la cual debamos reconocerles, tal
como exigen, la validez de las viejas concesiones políticas, diplomáticas y
comerciales que les había hecho el régimen del rey Zogu.
Como conclusión general, el Partido del Trabajo de
Albania está enteramente convencido de que nuestra gran causa, la causa de la
victoria del socialismo y de la paz, triunfará. Las fuerzas unidas del campo
socialista encabezadas por la Unión Soviética, las del movimiento comunista y
obrero internacional y las de todos los hombres y pueblos amantes de la paz,
tienen la posibilidad, mediante acciones decididas, de impon,er a los
imperialistas la coexistencia pacifica y de evitar una guerra mundial. Pero, al
mismo tiempo, no debemos dejar de reforzar nuestra vigilancia revolucionaria
para que nuestros enemigos nunca puedan cogernos desprevenidos. Estamos
convencidos de que la victoria en esta noble lucha por la paz en el mundo y por
el triunfo del socialismo será nuestra. El pueblo albanés y el Partido del
Trabajo de Albania, igual que hasta ahora, no escatimarán nada para contribuir
con todas sus fuerzas al triunfo de nuestra causa común. Como siempre,
avanzaremos en férrea unidad con todo el campo socialista, con la gloriosa
Unión Soviética y todo el movimiento comunista y obrero internacional.
Queridos camaradas:
La unidad del movimiento comunista y obrero
internacional constituye el factor decisivo para la realización del noble
objetivo que es el triunfo de la paz, la democracia, la independencia nacional
y el socialismo. Esta cuestión se subraya de manera particular tanto en la
Declaración de Moscú del afio 1957, como en el proyecto de declaración
preparado para nuestra Conferencia. En la Declaración de Moscú delafio 1957 se
afirma que,
<<los partidos comunistas y obreros asumen
unaresponsabilidad histórica muy seria para los destinos del sistema socialista
mundial y del movimiento comunista internacional. Los partidos comunistas y
obreros participantes en la Conferencia declaran que fortalecerán sin cesar su
unidad y colaboración camaraderil, en interés del continuo fortalecimiento de
la unidad de la familia de los Estados socialistas, en interés del movimiento
obrero internacional, de la causa de la paz y del socialismo>>.* *( Declaración de la Conferencia de los
representantes de los partidos comunistas y obreros de los pafses socialistas.
Tirana 1958, pág. 24, ed. albanesa.)
Hay que sefialar que, particularmente en los
últimos tiempos, en el movimiento comunista internacional y en las relaciones
entre algunos partidos han surgido profundos desacuerdos ideológicos y
políticos, cuya agravación puede acarrear solamente dafios a nuestra gran
causa. Por eso, el Partido del Trabajo de Albania estima que, para avanzar
unidos hacia huevas victorias, debemos criticar los errores y las
manifestaciones negativas revelados hasta ahora y rectificarlos.
Queremos ahora deten,ernos en la cuestión de la
Reunión de Bucarest, en la cual, como se sabe, nuestro Partido no expuso su
opinión respecto a los desacuerdos que han surgido entre el Partido Comunista
de la Unión Soviética y el Partido Comunista de China, reservándose
desde,entonces el derecho de hacerlo enesta Conferencia de los repr,esentantes
de los partidos comunistas y obreros. En aquella ocasión, el Partido del
Trabajo de Albania fue acusado por los camaradas soviéticos y por algunos
camaradas de otros parti,dos hermanos de todo lo que pueda imaginarse, pero a
nadie se le ocurriò reflexionar un momento y preguntarse por qué ese Partido
había adoptado tal actitud contraria a la corriente, por qué a ese Partido, que
se ha mantenido hasta el fin leal al marxismo-leninismo y a la Declaración de
Moscú, se le acusaba inesperadamente de estar <<en contra dei
marxismo-leninismo y de la Declaración de Moscú>>, y por qué ese Partido,
ligado tan estrechamente a la Unión Soviética y al Partido Comunista de la Unión
Soviética, se oponía de repente a la dirección de la Uniòn Soviética.
Ahora que todos los camaradas tienen. en la mano
tanto el material informativo soviético como:el material del Partido Comunista
de China, deben reflexionar ellos mismos al respecto. Por nuestra parte hemos
leído y estudiado tanto el material soviético como el chino, hemos discutido
cuidadosamente con el activo del Partido estos documentos y acudimos por tanto
a esta Conferencia con el punto de vista unánime de todo el Partido. Como se
sabe, el 24 de junio de este afio, con ocasión del III Congreso del Partido
Obrero Rumano, inopinadamente y sin previo aviso, al menos en lo que; se
refiere a nuestro Partido, por iniciativa de los camaradas de la dirección del
Partido Comunista de la Unión Soviética se organizó la Reunión de Bucarest. En
vez de <<intercambiar opiniones>< y fijar la fecha deesta
conferencia que estamos realizando - como se habla acordado en las cartas con
fecha 2 y 7 de junio - dichareunión se ocupó de otro asunto, de la acusaciún
ideológica y politica dirigida contra el Partido Comunista de China, basándose
en el material <<informativo soviético>>. En base a este material,
totalmente desconocido hasta algunas horas antes de la apertura de la Reunión,
los delegados de los partidos comunistas y obreros hermanos Lomt, se hallaban
en Bucarest para otro asunto, - sin tener (por lo menos la delegación de
nuestro Partido) ninguna autorización para discutirlo y menos aún para decidir
en esta cuestión tan importante del comunismo internacional -, debían
pronunciarse en favor de los puntos de vista del Comité Central del Partido
Comunisla de la Unión Soviética. No se podía esperar una discusiòn seria de
este material, que contenía tan graves acusaciones contra otro partido
marxista-leninista, cuando non se daba la oportunidad a los delegados y sobre
todo a las direcciones de los partidos comunistas y obreros, de estudiarlo en
todos los aspectos, y no se dejaba el tiempo necesario a la parte acusada para
que planteara a tiempo y en toda la amplitud que emplea la parte acusadora sus
puntos de vista. El hecho es que la dirección soviética tenía como única
preocupación dominante haca rápidamente sus acusaciones contra el Partido
Comunista de China y obtener una condena contra este Partido a toda costa.
Era esta cuestión la que preocupaba al camarada
Jruschov y a los demás camaradas soviéticos en Bucarest, y no los problemas de
política ìnternacional surgidos despuès del fracaso de la conferencia de alto
nivel de París, problemas que preocupaban a nuestro campo y a todo el mundo.
Nuestro Partido estaría completamente de acuerdo
con que se reumera una conferencia intemacional de los partidos comunistas y
obreros, también lo estaría con cualquier otra conferencia, con cualquier orden
del dia, pero a condición de que estas conferencias fueran regulares, tuvieran
la aprobación detodos los partidos, se determinara clara y previamente el orden
del dia, se entregara a los partidos comunistas y obreros los materiales
necesarios, y se les dejara tiempo para estudiar dichos materiales, para prepararse
y para que los burós políticos de los partidos obtuvieran, en caso de ser
impr,escindible, incluso la aprobación de los plenos de los comités centrales,
acerca de las hipotéticas resoluciones a adoptar en dicha:s conferencias. Por
tanto, las conferencias deben ser desarrolladas dentro de las normas leninistas
que regulan las relacionesentre los partidos comunistas y obreros, en base a la
completa igualdad de todos los partido,s, en el espíritu camaraderil comunista
e internacionalista y con elevada moral comunista.
La Reunión de Bucarest no respondía a estas normas,
por consiguiente, nuestro Partido, no obstante haber participado en ella la
condenó y la condena como una reunión irregular, por haber sido violadas en
ella las normas leninistas.
Estimamos que la Reunión de Bucarest sirvió muy mal
a la causa del movimiento comunista internacional, a la causa de la solidaridad
internacional de los trabajadores, a la causa del fortalecimiento de la unidad
del campo socialista, a la causa de la solución marxistaleninista de los
desacuerdos ideológicos, políticos y organizativos que puedan surgiren el seno
de los partidos comunistas y obreros y que perjudican al marxismoleninismo. La
culpa deelloes imputable a las camaradas de la dirección del Partido Comunista
de la Unión Soviética que organizaron esa reunión, la concibieron en esa forma
y aplicaron esas normas no marxistas.
Su objetivo era lograr que el Partido Comunista de
China fuera condenado por el movimiento comunista internacional imputándole
errores y faltas infundadas e inexistentes. Esta es la rotunda convicción del
Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, fundada en el estudio d,e
los hechos, en base a los materiales soviético y chino de que ya dispone el
Partido del Trabajo de Albania, en base al análisis minucioso que ha hecho de
la evolución de la situación internacional y de las posiciones oficiales del
Partido Comunista de la Unión Soviética y del Partido Comunista de China.
El Partido del Trabajo d,e Albania considera
unánimemente que los camaradas soviéticos se han equivocado gravemente en
Bucarest, condenando injustamente al Partido Comunista de China por haberse
desviado, por decirlo así, del marxismo-leninismo, por haber infringido y
abandonado supuestamente la Declaración de Moscú de 1957, acusando al Partido
Comunista de China de <<dogmático>>, <<sectario>>, de
estar <<por la guerra>> y <<contra la coexistencia
pacífica>>, de reclamar una <<posición privilegiada>> en el campo
socialista y en el inovimiento comunista internacional, etc.
Los camaradas soviéticos se equivocaron gravemente
también en el sentido de que, aprovechándose del gran cariflo y confianza que
los comunistas sienten por la Unión Soviética y por el Partido Comunista de la
Unión Soviética, intentaron imponer a los demás partidos comunistas y obreros
sus puntos de vista incorrectos con respect,o al Partido Comunista de China.
Para el Partido del Trabajo de Albania ha sido
evidente desde los primeros momentos - desde que comenzaron las, febriles
maniobras que no debían haberse permitido los camaradas soviéticos, tendentes a
convencer a nuestra delegación en Bucarest - que los camaradas soviéticos,
deseaban con infundadas argumentaciones y con presiones atraer a la delegación
del Partido del Trabajo de Albania a la trampa que preparaban y alinearlo junto
a sus puntos de vista erróneos.
Para el camarada Jruschov era significativo el
hecho de <<si nos alineábamos o no de la parte soviética>> (eso le
fue dicho al camarada Hysni Kapo por Andropov). El camarada Jruschov manifestó
esta idea también de otras formas, en las intervenciones contra nuestro Partido
en la Reunión de Bucarest. Eso fue confirmado varias veces también por la
injustificada y poco amistosa actitud de la dirección soviética y del personal
de la embajada soviética en Tirana después de la Reunión de Bucarest, actitud
de la cual hablaremos más adelante. Para los camaradas dirigentes soviéticos no
tenía ninguna importancia el punto de vista de un partido marxista-leninista
como el nuestro, pero si les interesaba que éste mantuviera la misma actitud
que el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética en Bucarest.
El Partido Comunista de la Unión Soviética, que
organizé la Reunión de Bucarest, en ningún momento comunicò al Partido del
Trabajo de Albania que, conocasión del Congreso del Partido Obrero Rumano, se
pronunciarían acusaciones contra el Partido Comunista de China pretendidamente
motivadas por los graves errores de su línea. El Partido del Trabajo de Albania
supo esto de la forma más inesperada. Y es ahora que nos enteramos de que los
demás partidos del campo socialista, con excepción del Partido del Trabajo de
Albania, del Partido Comunistade China, del Partido del Trabajo de Corea y del
Partido de los Trabajadores de Viet-Nam, tenían conocimiento de que se
organizaría en Bucarest tal reunión para acusar a China. Si esto es cierto,
entonces es del todo evidente que la cuestión se hace mucho más seria y
adquiere la forma de una fracción de carácter internacional.
Sin embargo, nuestro Partido no fue cogido por
sorpresa ni le faltó la vigilancia; y esto se lo debe al hecho de que siempre
respeta las normas. leninistas en sus relaciones con los demás partidos, tiene
un gran respeto marxista por el Partido Comunista de la Unión Soviética, por el
Partido Còmunista de China y todos los demás partidos comunistas y obreros,
respeta el principio de la igualdadentre los partidos, principio que deben
respetar también los demás partidos en las relaciones con el Partido del Trabajo
de Albania, independientemente de ser éste pequeflo en número.
Nuestro Partido vio desde un principio que todas
estas normas se estaban infringiendo en la Reunión de Bucarest y por eso
mantuvo la actitud ya conocida por todos, actitud que consideró y considera
como la única iusta frente a los acontecimientos tal como se desarrollaron.
Algunos dirigentes de los partidos hermanos nos
calificaron de <<neutralistas>>, algunos nos acusaron de que
<<nos separábamos de la justa linea marxista-leninista>>, y esos
dirigentes llegaron hasta emprender en el seno de sus partidos una campafia
tendente a desacreditar al nuestro. Rechazamos todos estos manejos con desdén,
porque se trata sólo de calumnias, de prácticas deshonestas incompatibles con
la moral comunista.
Preguntamos a los que emprendieron estos actos
reprobables contra el Partido del Trabajo de Albania: Tene derecho un partido a
exponer libremente su opinión tal como la juzga correcta? LQué opinión expuso
el Partidodel Trabajo de Albania en Bucarest? Nosotros expresamos nuestra
fidelidad al marxismo-leninismo y esta fidelidad queda comprobada por toda la
vida y la lucha del Partido del Trabajo de Albania; manifestams nuestra
fidelidad a las resoluciones de la Declaración de Moscú y del Manifiesto por la
Paz de 1957, y eso lo confirma la linea segui.da consecuentemente por el
Partido del Trabajo de Albania; manifestamos nuestra fidelidad a la unidad del
campo socialista y nuestra determinación de defenderla y estos sentimientos
están confirmados por toda la lucha del Partido del Trabajo de Albania;
expresamos el afecto y la fidelidad al Partido Comunista de la Unión Soviética
y a los pueblos sovieticos y esto lo prueba toda la vida del Partido del
Trabajo de Albania. Rehusamos juzgar <<los errores>> del Partido
Comunista de China y menos aún <<condenarlo>> sin ante:s tomar en
consideración los puntos de vista del Partido Comunista de China acerca de las
cuestiones, que se planteaban tan err6neamente, en forma precipitada y
antimarxista contra este Partido. Aconsejamos queera necesario ser prudentes y
mostrar sangre fria y espíritu de camaradería en la solución de esa cuestión
vital y extremadamente seria parael comunismo internacional. Ese fue todo
nuestro <<crimen>>, lo que motivó que nos lanzaran la piedra. Perocreemos
que la piedra levantada para golpearnos les dio en la cabeza a los mismos que
la lanzaron. Con el transcurso del tiempo, se está confirmando la justa actitud
del Partido del Trabajo de Albania.
Por qué el camarada Jruschov y los demás camaradas
se apresuraron tanto a acusar al Partido Comunista de China de manera infundada
y sin presentar pruebas? Acaso se les puede permitir a los comunistas y, en
particular, a los principales dirigentes de un partido tan grande como, el
Partido Comunista de la Unión Soviética cometer semejante acto condenable?
Ellos pueden dar su respuesta al respecto, pero también el Partido del Trabajo
de Albania tiene el pleno derecho a exponer su opinión.
El Partido del Trabajo de Albania estima que, la
Reuni6n de Bucarest constituye un gran error en sí, error que, por lo demás,
fue agravado conscientemente en ella. De ningún modo se ha de echar al olvido
la Reunión de Bucarest, por el contrario hay que condenarla severamente como
una mancha enel movimiento comunista internacional.
No cabe la menor duda de que grandes desacuerdos
ideológicos han surgido y se han desarrollado entre el Partido Comunista de la
Unión Soviética y el Partido Comunista de China. Estos desacuerdos entre los
dos partidos debían ser allanados a tiempo por el camino marxista-leninista.
El Partido Comunista de China dice en su documento
que estos desacuerdos de principio han surgido ininediatamente después del XX
Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética y que las cuestiones en
controversia han sido planteadas por los camaradas chinos. Algunosde estos
puntos de vista fueron tomados en consideración por los camaradas soviéticos,
otros fueron rechazados.
El Partido del Trabajo de Albania estima que en
caso de no ser solucionados estos desacuerdos entre los dos partidos, habría
que recurrir a la organización de una reunión de los partidos comunistas y
obreros donde se plantearan esas cuestiones, se discutieran y se adoptara una
actitud. No es justo que esos desacuerdos se relegaran a segundo plano, y de
ello la culpa recae sobre los camaradas soviéticos que conocían esos
desacuerdos y que los menospreciaban porque estaban convencidos de la justeza
de su línea y de la <<inviolabilidad>> de ésta, lo que, a nuestro
juicio, constituy,e un punto de vista idealista y metafísico.
Si los camaradas soviéticos estaban convencidos de
la justeza de :su línea y su táctica, ipor qué no organizaron a tiempo tal
reunión a fin de solucionar esos desacuerdos? Acaso eran insignificantes las
cuestiones que se planteaban, como por ejemplo la condena de J.V. Stalin, la
importante cuestión de la contrarrevolución en Hungría, la de las formas de la
tomia del poder, sin referirnas a muchas otras cuestiones igualmente muy
importantes que surgieron posteriormente? No! No eran insignificantes. Todos
tenemos nuestros puntos de vistasobre estos problemas, porque a todos, como
comunistas, nos interesan, y si todos nuestros partidos han asumido. una
responsabilidad ante sus pueblos, son responsables, también ante el comunismo
internacional.
Para poder condenar al Partido Comunista de China
por culpas y pecados imaginarios, el camarada Jruschov y los demás dirigentes
soviéticos estaban muy interesados en presentar estas cuestiones como si se
tratara de desacuerdos entre China y elconjunto del movimiento comunista
internacional, pero cuando se trató de cuestiones como las referidas líneas
arriba, fu,eron juzgadas y decididas exclusivamente por el camarada Jruschov y
su círculo de camaradas, pensando que no era menester que se discutiera en forma
colectiva, en una reunión de representantes de todos los partidos, pese a ser
importantes cuestiones de carácter internacional.
Estalló la contrarrevolución en Hungría, pero se
pasaron en silencio las cuestiones que le concernían. Por qué se sigue esta
táctica de cerrar un asuntocuando, a los camaradas soviéticos les conviene
hacerlo, mientras que, en caso contrario, organizan no sólo reuniones como la
de Bucarest, sino que mueven todos los resortes para Imponer a los demás el
punto de vista de que China <<se opone a la linea de todos los partidos
comunistas y obreros del mundo>>?
Algo semejante hicieron los camaradas soviéticos
también con nosotros. En el mes de agosto de este afio, la dirección soviética
dirigió una carta a nuestro Partido a través de la cual nos proponía que
<<con el fin de que la chispa de los desacuerdos no se
encendiera>>, se reunieran. los representantes de nuestros dos partidos
para que nuestro Partido se alineara al lado de la Unión Soviética contra el
Partido Comunista de China, para que nuestro,s dos partidos Ilegaran formiando
un frente unido .a la actual Conferencia. Naturalmente, el Comité Centi al de
nuestro Partido no aprobó tal cosa, y en su respuesta loficial consideró eso
como una labor en nada marxista, como una actividad f raccionalista contra un
tercer pai tido hermano, contra el Partido Comunista de China. Seguramente esta
posición justa y de principios de nuestro Partido no ha agradado a ladirección
del Partido Comunista de la Unión Soviética.
De que estas cuestiones son de primordial
importancia y de que nos interesan a todos, no cabe duda, y no existe
ningunaduda tampoco parael Partido del Trabajo de Albania de que las
cuestiones, tal como se planteai on en Bucarest contra China, eran tendenciosas
y tenían como objetivo condenar y aislar el Partido Comunista de China de
todoel movimiento comunista internacional.
El Partido del Trabajo de Albania consideraba tal
acción como escandalosa e inadmisible, no sélo porque no estaba convencido de
su oportunidad, sino porque sospechó con razón que se emprendía por un camino
no marxista una acción contra un partido hermano, grande y glorioso, como es el
Partido Comunista de China; que se organizaba, con la excusa de acusar a China
de dogmatismo, un ataque contra el marxismo-leninismo.
En la reunión, el Partido Comunista de China fue
acusado de muchas faltas. Esto debía reflejarse en un comunicado. Por qué no se
hizo tal cosa? Si las acusaciones eran fundadas por qué hubo vacilaciones y por
qué se dio a conocer un comunicado que no respondía al propósito de la reunión?
4Por qué no se habló en él del <<gran peligro de dogmatismo>> que
supuestamente amenazaba al comunismo internacional?
No, camaradas, la Reunión de Bucarest no puedeser
defendida, contravenía a los principios, era tendenciosa por cuanto se proponía
lograr ciertos objetivos, de los cuales, el principal, a juicio del Partido del
Trabajo de Albania, era encubrir algunos graves errores de línea que se han
permitido los camaradas soviéticos acusando al Partido Comunista de China de
dogmatismo.
Los camaradas soviéticos tenían necesidad del
apoyo, de los demás partídos en esta cuestión. Por eso intentaron abiertamente
cogerlos desprevenidos. Los camaradas soviéticos lograron a medias su objetivo
y recabaron el derechode que se planteara en el seno de dichos partidos la
condena de China, como el fruto de una <<conferencia internacional del
comunismo>>. Los partidos comunistas y obreros, a excepción del Partido
del Trabajo de Albania y de algunos otros partidos comunistas y obreros, plantearon
los <<graves errores de línea cometidos por el Partido Comunista de
China>>, informaron de la condena <<unánime>> sancionada
contra China en Bucarest, lucharon por imponer tal opinión en sus partidos y
sus pueblos. En algunas de estas reuniones de partido, fue condenado también el
Partido del Trabajo de Albania.
Después de la R,eunión de Bucarest, el Comité
Central del Partido del Trabajo de Albania decidió, con justa razón, examinar
en el seno del Partido únicamente el Comunicado, informar a sus filas de que
entre el Partido
Comunista de la Unión Soviética y el Partido
Comunista de China habían surgido divergencias de principio que serían
planteadas y solucionadas en la próxima conferencia convocada para noviembre en
Moscú. Y así se hizo.
Pero esta actitud de nuestro Partido no agradó a
los camaradas de la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética, lo
que comenzamos a notar muy pronto. Inmediatamente después de lo de Bucarest, un
ataque inesperado, en. oposición a los principios, y que tomó la forma de una
brutal ingerencia y de pr,esiones procedentes de varias direcciones, fue
lanzado contra nuestro Partido y su Comité Central. El ataque empezado porel
camarada Jruschov en Bucarest, fue reanudado por el camarada Coslov en Moscú.
Se empefiaron en convencer a los camara,das del Buró Político de paso en Moscú,
para indisponerlos con la dirección de nuestra Partido, planteándoles la
cuestión como si <<la dirección del Partido del Trabajo de Albania había
traicionado la amistad con la Unión Soviética>>, que <<la línea
seguida por la dirección del Partido del Trabajo de Albania se caracterizaba
por 'zigzags'>>, que <<Albania se encontraba ante la alternativa de
ir con los 200 millones (es decir con la Uniún Soviética) o con los 650 millones
(es decir con China Popular)>>, y finalmente que <<Albania,
aislada, estaba en peligro, que bastaba una bomba atómica lanzada por los
norteamericanos para que Albania y toda su población fueran reducidas a
cenizas», y otras amenazas por el estilo. Es del todo obvio que se perseguía el
fin de sembrar la escisión en la dirección de nuestro Partido, de eliminar de
la dirección del Partido del Trabajo de Albania a los elementos que los
dirigentes soviéticos consideraban un obstáculo,en su siniestrae innoble
empresa.
El hecho de que Liri Belishova, antiguo miembro dei
Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, capitulara
frente a las liso:nias de los dirigentes soviéticos, frente a los chantajes e
intimidaciones, y se colocara en abierta oposición con la línea de su Partido,
fue resultado de esos manejos escisionistas.
La tentativa hecha por los camara, das soviéticos
en la carta que dirigen al Comité Central del Partido Comunista de China para
presentar esta cuestión como si en Albania se estuviera con:denando a los
amigos de la Unión Soviética es falsa. Amigoseternos d!e los pueblos soviéticos
son el millón y medio de albaneses y el Partido del Trabajo de Albania que ha
forjado y cimentado esta amistad templada con sangre, y no los diversos
capitulacionistas, escisionistas y desviacionistas.
Pero no fue solamente en Moscú dond,e los camaradas
soviéticos intentaron suscitar dudas en cuanto a la justeza de la actitud de
nuestro Partido en Bucarest. Tentativas incluso más vehementes fueron hechas
también en Tirana por los empleados de la embajada soviética y el propio
embajador soviético.
Como dij e más arriba, con anterioridad a la
Reunión de Bucarest, no podían imaginarse lazos más estrechos, más sinceros y
más fraternales entre nosotros y los camaradas soviéticos. De nuestra parte no
había ningún secreto sea de partido o de Estado para los camaradas soviéticos.
Esta actitud había sido decidida por nuestro Comité Central. Y estos lazos
reflejaban los vivos sentimientos de afecto y fid!elidad del pueblo albanés
hacia el pueblo soviético, sentimientos que nuestro Partido templó con su
sangre derramada.
Algunos elementos malsanos, con el embajador
soviético a la cabeza, violaron estossagrados sentimientos del Partido del
Trabajo de Albania y de nuestro pueblo. Aprovechándose de los lazos de amistad
y de buena fe de nuestros cuadros, comenzaron febril e intensivamente a atacar
la linea marxista-leninista del Partido del Trabajo de Albania, a dividir el
Partido, a crear pánico y confusión en sus filas para apartar a la dirección de
la base del Partido, y se llegó a tal punto que el embajador soviético en Tirana
intentó incitar a los generales de nuestro ejército a sublevar el Ejército
Popular de Albania contra la dirección del Partido del Trabajo de Albania y
contra el Estado albanés. Pero sus planes se hicieron afficos frente a la
férrea unidad de nuestro Partido. Nuestros cuadros endurecidos en la Lucha de
Liberación Nacional y en la lucha de vida o muerte con los revisionistas
yugoslavos, defendieron como marxistas a su heroico Partido; y ellos sab,en muy
bien diferenciar el Partido Comunista de la Unión Soviética, el de Lenin, de
los escisionistas. Y desde luego estos denigradores tuvieron su merecido.
Losempleados de la embajada soviética en Tirana,
con el embajador a la cabeza, Ilegaron, sin embargo, mediante métods
intolerables y antimarxistas, a hacer que el presidente de la Comisión Central
de Revisión del Partido del Trabajo de Albania, el cual quince días antes :se
había mostrado Solidario con la línea seguida por el Comité Central del Partido
del Trabajo de Albaniaen Bucarest, cayera en las garras de estos intrigantes,
se descarriara completamente del marxismo-Ieninismo y terminara en abierta oposición
con la linea de su Partido. Es evidente que los reprobables esfuerzos deesos
camaradas soviéticos tenían como objetivo escindir la dirección del Partido del
Trabajo de Albania, apartarla de la militancia, y todo eso como condena por el
<<crimen>> que cometimos en Bucarest, por la o:sadía de manifestar
libremente nuestro punto de vista de la manera que estimábamos justa.
Los funcionarios de la embajada sovietica en Tirana
avanzaron aún más por este camino. Se dirigieron a los albaneses que habían
terminado los estudios en la Unión Soviética con el fin de incitarles contra la
dirección albanesa, considerándoles como elementos propicios para sus
siniestros designios. Pero los albaneses, tanto los que han cursadoestudios en
la Unión Soviética como los que no, saben bien que los abyectos métodos que
utilizan los empleados de la embajada soviética en Tirana son enteramente ajenos
al marxismo-leninismo. Los albanes,es son hijos de su propio pueblo, son hijos
de su Partido, son marxista-leninistas e internacionalistas.
Podemos enumerar muchos, ejemplos más, pero, para
no quitar mucho tiempo a esta importante reunión, sólo referiré otros dos
ejemplos representativos. Las presiones sobre nuestro Partido continuaron
incluso en los días en que aquí en Moscú estaba reunida lo comisión para la
redacción del proyecto de declaración que se nos ha presentado, cuando los
camaradas soviéticos decían quese debía mirar hacia adelante y no atrás. En el
curso de aquellos días en Moscú, en una reunión ampliada de Ios jefes de los
Estados Mayores de los paises del Tratado de Varsovia, el miembro del Comité
Central y ministro de la Unión Soviética, mariscal Malinovski, atacó
abiertamente al pueblo albanés, al Partido del Trabajo de Albania, al Gobierno
albanés y a nuestra dirección. Este ataque inamistoso y público es muy parecido
al ataque subversivo del embajador Soviético en Tirana, quien bu:scaba incitar
a nuestro Ejército Popular contra la dirección del Partido y de nuestro Estado.
Pero, al igual que elembajador soviético, se equivocó muy gravemente también el
mariscal Malinovski. Nadie puede esperar alcanzar así tal objetivo y menos aún
romper la amistad de nuestro pueblo con los pueblos de la Unión Soviética. La
justa lucha del Partido del Trabajo de Albania contra estas actividades de zapa
fortalece la amistad sincera que une a nuestro pueblo con los pueblos de la
Unión Soviética. Esta amistad no puede sèr alterada tampoco por las
sorprendentes declaraciones del mariscal Grechko, comandante en jefe del
Tratado de Varsovia, quien, no contento con decir a nuestra delegación militar
que supuestamente le seria difícil cubrir las necesidades de nuestro ejército
con algunos armamentos imprescindibles, cuvo suministro se preveía en los
acuerdos suscritos, también declaró abiertarnente que <<ustedes forman
parte sólo de momento del Tratado de Varsovia>>, dando a entender que el
maríscal Grechko había decidido echarnos de dicho Tratado. Pero por fortuna no
es el camarada mariscal quieti decide tal cosa.
En octubre de este afío, el camarada Jruschov, con
la mayor seriedad, declaró a los camaradas chinos textualmente:
<<Trataremos a Albania como a Yugoslavia>>. Decimos tal cosa a esta
reunión del comunismo internacional para que se vea cuán lejos han ido las
cosas y qu' actitud se mantiene contra un pequeflo país socialista. Qué
<<crimen>> ha cometido el Partido del Trabajo de Albania para
motivar el mismo trato para nuestro país que para la Yugoslavia titoísta? Acaso
traicionamos al marxismo-leninismo, como lo hizo la camarilla de Tito? O, es
que nos separamos tal vez del campo socialista y nos unimos al carro del
imperialismo norteamericano, como se ha unido el revisionismo yugoslavo? No! Y
de esoestestigo todo el movimiento comunista internacional, lo demuestra la
concretaactividad política, ideológica y económica de nuestro Partido y Estado
durante toda la Lucha de Liberación Nacional y en el curso de estos 16 afios a
partir de la liberación del país, y, por lo demás, lo confirma el propio Comité
Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, el cual, en carta dirigida
al Comité Centraldel Partìdo del Trabajo de Albania el 13 de agosto de 1960,
subraya: <<Las relaciones entre el Partido del Trabajo de Albania y el
Partido Comunista de la Uniòn Soviética, fundadas en lo,s principios del
ìnternacioialismo proletario, siempre han sido verdaderamente fraternales. La
amistad entre nuestros partidos y pueblos jamás se ha visto eclipsada por
desacuerdos o distanciamientos. Las posiciones del Partido del Trabajo de
Albania y del Partido Comunista de la Unión Soviética sobre las cuestiones más
trascendentales del movimiento comunista y obrero internacional y de la
politica exterior han coincidido>>. Entonces, en qué consiste nuestra
falta? Nuestro único <<crimen>> es no haber aceptado en Bucarest
que se condenara injustamente a un partido comunista hermano como lo es el
Partido Comunista de China, nuestro unico «crimen» es el haber tenido la
valentia de oponernos abiertamente en una reunión comunista internacional (y no
en una plaza de mercado), a los injustos actos del camarada Jruschov, nuestro
único <<crimen>> es que somos un pequeflo Partido, el Partido de un
país pequefio y pobre, que, según las conoepciones del camarada Jruschov, debe
contentarse con aplaudir, con aprobar, pero sin expresar su opinión. Pero esta
concepciòn noes marxista ni es admisible. Es el marxismo-lenínismo el que nos
ha dado el derecho a exponer nuestra~s ideas y nadie nos lo puede quitar, ni
con presiones políticas o económicas ni con amenazas o los epítetos que puedan
aplicarnos. En esta ocasiòn quisièramos hacer la siguiente pregunta al camarada
Jruschov: Por qué no no:s hizo tal declaración a nosotros, en vez de a un
representante de un tiercer partido? W es que el camarada Jruschov piensa que
el Partido del Trabajo de Albania no tiene puntos de vista propios, que ha
hecho causa común, de una forma carente de principios. con el Partido Comunista
de China y que, por consiguiente, se pue,de dialogar con los camaradas chinos
acerca de los problemas de nuestro Partido? No, camarada Jruschov, usted
persiste en sus errores y tiene muy mala opinión de nuestro Partido. El Partido
del Trabajo de Albania tiene sus propios puntos de vista, de los que responde
tanto ante su puebIo, corno ante el movimiento comunista y obr,ero
internacional.
Nos vemos en. la obligación de comunicar a esta la
dirección soviética. ha pasado, efectivamente, de las amenazas de tratar a
Albania como a la Yugoslavia titoista, a acciones concretas. Este afio nuestro
país ha sufrido calamidades naturales. Hubo un terremoto, en octubre
inundaciones, pero sobre todo, la sequía ha sido terrible, pues durante 120
días con:secutivos no cayó ni una gota de Iluvia. Casi todo el trigo se quemó.
El hambre amenazaba al pueblo. Las escasí simas reservas de cereales se consumieron.
Nuestro Gobierno pidió con gran urgencia a la Unión Soviética que le vendiera
cereales, explicándole la gravísima situación que atravesaba nuestro país. Esto
sucedió después de la Rcunión de Bucarest. Tuvimos que esperar 45 días para
recibir respuesta del Gobierno soviético, mientras que nuestro pueblo disponía
de reservas de cereal.es solamente para 15 días. Después de 45 días y luego de
reiteradas demandas oficiales, el Gobierno soviético nos concedió solamente 10
mil toneladas de las 50 mil que socilitamos, lo que significa 15 días de
provisiones en cereales, cantidad que por lo demás se nos entregaría en lors
mese:s de septiembre y octubre. Esto era una abierta presión ejercida sobre
nuestro Partido para que se plegara a la voluntad de los camaradas soviéticos.
En aquellos difíciles días nos dimos cuenta de
muchas cosas. Acaso no podía la Unión Soviética, que vende cereales a todo el
mundo, dar al pueblo albanés, hermano leal del pueblo soviético, fiel al
marxismo-leninismo y al campo socialista, 50 mil toneladas de cereales, cuando
no por su culpa lo amenazaba el hambre? En otro tiempo el camarada Jruschov nos
había dicho: <<No se preocupen por cereales, lo que ustedes consumen en
un afio, en nuestro país se lo comen. las ratas>>. Las ratas, pues,
tenían qué comer en la Unión Soviética, sin embargo el pueblo albanés debía
morir e hambre, hasta que la dirección del Partido del Trabajo de Albania se
sometiera a la voluntad de la dirección soviética. Esto es horrible, camaradas,
peroes la verdad. Si el pueblo soviético se entera de esto, no lo perdonará
jamás, porque este comportamiento no es ni marxista, ni internacionalista, ni
camaraderil. Tampoco es amistoso que no se aceptara nuestro
<<clearing>> para comprar eales en la Unión Soviética y se nos obligara
a sacar la pequefia reserva de oro de nue:stro Banco Nacional para comprar en
la Unión Soviética el maíz necesario para la subsi:stencia de nuestro pueblo.
Lejos de constituir algo casual, estos actos están
relacionados los unos con lo:s otros. Particularmente en los útimos días han.
llegado al colmo los ataques del camarada Jruschov contra nuestro Partido del
Trabajo. Usted, camarada Jruschov, declaró el dia 6 de noviembre, que
<<los albaneses se comportan con nosotros igual que Tito>>,. Usted
dijo a los camaradas chinos que «nosotros perdimos una Albania, mientras que
ustedes, los chinos, la ganaron>>. Finalmente, usted declaró que <<el
Partido del Trabajo de Albania constituye nuestro eslabón débil>>.
Qué significan esas monstruosas acusacion,es, esos
tratos de <<mercader>> para con nuestro Partido, nuestro pueblo y
un país socialista al que se podría perder o ganar como en una partida de
cartas? Qué significan esas consideraciones acerca de un partido hermano que,
según usted, constituye el eslabón débil del movimiento comunista
internacional? Para nosotros es evidente y comprendemos muy bien que nuestra
actitud marxista-leninista, justa y de principios, que nuestra valentía en no
aprobar y en denunciar aquellos actos suyos que son erróneos, le llevan a
atacar a nuestro Partido, a ejercer todo tipo de presiones sobre él y a emitir
hasta las más inauditas monstruosidades en su contra. Nada de camaraderil, nada
de comunista hay en esta actitud. Usted nos compara con los revisionistas
yugoslavos. Pero todo el mundo sabe bien cómo nuestro Partido ha luchado y
lucha contra los revisionistas yugoslavos. No somos nosotros los que actuamos
como los yugoslavos, sino usted, camarada Jruschov, que está empleando contra
nuestro Partido métodos extrafios al marxismo-leninismo. Usted considera
Albania como una mercancia que puede ser adquirida o perdida por uno u otro. Ha
habido un tierripo en que Albania era considerada como una mercancía, cuando
los demás creían que dependía de ellos la existencia o la inexistencia de
Albania, pero aquellos tiempos se han acabado desde que las ideas del
marxismo-leninismo triunfaron en nuestro país. Y usted está repitiendo eso
mismo; lo hizo al considerar que <<perdió>> Albania y que otro la
<<ganaba>> y también cuando decidió que Albania no era un país
socialista, como r,esulta de la carta que nos entregaron :el 8 de noviembre,
donde no se mencionaba nuestro país como un país socialista.
El que Albania avance porel camino del socialismo y
forme parte del campo socialista no lo determina usted, camarada Jruschov, ni
depende de su deseo. Esto lo ha decidido el pueblo albanés, encabezado por el
Partido del Trabajo, con su lucha, y no hay fuerza capaz de apartarlo de ese
camino.
Con relaciòn el Partido del Trabajo de Albania
constituye, por decirlo así, el más débil eslabón del campo socialista y del
movimiento comunista internacional, nosotros decimos que la historia de 20
afios de nuestro Partido, la heroica lucha de nuestro pueblo y Partido contra
los ocupantes fascistas, y los 16 afios desde la Liberación hasta el
pr,esentie, durante los cuales nuestro Partido y nuestro pequeflo pueblo han
hecho, frente a todas las tempestades, demuestran lo contrario. Cercada de
enemigos, como una isla en medio de las tempestad;es, la República Popular de
Albania ha resistido audazmente todos los ataques y las provocaciones de los
imperialistas y sus lacayos. Como una roca de granito ha mantenido y mantiene
en alto la bandera del socialismo en la retaguardia del enemigo. Usted,
camarada Jruschov, levantó la mano contra nuestro pequefío puebIo y contra su
Partido, pero tenemos la convicción de que el pueblo soviético, que ha
derramado su sangre también por la libertad de nuestro puebIo, y iel gran
Partido de Lenin, no estarán de acuerdo con este actoi suyo. Tenemos plena
confianza en el marxismo-leninismo, estamos seguros de que los partidos
hermanos cuyos representantes se encuentran en esta Conferencia, examinarán y
juzgarán esta cuestión guiados por la justicia marxista-ùeninista.
Nuestro Partido ha considerado siempre al Partido
Comunista de la Unión Soviética como el partido padre porque es el partido más
antiguo, el glorioso partido delos bolcheviques; lo ha considerado así teniendo
encuenta su experiencia universal y su gran madurez. Mas, nuestro Partido jamás
ha consentido y jamás consentirá que un dirigente soviético, quienquiera que
sea, le imponga sus propias concepciones si por nuestra parte las
juzgamos,equivocadas.
La dirección soviética consideró esta importante
cuestión de principio de manera errónea, idealista y metafísica. Se envanece de
los colosales éxitos alcanza,dos por los pueblos soviéticos y el Partido
Comunista de la Unión Soviética, viola los principios marxista-leninistas, se
cree infalible, considera infalible e indiscutible toda resolución, acto,
palabra y gesto suyos. Los demás pueden equivocarse, los demás son criticables,
pero no la dirección soviética. <<Nuestras resoluciones son sagradas, son
inviolables>>, <<No podemos hacer ninguna coneesión al Partido
Comunista de China, ningún compromiso con él>>, decían a nuestros
camaradas los dirigentes de la Unión Soviética. Entonces, por qué nos
c,onvocaban a Bucarest? Seguramente para que votáramos a ciegas a favor de los
puntos de vista de la dirección soviética. Es esto marxista? Acaso es normal?
Es que se pueden permitir actos de subversión en un
partido estimulados por otro con el fin de escindir su unidad, y derrocar a la
dirección de dicho partido o la d;e cualquier otro Estado? Me ningún modo! Los
dirigentes soviéticos acusaron al camarada Stalin de que <<intervenía en
los asuntos de los otros partidos e imponía a los demás los puntos de vista del
Partido Bolchevique>>. Podemos probar que el camarada Stalin no hizo
jamás algo semejante con nosotros, pues en todo momento se condujo con el
pueblo albanés y el Partido del Trabajo de Albania como un gran marxista, como
un internacionalista ej emplar, como camarada, hermano y amigo sincero del
pueblo albanés. En 1945, cuando el pueblo albanés estaba en peligro de pasar
hambre, el camarada Stalin ordenó que cambiaran el rumbo los buques cargados de
cereales destinados al pueblo soviético que, en aquel entonces, también sufría
escasez de los mismos, enviando inniediatamente, el cargamento al pueblo
albanés. En cambio, la actual dirección soviética se ha permitido los innobles
actos ya sefíalados.
Acaso son admisibles tales presiones económicas, y
es admisible que se amenace al pueblo albanés, ta como lo hizo la dirección
soviética después de la Reunión de Bucarest? De ninguna manera! ...
Sabemos que la ayuda dada a nuestro pequeflo
pueblo, que antes de la guerra estaba sumido en una gran miseria, que vio su
país calcinado y devastado por la Segunda Guerra Mundial y que, lejos de
doblegarse, luchó bajo la gloriosa dirección del Partido Comunista de Albania
dando muestras de gran heroísmo y se liberó, es una ayuda internacionalista.
Mas, por qué razón, después de lo de Bucarest, la
actitud de la dirección soviética respecto a nosotro,s cambió, llegando al
punto de dejar que el pueblo albanés padeciera hambre? Así procedió también la
dirección rumana que no accedió a dar ni un grano de trigo a nuestro pueblo en
el marco del acuerdo <<clearing>>, en un momento en. que Rumania
comerciaba con cereales con los países capitalistas, y así nos vimos obligados
a comprar maiz con divisas a los agricultores franceses.
Meses antes de la Reunión de Bucarest, el camarada
Dej* *(En esa época, primer secretario del CC del Partido Pbrero
Rumano) invitó expresamente a una delegación de nuestro Partido para
sostener conversaciones acerca de las perspectivas de desarrollo de Albania. He
aquí una preocupación loable y marxista. El camarada Dej dijo a nuestro
Partido: <<Nosotros, los otros países de ~democracia popular, no debemos
discutir más sobre la cantidad de créditos que se han de conceder a Albania,
sino que en Albania se ha de decidir la construcción de éstas o aquellas
fábricas, la elevación del nivel de los m:edios de producción, y, en cuanto a
los millones de rublos que estas realizaciones puedan costar, poco importa. y
el camarada Dej anadió incluso: <<Hemos hablado al respecto también con
el camarada Jruschov y él está de acuerdo con nosotros>>.
Pero llegó la Reunión de Bucarest y nuestro Partido
adoptó la actitud que se conoce. Los camaradas rumanos olvidaron lo que habían
dicho anteriormente y escogieron el camino de dejar que el pueblo albanés
sufriera hambre.
Con anterioridad hemos puesto en conocimiento
oficialmente de iestas cuestiones al Comité Central del Partido Comunista de la
Unión Soviética; no las hemos plantea,do ni discutido en un mercado, ni las
hemos transmitido de boca en boca a nadie, sino que las estamos expresando por
primera vez en una reuni6n de partidos como lo es esta Conferencia. Ahora bien,
por qué planteamos estas cuestiones? Nuestro propósito es que se ponga término
a estas manifestaciones negativas que lejos de fortalecer, debilitan nuestra
unidad. Nuestro deseo es que se robustezcan las relaciones y los lazos
marxista-leninistas entre los partidos comunistas y obreros, entre los Estados
socialistas, desechando toda manifestación perniciosa que pueda haber surgido
hasta ahora. Somos optimistas en eso y tenemos la firme convicción de que los
camaradas soviéticos, al igual que los demás camaradas, comprenderán
correctamente nuestras críticas. Nuestras críticas son severas, pero francas y
sinceras, y tienden a fortalecer nuestras relaciones. Nuestro Partido y nuestro
pueblo, independientemente de estas injustas y perniciosas actitudes que se
adoptan con respecto a nosotros, y con la confianza de que cesarán en el
futuro, reforzarán aún más el carino y la fidelidad infinitas hacia los pueblos
soviéticos y el Partido Comunista de la Unión Soviética, hacia los pueblos y
partidos comunistas y obreros del campo socialista, un carifio y una fidelidad
que siempre estarán cimentados en las ensenanzas marxista-leninistas.
Nuestro Partido concibe la amistad únicamente
fundada en. la justicia, el respeto mutuo y los principios marxista-leninistas.
Esto se lee en la Declaración de Moscú de 1957 y esto se subraya también en el
proyecto de declaración que se nos ha presentado. Declaramos con la mayor
seriedad que el Partido del Trabajo y el pueblo albanés siempre combatirán
resueltamiente por el fortalecimiento de las relaciones y de la unidad del
campo socialista y del movimiento comunista internacional.
El pueblo albanés está presto a lanzare al fuego
para defender a sus verdaderes amigos. Estas no son palabras hueras que sólo
salen de mis labios; por el contrario, no hago otra cosa que expresar los
sentimientos de mi pueblo y de mi Partido, y se ha de saber bien que si
apreciamos a la Unión Soviética y al Partido Comunista de la Unión Soviética no
es por los bellos ojos de nadie ni para adular a ninguna persona.
Queridos camaradas:
La Declaración de Moscú de 1957 al igual que el
proyecto de declaración que se nos ha presentado constatan que el revisionismo
constituye el principal peligro en el movimiento comunista y obrero
internacional. En la Declaración de Moscú de 1957 se subraya con justa razón
que la fuente interna del revisionismo es la existencia de la influencia
burguesa, mientras que la capitulación ante lapresión del imperialismo essu
fuente externa. La práctica ha confirmado cabalmente que el revisionismo
contemporáneo se ha esforzado por todos los medios en desacreditar,
disfrazándose con slogans seudomarxistas y seudorrevolucionarios, nuestra gran
doctrina, el marxismo-leninismo, a la que ha declarado
<<envejecida>> e inadecuada al desarrollo social. Ocultándose
trasel slogan del marxismo creador y de las nuevas condiciones, los
revisionistas han intentado, por un lado, despojar al marxismo-leninismo de su
espíritu revolucionario y sofocar la confianza de la clase obrera y del pueblo
trabajador en el socialismo y, porel otro, se han esforzado en embellecer al
imperialismo y en presentarlo como amansado y pacifico. Los tres afios
transcurridos desde la Conferencia de Moscú han confirmado plenamente que los
revisionistas contemporáneos no son sino escisionistas del movimiento comunista
y del campo del socialismo, fieles lacayos del imperialismo y enemigos jurados
del socialismo y de la clase obrera.
La misma experiencia ha demostrado hasta ahora que
el revisionismo contemporáneo tiene en los revisionistas yugoslavos, en la
camarilla traidora de Tito y compaffia, sus abanderados, sus más agresivos y
peligrosos representantes. Cuando se aprobó la Declaración de Moscú, a pesar de
que existían a nuestro juicio hechos. y datos suficientes para hacerlo, este
grupo hostil y agente del imperialismo norteamericano no fue denunciado
públicamente. Es más, posteriormente, cuando su peligrosidad comenzó a salir a
flote más claramente, la lucha contra el revisionismo yugoslavo, la lucha
consecuente e ininterrumpida por su aniquilamiento ideo1ogìco y politico, no se
ha llevado a cabo con la fuerza debida. Al contrario. Y he aquí el origende
tantos males y perjuícios registrados en nuestro movimiento comunista y obrero
internacional. Según el parecer de nuestro Partido, siel grupo revisionista de
Tito no ha sido desenmascarado totalmente, si se han abrigado
<<esperanzas>> infundadas de un supuesto <<mejoramiento>>
y <<viraje>> positivo de ese grupo traidor, eso sedebe a la
influencia de la tendencia conciliadora, de la concepción errónea y de la
apreciación inexacta del camarada Jruschov y de algunos otros dirigentes
soviéticos con respecto al peligroso grupo revisionista titoísta.
Se ha dicho que J.V. Stalin se equivocó en su
apreciación sobre los revisionistas yugoslavos y al exacerbar la actitud
adoptada para con ellos. Nuestro Partido jamás ha estado de acuerdo con
semejante punto de vista y el tiempo y la prácti,ca han demostrado lo
contrario, dàndonos la razón. Stalin hizo una apreciación muy justa del peligro
que representan los revisionistas yugoslavos y se esforzó en resolver esta
cuestión a su debido tiempo y por el camino marxista. En aquel tiempo se reunió
la Kominform como órgano colectivo, y, una vez desenmascarado el grupo titoísta
se sostuvo una lucha inexorable contra él. Y el tiempo ha demostrado y está
demostrando que tal acción era justa e indispensable.
El Partido del Trabajo de Albania ha tenido siempre
la convicción d,e que el grupo de Tito ha traicionado al marxismo-leninismo, es
una agencia del imperialismo, un peligroso enemigo del campo socialista y de
todo el movi mien to comunista y obrero internacional, y de que, por eso, es
preciso realizar contra él una lucha despiadada. Por nuestra parte hemos
sostenido y seguimos sosteniendo esta lucha porqu!e somos comunistas
internacionalistas y porque hemos sentido y sentimos sobre nuestra espalda todo
el peso de la activildad hostilde la camarilla revisionista de Tito contra
nuestro Partido y nuestro país. Pero esta actitud de nuestro Partido no ha sido
del arado del camarada Jruschov ni de algunos otros camaradas.
El grupo titoísta es, desde hace mucho tiempo, un
grupo de trotskistas y de renegados. Al menos para el Partido del Trabajo de
Albania lo es desde el afio 1942, es decir, desde hace 18 afios.
A partir de 1942, cuando la lucha del puebIo
albanés adquirió gran impulso, el grupo trotsikista de Belgrado, tras la
máscara de la arnástad y aproveéhándose de nuestra buena fe, se esforzó por
todos Ios medios en obstaculizar el:desarrollo de nuestra lucha armada, en
impedir la creaciún de poderosos destacamentos guerrilleros alban,eses, e,
incapaz de lograrlo, intentó apoderarse directamente de su mando politico y
militar. Este grupo intentó hacer que todo dependiiera de Belgrado, que nuestro
Partido y nuestro Ejército guerillero fueran simples apéndices del Partido
Comunista de Yugoslavia y del Ejército de Liberación Nacional Yugoslavo.
Nuestro Partido, preservando la amistad que le unía
con los guerilleros yugoslavos, opuso con éxito resistencia a estos siniestros
designos. En esa época el gripo titoìsta se esforzaba por sentar los cimientos
de la Federación Balcánica que debía ponerse bajo la dirección de los titoístas
de Belgrado, por llevar a los partidos comunistas de los países de los Balcanes
a remolque del PCY y poner los ejércitos guerrilleros de estos países bajo la
dependencia del Estado Mayor titoísta yugosIavo. Con este fin y de concierto
con los ingleses, intentaron crear el Estado Mayor Balcánico y ponerlo - es
decir a nuestros ejércitos - bajo el mando de los anglo-norteamericanos.
Nuestro Partido frustró victoriosamente esos diabólicos planes. Y cuando se
enarboló la bandera de la Liberación en Tirana, la banda titoísta de Belgrado
ordenó que sus agent!es en Albania rebajaran el éxito del Partido Comunista de
Albania y organizaran un complott* *(En el II Pleno del CC del PCA llevado
a cabo el 23 de noviembre de 1944 en Berat, el delegado del Comitè Cenbtral del
Partido Comunista de Yugoslavia urdiò entre bastidopres un complot contra el
Partido Comunista del Yugoslavia urdirò entre urdió entre bastidores un complot
contra el Partido Comunista de Albania con la participacién de los elementos
antipatido Sejfulla Maléshova, Koçi Xoxe y Pandi Kristo. El principal objetivo
de este complot era derrocar la dirección del Partido con el camarada Enver
Hoxha a la cabeza y sustituirla por una nueva dirección
proyugoslava.) para drerrocar a la dirección del Partido, a la que había
organizado el Partido, había dirigido la Lucha de Liberación Nacional y
conducido al pueblo albanés a la victoria. Así pues Tito, de común acuerdo con
sus agentes secretos, fue quíen organizó el primer complot en nuestro Partido.
Pero el Partido Comunista de Albania hizo fracasar dicho complot.
Sin embargo, los conspiradores de Belgrado no
depusieron las armas yen colaboración con el traidor Koçi Xoxe, su principal
agente en nuestro Partido, reanudaron mediante nuevas formas la organizacíón
del complot contra la nueva Albania. Perseguían el objetivo de hacer de Albania
la séptima república de Yugoslavia.
Cuando el país estaba devastado, calcinado y era
necesario reconstruirlo desde sus cimientos, cuando el pueblo estaba sin pan y
sin abrigo pero animado por una moral elevada, cuando pueblo y ejército, con
las armas en la mano, montaban guardia vigilantes contra Ios complots de la
reacción organizados por las misiones angIo-nortearnericanas, que amenazaban a
la nueva Albania con nuevas invasiones, cuando una gran parte del ejército
guerrillero albanés atravesaba la frontera de la Patria yendo a ayudar a los hermanos
yugoslavos y luchaba hombro a hombro con éstos, liberando conjuntamente
Montenegro, Bosnia, Herzegovina, Kosova, Metohia y Macedonia, los conspiradores
de Belgrado tramaban planes para subyugar Albania.
Pero nuestro Partido opuso una resistencia heroica
a estos agentes disfrazados de comunistas. Cuando los trotskistas de Belgrado
vieron que habían perdido la partida, que los complots eran reducidos a nada
por nuestro Partido, jugaron la última carta intentando invadir Albania con sus
ejércitos, estrangular la resistencia, detener a los dirigentes del Partido del
Trabajo de Albania y del Estado albanés y declarar el país séptima república de
Yugoslavia. El Partido hizo que fracasara también este diabólico plan urdido
por ellos. El apoyo y la intervención de José Stalin en aquellos momentos
fueron decisivos para nuestro Partido y para la libertad del pueblo albanés.
Era precisamente el momento en que la camarilla de
Tito, estaba siendo desenmascarada por la Kominform.
La Kominform hizo fracasar los manejos y los
complots de la camarilla de Tito no solamente en Albania, sino también en los
demás países de democracia popular. Tito y subanda, esos renegadois y agentes
del imperialìsmo disfrazados de comunistas, intentaron quebrar la amistad y la
alianza de lucha que unfan a los países de democracia popular de los Balcanes y
de Europa Centrall con la Unión Soviética, destruir los partidos comunistas y
obreros de nuestros países y transformar nuestros Estado:s en reserva del imperialismo
anglo-norteamericano.
Quién no conocfa, quién no fue testigo de esos
hostiles planes del imperialismo y de su fiel lacayo Tito? Todos tenían
conocimiento, todos fueron informados de ellos y todos unánimemente aprobaron
las justas decisiones de la Kominform, todos, sinexcepción, aprobaron las
resoluciones de la misma, que, según nuestro punto de vista, eran y siguen
siendo justas.
Los que no quisieron ver ni comprender la actuación
de esta banda pudieron darse cuenta por segunda vez, con la contrarrevolución
en Hungría y los incesantes complots en Albania, que muda el lobo los dientes y
no las mientes; Tito y su banda podrán recurrir a todas las astucias,
disfrazarse de mil maneras, pero seguirán siendo traidores, agentes del
imperialismo, asesinos de los heroicos comunistas internacionalistas
yugoslavos, y serán y actuarán como tales hasta que desaparezcan.
En cuanto a las decisiones tomadas contra el grupo
de Tito por la Kominform, el Partido del Trabajo de Albania no las considera
como tomadas personalmente por el camarada Stalin, sino por todos los partidos
que formaban parte de ella. Y no sólo por los partidos, miembros de la
Kominform, sino también por los partidos comunistas y obreros que no
participaban en ella. Esta cuestión, concerniente a todos los partidos
comunistas y obreros, tocaba también al Partido del Trabajo de Albania, que,
habiendo recibido yestudiado la carta dirigida al Comité Central del Partido
Comunista de Yugos lavia por Stalin y Molotov, se mostró ple,namente solidario
con ella y con las decisiones de la Kominform.
Por qué, entonces, el <<viraje>>
operado por el camarada Jruschov y por el Comité Central del Partido Comunista
de la Unión Soviética en 1955 respecto a los revisionistas yugoslavos no dio
lugar a una consulta regular con los otros partidos comunistas y obreros, sino
que fue concebido y aplicado de un modo muy rápido y unilateral? He aquí una
cuestión que nos concernía a todos. 0 los revisionistas yugoslavos se habían
levantado contra el marxismo-leninismo y contra los partidos comunistas y obreros;del
mundo, o no lo habían hecho; o habían cometido errores ellos, o nos habíamos
equivocado nosotros con relación a ellos, y no únicamente Stalin. Y esta
cuestión, el camarada Jruschov no podía ni le estaba permitido resolverla él
solo y a su antojo. Sin embargo, así lo hizo y él relacionó el viraje en las
relaciones con los revisionistas yugoslavos con su viaje a Belgrado. Esta
iniciativa tuvo el efecto de una bomba para el Partido del Trabajo de Albania,
que al momento se opuso terminantemente. Antes que el camarada Jruschov
partiera para Belgrado, en mayo de 1955, el Comité Central del Partido del
Trabajo de Albania dirigiò una carta al Comité Central del Partido Comunista de
la Unión Soviética, en la que expresaba la oposicián de nuestro Partido a ese
viaje, subrayando que la cuestión yugoslava no podía solucionarse
unilateralmente, sino que debíadiscutirse en una reunión de la Kominform, en la
que pedíamos que tomara parte como invitado el Partido del Trabajo d,e Albania.
Allí debía decidirse esta cuestión, después de largos y justos debates.
Claro está que, desde un punto de vista formal, no
nos incumbía decidir si el camarada Jruschov debía hacer o no el viaje a
Belgrado y por eso nos retractamos, pero, en el fondo, teníamos razón y el
tiempo ha confirmando que la cuestìon yugoslva no debía resolverse tan a la
ligera.
Se lanzé el slogan de la
<<superposiciòn>>, se anuló rápidamente la segunda resolución de la
Kominform, <<se inauguró la época de la reconciliación>> con los
<<camaradas yugoslavos>>, se revisó la causa de los conspiradores,
que fueron rehabilitados, no se hizo otra cosa que hablar, con fervor, de los
<<camaradas yugoslavos>>, y los <<camaradas
yugoslavos>> aparecieron sin mancha como gallos vietoriosos, clamando que
<<su justa causa>> había triunfado, que era <<Stalin, ese
criminal>> -el que había urdido todas esas acusaciones contra ellos y se
creó así una situación tal que quien se negaba a tomar el nuevo rumbo era
tratado de <<stalinista>> y debía ser eliminado.
Nuestro Partido se opuso a tal camino de
conciliaeión y oportunismo. Se mantuvo en. las justas posiciones ìdeológicas
marxista-leninistas, en posiciones de lucha ideológica y politica contra los
revisionistas yugoslavos. El Partido del Trabajo de Albania reafirmó con fuerza
su punto de vista de que iel grupo titoísta era un grupo de traidores,
renegados, trotskistas y agentes de los norteamericanos, y que el Partido del
Trabajo de Albania no se había equivocado respecto a ellos.
El Partido del Trabajo de Albania mantuvo
firmemente su punto de vista según el cual el camarada Stalin no se había
equivocado en esta cuestión, los revisionistas, con su linea de traición,
habían intentado subyugar a Albania, destruir a su Partido del Trabajo y,
tramando contra nuestro país una serie de complots internacionales en colusión
con los imperialistas anglo-norteamericanos, buscaban implicar a Albania en
conflictos internacionales.
Por otra parte, el Partido del Trabajo de Albania
estaba de acuerdo en establecer con la República Federativa Popular de
Yugoslavia relaciones estatales de buena vecindad, relaciones comerciales y
culturales, si las normas de la coexistencia pacifica entre Estados con
regímenes diferentes se respetaban, puesto que para el Partido del Trabajo de
Albania, la Yugoslavia titoísta jamás ha sido, no es, niserá un país socialista
mientras tenga a su cabeza a un grupo de renegados y agentes del imperialismo.
Ninguna tentativa abierta o encubierta logró
apartar al Partido del Trabajo de Albania de estas justas posiciones. En vano
el Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética se esforzó, por
medio del camarada Suslov, en convencernos de que no expusiésemos la cuestión
de Koçi Xoxe en el informe a nuestro III Congreso, celebrado en mayo de 1956,
lo que habría signfficado que renegáramos de nuestra lucha y de nuestras
posiciones de principios.
En Albania, lostitoístas se encontraron con un
hueso duro de roer, o, como dice Tito, <<Albania se convirtió en una
espina en el pie>>, y, naturalmente, el grupo de traidores titoístas
prosiguió la lucha contra el Partido del Trabajo de Albania creyendo
desenmascararnos calificándonos de <<stalinistas>>.
El grupo de Belgrado no se limitó a combatirnos
mediante la propaganda, sino que continuó sus actos de espionaje y de
subversión, los complots, el envío de bandas armadas a nuestro país,
mostrándose aún más activo que antes de 1948. Todo esto está documentado con
hechos. Pero la tragedia reside en que, por una parte el Partido del Trabajo de
Albania debía defenderse de los duros e incesantes ataques de los revisionistas
yugoslavos y que, por la otra, la inconmovible posición de principios,
marxista-leninista, de nuestro Partido estaba en contradicción con la actitud
conciliadora que los dirigentes soviéticos y los de otros partidos comunistas y
obreros habían adoptado con respecto a los revisionistas yugoslavos.
Entonces se decía y se escribía con gran alharaca
que <<YugosIavia es de hecho un país socialista>>, que <<los
comunistas yugoslavos tienen gran experiencia y grande méritos>>, que
<<la experiencia yugoslava es digna de gran interés y merece un estudio,
atento>>, que <<el períodode las disputas y los malentendidos no
había sido suscitado por Yugoslavia, que ésta había sido víctima de una gran
injusticia>>, etc.etc. Naturalmente, estas posiciones estimulaban a la
camarilla de Tito, que creyó salir ganando en todo, habiéndole quedado
solamente <<una espina en el pie>> que esperaba aislar y luego
liquidar. Pero no logró aislar y menos liquidar a nuestro Partido, y el tiempo
vino a confirmar la justeza de los puntos de vista de nuestro Partido.
Nuestro Partido, por haber adoptado esta posición,
se hizo objeto de muchas presiones. La dirección albanesa era considerada corno
<<colérica>>, <<testaruda>> y se le acusaba de
<<exagerar>> la importancia de sus problemas con Yugoslavia y de
hostigar injustamente a los yugoslavos, etc. En este sentido nuestro Partido
fue atacado, en primer lugar, por el camarada Jruschov.
Más arríba recordé brevemente los manejos de los
revisionistas yugo;slavos contra nuestro Partido y nuestro país durante la
guerra, después de la misma y después de 1948, pero me detendré un poco en el
período, anterior a la contrarrevolución en Hungria, que fue obra de los
agentes yugoslavos. El grupo traidor de Belgrado emprendió la organización de
la contrarrevoluciòn también en Albania. Si nuestro Partido hubiera cometido.
el error de entrar en <<la danza de la reconciliación>> con los revisionistas
yugoslavos, como se predicaba después de 1955, entonces la democracia popular
en Albania se la hubiera llevado el río, y nosotros los albaneses, no,
estaríamos hoy en esta sala, sino combatiendo aún en nuestras montafias.
Nuestro Partido y nuestro pueblo, en una férrea
unidad y permaneciendo muy vigilantes, descubrieron y desenmascararon a los
espías de Tito en nuestro Comité Central, que trabajabanen combinación con la
legación de Yugoslavia en Tirana. Tito hizo saber a esos traidores que se
habían precipitado y que debían haber esperado sus instrucciones. A su vez
estos espías y traidores escribieron también al camarada Jruschov para que
interviniera contra el Comité Central del Partido del Trabajode Albania.
Estoestá probado con documentos. Tito se proponía coordinar la
contrarrevolución en Albania con la húngara.
Después del XX Congreso del Partido Comunista de la
Unión Soviética, debía realizarse nuestro III Congreso. Los agentes yugoslavos
juzgaron propicia la ocasión para derrocar a la direccién albanesa
<<obstinada y stalinista>> y organizaron el complot que se
descubrió y se, aplastó en la Conferencia del Partido de la ciudad de, Tirana,
en abril de 1956. Los participantes en el complot recIbieronel severo castigo
que merecían. Otras peligrosos agentes de Tito en Albania, Dali Ndreu y Liri
Gega, recibieron de aquél la orden de huir a Yugoslavia ya que <<estaban
en peligro y las acciones contra nuestro Partido debían organizarse en
territorio yugoslavo>>. El Partido tenía pleno conocimiento de su
aetividad y de la orden secreta de Tito. Estaba vigilante :y detuvo a los
traidores en la frontera cuando intentaban huir. Estos fueron juzgados y
fusilados. Los agentes yugoslavos que preparaban la contrarrevolución en
Albania fueron descubiertos y aniquilados por completo. Es asombroso como el
camarada Jruschov llegó a enfrentársenos oomo defensor de estos traidores y
agentes lyugoslavos nos acusó de que habíamos fusilado a la agente yugoslava,
la traidora Liri Gega, <<cuando estaba embarazada, lo que no tenía
precedentes ni en la época del zar, y que había producido una mala impresión en
la opinión pública mundial>>. Esas eran calumnias de los yugoslavos en
quienes el camarada Jruschov tenía más confianza que en nosotros. Naturalmente,
refutamos las insinuaciones del camarada Jruschov.
Mas la actitud injusta, contraria a los principios
y nada amistosa del camarada Jruschov para con nuestro Partido y su dirección,
no se limitóa eso. Panajot Plaku, otro agente yugoslavo, traidor al Partido del
Trabajo de Albania y al pueblo albanés, huyó a Yugoslavia y se puso al servicio
de los yugoslavos. Era él quien organizaba las emisiones hostiles de la
estación de radio llamada <<La Albanía socialista». Este traidor escribió
al renegado Tito y al camarada Jruschov pidiendo a este último, que, valiéndose
de su autoridad, eliminara a la dirección albanesa, con Enver Hoxha a la
cabeza, porque decìa que éramos <<antimarxistas y stalinistas>>. El
camarada Jruschov, lejos de indignarse con la carta de ese traidor, estimaba
que éste podía regresar a Albania, a condique no tomáramos medidas contra él, o
podía encontrar asilo politico en la Unión Soviética. Al saber eso, tuvimos la
impresiónde que los muros del Kremlin se desplomaban sobre nuestras cabezas, ya
que jamás habrfamos podido imaginar que el primer secretario del Comité Central
del Partido Comunista de la Unión Sovìética llegara hasta apoyar a los agentes
de Tito y a los traidores a nuestro Partido, contra nuestro Partido y nuestro
pueblo.
Pero, nuestras divergencias de principio con el
camarada Jruschov sobre la cuestión yugoslava alcanzaron su punto culminante
cuando, ante nuestra insistencia de principio en desenmjascarar a la agencia
titoísta de Belgrado, se indignó tanto que en el curso de las conversaciones
oficiales entre nuestras delegaciones, en abril de 1957, nos dijo colérico:
<<Interrumpamos nuestras conversaciones, no podemo sentendernos con
ustedes. Ustedes intentan llevarnos por el camino de Stalin>>.
Estábamos indignados por la actitud nada amistosa
del camarada Jruschov que quería interrumpir las conversaciones, lo que
significaba agravar las relaciones con el Partido y el Estado albanés por la
cuestión de los traidores al marxismo-leninismo, del grupo de Tito. Nosotros no
podíamos estar de acuerdo, de ninguna manera, sobre esta cuestión, pero aunque
tachados de impulsivos, tuvimos sangre fría, ya que estábamos convencidos de
que éramos nosotros, y no el camarada Jruschov, quienes teníamos razón, y que
nuestra linea seria demostrada otra vez por la realidad, como lo fue
efectivamente.
A nuestro juicio, la contrarrevolución en Hungrfa
es principalmente obra de los titoistas. Los imperialistas norteamericanos
tenían, en primer lugar, en Tito y en los renegados de Belgrado la mejor arma
para socavar la democracia popular en Hungría.
Despuésdel viaje del camarada Jruschov a Belgrado
en 1955, quedó desatendida la cuestián de la actividad de zapa de Tito. La
contrarrevolución en Hungría no estalló inesperadamente, sino, podemos afirmar,
que se preparó abiertamente, y nadie logrará convencernos de que esta
contrarrevolución ha sido organizada en el mayor secreto. La contrarrevolución
fue preparada por los agentes de la banda de Tito en colaboración con el
traidor Imre Nagy y los fascistas húngaros, quienes, en conjunto, actuaban
abiertamente bajo la dirección de los norteamericanos.
Los titoístas, principales organizadores de la
contrarrevolución húngara, proyectaban que Hungría se separara de nuestro campo
socialista, se transformara en una segunda Yugoslavia, se aliara con la OTAN
por intermedio de Yugoslavia, Grecia y Turquía, recibiera ayuda de los EE. UU.
y prosiguiera la lucha, de acuerdo con Yugoslavia, bajo la dirección del
imperialismo, contra el campo socialista.
Los contrarrevolucionarios actuaban abiertamente en
Hungrìa. Cómo es que su actividad no fue notada por nadie? No logramos concebir
que en una democracia hermana como Hungría, donde el Partido estaba en el poder
y disponía de las armas de la dictadura, donde estaban acantonadas tropas
soviéticas, Tito y las bandas horthystas hayan podido obrar tan libremente como
lo hicieron.
Consideramos que la actitud del camarada Jruschov y
de los demás camaradas soviéticos con respecto a Hungría no ha sido clara, ya
que sus puntos de vista completamente errónieos sobre la banda de Belgrado, les
ùnpedían tener una justa visión sobre esta cuestión.
Los camaradas soviéticos tenían confianza en Imre
Nagy, hombre ligado a Tito. Y lo que decimos no es vano e infundado. Antes de
que,estallara la contrarrevolución, y cuando la caldera bullia en el club
<<Petóf>>, yoestaba de paso en Moscú y en el curso de una
entrevista con el camarada Suslov le comuniqué lo que había visto en Budapest,
le aclaré también que el revisionista Imre Nagy estaba levantando cabeza y
organizaba la contrarrevolución en el club <<Petófi>>. El camarada
Suslov refutó categóricamente mi punto de vista y para probarme las buenas
intenciones de Imre Nagy, sacó de su cartera <<la autcrítica con tinta
fresca de Imre Nagy>>. Sin embargo, reiteré al camarada Suslov que Imre
Nagy era un traidor.
Otra cosa más nos sorprende y preguntamos con justa
razón: <<Por qué el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos fueron
tantas veces a Brioni para conviersar con el renegado Tito sobre el asunto de
Hungría? Si los camaradas dirigentes soviéticos tenían conocimiento de que los
titoístas estaban preparando la contrarrevolución en un país de nuestro campo
socialista, les estaba permitido acaso ir a conversar con un enemigo que
organiza complots y contrarrevoluciones en los países socialistas?
Es justo que preguntemos al camarada Jruschoy y a
los camaradas soviéticos como Partido Comunista, Estado de democracia popular,
miembro del Tratado de Varsovia y del campo socialista que somos, el por qué de
todos estos encuentros con Tito en Brioni en 1956, con este traídor al
marxismo-leninismo, sin reunirse ninguna vez con dirigentes de nuestros paises
y sin organizar tan siquiera una reunión de los miembros del Tratado de
Varsovia.
Nosotros estimamos que el hecho de intervenir o no
con las armas en Hungria es una cuestión que no concierne únicamente a una
persona. Dado que hemos creado el Tratado de Varsovia, debemos decìdir
conjuntamente, de lo contrario seria en vano hablar de alianza, de trabajo
colectivo yde cooperación entre los partidos. La contrarrevolución húngara le
costó sangre a nuestro campo socialista, le costó sangre a Hungría y a la Unión
Soviética.
Cómo se permitió ese derramamiento de sangre y no
se tomaron medidas para prevenirlo? Somos de la opinión de que nìnguna medida
previa se podía tomar, ya que el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos
tenían confíanza en el organizador de la contrarrevolución húngara, en el
traidor Tito, ya que consideraban a la ligera las reuniones regulares
indispensables con sus amigos, con sus aliados, y juzgaban justas solamente sus
propias d,ecìsiones unìlaterales sobre cuestiones que incumbían a todos, sin hacer
ni el menor caso del trabajo y de las decìsiones colectivas.
El Partido del Trabajo de Albania no tiene una idea
clara de cómo se han desarrollado las cosas y de qué manera se han tomado las
decisiones sobre este asunto. Precisamente mientras los titoístas, por un lado,
conversaban con los camaradas soviéticos en Brioni y, por el otro, organizaban
febrilmente la contrarrevolución en Hungría y en Albania, los camaradas
soviéticos no se tomaron la molestia de poner a nuestra dirección al corriente
aunque fuera por simple fórmula, como aliados que somos, de lo que ocurría y de
las medidas que se pensaba tomar. Pero no se trata de una cuestión de forma.
Los camaradas soviéticos sabían muy bien cuáles eran la opinión y las
intenciones d;e la banda de Belgrado hacia Albania. En efecto, la actitud de
los camaradas soviéticos no sólo es condenable, sino también incomprensible.
Hungría nos ha proporcionado una gran lección por
todo lo que ha pasado y ha sido montado en la escena y entre bastidores.
Pensábamos que después de la contrarrevolución húngara era más que clara la
traición de Tito y de su banda. Sabemos que muchos documentos - que
desenmascaran la brutal actividad del grupo de Tito en la cuestión húngara - se
conservan bajo llave y no se hacen públicos. No comprendemos por qué se actúa
así. Qué intereses se ocultan detrás de estos documentos que no se revelan,
sino se conservan cuidadosamente en archivos? Rebuscaron y sacaron a luz hasta
los más insignificantes documentos para condenar a Stalin después desu muerte
y, en cambio, ocultan en sus cajones los documentos que desenmascararían a ese
vil traidor que es Tito.
Sin embargo, incluso después de la
contrarrevolución húngara, la lucha Politica e ideológica, contra la banda
titoísta en vez de ir intensíficánclose como lo requiere el marxismo-leninismo,
fue extinguiéndose hasta Ilegar a la reconciliación, las sonrisas, los
contactos, la amabilidad, y casi a los abrazos. De hecho Ios titoístas, gracias
a esa actitud oportunista, lograron saltar tambìén ese barranco.
El Partido del Trabajo de Albania se oponía a la
línea que seguían el camarada Jruschov y los demás camaradas con respecto a los
revisionistas yugoslavos. Nuestro Partido prosiguió su lucha contra los
revisionistas con más fuerza aún. Nuestros amigos y camaradas, y en primer
lugar los camarad-as soviéticos y los camaradas búlgaros, incapaces de atacar
nuestra justa línea, tenían para nosotros una sonris:a irónica, se burlaban de
nosotros y, mediante sus contactos arndstosos con los titoísta,s, aislabanen todas
pa~ a nuestros representantes.
Teniamos la esperanza de que después del VII
Congreso titoísta, inclusive los ciegos, sin hablar de los marxista-leninistas
verían con quiénes trataban y cómo debían actuar. Por desgracia no sucedió así.
Poco tiempo después del VII Congreso titoísta, se amortiguó el
desenmascaramiento del revisionismo. Las revistas teóricas hablaban de toda
suerte d!e revisionismo, hasta del revisionismo de Honolulú, pero decían poca
cosa sobre el revisionìsmo yugoslavo. Esto significaba no ver el lobo que se
t,enía delante, y buscar su huella. Aparecieron los slogans: <<No hablemos
más de Tito y de su grupo ya que perjudicamos al pueblo yugoslavo>>,
<<No hablemos de los renegados titoístas, ya que Tito se vale de nuestra
palabra para movilizar al pueblo yugoslavo contra nuestro campo>>, etc.
Un buen número de partidos hicieron suyos estos slogans, pero no el nuestro, y
consideramos que hemos actuado correctamente.
Se creé así una situación tal que los órganos de
prensa de los países amigos no aceptaban artículos de colaboradores albaneses
si no era a condición de no mencionar a los revisionistas yugoslavos. En todos
los países de democracia popular de Europa, - con excepción de Checoislovaquia,
donde los camaradas checoslovacos juzgaron por lo común correotamente nuestras
acciones* *(esta actitud fue mantenida sòlo en un principio), nuestros
embajadores fueron aislados indirectamente, puesto que los diplomáticos de los
países amigos preferían hablar con los diplomáticos titoístas y detestaban a
los nuestros hastael punto de no querer verlos.
Y las cosas llegaron a tal punto que el camarada
Jruschov condicionó su visita a Albania, en mayo de 1959, a la cabeza de la
delegación del Partido y del Gobierno soviético, a la cuestión yugoslava. Las
primeras palabras del camarada Jruschov al comenzar las conversaciones en
Tirana, fueron para advertir a los que asistían a la reunión que no hablaría
contra los revisionistas yugoslavos, sin que nadie le hubiera obligado a
hacerlo, pero con esta declaración hacía saber claramente su desacuerdo con el
Partido del Trabajo de Albania acerca de esta cuestión.
Nosotros reispet:amos el deseo del hués,ped
mientras estuvo en Albania, independientemente de que la prensa titoísta, que
se alegró sobremanera de esta actitud, anunciaba que Jruschov había cerrado la
boca a los albaneses. Esto, en efecto, no correspondía exactamente a la
realidad, ya que el camarada Jruschov estaba muy lejos de persuadirnos en esta
cuestión, y los titoístas supieron claramente después de la partida de nuestro
huésped que,el Partido del Trabajo de Albania no estaba ya ligado a las condiciones
que el huésped nos puso, y continuaba por su propio camino marxista-leninista.
El camarada Jruschov, en sus conversaciones con
Vukmanovich Tempo*, *( Uno de los dirigentes revisionistas yugaslavos; ya
desde 1943 se dedicaba a lanzar acusaciones calumniosas contra el Cc del
Partido Comunista de Albania (hoy Partido del Trabajo de Albania).
entre otras cosas ha juzgado nu,estra actitud, en
cuanto al tono, similar a la de los yugoslavos y ha desaprobado el tono de los
albaneses. Consideramos erróneo y reprochable lo que el camarada Jruschov dijo
a Vukmanovich Tempo, a ese enemigo del marxismo, del campo socialista y de
Albania. Decimos quecada uno debe ser tratado como merece y, por nuestra parte,
no estamos de acuerdo con el tono conciliador del camarada Jruschov con
respecto a los revisionistas, ya que nuestro pueblo bien dice que se debe hablar
duramente al enemigo y tener palabras dulces para los que se quiere.
Dado que observamos esta actitud con respecto a los
titoístas, algunos camaradas, juzgando erróneamente esta cuestión, suponen que
nosotros deseamos ser los portaestandartes de la lucha contra el revisionismo,
o que tenemos una manera estrecha, estrietamente nacional, de ver ese problema,
por eso insinúan que nos hemos metido en un camino que si no -es «chovinista»
es, por lo menos, el de un <<nacionalismo estrecho>>. El Partido
del Trabajo de Albania ha considerado y considera la cuestión del revisionismo yugoslavo
a través del prisma del marxismo-leninismo, lo ha visto como el principal
peligro para el movimiento comunista internacional, como un peligro para la
unidad del campo socialista, y como tal lo combate.
Pero nosotros, siendo internacionalistas, somos
también comunistas de un paísdeterminado, de Albania. Nosotros, los comunistas
albanerses, no nos considerarfamos comunistas si no defendiéramos
consecuentemente y con determinación la libertad de nuestra querida Patria de
los complots y los ataques subversivos de la camarilla revisionlista de Tito
que tiene como objetivo la invasión de Albania, algo sabido por todos. iAcaso
es posible y permisible que los comunistas albaneses dejemos que nuestro país
se convierta en presa de Tito, de los norteamericanos, de los griegos o de los
italianos? No, jamás!
Otros nos aconsejan no tomarla con los yugoslavos.
<<Qué temen, nos dicen, ustedes tienen la protección de la Unión
Soviética!>> Hemos dicho y repetimos a esos camaradas que no tememos ni a
los trotskistas yugoslavos ni a nadie. Hemos dicho y repetimos que, como
mmarxista-leninistas, no relajaremos ni un momento la lucha contra los
revisionistas y los imperialistas, hasta zjùe los hayamos liquidado. Porque,
para tener la protección de la Unión Soviética, es necesario poder defendernos
antes que nada por nuestras propias fuerzas.
Los yugoslavos nos acusan de <<chovinistas,
de interveniren sus asuntos internos y de reclamar una rectificación de
fronteras con Yugoslavia>>. Bastantes amigos pien:san y dan a entender
que nosotros, los comunistas albaneses, tenemos tales intenciones. Les decimos
a los amigos que tienen esa opinión que se equivocan gravemente. No somos
chovinistas, no hemos pedido ni pedimos ninguna rectificación de fronteras.
Pero lo que exigimos y exigiremos continuamente a los titoístas - y en eso les
dienunciaremos hasta el fin -, es que pongan fin a sus crímenes de genocidio
contra la población albanesa de Kosova y Metohia, al terror blanco contra tos
albaneses de Kosova, a la expulsión de los albaneses de sus territorios y a su
envío en masa a Turquía; pedirnos que, conforme a la Constitución de la
República Federativa Popular de Yugoslavia, se reconozcan a las minorías
albaneses sus derechos. Esa actitud, es chovinista o marxista?
He aquí nuestra posición sobre esta cuestión. Pero
si los titoístas hablan de coexistencia, de paz, de relaciones de buena
vecindad, mientras urden complots, organizan ejércitos de mercenarios y
fascistas en Yugoslavia para atacar nuestras fronteras y para despedazar, de
concierto con la Grecia monareofascista, nuestra Albania socialista, entonces
pueden tener la convicción de que se Ievantarán, arma en mano, no sólo el
pueblo albanés de la nuieva Albania, sino también un millón de albaneses que
viven bajo la esclavitud titoísta para detener la mano al criminal. Y todo esto
es marxista, y se procedería de tal manera si ocurriera algo semejante. El
Partido del Trabajo de Albania no permite a nadie que juegue o haga politica
con los derechos del pueblo albanés.
No intervenimos en los asuntos internos de los
demás, pero cuando, como resultado de la atenuación de la lucha contra los
revisionistas yugoslavos, se Ilega al punto de que en un país amigo como
Bulgaria se imprime el mapa de los Balcanes incluyendo a Albania dentro de
Yugoslavia Federativa, ante esta situación no podemos permanecer callados. Se
nos ha dicho que lo sucedido fue un error técnico de un empleado. Pero, Lpor
qué se produjo esto ahora y no antes?
Y éste no es un caso aislado. En un mitin en
Sremska Mitrovica, el bandido Rancovich, atacó como de costumbre a Albania,
calificándola de <<infierno donde reinan las alambradas y las botas de
los guardas fronteras>>, considerando que la democracia de los
neofascistas italianos es más avanzada que la nuestra.
Las palabras de Rancovich no tendrían ninguna
importancia para nosotros de no ser porque fucron escuchadas con la mayor
serenidad y sin la rnenor protesta por el embajador soviético y por el
embajadoi búlgaro en Belgrado, que asistían a ese mitin. Por nuestra parte
protestamos amistosamente contra esta actitud ante los comités centrales del
Partido Comunista de la Unión Soviética y del Partido Comunista Búlgaro.
El camarada Zhivkov, en su carta de respuesta
dirigi,da al Comité Central del Partido del Trabajo de Albania, pre,tendió
rechazar nuestra protesta y definir el discurso del bandido Rancovich como
positivo. Jarnás hubiéramos podido imaginarnos que el primer secretarío del
Comité Central del Partido Comunista Búlgaro calificara de positivo el discurso
de un bandido como Rancovich que ultraja tan gravemente a Albania Ilamándola
infierno. No solamente rechazamos con desdén esta injuria intolerable del primer
secretario del Comité Central del Partido Comunista Búlgaro, sino que estamos
plenamente convencidos de que el Partido Comunista Búlgaro y el pueblo heroico
búlgaro se indignarían sin medida si supieran esto. Si permitimos errores
tales, Unos más graves que otros, entonces las cosas no irán bien.
Nosotros no podernos estar de acuerdo, de ninguna
maneni, con el camarada Jruschov - y esta protesta se la hicimos a él a su
debido tiempo - sobre las conversaciones que había sostenido con Sófocles
Venizelos en relación con las minorías griegas en Albania. El camarada Jruschov
sabe bien que las fronteras de Albania son inviolables y sagradas y que quien
las toca es un agreson. El pueblo albanés derramará su sangre si alguìen viola
sus fronteras. El camarada Jruschov se equivocó gravemente cuando dijo a Venizelos
que había visto en Korga a griegos y albaneses trabajando hombro con hombro
como hermanos. No existe en Korqa ni la más pequefia minoría griega, pero lo
que sí existe son las codicias seculares de los griegos de apoderarse de la
reglón de Korca y de toda Albania. Existe una muy pequeíía minoría griega en
Gjirokastra. El camarada Jruschov sabe bien que a esta minorfa se le han
reconocido todos los derechos, el uso de la lengua griega, tiene sus escuelas
en griego, y, además, los miembros de esta rrunoria gozan de los mismos
derechos que todos los demás ciudadanos albaneses.
Las reivindicaciones de los griegos, incluyendo las
formuladas por Sófocles Venizelos - Por el hijo de Eleutherios Venizelos,
asesino de albaneses, devastador de las regiones de Albania del Sur, rabioso
chovinista griego y padre de la <<Megaliidhea>> griega de la
desmembración de Albania y de su anexión bajo la consigna de la autonomía, -
son bien conocidas por todos. El canlarada Jruschov conoce bien la actitud del
Partido del Trabajo de Albania, del Gobierno albanés y del pueblo albanés sobre
esta cuestión. En estas condiciones, no darle la respuesta que se merecia,
darle esperanzasq mantenerlo con ilusiones y decìrle que transmitiría a los
camaradas albaneses sus deseos, los de un agente inglés, de.un chovinista, de
un enemigo del cornunismo y de Albania, eso, para nosotros, es ìnadmisíble y
condenable. Hemos dado, camarada Jruschov, nuestra respuesta a Sofocles
Venizelos y esperamos que se haya enterado usted a través de la prensa. No nos
oponernos a que usted haga su politica con Sófocles Venizelos, pero no con
nuestras fronteras y derechos, ya que esto jamás lo hemos permitido ni lo
permìtiremos a nadie. Y en eso no somos nacionalistas, sino internacionalistas.
Alguien podría considerar lo que digo como
inoportuno, como declaraciones que no están a la altura de la Conferencia. No
me sería dificil hacer un discurso con un supuesto tono teórico, ensartar
frases y citas de carácter general, presentar un informe general, satisfacerles
y pasar de largo. Pero el Partido del Trabajo de Albania considera que no es el
momento oportuno para actuar así. Quizás alguien juzgue mis palabras como
ataque, pero de hecho son críticas que han seguido el curso normal, siendo ya. formuladas
donde y cuando era necesario, dentro de las normas leninistas. Pero, ante los
errores que se agravan, sería un error callarse, ya que la toma de posición,
los actos, la práctica, confirman, enriquecen y crean la teoría.
Cuánta prisa en organizar la reunión de Bucarest y
repudiar por <<dogmatismo>> al Partido Comunista de China! Pero,
por qué no se ha organizado rápidamente también una conferencia para condenar
al revisionismo? Acaso el revisionismo ha sido desenmascarado totalmente, como
sostienen los camaradas soviéticos? De ninguna manera. El revisionismo ha sido
y continúa siendo el principal peligro, el revisionismo yugoslavo no ha sido
liquidado y, por la manera como nos comportamos frente a él, le dejamos un
vasto campo de acción en todos los terrenos.
Acaso en otros partidos no habrá manifestaciones
inquietantes del revisionismo contemporáneo? Quien lo niega no hace otra cosa
que cerrar los ojos ante este peligro, y un buen dfa tendremos desagradables
sorpresas. Somos marxistas, y es preciso que analicemos nuestro trabajo como
nos ensefia Lenin, como él mismo lo hacía en la práctica. No temía los errores,
los afrontaba y los rectificaba. Tal como se forjó el Partido Bolchevique, se
han forjado también nuestros partidos.
Pero, qué sucede en el seno de nuestros partidos?
Qué pasa en el seno de nuestro campo socialista a partir del XX Concreso? El
camarada Suslov puede ser muy optimista a este respecto. Este optimismo lo
manifestó en la comisión reunida en octubre, acusando al camarada Hysni Kapo,
delegado del Partido del Trabajo de Albania, de pesimismo en la valoración de
los acontecimientos. Nosotros, los comunistas albaneses, no hemos sido
pesimistas ni en los tiempos más sombríos de la historia de nuestro Partido y de
nuestro pueblo y no seremos. jamás, sino que somos y seremos siempre realistas.
Se habla mucho de nuestra unidad. Esta es
indispensable y debemos luchar para fortalecerla y cimentarla. Pero es un hecho
que sobre muchas importantes cuestiones de principio esta unidad no existe.
El Partìdo del Trabajo de Albania estima que se han
de reexamìnar los problemas a la luz de un análisis marxista-leninista y
rectificar los errores que existan. Tomemos la cuestión de la critica a Stalin
y su obra. Nuestro Partido, como partìdo marxista-lenínista, es plenamente
conscíente de que el culto a la personalidad es una manifestación extrafia y
nociva para los parti,dos y para el movimiento comunista. Los partìdos
marxi:stasno sólo no deben permitir el desarrollo del culto a la personalídad,
que frena la actividad de las masas, niega su papel, se opone al mismo
desarrollo de la vida del partido y de las leyes que la rigen, sino que deben
luchar con todas las fuerzas para arrancarlo de raíz, d.esde que comienza a
manifestarse o cuando ya ha aparecido en algún país. Estamos enteramente de
acuerdo, con que el culto a la personalidad de Stalin como manifestación
perjudicial en la vida del partido, debía sercriticado a través de ese prisma.
En nuestra opinión, el XX Congreso y, en particular, el informe secreto del
camarada Jruschov, no plantearon la cuestión del camarada Stalin de una manera
correcta y objetiva, con espíritu marxista-leninista.
Respecto a esta cuestión Stalin fue condenado grave
e greso. El camarada Stalin y su actividad no pertenecen solamente al Partido
Comunista de la Unión Soviética y al pueblo soviético, sino a todos nosotros.
Igual que el camarada Jruschov planteó en Bucarest que las divergencias
existentes no son entre el PaTtido Comunista de la Unión Soviética y el Partido
Comunista de China, sino entre el Partido Comunista de China y el comunismo
internacional, de la manera que se complace en decir que las resoluciones de
los XX y XXI Congresos fueron adoptadas por todos los partidos comunistas y
obreros del mundo, así, de la misma forma, debió mostrarse más generoso y
consecuente en juzgar los actos de Stalin, para que aquellas decisiones fueran
adoptadas ,conscientemente por los partidos comunistas y obreros del mundo
entero.
No puede haber dos balanzas y dos medidas para
estas cuestiones. Por qué el camarada Stalin fue condenado en el XX Congreso
sin que los otros partidos comunistas y obreros del mundo fueran consultados
previamente? Por qué ante los partidos comunistas y obreros del mundo se lanzó
súbitamente el <<anatema>> contra Stalin, y muchos partidos
hermanos se enteraron de esto sòlo cuando el imperialismo hizo imprimir en gran
cantidad el informe secreto del camarada Jruschov?
Al mundo comunista y al mundo progresista se le
Impuso, -por el camarada Jruschov, la condena del camarada Stalin. Qué podían
hacer nuestros partìdos en estas condiciones, cuando súbitamente, empleando la
gran autoridad de la Unión Soviética, se les imponía así, en bloque, semejante
cuestión?
El Partido del Trabajo de Albania se encontraba
ante un gran dilema. No estaba, como por lo demás no estará jamás, convencido
de la razón por la que se condenó al camarada Stalin de la manera y en la forma
como lo hizo el camarada Jruschov. Si, en general, nuestro Partido a ptá las
formulaciones del XX Congreso sobre esta cuestión, no se ajustó estrictamente a
las limitaciones fijadas por él, ni cedió frente a los chantaies e
intimidaciones que se le hacían desde el exterior.
El Partido del Trabajo de Albania se mostraba
realista sobre la cuestiún de Stalin, se mostraba justo y agradecido para con
este glorioso marxista a quien, mientras vivió, nadie tuvo la
<<valentìa>> de criticar y a quien, después de muerto se le cubre
de barro. Así se ha creado una situación intolerable tal que en toda una época
gloriosa de la Unión Soviética, cuando fue erigido el primer Estado socialista
en el mundo, fortalecida la Unión Soviética, vencidos con éxito los complots
imperialistas, aplastados los trotskistas, lors bujarinistas y los kulaks como
clase; cuando se logró levantar la industria pesada y triunfó la
colectivización, en una palabra, toda una éPoca en que la Unión Soviética se
convirtió en una gran potencia, edificó triunfalmente el socialismo, luchó con
heroísmo legendario en la Segunda Guerra Mundial venciendo al fascismo, una
época en que fue creado el poderoso campo socialista, etc. etc., así pues en
toda esta gloriosa época de la Unión Soviética se niegue el papel dirigente de
J.V. Stalin.
El Partido del Trabajo de Albania considera que no
es justo, normal ni marxista que el nombre y la gran obra de Stalin sean
borrados de toda esa época, como, se está haciendo. La obra inmortal de Stalin
nos incumbe a todos defenderla. Quien no la defiende es un oportunista y un
cobarde.
El camarada Stalin, por su papel personal y como
dirigente del Partido Comunista Bolchevique, fue al mismo tiempo el más
eminente guía del comunismo internacional después de la muerte de Lenin;
influyú positivamente y con gran autoridad en la consolidación y el desarrollo
de las conquistas del comunismo en el mundo entero. Todas las obras teóricas
del camarada Stalin son un vivo testimonio de su fidelidad a su maestro genial,
el gran Lenin, y al leninismo.
Stalin luchó por los derechos de la clase obrera y
de los trabajadores del mundo entero, luchó consecuentemente y hasta el fin por
la libertad de nuestros países de democracia popular.
Viéndolo desde este punto de vista, Stalin
pertenece a todo el mundo comunista y no solamente a los comunistas soviéticos,
pertenece a todos los trabajadores del mundo y no sólo a los trabajadores
soviéticos.
Si el camarada Jruschov y los camaradas soviéticos
hubiesen enfocado la cuestión con este espíritu, los graves errores cometidos
se hubieran evitado. Pero ellos consideraron de manera superficial la cuestión
de Stalin, y únicamente según el punto de vista interno de la Unión Soviética.
Mas, a juicio del Partido del Trabajo de Albania, incluso desde este punto de
vista han valorado unilateralmente la cuestión, han visto solamente sus errores
pasando por alto casi toda su
inmensa actividad, su gran contribución al
fortalecimiento de la Unión Soviética, al temple del Partido Comunista de la
Unión Soviética, a la edificación de la economia, de la industria y de la
agricultura koljosiana, y a la dirección del pueblo soviético hacia la gran
victoria sobre rel fascismo alemán.
Ma tenido errores Stalin? Es inevitable que en un
período tan largo, Ileno de heroísmo, esfuerzos, luchas y victorias, hubiera
también errores, no solamente personales de José Stalin, sino también de la
dirección soviética como órgano colectivo. Qué partido, qué dirigente puede
considerarse exento de errores en su trabajo? Cuando se dirigen críticas a la
actual dirección soviética, los camaradas soviéticos nos aconsejan que miremos
adelante, que dejemos a un lado la polémica, pero cuando se trató de Stalin,
lejos de mirar adelante, miraron hacia atrás, muy atrás, para rebuscar
solamente en los puntos débiles del trabajo de Stalin.
Desde luego, había que superar el culto a la
personalidad de Stalin, pero, acaso se puede decir, como se dijo, que Stalin
erael artífice mismo de ese culto a la personalidad? El culto a la personalidad
debía ser superado indiscutiblemente, pero !era acaso necesario y iusto quese
Ilegara al extremo de que quien mencionaba el nombre de Stalin era sefialado
inmediatamente con el dedo y quien citaba a Stalin era mirado con malos ojos?
Algunos destruyeron con rapidez y diligencia las estatuas de Stalin y cambiaron
los nombres de las ciudades bautizadas con el de Stalin. Pero, !por qué ir tan
lejos? En Bucarest, el camarada Jruschov se dirigió a los camaradas chinos
diciéndoles: <<Se agarran ustedes a un caballo muerto, si quíeren, vengan
a Ilevarse también sus huesos>>. Todo esto lo decíarefiriéndose a Stalin.
El Partido del Trabajo de Albania declara solem
nemente que se opone a estos actos y a estas aprecìaeíones sobre la obra y la
persona de José Stalin.
Pero, camaradas soviétìcos, ipor qué se planteó
esta. cuestión de tal manera y en tal forma retorcida, cuando, existía la
posibilidad de que, tanto Ios errores de Stalìn como los de la dirección,
fueran sefialados debidamente y rectificados sin que se produjera aquella gran
conmocíón en los corazones de los comunistas del mundo entero, los cuales no
llegaron a estallar sólo debido a su espíritu de disciplina y a la autoridad de
la Unìón Soviética?
El camarada Mikoyan nos ha dicho que no osaban
criticar al camarada Stalin, mientras estaba vivo, porque les hubiera cortado
la cabeza. Estamos seguros de que el camarada Jruschov no nos cortará la cabeza
si le criticamos correctamente.
Después del XX Congreso se produjeron en Polonia
los ya conocidos acontecimientos, en Hungría tuvo, lugar la contrarrevolución,
se dio inicio a ataques contra el sistema soviético, en muchos partidos
comunistas y obreros del mundo hubo conmociones, y finalmente lo que está
sucediendo ahora.
Preguntamos, ipor iqué suceden tales cosas en el
seno del movimiento comunista internacional, en el seno de nuestro campo,
precisamente después del XX Congreso? iSerá porque la direccién del Partido del
Trabajo de Albania es, según dicen, sectaria, dogmática y pesimista?
Tal situación nos tiene que preocupar sobremanera,
deb, ernos buscar el olrggt de la enfermedad y curarla.
La enfermedad no se cura, con toda seguridad, ni
dando, palmadas en los hombros al renegado Tito ni senalando en la Declaracíón
qiit el revisionismo contemporáneo ha sido destruido de tal como pretenden los
camaradas soviéticos.
La autoridad del leninìsmo ha sido y es decísiva, y
debe ser implantadt de manera que barra por doquier y en forma radical todas
las concepciones erróneas. Para nosotros los comunistas no existe otro camino.
Si se puede y si se debe planetar las cuestiones sin rodeos, tal como son, eso
se hv de hacer ahora en esta Conferencia, antes de que sea tarde. Creemos que
los comunistas deben tener conciencía trancluila, fortalecer la unidad
marxista, pero sin fomentar en sus corazones ní reservas, ni preferencias malsanas,
ni reneores. El comunista debe decir abiertamente lo que tiene en su corazón, y
las cuestiones deben ser juzgadas correctamente.
Habrá a quiene desagrade lo que dice nuestro
pequeflo Partído; pu ser que nuestro pequeno Partido sca aislado, quct se
presione economicamente a nuestro pais, para demostrar por decirlo así, a
nuestro pueblo la incapacidad de los que lo guían; puede ser que nuestro
Partido sea atacado y de hecho lo está siendo: Mihail Suslov, compara el
Partido del Trabajo de Albania con los partidos burgueses y a sus dirìgentes
con Kerenski. Pero esto no nos amedrenta. Estamos acostumbrados a este género
de actitud hacia nosotros.
Rancovich ha dicho nì más ni menos esto mismo en
contra del Partido del Trabajo de Albania; Tito nos ha tratado de Goebbels,
pero a pesar de todo nosotros somos leninistas y ellos son trotskìstas
traidores, lacayos y agentes del imperialismo.
Deseo subrayar que el Partido del Trabajo de
Albanìa y el pueblo albanés han probado con sus actos cuánto aprecian y
respetan a la Unión Sovìética y al Partido Comunista de la Unión Soviétíca, y
que cuando el Partido del Trabajo de Albania critica los actos errados de
cìertos dirigentes sovíéticos, esto no significa que hemos cambiado de punto de
vista y de posìcián. Nosotros, los albaneses, tenemos el coraje marxista de
criticar a estos camaradas con rigor marxista, nos dirigimos a ellos en un
espíritu de camaradería, les abrimos sinceramente el corazón, les decimos
francamente lo que pensamos, porque no hemos sido ni seremos hipócritas.
El Partido Comunista de la Unión Soviética nos
apreciará no obstante la dureza que mostramos, independientemente de que
podamos equivocarnos, y si hay una cosa por la que no nos condenarán el Partido
Comunista de la Unión Soviética ni los partidos comunistas y obreros del mundo,
es por nuestra sinceridad y porque no hablamos a espaldas de nadie, ni somes
como los de las cien banderas.
Finalmente, deseaba hablar un poco sobre el
proyecto de declaracion que nos ha sido presentado por la Comisión de
Redacción. Nuestra delegación se puso al corriente de este proyecto y lo
estudió atentamente. En el nuevo proyecto que nos ha sido presentado se
delegación soviética que sírvió de base para su trabajo a la Comisión de
Redacción. Gracías a las modificaciones realízadas, el nuevo proyecto se ha
mejorado bastante, ban tomado consistencia muchas importantes ideas, se han
formulado correctamente bastantes tesis y eliminado, en su inmensa mayoría, las
alusiones en contra del Partido Comunista de China.
La delegación de nuestro Partido hizo muchas
observaciones en la reunión de la Comisión de Redaccjón que, en parte, se
tomaron en cuenta. Pese a que nuestra delegación no estaba de acuerdo con que
algunas importantes cuestiones de principio quedaran en el proyecto tal como
estaban formuladas, dio su aprobación para que este documento se presentara a
esta Confe.rencia, reservándose el derecho de exponer una vez más su opmìón
acerca de aquellas cuestiones que no aprobaba. Ante todo, estimamos conveniente
arreglar, de una manera que sea aceptable por todos, las cinco cuestiones sobre
las cuales no se ha llegado a un acuerdo, para :que sea publicado un documento
aprobado por unanimidad.
Consideramos necesario que aparezea claramente en
la Declaración la idea de Lenin, expresada en los últimos tiempos por el
camarada Maurice Thorez, así como en el discurso del camarada Suslov
pronunciado en la reunión de la Comisión de Redacción, según la cual la
garantia absoluta de que no habrá guerra sólo podrá exìstir cuando el
socialismo triunfe en todo el mundo o, por lo menos, en una serie de otros
grandes paìses imperialistas. En cambio, debe quitarse el párrafo que habla de
la actividad fraccionalista y grupista en el movimiento comunista
internacìonal, ya que esto, como lo hemos explìcado también en la reunión de la
Comìsíón, lejos de servir al fortalecimiento de la unidad, la socava. Asimismo
proponemos que se supriman las palabras que tratan de la superación de las
consecuencias nocivas del culto a la personalidad, o bien se le afiada
<<que habIa aparecido en una serie de partidos>>, cosa que responde
mejor a la realidad.
No quisiera quitar más tiempo a la Conferencia
extendiéndome en esta cuestión y en hacer otras objeciones acerca del proyecto
de declaración. Nuestra delegación planteará sus objeciones concretas cuando se
examine el propio proyecto de declaración.
Harfamos bien, y sería decisivo, si en esta
Conferencia encaráramos con valor los errores y curáramos las heridas
existentes, antes de que se agraven y constituyan un peligro. No será para
nosotros una ofensa si Ios camaradas nos critican con justeza y aduciendo
pruebas documentadas, pero no consentiremos jamás que nos tìldien de
<<dogmáticos>> <<sectarios>>, <<nacionalistas
estrechos>>, únicamente porque luchamos con perseverancia contra el
revisionismo contemporáneo y, en particular, contra el revísionismo yugoslavo.
Si alguien considera nuestra lucha contra el revisionismo como dogmatismo o
sectarismo, le decimos que se quite los anteojos revisionistas, porque así verá
mejor.
El Partido del Trabajo de Albania estima que esta
Conferencia hará historia porque será continuación de la tradición de las
conferencias leninistas que el Partido Bolchevique ha organizado para
desenmascarar y extirpar los puntos de vista erróneos, para fortalecer y
templar, sobre la base del marxismo-leninismo, la unìdad de nuestro movimiento
comunista y obrero internacional. Nuestro Partido del Trabajo luchará
resueltamente, también en el futuro, para robustecer nuestra unidad, los lazos
de fraternidad y la accién eonjunta entre los partidos comunistas y obreros,
porque esto constituye la garantía del triunfo de la causa de la paz y del
socialismo. ...
* La Conferencia de los 81 partidos comunistas y obreros se celebró
en Moscú del 10 de noviembre al 1° de diciembrede 1960 en una situación
bastante compleja para el movimiento comunista Internacional puesto que venía
tan poco después del XX Congreso del PCUS y la critica a Stalin hecha por
Krushchev. Hoxha presidía la delegación del Partido del Trabajo de Albania.

